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                    <text>t1uman1ras
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

2009

Año 36 Vol. IV

Jfistoria

•

UANL ®

��,oNoo

UNIVERSffARfO

��Rector
Jesús Áncer Rodóguez

Secretario General
Rogelio Garza Rivera

Secretario de Extensión y Cultura
Rogelio Villarreal Elizondo

HU MANITAS
ANUARIO
Ei TRO DE E TI 1D10 HVí\Ilu Í TlCO DE L
~lVER ID D ,\ TÓ O L DE l.JEVO lEÓ

DmJdor l:tmdador
gustín BasaYc Fernández del Valle
Director
,\lfonso R.angel Guerra

.lefa de la

Centro de Estudios Humanísticos
Alfonso Rangel Guerra

de f'ilos~f1a
Cuauhtémoc Cantú García
}l'tció11

Jefe de la Semó11 de Letras
,_ \lma i]v1a Rodríguez Pérez

Jejt de la

S'ecdó11 de Ciencias \'ocia/es
Ricardo \'illarreal Arrambide

Anuario &amp;manila! es wia publicación trimestral de humanidades editada por 1a
Universidad Autónoma de uevo León, a través del Centro de Estudios
Humanísticos. Certificado de Licitud de Título y Contenido número 04--2009091012392000-102 Oficina: Edificio de la Biblioteca UniversJtaria "Raúl Range1 Frías",
avenida Alfon o Reyes 4000 Nte. Primer piso, C.P 64440, Monterrey, . L México.
Teléfono y fax (81) 83 29 40 66. Domicilio electrónico: ces1h11ma@mail.11anl.mx.
Apartado postal o. 138, Suc. F. Cd. Universitaria, an Nicolás delos Garza, . L
México. Edición: Francisco Rwz Solís. Portada Cinthia Pérez.

Jtje de la Serció11 de Histo,ia
Israel Cavazo Garza

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

Historia

�,

INDICE

I SABEL ORTEGA

RIDAURA, Crisis y supervivencia: Tres momentos

decisivos en la historia de la Cerveceóa Cuauhtémoc

9

De Texas de los mexicanos a los

MANUEL C E BALLOS RAMíREz,

mexicanos en Texas, 1810-1910

31

MARÍA LUISA RoDRíGUEZ SALA, JEsús TOZADA, Carlos Phelipe

Barttholomé De Velasco y Zabala, 1762

61

I SRAEL C AVAZOS GARZA,

D ocumentos relativos a Nuevo León, 17211846, existentes en el Archivo Histórico Militar Mexicano de la
Secretaóa de la Defensa Nacional
71

ANA PORTNOY GRUMBERG, Cost11mhres en con;ún de E. P. Thompson: un análisis bistonográfico
109
D esarrollo del movimiento por la
Independencia en México y los Estados Unidos
133

N ETTlE L E E B ENSON,

MA. CoNCEPCióN

HINOJOSA V ELASCO, Benito Juárez, el ser humano:

algunos hechos importantes
su vida

'f

los gobernantes de México durante

149

�JosÉ RESÉNDIZ B ALDERAS, uevo León, problemas estructurales
del nuevo tipo de estado pos-independiente a mediados del iglo

XIX

187

ToMÁ MENDIRICHAGA C UEVA, La antigua Plaza de Armas de

Ionterrey, lado sur

209

RosA, Técnicas constructivas de vanguardia
en LP durante el porfiriato. Rafael Gustav:ino Moreno y Antonio
Prieto Trillo, a través de la Termoeléctrica de la Potosi.na Electric
Co.
215
C ARLOS MoRÁN DE LA

Crisis y supervivencia: Tres momentos
decisivos en la historia de la Cervecería
Cuauhtémoc
Isabel Ortega Ridaw:a*

EUNICE CoSTlLI..A CRuz, Breve historia de la cultura norteamericana

a mediados del iglo XX

Reseñas y comentarios

247

277

El Centro de Estudios Humanísticos cumple 50 años en el
2009
279

Introducción
Tu L\ ACIU\LIDAD, a MERCADO OE [A CERVEZA en México e tá ocupado
por un duopolio, aunque esto no siempre fue así. Después de la
Revolución Mexicana, había en todo eJ país alrededor de
veinticuatro cervecerías. Hacia la década de 1960 la competencia
se reducía a lres: C11a11htémoc, MocteZ!'"'ª y Modelo y desde 1996, son
sólo do , 1 después de la fusión que devino en la C11a11htémocMocleZf1t1N1.
En el camino se fueron quedando aquellas que no pudieron
superar la competencia o sortear los problemas económicos y
político por los que transitó la vida nacional.
Cervecería Cuauhtémoc, S.A. (hoy C11aJthtétJ1oc-Moctez11ma), es quizás
una de las empresas más antiguas y representativas de Monterrey.
Fundada durante el profiriato (1890) por un grupo de prominentes
comerciantes: Isaac Garza, Francisco ada,José A. Muguerza y José
.- Profesora-mvesagadora del Instiruto de lnvestigaaone ociales de la U L.
En 1985 acciornstas mayoritarios de Úlauhlimocadquirieron la mayoría accionaria
de Moctez¡m,a, y desde 1988 ambas 1megrabao la Dimión Cerveza del Grupo VI A
Finalmente en 1996, se fusionaron bajo la denommación Ceroeceria C11a11hté111ocMorteZ!tm11. (Ortega Ridaura, 2001)
1

9

�Isa

Ivfaría Schnaider, a los que pronto se unió José Calderón,2 fue La
empresa madre que dio origen a un destacado grupo: Valores
Industnafes, SA (VI A, hoy bajo el nombre FEMSA).
Es de sobra conocida la historia de e ta empre a que se asemeja
a la que vivieron diversas grandes empre as en 1éxico y
Latinoamérica durante la sustitución de importaciones: Una
expansión verticaP hacia la elaboración de botellas de vidrio,
corcholatas (tapón tipo corona), empaques de cartón, etiquetas,
materia primas, etc., que fue clave para su éxito; unida a la
participación en la producción y abasto energético (electricidad,
gas) y en transportes para movilizar tanto materias primas como lo
producto terminados. Y por último, una expan ión geográfica en
torno a 1a cerveza ocupando la principales plazas del país.
Sin embargo, casi ciento veinte años de historia no han estado
exentos de obstáculo y dificultade . Cervecería Ct1ar1htén;oc ha vivido
y sobrevivido varios modelos de desarrollo y distintas maneras de
gobernar, con sus consecuentes implicaciones en la política
económica y social del país.
En el periodo que va de la dictadura porfirista a la globalización,
Cervece,ia ha debido enfrentar severas crisis de las cuales no todas
2

Los miciadores, formaban parce un un grupo mercanul de visible importancia
en el noreste mexicano, que babía terudo en el intercambio comercial a travé del
Bravo, uno de los pilares fundamentales para su configuración (Ortega y Cerutt:1,
2001). Estos comerciantes, como muchos otros, inciaroo el brote industrial de
Monterrey al trasladar sus capitales del comercio a la mcipiente industria 0/éase el
libro pionero de l idro Vizcaya, Los rnigenes de la i1Jd11strializnció11 de Monten"'!)' y la
extensa obra de Mario Cerutti sobre la formación de capitales eo el siglo XIX y los
inicios de la industrialización).
' Históricamente, la integración verucal ha sido una de las estrategias ópicas de las
empresas en ~ ó n en todas las economías: Entre sus propósitos están la reducción
de costos de transacción que se generan en el intercambio con otras fumas. Con la
integración dichas transacciones son reemplazadas por transacciones entre diferentes
plantas de una misma empre a o entre diferentes empresas de un núsmo grupo, lo que
reduce los preoos de las materias primas e insumos, garantiza un flujo adecuado de las
mismas y mejora la eficii::ncía de los intcrcambio (Barbe.ro, 2001 ). En el e.aso mexicano,
la mtegración vertical fue una respuestainicial a un mercado incierto e imperfecto; permitió
a las grandes comparuas aliviar incertidumbre en cuanto a lo proveedores de in umos
y disminución de costos. (Cordero y amín, 1977: 33)

I

Ort,

R dllllr,1

las empresas lograron salir triunfantes. El presente trabajo profundiza
en tres momentos decisivos en la vida nacional que también lo
fueron para la empresa: la Revolución, la Gran D epresión de 1929
y la crisis de 1982.
Ante estos sucesos, que se debieron, según el caso, a factores
económicos, políticos y/ o sociales, internos o externos, muchas
empresas no pudieron continuar su camino. Analizaremos la manera
como estos hechos impacta.ron a la empresa, pero sobre todo, las
estrategias que desarrolló en cada caso para superar la crisis y seguir
adelante, fortalecida por la experiencia.
Las fuentes principales del presente trabajo on los propios
archivos de la empresa, predominantemente los libros de actas de
la Asamblea de Accionistas de 1890 a 1997; los del Consejo de
Administración, entre 1927 y 1987; informes anuales y otras fuentes
secundarias como Trabajo y Ahorro, el órgano de difusión de la
Soaedad Cuauhtémoc y Famosa.
Así mismo se recurrió a bibliografía regional sobre los sucesos
en uevo León durante el siglo XX y en menor medida, a las pocas
obras que existen sobre la Cervecería Cuauhtémoc.
Y dado que la historia se repite, consideramos de gran interés el
estudio de caso como el que a continuación se presenta, el cual
puede servir de guía para futuras tomas de decisiones.

La Revolución y sus secuelas
El movimiento revolucionario que comenzó en 1910, afectó
fuertemente a la industria y la economía del país. Monterrey no fue
la excepción, aún cuando la lucha armada no se había hecho presente
en la ciudad. La incertidumbre política, el desabasto de materias
primas nacionales, la interrupción del servicio ferrocarrilero, aunado
a la baja en el consumo interno de sus productos, había puesto a la
Cerveceria en una situación económica crítica.
La ituación empeoró cuando el 22 de octubre de 1913, el ejército
revolucionario hizo su primera incursión a Monterrey, que e
encontraba bajo el poder de los huertista . Entrando por el norte,
uno de los primeros edificios que se encontraron fue la Cervecería.

11

�1/Jr

1

+o

l

•

Y aunque estaba defendida por una guardia privada que se sostuvo
en base a cien car-abjnas y diez ametralladora,, lograron tomar las
in taladones tra un fuerte tiroteo.
Una v-ez "tomada" 1a cervecería, los revolucionarios adquirieron
como botín eso pertrechos de guerr-a, dinero, caballos, mulas,
carrnajes, transportadoras, etcétera, bajo amenaza de incendiar la
planta. 4
Do días despué , 1a llegada de refuerzos de la tropas federales,
hizo huir a los carraocistas recuperádose la ciudad y la cervecería.
Al extenderse la Revolución por todo el país 1a empresa se vio
obligada a clausurar sus agencias perdiendo la clientela y reduciendo
extraordinariamente todos los negocios y trabajos. 1913 fue el
primero de varios años en los que se tuvieron fuertes pérdidas. La
administración calculó un saldo negativo de aproximadamente
$255,162.68, cantidad que suponían era mayor pero la falta de
información imposibilitaba el cálculo de cifras más precisas.
El gerente, don Prancisco ada adjudicó esta situación a:

los perjuicios que se s11friero11 por ct111sa de la Re11ol11ción, romo pérdida de
cz,entas, illcendioy robo de cerveza e111barrada_y de otras tnercancfas en camino;
t1!za en el co.rto del cambio cu el e:x:tra,yero; enortlle red11cció11 en las t!et1tas;
seg11ros co11hc1 ,iesgos de g1terra; a111net1to en el cos/o de comb11stibley materiales;
extraordinaria litllitriciót1 de los trabajos en lo fábrica; pago de fletes y de
gastos extraordinarios; etc., etc. 5
En abril de 1914 volvieron los carrancistas, e ta vez para
quedarse. Aquello que tuvieron la posibilidad, abandonaron la
ciudad.
fine de noviembre, el peligro que se vivía obligó a casi
todos los accionista de Cervecería a trasladarse al vecino país del
norte, y desde diciembre, se instalaron en Houston, Texas, en donde
permanecieron hasta principios de 1916. Desde ahí, se mantuvieron
al tanto de los acontecimientos del país y del negocio.
J.L Cantú, citado en Flores, l 991: 87.
Cervecería Cuauhtémoc, .A., Acta de samblea de Accion.i tas núm. 44, 6/7 /
L914. n roda.~ las cítas scba respetado la ortografía r la redacción originales.
4

5

12

Tmbd ( ),m,o füdorm1

En sesión celebrada en aquella ciudad en junio de 1914 se
informó que,
[.]apesar de las dffeci/eJ coumnicaci011es que se han tenido con Mon~ elComefo
ha procurado dirigir o t1iender desde aquí hs negocios soda/esy de Admi11istracwn
cdebrdfldo fiwtentes sesiones pata t.ot,1or las r11edidas más apropiadas para salvar
hasta donde seaposible los intmses de la Negociación: q11e la Gerencia 'tiene edahkdda
una o.ftano en esta ciudad, y q11e el Sr. Gerenlt no ha defado un mo111ento de estar
-pendiente de kiAdmini.slracwn en Montem!Jy de todo h qne comsponde a la Cía. 6
Una vez establecidos los carrancistas, la venganza contra esta
oligarquía que había dado muestras manifiestas de apoyo al gobierno
huertist.a y al régimen por.6.rista,7 no se hizo esperar. El radicalismo
del ptimer gobernador preconstitucionalista Antonio J. Villarreal Jo
llevó a insospechados extremos como lo fueron 1a expropiación de
grandes empresas de la burguesía regiomontana: Cervecería
C11a11htémoc y Ce,nentos Hidalgo, entre otras. 8
El 24 de abril de 1914 la fábrica fue tomada por las fuerzas
Constitucionalistas, que exigieron a la Compañía -en calidad de
préstamo-, la suma de $500,000.00, y embargaron la existencia de
cerveza y demás materiales. Posteriormente, designaron un
6 Cerveceda Cuauhtémoc, S.A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 43, 6/7 /
1914
' En 1903, un grupo de industrials manifestaron su apoyo a la reelección de Díaz
en un documento transcrito a continuación: ''.Ajenos a la política los que suscribimos,
pero interesados tanto por sentimientos altruistas y de carácter gene.ral, como por
nuestro asuntos propios, en la paz de la Nación y en el sostenimiento del Imperio
que garantiza la permanencia de Ud. en el poder, y a la sombra de cuya paz y bajo la
protección de cuyas leyes el capital y el trabajo han tQmado arraigo en el país, ypor lo
que a nosotms toca en el territorio de uevo León, con el desarrollo visible de las
industrias que representamos, los que suscribimos, elevamos a Ud. nucstrn voz
pidiéndole con todo respeto, acepte la postulación que para el próximo periodo
constitucional, formula la opinión pública por medio de diversas y ostensibles y
entusiastas manifestaciones." El pronunciamiento fue publicado en La rk Nuepo
Leó11, el3 de abril de 1903, firmado por: Vicente Ferrara, C. De Támava, Francisco G.
Sacla, Isaac Garza, Vicente Rivero, IdeUonso Zambrano, C. Holck y Cía., Ernesto
Madero, Pedro Lambretón, José Armendaíz, J. Cram, Juan Reichmann, Adolfo
Zambrano, Langstrotb Sucs., Reese &amp; Behn, Cottier y Caire, Fabre &amp; Cattier., Maíz
Hnos, Vicente Bortoni, W Hinrichsen, José A. Muguerza, Alberto Sada, José
Calderón. (Nuncio, 1982)
8 Flores, 1991:99.

voz

L3

�1i l/l/}¡///1/¡

11IStr.r/J

interventor, quien e hiz-o cargo de la explotación de la planta de
cerveza y hielo, nombrando a su vez un director para los trabajos
inte.riore de la Cervecería.
Los esfuerzo desplegado para llegar a un arreglo con la
autoridades para disminuir el monto del préstamo exigido "muy en
desproporción con las circunstancias de nuestro negocio y con las
cantidad que se impu ieron de pré tamo á otras negociaciones de
fonterrey", y recuperar la fábnca parecían infructuosos. La Junta
Directiva apeló al gobernador del estado, al general en jefe del
ejército, al ubsecreta.rio de hacienda del nuevo gobierno y al mismo
Venustiano Carranza, prim r jefe de los constitucionalistas in
mayores resultados.
En un mforme expresaban:
Los Directores de la Cia., por más q11e ven la i11tra11sige11cia de los
Cot1stituciot1olistas e11 el os1mto q11e nos ocupo, co,ifi011 en q11e se 110s harájristicia,
porq11e tienen el co-1111e11rimiento ,íltimo de q11e se estáprocediéndo apasÍIJ11adan1er1te
e,1 co:11tra de 1111es-tra Cia., que 110 ha hecho otra coso q11e ocl(parse de Jl(J propios
negoaos, 111ostrándose siempre respet11oso co11 las A11toridades conslilNidas, si!I
111e-:z!larseja1111í.s en asuntos políticos;y esa misma cond"cta ha sido obsm'Oda
fielmente por todasy coda 111111 de las personas que fannon mies/ro Co,mjo de
.Ad11Ji11istración, como bien lo saben lus señt.ms accio11istas.!J

Parece er que fue la intervención de uno de lo hijos del
accionista José María chnaider (de origen norteamericano), lo que,
aunado a las negociaciones que se venían realizando, cambió el
rumbo de los acontecimientos. Cierto documentos revelan que e
quejó ante la autoridade estadourúden es por el ataque sufrido a
sus intereses. De esta manera, presionó al gobierno norteamericano
para que enviara una reclamación sobre las posibles consecuencias
qu acarrearían el sostenimiento de este tipo de prácticas contra
propiedades ligadas al capital norteamericano. 10
Los con titucionali ta explotaron la fábrica durante casi och
meses, devolviéndola a sus dueños el 7 de diciembre de 1914 "sin
'
Cervecería uauhtémoc, .A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 44, 6/7 /
1914. Por lo visto olvidaron su apoyo incondicional al régimen porfirista.
9

14

formalidad ni documentación ninguna". En su informe de 1916, el
Gerente relató las consecuencias de esta intervención:
Comopodráfocil111ente imaginarse son enormes lospe,juici.os que está resi11ti.endo
la negociación, tanto por lo que en si sig11ijica el valor de los productos que se
venden, como por /a,s consec,1e,1cias de la inten1enció11 de personas extraiias e11 1111
ne¡,ocio de la naturaleZfI del n11estro, como es la desorgo11izació11 de nuestro personal
de empleados, aptosy fieles, el ciem de n11estras oficinas, la falto de cobranzas, la
pérdida de n1ateriales que tenía111os e11 camino, 1n11chos de los moles hefl1os tenido
que dejar en Estado Umdos. 11

Las pérdidas de 1913, 1914 y 1915 ascendieron a 1,653,063.54,
sin embargo, el capital social de la Cervecería quedó intacto. Esto
debido a una revaluación que se hizo del valor de los bienes raíces
y máquinas que pese a la depreciación sufrida, habían aumentado
su valor en los últimos años. A í, en 1916, las cuentas de la compañía
bícieron una specie de ''borrón y cuenta nueva" y comenzaron con
un capital de 5,000,000.00, el mismo que tenía antes de iniciar el
conflicto revolucionario, en 1909. 12
na vez recuperada la fábrica, fueron necesarios arduos esfuerzos
para ponerla de nuevo en funcionamiento, ya que:
Elpersonal de la Compañía, (Jefes de departamento, empleadosy operaciones)
que q1,edó desorga11izado co111110/ivo de la interoe11ció11 del Gobierno en lafábrica;
igualmente hubo necesidad de hacer trabajos extraordinario para poner en orden
los almacenes, la contabilidad, y el servicio y sistema de venftlS; Ct!JOS ramos
estuvieron abandonmúJs por la fllÍsma causay por el estado de guerra de nuestro

país. /J
El año de 1916, marcó el comienzo de la recuperación, al
obtenerse utilidade por 357,416.29. o obstante, a pe ar de
haberse establecido por fin el gobierno constitucional la situación
económica del país no era buena debido a la falta de producción en

'º Arch.tvo Venu tiano Carranza, CO DU 1EX , carpeta 12 y aragoza, 1981.
Citado en Flores, t 991: 120.
11 Cervecería Cuauhtémoc, .A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 45, 1/
12/1916.
12 Jbidm,.

15

�J s,mª t.

Is,,t,,¡ OrleJ.{1 &amp;dlllm;

lls

la agricultura y la indu tria. ituación agravada por las restricciones
impuesta por Estados nidos a la exportación de sus producto a
nuestro país, dada su entrada a la Primera Guerra Mundial.
Cen,ecetia puso en práctica diver a estrategias para salir de las
dificultade que enfrentaba:
a) Reorganizó al personal de la fábrica (obrero y empleado de
oficina), para eficientar las tarea y eliminar los puestos que no fuesen
indi pensable . Cesaron alguno trabajadore y re tructuraron las
labores de lo que permanecieron.
b) Mejoró la administración, especialmente los sistemas de
contabilidad, para poder conocer mensualmente 1resultado del negocio,
y poder actuar en consecuencia. Estos cambios permitieron mantener
los inventarios al mínimo indispensable, e incrementar la compra de
materias primas y otros insumo conforme aumentara la demanda.
e) Solucionó su probl ma de transporte de mercancías con la
compra de carros &lt;le ferrocarriL 14
d) Perfeccionó su istema de Yentas, ajustándolo a las circunstancias
del momento. La gerencia intensificó las labore de cobro a deudores
de la época anterior, concediendo descuentos y plazos. 15
e) Por último, ree. tructuró parte de los adeudos de la compañía
consiguiendo que u acreedores le dispensaran la mayoría de los
ínter • es. u,
La e ca ez de materia prima estadouniden e motivó la
instalación de una fábrica de ga carbónico en 1919, e hizo refl xionar
sobre la necesidad de su tituir us importacione produciendo
localmente los in urnos para su producoón (principalmente malta).
La primera mitad de lo año veint e tuvo marcada por continuos

altibajos. o hay mejor descripción de esa época como la de don
Francisco G. Sada quien al dirigir e a los accionistas, e refiere a:
(. ..]las luchas co,1stantes para ver de vencer las difaultades q,,e se han tenido para
n19orar nuestras ventas con molivo de laspésimas conditiones económicas del País, por
lafalta de trabqjo e11 lageneraliáad de los negocios, desconfianza en el crédito nacilmal
y escasez de dinero; el contim,opropósilo del Gobi.ernogenera/y el de algunos Estados
de!lavar la cervezay de ponerle trabas a st1 const1n10; la repeticián de a11men/Qs de las
Cll(J/as de losferrocarriles nacionales; los traslor!wspolíticos, que ha ca11sado la última
revol11ción, que afortunadamentepudo sofocar nflestro Gobierno; la st¡_rpensión de las
actividadespetrolerasy mineras;falta de cosechasy de productos de exportación; "todo
h mal ha motivadoj,erte bqja en hs C01JStm1osy compeientia exlrMrdinaria en los
precios de ventas, m(fJ{)f'CSgastospara wnder, co11cesión deplaZfJS a los compradores,,~
etc.

El flamante gobierno necesitaba ingresos para reconstruir al país
y sacar adelante su proyecto de nación. El alza a los impuestos
sobre la cerveza fue un recurso muy socorrido que generó múltiples
enfrentamientos entre Los dueños de las cervecerías y lo gobiernos
federal, local y municipales.
Producto de ello, y con el objeto de defender los intereses de
este gremio, se fundó por esa época la Asociación aciana/ de Fabricantes
de Cerveza. Gracias a sus esfuerzos se logró que el gobierno federal
uprirniera o disminuyera algunos gravámenes, y dio mayor fuerza
para negociar en los demás niveles. 18
Desde mediados de los veinte, la situación del país comenzó a
estabilizarse y la compañia vivió un proce o de expansión. En 1927,
se instaló dentro de la Cervecería una fábrica de cajas de cartón
corrugado para sustituir el antiguo embalaje de caja de madera.
Eon esto no sólo se tuvieron embalajes má económicos sino que

n Cervecena Cuauhtemoc, .A., Acta de Asamblea de ,\ccioo.i ta núm. 4ó, 12/
3/1917
14 s· l
1 e transporte ferrocamlem había empeorado notablemente durante la lucha
armada, en el mrbulemo periodo posrevoluoooano la situación no mejoró. El gobieroo
obtuvo por Jncautac1ón la mayoría de las acciones y la administración delos ferrocarriles
(Flores, 1991: l 80). En 1918, "en VI. mde lru fatalt:S condiciones del serviao ferrocarnlero
Jcl País, el Consejo (de la Cuauhrémoc) e vio en la neceS1dad de comprar locomotoras
y carro para nuestro propio trafico. lo que nos ha proporcionado econonúa en los fletes
y grandes ventajas en el tran porte de nuestro productos".

e ce sentido, consiguieron fuertes recuperaciones no obstante fa moratoria
decretada por el Gobierno a todo tipo de adeudo , ínch.údo el pago a la deuda
externa, lo 9ue generó fuertes problema con Estados nidos.
16 Cerveceria Cuauhtémoc, S.A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 47, 4/ 4/
1918.
17
Cerveceáa Cuauhtémoc, S.A., Acta de Asamblea de Accioo.iscas núm. 53, J7/5/
1924. ótese el cambio en el discur o pues ya se habla de "nue tro gobierno",
que pocos años antes era con iderado el peor enemigo.

16

17

15 En

�t I11m,

' •

1 l1f/{i/1

,

también se generaron r cur os adicionales por la venta de empaques
de cartón a di ersas industrias del paí .
En 1929 e sugirió que el negocio de las cajas de cartón fuera
maneja.do por una sociedad anónima independiente, desligándola de la
C11auhtét11uc, lo que permitiría captar el mercado de las cervecerías rivales
que se rehusaban a comprarle su empaques. La factoría de cajas de
cartón se separó bajo el nombre de Fábricas Munterr~ SA,1 9 quedando
el 90% de sus acciones en manos de la Cen1eceria que le traspasó terrenos,
edificios y maquinaria, requeridas para operar. Pronto, agrupó
activjdades que no tenían relación directa con la elaboración de cerveza,
como la producción de tapón corona.
Desde principios de siglo, se producían corcholatas (conocidas
en e e entonces como tapón corona), que habían sustituido a los
corchos reforzados con alambre utilizados para tapar las botellas.
Estas nuevas tapas se hacían de lámina de metal en una pequeña
fábrica dentro de la misma planta. Al igual que el ca o anterior, en
poco tiempo comenzó a atender e el mercado local y para 1928, la
capacidad de la fábrica era ya .insuficiente para las necesidades del
negocio y para atender a la venta al comercio. e construyó entonces
un nuevo edificio a un lado de donde estaba la fábrica de caja, de
cartón y en 1929, se integró a FábricllJ Montemy.
Además de Ja expan ión vertical antes mencionada, a finales de
lo año veinte del siglo XX comenzó la expansión geográfica con
la adqui ición de la Cervería Central en la Ciudad de México en 1929.
Tanto la reconstrucción de la planta tras la ocupación
revolucionaria como el crecimi nto de lo años veinte se
financiaron 20 eo gran medida con reinversión de utilidades y con la
obtención de cr ' ditos en bancos extranjeros (particularmente, el
L1redo Bank y el Banco de Mo11trea~ . Esto debido a la dificultades de

obtener crédito interno por la falta de circulante y la inestabilidad
del sistema financiero nacional.21 También se recurrió a préstamos
de particulares que tenían intereses en la Cervecería como la Casa
Calderón y Cia. Sucesores y don José A. Muguerza.

El impacto de la gran depresión
La mejoría de los negocios no fue muy duradera pues otro factor,
esta vez de índole externa, modificaóa de nuevo el panorama.
Además de dependencia tecnológica y de abasto de muchas de sus
materias primas, Cervecería tenía contratados en el extranjero varios
créditos. Para 1929, eran ya evidentes los problemas por los que
pasaba Estados Unidos, y en octubre de ese año, reunido el Consejo
de Administración,
[. ..]fae dis&amp;11tida la alarma q11e se¡,ún los periódicos existe en la Bolsa de Valores
de ew York,y de la posibilidad, (JJlnque remota, de que esa situacwn tffecte a
las i11stit11cio11es bancarias en donde tiene fondos depositados esta Compañía, y
por vía deprecaución, acordó el Consefo que prot11raremos disminuir losfondos en
los Bancos, haciendo al efecto arreglos para c,1brir las cuentas acreedoras que se
vCtJcen de estafecha hastafines de ano, haciendo lo posible por conseguir que se nos
hagan algunos descu.entos por anticipo de pago. 22
A pesar de las previsiones, el derrumbe económico del vecino país
causó estragos en México y sus empresas, incluyendo Ceroecería. Las
ventas de sus productos bajaron y fue necesario demorar varias de las
obras nuevas que se tenía programadas y que no se consideraban "de
mucha urgencia". Aunado a ello, hubo un descenso del valor de la
plata respecto al oro (en un principio del 10 por ciento y posteriormente,
del 17 por ciento), que afectó seriamente los precios de venta, que eran
20

Un extenso esrudio sobre los mecanismos de financiamiento utilizados por la
Cerveceóa Cuauhtémoc a lo largo de su historia se encuentra en Ortega Ridaura,
•~Cervecería Cuauhtémoc, .A., Act.a de Asamblea de Acciomst.as núm. 52, 14/

4/1923.
La nueva soaedad tenía un capital de un millón de peso siendo su objeto la
fabncación }' expJotaaon de ca1as y otros artículos semejantes; tapón corona, gas
carbóruco, } en general cualesquiera otros productos que e relacionen con estos
ramos de la industria.
1
~

18

2006.
21 Durante la Revolución se vivió una verdadera anarquía monetaria sufiriendo la
población pérdidas considerables a consecuencia de la emisión monetaria excesiva
por parte de los gobiernos y de las diversas facciones revolucionarias entre 1913 y
1916, hecho que motivó que los ciudadanos no aceptaran los billetes por cerca de
veinte años (Cárdenas, 1994: 36).

19

�1J

I

t,

todos en moneda de dicho metal. Y para completar el panorama, e to.
metale a su vez ·e depreciaron frente al cló.lar.23
E te último hecho, unido a la baja del consw110 de cerveza v de
las ventas en el extranjero, pronto llevó a la empresa a una itua~ión
desesperada, enfrentando serios problemas para cumplir con us
obligaciones crediticia .
En 1932 el dólar tuvo un aba exagerada al aumentar de 2.50 a
$3.39 pe os, estimándost:. que podía llegar a 4.00 o tal vez má .
Ello aumentó el monto del capital pendiente de pago.
E e año, fue necesario hipotecar la planta en .\,fonterrey y pedir
pre tado al Banco de Mbdco para pagar a su principal acreedor, el
Banco de Montreal, y convertir a peso la deuda que tenia.
Es en ste e cenario que se planteó la primera emi ión de
obligacione hipotecarias 24 (1933) como una salida a la e casez de
capital del momento. e emitieron bono por do millones de peso
a un plazo de 8 años, con intere es del 8 por ciento anual, 25
garantJzados con los actiYo de Cervecería CJ1011hté111oc y Fáhricas
1\tlontemy.

L: na vez má , los indu, tri ale salieron fortalecidos de esta
experiencia. La escasez de créditos extranjero mot1vó la creación
de in tituciones financiera en el pais,2'' iendo Crédito Industrial de
1\fontem;y un claro ejemplo. Por su parte, el esca o sumi tro materia
primas (principalmente por la falta de divisa para adqwrírla )
fortaleció su producción interna en un creciente proceso de
sustitución de importaciones.
Finalmente, CerYecería r organizó de nuevo sus negocio . Ea
1935 el abogado y con ejero de la empresa, fanuel Gómez Morín,
elaboró junto con el Comité Ejecutivo un esquema de organbación
de la compañía y sus fibales, a í como el procedimiento para u

restrucruración administrativa y legal.
La reorganización implicó la separación de varias empresas para
constituirse como sociedades independientes, lo que permitiría que
se admirústra en con mayor eficiencia y éxito. Asimismo, se creó
una compañía tenedora que se convertiría el centro del recién
organizado grupo que tenía como empresa madre a la Cervecería
C11a11htén1oc.
Lo primero que se hizo fue desagregar las actividades que se
agrupaban bajo Fábricas Monten-~, dando lugar, en enero de 1936, a
Empaques tk CartótJ Titán, S A.,27 Fábricas Monten-(!J, S A.28 y Malta,
S A .'l!J Cerveceria C11a11htémoc aportó los edificios donde estas fábricas
e ubicaban, los terrenos, maquinaria y otros activos, recibiendo
acciones de cada una en proporción a su aportación.
Como parte medular de la reorganización, se constituyó en 1936
esta empresa controladora de las actividades de las clistintas
sociedades que ahora conformaban el grupo. Cervecería deja de ser
la cabeza de todas las operaciones cediendo esta tarea a Valores
Industriales, SA (VISA), que por muchos años dio nombre al grupo
empresarial originado a partir de la cerveza y su explotación. El
cambio realizado fue sólo estructural ya que Cerveceria Cuatthtémoc
adquirió casi la totalidad de las acciones dicha ociedad.
En los años posteriores a la reorganización, será cada vez más
difícil seguir el devenir de la Cervecería pues en múltiples ocasiones
se traslapa con la historia del grupo VISA. En este trabajo, sólo se
24 Las

' El tipo de cambio dd peso , e depreóó 21. 9% frente al dólar. A principio de
julm de. 1931, las reserva, de oro y divisas disminuyeron aún más llegando a 6.1
millones de dtilares. Las expectativas de denluación llevaron a que el sistema bancario
sufriera un rearo masivo &lt;lt'. fondos por d pánico entre los ahorradores quienes
cambiaron u dinero por oro o divt as (Cárdenas, 1994: 31).

obligaciones hipotecaóas son bono de deuda que están garantizados con
bienes inmuebles. En lugar de obtener un préstamo bancaóo, los bonos se colocan
entre un grupo de particu1ares a quienes se paga un interés previamente acordado.
Por lo general más alto que el de una inversión corriente aunque más bajo que el
intetés de un crédito bancaóo {Ortega Ridaura, 2006) .
2&gt; Por lo general, el pago se hacia en amortizaciones semestrales, sorteando la
obligaciones que serian liquidadas las cuales dejaban de percibir intereses. Además,
la Cervecería podrá hacer anticipadamente pagos parciales o el total en circulación en
cualquier fecha. En l 937 se hizo una nueva emisión por 2,500,000.00.
26 Un recuento del desarrollo de las insntucione financieras -en su mayoría
ligadas a las industrias- en Monterrey entre 1930 y 1960 se presenta en Ortega
Ridaura, 2005.

20

21

.!!Cervecena Cuauhrémoc, .A., Acta del Consejo de , \drrurustractón, núm. 1235,
30¡ 10/1929.

�bace referencia a las actividade en las que la C11auhtémoc participó
directamente o tuvo participación accionaria.
La, siguientes décadas (hasta 1960) los negocios se enfocaron
básicamente a la cerveza y lo directamente relacionado con su
producción. Se adquirieron fábricas en ogales, Veracruz,
Guadalajara, Jalisco y Tecate, Baja California y se construyó en los
años sesenta una planta en Toluca, Estado de México.
La década de 1970, particularmente la segunda mitad, fue de
una bonanza económica tal que la mayoría de las empresas
diversificaron sus negocios para aprovechar las oportunidades que
brindaba el mercado. Alfredo Livas Cantú, expresidente del Consejo
de Administración de Cervecería y Director de Finanzas durante
diecisiete años, señalaba:
os encontrábamos ante dos sit11acio11es: 1) sepensaba q11e la diversijicadón del
portafolio daría mefom oportunidades al gmpo y 2) existía mucha oferta de
dinero p1m a nivel ,nundial había mucho capital (producto del boom petrolero,
mire otras cosas). Los bancos venían a tocarte la p11erta.JO
Así, se dio un doble esfuerzo diversificador, a nivel del grupo
(VISA) y a rúvel de Cervecería, en lo particular. La estrategia. de
diversificación se dio por la vía de las adqlúsiciones y se centró en
la Cr1a11htéllJoc, como empresa ancla, pues era la más fuerte y rentable
del grupo. 31
La diversificación en que participó Cervecería comenzó en 1971,
incluyendo entre otras las siguientes empresas: Importaciones y
Exportaciofles Azteca, S A., iYftf_)la Internacional, S A. (similar a la
anterior); Servicios Indmttiales y CoHJerciales, S A ., (que entre otros
serv1c10 operaba los sistemas computacionales para la
administración del negocio); Plásticos Técnicos Mexicanos, S A., etc.
'l:I Constitwda con un capital de $750,000.00, su objeto era la fabricación.
explotación y venr.a de cartón, de cajas de empaque de codas clases y de todos los
artículos que con dichos objetos puedan estar relacionados.
28 Tomando el nombre de la antigua fábrica, se orgaruzó esta compañía para la
fabricación, explotación y venta de tapón corona o corcholatas, tapas para frascos o
botellas y toda clase de artículo de metal larrunado o de otro material; asi.nusmo,
para 1a compraventa y explotación de gas carbóruco. Capital: . 750,000.00
19
La antigua FábricoJ Alonlem!J cambió su denommación por el de Malta, S.A.,
dedicándose a la elaboración de esta materia prima.

22

En 1977 y 1978, se invirtió en negocios relacionados con alimentos,
mas su importancia no fue significativa. Con1ercial Cartago, S A.
(comercializadora de granos); una participación del dos por ciento _en
Q11esos La C,apemcita, SA y Quesos Walter, SA; la cadena ~e e~~dios
de hamburguesas Burguer Bqy y la fábrica de botanas Majer. Astm1smo,
constituyeron con otros socios DesmTollo Avícolay Ganadero, S A., para
proveer a sus empresas alimenticias y otros más.
La mayoria del crecimiento, se financió con créditos extranjeros
con las funestas consecuencias que se exponen a continuación.

La crisis de 1982
D urante el periodo comprendido entre 1940 y 1982, conocido como
desarrollo estabilizador o milagro 111exicano, la economía del país vivió
un crecimiento sin precedentes en toda su historia. 32
El modelo económico caracterizado por un elevado
proteccionismo, estimuló la industrialización resguardándola de toda
competencia externa. El mercado interno en expansión (cuya
capacidad adquisitiva era más de diez vece mayor que hoy en dia),
era el principal consumidor de los bienes producidos.
Pero el modelo tenía sus fallas, y junto con la economía nacional
creció la deuda externa, que en 197 6 era ya de 20,000 millones de
dólares. La devaluación de finales del sexenio echeverrista33 (1976),
fue una advertencia, que la bonanza petrolera de los años siguientes
pronto hizo olvidar. Gracias al petróleo México era de nuevo un
país rico y sujeto de crédito en el ámbito financiero internacional.
Esta situación fue aprovechada tanto por el gobierno como por los
empresarios, que contrataron mllonarios empréstitos en el extranjero
para financiar sus proyectos de expansión y diversificación.
Como ya se mencionó, en los años etenta Cervecería vivió, junto
con su holding VISA, un auge diversificador de sus negocios,
adquiriendo empresas que no estaban directamente relacionada
con su producto base que era la cerveza.

30 Entrevista
11

al Lic. Alfredo Lvas Can tú 9/5/2001.

Ibídem.

23

�H1111,a 1.r,u

l {¡&lt;Ju,·

1

Desde mediado. de lo e enta, pero con mayor frecuencia. en
los años setenta, se contraen créditos con bancos extranjeros, en su
mayoría norteamericanos pero también europeos. ''En esos tiempos,
había mucha oferta de dinero porque a nivel mundial había mucho
capjtal (...) Los banco venían a tocarte la puerta" (Alfredo Livas).
En un sexenio la deuda externa de México se cuatriplicó
alcanzando en 1982, 80,000 millones de dólares. Esta situación era
insostenible y los efectos no se hicieron esperar: devaluación del
600 por ciento (de 25 a 150 pesos por dólar) moratoria de la deuda.
CA'"terna, inflación y todo tipo de desajustes económicos y financieros.
Las empresas altamente endeudadas en dólares, se vieron ante
una difícil situación. Al estallar la crisis, VJ A tenía una deuda
acumulada de 1,034,988,000 dólares, con más de 156 bancos. De
esta cantidad, entre 500 y 700 millones eran de la Cerveceda
Ct1a11hté111oc, además de que figuraba como avaJ en mucho de los
créditos de VI A y de otras empresas del grupo.
¿Cómo pagar la deuda si la empresa no generaba dólares? ¿Cómo
acceder a esta c:Livisa si el sistema bancario había sido nacionalizado
'
incautándole Banm Se,jlt1 a Vl A?
Para rescate de las empresas en esta situación, el gobierno a través
del Ba11co de México dise11ó el FICORCA 34 (Fideicomiso ele Cobertura
del Riesgo Cambia.río), que tenía el control sobre los dólares. Pero
para ser aceptado en éste era una exigencia restructurar la deuda
con los acreedores.
En 1982 inició el proceso de restructuración de la deuda del
grupo el cual fue largo } complejo. Duró dos años en su primera
etapa, que culminó el 14 de febrero de 1984. Las negociaciones
tuvieron lugar en ueva York. 35 e lograron acuerdo para alargar
los plazo y mejorar las tasas, más no se disminuyó el capital.

Parte de la deuda fue pagada al gobierno con los bonos de
expropiación que VI A había recibido a cambio de Banca Serfin,
nacionalizada por el presidente López Portillo; el resto fue pagado
durante los ochenta.
Para hacer frente a los compromiso financieros, el grupo y la
Cervecería replantearon sus estrategias.
1) Se cambió la diversificación del portafolio por la focalización
en lo negocios estratégicos (y en los que más expedcncia se tenía):
bebidas y empaque , abandonando paulatinamente turismo,
alimentos y otros.
2) Hubo asimismo una reconsideración en los ga tos adoptando
una política económica más austera. Se eliminaron gastos superfluos
reduciéndose las partidas destinadas a representación así como otras
erogaciones de los altos ejecutivos.
3) e realizaron despidos de personal y se redujeron los mandos
meclios y altos que no fuesen indispensables para continuar con la
producción.
3) Se continuó con el proceso de restrucruración de la deuda en
una segunda fase que, a partir de 1984, consiguió ademá de mejores
plazo y tasas, quita de capital.

A manera de conclusión
Pocas empresas pueden decir que han sobrevivido a lo largo de tres
siglos como la Cen,ecería Ct1a11htémoc; que han transitado por tres
modelos económicos (primario exportador durante el porfiriato-,
ustitutivo de .importaciones y neoliberalismo) una revolución, varias
crisis económicas, para enfrentar la globalización.

32 Entre 1940 y 1970, México tuvo una rasa de crecimiento anual del 6.5 por
aemo muy altas SJ se considera que en ese mtSmo tiempo la población crecía al 3.5
por ciento. Durante d boo,11 petrolero(1979- 1981), el PIB mvo un crecimiento real
superior al 8 por ciento anual (\'illarreal, 1997).
31 El 31 de agosto de 1976 la Secretaria de Haaenda y Crédito Público anunció el
cambio de paridad y la flotación del peso, termirumdo con 22 años de tasa &lt;le cambio
fija, de\·aluando la moneda de 12.50 a L9. 7 0 pe.~os por dólar (Villarreal, 1997: 293).

&gt;-1 Uno de sus pancipales operadore fue Ernesto Zedillo Ponce de León. VISA
no cabía ea el programa tal y como es raba establecido pues su deuda era demasiado
t,rrande, por lo que le diseñaron un programa especial.
' 5 Los acree.dores nombraron un comité compuesto por doce bancos para participar
en las negociaciones. De entre éstos, se estableció un comité rJÓ hoc, menor aún.
Todos los bancos debían estar de acuerdo con los termmos de la negociación. Enrre
los negociadores por parte del grupo VI A estuvieron Ricardo Guaja.rdo Touché,
Alfredo lJvas Cantú y Othón Ruiz Montemayor, entre otros (Entrevista a Alfredo
Uvas Canru, 2001).

24

25

�lralm Urt.~. lv 'cr.

A continuación se enumeran algunas características que le han
permitido:
Primero, la rápida respuesta a la necesidades que su proceso
productivo iba generando y que hallaron respuesta en la expansión
vertical. El primer caso lo encontramo en 1901 con su
participación mancomunada en una compañía proveedora de carbón
y continúa hacia otros energéticos (electricidad y ga ) tran porte,
insumos como la malta y empaques.
La expansión vertical fue una respuesta a un mercado incierto
que continuamente se veía trastocado por sucesos tanto
internacionales (guerra mundiales la Gran Depresión, etc.) corno
nacionales Qa Revolución, la crisis de 1982). Resueltas estas fallas,
la Cervecería fue mucho más competitiva que otras empresas que
se quedaron en el camino.
Segundo, la capacidad de adaptación ante ituaciones cambian tes.
Y con e to nos referimos tanto a la capacidad de sus directivos y
accionistas para reaccionar ante los problema , como la
refuncionalización de las actividades en la fábrica, e incluso la
reorganización del organigrama, funcione y personal como se
observa después de cada crisis.
Tercero, la capacidad para capitalizar cada situación crítica para
fortalecerse y enfrentar cada vez de manera má eficaz ulteriores
dificultades.

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1997.

etas de fa Asamblea de

28

caorusras, 1890 a

29

�De Texas de los mexicanos a los
mexicanos en Texas 1810-1910

Manuel CebaJlos Ramírez

1

EL PASADO Y LA PRE ENCIA ACTlJAL de los mexicanos en lo Estados
Un.idos ha sido un tema estudiado y discutido por las diversas ramas
de las ciencia ociales. Un último ejemplo negativo ha sido el
capítulo titulado "Inmigración mexicana e hispanización" de Samuel
P. Huntington publicado en el libro ¿Quiénes so11Jos? LJs desaftos a la
identidad nadonal estadtmidense. Pronto la critica arremetió contra el
contenido de e e capítulo por u superficial reflexión histórica y la
utilización de una "historiografía de egunda" calificando a
Huntington como "falso profeta", como en su momento lo
escribieron Enrique Krauze y Stephen chwartz. Afortunadamente
hay textos 2 que son realmente importantes, como el tradicional de
David J. eber La frontera norte de México, 1821-1846: el s11doeste
norteamericano m s11 época 11Jexicana; 3 y el de Januel G. González
1 Colegio de la Frontera
orte.
~ Enrique Krauze, "Huntiagtoo: el falso profeta",I..etra.r Libres, núm. 64, abril de
2004, pp. 24-26, Y tephen chwanz, "Ser hispanófilo", Letras TJbm, núm. 64, abnl

de 2004, pp. 28-29.
; David J. '\ eber, u frontero norte de Aféxzco, I821-1846, E:./ J1tdoerte nurteomerica110
e11 m época H1e:i..ica11a, MéJUco, Fondo de Cultura Econóouca, 1988.

31

�, , ,,

• 11 "

tituJado 1\tJexi.canos: a history of tl1exica11s in the United States. '·' Además,
es menester añadir los estudios gue se han hecho de .la vida y de la
historia de los me,acano en las diferentes regione y estados de la
Unión Americana. fe refiero en particular a las investigacione de
la historia de Texa que es el cerna de este artículo, desde la clásicas
de Cario E. Castañeda y Américo Paredes hasta las actuales. El
panorama ha cambiado cualitativa y cuantitativamente. Esto ha
hecho que e multipliquen las publicaciones, se revisen los
pr~~lemas ~eto~ológico. , e bu quen nuevas fuentes, e expongan
medita. explicac1one y e revalor la presencia de los mexicanos
en Texas. Un ejemplo muy significativo es el del fo eo Bob Bullock
de Austin presidido por la Te.,:as State Historical Association en e] cual
se integra la historia indígena, novolúspana y mexicana al pasado
de Texas; en cierta manera pu_e de con iderar e la anútesis de lo que
se expone en el luseo del Alama en an Antonio. Este artículo
pretende añadirse a esta nueva corriente de interpretación y ofrecer
una síntesis de un siglo de historia t xana.

Los problemas iniciale
La vida de los mexicanos en Texas durante el siglo L'{ estuvo
determinada por varias circunstanaa. problemática . Todas ellas
relacionada con I poblamiento de la región, con cuesti nes
geopolíticas ) territoriales, y con los cambio, y político, v ociale
que e , ucedieron entre 1810 y 1910 tanto en féxico co~o en los
Esta&lt;los nidos.
La bú queda por parte de féxico de su propia forma de gobierno,
el expansionismo norteamericano y el hecho de que Texas e. tuviera
situada en medio de ambas naciones complicaron las co as a tal
grado, que la lú. toria de este ·íglo estuvo marcada por los ignos de
la guerra y de la contradicción. Como lo ha señalado David J. Web r,
Texa no fue ólo un espacio social donde se encontraron mexicano
franceo;es, indígenas y norteamericanos. Fue también un espaci~
reclamado ya por estos últtmos, como propio e indispen able para
su marcha haoa la conqui ta de la frontera. En ello iba la vida el
carácter y las in tituciones de los E tado Unido según la fam~ •a

32

tesi de Frederick Jacksoo Turner al que han eguido muchos de lo
h1storiadore norteamericanos. El propio gobierno de los E tados
Unidos y la prensa norteamericana nunca ocultaron el deseo de
adquirir Texas por cualquier medio. Si bien hubo una corriente en
Texas para no aceptar la tutela de los Estado
nidos y quedar, ya
como e tado federal mexicano, ya como país independiente, muy
pronto e ta corriente quedó desbordada por la complejidad de los
hechos, la inten a inmigración norteamericana y por las intenciones
expansionista de lo E ta.dos Unido .
Por parte de los mexicanos, Justo Sierra comprendió, como
mucho otros, que la ''cuestión de Texas" y, lu go el conflicto con
los Estados Unidos fueron un tremendo } angustioso trago amargo
para México. La reflexión de ierra hecha 50 año después de los
acontecimientos, llevaba una doble argumentación. Por un lado,
consideraba la imposibilidad que tuvo México poblar el inmen o y
lejano norte:
El más temeroso legado que España pudo dejamo, fue la inmensa
zona desierta, despoblada e impoblable sú], por su extensión, rica
a grande trechos y en otro incurablemente estéril, que se extendía
a nuestro septentrión allende el curso del Gila y del Bravo. 4

Por el otro lado, Sierra consideraba el fantasma del expansíonismo
de lo Estado Unidos que se cernía sobre el vasto norte mexicano
Ycuya doctrina se fincaba, entre otros principios, en el de que todo
territorio vecino que México no pudiera gobernar era de hecho
norteamericano. El resultado fue "triste e inevitable": la pérdida
de Texa en 1836 y, luego de la inva ión norteamericana de 18461847, la pérdida de los demás territorios del septentrión mexicano
por el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848. Sin embargo, de ese
mismo problema, }' ante la irr versibilidad de los limites de la
guerra y del poder expansionista del vecino del norte, México sacó
ventaja y forjó una de las etapas de su conformación como nación,
tal Y como lo pensaba la generación de Justo ierra:
'Ju to ierra, Erolucio11polílica delp11eblonm:uano, 1éxico,

33

AM, 1984, p. 212.

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JJ,

J 1 1//

J ( ,lf!.

Fue una buena fortuna para México que la guerra directa y la invasión
armada, s1 b.ien desnudó en todo su horror nuestras íntimas
debilidades, enardeciese nuestra sangre, suscitase el valor del pueblo
más abnegado del mundo, porque no defendía ningún bien positJvo,
sino puramente subjetivo y abstracto, y diese un poco de cohesión
al organismo disgregado de la patria. 5
Con frecuencia lo mexicanos olvidan que, Jurante mucho tiempo,

el territorio gue ocupa el hoy norteamericano estado de Texas fue
parte de México, y no recuerdan la importancia que, en su momento,
tuvo su separación de la República mexiGana. Olvidan también que
Texas ha seguido influyendo en la vida de la nación, particularmente
en lo que hoy es el noreste mexicano. A tal grado fue, y siguió iendo
importante la relación entre Texas y el nore te mexicano, que no
podemos explicar la formación histórica y la dinámica actual de los
estados de Coahuila, uevo León, y Tamaulipas sin tener en cuenta
a Texas. Por otra parte, la herencia mexicana en Texas es imposible
desconocerla: nombres, familias, lugares, tradiciones, costumbres,
alimentos. Muchos de ellos presentes desde el siglo XIX, y aún desde
mucho antes, dan testimonio de origenes mexicanos de Texas.

Entre dos independencias
Entre 1821, fecha de 1a consumación de la jndependencia de México
y 1836, fecha a u ve7 de la emancipación de Texas de este país,
una de las preocupaciones principale fue el de su poblamiento.
Para inicios de la vida independiente de México ólo había en Texas
alrededor de 2500 habitante . El primer gobernante del léxico
independiente, Agustín de Iturbide promovió planes de colonización
para que tanto mexicanos como extranjeros pudieran establecerse
en el inmenso territorio del lejano norte. Se aprobó a í en febrero
de 1823, la Ley Imperial de Colonización que, aunque quedó sin
efecto por el derrocamiento de Iturbide, sirvió de antecedente para
otra Ley de Colonización aprobada por el congreso mexicano en
agosto de 1824. Con esa ley se pretendía legalizar la estancia de

'7

unos 3 000 norteamericanos que ya para ese año vivían ilegalmente
en Texas y, al mismo tiempo, promover la migración legal de
mexicanos y también. de extranjeros.
Entre estos últimos, cabe destacar a Moisés Austin quien
habiendo sido súbdito español en Lu.isiana obtuvo de la Corona 1a
autorización para establecerse en el óo Brazos con 300 familia
católicas. Aunque no pudo ser Moisés Austi.n quien lograra
establecerse en Texas, sí lo fue su hijo Esteban quién heredó de u
padre la concesión y pudo acogerse a la Ley Imperial de Colonización
de 1823 y conseguir la autorización para establecerse en Texas. Dos
años después pudo cumplir con su contrato de establecer 300
familias de Luisiana en torno de la población de an Felipe en l río
Brazos. La colonia de Austin abarcaba desde los límites del camino
a la población española de an Antonio ha ta el Golfo de México.
Otra colonia fue establecida en tomo del poblado de González
por Green de Witt en 1825. González estaba situada entre an
Antonio y an Felipe y si bien no tuvo el éxito de esta última sí
logró atraer algunos pobladore a la región. Con mayor éxito cumplió
con su contrato de colonización el tamaulipeco Martín de León
quien en 1824 estableció la población de Victoria. Esta concesión
fue la única en la que predominaban los mexicanos y aunque tampoco
fue muy numerosa, en 1835 había expedido títulos a poco más de
un centenar de familias. AJ sur del estado y próxima al Río de las
ueces, límite histórico de Texas con el estado de Tamaulipas, se
localizó la concesión hecha a los irlandeses Jame McGloin y John
McMullen.
La afluencia de angloamericanos a Texas fue muy considerable r
constante pues aparte de que la tierra se ofrecía a muy bajo precio
se podía adquirir en grandes cantidades y estaba exenta del pago de
impuesto durante vario años. En la compra de tierra se tomaba
en cuenta al jefe de familia, a su esposa., a los hijos e incluso a los
esclavos. Según fuera el número de persona que componían una
familia, mayor era la posibilidad de consegwr tierra.
Es difícil saber con exactitud la cantidad de personas que
emigraron hacia Texas en esos años. Pero el incremento fue

1 ít/q¡i.

34

11.,,,.,.,

f/17.

35

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mayúsculo pues entre 1821 y 1836 hubo una diferencia de 2,500 a
40,000 habitantes. Sin embargo, no todo se debió a la legislación
mexicana que promovia la colonización. J..o cierto es que la depresión
económica que ,e produjo en E tados nido en 1819 hizo que los
angloamericanos y sus e, clavos emigraran hacia Texas. La gran
atluencia de angloamericanos a Texas hizo escribir al general Mier y
Terán desde acodogche en 1828 que "conforme uno recorre la
distancia entre Béjar y esta ciudad ob ervará que la influencia
mexicana disminuye proporc1onalmente hasta que en esta ciudad
es poco menos que nula". Tres años ames, un diplomático mexicano
en ashington, alarmado por la observaciones de los periodi tas
norteamericanos, aseguró que de no poner condiciones a la
inmigración, las poblaciones de Texas no serían mexicanas más que
de nombre. Para prevenir esto, el gobierno mexicano intentó seguir
una política de asimilación paralela a las propuestas de pobJamienro
para que Texas no experimentara un proceso de oorteamencaoización, como I que ya se estaba dando. Para ello el gobierno
mexicano pre cribió una serie de determinaciones: los inrrugrantes
debían ser católicos, el idioma español debía er usado corno lengua
franca, los extranjeros debían asentar e lejos de la linea fronteriza y
quienes ca aran con una p r ona mexkana podrían acceder a mayor
cantidad de tierra. De entre toda las normas, quizá la de la religión
obligatoria pudiera parecer hoy fuera de lugar. in embargo, para
ese momento el catolicismo era la religión oficial de féxico prescrita
en la Constitución de 1824, y era eJ vínculo más fuerte que podía
unir a los mexicanos entre sí en un momento en que el nacionalismo
incipiente estaba muy ligado a la religión católica, particularmente
al guadalupanismo.
Sin embargo, todos los esfuerxo del gobierno mexicano para
fomentar padficamente la integración fracasaron. Las tradiciones
culturale de mexicanos y norteamericanos no podían asimilarse de
un momento a otro y menos por decreto. En ello influyeron la.s
diferencias religio as, sociales, étnicas y sobre todo políticas. A
algunos historiadores les ha parecido que estas diferencia fueron
más manifiesta. después de la independencia de Texas. i en un

.\1111111,/ ( ,hu!l1JI Ral1IJ 7

momento dado no pareció tan clara esta oposición debido a la lejarúa
de un grupo con el otro, en la medida en que fueron encontrándose
las diferencias fueron má claras y manifiestas.
Por si esto fuera poco, el concepto mismo de colonización que
sustentaban mexicanos y norteamericanos fue muy diverso. Como
bien lo ha mostrado David J. Weber. citando a su vez al geógrafo
Marvin Ivlikesell, la frontera española llegó a ser una frontera de
inclusión en contraste con la frontera de exclusión que pretendían
crea.r los norteamericanos. Entre otras cosas esto significaba que
para lo espafioles, novohi panos y mexicanos la formación de
poblaciones fronterizas implicaba la conquista, colonización y
evangelización del espacio y de los habitantes donde pretendían
asentarse. En cambio para los angloamericanos uponia la exclusión
de todo ello y la implantación de su propio estilo de vida sin efectuar
mayor tipo de mestizaje cultural, racial o de otra clase.
Por otra parte, las cuestiones sobre asimilación no eran fáciles
para los mexicanos no sólo por el reducido número frente al
incremento de los inmigrantes norteamericanos, sino también por
alguna ideas que éstos sustentaban derivadas del momento de
expansión norteamericana. Así algunos inmigrantes anglos eran de
la opinión de que Texas debía &lt;le suyo pertenecer a los Estados
Unidos pues debería ser considerada parte de Luisiana. Basándose
en ese equívoco y añadiéndole una fuerte dosis de ideas derivadas
&lt;le la doctrina del destino manifiesto, fácil es suponer las dificultade
habjdas con los mexicanos. Sea lo que fuere, lo cierto es que los
mexicano como Lucas Alamán temían por las ambiciones de los
norteamericanos por ese lejano estado. Confirmaban su aseveración
en por lo menos dos acontecimientos en los cuales se habían visto
involucrado los anglos. Uno era la invasión que James l,0ng y su
gtupo de filibusteros habían hecho sobre Goliad en 1821. Cinco
años después Haden Edward proclamó la República de Fredonia y
con ello pretendió la emancipación de Texas. Pero también mostró
la lealtad de los otros colonos que como Estaban Austin,
contribuyeron a pacificar la rebelión de Edwards. Sin embargo logró
también que el gobierno de México se preocupara un poco más por

37

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Texas. Se nombró al general Manuel Mier y Terán para que visitara
la región e hiciera un dictamen del estado que guardaban las
poblaciones del norte.
De modo que t.anto las ideas expansionistas, como la convicción
del destino manifiesto y los hechos reales y conflictivos --como la
rebelión de Long y de Edwards- hicieron de Texas un territorio
cada vez más susceptible de entrar en conflicto. Pronto Texas
apareció como un estado mexicano con fama de conflictivo. Algunos
mexicanos en lugar de entender los problemas se pusieron a la
defensiva tratando por igual a todos los texanos como separatistas
y como enemigos de México, siendo que la cuestión era más
compleja. Pues al lado de los anglos expansionistas y pronorteamericanos había otros que pretendían lealtad al gobierno mexicano.
Además la diferencia entre centralistas y federalistas encontró campo
de cultivo en Texas, y lo que era una opción política se convirtió en
tesis de combate para atacar al contrario. Los federalistas norteños
fueron acusados de secesionistas -no sólo los mexicanos de Texas
'
sino de otros estados del norte- cuando lo que pretendían era
acabar con el centralismo y apoyar una forma de gobierno federalista
sin dejar de ser mexicanos. Y no sólo buscaban el triunfo de sus
ideas políticas para acceder a puestos públicos, sino que buscaban
en el federalismo la forma de conservar no sólo su vieja autonomía
sino también el estado de Texas para iféxico. Desaforrunadamente
la aceleración de los acontecimientos y las guerras intestinas
tuvieron una consecuencia fatal para México al enfrentar el
movimiento de emancipación de Texas.
Todo ello mostraba la siruación clifícil por la que atravesó Texas
durante el proceso de poblamiento y el desorden legal imperante.
Josefina Z. Vázquez, especialista del tema concluye, luego de
analizar detenidamente los intentos de poblamiento después de la
independencia mexicana:
Las restricciones mínimas que imponía el gobierno de México feo
Texas] se violaron o evadieron desde un principio. El requisito de
ser católico nunca se cumplió; la prohibición de establecerse en las

costas y fronteras fue pasado por alto hast.a por el propio gobierno,
y la prohibición del tráfico de esclavos se eludió fácilmente. En
unos cuantos años Texas se convirtió en un territorio poblado por
gente totalmente ajena a las costumbres mexicanas. 6

Todo este proceso de poblamiento nos muestra el complicado
estado de cosas que hubieron de ver los pobladores españoles,
mexicanos y novohispanos de la primera hora. Para 1830 ellos eran
alrededor de 3,000, mientra los inmigrantes de los Esrados Unidos
llegaban a más de 7,000. Esto nos muestra lo que David J. Weber
ha llamado la norteamericanización de Texas, pero también nos hace
distinguir eres grupos que conformaron la población del estado: los
angloamericanos, los afroamericanos y los mexicanos. Los primeros
y los segundos se establecieron en las nueva colonias fundadas para
ese fin. Los mexicanos iguieron poblando los asentamientos
tradicionalmente mexicanos como San Antonio, Golia.d y Nacodogches.
A ellos se añadirían más tarde toda la región tamaulipeca de la fr-anja
del ueces y los poblados ribereños del Bravo.
Por otra parte, a los conflictos motivados por la migración
norteamericana a Texas se sumaron los problema de la inestabilidad
política de la República mexicana y del propio Est~do de Coahuila
YTe.x-as, cuyos dos territorios quedaron unidos en una ola entidad
federal por la Constitución de 1824. Todo ello fue el campo de
cultivo donde se gestó el confücto texano gue tal vez ha sido para
los mexicanos el episoclio más triste de su historia, como afuma
Josefina Z. Vázquez. 1o por otra razón Justo Sierra habló de "la
malhadada guerra de Texa ", y de lo triste e inevitable de sus
consecuencias.

La separación de Texas
La vida de los mexicanos en Texas cambió radicalmente a fines de
1835 al decidir los habitantes de Texa, la independencia de la
República riexicana. 1 inguna otra región del México de la primera
mitad del siglo X1X fue tan conflictiva como Texas. Los movimientos
6

]osefina Zoraida Vázciuez. "La guerra de Texas", Hi1toria de México, Mbúco,

Salvat. 1978, t. 8, p. 1835.

38

39

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r / •

políticos que dieron origen ala separación de Texa de lféxico fueron
motivados tanto por movimiento ediciosos como por movimientos
federalistas, algunos de ellos muy radicale . E necesario distinguir
ambos a pectos para poder explicar mejor la realidad de la separación
texana.
Varios problema afrontaban lo habitantes de Texa , canco
mexicanos como inmigrantes norteamericanos: conflictos entre los
colono~ y los militares de lo presidios; conflicto con la leye
mexicanas antie ·clavi ta ; conflicto con las leye migratorias
mexicanas; y sobre todo el centralismo político que actuaba tanto
de de altillo, como desde la ciudad de México. En realidad, estos
aspectos habían sido propuestos como soluciones por lo mexicanos
a los problemas de Texa . En efecto, el general fanuel l'vlier y Terán
y otro gobernantes, como Lucas Alamán, habían visto en la
in talación de pre idios, en ]as leyes migratorias y antiesclavistas y
en la unión con oahuila forma de olucionar los problemas.
Dadas la circunstancia , éstas y otra soluciones actuaron de
modo contrario, ya por la cantidad de colono de origen
angloamencano que no estuvieron dispuestos a acatarlas, ya por la
falta de dinero r colaboración de otros estados de la República
mexicarui.. En el fondo de muchas propuestas mexicanas de solución
estaba la intención de que hubiese mayor migración nacional o de
otro paí e. que contrarrestara no sólo la inmigración casi
exclusivamente norteamericana, ino que detuviera las intenciones
expansionista de los políticos y de la prensa de lo Estados nidos.
E nuevamente Justo ierra qujen e cribe:
La parte oriental de esa zona [none}, Texas, caía tan naturalmente en
la e fera Je atracción de los Estado Urudos en indetcniblc marcha,
que nu stros hombre, de estado no debían haber tenido otra mira
que regalarla, literalmente, regalar aquella zona que no podía ser
nue tra, a la colonización del mundo, a la ru a, a la francesa, a h
inglesa, a la española, a la china y de1ar que ahí e formara una Babel
de pueblos que siruera de rompeolas al ensanche americano. Pero
esto, que hoy es fácil concebir \' decidir con la punta de la pluma, era
algo imposible para los prejuicios y la necesarias ignorancias de

40

\ l111111

..

t 11,._ &lt; R.1wm

nuestro mayore ; nosotros, con nue uo carácter más flojo que el
de ellos, habríamos concebido mayores desaciertos; con sus errores
está hecha nuestra experiencia. 7

in embargo, otros historjadores actuales como Josefina Z.
Vázguez, se han llegado a preguntar si el a unto de Texas no fue un
error de generosidad de lo gobernantes mexicanos más que de
debilidad y de falta de visjóo. 8 Ya que, aún con sus limite , los
gobernantes m xicanos fueron lo suficientemente generosos con
los colonos pue se les lucieron numerosas concesiones y exenciones
a las leyes y decretos. Además de que México fue mucho más liberal
y munificente que los stado Unidos en su política de otorgamiento
de tierras a lo inmigrante . l problema no venía sólo de esta fuente
-el carácter de la migración que poblaba Texas-, sino principalmente
de lo intentos expansionistas de lo E tados 'nidos y de la
inestabilidad mexicana manifestada principalmente en la lucha entre
centralistas y federalistas.
En 1832, luego del derrocamiento del presidente Bustamante,
se convocó una convención en an Felipe en ese año, a la cual no se
invitó a los texano-mexicanos. El mismo Au tin intentó remediar
e, ta ituación y lo mexicano de la poblaciones texanas, obre
todo de an
ntonio, fueron invitados a expresar u
mconformidades con la iruación que imperaba en Texa , en un
documento que Ángela Moyano comenta ampliamente titulado
"Representación dirigida por el ilustre ayuntamiento de la Ciudad
de Béjar al Honorable Congreso del Estado. Manifestand los males
gue afligen a lo pueblos de Texas y los agravios que han sufrido
desde la reunión de estos con Coahuila".
Una egunda convención en 1833 radicalizó a los colonos de
Texas quienes optaron como solución a sus problemas la necesidad
de eparar a Texa de Coahuila para con ello remediar mejor la
anarquía reinante. En e ta reunión se redacLÓ un proyecto de
~ Justo ~ierra, Evo/11ció11 polínca delpmblo me:&gt;..irano, 1 féxico, l.! AM, 1984, p. 212.

Jo cfina L. Vázquez y Lorenzo Meyer, México jrenle a Estados (;nido1. U11 ensU:J0
hwimco, 1776-1980, México,El Colegio de .México, 1982, p. 3L
• 8

41

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con titución para Texa que fue llevada a la ciudad de féxico por
el mismo Esteban ustin. o todos los colonos mexicanos estaban
de acuerdo en que Texa se separase d
oahuila pues de hacerlo,
s rían los angloamericanos los qu , como mayoría, regentearían lo:
asuntos públicos de Texas. A í lo había hecho saber por ejemplo,
Ramón M,i7quiz, jefe político de San Antonio de Béjar, al gobernador
de Coahuila, pue aducía que de no encabezar ello la· peticiones
formale de reformas, serían desplazado por los colono.
angloamericanos. decir verdad, muchos colono tanto de antiguo
origen novohispaoo como nuevos inmigrantes estaban de acuerdo
con Múzquiz en buscar una solución pacífica y moderada sin dejar
de er mexicano y dentro del istema político federal mexicano.
Así la co, as. Austin trató de hacer aprobar en proyecto en la
ciudad de México.
Cuando e dio cuenta que no lo lograría aconsejó la organización
de ayuntamiento independientes aún sin autorización del gobierno
mexicano. Por este motivo fue juzgado de sedicioso y estuvo preso
hasta 1834 en que anta Anna decretó una amnistía general. Al
regre ar a Texa , vía ueva Otleáns, ya .Auscin había optado por
dejar de lado su antigua lealtad a Iéx:ico, y seguramente influenciado
por nuevos inmigrantes como Samuel Houston, pensó en poner por
obra u plan de separar a Texa de México: " i no podernos conseguir
hacer de Texas un estado independiente por medio pacíficos, me
uniré con los más radicales para obtenerlo por otros medios. Y si
necesitamos ir a la guerra, iremos todos juntos a ella".
Es important cñalar que 1a actitud de Austin era compartida
también por otros radicales mexicanos no , ólo de Texas, sino de otro.
estados del país. in embargo, ólo en Texa dejaba de tener un cariz
eminentemente político pues abarcaba cuestiones discutidas entre lo
mexicanos con respecto a la forma de gobjerno referente al centralismo
o al federalismo. La cuestione en Texas se radicalizaban a tal gradu
que la separación implicaba ciertamente cue tiones étnica y culturales,
pero ante todo estaba determinada por la fuerte mfluencia e interé
de los E ta.do l.Jnido en el territorio texano. El historiador
nonearnericano, e pecialista en temas de la frontera, David J. Weber
escribe:
42

!lú R, ,,_ ,rr-r

A diferencia de otros rompimientos de provincias ocumdo en e ta
era contra el centralismo, la rebelión de Texas significó un
romp11Tiiento total con México. El que México no haya podido
conservar la provincia debe ser entendido como resultado en parte
de que Texas estaba ituada en el linde de la frontera, contigua con
los expansionistas Estados nidos (... ) Lo cierto es qu lo
desacuerdo políticos que contribuyeron a la rebelión de Texas, no
se debieron simpletnente a diferencias de cultura política de lo anglos
y de los mexicanos. Las cuestiones políticas divi&lt;lían también a los
mexicano entre sí y no fueron otra cosa que un conflicto de interese
otre la frontera y la metrópoli. El conflicto se exacerbó en Texa
debido a la pre encia de un numeroso grupo de extranjeros cuya
cultura política subrayaba los derechos a que Texas fuera estado y a
la autonomía local, si bien, los mexicanos combatian también entre
sí respecto a esta mismas cuestiones política en otros lugares de la
frontera donde los norteamericanos tenían poca influencta.9
El hecho de que las diferencjas políticas hayan existido y de que
los E tados o.idos hayan estado tan interesados en Texas explica,
en parte, la conducta de algunos mexicanos que apoyaron la
independencia de ese e tado en la circun tancias por las que
atravesaba ,féxico en eso años. Logrando la independencia de
Texas pensaban que la sustraerían de fa ambición norteamericana,
Y la e tablecerían como el 'rompeolas", impidjendo mayor
intromisión expansionista de los Estados Unidos. uevamente es

Justo Si rra, quien asentó:
i nuestros políticos hubieran tenido la presencia de ánimo suficiente
paca ver así las cosas y, partiendo de la legitimidad de la escisión
texana, hubiesen celebrado arreglos ventajosos con ella, la guerra de
Texas con su séquito de vergüenza }' de ruina e habóa evitado, y
con eUa la lucha con los
tado
nido , que fue su ineludible
con ecuencia. 'º
Justo ierra, E1•0/uaón polítrra delpueblo ,nexira110, léxico,
AM, 1984, p. 214.
Josefina Z. ázquez,
s11p"esta República del Rio Grc1nde, Ciudad Vict0ria,
Insntuto de Investigaciones Histórica , niversídad Autónoma de Tamaulipas,
1995.
9

111

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43

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Entre lo mexicano, que e tuvieron pre entes en el desarrollo
de los acontecimientos texanos el más destacado, que no el único,
fue ciertamente Lorenzo &lt;le Zavala. Zavala tenía no sólo
propiedades 9ue defender, sino que como yucateco era federalista
radical y enemigo &lt;le anca Anna. Pero que aún ocupando puestos
de importancia en Texas no fue tratado con frialdad y sosp cha por
los norteamericanos. Lo. mexicanos partidario de la independenc11
de Texas han ido tratados por la historia nacional como traidores;
por la hi. tmia norteamericana de hombres de clara ,·isión gua
apoyaban la libertad y se oponían al oscurantismo mexicano. No
fueron ni una cosa ni la otra. Independientemente de que l-a
bbiografía pueda mostrar otras facetas y de que en el curso de lo
años posteri.ore, las co as pudieran haber cambiado, el panorama
general es otro. Pues de oscurantismo mexicano o antani mo había
muchos mexicanos opuestos que no optaron por ello y la cuestión
de la traicíon es muy relativa. las bien la historia texana los ofrece
como justificación moral de su propio proceso y obre todo del
despojo del que fueron objeto lo meXIcano .
La última gota que derramó el va o y sirvió de ocasión y pretexto
para la separación de Texa~ fue la upresión de la Constitución de
1824 &gt;del régimen federal a fines de [835. por una nueva incursión
del general anta Arma en la política nacional ahora con propósttos
centralistas. Ya para entonce los ánimos entre los inmigrantes
norteamericanos y los mexicano de Texas se habían exacerbado)'
la ayuda que los Estados rúdos había prestado a a1guno. rebelde,
que promovían desórdene en Texas había hecho que el gobierno
mexicano promulgara un decreto calificando de piratería a codu
aquel extranjero que tomara la armas en territorio mexicano.
Además, los colonos no habían recibido con agrado la ley de tierras de
1835 que, para evitar la especulación, prohibía la venta de terrenos
otorgados por concesión. Todo esto junto hizo c.1ue, a las circunstancias
d la supresjón del federali mo, se añadieran una serie de
inconformidade de rnru antiguo origen y que fueron esgrimidas por
lo. colonos, con razón o 10 ella, como la cuestión de la e clavitud 9ue

apoyaban los norteamericano y que normahnente no incluían en sus
demandas por ser cosa juzgada e infranqueable para las leyes mexicana .
Dos nuevas convenciones celebradas en las poblaciones de
Washington sobre el Brazos y San Felipe decidieron la independencia
de Texas, la cual fue declarada solemnemente el 2 de marzo de
1836. Entre los que firmaron la declaración de jndependencia había
algunos mexicanos como Lorenzo de Zavala, Amonio avarro y
Francisco Ruiz. Un norteamericano, David L. Burnett fue elegido
presidente y un mexicano vicepresidente, Lorenzo de Zavala. El
general Santa Arma, quien acababa de sofocar un movimiento
eparatista en Zacatecas, reorganizó su ejército y se lanzó ahora
sobre Texas para hacer otro tanto. EJ resto de los acontecimientos
no sólo es conocido por mexicanos y norteamericanos, sino
deformado por sus respectivas visiones nacionalistas, ideológicas y
partidistas. De parte de los norteamericanos se centra, corno bien
lo han señalado Jos historiadores estadunidenses Américo Paredes
y Ramón Eduardo Ruiz, en la jdea de la barbarie mexicana que
reprimió sin misericordia a los texanos, obre codo aquel 6 de marzo
de 1836 en la antigua misión franciscana de El Álamo. Por parte de
los mexicanos la interpretación se centra el torno al "comediante"
-como lo llamó Justo Sierra- del general Santa Anna que en otro
de sus arranques irracionales "vendió" Texas a los norteamericanos.
lo hechos y las interpretacio.nes on, desde luego, más complejos
que corno lo muestran las historias oficiales de ambos países. Se
centra, como ya lo hemos argumentado, en la extrema diversidad
del poblamiento texano, en la indefinición mexicana en torno a la
lucha por el poder y por una forma de gobierno estable, en la grave
crisis del erario nacional, y por la influencia y presión de los
expansionistas Estados Urúdos que veían en Texas una oportunidad
para su avance. i de inmediato, Texas no se convirtió en
norteamericano, como era la intención del presidente Jackson, fue
por la oposición en el seno del propio Congreso de lo Estado
Cnidos gue ya veían con recelo el fortalecimiento de los estados
del sur y sus intento esclavista . Entre los mas destacados opositores
a la anexión texana s encontraba el ex presidente John Quincy

44

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Adams que, aunque era un expansionista decidido, reprobaba la
propuesta porque preveía que llevaría a una guerra con México.
Además, es menester tener en cuenta que aún prevalecía la idea en
algunos colonos de ser independientes tanto de México, como de
Estados Unidos; o bien volver a ser estado federal mexicano cuando pasara, si es que pasaba, el problema del centralismo y se
restauraba de nuevo 1a Constitución de 1824.
Los enfrentamientos entre el ejército mexicano y los rebeldes
texanos continuaron después de la derrota del El Álamo, alrededor
de las poblaciones de Encinal, Victoria y Goliad. En ésta última, el
coronel James W Fannin se rindió a las tropas deJ general José Urrea
con 1a condición que fuera respetada la vida de los prisioneros. Se
asegura que fueron pasados por las armas por orden de Santa Anna
quien al aplicarles el decreto de piratería, los dejaba fuera de la ley.
Tanto el Álamo como Goliad quedaron como símbolos de la
crueldad de los mexicanos en general, y de Santa Anna en particular.
Sin embargo, es necesario aducir que, dejando de lado las
exageraciones de la historia oficial texana posterior, los militares
encargados de la ejecución en Goliad, pretendieron tratar bien a los
prisioneros y hubieron de mediar ante Santa Anna para disuadirlo
de su determinación. Tal como escribe 1-fichael C. Meyer los oficiales
mexicanos se encontraron en la misma disyuntiva de muchos de los
comandantes militares desde ]a Guerra del Peloponeso hasta
Vietnam, al tener que optar entre un hecho humanitario y una orden
de un superior. El encargado de la ejecución fue el teniente coronel
Nicolás de la Porrilla quien optó por lo segundo.
Luego de los acontecimientos del mes de marzo, la guerra se
intetnacionalizó más y los texanos recibieron a varios grupos de
norteamericanos de los estados sureños, y aún soldados desertores
de sus filas. Antes de que se fortaleciera más Santa Anna decidió
perseguir al ejército de Samuel Houston. En las riberas del Río San
Jacinto, Santa Anna ordenó hacer un alto para reunir los refuerzos
que le llegaban, algunos tan cansados por el avance apresurado,
que, como las tropas del general T\,fartín Perfecto Cos, no habían
comido ni dormido en 24 horas. El resultado fue que .las fuerzas de

Houston, el 21 de abril lograron sorprender a Santa Anna haciendo
gran cantidad de prisioneros, sin embargo Santa Anna logró escapar.
Más tarde se le capturó cuando pretendía huir disfrazado. Fue
conducido a la bahía de Galveston y obligado a firmar los Tratados
de Velasco el 14 de mayo de 1836. En los tratados había una parte
pública por las cuales Santa Anna se comprometía a no volver a
tomar las armas contra Texas, suspender las hostilidades y ordenar
al ejército mexicano retirarse hasta el Bravo. En otra parte secreta,
Santa Anna se comprometía a utilizar su influencia para que el
gobierno mexicano reconociera la independencia de Texas.
Aunque el congreso mexicano desconoció los Tratados de Velasco
e intentó continuar con la guerra, la falta de recursos y el fuerte
apoyo de los norteamericanos dejaron el campo libre a los texanos
para organizar su propio gobierno. AJ año siguiente (1837) Estados
Unidos reconoció la independencia de Texas. Lo propio hicieron
Francia en 1839, e Inglaterra en 1840. México hubo de desistir de
recuperar Texas, no sólo por sus dificultades internas sino porque
tuvo que enfrentar la guerra con Francia en 1838.
Tal como lo ha asentado Josefina z. Vázquez, para principios de
la década de 1840, los mexicanos de Texas no solamente hubieron
de enfrentarse a los resultados de la guerra, si no a la fuerte influencia
ideológica de lo que John L. Sullivan llamó eo 1845 el "Destino
Manifiesto". Si aún había en Texas partidarios de la total
independencia de Texas de cualquier país, la gran cantidad de
noneamericanos que llegaron poco antes y sobre todo después de
la guerra, movió la balanza hacia la anexión con los Estados Unidos,
inspirados sin duda en el "Destino Manifiesto". En varios escritos
de la época sale a relucir esta singular doctrina:

46

47

El creador ti.ene un designio para todo el valle [del Mississippij
incluyendo Texas, y ha unido cada átomo de ti.erra y cada gota de
agua en un todo grandioso. Ha conectado sus ríos con los del
11iss1ssippi, y ha señalado y unido el codo para el douúnio de un
gobierno y la residencia de un pueblo; y es impío por parte del
hombre intentar disolver esta Unión grandiosa y llena de gloria.

�I

\l,1r.11c1 C:l1.:lh1

'

E t.a geopolítica teológica funcionó también en tomo a otras regiones
disputadas por los texanos. En e pecial obre uevo 1éxico y sobre la
franja del ueccs que pertenecía al estado de Tamaulipa . En amoo
caso adujeron que el Río Bravo era la frontera lliltural de 1i xa y que,
por lo tanto debían extender u &lt;lominio hacia ese limite. A uevo
léxico hicieron una famosa incurnión , trataron d apoderar e de
parte &lt;le su territorio. n cuanto a la franja del ueces la cuestión
es muy confu a, pue por un la&lt;lo, algunos norteamericano la
consideraban parte de Texa y por otro lado, otros apoyaron la
in tauración de una incierta, discutida y upue ta República del Rio
Grande, como la ha caracterizado Josefina Z. Vázquez. fl pw1to
central de esta upue ta nueva república eran las poblacione mexicana
de Laredo -que se convertiría en texano en 1848- an Ignacio y
Guerrero; a su vez se exrenc.lía hacia las poblaciones ribereñas del Bravo.
n el remoto ca o de que haya sido una entidad constituida, tal
República del Río Grande, debió haber tenido una efímera y endeble
existencia. in embargo, lo que mru paree es una invención ideológica
elaborada para justificar el anexionismo en cue tion reales como era
la existencia d r b lde mexicanos contra el centralismo. Al parecer,
los autore de la invención de la tal república fueron, en lo E. tado.
Vru&lt;los lo, periodistas expansioru ta norteam ricanos y, en léxico.
los conservadores centralistas que unlizaban el argumento como
t si de combate contra lo fedetali ta. radicale de la frontera,
descalificándolos como secesionistas. 11
Por otra parte, la geopolítica teológica deci\ ada &lt;le! De tino
fanifie, to funcionó de modo determinante para gue lo texano
partidario de la anexión a lo. Estado Unido fueran poco a poco
ganándoles terreno a los que propooían la tot.al independencia de
Texa. de cualquier otro país. ~\1 reconocer Francia e Inglaterra la
independencia de Texas y, obre todo al aumentar los intereses de eso.
países en la nueva naCIÓn, los :&amp; ta.do nido . e preocuparon aún mru

'&lt; '""

por festinar la anexión. Aunque la idea de anexar Texas lo Est.ados
Unidos no era compartida por todos lo norteamericanos de la misma
manera, la cue tión entró de lleno en la política electoral en 1844. La
diferencia fundamental era la cuestión de la e cla.vitud que Texas
protegía frente a los est.ados del norte y del este que eran abolicioni tas.
Otra de las cuestiones era la presencia de mexicanos, cuestión
é ·ta que sacaba a relucir las ideas racistas de algunos
norteamericanos. Josefina Z. Vázquez, en uno de sus múltiples
e rodio sobre Texas transcribe la opinión gu en 1846, el senador
por Connecticut John Milton ile tenía de féxico y los mexicanos:
La idea de unir los destinos de esta libre y gran república a los de un
país como México, es sorprendente, y debe llenar de alarma el espíritu
de cual9uier persona reflexiva ... ¿En 911é otro país de la tierra
podemos encontrar combinados todos los males de la raza,
gobierno, religión y moral? Y si e que existen otros males,
seguramente también e encontrarán ahí.

Manuel Ceballos Ramirez, "La República del Río Grande: histonografia \'
utifuaoon de la historia". t:n Ltús Jáurt:gu1) fosé Antonio erra.no Ortega (coord .),
HístoriN ¡ 11arió11. TI Po/Í/1ca_; dip/o,naáa 1'11 el siglo XIX me. 1ca110, léXJco, El .olcgio di:
léxico, 1998 pp. 443-455.

Aun así la cuestión de la anexión de Te as sirvió al candidato
demócrata James Polk para su propaganda electoral en 1844. Lo
que pa ó de pués es muy conocido. Ya pre idente, Jame Polk logró
la resolución gue permiáa la agregación -término gue e usó en
e os momentos- de Texas a los Est.ado Unido el 1 de marzo de
1845. Tres mese después, lo anexionistas texano lograron a su
vez, la aprobación de la anexión de Texa a los Estados nidos. Al
año siguiente, y luego de varias provocaciones para que México
declarara la guerra, Polk ordenó la ocupación del territorio de la
franja del ueces gue Texas reclamaba como propio, y que por lo
mi mo era ya considerado e tadunidense. A tal grado que el
comandante Taylor empezó la con trucción del fuerte Brown frente
a Matamoros, con la consiguiente prote ta de los mexicano . El
enfr ntarniento habido entre tropas mexicanas y norteamericanas
en e te lugar a fines de abril y principios de mayo de 1846, fue el
pretexto para la declaración de guerra gue Polk estaba esperando.
En u discurso, Polk aseguraba que léxico había cometido una
serie de atropellos contra los norteamericanos y sus propiedades y

48

49

11

�11 •

JT tt

1/l

que no contento con ello había "invadido nuestro territorio
derramando la sangre de nue tros ciudadanos en nuestro propio
uelo". A fines de ese año Polk era aun más insidioso pues a eguraba
que la guerra con léxico no había sido ni deseada ni provocada por
los norteamericanos y que la ofen as dadas por México no tenían
"paralelo en la historia de las naciones civilizadas". e curaba en
salud, frente a la cuestión de Ti xas, pues aducía que suponer que la
anexión de este antiguo rerritorio mexicano había sido el motivo de
la guerra no era la causa pue e trataba en realidad de una porctón
de la Luí iana francesa cedida a los Estados Unido casi 50 año'
antes. La guerra entre léxico y los Estados Unidos se prolongó
hasta _finales de 1847 y principios de 1848.

de Laredo consideraban un insulto que el comandante militar ~n su
población fuera Jvfuabeau B. Lámar exgobern.ador de Texas Ype~ al
general John E. Woo~ destacado en fonterrey y jefe de las operaoones
militares, que Lámar desalojara la plaza para rescabl€~er en e_lla las
autoridades mexicanas, aduciendo que siempre habían sido m~canos
y no tenían razón alguna para dejar de se:lo. La r~spuesca llego ª. los
laredenses por medio de Lámar, y no podía ser mas desalentadora.
Ustedes 00 podrán ver realizados sus deseos para el re tablecimiento
de la autoridad de México e□ este lado del Río Grande. Les he
dicho a menudo esta verdad. La cuestión es imposible aunque
ustedes puedan creer lo contrario. Méxic~ ha perdid_o Laredo para
siempre. 0 se podrá nunca -volver a un_rr a ese pat , y todos sus
de eos a e te respecto son inútiles (s1 no es que algo peor).
Permítanme entonces no animar vanas esperanzas y deseos que no

Después del Tratado de Guadalupe Hidalgo
El 2 de febrero de 1848 lo negociadores de ambos países firmaron
el Tratado de Paz, Ami tad y Límites entre México y lo E tado
Unidos, mejor conocido como el Tratado de Guadalupe Hidalgo,
ya que se firmó en esa población c rcana a la capital de la República
Mexicana. El tratado entró en vigor el 30 de mayo de ese año al
hacerse el canje de ratificaciones. Por medio de él léxico perdía
gran parte de su territorio que hoy ocupan -así sea en parte- los
estados norteamericanos de California, Atizona, uevo léxico,
Texas Colorado, evada, y tah. demás quedaban fuera de u
jurisdicción los mexicano que vivían en eso territorios. 1 o ha sido
fácil para lo mexicanos olvidar la invasión norteamericana ni las
pérdidas que la acompañaron. o fue fácil tampoco para los mexicano
que quedaron en los territorios perdidos aceptar el nuevo estado de
cosas. En la nueva frontera texana, es decir, en la franja del ueces y a
lo largo del Río Bravo hubo una verdad ra inconformidad para aceptar
que de un sólo golpe quienes vivían en la margen izquierda se convirtieran
de la noche a la mañana n norteamericanos y texano . Los rruí
afectados por este decreto fueron lo habitantes de la pequeña villa tle
San Agusún de Laredo y los de la villa de Guerrero. Particularmente
los de la primera, ya que el centro de , u población y el grueso de sus
habitante e encontraba a la margen izquierda del rio. Los habitantes

50

podrán ser realizados. 12

Enseguida Lámar les sugería tres opciones a la 9ue se podrían
sujetar: o meter e a las leyes norteamericanas, trasladarse al_ lado
mexicano o bien levantarse en armas. Esta fueron las tres opciones
que se les presentaron, no sólo a los habitantes de ~an gus~ de
Laredo sino a todos los mexicanos que quedaron atrapados
.
.como decían los documentos de la época- en los terntorios
perdidos. De grado o por fuerza, los más optaron por la primera de
las opciones, es decir, quedarse en los lugares en que se encontrab_a_n·
El mismo Tratado de Guadalupe Hidalgo había eñalado esa opcion
y había sido muy e pecífico al asentar en su artículo 8:

.

Los mexicanos establecidos hoy en territorios pertenecientes ante a
México, y que queda□ para lo futuro dentro de los limites señalados
por el pre ente tratado a los E tados nidos, po~n ~ermanecer
en donde ahora habitan, o trasladarse en cualqU1er uempo a la
República Mexicana; conservando en los indicados territorios los
biene que po een, o enajenándolos y pasando su valor a donde les
12

Ea Jerry Thompson, Sabers on tbe Rio Grande, Austin, Presidial Press, 1974, p.

160.
51

�convenga (...) Las propiedade de todo género existentes en los
expresados terrüotios y que pertenecen ahora a mexicanos no
est.ablecído. en ello. serán respct-adas in\7 iolablemente. us actuales
dueños, los herederos de ésto y los mexicanos que en lo venidero
puedan adquirir por contraco. Las indicadas propiedades, disfrutarán
respecto de ellas tan amplia garantía, como si perteneciesen a
ciudadanos de los Estado Unidos.

pasarían a Chihuahua; las de Alta California, lo harían a la Baja California
0 a Sonora. El decreto prescribía que serían los gobernadores de estos
estados -y en Baja California la primera autoridad política:- quienes

La preocupación por los mexicanos que habían quedado en los
territorios perdidos fue una de las cuestiones que tuvieron en cuenta
los negociadores del Tratado d Guadalupe Hidalgo, a tal grado
que en su mensaje a la nación en mayo de 1848, el. presidente Manuel
de la Peña y P ña asentó:

principalmente, por arreglos con los hacendados o por cualquier
otro medio, el que los emigrados encuentren en los estádos referidos,
tierras ya de l.abo.r, ya pastales a donde los dueños de los ganados

Yo no quiero ocultar la verdad en momentos tao solemnes, ni mucho
meno e! sentimiento profondo que me cau a la separación de la
unión nacional de los mexicanos (...) y quiero dejar consignado un
testimonio con que mi administración ha visto a aquellos ciudadanos.
Puedo a eguraros, señores, que su suerte futura ha sido la dificultad
más grave que he tenido para la negociación (...) y que si hubiera
sido posible se habría ampliado la cesión territorial, con la condición
de dejar libre a las poblaciones mexicanas. 13

De hecho hubo un proyecto federal para repatriar a todos aquellos
mexicanos que quisieran y pudieran hacerlo. Fue promovido por el
recién electo presidente José Joaquín Herrera por una ley emüida el
14 de junio de 1848. A mediados de agosto de e. e año el :Ministro
de Relacione Mariano Otero publicó un decreto mediante el cual
establecía los principales puntos que debían tenerse en cuenta para
la repatriación. En el artículo 5 del decreto se prescribía tfLle las familia
de la margen izquierda del Río Bravo -es decir las que habían quedado
en Texas- que desearan emigrar hacia íéxico podrían hacerlo a los
estados de Tammilipas, uevo León o Cuahuila; las de uevo México
13 "El ~r. Peña y Peña, al abrir las i;e iones del Congreso, en Querétaro en 7 de
mayo de 1848'', en LLús Gonzálcz, l ».r pre.ridmtes de Mé::...uo m1te la .'Vació,,, México.
Cámara de Diputados, 1966, p. 347.

52

debeóan reglamentar:

En parte les corresponda la organización de colonias civiles que
hayan de fundar los emigrados y dictarán las providencias que juzguen
convenientes para favorecer en lo posible la empresa, procurando

puedan venir a establecerse con sus bienes.

En los nuevos territorios pertenecientes a Texas fue en Laredo
donde, en los años siguientes el Trat.ado de Guadalupe Hidalgo,
hubo intentos de repatriación. Algunos lograron hacerlo al trasladarse
a la margen derecha del Bravo y reorganizaron la población mexicana
de uevo Laredo, a la que le dieron ese nombre en memoria de su
antiguo asentamiento. En 1885, Juan E. Richer daba cuenta de la
repatriación, y más que eso, daba cuenta de las intenciones que la
habían motivado:
Celebrada la paz [de 1848] muchos de los moradores del perdido
Laredo no queriendo hacerlo igualmente de su nacionalidad,
formando parte de una nación cuya raza, ideas, costumbres, idioma
y religión eran totalmente diferentes a los suyos crnzaron el rio y se
establecíeron entre dos pequeños ranchos que existían en el mismo
. ada esta Vl·ua. 14
punto donde hoy se encuentra u b1c

En 1849, otro grupo de laredenses intentaron también repatriarse
al Estado de uevo León y fundar la villa de Mier y Terán junto al
Río Salado. Encabezaba al grupo de laredenses el señor alvador Cuéllar
quien expresó al alcalde primero de Lampazos el deseo de las 94 familias
que emigrarían. Al grupo de laredenses se añadieron también familias
1
' Juan E. Richet Reseña histórica de Nuevo Laredo,
one, 1958, p. 12.

53

uevo Laredo, Impresos del

�\J,u111d ( ;/10//r,s R1111Jtn'!,_

de la cercana villa de Guerrero. En marzo de ese año enviaron a
Lampazos una comunicación firmada por los cabezas de familia guc
deseaban emigrar. En ella también daban cuenta de sus motivos:
Los habitantes de Laredo y Guerrero en el estado de las Tamaulipas
y en virtud dd tratado de paz hecho con la República Americana,
han perdido su nacionalidad deseando recuperarla, hacen a costa
del suceso, sacrificio de abandonar d pueblo de su nacimiento r
donde descansan las cenizas de sus mayores y todos los recuerdos e
intereses que arrullan a los hombres en sociedad. Se han determinado
en número de noventa y cuatro familias cuyos jefes van suscritos en
la presente acta a abandonar Laredo y Guerrero y trasladarse al
estado de uevo León (...) Los pobladores mismos que solicitan
esta sección [de terreno] para trasladarse y conservar u nacionalidad,
religión, idioma y relaciones con su patria. México.

Poco despué , Cuéllar reiteraba al gobernador de uevo León
José María Paras, a nombre de los que intentaban repatriarse los
motivos que los impulsaban:
... esrao;ios muy distantes. de pasar por el inmenso sacrificio de
renunciar a nuestra calidad de mexicanos como sucedería si
continuaremos viviendo en J,aredo, cuyo punto pertenece a los
Estados Unidos. o nos queda otro recurso para salvarnos de tan
grande sacrificio, o de ser extranjeros en nuestro propjo país, o de
tener que dispensamos a mendingar la subsistencia y comer el pan
amargo de la fderrotaJ. Queremo pues er nuevoleoneses para
conservar el nombre de mexicano ya que la desgracia de la guerra
ha querido que perdamos el de laredcños y abandonemos el suelo
tal donde existen los restos de nuestros [ma]yores; y sólo la bondad
de la legislac1ón del gobierno y de los habitantes de este estado
pueden suavizar el dolor de tan grande sacrificio y 9ue nos

De hecho, este grupo de laredense no logró su propósito. Hicieron
todos los trámites con el gobernador Paras, consiguieron que el
hacendado Luis Gregorio Mier y Terán les otorgara un terreno en la
Hacienda del CarrizaJ junto al Río Salado, aumentaron el número
de familias que deseaban repatriarse de 94 a 129. Sin embargo, a los
5 años la donación caducó y aquellos laredenses no vieron realizados
sus deseos. Desconocemos el destino final de aquellas familias; pero
es de suponer que algunas de ellas emigraron a la nueva villa de Laredo
}' otras hubieron de quedar en territorio norteamericano.
Independientemente de ello, es importante destacar la reiterada defenza
de su cultura y visión del mundo frente a una situación gue, si no era
totalmente nueva para ellos, ahora se había impuesto por la fuerza de
un decreto político, como lo fue el Tratado de Guadalupe Hidalgo.
La agresión de que fueron objeto los mexicanos que quedaron
en Texas después de 1848, no fue solamente contra su cultura o su
visión del mundo, sino también contra sus propiedades, us tierras
ysu vida misma. Algunos historiadores norteamericanos ya han dado
amplia cuenta de este fenómeno. Entre otros, ya hemos nombrado
a Américo Paredes y David J. Weber; pero cabe destacar también
Juan Gómez Quiñones, José E. Limón, David Montejano, Osear J.
Martínez, Elliott Young, Armando Alanzo, Emilio Zamora, Andrés
Tijerina, Benjamín H. Johnson, Amoldo de León, Mike Webster,
Carlos Cortés, PauJ W. Rodean y otros más. 16 Los dos últimos hablan,
por ejemplo, de las "funestas consecuencias" que sufrieron los
mexicanos por el hecho de haberse convertido instantáneamente
en extranjeros en su propia tierra, y de los desequilibrados sociales
que creó la inesperada superimposición de un sistema radicalmente
diferente en Jo relativo al idioma, la ley, la cultura, las costumbres y

el establecimiento de una colonia civil en el salado por los yecmos de Laredo que lo
solicitan, Laredo 15 de marzo de 1849.

Archivo del Congreso del Estado de uevo León, Salvador Cuéllar a José
Maria Paras, Monterrey, 29 de ma.czo de 1849. Entre las múltiples ínvestigaciones de
las recientes podemos citar a: Emilio Zamora, Cyntbia Orozco y Rodolfo Rocha,
.Mexica11An1encons in Te:,,,"'OSHistory, A.ustín, Texas Sta ter Iisrotical Association, 2000;
Andrés Tijetina, Tijanos &amp; 1exa.r ,mder the Mexica11 Flag, 1821-1836, College Station.,
Tens A&amp;M Uoiversity Press, _1994; Benjamín H. Johnson, &amp;volutio11 in Texa.r. How

54

55

16

acompañará basta la tumba. 15

1~

Archivo del Congreso del Estado de

uevo León, Ex,p. 129. Expediente sobre

�1 l·

•11,,

1

\1

11

las trndicione . Hablan también dela historia de los año de explotación
económica, discriminación social, ofocación política, confi cación
de la propieda&lt;l, animosidad cultural racial, corrupción de las leye y
violencia oficial y extra oficial sufrida por los mexicanos en los territorios
perdido, por México.
De acuerdo con este panorama podemos hablar de que,lo mexicanos
que quedaron en Texas, pre entaron al menos cuatro formas de
resistencia: la defen a armada; la defensa legal; la defensa política; y la
defen a ideológica y cultural Las dos primeras estuvieron d tinadas
al fraca o. En efecto, pronto la institucionalización de una policía
destinada a la paa.ficación de la frontera, como fueron los Texas Ra.ngers
-los 'rinches" como se les conoce despectivamente entre los
fronterizos-encontró en los mexicanos su blanco favorito. Ya Américo
Paredes se encargó d de mitificar la fal a imagen que alguno
hi toriadores texano - particularmente alter Prescott Webbtrataron de formar de est.a policía:
En el grupo &lt;le hombre que má respon abilidad tuvo en la pue ta
en circulación &lt;lel pseudofolklore texano fueron los rumies de Texas
[fexas Ranger ]. Ellos mismo formaban parte de la leyenda y
constituyeon su apoteosi•.• i todos los libro que se han escrito sobre
ellos . e colocaran uno sobre otro, re ultaria una pila ca i tan
de comunal como algunas histonas que contienen."

56

R

los hacía ases1110 potenciale y, por tanto se debe e tara Ja defen iva;
y egundo, una \'lda mexicana, de cualqmer modo que se le veía
vale poco. Ciertamente no fue poca la violencia que se vivió en la
región despué de 1848 ) obre todo despué de la guerra civil
norteamericana. in embargo, e to no ju tificó la conducta de los
Texas Rangers contra lo mexicanos, ni eran e tos los únicos que
podían ser objeto d persecución. Elmi mo fundador de los Ranger ,
L.H. i\k elly escribió:
Los actos cometidos por los norteamericanos formarían un relato
horrible. Mucho ranchos fueron saqueados e incendiados, y sus
moradores ase inados u obligados a huir; un miembro de esas bandas
me confesó que había asesinado a once gentes en u última corred.a.
Tnmediatamente ordené la disolución de todas.. .De no haberlo hecho,
es posible y mu) probable que hubiera estallado una guerra civil,
pue lo mexicano estaban exasperado . 18

Por otra parte, la defen a legal no sólo no solucionó muchos
casos ino que arrwnó a muchas familias mexicanas que hubieron
de pagar a lo abogado . El mismo Pre cott cbb, quien puede ser
considerado el abanderado de l.a conquista norteamericana de Texas
reconoció el daño que sufrieron los mexicano que quedaron en e e
estado despué de 1848:
"Lo mexicanos sufrían no sólo los daños en us personas, si.no
también en us propiedades. Las antiguas familias terratenientes

egún Par des, las arbitrariedade corneadas contra lo mexicano.
estaban su tentada en dos premisas: disparar primero y luego
preguntar, pue. to que la agre ividad y al atavi mo de los mexicanos
afargotten rebellio11 ,mdü.r blo"r!.'Y JJ1f&gt;pressio11 /1m11't1 Me.,·ua11s i11to .4111eriams, 1 ew Ha·
ven, Yale niversity Press, 2003; Dand i\fontejano,A,lj?/OJ)· mexicanos en /u fom,adti11
de Tex,u, / 8}6-1986, ,\fextco, Conaculta, 1991, O earJ. Martínez, Bbrder Peuplt. Ufe
and sociery i11 the L ..t-Mé.,1(0 Borderlands, Tucson, Tht: L ruven;1tv of A□zona Prt:sS.
1994; -\nnaaJo C. lonzo, T9a110 Legacy. Raníbaos t111d Sertlers ;11 So11th 1exas / 7 }4·
1900, \lbuque::rque, Untversity of • ·cw MeX1co Press, 1998; Elliott Young, Cotarino
G°'Yfl .r Rm1/111io11 on the Texas-Mé..wto Border, Durham. Duke L ruversity Press, 2004.
' ·\mérico Paredes. With hispistol i11 bis ha11d. a border b01/ad a11d ds hero, ustin.
l!nive::r-ity of Texas at Au. rin, 1958, p. 23.

m

Yieron us propiedade en peligro, y i no las perdieron en los
tribunales tuvieron que entregarla. en paga de lo servicios de lo
abogados anglo ajones.''

En cuamo a la defensa ideológica y cultural podemos distinguir
dos aspectos. En primer lugar hubo una mistificación de personaje
que repre entaron la defensa ocial de los mexicano en Texa . Esto
han ido e tud1ados por vario hi toriadore. quiene lo han

---Daruel
-------Co.io Villega , Estados U11idos rontra Po,jino DíaZJ México, Eduorial
1

Hermes, 1956, p. 76.

57

�1

. ir

considerado como personajes fundamentale en la construcción de
una identidad defensiva del mexicano en Texas. Destacan dos de
ellos: Juan Nepomuceno Cortina y Gregario Cortés. El primero ha
sido considerado como "el defensor de la raza" por Mike Webster,
y el segundo ha sido magistralmente estudiado por Américo Paredes
en un ya clásico libro titulado Con s11 pistola en /a_ 11Jano. 19 Cortina
actuó en la región fronteriza en las décadas de los años 1850 }
1860, llegó a ser gobernador de Tamaulipas y luchó contra la invasión
francesa. El caso de Gregario Cortés representa una de las formas
más auténticas de defensa de la justicia.
Por u parte, el gobierno mexicano también respondió a algunas
de las cuestiones que planteaban lo mexicanos en Texas al nombrar
a un grupo de personas que estudiaran la situación de la frontera.
El e tuclio lo realizaron entre 1872 y 1873. Al año siguiente
publicaron la sínt sis de sus investigaciones en el Inforflle de la
Co111úió11 Pesq11is-idora de la Frontera 01te al Ejcc11tivo de la Unió11. En
él daban cuenta de la sJtuación de los mexicanos a ambos lado de
la frontera entre 1848 y 1872 y de los problema que aquejaban a la
región.
Despué de la Guerra Civil norteamericana, la region de Texas
tradicionalmente mexicanas como fueron la de San Antonio r
Goliad, y toda la Franja del ueces hasta el Río Bravo, aumentaron
paulatinamente su población. Esto se debió principalm nte a la
activación de la economía, al mcremento de la ganadería y la
agricultura, y a la introducción de los ferrocarriles. Hubo una gran
corriente migratoria de mexicanos hacia estas region s de Texas.
En ella los políticos, sobre todo los de origen mexicano,
apro echaron el crecimiento de la población corno una fuerza real
para proteger su cultura y sus propiedades. Pero no fue lo único.
Lo mexicanos se valieron de sus tradiciones organizacionale
parroquiales, mutuali tas, familiares y social s para protegerse. Para
ello contaron con una prensa propia y con reuniones periódicas en
las iglesias, en las escuelas, en las a ocíaciones laborales o en Los
Américo Paredes, rr-'ith bis pistq/ in bis hrmd, a horder bailad and ils bero, Austin,
University of Texa at ..:\usrin., 1958, p. 31.
1~

58

clubes de socorros mutuos. En alguna poblaciones éstas eran muy
importantes y variadas como en orpus Christi, en San Antonio, en
Laredo. Fue en e ta última donde se celebró en 1911 el "Primer
Congreso Mexicanista". El lema que utilizaron era la síntesis de su
programa "Por la raza y para la raza", y su fin principal fue así
resumida por uno de los asistentes:
Estar en tierra extraña, vivit a merced de la mayoría que son los
habitantes de la tierra en que están y no un.u::se y defenderse
muruamente es estar a merced de ellos, es entregarse maniatado al
primer explotador (...) pero unirse entre sí, formar una sola liga
defensiva y ofensiva es ser invulnerables, es triunfar en el campo &lt;le
la razón y de la justicia. 20
in lugar a duda este primer congreso sirvió para dar a lo
mexicano de Texas una nueva cohesión. Si andado el tiempo el
proceso de asimilación hacia la vida norteamericana era irreversible,
esto no pareció tan cierto en lo que se refería a aspectos culturales.
i en cuestiones políticas los mexicanos de Texa terminaron por
aceptar la leyes e in tituciones estadunidenses, en la protección de
u cultura mexicana, no ólo la han conservado, ino que la han
incrementado con formas nuevas, con respuestas actualizada y con
estudio erjos. j el siglo XIX fue conflictivo y determinante,
también puede ser visco como la raíz temporal y ~ pacial común
entre dos países vecinos.

::,, Primer Congmo Mexumn,fa, 11mficado el/ Laredó, Texo¡, EEUU tk A los Jío¡ T4 al
22 de septiembre tk 1911. Dise11rsosy ~011fere11cias ''Por la Razay Para lo Raza". Laredo
Tipografía de • . Idar (1912], p. l.

59

�Carlos Phelipe Bartholomé
De Velasco y Zabala, 1762

Ma. Luisa Rodríguez-Sala
Colaboración de Jesús Tozada

DE ACLERDO A LA 1 t'ORMACIÓ del historiador Israel Cavazos don
Cario fue capitán de Infantería Española e Inspector de las tropa
convocadas en Veracruz. Tomó posesión de la gubernatura del
Nuevo Reino de León en abril de 1762, durante su periodo cuidó
que no se elaborasen bebidas prohibidas, instruyó procesos en
Libradores y otros lugare contra los infractores de estas órdenes.
Combatió la rebelión de lo indios del "Malnombre" en Candela el
de año 1763; trasladó la Villa de Cadereyta de su lugar primitivo (la
Villa Vieja) al gue ocupa actualmente. Durante 1762 estableció un
correo regular entre Montetteyy la capital novohispana en cumplimiento
del decreto virreinal def 15 de febrero de ese mismo año.
La información que nosotros localizamos en AGI es la siguiente:
Expediente de i11farmadónJ' licencia depasqjero a don Carlos de Ve/asco, capitán
de itifanlería, alcalde mqyor de Chichicapa con s11 sobn'110 Juan Alartiarena,
nat11ral de Namrray s11 criado Bias Rodríg11ez1 natural de Rivadesella, hijo de
Frandsro Rodrigf(ezy ]\la,111eh Sá11chezi a 11eva Espaiia1:

-------' Concratac1ón., 5503 .2JU4del 18 de diciembre de 1760.

61

�/111111,11;;/11,

1-1/Jtf/11

A don Carlos de Velasco, capitán del Regimiento de Infanteáa
de Córdoba a quien S.M. se ha servido de conferir la Alcaldía Mayor
de Chichicapa y Cimatlán en las Provincias de la ueva España, ha
concedido licencia el Consejo para que pueda pasar a ejercer este
empleo, embarcándose con la ropa, armas y demás cosas de u uso
en cualquier navío de bandera de .M. que saliere de ese Pueno
para los de las Indias y que pueda llevar en su compañía a un sobrino
y un criado, con tal que lo tres certifiquen no ser casados y si lo
fueran cumplan con la Ley, llevando a sus mujeres o haciendo constar
su consentimiento... Por testimonios se conoció que era soltero, no
hay más datos sobre él en ese expediente.

E&gt;.pediente de información y licencia de pasqjero a Indias de Tomás dt
Córdoba, 11tli11ral de Zimatlán, a 11eva Espa,ia, Indio cacique del
p11eblo de Zimatlán, vi110 a estos reinos asistiendo a Carlos de Velascr.
En este documento consta que don Carlos de Velasco, era
caballero de la Orden de Calatrava y capitán de Granadero del
regimiento de Córdoba, parte de su texto dice a ]a letra: Hace
presente a V. . que habiendo regresado de ueva España con motivo
de us enfermedades, no teniendo en la ocasión de su marcha criado
que le quisiera seguir, se presentó Thomas de Córdoba, indio cacique
y principal del pueblo de Zimatlán, en el Obispado de Oaxaca que
le vino asistiendo con toda caridad y amor: y respecto a que
considera dicho exponente la precisión en que está de solicitar d
regre o del dicho indio Thomas de Córdoba para que el servicio de
S.M. no se vulnere, por tanto: uplica a V. . se sirva mandar que e
le reciba a bordo de la urca que está pronta a hacer viaje a Veracruz
para que dicho Indio se presente en u pueblo y contribuya con el
tributo real, gracia que espera de la justificación de V. . en que
recibirá merced. Cádiz y agosto 28 de 1770.
En el AHN existe su expediente para ingre ar a la orden militar,
según el cual: don Carlo de Velasco y Zabala presentó en julio de

2 Contratación,

5514,

. I .R.32, del 30 de agosto de 1770.

62

1767 la solicitud para que se le concediera la merced de ]a orden de
Caballero de Calatrava. De acuerdo a la información contenida en
el expediente entresacamos los siguientes dato : Los familiares
señalaron que fue natural de la Ciudad de Granada, capitán de
Caballería Española y según el decir de Jos testigos, de edad
aproximada de 48 años en la fecha de la solicitud. Lo anterior
coincide con lo datos que se anexan en Ja información elaborada
para el otorgamiento del hábito, los cuales, resumidamente asientan:
...elpretendiente Don Carlos de Ve/asco con otros seis s11s her111anos pasaron a
servir de cadetes al Real erviciíJ m ¡:I Regimiento de Córdoba en el que obtul/0
el empleo de Capitán de él en t19a posesión ha estado hasta q11e pasó a la 11eva
España dondef11e Goberflddor en la Ci11dad de ChichicapaJ' en ella con elgrado
de Capitán Generalpasó a la Cil,dad de León a la co11tpástadót1 de su Reino
qt1e consiguió con notoria aclat!lacióny s11 hern1a110, D011 Pedro Ve/asco Sarge11io
M'!}or quejÍle del Regi,ni.ento de 1\tlilicias de la Ci11dad de Cádit D011 Joseph de
[ 1/asco, otro S11 hermano, Ayudante Mqyor del Rt¡j1nie11to de Córdoba y al
presmte Capit4n del &amp;gimiento de avarra, Don icolás de Ve/asco, igual s11
hem1ano; actual Capitán del mismo Rtgi111iento y Comandante de tropa que
pasó a México, sucediendc lo mismo el haberse empleadc en el servicio de S. M.
si, Padre, Don Francisco Jacinto de Ve/asco, su abuelo Don Diego de Belasco_y
st1 seg1111do ab11elo Don francisco de Be/asco, Capitanes q"efueron de Infantería
Y demá.s ascendientes.... raballeros hidalgos de estafamilia q11e lo son_y /tJ han sido
e11 la T7//a de Ch11riat1a. ..
Padre.r:
Don Fra11cz.rro }arinlfJ de Tfe/asco, 11at11rai de la mis,na ri11dad de Gra11adaJ'
doña Isabel Zavala, nafl(ral de la Ciudad de Baeza,
Abllelos Paternos:
Don Diego de Ve/asco, nat11ral de la Villa de S olobret1a y do,ia Feliriat1a
At1to11ia de las
Blancas, natural de la Ciudad de Granada.
Abuelos Lvfatemos:
Don Domingo Zavalay do,,a Maña Ana de Morales, 11afttrale.r de la 11Jendonada
CiudaJ de Baeza.
. De acuerdo a la partida de bautizo de don Carlos de Belasco y al
arbol
· que viene
·
·
· ge neaJ,ogico
mserto
en el expediente, establecemos

63

�11 m ,

1

'·I

que don Carlos nació en Granada en la misma fecha de su bautizo,
el día 30 de agosto de 1719. Su padre fue naturaldelamismaciudad
y nae1ó el 24 de septiembre de 1667 y casó en Granada d 3 de
febrero de 1700; su madre, se bautizó en San Pablo de Baeza eo 2
de junio de 1679 y dio testamento en Granada en 17 de marzo de

1765:
La partida de bautizo de don Carlos dice, al texto:
En treinta días del files de agosto de nJili setecientos diezJ' 11t1eue,yo el Dr. Dim

J11a11 Afnurido de Roizdel consenli!lliento delLic. Don Benito Rodrig1,ezBlanco,
c11ra de esta Parroquia de los Santos Mdl1ires San Justo y Pastor de esfD
C111dad de Granada, baptize a Carlos PhelipeBartholome, hijo de Don Fra11rúa
Jacinto de Be/asco, natural de Granaday Doiia Lrabel de Zabala, natural tlt
Boeza. Abuelos Paternos, Don Di-ego de Be/asco, 11at11ral de Sa/Qbretia y doña
Feliciano de la Blanca, 11al1,ralde Granada. Abuelos Maternos Do,ninlfJ Zabali
naturalde Baez.ay dtma Manana deMorales)' Bera, 11alt1ral de Gf1ada11toleiia.
fue m Compadre Don A11to11io.Joseph de Be/a.reo, testigos Don]11at1 Est.ebafl di
Al11or, D011 Femando de AmolJ'J11an Iñig11ez deBaldeosera, vecino de Granada
Lapartida de desposorios de los padre.r está asentada en la ParroqNia de San/4
/viaria l1{agdale11a; el casaJJJienlo se ~fectt,ó el 3 de febrero de 1700J' fueron
t•elados en cif!co de 111qyo del 111ismo a,ioJ' se les dieron las bmdicio11es 111tpciales.
El expediente incluye, además, traslados de Ja partida de bautizo
de su abuela materna, Feliciana &lt;le la Blanca, del 3 de enero de
1651 en Granada en la Parroquia Catedral; de su padre en 22 de
septiembre de 1667, en la misma iglesia de Santa María Magdalena
Sus padres y abuelos fueron recibidos de caballeros hijosdalgo
en la Villa de Churiana por haber tenido en ella caudales, la población
estaba situada a una legua de la ciudad de Granada. También se
verificaron las 1nformaciones en las Villas de Alrnuñecar y Salobreña.
El testamento de su padre establece corno su albacea a su mujer
y sus hijos:

..:Y noJJJbropor 111i.r kgíni11osy rmiver.rale.r herederos a los dichos Doña fruncisú1.
D. ]osephr1, D. A11tonio, D. jlfa11, D. Pedro_, D. Joseph, D. Nicolás J' Do"
Carlos de Be/ascoy Zabala mis hijos l.egítimosy de la dicha D. Isabel Zaba/J
para que hagat1y heredm por ig1fales partes....
64

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11

1 ., ,..

Rod,t , \ ,

t

•

1,

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LiJ otorgó ante e./ escribano públicoy testigos en la Ciudad de Granada el 1Ode
mero de 1743.
Su madre testó también en Granada, en avanzada edad y priv~da
de la vista, enferma en cama de algunos años, sus únicos y universales
herederos a D. Josepha, Antonio, Nicolás,Joseph y Carlos de Belasco
y Morales. La fecha es del 17 de marzo de 1765.
El pretendiente al hábito, don Carlos, compareció en Granada el
17 de agosto de 1767, manifestando los títulos, mercedes y
certificaciones que ciene en su poder. Según éstas su carrera militar
fue la siguiente:
Sirvió de cadete de Granaderos durante 4 años con 5 meses y 21
días, como subteniente sencillo, 2 años, 5 meses y 4 días, de
granadero un año, de ayudante, 9 afi.os, 5 meses y 18 días, y de
capitán por tiempo de 5 años, 21 meses y 13 días. Fue capitán de
regimiento en Córdoba y estuvo en Burgos durante tres años; fue
teniente de Infantería de Córdoba por Real Cédula del 26 de
noviembre de 1721. l\focho más tarde, el año de 1752, le confirió al
rey el regimiento de Infantería de Córdoba. Ocho años después,
por otra Real Cédula, emitida en San Ildefonso el 7 de septiembre
de 1760, le hizo merced de conferirle la Alcaldía Mayor de
Chichicapa, su nombramiento que se le expidió en México el 22 de
diciembre de 1761, también le confirió el cargo de gobernador
Interino del Nuevo Reyno de León.
En AGN las referencias no son abw1dantes, pero sí permiten
comprobar algunos datos anteriores y ampliar otros, son las
siguientes:
OrdtfJdÓo lo111éposesión de laA/ca/día Mt!Jor don Carlos de Ve/arco. Chichicapa,
Zmlllt/án. 3

. En la fecha del documento el rey expidió desde San lldefonso la
cedula real por la cual confirió la alcaldía mayor a don Carlos,
c¡uien a la fecha residía en España. Se la otorgó por el tiempo

- - - -- - -1

C-edu.la.~ reales ongmales,
·
Vol. 80, Exp. 23, Fols.1, del 7 de septiembre de 1760.

65

�¡ I· •11a• '

I I,

convencional. de cinco años y la ejercería a partir del momento en
que concluyera su p riodo el último alcalde provisto. A la fecba de
la expedición do□ Carlos tenía el cargo de capitán en el Regimiento
de Infantería de la ciudad de Córdoba en España.
Existe un largo expediente que contiene correspondencü1 entre
Velasco, }'ª como gobernador, y el virrey. Destacan, muv
e pecialmente por su interés ociaL las cartas que se relaciona~
con el proyecto virreinal de establecimiento de un correo meo ual
en la región; otra parte de la correspondencia cubre a unto de
carácter militar. La signatura e :
Correspondencia del Gobernador de •nevo León D. Carlas de T'e/asco solm
diversos as11ntos, e11 especial nlilitare.r. ,,evo Reino de Leó11. 4

La primera contiene la orden del virrey Marqués de Cntilla.s
extendida con motivo de la alida de elasco de la capital
novohispana para ocupar el nombramiento que le había ex:tenclido
como gobernador del uevo Reyno de León. Lleva fecha del 13 de
febrero de 1762 y por u importancia, transcribimos sus partes más
importantes, dice al texto:
... e11 el 11iqje que próxilna,nente debe hacerpara aquel destino sÍlzglflanJ1e11/e en
los tránsitos desde San Luis Potosi hasta el Saltillo, e."ICortará de orde11 mía a
lados los d11eños de HacieJJdas contribt9ar1 co11 las cantidadesy auxdios q11e les
dictase s11fidelidad al Real Servicio para el estableci11JÍCTJto de nn co"eo 111ens11al
de 1111a a otra distancia, con lo ct1al harán a S.i\[, al P1íblicoy al co11repto dr
nlis órdenes, 1111 servicio 11119• partic11/ary con experientia de las ventqjas q11t
prodJtce, se to111-ará11 otras dispo.iciotJes nlá.r oport1111as, bien mtendidos todas los
~1geto.r a q"ienes se les con11micare el concepto de esta orde11, qr,e si ,10 procede11 ron
11,¡p_~ttante e;,,.:actit11d a SIi Cllnl/JIÍ1nienlo, se IOT.11(JrtÍ11 otras providentias para
facilitarle, respedo de la gravedad con q11e a esa causa públicay fin partiadt1r dt
todos conspiran .ren,qallfes establecinJientos.

Don Carlos clio pronta ejecución a e ·ta orden virreinal y un mes

1

Provinaas Internas, Vol. 109, fa.JJ. 4, Fo] . 210-303, años de 1762-1764.

66

más tarde, el 18 de marzo, desde la ciudad de San Lw Potosi, solicitó
al Marqués de Cruillas, le autorizara usar su nombre con el fin de
avanzar en el establecimiento del correo, para ello le expuso su
pensamiento al respecto:
... hacer que todos las P11ebkls_y Haciendas q11e son tránsito basta el Salnllo desde
esa ci11dad, me filmen obligació11 de pasar de 11110s a otros la valija q11e en dios
.re1ialados salga de dicho Saltilloy San Llis Potosí. dando cada Ad,ninistrador
de Hacienda mibo de la entrega al cond11ctor. ..Úls razones que se les expondrían
a los duetios de las haci~tuias para ticeptar esta orde11 residían, tanto Cll el
be11efciopúblico al q11e todos debemos estar ate11tos, col/Jo en elpar#cular,ya que,
con este servicio, la co,mmicación entre los hacendadosy sus ad111inislraáores sería
n111rho 111ás rápiday confiable.

Velasco prometió al virrey proporcionarle los sitios en que
e taban establecida las hacienda , ya que sería él mismo quien
visitara cada una de ellas en su tránsito en dirección a su destino.
Con esta información el propio vírrey, a su vez, podría exponerles a
sus dueños los requerimientos para prestar su apoyo al servicio de
correo. Don Carlos, hombre de sentido práctico, escribió que:
ínterin que tenga positivo establecimiento la idea, proC11rare encargar SJfjeto e,¡ el
Saltilkl que c11i.de de la dirección de los pliegos,y efl San Ltlis Potosi, rogare a
don Phelipc Ciese que se tome igual trabajo, sin separanne de la atención debido
a los mandatos de V. Ex. para resol11er como 111ás sea de s11 superior voluntad. 5

Pocos folio~ más adelante en el expediente, sin haberse asentado
fecha ni lugar, pero sin duda ya desde Monterrey y de pués del mes
de mayo de 1762, el gobernador informó el establecimiento del
senrjcio de correo desde la capital a la Villa del Saltillo, pasando
por an Luis Potosí. Desde luego que el poner en ejecución este
bien público implicó algunas dificultades, que con relativa facilidad
sub anó Vela co. Consistieron principalmente en ciertas dudas que
adujeron lo Jusricias y alguno hacendados, después de hab r

s lbidem., fols. 219-220 v.

67

�aceptado, fumado e iniciado e1 serY1cio y que estuvieron en relación
con aspectos formales de tal establecimiento. l gobernador elimino
esta. dudas con el envió, a todos los participante , de copia de la
orden que le había dictado el virre). Procedió de pués a formular el
auto corr spondiente, &lt;l cumento en el cual &lt;lejó claramente
expresada la forma en que operaba el servicio. Por su interés lo
transcribimo en sus partes medulares:
4

E,, ª!Yº stlj)Nesto y de q11e tras de q11edar estahleado dicho correo, dispongo q11t
cada Jtes en pri111ero o seg1111do dia de él, salga de esta Capital. (Mo11lerrey) 11n
soldado de los del Ro• con los Pliegos,)' q11e en la t 'illa de Saltillo rer(!Ja los (/J«
allípueda haber de lus Pro1'it1cias conlinenles a este &amp;)•110J' rnntit111/ s11 t11archa
hasta la Ciudad de Stm Ll11s PolfJsí, donde los entregará el/ el Con-eo, y alli
reciba los qm• le ro1nl!lt11J paro este Rcyno. Y s1¡p11e.rto que este soldado ha-df srr
solo el e11car;_w.1do del correo de Ida _J' Í í,ella, para e/ ll/ef/Or grP1'tJl!lf11 de lo¡
lr1111sit1J.r, sólo se le 111im.rlrara1T cab,11/os p,1rr1 no detemer s11 vü!Je, de 111anera q11t
los q11e se le dm a .tll ld,1, los tkj&lt;1 rf!C"o11m1dado.r de plfe.rto 1/11 p11eslo,y a .r11 regmo
mfrrga 1111 cada 11110 de los sitios, co11 tt1y1, di.rposición, 11i htry riesgo de pérdida, 111
e.xpent11e11ta11 111olesfia alg1111a los Nci1ws o s,r11w1tcs.
~slo s11j&gt;11eslo pret'mgo a dicho soldado del J½,, qlfe e11 dondt! se le ponga d_ificulMd,
p1dú testw1011io o 1111 p&lt;1pcl di' 11~gaaó11, para q11e e,¡ s11 co11sec11e11cia, pueda
providenciarse el bx1110. l in&lt;'}' m1110 pretime,: )' para q11e e11 cada p,mto qHedr
la sati!farció11 correspondienk, 1ntmdo al e.\j&gt;resado soldado que ponga c11 /01
cuademos q11e se mtr~aron el mes de 111ayo p,.,;_..._i,no pasado, 11na noto di! conte11t11
e:,..presa11do (Jite .re le sm11i11straro11 los at1:&gt;..'1fios nece.rano, en tal día, J' q11e lb
.ftnne. -4.rí lo disp11sey 111andé, Yó D11, Carlos de Trlosco, Cobernadory Ct1pitán
Cmeral del 1"\lfe1•0 Rg,110 de León. Aduandu con los de 111i asislenna por
gemtoria aja//11 de todo E.mibano, q11e no lo hc9' ef/ los tér1ni11os que h L)
prescribe. (.\'ignado por Carlos de Tre/asco).

Como se desprende el anterior contenido el servicio de correo
se e tableció entre la ciudades de San Luis Poto í , la de fonterrey,
comprenclienJo a la Villa de altillo para cubrir la poblacion~
cercanas del _¡_ uevo Reino de l ,eón. l ,o que pre upone que ya ·e
había establecido el servicio entre la capital novohispana y an Lui.
Potosí.

68

Durante el año de 1762, probablemente durante u segundo
seme tre, el gobernador realizó la visita d Las misiones de u
iurisdicc1ón y en ella estuvo acompañado del capitán vasco Antonio
de Urrestí, quien tuvo a su cargo abastecer a los indígenas de maíz
y aperos de labranza. J?e acuerdo a breve documento de G 6
e te militar fue comisionado por el virrey, en 1762, para hacer e
cargo, interinamente, del gobierno del uevo Reyoo de León, por
haber mandado (el virrey) retirar al citado Velasco para otras
expedicione de Guerra. Es muy probable que este retiro ~aya sido
la comisión que recibió Velasco para realizar la campaña que señala
Cavazo , la de pacificación de lo indígenas rebeldes de
"Malnombre", que tuvo lugar en 1763, segutamente al inicio del
año. Coincide así el e crito de Urresó en fecha , ya que cita que
"mandó un Año y un Mes ..." El año de 17 64 de orden de dicho
Exmo. r. Marqués de Cruillas se le retiró el encargo del Gobierno
de dicho uevo León hasta el ingreso de don lgnacio Us. el y
Guimbarda.
De acuerdo a sta información podríamo agregar a la revisión y
análisí~ de fuentes primarias sobre Los gobernantes de este Reyno,
el nombre d Antonio de Urre tí como gobernador interino, pre io
al periodo definitivo de U c1 } Guimbarda. Procederemo a ello en
el iguiente inci o, por lo pronto, terminamos aquí con la
información obre don Carlos de Velasco.

El virre_)' concede licet1ci.a a Carlos Ve/asco, Alcalde de Chichicapa y
Zimatlán para que p11eda dar la residencia por poder)' e111barcarse en 1-a
pri111era eP1barcació11 que saliere del ptm1o de Veracmz. Chichicapa,
Zi1J1atlán, Venicmv México . .,
e trata de una licencia para salir de la ueva España, desde
luego, previo el consentimiento del Tribunal de la Inquisición.
travé de lla sabemos que don Carlo regresó a E paña,
seguramente para tomar el hábito de la orden militar que le fue
6

Provine1as internas, Vol. 109, Exp. 5, Fols. 315, años de 1762-64.
de Partt:, Vol. 20, •xp. 143, Poi . 136., del 17 de eptiernbre de 1766.

º General

69

�, , 'J/JJ.11;.,!t1t

tf

.,.

. y que tuvo lugar en la ciudad de Granada en_1767. 0,
concedida
tenemos noticia de que haya regresado a la ueva_ Es~:111a, e mu)
robabl que no lo haya hecho, ya que en la autonzac1on gue se le
al indígena que lo acompañó desde Chichicapa para regresar,ª
Indias, e asienta, precisamente, que por haber estado enfermo hab1a
traído consigo a e a persona.
Se manda al corregidor apremie a Fehciano Larrazaval a la entrega
d l carta donde se acusa a Carlos Velasco el recibo de tres mil
e a
d .
s
pesos por contratos hechos por el difun~o Jo~é ~ us1aga. 0 axaca.
D ocumento sin mayor contenido de mteres, solo e con tata que
don Carlos había sido ujeto de residencia en u car?o de alc~de
mayor a través de su apoderado, don Vicente de Irurnbarrea, qwen
tenía e,n su poder una carta entregada a Velasco y en la que con~~-ba
un adeudo de tres mil pesos de tercera persona y que se r~qumo :
su apoderado la entrega de ese documento: . o se menc10na qu
Velasco e. tuviera disponible, dato que perrrute confirmar el que no
había regresado de u -v1aje a E paña.

t

Documentos relativos a Nuevo León,
1821 - 1846, existentes en el Archivo
Histórico Militar Mexicano de la
Secretaría de la Defensa Nacional 1
I srael Cavazos Garza

PRcx.1.AMACIÓ DEL\ h.roEPENDE CIA en Linares )' Monterrey,

uevo
León, y así como en Guanajuato. Capitulación de la Fortaleza de
San Fernando de Yanhuitlán, Ocx.-Proclarna de don gustín de
Iturbide, a los habitantes de la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
Discur o pronunciado por el presbítero José Bonifacio Valdivia, con
motivo de la proclamación de la Independencia por el Ayuntamiento
de Parr-as, Coahuila, el 5 de julio. Expediente XJ/481.3/97. (II)
Salida Furtiva del Imperio, del general brigadier del ejército
españoi Joaquín Arredondo. Año de 1822. (10 fojas). Expediente

XJ /481.3/241. (1)

Chihuahua.-Designación del general brigadier Felipe de la Garza,
como comandante general y jefe poütico de las Provincias Internas
de Oriente. Año de 1823. (13 fojas). Expediente XI/481.3/260.
Partes del general Felipe de la Garza, relativos a la ejecución de
g

General de Parte,

o! 48, Exp. 20'' Fols. 135-135v., del' &lt;le Junio 1769.

'Selecc1óo dd autor.

70

71

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JI

don Agu tÍn de Iturbide, y • alida del país de doña Ana 1aria Huane
viuda de lturbid . Sumaria en contra de José Ramón falo, José
~\ntonio Lóp z José Ignacio de Tre\'iño, facario [orandini, Carlos
de Beneski y Mr. .Armstrong. Año de 1824. (246 foja). Expediente

(

t'{f!f (,

an Luí P tosí y Querétaro, al mando d l generaJ Lui de ortázar,
con motivo de fa invasión deJ general e pañol Isidro Barrada . Año
Je 1829. (11 fojas). Expediente XI/481.3/625.

Partes del general Felipe de la Garza, comandante general de lo

XI/48l.3/3 3.
Hos ilidade de lo indios comanche , en lo e tad s de
Chihuahua, Coahuila, uevo León, Tamaul.tpa., Texas y .. uevo
México. 1 ño de 1 25. (242 foja). Expedi nte .,r[/481.3/325.
Ilo tihda&lt;le de lo indio, comanche , en lo estados de
Chihuahua, Coahuila, uevo León, Tam'&lt;lulipas, Texa y uevo
Iexico. ños l 825-26. (318 foja ) . Expediente ,.'l/ 481.3 / 326.

Estado Interno de Oriente dando cuenta de la ítua.ción en que
e encuentra la fuerza destinada en acogdoches, Estado Unidos
de América. Año de 1829. (14 fojas).
pediente XI/4 1.3/741.
Instruccione dada por el general icolá Bravo, al general
Valentío Canalizo. ner 21/1834. (Página 146). E.."'{J)edíente XJ./
481.3/824.

Parte de la comandancia gen ral de los Estados Internos de
Hostilidades e.le lo indio. comanche·, en los estado, de
Chihuahua, ,oahuila, ~ ue\o León, Tamaulipas, Texas y i: uevo
l\.léxico. Proyecto de campaña propuesto por eJ coronel José
B rnardo Gunérrez de Lara, comandante general de los E ta&lt;los
Internos de Oriente. ño de 1826. (295 foja). Expediente Xl/

Oriente, dando cuenta de la falta de fondos para el so tenimiento
de la ~lilicia Cívica, }' de las operaciones militare en lo Estado
de 1uevo T.eón Tamaulipas. ño de 1832. (27 fojas). Expediente
Xl/481.3/897.
Rep(esentación hecha por el general

481.3/327.
Hostilidades ele los ind10 comanch , en lo, estados de
Chihuahua, Coahu1la. 'u ,·o León, TamauLipa., Texa y ~ ue\'11
México. Año de 1827. (35 fo1as). Expediente XI/ 481.3/329.
Hostil1da&lt;les de los indio comanche en lo e, tado. de
Cluhuahua, Coahuila, ucvo León, Tamaulipas, Texas • uevo
fexico .. \ño de 1827. (2 fojas). Lxpecliente Xl/481.3/330.
Parte dd teniente Franci. co Uganechea de la Compañía de
Lampazos, l ~ ue,·o León, dando cuenta de la acción fectuada a
inmediaciones del río ~alado. Año de 1827 (17 fojas). (37 fojas).
Expediente XI/ 481.3¡ 342.

XJ/481.3/899.

~elac1_crnes de jefes

oficiale que no e adhiri ron al plan de
rac1fic~c1ón propu to por los generales Manuel Gómcz Pedraza y
1~~toruo López de
anta 'illlla. Adh ión de la guarnición de la
\ illa de Lampazos, Juevo León. (pp. 20 y 21). Año de 1833. (32
fo1as). Expedient Xl/481.3/946.
Valentín Canalizo, relativos al movimiento encabezado por el
g~m.:r~ ,\ntonio López d
anta \nna. Año de 1832. (158 foja ).
F...xpediente Xl/481.3/959.

\Iovilización de Tropa Ch-ica de lo. c. tados de • uevo l..eó.n.

72

fanuel de Mier y Terán,

comandante general de l s Estados Interno de riente, en contra
del g~bernador y Junta Legislativa del e tado de Tamaulipas, por
v1ulac1ones al acto federal. Año de 1832. (21 foja ). xpedieme

73

�l-f,-1.1ta.11 .,.

,

fu-i

,1.

Valentín Canalizo, Nicolás Bravo y Pedro Valdez, de las
operaciones efectuadas en los Estados de México, Puebla,
Michoacán, Oaxaca, Querétaro, Tlaxcala, Durango y Chihuahua,
en contra de las fuerzas encabezadas por el general Antonio López
de Santa Anna. Año de 1832. (156 fojas). Expediente XI/ 481.3/
963.

fuemts encabezadas por los generales Mariano Arista y Gabriel
Durán. Año de 1833. (131 fojas). Expediente Xl/481.3/976.
Partes de la comandancia militar de Tulancingo Hidalgo, dando
cuenta del movimiento de fuerzas y de la posición que guardan las
del general Valentía Canalizo. Año de 1834. (6 fojas). Expediente
XJ/481.3 /984.

Partes de los generales José Antonio Mejía, y otros a Nuevo León,
en contra de las fuerzas encabezadas por los generales Mariano
Arista y Gabriel Durán, pronunciadas a favor del plan del teniente
coronel Ignacio Escalada. Año de 1833. (1,526 fojas). Expediente
XI/481.3/966.

Partes del gobernador del estado de México, dando cuenta del
movimiento de fuerzas en Taxco, Chilapa, Tixtla y Chilpancingo
Guerrero, por operar en contra del general Valentín Canalizo. Año
de 1834. (11 fojas). Expediente XI/ 481.3/986.

Partes de las comandancias generales de los estados de San Luis
Potosí, Veracruz y Nuevo León. Año de 1833. (58 fojas). Expediente
XJ/481.3/967.
Partes de las comandancias generales de los estados de México,
Guanajuato, Veracruz, Puebla, Tamaulipas, Yucatán, Campeche,
Nuevo León y Michoacán, dando cuenta de las operaciones
efectuadas en contra de las fuerzas encabezadas por los generales
Mariano Arista y Gabriel Durán. Plan formulado por el teniente
coronel Ignacio Escalada, el 26 de mayo en la plaza de Motelia,
Michoacán. (Impreso). (Páginas 189 y 190). Año de 1833. (194
fojas). Expediente Xl/481.3/969.
Partes de las comandancias generales de los estados de Zacatecas,
Puebla, Nuevo León, Querétaro, Tabasco, Michoacán y México,
dando cuenta 'de las operaciones efectuadas en contra de las fuerzas
encabezadas por los generales Mariano Arista y Gabriel Durán. Año
de 1833. (164 fojas). Expediente Xl/481.3/974.
Partes de las comandancias generales de los estados de Yucatán,
Tamaulipas, Oax:aca, Durango, San Luis Potosí, Zacatecas y Nuevo
León, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra de las

74

Partes de la comandancia general de Puebla, dando cuenta de
las providencias tomadas en cuenta de don Valentín Canalizo. Año
de 1834. (13 fojas). Expediente Xl/481.3/989.
Partes del general Pedro José Espinosa comandante militar de
Línea del Norte, en Zempoala, Hidalgo, adjuntando cartas de
Valentín Canalizo y Antonio de Castro, en que lo invitan a
defeccionar, así como de las novedades ocurridas. Año de 1834.
(30 fojas). Expediente XI/481.3/990.
Partes de las comandancias generales de los estados de Pueb]a,.
México, Oaxaca, San Luis Potosí, Ver-acruz, Querétaro, Nuevo León
YMichoacán, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales Mariano Arista y Gabriel
Duran. Año de 1833. (130 fojas). Expediente XI/481.3/991.
Partes de las comandancias generales de los estados de Jalisco,
Puebla, México, Michoacán, Nuevo León, San Luis Potosí,
Querétaro y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas
en contra de las fuerzas encabezadas por los generales Mariano
Arista y Gabriel Duran. Año de 1833. (167 fojas). Expediente XI/
481.3/994.

75

�Información sumana de los ayudantes del general Antonio López
de anta Arma, en contra del cura del pueblo de lxtacalco, Distrito
Federal, por ofrecimiento que le hizo a nombre del Cabildo
Eclesiástico, de la corona del Rey i secundaba el movitniemo
encabezado por el general Mariano Arista 10 de junio de 1833.
(Páginas 1 a 6). Información del coronel Bencvcnuto López, de L-1s
actividades de los geqcrales icolás Bravo y Valentín Canalizo en
Chilapa, Guerrero. (Páginas 7 a 9). Año de 1833. (9 fojas).
Expediente Xl/481.3/998.
Partes de la comandancias generales de los estados de México,
1icboacáo, Guanajuato, Oa. aca., Puebla, Veracruz, Querétato f
Yucatán, dan&lt;lo cuenta de las operaciones efectuadas en contra de
las fuerzas encabezadas por los generales alcntin Canalizo, Gabriel
Duran y r.Iariano Arista. Relación de los indh;duos expulsados de
la República. (pp.46, 47 y 63). Año de 1833. (133 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1020.
Un ejemplar del periódico El Telégrqfo, dando a conocer el parte
rendido por el general José Antonio fejfa, de la acción dada en
cámbaro, Guanajuato, en contra de la fuerzas del genera] Valentín
Canalizo. Año de 1834. (3 fojas). xpediente XT/481.3/1049.
LTn ejemplar del suplemento &lt;le El Telégrafo, dando a conocer el
pronunciamiento de la guarnición de la plaza de Monterrey, uevo
León, y comandancia general de lo Estados lnternos de Oriente, a
favor del Plan de Cuemavaca. ,\ño de 1834. (3 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1056.

Mejía y Juan Álvarez. Año de 1 833. (166 fojas). Expediente
481.3/1068.

XJ/

Partes de ]as comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valenón Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generales Guadalupe Victoria, Pedro José de Espinosa,José Antonio
Mejía y Juan Álvarez. Años de 1833-34. (184 fojas). Expediente
XI/ 481.3 / 1069.
Partes de las comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamau]jpas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fo rzas encabezadas por los generales ico]ás Bravo y
Valentín Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generales Guadalupe Victoria, José Antonio Mejía, Juan Álvarez y
Gabriel Valencia. Años de 1833 y 1834. (139 fojas). Expediente
XI/ 481.3/1070.
Partes de las comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
YVeracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valentín Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generale Guadalupe Victoria, José Antonio Mejía Juan Alvarez,
Gabriel Valencia, Juan Arago y Eugenio Tolsa. Años de 1833-34.
(165 fojas). Expediente Xl/481.3/1071.

Partes de Jas comandancia generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, Mé:lco, Tamaulipas ~ fichoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de La operacione efectuada en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales 'ícolás Bravo v
Valemín Canalizo. Movimiento de la divi iones al mando de los
generales Guadalupe \'icto:;:ia, Pedro José de Espinosa,José Antonio

Partes de las comandancias generale de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
YVeracruz, dando cuenca de las operaciones efectuadas en contta
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valentín Canalizo. Iovimiento de la divisiones al mando de los

71,

77

�1 lll111amtu.r

11,¡f...-r,;

generales Guadalupe Victoria, Juan Arago, Juan Alvarez, Eugenio
Tolsa, Esteban Moctezuma e Ignacio Inclán. Años de 1833-34. (159
fojas). Expediente XI/481.3/1072.
Partes de las comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, !vfichoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generale
icolás Bravo y
Valentía Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generales Guadalupe Victoria, Gabriel Valencia., Juan Alvarez y Luis
de Cortázar. Años de 1833-34. (178 fojas). Expediente Xl/481.3/
1073.
Partes de la comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, féxico, Tamaulipas, Michoacáo, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valentía Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de lo
generales Guadalupe Victoria, José Antonio Mejía, Juan AJvarez,
Antonio Vizcaíno, Pedro José de Espinosa, Luis de Cortázar y
Esteban Moctezuma. Año de 1834. (132 fojas). Expediente XI/
481.3/1074.
Parte de las comandancias generales de lo estados de México,
Michoacán, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Oaxaca y San Luis
Potosí, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra de las
fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo, Valentía
Canalizo y teniente coronel Ignacio Escalada. Correspondencia de
Valentín Canalizo con el general Luis Cortázar. (Páginas 90 a 94).
Año de 1834. (134 fojas). xpediente Xl/481.3/1075.

Fernández, gobernador del estado de Tamaulipas. Año de 183435. (99 fojas). Expediente XJ/481.3/1078.
Partes de la comandancia general del estado de Tamaulipas, dando
cuenta de la situación del puerto de Tampico, con moti o de las
operaciones efectuadas por los generales José Antonio Mejía;
Esteban Moctezuma y Pedro Lemus. Partes y asuntos diversos de
las comandancias generales de los estados de Michoacán, an Luis
Potosí, Chiapas, Sonora, Yucatán, Durango, Jalisco, Chihuahua,
Querétaro, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca, Zacatecas, uevo
León, Guanajuato y México. Informe de la actuación del general de
brigada Manuel María de Villada como jefe de la División del Sur.
Relación de los jefes y oficiales que tomaron parte eo la campaña
de 1829 en contra de la expedición de Isidro Barradas, en Tampico,
Tamaulipas. Años de 1833-34. (454 fojas). Expediente Xl/481.3/

1081.
Partes de la comandancia general de los Estados Internos de
Oriente, dando cuenta de la situación político-militar de los estados
de Coahuila y Texas, así como de la permanencia de don Valentín
Gómez Farías en Monterrey; uevo León. Año de 1835. (94 fojas).
Expediente XI/481.3/1097.
Partes de las comandancias generale de lo estados de Chiapa ,
Tabasco, Guanajuato, Puebla, Veracruz, Tamaulipas, ao Luis Potosi,
Querétaro, onora, Chihuahua y uevo León, dando cuenta del
movimiento de fuerzas. Año de 1836. (105 fojas). Expediente XI/
481.3 / 11 72.

Pronunciamiento de las guarnicione, de las plazas de Monterrey,
uevo León y Matamoros, Tamaulipas, al mando del general Pedro
Lemu y coronel José Francisco Lemus, a favor del sistema de
Gobierno Federativo. Intervenciones del general Francisco Vital

Diario de la visita hecha por el general Pedro Ri era a los
presidios situados en las provincias de ueva Galicia, ueva
Vizcaya, uevo México, ueva Extremadura, uevas Filipinas,
ue,•o León, onora., inaloa y La Huasteca. Años de 1724-28 (53
fojas). Investigación de las actividades de los colonos franceses en
la provincia de Texas, Estados Unidos de América. Año 1754. (12

78

79

�l /1,-m.

I ,.

f.

fojas). Copia de un decreto relativo a la colonización. Año de 1824.
(2 fojas). (67 fojas). Expediente XI/481.3/1183.
Copia de Ja instancia hecha por el Cabildo Eclesiástico de
fonterrey uevo León, para que éste radique en la Villa de Saltillo,
Coahuila, por las ventajas que presenta. Año de 1797. (11 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1185.
Instrucciones a la Comisión de Límites, para colectar objetos de
historia natural. 1830. (pp. l a 6). Proclama del general Mariano
Arista, a los habitantes de Tamaulipas, Coahuila r uevo León.
Año de 1839. (Página 8). Decreto del Congreso facultando al
Ejecutivo para negociar un empréstito de seis millones de peso .
Aiio de 1838. (pp. 10 y 11 ). (Il). Decreto del Congreso, facultando
a1 Ejecutivo para erogar gastos extraordinarios de guerra. Año de
1838. (p. 12). (12 fojas). Expediente Xl/481.3/1194.

Gobierno de Anastasio Bustamante:
Partes de las comandancias generales de Tarnaulipas, uevo León
y Puebla, obre a untos diverso.. Documentación relativa a las
actividades del cura José l\faría Alpuche Infante, en Tamaulipas.
Años de 1837-38. (120 fojas). Expediente XI/ 481.3/1250.
Partes de las comandancias generales de México, uevo León y
Tamaulipas dando cuenta del pronunciamiento del general José
l!rrea y teniente coronel Longinos Montenegro, en Tampico.
Tamaulipas. Año de 1838. (537 fojas). Expediente XI/481.3/ 1282.
Partes de las comandancias generales de eracruz,
Tabasco, Yucatán, Puebla r uevo León dando
mm:imiento de fuerzas con motivo del bloqueo de los
fuerzas navales francesa . Año de 1838. (683 fojas).
XI/ 48 l .3/ 1284.

80

Tamaulipas,
cuenta del
puertos por
Expediente

I (

I

l '

(,.

•

Partes de las comandancias generales de uevo León, San Luis
Potosí, Coabuila y Texas, .relacionados con el pronunciamiento del
coronel Eleuterio Méndez, en Tamaulipas. Año de 1839. (47 fojas).
Expediente XI/481.3/1336.
Rebelión de los generales José Urrea }' Pedro Lemus, en uevo
Leóo yTamaulipas. Partes del general Valentín Canalizo y coroneles
Pedro de Ampudia y Domingo Ugartechea. Año de 1839. (203 fojas).
Expediente XI/ 481.3/1339.
Partes de la comandancia general de Coahuila y Texas, dando
cuenta de los pronunciamientos ocurridos en las plazas de Monclova
y Monterrey, a favor del sistema de Gobierno Federal Año de 1839.
(11 fojas). Expediente XI/481.3/1346.
Parte de la comandancia general de Coahuila y Texas, dando
cuenta de los pronunciamientos ocurridos en las plazas de Monclova
y ~fonterrey, a favor del sistema de Gobierno Federal. Año de 1839.
(11 fojas). Expediente Xl/481.3/1347.
Partes de la comandancia general de Coahuila y Texas,
relacionados con el pronunciamiento del general Pedro Lemus y
licenciado Antonio Canales. Año de 1839. (17 fojas). Expediente
X.l/481.3/ 1351.
Parte de las comandancias generales de an Luis Potosí, Coahuila
YTexas, dando cuenta de la conducdóo de caudales por el coronel
José Vicente fiñón y operaciones en contra del general Pedro Lemus
Ylicenciado Antonio Canales. Año de l839. (44 fojas). Expediente
Xl/ 481.3/1352.
Partes de la comandancia general de Coahuila y Texas,
telacmnados con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. Año
de l839. (23 fojas). Expediente XI/481.3/1353.

81

�I

r

I

Instancia del comandante general de uevo León, para que se le
faciliten recurso para cubrir haberes. Año de 1839. (1 foja).
Expediente XI/481.3/1356.
Partes de la comandancia general de uevo León, relacionados
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus y licenciado
Antonio Canales. Año de 1839. (51 fojas). Expediente XI/481.3/
1357.
Partes de la comandancia general de uevo León, relacionados
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. Año de 1839.
(17 fojas). Expediente XJ/481.3/1358.
Partes de la comandancia general de uevo León, relacionados
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. ño de 1839.
fojas). Expediente Xl/481.3/1359.

r

Partes de la comandancia general de 1uevo León, relacionado
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. Año de 1839.
(21 fojas). Expediente XI/481.3/ 1360.
Asuntos diversos relativos a la división del mando del general
Mariano Arista. Partes de las comandancia generales de uevo
León, Tamaulipa, Coahuila y Texa. Año &lt;le 1839. (181 foja).
Expediente XI/ 481.3/1367.
A ·unto diversos de la comandancias generales de uevo León,
Tamaulipas, Coahuila y Texas. Año de 1839. (22 fojas). Expediente
Xl/48 I .3/1371.
Asuntos de La División del orte, al mando del general Valentía
Canalizo. Año de 1839. (4 fojas). Expediente XI/481.3/1372.
Asuntos diversos de la División del orre al mando del general
Valentín Canalizo. Año de 1839. (6 fojas). Expediente XI/481.3/13""'3.

82

.

r

Asuntos diver os de la División del orte al mando del general
Valenón Canalizo. Año de 1839. (36 fojas). Expediente XI/481.3/
[375.
Asuntos diversos de 1a D1visión del orte al mando del general
Valentín Canalizo. Año de 1839. (20 fojas). Expediente Xl/481.3/

1376.
A untos diversos de la División del arte al mando del general
Valentín Canalizo. Año de 1839. (3 fojas). Expediente Xl/481.3/

1377.
Detall de Ja acción efectuada el 15 de agosto de 1839 en el pueblo
de 1arín, uevo León, en contra del coronel Antonio Zapata,
pronunciado a favor del general Pedro Lemus. suntos diversos de
la División deJ orte .al mando del general Valentín Canalizo. Año
de 1839. (13 fojas). Expediente XI/481.3/1378.
Campaña de Texas. Partes de la División de] orte, al mando
del general Valentío Canalizo y comandancia generales de
Tamaulipas, uevo León, Coahuila y Texas. Año de 1839. (159
fojas). Expediente XI/ 481.3/ 1379.
Catnpaña de Texas. Partes de la División del orte, al mando
del general Valentín Canalizo comandancia g nerale de
Tamaulipas uevo León, Coahuila y Texas. ño de 1839. (293
fojas). Expediente XI/ 48 l.3/ 1380.
Partes de los generale Anastasia Bustamante, Valenún Canalizo
YMariano Arista, así como de la comandancia generales de
Tamaulipas, uevo León y San Luis Potosí, relacionados con las
operacion s efectuada en contra del movimiento encabezado por
los generale José ntonio lejía, José Urrea, Pedro Lemus y
licenciado Antonio Canales. Proclama del presidente de la República
de Texas, estableciendo relaciones comerciales con México. (p. 40).
Año de 1839. (67 fojas). Expediente XI/ 481.3 / 1417.

�Partes de los generales nastasjo Bu tamante, Valentín Canalizo
y Mariano \ri ta, así como de las comandancias gen rales dr
Tamaulipa , 1 uevo León y an Luis Potosí, relacionados con las
operaciones efectuadas en contra del movimiento encabezado pollos generales José Antonio fejía, José Urrea, Pedro Lemus v
licenciado Antonio Canales. _\ño de 1839. (170 fojas). Expediente
Xl/481.3/1418.

Instancias de indulto, hecha por reo políticos que tomaron parte
en el movimiento encabezado por los generales José Urrea, Pedro
Lemus v licenciado Antonio Canales. Año de 1840. Instruccione
al gene;al icolás Bravo, como comandante de la División del Sur
con situación en Oaxaca, Puebla, léxico, ~1ichoacán, Jalisco y
Sinaloa, con motivo del estado de guerra con Francia. (Página 20).
Año de 1839. (780 fojas). Expediente XI/481.3/ 1451.

Partes de lo generales Anastasio Bustamante, Valentín Canalizo
)' Mariano Arjsta, así como de las comandancia generale, de
TamauJipas, i uevo León San Lws Potosí, relacionados con la
operacione efectuadas en contra d I rnmrimiento encabezado pollos generales Jo é Antonio fejía, Jo é rrea, Pedro Lemus ..licenciado 1\.ntonio Canales. Plan adoptado por el Ejércit~
Libertador. (p. 280). lmpreso. \ño de 1839. (634 fojas). Experueote
Xl/ 481.3/ 1419.

Partes del general Valentín Canalizo, en jefe de ra División del
, orte, dando cuenta de las operaciones efectuadas en uevo León
Coahuila y Tamaulipas, con motivo del pronunciamiento del general
Pedro Lemus. Detall de las acciones de 18 y 21 de agosto de I 839,
en Loma Alta y San Fernando de Ro as, Coa.huila, en que fue hecho
prisionero el general Pedro Lemus. (Página 21 y 37). Años de 183940. (276 fojas). Expediente XI/481.3/1465.

r

Partes de los generales Anasta"io Bu tamante, Valentía Canalizo
1 :\lariano , \.rista, así como de las comandancias generales de
Tamaulipas, 1 uevo León y an Luis Potosí, relacionado. con las
operaciones efectuadas en contra deJ movimi nto encabezado pollo. generales José ntonio Me1ía, Jo é Urrea, Pedro Lemus y
licenciado Amonio Canales. Año de 1839. (164 fojas). Expediente

Xl/481.3/1420.
Parte del general Anastasia Bustamante, relacionados con el
movimiento encabezado por los generales José rrea, Pedro Lemus
licenciado Antonio Canales, en Tamaulipas. Año de 1839. (l 4
fo¡as). Expediente Xl/481.3/ 1421.

r

Partes del general r\.nasta jo Bustamantc, dando cuema de la
ocupación del puerto de ~ ampico, Tamaulipas, y de la operaciones
efectuada · en contra de los gencrale José Urrea, Pedro Lemus)
Licenciado Antonio Canales. Año de 1839. (176 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1423.

84

Correspondencia de lo gobernadores de México, uevo León,
Tamaulipas, Clúhuahua y Durango dando cuenta de la operaciones
efectuadas en contra de las tuerzas del general José Urrea. Año de
1839. (47 fojas). Expediente Xl/481.3/1467.
Un ejemplar del periódico, El Iris, dando a conocer las parte

rendidas por el general fariano Arista de las operacione efectuadas
en 'uevo León y Tamaulipas en contra de Antoruo Canales. Año
de 1840. (2 fojas). Expediente XI/ 481.3/1492.
Plan de ataque a la plaza de anta Ana, Tamaulipas, con motivo
del pronunciamiento del general José Urrea. Circular a las
comandancias generales ordenando 1a aprehen ión de don Valentín
Gómez Fa.rías, por el delito de con piración. (Página 46). Asuntos
diversos d Jas comandancias generale de 1éxico, Puebla, Veracruz,
onora, Sinaloa,
uevo León, Durango, íichoacán y
Aguascalieote . Años de 1838-40. (252 fojas). Expediente XI/
481.3/ 1499.

85

�J .,r1r,1

..

t ..

1

Un ejemplar del periódico Diario del Gobierno, dando a conocer
las partes de las operaciones efectuadas en los departamentos de
Tamaulipas, uevo León y Coabuila, en contra de las fuerzas
encabezadas por el licenciado Antonio Canales. Año de 1839. (2
fojas). Expediente XI/481.3/1503.

Operaciones efectuada por las Divisiones del orte y :uxiliar,
al mando de los generales Valenrin Canalizo y Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados Unidos de América, y
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1839--40. (426 fojas). Expediente XI/481.3/1542.

Partes de las comandancias generales de uevo León, Coahuila
y Texas, relacionados con la actuación del coronel Francisco
González Pavón, con motivo de la campaña hecha en contra de
Antonio Canales y colonos de Texas. Año de 1839. (247 fojas).
Expediente XI/481.3/1510.

Operaciones efectuada. por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados Unidos de América, y
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (162 fojas). Expediente XI/481.3/1543.

Relaciones de los jefes, oficiales y tropa deJ Primer Regimiento
de Infantería Permanente de la División del orte, con expresión
de sus servicios prestado en la campaña de Texas y Tamaulipas.
Recompensas concedida con motivo de la acción efectuada el 25
de marzo en l840, en la Villa de Morelos, uevo León. Año de
1840. (36 fojas). Expediente XI/481.3/1517.

Operaciones efectuadas por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentía Canalizo J' Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texa , Estados Unidos de América, y
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (237 fojas). Expediente XI/481.3/1544.

Partes de his comandancias generales de Michoacán, Durango,
México. Oaxaca, Querétato, Sinaloa, Puebla, Jalisco, uevo León y
Tamaulipas asuntos diversos y restauración del sistema de Gobierno
Federal. Año de 1838. (187 fojas). fü,l)edienre XI/481.3/1539.

Operaciones efectuadas por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y Mariano Arista con
motivo de la campaña de Texas, Estados nidos de América, y
movimiento encabezado por -el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (197 fojas). Expediente XI/481.3/1545.

Operaciones efectuada por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y fariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados nidos de América, ,.
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1839-40. (249 fojas). Expediente Xl/481.3/1540.
Operaciones efectuadas por las Divisiooes del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados nidos de América, í
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (187 fojas) expediente Xl/841.3/1541.

Formación de sumaria en contra del general José rrea, por
proclamar la restitución del sistema federativo el año de 1837, en
Sonora. Año de 1840. Recompensas concedidas a lo jefes y oficiale
que concurrieron a la defensa de la capital con motivo de la
ublevación ocurrida el 15 de julio de 1840. Bandera de la República
de Río Grande en la cual e comprendían los tres estados, iendo
ello' Coahuila, Texa y Tamaulipas. umaria formada al capitán
José María Beña, por el comportamiento que observó en la
persecución de los indio comanches a inmediaciones de las
haciendas de San P dro, Coahuila. Año de 1840. Parte de las
comandancias generales de Chiapas y Oaxaca, dando cuenta del

86

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{.

movimiento de fuerzas. Año de L840. Destierro, del teniente coronel
Francisco de Castro Palomino, por el delito de infidencia. Año de
1840. Decreto de 12 de jumo de 1840 para organizar los cuerpos de
infantería y caballería de Mfücia Activa. Impreso. (641 fojas).
Expediente Xl/481.3/1547.

Parres de los generales Valentía Canalizo y Mariano Arista jefes
de las Divisiones del orte y Auxiliar con motivo de La campaña de
Texas, Estados Unidos de América y movimiento encabezado por
el licenciado Antonio Canales. Año de 1840. (86 fojas). Expediente
Xl/481.3/ 1553.

Partes de los generale Valentía Canalizo y fa.nano Arista, jefes
de las Divi iones d I orte y Auxiliar con motivo de la campaña de
Texas, Estados Unidos &lt;le América y movimiento encabezado por
el Hcenciado Antonio anales. En las página· 84 y 87, se encuentra
un diseño de la Bandera enarbolada en San Patricio Texas. (105
fojas). Expediente Xl/ 481.3/ 1548.

Asunto diversos de la comandancia general de uevo León.
Año Je 1840. (28 fojas). Expediente XI/481.3/1593.

Partes de los generales Valenún Canalizo y Mariano Arista jefe
de las Divisiones del orte y ,\uxiliar con motivo de la campaña de
Texa, Estados Unido de mérica} movimiento encabezado por
el licenciado Antonio Canale . Año de 1840. (i6 fojas). Expediente
XJ/ 481.3/ 1549.

l

1,

Partes de los gcnerale Valentín Canalizo } .Mariano Arista jefes
de las Div1sione del orte y Auxiliar con motivo de La campaña de
Texas, Estados U nido· de .América y movimiento encabezado por
e1 licenc1a&lt;lo .Antonio anales. Año de 1840. (156 fojas). Expediente
XT/ 481.3/ 1550.
Partes de los generales Valenúo Canalim y 'v[ariano Arista jefes
de las Divisiones del arte ) Auxiliar con motivo de la campaña de
Texas, E. t:ados Lnidos de América y movimiento encabezado por
el licenaado .\ntonio anule.. ,\ño de 1 840. (89 f, jas). Expediente
Xl/ 481.3/ l551.

Partes de las comandancias generales de Sonora, 1vfichoacán,
Oa.xaca, San Luis Potosí, Coahuila, Guanajuato, Qucrétaro, Yucatán,
Tamaulipas, Tabasco, Jalisco, 1éxico, uevo León y Veracruz,
relacionado con el movimiento encabezado por Gordiano Guzmán
y a ·untos diversos. umarias formadas a Ramón Díaz, Santos
Degollado y antiago 1edina. Año de L840 .. (861 fojas). Expediente
Xl/ 481.3/ 1616.
Partes del gobierno y comandancia general de uevo León, dando
cuenta de las operaciones efectuadas en contra del movimiento
encabezado por Juan epomuceno, Iolafio y 1\ntonio Canales. Año
de 1840. (70 fojas). Expediente XI/481.3/1624.
Panes del gobierno y comandancia general de San Luis Potosí,
dando cu nta de las operaciones efectuadas en contra de los
aventureros texanos, general José Urrea y Antonio Ca.nales. Año de
1840. (142 foja). Expediente Xl/481.3/1626.
Partes de la comandancia general de Tamaulipas dando cuenta
de las operaciones efectuadas en contra de los avenrureros texanos,
general José Urrea y Antonio Canales. ño de 1840. (142 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1627.

Parte de los generales Valentín Canalizo y Mariano Ari ta jefes
de las Divisione &lt;lel lorte r Auxiliar con motivo de la campaña de
Texa., Estado lnidos Je América y movimiento encabezado por
el licenciado Antonio anales. Año de 1840. (146 fojas). Expediente
XI/481.3/1552.

Parte del gobierno y comandancia general de Durango, dando
cuenta de la operaciones efectuadas en contra de los aventureros
texanos, general José Urrea y Antonio Canales. Año de 1840. (63
fojas). Expediente XI/481.3/1628.

88

89

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Partes de los generales Mariano Arista y Vicente Filisola,
comandantes de la División Auxiliar del orte y de México,
respectivamente, relacionados rnn el pronunciamiento de Antonio
Canales, considerando complicados a don Valentía Gómez Farías.
Manuel Crescencio Rejón, José María Alpuche Infante y general
Manuel Gómez Pedraza. Año de 1840. (43 fojas). Expediente XI;
481.3/1634.
Partes de los generales Mariano Arista y Vicente Filisola,
comandantes de la División Auxiliar del orte y de México,
respectivamente, relacionados con el pronunciamiento de Antonio
Canales, considerando complicados a don Valentín Gómez Parias.
Manuel Crescencio Rejón, José Maria Alpuche Infante y general
Manuel Gómez Pedraza. Año de 1840. (45 fojas). Expediente XI/
481.3/ 1635.
Recompensas concedidas por la campaña de Texas del año de
1836. Partes del general Viceme Filisola, dando cuenta de la acción
celebrada por la División al mando del general Valentín Canalizo,
en Chiltipin, el 12 de enero de 1839, en contra de los texanos. Año
de 1840. (52 fojas). Expediente Xl/481.3/1636.
Partes de las comandancias generales de Tamaulipas, ao Lws
Potosí, uevo León, CoahuiJa y Texas, dando cuenta de las
operaciones efectuadas con motivo de la rebelión encabezada por
el Licenciado Antonio Canale . Año de 1840. (114 fojas). Expediente
XJ/481.3/ 1639.
Formación de sumaria al general Francisco Vital Fernández,
gobernador de Tamaulipas, por el delito de infidencia. Año de 1843.
(17 fojas). Expediente XI/ 481.3 / 1642.
Asignación al general Adrián \VoU, como mayor general de la
División del orte, año de 1840. Restablecimiento del orden
Constih1cional en los departamentos de an Luis Potosí, uevo
León y Coahuila. Año de 1844. Partes y proclamas del general Adrián

90

Woll relacionados con el pronunciamiento del general Mariano
Paredes y Artillaga, en contra del gobierno del general Antonio López
de Santa Amia, en la plaza de Guadalajara, Jalisco. Año de 1844.
(107 fojas). Expediente XI/ 481.3/1644.
Sentencia dada en contra del coronel Francisco González Pavón,
por haber capitulado la sección de su mando en el punto nombrado
la Moca, jurisdicción de Monterrey, Juevo León. Año de 1840. (11
fojas). Expediente XI/ 481.3/1645.
Asuntos diversos de las comandancias generales de Puebla,
Veracruz, Yucatán, Tamaulipas, Sinaloa, Chiapas, San Luis Potosí,
Oaxaca, Jalisco, Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato, Dur-ango,
Michoacán y uevo León. Años de 1841-42. Informes de la fuerza
marítima y terrestre de que disponen los yucatecos, para obtener su
tndependencia de México. Año de 1841. (Página 4). (204 fojas).
Expediente XI/481.3/1687.
Partes del general 1 fariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión separatista del
licenciado Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contra
de los colonos de Texas. Año de 1841. (J6 fojas). Expediente }CT/
481.3/1694.
Parte del general lariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contra de los colonos
de Texa. Año de 1841. (42 fojas). Expediente XI/481.3/1695.
Partes del general fariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión separatista del
licenciado Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contta
de los colonos de Texas. Año de 1841. (239 fojas). Expediente XI/
481.3/1696.

91

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Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del arte, relacionados con la rebelión del licenciado
Antomo Canales, en Tamaulipas} campaña en contra de los colonos
de Texas. Año de 1841. (92 fojas). Expediente Xl/481.3/ 1697.

dando a conocer los discursos pronunciados por el general Anastasia
Bustamante, presidente de la República y David G. Burnet.
Vicepresidente de. Texas. Años de 1840-41. (123 fojas). Expediente

Parte. del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del :-.Jorte, relacionado con la rebejjóo del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en conlra de Jo colono.
de Texa. Año de 1841. (83 fojas). Expediente Xl/481.3/1698.

Partes del general fariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión del Jjcencíado
Antonio Canale , en Tamaulipas y campaña en contra de los colonos
de Texas. Año de 1841. Un ejemplar impreso titulado "Continuación
de los acontecimientos políticos y militares de los departamentos
de Oriente", que trata de la adhesión de las guarniciones de uevo
León. Coahuila y Tamaulipas, el plan proclamado por el general
Mariano Paredes y Arrillaga. Año de 1841. (185 fojas). Expediente
XI/ 481.3 / 1704.

Partes del general Mariano Arista, comandante del Cue1po de
Ejército del orte, relacionado con la rebelión del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contra de los colono
de Texas. ño de 1841. (78 fojas). bxpediente Xl/481.3/1699.
Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del 1 orte, relacionado con la rebelión del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipa y campaña en contra de los colonos
de Texa . Plan de Colonización propuesto por Juan de Racknitz.
Ano de L841. (227 fo1a ). Expediente XI/481.3/ 1700.
Partes del general Mariano nsta, comandante del Cuerpo Je
•jérCJto del 1 1orce, relacionados con la rebelión del licenciado
\ntonio Canales, en Tamauupa ) campaña en contra de los colonos
de Te, as. Año de 1841. (120 fojas). Expediente Xl/481.3/ 1701.
Partes del general 11ariano ¿\rista, comandante del Cuerpo de
E1érc1to del orte relacionados con la rebelión del licenciado
,\monio Canal s, en Tamaulipas } campaña ea contra de lo colono·
de Texas. Año de 1841. (90,fojas). Expediente Xl/481.3/1702.
Partes del general ;\lariano Ari ta, comandante del Cuetpo de
E1ército del _;_ 'orre, relacionados con la rebelión del licenciado
Aotomo Canales, en Tamaulipas y campaña en contra de los colonos
de Texas. 1\ño de 1841. Dos e1emplares del semanario El . :-l11r"1

92

Xl/481.3/1703.

Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la campaña en contra de los
colonos de Texas, y organización de fuerzas auxiliares en los
departamentos de Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Durango, Zacatecas,
1 uevo León, Tamaulipas, A.Ita California,
uevo México, Coahuila
}' Texas. Dos impresos dando a conocer la controversia entre el
gobernador del departamento de Coahuila, don Ignacio Arizpe, y el
general Mariano Arista, con motiYo de la invasión del partido de
Parras, Coahuila, por tribus bárbaras. Un ejemplar del periódico El
f 'oto de Cor1h1tiLa y otro del Suplemento al Semanario o. 4 3 de
Monterrey, uevo León. Año de 1841. (305 fojas). Expediente XJ./
481.3/1705.
Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, dando cuenta de la campaña seguida en contra
de las tribus bárbaras en los departamentos de Zacatecas, an Luis
Potosí, Coahuila y uevo León. Año de 1841. (175 fojas).
Expediente Xl/481.3/1708.
Adhesión de la guarnicione de México, Míchoacán, Puebla

93

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Querétaro, Jalisco, Oaxaca, Zacatecas, Aguascalientes, an Luis
Potosí, Tamaulipas, Durango, uevo León, Coahuila y Texas al
movimiento encabezado por los generales Antonio López de Santa
Anna y Mariano Paredes y Arrillaga. Año de 1841. Convenio
celebrado por los generales Antonio López de Santa Anna r
. nastasio Bustamante, adoptando las bases proclamadas ca
Tacubaya, el 28 de septiembre de 184.l. (1306 fojas). Expediente
XI/481.3/1709.
Partes de la comandancias generales de México, Puebla,
Querétaro, Oaxaca, · lichoacán, Jalisco, Guaoajuato, Veracruz,
Durango, an Luis Potosí, uevo León, Chihuahua, CoahuiJa y
Texas, sobre asuntos diversos. Correspondencia relacionada con la
Administración General de Correo de México. Años 1839-42. (942
fojas). Expediente XI/ 481.3/1715.
Actas relativas al desconocimiento del Congreso Constituyente
por los departamentos de Aguascalientes, Chihuahua, San LUJs
Potosi, inaloa, México, Zacatecas, Michoacán, Guanajuato.
Oaxaca, Chiapas, Veracruz, uevo León, Durango y Puebla, a favor
del general Antonio López de Santa Amia y de acuerdo con las
bases adoptadas en Tacubaya, Distrito Federal, el 28 de septiembre
de 1841. Año de 1842. (140 foja.). Expediente XI/481.3/1723.

Lm1el &lt; ,

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..

Sumaria formada a los coroneles Cayetano Montero y Antonio
Canales, con motivo de la acción dada en Lipantitlán, Texas, el 7
de julio de 1842, en contra de los texanos. Años de 1842-43. (140
fojas). Expediente Xl/481.3/1732.
Detall de la acción dada en Lipantitlán, el 7 de julio de 1842, por
fuerzas al mando de los coroneles Cayetano Montero y Antonio
Canales , en contra de los texanos. Año de 1842. DetalJ de la toma
de la plaza de Béjar, Texas, por fuerzas al mando del general Adrián
Woll, el 11 de eptiembre de 1842. (p. 31). (42 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1735.
Documentación relacionada con la acción dada en Lipantitlán.
el 7 de julio de 1842, por fuerzas al mando de los coroneles Cayetano
.Montero y Antonio Canales en contra de los texanos. Año de 1842.
(4l fojas). Expediente Xl/481.3/l736.

A untos diversos, de las comandancias generales de San Luis
Potosí, Veracruz. Querétaro, Sonora, SinaJoa, uevo León,
Durango, Chihuahua, Coahuila y Texas. Año de 1842. Informe del
teniente coronel José Alonso Fernández, de la comisión conferida a
don Juan de Dios Casgaya, don Miguel Barbachano y don Justo
ierra, para que en unión de don Andrés Quintana Roo, traten la
adhesión del departamento de Yucatán al gobierno federal. Año de
1842. (p. 44) (60 fojas). Expediente Xl/481.3/1768.

Parte del general Mariano Arista, en jefe del Cuerpo de Ejército
del orte, relacionados con la campaña de Texas y expediciones
sobre Béjar. Corpus Christi y Babia del Espíritu Santo. Operaciones
practicadas por el general Rafael V ázquez y teniente coronel Ramón
Valera. (Página 494). Un ejemplar del emanario E/ Ancla, dando a
conocer el itinerario eguido por las fuerza al mando del general
l\lariano Ari ta, en la campaña de Tamaulipas, Coahuila y u vo
León, desde el 23 de febrero de 1839, al 28 de marzo de 1841. (p.
305). Establecimiento de un presiclio en el punto nombrado El
Sobaco, de la jurisdicción de Parras, Coabuila. (p. 786). De 1 842.
(1169 fojas). Expediente XI/481.3/1728.

Parte de las comandancias generales de Sonora, Chihuahua,
Durango, uevo León y Coahuila, dando cuenta de la rebelión de
los apaches. Diario de las operacione efectuadas por las fuerza al
mando del coronel Jo é María Elías, fechado en la Villa del Pa o, a
26 de diciembre de 1841 (página 18). n ejemplar del periódico El
r'óto de Coa/mi/a, dando a conocer la invasión de la Villa de Parra
(página 28). Parte dando cuenta de la inYasión del departamento de
Monclova, Coahuila (página 32). Itinerario de la expedición hecha
en el departamento de Durango, por fuerzas al mando del general

94

95

•

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1

,

José ntoruo Heredia (página 140). Año de 1842. Partes de
novedades de las comandancia generales de .México, Guanajuato,
San Luis Potosí, Chiapas, Oaxaca, eracruz, Querétaro y Tamaulipas.
Año de 1842. (204 foja). Expediente XI/481.3/1769.
Organización de la Escuela orrnal del Ejército. Años de 184142. Reglamento de la Milicia Auxiliar del departamento de .1. ueYo
León Año de 1842. (Página 35). Asuntos diverso de la
comandancias genera.les de Veracruz Jalisco, Querét.'1.fo, México,
Durango, Tamaulipas, San Luis Potosí, Sonora Zacateca , Oaxaca,
Chihuahua y Guanajuato. Año de 1842. (135 fojas). Expediente
XJ/ 481,3/ 177.0.
sumos diverso de las comandancias generales de Tamaulipas,
o León y Chfüuahua. Año de 1842. (9 fojas). Expediente YJ/
481.3/1774.

1 1ue

de 1844. (91 fojas). Expediente XI/481.3/1807.
Informe de Juan epomuceno de la Garza, gobernador del
departamento de uevo León, obre la actuación del general
Francisco Vital Fernández, Lorenzo Zavala, Antonio Mejía, Agustín
Viesca, l\ifariano Irala y Diego Grant, con motivo, de la sublevación
de los colono de Texas. Partes del general Martín Perfecto de Cos,
comandante general de los Estados lnterno del Oriente, dando
cuenta de la campaña de Texas. Año de 1835. (!6 fojas). Expediente
Xl/481.3/1810.
Partes de las comandancias generales de Zacatecas, Chiapas,
Guanajuato, Tamaulipas, Veracruz, Chiliuahua, San Luis Potosí,
Puebla, Querétaro, uevo León México y Michoacán, dando cuenta
de las operaciones efectuada con motivo del pronunciamiento del
general Antonio López de Santa Anna. Corre pondencia de los
gener~es José :M aóa Calderón, Luis de Cortázar y Manuel de Mier y
Terán. Afio de 1832. (180 fojas). Expediente Xl/481.3/1857.

Representaciones de las comandancias genera.les de Chihuahua,
Michoacán, Veracruz, Querétaro, Puebla, Chiapas, Guanajuato,
Aguascalientes, Üa."'\aca, Durango Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas,
an Luis Potosi y ruevo León, para que se adopte una constitución
moderada en lugar de las de 1824 y 1836. Año de 1842. Relaciones
de los generales, Jefes, oficiales, tropa, que secundaron el plan
regenerador proclamado por el general fanano Paredes y Arrillaga,
en Jalisco a 8 de agosto de 1841. (p. 109). Año de 1841. Hoja de
servicio, de -José María Va.lle -r .Jo é Victoriano Almeida, oficiales
mayores del H. Congreso dcl E tado de Durango. ños de 184041. (174 fojas). Expediente :X"J/481.3/1780.

Partes de las comandancias generales de Yucatán Veracruz,
Tamaulipas, San Luis Potosí
uevo León y Guanajuato, dando
cuenta de las operaciones efectuadas con motivo del
pronunciamiento del general Antonio López de Santa Anna.
Correspondencia de los generale José Maria Calderón. Esteban
Moctezuma, Manuel de Mier y Terán y J,uis Gortázar. Año de 1832.
Un ejemplar del impreso intitulado: "Ocurrencias extraordinarias
en el esrado de TamauJipas". (p. 122). Año de 1832. (196 fojas).
Expediente XI/ 481.2/1858.

Informe de .Manuel :María Sandoval relativo a la invasión del
departamento de 1 uevo México, por fuerza texanas. Años de 184143. suntos cliverso de las comandancias geaer.ales de Tamaulipa ..
1 uevo León, inaloa ) Jalisco. Año de 1844. Actas de adhesión al
gobierno, de las fuerzas de la Primera Brigada del orte, al mando
del general drián Woll, con motivo d · la rebelión en Jalisco. Ario

Partes de las comandancias generales de Puebla San Luis Potosí,
Guanajuato, Veracruz, Jali co, uevo León, Tlaxcala, México y
;\fichoacán, dando cuenta de las operaciones efectuadas con motivo
del pronunciamiento del general Antonio Lópe.z de Santa Anna.
Correspondencia de lo genera.le José Maáa Calderón, Esteban
j\foctezuma y Ianuel de ~lier y Terán. Año de 1832. (164 fojas).

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97

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�Expediente XT/481.3/1859.
Partes de las comandancias generales de los estados de Veracruz.
San Luis Poto í, Tamaulipas, Puebla, Oaxaca, Tabasco, Durango,
Michoacán, léxico. Querétaro, Guanajuato y 1uevo León. Dando
cuenta de las operaciones efectuadas con motivo del
pronunciamiento del general ntonio López de anta Anna.
Correspondencia de los generales José Maria Calderón, icolás
Candelle y Manuel de Mier y Terán. Año de 1832. (229 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1860.
Asuntos diversos de las comandancias generales de Jalisco,
Chihuahua Chiapas, Oaxaca, México, Tamaulipas, Sinaloa, Sonora,
Michoacán Nuevo León, Zacatecas, Aguascaliemes, Puebla, an
Lui Potosí, Veracruz, Querétaro, Durango, Coa huila y Texas. Años
de 1835-37. (300 fojas). Expediente Xl/481.3/1876.
Partes del general Antonio López de anta Anna, en jefe del
Ejército de Op raciones, así como de los comandante generales
de Tamaulipas, uevo León, Yucatán, Chihuahua, Querétaro,
Guaoajuato, onora. Michoacán, Chiapas y Durango relacionados
con la campaña en contra de los colonos de Texas. Año de 183536. (155 fojas). Expediente XJ/481.3/1895.
Partes del general Antonio Lópcz de Santa Anna, en jefe del
Ejército de Operacione., así como de los comandantes generales
de Tamaulipa , 1 uevo León, Yucatán, Chihuahua, Querétaro.
Guanajuato, onora, Michoacán, Chiapas y Durango, relacionados
con la campaifa en contra de los colonos de Texas. Años de 183536. Consulta del general Antonio López de Santa Anna, sobre la
conducta que debe observar en las colorúas de Texa , despué de
sometidas. (pp. 18 a 34). Año de 1836. (116 fojas). Expediente Xl/
481.3/ 1896.
Asuntos diversos de las comandancias generales de México,

98

Michoacán, uevo León, Tamaulipas, Jalisco, Sinaloa, Veracruz,
,\guascalientes, Zacatecas, Coahuila y Texas. ño de 1843. (72
fojas). Expediente XI/481.3/1922.
Correspondencia del Cón ul de México en ew Otleans, Estados
[nidos de América, dando cuenta del movimiento de buques
texano . Año de 1843. Representación en contra del gobernador de
Tamaulipas, don Francisco ítal Fernández. (Páginas 15 a 28). Año
de 1843. suntos diversos de las comandancia genernles de
Tamaulipas, Puebla, Veracruz y Jalisco. Año de 1843. (33 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1928.
Partes de la comandancia general de Tamaulipas, relacionados
con las operaciones efectuada en la Villa de Mier en contra de las
fuerzas texanas. Año de 1843. Partes del general dcián WoU, en
jefe del Ejército &lt;lel orte dando cuenta ele las operaciones
efecniada en Tamaulipas, Coahuila y uevo León. Año de 1843.
Representación de la Junta Departamental. Ayuntamiento y vecinos
de la ciudad de Saltillo, oahuila, a favor de lo prisioneros texanos,
hechos en la acción celebrada en la Villa de Mier. (pp. 81 a 91). Año
de 1843. (237 fojas). Expediente XI/481.3/ 1935.
umaria formada con motivo del fusilamiento ordenado por el
general Antonio CanaJes, de los paisanos Andrés García y icolás
Alanis, que en comisión del servicio se trasladaban a Corpus Christi,
Texas, con objeto de informarse del estado de fuerza texana. Partes
del general Adrián Woll, dando cuenta de la actuación del general
Antonio Canales. Año de 1843. (38 fojas). Expediente Xl/481.3/
1979.
Partes del general Adrián Woll, dando cuenta de la pri ión del
subdito español José Macia González, capitán del Regimiento
Auxiliar de la Villa del orte, y ayudante del general Antonio
Canales, por conducir correspondencia de éste a varios funcionarios,
quejándose de los procedimientos del general Woll. Año de 1844.

99

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De. ignación del general Valentín Canalizo como jefe del Ejército

(Véase el cxpeclient 1983. 33 fojas). Expediente Xl/481.3/1980.

del_ orte. Año de 1844. (14 fojas). Expediente Xl/481.3/2024.
Partes del general drián \X'oJI, dando cuenta de lo ocumdo a las
compañías exploradoras del Regimiento de uxiliare de las \ "illa·
del ... ·arte, al mando del teniente coronel Cri anto de la Peful, contra
unos corn rabandistas protegido por fuerzas del general Anto.ruo
Canales, así como de la actuación de este en las Villas de Camargo,
.Mier y Reyno, a, Tamaulipas. -\.ño de 1844. (43 fojas). K ·pecliemc
XI/ 481.3/ 1981.
Partes del general Adrián Woll, en jefe de la Primera Brigada dd
I ortc, relacionados con la actuación del general Antonio Canales
en las Villas de r-.Uer, Camargo y Re} nosa, Tamaulipas. Año de 1844.
(63 fojas). Expediente XI/ 481.3/ 1982.
orr pondencia del general Antonio Canales, con lo generak
Pedro de Ampudia José Maria Timel, Valentín Canalizo, relacionada
con los procedm11entos . eguí&lt;los por el general '\&lt;lrián \X'oll. ,\ño
de 1844. (Véase el expediente 1980). (P fojas). Expediente XI/

481.3/ 1983.
Parte del gobierno ) comandancia general del departamento de
Tamauupa , dando cuenta de la conducta observada por el general
Antonio Canale ·. .\ños 1844-45. (294 fojas). Exp diente XI/ 481.3/

1984.
ño de 1843. Hojas de ·en1cios &lt;lel general José;. faria de )rtega.
Expediente XJ/ 481.3/ 1994.

Personal destinado al Ejército del one, al mando del general
Valentín Canalizo y partes del general Adrián Woll, jefe de la Primera
Brigada, dando cuenta de las operaciones efecmadas. Año de 1844.
(122 fojas). Expediente XI/481.3/2025.
Comunicaciones del gobierno del departamento de uevo León,
relacionadas con el pronunciamiento del general Mariano Parede y
Arrillaga. Año d 1844. (6 fojas). Expediente XI/481.3/2032.
Partes de los generales Mariano Paredes y Arrillaga y Mariano
Arista, jefes de la Tercera y Cuarta Divisiones del Ejército del orte
relacionado con la incorporación de Texas a la Unión
, 'orteamericana. Año de 1845. Un ejemplar impreso del "Acta
Federativa entre los Estados nidos de América y la República de
Texas"'. Austin, 4 de julio de 1845. (p. 60). Opinión del general
Mariano Arista respecto a la situación de las fuerzas y los recursos
con que debe contarse en caso de guerra. Monterrey, 2 de ago to de
1845. (pp. 69 a 75). (119 fojas). Expediente XI/481.3/2069.
Partes de las comandancia generales de Tamaulipas, Jalisco
Michoacán, Veracruz, ao Lu.is Potosí y uevo León relacionados
con la 10corporación de Texa a la Unión orteamericana. Año de
1845. (168 fojas). Expediente Xl/481.3/1071.
Designación del general fariano Arista, como jefe de la Cuarta
Di\'isión, con Jurisdicción en los departamento de Coahuila, Texas,
t ·uevo León ) Tamaulipa . Año de 1845. (15 foja ). Expediente

Ordenes a lo gobiernos } comandancias generales de ue\·o
León, oahuila ) Tamaulipa , dando por terminado el arm1socio
concertado con Texa. De tgnación del general alentín Canalizo,
como jefe de la~ operaciones, y relación de lo generales, jefes,
oficiales ) empleados de tinado al Ejército e.le! orte. (Pág10a 9).
Añ"o de 1844. (45 fojas). ~xpediente ~'1/481.3/2015.

Partes de los generale fanano Arista, en jefe del Ejército del
one y Adrián oll, jefe de la Primera Brigada, relacionados con
el movimiento político en contra del general Antonio López de Santa

IUO

101

Xl/481.3/2080.

1

�Anna, y a favor del general José Joa9uin de Herrera. Años de 184445. Designación del general Rómulo Díaz de la Vega con jurisdicción
en los departamentos de Coahuila, uevo León y Tamaulipas, en
substitución del general !ariano An ta, con motivo del movimiento
.iniciado en San Lui Porosí a favor del General Mariano Paredes v
Arrillaga. Año de 1846. E tado de guerra con motivo de la
segregación del departamento de Texas. Años de 1844-46. (990
fojas). Expediente XI/481.3/2147.

Informe del general Francisco Mejía, en jefe de Ja División del
1 orce, del comportamiento observado por el general Antonio
Canales, para independizar los Departamentos de Oriente, bajo la
protección norteamericana. (p. 6). Partes de la situación política y
militar eo lo departamentos de Tamaulipas. uevo León y Coahuila,
con motivo de las operactones efectuadas en contra de las fuerzas
norteamericanas. Aiio de 1846. (156 foja). Expediente XI/481.3/

Detall de la acciones efectuadas en Palo Alto y Resaca de
Guerrero, Tamaulipas, los días 8 y 9 de mayo de 1846, por fuerzas
al mando del general Manano Arista, en jefe de la División del orte,
en contra de las norteamericana al mando del general Taylor.
Investigación del comportamiento observado por el coronel Jo é
López raga. Año de 1846. (194fojas). ExpedienteXI/481.3/2174.

.Manifiesto del general Antonio López de anta Auna, con motivo
de u regreso al paí . Veracruz 16 de agosto de 1846. Internación
del general Mariano Paredes y Arrillaga, en la fortaleza de Perote,
Veracruz. Informe del general Francisco Mejía, en jefe de la División
del orte, obre la situación económica )' militar de la misma. (p.
197). Partes relativos de las operaciones efectuada, en los
departamentos de Tamaulipas, uevo León y Coahuila, en contra
de las fuerzas norteamericanas. Año de 1846. (433 fojas). Expediente
XI/ 481.3/2181.

Documentos relacionados con la umaria formada al general
Mariano 1\rista, en jefe de la Divi ióo del orte, como re ultado de
las acciones efectuadas los días 8 y 9 de mayo de 1846, en Palo
Alto y Resaca de Guerrero, Tamaulipas. Partes del general Francisco
Mejía, comandante principal de Matamoros, Tamaulipas, dando
cuenta de la defensa de dicha plaza. Años de 1846-48. (114 foja ).
Expediente XI/ 481.3/21 T.
Partes de los generales Mariano Arista y Francisco fejía, dando
cuenta de la actividades de las fuerza noneamericanas, con
dirección a Reynosa y Camargo, Tamaulipa , 1onterrey, uevo León
y Saltillo, Coahuila. Informe d I general Francisco Mejía, en jefe de
la División del orte, sobre la situación militar. (p. 56). Año de
1846. (92 fojas). Expediente Xl/481.3/2178.

2180 .

A untos diversos d la comandancia general del departamento
deMichoacán. Año de 1846. (15 fojas). Expediente XI/481.3/2!86.
Corre pondencia del Ministerio de Relacione Exteriores,
relacionada con las novedades ocurridas en los departamentos de
Veracruz, Ita California, Puebla, Coahuila, Tamaulipas, ~Iichoacán,
Nuevo León, Oaxaca y Querétaro, con motivo del Estado de Guerra
con los Estados nidos Americanos. Año de 1846. (57 fojas).
Expediente XI/481.3/2187.

Parre de la snuación política y militar en los departamentos de
Tamaulipas, uevo León y Coahuila, con motivo de las operacione,
efectuadas en contra de las fuerzas norteamericanas. Año de 1846.
(89 fojas). Expediente XI/481.3/2479.

Documentación sobre la pn tón de Vicente García Torres, como
responsable del artículo titulado A última hora", publicado en el
periódico E/ Monitor Rej)llb/icano, del 19 de abril de 1846, acusado
de monarquista al gobierno del general fariano Parede y 1\rrillaga.
Partes del general Juan Alvarez, comandante general del Sur, sobre
asuntos diver os y actuación del general Angel Guzmán. Relación

102

103

�/ l•m.ut

'

J / /1

de los gastos erogados en el movimiento politico verificado en la
plaza de México, secundando el plan proclamado en San Luis Potosi,
el 14 de diciembre de 1845. (p. 124). Año de 1846. Parte de la
acción efectuada por fuerzas navales norteamerjcanas, obre la plaza
de Al varado, Veracruz, d 15 de octubre de 1846. (p. 179). In forme
de la Inspección General del Cuerpo Médico I\.lilita.r de los heridos
durante la defensa de la plaza de Monterrey, uevo León. Año de
1846. (p. 187). Proyecto presentado por la Plana .Mayor del Ejército
para la defensa de la Costa de Barlo\ento. Año de 1846. (p. 198}.
Controversia entre el ciudadano José Víctor Jiménez, gobernador del
departamento de Tabasco y el general Ianuel Peláez, comandante
general sobre el desconocimiento de 1a Asamblea Depa.rtamental. (pp.
270 a 318). Año de 1846. Partes de las comandancias generales,
relacionados con la capitulación e.le la plaza de Monterrey, uevo León,
con motfro de la agresión norteamericana Año de 1846. (672 fojas).
Expediente XJ/481.3/2198.
Correspondencia del .rvünisterio de Relaciones Exteriores,
relacionada con la ocupación de las plazas de Monterrey, uevo
León,} Tampico, Tamaulipas, por fuerzas norteamericanas. (Págmas
494 a 508). Relación de los jefes v oficiales del Tercero y Quinto
Regimientos de Caballería, Batallón t\uxiliar de Guanaj uato y Cuarto
Batallón f .igero, que concurrieron a la batalla JelaAngo tura durante
los días 22 y 23 de febrero de 1847. (pp. 519 a 543). (543 fojas).
Expediente Xl/481.3/2199.
Pronunciamiento del general Juan Álvare 4 en la región del ur.
Año &lt;le 1846. (pp. 1 a 20). Movimiento encabezado por el general
[aciano Paredes y Ari-iJlaga, de acuerdo con el acta levantada en la
ciudad de l\f éxjco a 2 de enero de 1846. Circular dando a conocer
el re ultado de las acciones celebradas en Palo Alto y Resaca de
Guerrero, Tamaulipas, por fuerzas al mando del general Mariano
.t\rista, mayo 21 de 1846. (Página 143). CircuJar relacionada con 1a
capitulación efectuada en la plaza de :.\fonterrey, uevo León, 3 de
ocrubre de 1846. (pp. 294-297). Expediente XI/ 481.3/2208.

J04

Partes del general José María Bermúdez, comandante del
departamento de uevo León, relacionados con la defensa de la
plaza de Monterrey. Año de 1846. (16 fojas). Expediente XI/481.3/

2234.
Detalle de las acciones celebradas durante los días 19 al 24 de
septiembre de 1846, en la plaza de Monterrey, Nuevo León, por
fuerzas al mando del general Pedro de Ampudia, en contra de las
norteamericanas. Original de la capitulación pactada en dicha plaza,
el 24 de septiembre de 1846. (p. 22). (43 fojas). Expediente XI/

481.3/2241.
Partes del general Pedro de Ampudia, jefe de la División del
orte. Proclamas del mismo dirigidas a los habitantes de los
departamento de Coahuila, uevo León y Tamaulipas, con motivo
de la invasión norteamericana. (pp. 7 y 12). Año de 1 846. (25 fojas).
Expediente Xl/ 481.3/2250.
Partes del general Pedro de Ampudia, en jefe de la División del
i. orte, dando cuenta de las operaciones efectuadas en los
departamentos de uevo León y Coahuila, con motivo de la invasión
norteamericana. Año de 1846. (21 fojas). Expediente XI/481.3/
2253.
Documentación relativa a Las operaciones efectuada por la
División del orte, al mando de los generales Antonio López de
anta Arma y Pedro de Ampudia, en lo departamentos de an
Luis Potosí, Jalisco, nevo León y Coa.huila. Año de 1846. (195
fojas). Expediente XI/481.3/2254.
Partes del general Antonio López de Santa Arma, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, relacionados con la ocupación del
puerto de Tampico, Tamaulipas por fuerzas norteamericanas y
defensa del Castillo de San Juan de lúa y Plaza de Veracruz }'
operaciones efectuadas en Los departamentos de Durango, uevo

105

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1.,,1

León, Coahuila, Zacatecas y Chihuahua. Año de 1846. (192 fojas}.
Expediente Xl/ 481.3/2255.

Recompensas otorgadas a los generales, jefes y oficiales que
concurrieron a las acciones de Monterrey, J.: uevo León., Tamaulipas
r la Angostura. Año de 1847. (71 fojas). Expediente XI/481.3/

Partes deJ general Antonio López de Santa Amia, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, dando cuenta de las operaciones
efectuadas en los departamentos de Zacatecas, uevo León,
Coahuila, Durango, Tamaulipas y Chihuahua, en contra de las
fuerzas norteamericanas. Año de 1846. (152 foras). Expediente XI/
481.3/2259.

2448.

Partes de las comandancias generales de Durango y Zacatecas.
así como de lo generales Rafael Vázquez e Ignacio de Moral
Villamil, jefes de la Cuarta Brigada y del Ejército del orte,
respectivamente, relacionados con las operaciones en San Luis
Potosi y uevo León. Año de 1847. (34 fojas). Expediente XI/
481.3/2286.
Partes del general Antonío López de Santa Anna, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, dando cuenta de las novedades
ocurridas en los departamentos de Coahuila, uevo León.
Tamaulipas y Dura.ng-0, con motivo de la invasión norteamericana.
Año de 1847. (87 fojas). Expediente XI/ 481.3 / 2308.
Partes del general Antonio López de Santa Amia, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, así como de lo comandantes
generales de San Luis Potosí, inaloa. Querécaro, México,
Guanajuato, uevo León, Jalisco y Tarnaulipas, dando cuenta del
movimiento de fuerzas norteamericanas. Año de 1847. (109 fojas).
Expediente XI/ 481.3/23 63.
Recompensas concedidas a los jefes y oficiales que concurrieron
a las acciones de Palo Alto, Re aca de Guerrero, defensa de la plaza
de Monterrey, la Angostura y Cerro Gordo, en contra de las fuerzas
norteamericanas. Año de 1847. (14 fojas). Expediente XI/481.3/
23 84.

106

Partes del general Ignacio de Mora y Villamil en jefe del Ejército
del orte, dando cuenta de la acción desarrollada en la plaza de
Cer.ralvo, uevo León, por fuerzas al mando del general José Urrea.
Año de 1847. (2 fojas). Expediente XI/481.3/2471.
Documentación relativa a las acciones que se sostuvieron en
contra de las fuerzas norteamericanas, al mando del general Zacarias
Taylor. Proclama del general Taylor a los habitantes de Tamaulipas,
Nuevo León y Coahuila, imponiéndoles tributos. (Impreso). (p. 75).
Año de 1847. (118 fojas). Expediente XI/481.3/2472.
Partes del general Ignacio de Mora y Villamil en jefe del Ejército
del orre, sobre ministración de recursos con motivo del estado de
guerra con los Estados Unidos y asuntos diversos. Año de 1847.
(61 fojas). Expediente Xl/481.3/2498.
Partes de los generales Gabriel Valencia e Ignacio de Mora y
Villamil, en jefes del Ejército del orte, dando cuenta de las
operaciones efectuadas eo contra de los norteamericanos. Partes
del general José Urrea, comandante general de Tamaulipas, Coahuila
YNuevo León, relativos a la actuación de Francisco Vital Fernández,
gobernador del estado de Tamaulipas. Año de 1847. (355 fojas).
Expediente Xl/481.3/2519.
Copia de la correspondencia que medi:ó entre el general Ignacio
de Mora y Villarrúl, en jefe del Ejército del orte, y el general
Zacarfas Taylor, en jefe de las fuerza norteamericanas, con motivo
de las depredaciones cometida por éstas. Año de 1847. (5 fojas).
Expediente XI/481.3/2560.
Organización de las fuerzas al mando del general Gabriel

107

�fL

,

/ ¡ •

Valencia, para ituar e en la población de Gllitdalupe Hidalgo,
Di t:rito Federa~ con motivo de la invasión norteamericana. Añn
de 1847. In forme de don Jo é Maria García, m pector de la !Yiilicia
acional del estado de uevo León, relativo a la situación de lafuerzas norteamericanas en las plazas de Monterre}; uevo León y
Saltillo, Coahuila. Año de 1847. (p. 41). (116 foja). Expe&lt;lieme
Xl/481.3/2589.

Costumbres en común
de E. P. Thompson: un análisis
historiográfico

Ana Portnoy Grumberw

El lugar desde donde escribe el autor
pARA ,\.\l,\lJZAR H1 TORJOGRÁFlCAMENTh la obra Cost11111bres en ro111út11 es
imprescindible ubicar a E. P. Thompson en su contexto y dentro de
la escuela interpretativa del neomarxismo (o culturalismo) inglés a
1a que pertenece.
Esta corriente historiográfica surgió después de la egunda Guerra
.\lundial, cuando el enfrentamiento contra el fascismo transformó
la manera de concebir el mundo, planteando nuevos paradigmas de
análisis histórico. Sus autores (Philip bram, Rodney Hilton,
Cristopber Hill, E. P. Tbomp on, Eric Hobsbawm, Steadman Jones
Trevor Poper hijo, George Ride, discípulos de Donna Torr y 1aurice
Dobb) conjuntaron la ociología~ la antropología y la historia y en
los años l 950's publicaron la revista ]01m1al oJ Historical Sociology y
posteriormente la colección History in the Making. Originalmente
afiliado. al partido comunista, tras la tnvasión soVJécica a Hungría
en 1956 lo abandonaron, constituyéndose como un grupo
• Docrorante en Hi toria, académica y consejera del Museo de Historia Mexicana
en la ciudad de Monterrey.
1 Barcelona: Crítica. 1995.

108

109

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independiente aunque conservaron planteamientos teóricos y
categorías marxistas.
S.in embargo, se opusieron a la noción del determinismo
económico y decidieron hacer una "historia desde abajo", es decir.
recuperar el pasado de acuerdo a la visión y testimonios de los
trabajadores, utilizando testimonio de este estamento -diarios,
cartas, baladas, poemas, estudio de sus costumbres, etc.- como
fuentes primarias como medio para reconstruir la experiencia v:ivida
por la colectividad a través de los individuos, concebidos éstos como
sujetos históricos activos, documentos que hasta ese momento no
se habían incluido en la investigación histórica. 2 También por primera
vez se tomaron en cuenca las emociones, motivaciones psicológicas
y estados de ánimo, subjetividades que impactan tanto a lo
acontecimientos como a los testimonios.
Los oeomarx.istas ingleses se concentraron en el período del
transición del feudalismo al capitalismo, inicios de la industrialización, período en el que se pusieron en evidencia las fuerzas
antagónicas de la sociedad. Incluyeron por primera vez estudios de
género y, en el caso de Thompson, la manera de abordar la
heterogeneidad de los grupos fue a través de una descripción densa
en contextos específicos por lo que no se podría extrapolar las
experiencias que generaron una cultura material a otras circunstan·
Cla.
Por supuesto que con sus planteamientos teóricos y temático
han tenido una confrontación con las academias de Oxford y de
Cambridge. 3
Y puesto que cada lectura depende de la cultura donde quien la generó e.~taba
inmerso }' desde donde el investigador las aborda, había que descubrir las diferentes
tnterprctaciones que se pudieran hacer.

1,

•fl

Thompson, en Costt1111bres en común, aborda de manera innovativa
el período de transición socio-económico en la Inglaterra del siglo
XVIII y el enfrentamiento entre las clases sociales a través de la
cultura y las costumbres. A lo largo de su obra se denota su empatfa
con las masas populares y sus mecanismos para regular la práctica
econórrúca que beneficiara a la colectividad, la existencia de sectores
que "trabajaban no para lucrarse, sino para lograr una ganancia
m.onable"4 a través de conceptos de justicia -la economia moral,
como ejemplo- es decir, la puesta en práctica del ideal de una
sociedad más igualitaria y con mayor solidaridad que la que a él le

tocó vivir.
Thompson se opone a la historia que se escribíó hace más de
medio iglo que sugería que la cla e trabajadora del siglo XVIII era
promi cua, sin normas y sin formas y critica que aún persistan ecos
de esa interpretación. e aproxima a su objeto de estudio como
humanist-a que es,5 rescatando de la acción de una masa anónima la
voz individual marginada del discurso histórico tradicional, por lo
que presenta los espacios y tiempos específicos de las diversas
acciones de los individuos, fincando los rasgos compartidos pero
también las diferencias. Sin embargo, su texto no es una historia
individualista, puesto que el individuo vive en una sociedad y dentro
de una cultura y su comportamiento refleja la concepción del grupo,
sector o clase a la que pertenece. 6
Conforme a la escuela neomarxista, sus intere e no se limitan a
las cuestiones económ1cas y el enfrentamiento entre clases -plebeyos
Yaristócratas- pues también aborda intercambios y motivaciones
no económicas, el comportamiento y los lenguaje simbólicos de

2

Thompsoo criricó a las corrienres tradicionales de la historia como "palabras
necia "(p. 309), especialmente aquellas que cierran las posibilidade - de abordar otr.1
tcmáoca, como es su caso. Plan rea que "la bistona intelectual, al igual que la histom
económica antes que ella, se vuelve imperialista y procura invadir toda la vida social.
Es necesario hacer uaa pausa, de vez ea cuando, para recordar que la forma en yue L!
gente concebía su época no tenía por qué ser igual que la realidad de dicha epoca" (p.
3

310).

110

'p.223.
u humanismo, que se trasluce a través de su militancia en movimientos
anabélicos, no es un asunto que denote con facilidad en esta obra, sin embargo,
encontramos algunas pistas como " ...de no haber sH.lo por la tenacidad con que los
ronimtmm de ewbury defendieron sus derechos ... ¿dónde diantre · habría podido
3¡&gt;arcar ·us proyecúles nucleares la OT
?" (p. 148).
~ Para Thompson, la resiscenaa, la unpugnaoón y la aceptación al cambio surgen
~e la cultura entera, incluyendo un sistema de poder, relaciones de propiedad,
Instituciones religiosas (p. 429).

111

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1

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Q i1

los ritos y costumbres, "descubrir reglas invisibles que son diferentes
de las que espera encontrar un historiador de los movimientos
obreros posteriores". · Su esrudio de la cultura plebeya da prioridad
a motivaciones y actitudes que deben ser descifrados. 8
u modelo es, de acuerdo a su propia designación, bipolar9: el
enfreotarniento entre patricios y plebeyos con una profunda distancia
y alienación entre sus culturasm y discute las razones por las que no
acepta la consideración que en eJ siglo XVIII en Inglaterra ya habia
una clase obrera y otra media con clara identidad y autodefinjción,
estableciendo que es hasta el siguiente siglo cuando éstas se
con olidan y adquieren conciencia de su condición y su papel 11
Es importante recalcar que no acepta en el análisis de la sociedad
el uso indiscriminado de categorías anteriores o posteriores,
absoluta y wliversales, 12 postulando que categorías y términos deben
ser definidos en función de Ja investigación que se realiza, pues por
su imprecisión y generalidad, pueden e tar cargados de valores en
sí mismos, "dispares" como él los califica «para un estudio serio". r;
Por otro lado, acepta, cuando lo considera apropiado, conceptos
establecidos con anterioridad, como "la Vieja Corrupción" como
término de análisis político "más serio de lo que a menudo se cree''
t 4 pues era una formación política secundaria, "un lugar de compra
' p. 24.
t Jt,;d.
' p. !07.

p. )3.
pp. 106- 109.
11 Por ejemplo "preindustaal, tradicional, parern.alismo, modernizacrón''. Bl
autor ironiza "mj aversión particular va dmgida contra "premdusrnaJ", tienda bajo
cuyo techo se sientan, urms al lado de o eros, los pañeros del oeste de Inglaterra, Los
plateros persas, los pastores guatemaltecos y los bandidos corsos ... el réarun.11
"protomdustnal" introduce nueYas dificu.lta&lt;les, pero es un concepto más preciso
que "preindusrrial" y preferible a efectos descripcivos". p. 32.
11 Thid. En el caso del termino pateroahsmo o patnarcal (y sus implicaciones Je
una relación con mt1m1dad emocional, una época dor,ada de relaciones ideales).
tradicional o preindustrial, estableaendo las definicione · de autores diversos comu
Weber, Marx, Laslen, pp. 32-38), así como sus propias conceptualizaciones.
1~p. 43.
111

11

112

Jonde se obtenían o e incrementaban otro tipos de poder
económico y social" fortalecido por la debilidad del Estado. 15
Por otro lado, aunque retoma categorías y elementos del marxismo
-clases antagónicas, lucha de clases-, también se permite criticarlo.
o resp to al individuo, a su voz y a su actuación en el acontecer
e t:nblecen una diferenciación con el modelo marx:i ta. A Thompson
le interesa encontrar la realidad humana en el testimonio histórico
mas que el cambio productivo, considerando que los
acontecimientos que impactan al hombre no son neutrales, sino
t¡ue contienen una valoración que debe ser rescatada. L6 El testimonio
histórico es no sólo el cambio en los modos de producción sino
también la explotación y la resistencia a esa explotación, P es decir,
Ull estudio de los acontecimientos huma.nos. 18
Si el marxismo plantea la dicotomía tesi · y antítesis en eJ
enfrentamiento entre clases sociale , Thomson establece que no se
actúa siempre por interés de clase, sino que hay, más bien, una
confrontación de campos de fuerza. Y también que un mismo
individuo puede tener un comportamiento dicotómico de acuerdo
a las circunstancias a las que se enfrenta.
Otra clivergencia que tiene con el marxismo es que las clases
sociales no pueden ser presupuestas de antemano, pues son el
resultado de relaciones y procesos históricos y, por lo mismo, sólo
a través de este proceso se obtiene una conciencia de clase. Así,
ésta no es inherente a la clase social. Tampoco plantea que sus
teorizaciones y categorías puedan extrapolarse en su totalidad a otras
regiones r tiempos, pues son características de la Inglaterra en el
peáodo de tiempo que él aborda.
El conflicto de da e, es visto no sólo en las relaciones de
producción y de control, sino que amplia el campo de análisis al
ituar la bípolaridad en el campo de la cultur~ de las costumbres,

- - - -- - - 15 pp.

43-44. En estas páginas se abordan con mayor det.alle cierr.as categorías que

ibompson establece para su estudio.
''p. 447.
n lb,d.

.

lip.450.

t 13

J

.
&lt;I

�lb, :

:

Las prácticas sociales y la resistencia, ya sea activa o pasiva. Esta
cita lo acota con claridad: " ... el historiador de la economía puede
encontrarse con que las pistas del proceso agrario en expansión e
hallan en el sector &lt;libre' ... mientras que el historiador de la sociedad
puede encontrarse con que los horizontes psicológicos y la
expectativas de la mayoría de la comunidad agrícola se hallan todavía
dentro del sector consuetudinario". 19
Establece que los historiadores marxista han generado un
rcduccionismo econórmco que elimina las complejidade del actuar
del hombre, su motivación, su conducta y sus funciones. Igualmente
plantea gue en la práctica, el manci mo, a través de los estados
colectivistas del siglo XX, y como el capitalismo, ha precipitado
hambres "tan horribles como las que presidió la economía política
satisfecha de sí misma... ". 2º
Cosft1h1bres en co111tín e , pues, el estudio de una ociedad en un
lugar y tiempo específicos a travé del enfrentamiento entre dos
clases socio-económ.icas en sus prácticas cotidianas y en su cultura.
Sin embargo, para comprender a una clase, es necesario tomar en
cuenta a la otra pues ambas se autodefinen y autolimitan en su
antagonismo. El enfrentamiento no es siempre activo, si.no también
a través de una resistencia que podria ser calificada como 'pasiva'.

El enfoque dialógico del texto: estructura metodológica,
planteamientos y discusión historiográfica
El texto puede ser considerado como un estudio dialógico de la
Inglaterra preindustrial a través de la cultura y las costumbres de las
clases populares en contraposición con la cultura que el autor
denomina patricia y que corresponde algentry vjnculado a la riqueza
que otorga la tenencia particufar de la tierra.
o se propone únicamente reconstruir un tiempo y un espacio
específicos, sjno también establecer una confrontación entre las
prácticas sociales y las interpretaciones que se han hecho de éstas,

19
211

p. 136.
p.343.

114

1 ,p,,,, ,,/~,

11.1tt,11

•l1t:n

reivindicándolas como fuentes de la historia. Este intercambio es
fundamental para su investigación, pues le ayudan a formular las
preguntas que hace al pasado y establece no sólo el contexto del
siglo estudiado, sino también del uyo propio.
Thompson reconoce que la reconstrucción de los hechos es
posible hasta cierto punto, y esto se aplica tanto a las creencias
como a las prácticas ociales. Su enfoque le permite ubicar las voces
y situaciones específicas de los otros, al mismo tiempo que crea un
sitio para su propia voz, en un intento por conciliar el pa ado de
manera que tenga implicaciones para el presente y el futuro.
Las citas de un texto particular son lo suficientemente extensas para
pro,eer al lector con una base para posibles contra-lecturas o
íntetpretaciones ¿Qué dice el otro? ¿Cómo se responde a esto? Arribar
a lo que el otto dice requiere determinación del significado literal y
figutativo, el papel de la ironía, la parodia y la voz, así como la
intervención de fuerzas inconsciente como la represión, los silencios,
la negación y la articulación de potenciales del texto poco desarrollados.
Utiliza técnicas contextualizadoras, una. investigación meticulosa y el
intento de dar sustancia y fundamentación a sus aseveraciones.
Toda la obra e una polémica intelectual que respalda a w1os
autores y corrientes mterpretativas y crítica a otros, autodefiniendo
en el proceso su postura y u escuela. 21 o sólo se explaya en sus
us criticas no se limitan a sus contemporáneo -como a Levi Strauss a qutcn
confronta por las fuentes que utilizó y su moddo estadístico (capítulo 8); o a Hont
e lgnatieff qwenes "me reprenden por escribir un ensayo de rustoria social v de
cultura popular en vez de escribtr sobre lo cernas aprobados en Cambridge" (pp.
3l O- 311 )- ; a los neoliberales, a los desarrollist.as que &lt;lan Ullil receta para el desarrollo
~ocia! a traves de cambios de actitud y creencias, y a Samuel Pyeatt Menefee qwen le
htrló el rema de la venta de esposas a partir de una conferencia suya (capítulo 8);
smo que incluye también a filósofos y autores del pasado como John Locke, a
Daruc) Defoe, a Adam Smíth-quien "teorizó un estado de competencia perfecta y
d mundo todavía espera que dicho estado llegue" (p. 314)- y a Diderot. O bien
cuando defiende su concepto de economía montl, estableciendo que quizá el problema
radica en el calificativo: "Esta palabra e una señal que hace yuc un aflujo de sangre
polémica -uba a la cabeza del estudio o. ada ha molestado mits a los críticos que la
tdea de que el part:1apante en un motln de ubsístcnc1as pudiera ser má · 'moral" que
un discípulo del doctor Adam mith" (p. 307).
.!1

115

• l;,¡

,

�1.r.11 P,,rt,J,

ideas ) las conclusiones que obtiene de su propia investigación y
análisis, sino que incluye las críticas que su propia obra ba recíbido
y replica a estas críticas. ¿Podía hablarse de una discusión dialógica
como método epistemológico?
Critica de sobremanera a los historiadores &lt;-JUe se han dedicado
al uúsmo tema que él, pero que ignoran o minimizan la presenoa, la
voz y la acción de las ma as populares, ya sea por susceptibilidad
"a lo encantos de la vida de la gentry' que los limita a consultar
úrucamente lo. archiYos de e ta clase terrateniente o de la
ari tocracia, identificándose con éstos. 22 Al dar una visión escéptica
de las virtudes de la gentry ha provocado la critica y La refutación
de sus contemporáneos, pues pone en tela de juicio la visión
romántica que se ha difundido sobre el siglo XVIII en las interpretaciones hechas 'desde arriba' 23 y que ignora las contradicciones
sociales, calificando a esos historiadores de "blandos (que e du:igen)
a los blandos'', pues "siguen teniendo una visión blanda de las
cosas". 24
Aotagoruza a Los autores de la historia triunfalista del cerramiento
de tierras (T-!ndostm \lovelllenf), pues describe la resistencia que las
masas populares ejercieron en contra, desde sus inicios hasta bien
entrado el siglo XIX e inclusive unas últimas acciones en el XX?
Su polémica con Kerridge, apoyando a Tawney es especialmente
vi rulen ta. 2h
Entre su, críticas son especialmente importante las que dirige
~ "Se ve a ·1 llllsmo cazanJo a caballo con una jauáa o asistiendo a las Qullncr
• ess100s o (si es menos ambiaosos) se ve a si rrusmo pur Jo menos senmJo a fa
repleta mesa del párroco \Xioodforde'' (p. 'H).:u pp. 35-36.
2~ p. 12.

p. 136.
"1&lt;-.t:rndgc, en uno de sus ataques inmoderados concra Tawney... en modo
alguno puedo aceptar las asen~raciones de Kerrtdge acerca de los poderes de la
Con,111011 Lm1·... tampoco logro encontrar que Tawney escnbiera las op1ruoncs que
25

21'

Kemdgt: le atribuye fdernucs1.ra su metodo de cotc¡a.r minuciosamente las fut'nll'S
que oLros autores han utilizado, P'ant reconfirmar la información] ... Cuando Kcrrt:li!,re
escobe .... te deja a.sombrado en primt:r lug.u- por la pretensión de omrusciencia ... Ln
qm; Kcrmlge ()· otros) no exarrunan ..." etc. (pp.148-162).

116

r,, :111'

...

contra los folkloristas que no buscaron los significados profundos
de la cultura y las costumbres populares concibiéndola únicamente
como manifestaciones de prácticas curiosas o arcaicas; y contra los
antropólogos gue tratan de establecer un marco teórico homogéneo
para ciertos comportanúentos, una explicación consensual, sin
considerar que en la cultura popular también se encuentran
elementos conflictivos con respecto a los otro estrato sociales y
las contradicciones que en ella se manifiestan, especialmente si se
descontextualizan. Establece que esta clase de estudios requiere la
estipulación de] contexto histórico especifico en el que se da la
manifestación cultural y la limita a un espacio y un tiempo bien
demarcado .27 Y aunque aborda los casos específicos y rescata a los
tndiv:iduos que en ello participaron y sus razones, "este molinero, aquel
comerciante, esos agricultores",28 descárta que un caso particular pueda
ser considerado de forma representativa o concluyeote. 29
A lo largo de su obra hay mucho ejemplos de ironía,30 pero llega
a ser mordaz, e incluso cáustico y muchas veces, sus comentario
sobre los autores son brutales, especialmente lo que conciernen a
"p. 19.
11',p. 241.
-'p. 481
.., Como e1emplo tenemos: (El siglo }..'VIII) " no destaca por la escala. de sus
edilicio públicos. síno por la de Qas) mansiones particulares (de los grandes
hurguese~ agranos)" (p. 63). "Sospecho que ... hubo momentos en que una parte
.del pueblo 1nglé estaba más dispuesta a separarse de la Corona que los colonos
nortcamencaoos, pero no tuvo la uerte de que el océano Atlántico la protegiera de
rlla" ÍP· 113). "A estos "verdes" prematuros debemos los pulmones urbanos que
•enernos.... más gue eso, de no haber sido por la tenacidad con que los co1n111onersde
Newlmry defendieron sus derechos ... ¿dónde diantres habría podido apare-ar sus
proyectiles nucleares la OTA ?" (p. 148). "Me pregunto cómo saben (...que Adam
llllth fue ínflueociado mas bien por los debates francese.~ en tomo a la lihernlizaaón
Jd comercio rntemo). Una mfluencia filosófica francesa tiene mejor reputación que
una multitud inglesa o escocesa" (p. 313). "Entonces lo mejor que pódemos hacer
Dhsotro ·, en nuestra opulencia, para ayudar a las naciones hambrientas es enviarles
txpenos en d fomento de motmes" (p. 341 ). '~Junto con d a.ite y el agua, el grano era
un aráculo de pnmera necestdad"(p. 233). " ... 0os ataques de (Dale E.) \X'illiam
Parecen 1r dmgido, contra las conclusiones de su propia tesis de doctorado" (p.

302).

117

�, Ir.a

sus detractores en el capítulo de la Economía Moral Revisada a los
que responde con contundencia. 31
Utiliza un discurso que abre posibilidades, es decir, un discurso
plausible32 : pone en tela de juicio ciertas fuentes y anota sus dudas,
por lo que la información que presenta es tentativa, hasta que no
tenga una corroboración firme. 33 Parte de planteamientos hipotéticos
que se van aproximando tentativamente a la mejor explicación.:\4
La metodología que utiliza es el análisis exhaustivo de la cultur.1
popular, plebeya, como posibilidad de reconstruir el ambiente, la
mentalidad y las prácticas de las clases sociales inglesas en el s.iglo
XVIII y la manera en que estas costumbres pueden ser abordadas
como fuentes de resistencias e impugnación, una lucha de clases,
ante los cambios en las condiciones de vida provocadas por la
modernidad, el capitalismo y la industrialización. Retomando a
Clifford Geertz, la obra de Thompson es una de ccipción densa.
La obra está constituida por el reto de fuerzas contestatarias,
tanto en las dos clases sociales antagónicas, en el lenguaje simbólico
y en la interacción entre los agentes sociales en diverso contexto
bistóricos específicos.
Ubica con preci ión el tiempo, los espacios, las ocupacione Y
las características de cada manifestación popular, es decir, es
primordial la contextualización, anotando qué individuos, qué
fuentes, qué particularidades para reconstruir los modelos político,
económico, social y cultural vigentes en el iglo :XVIll y establecer
"Algunos críticos han sugendo que yo y otros de la vieja generación de los
"l:ustoriadon:s de la multitud" .. hemos ocultado muchas otras manifestaoones
populares, entre ellas el entuSiasmo leal y patriótico... Est0y muy dispuesto 2
reconocer que estas cuestiones no me han preocupado y me siento feliz al ver que
oteo reparan estas faltas" (p. 11 O).
' 2 "Pudiera ser'', "es posible", "quizá" "sospecho", "podria ser'', "nunca se sabe
con certeza s1 los casos... son la punta de un iceberg o un indice fiel" "me parece...",
" ... personalmente, estoy convencido... ", con expre iones similares a lo largo de
todo el libro.
n " ... la naturaleza del informe no garannza su fidelidad ..." (p. 463).
:;.1 Un e¡emplo claro de este método de aproxunaaones a la mejor hipótesi~ se
encuentra en las págmas 480-481.
11

118

P~rtnoy (, ctun/1cn!

lo campos de fuerza en el que e enfrenta la relación dicotómica
patricio (gentry) y plebeyo (multitud popular) y su capacidad de
acción." Presta atención a la totalidad de la cultura y las ten iones
en las relaciones aciales, políticas y económicas para no desvirtuar
los fenómeno y trivializar el análisis. 36
b lectura de las fuentes es desde la óptica de la cultura y del hacer,
'desde abajo y desde dentro' de la multirud de las clases subalternas,
rompiendo con la perspectiva tradicionaJ37 -la historia unitaria hacia el
progreso que da un acceso homogéneo a los bienes y servicios gracias
al capit:alismo y la industrialización-, indicando que la descripción de
las relaciones sociales, vistas 'desde arriba', desde las clases dominantes,
puede persuaclir de que sólo existía una clase ocial y aunque reconoce
que no e; una descripción inválida si es parcial e incompleta y que hay
otras maneras de reconstnúr la sociedad y la disociación entre la cultura
y la política de los ricos y de los pobres.
E te enfoque 'desde abajo' plantea conflictos metodológicos y
axiológico si se aceptan automáticamente categorías y términos
generados en las otras formas de explicación.
Establece que no se debe desestunar el proceso creativo de
formación de cultura desde abajo, pues no olamente se hacían
canciones, asociaciones gremiales y ofrendas de trigo, sino también
interpretaciones de la vida, se buscaban satisfactores y se generaban
ceremoniales. Cada elemento cultural tenía una función, ya fuera el
divorcio ritual a través de la vent.a de esposas o la regulación moral
0 social de la comunidad a través de la cencerrada.
También plantea Thompson que lo que se concibe o analiza 'desde
arriba', puede tener un significado, y cuando es visto desde la otra
óptica, la de las masas populares, puede er interpretado de una
manera radicalmente distinta. 38
l)p. 296.

,... p.429.

pp. 35-36.

\¡;

•

Los me¡ores ejemplos e encuentran en el capítulo 4: La economía moral de la

multirud en la Inglaterra del siglo XVIJL Así, lo que unos, los ricos, considerarían
una concesión (liberalización, caridad, etc. ante el riesgo de un motín por escasez de
gtanos} para los Olro es la consecuencia de u acción, el objetivo a lograr (p .. 90) o

119

�1,

1'"'"

Como método, indaga en cada uno de los tndicios que detecta
para encontrar el punto de intersección entre ambas clases,
reconstruyendo una cultura popular arraigada en la costumbre Y
con experiencias distinta a las da es altas, transmitidas oralmente,
reproducidas por ejemplos y expre ada en símbolo, y ritos:39 De
esta forma, no sólo presta atención a re istencias y enfrentam1ento
abiertos, sino también a la contienda imbólica. 40
Las fuentes que consulta on mucha y mu 1 variadas: desde
comportamientos y costumbres, a fuentes orale. y e critas, como
baladas, poema , hojas sueltas novelas, documentos, periódicos,
archivos, leyes, corre pondencia, crónicas, e inclusive se plantea
los e tados de ánimo, mtenciones p. icológica y elementos
imbóLicos;11 gue anteriormente han ido considerados subjetivos,
inconmensurables y difíciles de medir en el studio de la historia
pero que para él c~bran importancia pues le permiten rcconstrUir
una mentalidad y una postura social. Por ello es innovador su rescate
dt: e tas subjeti idades.

Establece que la lectura debe hacerse de de el contexto en que
se dan estas manife taciones. 42 Hace un examen entre los uso de la
época y us intenciones, qué e hacia y porgué.u La recuperación
el robo de granos v el establecimiento dd precio cónsiderado justo por el pueblo.
que mientras pat"J la clase pamcía tendría el significado de delito. un pcrju1c10 a un
sector comercial especifico, para la. clase populares seria la defensa de usos Je
derecho consuetudinario, es declt, la costumbre y la posibilidad de bem:ficiar a lo~
pobre . (p. 91 J capítulo de economía moral).
p. 91.
"' p. 93.
11 pp. !)2) 229.
-1.! Para 1110mpson la debida contextu:11izadón de las cultura. y de los texto. es
fundamental para su debida interpretación. Prácticamente interroga a los textosy
las culturas en sus contextos (p. 482J.
41 Inclusive las co tumbrc; aparentemente banales, como podría s1:r el uso Je
pelucas y la exhibición ostento a. yue además de ser expres10nes Je una moda Y
riqueza entre la. clases patricias. eran hechas para qui! ruviesen wi impacto enuc las
clases infeaorl!s, ·'enrre el auditorio del teatro de hegemonía y control clasista. Incluso
la "liberalidad" y la "caridad" deben ver. e como aCLos premeditado: de
apaaguamiento de clase" (p. 90).

l2U

f', f ,

( ,,,,

/(/,

d: dato . no es el único reto dentro del trabajo del historiador, pues
aun teru~~do acceso a las fuentes hay ciertos hechos que pasan
desap~rc~b1dos por no consultarlas de manera apropiada o por buscar
CJcrta J.ntormación ignorando otros indicios. Su interpret.ación de fa
culnira popular y de las costumbres va más allá del folklore O la
antropología, pues indaga las razone profundas para ciertos
co~portami~ntos, lo contenido de re istencia e impugnación en
acoones calificada con anterioridad como mera violencia. Busca
motivacion~s, _el_ei:nemos snnbólico , intencione psicológicas. 44
u estudio 1ruc1a con la definición de los do polos antagónicos,
que• on la cultura plebeya y la cultura patricia, su mutua delimitación
r su r~Iació~,-15 así como su dependencia hasta los años 1790 en que
la reciprocidad que mantenían e rompió por la reorganización
estructural de relaciones de clase e ideologia. 16
El estudio de las costumbres en el período de transíción entre la
economía doméstica (Cottage l11d11stT_)0 y la industrial que hace
Th ompson ·tn ¿·Jea un nuevo interés }' una posibilidad de
~ec~n~trucción del pasado a partir de la cultura popular r del
indlVld
·
¡
·
,
.. , uo quL ttene a capacidad de actuar y hacer e oir,
cesi sncndose a las tendencias de lo grupo heoemónico con su
expen~ncia cotidiana e inclusive con un compo~ento que, en
una pnme
· ·' no llene
·
ra aprec1ac1on,
una connotacion de oposición 0
de
una
1mcnci
lid
d
li
·
· Pract1ca
, ·
.
ona a po tJca o social.
aparentemente
rnofensivas, conservadas y transmitidas por lo que alguno
cons1derari
l· d
, •
.
.
an una mu l:ltu anoruma, pueden contener mensaje e
dIntenciones
. . que aunque para e 1 observador superficial pasen
~saper~ib,do son una reivindicación de derechos 4., o una protesta
e tnclu. ivc oposición y rebeldía. Éstas tienen una función racional
pue marufie tan una cosmov1s10n
· ·,
y generan un ambiente. 48
De esta manera, al rescatar costumbres populares y a la cultura
p. 229.
~p.30.
.,, p.115.
11
p.13.
""p.16.
44
4

121

�'I

1

1

,1

plebeya, Thompson recen tiruye un pt'rÍ&lt; do de tran ·ición en la
historia inglesa que no fue ni uniforme en todo, su .estrato. m
aceptado sin rcsi. tencia por los cctores ma · cmpobn.:ctdo ·:
Define costumbre como recurso pcraU\ o para el e cudm de '3
sociedad ingk:sa en el ·iglo .(~VIII y las rdacionc e~tr: 1/TJ ~
pueblo, l 1., pacio de enfremamicnco entre la lcv y la practtca,., que
cs recuperable por los te timonin. con que e cuenta. Ta~icn la
co. tumbr puede er concebida e-orno el cenano de con~l1cto. de
cla e u en eJ área dt: friccitín, como uc diú en el periodo del
cerramiento de tierras. in embargo, la co ·tumbre también remite i
cret:ncias, a norma . oc1aks, a tradic1onc ora.le , u os cotidiano
qm: es más difícil rescatar por ·u misma orahdad, aunque "put'dc
que sea el campo má. igmficatJvo para el . ustento d los pobres Y
los marginados de la comuntdad aldcana".r; 1 Lo orígene ~le las
co. tumbrc cran la· prácu a -prax.i. - y d derecho con ududmano

gt:

} por su per ·istencia. la o:rumbre adquiere, 1~ aut~n&lt;lad de -~111
le).
in embar~o, las costumbre. no eran e: tan_ca • sin qu_c • utna11
modificacione o adicione· conform nuevas circunstancia •
La e l. rumbre tiene un impacto no ólo n d contexto de ~
normari, idad que p rmitfa una cierta tolerancia . ocial, ino t;imbl(fi
dentro de Ja sobn:vivencia cot1d1ana.n Y I bien las co rumbres
\·ariaban de parro&lt;.1uia en parroquia n entrt d1. tJnta rcg1um:., tcxhs
dla era expresión dL los intentos de ca&lt;la grupo ocial por obtcocr
•
·
lo agncu
· 1eO res • los
venta1as ant el otro, )ª tues
n 1os neos,

campesinos y los pobr '. •
.
. 1
m cmhargo, la. C&lt;Humbres puede cr de &lt;los tipos: vt 5ibes.
· pcrc1"bºd
codificada· y practicada en el cx:tcnor,
1 as por l0 oUOS
mi&lt;.:mbro. de la ociedad; r rra m I ible ·• que pa ablll
de, :1pcrcibida.s·1 las clases alta· pero c.1ue la el, e popular compr~
practicaba hacia el interior, en us ca as, en us e. pacios prop!(JS,

L1mo p.ua perpetuar como para regular su 1al \ moralmc ntc.

cxprc iunc . En lo. parric10 ·u b1ecivo es c:.-rub1r su autonda J
ank ~1 plebe Yc. igir una deferencia, on una teatralidad intencionada
01 &gt; olo p·1rn m)
·
.
• •
l • 1rar . u e. tlrpe, . Jno para prm ocar una rcaccicín.
lnclusn·e ·
d 1
.·
gran part e a po1mea y de la ley es siempre rcatro". 54
~ tt: t(."Jtr ,.
1 b
·
-· . · '.' rcsu ta a tan com mcente c¡uc inclu. o ha e11irañado a

los h1 tonaclon:s,. e

. •
.r
•
·
.
orno t e. ta ma1111c racione. contuvieran
rt:spon al~iljJade r ales, cuando sc'ilo dieron poca mue tra~ Je
tener sentido de 1a responsa
,
b·t•d
d ocia,
. l pu'bl'tea o corporativa.~~.
11 a
·Por

e

·

~ue toma Thomp on la cultura popular como fuente de
e tud10?
Por r la 'X , . • 1 l .d. .
.
c. pre ion t e a 1 1osmcras1a de las clases socialc • ·n la
que ·e t:xp ,
d' •
· re. an tanto tra 1c1oncs, costumbres, pusruras r reaccione
ant" cnmp t· .
.J:
.
p .
or ,lmtenw., mewda , leyes r acnoncs t. pec1ficas.
c·rniucn con
J
• ·• d
•

~'p. 131.
1 p.

10n

e los miembro de la sociedad

,lp, 61.

l2U.

"'p. 11-.

de

Slp. 121.

122

si,

cierra prácuca deben abordarse plameando ·los elemento gue
acallan, como en el caso de la n:nra de esposa. -el adulterio- r la
cencerrada -prc.·ic&gt;n social ejercida por la comunidad &lt;·n contra de
componamiento · ) ekmentos que le eran ajeno } perturbaban 1
ordm estahlccido-. E. ra · costumbre. ·on únicamente comprensible.
en función de la cultura en la. que e practican.
I~ · prác~cas, considerada. como tradicionc. inmemu1ialcs que
mantiene~ ~•1va una memona y una en tumbre. , es decir, que ucnt:n
como &lt;&gt;h1cm·o conservar, pueden ser al mi. mo 11cmpo, rcbdd~, por
lo t¡ue , u con~t'pc1on
· e di cotonuca
• · ' en aparente conrra&lt;licci&lt;ín pues
lo que se con~1bc corno tradicional, permanLnt1. &lt;&gt;pa iYo, cam bién puede
tmc~ la cualidad &lt;le er adaptable, rcbckle ) activo, adaprable para
man'.~c. tar _una oposición a una mo&lt;lific.1cíón del . tatu quo con una
funciun a futuro: la preservación de: dcn:chos habituales n d redamn
de nuevo. ame en cambio en las cond1c1onc de vida.
Dcmn &gt; dL· Jas· pracucas
• • . oc1.ale apareet·n gestos, posturas, ritos

ocer a cosmm•1

'p.117.

,,

brehcar· ·
. . • •. cgoo.i u:atru YC&lt;&gt;ntr.1tea1ro t¡uc est1b!t:ce Thompson como modelos
ana}j ls,ntlmjr,1 pp. 14-15.

123

ti

�tanto en la. practicas como en las impugnaciones. Dentro de u
práctica común también contienen rasgo } comportamientos
específicos caracterí ricos d regiones y épocas distintas,_ lo gue
permiten inais,'Ídualizarla. y ubicarla en contextos deter~ados.
Por el la se comprenden las necesidades, preocupac1one .
actividades ocupactones ) lugare sociales de los miembros de la
clase popular. on cuestione sumamente prácticas, in
recubrimiento ideológicos o estético que permiten conocer la
manera de pensar, de enti.r y de actuar en momentos determinados.
La cultura del pueblo que se desprende de la obra de Thompson e
vigoro a autoactivante, derivada de sus propias experiencia Y
recurso , informada y amenazante a la de cripción oficial de la

r

realidad. 56
Thomp on establece la importancia para la clase plebeya de
redes sociales, familiares, locale , conforme oficios y clase social.
1 o únicamente había una solidaridad vertical en e tas relaciones.
ino también una olidarjclad horizontal, especialmente en la
resistencia. Y i eorre esta clase no era obvia la olidaódad, para
los gobernantes no había la menor duda de que "era una be~~a
horizontal".'- También indica que ha · redes materiale , la relacion
de las personas con los alimentos" que él llama 'el nexo del pan's.~ Y
que también e ubican dentro de sistemas de poder, propiedad Y

!ª

legislacion. ;&lt;1
Los sitios de interacción ocia!, lugares de socialización de las
clases populares, eran las ferias, lo, mercados, las tabernas \', en
menor escala, las escuela . E1 mercado era tanto el sitio en donde
se vendían lo productos materiales como el lugar de intercambio
social e intelectual, "metáfora ensible de muchas clases de
inrercambio",61.1 situado dentro de redes políticas sociale } jurídicas.b'

-56

--

----

P· 81.
p. 324.
;•1 //lid.

sg

61

Thomp on construye categorías conforme la evidencia que analiza,
pu~ no acepta términos totalizadores que engloben actividades y
atnbutos que puedan ocultar o confundir sus caracteristicas. Desglosa
el concepto de culrura proponiéndose examinar sus componente · pata
encontrar las claves de la relación entre clase y entre trabajadores y
patronos. Los ritos, las formas simbólicas, la características culrurale
de la da e dominante y de la dominada, la transmisión de
cos~mbres, la evolución de las mi ma deben ser planteada como
~eahdade m~tenales vinculadas con lo cotidiano y que expresan
orm~s de ,·1da y de pensar e tableciendo Jírrutes para lo que
~arttcipan de ellas. Así, en vez de tomar el concepto de 1a cultura
inglesa del siglo XVIIl, distingue entre la conceptualjzación de
cul~ra plebeya de manera operativa para analizar lo significado,
acatudes
.
,\' Yalores en e I contexto d e las relaciones de clase y de'
~aba10. Como contraparte, utiliza el concepto de cultura patricia
gi1t"try) para denominar las prác□cas y el ejercicio del poder de la
case
h
, ·
·
_· __ egemomca para presentar una visión de la Inglaterra

p. 106.

51

60

La acción popular derivaba de diversas fuentes: la tradición
~óruma pa~a. vit~ rep~e alias, el contrateatro o la acción rápida y
directa con exttos lflmedratos. 62 En esta acción directa, la masa olía
er di ciplin~da, con objetivos claro y capacidad de negociación
lo gue desmiente la versiones que era desorganizada e impulsiva.
Cuando :hompson ~naliza los motíne , se orprende por la
~oderao~n de la mulutud, su honestidad, su profundo sentido del
bien comun, por lo que da a la acción la denominación de econorrúa
~oral. El au~or revindica la acción de la da es populares pues
estas eran acc1~nes para regular el precio del mercado y autorregular
~I ~omportarruento de los amotinados a través del pago justo,
!~stJficando el au~or estos motine puc los hacían quienes e taban
ª punto de monr de inanición ... no para robar el alimento sino
para castigar a lo propietario "abu.ivo .63 Por ello, itúa a la.masa
popula~ como agente de acción histórica aún ant s del derrocanúento
del anaguo régimen en Francia.

~ pp. 8~8-. - - - -

p.294.

Id

P· 3~3.
124

p. 263.

125

�11 '"

1JnJ11&lt;

1

r,,,,.m.

1

.
sicionc hacia la era industnal.
precapitali. ta con la ten JOnes) o~o . , de la sociedad rural \ las
1 .1tur plebeva en tunc1on
Define a a ctu ª
, .
. bl d trasmitida de
rrunera muv po a ª ,

regiones manufacturera )
. ·
'
diz · ·nformal oral
..
. , a rravcs de un apren aic ,
,
gcnerac1on en generaa&lt;~n
, · cia social común en
d . las habilidade de ot1c10 y con una ex~eneo
d
.ale
e
.
uc e enera, sostcrnda por la re es soa
,
la comumdad eo la &lt;-i
g
.
'\'Ill
Es
una
cultura
1
les da continuidad hasta e 1 ig O
· •
•d
1
o que .
..
eo áfica ocupacional, con poco senu o
picaresca, con movilidad g gr
}
d
·. 1 t,.1 in embargo,
.
·
de los avatares e 1a vtua.
profeuco del uempo
de con tderar como
. . . , n que no . e Ie pue
.
adara con preci 10
,
cl 1 lo , III, aun
·e
. , d.
g
manncstac1on
e una chs
' obrera pues e ta, en

no exisúa como agente histórico.''" l
la mentalidad de la da e
Prefiere denominar cultura popu ar a
. .
s) 66
.
.
..
dic1om:s ·upersttoom: .
ubaltcrna inglesa (e ·p1.:ctamas, tra, .. Leac;o contrateatro, c.¡uc
El autor cstablc.:cc ot~as categonas.
'1 1/ o} dlscurso oculto
.
\'er con la noc1ooes &lt;le discurso pu J c
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nenen que
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, es absoluta uesto que permite
en la Inglaterra del siglo • C\ ~III, :o L-1 mulotud~ se apodere de lo
que la cultura no dom10ance: a.

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bien restringe Ciertas co.
co. rnov1, ion total, . mo m,~, lO dt:. mamfc. ración } acciún de la
q ue rokra otras, de¡ando espac .
!tura tra·1=cional.
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cla e . ubal_rerna quel }cd,~ p~rlini:ruau~~:ral )' t~ vez ampliar el alcance
·
cialmcnte a 1sc1p
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ata1ar par
"b"li&lt;l· d de encauzar u orden oc1, .
de la leve &lt;le pobre , con po 1 1 ,1
. d dos culturas di tinUlS
. perrrutJeron la coex.1 tenc1a e
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Estos e ··pacto.
en una misma • ocicdad.
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1~m~ ~«
.
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. el wscurso
_J.
locali;,:a
o cul~o
, de las clases rraba1adoras con un e.'f'--·
6-l p. 25.
p. J4 .
"" p. 295.
6S

'

,,.

imbolrco que no necesariamente e fácil &lt;le descifrar y que puede
contener , taclo de ánimo oculto·. A trm·és de e ta catcgoáa e da un
enfrcntamit:nto de los valores, un campo de fuerza donde se desarrolla
la lucba &lt;le clases que no necesariamente e. una abierta confrontación
(acción directa) sino 9uc se marnfiesta en la res1, tt:nc1.a pasiva, ); de
manera imbólica, a través dd enfrcntanuento enrrc la, culturas pacricia
y plcb ya. Para poder entender el contratcatro h.-1) que e tudiar lo
háhuos, las co twnbres las práccicru de la da, e popular, por lo que
Thompson utiliza estas práctict., como vías de acceso aJ cnfrentamtcnto
emre la: clase octales en el siglo X\.'111 mgles.
Economfa moral es un modeJo alternativo que Thomp on
establece para encontrar una explicación } justificación a lo. motine
populares en Inglaterra n d siglo ' \ 111, ) é. ta supone nocinnt:
dcJ b1cn publico, con un arrrugo tradicional cmre la.., masas populares,
derivada del p-aternal.i mo. Lstablece que si hicn d pueblo estaba
. ujcro a las aucoridad s, .ll mismo tiempo l podria _plantear yue
ésta estaban u¡etas aJ pueblo 67 pues, en el ca o de lo. motine · de
subsi ·cencia, la autoridades tenfan que responder a la. demanda
de que cumplit.:. en con sus obligaciont' paternalista . :\ i, había
una cjrcularidad en fa rdacion y no úrncamente antagonismo.

Conclu ionc
Co.r//1111/m:J m ro1111i11 n

se limita a rescatar la historia dt:sde abajo,
sino que llene tambwn intenciones didácticas · se pueden obtener
tineanuentos yue pe, mi tan una toma Je decisiones en el pn:, ente.
Encuentra una utilidad en su obra pues, en pnmer lugar, n.- ctific:t la
crónica, para &lt;lemo trar gue los amottnados tenían us razone ,,,,s y
con su coment.1rios e tnfercncias aborda las postnmerias del siglo
XX, indicando qu la Rcvolucion induscrial y Ja revoluc1ón demográ fica marcaron el 1rucio de una nueva forma d vida y t¡UL la tran formac1on &lt;le la "nece 1dad" ~ la elevación del umbral de expectauvas
inateriale (j umo con la dc,·aluac1ón de las satisfacciones culturales
tradicionales) continúa con pre ión irreversible hoy, acelerada por
f,)

126

p '

p. 217.
p. ~43.

127

�1-l11m 11: •s

l lt /11ru

los medios de comunicación. 69
Pretende que u estudio, en el que da importancia y hace una
profunda 1:eflexión en las acciones de la multitud en casos de estrechez,
pueda generar un in ter' por comprender el hambre de otras épocas y
lo que en África se ha padecido hasta hoy,70 al igual que los motines
que él describe puedan hacer recordar "que el mundo todavía no In
terminado con la ~ casez o con el hambre". 71 El capítulo sobre la
economía moral revisada plantea las lecciones que se pueden derivar
de la econonúa moral en contraste con la economía. política.
Estudiar las costumbres y la cultura popular le sirve para recuperar
que, además de las necesidades económicas, el hombre también
tiene expectativas y necesidades de otra índoles y, aunque no se
vuelva a la naturaleza humana precapitali ta, (con su pau ada
concepción del tiempo, del quehacer, de las redes de relaciones
sociales, familiares, te.) se debe r puede renovar el sentido de las
mucha posibi)jdades de la naturaleza humana, recobrar una
coocienoa consuetudinaria, aunque sea sólo una quimera, en las
que las satisfacciones materiales permanezcan estables, con mayor
equidad y con el aumento únicamente de las satisfacciones
culturales, ruvelando las expectativas y formando un estado de
co tum bre estable. ' 2
Aunque Thompson delimita su estudio al siglo XVIII en un
contexto de tran íc1ón en la cooformación de la sociedad, la
econonúa y la cultura, establece que en el siglo XX también e está
dando una transición del capitalismo indu trial a sistemas
alternativos cuyos rasgos son aún inciertos por lo que el análisis de
la v1vencia de esos cambios en la ociedad del naciente capitalismo
industrial puede tener valor en el análi is de los fenómenos
contemporáneos.~3
Considera que la condiciones de las clases trabajadoras y de los

pobre de] siglo XVTII mantienen u fuerza hoy en día, ase erando
que las razones gue e adujeron hace 200 anos por las cuales los
pobres deberían mantenerse como tales "es el texto oculto del
discurso entre el orte y el Sur".'4 Así mismo, espera que su obra
tenga una utilidad para que los pueblo del mundo en vfas de
desarrollo "recelen de los modelos manipuladores, que presentan a
las masas trabajadora simplemente como mano de obra inerte".
Del texto pueden obtenerse recomendaciones metodológicas en
el quehacer de la historia:
7~

a. Es necesario tener un espíritu critico al hacer investigación. 76
b. La historia debe estar apegada. a sus fuentes y a sus contextos,
con definiciones claras y con cuadros precisos..,.,
c. El ru toriador debe estar consciente de sus sesgos personales
y los de su lectores. 78
d. e debe tener cuidado con las generalizaciones r conclusiones
precipitadas sin fundamentación.' 9
e. I ,a lectura de las fuentes debe ser cautelosa tratando de
e. tabJecer sus tendencias historiográficas, recelando de la
deferencia que puedan contener pues no revelarán las
verdaderas opiniones de los autores80 además de tener cuidado
con los datos de archivo enigmáticos y ambivalentes, sin aceptar
-, Pues "Es impos.i_ble que ~ Sociedad pueda subsistir mucho tiempo y permitir
que muchos de sus .Miembros vivan en el Ocio.... sin tener al mismo tiempo grandes
multuudes de Personas que. para hacer bueno este efecto, condesciendan a ser todo
lo Contrario, )' mediante e.l uso }' 1a paCJeacia habüúen sus cuerpos al Trabajo para
Otr~s rellos mismos además" ... ap11d. Bernard fandeville p. 27 .

p. 448.
p. 304.
,.. p. 347.
-6

18

P· 349. Adicionalmente Thomp on reconoce que en su capítulo sobre 1a venta.
de esposas da mayor pe oa Yorkshiredonde él vivía y donde tuvo un colaborador,
A_.J. Pe.ac~ quien le recogió muestras así como a la infocmaaón que le recabaron en
Lincolnsh1rc, por lo que "cabe que conceda demasiado poco peso al oeste de lnglaterra"
(p. 459 nota 9) .

p. 2"'.
'ti pp. 297-298.
., p.323.
- 2 p. 28.
.,, p.429.
b"

''p. 354) el manejo metodológico del capítulo S.
t()p.47 .

128

!29

.J

�..,

la lectura aparente de us conccnido ..81
f. El hi, roriador debe ser hone to al utilizar las fuente y
también humilde, no ''omni ciente''.83
g. Aunque plantea lo plau ible, establee que no se debe intentar
adivinar, sino partir de la observación de una relación social o
algún hecho en u contexto specífico ya ea "este o aquel",
pues si se comienza con impresione , adornando lo
"pre nt1micnto con citas oportunas· terminamos con
impre iones''. 34
h. Para tc.:ner una vi ión plena de los tema que se estudian se
deben comar en cuenta coda las perspectiva que las abordan. 85
i. Puesto 9u no todas las obras d historia oo buenas
interpretaciones, . e debe di criminar entre ellas al investigar.u
¡. obre las fuentes orales (tamo de individuos que él entre\l tú
como de las tran cripciones que consultó) inctica que se debe
de confiar de reconstrucc1one de ht:cho muy remotos y de
conversaciones palabra por palabra.Ir'
k. Plantea que al e cóbir e debe utilizar un lenguaje con
término. claros y preci o., que no s pre ten a ambigüedades
o a msen ibilidack, cotejando u uso en el contexto n que se

archivos (en u caso particular. la formas de protesta y resistencia
al cerranuento de cierras),89 y aunque sea tentador tomar el tema del
trabajo como cotilleo, ' para lo afic10nado a la chi morrerias
cuanr11ativas'', Thompson e hace preguntas obre qué
comportamientos y qué moti\'acione pueden tener costumbres
popular pintore cas de aparente sunpliadad o acc10nes e.le las
multitudes de supue ta improvisación. o se conforma con la
respuesta simplista } bu ca 1 entrete¡ido de resistencia, de acción
propositiva, en est texto, de lucha de clase .

,

aplican.88
int tizando, la invc tigación debe partir de la ospecha, e
indicia!, bu cando elemento que pueden tar oculto e.n los
81 "Ha\

que tcnc:r precaución hasta que nuestros conocmuentos se runplien" (rp.

236 \ 48~).
n2
Sl

"1-k ·acado impropiamente línea . ..." (p. 83, not.a 76).
p. )69.

p. 38.
85 "A partir dt: ... d:uo~ fragmLntarios y enigmáticos debcmo arranc.1r las
percepc10nes que podamos de las norma y la sen ibilidad de una cuJtura pcrdida''
(p. 456).
84

""p. 458.
Pues" in duda el narrador habrá modificado algunas co as", pero no se debe
descartar su \·alide:i:, sino cotejarla por otros medios (p. 472).

p.142.

p. 1 9.

130

(

1.31

�Desarrollo del movimiento por la
Independencia en México y los Estados
Unidos de América
Nettie Lee Benson

LA R!:.vowaóN PüRLA lNDF.PENDENOA americana no se produjo gracias
a un levantamiento del proletariado ni tuvo el sentido de una lucha
de clases. En ella participaron codas las clases y todos los grupo
económicos. Terratenientes, aristócratas, grandes comerciantes, la
pequeña burguesía comercial, los profesionales y los miembros de
clases trabajadoras. Miembros de todos los grupos apoyaron a se
opusieron a la revolución. Y, en cierta manera, ocurrió lo nusmo en
México.' Es verdad que el movimiento de Hidalgo y su grupo apeló
originalmente a los indios y a los sectores más bajos de la población
Yque no e puede dudar de 1a activa participación que tuvieron los
sectores en la primeras etapas del movimiento. -Sin embargo, su
carácter espontáneo hacer recordar a los sucesivo levantfilnientos
mdígenas que se produjeron en las Colonias a lo largo de la segunda
mitad del siglo }.,ryJJI_ Era más una protesta y, aún colérico gesto ele
venganza en contra de la opresión y del mal gobierno, que más de

-----

-

Richard B. Morris, Tht An,eri.an Revoh1hon. A Short HLStorr
ew York.,
Van "ostrand, 1955), pp. - -15; Luis González, "El periodo formativo" en
Danitl Co ío Villegas et al, Hirf{}ria míni111a de Méxuo ~léxico, Colegio de
México, J973), pp. 73-82.

133

•• 1

,

�t

una vez desemboca en el sac-1ueo y el pillaje de la propiedade de
los terratenientes y rrunero , que una lucha por lograr las propiedade5
d los terrateniente y mineros, que una lucha por lograr un cambio
revolucionario &lt;lel sistema social en su totalidad.
En u efervescencia inicial, este movimiento fue más una rebelión
que una revolución. Y el giro inesperado que tomó probablemente
sea el pnncipal motivo porque Hidalgo y sus con jero renunciaron
a un triunfo virtualmente a egurado, cuando la ciudad de léxico
estaba a merced de su hordas. 2
Bajo la conducción de Morelos, el movimiento comenzó a tomar
un perfil revoluoonar10, per tguiendo objetivos polícicos,
económicos y sociale y sumando a us fuerza cctore más
cliversificados r amplio de la población. ' i en México, ni en los
E tados nido de mérica sin embargo, los indio o lo negros
tuvieron un papel significativo en la dirección de la Revolución.
Más bien eUos fueron utilizados como carne de cañón, sobre todo
en féx.ico durante los pnmeros movimientos emprendido por
Hidalgo }, aún después, aunque en menor medida, por el mismo
Morelo . Por otro lado, cuando e U1Jció la revolución, el motivo
principal que movía a los lidere no eran los intere es o la situación
de lo mdios o de lo negro, . El gnto Je batalla de Hidalgo era
"¡Viva el Rey! ¡Viva la Religión Católica! ¡ fuera el mal gobierno!''
V, como un símbolo para la masas, llevaba en su e tandarte la
imagen &lt;le su irgen de Guadalupe. ·1
Aparentemente, Hidalgo luchaba por imponer ciertas reforma,
políticas económicas y sociales, pero no lo hacía en nombre de la
mdep ndencia sino en nombre dcJ Re). ólo despué de tre añm

I

de Jucba, cuando ya Iorelo había tomado la conducción del
mov:irruento, fue proclamada la indcpendencia. 5 E verdad que más
de una vez habían existido sugerencia para que se procediera a
organizar un nue,·o gobierno y que . e utilizaba muy fr cuentemente
el término "Tndcpendencia". c. Pero hay que tener en cuenta que la
. ituación que existía en todo lo dominio españole durante es[e
periodo crea una notable confu ión para comprender hoy
exactamente cuál era el sentido de este térmmo. En la mi ma España,
este período fue llamado eJ de la "Guerra por la Independencia".
Por supuesto que acá e referia a la mdependencia de la dominación
francesa, pero ¿Quién podria afirmar que, en gran parce, ese m1 mo
ténnino no significaba en alguna medida lo mismo en América?
Tanto a9uellos que participaron directamente en la revuelta de
Hidalgo, como aquello otro. que no tuvieron una participación
,1cri"a, vieron en su movimiento lo que el mismo Hidalgo había
proclamado: Ja Jucha contra el mal gobierno y, al mimo tiempo, el
apoyo al Rey legítimo Femando VII. E ro no implicaba una lucha
para separarse de la madre patria, ni p r. e~a otra independencia
ljUe alluclla que: le permitiera librar ·e de la dommación extranjera,
es decir de rancia. ·ue una lucha de lo mejicano contra aquellos
yue usurpaban el trono de su Rey, femando VII, de la misma manera
yuc los e pañole de la península e levantaron para defendedo. 11 Y
na, al rrusmo tiempo, una lucha por el derecho de lo me11canos a
participar en su gobierno.

Alamán, Historia de M,'.·...-ico (Svv MeXJCO, 1854), l, 488-9;
Hugh \.l. Hamill,Jr. 111e Hükr(r,o Rnl{)/1 (v.uncsvtlk, nivers1ty of Floridi
Pre , 1970). pp. 1..,7-179; Lort:nzo de /.avala. Ensayo mht() de las n:vol,montJ
de ,\,Jéxiro desde f 808 basta 18 30 féxico, Ed1tonal Porrúa, 1969), pp. 45 í2.
l lbid, pp. 6.~-655 Alamán, f listona d, Me_¡1rr,, Il-TIJ.
4 Alamán, Historia de Méjico, 1, 379; Ilamill, The Hidalgo Revo/1, pp.121-123.
Carlos .l\laria Bustamantc, Cuadro hisltiriro de In rr1·0/11tión me:áa111a (6',. léxico,
1843-1846). JI,328;IIL 1- 100.

Historia de Méjico, I\', 166ft; Wilbt'rt H. Timmon ', Mor,lo.t (FJ
Pa:o, 1cxas \1. estero Colk:ge Pn:ss, 1963), pp. l..2- l 23;Juan 1~. Hernande7 y
Dáva.los (cd.) Coll'tción ,/;• ,lor11mt11Jos para la his/01ir1 di• la gNerra de j11depmdmría
(6\ ~léxico, 18-.-, 1882), \ ~ 214.
'Diano de México, 1808-181 \, G,1zeta de 1.\lf.:,iro, l8118-1814; p3.lll, Cortes,
D1tmo d, /01 Corles, 1810-1814; Guadalupt'-, 'ava Otaro. Cabik/01 de 111 1 111eva
F..,p,ma fil 180.'í (,\íéx1co, cptentas, 1973),
Spain,
ervicio H.istonco \lilitar., Di«io11,mo hiblil,grdfico de la ,WiffTtl dF
1ndt"pmde11r1t1 esp,uiol,, ISO, -181.f-; ¡ 3':. \ladrid,
194+521, Gabriel íl. Lovctr,
Napr;leó11 ,md the Hírth oj Modem \j,am (2 v. Kcw York, 'ew York nh·crsity
Prc:ss. 1965), II.
~Dl(lr,o de las Cortes, 1810-1814.

L34

135

2 J.,ucas

1 Alaman,

,

�I !rl"'alt '

l tmv,

/

1

Tanto en léxico como en los Estados Unidos, no podemos
eñalar claramente un momento definido en el que podamos decir
que ha nacido la Independencia. En uno y otro caso, se comprende
mejor si se la compara con un proceso más o menos prolongado de
gestación. Para mayor claridad, en el proceso mexicano podríamos
hablar de tres etapas por las que se reaJiza ese nacimiento. En u
primer momento, el m vimiento habría tenido un nacimiento
prematuro y habría vivído precariamente. Más aún podríamos decir
que logró sobrevivir gracias a que fue socorrido por un segundo
impulso e vio superado y, finalmente, reemplazado por el primero,
a quien se sumaron otro miembros con ideas ya más maduras guc
correspondían a u primeras intenciones. Esto es lo 9ue pretendemos esbozar brevemente en estas notas.
Lo presupuestos generales que dieron lugar a la Independencia
es lo Estados Unido y en México son muy similares. Tanto lo
americanos como las Colonias Españolas estaban muy alejados de
su i\fadre Patria. in embargo, la comunicacione entre E paña y
sus colonias eran más difíciles, y aún se veían interrumpida por
periodos más o menos largos que las de Gran Bretaña con las
suya . Y esto porque durante la mayoría de estos siglos Gran Bretaña
dominó los mares. De esta manera, durante largos periodos !as
colonias españolas se vieron forzadas a arreglár ela, por sí mismas.''
Durante esta época, tanto en las colonias española como las
británicas habían llegado a entirse imbuidas de cierto sentido de
"autosuficiencia''. Durante las últimas décadas del siglo VIIl
muchos mile de mejicano -abogados, comerciantes, mineros.
médicos, militares, periodistas, burócratas, hacendados, granjeros,
clérigos, etc.- definían su propia identidad más como americanos
que como españoles. Y este era mucho más acentuado en ueYa
España, donde los mejicanos se veían a sí mismos como hijos de la
tierra donde habían nacido, la rierra d la abundancia, "el mejor
país ele todos cuantos circundaba el soJ". 10

l

R

u/

F. te espíritu de autosuficiencia no pasó inadvertido pata el
gobierno español. De la misma manera que la Inglaterra y sus
colonias, e babían desarrollado de manera diferenciada, teniendo
al final distintos intereses económicos y diferentes ideas política y
sociales, el mismo hecho había ocurrido con España y 1éxjco. Por
ello, cada uno de los centros metropolitanos procuró igualmente
aumentar el grado de control sobre sus colonias, de tal manera que
pudieran contro1ar su crecimjento y mantener dominados us deseos
de autosuficiencia. Esta es la explicación de las nuevas medida políticas
cornadas por España al implantar el sistema de lntendencms en sus
colonias y aJ crear las Comandancias Generales de las Provincias Internas,
dando la mayoría de las posiciones de gobierno a leales peninsulare .11
Otra medidas también fueron promulgadas, que tenían por objeto hacer
a las colonias más dependientes delgobie;:no metropolitano. Sin embargo,
mientras se buscaba con ellas aumentar el control sobre las coloniru al
'
mismo tiempo, ellas sirvieron para provocar a Jos mexicanos.
El gobierno español, como el inglés, initó a su colonia mejicana al
imponer un nuevo sistema imposit1vo. Sin embargo, a diferencia de las
colonias inglesas -que contaban con pocas riquezas durante el dominio
británico-, léxico enriqueció permanentemente las arca, españolas
con sus ricas producciones. Sus recursos no solo compensaron todas
las inversiones 9ue efectuaron los españoles para el desarrollo de la
Colonia, 100 que también proveyeron la mayor parte de lo recursos
que necesitaron los españoles para organizar la defensa y mantener el
sistema colonial en Jas otra colonias americanas.
'i bien los mejicanos eran perfectamente consciente. de esta
realidad, no elevaron ninguna protesta en contra de la función que
les asignaba el sistema colonial, hasta b. aplicación de la ley de
consolidación de vales, como se llamó al nuevo si tema impositivo,
en 1805.'2 Recién entonces se produce una protesta prácticamente
'· D./\. Brading, Mii1ers a11d AJercbrJ11ts in 8011rbofl New Spai11 (Cambndge,197~,
pp.33-91.
I?

1.as gazytas de '\ lb..ico de los siglo X\ O Y XVII.
'º Gouzálcz, "FI periodo formativo," p.79; DrcJionary '!} oj Ammet111 Histon
(6 vols. ew York, Charles criber's Sons, 1940-1961) JV, 464---465.

Romeo f-lores Caballero C01111terrevo/11lio11. The Rnlr of the Spa11iards i11 lhl'
lndepmdmce, ~[ },féxuo, 1804-1838 (Lincoln, Neb(aska, Universiry of ebraska
Pres~, 197 4), pp. 14--41.

136

137

~

,

�Jfr ...., ;;

1 ,,,,

unamm.e entre todos lo grupos que residían en ueva España, ya
sean españoles peninsulares como mejicanos, que tuvo indudables
repercusiones en el futuro. Este impuesto había sido aplicado
anteriormente eo la península, 13 Jel mismo modo que nuevos
derechos fiscales ( tamp Tax) habían sido aplicados en Inglaterra
antes que en sus coloruas. 11 Pero en e fe caso español, los impuestos
tenían el objeto de defender el nnperio español en Europa 15 mientras
que, en el caso de Inglaterra, pretendían defenderlo fundamentalmente en la misma América. 16
Aunque lo mexicanos no protestaron inmediatamente por la
implementación de esa ley, como los hechos Lo demostraron má
tarde, vieron en ella una violación del principio básico que se referia
que no debía haber impuestos sin representación en el gobierno.
Por ello esa ley tuvo efecto saludable en [éxico, -como ocurrió con las
ordenanzas de navegación ( atigation Ads) y otras medidas y otraS
medidas en las colonias británicas de América 17 -ya que unió a todo,
los residentes de féxico en contra de esas malas prácticas
gubernamentales. 1'[ás aún, esas decididas protesta convencieron a fas
autoridades e pañolas, que terminaron por suspender la aplicación de
la ley, 18 -lo mismo que bahía ocurrido con las autoridades británica,
con re pecto a sus colonias-. Sin embargo, para ese entonces la autoridad
real ya se había deteriorado, pues aún lo españoles peninsuJares
residentes en féxico desconfiaban &lt;le la autoridad real. 19
La suspensión de e a ley tan impopular se debió, de hecho, no al
gobierno de Fernando VII sino a la uprema Junta Central de evilla
en julio de 1808.21 ' Dicha junta leal a Fernando VII y en su nombre,

reconociendo el derecho de las colonias a estar representadas en el
gobierno central del imperio, decretó 9ue cada una de las colonias
enriaran sus repre entame para participar, como iguales, en ese
cuerpogubemamental. 21 Mástardelajunta se vio obligada a trasladarse
de ewla a la Isla de León, y creó una Regencia para que continuara
gobernando en nombre de Fernando VII durante la Guerra Española
por la Independencia del poder francés. Entonce! no solamente fue
nombrado un mexicano como miembro de la Regencia, pero también
enviaron instrucciones a todas las pro\'incias de las colonias de América
Hispana para que se em:iaran sus representantes a las Cortes
Españolas.22 Para asegurar la repre tación colonial en aquel cuerpo, la
Junta dispuso que se seleccionara, entre lus españoles americanos que
re idían en España, un grupo cualificado para yue representara a cada
una de las regiones coloniales como diputados suplentes hasta que
llegaron lo diputado electos a quienes corre pon día la representación
en propiedad. De esta manera, siete mexicanos se sentaron en los
escaños parlamentarios cuando
abrieron las e. iones de las Cortes
el 24 de septiembre de 1810.23 t\ntes de esta fecha, ya dieciocho
prmwcias mexicanas habían elegido a ns diputados y reunidos los
fondos necesarios para costear su viaje. De todo dios, quince llegaron
a España, uno (el nuemleonés Juao José de la Garza) murió en ruta y
otro se encontró incapacitado de viajar antes de su partida. olo uno
(el oaxaqueño Manuel María Mexía) rehusó a emprender tao peligroso
riaje. De esta manera, Iéxico se encontró representado por veintuno
de sus hijos nativos en aquel cuerpo revolucionario que produjo la
Constitución de 1812 para el imperio españ.ol24 Y , u persistente acción,

Ibíd., p. 15.
lorris, The American Rcvol11tio11, p. 17.
15 Flores Caballero, Co1mtenwol11tion, p. 15.
16 Dictio11ary aj Amenran Iú.rtóry. IV. 466: Morris. The A111erica11 Retl/Jl11tiort,

·•Decreto del 22 de enero dt' l 809" en Ga-z_t'la de Mfjico, XVl, 325; Alamán,
Hi toria de l\1éj1co, l. 291.
!.: "Decreto del 14 &lt;le febrero de 1810," GaC/!ta delgobienJn de.\Iéxiro, 1 (18
de mayo de 1810), 419-420.
.!i Charles R. Berry, "Thc l::,lection of the ;'\'lexican Deput1es to the ~panish
Cortes,18 llJ-l 822," en ,"1ex,co (md thi' Spamsh Cortes (Austin, nivers1q· •)f
Texas Press, 1966), pp.15-1'; prun, Cortes, Dwio de /a¡ disC11.rio11es ¡ adas ~ fas
Cortes (24v. Cádiz, Imprenta Real, 1811-1813), l.

H

14

pp. l4-17.

11

" I btd., pp. LS-16; Dictio11a1J' ef ÁJ11enmn Hirto,y, IV, 465-466.
18 Gozela de Mé.-..1ro, :XVI (15 de abril, 1809), 324-328; Flores Caballero,
Co1111tem110/1rtio11, pp.14-41.
tQ Ibid.
20 Gazeta de 1\,léxico, A'VI (15 de abril), 324-328.

,, Berl); "The Election of the .~Icxican Deput!es to the ~parush Cones,
"pp.14-20.

138

139

J

,

�I

,

'.

l f

'

r

como uno de lo grupos más activos en las Cortes, indica que su
demanda referentes a tener su representación en el gobierno habían
sido reconocidas.
i la Junta Crntral, ni la misma Regencia, habían previsto yue
las Cortes tuvieran las funciones de un Congreso Constituyente;
pero una vez que se reunieron, ellas se arrogaron el derecho de
redactar ) promulgar una constitución que transformara la
fonarquía ab. oluta en una ~fonarguía const1tucional.2~ Por ello,
esas Corte. se transformaron en un cuerpo realmente revolucionario,
no solamente para España pero también para us colonias y,
especialmente, para México. El producto de las sesiones fue
fundamentalmente de naturaleza política como Jo fue por otra parte
la misma Constitución de lo E ·ta&lt;los Unidos de América. Pero. u
decretos abrieron la puerta a futura medida de reforma económica
) social prevtstas en la. candentes esiones de 1810-1814. Cuando
e, tas discusiones se convutjeron en leyes, en la aún más
revolucionarias esiones de 1820-1821, ellas sirvieron para que se
gestara el segundo movimiento independentista en la tierra mexicana.
Como resultado de la orientación que tomaba la corte y la
regencia, y ayudado por Inglaterra Fernando VII fue finalmente
dejado libre de su cautJverio por apoleón en 1814. El rey se
apresuró a pagar a sus leales partidarios disolviendo las cortes.
anulando la extremadamente revoluc10naria Con tiruc1óo y
apresando a muchos de los diputado incluyendo a los que habían
tenido una participación más activa entre los mexicanos, 26 y uno de
estos fue el coahuilcnse José figuel Ramo Arizpe.
La acción de los mexicanos en las Cortes Españolas entre 1810
) 1814 v, más tarde, entre 1820 y 1821, ha sido largamente ignorada
o des,·alori.7.ada con relación a la revolución mexicana y a la Guerra
por la Independencia. in embargo, esta acción es fundamental para
poder ntender la historia política y constitucional mexicana desde
1812 en adelante. Cuando l\forelos conYocó a una asamblea para
'-' Spain, ÚJrtes, 18I0- 18l3), Diario, l.
E. Chapman, A 1Iislor)' ry lptlin

zi. Charh:

495.

140

ew York, Macmillau, pp. 494-

1

/i

111/11¡

constituir un gobierno, uno de los documentos mejor conocidos
por aquel grupo fue la Constitución de 1812.2'' Má aún, algunos de
lo miembros del Congreso de Apatzingá.n habían participado en
las elecciones municipales populares que se llevaron a cabo en la
ciudad de México en 1812, y se habían aprovechado de la libertad
de prensa por el breve período que exi ció en México en las
postrimerías del mismo año. 28 Carlos María Bustamante, un
periodista que después llegó a er miembro del Congreso d
Apatzingán, había defendido tanto el nuevo proceso electoral como
la libertad de prensa. Temiendo ser arrestado a causa de sus
convicciones, huyó de la ciudad de México y se unió a Morelos
cuando, tanto la libertad de prensa como la continuación de las
elecciones, habían sido suspendidos por enegas en los primero
día de diciembre de 1812.29
¿Cuále eran los principales principios politicos de este
docwnento? La oberanfa nacional y popular, la separación de
podere , la igualdad de la representación, la igualdad de derechos y
deberes, el ejercicio del gobierno basado en el consentimiento y,
finalmente, un gobierno provi ional ) local relativamente autónomo .
E tos principios se identifican con aquello ideales de "libertad,
igualdad, derechos inalienable. y gobierno con el consentimiento
de los gobernado " tan profundamente incorporados a la tradición
de la Revolución Americana. Sin embargo, los mexicanos, cuando
qwsieron introducir estos ideales en la Constitución de 1812, no
huscaron apoyo n el extranjero sino dentro del propio Imperio.
Del rrusmo modo que lo, Americanos se habían apoyado en la leyes
Y en la prácticas inglesas, los mexicano, ) otro españoles
americanos y peninsulares se remitieron siempre a las leyes y a las
costumbres que e habían desarrollado en la misma España hasta et
r Timmons, More/os, pp. 135-136.
Nettie Lee Benson, "The Contestad Mexican .Election of 1812", Hispanic
ln1erican Historical Revlell•, XA'Vl (\ugusr,1946), pp. 336-350; Clancc eal
"Freedom of che Press m eu parn 1810-1820" en Miwco a11d the Spanish
Cortu, pp. 93-98.
i') lbid., p.95.

141

�punto que habían llegado a ser leyes escntas, como las Siete Partidas,
los numeroso fueron municipales y la Recopilación de las ~es de 1m
Indias. Y, también del rrusmo modo ellos adujeron a su favor su
propia experiencia individuaL basados en el conocimiento inmediato
de lo que era más conveniente para el futuro de las spañas. Los
diputado de México, igual que los de la otras provincia y colonias
y de Jo de la perúnsula, se entían identificados con sus propias
leyes y co tumbres. Fueron ,,oluntariamente a la guerra en contra de
Francia y ya habían empezado a temer la agresión de Jos Estados Unidos
d Aménca, cuyas ideas y leye:: re ultaban bastante ospechosas a una
ciedad enraizada en la tradición católica española, ya e tratara de
aquello que vivían en la península o en las colonias.
Largos y acalorado debates alred dor del tema de la autonomía
de los gobiernos pro incia] s se refirieron a1 primiUvo sistema
spat1ol de reinados que, eventualmente, se unían bajo la autoridad
de un monarca .ólo despué · de que éste había reconocido u
identida&lt;l a travé de la repre entación en la Corte . Y anhelaban
un sistema similar para los numero, o remados que e encontraban
en América 1 ueva pa.ñ.a, ueva Galicia, ueva Vizcaya, ueva
~xtremadura, uevo ~ anrander, uevas Piliprnas, etc.). Aún las
revolucionaoas Cort d 181 -1812 eran un producto de la unión de
los cliputado de las provincias (Reinos) de E paña, que cnvwon sus
representantes ólo después de que cada una había reasumido su
oberanía gobernándose por sus propias Juntas Provinciales, con el fin
de expu1 ar a lo invasores france ; y, del mi mo modo, lo diputados
de la América rIi pana se o.tigmaroo de una situaoón similar.
Es interesante notar que el tema del federali mo, tal como fue
redactado en los debates que e referían a la autonomía local y
provincial, muchas vece e planteó como opuesto a un sistema
monárquico de gobi rno. En e Le contexto, alguno diputado. de
España compararon los gobierno prov111ciales o loca1e, dentro del
s1 tema monárquico con una especie de federalismo, ta1 como existía
entonces en los Estado
rudos de América. in embargo, los
mexicanos -junto con muchos de los diputados liberales p niosulare rechazaron e ta interpr tación. inalmente, aquello que e oporúan a
T

142

conceder un gobierno basado n una mayor autonomía pnwinaal y en
un retorno a la formas municipales que habían sido uprimida. por
Carlos \~ perdieron partida. e concedieron amplio. poderes a las

prminc1as -e1ecutivos, legislaavos y judiciales. El gob1erno municipal
fue reaswnido por el pueblo y nombrado dentro de cada jurisdicción a
trnvés de elecciones popular~ de lo. abildo , creándose además
nuevas municipa1Jdade .vi
La nueva Constitución, de acuerdo con otras de su época, dispu o
que el gobierno nacional se organizara confi rm a1 principio ele la
división de los podere ejecutivo, legislativo y judiaal. e subordinó
1a autoridad del Rey a lo que d1spus1eran las Cortes. · n los debates
que e mannrvieron alrededor del tema de la Limitacion del poder
real, un diputado mexicano, Guridi y Akocer, citó el precedente de
la Con~l:ltución de los Estados Unidos de ;\mérica que reconocía
el derecho de la Corte para rechazar el veto del Ejecutivo y para
declarar la guerra. i Por otra parte, ru la. corres ni el mismo rey
tenían poderes judiciale y ningún español podía ser ¡uzgado por
cau a Cl\ 11 o cnminal a no ser &lt;-¡Ue fuera ·omctido a lo · rribunak · ~
de acutrdo a las le •e .. Los fueros militar) ecle iástico continuarán
solo dentro de Jos límites pre criptos por las leyes actuales r aquella
otras yue se dictarían. Y lo t.: enta \ tres arúculo qu organizaban
el sistema juilicial tenían el objeto de proteger a todos lo españoles
de cualquier acción arbitraria o tiránica.
La Constllución liberal de 1812 fue proclamada en todas las
colonia" e pañnla antes de que terminara el año Ln curso. Y, de
hecho, los hi. panoamerica.no , que había colaborado eficazmente
en u redacción, se preocuparon intensamente ele &lt;.¡ue ella, junto
con fas copias de lo debates e □ la Corres, fueran amphamcnte
&lt;li,;tribuidas en LOda mérjca, especialmente en ca&lt;la municipalidad. 11
eme Lee Beason, L, Jip111&lt;1dón prol'ít1at1!_y e/fa/, r11/isn10111,.,mmo (.\léxico,
El C:ol~o de México, 1955); Rogcr L Cuaniff, ·~lexican J\Iumcipal Elcctoml
Ri:form, 1810-1822" en Mé:üco an&lt;l Lhe pam h Corte , pp. 59 36.
;r David T. GarLa, "Mc:x1can C.m ·ntutioaal Exprcssion 1n Lhe .om:. of
Cadíz,"' en Mi:'Xico and Lhe ' parush Cortes, pp. 54- 55; Dia.rto de ·esioncs de
hs Cortes (2a. ed.) m nccubn: to, l8T1), 2037-Zmb.
Diarío ~ las C.ortu, 18ll -lSB.

143

�1uchos de estos liberales que se habían comprometido con la nueva
Constitución, después que Fernando Vll la anuló junto con las leyes
de· las Cortes (mayo de 1814), pasaron los seis años siguientes en la
prisión. Pero las.ideas liberales no pudieron ser destruidas una vez
que se habían difundido por todas partes. Y esto lo descubrió el
mismo Fernando VII cuando se vio forzado a re-promulgar la
Constitución de 1812 y a restaurar las Cortes, en los primeros meses

d e1820. 33
Las nuevas cortes fueron aún más revolucionarias que sus
predecesoras de 1810-1814. Abolieron las vinculaciones y las manos
muertas, suprimieron los monasterios de las órdenes monásticas,
pusieron a todos los miembros del clero regular bajo la autoridad de
los obispos y urgieron tanto los frailes como a las monjas a
secularizarse. Suprimieron los fueros militar )' eclesiástico, poniendo
a sus miembros bajo la jurisdicción civil y expulsaron los jeswras.
Se dictó una ley reconociendo el derecho a toda persona, sea o no
indígena, para poseer en propiedad individualmente su propia
tierra; se abolió la esclavitud, se atacaron lo monopolios y se
defendió abierta.mente, junto con otras muchas medidas económicas
y sociales, el libre comercio. 34
Estas medidas, y muchas otras que fueron tomadas durante el
periodo de 1820-1821, fueron verdaderamente revolucionarias.
Cabría preguntarse cómo iba a aceptar aprobarlas el Rey Fernando
VII y si alguna vez llegaría a promulgarlas. Pero esto fue precisamente
lo que aconteció. Y, precisamente, fueron estas medidas
extremadamente revoJucionarias, propuestas por las Cortes 18201821 y por sus cincuenta y un diputados mexicanos, las que gestaron
involuntariamente el segundo movimiento por la independencia
mexicana. 35 El grupo que lo representaba no quería cambios
revolucionarios. Aparentemente, ellos se justificaron considerando

d rey era un cautivo involuntario&gt; encerrado en su propio palacio,
de este grupo de radicales liberales. De esta maneta, los cuerpos
corporativos y los sujetos que se oponían a la revolución liberal,
solo tuvieron un camino para salvar la situación. Aliarse con los
poco representantes que todavía existían del primer movimiento
por la Independencia, dándole un nuevo contenido e invitando al
rey, o a uno de sus príncipes españoles, a venir a México para
gobernar sin aquella constitución revolucionaria. 36
Es suficiente indicativo que, en aquella misma época, los
diputados mexicanos, a pesar de encontrarse en el ambiente
revolucionario de las cortes, continuaban pensando que las
provincias americanas debían seguir perteneciendo al Imperio
Español y ayudando a fina.ociar su presupuesto. Habían llegado a
la conclusión de que México, y todas las otras provincias americana ,
necesitaban no sólo una relativa autononúa provincial y municipa~
sino una autonomía total para gobernar sus propios asuntos, con
sus propios cuerpos ejecutivo, legislativo y judicial. Pero para ello,
esa autonomía y la descentralización gubernamental no significaba
la independencia que, desde México, proclamó la contra revolución.
Presentaron un plan en junio de 1821, que fue recha7.ado por las
cortes. 37 Inmediatamente, casi todos ellos pidieron que se les
permitiera retornar a su tierra, haciéndolo poco después.
El egundo movimiento independentista se mantuvo controlado
por los grupos contrarrevolucionarios durante poco tiempo. En
marzo de 1823, el pequeño grupo de los primeros revolucionarios
de 1810 que todavía quedaba y los que habían participado en la
pnmeras cortes, junto con los miembros de las recientes Cortes de
1820, tomaron el control. 38 Poco después, en octubre de 1824.

13 Zavala, Ensayo, pp. 83-89; Williarn Spence Robertson, J111rbide oJ Mixiro
(Dutham, Duke Unit&lt;erstty Press. 1952),p.51.
H
James M. Breedlovc, ''Effecr of the Corees, 1810-1822, on Churcb
Reform 10 Spain and féxico". And Neill Macaulay.
\,; Alamán. Historia de México, V. 45-46; Robertson, lturbíde de 1\lfixico, pp.51-83.

lbtd., p. 71.
Spain, Cortes, 1821. Diario de las se..rio11es de lar ÚJrtes, 25 dej1111io de 1821; Woo&lt;lrow
Anderson, "Reform as a Meaos to Quell Revolution", Mexico ª"d the Spa11ish CtJrteJ,
pp.185-207.
.18
etúe Lee Bcnsoa, "El Plan de Casa Mata" The Hispa11ir Amerir,m H.ístorical
Revie.w, XXV (February, 1945), pp. 44-56; Benson, Li dip11tarió11 provinrial, pp. 73, 8081, 90- L08, 123-208.

144

145

3(,

17

,

�,,

'.

proclamaron una Constitución mexicana, gue reproducía ca i

parecía al principio al balbuceo de un niño, había ahora a u madurez.

lireralmentc la on citución de 1821 ) las leye qu la acompañaron,
y en cuya redacción habían co]aborado ellos mi, mo , poniendo
las ba es de un sistema de gobi rno nacional que incltúa el re peto
de la autonomía provinciale y municipaJe .
En \1' xico, 1hrual qm.; en otra pan , e tas idea. revolucionaria·
no eran aceptadas por todo ni fueron inmediatamente
incorporadas a la nueva constituoón. Pero ellas e difundieron y
di. cut:Ieron amplirunLnte, no sólo en la con , ino en todo el
mundo hi pánico. La Con titución de 1812 con us le,·e, igual que
los debate en las cortes, se hab1an impreso y habían . ido
abundantement diseminados por todas la r giones del Imperio,
incluidas las municipalidades má ai ladas. 1á aun, toda e tas
lere re\'olucionarias fueron puesta en efecto dentro del territorio
mexicano y continuaron en ,·igencia hasta qu fueron abolidas o
modificada por nuevas ley , dictadas p &gt;r el gobi mo local. Sin
embargo, la ideas gue generaron permanecieron en un ambiente
aun después que fueron rcempluadas y sembraron una sene de
demanda. re,·olucionaria. por las que se luchana postLnormenre
para hacerlas realidad en las constituciones mexicana de 1857 y
191'. tJUL tu\Í ron por modelo la d 1 '12 \ 1824. 'i esta. idea.
revolucionaria .• t:nunciadas y defendidas por lo. mexicanos ranto
en propia a rra como en España en los imcíos d I siglo XLX. gue a
u vez e; taban enraizadas en la primitiva lere y tradic1one
españolas, fueron nuevamente proclamadas en 1 10,1812 y 1820,
) continuaban e timulando los ideale d los que todavía hoy creen
en la libertad, en la igualdad y en la 1usuc1a para todos lo hombres.
l .a dcf n. a dt: estos pnncipio no fue una moda olamente durante
los tiempo ilustrados, ino que e r monta a la má primiti,·a
tradición española. EIJn fueron uprirnidos una y otra vez.
especialrnLnte ntre lo.. iglos XYI y XIX. Pero no murieron. Lo.
1mclecruales e pañole t: hispanoamericano lo. hic1 roo revivir y
lo fortal cicron, &lt;le la misma manera que los re,,oluaonario. de
lo:s stados nido. de América apelaron a las le}es y a las tradic1ooe.
bri ánicas para legitimar su precepto revolucionario .. Lo que

E tas 1deas estaban profundamente mcorporada. a la propia
traJ1c1ón } por ello, no es correcto juzgarlas como una limicactón.
Esto tampoco ·1gnifica que las idea de unos no fueran conocida
por los otros, ya que eran reconocidas por codos. Lo atestigua el
hecho &lt;le que: la constitución de lo. · rados rudo de mérica
haya sido publicada en Filadelfia, en e pañol, en 181 O; que haya
aparecido orrn traducción en anta Fe de Bogotá en 1811, ) otra
en el Diario de Mé:&gt;.ico entre ocrubre ) noviembre de l 812; )' aún fue
citada en alguna que otra ocasión en los debates de las cortes, por
algún diputado mexicano o e pañol, para apoyar o rechazar el dictado
de al~una le},
l o faltaban quient:s e cribieran con átuc1ones durante e ta
época. Y a cada uno Je sus autores, como a caJa nación, les gustaba
imaginar e que su ideas habían influenciado a lo derruí . John
Adams, el segundo pre idemc de lo. Estados l1nido de America,
con tesó una vez que le gu. taba redactar constituctones por otras
nac1one .. Gouverneur lorrl , mientras estaba en Francia y a pedido
de un amigo, e.cnbió una constitución para los franceses; y sm
embargo, le pareció ridículo que un francés le pre entara una
consrirución de la que era aulor, que seniria para los _stado l' nido
de América. ICJ Thomas Jefferson e, h1vo constantemente cambiando
ideas v boceto de constituciones con arios corre pon ales
extranjeros, inclurendo: algunos españoles, en los inicios del siglo
XIX:.'° Yo misma tengo el texto inédito de una con. titución del
"Reino Unido &lt;le mérica" 1nited Kingdom of America) que debía
et promulgada en Hi panoamérica en el ca o de qu España fuera
completamente conqui tada p r los franceses. l o aene fuma } fue
escrita en 1 mes de mayo, &lt;le junio, de 1809, upongo que por
. dams, y dirigida al ,-ure) de ~léxico. Adams, Morris, Jeffer on,

146

147

,., (,ou,·erm:ur Morris, The Di,¡r¡· t111d l..el1ers of Go11m·1m1r Monis (2 v. cw York,
G.P
cribner e• ons, 18888) I. 48ú.
Paul Le1ce. ter Ford (e&lt;l.) Thr ll'"nti,~s oJ Tho111as Jcffmo11 (1 OY. '\iew York, G.P.
Putnam's orn;., J892-1899), X, 22: t\Jbert Ellerv Bergh (é&lt;l.) The íf'ntmgs of Thomas
]tfjrrrun('].Oy, \Vashmgton D.C 1904-l90'').I.153-15SS;XJ\', 129-131,48"-492.

�e pañoles, franceses, mexicanos y otro, mucho estaban en a9uella
época ideando constituciones. Muchas de ellas circulaban de mano
a mano. Pero el hecho de que ellas tengan muchas semejanzas como en lo 9t1e toca a la forma de gobierno o a la división de poderesno implica necesariamente que sean fruto de la imitac1on. Estos
pnncipios ya estaban muy difundidos ), en el caso de España y de
su colonias, eran inherentes a la primitiva tradición, como lo
demuestra la actuación de los mexicanos, de otros
hispanoamericanos ) de muchos españoles entre los años 1810 y
J824.

Los intelcctuale de México, de otras regiones hispanoamericanas
y de España, como los de Estados Unidos de América, cre1an tan
firmemente en estas ideas tan arraigadas en su propia experiencia
\;tal que comenzaron a querer independizarse de su madre pama
para incorporarlas en su propia forma de gobierno. Y por ellas
continuaron luchando durante muchos aifos después de la
Indepl'.ndencia.

Traducción de \le1an&lt;lro Losada

Benito Juárez, el ser humano:
algunos hechos importantes y los
gobernantes de México durante su
vida
Maria Concepción Hinojosa Velasco*

el personaje más investigado }'
publicitado en México, gracias a haber alcanzado estatura mundial
tras u enfrencamiento con Iaximiliano de Habsburgo, y por ello
reconocido en Europa, en especial por Jos bberales.
Cuando la derrota del ejército francés en Puebla en 1862, la prensa
europea se burla de apoleón ID.
El uno de mayo de 1865, el Congreso de los Estados Cnidos de
Colombia, emite un decreto nombrando a Juárez, Ciudadano
Continental.
En 1867, el cinco de junio, Guissepe Garibaldi, al solicitar
perdone la vida de faximiliano escribe:
BENITO JuAREZ ES PO IBLEMENTE

C11ando ,ma nación se libra de sus agresores col/Jo lo ha hecho México con tanta
constanciaJ' co11 tantísimo heroísfno, merece 11na palabra de encomioy 1111 salt1do
de las 11adonu hermanas. ¡Salve, oh ]11árez!, ¡veterano de la Iilmtad del A1undo!,
de la dignidad h1m1011a, ¡salve!

""Colegio de Cronistas e Historiadores de l uevo León.

148

149

♦

l

,

�Víctor Hugo, igualmente pide a Juárez perdón para 11aximiliano:
... un hombre en píe, Juár:ez, y al lado de este hombre, la Libertad.
El padre de Benito f\Jussolini, "el Duce", WJ herrero anarquista
y su madre maestra de escuela, lo admíran tanto, que registran al
niño que nace en 1883, como Benito Amilcar Andrea Mussolini.
En 1924 el escritor inglé Franz \-X'erfel publica el drama Juárez y
\faxuniliano, ¿qué sucede en el mundo en el año del nacímiento de
Juáre¡.:?

Acontecimientos mundiales en el año de u nacuruento
En 1806, tras 30 años de independencia, Tomás Jeffer on gobierna
las trece proüncias de Estados Unido . Publica en aquel entonces:

"Nne.rtra co11federació11 ha de ser ronsidcroda COTIio el 11ido dd malpartirán /o.r
polluelos de.rimados a pobk,,-./u11mca. Elpel(W'O ar/f{a/ JIO radica en el hecbtJ dr
q11e España s1!(1 dJ,eiia de e:,,..tensasposcs1011es tJ1J1crica11as..ri 110 m q11e su debilidad
permita que raiga" m otras 1110110s antes de que scan1os lo s1ifiriente111e11tefuerlt.r
para arrehatdrse/as p¡¡rfe por parte ". 1
Ya se gest-a el despojo de tierras de nuestra nación.
'apoleón I, gobierna Francia. ombra a José Bonaparte rey de
apole , a su otro hermano Lws, de Holanda, e inicia l.a construcción
del Arco del Triunfo.
Prusia funda la Conf deración del Rhin, declara la guerra a
Francia, apoleón triunfa y toma Berlín. En España reina Carlos
lV, gobierna Manuel Godoy.
oplan aires libertan.os en la ueva España y José de lturrigaray,
decimoquinto virre&gt;, llega con la instrucaón de Godoy de tranquilizar
al ,,rreinato. Poco después apo1eón Bon.aparte invade España, cambia
la situación, ordenan a Tturrigaray liberarse del poder español.2
Francisco Primo de Verdad~ Ramos, habla de "Patria, Libertad
e Independencia".

Eo. Oaxaca, nombre proveniente de las partículas nahua, huaxin
r yacti, cerro de guajes; en ti.empoguda., tiempo de sembrar como
aco tumbraban llamar al me de marzo en San Pablo de Guelatao,
traducido al español como laguna grande si proviene de las partículas
yela, laguna, y too grande, el vi.emes 21 de ese mes una familia
indígena del grupo paleo-olmeca, compuesta por Marcelino Juárez
y Brígida García, en humilde choza de adobe con aplanado piso de
tierra, acompañados por farcelina y Cecilia García como
comadronas, a más de los hermanos del padre, Francisco,
Bernardino, Bonifacio, fariana y Pablo, Brígida da a luz a su pnmer
hijo varón, la primera palabra en zapoteca que debe haber escuchado
el niño: yin niubeyu, un hombrecito, tercer hijo de la pareja3
Josefa y Rosa son las hermanas mayores. Pedro Juárez y Justa
López abuelos paternos, Pablo y María García los maternos.
A la parroquia del pueblo de anto Tomás de Ixtlán, llega el
pequeño en brazos de u madrina Marcelina García, con la
representación de su esposo Ignacio, quien por estar enfermo no
acude. El cura don Mariano Cortabaffía firma el acta de bautismo,
avalado por el vicario don Am.bro io Puche, el niño recibe los
nombres de Benfro Pablo Juárez García.
En la Enciclopedía I üspana de Heráldica y Genealogía donde
aparece el escudo del apellido Juárez, informan que e un apelativo
proveniente de antiago de Compo tela en Galicia, y dan a conocer
hacia dónde emigraron los J uárez: Una ra,11a pasó a América,
co11crefa71Jetzte a México. De ella descendió el q11e fuera Presidente de aquel
país, Benito ]11áre-.z:
¡Cra o error!
Antes de las Leyes de Reforma hasta la organización del Registro
Civil, decretado precisamente por Benito Juárez poco más de
cincuenta años después, es usual tomar los apelativos de dónde y
de quién se quisiera. Gran parte de las 20 familias habitantes de
Guelatao, compartían desde muy antiguo ambos apellidos, Juárez:
tomado del administrador del marquesado de Oaxaca, don Juan

-

Carrasco ,\ltamirano, Diódoro. l111 Paisaje Deslv11ocido d,, 1\ '11r.sfra Histmia. Secret:tría
de Gobernación. 2006.
'Arte. de México, Gobem,mtesrle .\lé,-ico 1325-1911.

------Carrasco Bretón, Arturo. Una luz en Sa11 Pablo G11elatatJ. Miguel Ángel Po mía. Iª
edición, i\Jéxico, D. F.

150

151

1

1

,

�\:. e /JI'

Xuárez de Á ila cuñado de Hcrnán Cortes. García: durante la época
de las invasiones árabes eo España se decía: quien apellido no tenia
García se ponía. Tal vez lo mismo aconteció en Oaxaca.
Los textos &lt;l geografía económica a eguran, que el destino de
una per ona e tá prácticamente encadenado y marcado por el lugar
del oacinuento. Posiblemente cierto en aquella época. cuando no
existe medio de transporte para movilizarse en forma raptcla 1
relativamente fácil, hoy es diferente, pero aún actualmente e dificil
pen ar en un aborigen australiano como físico nuclear, o uno de la
Patagunia como astronaurn. Así paren: ya señalado el destino de
aquel pequeño nacido en lo má alto de la ierra de Oaxaca, ¿cómo
era posible creer lJUe llegado su tiempo, se convierta en un estadista
de categoría mundial?
Antes de cumplir 13enito Pablo los tres años, muere su padre. Tal
vez de un jnfarto, queda tendi&lt;lo en las escalinata de la plaza. Poco
después fallece su madre al dar a luz a Maria Longinos, su última
hermana.
Benito queda al cuidado de sus abuelos paternos; Josefa, Rosar
la recién nacida en manos de Cecilia García, hermana el su madre.
Cuatro años más tarde en 18 l O en Querétaro, nace la chispa de
la insurrección, prende en Dolore . El cura Hidalgo tañe a rebato
las campana del templo llamando a la población a un gnto libertario.
¡1 1uera el mal gobierno!, ¡Viva Pemando VII! A lo indígena ahí
reunidos creo poco les importaba ·ernando VTI.
Ese afio fa.Uecen lo. abuelos. Josefa casa con Tiburcio López r
Rosa con José Jiménez, jóvenes de pueblos cercanos ... e marchan
en busca de trabajo a la ciudad de Oaxaca, dejan a u pequeño
hermano con apenas cuatro años, a cargo de su tío Berna.rdino,
hombre soltern) sin hijos. u tío e preocupa &lt;le enseñarle ·'castilla",
como llaman al e pai'iol, y la · primera letras. Lo incita a estudiar
para que , iga la carrera eclesiástica, Benito lo dice má tarde; tal

J1ez, de nh, Hfldó

111i

deseo

11 11pm1der,

pero

111ú

leccio11es no ,1rlela11ftlhfl11. •

'Juárcz, Benito. Apu.ntes para Mis Hijo . A111ollJ}!,ía di fíinoriri de.Mb.11"0. ~EP
Mbuco, D. 2' edición, 1993.

/&gt;,¡()ti

11,,~l)L ,

l,

o

Aquellos primero años de Benito Pablo deben haber sido no
can só)o difíciles sino aburridos, ayuda en las labores del campo y
en el cuidado de los rebaños de ovejas.
in mbargo, él lo cuenta, es muy amiguero. l' na anécdota muy
conocida: El viernes 16 &lt;le diciembre de 1818 va a la Lagurn1
Encantada, al buscar eo la orilla una caña para hacer una ílauta, e
levanta un fuerte viento y desprende el trozo de tierra, lo lleva hacia
cl centro de la laguna.
us compañerito , espantados, se meten al agua para alcanzar
urrra firme y lo apremian a hacer lo mismo. Beruto e niega. Pa a la
noche en el lago hasta el amanecer, cuando otro \ entarrón lo regresa
Je nuevo a la orilla.
Arturo Carrasco Bretón, uno de sus tataranietos, dice de ahí
proviene la fra e de le hizo /Q que el aire a ]11árez. Tenemos noticia de
que ésta apareció a mitad del siglo XX cuando en l\,Jatamoros, un
fuerte vendaval tumba panorámicos, árboles, poste • y la e tatua
de Juárez en la plaza, no sufre daño alguno pero, podría haber otra
ver iones.
Tras su aventura en la laguna, a los doce años e fuga de la casa
del tío Bernardino, como lo aprenden los y la niña de léxico,
porgue pierde una oveja; o e la roban uno gitanos, o quizá porque
el rebaño entra en una sementera por su &lt;lescmdo y le exigen pague
los daños, ¿s áa por la tra esura de robar unos elotes y por miedo
al áo, qwen utiliza la vara como castigo? Poco cre1ble, Benito Pablo
cuenta que él lleva la vara a su tío para que lo castigue si no sabe la
lección.
¿Aca o por cbar de menos a su hermanas? 1 o, e u deseo de
aprender, conocer una nueva vida, nos lo participa en puntes para.
mis Hijos. Ese dí.a camina l sesenta kilometro que lo separan de
la ciudad de Oaxaca en busca de Jo efa.
Llega a la casa del italiano don Antoruo ~ lazza -con dobJe zeta
en su apellido, una dt' ella la pierde ma · tarde- y u espo a Petra
Parada donde Jo fa la coctnera, lo acoge con alegría. El señor
Maza auroriza lo alo¡e, lo cm ía para que ayude en la granja donde
líburcio, esposo de su hermana, es mayordomo. Bcmto recibe dos

153

�l f/1

"

'

11

1

reales cliarios con lo que paga su manutención. Vive ahí tres emanas,
mientras, doña Petra se llega a la cocina para darle lecciones de
castellano, lectura y escritura.
El virrev don Juan de O'Dono¡u, el año de 1819 firma el Tratado
de Córdova con el cual México logra . u libertad de España. Antonio
alanueva, un encuadernador, hombre piadoso, terciario de an
Francisco, culto, religioso, algo inclinado a lo liberales, a oliatud
Josefa, recibe el cLiecmueve de enero en su casa de la calle ía Crucis
no. 5 (hoy 6ª de r,iberta&lt;l) a Beruto, como mozo y compañía.
Día, de pués le entrega un trajecito y su primero zapatos, muy
duros e incómodos para alguien que no ha conocido la pdsión del
cuero. Lo lleva a la iglesia de la oledad donde recibe la confirmación
de mano del obispo, con el propio don Antonio, como padrino.
Ahí se escribe el de tino de Benito Pablo, su padrino le da techo.
sustento v educación.
El mu~hacho se levanta a las cinco de la mañana saca agua del
pozo, riega las planta. , escobetea el piso de la sala y el adoratorio,
se baña r despierta a su padrino para que le indique lo que debe
comprar en el mercado parn el almuerzo.
l.Jn dia al rr por la calle del alto resbala y cae, al romper e el
jarro del atole se hiere el labio, conserva la cicatriz toda u V1da.
FI joven Bernto, además, ayuda a su padrino en la encuadernación
de libros, pero dedica mucho tiempo al e tudio. abe que la escueb
esta reservada para quienes dominan el castellano. Pronto lo aprende
a hablar, leer) escribir, más tarde, tras estudiar gramática, lo domLOa
como idioma nativo.
Don Agu. tín de Tturbidc y Vicente Guerrero en 182 l, juramentan
el Plan de . \ yala ~ el dieciocho de octubre, Benito ingresa al
eminario para estudiar gramánca latina.5
Pero no todo e e ·tudio y trabajo, es bastante travieso. Cuando
,' alanueva duerme la siesta, brinca la barda, trepa en lo, árboles de
mango } granada y en compañía de amigos, se divierte arrojando la
fruta a Los vendedores de la calle de Las Campanas.

&lt; Gobierno

del Lstado de. uevo l ,eon,_ll(árez..fon,1, l 972.

154

' '

,.

Por primera ocasión en 1822 e llevan a cabo, elecciones en e]
país. Se instala el Congreso y nacen los primeros estados, pero ante
los problemas nacionales, varias entidades, entre otras, Oaxaca,
declarati , u independencia, e convierten en estados libres y
soberanos. Benito, ingresa a una escuela formal.
u padrino lo envía a la Escuda Real, la única en la ciudad.
Como es usual en aquella época hay do, departamentos, uno para
niño decentes atencLido por un mae ero, } otro para niños pobre a
cargo de un asistente. Benito es recibtdo por sus condisdpulo con
burlas. Hacen bromas sobre el indígena calzado con huaraches,
cuando llega Je recitan aquello de: sala barrida, patio regado, sale 1m
11eg1ito 11119· empinado. De inmediato alguien re. ponde: ¡elpinacate! Como
su castellano aún no es muy correcto, su compañeros se mofan de
su forma de hablar.
Poco después el joven Benito se queja con u padrino de la baja
calidad de la instrucción en esa escuela. Tan sólo enseñan a leer,
escribir y memorizar la doctrina en el catecismo del padre Ripalda.
Inquieto, busca ayuda, al no obtenerla decide auto-educarse, lee
todo aquello a lo que tiene acceso, así conoce a los clásicos.
El Congreso, en 1823, decreta el destierro de Agustín de lturbide.
, e redacta uoa nueva constitución poütica, Benito estudia con
profesore eclesiá ricos. Concluye sus estudios de gramática con
calificaciones de excelente, el maestro lo menciona como ejemplo
ame todo el alumnado.
La Constitución Política de los E tados Unido Mexicanos se
promulga en 1824, Guadalupe Victoria juramenta como primer
Presidente. e hace efectiva la liberación de los esclavos. La
Capitanía de Guatemala, lo países centroamericanos, declaran su
Independencia de léxico. Benito, en su deseo de aprender gramática
latina y gracias al apoyo económico de Josefa r de don .\ntonio
alaoueva, se integra al Po11itiftci11111 andae Oa:xace11ses, el Seminario
C,0nciliar de la anta Cruz como mantetsta. Asiste como alumno
externo con sotana y manteo, gracias a la habilidad de Josefa de
convertir en sotanas, las camisas dejadas por el señor laza y Los
hábitos de alanueva.

155

�:... t .

¿ caso Benito Pablo recuer&lt;la el deseo d

r.,

1

"i

u tío Bernardino~
Carece de vocac100, e tudia en el emmario tan sólo cnn la idea de
obtener educación, formación y cultura, sin embargo toma su.
primero. exánKne~ corno seminansta.
De nuevo obtiene calificación de E."l."celentey ◄xcelente J e111i11e S,,pra
Loctllll, la máx.llllilS po 1bles.
Al triunfo del Parado Liberal en la entidad en 1827, el Congre!'.o
establece un colegio ciYil, lo denominan Tnstituto &lt;le Ciencia )
Arte , Juárez Í%rresa a estudiar Jurispru&lt;lencia.
La. c1edad oaxaqueña llama a maestro y alumnos del Instituto:
h rejes ) libertinos. La igl ia se divide. n grupo comandado por
el dorn1mco r-ranc1sco \pariciu los defiende, otros sacerd tes lo
condenan.
E] Congre o en l 29 declara a \'icen te Gu rrero presidente, pero
cuando aliena permiso para combatir contra Anastasio Bustamantc
,. el Plan de Jalapa, nombran presidente Interino a José Marfa
Bocanegra, u stancia en el cargo e tan sólo de eis días. Postenorment a wne el poder por nueve &lt;lías Pedro Vélez y tras '1, Je nueYo
ocupa I cargo \nastasio Bustamaote. Difícil situación política vive
el país.
Beniro, ames del termino de u e tuclios, pr senta un examen
público que cau,a revu lo. Lo poderes públicos consürucionalt::.,
propone, no deben mezclarse para poder mantener irn.Jependcncia
y equilibro. Gran escándalo entre lo conservadores.
Bajo la presidencia del Gral. ·\nastasio Bu tamante en 1830. lm
esrndo. de \léxico, \ 'eracruz ) \lichoacán, por pnm ra ocasion en
la nación, ante la falta de recur. os económicos, utilizan 61 nes
propiedad &lt;le la iglesia. Benito Pablo e pre enta en un nuevo acco
público. ~e le concede la Dirección del lnsciruto Auxiliar &lt;le Física.
con un suele.Jo de '' 30.00".
Después de una brc,·e estancia d Mekhor ~Juzqu1z en la
pre idencia en 1832, ll ga .Manuel Gómez Pedraza, apoyado por
\ntorno Lopcz de anta t\nna, la asume por tres mese . En tanto
Juárez, al término de] cur o de junsprudencia, ingr , a al bufete del
Hcenciado Tiburc10 Cañas, pero por falta de clientes se refugia en

su esrudio } recibe el ótulo de bachiller n derecho, e electo
regidor del Aruntamiento.
Valentín Gómez Faria en 1833 substituye a Manuel Gómez
Pedraza como Presidente. El líder del Partido Liberal en ax:aca
don Ramón Ramírez de Aguilar, propone a Benito para una
diputación r con el apoyo de Gómez Farías, la ubcit..ne.
, u padrino y protector Jan Amomo alanueva, desea verlo
recibir las órdenes sacerdotales, pero por la T,ey de Expulsión de
Españoles el obispo d Oaxaca, don ~fanuel Isidoro Pérez, a pesar
de ser mexicano parce a España, ya todos lo obispo se encuentran
en d extranjero. 1\J no haber en el país quien pueda conferir las
órden s sacerdotales hay que 1r a La Habana o a 1 ueva Orleáns. El
padnno comprende que Beruro no tiene recurso para de plazar e,
al percatarse 9ue no puede obtener d sacerdocio, le autoriza para
que continú su carr ra en 1 Foro.
Ancoruo López de anta Anna asume en 1834 por cuarta ocasión,
la Presidencia de la República. El trece de enero Benito recibe el
título de abogado, el primero en titularse en su entJ.dad Al término
de su examen dice: n1i educación política y civil. la debo al estado, fmto
precioso de la ÍJJdependmcia y de la libntod.
Lo nombran magi trado lnterino de la Corte de Ju ticia
prácticamente de inmediato le revocan el mandato, e acu ado de
traición} desterrado a Tebuacán. Pronto se deroga el exilio, hu\'e a
Pu bla donde admini tra durante do año unos baños público,.
su regreso a la ciudad de Oaxaca ingresa como sub tituto a la cátedra
de Derecho.
En aquella época en alguno curatos, los malos sacerdotes sangran
al pueblo con aranceles y der chos parroquiales, el llamado pago de las
ovcnc1ones queda a la conciencia de cada cura. Los habitantes de
Loxicha en la Delegacion Iiahuatláo ·e quejan con Juárez de lo abu o
de un clérigo, d joven Renito c1111sidera lef,•ítima u demanda y pretende
defenderlos, sin embargo, el juez ordena se aprehenda, no a los quejosos,
sino al abogado. Lo acusa de estar ublevando a los Yecino de un
pueblo donde nunca ha puesto los píes.
De nuevo durante nue,·e días YIV la amargura de la prisión,

156

157

,

�\IL (m¡,--q,;a¡¡

como sabe es injusta la decisión &lt;lel juez, pide a lo magistrados su
liberación. 1 unca dan curso a las acusaciones contra lo jueces que
lo encarcelan, debe pagar una fianza para recuperar su libertad, ello,
dice más tarde, le reafirmó en su propósito de trabqfar consta11tenm1te

para deshmr el podt&gt;rimcsto de las clases pririlegiodas.
Anastasia Bu tamaote por egunda oca ión accede a la
presidencia d año de 1839. Ese mismo año, Antonio de Padua y
Severioo Lópe7 de anta Anna Pérez de Lebrón (nombre completo
del general), y icolás Bravo, son presidentes ha ta el regreso de
Anastasia Bustamante.
Í'rancisco Jayier Echevcrría y ~\ntonio López de anta Ana en
1841 on nominados por el Coogrc o de la nación, gobernantes
provisionales. En tanto Juárez es nombrado Juez de Primera Instancia
de Ramo CiYil y de Hacienda en su entidad natal.
Antonio López de anta Anna recibe la Presidencia de Valentía
Canalizo en junio &lt;le 1844. En septiembre la entrega a José Joaquín
de Herrera por nueve días hasta el regreso de Canalizo. Don Benito
se convierte en ecretario de Gobierno de Antonjo de León,
gobernador de Oaxaca.

J.'•

"'f,'ll T (.,1•71

al fallecer la madre su espo a Petra Parada, la recibe de un día de
nacida como su hija más pequeña. Juárez la había conocido desde
la cuna.
En compañia de doña .Margarita, continúa su vida pública. Lo
nombran en 1844 Fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca.
Don Mariano Paredes Arrillaga es presidente en 1847 y don Benito
rnputado F deral por Oaxaca, se traslada a la ciudad de México.
Bajo la Presidencia de don José Mariano Salas en 1848, Juárez

Su vida privada
Ya con ingresos propio al me1orar u economía en 1832, se libc.':ra
de la tutela de su padrjno don Antonio alanueva. Va a \ ivir a la
casa de huéspede de Juana Rosa Chagoya, una jO\en humilde con
c-1uien procrea do hijos, Tere. o y Susana. Lo reconoce, sin embargo
no casa con Juana Rosa u ana, es inválida durante toda su nda y
al final de esta, se dice, cayó en el u ·o de las drogas.
~Iuere la madre de us hi¡o , se hace cargo de Ter sa a quien
envia con la familia de su compadre Miguel Castro, hasta su
falleci1TI1ento en J884.
Valentín Canalizo, incondicional e impuesto por Antonio López
de Santa Ana a ume de nue,·o la Presidencia en 1843 y don Benito,
a lo .r años de edad, desposa a )\.[argarita laza Parada de
diecísjete, casan en la iglesia de an Felipe 1 eri. Ella, según con ra
en su Acta de Bautismo, es hija expósita de don Antonio d la laza,

regresa a Oaxaca corno gobernador Provisional.
Al cumplirse su inrerinato en 1849 el Congreso lo ratifica como
gobernador Constitucional. Ese año, al venir huyendo Antonio
López de Santa fulna, le solicita asilo, Juárez no permite ingrese a
la entidad, esre hecho le cuesta posteriormente, el destierro.
La epjdemia de cólera azota en 1850 la ciudad. El gobernador
encabeza como autoridad, las fiestas solemnes y las procesiones a
la Catedral para pedir al AJtísimo, los libre del mal La peste provoca
la muerte de diez mil personas incluida una de sus hijas, a quien
entierran, para dar ejemplo, en el panteón civil y no en la Catedral
como era la costwnbre de la época. El clero coopera con discursos
patrióticos.
Por costumbre llega a su despacho a las nueve en punto, lo cual
hace que sus enemigos lo llamen con gran desprecio, alhatiil.
Al arribar Mariano Arista a la presidencia, deja en 1852 los cargos
públicos, regresa al Instituto ahora como rector en la cátedra de
derecho civil.
Una tarde cuando don Benito se encuentra en el balcón de su
casa descansando en compañía de doña Margarita su compadre,
Máximo Ortiz, aún resentido por la revuelta de Tehuantepec e
incitado por el gobernador Ignacio Martínez, le dispara. Juárez se
deja caer al suelo para proteger a su esposa con su cuerpo, salen
ilesos. De inmediato ingresa en 1a casa, toma una pistola y se dirige
hacia la de su compadre.
Al llegar abre la puerta la mujer de Ortiz, ya había sido prevenida
de no dejar pasar a don Benito. Éste, en voz alta desde el umbral
dice: dígale a 1m colllpadre q1,e si quiere t1Jt1/arme que salga, pero q11e lo haga

158

159

�ck frente. Como era de esperarse Ortiz, no se atrevió a salir.
De nuevo Antonio López de Santa Anna en 1853 asume la
presidencia. El 27 de mayo Juárez es aprehendido. Se le destierra primero
a Jalapa, de ahí José, hijo de anta Anna lo traslada a San Juan de Ulúa.
Pronto abandona las celdas y parte en el barco inglés Avon hacia La
Habana. A su llegada se entera que ahí se encuentra su cuñado José
Vidal Maza, para entregarle algo de dinero que le envía doña ]\.fargarita,
don Benito permanece en la ciudad durante cuarenta días.
Parte hacia Nueva Orleáns y después de cuatro días de
navegación desembarca el 27 de octubre. Se dirige al Hotel
Comonfort en la calle de anta Anna. En su estancia en la ciudad,
conoce a otros liberales mexicanos también desterrados por el
gobierno, ente otros a Guillermo Prieto, José Guadalupe
Montenegro, Po □ cíano Arriaga, Melchor Ocampo, todos ellos
organizan una Junta Revolucionaria. 6
Hace amistad con el cubano Pedro Prida Santacilia a quien había
conocido en La Habana en la botica de Cristóbal Spíndola. Años
después, se convierte no tan sólo en su secretario particular, sino
en su yerno preferido a quien llamaba hijo."'
.
Al principio trabaja en una imprenta gracias a los conocimientos
adquiridos al lado de su padrino. Más tarde, durante algunos meses,
al lado de u cuñado como "torcedor" de puros, oficio que se cree
adquiere mientras permanece en Cuba.
Viven y trabajan en una pequeña habitación que comparten con
un doctor Borrego, más charlatán que médico. Dividen el espacio
para consulta de la fabrica de puros por una simple cortina. Cuando
alguien solicita los servicios del doctor, éste, se quita el delantal de
torcedor de puros y se pone la levita de médico.
En ueva Orleáns se podía ver a Juárez, en ocasiones, sentado
en J ackson Square leyendo hasta el atardecer el Dai!J Delta, el Dai!J
Picayene, el Louisiane Courrie1; o el Aheille de la .L ouvelle Orleáns, al
escuchar el disparo de un cañón se retira. Hay toque de queda para
negros, a don Benito, pot el color de su piel lo confunden con negro,

después de las ocho de la noche no puede andar por la calle, se
refugia en sus humildes habitaciones. 8
Ese verano, el vómito negro hace presa de los habitantes de la
ciudad, Juárez conftae la enfermedad que lo lleva al borde de la
muerte. Tal vez sus genes y su fortaleza indígena, lo salvan.
En 1855 se gesta en Ayutla el Plan que lleva ese nombre. Juan
Álvarez e Ignacio Comonfort, solicitan a los exiliados regresen a su
país para ayudarlos a defender a la nación del tirano. Después de
haberse salvado del vómito negro como llaman a la fiebre amarilla,
al enterarse del Plan de Ayuda escribe.

Nueva Orleans, 28 de febrero de 1855
Benito JuárCZJ] Ma. Mata, D. ZetÍJlaJ' Zepeda, envían a Mekhor OcmJJpo_y
Ponciano Amaga ks informan desean cooperar al tri111!fo de la g11erra q11e ha11
enprmdidíJ tllfes/ros co,npatriotas para destellar la ominosa do111inación gel
General Santa A11a. 9
La respuesta de Melchor Ocampo:

Bmwnwille 3 dej11nio de 1855
L, Jimia Revol11cio11aria Mexicana, a través des,, Pmidetitel\felrbor Ocampo
y mbsecretario José María Mata, envía a Benito Juárez. una letra por $250
co1110 auxilio para Sri viq;e a Acapuko para apt!JarJ' 1111ifon11ar la revolución.'°

Tras diecio.cho meses de destierro e despide de Santacilia quien
le pregunta que en dónde volverán a encontrarse, le dice don Benito:

En México libre o en la eternidad
Se embarca hacia la Habana, de ahí a Panamá donde cruza el Istmo
en ferrocarril. Se traslada aAcapulco en el barco chileno Ror de Santiago.
Pasa seis semanas en el mar y en ese 1855 regresa a 1a patria.
Siguiendo las indicaciones recibidas en ueva Orleáns, busca a
~onDomingo Induart, se informa sobre Diego ÁJvarez, hijo de Juan
Alvarez, se presenta ante él. Le pregunra el coronel quien es,
Catrasco Bretóo. Ibide111.
Archivo de la Nación, Vol. 1 exp. 27 , Correspondencia oficial.
rn Correspondencia Privada, Archivo General de la ación. Vol. 1, exp. 29.

8

JIrstona Btográjira .~Geográfica de México. Editorial Pocrúa, (sin fecha).
7 Federaoón. [bide111.
6

160

9

161

,

�1,.

responde: Sabiendo q11e aquí se pelea por fa libertad he venido a ver en qué
puedo ser ríti/, pide lo lleve al campamento de Juan .Álvarez.
Llega con la ropa desgarrada, sucio, enlodado, empapado por
haber caído una tormenta en el camino. e presenta ante el general
sin átu1os. t\Jvarcz le pregunta si es soldado, Juárez le confiesa que
no lo es, pero lo sería.
Le entregan ropa Limpia, un calzón de manta y un cotón, le
proporcionan una cama y un cobertor, como regalo, una caja de puros.
Pasa don Benito varias . emanas sin dar a conocer su conclición
de ex gobernador, hasta que un día arriba u.o mensajero con un.a
carta para el LJ¿'ft1ciado dotJ Bemto ]11áreZ:
Álvarez, en e e momento se percata de quien es el personaje, un
ex gobernador de Oaxaca, le pide disculpas y le dice: Usted es 11110 de
los políticos más brillantes J' le bev1os dado vestimenta de indio. j11árez co11
gran sentido del hu111or le contesta: será q11e lo parezco, ¿o no? Lo nombra
su ecretario y ase or político del movimiento. 11
El nueve de agosto del mismo año, López de Santa Ana huye de
la ciudad de México, el quince toma el poder don Martín Carrera
Sabat, pero tras él, anta Anna continúa gobernando. Juárez advierte
el problema y se lo da a conocer a Juan Álvarez Beoítez.
El doce de septiembre Carrera e retira e.le la Presidencia, deja
como Jefe de Distato al Gral. Rómulo Díaz de la Vega quien forma
el Consejo de Gobierno para beneplácito de don Benito, veía llegar
la dicha, ,1vir de nuevo su vida en familia. 12
Del cuatro de octubre hasta el once de diciembre del mismo año
Juan ~epomuceno Álvarez asume la Presidencia como interino,
nombra a don Benito ?\fü1istro de Justicia, egocios Ecles1ásucos e
Instrucción Pública, poco después, Ministro de Gobernación.
El cinco de febrero de 185.., se aprueba la Constitución Política
de los Estados C nido Mexicanos, e Ignacio Comonfort es
nombrado al frente del Poder Ejecutivo. El uno de diciembre nombra
a Juárez presidente de la Suprema Corte de Justicia, 11 pero el

,. 11

diecisiete el general Félix María Zuloaga proclama el Plan de
Tacubaya egún el cual desde esta facha cesará de regir etr la Rep,íblicd la

Constitución de 1857.
El veintitrés de enero de 1858 Zuloaga torna el poder durante
10 días. Juárez es encarcelado al lado del presidente de la Cámara
de Diputados durante vc1 nticuatro dias. Regresa Ignacio Comonfort
y libera a don Benito quien como presidente de la Suprema Corte
de:: Justicia ocupa, por le,, la presidencia pero debe abandonar la
ciudad de México en compañía de sus ministros y su familia. El
dieciocho de febrero llega a Guanajuato en busca del general .Manuel
Doblado a fin de dar un golpe de estado.
Es el inicio de la llamada Guerra de Tres años.
Poco después parte hacia Guadalajara donde en u.na reunión de
gabinete acontece la muy conocida anécdota que aparece en todo
los libros de historia.
Un oficial del ejército lo traiciona y ordena a un grupo de soldados
preparen armas. Don l3enito se levanta y pide le disparen al pecho,
en ese momento Guillermo Prieto se coloca delante del presidente
Y grita:
valientes 110 asesinan, si qttieren sangre, tomen la ,nía pero 110
tuqnm al Presidente. Termina el incidente, sin embargo los toman
prisioneros durante tre días.
Debido a la inestabilidad reinante en la nación, Juárez decide
dirigirse juntamente con su gabinete pero ya sin Ja familia, a
\capulco, y embarcarse hacia Panamá. Cruzan el i tmo y de ahí
continúan a La Habana, para Uegar como cuando estuvo desterrado,
a ueva Orleáns.
Regre a a Veracruz a bordo del barco Tennessee donde ya lo
e peran su esposa y us hijo . Establece el Poder Ejecutivo en ese
puerto ha ta 1861. 14
Un dato curioso. Anota en un cuaderno que siempre lo acompaña
que el dieciséis de junio e.le 1860:

us

... mire la #na)' dos de la tarde, bebió 1J1edia copo de vmo, jeteZi p11lq11ey ca.fo.
Carra co Bretón. Tbide,11.
12 Anes &lt;le McXJco. Ibid.
11 Archivo General Ibiden,.
11

11

Los Gobema11/e.f de 1\féxico &amp;sdt' 1821. Gobierno del Estado de

1984.

162

163

ue,.·o León,

l.

,

�I {{lm..

,

,,. t .

Ll,st,1,

Comió sopa de Jal/arines h«el'Os frilos, ª"ºZi sal.so bim picoso de rbHe piquen,
bistec, frijoles y postrey a las 1111eve p. fJJ. una cupo de ro11¡pope. 15

('.

Como puede verse, apetito no le falta.
1uevc estados se unen a la coalición con sede en Veracruz: 'uevo
León, Coahuila, Zacatecas y Colima entre otros.
Zuloaga, apoyado por los conservadores permanece en el poder
de la Tercera República Federal del veintitré. de enero al veinticuatro
de cLiciembre de 1860.
En 1862 para presionar el pago de una deuda a sus respettvos
países, una fuerza española compuesta por seis mil hombres invade
Veracruz, poco después se le unen tre mil franceses y ochociento
ingle es.
e logra un acuerdo para el pago del adeudo mexicano a Inglaterra
y España. us fuerza invasoras abandonan la nación, pero no así
las de Francia, donde reina Carlos Lui
apoleón ID, el Pequeño
corno lo llama Víctor Hugo, quien busca secretamente establecer
un Imperio 1exicano. El Papa Pío IX, cLisgu tado por las Leyes de
Reforma, emite la Encíclica del Vaticano Q11anla Cura en apoyo a
Napoleón y a faximiliano de Jlabsburgo, a quien un grupo de
con ervadores mexicano le ofrece el trono.
faxirniliano apoyado por las tropas francesas y belgas de su
esposa Carlota llega a l\féxico y por la fuerza toma varia, nt:idades.
Juárez se ve obligado a abandonar la capital, pero gracias al decreto
del Congreso de la República donde le otorgan poderes especiales,
parte por el llamado Camino Real Tierra Adentro de México a anta
Fe, en compañía de su familia, u gabmete y los archivo de la nación.

Juárez en Monterrey
El 3 de febrero de 1863, antiago idaurr:i obtiene de nuevo el
gobierno de 1 uevo León y Coahuila con una impresionante
votación, es muy querido en Monterrey, ha transformado la ciudad,
e.n aquel entonces la llaman: E/ ívlé:,dco chiq11ito.

11, , u

Correspondencia Pavada. Archivo General de la

164

ación, Vol. 1, exp, 28.

r ,

r,

En marzo, hace colectas y fiestas para recaudar cimero y enviarlo
a los hospitale del centro del país donde convalecen los herido en
los combates contra los france, es.
El presidente Juárez debido a la cercanía de las tropas francesas,
abandona el treinta y uno de mayo la capital. Parte hacia Guanajuato
a donde llega el seis de jumo, pero ordena se desvíen hacia Dolores
Hidalgo para visitar la casa de don figuel Hidalgo, la cual está bajo
la custodia de Pedro García, antiguo soldado de la lucha
independentista.

El viejo se inclina ante el presidente, y éste le dice que e él
quien debe inclinarse ante un héroe de la Independencia. Le da un
fuerte abrazo y lo nombra general del Ejército Republicano.
El ministro de la Guerra Felipe Beniozabal se quita la banda de
general y se la ciñe al insurgente. 16
De inmediato expide un decreto para que se abra un libro de
registro a fin de consignar los nombres y pensamientos de los
visitantes. Al menos hasta 1987 cuando tuve la oporturudad de visitar
la casa, exi tía un libro de registro, por upuesto no el original que
se encuentra resguardado bajo cristal.
El primero en firmar ese libro es el presidente, en seguida sus
ministros Jesús Terán, Felipe Berriozabal,José Antonio de la Fuente,
José H. úñez, José María Iglesias, Francisco Zarco entre otros,
todos firman con su nombre sin o rentar su título.
Tras ellos aparecen doña fargarita y sus hijos Felicitas, faóa
de Jesús, Manuela Juárez de antacilia, oled.ad, Benito, y su yerno
Pedro.
El nueve de junio arriaban a an Luis Potosí donde establece el
gobierno federal Pronto se percata que no es posible continuar ahí por
mucho tiempo, decide partir hacia \fontertey donde el gobernador
Vidaurri es un pequeño virrey en quien don Benito no conffa.
Escribe una carta a su yerno Pedro Prida de Santacilia: c1 Vida11rn
e.r neresario a/roerlo o eliminarlo ... 11/ilizarlo en bien de la 11ació11, duda de
su lealtad.

- -------15

'

' &amp;el. Ór~o knsual de la ociedad uevolconesa de I listoria, Geografía y
Estadisnca, Monterrey, . L. ueva Epoca, Año de Juárez. Febrero de 1972.

165

,

�.,
e:&gt;.presipasgracias, C0IJJ0 el representante másgerminoy a11tori.zodo de SIi soczedad
AgradeZfo asi,11is1110 los efrecitJJÍento.r q11e 11sted me hoce en s11 atenta COllJlltJicación
y me contplazco rada vez más de hallarme en el Estado de m digno 111andato,
donde siempre esperé e11co11frar las generosas si111potíos de s,1s habitantesy de s11s
dign{ls autondades.
Esta oportunidad 111e proporciona el placer de protestar a 11sted 111i atenta
consideración, q11eda11do de usted atmto. s .s. q: b. s. m.
Margarita .,\-iaZfl de ]11árez P

En esa época Vidaurri cobra impuestos en las aduanas de Piedra·
egras, Matamoros y Camargo, no rinde cuentas a la Federación.
Tampoco colabora con el gobierno federal, se niega a enviar arma
y pertrechos de guerra.
El me de noviembre de 1863 Joña Margarita, en compañia de
us hijos, e encuentra en altillo donde recibe una carta del
gobernador.
;\Io11trrny, 11nvielllbre 20 de 1863
Sra. Do11a Margarita Muzn
S,1ltillo
MttY señom ndnJ' de ,ni respl'lo:

•I

Ale ~.rgrato Jélicilar a usted ro1110 esposa del Pn111er Alagistrado de la .L'Jación n1
.r11 ingreso al Estado sin haber tenido nowdad alg1111t1 en el camino.
Una mnm1on prmdida por el ciudadano )11011 de Dios T'il/alón_y co111J)Jtesta del
Regidor del a •untamiento de es/a Copita/, dúdadano Rafael Tn:ri11o_y del_, lira/de
!°y del Co,11andante Militar de e.ra áudad, renovará a ttsted dichafdkitacw11,
le presentará 11Jis respelosJ' le sign[ficará los senti,111entos q11e a11in101J al Gohienm
qt1e es a 1111 cargo para obseq1liar s11s &lt;Írdenes en todo lo qlfe 11sted considere serle
átiL
ín1ase 11sted aceptar las considemcio11es de ,ni atención de éste STI adicto serv1d1Jr
q /J S 111 \antiago f 'idm1rri.

Parte Juárez hacia Monterrey
;\ fines de 1863 el ejército francés e acerca a an Luis Potosí.
Juárez, el ocho de enero de J864 se ve obligado a partir hacia Saltillo,
con la intención de llegar a Monterrey.
El nueve de febrero, acompañado por el general Manuel Doblado
aJ mando de mil quinientos hombres, llega a anta Catarina. El
gobernador envía al presidente un comurucado donde pide que no
avancen más la tropas, la ciudad está dispuesta a recibirlo con
todos los honores, pero al mismo tiempo, ns soldados se apoderan
de las piezas de artillería de Doblado, dizque para hacer la salva en
honor del presidente, pero aprehenden a los artilleros.
El diez de febrero Juárez parte de Saltillo hacia Santa Catarina,
llega al poblado al atardecer.
En esa ocasión don Benito escribe a su yerno:

La señora agradece la hospitalidad y los ofrecimientos, responde:
.fo/tillo, dirie111hre J dR 1863
J r. Don 'lnntiago f "ida11rri.
Jlonterrry.
.)lrf)' seiior mío:
He recihido fa a/mla ro,m1111carió11 de 11sledfecho 30 del l!Je.r prú:&gt;.1mo posado,
q11e ,ne j11e presentada MI la 111,diana de h'!) por el 5r. Don ]"ª" de Dios
Trillalón, co1110 presidmte de lfl co1111sió11 que, por e11cargo de 11sted_y e11 s11
non1bn•, n110 a 11isitan11e, ton¡p11esta t11Íf111ás de los Sres. Do11 Rafael T reviño, el
-lira/de ¡•_&gt;· el Cov1a11da11te Militar de esta d11dad
,ifl()' ,1f,radecida eslf!J', se,ior Cobemador, a la ge11erosa hospitalidad que heJ!J0.i
encontrado 111i Ji1111ilia )' _yo fil esta poblr11ió11 J' por ella doy ,1 usted las más

Santa Catari11afebrero 10 de 1864
M, estzmado Santa:
Estqy aquí n1111 porq11e se presentan alg¡mas dtjict1l!ades para ir a Afonterr~.
Aq11í está laflle!Zfl toda de G11&lt;1n0jttolo. o te11ga11 midadn, les diré lo q11e hqy.
S11 Afectísimo
]11tírez

,\1 día iguiente Juárez y su gabinete se alojan en las afueras de la
ciudad en la casa del Mirador -en lo que hoy es la calle de Hidalgo,
los números 1130 y 1142 Pte.-. propiedad en aquel entonce de

-

P

Pederación Mexicana de Universitarias, A. D. "Margama Maza de Juátez, una
úm. 4.

mujer liberal". Septiembre 2006, Año 2,

166

167

�(T1w

&gt;il''OJ

JI¡ =a

don Juan López Peña quien se la cede. Don Benito comunica a su
esposa: 18
Quinta de López a la entrada de Monferr~,
Febrero 12 de 1864
Sra. Do11a Margarita Maza de ]11arez
(Salti/lo)
Mí estimada Margarita:
A las diez de hqy hago t'tJtrada a lo ciudad. No lo hice f!Yer porque este señor
gobemador q11e es a.ftciot1adisi1llo a l~•arse de chzsme, ha estado crryendo qne lo
w.niamos a atacary e11 comeatencia había tomado sus l!ledidas de defe11s1i,yé11dose
a la Ctil(ladela a apoderarse de la arti//e,iay espa,rie11do la voz de que 110 habí11
de auxiliar al Gobiemo.
Como todo 110 pasa de borrego)' de farifarronada,yo 110 111e he dadopor e11temliJo
y he seg11ido t!IÍ marcha.
P11de haber entrado anoche pero he querido, contra mi cosfHmbrey mi carácter.
hacer 111i Cfltrada solenme. Como en lo gmeral e11 la población hqy lll1!)' !&gt;11et1
sentido, _ya se están prepara11do las gentes con cortinas para el recibi111iento.
Teremos ahora con q11e oh-o pito sale este señor.
·o dispongas todavía tu t!Ítye hasta q11e_yo te avise.
Dile a Santa que tenga ésta por SlfJO y que no tmga cuidado. Recóge111e ,mos
cep1l/ito.r de ,vpa que dqe en la mesa e11 que n,e afeitaba.
Memorias a 11uestros amigosJ' l!111chos abrazos a 1111estros hijos
Sf!Y 111 esposo qm te an,a.
Juárez 19

ventanas permanecen cerradas, hay temor en la ciudad.
En la calle del Teatro esquina con la del Comercio-hoy Escobedo
con Morelos-, se localiza el Palacio de Gobierno. Vidaurri lo
de ocupa, traslada la tropa a la Ciudadela donde se encierra con
algunas treinta piezas de artillería. Portifica el Obispado.
.
A las diez de la mañana, en una caravana de coches tirados por
mula de gran alzada precedida por una escolta de caballería a galope
tendido, ingresa Juárez. En e e momento se escuchan cañonazos
desde la Ciudadela, sin embargo los carruajes no detienen su marcha,
la caballería forma valla, el presidente y su comitiva continúan por
la calle de Bolívar hacia el oriente -hoy Padre Mier con Cuauhtémoc, bajan por la calle Del Roble -hoy Juárez-, para continuar hacia
Galeana al número ochenta y iete, donde se encuentra actualmente
un edificio de Banorte.
El periódico El Re11aci111ie11to en marzo veinticinco de 1906,
publica un escrito de una persona que tan sólo se identifica con las
iniciales F. E. B. qwen afirma haber ido testigo. 20
El presidente y sus ministros llegan a la residencia de don Manuel
Z. Gómez quien previamente les había ofrecido ho pedaje. Gómez
es viejo amigo de Juárez, compañeros de d~stierro en ueva Otleáns.
Gómez, ex djputado constituyente y ex secretario particular del
general don Ignacio Zaragoza.
En la crónica del periódico aparece:

Monterrey es una modesta población de quince mil habitantes,
la mayoría de las casas de sillar. Comprende desde la calle de San
Francisco -hoy Ocampo-, hasta la de Washington. AJ noroeste llega
a La Ciudadela, Juárez con Tapia, al oriente a la calle de aranjo.
Al suroe, te, hasta la Plaza de La Llave, hoy La Purísima.
Ese doce de febrero es un día típico de esas fechas, frío con
lluvia menuda, poca gente deambula por la calle. El comercio cierra
sus puertas, en las fachadas de las casa se colocan adornos pero la
lij Arroyo f .lano, Rodolfo. Ll hirtórica rasa del HJimdor. Acción Cívica
Gobierno &lt;lel Estado, 198"'.
1•1 Arroyo Llano, lb1d

168

r cultural.

rnmi111os a la 11111/tit11d y recorn1l/OS Iras el pri111er t'ffhia,lo en todo el
lrf!Yeclo de la ralle tkl Robk a lo de Galea11a, hasta la casa del Sr. Don,\,Jam1el
Z. CóllleZJ donde hizo alto la comitiva. Cot110 llega1JJos si111ultá11eammte con el
coc/x, ptl(limos obsem1rtodo manto ahípasó. Descendiero11 de los asientos delaJJferos
dos caballeros e11 q11ie11es rec&lt;Jnorimos desplfés a los se,iore.r don r 'ida/ de lo
Carz.a Mire/esJ' don Josf 1"1a,ia de la Garz.a, 0111bos r,gidores del~1111ta111imto
)' q"efor111aba11 parte de la co,nisió11 1101llbrada por este merpo para ir hasta la
cara del seiior do11 )11011 Lópe-z. Pella, cot1orida co1111fov1e11/e con el 110111bre del
AJirador,_y donde habíapernortado el Sr. J¡1áreZ)' JI( co11iitiva para acollpañarlo
7os

20 Arroyo

Llano, lhid.

1(,9

,

�l 11,,., ,,; ,.

fl

r,

en s11 entrada a la tindad. Ohscnw11os que estos caballeros al pirar la haflq11eta
de la cas,1 se de.mllnieron respet11osa,11e11te,y eso nos hizo adivinar que tras ellos
descmderfa la 11u!}estad del se,ior ]11árez q11f encarnaba en esos monm1to.r la
ca11sa de la R.cprihlica. ... ;'\lo es posible cplicar la e111oción q11e todos los coraZfJ11es
e.xperin,entatno.r a la pre.renda del aq11d hombre tan 111odesto e11 s11 porte. J
adetllanes co1110 grande eJ/ s11S patrióticos hechos.

Sin embargo según el lu, toriador Vito Alessio Robles,J11áre-{hiz.p
entrada a .\fonterrf!)'- a/vas de artilletia y salt,dos de los conc~¡afes y
e,np/eados, pero dtm Benito atravesó las calles sin esc11char zm solo víton.
Esa tarde, empieza a de pachar asunto urgentes desde su
alojamineto, más tarde, acompañado de sus ministros recorre con
gran serenidad fa. población, paseando por la. plaza de armas, sin
embargo no hay tranquilidad.
Don Pedro Elizondo Alcal&lt;le 1º, le presenta sus respetos Y
disculpa al gobernador Vidaurri, quien, de seg111-o, dijo, no se había
enterado oport1ma11m1te de s11 feliz arribo a }.,fonterrry.
El viernes trece intercambia recados con el gobernador Vidaurri.
Éste, ensoberbecido, dice que no se presenta ante el presidente hasta
que la tropas de Doblado abandonen la ciudad. Contra Ja opinión
de Juárez, Doblado ordena su retiro.
Ante este triunfo, el gobernador trata de alcanzar un acuerdo, se
cruzan nota. Don aotiago se pre enta en la casa de don Manuel
seguido de una multitud vociferante con vivas a su persona.
A las cuatro de la tarde del día catorce se entrevistan durante
diez o quince minutos. Tras una plática muy acalorada ambo salen
molesto in Uegar a compromiso alguno. En tanto en fa. calle se
escucha un griterío en tono amenazante para el presjdeme, un
verdadero motín.
El domingo por la tarde, el gobernador se presenta ante don
Beruto y le dice: q"e 110 podía pt17llifir q11e el señor Presidente se marrham
mando -en .\.Ionterr~y gozaha de toda clase de gcmmtías y cons1deracio11es.
Yidaurd insiste que e quede, todo se arreglarla ]11árez responde que t'O
a So/tillo e11 espera se e1fie11 kJs át1iD1os.
Los generales Julián Quiroga y Pedro Hinojosa están por Uegar a
J\fonterre) con refuerzo para Vidaurn, el presidente decide
SIi

170

1,, (

,

1 JI&gt;

•

1 .,,

rra la.dar. e de nuevo a altillo. Se cuenta que don Guillermo Prieto
pasea por las calles de fa. ciudad cuando ve acercarse los carruaje a
la plazuela de La Carne (hoy Condominio Acero), sube rápidamente
y parte con ellos.
AJ pasar por San Jerónimo sale de la cantma con algtmas copas
encima, lndalecio, hijo del gobernador, acompañado con un grupo
de sus seguidore . rlace disparos al carruaje del presidente, se dice
que había organizado una cuadrilla para detenerlo. Un destacamento
juarista al mando del coronel Alfredo Guiccione, lo dispersa.
En Saltillo, don Benito, posiblemente por el disgusto, se enferma
durante tres días con lo que los médicos de u época llaman, fiebre
biliosa.
El veintiséis de febrero declara en estado de sitio a uevo León
v decreta al estado de Coahuila, libre y soberano.
Vna comí ión enviada por Vidaurri llega a altillo con intención
de bu ·car una entre,1sta con el presidente, éste les informa que no
los recibirá, 110 p11ede oír proposicrones de arreglo ni aceptar 111ás q11e la
crmpleta s11111isión a la !ry _ri11 co11dicio11es de 11i11g1ma clase.
El cinco de marzo expide un decreto declarando a Vidaurri
traidor, por convocar a los habitantes a someterse a un espurio
-gobierno extranjero.
El día último de marzo Juárez escribe al presidente murucipal de
anta Catarina, Pedro Ayala:
J altillo. 11101z.o 3 I de 1864
Sr. Presidente del qytmfaflnento de Santa Cntarino
Mi!J .reiior 111ío, s11plico a 11sted qtJe tmga la hondad de ver alse,ior mm para q11e
éste me facilite alq;a111ie11to mañana por la noche, q11e estaré en ese p11nto con ,nis
lllltJistros para ir a AJ011ttrro· pasado IJ/11110110.
S&lt;5' de UD. /ifento seg11ro sen,idor q. b. s. 111.
BenitojNárez

Ese mtsmo día Guillermo Prieto escribe al encargado de la posta
de esa población para pedirle haga los arreglo necesanos para su
llegada:

171

�11 •

/:/preside11trordma e/o,•ancr de ritli mil /J()m/m,· hilda fontenry_, elgobmld1!t1r
ffl11 sól1J dispo11l' de 2500 ifertit-os. El d".r de ,1bril f 'ido11m en m11,p,11lM de
/11/ián Qmi7J?,a, ln!Je h,ma Texas a tratis de Piedras '\.eg,ras. Acepta k1 itm"tación
rle Rt1Zf1Ínr para 11111r.re al 111,perio de Ma:1.1i11ilia1Jo.
0011 Rmiln. /}[Jjn 1:/ mid111J11 di' las tropas tJ! 111,mdo del gemral ,\h~11el I rt'grrte
1/eg,1 ,, /4, d11tk1d ti /rt'.r de ,1/JJil dt 186.J. Sr 111.rtalt1 en el /&gt;olaczo flt: Cobürno,
lo derltira l'a/01-Ío l arional, pero ltl.í rarrelas ro11 los t1rd11t'fJJ 1Mrio11t1le.r han
tjltrdado m \a/tri/o ,1/ 111a11do tld gmeral. 21

on poco má. de cuntm meses los yu d pre ídem' p rmanece
en M, mterrey donde recibe una carta del emperador Maximiliano
inviLfodolo a participar en u gobierno, la re pue ta de juárez:
i\Jonterrry, '11et'O Lró11
/ de 11M,zp I864
B r d,ulo d ho111hrr. Sttio1; ak1rf1T" /ns derechor q¡enos, 1,¡,oder,.1m dt Sll.í birneI,
t1lmtar (t111fra lt1 1•ida de los q11c de/it'lldtt1 rt1 11acim1alidad. ha,, r dt m.r 1ir111,/eJ
11n mn1m_y d, lo.r ,,idos 1111a t'lrllfd; pi ro h,9· 111u1 ros,1 q11c utti ¡i,em tftl llk,m«
de la pem·rsidad •es elj1llo fmllt'11do de la huloria.
Ella 11os;11zg,mí
o.r]ll{írtz 22

Durante su e tancia en Momerre\ es notcma su encillez. Pa ·ca
en las noches por la Plaza llamadn en ac.¡ud t.:ntonce, d Arma.,
hO\ Zaragoza, nombre c n la yue el prop10 Juárez la bauriza. En
oca 1one deambula acompanado por us minisrros, en orra , solo.
El pueblo e acerca a saludarlo )' a hablar con él.
Ha,· una anécdota donde ·1., cuenta que una persona de aspecto
humiltJe se aproxima: se,lor J&gt;rr...ri/4.,,,te, lo i11¡porl1mo so/amenk p{]ra e.rmdJ&lt;rr
s11 m·.z1]11,irr-z di.et&gt;: 11,i tYI"{ es tomfl C11a/q11itr otra. &lt;lllllt¡11e a l'e«.r 110 .re h• q11Ü:'f'I!
esmthflr. El inciJente e. mu) conocido y comentado en la ciudad.
Don Benito acostumbra llq,rar por la noche a la Catedral, t.:. pera
al cura Marbráin quien ale a platicar con él. t.: afirma que durante
:imacho Ct:rvanlt:S.. 1{e ,rtcns1a. l sl re.rf,111rc1do11 d, l,1 \obmmia ye/ f· rt,ulo N,morw1.
J11c1nz U11a I u,011 lt111m111t,·. ruvt:rs1tlad Aumnoma dt: uc,•o l..eon. b1ccntc:nano
dd natalicio Je Bc,uto Ju;irez, f:uz1 ,, 211116.
12 Cnrre;:spondcnoa O licia l. rch1vo Gt:nc.:ral de la, 1ación. Volt n,-p.4.
•1

172

. u e,;tancia asiste a uno. ejerc1c10 e pirituak
El_ uno de ~gosto Julián uiro~ e cribe a Juáflz diciendo que.': se
Ge,m'd! de la H.ep,íblira. El prt:s1deott: decide olvidar
la Jesobeclicncia del militar y aprovechar su.-. LrYicios. Pronto ve
que su arrepentimiento no es real y olo bu ca alacar la ciudad.
Juárcz había desi rnado a su amigo don Januel z. Gómez
gobernador ~el e tado, éste, e e quinct.: de agosto p rCJbe ne go
para el pre. tdl.'ntt:. L . u plica salga dc la ciudad dt' inmediato
Quiroga e taba en an Jcronimo desde b nuc.·ve &lt;le fa mañana:
Don Bernto le exprcs:1 que ) a ha fija&lt;lo con antenoridaJ la hora de
,u par_ttda, perc aJ percatarse yue a la una d la larde había jinete
recomendo la calles, hacia l.t do., Juárcz se da cuenta dd rt'al
~ligm que cnfrenra. :\ntl.' el temor a que fa .imaciún se complique,
)ª • e e cuchan balazos en las afuera , abane.lona lonrerrev a Ja.
tn.:s de.: la tarde.
·
s0111eh11 al GolJ1en10

Quiro~ lo per 1gue, trata de alcanzarlo, el presidente pernocta
tn_ anta Catanna de ·de donde había pensado dirigirse a altillo,
mas una oportuna cana del general , 'egrete le a&lt;l\·iertL dd pdrgro.
'u/tillo, ,¡goslo / 6 di 186-1.
Prt•Jidmte d,• la Repríhlic,1 do11 Re111to J11Jr1'Z:
M11-,, se,ior IIJÍO)' q11eridfl m111p,1dn:
l)c.rp11is de. todos lo.r illm111.r q11e /; to111ado, 111t' he µm1,1d1ilo dt q11 d """lflO
q11t· se pr11s,1ha es w/ra11sitahlr ¡,,tm carmo/t'.f J /n11e. por el llllll t'Jtndo m
11/(' se r11mwtm11, no q11edd11dost r,1 o/ro cm111i10 q11e l ,¡11t• 1·a d. la Rmco11ada
f&gt;or Perq11nit1 a ,\ lo11cltm,. Si, ,·.r ro111t11ie1111' q11e l lslt'd 110 p11se de la Rillro1túda
Y 1/Jf parect• q,,e lo.r mcrpos q/((~1i1·11i&gt;11 fil 111t1rrha Jt qttl'dm &lt;1hi 111is1110 p,m,
lo111ar el ramino mdirado. l!t•1ado el raso.
Cm1.rfn·ese 11s1ed h11mo ro1110 In derm .r1, m//Jp(ld,e , a111igo tf/erl"osí..r,i11o q. h. r.
ti/

"'Migud

1

cgrcte. n

Ante tal información Juán:7. opta por ir hacia d Paso Jd

hoy ciudad Juá.rez, :hihuahua.
ll

·:unacho C ·n·amcs. /bid.

173

orce,

,

�J1

El dos &lt;le agosto, doña 11argarita en compañia de sus hijos y
bajo el cuidado de su yerno Pedro Santacilia, se dirige a Matamoros
donde se embarca hacia uevo Orleáns con intención de llegar a
ueva York por ferrocarril. Ya en esa ciudad la recibe en la estación
don Matías Romero, oa."&lt;aqueño, amigo personal de Juárez -lo acompáñó
dUL"'111te su viaje a Veracruz-, y el Secretario &lt;le la Embajada de México.
Instalan a la familia en una casa modesta en los suburbios, según
instrucciones dadas con anteriondad por don Benito.
Estados Unidos se encuentra en guerra, la de Secesión, por ello
es mu\ difícil la vi.da cliaria en ueva York, a grado cal que ese
invier~o, uno de los más crudos, no hay leña para calentar las casas.
Pedro Santacilia, al ver enfermo a José María, el egrito como
cariñosamente lo llama su padre, trata de producir calor quemando
los muebles, sin embargo no es suficiente, fallece el ocho de
diciembre de 1%5. Cuatro meses más tarde también muere José
Antonio. Doña \Iargarita se niega a que us hijos descansen en tierra
extranjera, a pesar de la prohibición e:-.istente, se dice que logra
sean embalsamados, ) a su regreso a la patria, los trae con la familia
para ser enterraJos en la ciudad de f éxico, no hay constancia al
respecto.
Durante esos años, la familia estuvo al cuidado de Pedro
Santacilia. Lo primero que encargó don Benito a su yerno fue que
sus hijo estudiaran en escuelas trucas. Le s1¡plico a Usted, le pide,
los ponga b~efo la direccion de ning!Í11 ;es111ta ni de ningún sectario de alg1111a
religión, q11e apreJJdan a .filosofar, a i11nstigar para qne en su trá11sito por
este ,mmdo tengan por guía la ,,errfad. 24
Doña Margarita escribe a Juárez: soy ltltlJ desgradada .... me delm
aborrc,:er y con razón ... t1/g1mas vetes 110 te estribo porq11e 110 sé de que hablarte,
en mi cabeza no tet{~º más que a mis h9os q11e perd4 pensar en otra cosa es
i!lposible. 25

"º

En marzo dieciséis de 1866, se comunica con su esposo:

1\!J estimado viefo ... Dios 111e de vida para t'Olrerte a ver. Yt1 no volveré Otener
g11.rt~ t11111ca, sqy n119 desgraciaday sólo /e,¡dré tranquilidad tt1ando llegue a estar
(0IJ/tg0.

El veintiséis de marzo de 1866, doña Margarita, en su calidad de
esposa del Presidente de México, es invitada de honor a la Casa
Blan~a en Washington en una recepción dada por Andrew Johnson,
Presidente de los Estados Unidos. El general Ulises Grant ofrece
un baile en su honor. E1 secretario de Estado William Sewar, en un
almuerzo también en honor a doña Margarita dice en su discurso:

• Tengo la convicción de q11e antes que tennitJe este año, habrán tenido los
Jr_anrese..r q11e salir de la Reptíbh'ca Me&gt;.ica11a. Ese tri1111Jo senara, al ,nir,,,o
tre,1rpo q11e volJJerd la 11ació11 mexic1ma s11 libertad, le volverán a v11estro
crm,zón la lranq,lilidad)' el bimeslar q11e so,Táis_y que merecéisy yo os aseg"ro,
tmgo lo com,icció11 de ello, q11e ese t,i11'!.fo está !tgano. 26

"º

Las familias Juárez í\Iaza y Samacilia Juárez permanecen en
Est~do Un.idos hasta 1867. Tras el triunfo de la República el
gobi_erno norteamericano les ofrece el transporte, no pueden
desairarlos a pesar que doña Margarita no es afecta a recibir favores
de las autoridades de Estados Unidos. Así, el diecisiete de julio de
186'"' arriban a Veracruz a bordo del barco Wildness.

Muerte de doña Margarita y de don B enito
Al triunfo de la República regresa don Benito de nuevo a la
Prestdencia. donde, hombre de familia, se establece con su esposa
e hi¡as solteras en el Palacio acional.
Diariamente el presidente se levanta a fas siete de la mañana se
baña con agua fría, y mientras lo afeita su barbero platica ampliame~te
conéiD hí
·,
e a contrnua con el desayuno, y de inmedjato atiende
hasta las eis de la tarde, los asuntos de Estado.
esa hora manda por el carruaje, y juntamente con su esposa, y

2~

Fecfomción t-. lexicana lbid.
Gt.!oc:ral di: la Ñaaón. Corn:sponclencta Particular Voll exp. 28.

25 1 \rchivo

174

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Peaódico Ctm1/Jio de /i.,Jirhoamlf, ocho de 1ulio 2006.

175

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en ocasiones con sus hijas, sale a pasear por Buca.reli. Más tarde,
sin guardias y sin escoltas se dirigen a la Alameda, pero doña
Margarita, prudente, siempre lleva en su bolso una pequeña pistoJa.
De ahí, en ocasiones, visitan el "Café La Concordia", donde se
.reúnen los enemigo de Juárez, sin embargo, el presidente les saluda
muy cortésmente y tras beber cada uno de ellos un "pocillo de
chocolate", caminan hacia el Palacio.
La señora Margarita desde 1867 padece un cáncer, el dos de
enero de 187 l -siendo don Benito presidente-, a los cuarenta y cuatro
años, en la calle de Puente Levadizo no. 4 en el barrio de San Cosme,
a .bs cuatro treinta y cinco de la tarde, después de una penosa agonía
de varias semanas, fallece.
Días antes de morir le dice al compañero de su vida: "Pobre viqo,
no 11Je sobrevivirás ,mecho tie11,po". Proféticas palabras.
u esposo coloca sus restos en un féretro que él había pagado,
no la nación, anonadado, se desploma en un sillón.
1vliles de personas se congregan en las calles por donde pasa el
cortejo fúnebre hacia el Panteón de San Fernando.
Dieciséis meses más tarde se encuentra el presidente en Palacio
acional con sus guardias, se le aproximan 20 huérfanos a quienes
sostenia personalmente, les entrega un peso a cada uno, charla con
ellos media hora, de pronto un chiquillo de seis año. se abraza a sus
rodillas, Juárez palidece, se lleva la mano al cota?.Ón y se deja caer
sobre Ja mesa frente a él
Se recupera, no presta atención al desmayo. Poco después otra
opresión en el corazón, sudando se recuesta en su lecho pero por
cuestiones de estado que requieren u inmediata atención, se levanta
a atender a diversos ministros, hasta que un nuevo ataque lo obliga
a llamar a sus médicos, Ignacio Alvarado y Gabino Barreda, quienes
de acuerdo a la costumbre de la época, le aplican en el pecho un
paño empapado en agua hirviendo.
Don Benito le dice al doctor Alvarado que se encontraba a su lado:
nie está usted q11elllando. Es i11tencional, le responde. El médico continúa
durante dos horas a su lado e cuchándolo hablar de su niñez.
Tres horas más tarde un nuevo ataque y un nuevo paño hírviente.

Sin embargo, Juárez el hombre alegre, dado a la música y al baile,
algunos meses después de la muerte de su esposa, precisamente en
un baile conoce en Ixmiquilpan Hidalgo a doña Lugarda Ramos
con quien tiene amores. De esa unión nace a los 5 meses de su
muerte Graciana Ausencia Juárez, hija póstuma de don Benito.
En la ciudad de México, en 195 l muere doña Graciana, recibe

176

177

Tras doce horas, Juárez se levanta de su cama para atender
inaplazables asuntos de estado, da instrucciones para el día siguiente.
AJ despedirse del general a quien atiende, se recuesta., se cubre
la cara con la sábana, cinco horas después, a las once tr~inra de la
noche, se reúne con su amada Margarita y sus hijos falleci os.
Hay varias versiones sobre la muerte de don Benito. Que tal vez
fue envenenado por Olivera Pozo, quien fuera dama de compañía
de Carlora y novia de un oficial guardia del emperador I\,fa.ximiliano
que muere en Querétaro. Olivera se convierte en bandida, organiza
una banda, guerrillera la Carimbada, moribunda, se dice, confiesa
ante un obispo haber envenenado a Juárez con una hierba llamada
veintiunilla, que mata exactamente 21 días después de haber sido
ingerida.
Otra versión: que fue envenenado pero con plomo, el cual bebe
en mínimas cantidades durante mucho tiempo, o que su libros
fueron impregnados con el veneno, al mojar el dedo en la boca para
pasar las páginas, se va envenenando poco a poco.
Explicaciones poco creíbles.
Parecería poco probable que con tantas preocupaciones para
gobernar, se ocupara también de verificar como y cuanto se gastaba
en la economía doméstica del Palacio.
Poco antes de morir, en junio dieciséis de 1872, en la
correspondencia privada aparece una nota donde lleva la lista de lo
que se sirvió ese día para la comida:
Vinos de B11rdeo.ryjerez. Pulque. Sopo de tallarines, huevos fitos, tlrroz COJJ
salsa picante de chi/ipiq1li11, (sic) bistek, fiijolc.r po.rtrc, cefé.ypor la noche, desp1iés
de las siete, ro111pope.

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honores en el Congreso de la Unión, es sepultada en el Panteón &lt;le
Do1ore · en el lote de los Defensores de la República.r
Esta señora, platicaba y conservaba
retrato de alguien a t1uien
llamaba "sobrino", hijo, decía, de una dama del norte de la república
quien conoció a Juárez cuando anduvo peregrinando. El hombre
era, en 1950, un alto oficial &lt;lel ejército mexicano.
Habría que ver los archivos militare , pero dudo lleva e el
apelativo de Juárez. D er ci rto c1ue existió ese hijo, sería difícil
que la madre se hubiera atrevido a poner en el Acta de Registro, el
nombre de Benito Juárez como padre, en ese momento era el
presidente de la República. 28
Tereso, el hijo de Rosa Chagoya, es comandante de Batallón en
la Guerra de Reforma. Continúa con su carrera militar como defensor
de la República durante L1 interce ión francesa. En una carta que
escribe c1 teniente Refugio ÁJvarez al presidente Juárez en 1864, le
informa que su lujo ha sido hecho prisionero en la batalla de an
Lui,, Ja cual tuvo lugar en 1863 ) ahí muere.
Juá.rez, hombre de estado político, reconocido, vilipendiado, hombre
de familia, ) como todos los seres humanos, con debilidades.
Es masón reconocido, liberal, antidencal, pero no anticristiano sus
hijos i-eciben la, aguas bautismales y contraen matrimonios religiosos.
Cada domingo cuando como presidente habita en el Palacio
acional, sale cerca del medio día, cruza el zócalo y llega a la
Catedral para escuchar la misa de doce.
u hijo José ,\ntonio y u rueta faría Juana Dolores, son
bautizados en .Monterrey por el cura Rafael de la Garza Sepúlveda
en el Palacio de Gobierno, el veintitrés de julio de 1864.

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.

Los genes y la angre de los Juárez Maza
fanuela la primogénita., la llaman 7ela. ace en 1844, contrae
matrimonio con el cubano Pedro Prida Santacilia, compañero de don
Benito durante el exilio en
r&gt;

ueva Orleán Juárez, a su regreso a 1éxico

Piño ando,·al.Jorge. )11árez el Discrdo. Historia P,uümal de/A111or e11 A111éric,1. El

Libro Español, México. D.E (sm focha).
211 Fe&lt;leracion, l bule111.

178

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. 1

lo atrae. .Más tarde se convierte en su secretario particular además del
yerno favorito. El presidente acostumbra llamarlo anta, o hijo.
Felicitas, Fe/;, llega en 1845. Casa con Delfín Sánchez Ramos,
un joven español que al paso del tiempo, ya avecindado en :tvféxico,
se convierte en uno de los hombres más ricos del país, gracias al
apoyo de don Porfirio Díaz quien le otorgó facilidades para comprar
grandes extensiones de terreno, concesiones de ferrocarriles e
mgenios azucareros entre otros muchos negocio .

En l 848 durante la ocupación de 1a ciudad de México por los
invasores norteamericanos y don Benito Juárez gobernador de su
entidad, arriba a1 hogar de Ja pareja una nueva hija, 1fargarita
Eustaquia, 1.\1argara. Casa en tres ocasiones: primero con el español
Pedro Contreras, el segundo esposo lleva el apelativo fendiola y el
últllno se apellida Plancarte. -o he podido encontrar sus nombres
de pila,}' aparentemente son lo. únicos nietos de los Juárez-Maza
que no son actualmente, famo os ni reconocidos.

En 1849 nace Guadalupe y durante la epidemia de cólera en
1850, faUece.
Soledad Chofe, arriba en 1850? contrae mati-inionio con el italiano
Ignac10 M. Luchichí.
Amada, la hija favonta na.ce en 1851. De ella se decía, que tan
ólo e doi-mía en brazo de u padre, muere en 1853.
En 1852 Benito, Beno, el único varón que llega a la edad adulta,
amplia la familia. Desposa a la francesa Maáa Kleiran, no tienen
descendencia, el apellido Juárez desaparece.
Las gemelas faría Josefa, Chepa y Maria de Jesús, Ch11cha, arriban
en l 854. La primera contrae marrimonio con su prirno hermano
Manuel Dublán Maza. María de Jesús, con el hermano de su cuñado,
el aristócrata español natural de Cantabria, Jo é Sá.nchez Ramo .
..:\ su regreso del desllerro nace en 1856, su hijo favorito José
María, El 1 egrito, qmen fallece en ueva York el año de 1864
durante el destierro de doña Iargarita.
En 1860 siendo pi-esidente con la sede de gobierno n Veracruz,
nace Gerónima Francisca, muere en 1862. De ella se afu-ma, es 1a primera
en poseer un acta del Registro CiviL sin embargo, hay un error, en

179

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1

Allende uevo León existe un Acta de acimiento de 1859.
En 1864 durante el gobierno itinerante, nace en Monterrey su últ:1mo
hijo,José Antonio, Toñito, donde es bautizado. Muere en 1865 en ueva
York. Se conservan en la ciudad de Monterrey las actas, a pesar de ello,
San Luis Poto í y altillo se disputan el lugar de nacimiento.
on varios cientos los descendientes de la pareja, pero sólo algunos
de ellos conservan el apelativo como Sánchez Juá.rez, posiblemeote
hasta los tataranietos, pues debido a las Leyes de Reforma que decreta
don Benito, el apellido paterno ocupa el primer lugar y se convierte en
nombre de familia, por lo cual debe ser utilizado por los descendientes,
en ranto el materno, al ocupar el segundo lugar, se pierde a partir de la
tercera generación, a menos que, como lo hicieron los nietos de los
Sánchez Juárez, lo utilicen como doble apelativo, por ello lograron
conservarlo durante algún tiempo, pero, su bisnieta, ]\.fa.ría de Jesús
ánchez de Mayrl, en las actas de nacimiento de sus nietos, ya no aparece
el Juárez, sin embargo, Delfín ánchez Juárez, también tataranieto, lo
conserva, al menos públicamente.
La angre &lt;le los Juárez- laza, ya se encuentra en seis generaciones en especial en la Ciudad y el estado de México; en Puebla·
Veracruz; hihuahua, y uevo León.
Algunos de sus nietos son muy reconocidos, en u tiempo forman
parte de la gran sociedad mexicana. En un periódico publicado en del
siglo XIX, L, Patria llt1Strada, se reseña., el veinte de octubre de 1890 la
boda de Carmen Sánchez Juárez, hija de José Sánchez Ramos \' María
de Jesús Juárez rvtaza y nieta de los Juárez-Maza., con don Javier Algara.
La Lista de regalos que recibe e pecialmente Carmen, es
impresionante. na pulsera de zafiro y brillantes de doña Ana faría
Cervantes de Algara, ¿acaso su suegra?
De Delfín Sánchez Juárez, su primo, quien ya utiliza el apellido
doble, un jueg de ciento diez piezas de cubiertos de plata oxidada,
el vestido que usa en la ceremonia., otros tres más con sus respectivos
sombreros y sombrillas.
De Felicitas Juárez de Sánchez, su tía, una pulsera de oro y un
grueso solitario.
Los marque 'es de Comillas le regalan un collar diadema con roás

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de cien brillantes, se estima su valor, afuma el periódico, en más de
quince mil pesos.
La lista continúa con una enorme e impresionante cantidad de
regalos muy valio os, pero no aparecen los hijos de Margarita el
eñor Mendiola ni lo del eño.r Contrer-as.

r

¿Qué hubiera pensado su abuelo, el austero } republicano Benito
Juárez de baber \rjvido?
Ramón Prida antacilia, único nicro que utiliza el primer apelativo
de su padre juncamente con el segundo, olvidando el materno J uárez,
es en 1894 di.rector del Penóclico El r.:niversa/. En 1904 publica un
libro sobre su ilustre abuelo, Siguiendo su vida.

El Faro, periódico de la capital, enlista el uno de agosto de 1898
en un homenaje a don Benito Juárez, a los hijos, yerno , nieto y
bisnieto que se encontraban presentes:
·
Sus hijos Benito Juárez faza, Manuela Juárcz de antacilia,
reticitas Juárez de Sánchez, Iaría de Jesú Juárez de Sánchez,
Soledad Juárez de Luchichí, Josefa Juárez de Dublán y Margarita
Juárcz. demás su yernos Pedro amacilia, Delfín y Jose Sánchez.
Los nieto Delfín, José, María Cristina ánchez de Corona y
Carmtn Sánchez de Algara. José, el hijo de Delfín y Felicitas desposa
a Blanca Romero.
También asistieron los hijos de Josefa Juáre7. y Manuel Dublán
Manuel, 1sabe~ Maria, larga rita y Josefina.
Estuvieron pre entes, y poco e sabe de ellos, los hijos de
Margama Eustaquia Juárez, t-.fanuel y Guillermo Mendiola Juárez.
Amelia y Manuel Contrera Juáre:i:.
Los Bisnieto Francisco y Javier Obregón Santacilia. Luz la Barca
Santacilia, Delfín Sánchez Algara y Ramón Prida y antacilia, que
conserva ambos apellidos.
Otros descendientes tataranietos: Delfín ánchez Juárez Lazo,
Juan Ignacio y Pablo Sánchez Juárez, este último diputado federal
por el estado de Chihuahua en 1945.
Sio el apelativo Juárez: Isabel Ovañano Burch, Leonardo Obregón
Santacilia, hijo del arquitecto Carlos quien terminó 1a construcción
del .Monumento a la Revolución de la ciudad de México, Irma

181

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Terra~a, Karina y Carlos Obregón.
Como 9uinta generación André , Carmen y, Pablo ánchez
Juárez.
Lo yernos de &lt;lon Benito, Delfín y Jo. é, tuvieron importantes
cometidos a fines del siglo XIX principios del XX.
Delfín es encargado en l 8"'0, posiblemente por instrucciones de
. u , uegro el entonces presidente Juárez, &lt;le ge, tionar a tra,·és de la
Embajada de España, la reanudación de rebi.c1ones con Francia.
En tanto u hermano José, se encuentra en lo. E tado l' nidos
también en mi tón diplomática.
Tas la llegada de don Porfirio Díaz a la presidencia continúa la
buena suerte &lt;le lo· hermano ánchez Ramos. José es quien tramita
los negocios de don Porfirio, y ambos hermano. reciben excelente.
contrato. tanto para la construcción de los ferrocarriles, ingeruos
azucareros ) fábricas de papel.
José abandona el país cuando don Porfirio parte a París, al triunfo
de la revolución. 'e establece en Madrid donde fallece en 1926..!'l
no de us hijos sigue la carrera eclesiástica, es je uita, otro,
alto oficial &lt;lcl ejército e pañol, mientras t¡ue u hija nstina,
colabora con la rema, sin embargo, en 1956, se encontraban vi,1endo
el la ciu&lt;la&lt;l de México.
En l 906 e festeja el centenario del nacimiento de Juárez. En
Monterre1 se colocan placas en la casa del Mirador y en la e quina
donde cStlffo el anáguo Palacio de Gobierno, Escobedo y forelo ,
para dar a conocer los sitio donde se alojó &lt;lon Benito.
Ese mismo año su hijo Benito Juárez Maza estuvo en la ciudad y
recorre alguno murucipios. entre otros, Guadalupe donde asiste a
un evento del CabilJo en homenaje a don Benito, según comenta el
Crorusta de Monterre) don Israel Ca,·azos Garza, quien recuerda
que su padre le contó que él estuvo presente.
Hay anécdotas diversas que narran sus descendiente .
u bisnieto Del fin ánchcz Juárez, afuma haber escuchado a -u
abuela decir que cuando Pedro Prida antacilia, profundamente anti-

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Canales Ruiz, Jt:sús."\ mculac1ón &lt;ld México lndcpcndieme y Cantaboa''.

H11111a11ilas. 1\ño 35 vol. I\ L\i"'\JL, 2998.

182

clerical, al ir a informar a don Benito su deseo de casar con Manuela
ella le dice a su padre:
'

Q11erc111os.ftm/(Jr t111estro n1a1Timonio. Li rcsp11esta: S,; IJJ~I)' bien, pero, ¿dónde
t•a a ser la ceremonia?, por Stf}lfesto q11e la habrá. O se casan por la iglesia o 11o
se casan. Mi h!Ja no sal.e de aq11í si nopasapor la sac,istía de 1111a igk.ria católica.
Andrés ánchez Juárez, fue revolucionario, una de sus nietas,
María Isabel García Sánchez Juárez plattca que su abuelo le comentó
que en una ocasión ya había sido tomado prisionero, había un retrato
de Juárez en la oficina donde e encontraba, el comandante le dice,
desctibra.re ante el héroe. Responde Andrés, es mi ab11elo. De inmediato
lo dejaron ir.
Carlos Obregón antacilia, bisnieto, hijo de María Santacilia y
Lauro Obregón, y Leonardo, hijo de Carlo , tataranieto de don
Benito, on arquitectos reconocidos por . u talento.
Carlos, termina la construcción del ~fonumento a la Revolución
iniciado por el francés Emilie Bernard a solicin1d de Porfirio Díaz
a su salida del país c¡ueda abandonada la obra hasta 1937, cuando'
Obregón la concluye.
El chozno Leonardo Obregón
bravas en el e ta&lt;lo de México.

antacilia, es ganadero de reses

Delfín ánchez Juárez, bi~nieto, es embajador de México en los
Países Bajos en 1944. En 1956, recibe una condecoración del
Gobierno de Paraguay. La pres a a la charrería lleva su nombre.
El tataranieto, Delfín ánchez Juárez Lazo, presidente del Grupo
Internacional de oluciones Integrales, es embajador de .México ante
el gobierno d erbia y Montenegro en 1961, más tarde en 1966,
embajador en Polonia.
_Durante la década de los setenta, e Jefe de la Delegación Benito
Juarez en el Distrito Federal, } prohibe la presentación en su
Delegación del espectácuJo teatral, Thc boy of the Band, por llevar
desnudos. El presidente Luis Echeverrría, la autoriza. Está
relacionado politicamenLe con Emilio Azcárraga Jean, pres1denLe
del Consejo de Televisa.

183

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'111

En 1985, el gobierno francé le otorga la Orden acional deJ
1érito en Grado de Caballero. Poeta, escritor, autor de vanos libros
sobre charrería, es taJ vez, eJ descendiente de don Benito más
conocido.
Jorge Remo ánchez Juárez, diputado federal por el estado de
Puebla en 1993.

Vinculo con Monterrey
El periodico El Porvemr, el veintidos de dJC1embre de 1940 publica
una nota donde informa que e hospedan en el Hotel olonial dos
nietos de don Beruto, Delfín y i\na áncbez Juárez, hijos de Jo é y

••

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JI t n

f.aria de Jesús. A.mban a Monterrey desde ueva York de paso
hacia la ciudad de México, en la crónica se da a conocer que vienen
huyendo de la guerra en Europa.
EJ doce de diciembre de 1959, también eo E/ Porve1111; aparece
una fotografía &lt;le Delfín ánchez J uárez al lado de u espo. a
Mercedes Lazo y el gobernador del e tado Eduardo Livas. El
licenaado Delfín, trabaja en la ecretaría de Turi mo. En 1944, e·
embajador de \féxico ante los Países Bajos.
En un semanario deportivo de la ciudad de México, fu.re Libre,
eJ diecisiete de octubre de 192.., aparece en una fotografía en un
juego de tenis, la bisnieta de la pareja Juárez-Maza, faría de Jesú
anchez Juárez, t1uien ocupa el lugar noventa y cinco en el árbol
genealógico de don Beruto, de ella provi nen los genes de Juárez
que se encuentran en Monterrey.
e d posa con un ingeruero austuaco nacionalizado mexicano,
1'.arl Mayrl, al casarse con extranjero pierde su nacionalidad. En la
década de los setenta en una entn:vi ta que Je hac el periódico bl
Porvenir n su casa en la colorua Fuentes del Valle, cuenta: yo era

(

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11

Regi tro Civil para que se le reconociera.
La pareja tiene dos hijos, José Antonio y Carlos hanci co Mayrl
ánchez. A la fecha ambo son bisabuelos, por tanto habita en fomerrer
una exta generación con la angre y los genes de los Juárez-I\.faza.
José Antonio contrae matrimoruo con Beatriz Sada el treinta de
abril de 1960 en el templo de Lour&lt;les, la recepción l lleva a cabo
en el Ca 100 fonterrey. Su bija Crisana hace su primera comunión
el &lt;lieci iete d mayo de 1970 en el convento Villa de la Paz.
Rodrigo 1ayr1 ada, hijo de la pareja, casa con Rebeca Guevara
García en marzo del 2003 en an Luis Gonzaga.
Carlos Francisco, el segundo hijo nace en 1946, de posa a oledad
Eugenia Westrup VillarreaJ el veinuocho de mayo de 1971. De la
pareJa al meno. conocemos una hija, Karla ofía quien nace el ei

de abril de 1974.
l\fucho son los descendientes &lt;le don Bentto Juárc.::z, no todo
eUo on reconocidos, tal vez alguno ni t.an siquiera conozcan de
quten descienden. Posiblemente Juárez jamás imaginó al promulgar
la l.ev del Registro h'il, que su apellido d sparecería en vista de
que tan sólo el apelativo paterno prevalece a través &lt;le las
generaciones de acuerdo a e a ley.
En otro , países del mundo, en E. paña por e1empJo, al Uegar a la
mayoría de e&lt;lad, la persona puede elegir, por eqmc.lad de género,
dicen, entre el apela1wo paterno o materno.
Aún en otras naciones, como en Brasil, el materno ocupa eJ primer
lugar. En los Estados Unidos, d apellido de la madre, c.¡ueda como
nombre intermedio, Franklin Delano Roos, elt, Gcorgc ~ . Bush,
Joha f ciztgerald Kennedy.
.

do apellido reunidos, aun los conserva en su matrimonio, pero a
la fecha, ya no aparece el Juárez, requeriría hacer un juicio ante el

Beniro Pablo Juárez García, nació en un pueblo alejado de la
avihzación, en cuna muy humilde, sin ninguna ventaja, sin embargo
logró no tan olo educarse y llegar a ser el prcsídente de la ación,
ino aún más a ser reconocido como un estadista de estatura mundial.
Quizá el haber sufrido en carne propia la marginac1on de Ja época,
lo Jnspiró para luchar contra, como él m1smo lo dijo, lo beneficio.
de la clases privilegiadas, y abrir, a qwenes nada tenían, las posibilidades de educación r cultura.

184

5

n,e.Yicana de nari1me11to, al casa,we co11 él pasé a ser amtriam. Tuve q11e
correr nmchos tra111Ítes para rec11perar flli 1Jac1011alidad. Cosas de nuestras
lryes q11c ya han cambiando.
'ace en la ciuJad de México en 1908, en su acta aparece con lo.

..

,,
J '

�Nuevo León, problemas estructurales
del nuevo tipo de estado
pos-independiente a mediados del
siglo XIX*

•··

José Reséndiz Balderas

**

Introducción

EL NORTE DF MF.XIco SE DJFERE 'OA (una de tanta desemejanzas) del
resto del país por no haber sido escenario de culturas indígenas
avanzadas. 1 o cuenta, por Jo canto, con la huella perenne dejada
por pobladores precolombino , como los toltecas, mixtecos, mayas,
aztecas y zapotecas. El indio del norte era fundamentalmente
nómada: vivía de la caza, la pesca y la recolección cuando la actual
región norteña fue objeto de la colonización española. u carácter
errante no favoreció el desarrollo de u tipo de propiedad comunal
en la que el indio se sintiese propietario de la tierra, en cuanto
miembro de la comunidad que cumplía con las obligaciones de toda
clase que ésta le imponía.
La ausencia de enraizamiento a la tierra en estos lares, tampoco
estunuló la formación de tradiciones y costumbres que incidieran

" Traba10 de ingreso a la Sociedad Nuevoleoncsa de Hi toria, Geografia y
Estadística. 6 de noviembre del 2008.
"'* Universidad Autonoma de Nuevo León.

187

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en la población futura, ni motivó la formación de una vida social
cohesionada. En suma, no accionó la integración de pueblos
indígenas generadores de cultura trascendentes en la posteridad
porque:

Río Bravo ... Debido al despojo de su tierras, hecho que
experimentaba al ser obligados a abandonarlas, lo indios e
comportan atacando continuamente a la poblaciones que se van
estableciendo y cumpliendo a la vez el papel de frontera". 2

" ... sin las tierras de comunidad no se puede ni siguiera imaginar la
célula básica de la sociedad indígena: el pueblo de indjo , porque
como dice José Miranda, en estos diminutos cuerpos politic~s, el
conjunto y cada miembro se mtegran profundamente con la aerra,
y de dicha integración derivarán su personalidad y su función. El
pueblo de indios era, pues, la tierra: ella era ~l ~d~en~o- que
mantenía a la comunidad y sobre ella reposaba la tarn.ilia y el 111div1duo.
Por eso, mientras los pueblos conservaron la tierra, mantuVieron su
liltegridad como pueblos, su cohesión social y hasta su tradicione
y costum b res ... »I

La gran mayoría de dichas poblaciones tienen en el indio rebelde
a uno de us principales enemigos; a una de la causas fundamentales
que obstaculizan el logro de la tranquilidad que exige la conversión
de estas tierras en importantes centros de producción. Tal es el caso,
de Linares que desde u fundación padece el acoso con tante de los
indios expulsados de esa zona.
En otras ocasiones las poblaciones desaparece□ por completo.
Esta suerte la corrió, entre otra, muchas, Real de alinas. En 1670
se dispuso que sus habitantes abandonaran dicho lugar ante las
incontenibles depredaciones indígenas.3
Es necesario remarcar que el comportamiento de los indios
rebeldes fue una re puesta a la acción que los victimó, con 1a pérdida
de las aguas y tierras que constituían . u hábitat, no e! estigma de
"bárbaro."

En estas condiciones, la colonización española no se manifiesta
en una desintegración violenta de la tierra comunal ni de valores
tradicionales sustentados en ella: simplemente porque no existían.
al menos para el caso de uevo León.
.
Tampoco se materializa en la integración indígena al s1~~ema
político económico español, ino más bien en la expuls1on. 0
aniquilamiento acelerado de la mayoría de dicha raza. En el me¡or
de los casos fueron obligados a vivir én lugares desérticos o en las
partes altas de las montaru.s, condenados a la eutanasia. Estos indios
posteriormente habrían de formar parte de las tribu que de manera
sistemática arrasaban lo poblados norteños.
"El problema de la tribus invasoras se gesta a partir de medi.a~?s
del siglo XVI cuando los españoles comienzan a colon.izar la region
norte de México. Esca política colonizadora tuvo como una de sus
consecuencias la expuJ ión de la mayoría de las tribus indígena. que
habitaban dicha región, las que son obligadas a replegarse más al
norte hasta una distancia considerable de la margen izquierda del

Ivlientras la población aborigen experimentaba un proceso de
rapiña de todo cuanto constituía su medio de subsistencia, los
protegidos por el poder \ irreinal se convertían en dueño de dichos
bienes materiales. El México "bárbaro,', el de los Chichimecas, se
transformaba en propiedad de poderosos ganaderos y ricos nuneros
"I' de toda clase de hombres favorecidos y mimados por los
detentadores del poder político. Pero también con ello daba
principio la lucha, entre los nuevos propietarios, por el control del
agua} de la cierra.

José Resénd.iz Balderas, "T ,a política de Vidaurn y 1a Expulc;íón de las tribus
\ornadas en el oroe te Je México", res.is presentada con opción al título de
licenciado en Historia, Facultad Je Filosofía y Letras de 1a Universidad Autónoma
de Nuevo León, 1983, p. 3.

Enrique Florescano, Origen)' desarrollo de In, prohleT11as agrarios de México. 15001821, féxico,ERA, 1976,p.119.

Archivo General del Estado de . uevo León (AGENL), Límites, ;\Iercede y
Fundaciones, caja 2/ 29.

188

189

1

..,,

�/,,- .fü

Nuevo león, problemas estructuraJes del nuevo tipo de estado
pos-independiente a mediados del siglo XIX

..

11

'

La regulación del uso del agua y de la tierra es uno de los problemas
estructurales apremiantes que los gobiernos pos-independientes del
Estado de r uevo León han de enfrentar con la intención de
convertir la propiedad a un tipo que responda a un criterio de
pensamiento liberal, que veía en la privatización de la tierra y del
agua la forma má ad hoc con los cambios experimentados por la
sociedad. En este orden de jdeas resulta lógica la meruda de parcelar
las tierras de las comunidades indígenas bajo la justificación de acabar
para siempre con los abusos y arbitrariedades de sus protectores.
También lo gobiernos pos-independientes canalizaron sus
esfuerzos a la conformación de una plataforma estructuraJ sobre la
que se establecieran las bases orgaoizatiYa que habrán de regir la
vida institucional de uevó León.
En relación al problema del agua y de la tierra, desde el inicio de
la colonización se generó la forma de 1a apropiación y control sobre
dichos recursos naturales. Se realfaó de manera muJ similar a como
se dio en otros lugares donde los españoles se fueron estableciendo.
Al fundarse una villa o ciudad, el agua y la tierra eran parte
consustancial de su nacimiento desarrollo. El ordenamiento &lt;le
dichos elementos naturales, era facultad de la villa o la ciudad,
supeditadas en últitna instancia a las disposiciones, orientaciones y
deternúnaciones del Estado.
Así, de acuerdo con las leyes se entregaban a los fundadores, en
calidad de propiedad, tierra para solar y sembradío a cambio de una
pensión que el beneficiario 4 debía entregar_ A imismo se señalaban
las tierras de propios y ejidos, propiedad de la villa o ciudad; también
se especificaban las dehesas que sen•ían de pasto común para el
ganado del vecindario.
Las tierras de propios eran clirectamenre controladas por el

r

' Las leye. que servían de norma en esta mate na son las t 3 y 14 de libro cuarto.
ritulo séptimo de la reaopilación nombrada de Jndias. Ver AGEl\TL, Memorias de

gobernadores, 182,.,.

l'ttf/J

Cabildo. Solían utilizarse para construir los edificios y demás
construcciones necesarias para e] desempeño de las funciones
mun.icipale~. También se rentaban con el Ílll de obtener ingresos
que se destJ.naban al fondo de propios, del cual se obtenían parte de
los gastos inherentes al desempeño de las labores adnunistrativas.
Los ejidos eran tierras de tipo comunal ervían para esparcimiroto
de los vecinos y para que pastasen sus animales sin riesgo de que
causasen daño alguno. Solían comprender la última legua cuadrada
en lo limites de la población, hacia los cuatro puntos cardinales. E~
gran parte, esta última característica los convirtió en motivo de
frecuentes conflictos entre hacien&lt;las y villas u otras inst-ancias
propietarias colinda otes. 5

Paralelamente al tipo de propiedades mencionadas se presenta
la gran propiedad a través de la hacienda: producto de las mercedes
otorgadas a las partidas colonizadoras, a los favoritos o allega.dos a
la estirpe virrejoal o nconár9uica, "a 1a espuma social que formaban
la Vanguardia del avance hacia el norte." 6
f [ay que destacar que en el uevo León pos-independiente
P~tduraron como un derivado de las políticas de colonización
hispana ~s comunidades indíge?as de Purificación, Concepción,
Hualahwses, Santa .María de los Angeles de Río Blanco, San Miguel
de A.guayo y el pueblo de Guadalupe de Monterrey. 7 Esta forma de
or~amzación subsistió hasta 1835, cuando Guadalupe fue
destntegrada y convertida en un conjunto de propiedades inruvidua~~ confor.tne al modelo que regían en la fundaciones españolas.
_ '. AGENL, Condu1dos, caja 47,311 de julio de 1859. Docwnento que consta de 98

paginas donde se relata la evolución del problema de las aguas y las tierras de Linares
desde su fundación hasta 1859.
~ Francoís Cbevalier, La Formación de los Latifundios en Mé..~co, féxico 1976
fCE,p. 191.
'
'
- 1\Gfa

L, Memorias de gobernadores, 1826. Las comunidades menaonadas
cmn de indígenas tla,-caltecas en su mayoría: estos 1ndios fueron traídos por los
espanoles para poblar esta región y utilizarlos, a la vez, en sus guerras de conquista.
También las componían algunos otros grupos, como Jos alazapas, en el caso de an

Miguel de Aguayo.
190

fvt!,/mu

191

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..

1,.

':I

Las cinco restantes habían experimentado ya taJ transformación
antes de la década de los treinta.
Con la parcelación de las comunidades indígenas encontramos
que, a mediados del siglo XIX, la estructura agraria e halla
conformada básicamente por la propjedad de las villas y/ o ciudades,
por un lado, y la de las haciendas, por el otro.
En relación a las acciones administrativas de la dinámica del
Estado de uevo León, pos-independiente se puso especial atención
a la organización de los milicias y al monopolio estatal sobre la
producción y venta del tabaco. La creación de las milicias cívicas es
una disposición federal que el gobierno de José Maria Parás concreta
en noviembre de 1826. Son dos clases de milicias, una permanente
y otra móvil. La primera se integra con 125 plazas; y la segunda se
forma con dos compañías de 100 plazas cada una.
La creación y organización de estas fuerzas armadas es de vital
importancia para una época como la analizada, donde la guerra es
una constante. Ademá , para el Estado de uevo León adquiere
relevancia especial, entre otras cuestiones, por el peligro representado por los frecuentes ataques incügenas. Precisamente, la milicia
permanente se estableció en Punta de Lampazos por er uno de Jos
lugares más atacados por los indios.
Por otra parte, aunque uevo León no era un centro productor
de tabaco, se mantuvieron vigentes, con bastante celo, todas las
reglamentaciones gubernamentales de carácter federal atinentes a
su producción y mercantilizaoón. También se legisló con la mira de
establecer jurídicamente las normas bajo las cuales se orientaran
las relaciones ociales de producción. 8 Se fijaron, así, las primeras

bases sociales por las cuales se regirian los dos agentes principales
de la producción agraria: amos r peones.
Otras dos medidas trascendentales en la evolución institucional
de nevo León son las dictadas por el gobernador Manuel Górnez
de Castro sobre los rubros de extracción de ganado y el registro de
fierros. 9 La primera de las dos leyes ya las babia reglamentado José
íaría Parás, y Gómez de Castro le dio el carácter de ley en marzo
de 1827; en relación a la segunda, se decreta que el regi tro de los
fierros e haga en la Tesorería del Estado, en lugar de la intendencia
de San Luis Potosí, como tradicionalmente ocurría. Estas medidas
son relevantes no ólo porque repre entan fuentes importantes de
captación de recursos para el Estado si no porque impulsan la
creación de dependencia que permite atender con diligencia las
nuevas necesidades de la sociedad local, la que sin duda, se ha vuelto
má compleja, además de estar experimentando la transición de un
gobierno colonial a un gobierno independiente.
La vida política pos-independiente en el Estado de uevo León
emergió matizada por la incertidumbre, producto de las expectativas
que se planteaban después de 300 años de colonización: los esfuerzo
desplegados por la conformación de un nuevo tipo de Estado no se
apartan en lo fundamental de los que el grupo gobernante nacional
realiza. El entimiento nacionalista llllpreso por la dirigencia polít1ca
del país; el e bozo de un pensamiento político libera]; el atisbamiemo
en el lenguaje de los gobernantes hacia el comportamiento de otras
naciones (de maner.a especial de España) y el esfuerzo descollado
en la organización y administración de la Jació11, son lementos
que , obresalen en la política local.
Entre la dinámica de uevo León la de México po indepen-dientes
hay una estrecha identificación de comportarrúentos, ambo están
inmersos en un ambiente político estigmatizado por la lucha que
sostienen los grupos políticos impulsados por el control del poder y
que en la mayoría de las vece se dirime por medio de las armas. Las

r

El gobierno de José Maria Parás decreta el 29 de abril de 1826 un proyecto de
cinco artículos en los cuales e tipifican con claridad los derechos de los sin'ientes y
de los amos. AGENL, Circulares, ca1a 4, 1826. en relación a1 mismo tópico, el
gobernador Joaquín García, el 9 de mayo de 1831, promulgaba un decreto en el que
se establece que los amos a quienes se les muera algún peón o sirviente debiéndoles
cantidad de dinero, no están obligados a pagar el entierro de aquel mozo.
Exceptuándose en estos casos los derechos de fábricas como que están desóoados
e.xclusivamente pai:a los gasto de culto divino( ... ) AGE L, Circulares, caja 9, 1831
-1832.

q El decreto contemplaba que por el registro de fierros e pagaría en adelante seis
pesos en lugar de los veinte que pagaban. Los de escasos recurso pagarán sólo tres
pesos. AGE lL, Circulares, caja 4, decreto 21, 182'7, 18 de febrero.

192

193

8

_,.,
;J

�fa cione nacionales en puhrna ·&lt;in capitaneada por caudillos (1ue
sobre, ivcn a la guerra de indcpc.:ndcncia 'in:ncc Guerrer ) ~ tcolás
Bravo, por citar algunos). y por gcncrales yue habían luchado al
lado de ]ns n::tli. ta.: Anttlnio Hu tamantc es un ejemplo nítido.
La d&lt; ctrina y d programa de la· tendencias políticas dominante
. e i&lt;lentilican plcnamcmc con d proycctu de nación que ostentan
las logias eso iccsa yorkina, nto c.¡uc en e. t,&gt; tkmpos juegan el
papel &lt;le , crdadero partidos político y a c.1uicnes .e deben las
pnmera. experiencia. dc educación plllitica. 10 J.:1 tendencia c.¡uc e
agrupa en torno al rito e cucé. con. ilkra que la mejor op iún dd
país para enfrentar los problema que plantea la naciente ,•ida
indepcodicnte, es el e 1ahlccimienr&lt; de una República Central donde
el ejércitu y la iglc ia jueguen un mi semejante al yuc de ·c;rnpeñahan
t·n la época de la olonia. La yorkina snstKne con pkna convicción
que la ahern.'ltiva es la realización de una R&lt;.:pública Popular Federal.
cuyo prinupio motor sea la. nbeniní:1 e mdcpcn&lt;lcncia de los c. rndos
yla excirpaci1lt1 &lt;.k to&lt;l&lt;.1 re ·idun colonial: la igk:$ia r el ejército deben
estar subordinado" a las e.·igcncias dd pndcr ci,•il, lo que implica
c.¡uc sus fueru. y privikgio. sL·an n:Jucido: en buena mulida.
Rl'.pt1blica Federal o República Central on las banderas que
1n~molan las :Lonada · militares } las friccione~ dcctoralc~, ·on las
forma. de guhicrno yue va cxpcrimcmando el pai. según la
tendencia: que arriba al poder. l ~mrc c. to &lt;los ripos &lt;le cxpenencia
de gobierno va evolucionando la vida &lt;&gt;q~anizaciva del p:us. El
t rinsito resulta dcma ·iadn costoso debido a 4uc la guerra inte tina
s convierte en la pesadilla dd momento. Con cxccpcii',n de
Guadalupe Victoria, llUl" gohcrní&gt; de 1825 a 182.', nin !l.1110 de lo
pn::-ÍdLntL. lluc le . iguicron ha. ta 1833 terminó su p1.:riudu a
1 ":i h1rn e c..oc(· e ) \'orkmos , ~itan,n :1I pnis con rn, di.,purn: y luchns, no
pucdl' dt cunoct.r. l' qul', .ldcm:í de on muir los pnmc r,l partidos en fa v11l:1
nacron.1.1, con su acción c1.;1blccicnm b ha-..,. J nucstr:1 l'.&lt;lucari, ,n polit1cl., y que,&lt;11
1 t.--a~o (k I st.'gumlo • proporc1on:1wn lo princip11,. de una doctnna de: un
progr;1ma lilxral \ Jt·mocraucn, antcct."&lt;kntc" Je lo'&lt; ick:1lt:. \ phm: dt.· tr;msfor
macu m s ,cial \' poliuc;1 lluc hnhian de cul111in:1r c, 111 cl 1n11nfi, dd partido cid pH'h'Tl
t. n el histi)nco ann I Sú 7." ,\~ustin C.ué C.:ino\ .1 ·, I -11.rtoria \oa,1/ r hronon:rra, 1821f Sl--1, Editorial Trillas, :\té icú. 1&lt;J h, p. , 1-1.

1•1-1

C&lt;Jllsecucncia de lo · golpes m1•¡·ttare c.¡ue pro\·oc-u.I
G,ucn·ero apenas duró
,~ l 1
'
on . us cate a .
un .rno l e os cuatro
d h.
.
Bu ·rama me pcrmaneci6 d . 1, I
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quc.:· e 1~111 c1crccr·
os e t.: o. cuam &gt; que 1, .
Manuel címcz Pcdra· a .
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c.: corrcspond1an:
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z c¡crce o . trc meses par I
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} su esl{tncia ·ülo sin· . d .
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· · ª ns lfUC ue electo,
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· e (' puente para l)llC Antonio J · . d
' nna '.k'gt.le ª. ~a prc.-idencia de )¡¡ Rt.:púhli a.
..opez: e ama

_La mes ab1l1dad. traducida en cambios hrusc . 1'
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d1hcult,l obrcmantn 1,1 .• 1.. . . -j
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t¡uc decreta Cuerrcro d 2.2 de ma ·o J J8 ? 9 J, _ . . e: introducc1on.
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decreta que le, tejidos ~I . ·uu.1 u~ \ ict&lt; &gt;na c-1 ~8 de tebrcro le 1828
tJucdan 1,·b..,, d.,. t 1. le.:, glfX nn am , seda de fabricaciún mexicana
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. ,ca¡a • o.30- 1831,4t.lcno\'lt'lllhrcdc 18 l.

�r

1,

Empero todos los esfuerzos tendientes a proteger las manufacturas
ex.1:ranacionales, así como las encaminadas a modernizar y transformar
las técnicas de producción que hicieran factible que el país arribara a
niveles de competencia internacionales, resultaron infructuosos.
Múltiples y variados factores se conjugan en el fracaso. Uno de ellos,
gjn pretender establecer primacías, lo constituye la grave limitación de
recursos financieros, problema que agobia a México desde los primeros
años de su vida .independiente y lo obliga a recurrir al crédito extranjero,
con las funestas consecuencias que ello implica. 14 Simultáneamente,
unos de los más serios obstáculos enca-sillaban en los elemento
estructurales de lo privilegios del clero y los del ejército.
El clero había demostrado gran habilidad de mutación,
adaptándose a la transformación politica de .México sin menoscabo
de fueros y privilegios: aprovechaba la coyuntura para crear un poder
paralelo al civil. Concretó sus fuerzas en la tentativa de depender
directamente del poder papal, desconociendo el derecho de patrono
eclesiástico al gobierno mexicano. 15 us bienes eran cuantiosos y en
su gran mayoría imptoductiYos, a la vez que de origen ba tante
censurable. us privilegios, como los diezmos ) demás, aparecían
como verdadero valladares para cualquier programa encaminado a
transformar radicalmente el aparato productivo, ello llevaría
ineluctablemente a la afectación de sus intereses.
•~bn circular de 28 de noviembre de 1827. el Gobierno de uevo León hace de
conocuníenro de los nuevoleoneses que el gobJerno federal fue autorizado para
recibir un créclito, en dinero, hasta de cuatro millones de pesos. AG E.,Tf., Circulares,
caja 5, 1827 • En relación al mismo asumo, el mi.rustro de Haaenda en funciones.
Jose Ignacio Pavón, pide al gobierno de Kuevo León haga llegar cuanto ante lo;
mayores aportes posibles. Esta exigencia se debe a que hay una carencia notabk &lt;l
recursos financieros, hasta para atender lo más indispensable. Asimismo notifica
que el préstamo de cuatro millones de pesos no se ba poclido conseguir. 1\GE l,
Ministerio de Hacienda, 1828. 12 de enero de 1828.
15 En virtud del patronato eclesiástico, el verdadero jefe de la iglesia en las colonias
e pañolas era el monarca español. AJ mdependizarse México, clicho derecho d~berta
derivar al Estado Mexicano v en consecuencia, el clero convertirse en un subordinado
del gobierno civil Ver .Alfonso Toro, La Revolución de IndcpendenCJa v féxico
lndepem.1.ieme. Eclimrial Patria, J\féXJco, 1963, pp. 310 Y 311. También consultarª
/\gusún (Cué Cánovas, Op. Cit, p. 329.)

196

1,

1

B ,, ,,

El ejército era una rémora colonial que lejos de convertirse en el
garante del gobierno, repre cntaba el principal elemento &lt;le su
mseguri~ad. Ha~a ~e los asaltos militares la principal ocupación
de su vrda ruunana. En los le,rantamientos sus integrantes
e~contraban _la manera más fácil de obtener ascensos, prebendas,
b1e~es matenales y puestos públicos. Sus cabecillas, lo primero gue
hac1an era apoderarse de las arca públicas utilizándola. a su antojo
con el ~retexto de sufragar Jos ga to de guerras; luego obligaban a
lo paraculares a otorgarles préstamos, sometiéndolos a toda clase
de vejacione o desaparec1éndolas en caso de negativa. Este
mecarusmo motivó que, de pronto, surgiesen militares de grado con
enormes fortunas cuyo origen se ignora. 16
·
_Era el ejército una fuerza no controlada por el gobierno y, por lo
'.111smo, uno de los principales responsables del caos reinante. Todo
intento de reforma en esta época implicaba enfrentarse con las
fuerzas militar y clerical. Lo gobierno pos-independiente , anres
de 1833, prefirieron eludir el choque, optando por actuar en acuerdo
con las dos iosrituciones.

El liberalismo y los problemas estructurales del estado de
nuevo león
~l e~~ad~ de uevo León, al igual que el país es cimbrado por dos
s~gru!:icativo movunientos modernizadores, entre los treintas v lo
~incuenras del siglo XIX. e proponían acabar con los fueros de la
iglesia. ·n el ámbito nacional, es el vicepres1dente Valentín Gómez
Farias quien encabeza el movimiento reformador de 1833.
Las iniciativas progresistas de VaJentín Gómez Parias encontraron
acogida entre la clase media liberal a la qne pertenecía y que, sobre
todo en el interior, había ganado presencia en la sociedad con us ideas
renovadoras sensiblemente: influenciada por la enciclopedia francesa. 1"

-----16

Alfonso Toro, Op. Ot. PP 314,315. También wraAgusón (CuéCánova, Op.
C11. p. 334.)
.

1
~

Charles A. Hale, El l_jbero/isf/10 Me.-&lt;1r11110 en la Épora de Mora. 182! - f 853, Siglu
XX[ Editores, .México, 19 7 2.pp.42- 71

197

1•

�."

n -ueY0 León lo aires innovadores del pen amiento liberal
encarnaron en la persona de fanud \[aria d Llano un hombre de
gran formación cultural, de notable experiencia polí~ica Y
administrativa, resultado de su desempeño como alcalde prunero
del Av-untamiento de \,[onterre) y como legislador.
La, innegable influencia nacional de la corriente liberal reform_adora
dio pábulo a que las fuerza no comcidcntes se inquietaran y o~~aran
al.tanuentos militares contra el gobierno legítimament consutwdo. De
manera e. pecial contra el vicepre-idente.
, .
¡\ fines de 1833 la relacion Iglesia - Estado se vuelve mas urante
y los dictameoes civile reformadores que atentan contra el poder
clerical e multtplican. 18
El gobierno nuevoleonés debido al cobro arbitrario e irregul,'lr del
clero por los . acramento , decreta el 23 de julio de 1833 el ~ancel
común para todas las parroquias y capilla n lo concerniente a
bautismos, casamiento ) entierros. e e. tablecen cobros tope~ Y se
eliminan costumbres que sólo servían para encarecer otros servmos.
Por eiernplo, en una de las prevenciones se seña.la que sólo se
cobrarán dos rea le., sin distmción, por enúerro. También se elimina
el uso de la cruz alta de plata o cruz baja y de madera, hábito, que
accionaban como pretexto para encarecer el oficio.
\Iás carde el gobierno del estado de Tamaulipas (vecino de ' uevo
1s El 20 de noncmhre Je 1833, el gobierno dd Estado comunica a todos los
habitantes que el 31 de Ocrubre recibi,j d ~linisrro dt: Ju ocia y Asuntos Eclesiásocos
un.1 disposición que contempla, entre otra. cosas, las sígweote · prevenciones que
"debo cumplir en mi territono de mando:"
.
,.
l" Que: ,-igile para que los eclesiástico · no 109ut'n en~ ~úlpu~ mat~nas poUucas,
ru para apoyat ni para secundar los principios de la administrac1on publica.
.
2º Que si ad, 1crk algún exceso en e ta materia use de los medios represivos
propios de la autoridad, y de ¡¡viso al upremo gobierno para los que fueron de ·u
resorte.
3° Que al re. pecto se tenga presente la ley 19, tJL Xl 1, lib. 1ªdela Recopilacion de
India - que a la tierra es como sigue: "Encargamos a lo, Prelado . seculares, qul.'.
tengan mucho cuklado Je amonestar a los clérig;&lt; ,s y rehgto os predtcadore..&lt;;_q~e n~
digan ru prc&lt;liquen en púlpito palabras escandalosas tocante al gob1er~o ?ubl1c~}
universal, ru de que :e pueda seguir pa ' ÍÓn o diferencia. ",\GE L, Penódico Ofiat1I,
8, 14 de no\'lemhrc de 1833.

l98

León) expide nn decreto donde se rebajan los derechos que cobran
los curas por bautismos, matrimonio , entierros, etcétera. 19
Disposiciones civiles como éstas provocan la reacción violenta
del clero en toda la nación. En uevo León, Belauzarán, Obispo
de Monterrey, aprueba en mayo de 1834 la posición de los curas
encaminada a cerrar la_ parroquias a causa de la baja de los precios
de los sacramentos. .60 abril del mismo año, el Obispo de Puebla e
acusado de ser el cabecilla de la reacción católica y de invitar a
Valentín Canalizo a acercar e a Puebla con el fin de que encabezara
un movimiento popular.m

La acútud del clero nuevoleonés era producto no sólo de las
medidas d julio de 1833, sino del conjunto que incidía enla merma
de us prerrogauvas. La administración de de TJano, pretendiendo
ser congruente con la política nacional, no cejaba en su intento de
cristalizar la reforma eclesiá cica tomando medidas que iban
mostrando creciente radicalización. sí, el 20 de febrero de 1834
e propone al Congreso un proyecto de ley que pretende abofü los
derechos parroquiales y demás que por costumbre se solían cobrar
el ervicio de los sacramentos. En el artículo 2", e dejaba en libertad
a los particulares que qui. ieran una distinción e pecial en el servicio
sacramental, y para que entraran en convenio con los párroco 0
\icario respectivo , pero sujetándose siempre a la prcvencione
del reglamento impu to por el mismo gobierno. 21
En mayo de 1834 se promulga un decreto donde se trasluce la
1''

\GF. L, Pl'riótúro Ojinal, 9, 1834, 1 de ma\'O de J834.
-" l :t c1cadn obispo de Puebla, Prancisco Pabl~ Vázquez, en flagrante v10lacioo a
la le) de votos eclesíast1co · en abierto reto al gobierno ciYtl, en abril de 1834
excomulgó a una por abandonar la profesión monacal. Ver \GI➔ L Pmodico Qfir,111.
(_
.
,
:J'• .,
lJ,3 &lt;le abril, 24 de abril y 14 de ma,o de 1834.

r

11

En lo referente al nempo regular en el que d eben reahzarse los sacramentos el
gobierno est:ablece uno de invierno otro de verano. El pomero comprende del 15
de septiembre al 15 de marm. con una duraaon diaria de doce horas que comenzaran
a correr &lt;les&lt;lt: las se1 de la mañana a las sets Je la tarde para celcbrac1on de los
casamientos \' bauusmos, \ e! segundo, del 15 de marzo hasta el 15 de eptiem bre,
en un hora no que\ aya desde las aneo de la maña.na hasta las siete de Ja carde. Los
entierros también estaban bien u jetos a las especificaciones del reglamento. AGE 'L,
Circulare , caja 10, 1832 - 1845.

r

199

.

�intención de controlar las acciones del clero: u propósito era hacer
respetar la política del gobierno civil. En documentos indfra que
toda disposición eclesiástica debe contar con la probación del
ejecutivo estatal para que sea legítima y obligatoria. También se
establecen sanciones para los transgresores, religiosos o civiles que
implican hasta expulsión del Estado por un tiempo determinado.
Por otra parte, para mayo de 1834, justamente, la reacción
conservadora guarecida en la iglesia y el ejército, había cobrado
bastante importancia manifestándose en distintos lugares del pais.
Los pronunciamientos con el lema Religión y Fueros se hicieron
comunes. Santa Anna, traicionando a los liberales se pone al frente
de los sublevados en Veracruz. Por otra parte, la clase media liberal
gobernante ante la presión del clero, del ejército y la actitud de
Santa Arma se ve obligada a abandonar el poder. Dueño absoluto
de la situación y con su investidura de presidente, Santa Anna
dispuso de inmediato la disolución del Congreso de la Unión 'f
preparó el camino para el establecimiento de una República Central.
El 10 de junio de 1834, el gobernante de llano declara en uevo
León que desconocerá las medidas adoptadas por Santa Anna
mientras éste no reconozca y garantice el ejercicio del Congreso de
la Unión. 22 Sin embargo, el poder político de los liberales iba en
franco retroceso. in apoyo de los sectores humildes y sin garanáa
de la fuerza armada a través de la milicia cívica, dos meses después
de su declaración Manuel Maria de Llano se ve obligado a abandonar
e1 Ejecutivo del Estado, dejándolo en manos del jefe de las fuerzas
de la guarrución, Donnngo gartechea.
Toda la intención reformadora de la clase media liberal en 'uevo
León se había concentrado realmente en procurar reducir los fueros
y privilegio del clero. La educación y el ejército fueron poco o nada
tocados aungue a de Llano se debe la creación en el Estado de las
do primeras e cuela oficiales, que vinieron a sustituir a las dos
religiosas gue el clero se vio obligado a suspender. Igualmente hubo
intentos de reformar la milicia dvica. 23
AGENL, Cu:culares, ca¡a 10, 1832-1845, 10 de junio Je 1845.
2, lden,. 19 de diciembre de 1833.
22

La limitación no la eliminacjón de lo privilegios y fueros del
clero y del ejército, fue el rasgo distintivo de la reforma Jjberal de
1833.
I o se planteó la extirpacjón de las prerrogativas eclesiásticas
castrenses. Pero el dilema de la reforma era que se pretendía realizarla
en un momento en que los dos elementos estructurales, objetos de
rcfortna, determinaban la directriz del país. Si se suma a esto la
existenci~ de una sociedad marcadamente religjosa, resulta
c?1:°~rens1ble que sus alean.ces fueran reducidos, gue su proyecto
difícilmente rebasara el nivel de un planteamiento romántico.
EJ otro movüniento liberal modernizador, el de mediados del
sigl~ XIX encuen~a su expresión más acabada en la política de
anuago ·vídaurri. FJ representó en el norte oriental de tféxico lo
más consistente del proyecto liberal. Todas acciones estuvieron
normadas por el programa y las doctrinas liberales tanto en la
ac?vi_dad me~cantil como en la agricola. En ef come:cio puso en
practica medJdas que repercutieron en el incremento sustancial de
la circulación de mercancías, objetivo identificado plenamente con
la sociedad liberal.

Vidaurri arriba a los primero peldaños de la esfera política en
mayo de 1855, cuando toma Monterrey luego de declararse en
rebeldía contra el gobierno de Santa Anna. Desde 1855 hasta 1864
-desde ueyo León- se convierte en agente primordial de una
política que, con respecto al gobierno del centro, se desliza desde 1a
opo ición verbal r cautelosa hasta la armada y frontal. icmpre _
empero- n:3anteniéndose en el marco del proyecto liberal, aunque
con un estilo autárquico.
La delineación gue h mos hecho del gobeniante norteño explica

el c¡ue _haya abrazado con tanta convicción 1a política liberal ¡uari ta,

te

sometiendo las propiedades del clero a un proceso de enajenación
~parentó no ser tan \~olento debido, tal vez, al hecho de guc
os bienes del dero no tcruan la magrutud que en el centro del país,
donde el contlicto Iglesia-Estado adquinó tintes sumamente
dtan1~ticos. Empero el gobierno \ 'idaurrista no cedió a ninguna
pres1on por la aplicación de la leyes de desamortización, siendo

201

�}

'11,111

L

J

•I

1

inflexible y firme ante cualquier intento del clero de desoír los
mandatos gubernamentales sobre la materia.
T..a iglesia confiada en su poder económico se mostró arrogante y
prepotente ante el proyecto liberalJ el cual pretendía acabar muy
particularmente con los fueros y privilegio del clero. Ante de la segunda
reforma representaba al primer terrateniente r prestamista dd país.
[... ] tenía más ingresos anuales guc el gobierno nacional. La.
estimaciones del ingreso anual de la 1gle, ia varían, pero era cuando
meno de 23 millones &lt;le pesos, sino es que llegaba a una cifra tan
alta como 100 millones de pesos. 24
En tales condiciones desfilar su podetío era para los liberale
una aventura sumamente riesgosa y que finalmente co tó al país
tres años de una guerra intestina, más otros tres de sometimiento a
un emperador extranjero.
El triunfo de los liberales en la Guerra de Reforma hizo factible la
apuesta en marcha de las leyes de desamortización, pero su impulso se
vio compelido por la inestabilidad iru titucional del gobierno liberal a
partir de 1862, a causa de la ocupación del país por las fuerzas francesas.
En uevo León, la política desamortizadora de Vidaurri contó
con el apoyo de los sectores modernizadores 9ue pugnaban por un
orden regi&lt;lo por los principio· de la libre competencia, de la
liberación de 1a fuerza de trabajo y- de la libertad para la producción
v la circulación. Precisamente la realización de la política liberal Y
~l resquebrajarrúento de las esrrucrura. caducas se les ofrece como
una coyuntura que les permitirá acaparar los bienes desamortizados,
tanto religio ·os como seculares.
El avance de la reforma liberal iba aparejada a una profunda
tirantez de las relaciones entre el poder secular} el religioso. Si bien
el conflicto en uevo León no se maní6estacon la misma intensidad
gue en el centro en cambio la renuncia del clero es inobjetable en
cuanto a acatar las leyes de de amortización, fas leyes sobre
z1 Parra, Grandes, Tendencias, P. l.X.X\1JI;C Cumberland, México:'"fl1eSlruggJe
for l\fodenit\ 1 ue a York., 1968). P. J77,atado~ porT.G. Powdl en E/LibemliJ11111
)' 1dCaf!rpesi11~ido e,1e/Cmtroddfexrm (1850 a 1876) Sepsett:ntas, 122, MéXJCO, 19í4,
p.28.

2U2

obvenciones parroquiales y el juramento de obediencia a la
Constitución de 1857.

Su obcecada posición en torno a los mencionados puntos conlleva
a gue el gobierno Vidaurrista haga uso de todos los recursos con el
fin de establecer e imponer la autondad civil y el acatamiento de
sus lineamientos. Cuando se hizo imprescindible hacer uso de la
violencia no vaciló ni un in tante. ,\si, el 12 de julio de 1857 el
párroco de la.iglesia de fadn, fanuel Martínez, es reducido a prisión
por haber pretendido difundir W1a carta pastoral no sancionada por
la autoridad civR 25
Acusados de con pirar el orden establecido e incitar a ]a
sublevación al pueblo de la Villa de antiago y de Monterrey, en
1859 son sentenciado a 8 años Je prisión en eJ Castillo de San
Ju~ _de Ulúa el Presbítero Lorenzo de León y antiago Suárcz.
Asirmsmo, se condena a 6 años de trabajos forzosos, en el mismo
reclusorio, a Anastasio Casas, Félix larroquín y Jesús VíHalón.zc.

. En el mismo abanico de justificaciones se ubica la expulsión del
Estado al Obispo de Linares Francisco de Paula, puest&lt;;&gt; que insiste
en su propósito de no recibir a las autoridades en la solemne función
gue esta ciudad celebra hoy en honor de la Patrona tutelar, y que no
puede, porque en su concepto es pecado derogar las providencias
gue ha dictado para gue no se cumpla la ley de desamortización, la
de obvenciones parroquiale algunas contingencias que a su juicio
están en contraposición con los dogmas de la Iglesia ... 27

r

La salida del Obispo de Linares no significó el arrodillamiento
del clero ni mucho menos su derrota final. La batalla se siguió dando
a través del Cabildo Eclesiástico de la Catedral. Pero Ja preeminencia
de la ~uroridad civil obre la clerical era cada vez más clara y se
consolidaba en ]a medida 9ue el tiempo transcurría.
. Los primeros saldos favorables del enfrentamiento con la Iglesia
a al gobierno liberal a no detenerse en u programa
retormador, en tal ,irtud el 10 de agosto de l 859, se suspenden en

1m_pul

AGE 'L. Lega¡o no clasificado.
\GE1 1L. Conclujdos, caja, 4.., 1859.
:,- AGE J., Legafo no da i6cado.
l'.

H.¡

203

�J[ ,111.,

,

l lt.&lt; '"
u

todos lo pueblos del Estado el derecho de fábrica, y a partir de
1861 se hace más palpable la severidad de la vigilancia para el
cumplimiento estipulado en la Ley del Registro Civil.

El ejido, las tierras de propios y la enajenación de los bienes
eclesiásticos

Santiago Vidaurri no sólo abrazó con decisión el programa líbetal juarisra

..s
t,

•"

ti

atinente la desamortización de lo. bienes eclesiásticos, si no que
paralelamente movilizó las fuerzas sociales y productivas en función
de la defensa de la soberanía nacional basado en la aplicación de una
virulenta legislación que e manifiesta en medidas como las siguientes:
-Establecimiento &lt;le contingentes extraordinarios a los
municipios para sufragar los gastos ocasionados por 1a guerra .
-Reducción temporal de salarios a los empleados civiles V
militares.
-Imposición de tasas de contribución sobre capitales, muebles e
inmuebles.
-Obligatoriedad de todos los ciudadanos, que estén dentro de
los requisitos exigidos, de enlistarse en la guardia naóonal o en
cualquier organización armada dispuesta por eJ Estado. 28
También el gobernante nuevoleonés, aprovechando la coyuntura
del conflicto entre Iglesia y el Estado Mexicano, pone en operación
un paquete legislativo integrado por el contenido de las leyes del 25
de junio de 1856, del 16 de octubre de 1857 y del 9 de marzo de
1858. La primera fue sostén del golpe demoledor que los liberale'
dieron a la Iglesia, propiciando con ello el to.icio de la pérdida de su
poder económico. La segunda vino a cubrir el vacío dejado por la
ausencia de una ley agraria que regulase el problema del agua yde
la terminación de las aguas y de la tierra: planteó como objetivo
esencial el arreglo, registro y determinación de las aguas y &lt;le las
u E te terna lo desarrollo más ampliamente en "La Propiedad del Agua r de la
Tierra en uevo León" (1985. en el cuarto encuentro sobre "La Formación d~l
Capn.al.tsmo en México"). El trabajo es parte del libro Los h¡gamJ los ~empos. un
e11/oq11e tk hirtona regumal. Publicado en 1986 por la Ed.ttoaal r uestro Tiempo.

204

'

caballerías mercedadas en uevo León y Coahuila. La ultima normó
la enajenación de las tierras de propios y e¡idos.

En el fondo de la legislación "\'idaurrista subyace 1a intención, entre
otras más, de organizar el uso del agua r de la cien-a con el fin de lograr
una explotación más racional de estos recursos y su control más estricto
por parte del Estado. Pero también, ni duda cabe, la legislación obedece
fundamentalmente a lo. cambios de la naturaleza misma del Estado; aJ
pensamiento liberal yue preñaba a la ación con nuevas ideas; }' a los
tntetcsc d los nuevo, grupos oe1ales dominante identificados
plenamente con la sociedad burguesa en gestión.

Las tres leyes cwdaban no propiciar, aunque no pudieran evitarlo, la
concentración del agua y de la tierra, objetos de compra - venta. Esta.
intención la encontramos plasmada en los artículos 3º, 4° r 5° de fa lev
del 16 de octubre de J857.29 En el arúculo l2° de la lev del 9 de marz~
de 1858.lOY cnla tercera delas cuatro prevenoonesquc.ordena Vidaurri.
con aprobación del gobierno naciorutl, conforme a los cuales debe
hacerse la enajenación de las corporaciones CJ\'Í.ies en uevo León )
Coa huila 31 (prevenciones que son adecuaciones a la Je,, de
De amortización de las corporaciones civiles }' eclesiásticas).
·
. ~ proc~so de enajenación, promovido }' acaudillado por el poder
publico, de¡a sustanciosos dividendos que son de capital importancia
para el sostén de la economía de guerra que Vidaurri mantuvo en su
ámb~to territorial Su relevancia se significa si consideramos que es
una epoca e de notable escases e de recur os pecuniarios. Un período
convulsjonado por movimientos armados locales, u (como la guerra

----- - ;-,, AGENL. Boletín OnCJal, J6 Je Octubre de 185-.

"':.ste artículo textualmente establece: "Al prudente arb1tno de los alc.aldes primeros
se de,a el repammieo ro de los terrenos de eµdus v de propios. recomendándoles muv
CSJ&gt;ecialmeote la mayor posible subdivisión. En consecuencia., nadie podci tener más cJ~
cuatro fanegas de sembradío y los que por rent1 disfrucen de mayor cantidad, midiéndose
t ~ se les enajenará por el evalúo o se adjudicará en ubasra. según lo dispuesto m el
arucuJo
L., Bolelí" Oficial,
16 de marzo de 1858.
» 3º." AGE
.
.
Se pre\Jene que las aguas y áerras obrantes que no estén en arnendo sean
dtVJdas lo más posible con el fin de que sean el mayor número de propietanos.
AC.E L Boletín Ofidal, 16 de Octubre de 185"
12
José Reséndiz Balderas, Op. Cit. p, 21.
205

�l ..

¡,,,.

de Reforma); y la ominosa intervención extra11jera de 18,6~-1867,
que obligaban al desembolso de grandes parttda en metálico para
sufragar los gastos militares.
La actividad nul.itar, con sus oscilaciones, provocó uaa implacable
demanda de recursos (... ) los gastos militares llegaron a consumir
alrededor del 85 por ciento de los ingresos que contabilizaba Oa
tesore.rfa. del scado): al menos ese fue el panorama en circunstancias
como la enfrentadas entre mayo de 1855 y septiembre de 1859,
momento en que Vidaurri pierde circunstanaalmeme el control del
· - Co ahU1·1 a. n
gobierno de 1uevo 1..eon
La. vigencia del mandato legislativo coadyuvó a c.¡ue e! agua y la
tierra mercantilizadas pasasen, de alguna manera, a ser de miembros de
grupos sociales estrechamente Ligados a la actividad productiva }' _ª la
política. Algunas personas que emergen de este proceso de cambio Y
de los cuale algunos, serán detentadores del po&lt;ler local. Casos:
Julián Qurroga, junto con Juan Zuazua (uno de los hombres de
m;vor confianza de Vidaurri) adquirió d 4 ele octubre de 1861 tre
siti~s de ganado mayor y dos de ganado menor, ubicados en las
Alazanas , El Pichoce, jurjsclicción de Sabinas I Iidalgo. Los terrenos
habían pe-rtenectdo una capellanía. ' 4 Emre los compr~~~res del agua
que bajaba de anta Catarina, subaslada por la Corms1on de Aguas
y Tierras de la Ciudad, el 22 &lt;le abnJ de 1858, aparecen personas
como Grcgorio 7.ambrano, comerciante r diputado secretario del
Congre. 0 c.¡ue decretó en 1832 la abolición de todos los derech~
parroquiales; Patricio l\filmo, yerno d~ _\'idaurri y un~ de los n~a:
encumbrados comerciantes de la regton; Miguel teto, que tu
secretario del ayuntamiento; Manuel María &lt;le Llano ex gobern_ador
que interv100 en la citada supresión de los derechos parrogwales;
el ex gobernador Antonio de la Garza y fr.ia.35 En otra venta

!&lt;t,- ¡¡,.

h.,ldera

realizada en 1857 (25 días de agua correspondiente los ogales)
entre otros muchos compradores figuran Indalecio Vidaurri, hijo
del gobernador; Trinidad de la Garza Melo, conocido en el ámbito
político local. Jesús Dávila y Prieto, quien se desempeño como
funcionario del Ayuntamiento y posteriormente llegó a ocupar- la
secretaría de gobierno. 36

_ Así ~ómo es posible afirmar que la operatividad legislativa
v1daurnsta. acicateó el saleo a la esfera política y económica de
nuevos grupos sociales, también se pude aseverar que los cambios
operados en la estructura agra.ría hacia 1870 estaban ya firmemente
marcados por la misma causa y ellos deben entenderse no como
capricho o imaginación trasnochada del caudillo norteño, sino como
exigencia del desarrollo de una sociedad cada vez más regulada por
los principios del libre comercio, de la liberación de 1a propiedad
~errito.~al y la fuerza de trabajo y de la libre participación en Ja
1nvers1on.
También hemos de señalar que los gobiernos posvidaurristas
siguieron adelante con la desmorrización planteada por eJ provecto
liberal.
,

· ~\fario Cerurri. "Poder estatal, actividad económica y bur~c~ía c~onal _en~
noreste de \feXJco (1855-1910)". end, 1glo ~'TX. Rmstadtf-[u/Qna, l, L ruversiJa
i\ur6noma de r-.;uc,·o Lcon, enero - 1uruo de 1986. Del mismo autor vea 5e al
., 'J:\'
• ,\ re ht,·o GenrespeclO l!ro1101111a de Gm,rrilypoder ri¡,umaI t'll i I stg,o.
. .M
f oorerreJ,
eral del r. ,rado de '\; uc,·o Leon, 1983, parre primera.
,-t AGL 'f., Conclwdos, ca¡a 65, 1861.
15 AG hN L, J,egajo no clasificado, 1857 -1858.

·

--"'fdem.

206
207

•

,.,J

�La antigua Plaza de Armas de
Monterrey, lado sur

Tomá Mcndirichaga Cueva t

E1 1 bL A

RlO 1 f J\1.~11 TfTAS de Jo · ,111.os 1007 y 21108
tratamo · s &gt;bre lo. solares ,\' las casas uue
estaban ubjcadas,
a
7
•
mediados del iglo XVU, en los laJos none) oriente dt· la antih'lla

pla%a principal &lt;le Montcrrer
\hora nos referiremos al en. tado ·ur Je la plaza, el cual estaba
delimitado por una estrecha calle que se nomhní, yuiz:ís desde
principjo · del ·iglo. ·.·,Je ~or Juana lnt's de la Cru7.. Era una calle
cerrada l1ue tenía, como limite , al oriente la actual de 7.uazua y al
poniente la ahora avcruda Zaragoza. Desapareció a principio. de
1945, al 11 varsc a cabo la ampljacic'&gt;n hacia el sur de la plaza
Zar:igoza, antl.' nombrada de arma. o principal.

La m:i antigua: mt:rcedc · de olarcs, ornrg:idas al sur de la plaza
principal, no las conocemos. olo :abemos los nombres de algunw
vecino c:¡ue, a fines Jd stglo • '\ Tl, ahí ccnían sus casas. De &lt;inente
a poniente: d cap1tan Diego Rodrí611.1cz de .Montemayor, el sargento
mayor Franci'-co de la Garza Falc,,n y los hern1.1nu: c:ipitáJ Juan
Bautista de Villarrcal r el sar~cnro ma) or Diego de Vilbm:al. , o,
1

._

ocied:1d 'ue olco nc. a de I fistoria, ( ,et&gt;&amp;rra tia · hru.Jísuca.

�,h ,:

¡,

11,•,.,
I

Jos mas antiguos vecinos de quienes sabemos que tuvieron casa \'
solar al sur de la plaza.
La fecha en que fue trazada la antigua plaza de arma de
Iomerre\, Uamada Zaragoza a partir del año 1864 y ahora
Jesaparecida, se desconoce. Sin embargo, puede asegurarse g~1e, su
traza y el reparto de solares a los vecinos, se llevó a cabo siendo
gobernador del ~ uevo Reino de León don Martín de Zavala, quien
ejerció el cargo desde el año 1626 hasta su muerte, ocurnda en
1664. Tampoco se sab a quiénes se les concedieron las primeras
mercedes de solar para que construyeran sus v1v1endas.
A mediados del siglo ),,_,'l.I ya se menciona "la plaza des/a ci11dad'. Su
autor pudo haber sido Juan Alonso Bazán, quien construyó las antigua
casas reales de Monterrey, iniciadas en 1653 y conclrudas en 1655.
Bazán entró a la conquista del 'uevo Reino de León antes de 1634
pues, a fines de 1650, declaró en la villa de Cerralvo que había tomado
parte en ella ''de 111ás rk diezy seis arios a esta parte.. ." 1 Fue muchos años
,·ecino de Cerralvo regidor de su ayuntamiento en 1646, 1649. Su
esposa., Ana de Sepúlveda, era media hermana del gobernador Zavala.
l'na· década después de la entrada del gobernador, la traza de la
"ciudad' de i\.Ionterre\ de hecho no existía.
J\ mediados de 1635 Juan de Taranco Vallejo, procurador del
ayuntamiento regiomont;no, afirmaba que la mayor parte de los
vecinos de fonterrev terúan sus casas de habitadas, debido a que
vivían en sus haciendas } estancias. \ñaclía que, por ese motivo. la
dudad "11a e11 d1s1111n11aó11 }' está 1J1011t11osa ... "
Por su parte, el gober~ador Zavala decía que Monterrey, "m lu¡p
de ir " más iba a 111cnos, y 110 babia fom1a de mi/es ni plaza ni ofras co.ras
connnieutes o /11 dudad, J' /J/as (siendo) 111elrópoli, como /,1 i11tit11lm1 en k1
Jimdaaon de ello . .. "
Por último, el cabildo afumaba que ''casi los v,dl' de lo vecinos
tenían sus casas fuera de la ciudad, por lo cual ésta "estaba va maz.t1
l I
.'
'' \'
J 1/ma de mezg11ites _y tan 111011fl1oso q11e 110 parea'a pof/lano11...
, PQCO
después, msistía: "está toda esta ciudad montuosa }, del tal modo.

r

Israel Cavazos Garza. Ced11/,itio ,·lut11biogrtijiro de PubladorrsJ' (011q11istadQf't'í dt
J"'\11ero León. .\[untt:rrer, 1964. p. 40.
1

2JO

r},

..

(

que apenas parece hay población en ella ... " 2
Las Ordenanzas de uevas Poblaciones de 15..,3 esapulaban que,
yu1encs se asentaran como vecinos, tendrían la obligación de
constnnr us casas y residir en ellas. Sin embargo, durante muchos
años Monterrey estuvo prácticamente despoblada, pues los vecinos
V sus familias vivían, generalmente, en sus propiedades rústicas
situadas, algunas de ellas, a varias leguas de esta cmdad.

I
,'\ fines del ~i~lo X\'ll el pnmer solar, de oriente a poniente, lo
ocupaba la VJ\ 1enda dtl capitán Diego Rodrígue7 de Montemaror
casado con Inés de la Gar7,a, qwen declara en su testamento, fech~J~
el de abriJ de 16 7 5, {}Ue "se co11;pone de 11110 sala, dos aposetttosJ' ,11,a
corma, todo techado J con corm/ cerrado de tapia ... " 3

?

El capitán Diego Rodríguez de Montemayor falleció el 3 de mavo
d~ 1676. Dos década después, a fines de abril de 1695, los hijos de
Diego e Inés acordaron dividirse la casa de sus padres, ubicada en la
p~a,de esta ci~dad.·1 Y, a fines de agosto del mismo año,José,Juan)
Cnstobal GonzáJez, casado con Doro tea Rodrigu~, vendieron sus panes
de la casa a Francisco Rodríguez, hermano de ellos.'

En el primer tercio del siglo .&gt;....,7JII, el solar de los Rodríguez de
:\Ionremayor lo ocupaba la casa de Clara Fernández Valle¡o, quien fue
esposa del general 11colas de Van Dale y Lázaro, áenz de l\fendiola.
Clara faUeaó a principio de 1730 y, a mediados de 1.,32, Lázaro Sáe07
de .\lencliola vendió aJ sacerdote Matías de ,\guirre la casa, compuesta
de
·

trece piezas, en 2,259 pesos. .En realidad eran dos Vl\1endas: una
''alta)' bqja", de adobe y con techos de viga,} la otra terúa corredor, do
escaleras, algunos cuartos de piedra, techos de morillos y corral'
'Tomás Mencli.nchaga CuLva. "\fonrerrey annguo. Casas r materiales de
construcción (ll)". H11manila.r. umero 28. Año 2001. pp. 576 a 578.
_ Testamento del capitán Diego Rodriguez de .\luntcmayor en Civil, volwiien 14,
an~s 1_6~-1683, expediente 1O, folios 4, vuelta, 5. Archivo Municipal e.le Monterre1:
Cl\·il, mlumen 23, años l 693- 1697, expediente 1, número 60, folio 117. Archim
~lunicipal Je :\lontem:1.
'P
.
rorocolos, volumen 6, años 1695-1700, número 27. ,\.\[~J.
• Protocolos, volumen 12, años 1726-J 735, número 69. A.\I~f.

21 J

�I /;{fm111il,t1 Histo1i1

•
fll '

La casa que fue de Rodríguez de Montemayor colindaba, al
poniente, con la que fue del sargento mayor Francisc~ de la Ga~~a
Falcón. A su muerte, ocurrida en 1719, heredó la propiedad su hi10
el capitán José Eugenio de la Garza Falcón, quien se la dio a su hija
Ana María de la Garza Falcón, como parte de su dote, cuando
contrajo matrimonio, quizás antes de 1740, con Julián de Gracia y
Torres.
A fines de 1738 De Grada y Torres, a nombre de su esposa,
cambió dicha casa, valuada en 500 pesos, por otra al capitán Blas
de la Garza. Era una sala techada de vigas, un aposento y una tienda
con su cocina. El cambio incluía un solar colindante, que el capitán
De la Garza Falcón había comprado en 1716 a Margarita de la Garza
Montemayor, casada con el capitán Tomás de Elizondo.7
A principios de 1743, el capitán Blas de la Garza y su esposa,
Maria Magdalena García, vendieron al padre Bartolomé Molano, en
900 pesos de oro común en reales, la casa que adquirieron por
permuta de Julián de Gracia y Torres y su esposa. La vivienda se
componía de sala, aposento, cocina y corral; tenía veinticuatro varas
de frente al norte, o sea veinte metros a la plaza, "y otras tantas
sur ... " 8

(varas) al
.,
En el costado sur de la plaza principal de Monterrey tamb1en
tuvo una casa el capitán Juan Bautista de Villarreal. A su muerte,
ocurrida a fines de 1695, la heredaron dos de sus hijas: Juana, casada
con el capitán José Eugenio de la Garza Falcón, y Beatriz, esposa
del general Blas de la Garza Falcón.
A fines de 1705 el general De la Garza Falcón, a nombre de su
esposa, vendió en 335 pesos la mitad de la vivienda al general
icolás de Van Dale. La casa era de adobe y techada de zacate;
renía una sala con dos ventanas, un aposento y un zaguán.
La casa que fue del capitán Juan Bautista de Vtllarreal, colindaba,
al poniente, con un solar que había sido de su hermano el sargento
mayor Diego de Villarreal. 9
13, años 1736-1742, número 99. AMM.
volumen 14, años 1743-17 47, número S. AMM.
9 Protocolos, volumen 8, años 1705-1708, número 90. AMM
7 Protocolos, volumen

8 Protocolos,

212

¡

r.;.

\f,,

Otra ~vien~a había al sur de 1a plaza, a fines del siglo A,'1.I, que
pertenec10 a D1ego Rendón, y que le fue adjudicada el 1º. de febrero
de 1691, al capitán Gregario Fernáodez. La casa, compuesta de
una sala}' do aposentos, techada de morillos, "con su jacal encima"
fue valuada en 250 pesos. 111
'
[I

Hemos dicho que el capitán Blas de la Garza y su espo a María
Magdalena García vendieron su casa, a principios de J 743, al padre
Bartolomé Molano. 1\. la casa del padre Molano se 1a llamó, durante
muchos año , la Casa cural o el Curato.
Despué del fallecimiento del capitán De la Garza, su casa fue
suba~tada y adquirida, el 30 de junio de 1769, por Juan José
Rod~1?uez, destacado vecino de la ciudad. En 1770, Rodríguez
,·end10 en 150 pe os una parte del terreno al general José alvador
Lozano, quien construyó dos cuartos que \·incuJó a un legado
piadoso de 100 pesos, cuyos réditos se debían aplicar a misas. Por
ello, a estas fincas se las denominó "lo obro p,a del general Lozano".u
En la venta de Rodriguez al general Lozano, en 1770, , e asentó
que~ propiedad de Rodríguez ''forma esquina con la calle que sale
de dicha plaza para la iglesia de an rrancisco ... ", o sea la actual
avenid~ Zarago~a. Es decir que la mencionada finca era la que
conclwa, al poruente la hilera de casas construidas al sur de la
pla:,a pnnc1pal de lonterrev.

Casi ~os década después: el 2 de julio de 1784, Rodríguez, cndió
la mencionada ca a, en 1,800 pesos de oro común en reales a José
12 rn dí 30 d 1
Félix L
·
,
,
ozano. L',1 a
e n11smo mes, éste e la vendió en la
misma cantidad a su hermano Jo é Vicente Lo7.ano. Ambos eran
lujos del general Jo é alvador Lozano.
Por escritura fechada el 29 de enero de 1803,José Vicente Lozano
vendió 1a propiedad en 1,900 pesos al licenciado José Vivero
'
-------n Protocolos, volumen 5, años 1691 - 1694, número 4. ,\MM.
: Protocolos. volumen 18, años 1774-1779, número 27. AMM.
Protocolos, volurnt n 19, años l "80-1785. número 128. 1\i\fM.

213

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.... • , con u cocina.· nona as1c.:nto dt: sol.ir.
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cercado &lt;le pie ra .. •

r

Técnicas constructivas de vanguardia
en SLP durante el porfiriato. Rafael
Guastavino Moreno y Antonio Prieto
Trillo a través de la termoeléctrica de La
Potosina Electric Co.
1

Cado Mo rán de la Ro a -

.
1f

'

,\ I'I 1\R DE 1.1\ TR,\DIUO~ "r Dh LO.." l:Sf'IJFRZOS recientes en pro de la
reconstrucción del pasad&lt; 1 poro ino,. u es, udio aún ofrece un campo
ba. tante fecundo. El análisi · de la producción de lo espacios
l'Wticados, desde rucha per.-pectiva, no e la excepci&lt;&gt;n. Este trabajo
prc.:tende ser una contribución en este ·encido, en panicular, desde
d quehacer de Amonio Prieto Trillo, inregrmm. destacado dd grupo
yue he denominado -para .-u c.mdio-- Cmmmo11 de la lrmnirió,,.◄

1

l:.srt.· LL-Xto forma partt.' ,k· un 1r:ibajo m.h amplio, m proce:o de 1:kruc1&lt;.in,
alusivo a la pro1lucci,',n .1ryui1ent'1nica · &lt;lt.· ingmicña CÍ\·il de Amoni,, Prit:11, TriJln
'lnwstig-JJor in1.kpcnJicnre. Rt.':lfü:a . u 1r.1ba¡o con d apoyo dt , egociaann
1meni. ,1n1a i\laria Je l.1 Pa7, Jístriro mint:n, Jd norte potosino. a 1(J kilómetros de
laaud.1d Je ~farehu;1b.
l..a., ap&lt; ,naci, &gt;nt."' de Amomo Prieto en d etrnp&lt;&gt;tle la consrn1crrún pracllc."lmcme
han pasad,, Je. apen:tbiJas. ,\mes ~riLtmcnte el historiador Francrsco Pc&lt;lraza nos
0 frn:1n al~'l.tna · rcfumcias: \·[-ase: Pr:DR,\/.A, Co111pmd,;,, pp. 111, 120-121: \
tCCJcmcmt.'me: MOR· , 01110/a Pt'r,1/ta. ms. \' del mismo .mtor, "'La Ouinra Per.1lr;1",
l.1('.om011r, p. 5. ,\J par;;c:r, d rt:nu Je RaÍacl Gua ·r:n-ino en .\1l'xico tampoco ha
rdo tratado.
l 'f&gt; ro1oc11 1o~.

vr1lu111~n
~
- &lt;, • foho 1(, 1 vuclr:t ,l l6-I vuelta. A~l~I.

21-1

'Par;¡ d c. ruJio Je la m.¡uitt.&gt;cturn t: Jelinc como 1r.1ns1óon al p:rso l.lt.- un &lt;:'linio
a otro. Por ..: 1t:nsi,m, ra! definición cambien se da a lm estilos ar&lt;¡uircc1.-111iro

215

...

....

�f l111!1t11,1io l ILwma
IJ

Grupo formado en el proce o ejecutor de nuevas c~nstru~ciones
fraguado al arribo del régimen porfirista. A su vez, Pneto Trillo fue
el medio propiciador de la presencia del arquitecto español Rafael
Guastavino y su técnica constructiva denominada Arquitectura
Cohesiva. La influencia de ambos, Prieto y Guastavino, resultó
trascendente en 1a aplicación de e te nuevo método constructivo en
México. La termoeléctrica de la Potosina Electric Co. e un ejemplo
contundente de dicha aplicación, inmueble que por fortuna, aunque
lastimosamente, aún se con erva en pie en las in talaciones de la
Comisión Federal de Electricidad, frente a la plaza del barrio del
Montecillo.
En an Luis, el proyecto modernizador de la época no contó, de
pronto, con los cuadros necesarios para cristalizar el progre o
material. me la carencia de profi ioni tas de la arquitectura y de
la ingeniería civil, formados en instituciooe potosinas, dicha
Generación e integró por constructores que se hicieron de manera
autodidacta, quiene tuvieron qu ingeniárselas para responder a
las necesidades de su tiempo. Tales e peciali ta se desempeñaron,
fundamentalm nte, en el periodo delimitado por la presencia de
ingenieros "no civiles" al arribo de profesionista de la arquitectura
e ingeniería ci il.
.
unque este periodo se gestó con el nacimiento del porfinato,
prácticamente abarcó los último d.ieci iete año del siglo XIX Y lo
primeros cinco del xx. A pesar que no se dio a í, de manera_ ta¡~oce,
sus límites temporale re ultaron ante dos acontecimientos 1~cativos desde la per pecciva de e tudio, tanto el arribo del ingeruero
Carlos Suárez Fiallo, en 1883, como la titulación y el retomo del
ingeniero Octaviano abrera Hernández, en 1905. Teniendo a la
ciudad de ao Luis Poto í como punto de referencia de ambo
acontecimientos. Mientras que el área de e tudio se circunscribe,
fundamentalmente, al territorio potosino.
generados en dichos periodos de cambio o evolución. En este caso, el nombre de la
Generació11 de la transidó11 no se propone vinculado a la producción de los esalos en
·
rv.,rticuJar,
boga en la capital potosina, smo al proceso que e dio, en esta epoca
en r-.,Il
cuanto a la formación de los especiali ras responsables de realizar los e paoos
construidos.
216

,

La enseñanza de la ingeniería en San Luis
~as. antiguas in talaciones del Colegio de la ompañía de Jesús
Sl.rVleron de sede al Instituto Científico y Literario de an Luis
Potosí,5 establecido en 1859 por el gobernador del e tado Vicente
Chico Sein. Sin embargo 1a repercu iones del conflicto bélico entre
liberales y conservadores, denominado Guerra de Tres Año
pospu ieron el inicio de su labor docente hasta mayo de J861.6
P~la ~plementación de las carreras del área de ingenieria ofrecidas
por el msntuto, no es dificil deducir que la ocación minera de LP
resultó determinante. Entre la legislación relativa a la instrucción
prof~ional, aprobada de 1862 a 1871, ya aparecen reglamentados los
estudios concernientes a 1a ingeniería. Específicamente los de minería
r topografía. 7 Pero otra vez la situación caótica del paí influyó en el
desarrollo de la in titución. Por ejemplo, durante la intervención francesa
Yel segundo imperio el instih1to no prestó sus servicios, es decir entre
1863 y 1_86~. Por~ tiempo hasta sus instalacione fueron ocupadas
por el e¡erato galo. Fue hasta la restauración de la república cuando
una nueva reglamentación, realizada en 1871, trajo una reestructuración
de las diversas materia de ingeniería. Fue entonces cuando se estableció
for~ent~ la. carrera --es detj.r, no sólo de membrete- egún nos
explica el pnnapal promotor de la historiografia poto ina. durante la
segun~ mitad del siglo XX, Rafael fontejano y Aguiñaga. 9 unque
post, normente se presentaron nuevas modificaciones de tinadas a
co~s~lidar los planes de estudio, su impulso definitivo e logró a raíz de
la últnna revuelta del iglo que consiguió de estabilizar a] gobierno
federal: la de Tuxtepec, en 1876. Tal movimiento fue acaudillado por
P~~o Díaz y trajo a Ja titularidad estatal, tanto del poder civil como
militar, a Carlos Díez Gutiérrez. '° in duda que la calma lograda
s El To rituto es con iderado eJ antecedente de la oiversidad Aurónoma de San
Luis Potosí. En adelante, SLP por San Lui Potosí.
'Al.COCER, Historia, p. 16.
'RIVERA Y Mo, iTEJA,"iO, La U11iversidad, p. 99.
. PED.RA'l..A, Ap,mtes, p. 22.
9
RIVERA Y IoNTEJANo, p. 99.
In A,
u·
.
,u.COCER, nt.rlona, p. t 9.

217

..

�r

durante 1 porfiriato redundó en beneficio de la educación en
general. 11
.
ediante la ley correspondiente, en 1880 el gobernador sustituto
Francisco Bu tamante di pu o tanto la regulación de la educación
ecundaria 12 como del ejercicio de las profesiones. Entre las carreras
del campo de Ja ingerúería se establecieron: Ingeniero de Minas 13 e
Ingeniero Topógrafo e Hidrotnensor. 14
Carlos Díez Gutiérrez, otra vez en calidad de gobernador
constitucional del estado, en 1898 promovió ante la legislatura local
la nueva Ley de instrucción ecundaria. Con ello se derogó la ley de
1880. Las carrera eran las mismas, el cambio esencial se presentó
en las materias que integraban su plan de estudios. 15
Las materias impartidas, que se enumeran enseguida nos
permiten apreciar- el p rfil de los futuros ingeniero . La curri~ula de
ingeniería de minas quedó estructurada, en l~s crn:_o a~os de
duración de 1a carrera, de la siguiente manera. Pnmer ano: algebra
geometría, trigonometría rectilínea y esférica; elementos de álgebra
superior; y, dibujo lineal. Segundo año: aplicación ~ _álgebra a la
geometría; geometría analítica, geometría descnp~v~, calculo
infinite imal; y, dibujo topográfico. Tercero: topografía, mcluso _la
subterránea· hidromensura; mecárúca analítica e industrial; y, dibu¡o
arquitectónico y de máquinas. Cuarto año: curso completo ~e análi~is
químico, docimasia 16 metalurgia y práctica de ensayes. Qumro ano:

Carlos Diez Gutiérrez emanrovo prácticamente en la titularidad del ejecutivo
estatal hasta su dece·o. en 1898. Fue reemplazado durante corro periodos p&lt;&gt;r
gobernadores con carácter de sust:Itutos. Y en el pe~odo_de 1880-1884, cu~do
ocupó de ecretaría de Gobemación, durante 1a pres1denoa de Manuel Gonz:ílez,
alternó el cargo con su hermano Pedro Díez Gutiérrez.
.
11 La iosttucctón secundaria se dividía en educación preparatoria r profesional,
mtentras 9ue 1a msrruccióo primaria correspoodeáa a Los esrudios primarios Y
secundano de la acruahdad.
11

13 RlvERA,

MoNTEIAl o. PP·

99 r 1oo.

lhid., p. 99.
15 !bid., p. 100.

"J

Arte de ensayar lo · minerales para determmar lo metales que cooaenen Yro

yué proporción,

218

1

, /

geología, paleontología, elementos de estereotorrúa, y construcciones
de madera y fierro; además de elementos de legislación en el ramo
de ~a minería. De pués de cursar tales asignaturas, era necesario
realizar prácticas de laboreo de minas durante un año además d
.
'
e
sei ~eses de beneficio de metales en haciendas metalúrgicas. 1.,
. Mientras que el plan de estudios d ingeniero topógrafo e
h1dromensor, a cursarse durante tres años, incluía las mismas
materias _de 1a carrera de ingeniero de mina , de primer a tercer año,
claro esta. Salvo que esta carrera incluía durante e1 último curso }a.
materia de 1egi !ación especial sobre tierras, agua y oh.ligaciones 0
cargas l~~ales. _Sus prácticas consistían en el levantamiento y la
elaboracmn, ba¡o la dirección de un profesor y durante el tiempo
que fuera nece ario, de un plano que representara un terreno cun
superficie fuera mayor a cinco mil bectáteas. 18
'

En el lnstituto Científico y Literario de SLP de 1877 a 1899 se
gt~duaroo 42 ingeniero . Entre us egresado se pueden señalar a
Lllls Barragán, Arturo Bustamante,José faría y Luis G. E pinosa y
Cuevas, José Maria Gómez del Campo (jr.), Eduardo A. Meade
Juan Puente Valerio, Paulo 'erástegui, Mariano Vildósola, Robert;
r Manuel Yano. 19
Cla~~ente e percibe que el in tituto no pretendía ofrecer
profes1?rustas ca~acitados en las disciplinas de la ingeoieria civil 0
la ar91utectura, ru parcialmente. in lugar a dudas, por un lado el
c~po de trabajo de los titulados de la Escuela. de Ingeniería era el
Vinculado con la disposición minera poto ina, mientras que por otro
la medición de las uperficies de la. tierra. De acuerdo a fa documen~
tación_ consultada, entre sus egresados se perciben muy pocos que,
capacitados por su cuenta o aún sin contar con 1a suficiente
preparación, participaron en la prosperidad constructiva generada
durante e1 porfi.riaro. Y, por cierto, no siempre con los mejores
res~lta~os. Pero _la demanda sobrepasó a los ingenieros egresados
del 111St1luto dedicado a la construcción. Ante tal situación urgió

1"

16

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17

Mt:.RO,

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I?

lhid, p. 266.

Tnstrucción, p. x.xv.

219

�l{¡¿r,

. ,

lh.r,.,, ,,

un gremio que vino a satisfacer esa necesida~ formado por téc~co~
instruidos de manera autodidacta y que para su estudio, como senale
líneas arriba, he llamado Generación de la transición.

Bonanza constructora

Al asumir ]a gubernatura Carlos Díez Gutiérrez, en 1876, el estado
de SLP y en especial su capital, se hicieron copartícipes ~e la
estabilidad política que imperó en el país durante un largo penado.
Se propició el ingre o de capitales y t~cnología~ extra~je~as que
redundaron -má intensamente a pa.rtlr de la decada sigwenteen de arrollo industrial, económico y material mediante obras de
infraestructura de ervicios, de asistencia social, de paisaje urbano,
de abastecimiento, de industria, de recreación, etcétera. De tal
manera que se generó una rica gama de construccion s que
renovaron arquitectura y urbarústica citadinas, a las que se sumaron
la aplicación de nuevas tipologías con tendencia estilísticas
neoclá icas afrancesadas o eclécticas. 20
También se debe de considerar en dicho ambiente la influencia
de los medios de comunicación, gestores importantes del desarrollo
de la época. El telégrafo, introducido en 1865, ya era más eficiente;
se incorporó el teléfono; el ingreso del ferrocarril e dio en 1888;
los tranvías, primero movido por tracción animal y después por
electricida~ articularon una red de comunicación interurbana. Por
cierto a tal ambiente se umó la aparición de la electricidad Y el
vapor' como generadores de fuerza motriz para uso industn"al:21
Con el deceso de Carlos Diez Gutiérrez, en agosto de 1898,
asumió la titularidad del ejecuúvo estatal Blas scontría. Se mantuvo
en el cargo de 1898 a finales de 1904, para colocarse en el gabinete
de Porfirio Díaz a partir del siguiente año. 22
.
Ante la moda europeizante de la época, surgió entre los habJtante
de la ciudad de LP la aspiración de darle a su capital una uoagen
Mo.RAN 'r M 1:.AOE , Sa11 I.J1ú Potosí, p. 32.
]bid., pp. 32 y 33.
22 lhid., p. 33.
20

21

220

cosmopolita, e ensancharon y prolongaron las vías directas aJ
centro. Las terro. as plaza de antaño se transformaron en airradables
jardines, tra ladando a sus antiguos ocupante , los rian;uistas, a
nuevo y funcionales mercados. on abundantes los jemplos de
e ta nueva etapa constructiva.
~n resumen la ciudad vivió una bonanza constructora que fue
refle10 del adelanto que ofreció la dictadura porfirista, expresada en
el le_ma "Orden y progreso». fortunada.mente la producción
a~gmtectónica de la época vino a complementar el paisaje citadino
s10 alterarlo, integrando sus formas y proporciones a las
construcciones del pasado, además de superar en mucho la calidad
de diseño de lo edificios demoJidos. 23
De acuerdo a los studioso del tema, en término generales lo
profesíonistas de la construcción jugaron un papel trascendente en
la modernización del país durante el porfiriato. 24 Sin embargo, en el
caso San Luis no sucedió así, sus particularidades le dieron un viso
~f~rente. Fue determinante la au encia de at(Juitectos o ingenieros
civiles, obviamente ante la falta de profesionistas formados aquí. 25
El proceso local estuvo impregnado por la intervención de
constructores instruidos de manera autodidacta. Fundamentalmente
:iJ

lbid., p. 33.

i, _C~\!ACHO, Empresarios, pp. 371-372. Basada en l\ffia&lt;la Bazan t, "La enseñama y
la pracnca de la ingenieáa durante el porfinato", en Jo efina Zoraida Váz-quez (Inoo.
Ynotas), La ed11cadó11 e11 /,1 historia de ll-féxico, núm. 7, México, El Colegio de México,
[Lecturas de Historia Mexicana] 1996.

~ BA2.:\ T, "Ensenanza y práctica", Historia 1\fe&gt;..ico11a, pp. 257, 286. De Jos 41
titulados (en las especialidades: civil, también llamado mgeruero arquitecto _
egresamn 13--; ensayador y apartador de metales; topógrafo e hidromeosor; y,
~nma.s) en la Escuela aciooal de Ingenieros entre J876 y 1880 nuITe proverúan del
IDte.ttor del país. De ello no cenemo noticias de ingenieros civiles poto inos.
Entre 1881 y 1890 se reci bíeron en la misma i.asti tución 117 en cota], 8 fueron civiJes
Yl 7 de caminos, puertos rcanales (esproalidad creada en 1883. fus.ionaJa ala civ.il en
l897); de los 180 titulac:lo · de 1891 a t90I, 8 Fueron civíles y 46 de caminos; de
ambo grupos tampoco tenemos referencias sobre ingeniero que hayan acruado de
lllanera contundente en el ámbito potosino. En cambio de lo 117 egre ados entre
1902 Y 1910, 66 fueron avíles y uno de caminos; tres, de a9ud]a espeaalida&lt;L
desatrollaron obra en San Lws, como se trata en el cuerpo del tC:11:tO línea adelante.
221

�\ r , ¡,

mientra .. e prop1ctaba la forma ión académica local de lo _cuadros
nece'iario., lo cual ucedió, de manera incipiente, a hn s deJ
porfiriato. • ntre tanto la bonanza con_s~ructora ~trajo Ja in~:ursión
dt: profe ioni ta foráneo --&lt;.le otro smos del _P~
xtranieros~
micmra retornaban los poto ino. qu
tud1anan en la _, cuela
acional de Ingenicm .. Tal .1tuaaón tambi n fm oreci ~ ~ 1mprov1 ·ación d lo· ingeniero Jocale. formado n LP en Iextco, tanto de
mitlfil corno to(X&gt;.ll;J-afo , en la rcahzaoon d la-5 nucYa on trnco~nes
-como ya se señalú- n cargos público que debÍ:-tn &lt;lesempenarst'
por gre. ados de arqwtectura o ingeniería ci,~L"'6 bn an l.~1 ,_ lo
bernantes n encontraron a la enano lo en,cio d profe. 1orusta ·
&lt;le la con t.rucción ncce ario para ubrir las demandas ocia.le. 2~
Entr • lo. po o. ing rnero de mu1.1s o topógrafos yue dcstacar~n
por u traba¡,, de ing 'ntl'na civil · pueden eñaJar a Lu1 · Barragan
\' ebasllán Reyes. 11 Dentro del grupo Je constructore y canteros
\Jgunos casos Je mgcni ros lw:aJcs. de minas o topógrafns, foanado. en LP:
Arruni Bu tamantc fungm como m~eniero de. la ciuJad, Vl' r: M 11, p. 2ú6; PRJt n '•
/ 11 \fr,uo, p. 180. Juan Puente Valcrio ocupo el cargo lle ingcrucm de la cmdaJ en
(9tJ4, con. uh ar 1\f I Ro, p, 26(1; L\ 1RA, Ct,hildo dr JlJ', p. 133.Jo e laria Espuiosa
Cuevas se de t:mpeñéi pmo 1nspt:c1or de las obras dc la Pre~ Je an Josc; umbte:1
participo cn d prO\ cm, de trazo y con. trucci• ín del termcarnl \~1negas· Matchual.t,
ven6car: l\fi Ru, p. -266; P111E111, 1•11M1:,1&lt;0, p. 1~11- PI 1· 192; D1r uo. ·J~n Hlm~;~º'.
p. 86. Drn, e¡cmpln. Je ingcnrems Je mmas 1n. truu.J en la r.scueb ac1onaJ. a
E.-; onu:ía, aJ p~ccr pamc1 1~ en a4,•1ma., o~ra. de _mfracstructura dur.intc el manwi.:•;
Je .arios Diez C,uuerrez Director del lnsatut &gt;..:1cn11fi o) T:.m:ranoJe 1885 a 1
vJc 1894 a !89"'. De empcno. a I.1 muutt'dc Die;, Guric:rrez, d cargo Jet c1ecum·o
Jel csiaJn ha:.ta iinaks Je 1904. Al añi, sigwcntt.: a~uIDJo d m1nis1erm de. bmiL'flto.
comprobar; DI&lt; ll/, ·U&lt;m H!íWl&lt;JnJ, p. 6. (!'!milo \ raa~a.. ·e útu1o t:n ¡.897 • u~vo
una acuva villa polnic.i.. l•.ncabczó el grupo or¡;JruzaJor del .o~e. o 1.tbcral.
.
. V'IL
. ni&gt; 1·n..·mlllt
'"' I·.u un aruculo pubhcaJo rcc1cml-meml'
d doctorJ&lt;.:su.
• ar Ru1llO
- •
rd1eXJonar sobre la can:n a de c.-sruJio · be 1on11,,raíicns con la tcmaúca r d pcnnd&lt;&gt;
abordados en el prestntc le. to. \'1u .\ll, "F ·plt:ndur",en L, Oirrimt., pp. 8- 11. • Je
.!ll PRll n &gt; \,16,.m, ¡1 p. 158. 180, L\M. v 11c ,. hn,prn,mos, p. 290; MoRA, • culecc1un
'
" •\dn.1·
Jocumt'.Dto ' ·nlm: eJilidu.·
y constructores potosmo Jurance e! po rfi nato.
_: 1
·
.
J
d
.
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hcrr&lt;~
·eba. nán Rt"rt:s 1mpartii'1 fas mattn. s de onsuuccmnes e ma cr.1
•
· en 1a F a1c•Ia d e ln!CnJc:n3
E ·tcrcotomia, (Je logia. l\[jncralogia \ Palconto1ogia..
g
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1
- J T •mT.100
- l ¡l' ¡• P., rnm l11en
· · :-.1:, d 1:Scm
, 1n.·ñ
del lnsuruco ( 1cntilico
• • t'1 comu &lt;lrrcerorue

mi~mo. ,\[¡ Ro, pp. 26 261: RI\ 1 K \ \ ,\J,,

!21

l

¡.. 1 &gt;, p. 3 ,

I'

autodidacta qu participaron en cst periodo cabe citar a Fl rent:ino
Rico, i\lónico ám z, Le cadio Jhávez,
briel i. Iuñoz, fartín
Fraga } Antonio Priet Tnllo. '.l9 hUo 1 otros con tructore no citado
formaron la eneraCJón tk la tra11.rició11.
Entre los ingeniero foráne
e pu den m ncionar, entre otro a
b iguiem
arios uáre7 ◄ialJ &gt;. Veracruzano tradicionalinente se
le ha c n id rado ingeni ro aunque hasta ahora no tengo la certeza
lfll haya u ado ' tuclio pro6 1onal~. n 188 a taba a arg de
vaaus proyecto·, como las fachadas de la finca de la avenida arios
Díe7 :rutiérrez, por la ampliación rectificación ·o su trazo; la asa de
\! ilo; J la Penitt'nciaria deJ E rado. 'lll Guillenno Re1tter, de origen alemán,
llegó a an LUJ ah- ~d ·dor Je 1864. · pcciali. ta en hidráulica, fue
director en 1~ obras de Ja Presa d , an J sé entre l 94 \. 1900. 11 Carla
l lall arquitecto iogl ' s. utor del pro ccto de la •stactó~ del R rrocarril
1
• acional 1 xi.cano, yui n ta.mbi · n estu o a cargo d su construcción. 32
L1 mauguración de dicho inmueble d verificó 1 8 . Jos ' ortega,
ruvo a u carg 1 &lt;liscño y con trucci6n del Tearro de Ja Paz, por
encarg dd b tnador .arios Diez 'utiérre.l. ,us trabajo, realizaron
del '89 al 94. 13 Henri uindon r -\rn ld, illw, canadiense Í'ucr n
inritados ,1 trabajar n an Lui por lo hermano 1eadc. J\l par cer.
llegaron a principio Je la última década del ~1glo XC\ y eguramcnt •
ac¡tú stu I ron ha, ta d inicio de] corúlict t volucionario. Por encargo
de lo kadc, di fuu·on } construyeron vario inmueble , como el
Palacio 1ercantil, el Palaci Monumcnt'll El Palacio d , 'ri tal Y

r

r

!'I (' HRER, • El Est,1do, p. 248; PRH-T•,, Mi.....-iro, p. 1 6; Rtc.o, Hormtmo Riro, p. 1O;
Viu \!{, "l• plcndor", en I..a Comrnl,, p. JO. Los ca . n · Je \ntonio J rieto I' Hnn:ntino
Rico se lratan en~ refert'nci~ dmda :tlu ivas a ambo , una contient· l~s mt:mona~
(lt• Prieto · la ou-a es un e rudío monográfico obre Rico. El trabajo dd resto de lo ·
construc.,orc-s e tá poco documemaJo.

"'PRJmo, \/ : iro, p. 56; fu 111 • n, .. ~rbanisrica", pp. 88, 99 r iOO. \cttL1lmcntc
rt-ali20 un trabajo sobre este lnj.,rcmer 1.
·

p
.
I OR.1z 1, Compentho, p. 11ll;
l;t 1
1 llR , \ \l,.,\Of·, p. 11 7.
11

11

A \l h&lt; 11u, hnipraorios, p.

290:

Pi:ull, z -\, Con,pe11dio, p. 63.

' lbúl., pp. 106-107, 1 '..., -141 Esrc último ·e ubica fuera ele! pcri1 do de e ·rudin.
Jlara l 9fl7 e e ·taba con ·tru\·endo, ·e concluvo en 1909. , cita por la importancia
t¡uc tiene en el con texro del centro di. la cap1 t~ puwsma.

�(

Russell Cook, autor del templo de la Iglesia Cristiana. Central (Discípulos
de Cristo), edificado a partir de 1898 y dedicado en 1900.35
•
Tres de los ingenieros formados fuera, oriundos de an Lws,
retornaron a partir de 1905: Octaviano Cabrera Hemández, Jacobo
Cossio Anaya y Luis Igueravide Franco.36 Con la titulación del ingeniero
Cabrera, en 1905, y su consecuente regreso se inició una nueva etapa
en la producción de los espacios edificados en San Luis.37

Antonio Prieto Trillo, ingeniero autodidacta
u trabajo en pro de la arquitectura e infraestructura en S~P
prácticamente ha pasado desapercibido. a pesar de su rrascendenaa.
Era sumamente inteligente., con un sentido práctico muy agudo. us
conocimientos teórico lo aplicaba con mucha facilidad en la olución
de problemas técnicos, ya fuera de cálculo de estructuras, de física,
química o hidráulica. Esas cualidade le allanaron la práctica de la
construcción, que desempeñó con vocación y dedicación.
.
También contó con habilidad para el ejercicio fisico, fue buen ttrador
excelente
conversadoL La personalidad de Antonio Prieto era: "fuert~,
Y
,, 38
intransigente y, obretodo, digno; sensible., exagerado y hasta terc~ ·
sirni. mo, se dio tiempo para intervenir en actividades polit1cas.
Formó parte del Club Liberal -Ponciano Arriaga y participó en el
Primer Congre o Uberal. 39 n ambos, organismo y evento,
15 MoRÁN Y

l\-1EADE, p. 93.
l.\'F.RA, pp. 270-271, 27 4 y 275; VnuR, "Esplendor", en
Comet1te, p. 1O. ~n
1908 Iguecavide ya ejercía en LP aún no contaba con título profes!onal _pero se e
reconocía como alumno destacado de la Escuela acional de Ingerueros.
37 En 1906 se le designó catedrático propietario de Estereotomía y con trucciones,
en el Instituto Científico y Literario. Y en J907 se le nombró ingeniero de las obra~
del estado en 1a capital potosina. E decir que ademá de influir en el ambientt
constructor de an Lui con el ejercido de su profesión --en la generación de nuevo-5
espacios- también lo htzo desde la cátedra y la función pública. CAIIRERA, Sr11Jb!a11za.

u

16

PP· 8-9.
l8 PRITITo Méxiro. pp. 10, 165, 166, 519.
' 182 y 332; ÍARTÍNEZ, La &amp;voluciti11, pp. 10-13.
· d e una
39 Thul. pp.
ratz
'
.
•
Ob
·
desafortunada aseveración del obispo Ignacio Montes de Oca y
regon, dunune,
su intervención en el Congreso Internacional de Obras Católicas, verificado en Pat!S

224

n.r \úm,

destacaron Camilo Arriaga, Juan Sarabia, Librado Rivera, Ricardo
Flores 1agón y Antonio Díaz oto y Gama. u implicación con
este grupo le acarreó hostilidades del gobierno porfirista y estigmas
por parte de la 1g1esia, al grado -sobre todo dicha hostilidadesde o~atlo a salir de LP. 4º Coincidiendo con el breve gobierno de
Francisco I. Madero, fue presidente de la Confederación Cívica
Independiente, corporación partidaria aJ márt::it de la revolución_-t1
En todo el periodo de gobierno de Carranza (1914-1920) fue titular
de la Comisión acional de Límite .42
~tonio P~eto Trillo nació en el estado de Zacateca en 1862 y
muno en la Cmdad de México en 1948. 43 A los once años de edad
llegó a radicar a la capital potosina. 44 Cursó sus primeros estudios y
~ con~luirlos inició u formación en eJ Instituto Científico y
Llterano; pero al poco tiempo desertó, ante la precaria economía
de su familia. 45 Posteriormente e casó con Emma Laurens. Después
de probar suert en varias actividades, alrededor de 1886, incur ionó
en la construcción cuando trabajó con Carlos uárez Fiallo como
aprendiz de dibujante. Con él participó en la r modelación del
mercado de Zacatecas, básicamente en cuestiones administrativas.
~n 1900, surgió en LP una convocatoria que hacía un llamado w:gente a todos los
liberales d_el país. 1señor obispo hizo alarde, nada ruás, de la siruación privilegiada
de lalgles1a durante el porfu:i.ato, ya que prácticamente e habían derogado la Leves
de Reforma. A manera de protesta, se con ocó a la organización clubes ''para luchar
contra las tendencias dericale del gobierno". Paca la indicada lucha, representante
de los clubes integrados asistieron al Congreso Liberal, efectuado en eJ Teatro de la
Paz ~e SL~ en febrero de 1901. De este congreso se derivó laJunta Organizadora del
Parudo Liberal Mexicano. Los e tudiosos de la Revolución feicicana consideran
este proceso como el origen de dicho movimiento ocial.
-111 PRIFTO,Méxiro, pp. 179,182,184,341 y 348.
1

lbi~, pp. 2~2-233. El resto de los integran ces de la me, a directiva: José Maria
Ga:a, ~ceprcs1dente; VaJentín Gama, primer vocal; segundo wcal.. Robeno Ga •ol
Ibid., pp. 272,365; PRIFTo T,\.\ITBL'GH. La C11,msió11, pp. 12-14-. l 27 de julio de
2005, su autor me facilitó amablemente esta elección de páginas relativas a su
trabajo, en ese entonces, eo proceso.
11
PRu,,o, A-fé.w,o, pp. 7, 47.
# Lbid., p. 60.
45
Jbid., pp. 49, 51, 52.
~

225

'

�In. truid por jngcnier . e ·tranj ro., &lt;lurant~ u e l~n~ta en
Zacateca , s1.. 1:n ñó a manejar nu \ o. a ce onos de dibu10 Y a
reproducir &lt;lo umt.:nto · mediante la "copja en azul'/"
uuroduci n&lt;lo . u U.$0 en an Lu1 . Por esLe medto duplico infinidad
de plan y e entura a lo. notario. dL L'l capital p~&gt;to. ina. A la
po tre inició el empico de la tela de caJ a como m dio de oportc
de lo planos realizado .. tanto para u bras de e ~ trucc1?n~ co~o
los olicit.1.do por terceros para documentar e enturas publica .
De &lt;l el proyect hasta u e ncl ión, o corno traba10 Je
remod L-tci 'n, participó en cliYersida de obra : "1vicnda. , escuela. ,
fábricas, templo , ho. p1tale , de mfra tructura hidráulica, tam _urbana
c mo rural \ plantru &lt;l m' ·tic'l · de tratamiento &lt;le agua re ·,duales.
u traba¡o lo produjo . peciaJrnrnte en lo. tad de an I ui Pum ·í,
Zacatec,
uanajuaro, Puebla, M 'xico v la capital del paí _-lll
Tno de . u, prim ro pro) e to arquitectórnco. fue la
rcmodelac1ón Je la ca a dL Eduardo ,. P1tman,49 a un co ta&lt;l? de
atc:draJ donde actualmente e ubica la ecretaría &lt;le Turismo.''º El
re ultado de c. rn reno a ión fue mu} afortunado, a p ar de la
decisión del propietario por e rnservar lo. vano inferiores }'
superiore rn j.,'l.larclar corre pondcncia o alineaci 'n. bn lo cánones
de la época predominaba l. irnetrfa. Pr &gt;longar lo. ventana le.. &lt;le la
plata baja, rná, a.11:l &lt;le la altura usada comúnmente, re uJto t~na
oluc1 'n mgcnio ·a ,, e té tic, t.JUC mantiene iluminado l mtenor
'
·
~ 1. El
Juran e la mayor parre
del &lt;l1a m la ncces1c.lad
de luz artl hc1a
ligero almohadillado -hech de argamasa- de lo muro de l:t
fachada } las esbeltas 1amba de lo vano --esta realizada. en
cantera- frecen un . uave contra. te. En su con1w1to, di ha fachada
t. ".ostenida'' por un .ólido ba amento de cantera, no •levado del
mvel dd uelo má de lo e teticamentt. pt:rrruudo. f ~I cuadro I completa

d !no ·a~ajo d~ herreóa y carpintería de w vano. E. ta finca e precia
de t ner cieno filrt' de au, t ridad &lt;-JUe • e traduce en encillcz . let:,r.mcia.
La casa del prominente mint:t, de Real de Catorce, •rao í co f.
Coghland, --{;0 Benigno
riaga y \ : arranza-51 fue otro de su
Ji cño .. Basándo e en sus propu tas, la cantera labrada tuvo a
cargo del maestro Florentino Rico. ~ \unque n general I di e□ &gt; e
aprecia de buena factura . e denota una Ligera de pr porc 1 'n ~
d eqtulibno n d manejo de I s volúmenc d cantera, ·obre rod~
en I interior; pero in aer n lo burdo. En e ta finca Prieto Trillo
insraló en 1905, en la v1 p ra de u conclu ic'&gt;n. J primer sanua□o
de la ciudad tal y como ah ra los conoccmo•. 5?
~--:~tre sus trabaj~

de infraestructura hidráulica de taca.o lo que
r~zo en d mananual de La lcwa Luna., indicado en eguida.'' En la
hacienda El Jabalí: de rnción de una xt n a ár a fango a a trav' dd
Canal Priet ;54 y cajas d di. tribuctón r obrru anexas- 5 para m r m nto
de dntacion de agua para Jo · pueblos d • Rioverde y Ciudad Fcrnán&lt;l z.
En h hacienda de Ojo d &gt;\gu, : canal de irrigación. ue con tniido
para llevar Jíqwd de Je el áo de Ric v rd a J terreno - d temporal.
L1 labor e taba 5 ' 6 metros arriba del ni\'el del río."'
fuente con ultada r flcjan, aun,1u no abi rrament , la
relación familiar de u e ·po, a, mma J aurens, y la esposa del
arquitecto e pañol Rafad Gua tavin . O duzco qu, Dorotca
La

1
•

Actualmtnt(: es el cd1fic1 de po tgr:tdo ele la ni\·er. 1dad Ch:imnar'iant
r·
•
J&gt;
1 DR v \, 01npmdio, pp. 121 J21: PRu,:ro, M,: :1ro, pp. 170, l 7'J. 209; Rrrn,
l%re111t110 Rim, p. 'J-12
.

En la mmcd1:1c1onc Je los acrual · munmp1ns de Rmverde )' Ciudad
l·crnándcz, ca~ LP.
' ~!n pnmer lugar, con la finalidad de Jarlt. u. o agncola: • , en cgundo, para
nr:1d1car lo: altos casos dt paludi rn i de la :wna.
\

""',\si ~c.; cnm ,cían los dupbcaJn · hd1ubrráficos d · la ~poca. ·gtmum.:nk' rt:~ult.iron
toda una no,·cdad.
1 P1rnrr • Hi'\-im,pp.5(1 57 • ..,~ "74 81,292.
Fundament:ilmc.:ml\ c n ·ultc:c.;. Pltll ro, .\f,: 1ro, pp. 47- 26.
·
· -- 1 d o en LP a paror Je ll1~
Primer icn:ntc dd Banco. krcann l ,,'I c. ·1c.1t1n.
msraia
trámites r afo,.ados en 1882. La insmu 1&lt;ln banc:ma cstu\'o in ralada c.:n • u ca~,1511P1urr11 ,. \/,~

m,, pp. 85-86

226

on estas obras tenmnó un centenaric, confücto de :unbos pueblos contra la

hacienda. El mcrcmcnto de la dotación de a6rua resultaba dihctl de.: olucionar, no
porque nn xi, tlern la r Jumad de hacerlo por panc de los propietano de la baocnda, sino má~ que nada por un pr blcma tCcruco &lt;}Ut. upo re olvcr el mgcni ro

Pne10,

PR11 To, M1~\1co, pp. 1 -151. Esta ohm re. ultó, en e pea:ll, compleja. Longitud.
¡)co mas d~ 3 km.; profun~dad. hasta 4 m.; ancho, 1(¡ m. Pan _u rcalizacion
aboraron mil campe tao ba10 la dircccmn de Pnero.

�lf

O'

Ramírez de Laur n , la madre de "'mma, fue hermana dc Franci. ca
Rarnírez &lt;le ua tavino.,;~ Dicha relación lle ó a Prieto, ademá · de
utilizar I s métod tradicionale d con trucci , n a innovar con d
emple del isrema u.1 tavino o de 9wtectura Cohe i,,a. 58 Entre
las edificacionc que lo unplant'
cuentan: uinta Peralta, ( mota
Barrenechea termoeléctrica de la Pnto ina Electnc o. } 1 proyecto
de la parrogwa de Tcc¡ui t¡uiapan, l'.Il LP Lamentablcm nt las do

primeras fincas fueron demolida. a finales del igl _x:: , 1pr_ .'ecto, no
pasó de e. o. 9 Y en la ciudad de éxic a donde enugr definiovam ntc
en 1909:(,11 la Escuela ormal41 y l Manicomio ' La a tañeda"; en d
Ho pi tal en ra1 y el Ho p1ci , a1 parecer no pudo hacerlo, pero influyo
de manera determinante para u aplicación.62

Veasc: P1urrro. Afé.;,,.7co v I iu•.RTA, G,1,ulaviflo m ,-~méric,,.
En . us memoaa~ momo Pneco no mcluye textualmcarc d nombre dt' Rafael
~uasuvino Ioreno. olamcntc ~e refiere a él corno un panentc polínco de Emm:i
J,:mren . su e ·po:;a. Fn cambio, st hac , mena· n de la· bóved · guasta\1111 co~o el
~1. rema construcnvo yuc aplica en alguna· de sus obras. hs probable qut: el a.rqwtecrn
\'alt:ociano haya despenado en Pacto c1t:no re. cnrimitnto, ante su dt:cisión ~e-~• 1
ermitirlt: qu~ constru}•era con ·u patente en la 1u&lt;la.d de íexic . E~ la cra&lt;licton
oral famitiar eJ nombre del autor de la Arqunectura Cohes1va dcgenero en ,.DSLl\'O
Guastavino, qw:ci infüudo por l:i misma razón. tro caso del que guarda .ikncio:
sobre el mgcnicw kt.,u-:inno .,brcra Hcmández, 1.JWCTI destaco en L, produ~-,J(,n
arquitectónica durante los úl1imo. años antes de la nugración de Prieto a~ Ciuda~l
de Mi.:x.ico. Pritto no se guard(J inconfonnidade d probaoones o rccon« 1C11men~os,
siempre los expresó abien:amcnk, no lo hizo en nd.a meno. a travé de su · mi:mona ·
Resulta ex1raña L1 onu. 1ón de ambos persona¡e .
\? " ,
ta: del día". E/J u 1,111dt1rlt, p. 2: PRIETO, Mb.ic11, pp. 175, 181, 185; MnRA, •
"La Quinta Pt.'ralca ", Li í.orriwk. p. 5.
.
"PRJ1 To, J\ fb..ito, pp. 190, 342. En busca de trabajo había estado en la audad de
México cu.indo mri:ntó panicipar en la construcción del Ho ·pital General Y U
Hosp100. Fl pnmero onstruiJ bajo la dm:coón Je ª)'.º¡ corre 1896 Y 1904.
•1 /bid.. p. 362. Po tcnormente ~e destinó a _olegio Militar.
~ {/,id, p. ] 90, 191, 2.16. Resulta unponante salx.'1' que en léx.ico, a travi.;s de Pol.'to
Trillo se construyó ,\n¡uirecturn C he.~l\'ll al mi~mo nempo 9ue en EE. 1. Aunq~ c..'O
•
_1
1~1 .:as mnt:ill
cl país' no alcanzú,
expresan.&lt;' a u:av: · &lt;le con crucciom:s mnnumt'Ol,uL'S
•
\' Ja 1 'ormal fueron pn ,y1..'Crados por lgo.1cio d la Ihrra} d an:¡ui1cctc . F..chegaray. Porltn•.1
Diaz {hi'10) fue d 1•mado n.&gt;sponsable el la construcción e.le ambm;. El, a u vez. Ct~nrr.itu
'"' r Je obra. bn
. cuanto al Hospnal eneral y el I lospmu.
.. tut mn
a PrieLo como &lt;lin."Ct

r

228

Por u ardua lab r, que aquí e ofrece somuamente e e, idcnte
que el ingeniero''3 \monio Prieto Trillo e pu d cons1dcrar el má
de tacado de los Jntcgrantes de la Generarió11 de Ir, tnm.ririó11•

Rafael Gua tavin

n San Lui Poto í 6-1

Gua ta\'Íno nació en Val ncia, Lspaña en 1, 45 y falleció en 190
en arolina deJ -ort . · tudió en la E cuela d1.- faesrm de Obra
de Bar~elon~ y en l ',2 ahí mi mo obtuYo d títuJo de arqu.uccto en
la_ r cien abierta E ·cuela de Arquitectura. Ejecut • la primera
bov da con armadura de acero y utilización de cemen o Portland
cL ·eñada mat mátic:unente cuando aplicó la e tática gráfica a la '
trad1c1onal s bóvedas catalana . 011 ello r ali2ó la. primera
e trucrura d mampo ·tcrfa realizad en forma de científica. Tale
e_ ubierta. fom1aroo parre d la con trucci , n tabicada LIU
,
on u
Innovac1on Uam, &lt;n. trucción Cohe iva. 05
. ~·otre Ja caract ri cica de u i, t ma con tructivo e pueden
citar Ja economía, ya tJUe con una ínvcr 1ón mínima se podían cubrir
grand s claros -por lo general sin el u de cimbra- ademá d
er mcombu tihle y, a pe ar ele u aparc..or fragiJidad, altamente
cor1S1ruid .- por los i~nicros Robt:rtu ,ayo!} ,\ fateo Robles, respectivamcme~ d uso
de An¡unecrura ( .ohcs1va en talt- c::onstrucc1one fut. promond1 por Pnt:ro ,. anre la
nt.ganva dt: firmar el respecnvo c llllllto, ¡x )C p:t.rtl' ck V.!\ 1-&lt;lin.'Ctor de elbras .Públbs
dd D_
F --. decide in for~r a lL'lslavrno :\foren • quiCTl deja I intcnor del p:u •parn l'I
lll¡,'{'f)!ero Pneto \' la cip1taJ pan i, e:,10 c:o la qt.&gt;cuci, in de 1 &gt;bm aplic:lfldo la p:uenre de Lis
boved~ guastl\'ino.

_' Gtt,, ~ 1 Í .Ila H~1,1.r,1, p. 55: • enero Je 1904 se din a conocer yue el prc.-sidente

Di.17 acordó conc1.:d ·ria licencia pa.r.1 duigtr consrrucoont: de t'iliiicio. , como 1,, hari1 n
los arqwcecms, a los lrlf_remcros dt mmas, ingcrnt:ro · miluares. ingc::niems CJ\1 Je:; t.'
'Ogtrucro mdustnalcs. E ·tn ltccnaa, d1cc d invesugador Guc, Jra, pcrm1tiú mmhién a
kis rnac;uns de obn., Úlilgtr con trucciones r 1 moáv&lt;i a autocalifiCl.l'SL como an¡uirectos
0 1ll/:,&gt;enit:ro . Prie10 hacia amh:i. cusas de:i&lt;lt \ ario. añrn. :Jlrá .
t.,

La gi:ncro. iJad Je anoagn H ucn.1 me aJlq~ci la bibliograña funJ,uncnmJ de

ltifacJ uaswvino ~ foreno, pnmero mcdiann. corre pondcn ia •poHeriormentt:
duran¡~ la com ·tanc1a en la Escuda Técrnca upcriordc Aryu11n:1ura de Madrid,
d.,nde el fom1a parre del Insmuto Juan &lt;le Hcrrcm
D1 U .\
,\ "Las Róvcda-:",p. 51;\\'W'\ .elpai mm.u·.

22'}

�II,

,wc.

f

n: .

·
nd1·0 . de ciudades
re istente.
nte l o d evasta d ore. rnce
norteam ricanas, como Chicago, Baltimore o San Francisco, la
resistencia al fuego de las Bóvedas Guastavino fue una característica
que impulsó el desarrollo inicial de su empresa. 66
_
Rafael Guastavino Moreno y a u hijo Rafael Guastavtno
Expósito se les considera lo mayores expone~t~s de co~s~ucciones
tabicadas 6~ d la historia, desarrollando su acuv1dad pnnopalmente
en los Estados nidos de orteamérica. 68
Guastavino foreno pr dujo obra en Valencia y Cataluña. En
1881 emigró a ueva York ypo teriormente fundó la R Guastavino
Compan . través de su empresa aplicó la técnica tabicada --O
Arquitectura Cohe iva- en diversas construcciones. u empre a
construyó más de miJ edificios: dosciento destinados al culto
religioso, catedrales, parroquias y capilla ; más de seiscie~tos en
ue a York; cien en Boston; algunos en Pittsburgy en otras c1Udades
norteamericanas; también en Canadá, Hawai y !éxico.69
Participó en la construcción de las cúpulas de siguie~tes los
proyectos. Museo mith~orúan, en ~ashington, D._C.; Insotnto de
Artes y Ciencias, en Brook:lyn- Iglesia de an Franc1 co de ales, en
Fil.adellia· Banco d fontreal, en Canadá; Iglesia de Santa Bárbara,
en Brooklyn; Compañía Girard Trust, en Filadelfia; Universidad de
'
ueva York en Bronx, . Y.; entre otra muchas. 70 Los antenores
son algunos, ejemplo de la obra del destacado arquitecto español
Rafael Guastavino, cuya obra ha sido redescubierta y revalorada en
lo último años, pero sobre todo difundida.
fit,

D E LAS CASAS,

p. 52.

.

Cubierta. muy delgadas, obtienen su rigidez no de su solidez o grosor, stno de
su forma geométnca en part:1cular. La e rrucrura de las bóvedas tabicadas se cnmpn~e
e.le racillas de cerámica delgadas y anchas adheridas con mortero por su cara mas
•
, capas.
L.1s
amplia con respecto de la curva de la boveda,
por 1o gen etal en dos o mas
.
.
raallas se craslapan en su. juntas en las capas siguientes a Ja primera. La pnmer ho¡a
de racillas de pegan con yeso, eso le da la característica de autosoportarse Yt!V'.tar e~
uso e.le ambra. Las siguientes bojas se unen con cemento Portland, lo que conobuv
a darle su resistencia definitiva.

Es importante eñal.ar que Guastavino dejó obra en SLP y en
otros l~gare_s del p~s, realizada por él mismo o a través del ingeniero
~tomo Pneto Trillo. E decir, en México se aplicaba uno de los
istemas constructivos de vanguardia. Claro, con las debidas
proporóo~es, Y_ª que los edificios levantados aquí fueron de
modestas dimensiones, si e compara con lo hecho en EE.UU. Como
el horno de la Fábrica de Ladrillos Reprensados, en la hacienda de
Pardo, de Ma~mel Hernández Acevedo. 7 1 Otros ejemplos potosinos
fueron la Qumta Peralta y la Quinta Barrcnechea como e eñaló
~eas atrá . Dur:inte sus estancias en an Luis co~ toda seguridad
ma~ que constrwr se dedicó a recorrer los templos para observar y
aplic:11" en nuevos ~royectos la adnúración que experimentó bajo
las cupulas del conjunto de Sa.n Francisco.

La Potosina Electric Co. y su termoeléctrica en el barrio del
Montecillo

in duda, una de las expre ione de la modernidad durante el
porfiriato fue la electricidad. Su incipiente producción durante las
dos _últimas décadas del siglo XIX alcanzó un auge notable en la
siguiente que se reflejó tanto en lo económico como en lo social.
De manera gradual 1a electricidad incursionó en fa vida de lo
mexicano , desde el ámbito industrial hasta la vida cotidiana.
En julio 1880 se mstalaron por primera vez bombillas o focos de
arco"'2 enla Plaza de la onstitución dela Ciudad de léxico. .Aunque
ya un año antes, se utilizó la electricidad como fuente de energía

67

68

DL L-\ C.\SAS, p. 5 L

6? GONZALEZ, "La bóveda", pp. xxxtv-xxxv; 1.ARr , ' Más con menos"; P· 45?.
70 f lL,H TA, pp. 3 7 y 45.

230

-i

Acruwneate su área se ubica dentro del territorio municipal de Villa de Reyes,

LP._CIBRERA,EIEstaáo p. 247. La información y Jo planos de este proyecto fueron
gentilmente proporcionados por el doctor John A. Ochsendorf del MTT (Instituto
de Tecnología de 1\'fassachusetts), quien a su vez los localizó en la Aven· Llbrary de la
~ruve~idad de Columbia, institución que resguarda lo archivos d; la Compañía
Guastavmo.
12

La luz se forma por la descarga eléctrica luminosa entre dos conductores
~eracnentti separados por un medm aislador, con vaporización parcial entre eUos.
ue descubierta por Davy, con el nombre de luz de arco, ea 1813. Fue muy utilizado
en el alumbrado público, encerrado el aparato en una bombilla de cristal opaco.

231

�1l11J1 ••!,

/l ' a

para la fábrica Lextil La Americana, d León uanajuat . Batopila ,
di tnto min r de hihuahua, 10 tal&gt; en 1 89 una planea de 15
caballo &lt;le fuerza para facilitar los trabajo Je extracción ' trituración
de mineral. n 1 99 77 tallere fábrica dive as, 52 fábricas textil ,
29 campo miner
19 ha iendas., tenían alumbrad eléctrico. Tal
alumbrad per &gt; con carácter públic arribó a las principale ciu&lt;lade
d I paú ent:l' 1 O , l 89.
ua&lt;lalajara n 18
a fonterr · en
1
· a Iérid.'l Veracruz al año iguienre. La propagaci , n de lw. y
fuerza m triz léctrica e apr oa n la 27 empre as de u tipo c.:¡u
cr aron entr 1879
l 910. La may ria de dicha empre as eran
e tranjeras , d baja e nccntración de capital en c mparaci 'n e n l e;
grandes capitale. requerido en otro tipo d inver ion , e mo la
consttucción de un fi rr arril, por jemplo.~'
...1 lic ociado ranci e Pedra.za no ofrece algunas n t1c1as del
ingre o y los prim r adelanto. Je la l ctncidad n la capital
p tosina. Para lo fe tejo del 5 d may de l 79, la cornisa de
palacio d g bierno fue coronada con do aparato eléctrico que
complem ntaron la iluminación del farole enecian y de cri tal
que e d1 tribuyeron en el re to de u fachada. in embargo -indica
también Pedra'Za- para el ruio i ruiente el d cor Pedr
arza
in tal' d foco de are en la az tea del mi mo edificio, pa111
manten r ilummada la Plaza d f rm la noches de erenata. "Ante
de que
tableciera n f é · o ni en ninguna otra ciudad de la
república" con. ignó uno &lt;l I m dio i.mpr o de la ep ca. Para
1 6 el alumbrad l ctrico a e frecía con cierta r gular1dad en
la Plaza de Arma , la. b mbtlla eran adquirida en ueva York.
Com servi io público d la ciudad, qu &lt;ló formalm nte inaugurado
hasta el l d encr d 1 90, on 1 O foc distribU1do en la parte
principal. P co a p co e te erv1cio e ampli' a diversa área., por
ej mplo: La Fama, fábrica de tabacos, contaba con u planta
p, rticular para u iluminación interior m diante 75 foco , en 1891;
en l interior de Palacio &lt;le ob1erno ) Teatro de la Paz e in taló
en 1 4; atedral • el templ de la ompañía en 1 95; e e mi mo

13 . ,

un • llenc1rdePM,1.,p. l l6l; 11• 1&gt;EZ,"ThcGuan.1jua1&lt; ",p.156y 159.

año _parte de la ilumina tón d arco de la Plaz d ,
.,
pnr mcand • ccnte·~ t:n h
·ª e \rma se cambio
I l 1
r al añ igui nt '. 1 , a zac a e e Guadalupe, se instaló en l &lt;) .
e en a aventda Libertad ho, Dam1an·
~/
ntr lo p rtJ 1
'
'
annona.
a cu ares - empresa
h
eléctrica, -e contab,tn: Plutarc Orn~I~ que a asrec1eron ~e en rgía
con l jecutivo ) m ·d·
• ·l d
. , a parur &lt;ld convcruo s1gnado
e iant e e reto corre P d"
d
l, 9; para 1899 la LP ·l
on iente adosen
, ctncal ( ,&lt; mpan). ,.
Poro ina ~ lcctnc Com . . , . . .
, ) po ter1ormente la
, •
p,iny. E. ta ult:Ima empr ·a J l
1
e ectnca , regí, trada en 19()?
.
e uz ) h.Jer.l'.a
pe: o corriente tenía u . J ~ con capital nom'filllericano de 70 mil
capital de "00 mil

'
['&lt;:, o

.

.

tu

n

u ·va York

I

p

19()9

'
· ara
e ntaba con
acaonc norteamencanru , 400 .
en bono . G orge ,\. \Xraddill fun . ,
.
Y
mil pes s
como \~ce-pr idente· \ r: F1'
githo c~mo pr. idenrc; \X'in. P. fa n,
como · ecr tan· re. o~ ro. ¡\
. u vez \X"~dclill d ' • ·_, · ou w1ck
_
• c. e empcno C&lt; m, &gt;tfu ctor
J P. l
\" d cr tario
d
en , •) e vice-pre. rJ nte
~om dir .
orcro, a ernas d \\ 1.Llmm Ma on e de empeñaron
ectore para la ciudad de ue\·a York li
, .
para I3n k.lin, y \X'" D Blan
· nt &gt;n L. Ko SJter
· ·,
JO.
.
vdr para p t
\ '. H , x.l · k
.
ª erson, L u va Jerse}
· b _ ~~ para la mrdad de 1 • u \'a York.
u u Jea mn corr sponclió al area
in talac1one d la ( otru -. , F d' _, &lt;-rue actualmente ocupan la
·
ton e enu ¡ FJ, ·
pre&lt;li original ha di . .d
&lt;. e , c::ctnct ad -aunqu el
mmw o-, frent
l 1, d
~fontecilJ . Terreno que vendió ~ addill ª1
az~ 1 bamo dd
en 1903 para levantar la i·n . - i. .
&lt;l a a ot ina Llec me o.
fa.i..'laone e la cmp
~ p
el el mi mo añ la con t
.,
l
r a.
ara mayo
. ruc ion c.: e .u termode tr
anexas, com la red Je co ld
.. 1
ica ) us obras
de agua ,
b
J ucc10n
º- Jepó ir &lt;le aba recim1ento
, a e ta an mu\ adelantada El ·dif .
co1npr ndcría 'la nuey; planta Je l~z
;:crc·z~~- lrucaón
c.: n

-r1

'

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ª/

r

~u

el~-ct~:~:

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" motriz \

.

mpara o bombi!Lr mcandcsct"nte 1.a dot.td1 d

.
•na1i:rialrc ·1 tcmcal alo
.
· c.: Wl hiludel!aJ1,hechodt:un
r·
r, yut M: pone 1ncandc ·ccnt • aJ ¡
ar! ,_
'.stL· filamento está com ·rud

vacio o introduciJo u

"'L..

.

.

t ,

,1 raws

o ,a corot mccléctnca.
St: h:1 hecho c.:I

o c.:n una ampolla Ut" ,,rdno, ..-a la qut:

nl°'astnnk
~C\l!RFR,\ ,Ap1111trs

PP 6'i R~· P

• . \ -· r Olt ✓-'• Con,pmtlm, pp.
,,tt,R,,t{;.\'l,.,,.11uo[I., p.1,19· P1 -L&gt;R
,
"? Jp¡. 10
,
•
, w,pt11,110, p. 9íJ.
711
• • ()f: ,. , l l(f_ , . 'p. l&lt;,I. 1,. 'l&gt;EZ p. l 'i8.
"' PRJ

e

,.

91-99

·

\l&lt; IR .• cokTcino d • &lt;l1Kurncntos ~obr, ·d f
durante el porfiriato.
. . e c.: t tc1os y uin~truuorc.:s potosinos

2 J

�' I•;

lf

I

/1

\I

//

fabricación de ga. ". Para el &lt;:iguientc mes e tenía contemplado el
1ruc1 dt. la colocac1ún de los po te y d t nd1do de los cable
con&lt;luctore. dc ekctricidad. ·e promocionaba que, tanto por su
capaciJaJ como p r su mayuinana de modelo r ciente .cría la
primera de la repubhca; así como las venta¡ru que traería u fuerza
motriz de de el campo indu trtal hasta al ámbito familiar. Iientra.
que los excedcnte. de tnergfa p drían • r de. tinados para la
movili lad Je l( tram:tas.~,, Las obra. fueron concluida d año
iguientc80 , a partir de 19 )5 inició ·us perac1ones. \ ello respondió
la vi tta d I gobernador y numero ·a comiuva, el sábado 31 de julio
de e e año. E. a mi ma . emana el circuJto de luminaria del centro
d la ciudad se ene odió con su corrtente eleccrica. Y
contempló
quc en . ei, semana. má. 4u darían integrada la re tant • .'0
Durante I periodo Je estudio no sólo innovaron en LP el u ·o
de nueva tipologías, también llegaron nuevos matenalt: y s1 tema
con trucmos. La tcrmodéctri a de. la Pot sma Elccmc o.,
realizada p )r d 10 enicro ,\ntonio Pneto Trillo un 1e::mplo patente,
n particular la ala de : lotorc .. E ta obra -que re ulta una
e ,o tnicc1ón e ·rraordinaria- hecha c n bóveda
,ua tavino,
re ult:a c.:t un in ófüo 1cmplo de Arquitectura Cohc h·a. na de

lo. poca mue tra. que quedan n pie en , 1éxico.
omeramentL su caracterL rica. se enumeran en. eguida. l ...1
planta del edificio está dispue ta s bn. el terreno, en su entido m:is
alargado, &lt;le poniente a &lt;mente u &lt;limco,1one apro.- unacbs . on

15 metros de ancho, por 40 Je largo\ 7 de altura. nce de pilastra
de pi dra dcscacan en cada une, &lt;le sus costado norte y sur. Lo
en epañ s entre cada pilastra se formaron de adobe, alvo n la parte
. uperior donde :-e d jó un hu co por cada lienz para . u respccci\'(J
\"ann. A cada entrepaño corresponde w1a bó,ul.1 tabicada- oporroda
por us re -pectn:a- pilastras-- de 4 por 15 metro , apr X1madan1ent ' .
La. bó, &lt;l~ fueron re:1.luada con varia capas de ra 1llas o baldo :
•·: .in

l.ui Pro rn:

:i ''.

f :/ F.sknulirlt, 17 tk· ma ·o Je: 1IJOJ, p. l.

pp. 140, 153) 154.
1 Ba. e: 1.k Ja111. Jd hccnc1;1Jo
01

ERi\,

r, ancisco

Pcdra1a I footc .. Apartado

H

Je arcilla
., cemento Portland p
. y mortero ue
l. .
en las 1unta o unione d~ la b,
.
re Jntenor s aprecia
t:
s oveJa n
,
con tirante lonoitu&lt;lin 1
' ' t:n-in metálico. tensado.

~
a e V Lrans, cr al &lt;l ¡ ·
lo extremos orienre }' poni · . . , b
es t nu mo material. En
·
ente · e u tcan cada
d l
ongmalc .• }' .obrt cada uno d" U
, uno e o. do acceso.
,
b
'"
e
o
un
vano
&lt;-¡u
d
la 1
.,
h,t er ·e agregad [J t ·
ª
mpre. 10n de
&gt;. enormentL l n mur
montado obre~ bóv ·d c.l
• . etc pcametraJ de piedra,
.
.
e a , a ngidez al eclifi
b
corrusa de tab1que d ba
- c10,) so r ella una. encilla
e rro. u. cuatro fach- &lt;l fu
un alm hadillado d&lt;.: a=n .
• ª ~ eron ,tetbadas con
d p
"l"&gt;'-·1asa que recuerda uno de lo
e nl to, la casa dd banc.¡ucro 1~uardc&gt; ( p·
pnmero traba10.
R ¡ -- Jtman
e u ta tormJc.lable apreciar com l ·u rech .
ddgada, cubre in c.lificulta&lt;l al
umbr , umamentc
Aún má
~
·. gtma, un claro de 15 metro d ¡
1 • e toman en consideración la. lem
.
uz.
la. yue se meua. 1 1 1
.
perarura. extrema~ a
A,
· uga r 1.::Haba expue t
·
.utas temperaturas dtb 1 1
.
. en u JntL:raor, a mu)
0
1
1
'
Je.
a generac10n cl ¡
a pr &lt;lucc1ón e.le electricid·1d ·v . 1' . e vapor necesario para
' · 1 a ,;e 1a dicho c1
•
ne. eran mcombu tibie. E
1.
. ,uc e ta con trucc10ll eh,ar a alcanzar ,, oca . ¡·. -n cam )JO el c:xtenor de: 1a cubierta podía
. '" 0
onc: mu, b
e le agre=ban la fu
' •¿ •. ª1ª temperatura·. \ lo anterior
,:-,~
• ene trep 1 acto
vapor. '\.demás de la
.
nes generadas por la füerza cl
1
maquinaria contenida o
.
:i superficie com
e ·I
b
u tntenor, tanto en
n t u . uelo Xl tia
so b re muro perimt:trales . &lt;l li , b .
una grua t¡u apovada
1·
' ·' 1.:
za a a todo lo 1·
d 1 •
.:.n ingeruero .\ntnnw p I
d .
,ugo e recinto.
l
reto no
JO una e U 1 .
&lt;e . te rccimo entr ·1 , d·
,
t: az,1 ,l con un h , h
1- nc1 a &lt;e. cnpcion
&gt;obcrnador del e. tac.lo.
&lt;::c o c iu co Jd t..ntonce

OnSlmÍt1)0 lt1 plm1t11
11111/oru de 15 11,etro; 1.,

déctrira de Mm,t , 1¡, )

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ª 1'.rMhll amr/11ida lo s,1/a de
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· prodª ··· ..or. podcmmr
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al inis1110 he111po
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ésto.r /i111rio11,mdo
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I . /,
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_)' t ledx,. l .sro11h1&lt;1 " k, 111itad d./ /,
. ' .
nrm e pi.ro, ,,s v111m.r
,. ,a t,11 170 tJrJClo ,1rn/, ¡, l.
111111ca zislar p(Jr lo&lt; pot .
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q11e lm1hlohú11- }' 11rrmmí ronifl/l({I;
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111,11ia11,1 l/,'!!,ó J .rro111n·

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"º'º

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In pe Po. iblcmente , 13Ja. I scontna
--en1nnccs g b

J

. ·caonaba personalmc.:01, las obras de p .
. ' u c.:rna or del estado.ugún trror.
neto, ton la llHencic·in de enconrrar

c:orn: pondicnlc al barrio dd ~lontccillu.

2 5

�llu tracione

llevaba levita cruzada y sombrero bola, las jaldas de lo /etilo pareda11 alas de
c11en'Oy tomo iba comendo se h' abrían lasfaldas; el ingenirro gnngo, 111ecá11ico,
q11e me acompañaba soltó la cdm.rjada [../3
Despue de 104 año. de con trucción u tructut:a luc t.ntacta, lo
de perfecto que apr cían en el r sto del edificio on por el abandono
y la falta de mantenimiento. Recientemente hem
abido que en la
inmediaciones de la termo léctrica aquí tratada e l vantará una
ub sract 'n.84 Ha ta ahora sól ha sido un rumor, por tal razón no
abemo que tanto tenga est de cterto. Y en caso de er verdad, .i la
afi ctará oo. o preocupa qu la piqueta del progre o mal entendido
iga arra ando el Patrimorúo Hi tórico de lo poto ino , como ucedió
con la exunta Fábrica Atlas, la entral de r :Caquinana, La Quinta Peralta
o Jardín Botánic rambién xponente de la arquitectura cohe iva, o

uinta del agrado orazón.
Acrualment e realiza un in entari , apoyad por el MlT obre lo
inmuebl con truid por Rafael uastavino en l área de Bo ·con,
para re guardarlo v c nservarlo En LP donde tenemo una obra de

r cient mente la

gran relevancia. la mant nemo en un e tado lastimoso.
1n titulo Científico y Literario de LP. Ca.1

Pero no se trata solamente de conservarla como mera forma u
ob1eto. Arinadament eñala Jo é Luis González: "[...] no ólo se
han de conservar la fábricas como fueron, ino que e ha de
con ervar . u ro do d comp rtaro1cnto e cructural como parte irrenW1ciable de u propia aut nticidad."85 s decir, respetar el edificio
in agreg-ados que -por pretexto de su antigüedad- alteren . u
estructura original. Ojalá que mediante un trabajo de reutilización
acertado ~e pre erYe este notable ejemplo del patrtmonio arqwtectó·
ruco industrial. o debemos de perder de vista que en el pa ado
reciente la c. f o inició una política dirigida a pre ervar lo edifie10.
relacionados con la industrialización.
111

PRIETO, \1ixuo, p.l 81

Eo eprie!11lbre del 2006 mfonn..'Ullo. a la FE de la tra.scendenaa del inmuebl ·
El ,-.ieroes 8 de ma o d I año en curso le referimo , vía cdefóruca, a la Dirc:cción de
fonumento.

HisL • rico

del

i:'IAH,

vmculaoon con d arquitect Rafael
Go 7.ALEZ, pp. 1-li.

la crascendenaa de la termoelécr:nca par
uastavino.

236

u

Teatro de la Paz. Ca. 19J0.

237

o.

�Ingeni ro Antonio Pñeto Trillo y Emma Laurens, con parte
de u d ceodientes. C:1. 1 92. Colecc. particular.

Palaci de Cri tal.

c.~. 1910.
Rafael Gua ta\ ioo Moreno, en el decenio de
1 O. Tomado de H u l'.RT , L-i Bói·eda de
Gua tavino en An1érica, ( riginal en la
Biblioteca ,. r} d la ni\.'er idad de
Columbia).

:! .,

�J/

IJ.,JRll S

/

,m,

1

Vi ta gen raJ de la ala de motore . Teanoeléctrica
d la Poto ina Electric Co. Agosto de 2006.

Prueba de resi tencia obre una bóveda de cañón
tabicada, 1901. Tomado de H uERTA, L1s Bóvedas
de Gua ·tavino en América, (original en fa
Biblioteca Avery de la niversidad de Columbia).

Canel publicitario de la R. Guastavin Co., donde e promocionalY.t
alguna de la mayorc cúpula qu construyó. Ca. 1915. Tomado
de H u RTA, Las Bó cdas de Guas ta vino en América, (original en la
Biblioteca Avery de la nivcr idad de Columbia).

240

Perforación hecha en uno de lo
co tado de la ala de motore .
Termoelé tnca de la Poto im1 ·1ectric
Co. Ago to de 2006.

2-1 1

�Bibtiografia:
Au

01 l:R

A. :n\J n , Alhnto, f /1.rtona dt h f ~smt:kule ,\ /rd,ii11a de la l111i,¡·r.ridod

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Poto ina, [Biblioteca tlt' H1stona Potl)sina, _- ne E. rudíns 161, 191 6
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porfirfato'', en Ilútoria \11c\i1,11111, ~lc.:XJco, El Colegio de M~xico, -Yol.
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A11tnno111t1 lll' J'flll J_,11ir Polos,,

Ap1111/fS' h1slúncos, geflgr,!J!(OS y ad111i111r/ra/Íl'O.f reftrailt J ,, !t1
d11dad dt J1111 l .Jtís f&gt;fltn.r,: l'U. fac., :in l .ui&lt;: Potosí, Archivo l li 1órico del
Esrado de an Luis Poto í, 199 l.

( ,AI!RH{.\ • \ntomu,

JJ J.s1&lt;1d,1 dr Sa11 /_,¡11.r f&gt;otnsí., ed. de autor, an Luí. Potosí, 1900?.
(, \BRT R,\ lPIN \, M:11i1Je \ Oct:J\'lano, .\e111/,k111za dt 1111 docto i,~gt'llif'ro J 1111
.rnh,ut1liwte ,m¡11ÍltCl11 ¡,ntosmo dtm Ort,m,1110 L C,1/m·ra, 1819-19:!.:/, an
Luí. Potosi, Editorial nivcrsitaria Poto ina, 198-t
C \. 1\( 110 ,\t.r \ \IIR.\No, 1lort ns1a. h111J&gt;rr.rt1tios t i11gt'll1irou11 ltu111tl1d dt \011
Ll1it Poto.ri: L, co1utm,.ió11 d( lt, prm1 di \'1111 /(lst 1,%9-/903, an Luis
Potosi, 1..,Jitori.a.l Ponciann Arri;1ga Jd Gobierno Jd Estado 1.lt ·an
Lui Potosi, 2ll1) l.
( .·\BRHU,

.\ -00\'\J, Enrique, LJS I t1111.r dr PI,, a n1 lt1 historia dt .llh.im.
de hl.ft01in eco11ti111ir,1. dglt, .XIX. tomo 11, ,\ kxico. l ru,·en&lt;lad Juarez

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Puerto , núm ..'\422, jumo 21H)2, pp. 51•60.

1 .\tJ11
actonal
Je E ·rudi s I lis úri{os de la Ren,luciún ,\kx.icana, ~c.:cretana de
G &gt;brnuición, l 1JlJ2

n1c&lt;111,

1RIOHf\r&lt;'&gt;R1&lt;01

BMG1&lt;.,11·1co1&gt;r-1.1R1.1mu16

r~,ir Potns,: Ji11,1lt1(1, .\'o1/lm1 J

Elecrric Co. Ago to de 2006·

1

RRo,J L. "L1 l'l&lt;J\·eua tabicada: pa::1d11) füturo
de: un elemento tk 1,rran "alur p.itnmoruaf". l'll ·ayo 1mrndu rurio en \ngd
·rruñcj, .1111stmaio11 dt lxít'fdar 1&lt;1hkadt1s, 1\fo.Jriú, ln,muro.Juan Je la f lerrcra,
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dr \LP: /,, ({lf(I de ({IIIIPII dt k1jt1111i/i111\lrt-1dr .\,1111z-frtipa__e,111'11 "' jillül ( 'irlrJ
I frm111.rc1, /905-1927, 'an J .uis Pow í, Tests para obtcnc.:r diplomado en
l.a especialidad en f 11stona dd \rtl' ,\ lexicano, IO$li1u10 de In\'cstigaci&lt;ín
C;ov.J\IE/. .\10R1•

· . d e la PotosÍM
Do vist· interiores de la ala de máquinas. Termoe1ectnca

,\lr-v,

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245

�Breve historia de la cultura
norteamericana a mediados del siglo XX

Eunicc CosuUa Cruz•

l

PreJimin.ire~
EN·1 to• 1 ,, K \/&lt; 1N1:.., P\R \ TH \1'1\R

este tema Sl' encuentran: la
1111pnrta11cia lfUl' en rodo momento ha :tdl¡uirido el conocimicnto
de Lts c,1rucrums &lt;Je b estera social y cn espcci:11 de nquélbs qut
no-; han pro\'ÍSto &lt;le \',1sros dcmenros cuhur:tk·s. 01ra, e.s la
imperante necesidad dt revelar un pas:ido desde el l'nfoyue

~ociocultural.

De ÍJ..,rual m&lt;XII); es rclcv,inrc examinar el comporramit&gt;nto dl· la
orra c.::1ra dt.• la rl-alidad, cs dcat, arulizar la conducta dt' los antl'" no
hi.r1rn;udos o ge11/e ton11Í11. Nuestro ccorro de ~11,·nci&lt;&gt;n Sl' diri 1ri h 1cia
los procesos en los que la ge111e m1111í11 estuvo in\"I ,lucrada
rrara
de b gran mayoría que constiru) l' las difacmt·s s1&gt;eícda&lt;lLu, ,lt: los
\Obrl'\Í\'Ít'nte, dL· l.i... cnsis, las guerras y las íl'\'olucioncs politícas:
son r.1rnhién lo, acrort·s qul' permanecen 1r~1s hamhalinas
1rrump1cndo sicmprl· de mancr:i impredecihk· en d csccnaño n:al
para Gunbiar lo-; !:,'lliones dahúrados por unos cuantos''.'
0

·,l

r

•t olcgi,1 Je lltstoru. R~ lx'Glria dd CEII } IJ 1-aculud de hlo ofra Lcrras.

1

Gr:irwLi Je c;ara\. /.,a butona con llltlTV/ona. (Mt'xtco, I&gt;. I·.· Jn,riruro de
In\ cs11¡;.1c1ri11cs Dr. Jo,t' ,\l:tn.1 Luis \tora. 19''4. p. 83).

247

�f

,11

( ,

I

11

eiaremo un p &gt;CO de L'ldo a la h1 toria política y economica
para abnrl pa O a una novedo a tendenc!a ~stori gráfica que ha
1 rminado por revolucionar la lab r hi tonca. Y aunque n~
ale¡aremo de lo enfoque ante mencionado , podrem~ rec~mr
a varios a p cto &lt;le e ras tendencia , cuando el asunto as1 lo rellera.
En otra. palabra , en d pre. nte trabaj , . e trata de ~ tableccr
un accrcamtent tli cinto al pa. ado que eran forme a la lustor'.~ n
una herramienta acce ible . la gran auwcncia. Lejo de u~izar
conc pto o términos rebuscados emplcaremo expr . 10ne
"bl u en a o de inclutr alguno vocablo mu uales, los
comprens1 , , 1
complementaremos y cxplicaremo adecuadamente. _Iane1aremo
concepto , rcrrrunos talt: como: o i dad de allu ocia, lla~y /JooJJI,
era at 'mica O e. pacial, atomir ho111e, zona uburbanas, rock a11d rol/,

doo n•1JjJ, oc1edad de con wno, entr otro ..
simi ·mo e de sum mtcré c nt:1nuar c n Id arrollo &lt;l aquello.
e. rudio · que n mtroduc n al conocirni nto obr lo aspecto. ocial1.:,

?.

y cu)rurale de la evolución hist 'rica e mcluyen en e o p~oce
ª
~ctor tem, y probl ma n considerad ant par la h1 tona pcliuca.
y finalmente; y por ello n la meno 1IDportante de toda las razones
ante menaonad e! l fume pr pó im que me he ene meodado:
contribuir al nnquccimicnto de la hi to.ria cultural D
ta man ra.
. .
h ,
&lt;l
OlO chl\"C
pretendo realizar un examen mmuao ·o, un uco e_un ~u
en la evoluaón de Estado ·rnd la década d los ano. :, •
F te proy&lt;.,-cto no inata inevitabl mente a una r~mcmbran1.a
pa ado, n e timula a iruciar un recomdo par el ocmpo prctento d
orteam nea. •\si.rru. m • el t pico del trabaJ no remite a me.lagar en
succ. o. inmediato - , la conclu 1ón Je la
da u rra [undim ,. la
· ·'
h --L , . c··I ·a·c&gt; d·· 1 pdn&lt;lo de
fuerte c ne ·ion quL e.·i. no entr \..OS te cu 10 •
u
Po· guerra, tn vttablemente afectado pnr la Guerra Fría.
.
Reconozc que 1 LLma Bn:re Hislona dt la 11/t11ra ·or1 a111encana

~lr e!

IIU.

nografia,_ ~
que ha ido poco com ntado } analizado en anos e cnto · : ·no.
•a • 1\ ..lema , rne .he.
que componen la h1.· tonogra t··1a contemporam:.
oconrra&lt;lo en la . ttuación d re\'i ·ar obra en la que no e n::ili 7~:
un estu&lt;lio in 1s1 o del a pecto c ntral anten rmente propue. to.

a 11,eduulos del s~~lo X."&lt; c. un ca o complicado en la h1

1

1

24

alli radica .inicialmente la motiYaci · n para la ej cución de este lema
, po r ti rmente una contnbuc1ón al camp de la hi toria cultmal.,
la cual inaugura un amplio abanico de p s1bilidade. de e rudio, lo
que al mi m riempo hace qu el
tudi . ea má c mplejo per
productivo y fru tí.ti ro.
1lc aquí nue tra pret rnJjda contribución: aportar noticia
ignorada , d conocidru n mu · detallada p re crtt anteriores
va qu ólo ·e mencionan de manera up rficial v qu on a unto
incorporado a dec rminada compílacione; o · n tudio que
forman parte de textos g nerale . A. irnismo, pr curaré enlaz,1r }
\in ular a toda aquella· e tructura del e pacio so ial para organizar
un texto coherente con nexo. y relaciones su tentada .

lntr du ción
l~l pr ente traba¡o de 10 e cigaaon tien como prop ' 1to dar a
conocer al lector una brev refer ·ncia acerca de la ociedad
norteamericana durante la &lt;lécada de lo 50 para así tener una mejor
compren 1ón y dara apreciación por la cultura e histona d aquel
tiemp . 1ientra 9u no ha) man ra de abarcar el va to campo de
aquella época me he remitido a re catar ólo lo a p cto ma.
obre aliente. de
memorable. mom nt .
El proyecto trá enfocad hacia el tratamient cultural Je la nación
amencana a mediado del igl
X nt1énda. e por cultura como
ac.¡ucl conjunto de e rructura
c1al . , religto. a·, de mamfe tacione
tntelcctuale , art1 acas, etc., que caracteriza una sociedad o una
época. ~Por . upue to que no d jarcmo de lado los a, unto.
económicos ) poücico , ya que en tod uc . o hist, rico inten·ienen
}' :e relacionan d manera tan e trecha todos lo elemento o
t trucrurru de la e fera oCJal.
Y no e trata ólo d I curso de 10 años } mostrar lo avance }
evenro que se su ed1eron uno tra,
ro. Por lo tamo, nue. tro
enfoque n ~ tará regido or eJ carácter cronologico en donde e
revisaría lo ~ue aconteció anualmente, mo que estará tutelad y
_"&gt; Ra.mon
-).

1

Crarc1a-Pcla ·o. 2001. D1mo11ariamndopld1ro. (México. D.

2-19

r

'-'imus:e. p.

�dirigido por una h1 toria impregnada de hecho. imulcin os, ápico ,
recurn·nte., particulare , tod&lt;
llo empapado de enorme

rd \ ancia ·ocia! cultural.
La Jéc.tda dt.: lo. 50 fue un C.'lpítulo en la historia e tadoum&lt;lensc
que se anto¡a fascinante \' ennqucce&lt;lor en todo. los enu~o , fue
un laps&lt; J t () año. que marc6 t&lt; ,da una época, todo u~ luto en la
hi. toria. En dla conflu ·eron centenare: dt. uc 'o: que, uuaando e
parucularcs, fueron de una tra c ndencia tal, 9u su efi cto ~cidió
en un cm.len internaciona.l. ext. ten mucho 1emplo. para ilwmar
lo anterior, cmre ellos s encuentra la e trucnJ a Guerra Fría.
cremo que · orteamér1ca (rcfiriéndono. e pccíficamtnte a Jos
Estado. nido.) en e. te penoJo se cubr de una gran camidad de
suburbios, Je llamarada &lt;le publicidad medio. de comunicación.
.\&lt;lemas, _e bacen pre ente. atractJ\ o· géneros mu icale · nu vas
tt.ndenaa. , forma~ dt: rccn:ac1ón. Esta e una cp ca de la aíluencia
en dondL ~L e roblece todo un nue, o orden mundial.
En fin esto e lo t¡ue pretendo de cribtt en e t proyecw &lt;le
investigación. n t:s &lt;-{UI..' pr tendamos generalizar e ta década con

·imple. adjetivo concedidos de manera arb1trnria o 10adecuada, mo
&lt;-lUt pre. ent.a.r mos carncterísticru con u. re p ctiva '-Íruaáone. Y
a pccros particulares. ue. tro trabajo , ptra a er una me ,de L'l Y al
m1. mo úempl cnn9ueccdora contribucion a lo e rudio dt: est
período, conocem.o L, complejidad &lt;lel ru unto cultural y cons1deram? ·
c. te pcqueño texto com una base tcrn:irica, de la cual ,e pndran
desglo ár mfirud.id de e. tudio
pl..'.cífico que podrán ·cr examinado·.
de de una p rspectiva rná profunda. in má. preámbulo bagam • un
breve recorrido por el p ado ) sintamos el fen·or &lt;le una epoca qu
fue un pw1to de refl..'rc~ncra para la generaoone veruderas.

Las ba

ec nómica d las e pre ione culturale

LI ·1guientc capitul, ·e trata de un punto d partida, el cual no·
introducirá a la temáuca de la etapa de posgu rra y no inchcarJ
cuán de arrollado . e ene nrraba el bloque económico en la oacic'in
americana. Tra ladandonos al final d la egunda ,ucrra 1 funJiaL
podemo ob. ervar qut: los l~sta d o. l .ru·d o · a lt ron mu;\' bien

2511

librado Je esta conilagración tntc.:macional. Y tal es Ja b ndad Je!
a -unto, que convirtier nen el paí má rico y pró pero del mundo,
y, para a~mcntar su bu na uerte la tran ición a la economía d1,; paz
se produ10 de una manera relativam nre fácil. La gu rra había traído
con, tg un fuerte estimulo una mayor capacidad de pr ducción
en la industrja ~ agricultura que en otro áempo . l
Po teriormente el advenimiento de la paz encontraría a Jo.
con. umidnr - an. toso por adquinr grande· cantidade de producto
v 111t:rcanc1a . Por lo tanto, la mdustria e 1u,·o en circunstancias de
reab orber a lo oldados qu rcgre aban a su· hogare · el número
de empleados llegó, en 1947, a la cifra de 60 miJlones de
irabaja&lt;lore . L te año, J val r de Jo producto \ , enTicios
producido · en I paí alcanzó la cifra Je 225. 00 rndlone~ de dólares.
En 1950 esta cifra ubió a los 26.., .00 millone . Y para 1951 e
hab1a _proJucído un aumento del l5 por ciento ) la urna t taJ e
aproximaba a lo 125 0( O milJone de dófare.. ( )b enTamos en sta
it~ación quL la. ganancia. dL: la , o iedacl se elevaban ) el dinero
íluia d man ra abundante v fá il. '

7\f ienrra la m_avoria &lt;le· las naciones del mundu luchaba por
re uperar t: de la madecua&lt;la aruculac1ón de u conomia, la de los
E. tado l'nido era XJtosa; r . u r ident , n ontrn te con los
dc otro:; paí L, pos ían gran olvc:ncta economJca. D c. ta manera
el_p.ú hab1a olvidado prácucainente la gran d pr ión", acaecida
al hnal de la década de lo. años '.:W.'
Durante la e~nnda aJnum. tración del pre 1dcnte Harr)

.

Trum, n (1&lt;&gt;-+9-19.)3), ·I progre.o del país conLJnuó eleYándo . Dt
rgual manera, d índ1c dc::mografic
eguía crec1end tamb1 • n.'
; Ma&gt;. 5avdl . Hí.rtDria de la Gnlizufiti11 NortM111m~,l/l(/. (Madrid: E&lt;litonal c.,. ·d .
l'JC,2. p. 496).
re os,

. !:lavcUc. JllJ!izar,ón. 'nrte,11mrira11,,. pp. -196 497
,wdle. Ci1iliz,wó11 Norlt'tllntricana. pp. 49, 498.
. .n 1940 la pobl;\onn &lt;.~ca&lt;lou01&lt;lt'fll •se mcont.raba cercana a la cifra dt: J '\2
•-•
~
~~N
)Jld(]te , c.:n I9'ill era de I5 l. l25, &lt;XXI habs, , p.u:a l %0 habfa asc1."lldid a t ~9, 323
hab • 1 Uamadn Baby Boom &lt;k posguerra (al final Je la gucrra, muchos amcocanos
lll1&lt;.:rrump1cron U$ carrera.~. contrajeron macrimomo e in iaron a formar familias. De tal
lltlocra, much s bebe:- oaot:rnn en e I pt•rfo&lt;l dt: I94fl a l 964 •se fe. asigne, e) nombre

�• 11

r:ífico conducid por la
Dc.:btdo :il e tallid dd cla_r~ct~/:~;f~mili~ se generar n oltro~
. a no ól :e. e e\'o
·igudeza en lº valore tra&lt;. 1c1onblac1on amencan
'cam b"10. en l:1• &lt; c1 daJ. La po
nbién e era Iadó dt una rcg1onL a
1
numéricamente ino ,1ue '': , de lo centros urbano a a. zona 1
de
e pe trc 1gwo
. . . disminuvendo
ha ta e
otra , l campo a la. .mua
.
·
·
suburbana . La poblac1on c~1 l 950 má de un millón de pcr.:ona
Punto de que, durante~º- anol. bu' 9,ueda de mpleo en L'l t:normbe
a · habitante de 1a gnm tic ur
de1aba el campo ca&lt;la ano por ·cano
fu es
ciudade . -\. imismo lo ame_r1 d . a lo. uburb10 , ubicado. era
. biar &gt;O d núcleo dt las cm&lt;l~a e
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. cli b uc
de lo cérnuno de la _m,_
. d I ruición al parecer ,n ca ~ qd·
·l exitoso ennquec11:11cnco e :n una nue\.a era. ') "la r:1p1 a
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l1 quizá una macaba,11e
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Pro p ri&lt;la&lt;l econom1ca.
--

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t:n 1940 se d(-\•o
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pob1:ªº''1n,de 132millunc.
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Jisponian dt· rekv1 ·100) e a .
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La. renta~ habian ascendido~c~&gt;~;6U e ele\·Óal 22%. f-uence: Ju_an
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•carta.

hrUdl11rn

pp. 49i-498.

252

Posteriomit:nte, durante: la pnrner:1 gt·sticín d I pr ~idc:ntt. l)l.,1,ght
lh Da,id Ei t:nhowcr ( 1953-1957), la pro. pccidad americana alcan7,aria
un nut:m apogeo. P&lt; &gt;r jc:mplu, en 1956 el nllor rot11 de las mtTcanc.ias
y ervicio. producido, c:n t:I paí se eleni los 325 millones &lt;le dólares
de 1951 a casi 4-00.000 millones. L1s ganancbs dc: lc,s ncgc &gt;eio. :e
:ilzaron hasta b cima. JJ1 embargo, 1o&lt;lavfo xi tian alguno · ·1 unro.
infcriorc, t:n fa e on1Jm1a, por it:mplo, d ptn.i ·tente problema agmno. 9
E lacia el ·egunJo pt:rio&lt;lo de hsenhower E ·tadn l nidos estaba
disfrutando de un t:Xtraordinano boo111 t:C&lt;&gt;n&lt;lmfro el cual había
c.unbiado la figura de la naciün. i\hrntras !.u ropa r Japcín aún • e
recuperaban Je la guerra, E:-.tadu ' nidos, con óln el 6 por ciento
Je L1 población mundial, producía la muaJ de la · manufacturas dd
mundo. L1 cc nomía continuaba su Je. arrollo. in duda, L1 t't. pa le
ml.'cfüJo dl.' iglo . ... · es con. idcraJa la de mavor prosperidad y
e, pans,ón ecornímica que c:sa nacil n ha L xpt·runentado. iv iomo
obscn ,lf mo · a cominuaci6n, cstl' proct so ck prospt.ndad cconrlmici
car:tctcrizaría a la ocicdad onsumism de la epoca ck los SO.

ciedad de ·on umo
1 n csra t·cc1c,n St'ñafart·m11s como ti tsplc.:ndor de la ccnnomía
pudo de pertar ) :ni, ar d ac~ntuado rasgo consum1 ta que
distinguiría a los años 50, d cual L n :rfa manifestado en l:i mayorfa
de las acrfrit!adc cotidiana, •c1uc adquiriría on. c:cwncias un tanto
nt"g:itivas, como lo ohservarernos a continuación.

-

1

Y "yué deh&lt;.' hacer.-t• t·on lo a~ri ul1orcs" ~l ' com·iriic', en d ma, per I knrt·
pr"l •kma políric-o Jc:~put dt 11)-15. 1~, adm111is1I.1t i1í11 clt- Truman habra conunuaJ, 1
pagando subsidios ·1 11 granj,:r11 rum m.mrc:nt•r su, m.i,:res11s al niwl de los ntros
Cru&lt;hdano, c:n 1érrni11os del promedio gt'fWral ende,, tt• &lt;lt" nda. L:t admmistJ;1ci6n
rt:puhlkan.1 111trodu111, en 195\ d prinap10 dt la.· rm·JiJ.1 " fll·xihles", para bs
nec --rdaJc; dd gran/t·ro. El golnt'rno c11mpmb;1 a lo, l!r:tnjno el e et· ,, de J.,s
COSt ha. Por wu Se.· acumulaban gr.tndt's Jq&gt;&lt;'is11os tic 1rigo, ma111n¡uilla. hun•o..
Olros productos. EJ aJm:1cc.:·nak y rnascr\'atrcjrr Je l'Sla co ed1;1s (!J, t;Jha , lo
onrnbu ·.:nrn m,llonc: Je J{,hre e, 111 que.: h:nia &lt;fUl.' t·nfn:niarse cl goh,c.:rnn c.:ra &lt;lt·
que ntmna disf" •ner de cs1.1 t•nur1111." p, ,-i:;1• n tn pcrnirbard tx¡wlil1m, t· 0111im1cu
h1en1c; . :ivdlt:. ( .1n11z,1ri,i11 l ' tJrft'll111en t.111t1. PP. 'iOh-511 .

'&lt;,aro! Bcrkin 1 ·onarJ \\1,rd l .:111t! ,,¡ l'm1111re: ,- ¡ Hmory o/ tht / l ,riftd Jt11tu
lrrtn¡ IS6 , . (llruri.:d tate: of J\mc:nca: cour, Furc:srnan Cornpany, l 1/&amp;1. p. '111).

253

�(

A¡ tu mino de la

u rra i\1un&lt;lial, el progreso

guncla

n:cn ,logico y ¡ poseer la ma · &gt;r d.1. porubili&lt;la~ _&lt;le. mano _de bra
oca: ionamn un gr1 n incremento Je la pro&lt;lucc1on 111du. tnal. P:r:1
c O crvar \' el •var I nin:I de ganancias de 1 ~ mpr sano , tu
n ·cesari a~nentar el con umo, para lo cual se mtcgr' a lo. estrato
medio \' bajos en el mercado con. umidor de pr dueto exclu _' ·o
ant rio;ment para las cla, e. pri\ ilegiadas (electro&lt;lomé t1eo ,

autom{iviks, tde, i m.':, corre oLros). "
.
\una&lt;lo a) incrcm nlo del con umi. mo, el b1ene tar social de lo.
trabajador\!. hacia contrarre tar cualquier amenaza &lt;le d scontento
sta m dalidad ba acla en d con. umo ma. ivo
0 conflicto social.
&lt;.JUC se n~ía impul a lo por la pubLc1clad , la venta. a cré&lt;lit(~, ·e k
denomio&lt;'&gt; ncie&lt;lad d consumo. El fuerte carácter e n_-um, ta ~c
L,_ ( 1 iedad de lo SO e veia e ·wnula&lt;lo a travé · dd ctnc, la radio,
la t •le,·i:ion los d.Jario , las revi ·ta., d de t:0 por acceder a un
mundo ideal , fantá ticn, al cu:tl ólo e mgrt. aba comprand(l

&lt;l •u:rm1na&lt;la · ~arca de producto . 2
Ln otra. palabra d con umi mo de ' o añ &gt; había Lraído
consigo un nueY&lt; esulo ck , i&lt;la, una mgular manera de XL m;
podría ejcmplilicar d la igwentc manera:
_.
"Para rriunfar en la ,·1,Ja, había qu manejar mi automcwtl be~er
d termim.da ~a. cosa 11 ,·est:1.r la ropa de lo. amosos. 1nclu, o, :l
mamte. tacionc. artLttcas como la música, d cinc el t airo O la
literatura, eran 1mpu ta. por la propa ~anda de la. empre. a.
di. c gráfica., La di a:ibui&lt;lora cint.matográfica. } por la c:mpre a.
teatrale n c::wtoriale!-. I labia nacido la ulturn. de ma ·a . t:n la 4ue
. , qu 1a ereac10
. 'n am ·oca n J nusma.
ra más importante 1a l l.fu
1 :ion
• _

t:St&lt;&gt; Sl

m: ·

enfa mñs valor lo
conocido 4ue l &gt; má · creatl',O u nu:¡or
producido. Prc\.alecía lo comer iaJ s brc lo arLÍ uco." 1
l ,a nuc\. a forma de vida amer1 ana, d ri111enco11 11•,1y ef lift. e
11 ClauJiv Pdlini. ·• El csnh I de v1Ja :un •ncmo: l ..i ociecbd Je con umo ai.net1~1 ·
·
hnn. P·' .1rni:tll
1 " J.
" hup://\\,\'\\,pormlpl:tncras ·dna.com.ar/ ·sn·¡ o_amtncano.
•

(:!ll07 .
11 Pellin1. L1 s11nnlad de Ct&gt;nsumo amcr1 ,111.l. p. nnual

o. &lt;&gt;

Pdlm1. I.1 snc-iedacl Je consumo .uneri :m.1. p. ,:irrual

ri 9

1

254

(

converurfa en un canon para el re · 1 del mundo. El americano debía
poseer I m j r bi ne.. tar de \.'Ida qu fuera p ibJe. E t mude! de
viJa fu comand ma popuJaridad en e la da e mewa amencana,
\ fue: la t b;.ion uno d lo medio · 9ue permitiaa u difusión. 1~
in mbargo, como re ultado de e t de a&lt;l c n. urru m
aparecier n aspect . n gativo , tale. como: una ocíedad
competJciva mdr,·1duali ta ·e.ca a de olidaridad. e adquirían todo
tipo d artículo. inclu o lo upertluo , lo~ cuak eran c n. iderado
por lo - m &lt;lío publicitario como bien . incli pen able.. e dejaban
en ,gundo plano alguno. d lo valore culturale ost nido.· ha ta
entone s como el crecimient intelectual. 1

La. caractcristtcas de e e 1.rtiln de mla fu ron, además d I coa wni m
la exageración, la o tentación de la ri&lt;-¡ueza y la granclioSJcla&lt;l, c.¡u c..
r tle¡aron en todo 1o órden La m&lt;lustna aut motnz nonca.mencana
por e¡emplo, e &lt;liforenc1ó Je las demru, por el gran tamaño &lt;le su.'
vehírnlo: y por u mayor potencia; a ra d · acla 'i&lt;: 1 consid r, e m
la edad d oro en I di eño el I autom , vil. 111 este r pecto e puede
mc..n 1onar que el crecimJ nto económico r el agudizado consumismo
que E ta&lt;lo Unido.

g-eneró a tuaron en con onancia con el

de: nrnlvimiento ) traru formaci , n de este upo d1. indu tria.
l: r ó, de e te modo, una not na mfluencia y ha ta d pen&lt;lencia
cultural, pue. l r to de los pru e
rm 1 ron influid por la moda
\' la. pr fer ncia _ nort amen cana, , má allá de u propia
tra&lt;lic1one o 1d.J mas. ,~
•~ &lt; laud10 Pdltru. " _aracccristicas de e ta etapa dd siglo • X." http:/ /
rtalplanetast:dnacnm.ar esolo_americano.httn. p. rirtua.L, c1. l. 2&lt;XJ7.
Pdlim. igk, . 'X. p. virtual.
. l.

W\\~\: -

16

1~• Jeca&lt;la de los O, se denomina a mcnud como L, edad dt: oro Je 1 \ménca

r

en d Jiscñ1&gt; au1orn11tri7. l:i edad de cr &gt;mu. Además, 1:. d pcñoclo dc la :tleta caudal
11 talf/ri1s (inspirado en los avance;:s d la a\'iac,ón. ra,lfio e connruó en e] má •
pode ro ·o de la opulencia Je América en 1950. inclush·e tambifo se puede ob crvar

en :ll~m m1xlclos t¡uc l.i era e pacial ~ d Ji· ño de cohetes. intluian · hacian eco en
e tilos dondc se 1,cñala la tccnol( ,gia.,
p1:rfe~&lt;;1ºº y en al~110s casos, d escanualn o c. ceso en su manufactura y
•.x1emac1on. Fuente: iichad f Bt:rgcr. The Autr11110/,ik ;,,. 11mirn11 / fislory rmd t.Jll111~~ .rl Riferam Gu1tknitcd tale .. Edicunal rt'en\wlf&gt;d, 21 l]. p. 123).
Pd!Jni igln X~. p., inual, &lt;&gt;. 9.

~ fahncaci_~n dt: auromó, tlt:s) } lt ,. 1..herso

25'i

�lf

,,,,,m!llf

1I;rl,¡rrn

Valores y costumbres presentes en la población
Exi ten do conceptos que la ma ocia de lo historiadores utilizan
a menudo al referirse a esa etapa histórica: op11!etJta y hon1ogeneizada.
De igual importancia, hay una variedad de adjetivos que pueden
embonar perfectamente con el pueblo norteamericano de e a época,
el cual e encuentra "caracterizado por la autocomplacencia, la
quietud, la falta de rie go y aventura, amoldado a consumir u vida
en grandes organizaciones e informes enclaves suburbanos."'~
Entre los aspectos que reprodujeron fielmente el comportam1ento,
los valores y las costumbres durante la época de los 50, podemo
mencionar: el e píritu religioso, el carácter conservador y consumista,
el fuerte entimíento anticomunista y el aún conformismo, el cual
se vería coartado por algunos movimientos de contracultura:
generación beat 19 y los rebeldes en la música y en las artes plástica
(los cuales explicaremos en los posteriore capítulos).
El aspecto religioso e convertirla en emblema y herramienta útil
para la tranquilidad de la época. La nación americana aceptó s~ tra~
su religiosidad. Más de un 90% de la población po eía una designaaoo
religio a y crecía de manera sorprendente su incorporación a las iglesias.!)
Hernández. Historiay C11/t11ra. p. 343.
Para muchos americano , la Generación Beat evoca imágenes mentale de
hombres desaliñado • mal ve ridos, portando andalias y gafas, y las mujere vestidas
con atuendos en color negro. in embargo, la contribución &lt;le los Beats es mucho
más profunda y merece ser investigada en un estudio incisivo y cuidadoso para
revisar las repercusiones } alteraciones de su presenaa en la sociedad amencana. ÚI
llamada Generación Beat surgió en los años de po. guerra, dando voz al grupa
descontento en los años 50. El movimiento inició en la ciudad de m:va York en
1944 con eres aspirantes para cr escritores: Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Y\\illialll
S. Burroughs. Juntos desarrollaron una especie de credo llamado 'eu· 1 'isüm, ~-re
incluía: l. Libre expre ión sin censura para incrementar la creatividad; 2. expansioo
de la conoenoa del arti ta a ttavés de medio. no raaonales; y 3. Constn11r arte que
permita sustituir a los dictados de la mornl convencional. Aljuéllo fuero~ los años
formativos de la Generación Beat, y muy pronto su mensa¡e de intoleraneta ha~a la
sociedad emergente, se propagaóa incluso en la población que aún no estaba consoeore
de la profundidad de este movimiento literario. Parte de esta información puede_ser
observada en el libro de Linda Welters y Patricia A. Cunoingham.. titulado Tri-tnttdbw1t11ry -1T11enca11 fashlfJn. (U oited tates: Editorial Berg, 2005. pp. 146- 148).
:,,Hernández. Historiay C11/t11ra. p. 343.
18

1~

256

En este sentido, la religión formó parte de la identidad americana.
I o es de sorprenderse que libros religioso como: Peace ef Mind
(1946) de J. L. ~ebma_n, Peace ef S0111 (1949) de Fulton J. Sheen y
Tbe Po111er ef Positzve Thmking (1952) de orman . Peale alcanzaran
gran popularidad entre el pueblo americano. "El lema Jn God We
Tn~st, un Dios concebido como tra cendente y fuente de protección
Ybienestar, parecía estar pr ente en todo los ámbito de la pacífica
y afluente sociedad americana."2 1
A cau. ~ de las ~cas y lamentables repercusiones de las guerras
1a poblac10n americana de los cincuenta se convirtió en una sociedad
represiva de la posguerra. in embargo, comenzaba a restablec rse
de la consecuencias bélicas para transformar e en una sociedad de
consumo. "En estas condicione de iniciación a la nueva sociedad
atad~ ~ún a represiones, re tricciones y falsedades, nacen lo;
?1ovuruentos pop." Fue la "época en la que Marilyn Monroe se entía
msegura e indefensa ante una sociedad que la convertía en objeto
sexual de consumo". 22

i hi~éramos la labor de entrevista de hi toria oral y les
pr~~taramos a los adolescentes de aquella época, ¿qué e lo que
mas t1en~n pres,ente de eso momentos?, quizá ellos nos
respondenan que recuerdan un ambiente de tabú y prohibiciones
de secretos y clandestinidades, de autoridad patriarcal y falso'
re petos. La moda de los cincuenta era re trictiva, convencional y
e~carcelaba en su intento de modelar los cuerpo, a imagen de los
mitos de la época."2.,
Indi~ado lo anterior podemos deducir que en los años 50
pre~onunaba una ensación de uniformidad en la mayoría de la
sociedad de los E A. ''El conformismo era muy común a pesar de
que durante la egunda Guerra MundiaJ se les habían impuesto nuevas
pauta de empleo a los hombre y a las mujeres, su papeles tradicionale
se afumaron una vez más en cuanto terminó el conflicto". En otras
palabras, se concebía que el padre de familia fuera el ostén del h ogar,
Historiay Giltnra. p. 343.
,. F. Rafols. Hrstoriade/Arte. (Barcelona: Editooal Ópnma. 2000. . 564.)
Rafols. Arte. p. 564.
P
~1Hernández.

257

�v ,1uc la mujer e comprometiera en u rol de ama Je ca a, incluso

. ,

d

1

4

dla t.,mbién contribuyera a los gasto de la mora a.
·in cmbargo, en la nueva da t. me&lt;lia no fue nece. ario yuc la

r

. posa aportara ingresos para poder brevtvir: ~lguna mujer~.
fueron mclu o capaces Jt· pagar lo automovilc }' ca. a .. r~I
m vimiento de ma. a a los ·uburbio. ' el crecimiento de la,
cam:tera crearon un nuevo entorno parn las mujerc .. Debido a l:t
ubicaciém de las ,,j,•icn&lt;la-; . uburbana , la: mujerc se encontraban
.cparadru de tros adulto:, cr ando una cnsación &lt;l a1 lam1ento.zs
1950 fue un nue,·o mundo para esta. am, d ca,;a.
n artículo de la r vista. ·Mrfy I la// the 1ro111e11 i11 llí'bo '.r IP'ho tJre
Singk, ejemplifica la act.itu1.k!- imperante . obre la !·cmini&lt;lad _en
Jo. años 1950. La ddiruc1ón tle posguerra sobre la kmJruJad tue
sim¡ lcmcnte t¡uc la mu1er no trabajaba. hn el proces~ ella e
convirtió en agrcsi"a y olitaria. E. tuclios de e te dccemo hacen
hincapié en la idea Je tJ.UC la. muiere. eran má guapa. ~ delgada.•
l.: inclu o olían mejor que . u progenitoras?· De 1~al manera, d
toque de femirudad t. puso de m:tO.Jfie to tanto como fuera ~u ible,
por eiemplo, la indwm:ntaria de t. ta t:poca era mu~ limitada 0
ajustada y realzaba el ideal f: meruno.
_
Respecto a la familia, é ra era muy singular en lo· año. cmcuc.~ta.
I ill la mayoría de lo. ca os la omponían los el • padres · us lu1o:,
se I rataba de la familia nuclear. la cual fue popubnzada e 1&lt;leal1zada
a trm:é Je los mcw Je comunicaci 'm rna. i\·a, e peciahrn:nte por
la 1ck\·i ión (aquí e reproducía liclmcntt: d 1d al del . u~ 11 ~1
· ili' a, un mp1co b'1tn remuner ad t &gt; ,, v1,·1r
americano, po.cer una tam
en una re id ncia suburbana o ,11011lic ho111t1).n
'R:1fob. Ant'. p. 564.
25 Dav1J Halbcuam. Tht.: Ftifues. JnitcJ, tates: Va1lard. 1993. p 589) .
.26 llalhc:rs1:1m. 1•ifücs. p. 590.
. 1
Z' Por supuc~w. el má popular cfüpo ·im·o dcctrimico quc: ~e c:nl·ontmb~, en_ ª
Jl·nommada ca ·a :w,mica aa mduc.lahlt.:mcnre b tdc:vi ·íón. ¡\I fin1l Je Jo,; ,rnns -,1),
d l)f) " Je las familia~ nonL':lllle:rt ;ma'- po.cun un tdcnsor y grao ,•aricJa~ Jt
come 11fü6dt:"'. La famtlt:t uul lt::tr :ihora tcrua una pi. cina, 1dc.:,isi •n, aparare 1s décu,co5,
\' mueble htt:n d1. eá1dos al ;tk,ll1CC de Ja mano. L:1 encantac.lorn casa no·
l(]la
.ser degamc , mnde:rna. ~mo
. ~uc Lam b.1e:n
. ·cn,a
. como tm 1ug:u I1o ndc h· t-im1ha
·
2

·olor·

258

El di\orcio no era un procc o mu) común por aqu Uos año va
yuc llevaba un ciert e. rigma. La,; perspectivas de la mujer como
oltera eran bastante ombría. ) no mu) akntadora . En lo año
cin~uema, una de las mejore. oportunidades de empleo que una
mu1cr pud1a rc~ibit era s r incorporada en lo· •mpl os
t~al~Ctonalmcnte femernno ·, como ecretaria mat:. tra, enferm ra,
b1bliotecar1a) otro. más. De e ·t, manera se acrecentaba el inc ntivo
cconúm1co pa.rn permanec r casada o contraer matrimonio. Los
l~o~l~res también scnúan la pn:si{,n de la ·ocieda&lt;l, como jefes de
fa1ru!Ja tenian que velar por el b1ene tar y protección de Ja misma.

Influencia mu ical en la ociedad norteam ricana
En el contexto de u rra hía y ,1 pectos beligerante· durante la
decada &lt;le los 50, la ocit:dad abría los o¡
a un nuevo mundo
plagado &lt;le tendem.:1as e innm anone . Cs en e a época donde tuvo
lugar l_a aparición lk un g nero musical nunca ante 1mag1nado, e
proJu10 un enfoque d1srmto a la meloJía, un ritmo emocionant , ~e
trataba del rock ,md rol/) con él ·e daría inicio a la t"el'OÍlmó11 ,m,sl(a/.
"¿( u· prefieres: mú ica para bailar o para c:cuchar?" E. tas
pregunta \ má.. e la hJCieron la persona. a quiene. les cocó vivir
en los año cincuenta del 1glo , ., ·. La moda predomínante en fo
anos anrenorc:s, n cuanto a mu,;1ca . e refier , ran ritmo. uaves,
con errndore., tranquilos y la mú Jea onaba más romántica. La
generacion m:ís JÓ\ene , que ·iempre han ido innovad &gt;ra. )
&lt;leman&lt;lante. de cambio·. s . cnll.an inquieta .
Lo jó\·en J eaban t"OContrar una manera &lt;le . er libr , v L,
tncomraron n la mú 1ca. L ta e con\'irtió en I medio J, expre;ión
de aquellas masa! populare . ~s en esta época en la qu, ·e ,·e nacer
d mrk m1d rol/ ) otro gt.neros mus1calc . El rnd... ,md rol/ urgio
:1 lns lujos, \' e nducrr con éxito b vic.Ia. Fuente: \X'hane\•
Mathcsnn, Jrnrnfcr \\'em t.:r·, eist, K.ri,ün Tillotson \ Ikrnadette Bakcr. A1011,;,
lío,m: 4 Gtll(kt/ limr o/ the A11mir,111 nrr.1111. 'nitcc.l .tate : Editorial 'ollcciors
P
ít:S 7004
?I) l'
.
.
.
'
·· -P- ). na n:z m. s, eta: 11u10,·ac1ont&gt;. lsfomunos para hacer de la vida
uhurbana tan fícil, alegre, mo&lt;lcmo r po. iblc.
•

poJia relajarse, cnar

.,i

Blanca rarcia. Arfi.rfú,¡r; 1'-'P .rió11 y•ljJn-aaan11. , Iéxim D. E: CasrilJo, Jl)()(J. p. 128).

259

�{

com un e tilo mu. 1cal originado en

tado l' ni&lt;lo en la década

de los 50. En d ur de · sta&lt;l , nido la mú ica era más libre en u·
ritmo \ baile · \ a que tenía influenoa afro uropea. La aucli ncia juvenil
'v fa c;,n bueno ojo la mú ica . Uf ña pnr u , tgruficado de libertad
ante la · cie&lt;la&lt;l puntlfla y con L&gt;rvadora de e a epo a. En ·ste marco
hi. túrico-soc1al nació la música llamada rodi a11d roll' ~1
f la} quien datan el ongcn &lt;lcl rock and rollen l 954, con el rrabajo
di cográfico d Bill Halcy ) u grupa, BiU I Jale) and tht· .omet ,
s~cialmL&gt;nte con razy Man .mzJ (1954) v . u grar~ éxito_ Rnck armmd
the r/(}(k ( 195.5). tro e nsidtmn orno creador a I..1.ttle Richard, pero
,
.lfl
in &lt;luda fue Ekis Pre ley el gran unp ulsor d l e. t genero.
'El joven Pre. le , de ongcn hunu!Je, n, CH&gt; n Tup lo, Mi. si, . ippi:
abrió una bre ha g&lt;:n ra ional en ·u a mpo, n ) · lo impuL ó el rofk
and rol/ a mvd mundial, -ino un e alo Je Yida, una raz · n.'· Fue
El\'ÍS Pr ler el impul or y difu. r &lt;l e te g · nero 1ml.'ical. m~y
.
.
.
.
• ll "FI
pronto d . e nvcrurta en el pnmcr mno ck e. ta te~dc~c1a. _~
110 sólo ant' la mú, 1ca rock in&lt;, tJue bailó c m gran tacthtla.d ) luc
1

'

{

capaz de_ de bordar en d e nario: el ritmo, la fu••rza
)' Ja.
... , xpr smne
"
32
caractcn uca d c. ta música. '
,\ Ehi. e I con id r' com el último grnn mxJmry como el primer
gran rockanrolero, d{: er un mito rápidam nte e con •ertiría en leyenda
icono n olo del movim1 nt mu ical t¡ue promoví ' ino J b · poca
de lo año. 50. 11 También pu &lt;le s r por e ta razón yue u pr wcrn.
alt ró indudabl m nt la cena musical de ayu !Jo ttempo .
_, La f~r~a. de ~ inarse y de.: vt·sttr t fu ron una manera yuc lo
Joven • 1~taron, _1um &gt; con el rork, para hablar le u probkma
ante Ja oaeJacl, SLo dejar de lado J cnfot¡u di ert1&lt;lo. L adv&lt;..rt.Jr:i
un _giro má col rido, más apa ionado) juv nil. d má., te nue\'o
e tilo mu tcaJ se conv rtirá en un motivo &lt;le reuruón, de.: recrea ión
de regocijo, etc. l .o ant rior convcrtirfa en I gumen d • la idea:
que abrirían pa o a la. lfa.madas re\.olucione ocialc . J
jó ncs
de aqu lla época . on lo que darían pie a la gran epo a r bekl )'

turbulenta Je lo 6 .
E ta nu va ~1ísica (véa. rock 011d rol~ ~ fue: ante t do un proc

0

que comprendm gran d1vcrs1dad d e criton: \ artista interprete
z, García. frlHtirt1s. p. 12 .
1" Elvis Pn:sltr. fue una preswcia yut:, debido al &lt;lom1ruo simultáneo Je ~_u.~

grabaooncs. pdicufas y tdcvi ·1&lt;Ín. e ·t.1ba d tioad a tener mfu influL11cia que _cu:ik¡uicr
sh ,w de Broa&lt;lway podCL1 h:tbcr imaginado. 1 i fue qut: e. . pnmcros e:no , t11
~pccial lnsdt: H.,k · •Pn:J · ·t:rnnt: mouna · ·plo. iónqucsacud10} rcpt:rcuaodl indo
d mundo mu~ical , cultural. l·ue todo un momt!nto, en reuo ·pccm-a. una t:. ¡x-ctacular
· l''oplf1&lt;1r,
., \ !11s1r.
· Th t:'
. \ :--•!C ol
t:xplos1ún on~n,1I Fm:me: límoth · L hcun:r. 1m,rn,111

Rock. (l nitcd t:ttt:s: Ediwnal Popular Press, 19911. p. 64).
' J.Ai · 1mtos fungen como aspt.'CtoS cenrmlc en la conciencia de wdas las ulnir.1! ·
1n. mitos. s~ún Jame: ( )hwr Robcm; n: " ... on l&lt; s patront:s de comportamiento
Je crn:m:1a · r de· la pt:rC1:pc11m quepo. ecn las per. ona en comun " l ,o ~.mtto.
.
form:in parte lk nuestro· rimaks co1id1ano~. ouc ·tr s cullns y nucsiros hahuo ·
· culruml. lo muo
·
· ¡e· porque pmporcmnan un nivd
~n d ámbtto
son crucia
profundo de sentid a las .1cu,·1lbdes humaná ·. 1 obscn•:uno: la carrera Je Eh1:
Prcslc:v, ¡x:rcibircmos cñmo le dio i1:,rníficado. la ,1.da de una nut."\ a gcncracion Je
. mcri~anu · ~· • dimo t.· ·a gencraci&lt;in, a través Je mck. mrd rol/, abraz' una DUl"ª
realidad, ap;obc', nuen&gt;s ·alure • · logró un ~cocido de tra:ct:nlkncia. Eh I l~t
capaz &lt;le tomarlos a pecto. b;isico tlel nutn :1merican &gt; d gr.m . cntido de pr"":il-sa,
d éxiu, idealt: 1guahtar10 · r hacerlos nablc p:ua una nuc, .1 g,:nt"racu· ·&gt;O)· ·~c•nta un
· su mu• •1ca cra nuc, .1 )• ex pre ·ab:.1
nu •,·o ,• pecto y e u1o &lt;le ve· nr.
. . 1111e\'ns· ,•;1lort"'Fu ·mt·:. chcurl'r,A,11enc,m Pflp1,l,1r.\11w,; p. 103.

260

&lt;,arcía. Artistic{J.r, p.

12 .

.
l n I ono, com'.1scñafa h.un \\t:nzmann "es un objeto que pnwec: al creyente una
i&lt;lL':.1 mayor de la realidad mas alla de fa fü1ca. Lo. icono,., son. imbolos \' la manifesiacicin
~( lflO\:llH.k nu .u·as crccn ·iru ." 'a: ªlJUdlo O&lt;.llITÍÚ e o Eln~. 1ndcpenlli :11t1.111c:ntc Jclo .
~11~_b 11 • • ~n tormaai n :s que rtl\'lt n Jugar cn su aspcl to lisico,. us intcrpn:radom
_lJc:cuooncs,) la ¡:x.:mmah&lt;laJ c¡uc prorem,en lo· dift:n..-occ:s me liusdecomunicaci •
~c.s1emprc para mucho. 16vcnes rebelde , la peru ta cnc.1II1aaón del md. ,.md ro~
1ucmc. hcurer. llllmr,111 Pop11hr.\/11.11r. p. 109.
Roe. mrd rol/. 1a drama11c~, e:plu 1 • n dio nacimiento a c.:s1dos dominante. e
mfluvrnrcs Je rock and mil, cnmn e indicaJn por Charhe (,uifü:t- l\.nv Orl ·án.
c~~nce;: blue · (Fa_ DomJno). cml' rhythm and blues ( .huck Berry . rncka;&gt;iU;
( .h '. , Lar! :erkms). Dicha exploston mu ical tambifo lÜo origt:n a un O\H.'\'o ci.ólo
nos, &gt;lo musical, mo un csulo cultur:tl, un e ·tilo yue pcmlició a una nue,·a gcnerac,6~
dar expre, ton a su propt s crec.·ncias y valnres. Entonces la música :;e a oció con
unporiantes r~tuaks (b;ule, conducir auromchile:,. comer, e cuchar mus,ca en la

maquina dt' d1 ·cos }" • /10.-..· duran te la et-na), d vcsor (jea os azules, chayucras de
cuero). lo~ muo (romance, se. u:ilidJd. carros, oci &gt;, juvcntud en general). El pnmer
gr-.in muo yue ro~tenormemc se cnnYcmria &lt;.-o icono r levcn&lt;l:1 fue r.tvis Pre kv una
P~ncia c¡ue fue capaz de articular \ ·iml:x 1li;,~1r d marcaJ&lt; 1 potencial de e ·ta tenc.i~nti~
n1u, 1cal. 1-'uenre: Scheurer. ✓~fllrrir{Jlf l'opukJr.\lu.rir.. p. s.

�'Je: urant ·., mucho c.1 lo: cuak. eran d color ~cgr~, lw cualc
lograron captar la atención y atraccié&gt;n Je un.'l a~d~cnc1a d~ ma._ ~ •

0

\ ¡ tambit'.:n, fue una cvolución mu ical que unphc la_ con!ugac1on
dL" vari, bl tan diver a como la poblaciún &lt;le las m1grnc1oncs, la
, .
s
e ca cz de material ) lo avano.:: te no1og1cos.
La apariciún Je! md~ ,111d rol/ . ól p~e&lt;lc ser plenamente
comprL"n d I·J a c n re;rmino de la convt'r&gt;Cncia .de los resultado de
.
e ta mulútud d tuerzas en los primero año. cmcuenta. 1 a mayona
de lo• historiadores e apr . uran a señalar 4ac d mrk a11d rol/ no
puede e;;ntcnd •r e ·impk mcmc c ,mo una rnúsi a, sino que dc:be
SL'r l'Ot'·ndida om un i nómcno social y culmrat.'ll• I mtk ,111~ ro_~
ne ólo generó una nueva pama en la e cala m~. ical -mo que lor¡o
un nm:vo e tiltl de vida. w1 original dcsem·olvumem ~ltu~al.
llamado a la libre l.'. pre:ión, a p tos qul n conjunto 1mplicanan
honda transformaciones cn la s &gt;:ied,ld ,tmericana.
¡ bien lo primero quL re. u na en nue tra rncnce al referim« ,.., a h
musica pre eme n los ~ui.os 50 . traca dd género rock a11d rol/, c. ~
., ext· ·11eron
·
mencionar L¡uc tam b ten
otr ,. c.. nJo • mu icalc ·· eme
,- aun

,ºº

pcr. ¡ tían , otro que florecieron en La kcada de afluencia: c:gtua
consen·ánc.losc d !:,tU to por lo mI011er.r aquello. babcLi ta. llu_c
interprcetban melodía. románoca } LJUC eran dd agra.Jo de la mayon.1
Je lo adulro.. por mencionar a4-,runns nombrl.' lJlll se c:ncomrn.ban en
. re rcpcrtori&lt; : • 'at King Cole, Pcrry Como, rank m,1tm, etc).
J,a forma mu !Cal que inició un poco antl quL LI mrk ,md r~II
pero al igual Llue {: te l mo ·u punto álgido .i mediados de lo. :,O.
u.lt:ntifiramo. al ~éncro de Doo lrop confi rrnado p r gru¡ 0 · d
intunía ·\'ocal.'
, chuu1:r. /VII nc,111 f'&lt;1pl(l1ri.\f11m: p. (,3.
" ch1:urt'r. Op. .11•• p. 61.
Lo · :mn, 19511 tul'rt m b .:ra &lt;lora.da dt• 1, 1. grupc ,., \'CK;alc~. - t: cst11na •1uc
gr,iharon Ll'r&lt;:a Jl· 1o, 11()0 J1f1:rcnrc~ mdoJia · durante este pcrí,~o. Lo mom1:nw1·
de l-,'llt.1T:l \' &lt;ltpn:s1,·,n st· ak1ah:m 1.1e la 111 ·tona,\' 1o ,,lm •ricano-• lut:ron enconu-.int 0
· • as1· p~l 1iaon J"•~ fru tar• di.'
ParJ
ucmpo para acm·idadcs dc rccrt.-ac1on)
. la· mu, ·tea. ,'Jbc
grupc&gt; &lt;lc olor lafu·1,índclgo pclvclblu..:: luccon&lt;lucu.lapor l'hc R:nen

. . , \ TI1c I) nmmot
. .s crc-awn una
( rul , · c&lt;11n11 TI1c ( lovcr.- .Ilw D ntlt:r.
•
'
•
1 l loe ·
¡_ de blue. , counll) bluc • go ¡ l. y jan qw: gcm:r11 al ryhthm am 1

( )n 1

., e: • •

. Íntl·

2(,2

Medí de comunicación d masas (radio, televi ión, cine) radio
El ongen v la di fu 1ón de lo medio. audim i. uaJe. han creado,
debido a la velocidad a la qu1emd d u intnu 1 'n en la ,·i&lt;la de lo
ujctos r de u familia., una \.erdadera revolución} una aportación
a una denominada culrura de masas.
El e ·tablecuuiento de la radio en 1 ~- tado
ru&lt;lo e ef ctu '
baj completa independencia pero n sin di yunuva entre la
cmpr • a capítaLi ta • tambJén ntr tntcre. opue to (penódico ,
agencias de prensa, oc1eda&lt;l de autor y compo ítore. ). ''1
D de la inauguracion de la radio, el caráct r mu ical conqui taba
un pue. to mu) up ·rior resp ct &gt; de I d má interc e qu las
l'mprc as racli difu ora con crvaban. Dd 1do a la preocupación
de atraer gran númcr de audiencia (para acar pr vccho de la
ranfru de la publicidad c mt:r 1al ju tificada ) la radio e a, c,
vert1gino amem a confertr una maror reJc\·ancia a 1a mu.ica
popular, a 1a música para bailar, a la. cancionc , a 1a · vanedadc .1º
La raJio eran ·mitió más mu.ica lo que habilitó un mcremento
indefiniJo de la. cmi 1one. radiofomca:. La manufactura d los
artcfact s radiofónic« &gt;. m.ts económico e. timuló una producción
en cnc 1..¡ue :i u , ez, hizo dc~cend ·r lo co t , e.le to aparate s \
absorber nuevos hentes.'
ilur-.mt'- cst. periodo.• file! Je grupos abrazaron t: 1c omJo a pnnc1pios a mi:diado
Je lo ano cincuenta. incluyt.•ndo lbe Four Buddics. 1[bt: hallows, The 5 Ro~-alcs
Tht: Du Droppcrs, Thc C'onmets, ·nie \'ocalct·rs, The Velvet. Tht Royals, ~·ntr;
mucho más. i\11:,runo: tlt' los más famo oi; tueron Thc Fin: K ,, • Tht. J lamingo.-,
Tht&gt; ,\JcKlnglow , The Ca&lt;ltllac , The Tecnagcf';, Tht: leítonc , The Harpu ae ·,
TI1 Channcl~, Tht Schoolbov . ,\demás de grupos de color. rambi~n ·1: eocom.r:iban
agrupac1on · conform:1das por blancos, los cualc · inuahan &lt;le tmular las glorüs de
~to . As, tcncmos a TI1e DL'lO\ond , 111e Four nm ·, The rt:\\'-CUI ·, Tht' l..anccrs,
ll1c Boop-a-loos, Thc Lhecrs. Tht f Iutton . 1sters. Tht: D1:C stro • tstc: • 1111:
Dl'.\larco 1·1crs, Tht: f· ntaue ,seer. , Tht: l\kLum.- 1su.-rs} Th'- \[ills Brothe ..
Fuenre· Ja) \X arncr. An1mrü11 \ •t,gm Gm11ps: ,,-1 l listor, fro111 19./-0 to li,tiay_ nite&lt;l
tale : Editorial I Jal Lconar&lt;l. 2006. pp. 63 64).

P1crn' -1\ll&gt;cn, 1\nJr -Je:10 Tucle y. lfutori,ul, /11 mdio., /,, ldm.riii11. (M~-xico, D.
R: fondo de ultura -:.e ,o6mica, l 98~. p. 7).
v, Albt:rt T udc. q. 1-/u/on,1 dr i,, mdio · la td, 1is1ón. p. 23.
\lben y Tu&lt;lc:sq. O¡,. iJ., p. 24.
11

,\lbt:rt} TuJe.q. Op. ít. p. 40.

263

�f

l·fonm• ful l·fotuna

Las empr as publicitaria descubrieron un nuevo territono de
acción en la radiodifusión. La raclio e in cituyó n una herramienta
de mercado a cau a de la medidas de publicidad, de la indicacione
financieras, del interé hacia lo libros y sobre todo por la
grabaaone , y por la novedad.e que divulgó. 42
umero as em.i ione reproducían actividades que no habían ido
imaginada para la radio: 'concierto ; cancione , obra de teatro,
conferencias, lectura de extractos de libro o de p riódico [... ]
aparecen nuevo· género : radioteatro, novela radiofónica _ cuyo
efecto obre el auditorio puede er orprendente. Tre finalidades
· ·
,,43
de la radío, mformación-c ul tu.ra-entreterunuemo.
La radio se encontraba conducida por dive o estatuto , pero en
cualquier zona era comprendida como un instrumento &lt;le
enttetenirruento y de información. En 195 había más de 92 millones
de aparato de radio· a pe ar de la introducción de la televisión, la radio
pro. iguió su desarr llo y para 1960 había 176 millone de aparato 41
Ademá de la televi ion la influ neta de la radio • eguia iendo
aún muy notable en la década de los años 5 ,45 y esto e reflejó
claramente por el rápido crecimient y difu ión del rock a11d mll. LJ.
música de Perf} orno, Ro emary l oney, ac King Cole Elvi
Presle , huck Berry, Littl Richard, Bill Hale , entre otros, era
escuchada por la gente 9ue U vaha radio pequeño . "La música e
podría oír en cualquier localización porque era portable ahora."46

( r,

t,h. &lt;

Televi íón
En e ta ~p~ca Jos rn dio de comurucación cumplían dos funcione,:
entre~erumtento y homogeneización de la población. egún Juan Jo é
He~nande~ Alon o (Los Estados l... 111idos: Hi.rtona )' C11/t11ra).
,:i &lt;lescob la homogeneización d la cultura n rteamericana durante
lo ~o 5 y, egún este autor uno de lo m dio. d comurucación
qu e¡erció más ~uencia n e te proc o fue la tclevi ión. En palabras
Suyas: 'La t l VI 10n con titu ·ó un formidable medio", a travé del
cual, e conseguiría un objeuvo magnífic : "la homogene12ación de la

oci dad".·17

La_ televisión fue un invento que ruvo lugar en Ja década de lo
3~ Y tue puesto en 1 mercado hasta finalc de lo. añ 40. Para Ja
decada de los 50 e ta invenaón había entrado en casi cuatro mili ne
de hogare. norteamericano:. A final , de 1950, ca j 5 millones &lt;le
hogar g zaban de un televi or. 18

La t:le~is1ón tuvo un impacto poder so obr las pauta ociale
Y ccon Ollca - fnclu o cuando fue perfeccionada en la década de
1930, u clifu 1ón comercral no e realizó ino ha ta de pué• de la
gucrra. 49 , ... n 1946 hab1a menos de 17.0 O receptore de lelcv1 ion

en el
p tenormcnte
·
_pru .
lo. con umidores compraban 250. ( O
televi ore al me , y para 1960 la. tr cuartas part de: la familia
del paí tenían por lo meno uno de eso aparato •. A mediado. de Ja
"f Icrná.ndez. H1slona )' C11/J11ra p. 345.
4J&lt;H&lt;:má.nJt:7~ Op.Cit., p. 345.

Albert y Tudesq. Historia dt la rdtÚo_y la ltkvmón. p. 41.
u Albert y Tude q. Op. Cit. pp. 49 5 ,

42

!ª

"" !bu/. p. 73.
. •
~ fa velocidad de JJTlplantaoón dt: la te! :vJSÍÓn en I Esmd
rud.05, perrruuo
durante algún óempo en d declive de .la racho; ciertameme, ésta vio decrecer su aud1enoa
en un pnmcr momento; pero la irrupción de la telt:vtS1ón fue más bien un desafio que
obligó a la tadio a mo&lt;lificar sus hábnos y su estilo aprovc:ch.ando también ella el P ~1
técnico. En Esmdos Cnidos la mdlo b.'lh1a tt:nido que adapwse antt:S a la compctenoa ck
la ldevisión y particularmente a modific.arladismhuoón de los progr.unas. En 195i se:
opera.con ttansfom1:1ci nes en los programas y en el estilo de las errusion . El c~tro de
gravooad fu d la7.ndo, d •la wde (concedída a la lel !Visión) al mt:di.odia o acotlllC{lZOS
de la mañana. Fuente: lhid pp. 149-151.
46Bradlc} Becky." Amencan Cultural History". Kingwood
oUege Llbrary. hnp:/
/kchbr:iry.nhmccd.edu¡ &lt;lecade50.html. p. virtual o. 9. 1998.

°":

264

1m

_,,_~n 192?• &amp;U Telephone ompan}, actuando sobre el procc&lt;li111Jento de
~'- Js mt:caruc~ d: r mst ·\le anderson, rcaJ12ó una de las pnrneras cxpt:ricncias
se mulupltcaron M..,
¡
• ·
eP dblicas de twc\ 1S1on. Estas exrwncnci~
r·
,..... o anos ·igwcntes
3 3 una _de las ~mpresa de_ material racliofünico, Intentaba colocar su propi~
P~0 ct.'Cltmienr . Esia confus1on. aun cuando hizo avanzar la técnica, lU\TO como
t"tec10 desordenar al públt O · .1
d
c msagauo a comprar receptores cipi&lt;lameme caidos ca
esuso. 'n febrero de 1942, tras la entrada de E.~t1.dos l ' rudo •n
1 b
fed ra1,
..
•
e guerra, e gu 1erno
e
para. i:novilizar todo los esfuerzos de L-t tndustrm d1:crrónica hacia los
:tlen~es milacares, ~.mre t:Uos_cl radar, prohibió la fabncaci6n de ttlevisores: la
. 1e
norteamcacana cnrro ca un lt:targo. Dt:,puc:s de la •!Uerra la tclcnsión
\O\'loaco
• ·
"'
bs
m_enzar ~ra~ticarnt:ntt· de cero,· su nuevo &lt;lcsarrollo. todavía lirnnado a
li naaones tn~usrnalin_das. fue muy diferente s~n los paises. I•ueme: Alben r
uue. q. Hutona dr lo rad,o_y la ttlmsiti11. pp. 92-95.
,

':~'ºº

265

�década de los 50, la familia promedi pa aba cuatt o cinco hora
al día rente al t levisor. e trataba d l medi que lo reunía en ca a
, lo conducía hacia un fin común: d.Jvertimento y dJ tracción
50

de pu· d un día ardu de lab re .
·Algunos de lo programa má popular entre lo runo eran
Howd · D d • Time • The M.ick y fou e lub· y lo. e pectadore
de la ciudad preferían la comedia d situaciones, como l Love
Lucy o qwer a Lucy) · Father Knows B t (Papá lo sabe todo).
"A í fue como I e tadouniden e de toda las edade quedaron
expue to a una publicidad cada día má ofi ticada, la cual les
m straba lo producto que, ~n se le decía, eran nece ano para
la buena vida." Y a í e agudizaba el caráct r con umi ta de todo
individuo americano &lt;le lo 50. 51
La das media tenia má pod r de adqw ición (debido a la
pro peridad en la con mía), la . oc1edad con umia coche Y más
coche.. casa la adoras, refrigeradore etc. Toda la cosas y todo
lo lujo eran po ible . Había beneficio para la mayoría de la
pcr ·ona., ) parncularment para los insrrument que. ~stab~n
circulando en el mercado: la radio la tele"isión. La teleV1 100 tue
un medio &lt;le Lran rrusión con grnn alcance y cob rtura. ' 2 fovió Y
alcanzó a una nueva masa entera de cmdadan que nunca habían
ido lectorc . "·

- - - - -----

... l-loward Cincotta. 1994. p. virtual. apítulo 11: Lo

·tados Unido~ t:O la

posguerra. o. 126. May .
si incotta Po. guerra. p. vinual. apítulo 11.
_
·:i..a tclcv1s1óo amplificó cierta cri. is paliticas como el:Mc arthysmo L-O lo~ ano
1952-1954 Dcst:mpcnó un papel evidente en las campaña elcctoralc : sq,1\Ul 1 5
estudio · de :ooologia polirica, fa\· reció la dccóón de Eiscnhower contm tt:\'enson
1:n 1956, y cumplió una fun i •n dcó i •a en la de Kennedy e ntra I on en 1960, ~
término Je cuatro cmisiom: de confronta ·ón ame las cámaras. 'i• · brc todo cncontro
u m.wor audiencia gracias a los reportajes dt:portivos. de (a&lt;; cmJ.Siones de juego~
' " • que se opaco
(entre .ellas la famo ·a 6-10001 k1p,rg1mla, e: pecte Je "lo toma o Id
o t:Ja
con un enorme: e cándal de t.rnmpas en 1959), a los shmn de va.ricdadc:. 'ª. la
miaks, novdai fabricadas en forma continuada. Put:nte: AlbcrtyTudcsq. Hirtn nJdt
/,.¡ rtUÍio 7 la ttl,1inón. p. 98.
» o~vidHalbcmam. THHP lt"ARSTHATBF . 'ewYorb.-:AlfredA.Knopf.
inc. 1979. pp. 125-126).
266

~-ª

introducción de la telcvi ión rran. formó ignificatJvarnente

la vida cultural am ricana r organizo el ntret rumien to amencan
y sus gén ro. centrale . fue un lemem qu impactarla con mavor
intcn i&lt;lad de. d mediado · de lo año. 50 )' pnncip10. de lo 6Ó.

Cine

Lo: ~ñas 50 rcpre. cnran para 1 . norteamericano una nueva época
de _b1 ·ne:. tar yut cambió d estilo de "ida ·obre r do en lo qUt: e
rcl:.lcre ~¡ ocio. La adquisición de tel vi ore suponía un fucrt
comp □Jor para d cine. El numer Je spcctadorcs wsrrunuía y
h~b1a que buscar maneras para recuperarlo. "L1 m ¡or form.1 erá
dandole al publico lo que la pequLña pantalla no puedt:
cspccraculandad. F. entonce cuando la pantalla crece,
pr yecta
l'n col Jr y d sonido se connerte tn stéreo.''
f ~n numero. í un
domicilios csrt •ntr tenimiento hogarc:.ño
(~c¡or conocido com telcvi . or) pasó a , uplantar la frecuencia
c1ncrruuográ.fica }' lo taquillaje de los emes iniciaron a di. minuir.
En 19 la inJustr1a d I anematógrafo empezü a tomar carta en d
a!\1Jtlto contra aquel peligro e m. tauró una interrup ión de rentas de
pdicubs a ~1 tdevistón, con la expectati\ a de lo !far u ofocacioo por
carencia ele programación. 1 o ob ·tante el gran combate contra ]a
pantalla hica no empezo a er Je tacada stno hasta l 952 con d inc
rn relic:t', la macropantalfa \ la uperproducc1one es;ctacularc .~~
•. impon ·n los musicales como: Can/a11do bqjo la ll,111ia (1952),
de
n kdl) } la superproducc1one . Hacen apanaón nue,·o
n11tu ele la pantalfa que rompen lo. esquemas de comportamiento
ocia! onwnci~~al s, como ;\farlon Brando,Jame Dean o Manlyn
Monroe. L . Jovenes e convierten n un público pot(;ndal
ltnp&lt; rtante; e la época Jel mr. 011d rol/. E tambten la década de lo
grandes melo&lt;lrama,; de la consol.rdación de los énero como en
cas del thrilkr (termino t¡ul. . 1grnfica es1remeccr, a~u tar, fue un
genero mu) relacionado con I caracter del u pen o); un buen

d

r

Javier: Ripoll ona. "llis1oria dc:I cinc". h1tp: / h
ecind&gt;.htm. p. ,·,nuaJ, ' o. S. 2001

'\\ \·, . tcc.nct/ ~ xripoll /

s Román Gubt•n . Hi toria dd eme. (España: F.ditonal Lumen. 1989. p. 298.

267

�.

1l:um,ml/u.r I lir/011,1

l 11,. ,. ( ,,ít.ha &lt; .., ,

ejemplo de éste último lo tenemos en los films de Hitchcock, Vértigo
(1958) o La ventana indiscreta (1954).56

esperanza y prosperidad en la posguerra. " 61
La moda entró en un proceso de transformación y toma
tendencias innovadoras:

Tendencias en la moda de los 50

"el cambjo trae ahora colecciones con hombros anchos
sujetadores armados, cinturas ajustadas. El estilo femenino,
s~nsual.es curvas y el glamour son las estrellas de ésta época. La
silueta ideal se vuelve a forzar con una cintura muy estrecha, y con
muc~o volumen en hombros y en la falda, que se mantiene por
debaJo de las rodillas. Comienza el culto a la belleza."62

Quizás una de las cosas que más caracterizó a esa década fue el
conservadurismo y el sentimiento anticomunista que su hizo presente
en 1a sociedad de aquella época. Uno de los indicadores del carácter
conservador fue la vestimenta que se usaba en esos momentos"51
.
Se impuso la moda de Christian Dior (véase Ne111 Loo~) 58 Y
Gabrielle Coco Chanel. Coco puso de moda a la mujer deportiva Y
bronceada con ropa cómoda que prescindía de las fajas y corsés.
Asimismo, Marilyn Monroe se convertiría en el icono del cuerpo
'deseadd
~ .59
mas
o e esos anos
Con los años 50 vuelve el esplendor. La moda vive otro de los
momentos más intensos del siglo. El New look de Christian Diot,
que había sorprendido al mundo de la moda a finales de los 40, se
expande. "El nuevo estilo contrasta por completo con las formas
austeras y simples de los años en guerra (véase moda en los años de
la Segunda Guerra Mundial~ y es tomado como un símbolo de
Ripoll. Cine. p. Virtual o. 5.
5"1J3ecky. American Cultural. p. virtual No. 9.
58 La nueva silueta tenía talle avispa, busto alto y redondeado, hombros aogo stºs
y un dobladillo que descubría las piernas, a treinta centímetros del suelo. Los mod~l?s
eran estrechos en las espaldas y el busto, y las faldas se ampliaban con exagera~on
para la tarde y la noche. Este era el llamado new look diseñado por Chris~ Dior.
Ecan años de gran dinero en los Estados Unidos. Algunos franceses reacaonaron
con reservas ante el despilfarro de tanta tela en un mismo modelo. Hubo prote 5ras
en contta del new look y propusieron prohibirlo, mientras las clases populares, que
00 podían pennitirse tanto lujo y metraje, llegaron a ser víctimas de la moda que
recurrieron a las cortinas antes utilizadas para los oscurecimientos para poder
confeccionar una falda new /ook. Fuente: Felisa Pinto Delia Cancela. Moda para
principiantes. Vanguardias del riglo XX. (.Argentina: Era aciente: Documentos
Ilustrados, 2004. pp. 54-56):
913ecky. American Cultural. p. virtual, No. 9.
00u Segwida Guecra Mundial influyó en gran parte para afirmat el gusto ~r los
estilos deportivos y militarizados. El Pantalón siguió ganando terreno, 1DJ~tn15
que el sombrero lo perdía paulatinamente. El tejido de punto logró populan~d,
convirtiéndose el suéter en la prenda más lucida por la clase media. Durante los anos
56

268

la¡

~~ juventud comenzó a lievar una moda inspirada en las
act1V1dades_deportivas. Tras la severidad de 1a guerra, repuntó el
consumo, 1rnpul. ado por el optimismo económico. Las mujeres
cor.n~nzaron a liberarse de sus hábitos hogareños e iniciaron
act:1v1dades sociales que las obligan a tener vestimenta apropiada
para usar ~era de la casa. Para los hombres, la moda popularizó el
uso de los ¡eans Levis, camisetas blancas o negras bien ajustada al
cue~o y chaquetas deportivas. El cabello se usaba hacia atrás y
con ligero copete en el frente, al estilo de James Dean.63
En estos año , Christian Dior siguió siendo uno de los diseñadores
más _influ~e~tes. Pero ~bién ruvieron un papel importante Pierre
Cardin, Cnsto~ ~alenaaga, Coco Cha.nel y Givench}~Marilyn fonroe,
James Dean, Bngitte Bardot y Elvis Presley se transformaron en los
referentes de 1a moda de este tiempo. 64
Los hombres vestían las típicas camisas a cuadros de franela v
pantalones ~ule Qeans), caJzaban los populares converse y terúan ;l
pel? envaselinado al estilo de los ídolos juveniles del momento. Las
mu¡eres vestían amplias faldas circulares y blusas ajustadas con un
~e la gu~rra,.~I traje femenino careció tatalmcnte de gracia, pues la escasez y la
;!uen~a n~~ ma.rc~on en forma mvoluntaria Ja paura de la moda. Fuente:
oruko. Histrmadel lrf!Je: Dela h(!J,a deparra bastad sio/oXX 11vféxíco D F· D '
1992. p. 129).
"6'
\"'
'
• ••
iaoa,
61 Lu .
I
. ciana ..amberto. "El regreso del glamour: años 50." http:/ /www.rerra.com/
esp:c•ales/lamoda/una_mirada_atras/losSOs.html. p. virtual o. 4. 2001
2Lamberto. Ibtd., p. virtual o. 4.
6
-11.ambeno. Ihid., p. virtual o. 4.
""Lamberto. lbid., p. virtual o. 4.

269

�11w •

1/!lá

11

tm.,

I lllll

cierno cuello redondo. Algunas falda t nían ciertas aplicac1onc de
un Jmirh poodk en la esquina mfenor de la preo~ Ellas_ calza~an
los populare saddle shoes y lo jlats (zapato de p1 o o m tacon).
Los chongo
"colas de caballo (p n 1:ail)" eran algo u ual pero
más lo fue el e tt.lo de Lucille Ball, farilyn loruoe \' andra Dec
(cabello e rto con odulacione ).6 s
Durante la década d 150, los adole cent , que hasta aquél momento
n d odian n el mundo de la ropa, aprueaer n como una clientela
poteoaal y pod rosa. b6 Análogamente, urgier?~ 1 su~productos que
evocaban l fenómeno masivo. La moda perdio por pnmern vez ~ d
iglo, u carácter eliu ta } convirtió en un fenómeno dL ma ~s.. 6
En ~ a época la 1uvenrud , e nconttaba ávida por un reconoorrue~~o
e: identificación propi~ de eaban imponer e como una ge~eracmn
separada de l. &lt;le sus padres 1 htciet' o con una moda propia.

&amp;re~~uq
.
-p p un t · rmino que no . ugt r algo popular. Respecto al arte, _te
no utiliza un l nguaj t: pccial, ino que e me &lt;lel coos nso comun,
es decir, . e pr paga emr la poblactón, e manúene · se toma en un
elcmcnt trndicional. • le llamó Pop-a,t a la mrroduccióo de ekmento
populare en el mundo elia ta del arte. " o~~ : d día que ldenb::
pr~ cotó como obra de ~e en una expos1c1on, una_ h~;burgu
gigante ca,, y Jun :e pu. o a ptntar bandenis d los IB L •
6"] .ambeno.

Rcgr~o dd glamoUL p, vmual

o.

4.

ucro, mezcWla, bota )' mmoadeu como medio de transpone fueron lo
•
· d umentana ·1u,,enil masculina
a finales· de lo,
elementos ••ue marcaron la epoca
y 1a m
.
1~,

,

•

:\(-,n.•lin

año · Sll A medfaJo · de esa misma década t:II1pa.aron a surgir acmce como - 1 .
• .
d.
cl
.al
C1L1n°
fonroe, lane Man field y J;me Rusel~ entn: otrn , que reron r~ue _fl'Xf v~ _
fcmenm;l, Pero. e n la aparición en escena de Elvi Presley, d tcnomeno muslOU
llamado rock l11zo carnblllr d ,·c. ruano &lt;l1: la jóvene • quienes se ,·olearon por 1·1
faldas amplias con cnnolina , faldas doble. y pamalone ceñido•. unas veces l~&gt;S
L
. , __ chj
y orros cortos, Por fin hact.-n su entrada los r1tal1fl~;
cos con cxprc• 100e ' boht..1T\llS
•exi renciali ta • l avaden bares, cafeterías} pla1A1 de todo el mundo. u ve 5ruano
e. d fonnado por panralont:s de mezcWla, camisa de algodón, chaleco~. chamarras
r sanuafus. ucnte. Kaloniko. Hultma del tr,ge. p. 131.
- ~1oc11a Cancel.'\, .\fotÚ1p,m1pn"11dpi,mltS. pp. 65-69.
68 Rafols. ,\rte. p. 562.

270

(

I,! • (

:t

1 Pop-ar/ ubraya d valor iconográfico de la ociedad de
consumo d la época de lo cincuenta. J arte p p e, l re ult.ado
de un e ~o de \~da la rnanife tación plá uca de una cultura (pop)
caracrenzada por la t enología, el capitali mo, la moda ) el
con u.mi. mo, donde los obj to dejan de r úruco para r p n ado
como pr dueto en serie. En e t ttpo de cultura tambi ' n el arte
deja de er único ) e com-iene n un bjeto má de con um :
''Pop s el arte d rna a , la mú Jea de ma as. Arte de con umo
'
mus1ca de con umo. Lo fundam nto, de lo, movimiento pop e'
encuentran en la introducción de lementos populares y de consumo
t:n d arte en la consideraci 'n artística de cualquier act:Jvidad, · en
la caracterí tJca de nue tra sociedad de con umo, que pr duce un
arte de ma a .'"''1
El máximo exp nem dd movuniemo, And) arho~ afirmaba
yue "La razón por la que pmto de e te modo es p rque quiero er
una máqujna". También e. 1mbólica la afirmación ele Richard
Hamilron con re pecto a u deseo de qu el arte fuera ' efímero
popular, barato producido en erie, joven, ingenioso". Todas ella,
'Óan cualidades equivalent • ah de la ·ociedad d consw,10. Cuando
1, 1 ffiO\'Ími ato pop llegan a "mtroducir lo. elementos de consurn en
d mundo del arte y tratar de crear a la v z una cultura de mas capaz
de ser l vehículo de realizaciones personale in&lt;lMduaJe representan
uno de lo mcento lle,~ado a cabo para ene ntrar una olución a la
opo. iaón que eXJ t entre arte y cultura de m~ " "º
A mediado de lo cmcuenta, y rupera&lt;la la cri 1 económica, los
adole centes obruvieron, por ve✓, primera poder adqw itfro. in
embargo, no po eían nada pr pto, · ni música, ni e ndos, 01 dub
ílJ identidad: tenían que compartir u mundo con el de Jo. adulro ~
Pront l h mbres de neg c10 , ad\ irueod que lo temagers se
habían convertido n urudad s e merc1ale independiente , con
~ to r nece 1dadc diferente , empezar n a ofrecer co as: blue1eans. moro , cami a , música .. " ~1
lfl/hid. p. 562.
lbítl. p. 562,

llna.. p 563.

1

271

�11f/Hi mlus 1 hrlórra

sí nac1 ' el primer establecimiento de moda Mary Quant, el
cine, la mú ica p p y el arte de Andy arbol (mayor repre entante
del arte pop). Este movirruento artí neo fascinó rápidamente a lo
am ncano. , po teriormentc llega.ria a otra regione del mundo. ' 2

Conclusión
fin de concluir con la xp sición de este trabajo, qw ie a mencionar
brev mente un comentario.
oh ervación de la eran fi rrnaciones
oc1oculturales n el tran curs del tiemp , no ayuda a entender
que factore o e tructura regt traron una alteraci 'n. Del mi mo
m do, el hombre, aquel agcnt
er cambiante de la ociedad,
re ponde actúa de cierta manera con forme a lo cambto que vive.
Para poder comprend r la. accione d lo inclivtduos
nece. arto

pe!ar del clima de intranquilidad que se vivía por la amenaza
e una ,1erc ra Guerra fundial·
·
·•
Gue
.
. ca . ionado p r la pre neta de la
rra Fna, el pueblo nort americano alió airo
d fi
e e scremecedor
o y e a tante &lt;le
e
, .
. ~ce o. Pronto alcanzaría una pro pcridad
cono~~ca un lilC1p1entc avance por lo derecho ci ·1
revoluc1on mu ical y d primer ad .
.
d
v1 • , una
\ erurruento e la era e pacial J..o
d
anterior
•, americana a mediado. · del
. 1 , , emu stra que 1ª Cl·vw zaaon
e ene ntraba v1our
pig O ·
h
sa } ra di ant en Ja pale ·tra mundial
tenormentc ell, ·ería foco d una er1· d e. acontecmuento
. .
Je.
el e ·tall1do d la. r b e lton
. negra ' • u lucha por lo
dgran hnvergadura:
. il
d

~rec o rnr e , el a. e inaro del pr id me K nned . 1
1etnam entre otro..
}, a

in errado w u propio contexto h1 tóric .
lndudablero ·nte la época de lo. SO fue una fa t.: histórica
incrustada en una s rie d tran. formacione . Y no ólo en el ámbito
econórrúco o político, ino qu · incidió fut:rtcmente en la
fcrru
culturale ) ociaJc d la ép ca. I la . ido con iderada como una
etapa form1dabl en la conformación del pueblo am ncano. Y
ex1 ten mucha. r, zone para explicar e o. on ella cambiaría el
rumb &gt;de aquella nación que e iría con truvendo bajo fieles ideales
de confianza re pon ·abilidad optimi m , m embargo e tas
con&lt;lidone entrarían en contradtcc1ón con lo revc es ·ufrido·
durante esta década: Ja guura el' or a, el 1 artybis,,,o (qut: llevaría
una campaña en acionalista contra l comunt ta , conociJa como
COZf' de bn9as y qu
cmbrarfa la hi tcria col ctiva paranoia en la
gran ocic&lt;lad de la afluencia), la aún di criminación racial, lo alto.
índice de delincuencia 1uverul, etc.
c puede de prcnd r dt: lo anterior que lo. añ . 50, fueron una
fa. e h.t tónca en donde remaba una relativa mezcla de posrums Y
ap:uiencil . i bien e e menta que fue una época de pr mesa·, de
alienación, conformismo y consen aduri mo tambi ' n fu un periodo
lleno de contradiccionc v turbulencia, d igualdad y derecho para
algunos, ck rebeldía y enormes d1 locac1one .
-!bid. p. 565.
2 2

273

u rra de

�-

H11111arrilil.r Hi.srorio

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274

_.o,r 11. r m

275

�Reseñas y comentarios

�El Centro de Estudios Humanísticos
cumple cincuenta años en 2009

El Centro de Estudios Humanísticos &lt;le la Universidad Autónoma
de Nuevo León se creó el año de 1958 por acuen.Jo del I l. Consejo
l 'mver.;itario, pero inició labores el año siguiente, 1959, exactamente
el 7 de agosto, en acto público presidido por el gobernador
Constitucional del Estado, Lic. Raul RangcJ Frías y con la asistencia
de las autoridades universitarias ) miembros del propio centro: el
Dr. Agustín Basavc Fcrnández del Valle, presidente del centro y
jefe de l.1 Sección de Filosofia; el maestro Israel Cavazos Garza,
secretario } Jefe de la Sección de Historia,; el Lic Juan Antonio
Ayala, Jefe de: la Sección de Letras y el Uc. Alberto &amp;.!reía Gómez,
Jefe dL la eccton de Ciencias Sociales provisionalrm:ntc jefe de la
Secci&lt;&gt;n Ed11oriaJ.

r

En este acto, el Dr. Agustín Basave Fcrnán&lt;le-¿ del Valle pronunció
un discurso que tituló "El Centro de Estudios Humanísticos de la
Univus1dad de uevo León", donde explicó los motivos que
Ucvaron a la cre:1CJon &lt;le esta nueva dependencia universitaria. El
discurso inició con estas palabras: ''El Centro de Estudios
Hurnanisticos de la Universidad Aut&lt;&gt;noma de \¡uc:\·o Lc6n es el
nombre de una esperanza mexicana, t.-speciticamcnte neoleoncsa.

279

�•

1l

,n.

ace a la vida dt: rclac1on, llmp10 de prejuicio , con anhelo de
verdad
oluntad d cr~ cío.
'La, ida actual se ve aco ada por una ternbl angu tia producida
por la Je ·orienta 1ón; no toca , i" ir n un rnun~o que al parecer . t
d sqwcia. n ist ma de idea } f: rma. de vida e hundL_en el
ca ) n e ven alborear ou \,
tructura ' nu '\'O pen anuento~.
E} debilitami •oto la cli tor 1ón d l rac1ociruo caracterizan la ms1.
actual. La técnica, qu debiera , erv1t al hombre para &lt;lommar la
naturaleza } pod r , car eo • u m ne tcres e pírituale . k ha
davtzado. Padccemo. una en is d mtinudad Vivimo. ext.roverudo.
en lo de fu m. fugándonos de: nuc. rro ·o auténtic ~ turdiéndo~o.
con el vo erío &lt;le lo. in trum nto de di tpación (peen. a, radio,
telcvi 1ón, cinematógrafo). . -\unque tengruno má infi rma ión que en
tm · t.:po at, hay una crecient indifer ncia crítica.
parecL~ va no
importa pensar\ al r, ino YÍvir) r eficiente. La t ' cruca, nentada
en u enud gig-antc ·co ~ m rcanul, e la pla. mación matt mili ta de la
et! ac,,1 uanútam, a qUt: ha u ·tituido a la idea &lt;le alvaciún. e ha
perdi fo el cnúdo d univcr al, &lt;le ,,.erdad total, para ca r n la
atomización &lt;le un puñad d vcr&lt;lad . parcial que no e •abe c mo

r

conciliar.
En u &lt;li . ur o inaugur, 1, d Dr. Ba ave se ocupó también &lt;lt:
_eñalar lo. a pect bá icos que ident:1.fican al Centr Je b ~dio~
l lumaní ttc . : ' Jame p rm1tido ofrecer 19u1era en u. linea
fundamentalc , la un.timbre &lt;le! Centro de l.'... tu&lt;lio l lumani neos
de (
ni,· r id:id d
ueYn León. Trátase el un urgan1. mo
uoi,·er itari
m·o objenvo prim rd1al s fomentar v promover b
in c. tiga i · n d~ntro de L'l d1 ·c1plina humam neas. Por ser una
10 uruc1ón de carácter e. tncramente c1cnt1fico, queda fuera &lt;le "~
campo de acuvi&lt;lad . to&lt;lo upo de pro ehrismo pohnco o r ligi~ 0 ·
Ma · a&lt;lelant dcclar ' :" o andamo en pos de un humaOJ mu
libre co ,. e nccptual. almcnJrado &lt;le cita griega ) L'ltina , pero
in latid~ cordial para el hombre. Bu camo un ahu del hombre
para d b mhre. ' n abcr del hombre concr to, del hombre !otc~•11
que es, a la par, e. piotu \ carne alma y hue , razón r sangre, tn5 ~1~~ 0
} pru i n. 1 r multidim n 10nal del hombre r dama una "'stºn

compren iva de todos us plano ."

E te di cu , íntegro, e reprodu¡o n I núm ro 1 del Anuario
H11111anila.s, publicación donde e han recogido lo trabajos de Jo
colaborad?re locales, nacionalc · y extranjero . r primer número
del Anuan del entro informa que e acab' de impnmir ¡ 8 de
agosto de 1960. En la actualidad,
han publicado 33 números del
Anuario H11manitos, n un ol volumen. E ta edición unitaria
pr valeció hasta el número 36 (20 6), a partir de 20 7 e acordó
por l gr~ número de página de cada volumen, que ya hacía dificil
u man JO, e acordó clividirlo n cuatro volúmene todo con el
mi mo número y dedicando cada un a la ecc1ón d Filo ofía la
de Letra , la d Historia y la d
iencias
ciale .
'

~ publicación del Anuano h1,111a11itas tuv do mt rrupaones:
la pnmera d cho añ , de de el año d 1982 ha ta I año d 1989
indu ive; la egunda fu d sei de 1991 ha ta el año d 1996:
catorce año n total. . . t e. plica qu en t año de 2009 el
Anuario aparee rá con el núm ro 36.
La pre idencia d 1 ntro la tuvo el Dr. Agu tín Ba ave ernánd z
de~ al.le, de 1~60 a 1979.
iguió el Lic. Alberto arcía ómez,
qwen fue pre 1deme lo años de 1980 y 1981.
uceclió ¡ Lic.
Jorg fonternayor ómez, óJo l año de J981 regre ando el Dr.
Ba a e a la pre ideacia, del año d 1997 ha ta u faUecuruento el
14 de enero de 2006. De d
año pr . ide el entro el Lic. Alfo~so
Rangel uerra.
La jefatura de la cuatro secci ne del Centr han ido atcnclida
com igue:
La ecc1ón de Pilo ofia: 1 Dr. ,\gu. tín Ba ave •ernánd z del
Valle: de 1960 a 1979 y d 2002 a 2006. El Lic. Jorge f nt ma r
Góm:z, de 1979 a 19 1 y 1990-1991. El Lic. Ricar&lt;l .L figuel F1 re
Canru, de 1997 al año de 2 1, y el Lic. Cuauhtémoc antú de d
el año de 2002 a la fecha.
'
La ecc1ón de Letra : D 196 a 1964. EJ Lle. Juan Ant nio
AyaJa. Lic. Alfonso Rangel uerra, en l 965. El Lic. ◄&lt;luardo uc:rra
Ca t llano , de 1966 a 1979. La Dra. Alma ilvia Rodríguez de de

1980.

'

281

�l ..l Sc..·cc.:u.'in del liqona: 1~1 Pmfr. Israel &lt;'a\:tzos G,tr;,,a, dl' 1960
.1 ¡ 9-;-.) desde 19'F a l.1 fr:cha. hl Profr. hugcmo cid l lo}O Cabrera,
1978 } 1979. 1 1 \rq. Gcrardo de León. 1980 } 1981.
) ...'l Sccci()I) de C 1em:1as SO(:iales: Lic. i\lhcrto G.mía Cc'im1:z, dl
1%0 a 1981. H ]Je. R1c:mlo Vtllam:,11 Arr.1ml11dc. de,dc: 1997 ,l l,l
fed1.1.
l ..1 ~lH 1c"1n Ed111 in:tl: Lic.. J\lti ,nso R,mgcl Guerra de IW, 1 a 1%5.
Lic. 1 du.mlo Guerra Castdlano::;, IV65. hl Lic. l•r,rnc1sco Buc10
Palomrno, de 1'J66 a 1969. Po teriormcnte, esta c;ecc1ón

de,.1parcci,,.
\dcmas del \nuario /111111t111ilt1r, l'I Cl·ntr11 Je hstud1os
Humant'-t 1c.., ,, ha pubhl:,ldo libros (le dt\ crso::; autores, en u ma)or

parte Je l., '.'-ll·cc1011 dl· Filosofi'a.
1.1 ( \·111rc, 1.1mb1~n publico el a1io dc 2007 un libro dl' hnmcnaJl
al Dr. \!,,u!'.Ull Bas:ne I crnándc..·z cid Valle\ con c,1ud1os en los t1m:
participaron '.!1 robhoraJon:s. El lihro ofrl'CC un.l \ tstón dl· la

filosotla dd Dr. B,1:-..1\l', ele.· su pensalllll'nto, ma collll"nt:lrio a su
obra ) b1bhohrrnfia dm:cta
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pubhcauon ~ comunicará al autor obre d procedimiento '. u rt·sult.td 11

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6. l..a! comnhuc1ones ce rccihL"n pl)t correo dcctrúnico, p,,r e crito \

con e, ,pia dectrómca. por l"ntrcga pcr on:1L vfa mcnsajcña, &lt;1 ser
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bi11grática dd aut 1r, dire ·c1ón po tal) correo eknrú1úrn.

H11ma111ta.s Hi..rtono e terrnm, 1 .
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o e e 1mptll1llr en
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mes de no\ iembr d 2009
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ruvers1dad Autónoma de
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trraJe fue de 500 ejemplare ..

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                    <text>Humanitas
Alllurio del Cl'ntro dt· Estudios Hu111,111ístiros
dl' L1 Universid,HI Autl'i1w111,1 dt• Nt1t'\'1J Lec-,11

2009

Afio 36 Vol. I

Pi{osofta

UANL

�Año36
Voll

�FONóó

•lfNtVERs1t~,o

�HUMANITAS
ANUARIO
Rector
Jo é Antonio González Treviño

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍ TICOS DELA
UNIVERSIDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ
Director Fundador

Secretario General
J e ú Áncer R drigu z

Dr.Agu tín Basave Fernánd z d I Valle
Director

Lic.Alfon o Rangel Guerra
Secretario de Extensión y Cultwa
Rogelio illarreal Elizoodo

Jefe de la Sección de Filosofía

M. A. Cuauhtémoc Cantú García
Centro de Estudios Humani tico
Alfen o Rangel uerra

Jefe de la Sección de Letra

Dra.Alma ilviaRodríguezPérez
Jefe de la Sec i6n de Ciencias Sociales

Lle. Ricardo Villarreal Arrambid
Jefe de la ección de Hi toria

Profr. lsrael Cavazo Garza
El Anuario H"ma11íla,es una publicaci 'n trime tral de humanidade edir.ada por
la niversidad ut · noma de uevo León, a rravé del Centro de tudio
Humanístico . ~t:rci.ficado ele Licitud d Título , ontenido número 04-2 7070213552900- l 02. ticina: E&lt;lificio de la Biblioteca niversitaria "Raúl Range1
Frías" a,enida Alfonso Reyes 4.000 te. Primer pi o .P. 64440, fon ter.rey . L
féxico. Teléfono y fa ( 1) 3 29 40 66. D micilio electrónic :
ce.rthl(/11 111ail.ffo11l.mx. parrado p tal
. 138, uc. . Cd. ni rsitaria, an
Ticolá de lo Garza, . . M, xico. dición: Franó co Ruiz lis. Portada:
inthia Pérez.

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

FILOSOFÍA

�ÍNDICE

Matilde Isabel García Lozada, "A/ere Flan1111a111 Veritatti'

9

Rafael Enrique Aguilera Portales, Filosofía,
escepticismo y tragedia en el pensamiento crítico de Ciaran

17

Roberto Fricke, La ax.iología de Antonio Caso Andrade

41

Joaquín González Cruz, Anatomía del poder: Episteme y sujeto
político en Michel Foucault
79
Sylvia Jaime, La filosofía epicúrea y sus implicaciones en la
posmodernidad
101
Alberto Motta, Guillermo M. Eguiazu,
La tecnopatogenología. Otros aspectos epistemológicos y la
anomalía persistente causa de su génesis
123
Rolando Picos Bovio, Estética de la existencia y cosntrucción
de la subjetividad moderna: Polémicas de la identidad y la
diferencia en Foucault y Charles Taylor.
171

�Ramón Arturo Sáncbez Delgado , La influencia d l
liberali mo en el pen amiento político d Mariano Otero
(segunda parte)
197
Gabriel Varga Lozano, La fil ofía ¿Tiene alguna función
en la sociedad?
217
Zidane Zeraoui Ibn

rabi: El gran mae tro del mi tici mo
231

Re eñas y comentarios

269

onm moración de lo 40 año de fallecimiento
del Dr. Jo é aos.

Franci co Escorza E pinosa Pedro
y lo limite de la razón

''ALERE FLAMMAM VERITATIS'

Matilde I abel Garda Lo ada*

271

belardo

Eric J. Figueroa González, Simpatía y humanidad

273
281

ac rea de la vida y
vida fecunda del Centro de st11dios H11n1a1dslicos de la niver idad
utónoma de ue o I ón, cuy cincuenta año de xi tencia
no propon mos de tacat y e lebrar.
u fundador y primer director ha ido el insigne fil , fo
gu tín Ba a e
rnánd ez d 1 alle qui n en y d d el
de envolvimiento de u pen ar filo ófico multifacétic
con. ideramos ha encarnado el lema univ rsitari de la
niversidad utónoma de ue o León: ''A/ere lammam
' PIRA.\fO A

LDLR1\CI01 1·

l·RJ ~CF.R ALG

Veritafis '.
n efecto, a travé del de en 1 imienco de u filo ofar ha
a pirado a la erdad. Y má aún ha a pirado a la verdad - amor
}' al amor -verdad.
a verdad , el am r aunado , l ha encarnad · u tentad
teoréricamente en el de-envolvimiento de su quehacer filo ófico
a través del cual ha expresado sus con iccione .

Lnv tigad ra d J Con ejo acional de lnve ti 0 a i ne Científica y
nic
( Conicet), Buen Aire .Argentina . P ntifi ia ni e idad tólica Argentina.

9

�JI

.\ [atiltft lsab,J (,arda J,t,.r,1d,1

L aJ ntar lo flallld de la verdad, o si lo queremos en u
expre ión latina flammam veiitotis ha sido, en gustín Ba a e
ernández del all también al ntar aunado la búsqueda de la
verdad y I amor.
piración a la verdad y al amor aunad s qu
gu tín Ba ave
Fernández del ali ha desenvuelto d de un pensar filo óEico
hecho uno con su propia exi tencia.
A piraci · n a la erdad y al amor aunado qu ha guiado el
desenvolvimient del pensar filo ófico de gu tín Ba ave
Fernandez del alle y qu o su o/ere jlo111111an 1eritatis ha ido
también o/ere jla1!IJJJa11 aJJJoris.
piración a la verdad al amor
aunados qu e no muestra a trav' del desarrollo de u pen ar
filo ófico, un pen ar filó - fico encarnad vívid .
es qu
tín Ba a e Fernández del all desd un peo ar
entido, y un entir p n adoba buscado una verdad e n la que el
corazón tenga bastante. Ba ave que ha encarnado el a/erejla1J1111a,11
veritatis ha bu cado, a travé d 1de n olvimiento d us filos far
una verdad con la que el corazón tenga ba tan te o i u remos
una verdad que ati faga el corazón.
Y n u búsqueda imperio a de la erdad, una verdad con la
que I corazón tenga ba cante es d cir, en u búsqueda de la
verdad una rdad que satisfaga al corazón ha abrevado en
Agu tín d Hipona.
n fecto, n an gu tío cuyo p n amiento hemos
de envu lto en tro lugar y en el cual continuamo ahondando 2
ha p n ado el sentimi oto y ha entido el pensamiento.
Tambi ' n en gu tin Ba ave Fernández del Valle, 1 pensar y
1

Cf. ami g egura Munguía. Nuevo diccionario etimoló .ico lari110- e pañol y
de las vo e derivada . niversidad de Deu ro. Bilbao. E paña 2001 Véase vocablo
"flamma" con de arrollo de ínteré .
2 f. Matilde lsabel Gar ía Lo ada. Filoso/fa e Integración -El filo o/ar como
vta -. Ed .Almage to,BuenosAire, 19 4. 113pag .l. .B . :950751-096-6,en
especial Cap. IT.: y también mi e tu.dio intitulado "El fil ofarcomo compromi o 'en
Humanitas .Anuario del Centro de E tudio · Humaní tico . nive idad utónoma
d uevo Léon. Mom rre . éxico 200 Vol. l ecci n Fil ofía pp. 147 -L61.
1

el eotir o i queremo , el corazón y la razón, (o también /a
lógica y la cardíaca egún el decir de Nliguel de namuno) se no
mue tran aunado a travé del desea olvimiento de u quehacer
filó ofic .
Y desde el desen Jvimiento de u pensar filo · fic ha pr puesto
un filo ofar, qu en él ha sido compromi o , prop déutica de
salvación.
Como filó ofo apiente, que ha aboreado, coro fuente en la
cual abrevar el pen ami nto de gustín d Hip na, entre otro ,
, reconoce que la filo ofía por í sola, o si queremo La ola
filosofía no salva
libera al ujeto de ella, a la per na al exi tente
que filosofa, o m jor, el fil ofo.

no

Desarrollemos má
a lo ha dicho gu tío de Hipona. : la filo ofía prom te la razón
pero salva ( liberal) a poquí irnos" 3 a aquello a lo qu la ola
filo o fía no lib ra e a lo que la mi ma fil
fía queda abierta, y
abierta a otro modo de aber de saborear I Gmnd , el
Fundamento.4
La filosofía en su limite e abt a la poe ía al arte a la religión
entr tr s aberes.
gustin Basave Femández del all quien com filó ofo ha
aboreado el limi e de la filo ña ha pr pu t la int graci, n d
la filosofía a otro modo d aborear el fundamento, verdad,
amor, belleza . . .5
.. decir el filó ofo en el limite d u quehacer filo ófic

gustin ( an ) De Ordine : 11 . 16."Philo ophia rationem promittit et vic
pauci imos lib rat'· . . Obra Completa .Edición bilingüe . (promovida por la
Federación Agu tiniana Española -F.A.E- Ed. Biblioteca de Autore cr· tian ,
Madrid, España. 19 8.
4 Cf. MatiJde l abel García Losada ; Filosofía e lmegración .- El filosofar
como vfa - data cit.; y también mi libro Frui ión y Filosojfa . Ed. Dunken. Bueno
Aire .Argenlina,2009,envía d edición.
Téngase en cuenta la anonimia y poli nimia de la realidad ú]tima , E d ir,
todo lo n mbre on el nombre de lar alidad última y ningún nombre lo es.

11

�.\11111/df frabd ( ,urdu / ps,ul.1

advierte qu ha de abrir e a otros modo de acc o a1 fundamento
: a ab r La poesía, el arte la religión, la metafí ica o mej r la
antropo fía - pue to 9ue I hombre o mejor, la per ona
xi tent , e el centro de la consid ración filos' fica, o mejor
metafísica de gu tín Basave - da razón de la apertura de la
filo fía a otr modo de acc
al fundamento.
l filósofo desde u necesidad apiendal, n cesidad de saber
d saborear el Grtmd el fundament , dialoga con el po ta con 1
arri ta, con el exi tent religio
con el científico· en suma
con el hllma11ista.

l filó ofo, el xistente encarnado en él -que en tanto
libertad n el límite d la fil o fía se abre a otr s m do de aberdialoga con 1 po ta, con J exist nte religio o con el arti ta y,
e a qui n la filos fía en u límit
ofr ce como abierta a otros
modos de sab r , de saborear lo real .gr. la p e ía la religión y
el arte.

En

de de u in erción pacio t mporal, es decir desd el
, xico contemporáneo, Agu tín Ba ave ernánd z del Val] se
ha abierto a la filo ofia y en diálogo con l s di tintos modo de
saber, de abar ar la totalidad d cuanto ha . aber s di tinto
d la misma filo ofía, a Jo qu u filo ofar s ha abierto desd
una vi ióo integradora.
l Centro de Estudios Hu1J1anisticos ha sido y e ,
mejor, y
continúa iendo xpresióo de su vi ión fil ófica integradora
tambi 'n, coro su fundador, ha encamado encarna, continúa
encarnando el a/ere fla111amn1 veritatis.

Con ideramos importante re altar lo igu.iente:
El Centro de Est11dios H111JJanisticos, que a trav · de u 9uehac r
ha xpre ado y expresa la visión integradora de d La cual ha
ido concebido por su fundador, Agustín Ba a e rnánd z del
Valle, encarna , igu ncarnando el a/ere JlammatJJ veritatis.
así de de su vi ión int gradora, el alentar, la flammam
veritatis, ha ido y e al mismo tiempo haber alentado y alentar

12

fla111ma111 amoris J ' fla1m1111m p11lchrit11dinis .
d cir, el alentar la
flama de la verdad, d de una vi ión integradora e alentar la
flama de la verdad como amor y del amor como verdad. o
urna e haber al ntado alentar continuar al ntand
d la verdad- am r-belleza.

la flama

i Agu tío Ba a e Fernández del alle ha de envuelto u
quehacer fiJ ófico desde una vi i 'n int grad ra, de
la cual
ha a pirado a aber aborear I Gnmd verdad - amor, - bell za
- . . . en y de de e a a piración ha de arrollado u filosofar abiert
a otros modos de acceso al fundamento di tinto de la mi ma
filosofía vg. la po ía,, l art la r ligión, ... Y i de de u
aspiración al Gr1111d er fundamentante o fundam neo ha
encarnado n u quehacer 61 · fico el lema univer itari ''a/ere
fla111mat11 veritatis", qu alienta la bú queda de Ja erdad c mo
amor,} del amor como verdad belleza, entonce cabe t altar
que u bú queda d la verdad - amor-belleza-La qu ha a umido,
a travé del d arrollo de su filosofar la forma d bú qu da
imperiosa e insistente- la ha desplegado en y de de una actitud
dialogal y abierta que consideramos, acaso in pirada en gu ún
de Hípona, quien pareciera in itarno a a umir dicha actitud.
La verdad no es ni mía ni tuya para que pueda ser tuya
y mía. 6 ha dicho an gustín.
trata de dialo
en u bú qu da
imperio a, desde una actitud amplia abarcante.
El Centro de EstJ1dios Hm11anisticos de la Uniuesidad Autó110111a de
11evo Le.ón el que ha encarnado y ocarna a tra · d u
fructífi ra xi tencia el "o/ere flam1na111 verilatis" al igual qu u
fundador, gustín Ba a e ~ernández del Vall ha a umído r
a um una vi i , n int rad ra una actitud dialogal amplia
abarcant n u bú qu da d la rdad la qu
ha xpr ad .
expr a en la int graci · n d di tint m d de ab r: fil ofia
p ía art y ciencia humaní tica .

6
gu tín Sao). Enrr. 111 P almun 103 IJ, 11.: .. Verita n e mea it propria ,
nec tua, ut et Lua sit et mea" Cf. Obras Compleras; dición bilingüe, data cit.

13

�,\1,zJild,• /JtJh,/ ( ,,mia 1.11sad11

D de u alentar la flama de la erdad aunada al amor } a la
belleza, l entro deE studios Hul!lanísticos ha pro eguido y pro igu
ea u de envolvimi nto al ntand al r s.
al res que a umjdo por u di tinto mi mbro hacen
po ible que e te c ntr continú al ntand la luz la flama d la
verdad- amor- b lleza· luz, flama, d la verdad amor belleza ,
qu irradia de de México a los ámbito acad ' mico de t da
Hi panoamérica y del orb .
piram a gue H11mat1ilas - publicación del entro de
tudios Humaní rico - continúe iendo la expre ión de lo
id ale d excelencia académica, apertura y diálogo, ideale
fundaci nale de dicho centro, y egún lo cual
e ha
d senvuelto I continúa d senvolviéndo .
que la per ona , lo académico miembro d l entro de
tudi Hu.maní tico , entre lo cuale d tacamo a u director
el licenciado Alf. n o Ran el Guerra, de ·de u quehacer pr bo
honrad , u tenten te · rica y vitalmente es decir no ólo desde
el pen ar, sin tam bi ·n de de u propio exi tir la flama de la verdad,
lo cual ha ido el id al de su fundador.
lama de la verdad y d l amor aunad , e decirjla1nma veritatis
et fla111ma a111ons que gu tín Ba ave ernáodez del alle ha
alentad , ha dado ali nto en cuanto ha asumido u quehacer
filo ófico c rn bú qu da imperio a de la v rdad am r b lleza,
fundamento n1nd.

Humanísticos que él ha fundado y cuya f cunda exi tencia
celebramo , e un paradigma, un mod lo también como
xpresión de una visión integradora en la bú quedad la verdad.
ca o y in aca o ea el pen ador, y principalmente el filó ofo
quien de de una actitud integr,1,dora haya d alentar la bú queda
de la erdad.
Bú queda de la verdad en la qu , en tanto filó ofos
compr rn tido
habr mo de per i tir, d d una actitud
integradora y p rsistir hasta que no nos q11ede balito ...
De ll n ha dado mue tra gu tin Basave Fernández d 1
Valle, fundador y director del Centro de st11dios H11111a11fsticos,
quien ha encamado el a/ereflammam nritatú.

Bú queda de la erdad amor, belleza, er fundamentante
fundamento, Gnmd en que e ha de persi tir y qu e ha de alentar
n y d d un dialogo abierto con lo di tintos modo de aber
de aborear la realidad y con lo di tinto ab dor s léa e: poeta
arti ta exi t nt religi o ci ntífico bumani ta, filó ofo.
caso a el filó fo
n quien la inte ración
ac ·tud
u hacer al que le corresp nda in i tir , per i tir en la búsqu da
de la verdad, el amor y 1a b lleza
gu tín Ba ave Fernández d 1 Valle,
en tal sentido un
paradigma. Y en tal entido a imi rno el Centro de Est11dios

14

15

�FILOSOFÍA, ESCEPTICISMO Y
TRAGEDIA EN EL PENSAMIENTO
CRÍTICO DE CIORAN
Rafael E nrique Aguilera Portal
Amji111onos ef/ esto épora q"e posee 111s bellezas omitas
y sus poderes rorarteristicosy fasci11a11tes con,o Cl(a/q11ier
otra era, para voltmros lolol111e1111! /() q11e iomos
ErnstJünger: Los
acantilados de mó,1110/

1. Introducción
r:' L GAR A o D t\ no encontramo ante un pen ador complejo,
paradójico, aforí rico· pero, bre todo, un pensador singulllr,
único y ejemplar que con aguda perspicacia lucidez deconstru ·e
todo el complejo entramado de nuestra tradición filo ófi.ca
occid ntal. Cioran
un p n ador a i temático libre que no
deja acaparar, ncerrar o da ificar su pen ami nto en cate or:ía
imple que trat n de reducir la complejidad humana en una
fil
fía rdenada y met · dica. ada seda en e te ca o más ajen
a u di cur o apiencial d la lucidez. Rec rdemo que ietz che
spechaba en el gust p r lo i t mático una falt.a de honradez.
Lo profundo 1 mí rico l re olucionario e iempre inefable y
inexpre able y no
puede e tructurar organizar i tematizar.
ioran pretende ioquietar, c nmover agitar nue tra
conciencia acoro daticia crédulas y bienhechora , para
de cubrirnos eme tra pr pía naturaleza reli i a, animal y
0

entro de lnve tiga i ne Jurídica y rimin lógicas, UANL.

�11

r

f

Rofi1d

per er a ofreciéndono un espejo lúcid y acabado de nuestra
ociedad con u moralina hip ' crita y barata. o encontrarno
ante un Quijote rebelde y tran gresor, comprometido intelectual
y m ralmente con la denuncia del nihilismo can ino asfixiante
que envuel e nue tra civilización, una civilización carcomida
por la p reza, 1aburrimiento y la uperficialidad de e pícitu que
on la cau a profunda de la maldad y la perver idad del er
humano.
ioran e ante todo, un pensador visceral, iconocla ta
intempe tivo, insolente, rompeideas que hac del e cepticismo
una actitud vital y filo ófica una actitud que no po ibilita
acercarno má y mejor a la condición humana. orno decía el
filó ofo don 1igu l d
namuno: que no te closiftq11en· hoz como el

zorro, q11e el jopo borra s11s huellas. é ilógico a s1u ojos hasta que,
ren11nciando a clasificarte, se digan: es é~ apolodoro Carrascal. especie
rinica. é tú, trí mismo, tinico e insustituible.
2. Cioran contra Ari tóteles: el hombre como animal
metafisico
Para Ari tóteles la tendencia humana a aber no e como para
Platón, un eros un amor hacia la verdad divina, ino un apetito
natural procedente de lo ojos frente a lo demá sentido . a
filosofía comienza a partir d una od111iración ante el mund que
nos rod a. Tra iglo de tradición no
ntimo can ados,
e cépticos y miramos con de confianza. Hemo p rclido la
capacidad d a mbro o orpre a, de ver la r alidad como
rrú terio o enigma, de mara illarno ante la belleza del niv r o,
percibir la realidad c n una mirada ingenua infantil e inoc nte.
Tal v z va a iendo h ra de recuperar nue tra capacidad de
curio idad, bú queda v exploración sobre Ja cosas. Paracel o,
científico del igl
, escribió:

Quien 110 conoce nada no ama 11ada, q1lien no entiende 11ada no 1e
1

T;,1ri&lt;(11e

.,- 1,P;Uikm Pr,rtfJlr,:

nada, pero q11ien conoce , entiende oma y ve. CJ1a11to 1nás se comprende
oigo más se puede amar. Quienes desconocen q11e no todos los fmtos
moduran al mismo tie!llpo que las fresas 110 saben nada nip11eden disfmtar
verdaderaf!lente de las 11t'OS. 1

egún Ari tóteles: el ho111bre por 11at11raleza deseo saber. El er
humano nac con elimpul o de conoc r con un empuje riginario
hacia l aber in el cual no moriríamo . La mi ma tim logía
de la palabra filo fía, el amante, el que gusta de, el petieneciente al
conocimiento. La filo ofía nace del an ia, del hambre de aber,
como voluntad o apetito de conocimiento.
í p dríamo
traducirl por amor a la sobid11ría. Platón refleja magi ttalmeot
el origen de la filosofía en su diálogo El Bat1q11efe:.

el amor es hijo de Penía (la pobreza) y de Poro (el rectlrso) ' se
encuentra en la situación siguiente: en p1imer IHgar es siempre pobre, y
está 11111 lejos de ser delicado)' bello ...Más por otra parte, seg1ín ia
condición de s11 padre es i-aleroso, intrépido, y diligente· cazpdor tem;ble,
que siempre urde alg1ma trama; es apasionado por la sobid11ría y fértil de
recursos- y se enmentra en J/11 tértnino 111edío entre la sabid11ria la
ignorancia. P11es he aquí lo que sucede: 11ing11110 de los dioses .filosofa ni
dma hacerse sabio porque J'ª los es ni filosofa aquel q11e es sabio. Pero
a s11 z,e:zi los ig11ora11tes 11i filosofan ni desea11 hacerse sabios, p11es e,, esto
estribo el 111al de la ig11ora11cia: en 110 ser 11i noble ni b,mto, ni sabio ;r
te1Jer la ilusión de serlo en grado suficiente. ólo filosofan los i11ter111edios
entre 11110sy otros entre los e11ales también está el O111or. P11es es la sabM1tría
1111a de las cosas más belios, · el Amor es sie111pre amor de lo bello de
suerte que es 11ecesan"o q11e el amor seo filósofo y por ser filósofo algo
i11ter1nedio entre el sabio el ignorante.2
: Textos esencia/e . iruela, Madrid,2002,p.54.EI abio lben in tein
ofre e una lúcida interpreta ión: El hombre que ha perdido la facultad de

1Paracel

n

marai·illarse e c:omo un hombre acabado, porque la imagi11ación es más importa11re
que el saber. D todo modos. lo griego tenían una ventaja obre no otr . ello
no habían perdido el contacto con la naturaleza. la poli .el placer por el ctiál go. la
comunicación con u con iudadano . ivfan. por tanto. en un nte to natural
enonncmente bello y diferente al nu
2 Platón: El banquete. Ed. Gred

�11

Ra¡ I L1111q11

hombre nec ita saber, porqu le du l u jgn rancia; y ea
te entido fil
far s una fuoci ' o bi lógi a com el r pirar.
l ab r por tanto o
un lujo o capricho s.in una n e idad
ineludfül e ine qui abl un imp rati o que a egura el obrevi ·r.
La filo fía
una acti idad r or'tica con titutivament
n ce aria aJ intel cto.
e m d clara Ort ga · a er, e el

esfnerz.o i11teíecfl,al por excelenda ' ... ' el conoci,11ie11!0 lle1 ado al 1J1ti.v:imo
i11tento, un heroísmo intelect11al. La filo fía e reflexi · n crítica
oluntad cogn citiva a nrura int lectual, mi ión e clarecedora
1

d la realidad.
La felicidad. para Ari tóteles r "de en la función natural pr pia
del r human c mo t'll, la int li encía.
e e m d la felicidad
encu ntra en eJ jercicio d la int li ocia teórica, e to e : n la
c ntemplación c mpren i · n d l con cimiento. En gri o theorein,
d d nde pr ced oue. tr t · rmin teoría i ·fica ver. obsen'tJr.
coJ1te117Pla,; qui o elabora una teoría c n igu una vi ión de las
c sa qu upera l tado d ign rancia en l qu
taba
anteriorm nte. Para J\ri tótel , la ti idad e vida teórica
cont mplativa (bios t/Jeonitikos) exi tencia d di cada a la inve. · ción
, a t rizar.

r

1 11ilm1 Pmmlu

in mbargo decir, h ' n día, qu e d el mund por
naturaleza d ea ab r puede re ultar una apreciación ratuit .
c ntradict ria p rqu' n la prácti a p demo c rnprobar g nt
u n de a aber. éa, in. tituto. • un.iY t i ad aut · nric
de i rto , re ·¿ p r la m ri cracia
tiruticis" cr 'ni a (el are
d acumular rnuch
tírul s). o 9u r mos . aber lo que n
abemo , no qucremo ab r de qu · varno a Yivir o de 9ué
modo vamo a morir, o cuál
l tad d nu . rra . alud, cómo
va la e n mía la política o i un m t orito va a acabar c n la
vida n l planeta Tierra, i 1 final del mundo e. asado mañana.
m d cía ietz che: b/ holllbrt' sólo q11iere la ,, rdad en análogo

sentido li111itado. Desea las co11secumrias agrndabli s d la verdad, oq11eJ/as
que ronsen.•tm la vida· es i11difere11te al co11oci111iento p11ro cc11:ente de
consecnencias,y está hostilmente predispuesto contra las f'erdades que p11edat1
ser pe1jt1diciales J' deslmdit•as. 4
ioran pre a mu) bi n la paradoja del h mbre com animal
apiencjal: t:.I hombre con z·ocadó11 ,mtnftsica es flJáJ raro que 1111 monsfmo

J', sin embargo cada hombre contiene virtualmente lo.r eleJ11ento de esa
t•oració,,. Le bastó a "" p,i11cipe indio l'er a 11n inválido m, 1ie_¡o y 11n
1111urto para co111prenderlo todo· nosotros que tan1bié11 les remos 110
f(JIJ1prendemos nada, p,m nada ca1J1bia en 1111estra t ida. 5
.. n po, ici 'n a la e ncepci · n ari t téli a, poJríamos
1

[. . . /Así, co11c/11i111os que la felicidad alca11za haJta do11de lle a Ja
.famltad de pensar)' cuanto ma_)'or sea la jamltad de pensar de una persona
f!Jtryor será s11 fi licidad: 110 co,no algo accidental si110 e11 l'irt11d de Sff
pensaOJienio P"es éste es 11obk, por definición. Por ende la .felicidad tiene
que ser 1111a fon11a de co11te111pladófl. 3
•l mundo e, tan norm m nt c mpl jo y nu tra limitaci · n
del e nacimiento obre · t . tan inmen a qu la actividad
t •rica nunca tendrá fin. Per para alcanzar la felicidad n ba ta
ncia teórica , e preci a la in eligencia práctica qu
c o i te en d minar I pasi n y cons guir una rela ión
ti fact ria c n I mundo ue no r d a.

re ponde.r a ri tótele diciéndol que 1 h mbre no e rá
p
amad genética ni bioló ·cameot para 1 e n cimi nt .
o exist ninguna inclinaci · n natural hacia l c n cimi n .
P r p r upu to est n quita qu· l c n cimi nto ca uno
· re y may re
d nue a
lución, un d l
e
mara,
de nue tra h rencia cultural. o
ivim una ép ca d p br za culrural, n la que el
aber cupa p c lugar, 1 ,,al ramo realm nte poco.
mo
•
'

1

ri!.tótele : Éricoa

icómaco, d.

redo. Madrid. 19 4.

, . 117 b.

ieizscne. F.: Verdad}' mentira en el ·emido e.ttramoral. ladrid , fümza Ecl.,

19 7. p. 73.
ioran: Brei·iario de In fXJlÍredumhre

trad. F. avater), Tauros .• 1adnd. 2

p.10 .
21

1.

�tl.ajiul hr111¡11t .11 111 ru l'ort.ilu

Lo sabiduría? ing11na época est11t 0
1nás libre de ella, es decir, que nunca el ho111hreJ11 más él 111Ls-1110 · 1m ser rebelde
o la sohidmia. Traidor de la zpolOf,ío, a11i111a/ de.rconi.odo se in.ru contra
dice nu tro mae tr

ioran:

1

k, naturaleza, romo el hereje ro11tra lo tradición. Éste es pues hombre en
seg,mdo grado '.. . 6 Tal v z, frente a la época de nihili m , inanidad
incons.i tencia., inc her ncia qu ,i,mi po&lt;lam r petir de orma
ir ·nica y - c · ptica la entcncia d
i tz ch :¡Bienarenh,rados los
ado1111ilodos, porque estos se dor111irán enseguida!
3. El fin de la filo

fla: ¿lucidez, eufemi mo o r tórica acía?

ioran c m fil · o
de la . ospecha d t c la cris· d 1
p n amiento la cultura y, n e p cial de la tradición filo · fi.ca
fr ci · ad no~ un di.a ó . tico e· mplar runa actirud trans
ora.
uestro áemp e caract riza p r cier o mal tarde la cultura y
d la fil
fía. La filo fía par ce sum r ida n una curio a
nferm dad · a al mi m ti mp se xhib egura mnip t nt
i e di pu i ra a vivir una terna juv-entud. P d mo
inclu hallar una cierta imilitud re pect a te male tar de la
cultura y la fil offa, c n la tena
fí rica del i l v a.C. la
ciudad
uropea d l igl .c::vrrl pobladru de filó fo ilu tr

La cost11111bre del rozo11a111iento · de la espemlació11 es índice de
;nsuficiencio tito/ y de 11/J deterioro de la afectividad. Sólo piensan con
111étodo aquellos q11e a f01·or di .ws deftcimcias lhgar o oll'idarse de sí
1J1i111os, o 110far111or c1terpo ro11 sus ideas; la filosojla pri,,ilegio de i11di1iduos
de p/feb/os bio/ó icatne11/e s11perficiales. ~
D
t1 forma, i ran con tata qu fil ofar
evitar ,ivir el
pcnsami ne ha ta • u limit n
n la. punta · ma del
aber ni man jar idea,
m carca ru m mias e ne ptua1 . Y
d d
ta p r p cava n alza a p n ador com
i tz che o
~Cioran: Atlió a /afi/0.10.fía v orro.r 1exw• . Alianza. Madrid. l9 4, p.63.
iomn: Adiós a /afilo nji'a \' otro te.no . lianzn, Madrid. 1984. p. 41.

22

namun , Pí Baroja ue manifi tan un entimienco crágic d la
-ida.
o e tratad renunciar, egún ioran, de de una e ceptici mo
radical .. la a piración irrefrenabl de biduria d I .er human
sin a una ofi tica banal y retórica nt nclida e m m ro
en ranaje c nceptual d otro de la 1' ica acad 'mica
in cituci nal. í pu
un a la cruzada antifil ó 1ca
mprendida p r el po iti i rn
la fil ofía analítica, el
pragrnati mo p tura ci ntifici ta qu reprochan a la fil oüa
u falta de xp rim ntaci · n
su falta de re lución de 1
pr blema gra e y acuciante. c¡u atlig n al er humano. Él
m.i mo ugiere: " l odio a la fil ofía e. i mpre o p ch
"
La fil ofia o es un lujo un capricho ino una exp ri ocia
v:ital n un mundo ca · tico y ali nant · d d e t punt d
,;, ta 61 ofar e conviert n una práctica urgent in ludibl y
n e aria. La fil
fía má qu un di. cut o raci nal y t • ric ,
una actitud vital, ocaci nal, per nal una acávidad qu trata
de prop rci narno felicidad p r onal c lectiYa ·, en ci na
m elida, alud m mal para vivir e n di tancia en una oci dad
cada vez má e quizofrénica.
tipo d filó ofo : lo qu r fl xionan br la id a
lo que rcfl xi nao br 11 mi m .. La c:hl rencia d sil gi mo
d la d dich ...

Para I filósofa ol?Jetivo sólo las ideas tiet1e11 1111a biografta; para el
filósofo s11l!Jetivo, sólo lo a11tobio rafia limt ideas; está predesli11ado o
,,iJir después de las categorías o de sí. En ti/timo caso la filoso.fa es lo
meditación poética de la desdicha. 8
La tarea de la fil
fía
d mitifi ar de nma, arar,
d montar fal o ídol
h mbr , durante i l
ha cr ad
1 mpr nu
di e nu vo ab luc . ne t
nád una
acertada do i de c ptici m n ayuda corno cerapi, fil ófica
1

ioran: El crepú culo del pen omienfo. Méxi o. ue aim g n. 2003, p.7 l.

2..3

�H,1{r,e/ l.111iq11e

contra todo tipo de fundamentali mos (ideológico, político
religioso). Todos los totalitarismo a lo largo de la hi tocia han
surgido con ta pr tensión racional de querer atrapad tod
con las ideas. El mundo , por tanto plural y diver o, no unívoco.
La unicidad o uni ocidad igu iendo un int nto platónico
peligro o d implantar nuevo fundamentalismo , un intento que
estarna iendo con un regtes a la premodemidad medieval.
David Thoreau, el filó ofo de la de obediencia civil afirmaba:

' erfilósofa no consiste en el f!lero for11mlarpensa111ze11tos sutiles ni siquiera
en fundar una escuela[ .. ) consiste en resolver algunos problemas de lo
vida no en el á111bito teórico, sino en el práchco. "( Walden dos)
El pensamiento de ioran ha sido tildad , a menudo de
superficial, relativi ta y cínico; p ro como dice Fernando avater
no es extraño ni no d b de alarmar pue "la s11jmficie es el lugar

t111lrm P01tnlu

fabricado por toda la combinacion
po ible. de los
veintitanto ímb l orto áfico " y la aplica en la c n trucción
de u particularí ima biblioteca de Babel. El ingenio o critor J.
L. Borge nos contó en u relato ale órico La biblioteca d Babel
como e ta fabulo a biblioteca contenía toda la inE rmación
posible, porque cuaJqui r dato, palabra o informaci 'o , e día
ncontrar en alguna de las inagotable e tanteda . ttando se

procla1JJÓ que la Biblioteca abarcaba todo los libros, lo p,i,JJero i11,presión
jHe de extravagante ftlicidod Todos /.os ho!llbres se sintieron se1Tores de 1111
tesoro intacto y secreto. 1 o había problema personal o t11ll!ldial CJ(Yª
elocuente solución 110 existiera: en algtín hexágono. El niverso estaba
justificado, el universo bmsca111e11te Hs11rpó las di,11ehsio11es ililnitadas de
la esperanza [.. -1

11at11ral de quien está dispuesto a torpedear todos los fondos últi111os que se
fe propongan" 9 En e te entido ioran no propone un aber

4. De la re cogitans a la tes trágica

filo ófico como aber de radicalidade o ulcimidade , e decir
un saber que pretende ir a la raíz o la médula de toda nu rra
cultura ccidental de. entramándola en us falsedade fachada
y apanencia .
Desde aquí, se augura un giro hacia la literatura )' la arte . La
filo ofía goza de tan poco pr sti io y d scrédico que van a ser la·
novela , el teatro, el cine, las arte en g neral, donde e refugie la
filosofía. s por e o que n hablam
de filo fía con
mayúscula c rno tribunal puro d la razón, ino de filo ofía (en
minúsculas) como interlocutora hábil en la gran conversación mlf1frai
entre los di tinto género de di cur o.
a Ficciones, Borges recurr a la bibliot ca como una metáfora
del univer o, y de 'cualquier cosas es todas las cosa/' -reasumid del
"todo es sifllbolo ', de León Blo hace p ible que describa la
biblioteca como uoa caótica forma alternativa o u titutoria del
mundo. d más, Borg . recoge la idea cabalista del univer

La vida e por tanto exi tir tener conciencia de exi tencia
hacer e en la lucha y la libertad t nder al tod dentro d un
pr ce que no arra tra a todo y el mi mo niver o. El h mbre
vive entre la conciencia d la muert que l am naza r J afán de
obrevivir. De ahí surge el entimiento trágico de la vida· r un
lado el hombre iente eJ ansia de vjvir de inmortalidad· · po
otro lado, siente la realidad inexorable de la muerte y de u propia
contingencia. El hombr
i nte atrapad y amenazado porque
abe que su vida
finita, limitada br ve, contingent ' que la
muerte e I dato abs luto definitiv , total. De te m do el
hombre e conciencia conflicci a, contradictoria, res trágica no
res cogitans ( u tancia peo ante) c mo ya pr pu iera De carte :

1

El 1·erdadero héroe co/llbate )' 11111ere e11 nombre de s11 destino, no en
de 11na creencia. S II existmcia elimina toda idea de escapatoria·
los ca1JJi11os que 110 le llevan a lo mt✓erle fe resultan callejones sin salida¡
trab'!Ja su biografía, mida Sil desenlace)' hoce todo lo posible... Su propia

110,nbre

°

Cioran: Breviario de ta podredumbre ( trad. F.
2001. p.17 .
1

9

avater. Femando: Ensayo

obre Ciora11, Madrid, Epa a-Calpe 2002, p.34.

24

25

a aier). Tauru', Madrid,

�historia es s11 IÍnico absoluto como su 1•0/,mtad de Ira edia s" único deseo... 10
te hér e trágico y hombre auténtico e don Quijote de la
fancha, paradoja y ímbolo d un pueblo. Úrúcamente el hombre
trágico e auténtico p rque olo él ha ido capaz de tomar conci ncia
de u condición limitada e indigente, y ha a umido la tragedia • la
lucha com
encia de la vida. Lo que tienen núedo d la trageclia
son "pobm s1gerol, '-pobres soT11bras hombre cotidiano qu llevan
una vida vulgar, pobre, apariencial e inauténtica.
1oran
namun
rtega · a et
ven reflejado a í
mi mo en eJ per onaje de ervante
ven la cultura hispana
coro una cultura trágica p r excelencia. El uijote imboliza la
mí tica e pañ la lo conquistad res d
menea la
contrarreforma, el arte barroco la caballería andante con u
entimiento d lo divino. El quijoti mo e el alma del pueblo
e pañol en lucha por recuperar el pa ado glorio o y pre tigioso
de elipe II o Carlo V con u imperio de la cri ciandad. El
quijoti m e el inc o ci nte col ctivo de paña en u an ia d
gloria y renombr , pero abiéndo qu tal pro •ecto e imposible
ilu orio y fraca ado. ervante al igual qu Cioran e ríe
irónicament de la d pr porci , o d tal empr a a través de don
Quij te pe.ro ab o de un pu blo vitali ta y biológicam nte fu rte
" 1 mérito de España e pr poner un tipo volución in ólita un
destino g nial inacabado (se diría qu e crata de un Rimbaud
encarnado en una col ccividad). 11
rnand avater a evera: Don Q11[jote 110 es sola111ente 1111 personu:fe

de.ficción literario sino mt(cho más , 111ás gra/les cosas: 1111 mito 11acio11al.
un ideal irónico, la sih1eta de la concepción del JJJrmdo, el origen de 1111
acfjetivo descalificatfro, el tí/timo héroe elpri111er antihéroe. 12 Don ui j t
11 Cioran: Adi6 ala.filo ojíayorrostexto .Ahanza,Madrid. 19 4.p.40. Ci ran
admira paña por er un puebl que propone un tipo de evolu ión in ólita. un
de tino genial e inacabado fren1e a I paf e gennánico o angl aj ne .1 pueblo
hi panoamericano han abido aproximan, a lru fuente mi ma de la vida a través
de la literatura. las ane y la poe ía. tal ve1. n hayan id muy prolijo o hayan
tenido grande genio en el ámbito de la cien ia y d la te nol gfo: pero han abido
captar y entender I i ndo la ida mi ma con •uficiente abiduría y radicalidad .

26

oo e un héroe lunático ideali ta, repre enta la voluntad de
aventuras la voluntad de crear una vida fecunda el afán de
recorrer el mundo di frutarlo. La voluntad quijot ca oo rá
ligada a ideal vacío y tér o ino a la vida y a u p rfección
(e:xcelencia). Don uijore representa la lucha c ntra el
conformi m 1a rutina l e n encional lo banal, lo cotidiano.
D n uijote
ímbolo del mundo hispano y el guardián del
ecr to spañol.

5. El hombre animal indeterminado

¿De q11é depende aq11ella condición enjerJJ1iza? Pues el hoJJJbre está f!Jás
enfem10 es más inseg11ro más alterable más i11deter111i11ado q11e ningún
otro animal. 110 ha duda de ello, él es el animal enfermo: ¿de dónde
procede esto. s verdad q11e él ta111bién ha osado innovado, desafiado,
afrontado el destino 111ás q11e todos los demás animales j11ntos: éL el gran
experimentador consigo misfllo el insatisfecho el i11saciado el q11e disputa
el dominio últi,no a los anitnales, 11att,raleza_y dioses él el siempre invicto
todavía, el etemall1ente fi1111ro el que 110 encuentra reposo alg11110 e11 s11
propia fi1erz.a acosante de modo que su J11111ro le roe i1nplacableJ11ente
como 1111 aguj/ón en la carne de todo pre.sen/e. Cómo este 1alie11te ' ni:o
animal no iba a ser también él el más exp11esto al peligro el mds duradero
• hondamente enfam10, entre todos los a11itnales enjer!llos 13
1

o el pen amiento de ioran e encuentra e ta i ión
antropológica ser impr ciso animal indirecto e improbable por
excelencia conYal ciente 9u a pira a la en ermedad criatura
z avater. Femand : In rru cione para alvidnr El Quijote. Madrid. Tauru .
19 7.p.25 .
n ietz.sche, F.: La ge11ealo ía de la moral. Madrid, Alianza Editorial,1979,
p.99. El problema fundamental d la civilización occidental. para ietz che.
u
decadenciay unihili mo.dadoquelo m' alto valore!&gt;d laciviliza íón
id ntal
han perdid u vigen ia condenand al hombre a la de nudez y la intemperie m
radical ab oluta. 1problema de la decadencia de la cultura cidental re ponde a
u la indetennina ión. la alteraci n. el miedo del r humano. m I
al re
de ademe. han triunfado por doquier. Cioran eguirá el diagnó tico iniciado por F.
iet · he .
1

27

�metafísica divagant , animal perdido e in ólit . La civilización no
má que un fuerzo por encontrar remedio y salida a u tado
incurable y d eado.
Todos 1 intento de reforma y pedagogía d virtúan y
empobr ceo el p n ami nto. Por doquier aparecen lo
funcionarios del currículo oculto los sacerdotes de la reforma ,
l
valores lo nuevos tecnócrata del arte d educar: El

conocir11iettto flO tiet1e enemigo ,nás encarnizado q1Ie el instinto educador.
optimista y vimiento al cual los filósofos 110 sabrían escapar: ¿có1110
perrnanemian indemnes sm sistemas? alvo lo in-e111ediabie todo es falso·
falsa esta civilización que quiere cof!lbatirlo, falsas las verdades de las q11e
se arma. 14
La civilización no e má que un intento por dome ticar,
moldear al bombee e ún una moral gr garia, medi ere y
decadente. Todo lo 1ntento reformi ta que no partan de un
análi is de la conrución humana railical y la cultura en la que
e tamo inmersos e táo abocado al desa tre.
TaJ vez, má qu nunca tengam qu insi tir, ho en día n
ta idead que I hombre e voluntad de p d r d creación, de
uperación. farc
ur lio, mperador , filó fo romano, d cía:
'La vida e parece má a una lucha, qu a una danza'. D aquí
arranca gran parte del en rme fraca o colar que ten mo en
nue tra
cuela .
ca generación de jóven
n e tá
aco tumbrada a dominar la voluntad. in esfu rzo ruario no hay
má que chapuza
agujetas, si ndo nece ario ducarno en la
voluntad. Dice Lipo etscky en La era del vacío: ' l colegio e
paree má a un desi rto qu a un cuartel (y e o que el cuartel
ya n í un desi rt ) donde los jóvene v getao sin grandes
motivacion niint re s l· .. ] El c legio un cuerpo momificad
y lo en eñant un cu rpo fatigado incapaz de revitalizarl ." 15
1 quer m
analizar el fraca o de la civilización ccidenta1
14

ten mo que remontara a 1 orig ne. d nue tra tradición.
de la historia hem generado un duali mo pato! ' gico
que no impide apreciar la vida de forma · prima. La cultura
occidental ha e tado siempre anclada en e te dualj roo falso •
mezquino del que ten m que liberarno . n duali mo producro
del platonismo y la tradici · n judío-cristiana. Por una parte, Platón
había concebido al hombre e mo una lucha ntr razón y pa ión
como un intelecto (alma racionaJ) que lucha con una multitud
de bruto irracional , concebido éstos e mola partes int riore
corporales d tip animal (alma concupi óble, ira cibl ).
tutamente, el cri tiani moa umió . ta vi i ' ne o u.mando te
duali mo entre el cuerpo (malo)
píritu (bueno), ci lo/tierra,
agrad / profano mundo cele tial/ rnund terrenal ...
Toda cultura humana es conflictiva~ y la c nilición humana
e neurótica por definición- p r
ta neur i hace posible el
de o d ir liberándono de la n uro i . De forma imilar,
ietz che año ante , había d tacad qu 1 er human e un
animal enfermo, defi ctuos y un err r del univer o.

1 lar

Había 1-m loco e11 nosotros el sensato lo ha echado fi1en1. Con él se ha ido
lo tllás precioso que poseíamos /t; que nos bacía aceptar kzs apariencias sin
te11er ql(e practicar a cada paso esta discritmi1ación, tan ruinosa para ellas
enh-e lo real)' lo il11Soria 1\1ientms ei loco estaba ahí 110 teníamos 11ada ql(e
te111er, ni ta111poco las apariencias que milagro i11i11termn1pido, se
n,efat110,foseaba11 en cosas ante nuestros ojos. Desaparecido él. ellas pierden s11
rango_y recaen en s11 indigenci.a primitiva. I /.oco le daba sabor a la e.,istencia.
Ahora, ningún interés, 11i11gtíll p11nto de apq;·o. I verdad ti,tigo es la amencia
de l.oC11ra. Realizarse es abocarse a lo embria ttez de lo vuiltiple[ .. .)16
El hombre e un animaJ p ic afectivamente ine table: onrie
rí , llora, an io o, angu ciad , egoí ta, ebrio violento furi o
a.moro o cien n onaaoo un er expue m al error a la l cura.
Tal ez, deb ríamo u tituir la d finición tradicional d bomo
sapiens p r la d homo de11Jens. 1 ho,no sapiem rná homo denm,s

Cioran: Breviario de fa podredumbre trad. F. avaler) Tauru , Madrid.2001. p.

71.

6Ciorán. .M.: la calda en el tiempo. lonte Ávila Editore . arac . 1977. p.

1

~Lipove k.y: weradefi,a ío.Barcel na,Anagrama. J997.p25 .

1

28

1 4.

29

�&amp;fiel 1!11nq11t 4.gm/. ru J&gt;qrt,1/n

que sapiens. Lacan concluía: la esencia del hombre, no solafllenfe no
puede ser comprendida al 111arge11 de la lomra si110 q11e dejaría de ser tal
si no llevara en sí misma la Joc11ro como límite de su libertad.
in lugar a duda , l r inad del hofllo sopiens ha introducido
de orden en l mund . El orden se encu ntra en la cultura, en la
sociedad n la pr gramación ocio-cultural que impone norma
· r gla de organización. Pero YiYimo en una ociedad
tremendamen e ine table un peri do histórico compl jo
incierto ll no de luchas de poder, de truccione ma acre ,
exterminio .
Por eso los di sorclenes hist.óticos aparecen a la tie-.:z¡ C()n;O la e.,·x·Jmsión
J' el resultado de HII desorden sapiencial oriem11io. Contrariamente a lar creencias
recibidas, ha ' n1e11os desorden en la 11at11raleza q11e en la h111JJa11idad. El
orden nat11ral está "'"cho más co11troloM por la bo1tJeostasia la regulación, la
programación. n ca1J1bio, el desorden h111J1a110 nace bqjo el signo del desorden. i-

6. El hombre: animal de ídolo
Lo caracterí tico del hombre e u capacidad y exigencia de
valorar el hombr , cr ad r d valor y en romo a lo alore
jerc la voluntad d p d r.... 1 auténtic hombre es el hombre
Libre, autónom
uperior fuera de todo amae ttamiento o
dome ticación, que depende ólo de u propia voluntad. Albert
Camu decía: o me rebelo, lue o exi timo ". o grito qu no
creo en nada y cr o que tod e ab urdo, p r no pued dudar d
mi grito y tengo qu cr er aJ meno en mi pr te ta. La primera
evidencia dentro de la experiencia ab urda, e la rebeli 'n." 1~
in embargo frente a la capacidad autónoma de crear
producir entido vernos como el hombr elige el camino fácil de
imitar y v nerar dio e . 1 l hombre e animal d ídolo animal
17 Edgard Morin: El paradigma perdido.
adrid. Kairó , 2000, p. l 55. El gran
fil6 ofo y antropólogo francé de de u análi i de la complejjdad humana coincide con Ciaran en ver al h mbre de de la dialéctica apitmsldemens frente a la
tradición platónica quee table e el imperio de la razón bre todo.
1sCan1u , Albert: El hombre rebelde, Madrid. Alianza Editorial, p. 221 .

30

d v aeración y adoración animal r ligio o. D cía ioran:
o
fácil de truir un ídolo: requier tanto riemp com el qu e
preci a para promoverlo y adorarlo. Pue o ba ta con aniquilar
u ímb lo material lo que e s ncillo ino cambién u raíces
en el alma [.. .] 19
La fa cinación ideológica no atrapa r adorm ce, aquel qu
píen e que está fuera de ella se ngaña mi rabl mente porque
preci amo iempre nu vo íd lo para ,':ivir. ivirno , pue , n
la hoguera de las vanidad , lo d gma y la uperchería la
ma 1oría procedente de la gran tirana, la tiranía de la co cumbre.
uien desee liberar e d u propio dogma debe comenzar c n
admitir u propia esclavitud seamo. incero : orno e clavo .
La oci dad, de e ta forma ha ag tado al individuo lo ha
ab orbido, ha d truid su identidad per onal c nvirtiénd lo en
ma a. 'ho lo individuo
e hallan p rdido entr la
muchedumbr ' . La ociedad ha apr piado de lo mej r de la
indi idualidad, )r l p ligr qu amenaza a la natural za humana
no e ya el exce o ino la falta de impul o , preferencia
per onaJe " .20
La religión envilec de humaniza aJ hombre porque promet
una felicidad cele tia! inalcanzabl pr dica una moral d
e clavitud · umi ión ( r d 'cile , re i nado paci nte ,
IQ Cioran. Adi6 a la.filo of(a y otro ensayos. AJjanza Ed. Madrid.199 .p 24.
J hn turart Mili en u pequeñ en a o titulado O,r liberf)· no advierte que 1
verdad ro peligro de la dem ra ia no e el de poti mo: ino la tiranía de la mayoría,
La tiranía de una colectividad mediocre. La mu hedumbre con u impo ición de la
co tumbre puede empobrecer e impedir el de arrollo tl lo individuo y de un
pueblo. te nu voy rmidable poder de la ociedad puede ab. rber al indiv.idu
y acabar con toda u potencialidad. No ba ta. p11e , una imple protec ión contra la
riranfa del magi trado. e requiere. ademó , prorecci611 contra la tira11ía de las
opinione • pasione dominante ; contra fa tendencia de la ociedad a imponer
como regla de co11d11cta us ideas y co wmbres a los que difieren de ellos,
impidiendo, en lo po ible, laformación de individuo dijere/lle . Véa e Stuan Mili.
J. Sobre laliberwd, Barcelona. Ed. Orbis. 198 . p. 5. Stuart ill cree en protección
del individuo y u libertad frente a la intromisión ilegítima del tad . Per n
advierte que exi te otra intr mi i n mayor y rn peligro a: la tiranía de la pinión.
;,o ietz che, F.: E ce Homo · adrid, Alianza Editorial, p. 120.

31

�lit

R,ifad l-:.'1Tri'q11r Agpilero Port,:ilrs

humilde ) introduce el concepto d pecado verdadero atentado
contra la vida. i tzsche, como ioran prefiere un politeísmo
que no lleve a una mayor tol rancia y libertad. Esta esprecisamente
fo divinidad que existan dioses pero no un Dios. ioran cree qu el
origen de gran parte d los male qu afligen al hombre radican
en e ta necesidad de creer y ven rar:

justicia y el triunfo del bien. Hume trata de explicar el origen d
la religión a partir de estas ficciones, de enma carando así esta
falsa ilusión, a fin de poder acabar con tanto despotismos,
guerras fanati mos e imposturas, que en u nombr e han ll ado
a cabo en la historia.
xponía H.L. encken, critico literario:

Su capacidad de adorar es responsable de todos .rtrs crlmenes: el q11e
ama indebidamente a tm dios obliga a los otros a amarlo en espera de
exterfJlinarlos si se rehúsan. 21

... quienes más hicieron por la liberación del intelecto humano fimon
aquellos pícaros que arrojaron gatos muer/os en los sa11t11arios, y luego
salieron a traji11ar por los can,inos&gt; demostrando a todos los hombres que
el escepti.cismo o fin y al cabo, no mtraña riesgos: qtte el Dios montado
sobre ei altar es 11n jrai,de. Una carcajada vale por diez mil silo!Jsmos. 22

David Hume, en u análi is sobr la religión, afumaba que el
politeí mo pr cedió al monoteísmo. É e tiene el peligro de
conducirn a la intolerancia. El fanatismo y la intolerancia on
caracterí tico de la religione mon teís a , invenciones mental s
dogmáticas mientra que en las religiones naturale politeísta
impera la tolerancia. ietz che con su caracterí rico estilo agudo
e irónico, decía: todos lo.r dioses del OliV1po se han ll'lt1erto de risa al
esmchar decir a uno que era el tÍllico dios. Lo griego y los romano,
eran politeísta porque creían en una enorme pluralidad de dio es.
sto les hizo ser más tol rante
re petuo os hacia cualquier
tipo de ere ncia. in mbargo, cuando el cristianismo e extendió
y expandió en el Imperio Romano y fue declarado religión oficial
por Con tantino, e inició un p riodo hi tórico de única fe ·
creencia en toda uropa. Despué , vino la corrupción del papado,
la guerra de religione , la normes riqueza d l aticano la
compra-venta de indulgencia , l Tribunal de la anta
In qui ición ...
"' l eatimiento religioso tiene u raíz en los sentimientos d
miedo ante la muerte, de deseo de vida eterna, de terror ante lo
desconocido. stas ideas impulsan al e píritu y la imaginación, a
ptoducir otra qu compens n y r tabl zcan la c nfianza. D
aquí urgen idea de dio , hér es, anto y mito que irven a
los h robre para iluminar lo d conocido para garantizar la
11 Cioran:

Breviario de la podredumbre ( trad. F. avatcr). Tauru • Madrid, 2001. p.

54.

32

Montaigne, Voltaire, Diderot, Hume, Nietzsche Ciaran,
oucault y Derrida, con su pensamiento e céptico han tratado
de liberarnos del sueño dogmático de la razón. na razón
absoluta, hegemónica e intransigente que envilece y pervierte
cualquier individuo a travé de todo tipo de ideologías
manipuladoras. Tal vez nosotros tengamos que alir de algún
sueño dogmático de la razón. Éste es, pues, el verdadero y único
enemigo. Lo llevamos todos dentro y ttopezamo con él por todas
parte , iendo el origen de la intolerancia, el abu o de p der, el
despotismo y todo los totalitarismos.
oucault, aseveraba antes de morir: soy abiertamente pluralista.
sta fra e también la uscribiría Ciaran. u e ptici mo e
fundamenta en que ser hombre es, preci amente, no t mar
ninguna creencia o doctrina como definitiva o total. o tener
nada como ab oluto y verdadero, salvo el espíritu de inve tigación
y la curiosidad de saber. ioran es un profundo e céptico ilu tracio
al igual que lo fue Hum o Volraire, en la misma tónica militante,
combativa intelectual y, como tal, enemigo de pr jukio ,
super ticiones, fundamentali mo y todo tipo de in titucione
22 Mencken, H .L.: Prontuario de la estupidez humana, Alcor, Barcelona 1993,
p.43. e cuenta una anécdota sobre el es eptici mo de Hume. Cada domingo, iba a
la Iglesia y de pué comentaba: Es importante que haya gente que crea lo que

cuenta. Yo no creo nada, pero escucho los sermone porque me encanta ver que
1odavía hoy gente que e cree lo que le dicen.

33

�Raj.itl /:,1nq11 Agwl,m /Jortalr.s

que coacci nan a lo hombre , impidiéndoles er realmente libr
autónomo.

7. Lo nue o dioses: la profunda n ecesidad religio a del
homb re
,, 1/lletVJ

dios (l///CHfIZ(1 si.emprt e,, ,/ horizQnlt
Cioran

La tarea del filósofo es eminentemente crítica: mo trar rná que
d mo trar la fal edad de lo qu iempre e ba tenid p r verdad
incli cutible. 1hombre a pira a un mundo en donde todo fuera
permanente · eguto, bu ca fundamento ólidos seguro 1
firmes en el que apoyarse d pr ciando l de enir y la
contingencia de la vida. De aquí, vi.en el can ancio de vivir 1
de pr cio al cambio y la Yida. l h mbr bu ca tro mundo,
inventa otro mundo (mundo verdadero). i tri pensar es h, destino,

adora ese destino co11 honores diJ,inos y ofréndale lo m,jor, lo más querido.
Re ul a impo ible c mprender el pensamiento de ioran in
comprender uficientemente la revolución filosófica culrural
que supon la figura de ietz che (el fil' fo capaz de dividir la
bj toria de la humanidad en dos mitad ). I i tz che es el profeta
del fin de la m dernidad y del advenimiento del nihilismo. La
muerte de Di e el acont cimiento más deci i o e importante
que afecta al hombr y a la cultura occidental. ste hecho marca
el caráct r dramático d la fi rma de er de la cultura ccidental.
Fink no dice: El te111a de la 11111erte de Dios es estudiado desde 11110

doble perspectiva. En primer lugar se lo ve como el hecho de la
autodesvalon·zfláón de la religión, la moral ' la 11Jetafi.rica· a este hecho le
da .1 ietzsche el 110/llbre de nihilismo. Y luego, se lo ve como uno
transmutación activo I expresa de los 1•alores como critica de Los valores
supremos que ha habido hasta ahora. 23 La muerte de Dio
consuma
en la ro dernidad, aunque provi ne de anees, cuando el Dios
medieval empi za a languidec r c mo sentido últ.irn de todas

2-'

Pink, .: 1.Afilosofía de Nier- che. Madrid.Alianza Universidad. l 76. p.24.

34

las c
· entonce e u tituido por di timo ideale , rulare :
Renacinú nto (antr pocentrismo) Racionali mo (Razón),
Ilu tración (poder pueblo, E tado), P itivismo (ideal de
Ciencia). ada dios fenece y e ustituid p r tr , · re e nstante
oca de lo íd lo n lleva irrem diablem nte a un nihilismo
decadente y vaóo que se expresa n todo lo ordenes de nue tra
vida.
En principjo toda idea parece neutra pero el hombre la anima.
y proyecta en ella us llama y demencias. Hegel no hablaba de
la astucia de la razón, la razón gobernando el mund , donde lo
real e racional , vicever a, lo racional e convi rtc en real.
mi terio de la encarnación perfectamente secularizado, la idea
acampando en el mundo, regulando el mundo. Cioran c nfiesa
al re pecto:

La historia no es más que 1m desfile de folios bsol11tos 11na sucesió11
de teJJ1plos eLevados a pretextos rm envilecimiento del espfritfl ante lo
improbable. lnc/11so mando se a/ya de la religió11 el hombre permanece
s1fieto a ella· agotándose en forjar sivmlacros de dioses, los adopta después
Jebn'/111ente: s11 necesidad de ficció11 de tflitologia, tri11nfa sobre la evide11da
y el ridículo. 24
ioran abraza el ideal cínico de Diógene que bu ca con u
lint rna a un indiferent frene a l s creyen e . ""' tam ame un
e ceptici mo intelig nt
cabal, pero un escepti · mo que no
renuncia a la e p ranza de la reb lión. o escept1c1 mo qu mira
c n má
guridad a Pirrón que a an Pablo porgue coro él
no dice rma sabiduría de humoradas es 111ás d11/ce q11e una santidad

desenfrenada.
8. Apo temo por la catástrofe: eamo optimi ta
24 Cioran • . M.: Breviario de la podredumbre.
adrid, Tauru , 1997. p 165.
Lo nu -vo di e re urgen de la cenizas de lo anteri re . 1 nuevo Di · -E rado
deri ará hacía el oloniaJi mo d I iglo XI , la Gran guerra. la eguada Guerra
mundial (guerr que dejaron la cifra de ¡4- mili ne. de europeo muerto ) y la
po erior fragmentación europea bajo el telón de acero y la guerra fría. Aquí podemo
apreciar de forma clara y c nrundente la muerte de Dio
us brutal · consecuencias.
un nihili!&gt;mo aci6. can ino e incoo i tente de la ida humana.

35

�Rtg,u/ hm,¡11

Elful11ro pertenece a los barriada.r periftriau delglobo

La hi toria del siglo ' e un xten o catálogo de horrore
guerra mundial e incontable ma~acre . La filo ofía ha de dar
cu nta de e to acont cimiento sobre todo de nue tro pasado
r ciente, el má cruento. Hitler, talín, u olini fao, fao
alentaron matanza de inocente com pr fund ere eme de
un ídol lo ab oluto, qu coincidía con ello mismo . Cada iglo
tiene u borrare , pero, in lugar a duda el iglo
ha 'do
e pecialmente brutal e injusto, sobre todo e n las minoría .
Georg Orw ll, en u gran obra 1984, plantea una sociedad
futura in pirado en el régim n totalitario d la antigua U.R. . .
impue to por talin donde roda libertad individual e tá
e erament regulada y
viv; en un estado de iá p rpetu .
l Gran Hermano vigila a todo y cada uno de lo ciudadan
ar nto a cualqci r igno de rebeldía o dición. Orwell e cribió
e ta obra en 194 como crítica al talini mo y al totalitari mo.
anteriormente e cribió Rebelión en la Granja, una dura critica a
la tergiver ación d los ideale
cialista . Por de gracia, ho por
bo e ta profecía de ciencia-ficción se igue cumpli ndo.
ran
H rmano ejerc un contr l exhau, tiv obr lo ciudadano por
medio d una di tribuci, n d e lógan publicitario propaganda
comercial, ere ocias y concepcion e t r tipada del muod .
Lo p demo ver bien a tra é del d minio y manipulación de lo
m
media. La radi , la te] visión y la pren a on elemento de
multiplicación d e ta concepcione d 1mundo. eorge damer
d cía poco ant de morir. To deseo hacer pwisiones catastróficas ¡&gt;ero
110 me es dificil i111a!!Ínar 1m orden f!11mdial parnido a 1111 Estado-honJJiga e,,
el mal el ojo vigjla11te de ÍQs aparatos controlará lo que cada i11diiid110 hace o
110 hoce. Es rm escenario para la d.vilizaaón h111nat1a 110 del todo itJ1probab/e
m 1m fi1tr1ro ni sú¡Niera tan remoto.
La tergiver aci , n y d f; nnación d la raz · n ilu trada y la

frustración del proce. o emancipatorio iniciad

36

por ella on

l Nikm Portule1

nuestro preced nte ineludible. La Ilu rraci 'n creyó de cubrir n
la historia humana la hi toria d la evolución llevada por un
pro re o moral y técnico ilimitado. La Razón l jo d liberar a
l hombr d t do dominio y d t d d gma ha conducido a
las oci dade actuale a nueva
ofisticada f, rma de
d minación bajo nue
ídolo , d gma
on el nacionali mo del iglo
e creó la forma má
terrorífica del "di.os 1nortal" (Leviatán) 9ue naci · en la ép ca d
Hobbe un nuevo ab olutism má util, terr rifico y cruent .
De ahí el culto que en el siglo
T lo
pen ador s con rvadore
rindieron al idealismo romántico a la divinización d I cur o de
la hi toria, en la 9ue no y má que una gota ' fuera d la cual
no cobr ignificado al píritu d mi pueblo (volk) todo I de o
de fundir mi yo finito n el e píritu absoluco y univ r al (el
infinito). La nací · n conc bida como la verdad ra fuente y
r alización p rfecta d la vida cial.
on Heg 1 no encontramo con un pen ador de n rm
confianza en l p d r de la razón humana r la filo ofía e mo
suprema manife ración de lo racional. in embargo, u amigo
Hold rlin defendió que la v z de la erdad no e tá en la filo ofía,
sino n la p e ía, 1 ueño la imaginación. st poeta al mán
d l romantici mo uno de 1 mayore contrario al pen amiento
racionali ta h geliano e cribiría parafra eaodo a Rou eau: "El
hombre es 11t1 dios Ct1a11do st1eiia y 1111 111endigo CJ1a11do rifle&gt;.iona ". Cioran
compart e ta vi ión del ser humano Y: in lugar a duda , igue
una tradición de pen amiento crítica, e céptica . tra gre ora. Los
salo11es del siglo XVIII fueron jard1i1es de d11das. La Ilu tración, en
gran m dida fue un movimiento intelectual par-adójico ambiguo
que incentivó la duda y la crítica racional.
Diderot, pen ador ilu trado y fundad r de la b,ciclopedia de
las artesy de las ciencias, expre aba: se corre tanto riesgo en creer demasiado

r

como en creer demasiado poco. ·o hay 11i más ni fJ/enos peligro en ser
politeísta que en ser ateo· pero el esceptici.sn10 ' sólo él, es gara11tía, e11
cualquier tiempo y lugar, contra estos dos excesos opuestos. Así pue

3

�K.1

· tan,

I l rrnq1Ic

mli ru

Portala

sigw nd la tradición ilustrada e céptica va a def nder un

cep11asm c n. ecuence, m
rad y aludabl qu no libera tanto
d 1 xce dogmático como d la incredulidad má. radical. La hi tocia
confirma una y otra z e1 ceptio.smo ningún acon arruemo
. ur e d la duda pero roda la con ideraci ne
bre lo
ac nt cimi nt . e nducen a ella · al ju tifican. T.as épocas de
e panto pr dominan bre las d calma· h mbre .irrita mucho
mfu por la us ncia qu
r la pr fu i 'n d uc so · así la Hi. tocia
el . an
te
ucto de u r chaz del aburrimiento .25
En t alida
anti i mo n
· una r aco n contra
l e. c
raci nali m reinante en la filo fia. H y n día, o
nu tra
· dad el· ctica y cínica eríam má. caut
n confiar
en el p der d la raz 'n , obre cod cuando v mo como lo
irracional triunfa por toda part s.
mo d cían lo p nsad re
de la
cu la d
rankfurt: L'11 exceso de racioll(tlidad nos lleva a la
irracionalidad indudabl m nt
r fedan al e e so de la
raci nalidad in trum nt l
e trat' ica qu ri e 1 mundo
i t 'míe . al v z la irraci nalidad de la •i l ocia d l crim n
organizad , la corrupr las, el t rr ri m , l capitali. m
e p culath- c n su. gurú dirigiendo la b lsa la irraci nalidad
d l hambre fr nt al de pilfurr la d trucción de alim nt , el
n rm ga t armam nástic : militar, la irracionalidad de una
ciedad hip rr glam ntada e n u bur cracia la irracionalidad
del pro r o tecn científico con la am naza de una hecatombe
nuclear y l cambio climátic , la irraci nalidad de la ociedad de
e n um ' la de tru c1 'n d l eco i tema. La m j r conclu ión a
la qu p d mo ll • pu
, er la enrcncia gu Ci ran xpr aba
ir' ni am nt : Seal!IOS opti111istas, aposteJ//os por la catástrofe.

.: Brel'iu ·
F'it
el uempo.
e,

a podredumbre. drid,
1997. p. 32S.
t on I padre del na ·io
al mán y, on
pe
e inauguraría una nueva época en la historia de
iaJ'
IX. la fragmentaci n eur pea. La id latría a la
que derivó en la Primera Gu rra mundial la egunda Guerra
e.

··

38

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LA AXIOLOGÍA DE ANTONIO CASO
ANDRADE
Roberto Fricke

1

L PR P IT or: E E E
YO
pr p rci nar un vi tazo gen ral
de lo concepto ax.iológico de Ant nio a o. e hará también
un intento por relacionar su i tema de al re con u p tura
etica. st e crito e basa en una di ertación do toral crita en
inglé en una uni er idad e tadouniden e. La cita biblio áfica
e tomaron de fuente originale en pañ 1, iendo traducida
é ta al in l' p r el qu e crib ah ra. Ya que no tengo acce
a la fuente en e pañol actualmente me he vi t
bhgad a
traducir la cita del ingl' al e pañ l de nueY . ... lector d
t
e crito que tenga acce o a las fucnt originale de a
e fijará
n la ariación d expre ión. La traducción iempre es una ciencia
impreci a. e e pera, no ob tant , qu
comuniquen la idea
principal d a o.
an temas principale 6. tan en la axiol gfa de a . no
d · to e la relación entr la d ctrina del •er y la d ctrina de
alore
ea entre la ontología y la ruciol gía. ➔ n e ta prim ra

fo y 1 1 go norteamericano. d dicad a la en ñanza en in tJtu i ne
educativ latinoamericanas.enpaíse como.CubaCo·ta Ri a Mé:x1 .. u úhimo
Jibr es obre hennenéutica.
4

41

�Rt,J, rto f'ru.u

sección, e eñalarán alguna de las influ ncia sobre el
p n am.iento de Caso en tom a e te tema. Ca o hace la lucha
para que u postura tocante a la ontología y la axiología no reflej
extremi mo . Se abordará u particular resolución de alguna
idea conilicti a . e r calcará e p cialrnente su opinión de que
la ontología cant como la axiología tienen u fió.al expre ión en
Di . e incluirán alguna de su críticas de la axi logia marxi ta.
Otro tema que ocupa a Ca o r pee o a lo valores e la
pistemología. El intuicioni roo, tomado principalment de
Berg on, ayuda al filósofo mexicano a definir I orig n de lo
valore y cómo e conocen. e incluye una br ve di cusión de
e to también.
Está incluida en este e crito también una di cu ión de la
aparente jerarquía d valore en el pen amient de Ca o. unque
todo e to valore on significativo para él, no todos ello on
evaluados igualmente.
➔inalrnente,
analizará la relación entre la estética la ética
en u peo ami nto.
La on tología y Ja axiología
n critos previo e vio que en la parte temprana del p regrinaje
filosófico de Caso cuatr fuentes le ayudaron en su lucha contra
el positivismo: lo escritore clásico , e p cialm nte Plat · n,
B rgson, Jame y chopenhauer. El intuicioni mo d Berg on, el
pragmatismo de J am r los concepto de chopenhauer tocante
a la voluntad, ran herramienta in timabl en la lucha e piritual
d Caso contra el materiali mo. E ta cruzada demandaba lo
e fuerzo principale ha ta má o meno 1927. Ro a Krauze indica que ario factores interv nían para mol star la renidad
de Caso en e ta etapa de u vida. o ra u us conV1cc10n
básica sufrie en un cambio ino que éstas e taban ·j ndo
atacada p r varios de . us antiguo alumno . Entre ello estaban
Samuel Ramo Vic nte Lombardo 't ledao y uillermo Héctor
R dríguez. ◄ sto hombr llegaron a ser muy influy me en us

42

re pecuvo campo , y a o e taba muy enterado de u
ob ervacione . Ramo cr ía que lo concepto de a o no eran
equivocados tanto como en necesidad de modernización. in
embargo Lombardo Toledan llegó a er un declarad marxi ta
e aprovechó de toda oportunidad para socavar las idea
"espiritual.e " de su antiguo maestr . Rodríguez 11 gó a er un
partidario d l neokantiani mo, un movimiento rechazado por
Ca o. Todo lo antes menci nado hombr estaban activo en
la vida académica de la univer idad. Ya que Ca o creía
fuertement en u derecb d xpre ar sus id a , aunque é tas
e taban en conflicto con la suya él se s ntía compelido a bu car
nueva manera de expresar us idea básica . ue en 1927 que
él se armó con la filo ofías de cheler, indelband y Rick rt.
De lo tre cheler era el má influyente llevándole é ce al campo
de la axiología o la filo ofía d val res.2
ntes de 1927 y u con tacto con la filo ofia alemana
contemporánea, la idea de a o giraban en torn a do
pregunta : l. ¿ ué e el mundo? y 2. ¿Qu · valor ti ne?3 Por
a o quería decir todo lo que exi te, ea exi tencia
psicológica o existencia fí ica. Por 'valor" quería decir todo lo
que cien precio o tien algún ignificado para el b mbre.
pr.im ro era cosmología y lo gundo era la ética. omentó:

.. .además de ,ma filoso.fta nal11ral que nos dice q11e el ,mmdo e.r
necesitamos 1ma Jilosojla moral q1,e nos enserTe el significado del 1111111do.
Por ende toda lo filoso.fia puede restmlÍrse en 11110 costJJológía • uno ética. 4
En cuan o a la do filo afias no había ninguna duda en la mente
d a o respecto a la más importante. e podía vhrir toda una vida
sin aber mucho acerca del mund en u d rredor, p ro él no podía.
Ro a Krauze . La filosofía de Ca o. pp. 233-235.
Ant nio Ca o,.. na definición d la filo ofía'' en Hi roria y anrolo {a del
pen amienro fi/os6.fico en las obras completa de Amonio Ca o. 6:6 edicad por
Ro ·a Krauze de K lteniuk.
• fbid .. p.7.
2

J

43

�I{,,
conc b. d una enuina Yida humana sin aber e · m vivir la vida

con tructivament

m ral.

deslrutns

193 la

u di ha pregunta bá ica [legan a r l. · u
exi t . y 2. · ué val r tiene. • t 9ui re decir qu ah ra la
fil ofía, en lugar de componer e d · co mol gía , 'rica, e
c n tituida por la omol ·a · la axiol gía. Para
o, un cambio
de la co molo ·a a la nt lo ía ignificaba que una cue uón
relarrram nte "p c imp rtant, ' , 9uc p día r r u Ita por la
raz ' o científica (la c m lo 'a) , ah ra ha lle ado a er de
imp rtancia ital ~a m 1 'a = el e rudi del r d la última
realidad) .
t cambio n la p ici · n de a
e produjo
ma ' rm ne p r una l ctura
Hu rl, quien alber aba una
e p ranza porgue e pudiera intuir la
ncia t rna . La
filo ofía de Hu erl hizo qu
a r tomara a la on logía de
Ari tót l en much . entido :

:.n nuestro día la ftlosofta de ,mel'o regma a la 011tolo a ·hqy filósofos
como Hru,r; rl que se acercan otra toez a la jilosojla ·ego para q,,epHedan
renovar s11s pensa111imtos respecto a las e.rendas in·educibles , eternas. 5
• cambio d a
a n era d especi
sin d grndo. lienrr ame la pregunta · ác ra: ¿ ué ·gnificado
tiene el mundo?, ahora la axi logía pregun : ¿Qué al r ti
la
ont l gía.
t, cambio d énfa i hacia la axiol gía fu producto
rnay rmente p r la influencia de chel r qu tambi, · n hizo que
o
volvi
a Ari. tót l al d mir la xi l ·a com "la r alización d
um
cambi de · n&amp; · d crit ant ri rment
ra a , u
· · • bá ica· impl meo era una nu va fi rma
d xpr arla.
iendo fi ,¡ a u
eguía eJ principi d pnrs
· l re cci naba ne avam nre
destmens )' pars edifira11s:.
c ntra ci rta p
i l gí ante d pr p n r
1

ntoni C

Ro a Krauz.e, La fil

a

I

n de

bras omple

6:317 .

o fyu,

u pr pia po tura . Amba e a , 1 pars
pars edificafls
ncu ntran en cuatr d la. bra,
principal
a : El concepto de In historio 1111i,,emlfJ f.o filosojia
de los t•alores, I acto idealon"o, LA Jilosojla de la CJJllura_' el 111afi n'olis1110
histórico • LA persona h11111ana , el eslt1do lo!olitmio.
n 193
n E.I concepto de la historia 11ni1:ersal
J'olore
reaccionó e mra la t oría obj civa de
~E te filó ofo al mán cribió Introd11ccióJ1 a la Ji/oso io n 192 ,
public, nd ·
ca ver i • n e pañola p e de pu ·
o a u. · a
1üll r de p n ar primitivam me p r9ue pr curaba hacer ente "
de atribut
o cualidade . n realidad,
gún a~o, n
cfil r nciaba entr la a.xiol 'a
·. ,·cía t da la~
o a como i fue en nt 1•gica .
alore~ para I lüll r ran
~ rma d la realidad, xi ti e el hombr o no. L
,alor
n
r alidad, n tenían nada qu
r con I hombr · ·1 1 p día
recon cer. Ca o rechazaba e ta p rura afirmand que la
axiolo 'a
por lo m o parcialm ate ubjetiva, p rque e eJ
. uj t humano el que d cicle · al ti ne ,,al r no. En r alidad
argumenta a fav r de un camino intermedio ntre el ubj úvism
r el bjetivi m . Él I llama " l obi ú ·i. m
cial '. s la
uru r alidad de al
qu re lm nte lo con iert en 1
rdaderamen
bjeáv . i un bjeto e ól útil, hcrm
ant a una per na lue o e · ól ubj
mJ m
bjet
e útil h rmo,
bj t1vo. L
objeúvidad d un valor entonce
e
ura en la
col ctividad. · l bj ti i m de a.
. o ia.l, nn nt l ' gico.
1' pu d haber una xi l
·a nuina a no ·r qu ha ·a ujet
intuitivo qu encuentran valor n al col ctivamente.
,n u e ítica d l obj tivi. mo ntol · gi o a o afuma:

011Jorme a la pura 011/0/ogio, no ha tal cosa como la estético, lo élica,

(M

nl nio a , El concepto de la hi ·toria universal y la il
i o: Edición B la , 19 3 . p. 7 .

ífa d val re

�R1Jl1tno frfr

la filosofía de la religión-sólo la ontologia---todo se convierte e11 11na
"cosa 1ma entidad, una realidad sólido. ¿1 o llega a ser rep11Lriva esta
redl(cción de toda a.,'X"iología a la ontología y del pensa1JJÍeJJto a entidades
imaginarias? 8
11

Cas u aba la herramienra del ubjetivi mo en su lucha
c otra el objetivi mo d fülier, p ro tal como r chazaba l puro
objetivi mo
n gaba a aceptar la implicaci nes lógica del
puro subjetivi mo. : te ostendría qu dond no ha a un sujeto
evaluador no pu d haber valor. i no hay ningún uj to, se
de hace d l valor. Entonce , a o r chaza amba cosa , I
ubjetivi mo e1 bjeti ,i_ rno en u forma má extrema . 1á
bien ' 1 pta por la po ición intermedia mencionada
anteriorm nte. iguiend a Durkheim él decía que alor no
son platónico ino id as ociale .
L valore n on entidad s ontológica sino má bien
evaluacione aciales ideale c lecti a, nece arias, re puesta
orgánica d 1 mucho a una mi ma cau a interior o exterior.
La sociedad e, el gran ctor de la r alidad donde e con truyen
y e rganizan lo val r . Pue to que la ociedad tiene un
con tante e innegable fruto llamad cultura, lo valores on la
integracton cial de la cultura. n virtud de e t ,
,Ten como
entidade qu exi ten aparte del ujeto. Pero u realidad e 'lo
acial, no ontológica. o n idea platónica ; on idea acial .9
Para a o, lo valore no ólo son producto de la ociedad
ino s n r flejado p r la cultura son el r ultado de la intuición.

Los 1alores se 11e11 rejlejados en la mlt11ra. !los se ongitum allt'. Los
/!a/ores no p11eden den1ostrarse· sólo p11eden ,,,ostrarse. Al que ,10 los
reconoce, no se le puede mostrar m error, porq11e si no se tiene la int11ició11
dentro de sí no la p11ede conseg11ir de otra parte o por nin tÍ11 otro medio. t0
1

n ejempl de la naturaleza intuitiva de l valore dad por
Ca o mism
la belleza en el art . aso die qu no hay forma
de probar que un cuadro ea b 11 o el ame. 1á bien, e ta
elegancia o b ll za vi ne como por la magia (expresión de ·as )
desde una región de realidad qu no ea la de objeto tangible .
El arti ta e el que pu d evocar criatura vali ntes' (criatura
de valor). i se e un h ' r e se ha podido captar por la intuición
el valor que es llamado her ic . La belleza, tanto corno el
heroí mo aunque i nen de su propia región de realidad, ólo
pued n inculcar
o la soci dad a medida qu J arti tas
h 'ro d taquen os alore p r un espíritu intuitivo de la
abnegación. De nu o Caso afirma su creencia en tra e f: ra de
r alidad al hacer un juego de palabra , dici ndo que ademá de
la c a que son (ente) la ha • qu no on caracterizada por
la exi t ncia sino p r u alar· ella
n valiente ' . derruís de
la co a que son, existen 11 la que n de valor in qu t ngan
la n ce idad d
r." 12
La dimensión religiosa resalta n la axiología de a cuando
' l dice:

r

La historia es 11na ciencia cultllral. . . ada página de la historia
nos nmestro 1ma cond11cta moral que capta este eletnen/o de significado
11niversal . . .el valor "belleza" del valor ''sa1rtidt1d" .. .si el arte varía .
. .como 11na expresión histórica de cada sociedad h11111ana los valores
eternos no 1•arfan ni son cambiados. El arte egipcio, el arte griego, etcétera)
no son sino expresiones diferentes de algo captado por la intt1ició11 del
hombre· este algo es la belleza. Ioisés, Jes,ís Mohon-;a Llltero son los
persomyes históricos que poseían la ;11t11ició11 df lo santo. 13
Lo " anto" n la axiología d Cas
ubjeti o. La antidad e ubjeti a en 1

a la vez objetivo
ntido de que e uno

11 Aquí el e pañol ayuda a Caso a que ex pre e la diferencia emre lo valore
las
co a : el verbo er y el erbo haber ambo tienen que er con una forma d
exi ten ia.perodifierenen uand a ignificad .
1? Antonio Ca o, El concepto, pp. 78-79 .
ll /bid .. p. o.

~

!bid .. p. 76.
!bid., p. 84.
10 /bid., p. 73.

9

46

47

�Robrrto I m -

de
valentes", e d cir, e un juicio de valor hecho por
aquellos ujeco d tad &lt;l la habilidad de inruir e. a e era d la
realidad que a más allá d lo rdinario en l caráct r moral. La
antidad e. pr duct del compartir del gu t " r laci •o a la
moralidad. egún a o e ro significa que hay una uniformidad
de inruicióo r pecto a lo ' anta" entr aquello qu son capac
de r con cer o intuirlo.
t . lo qu hac qu un valor ubj tivo
c nvierta en bjetiv : la colectividad de la inruición. Jesú , Buda
y fah ma fu r n l
qu intuyer n el valor d la antidad, y,
d bid a u influ ocia, tr han podi&lt;l rec n er e e mi. mo valor.
La antidad, ent ncc , dentro d la o lectividad 11
a er n tan
14
ólo un valor ubjetiv sin también bj tiv .
ta bjetividad
ocial" e macla por a o de Durkheim par cía ru facerl p r e
períod ant de 1 er a Hu erl, p ro una vez que as empez ' a
leer al fí nomenólo o alemán, u po rura cambió.
En 1934, un año d pués d publicar e J::.I co11repto de la histo1ia
1111it•ersal ' lo filosofía de 1•alores a o e ntinuó u e tudio
axiológic y ntol' ico ·. Do bra imp rtante e cribi r n
baj la influenciad Edmund Hu rL Fu ron El acto ideotorio y
La filosofo de Husserl. D
tra
bra también refl jaban l
encuentr d
c n la ~ nomen l 'a: la edición en l 9 4 d

Lt e::...irtmda ron10 economía, como desinl résJ' romo caridad }1 l libr en
1941 titulado Positfrismo 11eopositizis1110 'ftnolllenologío. n 1946
I arto idealorio fue modificado de tal orma 9ue Lo filosofto de
Husserl pudiera in. ertar , r lo d
e hici r n un olo libro.
ól
omiti r n do. capírulo de El arlo ideatorio; amb s tenían
que ver e pecíficam nt con l c ncepto d Hu rl, el
haberlo dejad hubi ra ido una redundancia. La edición n 1946
d I libr e mbinado
iocluy en el v lumen i t d Lzs
obras ro111pletas de Antonio aso.
La eñal principal del cambi en la. idea d
a.
axi logía vi ca n ,/ arto ideatotio e
u red cubrimiento d do

aspect del mundo ·deal, las enc1a y lo valore y, Luis Villoro
xpre a claramence la relaci · o entre Hu
rl · e ce
redescubrimí nto:
T/iet1do 1111 psicolog,tismo q11e fácil,,, nte se presentaba co1J10

forma
de suijelitismo, valía lo pena encoflh"(Jf en H11sserl 11n llamado a reconocer
el Ju11da111e11to objetiro de todo nrdad. La de111ostrarió11 de la n1lidez
objetiva de las verdades lógicas, el redescubrimiento de las esencias
lfniversales lo i11siste11cia en la oprehensÍÓfl i11t11itiva de lo dado, la
11tiliz.prió11 de 1m nJétodo eidética1J1e11te descriph.',10 parecían i11dicar ll//a
111ejona sobre el idealismo • to111bii11 11110 resta11ració11 de 11na Ofltolo ía
clásica. De nuevo H1merl abría lo t'ent,ma a una OJJhfi'º J aba11do11oda
post11ra: el m1111do de esencias y t•alores s11bsiste11tes e11 sí 1111.rmos. 1"
Parecería, in embargo, que a deliberadamen e optó p r
ignorar el h cho que el regr o d Hu ·erl al 1deali mo platónic
era fímero , má · tarde él lo rechazaba en la egunda edición de
u UJ ical i,11•estigatio11s. 1'
Lo t¡ue aso r almeote quería ene otrar era un mundo d
\.·erdad rra. cendent válida en í mi mas e md pendi nt ·
de la conciencia del h mbr . R alment él quería de cubrir con
la a 'Uda de la fea m nol gía, el r ino d objeto ideales. En /
acto ideatorio a v ra:

A11nq11e la ciettda sostiene ... la relatiz-idad gemralizada de todos los
aspedos de lo 11at11raleza la ftnoJ11enologío 6 sus dnil'l1dos) hablafl a.e rea
de 11110 n1te1'a concepción de lo abso/Ji!O, ar umentando a favor, 1,0 tan s6lo
de las esendas, sino ta111bié11 de los t•alores. 1

" Antoni
. ·2 .
• Lui
ix- ..
1

4

oncoya Juárez opina que est' obj án rno d valore

1 tild

l?

" Jbicl., pp. 1- 2 .

11110

· . "El acto ideal ri &gt;la fil

fía d Hus rl" en

ras ompt ta~

i n" en Obra.

mpl tas de ntoni

aso 7 1972):

ill ro. "lnw du

/bid .. p. X.
Aht ni

, El aczo idearorio Mfa.ico: Editorial P rrúa., 19 4 . p. 2 3.

�que a o encuentra con la ayuda de la fenomenología, no e
otro sino los valore. etern r pre ntado p r Dios mismo.

Ueno de optimismo respecto o las acciones h11n1anas Caso dice que
aq11el que ·espera sabe q"e hqy 1JJaña11a,y sie1Jpre los hombres se sacrificarán
para ezitar el dolor de parte de sus pró;i1J1os. Él sabe q11e buenas obras
siempre se harán. Él sabe que el espítitt1 sien,pre se gastará en beneficio de
los demás q11e todo valor moral se preservará sin fallar e11 el libro de
Dios. ste es} el valor que da la base para todos los demás, porq11e los
ttalores etemos tienen por meta 110 el st!)eto mismo m quien se e11carna11
los valo-res, sino más bim su relación con el principio de s11 ser)' con todo
otro orden de i•alores. Desde este p,mto de iista oijeti.vo los valores eternos,
en .r11 p11nto más alto de condensación J' concentración tienen que ver con
Dios la base últillla de todos los vafores.19
Ca o mi mo confirma esto cuando die en La persona h11111ana
en 1941: 'Lo que s cierto para Berdiaeff, tanto como para
no otro es que in una m ta de alvación, in D i , la cultura
n e tá organizada en su harmonfa e ncial. Dios es el rein de
fin y el centro d lo valore .' 20
· o ha caído Cas en el' ontologi mo" de alor el cual él
rechaza tan fu rtemente en el · tema d
oy Iüller? ¿
ha
convertido a Dio n una de e as encia id ale platónica .
Par ciera qu no. Más bi n lo qu ha ocurrid
que a o ha
aceptad , vía Hu erl la po füilidad de intuir 1a e encia , pero
n igue que él ha_ a hecho que lo valore e conv1 rten n
ideales platónico . ill ro com nta:

I ig11al q11e las esencias los valores 110 son productos de lllis operaciones
s11ijetivas sino q,,e son oijetos i11mediatammte dados etJ tm i11tC11cio11a/
19 Clotilde Monloya Juárez.Antonio Ca o y la metaj{sica de fo , l'alore:. (México:
Edüorial R. D. oriano, 196 ), pp. 90-91.
:lO ntoni
aso.· La persona humana y el e ·tado totalitario" en Ob completa

:100.

5

acto pemliar. Caso rechaza el s11bjetivismo e11 los l'alores. Aunque 1111
valor está en 1m stgeto sie,npre se re.ftm a algo 111ás; el stgéto flO e-rea el
valor- lo reconoce e11 el oijeto. La int11ición eidética tanto co1110 la a:xiológica
se refiere a ol?Jetos qu son raliosos o tienen valor en sí mismos J' no sot1
prodJtcidos por los actos que los captan . . . e podía esperar. pues q11e
Caso arepta, co/lJO el/ el cot1ocimie11to eidético, un 1m111do platóniro de l'alores
s11bsisten.tes paralelo al de ideas. i11 embargo 110 hqy tal 21

ill ro cree qu

a o nunca fu má allá d la influencia de
Durkheim en u ' objetividad cial" d valor . La influencia
de Hus erl sobre a fue mayormente n u ontol ía. na
c a e cierta. illoro tiene razón en ñalar que Ca o terminó
u I acto ideatorio con la cue tión de la relación entre el
, ubjetivismo la otología como una antinomia irresuelta.22
1 concepto d Di como la ba de todo los alar
confirma en uno de l último libr de a , Filósofosy moralistas
franceses. n e t libr a o re eña la p ici, n de Alfon o Gratry
tocante al teísmo. a o llegó a conoc r a Gratry un filó fo y
acerdot francé (1 05-1872), por la traducción pañola de u
El conocimiento de Dios. a o resum la p sici ' n de Gratry com
si fu ra la uya propia.

Si Dios 110 e&gt;..iste, no hay 11ada q11e sea ahso/11to opermanente. Todo es
relatfro. op11ede haber valores eternos; no ha , 11ing1111a Verdad, Ni11g1111a
Belleza 11ing11na ]11sticia.
s as,] porq11e nada es 1J1ás bien, todo
sin,ple111e11te está llegando a ser perpetuamente si Dios 11(1 existe . . .Si
Dios 110 existe, se desfn!Je la razón; lo abS11rdo es la t•erdad. 23
Anteriormente Caso había dicho que lo al re · on relaciones
entr objeto y ujeto .2 En La persona humana a o dice qu
21 Lui

illor . '·lntrodu ción" en bra completa 7:v. .
!bid .. p. i.
23 monio Caso. "Fil ofo
moraLi tas fran e e " n Obra ·
l4 AntonioCaso "Elconceptodelah.i t riaunive lylafil
~

51

��llt,/,ntr, 1 rir

l 1alor económico ha de clasificarse con los otros valores de la cultura
pero éste no es como lo b1m10 lo bello o lo santo los males son
intrínsecaJ11ente valiosos. El valor económico sólo tiene valor instmmentaf.'Ml
1

Anee de Iarx, n e daba ufici nt atención a '10 útil" el
factor econ · mic . gún a o t era un gran rr r, pero d pué
de farx, t da la hi toria ha id explicada de de un punt de
i ta e_ trictamente económico. ¡ te tambi · n es un rror grave!
1 id ali mo el materiali mo tienen qu balancear e. Ti cante
a farx Caso d cía qu él:

. . .se sentí obligado a hacer de la historia 11n determinismo económico
por el ct1al el ideal siempre apareda como efecto y nunca ""ª caHsa. Pero la
ciencia, 111mca 1111ilateral si certera tiene que unir en m síntesis el
determi11is11Jo económico y el idealis1JJO jurídico, respo11die11do de esta forma
a las necesidades decisivas de la conciencia h111mma, q11e hace que las
necesidades del valor económico sean 11n simple instr111mnto de la

capitali mo -v el ociali mo, en u a pecto má
í tas son
materiali ta y, por nde contrari a lo m j re
d la
humanidad. También él eñala que el capitali m y I comuni mo
on productos del indu triali m . filó o o mexicano lamenta que
'El materialismo bj t · ric ea la verdadera t ría mí rica de e te
siglo l cual ha pue to el tener mu ' p r encima d l er tam com
bre el valor' .32
Para a o, pu , la ntol gía y la axiolo ·a e n tituyen la tarea
principal de toda filo ofía. La ci ncia del er y el e tudi de l s
valores on difer nce , p r e tán relacionado el uno con el otro.
m bo , en ciert enrido, on dependiente el un del tr per
en último análi i , lo val re on má importante para a. o
qu el er. E a í, porque lo alore má alto . n per onal d
naturaleza· e decir r qui r n que una per onalidad lo evalú .
La religión e uno d
t
alor id ale y conforme a Ca ,
ella ha de pon r e por encima de aquello valor que on sólo
de ""atural za in trum otal, tal com la anancia material.

civifiZf1ciÓt1. 31

La intuición y lo valore

EJ marxismo no era 1 único m vimiento histórico del iglo
diecinueve que ca ró baj la crítica de Ca o por u materiali mo. El
indu trialismo y la t en cracia e p cialmente l que e hallan en
Gran Br taña y lo
tado
nidos
n fu rt factore en la
oci dad moderna que han pue t el eg céntric ' ten r" o la
p e i ne obre el ser y br lo valor . unir e el mercantili mo
bajo el dominio británico con 1a r voluci · n industrial, el dinero y la
máquina llegar n a r el valor principal del mundo an lo-sajón. Al
com nzar a dominar la ola materiali ta, lo alar morale cayer n
al punto más bajo. Bretaña lo _, tado Unido. ocupan I primero

La epist mol gía de Cas durante lo añ s de u pr ductividad
lit raria ra l jntuicioni mo. ómo él lleg · a aceptar e ta p tura
y cómo la utilizaba en u filo ofía
re ·eñará en e ta ección.
ómo la intuición como una teoría pi tem lógica at eraba su
axiología rá la preocupaci n principal aquí.
a mi m habla br u p r ·naje del p irivi m al
pirituali m en el que la intuici · n ju aba un pap l tao
importante:

lugar en te nue o materiali m , ' tod l r to del mund no es
ino súbdi s bajo u nu
reinado. Ca o indica que ambo el

Al abandonar el positi1isnio pensábamos alinearnos co11 el idfali.rn10
Hegeliano, especial111e111i como éste se e11co11h"aba en la e11/011ces jaJ11osa obra de
Benedetto rore. Debido a esto Pedro Hemío11ez Ureiia al referirse a nuestras

JO Antonjo aso, Lafilosoj(a de la cultura y el maceriali mo histórico (M xi o:
Edi.cione "Alba"' asa Unida de Publicacione 1936). p. 1 .
· 1 !bid .. pp. 30- l.

110.

54

12 Ant

ni Ca . El concepto ti la hi.toria uni.versal y lajilosojfa de lo l'alore ·. p.

�l&lt;ob,rir, 1rit ':,•

roeferencias .robre el desam;llo del -positiiismo, crmrordaba en q11 b11scábamo.r
en el id alisn10 abso/1110 1111 remedio para nuestra sih1adó11 filosófica.
Pero, lll'!J pronto las obras de Bo1(/ro11x· y las de Bergson J' ja1T1es nos
comvmderon de que al lado del pnro intelectua/i.r,no se desarrollaba la ji.losojln
de In intHición. Entonces sosteníatJJOJ el i11t11iáo11is1no con t•igor,y hq;• lm grandes
obras de Husserl 'Scheler nos muestra11 que al lado del inhlidonis,no de la
ernludó11 creadora (el bergso11ianis1110) n necesa,io sostener la intrridón de esendas
J valore.r confim11e a la tesis del 111itrx/Q f e11omenQlógj,co. 13

"º

u e ntinu d bat con el po itivi mo durant el período
temprano de u vida, a ene ntraba qu Boutr u y Ber on
le ran muy útile en u defen a de la metafi ica. igt¡jend a lo
d
fil ' of &amp;anees
a o insi tía en que el d nominador
e mún de t da ciencia y el mi mo corazón de la meta Lica e
hallase en el e píritu interior del hombr . La razón por í sola no
pued er la ba e del conocimi nto; aun la razón tiene qu
r acci nar ante la evidencia; cien que reacci oar junto con ·
por la intuici' n d l hombre. as e mparaba la razón e n una
máquina; i •e retiraba l mat rial bá ic e n I cual funci naba
la máquina
t rnaba en una inutilidad.
imp rtaba cuán
bien tuviera con truida la máquina ll ga a r un, e rruca co a
inútil qu . muev con beU za sin producir el fin d ead . to
ob dec a que la ma eria prima on la que d be funcionar ha
. ido removida. A í dice a o e. la raz · n; sin u materia prima
la intuición, no pu d
r útil.
La intuición bra n la conci neja dd h mbr
s br ella
para ayudarle a qu e tabl zca un e ntact con la
parcicularidade concreta e.le la realidad. La razón ólo pued
rganizar y i t matizar la e a intuida . ~a puntualiza t canc
a la intuición:

s11pretJJas razones al igual q11e el o.rrqyo ofrece o la n1áqlli11a su poder
n1ovedor. 35
a

afirma qu todo conocimiento e mienza con la intuición
que é ta
bá i ament moral en u fundam nt . :.n un en ay
titulado 1...a moral china', incluida en Doctrina¡ r ideas a o aclara
co en algo:

El fJrienta!i al ig11al que ócrates desderia la rienda q11e no se njiera al
ho11Jbre porque sabe q11e todo conocimiento col!lienza, en la 111ás alta y más
poderosa i11tuidó11: la intuidón 1T1oraL Todo lo demás es '1kmidad de 1,wudades '.
ElJilósrfo chino parece decir: " oloqué111011os et1 el centro de la realidad.
Poflgálllonos m lo coTJtiencia de m1n1bres pe,jectos, , de.srk a//i, co1110 Jif11er-a el
p1111to de tifX!Yo 111ás jim,e, tirrmos nuestras redes pam lograr para llosotros,
por el desc11bri111iento de verdades 111enores, el conocilllimto .final de todas las
rosas." 31'
Dentr del com to de la moralidad de la intuición, ñala qu
el logr de tal intuición no es fácil ino que ~ e t ·o en cuant a
la en ·a , tada. ·n ouo nsar en Doctrinas e ideos a vera: "La
vida bu ca el placer, per tiene que luchar por l grarlo. La dicha n
e el fruto de la p r za, 'ÍnO má. bi n e el patnmoru del \·alor.""
• l intuici ni. mo también a :ud · a
a gu venciera u
agno tici m má. t mprano. ,n La existencia a habla d 1
agno tici mo en el que la filosofía e ene ntr'.lba entre lo:
pen ·ad r · del igl di cinucve. E te a :rno ticisrno e c mraba
·n la alta de habilidad de parte d I h mbre de llegar al di11g afl
sicb o ea a la e encía . E ta era una c.l la razon por I que
el p itivi mo habfa r chazado da m tafi ica. • t había dicho
que n tan 'l d
aqu ll qu ve.nía r medi d la

S11 1notetia prima es lo roncie!lcia q11e ~frm sus post1'/ados1 sus i,,timas
"/bíd.

Antonio Ca o. "Pompa fúnebre d un renegad claudi anre," él Unfrersal. 12
de abril de 1935 en 01,ra. compleUJ · 1:323.
34
ntoni a • ·• n ayo rfti o y polémico ,.. ea Obm completa. 4:20-21.
l.l

n o, "La m ral chinn" n D trinas e idea n Obras e mpl
4:96.
Amonio a o ... 1d ble aspecl de la ida." El Unil'ersal Jl,mrado. 12 de
febrero de 1918. en ··o trina e idea." en Obras complet.as.
11

�l{ob, rto Frirh

experiencia ino también negaba la p sibilidad de conocer la cosa en
si del futuro. in embargo Ca o dice qu i fu ra a admitir la validez
de olo la pura razón, él también tendóa que un.irse a la fila d los
po itivisnu:. Él no puede er positi.vi ta en su epi tem L gía, porque
iempre a la par de la pura razón tá la intuición.Juntas, la razón
la intuición . on nece aáas en una teoría del conocimient . n La
e&gt;.istencia Ca o dice:

11 s11 desarrollo la razón efecttía la co11curre11cia de las int11iriones de
objetos ,miversa!es J ' objetos individuales. Sin ellas la razón es ciega.
Carecería de '1/a 111aten"a 1' con qué trabajar, porque para poder saber aA o
racionalfllenfe, es p,ilmro 11ecesa1io captarlo aprehenderlo· e11 efecto
intHirlo. La razó11y la intuición se co111ple1J1enlan la tma a la otra. Son las
alas del espíritH humano q11e lo llevan para adqtli1ir la verdad. 38
Ca o contra ra el intuid ni mo c n alguna otr teoría
pi temológica . o particular qu ria vencer el agno tici mo de
Kant, el cual negaba la p ibilidad de conocer una c a en u encia.
Para Kant, 'lo lo · ntidos podían llevar al conocimi nto y e te
conocimiento ra d 6.nido limitad por nue tro propio molde d
p n amiento a pnon.
con cimiento adquirido por lo entid
eran llamado por Kant fenómeno ' • él distinguía é tos d lo
"noúmeno ", qu emn pura creacion de la m nte. B. G. Full r
dice tocante a la epistemología de Kant

Ca o encuentra en el pen amiento d Hus erl una r puesta al
agnosticismo d Kant. n El ado ideatono y la filosr¿Jla de Husserl
dice:

Para concluir. qrdsiérar/los caracterizar rápidamente la i11calc11lable
importancia con la que el intuicionismo de Husserl nos parece tener para el
pensa11liento filosófico especialmente para la filosefía de nrmtro tiempo.
Sócrates Descartes, Kant,y H11sserl insiste11 efl la mis111a 1•erdatl la 1·eniad
fom111lada por el orcículo délfico: nosc te ipsum .. .Kant conlit11tó la
obra de Descartes, pero la 1J111tilaba en cierto sentido al pensar que la
i11t11ición del eg e gitan nos daba la certeza de pensamiento pero 110 la
del s1geto pensante. Él no era fiel al principzo de todns los principios. Él
110 tomaba la intuición del ego cogitan tal como se da, sino más bien, él
la escogía en oposición a los datos inlllediatos de la conciencia. H11sserl
vuelve a la intuición del
cogitans, haciéndola explícito y roincidente
con la realidad ,miversa/.4º
l intuici ni mo d Edmund Hu rl, nt nce complementa
el de Berg n en el p n amiento d
a o.
tan 'l r conoce
Hu erl la intuición e térica individual, ino, junto con ch ler
le da a a o una intuición d
ncia univer ale · valore .41
stos n han de r analizado cla ificad
y ab traíd ; má
bien, la e encía y l valores han de er intuido en la exp ciencia
impl mente por tomarlo tal como
l pr enten a un :

Sin embargo, los 1101íme11os 110 agregaban nada o 1111esfro conocimiento.
Más bien ellos indica!l el límite al cual el co11ociJ1Jiento puede ir} donde tiene
que parar. Lo ,ínico q11e podemos saber de los-rosas-en-sí-11,ismas es que existen.
Có1110 son tiene q11e permanecer desconocido sien,pre debido a esas 1msmas
condiciones q11e haced po.rihle el co11ocr,nie!ILO hul)Jat10 dentro de la e.fera de la
experientia. 39

El pn11cipio de todos los principio , " poro l{Stir la expresi611 del filósofo
alemán es la intuición. Pero ¿q11é significa i11h1i1 fot11ir es saber en el ver. 11
la intuición se dan los oijetos tal co1t10 son· so11 rmlados dentro de s11 propio
estnrct11ra; no son abstraídos ni cla.reficados; sifllplemmte .son vistos)' desc,itos.
La int11ició11 de fa q11e hablamos es 11n procedimiento ligado
rigoroso111ente a la e&gt;.periem:ia. l o es nada 1JJenos que lo experiencia la

aso. "La e i teacia" en Obras omplet 3: 9.
B. A. G. uller HiJtory of Phi/o ·ophy (New Yí rk: Henry Holt and Company, 1950), ol. 2 , p. 221.

7:73.

J9

5

Ant nio Caso, ' El a ro ideatorio
•1

la tilo fía de Hu scrl" ea Obras completas

ntonio Ca o... a e · tencia" en Obra completal 3:59-6 .

59

�11

Ro rto l11

1-isió111 la ronte111pladó11 de lo dado. La ftlosojia 110 debe comenzar haciendo
11110 hipótesis, sino más bien encarando la realidt,d • describiéndola. 42
Pero d intuicíoni rn de B
on y la fenomen 1 ·ad Hu rl
n lo 11 van a cliscu ·
e · ril d la t ria epi t m l 'gica· m ·
bi
le lle an
cuenta que e o 1 verdaderamenc
human e intu ,e, ' qu cl mí rico, l ceca, d arti ta, y el héroe, y
el anto on producto d u pr pía intuici 'n. Respecto a lo artí ta
a v ra:

Los attislas siempre han smtido cierla p mliaridad en s11 ttÍda. !los
sabe11 q11e la existencia time ,m tono e¡pedal q11e les es comunicado, 1111a
vida u.i gén ri ql(e no es de todos los días ni es la 1,fda de todos los
hombres, sino de la q11e ellos partidpa11 11ot11ralmmte¡ tan naturalment,
co1110 los ordinmios hombres rom11nes participan e11 la de ellos ... Ellos
no eligieron s11 camino. Su buena fort11110 les preparó para él hadé11doselo
derecho y llano ... bllos Cltlllj&gt;len con Slf acción, s11 vida estética, impelidos
por 11n resorte omito qm los relaciona sern ta1ne11tt con las cosas; ellos
llegan a ser 11110 co11 la.r cosas; ellos ltJS pintan las esc11/pet1 tan 11atnral111mte
romo los demás ho111bres se aprorechan di ellas. . . ~ste e.r el secreto de la
i11t11ició11 estética, la int11icióJJ 111is111a.43

gigant
la humanidad . n I qu on p rqu ell .
tienen el d n d c ,n c r tal c m ven de a ir d la enaa
l val r in la inc rvención d la ra-1. · n téril. La d juntas, la
razón y la intuici · n, pr duc n I
rdader logros humano .
lotild f otoya dice:
L

T' arios foctore.r han de eJJco11trarse en el hombre; 11110 es el d I
e.-..perimentador, otro del poeta, otro di I saf!to, otro de oque/ q11e medita, el

h ·roe , el 111ístico; todos estos,' se an10/_~ama11 en 1111 diamante 111oral. ) ·
ha)' lugar m el 1111il' rso para todas estas Jaretas. e halla el error en la
•: !bid .. p. 3.
•• /bid. , pp. 70-71.

6

rree/lCÍ(I de que la razón sea el todo. Lo verdaderaJJ1e11te h11111dllO es la
ra"'Ótl la i11t1rició11 la Je · la e1ide11cit11 la cie11cia el arle1 la reli ión, ' la
111orolidad.41
La cla e má alta de la intuición e tétic -m ra1 in mbarg ,
n puede t ner e a n er qu ea acompañada por I amor. El
qu no ama no
capaz de agarrar 1 que queda má allá del
alcanc de lo sentido . ~duardo arda r fayne7 cita La existendo-.

-,J amor es 1111 hecho /algo practicado/ tanto como lo es la l11cha. To se
de11111eslra; se practica se ejerce tal como la 1tida. I 01110, represtnla otra
clase de túia. Tú 1111nca poseerás la clase de i11111ició11 q11e se opone a la
rida b;ológica 1111nca ente11derá.r la existencia en s11 e pnsión más rica,
má.r bien, 11111/ilarás la Iida sin fallar si 110 er, s carilalil'o o amoroso. Tú
tienes que vivir la i11t11ició11 fundamental. 45
n re um n, la relación ntre la intuición y l valor . es un
probl ma qu ocupaba mucho del tiemp , p o rurutm d a .
De &lt;l un temprano p itivi m , ' I a anz ' m &lt;liante B r n
ha ta Hu rl d una inruia 'n d lo particular I indiYidual
ha ta una intuici · n de l e acial , de Yalor . L e. enci, · r 1
Yalore. · l pued n inru.ir . ól la vida c mo am r
capaz
de alcanzar l
alore. más alto del h robre: 1an J la religión.
ta era una idea g rminal propuesta en la bra má t mprana
&lt;le a
re urnida en la iguient cita:
La ciencia 110 puede captar Joda la realidad. Las t·erdades rientí.ftcas,
1111iversales abstrae/as 110 so11 la v ,rlad, la realidad concreta asin11iada
colllpletaJJJente por el e¡pbitt,. . . Por esta razón estd11 lfll!J equil•ocados
aq11ellos q11e co11fiesa11 el 111ás retiente fetichismo i11teleclt1alisla, el etichis1110
~ 1 tildeM nto aJuárcz..AnwniaCa ovlamewfí:iicadelon•alorel(Mé ·ico:
Editorial R. D. oriano, 1 ), p. 149.
45
ntoni Ca o. "La e. i teacia", citada por Eduard García 1áyncz. Caw
(México: ocretaría de Educación Pública. 1943). p.41.

61

�Rob rtr, l urkr

de la ciencia la idolatría teatral tal co1110 lo 1/aJJJaría Bacon en el que el
siglo diecin11eve cqyó al pretender basar o fandatJJentar espernlaciones
sintéticas tocante al arte, la religión, y la r11oralidad en datos científicos. 46
Una jerarquía de valore
i se acepta la t i de Roman Ud gue Ca
í tiene un i tema
que no es puramente un ecléctico, y que ese istema e
básicam nt u principal obra de toda la ida, La existencia,4'
entone lo valore má altos para a o no on difíciles de
encontrar. Todo el terna de u obra mae tra es preci amente la
t n ión que exi te ntre do
al r : la vida com económica
la vida como de interé amor. La vida económica e la tend ncia
egocéntrica biológica, materialista en el hombr a buscar l más
por lo m n . La ida c mo de interé , e a fase e tética del
hombr qu re ulta en parce de un " xce de energía' y que no
corresponde a ningún deseo egoc'ntrico es un pa o int rmedio
entre la vida como económica el val r más alto, la vida como
amor. La j ratquía, entone s consi te en una escala a cendente:
la ,-ida c mo materialL ta, la vida como e tética y la vida como
l amor. La relación entr la estética ' la éticas examinará con
lu ·o de detalle en la próxima ección.
La exi tencía ufri · dos reví ion durante La vida de Ca ,
p ro no cambió de e encía. o la final edición de 194 3, agr g •
un nuev pr · logo ti.rulado 11b pecie por el que c ntempla ei
manera distintas de entend r la xisteocia. 4 Dentr d
ta
seis él encuentra tres antin mia : lo metafísico ver u lo bi rórico,
lo económico contra lo moral, y lo lógico ver u lo e tético.
Roman ll u i re qu de la tte antinomias Ca o sólo di cure
pormen rizadament lo económico v r u lo m ral. 49 s
preci ament d ntro del márco d
ta antia mia que detalla su
Ca o, "Pr blema füosófico '' en Obra completa 2:52.
RomaneU. Laformaci611 de la meuralidad mexicana, pp. 91-92 .
Antonio Ca o,'·La e i tencia", pp. 21-22.
' 9 RomaneU, Lafor111aci611 de la meflfalidad mexicana, pp. 91-92
46 Antonio

•7

62

jerarquia de alores. E de int ré e pecial notar que e te tema
de la uperioridad de l moral sobre lo económico e halla no
tan ólo en La existencia_ ino n mucha de u demá
bra .511 La
e ncia del pensami nto de Ca o r ferente a la supr macía del
altrui mo s da a continuación:

. . .la escala de valores de la humanidad es ésta: mientras más uno se
sacrifiq11e J' lllientras más dificil sea el efectuar este sacrificio de una p11ra
vido a11itn.al o los propósitos altmistas llegando así desde la co11le!11plación
estética y las simples l:me11aI obras a la acción heroica, ¡e es más noble. 51
í, para a o, lo valore más alto del hombre on acci nes
to on
lo val r que d n cesidad, tienen qu estar con tantemente
ea contradicción a la natural za egoísta · biológica del h mbre.
ólo cuando el hombre es capaz de expander e, su energía u
e fuerz
a favor d cau a altrui ta en el art , e fuerzas
humanitario que pu de llegar a er verdaderamente una per ona
humana.
Algo de sta j rarquía de valore pu de ver e en la Historia y
antología del pensamiento filosófico de Ca
o sta bra él
claram nte ubica lo alore morale
r ligi o a la cabeza de
la lista:

h roicas que reflejan un acrificial e píritu altrui ta.

Lo Jilosofto es lo teoría de la felicidad, la dicha J' lo bondad. Saber
oigo (intelect11almente) 110 significa mucho au11q11e .seo real. Elpoder significa
nz11cho} pero no es todo. Lograr la paz ''.Por dentro y por.fuera'', intu et
~ rtis, co,110 dijera La imitación de Cristo 'esto es todo. "
t10 Alguna de 1 · otra
bras que inclu en e te tema on: El concepto de la
historia tmiversal y la filo ofía de lo ,,afore:,. pp. l l0-112. 1 l -120; liJ filo ofía
dela cultura ·elmaterialismohistóri&lt;:o , pp . 12,20.22.59.1 l. 163-l64:"'Filó ofo '
y morali tas france e " en Obra completas, Vol. 2, pp. 221-223; '·La per ona
human.a y el e tado totalitari "en Obras completas, ol. 8. pp. 18-19, -51. 12512 :Ela toideatorioylafil ofíadeHu erl,pp.95-9 ,103-105.
51 Ca. o, "La e i tencia" ea Obras completas :96.

63

�Ro n I nt

Por esta ra ó,1 la humanidad, honrando todo lo S11sodicho. ha p11esto
al santo al hétYJ en la banca f!JÓJ alta, sobre el peldaño n,ás b,illante,
sobre el escabel donde ios pone su.r pies. obre un 11itiel 1111 poco i11fe1ior
il resen·a un lugar para los enios creativos de los artes liberales. Más
bqjo aun está el lu ar de los inl'enlores mecánicos y prácticos. Más bqjos
todavía estamos 11osotros los qlft somos seguidores de las pisada.r sol11odoras
de estos 'ho111bres representatÍl'os" como dijera Euierson. A t•eces Dios
mismo nos po ce s r 1111 hombre absoluto romo aqml d11ra11te el reinado
de ibe,io quien fue sacrificado por la cobardía prode11te de Pondo Pi/ato
' lo fmiosa 111alicia de Caifás/2
R e noci ndo qu lo. nlore reli ·
m rale s n I má
t ma un pa
má
a d cir qu ha · tre
man ra de
lar y
cruar t
val
· nd a
hau
·
predicar la moralidad
fácil r
m ral n la acc
e. tra e a:

'Predicar la ,noralidad es fácil; es mu · dificil J11ndan, nlorla, " dice
chopenbauer, con s11 genial sagacidad. En manto a la 111oralidad el
hofllbre p11edi pro_y dar paro sí tres designios de ralor raricmte: él p11ede
enseñarla, o predicarlo, fundada l'ivirlo. Predicar es sencillo. Fundarla
es ,m diftdl.· z•itirla es estupendo. El predirador, el 11,oralisla el santo
son tres tnoralistas helero éneo.r. 53
, 1 pr dicador, 1 fil' .o m ral, y el ant on bá icam nt
di r nte d naturaleza · r sulrnd
p rqu 1 pr dicad r 1
má bajo o la e cala de la efici ncia . egún a
dice a lag n qu ea moral in hac tl él mi roo.
p r i 1 pr dicador
y ma tr
han . ad
n ñand la m ralidad in dar jamá
u en eñanza d ntro de u propi
caracter .
~

6: .

m rali. ta ocu a un pu t un p co uperi r al d I pr dicad r,
p rqu éste procura ene ntrar un fundamento adecuado d la
m ralidad. in mbargo él también deja de pracocar I que
pr dica. El \'erdad r ant e aqu l que o tan sólo en eña ino
practica u d ctrina m ral. igw nd
má de A9uin
tá gur qu la p r cci · n en 1 m ralidad · · pu ck lo rar n
l hombr iempr qu ' t e t' di pue t
a r1 1car. 1
ufici me. • xi te una co a má. , lt qu 1 • nt qu alcanza la
p rfecci 'n ·n la m ralidad. ◄ l anto qu
a a la vez un
predicador un fiJó fo un r alizador de la moralidad. Para él,
ócrate fu uno d é to . • mpero el cri tiano ti ne otro
ej mplo. qu pu d n añadir a la vírrud d
ram:

. ·osotros los cnsfla11os b 1110.r tenido e_¡e11,plos s11hlimes de lo santidad,
.rabidmia em 110nza heroÍS!IIO. i11g1mo de ellos e.r mejor q11e 'ócrales
loca11/( o lo u11idod de lo perjección. i Jórro/es h11biert1 co11Qtido lo
mlnial!,"ez 01{2,elical del dar si b11biera co11otido el a111or di .risto el de
a,1 I m11cisco 11i11g1m hombreja111ás p11diera habi·r .rido s11 {P/lti!.'
Pe r encima del en ñ. r fundamentar, y vi ir la verd &lt;lera
m ralidad a o e I ca un cu ar y cl má. l vad c. tán&lt;l r de
m ralidad: 1 m rir p r una cau a mor l. l die : 'La
perfecci ne qu . n p ible para el morali ta s m: enseñar
fundar ) ivir la m ralicfad. x.i. t una cuarta: m rir p r 1 bien
... p r no ha ta qu qu ramo vh·ir
antidaJ. ' 5&gt;La apli aci , n
inm diata, de de luego e. a la muerte d
, craLe pero 1 ~ tono
reli ri
relacionándo
al acrifici d · J ú., difícilmenr
pa an p r aleo.
El píricu hallad
' rat y J , ú también s c:nc n rad
p r a
n algun
m ralis
francc ·e . E11 , tambi 'n
acentuaban la m ralida&lt;l n t, rmin
d la vida v acu ·idad
pr . ·nte. La . uya no ra una ética ba ada n lcye ria y

complew,

a o. '"Hi ·~ ria y nnt I gí del peo miento

s;

trio

e id

" n Obra

ompl tas 4:99 .

~

!bid .. p. 101.
lbtd .. p. 1 •

65

�abstractas o principios. u , rica e elaboraba en e1 cri l de la
expen ncra:

Los moralistas perpeflían este espíritu clásico en tiempos modemos.
Ellos son perennemente Cllriosos en c11anto a los detalles los esquinas
ocultas del espírit11. Ellos son t•erdaderalllente moralistas e&gt;..perime11tales,
pero a la vez no desdeiia11 la abstracción científica. Lo q11e no pueden
concebir. bajo nin Hna circunstmzcia, es que la /lJOralidad h11111ana se deriva
a priori de postt1lados absolHtos carentes de oportunidad y actividad de
postulados absolutos irreales más bien que ideales. Paro ellos, la vida es
a la vez acción e imperativo categórico operslfasió11 suprema, ado flloral y

ley llJOral. 56
Entonce para Ca o la moralidad es vida en armonía con el
e píritu del amor; no ba a en el ab tracto imperatiYo moral de
Kant; e el re ultad de la inspiración de adentro:

El Bie11 110 es ,m iv1perativo como pensaba Kant, sino más bien 11n
ent11siasmo. 1 o manda mmca ll!atJda, sino más bien inspira. o se
impone· no procede de afuera· procede de 11na conciencia íntima del sentir
que extiende s11s raíces hasta las profimdidades de la e&gt;..istenda espiritt,al.
tal como han visto Lotze )' Brentano. s como la ,mísfra q11e m01¡,ga
encanta: ligera espontánea íntima la cosa más íntima del alma. o es
la coerción de la p1tra razón ni de la vida exterior .. .es "lo sobreuat11ral
q11e se siente como la cosa 111ás 11al!1ral del ,mmdo.' 57
1 mismo valor altamente pirituaJ que aso encontraba en
lo· filó fo france e e e ntra ta con lo valore repr sentado
por el int 1 cm.ali m y el mal rialismo. Que
to d , el
intel ctuali mo y el materiali mo, e tuvi en int rr Jaci nad
ra una e nvicción central de
tonio Ca o. Toda u carrera e
s6 ntonio Caso. "Filósofo y doctrinas rnorale " en Obras completas 2:8 .
57 Antonio Ca , ''El acto idearorio y la filo fía d Hu
rl"eo Obras completas
7: 100.

66

dedicaba a la demo tración d la inferioridad relativa d lo
valor d e to do i tema de p nsamienco imilare . En su
11evos disCJ1rsos a la nación mexicafla, a explica lo do conceptos
divergente de la hi toria durante el i lo diecinueye: el
intelectuali mo como ,Yisco n Comte, r el materiali mo c mo
visto en Marx. , dice que tán tr chamente relacionado y
que el mat tialismo necesita del intelecruali m para e mpletar e.
Ha, una ba intel ctual para la po 'tura materiali ta de Iarx:
Bá icam nt el intelecruali mo y el mat riali mo h.i róric
e tán estr chament r lacionad el uno con l otro, p rque Ja
nece idade humana entida como d seo ólo pueden er
ati fecha p r la intelig ncia. La pr ducción d las riqueza e
ba a, obre todo en la invención.
pr r o de la t cnol gía
ve endeudado a la ci ncia y codo el difi.cio de la e tructura
fundam ntal de Marx y la d u eguid r d can a s bre el
fenómeno de la inv ncíón e imitación ... Por consiguiente i la
economía e declarada como la tructura e encial de la ociedad,
entone
I intelectualismo má pleno , tá i ndo consagrad
denrr d I materiali roo históric má puro. 58
aso e rebelaba e mpl tam nt contra I e ncepto marxi ta
de que el único valor que moldeaba la ociedad ra el ccon 'mico.
lá bien, él decía qu la opini n de .Marx iban contra todo
lo princípi de la v rdadera ont 1 gía cial porqu ella e
negaban a recon e r que había otro alor de un nivel má
alto que lo purament económico . n lugar de . ólo facto e
conomJc como determinante en la oci dad a.o decía que
la hi tocia ha comprobad qu
and geru individual , rale
como
tadistas, enerale , y r f rmador
tant c m
movimiento colectiv , han forjado I de tino d la ci dad.
n muchos ca o ell
lo hacían p e a toda con ideración
c nómica. 59
ntonio Ca ·o. llt!l'OS discur~·os a la
Pedro R bredo. 19 4). pp. 21-22
~ fbid., pp. 23-24.
58

11ació11

67

mexicana (Mé ic : Librería de

�M /77

uando el
am nazaba con , pod rar e d la
ni er idad aci nal a no p día in x~
nzar u pr t ta.
pr cupaba grandem nte que i el marxi ro ll
aa r l
factor controlador n la vida d la uni r ida , nt ne mucho
d 1 val re
1o
p rdi ran fue en ilenciado . .. tr
ocr Yalor fil ó co 9ue el temía 9u e p :tdi ran aña :

· Y serán e.'\Üadas las palabras de perdó11 de ]es11cristo de la conde11cia
de esl11dia11tes 1111iversitarios 11,e.'\icanos? . . . nfonces 1J1e ni¡go a T?co11ocer
esta perversa tmÍl'ersidad el e11en1igo de la 11/tum h11mana promraré
luchar contn1 ella con toda arma que enclfentre· porq11e lo ,ínica cosa q11e
disti.t1g11e al bo111b de la n1011ada es el ,mmdo de los 1olom, reflejados a
la luz de la i11teli encia la p11reza de s11 co11cienda y la energía de su
vo/1111/od el mal fimciona con10 "" ,, hímlo del Bie11.&lt;,AJ
1

ic nt
mbatdo ~ 1 dan un antigu alumn de a o y
un ard.ient marxi ta de la univ r idad acu ' a u antiguo ma tro
d o, tener ·clusiYamcn a la religi. · n e mo el valor má alto.
La m ti aci · n de Toledano e. n aciva d
ri n ac100, p :t
e encialment él ha l ido bien a Ca . Él d clara:

i el l't1lor eco11ó111ico ha de ser subordinado al valor reli ioso con,o
afirma A11to11io Caso, , si el conocimiento es 1m acto de la il11111i11ació11
di1ina d la co11cimcio1 I pensa1me11to acaón del bo11Jbt? 110 p11ed 11 tener
11,1 gflia 111ás elevado q11e la reli ·ón para er#ar q11e la ,ida lle ue a ser
profana (cosa q11e di sde,ia el enfluiasta fascista 111exica110, con10 se ha
visto). 61
mbard ~ ledan tenía raz 'n al b rvru: gu para a la
religi 'n era l ,·alor má alr . L t nía raz 'n al acu ar! de . t ner
la r ligión com
I únic
al r. '.[; bi n, en I concepto de la

hiJtoria 1111iarsal , la jilosojlo de los zralores cñala qu , h. y mucho
,·alar .,. t d. ell
n nec ario . Él muestra cóm , durante
cierta ép ca de la hist◊ria. ci rt ,-al re cr. o n atizado·. a
dad Iedia, p r ej mpl , t nía la pur za m ral e m el \'alor
, b lu · el Renac:imjen
ra caract rizad
r u apr ciaa n
d la e tética; eJ i lo cli anu Y repre en · a l a
t en racia y la riqueza mat rial. lndica mu) claram nt gu
e ta. 'pocas ran d fi croo a al grad qu lucí ran un ól val r
exclusivo. · a í, p rque bajo tal i tema de val r ·. el hombre
no pu d r alizarse t talm nce. 62 Para Ja o cJ h mbr nece ira
mucb val r
p r indi putabl mente entr · e to.· val r hay
algun
ti n n n má al e tima. :.1 val r qu
tien e m
debid a . u naturaleza pmruaJ
abar acl ra

. . . Lzs iglesias digan10 la orlado a · heterodoxa, la católica la
111etodista, la presbiteriana, etcétera .. .q11e represe11ta11 el fülor religioso,
el valúr más alto de la a1lt11ra ...63
m el alor má. alt d
cultura, hay qu r e rdar qu
o difi r n □ ab en r
reli ·ón y la m ralidad. La ten i · o enrr "l e n · mic '' y
caritativ '' en omrada n 1 i t ma d
· la mi ma ·
qu e~ ce entr el materiali m · l · valor ·
p1r1tuale . Lo
ctJco, para a , e lo mi mo que lo rdigio. o. Ambo., por ·u
e encía, implican un altrui m caracr rizado p r d , mor.

La e t · rica la ética
La p tura de ot nio ,, . re pect a la rética e pr dueto
&lt;:ra 1
&lt;le t da una vida d e ot mpla i · n, , tudi y nvtr.
re ulra o de cálcuJ
frí ni d in tigac1 · n ac démica. a
b.

/bid .. p. _6.
1 1cente Lombard 11 ledan • · Con~ ~jone de un ren gado", El Unil-tr 1l. l
de abril de 193 en Obra completa d Ant m
o 1: 61.

6

t&gt;.1

AnLOnio
o, El rrmcepto, pp. 1 -107.
ntonio aso. "El acto ideal rio y la fil tia d Hw.serl.. en

7:10.

9

bra · ompleuu

�Rt,be,to hir.

doctrina de la stética, para a
tenía que er martillado obre
el yunque de la experiencia. in embargo esto no quier d cir
qu otro pen adores no influyeran sobre u p nsamiento. E a
influencia e tán evidentes en u escrito pero má e idente
toda ía es el hecho qu la t' rica fi rmaba una parte central de
la ética de Ca o,
t , por n ce id.ad e ba aha en su propia
exp riencia y ntimiento. Ju tino F rnández el comen ador obre
la e térica en Obras completas dice al respecto:

La estética de Caso tiene 1m carácter de 1111a JJital e:&gt;..petimda espi,itual.
y st1 a/lloroso sentido religioso como hefllos tratado de explicarlo le da t1t1a
originalidad en contraste con las teorías naturalistas 111ate1ialistas y
sudológicas de 1111estro tim¡po. 64
na inve ti ación d lo scrito de ntonio Ca~,¡ sobre la
e tética 65 r vela mucho detall qu componen el mo aico de
su teoría del arte. o es n c ario int tizatl aquí, per los do
principale fundamento de la supere ttuctura de lo e acepto
de Ca o n ce itao abordar e porque sin ello no habría una teoría
""Justino Femánez "Prólogo'' en Obras completa de Antonio Ca o 5:lvii.
65 La e !ética de Caso pre enta un problema para el inve tigador. La f rma
predilecta de comunica ión de Caso. aparte de u comunicación oraJ en la aulas.
eran lo artículo de periódico revi ta. Esto artí ulo e e cribían a lo largo de u
carrera activad cuarenta año . y ello reflejaban lo problema y lo sentimientos
de C o del tiempo particular de su composi ión. Lo que hace que la in e tigación
ea problemáti.ca e que e to mi mos artículo má tarde eran incluido en la
obra principale que forman el corpu de la e tética. Mucho de e ta dificultad e
elimina debido al e celente trabajo realizad por la Dra. Ro a Krauze de Kolteniuk
en la col cción y organiza ión de u obra' obre la estética en I· Obras wmplera .
El tomo núm ro inco de las obras completa e dedi a a la e tética de Ca o: má. de
enta artículo , no incluido en la. tre · obra prin ipale de Ca o obre la e tética,
e hallan allí. Lastre obra principa]e que e pre an mejorla doctrina e tética del
filó ofo me i ano ·on: Dramma per mlÍsica , publi ado en 1920; Principio d
estética,publi adoen L925;y!Aexi rencia.En 1944C orepubli ólo P,-illcip;o
de e ·télica con un ubtítulo de Drama per mú i a. El ubtítulo repre entaba alguna
bras totalmente nu v obre la mú i a la cuate formaban una tercera ción del
tibro. Tod lo ·u odicho artículo · y las do obras principales e pecíficamente
obre la e tética e hallan en el quinto tomo de Obras complews.

7

g ouinam ite recon cibl . Sto on: 1 arte como de interé y
la t aria d la proy cción ntim ntal, o infiihlnng,_
l conc~pto del arte c mo de interé
halla en lo
critos
e t 'tico de a o de de el comienzo. n u · dí cur o má
t mprano , ieodo influenciado p r chopenhauer él refl ja e te
important conc pt . st mi mo c ncept llega a er el ej
bre
el cual iran u
p1n1on en La existencia. e halla en u
expre i , n má cornpl ta n su Principios de 1925.
¿ u' e lo que quier decir por l arte como desint tés.
ienarnente no qui re d. cir que un crea el arte desd una po. tura
fría y objetiva.
contrari , el d sinter ' quiere decir que uno •
pierde en 1a creación del arce al nfi car e ólo en e e prop ' ito.
~ do lo demá e exdu ' de la mente e int ré de un . E. to no
totalment original con aso tal como él mi m xplica en su
Principios. fá bien, tuvo sus comienzo en l ant iendo
p rfi ccionad
n la filo ofía voluntarista de chop nhauer y
ll gando a u clímax en enri B r n. 66
t de interé puede
llegarl al hombre ól debido a un excedent de energía en el
hombre el cual de n e idad no tá dedicad a u n c idad
egocéntrica . Tant el art como el juego o producto d e te
xc dente de energía, p ro I jue a la lar a tiene de ignio
e océntrico . El arte es 1principio del triunfo d 1hombre bre
l
al poder arre lár elas para dejar de ver la ca a.
pen and
n u alor práctico nada más. fá bien on
contemplada por el al r inher nt en ella , o . a u belleza.
t ólo puede ser h ch por una intuición de inter ada d la
cual ólo l h mbre capaz. ◄ t acto minentement e piritual
e descrit p r Ca o d la iguieme man ra:

De esta energía acmmdada durante el a,rso de las edades, de este
excesil)amente h!Joso más brillante poder de esta congestión desco1mmal.
han brotado f mios imprevistos muy exJ(bera11/es de naturalez!i. Y entre

1&gt;&lt;1

Antonio C o. "Prin ipio de e

t

Li a" en Obra completos 5: 7-9 .

�Hobtrto hu

ellos dos son Slff11a111t11te e:,.1raordinarios los cuales far111a11 la S11pren1a
disti11ció11 de JI( género: el arte J' el espírih1 de satrijirio.'•EI arte es lo separación (la nrpttm,) de los sentidos J' lo co11dmcio
basada e11 el i1111ato desi11feris; es 1100 mpt11ra contra lo ,ida romlÍn o
twlgar la mal .re los arreglo para darnos la 11at11rolezo apropiada de
inditid11os; se hace e11 m1 lengm!fe m1el'O.· el de la pintura la em1lt11ra, lo
poesía o lo 1111ísica .. .El sabio, el filósofo, el 1110/e,nático, co11om1 los
cosaspor s11s génerosy s11s especies, opor las n:lodo11es gi:neroles)' abstractas.
El artista el poeta, el 1mísico piemo int11iti1•a111e11te. 6H
En LJ existe11cia a o pone una at nción e pedal n el arte
com de int ré . •1capírul cuatr d l Libro Jleva e. tí tul . qui
él di tingue radicalmente ntre la vida bioló ·ca y egocéntrica, y
la vida com de interé .

El orle es 1111 in11oto desinterés el mol no p11ede explicar la vida. ste
requiere un enorme esfuerzo, y alfin es imílil. Las obras de arfe no sirven
la econo111ía de la e::..istmcia ... Tal romo lo menle ha dejado de proveer a
jrll'or de s11 propio Hlilidad, et favor de s11 s11bjeti1 1idad, a favor de s11
propio bieJJestar miserable enlonm ~l n11mdo p11ede m·elarse al artista en
m individualidad t"aracteristicammte prístino. Las cosas y lo.r sere.c se 11e11
mtonces no para q"e cmnp/011 mes prárticos o teóricos sino se l'en en s11
propia nat11raleza para poderlas co11te111plar co1JJ0 realmente son· mqor
todal'Ía, por conte111plarlos. Ellos lo cosas , los seres_, son tal co1110 se
,,en-1"1
◄ ! tro concepto principal d la t

ría d l arre d
as
la
pro ·ección entimental, o en el alemán injiihl,111 . El fil,
o
mexicano hace qu e te important concepto rem nt a Platón,
a·azándolo p r Pl tino ) ha ta 1 mí tico, 1 valis.

67
t.«
111

/bid., p. 79.
/bid .. p. 97.
nt nio
, ··La e.xi ten ia" en Obra~ completol 3:71-72.

72

:./ 111ístico, J ·ova/is, t.xpo11ía la idea q11e ti ho111br.• puede ser alraílW
profi111d,1menle por el placer d lo nat11raleza q11e él se .siente
ro11,plelo111e11te e,¡ am1onía cü11 ella. sí, la oposidó11 mm el yo (el e o) ·
el f/O· 'º (el no-ego) desaparece,)' el ho111bre se cumbiti e,, el objeto
co11ten,plado. •11
ltm

Asi, la pro ·ecci 'n ntirnental o la t:mpacía no e menos qu
la id nuficación inruitiva con lo contempla o dt. aquel que
contempla un obj to de b lleza. Él e pierde a I m1 mo en el
bjet admirado. •ue Rob rt Vi cher qui n acunó el términ en
alemán y e V. Ba ch quien lo define mejor t:n término
coot ·mporán os.11
in embar o e en lo
crito d The dore ·pp qu
aso
encuentra lama or afinidad con u pr pio conccpt e cante
al J:.Li,fohl,m . Lipp encu mra una relación entre la e técica y la
ética., y e t llama la at nción d
a . o e qu la d . ean
idénticas, sin que má bi n la una e nduc a la o a n \ irtud
d la mtcrv nción de la per onalidad human o u pr ' ca n
de sentimiento obre un bj t &lt;l bcU za o en él.

. . . Paro Upps, el L'tllor dt la -personalidad h11111a11a es 1111 l'lllor éliro ;• q11e
en el Lmfabl,111 ha de mro11karse la 1111".smr1 personalidad, el positit•,111m11t1
/}ll/1ta110 objeti.vo, p11ro • libn• de todo interés q11e q11etk1 f11em de la obra di
arte.''
El filós f italiano,
ned to r ce, n gaba qu la estenca
tuviera caracterí cica inh rent mente morale . u po tura era
que la e tética ólo a. umía reflejo d l.a moralidad: cualquier
moral era 'trictamenre ·uj ti a. aso rechaza la p stura
d
r ce idenrificándo ·e c n la de Llpp :

.,, Ant nin aso. ''Prin ipio de estética" en Obras completaf 5 · 100.
-, /bid.
n /hüJ..p. 102.

;3

�stan,os de acuerdo con Iipps ' contra el concepto del filósofa italiano
en que el 1111111do del arte asume rm sig11ificodo moral en todo tiempo. L.o
hoce, sin e111bar o sin propomrse tener 11na lllefa ética; todo arte
11erdaderame11/e /Je/lo es Íflcapaz de co11ta11Ji11arse con el nial :1 significa
la apoteosis de la personalidad h11111ana . . . el ado del Eínjiihhm 110 es
lógico no ético· más bien, es estético. Pero, a qm implica la plena
partitipatión de la per. onalidad h11mana al proyectarse sobre el 1111mdo
así as11n1e tonos morales ...-3
Ca o es de la opini 'o de que ' l la t 'rica conti ne un
de jncer' puro. , dj ringue entt l placent r lo útil, 1 bueno,
y lo b llo. El filó ~ eñ,'lla que l placeo ero e puro oz
uj civ
u án o e d n e idad fuera de la e era del
d int ré · hay al o innatarnent utilüarjo n ello. o útil
bviament
a una ba
céntrica. l bi n riene valor
denrr d í implica algún fin o pr pó ito p r onal. La b :U za
exclu ·vamente a ume la caract ri rica d l de interé
la t tal
car ncia d I e cén ·co. i ·end el razonamien o d
a o a e era:

E.!1 los tres 'siempre está íncl11ido el concepto de una meta, por ende, la
relatió11 de lo rozfn ron el deseo . . . por consiguiente, 11110 salisjactión en
la e.Yiste11da de 1111 objeto o de 1111a acción; es decir, cierto interés propio. "
Lo placentero tiene referencia a una inchnació11; el bien tiene refere11cia a
la estima )' lo bello tie11e refere11cio a la co11telllplación. Por co1Liig111ente
"1111 ol!Jeto q11e sotiifa a sin tener 1111 interés e océntrico es bello.' -4
La religi 'n para a o r pr ntaba uno de lo val r má
alto d la humarudad, in cmbar
no e tá ex nt d l aut int ré..
pr ce o mític y la tética difieren en qu aquel e
produc dentr de la e I ctividad, y é ta e ma rmence pr clueco
del erúo indi ·dual. "" mper , esta no e la dj fereocia principal.

Lo qu realm me ru tin e la religi 'n I arte e qu l proc o
mítico ulci.madament
má utilitario que I artístic . om
ha vi e an ri rmem el i11.fiih/1111
tá acti en la cr ación
de la religión canto e mo en el arte p r
• pr a d forma
ilifer nte . í de cribe ta djfi rencia d una arma clara:

•Iproceso 1111"/ico !el rdi oso} es una mphrro 111ás ro,JZpleta, más col!11n1
lllÚ.S i111portante mm ... más rdilitono. 1 ·¡,, una relig¡.'ón ha sitÚJ es, oja111ás
será desinteresada. r¡ lo más alta • la más noble, co1110 el B11dis/llo, irnplira
tm se11tinlie11/o d. 11tilitarismo. Cnón diftre11Je es la actih1d de aq11el q1i ora,
1JJostra11do ,ma actitud lleno de temorJ' esperanza, o lo del gran esC11ltor de
Florencia qt · 111 desp11és de HJf.ror s11 r111 obro de arte, golpeó s11 aiaturo d
,nármolco11 el ci11ce4!![ituJJdo esta si.11fjtloro.pmión: ¡Habla!" lo C11al condensa
y res1111ie el fenómeno estético de lo e11,patla C1t1ah.°1•a." 5
inalm ne hac compl ta ta di tinci · n al pr p ner tre
diferente clase d empana pr y cci • n d l ntimi nto. La
prim ra ·¡ llama la p re pci • n tran e n mal; · t e, 1
fundamento de la l 'gica r la lingüí tica. La gunda e concib
como un i,ifiih!ung e tético· ' ta
fa intuición cr tirn acuva
en todo artist.a. La última un Ei11.fiih!t111g reli ·o o por el qu la
conciencia inruy lo up roarural.~6 in mbar o nin na d ella
e 101pl m me pa iva. R 1m nt n exi t n amen que la
intuici · n crea algo. Dice: 1'La erdad ra intuición e a la v z
ex:pr i •o. . . 'l p r trabajar, forman&lt;l y pre ando, pue el
e píriru intuir. -ry La tr cha r laci 'n entre la intuición · la
expr s..ión la t mó a
r e .
n d lo e ne pto principales de a o re pee o a la estética
e que darte e tá más allá del alcanc d Ja fil ofía y la m ralidad
ci rt
ntid . ' 1 art no ab er m ral o inm ral. im l m nte b rva aquell qu
, y lo h bech d ·d la t rnic.la&lt;l

--------,s !bid., p. l 12.

n lbid.
1•

f,

)D

fhí.d., pp. 116-117.

n /bid .. pp. 123.

id .. p.

74

75

�JI

d

l&lt;.1Jbmo lm

u d sti.n la cual

í c o algun de I ' art impur ' . P r ej mplo la caricatura
y la rat ria tán p
da d pr p' ito utilitari mu' definid .
a orat ria d ea p r uadir, di uadir, o e nverti.r. Puede ni.r
un fin buen
mal . El art
rdader , la p ía p r ejemplo
' ...nunca
riñ con propó it moral
fi1 ófic , p r u
e encia peculiar n l n e ita ni 1 pr up ne." -9
unqu el arte
rdadero tá más allá del bien del roaJ
dentro de sí, í proporciona un punt int rm tlio ntre la vida
com economía (el mal) la vid coro caódad (el bi n). n I.A
existencia clarifica t :
La b lleza
p r anton ma 1a el ?alor e t 'tic . . . la belleza
cupa J punto intermedi ntr la vida (como ec n 'mica) el
Bi n. n l mundo la vida to
c nquista expan. ión L gro
l acaparar e y la capitalización d I qu llil ido adquirid .
n 1 mundo de la m ralidad, en cambio, p r lo meno. egún
el al r upremo del mund moral todo e dádi a dar y sacrificio.
l mund d la ida e e ntrípeto · J mund d l am r
centrífugo . . .

i 110s dirigimos ahora

la órbita de la pura helleza, nos parecerá
como 11110 e.rftra intermedia entre el e otismo de la 11ida ' el heroís1110
altruista. I Bien I el mal, lt1 batallo, el himifó y la derrota· todo pmde
ser 1isto desi11temada111 11te por el art . 1
c1

a mru allá de
pum en u d cripci 'o de In reli ción ntr la
tética y la moralidad· la e tética es má qu
'l un punto
intermedio entre la ida corno ec nómica y la vida e mo I amor.
~n un entido mu real n podía hab la vida com am r un
uin am r r dem r in el art . ~ n un arúcul e crit para F.ttista
/bid.,p.147.
'l'lAnloni
Pr · ·
p. 219. ta
nn
ni ni
. ·•

éti

a

b.i

de Rt1istas n 1923, incluid más tarde en la dici · n dt: 19T
Pn'ncipios de estética a ilice que el arte y la moral.H.bd on do
antigu rival El arte r pre nta la contemplación; la moralidad
repr, nta la acci · n. qu ·¡ ocu del in true 1ón; ·• ta d 1h cer.
· ci rt qu ambo on ri\·al pero n e po ibl e·ner l un n
el tr . El h mbre e, a la vez e ntem latiY y actIVo.
pued
hab r ane in la acci 'n y ci rtam nt n puedt: haber , cci · n en el
entid moral sin el arte:
'n pe11smmento 111orol sin JJJJa tapa de belh'Zfl" del Cllal habla el castellano
ció.rico posiblemente p11diera insi11uorre ,islaº en el al111a en11ito1lo de tm 11Scelo
so,nlm'o, pero n1111ca puede lro11sfam1a,r, en 1111a fllefZ!t til'iettle }' redu1/ora.
l:.s dificil lograr el Bien, lo 1irl11d dijicilísitno,.)' el heroísmo a ros/o de lo sangre
a veces. I arle abla11da la d1m!za del;usto· sumiz.a lo mergía del 1im1oso,
calma k,s heridas del sa11to presernmdo sr, l'&lt;ilor ideal. 1

·í pien, a qu el verdadero art e nece. ario para qu haya
una verdad ra moralidad. La orra cara de la moneda sm embargo
tambi ·ne
id nt . o pu d hab r ningún enuin &gt;valor ~terno
en el art ha ta qu la m raLid d U a a u c ni · l pura
contemplación e e téril a no r que r ult n la m rali ad:

Por lo to11to los artistas ha11 de saber que lo puro ro11/e,nplació11 es
estén/ J sin Jmtos. .5 i el 1111mdfJ a IJ11bi Sf' lnwi11ado de llegar a ser,
entonces podn'amos pasar m1esfrds 11id,u co11t1:111pl,í11dfJlo. Pen1 la ohm df'
Dios 110 ha ter111i11ado. La razóJJ más grande del tmb,yo es tpte la IJ1Stotia
110s quedo por de/011/e .. .el Bien , la 1erdt1d esttJfl simdo ro,,stmidos con
,m ro11ti11ge11I de peque11os t·erdodes ro11creltlS .. .1 ""'' mlt11ra es la lustre
de la inteligencia .. .el arte lS la l11stre de los smt1i111e11tos .. .el Bie11 es lt1
l11stre del t1l111a. Ediji '111' el c11erpoJ' upírit" de 11110 co11 este dimfo l111mt1110
es la 111eto de toda persof/n de buena 1'ol1111tad . .. Cuando ht!ya111osfar111ado
lo emarió11 petftcto di la ditba J lo rirt11d, srra mto11ces el tiempo pura
1

: e retaríad Edu a in, 192 ),

en Obra Completa .

en Obr~ mmplefll1 3. 2- 3.

76

1

ntonio a. o. '"D tnna~ e 1de "en Obra complecu:s 4:92.

�comenzar a conte111plar la obra h11n1a11a. Entonces el mundo será lo 111~/or
obra de arle. 2
La m ralidad en e te enrido asuro tonos religio o al seguir
Caso el concepto de Henri Ber _ n de que la bra de Dio en la
creaaon aún e tá en prog o.
to e e pecialment cierto en el
entido cultural-religio o. u Jesús mismo quien había explicado el
mist rio de la creación al decir: ' fi Padre ha ta ahora ttabaja".83
1 deb r del hombre colaborar con Dio en la complación del
acto moral:

Ayude111os a Dios en su obra. Colaboretnos con él Dios es ado, p1tro
acto co1110 dfjera11 los teólogos, sigtliendo a Aristóteles. Dios nunca descansa ·
siempre está despierto, siempre está trabajandiJ. .. Seamos así, sienzpre
creadores, siempre constmctores, nunca dest111ctores [destmidores] de las
obras que exalta11;J' seat11os así sin lf11 opti111isnio fácil) estlÍpido . . .Que
quieras decir: ~Ay11demos a Dios efl s11 obra!'' 84
Hasta aguí e ha intentado explicar los do conceptos
filo ófico c mrales de la e tética d Ca o: el arte como desinter, s
· la teoría de la empatía o Eínfiihhmg. tos dos concepto ayudan
a explicar la relación qu xi te entre la e tética y la moralidad
n el pensamiento d Ca o. E ta relación se ve como una interdependencia, aunque en t oría pueden exi tir eparadamente.
Cuando e re elan eparadamente, en cierto ntido on meno
que complet . Para aso el logro t' tico má grande es una
vida de verdadera moralidad. í, la t 'rica y la moralidad tienen
una interdependencia muy e trecha en u pensanúento.

12

1

/bid. p. 93.
Juan 5:l7.
a o. ··Doclrin

ANATOMÍA DEL PODER:
EPISTEME Y SUJETO POUTICO
EN MICHEL FoUCAULT
Joaq uín González Cruz-,&lt;

"Una culru.ra ólo se plantea aquello.
problemas que está en conclicion s ele re !ver".
"Michel Foucaul t, ,\ 1irrefísico delpodrr
"La técruca e .iempre un proyect histórico- cial
en ella , e proyecta lo 4ue piensan hacer del horn bre
r de la · cosas, una sociedad
y lo. intereses qu en ella imperan".
Ht:rben :\farcu , Éliro de la Rrvo/11áó11

1. Introducción
N o o : t. PO. 'LR POR All

en di cu ión la alidez de la recría
de Foucault o los fundamentos d u obra intelectual, qui iera
retomar a Foucault desd u mi roa per pecti a y concepción
erle fiel y hac rle un ci rto honor a u pensami oto en cuant a
u concepci n de obra , los libr
el di curso y la filo ofía.
u bra y p n amiento como él n dice no in-e para ver el
cliagnó rico d u tiempo, 1 para pod r de e ca man .ra .realizar un
RI\

•Profesor- ayudante de átedrn de Filo fía del Derc h de la Fa ultad de Derecho
Y Crimin Jogfa de la niver idad Aurón ma de uev León (México). Inv ligad r
olaborador del
ntro de lnve tigacione. Jurídi
de la Facultad de Derecho y
Criminología.
1 C RU O, P. Co11versacio11es co11 Levi- rrauss, Foucault .V lacan (trad. F.
e idea ' en Obra completas 4:93-94.

8

erra Cantarell).Anagrama, Barcelona. 1969.

79

�y actuar
mund
iempr d ntro
tilizando c m l haré n ' te breve texto
palab
c pt para mi. pr pio fin ,
pr nó tic

para cambiar el
p
u libr

ibilidad.

El p nsamient &lt;l

grande

fra

e m m r
a un Lad lo. juici

in t:rume
· pi h rrami nra.;~ d j m
val rativ o de moralidad , veam a un ◄ ucaul c mpr m tid
e n u trabaj en el cual a dejando un h riz nt ampli d
p ibilidad
r, d p n ar y r peo ar lo pr bl ma qu
plante' y que e pueden plant ar ahora n la actualid. d.
l fiche!
F, ucaulr
pens
má important . y
má influyent de
di ,
··
tró toda
una crítica de la epi
ru ·
_ r
poder,
u diferente an · · · ,
p ·
ti nen un alcance
upetlati,·o qu ·
e
.
del saber a u di
ni
l nacimi n de 1
di po itivo constituyente d una ci ncia, a la red de p
r qu
atravi an clich . di
ítivo y que runarcan su funci narrrient
en la ci da~ 011ca11/t rel'Oh1cio11ó lo hi.rto,ia, 4 a con la que Roger
harti r hi t riad r francé n
mue tra la implicaci ne
2111ose:ol ' ·cru que tien l
ami ato d
ucault a trav • del
á.em
ran ir nía tau o1 ' ca, ya qu
ucault m ' qu filo far
n us bras n mu tra un caráct r de tipo hi t, ric 61 l' ·e y
geneal 'gic que n hac a.par e r a nu tr
ntenclimient una
radicalización de las t m:íticas y m '
o que utiliz ' a l Largo d tu
toda u vida n u obra intelccrual.
ro. Pt&gt;der.
Verdad, Com·enacwne.\ con Michel Fo11ca11lt. Mate ·
7 . p. 9
3 La geneaJogí
an h -¡ de In procedencia. en
toria
el
· un
referencia y de ·
J
y cli
.
F
qui
so brillant me
uraJ
gra
Genealogía de la moral, la cual F u ul
mu
pacitar" la
iet he a I paradigmas modernos n_1uL,-,.u
mji. ÍCO del
poder.
O, . i
u e1
Glo · de
• Qu drata.
ire .
ed.). p
lib
ntie
I
llad . por
en la
parte d
a. el
I i
rin
e trabaj ya que se
utilizó
plicó como mero in rrumen
inve

ucault fu fu
ment · influid
tro d la
p cha d la hist ria, Marx, Fr ud y
tí últim d prim ra imp rtan · ya que
e n su
con el qu
ucaul inaugura } renueva un nu vo

rllil

i tz che,5

pensamien
métod de análisi dcl conocinúent 6 ·: ·¡j'élais priténflmx¡e do1111erais
ro111l/1e tim '1eral ti ce r¡11e je fois: gé11éoloi,e de la 111oml.e
Per fu la
1

:

•

pre. ncia de tr e rn BacheJard . y u ep · tem logia, qu .
ncu.enttan ·empr rna 'zando u e n truct int lcctual • así
com rambi · n lo hiz
thu
L quien in
uj m.-i qu tr
lo parad.igm mruxi, ta y u t rías del c n cimient implicadas
en eUo . in olvidar dar , al tn 'l o Dumézil'' su análisi
trucrurnli ta an pol , gico .

F ucaul

enmarca den

en amiento

d I eslmchm1/i.rmo francés, 10 dond
s O

'Pa
la política v
el pcn ami
de ligere:a.
7 Fr e
Morey. don

anti i nlffic
bra !(eneal
hacerde u
moral. MO
Muteriale. .

¡

IRA .

·

imp rtam

iet· che, re11d, M,
grama. Barcelona. 1 70.
rofund1dad del pen
ietzsche y su relaci n con
POR
.
ri
·· 1h nz nte políuc en
zs he" •n
.
(e
.), , iet.:,.1 he y el e p(riw
d. Plaza y Valdé .. 2007.
ult c n la que mi ia el e tupen
·
español
nidad coa el p n amic
che, ·u
re a antihumani . ta, al g
marle a
l. qui urg la preten. i
en la ·ual quiere
rdetoda . uobra.una
nyanálisi. dela
oder, Verrlwl, Co111"ena
lichel Fouca11lt.
.
11 a la hi roria de la filo ojia, Limu1,a, Mé ico, 2
(J

) 2• ed.), pp.
n la ent
lo influenciaron, véase e
ca11lt 1· loc-011
10 • 1e true
f
e cuela de
er
refiere a la
n
fonéticas;
de identid
n
incr nico
n
e tables .
e1labra

a quiene. tueron I pen ad re que
·erwciont!l "" l.el'i- rrums , Foua. Barcelona. 1969
ion : ling01~tru. y lonológic
ual en ·u te ría uc la lingOI
u ·ido rcprodu 1d en 1
ernatizar de a uerdo a lo pri
e en arga de e tudiar lo co
tos si&lt;;tematizados } má o
.iilenciil. igl
1,
. 1971 Cl d.). pp.

123-141; lmroduc ió11 u la Hfatnria de la ilosofta, Límusa.
cd.). pp. 502- 05 .
81

é i o.200011" )' 2

�Lévi- trau
pr cur.or · el lingüi ta aus ur
p nsador como lthu
llo d alguna
.
.
f rma ) c n r • p et a u pen amient ,
u
o en
la diver a c ntribuci ne de
mte,
·
reud,
quieoe de alguna forma eYid ociaron I
j_ tema la funcion
y 1 e tructura en e njunc c n u r laci n
inclu i ne id ncificaci n
y contracliccione .
unqu debetn preci ar qu · ucault va más 1 j . .. n prinap1
·oucault no c nsidera ni fil · t ni historiad r incl
p ne en
tela de juicio el adj tim de pen ador nue rro aur r hace referencia
11 como aquel
e.le í mi m e m arqu ól
ca ad r qu
ncuentra c n ba am m
nu YO , capa· de diferent
p
r liqui. di pe ru perclic.las en la fractura del e oocimi o .
o
últim t · rmin como enealogi ·ta analizaod la procedencias la
articulad ne entre cuerp e hi to.ria, '[ . . .] merpo il/pregnado tk
historia, l- .. ] historia co1110 destmctor del c11erpo ', 12 revi ando l
ac ntecmúen
la cfu continuidad , la pluralidad qu habitan
en nue rra idenridacl
En el siguient trabajo no remitiremos a su co n truct
epi moló ·c d p cler y &lt;l ubjetividad, 13 enmarcándol a
nivel del ab r, pa and p r la in tirución
di p itivo
di ciplinari
que p rm an la. uní cr idad
a í
mo la
relaci ne d p d r que crean ·t , .' las pr yecci ne c.:¡u ur n
n La . ci dad) t:n la c nciencia de las p r na la. cual f, rman
part fundamental yac m uj e det nta&lt;lore. del p der coro
individuo
b1ecivado , co ificado p r dicho poder. D
ta
co.ificación del indiYiduo o individuaci · n ur e I aber el cual
' aber
. ta intrín ecament relacionado con el poder; tod
corr, ponde a un discur o y tod discur corre pande a un u
del p l r e aquí d nd entra n jueg la cécnica tech11é que
11

LT. 1: Microfi ira del pocler(trad. Julia arela · ~ mand

LB NO. . Miche/ FtJ11cau/1. Glosario de aplicacio11e:., Quadrata. Bu n
( ed.). p. 15.

2

2. Foucault la crítica d la llu tración
in duda la Ilu traci , n
el pathos de la crítica.
1'

iglo

'ill

lbfd pp. 22-24.

rtu.

IMER. M. Teoría crf(
ese manti
y
1

., O.
y
e
.

·

d

..

noci
di
nto

tet

.

y Benjamín.
'tica al capitali mo. urgida de Marx. K..

ial d laalwrad F

I arez-

Uña). La P1qu ta. Madrid. 197 . pp. 7- 29.
•~

ar

i

D LEUZE. G. Fou ault. Buen s ,res. Paid s. 19 7.
C

la manif; taci' n d un tip d aber n p cial un . aber
científico que e pr nta en su calidad d inman ncia d
indi ciabilidad com u.o pr duct hi. t • ric 14 con t da u
contradiccione. r r -codificaci ne. las cual
n ru e
.u
naturaleza en si-niisl!Ja. oucault realizó trabajo de in,T sti • ci · n
y d r flexión I cual l hici r n dilucidar e. ta, conttadicci n
en la producción del p d r- ab r y u fen · meno c nductuaJ
y tecnológico o d t · cnica. n 1 qu la di ciplina. toma u
parte indispen. able c m e ·
·
m em
otr autor a lo c
ta imp rtancia n p
trabajo per tampo
focalizará en raz 'n d la natural za
del mi. m c m
arxi ta que ·igu •n el píritu
critico d 1 id
án han p rm ad toda la cultura
occidental y t do lo pr ·ect
·
ncaminado , la
reflexión de lo nu 'º paradi
n cuam a
u inv stigacion
en el
camp
crítica del
con Clffileot ' la
rmas d producci 'n
a íe m
u inc ant bú queda de las condici ne d p ibilidad d una
educación m j r y n may r rn dida d un mund m j r. 16

1

referent

E.y He l.e.ite último
el qu ino a enma ar I

upen
del ,igl

rri ru

3

�con la revolucione científica , técnica económica , sociale
y p lítica abci r n un nuevo paci en el cual la razón vio a
imperar frente a t0do u o de nu stro c nocimi nto. 1"'
La ilu traci, o e la liberaci 'n del hombre d u culpable
incapacidad. La incapacidad ignifica la imp sibilidad de ervirse
de u inteligencia in la guía del otro. E ta incapacidad es culpable
porque u cau a no resid en la falta de inteligencia sino de decisión
valor para ervirse por í mismo de ella in tutela de otro. ¡ apere
aude! ¡Ten el valot de ervirte de ru propia razón!: he aquí el lema de
la ilu tración. 1
sí s corno nt definía el e píritu de la Ilustración con gran
clarivid ocia. Bajo esta luces aparee el E11dclopedismo de Did rot
y d D' Al mb rt, mpr a int l crual maj tu a y
ambicio a que tratan d reunir t do un aber toda una episteme
(en palabra de Foucault) de aquella época con el fin de cambiar
la forma d pea ar d l b mbr ; e ta actitud ya de por í es
crítica en u mi ma naturaleza y en u con tante que-hacer.
d má de Kant, también urg n per naj d una dur za y
contundencia implacable tan original como di ver o y radicale ,
entre lo más destacados encontramo a lo empirista 19 ingle e
George Berkeley y David Hum , al romántic ginebrino Jean
Jacque Rou au y el pro r .i ta
ltair . Pero definitivamente
e Kant quien repre enta, marca y írve de índice d e te
pensamiento crítico 211 qu n una d u prerm a enunc:ta qu e

r

FO CA :r, M. Sobre la i/11 ,ración, Tecn . paña, 2
(2° ed.).
KANT. E.. ¿Qué e. la f/11stra ión? (trad. . fmaz), El Colegio de Méxic •
México. 1941. p.25.
19 1empiri m e una d ctrina fil
ófica que o tiene que las id as provienen ele
la e pcriencia sensible o de nue tr entido . y niega r tundamente la validez de la
metafísica como medio para interpretar la realidad. tr repre cntante de e ta
doctrina on Franci, Bacon, John Lockc y cierta medida homas Hobbe .
:-o éase una de las obra capitales de la E ·cuela de Frankf11r1. en donde con gran
lucidez e plasma la esencia mi ma de e ta gran c niente de pen. amiento filo ófico
o a manera de Foucauh iguiendo a Kam. la e encia mi mo de e ta gran actirud:
HORKH IMER. M.• "'La filo ofía de Kant y la Ilu tración··. Teoría r(tíca (trnd.
JuanJ.del larB.).Barral.Barcel na, 197 (l•ed.).pp.201-215.
17
1

4

ae¡e a un lado la discu ·, n acercad 1origen d 1conocimiento y n ·
-:ncaremo a dilucidar s bre el valor y los límite del conocimiento:
¿ uále on la condici n de p füilidad d 1 con cimiento
humano? e ca pregunta ' la propo ición ant ri r pasan a tra.vé del
pensamient de Foucault, y de manera univer al, traspa a codo el
pen amiento venider , d de la teorías cien tífica ~ epi temo1' ·ca
basta eJ funcionamiento de las insrituci nes ocial.e •.
A imismo, oucault, bajo el te/os del si lo de la luc hace un
encadenamiento de reflexi ne sobre la po ibilidade de la
filo o fía para pen ar a í mi ma,21 d viándo e un poco de Kant
el cual refirió a la llu tración como un e cap , como el punto
d ruptura y confrontación de un pensarru oto lán uido
e pi.ritual, confrontaci · n que no e puede dar , i no e tien una
actitud critica y e to de razón. ... 1 a enta.rniento em rgente
perpetuo de la c n tanll querella ant la inclement i
rancia.
egún "'Oucault, la Ilu, traci ·ne má, que un periodo his óric ,
má qu un punto en la incronía de la hi oria d la fil sofía
una actitud e una manera d relacionar e c n~ rm a una
situación pr s nte,
el c n cante proyecto crítico de nue tr
er-ah ra-mismo pam-.rí-mis1110 y para-con-los-otros.n Y bre e t
ntido, oucault y otro má, c m D l uze hijo d la dos
grande
erra
las ande ma acr
mi erias que trajeron
tas on l índice cl una nueva corriente de pensamient
con ello
marca un hito en la bi t ria de la idea , n la hi tocia
del pen amiento occidental, el cual p e taba b zánd se con
lo exi cencialista Heidegger, Ja per.
ferleau-Ponty, ( te
último maestro de Foucault) y ar . Todo. eU · expre an la
cri i de principio del íglo pa ado, la inconf rmidad, el
negativi m , la náu ea recalcitrante )' r v rb rante cau, ada por
un irracionali mo inhuman . Repr entan la pre cupación por
21 Para er el e celente análi i que ha e F u ault acerca de la ílustrnción. como
omplemento. crític.a re pue ta a la preguntada que Kant re ·pond16 en el iglo
XVll ver: FO C ULT. M. obre la ilus1ració11, Tccno , , paña. 2 6 (2• ed.)
22 LB
O. . Mi he/ Foucault. Glosario de uplicacione.. Quadmta. Bueno
Aire , 2005 ( ed.) p. 14.

85

�la muerte una muerte p icótica qu e e parce produciendo y
repr &lt;luciendo una angu tia por la xi tencia angustia in i tent
característica de e te p n amiento que nombró naufragio abi mo,
vací , caída e infi rn a un entimiento d abandono y desabrigo.
Así Foucault, Deleuz , Guattari, Derrida Lyotard, Baudrillard
Llpovct ky, Rorty, 23 entre tros, e unen a e e e píritu critico
penetrado por la Ilustración, n re pue ta a tod este p si.mismo
existenciali ta y decadencia ocia!, de ahí nac n y con ello e
id ntifican, pero a manera d Hegel también e ni gan y e
contraponen a ello . ue con ello e mo primeramente Foucault •
D l uze } d pués e n Baudrillard y Lyotard con lo que 1ructo
el p n ·amient po tmodern , r in taurando una nueva crítica 9u
c mo ya abemo cien u orí ne en I idealism alemán del siglo
XVIl1 d Kant y el de Hegel del siglo
· pa ando por uno de lo
filó ofo , conomú tas, ciól go antr pólogo e historiadore má
importante d l iglo ant pa ado, Karl farx su critica urcó y
frangu ó todo el ·g10
uenaa n es o .fil , ofo e , ·tal
para c rnprender u
cot
de la realidad.

3. La e cuela y us forma de control político: educación
vigilada
El jercicio d 1 contr 1 ' la di ciplina n la academias, en la
univ r.idad y en un context ma amplio d todas las e cuela
up ne múltiple di po itivo co rciti
basado n la mirada,24
en I er vi to
ntir vi to por ' tro ', un ju g de p d r con
implicaciones ontológicas y dialéctica , ya que n la m dida n
qu om determinado, p r 1otr , somo u tanciad por 1

11 Para un mayor e. rudio de la po unodemjdad y e pecial de Rony, R.. onsúl
el
agudo trabajo de Rafael Agui lera Ponale . AGUILERA PORTAL , Rafael Enrique,
"La modernidad e mo proyc t político y jurídi o um ersal''. en Universalidad de lo
derecho hw1w11os y rítica a las 1eorías de la 11amrale:a hw,wr,a en el pragmatismo de
Richard Rorty. Re i ta UT1frer ilas, 2006. pp. 71-75.
2ªFO
A LT. M. Vigilar y ca rigar. (trad. de Aurelio Garzón del Camino),
Siglo
l. Mé i o. 1976. ( ed .J. p. 175.

6

tro. 25 La técnica que on c nducta. del 'otro" reYelado en
e ta forma gracia al para- i :!6 no permite er lo et etas y
cau alidade d I p der, a í como u conc ntracione e paciale
más vi ·ibles como el alón de cla ; aunque el poder en cuanto
productor y reproduct r d aber, en cuanto a u naturaleza
positiva
mucho má util qu el pod r negatiYo, prohibitiv
exclu ivo · di criminant al que e tamos acostumbrado .
La vigilancia, c mo tipo de control di ciplinari , e con tituye
a trav ' de una r d ca i invisible, di irnulada difu ad aparato
y di positiv
qu r gulan hábitos co turnbre idea
pen ami oto y no olo lo regula ino pr duce y reproduce. to
quiere decir que lo di po itiv
on ins rtado , intemalizad
interiorizados p r qui n
on bjeto d tale t · cnicas
disciplinadoras, llevándolo a la última t rma de control: el
autoconcrol, como nos mue tra Foucault, e t aut control e un
' pr grama' . r
[.. .] a gura la elaboración del propio acto, controla d de
1 interior u desarr II y su fase [.. .] el tiemp penetra el
cuerp , · c n 1t do· lo controle minucioso del poder. 28
t pr grama interno gu se in taura d de dentro re-codifica
de forma virul nta al cuerp , la e tructura que lo mantienen
en funcionamiento de una man ra a otra· a e te "pr grama
Foucault lo ha llamado 11omializa.ción.'19 r normal ignifica, no
~ VéaseMARCU E,H," i ten iali mo''enÉri ayrevoluci611,(vcr -i nespañ la
d urelio Álvarez Rem n). Tauru , Madrid, 1969. p. 5--94: Ra-:.ón y Rel'oluci611,
Hegel y el surgimiento de la teoría ocia! (II8d. Julieta F mbona de Sucre , lianza.
Madrid, 1971. pp. 94-122; e te e un cxc lente trnbajo de Marcu referente a la
.. cnomen l gíadel píritu"enelqu haceunamagrúficarefle. i ndelaobrad Hegel.
2• Ibídem .
n FO CA LT, M. Vigilar y Castigar, 1976, p. 155 .
' Op. cit. pp. 155-156.
i!9 ~ s un término que
oucault usa para referi a todo · lo mecanism
di iplina y d control in taurado en I m nte d lo hombre; para "e ·tandarizarlo '',
creado a rravé de ciertas di ciplinru. "humani tas" que tienen porobje~ d tudi al
mi moh mbre. einventala para i nentrenonnalypatológico.MOREY.M.: exo,
Pod r, Verdad, onver aciones con Michel Foucault. Materiales. Barcelona. 197 . p.
52.

7

�r clifi rente; el que e diferent e el extrano el extranjer , el
difi rent e 1 qu preci am nce
ncu otra fu ra de la nom,a.
--. te pr ce de normalizaci, o
lo ra ól uan&lt;l ha ' una
ri de act r ect rial . -e pilar qu par cen funci nar en
c njunt , desd la admini tración del tiemp , ha ta la forma y
emplazamiem d l
. paci . I a ch u:ibución d 1 alon , la
rientación d la entrada y ·alida la di po ici · n d la füa 1
po ici n::unienro d lo reli ve arquitectónic , on ólo una
parte d tod el e quema de p der d mirada . e I da una
prepond rancia a la arquit crura 1 al di ñ encau ado al c ntrol
int rn , para hac rl apar c r a la vi ta a lo qu e ncu ntran
d ntr de la in tituci ' n. jmpi za l ju
d la abertura , de
1
pac1
d lo. pa ill y d l. tran. par ncia _31 &gt;
El i t ma celular de la pri ione y d I jércico, v pla mad
difici de la. academia . La arquit tura, el di ñ
i t mru in ormalJco la nue a tecnología qu vienen a
c
1campo de control in tirucional corporal lo
re ím ne t · cnico , conductual
todo lo m1.:cani mo
di ciplinari . , on tran polado int rcambiad , conju do · e
hablan un a tr , entr e pacio o 1::mplazamiem • , n l
cual
xi te te discur o que
pr pa
r fl ja ·
L pri i a • la in. talacion militare , 1 bo. pi tale , lo
p i uiátric , la. fabrica, · la . cu la man ti n n e ta r lación
d inrercambi . de di p .itiv y m cani m &lt;l contr l. 11 da
sta relaci ne de poder, t da c. ta rede. que e atra i san
mutuamente formando entrccruzam.ient
. tán de únada a
prop · . íto. d I cual
b n ficia la ciedad de contr l. ,
to pr p' ito · n la normaliza ión, la re ulación
·c nomizaci · n d 1 individu .

" FO
ULT. . Vig1larycasri ar. p.177;
:w.hhac referen iaal.atran i ión
qu tuvolugarenl mecanism ymod deu que I d1oalaarqui1 tura,p
do
e u modalitlad fa tu . y de vi •ilan ia ha ia el extcri r. al de vigilan ia y control
1mem .

La igilancia c m m ca.ni. m di ciplinari , la
para
de tar a . Dicha rigilancia qu
a
nar
a í · la m diante el m · todo clínic ,' 1 e
r- ab r. el qu
vi n a in cribir n lo cu rp
1 r ím n d e nrrol
di ciplmari caracterí rico. de la mi ·ma. ..
'lant co n j
clínic determina la naturaleza d 1 obj
)b. en , ci , n

a ex.amen.
· ra máquina di ciplinaria p rmit o u má leo grad de
perf ccionamient el qu una
la mirad l ,·ea t d . 1
Pan · pcico d B ntham32 entra en cenar lu icnd ·u tru tura
p rver a v yeri ta, e e j omnipre nte qu e do l&lt; ve, in que
1 v an a ·1 tra pa. a u mirada apuntalan te &lt;liri 1 nd · a l
má pr fundo d la c nci ncia. de lo vi ilado . lo. cual
tran criben el m
·
r c difican en u er, r pruduc1 nd
e con tan te
la mirada examinadora pen er a.
, n la uni er idad tenem
o rado · · ·
nu tr .
vi ·1ant
pe
ridad con
rón'
· · o-c r bral
pantalla
··
ten m
ra qu vi n pre,·aleci nd de d el
nacim.ien
h ci nd
'r ndtn '' d rurina
apuntand I
la&lt;l re, de conducta anormal ~
ejerciend pr i · n · 1 e n 1 1mpl hecb de pa r y m trar
e a paleta d madera ea d nd e cribe con minucia,
qu '

11 Paro una
n má o mpleta cread I oj
e lIDphcncio
aber y por Jo tanto en el
nacimienru de la cl(nica , Una arq11eologw de la 11 •
co de Jcrem Bentham e una e. l
pe
lar, a manera de amll .
al
·
acontral
in
mirada
a
o. 1pan
en d
in · ri
igílan1e m
1
, el pan
· rce en la
. up
as pri i • ,
er di ciplinario p
qui
e tá vigilan
n e t nue a ie
di · ipllnario.

9

be
J

ía. raíces.
LT. M. El
4-176.
qu en u
uemra una
mirada fiJa
. i ilid
ad~
a ·
b
re
an se poder

�pa a a tra,·' d . u inquisid ra mirada. Y e exactam nt o una
figura, ·ólo e ta 'ahí' en la m elida n qu pu
imb lizar aqu ll
9u nu tr r
n d · concr 1Íflt; mo reproduce u ethos n nu m
cuerpo ) ment . Lo ma tr p r tr lad
n lo pe na1e
antagónic de 1 . alwnn ; emparentad e n I JU ce con el
m 'clic , el p ic anali ta y l . capatace ," repr ntan a un ru • ·l
bi político lo nea ad r ) pro&lt;luct r d la · da p er- ab r,. rdad, ' ,!I poder prod11re· pror/J«e rralidad; prod11ce áJ11bitos de ol?Jeto y
1it11ale.r de rerdad .:w ell tien n y d t ntan parte de e te poder d
conrr 1di ciplinario e que baj este pr upu t mae rro-alumn
alta a la vista., la coacción d la técnica di. ciplinaria.
D e ta man ra, I alumn e bj t d ab r en cuant a
cada m mento el admini tra el p der di ciplinari . í u t nta
pan d I control in ·cuc1on. 1 qu tant r pr ha p r del cual
n
pu d u traer, ·a qu n s pu d liberar del c ntrol int ro
in. taurad en lo c '&gt;di
de u ethos y ~n u er n cuanto t los.
uj tO de ah r ) d po er que r pre enta 1
ag ·nt · de re -i t ·ocia ntra 1 p0d r apunta1'ldo n u per na·
d be de u ar t' trntcgia epi témica y de conciencia qu e
encu ntran umergido y r primido bajo toda a capad concr l,
r pre ión de la en eñanza informaci · n dirigida y ec n mizada. 35
be d recu erar u cam
d acci · n e m ujer p líúc y
tic int aumpir la ·xclu i 'n del , aber que realiza la instituci · n
r u di o ill\' de c ntr 1 inserta capilarmen e.

n la ciencia ociale
humana
1 m cani 10 en el cual el p t:r clisciplinari e
ancho y profundo de la vida miHna,
regi tra e e tiend1.: a 1 1
e. p cíticament · en I cu rp , y n e da la p blaci · n; n la ambici a
11. RDT.. L

2

n.

GRI. .,lmp rio (l• d.)(trad. 1·irJ Bi i ). Pa,d •

obrad Imperio e delimita mu clarament el e nstrucr, de bi poder:

RI poder se e.,presa p1m como un control q11e st h11nde en las
profundidades de las conde11cias y los merpos de la población ~ al
nlÍS1110 tie111po, pmetra en la totalidad de las relaciones sodoles. 36
e bi p der e. una an máquina da ·ficad ra que ec nza
cli crimina, para y rericula a e d 1 incli,--idu alcanzad
por el conocimiento.
un p der que o ene rig o
le
pu d ra tr ar la
celas que deja a su pa o
difuso mimético
nacli lo jerc y todos lo d t atan, los que lo aplican y a J
qui n 1 aplica
confund y a í a gura u pr alecimi neo
en l corpus bio- cial. racia a toda e ta ran cla ificación
incli idualiz ci 'n el p d r
di tribuy d man ra j rárquica
pero e ta n ción d jerarquía e compJ ja ~ ca i • i mpr n
xplica c n la figura piramidal· ta imbol ·a del p d r n 1
cual d ciend de arriba hacia bajo e franja e fragm nta a í
ola. La j rarquía
mani L ta en multiplicidad
en
d codificaci n y r t rrit rializacion · el p r . de plaza d
un . u trato a tr le confiere Yentajru: a uno y d pu·. a orr en
un c n tant ju g dialéctico n el qu p d r y r i t ocia
intercambian y coqu tean mutuam ti •
d nd alcanza su ma) r
complejidad 'div r idad en el qu el bi pod r n o ita ju tificars
a í mi m · la
cialidad } t cnicidad dd pod r lo rillan a
aut xplicar ju tificaci 'n u e realiza a tra · de la pcr n
ta
tienen un e;,:cele
de la produc ·
muy
yeclo
·
ente
pilaridad del poder, difumin
n
at
aunqo
giro muy radical
pane e
ou ault y sus
·chel
ni

. \tifilur _, cu.11i •ar. (trad. d
ureli
arz n del Camin
i •lo
l. 1faico. 1976. ( ed.), p. 19 .
T. 1: Microfísic" dd poder (erad. Julio arela y Femando Jvarczna), La Piqueta. •• fadnd. 197 . pp. 1- 44 .

90

·

· po

de

fe or
. gra

olíticru. en
y te ri o

in

rna. au

innum rab

ob

l. .. /mperio(lªed.)(trad.

Pa

91

}m
a la
uto
el

1eratura en la
idad

o con
ad d
Bi ~ ).

�r.

que n bjet de e t poder. ~ nac el /Jiosaber. r pr entado por
esta part de la poblaci, n a la qu
l aplica el pod r de contr ~
lo mecani mo di ciplinarios amodirigid . De ta manera
cr an nue o ab
, e amplían l di positivo d control y
cr an nue os r gímenes d pod r y de saber el horizonte
c n tituti
d la nue as di ciplina científica y técnica e
d ja entre er, emergiendo y afl randa su rdadero carácter de
contr 1 apolo 'rico, el cual vendrá a fundam ntar otras nuevas
forma de biopod r. 1arcu e ya 1 había planteado, pu d cía
qu l pr gre técnico di minado por toda la oci dad crea
nuevos i tema de dorninaci 'n conu 1, coordinación
admini tración, crea forma d vida y d p der. 3~ a í nacen las
ci náas humana o e o e 1 que oucaulc a.firma, la ciencia
d 1 hombr qu tratan de ju tificar un ci rto u o d p d r.
n u micr física d l poder y n u debat e n
oam
h m ky Foucault plantea aria cue tione, acerca de la
in tirucione en la que a primera ista, u intencionalidad
apar nea r lib radora, potenci naliiadora de capacidade
humana,, in. titucione ne11tras, bien, qu en u naturaleza las
emo com que no ir en a un fin e p cific , sólo o la medida
de qui ne on lo que la utilizan f usan. Pero F ucault u a d
nu vo lo que ahora me gu taría llamar ' la navaja de F ucault" 38
para d sanicular nue era ubjetividad ligada a la apari ncia, a
accident formales que parecen con tituir la instituci ne ,
a í como el cue tionamient
e u fin c m liberadore
c mo b néYol ; para dejarno caer la luz qu de ela lo fines
ultcri re de e tas in. tituci nes (c mo la e cu la, la uni rsidad
l in tituto. d inve ti acione , etc.) y con ello u naturaleza
dentro d I marco biopolitico, 'la razón tec110l6gica se ha hecho razón
-' 7 MARCU E,H.Elhombreunidimen ional(trad.
n nioElorza). ei Barral.
Barcelona, 1972, p22.
1•
e t concepto como una anal oía entre el método de FoucaulL el de
Guillenn de Ockh:tm 610 en el entido en que la ·•navaja de kham" u o como
método lógico y cienáfico para develar la verdad de lru co as. o . e debe de
entender in e tricto, ya que una omparación literal caería en ab urdo .

92

política".

rrabaj en e ta in titucione
n rma g neral
n roda la ociedad alcanza diferentes conn act ne .
e a
u vez el trabajo, el canal , el meclio por el cual e normaliza
e
in taura e te régimen pod r- ab r s dan p r s ntado la pauta
emanada d
to r gím ne y n
le. u ti na p r l
contrario e d m cratizan; toda ta ubj füidad viaja a travé
d t d 1 corpu acial tra pa a I c r bro \ la mente d
todo aquello que e tán e puest
que de al na manera e
entrelazan con la a ta red d 1 poder que recubre tocla la
9

ociedad.
El p d r e ejerce ahora a trav ' de maquinaria. qu organizan
directarn nte lo cer br } 1 cuerpo con el pr pó 1t d • llevarlo
hacia un e tado autónomo de alienación de enajenación d I cntido
de la vida 1 del d eo de creatividad". 0
ta nueva da e de poder ab orb a t do lo indiYidu
vence resi tencia que
originaban por I p der &lt;li ciplinario y
crea a u vez nu va forma y da e de re i tir;
intercambian
p der-r i tencia, entre rná
and
a el poder, má. and
rá la re i tencia qu pr fi
ará as mánd e, d jando v r u
e pectro fant'l mal ant d aparee r c m r ali&lt;lad, ant d
er r al e eo po 'bilidad pa and p r ut 'pico, Ju g p r p ible
Uegando a nece ario y por lo tanto a real. 1 • Bloch y u otología
utoptca, tabl ce lo p stulado de juicio de experiencia, en dond
enmarca de manera un tanto hegeliana, con tint d un manci mo
cálido que lo que
ta ujeto a la condicion
f rmal
experimental
p ible · lo u ta iempr n nt.acto n
la condici n mat rial de la
r al (r alidad); 4:? t
w MARCU E,H . Elhombre1111idime11 io11al (trad.Anonio I na ), ei Barral.
Barcel na, 1972, p.27.
HARDT. M.. EGRl. .,Imperio( J• ed.)(trad.AlciraB1xio), Paid , ,

2 2, p. 3 .
41 AGUILAR. L. F." El pumo de partida de la ontología 111ópica de Em t Bloc/1 ".
DI OLA, Mé ico, Ln tituto de lnve tigaci ne Filo óficas,
A l. F • 19 l.
pp. 145- 1 4.
•~ PEREZ. S . 'Heg l. critico de Blo h " , en Em.H 8/och , sodedad , política y
filo of(a. Uni er idad Autón ma Metropolitana. CIDE. Mé ico, 198 .p 53.

93

�a m1 JWO explica en gran medida (o ju tifica?) las nueva formas
de re i. tencia al poder, en e pecial al p der disciplinario en una
ociedad de control
'La forma establecída d
rganizar la
ciedad e mid
enfrentándola a otra forma po ible "Y
De e. ta manera, Marcu e explica y ofrece la ~ rma de ver
nu tras op nunidad para a1i-iar la lucha del h mbre p r la
mi ma xi tencia, en la cual la práctica d 1 hombre e mid n
por u p sibili&lt;lade hi tórica . Aquell qu en nuestra mente
se empjeza a bozar como alg po ible y e conecta con el
proyecto hi , tórico-materiaJ e puede c nvertir en real y necesario.
En e e ·entido todas la forma y u tancia , ofrecen una
re istencia o rcsi ·cencias una con otra,, cambiando de objcti o
a re istir y creando nue\Ta manera d r i t ncia. De e ta man ra
ucault a· veraba: ''Lo revolución ,umca es más q11e 11t1a to,na de

conciemia ".

44

S. Conclusión
Foucault inauguró una nueva era en el pen. amiento occidental, u
originalidad ,' , u &lt;li cur o inédito a la hora d crear conceptos
con uct modelo , atraYiesa todo nuestro pen amiento· él mi mo
viene a marcar un hito en la hi toria d la id a · él
ah ra, part
de u propia n alogía d la m ral , de p d r, ' l mism e ha
c nvertido en uj t de con cirnient
n di cur o generad r d
verdad: él e pa.rt
productor del aber. h ra, ucault forma
part de la· nueva . trat · que deberán d t mar para c mbatir
lo male de e te mund . in duda alguna c n titu e un fragmentl
y porción d la epi reme del siglo p, ad • de e te nu
iglo,
c mo ujeto de c nocimicnto , pi za de discur o , vendrá a
confi rmar nucrns mecanismo. y u o de poder. Foucault termina
"
R U .H.Elhomhreunidimen iona/(trad . Anonio I rza). ei Barral.
Barcelona, 1972. p.20.
OU
LT.M.Andlísi~deMlchelF011cault tr.id.Berta tolior)."Rc pue ta
al írcul de pi temología'·, Tiempo ontcmporán o, Bueno Aire , 1970. p. 225 .

94

por auto urnergir e en su di curs , engull a sí mismo· la ombra
que una vez llegó a r cubrir a lo peo adore po terior a él 11 gó a
cubrirlo por igual.
Foucault e actualmente una herrami nta de diagn, tico
cultural, político, ético y filo ófic d nu tr ti mp pr eme;
u obra, penetrada, influida re e tida por todo el pr , ecto
moderno de la Ilustración que no deja de er un embate a la
irracionalidad del i t ma de la ociedad, del mundo en cuanto
realidad por lo tanto n cuanto posibilidad d
r en p tencia,
e ahora má vigente y vigorosa. u peo ami oto como lo elije
antes, e un índice em rgente de las contradicci n imp rante
en L mundo; la e peranza e ha ad lgazad d, cada a década, el
igl pa ado y e te iglo e han llenad d ttag dia , de tremenda
inju ticia de descomunale de pr p rcionalidade y de mi erias·
e ahí donde urg n e a c ntradicci ne de los pro ' ctos , tico libertadores, donde debemo de olver a cue tionar l
fundam nto , cau a fine
medio de todo nu ero saber u
intencionalidad humanista; d bemo, de volv r a reapr piarno
e conocimiento velado por la jerarquización y la e pecialización, de lo proce o real qu e taban parad del sab r.
nue tra tarea la de con truir una mejor realidad, redir cci nando la producción, la forma y el contenido del sab r,
inclu ive enemo que ir aun má allá; la critica funciona como
peldaño para una concepción del futuro en ba e a u
posibilidad d l ah ra, la erdad ólo pued s r ta.bl cicla p r
la de trucci 'n de I hechos dado que aparecen como índice
po itiv d verdad, y e to ólo pu d
r po ibl mediante una
violencia crítica, 45 martillando la verdad, fragmen ándola
Jl HABERMA ,J. La /6gica de la cien ia wciale (Manuel Jiméae1 Redondo).
Teca , Madrid 1996 (3' ed.), p. 440. Para ampliar un e. ludio a profundidad obre
e te gran pea d r críú d la
uela de rankfurt, Wd., GUILERA PORT L •
Rafael ," aturaleza,justifica ión y on tilu ionalidad de la d bedien ia ivil'' en
Teoría poUtica y jurídica, Porrúa, Mé ico, 200 . pp. 75-91. También puede
on uIta en el mi mo libro el capítulo dedicado a: "Di. tinto modelo de ciudadanía
democrática y co mopolita .

95

�f

decon. truyend la: el saber

hecho para hacer tajos.

/ooq1ai1

110

ha sido hecho para comprende" sino

(, ,,llz11/r7

ru:;

Bibliografia:

46

uando e habla de p det, de aber de técnica
de
4
dispo iti
dt: contro~ e e tá hablando de política " y d 'rica·
la política invariablement se reví te y e conforma de r lacion
d p der- ab r } en una manera aun más xplícita de técnica y
d di p itivo de control, y no olamente d la política
practicada a ni el d gub rnamentabilidad ino a rnicr niv le
a a.iv le mol cular diría uattari. 48 ada per. na cada cuerpo
es revestido por la p lítica e c nformador de la política, a í
como cada per ona por u naturaleza mi ma de ser-aq11f-fllismo y
ser-con-otros, e penetrado por la ética. La política e explica por
la relacione de poder de un cuerpo y otro, y la ética por la
relaci n del ser (consigo mi mo y con otro ), así que no pre carie
at nc10n a to h cho n lo qu el p der el aber, las técnica
el c ntr I la p lítica y la ética tán i mpre li das y en la gue
una det rminan a la tra
negar la natural za d la oci dad
y por con ecueocia, negar la naturaleza ra.i ma d 1 r humano y
en consecuencia traicionar todo el pro ·ecto ilu trado. E decir,
traicionarno a no otro mismo negándole el carácter d
inmanencia y pre encía actual.

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1éxic

1 41.

9

99

�LA FILOSOFÍA EPICÚREA Y SUS
IMPLICACIONES EN LA
POSMODERNIDAD
ylvia Jaime

Preliminar
Er PROPÓ ITO DEL PRES · E trabajo es analizar el hed nismo egún
Epicuro contraponerlo con el hedoni mo que e da en la
po rn dernidad con la int nción de e clarecer qu el placer epicúreo
dista mucho del placer tal como e ve en la soci dade po moderna .
Hoy, en el cont xt del nuev mileni ]a po ·modernidad
ncuentra estr chamente vinculada a la etapa del llamado
capitali mo tard1 , expre ado como una nue, a formad concebir
un mod lo económico d corte planetari promo, ·d p r el
impacto de la gl balización y lo cambio usci ad , por la
mi ma, aunado a ello, la nueva tecnologías d la información,
la cual . r penden a la acelerada vertiente del desarrollo
del conocimiento, 9u reba a en mucho I límite d la
modernidad ilu trada } por upue to la forma d ver la moral v
u c turnbres.

• Profe. ora de la Fa ultad de Fil ofía y Letras,

11

L.

�f)·lr"'

1. Filo ofia de Epicuro
I goz.p ts el pri11cipio
eljin de 11na 11ida dichosa
picuro

•

•

acid n la i la d amo entre lo año 341- 42 a. . picuro
hubo de emigrar a t na en donde fundaría, p r el año 3 6
a. . u e cuela filo ófica qu pa arfa a la hi toria con el nombre
de 1 jardín, po · er co tumbre d u eguidores el reunir e en
l jardin s d
tena para di currir s bre su ideas filo ófica .
picuro moriría alred d r d l año 270 a. .
_, 1 epicur í m apareció en la decadencia del mundo
grecorromano. Despué de Ari tótele la fil ofía tomó rumbo
nu vo . Po terior de filo afias tan impactante de I grand clásico
(como ócrat Platón ) Aristóteles) no cau ó poco a ombro la
predica del fil ' fo de ainos en e pecial, el hecho de reconocer
simple y Uanament u interé por la buena vida placentera. o
ob tanre, u fil fia impatizó c n un bu n núm ro de eguidore
entre ello , cierto individuos p t ntad como Lámp aco, quien
había invertido su capital en la fundaci , n d E/jardín, institución
filosófica donde picuro en eñaba y practicaba u ideología a la
que tenían acce o tant hombt y muj r a quiene animaba a
vivir y studiar el plac r en u comunidad.
Lo qu impacrnba de inmediato en u filo ofia era el énfasi en la
importancia del placer ensual. El go-zp es elpni,cfpioy elfin de 11t1a vida
dichosa, 1 afirmaba Epicuro, confirmando lo que mucho habían
pen a d d antaño, per que rara vez había aceptado 1a filo afia.
Para picuro esta claro qu el equilibrio en la consecución de
lo placer r pr senta un ímb lo de abiduria. aber equilibrar
el g ce e , pu , otro de los objetivo de la filo afia.
1 Alain de B rton . Las con. olac/011e de la filosofía . Tauru . Madiid. 2000. pp.
58-59.

1 2

/11i111&lt;

Para Epicuro la filo ofía debe t ~ r un papel oteri lógico,
e to es, d be aJ ar al hombre: ¿ al atl de qué? D 1dolor, d la
desgracia, de la mi ria en que vive. na filo ofía que no cur
la h rida del alma no tiene para él ningún val r. l fin último
d la actividad fil ' fica deb er la felicidad, y todo ab r qu
no conduzca a dicha felicidad debe desterrar e. aber quilibrar
lo goces es pue , otro objetiv de la filo fía.
picuro distingue: el placer de lo encido y el plac re piritual
que produc n gozo.
Re pecto al primero (placer de 1 s sentidos) es impo ible atisfacer
t do l d s o d nuestro
ntido , pues ati fecho uno, se
engendra tpso facto otro. Lo mejor limitar al máximo tale d s o
bu cando la ausencia del dolor ensible [la aponía ~.
El placer fundainental que puede lle amo a la felicidad e pu ,
el placer e piritual Oa jara], gracias al cual conseguirem la
tranquilidad d nue tro ánim [atar~-ia Lo que el hombre d be
bu car es la paz interior, n l afán de la riqueza mat ciale gue
tanto daño han ocasionado a la humanidad. ólo así erá la per ona
verdaderamente fi liz. La única superación del placer e pi:citual e
halla en la afirmación d Ari tipo d que eJ h mbr sabio y prudente
aunqu bu qu
d ee el plac t lo domina y no llega a e tar
e clavizado por él: 'tengo, no o , tenido" (Di' en Laercio, U
75). H aqui la racionalidad d filó ofo hed ni, ta.
La mi ión d la virtud n la fil sofía picúrea e exclu ivamente la de el gir, emr lo po ibles plac re presente qu e tén
ante oosotro · el má int n o. Tal es el papel que i tipo t rga
a la phronesis 4 la prudencia. stá dar que el equilibri en la

1-

u en ia de dolor.
Ténnino qu por primera vez u ó Demócrito más tarde los epicúreo y lo
e toi os para de ignar el ideal de la imperturbabilidad la renidad del alma,
derivado del dom.ínio. obre la pa ' Íoac o de u extirpación. icolá Abb gnan .
Diccionario de Filosoj(a. Mé ico. Porrúa, 1996.
• Phr611e is del gr. Hr6nesi . Laphr6ne is desd Ari tótele algo concerniente con
el ·•saber morar· y é te, a u vez. n
un aber objetivo orno la (teklme) teklme que
limita a con tatar hech s. ino que e enfrenta a lo hecho y lo conoce porque
afectan inmediatamente [Parhó (del rathós) afección.emoción. p ión].
1
J

103

�\ ki,1 (a1w

con ecución de los placere r pre. nta un ímbol de abidu.da.
aber equilibrar el oce e , pue , tt d lo bj tiv de la
filo afia.
El epicureísmo gozó de numero o irnpatizantes entre lo
qu .e ncontraban t do cipo de per onalidade .
lot s Timócrare Hermarco !domen o Metrodoro
Hedeira eonte o y u mujer Themista (qui n s corr pond na
u primera generación).
demás, profe aban un ran r sp r por u maestro ha ta el
punro que entre llo e hizo faro a la igui nte máxima:
' ompórtate iempr com i Epicuro te viera". Dicho
discípulo
ncargaron de extender su doctrina en ia Menor
gipt Italia ,
paña. ri tipo fue uno de us máximos
difuso re quien a urnía que el ob ·etivo fundamental del er
humano radicaba en la saci facción del hombre ' todos us
sentidos. us di cípulo n sólo limitaron a c piar la te i d 1
maestro, ino que de arr liaron alguno a p cto de la d ctrina,
tal
el cas de letrodoro (íntiro amigo de picuro), que
profundizó la te i epicúrea del placer catastemático (placere
naturale y n ce ario propio de la entereza de ánimo que e
basan en la privaci 'n del dol r fí ic y moral).
o e de extrañar la frecuen e filtracione de epicúreo
renegados que nunca entendieron lo principi s 'tico-roorale
d ·u maestro tergiversando u t si . sí no encontramo con:
a. 'Timócrate h rmano de Merrodoro s ci d Epicur
propa · el rumor de que éste tenía que vomitar cl
ece al día
de lo mucho qu tragaba, aunque u comida ra ncilla
prefiri nd eJ agua al vino y e contentaba con una c mida a
ba e d pan, verdura y li a. qu ell s mi mo cultivaban.
b. Diótimo Estoico tomó la cruel iniciativa de pubjjcar
cincuenta carta ob cena que, egún decía, había e crito Epicuro
cuando e taba borracho y en pleno frene í exu.,.11. 5
~

Diógene Laer io. Vida de lo filósofos más ilustres. Porrúa, Mé ico, 1984, p.

251.

1 4

c. Ha ta el u o común ha degenerado tanto que el adjeti o
epicúreo, (ea) se incorpora al vocabulario para de ignara
''la per ona que aman lo placeres en uales". (DRAE).
egún i tZ che, su nemigo fuer o lo re pon able de 1a
ioYer ión d lo auténtic valores repre entado por la filo ofia
de lo pr acráticos e incluso, de lo ofista .
... picuro menciona cuatr cau a de la infelicidad: El rem r al
de ttno el t mor a los dio es, el temor a la muert y el t m r al
d lor.
La lucha contra e to miedos que ioguietan al ser humano es
parte fundamental de la filos fía d
picuro· a Ja cual e ha
designada como e] t:, trafármaco' o medicina contra los cuatro
miedo má general y significativo : eJ miedo a los dio , el
miedo a L1 muerte, el miedo al dolor y el mied al fraca o en la
bú queda del bien.
La bú queda del placer n debe er ci ga ino iluminada por
la prudencia (phrónesis). Para ello, nuc tro filó fo formuló lo
iguiente precepto en lo que hay que bu car el placer rehuir
el dolor de modo prudente . racional.

1. Hay qu ac ptar el placer pre ente.
2. Hay que r chazar e1 placer pre ente, i la razón prevé
que de él e derivará un dolor futuro uperior.
3. Hay que rehuir el dolor pre ente.
4. Hay qu aceptar el dolor presente i la raz · n prevé que
de él e derivará un placer futuro uperior.
" na vida abia y moderada, guiada por la inteligencia y la
prudencia, n 11 ará, in duda, a una Yida má, el Yada y
tranquila y, por el contrario, una vida de rdenada y frívola n
conducirá a mucho male ".
n una ociedad con umi ta e mola nue tra dond la vanidad
y lo ap titos de la carne e tán pr ente c.:n t do el univ r
publicitario que incita a c nducta de ordenada (el nar i i m

105

�.\'¡/ii'a /uin1c

1 ,

La palabra ami tad vien del griego philía.

Si quieres hacer rico a Pitodes,

una palabra que indica un vínculo afectivo, tiene una larga tradición en ecia d d
tiempo de Homero. Aristóteles fu uno de lo grandes filó ofo
que tambi 'n aborda el tema d la ami tad en su ' tica 1comaquea.
Epicuro exalta la ami tad entr lo
re humano como una
d la mayore virtude y un de lo mej re pi.acere d los que
puede gozar. La amistad proporciona un apoyo en un mundo
hostil y extraño.
una ayuda no tant p r lo qu lo amigo
bagan efectivam nte por uno c mo por 1 hecho d aber que
p clamo contar e n ello en caso de er nece ario. La amistad
Uev · a picuro a fundar u propia e. cuela en tendida como un
lugar de encuentro, de di frute de diálogo y de e tudio así como
de recu rd gozo o de lo amigo que , a han desapar ciclo.
El filó ofo de amo bservaba que: De todos los medios de los

110 til/tJJet1tes SIIS riq11ezas-

q11e se arf!Ja la sabid11ría para alcanzar la dicha e11 la vida el //lds

dis111ÍJ11!)'e sus deseos.
Epicuro

importante es el tesoro de la amistad. Hasta tal punto era Epicuro

exacerbado el abuso del h donismo, 1 marcado nihili mo de la
era, la sobre explotación sexual ... )
ca iona l tra trocamiento
de lo valore lo que ya e muy común n nu era ép ca. sto
on los mal tar de la ociedad c ntemporánea. e olvida o e
ignora lo que nue tro abio maestro con ideró en relación a lo
verdader placer : Siempre serán cosas de sabios.
Para Epicuro lo biene mareriales y las riqueza no bastan para
ser feliz. i recurro al médico e porque con c má qu yo d 1
cuerp humano us funcione • la nfermedad qu l agu jan.
Por la mi ma razón, cuando el alma sufr
nue tro e pmtu tá
enfermo recomienda r currir a la filo fía para bu car la paz y la
felicidad.

1.1. Lo buenos placeres epicúreos
... n una ocie&lt;la&lt;l de consu.m como la nue tra, el dinero e uno
de los principales medio para pr p rcionar el gozo y el placer
que el hombr nece ira}' adquirir biene rnateriale y sati factore
caros. En la filo ofia epicúrea no caben e tos parámetro . picuro
proponía n ñar a u s guidore a bu car y cultivar lo
"bu ·n placer • " lo placere ~ ublime , e piritual y v ncer
la tentacione concupi cent y lo· de eo Yan . ntre lo
buen . plac re "pi curo considera tre fundam ntale :
ami tad, la lib rtad y la reflexi · n.

1.1.1. La ami tad
De nadie se ha de se11tir envidia.
Pues los b11enos no lo !Jlmcen) los malos,
cuanto 111ás afarl1111ados son,
f(l11/o 111ds .re perj11dicu11 a sí misftlos.

~picur
16

partidario de la buena compañía que r com ndaba hacer lo
po ibl por no comer nunca en oledad:
Debes exa11!i11ar ro11 q11iines ro11m bebes porq11e llenarse de come sin 1111 amigo
eJ ti1•ir la vida del /eó11 o del loho.
xi timos a meno que alguien epa d nue tra exi tencia;
cuanto decimos car ce de significado hasta que algui n lo
compr nde, y e tar r deados de amigo equival a la e n tante
confirmación de nuestra identidad· u conocimienco y u
pre cupación por n otro po een ll. facultad d arrancarno de
nu tra paráli i .6
El amigo e a9u 1 qu afuma nue era exi tencia. ~ do lo que
p o amo , decimo o hacem adquiere igrúficad n tanto qu
ouo no oiga n compr nda y no ntienda, eso
lo que no
pr porciona la confirmación de id n 'dad propia.
uando platicamos e n el tr , y el tto realment no
e cucha e imere a por n sotro no importa de qué hablem
6

lain d B tton. Las onsola ion

de la filo ofía. Taurus, Madrid. 2000. p.

66.
1 7

�lo importante s que al charlar ambo n , rec oozcamo
mutuamente, po eemo un lugar n l mundo y c nfirmemo de
e ta man ra nue tra xi tencia. ¿ o es e panto o? ¿ha encido
alguna ez que aunque e tero acompañado , pued er qu
n sinramo tan olo ?
La ami tad nació d la utilidad p ro e un hi n en sí. El ami o
no
qui n bu ca i mpr 1 útil, ni qui n n lo un nunca la
ami tad ya que I primero con id ra la ami tad com un tráfico
de v ntaja , el egundo d tru ·e la confiada e peranza d ayuda
qu con tituy gran part d la ami tad. 7
n ami o v rdad r nunca n
valuará con 1 parám tr
del mund , por l c mrario, e im re ará p r 1 rná íntimo d
n . otro , vicever a. Qué peo amo , qué ntimo , cóm e. tam
erian u prioridade hacia no otro . n el lenguaje epicúreo
rico setia aquel qm tiene 11n an1igo. ue. tro filó ofo advertía qu un
puñado de amigo aut 'ntico
capaz de di p n amo el amor}
1respeto que ni iqui ra una fortuna material podría r portarno .

De todo manto la pmdenria 110.r q_(rece
poro la Jelicid(ld de lo tida,

lo '"t!J'Or es, co11 11111cho. el logro de lo amistad.
~picuro

1.1.2. La libertad
El ai lar d l r t del mundo

vivir en " l Jardín" ra una
t rma d va&lt;lir 1 ver. obligad a trabajar para g nt qu n
ra. d . u agrad ahí , lib raban de l caprich humillant d
lo patr ne y autoridade . Había qu liberarse de la cárcel de lo
mti11ay de la política y para c n eguirlo, fi rmar n una oci dad d
producción d aut c n uro como una c muna d nde aceptaban
la ,-ida simple a cambio de u indep ndencia.
e dedicaron a la agricultura, entr tra co a ·, y culti aban
{fü·er o vegetal , para su alírn ntación. u dieta no era lujosa ni
~

7

entenc1a!&gt; Vaticana . 39, 34. 81gnone. .

10

abundante, p ro si e pre cupar n por la azón, tratando de hacerla
sabro a y nutriti a. C mo 1 explicara ·picur en una. carta a u
amigo 1 n c o, el sabio de la co11Iido noprejim en abso/J,to lo 111ás ab11nda11te
sino lo 1JJás agradable. us guidore acrificaron la vida luj a, u
po.10 n dentr d la política, u relacione
oal y u
n ara d la libertad la implicidad, la eocilk:z ~ la paz.

1-!,!Je de la política co1110 d01u11a •destmclom de la tido dichosa.
La ca. a de picuro emejaba una gran familia en la gu al
par cer no había lugar para la tristeza ino tan ól para la
impatia y la amabilidad.

1.1.3. La reíle ión
La reflexión c nstituye la catar j del alma. El di. rtar . br lo
propio pr blema l traía a paz del e píritu qu el alma
nec ita.
platicaba obr ll •,
r fl xiona,
di cut n 1
pros y 1 contras y, de e ta man ra e ahuyentab, la an i dad .
eliminaba lo contingente nrs11s lo nec ari (que era el placer).
Por o era mu important la r flexión (re-flexión) qu ej reían
tanto en forma oral c mo crita d e a gimna ia r fle.·i a
re ult, r n grand e critor . gún Diógen . 1 reí , kteo&lt;lor
e cribió aJ m no d c Libr , entre lo. que fi urarían 1
d aparecido
iparato para lo sabiduría y J) la e1~fer111edad de
Epicuro. ra a ombro o er c · mo redituaban dicha. rdlexi m:
dond afloraba la inteligencia y compren i ' n d I hu ' . pedc
del jardín.
~IJt1bio debe ho.starsea si1J1ismo 'lwar lapa· ti,tnior, quees elph,cer 111,is i11tw.w.

2. Filo ofia epicúrea en el conte to d la p

m dernidad

2.1 Hedon.i mo
E1 he&lt;loni m . iemprc ha sid y erá pieza intrins ca d la i&lt;la

109

�~

del hombre. i: o
puede separar al hombre del placer, va unido
a la felicidad qu
l fin upremo de tod
er 1v1ente
[ · tótel ] .
pu
natural que e bu que el plac r · huyan
de] d 1 r: ... part de la o nduc:ta humana; la felicidad del hombre
e u fin uprem , el plac r [hedo11é}. El plac r , por con igt¡jente,
el principio , el fin de la vida feliz. El hombre tiene que co11seg11ir lo

felicidad q11e consiste en obtener la mqyor cantidad posible del placer, que
es el tinico bien;_y etitar el dolor, qm es el único JJlal.
n la edad media, el hedonismo se concentra en el placer de
1a meditación r la reflexión, en la búsqueda de Dio , Ligado a la
fe y la razón. Má tarde la ilu tración fomentó la idea del
hedoni m epicúre a través del art lo bello lo sublime la
razón- ma con el de,·enir del ti mpo la p anodernidad areciera
borrar cualquier objeci · n entre la razón el hedonismo, inclu o
la propia modernidad alim nt' la creación de t enología
consi t me en inmen o para el placer. D
ut nb gala pren a
e crita y de la televisión a Internet e han generado tecn logía
que han de embocado en alimento y e tímulo de lo sentido .
C rno pudirno ver, para Epicuro existen cuatro co a qu
n cau a de la infelicidad del hombre, las cuale ha venido
cargando t da la, ·da han ido razone importantes para llevar
una vida er na • Libre de preocupación: 1 t mor al destin , el
terno a lo di
, el cero r a la muerte y el temor al dolor.
alicemo , pue , e ta cuatr cau a, de la infelicidad que
eñala ~picuro y que la vi ión po moderna tratad evadir o b
entidade contemp ránea . Verem s en qué con i ten como
on diluida en la ociedades llamadas del capitaü mo tardío.

2.2. El temor al de tino
gún Epicur , el t m r al de tino era algo que el h robre n
p clia e ntrolar y qu trataba de disipar de mucha manera . Por
j mplo d áa:

/n,1 },111m

n el ho,11bre no hay.finalidad. no ha)' más que el azar. Por lo tanto,
q11e te111er al destino porqlle no existe. El destino es ine/11dible y
está marcado por los dioses.
ntonc para qué luchar contra l de tino: pues no hay nada
te111ible en el hecho de 11ivir para q1tiet1 ha comprendido a11ténticamente q11e
no acontece nada temible en el becho de no 1•itir.
ht!J'

110

El d stino no no
n ibl únicament
pathos) ya que l pa
qu I futuro dudo

compete, ademá
en el o del placer
hemos de bu car el placer pre ente (paron,
ado se ha de truido y no existe, mi ntra
o yno abemo con e rt za i erá (At neo,

I 544). 9
En la actualidad i odo tan inci rto el d tino, la
po modernidad hered ra del exi t nciaü mo, el pragmati mo y
utilitarismo la vida int n a, v1vida al día y in preocupar. e mucho
por el d tino. "... cada día traerá u propio afán . ,u
í que,
para qué pensar en el de tino r lo que no deparará el futuro, si
todo
tan efímero y tan fugaz, lo meno que e nece ita e
pen ar n el futuro. e ha de recordar que el futuro no es ni del
tod nu tro para no ten r la ab oluta esp ranza de qu lo ea
ni de e perar d que del todo no lo sea. 11
Lo anteri r no quiere decir que a la gent no le imp rte el
futuro. Lo qu no le interesa e pen ar reflexi nar en un futuro
racional product de ]a circun taocia y del cambio que el
individuo j rce en ella .
bu can lo horó copo que iempre
clicen co a bonitas; lo videntes, que
hacen rico c n t da
u charlatanería · el ch.amán que está de moda, entre mucho
tr p r onaje .
Por upuesto qu en la posmod rnidad farx no e conoce, no
xi re, e borró d la memoria con la caída del muro de B rlín en
198 y, la modernidad queda en l aire, en cl qu todo se desvaJ/ece.
q

Gran Enciclapedia Rialp.

Mt. 6:34. /a Biblia .
ChantaJ López y ornar Cort ' . Epic11ro. Texto!.. Primera edición cibernética.
febrero del 2004. bttp://ww, .antorcha.oet/inde bibliotcca.html
10

ánchez. An ulio. WHed ni mo digital". Etcétera, ábad , l de julio de 2006.
Véa ·e también La era de lo a/ecro en Internet. O éan , 2001.

110

11

111

�\ •/1'1.1 }illl!II

egúo nuestro filo o o:

... los hotJJbres son prod11cto de la.r drc1111sta11cias , de la educación, y
de que por ta11to, los ho1J1bres fllodijicados son prod!fcfo de dmmsta11cias
distintas )' de 11110 ed11cación modificado, olrida q11e so11 los ho1JJbres,
precisat11enle, los que hacen q11e cambien las cim111sta11cias. 12
2.3 El temor a los dioses
Quien 1111 día se olrida de lo bien q1te lo ha pasado
se ha hubo vit!Jo ese f!lismo dia.
p1curo

Epicuro no negó la exi tencia de I dio e , pero mantu ·o con
fuerza que como "ser s b lic e imperecederos podían no t a r
nada que v r e n lo, a untos humanoL, aunque gozaran
cont mplando la vida de lo buenos mortal s. L:, rerdadera religjó11
desca,zsp en 1ma cot1fen1plación similar por pa,te de los humanos de las

,,idas ideales de los dioses elevados e invisibles.
Lo di e exi ten y están c mpu t d átom a refirme, ,
mL perfecto , sutile y hermo s que 1 d lo b mbre . Habitan
en jardine hermosí imo . o forma.ron 1 mundo ni lo conocen
ni intervienen en lo a unto humano , por llo no hay que temer
a lo dio
l igual qu la fil
fía teológica de picuro, n la
p mod rnidad no xi ·t Dio ya que
una carga mu~' p ada
qu d j ' la tradici, n judeo-cri tiana y qu ha
nido
atormentando la vida del hombre.
j para :; picuro lo di e no in ter nían en la ida d la
per ona y 'lo e dedicaba a contemplarla, en la po. m d rnídad
cobran ida una gama heteróclita de dio
gu n j re n ningún
poder , in embargo, actúan obr la vida p icológica de la
p r onas.
12

Karl Marx. Te is sobre Feuerl?ach .

112

En la po modernidad e pregona &lt; j Dio ha mueno ... tod
e tá permitido' , entonce de qué pre cuparno.. r o ob tante, exi re
la má extraña exhibición d dio. e de todos colore , preferencia y
gu to . Reaparecen los cult primiti os y mucho teólogo
po moderno luchan por e tablecer un ecum ni mo qu aminore
diferencias ' conflict te 1' gico entre la clli r a religione del
mundo.
•nrr las nueva forma de religio idad flor ce el gusto por
1 e térico gue a d d lo ulgare horó c p ha ta la
ofi ticada rew Age en u bú queda afano a d olucione
alternativas en donde todo tiene cobijo.
Contamo con una nueva cultura mística donde e dan la
más diver a y e pectaculare forma d religio idad, medicina
alternativa mú ica, fil ofías ... en fin, todo un e tilo de vida
qu incluye un arco iri de modo y co tumbre para t do lo
adepto . Por mencionat cenemo :

incretismo Cuarto Camino, urtfjieff, Kan11a, I édas éspin'lislJJO,
Sincronicidad, Era de Amano Transcendencia y M1rlti-di111ensio11alidad
demás de un innúm r de mit
, misterios que envuelYen
la Yida po. mod roa aquí no tía el paao para ñalar u
caracterí cica ~ en qué con isten.
La paradoja e qu entre má incrédula ·on la
ciedade
entre má e de acr &lt;litan con u práctica , ,·ario. de lo. pilare
fundamentale de la m dernidad Qa familia tradicional, la igl ia,
lo. partid p lírico y la patria), v o ab ctado .
individuo
e vuel en má frágile , iendo fácilmente pre a de lo di cur os
y cult , promovido por mercachifl y orate . . . el cir que a
may r pluralidad aut nomía individual v
expan ión d l efírner '
,
ma 'Or interé d pierta por dotar e de Jo refe enteL mí tic .
A í 1 que dibuja claram nt e te replicante que \ repertori
de religi nes qu
tan en la ciedad p ·moderna e refl j
qu
· e ncingent porqu la e nclu iones , lo m tarrelar

113

�han dejad de tener encido para el gru o del

habitante .13

2.4 El temor a la muerte
Todo lo que co111ienza, ter111i11ü;
lo q11e pame, perece;
lo q11e aparece, desaparece;
lo que se endmde, se apaga;
lo concebido, se aborta.
ra e popular)
Epicuro le preocupaba en especial qu tanto u ami
c m él
apr ndi ran a analizar us ansi dade concerniente al dinero la
muerte y lo obrenatural. Epicuro defi odia al p n, ar racionalmente
en la mortalidad no daremo cuenta d qu nada hay ino olvido
tras la mu rte qu 'lo 9u con u presencia n mole ta sin razón
alguna hac ufrir cuand e e pera". Re ult.a absurdo alarmarse
por anticipad a cau a de un e~ tad que nunca experimentarem. s
ya que 'cuando om , la muerte no e y cuando estarna muerto ,
no.orno".
n la filo ofía epicúrea odo e tá compue to d átomo
férico li o y móvile . AJ momento de la muerte los átomo
e paran y vuelyen al torbellino d su pr pio m vimi nr . o
hay ue tem a la mu rte p rqu e una liberación d todo 1
mal . demás, nada exi te despué d
ta vida in 1 átomo
9ue
unen y e di greg-an indefinidam nt .
La muerte e , pu s, l má h rr nd d lo male , en nada
no atañe pue mientra n otro vivimo ella t davia no viene,
y cuand ella vien n
tr ya n v1v1m . í, la muerte no
contra lo vivo ni e contra lo muert pue~ en aquello toda ía
no e tá en é to, ya n e, tá.

13

recto c n cimi oto de gue la mu rt nada e para no otros
hace dich a la mortalidad de la vida no p rqu añada un tiempo
infinito, ioo porque elimina el an, ia de inmortalidad. ada
temible en efecto hay en el vivir para quien ha comprendid
que nada temible hay n el no vivir.
Frente a una cultura /i ht indolora acomodaticia n habría
por qué dejar de manife tar ante el suceso d la mu rte. JO
duda que el hecho ineludibl del fallecimiento de algún r
amado no deja d impactar a la may ría d la culturas. in
embargo, en la cultura p m derna e lucha p r r st:ru1 valor
dolor, pena e importancia a la incomodidad de te uc . Para
ello e ha producido una eri de no edade qu tratan d evadir
el dolor de la p, rdida de algún er amado y en caSI ne no t.an
amado.
Veamo a tánat en el ritual de la po mod rnidad. n la
po mod rnidad la muerte iempre rá la muerte del otro
nunca la nue tra. La parca es encillam nt ustituida p r otro
di, tractore que ayudan a di minuir la cri i provocada p r el
dece o del pó rumo. La muerte no cien e pacio en lo ti mpo
po modernos ni iqui ra pi n a n !a muerte de uno mi mo.
Ante la muerte nadie tien a egurado ningún futuro. ·ntonc
para qué pen ar en la mu rt i la vida e bella". La mu rt:J
¡va •a, qué infierno! ¿Por qué d jar atormentar por lla? hay
qu ignorarla pa arla inad,ertida brincada ridiculizarla, p ro
evitar a lo máximo ten r que afrentarla.
picuro n eñ' que la di lución del cu rp n la muerte
c nduo a la disoluci 'n d l alma que no pued ex:i tir fuera del
cuerpo , por ell no hay vida futura p ible. D d qu la muerte
ignifica la xtinción total, no tiene sentido ni para I vivo ni
para lo muerto , por lo que recomendaba:

AcosflÍflJbrate o considerar que la m11erte nada es contra nosotro ,
porq11e todo b-ie11 mal está e11 el se11tido,)' In 11merte no es otra cosa que
la p1it-ació11 de ese sentido.

n hez. Antulio. Hedonismo digital.

114

115

�1J/rtn

la 'poca d 1d pli gu de la muert
de D jo y de u con cuencia , no ólo como una toma d
p ·cióo d
ietz che ( i Di hamu to...) in como el pacio
, el tiemp d u realización en la vida cotidiana. ab mo qu
ha.e r frente a la muerte de un er querid en e to tiempo carece
d 1 ap y que ocrora brindaba Dio para lo creyente y lo no
ere ente , pues ubicar en l h rizonte de cada duel fecth·o las
con cu ncia de la muerte d Dio obre el contenido, la expr ión
, el componente real d vivir la pérdida de algo. Perder un algo del
qu 'no e ab ' a ciencia cierta qué e perdió con él o i c n esa
p 'rdida gana algo el doliente.
ue tro filó o~ era partidari del suicidio c mo una alida
cuando d plano n
p día oportar I dol r. ... n la
p modernidad e ab ga p r la eutanasia, la mu rte asistida, el
morir con dignidad · no é cuánto e 1' gane más, hasta
defiend el der cho al uicidio por cau a del d empleo. 14
El velorio e una ceremonia má en la que convive }' platica
muy am nam. ate de mil y un tema en donde el difunto no e tá
invitado a participar aunque ' t ea el pretex o para encontrar .
e erdi · la antigua co tumbe n que lo deudos y amig
cercano al difunto pa aban t da la noche (o noch ) en la
funeraria ha ta llegado el m ment del funeral.
Re pee o al funeral n hay que preocupar e hay que e
prácticos ' dejar atrá el r mantici mo de lo pant n con oda
su gama de monum ntos que e ocan la vida d l que parte y el
am r d lo qu
quedan; m jor es el uso del crem atorio. Con
e te procedimi nto e evita la mol taco rumbee de asi tira lo
cementeri
e mprar fl res hacer lápida , limpiarla y a istir en
d terminada fi ch a vi itarl . Es má cómod práctic y ha ta
re ulta má económico porque n tan · 10 economiza din ro
ino también ti mpo (que e ran entaj
para emplear e n
tras e a má alío a y r dituable ) e fuerzo qu puede
emplear en beneficio de disfrutar tu propia rida. o cab duda
1-1

Véa ·e:

i ian Forrester. El horror eco116111ico. FCE, México. 20 3.

116

J.110.

que re ulta má práctico. ¿Para qué ga car tanto? t tal el muerto,
muert e tá. Tal parece qu en un futuro no muy lejan tenderá.o
ad aparee r lo cementerio con su intere ante · monumem
de reliquias hi tórica . De e ta manera
pr . enra tónatos en la
po, modernidad.
Tal e la po m dernidad Ji era, in atadura, in exe uia in
epulcro , in panteones y haciendo a un lado tantas co cumbre ,
folcl re, trawcione etc. n nue tr f éxic 9ue es mu · dad a
burlar de la muerte no on xtrañas la 1gu1ent·. &amp;a e-:

La ,ida 110 r•ole 11ada .. .. (canción popular)
Si me han de n1atar 111a1itma qtte 111e malm de uno ez ...
-.Q11e 111e lle/le la que me trajo!
picur le pr ocupaba en e pecial gu
como él apr ndi ran a analizar u an i dad
dinero, la muerte y 1 obrenarural. Epicur
pen áramo racionalrnent n la m r alidad n
d que nada hay ino olvid era. la muerte,

presenda

110

tanto u am.J
· concerniente al
&lt;l fendía que i
daríam cu nta
que ' lo que ro11 SIi

molesta sin razón alguna hace mfrir cuando se espera".

R ulca absurdo alarmar por anticipado a cau a d un e tado
qu nunca experirn ntar mo .

2.5 El temor al dolor
Como habíamo eñalado anteri rment la bú.queda del placer
n d beria de er ci ga in iluminada por Ja prud n ia (phrónes15).
Ti do e tamo de acuerdo en qu hay qu bu car 1 placer y
rehuir el dolor prudentemente, racionalmente.
ahí que la moral
epicúrea propone las siguiente cuatro reglas de oro:
1. Hay qu ac ptar el pla r pr nt .
2. Hay ue r chazar el p.h c r pre en e, i la razón pr v ,
qu de él
d rivará un dol r futur ·uperi r.
1

Prudencia: una de las cualr virtude del alma, egún An ·LóLele .

11

�s· ¡,.,,, J,11111

3. Ha , qu rehuir el dolor pre ente.
4. Ha_ que aceptar el dolor pre me i la raz, n pr vé
qu d él e derivará un placer futuro uperior.
a po modernidad va mu de acu rd a la primera regla "ha}
que aceptar t d el placer qu e pre nte' in medir la
con ecuencrn .
En cuanto a la egunda (Hay qu rechazar el plac r pre ente,
si la razón pr vé qu de él
derivará un dolor futuro uperior)
en el lenguaje po modera diría:
o ha que rechazar el placer qu e nos pre ente, in razonar
ni pre r I dolor qu más tarde se derivará d él. Frase como
ta : "y lo bailado quien t lo quita" o "val má pedir perdón
que pedir permi o" etc. recuentem me e cuchado entre lo
jóvenes y en alguno no tan jóveoe .
Re pecto a la tercera re la (Hay que rehuir el d lor pr s nte)
por upue to qu l p m dern e tarán muy de acuerd con
reb uir al dolor pu la ,;da light, la moral e light y c mo canta
Rick , [arcin: hq;• qm vit'ir la vida loca.
Tocant a la cuarta regla (Hay que aceptar el dolor pre ente
i la razón prevé que de él e derivará un plac r futur uperior)
en cuant e té de parte del indiv:idu , hay que r chazar t do
dolor in p n ar en la razón, pue e lucha, vive, e investiga,
e bu ca y con truye una vida indol ra ética indolora. ada
de acrificio , e o e para lo t nto ' d ' la m c.lenúdad que
tamo dañ
ca ionó a la humanidad e n u rígid precepto .
l placer es hic et 111111c.
Lo tema de la mu rt la riqueza , la amistad y lo
brenarural e 11 vaban a cab con mucha cautela llegando a la
conclusión d que la riqu za no no lleva a una vida d graciada,
pues, i contam c n ella y car cerno de amigo , d lib rcad y
de una vida reflexiva, diñcilrnent eríamos felices en verdad. Y
en cambio, i faltaran la ami ta&lt;l la libertad y la r flexión aunqu
no engamo riqueza nunca erem s infelice .

11

picuro di idi' la nece idade en tre categorías con el
propósito d r ah:a.r lo e eocial para la felicidad · desi tir sin
con oja lo que no on de gran utilidad. Lo d
pu d n
er: naturaJe y nece arios, natural · no n c ario , ni natura1
ni nece arios sino que resultan de una opinión m ntido.
A t¡Hien 1111 poco 110 basta,
a ése nada le basta.
(Dich popular)

con iste l
encía! para la felicidad. Lo gu to
ncillo producen igual atisfacción que un tren de ida
untuo o, siempr y cuando ea eliminado ab olutam nte t do
lo que hace uftir por falta de aquello.

Conclu ione
ra a ignorancia sería confundir el hedoni mo n:i.lgar con
hedoni moque predicaba picuro, algo muy común n nue tro
días, debidos al uso y abu o d la m rcadot cn.ia y d l p rv r.
medio d difusión que han era tocad l v rdadero valore
por lo trast cado '\"alar de la po m dernidad.
La po modernidad con t do u. impactante de aneo
hedoní ricos no d ja de manife tar e en toda la e feras de la
cultura contemporán a: la moda , la co tumbre e pectáculos
donde impera el individuali mo exacerbado del hombre, dan un
margen muy ampli para la reflexión de nuestra ,'ida y la vidas
de lo otr (familia, amigo , conocido , etc.).
La r d d red e un enorme mall dond e ofrece d todo
para ati facci 'n del hedonista ahí pueden encontrar droga ,
di eño , tatuaje , e timulante , exo, fetiche
exuale ,
pornografía y roti mo.
La tarea e la filo o6a, iguiendo a nuestro filósofo con i t
en ayudarno a interpretar nue era confu a ensac1 n d
119

�\ /na /,mur

cong ja ' d e y librarno a i d planteamientos erróneo n
ara de la ~ licidad. Deb ríamo pr curar re pond r al prim r
impul o em c.i nal e inve ti r en cambio el grado d racionalidad
de nue tro de eo .
Epicuro prom te que la fil offa n p ndrá el camino hacia
los remedio uperiore, y d la aut 'ntica felicidad. P r forruna
para quien s car cie n de cuantio os ingre o , todo apuntaba a
que lo ingredi nte
ncial s d l plac r p r muy e curridizo
qu fu ran n
ran n ab olut oner
inacce ibles para
cualqui r p r ona. Por ningún motivo la doctrina d
picuro
pued o debe confundir e c n el h dooi mo vulgar.
Le r a picuro e reconfortar el e píritu es recrear la alegría
de ivir, el an ia de xi tir pl namente in atadura . En p ca
palabra : • u ro o aj
un auténtico cántico a la libertad. 16
orno decía Terenc.io' nada humano me ajeno', a í ucede
en lapo modernidad. Interpretar la humana conditio ha ·id tarea
d la filo fía n t dos I tiemp s.

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Diógene. Laerci : Vidas delosfilósofos 111á.r il11stres. P rrúa, 1 ft!xic 19 4.
• l libr 'e tá íntegramente d dicad a Epicuro) es el documento
má importante p rqu reprodu e part d u obra.
Epicuro: bras. dici · n d 1 n errat Jufr . .. fac.lrid, 1991.
hantal López y mar Cortés. Epimro lexto.r. Primera edición
ib rnética, febrero dd 20 4. (ttp:/ / ~v.antorcba.net/ind x/
biblioteca.httnl)

•~chanta! López.
mar C rté . Epicuro Textos . Primera edición c1beméli a.
febrer del 2004. hup://ww\ .antorcha.net/index/biblioteca.html

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Carmen ernánd z-Daza; Epicuro. i\lá."C11101 para 1111a 1idajeliz. \fadrid
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PERSISTENTE CAUSA DE SU

Emilio Uedó: El epicureÍSlllo. Barcelona, 19 4.

GÉNESIS

Estudio patciale :
ilb rt Romeyer-Dherb y: El ,mmdo he/místico: d11icas,
estoicos epic1Íreos. ~fadrid, 1996.

}.fa.ria Daraki ,

B njamín Farrington: Ciencia_ypolítica e,¡ el flmndo antigHo. Iadrid, 19

.

Carlo García Gual y Maria Jesús Imaz: Lafilosofla he/mística: éticas)'
siste1J1as. fadri.d, 19 7.

Anthony . ong: Ltijlosofía Helmirtira, :Madrid, 198 .
nciré l\Iartinez

rea: Átomos, ho111bmJ' dioses. 1 fadrid 19

.

Otro libro :
ranci co d Qu vedo: Defensa de Epicuro co11tra /,1 con11m opinión. ~fadrid,
19 6. (Quevedo fue un incan ab1 traduct r intr uctor de aucore
gri go y latino. en España.)

Karl Ian:: Esc,itos sobre '.jJic11ro. Barcelona 1988. ( orresponde a la
tesis doctoral de Marx y a I materiale preví para u realizaci 'n).

Alberto Motta, Guillermo M. Eguiazu 1

Introducción
E1' \RlÍCUL ANThR.I RE publicados en e te anuario, nos e tamos
refiriendo a una nueva dí ciplina científica o ma mode tamente
podríamo decir, a un nuevo fenómeno íntimamente ligado o
inmanente a la técnica para el cual prop nemo para u estudi ,
una nueva di ciplina científica, gu h m
llamado
t cnopatogenologia.
Podríamo definirla como la ciencia qu e rodia l proc o
d e géne i detección y profilaxi d l f en 'meno d la
tecnopamgenia, e te es, los daño a la alud del er human que
no e manifie tan inmediatamente sino despué de vario año o
generacione como consecuencia de la exposición a faccore
ambientale generado por la técnica con ecuencia e to a u
vez, de defectos inmanente y oculto en la mi ma.
1 PROCABIE (Programa Calidad Biológ:i a y Bi patológica del Entorno Humano .
rNES (lnternational etwork of Enginecr and cienti t for Global Re pon ibility). [NESPE (Intemational e1work of Engineer and Scientist~ to Protect and

Promote the Ethical Engagement). Casilla de Correo º 72 1- Rep . Argentina.

122

123

-OOOWAH-Rosari

�lhr,to \ fnlta.

o h mo r ferido a las tesi po tulada que fundam ntan
el por qu ' calificar como nu vo fenómen a la tecnopat g nia
(11otta y guiazu, 2005), rambi ' n a la metodología que propon
la tecnopa~ geno1ogía para u e tudio y pre enci ' n
Iotta y
.. guiazu, 2 7) y a un pr c ncept falaz, La in cuidad del objeto
tecn lógico, al cual por at rrar e la tecnología clá ica, o tal z
por mejor decir para no generalizar, alguno tecnólogo clá ico ,
c nduce a la aparición de a pect no de ea.do en la técnica
d arr llada ( guiazu y 1 tta 20 8).
n el pre ent artículo continuar mo ap rtando a lo
a pecto epi remológico d e ta nueva disciplina a aber, u
encuadr disciplinar, i el conocimiento por ella de arrollado e
aju ta a la caract rí rica a ignada al con cimiento científic
} u ubicación n 1 i, tema de clasificación d la ciencia , con
lo cual prctendem continuar fundamentando el por 9u
decimos qu la tecnopatogenología e una nueva ciencia.
Finalm nt trataremo ad má , obre el concepto de uhn La
anomalía per i tente por la r leva.ocia que tu o en la gén i.
d e t nuevo campo d 1 e nacimiento. Describiremos cóm
• t concepto tu o una ló ica total y ha ta podríamo decir fu
c ndición sine q11a 110n para la g ' ne i de e ta nu va ci ocia. La
anomaüa p r i t nte, gún ea u a1 raci 'n pued
rtar
nue os descubrimiento
la creación de nu vo camp s del
conocimiento en la ciencia o bien l fracaso o la perperuidad
m diocr en la labor científica.
¿Cuál

el encuadre disciplinar?

C o I ya descrito en artícul ameri re podernos decir qu
11 gamo al punto en que i bi n tamos de acuerdo má
meo
de ue exi t un bj t d
tucli en la tecnopatog nia
lue d fundamentar su ex.i tencia, n no 9u daba aún claro
cómo enfocarlo o bien en donde encuadrarlo.
ntonc
sur · ero □ lo. intento por darle un hogar di ciplinar prim ro en

124

,11il/emro

\1. 1• 1/lll:;JI

lo ya existente y lueg p co a poco difer ncianc.1 un marco
e pecífico.
l d tallado análi i realizado qu
ría e&gt;etenso
de cribir en el pre ente artículo n permitió afi mar que la
orfandad cli ciplinar e la última ' mu · poco aceptada pero inevitabl conclu ión a la que e d b llegar cuando no cabe ninguna
otra po ibilidad. orno tod fenómeno d orfandad que inclu
a la rfandad del er human ab m qu
halla n un delicado
proce o cuando e le quiere dar un hogar. La caracterí tica
furura del hu' rfano dependerán de las caract d cica de lo
padres adoptiv . D la mi ma manera, la uerte del fenómeno
de la tecnopato nia, d penderá del encuadr di ciplinar bajo el
cual sea ubicado. También a í corno un niñ debería er
naturalmente criado p r su padre bioló icos siend el hogar
adoptiv una u titución tol rada pero no óprimn cabe decir lo
mi m d 1 fen ' men de la tecnopato enia.
b ·tante a í como
i para un niñ podría er contrapr ducent
r criado p r u
progenit re y la ju ticia puede disponer un ho ar adoptivo l
mi m p cierno decir d un nuevo i n ' m no. Por ejempl , la
tecnopatogenia pued
r d índol química pero no er óptimo
u tudio bajo e ta di ciplina. tro ejemplo pedag ' gic c mo
I ca o de un alumno talento o que sólo logrará e ·presar toda
u aptitudes ) no mal grar
con el mae tro adecuado, ca o
contrario e de p rdiciará. i l e tudio de un fenómen pu d
er abordado por una di ciplina e p cifica lo avances en lo
con c1rmentos br el mi mo, erán mucho mas pre i
y
ficientes que i fu ra tomado por otra di ciplina , que n e
objeto propio d u camp de e rudio a í el e rodio d la ecn paco enia erá much ma preci o y eficient i e ab rdad p r
una disciplina e pecífica que si e e tudiado p r otra c mo la
6 ica la quimica la bjología etc. ~ ta~ ól orientarán el e tuclio
d I m nci nad fenómeno de d u propia óptic que i bien
e idón a para lo ~ nómen de la pr pia di ciplina. etá iernpre
parcial al enfocar preguntas pr blema tecn pat gen 1' gicos.
c rre a í el riego de enfoqu denominado tangenciale donde

125

�1/lxrtr, \fo1Jt1, (,m/1,rn,

e confund la herramienta con la obra o bien el efecto con la
cau a. Podríamo, d cir qu el e, tudio y la profundización en la
verda&lt;l d l fenóm no "d p nd rá del col r del crí tal con que e
lo mire" o ea del ent que y de la h rrami nta intelectuale.
con que e cuente (Eguiazu y [ tta, 2 01).

¿ ué ocurre cuando no hay di ciplina de un fenómeno poc
de crit .
na xp ri naa mt re an~ e el fen ' men de enriquecimiento
por simpatía d las di ciplina. má. c rcana.. uando e trata de
inv rigar una pr gunta tecnopato n I 'gica, pu de haber varia
di cipli.na gue ap rten una parte al e clarecimient del fenómeno
per parad' jicamenc e n
e ciar c y í en cambi
apor a
a la o la di ciplioa cone ·a que continúan u de arrollo
enriquecida con una cier a cuota de renovaci 'n. E lo que
Lakato (Lakato 1 2) dice sobre lo pr gramas jóven y
en rejecido d inYesti ación. Lo programas envejecido
difícilm nt ac pten ntidad en l nuevo como programa n i
mismo, ino que int ntarán inte rarlo a lo ra xistent para
aprovechar la cuota d innovación de 1 mi m . En t trabajo
n c lab raci ' n dificilm nt el pro ama nv jecid pu da
rejuvenecer. i en cambio
guro que ~ d mora notablement
el d arroll d l nueY
má dramáric aun, lle ar a la
de trucción. La di ciplina exi t nt delimita el pr blema al
eo-6 que que lla pueden darle que
in uficience para una
pregunta c mpleja que e capa a las herramienta metodol , gicas
de la disciplina exi tente. 1forzado reduccioni rno, puede llegar
a la de trucción rn ncionada rna arriba. , to j bien un ca o
puntual fue nue tra experi ocia cuando tratamo de in e cigar
el pr blema d la rnic toxina n J • rano . i bi n el pr ,ect
no lle ó a u d trucción I fu p r el hech de que p e a la
ande, dificultad p r la que acrave am , pudimo apartamo
d la di ciplina exi rente a la cualc
no condicionaba

126

\(. f:gui,,zu

integrara para u tudio r d arrollar nu tra pr pía disciplina
y m dio para u d arr Uo.
n g n ral, el inv tigador lu go de un largo petegrinar en
di tinca di ciplin e tanca y no encontrar una di ciplina
adecuada para u tema d e cudi , 11 ga a la ituacióo limite n
que ya in ningún entido común, e inclu ·e al nue o programa,
en cualquiera de lo ya existente , e n el olo fin de btener
algún b neficio inm diato o cumplir con algún requi ito. D
negar e el inve tigador a e ta inclu ión e puria por compromiso
ético l programa qu da afu ra d b n fici
l inv ti ad r
tal vez in u b ca cargo con el cual d pende u r mun ración.
En alguno ca
la evaluación totalrneot tan enciaJ teniend
alguno dictám n de expe,tos, una gran p breza por n
rlo en
la di ciplina evaluada, a pe ar de la idoneidad iodi cutida n la
pr pia di ciplina .
l razonamiento ' rico r de entid común no dice que no
p ible hacer buena ciencia en un encuadre teórico pre tado. e
e fuerza y finge una integración q~e interiormente e
inrel ctualmente no e tiene, y cuando el problema es mu
complejo e pierde mucha energía al enfocarlo artificialmente
desde otra di ciplina. Qu da iempre en el in estigador de buena
fe la en ación d qu todo intento de encuadre del nuevo
fenómeno, fuera de la disciplina e peáfica, exi tente o por fundar
e olo un r deo qu l hace de p rdiciar innecesariamente
óemp
fuerzo para ' apuntalar otro programa o proyecto d
la di ciplina a la cual fue integrado. inalm nte es un talento o
capacidad qu
desp rdicia.
_, sta falta de Yaluación corr eta pu de 11 var n alguno
ca o i el i tema valuativo no e flex:ibl a un delin·o voluntarista.
n t ca o, el oJo h ch d qu l e .aJuadore on exp rto
en al na ciencia ya e n alidada, con pr ti io y exp riencia
lograda n la mi ma l da 1 dote de la ' omni ciencia" o
aut ridad xc iva. u dictám n
on irr futable .
to. l
11 va a v r forzadamente en el programa nue,· , una faceta d J

127

��lbertn \folt. .. C.11illm110 ,\[. l!f!,lllaz!t

i lo t cnopat ' geno incluyen tanto u tancia 9U1mJca
factores fí ico por ejemplo campo electromagnétic , factor
bi lógjco como ser organi mo moclificado genéticamente
( 1G). ¿P r qué no cada ciencia p cífica: la química, la fi ica,
la biología, , otra como la anrr pología y la filosofía p &lt;lrfan
abordar el e rodio de e te f nómeno? Al r pecto consideremo ·
el srudio del uelo o fi nómeno uelo" el cual e abordado por
la edafología.
ta no es definida com una 'multiciencia o
multiclisciplina" aunqu utiliza para el estudi de lo problema
c ncr to. , elemento
principio de las ciencia bá ica : fí ica
química biología , entr tra . i mi mo, n p d mo concebir
a la t cnopatog nol gía como una multiciencia o una
multic.lisciplina.
mene m con el análi i d e te a pecto:

Tec11opotogeno/ogío: ¿m11/tidi.rciplina o transdiscipli110?
Continuando con 1 ej mplo de la edafología, p r la
característica del u 1
te podría er ob ervado o e tudiado
com dijimo p r di tinta di ciplina : geología, química,
ent ro 1 gía, b tánica, microbiología, í ica. Pero el
inc nveni nte qu e pr nta e que, cad~ di ciplina lo hará
con u pr pia concepci 'n o formación. La química erá lo
a peer
químico y la micr biología us componente
microbiol 'gico (bacteria, y hon o del uelo) . P ro ninguna
podrá hacerlo ' como e n ce ario para u correcto tudio com
la edafología qu tiene sus propi criterio y óptica para ob ervar
en l fenómeno uelo, la entidad o ingularidad como olo e ta
ciencia pU&lt;::d ~ hacerlo. xisten difi rente tipo d u lo, per
dicha ciencia upo encon ar la ingularidad en ello que p rmitió
refi rir al uelo com un feoómen digno e er e tudiado .
. imi rn la ·ingularidad el dañ a la , alud que a largo plazo e
cau ado por diferente t ' cnica al que no referimo c mo un

13

fenómeno que llamamo tecnopatogenia no p rmite
fundamentar la necesidad de una ciencia la tecn patogenología.
Al igual que el uelo, la tecnopatogeofa ti o u propia
ingularidad.
Exi t el criterio qu , cuando un objeto e c n truido por
di tinta di ciplina , e habla d interdi ciplina. Cuando un objet
puede er ob er ado por di cinta di ciplina , e habla de
multidi ciplina. Y cuando u e tudio tra pa a el campo di ciplinar
existente, e habla de una tran di ciplina ( 1cLouglin, 2002).
En la multidiscipüna, cada ci ncia toma una parte del objeto o
fi nómeno y lo e tudia, p r el fenóm no no pierde identidad.
En la figura iguiente comparamo 1 antedicho con un
romp cab za . La figura
mue tra un fenómeno, que llamamo
rectángul ABCD en u totalidad estudiado por ocho disciplina
y en la figura B, la fracción del mismo que e tudió u ob ervó
cada una d llas.
Podemo eparar la parte que estudió cada di ciplina y
volverlas a reunir y l r ctángulo será el mismo. El fenóm n
con ervará su id ntidad.

A

D

131

�Entonces, qué ocurriría si int ntam . aplicar
cri erio
mulcidj ciplinar para un fi nóm no d carácter tran disciplinar.,
e mo dimo el ca o del fen, meno uel o en nue tro ca o d
una tecnopatogenia.
Con ideremos qu el r ctángulo AB D figura , es ahora un
fi nórnen tecnopatogénico:
A

figo,. B

B

O 1:
Figura
Repre entación gráfica de un fenómeno de e tudio
multidisciplinario. Figura : di ciplina integrada . Figura B: disciplinas
disgregada .

Podemo decir, aunque con cierto reparo que i un objeto e
construido por varia di ciplina , es decir interdiscipli.nariament ,
e t podría r evidentemente, e tudiado también de manera
multidisciplinaria. Decimo, sto ya que, a diferencia del uelo
dado como ejemplo lo objeto tecnológico , no son existentes
como el uelo y en cambi on construido por varia disciplina ,
es decir que no surgen naturalmente, son objetos que responden
a una finalidad que le da la mente humana. Es d cir son objetos
tel ológico . Cualquier fenómeno natural d ma, or complejidad
qu cualquier objeto tecn lógico con truido por 1 hombre.
ntonce por lo dicho un objeto tecn ló ic podría er
ob ervado también p r una rnultid.isciplina. E
ría ci rto i lo
que genera el objeto tecnológico final, e ola la uma de cada
una de la part que aporta cada di ciplina. Pero l problema
urge, cuando l objeto tecnológico genera elemento o
generalizando, circunstancias no pen adas. Por ejemplo, un
teléfono celular e un obj t t enológico el cual como suma d
us pat e o componente constituye un dispo itiv d
comunicacton. o ob tante hoy en día se esta considerando l
efecto en la alud qu implica la radiación electromagnética que
emite. Ademá y n meno, relevant , podemo incluir la
con ecuencia acial y/ cultural que dicho aparato da como
con ecuencia.
132

D
F1GU11&gt;,

A

Figura
ª 2: Repre entación gráfica de un fenómeno d e tudio
tran disciplinario abordado con el criterio muridi cipLinario. Figura A:
fraccione que cada disciplina toma del fenómeno. Figura B: representación
gráfica del fenómeno integrando las parte que cada disciplina ob ervó de
él.

La figura
mue ra cómo del total del fenóm no, cada
di ciplina e rodia u observa una porción. Pero aún exi" ten acío
no contemplado por cada una (la fracci ne ornbreadas).
paráramo la fracción que e rudió cada di ·ciplina - lu o
coro en el ca o aot rior volví, ramo a r unir t da la

133

�IRJcrt,1 .1ft,ttú, &lt;.,11í//4.,-,;10 •\T, [;_~1lia.,..,,

ob ervacion } aporte que realiza cada disciplina , la viéramo
en u totalidad v mo que la realidad d I fenómeno ya no e un
rectángulo perfecto ABCD, sino una figura irregular y con vado
n u interior como
muestra en la figura B. Comparado con
un objeto tecnológico no
corno en principio lo concibió la
tecnología sino y recurrí ndo a un término que a empleárruno, ,
un ' engendr ' , e d cir r currjendo a do acepciones qu
encontram en el diccionario para est término, ' un de ignio o
idea intelectual mal concebid ", y aplicando el concepto r ferido
a una criatura, en t ca o a un objeto tecnológico un " bj to
que surge con alguna malformación". j mplo de engendro
t en lógico lo ene ntram s en la agricultura con plaguicida
que luego e 1 s encontró el g nerar grave daño a la alud. n
la m dicina con el ca o de la Talido1mda que cau ó defi rrnaciones
n l nacid .
fundam ntal aclarar que cuando hablamo de
engendro no referim al obj to tecnológjco y no a la persona
que ufr el daño a su alud. •n l ca o de la Talido111ida, droga
empleada para l tratamiento d l rythema n d um lepra um,
artritis reumatoid a, ruberculo i crónica, enfermedad de Behcet,
nfi rrnedad de r hn Lupus cutáneo eritemato o div r o
tipo de cáncer, (Karrowa 2003), decimos que esta droga
un
engendro por haber .ido mal conc bida como edante y puesta
n el mercad e n un d fecto, una "malformación', tardiam nte
detectada, 9ue fue la re pon.able de la con ecuencia negativa
en la alud de lo niñ . Lo engendro in e nte , lo niñ , on
cau ado n e te ca p r el engendro tecn lógico que fue eJ
medicamento.
E int re ante de tacar la div rsidad de patologías para cuyo
tratami nto e ta droga continúa ·endo ucilizada. Ante toda e ta
aplicacion parecería er el men importanc I h cho de qu
fuera empleada como . edante o lo primer m . d mbarazo.
t\ vec , par c ría ue lo cr ador de u tancia química d
alta actividad biológica d e o cieran la mayoría d u efectos
ya s an po.itivo y ne ati o , a fu rza de pr barla , ávidamente

y bajo la pr ión d int r ses comercial s, l fueran dando un
de tino pecífico para di tintas patología . emo con e to
también la compl jidad del fenóm no de la t en patogenia ya
que com en l ca d
ta droga, el qu s a, e nfi rm al crireri
t cnopatogenológico un engendr tecnológic lo condiciona el
de tino o u final que e le a igne. Para algun d lo tr u o
puede er efectiva e inocua. emos ademá que e un a p cto
no necesariamente ligado a la toxico! gía sino al u o recnol , gico.
G n ralizando una t, cnica conforme al u final pued ll gar a
er con iderada un excelente logro de la tecnol gía o un engendr .
demá y como ya e comprenderá, la tecnopatog nología,
b erva a la tecnopatogenia como re ultado de una acti idad
t enológica, actividad que re ulta en la creación de infinidad de
productos diferente . o ob erva a cada objeto tecnológico, un
plaguicida por j mplo, e m un t nómeno aislado. ada objeto
tecnológic puede ll var 1germen que individualmente o junto
con otr u otr
bjeto t enológico de lugar al fenómeno propio
de la t enología qu llamamo t cnopatog nia.
ta última
posibilidad Ja sumatoria d factor ,
lo que le da relevancia
tecnopatogenoló ·ca a la n ce idad d e tudiar al fenómeno de
lo riesgo no e,idente de la técnica e mo un fen ' rn n global
de e ta y no limitado a cada técnica en particular. orno dijimos,
esta es la ingularidad que encontramo y e tá pr eme en toda
Técnica. s por ello que i aun e pretendiera ob ervar el fi nómeno
tecnopatogénico como una rnultidi ciplina, aun c n las limitaciooe
y la in fici ncia mencionada, deberían con ocars tantas y difer n e
di ·ciplina como ean la propia d dich bj t . La vi ión holí ti.ca
del fenómeno como tal, no exi ti.ría. Lo múltipl reduccionismos
nec ari para e ta visión terminarian men cabando la identidad
del rnism .
La t cnopatogenología e la ciencia de la t enología qu
reflexiona obre i misma y u propia falibilidad. sta ciencia
urg de la tecnología y su dinámica propia.

135

�l

La tecnopatogenología como ciencia
Habiendo fundamentado la nece idad de la tecnopat enol gía
para 1 tudio de la tecnopatog nia si realm nte e una ciencia,
vearn si r ponde a lo criterio o características que permiten
definir a una ci ocia com tal,
d cir i ncuadra en el marco
del istema de la. ciencia .
ntre otras d finici n
impl d ci ncia una se r fiere a
lla como co11ocimiento cierto de las cosas por ms p1indpios y causas
( al at, 1978). La t cnopatogenología
aju ta cumpl con
e ta d finición ya que ti ne e mo obj to d e tudio, el
c n cimiento ciert de un enómeno el cual pu d er tndagad
ha ta u principio y cau a.
nalic · m la ahora gún la caracterí rica a ignada al
conocimient científico.
r p et
indica que la ciencia e.:
a) lnve tigaci, n riguro a; b)
bjetiva· c)
rificabl · d)
ist mática· e) niver al y f) ut e rr cá,-a (Cola.cilli de [ur
197 ) .

a) La ci ncia e in e cigaci · n riguro a
e menci na qu en la ciencia e deb di tinguir al c ne to de
de cubrirnient y al contexto de ju. cificación. El prim ro hac
r f r ncia a la n cesidad de la exi t ncia del individu , el
científico qu la haga po ibl . l gundo a l re. ultado
teóric o practico lab rados p r el individu . o t úlrim
cont xto de taca qu 'el ri r objetivo exige qu
t n an en
cu nta la pre cripci ne m tod lógica qu
r fi r n n
a la ju teza de la 6 rmulaci ne teórica., ino tambi · n a la
e nfrontacióo de e a 6 rmulaci ne con lo hecho u bj to
qu cada ciencia in
· "
n l d crito e
rtícul ya publicado en e te Anuario
y l complementado n el pre m trabajo, vemo que claramente
la tecnopatogenología cumpl con e ta caract n aca. u
ampliam nt justificado u obj t d e tudio, e formular n

1 6

te ría 9u s confrontaron con hecbo 11
encontrado qu en ell también e cumplían.

e tudiado

y

b) La ciencia e objeti a
"La ciencia une a la investigación p r onal la formulación clara
y preci a de lo re ultado obt nido
o 1 contexto d
de cubrimiento informa obre e to re ultado ~· da condici n
para su verificabilidad"
La tecnopato en l gía cumpl con l cát rio d obj tividad.
Por inducción a partir de técnica , la que
involucraban en la
generación de micotoxina , las r lacionada al u o u
plaguicida , llegam a identificar un nuev feoómen ' c rno
posteriormente por d ducción, pudim
verificar la
manife tación del mi mo en otra. t · cnica . L s e tudio fueron
informado . razonabl y lógico p rar que en tra t enología
tard o t mpran pu da aparecer J fenómeno de la
tecn pat g nia. La imple obs rvación de manife tacion s
piderniológica , erifica el fenómen

e)

ciencia e verificable
Reiterando palabra citada p r un aut r ( olacilli de 1. furo
1978), vemo que Para q11e 1111 trozo de saher merezra ser llamado

cientifico 110 basta -11i siqmera es 11ecesan'o- que sea l'erdadero. Debe111os
saber. en camhio cómo hemos llegado a saber. o a pres11111ir q11e el en1111ciado
en c11estió11 es zerdadero: debemos ser capaces de e1111merar las operacio11es
(m,píricaI o racionales) por las male.r es t·erificable (confirn"1ble o
disco1ifirmable) de una manera ol!]etiva, al menos en principio.
1

n I s fundam ne
dad
n publicacione. ant riore
con id ram ap rtar L elem m
ufici nte e m para qu
qui n de ee verificar refutar nue tra po tulaci · n pueda haced .
a t cnopar genol gía e verificable. abem
in embar
que
el crit ri de erificaci · n empar ntad c n la inducci ' n e una
tapa no can completa como el criteri de fal ·ificación.

l 7

�,·1/bm" .llr,tf,1,

d) La ciencia e istemática
Según e indica, 'La formulaciones científicas no e pre entan
como un mer agregado de enunciado o colección de leyes. l
cuerpo teórico de una ciencia, e tá integrado por teoría
ci ntíficas vinculada, una a otras mediante relaciones lógicas
que le confieren carácter de ólida estructura '. " ada teoría
cienófica e también una es uctura cuyos enunciado se vinculan
entre í y e fundamentan lógicamente unos con otro ".
orno hemo mencionad , hemos publicados la te i que
fundamentan el fenómeno de la tecnopatogenia y la oece idad
de la nueva di ciplina. Para alcanzar · ostener cada te i hemo
previamente formulado hipóte i que luego de demo trar su
Yeraci ad, condujer na teorías. · oconttamo cómo las hipót si
y la teorías e vinculaban entre si- e ta vinculación que surgió
de man ra natural no forzada.
ada hipó e is, motivaba a otra. También como cada teoría
·e vinculaba con o a y daba motivo a su vez a la formulación de
otra. emos que la tecnopato enología
también in
i temática.
Respecto a e te carácter de la ciencia una definici · n nos habla
de '· co,yimto sistetJJatizado de conocimiento q11e constifl!Je 1ma ra/fla del
saber h1mu1110". _,n e e caso la tecnopatogeoologfa trata del
con cimiento real sobre un fenóm no ordenado y si tematizada,
c n. cituyendo de e ta manera una ra.rrui. del saber humano.
También podem . d cir que e trata de un conocimiento metódico
y sistemdfico al re pecto quiene no hemo ocupado de inve tigar
e te fenómeno p demós hablar de un m 'todo para adquirir
c nocjmiento deJ mi mo que no permite a anzar
si temáticamente.
e) La ciencia es uruver al
Baj e t carácter e de tacan: la objetividad científica y el grado
de generalidad de u afirmacione . ' na de la careas
fundamentale de la ciencia consi te en el establecimiento y
convalidación de le •e científicas, o enunciado uoiver ahn nte
1

13

(,1111/mll'I .\l. lw,111tJZ!I

dlidos". sta permiten: Explicar hechos singulares· declarar
circun taocia que hacen po ible a los hechos; pr decir nuevo
h chos; etc.
La tecnopatogenología ha enunciad la exist ocia de un nuevo
fenómeno que es valido aplicar o in\·estigar en todo campo
tecnológico. El conocimiento que pu d ser obt nido obre el
aú m , que e de carácter univer al, e eran ferible. on mayor
o menor nivel de de atrollo, todas la comunidades aplican
tecnología y emplean técnicas para pr ducir us bienes y a 'Í
ati facer u necesidade . Al resp cto, brevem nt pod mo
m ncionar por Í mplo I principio qu el p ligro a ociad a la
contaminación e consideraba re ervado a lo paí e d sarrollados
y algunas zona d país
o d sarrollo pero que n ob tante a
esto último, exi tía el concepto d que lo paí·e meno
de arrollado no debían preocupar e por la contaminación. La
po tura de de preocupación fue descartada, cuando en lo año
e, enta el avance logrado en lo e tudio obr la contaminación
permitieron conocer mejor las cau a de la misma lo cuaJ permitió
concluir que la contaminación afectaría a todo l s paí es ya
an o no indu trializado (F
1982).
Respecto al empleo de sustancias química e estiman en más
de 7 .O O de uso c triente. i bien tale cifra e indican para
paí e desarrollado , no e debe dese timar el riesgo para lo
paise en desarrollo para lo cuale la rganización de la
aciones nidas para el De arrollo Industrial, estima que on
muy halagüeñas las perspectivas de Ja indu tria química, induidos
los fertilizante y los plaguicidas (P
IA, 1987).
Re pecto a la aflatoxina por ejemplo el enunciado de la
tecnopatogenia permitió e q,licarlo declarar las circun tancia
que lo hicie.r n y hacen p ible. También permite predecir nuevo
hechos tecnopato énicos si e de con ideran la cirrunscancias
que pueden dar lugar al mi mo.
La t cnopatagenología e basa en principjos uni ersales los
que contribuyen a fundamentar su caráct r de ciencia. La

r

139

�; J/bert

t en patogenia es un fenóm no uni er al.

f) La ciencia

autocorrectiva
na de la caract rística del con c1m1 nt ci otífico e el d
autocorrecci 'n, Al r sp cto K Popper dice: La ciencia 111111capersigue

\lolf..,. ( ,N //, nnn

\/.

f

llO~I

·obre la fl, ra y fauna del eco. i. tema.
:rrá6camente podríamos repre. entar 1 s ejempl

la ilusoria !lleta de q11e s11s resp11estas sean definiti11as, ni siquiera probables;
antes bien, s11 alcance se e11ca11li11a hada Jllla finalidad infinita - y si11
e111bar o alcanzable - la de descubrir incesa11te111enle problemas 1111evos,
mas profundos y 111as generales. J' de s,getar 1mestras respuestas (sie,npre
provisionales) a contrastaciones co11stante1Jte11/e 1-enovadas )' cada vez 111á.s
rig11rosas ( olacilli d foro, 1978).
n el caso de la t cnopatogen logía la autocorrección tá
dada por la capacidad d recibir crítica de fondo. ntre e ta
crítica alguna ya m nci nada en un ant ri r artículo, d bimo
r cibir la d quiene plant aban la inex.ist ncia d l bj to de
e tudio y p r to lo inn e ario de la ciencia.
,i l objet d
tudio br i e a e ta críticas ,
logra
cada vez rná. un p r ccionamiento merod l ' ·co de la ci ocia,
e tam frente a la aucocorrectividad.
on referencia a la met do! ía la autocorrectividad,
permitirá la predicci, n del fenóm no con má anticipaci ' n.

TOXtOt.OGIA

ECOTOXIOOLOGIA

La tecnopatogenología y u ubicación en el si tema de las
ciencia

Figura
3. Repr entación gráfica de do nuc a · cicnci , la bioqulmica
y la e toxicología.

i bien la t en patogenol gía s una ouc\·a propu ta di ciplinar
para el e tudio de un fenómeno qu no
pudo ncuadrar n 1
marc d la ciencia exi tentes no
una ci ncia que haya
urgido de la nada. uev fi nómeno d
tudio qu
capan
al encuadr d la di ciplina xi tent
motivan la n ce idad
de d arrollar nu va di ciplina . P r ejemplo fen, meno que
n pudi r n ni pu den er e, tudiado p r pane e la biología y
la química, m tirnr n el de arroU de la bioquímica. tro ca o
e 1d la ecotoxicolo ·a, que . tudia el efecto de contaminante

\ . í mismo, la tecn patogen logia por lo descrito, surge d la
nece.1 ad de rodio de un f n · meno que c. capa a la ciencia·
, 1 ·tente .
ontinuando e n el ejemplo dcJ . urgim1wto de la
b1 química y la ecuroxicología, la tecnoparogenologia e ·capa al
tudio trict ~ :cluy nte, de la tecnología. la m d1c1na y
amr p lo ía, tom e.la inc.lep n&lt;lientem nr . 10 t:mbar r &gt; una
e mbinación de dem n o d
. ta. tre. ienci , pu de . er
con. td rada un int nto da, para re f n · meno. _\ p ar de
to n e suficiente para aprch ndt.r I uruc1dad del fen6m ·no

1-11

�Ut,,-,1,, \ fow, (,11illm,,u .\J. I ;rstít1zu

de ahí la ciencia específica. Podríamos agregar que la
tecnopatogenología u a elemento de e tas tres di ciplíoas per
lo incorpora a u dinámica propia. a tecnopatogenología u
campo de e tudio atra"\tie a o va ma allá de las tre disciplinas
mencionada .
Para l encuadre del fenómeno, hemos analizado lapo ibilidad
con di tintas di ciplinas. Pero finalmente por las caracterí ricas
del fenómeno, podemo hablar que las tres ciencias citadas, así
como la antropología cultural la tecn logia, y la medicina, on
las más cercana .
to no significa gue como un pintor gu al
no encontrar en la gama de colore gue él necesita para u obra
mezcla entonce alguno de ello , la cecnopatogen logía sea un
producto de t mar parte de la tre ciencia .
, esta e una
ci ncia independiente.

La medicina
parentemente existiendo la m dicina preventi a, la
epid miología y la toxic lo 'a, la prim ra tentación sería incluir
el e tudio de este fenómeno, el cual i evidentem nte u
rnanife tació.n e en la alud del ser huma.no en la medicina.
El razona.miento e correct , pero exi te un nuevo vacío en el
con cimiento
s pr cisament que la medicina no domina a la
técnica en particular que causó el daño no de eado a pe ar de
que lo d tecta trata d curarlo y aun má , las circunstancias
que motivaron la creación de la misma y la aplicación que la

r

misma tendrá.
s decir, la medicina detecta el daño en pri.ncipi de conocido,
que ca.u a la técnica. La m dicina de ese modo, al aplicar la
técnica desoculta la ex.i tencja de un t cnopatógeno o la
pr piedade d un tecnopatógen consecuencia de un defi cto
en dicha técnica, factor y defec o en principio descon ciclos pero
de manera indirecta ya gue primero deb manife tar el daño a
la alud. .. . to también es aplicabl a la epidemiología. La
toxicología escapa a e ca condición ya que esrodia elementos,

142

sustancia por ejemplo que podrían tnplear e o gue se
emplearán, en nuevas Técnica .
La medicina debe sperar n , t contexto que la técnica sea
empleada y que el hombr
ea el último animal de
experimencac1on. ada puede decir obre Ja po ibilidad d una
anticipación pro pecciva d Ja técnica causante ya que cada
tecnología en particular tiene u metodología. La medicina, ólo
podría conocer exactamente lo defecto de su propia técnica, o
ea una forma particular de tecnopatogenia, la iatrog nia. La
iatrogenia, í ería objeto de e tudio de quien , ré ab cado al
de arr ll de tecnología médica.
paradigmático el ca o d lo
e tróg no empleado en estado de menopausia, de amplio u o
en la década del se en ta del siglo
. En lo. año
t nta e
detectó un notable incremento en la incid ocia de cáncer d
endometcio, a punto tal, que s lo definió como una de la
mayores epidemias de enfermedade iatrogénicas" ( T , 1981 ).
1 ada puede decir respecto a la otra. técnicas particulare .
qui exi te una paradoja y
qu i bien la medicina puede
e tu.diar la tecnopato enia gen rada por cualquier otra técnica,
se le hace muy difícil ac ptar c mo obj to d
tucLi a la
iatrogenia, ya que en e t ca
e ju z y parte. E to e
particularm nte válido para la denominada medicina de e cuela
la que no ac pta con facilidad al fenómeno de la iacrog nía en
medicamento .

La tecnología
De pué d lo dicho re p cto a la medicina, podríamos
preguntarnos ¿P r qu ' entonce no e deja que cada tecnología
en particular, corrija lo defecto de. u técnicas obre la marcha
y así
re uelv el problema?
ada técnica particular está rientada a un objeriYo reducido
y lineal {Lenk, 19 7) ( Iittel tra , 19 6). Por ejemplo, la écnica
de lo. plaguicida e tá orientada a obtener usta.ncias eficaces y
de bajo c , to. La variable "de bajo rie,go ambiental" e

143

�f

I

incorpora al r de cubi tto , p st riormente
fectos
inde eado sobre el hombre
l ambiente de e ta u tancia .
La técnica farmacéutica e tá orientada al de arroU de
medicam nto eficac para el bj tivo r ducido y lineal para el
que on proyectados. Por ejemplo un analgé ico.
La variable en el medicamento 'con ningún efecto colateral
inde eado" e halla implícita, por er un medicamento, sin
embargo s un hecho la aparición de grave efecto in perado ·
en m dicamento tenid p r in cuo {Langbein fartin y Wei
1989).
Lo ej mplo pueden er infinito i lo r ferimo a la indu tria
química; veterinaria, te. (R e, 19 7). AJ mi rno tiempo, com
hemo dich para la t · cnica médica y la dificultad de autocrítica,
imilar dificultad ti n n cada una de la técnica particulares
para asumirla. i e comenzaran a agrupar, con tituirian un
abultado cúmulo de ejemplo .
D t do e to podemo. ab tra r lo siguiente:
p ar de la aplicación d la t enología ci ntifica y
los n ayo de control u uale previo al lanzamiento com rcial
de una técnica e manifie ca 1 fi nóm no de la tecn pato enia
en alguno ca o .
E te fi nóm no, no pudo er previsto o vi lumbrada por
la tecnología corr pondienre.
Debe de arrollar e otro camp del con cimiento distinto
al d la tecnología c rre pondiente, para poder pr v r la
tecnopatogenia particular .
Parecería er que la, t enología particulare por haUat e
inmer a n 1 complicado mundo de la pr ione ec nómica.
y científica para iniciar n I mercado cada técnica en particular
}/ la cancelación de la mi ma, en relaci ' n a la e mpetencia, e
hallarían aún n mayor de , ntaja para reconocer en fi rma
incipiente al fenóm no tecnopat g · nic y pret· nido. P r u
pu to que e to no de merec lo po iti,o de la formación
t cnopatogeo 1· gica para la profilaxis de la t cnopatogenia de

144

lbt110 \lllll ,. ,1nllmn11 \/ I ,,,i11:-t1

técnico dedicado a técnicas particulares.
En el e tado actual de cosas parece que el hombre debe er el
último animal de experimentación para reconocer el error o
defecto inmanente y oculto de cada técnica en particular.
La antropología cultural
Siendo la técnica un fenómeno cultutal y ya existe la disciplina
del conocimiento que tiene como objeto de e tudio al hombre y
sus obra (Herskovits, 1964), ¿por qué no dejar para la
antropología cultural el estudio de la tecnopatogenia?
La principal objeción en este ca o es que i bien la
Antropología Cultural e acerca mucho al problema de la técnica,
no puede jerarquizar entre la distintas obras del hombre y entre
ella a aquellas que puedan llevar un error o defecto inmanente
y oculto que puedan significar consecuencias adversa para la
salud del mi mo hombre que la creó. u objeto de e tudio es
tan amplio la obra del hombre on tan numero as y diver a ,
que no podría profundizar en este fenómeno. demá , exi ten
otros a pecto que hacen relevante la inclusión de e ta ciencia
en el conjunto epistemológico que aporta a la
tecnopatogenología. En el artículo donde tratamos el tema de la
metodología de la tecnopatogenología (1,Jotta y Eguiazu, 2007),
nos referimo a una etapa previa, ya que toda idea de una nueva
tecnología resulta del conjunto de conocimientos previo de que
dispone el científico. E to conocimiento previo permiten
concebir una nueva idea. También depende de su "cultura
científica" o valores, con lo que el científico encamina o rige u
actividad. si.mismo no referimo a una etapa "germinal". E to
aspectos on propios de la cultura del hombre. ¿Qué e lo que le
mueve o motiva , para de arrolla.r nueva técnicas? ¿un
Utilitarismo mercantil? ¿nece idade inmediatas? etc.
Al estar la antropología cultural centrada en el ho.tnbre, puede
aportar a la verdadera categorización de nece idad humanas
no ba ada en parámetro de naturalizado por una ciencia

1+5

�F

de humanizada.
pe ar de no poseer experiencia en las
denominadas ciencias duras aportarla al enfoque correcto del
universo en estudio.
También de de el punto de i ta etico, esta ciencia que
tradicionalmente ha estudiado la obra de las culturas o
comunidade de hombres primitivo punta de flechas,
cacharro , uso de plantas como medicina, etc. nos trae una gran
cuota de humildad al hombre tecnológico "desarrollado". os
ayuda a preguntamo en esencia que diferencia exi te entre un
cacharro de arcilla o una punta de flecha (obsidiana o pedernal),
y una sofisticada computadora moderna o una especie
de arrollada por ingeniería genética. ¿ o on a caso ambas obra
del hombre? demás existe meno riego tecnopatogénico en un
cacharro o punta de flecha o arado de madera, que en una
sofisticada tecnología moderna.
De las tre ciencia o grupos de ciencias, emo claramente
que la tecnopatogenología, como ya hemo dicho por su esencia,
tiene u lugar ontológico en la técnica, su campo de aplicación
en la alud pre entiva.
Para ejemplificar e to apoyar la idea de lo íntimamente ligada
que e tá la tecnopatogenología a la tecnología, imaginemo un
paracaidista que dentro de toda las técnica que él aprende,
debe también er experto en la técnica de abrir el paracaídas.
Esta técnica es fundamental y ustancial a toda la técnicas que
debió él aprender como paracaidista. i llega e a ignorar esta
técnica, todo el re to de lo aprendido carece de entido.
La prevención del rie go consecuencia de aprender
correctamente la técnica de apertura del paracaída
ería
comparable a la prevención del rie go inmanente y oculto en la
tecnología mediante la tecnopatogenología. El agrónomo por
ejemplo, ademá de conocer la técnica para producir materia
prima alimenticias, debe conocer sobre el modo d prevenir o
reducir lo po ibl riesgo tecnopatogénico a ellas a ociada .
Otra analogía, erla la del e tudio que t ndría que hacer un

146

A/hoto \fotta. G111Utmtn \l. l-.g11i1:J

pescador qui n a pesar de hab r aplicado toda la técnica para
una correcta pesca: utilizar la red correcta: adecuada colocación
d la mi ma· época d l año· etc. ob erva qu numeroso p ce
logran e capar e d la red. i e preguntara el pe cador ¿p r qué
ocurre e o?, tratará d n ayar di tinta
plicacione in
embargo, el e tudiar riamente e te fenómeno vitaría
numero a pérdida . El pescador comprobará qu había p ce
d un tamaño má pequeño qu él no había con id rad .
analogía e cumple también con la tecnopatog nol gía, qu ería
la ciencia para el e tudio del dañ "a pe ar ele' que e emplee la
red apar o temen te correcta. La "r d" realmente correcta la brinda
la t cnopatog nología como ciencia de y para! la a la tecnología.
E ta contribuye a evitar que e e cap n" alguna tecnología
defi ctu a en principio consideradas como egura . Lo, peces
p qu ño , on lo d f cto de la t ' cnica causal e d
cecnopatogenia .
La eYaluación d ríe go, la ge tión de rie g , por ejemplo, on
"redel' consideradas correcta que s aplican para imp dir gu
e e capen ' factore de ríe go, p ro hay "p ce " que se le.
capan.
Po ible interaccione entre la ciencia mencionadas
Por lo anteriormente indicado, la ciencia qu tuviera como obj to
de e tudio a la tecnopacogenia, dcb urgir d la tre última,
mencionada (E uiazu, 1991 ).
La medicina debe ap rtar al conocimient luego de qu el
tecnopatóg no generado por el defi cto inmanente y oculto d la
técnica, e pone en contacto con la uperficie expue ta del
hombre: pi l aparar dige tivo aparato re piratorio. ro lo logra
con la epidemiología la toxicolo 'a la m dicína pr entiYa, etc.
También en I refi rente a la t ' cnica m 'dica , una autocrítica
de aquella qu puedan ignificar un potencial ri go ele
tecnopato nía. orno dijimo e to e dificil d I grar con e ta
única ciencia.

�ti

J

¿'

La tecnología debe aportar al conocimiento de cada técnica
particular y us circunstancia de aplicación y a todo el proce o
científico que da. lugar a la creación de una nueva técnica.
La antropología cultural, debe aportar al acto esencialmente
humano pot el cual el hombre comienza a d arrollar técnica .
Desde las má primitiva, hasta las más sofi ticadas. E ciencia
del hombre y por e o aportaría al cambio de enfoque centrando
a la tecnopatogenoJogía en d hombre.
Repre entado gráficamente podría er:
MmtaNA

ROPOLOGI.A

TEcNoLOGiA

Figw:a

l'a:N)e\n:lGfN)[.OOA

4. Campo di ciplinares aproximativo de ciencia con olidadas

de lo cuale

urgieron lo fundamemo de la tecnopatogenologfa.

n el gráfico pueden ob rvar e tre círculos iguale . Ello e
a fine ilu trati o ya qu la participación o contribución de la
tecnopatogenología e diferente egún la ciencia.
En r alidad la tecnopatog nología
una ciencia 'de aquello
q11t1 110 e.ria bien en la t · cnica'
ue permite una gestac10n con
'gérmen " nocivos a la alud humana. stos gérmene on
simbólico, y e d ben entender como cau a de daño a la salud.
unque considerando que por germen e define al principio u
origen de alguna co a (Diccionario), los ya definidos
t cnoparógeno (l\focta y Eguiazu, 2005), al er el origen de
daño a largo plazo en la alud humana, no sería incorrecto
llamarlo metafóricam nte también gérmeoe nocivos generado
14

l/l1trt11 ,\ fottll,

Gm//, m11, ,\ l. l :g11i1tZ!f

por la técnica.
í como e denomina metafóricamente viru a
programas informáticos que produce □ dañ a otr pro ramas,
i la po tulación de una ciencia nueva pareciera &lt;lema iado
temeraria, no ha} má que volver a las antigua arles mecánicas.
Podremos comprender que en realidad continuamente se e tán
creando ciencias nueva o especialidade nuevas y no son má
que un fenóme□ de agrupación de ~ nómeno aparentemente
atípico o con entidad propia que no pueden er completamente
encuadrado en lo existente. J re pecto i volvernos a la
antiguas artes mecánicas, vemos que la rudimentaria clasificación
por actividad e,Tidente no alcanzaba a apreh nder una serie de
fenómenos que eran comune a varia arte mecánica . Por
ejemplo la armato,ia y la agrimllm-a, tenían en común el trabajo
del herrero para realizar espadas y arados, pero no se abstrajo el
arte de trabajar el metal como arte independiente, porque tal
vez no se veía su imp rrancia independi ntemente en relación
a la art
í exi tente d la gu rra , la a riculrura.
También, del antiguo concepto de m cánica, en
rudimentari , ra difícil imaginar e toda la disciplinas }'
ubdi ciplina p rfecrameme delimitada que fu ron urgiendo
ha ta la actualidad.
Otro ejemplo ería la biotecnología, que no hace má que dar
forma o nridad indep ndiente a una ri d pr ce. . que e
empleaban d d antigua data.
La tecnopatogen I gía e d e ta manera la di ciplina
científica ubyacente y n ce aria a la tecn 1 ·a a fin d evitar
prevenir la cr ación de técnicas particulare con defectos
inman nte y ocul o con con ecuencia adver a en la alud
del h rnbre.

n sínte is:
La ciencia con ce por reducción de la realidad r
xp rimentación. E ce conocimient e parcial de ólo la realidad
reducida.
tra parte de la realidad o totalidad del fenómeno, la
149

�-1/hm&amp; \lotta, ,1nllm110 \f. l•r,aaZN

que no fue considerada n la reducción experim ntal, p rman ce
de conocida.
Lo re ultado ex"Perimental no pued n er xtrapolado
a la r alidad in re rvas ya qu n alguno ca s la naturaleza
d 1 xp rimento altera al fenómeno exp cimentado.
La te ría elaborada luego de e te pr ce reduccioni ta
por la inducción confier una fal a eguridad, pero en realidad
nunca puede ser considerada otalmente, ya que iempr puede
aparecer parte d la realidad, no considerada en la reducción
inicial, que la contradiga.
i e realizan técnica con la parte conocida luego de la
reducción experimental la pan de conocida qu también
permanece ubyacente li ada al f nómeno e manife tará
imprevistamente.
E ta manife tación imprevi ta, pu de er neutra, positiva
o negativa para Ja alud del hombr .
La manife taci, n negativa puede er evidente no
evid nte.
i la manifestación e negaci a no evidente para la alud
del hombre e define como tecnopato enia.
La naturaleza de las nuevas art s mecánica qu
ba, an
en fenómenos nucleare (atómico o celulare ) ' en la in rc1 n
dt: u tancias intética en la natural za, acentúa l Íi nómeno
de la tecnopatogenia.
La xistencia de un camp d 1con cimient que aun no
p e ci ncia p áfica permite p rular a la tecn patog n logia
para el e tudio de e te feo, meo .

¿Qué ciencia es lo temopatogenología?
"' ste e otro intere ante a pecto en el cual debemo · detenemo
i nos es tamo refiriendo a la tecn patogenol gía como una nueva
ciencia.
Hemo definido a tecnopatogen logia entonce , como la ciencia
que indaga la géne is y enma cararniemo, ya ea voluntario o

150

in oluntario d la causa de tecnopatogenia y que apunta a
lograr u prevención o profilaxi . na definici · n ma exacta eria,
es la ciencia qu e tudia el fenómeno de la tecnopatogenia, que
abarca 1a t cnopatogénesis: conjunto d fa e suce iva o proce os
que conducen a la manife tación d l mi mo; la detección de 1
recnopat · geno involucrado n l fenómeno y que procura
medidas para u prevención. E la ciencia de la tecnología que
reflexi na obre i misma y , u propia falibilidad. Hemo vi to
también qu e encuadra en la caract rí cica a igoadas al
conocimiento científico. n e te útulo queremo referirno a qué
tipo de ciencia, sj e factible , nec ario e te encuadre, es la
tecnopatogenología.
i la tecnopatogenia on la enferm dad o daño a la alud,
tanto físico como psíquico del er humano que n ocurten
inmediatamente sino despué. d vari , año o generaciones,
como consecuencia d la xp ición a factore no evidente
generado por la t · mica, o recoopatógeno , pre entes en el
entorno, generado e to a u vez p r errare o defectos
inmanentes y oculto en lla, entonce podemos en un principio
preguntarno : ¿ . la tecnopatogenología una ciencia "básica"
ya que tudia un .Íi nómeno claro et disfincto d sconectada de una
ituación d aplicación concreta?
o podemo cante tar categóricamente esta pregunta. Por un
lado, la indagaci 'o d e mo e genera po acción u omisión una
técnica qu conlleva ' adherida" el germen potencial d una
tecnopat genia, y ta no puede de ectarse hasta qu la t •cnica e
ha aplicado y por decirlo así la leCflopatogenia metqforican1mte hablando
se s11elta de sr, escondite y se fllanijiesta, parece er la parte mas bás.ica
de u encia. Pero también hay otra faceta muy irnp rtant y la
que r fi re a la aparición de fenómen s concr to . D e ta man ra
la tecnopatogenia tiene do faceta muy claras:
a) Reflexión obre las esencia d I fenóm no, r
b) D de un efect material con catado hasta la esencia del
nusmo.

151

�lbm11

.. l ca o a) ería el má ab tracto, 'ª que e parte de la
t en patogenia com fen ' m n en i y se trata de que e mue tre
o e haga vi ible (se traca de forzar a la manifestación del
fenómeno) antes de que la técrúca haya entrado en el período
del no retomo (aplicación y u o ma ivo).
l ca o b) p dría r investigación aplicada, ya qu
trata
d un fenórnen o fen 'm n concreto o sea d la ob rv-ación.
ab mo que cuanto má tarde la t cnopatogerúa en rnanife tar e
má difícil erá el dar marcha atrá a la técnica qu la c nlleva
fundamentalmente, i e ca arroja enormes beneficio en algún
entid con gran impacto económico.
Abarcando el e p ctro de clasificación de las ciencia podemo
entonce preguntarno ; ¿ la tecnopat genolo 'a una: ciencia
dura o ci ocia blanda ciencia básica ciencia aplicada ciencia
mpírica o ciencia t rmal?
tamo de acuerd qu cualqui r científico bone to, puede
llegar implemente j pie a in traba a de cubrir la falibilidad,
finitud o limitacione de la ciencia. na vez reconocida esta
falibilidad finitud urge una n c idad.
ta e la nece idad
de una ciencia preventiva para corr gir e ta falibilidad cubrir
e ta finitud. o l ca o de la técnica la necesidad ería por las
gra e consecuencia que la falibilidad puede conllevar en la
calidad final del objeto tecnológic . n el ca o e pecífic del
t nóm no que no e mp te, cabría también que e te ci ntífico
e r alice la pregunta d ri or: · uál
la naturaleza de la
tecnopato enolo ía? ¿Cuál e u natural za dentro de la.
cat g ría. d la ciencia po ibl ? qui ab mo que exi ten
do da ificaci n muy comúnmente empleada .
na la que r aliza la divi ión en ciencia dura , ciencia
blanda .
Ciencia duras
on la que empl an un rigur ·o lenguaje mar mático que
permitiría cuantificar lo fen · m n ob er ado .
trata

fo/111,

C.utllt

\1. l. uia~

entone d la mat mática, la fi ica, la química, r con la tolerancia
de alguna ind terminaci ne también la bioquímica y la
biología.
trata p r l en ral de ciencia que dan por entado
el obj co d
tudio y n
cu tionan l origen del mismo. e
dedican a limitar y cuancificar cada vez má el fenómeno 'claro
et di cinc to" que tienen entre mano . La denominación d dura ',
yj ne de ciguro a · on la carreras que exigen una ólida ba e
matemática. En general e ta cieneí,1 erían las rectora en el
í t ma de ciencia y técnica.
le acu a de un autoritarismo
dogmático inconsciente, que la hacen er muy pocos p rmeables
a crítica de fondo. patentan · r muy liberale en la l cción
del obj to de e tudio siempre que no e aparte del paradigma
pre tablecido. uando e le hace una crítica ustancial,
re panden con un autoritarismo di ciplinar.
i bi o por , er una ciencia nueva, e difícil d ncuadrar a la
cecnopato enología, aunqu como vererno a continuación la
calificación mas aproximada ería la de ciencia básica con
ref rente a la ciencia dura qu tratamo n . e úrulo p demo
decir que · bien d de ta per p ctiva la tecoopato en logía
pu de r criticada p r n pod r cablecer aun m delo
mat matlc de preclicci · n del ri
para la p terior pr v nci · n.
Hemo. criticad al r duccioni. mo m t dol · gico n e ario
para una matematizaci ' n r e n igui nt cuantificaci · n de lo
fen · m n natural , p r emp br cer al en · m n real y ap rtar
una fal a eguridad del con cirnient . in embar o e to no
invalida que ería un fuerzo mu} po itivo lo rar m d lo
matemático para la tecnopat en l ía que permití en
cuantificar la magnitud del err r d fi cto en la ci ncia y en la
técnica para p der prev nir la magnitud del dañ p terior qu
ocurriría al er human .
obstante e
n ería aun posibl en el tado actual &lt;l
la tecnopat genol gía. o el futur , in embarg , p dría recurrir
a metodología propia de la ciencia. dura ) por ej mplo
cuantificar mat máricament cuanto del vacf e ·i, tente n la

�H

gestación científica y tecnológica corr sponde a cuanto efecto
o a cuanto dañ a la alud.
n moddo matemático para e ta pregunta podría 11 ar año,
d trabajo.

Ciencias blandas
erían aquella
cuyos enunciado
no
hallarían
matemáticament fundamentados, y dejarían un amplio margen
a la di cu ión y crítica. La humanidade e hallarían dentr de
e te grup de ciencia .
Otra da ificaci · n habla de c¡encia bá 1ca y c1enc1a
aplicada .

Ciencias bá icas
eóan aquellas que tomarían un tema de estudio in considerar su
aplicaci ne . Pueden ser abstractas o concreta . En el primer ca o,
tratan de aportar al marco t órico. n 1 egundo ca o tratan de
reducir su objet de e tudio, a un problema reducido y strictamente
experimental Por jemplo el grado de permeabilidad d la membrana
de una de ermi.o.ada célula o grado de respue ta d un det rmina&lt;lo
gen a d terminad e tí.mulo .
ta investigación pu de tener
aplicaciones, pero por lo general al científico n le interesa
inm diatamente sino ólo para aportar al conocimiento en el
feo ' meno reducido y avanzar en e e problema.

Ciencias aplicadas
ería por ejemplo investigar la permeabilidad de la membrana de
determinada célula, porque e.ii te inteté en que determina.da
ustancia tóxica penetr sel ctivamente · la de truya. Otr ejemplo
ería eJ estudio de un determinado gen, porqu claría a determinado
eta!, · logramo insertarlo en d mísmo resi tencia a determinada

plaga.
emos que esta clasificación, no no ayuda para tratar de

154

encuadrar a la Tecnopatogenol gía ya que no podemo. decir en
sentid
tricro que ea una ciencia básica, como anteriormente
n pr guncamo , ni tampoco podemo decir gu ea aplicada
en el ntido anteri r.
1 o ob tante, quizá deberíamos decir qu
i bi n n e ni una
ciencia básica ni aplicada en sentido estricto, tiene a, pecto de
ambas. ue tra experiencia d cente d much añ no permite
comprobar que la tecnopamgenología tien por u objetivos
componente propio de un.a ciencia bá ica.
Hemo dictado da e de t en pato enol gía a alumno y
graduado uni rsitario con formación diYer a: bioquímica·
méclica; tecnológica, entre otra . La aceptabilidad que hemo
encontrado, apoyaría la id a qu la tecnopatogenoJogía e también
una ci ncia básica. videntemente, la tecnopato enia es un
fenóm no no atribwble o limitado a una única técnica com la
iatrogenia a la medicina.
te e manifiesta n las má diver a
técnica y más aún en alguno ca os es el resultado de la acción
conjunta d
div rsas técnica . De este modo, la
tecnopatogen logía e una ciencia que aúna o imegra a r da la
técnica en el marco de un fenómeno que n había sido d crito.
La tecn patogenol gía corno ciencia bá ica brinda us principi
y postulad contribuyendo a la formaci ' n d profesional d
diferenc . di ciplina dando una ,-isón global u h lisrica de un
problema cecnológico de rele ancia para Ja alud humana.
También podemos decir que se puede hacer in estigación básica
en tecnopatog nología ya que u objeto de e turuo puede er
eparado d t da aplicación concreta.
Con referencia a i es una ci ocia aplicada, ese no deb er
d cartad , a que e puede e tudiar u aplicación n ciento de
ca o , cuya tecnopatogenia concreta han ido bien de. crita
y contribuir a otra di ciplina en la e aluación de rie gos, para
estimar la posibilidad de riesgos tecnopatogénico y aportar a u
eliminación o reducción. n el caso particular de la aflatoxina, la
in e tigacióo de nuev as metodologías analítica para su

155

�f

det cción, e un j mplo de inve tigaci, o aplicada. tro ejemplo
es el d arrollo del parámetr Humedad relativa del aire intergranular' aplicado en el alrnac naje de 1 grano para la prevención
no sólo de la contaminación de los mismos con aflatoxina, como
cambién para la micotoxina en eneral.
decir, nuevas
metodologías analíticas y nuevo parámetro conducente a la
búsqueda por la prevención, . on claros ejemplo de in e tigación
aplicada guiazu 1993) guiazu y rank, 1983) guiazu y Iotta,
19 6) 1otta y Eguiazu, 1991).
la altura de la circun tancias, iendo la tecnopatogen logía
una nue,Ta di ciplina si d biéramo elegir ntre las do alternativa,
preferimos decir que la tecnopatogenología e una ciencia bá ica.

Ciencias empíricas y ciencia forma.le
i quer mo mpl ar la clasificación de ciencias empírica v
ciencia formal , v mo que aquí, si bien al com nzar el análisi
de la tecnopatogenología c mo ciencia la ubicamo entre las
ciencia empírica por u objeto d e rodio no p d mo xcluir
que también pu da er con iderada, n parte, ciencia ab tracta
ya que emplea elemento d amba . El análi i de la raíz del
fi n 'meno de la ecnopatogenia, la última aproximacione al
mismo fue en un camp eminentemente ab tracto.
ue tra experiencia nos permite, mode rameoce, contribuir
con nue tra oplillon a ce complejo campo de la epi temología.
emo que la tecnopatogenología surge como con ecuencia de
la necesidad d ob ervar transdisciplinaciamente un fenóm no.
• ste fen 'm n al igual que 1 qu abordan todas las ciencia
e comp! jo pero qu n el ca o d e ta como eguramente de
otra es también de gran heter geneidad, por la di er idad de
elemento o fact r c ocurrente en u manife tación.
Por ello, en realidad quizá. má prudente que tratar de
'da ificar' y encuadrar a la ciencia tran di ciplinaria en
compartimento e tanco de básica aplicada, dura blanda, etc.,
ea má correcto hablar de calificación de una ci ncia. D

156

modo una ciencia que ur e por la nece idad de estudiar un
fenómeno con carácr r rransdi ciplinar pu de mer cer no un
único calificativo.
Entonce ¿el e tudio istemático de la t cnopato enia es de
gran utilidad e mo obj to de rudio dentro del is tema de ciencia
v técnica? í in duda, el pr blema e que a no tro nos llevó
año el de cubrirlo y tudiarlo en pt fundidad y no toda
la mentes sin dudar de la hone ciclad int lectual,
hallan
predi puesca a admitir e te estudio porque ' empleando palabras
de un filósofo ( oblot, 1943) quizás 110 se les omnirá desmhrir
tal \~ez en algún caso, sean l suficientemente oberbia como
para negarlo porque no lo entienden.
Por otro lado, en todo sistema d ciencia · técnica
hallan
lo oportunista que lo admitirán siempre que puedan obtener
,·entaja de u estudio. n ambos casos no se beneficia el e tudio
reaJ y el avance en el conocimiento en tecn patog n l a.
La "anomalía persistente" y su consecuencia en la génesis
de La tecnopatogenologia
El proce o qu condujo a la fundamentación de la t cnopatogenología e caracterizó por la manife tación de circun tancias
o ituacione que bajo la óptica en la cual la enfocarían la
di ciplina tradici nal que podría p n a e e adecuarían a u
estudio cau aban una incomodidad inexplicable en el d arrollo
de nu tra labor. ituaciones qu dificultaban el p d r avanzar
en la inve. tigación d l tema que no c mp tía.
eran m ti o
de lo. medio de trabajo, ino de la o las disciplina qu el istema
de ciencia y t 'cnica o ofreáa como pción di ciplinas que en
d campo científic , ri n 1 camino de codo inve tigador. __, a
dificultad e la que fu claramente definida por Kuhn, con l
términ anomalía, Para analizar t cerna, eam lo qu pudo
hab r ocurrido con otra di ciplina .

30

1

Tecnopatogenología. Búsqueda de ituaciones científica
imilare

IS

�llbtrfl, .\lotto, (,1till.rnlf, \/. l:guun,

n ejemplo mu , dar con el cual p demo encontrar imilitud
con el 11 en de la cecn par gen 1 gía, l hemo hallado en la
ya citada ciencia desarrollada obre el fenómeno uel (Eguiazu
y fotta, 2 O). o abemo i quién quiene la fundam ntaron
tuvieron qu pad e r un peregrinar di ciplinar imilar a no otro .
E t fenómen el uelo por u caracterí rica y constirución,
c mo rna arriba hemo m ncionado podría pen ar e que p dría
er abordado por múltiple di ciplina : ge l gía, bi 1 gía fí ica
y química. o ob tante, 1e rudio del suelo, no e una urna de
disciplina aislada y artificialmente o forzadamente inte rada·,
o por una multidi ciplina, in que lo realiza una ciencia
e pecífica: la edafología. us pi neros habrán ene ncrado
"dificulcade " qu le imp día ubicarl en alguna de la di ciplina
exi tente ,
tro ejemplo de una ínte i imilar que da lugar a la
cecnopato- enología ·a no tan empírico p r que se ba a en
evidencia empírica para e clarecer el f nómen , e la
crimin logia ciencia qu h m tomado com
jempl para
r futar la obj ción rnetod lógica d la t cnopatogenología ~focta
· Eguiazu 2 07). n e te ca a partir de la evidencia empírica
encontrada
remonta a travé de una ló ica cau al ha ta
re l er el móvil o causa del crim n.
Tal vez al método por e ta última ciencia aplicado, p dría
aproximar e la tecn patogenol gía, p r I meno n u etapa d
diago , rico y apr xi.mar
a las ciencia formal en su etapa
pro pectiva o de mejora rminal, d la técnica en cuanto objeto.
Hemo m ncionad como ej mplo do ci ncia , Ja edafología
y la crimin logia. I a pregunta que p deroo formularno e ·Cuál
e el motivo que lleva a quien o qujene están abordando el
e. tudio de un nuevo fenómeno a experim mar la n c idad d
con truir un nu vo camp di ciplinar?
A fin de re ponder a e ta pr gunta con ideramo inter ant
r currir al conc pto de Kuhn, obre 1 an malía ".
p drán
po tular otro criteri tal vez más indicado, p ro c n iderarn

l 'i

incere, ante p der pensar qu en l de arr llo de la edafol 'a o
la criminología, quiene la d arrollaron y le dieron nombre
pro pi , ,'ieron que en el fenóme.no u objeto de estudi al que
e. taban abocado
ncontrar n dificultade o empl ando ahora
el c ne pto de uhn, an malía qu no p rmitía ncuadrarlo n
otra disciplina .
V amo entonces e t concepto de T. Kuhn.

La "anomalía per i tente", la clave de la innovación
Este concepto es po tulado por Kuhn para de cribir el proce o
general de inno ación o d cubrimient . cgún el autor toda
innovac1 n
de cubrimiento nec ita pr viam nt que el
inve tigad r o d cubridor sienta la m l tia de una anomalía
que retorna con tantemente, qu p dríamo d cribir como un
osti11ato empleando un término mu ical, a u campo d l
conocimiento qu tal ·vez al principi , pret nd eliminar para
que no mole t a lo que él ta p rand v r en u exp rim oro
pero que a fuerza de apar cer alterand la te ría e pe.rada termina
por er reconocida como un fenóm no n si mismo. La anomalía
per i, tent n s nada ma ni nada m no qu I ínt ma d 1a
manife taci ' o de un fenómeno p c
nada conocid qu apar ce
e njuntamente c n uno con cid . ~ tiemp la pet i tencia de
e ta anomalía y la capacidad intuitiva d l inn vad r, para
reconocer n ta an malía algo má qu una m le tia, l ll van
a cambiar l enfoqu preci am nt hacia la an malía.
í e
produce el de cubrimi oto.
E te concepto d Kuhn, e inter ante para aplicarlo al
fenómeno de la t cnopat genia. Pod m
a í pr guntarno :
¿Cuándo
habla de "anofllalías" gún Kuhn.
Podem d cir que la ci ocia n rmal trabaja n paradigma
con cid
' r curri ndo a un paradi na al cual ya n hem
referido ( guiazu )' M tta 2
), p dem . afumar qu :
"La t enología e producto del quehacer metódico y exacto
d l científico, por e
mnocua .

159

�La anomalía qu dice uhn, aplicada a una colateralidad
per j t me que mue tra la técnica, es el fenómeno de la
t cnopatogenia, ya qu i la afirmación arriba citada fuera cierta,

la tecnopatogenia no exi tiria.
hora bien ¿qué ignifica est ? ¿Cuál es también la conc pción
intuitiva ) el ch que de generaciones del que habla Kuhn, al
referir e que el cambio de enfoque o como él l llama
'paradigma' , es fi11ol111ente 1111 proceso irracional, q11e no se da por el

discurso racionalfimdamentado, sino por el choque histórico de generaciones,
o sea entre defensores del vifjo paradigma contra los defensores del nuevo' ?
( uhn, 1995). Muy imple la concepción inicial d la idea de la
t cnopatogenia n fue fruto de lógica, ino que podríamo
calificarla ca i por intuición, idea qu luego fuera d mo trada
para algunas técnicas p r inducción de ca, os ob r ado y
p tu lada u generalidad a la técnica por deducci, n de mucho
otros caso observado . El qu ea recon cicla por la comunidad
cienúfica erá consecu ncia del choque eneracionaJ de
inve tigadores.
¿ uáles fueron la anomalía particulare que nosotros
ob erYarno y que no permitieron en un principio intuir que
"algo había' , p der d cir en el tema que e tábamo d arrollando
' aquí ocurr algo" e tá curriendo algo inexplicable con olo lo
que ten roo entre man "?
.
Coro d cribiérarnos en anteriore artícul , nue tr rraba10
c menzó hace má de treinta año con el cudio de llOa t xina,
c ncaminant carcinog · nico natural de grano g a rado por un
moho, llamad aflato::,:i110. a anomalía fu ron:
1) Vinculada al ·u trato: La diferent usceptibilidad de lo
an de girasol al deteri ro biol ' gico y a la génesi de toxina.
2) Vinculada al análi i d I contaminante: fuy pequeña
concentracione de toxina agregada d ex profeso a la mu tra
libre de aflat .xina, no aparecían en el análi i aun r corriendo a
E. ticado in trumemal lo cual permite peo ar que pequeña
concencraci ne del e maminant permanecenligad de alguna

160

manera n lo component d 1gran · que la técnica analítica
no logra extra r para la p terior cuantificación. sto ya lo
habíam
con tatad empl and una técnica c nocida
comercialm me para el análi i rutinario de afla o ina , que
también . o. layaba la contaminaci ' n de bajas concenttacione
de toxina. E t val re~ que no e p día determinar i bien muy
pequeños no permiten afirmar que la muestra ea ·egura para 1
consumo. E to n llevó a pen ar i el mi mo enómeno no e
repetiría para roda la gama de u tanda d ri go qu d bían
determinar e en el ent roo humano.
í I análi is de ustancia
de riesgo qu daban negativo, , n no garantizaban la exi tencia
de pequ ña cantidad
d la· mi ma qu continuarían
ejerciend u efecto en c njunto con la tra ciento
mile de
. usrancia de rie o.
decir qu por más que la química analítica
convencí na! haga en rme
fu rzo para perfeccionar la
técnica de derecci , n no e puede a egurar que baja
concentracione de contaminant s no queden sin er
determinadas. Esto lleva a la conclusión que no pued a egurar
la inocuidad de la técnica.
una falacia afirmar lJUe aunqu e
utilicen . u tanda d ríe g carcin geruc podem
e tar
tranquil
i de arrollamo una buena química analítica que
determine lo re idu • en medio que pueden ignificar vfa, de
expo ici · n al er humano.
3) Vinculada al encuadre disciplinar otra anomaüa que
realmente ignificó un dilema qu solo pud r
lver al d cidir
de arrollar un encuadre di ciplinar pr pi para el pr blema fue
la impo ibilidad de encuadre en el istema di.ciplinar ex.i tente
para el logro de una c rrecta lucí , n. i ndo la mic t xin
un problema íntimamente ligad al almacenaje d lo grano
pcn, ábamos que lo razonable para u prevención
ría el
abordarlo recurriend a la cli ciplina aplicada a la p t co echa
de lo grano I o obstante el enfi que bajo el cual qu riamos
e. tudjarlo, no concordaba con l · cánon , principalm me con
lo criterio de calidad con l s cual 1a di ciplina dedicada a

161

�.Alhtrto .llotta,

la p

t co echa de lo grano , rigen la orientación de l

mimo.
4) inculada al estudi de otro contaminante :
e tudiar
otro contaminante e to ·a no naturale ino de origen
antropogénico como on lo plaguicida , la an malia fue la no
relación entr rie go agudo y crónico d l plaguicida .
Kuhn e tá en lo ci rto al decir que la anomalía d ntro de un
paradigma olo pueden er uperada porque cada ez má
cienúfico "se las tolllan en serio" com
bjeco de tudio no
lo e avanza en ciencia por adhe ión al objet de e rudio y al
método e tableddo, sino también por intuicione obre la
"anomalía '. Recordemo la caja de P tri contaminada con
penicillum que i lemin hubiera ido un cienúfic p co afecto a
tomar en erío a las "anomalía , la hubiera arrojado al ce t in
bservar curio am nte el balo inhibitorio.~ mar e n erío e ta
anomalía' del cultivo n rmal, qu n la caja .de P tri e taba
ocurriendo algo', lo lleY · a ai lar la p nicilina.
on uhn podern s afirmar que la entidad de la tecn patogen lo ía e dem trará por u uperviv ncia al choque
gen racional u re i tencia hi tórica. h ra bien ¿Pu d pasar e
de un paradigma a tro uav mente in c nllicto por la ola
fuerza del ar m oto ?
Kuhn cita lo dicho por Planck en u autobiografía: Lo
cambio. . ustanciale n e l gran por convencimi m de lo.
d fen or de la vieja idea , in p r e p rar lo uficiente para
que al decir de in t in, e t
defen ore mueran ) ean
u tituido por tro. . ◄ inrere ant agr gar, que la adhe ión
ciega a la propia idea
ripie en el ci náfico. E el org11l/o
dentí.ftco d l que habla Humberto co (Eco, 2
).
í un
cienáfico puede reconocer la n cesidad del cambio neral pero
cuando e tratad ac ptar un paradigma 9u e otradic el propi ,
puede re i tir duram ote.
el ca o del mism Planck que
fue examinador d Hei enber n u d ctorad · luego de di~cutir
con é t al final e nvin en un muy mediocr ' ri e" como n ta
d d et rad o ea un aprobad con cuatro. Hei i:nb r llegó a
J

162

(,,,jlf,r,q(¡

.\l. r;e,IIIPZfl

decir qu para 9ue nue ·a idea (paradigma ) ean aceptada
·e debe cambiar la forma de peo ar de qui· n d ben ac ptarla ".
Hei. enberg fue mal calificado, per tenía un paradigma nuevo.
intetizando en el intento de encuadr di ciplinar de la
tecnopa-tog nia vimo qu existía algo xtrañ en dicho
fenómeno qu imp día hac rl .
Podem decir qu com curre en la lab r científica surgió
una inquietud, una idea p r i tente que no no dejaba en paz
retornaba continuam ntc u urrand :hay algo" y que no d ja
de can ar a que no l permite. Gen ralizand una idea ca. i
perturbadora de que en lo que s e tá e tudiando hay al
en
principio inexplicable. En nuestro ca o v lu o de abordar las
anomalías que citáramo anteriorm nte no conduj a que
finalmente por inducción y luego por deducción encontramo
que la anomalía p rsi t nt general d la t •cnica era la aparición
de efecto ne tivo a la alud cau ado por e enologías tenida
por egura la tecn pat genia y que el fen · m no no encuadraba
en las di ciplina exi. entes la que ólo daban re pu ca
parciales al mi mo.

A í entonce la primera tapa de la evoluci · o y resultante de
e. ta anomalía, fue la aceptación de la anomalía y la definición
del fenóm no y lue o calificarlo como inmanente a la técnica.
De pué , como gunda etapa l i .ió l análi i inductivo v J
d ducti
, a la e l cci · n de dat para v rificar o rech;zar
la te ría, Por último, la etapa fal ativa. ~ n ta n pr guntamo :
¿Hay al ún ca que contradi a la t ría elab rada por la
inducción d la anomalías per i tente ? i, con e rteza ha , caso
de técnica cr ada
in defecco que pu dan g n rar
tecnopatóg no . E to confirma la teoría y debemos agregar, como
hecho factibl al referirno a la actitude r p cto de la verdad
Y u e n ecuencia en la técnica (Mona 1994) que la au encia
d tecnopato nia e má con cuencia del azar qu d la
indagaci · n preci a pr ventiYa del fenómeno. .. t
ncillamente
no e. tá por azar.

163

�r
na egunda pregunta que má arriba d sarrollaremo , fue
¿Qu' no e tecnopatog nología?
La resultante final fu el urgirniento de e te nuevo campo
del conocimiento. La hi toria o el tiempo determinarán u alidez.
por el ignificado que la anomalía tuvo en nue tra labor
científica, que nos p rmitimo enfatizar lo ya enunciado en el
úrulo qu la "anomalía per istente" e. la clave d la innovación.
La anomalía per i teme y la ética científica.
La anomalía importuna v . La anomalía .innovadora
egún Kuhn, coda inno ación o de cubrimiento nece ita
previam m qu el inve ti ad r o de cubridor si ma la mole tia
de una anomalía qu retorna con tantement , como hemos
calificado: un ostinato, a u campo del conocimiento. Dijimo que
tal vez, al principio pretenda eliminar para que no mol ste a lo
que él esta esp randa ver en su experimento pero que a fuerza
de aparecer alt randa la teoría esperada, termina por er
e conocida como un fenómeno en si mi mo.
Ahora bien, ¿Por qué hablamo de una implicancia en la ética
científica? En un si tema c.ienúfico que podemo definir como
alo' mico por u característica de e tructurad , hasta lo propio
resultado de los e tudio parecería que deben er pred cible
d antemano. Es a í que cuando I inve tigador bser,P,i que
alguno datos · apartan de 'lo e perado' directamente lo
elimina a fin d que u inform no deje e idencia que ean
moti o de crítica qu no pueda explicar. Tal e a í que en toda
la literatura qu exi t en missco11d11ct ú1 ¡cie11cie11ce, uno de lo
elemento. qu s da como muy grav e el de embellecer los
re ultado quitando precisamente lo re ultad anómalo. en la
publicación de los r sultado de lo experimento o paper ~al.
i a un iov-escigador al éntic le ocurri rala ituación de Flerrun
dir ctarn nte liminaría la placa c ntaminadas para no er mal

164

evaluado por no controlar la condicione de sterilidad
n ce aria en u e tudio. Para I inv tigador al éntico, e a
anomalía on cosas mole ras, enfado a . o casos más extremo
puede llegar a destruir ha ta la totalidad de u estudio r tratar
luego d elucubrar algún ju tificativo. De un s.i t maque apela
a la lógica de lo esperado rechaza toda indeterminación por no
comprenderla, ¿qué innovación puede esperarse?
En el i t ma aut · ntico en cambio en principio 1inv stigador
puede entir e a inclinación de eliminar e a mole ta anomalía
pero que lu g 1 conduce a un de cubrimiento. Por ell , el
referirno c mo La anomalía imp rtuna v . La an malía
innm·adora. n un i tema aloéntico la anomalía . ólo e una
mole tia, un dato fuera del contexto del en a ·o, que deb
eliminar"e. En un iscema auténtico significa de cubrimient .
Como e a llamada importuna, a de hora que al cante tatla, pu de
significar una ati faccoria noticia.
O era consecuencia ya gra e en est ca o, en la 'cica ci nófica,
e que en alguno ca o la anomalía d t ctada por el científico
determina que u so tenimiento tran fotm al cienúfico en una
anomalía para l propio istema ci ntífic el cual, asi com para
tener una teoría científica pu d de char la anomalía pued
n este ca o eliminar al investigador, i e te puede hac r
tambalear la estructura del i.stema o implemente por ser una
"mole tia para el mi mo ist ma. ur a í la figura del bjet r
· tico, tema que también h mo de crito en un anterior artículo
publicado p r este anuario ( guiazu. Iotta, Hui man 2 4).

Conclu ión. La pregunta por la previ ibilidad
El objeti o de la t cnopatogenología, e la prevención &lt;l 1
fenómeno de la t cnopatogenia, fenómeno para el cual y como
h mo dicho, no h mo encontrado un encuadre di ciplinar en
1 ci ncia exi tentes. Cab aquí la reflexión, j ólo no estarna
refiriendo a un fenómen que e imposible de predecir p t lo

165

�canto t talmente aleatorio i ndo en e te ca
ólo p 'ble la
de cripci , n de u aparición sin posibilidad d prevenc1on, o
bien de un fenómen previ ibl , pero que aún la imperfección
de nu stro mét do no permit una total pr v nción. 1 o
inclinamos a ta última po ibilidad. Planteamo que exi te un
d sfa
n el de arroll del pr dueto tecnológico en si y la
aplicación del mét d para pre enir u colat ralidade con una
enorme a imetría a fayor d l d arrollo del pr dueto en de medro
del métod d pre,reoción d tecnopatogenia .
Hemo
también fundamentado que 1 pr blema
tecnopatogénico no pu d ser prevenido encuadrando u e tudio
en la ética. Pero i rec rdamo qu por ética e define Como debe
co111portarse el hoflJbre para si s/fs semejantes sin contral'e11ir su propia
naturaleza la tecn pato nol gía, r curre a e te criteri ya que
una técnica de arrollada por el hombre, que sea cau a de
tecn genia stá como die la definición contravini ndo la propia
naturaleza del hombre. La t' cnica no e tá prop rcionada al
h mbre guiazu 2 7).
•l d safió tecnológico para e te milenio
el de. arroll de
metod lo ías idónea de pr filaxis, que apunten a la matriz
germinal tecn lógica n f rma aut mática. uanro má · e
aproxim a e ta matriz má rápida y e n meno co to económico
erá la pr fila, i d r.ie go ( guiazu, 1999)
·azu y fotta,
2001 ). Tal
la meta d la tecnopatogenolo ía, d ahí y
parafra eand a un filó f, (Goblot, 1943) la calificam como
una luz en l camin del aYance r enológico.

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an Luca . "E angelio", Capítulo 6 er ícuJo 33-39, Biblia de
Jeru alén, Descl e d Br wer, Bilbao, l B
4-33 - 22-5
Dep' .ito legal: Bl. 1531 -1

DIFERENCIA EN FouCAULT
y CHARLES TAYLOR
Rolando Pico Bovio•
P \M fI I IEL Fo CAUU el ·ujeto ro derno
el re. ultado de un
complejo proceso de normalización que ha incidido en las forma
de constitución d u identi.dad; 1 en ésta n tamo forma que
a ume u propi r con cimiento c mo ujeto, e ncu ntran
p.te ea.tes, inevitabl m nt , La dimensione del pod r y del ab r. 2
in embar o aunque el diagnó tico foucaultiano re ulta r
paradigmát..ico del hombre m cierno ' e l fundament d la
• Facultad de Filo fía Lcmu,, U L.
1 "IFoucault) ... prªtende rculi1,ar una ontología del pre.ente que ponga d
manili . 10 óm nuc tra e pericncta, nue. tra propía on ·lituc1ón com uje10. .
prov1en de un acto de fuerza qu . e mat na liza en una doble opera ión de integración
y e~clusión . En tomo a lrc. elementos fundnmenmles. de los que Fou auh va dando
cuenta -. &lt;&lt; aber&gt;&gt;, &lt;&lt;poder&gt;&gt;) &lt;&lt; ubjelividad&gt;&gt;, e comlituy l:i ru.tón y e
e cluye la locura. e configura la alud y .-.e obje11va la cnfcnnedad o se nommliza la
pobla ión )' se regula la delm uen i. • ue ira-, grand C\ idenci . verdade .
nue tra propia voluntad moral. polf1ica y de aber. pro,•ienen de e te act
con 1ituti\'O. una violenta ión profunda, que e:. hi tóri a. De de e ta ptíca, e. a
partir del propio aber de la. ien ia humana. y del complejo onslitu ional
m triL de poder, en et que é ta .. urgen a omienz . del . iglo 1 -p iquiátn o.
il. árcel,e.cuel.a,ejército.taller.et .-como · C nnalae perien iapropiad 1
modernidad."'. Julián auquill . Michel Fm1ca11/t. 1111ajilawf(a dE la a.e ión. entro
de Estudio C n titu ionale. , Madrid. 19 9. p.11.
2 ·tas forma de con. titución atraviesan para Foucaull pordifereme formas de

170

1,1

�Rotmdo Piro.&lt; llr,r10

profunda crIUca a la m detnidad qu acompaña toda u
producción filo · fica, oucault mi mo no cancela la po ibilidad
d up rar te te/os fatalis a que pesa sobre el ujeto. egún lo
expresan us propio biógrafo, con difer nte matice 3 ca i al
final de u vida, el filó 'O fo &amp;aneé realiza un de plazamiento o
rep icionamieot temátic , un aju te de u propia visión obre
la modernidad qu
encu otra fuertement permeado por un
interé étic .
Para realizar e ta tarea Foucault preocupó por examinar la
condiciones n ia que
g n ra el problema de la con tituci, n
del suj to en la m dernidad, lo que le llevó a modificar
su tancialment el pr yect inicial perfilado en el primer volumen
de la Historia de la .re:,,.ualidad, (Lo voluntad de saber, 1976), en el
cual u objeto d estudio principaJ e l análi i de la práctica de
lo sujetos de enunciar la verdad de í mi mo a tra é del discurso
de la xualidad y, coo ello, asegurar el funcionamiento de lo
di po itivos d l pod r- aber. 4
n b/ mo de los placeres y Lo inquietrJd de sí, lo olúmen s II y
III d La historia de la sexualidad qu le iguieron, Foucault
ocupará del análisi y evolución de La moral greco-romana ha ta
l inicio del cri tiani mo con el fin d conocer c · mo y cuando
subjetivación del ser hllillano: ·'Qui iera decir, ante que nada, cuál ha ido la meta
de mi trabajo durante los último veinte año .( ... } Mi objeto( ... } ha consi tido en
crear una historia de lo diferente modo de ubjetivación del er humano en
nuestra cultura. Me he ocupado, de de e te punto de L ta. de tres m do de
objetivación que tran fonnan a lo · ere humano en ujeto . Primero e tán lo
modos de objetivación que tratan de otorgarse a í mi mo el estatu de iencia ( ... )
n la segunda parte de mi obra e tudié la objetivación del sujeto en lo que Uamaré 1
«las práctica di i arias». El uj to e encuentra dividido en u interior o dividido
de lo otro . E te proce o lo objetiva.( ... ) Finalmente he querido e ludiar( ... ) el
modo en que un er humano e conviene a í mi mo o a í mi ma en ujeto(.. . elegí
el domini de la exualidad-el modo como I hombre aprendieron a re onocer e
a fmi mo como« ujctosde exualidadit".Disc11r o.poder s11bjetil'iclad.1995,

p.165.
.
. .
.
éa al re pecto las contra tante per intere ame biografías de Dtdier En bon.
Fo11co11lr, 1994 y la. pasi611 de Fo11ca11/r. 199 , de Jame
iller.
-' e trata de estable er una geneal gía de lo di urso de la
ualidad que han
acompañado la moral oc id nial.

1'2

l exo se convirtió en preocupación moral en la relacione entre
ujeto y verdad. 5 Re,·i ar el ca ácter de dichas relaciones desde
u ba e moral implica para el füó ofo galo d scubrir o las
práctica de la antigüedad grecorromana · lo primero i lo
d 1cri tianismo u gen alogía y, por lo tanto u fundam nto. 6
l proyecto f ucau]tiano e dirig ent nce hacia la
problematizaci · n de la forma. de configuración &lt;le la ubjetividad
antigua de ccidente como un medio para replantear a . u ez el
problema de la ubjetividad mod rna,- e decir, la t rma de
constitución que a ume 'U identidad; los fact re qu . · a ocian a
ella ' el trabajo que el propio sujeto a partir d la preocupación por
í mi mo ejerce en u aut con tirucíón como tal.
s "Al principio [FoucaultJ iguió el programa anunciado: de ubrir en el
cristiani mo y en la doctrina de la confe ión el lugar del nacimiento del &lt;&lt;discur o
de la exualidad&gt;&gt; (... u clase en el College de France. d.urante el curso 197919 O, ver ·ru1 sobre&lt;&lt;el gobi mo d Jo i OS&gt;&gt; y tán e nciaJmente&lt;&lt;dedicada
a lo procedimiento· de examen de la alma y la confe ión en el cri tiani mo
primitivo&gt;&gt;. La pregunta que .e plantea es la siguiente: &lt;&lt; óm e formó un tipo
de g biemo d I hombre en el que n 61
e 1ge obediencia .. in la manife tación
cnun iada, de lo que eS&gt;&gt;. Foucaull analiza en ella &lt;&lt;la hi toria de la prácticas de
penitencia&gt;&gt; y la codificación del &lt;&lt;e amen de conciencia&gt;&gt; en los monasterio.
concebido como el deber de decirlo todo re pecio a uno mi mo. al anciano o al
mae tro". ribón Didi r. Foucault. Anagrama. Barcelona, 2004. p.394.
~"Pero.a raíz de e te dilatado careo on la moral cristiana, . e pee ata de que
resulta muy difí il una reflexión obre lo prim ros tiempo del cri ·tiani mo in
inv Ligar la époc anteríore . e trata de dilucidar de dónde pr venían la. ~ rrna ·
de &lt;&lt;la relaci n con uno mi m &gt;&gt; que &lt;&lt;la doctrina de la carne&gt;&gt; reclaboran y
orientan en el sentido de la teoría de la falta y del pecado. Pue lo que Foucault
descubre en u anál i is del cri tiani mo e el urgimient de una forma nueva de la
&lt;&lt;técnica de uno mi mo&gt;&gt;, much má que, como creía en un principio, la
instauración de un modo de vivir má. au tero y má riguro ·o (... Y de ahí surge
e ta nue a aventura: descubrir en la filosofía d la antigüedad lo. tema de la
&lt;&lt;inquietud por uno mismo&gt;&gt; del &lt;&lt;u o d los placere &gt;&gt;. para er cómo las
moral · del pagani mo habían con ti tui do e to modo d m limiem en f per
del de ar llo del ri. Lianismo... lbíd ., p. 95.
7 F u ault n prerend cal ar 1 principio étic
qu en u otra en la m mi antigua.
ino establecer una rea tualización de dichos principi¡ . El problema de la éti a &amp;iempre
ticn un cara ter reflexivo para el hombre y por I tant n puede fun&lt;la
bre una
baM: modélica a priori.
lrata de analizar el , ntid d las práct1
m rale y u
transfom1a ión hL tórica.

13

�D de otra per pecti a teórica que mi embargo coincide en
la preocupad, n por la fuent del yo modera el fil , ot
canadiense Chad s Tayl r plantea el problema de la identidad y
la diferencia a partir de !a realidad del multiculturali mo. Para
Taylor la e fera d con titución de la ubjetividad m erna
iempre se da en un marco comunitario y de pluralidad de val re
d ahí la importancia que ti ne el r conocimient com fuente
identitaria y la con ecuencia negati a d la proliferación del
falso reconocimiento" n el marco d l lib rali m abstracto". 8
EJ propósito de e te artículo e contra tar lo. punt de
convergencia y divergencia n la postura de ~oucault y Taylor,
haciendo e p cial énfa i en lo problema centrale de la
identidad y la diferencia a partir del reconocimiento de sí y de
lo tro ; exploran además las alt rnativas qu ambo filós fo
proponen como forma p ibl
de con trucci, n d 1a
subjetividad moderna a partir de su forma de entender la libertad
del sujeto y u pap 1 en la vida comunitaria. Finalmente, e Heva
a cabo un balance crítico d u aportacione a e ta problemática
que re ulta central n el debat filo ófico contemporáneo.

l. Sujeto e identidad
La concepción de un sujeto plural, de centrado ajen

a una
pretendida unidad e I eje d sde 1 cual e puede considerar el
planteamiento del o modern , 9 cant para fiche! oucault como
para harle Taylor.
pr ce o que en el primer implica una
8 En e te en ayo ulilizarem
como referencias fundamentale do de I textos
má con idos de Charle Tayl r: Fueme del yo, la ,·omtr111.:ci611 de la idenridad
moderna, Paidós. 1996 y El 11111/ticulturalismo y la pol(cica del reco110cimiento.
CE. 1993.
ºEl yo moderno en todo ca e el produ to de una con truccjón particular y
diferente. Alexander ehamn on idera que lo «filó ofos del arte de vivi~
·con id ranel'yo'n om unhe hodado inocomounaentidadcon truida.Lo
materiale para la con tru ión del yo son reunido . por lo meno ni principio. de
modo accidental, y e tán formado por I idea y lo u o que se 0 eneran debido
a la ircun tan i paniculare en que cada uno encuentra y que,dc a uerd on
la naturaleza del caso, on di erente para ca a indi iduo". 2006. p.16.

l74

nloración diferente del papel de la filo ofía en l análi i de
10 e 1a fu ente que Taylor toma como re6 rencia en u
.
e te u¡eto,
descripción de la identidad moderna, término que desi na: " ... el
conjunto de compren ione (ca i iempre inarticulada ) de lo
gue significa ser un agente humano: lo entido d interioridad,
de libertad, de indi idualidad y d estar encarnado en la
naturaleza que encuentran cabida en el ccidente mod rno". 11
La identidad para Taylor asume forma histórica
implica
nece ariam nt , una relación con la idea de bien: ... e impo ible
e clarececla in antes ahondar en la comprensión [de] cómo e
han de arrollado nue tras idea del bien. a identidad per onal
(.re!JboodJ ' el bien o, dicho de otra manera, la índividualidad y la
moral on tema que van inextricablernente entretejido , .12
J planteamiento de Taylor cojncid en 1 gen ral con la
apreciación foucaultiana del necesario estudio de la e olución d
las forma históricas de constitución d 1 ujeto que e encuentran
indi olublemente ligada a las formas gue a u.me u moralidad. 13 El
punto de vista antimeta.fí ico d oucault, que lo li a a un d arr ll
10 ·' •••Lo que ha e que yo no ea filó ofo en el entidocl
icodel término -quizá.
no . ea fil ofo en ab luto, en todo ca o. no . oy un bu n filó ofo-e que no me
intere a lo eterno, lo que no cambia; lo que permanece e table bajo lo cambiante de
la apariencias . me imeresa e! acontecimiento. El acontecimiento nunca fue una
categoría filo ófica. excepto, quizá. para lo e toicos,para quienes era un problema
lógico. Pero una vez má . Nietzsch fue el primero en definir la filo ofia orno
acti vidad que pretende aber lo que pasa y I que pa a ahora (. .. ) e trata de
responder a la. preguntas: ¿quiéne. orno ? Y ¿qué e Jo que o urre? que son do
cue tione muy diferente de la u tione. traclicionale : ¿qué e~ el alma? ,¿qué e
la eternidad? Filo ofía del pre ente. filo ofía del aconcecimiento. filo ofía de lo que
ocurre:·. Michel Foucault , "La e cena de la fílo ona··. en Estética, étiC(I y
hermenémiC'a'·. p.152.
11 Fue,ue del yo . p.l l.
12 Taylor. Op.Cit ., p. I 7.
11 ·• o cabe por ello sino definir las condicione en Las que el hombre problematiza
lo que e · y lo que ha e, y el mundo en el que vive. En definitiva. no e trata de
legitimar lo quc ya e sabe y aciar e con lo upuestamente pen ado. ign rando el
auténtico entido que para Fou aull ti ne la a tividad fil ófica: &lt;&lt;el trabajo rítico
del pen ami nto ' bre í mi mo&gt;&gt;··. Ángel Gabil nd , f./ dlscitr o en acción:
Fouca11/t y 1111a ontolog(a del pre eme, Barcelona. Anthropo , 1990.

175

�R11la11tlr-

d la filo ofia como ont 1 gía del present ", no admire tampoc
esa forma que a ume el bien o lo bueno de de un plano
trascendente.
o F11mtes de/y o Taylor mi mo reconoce a oucault como tlllO
de lo grandes teóric que e ocupan de la comprensión del
sujeto modemo· 14 y ubica u critica com parte de «la vertiemes
contraepifánica y de centradora de la modernidad»:
... el fallecido ~oucaul se inspira má directa.mente en
ietz che para una imagen del yo construida a trav ' de la
relacione d poder y de lo modo de disciplina. La filiación de
oucault con la vertiente antirrornántica del moderni mo se
mue tra en u crítica d la noción de que l ser tiene
«profundidad». Considera qu ésta otra noción artificial, que
p rtenec a una de la posible construcciones del yo y está
e nectada con la forma mod rna d control a travé de las
profesione de apoy , paradigmática.mente de la terapia del
psicoanáli i . Ba ándo e en una larga tradición de control a cravé
del c nfe ionari , esca forma de poder depende de la
inculcación de la comprensión que tenemos de nosotros
mismos pr fundidade qu han d er r velada ; profundidade
que enrenderoo irnperfectament y necesitamos ayuda para
de cifrarui y hacerle ju ticia. 15
Taylor ubica p rfectamente la desconfianza de oucault hacia
la profondidade del ser, mi ro.a que no lo inter a analizar en
tao.to que e , a d cit d
ehama , un repre entante de lo
«filó fo del art de vivir&gt;&gt;: "Aquell que (... ) constru ' n u
pers nalidades a uavé de la inve tigación, la crítica y la
producción d obra filo ófica ... ' .16 Foucault e pr ocupa por
•• ··E •ta cue tión. e decir. l grar e mprender las grande tran forma ione. de
nue rra culrura y ociedad en el de ar o de lo último tre igl -e ribe en el
prólogo- y, en cierto mod . centrarlo • e nlinúa preocupándono . Las obras de
grandes pen adore moderno como Foucault. Habenna y Maclntyre se centran
enello.".p.ll.
15 Op.Cit ., p.51 t. La negrita
n nue tras.
16
eham . Op.Or., p.19.

176

1',,~, /fo1111

comprender la difer nt forma que ha asumid la con tirución
del ujeto corno pr condición para qu é t pueda consrruir e
de manera diferente. 1~
El filósofo canadien e emparenta no obscant las posiciones
de Derrida (la decon trucción) y Foucault como parte d una
moda que e ba a en «cierta lectura de ietz che)) 18 y que a uro.en
la postura hermenéutica del primero excluyendo, al mi mo
tiempo, toda noci · n de bien (que para Tayl r re ulta e encial en
la telacion incer ubjetiva ). E e olvido lo ubica, egún Taylor
en el carácter de fil ofía individuali ta :
La dos filosofía pr tenden renunciar a toda noción de bien.
Lo que terminan celebrando en u lugar, no enteramente porque
a í hayan querido, e la fu rza y libertad potencial del yo. La
inruición derridiana en la ilusione de la filosofía de «pre encía&gt;,
abre el camino a un interminable jue o libre no limitado por
ningún enódo de lealtad a nada más que dicha libertad
(... ) Hay un trasfondo nietz chean en todo esto, per tambi ' n
ha , en ello un intento liberacioni, ta contemporáneo. 1
. ocavami nro de la- jerarquía paree un paso propio hacia un
mundo de iguales en reconocirrúento mutuo. 19
i el comunitarismo de Taylor mbare contra la argumentación
derridiana de sostener dicha libertad e igualitari mo ajeno a
cualquier id a de bien en la qu . , lo cuenta «el poder &lt;le la
d con uucción»,2n u crítica a F u ault tiene e m eje, la
11 ··La bra de oucaull interpreta la h1 L ria para aber quiene
om . . no ·ólo
para de cubrir! • íno también para tomar di tancia tanto de individuaci ne · com
d tot.alizacion coercitivas", Esther Diaz. Li1filo~ojía de Michel Foucault. Biblo..
Bueno Aire . 2003. p.173.
1 "E tas do filosofíru . tan diferentes entre í. se basan en una le tura de
ietzsche
que ha sido popular en Fran ia en L úlüma. década . Es una lectura que ~e centra
en la ide que tiene 1etzsche de la arbitrnriedade de la interprc1aci n. en la
interpretación como impo ición de poder. pero quepa a totalmente por ah la otra
fa eta del de concerta.ote pensad r. la visión dioni íaca del 1&lt;etemo retomo, que
ha e po~ible laengl badora afirmación del 1tdccir í», Taylor, lhld., p. 11.
19 Taylor. lbidem. La negrita!&gt; ·on nue. tras .
~ ··Para Derrida lo e. tá la decon. tru ci n que engulle la\ antigua di tinciones

�afirmaci ' n d I t t1c1 m incli iduali ta qu cr er hallar en u
e ne p · , n d la Yida como obra de art :
Parece que Foucault p r u part , aband n , la p tura de
neucrali ad al final
u Yi.da. En una &lt;l
última · ntr , i tas
abrazaba el ideal d la con trucci 'n e tética del yo e m
bra
de art . qui e presenta un hondo problema debid a la
dificultad d de p ar la n ci , n de lo est · rico d la otras
, ni me d l p n amient m d rno que Foucauk aún in i tía
n r chazar. Per I que
rpr ·nd también aquí la cla ele
libertad n r trin "da, pr fun&lt;lament au orrelaci nada, que
nttaña dich ideal. 21
¿ xplora a fond Tayl r la pr pu ta foucaultiana? unque
no cita una ibliografía mi abundante . obre J tema 22 p r el
tono de u crítica, n ◄oucault ha · un a\'anc n la pre cupaci · n
' tica pero p r iste una laguna: el supue to ' lvid " de lo
e munitario. 2' En otra parte ha eñalado L limir que cree
ría «n ni tz ch ana &gt; « ubjetl i ta &gt;) que
ub . timan l · clift:r ncia .24 ¿ to e a í. · ub ·ace en la tetJca
de la exi tencia un lvido &lt;le lo. otr ? Ant &lt;le analizar e t
la Jitcratu
ir I i_
en
eme

re y mu·
que también
. omuni
rdia. diálogo
rge de e
u
rezca
u
celebra
r
poder
reconstru rivo
odlgi
la ubjetividad par
hacer
toda I pote
nzll! que podrían \·lncuJarlo; pura lib rtad no
obstaculizada" , Op.Ci!., p.512 . Lasnegritas n nue tras.
11 lbidem .
11
íl
·
reyfu · y Rabin , • 1ichel Foucault.
.!}
central en la fil
r políli a d harle
Ta) 1
en el e tud10 de la 1den1Jdad moderna del
individuo. anicula
una polftica de reconocimiento que a ntúa
la e ·
ia
ra
· a. De e ta manera la id nlidad del
o
pan
·
1 n idad de
unidad) e i 1e una in1era ión
en
ye
que I
udad de la comunidad debe ·er
rec
a. t
I indi
, ab ga p r una políti ca de
reconocimient
·dad . .
·' .. _ partidari d las te ríru, oc niew; heanas abrigan la e pernnza d e capar
d toda e ta rn.araiia de hi
re ía redu iendo t o el unto Lel del rcc nocimiento)

· nírq · eol
podría
ign
libre/e
eñid
afirmación, } 1

11
i

•

¡¡

•

upu tos pa emo a e tablecer tra ern janza y paraleli mo
ntr la filo ofía d arnb r p et al ) y al r e nocimi nto.

II.

el reconocimiento
preocupacionc centrale d
harl Taylor en La
polítira del reco11ocillli 11to, n ólo l que implica la re!. a ' n entre
el r e n cimiento r La id ntidad ino obre todo, 1 gu implica
el faJ rec n cimienr .
La identidad definida c m : '' ... la int rpretación gu hace
una per ona d qui ' n e , d u caraccerí tica definitoria
fundam ntale como er human ' ,25 e, un el memo gu pu d
alterado manipulado. ! to que n Foucault implic la
normalizaci ' n d la formas qu a ume la ubj th idad - v la
\·erdad mi m - a través d la hi t ria · u comr l m diam · 1
difer nt m cani m d l p d r 2" pu de ser en enclid. e m la
trnpo · · '
fa! rec n cimi nto en Taylor:
La
· , que nuestra identidad
mold a n parte por el
r con cimient o p r la falta c.l • te; a menu&lt;l también por el
a una cuestión de poder y contrapoder. ~nt nce. , de I que e U'ata ya no e de
r peto . ino d tomar panid . d
Jidaridad . Pero e to n re ulta una olución
muy at'. factoria . porqu_e al tomar panid pierden la fuerza impul orad est upo
de polít1 a. qu e prec1 amente , la bú . qu dad re on imiento) d I re. pet ·· .
Ta)for, El 11111Jtic-11/r11rafümo La polítit"a del re onocimienrn. p.103.
'~ Op. it., p.4 .

. ~ ~- ·
111nü1ca

no ólo h
nacer
rm: m

O~J~lo
pagIJ1
; uj I
intent

·uJet
verd
dce~
afirm
las a
P ra

erencia que rec
La i•erdad y las formru
• ar a engendrar dom.in
ber que
con
·ca.s ,
ha en
ujet
e
im.ient . El
10 po~ee u
·
n
uJeto coa el
la verdad mi m
u
p.1
, cua
mna
pt
id
e
era-.
nte al
r: ·•
rcsante qu
a tra
.
.1
n
· · mente , que
lo
a
- ·
u
y
nt
u
u
por ella...
a
n
o un mali7
1inu1dad d • e ·t
e una ertéti a de I
i ten ia .

n la Prim
a
ial
u
nt

�lv,1.-ndo Pi

fal o rec nocimi nto d otro., y así un indi ídu
un grup de
p r ona pu d
ufrir un verdader dañ , una auténtica
deformaci ' n i la gente la oci dad que lo r dean le mue tran,
c mo reflej , un cuadr limitati o o d gradante o despreciable
d í mi roo ( ... ) pued er una forma de o pre i ' n que aprisione
a alguien de un m do de er fal o, deformad y reducido. 1~
Taylor confirma la bipóte is 6 caultiana de un ujec -sujetado" 21,
cuvo modos de c n titución pueden er moldeado
qu p r lo
~to, producen efect que n ólo n di cursivo ino efect d
poder 29 d
ta man ra un uj to y una c munidad ntera pu de
ver e 6 rzada a ac ptar r les y realizar práctica ociale n I qu
no

recon c .
importante ñalar que para Ta for la lucha contra e a ima n
negativa d
í mi mo, que n
tr mo puede llevar a la
aut aniquilaci ' n del individu , no pu de dar hoy fu rn del marco
in titucional de una ci dad dem ccitica, pue e ta sienta la. ba e
del r e nocimiento igualitari y la dignidad univer. al. in embarg ,
librarse d e a id ntidad impu ta . a ume como el primer f to del
ujeto: ' ... u pr pia autodepredaci ' n
tran forma en un de lo
instrumento má pod r
d u propia opre i 'n. u primera tarea
dcb rá e n i tir en lib rar
de e a identidad impue ta y
de tructi a' .30
Librar · de una id ntidad impue ta y de tructi a
para
oucault, generar una alt rnati a contra la fragmentación d 1

--

--

Tayl r, La pcl(tica el I reco11ocimie11ro. p.44.
1s Para analizar a i ndo e ta con ep ión de Foucau lt éa e al re. pe to l s planteamient . genera le. de Ln Historia de la u1c11ra. 1961: Vigilar y Ca tigar. 1975; Y
El orden del di curso. 1971 .
~
to efecto de poder del fa! o re on imiento on palpable . entre otros
mu ho ejemplo ·, en la margina ión y pobrela de la. omunidadc indígena en
Mé ic que han dado lugar, entre tra mucha e pre ion . . a 1~ lucha ~r, 1
r con imi nt d u diferen ia en un nte to -y proye to- inclus1v de na I n.
JO Taylor. lbidem .
' 1 ·•
diferencia de la di iplina que penetra el cuerpo - afirma P ucault-, la
nueva t ni a de pod r no dis iplinaria e aplica a la vida d lo hombre . o mejor.
no e apropia del hombre-cu rpo. , ino del h mbre , iviente. E te último t rmino
17

1O

fl w

ujet a
a m delización de l
bi p d re d la
31
ro demidad.
l cuidad d í" como forma d recup raci · n
de esa identidad implícito n u estética de la exi tencia, implica
para F ucault una actitud con uno mi. mo y con otro , que no e.
regida por I caprich sino por la oluntad y la raz , n d forma
que la exi t ncia d lo uj t . adquier un valor a partir de la
tran formaci · n que ello mi roo
tabl cen en u vida.
Taylor d crib I preces de r c n cimiento de lo que llama
la «identidad individuafuada» que e enera n l -j 1 ./ VIII y
que tiene en R
au u.no de u partidario. má uerte . u
romantl.Cl m
pue ro a la fría razón del ilumini mo- hará
énfa i en la &lt;&lt;VOZ interinm del e píritu human como v hículo
d tran formaci · n ) medio de autenticidad lo gu coincide en
los término má gcnerale con el individuali mo expre ado en
Foucault:
Rou au pre ota frecuentem nt la cu ' ti ' n d la moral
corno la at nci , n qu le pr tamo a una v z de la naturaleza
que ha · d ntro d no tr . menudo ta voz e aho da p r
la pa i n s que induc nue tra dependencia de l demás, iend
la principal J a111011r propre u rgullo. ue tra salvación moral
dependerá d la recup ración de un auténtico c ntacto moral
con no otro mismo . Rou eau ha ta U ga a dar un nombre a
e. te contacto íntim c n. igo mí m , má fundamental que
cualqui r pinión m ral, y qu
fu ote de tanta , l ía ·
content : le sentitnenl de /'e ·istence. 12
El id al d aut nticidad y ri inalidad que reivindica el
individualismo modern o ·gnifica n e ariamente l olvid radical
de l extern . Taylor liga e ta dcfen a de la autenticidad a la d • la
dignidad e encial de todo lo h mbr s n la cicdad. in t!mbar ,
aunque eguir la voz int&lt;!rna e n ce. ario n hay r e n cimient

yo

apre. a al hombree píritu (... ) tra. la ana1onúa políti ad I cuerpo humano in taurada
en el iglo X lll , a finale del mi mo siglo ve apare er alg que ya no ~ una
anatomo-polfticad I cuerpo humano. ino algo que y llamaría una bi política de la
especie humana.". Genealogía del rc1cirnw. Madrid. 1992, p.2 O.
12 Taylor. Op. it .. p.49.

l 1

�&amp;,l,mdi, l'itor fj,,

po íbl in dial .cidad, in pertura a la alterid d:
i querem comprender la íntima c n ·ón que e re entre
la identidad y d rec n cimi nt - ñala ac rtadam nt Ta) 1 rt ndr mo qu ornar n cuenta un ra o deci iv de la condki · n
humana qu
ha ,~uelt ca i invi ibl p r la t nd ncia
abrumadoram nt m n ló ica d la corrient principal &lt;le la
filo fía moderna. . te ra o deci ivo de la vida humana e su
caráct r fundam ntalmenr dialógico.
tr, o formamo en
ag nte human plenos, capac , d e mprendern a no tro
mi m y p r tant d finir nu tra id ntidad p r rn di de nu tra
ad qui ici · n d
nriqueced re I
human
para
expre amo . 33
a importancia d 1 1 n , j y la
era dial 'gica e. innegabl
en la e tética d la exi t ncia: 110 somos o/ros. sin los otros. La est · rica
d la . i t ocia qu defiende Foucault com vía d alcanzar la
abiduría d I tirfe de ¡,¡,.;,., c n i te en a umir la alt ridad y la

cxt rioridad d l otro. e trata de una ética ha ada n la d fen a
de la alteridad d la dif: r ncia del tro como m di para acc d r
a la v rdad d í. ·a erda&lt;l de í qu e la fuente d • la id ntidad
d l uj to m derno.

lII. Alteridad y e t · tica de la exi t ncia
n la e tética
la . i. tencia d uj t e e nviert en bje de
ar nc1on para í mi mo lo cual n impli a ca r en el nar · ismo
n I quieci mo contempla · o. e trata d 1 uj t que trab ja
obr í, qu e modela a í mLrno qu cr a a partir d • i mi mo
un arte de vivir
p r tanb que e nviert ·u vida en una bra
de arte, pero que ti ne d r ~ r nt a lo
... El cujdado d í
'tic en ·í mi
p r implica
relaci ne compl j con l
tr . , en la m dida o qu
ethos d la lib rtad
también una man ra de ocupar d · 1
otr • (... ) El etho.r implica a. imi mo una r laci · n con lo ocro ·,

i

en la m dida n que el cuidad d í hace capaz de cupar n la
ciudad, en la e munidad o en I relaci ne int rindi idual , el
Jugar ad cuad -bi n a para
trarura o para
tener relacion de amistad-. , d má 1 cuid do dt: si implica
también la relación con I otro en la m dida en que, para cuidar
bi n d í, hay que cuchar la. l cci ne d · un ma rro.
nece ita un guía un con. ejero, un amigo, algui n que no di a la
Y rdad. \ í 1 problema d la relacione c n lo
tro . tá
pre nt , lo largo d t do e t d :moll d I ct1idado de í. ' 4
Tayl r puntualiza her nt ment el !u ar que ocupa la
comunidad en r !ación con la pr ocupaci · o d í:
e itamo
las r ·lacione para r alízarn
n a. í para definirn
o
podemo pre cinclir d la comunidad pue ella e part d lo u
reconocemo como parte d nue era 1d ntiJad, d (&lt;qui· n .
orno &gt;&gt;, i
rarlo e_ ubicarno en el ideal m n Jógic .\6
o te punto d nd e r concilia la dimcn.1 · n indi"~dual \'
colectiva en la constitución d l yo, e posibl enrone
o tenc.r
que t pr e
pu d er como la bra d are , r dirigido a un
fin e p cífic ; laborn.ción pr pia mediada p r mi r laci n
con 1
tr :
"Mi hel Foucault. "La élica del ruidado de, f 1·01110 prác1ic,1 de /(1 libertad". en
fatética. ·ti a y Hermenéuti a, Paid . , 2000. p.400.
1 ' O¡,.Cit .. p.54 .
"El ideal monol gico subestima gravemente l lugar que ocupa J dial gi en
la, ida humana. Quiere confinarlo todo lo que. ea po ·ible.a la éne ·1.·. Olvida cómo
nue tra con pci n de lru. co a~ buena, d la vida puede trans~ m1a~ r gozarla~
en común e n 1 · pe on que amamo·: cómo alguno bienes ólo quedar na
nue tr al anee por medi de e e goce en omún··. Ibídem.
· "LA Jomia mi.11na de mw obra de arre 11111 .\tra II cura ·ter{ tira de alr.:o
dirigido". Tayl r, Op. it., p.5 En otro espa 10 Fouccw/1 Jw expre ado: .. ólu e
puede derivar, en mi opinidn. ww on~ecue11 ia práctica ele 110 concebir al w, como
u11 eleme1110 dada " priori: no.1 tenem(I que crear a nosotro mi. mo c~mo 111,a
obra de arre ( ... ) ¿ o puede la 1·ida de 11ulq11ier per ·(mu com· rtir e en 11,w obrtJ
ele ane? ¿Por que 111w lámpara o una caJa p11ede11 ser"'"' ohm de art r 11r1 11m
i•idu 110? ... On the en aJogy of ethics: n Overvie, of
rk m Progre.\ . . citad
por I ehama . El arte de v1 ir. Refle 10n ~ocrática~ de Plat na u ult. 2 5,
p.274.

aylor. Op. i1 .. p.52.

182

'1/J

18

�Rn/,;,u/o /ll(o.&lt; Tfotit1

... el qu yo d cubra mi propia id ntidad no ignifica que yo
la haya elaborad en el ai la.miento ino que la he negociado por
medio d l diál
, en part abierto, n par e int rno con lo
demá . Por ello el de arr llo de un ideal de identidad que e genera
internamente arribuy una nue a importancia al reconocimiento.
Ii propia identida.d d p nde en forma crucial de mi r lacione
dial' gica con lo · demás. 38

Conflictos de la política de la diférencia
En Taylor la afirmación d la política de la diferencia atravie a
por la p lémica contra el liberali m r presentado por John Rawls.
l punto de partida d
ta divergencia. estriba en la opo ición
c munitari ta a la prioridad d lo ju to obre el bi n que deriva
de la neu ttalidad que Rawl adjudica al
tado · que en ci rto
m do lo hac perman cer al mar en de la disputa moral.
Haciénd e eco d las te i liberale Rawls di ocia la id a &lt;le!
bien el, lo fin del tab1 cirni nto de una comunidad. Aunqu
parte del r conocimienr d la pluralidad de valore y pr ci amente
por e o po rula que no e po ibl un acuerdo racional obr 1
valore qu deb
guir una comunidad. Para Ra" l la razón no
pu de establecer 1 fine moral del hombr , pue la pluralidad de
las concepci n del bien hac impo ible un acuerdo. La razón n
cambio que e atribut que e do lo hombres campan n, e capaz
de tablecer un acuerdo
bre lo que e la ju ticia y lo
procedimient raci nales para re olver lo problemas.
. . .
El punto de vi ra comunitarista repre entado rTayl r ret\'llldica
la prioridad del bien obr l ju t . iguiendo una tradici · n u_e e
inspira en Arist · tel Taylor e ubica en la idea de qu la comuru~&lt;l
procura &lt;la vida bu na". in embargo, plantear un modelo de vida
buena no puede r po ibl de d una po tura qu ignora la
particularidad d cada cultura y ciend a univer alizar 39 -y
Taylor, Ibídem.
.
,.
rib Taylor: "Con el t.nír ito del honor a la dignidad obrevrno la poht'.ca
del universali m que ubraya la dignjdad igual d todos lo~ ciudadan y el conte~1do
de e. ta politica fu la igualaci n de lo derecho y lo título ", p.60. e •~ta aqu1 del
universalismo ab tra 10 liberal que iguala a todo lo individuo independientemente
}8

l'I

1 4

uniformizar- el reconocimi nto sin di unciones:
Por contra te ( ... ) el de arrollo del concepto moderno de
identidad hizo urgir la p lítica de la diferencia.. De de luego,
también é ca tien una ba univer alista que causa un traslape
y una confusión entre amba. Cada quien debe er reconocido
por u identidad única. Per aquí el rec nocimiento significa
tra co a. Con 1a política de la dignidad igualitaria lo que e
e tablece pr tende er univer alrneme lo rni mo, una cana ta'
idéntica de derecho e inmunidade ; con la p litica de la
diferencia lo qu pedimo que ea reconocido e la. identidad
única de éste individuo o de é te mp · 1h cho d que di" tinto
de tod lo d má . La idea es que, preci amente, e ta
condición de ser di tinto es lo que e ha pasado por alto, ha
sido objeto de glosas y asimilada por una identidad
dominante o ma oritaria.411
¿
e preci amente e te e fuerzo el que de ple a oucault
al afumar la v lumad libre de configuración del uj to un alegato
a favor del reconocimiento de e ta cliferencia? in embargo
FoucauJt e acu ado d r lativi ta e incfüi.duali ta41 porqu e ha
negado a tabl cer también a priori, lo fin moral a lo que
ued · deb a irar un individuo sin d jar de r conocer u

de que en la vida ocia! 1 diferen ia i ne,
iale pcn.i tan y afecten la vida r al
de lo individuo .
40 /bid .. p.61. La negrita
oa nue 'tr ,
• 1 También es frecuente encontrar afirmaci ne. que ~o tienen que FolL aulL se
pre upa ·obre todo d la defen ad~ un Lipo de idenudad. la horno exual y. aunque
e to ea cíe . no creem · que e limiLe a un grupo en particular de ser humano.
sin que u alegato se clirige al derecho que todo lo h mbre tienen de configurar
su propm indi idualidad. 1 re. pecto e ·cribe Nehama.: ··Fou aull pensaba que
había creado un yo una ida que podría ser irnportant para otro como él. Y
aunque no e dirigió a una audiencia amplia. a todo el e tado como creí, que lo hubía
hech ócrate .e tabac oven idoque uproye todcau1ornodclación.el·cuidado
de . í'. podría . ervircomo model par diferentes grupo y tra minorío~ opnmidru.
que, por la repre ión que ·ufren en el mundo de hoy. no pueden hablar con voz
propia", Op. ir .. p.32 .

185

�Rn/11111/n PmJJ lfom

hi toricidad· esa e también la fuente d su upu to nihilisnl0. 41
Al rebatir la idea de una ju ricia neu al que se erige por encima
de la diferencia ' a partir del divorcio entre la e fera pública y
la privada, Tar lor des1JJitifica, al igual que oucault, la ba e
político- jurídica y la ideología de la ·ociedad ro derna: "Por
con iguiente -e cribe en La política de la diferencia- la ociedad
upuestamente ju ta ciega a la diferencia no ólo inhumana
(en la medida que uprime la · id ntídades) ino también, en una
forma sutil e inconscient , re ulta sumamente di criminadora".43

Ética reflexiva y estética de la e:,dstencia
En la in estigacione d la antigüedad grecorromana qu 11 \'a
a cabo para desarrollar la ba e de u estética de Ja existencia,
·chel ~oucault n pretende calcar lo principio ético que
encuentra, , ino e tablecer problematizaciones. 1 pr blema de la
ética siempre riene un carácter reflexivo para el hombre por lo
tanto no puede fundarse obre una base modélica a prio,i. e
trata de analizar el
ntido de la práctica morale y ·u
tran formación hi tórica.
Apoyado por u noción de t oda como 'caja de
herramienta " 44 F ucault e preocupa por fundamentar una
hermenéutica del ujeto entendida como la relación d 1yo con
la ,rerdad, ba · o la cual apa ecen distinta forma de
'l "Me iento muy rgull o - re ponde oucaull a su.'&gt; crítico - de uc algunos
pien en que oy un pelignJ para la salud inicie tual de lo e tudiante . Cuando en
1 actividade intelectuale e empieza a pen ar en ténnin de alud, me parece
que hay algo que e tá mal. En su opinión , a partir del momento en que oy un
cripto-marxi ta. un irracionali ta. un nihilista. soy un hombre peligro o",' erdad,
indi iduo y poder·. entr vista con Michel Fou ault, 25 de octubr de 19 2, en
Terno/ogías del yo , p.147 .
" lbíd. , p.67.
04 "La teoría como caja de herramienl, quiere de ir: a) que e trata de con msir
no un istema. ino un in trumento; una lógica pr pia a la relacionei; de poder y a
la lucha qu e compromet n alrededor de ella : b) qu esta bú quedan puede
hacerse má que poco a poco. a partir de una reflexión (necesanamenl hb,tórica,en
algunas de su dimen ione ·) ·obr ituacionesdada ... Podere y estrategia~ , 197 .
p.164. Citado por Miguel orey, Lectura de FoucaulL. 19 3, p.9.

16

ubj tivizaci ' n en la que el individuo
r conoce y e
pr blemaciza. Dicha cue ción implica al mismo tiempo una
preocupación epistemológica por la verdad, pero no en un sentido
clá ico, metafi ico ino por ' un análisi d lo jue
d verdad
(... ) a tra é de los cuale el er e con ticuy hi tl ' ricam nte como
experiencia es decir, como poder e deberse r pensado' :"5
Para realizar ta hermenéutica del yo en la anti ·· dad, ~ ucault
e cupa d las refl xi n a ociad a un tipo d práctica particular,
r pre entada a partir de la problematizaci ' n de la prácticru del
cuidado d sí'' (epime!esthai satou), entendida como un principio
filosófico que implica una práctica de la libertad ' t:ica.
Para lograr una confrontación po itiva con l afu ra con la
alteridad,
n c ario qu l
ujet d arroll n un correct
· gobi m de si".
tratad la · tecnología del y " cuya función
. encial e contribuir a dicha tran formación, 46 a una práctica ascética
por medio del cual poclam , realm m in talam en la lib nad:
... tecnología d l y que p rmiten a l individu e~ ctuar,
por cuenta propia con la ayuda d lo otro ci rto número de
operacione obre u cuerpo ' alma pen amiento. e nducta, o
cualqui r forma d
r, bt ni ndo a i una tran formación de sí
mi mos con el fin de alcanzar ci t
tad de felicidad, pureza
abiduría o inmorcalidad. 4Foucaul t parte del análi i d I concep o de placer (aphrodi.ria)
en recia y de cubre que en l mundo gri go la reflexión moral
n la atadura del individuo a un
no se centra en lo pr hibid
má bien a un ejercicio de
código de moral pr crit
y lo limites d lo placer . De
medicación en tomo a lo u

r

;i Michel FoucauJt. Historia de la sexualidad, v.2. El uso de lo pla ere , F E.
Mfaico. 2
, p.10.
• -16 e trata "de la po ibilidad d hacer d la übenad una cue. tión práctica y no
implemente fonnal. una libertad d I acto , de I imencione . del de eo, ·ino la
libertad de e. oger una manera de . r". Joh.n Raj hman, ··Fou ault. la ética la
obra•·. en E. Balbier et al. Mi hel ucaull. fil ofo. edisa, Barcelona. 1995 ,
p.213.
.-i 'li he! F u ault. Tecnologías del yo. Paid
, Barcelona. 1990. p.48.

187

�f&lt;r,/m11l11 P,,w Horio

e ta man ra la práctica de la aphrodisia e convierte n un arte y
n o un sil: tema de ujeción. El resultado
que la m tal ya no
fundam nta bajo una óptica re tríctiva, exterior, sino que parte
d dominio qu el sujeto es ablece obre su propia ex.i t ncia de
man ra activa al realizar us eleccione . dominio de í implica
un trabajo cático de amo-transformación coro condición para
la libertad, pue : ' e trata d determinar preci ament contra
qué d bemo luchar para lib ramo y ante todo para liberamo
de nosotro mi mo ". 4
La estética d la exi tencia reconoce que lo sujeto no pueden
dejar d mantener una relación de exterioridad con el poder &lt;le
los otro · in embargo, de d su pr pia condición, el uj to puede
er capaz de a umir el p der de de el gobierno de í mismo'
pues este r pre enta una práctica reflexiva de la libertad. La e fera
de la iotcr ubjetividad es a la vez la fera del reconocimiento.
El alar d e te r auténtico que implica el " obierno de si
mi mo ' atravie a también por la práctica de la verdad (parresia),
que implican I alar d l ujeto en la d fen a d aquello en lo
que ere arrie gando incluso u pr pia integridad física frente al
pod r: "La parresia, por tanto e tá vinculada al valor frente al
peligro: requier el al r d decir la erdad a pesar de ci no
peligro. en u forma e trema, decir la verdad tiene lu ar n el
jue o de la vida o la muert '. 9
La parresia e una manera, para Foucault la má auténtica, de
e cablecer nue tra relacione con lo otro . Taylor p r u parte
ha iosi ti.do en que Ja política del reconocimiento tiene e mo
precondición La verdad en la relaci nes de 1 s sujetos y de la
comunidad .
en el College de ronce, "Le courage
En el úlcim d
d la verité' (19 3-19 4), · ucaul ab rda e re a p cto com

•~ Jolrn Rajchman. Op,Cit. , p. 215.
,, Michel Foucault. Di1·c11r, o y verdad en la allligua Greda, Paidó . Barcelona.
2004. p.42.

con u tancial a toda tran formación d l , ujeto i ndo com
·eñala Rajchman, el te/os de la e tética d la exi t ncia. 50 En l
jue o de erdad por lo cual el ujeto se con ti.tuye y po ibilita
hacer de u vida "una obrad arte", la parresia aparece com la
critica · la autocríti.ca nec aria del cuidado &lt;l sí · d 1
tr

ya que:
una actividad verbal en la que un hablant expr a u
relación p r onal e n la verdad • arriesga su pr pia vida porque
reconoc l d cir la verdad com un deb r para m jorar o ayudar
a otr per ona (y también a í mi mo). ·n la parre fa el hablante
hac u d u libertad · e cog La franqu za n lugar d la
per ua i , n, la verdad en lu ar d la falsedad cl ilenci , el riesgo
de muerte en lugar d la vida y la eguridad, la crítica en lu ar d
la adulación · el deber m ral en lugar del propio int ré y la
apaúa moral. 51
, n resumen, la tran formación de f implica un nuevo art de
\1.\'ll' y una actitud ética definida en relación con las circunstancia
que r dean la pr pia · cencia, en la que el ujeto e capaz de
guiar e p r su pen amiento , definir en el ejercicio reflexivo y
en el marc de la colectividad que también l constitu 'e la
,·erdad qu da ntido a u acción en el mundo.

Iv. Entrecruzamiento finale
La afirmación del multiculturalismo como h rizonte d la
relacione humana y la defensa de la olidaridad como medi
de realización d la p t ncialida&lt;l d lo ujeto en la vida
comunitaria parecen er pr mi a c mpartida p r F ucault
Taylor.
l filó oi canadi n e ha trazado la ruta d
a identidad

r

,o "El objetivo de es1.a tr:msfonnación abierta e la práctica de decir la verdad.
que una · iedad no puede ni regular ni hacer callar. e · la beUez.a de un ne go de {
mismo. es una actitud crítica re pecto de lo que no · ocurre y &lt;&lt;un de affo a todo
fenómeno de domina ión&gt;&gt;. Rajchman. Op.Cit., p. 214.
~1 Fou ault. Discurso y Verdad en fa anti ua Greda . p.46.

1

9

�describiendo la g ' nesis de la fuentes del yo, pue considera que
ésta n o pued
er compr ndida sin relacionarla con la
valoraci ne que lo sujetos concr tos hacen d lo que consideran
la vida buena. E te principio actúa com o una fuen e que
amalgama a lo hombr en ociedad; sin embargo, Ta 1lor señala
que la filo ofía moral contemporánea se ha olvidado d e re
pnnc1p10:
E ta filosofía moral ha tendido a centrarse en lo que e
correcto hacer en vez de lo que es bueno ser; en definir el
contenido de la obligación en vez de la naturaleza de la
vida buena; y no deja un margen conceptual para la noción
de bien como objeto de nuestro amor o felicidad ( ... ) E ta
filo ofia ha atribuido una visión exigua y truncada a la moral
en un sentido estrecho y también a todo el abanico de las
cuestiones incluida en el intento de vivir la mejor d las vi.da
po ible . Y no sólo entre los filósofo profesionale , ino
también entre un público más extenso. 52
1 reclamo de Taylor a la filo ofía contemp rán a e u
de ap o de lo problemas real d l hombre de la e fera de la
cue tio ne enea qu on el marco real de u acción y de . u
convivencia con los otros. e ttata en c incidencia con lo que
Foucault xpre a de las artes del vivir. p r ro dio de la. cuales el
su j to se configura como tal que inc.lu en a umir diferente.
valoracione moral . Ta •lor menciona en forma explíci ta al
respeto a la vida, la in tegcidad y el bienestar" ,53 como un con junto
d mandato morale que persi ten en la hi toria humana y que
cumplen un papel fundamental en la interíoridad del ujeto. in
embargo Taylor no plantea en modo alguno una metafísica de la
ubjetividad o "una ontología dada de lo hu.mano". 54
no de los punto obligado a revaloración de la crítica de
Taylor a oucault s sin duda el inclividuali m au orreferencial
Fuente del yo, p.17 . La negrit
Op.Cit .. p.18 .
s.i lbld. p.19 .

si

on nu tras.

53

lCJO

qu encuentra en su isión contraepifimica de la modernidad. Hemo
so tenido que, al final d su ,;-ida, oucault realiza un
de plazam.iento en u vi ión p imi ta del yo, e e mismo qu
había di uelto en su i i · n antihumanista y que lo condenaba a
er la mera expr sión del poder. Un ac rea.miento a e ta nu va
óptica la tenemos en u en ayo ¿Q11é es la ilmtración?,55 donde a
partir de su análisi d la po tura kantiana, upera e ta noción
re trictiva de la modernidad. Al re pecto opina
bruna :
¿Por qu ' el cambio? Mi propia opinión al re p cto e qu
anteri r pe irni mo de oucault e debía en parte a u inhabilidad
para imaginar quién s beneficiaría de nue as formacione
aciales e ioclividuale . Por momento e cribió como i no
existiera ese quién tomando quizás u propia idea de la di olución
del uj ro dema iado literalmente· si los individuo simplemente
son lo juguetes del poder, nada que ellos hagan puede producir
un real · duradero cambi en la continua guerra de fuerza má.
allá de u control con ciente. 56
in embargo en los último año de su vida Foucault e &lt;ledic ·
a repen ar la idea de e t sujeto bajo la égida del p der, d tal
fo rma que llegó a descubrir en e te mi. m la fuente po ib1e de la
tran gre ión. 5~ Si la modernidad ha ejercido poder sobre la vida,
con trolándola, vigilándola, ordenándola en dü;po itivo ,
si Foucault, Michel. '·Qué es la ilu tración". en E. téüca. Ética y Hermenéutica,
Vol.íll , introducción, lraducción y edición a cargo de Ángel Gabilondo . Paidó •
Barcelona. 1999 , 474 pp.
~ ehamas. Op.Cit .. p. 272 .
"' "'Lo, último ' e crito de Fou ault-L' u age de plaisirs y Le uci de soi ( 1984)dcnotan una preocupación prá tica decidida: comribuir al po~ible e fuerzo de lo
individuo por encamar nuevas form de ubjetiv1dad, im:duc tible a I efecto de
poder. De prenderse de la formas de ubjetividad que el Estado las in titucioae
impusieronalo individuo .durante igl , hapasadoa runcomeud éti oyte ' rico
de prim r orden. Tal propuesta práctica no upone un proyecto moral univer;al sino
una sugerencia de concepción estéti a de vida. La individualidad deja de ser el con.strn LO
de rela ione extem al individuo. para ser, por el contrario. con iderada como la
materia prima de un trabaj rutí ti o infinito. cuya inag table renova ión escape a
causalidad hi Lórica alguna·· .Julián Sauquill , Michel Foucau/t, una filo.1·ofia de la Acción.
Centro de Estudfo Con titucionales. Madrid . 1989. p.39J .

19 1

�Ri,lat1dt1 Pkn.r Bo1To

reduciendo al u· to la ética ~orno arte de exi tire lapo ibilidad
d con9ui ta de la lib rtad, d ruptura con lo podere modélico :
' ... toda f rma de poder d d el nu va punto de vi ta de
F ucault -apunta 1 ehamas- conti ne la potenc1a para u propia
de tru.cción )'ª que toda prohibición (... ) crea la p sibilidad de
nuevas tran gr iones' ."'
trata n el ca d Foucault de una
fuente d ree11peració11 del uj to que no e entendido com unidad
má allá de la hi toria, sin e mo un •o cambiante un e n tructo
hi. tórico donde int rvienen diver a fo rzas }1 no ól el poder.
n ujeto qu crea por él mi mo la po ibilidade de con truir
u libertad est'ticam nte.
Ta lor y oucault pronuncian a u propja manera en contra
del uj to destncamado· e qu en la ref1 xión fil sófica m dema
para al individuo de la comunidad y lo enci ra en u propia
razón. En c ntra de e te ' male tar n la cultura" qu produce l
lvido d la ,,ida comurútaria Tayl r pr pone el horizont de la
multiculruralidad como apertura a 1 div r idad al interi r y al
exterior de la, propia cultura y propone una d feo a inclu ente,
no limitada, ni simulada como fals reconocimiento, de ahí , u
crítica al individuali mo que cree encontrar en oucault del que
ya hemos dado cuenta.
A lo larg d u ida filo ' fica Foucaulr trató de recon truir
críticamente la ba e del pro · cto m clero , no simplem nte
para d nunciar lo m do de ujeción d l yo ino para
fundarn ntar la nueva condicione que podrían a umir la
prácticas d la libertad de I s ujeto . furió ju tament cuando
el mundo comenzaba una vorágine d cambi en t do h
'rdene que, entr otro vento llevarían al replanteamiento
del probl ma de la. id ntidad s r d la cultura a ni el global. in
embargo e p ible encontrar en u text al igual que en Taylor
una defi n a férr a del derech d lo uj t a constltutr Ya
r lacionar e d una man ra no re, tricti a, d l valor d la

5

dif: r ncia su última lectura de la Ilu tración y de la propia
modernidad, a gu promeúa la «lib rtad igualdad }' fraternidad»
de lo ujeto quizá lo llevó a ello, aunqu d j • muchas pregunta ·
en eJ air que todavía e p ran re pue ta.

eham • Op.Cit., p.273.

192

193

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194

195

�LA INFLUENCIA DEL LIBERALISMO
EN EL PENSAMIENTO POLÍTICO
DE MARIANO ÜTERO

(SE GUNDA

PARTE)

Ramón Arturo Sánchez Delgado

L\ l~FLl'El-:CI,\ DEL UBERAUS~[O en el pensamiento político de
Mariano Otero se encuentra reflejada al traYés de sus obras en
cuatro aspectos muy importantes como se exponen a
continuación.

La independencia
Veinte años después de disipada la lucha por la Independencia,
en 1841, en la ciudad de Guadalajara, Otero celebra la festividad
cuando tiene la oportunidad de pronunciar el discurso del 16 de
Septiembre, el cual le hará brillar en su tierra natal por primera
ocasión. Festeja el comienzo de una nueva época para México;
una época de libertad y más justicia, donde la igualdad social
empieza a vislumbrar como un sueño que se va haciendo realidad:
Sonó pues, la hora de la libeltad de las 11acio11es hispanoavmicanas,y
e11 México el 16 de Septiembre de 1810 fue el pri,ner día en que la d11/ce
palabra de indepmde11cia resonó en nuestro oídos. (Mariano Otero II,

1967:412)
Para Otero es el tiempo en gue las naciones
hispanoamericanas, con una experiencia de coloniaje muy seme-

197

�R.11///Ífl

jant , e van acudiendo el yugo de opr ión e pañ l.
pe ar de lo enemigos d 1 movimiento, corno lo grand
funcionario ci il , el alto el ro y lo rico comerciant , la cau a
de la independ ncia era una n e idad de la gran masa de
poblaci, n qu e d ba ·a en la mi ería:

Se hacía sentir sobre esa 11111ltit11d desgraciada q11e poblaba los campos
y las cü,dades rons11mié11d0Je e11 el trabajoy en la miseria para saciar fa
codida de sus a1JJos (. . .)-y sobre la clase media de fa sociedad donde
residían fas l11ces, la moralidad, el deseo del progreso. (Otero II
1967:413)
... stas do da e , últimas para el gobierno fueron la primera
que
lanzaron a la r olución emancipadora.
Para tero libertad e igualdad n do derecho humano
fecundo que empiezan a concr tizar en el pueblo d
éxic
para eguir la marcha d lo pueblo libre
civilizado , sin la
influencia noci a de la anarquía, ni de fanati mo
Oter
con idera, in embargo el cristiani mo como una cr encia
mio ntem nte lib ral d mocrática (cuando 1 da un matiz
religio o a u di cur os) la cual es una ba e de apoyo para los
valore que e han mencionado:
La libertad, hija de fa justicia y c0t1Jen•adora del orden; fa ;gua/dad
el más precioso y jemJJdo de los derechos hHmanos, se establecerán

r

sólidamente, au iliados por el cristirJttÍSlllo, Cl!)'O espfrit11 es efJJinentef!lente
liberalJ' dtmocrático. (Otero II, 1967: 416-417)
Lo pueblos de ... uropa, mientra tanto, no han podido lib rarse
d las monarquía aristócratas y, para cuando se democratic n,
el nuevo mundo de Hi panoamérica erá repr ntant de sta
nu va etapa. En arte América ya
taba dando la igualdad
producida por elem nto fijos e incambiable .
ncluy u
discur o con esta palabra :

La libertad, hfja de las luces, es tan perdurable como el espírit11 h11111ano.
Todas las pasiones del numdo n1oral 110 podrán destruirla ja111ás y la
humanidad marcha sin tropiezo a la perfectibilidad. ( tero II, 1967:

lrt11ro \ti,1,he~ /)rbt1áo

n la ciudad de léxico a donde acude com diputado al
ongre o, tero nuevam nte deslumbra en oca ión del fe t ¡
de la lnd pendencia, el 16 d epti mbre de 1843 con un di cur o
en el cual analiza con má profundidad el magno acontecimi nt .
Trata d encontrar l principio reale y uniYer al que mu \' n
a lo er humanos a u independencia y é tos n l derecho
del hombre.
La nueva idea agitaban a uropa y, al mi mo tiempo, e
formaban tra n ce idadc qu impul aban a la lucha contra
la institucione en ejecida . Por otra parte la R forma iniciada
también en Europa, in adía el orte de nue tro contin nte
poniendo a di cusión la grande verdad s de la religión
con tituía además un impul para qu lo h mbre buscaran
in titucion política en ba e a us propio derech .
Para fariano Ot ro el movimiento d lndep nd ocia n fu
obra d la casualidad ino qu obedecía a una cau a má grand
y univer al: la emancipación de la
p cie humana. La
Independencia extinguía para i mpre la funesta di. tincione
que han dividido a lo ' pueblo en do raza la una de eñor y
la otra de esclavo .
Lo principio proclamado de d épocas remota contienen
los d r cho aut 'ntico de la humanidad, l cual s con tínúan
la rdadera cu tión de la Independencia:
La hºbe,tad del pet1sa,JJimto lo liberlad cilil. la libertad política, la

libertad religiosa· e11 1111a palabra, la libertad radical coTJJj)leta de la
especie h11t11atJa, sandonada por el dogv1a de lo igpaldad. (Otero ll,
1967: 470)
John Lockehabía analizado la unto de la libertad del hombr
en 1690 atribuyénd la a una l y natural:
La libertad natural del ho111bre consiste en no 11erse so111et7"do a 111i,g1í11
otro poder sl(perior sobre la tierra .Y etL 110 encontrarse bajo la ro/Jmtad_y

la 011/oridad legislativa de nin tÍIJ hombre no reconociendo otra I~• para
s,, conducta q11e la de la i 1at1m1leza. (L cke 1963: 49)

418)

19

199

�!{¡ 11ñ11

El p obl ma, in embargo radicaba en dar olución a lo
conflicto
diferencia que surgieran entre 1 hombres en tal
e tado de atutaleza. L cke explica que hay dificultad n cuanto
al ca tig de la tran gr ·one de lo hombre en el estado d
naturaleza cómo e ca tigarán, y quién lo hará· ante e ta ituación
expone: Concedo sin difa11ltad que el poder civil es el remedio apropiado
paro los inco1111e11ie11tes que ofrece el estado de ~afllroleza-. (Locke 1963:

39)
--. o e te ca o L cke se refi r a la libertad del hombre n
ociedad en la cual hay con entimiento de todo para organizar
al E tad aunque d t da forma d fiende que el hombre d be
r libre de todo poder ab oluto y arbitrario.
cke 1963: 50)
i concib Locke que la ociedad y el poder p Jitico se crearon
p r c n enio de todo u integran e para salvaguardar su
pr pia libertad
l derecho obre us bien .
P r u parte M nt quieu atribu e a las le 1e. qu la ci dad
ha elaborado la garanúa de la libertad , la igualdad: En la

at'l(raleza los hon1bres 11ace11 iguales- pero esa igt1ofdad no se lllantie11e.
La sociedad se la hace perder sólo vttef/letz a ser ig11ales por los f~)'eS.
( harles L uis M ntesquieu 19 5: 76)
font quieu
admira d lo, ignificado que e han dado a
la palabra libertad y d la impre ión que ha cau ado e te
conc pt al píritu human . Entr las di tintas idea que in cribe
d taca las iguiente : i.\Ítlchos entienden que es el privilegio de no ser

obernados niás que por 11n hombre de s11 nación y por sus propias fe •es.
1onte qui u 19 5: 102) Argumenta lueg qu n t entido
la lib rtad e da rná bien en la d mocracia , qu e dond el
puebl ti n má facilidad para hac r ca i d lo que quiere.
Juan Jacob R u seau d fiende que un pu blo debe recuperar
u libertad cuando la ha perdido, pue t qu la fu rza no
con tiro, ningún der cho,: nadi tiene p r naturaleza autoridad
bre u m jant
" tanto q11e 1111 pueblo está obli ado a obedecer '

obedece hace bien, ta11 pronto co1110 puede samdir el 'ligo y lo sacude obra
mefor alÍ11, pms recobrando sr1 libedad: (.. .) pmeba que Ji,e creado para

2

1rluro \antl,rz, r&gt; had,,

disfmtar de ella. (R u seau 19 5: 3)

Con e ta idea
xpre a n pro d la libertad con
da autoridad l gítima está ólo en

ind pendentista , Rou eau
la idea de qu la ba e r al de ti
la convencione Cada 11no pone en co1mít1 s11 pmona , todo s11 poder

hqjo la supremo dirección de la 1oh111tadgeneral)' cada ,11iembro considerado
como parte indivisible del todo. ou eau 19 5: 9)
Llbertad igualdad on dos concept
obr lo. cuale l
1

Liberale clá ico
ck , font quieu · Rou eau ataron de
dar una explicación amplia de de u
rígene y cómo han
influid en la
ciedade exi tente .
Ti da e ta conc peí ne n
n de, c n cicla para tero·
para él la república clero crática e un hecb con ·umado mientra
rant , el mundo feudal va quedando atrá y la democracia
empieza a e tablecer"e en la ruicione progre i ra . En • féxic
'ª no tenem ni nobl ni eñore de derech di\·in. . 1\1 finalizar
u di cur. o ter manifie ta una fe particular en el '
reador y con er ador de la
ci dad humanas' . ue rr
destin
la libertad y la dem cracia e p r v !untad divina ,z

gran designio providencial se esta realizflndo setiores, , es risible cómo lo
n1ano de Dios le1 a11ta en el 1111ero n11111do el in1pe1io de la de111ocracia • de
la libertad. ( tero Il, 1 67: 4 4)
1

in mbargo, la fe de t r
e mue tra &lt;le pr vi ta del
dogmaci mo d una i ) ia dominante en ➔ uropa. L lib rale
por lo neral, n
han pu to a creer en Di _ y en lo principio
vitale de la reli · · n pero dei ndi ron qu la forma d creer
deb
r libr (lib rtad reli · • a); e te principi finca us raíc
en la reforma religi a del siglo~'\ l.
uand
ero cribe su Ensl!J'O, n l 4_ u crib a la das
populare en ma a a fa,·or de la Independencia, p ro el
lo
opu to eran la da e alta que e manife taban en e otra La

clase 111ds 1111111erosa (... ) en C1I •a tJJl!)'Or parte e:-dstlan profimdos rec11erdos
de odio y de ,,moanza estaba si11 d11da, en e ·tremo dispuesta a lrmzarse
et/ 11na l11cha qJJe su ralor salt·aje
la /)/iseria di s11 vida 110 le hadan
teme,: ( rer l, 1967: 3 )

201

�Rawi11 Art1Hv la,uht'!(

Como contra pacte
notabl de la órdene maná cica y a lo comerciante que
ejercían el m nopolio; de tal suerte que e entabló una lucha de
lo privilegio o ntra lalih rtad· d lo poco contra una multitud
que finalmen e lle ó a la vic~ ria.

La ociedad
Para 1 47, cuand
onsideracio11es, tro n ayo
fundam ntal que n da a c n er la ituaci · n d la ciedad
mexicana de u ti mp la cual analiza de nu v el prop ' ito e
elab rar un ¡uicio má certer y ju to bre la p blaci 'n mexicana
que aquél que se había divulgado en el extranjero como una raza
degen rada y cobarde. La población d Méx.ico en u ma 'Oría
permaneció e tática ante la
rra con l E tad
nido d bido
a la circun tanda d d igualdad • desord n que pre alccían
n l intern . 1 Carian
ter 1am nea I hecb d que lo
mexicnno t da ía n n haliam pu to n paz, ni hallamo
tomad el rumbo hacia la e ne rdia y el pr r
: En los l'emte_¡r

seis 1.1.1los q11e han transmrtido desde qlfe se hizo lti Independencia se ha11
ensqJodo todas las formar de obierno; pero cov,o esos enStJJ'OS 110 han sido
real111ente sino de palabras( ... ) el país bo sido precipitado dio a dfa n m
destrocció11. ( tero I, 1967: 111)
Faltaba e ·tabílidad
cial· tal parecía qu lo me. icano
e tába.mo má d bilitad
y di\"ídid
qu I día n que n
acudimos el g col nial. • la pinión en ral n otra nací n
era qu I s mexicano n teníam la capacidad n ce aria para
bernarno por n ·otr · mism .
Para iariano t r una vez qu e on um ' la Ind p ndencia
t davía qu daba la par e más dificil de la bra que c nsi tfa en
la regeneraci 'n política de la ociedad para lo cual era
indi pen ablc organizar un obi rno que no ruviera otr prop · it
que 1 de p curar el futur bi n tar de la n ción. Habría que
ducar y m ralizar al pu bl · corregir abuso y p "vil · qu
oda, ía a ornaban del i tema e l nial; eliminar la traba a la

202

l&gt;d

1,

agricu.1 ura y c mercio, que n s entonce. e e n iderabao como
única fuente, d la riqu za r, n fiu, abrir franca un pu rta a
todo l s hombres indu tri os del mundo que quisieran ,enir a
e tabJ ·cer entren otro , bim persuadido de que lo pni,mu necesidad

de es!~ país desierto es hacer 11mir a él mltl ca11tidod dé pobladón activay
labonosa q11e, co11 stt acción · 1110,imimto hagaJmrtijicar todos los '(JlldeJ
y licos ele111entos que recibió de las 111onos del readrir de la 11al11roleZfl.
( ro I, 1967: 134)
Mariano tero nota en u E11sa •o un primer fenómeno cial,
} e la exi rencia aún de familia nobles y priYilegiada dueña
de e. n iderablcs parte d 1 territorio nacional con un p d r
eme¡ant al de la arj t era ía urc pea . on esta con. ideracióo
c m tta fond
tero pr ee una expLicaci · n . obre las das
ocia! en f 'xico en aquella ·p ca.
tero de cubre en us e tudi .
br la realidad me, -icarut
qu la clase
cial en México e cla ifican de acuerdo a la
organización de la pr piedad.
br e ce fundamento asienta • u
t i matcrialL rapara .·pli ar e la ,·olución hi tórica d ¡¡fé. ico
Y la estructur. d la oci dad mexicana. Por ejempl , h bía
propietario. de finca. ru rica que c n tituían una da. e in
influencia d bido a la p breza en qu e n ontraba la a icultura.
in . mbarg , para ter cxi cía una diferencia c n mp cto
al trabaia&lt;l r d l camp y e que n había e a di, isión d ·a allo.
r hombre libr c m e daba en • uropa, sino que la relacione
d trabajo ran la mi rna para un senur n bl qu para un
propietario d una finca. :.. d cir, no e daba e. a n·idumbre
de e clm itud que hac, de un h mbr la propiedad de otr .
ntábamo aún con un paí d ti rra fértil londc pronto 1
trabajo del labrador fue e mple amem libr . Qujenes e
ca ideraban baj útulo~ de conde , bar n ) marqu se , por
1 regular d jaban u · propiedade en man s d · admini. trador
para ir a vivir h lgadament o las ciudad capitale ) di frutar
olo la influ ncia que le daban :u renta . La ar1 e cracia
m 'XÍcana n e parecí.a en nada a la europea..

20

�/1.11111(,n

l paí contaba con otra da qu e dedicaba a la indu. tria
manufacturera, tambi , n en condicione raquítica , cuyo
capitalista p rdían influ ocia ocial.
La clase que e dedicaba a la minería contaba en u seno c n
grande capitalistas, y compr ndfa una mulcitud de graduacione
qu reunida formaban un.a de la partes más di tinguidas de los
capitalista del paí .
La clas de comerciante car da de la actividad y extensión
nece ana , pu t davía e daba 1 mon polio de la, casa
e pañola en eracruz, capulco y 1é ic , las cuale. e
encargaban de recibir lo productos d I extranjero ' surtir a los
c mcrciantes d toda parte · del t rritorio nacional.
Al igual que en otras nacione la da e m dia juega el pap l
má important , pues con tituía el verdadero carácter de la
población ademá d contar con todas las profe ione qu
g neraban h mbr int ligent y culto . ª ra la clase media la
qu tenía má po ibilidade de promov r el pr gr o y la
participación política.
ter también habla d la clase pral taria y de cribe . u
condición ocial d de u oríg n .
tas clase exi ten
hi tóricam nte de de que la población conquistada se repartió
n encomi ndas donde lo encomendados fueron destinado a
lo trabajo má p ado y cruel .
a población marginada Y
mi erabl comprendía 1 cuacr quinto del total d la República
y r pre ntaba aqu lla parte 9ue n todas la nacion e ta
de tinada a la miseria. ( cero I, 196 : 36)
L jornalero dedicado a la agricultura recibían un raquítico
salario qu lo mantenía p bre e ignorant , formando
igualmeme la parte más c n id rabl de la población en la que
entraban alguno pueblo indio .
e daba igualm nte la da e d l proletariado en la ciudade y
eran quiene ejercían la arte mecánica y • rvían en la indu tria.
u trabajo t nía un precio má alto que el d l qu e dedicaban
a la agricultura, p ro p r el atta d la indu tria p rman cían

24

.r !rt1m, \audie.:;_ /)r(et1Jq

en la mi ma ignorancia y pobreza y su residencia en la ciudad
no l
rvía má qu para contagiarse de lo - vici de las cla
alta que miraban. ( tero I, 1967: 37)
De e a forma tero d scribe l cuadro d la ociedad
mexicana. na población dividida n diversa cla~e repartidas
en tod el territorio nacional. I a con titución d la sociedad la
con idera en ba e a sus relacione materiale , e in i t n que
sin comprender e t asp cto no e pueden entend r xactamente
nue tro problemas social . ( tero 1, 1967: 37)
tero explica, de acu rdo a la or nización d la propi dad,
la con titución de las cla
ociale en [é&gt;áco. n lo países
occidentale generalm nt e J fine la propiedad c mo un
derecho qu c n i te en usar, gozar y di poner de un bi n qu e
po e. Pero te concepto encierra un era fondo filo ófic que
le dieron lo clásicos del liberalismo europeo.
Lock explica cóm un hombre común e apropia de una co a
y le da un igoo propio, que pued
r m &lt;liante el trabajo o el
esfuerzo que e le aplica Habiendo sido él ql{iell la ha apa1tado de la

condición comá11 en q11e la 11at11raleza colocó esa cosa, ho agegado a ésta
mediante s11 esfuerzo, algo que exclt, e de ella el derecho co1t11í11 de los
de111ás. (L cke 1963: SS) De e ta forma el hombre pued
apropiar e de la co as por u trabajo en la medida exacta en que
le e po ible utilizarlas con provecho aunqu eJ objeto de la
propiedad es la tierra B/ objeto p1i11cipal de la propiedad no lo constifl!Je

b'!J los frutos de la tierra y los anúnaks que e11 ella viven, sino la tierra
n1is111a, en manto a ello ettcierra , provee de todo lo demás.
ocke
1963: 5 )
Cundo 1 nce. quieu e trib
br la propiedad e manifie ta
a fa or de la igualdad y equidad n 1reparto de tierras: Era tma
b11e11a I~ para la democracia la que prohibía te11er dos herendas. Esta /~•
se originaba en la repartición ig11al de las tierrasy de las porciones coucedidas
a cada ni,dadano. fonte quieu 1985: 32)
J\unqu Montesquieu e r fier a t na la principal ciudad
de I anti
grie
, e ta e una buena lección para el re to

�R.1111tín

de lo pueblo d la antigüedad.

fonte quieu

Irlmv .\J11d

Deh,,do

preoc1..pa por

dado el entido ideológico al mmTimiemo contra J\na t~ io

la igualdad que se d be dar en el isterna de la democracia combate
la desigualdad . recomienda la aplicación de la ley ju ta para
sostener una ociedad d iguale . (Montes9uieu 19 5: 65) qtú
e refi re a la propiedad, no de la ti rra, in de biene material

Bu tamant , guien a umió la pre idencia d la República al iniciar
l año de 183 , } con una orientación con er adora v centralista
e manifi ta enemi de la .. deración. La hi tori¡ no ilu tra

para la cual apoya una ju ta repartición de la riqueza.
Rou eau igualmente va de acuerdo en que cada qui n d be
limitarse a u parte que nece ita para ubsistir y no debe e torbar
el derecho de los demá AJq11irida st1 parte debe limitarse sin derecho
a los de la con11midad. ousseau 1975: 12)
Esto concepto obre la propi dad no on d conocid para
tero quien lo lleva al plano de la ociedad mexicana y e niega
a aceptar la concentración de tierra en poca mano . Para tero
aquí radicaba el principal problema de la con titución d la, da e
sociales en féxico, plantea la necesidad de 1111 cambio genera~ J

este cambio debe comenzar por las relaciones materiales de la sociedad.
( tero 1, 1967: 55) Para tero on esta relacione la que han
decidido de nu tra ituación y qu en lo pueblo d l mundo
han producido l cliver o. fenómeno ociale .
fariano tero no ra manci ta, pero dada la condicione
ociale de México en u ép ca, tiene una coincidencia con el
pensamiento de íarx en cuanto a que plantea el cambi de la
ociedad sobre base material s. , n el terreno económico un
liberal 9u promuev la pr piedad individual pue su interé
má bien e diri e a que en f éxico
forjara una ociedad de
pequeño propi tario en el campo. Todo lo que sea aumentar el

nmnero de los propietarios partiettlares que solos fonuan la población de
la ma •or parle de las ciudades , los h,gares de la república, será dar
fim-z.o a esas poblaciones. ( tero I, 1967: 57)
La Reforma
El primer antecedente de una reforma para la ociedad mexicana
lo ne ntramo en la obra de do libl!tales puro o radicales:
alentín ómez Farfa Jo ' arfa Lui Mora. mbos habían

206

9ue mientra J\Iora era el teórico del pr grama, ómez Paría
fue el ejecutor de I que e llamó la ' Primera Reforma' .
Lo exceso de autoritarismo de Bustamante le condujeron a
u propia caída, propiciada por varios levantamiento d otro
jefe militar s.
n abril de 1833 fue elegido pre ident de la
república l g neral ntonio López d
anta t\ nna; al
re tablecers un momento de paz n el paí anta Anna ser tira
a ·u hacienda d Manga de lavo, eracruz, dejand I poder en
mano de Góm z Faría 9u.ien como vicepre id nt encabezaba
el movimiento para lle ar a la práctica, al fin, 1pro ama trazado
por el liberalismo radical. Llevó a cabo varia reforma en el
a pecto ecle iá tico educativo y militar con I apoyo del
congreso fed ral de la le islatura. de !o stado , avaladas
ca i totalment por el partid del progreso.
ntre dicha reforma. e tán la de carácter ele. iástico que
on las iguientes: Atribuir al stado el de.rcch a ejercer el
patronato d la iglc ia (derecho indefinido a ,Tirtud del cual 1~
iglesias e taban emerament ujeta a lo. monarca. español ,);
liberación del deber d pagar lo. diezmos a la iglesia, quedando
é te como un acto v luntari , uprimir la coacción civil para 1
curnplimi nto de lo voto moná rico : y la ecularización de las
mi ione d
alifornia e incautación del fondo de e. ta mi. j ne
y de la d ilipina .
menci nan también reformas de carácter
educatiYo la cuale fuer n: upresión de la Univ r idad laci nal
y del Colegio Mayor de anta Iaría d 1i d s amos; la fi rmación
de un directorio de in true ión pública para 9ue organizara la
en eñanza laica v creara una red de e cuela. de prim ta letra ·
.
'
el e tablecimí neo de una e cu la preparatoria ) de un instituto
de estudio id lógíc . La refi rma importan es de:: carácter
militar fueron: la reducción del ejército permanente· cstabl cer

207

�una milicia nacional· y la upresión de 1 fuer militar .
La reformas propue ta por ómez Farias y 11ora no llegar n
a realizar tal como fu r n plaot ada , por la accione del
general anta nna, quien e cambi' del lado de lo
c n ervad re antirradicale y centralista .
Mariano ter en lo que refiere a la reforma d la ociedad
t ca a pect s educatiY
' militares en us Conriderad011es. Trata
el cerna d l ejército como una de la cla e impr ductiva y
privilegiada aunqu refiriéndo en lo último a la cla oficial,
degradada por la inmoralidad y lo abu o que c meúan.
on re pecto al el ro tien alguna cu tion s muy
importantes qu aportar. mpieza p r el a unto d la pr pi dad
1 e en u
11Sf!JO dond trata
bre la cla
propi taria y donde
con idera al cler como un, d la cla e má p d ro a d I paí
en razón d la pr pi dad.
parte de I s edificio de tinado al
culto y de la ca a para u mini tr
el el ro era du ño en
1 29
má de diecioch millone de peso n finca rú rica y
urbana ; urna que repre enraba un capital de con id ración, y
qu staba en continuo a c n o. ( tero I 196 :29)
urna a lo
anterior la cantidad d más d e enta y uno y m di millone de
pe
por lo qu corr pondía a las diver a exaccion ~orzo ~
que imponían al puebl (impu st que cobraban por nnparur
los acram mo : una b da un bauá m etc.); c ntaba adt!má
c n otr capital d má d tre millon de p . o com producto
d liro na y obvencione parúculare ; re ultand de t d e to
qu el el ro ra l má rico propietari de la República 1 que 1
daba n v rdad una influ ncia xtra rdinaria. ( ter 1, 1967:

d

3 )
ontrario a lo que hacía la Cli pr pi taria de ai lar e en la
grande ciudad
dejando u bi o
al cuidad_ d
admini. trad re. el cler
mant nía en todas las p blacmn
grande
pequeña con u bin raíc repartid . n t do el
territorio de mod que u influencia
bacía enur en coda
pan , pue el el r maot nía en todas part . fi l repr entante

20

d

u intere

tero a r ga a la influencia anterior l hecho de qu la
educación de la juventud estaba r da en su man . La e cuelas
de in trucción primaria a d nde acudían la cla e numero a
c m única fuente d u educación, e taban rodas bajo u
dirección.
imismo la educaci ' n uperior impartida en lo
colegio ) univer idade era cliri ·da p r ello . ( tero I 196 : )
tra propiedade en mano d l clero eran las in titucione
de b n ficencia como ho picio , cole ·o y ho pitale a dond
acudían la cla e pobr . P r todo lo an erior e deduce qu el
el ro constituía un an pod r cial.
tero hace mención qu lo esca o hombre pr gre i.sta
m x.icano , al tratar de intr ducir I nu va idea qu
habían
g nerado en •uropa eran impedido por el i tema polític y
por la Inqui ición. ( t r I 196 : 3 -31)
Para Mariano ter el clero d nue era nación por u calidad
d propietario por u inten·ención en I acto civile por u
influ ncia en la población por . er encargado de establccimi oto
públic
y por u intolerancia d la ler ~ era nece ariamente
un p der político. ( t r I, 1967: 42)
Re ult ' otonc unm i\'lll1Íento complicad cuando pu
a di cu ión la relaci ne d I cler c n I p &lt;l r civil.
Primeramente s hacían fuerz por dar a la aut ridad civil 1
derecho de que antiguamente gozara d rey de E paña, c n la
pret n j - n de ituar al der en su anti a p 1c1on · pu la
ituación anterior d la r lación del el ro c n el orden político
ya n conv nía a un pu bl qu e lanzaba por el camino de la
libertad como ucede en la nacione moderna . ( tero I 1967:
42)
r eparar el poder ch'Íl del
e hacían nt ne
reli i
d jand a cada un • u campo de funci ne
indcpendient .
Por o a parte la juventud apena alida de lo c 1 10 y
enterado de lo uce
d la \.;da civil · p lítica de e t paí

209

�T

entraba bajo la influencia de las nueva idea .
d jaba de e ta man ra al cler reducido a u v rdader
p d r decir a la influ ncia m ral de una r li ·, n ublime. 10
1 fu po ibl d t n r I cur o d 1 p n ami mo mientra que
había ll gad a er en ral el entimiem de la nece. idad d una
reforma al i t ma vici o e inju t d la r caudaci, n r
di tribuci' n d la renta ecle 1á cica . ( ter I, 1967: 44)
ca era enrone la Yi ión que t nía ter d la influencia
, el der d Lcler
bre la ciedad m xicana. ' taba e n cicnt
de la n ce idad de ilu c.ra.r a la juventud para e ntrarr tar dicho
poder aunque est no ra obra de p
añ .
La influ ocia d lo liberale. clá ico de • 1ariano t ro e
cuand leem acerca de u actuación
en u ép ca n ur pa.
1 nte qui u
xpr a po ittvament d la religi ' n cri tiana,
in embar , no pr . enta La c nv ni ncia d unión
eparación
d la mi ma e n I obi rn civil, sin que aúend a la b mdad
d Ja r ligión n cualqUJcr -i tema de bi rn : L, religión mstiana.

al ordenar qll8 los hombres se alllen entre sí, quierr sin duda q11e cada
pueblo tengo lo_s mejores I~ s políticos ' las mejores le_J•es cil'i/es.
1 nt qui u 19 5: 2 7). La limitaci 'n dd p d r del clero e·
ana para cualqui ~r ci dad
gún e aut r.
tro lib ral, ' ltair , n una de u obra e r a br lo.
JruCJ
de la Ilu rracióo fome a y de 1 ~ cambi qu comi nzan
a maní e tar
n e. a
i ad: 1mo de los grandes cambios r, a/izados
(... ) en mlfsfras rost11n1bres d11ra11te el rei11ado de Luis. ' T' es el dr q11e
todos los religiosos ofllimz{m a comwcerse de q11e son s,íbditos de rrt
antes que serridores del Papa. 'oltair 196 : 17)
Rou eau pugna p runa re · · , n indi idual p rs na!, pr t ribl
a una reli i 'n d ~ tad
n dond ería mucho má cüfí il la
e I ranc±l, conc pt 9u
fi nde c n má ímpetu. Hq_y que no
hq_, 11ip11ede haber religión narional exclusiva, deben tolerarse todas atp,e/la.r
que toleran a las de111ás e11 ta11to q11e s11s do 'lllOJ 110 sean contrarios en
nada o los deberes di I ci11dada110. ou
u 197 5: T)

210

Lo liberale eur p s manifi sean l a"\"an s n cuam al
p •n amiento liberal n el . i 1 XVIII n
uj e a dogma .
. uc tr lib rale m xícan . guirian su ejemplo en eJ igl

XIX.
En Marian
tero se rec noce un e píritu críti o a.emejaru:a
d • 1 liberale eur peo autor
n el cur o dd " i Jo de la
luc s" . 'lo 9u para l tiempo de t ro Méxic ya había logrado
. u mdepcndencia política d • paña · no ra . 'lo l h cho d
actuar e n un.a p tura crítica ino plant ar con l s libcraJe
mexican · la c nveniencia de una . paración del p d r ci."il d 1
reli ·o o en razón de que e p tulaba e.:te último e mo una
cla privile ·ada _ dotada de fu r . ~1ariano ( rero denuncia
la p ición d l clero n relaci 'n e n l p d r ci jj y la conúdcra
un ob tácuJo al de arrollo d I pai en ba c al p cr conón:úco
político y cial qu había adquirid c n el tiemp .
r sulcaba
ya com· nient una v z emancipad de
pa.ña y lu haod
para conformarn e m nación, una r laci 'n qu pudiera
. upcdicarn a una e rp ración tradicional y c ll nial.
in mbar
no l tocó vi rir a tero ~¡ iguient p ·ri do
hi t · rico d la r fi rm. en • f éxico n la dé ada 185 -1
, que
daba comienzo cuando la muen lo . rprendió.
El i tema politico

Pcincipalment en u L11sa ·o fariano ter trata e n ci rta
amplitud un t ma undam mal del liberalJ m) (e &gt;m un
con ecu ocia natural muy nec aria para la lib rt, d , la
d m cracia): el · tema fi dcral.
·
H e un p co de hi totia para re rdar qu J mi. mo obi n
e pañ I r'C no ía que n era po ibl at nJ r a la n 'C · idadc
d la · pr vincias tan di tant&lt;.' d de un lo punr
r llo
e:tableci' di · r
p der . adnuni tracivo . t ro de crfü1 , e t,
•ituaci · n: d sde q11e el obiemo e..rp01iól sometió 1.1 s11 do111i11ació11 t.rl
/'asto país conoció que S1I ad1ni11islració11 local 110 podia co11centrurse e11 1111
solo p1mto, paro 11/endtr desde 11 ,1 las 11eresidodes dfrn:ras de pmtes

211

�distantísinias entre sí. (Ot ro I, 1967: 76)
na vez con umada la independ ncia lo liberale vieron e ta
n c idad indi cutible y, al fin en 1823, la nación por un
movimienr unánime y imultáneo adoptó in op ición el
obierno fed ral. ( t ro I, 1967: 76) Hay quien afirma gue
ter , como apa i nado del federalismo xageró al haber
ñalad lo ant rior · n faltó quien lo criticara. (Fray ervando

T r sa d li r)
La
n titución de 1 24 pr clamó el federalismo c n el
decidido apoyo de l lib rale . in embar o, e te pacto fue
interrumpido en 1836 despué de con tante lucha internas entre
centrali ta y f derali ta,, ha ta que un Congre o e decide a
u urpar la funci ne del p der e n tituyente cambiando la
on tituci 'n de 1 24 p r la llamada
iete Le •es' la cuale
uprimían a lo
tad
y reforzaban el p der pr idencial
re tringiend la lib rtade de lo. ciudadanos.
El bjetivo era d truir la Fed ración por el gobierno
c ntrali ca el cual acu aba como un an mal lo ga to cr ciclos
qu la mi ma oca ionaba. Pero n e olucionaba la ituación
con el centralism al contrari
os mi mo ga to aumentaron;
crecía la d uda pública; • lo mpleado de g bierno así como
el jército y lo magi trado e vieron . umido en la mi ria, al
mi mo tiempo que aumentaban la c ntribucion . ( t ro I,
1967: 7 -79)
Al aument del
to público ·e urna la crisi económica de la
que t r da cu nta; l gobierno n un intento por aliviarla aut rizó
la circulad 'n escandalo a de moneda falsa miridas por múltiples
fábrica e tablecida para e te fin. (
ro I, 1967: O)
E la ép ca cuando nu tr t rrit rio e de miembra con la
eparación d 1 territorio d Texa , cuya intención e la d unir e
c mo stado a los tado nido de orte América. Igualmente
la penln ula d ucatán hac intento de ,eparaci, n.
añ~de a
e to d órdene la interv ación francesa p r la reclamac1one
d l bi rno francé que riginó la ' uerra d lo Pa t le ".

212

tero xpon a í la nefa tas c n ecuencias de la deci.ión de
1 36 de parte d l s centrali ta quiene. proclamaron las ' iet
Leye ''.
pe ar de lo anteti r, eguía prcval ciendo en toda la
república la idea de organizar en la.r diversas seccio11es del tem'torio
autoridades mficientemenfe famltadas para atender u sus necesidades
/orales. ( tero I, 1967: l)
La poblacione de muchas partes del territorio nacional eran
consciente que para mp zar el centro e taba a una gran
di rancia de 11 · por lo mi mo ni con cía u problema , o.i
exi áa una c municación a tiemp ino muy tardía. Reconocían
entonce que su nece 'dad eran diver a. y urgent y que u
derecho era que e atendieran con el conocimiento d bid y a
tiempo, lo cual ólo era p ibl p r medio de la aut ridade
locales.
Para t ro tanto los norteamericano como nue tro lib rale
m xicano , cedieron a una ley univer al de la que hablar o lo
clá ico del liberalismo. una ley obra de la naturaleza. uestr
liberales e cogieron un modelo propio d una república libre y
civilizada que no preparaba el de tin . Para ello fue l m j r
modelo.
Lo liberal clá ic trataron I a unto d I fi derali mo con
lo cual aportaron su idea federali ta al p n ami nt p lítico
europeo, y como c n.ecuencia influyer n en nue tro autore
me:xican s c mo arian
tero.
1 nt qui u atribuye la f deraci 'n a la nec idad de
protección y eguridad d 1 s propi . tado pu . ar menta
que una ciudad in fuerza c rría grande p ligr , pero ademá
veía la ventaja que tra una fi d raci 'n: COIJIJ)Jlesta de peq11eiias

repúblicas, goZfJ la co11federadón de todo lo b11eno qm hay en cada ,ma en
lo refnwte a su gobierno interior·) respecto a lo exterior. la f11erz.a de la
asociación le ofrece las ventqjas de las gm11des 111011arq11Ías. font squi u
1985: 87)
... ntre 1 ejemplo qu m nciona d fi deraci n

213

n el mundo

�antiguo e tán

r cia y Roma: stas.federacio11esji,eron las q11e hicieron

d1m1r tQn/o las np1íblica.r de Grecia. Gracias a ellas p11diero11 los ro111ano.r
conquistar el tmmdo, y por ellas p11do el m11ndo defenderse de los romanos.
• font squieu, 1985: 6)
Por . u parte Juan Jacobo Rou eau presa la n cesidad de
que un ~ tado renga los límites que u exten ión puede tener, ya
que al er dema iado grande surgen &lt;lificultade en u gobierno,
y ·i e dema iado pequeño le ería difícil o tenerse por í mi mo.
Para Rou eau era ea en ral y pr p rci nalment má fuerte
un Estado pequeño que uno ande; uno de lo argumento que
pre enea e, que la odmi11istració11 se hace 111ás difídl c11a11to mayon:.r so11
las distancias. (Rou. seau 197 5: 25)
Pero a&lt;lemá , la acción d 1 g biemo e hace meno vigoro a y
meno rápida para hacer obs rYar la· leyes : corregir lo abu o·
en los lugare lejano , y el pueblo tiene meno afecto por us
aut ridad
quiene nunca ven por la patria
p r su,
conciudadano , a quiene tiene por extraño . Para Rou eau las

mismas leys 110 pueden connllir a tantas prol'indas q11e difieren en
cr,s/11111bres, q11e vii e11 en dinH1s op11estos J' q11e 110 puede11 s1if,ir la fllisllla
fon11a de gobierno. (Rou eau, 197 5: 25)
Iariano tero recomienda la federación como e1 i rema
1

Conclusión
Por tod lo anteriorm nte expue to concluimos que la influencia
del liberali m clásico europeo en el pen amiento político de
1Iariano tero quedó manifestada en u concepciones que
fueron expuesta en e te trabajo como las de libertad, igualdad
ocial, reforma de la s ciedad y federali mo. E principalmenc
influido en su idea políticas a e re re. p cto por lo liberale
clá ico como John Locke Chad Loui Mont quieu y Juan
Jacabo Rous eau, qui nes trataron esms cerna. con creatiYidad
en u ti mpo · baj circun tancia. propias.
Hemo acado a luz con e re trabajo el con cimiento de la
acción política y pen amiento d un ilu tre mexicano, a qui n le
coca actuar durante la primera mitad del iglo
'; época que e
reconoce com de gran ine tabilidad social, pero, con todo, la
corriente del liberali mo europe no deja de infüur en nue tras
personajes político lib rale de la mi ma época com n lo ha
mostrado l\laciano Otero en sus e crito . La utilidad de conoc r
e to hechos e. tomar conciencia del era fondo histórico que
no, ayuda a comprender mejor las tend ncia. liberale de la
política mexicana actual y la qu e pre enren n el futuro.

conveniente para satisfacer la aspiracione localc . Añade a
e ta recomendación Jo objetivo : en primer lugar, que lo, poderes
interiore y el g neral nunca puedan atacar la garantía
inclividuale · en segundo lugar, que t do lo p dere e tén de
tal forma organizado" qu tamp co sea fácil I de acuerdo ni el
choque de lo. uno. con 1 . otr . ra preci o alvar de toda
forma nuestra do grande nece idad . : el pr gre o de la
ociedad y la unidad nacional (Otero I, 1967: 9 )
Otr s do autore. en léxico coincicher n c n Mariano tero
n defensa de la federación con dos punto de vista di tintos:
un es 1iguel Ramo Arizp . llamado el padre del federalismo
m xican , el otro e en·ando Teresa de Mier en su di cur o
"Profecía obre la federación' .

214

215

�Bibliografia:

L cke, John.

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de elida Orfila Re~·nal. México: Fondo de ~ulcura Económica,
19"78. 631 pp.

U o DE LO E ·:rERF &gt;TIP( que tiene una mayor rraclición para
caracterizar a lo filó ofo e que esto. pensadorc \i,1 en en el
mundo de la ab tracción y muy leja de la realidad. L curio ·o
es que han ido lo ausmos filó. ofos lo que han propiciado tal
idea. El ejempl clá ico e el que refiere Platón eo u diálogo
Teeteto, o de la cienda, cuando ócrate dice: "Ahí tiene , Teodor ,
el ejemplo d Tale , que también ob ervaba lo astros y al mirar
al ciel dio con u hue
en un poz . Y e dice que una joven
Tracia, coa ironía de buen tono, e burlaba de u preocupación
por con cer las co a del cielo, cuando ni siquiera e daba cuenta
de lo que tenia ante . u~ pie.. sta burla Yiene mu) bien a todo
aquello. 9ue dedican u vida a la filosofía". 1 Habría qu decir
• Pr fe r-in e ligador titular del Departamento de Filo. ofía de la UAM-l.
Director y fundador del entro de documentación en filo ofía latinoamericana e
ibérica (www.cefilibe.org) de ln Divi ión de Ciencias Sociales y Hurnanida&lt;le de la
UAM-1. Ex-Pre idente de la A"' iación Filosófica de México. A.C. Libro má
re iente : E bo:o históricn de la filn ·ofía en MI.tiro (siglo XX) y otro:, en. aym.
Conarte y Fac. de F y L de la U L. Monterrey. 2005 e lnten•e11cio11esfilm6Jka.
¿qué hacer con lafilowfíu en América Latina? Ed AEM. oluca, 2007.
1 Teetetoodelacienda.en Platón.Obras
omplerm. Ed. guilar,Madrid, 1986.
Traductore · vario , p. 914.

216

21 ,

�Gabnd 1111',glll 1AZflllO

que la afirmación ~ocrática como mucha de la su ·as tien un
d jo de ironía, in embargo, León Robio en u clásico libro, El
penso1JJiento griegoJ los orígenes del espíritu cient!fico.2 nos dice que sa
an ·cdota no coincid con otro te tirnonios ya que Tale , como
político trató de defender a las colonia jonia de l per a, ;
como ingeniero tuvo el proyecto de de viar un río; como
comerciame previó una alza de precios de; la aceituna y como
ob. crvador de la e trella , proporcionó importante indicacione,
a lo navl:game . Aí c¡ue independientemente d la anécdota,
no corresponde con el mfro de qu el filó, ofo es un indiüduo
qu vive permanentemente en las nube d la e peculación.
Pero ademá , podemo citar la tesis d Ari tótele , quien decía
que la filo afia era una ciencia inútil. __, n efect , despué de definir
a la filo ofía como ciencia de la primera cau a y primero
principio , de coda la , co a dice en u Aletofisica ' fue la
admiración lo que inicialm nt empujó a lo hombres a fil ofar"
(...) 'los filósofo per eguian con ello el saber
movido,
por el afán de conocer y no por fin alguno utilitario' ' y agrega
que solo esta aencia ,e tiene a ,í mima como razón de ser.
l que ocurre qu no d bemo comar ólo e ta definición
de la filo ofia :Vª que "el e ta irirn" distingue entre filo ofía
primera y filo, fía segunda. La filos ffa primera e taba vinculada
a su m tafisica ya que Di era un er inmóvil y desintere, ado
que atraía la co a hacia í por el puro p n. amiento} la filo o fía
tenía corno una d · su. caracterí rica la d er una ciencia didna.
in embargo, había una filo ofía segunda vinculada a la ética\ la
poütica v que tenía un objetiYo: lo ar la e11dai111011ía. El fin del
hombre e la f licidad en la ciudad-E tado ,, la filosofía serviría
nada más ~ nada m n s que para lograr dicha iruac1ón. , 1 fin
de lo. filó ofo clá ic s era también la paideia el de ducar al

room ,

' 1d. León Robm. El pemamiemc&gt; griego .v lol ur{~ene. del e1pfritu cienrífic-u .
hd UTHE , M xico. 1956. Trau. Jo é Almoina, p. 35) · .
Aristótelc ·. "Metafí ica". Libro L.cap. 3. Obra. omp!eta.1 Ed. guilar.Maurid.
1973. Trad. Franci co de P. amaranch. p. 912

2 18

hombr para que viví ra mej r en u , ocieda&lt;l y tamb1én para
que la . ociedad fuera mejor.
Pcr la te i de la filo ofia como ·contemplación" debe er
e. tudiada a la luz d l privilegio que tenía el hombre libre frente
al e claYo, como l fue expuc. to por Hegel en u re11on1enología
del espírilH y que configuraría una contradjcción central en aquella
figura denominada como ''dialéctica del amo y el e.cLwo". amo
e recordará mi mra el amo e dedica a 1a contemplación pierde
I rerr no de la tran formación a la que e tá dedicado el clavo.
E ta contradicción implicará qu el E píritu avance en . u
auwconocimiento a una nueva etapa. Pero quien extraerá en
forma má profunda la, con ecuencia de esta cont:raclicción ení
Marx, quien en u célebre Tesis sobre Fe11er/Jach, con, id erará que
la filo oña deb dejar de s r "contemplación" o c mo él dice
"interpretación' para com"ertir
en parte esencial de la
tran formación .' Por tamo la praxis se vuelve una xigencia
central para la filo ofía.
·Que queremo decir con t do e to? Por un lado que los
filósofo no son, por lo general eso individuos qu e tán lejo
de la realidad sino por el contrario aquello que la pien an en
forma má profunda. Pero ademá , lo, ejemplo. que pondr ' ma
ad lante m trarán que la filo ofia ha qu ri&lt;lo también de de
Tale, ha ra nue tras día participar acüvamente en la
tran, formación de u circun tancias.

Parte primera: la función y ignificado ocial de la filo ofia
en di er os momento de la historia
1) La filosofía como discur o critico
oro . e sabe a travé de todo los ti mpo. , de. d , Platón ha ta
4 Karl Marx. Te is 11
obre Feuerbach.~Lo · fil soto~ · lameme M! han dedicado :i
interpretar el mundo.de lo que~ trata esde transformarlo. Un análisi de e tas te 1s lru.
encontram · en Adolfo án hez Vázquez. Filosof(a de la praxi.1. iglo XXI Editore .
México, 2003. Ge rge Lab1ca. Karl Marx Les thése mr Feuerbach . PUF. Paris,

19 7.

219

�Kant y Hegel ) &lt;le·&lt;lc Marx ha ta I lab rmas y RawL, ánchez
Vázqucz o Ltú \'illoro, la filosoffa ha propue to, frente a las
profundas de igual&lt;laJ.es y comradiccione de la ociedad, un
ideal de ju. ricia. En otr, palabras, la filo ofia h cumplido una
función normativa al proponer las cru-actcri ácas qu debería a!:umir
l:t oae&lt;lad para podt:r organizarla de una m jor man ra. ,. ci reo
que algunos filósofo. clá ico · han propue to cierto idealc que no
van por el camino má adecuado como fu I ca de la te. i. de
Pl. tón en La Rep,íhlico n 9ue &lt;lesccib una oci dad extremadamente
rígida dirigida por un filó ofi . in embargo han eJill tido tro c.iue
han buscado , olucione mediad ra como en lo caso de A.ri tóteles
o Hegel.
Esta función general d la filosoffa, puede r eí mplifica&lt;la
de diversas maneras. He degido i. forma· que han tenido
relevancia histórica:

1.1. Soluciones particular de alcance general
.orno aberno , la filoc; fía no sólo e hace pregunta ioo que ofrece
también re pue tas a conflictos concreto . ~- te e. el ca &lt; de John
Locke, quien a t.mvé. &lt;le sw T»'O Trealises of Citil Go1"ernnm1t ' (1690)
no ólo critica, en u primera parte, las cesi de Robert Filmer en
u Pafntmha (1680) en donde pretende fundamentar el der cho
diYir1u dd poder sino que rnmbién trata de ju, tificar lar volución
de 16 8 y el a cens al p der de Guill rm de range para
ocupar el trono d lnglat rra. Locke, de d mi punto de vista
une, en forma genial, l particular (la ituación e. pecífica &lt;le
Inglat rra) con lo general Oa te rL'l &lt;lel i11snat11raliS11Jo). •I probl ma
qu trata de re. olver es el d la . ucc ión del p &lt;ler político. D
acuerdo con la tra&lt;lición, 1 monarca, en e te caso Jacob 11,
legitimado por la religión debería dejar el cargo a un heredcr ,
m embargo dicho monarc .. había dejado acéfalo el tt no d bid
a las acusacion de traición. monee
cke re-elaborando la·
s lnclufdo en Edwin
. Burtl (ed) The Englilh Phi/o. ophen. From Ba on lo
Mili Rand mHou. e :Y 1939.

220

concepcione de una corri nte qu había ido también plant ada
por l lobbe , Puffendorf, Hug
rocio } ro , fundamenta la
devolución del poder a lo ciudadanos y la necesidad de: formular
un nuern contrato . ocial. De de luego gue. lo cmru dano para
Locke on los propietario, y el nue,o contrat cría cmre el rey
, el parlam nto pero u teoría tiene la función e.le de ·truir
teóricam nte al ab,olutismo ) preparar una nueva forma de
e. tado: la mon. rquía con ticuciooali m. Aquí ten mas un ejemplo
extra rdinario en 9ue la filo ofía pre nea una solución a un
conflicto h.i tórico. E te hecho de miente las resi. dt; qu : 1) la
filo ofía e plantea ólo pregunta r 2) que reflexiona. ' lo obre
lo univer al in t car l particul.'lr.
tro ejempl e d de l legel 9uien más tarde, en l 820, bu. ca
formular a través de su filosofíu del derecho 6 por un lado una
crítica a la corriente íusnaturalista ya que, con toda razón la
considera una ficción (aun9u a mí m parece una ficción muy
importante) ) por otro, una crítica al mo&lt;l ·lo democrático
rou oruano )ª qu , para lle 1 (y en e. t también tenía razón)
no po ible mitir, en unn cultura da&lt;la, el mundo de la eticidad.
H gel propone entonce para el de arrollo dd Estado
Pru iano, lo que considera un "e cado racional". El problema de
Hegel como lo eñalaria I Iarx en su Cntico o lo Jilosoj,o del estado
de Heg,[ e. que deja indemne la te is de [onarca como el garante
) culminación del l~stado ) no considc:rn qu el poder lo tiene el
que gana la lucha en la s ciedad civil.
~ stá de má decir que ni ock ni l legel e c.¡uedan alli ya que
detrás de su. rcll xiun e encuentran conc pci ne omoló kas
r epi e mológicas qu Je m·en d fundamento. · n el primer
ca o el empiri.m y en el ·egu.ndo la dialétnca del Espíritu
ab oluto.
• G . Hegel , Fílosofíu del dereclw .
A l. 1éxi o. 1975 . lmroducción y nota
biográfica de Juan Gar.lón .
1 Karl Man..
rítica a la filo ofía del Estado Jr Hegel . Ed . Grij I o, 1éxico.
1968. Prólogo de dolfo ánchez vázquez.

221

�1.2. Soluciones para una época
Pero la filo afia no ólo irve para encontrar solucione a
problemas llli tórico. e p cífico. ino que también se pre. enta
como oluc1ón a todo un período de la hi curia. Tal es el ca o de
la Ilustración france a. Aquí los filósofo , a parcir de la critica a
la monarquía e dan a la tarea de imaginar la e tructum de la
sociedad futura. sí, Montesquieu propone la di,~isión del poder
en tre · Voltaire somete a una fuerte critica d papel político de
la religi · n; Rou eau con. id era la n ce idad de un nueyo contrato
ocia! a partir de la democracia directa· I amettrié, Didc:rot,
Holbach y otros, propu ier n toda una concepción de la ociedad
basada en la racionalidad cienúfica. De alguna manera, ese futur
e parte del imaginario actual d la ociedad moderna aunque
muchas de us tesis e encuentren ?ª en revisión o rectificación.
En léxico hemo tenido la necesidad de reflexionar obre las
institucione d 1 futuro. Alfonso Reyes a propósito del entido de
la acti,i.&lt;lad del teneo de la Juventud creado en visp ra de la
R volución Mexicana dice que a diferencia d
rancia o Ru ia,
nue trn filo afia b1illó por u ausencia en aquel momento hi tótico.
7ue tra fil afia no fue, en e e rnso, contemporánea de su bi toria.

Pero la filosofía ha reflexionado rambi ' n obr las
caracterí ricas del pensamiento utópico. Do ej mplos
importante son la bra de Ernesr Bocb o Franz Hinkelammert
quiene lo califican como una forma nec saria del individuo y
de lá sociedad de pre-ser- e aunque ya con la conciencia de que
la utopía e un m delo de impo. ibilidad. Fue Ernest Bloch quien
en u importante bra Ptincipi(}-t&gt;speranza propone una concepción
no idea1i ta de la utopía. e elimina a í el p ligro de utilizar a las
ideologías como forma ideológica ne ativa .
Las utopías en la actualidad son nece aria por do razone :
en primer lugar, para buscar una salida a la cri i de lo paradigma
ociale y en egundo para ampliar el horizonte hi tór:ico de la
humanidad c rrado por las concepcione del fin de la historia.

como fue el caso de las utopíru del Renacimiento con Bacon con su
, Tm1L'a Atltíntid«, Campanella con L, ciJ1tlad del sol Moro con la
Utopía, mediante la cuále hicieron la críttca indirecta de sus
ociedades y buscaron delinear una nueva forma que en definitiva
~ irrealizable per que abri · el horizonte del pen ·amiento hacia
una nueva forma de la ocicdad. Lo mismo ocurrió con el socialism
utópico de ain imón, wen y Fourier y también con los ra gos
utópico. de ~Iarx y Engels, a p ar e.le que qui ·eron liberarse de la
utopía.

1.4. Como grandes re puesta interclisciplinarias para la
conformación de la sociedades:
Pero cuando e rudiamo la hi toria de la filo ofía encontram .
unos pen adore que no on exclusivamente filó ofos ino
tambjén científicos sociales; anali tas histórico y político .
mi juicio este tipo de pensamiento. , de la may r importancia
ocia~ han sido descuidados en nuestra e cuela. de fil afia
por . u preferencia de una "filosofía pura" ~· alejada del
compr mi o ociaJ.
Aquí encontrarno una función má compleja: esta función
implica en primer lu ar, la creación de una ciencia para el
con cimiento de lo acial y en egundo, una respuesta :lobal para
toda una formación ocia! en crisii:. k explicaré: en el ·iglo XIX, 1-1
sociedad europea e encontraba en una encrucijada ¿cuáJ podría • er
u dirección furura despL1és de haber uperad la f; rmación anterior?
Fue por ello que tr grande. pen ·adore. ofrecen tres respuesta
diferent :
a) La re pue ta d
omte 9 implicó no sólo L'l creación de la

Vario!&gt; autores. U1opfo ,\ del Renudmiento . FCE. México, 1956. Trad . e
imroducc16n de Eugenio Jmaz..

" Vid . ugu to Cornee. Dist·urso del e.1pírit1, positivo . Porrúa. México. 1965.

1.3. forma utópica
tra forma clásica y muy importante fue la prop sición de utopías

222

22.,

�(,abml ¡ ,,l'J!.,u / .o.-,m

ociología (aquí e tá tra respue ta a la pregunta de ¿filo ofía
para qué?, e decir, la filo ofía ha dado origen a diYer a ciencias
particulare ) ino la propue ta de una ociedad científicamente
organizada. Fue por ello que Gabino Barr da, justamente en la
encrucijada de: 1867 en que triunfan la fu rza lib rale propone
para :v1éxico la educación p ·itivi ta que ub tituiría a la
educación e colástica colorual.
b) La st:gunda re pu sta fu la de J hn tuart ~lill, importante
lógico, quien propuso la confromación de una ociedad que
combinara economía de mercado ) libcrtade democráticas
aunque en t rma acotada. u. te is conformarán también el
debate obr qué debería ·er nue tro paí. en el igl XIX y ' '
c) J.a tercera re puc ta fue la de Iarx., quien dio origen a la
ciencia de la hi. toria y con id ró qu el capitali mo en u formas
má de arrollada~ no producirla una . ociedad ju ta y que . us
profunda. contradiccione lleYarían a la necesidad d la
construcción de un nuevo tipo de ciedad radicalmente distinta.
Lo qu ocurrió de pué con el sociali mo real que e trató de
de arrollar en • ociedadc atrasadas, no se encontraba en el
pr grama principal de Marx sino que el viejo topo de la hi toria
tomó otro camino. • o puedo profundizar en e te tema ahora
per e han publicado numer as obra al re pecto. En e ta
dirección mend naría el libro de Ad lfo ánchez ázquez, El
l'alor del socialis1110.
que todo e to implicaría amplia. di cu ione ac1"l!atoria
pero con ello quiero demo uar que la filo o fía ha . ervid a lo
largo de su hi tori.c'l, para orientar a la sociedad en el mar procela o
de la historia como decia José Gaos.
Tenemo entonces aquí do asp cto : por un lado, la fil ofía
com un di cur o con ra
pecíficos di tinguibl de otra·
forma. de compren ión de la realidad p ro que e a ume como
un conocimiento de ella y p r tro, una filosofía gue e integra a
otra. di cipltna!i como una re. puesta integral a la encrucijada de
una época formación acial dada.

224

1.5. Función conceptual
Pero e evident que las funcione de la filo oEa no se quedan
aquí. Hoy nos encontramo. en uno de los período más complejo
de la hi toria debid a l profundo cambio económico ,
ociale y tecnológico , la tran. ición de lo que ha denominado
con un nombre demasiado general, "la m dcmidad" (aunque
d bería hablar de la modernidades) y qu e taría iendo
ustituida por otro período que e ha denominado como
' po modernidad o tran modernidad' . ue tr gran pr bl ma e
¿cómo debemo definir este paso? ¿qué debemos abandonar ,
que dcbemo con ervar de la modernidad .' cómo puede enfrentar
nuestro país conformado por una pluralidad de culturas, alguna
de ella anee trale , a lo nuevo reto del futuro? ol la filo ofía
puede definir esto concepto y ofr cer re pue tas a e te crán ito.
demá , en nuestra 'poca tencroo nueva si :uacion como
la crisi ambiental que pone n cue tión a la racionalidad
científico-técnica como única manera de enfrentar el d arrollo;
la profundización en ciencia como la genética que implican
descubrimiento. extraordinarios pero que tienen potencialmente
el peligro de la manipulación de los sere humano · cambiando la
naturaleza humana ha ca hoy conocida· d u o de las nuevas
tecnolo ía que implican un ran a,tance pero también
tepre entan el peligro de la manipulaci ' o &lt;le l · ere human .
cabe duda que el iglo .,_ XI e inicia c n una enorme
cantidad de conflicto que r quieren el c ncur o acnv e
inten ivo de la filosofía y us disciplina .
1.6. Función democrática
Pero si esto fuera p co, diver
filó ofos de d Rou . au r
pin za hasta B bbio, Haberma o facpherson, para citar oto
a alguno. , han con iderad que la filo ofia puede promov r la
democracia. Por cierto no r d lo filó ofo fueron partidaci
de la democracia como n lo ca o de Platón,
· t ' tele. o
ietzsche. in embargo, hoy, la
O a travé de un libro,

225

�Fi/1,so 10 y d, 111ocradt1,10 considera que la fil ·ofía es e encial para
la f rmaci ' n de la ciudadanía.
En e ccto urui reflcxmn filosófica que a urna la pluralidad de
cune pcione del mundo dc los incfüiduo · la m.-ce.iclad de que
c.: tomen decisionc. colectiva para regular &lt;lc ·d aba·o la·
dt:ci ion publica podría comribuir al d ·arroll de una
mentalidad d · re pct a lo trc · us form d v1&lt;la.
D i !Ual man ra, 1\. ciacion d pr
or . d filo fía de
n ·cñanza media en ·rancia e Italia, han con iderad&lt; que la
filo ofía:
-pr mu Yc la t l rancia int rculrural.
el pensamiento ma claro del estudiante sobre u propio
potencial r . u limite ..
el arr Uo &lt;l ·l p ·n amient crítico.
-pr rnueYc re p t } tolerancia a la opin1on · d I otr
-educa en la paz y en lo ,--alore. &lt;lem crátic
-desarr lla babilida&lt;le. del pcn amiem crític y creativo.
-jl.l!! tifica pinion ·s en fi rma argumental.
-e n olida I conocimiento y el buen juici .

1-inalmcm \·ivimo en gen ral en el mundo pero en t pedal
n nu tra de&lt;la&lt;l, una cri i. d l s miel , una en. i d \·alorc.
qu , requi ·r l argumentación ,. la e nfr mación clial · ·ca que
pcrmita al individu &gt; ori ntar. c en la conflicti,, oaal.
Ti d e. t ba c.:uí, para d m trar la imp rtancia ~ n e ·idad
d la file afia n el mund d hoy.

2. Funci n legitimadora de la filo ofia
Pero la filo ·ofia, e mo hc.:mo- dicho, puede tener mmbién una funci ' n
ne , tiva, decir la d ju. tificación d l pod r político. qw eñalaría
qu · rod::i fil . fia
eptibl · de : r conn:rt1da n una 1dcol ·a
n tiYa que pued fa, n.:cer • cierta fuerza ¡x líticas.
Rog r-P I Droit. Fi/m()j1u ,. demorw ·ia .

226

. Pari~. 19 9.

: j mplo. de llo n d ari cor ' lico-wmi. mo qu fue u iliza&lt;lo
p:i.ra justificar el dominio de lo · e.pañolc n 1\mérica Latina.
Como . abcmo , el choqu de la tntcrprctaciones . e dio apena
inici da la coloruzación cmr' Bartol m · de la ~· a. \' Giné ·
ele puln:da:
·

-L1 filo ofía p :mv1 ·t que justificó el d r recnocráric · el
darwinic;mo ·ocial que ju tífica el dominio &lt;l •I mfu tu rtc;
-la concepción talini ra d la filo ofía que tran . formó a l,
filo fía maro. ta &lt;le un di cur ·o crítico ,· rc,·oluci1 nario en
lcgmma&lt;lor Jd Est. d m1caco;
·
la tran formación el la fil }S fia de • "iccz che por u hermana
para a&lt;laptarla a las ncce idaJc &lt;l I rég¡m n nazi: la adaptad ' n
&lt;le f:./ Ier_y el lie111po por Jleidcggcr t:n ·u prim ra edición para
adecuarla al nazi. mu,etc.etc.
. Low ,\Ichu . er &lt;l cú que la fil
fia era hb racorio tcórico
de la, id ol gía &lt;l bido a 9uc a ume toda. la práctica y la
fusiona o una concepci6n el mundo.
Fn alguno· ca o , • trata cl una malinterpr •taci ' n inter ada
en otro. tt:. 1 dc:I autor qu pudier n . cr utilizada -en un cnúdo
ne ativo.
• to no implica, Je, d mi puo to de \ 1 t:: que la filo. o fía al
r lacionar e n la ideo! gía · tran. f rm ._ en t de lo ca ·o.,
n u opuesto ·a 9uc la filo. o fía puede relacionar c n idc l gías
po itiva. en forma cr ati,,a.
cma fm; objct &lt;le un largo
d bate entre ánch z Vázgu z r Luí. \'illoro.U

La Jiloso.ia en la ociedad actual
Por to&lt;lo I anceri r, p. r cc muy . rraño que aguello 9u
m n . pn:cian la reíle ·ión filo. ófica para ac nruar lo recno rático
ign r n t da. ta. unc1one .. Per aderruí no enfrenta con un
gra, e problema de nuc tra. . oci dad ·: la gradual margin. ción
y u titución de la autént1 a filo. ofia p r un~ eudo-pcn ;miento.
11 \lid. ,abriel Varga. Lozano , /111errenci1111e1 film áfic,n ¿Qu h,1eer on la
filo\nfíu n 4ma,rn ú11í11u? Ed.
· 1., le ico. :! 7.

227

�C(/lm:I I á~,u I .11~am,

¿ uále son las razones el que

to ocurra?
fe r feriré a d s a pecto que on íntesi del e rodio que he
publicado en el libro ¿lncidt: la filosofta n1exica11a en la sociedad? 12
➔ l prim ro de ello e la forma en que ha sido desplazada la
filo fía en la ciedad capitali ca moderna y el . egundo es la
forma específica a. uro.ida por un capitali m d pendiente y
ubd arrolL'ldo como el nuestro.

La filosofía en la sociedad capitalista posmoderna
A mi juicio el cue, áonamiento obr la función de la filo afia
en L'l oci dad capitali ta en que vivimos e ha vuelco má radical:
e trata, n el fondo de la tendencia a ustiruir, en las mayoría ,
un pen amiento propi , critico o creativo por un modelo una
e tructura mental adecuada a la. actuales formas de producción,
distribución intercambio .v con urna de mercancía . El individuo
actual es conD rmado p r el i tema como un er co ificado y
alienado que ,ive en lo que Karel Ko. ik llamaba en u libro
., " . n· p ara
Dialéctica de lo ro11creto ' el mun d o d la p ud oconcreaon
cumplir este cometi&lt;l el i tema ha encontrado en el uso de lo
mcdi electróruco &lt;le información y comunicación, una forma
de su ·atuir en el peo amiento, la reflexión abstracta por la imagen
captada por lo, , encido . E ta última forma toca n forma más
directa al mundo de la moc1one . ➔ n otras palabras: ¿ uién va
a querer leer h y la Fe110111euología del espíritu de Hegel o El ser)
titlllpo d Heidegger .i puede ver una erie de televUón?
Es claro que e ta intención istémica no iempre logra su
objetivo ya que choca contra la complejidad de la actitude ,
deseo. idea , imaginacione, e id alizaciones de hombre y
mujere. y • obr todo, choca contra lo efeeto. de una ociedad
n cri i , pero allí entran en ju go otra formas ideológica·

.

(religio a. , müo1ógica , p lítica , cultural , ) que ofr c n
re pue ta g nerale, 9ue también ub. ticuren a una auténtica
filosofía. Por ejemplo, para dar cuenta del nuevo periodo en que
nos cnconcraríamo e habla de posmodernidad; de globalización;
de fin de la historia; de democracia o i e ponen trágico , del
Armagedón. El hecho es 9ue e ha conformado toda una
maquinaria que bu ca en forma ince ante, mediante la indu tria
de la diver ión, mantener en un e · tado de alienación a las
mayoría . st hecho e todavía rruí ev-idente en ociedade como
la nue tra n que la in5 rmación . comunicación ma iva está
monopolizada por un duopolio que define lo limites de la
información }' de la reflexión bajo la apari ncia de una e ·po ición
objetiYa.
E ta, on, a mi juicio, la cau a de do fenómeno inculado :
en primer lugar, la erradicación del pen, amiento filo ófico
auténtico (que en mi opinión .i mpre e crítico) y por ocro, la
rv.ón de fond d u p ición a él.
Lo que no dedicamos a la filo ofía, tenemo ne ne una
gran tarea: demo trar la importancia y ignificado gu ha tenido
la filosofía a lo largo de la historia; demo trar la importancia ele
la filo ofía en nue tra propia cultura y d m erar 9ue hoy el
mundo en que vi .IJ'llOS no puede er explicado sin la filo ofia.
Demostrar en urna, la necesidad de la filo ofía para nue rro
tiempo.

" abríel arga . Guillerm Hurtado. Mauricio Beuchol y Alfredo Torres.
¿/11cide fajilowfta me.,icanu en la .ociedad? Ed . Torres A ociad . é 1 o.
2008.
11 Karel Kosik. Dialécrica de lo concreto. Editorial Grijnlbo. Mhico, 1967.

228

229

�IBN ARAB1: EL GRAN MAESTRO
DEL MISTICISMO

Zidane Z raow 1

u:n Ben li Ben ~lohamed
Ben Arab11 1-Hatimj Al-Ta'i, má conocido como Ibn Arab1, e
la má. pre tigio. o figura &lt;lel pen amiento mí rico dd L 1am clá ico
y uno de los má.. grande. ,·isi nario · de todo lo uernpo .
d
teóric del monismo ontológico ~ teológico 2 y redactó la má
importante gramáuca e ot · rica i lámica. Al Sheij aJ Alroar, el
·Gran Maestro' (Doctor 1 faximu ), al lnsan aJ-Kamil (el perfecto
hombre), Lisan aJ-haqtqa (la lengua de la verdad o la palabra
verdadera) o Muhyi ed-Din (el re i.ficador de la religión) com
lo han nombrado us di cípul ,
filó~ofo, t ó-ofo y místico
musulmán y reconocido por la tradición ufí como el mayor
lLH'\1-í:D-DI

B ABD.\U. \11 J\lcJI r \.

1 Profe
r-inve Ligador del Dcpanament{) de Relacione!&gt; Internacionales d 1
Tecnológico d Monterre}, arnpu:. Monterrey y coordinador de la cátedra de
investigación '•Regionalización nuevo~ actore iniema ·ionale " . Aut r de vario
libro. ·obre el l~lam 'i el Medio Oriente. u últim trabajo e / /0111 y política lus
procesos po/fticos árabe co11temporáneC1S. Mé ico. Trillas. 200 (4" cd.) y (coed.
Árahei v mumlma11es en Europa. Hhiwria y pmce os migrarorim. an José. Editorial de la Universidad de osta Ri a. 2007.
' Para una mayor profundización sobre el monismo de Jbn Arabi e r comicnda
la lectura de Hu ami. .A.Q. The Pamhei.Hic Mo11im10 of lbn Al-.-lrabi, Lah re.
Paki tán, Ka,himiri Ba1..ar. l970.

�1/Jdm1

mae. tro d la mí tica univer_ al. Fue un moni ta int gral y
pantheí ta ) un teórico de la unicidad del er: , u obra recon ce
en toda xperiencia el rostr de Dio y en t da imag n o forma,
la huella di ina. IantuYO que el mundo e free al hombre
como la celebración p rpetua de la pre encia clivina.
'A pe ·ar de u e fuerzo por mantener e dentro dt la
ortodoxia islámica. admitió la equivalencia de todas la creencia
reli io a en cuva variedad de rituale 1 le\'e veía formalizacione ·
singulare~ d ti~adas a verbalinr el fe;,or religio o que habita
en 1 , hombre .. Al situar dicha exp ríencia religi sa más allá de
cualquier medida moral negaba de modo implicico la exi. tencia
del infiem y afirmaba que l Paraí o acog ria ternamente a
toda lab criatura. in di tinci 'n".'
E ta po ición mí t1ca de aceptar un paraíso eterno para todas las
creencia } tod lo hombr , le generó la ho tilidad de la doctrina
teológica oficial del unoi mo ) en particular de la corrientes
fundamentalistas d u tiempo como lo fue el t ólogo irio del iglo
XIII, Ibo TaymiJ, a,~ reconocido por u radicalismo religiouo,
in embargo, no olamente en la cuestión d la iot rpretación
teológica, el gran maestro
ponía a lo juri ta i. lámicos.
Tambi 'n en la propia aplicaci 'n d la juri prudencia, el d ctor
maximus criticaba a la 4 e cu la juriclicas5 del 1 1am o más
bien a la aplicación de la Sharia egún lo dogmas jurídico .
'Dio.- ha hecho de la divergencia en cuestiones legales una
Cfr. .a. •·B 1ografíru. y vida ··. hup://www.biografi yvidas.com/b1ografia/i/
1bn arabi.htm (con ultado en mayo 5. 200 ).
;-lbn Taymjyya e. reconoeid como el precur or del mtegnsmo i lámico Ya el se
debe la nien ·iaqueel ·t (ame religión y E. tado' (.. El Islam din"ª Oawl~"). En
·u obra Al-F11rc¡c1n11 bina All'aliya ir-Ra/Jma11i wa Awliya i. h- haJtan. El Cairo. Dar
El Kutub. L907. ataca a lbn Ambi como iru.pir d por ataoá ·.
Exi ten 4 escuelas a cptada y rec n ida en el 1 1am unnita: la mfu liberal.
la Hanafí hasta la má. con~ervad ra. la Hanbali la tr: d · intennedi~: la hafií
y la lalikí, sta úllima predominando en la ndalu ía del tiempo de lbn rnbi.
Cada e~cucla se aplica en un parte Jel 1und i lam1co. pero en alguno ca,o. •
como Egipt . Cl'.i\ten tanto la hafií como la Hanafí. an embargo, en l~ uni\&gt;ers1dade~
como AI-Azhar de El Cairo o la Zeituna de Tunez. e estudian la 4 e uel .

232

/.t't MÍ

miseric rclia para u siervo y una ampliación de lo que les ha
pre crito para dar te timonio de su adoración. P ro lo doctore
d la Ley de nue tra época han prohibido y re tringido para u
seguidore , l que la Ley ~agrada había ampliado en u favor.
Dicen, a quien pertenece a u escu la, i p r j mplo, e hanafita:
'no vaya a buscar una dispcn a una uavización c n hafü
acerca de c:ste problema que e te plantea. Y así para cada uno d
ell E a una de la calamidades más graves y uno de lo apremio
más pesantJ n materia de reli ·ón. Pue bien: Dio ha dicho: o
o ha impue to nada que ea dificil en la religión'. La Ley ha afumado
la alidez del e tatuto de quien hace un e fuerzo per onal de
.interpretaci ' n para él mismo y para quiene le iguen. Pero, n
nuestro día , 1 doctor de la Le,, han condenado e fuer¿ ,v
pretenden que e o conduc a m farse de la. religi 'n. E o con tituy ,
por su parte, el colmo de la ignorancia".6
En otro d u rext s, en referencia a Ila an al-Ba ri, Jgran
mí rico del siglo Vll, muerto en el 73 y c n ider.ado com el
fundador de '1a ciencia de lo corazon y de los ent.imientos"
Ibn rabi menciona qu el mi rico que daba re ularmente una
en. eñanza en público, "cuando qu ría hablar de 1 mi rerio
que n deben e tar n el camino de 1 que no on dign llamaba
a Farqad a - abaji - a falik Ibn Dinar, a. í que lo pre enteu con
una inclinación ioiciática, y cerraba la puerta a 1 s demás, y
trataba de esto tema en la intimidad. i no tenía necesidad del
ecreto no hubiera proceclido de tal manera. D la misma manera,
bu Hurayra elijo, según lo qu reporta al-Bujari en u hadiths -:
'he traído de parte d l Profeta ( ... )8 do. aco,: un lo repartí a
todo u tecle , el otro, i hacía lo mi mo, me cortarían la garganta'.

• Citado en Zayru;. Rodrig de. /bn Arabi de M11rcra . Mae.11m de amor. m11ro
l111111c111i.1w y hereje, Madrid. fali1orial lmuzara, 2007. pp. 52 y 53
Al-Bujari fue el má importan! rec pilador d lo · Haditru , lo dichos, del
profesrn Mah ma.
• e han eliminado las oracione qu e utilizan en árabe para h cr rcforcnci al
Pro eta 'que la bendición ,ea con I' y otrru fórmula . , para aligerar el tcxt

23

�De u lad Ibn bb en refer ncia al \·et, ículo ,\llah creó iete
domo cele te y la mi.,ma canódad de tierra ; el mand de acode
entre ellas' (cor. 65 12), declaraba ¡ue . i le digo la
interpretación (e otérica). me lapidanan diciendo que oy infiel'.
P r u parte, li Ben Abi Talib9 e olp aba I pech · d cía:
¡.\quí exi ten ci nci pr funda ! 1 olam nte p dia er d lo·
qu tienen la capacidad de 11 arla.'. inalment el . Iensa1 ro
d Dio ( ... )decía qu '~ bu Bakr e . upen r a ' redes no p r el
número de oracion , o d ayun que realiza, smo por algo que
cien· en ·u pecho', pero n e ·plicaba lo qu tenía en u p ch y
e callaba. Toda ciencia no deb . er . plicada por quien la po ee,
y l propio Profeta ( ... ) d cía 'habl n a I hombre
· n la
capacidad d u inteli ncia' "Y'
r ferencia directas a un e ntenid e, térico del
l p n arru m m' oco, ha l ·antad la ira d l
rt
dd 1 1am que n ac tan m' que u propia interpr tación literal
d I libr agrad e mo lo haría un lbn Hanbal, el fundad r d la
cuarto e cuela jurídica mu ulmana, , la más c n rYad ra d t xi
que se fundamenta s lamente con la lectura textual de la revelación
divina.
. í, su doctrina pr funda y n ved a aunque much de la
bra que
le atribuye fuer n ap · crifa , 11 d minó el p n--a• e hace referencia al pnm de 1ah ma y e po o de u hija Fatima · fundador
del hií mo.
'º lbn Arnbi. Le !ir~ ti l'tx1i11c1ion dan. la onremplarion ( Ki1ab alfana'fi al
m11shalrada. Lraducido del árabe. prn ntado &gt;anotado por Michel nhan). Parí..
Le Ed1lion de I' •uvre.
11 e mencionan la redac
mái; tJe 00 libros. la m rí
ale fu~ron
lo tra ·
in do. du
u e lan ia en
mencionan
ttp://w,
üttlcangel.
t
arabi.a p.
e may
t
•. in emn rabi"' de Wi
• aclarando
de u aut ría. v
·
tt .
•
"pedin.orgl
nsultado en Juli 2
)
especiah la bariano,
laude Addas.el lman al-Kamil redactó al final de u "'da una lista 'no e hau ma'
gún ,u p pia. pala ra • de u. obra.-, que . ornan 317. pero :egun el e peno
olam nte 106 lftulo pued n atríbui le mientr; que en lru. bibli tecas del mund .

2'. 4

i. l

JI p ro fu al mÍ'-mo ci mp muy
contro, ersia1 por u polémica. te ló~ca con la posición oficial.
in t:mbargo para la corrí nte . ufi, Ibn Arabi c. el heij má.
importante d I mi tici. mo iJámico, aunqu ba ·tant complejo,
p ro • u léxico ) . u vocabulari gnó tico e impu ·i ron en el
p n. anu nto mu ulmán. Tanto ad, cr ario e mo parádario.,
t do lo filó ofi , mu ulmane. retomaron su ternunol gía mí tica
que t: e m'irt:Jó n la e lumna Y rrebral de la m tafí. 1ca clásica.
E1 gran mae. tro c el pcn ador ufí occidental p r t:.·cdcncia
en contrap ici · n c n :\1- hazali, el gran mi cico d I ri nte,
p ·r lo do. difieren en u acercamiento a Dio'-. Para I primero
la Vía c nduce al r ·toro haaa Dio ) a la mclu i •n en I seno
del 11110 en \llah como umdad m1t.;ntrru qu para el gundn. el
mi tici m llc\'a a la conc mplaci · o &lt;l1,1na, l tro, a Dm ·.
tn mbar
nacid ·n la . cgunda mi ad d 1 sigl XII en
plen ap eo d la cultura i. lámica, Ibn \rabi marcó u ti mp
ndi · má allá de Andalucía, c mo l at t:1guan l
numero. o.
bren mbres que , le dio. u principalt: bras
F11tlfhtd al-\lt1kb•t1 ('La revela tone. de La [cea') ) Fmm (J/Hika11111 (conocida com La abiduría de lo. pr fi.;ta, ')
con titu) en el más importante legad para la mística univer al.
n particular d último libro l má. leíd , e con 'd rado u
t&lt;::stamenro pirirual. n d « p ne u c ne pción del univer. o
· la creación, de clara in. piraciún pantei. ta - o cxi t 010 ,
nada h.1y fuera de 1- 1 c.¡ue motiYó el rece! J lo. 1·larni. ca
má · ore do. o La g1game.ca obra de lbn Arabí, acrualmc.:nce
di. p r a ) de, e no ida en bu na parte influyó profundam -m ,
no·sólo en la cultura árabe, inu mmb1én en la Euwpa I la

mienro mí rico de d el

e. ish:n • 4

obra, que •,e ,up ne on de Jbn Arnb,. H nr orbin. espccialt,ta del
pen_ am,en~o I lam1 ·o ( f~. Corb!n. Henl'). H, wire tle la phi/0\ophi islam,que.
P m, alltmard. ol. Folio Es. a1,. 19 b. p. 407) menciona que ·'el repenono (de
Ibn rabi) qu le debcmo~ a la labor ejemplar de O man Yahrn. e mprend
6
bra , u 1 ual
5 n llegaron con el 1c 1imoni &lt;l 2917 manu. ·rit •·.
' lbn rabiF11111/wta/-Jl,JaJciyu.EI airo.Bulaq.1911 (vol tal\')) Fu malHikom •• 1adras. lndra. fohammadan Publi Library. 1 '!,7.

2 -

�l.uhu Z

E ad Icdia. D la alca consideración qu
za entre lo árabe.
da id a el hecho de que el lugar de u muerte, en Damasco donde
e levantó una mtzguita en u honor, es hoy centro ele

p •regrinación. 13

1. De Murcia a Dama co:
Al Sheij al Alchar nació en Iurcia (Andalucía i lámica) un 27 14
de Ramadán'· d l año 560 de Hégira (J d a to d 1165).
Tanto u padre como su ti paterno formaban part de la élite
teóloga de . furcia y eran rec nocidos como rudito en
cue ·tiones del Fiqh, la juri prudencia mu. ulmana que da
nacimiento a la Sharia, la 1 v religio a y a la. cuatro escuela
jurídica del 1 1am sunnita.
1 tra lado de _u familia a eYilla, capital ad mini trativa del
imperio de 1 , Almohad qu abarcaba toda A.frica del norte y
Andalucía, 1 pcrmir entrar en la. m j re e cu la de u tiempo
y adquirir una profunda y completa formación tanto literaria co~o
religio a. u dote extraordinario lo conllevan a er el secretarlo
dd gobierno en la ciudad y a ca ar • con una mujer de la nobleza
local qu según u propia palabras, repre. entaba 'el ideal de la
vida e pirirual' .1(J
la edad &lt;l 2 , ño ,~ y de pu , s de una grave enferm dad
qu casi lo 1km a la muerte, l doctor maximu encuentra u Yia
' era. Pascal "lbn rabi: un mí. tico árabe nacido en la Murcia del iglo x1r·.
niver.,idad de Murcia. Campu digital. 2004 .
14 En Wikipcdia mencionan 1 fecha del 17 de Ramadan. Cfr. Sta. "íbn Arabt" en
http:1/ n ,\\ íkiped1a. Op. Cit.
.
_
. .
11 1he ho de habcrnacido un 27 del mes d Ramadán fue LIDbóhco y prem nu no.
En ef c10, el día 27 del mes de ayuno i. l mic es llamad ·)a noche del de tino·
(Lailat al-Qadr) porque en este día Mahoma recibió la revelación profét1 a Y p~ra
J mu,ulmane. una orac1 nen e. t día el&gt; mi.:jor que •mil oracione. '. Los presagio ·
de lo~ grand acontecimient ·• egún la recn ia popular. se dan durante la noche
del 27 del me de Ramadán .
fr /a . .. lbn Arabi" . hup:/1' ,, w. 1 enn .org/lbn_Arabi .hnn (con ultado el

15 d emay de 200 ).
.
1
in embargo dc,de la adole cencia, lbn rabi mo tró una fuerte tenden u1
mi.tica. m lo mue tra su encuentro a la edad de 15 añ con [bn Ro hd .

23()

mi rica y el llamado de Dio. . u conver ión ~e r al.iza bajo la
dirección mí tica ele bu Yafar ru-'Crayoi 1 y con un retiro
espiritual de 9 me. e en la ciudad d Loulé, cerca de ilve · en
Portugal'. De. pué, de e ·ta experiencia mí rica, Ibn Arabi e
concentra exclusivamente a lo e tudios metafí.ico a la \ii.ita
de lo grande ma rro de u tiempo, a la cscntura de obra
e otérica y a difundir el pen amiento . pirirual adquirido.
tro gran Sheij que fu mae tro de Ibn Arabi e al- a ·. i.
E te mí tico fue di cípulo del anto Bumedien, gran patrono d
la ciudad de Tiemcen. 1'' .\1-Qarsi, en g · a recibir el cargo d
gobernador de Fez para dedicar. e totalm nce a la entrega divina
ejemplo que le tran mitirá a u alumno de Murcia.
c n d
gran mí tico de Tlemcen que lbn Arabi e llenara p r primera
vez de la en eñanza. ufi del tratado clá ico FJsolat td-Q11sht!)•ri.
También debemo citar a otro mae. tro mí. rico de Lisan alhaqiqa, Abu al-Hadyayi Yu uf al- hubarbuli (del pueblo de
hubarbul cerca d
eYilla) . u tendencia pacifi ta erá
absorbida pm su alumno que en varia part s de u
bra
rec rdará esta en eñanza. egún Ibn :\rnb1, al- hubarbuli, cuando
llegaban los s ldad del ultán a u cenao, d cía a u di cipulo :
Hij . mio e to Oo oldado ) on lo in trumemo d Dios
en la Tierra y trabajan para a cgurar la ub i tencia de l
hombre , a. í gu debemo. rezar por ello para que puedan hac rl
bi n y qu Dio le ayude a realizar su. tarea ''. 21 '
us aptitude mística. y u· carnctcri tica e pirituale. atraen
la atención d t da la lite intelectual de la .\ndalucía hacia 'l
en particular d ran filó fo de Córdoba, \verro , amigo d u
11 En u obra R11h al-Q11ds. [bn
rabi describe u primer encuentro con Al
· rayni: .. uandocntréen la casa del lae tro. loencon1ré ab orbido en la recitación
deldhikr(lo. nombresdivino) Entenínd d mbnccndad .mepre untó; ·e~ta
decidid a enLrar en la fa? ont • té: tu servid r lo e . pero pertene e a Dio. la
confirma ión . Me dijo. Oh hij mío. cierra la pu rta. c rta lo luo {con el mundo
mundan ), y sea en compañía &lt;l I lt . El te habla . in velo" en /a. "lbnArabi... hup:/
1www.avicenne.org, .O¡,. Cít.
• Ho) al oc,te de Argelia .
'11
rticulo d.c "lbn Arabi .. en bttp:// www.avicenne.org . Op ir .

237

�Zr

I

padre. n 'U obra F11t11hat Maki_ya Ibn :\rabi recuerda e te
encuentro eotr do hombre
pue to en u idea
bre el
mundo. El primero, ari rotélic y 1 egundo lle\'ado por u idea
e pirituale má cercano a Platon,2 1 mí rico · entregado a la da
de la rev lación diYina.
lbn .\rabi de crib e te encuentro d la iguiente manera:" n
buen día fui a · rdoba para ,-isicar al ca&lt;li • bu al-\X'alid Ibn
Ro hd. Él de eaba con cerm porqu había oíd hablar de la
iluminaci · n qu Dio me había otorgado durante nu m di ración
solitaria. e había mo. trado orprendid p r lo que l habían
dicho de mí. l\[i padre, que era arrugo uyo, me envió pu hacia
él o pr texm Je un recado cualquiera, en realidad para permitirle
entreví tar. e c nmi o. n aquella ép ca, yo era un chanl .in
barba ni tan 1quiera bigot . Cuando me introduje en u apo. ento,
el filó~ofo, de. de d nde encontraba, vino a mi encuentro con
mil demo tracione de ami tad de corre ía y, finalmente, me
abrazó. Entonce me dijo:' í' a lo que le conte ·té' í'. monees
u alegria e acrecentó al notar que le había entendido. Per yo,
al enterarme de lo que pr vocaba u alegría, añadí: '. 'o'.
Enronce , Abu al-Walid s pu t n , alter· y di la impresión
de estar dudando de lo que pensaba. M preguntó: ¿ ué upo de
o lución ba hallado a travé de la ilumi.n..'lción y la inspiración divina?
¿E id ;ntica a 1 qu nos d1. p n. a, a no. otros la reflexi 'n
culativa?' Le come té: ' í y no. Entre el sí y el no, 1 e píritu
e liberan de u materia, y lru nuca. e s paran de u· cuerpo. .' .\bu
aJ-, hlid palidecí '. Le ví temblar y usurró la frase ritual ólo hay
fuerza en Dio ' porque había entendido a qué taba yo aludi ndo".~
unque e te eKtraordinario diálogo reportad por Li an alhaqiqa e ambiguo ) puede interpr t'lr e de diferentes manera.,
r fleja do conc pcione del mundo pue tos: la rac1onali ta
averroí 'ta y la rrú tica akbariana.
21

Lo di ípulos de Ibn Arabi lo bautizaran orno lbn Aflat11n. el hijo de Platón.

d su mrada en lo qu el llama la Vía, J camino mí tico
a lo 20 año , el d ctor max.imus, dedicará el re to d u vida a
perfeccionar la búsqu da de la ' rdad divina, de la
coot mpbción mí tica y a de prender. e dL ro&lt;l lo material de
la vida. ' De de el m mento que accc&lt;lí a e ·a estación (la de la
senidumbre pura a Di ) n po. í ninguna criatura ,Th•a, ni
inclu o Jo v rido qu llev pu to , pue ola.mente llevo
aquello ve ndo pre tado. qu
me autonz, utilizar. i por
cualqui r razón 11 o a p e r a] o, me de hago de elJo
regalándolo, o dándol franquicia . i • e: trata de un . clav . Je
comprometí a ello cuand quis realizar la . ervidumbrc upr ma
hacia Di s. Ent nce se me dijo: · no te erá p .ibk mientra.
haya un lo r con derecho a reclamarte algo.' ont té: '¡Dio
mi. mo fllJ podrá r }amarme co. a alguna! e me &lt;lijo: '· e o c • m
pu de er?' onte. té: \ o se r clama ino a quien niegan no a
quien . recon cen; a quienes pret nden po er dcr ·cho ) bienes,
no a quien d clara:
o ceng der ch alguno, ni po eo parte d
3
co a alguna"'.' Tu una de nudez totru que reclama el gran rnae tro
de Murcia para p ler pretend r · tar n el otro, n Dio·.
E ta preocupación lo lleva a bu car en otra religi ne , la
da d acercamiento al má. alto' como n el crisrian.i. m , el
judaí mo
1 budi. mo. 1o . olamem trató d entender a las
lógica religio a sino a la motivaciones de los profi ta. como
Moi · , ri t 24 o Gautama 1d&lt;larth, (Buda). Inclusive, s
r monta ha ta la visión rdigi a d l Imperio J los faraonc ,.
declru:aba qu el faraón tenía ra:tón cuando decía a . u puebl~
9uc ' --•J e . u D1 . el más alto'.
1 n referencia a
ri to, el In an al-Kamil en su F11111hot
rambién relata u vínculo e n el nazareno. 'Es entr u. mano
que yo mt: conYertí- r zó por mí para que yo me mantenga firme
en la religión en este mund y en el otro,) me llamo u amadísimo.
' Za) . Op. Cit. p 40
Para el J. lam, Cnsto e un profeta al igual que Mot,e!&gt; o que Mahoma y por
ende n tiene ninguna caractcrí. tica dj, ina.
2'

e decir el continuador de u bra.
~2

7,mJq111

Citado en Zaya , Op. Cit .. p. 20.

23

239

�. I mandó practicar el renunciami mo } el de pojam.iento" y
má adelant añad que ' fu mi primer rnae tro, el a traYé de
quien hice mi retorno hacia Dio ; tien hacia mí una benevolencia
inmen a \ no de. cuida d mi en ningún momento' . ' 5
u ,·Lióo univer al incluye a tod lo profeta e inclu iYe,
canto Jt: ú como Ioi é · y Iahoma fueron egún él, us ma tro
y guía . En la m1 ma obra e refiere a esta triple imeryención
pr fética: ' Ii regre o a la Vía e efectuó a cravé de una vi. ión,
bajo la direcci, n de Je ús, Moi é. y [ohamrnad". '16
u vi i •o de apertura urúversal a las demá creencias no podía
er aceptada en el Califato de , u tiempo. En efecto, el Imperio de Jo
Alm hade se fundó • bre un regreso a una unidad divina27 y la
lirnmaaón de la llamadas harikat o asociacione al er upremo.
. bajo e ta 1deol gía qu la fu rza de los Almohad ·
rcconqui taren y unificar n un alifato de de el de5ierto del ahara
ha ta Andalucía. in embarg , no era un clima de apertura para
plantear id as hberale. y universales como a de Iba Arabi. Frente
al clima d u · poca, p c adecuado a la reflexión otérica, el gran
maestro decid abandonar el imp ria Almohade para el Mashraq:!k
en el 1202.!9
De 1202 a 1204 d~spués de cruzar gipto y PaJe tina en
donde visitó lo . antuari . agrad de Jeru alén la tercera ciudad
sanca del l 1am y Hebróo, lugar de la tumba de braham se
e tablee en la Ieca por 3 año . . En el centro e. piritual del Islam
inicia una de u obra capitale ftil"bat Makki · 'ª 30 y cuando

retira para Anatolia lo hará con 1ayd ad-Din I 'haq (I aac). El
bjjo de e te úJtimo adr ad-Din Qunawi (1210-1274) e
coovertira en u principal di cípulo e intérprete y en . u má
influyente seguid r ademá de hijastr cuando Ibn Arabi casa
con u madre ,;uda.
También en la capital espiritual del 11am conoc a un . hayj
iraní pero obre todo a u bija, que recibió "el triple don de
Dios por u belleza, u abiduría y u conocimiento ". na de
us obra má important !. Ta, •11111a11 al-Ashwak I intérprete
de lo ardiente deseo ), e. tá inspirada de izam la hija del

sheij.
no d u poema, n e ta obra enfatiza 1 amor, rema
recurrente en el peo amient del murciano.

Es pradera para las gacelas, co111 ento para los 1J101yes,
[en¡plo para los ídolos, Lo Meca para los peregrinos,
Las tablillas de la Torá J' d orá11.
O)' la religión del mt1or. J' por doquier se dinge11 sus n1011tura.r,
-1 allJor es mi religirí11 y mife. 3t
1

La sigui nt s do d ·cada. , l d cto max.imu las dedka a
recorrer el Medio riente. En el 1204, está en fo ul para obtenet
el conocimiento de la iniciación inmediata' (conocida como la

Jirqa de Jidr) de parte del gran ufi Ali Ben AbdaJá ben ami'
que con. i te en recibir dd maestro invisible didno (al-Jidr) la
~

" Zaya:, Op. Cit .. p. 39,
~ fdem .• p. 41.
•· El 1émiin0Almol:lad 1gmfica •'el que acepta la uni idad" di ina.
El Mundo Lslámico e. rá dividido en la tradición árabe entre el Magllrcb (el
Occidente ó África del n ne) y el Ma hraq (el Oriente ó el Medio Oriente)
egún 1kipedia e~ a I edad de 35 añ (en 1200) que [bn Arabi reaüzó el
peregrinaje a La Meca . Ver S/a. "[bn rabi'' en Wikipedia. Op . Cit.
..
El utulo e mplcto de la obra e AI-F111ulw1 al-Mak,yafi asrar al-rnahk1ya w,il11111/kim (La Revel, cione · de la Meca ucer a del conocimiento de 1 ~ mi t río. del
R y. Dio . y del Reino. el mund . El texto autógrafo de la gunda rc~en. i n. en 37
volumene~ fe haclOl&gt; entre 1235 y 1239. -.e conscna en el mu o E rlen d E! tambul.

2-10

cadena entera de lo iniciadore temporales dd misticismo, e
decir recibir la revelación del mi t rio el 1 es tcrismo a travé~ de
las rand figura mi tica . a 1206 regrc a a El airo con un
grupo de mí rico d
ndaluda para c nvivir en un barrio

· el má importante y má\ completo. desde el punto ele ua doctrinal y
aut biográfico. del gran maestro.
' 1 Ibn Arabí Le cham de /"ardem de.1ir (Tary11ma11 al-Ash»·ak), poem¡u;escogido ,
traducido clel árabe y pre ntad ~ por ami- li. París. indbad. 1989.
241

�/.i;/an, 7 cm

p pular, Zuqaq al-Qanadil d la capital de lo A 'Ubidas,32 pero
la acu ación de un juri ta rtodoxo lo bliga a retomar d camino
hacia La leca, para reunir e con lo ufie iraní y para qu dar e
ha ta el 121 ante de irse a Kon. a, 33 en la Anatolia (ho · al ur
de Ankara, Turquía), sede del mi tici mo de lo, derviche
danzante para er recibido por el ultan Kay-J u raw I. El
siguiente año ya en Bag&lt;lad, &lt;lirig un roen aje al nuevo . ultán
de Konya, Ka) Ka'u para e ·hortarlo a re istir a la inva ión de
lo cruzado y a pr teger la tierra del I 1am bajo u control.
A partir de 1224 y ha. ta u mu ne, el gran mae. tro e in tala
en Dama co y e alejara de la antigua capital omeya olamente
para uno corto, viaje a La _ leca y [edina
a Jeru alén.
Protegido p r el sultán de Dama c podrá completar u obra
e pirirual fall ce el 15 de nO\·iembre de 124 a la edad de -5
año . • nterrad en el mau ol familiar de Ibn Zaki en Dama cu,
en el barrio de al- alihi, a, al pie de la colina de Qa i un, su
rumba e ha ·ta el día de ho · un lugar d peregrinación de los
devoto mu ulrnane . ~ n 1517, el ulcán del Imperio Otomano,
elim I " 1 cruel", de pués de la conqui ta del Medio Oriente,
manda a con truir una m zquita-mau oleo para el ran maestro,
que e un c otro del pen amiento e piritual d L ufi m y un
lu ar de visita )bligada para tod rnístic .

2. lbn Arabi y el Tasawuf:
El Tasawuf refi r al mi neis.ro ufí, en donde Ibn \rabi es
con iderado la piedra angular en el mund i lámico. u profunda
e piritualidad ha conll vad a que. U!' obra fueran no .olamentt
traducida en ario idorna , ino comentadas por . us propio
di.cípulo .

' 2 En e te period Egipto e. tá bajo el control de los de cendienl'
Din AI-Ayubi, más onoc1do como aladino quien fundó la dinastía d I yubida
en El Cairo. En el 1206 es 1-Malik a1.· dil el soberan del paí..
Konya e la capital del ufismo de la rden de I mawlawi a, ~ onoéidos
en el mundo occidental como 1 mí ti o. dan,ames o derviche .

242

lll

En fecto, .innumerable comentano. "¡ ron d día obre u
obra , n particular por . u di cípulo . u F11J11s 11I-Hikt1m fue
magi tralmcntc interpretado en una obra al-F11k11k escrita por ·u
principal eguidor al-Qunawi. También, l alumno &lt;le este último
Mu'ayad ad-Din redactó u pr pio comeruari de b mi. ma obra,
a í que otro di cípulo Qawud :tl-Qay ari que se tran. formó en
·u má repre entari o eguidor en el mundo de habla pt:r a. tro
má han r tomad F11s11.r a!-Hika111 com \bdalá rnoli en la
regi ' n turcohablant-, Abdelghani al- abul J t:n el fedio Oricnre
o Haidar .\m li para la zona far i. e con.-idcra que cxisr n
alre&lt;led r de 50 c m otario· sobre e ta obra in embargo la
mayoría aun quedan en manuscrito ..
El gran mae tro &lt;lejará mucha mh-ima
br '-U abiduría \'
u ta asuf. "( uien su lengua e calla~ a pesar que u corazón n •
e calla, aligera :u carga; qui n u lengua y su corazón e callan
amb
purifica su 'cenero cret ' y su eñor le aparece; quien
u corazón calla, p ro u b ca habla pronuncia la. palabra de
la abiduría; p ro 9uien ni u lengua ni su corazón se callan, es
obj to de atanás ) e tá sometido a u &lt;lominio". 34 u.
n:comcndacione, Yan rant a lo. sufie c mo al hombre orwnarJo
que busca un camino rect .
Para lo. que bu can la ,~ía, 1 camin recom ndado por el
murciano e. La pureza c. piritual y e rporal y el al jamient d
la co as materiales. 'Cuando d hombre se aleja d la criaturas
as.í como de u propia alma,}' hace callar en el mi. mo la conciencia
del o para dejar olamente d lugar al con cimiento dd eñor
a. imismo cuando e de. prende de la alimentación corporal ) se
mantlenc n e cado d , igilancia mientras 1&gt;, demás e rán en
pleno sucñ , cuando puede reunir en él est cuatr elementos
. u n~turalcza humana e tran murada en 11aturalcza ang 'lica, u
erv1dumbre se cambia en señoría, ·u inteli encia es con\'crtida
lbn Arabi. La parure de, Abdal (Hilyatu ol bdal). traducido del árabe.
P;_· enLad YanoLaJ por 1i he.l alsan. Parí,. Les E_diti n, de J'u:uvre.1992.p.

243

�%id.1nr %eralJ11i

en facultad intuiriva, su realidad in isible . e vuelve manifie ta". 1'
El gran maestro recomienda siempre el silencio a la palabra y
la limpieza d 1 corazón. " uando te acue ta. no tengas en ru
corazón nada d malo hacia quien ea, ni rancor ni odio'?" E
el principio básico d la sabiduría mí cica. obre el valor del
silencio, el haij al-Akbar recomendará qu "el il ncio de la
lengua es un ras o ordinario de todos lo. hombres espirituales y
de todos lo. mae. rro · de la Via".r El énfa i del murciano es
obr la limpieza del corazón y la ecuanimidad del hombre para
evitar caer en el error.

2.1. El santo de Bugía:
u acercamiento al mi tici mo nace desde su juventud en Muraa,
pero t::n mucha de su obra Al Sheij al-Akbar se refiere a la
influencia que ha tenido de un personaje que no conoció
directamente, Bumedien (o bu ladyan), el .anto d Tlemceo38
nacido en Canúllana cerca de evilla, sino a travé de uno de
u seguidore Al-Qaysi. 19 Para el murciano el aoto Bu.medien
e el Sheij al-Mashayij, 'el mae, tro de lo maestro '. Con este
superlativo el doctor maximu bu caba no alagar a un hombre
que no había conocido, , ino a ofr cerle un tributo por su
pr minencia e, pirituru y mo. trar la profunda y incera veneración

que le tiene.
bu :vladyan bu'ayb ibn al-Husayn al- n ari (1115-1198),
nacido en una familia modesta en al-Andalus, de &lt;le joven sintió
el dese del conocimiento místico y religio o con lo que se inició
en lo estudios coránico . na vez terminada u educación eo

/dem .. p. 59.
'" lbn Arabi . Comeil a w1 ami (Wasiyat). Traducido del árabe y anotado por
M1chel alsan. Parí .Edition Traditionnelle . 1968. p.53.
" íbn Arabi. UJ parure .. . Op. Ci1, p.125.
\Jj Aunque Bu.medien e~ e nocido por
u rumba cerea de Tlemcen, es también
llamado el ~anto de Bugía por haber pasado varios años en e ta ciudad del e~te
argelino)' sobre iodo por haber realizado la mayoría de su, milagro ' en ella.
19 Cfr. ddar.. Claude ·'Abu Madyan e lbn Arabi" en Muhyiddin lbn 'Arabi -A
Commemorative Volume. Londres. Editorial Muhyiddm lbn 'A rabi , 1993 .

al-Andalu partió haaa el Iagreb para continuar c n sus e, tudio
de mano de grandes ma tro ufies. Permaneció n Bugía y en
Fez donde atendió y se formó con grandes erudito de las ciencia
islámica exotérica re oteríca como Ibn Hirzihim, Abu alib
o bu Yaza'. En este periodo e tudió la obra de lo ufíes
orientale como al -Muha ibi o al-Ghazali. Después de ser
iniciado en el ufi mo por el ma srro iletrado Abu Yaza' partió
hacia Oriente. Allí conoció al gran rnae tto AbduJ Qaclir al-Yilani,
aJ que con ideró po teriormente como uno de u grande
mae tro.
Tra la peregrinación re re. ó al 1agreb, estableciéndo e en
Bugía, donde habitaba una importante comunidad d emi ante.
andalu íes. Alli fue donde impartió u mae trazgo donde acudían
numero os buscadore (salik) de diferentes partes del occidente
i bímico. Cuentan la. narraciones que de su mano alcanzaron la
e ración de la certeza más de trescientos santo , que e
di tribureron por di.D rente zonas del mundo i. lámico. Entre
ell s de tacan bu a' far idibuna, bd-l- alam Ibn Ia hish,
Ibn Qunfud, al- fahdawi, .Muhammad ibn al-Hayyay.411
Bu.medien llamado el Sheij de lo Sheij
al-Ghawth (El
Protector) por us contemporáneo tuvo una fuerte influencia
oo solamente en Ibn Arabi, sino también en la formación de la
escuelas sufíe de la Qadiriya y de la Shadiliya. in embargo, el
gran ufi oo d jo ningún texto e. crito ino aforismos y poemas
que e tran nútieron a travé la
neracion s.41
La influencia de Abu Maydan durant u tiempo fue tan grande
gue agrupaba a mil~ &lt;le eguidores alrededor de su mezguita de
Bugía. u fuerte carisma conlleY · a las autoridade almohades a
.ospechar que el anta e taba bu cand declararse 1lahdi y levantar

31

244

~, la . "Abu Madyan" en hnp://es .wikipedía .org/wilolAbu_Madyan (consultado
el 18 de di iembre de 2008).
• 1 Una de la
principales obras es Abu 1adyan. The \Vay uf bu Mad_wm .

Doctrinal and Paetic \Vorks o/ Abu Mat~\'On Shu 'ayb ib11 al-Hu~ayn al- 11.sar1.
traducido y editado por Vinceat J. Cornell. Londres. Thc I ·lamic Texts ociety.
1996.
245

�f

la m~a para tomar el poder en frica del ort c mo lo había
hecho I propio fundad r d la dina úa, Ibn Tumart, en la primera
mitad del siglo Xl1. La reputación d l anto de Bugía ha trascendido
los , iglo inclusiyc llega a la. nueva gcneracion s p r la tran mi. ión
d su mi1agr transmiádo a tra ' d la tradición oral. Inclusive,
recientemente un cantante argelino le compuso una canción con un
ritmo moderno que I gró una gran difusi , n entre las ma juveniles.
na anecdota de u vida con su encuentro con otro gran sufí
de u áempo, bu Ya'za es contada por el propio Bumedien y
retran mitida por u discípulo Mohammed al-An arj: '' uando
llegamo al [onte yru •an, fuimo introducido en la ca. a de
6\bu Ya'za y dio la bi nvenido a t do meno a mi. Cuando la
comida fue er.ida., me prohibió comer, a í que me fui a sentar
en una quina d la ca a. igui así durant tre día , cada vez
que la comida era ervida y que me acercaba, me mandaba lejo ;
e taba ext nuad y hambri nro y me enáa humillado. Despuéd lo tre día , bu Ya'za dejó u a icnto: me enté en u lugar
~ bajé la cabeza. uando la levanté y abrí mi ojos, no v ía nada.
.Me había vuelto ciego. Durant toda la noche no podía pararme
de gritar. AJ día sigui nte bu Ya za me llamó y me dijo: Yen, alandalusí'. le le acerqué
pu o su mano en mi cara e
inm diatam nte rec brí la vi ra. Luego dio un masaje a mi pecho
con u mano. y dijo a lo pre nt : e tiene un grand tino". 2
uando el ultán almohad mandó a traer a Bumedien de Bugía
a :Marrake h, . u a,•an.zada edad no le permitió llegar a u de uno
y llegando cerca de Tlemcen, en un luror llamado bba&lt;l (el
d voto), el Gran Sheij dejó este mundo~ u tumba lo com1ruó
en el anto de su nueva ciudad.
En la medida 9u el anto d Bugía no dejó ningún texto
olamente encencia rale tran ·mitida por u. di cípulos, c.
n la obra d Ibn :\rabi que e encuentran u en eñanza doctrinal
y u maqamat, u. llamada e~raci ne . Muhyi ed-Din no
lamente retran rnite u e) per1encia, in qu bu có penetrar la

r

246

Zit!u11 7.LJuoia

naturaleza e piritual de la gracia que Bumedien portaba, a í como
u nivel de mi tici m que había lo rado.
Para llegar a encender el alma del santo &lt;le Bugía Ibn Arabi
buscó encontrar e con vario de u di cípulo , com en Pez
con \Iohamrned ben a. im Taminu o en 1193 a Túnez con
otro d us alumnos, Abdel -\ziz 1 1ahda,;.; i. in mbargo, para
e~ta fi cha . egún la biografía de Bumedien todm·ía se encontraba
en Bugía, lo que no corre p nd con la intención de ibn Arabi
de bu. car di, dpul
i d maestro todavía YiYía en u ciudad de
adopción. Debido a e. ta contradicción Vincent J. ornell no
propone gue eguramente la echa el fallecimi nt &lt;le Abu
fadyan fue anterior.
Bumedi n e Jbn Arabi ti nen en c mún vanos el m ntos: lo
do tuvieron un papel en la tradición mística de pue de u mucrt
mucho má fundamental yuc-: duramc-: u \idas, pero runguno de
lo do. p rteneció a una orden ufí en p3.rcicular. , in embarg
Bumedien fue el precur. r d la Qacliriya y el la Shadili a, sin
participar en ella . Abri r n ,;,aria ía. de pensamiento sin
impon r un camino úruco hacia la búsqw.:da de la rerdad mística.
o lo do ca. os, su di. cípulos Ue,·aroo u. nseñanza má
allá del mundo Árab , llegando hasta la India y .\. ia urorienral.
La gran diferencia corre lo. d
mí tico · e, la enorme
publicación qu logró el Sheíj al-Akbar y la au tncia total d
cnto del amo d Bugía.

2.2. La influencia de Ibn A.rabi en el Imperio Otomano:
,\l mi mo áempo que Muhyi ed-Din r corría d [cdio Oriente
a principio del siglo • ' 111, otra figura central d l mi tici mo
i lámico . e tra. ladaba, pero o ntido contrario del r hacia
d oe te, para llegar a lo. mi mo, lugar . que Ibn \rabi e taba
pi ando. En t.:fecto Baha al-Din ~ 1alad, padr • de Jala! al-Din alRumi d má grande: de lo poetas sufíes que lo reconocían e mo
Mawlana (oue. uo mae rro nuestro t::ñor), emigraba de Balj,
en el Jora ·án, alredcd r de 122 1, recorriendo Bagdad, iria, La

247

�1/_J¡/¡111 Z .w,n

leca y finalmente para instalars en Konya en 122 -29, tre
año ante de su fallecimiento.
De hecho el di cípulo de doctor maximus e hija:: tto, adr alDin al-Qunawi (fallecido en 1274). e convirtió n un compañero
de Jalal al-Din (fall cido en 1273) en Konya. in embargo,
Mawlana era en e t momento demasiado joven durante u
e tancia n Dama copara haber encontrado al Sheij al-Akbar y
no hay in ormes de alguna reunión encr do d las más
pr minentes figura del misticismo islámico. En este mi mo
periodo, canto el Imperio Nmohad como el Aba.sí entran en
cri. i y e derrumbaban l primero con la pérdida de órdoba y
evilla en 1269 y 1 egundo e n la de trucción de la capital
Bagdad n 1258 p r las borda d lo m~ngoles. Pero también
estaba urgiendo un tercer E tado, el Beylik de Othman Bey en
el 1299 , al nore te d K nra.
nacer, el nuevo reino tiene la
,
influencia de lo. textos en árabe de Ibn Arabi y obre t do de u
hijastro por un lado }' por el otro de fa~vlana que había recien
creado una tariqa un.a orden ufí, in talada en Konya. Lo
otomanos aceptan la herencia espiritual de los mae tr y en
particular las en cñanzas de Ibn rabi con una predilección por
una pequeña obra . uya o/-Shqjara al- 111 1JJát1iyJ•a ji al-Dm1./a al'Uthmani ya ('d árbol de la abundancia en l Estado otomano').
En realidad, ca obra que pr veía la fundación del Imperio
Otomano por el doctor maximus medio siglo ante , es apócrifa
y puede haber. escrito olamenre t:n el iglo ~[VI, para ju tificar
la deci ión del ultán elim I de con ttuir una tumba en Dama co

.i:

1

para el gran mi tico.
Indep ndicntemente de la veracidad o no de la paternidad de
la obra la influencia de los ma stro mi rico fue importante en
el nu " imperio. El cundo sultán otomano, rhan Ghazi,
invitó a Daud al-Qaysari (m.135 ) di cípulo d Kamal al-Din al
Qa. hani quien a u vez fue alumno d adr al-Din Qunawi, para
•
..
encargarse de la pnmera
madra a, 43· funda d a n la recten
•• e refiere a las e ·cuelas rradi ionale &lt;le! u,lam.

24

conquistada Iznik. La d . ignación de un intérprete de la tradición
mística akbariana, refleja la imbiosi ntre xoterismo
e oteri mo en el nuevo imperio.~~
La importancia de la en. eñanza d lbn rabi fue tan
importante en el califato &lt;le I tambul que eJ propio elim l,H
constructor de la rumba del murciano en Dama co a principio
del iglo
I, oücító una fatwa,¡¡' del heij al-1 1am Ibn Kamal,
mufti d la capital imperial, para imponer la idea del docror
i;naximus. Toda per ona que rechaza reconocer a Ibn Arabi, e tá
en el error. i persi te e vuelv herética. El sultán tiene la
re pon abilidad de educarlo y obligarlo a reconocer u rror.
A&lt;lerná , para la entencia religj a en la obra &lt;le lbn Arabí
aparecen e_ crito que on claro. y 9ue .iguen el orden divino
la ley pro6' cica pero sus trabajos e. térico , no s n al alcance
de toda las per ona y solamente una minoría puede tnt nd rlo .
~ n este caso la incomprehensión de lo t ·to. ne obliga a
guardar el ilencio frente al esoterismo del Sbeij al-Akbar.
Con e ta fatwa, no olameme se eleva lo aportes de Ibn 1\rabi
a un verdadero dogma clc fe ino qu hasta supo ición espiritual
y. u interpretación del text implicito dd Corá11, n aceptada
el califa e tá autorizad a obligar a lo fiele a aceptarlas ~ si no
pu den entender la parte e térica, e pr ferible n criticarla.
Ademá , el lmpeno tomano ele a los ap rte ufí a un rang
cienúfico ) conlleva a que el país, hoy día, ea un santuario del
mi. ticismo como lo e la ciudad de Konya, ya renombrada en la
época akbariana.
Todavía en la década de 1730, cuando el imperio afaví buscó
ne ciar con la ''Pu rta ublime" un acu rdo de paz d pué d

r

"'Tahmli. Mu,tafa "La influencia de Ibn Arah1 en el Imperio Otomano··. ponencia
pre entada al VI !&gt;impo,io ·"The Heritage of lbn Arabi·' de la MuhyicWm Ibn
Arab1 Society de Gran Bretaña. Oxford. 9 al 11 de abril de 1999.
' Para una ampliación de la imp nante de fbn rabi en el rmperio Otoman Cfr.
ddas. Claude. lbn Arahi et le w1yll e .rans retour. País. Editi ns du euil. ol.
Sagesse,, 1996.
Decisión,edicro relig10 o.

249

�'/.1dou Z.--raorti

la guerra cnrr sunnismo y hii roo el portavoz de lstambul
planteó la rre caracterí cica del Imperio Otomano:
1. El profeta Mahoma preelijo la coma de on tantinopla.
2. lbn rabi predijo en su obra hq¡ara al-1 11'111iw!J:ya la
ubida al poder de la dinastía otomana.
3.
•l lmperio tomano adquiere p r esto d hecho , el
derecho a la Yihad, que el afávida n pucd reclamarLe por i
.
r

nusmo.

E ta tradición de ap y yrecen cimiento al misticismo perdurará
ha ra nue ero. día en el lmpeno tomano ) po teriormente en la
Turquía moderna. L'l aceptación de Ibn Arabi reside en su inserción
total dentro del pensamiento unnita, a diferencia de otro sufies
que proYienen de la visión shiíta. Para él, el conocimiento por
experiencia e piri.tual · p r constataci 'n personal no di pe_n. a del
aber que e adquiere de la tra mi ión tradicional. Esta e.
indispensable. -~ n un documento, la i asa que redactó en Damasco
(en el 1234), el Ll an al-haqiqa anot' con umo cuidado, ame. de
hacer la lista de su libro , lo_ nombre de los maestros que le habían
enseñado las cicnaas fundamentale &lt;le la. Sharia Qe.· islám.Jca), dd
orán · la Sunna (tradición del Profeta). Alguno de e o mac tros
de la Lev también fueron de pué sus guía e pirituale en el ufismo.
E te do~ncnto mue tra claramente la pertenencia unní dd doctor
max1.mu ..

3. La obra de lbn Arabi:
Hablar de la bra de Ibn 1\rabi e prácticamente imposible. EXJ te
una ran di cu ión obre el número de e critos del Sheij a}.Ak.bar.
lucha. de las obras que e le atribuye on apócrifa en cambio
alguno trabajos uyo conocido desaparecieron. Por ejemplo,
el ran mae tro redactó un comentario del orán de 64
volúmene b , inexi t m s, ·olamente su F,111,hc,11.Wnkiya4~ tiene
37 volúme~cs: El doctor ~aximus toca una gran variedad de
"Jdem.
fr. lbn Ambi Furuhm ...• Op. it.
25 l

tema en u obras y no solamente la cuestión mística. De h cho
su bú queda
ent nder el entido verdadero de la revelación
profética: la exégesis, la tradición profética, el e·oteri mo, la
m tafí 1ca, la ética nústica, la juri prudencia y la poesía.

3.1. El pmsa111ie11lo del gran 111aestro:
Por la enorme producción akbariana, e difícil ubicar r almente
us obra . El debate ~igue permanent para definir la cantidad
de trabajo.
critos por él. .\demás, u e.-traordinaria
complejidad e inclu. o confu ión, hace que tratar de entender
su univer o mental e un verdadero reto. u amplio conocimiento
de toda la corriente religio a
cismática , el uso de una
terminolo ía amplia compleja de un v cabulario heterogéneo
marcaron rant su época c mo el mi tici mo po. terior i lámico
occidental.

y

r

podría plantear alguno. de lo punto centrale de u
pensamiento: 4q
Dios e. un er ab oluto único fuente de toda la creación,
2. El niverso tiene un er relati o, o como acto o
potencial; e eternamente xi tente en Dio ·, pero rambién
temporalmente exi t nte, e. tando fuera del Creador.
3. Dios e tran cendente e inmanente, do a. pecto de su
realidad asequibl al hombre pero d ntro &lt;le u propia unicidad;
4. El ser existe fuera ) .eparado de Dio , pero por la
rnluntad divina que tiene u propia leye , lo hace dependiente
de Allah·
l.

S.
ntes de su existencia en el mundo matenal
fenomenol · gko, lo· ere estaban c.::n el e píritu tlivmo, com '
arqu tipo. inmutable · funclidos en la e encia divina; é ro s n
intermediario entre la realidad absolurn divina y el mundo de lo.
fenómeno;
Jq Atlifi. A.E. Tlze my.11ice1/ philo.wphy of M11hyid Di11-lb1iul' Arabi. cundo por
Arbcn-y. AJ. le .w1,fiw1e, ú1111ystic¡11e de l'ülam. París, Edition~ Le Mail. 198 •
pp. 111 y 112.

251

�l,d,111t

6.
n.1 unión con Dio en el entido de un &lt;leYcnir único
con el creador es 1mp ible· lo guc exisD es la toma de con ciencia
de la ex1 tencia ele la unidad ruí5 cica con Ali~
7. El principio creador animador ) racional del univer o o
intelecto primero e la realidad (o Idea) mahometana 11 (alHaqiqa al-Muhamadiya), llamacla también la realidad de la.
realidade ·
aqiqat al-Haqa'i ; e te principio e expresa en
d hombre p rf cto (al-In an al-Kamil);s 1
8.
acla pH fcta e, un 1 o &lt;le Di s y en la cumbre de todo·
ello se en uentra, l /o~os, . fohanunad, la cabeza de toda la
jerarquía pr fética. in embarg , todo. los logo. individuales están
unido. en la realidad mahometana·
9. El hombre perfecto e. una miniatura &lt;l la realidad en la
cual e reflejan codas la. ,irtudc y lo atributo divino . De la
mi ma manera que realidad mah metana fue el principio cr ad r
del universo el hombre perfecto e la cau a del univer. o en la
medida que es la epifanía del de co de Dio de hacer e conocer.
_\sí ólo e al-In an al-Kamil puede conocer Dio , amarlo ~
ser amado de Él.
La concepción de la Wilaya de la santidad, de Ibn 1\rabi fue
ba ta.ne pertubadora · pro,·ocadora en el con erv:iduri mo de
u oempo. Parea él, todo lo pr cta. fu r n también anto.,
p ro la . ancidad cien primacía obre el carácter profético.
demás todo 1 profeta y lo anto on manifi racione, Je
la realidad mahometana, é ta iend hi roricamente la más
importante por ser el ello de la Profccía.'2 También exi. te un
'l&lt;l El concepto de la Idea 1ahometana o al-Haqiqa al- fuhamadi a. ha en ido
a lo, mhtico~ i. lám1co-. eguir ulilizand la idea de Halla . de" os y la Verdad".
pero ·in sufrir la, e n ucn ia. del mí Lico del siglo X. 1-Hallay fue acu ado de
reencarcioni&lt;,ta de cuatizado en la plaza publica de Bagdad
• 1 Pre i amente. lo. se uidore de lbn Arabi lo han denominado. entre tro~
mucho apodo • el In. an al-Kamil. por con idemrlo e mo el perfe to místico.
5? El i~lam reconoce u má d 40,000 profeta, en la hi t ria del mund . alguno~
mfu trJn~ccndcntes que tro como Cri 10. braham o Moi. . pero Mahoma
e el ello de la profe ía. el úhimo de Jo., enviado d Dios para· ·e llar' la revelación
que se dio de una manera completa en el Corán.

252

/,HU 1/1

sello d la ancidad que e la manifi ·tación perfi eta de la Haqiqa
Muhamadiya, y que nació en el iglo Xll, en Murcia. •l gran
maestro se atr ,ió a e cribir que eJ ello de la santidad nació en
su tiempo: ''lo encontr · y he vi to la marca del ello sobre él" s_;
) agrega qu ' oy inconte tablememc el ello de la antidad, la
her ncia del Ha hemita 54 y del Mesía ". 55
on su moni mo panteí ta y us pr tensione de er el ello
de la santidad el doctor maximu. ha marcado a LOda la.
g neracione p teriorc · del mi ·tici mo, pero ha gen rad
Yiolento atagu contra ·u. escritos por parte ele la teología
ortodoxa. u panteísmo l llevó a aceptar la idolatría como
&lt;:1"eación ?-1'-ina porgue roda creación proYiene de Él, pero no e
limita a EL La unidad divina e. el todo. Dio. aparece en t das
las forma. ) con ecuent ment no puede existir en el uni,ycr o
algo ajeno a Él. El propio uniYer o ei: terno ) no tiene inicio.
En la medida que e} ~cr eterno e absoluto ilimitado no depende
el nada, alYo de El mi mo. Por ende, Dio. no puede cr ar ino
u propio er. · o e la cau a ni el efecto del uniYer o es el
uniYer ·o n í mi rn .
Por otra parte, la concepción d 1hombre akbanano es múltiple
y tiene 4 categoría :

1. Al-In an al-Kabir: ·l gran hombre, el macroco mo ·
2. Al-In an as-Saghir: El pequeñ hombr , el micr co rno ;
3. Al-In an al-Kamil: El hombre perfecto;
4. Al-In an al-Hayawani: el hombre animal.sr.
El primer, e Di s que abarca todo, el universo creado con la
forma di ina . .:1 primer h mbre perfecto es ~ dán, u YiceregenL
cread con coda u cuahdade .. La miniatura del Universo e el
hombre ordinario que puede evolucionar ha ta er un reflejo d l
"fbn Arab1. AI.Futulrat.Op. Cit. p. 65.
Mahoma. por referencia a Ha hlm. u abuelo.
&lt;s Ibn rabi. Al•Futulwt .. .• Op. Cit .. p. 319.
"' Hu aini. Op. it .• p. 99 y 1g.

253

�7Jd.v,e %,ruoJU

rnacroco mo. o degenerar hacia el estado animal con forma
hwnana.
lamente p co h robre tienen la capacidad de
eliminar u ser animal y lograr la realización divina. in embargo,
la cue tión del exo es m ramente accidental } no represenca la
esencia del ser humano.
El gran mae ero part de la idea d qu "el confu o mundo de
la aparencias es en realidad perfectamente coherente) uno, como
manifi stación que e de la unidad diYina". s- En . re eotido,
solamente Allah
real y toda su creaciones, incluyendo al
hombre, son pura · aparencia . í, a partir de la idea central de
la unidad de lo corporal, el doctor maximus consjdera a todas la
religione como verdadera como lo expre. a cuando menciona
qt1e canto Moisé como ri, to ) Mahoma fueron sus propios

mae no.
in embargo, debido a e ·ta creación el er humano no puede
tener libertad propia ino 9ue la voluntad humana depende de
Allah. En I centro de upen amiento e sitúa el anto, el mae tro
sufí el 'polo' quien en cada ép ca e la guía de los hombre .
Existe para él una jerarquía estricta de los sanco eoiendo en u
cumbre al poi de lo polo ' al más excel o. on e te
planteamiento Je la creación divina de todo lo que hay en el
universo, el murciano llega a la conclusión que ha ta la idolatría
puede justificarse como parte de la voluntad y manit tación
divinas.
A pesar d la gran variedad de las obras de lbn Arabi o de las
que , e le ambuye, solamente unos 40 libro fueron erutad s de
man ra sistemática, lo que dificulta cualquier bú queda de
aprehender cabalmente su pensamiento. De hecho ha ta el pro~io
mi úco buscó dar una visión di persa, alejándose de una doccnna
sistemática porque preci amente el e oteri mo rechaza estar
encerrado en un dogma. Sin mbargo, do obras pueden

con iderarsc: como centrales en u pensamiento: Al •11t11hat a/i\laki ·a ' Fm11s al-Hikom.
El primer libro, l..As co11qllÍsfas espirituales de La Afecc1, fue e. crito
a lo largo d 3 año · . tá compuesto de 56 capítulo divfrlido
en 6 grande seccione : la d ctnna , la prácticas espirituales,
lo e tado e pirituale , la. pr piedades e pirituale , el
enfrencami neo e. piritual y las etapa e pirituale ·.
En sus fundament doctrinale , lbn Arabi re9uiere del mi rico
una ascensión hacia lo real, parti ndo de la ciencia &lt;le la letra y
número 58 y t rminando por una exposición obre lo secreto
d los rito religioso . · n toda la obra., in embargo, el gran
ma tro no • intere a en ningún momento a L1 teología ni la
e peculaáva ni la popular. Tampoco se interesa en explicar u
profesión de fe, dando com un hecho qu su público debe
buscarla en toda su obra ~ o los distinto nivele de la fe la del
pueblo, la de lo teólogo } la de los fiJó ·ofo .
Despué de la e plicación d ctrinal, el In an al-Kamil se
lanza a una sircmatización de la práctica e, piritual para los
~egui&lt;lore del mi. ti cismo ) en particular la. tapas que e deb
e calar para llegar al máximo nivd de la fe. sta étapas e tado
1rven de puntos de desean o en la agcen ión espiritual hacia El,
Allah.

La eguada obra Fus11s (I/-Hika,11, e crit.'l en Dama. co uno
diez año ante de u muerte, bu ca .·plicar a la luz dcl moni mo
pantcí ta de Mubyi ed-Din, la uce i 'n de 1 profeta, bíblicos
citado en el Corán. E ta obra fu provocativa en u tiemp y
hasta nuestro días por el hecho de replanteru· la existencia de
lo enviado de Dio , no desde una perspectiva histórica r
religio a ino metafísica y ontológica. Su expo ición por otra parte
•~En es,ra parte de su obm, e nota claramente la iníluencia de judaí mo cabalí tíco
obre lbnArabi.

17 Cuevas, Cri tóbal . El pe11so1111enco del Islam. Contenido e Historia . /11j111rnciu
en /a Mfuica española , Madrid. Edicione [ tmo. Col. Fundamento núm. 2S. P·
204.

254

255

�7.ida,, 7.mwm

tá fundada en la t oría del con cimi nto: el del er uperior el
del conocimiento n relación con el mundo exterior y finalmente
en relaci , n con el hombre u destin .
Ibn \rabi pre cupó n o1ameme de reflexionar . obre la parte
d ctrinal d l con cimiento . ino obre la práctica c tidiana &lt;le!
A

rrústico. Por e1emplo e crihió un pe9ueñ opú cul para pi· :.triru
para iete n che: y iete día 59 para poder c mpenetr,
d la gracia
divina. u Ma ·hahid al-a rar al-&lt;¡udsiya,''0 c mpue ta en Andalucía
en 1194, · una erie ti 14 yj ·i ne y repr enra uno de las más
importante trabajos de la literatura mística. ~ tas unágene
n
conYer, acione con ,\llah, intercalando sus propias vuione. que
c n;tiruycn una profunda reflexi · n interna sobre la naturaleza de la
existencia, nue tra relaci ' n con la realidad y en particular no muestra
el camino para llegar a la verdadera plenitud pi.ritual y a la felicidad
IDn.:ma.

3.2. E/ aJJZor m Ibn Arc1bi:
ln tema recurrente en el d ctor ma.-&lt;lmu e. el .\mor 61 pero no
el amor terrenal, ino el amor del ser uperior. La relación amorosa
entre D10 y el bombr , egún Ibn rabi preci. ada de d b Torá.
"El amor
una e. e.ación divina. Dios la retoma calificándo.e
a irru. mo en el
rán como el Infinitamente am ro o y amado y
en la. buenas nueYas profética el Amante ( ... ). ·n la Torá,
D1 1 habla a ! [oi é d e ta man ra: ' hijo d Adán, p r el
~ lbn Arnbt. The .,c1·enDap ofthe Heart. Praver Jortlle ight and.Da_n ofthe
\H&gt;ek (A11rad al-11 b11 ' /, ondre . nqa Publi . hing. 2000 Tradu ción de Pablo

Ben ito ) tepb o Uirte tein).
Hl lbn
rabi. !luhyidin Contemplation of the Holy M_vsterie ( lashahid ala rar al-qudsiyya). Londre. ,Anqa Pubhshmg.2001 (Traducción de Pablo Bcnei10
) ecilia T\\IOCh).
&amp;i Para un
may r profundización del on epto dd mor en lbn Arabi Cfr. lbn
• rabi . Trailé de l'amo11r. lntrodu ción . traducción y n l~ de auri e Gloton.
Parf . . Albín Michel . Col. p1ritualités v1vame-,. 1986 y . ddas. Claude "fapériem:e
et d ctrine de 1·amour cheL lbn Arabi". pon ncia presentada en el impo~io "The
,crvice of Love·• organizado por la Muhyiddín lbn Arab1 ociety, O f rd. 4-6 de
mayo de 2002 .

der ch qu te he acordado Yo te am y por el derech que Y,
tengo obre ti ámame'. El amor e mencionado en el orán y la
unna, tanto como prh·ilegio de Dio que de u criaturas". 62 En
·u Tratado
bre el mor, eJ ran mae tro no ofrec 1
fundamento, y lo efi cto del amor, para pa ar al amor di,·ino
espiritual · natural a.í como lo nombre lo ofi m , lo e tad
y lo atributo· del amor y final.menee la de ignacione del
amante.
"Por Dio iento el amor a tal punto que me parece qu 1 s
cielo '
abrirían la estrellas , e d . plomarían, las montaña ·e
derrumbarían i l confiaba mi carga (de am r): e ta es mi
experiencia en el amor'', e clamaba lbn Arabi en u utuhat
. fakiya. 63
.\ pe ar de u po ma qu on grito de amor v del énfa is en
la relación entre amado y ama.me mucho. intel~cruel oponen
el am r akbariano alrivo y ec , repre entame de una mística
e peculati,·a y ab tracta con la profundidad d un Rumí, el
ejemplo d l amor pleno. -&lt;... ta opinión e encuentra por ejemplo
en un Ruspoli uno de u más importante. traductores que l
acusó de 'imp tialismo m tafí ico'. 1'~ in ernbar o, I autor de
Turyaman al- hwaq e un enamorad n el pl no témúno d la
palabra ha bu cad retran mitir n u · obra u propia
experiencia d l amor divin .65
l amor apa ionada del murciano . e encuentra n ,·aria parte
d u exten a obra en donde el autor expre a sin t m r u pa 1 n
p r el er amado e te amor qu lo con ume totalmente e ta
aniquilación total de la voluntad n J amado:

lbn Arab1. Traiti ... , Op . i1 .. p.37.
• Ibn Arabi. Futuhat . ..Op. il .. p.455.
"' Ru poh, téphane Le LJi-re des théophanie d'/bn Arabi, Pari,. L'Harmauan .
61

2000. p. l2.
M
na intere ante recopilación d los texto~ de lbn Arabi s bre el am r pucd
con ultar en lbn Arabi al-Mahabba a/-iláhi ·ya(' El amor divrn · recopilad por M.
Ghurab). Dama~ o. Edit rial d la nive idad de Damru,co. 1983.

�/ /1 L

!l

J'

1.. {1

7.idmJr l.mwri

L

" oy el esclavo de la pasión y esclavo del amado
El Ser amado está en mi espíritu
Y la pasión tomó las riendas de mi corazón
Así, por donde volteó mi mirada,
La pasión está frente de mi". 66
tra de sus obra es testigo de esta entrega al ser amado si
profundamente enraizada en el pensamiento místico del Sheij alAkbar. "Alabado sea Dios que hizo del amor un santuario hacia d
cual caminan los corazones de los hombres con una educación
espiritual perfecta y una Kaaba61 en la cual giran los secretos de los
pechos de lo hombre con un refinamiento espiritual" ,68 escribe
IbnArabi.
in embargo, el amor hacia Dios no es compartido por los doctores
del islam ortodoxo. Según los ulama, los sabios religoso la relación
amorosa e da solamente entre los seres humanos, no con el creador.
Allah no puede tener sentimientos humanos, como el amor, no puede
amar a su criatura como tampoco ésta puede amar-al más alto. Estos
principio básico del islam oficial se oponen a Ja concepción amorosa
del sufismo que pretende llegar a enamorarse del creador.
En el capítulo 178 de su Futuhat, Ibn rabi expone largamente
los principio que están detrás de su posición mística, recurriendo
tanto al Corán como a lo Hadiths. El primer vérsiculo coránico
mencionado es ' Dí: si amas a Dios, íganme, Dios los amará"
(Corán 3, 31). De esta manera el gran maestro pone en la boca del
profeta la idea del amor, o más bien que el propio Dios le recomienda
a su mensajero de predicar el amor hacía los hombres que lo van a
eguir. También el famoso versículo (5, 54) del capítulo de al-Maida,
que todos los sufiés han retomado para justificar su misticismo, le

iD:e para enfatizar la idea amor , a: "Él hará venir a gentes 9ue Él
ama y que lo aman". De esta manera, e todo d universo que lo
ama, que ama Dios el único. ta afirmación metafísica de la única
existencia de f\llah, de que todos existimos en Él y por Él de que
todo el univer o 1 ama',
la el fundamento del concepto de
'wnhdat al-wuyud', la unicidad de . u pre encia, columna vertebral
del mistici mo jslámico.
E este acto d amor que condujo a Dios a crear el rm·ers
porque "el mundo fue creado por el amor" &lt;,9 e te amor de Dios por
si mism , de la B l1 za de Allah gu busca extenderla en el universo
y en con ecuencin, su propias criaturas la van a reflejar porque
"Dios ama la belleza· porque e ama a i mi mo. Y buscó \'erse en
otro que el mismo y por eso creó el mundo a la ima en de Su
belleza"."'O En e ta pane de u obra re alta claramente la influencia
cri tiana•1 de la idea de la creación del mundo a semejanza e imagen
del más alto.

3.3. L, herencia e.rpitit11al de Ihn Arabi:
La teoría del .er, d I conocimiento mí tico r de la experiencia
espiritual del hejj al- kba.r compone la teofanía' 2 de Ibn Arabi
y la herencia de su e&gt;.--periencia mística. La manife taciones de
Dios para mostrar u pre encia al hombre son parte de este
conocimiento e piritual y e rev lan en tres momento : la
existencia el conocimiento , la experiencia liberadora del er
humano.
La existencia de Dios se expresa a traYé u Amor, su belleza
r u perfección entre nh-eles o pre encia Orndarat). El primer
.., lbn Arabi . F1m1hut .. Op, Cit, p. 104.
ldem. p. 269.
1 Para lln mayor acercamiento a la influencia ristiana en el sufümo de Tbn Arabi
Cfr.Asin Palacio . M. L'I 1am christiani é: Étude ur le oufi me d'lbn 'Arabi de
~0

IbnArabi. Fut11ha1 ... , Op. Cit., p. 367.
Piedra Negra de La Meca, en donde durante el peregrinaje, los mu ulmanes
realizan sietecircunvalacione a u alrededor.
08 Cfr. Tbn Arabi. Tanazulat ma111siliya, El Cairo, Imprenta del E tado, 1986,
66

67

p-335.

258

Murcie, París. Editions de la ai me. 1982.
' 2 Para un mayor acercamiento a la idea de la teofanfa akbariana Cfr. Yahya.
Osman "Theophanies and light. in the Thought of Ibn A.rabi" en Joumal of the
Muhyiddin lbn Arabi Sociery (pp. 35-44). vol- JO, 1991.

259

�7.

ni,· l · b t: en ·i pur. u la teofi nía e d ·tcncial de u · ·ncia. El
eguado p. so son us atribucc o la cualidad di ·ina ·
finalm nte el cer cr ni, ·I · refi n.: a I a to .
\ i, la t ,fani de la di •ina
nci r pr s nta 1
determina ión d \llah en i mi m y para ·í mi mo en u ncia
qu • rr ci nd te &lt;l· manif . tacion fi rma. L
ncia livma •
t:I mi. tcrio e.le lo mi. t ·ric
d. ccr t d I ccr t ·.Late fanía
cJ · 1J clivino tribut s "''- l. up1.:raci · n d t da l:15 ualida&lt;lc
en la idea de la unicidad 1fo·ina que 1 s &lt;livcrso :mibut p rmiten
ne n&lt;l r u c J1npl 11d, d. Finalm1:nce la k fanía de la acción
l. e pr ·J1;n del p1 d r di ino n l. tierra el l i.:j rcici d u
,·olumad. 1 a en ia, lo. atribut r la ., ci · n n
unidad
l . r divino una m. n, i ,n del p d r } una
manifc tación de Di&gt; en I tr
1 . d ·u r: la unidad, l.
uni idaJ v la unific· ción d
, da un de l m do
nteri )re·.

\unqui.: l. icka J l. uni i ad di.Yin
un tema recurreme en
la di. u ión filo 6 1ca islámka clá ica lo qu diferencia • lbn
\rabi de lo pensadores mu ulmane c nt ·mp rán . e~ qu
para 1 murciano .-i. te un. umcidaJ &lt;lel er en la creación
mientra que para lo. file' o
i.lámico es l. n c1ón de la
multiplici I d J ·1 ·r qu prcJ min . L: Leo nía ·xi t ncial J ·
Allah refleja lo d1c,tinto yra&lt;l . y lo vario niv le. d u
. nía , kab.ui na no limic . la e era Je
i ten i. ino qu e r 1, cion, tambi · n con I c m cimi ntu
y la r alización e pirirual. 1~ ta e el origen del conocimiento
en. ible r espiritual, e la fuente principal dc u t:rnlución · el
camp &gt; &lt;le u difu ·iém .
• 1guicndo a Ph eón, lbn rabi r i. en l. u ·
el int 1 to
a enrc cau. a eficiente de las forma
d la
n u
ma . cr helénico. y tic la im le ·ción d la forma ab traer.: s,
a9udla llamada. 'intdigibl ', p&lt; r la p ci human . En cambi
parn c.: 1pt:n n-üento 11 '&gt;fic &lt;l ·u ciemp corn en ·crr es
el acto d · inreli ·r · lo d p ndfa del intelecto agente raz · n por

2GU

z

l. qu é ·te.: no era ni , ncrablc ni corrupablc. \ la inYcr a, el
pen amiento individual y m. rerial vi •e y mucre con la materia
corp ral.
P ra l fiJc' '- fo . al ori en d • t&lt; do e to. indu u del im ·lecm
eme, ·e en ucncra el pnm1.:r mot r, el 9ue mueve sin r
mm id , l io . L el fundam ·nto ab tuco de I l ·~ m rnl y fí i a,
per unque puede cr Je d
r ·u P rfi cc1 · n n •n ningún
ca o e I pu de amar de amor pirirual, r m ·no aún hacer que
fu ra objl&gt;to d una uni{ n directa y total a tr, Yé d · di ho am r.
h. preci amente.: lo lfU pretende • Iuhyi c&lt;l Dm con su am &gt;r
haci el cr • de r ,, fu jón e, n All. h con d uno.
J\ í .u te f. nía no. pt:rmite entender la naturah:za del
e n , ·1m1 nto y l:t reta ión yuc e · tablee cntr 1 .·1. tcncia y
el e n imi neo, princip:tlm me , l niYcl d la e ncli ión humana
y r p ne.le a l. preguma - bá. ica. yu ·I hombre
hace s
la intermediación entre la c:i. tcncia y 1 con cimiente , com
e nocimi nto . e tran forma en la XJ, tcnci. en ·I e raz(m del
gnó tico ) \'Ícevasa como la ·.·i ·n ia ·e eran form, n •l
e nocimi ·nto en el corazón del rnósúcr&gt;.
I: ·ta tran f rma ionc.. c.: reflejan n In yuc el ma . rm
&lt;lenomina lo di rint .· nfrck d 1, luz:
a)
ur 1- \nwar la I.uz de I lu l. ): h la 9uc pr Yicn ·
de la vcrdaJ b olu a, la luz qut: niquila el r y qu
p r ptibl ,larn me :l lo · que han logrado una trans endencia
e piritu. 1 rotal
b) .\nwar al- laani (La luz del intelecto): E la luz que
pcrm1tc , 1 hombre llegar al conocimiento &lt;le la \·crdad, de la
unicidad Jfrina acia~ al 'ojo del corazc" n ·.
t\m\ r al-Tabia ~ Lu;, de l. 1. rural za): ·e r ·ficrc l
• prendizajc r I cono imi nto 9ue 1 razón human ad9uicrc
bajo la intlu nci. del • et d1Yin ,. r~ ·n te niY 1 9u t nt d

Ir. Zaya,. Op. it. pp ::!6) ,ig .

.261

�é, tic como el filó fo r ciben la en· ñanza.
La luz como pr cnci, divin ·e convierte en la fw.:m1: dd
conocimi mo y en la cransmi. ión de éste a rran: t
emido
humano . Pero 1 c. mino hacia la di,~nidad, hacia la uni6n c:ntrc
1mi. rico Allah, e realiz a 1r:i, é d 1 . e radio. (al-Ah al)
que "ªº d I écrn i a la ani9uil ci • n d 1 r m, t rial p sand
por la el de p nar místico y I J prendimi nt tt!rr nal. La
ce pa on punto· d de an o hacia la ilumin, ci · n un refugio
para po&lt;l r
ir la a,ccn ·ión h ia lo divin , h ci l exp ricncia
lib radora llegar h ta d má lto ni\ el que e al-Fanah, la
rinci •n J 1 · r mar rial una mu rt mema! para lo rrar la fu ión
con Dio . Uegan&lt;lo aJ e t. do de ln ·miquilación en el · r .;uprcmo.
el mí tico Jcb recurrir al-Baqa. d ta.do d l. p rmancncia d
b vida e n Dios, a travé. d Él n f~I y por Ü, p r, p d r 1 lzar
&lt;l una mane~ p rmancm u
ión con b &lt;lh·inidad.
"D e. ta m. n r. el efe to de Ibn /\rabi y d u bra n pued
nunc limiLar. e r dt:t rminar e compl t. ment , p rqu igue
iend , Í\'O, et ro ) p rm nent activo y cien· un obi 1im que
m cien fin como la propia 1 lumanidad", escribi · Pet ·r Young ~
obre u legado que t d:wía igu icndo e tudiado.
•n la unidad tra ·cend nt de la c.·i tencia (
uyud) de lbn \rnbi, ~•parece la unicid. d _rcad r-cnarura que
ha d penado durante i ylo t. nta crítica contra el heij al-Akbar.
"l• n el istcma d1: lbn 'Arabi ( i bi n la e ·pr st ' n s m urada y
ce rrcct.) una prim1:ra Jic tomi. no. p rccL de lp • la qu ·
opon
\llah con 1 e cncia d la materia prima. A \llah e le
recon e la primor&lt;lialid:td (al-an,u·ali. a), la Verdad (al-Haqq)
l. Perfec i · n (K.ama/;... l m n i na p &gt;r ·• · l' (Jmwa . E cau .
J í mi m , ) c le dice rico por l I mismo (gani binali 1 . nidad
pura (Ahadiya. He unic (wahi ) trono de o,d e a por el
ali nto dc u mi cric lrdia (nafa al-Rahman1)· es alJllÍ d mdc
e c:plica u cr como clem ncc, don l la clemcnci. n lob.
71 oung. Pet r"lbn
rabi: toY.anh a unl\en,al pdnt of i.:, ". pon n i u1dada
en el impo 1um tuh)nlin lbn rabi 1uJ1 , xlonl. 1999.

2 ,2

todo. \llah e,, puc , un e.·i t "nt \ un..1 c u a de í mi:mo cuy
e. enc1a e tá n d xi:tir. En lo opue t d · lo qu , y qu · caracc rr:za lo divino e. dond hay que bu e r la maceri. prima
ubstancia primera (al-yaml1ar al-ha ..ulaniJ. \' ruda di; l. obr,
xi t ne± dorad lo divino e la naruralcnt pnm rdial (al-6tra)
cuya c. ncia e ·ta en la predi. po.ición (al-istidad) en tanto qu
ub r. nci. plá úc- (al-haba) qu1: recibirá tod. la forma . l..
mac ria prima e puc • lo que e ,;~ n de r y por ello ,;u r
continúa la po. rulaci&lt;' n aJ n -. cr".
'm mbarg , xi. t una &lt;liC rcnci, :ib.- !uta entr Di y la
matcria prim pero hay una r lación entre I s &lt;lo que e la &lt;le
cau a y efecto la creación akbarian. yue
m, nifie-.ta por la
trc et, pa p1fánica : la epi ani. d la encia di,ina en si mi. ma,
l. d 1 uru,· -r a.le ''qu es lo diYino. pre. ente c rn e njunto
de la teofaní. n r por la cu.) lo divino e mani ic ·ta baj l
l. · forma mediadora de us
mbre., b. jo la forma de lo
cualc, c. i ·te t d &gt; n el ecr t del mi tcrio ab luto. La tcrccm
teofanía e· aquella qu
cnializa en la e cncia in&lt;lividuale ·
concrct1s"." 6 \si pu . , \U h · com·icrt en la realidad &lt;l la.
r alidadcs y el mundo es un orden chvino.
Tl la. l rc. lidade, esencial on la e pr ión d la unicidad
de lo divin que cx.i. te en coda la c a . [ te p. ncd mo m ni. t
akbariano hace que la e. encia · ck lo e ·istente on toda
iJ · núcas a la e ncia livina.
''l · d Al-f'arabi, lo c ncepto · &lt;l
ce id, d y Po ibilidad
han mmado en la filo ofta. helénica del Islam un ·cntido dt·dicado
a permitir a la hl.ls;¡fa conc mbr con el Kalam.
· Jic · ecesano
lo que en í e· e ne biJo por í mi m &gt;·t u csmaa ulta por su
xi tcncia y que n e má que en u acto Je cx.i tir. Por ·t:r
idad. po ibihd·
ntingcn ·ia en lbnArabi: el
c~t.atuto d I m
..
bre d 2007 •
1 1am. 'omunidad \irtual.
http:/ , ,,, ., ebi lam.org (con u hado el I de di
d • WO ).
" ldem .
n Lafal.1afi
re a la til sofía Í\I mica he red ra del ¡&gt;en,amiemo h I nico y
el li.almn la
.

�1/.1da11r /. nmm

po ible e entiende el ser xi tenciado en l acto de ex.i tir dd
ser ece ari . E pue Po ible codo l que e y qu no tiene en í
el fundament &lt;le u propia ex:i tencia y tiene nece ·dad de otro
cr para venir a la exi tenc1a. El ser ece ario e pu , causa de si
mismo, no . iéndolo má. que por la ola nece idad d su naturaleza
y el ser Posible
el causado por tro. E ta defi.nicione d lo
ecesari y 1 Po ible ponen cada concepto a parte del otro a í
como lo conceptos de ;\llah y d l mundo e entienden en el Kalam.
• a cuanto a la definición de la 1ece idacL podemo d cir que solo
Allah es ece ario ) consecu nt mente el mundo posible. Entre
lecesida&lt;l y Po 'bilidad, la alsafa de de us principios ha eñalado
una di cinci 'n ntol 'gica fundamental que no e puede ncontrar
en lbn 'Arabi. Ibn 'A.rabi parre del h cho de que no ha · ma e encia
que la e encía de .\llah pero e ta E encia Divina e tá en la pifanía
ternaria fundada en una sub rancia plá. rica que ha creado. D donde
la doble naturaleza del mundo en tanto que divino y material. •sta
doble naruraleza hace que el mundo ea por definici 'n ecc ano y
Posible".E ta vi ión del doctor max.irnus . obre la dependencia de la
materia n relación al creador conlleva que cada cosa no tien
exi tencia sin en .Allah. El mundo de e ta forma e la materialización dinna, e la e. encia de Dio .

Q

4

Bibliografla:

Conclusión
A casi ocho iglos de fa de apanción d l gran mae ero, todavía
no e ha lo ado ni a publicar ni a traducir a toda su obra. El
murciano ha abiert Wl camin c¡ue t davia no se cierra y ha
en eñando una vía que
tá. abierta al conocimiento y al
pen amiemo libre 9u in. ufló siempre en sus escritos.
' El meo aj de lbn ,\rabi -puesto que ral men ·aje existe y él
mismo lo ha concebido como tal- no e ólo religioso, nú rico o

1·

poétic . u univer ali mo, que hemo~ calificado de humanista,
ugiere que la redención, a través de la vuelta a u stado
primordial p r parte de la e p cíe humana ha de prevalecer obre
rodo el resto, sobre coda preocupación de orden ideológico,
económico, cultural, nacional o religoso. i aceptáramo la
enseñanza impartida por Ibn 1\rabi d Murcia y i no m tráramo
c h rente , cada cual podría reinvidicar su más absoluto derecho
a la diferencia en el seno &lt;le la e pecie humana. I o cabe duda de
que e allí sobre e e punto c. encial, que aún podemo
porponernos la lecrura, y el e tudio de las obras de Ibn Arabj' .1
El gran místico de Andalucía igue revelándono su
pen amiento a p sar del tiempo y de la distancia. Falta t davía
e cribir una obra que abarqué la totalidad d us idea ) el alcanc
d u ap rte , no solamente en el mundo i lámico sino también
en la filo ofía occidental. Por ejemplo, lo texto &lt;le an Juan de
la Cruz, aunqu del siglo Vl tienen un tono netamente
akbariano, pcr I propio anta español no lo rec noce en sus
obra , tal vez por la inqui ición o ·implemente por el
eurocentri mo prevaleciente.

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Adda.,

""Zay~. Op. Cit .. p. 1 2 .

264

265

�1/.id,111 /.

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~léxico, Trilla., 2 8 (4" ed.).

268

RE
y

CO fE TARIOS

�CONMEMORACIÓN DE LOS
FALLECIMIENTO DEL

40 AÑOS DE

DR. JOSÉ

GAOS

El pasado 1 O de junio se celebró en la sala Alfonso Reyes, de El
Colegio de México, ubicado en e] Camino aJ Ajusco Núm. 20,
Pedregal de Santa Teresa, en la Ciudad de México, una Mesa
Redonda titulada: "Tiempo y obra de José Gaos", celebrada para
conmemorar el 40 aniversario del fallecimiento del Maestro.
Además de El Colegio de México, convocaron a este acto la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional y el
lnsticuto de Investigaciones Filosóficas de la misma Institución.
En esta Mesa, el Dr. Javier Garciadiego, presidente de El
Colegio de México, dio la bienvenida a los participantes ) habló
sobre la presencia del Dr. José Gaos en El Colegio de México.
En dicha ~lesa, participó el Dr. Antonio Zirión, responsable
de la edición de las Obras Co111pletas de José Gaos, quien habló
sobre el proceso editorial de dichas obras y los tit:mpos en que
se espera terminar la edición de loe; volúmenes faltantes. Las
Obras Completas de José Gaos las edita la Universidad Nacional
en la Colección 13iblioteca Mexicana y con base en el Archivo
del Dr. José Gaos, depositado en el Instituto de Im·estigaciones
Filosóficas.

271

�/{

El egundo expo itor fue el Dr. Andrés Lira, del Centro de
tuclio Histórico de ◄ 1 Colegio de México, 9uien e ocupó de
exponer "La hi toria de nue tra idea del mundo en la obra de
J sé ao '', libro que la explica, y 9ue preci amente tien por
átulo Historia de tllfesfra idea del lll1tndo, ya incorporado a las Ohras
Cowpleta.r del aut r y que originalmente se eclitó por El Colegio
de México, bajo la propia responsabilidad del Dr. Lira.
El Dr. Alvaro i\[atute, maestro de la Facultad de Filo afia y
Letras de la niYersidad
aciana!, se ocupó del rema
"Antropología e historiografía en la obra de José Gao ",
mereciendo atención special el libro eclitac.lo por la Facultad de
Filosofía r Letra de la Uni\~er idad Veracruzana, titulado:

PEDRO ABELARDO Y LOS LÍMITES
DE LA RAZÓN
Francisco Escorza Espinoza"

.r!ntropología e hfrto,iografla.
El cuarto y último participante fue el Lic. Alfonso Rangel
Guerra, director del entro de Estudios Humanístico de la
niversidad utónoma de I ue,,o León y re pensable de la
edición del último volumen de la, Obra, Completas dejo é Gao ,
titulado: Epistolan·o J' papeles pri1•ados, 9uien expuso el tema:

Co1,gr,.1mcia y vocación

e11

la l'ida de José Caos.

Ademá · de la citada Me a Redonda, e tá programada una
egunda para el mes de ago to en la Facultad de Filo ofía y
Letra , de la l!ni,·ersidad acional y una tercera, en el próximo
mes de octubre de 2009, en el Instituto de lnve tigaciones
Filo óficas &lt;le la ni er idad acional Autónoma de México.

22

~ acido en

10 91 en Pallet, pueblo de la Bretaña,2 PedroAbelardo

fue di. cípulo de Ro celin &lt;le ompiegne3 y de Guillermo de
Champeaux , a quicne refutó u· re pectiva teoría obre lo
universales. Fundó u propia e ·cuela en 1 Ielun la que
post riormence trasladó al monte de anta Gcnoveva en lo
alrededores de Parí ,5 donde en eñó hasta 1113, año de u vuelta
*Becario del Centro de E tudios Humaní ticos. UA L.
Heinzmao, Rid1ard. Filo ofía de la Edad Media. Editorial Herder. Barcelona
1995. Pedro Abclardo. p. 259
~ Pedro Abelardo. Cana de Abe lardo y Eloísa. Editorial Alianla. Madrid 2002.
Histona Calamitatum ,pp. 37-3
·1 Ro celi11 de Compeig11e.
. 1050-1120 ó IJ25. Canónigo y maewm e11 m
dudad ru1111I ,. entre su.1 disdpulo e encontró Guille roro de Clwmpewu Ac11.mdo
de 1ritei.1·11wfiie conde11adn en el concilio de oiss,ms. Se retractó de xus errores}'
falleció e11 011 Martín de Tours. Fraile, Guillenno. Hi. toria de la Filo ofía. La
editorial Cat61ica. Madrid 1986. Segundo Tomo, lº Volumen Desarrollo de la
escolá. tica. Reali tas ) Verbal tai;. p. 391
'Gwllennode Clwmpeau.t. .1070-1121 .Mae tm e11 /.a esrnela caredralic,a de
Par[\ donde .10M111·a una /!!(Iría reufüta.EnJ113 fue 1w111hrado obfapo de hdlm1s
.1ur Mame. También fue iniciador del modmiemo e.1pirir11alfatu eir la escuelo de
an vrcror en Fru11ác1. Fraile. Guillenno. Ob. Cit. p. 3 8.
1 Pedro Abelardo Ob.
il. pp. 39-41.

2 3

�11

a Bretaií.a. 6 Estudió teología con An elmo d Laón~ de quien e
decepcionó y enemistó por unas glosa sobre la profecía de
Ezequiel.~ De vuelta en París reanudó u labor docente en la
scuela de otr Dam 9 en donde e enamoró de una di cípula,
Eloí a 10 con quien procreó un hijo, tr labio; tra su casamiento
Abelardo fue Yíctima de mutilación ord nada por un tío de
Eloí a,1 1 situación que I obligó a recluir e en la abadía de an
DionisJO a donde tiempo de pué volvió a impartir clase .12 En
1121 i:, el concilio de oi , on c ndenó a la hoguera u libro De
ni tate et Trinitate Divine 14 lo que le llevó a buscar refugio en la
diócesi de Troyes 15 lugar en el que Degó a tener numerosos
alumno y en el que e le permitió con truir un oratorio al que
llamó Paráclito, 16 mi m que en 1129 1" cedió a las monja del
convento de , \rgentuil, cuya priora era Eloí a. 1ª En 1125 19 ocupó
el pue to de bad en an ildas de Rhuy 211 donde debido a la
disciplina que aplicó fue objeto de varios atentados por lo que
hubo de huir del monasterio. 21 En 1136 volvió a la labor docente
en el monte de ama enoven,22 ha ta 1141 cuando Inoc ncio
h Heinzman. Richard . Ob. Cit. p. 260
' Anselmo de La611. Discípulo de San Anselmo e11 Bec Dirigió e11 La6n 11na
esc11ela. la c11nlji1e ce111ro ímpommre de ern,dios en lo primero.1 a,ios ele/ sigloXll.
Uamado "maes1rodemoestro.1•· y "lu-;.tle Francia }'el mundo." Fraile,Guillem10.
Ob Cit. p. 386.
• Pedro Abelardo Ob. Cit. p 43, 45.
~ Heinz:man. Richard . Ob. Cit. p. 260.
10 Pedro
bdard Oh. i1. p. 48.
1 /bid. pp. 51, 56-57.
I? /bid. pp. 58, 60.
13 Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 260.
IJ Pedro Abelardo Ob. Cit. p. 66.
IS lóíd. p. 70.
16 /bíc/. Pág. 72.
17 Heinzman. Richard. Ob. Cit . p. 261
1~ Pedro Abelardo . Ob. Cit. p. 81.
19 de Wulf Maurice. Hi toria d ln filosofia medieval,T.1. Ed. Ju\ México 19-1-2. p.
172.
20 Pedro Abelnrdo. Ob. Cit. pp. 78-79
~ Pedro Abelardo Ob. Cit. pp. 88-89
22 de Wu.Jf Maurice, Ob. Cit. p. 172.

274

II lo condenó a silencio perpetr,o a cau a de sus idea teológicas en
torno a la Trinidad,13 por lo que nuevamente buscó refugió e ta
,·ez en la abadía de Cluny bajo la protección de Pedro el enerable, 24 quien le con iguió el indulto del silencio pe,pet110. 2~.Abelardo
murió el 21 de Abril de 114226 en Clunyr a la edad de 63 año ,
fue epultado en el Paráclito d nde de pué sería también
epultada Eloísa. 28
Abelardo parre de la división de la filosofía propue. ta por
Boecio, quien distingue las e pecic e peculati\'a, moral, y
racional o lógica;29 de e ta tr •• el filó ofo de Pallet con idera a
la lógica n primer lugar como 11n imtnm1e11to que sirve para
resol'\'er lo problemas de la filo ofía especulativa y la moral.
De de otro aspecto la lógica, dialéctica, juega para el filósofo
un papel di tinto dado que intenta olucionar a la par el arte
formal de la discusión, así como el contenido mi mo de la
argumentaciones, lógica a la que con idera como un instrumento
con un fin propio por medio del cual puede conocerse la
naturaleza de los entes fí icos y meta.ffsico / 1 esta concepción
que tiene belardo de la lógica se refleja en la solución
conceptualista que da al problema de lo. universale la 9ue
consiste en con iderarlos como sólo vocablos que se dan a partir
de una ca11sa co1mí11 entr lo· individuos en la cual se manifie ta
tanto lo individual como lo conceptual. E ta olución dirige a la
lógica a los collcepto.r con la implicación de que ólo lo individuo
Pedro belardo. Conócete a ti ~ mo. Ed. Tecno. Madrid. E paña 1990.
rrorcs de Pedro Abelardo (Cana de un Bernardo aJ papa lnocencio íl) p. 124.
•• de Wulf Maurice, Ob. it. p. 172 .
25 Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 261.
21

1•

fbíd.

Pedro Abelardo. Cana · de Abelardo y Eloísa. Cana de Pedro el V1:ncrable a
Eloí. a p .292.
ª Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 261.
:&gt;&lt;1 Pedro Abelardo, Logica fogredie111illlls en Los fi lósvfo mediel'Clle~. el cción
de texto de Clemente Femándcz La editorial católica .A. Madrid 19 Op. 113.
jc1 Bréhicr. Émile: L'l filo. ofía en la Edad Media. U.T.E.H.A. México, D.F. 1959
pp. 81 y 85.
21

275

�exi ten, por lo cual Abelardo de.emb ca en un ubjetivi mo con
obvias implicaciones ética y también con implicaci ne en la
forma d entender la relaciones entre razón y fe.
obre la relación entre fe y razón, belard pre up ne que
lo objeto d fe pu den er comprendidos por la razón, lo rrusmo
qu 1 ob¡ t0 fí ico o metafísicos. u Diálogo e11tre un filósofo,
1111;11dío )' m, crúliono trata principalmente sobre problemas ético
a la vez que pre. enta en ~ rma explicita la relación entre razón y
fe. E crito hacia I final de u vida en 1141, e ta obra comí nza
cuando el Filó ofo clic : "D cidí examinar atentamente las
doctrinas de la diver a religione entre la cual
tá dividido
el mundo: quería analizarla y compararla para eguir la más
próxima a la razón", ' 1 afirmación que expre a el argumento del
diálog , 1 cual , un análisi de las religione judía y cristiana
que bu ca definir cuál de estos credo ea el má · acorde con la
razón n relación a sus fundamentos morale y ético . Pero la
propia r lación entre razón y fe se vuelve con fu a de ahí que el
Filó,ofo pregunte al Judío · al Cri. tiano: "¿Ha ido la razón la
que o ha conducido hacia e ta doctrina de fe o bien habéis
eguid olament la opini • n de lo hombre. y el afecto por
vue~tra estirpe:'"32 A lo qu el Judío re ponde: "
abido que
t do lo hombre. , mientra • iguen iendo niño y no están aún
en la edad de la razón, obedec n a la fe y a la co tumbres de
aquello con quiene ,·iven, obre todo, de aquellos que más
aman. Cuando después ya adultos, pueden comportarse egún
u juicio, deben con fiar en la propia razón ) no n la ajena:
nt nce es oportuno bu car la verdad, sin s guir pa ivamente
la opinión.' 33 AJ intentar conocer aJ objeto de fe por medio de la
razón dicho objet0 deja de er un a unt de fe y e convi rte má
bi n en a ·unto de razón, , ujeto a l s mi mo crit rio de verdad
de lo qu re ulta una fe incelecrualisca que termina en una
Pedro Abelard . Diálogo entre un filó ofo. un judío y un cri ti ano p. 59.
/bfd. p.63.
H Jb(d. p. 71.

~1

confu ión entre razón fe evidente cuando el filó ofo dice: "Yo
me preocupo de bu car la verdad no de hacer o, tentación de mi
orgullo no conduzco com un sofista una batalla oratoria, ino
que como v rdad ro filó ofo, voy en bu ca de razon , r lo que
es mucho má importante persig la . alYación de mi alma.''' 4
in polemizar, in hac r ano u o de la dialéctica Abelardo bu ca
razone , bu ca la \· rdad } entre dial· ctic y antidialécticos el
filósofo a ume una po tura media en la qu in negar la ezi tencia
de lo objeto de fe y in tampoco n garle el poder er
comprendidos por la razón, re ulta paradójico en que al tratar d
comprender así tales objetos de fe e to porece11 más bien perd r
u calidad de objetos de Je.
De d ~ u po tura intermedia entre dialéctico· y antidial · ctico
belardo critica a t último que ni gan que lo. objeto de
fe puedan er cornprcndid p r la razón y al hacerlo impiden su
defen a por lo que • i la argumentacione racional . no d ben
er escuchada , [ e] pr híbe con llo qu al uicn aplique
corrcctamem la raz · o n el campo de la f, en contra de la
idolatría"" Pero si la razón pudiera comprender lo bjeto de
fe así como on comprendido. lo objeto: naturale entonce
el con cimi nto que e tenga d lo primero. tendría que ser
correcto o i11correcto; también y de, de e ta persp cciva las l!erdades
de la autoridade que no son má qu opi11ione.r tendrían que er
ometida aJ examen de la razón para d terminar sí s n o no
correctas. .Abelardo n b tante, irui t n la compresión correcta. en
la nrdadera co111pre11sió11 de lo obj ro de fe l s cual
e
ncu ntran de uyo en contrapo ición murua dada las distintas
opinione. d la autoridades· de ahí que el cri, ciano quien
también o tiene qu la religión deb er di, cutida por la razón
e p reata: «que de toda enseñanza, tanto e cnta como oral
nacen controver ia . En el o tenimi nt Je la fe no importa lo
" lbfd. p. 69.

32

2i6

J~

Pedro Abelarcl . Diálogo entre un filósofo, un judío) un cri tiano, p. 163.

�qu ,

tá n la Yerdad de la co a

sino la opinión a la que . e

pu de lle ar."l&lt;, Así, la verdad y exi rencia de los objeto de fe,
n on n adas, p r la · distmtas formas de comprenderlo í
dan lu ar a opini ne &lt;li, et a que en ca o. extrcm . lle an
inclu o a negar la exist ocia mi ma d los bj to de fe. \. í,
Abelardo coloca a la razón como ju z ante dicha c nrr Yersias
para que dirima · e pa e de la mera opini · o a un c nocimicnto
certero por lo qu hace decir al filó ofo: "¿ Y qué decir de la·
que
c nsidera aurton·tates? ¿ o e verdad que en ella. e yerra
rnuchí imo?" P r sta diver idad y falta de certeza en la
opinione de L1s autoridade el hombre deb recurrir a la razón
para encontrar al meno. cierta certeza ya que "Por otra parte continúa diciendo el Filó ofo- si t dos se sini. ran de la mismas
aut ridad . no habría ranta d crnna di tinta de fe. En cambio,
cada uno decide egún su razón · elige qué autoridad eguir." Y
e que la misma contrap sición entre la di tinta opiniones
impide aceptar a toda. como verdadera porque' i no se hubiera
de anteponer I juici &lt;le la razón qu por natural za e. anterior
s deberían aceptar indiferentemente, la
pinion · d todo
e crito. También aqu lla que merecieron aut ridad adqwricron
e ta e tima por la cual e le cree porque cribieron fundándose
ólo en la raz · n."r Por tanto, la razón
ncucntra p r ncima
de la autoridad y u opinione a la razón 1 toca analizar y
determinar que tan corredas son la, opmionc . Lo qu juzga la
razón e la correcta o incorrecta compren ión que se tiene del
objeto d f; en las opini ne y al final i la opinión r . ulcara
correcta d jará de er 111w opinión y
c nYertirá en co11oci111iento
rerdadero obre el obj to de fe .
... ta po tura no fue exclu iva de belardo pue ya u
alumnos compartieron la mi ma mquictude c mo quedó
de criro en la autobiografia del filó ofo: "Razones y no palabra
-me decían-. E superfluo proferu palabra - eguían diciendo-

11

lbíd. p. 17 l.
!bid. p.165.

s1 no e comprenden. i e pued creer nada 1 ante. no e
ntiende. Y e ridículo que alguien predique lo que ni él mismo
entiende y que lo mi mo a quiene en ña no pueden
entend r."' La razón logró o l pen amiento abelardiano un
lugar privilegiad dado que egún el filó ofo la razón pue&lt;le
comprender l . objeto de fi ; sin embargo por. u conc ptualism
lógico esa mi ma razón e ve limitada en u labor crítica en cuant
al problema de la exi tencia d Lo obj to de fe, de tal manera
que los objeto de fe no quedarían completamente cubiertos por
la razón. Pero por otra part lo que se llega a comprender de los
objetos de fe l s permite a e to en virtud del sentido mi mo
que la razón le otorga, ·er con id rad verdad ro y sujeto de
verdad y fa!. edad y no ólo de opinión.
La obra de b lardo revela una Edad \Iedia intelectualmente
muy nea dond la razón bu ca con cer y comprender tanto cuanto
l ea po ibl , bajo nu 'ª per. pectiYa, de los dh·er o problema
filo ófico y con la re pectivas repercu i ne en el p nsamiento
po. terior.
• u vez, el problema de la relación entre razón · fe
continuará n u má diver as formas a lo largo de toda la historia
de la filo ofía.
rá una bú queda de lo qu c. la razón y de
cual
n , u límite .

Pedro Abelardo. Cartas d

2 8

belardo ) Eloí. a. p. 1.

279

�SIMPATÍA Y HUMANIDAD

Eric Joaquin Figueroa González

El jueve 13 de no,·iernbre del 200 , con motivo del Primer
Coloquio Internacional: Pilo. afia, Educación I Iurnanidade ,
el filó ofo mexicano León Olivé pronunció la conferencia '1,a
educación, la fi1oso6a y las humarudade en la sociedad global y
del conocimiento".
En dicha conferencia, Ofü·é enfatizó sobre do· conc pto
primordiale : globaLización y ociedad del conocimiento.
E to do concepto,, i bi n pueden ser concomitantes, pue to
que una ociec.lad &lt;lel conocimienro &lt;lebe hacer frente a la
globalización \' la globalizac1ón trae como resultad la
implicación de di\cr.as socie&lt;lade d I conocimienro .
.'\.nalizaremo. por , eparado cada uno ampliando la propue ta
problematizada por Olivé para dar pie a una critica actual y en
base a una pragmática del hombre.
En cuanto a la soci dad del conocimiem , fü·é menciona
qu la solución se halla en el aber trabajar conjuntamente con
otra di ·ciplinas. agent qut no provengan n ce aciamente de

r

ra

• lumn del Colegio de Filo fí, } Hum nidatle de la F, cultad de Filosofía y
Letra y becario del Cemro de E. ludio, Humaní~tico de la

281

�ll

alguna disciplina. Es aquí dond la gl balización interviene
pue to que los mismo avance tecnológico deben ante" que
perjudicar o mermar, coadyuvar al conocimi nto y aplicarlo por
ejemplo, a favor de la educación.
El riesgo que encuentra Olivé en tomo a la idea de formar park
de una ociedad del conocimiento es l de r más que generadore"
ólo con umidore . De ahf la importancia de la formación de
ociedade del conocimiento, mas para ello e requiere de la
.iniciativa.
Para hacer viable una ociedad del conocimiento e requiere
primero de La integración de La ociedad, por lo que en un lugar
donde e descuide al otro, resultara poco factible concretizar
una idea así. e amerita un interés por el otro, un re-conoClllllento
de lo demá . Y esto sólo s po ible a travé del sLrnpatizar, del
entir con el otro.
M nciona l\1ax cheler en u obra ''Esencia J' formas de la
siv,patia"; "La plena up ración del autoeroti mo, del
egocemri mo timético, del lip i mo real y del egoí mo, tiene
lugar precisamente en el act del simpatizar." 1
Para llevar a cab dicha transición es 11 ce ario • uperar la
apatía que impide la unión. :.fochas vec yerno un afán de
protagoni mo qu impide eJ trabajo conjunto, y esto afecta en
detrimento d la oci dad.
E n e ario lograr una apertura que de pie a un comparrir
del conocimi oto, a una ·ociedad del conocimiento en la cual,
no , olo yo , ea quien la integre, in mucho otro que a la ,ez,
in r ajeno. a rrú, formen pare de rní en un mismo sentir que,
recomando el concepto d transdi ciplinariedad, de como
re ultado un trabaj colecávo mucho má productivo.
•1p n ar la transdisciplinariedad conlleva también a cfü·ersas
problemática como la de aclarar l concepto del raci mo.
abemos que el racismo e una forma de di criminación
' cheler, Max. faencia yfomw. de la simpa/fa. &amp;l. Losada. Argentiml. 200-1. p.
129.

282

exacerbada y qué es la discriminación sino el acto de percibir y
efectuar una operación o juicio a través de La exclusión. Y esto
es tan normal en nuestra rida cotidiana. Discriminamos un cipo
de persona ideal un programa, una carrera, un color, etcétera.
hora, ¿qué es aqu Ha que da el valor negativo a la
discriminación? E to e la int nción que se Je imprima, pue e
discrimina no sólo de manera racial, sino también económica,
social, religio a, política, etc. y eJ problema sigue siendo el mismo,
el d la antipatía como opue. to de la irnpatía .
Elgen11ino al/Jor al /;(}fllbre no distin¡Jte entre compatriofa,sy e.·.,.:fr111!Jeros, el lll(llbechor

y el bneno, entre vahry no Mlor raciales, cultura e inmltura, /1111,poco mire bieTJ y
1110/,

etc. a todo.r los seres h11111a,1os abraza, t.')(:actammte romo la simpatía, sólo

porque son seres hm11onos ... ?
Olivé propone una sociedad de eable la cual se pueda
construir y no aparezca implemente como un ideal utópico.
Expresa un modelo de sociedad que sea partícipe de todos y que
permita orientar la toma de deci ione políticas, públicas, y
educativas.
En tomo al terna de la globalización, es igualmente fundamenre
contar con una visión general, en la cual se trascienda la individualidad
para tender a lo global. Para ello debemo también aclarar el
concepto de Humanidad . .Menciona Herder en analogía con la semilla
que devien en árbol, que la humanidad se encuentra en un continuo
progreso. L'lhi toria deviene como el hombre a través de su distinrn
etapa . imismo, en relación con la bi tocia, ésta atrav1e a por
aparentes momento de reposo, re oluciones, modificaaones y sin
embargo to&lt;las estas on re ultado de un progreso.
Es entonce que detenerse a problematizar en algún a pecto
como lo sería el de la globalización sin que esto implicara una
propue ta. su pendería un progre o, cuando lo que e debiera

2

lbfd. p. 129.

283

�hacer e. r maria com e, p riencia e infiltrar e en lla para
b n ficio de cod .
~n u perspecti , d la bumarudad com progr o, Herder
menciona:

falta de con,Pro11Jiso. Pet1.rt1111os eso, porq11e cJIÍTI parti111os de deter,ni11ados ideales de

.•. efectm1mmle hq)'progmo, d. rarrolkJ pmgrt:rit•o a1111q11e nadiegane indi1id11a/111en/1

lo que u110 dice 110 es más que s11 ronricció11. 1

por ello. Todo se e.rJft1fl1ifla hada la lota/Jdad, lo m111e11so_r deliene escenario de 1111a

Lu go de ello, continua hablando obre la co11vicció11 gu . i bien
radica n la particularidad, el dar pie a una apertura en la que
on d fendida y escuchada la diferente propue ta que, d . de
una per p ctin tran. di ciplinaria tal como la plantea lfré,
abordan la generalidad, a final de cuenta conciernen a la mayoría
y no termina por er tan ólo una cuesaón individual.

inte11ció11 direrlora en la tierra ...por lo 111e11os e.rta t'isión e.r más 011,plia q11c e.ra
filos'!fla q11e lo inl'ierte todo. que sit11,pre se detiene•sólo en alg1111as coef11sio11es para
red11rirlo todo

d 11n j 1,ego

de ho11J1igas, o 1111a aspiración de tendendas J' jHe'ZflS

aisladas si11 1Ji11g1111,1Jinalidod, a m, caos, donde se duda de la nrhtd.. .1

1\ e te respect
li\·é argumenta en d fen a de lo valore , que
en la globalización urge una obligación ética, misma que pone en
tela de juicio a la técnología como benéfica para todo . Pue to que
actualmente s tiende a la privatización dd conocimiento la
generación de patente con lo que
genera una cerrazón del
conocimiento.
1 sirrusmo, mediante el u o a fav r de las tecnología , surgen
a cravé de portaJe. de lm rner, comurudade de acce o libre,
como lo e. la enciclopedia ~"ikipe&lt;lia, las cuale. ienen a ub anar
el problema del conocimiento que impida el acce o libre a
investigadores }' que 1.:n cambio e abra a di ponibilidad de agenrc
d conocimi oto.
liv ' hace bien en enfatizar . to último, pue ro que a pe. ar
de que con tanteml!nte ·e critica la ·ituación po tmoderna en la
que no. cncontramo ·, la cual para muchos e sinónimo de la
rela.úvización de la wrda&lt;le , d la _inrazón. in embargo, tal
como lo plantea d filó of holandés Theo de Bo r, dicha crítica
e un rezago de la moderni&lt;la&lt;l donde la razón era la cú ·pide, y
que no por ello es po. ible sacar algo bueno.• fenciona de Boer:

J Herder. J. G. Filosofía de la hisroria para la educación de la humanidad. Ed.
NO\a . Argentina. 1950. p 62.

2 4

... m·o que es 1111 malentmdido rado11t1lirtu dedr que elpos11Jodemis1110 sig11i.fira 11nu

rado11alidad. Pero esposible pensar mlrrgá11dose lotal111eme, sohiwdo IJ/l ' bien q11e

N acionali mo
... Cflando las tendmdas 11atio11ales propias q11ese fün tra11iforma11do m 1111afelicidad
nacio11al hm, 111am1do t'Xcesimmente la dista11dt1 mlrr p11eb/oy p11eblo mira có1J10
el egipcio odia al pastor, 111 nigab1111do, có1110 despmia al gn·ego s11pnftao/. Eso
omrn: sielltpre entre dos 1111dones cr~yas te11de11ria.~)' drrulo de feliridad rhora11. Y o
eso se llaJJJa pr,j11icio, localis,no, 11arionalis1110 li111itado.~
E te . enrid nacionalista, i bien apremiant n deb lb ar al
extremo de un nactonali. mo exacerbad .. \ imismo tal como Herder
compara a los egipcios con lo. griegos, alguien podría decir que
ucede algo imilar entre mexicanos y norteamericano . Júzguese
quien prejuzga a quien . . 1a no es 1caso, si bien el prejuicio pu de
ayudar en su m mento com m nc1ona Herder, ' Ofü·é lo demarca
muy bien con la inicia ti, -a a la cual toda . ociedad debiera tend r.
"Grooc. Gcr. Adelame, Co111r idigame. Filmoj(a en co111·er.mció11. Ed. cquitur.
◄ spaña.

_oo

p. 1 9,

.~ lbícl. p. 5 .
~ Referido a Herder. J. G. Filo.wfia de la hi.l fnria para fu ed11cació11 de la
humanidad. Ed . ova. rgcntina. 1950. p. 59: El pre1uicio es acepcablc ,..,, .u,
momenro, p11t!s hace feli:.. lmp11lsa a lo.\ pueblas hada 111 cenrm. lm,fortalece en m
tronco, los hace má.\ florecie11res. en .\11 idiosincrasia, má.\ apa.1ianadm, ,\' por In
tamomásfi /ices t11 us 1e11de11cia: yfi11e..

25

�Con u triple ideal, plant a una ociedad ju ta, d mocratJca y
plural. Ju ta y democrática, en el entido que todos u miembro
puedan cubrir us n ce idade bá icas. Plural en cuant que codo ,
in imp rtar el grado di ciplinar, puedan ap rtar algo.
Y e que i bien es cierto, n palabras de ÜYé, que • i lo
problema no son visto de. d la óptica de l paciente y aunado
a e to . e ignoran us propuesta jamá podrán r resu ltos. A í
también la ,·ariedad de cultura hace nece aria la unión de.: e ta .
~ \ . te re ·pecto m nciona la fil·. ofa búlgara Julia Kri kva;
' Ten mos que atrave ar un periodo de revalorización de lo
nacional. Y i no Jo hacemo d una manera inteli ente, uce&lt;l rá
de forma ruda: con ,;olencia. ,~
La mi ma calidez de lo m xicano no constitu\' como tale.,
no queramo imitar a otro abandonando con ello lo que . orno .
La tradición, la costumbre que nos han formado e cierto, no
han ido her dada de otra. cultura in embargo lo qu p rmuca
en la hi toria e la id ncidad qu no hac continuar con una
e encia d la cual caree n e pañole o cuale quiera otro que no
ea propiamente el puebl mexicano.

todo.r 11Jenos a aquel que tmga 11na /ill(1gen ideal de 1irt11d, ded11rida del co1JJpendio
de su siglo)' la s11ficieftfe filosofía como para poder enco11/rar

e11

m, l1lgarcito

determmado del fll1mdo al ,mmdo entero •110 otro. "9

A11nq11e es preciso mmttener la id ntidad t1acio11a/, el rtnlro al 111isv10 tiempo hqy
q11e abrirlo IJJá.r hada lo periferia, allí donde .rr produce el reco11oci111iento del o/ro.
El ideal a cumplir e la unión conjunta de de la tran di. ciplinariedad, i bien empezando desde nuestro contexto pero
también con la apertura d l otro. • to e , impatizand con el
otr y en un sentido global d humanidad.
"... de.r1•i11mlt1das de lo de111ás 'n,imtras d"em1en en el corazó11 las tendmci,lf o las
faroltodes mmco se co11m:t,111 m nolidud prJdico. Por lo la11to 11110 11adó11 pmdr
tener. por 11no parte rb111du de /11 índole fllás mblilJltJ' por otro fall11s gra11du,
consfillfir exceprio,,es, pre.rml,Jr controdicciomsJ l'l1dlacio11t.r q11e .rorprendm, ,,
1

Groot, Ger. A.delante, Comrúdigame. Filo. oj(a en comer ación. Ed. equitur.

E. paña. 200 . p. 2.
8 lbíd. p. 83.

Herder. J. G. Filo ofia de la hfatoria para la educación de la humanidad. Ed.
, l\ . rgMtina. 19 O. pp. 54. 5 .

2 6

287

�Normas de publicación:
1.- El \nuari H111mmita.r r cibe contribuc1one de excelencia
académica ) de iov cigación en lo campo de filosofía, lu. toria texro
bre literatura lingili:tica y cil'ncia aciales.

2.- e recib n trabajo originales e in· clito . e resp ta la e cructura
fundamental de cada contribución o ensay , in embargo e sugiere: a)
marcar lo apartados con ubtitul ; b) en ca o de la utilización de
referenaa. numérica., utilizar el sistema d cimal; c) la cita textuales
deberán manejare con comilla y no con cursiva ; d) toda cita brc,·e
debe mantener. e en el párra donde e produzca la referencia; en el
ca o dt. cita mayores a 4 linea,, deberán colocarse a bando, a un espacio,
in comillas y sin cur i\--a .
3.-To&lt;lo trabajo debe presentars en formato electrónic Word.
La. referencias e consignarán en nota de pie Je página y en su ca o,
también la. fuente,, para facilitar la 1 ctura seguida del texto.
4.- , aceptan en ay , invesugacione. y contribucione con una
extensión miruma de 15 y máxima d 25 cuartilla , en el tipo o fuente
Time . 'e,,. Roman de 12 punto a espacio y medio para el cuerpo del
texto,) de 9 punt s para la referencia. bibliográfica . Queda a crit rio
del onsejo Editorial aprobar colaboracione con caracteri ác cliver a.
a lo aquí e tablec1do.
5.- El con j de cada área de H11111afliltu tendrá en todo momento
el derecho a ometcr a dictamen las cootribucione recibidas para su
publicación} c municará al autor sobre el procedimiento} u re ultado.
6.- La. contribuciones se rectb n por correo electrónico, por e crito
) con copia electr · nica, por ntrega personal, vía meo ajcáa, o scrdcio
po tal
.- Debe anexar e a cada trabajo una referencia breve académicobiográfica del autor, dirección postal } correo electrónico.

H11111rmilas Filosojia e terminó &lt;le imprümr en
el me de septiembre de 2009, en los talle re.
de la imprenta l ruver itaria de la
niversidad Autónoma de ~ ue,;o León.

El tiraje fue de 500 ejemplares.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>umanitas

Anuario del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

2009

Año 35 Vol. 11

Ciencias
Sociafes

UANL

���..

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")(1~ (: 1

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........ , .... a

Gil •

...,,.L

FONDO
UNIVERSliARIO

�HU MANITAS
ANUARIO
Rector
Jo é Antonio G onzález Treviño

DIOSH
TÓ O

CE TRO D E
R ID D

Í TICOSDE
DE
E OLEÓ

Director F11ndador
Secretario General
J e ú Áncer Rodríguez

D r.

gu stín Basave Fernández d 1 Valle

Director
Lle. Alfonso Rangel Guerra

Secretario de Extensión y Cultura
Rogelio illarreal Elizondo

Jefe de la ecdón de Filosofo
M.

Centro de Estudios Humanísticos
Alfonso Ra.ngel G uerra

. Cuauhtémoc Cantú García

Jefe de /.a ección de Letras ,
Dra. Alma ilvia Rodríguez Perez

Jefe de /o Sección de Ciencias

oci~les

Lle. Ricardo Villarreal Arrarnb1de

Jefe de /o Secdón de Historia
Profr. I rael Ca azos Garza
nuaoo Tl11ma11ila.r es una publicación tnme ttal de humanidades ecfüada por 1a
lJniver idad Autónoma de ~ uevo León, a travé, del entro de E tudio.
Humaoíst1cos. ertificaclo de Licitud de Tirulo y onterúdo número 04-2007070213552900-l 02. Ofiona: Wi.ficio de la Bíblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frias",
avenida lfonso Reyes 4000 te. Primer p1 o, C.P. 64440, Monterrey, . L México.
Teléfono r fax (81) 83 29 40 66. D omictlio decrróoico: cesthu111a@1nail.na11l1llx.
Apartado po tal o. 138, uc. F. Jd. Universit.aria, an icolás de lo · Garza . L.
l\f, XJco. Edición: Frana co RU1Z olís. Portada: iniliia Pérez.

1-

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

CIENCIAS
SOCIALES

�,

INDICE

EDGAR MoRIN, RAúL DE MoRTA, De la condición humana a la humana

condición, el desafío de la educación planetaria
BENIGNO B ENAVIDES,

9

José Ma. Infante, Guadalupe Chávez,

Las profesionesy s11 contexto. Un acercamiento
MA. LUISA MARTÍNEZ,

¿Capital social o redes sociales?

23

75

¿Competitividad o
colaboración solidaria? Las escuelas normales copio instit11ciones de educación
s11perior
87

MIGUEL DE LA ToRRE G.,GRACIELA MORALES L.

LUISA CAMPUZANO,

La tercera orilla: El Caribe

MA. INÉS PÉREZ LUBRINA, La identidad c11estionada

103

123

L as teorías implícitas en la
constitución del stl}eto: Entre la modernidady la pos/modernidad
131

MA.

G-UADALU PE BECERRA GARCÍA,

�HEZ BoRG

,

Prmlit iollo
-~- · 1110 ae.
J ¡
,. , am,ms
dflalisis mlttm1/
1

157
R GEuo e
· .ME. ~ oZA, .,,1,
.
d h
i//ematzvas pt1ra d desflrrollo t1radh111co
e n IIIJ//emdaá puMro: [ lla pm¡)llesta desde k1 pmperlll'a de ralidad
179
l ,,

A ÜRT G

'e·o1111·;.·ta, 1111yeres )' trol . ¡...
t'/)lj&gt;n's,111,1/es p,,rn ro1ifor111ar co11se11sos ,deo/óoico r e11ire ,,.:r1&lt;!/~-la_s/:1teg1/a.Jr
11J aJa nauor
ca.ro J , A
•
•,
,.,.
•
•
ae ul .r1soa,mo11 ',1rio11a/ d \ "1,m
·• n
¡
· ·207'
-rfl'tlí/011 rtl:rOJJd

DE LA CO DICIÓ

HUMANA CO VICIÓ , EL DESAFÍO
DE LA EDUCACIÓ

RÍN Gó z LEZ ou , L'11,1 o¡ia110 riemti,•a df' lo prmdmria:
lnsta11tia 11ece.rmin en Alé.\.7i:o
237

I

ABEL

RÉV

o DIAZ
~

dgar Morin

DE

Raúl D. Morta

RIB , /_/

1

.,

ncia cierta qué i..:s l humano, rú
qué e lo 9ue pre u pon e ·a tamcnte aqucUa afirmación que no ·
conmina a tener humanidad a ret indicar frente a oLru , cit:rto
derecho en n mbrc de una e encia nt niJa en alguna da de
rndividu . Per cuand p r el contrari &gt; arrie gamo una J finicrón,
d . cubrirn&lt; una insati facci o permanente qu o nos m tala n
una laborjosa , indefinida antropologta filo.ófica en wrno a la
pregunta '&lt;.¡u s ·l hombre? o por ·l contrano cacm
n un in fin
d ob¡ec1one , que ha ta pueden llegar a alimentar algún tipo &lt;le
anuhumanismo, tan rcduccioni ta como aqrn:U &gt; vicio humani mo.
enaali tas, qui.: e tl 9uierc combat1r.
Por otr l lado abemo · 4ue t da educac1( n &lt;l alguna manera u
tra e relaciona c n lo qu a partir dd Renacim1ent e d n ,mina
h111110111s1110 \ la gran vari dad de programa c1uc se~ neraron a parur
-. • ll 'l PO.

R eña

PLANETARIA

1-:.stado de D , h
, •
mr. o acl11t1/_r la
o m ,o r,orenc1&lt;1;11ríd1ca
259

n co11ce,,pcióJJ df'I Den ch

m1e11

HUMANAALA

C mentarlo

29

T rno ToRRE H RN
EZ,"La humaru&lt;lades en la univer ida&lt;l
educacion . upenor dd iglo , ~XI • de \lÍl n.o Rangel Guerra,

~on rcn ia de Juan Manuel Elrzoncl
Rang J ría
en la átc&lt;lra RaúJ

291

295

m1.1..1

l l

n

rP\:-10 a

1

· 1:dg.u- :\lonn &lt;l1n:cror eménto &lt;le lnn."'tig:idnne · dd · ru de Fmnaa, pn:s1&lt;lemc
de~, \ ·s iauon Pour la Pw. tt .omple.-c &lt;le Pan·, dd In orutn lnrcm:toonal parad
Pcn amiento ( .omplcjo (11 P ~ . Raul D mmgo \ lona ~ director Ejecuri, o del W:&gt;( y
&lt;l1n.-ct&lt; r Je la ( átt&lt;lrn Jtim·ra.ntc l 1E. O ''higo.u- i\ fonn". mbo son autores dd
libro 1:d11rr1r e,1 la m, pkmetam1 n:cdna&lt;lo n:c1emcmm1e por C,c&lt;l1sa. f ~stc ensayo e t.á

focha&lt;lu en nnvit:mbre 24 de 2008.

�(

de ste mov11niento. a i todo con una c &gt;. m vi · , d
1 n •t múnada
que e quiere univer al
• •
.
Y uru a. Tal v z -\uJ 0 G ¡· h .
primero, eguo lt:rt trac.l . ,
•
e to a ·1c.lo eI
•
1c1on, n r .ti rir e a l 'd d H
com un túmin c¡u .
a I ea e 11111cmitas.

.

,

e nuenc d

&gt;ci n

.
gnega , la d
h
palde,ú (yue literalm nt
·t- I
.
r urna.no) y la
.
.
•grn
JCa
o
rdatty
l a ¡
·educact&lt; n), amba. no 1 ne . dan
run
lue o,
cn ·I humanism i qu. ·e f
I cuenta de do a. p to irnplícit
rta ecen a partir d l R
. .
:iuturrcfcren ialidad 1 .
.
nac1m1ento Ja
\ a In Lanc1a uperior· 1 d
.,
p dagogo:. Pt:r lt
.
.
· a e ucacron
u
qu no m no c1 no e
.
d
. .
. ncutntran n toda la
.
, yue e t
o t rm1110
cornent nue .
11umanist1 · ,1ue al lllJ,
7
.
'
e autop tulan como
rno tiempo bu can
d
R n. cimiento ,, a tra ·é d
•
, •1
. .. us ant ' ente en d
e te en , antrguedad J' .
R
fortín Herdegg r co .d
c ª 1 a Y om na.
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n 1 era c.¡ue I
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•
ue arr Uan desde la antigu·· ·d c.l R
umam m
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ue artre, no puede alcanzar I
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t n uencra encerrado en I la
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de la met. fi ica \1 re
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ce e aca ami nto
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p , to ahrma Martín Heid
.
Todo h111J1a11w110 Sf basa e11 111/a 111et. 7./i ..
.
ger.
/11/JIJIQ t'JJ el /i111drJ111mto ti. l. I
,,r; . a mu1, exrppto m1111do se com,ierte él
J
f
a 111elt!J7Sf.Ca. Todo d.,¡, , . •
.•
ad ho111hre qlfe, s11bit'lldolo o
.'
. e , m1111aao11 de la esmria
11
º• pn 11jJot1e ya la 111/ertn, t. · • J
1
/&gt;tú11tmr la prt'f!/IIJ/a por ¡, , .J d _
··r· e aao11 ae lo e11/1 sin
J
.
ª l'frrML 11e1 I ser es 111eta'lrir.
(. ) A ,
ue/11711/lltlr /,; Vll!llrJ1lli/ad d. I
:.t' • ª· ···
10 hora de de
e ser 'Jlll/111110. el h11111m11s
,,
por la fl'lació11 del ser m11 i!I se l
.
110 SQto 110 preg1111lt1
O

Phll,mthmp,a (,¡ue icrntfic li . 1
.
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a tcra mente am r aJ

/)Jft.r/o (jllt 110

la ro11ort: ,..., ,

r 'l11n1a11Q, r1110 ql(e

h.

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a. a 111¡p1m: esa prt:l!,f/1/ld,

d.
.
Pe ro tal •e;,;
"·rm e .flf 0n,gm 111ctufsiro 1
. com &gt;a n ¡aba iecz che
.
una larga hi torfa come
·I
I ara ac¡uellc qu tten
,
,
, e ca o de la humanid d 1 1
m, gut: n ontrarlc una &lt;l f .. ,
o mman
m1aon e ncia d fi .
'
par. d ca d ,¡ fen{ m
h
rutJ.va ería mej r,
.
no umano aru ular
d. .
tone. fra. len adas t:ntre
.
1
. u t tmta dim o1 tr tar a a u ve7. c
.
n e tad d pr e O ,, n
. d d
·, om . 1 c. un, ran
cane a . Por lo tant , .·
d d pocrn M •lt•:lu-r, de' i·r
', d
&lt;l
'
) tgu1enJo la pista
·-n
,l ara, escamo
· d II
lf1J1ü1 patno ... .r el 1111111d
l .,
, par r
1 cho d . yue la
o q11t 'l,11J11t1111os Ó qu ~) un olo
.
ao.r h.ll prod11rido
1

,a l'II 1•11ne e,1 rtl"' •

• l·n
'.
a rf.a a11wu11,111m11n, rmduc ·rón d. I 1 1
,
• ladnd, 211 12. pp. 2 '\ \ A.
e e ena (, Oflc y \rturo Leyte. lianz.

10

todos /o.r 111fJrlales, ent ne s } en fon i · o de cUo
pre runramo por la caract rí. ti , 1 L proc . o
humano la hum, nidad y al mi. mo ti mpo, p r la
e halla el m1. mo, má. allá que n
pongamo d

,1

. erá mene t r
que g n ró l
ituación en qm.
a uerdo &gt; no

obre u: esencia. m tafí ica..
J..o qu p&lt; dem . aher, e (lU la actual ond1 1ón humana, guc
e d r .ultado d I d enir c mpl jo de la e. p cic ha U gado a un
e t::1dio, la ra planetaria, &lt;lond ha . ufrid una tran forma 1ón r, &lt;lical
en rdaci 'm con u ondici · o pr cedentt:.2 Porque i el planeta en . u
relación c n el I y la trao forma iones del uni r e, configurar n
la con&lt;li i ne de po ibil,dad &lt;le la mcrg ncia d la vida y d ntro
d eUo, la, oodicione d po ibilidad d la mcrg n ia d lo
human ; ho) la humanidaJ (inc nsci nce d . Oe, cada vez má , la
condición d po, ibitidad &lt;l la i.:xi tenc1a del plan ca · d la vida. ] ,a
humanidad no
e n ci ·nte d l h cho de que ha omeozad a

comhcionar a u. vi j , ndicionant · .
En . tas circun tancias, . in antec d nr en el devenir d la
la oncli ión humana • tran forma en h11111a1m ro11dirió11 • to n c una
• El tt'.nnin plam:tanzaoón e la norn n prinapal ljUt: penniu: compn·nder cl
. igm6rn&lt;lo Je la rdt...-a de r..m Pku1t'fdlia que tten ' por finalidad conu.:xtualizar h~·1óricamentt:
d pn:M'.nte de L'l humanidad ) el proce;o &lt;l •gl• 1balizacion en cu o, e ta noción et &gt;nOl'fle
cn su c:uz enmologica la idea ele ave;:ntura Je l.t humarudad. Porque la p-alabragoq,r,irt:n
¡.,rricgt, pk,zr, comparte L1 r:117 e n la pafabra griega pkure.rljUt ljuine d 1r emmk, n1J!..al1H11do
\ con pkmdú, planeta. F 1;1. condación d . 1gnrficado rc1TUten a la 1::pcricnci, h&lt; ménca
Jonde Odi ·eo (l tisc ) r:.n su iunernnc1a e un . cr golpead , empupdn por d ra\'O de
Zeu. que :uicb l&gt;crando, aguado · SJ.11 rumbo fi¡o, pcr con un obi ov &gt;. un fin concreto:
llt:gar a e !-3. En fun ·ún de dio, e m la pn.."'-1ún b/,id ,k L ,rropkmd&lt;lfÍa · •ljW ' 1gníficar
que la humarudad no ha encontrado todavía.. el mecapunto de \ 1sta político qu~ 1·
permita 5UJ1l.-rar la cq,rut:ra qUt' cnnllc:\ d ompremler sud ·\ crurlus1onco a rual, corno
un pn 1: 1 de globaltzao · n de lt m :re. el • , del 1Stem p1tafu lll d pro&lt;lucci · n, \ n
como parte de un proceso mu h m." ornplc::10 ,, que globaliza a la globalizaaún,
rnn tsknte en una e rx.--ac ch: prop;rc ·iva Sllllb10 1 t:n~ d &lt;le ano de la e. peae y ·l
dewrur l'cológicu ) en ·mológico dd plant:ta La te ma dt conot'no..1 &lt;le panl dt la
humanidad Je u dt"' ~lt planct.mo como sui r,, erranl, pc:nn1tina salir de la .·1tuac1ón
Je harha.n · gl hal y crc-.u1a la · con&lt;lia n . de; pns1b1lidad dt: un, fomu di. ont dr:.
con\.,wnc1a de la c:spcci~ en :u 1 ·1 mi-patria., y al nu mo u mpo en funarm de lo que c ·ci
en ¡uego: su pn pin Jcvc:mr humano. l.a humamJ, d 1ucga con su de ·tmo en la era
pL'lll :t.'lria.

11

�(

\

,.

mera inver 1ón de términos, ino una forma de j ·fi
l
di · ,
.
gm car que a
con . ao~ humana ( u¡eto colectivo que aún di ta mucho de cobrar
cona~naa rcflex.iv~ obre l ~pacto de u presencia como especie
or~a_da n la Tierra) oece Ita de un nivel de conciencia Y de una
n,etapo!ttzca
para
·
_ .
. afrontar u inédita ituación, la de u contexto
y su
illcte~o bonzonte (hoy p~~:ario), que como quería fontaigne la
tran forme en h11111ana conduwn,
decir condición reflex.íonante y
regeneradora de la re~ción individuo/ ociedad/esp cie }' u correlato
naturaleza/
.d d paraeo
ll
. planeta/uruv rso: humanidad de la h umarua.
e preaso un nuevo uj_eto y una nueva política.
. ~annah Arendt eotre~ó la cala del desafio que aquí se intenta
. tgruficar, cuando analizando la difer ncia ntre condición y
naturaJ~z~ _humana, peo ó qu el ejempl más rarucal de cambio en
la_ condic1on de lo ere humano, ería u emigración del planeta
Tierra_ y en función de ello, eñalaba que:

r, labor,

ni trabo/o, ni acció11, ni pensamiento fendrian sentido tal como
lo co11oce111os (...) per~ el IÍ11ico juicio que podemos hacer ron respecto a s11
natural.eza
es q11e con/11111arian siendo sere.r• condicionaJ"s
s,· b'len
· SIi CO11di.CtOf/
·,
,
llv. ,
sena, e11 gran parte, autofabncada.'
in
.
. esa condición. reflexionante }' regeneradora de su pre enc1a
que. invocaba. fontaigne no sólo como con¡'untos de lll
. di V1·¿uo y
ociedade ' s~o como especie activa no ab tracta el pe]jgro de
autode_ truccion } de u degradación en barbarie (que se anunció
por pr~era vez en Ja década del cuar nta del siglo
con el
lanzruruem~ de la primeras bomba termonucleare ), e acreci nta
cada
. vez
. ma ' }' a u v 2~, e halla ª merced de grupos tecnocrárico

anonimo_ , ~~~- una concentración inaudita de poder de
autofabncac1on de nuevo condicionante .

i ~ien el :11:1e, a cravé de u cli tinto campos expre ivos, ha
anunaado antiapadamente esta nu va "condición" de 1a hu
.dad
su l
·,
rnaru
,
, p ~na asun~on . ocial, s.i e que alguna v z pu da realizarse, deb rá
tramitar el carru.no de una nueva p lítica y dentro de ella, una educación
acorde con e te desafio civilizaci nal.

--------, En La co11dinó; h11111a11,1, Paidó , Buenos Aire,, 2003. p. 24.

12

O e ta man ra conoc r, c mprender y exp cimentar la httmana

condición en toda u complejidad debiera er el objeri o principal de
toda política educativa que com la
E CO tu i ra como
objetivo un alcance gl bal. n e te sentido, conocer y comprender
Jo humano implica comprender • u relación ambivalente c n el
universo, decir aquello a pectos qu mu tran su íntima r ]ación
con él y al mismo tiempo aquello otro qu mu tran u íntima
extrañeza. Para tal fin, es preci o retomar Las pr gunta, enciales e
in eparables entre sí, de la trarución filo ófica, ¿quién s somos?
¿dónde estamos. ¿de dónde enimo ? y ¿a dónde vamo ?, a la luz
de la revolución científica tecnológica d l igl
· Y el d , u
errore y horror políticos, conómico y sociales, iendo esta una
tarea qu a9tú, se la con. idera imperiosa.
in embargo, compr nder y enseñar la /}ll111a11a condición hoy implka
situar e en una paradoja, porque si bi ne cierto que en La actualidad
xisten abrumadores conocimiento e información. obre lo humano
y u conrución, la fragm oración y di per ión d e e caudal de conocimiento conforman l ob táculo mayor para u cabal compren ión
y en cñanza.
En la actual constelación fragmentaria de la. ciencias, 1 aporte
de la. humanidade ha ido extraordinario pero nunca suficiente ya
que, en la mayoría delo caso , e ha xduido 1a pecto co mológico
y el natural Oa antigua nueva Pl!Jsis), de la h11111at1a condición o por el
contrario, e la ha reducido a determinismo biológico , psicológico ,
bi tórico sociale · e otérico o de oénero. J ,a con ergencia ntre
'
'
la llamada ciencias humanas y los conocimiento · fragmentado. y
fragmentadore obre lo humano, qu e encu ntran disper os entr
lo. campos Je las ciencias del pre ent , e halla muy lejo. de
producir , por más que e hable y e bu que la ínter y
tran di cipinariedad de lo conocimientos. Porque l proce o de
fragmentación d autonomía de las ciencia que proviene d l
Renacimi nto, di ca mucho d rev rtir a p ar de la permanente
cr ación de nuevo, campo articulado de conocimiento , dado que
primero, e preciso r formular mucho componentes de la ciencia
humana
al mismo tiempo peo ar lo elem nto que pudieran

13

�(

servir d una adecuada articulación tran ver a] y biodegradabl entre
ella y lo campos que hoy estudian la Pl?Jsis.
Otro aspecto descuidad por no decir omitidos han sido la
errancia I error el misterio y la incertidumbre que caracterizan a
lo humano en gen raJ y Ja ingularidad irrepetible qu caracterizan
a cada hombre} mujer n particular, que mucho poetas denominan
1~ "otredad ) heterogeneidad" implicit~ en la totalidad abierta y
v1va que es la humarudad de lo humano.
a dimen. ión cosmológica y natural, ho , e r ela a travé de
n~evo campo científico , casi todo interdisciplinario , como por
eJemplo, las ciencia de la Tierra las cuale contienen una inu itada
riqueza aún por explorar reflexivamente. La introducción de la
temporalidad en la .fí ica }' la astrofi ica, y la inqui ta imaginación
matemática de lo últimos año,, también revelan a peccos
extraorclinario que permiten.relacionar al cerebr , 1a ociedad el
incü iduo, la natural za y la cultura de una forma original, ochvía
ausente en la cuela _ en la política, pero muy p ·e ente en la
tecnología y en su ríe gos concomitante .
o meno fundam ntal han sido la revelacion del alma humana
r su complejidad irreductible en las novelas, la po efa la danza y el
teatro d 1 iglo " ' e suman a ello la pue ta en obra a nivel popular
de esas profundas revelaciones por parte del cine el folletín y la canción
popular. Ti d?s esto despliegue de conocimiento~ disp r o , hoy
pueden reurur e, poseer e J' er poseído por llo , gracia a la
tecno~~gías de la~ormación y comunicación (TI '). in embargo, la
refle~on _~b.re ~ 1mpacto en la identidad humana, en la política y en la
orgaruzac10n social, on muy pobre . La educación no encuentra la
encichpedia de la era plan taria, sin la cual 1a vida humana e ha.ce
incompten ible y más aún u poética, ética y politica.4
na forma de e m nzar e te e fuerzo de articulación con i te
en parcir de una contexrualización de la emergencia de lo humano
en la vida del planeta y de su relación con 1a naturaleza. Porque
4

Entendemoll por eocic~pcdia aJ esfuerzo que una comunidad realiza para
aruc~ar Y poner ~o drculación los aberes hereda&lt;los y producidos por ella
~lecaonado y clasifica&lt;l_o en función de lo problemas gue desafian su proyecto de
vida, el contexto y del UJeto que ella deberá crear para tal fin.
14

• R.

partiendo d la idea d una ambivalente r~laci_ón d arra1go Y
desarraigo humano en la naturaleza, la c1enc1a m~e tran _ u
condición cósmica, física terre tre antropológica, histónca y oc1al.
raóas a ella hoy abemos que vivimos en un gigante co cosmo
en xpansión c nstitwdo por mile de millone de galaxias miles
de mile de millones de e trella y aprendimos que nuestra Tierra es
un trompo rninú culo que gira alrededor de un astro rrante en la
p riferia de una pequeña galaxia de uburbio. Las partícula ' de
nue tro organismo habrian aparecido desde los primeros gundo
de nue tro cosmo hace (¿tal ez?) quinc mil millon s de año ;
nuestro. Momos d carbono s formaron en uno o varios ole
anteriores al nue tro; nue tras molécula se agruparon en los
primero tiempos convulsivo de la Tierra. sta macromoléculas
e asociaron en torbellino de lo cuale uno de llos, cada vez más
rico en u div r idad molecular se metamorfo. ó en una organización nueva con r lación a la organización e trictamente ql.Úmica:
una auto-organización vivi nte.
te momento cósmico de organización, sujeto sin cesar a la
fuerza de destrucción y de disper ión, s halla también sometido a
las fuerza de ligazón que impid n qu este e di persara o
desvaneciera inmediatamente de pué de su nacimi nto.
uestro planeta e con tituyó hace cinco mil millone de años,
probablemente a partir, de d truccíones có mica resultante de
la explosión de un ol ant rior; y mil míllone. de año má tarde
surgió la rganización viviente producto, egún parece, de un
torbellino macromolecular con tormentas y convul ione telúrica .
La Tierra se auto-produjo y se auto-organizó d pendiente del sol y
e constituyó en un complej biofísico a parór d l moro nto en l
qu ·e de arrolló su bio fera.
En ste planeta denominado Tierra, un poco de u taocia fí ica
se organizó de manera termodinámica } n función d l rem jo
marino, de la pr paración química, de las descargas l 'ctricas tomó
vida. De tal manera, que la vida e solar porqu todo us
constitu ente han ido forjado en un ol reunido n un planeta
e p tado por él. La vida s entone , la transformación de un de t llo

!

15

�fotónico resultante de lo re plandeciente torbellino olare .
osotro ere viv1entes, constituimo en esta proce ión inusitada
d~ e~·entos, una minú cula porción de la diáspora cósmica, una
rrugaia de la ex:i tencia solar, un menud brote de la existencia
terrenal.
~ h~manidad como parte de e ta vida, no tiene aún plena
conc1enc1a obre que stos acontecimiento no hacen olidario
con el devenir ~el de tino có mico, pero al mi mo tiempo in dejar
de estar Y senttrnos marginado porque nue tra Tierra e el tercer
satélite _de un ol destronado de su pue to central, convertido en
a tro_ pigmeo errante entr miles de millones de e ·trella. en una
galax.1a ?erifi' rica de un univer o en expan ión, de acuerdo a la
conclusiones de nuestro má eminentes a trónomo .
_ La bi~_fí ica de lo hwnano e a la vez có mica y terre tre. La
VJda naao Y e de truyó entre c nvul ione telúrica , catacli mo
u a~entura ha corrido el peligro d extinción por lo menos en do'
oca tone (fin de la era primaria y durante la secundaria).
ha
de a~rolla&lt;lo no olamente en e pecie cliver as, ino también en
co 1st mas, d?nd la cadena trófica tiene por a í decir, una doble
cara: la d la ida y la de la muerte, en el marco de un planeta que
yerra en el co mo .

Política y educativamente
pteci o a. urnir la con ecuencias de
es~ situación marginal, periférica y dependiente que es la nuestra. Porque
esta en la base de aq~ello conocimiento que nos permiten comprender
qu como r~s vtvos enraizado por el momento a este planeta,
dependemo, VJtalmente de la bio fera terrestre; por lo tanto, debemo
re~ono~er nuestra física y biológica identidad y pertenencia terrenal,
mas allá de nu tra permanencia futura en él.
~ antropol gía prehistórica de cifró la aventura de la hominizac1on,. una aventura de millone de año , tanto cLi con,-;.,.
Ui1Ua
provern~~~e de nueva especie : habilis erectus, neanderthal sapiens y
de apanc~on de lo_ prec dent , urgimiento del lenguaje y de la
::tu:a, como c~ntl~ua, -~n el .entido e~ q~~. e o tiene y pro igue
P oc~ 0 ~~e b~pe~~Clo~, de manualizac1on, erección del cuerpo,
cerebralizacion, ¡uvernl12ac1ón (el adulto gue con, erva lo caractere

16

icológko de la juventud), acompañado de una complexificación
, ocíal, proce o a travé del cual aparece el lenguaje propiamente
humano al mismo tiempo que e con tituye la cultura como capital
adguisíción de los abere , sab r-hacer, creencias, mitos, tran miibl , de generación en gen ración.
En urna, somo re ultado del co mo , de la naturaleza, de la
\ ida pero debido a nuestra humanidad mi roa, a nue tra cultura a
nue tra mente, a nuestra conciencia; no hemo vuelto extraño a
este co mo, que e sin embargo, ecretamente íntimo. ue tro
peo amiento y nu stra conci ncia, a través de lo, cuale conocemos
e te mundo físico, también no alejan otro tanto de él. El h cho
mi.m de con iderar racional y científicamente el uní er o no,
,epara de él irremediablernent . os hemo de arrollado má allá
del mundo físico y vivient . E en este rruí allá, donde opera el pleno
desplegamiento de la humanidad y u original ínt rrogante sobre su
completa otredaci En e ce mi&lt; allá, lo ser s humanos hacen humanos
lo uno a otros y con otro e ta realidad ocia] inmediata que no
vueh·e extraños al co mos e genérica. Como tal, muestra la ligazón
origmaria y originant entr poesía, política y ética que e encuentra en
la base de toda fundación comunitaria y civilizacional y por ello, toda
política no e agota en í nú ma, porque e al mi mo tiempo una
,mtapolítica, e decir un fuerzo de reinvención permanente de las
condiciones originarias de la vida humana y su mundos, a partir de la
intemperie y mediant urui semiosi del amparo.
El lenguaj , la cultura, la economía y la historia imposible in
la naturaleza, nos desgarran de ella y nos in, t.'llan en uoa fantástica
e decir en una configuración imaginaria conformada por nue tros
mundo e in titucione~, creando de sta manera, una estabilidad
ocia! obre una a!fo11Jbra voladora, porque fa humanidad e in tala
obre una transformación permanente de naturaleza biofísica e
hi tórico social La humanidad emerge en un contexto ~travesado
por I juego entre lo estable y lo ine table (tanto hi tórico como
natural). Lo humano d l sapiens/ sapiens/ detllens nos adquiere en l
ai lamiento, . íno en la exposición ante los otro y en un contexto en
permanente de enir que amenaza (de de el exterior y desde u

17

�¡-

interior) las e tabilidade producida "entre" y "por" las e fera
poética,, éticas y políticas. 5
Como i fuéramos un punto lleno de vida de un holograma
có, mico J' social, levamos en I seno de nue, tra ingularidad, n
, olamente toda la humanidad, la ociedad y toda la vida, ino
también, casi to&lt;lo el co mo , incluyendo su nústerio que yace in
duda, en el fondo de 1a naturaleza humana. Pero, no somos ere
que se puedan conocer y compr nder únicamente a partir de 1a
cosmología, la fí ica, la biología, la antropología, la a trofí ica y las
neurociencias. Las arte la poesía y las religiones de todos los
tiempo,, aparte de er dinámicas sencial en la con trucción de
la precacia e tabilidadc ante mencionada , uman a aquello
conocimiento la revdación de la "otredad" humana, que Octavio
Paz describe d la siguiente manera:

. El hombre es 11n ser precario, complefo, doble o tnp!e, habitado por
Ja11tas111as, espoleado por los apetitos, roído por el deseo: espectác11lo prodigioso
y lavm1table. ada bo111bre es u11 ser sing11/ary cada hombre se parece a todos
los otros. oda hombre es IÍnico_y cada holllbre es 11Jt1chos hofllbres q11e él 110
l"O/loce: elyo es p!tm1l 6
La pluralidad interior d l alma humana y la div rsidad de la
e pecie no e meno, compleja que u precaria unidad. i la unidad
e encuentra olo en lo ra go biológico de la esp cie horno
sapiens/ sapiens/ demens, ni la diversidad
ncu ntra lamente en

s El s_1glo XXI d berá abandonar la vi ión unilateral que define al ser humano por la
1-aoonalidad (!.1()1110 sapie11s), la técnica (homofahcrj. las acti\idades utilirarias (horno e«JIIO!lncr1.r),
necesidades obltgarorias ( horno pro a.icus). El er humano es mnJtidimensional y
abierto , _como tal con nene en su configuración humana caracteres antagónicos y al
1T1Jsmo !lempo complementa.nos. opiens y de111ens (racional y delirante), faber /11dr,¡s
(trabajador y Indico) en,pirir11sy itnagj11mi11s (empírico e imaginador), Wf1D111ia1Sy ro;,s11mm,s
(económico y dilapidador) ypro.raimsy poetin,s (prosaico y poético). El hombre racional
es tambieo el de la afoctividad, del mito y del delirio por eUo, el ser humano es también
infantil neurónco, delirante v racional. u complejo tejido ubjeávo lo hace un ser
relarivameme mestable e impre\1.ilile auoque ·ea.reducido a una máquina de trabajo}
e.le reproducción social Consultar el capuulo 5 de E/ método. La humanidad de la l111mat1id,,,d.
LJJ identidad h111110110, Cátedra, :\fadrid, 2003.
1
• E.n 110111/,res t'IJ m siglo. euc Barral, Argentina. 1990. pp. 1S y 16.

18

lo a pectos p icológkos, culturale sociale del er humano. Existe
también, una diversidad propiamente biológica en el eno de la
unidad human~ porque n olo hay una unidad cerebral sino mental,
p íquica afectiva e intelectual. demás, la~ cultura y la s ciedades
más diver ru, tienen principios generad r
organizadores comune .
Es la unidad la. que lle a en u seno lo principios de u múltiple
diversidade . Comprender lo «humano" de lo humano e comprender
u imitas ,,,,t!tiplex en permanente devenir.
La educación y la política deben red cubrir al ser humano
genérico , original, que 1 jos d er un retazo de género e ~a
unidad compleja regcnerativa y originante. Entre la pros-a y la poes1a
de u cotidiano devenir cada er humano e protagonista de una
transformación global qu in olucra a toda la e pecie n una nue a
emergencia reconfigurante de la r lación e pecie/ planeta/ ociedad:
la humanidad planetaria una multiplicidad en bú queda de una
comunidad por venir.
ta humanidad planetaria no es una
abstracción sociológica, vive en cada miembro de la especie como
un teatro interior y a la vez exterior, cu o libreto e identidad se
halla a la. e pera de la reinvención de un nuevo sujeto político y d
la nueva in tituciooe correspondiente a la scala política de la
sociedad humana planetaria, cu 'ª concreción e tan incierta com
lo fueron en su momento, la aparición de la vida la d los primeros
bípedo , la de la prim ra ociedade humana en el planeta ' la
invenci -n de la agricultura, el e tado y la democracia.
Reinventar un nu vo sujeto para una comunidad planetaria
requiere de una ética, una poética y una política planetaria. n nuevo
mundo, es decir una nueva configuración imaginaria que permita la
regeneración de una humanidad plan taria, n es el producto de
una planificación racional producida en gabinete de especiali tas
planetarios. Frente al acontecimjento d la planetarización en
devenir de la humanidad que s nue, tro presente, ólo e po ible
convocar a lo imp nsado y lo indi ciplinad para que trabajen n el
seno de lo innombrable , 1 enorm . Reinventar lo nombre , lo
valor . y las relacione, humanas son el d afio de la h11111ana co11dició11. ~
Desafío que comienza en la r si tencia a la fragmentación y al

19

�frenetismo inmóvil de Ja ad.mini tración anónima d la sociedad y,
también, en el e fuerzo de perc pción la posibilidades latentes en
la reiteradas y cr ci nLe · cri is, que como en e to mom oto suc de
con la cri i de Ja · hipotecas en E. . y u impacto financi ro y
productivo; e a latencia e escucha en la, voce que convocan a la
humanidad a pen ar u pr ote de forma más creativa. Y a pesar
también, de que s repiten la voce que plantean má de lo mi mo,
incluso hasta conducir a uri ocultamiento de la gravedad de la
situación, porque reducen el a unto a la p rcepción de una mera
recesión de los mercado de consumo. in embargo, una vez má
emerg la nece idad y la oportunidad pata crear una metapolítica para
la btfflJana condición, como parte de Ja percepción del presente, por
parte de un ·u jeto colectivo cada z más con, ciente de dio p ro
que no tiene la mi ma prcn a ni la misma atención por parte de la
administraciones y u· lidere . na prueba d elJo, s la voz de
Raimon Panikkar que eñaló a fine de los 90 el dilema que hoy
acompaña, como un interrogante en las ,ombras, a lo que debate
obre I futuro de la cri. i mencionada:
El dilema es rlaro: si se continúa por este camino se llegará al sttiridio de la

hun1~11idadJ' al terricidio cómetido por el ho1J1bre. Si .re elimina el istema qf(e
constztuye la h'tlma de la vida de Hna gran parte de los hombres, se prodHdrrí 1111a
c~tti.rtrofe pareada a la q11e padece el to:-&lt;icóh1a110 cuando le falta la drvga. El
s,ste,na ~cfHal nos co11d11ce a la niuerte J\ sin él, también morimos. I complefo
tee11ocráftco 1JJodemo se ha i,yertado m la vida de ks h0111.brc.r de tal manera ql(e
se ha convntido en algo indispensable, al ,nenos para aportar una so/11ció11 a los
~ G1ambattt ta

Vico ha ins1sti&lt;lo sobre la pnmacia de la poesía obn: el lenguaje
racional pero in la exclusión de este, en el proceso de con figuración &lt;le un nuevo
mun&lt;lo. El lenguaje lógico no puede ser la palabra originaria que nombra un mundo
nuevo, va que la misma_ inderhable a partir de ente absuactos particulares, por ser
produ~to de la creac1on humana, La reducción de la poesía a un mero oma/JIJ,
entendido como una bella apariencia desprovi ·ca de , ignificados esenciales, es parte
del proceso de ractonalizac1ón de la vída y de la reducción de la complejidad humana.
En lodo ca o om(1/11s en tJemp · &lt;le 'ico, no significaba un embcllecinuento
cxrrins~c , in un medio c. encial para hacer vi ·ible la singularidad de un
acontec1m1e~to humano que requería una nue-.:a y singular percepción y l.Uh'l
eran formaoon pe onal o colectiva.

':5

20

problemas que ha creado. ¿Existe alg¡ma alternativa? ¿Podemos, o q11e1w1os,
vivir en o-tro mundo ajeno a la it?fl11encÚI de la tec110tracia? 8
De lo dilema
al por medjo de la creatividad o la
catástroD s. i n el pa ado la humanidad ha creado la agricultura,
el estado r 1régimen democrático, entre tra co a , con la finalidad
de uperar condicionamientos y re olver ituacione, specí.fica gue
e creían in uperable , ntonce no s descabellado afirmar la
posibilidad, temota o no, d l urgimiento de otras condiciones
humanas para sobrevivir a lo de afío del presente. La posibilidad
de qu ello ocurra y n ca o de efectuar e, el int rrogante sobre la
calidad de lo nue o son inciertas. Pero Jo que cada ez cobra mayor
certeza es la posibilidad de que la Tierra, r , ponda al fin por u
cu nta (hipóte is Caía), y en ausencia de respue tru: por parte de la
humanidad, al de quilibrio · ceba. ami nto de lo limite de
ustentabilidad y regeneratividad del eco istema planetario.
La educación, como el eje estratégico de cualquier política pública
que hoy quiera pre ervar lo humano, más gue centrar su e fuerzo en la
i mpre cambiantes necesidade d in truir capacitar, como se
pre upone n las actuales teoría ,obre la 'nuevas competencias",
tiene que fortalecer la, concliciones e6 ctiva que favorezcan la
emergencia de la humana condición. Porque n el futuro inmediato, el
desafío no e tanto el problema d la eficiencia eficacia de lo ervicio.
público , ino más bien, la bú qu da del consen metapolítico para la
construcción del bi n común planetario y rep n ar en funci ' n de ello,
la economía, el derecho lo mercados de la b11mana condición. 9

~En él e,pí11111 de la polític". Ho1110 ¡,oliticus. Peoin ula Barcelona, 1999. p. 42.
Ql.as actuales teoóa sobre Ja "nuevas compecencias' más allá de u circunstancial
efectividad, no dejan de ser un conjunto de crirerio de rcadaptabilidad para empleos
prccaóos, en I contexto de un sistema económico de producción, que se encamina a
una interacción borro ·a, entre la · \iejas foanas de capitalismo sal aje, -como s pude
apreaaren ,bina} en la triteración de las viejas guerras de explotación en el ongo ahora
en función del nuevo material para lo componentes eleccróoic s de lo · teléfonos
celulares, las computadoras }' la consolas de vídeo juegos como el colcin-, la evolución
por decir así, hacia un sistema po. tfordisra d producción y la mutación n la noción de
trabaj y empleo, qu han despistado a buena parte del derecho yla economía internacional.

21

�LAs PROFESIONES Y SU
CONTEXTO. UN ACERCAMIENTO
Benigno B enavides Martínez•
José Ma. Infante B onfiglioº
Guadalupe Chávez González...

Breve preámbulo
EL DESARROLLO DE LAS

no es un hecho aislado ni sus
prácticas o elementos intrínsecos han aparecido con independencia
de otros hechos en la sociedad; han sucedido y suceden en un
contexto. Una delas primeras acepciones que se reconoce al término
contexto se refiere al entorno lingüístico del cual depende el sentido
y el valor de una palabra, frase o fragmento considerados. La
expresión se aplica también al entorno físico o de situación, ya sea
político, histórico, cultural o de cualquier otra índole, en el cual se
considera un hecho. Así que, si se trata de comprender la profesión
con todos los aspectos que la explican, la caracterizan, la delimitan
PROFESIONES

Profesor de Tiempo Completo de la FFyL de la UANL en el Posgrado y
Llcenciarura en cátedras de Sociología y Educación. Miembro del CA de Educación
"Cambio Educativó''.
·· Profesor de Tiempo Completo de la FFyL. Doctor en Psicología Social por
la Facultad de Filosofía y Humanidades, UNC. Miembro del SNI y del CA de
Humanidades.
··· Profesora de Tiempo Completo deFFyL. Macstria en Enseñanza Superior por
la FFyL de la UANL. Miembro del CA de Educación "Cambio EducatiV'o".

23

�(

y no permiten a la vez apropiarno de todo ello e introducir nue tra

propja id a percepcione y significaciones; e tamos hablando en
t, rminos generale del contexto social en 9ue e de arrolla o enmarcan
las profe-ione .
Para los profi iorusta es importante e tar al tanto con ci nte
e ~formados del contexto y de su problematicidad, porque e de
ahJ d. donde pr~ceden la soLicitude que se Je proponen para ser
a_ten~da _pro_fi 1 nalm nte y porque ademá , su propio trabajo
tJ.ene rmplicac1ones n I campo , ocial, cultural y económico donde
s de envuelve. Las práctica humana adqui~ren encido en un
contexto que le da ignificado.
ontextualizar, es en d finitiva,
colocar la co a (y a no otro mismos) en un borizont de
si~c~ción. La conci ocia del contexto de una práctica profe ional
multtplr~a la posibilidades d acción y p rmite comprenderla en
pro~ndida~. ~a refl xión obre di tinto campos en que la práctica
a~qu1er s1gruficado ·u sentido acial cultural, económico v
c1entífico-técnico, u dinámica de tran formación u relaci , n co~
otra práctica, aparentement clistantc y el modo como e entendida
por lo_ e p ciaJi ta r por qui nes no lo on, ha de p rmitir al
profe 10naJ ser má consciente de su papel y de , u posfüilidade de
tran formar u entorno vital y a si mi mo.
Para qu~ tm conocimiento ea p rtinente, lo ha dicho Edgar forin,
la e~u_cac1ó~ deb rá evidenciar el contexto lo global, lo
mulu~m- n tonal lo complejo. J\.í, nfatiza que para que el
conoc1m1ento d la informac1one o elemento ai lado e
in uficiente. Hay qu ubicar la informacione y lo, elemento e~
su contexto para que adquieran sentido.'

l. ~a influencia del contexto en el desarrollo de las profesione
f1Uones de jóvene en todo el mundo concurren cliariamente a la
universidade, ar cibir in, trucción para convertir e n profe iooi ta ;

1

Edgar l\forin ( 1999). Lo icte ·abere necesario. para la educación. Trad. De
mercedes allejo-Gómez. Col mbta: U
O, p 12. En www.rev:i ta.futuro info/
download/down 20/monn 7 abere..'&gt; .pdf.febrero 23 de 2009.

24

meta que p ran alcanzar al cabo de alguno año . P~dres, ~aetro e tado-gobierno, orgrum:acion s y entidade de dJv rso upo,
a •í como individuos en lo particular realizan todo tipo d actividade.
tendí nte a e te fin, esto porque ademá , xiste la. convicción d
que la forma ión univer itaria redituará en un bu n empleo y,
e\·entualmente, buen al.ario.
La bú ·queda del r con cimiento a travé de la obtención de un
título es el motivo principal para acudir a la institucion s clucati a
uperior o univ-crsidad . Todo en e ta in titucione ha s!do
diseñado para e te propósito y pre ado n los plane de tudio y
programas educativos, n lo laboratori o taller , en l di eño de
práctica como el enricio ocial y las práctica profe ional . Exist
la idea adcmá , de que toda educación profe, ional culmina con la
obtención de un título y tiue 'sta ha de conducir al mpleo· n e t
upuesto se basa toda Ja t rmación profe ional hoy n día.
in embargo los problema d l cont xto ocia!, influy nen todo
lo a unto qu
relacionan con lo e tudios profe ionales; tanto
a í, que u importancia det rrnina en cierto entido, lo que ucede
al int rior de las univ r idade .
í, 1 ptim r probl ma que
percibimos es el del cambio en la · profe iones, cambio qu e
proyectan o diver a dimen ion y , pacio : práctica, ociale
d I trabajo, estructura del programa de e tudio , percepción por
part de la gente, importancia social etc. guna profe ione on
relativamente nue as como las r lacionadas con la llamada TIC's,
mientra que otra , como la medicina, la con trucción ~ la, leye
tienen ya una amplia hi toria. Ademá de profe ione nueva y
tradicionale e.xi ten nuevos grado d estudio · y e pecialidade,
en di r as di ciplina , y po grado ; pareciera qu la formación
profe ional nunca va a terminar o que e va a conYettir en un
componem d la vida. Por otro lado, hoy no exi t la. gundad de
que lo gue e e tudia aya a r el campo de trabajo n que el
tudiante se habrá de de empeñar en 1 futuro; también
pued
peo ar que todo lo qu
aprende en lo. e tu&lt;lios no , rá
nece ariam nte lo que e requiera al momento d contratar e como
empleado.

25

�HI

El cambio en las profe iones e relaciona con el contexto o el
que e de, arrolla la práctica y con los factore o lementos de la
profe ión· la demanda p r parte de los empleadorei: es fundamental
para que aparezca, e mantenga o de aparezca una profesión pero
también el conocimiento y la tecnología intervienen en la dinámica
de la actividades profe ionales al igual que la política, la economía
)7 el propio individuo que e tudia y se pr para como futuro
profe ioni ta.

1.1. Idea y conceptos: profesión, ocupación, trabajo y oficio
Es común observar que para denominar algo se u en ciertos
t' nnino de forma indi tinta, como si tuvieran el mismo ignificado
para cualquier hablante, lo cual puede ser cierto en algún sentido,
pero hace falta preci ar I u o, por lo menos de lo término
relacionado con la profejón. Por profe ión se entiende un aber
xperto y esp cializado, aplica&lt;lo a la construcción o djseño d obras
de objeto o para la prestación de servicio , obtenido en un proc ~
de formación, previo al ejercicio, que e dispone al servicio de
u ·uarios previamente e pecificados, a cambio de un pag o salario,
ya convenid .
1 . aber experto hace alusión al dominio que po een los
profe_ 10nales obre la corupl jidad d lo conocimientos qu
constituyen su campo de actividad al mismo tiempo que e tablece
que eso conocimientos han sjdo sistemáticam nte elaborado en
un proce o social de con trucci 'n del conocimiento, el cual ha
logrado cierto grado d abstraed' n que lo de prended la referencia
a ca, - c ncreto
que le permite generalizar hacia situacione
emejantes. J,a experiencia opera en el entido de ofrecer nueva
oportunidade para revisar el aber que ya e había abstraído,
confirmando o rechazando lo que se había aceptado como válido.
A_ í_, el conocinuento profe ional e un conocimiento comprobado,
Yálido para una generalidad de ca os y su ceptibl de nuevas
aplicaciones a ituacione . imilar . demás, debjd 0 a su
comple!idad y e pecialización a lo largo del ·empo, es que e han
formalizado e in tituci nalizado las profe iones; e decir se

26

,,,

r

&amp;

imparten conform a un programa diseñado ?ara e e_ fin, _ en
in tiruciones d educación sup rior que garantizan la ngu.rostdad
de esa formación.
Anteriormente la profesión hacía alusión a actividades de carácter
religioso, lo que nos lleva a la id a de vocación como Uama~o
e piritual (discutible ha en día) hacia el de empeño de un traba10a ello e debe el uso de t 'rmino · relacionados, como profe ar, en el
entido de profesar una fe r ligio.sa; el significado de profesar alu~e
a exhibir, mo trar o manifestar que ·e tiene determinada creencia
religiosa la cual se pretende que sea conocida por lo demá . En las
profe iones, indica que el profesional de ea manifestar exponer o
ex.hibrr que
una per ona experta en determinado trabajo lo cual
desea que ea conocido por todo los demá, con el propósit d
poder apro echar us servicio . A1.mque el ·eotido religioso del
término permanece de alguna forma, a partir de la indu trialización,
el término profesión se desprendió de su carácter religioso ' e
nfocó hacia el campo del trabajo, ya sea en la industria como en la
prestación d
rvioo .
E el ociólogo alemán fax eber (1864-1920), fundamental
en el desarrollo de la ociología científica, quien establece la relación
entre religión y ,ociedad (o contexto) n u obra, ú ética protestante
)' el espíritu del capitalismo, que e un e ·rodio sobre el desarrollo del
capitali mo en orteamérica, durante lo iglo
l ' XVll; en
dicho e tudio eber destaca el origen religio o del trabajo y de la
profe ión. Para el ociólogo al rnán, la profe ión e relaciona con la
idea de vocación como llamado interior (benif, calling),
eber, p.48)
desde lo religi O o como inclinación personal acerca del trabajo al que
se va a dedicar cada uno de lo individuo en la sociedad. Esta idea
religiosa sobre la profesión, . acerca a la de ervicio, como er alguien
útil o hacer algo útil para todos llevar al cabo una vida ordenada,
dedicada al trabajo coru ecuentemente alejada de los vicio .
, i I hombre elige bien u profesión (escucha el llamado), entonces
toda u acciones serán acertada y bien reconocida por la ociedad.
El trabajo, en este ca o, se convierte en racionalidad de la vida y
l1 gará a con ertirse en una ética para las acciones del hombre. En la

27

�(

actualidad e ta idea ha cambiado se habla meno d vocaaon en
cambio e habla más bien de de eo, de intereses, d expectativas, etc.
Hoy día existen ocupacione que no requi rende Ja formalización
de su aprendizaje, ino qu e suficiente que el trabajador demue tr
u conocimientos n el trabajo. E ta ocupaciones no llegan al
grado de profe ión de d 1 mi mo moro nt en que no se han
desarrollado u conocimientos hasta llegar a abstraccione y
generalizacione sino que e ba an solo en la experiencia del propio
trabajo. i ·e ha U gado a la e pecialización puede tratarse de un
ofici_o. egún div rsas definicione.
\E, {aria 1oliner otros):
Oficio es la realización de un trabajo c n el propó ito de construir,
reparar mejorar copiar o repetir bra de forma especializada;
etimológicamente este vocablo proviene del latin efjici111t1 que a u
ez provien de op/fid11111, qu e compone de op11s que ignifica
obr~ y de facere que ignifica hacer. De oficio s deriva oficina )
oficial. .Ademá también ignifica documento.
Como e puede deducir, profesión y oficio e tán e trecham nte
relacionado la diferencia fundamental e ncuentra en Ja
formalización &lt;l I conocimiento de cada uno d ello , la cual se
encuentra mucho má formalizada en el caso de la profesionc . 1
desempeño de oficio se relaciona con trabajos realizado con
in. trumento , máquinas o herramienta de poca e p cializaci , n
que fácilmente pued n adquirir in mucho co, to : que requieren
de la participación &lt;..lir eta d l individuo &lt;l 1 qu demandan ciertas
habilidades " conocimiento. (el plomero, por ejemplo). El ficio, es
una actividad que
de. empeña casi siempre de forma individual
debido_ a lo esp cífico del trabajo qu no demanda la participación
en eqlllpos para resolver grande. pr blemas, por lo gu el oficio
remit al cumplimiento de tar
ya e tablecidas. Oficio, también
d nota e e saber o con cimiento en un campo d terminado del
trabajo, por lo gu e puede decir qu tener oficio,
tener
conocimiento ) e. periencia en I trabajo, en opo ición a Jo novele ,
nuevo o novatos en la profe ión. í un abogado con oficio, ademá.
del título significa que tiene experiencia v conocimiento en el
desempeño de . u profesión.
,

28

El desempeño de oficio (plomero , afilador , planchadora ,
guías d turista ), no rcquier licencias otorgadas por la autoridades
ducativa , pero sí e ofrecen ·ervicio ducativo. para la formación
de t · cnico o profesionale técnicos con las caracterí rica del
desempeño de oficio, lo cuales se han convertido en opci nes
aceptables para re. ponder a la demandas del m rcado de trabajo,
que en mucha oca ione · no requi ren profe ional en un grao
número, sino, técnico .
Durante la edad media, la corporaciones controlaban el
de empeño de lo oficio. o arte anos d otro d los cual
reconocían ere. niveles: maestro oficial , áprendiz. El oficial ya era
capaz d desemp ñar e n lo trabajo , pero bajo la upervi ión de
un mae. tro quien era el único aut rizado o recon ciclo para
reali%arlo . El ma stro, para poder U gar a serlo, había pre ·entado
un examen ante todo el gr mio de arte ano y demo tracio con . u
obra mae tra que ya podía abrir u pr pio taller. El control de la
profe ión., en e ·te ca o d 1 oficio
taba a cargo de los propio
arte anos, dedicado al cuidado de u intere. e como grupo,
post riormente est control pasó al estado, que pu de del garlo a
la m titucione educativa
compartirlo ademá , con la
asociacione profesional s. É ta ultima , por su parte, a um n una
función dedicada a mantener el carácter ' tico en el d sempeño d
u agremiados, por lo que realizan actividade con este fin, aunque
también llegan a asumir funcione de control para el otorgamiento
de lic ncia o p rmi o para el de empeñ de la profesión, como lo
on la actualización y vigencia de lo conocimiento que deben tener
lo proi jonistas, a í como ·u conducta profesional
El término trabajo se ncuentra, como lo anterior , muy ]jgado
al d la profe ión, pero u accpcione on má diver a ; de, de una
perspectiva amplia, trabajo puede er una actividad aislada, p ro
también una ocupación permanente (remunerada o no). Para Clau
Offe 2 por sociedad del trabqjo · entiende aquella cu 'ª estructura
fundamental e ubica en la actividade productiva que reali1,an
~ ( ffe, laus ( l 992) La sociedt,d del hwhajo. Problemas estmct11mles )' perspemva de
futuro. Alianza Cmversidad. fadnd.

29

�lo individuos bajo eJ e quema de int grar e a ella en ba e al trabajo
qu desempeñan, d tal modo que toda p r ona debe de empeñar
una actividad productiva y la oci dad debe ofrecer la oportunidades
ufidentes para qu todos
pu dan ubicar en un empleo. El
problema que analiza ffc e que la oci da&lt;l actual ya no ofr ce
las oportunidade para poder ubicar en eJ mpl o a pe ar del
crecimiento c nómico y de la acumulación de grande capitales·
este autor I llama cri is de la ociedad del trabajo. ,on idera
ad más, tro problema , como por ejemplo lo desaju te en
r ]ación con la obreoferta educativa 1crecimiento, a vece ficticio,
d 1 sector servicio , la caida de lo, alario r otro similare ; pero
obre rod , como, esta ociedad e d fine y define a lo individuo
de acu rdo a u ubicación n el e quema, de trabajo: Quiene no
logran una in erción adecuada a travé de un bu n trabaj (empleo)
entonce. se irán relegando de la soci dad, qu dando excluidos de
su participación y d su beneficio . El término trabajo pre enta
otras variaci n s en ·u u o coúdjano, por ejemplo cuando se le
utiliza para r f rir e al trabajo domé tico poco aceptado 0
r c nacido, al que e de empeña con poco esfuerzo fí ico, que
mucho lo minimizan como no trabajo o cuando e utiliza para decir
que ha co · tado mucho trabajo convencer a alguien para que haga
tal o cual cosa
qu le ha tornado mucho trabajo I vantar e
t mprano.
De esta f rma, el uso , preci ión del término no e tarea encilla
obre todo I e c n ideran ca os o probl mas e peciale por lo
c1ue vale la pena considerar en este tema lo que dice Giddens. 3 ste
ociólogo recon ce ei caracterí tica o componentes del trabajo
para la ociedad } para el indi iduo: a) Dinero, orno ingreso ueldo
alario para poder ~ ati facer 1a nec idadc ociale y ser aceptad
en la ociedad· b) j el de acti idad, mantien al hombre en uso de
, us conoclllllento. y habilidad , lo que lo obliga a actualizar e y a
manten r una r lación social con el r to de us compañe O d
trabajo; c) ariedad po ibilita ambiente difer nte para que eJ

' Gidden , A. ( 1998) S tm()/ogía . \lianza Editorial. fadrid, 396 pp.

30

individuo s de n uel a y e tablezca relacione ociale ; d)
E tructura temporal en cuanto a que el tiempo del in lividuo se
organiza de acuerd al trabajo, (día, emanas, año). jn trabajo, el
tiemp adqui re otra dimen ión y pu de llegar a perderse la relación
d finalidad o propósito con qu se realizan las cosa. ; e) Contacto
ocial que . e logra con lo compañero , amistade y actividade
gracia o alrededor del trabajo como participar en clubes,
asociacione , equipo , fe tividade y otra semejantes· OIdentidad
personal que e logra en ba e a lo que se , dependiendo de su
ubicación en I esquema de trabajo y la vi. ión de operación o mejora
con tanteen lo puestos de trabajo con la consiguiente retribución
económica.
La ocupación, es quizá el término con mayore problema ,
debido a la imprecisión con la que uele er u ado, le asocia con
la idea de mpl o de la cual e inónirno. TJa ocupación, puede
decir e que es la ex pre ·ión de la profe ión dentro del m rcado
laboral, todo el conocimiento , la experiencia que puede tener el
profe ional de cualquier área, entra en acción cuando está ocJ(pado o
empleado. Por el contrario, i stá de cupado, parrido o
de empleado su actividad queda post rgada con lo cual corre l
peligro de volver e ob oleto, con forme aumenta 1 tiempo de la
desocupación. La ocupación no necesariamente e refiere a una
profe ión, má aún es po ible que la ocupación poco tenga qu ver
con la carrera qu e estudió, pue la ocupación depende de la
situación del mercado y no de la ducación recibida. E tar empleado
u ocupado significa percibir salari o pago a cambio del trabajo que
se desempeña, no ignifica que se ejerza la profe ión de esmdio. La
ocupación no es inónimo de profe ión pero pueden coincidir n
algún momento lo cual ería id a~ tanto para I profe ional como
para la ociedad. j esta coincidencia no
da, entonce habrá que
recurrir a analizar, de acuerdo a la prot ión para la que e ha
e tudiad , n qué ocupación o empleo e puede ubicar, por lo menos
temporalmente, mi ncra mejora la situación del m rcado· también
puede capacitar e n el nuevo pu to &lt;le trabajo a tra é del
aprendizaje e pecífico que e puede d sempeñar ' con vi ión

31

�expectativa de cambio o permanencia en el emple .
l 'na última problemática que e pre enta en relación a la profe ión
· u contexto, e la qu e g nera en lo e tudio profe ionale , lo·
cuales . on proporcionado por in. titucione de educación up rior
(I ... ) p ro Jonde mucba vec , e brindan estudios imilares con
título diferente, lo qu provoca cierta confusión y a vece
competencia entre esta pr fe iones ituación que e v reforzada
por las demanda del m rcado laboral que uele identificar ólo en
forma general a la carreras y olicitar profesional afine para
ocupar el mismo pue to d trabajo. La diferencia ntre la carreras,
a, í como la especialidade y acentuaciones en muchas de lla
on válidas de d el momento mi mo n que Ja, uni ersidade e
rigen, por lo principios del avance científic y de lo_ de arrollos
tecnológico y no ólo por l mercado de tal modo, que para un
contratante, vario profe ionista pu de"n de emp ñar el mismo
pu to de trabajo. La in titucione educativa n cambio, iguen
una lógica diferente, y, aunque no e olvidan del empleo el centro
de la creación o reforma de una carrera profesiona~ e la ciencia.
Para la institucione educativa l con cimiento e tan amplio
· variado que requiere de e pecializacione
acentuaci n para
poder con tituirse en profesi ' n, lo cual repercute n su oferta de
e tudio . En la · instituciones educativa, e llama carrera a los
e. tudios que e realizan con el propó ito de obtener un título
pr fe ional· con tituye I e tudio sistemático de una profe ión y
lo egre ado de un plan de e tuclio r cib n el nombre de
profe ionales; los profe ionales tienen el reconocimiento s cial a
travé de la expedición de una licencia o permi o para el ejercido
de dicha profe ión por lo cual on llamado licenriados (no olam me
lo, abogado ). i hacen de u profesión una forma de vida y a umen
el comportami nto ético que s requiere para el jercicio de la
profe ión entonces llegarán a alcanzar el rango de profi ionistas,
que ería la a piración mayor para todo egr ado d una carr ra. i
de pué de terminar su e ru&lt;lios profe 10nales, el egre ado quiere
continuar con e tudios de un má. alto nivel, e con icleran
po graduado. y se obtiene un nuevo átulo que grados como I de

32

mae tría y doctorado, para dar cuenta d que ba profundizado en
lo estudio , lo, ha ampliado, tiene experiencia y es e p ciali ta.

2. El conocimiento y la formación de profe ionale
no de lo. elementos fundamentale n la formación de los
pr fe ionale a lo largo de la historia ha "ido el conocimi~n~ , ya
que toda profe ión cuenta con un aber xpert o especializado
manejado n forma clu iva o monopólica por un grupo e pecífico
de la ociedad el cual pon
conocimiento, junt a habilidade y
actitudc spedficas al en.-jcio de usuario. , beneficiario o cliente .
E te servicio profe i nal e reconocido por toda la , ociedad como
algo necesari y digno para la per. ona qu e dedican al d mpeño
de una profesión. La formación de profesionales , e de envuelve
en vario contexto que pre nta la ociedad, como el conómic ,
el político, la p r ona mi rna, la cultura, la religión y otro má
pero e l conocimiento el que ha tomado una dinámica mu
acel rada o la actualidad.
En conjunto, la dinámica social actual ha alcanzado un ritmo de
tran. formaciones que l dan cierto sentido d unidad a partir de
alguno fenómenos que on compartido por ca i toda, las
ociedades. -, . to fenómenos on: la globalización y l
conocimiento, los cuale. están unido y e con olidan uno con
otro, la globalización propicia el de arrollo tecnológico y ésta, a su
vez, ha hecho po ibl la globalización. Emblemáticamente e recurre
a la caída del Iuro de Berlín (9 de noviembre de 1989) para
repr ntar el inicio de lo cambio en el mundo actual; aunque
mucho de e ·to cambio
habían presentad d . de vario año
antes, d todos modos la caída del mur . imboliza la eliminación
de ciettas barr ra que no fa orecían la circub.cióo d per ona d
idea y de mercancía .
La globalización e tablece un mundo unificado por cli er. o
elemento, , de entre lo yue e el staca el mercado el cual permite
que exi tan nivele. de producción para ati facer la demanda de
tod el mundo, trayendo como con. cuencia 1 abaratamiento de
la m rcanda. , haci nd po ible que ean acce ible, para un público

33

�B

cada vez mayor. E tas ventaja son aplicables a las tecnologías de
la comunicación, por lo que re ulta muy conómica la adquisición
de e9uipos de cómputo y comunicación. e establece así una relación
que consolida lo económico con lo tecnológico y la comunicación.
En un mercado de un gran número de consumidores, a cala
mundial, la tecnología la comunicación se convierten en a unto
económicos, pero si existen barreras fí ica o ideológicas, J mercado
no puede expandirse al ritmo que lo necesita el desarrollo tecnológico
para ser rentable; entonces las barreras politicas on también barrera
conómica . n una ituación así no se puede hablar de gJobalización
ni el conocimiento e pued con iderar como una mercancía
atractiva para el intercambio, pu sto que para que l conocimiento
pueda adqUÍlir esra característica e debe de establecer una relación
mundial &lt;le tal magnitud que provea de elemento de conocimiento
nuevos constantemente. El conocimiento dentro de la globalización
y con las innovaciones de la tecn logía e convierte en elemento de
innovac1on de la nú ma tecnología ad má de fundam ntar la
globalización.
Las profe ione n e te mundo globalizado, tecnol gizado e
interconectado el cual s presenta como contexto sintetiza en el
c nacimiento uno de u, elemento má importantes;
conocimi mo e un componente bá ico de la profe ión, e el
el mento de la actualización ) de con xión con el mundo del trabajo.
La · profesiones e actualizan con conocimi nto nuevo , pero
también el conocimiento tran forma la profesiones , propkia la
aparición de otras nueva . Consecuentemente, cierta. 1 rofe ione
pueden d aparecer por quedar sin acomodo dentro de la tructura
d J nueyo conocimiento por tener qu competir con otra de más
reciente creación, que re pond n mejor a la, nuevas demandas.
La formación de profe ionales dentro de la univer idades tiene
que transformar en relación al conocimiento y al mundo global y
tecnológico, pero la univ r idades mismas deben ser actualmente
productora de conocimientos. Esta función no es nueva puesto
c¡uc de de sus orí ene e e tableció como uno de u componente
bá 1co , lo nue ·o
que en la actualidad la producción de

34

I

I

1 I

conocimiento se pued convertir en una profesión que tome por
objetivo la de producir conocimientos nuevo o de encontrar
aplicaciones nueva a los ya existentes. La ocupación de científico,
tan señalada en los siglos de Kepler Galil o y ewton en base a
us aportaciones c mo individuo , adquiere nue as dimensiones
impulsada por las demandas mercantile de la globalización y de la
sociedad del conocimiento. La formación de profesionale del
conocimiento y &lt;le la tecnología es una de las nuevas po ibilidade,
de formación profesional que ti.en que darse en la universidades.
la universidad como institución se d be e pecializar en la función
de generación de conocimiento , desde lu go que esto no e puede
lograr repitiendo lo que hicieron lo grand científicos de otros
tiempos, que ademá , lo pudieron hacer muchas -veces, alejándose
de la univer idades de su época.

2.1. La formación profe ional en las sociedades actuales
El cambio ociocultural al que tan frecuentemente se hace referencia
hoy en día, e un proceso que se manifiesta d de finale, del siglo
XIX, aunque de forma más no1:,1.ria en el último tercio del iglo
.
La e pecificidad de los cambios, es que é to e desarrollan de
manera muy acelerada, son constantes y se presentan en div r a
dimensiones de la vida ocial a la ez, e encuentran ademá ,
fuertemente vinculados con el avance de Ja tecnologías. Las
tran formaciones tanto culturale como tecnológica , se oh ervan
en el nivel global y on producto en el inicio de esta época, de un
incremento n la relacione comerciales y financiera a nivel global, que ahora in olucran e impactan en todo, los ámbitos
conformando un mundo nuevo, donde e suceden procesos y
relacione inéditas, con una gran producción de objeto que nos
facilitan y a la vez, e tructuran o r structuran nuestra vida.
En lo diversos campos científico se han realizado muchas
aportacione algunas muy valiosa que buscan atender las
problemática. ocia1es; buena parte de este conocimiento que antes
era sólo para especialista , circula ahora como información y puede
e tar en mano de mucha per onas, lo que no significa que siempre

35

�(

se abe cómo ut:ilizarlo. La tecnología de la información r la
comunicación apuntalan estos proce os y su influencia en todas
la dimensiones de la vida social es incuestionabl . El aumento d 1
conocimiento disponibl y el cambio tecnológico reestructuran
incluso la vida cotidiana, rompí ndo las tipificaciones tradicionales
para ,dar lugar a otra nueya de tal forma, que I s esquemas gue
po ·e1amo para leer la realidad e inclu o para relacionarno con lo
demá se modifican por la influencia de con cimiento, información
Y tecnología. Cambia también el lenguaje el u 'O qu hacemo de
'l, como producto de la diver a int1uencia o del "contacto
cultural' como lo 11'UTla Alicia de Alba.~ cciooar un buen número
de a~arato mediante un contr I en la mano cambia la percepción
del aempo y el e pacio, como lo hacen también lo nuevo sí tema.
electrónicos y gadgets diver o que u amos para c municamo, a
di tancia. "Perder la m moría", puede r ferirse más al extravío del
dispo itivo electrónico portátil con ciclo comúnment como B ·
que a e. a capacidad del int lecto humano que nos permit almac nar
recordar información.
n e ta nue a · condicion e] conocimiento y la tecnología,
son cau a } con ecu ncia de los proc , de cambio, a la vez que
e tab!e~en nueva nece idade , áreas d actividad y trabajo
esp c1alizado com ya . e ha mencionado. De ahi que los diver os
campo profesionale se ven influenciad s tambi ' n por el increm nto
de lo conocimiento y la aparición de nu vas tecnologías en la.
áreas de su competencia. El conocimiento ha adquirido un alor
económico específico I u generación u. o y circulación e relaciona
con el poder , 1 diner .
·onocimiento, es por un lado, el e tado de quien conoce
abe
alg~, Y
otra parte on lo contenido, sabidos o conocido por
un ind1V1duo o una oci dad. Tod
tenemo la capacidad de
)

p~r

4

De Alba, Alicia (1995) . " ducación: contacto cultural cambio tecnológico\"
perspecova po. ~oderna. ", En De 1\Iba, Posn,odenttdad 1• Ed11r11dón. México: ES •_
U1 \l\f /Miguel ngel Porrúa.
Universal enal Bus, ,vww.rnasadelance.com/faq-usb.htm , Rmrperado: 5 de
marzo, 2008.
5

36

(

conocer, de aprehender el mundo y lo que no rodea. Como
contenidos abido , conocido o acumulado por una sociedad, los
conocimientos pueden er de div rso tipo; suele hablar e
gen ralment de conocimiento vulgar y conocimiento cienúfico
ambo tienen su importancia en la ociedad aunque en particular
debarno referirnos más al segundo. Los conocimientos generados
y perfeccionado. sobre determinado campo &lt;l la t alidad,
transformado, despu 's en sist ma formal s de análisis de esa
reaLidad se han con ertido n ci ocia . La ciencia constituyen
'
uno de los principale. tipo de conocimi nto, en la medida en que
on el re ultado de esfuerzos i, temá ·co y metódico para encontrar
re pue ·tas a probl ma. e pecificos. Hay&lt; tro tipo de conocimiento,
qu in , r científico , tienen una función y propó itos importantes
como: ab r hacer co a determinadas, o conocer ideas mito ,
leyendas y co tumbr que facilitan la vida en una comunidad; incluso
conoc r la propia hi coria o la de lo padres.
Dada u complejidad y istematización más las formas d
validación o de su aplicación en la práctica, 1a ociedade modernas
han privilegiado 1 conocimiento cienúfico, desautorizando con
frecuencia el conocimiento intuitivo, práctico o tradicional. También
e ha desarroHado una variedad de tecnologías y técnica destinadas
a pre ervar, tran mitir elaborar má, conocimiento ; ésta van de d
la formaLización e in titucionalización de la escuela y luego d las
universidade , los libro y la nciclopedias, ha ta la computadora .
En la ociedad actuale el conocimiento tiene un papel
prepooderant , por llo e aloran -o sobrevaloran- cierta fuentes
que generan conocimiento , como lo que provienen de lo medios
masivo de comunicación, de interne! y de la propaganda porgue
on ,·ía po ible d con olidar un ci rto poder. Por e ta razón, ho •
en día, la di cusión no e agota en cómo s crea o difunde l
conocmuemo, sino qué conocimiento aceptar cómo u, arlo y en
qué ituacione , plicarlo.
En lo que respecta a la tecnología, exi te una acepción
generalizada de qu é ta con i te en los objetos, aparatos, máquinas,
h rramientas que crea y u. a una , ociedad, auoqu el término

37

�lJ

tecnología también hace alu ión a i tema , métodos de organización
y t ' cnica .
onvencionalmente u amos el término aludiendo a las diferentes
forma m diantc las que se expresa o bu ca concretarse o aplicarse
el conocimiento científico. Entre técnica y tecnología suelen hacerse
algunas precisiones aunque con frecuencia e usan ambo término
por igual; la tecnología , e basa en aportes científico , en r flexione
y en e tudws, n cambio la técnica ueJe decirse, e la forma
concreta en gue se realizan la cosas de la mejor manera po ible,
por lo que e adguiere por experiencia ocial. En la sociedad todos
eso Jementw :e vinculan e interactúan, yendo y viniendo en
cLi\Tersos sentido que se e tableceo entre la tecnología, el
conocimiento } la 'Ociedad.

2.2. Conocimiento profe ional especializado
El conocirrúento profesional e un conocimiento especializado en
la medida en qu atiende o se deriva de una cierta actividad realizada
por algunos ujeto en particular, y en función de ello ha creado
una base de ideas, conc ptos y teorías; surge a partir de necesidade
sociale
por con ecuencia. se modifica en tanto cambian estas
necesidades o demandas de la ociedad. El conocimiento profesional
es un conocimiento "experto'' en un campo científico y técnico gue
aborda y propone olucion~ a los problema. que un camp en particular plantea. La especialización del conocimiento depende del
d sarrollo del mismo, pero también gira en torno a la relaciones
d l trabajo · la n cesidade concretas de la ociedad. E te proceso
s puede concretar -aunque de diver a maneras gún los ca os-, en
la medida en que aparecen interese y imilitudes profesional y
laborale · que determinan un e tatos ocupacional y definen papele
socialc . Así apareci ron los campo. má antiguos que . e conocen,
como el de la medicina, el derecho o el de la construcción
transformados de pué en profesion y producto &lt;le La dedicació~
específica de per nas a esta ár as en particular que además, reciben
reconocimjento ocial. l ,a dedicación e pedfica a tra é de la
acumulación y revisión con tante del conocimiento, produc un

r

38

cu rpo de ideas concepto , teoría técnicas termin~logía, ~s decir,
el conocimiento e pecializado adc¡uier un cierto mvel de
ab tracción, formalización y generalización que le permite er
aplicado a todos lo caso o problemas que surgen. en ~ e_ ámbito.
0 obstante, l conocimiento especializado es parcial, liímtado, a
aJ detalle, pero comúnmente se puede perder la idea de lo general o
del todo el cual e tan importante como el conocimi nto
e peciaJizado.
,
Los cambio en el contexto, en el conocimiento, en las tecnologias
y en el mundo del trabajo, impactan en La profesiones Y
consecuentemente, involucran a la in titucione de educación
superior, en tanto que formadoras de los profesionales que han de
atender los diver os nuevo problemas que surgen en la sociedad.
Fundamentalmente el mundo de la academia Oa en ·eñanza en la
universidades) ha funciónado más en torno al desarrollo de la ciencia
que a la transformaciones sociale, del mercado láboral· no obstante,
hoy en día hay una tendencia que favorece La vinculación
universidad- ociedad a través del empleo, lo que obliga a buscar
una mayor pertinencia 6 de lo que s enseña en la univer idad (el
mundo de la academia) y a reflexionar acerca de cómo se enseña en
e ta instituciones. Hoy en día cobra mayor importancia, no
olam nte saber c 'mo se crea o difunde el conocimiento sino obre
todo, •aber qué conocimiento u ar y cómo u arlo, es decir su
relevancia, la cual, siempre se define ocialmente; ademá no basta
haber e tudiado una carrera, e nece ario aber utilizar lo aprendid
para resol er tanto problemas conocidos como poder interpretar o
formular nuevos problemas.
El conjunto de cambio del entorno a lo que se ha aludido, s
proyectan dentro d l nu vo estatus del conocimiento, en la
importancia que adquieren la~ tecnologías de la información ' la
comunicación n el mundo ociaJ y del trabajo, en la profunda
tran formación que ha representado para exhibir un modelo de
la pertinencia es un factor determinante que riene en cuenta la concordancia
entre la m1sione de las instituciones de educación superior y las expectativas &lt;le la
1' ..•

sociedad. www. portal,mesco.org/ educotion/ e,/ ev.php-

39

�.'
trabajo flexibJ obre la perspectiva anterior del trabajo permanente~
tos cambios tienen rep rcusiones importantes obre las
profesiones, la formación profesional y las prácticas soóales en que
la pr fesione se expre an reconocen. El tipo d conocimientos
que circulan son determinantes para la estructuración de la·
profesione no solament en Ja práctica, sino desde la formación;
no obstante, no todos los conocimientos on útiles, ni todos tienen
una influencia deci iva en lo campos profesionales o deben ser
considerados indiscriminadamente en la e tructura de la formación
profesional, como lo veremos má , adelante.
El conocimiento y la información se consideran en las ociedades
actuale , soportes de la reproducción social, Jo que parece darle a
esta época su especificidad histórica. 8 El conocimiento
especialmente el que se considera útil, tiene valor económico, valor
de cambio; ese valor e tá en función de las formas en que se genera,
e usa, )' circula dentro de la sociedad. Ya lo expresaba Lyotard 9
desde el siglo pasado: El saber es y será prodJ1cido paro ser vendido, J' es
será conS11mido para ser valorado en 1ma 1111eva producción: en los dos casos
para ser cambiado. Deja de ser en sí 111is1no s11 propio fin, pierde su &lt;ra!or de

uso&gt;.
El aber iempre ha e tado relacionado con el p der, pero en
otras épocas e reservaba a unos cuantos, quiene tenían el p der y
la autoridad para utilizarlos; hoy en día e to ha cambiad , hay una
verdadera traru formación en los rnodos de circulación del saber [o
cual se incula con la revolución tecnológica; es decir' el
conocimiento ha perdido u erritorialidad y los controles (técnicos
o sociales) tra&lt;lici nale que solía tener. Perder la territorialidad
, ignifica., que el conocim.iento que e genera en una región o país,
no se usa necesariamente sólo en ese territorio. La palabra territorio
' D íaz Barriga , Ángel ( l 995), E,upleadore.r de 1111ÍJ1enitorios, 1111 es/l(dio de s11J upi11io1Tes.
fé&gt;.-ico Df: C'ES - 1 1\M/ l\ l. A Porrúa..
11
Rivera }' Caballero (2005), ueva teoría económica pata el estudio del cambio
económico y ocial". En Rivera Ríos, .MA y J.\lejandro Dabat, coordinadores, Gi,nbÍI!
histónco 1111mdial co11ocimúntoy desarrollo.
f/Juan Pablo .
9 Lyotard, F. (1979), La co11dici1i11 Posmodema. Madrid: ,átedra.

40

se asocia a un lugar físico, terreno o uperficie, má o meno
determinado, aunque actualmente puede usar para ren rirse a los
dominios o permisos (licencias) para que un conocimiento pueda
er aplicado legalmente. En el ca o de lo paíse en desarrollo, los
tudíos internacional encuentran gue el 90% del conocinúento
qu usan 10 ha sjdo generado en otro, paíse ·. En este sentido las
tecnología , specialmente las de comunicación y de información,
oo detonadoras de los proce. os &lt;le cambio, ya que han necho que
mayor núm ro de conocimientos e tén disponibles, aunque no todo
se pu da considerar conocimiento útil o aplicable legalmente.
La con ideracione actuales sobre I conocimiento útil ba_cen
énfa i, en dos tipos: 11 el conocimiento útil de primer orden (modo
1) y el conocimiento útil de segundo orden (modo 2). El prim ro se
refiere al que e utiliza para hacer o producir la cosas conocidas; el
egundo para hacer nue a · cosas (innovación). El conocimi nto de
primer orden re ulta de la codificación y estandarización del
conocimiento tecnológico producido por una revolución tecnológica
previa (inno ación) o sea, es la con olidación del conocimiento de
egundo orden; es el conocimiento aceptado a entado, validado y
el que frecuentemente e difunde en las universidad s. En el
desarrollo históríc -soóal, la supremacía corresponde al
conocimiento de segundo orden y el trán ito de una revolución
tecnológica a otra e explica como l producto de la interrelación
que se da entre ambos tipo de conocimiento. La fecundación in
ví.tro y lo llamados alimentos tran génicos son producto de lo
avance. en el campo de la genética; stos d scubrimiencos re tudio
e codifican. se institucionalizan y se difunden. D los diverso
conocinúentos que e puedan generar en este campo científico e
convi rten en útiles, aquéllos 9ue tienen po, ibilidade de aplicarse
(y 9ue otro logran aplicar) }T generar beneficios para la sociedad.
De e ta forma, n la sociedade del conocimiento, la t ferencia
Gibbon. • Michael ( 1998) '' Higher Education Re!cvance in the 21 st Cenmry''.
Pari.,
E CO orld Conference on Higber ~ducat.ion. hn Díaz Barriga.
Op. Cit.
1 Rivera Ríos.. Op. Cil, p. 4ó.
111

41

�implícita . hacia el Uamad conocimiento útil tanto al de primer
orden como al de egundo orden, p ro enfatizando n la promoción
y de arrollo del segundo tipo. Por ello, las d mandas hacia las
institucione &lt;le educación , uperior se dan en e te entido, perando
que la: univer idades formen profe ionale. en condicion s de
g nenu-, d1fun&lt;lu y u ar p rtin n emente I conocimiento para
re olver lo problema de la oci dad. 1 o obstante lo incuc tionable
&lt;le esta r alidad, el énfa · en la utilidad (económica), ha prov cado
crítica. de cli er a naturaleza, porque I afán utilitarista pon freno.
al er&lt;ladero humani rno n la. ociedad actuale .
1 conocimiento e. una facultad que p rmit a u poseedor
actuar intelectual ) fí icamente, la información consi ·te en dato.
e ·tructurado. y_ue permanecen ocioso ha ta que alguien, con lo:
conocimiento suficiente , lo. utiliza para interpr tarlos y
proce arlos. P ,n intemel hay una gran cantidad de información, pero
e n ce. itan cierto. conocimiento para ten r acceso a e a
información, para . aber u arlo, para di criminar o el gir lo que
po&lt;l mos u ar pertinent m nte en función de ituacione planteada .
Para utilizar la información que tá en la red, hay que . aber
solicitarlo en loo; buscador , y tabl cer po teriormenre lo vínculos
que L rt:yuieran; también e importante po eer una ciert'l base de
conocimi nto LJUe facilite la búsqueda , permita de. echar la
información · ba ·ura''.
\hora bien, entre conocimiento infi rmación existe un pa aje
perman nte, pue to que el c nacimiento e tran forma en
información en el moment en que e codifica.
decir, cuando el
conocimi nto :e transcribe en r pre entaci ne simbólica
·u cepttblc. _d~ difundir. e~ almacenar e, u codificad· n da lugar a
nue, a p '-lbtltdade cogno dtiva ya que, previo aprendizaje
pueden conducir a la creación de nuevo obj to de conocimi nto.
Igua.lmtnte uced con la información. uando e poseen lo
le~ otos ufici nte , para proc arla, di criminar r u ar
creat1\:am ntc la información e com'icrte en conocirruento para

quien la usa y aún má , pu d generar otros conocimientos.
La percepción acerca del cambio (en el contexto) uele expre arse
en Ja formulación de dos concepto que d cierta manera son
complementario : econonúa del conocimiento e informacionali mo
o.oci dadr d; 13 cone ta xpre.iones eintentaabarcarlo a pecto
centrales de la. tran formacione actuales. E decir, el conocimiento
adquiere alor económico en una ociedad qu e enc~entra
10terconectada, globalizada y en acelerado proceso d cambio. ~ n
la economía del conocimiento, lo ' activ intangibles,1~ adquieren
un papel r levante; e trata de la inver ión orientada a la pr duc~ón
y dí ·eminación d conocimiento (capacitación cducaoón,
inve tigación de arrollo -T&amp;D- información ' coordinación) y de
la inver ión orientada a ostener la capacidad humana (ga to en
alud). Lo que antes . e conocía como 'ga~t " ahora e "inver ión".
Por ello e in i. te en que la e pecificidad histórica de esta época,
radica en la relación cada v z má compleja entre conocimiento
útil e información considerado a.rob el ment como soporte
'
del desarrollo ocia.l y conómico.
Lo primero (c nacimiento útil) se refi re a la comprensión d
los fundamento de las innovacione , o ea el por qué en c mparación al aber cómo (k,10111 bon~. Por lo que se refiere a la información,
pued decir e muy generalmente que e, resultado del grado d
difu ión de e conocimiento, con id rado también como condición
del progre o • ocial. ➔ • decir, l entorno ocial actual exige, no
.olamente conocer la explicacion (el por qué) que stán atrá de
lo· conocimi otos (lo que gen ralment e n eña en las e cu la ),
ino también, el aber cómo llegar a ello para u. arlos.
J,a información, en su en ido más amplio e decir, como
comunicación del conocimiento, ha ·ido fundamental en toda · las
ociedade , pero actualmente cobra una importancia fundamental,
al grado de que para refecirno a e ta época e dice también con
JO I tencia que
ivimo en la sociedad de la información·
,a tell (2006). L, era de /(I i,iformarión 1: l..,a 1octtdrul RED. 7 '. Ed. Mfa.1co, DF:

12

Dav14 P. ~ Fotil)'. D. (1995) Una 111trod11cao11 ,, la eco11omía)' a la .rodedad del saber.
~oci.es/salac ·1./david .pdf recuperado 20 de marzo de 2008.

W\\

42

.tglo XXl Editores.
14 David \' Foray. Op.

it.

43

�f

i~fi _rmacional en términos de Ca, tell . El t 'rmino informacional,
stgwendo a e te autor, indica el atributo de una forma e pecífica de
organización acial en la 9u la g neración l proce, amiento v la
tran misión ele la información e con iertcn en la fue~te
fundamentale de la procluctiYidad y del poder, debido a Ja nueva.
condicione t enológica que . urgen en e te nuevo período hi tórico.
De esta fi rma e p rfüa e ta r Lación entre onocimiento útil e
información, con iderado ambo oporte bá ·ico. del de. arrollo\
por ende, elemento. 9u la educación . uperior d be considerar e~
la formación de los profe ionales de bo) n día.

2.3. lmplicacione de Jo cambio del conocimiento en la
formación univer itaria
Los cambi
en el conocimiento impactan en el
ntenido \
e tructura de la práctica profe iones, pero ademá , en el tipo d~
saberes que e reguieren para estructurar el esquema formativo de
cada profesión qu e en eña en las universidade. e instituciones
d educación uperior. 1 conocimiento cambia constantemente
por ,lo_ 9ue el riesgo de ob ole cencia e latente; las práctica y la¡
prote ·1one deben adecuars a lo cambio e incorporar las nueva.
tecnologías; la relaciones ntrc profe. ión trabajo, éxiro econórruco,
no son lineales· además de la pertinencia, la formación universitaria
ha de incorporar la nocione de actualización v formación
permanente. La profi . 1ón de la erudición -en I e~tido de Paran -, ·u t ntada en 1a inYestigación para el cultiv del aber ,. en
la U:an ~ i~n de_ é. t~, e fue ad~i~endo poco a poco a 1 proc~so,
de tn tltuc1onalizac1on profe tonalización de la urii, ersidad
de tacándo e ahora, el a. pecto ocial. Por otra part la llamadas
prof~ iones liberal (médicos, abogados, ingeniero ) han ic.lo
1~ans1tando d~ de po. ici~n . estratégicas que le permitian otorgar
oerta gar~noas a , u_ rrucmbro Oo profe ionale ), a fa bú queda
d ª!te~·nallva para frenar la ubocupación) el de empleo, ante el
crec1m1ento de egre ados de la educación up nor.

r

La univer 'idad pública hoy n día, a pe ar de momento difícile.
con, erva un p so importanLe en la formación de la fuerza laboral y

44

la ma a crítica nece aria para la reproducción . ocia! y aunqu no
on 1a única instancia educati a ni el conocimi nto . produce
privativamente al interior de ella , la univer. idade iguen iend
m titucione. que conservan el reconocimiento y aceptación
uficiente. para alidar a lo indi iduo ant la ociedad me&lt;liant
la expe&lt;lici ' n de documento qu lo acreditan como profe ioni ta .
El reto no es menor, ya que e enfrentan a arios dilema. que ponen
en cuestión algunos de su. supu tos fundacionale . sí por jemplo
al interior de la univ r idades pública , no t rmina de haber acuerdo
(a pesar de las política, oficiale.) re pecto de si la uní er idad debe
centrar en el ab r por el saber, o si debe formar para el mercado·
i ha de abrir e completam nte a odo a aquel que des e ingresar a
ella o si ha d pon r restriccione, en función d lo apoyo.
económicos y de una upue ta calidad educati a (exámene de
ingre o); igualmente
di cute si la univer"idad ha de propiciar un
saber cada vez má e. p cializado o i por el contrario, debe formar
con un enfoque integral má cultural y. ocial.
En lo particular este último aspecto que . e menciona, e un claro
ejemplo en nue ·tro país del tipo d conflicto o dilemas que no se
resuelven solamente con r formar los planes de e tudio· así por
ejemplo, aquello plan qu han incorporado a u e tructura
a ignaturas d la llamada de formación general (d contenido,
gen neo • culturale) se ven descalificado con tantemcnte por
otro tipo d opinion . o diver, a wli er idades del mundo e han
realiz-ado reforma , c mo una clara re pu ta a la demanda ocia!
d contar con profe ionale que sean poli\·alente", creativo , que
e tén n condicione d abordar un problema bajo en~ qu
multidi ciplinario , o rrabajar en e1..1uipos que abracen esta
per p cava; que puedan re olver no ól situaciones con ciclas o
pr Yi, ible , ino aún aqu Ua inéditas, ine peradas, emergentes. o
ob tan te bi n e sabe que para re lv-er a ·p c o como los
mencionado no e uficiente con realizar tales rd rmas, como lo
ha expresado dgar M rin 15: / desafio de n11estro liev¡po es el de lle1•ar

----- - - ' Morin. E. (2002), Los siek saberes 11eresarios de la ed1mmó11. México:

45

1

CO.

�\1.

Se trata de 1111a reforma no progra111ática
sino paradiglllática, q11e tot1rierne a 1111estra aptit11d para organizar el
co11oci111iento ... L, rqorllla de la enseñanza debe co11dr1cir a 1111a refar111a del
pe11.ramimto · la refom,a del pmsamiento debe co11d11dr a la refo,wa de la
a cabo 1111,1 rf!/01?11a del pema11liet1to.

e,uetidt1zr1.

'n la s ci dad actual la profe ión tiene nuevo ignificado :
algunas profe ione · má' que otras, a ünilan rápidamente a u
n1iembro · y proporcionan identidad· otras en cambio poseen
e tructuracione poco definida y eventualmente, las de cierta ramas
sueJen er confundidas por lo menos ante los ojo &lt;l lo derná . E
1 ca o de alguna profe ione que incorporan las TIC'
(adrrrirustra&lt;lores, ing nieto ). Por otra parte, con la d mocratización
de la educación, Ja profi iones más que la pertenencia a una clase
. ocia!, marcan la adqui ición d una cierta categ ría ocial, que
pued traer apare1ado estatu, poder ) beneficios económico . La
globalización ha afectado la profi ione. reori ntando su campos
y prácticas; en todo caso, ·u ne:xo má importante con eJ pasado, e
d tipo simbólico, porque aún la profe ion tradicionale e ns rvan
olamente la parte má e. encial de u cometido, para los médico ,
curar a lo· enfermo , por ejemplo.
AntP parecía uficiente, .ocialrneme hablando, con er ingeniero,

médic~, abogado, contador; con tener cualquier profe. ión para
c n olidarse n una p sición económka por medio del ejercicio
laboral pe~o obre to&lt;lo para lo ar una identidad, tanto per onal
como soCJal, el conocimi nto profesional re ultaba entonce,,
duradero. E. ta exprec_ión que :olían u. ar lo. profesionistas: 'para
, o ya me guemé las pe taña. durante cinco año ... ' de taca sin
duda que e con ·id raba innece ario volver a leer o e tudiar. n fa
actualidad I nueva tecnologías stán d encadenando una
modifica ión en lo método. ele trabajo a í como también O la
mi ma ocieclad qu a u vez pr ionan a la univer idades a
inc~rporar L1 noción de actualización en la formación profesional
(a ne_ g de perder vig ncia i no lo hacen), como un principí
e encial dentro del progreso de la profe iones.
Detentar o aplicar un conocimient e pecializado }' de man ra

46

(

profe íonal, no implica nec sariam nte po eer un título e~ di_cha
profesión; e puede er mu profe ional" y no ser ~~ofe 1001 ta.
er
1 0 ob tante toda per ona que e tudia una profes10n deb
re paldada por lo sabere del camp que l corre_ pon&lt;le. El e _ru~o
formal e in, titucionalizado del conocimi nto r lattv-o a una pro te l n
e avala mediante la acreditación la ac ptación ocial, ademá de
star respaldado por 1 título de una io titución edu~atiYa. ~a
educación, desde 1 punto de ,~i ta económico se con 1ert mas
gue en un ga ·to en una inver.ión para potenciar el de arrollo, pero
las univ rsidade deben incorporar la ciencia y la tecnología para
e, tar en intonía con nue, tros tiempo , por ello se demanda a los
profesioni ta qu p eao desarrollen ciertas cualidade. como:
conocimiento· útile y actualizado· (en u campo y en otro
relacionado), desarrollo de compet ncia para el u_o de t enología
moderna capacidad para responder a situacione inéditas de forma
p runente oportuna, re pet a la autonomía y derecho de
información de lo usuario-, colaboración en quipo · d trabajo
multidi ciplinario , actuaciones acorde a normas y po tulado
ético . E to implica má que olamente tener dominio técnicocognitivo en el campo profe ional.
in qu signifique qu tengan que plegar e de forma automática
a lo requerimientos del mercado, pero sí con la int ación de
re ·ponder a la nece idade sociale , las univer idades tendrán qu
desplegar proceso d formación profe ional d una ma~era
diferente, eliminando lo cont nido y práctica acadérruca
ob o) ta que reducen la formación sól a la tran mi ión d
conocimiento; dotando a lo futuros profe ionales no sól con lo
conoCimieoto necesario sino también propiciando el desarrollo
de una estructura de pen ·amient que posibilite a la vez, nueva
forma de aprender e to significa que, aunque n e u
re ·pon abilidad de forma absoluta, i deberá posibilitar una mayor
ocupabilidad (o empleabilidad) laboral de la personas impulsando
una educación de calidad cada vez má incu.lada al desarrollo de
una cierta polivalencia d us egre ados.

4

�2.4. E pecialización, profe ionalización, institucionalización
Lo diverso proce o, qu inciden en el desarrollo de las profi.: iones,
tal com especiali:.&gt;'.ación, profe iona.lizaciórt, in citucionalización,
e tán t do. rela 10nado. íntimament . En el desarrollo &lt;l la
profe ·iooe ·, generalmente la consolidación de un modelo id al de
profesional resp nde hi. tórica ) ocialment al predominio de un
d terminado ejercicio de la práctica profesional. Entre lo momentos
c¡ue e distinguen e ' tán: eJ de u instituci nalización el de la
'
profesionalización el de la tendencia a la e, pecialización
del
conocimiento en I marco de la ociedad moderna. El nuevo orden
int rnaciona] . manifiesta d de finale. del siglo
L ' a í como el
tipo de rganización Jel trabajo que lo , ust nta; ambos configuran
la e tructura r el i rema de un mercado laboral con capacidad de
re ponder a lo requerimi nto:-- de la nueva ciedad que se perfila
de de.: entonce . La aparición de la egunda revolución in&lt;lustriaJ
produce una organización del trabajo que 'e corresponde con e te
modelo, en el que nueva actividade van cobrando importancia ·
e in titucionalizan- 16 alguna, de la profcsione modernas que
conocemo nacen en e e conte ·to.
7

La in. titucionalización, a í como el proc o ocia! que
comprende, adoptan di, er o
ntido, ; si 'e quier jmplificar puede
decir e que algo
ha in titucionalizado cuando e co1wiertc.: en
una forma reconocida por la tradición, por u eficacia y por u
legitimidad de hacer las cosa de la mejor manera po ible; también
hace refer ocia a la conver ión de esta acci, idad en un tudio formal
en una institución (gcneralm nte univer itaria). 1 diant lo.
proce os de in, tJtucionali?aci , n . e adquiere cierra rel vancia o
pre. rigi octal, recon cimiento '/ o l gitimación d la actin&lt;lad
que
realiza y de lo ujeto. que e dedican a ella), tra ciend o
permanec en el tiempo e la ba e para otros proc so o se alude a
Ua como fuente d tradicione. , autoridad o poder. El proc O de
in titucionali;r,ación egún Ben-DaY id,,- e principalment1,; el
''' Pacheco \fendez, T. 1· • ngel D1az Bamga (1997), J .aprofmó11: 'iH ro11dimí11 .ro,w
1/ .\1. A. Porrua.

e 111Jfll11ao11fll. ,\f'xico, DF- CI:: L - ,

,- Gtado en Pacbcco J\léodez ( 1997).1A p"!fés,ón. 'i1uc11didófl .rfl&lt;ialeinstilr,do11al. p [9.
48

re ultado de la aceptaci, n social, e también un ámbito tiene Y
adopta norma para la actividad específica.
.
Cada campo ocia! va conformándose de manera diferente, d
tal forma, que produce parámetros particulare · que se ad cuan a
un marco normativo ad hoc al campo de qu se trate. uando una
actividad e in titucionaliza, le igue un proce o que e producto
de la, interaccione, e intercambios entr lo div r o sujeto que
detentan o a -piran a po er posicione de poder o influencia en el
conjunto de la, actividades desarrolladas por sa acti idad ocia!.
e con olidan parrones normati o , forma de organización e
intercambio de valore ociale y cultural . gún menciona
Pacheco, iis gen ralmente la in titucionalización transita por varias
etapa que además e r lacionan con la, características, rasgo. o
elemento, que s le atribuyen a una profesión. . tas tapa on: la
con olidación de un grupo profesional en torno a un conjunto d
problema.; la constitución de un conjunto de conocimiento propio ..
e tablecimiento de proceso de instrucción y elección para definir
la· ocupación d
u miembro ; formación de colectivo o
asociac1one profesionale · reconocimiento público y r glas para
acceder a lla y jercerla.
El studio de una profe ión en las univ r idades, e formalizó e
10stitucionalizó ca i en todo los paí
de Ja ociedad ccidental
7
de de el iglo XI como resultado ele la Revolución Industrial r el
d arroUo clel stado m derno. e d arr liaron dos modelos que
r scatan cada uno, principio científicos ~ filo ófico,, a í como
forma, de organización • trabajo hacia el mrerior y en us relacion ,
con la ociedad. E to modelos on d napole 'nico (al qu responden
ca i to&lt;las las uni er idade pública de I, xico), organizado n torno
a e cu las ) facultade , que enfatiza las profesione separada de la
actividad científica e im·e t:igati a· y, el modelo departam atal, cuya
estructura y organización está en función de la consolidación d la
investigación en torno a los diverso campo d conocirrú ntos. ada

'R

Pacheco Méndez, T. y Angel Díaz Barriga (1997), Op. rit., \.Iexico, DF: CESLT-

LN,\M/ M. A. Porrúa.

49

�}-¡

modelo de uni ersidad re pond a formas particulares de concebir
la ciencia, de desarrollar ,v transmitir el conocimiento científico·,
también estos mod los e sttucturan obre concepciones acerca
d quienes enseñan de quienes aprenden de la forma cómo
realizan sta funcione , pero en definitiva la formación profesional
que se despliega ha. de beneficiar a la sociedad.
El desarrollo de las universidades responde más a la evoJución
de la ciencia r la recnologfa, que aJ mercado de trabajo y sus
demandas est porque durante largo tiempo las instituciones de
educación superior decidieron con cierta libertad sus planes de
estuclio, a í como las áreas de la actividad ociaJ que podían tener el
carácter d profesione ; i bien las pr puesta de la univer idad
coincidían en ciertas etapas con los requerimiento del mundo del
trabajo, con frecuencia staban de vinculadas de él n la época
po terior a la egunda Guerra MundiaJ, la ens ñan.za superior, ti.ene
un gran auge debido aJ d sarrollo económico, a las aspiracione
democráticru y al incremento poblacionaJ lo qu se tradujo en un
aumento de la demanda, con la posterior consecuencia de Ja
aparición de diverso centro de estudios universitarios y
t enológico en todos l · países. Las wriversidades impul aron
innovaciones científicas y s ciaJe , y aJcanzaron mayor prestigio y
reconocimiento social, pero e les fue demandando cada vez más,
atender los requerimiento del mundo del trabajo. Estudiar una
profesión, acu&lt;lu- a la uní ersidac~ e convirtió en una práctica com6n
en sectores económicamente estables e influyentes, pero también
formó parte de la aspiracionc de las clase medias en aJguna
proporción de lo sectore · menos favorecidos.
Los cambios en lo conocimientos ) en la organizaci, o económica
y .ocíal ofrecieron oportunidades para queJa ocupaciones hiciesen
fr nte a las demanda de especialización tran formándo en
profesione . La profe 'ión e convirtió en una forma de trabajo que
desemp ña una per~ ona, con el fin de buscar, ademá de la
su~ i_ tencia, alcanzar un prestigio a nivel social, con el objeto de
atl tacer u sentido d perten ncia y reconocer e autónomo. Para
lograrlo
nec sario que t oga las habilidades cognitivas y la

50

• ~· /)

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destrezas necesaria para desempeñarla con re ponsabilidad y
eficacia. En las sociedades modernas, la profesión se considera un
tipo particular de actividad caíacterizado por un poder social
considerable y un elevado estatus social: Presenta un notable gtado
de institucionalización y de capacidad técnica que supone u,na
preparación e, pecializada y recen cicla pm una institución; posee
reglas y licencia de carácter oficial, un fuerte sentimiento de honor
de da e y de 'olidaridad que permite asegurar el monopolio del
eni.cio; códigos morales que prescriben su responsabilidad con la
sociedad má un fuerte sentimi nto de vocación o ervicio hacia
los sujetos que atiende en el campo particular de que se trate.
T,a inserción de la estructura profe ionaJ en la sociedad del siglo
XX s relaciona con la noción de "profesión liberal' , considerada
como aquella asociación o grupo que aspira a monopolizar u,n ámbito
particular de actividad en la sociedad.
te e el caso de las
1
19
llamadas profesiones "académicas ' que precisan un determinado
ámbito d competencia y se apoyan en tre criterios que describen
u entido más general: 1) ormación técnica en toda regla,
acotnpañada por un procedimiento institucionalizado que d' alidez
tanto a ésta como a la competencia de los individuos así formados,
dando primacía un campo determinado de conocimientos. 2)
Dominar la tradición culturaJ, haber logrado su comprensión y haber
ad9uirido la habilidad para utilizarla en algunas de sus forma de
u o. 3) Contar con algún medio in titucional de garantizar que la
citada competencia e aya a aplicar a actividades socialmente
responsable .
La institucionalización de las llamadas profesiones liberales, ha
desarrollado el sistema profesional en dos vertient : la" disciplinas
intelectuales (académicas), y las que tienen como finalidad la
aplicación práctica d las primeras. E to ha permitido a la ve7, la
aparición de do categorías de profesiones en la oci dad moderna:
las profesiones de la rudici 'n (las humanidad ) y las profe iones
aplicadas (derecho y medicina). on el tiempo, se fueron sumando
19
Parsons, Talcott (1979), b11ciclopedia l11ter111wonal de itmcias Soriales. Versión
electrónica.

51

�. (.
a amba modalidade un núm ro mayor de profesiones; aunque otras
oo responden exactamente a este esquema.
Los proceso de institucionalización , profesionalización de
ciertos árnbi os del conocimiento, e tán en función de la relaciones
qu e d arrollen con cierto nivele de la e tructura social; entre
esas relacion
on importantes su insetción o arraigo en el si tema
universitario y en la ociedad. E to se puede ejemplificar con la
carreras ligadas al uso de la nuevas tecnología d la comunicación
}'dela información, que surgieron originalmente como ocupacione
e pedfica , con olidándo e y conformándo e pronto en carrera
ptofe ionales. Un ejemplo peculiar, e el relacionado con la
acti idades de la cocina, la preparación de alimentos y menús
det rminados que ha d venido en lo últimos tiempos en una carrera
universitaria producto en parte de la d dícación a ella de per onas
de cierto rango acial o económico (siempre ha habido cocineras y
cocineros; ahor-a, como profesión con reconocimi nto , acial, son
chefs), a la condicion individuales y laborales de la personas,
qu tien n menos tiempo para preparar sus alimentos comer eo
sus hogare y que por ende, pu d n adquirirlo ya preparado y a
una oportuna mercadot cnia que aprovecha todo esto. Pareciera,
siguiendo a Par on , que e ta actividad se ha profe ionalizado ante
la creencia general de que dicha actividad presta una contribución
e pecial a la sociedad; es d cir e te aspecto equivale a una condición
para que tal proce o e dé,
La profesión o carrera, como se dice comúnmente, e considerada
como un fenómeno sociocultural en el que in.ter ienen un conjunto
de conocimientos, habilidades -y compet ncia, - tradicione
co tumbre y práctica que dependen del conte o social económico
cultural en el que surge y s de arrolla la profesión. Todo su
componente e tán su¡ecos a evolución y articulado , indefectiblemente, al is tema producti o. on e ·to, la figura o «perfil'
profesional como supuesto d 1 campo profe ·ional requiere preci
u r ferentes, porgue según ean éstos, será la deJirnjtación que de
tal perfil se haga en los plane de e tudio por ejemplo.
La globalización, el increment de relacion comerciale asl

52

como la apertura económica en lo inicio de los noventa, plantean
nuevas demandas a la en eñanza superior y a la profesiones. "" n
este enrido, aunque las univer idades hagan e fuerzos concreto
para re. olver la adecuaciones requerjdas e o no garantiza la
colocación de los egresados en el mercado de trabajo. Orjginahn nte
las presione. provienen d l entorno internacional de organismos
externo que valoran la educación en términos económicos y de
ventajas competitiva,. Las corrientes critica. no dejan d ob ervar,
que si bien, se presiona a las univer idades para que e forme a los
profesioni tas, gún lo requiere el mercado el mercado no e capaz
de ab orber a todos lo que pos en un título profesional. Esta
situación no solo impera en nue tro paí en todo el mundo se
e tableceo exigencia nueva a la universidad
y d más
instituciones de enseñanza. superior, pero las posibilidades de superar
lo reto , se van dando en función de lo que cada instituci , n pu d
lograr al vincular e local e iot macionalmente. Es paradigmático el
caso dela nión Europea que está en vfas de c nsolidar un e pacio
común para la educación superior que aspira a facilitar no solamente
la movilidad estudiantil entre univer idade, y nacione , sino la
empleabilidad y eventual contratación de los profe iooales en paíse
ajenos al de origen.
En léxico, las in tituciones d educación superior
especialmente la universidades pública - también e han visto
presionada para modificar su enfoqu s formati o a efecto de
fortalecer, renovar o crear incluso, nuevas profesiones que atiendan
la complejidad de los problema actuale . La valoración qu
hace
hoy en día del conocimi oto, ha dado por r sultado que se revisen
lo contenido científicos y las práctica de las profe ion
para
eliminar lo que a no es útil e incluir conocimiento y prácticas
académicas ion adora , que incorporen las tecnol gía de la
informaci , n y la comunicación com parte u tandal de los entorn
educativos. e e p ra además, que los profe ionale d e ta época
sean p rsona ín egra , con el bagaje teórico-práctico de su campo
profesional que inc rpo en además en su perfil, la, siguiente
competencia : un pensamiento , i témico, capacidad de ab tracción,

53

�I¡ ,

de experimentación y de coJaboración. El profesionista de hoy al
observar y- analizar un problema, ha de abordarlo y contemplarlo
como un sistema, en el t1ue integra las ramas del conocimiento
humano; debe poseer la capacidad para representarse la jnformación
de manera simbólica y ha de realizar un trabajo colaborativo e
intetdisciplinatio para elaborar propuestas que lo lleven a una
solución pertinente.
Lo que se ha e}s.l)resaclo, es sin duda, un compromjso insoslayable
de las universidades hoy, dado que en la práctica, los rasgos que
tradicionalmente identificaban a muchas de las profesiones se han
visto desdibujados o se encuentran en reacomodo y ~ veces, son
objeto de amplios debates, &lt;le ahí la presión hacia el cambio. La
creación de nuevos ámbitos para el desarrollo &lt;le la profesión, más
la aparición y uso de las nuevas tecnologías, reconfiguran las
características de la mjsma, si la universidad ha de formar a los
profesionistas, también ha de considerar este nuevo marco social, a
efecto de mantener el reconocimiento social y para que sus egresados
tengan posibilidades de acomodarse en d ámbito laboral. Por otro
lado, el nacimiento de nuevas profesiones ha de contemplar la
vinculación entre formación y prácticas profesionales en el mundo
del trabajo; ante lo cual sin duda, se evidencia una doble necesidad
importante, la actualización constante por parte de los profesionistas,
y, por parte de las universidades, el compromiso de establecer
mecanismos gue posibiliten una educación permanente.

2.5. Las prácticas sociales de la profesión
Sin duda el desempeño profesional o campo de actuación profesional
también experimenta transformaciones y plantea nuevos retos a la
formación profesional. En algunos campos, incluso, es v:isible, una
cierta tensión entre ejercicio profesional y formación profesional,
por lo gue esta relación adquiere un sentido particular. Se espera
que las Lmiversidades contemplen la realidad profesional, para no
crear profesiones o profesionales alejados de la verdadera práctica;
igualmente deben atenderse la actualización constante de los planes
y programas que sustentan la formación, porque, dado que la

54

1

/{ ll,

runámica externa es muy rápida, especialmente en algunas áreas, se
corre el riesgo de obsolescencia.
La práctica profesional es el espacio de concreción de todo lo
aprendido, es en la práctica donde los conocimientos adquieren un
significado real, por eso la formación profesional deba orientarse
mayormente a los problemas en la práctica. Estos problemas, en
cuanto a su defirución y en cuanto al diseño de alternativas de
solución, tienen mucho que ver con las competencias adquiridas en
el proceso de formación, específicamente en las competencias
específicas de cada profesión, pero adquieren un nuevo sentido
cuando se tratan de llevar a la práctica, puesto que deben ponerse
a prueba de lo que realmente pueden hacer en condiciones de trabajo
real, por lo que surgen las contradicciones y limitaciones en cuanto
a la formación adquirida. Las posibilidades de actuar frente a estas
situaciones, comienzan por delimitar en cada profesión, aquellos
comportamientos que reflejan una tendencia de desempeño
vinculada a las prácticas profesionales establecidas ante las
exigencias de los cambios tecnológicos o de problemas técnicos o
sociales (incluso éticos) diferentes, que reclaman nuevos
acercamientos y distintas habilidades. Por ejemplo, la educación
\,¡rtual demanda de los profesores y los profesionistas nuevos
conocimientos y habilidades, que ya debieran estar aprendiendo en
la universidad. Igualmente los diversos problemas que afectan a
todos y gue no podrán ser resueltos sin el concurso de todos,
debieran estar siendo estudiados y abordados en todas las carreras
a efecto de propiciar acciones conjuntas e informadas que permitan
soluciones por lo menos a mediano plazo. Evitar la contaminación,
~r ejemplo, no es sólo asunto de los biólogos o ambienta.listas,
smo de toda la sociedad y cada profesiooista debe tener cierta
formación que lo habilite para realizar acciones congruentes en este
sentido.
Para realizar una adecuación pertinente entre formación y práctica
profesional también se reqwere tomar en cuenta a los empleadores
Y a los colegios o asociaciones de profesionístas que trabajan y
conocen el medio. Igualmente es importante que quienes forman a

55

�(

ll

lo nuevos profesioni ta Oos profesare ) posean los elementos y
dinámicas gue la ciencia, la tecnología y el mundo del trabajo están
reclamando, a efecto de gue logren favorecer los vínculo. necesario
entre prác ica y formación. Ademá , para promover perfile
diferentes, se han de integrar perspectivas multidisciplinares en la
formación de los profesionista , que lo orienten a la búsqu da Je
soluciones en esta vía. Ello a pe ar de que muchas formaciones
profesionale se han e tabl ciclo casi de forma ai lada. una d otra,
a veces no resulte tan difícil plantear la olución de problemas desde
e ·ta per pectiva· no obstante hay que eguir promoviéndolo.
Los jóvene que egresan de las universidades eofr ntan en el
campo laboral ituacione que van d de la tecnologización de lo.
procesos que han modificado la relación e fu rzo-trabajo, el manejo
de grande volúmene de objetos y procesos de producción nuevas
relacione entre equipo informatizado y grupos de trabajadores,
ha ta nueva· estrategias para el manej de desechos; ademá
aparecen también problemas novedosos -que tra cienden el plano
meramente técnico o relacionado con la tecnología y se io talan en
una dimensión má humana, per onal e incluso ética y moral- que
hay que atender mecliante nueva práctica y actitude , tal es el
ca o de la consü.leración del u uario en di ersos entidos:
información, atisfacción, libertad de elecci' n. E evidente que
las problemática generadas por las grandes w-be requieren de
grupos de profesionales que ofrecen di ersas soluciones para la
misma.
guí es importante r conocer que la mcorporacióo de 1a
formación integral y la básica o tronco común, en las carreras de
algunas in tituciooe de educación uperior sigue esta orientación,
dado que e plantea dotar a los futuro profe ioni ta tanto de
habilidades técnicas o propias de la profesíón como habilidade
generales de tipo comunicativo, ·acial ético, etc. o obstante la
importancia de programas de este tipo, no e uficiente, hará falta
también incluir por ejemplo, una estructura de problemas en la que
c nfluyan div r o pt:ofesioni tas, porque ello conduce a los
e tudiantes al trabajo, n
lamente en equipo, ino inter Y

56

H.. ,., li

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multidi ciplinario· es decir, problemas que no se pueden resolver
con eJ conocimiento de un profesionista aislado.
El desarrollo de la capacidad para trabajar en equipo, es una de
la características má importante que se demanda a los
profi sionistas hoy en día esto debe de. arrollarse suficientemente
en la universidad . .Ademá también hace falta promo er desde los
procesos de formación la capacidad de argumentar y la de escuchar.
Todo nuevo profesionista, además de po eer .la capacidad para
adquirir, buscar y usar información reciente y pertinent , deb
enriquecerla con un análisis, para estudiar ofrecer soluciones a un
problema concrero (lo que se esperaría para 1ámbito particular de
de empeño), Jo que también implica la responsabilidad de proponer
la mejor olución po ible. La !Jamada sociedad del conocimiento
genera nuevas relaciones con los si temas de acceso, de selección,
así como de uso de la información. En buena medida a elJo e debe
que las competencias más demandada en la nueva era, son las gue
se relacionan con .la información: habilidades para identificarla,
seleccionar la que se puede considerar pertinente y poder usarla.
o es casual que a partir de los año setenta del siglo pasado, las
universidades empezaron a diseñar carrera profesionale que a piran
a re olver lo problemas relacionados con las nuevas tecnología
de la información y de la comunicación. Como es el caso de todas
aquella gu integran en su nombre la "admini, tración de sistema "
Ygue ahora se int gran a la denominación genérica de TIC' .

2.6. Universidad y nue as profesiones
La universidad, entendida como la institución que ocupa el espacio
privilegiado del conocimiento y de la formación de profe ionales
competentes con erva un papel protagónico en la mejora de las
condiciones de la sociedad; por ello es necesario el replanteamiento
de las intenciones educativas y su pertinencia en relación con lo
requerimiento y necesidades de la ociedad. Las nue a, configuraciones productiva han determinado la aparición de nuevas práctica
para el trabajo, debido a que e han modificado la formas d
relación organización y gestión del mismo. •s o conduce a

57

�l!rJJ un,

redefi.niciones en la formación profe ional, que no oece aria.mente
tienen que seguir al pje de la letra la orientaciones del mercado
laboral, pero que tampoco ban de ignorarla . Al rediseñar
curricularmeme, e deben considerar la demandas de lo individuo
la, familias, los empleadores, la organizacione · y en general de la
ociedad, brindando un conocimiento no fragmentado, holístico e
integrador que ea útil en la práctica. La organizaciones internacionales recomiendan que
incluyan al meno las siguientes siete
di dplina,: cibernética., epistemología., matemáticas, prospectiva,
teoría de la complejidad, t oría de las organizacione y teoría de
sistemas, como formación común en los programas académicos, de
licenciatura y posgrado. También han de incorporarse en el perfil de
profe ional, la d cencia, la investigación y d desarrollo como parte
del de empeño del profesioni ta.
La función de la universidade es principalmente la formación
de la capacidad cientifica y tecnológica de una sociedad, más allií
de La existencia del mercado de trabajo, porgue e] mundo de la
cultura tiene su e pecificidad y es tan necesaria en la sociedad, como
toda Ja ciencia la tecnología gue pueda desplegarse o usarse. Sin
embargo, to 1tl timo no debe ha cerno perder d vista el hecho de
gue los sabere adquiridos en la formación in titucional preci an
ser recodificados &gt; reinterpretados (no olamente aprendidos de
manera mecánica), en aras de una cierta adecuación y posible
r . pu sta a la cspeci ficidade de lar alidad del trabajo en el ej rcicio
profesional. ◄ n última instancia, no sería estrictamente nece ario
producir conocimientos nuevos, lo que í es n cesario e desarrollar
capacidade y aptitudes para utilizar creativamente del que se puede
di poner· e, decir, e, tamos hablando de la recodificación y
reinterpretación de lo abere para aplicarlo a ituaciones
concreta · así _urge un conocimiento especifico que tiene un valor
n u o para Ja resoJución de problemas, eJ cual sí puede considerarse
como algo propio y r pr entativo de nuestra época. Las
organizaciones demandarán profe ionistas con la competencias de:
actuar de manera autónoma, adaptarse a los cambio aprender a
apren&lt;ler, funcionar en grupos heterogéneos, indagar e investigar.

58

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manejar herramientas (lenguaje ·, ímbolo , tex.tos, información,
conocimiento, tecnología),entre otras.
Las profesiones gue requiere el México de hoy y sobre todo el
&lt;lel futuro es un problema difícil de det rminar, requiere considerar
las aspiraciones de los individuos, la situación acial, el desarrollo
de la economía, los avances en la tecnología y sobre todo el
de arrollo de nuevo conocimientos. La educación, además de
contribuir a la satisfacción de necesidades materiales, debe contemplar claramente resolver los problemas de calidad democracia,
equidad, justicia y solidaridad; es decir mejorar la caLidad de vida
de los ciudadanos de un país. En todo caso las profesiones han de
estar vinculadas al bienestar personal, , ocial y econónúco, y obre
todo, caminar a la par del propio conocimiento, la investigación y
las nuevas tecnología .

3. El individuo como contexto
Como a e ha mencionado en párrafos anteriores, las profe iones
funcionan dentro de cierto contexto como el económico, el
conocimiento, las instituciones formadoras de profe ionales y otras
rná . En la sociedad actual uno de los contexto más importantes es
el individuo mismo, quien es tomado como una referencia para las
acciones que e emprenden. Vol erse hacia í mismo es una forma
constante d preguntarse ac rea de lo que se e tá haciendo en la
actividad profesional. "' n muchos ca os e posible que la decisión
individual sea prepond rante obre otra determinaciones. Lo
contexto tradicionale de la profesión han jdo muy arfado , desde
el origen o nacimiento de las personas, 1a religión la familia, la
economía de mercado y la política, pero ya desde hace algunos años,
la elección d carrera que se va a estudiar, lo cambios en la
ocupación, y hasta el cambio de profesión, por ejemplo, on producto
de motivo má per anales. Buscar los empleos mejor remunerados
~ ·in duda una importante orientación para la ocupación, pero el
individuo mpieza ya a alorar otras situaciones como el de los
horarios de trabajo, las vacaciones, la per onas con las que se tiene
gue trabajar, d tipo de clientes a los gu s han de pr tar lo

59

�servicios, la localjzación del emple la po ibilidad de tar más
tiempo con la familia, la satisfacción en el trabajo y la realización
per anal, entr otro .
Dentro &lt;le lo contexto, sociale de la profesión, el individuo,
aunque pudiera parecer lo contrario, es igualmente un contexto
formado por la sociedad pues ést solament . e pu de xpr , ar en
determinada circun rancia ru tórica . El individuo no e opone a
la ociedad e parte de ella no ólo como un número, ino como
un componente. D cir que la soci dad e w1 conjunto de individuo
e una expresión demasiad uperficial para atender una realidad
que es más compleja. La sociedad está compuesta por individuos,
pero no sólo que vi en junro , ino má bien que conviven, que
tienen que e tar organizado para re lver us problemas, que . on
capa.ce de crear e tructuras sociales muy difcrcm a la urna de
individuo como lo on la religión, I , ta.do la familia, la
comunicación, desde luego la profesión y mucha má . lnclu o,
ocialmente se habla de que e pueden construir proyecto para la
formación o r forma de la ociedacl. Las difi rencias entr suma de
individuos}' sociedad son radica.le , aunque no por ello el individuo
es algo opue to a la sociedad; el incLividuo mismo e un producto
de la ociedacl, &lt;le las relaciones qu , e e tablecen en la ociedad,
por lo tanto, el indi iduo es un contexto acial de la profe ión.
.. n la sociedad actual, el re peto al individuo
ha convertido
en uno de lo principio de la convivencia ocial, colocando a é te
en la mi ma jerarquía de las in. tituciones como l e ·ta.do la
ducación r el trabajo por ejemplo; de h cho muchos de lo
principio político r cuperan la oposición entre individuo y
ociedad tratando de establecer una nivelación entre ambas
entidad . La 1 y por ejemplo considera al individuo al mismo nivd
que l e, tado, la economía conced al individuo una importancia
fundamental para los patrone &lt;le con umo, al1orro · producción, el
éxito de la educación d pende de la capacidad que logran d arrollar
lo individuo, para aprender por sí mi mo , para planear y r solver
ituacion ~ probl máticas, r o general la e tructura cial interactúa
e retroalimcnta de la acci n d individuo , pero históricamente

60

en la relación entre estructura social e individuo, ha predominado
la institución obre el individuo; en la. actualidad permanece mucho
d ese tipo de relación, pero también se obs rva una pr encía,
cada vez má significativa del papel del individuo frente a la
estructura.
unque e habla del individuo en general, no todo los individuo
en una sociedad son iguale y actúan en la mi mas condiciones y
con lo mismos anteceden te · exi ten di t rcncia individua.le y
diferencias que on producto del origen o pertenencia de los
individuo a ciertos grupos ocia.les que marcan di, · ione al mterior
de cada sociedad y entre ociedade , pero hay que precisar que ta
diferencias, e manifiestan, en última in rancia como diferencias
entre indi iduos. demás, e ta diferencias transcurren en una
amplia gama de formaciones, que van d de l género origen
ocioeconómico, origen étnico, lugar de nacimiento, condicione
familiares y otro más. Algunas on inherente a la per ona, es decir,
·e nace con ello y el individuo no puede modificarlo mientras
que algunas otras í posible 9ue sean tran formadas a lo largo de
la carrera profe ional. D toda, maneras la diferencias entre
individuo , aún y cuando se pueda nacer con ellas, adquieren
ignificado sólo en el cont xto d la ociedad que e. la que les da
eotido, por ejempl la diferencias d género ólo e marcan
cuand la sociedad tiene establecido que hombr y mujer son
diferentes y que se ubican en posicione jerárquicas de diver o nivel;
la marcada ori ntación de hombr y de mujeres hacia cierta
profesiones, es producto de e ta. ideas. También e ta diferencias
se manifiestan en ciertos trabajos dirigidos de manera pr d mtnante
(o pr ferente) para las muj re o para los hombre .

3.1. Individuo/ individualidad
Una de las id a generalmente más aceptadas Ó' más fa] a a la vez)
e que la elección de carrera o profe ión es una actividad desarrollada
por individuo independientes frent a un conjunto de opcion s
evaluadas de man ra racional. n otros términos, que las carrera
e elig n iguiendo un 'dictado int rior" que no dirige

61

�trr m diablemente hacia una acti idad específica que se
corre, ponde de manera directa con nna habilidades o aptitude
innatas o det rminada por ra go, g néticos. sta creencia era ca 1
una idea irr fu.table en la edad meilia, pero a la caída del mundo
medieval cambia muchas cosa entre lla , que r quieren nuevas
actitud · habilidades, que serán ahora de arroUadas en los centro
de e tuclio d lo cual la univer idad erá el más importante.
Ha ta ntonces aparece el individuo como tal; e decir, e puede
afirmar que el incli iduo
una creación de la era moderna, ya que
prácticament no había exi. tido e ta noción en la, ci ncia social
ni en la ideología o filosofía occidentale anteriores al iglo CV. El
llamado r nacimiento provocó una rnptura con la concepción holista
que integraba a la p r. ona, y a la sociedad como unidad, por lo
tanto relatiYamente indi isible, conc pción que e fundaba en la
filosofía cri, tiana que dominó el mundo europeo ha ta e a época.
Lar forma protestante prim ro la idea de la ilu tración de pué
pu ieron énfa i en la oncepción qu hac d lo individuo ere
aut 'nomo ; c. to cien con ecuencia para la organización acial y
la forma ubordinada d c ntrol y desarrollo.
La idea de considerar al individuo como indep ndiente de la
oci dad t.ien cierta consecuencia de tipo ético y afecta al di eño
funcionamiento de las in titucione ociale . El individuo en d
feudalí m &gt; e taba atado a la voluntad del eñor feudal su d tino
estaba prácticamente d ciclido d de e] nacimiento (la Igle ia
apoyaba en o). uando lo individuo d jan de ser ier o y deben
procurar e la ubsí tencia a partir de , u, accione individuales, se
produce una profunda tran formación en la esfera de Las relacione
económica , ya que el individuo puede, al menos teóricamente
dedicarse a aquello que má le gust o coincida con us interese y
necesidade .
o ob tante lo dicho, la posibilidad de que el individuo pueda
crear u propio fu tura tá a, ociada a las condicione ociale
exi temes. 1n camp ino o trabajador de una zona rural en féx.ico
di pon de dif rentes posibilidades d de arrollo personal i lo
comparamo. con uno de Francia o uno de Kenia. También un

62

ingeniero d Haití t ndrá oportunidades económica y profi ionale
diferentes a uno de E tados nidos o uno d México o Brasil. iendo
las profi síones imilare , esto pued resultar paradójico pero no lo
e : el eíercicio de competencia y habilidade profesionale está
asociado al de arrollo del conjunto d la producción de todo · lo
bienes y servicio de una sociedad determinada.
in duda, ha, mucha coincidencias en la llamada ociedad
occidental y ciertas profe iones on intercambiable . Ponga.me l
caso de la profe ión médica. En un reciente Poro Iberoamericano
de Entidades ifédica celebrado en fadrid n mayo de 2008, e
analizó la relación entr el jercicio de la medicina en España y en
1\mérica Latina. En el último año, llegaron a paña 4,273 médicos
foráneos, 70 por ciento de lo cuale · provenían de América Latina·
alguno de lo paí es &lt;le origen disponen de un médico por cada
5 000 habitante , en paña a ha llegado a casi cinco por cada
mil?' • ta, migraciones de profi ioni ta que tienen una ri de
con cucncia sociale
conómica ' cultural muy amplia ,
uponen es ci rto, habilidad y competencia profe ionale
intercambiable , pero no i mpre e a í.
Un jemplo gu ilustra la forma en que la variables
ocioculturale modelan la caracterí tica d profesione y
competencias está dado con La di tribución profesional por sexo .
i tomamo publicacione de cincuenta o se enta año atrá
veremo · gue se atribuían a la mujer cierta babilidade específica
Y e las destinaba a cierta carreras· cualquiera que lea e o di curso
hoy encontrará que la mujer (y lo hombre ) eran visto como
ignado · por L1 biología: el destino (y la ocación) profe ional de
una pet ona estaba determinado por u exo d nacimiento. Todo
lo &lt;JU podía hacer era re ignarse a e a fatalidad a umir lo inevitable.
En la actualidad e a ideas no pueden so tener e d ninguna manera
~· tenemos qu las rnujere, (y también lo hombre ) ocupan lo
pue to de trabajo d casi cualquier profe ÍÓO' i todavía existen
diferencias e tadí rica en cuanto a la di tribución de profe iones

31

EFE, El País, año 1.'XXIJT, n~ 11291, 13 mayo de 2008.

63

�{

por exo e porque permanecen prejuicios y no porc.1ue haya
habilidades innata .
Algunas profesione, no on intercambiables, pero por otros
motivos; Ja de astronauta e el mejor ejemplo. o habría dónde
adquirir la competencias requeridas en íéxico, p ro i lo hubiera.
debería emigrar. Por su parte un médico formado en Bra il podría
ejercer en léxico, pero un a tronauta formado en otro país no podría
venir a trabajar a México (al menos por ahora). Diferente·
ocicdadc , dependiendo del ni el de desarrollo de lo que se suelen
llamar fu rzas productiva , requieren de diferente habilidades
profesionales; e abido que alguna per. ona, (e pecialmeme en
Latinoamérica) inician u e tudio, nnivcr itarios pensando de de
el inicio en la posibilidad de emigrar, lo cual plantea, a su vez,
complejos problema ociales y económico.. no de los fenómeno
que se ha v nido incrementando en lo · de ·plazrunientos d eres
humano entre paí es es el d la llamada fuga de cerebros" es decir,
la asimilación por parte d los países centrale · o de mayor nivel de
desarrollo de per onal profesionalmente capacitado y esp cializado
que ha recibido , u formación en países periférico o vulgarmente
llamados . ubdesarrollado . Para estos últimos paí es, e:: to representa
algo má - que 1a mera emigración de indi\riduos: la sociedad invirtió
recursos en la formación de esas _per onas lo pierde para beneficio
d cada emigrante con alto nivel educativo, ad más de condicioru1r su
propio desarrollo por la carencia del pe onal adecuadamente preparado,
lo cual supone, entr otras cosas un problema de oberanía.
J,0 importante a recalcar aquí e que todo los proceso ociaJei
on el resultado del entrecrnzamiento de accione individuales e
instituciones ociales, que e influyen mutuamente. En otras
palabra ·, la el cción d una profesión no e un a unto pwamente
indi idual ni tampoco el efecto de fuerzas sociales que
imponen
a un indi iduo a pe.ar de , u deseo o necesidade . Lo ere
humano construyen la ociedad con cada uno de us actos y lo
hacen a vece de manera inconciente, aunque e a ociedad a.Í
construida tendrá efecto~ obre u propia realidad y por ende su
foturo ademá de que en la sociedad a.í con truida se generan

64

.

in ·citucionc que tienen una dinámica propia e :independiente de
los deseos nec idade de los individuos.
3.2. Formación, educación y desarrollo humano
Como ya se ha explicado, toda odedad requier d su sere
humano· ciertas habilidade para su producción y reproducción.
En una sociedad de pe cador , la opciones de cualquier niño e tán
reducida y las habilidades que requerirá para desempeñarse como
adulto las podrá adquirir de us mayores n un proc , o d formación
con us in titucione e pccíficas: habrá quienes actuarán como
mae tros y habrá quiene certificarán que e po en esa habilidades
y se le podrán encomendar tareas con autonomía. La inserción del
individuo e u.o proce o gradual donde la ma}roria de las decisione
cáticas están elaboradas de antemano y donde el proceso tiene la
apariencia de 11at11ra/idad e, d cir, parece obvio qu alguien ea
pe cador en e a sociedad y parece obv10 que haya ad9uiri&lt;lo la
habilidades de un pescador exp rimentado la j rcite. n nuestra
sociedad mexicana la opción de er pescador no e la única ni siquiera
la principal: hay una gran cantidad de opcion s la ociedad requiere
de una gran di ver idad de oficio. y ocupaciones con mayor o m nor
grado de conocimiento y habilidades e decir de competencias a
poner en juego. De esta forma, la inserción de los incli i&lt;luo no
parece tan ob ia y e n ce ario tomar deci ion s en ca i todas la
etapa de la vida que redundarán en senderos
posibilidades
diferentes s gún los ca o . Cierto que ha limitan te iniciale difíciles
de corregir, como cuando un niño que nace en una región rural
marginada no tiene otra po ibilidad qu la de a istir a la única escuela
di.ponible, 9ue está mal guipada físicamente, 9ue el profe or no
tiene en casione la formación adecuada, que e1 ambiente no
propicia la dedicación a las tarea escolares • el aprendizaje y donde
el fracaso escolar no se juzga como inapropiado.
Una ociedad plural ofr c en la actualidad un gran número de
actividades profe ionales algunas &lt;le las cuales r quieren un grado
universitario y otra no. Las primeras univer idades formaban en
dos o tres áreas o esp cialidades y actualmente e e número pasa el

65

�.

(

centenar. Obviamente, la diversificación no es un imple proceso
capricho o, . ino el re ultado de la evolución de nu tro accionar obre
el mundo real a partir del desarrollo científico. Incluso cosas que se
hacían naturalmente como el parto, son hoy obj to de compleja
competencias médica en nue tra sociedad industrial. 21 luchas
activic.ladc · humana y actividade de producción e han hecho más
complejas y e requiere de ayuda profe ional para interpretarla y
a imitada. Veamos pu nue tra ociedad urbana: ¿qué lleva a una
persona en particular a d empeñarse en cierto campo profesional, a
desarrollar las habilidade específicas que requiere e campo?
EJ problema suele pre entare en la época de los estudios de
preparatoria, cuando normalmente se debe elegir una actividad
profe ional lo cual uele crear cierta angustia a muchos que no
tienen daro cuál erá la mejor opción personal. fá aún cuando,
como ·a hemo mencionad , la di er ificacione entre carrera son
cada vez má grand e incluso suelen aparee r nuevas posibilidade.
orno n
te campo solemo tener algunos imposto.re que
pre entan eudo te t o teoría populares sin fundamento científico,
e debe s r muy caut loso al tomar una decisión, dado que en
principio la elección implicará año de e fuerzo qu pueden entrañar
pérdida má o meno grande de biene materiales o psicológico
Debe t ner. e claramente en cuenta que e trata de legir una
profe ión } n una vocación y que esa profesión podrá cambiar
algunas \' ce a lo largo d la Yida ya a porque la demanda ocia!
y económica &lt;le la profe.ión ha variado, ya porque nuevo
de cubrirniento, científicos obligan a cambiar técnica
forma de
trabajo, ya poryu el deseo · lo, intereses personale lo llevan a uno
a e pecializarse en cierto campo diferente de la profesión, o también
debido a una combinación de lo tres factore mencionados.
Vocación e un término d vieja data; proviene d l latín vocalio
qu supone acción de llamar o ser llamado , qu la tradición dd
cri. tiani mo a imiló a un Llamado de los dioses para hacer algo.
Rodolfo Bohoslavsky señalaba con a ierto, hace 'ª vario año.,
21

Téngase en cutnta que, incluso en ~léxico, hay regiones donde los partos

igu n s1enclo "naturales".

66

(

(

.-

que vocaaon e algo que debe explicarse, anb que er un dato que
explica. 22 Hay per ona, que suelen in cribirse en u.na carrera porque
la propaganda de la in titución que la ofrece dice que le a egura la
alida laboral. Juando alguien píen a en una salida laboral no puede
ab r si stá fanta eando con hacerse millonario con tener un
trabajo e table, con alcanzar un nivel de prestigio ocia! y alario
acorde a ello o implemente con la posibilidad de encontrar trabajo
aJ concluir l
tudios. Hay aJguna carrera coro enfermería o
bibliotecología que tienen en e te momento trabajo asegurado, sin
embargo, por di tinta razone , el númer de alumno que la cur an
e in uficiente para la demanda, mientra que otra , como abogado,
a pesar de tener un mercado de trabajo altam nte aturado, siguen
teniendo una gran demanda. Dado que, en alguno países léxico,
por ejemplo), la oportunidade, de trabajo para lo egresado
univer itario pre entan un rezago diferencjal, el temor del
desempleo acentúa lo mi do a la capacidad de hacer una elección
correcta. Pero lo que vale para el si tema en general no opera al
nivel del individuo: e cierto qu por ejemplo, lo. puestos de trabajo
atractivo, para abogado han cLisminuido, pero también e cierto
que eguirán exi tiendo oportunidade para abogados capaces. o
puede de conoc r e que las ta a de de empleo repre cotan un
factor de angu tia frent al futuro pero en todo caso e un factor
9ue amenaza a todo con o in título univer itari . Empleo pleno
empleo y de empleo on elem nto estructural s del si tema de
producción y e inculan a proceso económico , político r
culturales complejamente interrelacionado . n léxico, lo once
oficios más tradicionale. de la estructura ocupacional del paí
ostentan un alto porcentaje de profe ionistas.2' egún el
Observatorio Laboral de la ecretaría de Trabajo, un 19 por ciento
&lt;le lo taquilleros posee título univ, r itario, mientras que ntre lo
cartero la proporción e. de 14.2 por ciento enue los electrici tas
1

'.:? B ho, lav ky, R. (1985). Orú:11tación 1•ocadont1!} utr11legia rlí11ica. Bueno Arre :
' ueva Visión.
~ Rivero, A. (2008)." alvan 11 oficios a profesionistas ". é/, 'orte, año L ' , nº
25438, julio 30 de 2008.

67

�\I

,'

llega al 10.4 por ciento. Además, un porcentaje jmportante de
egre ado universitarios son cerraj ro ·, cantineros, vidrieros,
jardineros, tapiceros, plomeros y albañiles.
Por otra parte, par e que lo importante, de de el punto de la
realización pet onal, es gue la actividad a la gue uno se dedica sea
gratificante, aunque eJ n.ivel de alarios, en términos ab oluto o
comparativos, sea relativamente insatisfactorio. Pero e o no puede
e ·tablecerse de antemano, ya que la sati facción gue se obtiene por
desempeñar una de enrunada tarea no depende sólo de la tarea en
sí sino de una compleja s rie de factores asociados. La realización
per. ona] no puede definirse de manera absoluta, porque hay gente
gue puede sentir más feliz trabajando como jardinero que como
médico (y con menos factore de angu tia quizá). La idea de
realización personal atiende a factore de orden ideológico, asociados
a lo que se considera deseabl por una per ona en un momento
determinado. j una persona tiene fantasías de realización inalcanzable para ella en un momento histórico y en una circunstancias
dadas, entirá que u actividad n es adecuada; pero ello puede
darse en cualquier ocupación o actividad. En todo caso, lo importante
e que el de arrollo de cuaJqwer actividad, no e desempeñe en
condicione hutnillantes para quien la hace, como las condiciones
actual de ciertas formas de clavitud, es decir, de per ona que
son obligada por el uso de la violencia a desempeñar ciertas tareas
o son colocada en ituaciones donde les e difícil optar por otra
condición. 24
riesgwdonos podríamos proponer, acordes con
artha u sbaum25 que una actividad que permita la realización
personal &lt;;leberia permitir la auto expre íón, las posibilidade, de placer
y iuego, el ejercicio d la dignidad el de. arrollo emocional (no
impidjendo la expre ión d 1 amor y los afecto ) otorgar una
capacidad de decisión autónoma, au encia d abuso corporal o a la
, alud y la expresión de libertade. políticas.

La ociedades moderna actuales han sido caracterizadas como
sociedades de conocimiento. n otro lugar,26 hemos definido la
sociedad del conocimiento como caracterizada por cinco rasgo :
una ·ociedad donde se investigan las creencias sobr l er humano
y 1a naturaleza; donde todo se guían (o al menos tratan de hacerlo
as0 por normas objeti as de verificación delo, conocimiento ; donde
e dedican un portante recur. os a la investigación científica en todo
sus campo ; donde el conocimiento se acumula, se organiza y se
interpreta de manera permanente para encontrar efecto de utilidad
práctica; y finalmente porque todo el conocimiento e emplea para
modHicar valores objetivos de acción y para poder alcanzar e tos
valores y objeti o . Las sociedade · del conocimiento exigen a las
nuevas gen racione (y a las vieja. también) una actualización
perman nte de los conocimiento con el objetivo de emplearlo
concientemente en sus relaciones y en su acción obre el mundo,
pero también el uso de técrucas de aproximación a ese mundo que
reduzcan la incertidumbre al máximo. Toda la acción humana se
basa, entonce , en el conocimiento y no en alguna otra fuente de
autoridad en otra forma de guía; más allá de cualguier profesión
específica, lo central e la entronización del conocimiento como
elemento oriemado_r para encauzar toda actividad. s en e te
contexto dond debe buscarse la realización per onal en la actualidad.
L1 economía del conocimiento tiene sus ba es fundamentales
en las competencia que hao adgui ·ido su . habitantes, fundamentalmente a través de una educación que pre ent altos niveles
de calidad; esta educación deb proporcionar la posibilidad d
desarrollar la habilidade que permitan el análisis de la información
Ysu ubicación adecuad~ generar nu vo. conocimientos obre la
realidad, poder encontrar oluci6n a los problemas en su campo y
estar en permanente apertura par-a adquirir má y mejore
conocimientos.27 Otro de los aspectos gue deben e tudiarse cuando

.
lo, a m
- d ocumentados que son obligados a trnbajar
o re fienmos, por e¡emp
doce o catorce horas al día por núnimas condicion de rettibucióa (a vec ólo ¡x&gt;r
una comida miserable y un catre donde dormir).
25 Tussbaum, M. (2000). Wonm1 ,md h11111a11 dc11elop111ml. Cambridge RU: Cambridge U ruve ity Press.

"· lnfanteBonfiglio,J., Ceballos dela Rosa, 1., barles Lata. L , Benavides fartínez,
B., l Rebollo o, R (2007). Hacia la .roaedad del ,011ocz111imto. [é:6co, D.F: Trillas.

z4

68

r, hm&lt;.lación " te Paí (2006). "A la orilla de la econonúa del conocimienm' . lé.slc
Pais, n" 185, agosto de 2006, pp. 59-64.

69

�e analizan la economía del conoc1m1ento es el acce o y
disponibilidad de Ja tecnologías de información. El número de
líneas telefónica fija , el número de u criptores de teléfonos
celumr~, el número de computadora y el número de per ona con
acce o a la red intemet on lo indicadore má utilizado para mostrar
ha ta qué punto una sociedad avanza o I plano de la economía de
la información.

3.3. La realización individual como meta ocial
Lo japone. , tienen un término e pecífico, karosht~ para referirse a
la muerte por fatiga laboral, porque la cultura laboral del paí lleva
a la gente a desarrollar excesos en u actividad profe ion.al Japón
e quizá el único paí del mundo donde los rnpleados suelen
mostrar agradecimiento a u empleadore trabajando hora extras
de manera gratuita. 28 La condición cau, ante básica es I estilo laboral
del país, donde la jornadas agotadoras se prolongan por lo largo
r corridos en lo medios de transporte y la ob esión por la up ración
profesional lleva a la g nte a cometer e to exceso . La estadí cica
laborales indican que al menos una quinta parte de los jecutivo
de empresa de arrollan algún tic nervioso o alguna manía neurótica.
E evident que e, una condición social impuesta por la cultura la
gue presenta un modelo de .realización personal difícil de realizar
para mucho , ha. ta el punto en gue alguno terminan en un
agotamiento total con la ·alud irrever iblemente dañada o indu o
la muerte. ¿E e. ta condición ac ptada voluntariament por los
japone es o on las con&lt;licion , ocia.les la que lo. ll van a un
punto de no retorno? • s po ible que muchos de llo crean que
actuando de esa manera están d mostrando lo valio os que son y lo
importante de u actividad. Cr emos que e ta no la forma en que
debe proponerse la realización individual.
Como decíam . má, arriba, son factore de orden ubjetivo lo
que pueden hacer entir a una persona como r atizada en una
actividad cualquiera. Durant mucho tiempo e pensaba que d
2ll \rillanno, .'\. (2008). "Trabajan en Japón hasta la muerte' .Eh
oº 25435, 1ulio 2"' de 2008.

o

urte

año LXX,

alario era el único elemento qu determinaba un trabajo
ati factorio. n la actualidad, sabemo que hay por lo menos sei
factores que hacen a un trabajo de eable. 29 Eso componente on:
el tiempo dedicado al trabajo, a sea por exceso o por insuficiencia;
la. per pecti as obre el futur Qa po ibilidades de prom ci 'n y la
eguridad); el grado de dificultad que el trabaj r pre enta para la
competencias gue se po een; 1contenido mismo del trabajo o ea
el int r' n la actividad que se desarrolla, 1 pre tigio ocia! que
po ee, la independencia qu proporciona· las relacione
interper. onale que s establecen en el lugar d trabaj ; por último,
el salario que se recibe. El trabaj per onal, además de estar en la
fase inicial como actividad formadora del homo sapiens
autoconstitu ente del ser hu.mano, e· una forma de realización e
imegrnción social para cualquier individuo n la actualidad. e trata
de una actividad e pecíficam nt humana en la medida en que se
rompe la relación entre la acción instintiva y el acto grati.ficador 30
el trabajo implica una actividad d constitución del yo, que
proporciona un elevado nivel de integración de la per onalidad. Lo
que podríamos llamar indu trio idad, la capacidad de la especie
humana para actuar sobre el medio transformándolo, se realiza en
cada ser humano individual; qui n no trabaja, es decir quien no
hace algo para modificar o alterar el medio en el que vive, en algún
entido, no alcanzaría la categoría de ser humano.
Ahora bien, a í como el trabajo permite la realizad' n de un ser
humano como tal también pued ser cau a de sufrimient ,
frustración o agre, ividad.
d cir, bay trabajo u ocupaciones que
pueden incrementar el grado de neurosis de un individuo. Quiene ·
no pued n adaptar e al trabajo muestran por lo g n ral, elevados
índice de rotación aus nti mo, accident y aJcoholi m · también
hay persona qu pre entan, al menos externamente carencia de
'!l Ciad-, A. (1998). Les indicateur de la atlsfaction au travail.
uelles oat les
caractétistique d'un bon emploi? Observarions recueillics da.o cerrains pay de
l'OCDE. París: OCDE. Politiq11es d11 ,narché de lra11nil el poliliqlle socia/e. Documents

bors érie nº 34.
" 1

cff, W ( l 972). E/ lrobtgo, el homhre_y la soaedad. Buenos

71

· es: Amorrortu.

�motivaci · n para trabajar. Algun r fran popular
u en marcar
esta cara r rí rica, como ' el viYo v"JVe d l onro, y el tonm de su
trabajo' , 'c.1ue trabajen lo casado", que tienen la obligación ' pero
en general no e cnti nd qu a1gui n no pu da t.rabajar. Tenem,
en mucho: ca o g nte que no guiere hacer el trabajo qu k: asignan
o al gue k obligan, gente gue por cli er a circun tancia se v
obligada a aceptar trabajo, gu no le gu. tan () le hacen mal o a
media ) p ro e dificil encontrar a alguien 9ue no trabaje en absoluto.
Igualment e b erva 9u un de lo probl ma qu ha enido
creciendo n el mundo lab ral e, 1aco o p icológic o fllobbillJ!,. ·
trata d un probl ma de alud lab ral que debe traLar e como tal \
que ha venido aumentando en la soci dad indu trializada,. En
la práctica ·e traduce n &lt;.JU lo up ti re no reconocen el rraba10
de sus subordinado , que los je
encargan a un ernpl a&lt;lo en
particular y de f( rma continua los trabajo más pesados u
irrel vante , gue un trabajador · ube timado de motivado o
víctima de la envidia d lo demás o de u patron s, j fe. o
upervisore .' 1 El aco o p.icológico en el trabajo presenta tre grados
de iol ncia: n un primer nivel la p r onas que lo ufren pueden
resi tir y rein ertar e en su m1. mo entorn de trabaj . n l gundo,
n puede resistir ni e. capar y tiene dificultade para rein ·trtar e a
la. acti ,jdadc laborale , mostrando daños físicos o in apacidad
mental temporale. · por último, la p r ona aco ada n pued ncarar
la ituac1 · n ni encontrar una . al.ida por í mi rna, requiere de
tratamient por parte de especiali ta y u rehabilitación
difícil.
l agre or pare e pre entar ci rto ra go d per naUdad
p cítico , como inseguridad carencia de sentimi neo de empatía,
insensibilidad afee ·va, celo y an ia de p der y endencia a ejercer
l control d Jo, clemás d manera pato} ' gica. o d be confundirse
la conclici 'n de vi lencia p. icológica con otras forma de patología
laboral, e &gt;mo el índromc: d 1 trabajador c.¡uemado (e□ el c.¡ue quien
lo padec mu stra fatiga mocional, d . p r-onalización y carencia
de r atiza ·ión per onal); tampo
con el tra toro d 1 e tré
11

aóo

ánchcz, M. (2004)." ,1 aco ·o en el trabajo como problema de alud". A/Hui
XXI.\'., nu 9868, 1um 8 de 20114.

72

postraumatic (que caracteriza p r llllil r exp rimentaci ·º.de la
vivencia traumática, por atar de ita.r de manera compuls1 a la
aparición d e tímulo ad ersos , por un aumento de la _capacidad
de activación). P r otr lado ninguno de to. ca o ant nor s deb
confundir e con ituaciones de conflicto en el trabajo, que su len
er más normal de lo qu
ere . Jom pued Y r e, oo mucha
la circunstancia por la cuale una p rs na puede no trabajar
encontrar dificultad
n u trabaj
a v ce es difícil inclu o tener
una compren ión adecuada de lo que ocurre. 'n el ca o de lo.
de empleado., los s ntimientos d impotencia o ubestimación
pueden a ravar aún más los impediment para in errarse en l
mundo laboral
La a&lt;lic ión al trabaj , p r tro lado e una ent rmeda&lt;l que a
vece ha ido tomada com un m 'rito por parte de ci rta gente.
Ha.y personas qu e ienten orgullo as de trabajar duro in hora
Libres y rn yacaci ne , in momento de esparcimient y in hacer
otra co a má qu pen ar en el trabajo aúo cuando no e tán en u
oficina. o en su puesto d trabajo.
pesar de las apariencias, e
comportamiento uel producir el efec o contrario, a que e a
per ona rermioan siendo mur inefideote ; lo important ,
justamcme, no e trabajar todo l tiempo ino tener un alto
rendimiento en I tiemp que
trabaja. Ell 11 va a un compl jo
tema, 1 Je la productividad laboral.
Fue n la d · cada d l 94 y 1950 cuand com nzaron a
estudiar e los efectos que el trabajo y u exceso pueden tener sobre
la alud. 3~ egún 1pre idente d la oci dad Europea d P iquiatría
ocial, Francisco Alonso- ernánd z, el labo.roa&lt;licto o 1vorkaholic
presenta un perfil ba tant d finido: e. hipcrambicioso, e tá
aco tumbrad a una batalla con tante para imponer u- propio
proyect i · competitiv
decir, con fuerte ncce idad p. icológica
de uperar a t d s lo demá ; po ce fuerte
nrimíento J
culpabilidad, o a que po. ee una mentalidad d tip masoqui t-a
que a ume la obrecarga d trabajo como una compen ación a u
' ánchcz. \i. (2007). "Enganchados al trabajo". EIP1111 año XX..'-:.11, nº 10840,

febrero 13 de 2007.

3

�,.1

,, ,

&lt;,

r \", ,1.

necesidades· inseguro bu cando siempre la aprobación de us
superiores como un modo de lograr un.a mayor autoestima; aislado
y olitario, con dificultade ' para lograr lazos familiares profundo y
óLidos y bu cando en us interacciones cotidianas en el trabajo,
que son generalmente superficiales, una campen ación por esa
dificultad para el compromiso afectivo personal. También mue tra
nn e tilo de vida irregular y anárquico tiende a exceder e en d
consumo de drogas, como el alcohol, l tabaco y la cocaína, en lo
que intenta encontrar una forma de atenuar el agotamiento
emocional que ufre. Que quede claro que la dificultades personales
no ocultan ni justifican las condiciones e tructurale de la economía
de una ociedad para ofrecer trabajo digno a todos su integrantes.
Lo que • e ha intentado aqui es poner en per pectiva la
importancia del estudio -y comprensión- en profundidad de lo
div r os contextos que afectan o inciden sobre las profe iones en la
actualidad y l de arrollo de la práctica profe ionales, en el
entendido d que ningún contexto por sí solo es determinante. El
mundo globalizado eJ mercado come cíal y laboral, el de arrollo
exponencial del conocinúento el uso o no uso de 1a Tic s, la
orientación formativa de las' carteras profesionales, las condicione
socio-culturales y afectivo-emocionales d la personas; todo, en
definitiva todo influ e. De diversas maneras, sobre diversos
a. pectos, pero el cúmulo de relacion e intercambio adquieren
entido en uno o vario contextos.

¿CAPITAL SOCIAL O REDES SOCIALES?

Maria Luisa Marti.nez S. 1

Introducción

w

en a unto sociales en las últimas
dos décadas es el capital social, elemento Sl(i ge,¡eris emanado de las
relacione sociales, a travé de vínculos y lazos con truido en la
cotidiana interacción de los sujetos. El reconocinúento de que las
redes ociales úenen un valor intercambiable en el mercado podría
er considerado, desde cierta perspecti a, como la
'mercantilización" de la relacione aciales. Y sin embargo, el
resultad de las transaccione, es siempre benéfico -un bien o un
ervicio- para un individuo un grupo o una soci dad.
El enfoque r de , por otro lado, ha ido -desde principios del
iglo pa ado- una herramienta teórico-metodológica para abordar
las relaciones sociales, principalmente como instrumento sociales
de apoyo para individuos y familias, desde el punto de vista de 1a
UNo DE

T EMA

REC RRE

1

•

oc1ólog.i. Con maesttía en Metodología de la Ciencia y mae ttía en Psico]ogta
laboral pc,.t la A L. Docwrado Bioacio□al en Filoso6a del Trabajo ocial con
acentuación en Politicas ornparadas de Bienestar Social.
- T . Directora de
la Facultad de Filosofia y Letras,
.
1

74

75

�f

/ ( ' ., \

¡

salud mental y del desarrollo comunitario. La aparente similitud
entre ambos enfogues y la búsqueda de sus diferencias son los
objetivos que originaron el siguiente análisis.

Discusión
El enfogue de redes sociales ha sido muy utifüado como herramienta
metodológica para estucliar las relaciones sociales desde principios
del siglo pasado. Los estudios sobre redes sociales se asociaban al
apoyo que los individuos o las familias pudieran recibir de quienes
los rodeaban, particularmente en temas como la salud mental y el
desarrollo comunitario. Chadi (2000) define red socialcomo un grupo
de personas, miembros de una familia, vecinos, amigos y otras personas que proveen apoyo mutuo ainclividuos o familias. En el mismo
sentido, para Sluzki (1998) las redes sociales son la suma de todas las
relaciones que un individuo percibe como significativas. Sluzki
utiliza el enfoque de redes sociales como una herramienta clinica
para intervenir terapéuticamente en la comunidad en el área de salud
mental. De manera similar, Warren (1981) utilizó el enfoque de
redes sociales en salud mental, como relaciones de apoyo para
quienes han estado en hospitales mentales. Este autor considera
que un jndividuo es parte de un sistema de redes; que dicho sistema
puede proveerle algunos recursos de apoyo y que hay diferencias
entre las actividades de apoyo sociaJ y las que tienen que ver con
retroalimentación emocional y la reducción del estrés.
Existe una metáfora del universo como una red o mapa de
relaciones, donde los individuos son nodos de tal red, dice Dabas
(1991). El hombre, por lo tanto, es parte de múltiples redes con sus
propias interacciones (familiar, laboral, de amistad, políticas, entre
otras), por medio de lazos sociales afectivos, el lenguaje y los
patrones de comportamiento que tienen los individuos en sus vidas.
S1uzki (1998) incluye tamatio, densidad, composición, dispersión y
ho111ogeneidad como características estructurales de las redes sociales.
Las redes también se caracterizan por su v111/tidimensio11alidad, su
reciprocidad, su inte11sidod, por las frecuencias de contado y por la historia
de la relación. Las tres lineas básicas de in fluencia en el enfoque de
redes sociales son la sociometría, la antropología y los estudios de
76

organización en Harvard y Chicago durante los 30s, y en la Escuela
de Manchester, posteriormente (Sluzki, 1998).
Molina (2001) considera que el enfoque de redes se puede usar
con cualquier orientación conceptual básica de la antropología social;
en cambio Chacli (2000) considera &lt;-1ue la teoría de redes tiene como
base el marco teórico epistemológico de la Teoría General de los
Sistemas y dentro de ella, en una concepción estructural. Sjn
enunciar que es parte de esta misma corriente teórica -Teoría de los
Sistemas-, D abas (1991) menciona que hay una nueva metáfora del
universo como red o entramado de relaciones, y los inclividuos son
nodos de esa red. El hombre, por lo tanto, es parte de múltiples
redes de interacción (familiares, laborales, de amistad, políticas, etc.),
y ha sido median.te los vínculos sociales de afecto, de lenguaje y de
comportamientos, que el sujeto se va auto-mganizando en su vida.
Por otro lado, el capital social se origina en el análisis conceptual
de Bordieu (1986), como una de las tres formas de capital, además
del económico y el cultural. Para Bordieu el capital sociales un recurso
ligado a la posesión de una red duradera, con relaciones como la
membresía de grupo, donde cada elemento tiene el respaldo del
resto de la colectividad. Bordieu se refiere a las relaciones de una
red como «eJ producto de las estrategias de inversión, individual o
colectivo, conciente o inconsciente, que anima a establecer o a
reproducir relaciones sociales que son directamente utilizables a
corto y largo plazo" (Bordieu, 1986:249).
El concepto de capital sotial utilizado desde el funcionalismo
estructural de Bordieu, es parte de una cliscusión teórico-filosófica
amplia y por ello el autor no realiza una propuesta de
operacionalización de dicho concepto. fün embargo a partir de esa
fecha, el concepto de capital social ba sido analizado -y medidocomo un bien publico en las instituciones políticas (Putnam 1995);
Prestan, 2003 y Walters, 2002), o como un bien privado, definido
por Coleman (1994) desde la teoría del actor racional del
funcionalismo americano, como la habilidad ele los actores para
asegurarse beneficios en virtud de la membresfa en redes sociales y
otras estructuras sociales. El capital social es un recurso que se
encuentra en la estructura sociaJ para ser usado por los actores.
77

�\,

La idea central del capital sarza/ -como forma de capital- e. que
las redes sociales tienen un valor qu se concretiza en beneficio bienes o servicios- gracia al u o ejercido por un individuo o grupo
perteneciente a una red particular. Cualesquiera que ea el origen
del capital social, -conciencia de clase en Marx o intercambio de
reciprocidad en Durkh im- (Porte 1998) el capital ocial emana
de la, rede y 1as relaciones ociale y por er una forma de capfral,
su transacción po ee una Jógica de racionalidad igual a la
transacciones de mercado, donde iempre e esperada una ganancia.
Al final, el elemento central no e olo la expectativa de reciprocidad
sino la con umación de la misma, e decir, l u o del capital social
reflejad en un beneficio individual o acial.
_.l consen o acerca del contenido d I capital social
que e tá
formado por lazos aciales que construyen rede ba adas en la
confianza y la reciprocidad. 2 Esta redes po een un valor que los
poseedores pueden usar para obtener metas y logros individual.e o
colectivo . La diferencia es qu en metas comwútarias o nacionale
la m dida e por un lado en resultados esp ados como cifra obre
cr cimiento económico ducación y b.i nestar y por el otro lado, lo
que Putnam llama "r de de involucramiento cí ico", es decir,
norma_ de reciprocidad y confianza social (Putnam 1995:69). Por
otro lado, a nivel individual, las medida son la cantidad y calidad
de la red social que po ee una persona, es d cir los recursos que
serán utilizado, para obtener resultados personales que podrían
con ertirs en beneficios económicos.
El valor del capital ocial de un individuo depende del tamaño
de su red y u conexiones, es decir u capitfll social potencial.· 3 pero
2

La reciprocidad es un mecanismo de intercambio mutuo. De acuerdo con anda
(1980: !64 16~) hay tr forma de reciprocidad: 1) Generalizada.. cuando la. persona
que bnnda b1ene o serVJctos lCJ hace sin e petar nada a cambio; 2) Balanceada,
cuando hay una clara obligación de retorno por el bien o servicio por algo de sunilar
valor; Y 3) egativa, cuando una persona recibe algo por nada. La reciprocidad
balanceada, por lo tanto, es la que s relaciona con el concepto de capital soda/.

no se tram de capital social efectivo hasta que él o ella movilizan recursos
necesarios para obtener beneficios particulare . En otra palabras,
aún cuando el capital social e un recurso relacionado a la posesión
de una red , acial, no es la red en í misma sino los beneficios
particulares que un individuo puede obtener gracias a us contacto .
De acu rdo con Barbieri (2003) hay tre forma que el capital
social actúa en la vida de lo individuo : 1) Puede actuar como un
recur o de información; 4 2) Pued actuar como un recur de
influencia y apoyo activo que efectivamente ayuda a lo individuos
a obtener objetivo p rsonales que de otra manera no alcanzarían;
y3) Pued actuar como un recurso de ocialización y reconocimiento
al tran mitir a lo individuo l valores patrones de comportamiento estándares y competencias ociales a todo el i tema de
expectativas de reciprocidad y rol de obligación "forzada" al
interior de una comunidad.
El capital social no on los recursos en la estructura como lo expresa
la definición de oleman ni la habilidad individual para a gurarse
beneficios, como lo propone Pon s. Porque una red puede tener
recur os pero si dicho recursos no son utilizados, no se tram de
capital cial; una persona pu d t ner la habilidad para asegurarse
beneficios de una red, pero si su red no tiene recurso , ·1 o ella no
pueden a egurarse ningún beneficio. i un individuo tiene una gran
red con fuert , lazos y 'l no puede as gurarse ningún beneficio o
ervicio cuando lo requiere, en una nece idad particular, esto
ignifica que él no tiene capital social, por lo tanto no es posible
hablar de la e~ tencia del capital ocia! ha ta que es canjeado por
un beneficio en una transacción ocial.
En México, el capital ocial ha sido e tudiado por organizaciones
internacional como el Banco 1undial, principalmente en las área
rurale · com participación política-en el mismo eatido de Putnam(Klesner, 2003)· como facilitador &lt;le la migración de México hacia
lo· Estados Unido (Phillip &amp; Douglas, 2000) y como apoy familiar

3

Zhao (2~2) hace una diferenciad · o entre capital social individual corno a) poseído
}' b) u ado; Sll1 embargo poseído asume certeza en la propiedad;potendal o htentemdica
solo la posibilidad d_e_ llegar a convertirse en real La premisa del capital social potencial es
que es po 1ble movilizar ese capital puesto que esrá Ji ponible par acceder a él
78

' La mayoría de los estudios de empleo utilizan esta forma explicati a,
particularmente como el intercambio de información que se utiliza para obcener un

ernploo.
79

�o so tal para los runo &lt;le la call
·crgu. on 2003).
po 1ble localizar nmgun · tudio a eren dd apital social ni en
rda ion al mplco nt l:n rd. c1é,n e&lt; n 1.1 muj re: . ~- to pn.·ibkmerue
l d ·I l a yuc en \fé. ico lo. b ·ne r im, . oci, do .1 la r eles oci
han rd e ·rudiado: para explicar la. tran.:gi~ de bren, cnaa
de la · p r.c&gt;na en pobreza omrutz, l 9 4), o como una e tr:itegia
dt apoy &gt; Je las muiere para pamcipar en la uerza lab ral, dado
&lt;loblc rol d · madr trabajad&lt; ras ( ar fa • liveira, 19 4). Pero
aún uand,J el mtenido del concepw podria . r 1milar, lo
in 'e tigaJor . ml'xican r. m v z utilizan e1 térmmo d C&lt;l/)Ítal rodal.
1.a diYer idad de ab r&lt;lat del ct1pital soáal le Je lo. nh·el
micro, m ·o \ macro aso iado a la eoría de ju g
m vtl1za flln &lt;lc r ur ) ' T · ria de la instituci nalismo
re ·pccti,. mente, ~rankc, 2005), y el n:con&lt; cimiento común d
b bondade t¡u emanan d u u. o, ha llevado a con idemrlo o ,mo
un ekmemo central en la. politi a. publica , md p::ndicntemcnte
d la corriente tcóricc filo:ólica ,.k de la ual se , borde.

D
capital

de capital o ·ial: capital

iaJ p tendal

ti

l' i ten 1a ck una fl'&lt;l
·1al c n tod :u. can1.a ·ri. ti ~ ólo e: b
pre unción &lt;le que existe I capital s cial, por lo mnto
mua de r.,pitJ
sottal ¡,otm,úl. 1 1 resultado &lt;le u u o no c. un beneficio p:ua un
indi,·iduo o un gru , c:nt n es el apita.! no exn o
ncucmra en
1
e, tado kdmtt'. , 0 • pmibk po ·r ninguna formad capital i no
put: k utilizar n una trnnsaccii'in para obtener un b1cn o un . rvicio
Por lo tamo, el tapital soda/ ,féctim e el uso de le la:z:o s ble para
a&lt;lyuirir algún 1 ·ncficio ·a ca indmdual cole tivo.

Lt

Lo:- re ultado. en d u o del capital económi o~ n la mer ancí
lo re ·tdraJo. n I u o del cap11aJ social ef cti\ on lo· bcnefici
bteniJo. in otro p,1go que las rntera ionc pte, ia , la

f•. tc c.1p11al su tal •·Jatcntt: .. o "pn1cnciaf' de ali..runa manera r:i . e cncm:ntrt
1nclu1Jo en l,1 dctinr 100 dt Dord1eu cuanJ i:I :e r~fierc a •·1 .- r~curso rt-ali: o
portnaak- ·.. ' mord ICU ! ?R&lt;i:248).

•perienc1

compartida e n otr . • sta relact n . ociale n un
urmpo ~ espacio c munes, on
n tru1&lt;la c n rectpr ciJad )
confianza, pero también c n '-lmpaaa , ,1fi c10 - to ~lement &gt;•
han iJo ignorad
n la· teoría pr via obr capital s cial. Todo
e to d ~ nt&lt; pueden producir la , cciúo-rcacci 'n d I individuo
para brinJar :u p . . ione (biene mal riale u erviciu. p r onale ·)
c&lt;1rno ap yo y n b nefi io dt: otros. uando lo otro usan . u:
po. e ione } r ciben un beneficio stán porúcndo n m. r ha 1
capital !iü ial. J,a cantid, d calidad Je lo, recur
a utilizar dep nJ
no olo d lo. po'&gt;&lt;.::ed r s d lo. lazos o iale ino particularmente
&lt;le lo. recur &lt; . qu&lt;.:: p een I&lt; • otros integrante &lt;l la red. b te e
un círculo ben ficio-u -b ndici&lt; qu no ti ·n · fin, mJentra. , e
mantengan la ontianza y la r ,ciprc ida&lt;l.
En resumen, on ba en ' Las fe rma del capital" de B rdi u
con 1Jeramo un,1 definición alt rrulliva: d r{/pital social efetti,,o e. el
u:o de laz
ciale. para ad9uirir al un beneficio. a a

mtfü·idualc o c muniLan , . P r 1 rnnt , capi1t1I sorwl ~{i:rtiro erá
cual9u1 r apoyo de la red acial -bien,. scrv1 io. - ( rov ,íc_)o a la.
pt:r onas. Ln otra palabra , capital soda/ on tant Ja rede . 1ale.
(fam1liarc
ocia.le ) CU}
recur o
n utilizado -&lt; po&lt;lrían er
utilizado - para obtener beneficio -pr dueto o efYtci &gt;s- por un
individuo o una colccri\ idad.
El ·nfoquc de rede. sociale. pued ser utilizado para onocer l
capital o ial poccnc1al porque m,d la e, nti&lt;l, d y , li&lt;lad d una
red pc.:r. onal (den idad tamaño, lazo. fuerte o débile ·) tal c mo lo
define Zhao (2002). in embargo e. t ti¡ o de mcdjd:1 enfati'la má ·
la. rclaci n . eta! qu I recur
ociale . qui n e trata de
capital oc1al ejec111,a111et1le utilizado m d ((l¡,itt1I s1mt1I pote11cia/ o
latente 'a n D r ~ a g , rújder ·, 2 05). ·1 apita! ·o tal
ma.
9ue la tru ·tura d, la r d p r 1ue e rel, cion, do on I re. ,titados
dt: lw in t r amb10 rnt rper ,nalc., t:. &lt;llcir lo: r ·cur o o
beneficio -bien · o crvicio - ol t ni&lt;lc . gra ia al u, o d lo la'.l •
&lt;&gt;dale con. trui&lt;l por la pcr. ona .

r:

11
81

�\ an. L. : \/

Conclu iones
.Ambo enfoques, redes sociales y capital social, se basan en la relacione
ociale com el corazón de la vida ocial. in embargo, el capital
social enfatiza lo jntercambio, en la relacione ociale
'
particularmente aquello recur o qu puedan er traducido. en
beneficio per, onale : bienc o servicios. Ambos enfoque , redts
sociales y capital social, e centran en la relaciones, no en lo atributos
de lo elem nros o persona gue conforman la red. Aun cuando la
idea principal de capital social es que la relaciones sociale po een
al r (Eccle tone, 2003), e te alo sólo e intercambia cuando
hay fin comune que lograr, como en el caso de acciones de grupo,
o con beneficio per onale en el caso de un individuo. Los re ultado
de la tran acción de e te tipo de relaciones sociale poseen una
racionalidad lógica similar al valor de una transacción en el mercado
de valore , donde lo que intervienen e peran recibir una ganancia,
e~ decir, una manera de pensar de tipo co to-beneficio.
Tanto las redes sociales como en el capital social se centran en la5
relacione y n en los atributo de los elemento . .in mbargo, en
alguno e tudio sobre capital socia/se ha empezado a tomar en cuenta
la e tructura d das o la limitaciones de recur o en una
determinada r d ocial, que obstaculiza el intercambio de reCLI! ·o
(Zhao, 2002; Porte 2000; Raju, 2004).
Tanto la, redes sociales com el capital social e abordan desde
di tinta corriente. teórico-filosóficas, lo cual les da un entido de
intermediario ntre la teoría ' la práctica concreta. Esto ignifica
que ambo enfoqu son d corte intermedio que e vu lven
mecani mos para explicación e interpr tación ...-y por lo tanto hay
w1a teoría detrás de ellos. El investigador está obligado a identi..ficar
y explicitar la teoría que bay detrás del enfoqu utilizad .
El rapttal social pu de er abordado desde el nivel micro, meso y
hasta el macro. En cambio r ultaría complejo e impráctico aplicar
el análi i de rede ·ocia.les a un nivel macr . in embargo, el análisis
de redes ociale bien pudiera er una herramienta metodológica
aplicable al enfoque de capital social

82

La redes sociales generalmente on de apoyo sólo tienen un
entido: alguien que provee y alguien que recibe el bien o el ervicio.
El capital ocial es un trayecto de do eotidos: alguien que provee
con la expectativa de r ciprocidad como una inversión para er
cobrada en el futuro. (Figura 1).
El enfoque de red
ociales puede s r utilizado para medir el
capital social a nivel individual (Zhao, 2002; Lamba, 2003); sin
mbargo y de acu rdo a la definición utilizada por e te estudio
obre capital ocial la red social es una e tructura que podría utilizarse
para medir el capital socialpotencial de alguien, pero hay una di tinción
entre este tipo de capital ocial y el capital social efectivo cuya medición
tendría que er en beneficio obtenidos.

~ f . Redes

SomleayCapbtSocial

¡--~-,

LMIIIIIIDllltlal._._

o

a.meneo

....... . -.... -

. . . IICCÍOl'IM, . . . . ,...,,...

83

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COLABORACIÓN SOLIDARIA?

LAs

ESCUELAS NORMALES COMO

INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR
Miguel de la Torre Gamboa*
Graciela Morale López**

Resumen
E · a PRESH

se jdentifican algunos rasgo definitorjos de
lo que ha siclo la tarea educadora del Estado mexicano en el ámbito
de la educación superior, qu en la última décadas se ha ido
tran formando para dar curso a una orientación de corte neoliberal
que implica poner a lo indi idual por encima de lo social, a la
competitividad sobre la solidaridad 'f a la profesionalidad sobre el
compromiso.
Posterior a esa identificación se señalan las diferencia concretas
que este cambio de sentido trae aparejado en relación a la orientación
filosófica y a u impacto en las concepciones y prácticas.
Por último, se ejemplifica e ta nueva orientación a partir de las
transformacione que sufren la e cuelas normales en el momento
actual como consecuencia del distanciamiento del Estado y de la
aplicación de la política neoliberal gue ve en la competitividad la
alternativa de de arrollo, aunque in considerar dos cuestiones
esenciales: las implicacione que esto trae consigo, sobre todo para
TL~ TRABAJO

• Coor&lt;linador del doctorado en filosofía de la FFL de la
.;."'l\1aescra en educación superior.
86

87

L.

�lo. grupo má , ulnerablc de la poblacion, n tanlO s quedan
cada vez más de ¡ rotegidos: y la consccu n ·ia que en la identidad
del proD ·. or . e g nera con e: Uo, pues ' te no cum¡ lirá má. una tar~
oc1al. -Íno un quchan:r para d mcüv:iduali ·mo. Ln e ·re entJdo la
solidaridad con el tro e pierde. El ·ujero que e educa en la!
normale:- : asum hoy om
nte omp tidor que frece us
. en 1c10, al mejor po tor, u1 pre cupac1ón por formar y forma
para la u ialización. La lar a d educar de . t modo , a perdiendo
su funci n acial ,·olviénd s fría \ narci i ta, di. tanciando. e tic la
ht'i ·c.¡ucda de la democratizaci · n en el a ce o al con cimiento.

Loo c. t cambio &lt;l tatu · qu I L t, &lt;lo le ha onf rido se
·
d ucau-va
·
-1 Y ~ ,º,á orientada
¡x:rmm: on olidar una p lí·uca
aua
.
hma la comp titivida&lt;l, ante &lt;-tu a la
lab racion . 0~1da~1~, en
el cambio de cará ter e da po rcriorm nlc a la aplicaoon
tle
tan tl I
.
.
.~
una r forma inte ral &lt;-tº toca rod 1 lo ámbito de una~ atuc, n
que na ·1n· lig.ada •al . tad .\' a la qu en reiterad, s oca 1one. • e le
.
ha negado Ja autonomia. 1 C&lt; n cll lo que . e devela la clistanaa
cada ,·e;, ma,or qu el ... tado lOma, dejando d la&lt;l, el pap I c.1ue

Palabra da : educación ·uperiur e. cuela normalc. , pr yccto.

ha ¡ugaJo en la mformación de una nación olidari, a t r~v.cs de
un.1 poltt1ca educauYa cura ba. e e so tuvo en la ~ rmac1on de
profe ore con una identidad de funcionario compromeudo. con
el proyc ·to educat I o.

lntt duc ión

Cambio en la orientad ne filo ófi o-p lítica

Por ,·d11r,mó11 s11paior ent ndcremo Jo, procc. s edu auvo
on. istente en la formaci · n pr 1te 1onal, e pccialu:ada y i t mária
en diver o camp del c nocimi oto, e rientada a la incorporacit&gt;n
a lo pr e o . ucmle , económicc , político., cultural , etc. en
las activjd, d ,. funcione de dLrecc1 · n, con epciún y gestión, que
11 nen lugar en unÍ\ er i&lt;lade in tituto , e cuela upennre
olegio., suninano , etc.
Habría c.¡u rec no r LO \lé. ico cxü te una amplia variedad de
proc · . le t.Jucaci • n :up rtor, qu conforma una inmcn a
hctero ren ·idad Je in titucion , d práctica , de: regí mene jurídiCtl
de particularidade curri ular . ) &lt;le mo&lt;lalida&lt;le &lt;l trabajo
, ad· mico, que óJo eufem1 ticamenr pued llamar
I tema Je
·ducación upt.nor me.-icano, pues cncontramo : l 'ni, r 1Jad
pubLca., universida&lt;le prNada. In tituto. tccn lógic&lt; público.
) pnvado , in tHutos, col gios r e. cuela (d formación de
profesionaJ . o de: im·e tigac1Ón) publico· } pnYad &gt;., in. tiruciom:
aurónoma., libr , incorporada., de1 endicnt . te.
En este contexto encontramo.- que rec1entem ntc incorporó a
e:tl' i. rema de e&lt;lu a ron . upcnor una vaneda&lt;l más, aJ int ar.e
una in tüución c.1ue por má. de cien año. tuv ligada a ducanón
básica ) que ncierrn en .i mi ma una t.:ne &lt;l contradic rone· ,
complq1dade· h1:cór1ca : la · cuela normal.

uperior

n ducaci 'n

.

.

.

Para contextuali7.ar lo que d cimo , , hac n e ·sano Vl. ualizar lo.
cambio.- de &gt;rÍ ntaaón 9ue ha ufrido la ducación uperior en
, léxico. l ·n general p d mos r on cerdo ori ntac1one tilo. óficopohttcas con una ~an influ ncia en d t.tema: la 7 scoI: cica Y 1
lib1:rali m . L t úJtim , por . upue lo, c &gt;O t0&lt;la las vanante Y
matic . c.¡u ha v1v1do ha ta ll gar a lo c.1u ho) de i amo on el
nombr de n liberali mo. ·• &lt;le tr que de de la época col nial y
ha. ta d pre ente, t( do lo. cambio en la edu ación upe_cior e
han inscrito n al ina Je e a, dos tra&lt;li 1one pnnctpal . :
con. nadun. mo 'clencal" ha ta el siglo XYIII
lil r, L mo
1 •n 1891 fue ·oh I ada la autonmnfa porlo: normalisias pao el gobierno Je
D1az n:duzó la olic1tud \rnaut 1998): en 19111 \11 ~d \fartmez k\·anta la \'"7
l.11 el Tercer .onhrrt!:;o aJ yue ai I a, 1..11.u c:ilidad de 01rector Gencmhk Fdu :lCI&lt;° n
Pnmaria como Ddegadu dd Distm l·cderaJ, \ malo la a n ·~1dad ~e yu1: lo ·
pmk on: recibieran u educación cn in 11ruaoncs integradas a la mm-er.mlatl. [ sce
pLmteamu.:nro e publico &lt;.'ti la re,·1st.a "l ..a e cU1:b mexicana'' (\f.irúnez, 191 ll.~ 0

12, p.p. t lJ 23, tt.tdo por. lene 't:S ( 9'J8, IIJ83. Vol 2: 726), pero no fue- a1cnJ1da u
pcunón~ l'n t %9 fue definid como unperativ,, en d mru-w Jd .on1:,rre o cc:khrado
1:11 . altillo, el integrar a la pn:par.uoria como rt·9u1siro de ingn: o a las e ·cu
normales, pi:ro L, penciun no fue atendida. fue hasl, 1986 cuando se 01 1 rgo el
cacicll:r de profe I ru1 a lo. e,tudio · de nomul. pero la aut nnmia no t: otnr •Í&gt;.

:L,

89

�I1

mod mizador entre lo

i

•

iglo XIX y XX.

La hi to.ria reciente del si tema de educación sup rior en léxico
ha mostrado qu :
El E tado mexicano, en el marco del pen amiento liberal v
partiendo de la idea de que la educación e instrumento privilegiad~
de la construcción de una nación moderna y de la integración
nacional, ha asumido como responsabilidad suya fundamental la
educación del pueblo , a la educación superior en particular.
Lo má significativo del desarrollo de un i tema de
educación superior en f 'xico, ha sido el producto de la actividad
promotora del E tado.
·
Las orientaciones surgidas de la políticas pública en que
e ha concretado ese proyecto, se han ido imponiendo por obre
toda otra orientación preexi tente.
Esta hi to.ria tiene detrás otra etapa que configuran casi
quinientos año , que nos llevan desde la orientación escolástica
hasta la ncoliberal en 1a educación superior de México:
El primer periodo d be er llamado escolá tico. Es un periodo
que abarca desde la fuoclación de la Real y Pontificia universidad
de féxico, ha ta el movimiento deind pendencia pero que mantiene
suyre. encia mucho más acá. Este periodo se caracteriza por e tar
onenta&lt;lo a la formación d la élit del poder eclesial y civil. Al
lado de la Real} Pontificia niversidad de féxico, jugaron también
ese papel, lo colegios y la e cu las de arte , promovidas por lo
criollo o penin ulare en los iglo.s ~ Vl a1 XVIII.

1 egundo periodo puede er llamado liberal-ilustrado,
abarcando de. de el movimiento de jndependencia ha ta el fin.al del
siglo XIX. ~ ncontramo en e. te periodo un panorama complejo, ya
que en él coex:i Len y compiten, tanto 1a institucione y prácticas
gu: per~necen n la orientación e colá ti.ca, como la gue se crean
ba10_ eJ impacto de las idea, de la Ilustración en esta época.
... m etnbargo puede decirse qu la activida.d del conjunto de esta
in útucione igue orientado, en la ma_ oría de lo casos, a la
formación de élit . ociales, aunque ya no se trata ólo de las élite
eclesial o gubernamental, sino también de una élite cultural distinta

90

I

r

•

que e ,·a abriendo paso: la de los ilu trado y liberal s, que en
muchos caso no acceden a las esfera del poder.
E) liberalismo coosátuyó, de de sus orígene en la uropa del
siglo xvrn, un movimiento fundamentalmente _ru:1ti-aut?~ta~io, anti.monárquico y anti--clerical ◄ 1 liberalisino da tco rerv1~1dicaba Ja
libertad en todos los campos de la acción huma.na: libertad de
pen a.míen to, libertad de a ociación, libertad de tránsito, libertad
de comercio, libertad de expresión de las ideas, etc. en contra del
férreo control de la monarquías y la iglesia católica en todas la
manifestacione, de la vida social.
En lo educativo, l liberali mo significó el intento de ligar la
educación a los pro.ce os ocia.le , eliminando el abi mo exi tente
entre el trabajo la política y ]a cultura. ignificó acercar la ducación
al trabajo y la política bu cando hacer de la ciencia un instrumento
de transformación de la vida ocial. En éxico las orientaciones
del liberalismo clásico y la Ilustxación llegan con el movimiento de
independencia y mantienen u presencia en lo gobierno de la época
de la Reforma y en el porfirj mo.
Esm es la época en qu el Estado comienza a er en la educación
uperior una palanca para el desenvolvimiento de una nación
moderna. Con el gobierno surgido del movimiento de ind pendencia
e inicia la a unción del papel de Estado educador y la preocupación
por contrape ar 1 poder de la élite clerical Es ju tamente al final
de e te período cuando surgen la e cuela normales, con la
intención de fonnar profe ore para alfabetizar a la población
campe ina y marginal que no había obtenido ha ta entonce la
oportunidad de educarse.
El tercer periodo, que e inicia con el iglo XX y mantiene aún
. u vigencia, puede ser designado liberal-revolucionario y abarca
tre momentos difereo tes. . , te es el periodo en el cual el liberalismo
con igu imponer e como orientación fundamental en la actividad
dt la in tituciones de educación uperior.
Es este el periodo más clinárruco en el desarrollo d la educación
uperior en léxico Uo significa gue los cambios de orientación,
9ue tardaban en p:roducirs doscientos año o más, ahora se

') 1

�(

presentan con mayor reguJaridad, lo que no obliga a distinguir :¡)
menos entre los proyectos educativo de los primeros gobiernos
revolucionarios, el proyecto modernizador iniciado en l años
cuarenta y el actual proyecto neoliberal.
Alguno investigadores mexicano 2 qu han explicado también
lo cambjos en la educación mexicana d I siglo
a partir de las
políticas pública han a umido el criterio de di tinguir ntre periodos
a partir de fa idea de suce ivos proyecto del E tado educador con
base n el iguient esquema:
Proyecto vascoocelista culturalizador e jdentitario.
Proyecto de 1a escuela técnica y su variante ociali ta.
·' Proyecto de la escuela de la unidad nacional.
Proyecto modernizador y su variante neoliberal.
. Por nuestra parte, aunque in apartarnos por completo de e ta
tdea pero bu cando un abordaje má ad hoc para nue tro propósito
de r_a trear el cambio de orientación filosófico-p lírica}
con 1derando la noción de prqyedo para caracterizar las orientaciones
en los ilistintos momento o épocas dentro del siglo, definirfamo
aquí a un primer pro ecto denominándolo liberal revolucionario
popular. E te periodo abarcaría las lucha y confrontaciooe a
propó ito de la idea de urúver idad nacional y las acciones de
creación de escuelas tecnológicas hasta el gobierno de Manuel ÁYila
Ca~acho ~ntr 1940-1946. E decir, Jo proyecto de lo gobierno
surgido~ direc~ente de la Re olución M xi.cana, ·hasta que e da
e1 cambio de onentación -que no s tanto de orientación como de
énfasis- en lo que conocemos como proyecto modernizador. e trata
~e un proyec~o educativo que e mueve en el marco del pensamiento
hb_cral asunudo desde el movimiento de independencia y má
señaladamente en la época de la Reforma y eJ Porfui mo, pero que
asume la preocupación porque la naci ' n upere u deudas con los
. ector~s camp~s~no y popular. Esta orientación y la pre encía de
idea liberal-en tlana y liberal-sociaüsta , nos permiten dj tinguirlo
de aquellos.
·
1

2

Latapí arre, Pablo (1998)

11 siglo

de educadón m Mé.,iro. féxico: PCE.
92

,,,,

I

(

,.

I

,~

Má tarde, en lo años cuarenta y cincuenta, el pensamiento liberal
educativo e expresará más claramente en tomo a lo objetivos de
modernización y de arrollo del aparato producti o en el marco &lt;lel
pro\'ecto ocial del E tado b nefactor.
Él egundo proyecto puede ser denominad modernizador. Va
de lo año cuarenta a los etenta deJ pa ado iglo
, y pucliera
verse como la culminación del pro ecto anterior, toda vez que
consigue predominar abiertamente 1 objetivo de formar cuadros
profesionales para el de arrollo de una nación moderna, to~~vía en
el marco del pensamiento liberal, pero marizando y dcsentendiendose
en parte de 1 comprornjso ociale con lo sectores obr ro
campesino asumidos por lo gobierno anteriore .
El E tad benefactor (we!fare state) liga las ideas de libertad en
lo económjco y lo político con la respon abilidad social r pecto d
lo ectores más desfavorecidos, mediante la intervención
reguladora del ~ stado obre la actividad conómica y el control los
efecto sociale ncga.tivos de la libre competencia. La educación
vuelve a ser vista como uno de los principale instrumento para
acabar con las desigualdades ociales, en la medida en que se la
concib como factor de movilidad , acial, y en este entido la
apertura y control de las e cuela normales e vol ió un recurso
esencial para gue las das s populares pudieran gozar de
oporturuda&lt;les y reconocieran l esfuerzo e~rata! por generar la
mejoría. Primero, porque lo studiantes de tas escuelas provenían
de familia, del campo mexicano o de sectores marginados, ' segundo
porque a través de su de empeño en los lugares más recóndito. de
la nación, . e aseguraba e a ' cruzada" educativa popular.
La perspectiva interventora-planificadora tuvo un amplio éxito
de los cuarenta a los etenta pero el fracaso de la planificación
económica y nuevas situaciones de crisis en lo económico )' lo
político, tales como la profundización de la diferencias entre paíse
rico y pobre , la caída del . ociali m , impu ieron a lo gobierno
la nec idad de una reorieotación d la políticas pública
introduciendo una nueva concepción del papel de la educación en
el de arrollo económico
ociaJ.

93

�El t rcer y último proyecto puede er llamado neoliberal.
Comprende la orientaciones de política educativa del Estado
m x.icano habida~ entr los ochenta y noventa del siglo
r En
te period hay un cambio ignificativo en la interpretación del
papel de la educación uperior para con la vida ocial y el de arrollo
económico. De d el Estad , este p riodo es también conceprualizado
como modernizador e in crito en el marco de los proyecto ,,jgeote
de de los año cuarenta, in embargo hay toda una erie d nue,,o.
lemento d política educativa que no permiten di tinguirlo, tale:
como, el énfasJ n la planeación y la evaluación d las inst:i.tucion ·
nuevas política, de financiamiento etc.
U reori ntación parre de la crítica neoliberaJ a lo "errores ' y
de viacioncs del .. tado benefactor e intenta "recuperar" el e píritu
del liberalismo clá ico: La no-intervención estatal en lo a. unto
económicos ) privado . Con ello e exacerba un individualismo
radical y e a egura el predominio de las ler del mercado sobre el
conjunto d la vida ocial. .. n este marco, la educación deja de er
in trumento de p lítica cultural del E tado para convertir e en un
seroicio: el com rcio de capital cultural, que al igual que otros biene
económicos compite en el mercado buscando atraer, a partir de su
caract rist:i.cas de calidad a los individuos que a piran a él.
rent a aquellas 9u fueron las caracterí cica de la a tividad
ducativa ha ta los año etenta:
Pres ncia del
tado y ori ntación de la in titución al
cumplimi nto de ' funcione e tatale ''.
tención a la demanda de educación pr eniente de diver os
sectores sociaJe democratizando el acce o a la educación • uperior.
Pormación de cuadro profesjonales para el de arrollo
nacional y fortal cimiento por esta vía, de la sob ranía económica.
Ej rcicio de una función ocializadora y d democratización
en l acce ·o al conocimiento, en particular al científico y tecnológico.
Conservació~ producción reproducción y de la ciencia con
una perspectiva nacionali ta y de identidad propia , concepción de
la universidad como "conciencia crítica de la ociedad".
e oponen ahora un conjunto de nueva orientaciones para el
sistema de educación uperior:
94

Autononúa de la instituciones en términos de comunidad
académica y profesional.
Orientación de la instituciones a la obtención de ni eles
de excelencia en el dominio de los objetos de conocimiento; en l
desarrollo de valores, habilidades y acritud competitivas en los
mercado de trabajo con tituidos.
Autoconcepción de los sujeto de la educación como
comunidad académica con objetivo. y finalidade propia , di tinta
de las del Estado u otro sectores sociale .
Concepción del aber como capital mlt11raly del alumno como
u uario. Concepción de la re ponsabilidad ocial de las in tituciones
en término de comp titividad. Mi ma que e con eguirá a travé,
de la práctica · de pJaneación evaluación, certificación y la
acreditación.

La e cuela normales como instituciones de educación upetior bajo esta nue a orientación
La escuelas normale. nacieron en el siglo XIX bajo el gobi rno de
Porfirio Día,. y desde I principio e tuvieron ligada al Estado. u
nacimiento fue para dar respue ta a la nece idad de alfab tizar a la
población n todos lo rincones de país, con el propósito de construir
la identidad mexicana.
L1 función de las e cuela oormale ele de ese momento fue la
de preparar a los profe ore. que llevarían n nombr d l stado la
primera letras, a fin de educar terminar con lo conflictos para
lograr la paZ¡ el orden)' el progreso.
Con el triunfo de la Revolución la normale incorporaron
bá icamente la idea de ju ricia social. De esta manera dichas
in. t:ituciones e con titu eron en el scenario natural para concretar
1proyecto ducati o en aras del bieoe tar de todo lo ' mexicanos,
) para ello el profe or e asumía como un líder .ocial comprometido
9ue trabajaba en colaboración con el tado para conformar la nación
pretendida.
E e papel lo aplicaba también dentro de la comunidad en la que
desarrollaba u práctica, pue además de er líder nato en su aula y
de transmitir las primeras letras para generar e a identidad nacional,
95

�se integraba e impactaba a la comunidad, asumiendo el papel dt
Hder que colaboraba activamente con el r to de lo. miembro del
contexto ocial.
'on el desarrollo industrial y tecnológico, el profe or ~
tecnificando u quehacer cada vez más y e alejó de la comunidades
para realizar una labor circun crita xclu ivamente en el aula. 10
mbargo, la tarea ducadora continuó centrada en la ocialización,
en la búsqu da d la unidad, y el compromi o establecido con los
otros concinuaba vigente.

I ..a identidad del profesor e construía en esa interacción. u papd
tenía gran relevancia y el reconocimi nto ocial daba muestra de ello,
ind pendientemenre de que u proce o formativo e ubicaran ante
todo en la técnica r de que u alario no tuviera el carácter de profe ional
Pue bien de de fine del siglo
y basta hoy, las escuelas
normales}' lo profesare se ubican en una r alidad di tinta, compleja
Y contradictoria, y e que esta nu va realidad lo está llevando a la
red finición de su identidad, en tant e le ha asignado I papel de
oferente y promotor d 1 individualismo como resultado de la
politica ncoliberal adoptada por el Estado.
?

La realidad discima tiene que er con u incorporación dentro de
la ll~mada in titucione de educación sup rior la complejidad se
a~o_c,a a las tran formaciones que en concepcione , posicione
vi ion
se tiene que generar en el colecti o docente·, .r la
contradicción e visualiza a partir de las ambigüedade que e crean
cuando el E tado se de. linda en la tarea socializadora fundamental,
pero no a ume del to&lt;lo los co tos.
ntonc , s le ha conferido el carácter d in tituciones de
duc~ción uperior, aunque no la autonomía. Tampoco e les ha
apar ¡ado en término d exten. ión, difu ión investigación con
respecto a la uni,,er ida&lt;le . ~ n este sentido u ubicación como
e cuela de la educación uperior r sulta ambigua, al no contar con
_co~dicione de operación infrae tructura propias de la
mstttucJone que por iglo han ido definidas con e e témuno.
o obstante e. tas limitaciones . diferencias de fondo, a la
cuela normale se incorporan de lleno concepto. como

!ª ·

96

innovación, rendición de cuentas y competí ti_idad, ade_má . de
ton mía aunque 'sta ólo ea aparente, aplicada en ternunos
au
,
din ' .
relativo., circun~crito a esa orientación de generar
atTllca que
le permitan comp tir con otras in tituóones para ofrecer ~s
"producto ".
í, la autonomía n es tal, pue no pueden definir
u propio camino y con tituir e en centro · q~e , formen para el
t:jercicio de una prof; sión libre, n tanto contmuan normadas
definido . u carácter desde afuera como in tituciones que educan
para la profesión del stado.
e evidencia entonce ho · por ho ' que a cau a de las
transformacione ociocultunles d lo último. tiempos qu
impactan en la vida cotidiana, tanto como n lo pr?ce ~
comuuicati os y productivos, el 'Estado se deslinda y toma distancia
de la rarea educadora.
En esta nueva posición, la ducación ya no e ve como un bien
común ino que e entiende como mercancía. El entido e. ~a
trasladado. i la base del proy cto modernizador fue la acumulac1on
de conocimiento , tal como acumulaban capital la grandes
empresa , y se aplicaban la estrategia de control y dirección
mpre arial a la educación, con el fin de capitalizar, orde_nar _Y
eficientar /a adqrésición de ese bien co1111í11 que nos daría una conciencia
social y un compromi o con los otros, hoy en el neo capitali ·mo la
acumulación n tiene entido, en tanto acumular no resulta
conveniente cuando los producto son desechabl s y crán
reemplazado rápidamente. De igual forma, en educación la
acumulaci 'n de conocirniento deja de tener importancia y e a pira
al de arrollo de co111petencias individuales. El conocimiento entone
no se ve como bien común, sino como mercancía que adquieren los
individuo · más capace .
e bu ca como ideal que lo cstutliante ean competentes se
adapten \' tl x:ibilic n su vi ióo y quehacer. El propó ito central s
llevarlos- a inno ar encontrando re pue ta alterna a cualquier
situación n función d us competencia personales. e trata de
formar al nuevo ciudadano d 1 iglo XXI que debe ser autónomo
innoyador. . í, el proyecto educativo e centra en l desarrollo de

97

�t,
"competencia '' que permitan a lo individuos resolver cualquier
problemática qu se les presente en su contexto inmediato como
re pu ta al mundo po, moderno, que pone de relieve lo utilitario
por encima de Jo proce o de democratización o el acce o al
conocimiento.
Pues bien, decíamos, con el propósito de estar a tono con las
n ce idade, qu surgen en e te escenario, entra en peración en Ja
década de lo noventa un nuevo programa de formaci 'n docente
ostenid en la ideología neolib ral. Est programa e cristaliza a
través de una reforma que no ó]o implicó la .renov.:i.ción curricular,
con el fin de buscar 1a actualización en la pr paración académica;
sino que también entó la bases de un di tanciamiento del Estado
con resp cto a la escuelas normales y a su tarea básica socializadora
Y democrati.zadora.
travé de esta reforma se intenta in talar en
la conciencia de los actor de 1a comunidad normalista un di curso
donde concepto como 'individuo", 'profesionalización",
'competencia',· evaluación", 'tlexibilidad"y 'autonomía" se ponen
en el c ntro, de plazando otro aparejado a la modernidad, tale
como_ control, ficacia planificación, vocación, compromiso social,
etc. C~n llo ·e propicia la autoconccpción de los ujeto corno
comnnrdad que posee objetivos propio. y distinto a lo del stado
y e n: al alumno como un usuario.
La scuelas normales entonce adquieren una concepción de
respon. abilidad social en términos de competitividad a la que tratan
d acceder mediante la planificación, evaluación, certificación y
acreditaci 'n.

En síntesi al ponerse en marcha en la década de lo noYenta d
Progra/Jla para la Tra11.gom1ació11 y FortalecitJJie11to Acadé111icos en las Esc11e/aJ
1 or111ales, (PTE E
, el cual centra u atención en seis a pectos básicos,
( EP 2003, b: 14): tran formación currkular, actualización y
pe1fecciooamiento profe ionaJ del per anal docente, mejoramiento de
~ ge tión institucional, regulación del trabajo académico, evaluación
1nterna ' externa ) regulación de los servicio de educación normal, se
dio inicio a la aplicación d la nu va política estatal so tenida en la
competitividad por encima. de 1a colaboración olidaria

98

'

( TiJt

Por ello, en la bú queda de mecani mos que permitier~ atender
de modo si temático y progresivo a cada una de esta ~ne~s, s
con rituvó en 2002 el Programa de
joramiento In t1tuc1onal
PROl\ilN con el propósito sustancial de proporcionar in umo

:º

elementales para generar tran formacione. en el ámbito d .
concreto, esto e., en el marco de cada centro e colar y en at~nc1on
a u propia realidad, pues con este programa se pu ·o de relie~e el
\'alor la in titución como unidad, en el intento de que los colectivo
docentes los directivos y el alumnado, analizaran • u propias
necesidade., las jerarquizaran, establecieran prioridade Ydi eñaran
planes conjuntos d acción que g neraran una nueva cultura
orientada hacia la competición la certificación.
El proce o implica un cambio total en la forma en l~ qu lo
sujeto e auto conciben así como en la manera de a umtt la tarea
de formar profesores y ciudadano .
Pue bien estos hechos evidencian la in erción de las e cuelas
'
,
norm.'lles en el ámbito de la competitividad, aunque la autonorrua
relativa y sólo se propon en el trabajo interno. on e te cambio
de orientación se demanda un cambio en la identidad de los
profe ores del país, que ahora d ben asumir l carácter de
profesionale , con toda las bondades 9u adquirir tal estatus upone
pero tambi 'n con los compromiso que emanan, pero, sobre todo,
implica romper con un sentido, con una orientación filo ófica que
ponía en el centro el generar mecanismo para mejorar la condición
social de lo ere humano , por otra ubicada o el narcisismo, en la
reivindicación de lo individual, para llevar a la competencia, donde
la ley del má fuene impera.
rompe de e te modo con ese compromi o social acuñado, para
pasar al terreno de la venta" del ervicio, y con ello el bstado e hace
a un lado para que sean lo individuo· quienes bu quen lo mejores
centro educativo aprendan por sí mi rno
e in erten en lo
mercado de trabajo académico ofreciendo sus competencias. e aparta
con ello de la tendencia que propició la alfabeti.zadón y la unidad el
compromiso e] entido de responsabilidad, con lo que e avizora la
amplitud y profundidad de las brechas ducativa entre los individuos.

r

99

�7

to sin considerar gue e to cambio implican por un lado
afrontar r tos severos con respecto a conocimient , habilidade y
actitud e del personal acad 'mico y directivo de las normale , pues
se hace nece ario un perfil profesional e p cífico y un spíritu
acord a sta nue as perspecti as de la educación y, por otro,
también demanda que el Estado propicie la autononúa para 9ue
e
cambio de identidad se puedan dar, in perder d vi ta que e
en la colaboración olidaria donde se constüuye la identidad
nacional y se configura a la sociedad.

(

(,

neoliberal. Tal ez en una especie de humani ta-funcíonariocompetidor. La diferencia es que ahoni ya no e arropa bajo la simple
denominación de "profe or" o "mae tro", sino bajo la de
"licenciado", o "profesional de la docencia". En tanto se apropia
de un di cur o tentador, se llena de mayor carga de trabajo y
re ponsabilidad s, y atiende lo ocial y lo individual, al p rmitir
que el alumn construya y, al mi mo tiempo, ser capaz de sortear
lo e tándare de la calidad y la eficiencia c¡uc provienen de contexto
lejanos.

Conclusione
En los último años e ha pretendido que la escuelas normalc
bajo este pro_ecto aprendan a "andar . olas'', que generen u propio:
mecanismo que Ies permitan di. eñar programas de mejora, pon rlo
en operación y evaluarlo , con el fin de resolver us necesidade,
pue sólo de e ta manera tendrán condicione de g tionar lo
recur os que le. permitirán la , uperviv ncia, en un e cenario de
comp rencia ínterin tirucional. ólo las escuelas normale 9uc
justifiquen nece ·idade
planifiquen estrategias da.ras de acción
podrán contar con apoyo financiero, pero ademá · deberán someterse
a proce o de e aluación y de rendición de cuentas que permitan
comprobar J impacto de ta.le programas.
e evidencia a í, ttna política educativa neoliberal que por un
lado apela por la atención al el . arroll d habilidades intelectualc.
compleja y • e cobija atrá del con tructivismo y por otro aplica
evaluacione estandarizada para conocer el r ndimient r con esa
ba e distribuir r cur o . on ello e juega un doble discur o guc
aboga por la atención al sujeto y a , u, propios procesos en función
de su conte to, pero que exige cuentas precisa a partir de un
tabulador definido desde fuera. Tale contradiccíone de conciertan
al formador de docentes que aún vagamente posee cierto ra go.
del educador humani ta, qu carga con un espíritu d funcionario
que realiza un rol técnico y que ahora d be nfundarse en una especie
de disfraz grate co que abriga a ambo : al técnico humani ta o al
humaoi. ta funcionario para dar cabida a la concreción d I proyecto

JO

1

!Ol

�Bibliografía:
Arnaut,
(1998) Hisloria de una prqjesió11. Los 111aestros de educarióa
pri111ana et1 Mé:x.ico, 1887-1994. fé:cico: EP. http://s 4. ep.o- b.mx/
somos/normativa/f3.htm, consultado el 3 de o viembre de 2007.

Lat.apí arre Pablo. ( 1998)
PCE.

LA TE RCE RA ORILLA:

n siglo de ed11cació11 C1/ México. léxico:

EL CARIBE

1ene es, . (1998/ 1983) Tendencias ed11rativas ofici.ales en Méxiro 1821191 l.
oL 1)
léxico, D. F.: entro de studios Educativo ..
n.iversidad iberoamericana.

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Menes ,E. (1998/1983) Te11dencia.red11cahvasoficiales enMé:x.ico 19111914. ol. 2).
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e cuela normale . (Elementos para la reflexión y el análisis). ene:
'estión Institucional 1 léxico, D. •.: EP.

EP (2003 b) Programa de Iejoramiento lnstitucional de las
Escuela
ormales Públicas. inalidade , características y estrategia.
de operación). erie: e tión Institucional 2. féxico, D. F.: EP

EL ··o.· PLJ 'S L'LTRA IN CRITO en la columnas de Hércul s fue sin
dudas un gran reto para la fértil imaginación mediterránea, que a lo
largo de siglo construyó nútos o elaboró lúpótesis sobre tierra
que exi tían o habrían exi tido más allá del estrecho de GibraltaL
En la antigüedad, el pseudo Aristótele , Diodoro iculo, Apolonio
de Roda , Estrabón, Pomponio Mela, Horacio Isidoro de evilla,
entre otro , e refirieron a tierra ele cubierta en el Atlántico por
fenicio )' cartagine e , o a la i la de las Hespéride y las j las
Afortunadas, o a un alter orbi.r y un ' cuarto mundo '. Y Platón se
ocupó en dos de sus diálogos de la tlántida, la gigantesca i la
hundida en el océano miles de año atrás. También Isaías y éneca
avizoraron el descubrimiento de nueva tierra . En el m dioevo,
0 tta islas mítica nacier n de la antiguas
e umaron a ella ,
como la de la iete iudades también llamada íbola y la
rortugue a Antilha. (Roja Mix, 1992: 14-17) 2

l niversidad de LaJ íabaoa / Casa de las Américas, La Habana, aba.

·Ver.para un riguroso escrutinio del terna,Juan Gil. Milflsy 11¡qpías tkláest:11brinnento.
:\faclrid: Aliaru:a, 1989, 3 c.
102

.103

�Entre el siglo Xlll y el
, con l encuentro y la apropiación por
portuguese y españoles de archipiélagos cercano a las co tas
occidentales de Africa -Madeira, Azore
abo Verde Canariascomienza su andadura lo que será, en feliz definición de Richard
Mor e, la matriz ibérica de la modernidad, 3 ese dominio de los mare
asentado en técnicas náuticas, saber cartográfico y exp ciencia
marinera forjados durante iglos de fecundo contacto intercultural
en el lediterráneo.
En el entorno de 1500, esta expansión ibérica hacia el Oeste, de
la cual lo más conocido
el llamado descubrimient de menea,
da lugar al urgimiento de lo que Quijano y all rstein (1992: 549)
han den.ominado •el sistema mundial mod rno, consolidado en el
largo siglo
I como primer proyecto d globalización económica,
política y cultural. u e, cenario d e treno fueron las islas que le
alieron al encuentro a las na e· del genov'
ri tóbal Colón.
Islas, I las, I las ... de la grandes, de la mínima de las ari cas
y de la blanda : isla calva, j la hir uta, i la de arena gris y liquene
muertos· i la de las gravas rodadas subidas, bajada , al ritmo de
cada ola l- .. ]; isla del espolón adu to, del bigarro en diemeperro, del
manglar de mil garfio ; isla montada en espuma , como infanta
haldada &lt;le encajes; i la con mú ica de ca tañuela e i la Je
bramantes fauces· i. La para encallar i la para vararse i la ín
nombre ni historia; isla donde canta el viento en la oquedad de
enorme caracola [... ] (Carpentier 1979: 113)
"l las, islas, islas", , cribe el Colón protagonista de Jj/ arpa)' la
so111bra, de Alejo arpentier, cuando recuerda el laberinto del archipiélago
cubano. I las que no on Cipango, ni parte de un continent , por más
qu el Almirante les baga. jurar a sus hombres qu sí lo son. Is.la donde
asegura haber visto sirenas y conocer que habitan amazonas. 4
1
En el invierno austral de 1992, le e cuché a Richard .Morse, en Ja l,'niveudad
f&lt;edetal&lt;le Río de Janeiro, esta definición, que irvió de útulo a la conferencia qut
ofreció en el congre. o convocado por esa universidad y la 'nivetsi&lt;la&lt;l de ao Paulo
con motiv del V entenano.

Yer textos y comentario· en Cri-tóbal C Ión. Texto¡ J' dommentos roflrplttos.
(Prólogo )T notas &lt;le onsuelo Varela). Madrid: Alianza niversidad, 1982.
4

Hl4

ituada entre los paralelos 1 y 23 los meridiano 60 y 85,
esta más de cincuenta islas on 1a Antilla , llamada así por la
mítica ín ula portuguesa, y no gracias a Dios, por el nombre que les
diera un extraordinario cosmógrafo francés, Guillaume Le Testú,
que llamó al mar que las rodea /.a .Mer des Lentilles, engañado por 1
oído r orientado por las mínimas dimensiones de los rnile de islotes,
cayos y cayuelos que las escoltan. grupada por u tamaño en
Mayores y M nor s -y éstas distribuidas entre las de Barlovento y
la de otavento-, las
tilla trazan un arco que extiend desd
la pequeña Aruba, junto a la costa de Venezuela., ha ta el cabo de
an Antonio, extremo occidental d Cuba, cercano a la. penín ula
mexicana de Yucatán.
ellas se añade el grupo de las que primero
,~o Colón: la Bahama , localizadas más al norte. u sup rfici
total es d 233 000 Km 2, casi 1a mitad de los cuales corresponden a
Cuba.
E e es el nítido perfil del aribe insular, en una de cu;7as islas
discurre la Utopía (1516) de Tomás foro, mientras que en otra, y
pareciera que a manera de contrapunto, e de arrolla La Tempe tad
(1611), de illiam hakespeare con sus personajes de nombre
español -Gonzalo
ba tián Alonso-, con . u primer criollo: Ariel,
con u nativo: alibán, anagrama de caníbal término que
volveremos a encontrar más adelante.5
Üuado en tomo al Caribe insular en las márgenes de ese 1\1are
,Yostm,n, el llamado Circuncaribe o Caribe continental capa a
cualquier intento d inclu i ' n permanente, pues u integración al
área o su retraimiento de ella, obedece a razones culturale , , trucas,
económicas, históricas, políticas; y varia egún el punto de vista
que asuman los e tudiosos. sí, ueva Orleans y la Florida fueron
netamente caribeñas ha. ta el siglo XIX; la costa centroamericana,
la costa colombiana de anta Marta a artagena
la c sta
venezolana, al igual que la Guayanas, se consideran más o menos
caribeña . Pero me pregunto i eracruz y Yuca án no e taráo ya
más integrada a México que al Caribe. Para muchos parece muy
"Para una historia del tema, vet Roberto Fernández Retamar. Todo Calibtí11. La

Habana: Letras Cubana , 2000.

105

�exagerado aceptar que el nordeste bra ileño también forme parte
de esta región ·, sin embargo, la ~aribbean tudie A sociation
celebró su congreso de 2006 en al ador de Bahla.
E gran Carib in ular y continent.al, má o meno conformado
a fines del siglo XVIII s el que recorre en us primeras
navegacione , el joven mar ellé Víctor Hughe coprotagoni. ta de
El siglo de las !tms, de Alejo Carpentier:
Hablaba [cuenta el narradorJ de las selvas de coral de las
Bermudas· [... j del Mardi- ra de la ueva Orleáns, comparable
al de París; de lo aguardi nte de berro y hierbabuena de la Veracruz,
antes de de cender ha ta el Golfo de Paria, pasando por la I la de
la Perla ) la remota Trinidad. ( arpentier, 1963: 40)
en su recorrido . e detenía en las i las, en e a
tilla que
mucho antes e.le que s produjera ' 1encuentro fortuito del paraguas
y de 1a máquina de coser obre una mesa de disección" (Carp ncier,
1949, ), much antes del urreali mo, ba tante vinculado, por cierto,
con el atibe francófono, constituían -sigo citando al narrador que
glosa las palabras de íctor Hughe - : e un archipjélago maravilloso",
don&lt;l e encontraban la co as má raras: áncoras enorme
abandonada en playa solitarias; casa atadas a la roca por cadenas
de hierro, para que los ciclone no las arra traran ha ta el mar; un
,,a to cementerio efardita en Curazao; i la habitadas por rnujere
qu permanecían solas durante mese y años, mi ntra lo hombres
trabajaban en I Contin nte; galeone hundido , árboles petrificado ,
p c s inimaginables· r en la Barbados, la sepultura. de un nieto de
Con tantino XI último mperador de Bizancio, cuyo fanta roa se
aparecía, en la noch , ventosas a lo caminante olitario ...
(Carpenrier, 1963: 41)
Porque oo en erdad un archipiélago maravillo o porque fue
con las i h mítica de la antigüedad y del medioevo con la que
comenzamo e ta~ página , y porque no e po ible abarcarlo todo,
ólo me ocuparé del aribe insular.
uoque en su tiempo, tiempo en que coincidían las vieja
tradicion . mediterránea con el alborear de la cultura renacenti ta,
1 cronista, navegante r huma.rusta Pedro arrnicnto de Gamboa

106

aseguraba que lo pobladores de las India eran de cendJente de
Uli es, qwen, según e contaba, habría atrave ado la Columnas de
Hércul
desaparecido en el tláncico (Roja lix, 1992: 19), lo
cierto es que en su mayoría lo aborígenes antillano eran pacíficos
arauaco , provenientes de la América del ur. A lo largo de eis mil
año , por oleada habían avanzado desd la selva amazónica hasta
la de embocadura del Orinoco _ de allí, desplazándo e n canoa ,
habían poblado las i la . Igualmeot se acepta la hipótesi de que
grupo menore pro~eran de Centroamérica. Pero, irónicamente,
el pueblo que dará nombre a toda ta región, y tendrá más larga y
nada buena fama fue un pueblo setninómada y marinero qu vivia
del , aqueo de las isla qu en su con tan tes expediciones se dirigía
cada vez más al noroeste: los caribes, de cuyo nombre derivó olón,
empeñado en encontrar trazas del gran Can, el término ~'carubal".
Término que pronto pasó a significar antropófago, y se convirtió,
de acuerdo con los moldes del pensamiento binario occidental en
el otro del buen sal: aje, del arauaco.
La ocupación de las Antillas mayores por los españoles -que
ocupación más que conquista fue- e produce en meno de dos
décadas, entre fine del siglo V y comJenzos del XVI. Pedro
Mártir de Anglería y meneo espucio imponen muy pronto la
denominación de mJevo para el mundo recién encontrado (González
Ecbevarría, 2002: 60). Esta no edad, por lo que tiene de impericia,
de ignorancia se aplica igualmente a las gente desc11biertas, y llega a
er uno de los argumento que legitiman el sistema mundial moderno
ba ado en la sub rclinación d los pueblo inexpertos atrasados
(Quijano y Wallerstein 1992: 55 -52). Ginés de púlveda perito
en Aristótele y su Política, lo ex pre a asf:

Con petjecto derecho los espatloks imperan sobre estos bárba,vs del ruevo
Mundo e islas adyarente.r, los t11ales m pn,dencia, ingenio, uirl11d 'humanidad
son 1011 inferiores a los espa110/es C0/110 nitios a los adulto Í ...] (ap11dDu e~
1987: 101)
La forma práctica de someter el

107

uevo mundo al dominio

�,,

l

&lt;

europeo fue muy bi n descrita por uno de los primero cronistas,
Hernán Pérez de Uva, o su Historia de la imm1ciót1 de las Yndiar.
«dar a aquellas tierras extrañas forma de la nuestra' (apud González
Echevarría, 2002: 54). El narrador de El siglo de las !tices, acudiendo
a do modelo aún medievales r presenta así esta m tarnorfo is:

l.L1s islas 1J11tdaban de identidad it1fej!,rándose en el A.Jito Sacrammtal dd
Gran Teatro del 1\tl.1mdo. La primera isla [...J había recibido el no111bre dt
Cristo al qttedar pla.ntada una p1úJJera cmz hecha de romas e1J su orilla.
Con la segunda habíase remontado a la Madre, al llamarla Santa 1\Iaría dt
la Concepción. Lar AJ1tzllas se trt1ngo1111aban en rm imJJenso vitral. tratpasd/Íb
de l11ces, donde los Donadores estaban ya presentes en el contorno de la
Ferna11di1Ja y la. Isabela en tanto q11e el Apóstol Tomás, }11a11 Ba11tista,
Santa Lucia, an Martín, T11estra Se,iora de la G11adalupey las stpremas
Jigtf,raciones de la Trinidad, se iban colorando en s11s respectivo¡ l1J,gares, 111ie11ftdJ
nacían las villas de avidad, de Santiago y de Sa1Jfo Do,JJú,go, sobre k
cení!eo .fondo blanquecido por el laberinto de las Once 1\ifti Vírgenes 1... J.
Dando 11n salto de mtlenios. pa.saba este lar Mediterráneo a hacerse heredero
del otro lvf.editerráneo, recibiendo co11 el trigoy el latí11, el Vino y la T/11/galo,
la IHposicíó11 de los Signos Cristianos. (Carpentier l 963, 293-294)''
En el llamado peúodo de la conquista, 9ue abarca los último
años del iglo
' todo el XVI, e di ringuen do momentos: d
dominicano Cúanclo La spañola, y en particuJar la ciudad de anto
Dom~go, . ~n el centro principal de la región- y la llamada etapa de
consolidac1on, en 9ue E paña otorga la importancia (JUC merece a
to:lo. el atibe codiciado e pacio de entrada aJ continente y de
tr~s1to de hombres y mercancía entre el Viejo y el uc o mundo.
( lvarez y l 1ateo, 2005: 67-68)
En la etapa dominicana el modo de dar forma europea a e tas
'tier~a · extrañas" e ometer, repartir y poner a producir a lo
aborigen s, poblar, procurar ororgatles al rey y ala Iglesia lo espacios
Yderecho que les corre ponden sin contrariar demasiado la avidez
r, f. Jacgue Jo et. "El me tizaje lingüístico y la teoría de lo do .Mediterráneo
eo la obra de \lejo Carpentier", La Tor.re, º 2, 1987, pp. 251-263.

108

v el poder de lo conquistador s/ encomenderos; r producir
que existen en España y levantar las eclificacione
correspondiente (catedral, con fachada plateresca, univer idad ... ),
ocupar Puerto Rico, Cuba, Jamaica. En la etapa de con olidacióo
la memoria hi tórica del fediterráneo europeo proveerá los
dispositivos nece arios para el man jo protección del Mediterráneo
amencano.
Tenemos, en primer término, la &lt;lecena de ciudades urgidas
de inmediato en la costas i leña y continentaJes del aribe. on
ciudades-puerto -factoría destinadas a garantizar la comunicación
con la metrópolis, a promover y controlar la explotación del territorio
en que están enclavada , · a permitir el rápido y eguro envío a
E·paña de lo te oro que durante iglo habían acumulado la
grandes culturas aborígenes, con las que e ha entrado en deva tador
contacto de, d la tercera década del siglo 7 VJ. u modelo d
di tribución espacial, com 1 advirtiera rwin alter Pa.lm, no
fueron la ciudades medievales de la Península, sino las ciudade
fundadas en las colonias romanas con un trazado urbano tomado
&lt;le los castra, una plaza central, d nde van a confluir el poder civil y
el religio o, y una cuadrícula de pegu ñas calles organizadas .a partir
de esa plaza. Pero muchas de la manos que la levantan son de
alarifes, de albañiles y carpinteros "berberi cos", mucho, de ello
llegado a América después de la expulsión de lo morisco . (PaJm,
1995: 1, 89; Buscaglia- algado, 2003: 66- 78)
El léxico rnpleado por cronistas e historiador contemporáneo
también da cuent.a d la herencia romana. o e de extrañar que
Pedro fárúr de Angl ría para quien la 'venerada maj tuo a
antigü dad" era la medida de todas la cosas ( onzále7 Echevarría,
60), y Tito Livio u modelo explícito, se valga del término ' colonia"
con d s ntido que tenía entre lo romano , para reportar la fundación
por H rná.n Corté , en 1519, de eracruz: in gleba fo11tmatissin1a
f1111dandae coloniae locum designant (apud Mazzotti, 9). Pero noventa
año má tarde el uso de e t término por el I nea Garcilaso no es
sólo un prb tamo 1 :rical, sino una identi-6.c-ación de sentido~ y d
voluntad con el modelo que ofrecía Roma. sí, n el proemio a su

in titucione

109

�Floniia, exhorta a España «a la ganar y poblar

l- ..] no

ea má que
para hacer colonias, donde envíe a habitar us hijo , como hacían
los antiguos romanos cu.ando no cabian en u patria." (apud,
Mazzotti, 9)
sta. ciudade, -puertos-factorías, donde igualmente está presente
la tradición con 1tucciva her dada del islam, son ciudades protegida
por un sistema de defensa basado en otro saber mediterráneo: d de
la escuela de fortificación abaluartada italiana, típica del
R nacimiento (Zapat ro, l 976: 36) que proveerá los medio que
garanticen su , eguridad y la de los espacio por donde e desplazan
las flota , organizada ncre 1543 y 1566. Tres generaciones de
ingeniero de la familia Antonelli, a partir del último cuarto del
iglo VI y du raotc un buen tram del Arvll, levantan en el Caribe
el "mayor conjunto defen ivo realizado unitariamente ha ta la fecha''
( egre, 1968: 27). De la penín. ula de A.raya, en Venezuela, hasta la
península de la Florida dominando todo el arco insular)' costero
del Caribe, e extienden e as imponentes fortificaciones, cada una
con u función e pecífica. Las de artagena de ludia v Portobdo
reciben}' protegen los tesoro provenientes de la uev¡ Granada y
del Perú. Las de eracruz y an Juan de lúa, la riquezas de la
ueva K paña y bs mercancías traídas por el g-aleón de 1vfanila. En
an Juan de Puerto Rico y en anto Domingo los castílfos funcionan
como autodefen as de todo el Caribe, n tanto fortificaciones como
antiago de Arroyo, en la perúnsula de A.raya Campeche, en México
}' an Agustín, en la Florida, irven de centinelas. Desde que e
descubriera cómo la corriente del Golfo acortaba la duración de lo5
tornavta¡es uba, que es el centro de toda la circulación marítima,
cuenta con dos grande puerto fortificados, el de antiago, al
sude t , r el de La Habana, en el noro te, a más de fortificaciones
menore en la co ras norte y sur. En La Habana, tres fortificaciones,
nna anterior a los Antonelli, el castillo de la Real Fuerza y dos
dise~aJa por ellos el Castillo de an alvador de la Punta }' el
Castt.Uo de h Tte Reyes del 1 rro, cu todian durante me es las
~aves que .' e reúnen en su prntegida rada para partit hacia España
Juntas, y b1eo r sgua.rdadas por buques de guerra.

110

Por otra parte, el carácter compulsivo de la evangelización d los
aborigenes, y la servidumbre el trabajo y los castigo brutales a que
estaban ometidos, y que provocan su casi total extinción en meno de
dos siglos, clan lugar, en fecha muy t mprana, a que frailes como Antonio
de Montesino y Bartolomé de las Ca a impugnen y denuncien los
principios religiosos y jurídicos en que se sustentaban la conquista y
ocupación de las Indias. Cuando se habla del Mediterráneo, no pued
desconocerse la enorme importancia que tendrán o la bi toria política
de España, y aún más, en la lú roria de las ideas el humanismo, las
polémica desarrolladas a partir de este cue tionaruiento forjado en la
experiencia rnribeña de e tos fraile e pañoles.7
Ji entra que los puerto. de las Antilla bj pana situados en el
' circuito de navegación legal" desemp ñan us funcione de ervicio
vinculada con las flotas, con el gravoso monopolio comercial
establecido por la metrópoli , con el traslado de pasajeros con su
avituallamiento, con su protección rnjli tar; ya a comienzos del siglo
1.'VTJ "el re to de la poblacionc llevan una existencia precaria, sin
protección y entregada al contrabando" (Venega , 1998: 107).
Desde fin es del A'Vl contrabando y piratería on temas frecuente
eo textos tanto de carácter admini tratívo como literario. Ejemplos
elocuente son algunos de los poemas fundacionale de la letras
caribeñas, como La Horida, del franci cano Afon o Gregario de
E cobedo, y bs-pejo de Paciencia, del escribano canario Silvestre de
Balboa.8 D errotada la Armada Invencible, el mar interior de las
Indias se tran forma poco a poco en un mar enemigo para los
españoles. Y }'ª no sólo corsario y piratas, SUlo armadas regulares,
despliegan su hostilidad en u agua , convirtiendo su cuenca en
una' fron tera imperial" (Bosch,1979: passim) donde e de arrollan
batlllas origmadas en Europa.
"Lewis Hanke. The SpanishStmgglefarjfl.stia in the Conques/ ef A merica. Filadelfia:
Lniver ·ity of Pennsylvania Pre s. 1947, ·igue iendo el más importante estudio

xubre este tema.
"Sobre la relación de este poema Úf!Yamés con la persecución legal de autoridades
polít:1cas y eclesiástica de Bayamo, en Cuba, cf. Manuel Moreno ragináls. "Claves
de una cultura de servicio", La Gaceta deCt,ba, juli de 1990, pp. 2-5.

111

�( 7

Cuando Quevedo pre agia n el t rceto final de su famo a
' dvertencia" la pérdida suce, iva de las po esiones e pañolas: }· es
111risfári/, ¡oh, España.~ en 11111chos u1odos, q11e lo q11e a todos les quitaste sola
te puedan a ti sola quitar todos (1976: 202) ya e te proce o e habia
iniciado en la Antilla , d jadas a 'u suerte, n verdad prácticamente
d poblada , por la codicia d autoridade y c lonizadores que
fueron tras la · riqueza de la ti rra firm . Con rtida en botín de
gu rras lejanas cedida o comprada , atrapadas en "la dinámica
fer z de la política ext rior uropea" (Álvarez- fateo, 71), las islas
an cayendo poco a poco en mano de Inglaterra, ➔ rancia,
Holanda...
no son sólo las Antillas menor , diminuta y distantes,
ino también la mayore . Primero Inglaterra ap dera de Jamaica,
tan cercana a Cuba, y luego Francia obtiene la porción occidental
d la spañola.

r

i ha ta fine. del . iglo ,
el ,aribe había tado poblado
mayormente por aborígenes, españole , poco, ciento de clavo
africano , a mediado. d l XVII comienza a convertir e en el
"e. cenario d la confluencia d raza má exten o e in ten o que
regi tra la historia" (Benítez Rojo 1998: 238), receptor de
migraciones voluntaria o forzada. del más diverso tipo, y de muy
di tintos orígenes la que se sucederán hasta nu tro día ,
otorgando a esta región la rigui, ima variedad étnica y racial en que
reside u má. notorio perfil.
La. i las ingl sa , francc as, bolande as ... in talan n el paiaje
caribeño una dimen ión atlántica que in embargo, no tiene mucho
que v r con la. mete ' poli , alvo para la retnisi , n de u ganancias
a eñore ab enci ta. , y para garantrzar de de alli el eguro y puocual
tráfico d barcos m:greros, d 1 'Middle Pa sage'', por el hemi ferio
au tral de e t océano, para el que PauJ Gilroy ha reivindicado el
nombre de Black tlantic. 9 Agotadas las casas fuente de riqueza
que alguna vez habrían t nido esta i las, y aniquilada la población
aborigen e inicia, con la producción de azúcar y el régimen de
plantación, la esclavitud de africanos, de lo que en tre iglos el

uevo Iundo recibe no menos d 1Omillo oes, lama o ría destinados
al Caribe. La plantación -cuyo origen e tá en el f diterráneomarca el destino económico político, demográfico, cultural de las
;\ntillas,w también llamada por ello ugar I lands· promueve,
aderná , la e clavitud o semiesclavitud de centenares de miles de
culíes de Juna, acao, India, Malasia; y contribuye . u tanciahnente
al de arrollo del capitalimo mercantil e industrial, como lo
demostrara hace más de medio iglo Eric illiams en u Capitali.r111

&amp; .\lavery.

h;

e
dic:ho que eJ tiempo hi tórico del ,arib e rápido:
tran ita aceleradamente de una etapa a otra. A í, a -fine del "1..rvll
lo franc ses dotan a su colonia de la aint-Dom.ingue de la má
moderna técnica, y la convierten en la azucarera del mundo; también
introducen en ella el cuJtivo del café, para el qu d sarroJlan un
excelente istema productivo. Pero n 1791 estalla la rebelión de
lo. esclavos y en 1804 Haití proclama su independencia. Francia, a
su vez, en plena R volución, recibe como botín, en 1795, la porción
e pañola de la isla, que en menos de un siglo va y viene d mano
&amp;anc . as, a manos haitiana , a manos d minicanas, a mano
e paño las, a mano ingle as. . . E to, v rsos atribuido, al . acerdote
Juan Vázquez, re timonian con ingeniosidad · desconcierto e e
proce o:
Ayer e pañol nací,
a la tarde fui francé ,
a la noche etíope fui
hoy dicen qu oy inglé .
¡, -o sé q11é smí de mí! (forres- aillant, 1994)
e ha dicho que la insularidad, tema ustancivo en la
tilla ,
promueve el ai }amiento. Pero no siempte . a, í, porque ele un
modo u tro se interr lacionan la, i, la , las co tas, el Viejo y el
obre e te Lema. un libro pionero. que marcó wda la historiografía cubana del
siglo XX. es: Ramiro Guerra. Azrírnr_y poblanó11 et1 la.r A llfil/a. l1927]. La Habana:
Editoaal de Ciencias ocia.les, 1970.
111

'' Ver Paul Gilroy. Tbe Rlark AI/a11t1r: 1\,[odemity dnd D011hle Co11sdo11nm. Cambridge, Mas .: Harvatd l P, J993.

11 2

1 11

�\o

/ l

/

uevo mundo. En un desplaza.miento hacia el Caribe del escenario
de la Guerra de los siete años, en 1762 La Habana fue ocupada
once me, e. por lo inglese . Su puerto, abierto entonce al comercio
mundial se beneficia, tres lustros más tarde, de la guerra de
independencia de los futuros Estado
nidos, albergando y
avitualland a la fuerza. con que Carlos III apoya a la Trece
Colonia • y comerciando con ellas.
a acumulacioncita originaria
de capital, un gran incremento de la masa de esclavos, la ruina de la
producción azucarera y caf talera de la Saint-Domi11guc, ~, la
adquisición de u técnica, gracias a la emigración a La Habana y
Santiago de muchos .6:ancese , proporcionan a Coba el impresionante
desarroUo económico que alcanza desde inicios del siglo XIX, y
que incrementará con el desplome de la fabricación de -azúcar en
las TP'est Indics acaecido a consecuencia de la decisión de 1nglaterra
de ilegalizar la trata en 1807 y de abolir la esclavin1d n 1833,
accione determinadas por el empuje de la revolución industrial y
eJ libre comercio; razones económica que sagazmente e articulan
en un efectivo di curso religio o y moral, que daríamucho trabajo a
las autoridades españolas muchas páginas a la literatura cuba.na.
D jando a un lado a Haití, donde los esclavos se emancipan a
J mi mos, en la colonias france a la e clavitud, abolida por la
Convención 1 acional en 1794, y restaurada por apoleón en 1802,
fue definitivamente extirpada por la revolución de 1848. Pero en
Cuba y Puerto Rico se prolonga ha ta 1886, y aunque la trata era
ilegal desde 1820, se mantiene hasta los años se enta o más. El
miedo de la "sacarocracia" {oreno, I978: passim) nativa a que la
superjondad numérica de los esclavos repjtiera la experiencia de
Haití fue una d las causa de que en Cuba y Puert Rico e
puspu iera la lucha independentista y se manejaran, en cambio,
opciones r formist~ . Esto la llevó a er la últimas colonia
e pañola y a pasar a mano de E tados nidos al término de la
breve guerra hispano-americana la cual rediseñó la dinámica del
Caribe occidental, convertid en el mar interior de Estados Unido ·
que no otorgó la independencia a Puerto Rico, que terminó de
construir el Canal de Panamá -amasado con sangre caribeña-, que

r

114

f ./!,.Ju

(

1/J

""t 1

instaló la base naval de Guantánamo en Cuba -cuya independencia
tuvo que reconocer, pero atada al arbitrio norteamericano por una
enmienda a su constitución-, y que ocupó militarmente por largos
aifos Haití y la República Dominicana. En lo que respecta a las
Antilla Menores, su estatuto colonial no s modificó hasta la
.egunda mitad del siglo
, en que e le otorgó la independencia
a la mayor parte de los territorio inglese y holandeses, mientras
que fartinica y Guadalupe sólo adquirjeron, en 1946, la condición
de &lt;lepartamemos franceses de ultramar.
A la altura de e ta página, trato de no eludir por más tiempo la
pregunta quejosamente formulada por el h.ist0riador haitiano GérardPierre Charles a un amigo puertorriqueño a la swda de un congteso
sobre economía antillana o algo así: "cuándo nos reuniremos para
hablar de la contribuciones del Caribe a la alegría del mundo".
(Quintero, 1998: 13) .Y a eso, que me parece impottantí simo, trataré
de llegar.
Cuando el dictador protagonista de Ei recurso del método de Alejo
Carpentier decide adoptar la divisa de la latinidad para legitimar u
¡,10biemo --algo que, como se ve no ólo hicieran Mussolini y Franco, aborda e] tema desde una perspectiva «étnica" y ªdemográfica"
que, aunque referida explícitamente a toda la mérica Latina, sería
sobre todo apLicab] al Caribe, por la homologación implícita con el
Mediterráneo que el texto propone:
Todas las raza del mundo antiguo [dice] se habían malaxado en
la prodigio a cuenca mediterránea madre d nuestra cultura.
Tremenda cama redonda habfa sido aquella, de romano con egipcia,
de troyano con cartaginesa, de helena famosa con gente de color
quebrado. Decir Latinidad era decir mestizaje, todo éramos
mestizos en la América Latina; todos teníamos de negros o de indios
de fenicio o de moros, de gaditanos o de celtibero l--·l ¡ snzo
étarnos y a mucha honra! (126)
En sus ritmos, bailes, cama ales, creoles e tos pueblo del mar
han metabolizado las grande cuotas de dolor con que se ha cocinado
lo c:¡ue Fernando Ortiz llamara nuestro "ajiaco", ese potpomri étnico
en que los rasgos los acento,, los cadencias las creencias de todos

115

�,,. {/ J

se mezclan en I gran caldero del Caribe, pero sin perder su identidad
particular, p rmi tiendo que al. hincarles el diente, se pueda percibir
el sabor de cada ingrediente (2002: passim). Ea la Antillas, que
son "la unión de lo diverso" (Benítez Rojo, 1998: 16), todo
conservan, sin embargo, su perfil.
Ir, venir, volver a ir, como el mar, en un vai én ininterrumpido.
Así han transcurrido cinco siglos de ncuentros y desencuentro
entre lo dos mediterráneo . n condicione de dominación de una
raza por otra, durante lo tres primeros, convivieron y más o menos
e mezclaron europeos, aborígenes y africanos. En el XlX se suman
culíe chino ) chino californianos indio , javanese indonesio ,
coreanos, libaneses, sirios, palestinos. Entre finale del XIX v buena
parte del XX, inmigrantes europeo pobres. P r razone.
demográfica ) culturales, la mezcla de e pañole y africanos fue
má intensa en las Antillas hispana , donde la ambjgua, inquietante
e incontrolabl condición del mestizaje, e e í es/ no es de la tensión
blanco/ negro, lo marca todo con la "precisión de la imprecisión"
(Día7 Quiñones, 2000: 32). En 1934, el mismo año en que el
martiniqueño .r\irné Césaire rescataba y valorizaba la
autodenominación de négrc, y proponía la t1égrifl1de como identidad
de la comunidad francófona afroantillana, el sujeto lírico de
"Palabras en el Trópico' del cubano icolás Guillén, afumaba:
·'Dice Jamaica/ gue ella está contenta de er negra,/ y uba ya
sabe t¡ue es mulata!" (Guillén, 1985: 122). Pero en República
Dominicana, nación construida en pugna permanente con Haití, y
cuya frontera es un río llamado Iasacre, precisamente allí donde
Montesino, y T;as asas denunciaron el exterminio de los aborígene ,
el color de la piel tecogido por lo documento oficiales es "indio
puro" o "indio claro" en vez de negro o mestizo. En las Antilla
hispanas se habla más o menos una mi rna variante del español: no
hay creole , aunque alguno lingüi. tas intenten demostrar que í
los hay. Pero en las Antillas menores en Jamaica, en Haití, la oralidad
de una música que sólo podía er cantada hasta que se inveotaran
los tambores quedados en África· la oralidad d lenguas anee trales
conservadas n rito religio os que no pudieron disfrazarse, como

116

en las Antillas hispana , con la imaginería del catolici mo; la oralidad
Je la ardua mezcla tle la lengua propia con las lenguas de los amo~,
tan lejanos o ausentes, difícile si no imposfüles de aprender, toda
esta oralidad dio lugar a difi rente creoles.
Parte imp rtante de la producción intelectual del Caribe,
notablemente elevada en relación con u población, se ha dedicado a
inve tigar u compleja identidad, la condición colonial que la ha
determinado, y a proponer, a partir de estas indagacione , reoría que
han encontrado amplio eco en un mundo globalizado donde se
multiplican los desplazamientos humano y la ·oci dades
pos migratorias, tan comune., anc y ahora, entre los antillanos.
Transculturación (Orti.z), négniude (Césaire, enghor, Dama ) negri mo
(Palés Matos, GuiJlén), a11til/a11ité (Glissant), reali mo maravilloso
(Carpentier), créolité, (Betnabé, Chamoi eau, Confiant), rréolisation
(Glissant, Brathwaite, , alcott) calibanismo (Fernández Retamar),
mulataje (Bu caglia) son di tinto momentos en la articulación de un
fércil &lt;liscm o poscolonial, con irra(liacione. hacia otro. continentes. 11
En el ir, venir, volver a ir de los ritmos, la mera lectura de lo
musicólogos atentos a la ntillas hi panas, o de los qu se ocupan
del flatn neo, nos remite a una cinta de Afoebius por donde circulan
cadencias que se repiten, e enriquecen y se transforman: chaconas,
7.arabandas, batuques zarambeques llegado a Cádiz y evilla con
las Botas presente ya ·ólo como referencia en el teatro de los iglos
de Oro; guajiras, rumbas, tango in ertados en la genealogía del
flamenco, que recibe e1 influjo de esto cantes &lt;le ida y ,'Uelta tal
ve7, reconociendo en ellos Los ecos de acento africanos gue habrían
Algunos textos relevantes sobre el tema: Fernando Orriz. Co11h-,,p1mteo mba1111
del Jab,tcQ)' del ªZ!"ªr fl 940). La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, l 983; René
Depestre Bo1go11ret adie11a/,111égnir111é. París: Roben Laffom, 1980; r,, [órnca Mansour.
[_¿¡ poesía mgrisla. !\léxico: Era, 1973; Édouard Glissant. Le disco11rs.A.fl6llais. París:
- euil, 198 l; Alejo arpen11er. "Prólogo' . El remo de este n11mtÍQ. México: EDl PS ,
1949;Jeao Bernabé, Patúck Chamo1seau, Raphael Confiant. Ehge de lo créolité. Parí :
Gallimar&lt;l / Ptesses rú-versitaires Créoles, 1989; Édouar&lt;l Glissam. Poétiq"e de lo
rilatmn. París: Gallimard, 1990; Kamau Brathwaite. "La criollizaaón en las Antillas
de lt-ngua inglesa' , Casa de las A111lric{ls, 1 º 96, l 976, pp. 19-32; Roberto Fernánde:,;
Retamar. Todo Calibán. La Habana: Letras Cubanas, 2000;.José E Buscaglia-Salgado.
11

117

�llegado ante. a España con n gro como l Luis de El cehs,
e.,--tret11eiio; habanera cantada en puerro. del Le ante, de Andalucía
-y también del Cantábrico-, desde dond e :xpandi ron por
-\m ' rica · Europa ( Carpen ti r 198 : 51-63). Y a la in ersa a nm
d la mm ica culta, s cular y religio. a, enida de España, la, j.tcarns
progerutoras de Ja guaracha, el fandango que
mparienta con algunas
tonadru del punto cubano ... ha ta llegar a la. guarachas cantadas como
rumbas flamencas por Pep d la latrona (Linare y úñez, 19981999: pas.ri,JJ), la' guajiras de Pepe farcbena, o los one
bolero dd
igala y Bebo aldé . 1:ú.icru 9u e contaminan con beguines,
calyp. os •oko, steel drums, reggae, alsa, merengue, blues ...

r

Li g11erra de los diez ai'ios ha ten11i11ado.
f,I pelo de Elena, ,ma n11be gris.
T"!Yª• 1111 foso de ceniza blanca
jimio al filar donde lloviZfJO.
lA /!t11•ia se tensa como las c11erdas di 1m arpa.
L,, ho11Jbre con sus t!fos m1blados la toca ron stlS dedos
_y ta,re el pti11Jer 1·erso de la Odisea.
("Arcrupiélagos', Mapa del

1,evo 1H11ndo)

Ir, venir, ol r a ir ... También la fabricación de azúcar,fon.r et~
111alis, • e m ce al compá de te vaivén. Introducida por lo
mu ulmanes n el ur de España, llegada del feditetráneo al Caribe,
volverá del ~aribe al fediterráneo cuando Ramón de la agra, abio
ga1l go qu ha vivido}' trabajado en Cuba, lle en 1845 a tu azucarem
de Granada y d fálaga, d
fotril y alobreña, de Frigiliana , Torre
del far, la tecnología d punta de arrollada en la I la. 12
Ir, en.ir, ol era ir... En l aribe, "r in natural e impredecible
d la corrientes marina , de la onda , de lo pliegue y repliegues,
de la fluidez y la sinuo. idade ' (Bení t z Rojo, 1998: 26) un poeta
me. tizo, de lengua ingle a, que algún día del año n qu . e cumpla
medio milenio &lt;le la ocupación de 1a
tilla recibirá el premio
ob l, e prepara para recrear el uniYctso carib ño n u ineluctable
in ularidad, en el largo adió de las rnigracion s n la eterna
dependencia de nn d stino fraguado leja . Derek alcott se acerca
a la pla 'ª, mira desde el 'arib hacia I Mediterráneo, y e cribe:

Al final de esta frase, e111pezará a llo1•er
Y al filo de la lhmia. mta vela.
Úfltamente la 1•ela perderá de vista las is/ar
la rremcia en los p11ertos de toda "na raza
se perderá entre la 11iebla.

12

En 1i &gt;rre del Mar hay una catja que rememora este hecho.

11

119

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121

�LA IDENTIDAD CUESTIONADA
María Inés Pétez LubJ"ina*

Cmn:Nz.\R~ CITANDO A FRASE de una canción que, me parece, re wne
el asunto que nos ocupa. Dice a í:
''¡ ... tanta belleza. ¿Porgué es ciel azul no e cielo... ni es azul? ..."
Cualquiera de nosotros que cuestione en la calle a quien ea sobre
qué es lo que ve cuando eleva u mirada al aire en un día soleado y
despejado podrá decir que e un cielo azul. Realidad incontrastable
que e a1 mi mo tiempo una realidad compartida, el con enso grupal
Y·ocia) no hará más que validar ese nivel "real" de la experiencia.
in embargo como dice la canción: 'no es cielo ... ni es azul'', es
una ilusión óptica que aunque carece de consi encia física y
cromática, todos compartimos como una percepción real, no
alucinada.
:\Jgo de e e orden de realidad e ilu ión encuentro en la
constitución de un bien tan preciado para el ser humano como e la
idea y la experiencia de la identidad, cue tión que comienza a
elaborarse muy tempranamente alrededor de la imagen que cada
uno tenemos de nosotros mismos.
Psicóloga r psicoterapeuta., perteoeatnte a la Escuela Lacaniaoa de Psicoanálisis.

123

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Para fundamentar e ta afirmaóón es necesario que nm
acerquemos a rodear la cuestión del ignificado de la imagen parad
er humano. El psjcoanálisi ene ervirá de instrumento para estt
rodeo. Y como campo de aplicación podemos utilizar los múltiples
ejemplo que nos ofrece el arte y, en particular, la pilltura.
obre esta cuestión del psicoanálisis y su relación con cl arte me
es preciso señalar, y muy a mi pesar, que con bastante frecuencia,d
llamado psicoanálisi. del arte no está a Ia altura de u tema. En
muchas oca iones no repre enta beneficio para el arte, en e peá~
.i cae en la illterpretación punto a punto entre la obra y la vida del
artista, si cae por lo tanto en la tentación de 1a hermenéutica clínica.
Lacan se pronunciaba sobre esa relación, p icoanálisi. - arte,
planteándola en términos de dependencia del primero hacia el
egundo, para ello había eguido el consejo de Freud qujen opinaoo
9ue en su materia, el arte y también la ida, el artista siempre precede
al p icoanalista. Ha); por tanto que aprender alli donde el artista
abr la vía. O sea, n r !ación a la pilltura, el psicoanali ta lejos de
darle lecciones se deja enseñar por cUa. o interpreta, por tanto,
los fantasmas del artista ino gue separa de la pintura lo, elementos
estructurale propios para trabajarlos en su campo el del
psicoanálisis.

Y esto s así porque la pintura abre el camino donde el domiruo
de la vi ión o ea el campo de la pul ión escópica, e halla integrado
al registro del de o. Esto ocurre desde mucho antes que el
psicoanálisis - la hjstoria de la pintura lo mue tra- e planteara
dcsentranar la cue tión del des o en el er humano.
Regr sane.lo a la cuestión de la imagen y e peáficameme a la
imagen de sí mistno, o sea la imagen de cada uno de nosotro : ¡que
delicio a sclavirud, qué preocupant felicidad y, obre todo, qué
carga no ignifica e a imagen! Pero también ¡qué angustia SI
imaginamos solo por un in tante que pued dejarnos! Los moralisras
no han dejado de vilipencliar el amor que e le tiene ni lo. e critores
de detallar el odio que se le profesa. S1empr está allí como algo
que se pega a la piel, pero que e tá en otro lado que el cuerpo mí mo
y la piel que lo rodea.

124

Esta manera con ensual de vivir y experimentar la imagen de sí
ha rozado desde siempre de una fuerte estabilidad, e tabilidad qu
ol~ente ha sido rota por efectos de fracturas excepcionales, tanto
:ea en la e, periencia individual Qos llamados estado paranorma~ , ,
cualquiera eala causa que los pro oque), como en la repres ntaaon
ocia! Je la imagen humana.
En esta dimensión, la de la repre, entación social de la imagen,
muchas d las fracturas que la han conmovido han provenido del
arte, en e pecial de la pU1tura, por ejemplo la referencia a la obra de
Pica so v a la e cuel~ d cubi mo que desestructuró la imagen
"natural': del ser humano, aparece aquí como ineYitable, por no
mencionar tantas otra. que han significado momento de ruptura Y
de composición obre el tema d 11. imagen humana en la hist01ia
de L'I pintura.
Apuntando a comprender el de arrollo de 1a imagen de sí Y el
fruto que de eUa e desprende que, de manera provi, oria, podemos
plantear como la sen ación y experiencia de uno mi mo, de la propia
identidad, me referiré al aporte lacaniano c.1ue ha quedado
documentado en la historia d l psicoanálisi corno el estadio del
e pejo. J bien fue Freud quien iluminó inicialmente la cuestión
del narci i mo, fue Lacan quien ubicó en la imagen e pecular el
objeto del amor a uno mi mo.
hl e tadio del espejo es una experiencia, una experiencia de
descubrimiento, que el niñ tiene, ntr lo eis r lo dieciocho
meses, cuando d scubre " u" imagen en un espejo. Frente a la
imagen d él mi mo gue e refleja n un espejo da mue tras primero,
de una mímica de intuición iluminativa y luego, de júbilo (lo cual
no se obser a en los mono ) con gran derroche de energía que
muestra un sentimiento de triunfo. Hay por tanto una "anticipación
jubilosa" de í mismo a través de la imagen, diría Lacan.
Es un acontecimiento que realiza por un lado una identificación
primana, e, decir, una tran formación del sujeto y también por otro
lado ignifica un cambio en la relaciones del individuo con u
semcjanre.
Tratando de trabajar con más detalle e tos dos efectos, la

125

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transformación del sujeto y el cambio en su relación con su
semejante, diré que en relación a1 primero o , ea el cambio en d
sujeto mismo, aquí tiene lugar una identificación prima.ria y la itrutgt:o
que e alcanza por la vía del espejo anticipa la unidad y el control
de la motricidad efectiva del cuerpo, unidad que un niño de esas
edades aún no posee. El cuerpo había sido experimentado hasta
ese momento como fragmentado, en pedazos, y la imagen reflejada
en el espejo le otorga al niño ahora, súbitamente, una forma, una
forma plena en el sentido de una Gestalt Dado que lo que ocurre
en el plano biológico es aún el inacabamiento anatómico de las
funciones piramidale que producen incoordinación motriz, es
gracias a la imagen en el espejo que el niño se de liza de la
insuficiencia a L'l anticipación gozosa d una unidad y a1 sentimiento
de poderío y control que ello le provoca. De allí se derivará la
primera matriz del yo en el ser humano.
E ta anticipación constitutiva del yo invierte en el espejo la
izquierda} la derecha} lo aliena en una imagen que es algo exterior
a él. De este modo, el sujero anticipa en un espejismo la maduración
de su poder y su yo se constituye, por lo tanto, como una ficción.
Pero aguí hay algo muy interesante que se agrega y aparece por
la vía del segundo de lo efectos que he mencionado y que tiene
que ver con la relación del ni.no con su semejante. Y e , el hecho de
que sucede comúnmente que, frente al espejo, en ocasión de su
experiencia singular, cada niño se vuelva hacia aquél o aquella que
lo so tiene buscando un instante u mirada. O sea, este giro de la
cabeza del niño nos instala en la problemática del asentimiento a
través del dibujo de un trayecto de las miradas, esencial para la
aparición de la imagen especular en forma de yo. Es en la mirada
del adulto, parental o no, que con una onrisa confirma al niño que
sí, ése es él, donde e juega no solamente la génesis de la unidad
corporal en contraposición a la experiencia de un cuerpo percibido
en pedazo del cual hasta entonce el rostro, por ejemplo, quedaba
excluido, sino también el comienzo del sentimiento humano de lo
uno, lo indivisible, la identidad má básica.
Lacan 1 describirá con escas palabras: "Ejemplifiquemos esto

126

n

(]a mtervención del Otro en esa con titución) en un gesto del niño
delante &lt;le! e pejo, ge to que es bien conocido y que no es difícil de
observar. TII niño que está en los brnzos del adulto es confrontado
expresamente a u imagen. Al adulto, lo comprenda o no, esto le
dirierte. Hay que dar toda su importancia a ese gesto de la cabeza
del niño quien, incluso después de haber sido cautivado por los
pnmeros esbozo de juego que hace &amp;ente de u p.ropi.a imagen, se
vuelve hacia el adulto gue lo sostiene, sin que e pueda decir in
dudas i lo que espera es del orden de un acuerdo o de un testimonio,
pero la referencia al Otro juega allí una función esencial." (Seminario
La transferencia, L961).
Extraña paradoja: lo que se con idera más interior y más propio,
el yo, proviene de afuera, lo que es uno mismo depend de la
alteridad, del Otro. El Otro, el semejante, realiza esta función donde
se juega la cue tión del deseo, a partir de allí e] sujeto humano
dependerá de ese asentimiento deseante, de esa confirmación que
da el Otro, para reconocerse como tal y la .falta de esa experiencia,
la de ser bañado por la mirada deseante de otro, quedará registrada
en los serios ttastomos del desarrollo de los niño que padecen esa
falta. Concluimos, entonces en 1a necesidad presente en el ser
humano de ir hacia el otro, al semejante, para fabricar la unidad
imprevista de sí mismo alli donde no estaba.
Por esa operación, lo que no tiene, de sí mismo, ninguna unidad
ni identidad, e encuentra enganchado a la imagen dispensadora de
unidad por un lado, }r a una mirada dispensadora de asentimiento
por el otro. Este aparato, esta máquina qu fabrica se encuentra a
Partir de allí atenazada entre dos tipos de unidad: 1.- la de la imagen,
unidad englobante que, como toda Gestalt necesita un bord
cerrado de una manera u otra; , 2.- la del asentimiento que tiene la
naturaleza del rasgo imple e indivisible. o hay partes o trozos de
a~entimiento, éste se da, e encuentra., o no.
El gesto del niño que en su momento de júbilo ante el espejo, e
vuelve hacia a9uél o aquella que lo sujeta, olicitando su mirada,
el signo de la presencia del Otro. El igno de la mirada del Otro es
con titutiv-o del rasgo unario, llamado también rasgo único,

127

�{

sopone &lt;lel ideal del yo. El gran tro va a decir, en el interiordeJa
tensión 9ue se produce entre la imagen en el espejo lo que
asume n el espejo dónde está la .imagen y dónde e, tá lo que nocs
imagen. Hay con eso posibilidad de di tinguir el ideal c.lcl yo y el yo
ideal. El primero e una introyección simbólica mientras que.el
·egundo e la fuente de una proyección imaginaria. O · ea, e to es
otra manera de plantear lo que Freud e tableció al relacíonard
narcisismo pul ional con el yo ideal r las ramificaciones d la
incorporación uperyoica con el Ideal del yo.
ito otra vez a Lacan: "En esta relación erótica en que d
individuo humano se fija en una imagen qu lo enaj na a sí OÚSDX\
t:.1..1 es la nergía r tal es la forma de donde se toma su origen esa
organización pasional a la que llamará su yo"
criros).
sta organización pa ional proviene de ia relación establecida
entre el individuo y e a imagen. El yo no viene ni de la imagen m
del individuo , ino de la tensión instalada entre los do por b
identificación.

r

Para que lo que pasa ea captado como un acontecimiento
e pecial, es necesario con encerse que ni la imagen del cuerpo, m
el cuerpo Uamado ' propio'' po een individualidades previas. O sta,
para comprender el estadio del e pejo debemos de -prendemos«
la convicción básica egún la cual t0do cuerpo humano posee por
sí mismo una cierta indj-viduación. De este modo abandonamosd
lugar de obs rvador inocente a guíen le serían dado , ea
individualidade perfectamente reconocibles, la imagen en el espeJO
por un lado y el cuerpo propio. in este movimiento no podremos
apr ciar en qué} cómo ese cu rpo adquiere u individuación a mves
&lt;l e e epi odio constitutivo para el ser humano.
Hay a partir de esto la po ibilidad de entender la aparición~
un lacio de un yo e pecular, por otro de un yo social, asociado a.la
mirada del otro y a u de eo como ostenimiento y finalmente, t
un yo gramatical, el yo del 9ue todos hablamos y que emerge ead:
lenguaje infantil luego de de plazar a la tercera per ona con la q!f
el niño se de, igna inicialmente. Vale aguí aclarar qu no hay 1#
adquisición progresiva o diferenciada de esto tres aspecto. del

128

sino que todos al uní ono aparecen como resultado de la experiencia
de pasaje por el estadio del e pejo.
E e nudo de servidumbre imaginaria, como Lacan llama al
resultado de esta experiencia, le hará cambiar la base del enunciado
Je Descartes: "pienso, luego existo", cogito, ergo StJ!II por el cual el
filósofo planteaba la existencia y la identidad del yo que, de ese
modo, giraban alr dedor de la racionalidad y la conciencia, para
ponerlo de cabeza y enunciarlo como: "pienso donde no estoy,
soy donde no pienso". De e te modo la identidad entendida
tradicionalmente e cue tionada fuertemente en esta proposición
lo que nos lleva a partir de ahí a la formulación de un sujeto
radicalmenr dividido: un sujeto de la conciencia y un , ujero del
inconciente; un sujeto de la racionalidad y un sujeto del deseo.
E. a imagen propia, siempre indisp nsable pata no, otros y para
nue ·rra cordura, acompañante de nuestras má fuertes certidumbres,
esa donde no creemos siendo original y esencialmente propio y
únicos, e t~ iempre desdibujada en cierto modo porqu en realidad
es un de conocimiento producto de una ilu ión de completud óptica
)' está siempre amenazada por la po, íbilidad de no a entimiento, de
no reafirma.ción iü no hay alguien que nos sostenga con su propia
mirada. Una mirada que no, d see en algún sentido.
Hace uno día escuche decir a una arti ta 9ue lo pintare
repre. entaban en su pinturas lo que no e podía ver. Parece una
definición críptica, extraña. ¿ ómo, si &lt;le lo que se trata en la pintura
e· de ver, de ver con los ojos, cómo entonce es que la cue ti.ón e
la repre entación de lo que no e puede ver? Otra vez al.luí e tamos
en lapo ición de discípulo iguiendo a los arti tas que nos iluminan
con su acto, con u obras en acto, lo que otros tratamo de
comprender d modo rruí teóricos o conc ptuale . S trataría
entonce para el artista de representar lo que no se ve lo que e tá
oculto detrá. de la imagen evident . De hacer pasar lo que se sugiere
aún cuando las imágene s presenten por la vía del realismo o del
hiperrealismo, porque aún en sto, ca o iempre hay una cierta
atmósfera que cada pintor trasmite al espectador y hace 9ue é te e
pregunte p r lo que tá vi ndo, aunque no tenga dudas, n otro

129

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entido, de qué e lo que está viendo.
Y se trata, ju tameote de perder e de dejar caer las identidades
estabJ ciclas, formalizada por la imagen definida, para que pueda
aparecer la identidad del deseo de quien está metido en el acto
pasional de pintar en este ca. o.
He tratado ha ta aqui d problematizar el concepto de identidad,
conc pto tan querido para la p icología, a través &lt;le la
problematízación de la constitución r de la percepción de la imagen
humana ) del concepto mi mo del yo, introduciendo todo el tiempo
un punto de fuga entre lo visual y lo esencial que nos permita pensar
que, tratáodos de lo humano de la identidad y de] deseo, las cosa.
nunca on . encillas ni definida .

LAs TEORÍAS IMPLÍCITAS EN LA
CONSTITUCIÓN DEL SUJETO:
ENTRE LA MODERNIDAD Y LA POSTMODERNIDAD
María Guadalupe Becerra García*

Introducción
LAs IEORÍAS TMPIÍaTAS co snnJYE uno de los po ibles resulta.dos
del aprendizaje (Pozo J. 1., 1996). 1 on construcciones mentales
que están organizadas como teorías en el entido en que tienen un
nivel de generalidad y abstracción (Runes, D., 1981 · Fullat, O.
1987), 2 pero son diferentes a las teoría cienúficas e inclu o a otro
tipo d teoría (como la "teorías prácticas", las "teoría
pre criptivas) en que on implícitas pues el ujeto las usa pero no
las erbaliza explícitamente como un dominio de conocimiento.
Surgen de la experiencia episódica situacional, en el proce o de
desarrollo, permitiendo formar categoría naturales sobre la
naturaleza y la organización del mundo y e utilizan in conciencia
* Profesora invesugadora de la Facultad de Filosofía }' Letra de la U L.
1
Pozo disringue entretesulmdos, procesos y condiciones del aprendizaje entre su
componentes. Las teorías implícitas serian un tipo de aprendizaje de sucesos y conductas
entre otros resultados de aprendizaje: social, verbal y conceptual, y de procedimientos.
2 «(Como opuesto a práctica). Conocimiento sistemáticamente organizado, de
generalidad relativamente alta''. (Runes, D., p. 366). ''Una teoáa es Wla especulación
sistemática que pretende describir y explicar farta ometiéndose a control de la
experiencia" (Fullat, O., p. 12).
130

131

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de su estructura y pertinencia con 1 fin de hacer exitosas la
interacciones cotidianas (Matrero J., Rodrigo, M. J. &amp; Rodríguez,
., 1993b). 3 Con titu en un nivel del conocimiento previo ( usubel
D., ovak,J. &amp; H.a.nesian, H., 1976)4 con el que lo ujetos realizan sus
aprendizaje escolares.
~ resultan pertinentes para el aprendizaje
porque, generalmente, entran en conflicto con los contenido
di ciplinario, y cienúficos de la escuela complicándose cuando el
estudiante no posee una experiencia de reflexividad sobr ello por su
natural za implícita.
Diversa han ido las explicacione que obre I aprendizaje se
han producido. n una época en que a istimo a 1'l revolución
cognitiva (Bilbeny, ., 1997)5 s preciso aclarar qué entendemos
por aprendizaje del ujeto que surge a raíz de e te contexto de la
idea po, tmodema .
Tanto la teorías que plantean al aprendizaje como asociación básicamente el conducti mo- así como a la qu lo plantean como
construcción -cognoscitivistas- han evadido la probl mática de 1a
naturaleza psíquica humana que da pie al desarrollo del conocimiento
(Pozo,]. l., 1999), r, por lo qu s requiere una explicación qu incluya
los di ersos tipos de aprendizaje y su pertinencia para el desarrollo
del individuo.
~ de interés abordar aquí la explicación del surgimiento del
fientras que las te01ías implícitas constituyen un aprendizaje espontáneo, tienen
un predorruruo de lo implícito, se aplican al mundo real, resuelven problemas
prácticos inmediato y u eficacia es a corto plazo, la teorías científicas pr vienen de
un aprendizaje planificado donde predomina lo explícito, e aplican al laboratorio,
resuelven problemas y plantean otros nuevos y su eficacia es a largo plazo. (p. 87).
~ " ... para que ocurra realmente el aprendizaje significativo... es n cesario también
que tal contenido ideativo pertinente exista en la estructura cognoscitiva del alumno
3·

e,, partimlar."

p. 50.

"La revolución cognitiva no se l.unira. ..a una 'revolución cieotífico-técruca' ... .UI
muestra. .. más directa de ello e la dependencia de la revolución cognitiva, y con elb
la mente contemporánea, de las creencias en tomo al ,011odmiento..." p. 14.
r, " ... puede decirse que la p icología no ólo posee una historia., sino mduso una
historia 'oficial', por la c¡ue el iglo XX escaria dividido casi en dos mitades iguale :
una prime.ta de dominio del conductismo y una segunda de dominio de la p icología
cognitiva". p. 18.
5

132

ujeto que apr nde y considerar a sus teorías ü11plícitas como una
forma de conocimiento urgida por I desarrollo, enmarcado, tanto
destle cJ punto de vista de la ontogén is como de de el de la
filogéne is. Tanto desde el punto de vi ta de la trao formación que
surge de lo a pecto de tipo cognoscitivo -artificio de la rama de
la psicología educativa- corno de 1a tran formación de u estructura
p íquica -el de la corriente psicoanalítica-. También importa
considerar la nec aria relación con el contexto social que djcho
ujeto e tablece que impacta su desarrollo de manera notable
apreciando la determinacione que el contexto de la po tmodernidad genera en su con titución y en u aprendi7,aje.
Es en este marco donde las teorías it1,plícitas Jel sujeto pretenden
ser ubicadas para plantearse la posible influencia educativa que la
escu la de nivel superior puede ejercer en el aprendizaje. Las
versione ingenuas sobre la jnfluencia escolar son abundantes. E tas
versiones en un extremo plantean como producto de las intencion
educativas al aprendizaje olvidando toda consideración del sujeto
de aprendizaje en lo proyecto ducativo y concedi ' ndole a éstos
la omnipotencia de crear el cambio ducativo. O bien s plantean
al sujeto de aprendizaje en una forma reducida que observa
parcialmente sus caracterí ticas ya . ea porque lo plantean ahí. tóricamente en su evolución indi-vidual porque abstra n la
relación con el cont xro o porqu enfatizan en aspectos
"cognoscitivo " y de cuidan los afectivos" y "conductuales' o
también porque no consideran al conocimiento como un proceso
que parte del aprendizaje pr vio y e Jo ni ga en la práctica educativa,
e niega el papel activo y tran formador de las informaciones r
conocimientos en el aprendizaje.
. Me conc ntraré en precisar lo a pcctos del desarrollo que dan
pie a las teorías implícitas que el sujeto "e tudiante universitario'
titn sobre lo contenido de psicología, una di ciplirut que también
sufre del forc j o que el r conocimiento y pre tigio de la
profi sione. y de lo saber . a ellas asociado plantea en un mundo
en que lo valioso no empieza por lo propiam nte "humano" ino
que e tá al r icio de valores generado por una sociedad interesada

133

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en el .intercambio de mercancías, sobre todo informacionales y que
desprecia al conocimiento· información no e necesariamente
conocimiento (Pozo, J. l., 2001).Este ujeto está enmarcado en un contexto mexicano
caracterizado por no e capar de la influencia de la globalización
(González, J. . 2003) 8 y de la~ idea postmodernas a ociadas a la
oci dad post-indu trial pero que sufre un "desfasaje" por ser, de
igual forma, una ociedad apremiada económicamente, por lo que
la coexistencia de ideas y de instituciones moderna con las de tipo
po tmoderno lo itúa en un marco conflictivo entre ambas
t ndencia , in olvidar que ni ·iquiera idea e in tituciones e
escapan de tal de, fa, aje.
Así in, rituciones educativa como la escuela tienen su sentido en
ideas modernas mientras que L sujeto, - l estudiante y también el
maestro-, combina catacteiistica · modernas y po tmodernas. ficnttas
la escuela, con u reconocimiento indubitable de la ciencia como el
valor moderno, fuerza al sujeto hacia ello, el sujeto de la educación, es
forzado también por 1a tendencia, hacia el yo mi mo hacia el
inclividuali mo, la competición del mercado, valores indubitable
postmoderno (De la Torre L, 2004).9 En este conflicto us t:eorias
itnpl!citas adquieren un cierto , entido, particulares signi ficacione
La teo1ia.s i111plícitas que el estudiante universitario tiene respecto
La obra. cn u primera parte "se ocupará precisamente de revisar la promesa (y
la consiguiente frustración) de la llamada revolución cogrutiva, aJ lillponer Wl sujeto
cogrut.ivo diglfll/, capaz de calcular de modo masivo las relaciones probabilística.
entre aconteamientos, pero incapaz en gran medida de extraer de esos cómputos un
m11orí111ie11to t¡ue le permita moverse actuar en el mundo". p. 16.
8 L'l ciuda&lt;l de 1 lomerrey, en el estado de
uevo León, en iéxico, era ciudad
internanonal ud conocimiento. para lo cual el gobernador del Estado, explica u
pertrnencia co función de la interoacionaüzación. La J\ L, principal un.ivetsidad
pública del oonc del país, se asienta en el e tado de ue o León y es el campo 4ue
.e investiga en el proyecto de la autora 'Teorías rmplícitas en el aprendizaje de
concerudos de psicoloW3".
0
"La mo&lt;le.rnidad e&lt;luca para la libt:rtad, para el de arrollo de la comunidad,
miencras que la posmodernidad lo hace para la competitividad de los individuos Y
de la sociedades, entendida principalmente como competiti,•idad económica".
(D1apos11.iva no.35).
1

134

(,

a su papeJ social, a través del espacio laboral e tán influenciadas
por el hecho de saberse demandados como mercancía que entra en
la circulación y que no se ajusta a los criterio escolare para
valorizarse ino a los criterio económicos que demandan otro tipo
de sujeto. i bien lo planes de estudio intentan recoger estas
demandas para hacer e adecuado, a las demanda laborales, el
curriculum real en las aula , y el oculto a través de la relación
educativa, entran en contradicción con dichos valores y preconizan
en u práctica los valore modernos. 1ientras 9ue en la cultura
moderna lo humano es definido básicamente por lo que se sabe, en
la cultura postmodema lo humano e definido por la apariencia , su
modo de encajarse en la circulación de mercancía .

En esta contradicción también e in cribe la posible pérdida de
la voluntad de aprender -haciendo analogía con la pérdida de
voluntad de enseñar que plantea Hargreav (Hargreaves, ., 1996)lll
- en los estudiante . La voluntad de aprender es n cesaría cuando
el ideal a alcanzar es ser el hombre culto, ilustrado, de la razón, de
la modernidad; dicha intención e deteriora cuando el ideal a alcanzar
es el hombr -imagen que su tituye con el simulacro cualquier
demanda o c~do se c nforma con el mínimo pata encajar en la
demandas laborales. in embargo dicha voluntad es selectiva }' lejos
de desaparecer el aprendizaje, lo gu ocurre es que el aprendjzaje
se da obre otros contenidos diver,o que tra cienden los muros
del aula y que resultan má atractivos para los suj tos. La escuela
pierde su atractivo al quedarse 'atrás" en la aparente línea de progreso
hacia lo po tmoderno y los contenido que intenta tra mitir son
parcialmente adquiridos e idiosincrásicament seleccionados para la
tnversión de energía y voluntad que implica para lo e tudiantes.
111

" ••• muchos instrumentos administrativo de cambio no sólo acaban con los
deseos de los profe ores rcspecto a la en eñaoza, ino que amenazan la mi ma
l"oluntad de enseñar." p.29. "Por una parle, e ·tá d mundo, cada vez más
po5imdusn-J.a.l y postmoderno, caracterizado por el cambio acelerado, una intensa
compresión de tiempo y cspaci , la diversidad cultural. la complejidad tecnológica,
la •nsegu□&lt;lad nacional y la incertidumbre cieoúfica. Frente a él, el sistema e colar
moderrusta, monolítico, que sigue pretendiendo obtener unos .fines profundamente
anacrónicos, en el seno de estructuras opaca e inflexibles". pp. 29-30.

135

�Filogénesis

teoría implícitas
i por filogéne is (Fermo o, P., 1996t entend mo a la evolución
de la e pecie humana, hay qu decir que las teoría implícita son

una de las organizacione del conocimiento que el humano e capaz
de con ·truir por la provi ión que la e pecie en el momento de la
e olución del horno sapiens hacia u natural za actual de. tacó en
su mecani mo de elección natural (Pozo, J. I., 2001).12
L que caracteriza al ·er humano e constituir e en un er en
conflicto, inacabado, siempre de co ·o, in atisfi cho. La insati facción
categorial, la fractura ontológica (Fullat O. &amp; felich J.C. 1995),
11 el tratar de escapar de la insuficiencia el . er continuamente en
falta (Millot, C., 1993), 14 son características d la naturaleza hu mana.
En u interacción con el entorno, el ser humano utiliza 1a percepción
-puerta de entrada del conocirrúento del aprendizaje, de todos los
"La humanización tiene un sentido fiiogenéúco }' ontogeoérico,
filogenéócamence el hombre ha llegado a er tal en un prolongado lapso de óemPo,
y tanto má~ se humaniza cuanto más se aproxima culturalmente a la plenitud
humana". p. 139.
l.! " •.• la mente tiene;: una función adaptativa, ~ituada en el marco de una tc:ona
t:Volucionista, implica reconocer que sa mente es en sí misma un resultado de esa
evolución, un producto &lt;le la presión elecóva dd mundo sobre nue tro sistema
cognitivo. ( )... la mente humana impone, desde el mi mo comienzo restrira(IIUJ
ínlrí11secas a u representación del mundo, no sólo a través de los procesos sino
también de lo comerndos de e as repre. entac1ones, ya que sin e as restricciones
seria i.mpo ible hacer que nuestras repre entacioocs mentales fueran más organiz~
que el propio mundo, reducir la entropía del mundo". p. 112.
1 ' La in atisfacción categorial puede d
bordar n cuak¡uier momento... ( ). l.a
fractura ontológica e presenta infranqueable .... Se trata de in atisfacción omolúgicer
antropológica. () .. Ja conc1cocia, nt&gt;cesa.tiamenrc insati fecha, e rará tn remcdio ett
bú queda perenne de satisfacción". p. 24.
• 14 "La pulsióo dt: muerte como concepto es un moo rruo lógico que, par dio
mI mo, resulta apto para de ignar a la propía realidad humana como mon. truosa
con re pecto a la de los otros ere. nvos. Lacan caracteriza ese má allá de la vida
como lo . 1mbólico. ,sel lenguaje lo que consótu)'t' e te orden que determina al ser
hablante, al er humano, más allá de u condición de viviente; , él in titu,e esa
desgarradurn, esa divISJón que marca a la vez la rdación del ser humano ~on d
mundo}' consigo llllsmo, que engendra esa luancia que nada puede vemr a colmar:
de un deseo confrontado a un imposible goce, 1mpo ible por hacer causa comun
con la muerte". pp. 126- 127.
11

136

proceso cogno citivo -y ' ta implica al cuerpo (Bilbeny, r ., 1997)15 y
a su ~fecto
I:illot, C., 1993). 16 o percibimo
tática y
reproducrivam nte la realidad ino que e tamos predeterminados por
una naturaleza física neurológica , afectiva que e .instaura de de el
momento en que el hombre alcanzó la posición er eta (Pozo,J. l, 2001)17
\' constittFÓ la civilización ( fillot, ., 1993).18 Esta naturaleza prefigura
aquella. informaciones que somo capaces de procesar, . us vías de
acceso - lo enridos- a í como el conocimiento posible construido a

trnvés de ella.
En la especie humana hay una di po íción al conocimiento
preparada como fruto de la e olución pero también una dispo ición
a constituir dicho conocimiento por cierras vías y procedimientos
(Pozo, J. l. 1996) 19 que no deja intacto e id· ntico al mat rial
mformarivo que le provee el entorno· ya la percepción misma es un
fenómeno cargado de objetividad que e alimenta con los ejercicios
previos que la civilización y la cultura (Bilbeny, ., 1997) 20 obliga a
'' ·1 a naturaleza humana, a diferenaade la mayoria de especies, evoluciona a través de
un orden biológico, pero rrunbién de un orden cultural '. pp.31-32. "La psicofi iología r
b neuroc¡uúnica hacen patente, en cambio, que la \;da emocional y afectr;a se encuentra
en mutua relación con los cenrros nerviosos de locali7.ación cerebral". p. 40.
16 ' 1...a pulsión parte del cuerpo, donde nene su fuente, parn-volvera él en la saósfacción,
t1l fa que freud veía ~-u fin. Pero es el lenguaje cl que determina ~'U uayecto, es el fantasma
d 9ue determina las modalidades de su atisfacción; así, pues, pulsiones y deseo esrarían
anudado · como lo están el cuerpo y el lenguaje". p. 85.
1• "La VJ.da eo grupú, caractcri tica de: lo· primates, debió de hacer necesario desde
muy pronto no sólo repre entar lo cambios 9ue el ambiente físico producía en el
cuerpo sino también lo cambio que en ese cuerpo pro&lt;ludan las acciones de otro
congcncre. " .... Citando a Ptnker: "/ns e,nociones son 111e.ca11isf!1os que estabkcm las metas
prirnitarías del cerehro". Lo "marcadores somauco "nenen el valor informativo &lt;le
repte entar de modo implícito lo ,;erdaderamente importante". p. 119.
'~" a pnncipal fuente de lo sufrumentos padecidos por el individuo a causa de
u vida en sociedad esmba n el re11unciamienro a las aósfacciones pulsionales
IDlpuesto por la civilización''. p. 142. E as aósfacc1ones ·e refieren a las tendenclll

sexual , agresivas y de muerte.
1 ' .. .los eres humano· dispondríamo. de diversos stStemas de aprendizaJe, producto
de la filogénCSIS pero también de la culrura, yue debcriamo u ar de modo discriOllilllávo
en función de las demanda de los diferentes contextos de aprendizaje''. p. 41.
, 3 ' " ...adapt:ición, trunbién, en Jo culrural, pero con el fin, bien disón to, de la socialización.
Esta es exu:aña, en pnncipio a la idea &lt;le una ortogénesis o 'perfección evolutiva'. p. 35.
l37

�(

utilizar para incorporar al ujeto al grupo humano, vale decir, para
educarlo y hacerlo realmente humano, ocíal. Las teorías h11plíatas
han significado para la especie un conocimiento que funciona
económicamente para ad.ministrar lo recurso cognoscitivos y
afectivo gue nos permiten encontrar soluciones para las demandas
de la vida cotidiana. i bien e distinguen de los esquemas o patrones
de comportamiento, funcionan para interpretar al mundo de tal
manera que permiten categorizarlo, haciendo abstraccione de los
eventos y permitiendo generar acciones más tipificadas en la
interacción, de tal manera que no todo evento se constituye en
no edad" que requiere todo un nuevo esfuerzo cognoscitivo (Pozo,
J. I., 1996)21 y genera también respuesta con cierta tipificación.
ue tra memoria de trabajo, aquélla que permite establecer el
contacto con el aquí y el ahora, debe administrar sus limitados recursos,
dispone de un breve lapso (Ro entha.J. T &amp; Zimmerrnan, B. 1978)21
para procesar los datos y permitirnos tener fa conciencia del mundo
que nos rodea y responder a él. Las teorías i,~¡plícitas pemúten dar un
sentido y organización económica a ese contacto cotidiano con d
¡:rmndo, recurriendo a estructuras de respuesta organizadas -rutinas
(.Marrero,J., Rodrigo, M. J. &amp; Rodríguez, ., 1993a)23 - que han probado
tener éxito en el funcionamiento cotidiano.
Por otro lado, también tencmo recursos limitados por lo que d
21

[El aprendizaje implícito o incidental}: "Es un t1po de aprendizaje
filogenét:Jcameme muy antiguo, basado en procesos a ociativos compartido~ con
otta especies. pero que a los humano • po iblemente gracias a cierta predisposición
~iológica unida a mecanismo de aprendizaje má complejos, no permite adquirir
sistemas d conocimiento tan sofüticaclos como el lenguaje". pp. 70-71." os
proporciona auténticas leonas i11,plíritas en muy diversos dominios". p.71. "Nos
petm.1ten fonnar categorías naturales, conceptos implícitos sobre la □a tu.raleza ria
organización del mundo". p.93.
22

''La memona a corto plazo riene una capacidad limitada para almacenar
infouuanón. ormalmente, puede manejar 7 ± 2 unidades de información. ..una
cantidad c¡ue seníretenida durante menos de 17 segundo ' . p. 171.
ZJ ''l .a cultura no CXJ.Ste como taJ....más bien se manifiesta funcionalmente en un
amplio repertono de práctiais o de actividades asociadas a fonnato~ de ime.racción social.
Es~ dualitlad prácrica-formaro es lo que caracteriza la mayor parte de las pauCIS
~oaocultumJes". p. 54.

138

aparato psíquico prepara y anticipa la acción ( lillot, C., 1993)24
tolerando ólo el paso de pequeñas cantidades de energía cuando
CAisten lo conflictos entre la dinámica del principio de la realidad,
la del placer y la demandas del ello, del yo y del superyó en conflicto,
así como las pugnas entre el si tema secundario (consciente y
preconsc.iente) y el primario (inconsciente). sL el yo en la búsqueda
y re olucióo por una ati facción, incluye la emergencia de la
atención, la memoria y el pensamiento, tolerando sólo algunas
cantidades de excitación de energía y queriendo someter al
principjo del placer por el de la realidad (1\1illot, C., 1993). 25 Las
/enrias illrplícitas atudan a esta economía psíquica.
El ser humano corno energía tiene la particularidad ele dirigir
dicha energía hacia una búsqueda continua de aci facción de su
conciencia, de su conocimiento o de la instauración del yo-realidad.
Esta satisfacción puede proceder hacia diver os fines según sea la
po ición de desarrollo alcanzada, tanto en la contemplación
ftlosófica -trágicamente senil o cómicamente infantil según Fullat
&amp;Melich- como de de eJ momento de la evolución del ser individual
-estadio &lt;lel desarrollo del pensamiento (Piaget, J., 1974) 26 y de la
"De este modo, el aparato psíquico se \'e forzado, bajo la presión de la necesidad,
a hacerse cargo de las informaciones suministradas por Ja reaLidad y a operar una
di~cnminación con re pecto al recuero. Se constituyen así procesos nuevos,
correspondientes al pensamiento, por los cuales el apamlo psíquico prepara y anticipa
laacnón. Puesto que tales procesos requieren cierta cantidad de exciraaones, el aparato
psíqwco debe inhibir su fluencia y elevar el potencial global hasta que el encuentro
con el objeto &lt;le sati facción permita la descarga. El segundo is tema implica, pues,
un.1 modificación del principio de displacer debidó a que el aparato p íquico está
obligado a colera.r cierta ten ión''. p- 7 4.
25 '1.as pul ione ' del Yo, o pulsione. &lt;le autoconservación, no on sometidas de
enttada al principio de realidad' . p, 78. "A ~ pues, 11~ pulsiooes del Yo serían lo
motore:; de la educación. La ll'l.lm de la educación es apoyar el dt.-sarrollo del Yo..." p. 79.
_.. "1 ° El estadio de los reflejos, o montaje hereditarios, así como de las primera
tendencias instintivas (nutrición) y de las primeras emociones. 2° El e'tadio de los
pnmeros hábitos motores} de las primeras p rcepciones organizadas. así como de
los primeros sentimientos diferenciados. 3° El estadio de la inteligencia sensoriomotriz o práctica (anterior al lenguaje), de las regulactones afectivas elementales y de
la~ primeras fijacione · e.tenores de la afcctividad .... (ha. ta aproximadamente un año
vmedio a dos años ...4º El estaclio de la inteligencia intuitiva, de los entimiento
·'1

139

�r
afectividad (Feldman, R., Olds, . &amp; Papalia, D., 2001). ~· Sin
embargo, la energía gastada en la actividad cognoscitiva no crea
pérdida (Pozo, J. I., 2001) 28 ino que produce un mayor
conocirrúento, lo cual la diferencia del proc amiento que hacen de
la energía otro sere del mundo. Las te01ias in,plícitas, que tienen las
ventaja preconjzadas ante , no siempre constituyen 1a mejor
explicación, nj el nivel má alto y conciente de conocimiento,
tampoco lle an necesariamente un criterio de verdad como el de b
ciencia por lo que en muchas ocasiones -especialmente con motivo
de objetivo académico de formación profesional- es nece ario
volverlas relativa -por medio de u conversión en má explicitai
o ioclu o cambiarlas cuando interfieren con dominios cogno, citivo
de mayor importancia educativa (Pozo, J. l., 1999). 29 n general,
la teorías implícitas no desaparecerian en I sujeto educado en el
cambio conceptual, sino que podrían ruscr.imioarse como un nivel
de explicación y como un nivel de acci , n, a partir de su
concienciación por medio de la explidtación de otro conocimientO!i
con los que entran en conflicto, durante la en eñanza.

.

•

Ontogénesis y teoría implícitas
Si por ontogénesis entendemos al desarrollo del er individual hav
que decir que la teorías implícitas a.par cen muy temprano ;n ~I
~Lenndivi~uales espontáneo. y de la relaciones de umisión al adulto (delos dos
anos a los siete....) 5° El estadio de la:; operacione intelectuales concreta (aparicion
de la lógica), y de lo · sen ti.miemos mora le y sociale de cooperación (de lo· sien:
año. a lo once o doce). 6 ° El estadio de Jas operacione tntelccruales absrracta:, de
l.a formación de la personalidad y de la inserción afectiva e mtelectual en la sociedad
de lo · adulto (adolescencia)''. pp. 14-15.
27 La et1pa oral desde el nacioúemo hasta los 12 ó 18 mese ; la anal, delos

12-18

me es a 3 años; la fálica de los 3 a los 6 años; la latencia de lo 6 año, a la pubertad
y la genital desde la pu berrad hasta la adultez. pp. 29-13.
28

"Lo

..

s 1sternas cognmvo· no cumplen Jos principios de conservación \ entropía.
Una de las grandes virtude de la información, a diferencia de la energía. es que
cuando se da. no se pierde". p. 36.
·
7!'1. "Ello ha obligado a de arrollar modelos de cambio conceprnal en los qu~
mediante e trategias didácric.a · diseñadas con ese fin, se IDteman crocar lo concept06
e. p ncineo y erroneos en conceptos aenúficamente correctos".p. 243.

140

desarrollo (Gopník,A. &amp; Wellman, H., 2002). 30 Es dentro del primer
periodo del desarrollo del pen amiento, el enserio motriz que ya
el niño empieza a construir teoría sobre u entorno, sobre sí mismo.
La, primeras teorías que el niño con truyc se refieren básicamente
al dorrunio de la int racción con lo demá , al reconocimiento d
"dominios" psicológicos o referidos al entir, comportar e y pensar.
IJJs primeros en aparecer son los referido al afecto que permite
estrucrurar al aparato p. íquico y en donde es a tra é d lo otros
-especialmente de los padre., quiene constituyen 1a primera
realidad del niño (1,Iillot C. 1993)31 - que e con truye una realidad,
a mwé primero del afecto y de las interiorizaciones de los patrone
de relación con lo otros, el ser individual e va constitu rendo en
. u afecto · también en u conocim..ienro. o está claro cuál e la
edad exacta o el momento n que e crean las primeras teorías
infantil , sin embargo, sabemo c¡ue cierta funciones cognoscitivas
están presentes ya en el fi to, tale como la atención, la memoria, el
aprendizaje, pero debido a la amne ia infantil como fenómeno
general de la especie y a que el lenguaje en u estructura completa
no se encuentra desarrollado por completo en los priineros mes ,
e difícil ubicar las primeras teorías infantiles. in embargo, a lo 2
año. ya hay un reconoci.inient de teoría psicológicas, físicas,
biológicas qu pueden llamarse intuitivas.
Durant el de arrollo, el ello aparece con la concepción, el yo
aparece temprano, durant el primer año, en us primeras accione,
para implicar e por encima del ello y regular la intromisión del
principio del placer en la demanda de .interactuar con el entorno y
regularse con e) principio de la realidad, egún la po tura
lO A propósito de las teorías psicológicas iniciales: "En realidad no parece improhable que haya un momento en que lo niños sean conductl tas. Aun en las
pnmeras etapas, parecen tener al!,1tlllilS nociones, aunque sean unpreasas, acerca de
los estados psicológicos mterno ... Casi desde el nacimiento, los niños coordi.aan
sus acciones con las de otro con sensibilidad y suuleza". p. 23. \1 investigar, con
ruñus d do años, que cuentan con mayor de arrollo del lenguaje, los autores
~ncuentran teoría. propiameme dichas.
i 1 "Casi e podría &lt;lecir que para el niño la realidad soaal es la realiJaJ p íqwca... del
Urro (parentaQ". p. 80.

l41

�'

.

\

(

psicoanalítica en la tran formación del yo-placer por el yo-realidad.
En el yo están ubicada, las funciones cogno citiva, consciente y i
bien, las explicaciones sobre la teorías i,nplícitas hablan de cierto nivel
de inconsciencia de ellas, también hablan de uso consciente -o por lo
meno e implican en las interaccione dialógica y prácticas de la vida
coticli,1na por lo que requieren de cierto rúvel de conciencia y del lenguaje,
o como lo plantearía Pozo, habría que entenderla en una línea continua
de implicit:ación-explicitación-, por lo que coe.x:i ti.rían dominio tanto
de la Conciencia como del Inconsciente aunque fundamentalmente
del Precon. ciente, en u producción.
De de el punto de ista psico- ocia! del d sarrollo, en l estadio
de confianza ver u de confianza eriksoniano rik on, E., 1974f
gue va del nacimiento hacia lo 18 mese , s podría establecer la
presencia de !eolios it1;plícitas gobernada por la necesidad vital del
logro d la e p ranza como virtud de e ta etapa lo cual daría un
sentido y finalidad a La accion s de lo primeros meses &lt;le vida,
característica también de la teorías illlplícitos que lejos de er un
ubstrato puramente informacional, implican un para qué de u
con titución , de u a tualización.
Ontogenéncamente, en momento temprano del desarrollo e
crean teoría , la mente humana, inserta en la "carne", in erta en el
"mundo" movida por los afecto y por un sentido de vivir, crea
con tructo gue permiten de arroUar el día con día de la Yi&lt;la,
interpretarlo y actuar conforme a fine ( ortina, A. 1995). 33 Lo.
indi iduos, in erto en diferentes culturas o mundos simbólico.
felich, J-C., 1996), H experienciando idiosincrásicamente la vida,
12 Hay ocho estadio , en d primero hay una paralela oposición entte perspectiYa
temporal v confusión del tiempo. ffilenrras intenta configurar la esperanzo para que

u vi~a rt:nga ·encido. utilizando los esquema ensorio-morriccs, para que su acción
alcance lo. fine deseado . .
33 Hav una protomoral caraccerí tica humana, y respecto a la interacción con el
entorno e produce un momc:nto básico de libertad, de elección ame posibilidadt:S
y de su 11ecesana 1ustificación en la conciencia del er humano". pp. 45-46.
int&lt;::tizan&lt;lo a Habermas: " ... tres características básicas del mundo de la ví&lt;la:
... .le es dado al su1eto de modo aproblemático. Es una red inruítivamente pre.&lt;;eote...
mter ·ubjeuvo.... c: mmune a la revisiones totales". p. 48. 'En el mundo de la viih
no hay hechos "naturales" smo sólo hecho · interpretados, simbólicos''. p. 61.
142

{

1

con.&lt;;tituyendo su p ique, má cerca o má lejo de la neurosi , n la
relación afectiva que a cada uno le tocó vivir, y siendo portadores
Je caracterísúcas innata como el temperamento, particularidades
de la inteligencia, de un cuerpo con el qu viv:ir -todo lo que nos es
dado g néticamente y que se va aclarando con el paulatino
conocimiento del gen ma humano- construyen sus leonas it1tplícitas
de manera diversa y con contenido y entidos diferentes. in
embargo, todos poseen teo,ias i111plícitas de su relación con el mundo
aunque versen . gún los entornos y experiencia particulare obr
d.iver. o asunto
tengan diversa finalidades.
Durante la evolución &lt;lel individuo, la adole cencia e una etapa
del d sarrollo que e tá más marcada culturalmente que
biológicamente. Es un artificio de la ociedades }' n las sociedades
de la globalización constituye un perjodo exten o -en relación con
la transición de la pubertad directa hacia la aduJtez en muchas
culrura, de tradición ral antiguas- y un periodo &lt;le formación
profesional -para quiene, tienen el beneficio del acce o a los nivele ·
superiores de educación formal- o uo periodo de in erción
ocupacional para 9uienes no lo tienen. La marca biológica es ólo
hl pubertad y la madurez exual que s pre enta en el principio de la
adolescencia y no en toda ella - aunque hay evidencias de que la
madurez completa llega en el momento en que el cuerpo aclolescente
detiene el crccimienco, hacia los 18 ó 20 años- no ha requerido en
mucha sociedades, de este periodo. •o la adole, cencia e cuenta
con un pen amiento lógico abstracto s gún la teoría piagetiana, se
llega al gobierno de la genitalidad sobre la pul ione exuales, según
la teoría psicoanalítica y e a d finienclo la idenrjdad o se corr el
riesgo de ser portador de una confusión de role , gún la teoría
erik arriana.
El adole ccnte ha ido de arrollando ya pata e ta etapa, una serie
de teorías i,nplícitas de los diferente dominios: obre el mundo fí. ico,
0 br el mundo vivo,
obr el mundo ocial, sobre l mundo
psicológko. También cabe aclarar que la adole cencia presenta
diferencia transculturales por Lo que e oecc ario considerar los
ª P ctos que destacan las diversas culturas para ntender las teorías

143

�ifllplicitas que han i&lt;lo nece aria a ellas. En e te sentido, también el
conocimjento de la ubcultura e. turuantil univer itaria es nece ario
para entender la teorías ;,nplíczias que produce: el origen de da e, la
ad cripción a una univer idad pública (Gimeno, J., 1999),'5la
adscripción a profesione con di tinto reconocimiento económico
y social coadyuvan en la configuración d 1 conocimi nto como
producción cultural (De Alba, ., 1998). 36 ... 1 género marca también
la influencia cultural (Ramos, L. 2003)r en el desarrollo de dichru
teoría (Becerra G., en pren a) 38 pue to que implica manera de
interpretar el mundo en función de las demandas hacia hombres y
mujeres en una soci dad, así como d encontrar un entido y
pertinencia de determjnados con tructo .
El e tudiante universitario mexicano de la uniYer idade
públicas e ve ometi&lt;lo a las demandas prim ro internas, de u
cuerpo de su genitalidad, luego la de lo afecto promovidos por
esta nue a ituación corporal, y de las normativa aciales respecto
a u ,exualidad. Toma deci ione sobr su j rcicio y también u
orientación sexual, su identidad, . obre las demandas de funcionar
exitosa.mente en la fanúlia, en el ambiente e colar, en la, relac10nes
n el texto se plantea "la unagen" de la educación pública en la ociedad y se b
relativiza y ·1 bien la referencia e española, en léxico Lambién existen pre-nociont-&lt;ó
sobre aquella r una imagen s cial que a fecra a la comunidad universitana, as.i como
a la futura in erc1ón laboral de su egresados. Es una especie de "sello" social que se
adquiere al formarse ca ella y que contribuye a la identidad.
36 [Lo. mae ·tros } lo · alumnos] " ... convierten eo práctica cot1d1ana un
curriculum ... rctraducen, a través de la práctica, la dt.:tcrmioación curricular, concretada
en una forma y estructura curricular específica, imprimiéndole diverso· s1goific.1&lt;los
y sentidos ', en última in tanaa, impactando y transformando, &lt;le acuerdo a us
propio proyectos ociales, 1a estructura y determinación curricular iniciales". p. 93.
r "La perspectiva de género debe entenderse como una manera de ver aspt:ctrn
bajo los que se presentan los hechos sociales. orno una exploración, investigación
o experimentación que se practJca con lentes diferemes a los tradicionak t11
pen amiento cientifico... O bien, como una e ·pcrnnza de hecho po. ible para la
equidad de los géneros". p. 41.
.n mve tigaoón con estudiantes universitarios: "llamé teoríru a este conjuntock
creenaas, y cgún el orden anterior se especificaron asi: teoría de la negación., teona de b
omnipotencia de otros fuctores, reoáa de las restricciones por género y teoáa del confficro",
3'

l-1-4

con, us iguale , en las compr n, iones intra-p íquicas, y en anticipar
adecuadamente las futura demanda laborales y proy ctar su vida
a futuro para elegir y actuar en el presente. e podría decir qu la
ociedad e vi ta a través de la in titucione que nos acogen y las
palabra con las que nos vinculamo en ella (Duch, U, 1997)39 , el
adol~ cente filtra las informaciones de u conYivencia cotidiana n
e to. e pacio, institucionales y con ello también despliega, crea y
mo&lt;lífica teorías i111plfcitas acord a e a. demanda ..
La enseñanza de dominio ru ciplinario y científicos, como el
de la p icología requiere una noción tanto teórica del e tudiante,
como una información concreta que permita plantear actividades
de aprendizaje pertinentes con la e tructura psicológica del
estudiante para el logro de un aprendizaje igni6cativo. Reconocer
la pre. encia de determinadas teorías illlplícitas permite contar con
mformación para el diseño de actividad
tendi nte a u
exphcitación y hacia el conflicto cognitivo de algún nivel que
1mpliqu la di tinción entre nivele del conocimiento y, de er
necesario, el cambio conc ptual.

La p icología intuitiva o ingenua y el campo disciplinario de
la psicología
Diversos autore hao planteado la exi tencia de un mecani mo
humano innato para ser sensible a lo e tímulos ociale , e tos
e úmulo aciales e concretan, inicialmente en los padre o en lo
cuidadore principale y se refieren, también inicialmente a la
interacción psicológica con ellos. l\fuy temprano en el de arrollo
aparecen t orías obre lo, de eos, las intenciones, la mente humana
(Gopn.ik, A. &amp; ellman, H., 2002)4° ' otro temas psicológico
" " .. .las e ·tructura. de acogi&lt;la ... han echado a per&lt;lcr en gran medida las

transmi tone que tenían la misión &lt;le efectuar en el seno &lt;le la ociedad .. .la
50Cialización la idennficaaón, el empalabramtento como antídoto · eficaces contra la
conángenc1a no llevan a cabo ·u Función propia, abandonando a su suerte a lo.
md1\·1duo, }' la sociedad". p. 68.
'Con niño de 2 a 5 año : " .. .la comprensión por parte de lo niño implica
constructo · generale acerca de la mente que van m.ás allá de la evidencia clirecta ... juegan
un papel fundamental en la explicación ... peoruten a los ru.ños rcahzar prediccion ·

145

�11 •

\¡

, 11!.

~ue están signada por el estadio del desarrollo en términos afectivos,
intelectuales, sociales y culturales. De tal manera que el ser humano
''posee" y con truye una "psicología intuitiva"o "psicología ingenua
o popular"41 que agrupa teoria..r implícitas -con diverso grado de
explicitac1ón y conciencia- obre determinados tópicos del desarrollo
para lo cuales exi ten conceptos "populares" o pre-nociones,
conocimiento novato, que utilizan una parte importante de la
terminología p icológica formal, pero de una manera diferente, en
mayor o menor grado, a veces contradictoria, con la forma científica
particular.
. ~n la _enseñanza se ob erva el "efecto Jourdan", por el que por
utilizar cierta terminología se puede aparentar un dominio de su
conceptualización o de . u fundamento disciplinario. Este fenómeno
aparece de forma diferente a la de un diccionario pues no consta
~ola1:°ente de definiciones diferentes de los t' rminos, sino gue
llllplica una organización de constructo y generalidad que se aplica
a diversas situaciones que la hacen pertinente, de manera implícita,
no erbalizable en cuanto a u discriminación de rango cogno citivo
Y que son las tea.ría implícita sobre la psicología con las que se
cuenta -aunque lo maestro no quisieran o nieguen su existenciacomo organizador previo del aprendizaje posterior.
One_nrado hacia la propuesta del aprendizaje de psicología es
necesano reconocer las teorías i11Jplicitas obre ella que están, como
e señala en los apartados ameriore de este desarrollo marcadas
por e_l ~stadio e\'Olutivo indjvidual la cultura que las produce y las
condktones contextuales que las posibilitan. u influencia en el
aprendizaje e más importante que la de los conocimientos de rango
explícit porque interfieren u ob taculizan, por su relativa
)

a~e~ca _del comportamiento en circunstancias variadas ... llevan a interpretaoones
dist111ttvas de la ev1_dcncia". p. 27. 19 " ... la estructuras de acogida .. .han echado a

perder en grao meclida las eran misiones que tenían la misión de efectuar en d seno
de la sociedad .. .la ·ocialización, L'l idenñficaaón, el empalabramiento como anádotos
eficaces contra la contingencia no llevan a cabo u función propia abandonando a ~u
suerte a los inJiV1.duos •la oc1edad". p. 68.
41
?1ve os autores postulan esta evidencias: Piager· Pozo; Marcero, Rodrigo y
Rodnguez; Gopnik y \X-'ellman; fillot; entre los aquí citados.

146

. (,

mconsciencia y falta de plicitación la adqui ición de significado
preciso en el área de la p icologfa.
La afectación de los contenidos de las teoría implícitas por

lo valores que la sociedad privilegia
El ser humano, en su naturaleza, está í.ntimamente ligado a los
valores d sus acciones (Maliandi, R., 2002) 42 (Bara, F., Buxarrais,
M. &amp; Martínez, 2002)43 . n la actualidad la crisis de normas llamada
de valores -e decir, la preeminencia de ciertos valores en los
dominio axiológico de la técnica, la. política, 1arte, la moral y la
religión- . e r fiere a la ac leración con que e presenta la
mforrnación, a la prevalencia de uoa cultura i11formativa ver us una
cultura valorativa, al predominio de lo discursos científicotecnológicos sobre los grandes narrativas (Lyotard, J-F., 1990),44 a
la pérdida de empalabramiento o valor de la palabra hUIIlana -porque
el ser humano en la palabra pued atisfacer el deseo, pero al vaciarse
é ta se iente "fuera de ca a"- a la conversión d todo en mercancía
para el mundo de la competencia y del individualismo, a la lógica
de la explotación que lo permite.
Este cambio de alore aparece como una pérdida de entido
(Melich,J-C., 1996)45 n la sociedad postindustrial en que prevalecen
lo._ valores posttnodemo (Pérez Gómez, . 1999)46 y en los que la
1Á} integral en el er humano se observa mmbién como ético:" La formación de
profesionales. pensada en sentido iotegi:al.. incluye aspecro mora.le que átañen a
una ética aplicada".
"" uestra propuesta ... como toda mtenciona.lida.d que procura colaborar en la
coustrocción de la personalidad del sujeto que aprende de forma integral, no puede
hmitar su atención a la optimización &lt;le la persona en us dimensiones racionales,
sino 9ue debe atender a las dimen jones afectiva y relaúva al mundo de los
sentimientos, y rarnbién a la ,rolitiva y relativa al mundo &lt;le las accione ".
-H "Ea la sociedad y la culnu:a contemporáneas, ociedad posriodustriaJ, culturn
!J0$1modema...El gran relam ha perclido su credibilidad., sea cual sea el modo de
unificaaón que e le haya asignado: relato especulativo, relato de anancipación". p. 73.
""La cultura de la posmodemidad ...puede explicarse por una cris.is nútica, por
un déficit mítico". p. 74. " ...una antropología de la educactón debe ocupar e de
estudiar el sentido de lo mítico, de lo ritual y de lo simbólico. Sin ello no se comprende
la naturaleza humana" . p. 75.
-t:!

�(

globalizad , n demanda una serie de adaptacionc y exigencias a Ja
educación si queremo evitar us efectos perver os, o por lo menos,
compensarlos (Gimeno, J., 2001). 41

La teorías i11,plkitas de lo estudiantes universitarios s ven atectadas
por este cambio de lo valores puesto que dichas teorias tienen como
una finalidad fundamental ervir de formatos de interacción. El
estudiante, como ujeto con la provisión de la especie humana, pero
además con truido en el mundo social, adquiere u univer 0
imbólicos y sus e quemas de significación determinado por las
~e~~as de la cultura en que e mueve al interior de lo. subgrupose
tnsl:Jtuaone s ciale en lo que encuentra u pertenencia e identidad,
Y que e con truyen tanto n el nivel cognitivo como en el atectivo,
aunque, para lo valores la afectividad r ulta de importancia vital.
i como plantea Bilbeny, nue tra oci dad actual insi te, por la
~u titución de la convivialidad humana por la realidad virtual, en
ai lar al ujeto d lo otro , en perd r us relaciones cara a cara, en
privil giar algunos de nuestro entido corporale como mecani mo
de 1a cognición, y por privilegiar algunos medios de comunicación
como la imagen ( artori, G. l 997), 18 la oportunidad de modelo de
identificación humana para observar la norma e interiorizarla se
"'· e 1r.npondáan lo iguicntes valores y tendencias en la socialización: pamdc&gt;13
en_rre m~vidualismo c..x:acer~~o y confonnismo social; eclecticismo acrítico yamoral;
pnmac1a del peo amiento uruco, amorfo • débil; mdividualizacióo ,. debilitamiento
de la autoridad~ iruoanacibn como fuente de oqueza y de poder; mitificación ctenófica
Yde confianza en las aplicac1ooe tecnológicas; obsesión por la eficacia: concepaon
alustónca de la realidad; primltcía de la cultura de la apariencia; imperio de lo dimero
en el paraíso del camb10; m1tificac1ón del placer y la pulsión; cultor al cuerpo v
mitificación de la juvenrud; emergcnaa y consolidación de movimientos alternativos.
r "T .a idea de progreso..lsu] crisis. ...refleja. ...la crisis &lt;le la razón ilusttada, la consrataCIÓO
de~ ambigüeda~ ..que d~cadeoó t.endencias de emanopación y ala vez&lt;ledommio-d
pe~o de cuak¡UJer formulaci&lt;',n o proposiaón utópica radica en :,u perven;íón, al quetbr
e.~tatlca cuando se la considera una formulaci · n perfecta". p. 15.
-1,s '1.1 televisión no es ólo instrumento de comunicación- e:; también a Ja ,'12,
pauleíu... un _mstrumento 'antropogt:néaco', un 1nédi11111 que genera un nuet,·o·ál,t/Jro/lfll,
un nueYo upo de ser humano". p. 40. " Tal vez porque las interacc1on en la red son
sólo un pálido ustiruco de las imeracciones cara a cara, es decir de las interacciones
primanas. :ten.:ambiarse mensajes mediante un ordenador no d;ja 1ernpre oh anre
un teclado . p. 65.

148

reduce a sustituto de la convivialidad y de la palabra humana en la
interacción dfrecta. qui la escu la, lejo de d saparecer o de
ubrumirse por completo a los sistema tecnológico , debe poder
recuperar la oportunidad de generar modelo , de practicar la
mteracciones cara a cara destacando en ella la importancia de
alguno: \'alores como lo de la ciudadanía
aval, C.~ 2?0 );-'9 la
autenticidad, la olidaridad, 1 comunitarismo el conoc1m1ento por
encima de la m ra información, el rescate de la palabra no acía
generando oportunidades de identificación con el ideal del u de
los maestros y permitiendo que el yo-realidad organice al yo-placer.
E en e e contexto en el gue las teorías implícitas cobran
importancia puesto que de alguna manera intetizan lo valore qu
las han bccho aparecer y donde el educador puede incidir, con su
efecto de la violencia imbólica, para contrarrestar lo efecto
perver os del pen amiento po tmoderno.
Que en el aula puedan ser pu ta, a la vi ta la propias teorías
,mplírilús en contra te con otro tipo de conocimiento como el
científico y humanista, e la po ibilidad de modificarla o de
ubicarlas n u justa dimensión de ficacia y pertinencia
di. tinguiéndola de otro. saber má ad cuados al ejercicio
profe. ional • a un proyecto de vida que implique un entido má,
humano y que no se r &lt;luzca a los alorc de la sociedad de la '
mercancía.
Las teorias implíátas de la psicología intuitiva o psicología ingenua
podrían pr tar e a la autorreflexión y la interpretación de 'lo
otro,'' de una manera má, madura o significativa pue to que la
palabra verdadera no, alejaría d la neurosí , al analizar con motivo
de la a imilación de contenidos de rango di ciplinario de la
p icología.

"l na genwoa sociedad ed11,adora signi fica .... en tre otra cosas, una ociedad con
un ano enndo dt: lo que t!S bueno para la comuruca&lt;l y coa una vh,;da memoria de
· u propio pasado cultural". ( 13).
"'1

149

�'

Conclusiones

En el tran cur o de la exposición se ha tratado de e tablecer la
pertinencia de la teorías i111plícitas como nivel de conocimiento que
suel aparecer como punto de partida en la interacción cognosciuva
}' afectiva del ujeto y p r lo tanto del aprendizaje escolar.
e ha ubicado la naturalez, de la teorías i,npfícitas n el desarrollo
de la e pecie humana a í como en l del ioclividuo. También ha ido
objetivo plantear la exi tencia de teorías implícitas en relación con
varios dominio, de la vida de I cuale el d la psicoJ gía pencm.'Cf
al equipo natural que como e pecie poseemo para interaccíow
con nuestro ambiente social. Vimos cómo las teorías implícita llevan
en su eno la voz d los valore de la ociedad y permiten, al
conocerla , d cubrir esos valore en un momento en gue las ideas
po tmodernas arriban al pensamiento y acciones d lo ujctos, y
en que las soci dade como la mexicana, in erta en los proce os
de globalización al mi mo tiempo que en la urgencia económica,
pueden generar lo temidos fi cto perversos de ciertos valores
radicales que gobiernan las acciones de la ociedad post-industrial.
El conocimiento e in e tigación de las teorías i111plicitas de lo
e tudiantes e, una pa o importante para la plaoeación de e trategias
de en, eñanza 9ue posibililen un aprendizaje más ignificarivo al
tra cender del nivel d lo implícito e intuitivo al nivel má, formal,
lógico, científico, ,1ue el conocimiento en la formación profesional
puede proporcionar.

.

(

especialmente pertinente para la formación profesional de una
umver idad yue se propone un Plan d E tudios Generale
(González J. A. 2003) 50 que permita una formación integral del
e tudiante n e tructura curriculares que han ido impactadas por
una vi ión t cnologicis ta, en oca iones o por la u p r
e pecialización, en otras, y que, en general, han dejado fuera de lo
objetivo de la formación el dominio de aberes humanistas que,
in embargo, y prioritariamente, nece itamos si gueremo r cuperar
una antropo-ética f rín, . l 999t 1 que p muta campen ar lo
efecto per er o del grado de civilización que la humanidad en
este momento ha alcanzado.

El campo de la p icología -qu a pesar de ufrir de e caso
pr tigio, como ciencia ocia! humana, en la . tratificaóón ocial
del conocimiento y en el de la prof iones- e convierte, en la
per pectiva de este trabajo, en un campo humano. Primero por ser
uno de los dorrunios de la especie que nos permite reconocerno a
no otros mi mo como humanidad, con tituirnos como , ujeto , y
egundo poryue durante todo el ciclo vital no perrrúte juzgar lo
psicológico nuestro y de los demás, lo qu adquiere pertinencta
también en relación con el papel laboral u ocupacional que
esperamos, como nuembro de la ociedad ejercer. También re ul12

150

"La · L, desde l999, viene trabajando en la formación integral de su
alumnos con base en estas dos ideas: Porun lado, ha realizado una reforma acadérn.ica
en toda ·u licenaatura que e tá permitiendo que tengamo acce o a una cultura
unin:rs1tana univer al con los matices regionales que nos caracterizan y, por el otro,
b práctica de esta refonna está promoviendo 1a inclusión de lo principales problemas
de la consutuc1ón del estudiante corno persona en tanto er rnuladimensional, así
como el d arrollo de habilidades y actitudes 9uc le perrn.itao u integración exito a
tJJ la sociedad. como profesional y como per na". pp. 2 3.
11 " ••• uu.1 éuca del bucle de los tre términos individuo - sociedad - especie, de
donde urgen nuescra conciencia y nuestro espíritu propiamente humano. Esa es la
base para enseñar la ética venidera". p. 50.

151

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154

155

�P OSITIVISMO Y ACRITICISMO DEL
ANÁLISIS CULTURAL

Ángel Sánchez Borges*

..tlltmlo 111rí.r In leg,1/idtlil .-apitllli.rln .ron,elt ,1 Ji /(lmJJ los f!'slos
nlti111co1 Y_/món1e11os 111arg111,des,J de 111,mera rig11ro.rn y rkspi,1dada se
i'1rpo11c ni co1y111110 de la ntk, social m1110 111u1 leg11/iddd 11nfttrt1I de
ap,mmaa sobrrh111111111n, /(ll1fo ,11ás Ir, adí1idad de /Qs ho111bres robra
1m r11rncter nzaroJo;J a la llll'&lt;'r.ffl, c,111I1/0 lllífJor e1 la.J11ef'Z.!1 co11 q11e
el.mou11•11/o delªZf"Y M/o ,nv,tmrío se lfllj&gt;One et/ la ro11dHrta 111dil'id11al
tk los ho111bm, tm1/o tnt!JOr ,~e,or adq111cr¡, la ,-osific,ráón del¡,mee.ro
objeh/YI, q11epre.rmfa la ri,gidez de 1/11(1 411 na/Pral JJlfJrt1hlllflllll&lt;l.

Leo Kofler

Esrr TLXTO SlTR(,F. COJ\10 NECESIDAD de aclarar algunos puntos acerca
de la manera en que es posible el análisis de nuestra cultura
regiomontana, y aunque no trataremos en profundidad temas
concernientes a esta, sí haremos puntual una discusión con
presupuestos comunes hallados en los criterios de algunos analistas
culturales locales, quienes se manejan alrededor de ciertos prejuicios
teóricos que nos concierne explicar.
~Egresado de la Licenciatura ea Filosofía de la L,\NL.

157

..
t

�1 •

l. La razones del irracionalismo
Es común en nuestros día ncontrarno con analistas de la cultuni
gue han desarrollado us instrumentos de trabajo siruándo e dentro
del e píritu de u época denominada a sí mi m~ "p~smodema'' - La
caracterí rica compartida, . upone que este calificatl o, los pone a
la altura de las circunstancia hi.sLóricas y los de compromete a
abordar los problemas desde una preten ión crítica. Es de~~• como
sabemos e han encarnizado con la vi iones de una anaht1ca fundamental de la historía social, principalmente con el manü mo,
blandiendo en contradicción con este, la idea de reflexiones
dispensadas del sist ma y d la teoría; parten de la pretensión de ser
no incidentes sino mero reflejos, se r fieren con desplante a una
historia dada- decir d una vez por todas asumida, en donde la
crítica e un fenómeno "pasado de moda" y dentro de la cual ólo
cabe "jugar" a la interpretación del presente c~mo quie~ aca
conclu iones al modo de moralejas, siempre por cierto, enraizadas
n la apologési, d lo in titucionaJ.
u base es precisamente una declaraci, n de muerte de las
premi, as de la razón como principio para el esclarecimiento de_ cie~s
opacidades políticas y sociales, identificándola con un p111lc1p10
regulador limitado a su u o científico-técnico, d lo cual concluyen,
re ·ulta necesario liberar e trazar las posibilidades de "metaforizar''
nue tra reali&lt;lad, o en todo caso, hacer uso de las metáfora como
cale sin nece:idad &lt;le c¡uerer comprenderlas interna sino
explícitament . La . alida de la razón fundante º?~ne una
estetización de lo real como forma característica; el analis1s de la
metáfora . e convierte en determinación desde lo explícito como
interpretación reaHsta de la metáfora .
u stra aclaración por I contrario part de que las supue tis
despecudas &lt;le la razón fundante no son sino u corolaóo- el int nto
d la razón reducida a su inclinación científico-tecnológica por
liberarse de lo cuestionamientos más incidente a su carácter
determinista, es decir, los que podrían venir de la propia razón en
u especificidad critica. También la razón crítica es una verriente

158

que intenta acabar con el primado de la razón analítica, científicotecnológica en su u como ingeniería social, pero al contrario de
las p_retens~ones de ciertos análisis apologéticos de la riqueza de lo
irraaonal, mtenta aclarar lo que tras e e "jrracionalismo'
e halla
precisamente como ordenación intencionada.
'
o queremo decir con esto que bajo todo proceder del análi is
cul~ral subyacen _inte~ciones consciente racionali ta , sino que
prec~s~ente en el mtenor de todo análisi cultural s da una especie
de logica de montaje l · gica de entramado, desde donde e definen
objeto, de estudio y sobre todo desde donde la interpretaciones se
enlazan_ de determinada manera dando lugar a cierto tipo de esferas
de se~ado, g~e rec~r_re los lugares y los tiempos, a su vez, bajo la
premisa de aerta log:tca de producción )' circulación. ntendemos
que lo alcance de varios análisis cultu.rale "posmoderni tas' nos
ayudan ~n el_ descubrimi nto de los diferentes niveles que cobran
las exper1enc1as imbólicas no reductibles a explicitaciones al modo
de los análisis subjetivistas; no deducible oi r tornable a lo
e quemas preconcebidos de una ciencia social fundamentadora. in
embargo, es necesario aclarar que ahí donde el análisi busca
permanecer al margen, ahí donde aparentemente ólo le da relevancia
a lo que 'efectivamente actúa", ahí precisamente ahí, comienza
por c~mpartir con la pretensión .fundamentadora, un iejo r cur 0
conocido de la crítica cultural, el impulso in ano rumbo a la supue ta
neutralidad.
Al análi i cultural actual sospechosamente, le e preciso ant
todo,_ acabar con la razón como deterrrunante, para a í esconder su
propia razón determinante. cabar con la hi toria para roo erse
dentro de ella con p~ivilegio histórico. Acabar con la ideologías
para retraer us funcione ideológica al ruvel de lo meramente
~ontingente (cont:Í!~~encia ~stórica como necesidad d l insentido)
} acabar con la crmca raaonal, declarando todo conflicto como
m_ero _"juego del lenguaje" para permanecer al lado de lo "mitos
triunfadores" e imposibilitar la emergencia de cualquier "mito
perdido".
1 o es extraño entonces que la supue ta plurivocidad d la ocie-

159

�r

&lt;

/{

dad cicil, dentro del modelo de la democracia liberal, encamada en lo
movimientos homosexuales, femirusta ecol gj ta , etc. 'ea
justificación adelantada obre el upuesto derecho de exi tencia
igualitaria de cuanto mito autónomo sea posible: arte, técnica, sociedad,
política, cada una por su lado pues, unidas por lo que podría er un
"mixing" , un hibrido al mo&lt;lo de la mezcla digital de las cultura , in
poder pretender fundir, e má 9ue en la labor tejedora 'interdisciplinar"
y sin a pirar siquiera evocar a colocarse como e fera conjunta
encanúnada en un proyecto de liberación.
lientras la libertad se reduzca entonces a e, ju go formal
aparentemente no formal, la hi toria permanecerá en e e estatuto
desenca&lt;lenaJo a lo sm motivo· dejará limitado a la permisibilidad
de las mstitucione~ dentro del capitalismo tardío, toda con ecución
bi tórica, que al ya no ver e 'con. treñída" de rasgo utópico alguno,
quedará libre como único pez dentro de la pecera, para
auto&lt;leclararse y autorreconocerse como "utopía triunfante", 9ue
de un lado declara toda realidad como m ra. metáfora y a la vez
invoca a lo r al sólo como el campo de acción utilitaria de la metáfora
má privilegiada: la ciencia. 1
1 De pué de todo e
fácil ver que s1 bien la llamada modermdad resultó
con ·tituida por el hecho de que la política, la. ociedad y la historia fueron pen adas
siempre en . uce 1ón progresiva, pensadas de antemano como un wdo
encaaunado a un En, lo tecnológico en cambio se desarrolló con un carácter di. tinto;
pensado también en suce iónprogresiva, se desarrolló en tanto radicalizó el presente
sin prerensión de convertir e en un wdo, es decir, e · una esfera
que se reduce a lo contingente en tanto aún está abierta al futuro; cosa que a la
historia, por ejemplo, ya no . e le concede, smo en función solamente de la 1magca
que ele ella tiene el impul o tecnológico: radicalidad del ahora como
lo nuevo cécnico. · to hace postbl&lt;" que lo tecnológico, aunque no es totalidad
perab1ble, e perciba comototalidad fragmentana; aún ma , sirve de contraejemplo
respecto a la totalidad fragmentaria, pues ·on lo único fragmento que se pueden
reconsumir como totalidad sin remitir a runguna tradición. Su autonomía aparente
recae obre la historia y Le 9mta a esta el privilegio de reclamar para í dicha
reconsótuaón, puc · e ta se halla ·iempn: en función de una tradición in upernblc. la
de la preocupación por su origen y su fin. Lo tecnológico es pen ado como
autónomo simplemencc porque no e tá en pos de referirse a dla misma como
rotal1dad para extraer validez.

16

t

Voy ahora a tratar de ejemplificar esa p tura aparentement
dispensada de incidencia esa razón de Jo irracional, primeramente
con La cxpo ición de la idea de dos filósofos influyentes hoy en
día, dentro de la llamada filosofía ''po moderna". Tanto el
norteamericano Richard Rorty, como el italiano Gianni Vattimo, se
ban dedicado a difundir la imposibilidad para la crítica filosófica,
de hallar un fundamento para la con -ecución de la emancipación
re pecto a las ataduras de la razón instrumental· aún y cuando uno
aparentemente lo upera con su "pragmatismo e teticista" y el
segundo con su "hermenéutica d la finitud", ambos corresponden
a una corriente bastante compleja de positivi mo no funcionalista,
que halla uficiente eco hoy n día, como modelo a eguir dentro
del análi, is cultural.
attimo define su postura como un intento por definir a la filosofía
de nuestro día fuera de lo que alguna vez fue la "concepción
fundam ntadora de la ontología, la filo ofía de la ciencia · el
estructuralismo". Ya no es posible pretender fundamentar el saber
'metodológicamente" ni hacer de la filosofía epi temología alguna.
Es nece ario para el análi is cornprend r que la historia no e una
e tructura por hallar sino más precisamente un "nexo entre ser }'
lenguaje' .2 La historia e da como un e ento en que ! lenguaje e
más preci amente la manera en que el " r" e revela, no al modo
Je un prmcipio o fundamento sino como "tran misión."
1e interesa sobremanera este concepto de 'tran mí ión''. Vattimo
lo toma de Heidegg r, e una oz que habla de de la oscuridad, que
habla a la épocas: "relata un acaec r" &lt;lice. EJ concepto lo amo
a hallar más adelante en Rorty, con un sentido similar, se trata no
del principio univer al de la filosofía ino algo que egún Heidegger,
la filosofía ha olvidado por mor ele u necesidad de fundamenta.r~e.
Peo ar no es fundamentarse ino "recibir esa tran misión". Dentro
de lo transmüido no hay algo que sea verdadero o falso. Es la
'eotencia nietzscheana de la "verdad de enida fábula". Es decir, lo
que le queda al pensamiento, e moverse n el mundo, no según u
'Vattimo, Gianni. Elica
, de lo i11terpretació11. Paidós, Barcelona, 1991.

161

�•r

1denti&lt;lad con un fundamento univer al, ino sólo moverse dentro
de la historia como una historia de las fabulacione . Pensar e rememorar todo el tiempo, l que esa "tran misión" ha dejado, egún
la han recibido a travé de la historia los hombres.
• i ponemos atenci, n. aquí hallamo una primera forma de darse de
ese positivismo no funcional. E decir, declarar la realidad mia fábula,
no supon sino que toda expenencia histórica algo que se narra sin
referir e a verdad alguna, por lo tanto tamp co a fal edad alguna. Pen ar
eficazmente, ólo es tarC',1. del obrar técnico-cientifico, mientras que el
análisis cultural, queda condenado a a:atar todo fenómeno histónco,
no egúo su correspondencia con lo fundamental, sino egún u
correspondencia con un elemento, p eudo-histórico, esa "transmisión"
dada en la h.i toria, como "consumación de la idea de :fundamenro''. Es
decir, un fundamento incuestionable, pue no le puede superar nada,
debido a que antes da por acabada la posibilidad de crítica· veamos
que la critica ólo posible como intento que implica por principio
ciena epi temología.
1attimo pien a qu
el análisis cultural es relato ante que
consLatación, y valida el relato hi tóricamente sól como
recon trucción narrativa de vicisitude . ◄ sto también lo vamos a
hallar en la defensa del reformismo por Rorty. Detengámonos un
poco en las consecuencias de e tos do puntos: la realidad como
fábula . libera de la preten ión fundante por el h cho de que no e
sitúa en función de verdad alguna, ino sólo de una cierta narración
que revela lo contornos de un "origen": el del "ser" tran miLido.
in embargo, este origen es de alguna forma antecedente
fundamental, cosa que se ju tifica n attimo con la declaración de
la imposibilidad eterna de salir del pensamiento fundamentado, e.
decir, con tata ''irónicamente'' la per · tencia en la metafísica. Lo
único que ucede cuando no hay posibilidad fundamentadora, es
que no hay crítica posible a se "fundamento casual", que no
pretende universalidad p ro que es general históricamente.
Ayui nos adentramo en la egunda consecuencia. El' er que se
transmite" · "fundamenco débil", pues enla hí toria sólo es posibl
guiar e por la forma que ha cobrado tal, al modo de fábula históricas

162

\ '

apena percibidas pero nunca reconocidas del tod . La historia le
irve a Vattimo no para hallar constante , ni para referirse a hechos
que cobran alidez en su interior, sino para tratar a lo hechos como
simple formas límite en la 'Enitud humana", que rememoran el
evento inaugural del ser e ento que se escapa a toda costa y sólo
es e cuchado en ciertos momentos, que in embargo son
susceptible de unir para tratar d~ situar al" er" en su "actualidad". 3
El "ser" e un tipo de fundamento huidizo, e o es todo, que invalida
de forma no completa todo intento de capturarlo, que invalida por
ende la crítica, ya que esta sólo se puede situar también sólo como
carácter huidizo, y en ese sentido se torna una fábula más.
Para ietzsche muere Dios ante la racionalización de la vida
social, pues esta partió de pen ar a Dios como fundamento. En la
hi toria de las ideas e de pliega entonce la idea de fundamento
ha ta el grado en que dicho despliegue trae el fin del fundamento.
Este fin es caracterizado in embargo, como una hi toria d 1
despliegue del fundamento, de la cual no podemos escapar. Toda
e ·ta historia contiene aún las huella del origen como "mensaje",
un mensaje in erto en la "finitud" humana, que e a fin de cuentas
el origen de todo el de pliegue. Sólo que el despliegue se equivocó,
como dice Heidegger, se hizo metafísica~ pensó al ser en el ente y
nada más, como presencia. Dejó de lado que la finitud es más
indicativa del carácter provjsional de lo histórico; la nada la
imposibilidad de fundamentar:

... la relaci.ón del pe11sa1niento no-flmdamcntador con el pe11samie11l0 de la
f11ndamentació11 110 estriba en &lt;abandonar 11n viqo hábito&gt;, pues no hqy
entre ellos una separación neta sino 111ás bim, J' ta111biét1 en este sentido 11110
&lt;sec11larizació11&gt;, una transfonnación que 111rintiene, distorsiona J' reamda
cón10 pasado, aq11ello a /,o que se liga despidiéndose... 4
Como vemo , antes que reconocer que la historia como fábula
cohabita con el pensamiento fundamentador, para darle al pen aj

1

!bid. p. 46.
Cfr.Jhiden1, p. 47.

163

�miento fundamentador un posible lugar, Vattimo utiliza esta
cohabitación para imposibilitar el carácter fun&lt;lam ntal de la critica.
Busca conv rtir la crítica como una fábula persistente en evadir u
'real'' condición como tal a imi mo deja intacto el retorno al
carácter fundamental del entido de "meo ~je original'',
reconociendo que se c habita con cierta pretensión fundante,
también imposibl de evadir, logrando yuc toda pretensión critica
cumpla adridiml11lll el fin de lo fundamental:

.. 111a11tiene )' distorsio110 la exigencia de ttnidod, b11scándola COI/Jo
coflli1111idad de parecidos de fa1J1ilia, de co11catenctciones hiJ1órico-destinale.r y
de interpretación de 11,ensqjcs.
La tecnología di persa lo histórico con su aceleramiento,
radicaliza u actualidad u fugacidad y u fragmentación. Todo
pensarrúeoto que no e tecnológico es simplemente una fábula más
débil que cualquiera. Lo tecn lógico e la fábula que más hace
patente el fin del pensamiento unificador. Heidegger había visco el
final de la metafísica en la ironía de u 'realizarse factual en el
mundo tecnológico: el de la realidad plarúfi.cada." 6 La evidencia de
la consumación no queda como \'erdad anti-metafísica sino antes
bien como radicalización de la con umación, o hay más ya, la
po ibilidad de un antes y un después, sino ¡ ólo fábula de la
radicalización de la permanencia!
attimo entiende la . ituación en la que se mete con e. ta
declaración de fin ) p rmanencia en un mismo lugar cuando piensa:
•.. 11110 Jilosofía

así entendida, romo órgano de la reco111posiáó11 de la
co11ti1111idad de la lengua bistórico-nrifttral de mia t'0/11tmidad ¿110 cot1tict1e l'I
riesgo de red11cirse a 1ma p11ra y sit1;ple apología de lo exi.stente? ( ..) ¿apologÍil
de la tradición, del ca,lón consolidado? !hui. p. Sil.

Aún a í arrimo considera que lo único qu nos queda como
po ibilidad para el análisis de la cultura e la hi toria de u de pliegue
\' no , u fundamento. "E el ser que no ha sido legado" Hay que
asumir u transrrú ión, no pide Vattimo, no es la irracionalidad
ino el fin de su autoridad (. ic):

.. .para defar q11e la filosofía se desplieg11e !'erdadera,nente en SIi fon11a de
m11emoració11, el ser debe com•e,tirse, de prese11cia il!lponente )' do111ina11te del
ente, e11 me111oria y trasfondo; lo sec11k11izoción 110 es sólo 1m destino de la
.ftlo.rqfía: efecto al ser tJ1is1110 q11e &lt;se da&gt; .fi11altmmte, en la época delfín de lo
metafí.rica, como aq11ello qm se retrae)' se desvanece. 11

¿1 o nos hallamo con esta per pectiva ante una e pecie de
pensamiento renovado de aquella pugna teorética entre quienes
hablan de un Dio que e imposible de conocer )' quienes hablan
de un Dio posible d re-conocer?¿ o de pronto, la palabra de
Vattimo discurren por debajo de ]a idea de la r cuperación de la
imagen de un Dio innombrable? Dejando de lado por lo pronto
e to vayamo ahora con la perspectiva rortyana, en donde con lig ras
variacione , vamos a hallarno con la , gunda forma d aparecer
de la vertient positivi ta no funcionali ·ta re pecto al análi i.
cultural.
Parte del rrúsmo modo que Vattimo proponiendo una imagen de
conjunto para identificar 1 modo en que la fil o fía , e ha venido
dando com tal a través de este iglo. ólo que Rort:y e· aún má
tosco en u identificación. egún él la tres concepciones filo ófica
de occidente se di id n n cientifici ta, poética y pragmática
politica. La djfcrencia entre la primera y la dos restante es
definitiva. fientra que el primer modelo refiere a la pr eminencia
de la teoría e interpreta la tradición como la po ibilidad de
conocimiento univer. al. la .egunda parte de la interpr tación de la
tradición como la h.i toria del et, en el er (aquí convoca a una
definición imilar a la 'attimo); } la terc ra qu e la suya, v la

' Heidegger, .\1anin. "La época de la imagen del mundo". En HolZ}l't&gt;ge. , () ha
datos precí, os de la edición .
• Vattimo, Giann.i. Op. Cit.

164

165

•

�f¡

tradición como una uce ión de herrami nta conceptuales sujetas
a caducidad J' renovación.
Para la posición rortyana n hay vuelta de hoja, el racionalismo
tradjcionaJ ·e torna con di tinta cara pero permanece como tal
inclusive en el escepticismo empirista. on las do "ilusiones" de
&lt;conocimiento universal&gt; y &lt;máximo control de la naturaleza&gt;.
Frente a e ta visiones aparece pirm ro la , uperación heideggeriana
que comparte con el pragmatismo según Rorty una cuestión de
principio: p n, ar la historia e pensar la primada de lo social, sólo
lo pragmático es histórico, mientra 9ue la filosofía formalista que
bu ca captar las interconexiones del todo se torna en un esquema
a-histórico.
Pretendo consecu ntar esca inversión que plantea Rorty , pues
es ignificativa de u conservadurismo. Según él tolla filosofía
pragmática se resuelve por la ubordinación de la teoría
a 1a práctica, romper con el í&lt;leal contemplativo y devolver la filosofía
a la historia. 9 Lo que tenemo con esto, y lo vamos a tratar de explicar,
es una peculiar a-hi toricidad del propio pensamiento de Rorty pero
obre todo u simplismo para atar de manos y pies toda crítica posible
ante la necesidad de justificar los imperativo. de la sociedad liberal
contemporánea.
La filosofía fundamentado-ta, piensa Rorty se limita a una actitud
matemática (cosa que Foucault, veremos adelante se niega a aceptar
y extrae de ello una fructífera vi ión): ...proyectar todo el e pacio
lógico po ibJe hacer explícita nue tra comprensión implicita del
ámbito de la posibilidad." w E por e, o gue la principal tarea de una
fiJosofía 9ne vaya más allá de esta preten ión totalizadora, no ·e
atribu ; a í mi ma l papel de clarificadora. Por ello la la perspectiva
de Heidegger a guien Rortr atribuye acabar con la idea de la filosofía
como proceso, ino que s corno también Vattirno cree "una voz
ele, de fuera del espacio lógico ', lo que e, usceptible de tomar en
interpretación metafórica que no filosóEca.
'' Rorty, Richard. Gmryos sobre HPirleggery otros pensadores contemporáneos. Paidós.
1993.
1"lbid.

166

Acabar con la filosofía, como antes vimos que era preciso acabar
con la razón. Se le contrapone a la razón esa voz que vi ne "de
fuera" y que está re1acionada como vimos con Vatti.rno con la
provisionalidad. Le es necesario declru:ar esa provisionalidad o como
dice Rorty ese &lt;patrón de uso habitual&gt;, parad e e modo al no
haber posibilidad de fundar, no digamos la cultura, sino la posibles
formas crítica ante cierto mecani m
que en la cultura no
funcionan precisamente sólo como metáforas; para de ese modo
decíamo e tabl cer una peculiar neutralización del propio papel
como metáfora actuante dentro de un contexto ocial definido.
, eutralizar al otro como critica, es hacerlo extensivo a mí, como
neutralidad de mi verdad.
Escuchar lo 9ue esa voz dice, e más o menos lo que en la
"sociología del interlocutor" e pre enta como distancia precisa entre
la incidencia del investigador y las expresione que e maní 6estan
por parte de los actores sociales. Pero esas manifestaciones no son
objetos en í, sino int rpretacione. de objetos y aunque es posibl
no literalizarlas o aún, tomarlas en todo deo y múltiple sentido,
rambién es cierto que considerar Jo real como metáfora, deja de
lado que nunca e posible abarcar toda. la metáfora o fábula
e:xpre as en un momento dado, real. sino que a la vez e relativiza
en el tiempo y todo e cuchar implica enlazar, montar al modo d l
cin , entretejer algunos elementos y constituir con ello un sentido
explícito, una partidpación de incidencia.
Cuando Rorty declara que lo irracional e requerimiento del progre o
intelectuaJ, cuando dice que las creencia como tales y la expresión de
deseo., liberan del cáncer racionalista a nuestros investigadores de la
cultura; cuando piensa qu el "carácter abierto" de nuestra historia e
ejemplifica en "lo que no tiene, entido"· está descuidando que la relación
entre men aje y sentido::. posibles, no se limita a la emisión de estos
·ino al momento en que cobran relevancia como lemento
precisamente n una cadena que lo · liga como su ceptibles de construir
mediante uo orden, cierto entido.
unca un significado va a realizarse como tal sólo en la expresión;
en esa medida n habría nece idad de " ociología", podría todo

167

•

�quedar en el plano de cada expresión posible iniliferenciada; no
importando i fuera de un dolor de muelas o la. reelaboración de
comportamiento ante la vida cotidiana luego d la inten iva
norteamericarúzación de las culturas latinoamericanas. De de el
momento en que hay analista de la. cultura hay montaje de cuadros
significativos y e o tiende a constituirs en unidad de sentido, en
"re-make" simbólico de egundo niv l.
i el racionalismo es sólo entendido como participe en el terreno
de la ciencia y la tecnología, se precisa entonces aclarar que u
upue to contrario, la supuesta liberación respecto a su opacidad
controladora, es un rcYerso simultáneo y coterráneo al po ith,j mo.
Desde el momento en que ninguna hi tor.ia e encuentra abierta
ólo por el hecho de constituir e por mensajes e, pontáneos. ni
mensaje e pontáneo expresa aquel lugar imposible de abarcar por
la preci ión controladora racionalista, pero también desde el
momento en que se halla en correlación aunque inilirecta, con orro
mensajes también espontáneos y c notro que no lo son (como lo
del analista que Ye-e cucha y re-significa) queda sujeto a un
d terminado acontecer histórico su ceptible d razón, o digamo ·
de intercambio razonable. u carácter histórico no se halla en su
espontaneidad, ino precisam nte al revés de como lo ve Rorty, e
histórico porque se halla entretejido en rede que invocan }
concretan sentido manifiesto , hila.do ya sea por el anali ta o por
los propio· actores sociales para su movilidad dentro del contexto,
para Ja movilidad de sus conductas.
El carácter abierto de la historia está má preci amente en la
posibilidad de hilar, de montar tanto entramados de .entído como
manifestaciones haya dada (espontáneas y no); y a su vez en la
posibilidad de repercutir en otros entramado de , eotido (clarificar
desfa, e , relativi'l.at lecturas invocar lectura no inmediatas),
introduciendo nuevos elemento, e pontáneos y no espontáneos,
que se diluyen aparentemente pero influyen en la ordenación te:xrual
misma. Pero má aún, el carácter abierto de la historia, se halla más
en profundidad, en la po ibilidad de revelar, las razones implícim!en algunas manife raciones ólo en apariencia espontánea .

168

Rorty llega al extremo de considerar que nuestra condición de
simples esetLchas de codo el montaje metafórico, nos induc por
necesidad a con iderar todo conflicto entre metáforas como un mero
problemas entre lo hablado y lo no hablado aún. Pero lo que no s
ha hablado aún, dice Rorty, no quiere decir que pueda hablarse,
sino que sólo sucede que no ha sido oído aún; ya está hablado, sólo
que como metáfora aún no alcanza relevancia útil Lo, de eo,
insatisfechos de los hombres, para Rorty, no obligan a estos a buscar
ino sólo a moverse dentro d la cuota d metáfora circulantes,
disponibles, de donde sacarán utilidad tarde o temprano. Los
hombres ya no pu den soñar con la metáfora emancipadora, sino
sólo con aquella que dentro del catálogo les irva para traer a ''u o",
la re olución "práctica" de cierto deseo .
¿Qué sigrúfica esta metáfora tan relativamente lúcida? ¿Es la
contradicción un simple problema verbal? Rortyidentifica un problema
real, con un problema de orientación tecnológica, por eso el pragmatista.
"sólo e rasca donde pica", ti.ene que ser su reflexión útil a la comunidad
a la manera que el poeta es útil para la sensibilidad general y el tecnólogo
para el confort progresivo de las sociedade
El filósofo cumple una función social y una función política en
tanto parte de la actitud frente a 1a historia política reciente. Rorty
está a la cabeza de quienes hablan de la hi toria, como sa historia
de fragmentos que implica el carácter irrecoostituible de unidades.
Por ende "rascarse sólo dond pica" e filosofar sobre los imperativos
inmediatos para la consecución d 1 biene tar social. En e te punto
Rorty es un distorsionador único habla de progreso, felicidad, cultura
y civilización como la. metáforas que aún "tienen razón de ser". 11
La con ecución de la progresiva' literalización" de tales metáforas
está al alcance de ese rascador del lugar preciso, aquel que no está
ob e ionado por balla.r confücto fuera de u alcance práctico.
Como "metafórico" Rorty es pésimo, siguiendo con ]a
"comenzón , recordemo que no necesariamente está en el punto
en que creemos· sobre todo en la e palda, siempr , ucede que nos
estarr10s "rascando" aquí ) allá y no localizamoc el lugar exacto
'1

lbid. p. 39.

169

�donde "pjca ·. TaJ \"ez Rorty nunca hava pad ciclo d mole tia
r íleja p r probl ma. tlige tiYos, lo cuales se manifiestan como
la. enfermedad s de lo. riñone _ el hígado, en zonas ligada a c. t0.
órgano. y no preci.amente cerca de su área de influencia.
Podemos ere r un clia L¡uc un imple dolor d pierna e. un dolor
muscular, ~• !u Rº de una au. cultacion de cubrir un "conflicto"
intestinal que no creíamos. Ir ·n contra de l que Rorty llama el
"frenesí tecnológico' no uponc solamente a pirar a lograr que .e
Jemocnuice el alcance a los med1u. técnico. para el bienes!Rr ocia!.
¿ o es paradó1ica dicha afirmación, cuando e e tá tratando de
proponer una alternativa al "su ño utópico moderno '? Porque Rort)
queda. varado ahí, es pre a de un cinismo in once ion s cuando
trata de "purifi.car" el intento pragmatista de todo re abio &lt;l &lt;crítica
radical&gt; ; se t )r□ a más fondam ntali ta que fundam ntador, pue~
s ' lo acredita el pensam.iento social que u ca con espi1it11 refam11.rl(J
)' prag111át1i·o, s r útil política.mente para la vertiente ocialdem · erara
más chata po. iblc: ..'.del mismo modo q11c los poetas, los dratJ10/11rgos. /ns

erononiistm I lo.r i11ge11ieros. l.fis 1me111bms de éstas diferentes pr&lt;!fésio11es pueden
fomentar 1111t1 politifa sodalde111órrata rejonJ1Ísla. 12
esotros no· preguntamo., ¿ reformar mediant qu, mecanismos
de puc ta en debate de lo, requeómiemo de qué medio ociald
Porque hasta donde es posible entender, Rorty; parte de lapo füilidad
abierta de la tl mocracia p rfi ctfüle per ant.icipando la ver ión
ocialdemócrata como hecho con umado e irreYocable; como si d
desarrollo de b Jemocracia se pudiera caracterizar n un en- í; como
si un m, el gen· rico de d sarroll d m crácico pu da hallarse a toJ 0
nivel de problemáticas ciale . E. decir, habla de democracia como
un todo; habla del mismo modo fundarnent:al, Je ·de dond 'attiino
encuentra . u ''éuca hermenéutica"; y o í,
detien específicamente en imahdar a los que lfama ... marxista lo radicales postmarxi ta. ) lo neocoru erndores (sic) ... porqu para ello filo:ofia
) teoría política on algo fundamental:' Tal vez Rorty no ea un
neo con crYador, . 1110 un dogmático m ma :
I' lbid.
"TINd.

.. .lt1 persistencia en la izgNierda de esta norió11 de &lt;aitira radiral&gt;
ronsti/11 •e 1111 deseforttmado resid110 de lo concepdó11 dentijista de la ftlo.rojia
(. ..) Mmx, a pesar de JTI i11sistencia etJ la priondad de la prtL'\.Ú, siguió
11n,ba.r ideas, J' éstas pa aron a ompar 1111 lugar do111111a11te e11 el mar. Aismo
tkp11és de que Let1in y Stt1li11 lo co11virtieran en 111111 religión de Estado. Pero
no hay razón a(f!,tma para adoptarlas por q11ienes 110 r.rlat1 ohl{f!,t1dos apractitar
est,1 rrl~g,ón. 1~
¿Cuánta veces ha muerto r cientemente el marxismo? ¿Por qué

i está inerte egún , us detractore • aún e en, afian con la
perspectiva crítica y reducen ésta, por falta de preci ión en su lectura,
a mero lenini mo o talini mo? Es n cesario para los motivos qu
animan nu tr trabajo encarar de modo , uficiente, una crítica
contra las d s posiciones que acabamos de exponer;
nec sano
hallar el ne:x con la vision funci na.lista d l análi i cultural
para comprender el uelo que comparten con lo raz namiento del
1rracionalismo. Quizá en el exacerbado cientifismo e té la clave de
lo, e ·ac rbado anticiencifi ta , quizá en e1 ant:icieotifi m e t' la
clave d un cienri smo que bu ca prolongar a contraao u privilegio.

2.-Una razón arada en su a tucia
E.F. chumach r en ·u famo ·o alegato anti-industrial "Lo pequeño
es hem10so" caracteriza el término hegeliano de astucia de la razón,
justo como en otro lu ar el propio Haberma. lo entiende: la técnica
no como re. olución g n ral ino como ampliación del terreno
probl máric , e decir, la premi a de que el dominio técnico abre
una
rie de problemas desean ~ido ju tamcnte en u
procedimiento resolutori d otros, ieodo to caracteriza.do como
"apli abilJdad" con umada. Lo técnico es para el hombre
contemporáneo la garantía de que ant cada nueYa contingencia,
una nueva olución aguarda no tant&lt; de conocida, como cifrada
en cada conocmúento aplicad anterior.

1•

lhid.

171

�'
Rorty entiende esto a su modo, ve lo contingente, no como un
problema que emerge, sino como algo que simplemente se configura
por vez primera, por primera vez se hace notorio, pero que de
antemano radica, aunque sin evidenciarse, en todo terreno de
problemas prev10s identificados. Por eso propone con facilidad que
ese es el terreno del pragmatismo, el terreno del ingeniero que cuando
comienza a picar algo, no le preocupa como problema que surge,
sino precisamente como comezón que bajo lo ya ptevi to
instrumentalmente e puede rascar:

... debiéra/Jlos defar que el debatt! entre los q11e consideran las soáedade.r
de111ocrálicas aduales e11 situa:ció11 dcsesperada,J1 los que las co11ridera11 ,me.rlra
tínira esperanza, .re desarrolle en términos de los proh/e111as reales que efrontan
actua/J11ente estas rociedades. 15
i la competencia para la resolución de lo problemas tJUe
convoca hoy en día la sociedad capitali ta no de arrollada, como la
nuestra, es exclusiva de una especie de &lt; ingeniería ocial&gt; que
como para Rorty; se &lt;humaniza&gt; con el concurso equiparado entre
el tecnólogo, el poeta y el filó ofo pragmático, significa solamente
4ue se sigue la lógica de que las resoluciones "prácticas" a e o,
supue tos problemas 'reales", e dan en función de una medición
específica, en base a un cierto uso de razón que en principio en
nada se diferencia de aquella razón que supuesta.mente Rorty critica.
Expliquemos esto; cuando por un lado se quiere acabar con la
idea de 'razón fundamentadora" para 1a explicación de las problemática sociale , cuando para ello hacemos uso de cierta meraforización de la verdad, y con ello e upone que cada contingencia
histórica es un fragmento a relati izar en su especificidad, pero que
no significa que conecte con el estado general de las cosas, que e
la e tructura específica de las r laciones ociale imperantes;
estamos desviando la atención sobre el trasunto objetivo dentro
del cual ciertas contingencias como la violencia policiaca a
inmigrantes mexicanos en Estados nidos, e posible.
IS

!bid. p. 45.
172

~

'

Ra carse donde ello pica significaúa que de nue ca cuenta se
permanece en la visión parcelante del imperativo racionalista.
(castigar a los policía culpables y no percibir el carácter genérico
uel raci mo institucionalizado en California), mientra e obstaculiza
la penetración de cierta visión crítica, ahora í que "fundamental":
que de algún modo tiene que extraerse de un cierto número de
contingencias no preci amente metafóricas Qo golpe a macanazos
en los ro tro no son precisamente literatura) una percepción
aglutim:int·e de entido, que sirva de aclaración genérica para un
uceso determinado.
Lo que intentamos determinar, es gue si bien cierta füosofía
llamada "posmoderna'' en fariza su ataque contra un modelo de razón
cientifista, los procedimienlo que propone para justificar este
ataque, on en todo caso, más fácilmente justificaciones de un cierto
cientifismo aplicado, y que má bien dirigen su declaración del "fin
del valor" , con la &lt;razón suficiente&gt; de &lt;infravalorar&gt; po iciones
cática re pecto a las prácticas que unen tecnología y poder; decía
más c.1ue ser y justamente al contrario de como e pre entan, la
posibilidad de erigirse en &lt;intervenciones&gt; filosóficas para la precisa
compren ión de esta unión en su just'l referencia "objetiva".
Con "objetiva" calificamos llanamente una simple "metáfora": la
del padecer real de ciertos actores sociales, muy estudiado por los
sociólogos como entido irreductible a la razón fundamcntadora de la
ciencia social 'marxistizada", contra la que ,e manifiestan pero
permanentemente humil.l.ado dentro de e a "sociedad democrática•
que Rorty quiere depurar de &lt;radicales&gt; críticos, innecesarios.
La adopciones de los que a sí mismos se definen como ociólogo
"post manci ta " se basan en lo que cierto positivismo re, cató de
las tan incomprendidas idea del filósofo matemático Wittgenstein
} u "teoría del valor", y por otro lado, en la lecturas de Levitrauss que les prove}'O del método del "collage" que ran a menudo
les dispen a de la complejidad del propio método de su maestro y el
cual adopmn como receta; sobre todo cuando se trata de blandido
contra la "marxistizacíón". Así con
ittgenstein entendido
vulgarmente como &lt;realismo matemático&gt; ) con "El Pet1sa111iento

173

�Salvtye'' como biblia, se parte para ver lo "social" como multiplicidad
de "fragmento -expresión ') concretar el método de su aglutinación
desde su común aJ positivismo, ilusión de encaminarse por la vía de
la neutralidad crítica y a-valorante.
a) De Wittgen tein deducen la categoría de &lt;hecho&gt; como
referencia a algo gue"pierdetoda u categoría de valor". Esto es como
decía el filósofo analítico, el hecho es relat1vo porque
como valor esrá sólo en función de una circunstancia: que no requiere
de una cualidad valorativasino sólo también relativamente: 'en un día
de lluvia es mejor rnmar el camino pavimentado que
el camino de tierra, para no enlodarse". Pretender &lt;valor absoluto&gt;
nunca refiere a u.n hecho,clice 'X'ittgenstein. Por eso si decimo ' L,
felicidad es derecho de to&lt;lo hombre, se alcanza dirigiéndose por el
carrúno de Dios", nos apartamo de algo sujeto a un hecho:

... el bien absol11to si es tltl estado de cosas descriptible, seda aquel qne
todo el mundo, i11depetJdientemente de sus gustos o inclinaciones, realizaría
11ecesa1iamet1fe o se sentida mlpable de no hacerlo. En ,ni opinión tal estado
tk cosas es una q11imera. 16
Rescatan de Wittgenstein su declaración de imposibilidad de
juicio absoluto, y entonces se determinaría al modo de Rorty que
sólo es po ible "rascarse donde pica", e decir, juzgar sobre hechos
concretos, en donde cualquier contingencia dada entre hecho
concretos no e. ino un "valor relativo" y por ende un mero conflic.10
preposicional. i bien es necesario otro lugar para tratar el tema
sobre el ittgenstein no positivista, lo cierto es que su vulgarización
por parte de los 'pragmatistas" como bien darían en llamarse, es
pura y simplemente "positivi mo", aungue no formal como quien
matemariza, sí funcionalista. Veamos:
fanejarse entre hechos conflictivo , es manejarse de acuerdo a
conflicto meramente preposicionales, puesto que no hay capacidad
de juicio ab oluto, trascendental, sino sólo relativo, es decir, gue se
16 'ittgensre111 Ludwig. Cotiferc11da sobre étira. Paidós, Barcelona, 1990. p. 38.

174

refiere al hecho concreto. Valorar e generar un "símil" egún
Wittgenstein pero si queremos saber símil de qu' es no hallamos
que no hay hecho referido al valor, el hecho no tiene intrínseco un
valor: ocurre dura es descriptible, pero no tiene senti~o en sí. Reunir
una -erie de hechos e intentar una visión sobre e:; to , es simplemente
un juego del lenguaje: el lenguaje "el verdadero milagro del mundo"
dice, a pesar de que acóstumbremos ver al mundo como un milagro.
b) Aquí ncra para nuestros "sociólogo ", Levi-Sttaus . i lo
significativo del mundo estácn el lenguaje, pero lo significativo no
e:, posible valorarlo, sino sólo "registrar" la manera en que irve como
contenido valorativo, es &lt;realista&gt; pue la mirada neutra que dé
lugar a la recolecciónde todo acto significativo en cuanto tal. Que
no habiendo ya posibilidad de valorarlo en conexión
con un todo, sino comprender solamente en que se da la conexión
sin que eso únpligue jw.gar,permite, en el caso del análisis cultural,
aplicar el negativismo wittgen ·teíniano sin recaer en el
mod lo lógico-matemático. En su lugar se 11decúa, un saber de
carácter ' anecdótico" por sobreun saber º explicativo' . El estatuto
hi tórico d prendido de sus lectura levistraussianas, es aquel
que privilegia lo que "enseña más y explica meno " e decir un
funcionalismo de lo expresivocomo tal para:

... recusar la equiz•alencia entre la noción de historia J' la de h11manidad qm
se nos prote11de impo11er con el ji11 incorifesculo de hace,~ de la historicidad el
1ilti1no ref11gjo de 11,n b11manist110 trascendental i o habiendo posibilidad d juicio, entonce no hay posibilidad
de valoración histórica, por una parte; por otra, las conexiones de
hechos refieren solamente a una analítica relativista que las valora
para su circW1Stancia; la mirada sobre los hechos es neutra, e actual
y no tiene nada que ver con la pr suposiciones urúversalistas de la
filo ofía social moderna. El modelo matemático una vez más expreso
como ncga i a formali ta pero como positivismo funcional, pues
'"'Levi-Strausi;, Clau&lt;lc. Elpe,1sa1.!1u:11tr1 sal11aje. Fondo de Cultura Econónúca, p. 380.

175

�también e pretende atacar el formalismo como universali ta, pero al
funcionalismo no, e. un pequeño mal tolerable, es organizativo, está
limpio d suciedad dialéctica y de basura critica. Heredero de lo formal
pero sin su aspiración a modelo general. I relativi mo no tiende
obviamente a constituirse como modelo general, sino por el contrario,
recalca la necesidad de orden sobre el campo de lo contingente; partiendo
de lo contingenté como "anécdota" convoca al orden "empírico" obn:
la base de la necesidad de una ''historia de lru fabulacion " que no
recuerd a todo momento que sin embargo seguimo siendo r estando
y por lo t-anto fabulando hasta el infinito.
El orden e un requerimiento de lo particular sin remitir a un
orden general posible ma que en términos sistémico , in preten, ión
totalizadora. Por e o la tecnol gía aplicada e su cohorte, es la
a tucia de la razón que a toda contingencia anecdótica, obre la
base de declarar a la historia general como externa, le tiene re ervada
una interpretación oredenadora, al precio de convertir cada
interpretación en una nueva metáfora, histórica en tanto es parte
de lo ~1ue Roger Calloi llamó el "mito triunfante" y por ende
abarcable dentro de las capacidade omni olutiva de lo técnico.
Pero no e absurdo que el disfraz &lt;le anti cientifísmo, convoque
finalmente a una defensa del cientifísmoper sey preci amente lo declare
in uperable re pecto a cualquier tentati a histórica ulterior, al tratar de
erradicar sus cinúentos y mi tificarlo como eterno presente. 18 Ili torizar
como en la inversión Rort:yana ignifica rdenar toda anécdota presente
ix Ha) una magnífica idea de fiche[ Foucaulrque ni s1qwera Haberma ha wmaJo
ufiaentementc en cuenta cuando lo e.aoca. Ir.Ita &lt;le la concepción dd poder como
algo 110 cenlralizadc¡, al que ·1n embargo le \'lene bas1ance bien la im:igen yue se tiene
de él corno poder continente, vertical y repre 1vo, aunque en realidad no es esa la
forma eo que opera. l .a noción de pod r represivo esconde para bcncfioo del ejetc1c10
de poder la naruraleza del orden bajo d cual e &lt;la el poder; esa naruraleza es dispersa.
es fragmentaria; e relati,·iza a cada momento, e cá en las propias in tancia~
emanctpamrias respecco del poder. Eso y no tra cosa, com.ra lo que por otro lado
Bema.rd f Ienri-1..evy piensa, e lo que pretende dejar claro Foucaull cuando dice que
"ahí donde hay poder, hay r istenaa", el cual debcóamo entender mejor aJ modo;
"ahí donde hay resistencia, no peligra el poder". En el siguiente punto tratarenio.
esto e pecificamente.

L76

in universalizar contenidos. Desbisrorizar los contenido para radicalizar
la pertenencia a una "naturalidad' po tecnológica.
El orden al no querer ser remitido ya a la pretensjón racional del
cientifísmo se mueve por dentro de su naturalidad, sin embargo,
entroncada al cientifísmo como de la mano de u contrario, pue la
namralidad defendida e la tecnológica: acabada la era del capitali mo producti i ta, en tomo al cual natural za y ociedad comienzan
u intercambio "con ciente", noshallamos entonces hoy en la ra
del capitalismo virtual &lt;po conscient &gt; en donde lo tecnológico
es ya la "nueva naturalidad", la cual no tiene que remitir a la
universalidad con la que comprendíamos al fenómeno cosmológico,
ino solamente a su referencia 'local' o mundana. La historia
enmarcada en ese "localismo" no es ya ni teogonía ni cosmog nía,
no tiene relación con &lt;todo&gt; alguno. Lo ocial s fragmento
modificable en su constirución por obra de se 'milagro" todavía
mayor en qu devino el lenguaje, cuando el mundo dejó de er
milagro: la tecnología para qui n ninguna contingencia es irresoluble,
aunque cada solución implique cien nuevas contingencias inéditas,
al fin y al cabo &lt;contingencia es fábula&gt;. La palabras de Leo Kofler
no sirven como al principio:

... esta mcionalizació11 de 1111 ámbito parcial es j11sfaf11e11te la premisa para
la mi.stificaciót1 del todo (..) Es i11corredo e11tonces explicar. coRJo tan a 111etmdo
se intenta hacerlo, la 111isti.ficaciót1 del proceso total capitalista sobre la base
exclusiva de JI( p11IJ!efizp-Ción et1 actos parciales i11depe11die11tes entre sí, es
dedr, sobre la base de la anarq11ía capitalista (. ..) parte de la tra11gom1adó11
de /ns &lt;tprodlfrtos) de prod11ctos li1divid11ale.r, en prod11rtos socia/eJ)) ...
.. .la frracio11alizació11 de esos fenómmos ,mplira para el i11di11id110 b11rg11és
1J1q_yor posibilidad de aplicar la ratio (. ..) precisamente los n1ov1ento.r de
lo irracional dentro de los ámbitos parciales se co1J11ierlet1 en la premisa t1ecesaric1
de 11110 racionalización 1JJÓs intema de la actividad indittid,,al.. '~ ..La relación
entre el á111bito parcialJ' el todo le aparece co1110 i:ngmdrada exd1uiuat11ente
por el&lt;&lt; cáfmfo)) s11/¿¡etivo,J' por tanto en s11 necesidad intenor s,!Jeta a ley,
necesidad q11e él reconoce sólo a los 11exos ol¿¡eti1'os y sometidos a &lt;deyes
11na

"º

177

�nat11mles», es decir, ne.Yos q11e tJ.,'\7:rtet1 f11era de Sf( actí11idady con i11depmde11cia
de ella (. ..) eJJ las reflexio11cs (. ..) s11bsiste11 11nos j11nto a los otros, )' sin
t11ediaciót1 algm1a, el cálc11lo frío y fa COtlSldta al «pálpito», la conjia11za )' /n
inseg111idad, la -ratio y la espec11lación. 19

ALTERNATIVAS PARA EL
DESARROLLO ACADÉMICO DE LA
UNIVERSIDAD PÚBLICA: UNA
PROPUESTA DESDE LA PERSPECTIVA
DE LA CALIDAD
Rogelio Cantú Mendoza*

Introducción
L\ Po rnn mAD DE HACER una propue ta razonable para reorientar y
fortalecer in titucionalmente el desarrollo académico de la
universidad pública, olo e viable a partir del abor&lt;laje de lo
problemas actuale desde una perspectiva de calidad que contemple
los e quema que la EP aplica en materia de evaluación y
planeación académica, a í como la recuperación hi tórica de nuestro
de arrollo académico para un replanteamiento de sus objetivo y
formas de organización, en un modelo de ge tión coherente.
Es por lo anterior que el concepto de calidad de un PE (Programa
educativo) que CIEE ( omité intrerdisciplinarios para la
evaluación de la educadón superior) aplica en la evaluación
constituye un referente obligado. Por otra parte la per pectiva de la
EP al proponer la autoevaluación y la planeación como e trategia
del PIFJ (Programa Integral de Fortalecimiento lnstitucional) en
referencia al de arrollo académico con tituye la e trategia para
alcanzar la calidad que lEE señala, pero requiere de un i tema
Ulterno de gestión de la calidad educativa. - uestras propuestas e tán
,., Koflcr, Leo. J-listfJfit1 J dialémm.

morrortu, Bueno. Aires. 1974.

178

•Profesor inve ngador de la Facultad de Pilosofía r Letra Je la L

179

TL.

�orientada. a relacionar el i tema de inrucadores de CIE
con un
modelo de ge ti.ón gue e construya desde la perspectiva de la
calidad.
En el .quema PIFI, la calidad tiene los iguientes elemento
fundamental : integración y funcionamiento de actividades 1
propósitos, capacidad académica de la dependencia, competitrvidad
de lo PE e innovación n los proce os educativo .
En con cuenda, una propuesta integral para el de arrollo de
nuestro programa educativo habrá de atender las recomendaciones
de los Cl E ) lo rubro de planeación que el PlFI propone como
elemento para la mejora y a eguramiento de la calidad educativa;
reconociendo que cada institución y dep ndencia constituyen una
r alidad e ·pecífica, con necesidades particulares en cuanto al
de arrollo de nu stras disciplina · en las ciencia ociale y humanas
con un contexto ) ra go específico .
Reconociendo entonce un alto nivel de congruencia entre la
propuesta de planeación del PIFI y la evaluación de CJEES, pues en la
planeación se convoca a establecer políticas strategia y accione que
nos lleven a atender las recomendacione de los CI K, lo que
corresponde a cada dependencia es con truir un esquema de ga tión
de la calidad que defina proceso. y formas e.le control de los re ultado
de la actividad académica en relación a lo iguiente aspecto :
Integración y funcionamiento de la dep ndencia en torno a
objetiYo. comune
Política, para mejorar la capacidad acad 'mica de los PE
Incremento de la competitividad de la D
(Dependenci.1
de educación uperior) y sus PE
Innovación educativa
Ge tión institucional comp tente
e reconoce que un proce o d planeación que parte de la
autoevaluación y recupera los elementos del modelo de evaluación
externa, estará en condiciones de proponer política y e trategia
que tengan como re ultado accione que propicien a u n.:z
coos cuencias deseables en la actiúdad académica, teniendo como
re ultado final un reconocimiento a u calidad, pero esto ólo e

180

Po ible si la ge tión en sí, d manera cotidiana e realiza desde un
perspectiva de calidad.
Este proceso de planeación, evaluación y ge tión &lt;le la calidad
se puede representar en el siguiente cuadro, donde se ob 'erva que
la calidad dep n&lt;le de la capacidad } comperit.ividad académica, a í
como de la innovación de los proce o. y esto a u vez de una
gestión competente Ja cual implica proce, os de rendición de cuenta,
r de c rtjficación de los proceso de adnúnistración que le dan
oporte a toda la actividad académica :

Fuente: SEP.

Los objetiYo final como ya se puede ob ervar en eJ cuadro
son: El reconocimiento de tener una oferta educativa de buena
calidad para la dep ndencia y sus PE por parte de los organi, rno
evaluadores y d acreditación, lo cual nos Lrae como con ecuencia
una mejor competitividad.
Los siguientes apartados constituyen propue tas específicas para
el de arrollo in titucional :

1. Contextualización del discurso

obre la calidad y
compromiso institucional
En una primera aproximación de anali is se debe reconocer qu es

181

�,;

necesaria una fuerte asimilación y compromiso con el discurso sobre
la ge tión de la calidad educativa, sto e con lo proceso de
planeación y evaluación en la educación superior y de manera
e. pecífica con su reconocimiento~ sobre todo al tomar en cuenta
n la planeación los indicadores fundamentale. en que se basa la
evaluación de los P.E.
La gestión de la calidad requiere de un modelo el cual está
prefigurado en lo documento · d
JEE Y COP E ,como
organi mos d l Estado para la evaluación de la educación superior
y que de alguna manera recogen el enfoque de la perspectiva de la
calidad.
i s reconoce la importancia de ofrecer servicios educativos
que cuenlen con un alto reconocimiento de su calidad, un primer
paso ha de er la definición de una política al respecto, lo cual
requiere de atender Jo iguiente a pecto , citados por G. Valenty
(2007) relacionado con la calidad y la rendición de cuentas:
- o puede haber calidad sin equidad: Esto implica la creación
de comlicion sociales para hacer viable el acce o a la educación
superior.

-No puede haber calidad sin evaluación: La evaluación ha
de incluir referencia a los a pectos ociaJe a ociado al logro
educativo de calidad.

-No puede haber calidad in rendición de cuentas: La
univer idad pública debe asociar la rendición de cuenta en una
nueva persp cciva de gestión de la calidad y el logro educauvo,
además del jercicio de los recur os públicos.

-No puede haber rendición de cuentas sin corresponsabilidad social: sto upone que cada uno de los actores
comprometa su. habilidades, conocimi nto y compromi o al logro
de la calidad educativa en el ejercicio del trabajo colaborativo en la
ge tión, la cual ha de , ometerse a proce os de certificación.
Esto pfanteamientos no permit n ubicar el nivel de c mprotn1 o
de la univer idad pública con un nuevo enfoque obr la autonomía
universitaria y la aut percepción del ejercicio de las funcione
univer itaria , abordada ahora como "resultado de colectivo

182

humanos en organizaciones que han de alcanzar determinado
objetivo y aun cuando no es la ganancia el referente principal, si
lo e, la necesidad de legitimación ante la sociedad' (Valenty,
2004),por lo que la per pectiva de la calidad ofrece e ta posibilidad,
para enfrentar lo grande reto del iglo XXI que en materia de
educación superior enfrenta féxico y que son:
-La trasmisión intergeneracional d la cultura, amenazada por
lo proce ·o de mercantilización.
-La creación de sentido de futuro, asociada a1 alto nivel de
cambio científico y tecnológico.
-La generación de conocimiento orientado hacia la innovación
articulando competitividad, desarrollo y democracia.
i conttastamo e tas afirmaciones de G. Valenty con el esquema
de gestión de 1a calidad planteado en el cuadr anterior, podemo
concluir que tener una oferta educativa de buena calidad, erá
con ecuencia fundamemalment de los factores siguientes: 1)
Capacidad y competitividad acadénúca, 2) Innovación -- ducativa y
3) Ge tión institucional competente. Pero esca gestión d&lt;;:be tener
un marco general en e te ca o la per pectiva de la calidad. stos
elementos a su vez posibilitarán que esca oferta ducativa tenga
como ra go caracterí rico una alta competitividad académica.
hace nece ario contar con una base orientadora para la ge, tión
que tenga como base la calidad, "pue ni la planeación, oi 1a
evaluación n í misma. ofrecen, por u falca de integración, una
allernativa , al cohvertir e con frecu ncia en mecanismos de lucha
por mayores espacio de influencia instih1cionaJ, que no e tán
integrados a uo modelo &lt;le gestión coherente, aclarando que no es
el «mercado'' el r ferente de legitimidad, smo la calidad de sus
funciones , como forma de relación de la institución con la sociedad
con una a&lt;lrnirustración académica que permita operar desarrollar
eficazmente la docencia, la in -e tigación y la exten ión, a i como
lo recurso financiero humanos y fí .ico vinculado con las
rnismas, con el fin de lograr resultado definido como relevantes
para la institución y la sociedad" (B.Tristá 2004).

r

183

�J '

Un modelo de gestión de la calidad ha de integrar una visión más
explicativa que la sola referencia a la función social de la univer idad
e incorporar en sus prácticas un enfoque de gestión de una
organización que e centra en la calidad, e ba a en la participación
de todo y se orienta aJ éxito a largo plazo con la satisfacción &lt;le us
miembro, y de la sociedad.

F. Control y evaluación de resultados: e r fier a las accione
que permitan cotejar en que meruda se están logrando los obj tivo
planreados en el PE, lo cual refiere a la evaluación de resultados en
todos los aspectos.
El iguiente s9uema representa los diferentes momento del
proceso de gestión:

Para lograr una mayor operacionalización del discurso actual obre
Ja calidad y us implicaciones en materia de gestión institucional, la
actividad académica y el clima organizacional, es decir, el biene tar
de Jos profe ores y los alwnnos serán elementos esenciales.
En relación a la gestión institucional se hace necesario cuidar
los iguientes a pectos :
La gestión de Ja calidad de los procesos educativo , siguiendo a
B. Tristá (2004) ha de incluir las siguientes fa e o tarea en cada
Colegio y PE. :

A. Diseño de los servicios educativos: En esta fase se
determinan cualidades del servicio educativo, desde la fase curncular
hasta el diseño de programas en función de las necesidades sociale.
y también el diseño del producto docente y que ha de cubrir con
equilibrjo tareas de enseñanza, investigación, ge tión y tutoría en el
contexto socio-cultural de un determinado PE
B. Determinación del volumen de la actividad académica:
Constituye Ja &lt;limensión cuantitativa de la educación &gt; conciliando
la capacidad instalada de la oferta. y los término de la demanda.
C. Diseño y organización tecnológica: ntenrudas como
plataformas que den ustent a la gestión para a egurar su
competencia al vincular un modelo tecnológico con las característica
del servicio educativo y los procesos requeridos.
D. Sistema de aseguramiento de la calidad educativa:
Constituye la "hora de la verdad" (Tt-i ta 2004) en la ad.mini traaón
de los proce o educativos, pues po. ibilita la retroalimentación para
reaju tar el diseño i así e requiere.
E. -Dirección de los proceso : e trata de una erie de acciones
que posibiliten las correccione, ante perturbacionc - en lo proceso
r tomar la, acciones dir ctivas necesarias.

184

CONTEXTO SOCIAL..CULl\JRAL
OEL PROGRAMA EDUCATIVO

A

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1
A S E O ~O DE lA

ENmADAS AL SISTEMA.
D E ~ SUPERIOR
~ )

La gestión de la calidad que aquí se propone ha de contar con
un buen sist ma de e aluación, cuyo "fundamento principal es el
de la calidad de lo insumos: en este caso la concepción subyacente
es que con buenos alumnos bueno profesores) recur os adecuados,
los resultado deben ser bueno " (fristá 2004)
Por lo gue e, ta perspectiva de gestión tomaría mur en cuenta lo
referente de IEE sobre la capacidad académica de lo, P.E.
La acci\1dad académica depend y e evaluada en función de
indicadore
relacionado con la capac1dad ) la comp titividad
académica del programa educativo , por lo que la gestión debe
orientar e por éstos.

185

�2. Medida para impulsar el fortalecimiento de la capacidad
académica
Lo~ problemas detectado por la e aluación de lo CIEE incluyen·
observacione generalmente sobre la capacidad y la competitividad
académica.
y su, PE está relacionada y
depende de lo iguienre elemento e indicadores:
El porcentaje de PTC con posgrado en cada uno de lo P.E.
Porcentaje d PTC con perfil de eable en cada PE.
Porcentaje de PTC ad crito al I .
úmero de C.A. con olidados o en con olidación
Porcentaje d profesores que han rnejorado sus habilidades
docente.
La capacidad académica de la DE

El porcentaje de PT ~ en la planta académica.
Se hace nece ario mejorar la capacidad académica de lo.
programas educativo para mejorar su competitividad y por ende
sean reconocido como de buena calidad.
Lo anterior requiere si tematizar lo e fuerzos de planeaciÓJ1 del
de arrollo in LÜucional d e te aspecto cubriendo los siguiente.
procc o en cuanto a definición de políticas, e. trategias y accione
con una perspectiva que incorpore el control de los indicadores
relacionados con la planta académica.
En e te entido, s trata de "establecer compromiso con el largo
plazo, pero en una conc pción de futuro a pres nte, e te es el ello
di. untivo d l enfoque e, trat'gico". (PIFI, 2007)
La planeación a largo plazo requiere de una política de
anticipación, que n este caso atienda el fortalecimiento de la planta
académica d e tos PE que han de mejorar u calidad para ser
reconoci&lt;lo · por lo organi mo de evaluación.
1na política orientada al fortalecimiento de 1a planta académica
ha de , er con i tente } firme a efecto de orientar estrategias y
acciones a través &lt;lel tiempo y no er alterada por los camb10s Je
admini tración, ino retomada y fortalecida por e. o, ha de :er
con. en ada r avalada por los órgano, de gobierno in titucional.

186

La. estrategia on también resultado de un proceso &lt;le plancación
y a u vez, fundamento para ejecutar una política y llevar a cabo
una correcta organización del proceso d planeación y ba e de la
organización dirección y control. La definición de e trategias
constituye la ha e del éxito de la organización.
En el ca o de la universidad pública y en bu ca del fortalecimiento
de la planta académica la e trategjas han de estar orientada por
lo propios inclicadores que deben mejorar: PT , Perfiles
1,
Cuerpo Académico , etc. y que e convierten en objetivos de las
acciones a realizar.
Las e trategias orientadas al fortalecimiento de la planta
académica han de constituir un programa a largo plazo de objetivo ,
accione y recur o , con un enfoque si témico y prospectivo, referido
al desarrollo de los P ... tomando o consideración el análisi interno
1· las demandas del entorno, a urnidas parriciparivamente y con la
dirección in titucional, conjugando esfuerzo, para el logro de la
calidad.
El otro asp cto e la vida colegiada, que si bien debe cuidar los
indicadores ya mencionados, también debe procurar el bienestar de
profesore, y e tudiante , quienes deben er tomado en cuenta y
participar en la deci ión.
En cada PE y u organización colegiada e deben tener mu}
claro los siguientes a pecto y construir cansen o al respecto:
Reconocer hacia donde e dirige la organización.
~onocer que e necesita fort.'l.lecer
Comprometer e con un proyecto colectivo
Evitar la improvi ación
umplir objetivos r meta
Cabe hacer notar qu para qu e to e incorpore a muestras
práctieas se requiere un cambio de actitu&lt;l col ctiva, de cultura
académica que tenga sustento en una nueva normatividad como e
indica en el iguicnte esquema:

187

�11

'

(

En este sentido y coincidiendo con Didrikson la universidad
pública ha de orientarse por la reconceprualización de su misión )
pensarla en los siguientes términos:
La misión de 1a institución y las DES debe ser repensada con
visión de futuro J' "como entidad universitaria planea y construye
estrategias para iniciar cambios fundamentales y permite la
consolidación de sus fortalezas, con eJ fin de que a través de ellos
se integre la comunidad académica con su medio sociaJ y se potencie
la contribución de la institución, de su docencia, de su investigación
y de la generación de conocimientos apropiados a la solución de los
prob.lemas de la sociedad". (Didrikson, 2005, p. 134)
Este planteamiento de Didrikson, nos debe llevar a establecer
compromisos a mediano plazo para lograr una mayor
correspondencia entre los indicadores de los procesos de evaluación
del desempeño de los profesores y las exigencias de los procesos de
e,Taluación institucional.
Se requiere establecer compromiso cada tres años sobre el

188

desarrollo de la capacidad académica, tanto en el plano individual
de los profesores como de los programas educativos y los grupos &lt;le
trabajo.
Con este principio la definición de políticas, estratégicas, objetivos
vacciones se han de orientar a mejorar la capacidad y competitividad
académica de los P.E. los servicios educativos.
Desde luego todo esto requiere establecer programas de
formación docente para la gestión académica , lo que no ocurre de
manera sistemática , para una buena internalización del discurso
sobre calidad y fortalecer el compromiso institucional, involucrando
en esto a los profesores.
La formación docente debe responder a la identificación de
oportunidades de estudios de posgrado y a la necesidad de los
proyectos de investigación relevantes, para el desarrollo de la
capacidad académica de cada programa educativo.
Cna política relacionada con la contratación, la formación docente
y fortalecimiento de la planta académica debe reconocer que "El
perfil del académico universitario deberá ser el de docente
investigador, el de un profesional de la educación con conocimientos
profundos en su área, con habilidades para propiciar procesos de
conocimientos que generen aprendizajes significativos." (Didrikson,

2000 p. 135)
Esta orientación va a propiciar en cada PE uo proceso de
fort,'llecimiento de la planta académica, el docente-investigador se
interesará por los aspectos relacionados con el SNI, sus estímulos y
sus procesos de investigación.
Como consecuencia de esto, el trabajo académico puede propiciar
resultados favorables en cuanto al perfil deseable de los profesores
) en el desarrollo de los cuerpos académicos.
El docente ya no puede ser concebido solamente como alguien
que da clases, sino como un profesional que a la par de 1a enseñanza,
investiga, publica, ofrece tutoúa, genera conocimientos y contribuye
al desarrollo de los cuerpos académicos de la universidad, se trata
de la articulación necesaria de la docencia y la investigación.
El desarrollo de la capacidad académica es entonces una

t89

�',
consecu ncia del ortalecim1ento de la planta docente, Jd
incremento &lt;l u productividad, por l que implica una modificación
de nue rra, práctica de g ció □ y e articulen las funcione,
u tantiv de rnve, ugación, docencia, tutoría }' difu ión Je la
cultura.

- Porcentaje de tudiantes que r ciben servicio d tutoría.
- La ta a d greso por c harte de cada PE
- Tasa de titulación por cohorte d cada P .,
- Índic de atisfacción de los empleadores de lo egresado. d
cada PE.

- Índice de aci facción de lo egresado d ca.da PE
3. Propuesta para mejorar la competitividad académica
En la una aproximación de análi i se destacan lo juicio \' 13.s
recomendacíones formuladas por lo CIEE re pecto a la operación
&lt;le los P.E. de la un.i er. idad pública, cuyo re ultado inmediato e·
una determinada competitividad de los mi mos. Es por ello relevante
definir poliuca ) estrategias orientada a mejorar la. comp títi,,idad
&lt;le e ta depemlencia univer itaria.
La evaluación realizada por l
IEES a lo PE hac referencia
a la brecha. J calidad citadas (probl roa de los planes de e tu&lt;lio,
la pbnra academica la gestión, infrae tructura atención a los
alumn , inve, tigación entre tros) lo cual propicia una definiJa
competitividad &lt;le lo P y de la propia institución, al quedar en el
nivel corre pondiente de lo
IEE los P , adjudjcando un
dictamen snbr su calidad _ propiciar una determinada
competith-idad in titucional.
El término "competitivi&lt;laJ académica" expresa la relación que
una depen&lt;l ncia universitaria o un programa educativo tiene con
re pect a tra dependencias o P. ' . de su pecialidad en lo
organismos de evaluación aca&lt;l ' mica de léxico es decir, CI EE ~,
OP. E._, en el ca. o Je) prim ro s expre an en término. de la
adjud.Jcación d un nivel de calidad al PE. despué de la evaluación
y en el ca . o de COP.\ .. , la nota que otorga la acr ditaci ·na un PE
por parte de un organ.i mo reconocid por OP .. .
Los indicadores &lt;le competitividad académ.1ca de una DE son
lo iguit.nte~:
- Porcentaje d P.E. evaluable de bu na calidi!d en el padrón de
CIEE.
- Porcentaje de matrícula atendida en PE valuables d buena
conforme a IEh .

calidad

190

Frente a e t li tado de indicadores pueden reconoc r tres
problemas: uno que ti ne que \·er con su identificación, es decir l
conocimiento ti los resultados de cada programa educativo el
otro es de eficiencia en cuanto a lograr la mejora de sto indicadore
para que lo [ incrernent n su competitividad. n tercer probl ma
e Je valoración d e esa c mpetitividad la cual implica una
comparación contra indicad re y n relación a P ◄ de la mi ma
e·pecialidad.
Por lo anterior e propone n cada E la creación de una base
de dato op racional y confiable que registre los resultado de cada

r

programa educativo.
i mismo se regui re realizar esione de análisi •• istemáticos
de esto r ultado en l . cu rpos colegiados y de gestión acad · mica,
como base para la toma de dcci ione .
El prim r elemento planteado aguí, con. iste en identificar los
re ultado de cada P.E. , e to tien que ver con lo igui ntes
a,pecto :
Actividades de los alurnn : aprovechamiento, reprobación.,
ta a d egr o r de titulación a i com
u participaci · n en
actividades de intercambio investigación.
ctiYidade &lt;le los profesare : elemento que expresan
equilibrio n L,s funciones de d cencia, in,· sngación, tutoría que
se n.:gi tren m &lt;liante la evidencia correspomlíente.
Lo anterior ' 1 s po~ible si hacemos de la aluación una
práctica cotidiana es decir la evaluación integral d la actividad
académica de alumnos y profe ore nos debe Uernr a conocer c n
precis1ón los re ultado de la operación de cada programa educativo
e identificar la tasa J eficiencia interna de esto · pr gramas, de

191

�retención, egre'&gt;O, titulación y los cLver o . a p ctos de productl\ idJ&lt;l,
intercambio } participación d alumno · y profe or , en otra
palabra, analizar la rclactón :entradas, procesos y alidas n relación
a cada PE.
o ob tante e "ta identificación no e uficiente, e hace nece. ano
contrastar con los incLcadores que lo organismo. evaluadore toman
en cuenta para valuar y reconocer la calidad de lo P. E.
Por otra parte) reconociendo qu e, to parám tro inilica&lt;lor ·
no constituyen una estructura rígida . mo que están relacionado
con la operación de cada programa educativo, e onvenicme rcafüar
un ej rcicio d comparación de intercambio d xp riencrn. e
información con los respon able · de P.E. que sean recou c1dn
como de buena calidad ec. CIEE o en
P,\J ~ .
E te t:jercicio uele er identüicado como " enchmarking" de
áreas y ptoce o acad ' mico , técnica que , e ubica dentro Je b
admini. traci , n la pJaneac1ón ) que c nclu) en w1 re ulta&lt;lo:
diagn6sti o por comparación.
Alguno actorc relacionan la evaluación y la comparación con
la récrnca d l Benchmarking, es "un proce o de meJjacmn ~
comparación que e utiliza en la. organizacíone par, enriquecer
la, herratn1enta relacionada c n la plan ación estratégica con el
fin de medirla o compararla con la me1or orgaruzación, lo, mejores
producro , ervicio~, idea , práctica , procedimient • sttatégico
y táctica. para ne ntrar la diferencias o brechas de de empeño
qu . e tienen n relaci ' n con la líder con la m jore prácticas".
allán, fan,jn, 2004, p. 1 t)
, l proce o de Benchmarking
fK) comprende la · sigutente ·
fase.:
a. as de planeac1ón: qui ·e tabl cen lo objetivos, se define
conrra tJUién e hará la comparación } la metodología para recopilar
la información.
b. Fase de análi i : En esta se analizan la fortaleza \ la.
d bilidaJe , a. i como la práctica. que e realizan, definiendo donde
e tiene po ición de liderazgo y dond . e d b n inc rporar otras
ma, xito a .

192

c. a e d integración: En esta tapa
d finen ubjeti, o .
opcracionale. para el cambio, d manera parttcipativa para obt ncr
el re paldo y compromiso le lo ma . tro .
d. a ·e de acción: on. iste bá icamenrc n p ner n marcha
las acc10n orientada hacia 1 s bjerivos planteado .
Fn mucho e p dría retroalimentar la ge ·tión d nue tro P · s1,
a partir de la selección d un P semejante ubicado en el niYel uno
de lo. IE .., } acreditado p r C PAE e procede a comparar lo
elemento. , Jos proc os } lo re ultado a f cto de id ntificar
difer ocias o brecha de calidad.
E.l con cimi nto de la realidad académica apoyado n la
comparación no p rmit cuantificar d bilidad · o brecha lo que
a . u vez no da lem nt para la formulación de política. ,
e. rrategia , &gt;bjet1vos y accione concr ta. orienta&lt;la. a mejorar la
calidad de e. to a pecto : plan de e tudio , planta académica,
alumno , proce . o acaJemic • 10frae trucrura, eYaluacion,
productividad del programa, intercambios ) inculación, a, í como
lo. re ultado e pecífico. de la upernciún dd P ~ mclu\'endo d papd
u lo. grc. ado } ·u insercion en el merca&lt;lo laboral.
&lt;,n con ecuencia ser conoce la comp tilividad de lo. PE c mu
una expre. ión de . u pertin ncia e d c1r, dt. la formacic'&gt;n prof . ional
nuc tro eº1'e. ados y u ubicación laboral n atención a la
nt:ce tdad s ocia! en su conjunto.

ue

4. Propue tas para impul ar la inn
prom ver la participación

ación académica

En otra aproximacion de análisis se d tacó la per epción qu lo
profe ore tienen sobre u propia participación en lo~ proce o de
~stión lo cual constituy un a. pecto fun&lt;lamental de la gestión de
la calidad.
La p rcepción t¡ue los prot . orL". tienen de lo proce o de
planeación, de evaluación ) de su participación en la gestión
académica
con . ecu ncia de lJ forma . de comunicación
organizacional r de 111\'olucramiemo &lt;le los , ctorcs le lo proceso.
lJU
e promueven de de la aclmini. tración a. 1com &lt;le lo pr ce o

11H

�de formación y actualización en que se involucren, es por ello que
aguí e aborda la innovación en relación directa con la participación
de lo. profesores.
Esto aspectos implican qu en la educación uperior, la
innovacion, como referente d l cambio educati o, olo e Yiable en
un contexto de participación colegiada y de formación docente con
pertmcncia a la necesidad del cambio, como aot cedentes para
propiciar el compromiso para a umir una actitud favorabl al cambio.
l iguiente esquema ilustra e ta relación.

Aprenmza¡e del
desarrollo

Compromiso de los
profesores

Colaboración entre

Aprendizaje del
aumnado

los profesores

Colaboración, comprom.i o eficacia para el cambio.

El conc pto 'innovación académica" tá r lacionado con
diversos aspcct s, entre ello , lo iguiente :
Porcentaje de P.E. 9ue han incorporado nfoqu _ educatÍYOS
centrado en el aprendizaje.
Porc ntaj de PE. en lo que eJ servicio social tiene valor
curricular.
_,. mpleo de la tecn logía ducativa y las nueva t enología
de información en lo proceso de apr ndizaje.
Relacionado también con la inno ación académica e tán lo·
siguiente aspecto , egún I enfoque EP-PirI:
194

Lo procesos de actualización 1 flexibilización curricular.
pr ndizaje de un egundo idioma.
La movilidad . tudiantiJ en procesos y convenios de
intercambio.
La conformación de rede de colaboración intercambio
académico entre los cuerpo académico a nivel nacional e
interMcional.
E necesario relacionar lo conceptos de inno ación cambio y
reforma educativa.
La inn vación implka l cambio pero é te debe er consciente,
de eado · planeado.
Las reforma , implican inno ación y cambio , y para tener
po ibilidade de éxito deben er pr cedida &lt;le una acción política,
e decir de la definición de políticas que preparen el marco legal
para la op ración de la reforma que ba de introducir la innovación.
Algunas medidas que pueden favorecer la innovación educativa
on:
-Reconocer y e timular la inoo ación que realic 11 lo profe ore,
en u práctica docente.
- Cr ación de espacio en la facultad para la pr entación difusión
e intercambio sobre propue, ta de innovación.
- Id orificar ejemplo de mejores prácticas (best practice )
pertinentes a las necesidade de nuestros PE (programa educativos).
Lo que planteamos aquí,
una articulación de elem oto de
reforma educativa e tructural y de la gestión como base para el
oporte de la innovación educativa &lt;le una manera perdurable.
La reforma de diverso aspecto de la vida in titucional de la
facultad sería la bas para introducir los cambio que llllplican la
innoYación lo cual tiene como referencia la práctica profesionale
en la diversas área .
Hay yue reconocer que la innovación implica cambio )' gue lo.
cambio encuentran con frecuencia re i. tencia y provocan
angu tiru. Es por ello que para atender resistencia. y buscar la
viabilidad de la innovación, e deb con iderar qu la innovación
ha de estar apo 1ada por tre condicione :

195

�1. El cambio d be ser consecuente, de eado y participativo.
2. El cambio e producto de un proceso gradual con fases,
tiempo variables.
·

3. El cambio ha de ocurrir en el marco de la legislación ,1gente
y del conjunt de variables e indicadore que constituren la
prospecth·a para el de arrollo competitivo de los PE.
n e te , entido la propuestas de cambio &lt;leb n er con muda
participarivamente en los quipos de trabajo de cada PE v en
procesos d integración a nivel del coniunto de 1a adrruni trnción
académica.
Aún cuando la universidad pública ha avanzado en algunos
aspecto &lt;le lnnovación con la reforma curricular y el fortalecimiento
de la infrae tructura de tecnología educati a en sus aulas y la
integración del servicio social al currículo; nuestra debilidades o
área de oportunidad suelen localizar e en los siguiente aspecto::
•
Incremento a la movilidad e. tudiantil.
•
poyo a los Cuerpos cadémicos para su integración a redes
a nivel nacional internacional.
•
Formación docente para el de arrollo de enfoques centrados
en el aprendizaje.
•
Impulso a Las acciones que permiten la articulación entre la
teoría. y la práctica en la formación } de arrollo de competencias
profesionale .
•
Hacer de la vinculación entre docencia e investigación una
práctica cotidiana desde La licenciatura.
•
Reforma de la norrnatividad interna.
Todo. estos aspecto están implicado en el contexto de la
institución uruversitaría, por lo que la innovación no e puede
concebir parcialmente y en este sentido lo cambios e tarán
condicionado por la normatiYidad in, titucional 1a nece 1Jadc
sociale .
Es nece ario entender la innovación como «un cambio
planificado por la propia escuela que afecta tanto a las personas en
u desarrol1o profesional com a Ja organización (cambio

196

organizacional) . a la en ·eñanza (d arrollo curricular) y demás
iuncion universitaria ." (Estebaranz, 1994)
La OCD • reconoce diversos escenarios del futuro de la ge tión
educativa:
- i tema burocrático: Donde la burocracia impide el cambio.
-Modelo de mercado: El mundo escolar atiende la d manda de
.ervicios. Propicia desigualdad
-La e cuela como centro de la comunidad: inanciami nto
público y organización contextualizada.
-La e. cuela como organización que aprende: Redes de escuelru
orientadas a la calidad con equidad.
-Rede de aprendice :
n una aprendizaje · no formales · ayuda
de las TI .
Cri is generalizada: Progresiva desintegración y abandono por
falta de incentivos a la profe ión académica.
Defuútivamente la universidad debe privilegiar formas de gestión
propias d una organización que apr nde y desde una vi ión
interpretativa tiue incide en la realidad , donde cada uno de su
miembros aporta significados y constru ·e resultados.
Reconociendo que los sistema educa ti o . on is temas
integrado en cada PE e deben r conocer .los contextos macro y
político admini trat:iYo, a í como el de la práctica docente.

5. Propue tas para el de arrollo de una gestión institucional
competente
~

considera gue la gestión académica competente . tá relacionada
con los iguiente in&lt;licadore · y de acuerdo a la metod logia del

PIFl:
úmcro de proce o e tratégjcos certificados por los organismos
correspondiente .
- Módulo del ist ma Integral de Información interconectado .
- Problemas estructurado atendido .
ormas y reglamentos actualizado ..
- El impacto eo lo otro aspectos de capacidad y competitividad
académica d los P.E.
-1

197

�t-

.

(
(

Por otra parte Ja gestión e debe orientar a establecer n la
dependencia un conjunto de medidas y prácticas que conduzcan a
mejorar 1a imegración y el funcionamiento de 1a facultad, lo cual se
refleja en la coordinación de la instancias universitarias para alcanzar
los siguiente. resultados:

run

•
Compartir propósitos comunes académicos
compromiso
explícito en la mejora continua de la calidad educativa.
•
Tener una relación de congruencia entre la · LGAC
(inYe. tigación), perfiles y contenido. de los programas educativos.
(PE-Docencia).
•
Articulación de las diversa. capacidades para un mejor
cumplimiento ti las funciones ustantiva de nuestra dependencia.
•
-Integración de lo esfuerzos y perspectiva en el proceso
de planeación y sus resultado ..
•
Desarrollo d un efecto colectivo que ustente eficazmente
los procesos de mejora continua de la calidad educativa.
n este caso corresponde a la gestión difundit política ,
estrategias y acciones que no conduzcan a lograr la integración en
el funcionamiento de la DE y contribuir al desarrollo de la
capacidad y la competitividad en su conjunto, todo esto en una
vi ión pro pectiva de Jo que queremos que ea cada facultad en el
futuro, en lo cual desde luego ha de contribuir la VI IÓ AL 2012
de 1a Ui\ L que expresa gue «]a
L será reconocida en el 20 12
como la univcrsjdad pública de Iéxico con el má alto prestigio
nacional e internacional" y se sintetiza en la expresión: ducac1ón
con visión, misión con futuro.
Para operac1onalizar esto proposttos e requiere la
si tematización de programa de capacitación de los direccivo
responsables tle las gestión general de la facultad , de In,
coordinadore ele los programa educativos.
De de el punto de vista in, titucional habrán de incorporars las
orientaciones establecidas en la VI IÓ AL 2012 de 1a U
Len
cuanto a l.a gestión académica.
· lgunas de e tas orientacione
g tión son las siguientes:

198

m. titucionale

en materia de

I,

(

•
' er eficientes en los procesos administrativos y a la vez
parácipativos en Ja toma d decisionc .
•
Desarrollar la función bajo políticas de calidad total, ética
laboral, profesionalización en el servicio, productividad y
transparencia.
•
Elevar el índice de ati facción de lo empleados de la
IJA! L, mejorando l clima organizacional.
•
lanear y evaluar i ·temáticamente, bajo un enfogue
e tratégico que proporcione evidencia de la pertinencia y eficacia
de las accione mprendida . .
•
Operar permanentemente bajo una cultura de rendición de
cuentas, informando a la comunidad universitaria y a 1a sociedad
sobre la actividade y lo resultado académico ' la gestión de la
mstitución." (VI 10 2012, U L).
Es nece ario recon cer que los planteamientos de la \ 10
2012 de la
L reguieren contextualizar e , con proce os de
evaluación interna tomando como ba e los indicadores de los

CrEES.
Es oportuno plantear aqui, que la estrucmra acrual de la UA L,
de corte napoleónica, organizada por facultades, tiene rasgo gue
en alguno casos no favorecen determinada prácticas deseables
relacionadas con la participación , sin embargo e nece ario plantear
aquí la necesidad d fortalecer la figura de los Juerpos cadémico
para que puedan cumplir con la función que se les a igna en
PROMEP como órganos que orienten el de arrollo in titucional,
a í como fortalecer en cada P.E. la actividad colegiada , para la
definición de política . Esta actividad de coordinación horizontal
debe permitir una mayor interacción entre los colegios y lo cuerpos
académico.

Estas políticas pueden definir e a partir de lo

iguientes

principio :
•
Promover una organizac1 n académica que apo5•e la
integración de nue tras funcíones su tantivas, po ibilitando la
tXIstencia de programa de de arr llo académico como de programas
de desarrollo comunes entre los coJegios y su PE.

199

�1/

l

(

•
Reconocer que la administración debe orientar su trabajo al
servicjo de la academia.
•
La plancación universitaria ha de er el instrumento
fundamental para el cambio , eJ desarrollo ins ·ruci n.al.
•
Definir políticas congruentes para el desarrollo. En el nivel
de la ge tión, que es donde se ejecutan política aplicando
procedimiento , a nivel general d la DE y de u colegio para
"detectar fortalezas, debilidade , amenaza ' oportunidades en una
permanente retroalimentación, para asegurar medidas correctiva
en casi nece ario, haciendo máxima la capacidad de flexibilidad v
autocrítica" (Didrikson, 2005, p. 137).Esto olo es po ible si e
hace de la evaluación una práctica cotidiana ,tomando como
referencia lo indicadores de IEE .
Una ge tión con esta característica solo e po ible, egún
Didrikson, con una "estructura organizacional dond la verticalidad
sea mínima y la horizontalidad y el trabajo en redes, lo máximo".
Es claro que la participación colegiada pa a a jugar un papd
fundamental, como estrategia que permita "una comunicación de
doble vía para la atención a sugerencias de profesores y alumno "
que permita tomar en cuenta la opinión de lo docentes.
Con base en la horizontalidad
puede promoyer una
participación ce ponsable y comprometida, atendiendo así alguno·
de los aspecto que lo ma tro proponen en la encue ta: un mejor
conocimiento de lo sistema de plaoeación y evaluación} ligado a
e to la posibili&lt;lad de part1cipar en la construcción de lo proyecto.
de cambio.

Integrar adecuadamente los r cur os humanos y financieros

con una orientación hacia el logro de los objetiYos e indicadores
académicos.
Los objetivo e mdicadore de calidad en cada área y colegio
deben er expJícüo reconociendo que "la eficacia es un

fundamento bá ico de la acción administrativa" (B. Tri ta
2004, p. 27)
Los resultados institucionales y de cada P.E. tienen un
ignificado interno otro de carácter externo , ste e expre a en el
grado de pertinencia con las n cesidades sociales.
En cada una de la áreas de Ja administración institucional y de
lo PE ha de convertir
n una práctica cotidiana la r alización del
proceso administrativo, entendido como el conjunto "de actividades
directivas que incluye la planificación e decir la determinación
de objetivos medio y tarea , la organización que implica la
adecuada combinación de medio. humano y materiale y el tiempo
para lograr una ejecución de tareas planificadas; la regulación,
dirección mando que stá dada por .la necesidad de dinamizar el
is.tema y el control, es decir la determinación del nivel de
cumplimiento de lo planificado►• (B. Trista, Op. cit.)
El sigui nte cuadro puede expresar el proce o de administración
académica de un P. .. .

Es por llo que una gestión competente e tá inmer a en el campo
amplio de la administración y se entiende como "la operación y
de arroUo efica7 de los proce o y recursos disponible con e1 fin
de lograr re ultados relevantes para la in titución y la , ooedad.'
(B. Tris.ta, 2004, p. 27)
En base a lo anterior la gestión académica d la DE ha de
orientarse por los siguiente principio :
poyar e en la operación normal } bu car un desarrollo con
nivele uperiores de funcionamiento.

200

201

�)

h

(

Por lo anterior considero que cuatro tareas resultarían
fundamentale para lograr el desarrollo de una gestión institucional
competente:
•
Realizar un diagnóstico del actual e quema organizac1onal.
•
Reformular el organigrama en función de las necesidade. y
procesos académicos.
•
De. arrollar un modelo para la gestión J
académica.
•

la calidaJ

•

J,

'

• -

las iguientes dimensiones:
•
Dimensión técnico profesional , que se basa en la
competencia y el desempeño profesional del claustro
•
Dimensión interpersonal, fundamentada en la comurúcación
e interrelacione de lo e9uipos docente, de la organización.
•
Dimen ión ambiental, que comprende lo. recursos
materia.le y a pecto gerencia.le con que cuenta la escuela.
•
Dimensión social, comprende la interacción del eqmpo
docente con el contexto al que se destinan los servicio educativos.

Adecuar la normatividad

Esto · cuatro aspectos deben er cubiertos en base a los adelantos
actuales en materia de ge tión académica, cuidando establecer
parámetros e indicadores de calidad en la realización de los proce. o
académicos.
Debo por otra parte señalar que en atención a e ta nueYa
tendencia en el desarrollo curricular y las posibilidades que hoy
permiten la utilización de la tecnología educativa, así como lo, retos
de cada vez mayor competitividad académica se requiere crear en
la DE un "Programa permantnte de Formación de Profesores"
perúnente a las nece idades que el desarrollo nos plantea a los
docentes univer itario .

6- Integración
Reconociendo que lo proceso de mejora tienen que er visco
abordados como una totalidad, buscando que el cambio se pro&lt;luzca
en las di,·ersas área se puede establecer una relación entre los
elemento del concepto de "calidad educativa" desde la perspectiva
de la evaluación (CI ES) r los grandes apartados de la planeación
que e plantea en los esquema del PTFI , ·in perder de vista que
cada &lt;lepen&lt;lencia universitaria constituye una realidad particular,
pero reconociendo que la docencia y la investigación en el área de
1a hwnanidades no es ajena a la demanda de calidad y pertinencia.
E oportuno aquí las propue ta del Dr. Ramón . ala Perea
qt1ien reconoce que ''la calidad en la formación profesional tiene

202

Coincidiendo con . Perea se trata de impulsar el cambio
educativo con base en la participación de los actore con ba e en el
de arrollo profesional y de forma re pon able respecto a la
necesidades ocia.le , bajo el principio de mejora continua.
Las organizaciones orientadas a la excelencia requieren cambiar
·u cultura, u estructura e introducir estilo. nuevos de dirección,
entendiendo la ge. tión de la calidad como un proceso de
transformación en tanto que en la educación superior "el proveedor
(profesor e institución) no hace al cliente sino le transforma" por lo
9ue la calidad con i te en desarrollar la · capacidades del consumidor
(estudiante). , ta per pectiva también considera la participación
de maestros y alumnos como factore, clave de la transformación,
favoreciendo la confianza y el pensan:uemo crítico.
Lo procesos de gestión de la calidad deben partir y pensar e en
relación a un contexto definir metas, di eñar producto y lo procesos
necesarios con ba, e en determinadas entrada , 9ue den congruencia
aJ conjunto de la organización unjver itaria.
El siguiente cuadro expre a esta r !ación ) orienta obre la
dirección que debe tener el cambio universitario.

203

�/J.

(

--Fortalecimiento de la planta
acadérrica
-OesafTOllo ele la
investigación
-Consolidaetón de C.A.
-EvaJuación de aprendrzaies
-Seguillll8nto de egresados

Capacidad académica

-Innovación curricular
-Desarrollo de la
infraestructura
Servicio social articulado al
cumculum
-Apoyo a IOs estudiantes

Innovación educativa

-Sistema eficiente de
evaluación y control
-Planeación de los procesos
académicos
-Evaluación por resultados

-Gestión 11sbtlJcional competente

-Lograr la acreditación
-Mejorar la aceptación SOCl81
-Ejeracios de comparacion
-Intercambio académlCO

Competilividad aCAdémíca

Lo que esto no plantea es entonces la necesidad de integrar en
un proceso de cliagnóstico y de planeación, con vi ión estratégica
para el incremento de la capacidad académica de cada PE.
E te proceso tendrá que atender de manera e pecííica los
a ·p ctos de la gestión académica, incorporando si tema de medición
de Jo resultado de L'l operación de lo programas educativo. y de
la productividad de la planta docente.
Por otra parte y considerando que 11. competitividad expresa "el
de eo legítim de ocupar un lugar preferente y reafuar las acciones
que otro hacen en la búsqueda del éxito" e importante comparar
nue tros PE con aquellos que han avanzado en término de la

204

acreditación de u calidad.
La innovación educativa no puede ser con iderada solo en
términos d la utilización que se haga de la tecnología educativa y
de la informática; también tiene que ver con el nivel de actualización
v pertinencia de los contenidos científicos de nue tros programas y
prácticas académicas, es por ello que el seguimiento de gresados y
el análisi de nue tra di ciplinas sociales y humanísticas con tituye
un reto permanente, condición fundamental para el desarrollo de
nuestro cuerpos académicos.
Esta propuesta se construye a partir del reconocimiento de qu
la planeación y la gestión pueden aportar e traregia. para la
articulación real de la docencia y la in estigació11 teniendo en
perspectiva la formación integral de los futuro profesionales.
La aspiración a la excelencia es una actitud, una preocupación
.por qu rer mejorar conrinuamente , esto puede ser orientando
nuestras acciones de de una per, pectiva de calidad teniendo como
objetivo la pertinencia ,entendida como
una contribución de 1a universidad pública en la construcción
clel proyecto de nación , contribuyendo al bienestar ocial y al
de arrollo humano de la población.
En este sentido , la perspectiva desde la calidad en el caso de
la universidad pública ,implica re olver problemas rcfer ntes a:
•
Pertinencia social de la oferta educativa.
•
Calidad, reconociendo ésta como 1'1 transformación que
realiza la in titución en la persona que ingrc a.
•
Responsabilidad de estar en conclicione. de ejercer la crítica
social y politica para el ejercicio de la ciudadanía.
•
ontribución al desarrollo económico del paí .
De arrollo del conocimiento nuevo y la difusión de la cultura
que con tituyan aportes para d avance cultural de la nación.
Es en este sentido que la calidad de la oferta educativa de la
univer idad con titnye una expresión d la pettjnencia de sus
. ervicios &amp;ente a las necesidade. nacionale ·.

205

�Referencias:
Ander-Egg (1999),
"Que es una reforma educativa" S.E.P.
(Ma t. PIFT 2007 y 2008).
Didrikson (2004),"lotroducción a la administración académica" p. 27.
Didrik on (2005) ,"La Cniver idad de la innovación" p. 134.
Pallán (2004) , "Benchmarking en área y procesos académico "p. 10.
U L. (2007), Visión U NL 2012.
U L. (2008) Plan de de arrollo institucional.
Valenty,G. (2004),Calidad y equidad en la ed11cació11 .wperior,
FLAC O.
Estebaranz, A. (1994), IJidáctica e i,moz'Oción mniC11la1~ España.
Trista,Bod (2004), lntrod11cción a la ad,ninistració11 acadétnit-a.
Universidad utónoma Metropolitana, México.

FAMILIA, MUJERES Y TRABAJO:
ESTRATEGIAS EMPRESARIALES PARA

CONFORMAR CONSENSOS IDEOLÓGICOS
ENTRE LOS ASALARIADOS. EL CASO DE LA
AsOCIACIÓN NACIONAL DE SUPERACIÓN
PERSONAL•
Susana Ortega Alcán tara

l . Introducción

DE Dh

guizá desde sus orígenes, las
organizaciones lucrativas que hoy liamamo empresas han buscado
la forma de acrecentar su utilidades, buscando iempre las
condiciones más óptimas (según lo que éstas representaran en ca.da
época y lugar) para sobrevivir ante la adversidades mercantiles,
crecer, y en los momento convenientes, producir má o producir
menos según s amerüe. Para éste espinoso p ro prometedor
cometido, los cerebros que las encabezan ban recurrido a lo largo
de los tiempos~ a un sin fin de estrategia siempre acordes a las
necesidades o a Jas condiciones de cada contexto histórico; han
aprencLido a leer el ntorno del cual forman parte y del cual
provienen, a í como también a valerse bábilmente de los conoMUC HO TlEMPO ATR.ÁS,

1 Este o-abajo es parte de uo proyecto de inve. tigaoóo más amplio: "Participación
empresarial en la organización social-sectorial, como estrategia para la reproducción
.'IStémica" desarrollado por la Dra.Lylia Palacio del Tnsrituro de l ovestigaaooes
ociale de la A
y contó con el apoyo del programa de becas del Centro de
Estudio · Humarústicos para los estudiantes de la FFL de la U
L.

106

�11 "',

li

(

.

cimientos más vanguardistas para organizarse, iendo muchos de
éstos producidos e impulsados por ello, rrúsmo . En tiempo. &lt;le
crisis social, económica o política; le ha sido necesario tomar la
deci iones más adecuadas, calculando siempre costos y beneficios
ya sea a corto, mediano, o a largo plazo.
na de las e trategia que sin duda les ha dado muy buen
resultado, sobre todo en tiempos de inconformidad social, es la
influencia ideológica sobre us trabajadores· le ha garantizado en
muchos sentido , estabilidad, crecí nte productividad y rendimiento,
orden, o implemente el buen ánimo de sus trabajadores para
continuar y mejorar sus labores, o dicho comúnmente, con eguir
que" e pongan la cami eta". Para estos r otros objetivos de djversa
índole, las empr sa · n.o sólo han recurrido a la a ociación con otras
para defender sus intereses comunes, ino que han creado
organizacione y proyectos menores para contrarrestar aspectos mas
específicos que la afectan.
no de ello y el cual se pretende abordar, es el caso de la A ociación
acional pro uperación Personal .C. {
PAq, que se formó en
1974 con el apoyo de un conjunto de empre as en la ciudad de
Monterrey y que indudablemente ha tenido un gran éxito desde entonces,
extendiéndose a ciudades de todo el país y con miras a continuar por el
mismo camino gue la ha conducido ha~ta donde está.
En su discurso oficial,
P C se propone como principales
objetivo el de "optimizar el nivel moral, social y cultural de las
familias mexicana ", además de la "formación del núcleo familiar,
que e vínculo entre la empre as y familias de los trabajadores''.
·stá dirigido esp cialmente a las mujeres, y una de sus mi iones
primordiales es la de "contar con un equipo admjrustrativo cada
vez más sólido e inmer o en la filo ofía
P C con el fi n de
ervir mejor a las empresa colaboradoras, animadora y asistentes''.
La din.árnica general consi te en la a i tencia regular a pláticas, 9ue
·an constituyendo los niveles que deben cursarse; las "animadoras"
on .las encargadas de dirigir lo. cursos y en ocasiones e tá disponible
el apoyo de sacerdotes. e formó en un año sumamente agitado, en
el cual existía una cri.i, económica con altas tasas inflacionaria·;

208

1 lrt, .

había una gran efervescencia ocial y laboral en donde la
manifestaciones eran lugar común, así como la gran cantidad de
huelgas dirigidas por fuerte organizacione obrera que exigían
mejores condiciones de trabajo, y por otro lado la guerra sucia,
producto de la guerrilla urbana. in duda este contexto influiría de
manera directa en la pretensión de crear una organización de este
tipo, pregonando ,·alores como la unión familiar y exaltando a la
mujer, con di cursos axiológico que resultan ser legitimadore de
prácticas laborale y empresariales que favorecen a la empresa.
Di cursos que s pretende sean asimilado para dar como resultado
la paz y tranquilidad espiritual" de lo trabajadores, a través de de
la esposa e hijos, de manera que é tos también ejerzan la influencia
necc aria para crear firmemente el acuerdo común que facilite el
rendimiento deseado por la corporación.
Tomando en cuenta estas consideraciones generales, el objetivo
de la presente jnvestigación consiste en conocer más a fondo la
prácticas y los discursos que se manejan dentro de esta organización,
para asi comprender mejor lo mecarú mos de los qu se valen las
empresa colaboradoras para influir ideológicamente en sus
trabajadores y sus familia con el fin crear conformidad. Sin duda
la estrategia, de las empresas para crear consensos y un ambiente
fa arable a ésta son numerosas y muchas inclu en precisamente
discursos de "superación p r. onal" y de promoción de valores. En
rl caso de
P C la familia es un valor central, así como las
mu jeres; ¿qué hay detrás de estos cliscu.r os?, ¿de qué manera se
apropian?, ¿para qué? in duda es nece ario un análisi más detallado
de la organización y su contexto, en este ca o con la ayuda de
entrevista y de investigación hemerográfica.

II. Contexto histórico del urgimiento de ANSPAC
El año de L97 4 fu sin duda un año de mucha eferve cencia política
y social, no ólo n font rrey sino en todo el paí . Lo
acontecimiento que se presentaron entonces, iban de acuerdo a un
conflictivo contexto nacional e internacional que albergaba

209

�)1

importantes movilizaci ne CÍ\ ile , obrera , campesinas y de orro·
grupos, exigiendo ' u. derechos. Fue tma época nutiida de una gr:in
amaJgama de iJea relacionada. con concepcione , ociali tas y de
in p1ración marxr ta, que unidas a d terminadas condicione
política, y económicas, mant nían la peranza de un nuevo mundo
po iblc, má ju to e Lguabtario, enarbolando una fuert conYicción
en b lucha p lítica. •n la sociedad d
ntonces, pese a 9ue e
conjugaban una multiplicidad de grupo en con tant movilización,
obre alía la confromaci ' n má ríspida ntre mpresan s de la industria y trabaja.dore organizado . En onterrey, los primero
repre entado por un ólido núcleo de grand empresario con
importante arraigo local que se oponían a la crec1ente
manifc, tacione. de &lt;lescontento . ocia! que se manifestaban en L1
ciudad, ciando voz a las afectacione que también e ·grinúa la
pequeña &gt; mediana indu . tria. Lo . . egundos, congregado
principalme nte Jentro &lt;le un indkali mo corporativo yut .e
expre. aba en la ciuda&lt;l en la ecciones locale, d grande. in&lt;lmtto
nacional (min ro , ferrocarril ros t lcfonj ta electrici ta , t.:tc.),
n la · org.mizacione, corporativas e. ta.tales como la CT [ y la .ROC
con amplia l rcscncia en los sectore &lt;le crvicio (transporte) y el
comer 10· así como un sector m nor de trabajadore moYihzado
para 1mpul. ar la transformación &lt;lemocní.oca &lt;le us organizaaone
sindicale .
la ciucbd de '\fomerre) la tensi , n ntre eso grupo. parecía
tener características e pecialcs, debido obr todo a la trad1ciún
empre anal de la ciudad, n donde tanto lo. empre ario. como log
obr ros, tenian un papd . ocial fundamental. Huelgas movilizacionc~
civile. ) e tudiantile , emplazamiento a huelga prórrogas, guerólfa
urbana, etc., eran cau a de inquietud ' pr ocupación por paric de
los indu triale ", los cuaJes guardaban a . u memoria sólo otro
periodo similar de m ·ilización n los año 3 , duraot el per1o&lt;lo
del pr sidentc Lázar Cárdenas. Como poca \' ce , concentraron
su em. rgías n concrnrre car la efen- cencia . ocial que de cicrm
forma amenazaba a sus impon.ante negocios. • I cont xto se
complicaba con el enfrentanucnto verbal de e te ector empresarial

con I en once pre idente Luí Echeverría. . \qué] e oponían a
alguno de lo decreto &lt;le l ) que l Ejecutivo promovía para
contener el a anee de la cri is económica r de la espiral inflacionaria
que e. taba pul erizando el poder a&lt;lquisitiYo d lo · a alariaúo .
•n e. te entido lo ánimo de la da e mpresarial n eran los
mejore . Hacia un añ o meno que e había lle\'ado a cab el . ecuestro
ra. e inato de Eugerno Garza ada, gue tuvo importante repercusione,
no ólo en l ámbito político, ino también en el a pect moral, obre
todo del ala derecha d la ciuda&lt;lanía local. Las reaccione d spué. de
este uceso no se hici ron e p rar; además de exigir enérgicamente al
gubi mo mano dura contra l s re ponsable , se valieron no sólo de un
gran apoyo d los aparatos represivo tradicionales y más evidentes
como la policía, ino de fuerte campañas a tra,·é. de lo medios masivo
de la e cuelas, d la igle ia, etc., para t:narbolar su di curso intentando
\·olver aJ "orden aco. tumbrado" un orden sin duda anh lado en un
contexto difícil
De e ta man ra, para acercar la lupa a 1 &gt; acontecimiento más
específico &lt;le 1974; de cribirán de manera un tant generalí7.ada
alguno uccso que permiten dilucidar un panorama má detallad
de lo 9ue ocurría en aquel año en la ciudad de Monterrey, enfocado
por upue to, al plano . cial y político. abe señalar que la
información bemerográfica obtenida, e nfoca en el periódico " •1
1 orte", medio peri dí rico que de de
u fundación en 193 ha
guardado gran cercanía con la ideología y lo valore defendido.
por la. clases ocia.Je ' dominan res.
• tr Lo tema. que tten n mayor re! \ancia en el año por u
aparición constante y que consi&lt;leramo ayudan a comprender el
ambiente . ocial ll no &lt;le contradicciones que imperaba destacan:
los accident laborale , que aparecen de forma Ínletmitente obr
todo n el ámbito industrial; diver a actividade dirigidas a la,
mujere , ama de ca a ejecuriYas como eminario obre el rol
ocial , ético ,. familiar de é ta ; l enfrentamiento armado e
ideológico c ntra la guerrilla urbana, ; destacado ca os de huc4,ra
y emplazamiento , n e pec1al el &lt;le la obrera de Medalb &lt;le Oro·
evento , curso .\ conferencias relacionado con el mundo

2 11

�empresarial; la creación de nue a indu tria ; así como la opinión
d connotado. ideó! gos de la empresa privada que definían la
postura empresarial sobre gran diversidad de sucesos que se iban
pre entando a lo largo del año, en gran parte criticas a cue. tiones
ociales así como a medidas económica del gobi rno federal.
Para una mejor comprensión d l contexto n que nacen iniciativa.
ie organización como la tudiada, e hará una pequeña ínte i.
cronológica a partir de lo uce, o que con ideramos má relevantes;
presentando así, un panorama general a través de una recoo trucción,
dilucidando lo hecho que se priorizaron en aquella época, por
mes. o hay que dejar de lad que la inclinación del p riódico tiende
a influir ideológicamente a fav r del «orden' y muchos de los
encabezado, y argumentos corresp nd n a lo interese de la da e
con ervaclora.
El año inicia con air s desalentadore para los empr~ ario . Las
notas de opinión anuncian tiempo difíciles, no ólo n el plano
económico sino también político y aluden a la nece idacl de
"tranquilidad y orden" 2 mencionando inclu o la urgencia e.le una
"limpieza política a la Univer, idad' ( utónoma de uevo León).
En ro comienza con manife tacione civile, por el alza de precio.,
a í como emplazamientos de un buen número de fábrica que se
unen al ca o 1edalla de Oro. 3 En el plano de la guerrilla urbana
sobresalen notas qu tiene que ver con la muerte o juicio de
guerrilleros a través de encabezado d pectivos que lo llaman
- 'T n generoso afán de mejorar las cosas y fomentar el de artoUo, ha ciado lugar
en nue era entidad, a la integración &lt;le oosejo , ociaciones,Junta , onulé
por má que estos re ulten ya muy numerosos, nada tiene de vituperable y de algún
modo pueden et útile~. pero a condición de que exisra para ellos un clima pr&lt; ,p1c1n
E. e clima requiere, como elemento primor&lt;liale insubstituible tranquilidad. in t' e
bien precio o, can raro entre nosocro , rungún esfuerzo dará u pleno rcndinuent&lt;\
porque las sociedades, lo n11smo que los hombres, para actuar con t:u10, re. olución
'f provecho, necesita Je un cerebro despejado y pul acione. norrnale ." ( alvador
[arúnez. Opmión. 1- de ncro Je l 9...,4. L/. orle).
1 Los ttabajadore ele esta empresa maquiladora de ropa. en u grao mawna
mujeres. protagonizaron de de 1972 unos de lo · episodio de lucha por la
democratización smdical má importantes para la historia obrera de Montcney.

212

"ter~orista ". e reconoce el aumento del desempl o y subempleo;
co.rruenza una ola d~ ac~i-dent s en F rrocarrile. Mexicano y por
otro lado, la Orgaruzac1on Internacional d I Trabajo (011) lam:a
un nuevo " ócligo de onducta Laboral".
Durante febrero continúa la "cacería' de guerrillero , la pren a
reporta la desaparición de otros má , y iempre con iderados caso
.in ~esolver; ademá , e relaciona a la Liga Comuni ta 23 de
epuembr con el ca o de la muerte de Eugenio Garza ada. e
anuncia por otro lado gue guirá el ab.a de precios y en la ·ección
op~ ' n, se insiste en la urgencia de' orden . ocia!". Al parecer la
'lim~ia de la uni er, idacl se lle a a cabo con 338 d pidas de
rraba1adores docente y técnicos. e enfatiza un gra e accidente
laboral a causa de un baño de ácido en Zinc ac1onal, v en otro
tema, aumenta el apoyo al ca o Iedalla.
·

?~

E~ ~arzo se igu_en creando indu tria , ocurr una xplo. ión en
una fabnca y los acc1dent ferroviarios continúan así como el ca 0
Medalla. De nuevo e alienta al orden
dan plática a mujeres y
e reconoce el apo ro d la doctrina cri tiana a la, empre a.. Abril
fue un me. en el cual se alude a la "armonia laboral y el desarrollo
humano d las empre a " enfacizanJo que la. utilidade dependen
del e, fuerzo laboral. n consejer de la
E CO elogia el i tema
lab~~al de fonterrey; continúan tema obr la mujer- y en l plano
polinco, e recrimina la existencia de "aulas para lavar e rebro "
con da es ' comuni, tas' , a í como por otro lado, crece la amenaza
de paro por parte de sindicato univer itario .
_En el me d ma ' O continúa la preocupación de "niños
~die trado ' en e cuela primaria aludi ndo al contenido ele lo
libro. e.le t xto; se ha agudizado la campaña 'antit rrori ta", incluso
e agregó una ección e pecial en donde los temas relacionado, con
la guerrilla, los cual , aparecen con encab zados en colores muy
llamativo , com rojo o naranja (el impacto en acionali ta ~
~ontundente). El jefe de "la judicial' , pide apoyo económico para
conu-olar a grupo subversivos"; e p ne énfa i en t ma como el
~ue ~ e~~re. a e el único in trumemo para uperar la crisi " que
el en tJaru mo e la única fuerza contra el comuru mo'' gue ex.1ste

213

�uevo León y que hrura lo que va
del año e han crea&lt;lo 252 empresas.
➔ 1 mes de 1unir, se camctemó por el micio d una ola fuerte de
cmplaz,imiento de diver .. o negocio com rciales y de servicio..
men:1z:1 de p:1ro de 150 hotde ) re t1urant , as1 como de gasolinera·;
se anuncia pare comercial c mo rcspu . ta &lt;le comerciante:. T..o ·
empr ·:ario, conúen'l.an a leYantar la voz en contra de In ocurrido}
exigen accione· al prcsiJ nte l .ui 1~cheverría contra paro, roa ·ivo ~ e
acusa tJUC el l 0° o son promo\ ido por la CTM. El gobierno feder-.tl
puhlica un de1.:reto en 9ue bu. ca cong lar lo. precio, }' elevar lo· alariu.
Lw ·mpn: anos de m1e\'O repudian decr t . Por tro lado, ce a hudga
t • til. &lt;.JUL l1Jbía stallado ·ernpo ant .
rn 1ulio h,l) lú huelgas vigc:ntes n la ciudad J comienzan
emphnmic..ntns de refacctnnaria y d tran porti ta
igue el alza
k: prcrn)., gún cifra de la L \. L, a en I primer seme. tre del
aifo un 64°1., en ,;, 1enda, ve tuario y alimentación. ., n la ·ección
de opiniún . e reitL.ra el r ·chazo al aumento &lt;le ueld establecido
en I decrerl fed ral reci nte; } p r otro lado e anuncia el
e. tablcctmientn Je centr s el formación femenina. e mprende la
apaciLac1ón a supen isores en empre. a , a_í como la promoción
de la cvangdizaoón en colonia. obrera·.
Durant el mes de agosto continúan lo emplazamiento_. l"
c.:xpn.sa una ··alarma en empr sarins' ant la de hu lglU' rna. jya: \
crece su preocupación por resoh er lm problemas interno de la
c:mpre a. Irnctan seminario· &lt;le a&lt;lic. tranuemo y guridad imlu trial.
Por otro lado, se considera la exportación como el camino indicado
para la economía. L anuncia el tnieto de labore &lt;l ~fe&lt;lalfa dt:
(. ro. P1 lCO despue. ,
agudiza la prote ta de empresarios contra el

..armonía obrero-patronal" en

35

11

o

L

Je aumento salarial ) repudian también una nueva le) Je

control de reparto de ulili&lt;lade ..
,n sepriembr si,:,u L1 inflación) se pon énfa is n L1 e. port.ación
,. la produc ii',n como alida. importante.. e llega a un acuerdo dt'
;umemo !iabñ. l Je! .2 11 l' mientra cemroc parronal sin ist n t:n decir
no al auml;fll&lt;, dd salario mínimo; aluden a la rehabilitación d la imagl'n
del empresann.
da "golp mortal" a guerrillero .

:14

crnbr bá icamente se enfoca al e. cándalo empresarial por el
&lt;lecret federal del control de precio a mercancías.
publica un
comunicado a la p1.nión púbfaa por parte de mpresario para
rechazar los decreto y la reguL1ción de pr cios a í como lo cambi
en cu~tnlO al reparto de ucilidade ; ins1, ten en rescatar la confianza
pública. Lo mpl:17ami nt . per, i ten. El Jub Rotario ale má.
a la c. cena. Reabren Medalla.
En el me. d no\'iembr , e priodzan lo t ·ma. dd m s pa a&lt;lo;
. e apoya a un crecuni nt de la producuvidad, e reitera el ' fune to
contr I de precios" 'lo inquietant de la. reciente. reforma fiscalc ·.
Lo emplazamientos y huelga. no dejan &lt;le e tar pre. nte .
reconoce la importancia del papel de la mujer, y
dice que con
ayuda de cri. □ ano , se podrá r compon r la ociedad.
Finalmente, l año, con el m s de diciembre, e ncluy con la
muert del líd r de la guerrilla campesina Luao abaña a í como
má información obre la guerrilla, qu igue u cur ·o. e anuncia
alza de robo . iguen la. L¡ueja contra el E tado y sus reformas, s
dice qu fu un año de car ncias y aumento en I sector empresanal
pero . e anuncian datos como eJ c.¡u e crear ,n 762 indu tria en el
año, con in rsione de má Je 854 miU ne de pe o.. ota: &lt; mejora
inclividual perfecciona cristianismo'.
Ha iendo una ínt sis muy br ve, podría decir. c.¡ue aunque fue
un año de grande conflj to, y movilidad, la amenazas al poder
empr a.ria! no fueron uficiente para mejorar de forma gen ral la,
condicione de lo. trabajaJores, ru para alb rgar la posibilidad de
cambio más profundo. 'justo n la. vida ocial. lnicialmence, fue
un año en el que e crearon un gran número de indu trias. obr la
ola de emplazamiento. a huelga e e año, es importante Je tacar
~ae la gran maroría se concentró en lo ectore, comercio · rv:icio,
} tran, porte la indu. tria manufacturera ' particularmente la grand
empre as privada r giomontana, no fu ron at ctada dir ctamenreademá. muchos d lo emplazamiento, nunca e tallaron en hu lga
r parecían 'ier má pr sion política. marupulac.la por eJ gobierno
a través del corporativi mo . indica!; sin negar por otro l.ad , el valor
de movimiento autonomo imp rtanr que tn duda en mayor o

.'.!15

�menor medida, obtuvieron re ulw&lt;lo en -u lucha · repr • L&gt;tltaron
fu rte, d lores de cabezn para lo m&lt;lu. triale.. ue un año de: una
repre iun brutal hacia los mm·inú ntos gu rriU ro , cayen&lt;lo mucho
Ud re 1mportant · de di ánta.· orga111zacinne. ; e lit aron a cahu
adem,'Í.s, despido ma. i,, &gt; en la niversidad con el &lt;li cur. o_ de la
neo: Jda&lt;l tk una 'limpia''. Fu un a1io también, d una tuerte

a la \ . ociacion Mexicana para la

campaña ideol gica contra el comunismo y lo mo,~iencos :oc1ak ,
exaltando a or •aruza 10 m:. rehgiú ·a. ) dando planea de moral a
las mujere , s1empr con la band ra &lt;l la bú c.¡_uc:da ur • nte Je "la

(, . l H ) la cual t
rnu¡cres que pertenecían a e ·ta última decidieron separar e y rear
en i\1onterre, una e rganizactón . inlilar t¡u cn111prenJiera algunos

tranquili&lt;lad ) el orden social".
ÜL e. ta rest.ña conc xtual :

elementos bá

_,
punl onjt.rurar hl preocupacion
de lo grandt: cmpr . am . I&lt; . le. p r mantener d l ncr J al ~tcrior
:t · ·1
de . us mpr~ as, qut: . e hab1an mamcru·&lt;lo a l margt.:n gr e, ..
• la
pre l..ncia d
indica tos . ubordin , Jo pn.:o upa~os Je. de.~
fundación p r re. palJar lo. 1nten:se. d1.: la empr , a. 1 o ob, r'.1~tt: d
cüma Je agita 1ón nacional v local apretruaba a la L1ecu ion th:
trategu aJrc.rnati, a . que mantuvieran v reforzaran la condu:ta
apolítica de lo. uabajadnres de la gran empresa. De.: e ta e~naregrn.
pudo urgir L'l iniciaciYa dL llegar a la conc1e'.1 1a de lo5 traba1adnr
a travé. Jel accrc·rniicnto a ·u. ·sp&lt; a , yut ne · por ·u m,. mo rol
Je admmi 1rndora. de los recur e : &lt;ld hogar viyfan el amb1cmL dL·
.
· ·
1 ,dio
pr ·cuic.:da&lt;l econó1111ca rec11.me
ellas e converunan n un n c.: _
Je influencia 1mp rrnnrc p:trn e: tt:ndt.r lo · , alore. c.k lealtad Y 1ral~a1o
C.]UL
la
mpresa pri, a la regiomontana h.1 l rom&lt; 'ido
perrnanentement . Tal iniciati ·a e mat rializaria ente ne ~. en la
•\ s ciación ' acional pro upcraciúo Pcn,nal, .\ . 1 P \C.

pu · ) a ex1. tían otra · organi.7.aci mes parecida: operando en Ji tinca ,
cm~adt:s del pa1., por m mencionar lo grupo principalmente
rt~1g1_ o a lo: lfUe pertenecían mucha mujuc de la.· c
pnn ipalmente alta t.¡uc funcionaban con fint: e, idLmcmcnte
altru1. ta . \1 parce r para d caso &lt;lt. ,\ . ' P \( t. tomó omo mod lo

upt.ractón Integral de la Fanlilia
inició un ano antL'S e decir, en 1973. \lguna:

d

,\

~r ' IP

.
pero con
u rcspect1, as
parttculanJ~de•. I.:.n eJ caso del surgimi nto de \:\J 'lf por e¡cmplo
se hacen endt.:ntt.: · lo on t n r ligio o . , va yue la ic.lea urgi6 de
IC(

•

\

\

•

,

1

un ~rupo _Je rnu1en: con "tnt¡uietudcs apo. t6lica " que en una
conft:r nc1a titulada "L-t pres n ia de la igle 1:1 en l. tran formación
de Am1..nca Latina" en concordanc1a on el Concilio V:1t1cano fI
encontraron una gran fuente de tnspirnci6n para ·u futura crcacicín;
en ·J ca o de 1\ ~p \C a . u , ·cz, pr ·domina d &lt;li~cur ·o católico
cncontranc.lo, e n trecho vínculo con lo. Legi nano. d1..· Cri, en.
Ptro a grandes rasgo . , L P \C reproduc parrt: de la Jerga Je ·. a
orgaruzaci · n, de u forma de operar, a ·í cum alguno rnccani.-mos
de• u funciona.miento· in embargo a diferencia de .\~f Il, e ·ta ha
logrado con la ayuc.la de parte &lt;le la clase empre aria! regtomontana
c n truir una eficiente máquina organizativa c.¡ue co~cinuamt:nt;
.-~ tgue e pandiendo) yuc ha tenido un é ·it impon.ame no ólo a
ntv I nacional, . ino ahora fu ra Je la. frontt-ra · mexicanas.

111.2 LJJCt1/iz!1rió11_)' l".Vf1rJIISÍÓJI

III.

tructura

rganiza ión d

111.1 On~mrs
L., \ c1ación

acional Pro upera ión Pcr ·onal A.C. \ i P \(.
e fund&lt;'&gt; uticialmcnte en 19...,4 por la mic1ati,a Je cinco muJL~t'
. p -a de jecuuvo J empre a, qutem; por J1 umo_ medto
lograron que e ·onformara un fu ·rcc pro) ccto que dan, lug,tr 3

e ·ta or ranizacion. u e tru ·tura no fue por upuc te d ·1 todo nuc,',l

216

"ª

Cuenta acrnalmemc con 59 . ed en el pai r t ha instalado
en
paí. e c m
r entma, hik, ,oloml ia, l stadn · l me.lo ·, G~ temala, Panamá, Peru, Rt:pública Dominicana ) \'enczucla, haciendo
notar de e ·1 forma . u asombrosa apacidaJ Je cxpan 100. E.·i ten
un t&lt;~rnl apr ximadn de 90 mil a ociado.·., en t.:l ca o de ~Ionterrc ,
u Arca \fetropolitana, t¡ue t.:. una &lt;le la tfLs cde. ma 1m1 ortanrcs
del paí O otras . on [ .r. \' ,uadalajara), ·nn acrualmL'Otc alrededor
de 15 nul.

�111.3 &lt;&gt;,¿1,11li::;ruiti,,
L'. tructurn e meramente jerán¡uica; la parres e. coctak de su
rgani~rama ·on ,n orc.kn descendente.: el ,onsejn actonal_ la
Dirt:crión
ati ,nal la., cdt. .• la· Untda&lt;le · \n1ma&lt;lorns \
.hi. tl'ntl.:s. I:.n d c-1 11 &lt;ld Con jo Lnc.11. , e cncuent ra la
Pr • i&lt;l •n ia, la \'i pre, iJemia ~ 111 ( mité &lt;l ntro de lo. cuak.
e tán In. Jepanam ntu dt: omurncaoón. el pc&lt;lagógico, &lt;l evento
es¡ •ci.tl •s ere. c.n :\lonterre\ 1.. itúa la D1re~ción 1a ·ion-:i.l, Y
•. ¡ ·tl:n •n e ·ta cmdad alr dt:tlor d 600 un1da&lt;le opernodo
ott&lt;lianmrn:nte. Cada unidad la ompont.n una C( r&lt;linadora Je
unilbJ, t.¡tÜen se r úne con la prc"idt.nta cada ml, con ur~ n:porl
Je lo. tt:mas imparn&lt;lo .• a í om un,t lista de a. i tcnc1a de he
arnmadora .. una coordinadora uplcntc, tt.snr ra, ecrcuna }
au. ifum:s, k . i •ucn la. ''arnma&lt;lora • c.¡ue imparten l. ses1 ne , ,1sí
com d coi junlo de ".t. 1 temes" yu1cnes toman los curso· una
\ z a la emana. 1._ ·isre ademas una coordrnac1ón enc:1rgada

u

J

. pecífi amente de la relación &lt;le ,\ PA( con las ~mpre as.
Pt ,r 0 1ro la&lt;lo, un acercamiento al di curso e fic1al que manq:1
csrn or~. niz:1ciún erfa m:b o meno. te tualmcnte 1 ·iguiente: su
mi:i1)n n nn primer plano es ' la super c1on mt gral e.le l., per_ o~a :t
través d •I J sarrc 1ll0 &lt;.lt: la: poten ialidade humana ", Y u ob1et1rn.
un uarro: 'fortal ·cer la cnnci1..·ncia &lt;le la. per una para que e ·ten
, b1erta a \·alore. t1 ,lsCt nd ·ntalt.:s, d fortalcc1miento &lt;le su tÜg111d,1d.

rcsponsahilid,ld ·n la forma iún int · ~ral, promo\'er l., partic1~•~:l&lt;lll
inteligente en d · ¡ rohrrcso" de la familia la o icdac.l ) la patna • t:
dice n otra: pal, bras, qut. e una :1 ociac1c'in cuyo fin e infüur e~
la, p r. onas con mira. a la mculcación &lt;lt. \alore , que t.n tc(ina
implica una "formaci1' n mrq~rnl • que nptim1n. '\:.I ru, el :l~ual moral
, ultural de la famili.1.. icmpre en e trecha r &gt;Jacwn on la.
empresas.
.
I irigída e ·pcctalmcntt: a las mujeres, de prckrenc1a e. po. fil. ~e:
trabaj:td11rcs de: •mpn.:sa, \ • P C bnnda cur. s cnn una duracll•O
·
·· " const·1
de ha. ca CLnco
ano.;
la pnmera parte. eI " ,ur. n basJCo
· , d·
·
1
1
,
d
·
tres :iño \ e otor a un J1ploma a onc wr e te peno o, e ., .... ce:
dt: pué· lapo 1hifülad d · cur ar otro do año (" ~urso avanza&lt;lo )

para post rior~cnt ''Je doblarse", e decir, comemar a impartir
cur. o • La e tone.. e reahzan en las li. tinta "unidades" una ,·e¿
a la emana. c }n una &lt;luracion apr &gt;x1mada de dos hora· v media
~t:&lt;licand~ 45 mmul~~- a cada una de la .u as 11npanidas ~ue Mm;
1ormac1on humana ' {IU
mclun
chstinto · e tn , .,·' C()ffi&lt; 1 «f ,//1IISltlSI//()
·
7
•
1
1
et/ l, .r tJ&gt;_~rr1rió11,
omla11cú1 w el mr,w11n1l0 y f 1de//dad e11 la ,m.rión;
Fo~mac1on foral, con Iglrsit1 J' P11eb/o dP Dios, Prinripio.r dt J idt,
Cmtz&lt;11Ja l' Rihlia S'iJ11p/ijicor/(T, y finalmente f-labilidade. y Tal! res''.
L:t cl~.c son no ecuc.:nciales y no :tan por ordrn ele dificultad,
a~~ma · de ad cuar. e al calendario
colar. Lo "manualc "
unlizado a lo largo
dt:
lo
urso
se
,,tal&gt;oran
·
1d e
,
. - ..
, c•n 1a . ce1 · naciona
,\ luntcrrc}~ · e cxactameme d mt.mo material c.iuc .e uuliza en el
re to de la
de. ; indu ·en 3 t ma por manual , obre todo uno
d ello c~~ia muy frecut:ntLmcntl.:. Ln g neral:. e . 1gue un plan
yu
r ·di, ena cada a,10.
\ lo larao
del nño e llevan a cabe&gt; trc \'cnto· importante·
·
h
para
r\. 'Pr\ • a lo que acuden aJ r de&lt;lor d 5 mil pcr. ona . l' no de
ellos c el "elfo de campo" otro e. la r(unión n la Ba •ílica tk
Guadalupe Y finalmente la graduación, t¡ue e Heva a cabo en la
rena ~font rre, y a la que , , i ten el g&lt; bernad r, alguno.
empr , ano., a í om la. famJlia Je la graduada, lluc aJ año
comprenden alr &lt;ledor de mil per na..

111.4 . f\ r¡~,,1 &gt; la CJt,Pma
l•o~m~n ~1art ele . u proyecto tfücinto: t:lpo, de cur. o , como el ciuc
l'. ta &lt;l1r1g1d&lt; al per onal de las mprcsa 9ue lle,·a por nombr
\VI.,
(fallcr parad De. arroll de lo· Valore. l lumano en la Empr •a),
que e U va a ab &gt; d1c7 veces a b semana con una Ju ración míruma
&lt;le do hora. &lt;lurant tres añ &gt;.; e ta dirigido a t dos Jo ni, d . dt:
·mplead , y.º.º esioncs en la, yue Sl.' realizan &lt;liruim1cas en eyuipo
0 de: forma md1\ 1&lt;lual. us objetJv son lol-i ihrui&lt;:ntcs:
Asistenl
C ptimizar u · capacidadc. y habilidadc.
\umentar su. conc cimiento genLrale

2 (&lt;J

�Obten r una mejor preparación profe

, cr "animadoras' ", ncce. itando é tas (110 \'arios &lt;.mJnano para

n, l

J

com nzar.
bmpre a:

•.

·

fr cer a . u per &lt;.mal un,'l prtparac1on mtegr

al

k orar la. relactonl' mterna .
~o~.tr un mayor :enódo Je I ncncncia a la empre a

i

P i\( ,:

Llegar a ma) or número de ¡

rsona en diferentes nivde

&lt;l ntro de la empresa

.
, . . .d
( free r un sc.:minano de la mas alta t:aliJa

.
1 vinculo can e. trecho ym:
Es importantc entonces r 'ltl'rar e
l J ·,de ·u
J•
, •
nue ha mant ruto t:
p ( tiene con las empr sas \ ,
46
. ·1
i\ ' Pi tien vínculo con
mprc '
urgimiento. \ctualmente .
li
• s1gu crec1en&lt;lo. La forma
., .
u area \letro1 o ta.na, ) ·
en \fontcrr ~ ~
·
. e a rravé. de una
. . . - acerca a t. empresa .

en La que la a,oc1ac1 n e
. ..
fr c1endo lo~
l
&lt;lucctffos de la e rp&lt; rncwn, o
ntn.'. \' t ta con
d • ·da&lt;l r lacione labora.b
~
bt'tJrjirius que o frece en cu anto •a b pro
. . ucuv1
.
p \( t·
1 \
·n cuanto al ren&lt;l11n11.-: nto en genera .
, p r ·upu •sto, l:
.
l
. . de lo c1·ecutivo . parn qut'
•' p• 1c1 tar a a espo •1
compr &gt;mett' a ca , • ' .
. . l at rial didáctico \ olrecc
..
d
·" p ne a disp . 1c1on m
·
·
¡
can , ruma ora.
t. &lt;l
l e mpromi o tle a
·
Joras·
p
lr
otro
1,1
o
e
l
lo ur ·o. a a amma
, ,
L
. . ore ' facilitar la.
r
·
·
·
tacionc a o . parucip.
·
.
mpresa e. r a izar IOYl
1
• tr salario . mínunus
.
t r men u. n1encc
e
ins alac10n . , ~ apor
l
d ¡ añ " De mant:ra
.
l .
iuramt.: l &gt; &lt;. ocL m c . e
.
deJuctblc. le impuestos e
. .
n ip·1lmcm el valor
.
p \C intentara tomc.:ntar pn · ·
ma cspccthca •
.
de· "incrc:mcnt'.l.r la
. r, · n e ·,a~ r lac,on
. e prett"n .
·•
de la tanu u, } e
. e ambiente: labor.u
.J &lt;l &lt;l 1 1 r:irio promm: r un :.;an '
,
product1s1 a
e
· '
re a'' ere. Adema.
1
a emp ·
l 1 1 d on companer 1,
promover a L'a ta
_
l .
¡
é ta rcpre cnta enlfl
J.
tie1al
vmcu e c.1ue ,
1
reitera cn u J cur o o . ,
ht Lill )resa ' . u intcncii'&gt;n ut:
la, f-urnlia . &lt;le lo traha¡a&lt;lore ~
1.
ne dt u
'
•
&lt; , o ialc - Je. e ra.
amo P•
pr mover lo. compronu . .
.· .
n rant •mente.
. d I la empresa, se 10\ tt,1 co
.
me o&lt;lologta ) ce in ª) u a
e
, ¡)arte de la orgaruzacion
1as. e. po ·a.. de I e·1ccull\ , para i&lt; rm.u •

°

e'·

220

( U&lt;:nta con un área e peoal J difu ·ión, yue e encarga dt repartir
folktus n la, mprc a , a í como la implementación d programa.
como el de
na ma '', yue con j te n invitar a una .1m1ga o
conocida a formar parte de la organizaciún.

111.5 l \ PA • }om, )' 1 áro11i/
Como parte de .-u. ere imiem.o, en 1983 e inici6 también ,\
P,\
Jown, que comprendt· e ionc. dirigida a jó,-enc. en 1-,rrupos mixto,
una vez a la semana por 45 minllto. ; } en el ano 2004 se inició
1
\. .'P \
Varonil, en el que . e impartt·n cur. os de "formacic'in
humana J valore " igualment una \·ei a la semana por 45 mrnuro ,
abarcando o ho . e . ionc · para cada curso. I~ k último surgió d la
inquietud de jecutÍYo. jubilado ym: al corroborar d éxito de la
orgaru.zac1 · n 1:0 su trabajo C(Jn mujt·rc,, dccidicron formar una rama
para hombre yu twdría L1 Yent1ja &lt;ll' yue fueran dirccl:tmen1e lo ·
empleados &lt;l la empresa ~uicm: asistieran a la. c. ·ion ; Je.: hecho
.\\'f~, t. · realiz:tdo por e, ta rama Je A
P \C.
,\ctualmente e. re program.1 se lle,·a a cabo en la cadcnil comt rcial

el pro}c lo

&gt;xxo, parte dd importante 'rup empre. anal f'em ·a, que se imparte
al num ro má numero o &lt;l pcr ·onal ca \ . P \C varonil,
aproximadamente a 450 per ona ·, jún:ne. en . u mayoría. e
unparr n curse en el empre ai, en general con g rupo: de &lt;.:nlrt:
lS \ 2 pers nas.

III.6

he.rores

E ·1a ad mini traci&lt;' n e ta apoyada por a:esorl' 9ue disenan la
t mática de 1 . ur '&gt; ·, a&lt;lcruá Je influir o acon cjar sobre otro
1jpu dt' pr ce s importante, para la efe ti, idad &lt;le la a ciación:

e ·tns a

l.:

ore

on de de ped,tgogos, ~1cadémicw e. du i\"o. Jd

Tecnológico de ~lonrcrre) ~ de la l )E. L hasL'l sacerdote·, ):l que
A. P\C tiene e tre ha rdacit,n on I&lt; . Lt•gionarios &lt;l&lt;: ~ri to, d
\¡u1cnc · rectbe apoyo, d;mdo a la org:ini7.ac1ón. un fuert ust nto

religioso.

22 1

�Ill.' \'istc'&gt;n
· ·, d fumro centrada en el fortalecimiento crec1m1ento

~on una \1s1on L
. • &lt;lo a • las empresa·
. .,
n mtr a eguar sin I n
,
de la asocrncion ~ co
' ·
·
· t nte • además Je
1
"
)· anim·1duras , a a a 1 e
·
d
colabora ora , ª ª
•
:..C . . 11 nto &lt;le su cuerpo
.
n'.: dd pew:cc1onan
con ohJarse mq r ª tra
. .
t . u tarea de inflwr
.
.
\
p\
igu ten,cnttmen L aJm1ru'-trllttYo,
,
~
.
1
d us conccpcione \
de modificar a gunas e
en la: per )flil cn ara.
l .
nci-t c1ue en Olasinne
l.d d acarn:am o con cue •
csquem,ts &lt;le rea 1 ª ' · '
· ·,
• penetra
1 I una rgaruzac1on 9m:
l
r ,ba an los ob1cuv1 s p anteal o . ~ d l
J
c1ºal· el mundo
,
·
·n uno &lt;le L1. e krn
ma.
omp ) 1as e a v1
. a
&lt;l u
1.:_ 1 , 1
·l 1Undo d la!- palabras; ) ywza ~ran part e .
stm 10 ico. e: n
\ 'P 1
ha contribuido a crear
·JJ
Jleact&gt;,
,n.'
efect1v1 ,1 s
e1 '
•
l
lo año
on, itn
mpr •is a lo arg l 1
'
1
con. en. o en as
. ·_
1º ue lo ha hecho, e imenrar
. d'
nce en las forma. en a 9
prolun Jzar coto
,•
d
d
chscur o para acercar:e
dilucidar en lo. mtrin aclo ·en eros e . u .
,
a lo: mntiw&gt;. &lt;l • u é. Jto.

IV.

p

n lo laberinto del di cur o

J d ¡,
\llfKmoo rjll rn /od.1 roarua
I prod11mo11 del. dismm
. .l 1

•

,,:,. ' h, t't'~ ro111rol,1d,1, selrmon,ula ) rrdutn/)1111 ,,
J'
tC
por mno 111111,rro ti, pmre,111111,n o
.,
s ,.,,,dm-s r,,, ¡¡· ms
f/1/t' /1rllt' por (111/flOII (Ol!Jllmr fil ,...
domi11,1T ti a o71t,nn1i rtll1 ,1/t,1/om)
&lt;.•11 I

&gt;m¡11i1'11r r11 p,w,/,, Ylfmihlt l//(1/rn~1/id,1d.

~1. h¡uc.1ult

n ·u navcg-,tr
. • reta ione \ 1gnti1caoone
La. palabra : con us rnkrp
·
.
. parecen ncerr.ir
.
1cual nos comurucamo ' ,
a 1rav '.. Jcl h:nguaJt por
. .
-r 10- . Por upu&lt;:.to. u peso e• i,11porrnn ,a n radica.
nu en so. re •~ ·
.
"d as \ las accione~ qut:
»n ,,U,, nu·. ,11a ·ino en 1&gt; d1. curso ' 1a 1 e,
" " "
.
d
lugar ·\ otro
P ·1 ·~. Je rear. l ,o. di cur ·o. navegan e un all , n·t
on ca , "·
. b. 3tividade que . )erga u ,
conformanc.l o con. tru . ndo l. s u 1e
d
que l'
,
10
.
'lo
e
nued:rn
en
meras
1
•a.•
111
.
1
1
, one&lt;lad, a. ua 1
,
222

pra tican, e 'matl'rializ:1 □" en la viJa cot1d1ana &lt;lan&lt;lo orma a
JeLcrminaJo e tado de cosa., &lt;le r ·lacionc:. Pero tal1.: J, cut5o. n
nav&lt;:gan azaro am nt&lt;.: rn s1. apropian eligiéndolo. &lt;lent ro w1 mar
infinito de po. ibíltdades sino c.¡ue t.: tán atado· a un pt.:. ado y
complejo conjunto dt. relacione de. pod r que e u tentan en d
·eno de toda ociec.lad. ] ,a elección de yué decir y qué no, yué está
bien) lJUé e cá mal, implica en 1érmino · de J oucault una" ekcción
~ rcdi tribu ión" que de ninguna mancrn es ca. u,tl, pu1.· e. rá
r la 1onada con pauta J val r determinada que uem:n qw ver
con ciertas regla implrcit.1 o xpltctta · qut d poder hace cumplir a
1rayé. de di. tÍntq mccani mo., muchas veces invi ibk s, mucha.
,·ecc: mu utiles.

L'l, peligrosidad delo. di,_ cuco. sed b precisamente a la acilidaJ
con qu ambian, moldc.an, tnflurncian. muran, e interpretan de
múltipJe formas· también a su materialidad \'a mencionada ~ c:n
este en □d ), a u • pac1dad Je reproducir un ·1:tema ele práctica o
d relaci nts, que en nue tra . ocieda&lt;le e. sumamente inju to.
l n acercarrucnto a la formas n las yue actúan, en las gue mutan )
. e mueven en las situac1one concretas de la Ytda} Ln ti influencia
c¡ue e¡ercen es sin duda una Jífíc1I ~1rca yue . rn mbargo vale la
p na abordar en e re ca o cuncrt:to. De la mano d los Ji cur o,
e ta l poder, guc le Ja forma a é tos , a ht sociedad. Pareac: ra
que , te e esfuma , 9uL al mi ·mo aempo guar&lt;la secreto en ·u
cno. v aunque intenta ocultar c en los mta ·tic10. meno pen. ado.,
cx1 te. y actua. Como expre:a Poucaulr: · Por toda partes en donde
existe pcx.k-r. el p ier e cjucL. aJ1e hablando con propiedad, e
el titular de d; } in embargo, se ejerce siL1npre en una letcrminada
dirección, con I uno. de una parte ) los otros ck la otra: no e
sabe lluién lo tiene ·xactrunentc; pero · sabe t.¡wcn no lo ttene''
(Foucauh: 90: 1992).

En c. te nticlo, ,aún n d complejo entramado de signjficacione
di. ur ·iva. cxi ·r un nlen de co a 9u procura cr u tentado,
yu ' ha re uha&lt;lo com·ernentt' para el a rual funcionamiento de la
oci dad. r yu&lt;: de múlripl · maner pretende ser legitimado. t
tra,a de una r htcion de fu rzas: quien r-ienc el p&lt; dl·r lo ejcrcL ) e

223

�impone; vigila, prohibe ca. uga, en. eña, ' marca lo lmeamiento · a
eguir, marca el camino el rumbo que la otra parte deb ría cguir.
Las in tm,ciom: on de. de e ta pcr p ctJYa, aparato. 9u melliantc
una erie de n rmatividade. intentan marcar cierta pautas; pero
también exi ten otro agente que IDflu ·en de esta manera en la
. ociedad además del pap I d é ta c mo por ej mplo los medio
&lt;l comunicación, la. igle~ta , u otro ápo de organizac1onc. como
PA ,, enfocada directamente a influir ideológicamentL en las
p r ona., creada preci am nte con e e fin, y por l gue . tgue
ext tiendo ) creciendo.
onv1ene entonce enfocarse ahora a intentar comprender cómo
e que esta organización que e el obj to d este trabajo, maneja
u ch cur o ; c.¡ué di cur os elecciona y por qu '; pero obre toJo
hacer un breY análi i de. u funcionamiento e decir d las técnica
específica por la cuales realiza u labor con miras a u. bjctivo .
Con la avuda &lt;le alguna ntrevi ta quizá dilucidar n la medida de
lo po ible cómo e tran mir n su, di cur os en la práctica ) cómo
se ejerce su poder para influenciar, para tran mitir, para moldear
ubjetividade, y de e ta forma inducir a determinada práctica .
IV.1 .A11ális1s dúC11rsiro. E11tmiistas
Primeramente cabría tocar el punto sobre el interés cvident de la
rganización por el b nefic10 a la empre a a tra'\·és de la influencia
d sus rrabajadore . i bi n e. uno de lo. objetivo qu e m nciona
explic1tamentt, parece opacar e con la idea de aportar un bien a la
comunidad, cuntribu endo a é, ta sin otro interé que el bienestar
de la familia. Es preci ·am nte e te convencimiento parre importante
para pertenec r a e ta a ociación y eguir 'iendo parte de ella ya ea
impart ien&lt;lo cur o. o tomándolo ; ) es a trnvé de ésta idea que la
mujere., jó" ne y empleado • tnt rpretan y actúan a su m Jo 1°
apr nd1&lt;lo. en mucho ca o. igu1endo la pautru que reafirman
contnbuyen a la pa ividad, la c &gt;nformidad, conduciendo a lo.
trabajador a un mayor r ndimienco laboral pre nt o futuro. Parte
undamental &lt;le la razon de ser de A. Pi\ tiene un fondo
económico, que b neficia de manera in&lt;lttecta pero efcctiv. a lo:

°

224

inter se del capital mpre.arial; fondo cubierto por la inculcación
d , atore
ocialmente Yálido , n ce ario para un ordt:n
conn:nientc a cierto grupo ocial. Veamo. entonces cómo este
inter ' . e explicita en el di ·curso, pero al mi. mo tiempo e exalta el
grato enti.miento de aportar al mejoramiento de Ja familia, y por lo
tanto d l.a ciedad.
Como ya se ha ahondado con anterioridad,
· P \ . e formó
unida desde lu go a la. circun. rancia· J . u época ) también a la
conjunción de c.lelermrnada condiciones c.¡ue le dieron origen.
También como r~1 había plantead ante , la. orgaru7acione. con
fines parecido ya cxi rian de de tiempo atrás y &lt;le cualquier forma
producían bueno resultado , al meno en ectore. e, pecílico. de
la p blación. urgió entonce en el eno de la capas ele"a&lt;la de la
ociedad, con apuro financiero empre arial · po teriorm nte con
la influencia de Lo. Legionarios de ,ri. to (famo. a orden por su
elevada jerarquía dentro de la iglc 1a católica)· pudien&lt;lo
con formar ademá , ·on ayuda de acadérruco de la
cuelas
privada más reconocida de , Ionterr y. \ dif rencia de otra.
organizacion de u tipo, el lazo con la empresa fu mur e. tr cho
desde su inicio, planrt:ando com uno Je u obj tivo e enciale la
colaboración con la empresa "anfitriona '' para ·'la mejora continua
del ambiente laboral"· sin embargo retoma &lt;le manera ha. ta ci rto
punto prioritaria ·n u di cur o oficml, el , alor de la familia : la
influ ncia d valore· uascendentale · para la , uperación de la
p r ona . ~xi te ntonces una conjugación emre lo· valore. d · fa
familia ' la mejora Jel rendimiento laboral del trabajador; en este
entido, la mujer, con i&lt;lerada como pilar de la familia juega un
papel centraJ corno influencia en . u hijos ) principalmente en su
marido.
En este sentid , en las pal,tbras &lt;le alguna de la per ona.
entre, 1 tada., cuando . e hace n:ferenc,a al porqué · ta a. octactón
se dinge principalmente a las mujeres &lt;les&lt;le u :urgim1cnto, una
animadora &lt;l1ce lo igwente: "surgió \ , P \ por una inyui tud
de hacer algo en bien a la comunidad, pcn ·ando en que, est , i el
núcleo famihar está en armonía. : mas fácil que la per. onJs que
J

225

�alen a trabajar &lt;l e e núcle familiar trabajen má a m to, no e
ll ,·e:n tanto. problt.:ma al trabajo porque e tán en armonia ... "; la
adnunin rador:1. Je la~ nfictna. d t
P \C por otr lado 1.::xpre a:
'Porqu la muju e~ l pilar &lt;le la familia, sí, porque al . tar la mujer
mej )f, c.¡ue tenga mejor auto :tima que e valore.: U como 1.: , o
ea~ va a \alorar t do I que uene y ha~ una mej&lt; raen su asa, ·i, el
mand la trata mejor, &gt; :a
haet~ re; p tar, monee. lo· o rl'.
·stan rrnbajand &gt;" Ha. hacLn notar c m punto imp rtantc del
urgimien , d ,\ ' P \( la in ten ion de qu d trabajador . e:
·ncw.:ntrc en arm nb, influenciado d forma indirecta por . u e po. a,
qw n e la que e ·1:1.rá comando los cur.os: par ciera entonce que
la idea &lt;l ·1 mqnr d . empeño lab ral ~ bra especial pe. o cn d

di ur · &gt; dl· la ra~ún Je t'r de la organización.
La idea de la arm nía laboral paree hacer bu na mancu rna
con el catolicismo c mn rd1g1ón prec.lominantc la tran. mi:ión &lt;lt·
, alore. qm.: ya eran rra&lt;lic1ón en a. iacíon
on tint • altru1 cas
pan:c1&lt;los. D • man1;ra e pccífica n la epo a de u urgúruento c
hacu necesano acu&lt;lir .1 tacuc, 9u aunque no nu ya , r . ultarnn
Lf cm as para inflrnr n uno· trabajador· &lt;.JUe e taban • expue tos"
Jía on tlía a 1d :1 ubver iva 9u podían empujarlo a tnmar
, cciunes que aft:ctaran d rendimiento &lt;l la mpre a. o se trau
·in embargo, de c.¡ue haya ido neet.: ariarnente un plan delib rndo )
con • ta 1,b:erYacione clara ~ ma~ bi n puw ron hab r. e conjugado
un cnn1unto t1c sfruacionc. qu di ron lug.u- a t proyecto. Por un
la&lt;l &gt; 1, inquietud qumí real por parte de la . . eñora 9u lo
emprendieron para "a~ udar" a la omum&lt;lad como ya lo venían
haciendo ante. en otra· organiza 10n &gt;s• m duda u p ic1on . cial
por lo tamo la acc ·sihiliJa&lt;l a lo. medio. para lle,·arl a cabo· la
certeza de . u. a :ore de yue indudablementt: un proyecr l ast
contribuiría al orden &lt; ial; lo accn.lote pen. and que · O\'enJoa
difun&lt;lir u rcügiún · ll1 ayuda de alguno. de. us coleg-a dc interc:c :
) L¡uizi tambi · n por la idea de lo empre. ano ele: 9ue no e p rdia
nada inknt, ndo mm m1rir "bueno. Yal re " a u empkados para
tntntJUilizar ac.1u ,¡ Lfervesc nte ambi nt laboral quL en otro.
e. pac1os , a e mt ntaba apagar crY1entem nce en c. pacio. c&lt; mo

b. e. cuela o a tra, s de lo, mewo.
. ..
hab1a nada ue
·d
J COITIUlllca ion: en fin, n
q p I er &gt; s,n e.luda contribuiría a la 1 1
mano dura e LmprenJ
uc ,a 9ue con
ia
n al¡uel moment
i e ne •rtante 'ca . ".
te
ntra e. e

I lago ta pr bable dtlucidacion
grupo &lt;l ·rerrninado no L fan&gt;
porc.¡ue lo tntcre s de un
minucio
~1. .• J
rt. n nt.cesar,amenc a tnl\·e: del

anau J e un pr r ·et0
·
n !Uro. amente dcLmirado en u
nc1a ·, :100 que en l~rmino d . F
centrar la atenci. n a , .
l
e oucault e imp rtant
ci &gt;mo o mccaru
d
moment Jade ,
mo
e poder en un
, &lt;:n una cnvun ura pre . ..
.
dderminado numero de t
t· ·
.
e 1 ª, J med I a n re un
rans onrutc1one. In ,
. d
económi amcnt
.
,ocmpLza oa\·ohu.L
,
, enta1oso
\' pol,·r·
(h&gt;Ucault:154:199?) D ,
ic.uncntc útilc:"
,_ ·
e, ta forma una .•
re ultado c nveru nt
.
'
\e~ qu' ,e han vi to
es,
m ne t r ,
&lt;l
n:f&lt; rzand &gt;) expaniliendo 1a
.. d
e utr r~pro u iendo,
causa e ta.Je ben fi 10
l '~¡ motor l 1
·
~
e
e
.
cgu1m1cn
\
crecumemo de '\ p1 \(· ·
d d
1a pcr n
'
•
• on in u a
a. qu creLn en ella • nue
de&lt;l I an su v1da
,
·
p1enamente om en ida' &lt;le I bºu:n qu bacen b · d · .1 l a e. ta,
·aa faca n . i
.1
d
'
~ rm anuo e grande.
gnoranuo e e. ra fe rma u , .
.
L, n:pr ducción de un , d _ . .
q e can conr.nbuyen&lt;l&lt; ,l
c. ta O m¡u:to de relaci ne Jab ¡
d
manera má general ·ocíal. f 'I . .
.
ora e , } e
'
'
e · · ammo r la entr
1
vislumbran en el di e . d la
.
a a pro\e to. e
O
· ur
entre,1sLada
·d
ccrt za de qu gracia , la
·
• que ev1 cnci.Ln la
.,
.
' ' s a a. ocrnc1on codo: ganan
"
ganar . no solo las as1 rente m ¡c,ran
'J
l • e un ganar,
·
• u ,1 a r a &lt;l
t· · ·
lllo que las mprc ,t _ .\
p \( ·
_' ,
.
·u am1lia
r
}
· ~ ramb1 n r c1ben grandep
ecomp nsas.
"
cons cu

• La
d dominaci1'1n ' · j es nu.
,
pueu.1 · II amar a i aJ
J1%a
o que 10 ab
d
•
.
• er e repro uce n la práctica
manticn , Cierto estado

r

d

t:r matl:na-

clJ

e r 1 .
•. e ,u anas ) &lt;.JUL
ubordina a
.
e aci ne qw.: ben ficia a uno.
' ctros, .cencuentraendi·tinto ·,,¡. .
·- )
a tra,;· . de multiplic. l d d t·
m, t.: e. } . mamt-Jesta
ll a
e orma . . 0 e tn e ·b
.
la "as1 tente ,,
n e pr ·c1 amente en
. .
. que toman I cur.o. .
l
.
trabajad re ni en ·us f l
ni . e quec a ole
n lo
. anu ia ; s1110 que llega . l 0 1
animadora h
· d
.
, me u.
1a ta la.
' , orgamza ora.' fa. dircnor,1. Je I P,\( . . . el
otra manera no pudiera fun .·
.
.. 9u1za e
c1onar me1or, o n ab oluto. Este pleno

22

�cnnvcn imien o de la "bondad'' de la labor, aceita la má9ui.na, le Ja
, ida, la hace cr cer ,. e. i. tir. Cu:rn&lt;lo Bourd1eu babia sobrL la
violencia qmbólica por ejemplo, recalca e. te sentido oscuro y oculto

cuando dice:

El ~/eclo dr l,1 do111i11arió11 si1J1hólim. 110 Jt' produce m k1 lql!jm p11ra de
las (011rimrias ro11ort'dor11s, si110 a tmr(s d, los ,•.rq11e111t1s de peril'prión, de
apn·riaaó11 &gt; de arrió11 q11e ro11stilly&lt;'11 los hábitos,)' que s11sltJ1fa11, ,mtcr t/fll'
los ,-011/rolts de la amrimcia )' IM ro11trolt's de /11 l'(J/Jmtad, 1mr1 relarió11 de
aJTJori1111e11!fJ prq/i111d,1111e11/e tJbsam1 pam di" 111is111a (Bour&lt;lieu: 'i4-:2( 00).
La cuesti{in . e hace un tan ro ma comphca&lt;la cuando
traca de
un compkjo entramado de perccpc1one: de la, ida misma, de... de ·co.,
de anhelos, de ncce idades ocultas e in ati , fecha, , en Jon&lt;le
pareciera que el poder ~ sus ekctos s acomodan, se instalan
cómodamente. E quizá en e te senúdo en el qu • l •oucaulc incluye
uo ekm ntu importante para peo ar d poder Y sus rdac1onL : el
de: eo. E'\1ta en lo po.ihlc I térmmo de repre, tón; pues egun su .
per pccti\'a e un tanto peligro ·o ente&lt;.. 01 ra cosas porque "lo tjUL
hace qu d poder se agarre, yue . t le acepte, e simplemente.: qut·
no pesa ·obre una fuerza c..¡ut Jtee no ·ino llu de hecho "ª má:,
allá, pro&lt;luc&lt;.. co a. mduc placer, forma . abcr, produce discursos ... .,
Foucault: l 91: l 992). D1, cur5os qu mucha veces . e resguardan
perf ctamc:ntc en el 1magmario ) 9uc se e: tá bien con elln ·, :,e
ilisfrutan, llenan hm:co .. Comt!nta una animadora: " o, fíjate que
no había peo. a&lt;lo en eso, ¿por t¡m.::? pun:¡u yo ere que lo mágico.
lo mágico, es que tt &lt;las cuenta, qu, una palabra qut te escuchen ,.
t¡uc 1rva, te icnte. }ª pagada''; cxi tL t:O t ta fra e ·ansfacciún.
pues la con:truccton de iliscur o· también traosmllLO &lt;..n acionc~
agradable . El pndt.:r navega hacia ella Oa arumadora) y a m1,c: dt
ella, :e muc,·c. no se p rcibe fijo; Ua goza esta actividad, a., con1v
quienes la escuchan cuan&lt;lu dla ejerce su poder en cada SL 1ón.
La. animadora. cobran Yital importancia pu sto qu&lt;.. son 1.¡u1cn1.
e¡tcutan d trabajo adm..ini trativo que ha} dt.:tra. , pero lo nlcÍ
importantt. e · que son la pt:.r. o nas que cara a carn Iransmiten nn
úlo lo conocimientos que indjcan los manualc , sino qut
rcpn; entan imágenes que &lt;l.'ln lug:tr a un compleio &lt;le relaac&gt;ne. •

228

o on . ólo d medi&lt;1 de tran
. .· . d l' v·tlore .
, . m1s1on
1
que Uenan , acío en 1·
•.
•
· , · '&gt;n a per ona.
,1s :tststemcs que r
.
una aucombd lfUC h·1¡··1
. .1
eprescntan a un:1 cL'lse ' a
' ' , que a, uua &lt;.¡ue e u h
cmuc1orn: \ co1n¡)·tr1•· • . . . . ,
c a, que tra.nsm1te
· .. t: . pencnc1a El · .·
como •\
P-\( en g an
d' 1 ' .
x1ro Je una orgarú:rnci&lt;'&gt;n
r, me ll a . e alberg·t
,.¡ 1
\lucha &lt;lt las asiste 1t e
'
n e Pano mocional
.
t es mrrnan ¡nrtc 1
marginados, olYiJadoc: CU\ . • 1.. '
le grupo, socialc:·u
'
'
a conu 1c1om:s J . . • .
on ad a no t.:r C;·scucl1·1d .
CXJstencta los han
· os " tomados ,
en g neral. Ln este sentid&lt;
·t- .·. ,· t:n cucnra por la sociedad
&gt;, re 111&lt;.:nLomc [) · •· ¡
mu¡en·s. el hecho 1 .
&lt;l
rinc1pa mente a la
l e ser toma a en cu ·nt
conJición aCt"ntad'.l Y 1 1 &lt;l ·
c ª por una perc:ona con la
-, .
, .m ie a a por OTan ¡)art 1 1
1Jrinda gr·m&lt;lcs
at · ·f
.
t°'"
'
e ( e a sociedad le
• •
, J accione . I as asi t ,
,
,
:uenci,'m , obre di l., s
1 . . • . . e ntc. son escuch:1das, ha\'
, . . e nmre a e P r·mz 1
.
.
yuc pued;m, altr más co1n&lt;&gt; p .
• .a&lt; e una \tda mejor. en la
·
cr nnas tlnt
¡
•

d núcleo fanuJrnr.

.

o en a soc,eJa&lt;l como en

U crec1m1ent&lt;.&gt; ex1ro
· · le
¡ \ • p ( s .¡ .
.,
t.structura ) organizaci6n (
.
l re arnma tamb1en con su
. ~orno se pudo &lt;ibser . .
aparrados anteriores st1 o
.
.
. \ ru en uno dt: lo.
· , · rgamgrann s¡ • · ·
.
con caJa pieza ...n
¡
. . · · &lt;:ran.¡utco) 6 Jén Jelimitado
·' .. • u ugar Y lun ·
1 , •
'
llexibilidaJ
,
1.
•
CJc m:1.nt O dic1c..·r11emcnte. Pc:e a la
,
,
. lJUC puw&lt;..ra ~1parecer en alguna d ,
t:n el amb1to especifico I l·
1 1
t MJ. normas, como
t L ,l. umt fü. e
por ·¡·e 1
scgiumienw del cakndan
. 1 .
' . e mp &lt;&gt; t·n cuanro al
as1. icn
.
&lt;&gt; c. co ar o la no formalidad e ·tricca . 1
ia m en los lugares en dnnck· e llc,·an
' i:n a
es aparenr&lt;:mcnr ·
·
' ª cab« 1 la csiones·
e ngurosa en us pro r
'
en el mantcnimiemo ditis . &lt;l
et m11entos, pero obre todo

.
·ll
e u estructura.
. .. on Yano. los dato, inreresantec: ue cJ , .
Jcrc1uo de poder r Jt• m· t . .
9
.e marcan claramente el
,
.in emm1cnt11 de •u torm
.¡- . .
l .
&lt;le cllo es el reclut,uníent
1.. .
1
a t: tlJsta: e pnm&lt;.'ro
ole ,1rnmac orac:· t¡uc ·t
1 .
:c ubican en el pénúlttn
.
1
.
".
. unyuc en a 1erar&lt;.¡ufa
10 U!!ar ¡u g·rn el
1
C(lmo se señ-11{1 ""te .
.n '
•
pape protagonista puc ·
' .....
s n t¡UJCOCS ·st ,
a. istcntc P·ira s . &lt;l . l: . an en cont.accn &lt;lirecto con las
.
.. •
cr ~tntma ora ba ta
.
socio 'Conómic,, elevado par·1 la
d . .d' lcnn tener un nivel
·
' '
me 1a e a soc J ¡
1
rn:i frecuente es b im·itac· • J .
· re a&lt; • r e modo
• ton c.: pcr. '111 :1 conocida p
t · ncce, ario qu tome ól . 1
· . . · · arn. comenzar,
0 ,l guno semmano .
1orm,1 . l'st·1blec1d
1
. ,
s para c&lt;,no cr las
•
a en as ljUl' &lt;lt'bc imp;uci1 la • ~c.
. . .to □ &lt;.'. : c:to a.

�difen:ncia J

c.loblan", e d cir las
a isccnt. yu cumplen 5 añ sen .\ P4\ . que se com~erten en
aiiimadora .. pues e tas última. · lo van a donde las am~1adorn.
\le prim r niv J no pu ·J n llegar" e decir a colorua marginad · \
111 in talactone. adt:cuada . E.l segundo d, to al re pecto uem: yuc
ver on el rn. 0 t \t p \ 'Jo\'en' en donde:: . on practmmte &lt;le
•ervicio •o 1al t.n e. uda. pri ·ada ·orno el
enológico de
: fonterre, , la l DL, l quien
e 10 un p;tr de ur ·o , están
apacirad.', ¡;ara impartir las se tone en ·
u la. públi~a. ": _Y
fin, lmcntc un wrc r t:Jl·mpl qu habla de una ·fi a.z centralizacton
de la tom,1 de dcct ·10ne en • f onterre ( st en e tr cha relación
con :u ja:m.¡uia mpre ·anal),
l}Ut: en 1 P \( ·Varonil' existe
un prore ro llUL corn t ·ne.lar s1 ne a lo _1ecutivo J emprt: a,
pero en , lonterr y no
1mpart , sólo
exa n&lt;lc_ a o~ra s &lt;le , al
parecer en e ta impnrtant sede nac10nal no bac taita mfluenc1ar a
las a1ümadora qu

e 'd

su c¡t.·cutiw, , . olo a sus empl ·a&lt;lo , o a u obrero .
Lsto a nivel &lt;le la 011-,ranización )ª que en lo dt cur ( le la
.
de
per. ona · entre, 1 tac.la t: pu &lt;len p rct b ir ol r . a pecrus •
&lt;lomjnacii'ln de ¡ ·rctcio d1.: poder ,. en ciert sentido, Je
Ji. runinación. \parecen :i lo largo de e to, di. cur. os, e prcs10ne
qu • transmiten la idea J · un au o po. icionami nto · cial
e,·1dentcmente da i ta yue :1&lt;.lemá permite c.¡ue reluzca de nuevo
la reh1c111n verdad ,· poder. :nando ·t: enuncian idea. \
cxpre a
l, yue
pien a, nect: anamcntc: esta palabra \ • u igni~cac1one:
e t:ín enraizada:-, orno ya h:t ía comcnta&lt;lo, a un con¡unl&lt;&gt; Je
r laciones nciale:- que son pr et ·amente de donde parten. l-1
c1r unstancias en 1a que . e produc · d di cur. o ·on e. ncrale. para
entender el p dct qu ~ ,cult. en t:Ua , n la con 1c10n en la llue
&lt;.: •nun ia , . e e cu ha u rcctbc:.
al a rdu tr entone s . :it~o
cunee¡ to impurtant . d de amoridad,, t:n c. re cn11do la Pº. tctt ~
l}Ue ocupa 1..iuién m.ile det rminado Jis ur o, 1~ ual e rdact mir~
con la fici •ncia lle lo c.¡ue . e ennn 1a; Bour iieu plantea lk t:'. t,l
forma t¡ue "la&lt;; condicione yue conlier n al r1rual u cficit:ncta ·olo
pw.:dcn r •unir c a tr:ffé de una in 11tuc1on . 1ue . , ha,11 11w~ r~J::
por ·crlo, lel pnder &lt;ll controlar la rnarupulacmn (HourJ1e ·

230

"'5: 1C) 5). Ln el a ·o que nos ocupa, la. ''. nimadora. " de ,\ P,\ _
re paldadas
f br,1,
. a.-·1com
.
. . por .c. t. or ani.zaci&lt;'m , eJ po&lt;ler d . u pa,
&gt;
Jel p0Mc1onam1ento d cb e del que on rt:conocida. , c nin de
antu~an~&gt; en una po. tción priúlcgjada para lmitir u \'OZ y que
~&lt;lemas sra ca e cuchaJa} ,;aforada por otros, por otr s meno
tavnreetdo
en. I con¡·unto de r ·la· ion ,,. n1a' ...-.. ¡ ect'fi amcnt •, en
.
la c1rcun tanc1a cJ la . esión.

l n porta oz de 1: . t1 natur. leza ' en

t contexto, po •e enmnc ,

un sab r un con c1m1cnt&lt;, un Jercch, a hablar, a ·er escuchado·
lo ~be él mi. mo ' lo abe quien lo e ·cucha
llc;a a cabo entonce'
el ruu.1.I. La expresiones de una arumadora son por qempl&lt; :
• • -t 11/011,~s Y~ :i¿i,ro

,'Oda l'f Z q11e e111j&gt;ÍtZf1 el 1t:111a. 110 /" n,,p,ezo si11
011/t's dem: .\/JJ/or, ljlll' klS pa/4,bra..r q11e .ro/m dt 1111 /Jora, sean fas
''!YO.S •. 'q11e 110 sea ro la q11e hahlr, q11e .rea.r 111 por 111edio di 111í ';
porq11e es!ara la.r se,ioms 'si Fóti,11,1 1111' dijo q11e n lr!/0, ro .ré ,¡11e l'{J
ti .rer f'f!/O , fllllkfllt' 110 ser,, mlo11ces es 11111rha. 11111rht1 respon. ahilidad
el e.rlar pt11'CJda tibí, o sea es... ruando 111e harm 1111a prr. 11111a ,11 ··a¡
.re,ior!', ) ' digo tOMS q11e 110 tllt i111a i11,1b,1 rletir, 11 sl',1, .rí ohra J;i~.r
ni 11osolras, dices, t¡11t&gt; .rM algo .•. qm· seo para I bim de /!a.r..
Parece haber en u palabra. concicn ta de l imporranCJa c.k u
papel en cuanto a la mflu ncia lfU t.:U,1 pued r pr entar en la
conformación ima inaria de la mu¡ r c.¡ue a 1st n; sab gw.: u
lugar, e un lugar con una carg,1 en e. te aso una ·arga d pe ,der
yue · e afirma n ~sta r lación. u palabra era cuchada, r e rdada,
porque sella _yu_, n abe. 9uien ti n razón, e I gi[ima ·u p s,c,ón;
es un recon uru_ oto o iaJ d la. dcmá. t¡ue la reconocen y por lo
tanto d ella m1 ·m., Je ' mo
picn a a í mi . ma. ¡\ í la
condic1one n_ e aria para el ;x..tt Je un di cur. o egún Bourdieu.

on 1a ?ro~J da le d I dJ. cur. o, la pre pKdades d quien la.
pronuncia?' fmalmente la propJec.fode. de la in tin1ci,ln c.¡ue aut nza
a pr nunc1arlo~
ourdicu: - ¡: l 985 .
Por otr lado. lo. rcm,t que lru animadora unpanen e n la a,·uJa
&lt;le lo manual s diseñado por • P.\ . parecen omr agina; con

231

�las subjetividades a la 9u e &lt;lirige y e to también repercute Je
manera import.wte en la eficacrn del discur o. Algunos de lo tema ,
como se vio n el apartado anteti r, dentro &lt;le Ja · unidade Je
formación l lumana y !oral, on por ejemplo de "Tligiene y arreglo
per. onal, L1na alimentación balanceada, Inteligenci~ oluntad como
ba e de la superación", etc., que lejo. de apro. imar e a la realidad
y problemática pecífica de la persona, , e. tos temas on una
especie Je moldes que intentan imponer e arbitrru.-iamente. Desde
el momento de impartirlos se e. rá dando una relación de dominación,
un adoctrinar obre la 'vida correcta", obre la "yerdad" c.1ue
A P pose , obre d "buen conducirse' ; todo este bagaje qut:
la. animad ra · de antemano po een. Hacen alu ión constante
ad má · a unos valore universales, valor trascen&lt;l ntal que es
necesario difundir y hacer efectivos ante "la descomp ición social";
en este entido reafirman un estereotipo de familia, un estereotipo
de espo. a y madr , r produóendo no ólo e fera arcaicas &lt;le
dominación inclu
de de el plan de género, sino bu cando un
conformismo una paz, una tranquilidad, c.1ue en gran parte e
, u tentada a través de la r Ligión. "Tener contento a tu esposo", "a
tus hijos", "para que vaya cont oto a trabajar' ... son lugares
c mu.ne .. Es nece. ario entonce acercar a estos valore legitimado
para tener una Yida "más saludable"; e trata de afirmar o reafirmar
a travé de lo cur o el di curso que se pien a como correcto, que
ba construido como el c rrccto. Para que se a imile mejor e~
necesario, como ya habia señalado, tina esp ci de "adecuación"
(B urdicu: 71: 191 5) entre el &lt;liscur. o del locutor y el de los
receptores, en e te • en6do, que las anima&lt;lora y asi ten1es
compartan en mayor o menor medida, un mundo imból.tco con u
respectivas normas ociale } valores legítimo .
Con todos e tos ingr 'e.tiente. oculto digamos que la rg-anización
crece, actúa, r cambia , ubj tividad y por Lo tanto acciones '
actitude .
apoya en una e tructura organizativa fuerte gue con la
ayuda de u a esorc encara cgura lo cambio. convenien e. para
la continuidad de su exitoso funcionamiento. -&lt;.. flexible en cierto
ntido pue. mucha de . u difu ión y d la impartición de curo. e

232

adapta a un plano mu) informal s1 es necesario ("ha ta debajo de
un árbol" . imparten Jas e ione ). Acude repre entada por . us
agente. cara a cara o "animadoras" a los hogares, ) los resultados
pronto e perciben en mucho caso·, como lo confirman las empresa
que gozan de u, b neficios o las animadoras que comparten e pacio
, experiencia con la • a i tente. '' y gue fácilmenle lo notan por
medio de anécdota, o "te timonios ·.
orno toda organización coo futuro ) en con, tao te crecim1ento,
se comparte en el interior una jerga o Lenguaje en común, que
comprende dichos corno: 'que e note que eres de \l P1\ "o'' i
tú educas a un hombre, educas a una persona· si tú educa. a una
mujer, educas a una familia", por e1empl · aderná del léxico de la
organización, que pese a que e con&lt;le cuestiones de rango con erva
unidad en el grupo, en "la grao familia
PAC' . E importante
mencionar también el aspecto religio o yue e tá pre ente en cada
. esión, pues cu ntan con una "consagración a
PJ\C", que es
una pecie de credo y que reafirma a través d u repet1c1on
constante, premi as importantes pasa la organización haciendo
indu, o mención al crabaj ) al mi mo tiempo a Dio . Digamos que
las piezas ncajan de manera efica7 para gue e ta organización no
sólo , mant nga, in que sLga creciendo; que . iga lleganuo a
u1Stinto hogares y formando parte de lo . innumerables in trwnen tos
de que se alen los grupos que ejercen mayor poder en la ocieclad,
para crear Ja. condicione adecuada en ara. del mantcnmúento o
mejor dicho, del incremento de sus priY-ilegios.

V. Conclu ión

El pen amiento emprc ·arial continúa ho) e.-pandiendo ·u \'i.ión
&lt;-Juizá de formas má diveras v exten&lt;l1da que en el pa. ado. Lo
in trumentos que utili1a no ólo se c.:xtien&lt;len ~ti ámbito corporatt\"O
sino que se iguen expandiendo a otro ámbilOs d la vida ociaJ
como la educación, por c1rar un ejemplo. La proliferación de
univer ida&lt;les y programas enfocado específicamente a la acth 1dad
tmpresarial, de¡ando e.le lado otra rama · 1rnportanrc. para el

233

�b1enc tar le la so iedad

&lt;lt.- mílu ocia que e

in duJa un indicio importante d l poder

to. grup . p &gt; c.:en.

l .a c n:trucc1ún de reah&lt;ladcs alternati\ a que mue. tren una cara
ma. humana de l:i ,·iJa parece encontrar sever &gt;. ob taculos ante d
tmpul o Je la idea d un • olu mund po. ible 4ue pe al paso Je
lo :11105 ) :t la. re:istcncias emprendi&lt;ln , te único pai aje igue
tntt.ntandn ÍLn icmementc arraigar ·e en la, c nciencia a Lra, e Je
lo rncdi, &gt;. má din:r o. ) ncwcdo o . . La da. e p ltaca) t.mprcsarial
t.¡m: ho · Kobicrna a . léxico par n p mer e, p iaJ cmpeno n
conducir al p, L a una privat1zac1on de la vida } del conoc11rnen10.
, e fanm:ccn d m:rnera eficaz la nucvru· form de organi7.actnn
J l trabajo, que n gran medida on producto de lo. parámetro. y
la, xtgt.n ia dd mt.rcad 1nt ·rnac1011al pero que a u , e7 se
alimentan k la. c. ratcgta l cak con d fin ele corre ·p mder de la
111Lj01 mant.·ra al I en fic10 d lo dueños del capiLal, cue tión natural
en ,] i. tema ccon muco que no t.m'Udvc.
El ca:o d \
P \( t.:s put.s, la aplicación d un in trw11enw
m,is p,ua el comLudo Je e, to tot n: e. ) que omo otros, ha u.rudo
1 s fccros deseado · lo dtmue. tra nt sólo .u permanencia a tra\·é
&lt;le lo ~no.. ino el gran crecimiento yu · :igue experimentando.
na org.mi;,:aciéin cnfr cada al cambio i&lt;lc.:ológic que cuenta con d
apoyo de las empre a y por I ranto
n r ·cur o poltt1C&lt;1 · ,
e;:conúnucos l :l\ orabk: ·, así como u rdactón con la religioo c, rohcn
y con académico: Je distintas rama. le conocuniento; tiene grande:
posihilidadt:. J · é:ico como d ca o lo Jemue. tra. lmpul ar d v:tlor
del trabajo , d &lt;ml n ,l Lravc. del terreno cmoci nal y afecti\-o en d

pbno de la mu¡t.r ) Je la familia, \ aliéndo e de la neces1&lt;la&lt;l dt: la
pcr., nas &lt;le cr tomada en ·ucnra) Je so tener e por. u creencia.
rdigio a e sin duda un punto chl\e en el cr cimi nw ) la
efe ti\'idad &lt;lL c:ra a:o iación.
[:, ta invcsugac1ún c. enr ncc · ólo un acercamiento a una di:
la mulnpk forma en la. yuc de ·d hace década ) hasta la fecha,
e prcn:nJc crear un amb1ente d pa7 de tranquifüla&lt;l, pt:. e a lo·
, bu o } la crecí ntc polarización social, &lt;liscñminac1ón y represión
por la t.¡ut: p,1 ·a d pai ·. Crea ión d e n en o. yue permitan fa

r produ ción de un e tado d t: re·lac1onL·
.
cnnn:ment p,ara unos
.
O
.
• parec10 importante tocar el punto d I d
t1ue e un 1
fu
po er, puesto
,
c emento n&lt;lamemal p
d
de influencia uc
. • ara entt □ lr esto mccam mo.
.
9
maten, hzan en agente como \
p '\ , p
nue,~a. mve tigaciones imilare
h·
.
. ¡· ara
n cesano ent &gt;n
1os ca, o e ne reto ,,. t ~ . ·, e1 acc
.
.
e. ana 1%ar
• , ... ccn1ca }' 0 m ·t
J 9ut. valen
en el la
· ·
·
rumcrno ·

cuanto

P no cot1&lt;l1ano, cara a cara, en la e fen real E.
.. .i'S/l(d1t1r d podt'r allí do11dr s11 . ¡,
• . ' . .s important :
totnl!llm/1 11westidr1 n1 ,,¡ ,·1."li" . • , 111 -e~mo11, .r, lze11r 111111 il1lt11rio11, fSlfÍ
"· ' cno1 ac pmdltar re.1/i
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extrc111a, a/h
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"'" v.an pa .org.mx
www.anspac.1&gt;rg.mx/juv nil-main.h1m

�UNA OFICINA EJECUTIVA DE LA
PRESIDENCIA: INSTANCIA

NECESARIA EN MÉXICO
Juan Marín González olí

e, Mí TODO C(UP\R IDO

IEMPRF H \ 'IDO el

fiel &lt;le la balama &lt;le nue tra

hi tona poütica mexicana., &lt;ltcbo ea de pa o, gran parte de lo gue
lo Padres de la Patrta concebían para la nueva nación, recaía en
modelo poütic s que tenían como prototipo el d paí es djstante
en las costumbre, y en su formao , n ocia!, pero la idea era y 1gue
1endo, el progre o. E_ toy convencido &lt;le gue en toda argumentación
científica , obre todo en In e plicación &lt;l lo istema polfrico
contemporaneo , uno &lt;le lo, modelo má importante , por no decir
9ue el principal, es el sistema pre 1dencial Je lo Esta&lt;lo, l nido
de rnérica.
'1 pre cote arúculo trata de demostrar que en alguna medida r
dado la juventud de la nación m xicana, e no ha pre entado
paulatmamente , por nece. i&lt;lade, xtraordmana , el Lr anexando,
calcan&lt;lo, mati2ando todo obre la marcha, tema ad1T1Jnistrativo
l!Ue . on de urna 1mportanc1a } n este momento &lt;le urgencia para
el G obierno Federal I xicano; la hip 'tesis &lt;le tip compara
a

'"º

cadém1coy funaonanu públicoyprivado. Profesor de la Faculrad de Derecho
\' Cienaas oc1ales de la l',\ L

�la gue de eo aludir, tiene gue ver con el hecho de que el Presidente
de los E tado
nidos de América cuenta en u cercanía geográfica
con colaboradores imprescindible para el manej de la gran
maquinaria administrativa gue encabeza, fenómeno que
principalmente y causada por la Gran Depresión del 29, dio como
resultado que el pr idcnte FD. Roosvelt extendiera sus principales
acciones administrativas a través de sus más cercanos colaboradores,
porgue derivado de aquel acontecimiento depresivo se encontró
con que la mayor parte del gabinete estaba paralizado; en alguno
ca os por falta de aprobación enatorial, en otro por falta de interés
político (por no pertenecer a, u propio partido), en algunos má, por
falta de presupuesto, etc. Derivado de esa circunstancia y de haber
pa ado antes de la ya citada depre ·ión por una gran pandemia ( 19181919) el presidente Roosvelt decidió crear a instancias del Comité
de la Dir cción Administrativa ncabezado por uno de sus má
cercano colaboradores T,0ui Brownlow, lo que hoy se conoce como
la bxea1ti11e O.ffice Of The Presiden!, con el objeto de sacar adelante r
de manera práctica lo a, unto, má urgentes de la administración
pública norteamericana un ente complejo, sobre todo i tomamos
en cuenta la realidad d su federalismo, primero como un fenómeno
político y económico, después como una técnica constitucional que
ha rendido -verdaderos fruto jurídicos y políticos desde u
nacimiento.
E to contrasta con lo qu ocurre en un sistema como l nue tro,
sobre todo a partir d 1997 } má aterrizado de de el año 2000, en
el que un gobierno respaldado por una mayoría absoluta o relati"a
n el Congre. o ha actuado n ocasione , sin un control político
real, sobre rodo si tomamos en cuenta que para tener se control
certero en i\féxico, se requiere de un ''caudillaje moral" indiscutible
a lo que también hay que añadir lJUe con ·titucionalmente, r también
n gran medida ca i de facto, nue tro presidente tiene cierta libertad
para la formación y puesta en marcha de unidade. de asesoría, apoyo
técnico , de coordinación que crea oportuno. 1

1

Pongamos como ejemplo el artículo 8 de la LO PF.

238

Por otra parte, e importante de, tacar gue el movimiento
d mocrático trae aparejado el hecho de que la cultura política.
desconozca en ocasiones la forma que conlleva una toma de
Jecisíones internas, en 1a que e pre ume la deci iva import:tncia
de la po tura pre idencial y 1a oece idad de crear un fuerte aparato
admini trativo en el gobierno, que articul armonice, la
interlocución entre 1 presidente d la República y lo gobcrnadore
de los
tados preponderaotemente. Este planteamiento me ha
motivado al estudio del sist ma norteamericano, obre todo en cuanto
a la responsabilidad per onal del pre idente dentro del ejecutivo \
L1 formación de una e pecie de Gabinete Alterno en mano. d~l
presidente Q.a ExeC11fi11e O.ffice qf the Presiden!, con la w·hite Ho11se
q{ftce a la cabeza). o hay gue olvidar que para 1a construcción de
es modelo, se requirieron años de buena r mala experiencias,
sobre todo tomando muy en cuenta 1a figura de Jos Think Thank 's o
cabilderos en políticas pública , nacido n esa ación a partir de
la era de Roosvelt} 1a Comisión Brownlow.
n lo Estados nidos de orteamérica de de hace mucho años
se tiene implem ntaclo dentro de su estructura normativa lo que
ello denominan "advice and consent" es decir, el con ejo y
con, entimiento del enado para ocupar cargo dentro de la
admini tración pública federal a instancia de la nominación que
previamente hace el pre. ideote del jecutivo. El aróculo II, s cción
2, párrafo egundo de la on titucióo d aquel paí , eñala que el
pre i&lt;l nte tiene "el poder'', con la recomendación y con entimienro
del cnado' , para nombrar a lo oficiale del gobierno. ctualment
alrededor de 100,000 cargo , es decir un 10%, . on nominado
directamente por el ejecutivo federal bajo esa premi, a, en tanto
que el resrante 90% on a umidos mediante un .i tema que
denominan «meritorial'.
'Recomendación y con entimiemo" (advice and cons nt) es una
expresión constitucional que tiene u origen en la época de los padres
fundadore de los Estados rnido para manten r el equilibrio de
lo pod re entre do, corriente ideológica muy fuerte , la de
aquello que deseaban una presid nda unipersonal y la de lo

239

�partidario de un presidente sometido al ' ongre o. La constitución
de lo. Est.a&lt;lo. Unido refiere que el pre ident tiene el poder" para
"nombrar ' a los miembro del gabinete pero i mpre 9u e cuche la
"r comendaci 'n") cuente con el "consentimiento" del enado.
La confumaci ' n en el nad
da a tra ' d 24 comisione.,
( 1ue r sultan poca si las comparamos con la qu xi ten en el
lex:ican : 57 ordinaria, , 7 peciale , 5 bicamerale _ 1 conúte &lt;l
transparencia) para someter a escrutini o únicament al candiuato
pr pu t in a la propia cretaría en cue tión. Por citar un ca o
hablem . de la reciente c mpar ccncia &lt;l I lillary linton ant d
omité d R lae1one E xteriores, Juego &lt;le su nominaci , n por parte
del acmal pre. idcnl d 1 s 1~ t.ado. rnido d
or eamérica, en la
que fue aprobada por 16 vot a fav r y uno en contra, este último
argumentando l po ible conllicLO de intere e derivado de la.
actividade filantrópica de la Fundaci ' n Bill Clinton.
Hi róricameor han ido poca la vec en 9u J nado rechaza
alguna nominac1 , n pre. iden iaJ aJ gabinete. Do ca o r ciente·
no a •udan a ilustrar lo que noca i ne , c.: con ·erte en un 1·orruo. o
pr ce. o d ratifi ación &lt;le Jo. miembro~ del gabinet pr idenc1aJ
e. tadounidense. 2
El 3 d enero de 2l O1, Linda há,· z fu nominada por el
presidente u. b para cupar la cretaría del Trabajo.
parur de
e m &gt;mento, Chávez fue inY tigada tanto por la prensa como por
1 FBl revelándo e qu , upuescamence había tenid trabajando en
su ca ·a a una inmigrant ilegal Guatemalteca por más d diez año·.
Ante el e cándalo, Chávez retiró su candidatura el 9 de enero.
Po tcriorm nte ue absuelta Je lo cargos.
1 gob rnador de uevo léxico füll Richard on nominado
recientement por Barack Obama para ectetario del Com rcio,
r úró . u candidatura al difundir l
w York Time que tenía
información obr una inve tigac1on federal n u ontra por
pre untos contrato otorgado in Licitación y que corre poncLian a
Jonant d u campaiia.
1 De Truman a ' L"'&lt;on, lo: prc::s1dcntL'S em 1arun al
·nado 1,400,lX.JU oonunacmnes.
dc la 9ue e aprobaron el 97°111, fu ron r chazadas d 2.7°111 y se reoraron d 3%.

240

En el . i. tema p &gt;lítico norteamericano
una r alídad la
transparencia en el proce o de a 1gnaci · n de los cargo público
por part del 1. tema de rcpr , entación, en la que se a ume
fehacientemente esta grave re ponsabilidad de carácter sociopolílico
a lo ojo &lt;le todo los sectore social . .
En México el universo d asignación a puestos públicos
ratificad por I Congre, e mu e trecho 1 tiene que Yer más con
alianza partidi ta e intere
creado que con ficiencrn y
capacidac.l. La ,onslitución Política &lt;le lo E:tado .
nidos
M xicano, , di p ne 9ue eJ enad ranfü.¡ue 1 , nombramient · que
el pre idente de la Rcpúbli a haga del procurador General &lt;l la
República, mmi. tr s, ag ntes diplomatico ·, eón uJ r,en ral ,
empleado. , uperiore d flacienda, e ronele ) dcmá j fe.
upen re del .. jército, .L\rmada } ruerza érea acionale . D la
mi ma man ra, cada .. ntidad Ped rnuva 11 ne disposicione,
con titucionale en ese entid . En 1uerrero por ejemplo, el congr ' o
del estado 'designa" al procurador d · enu·e una tema propue ta por el
gob mador. En l E tado de México, é te . "designado" por el
ob mador p ro "ratificado' por la. do, tercera: partes del congreso )
a! í uc sivamente encomramo ejemplo
n ese . mido.
La ,on, ticución norteamericana registra un autocontrol orientado
a la ficiencia gubernamental y , ntiende que i bien el pre 1dent
ncama aJ Poder Ejecutivo en u c njunto, ha de er también u
voluntad 1ndi, i&lt;lual la que intervenga LD el proce , d
nombramiento y a:uma lar . ponsabili&lt;la&lt;l de lo mi!-.mo ; 1 nado
op randa e mo onrrapeso, bliga al pre 1dentc a proponer el
nombra.mi neo d persona cuali..ficada , que van a pa ar por un
riguroso c nrrol para r confirma&lt;la dcfiniÜ\'amente.
Por tanto el nombramiemo d los crerario. va a s r una acción
compleja en la que inter ienen do. voluntade d terminantei;, lo
c¡ue normalment e &gt;kida cuando ck de I léxico . e e -amina eJ
istcma americano. na &lt;le la do voJuntadc.:. , la Jel pre:ident , va
a tener un mayor pe. o deci wo, vague e, el encargado de designar
a lo candidato v el ena&lt;lo suele &lt;lar u con entimien te a I&lt;, mi mo
in plantear mayores problema . La Con::;titución ie 178"' de

_41

�r
orteamérica no limita la interYención enatorial a cuestiones de
honrade7 y competencia -ino que también puede extenderse a la
valoración poütica d la actuación pública anterior del nominado.
El proce, o para la designación de los ecretaóos ini~ d~ _manera
formal cuando el ej cutivo informa al enado de la nommaaon. Con
la atenuant de que ames de que el presidente realice una nominaáón
para que ea confirm,'lda por el nado, exi te un pr ceso previo fáctico,
d carácter político, no regulado juddicameme, como ocurre e~ los
sistemas parlamentarios con el nombramiento d finitivo del g-a_bmet •
El pr idente para de ignara un nominado tiene en cuenta los dive~o
componente, que deben conformar u equipo ~e cr~tano
(geográfico , ideológico étnico , etc.), teni ndo gran tnfluenaa en la
actualidad en ~ pr c o la lf'hite Holl.fe OJ!ice.
Por otra parte I presidente de manera regular tiene en cuenta la
opinion s del ongreso en e p cial la de lo presidente de la.~
Comi ion ,. del Pleno del enado, pue aunque todo aben que
la ámara , \Jta con i&lt;lera a lo, ecretario · como figura bá icamente
d confianza pr sidencial, no iempre es a í, en la ma oría de la
oca ione , más yue figura d confiama son prominent s lidere
del ector, útile políticamente para 1 ejecutivo nort americano.
],os ecretari
on efectivamente de ignados por el pre idente
p ro hay qu tomar en cuenta que on repr entante de los dife~ente.
grupos yue apoyaron su campaña pre idencial )' gue tienen
indiscutibl m me influencia en lo ecrores afectado ' por sus
departamento , la mayoda de las Yeces figura independi~nte gue
no po een una relación de confianza pcr onal con ~l ~re, 1dente.
Woodro\\ ~ ' ilson , por ejemplo, d rivado 9U1za d la poca
confianza gue te1úa con lo miembros d su gabinet procuraba
t ner contacto inJi,1dual con cada uno &lt;le u mtegranre ante.
que convocar a reunione col ctiva con te, o bien reunía a ~n
r ducido grupo de gente d confianza int grado en el Conse1o
1 acional &lt;le Defensa ( ,011tuif of 1 atio11al Defense) uerra, Armada,
Int rior, gnculrora, Comercio y Trabajo creado en 1916
una
especi de gabinete intern , con l objeto de c _nsen ar op1ruones
para tomar una deci.ión con re pecto a &lt;letermmado tema.

co':'~

242

Po iblemente la modificación má importante de actuación
gubernamental fue la. operada con mucho éxito por F. D. Roo evelt,
Y que marcó una tendencia que continúa en la actualidad. El
presidente Roo evelt dejó de apoyar, e n u ecretario como un
órgano colegiado en busca de deci ione para la ejecución de la alta
política gubernamental, en cambio, bu. caba consejo allí dond
creyera encontrarlo.

. ~ í,_en 1939 creó lo que e conoce como pre idencia
m tltuc1~naliz_ada, la Executive Office qfthePreside11t y que proporcionó
a la pres1denc1a de un aparato administrativo y de consejo cercano,
tanto estructural como geográficamente dentro d la Casa Blanca
e te ente complejo eclip~ó el papel del gabinete en las decisione
gubernamentales. La búsqueda de con, ejo, e inclu o la toma de
decisiones, en órgano ajeno al gabinete y radicado en la E:x:eC11tlÍ'e
~.ffe~e qfthe Presidmt, continuó ca i sin excepción, en las pre idencia
1gu1ente hasta la fecha.
James arter por ejemplo tom , la deci ión p rsonaJ queriendo
actuar en opo ición a la política en extremo centrista de ix n d
dar importantes e pacio a u gabinete (lo que d nominó co:no
abine! Go11erfllJJent), evitando que d ~&lt;le la aua Blanca e
n~utralizara a lo ecrctario . o ob tante su intención original
vio . n la n ce idad d espaciar por má tiempo la reuniones de
gabinete pa ando en el primer año &lt;le reunione emana! , a
9uincenale en el egundo, a men uale en el tercero , a la muv
e porádica del cuarto. La. reuniones de gabinete en realidad , ~
carac~erizab_a n por ser meramente informale , in orden del día y
con clivagac10nc ' obre diver o tópicos. La cerca.nía con el gabinete
propici , quiza. lo roces entre é, te · la IFhite Ho11se Ojfit-e, que
finalmente derivó en 1979 n la olicitud de arter de la dimisión
de todo lo miembro del gabinete y d 34 alto cargos dd staff de
1a a a Blanca, para a í poder remodelar el ejecutivo.
Conclu endo e ta crisi de gabin t con la renuncia d cinco
miembr~ , arter nombr ' a Hamilton Jordan como 'hief q/ ftajf
de la Lf7h,te Ho"se Offtce, excluyendo a partir de ntonce al gabinete
del proce o central &lt;le la roma de deci, iones.

243

�•n México lo cambio

u ·tancial . n el escenario o i poli neo

na ion,11 , la pofanza 1ón de las per. pe civa. acerca de las ac lom:
, dee1 iones a tomar p ra al anzar lo. nbj úvos Je b1 ne ·rar de
~uestrn ~oc1 ·dad, s c&lt; nvirtió 1:n un tema álgido cntr lo d,~tínto.
p 1dere \ m, k. d gobierno, que . i bicn e ta circun tancia e
produ ro d I tlll Lnto Je Jemocr:i.tizaci1 n n I léxico, hay ¡u
reconoc •r LlUl' nuc. tra m. cimcion · no e en ntraban preparada.
para :u r pue ta a un frnómen&lt; dt:. tal magnitud, con actores

polítict , in apa , d • eyuilibrar c. ta ucrzas a tra,· de_ lo.
ínstrum nto normaúw&gt;. y de lo. medio· idón o. para una chcaz
int rlocución. La re &gt;rientación e impul. o de la política interlocuci · n gubernamental la c, lida&lt;l en 1&lt;le. empeño de la· rre. esfera!
&lt;le g b1 rn , la eficacia de lo sen 1c10. de mtcltgencia, d desarrollo
Je e&lt; mpetcncias de los actores políti o
d h cho dL no tener una
vi. ión gl&lt; bal del pa ro federal, on a codru luce '-Tital
n d a tual
panorama naci mal ~ &lt;l prim r orden n la agenda jurídica \ ·ocia!

dd

~ tado Me.·1c;l00.
, 1 arnili , Jd pr bl ma que ahora i:nfrcntarno en l\léxic no:
lk,a in ,1rablcm nte a un tra. fondo d narurale1.a política, al dd
binomio centralización-Je. centralización lo qu equi ale a decir
quL un fact r d t •rminante &lt;l la pre bl mát1ca que ahora pa&lt;leccmo.
tiene qu ver n la uesttón &lt;le organiza 1ón del ::. tad tema ttUt'

en el pa ado n s ha llevado a seno contltc ). ·oc1alt:..

.

i ,b crvamos con atcnc1 · n v remo t¡u en la actualt&lt;la&lt;l, hacia
1 intl:rt( r &lt;l la: na 1onc.- operan por un ladt, fuaza · e n1rípda.
qu a. piran a la ma or he mogcn ida&lt;l p . 1 le en la organJ¿;ación
d •I pud r político), p r otr&lt; fuer1.a ·emrífuga~ qut: bu can como
meta la ma\ or hctcrc 1gend&lt;lad dentrn la unidad del • ·tado. r-◄ .n el
primer cas~, la fucr7.a polí1ica quL impulsan la centralización
d -rentan la prenú a de que in una mínima umform1dad no on
po ible. le s E. tado · modernos; n I segunde , la· fuerza de s1~,no
opu sto bu. an 1a afuma ión de su iJenndad ) l mm or re. peto
pnsihl a u di, cr. 1dad. l: e te juego de fucrza nace d pr• 1bkrna
de la dis1ribucion t ·rm 1rn1I dd pnd r p lmco.
En nm: tr &gt;caso e pertinente aclarar 4uc hui muy bueno. inrcntos

2 14

de ~ordinación ~ e,rganización gul&gt;ern:imcntal qu rindieron fruto ·
p~ra unplemcnt:ar polít:icru publica. le I, rgo a!cancL, el hecho Je d •var
di h;t · propm: tas a rango de ~rabint:te comenzc' le de 1958 con h
lfama&lt;la. e m1 mne incersccn:tanak: ·, en •l . cxeruo 1%4 ¡ &lt;J7( l . c &lt;licron
otrru conu ione , obr to&lt;l , en el e tor haC(:n&lt;lan . \ u, nutrida
reunt me con ot ' s cret1riru y deparrnmento adm1~i. irativo Je
19 O 19-,6 . ·
·
'
.
a.
tunaonaron on re.: 11.ilanda&lt;l los gnl inetc ~&gt;mpecuano.
•~du_·cnal ) &lt;l · política interna, Je 1976 a JIJ 2 ·e cr , d :ecrc.:tna. d~
l c~co, de l ()l 2 a 19, ' por acuerdo pn:srdcnCL'll l: crt.-:t la ti.g ura Je fa
oficrnn de ,1. e'-OrÍa y ap no té nico &lt;le la pre idencia el llamado
,ecr ·tar1:1do frnico de abinet , , de 1988 a J )94- : , crea la
C~&gt;o.rdtna ton d~ Gabinete. \' w&lt;la cstas importante. figura. on
elim.1.ruida a partir dd año 200( n yue cr , la oficina ejecutiva &lt;l
la _Pr s1J noa de Ja República, muy al e olo noneamerican • p rn en
tnJ op1ruón, tan s{ lo en el formaro.
En cuanr a la figura del ¿abincte · . obre todo en cuanto a
planea 1 , n ) metas e rdier , e Jejo de Jado la cue ·uon de un
buen ec¡u1po tt:cnico 9ut: pr pusiera meta ) . oluc1one a lo tema .
fundamentales del gobi rn mexicano, pe r ejemplo LO c. mi ·mo
l~nor e deb •ner en ucnta un t:: fuerzo bast:1.nk· erter&lt;, &lt;.fU se
luzo en la adnuru rrac1on pública que pr t.:nto d Plan aciuo:J Je
D , rrollo 1995-2000 e re . u. t ·ntaba una tesi. mu} importante
d nominada " uc o F derali. mo .\l xi ano'·, el mismo contenía
P&lt; liuca pública 9ue pucs1a rn marcha rindieron mu\· J ucnos fruto
pon1u , egun le demuestran las e rn&lt;lí. ti ·a , ti pru ·red , •n vanos
rubros) no olo en I ccon6mico. L'l de, centraliza 1011 &lt;.1uc . e, i\'ÍÚ
fut: un punro de partida irnporrant n aquello ai'io.. Rcmcmor1J
alg1Jno_dc . u. punto. para que tomemo. como base L'l propue t1..-

9u ma · adelante se plantean en I pres ntc trabajo.
&lt;in o fuer n la · linuu d acCÍ&lt;ín Llue en aquel entone · ma11za
· ba
d Plan acton,1I dl De arrollo:

l. rortakc ·r el cjerci io pleno de la . ob ranía nacional. como
valor . upren10 de nu,·srra
-. , nac wn a1·J&lt;. 1a&lt;. 1 y ·orno re pon. a b 1l1dad
prim ·ra del L tad
I · -¡ ano.

�2. Con. olidar un .r ' gimen de comyiv-encia social, regido
plenamente por el derecho, donde la ley ea aplicada a t do por
igual y la ju. ricia ea la vía para la oluci , n de lo. conflicto .
3. Construir un pleno desarrollo tlemocrático con l c¡ue s
id ntifiquen todos l m xican y a ba e de certidumbre j
confia.n.za para una vida política pacífica } una incensa participación
ciudadana.
4. vanzar hacia un desarrollo acial qu propicie y exti nda en
rodo el paL la. oportunidades de superación individual y
comunitaria, bajo lo principios d equidad y justicia.

l. J--i'acilitar una redi tribución de atribuciones entre el Ejecuúvo
Federal y los gobierno locale r revalorizar la acción pública de
los gobi rnos tarales y municipal . para det rminar su just
redtm n I nam1ento, tanto en competen ia. como en
re ponsabilidades y r cursos.

2. Proponer e pacios específico de par icipación d la
oc1cdad n Ja · política. gubernamental
uj ta. a la
de centraLización, a fin de que Ja gestión pública s a más democrática
e integre mayorc. grado. de cansen o ocial.
3.

ontribuir a la de centralización económica para alcanzar
paí . El proc o de redi tríbución de
compet ocia p rmicirá que diversa. ge riones de la ociedad se
puedan realizar en los gobiernos estatales J municipales facilitando
el arraigo de las actividad s producti •a. n las regione .

un d ·arrollo equilibrado del

5. Promover un crecimiento económico igoroso, sostenido v
. u rentable en ben licio de Jo m xi.cano .

E d cir, e pretendía la redi tribución de la re pon abilidade.
&lt;lel poder público entre los integrante &lt;lel Pacto Pederal ederacion,
E tado. y :Municipio.) con el propó ito &lt;le:
Impulsar eJ c.lesarrollo político in titucional;
. \lcanzar un ma 'Or de arr llo ocial;
ontribuir al creci.mien o económico;
Fortalecer el de arrollo regional, y
Promover un mayor de arrollo admini trati o.
Las cinco líneas de acción pu ieron en marcha tre programas:
rederali mo } d se ntralización;
l·ederah, mo hacen&lt;lario, }
RenoYación muruc1pal.

Federali mo

de centralización. Incluye la propue ta de:

246

4. Impulsar el desarroll económico y ocial d las localidacl s
a través del jercicio dir cto de una partt: su tancial deJ gasto público
por parte d l . gobierno locale . La d centralización de los
recurso propiciará un aceleramiento de la a.envidad económica
local, al op rar e un mayor gasto por parte de la autoridade, local .

5. Inducir el &lt;le arrollo técnico administrativo v financiero de
lo gobierno local s para ateoder d manera eficiente lo. nuevos
asuntos públicos de centralizado , lo que se traducirá n mnovación
de i. tema · procedimiento 9ue enriquecerán la admimstración
pública local.
Fed ralismo hacendario. Con i&lt;leró los siguientes puntos en u
propu

ta original:

l. At:anzar hacia un sistema nacional en coordinación
hacendaría que incorpore las áreas de ingreso, ga to ) deuda, a fin
de generar una mavor autonomía financiera de las enti&lt;lade

�fed ra11va m &lt;liante instrumento que amplíen su capaci&lt;lade
para generar ingr sos ptopios, mayor cert za en el acceso a su.
participacione , regla, dara, para olventar u re pon abilidadcs
en materia &lt;le ga L público el centralizado, al tiempo que
fortalezcan y amplí n su acceso al financiami nto público.

8. Promover una mayor responsabilidad en torno a la garantía ,
cali&lt;lad y rentabilidad económica y socíal de los proyecto que las
enudade, fi derativas propon n para recibir financiamiento público
y &lt;le mercado.

R novación Municipal. Con era aspect como:
2.
rnpliar la. por . rnde. tributaria · susccplible J ser
ejercidas por lo gobierno. locale, , } a i fortalec r su finanza,; y
generar un maror control ,, paracipación de la ciuJndanía en las
deci iones del gast público incrementar la corre pondencia entre
la recaudación propia las nec sidade. locale, .

3.

lmpul ar la d . centralizaci ' n ) la c laboracion
administrativa en mat ria fiscal para aproYechar las ventajas
comparativa. de ca&lt;la rden d gobierno.
Promo er 1d arr llo de . i tema. e tatales de coordrnación
hacen&lt;laria, particularmente en lo refi rente a a, pecto. imidicos }
n rmativ s; s1 tema administrariv . y d información; reJacioncs
hacen&lt;laria entre lo e tados . lo municipios; asi como el
fortalecirruento d lo proce o de planeación, programación,
pre upuestacióo y evaluación.

4.

5.

Reorientar la política de ga to público fi &lt;lera! a partir de la
nuern funcione. ttan ferida, por lo. de pachos federales a la.
· ntida&lt;le federativas con motivo del present Plan acional.

6.

Propiciar la homologación de los principios base de regisuo
&lt;l la contabilidad pública criterio. que norman la j cuc1ón del
ga. to e mvcr ión pública.

r

7.

E tablecer bases clara y permanente de di tribución ck

algun recur. o d I ga to público nue la ntidade como lo. del
ramo , r .,M, e n el propósito de otorgar certeza financiera facilitar
la planeación e in, trwnemación J lo. programa dcriyado .

248

1. Revi ar } en . u caso, actualizar el marco jundicn &lt;l 1
municipio para definir con claridad su atribucione , limites y
re pon abilidades.

2. Fortalecer institucionalmente a los ayuntamiento ) u
representación política para que respondan eficazmente a la futura
atribucione que se les confieran, en el marco del impul ·o al nue o
federalismo.

3. Vigorizar u hacienda pública para con olidar al
ayuntamiento como eje ptomot r del el sarroll ocial del municipio.
4.
mpliar La participación de lo ayuntamien os en la
planeaci ' n del d arrollo regional.
5. Promov r nue os e pacio. \ mecarusmo lega.le a favor de
la participación cívica r ·ocial.
H te plan condujo a una sorprendente recuperación del empleo
1 una ana adminisrración de la economía mexicana. con mu · alto
indicadores de crecimiento después de una contracción de la
economfa (-6.2º'º en 1995) a 5.1 %, en 1996, 6.8 en 199711 ' 11, 4. n
1998, 3.6 en 1999 7.5 n el 200 . Al mimo tiempo, impul ·ó la
apertura democrática de la p litica mexicana que pcrmiúo en julio
de 1997 la victoria clect ral de Cuauht, moc Cárdenas (PRD) como
jefe de gobi rn del Di tr1to hderal fecha n que tamb1 · n el PRI
dejaba de poseer la mayo1ia ab luca en la ámara de Diputado
Al final de • u mandato, el Dr. Zed1llo ~e convirlió en el pnmer

249

�pr stdcnce del l Rl en reconocer una dccrota n la el _-cciún
pr 1Jencial ,n In yue de pre urizó le alguna forma la h1erz,1
polittca! nacinnale. .
_
( omo obscn·amo ·, la aJopción d l esquema dt: c.l •ccntral1zac1on
funoono ba tame bien, quv.;\ d error fue hah r dejad &gt; mconclu
d mi. mu pmcc ·o, lo 9uc ha n1elt a polarizar lru fuer.1.a. cun la

ial _Y P &gt;líti :t, r 9níere de un.1 pr funda re. tructuracit,n ante- la
aprcmiant n ce íJad d interlocución gubcrrL1menr.al , cJcri\·ad Je la
nucrn tran 1c1ón democmuca, la mt ·ncion c.¡u re 'fX&gt;t;da nuevamenre
con la rapi&lt;lt:7} as rmida l 9u a tra,·és de lo año la ha caracr rv.a&lt;lo
. 9u la condicione actual del país e'i.lgen.

e nsecuLncia. 1u ahora padcccmo .
El cnfr · nt, miento nu varncnte t:ntre la fuerza polínca.
dominante en el pa1 ·, por un lado la n ncada a la c ntraliza~i{)ll o
a la pue ra en mar ha d · un f d rali m coacti, que c. pdt o.
por la coni rmacion cmpolítica que . e ti ne en c. te mom nto en
el paí \ por om la qut: pugna por la des nrralizac1ón, hac que
mevitabl ·m1.nrc I istema p lineo tt:nga &lt;..]UC operar a 'ece~ m
e rnhilidad 1.n u brújula ) ba¡ 1 principio &lt;le cooperación orzo. a
en la bú--qu1.·Ja del anhelado • check an I balanc " coro nerno

LI pre 1d nte de: lo. Estado
niJo de I ortcamenca ti&lt;.:ne
una ficina E¡ecutha l]Ue LO u hab r conri ne una mu, \anacla
gama _de.: ru e ore , n ella e -i. ten "cabildero. " que • neg,;cian'' un
·rnnumero de tema juridic &gt; nac10nalc , conómi os

c ntral dd

rema.
Recorduno . yue la c ntrnlizacii'm
de e mralización !-&lt; n
térnun&lt; ,_. arnh1valemc ·, nwcionado. por un pa. atlo, p &gt;r l 1.¡uc
hay qrn. apn:n&lt;lcr la lección de la h.i. toria e itar d maniqu ísmo.
·C por jcmpl &gt;, bueno e rccor&lt;lnr LO e. to. uemp que la
1.

ccntralinción fue d in rrumt:nto del que e s.ir\'teron much~ YL'Ce
lt &gt; reom 1ent· fCllerali ta a lo lar~o ck m1c tra hi toria para e¡ecutar

u pl:n de gob1 rno en los que lo pm 1legin y fueros locale jugaban
un tmp rtantc: papel. \ titulo d1. Ljemplo, r cucrdc e que cuando:
implanto la C nsotuc1on de 191- al~no
b1erno _emanado.. &lt;l~
la re, olucic'm opt.1ron por 1 ·entrali nl&lt; en la practica p ,!tuca
derivad 1uizá por L o, untura d · a9udlos difícile momento. ,
por la urgente rn:c .,¡Jad d1. l urudad n:i ·mnaJ.
_.
_
_
Retomando la neet: idad &lt;le un ent1. qm: ejccut políuca. publicas
prácnca. , á ik e ·rea d I prcsid ntc de la R pública, ometo a
'&lt;,n

1d ·ra 1é,n la :ip:ui ntc · hip tcsi::

1.

Lt : r ·taría de ,obemación en.. da Ln l 36 a

tra\' •.

d la~

13 e , IÁ'.\c · &lt;.on. ¡jmci male de la R publia 1 1 x.1cana, CU)º pape
ha id&lt;; t'U1 desl;Kado a I lar~ ele . u lu t na como fa 1or le e tabilidad

2511

2.

pre. upue tale·, de egundad ·te., con lo, tkma.· poJ re - fc&lt;lernlc.
) c &gt;n lo · Estado de la nión oficina c.¡ue n México ex.i ·te en
término. a~ini tratiYo, , pero que tcndm LJU re-esc.¡u ·matizar e
porque _I e ta bac1end demasiada falta al pre&lt;:identc p. ra armoniz. r
~ r ·lac1 n on lo. gobemac.lore: d 1,, · l' tad &gt;. } para ten r una
lntulocuaón poliuca adecuada.
_3: T mando como ba. e 9u · . de , ita) importancia para
~k. JCO re h r L-i problemáuca r ·fonda t:n esta hipóte is \ ante
un ª. cventua1 cn.1.
• • r ¡·1t1ca aguda I las principal . in titucione
,
na tonale en I corto I la7.o, e te articulo traia d1: acreditar la
necc. idad de crear 1uríd1camcnte la Ojici,,a / :1emh1·a dt la Prrsidemia
de l&lt;1 ReplÍh!ita, para 1.¡ue en primer término in trum ntc I cahildco
fedLraJ' e n un amplio eyuipn cienrífi o y técnico c.¡uc comenzará
com~&gt;,_una incubadora de "cabildero. &lt;l politica. pública O tbi11k
ta1Jk r , ·ncar!-,~do. J e-:. tudiar analizar, crear, inno\·ar, encontrar
punto de pundcractón htpótc i &lt;-t ue auxilien .1 cuidado dd
e~u~librio &lt;l I poder en el aspe to jurídico, principalm ntc:. Dicha
oticma fortalc na la a ruaaón n el d . arrollo de alguna funcione
1.Jllt: 1~ L:
_r ; rnc~ de la . \~Lnl t rao6n Publica Fedual k ore rga
a L-i ecrLtarla Je Gohemac1on, br todo b rdacionadas con d
aráculo_7 fraccíone • ,'TI n:X\'I,XVlI,, "X\11,X .. \'111,,· 'J.'

y X.

•. y

• n dcbemo perJer de

\ "t. La

yuc w&lt;lo cambfr, d

carácter

�administrativo en un organismo público tiene como trasfondo una
repercu ión de carácter político, no todo es cue tión de :' cn~ca
administrativa, en la toma de una decisión como ésta en el amb1to
gubernamental, deben ser tomadas en cuenta todas las_ arista . ~ .
Las caracterí ricas principales de actuación de dicha Oficma
Ejecutiva de la Presidencia de la República, serían las siguiente :

1)

0

asumir las funciones materiale de los responsables de lo

organismos gubernamentales.

2)

yudar y aconsejar al presidente, pero sin tener u~a autoridad

P?~

propia ni e tar jerárquicamente situados
enc~~a d_e ~o
responsables de la di tinta área de la adm1rustrac1on publica
federal.

3) Ge tionar aquello asuntos que por su importancia para el
presidente no pudieran er delegado a los responsable .

4) Los ecretario seguirían siendo los priocipale respon able
administrativos ante el pre idente · responsables de us accione
ante l ongre o.

5) Lo miembros de la Oficina Ejecutiva, alvo los que r ~ortan
en linea &lt;lir eta al presidente, y los re ·ponsables de los organismos
instjtucionale deberán reclutar e en base a méritos profe.ionaks.l
E importante destacar que el caso es pre entado bajo el
argumento y análisL d l métod comparativo, porque me encu~~tro
convencido de 9u de 1 24 a 1835 la nación mexicana v1v1~- un
auténtico federalismo, este propugnaba por encauzar a la nacion Y
a la admini tración pública en el ámbito y ttir cción similar a la &lt;lel
ecino del norte, 11 año má tarde las Ba e Orgánica entorpe-

-' ·
·
al
a rt6 ~rn la creación dt:
' Tomamos como ba t' la caracten urns panc1p - que po · r - ·
1a Exccuttvc Hice of tht: President, la Co1DJsión Brownlo'I.\' en 1939 Yqut: parecen

c!eron el canúno el~d~ y _fue hasta el 18 de mayo de 184""' qu 1
Congreso Extraordinano Con. tituyente, com·oca&lt;lo tras el Plan de
la Ci~da~ela, de 1846, r . tableció I rég1m n Federal de la
Con tituc1ón de 1824. Es en es tiempo que la Revolución de Avutla
dero~a el movit~ento qu hoy conocemo., como &lt;le Reforma ,: que
~a~na de culrnmar con la on titución &lt;le 185""', document~ e. te
ultuno_que consolidaría a la postre una adopción p renn del
federalt. mo en féxico.
El_ ~étodo en comento si mpre ha aullliado porc.1ue nos orienta
)'aurilta _n el ncuentro de nuevo, camino ino parecido., para! lo ,
con el ob1eto tal vez, de reencomrarnoc; con otra fórmulas , , incluso
c~n- el pasado; posibles solucione que nos ayuden a salir de la actual
cr~s~, en la que e encu ntra :mmergi&lt;lo el paí . Tlablamo de v;uias
en 1s en una, _1~ de la in eguridad publica, la ecunótruca (que es
?lobaJ), la política y la de la admini. tración pública, inclu •endo la
interlocución entre las esferas del actual gobierno mexicano.
Desde hace algún tiempo hemos Yi. to que la comunicación no
ha fluído como debiera en nue tro . i tema federal, esa interlocucic'&gt;n
con_ l~s _gobernadores de los e tado no ha encontrado un punto tle
c9~br10.
reyuiere en estos momento de comprender n todo
sentido que la política, al igual que el comercio \ las comunicaciones,
cambian con tamemente.
·
Hablaba al inicío del artículo ,obre la urgente nece 1dad de crear
un e pacio adm111.istrativo, hasta cierto punto científico cercano al
pre idente de la República, al contexto actual , al d fas
admini traci ne. que yendrán debe exi tir e ente, q~e articule v
armonice la implementación de política· púl üca r Je hn.cer u;1
e~dacl ro cabildeo e interlocución de la política presidencial, ea
9u1en ·ea q~en detente _el Poder Ejecuti\·o; la idea es llUC al igual
que en lo E ,\, e reqm re la figura de un cabildero, un secretario
' P c~ado n ese ramo, un j fe de la Oficma Ejecuti,Ta, &lt;..JUC auxilie
al pre idente en esa falca de comunicación in titucional resperuosa,
de frente certera sin ambigüedade. de rungún tipo.
Hoy el paí vive sumido en una de sus peon.: crisis en cuestiones
de in. egu.ridad pública interna, nunca anr ,1 ta en lo analc. de la

muy prácticas y senas.
252

253

�,,

(

hi toria, existe el número aproximado de 13,000 muertos en lo que
va &lt;lel 2006 a la fecha por . a cruenta lucha o combate al crimen
organizado, sin dejar de mencionar a los miles de compatriotas
mexicano que han padecido o padecen del flagelo del robo el asalto,
la extorsión, el ecuestre, temas que hasta el momento no se ban
podido erradicar del e cenario nacional, porque no es posible tan
solo estar diseñando y operando estrat gia «macro" Ja nación e ta
exjgiendo cada día con mayor fuerza acciones duales, "macro" y
"micro" aJ mi mo tiempo, que le permitan transitar sin problemas
en su desarrollo personal dentro del territorio; hablando de
problema de actualidad, e importante de, tacar que no hay un
elemento ni tampoc una jusri ficación que defina el porque no e
e tán entregando oportunamente lo recur.so públicos a los estados,
otro tema de urna importancia es que tampoco existe certidwnbre
sobre lo qu realmente esta sucediendo en cuan to a la crisis
económica, tan ólo nos enteramo por lo noticieros sobre los
movimientos de la re ervas internacionales con que cuenta el Banco
de léxico y que el dólar ube o baja, sin una explicación de fondo
por parte de las autoridades federales competentes. on temas muy
variados, con circunstancia que tienen que ver con la adecuada
interlocución de la maquinaria admini trativa federal algo esta
ucecliendo, o la concepción del gobierno versus administración
pública, no es comprendida en su totalidad.
A propósito de lo anterior, deseo expresar gue léxico requiere
en este momento de una actuación rápida, re petuosa de los
márgene político y de las distintas competencia que se entrelazan,
de una nueva realidad social y política, de ese federali mo dual y
cooperativo que siempre ha dado buenos frutos para la
gober?abilidad. Existe la posibilidad de que creando la Ojici11t1
EjeC11ti11a del Presidente de la Rcptíblico, a la manera de la de los Estados
oídos de ort américa, algo pueda hacerse al respecto y
comprender a cabalidad ese ente tan complejo como lo es la
administración pública. o puede ser una •oficina de cuate ', ni
tampoco de favoritos, ni de una política que se implemente mientras
tanto pa an los problemas; tiene que ser una especie de 'cabilderos

2.'i4

académicos' que conozcan a fondo las materias a trae-ar, que sean
especialistas en cada ramo 'f que sean comandados por un político
con espíritu de servicio y cooperación, que auxilien al presidente
&lt;le la República en esa falta de interlocución con los demás poderes
1 obre todo, con los gobernadores de lo estado .
Es importante aclarar que en la oficina c1ue ya existe
orgánicamente en los Pino , laboran alrededor de 300 persona , sin
embargo e desconoce casi de manera total 9ttieo la repre enta y
cuales on las funciones que actualmente reali7.a para abatir la
probl mática que e ha venido comentando n este trabajo. -&lt; n ese
espacio que propongo re-esquematizar debe exi rir el conocimiento
pleno para impul ar una política pública de Jargo alcance que auxilie
al pr idente y al país parn alcanzar rúveles óptimos de interlocución
en primer término y de crecimi nto sostenido por otro, un espacio
donde se proponga como constante corregir el rumbo cuando se
deba hac r, n donde se acelere lo que se tenga que acelerar, in
dejar de lado que el cabildeo de políticas públicas efectiva no es
para que se ben ticie a la da e política, sino al país, a la nación.
Quise introducir al inicio de este arúculo y tal vez me extendJ
demasiado, en cuanto a parte de la hi toria de cómo F. D. Roas clt
tuvo que lidiar con una ad.mini tración paralizada casi por completo,
que requería de la cortesía enatorial y de , u total apr bación para
poder transitar, sin tomar en cuenta factores com la Gran Depresión
la pandemia de 1918- 1919 que tenían asolado a ese país, no
dejemos de recordar que adetnás, se luchaba contra grandes capo
de la mafia y qu posteriormente tuvieron que hacerle frente a la
Segunda Guerra fondial, es de admirarse y de reconocer sin temor
al equívoco obre la gran lucha gue encabezó el largo período de la
presidencia de Roo velt y roJos los que en esa trayectoria lo
acompañaron, eran norteamericano comprometidos con la nación
}' con igo mi mos, se entregaron por completo para ·acar adelante
a su nación. ún y cuando no veo, por fortuna, el mismo panorama
de factores adversos en 1léx.ico hoy en día, creo que existen
similitudes para que algo e pueda poner en marcha, algo que auxilie,
ayude facilite lo camino~ del federalismo mexicano.
)1

255

�11 • "'

(

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256

257

�EL ESTADO DE DERECHO
ACTUAL Y LA NUEVA CONCEPCIÓN
DEL DERECHO EN LA DOCENCIA
JURÍDICA

Isabel Arévalo Díaz de Uribe*

Introducción

HAY

en todas las ciencias, y una serie de
efecto que produce la globalización en lo que concebimos como
''Estado de Derecho'. Por esos motivo lo docentes en Derecho
Lenemo la gran responsabilidad de ir ampliando la perspectiva
juádica, a fin de no sólo adaptarnos, sino de tomar la delantera en
lo constantes avances que correspondan, en virtud de La gran
trascendencia social que representa e ta ciencia para la paz ocial.
Vivenciamos temas muy foteresantes l]Ue nos remueven nuestro
espíritu crítico constructivo, a fin de sintonizamos con la evolución
del D recho, que al haber sido antetiormente tan lenta nos
encontramo. ahora con un compromiso mayor para acelerar sus
efectos teóricos prácticos y axiológicos, en un entorno
interdisciplinario y culturalmente diverso, que requiere
primeramente, que reafirmemos la nueva concepción del Derecho,
como de una mayor empatia hacia bs cuestione políticas,
UNA I TE 'SA EVOLUCió

'i'f&gt;rofesom ln\·esti!,'lldora de la Facultad de Derecho r Ciencias Sociales de: la ,\J"\TL.

259

�económica , sociale , ,. obre todo, educativas, que se han de 10mar
com la punta &lt;le lanza para impulsarnos decorosamente ante lo.
horizontes del nu \'O milenio.
Obvia e la trascendencia de tomar la .ruta correcta en nue. tra
labor docente, con un nue1;-u esquema mental, con un refooado
espíciru de e tudío y de inve tigación, con nuevas v iliversa
competencia multidisciplinaria., iluminados por la luz de la ju. ocia
y la equidad, y con una gran conciencia cial y d m crática.
atendi ndo de manera especial lo postulados de la
E .,O sobre
. us propuestas de o/lpreuder t1 Aprender", 'L4.prmder o Ser", ·;,4pnmder
a Hacer':)' ':Aprender a Comivir", tornándose ya imprescindible
nuestra esmerada atención a la tra. cendencia del lenguaje, a fin de
lograr resultados más ficient s y eficaces.
Como vemo , todo esto ignifica un gran rem al que habremos
de su.mamo para realizar, ( no ''enfrentar", por u connotación
negativa ... ) al er protagonútos actit•os y enltmastas de este 11Jomenlo di
tra11sit-ió1J haria /11 era del co1Jori111ie11to, pa.ra La cual tendremo que
capacitarnos ( como lo e tamos haciendo) con l objetivo &lt;le
·' prend r a nsenar" y orientar a nu tros estudiante. hacia un
renovado aprendizaje del Derecho que . ea integra/_)' a11tó1101110, que
n ce ariarnente tendrá que ir e actualizando a lo largo d sus ida ,
co□ un per everanre e píritu de tudio y de inve tigación, por la
apasionant ruta de la educación continua'
•s evidente que la cuesta por ubir e Lá. mur pronunciada, pero
ya es inso layable 1ue no ólo cumplamo con nuestras obligacionc ,
ino con nu stro dehm'.r, con una renovada y p süiva actitud \
e. merada dí ciplina, pue ésta serán el motor que no impulse en
nue tra ardua } trascenclenL'll tarea, pue. hay mucho por estudiar,
por decir, por convencer y por hacer y eguir haciendo, con
perse erancia inagotabl ....
En est trabajo me di pongo a re aJ lar alguno temas que se
analizaron en el proceso de estudio de la ,naesllia et1 Doa:ncia]1mdira,
que particularmcnt m intere aron, me orientaron y me
ensibilizaron, en mi proyecto por dj.&gt;re11rll!r rma ,111evofont1a de ctueilar

el Derecho

1'11 ,\

{é.'\.ico.

Pasado

Esto} de acuerdo n llue, aunque Lenemo 1.1ue revirar en nue tra
forma de pensar y de actuar, no todo lo pa ado hav que enterrarlo
por in rvible, pues somo I prnducm de to&lt;la una hi tona, qu en
us tiempos tuvo su raz' o de er.
Lo qu pasa e que lo tiempo han cambiado tan e Lrcpicrn,ament , que no encontramo. ahorn ante nuevo. horizontes, para
lo. que nos tenemo que preparar. La transición no . erá tan rápic:fa
corno qui i •ramo porque roda, ía ha} mucha limttante que . e
interfieren en este proc so. in ernbargl), el llama&lt;lo e. tá hecho, y
tenemos que acudir ...
En la lectura Je Ferrajoli I encontramo el íluiclo pasaje que: ha
habíclo des&lt;le:
1º El Derecho premoderno, cuando . e tenía una pre, 1a noción
1.k " tado de Derecho",
2º Para luego cambiar u concepc1on cuan&lt;lo nacio el r.stado
moderno, con el modelo de "E. tado Legislacivn de Der cho., o
"Estado Legal" ensalzando el principio de I galidaJ, como cnterio
e..--;.clusivo de identificación del derecho dlidu.
3º Y, luego como consecuencia de los efecto de la egun&lt;la
Gu rra ;.1unclia~ emerg1ó el modelo neo-iuspo, 1tr.·i ta d I ''E ta&lt;lo
constitucional de Derccho"o "E · tado con t1tucional",
. uborilinand la legalidad al &lt;locurncnto magno, por lo yu . e
proced.íó a la crítica n ca o donde hubie e di,·ergencia:- o
"laguna " por lo que la Jimrto11 ¡misdicdo11al, al mterprdar_)' ,,plic"r las
leyes, fue co1ridera&lt;la con una relevancia especial.
4º , e amplió la concepción amerior o en, el modelo consrit ucional, para ahora subordinar la, ley s a lo "principio
con títucionale " que se de. prendan de ella y de acuerdo a la
11at11rakza de la de111ocraan.
5º Y, en la actualiJad, nos encontramos ante: (transcribt un
e. 9uema qu hic en una. ele mi tareas):

1

260

futuro del E tado de D recho

Ferrajob Lnigi, Lectura sobre, Pasado)" Ji,111m d.-1 esltldo de drmho.

261

�la crisis de

nte sta &lt;le afiante complejidad, errajoli no
frece una
•oluc1ón e calo nada:
1° El &lt;le arrollo de un 'constitucionalismo in .. tado'', que
s1grufi9ue L'l mtegración jundica e institucional, complemento de
la económica ~ de la política.
2º Visualiza una Con. druc1ón que comprenda tocios lo
principios } derecho fundam ntales contemplados n las
con tirucion nacionales.
3º \ mar &gt;r plazo, lograr una verdadera Consútución Internacional (
dtseñad:i por la O, 'U, con ba ·e en las declaracione y por lo acordado
en~ convenciones int macionale, ), logrando ~d la garantías idóneas
que logren la paz y el respet a lo. derecho humano , en el xtens&lt; 1
espacio suprnestatal, en don&lt;le ca&lt;la día ·e incrementa la interacción
del ímpr s1oname número de su¡etos &lt;liver
cul1uralmeote ~
Yirtualmcnte en conflicto, que hay que regular.

"La Constitución,,: el cuarto elemento del Estado

recíprocamente para su exi tencia, pue como eñala Joseph M.
\'ilajosana, esra relación se equipara a la c¡ue hay entre La política ,. el
Derecho, 'ª que los cauhio.r del o,r/enjundico dependen del conte."-.1tJ polítko.
Pr ci am nte, Vilajo ana eñala que Teoría política 2 e.; la
que pr tende aportar a la ciencia política empírica, cierta preci. ión
en la conceptualización, definición d problemas y método a
emplear. Para preci,ar mejor e ta definición, ·e ap a en:
•
Filo ofía política, con la que percibe y analiza la:: id a , y
en
•
La investigación empírica, analizando cienáficamente los
hecho .

Y con cienle de esta gran diferenc1a, Vilajosana propone una
Teoría intermedia y vinculante, para yue las i&lt;lea~ ean , enficada ·
por los hecho , y vicever. a.
como reconocemo. que la forma de gobierno má exito.a e
el Estado con titucional d mocrátlco, el cual gira alrededor de la
,on. titución, entonce , en la lectura de Peter Haberle, . e menciona
que deberíamo. de er congruentes con la tra~cend neta de e te
docum oto, • catalogarlo como el cuarto elemento del E~tado,
ademá de la población, el territorio } el gobierno.
En vista de su grao , alor . ocia!, politicn \ jurídico, \ d cyue
pre. umjmo estar en una democracia CÍYica plurali. m, la d f n a
de la onsrirución es un a. unto que coJos lo ciudadanos &lt;lebemo ·
actuar c mo fiele. guar&lt;lianc , aJ ten r y reflejar una ''voluntad
constitucional,,.( o agregaría también una gran dosi. de hc)fle. tida&lt;l
\ de conciencia social ).
Lu que me parece mur atinado fue que en clase . mencionara
y_ue ademá d poder defender lo derecho. humano por acto &lt;le
las autoridades también pudie. e proceder e a defen, a cuando o□
afectados o vulnerados entre lo. m1 mo partlculare ·;&lt;lec. ta forma,
lo &lt;l techo, fundnmeotales deberían de ser protegidos n ncid
amp]jo }' contra 9wen fuere.

'om ntamo. n das . obre el nexo íntimo o binomio crue se da entre
el Derecho ~ el E tado, por el hecho de gue ambo e implican

262

2
3

Vilajo ·ana Jo ·eph ~f., F./ sig11i/imdfl prilihw del dmcho.
l-faberlc: Pt:ter, Et.·,nrntos de m, utr1du ronstitrmo1111/.

263

�Este juri ta realza la importancia de que el e t.ado trabaje en la
"Educación &lt;lel g' n ro humano", que ha &lt;le comenzar con la
e&lt;lucación en lo &lt;lerecbo humano., 1a tolerancia, la democracia 1·
con d respeto al medio ambiente, a fin de crear jóvenes ciudadanos
que vivan n armonía con e ·ros po tu.lados.

La educación

una labor de tod

Retomando el párrafo anterior, creo que si don Beruto Juarez
cx.1. riera, di tía: "Entre la per. onas, como entre la. nacione , el 1to
o el fracaso de . u de arrollo dep nde de la educación''. Ast Je
imple e·, y tan comple10 9u no. parece olucionar la deficiencia
de la misma puc · como dicen lo artJUÍtecros: 'E. má cara una
r con trucción que una obra nueva'. Y, aún a í, tenemos que .alir
ac.leJame en este reto pue cu . te lo que cue te e te paí · ti ne yue
alir a tlote ) dar la cara dignamente, ante el mundo con el que
hemos de interacruar.
Por lo tanto hon tamente, cr o qu la educación e una labor
&lt;le m&lt;ln ... e. decir, del Estado, in titucione., maestro., alumno .
padr de familia, etc. 1n paí depended u. gob rnaote:} de su.
ge bernad s, pue . 1 cada quien e re pon abilizara y se . uperara
en lo que debe ha er, d a anc &lt;::ría extraordinario.
De acuerdo a est orden Je idea , los docente debemos tender
hacia una e&lt;lucación liberal, igualit.'lria ) democrática, para que los
jó, ne estuchantcs s en ibilicen y . e p rmee est e píritu en la
. oc1edacl a la hora que ejerzan su profe::;íón, de manera &lt;-Jue la sociedad
aya cambiando y rompiendo lo ,-iejo~ paradigma .
Ya e hora d y_ue e brinde verdaderamente una igualdad de
oportunidade., y e termine con la di. criminación en tooo sus pecto ;
e inclusive, se tomen oportunamente ciertas mediJM llamadas de
"di criminación [ny rsa", 4 para intenLtr compen. ar la.· condicione· de
de , ntaja &lt;le cierta per ona que se han isto afectadas por
di crimina.cione anteriore , para 'jgualar" entone su situación.
1

1 \ ázquez Rodolfo. ·'E,111·, /11 lihl!rlad _J la tg11,1/d11d. i111rod11rrió11 ti la {ilffsofio del
derabr/', E&lt;l. Trotra. MADRJD, 2006, p. 226.

264

En término, &lt;l Rawls, la "ju ta Ít,rual&lt;lad de t.,portunidadi.:s"
sigrnfica que: "Aqui.:::llo, con imilares capacidades r habilida&lt;le ,
dt:ben tener po ibilidade Je v1&lt;l, . imilares". E. 10 rn¡uit're la
aplicación de un trato díferencia&lt;lo ,. de discriminación inver"a, de
acuerdo al tipo de inteligencia, dL carácter, &lt;le aptttudes d ada
e tudiante, ) de alguno · otro. punro 1..¡ue
Yerán a continuación.
¿ uále on algunas Linutaciones propia. dd principio ck igualdad
de oporturu&lt;la.de, vitale ? =&gt; Rodolfo Yázqucz dt. taca alguna" &lt;l

ella :
1° El punto de partida d la ducación individual
diferente
con. ideramu. d , mbieme familiar y la· aptitudes ..
2° Las pr ferencias individuales . on ~mbién muy dist im.a \ e
difícil establecer e9uiva.lenc1a .
3º El entorno ocia! que mclu\'c a 1&gt;s mismo compañero. de
e cuela y de aula es también muv clistinco.
4º El e fuerzo per onal n
un bien que dé, e una tarea yuc
realiza cada per ona con cierto apoyo. v recursos, que no
det rminan resulrados.
Ademá , insi te en la idea de que el
tad debe garantizar d
bien púbhco de la educación basica en u contentdo, y ,,elar
poryu
den las condiciones fm orabks para u implementaciéin,
ya que debe ser con. i&lt;lerado como un deber po mv &gt;. ~óln as1.
mterviniend
9u1t.ativamente, po&lt;lrá contnbLUI a la formaoon de
la auton&lt; mía p rsonal, haciendo posible el I gro de una oc1edad
má homogénea. · por parte de lo· alumno. , ésto &lt;lcbeti:tn dt'
poner to&lt;lo el e. fuerzo para aprovechar la oportunidad de e tucliar ....
pero hay que analizar también otra cuei--tiom:s al respecto qut má
adelante • e comenmr.in).
Pteci amente, en clase comentamos la dikrencrn que ha1 entre::
\ ).- l ,a ·'formación" de la auronomía: ul no d p ndc d los
des os o preferencias &lt;le las per ona, .
B).- u "ejercicio": Donde I influyen lo de. o. part icularcs de

5

Ídem. p.227.
265

�n

'•

{

la personas, pues ya en un nivel post-básico, la autonomía tiene
gue ver más bien con la autorrealización de planes de vida libremente
elegidos.
Por lo tanto debe darse una preferencia o prioridad efectin a
una educación básica de calidad, para que haya un buen sustento,
(es decir, bases sólidas) en la "formación", y se genere un óptimo
ejercicio posterior.

1

11

Ti

on dos conceptos que se implican mutuamente,, ya que cuando las
per onas son ignorantes, son fáciles pre as de los gobernantes
autoritarios; por lo tanto, cuando las persona, se educan, saben
distinguir y elegir mejor a sus gobernante a quienes vigilan en
us funcione' para que se respete el orden y no haya abusos de
poder; y por otro lado, un Estado Democrático, al brindar
oportunidades iguales a todos los gobernados, impulsa la educación
y la ocicdad progresa en conjunto.
En sus palabras, Juan Pederico Arriola y Eduardo Fcrrer facGregor publican un intere ante libro, 6 en cuya introducción señalan
gue el Estado de Derecho y su contexto democrático requieren
para u comprensión, culturas jurídicas y políticas sólidas, y gue su
difusión debe ser obligatoria en una sociedad que necesita enfrentar
sus miedos y conflictos con madurez, considerando además, que
este conocimiento jurídico contribuye a que gobernante r
gobernados tengan certidumbre.
Por ranto, agregan que los agentes de la educación tenemos un
s do compromiso para demo trar que la legalidad e un supuesto
necc 'ario para la convivencia pacífica de los sere humanos
Dewey eñala que la democracia e más que una forma de
gobierno, ya que e primeramente, un modo de vida asociado. &amp;
decir, entiende 9ue la democracia es como una interacción entre
lo individuos, una forma de Yida que favorece el crecimiento

(growth) per onal en el entorno social. agrega que, e precisamente
la educación, lo que le asegura al inrnviduo gue continúe en su
proceso de crecimiento dentro y fuera de la institución escolar,
facilitando un "Life Long Learning" ( prendizaje a lo larg d la
vida). Y así e va logrando un proceso de renovación y
transformación constante.
Comentamos en clase que, en el federalismo educativo que
vivimos ·e preserva y e fortalece el control democrático local sobre
la escuelas, pero dentro de los límites que propone el cultivo de
una cultura común y la enseñanza de los valores democráticos;
además, esto pemútiría que los contenidos educativos variaran de
acuerdo con las propias circunstancia locales, r facilitada la
participación d los ciudadanos en actividades políticas.; pero, se
ha de velar porque se imparta la Historia de léxico, e respete la
tolerancia religiosa, que sea efectiva la igualdad racial y sexual, que
se enseñen no ·ólo los derecho , ino la obligaciones de los
ciudadanos, etc. Ademá , el ➔ tado debe fijarse la meta de alcanzar
una igualdad mínima de resultados medible a través de exámenes
nacionales.
En México tenemos la Ley GeneraJ de Educación, reglamentaria
del artículo 3º constitucional, haciendo énfasi. sobre el carácter
igualitario y la solidaridad que debe contemplar 1a educación, sobre
todo en su capítulo III: De la equidad en la ed11ració11. En su fiel
cumplimiento, pone en acción ciertas medidas para atender tanto
los factores:
•
Internos: Dependientes y controlables por el mismo sistema,
sobre todo en la educacic' n bá ica, y
•
Externo : Que son programas a istenciales de ayuda
alimenticias, campaña~ de salud y otra actividade que atacan o
resuelven la condicione aciales que inciden negativamente en
lo resultados.
Y, en da , e mencionó que el istema educati o en g neral debe
reunir las siguiente caractetí ricas es decir, ha de ser:

6 Federico t\ rriola Juan y rerrer Mac-Gregor Eduardo, El derecho de.rdt s1tJ dúdpli11as, E&lt;l. Por rúa, Méx.1co, zou~, p. XI.

7 Vázquez Rodolfo, E11tre la /ibntad J' la igJfald{l{i. introdJ,catí11 o laJilos~/ia del
derecho, Ed. Trotta, iadrid, 2006, p. 234.

Educación y Estado democrático

266

7

267

�1º Mixto en u control participación pública y privada.
2º De e ntralizado, para a egurar cada amonomía local,
cuidando de lo límite, menc1ona&lt;lo .
3º Democrálico para c1ue todos los jmplica&lt;los 1engan
participación en L1 ge tión ~ el conLrol.
4º Plurali, ta, para garantizar Jos contenido de los programa
curriculare, y e maximteen la posibilidades &lt;le elecciun r
realización de lo planes de vida de los e&lt;lucando .
Congruente con e tos lineamientos, ázquez destaca que los
profe ores tenemos una misión dobl :8
l. Pre rvar, tran mitir ) recrear la cultura en común, o ea,
r flexJOnar críticamente sobre ella.
2. Inculcar en lo educandos y en la comunidad escolar, lo.
valore. democrát1cos.
Ademá , no advi rle y_u la igualdad } la , olidariclad deben c;er
promovida en cualquier i tema e&lt;lucauvo, público o privado, en
paíse. desarr &gt;lla&lt;lo o , ub-&lt;lesarroUa&lt;lo , en donde
conviene y;i
en un imperativo in ludtble para que cada ducando descubra el
ignifica&lt;lo ) u re pon, abilt&lt;lad en el mejoramiento no sólo de í
aúsmo, ino de la ociedad.
Teóricamenre parece estar todo en orden, pero· la realidad
de m rcc mucho lo que debería de s r.
continuación, tran, cribo mis apunt . sobr lo comentado n
cla. e } la lectura del tema de Lui Prieto anchí sobre: /)

t1eocot1slih1cio11alis1no to1J10 leotia del derecho.

9

Esta nue,~a teoría dd Derecho e aleja &lt;le lo. esguema. dd
Uama&lt;lu po. ifrvi mo, pfJr s11.r do_e.n1as de lo stalalidad J' tk la legalid,,d,
de manera que 'la Ley'' ha dejado &lt;le er la única, upr ma y racional
fuente J Derecho, como . e consideró antenormenle. e caracteriza
por su fuerte conteruJo n rmativo y por ofrecer una garancía
1uri cliccional.
R Vázque1 Rudolfo, btlrl' /11 li/J,rrad )' /11 ig¡1aldad. i11/rod111áó11 a !11jilo.wjit1 dél
dmcho, ;&lt;l. Tcotr.a, M \DR.ID, 2006, p. 238.
'' Pnt'to anchís Luis. ·eo,Qf/Jf1/11no11alist1//I J p011dtració11 p1duiil' (I.(.;ctura tk L1
urudad JI).
L

268

~ra necesa.ri un cambio Je ct1terio, p r lo que surgio emonce;
el "constitucionali mo'', tmpuJsancl una nue,·a teoría del Derecho,
gue obresale porque:
•
tiende má a lo principio que a las regla .. Aquí, con\'Ícne
aclarar una diferencia:
•
uando Jos regla . e encut:ntran en conflicto: Podría ser que:
J\).- llna de llas □ o fuern válida, o
B).- L1 na operara como e cepcirln de la otra (criterio de
especialidad).
•
Cuando do. principio. e contradicen: \rnbo. iguen ,ien&lt;lo
simult'Íneamente válido , aunque en un ca o concreto y de manera
ctrcun ·tancial, triunfe uno . obre I otro.
La razón de • ta &lt;liferenc1a e que d género dt interpret:1ción
que requieren los principios constitucionale. e su tanctalmente
lli tinto al úp de interpretación que reclaman las reglas legak . in
embargo, la olucione han de er mu, cauta. obr todo, porc.¡ue
110 e.,:tsle mm solo /eolia de la i11te,pretaao11, 11i rle la ''t1r;_~1111M1l,1aó11, p r
lo que e icnde:
•
t\l di crecionab mo judicial, r
•
Iá a la p nderación c.iue a la ub unción.
•
Ha, una omnipre ncia de la ~onstitución en todas la áreas
jurídicas ) en todo los conflicto mímmam nte releYante , pu
qfrec un den o contenido material compue to de val res
principm , derecho. fundamentale , directrice a los Poc.kre
Público , etc. Por tanto, en cualgmer problema jurídico, ·e encuentra
alguna orientación f &gt;rmal (libertad, igualdad),) , w tancial (seguridad
jurídica, propiedad prh·ada, dá.u ula &lt;lel E taclo ocia!), a,;í como
otra consideracione con titucional s, (c molo gue la. on titución
española Uruna flmdo11 socia~. 1..:n cue nom: de b protección al medio
ambiente promoción del biene tru· general, 1derecho a la vivicnd:i
o a fa educación etc. Por todo lo anterior, a est et et&lt;, e le ha
llamado de' impregnación' o "irradiación'' del texto con, titucional.
•
Prevalece má la omrupotencia judic1a.l t¡ue la autonomía
del legi. lador. •fectivament , en la , olución &lt;le lo. ca_ os, más qu
obed cer la ley, , e toma como referencia lo 9ue e de prcndL de la

269

�\

onstiruc1ón; d esta forma el legi lador pierde su tradicional
autonomía \"a que la _onstitución ofrece orientaciones en las má
heterog, · nea sfrtas; , a í. el constitucionalismo d emboca n la
omnipotencia judicial.
•
e permü la coexi tencia de una con relación plural de
valores, aunque ean contradictorio , en lugar de la homogeneidad
ideológica. Definitivamente, surgen conflictos y tensione , cuando
e enfrenta la ley con la justicia.
•
Hay más ponderación tiue ubsunción, cuestión a la que
me referiré :1 continuación.
En relación a lo anterior, adjunto también el siguiente tema:

La ponderación y lo conflicto constítucionale
,s eviJ nte gue la práctica diaria es muy compleja porque hav
siempre razones n pugna, inter~es bienes en conflicto en donde
las norma· • umini tran justificaciones diferente. a la hora de tomar
una decisión, para la cual s ha de llevar a cabo una "ponderación''
con el fin d que la decisión tomada ea la m j r.
Entonces, en el uso jurídico, "p nderar" es: considerar
imparcia.lm nte los a pecto, contrapuestos de una cuestión o el
equilibrio entre el peso ( importancia) d do, co a. (cue tione ).
Por tanto, la ''ponderación" e. un método para Ja resolución de
cierto tipo de contradiccíone normativas. in embargo, no se puede
aplicar en aquellos ca ·os tiue puedan re. olver e mediante alguno
d los critenos basado en el u o la jerarquía la cronología o de
e. pecia~da&lt;l. Por ejemplo, en la . ucesión para la corona de España,
re uJta t¡ue " , e prefiere el ,•arón a la muj r" (Art. 57.l C ), ·1end11
ésta una norma ' especial'' frente al man&lt;lato de «igualdad ante la
le)" del Art. 14, llUC además, expresamente prolube discriminación
aJguna por razón de sexo.
•
, eñala e! autor tJUe lo c nflictos con titucionales
• u ceptible · ele ponderación no responden a un mod lo homogén o,
como wmpoco lo hacen lo.r principios, a lo. que defin como:
•
ormas que carecen del supuesto de hecho o con&lt;lición de

270

1.

J

,,

aplicación, como ucede con la igualdad o con los derecho ·
fundamentales. Y
•
Directrice o mandato &lt;le optimización que se caracterizan
por la particular fisonomía del deber que incorporan, con i tente en
·eguir una cierta conducta que puede s r realizada en distinw mc&lt;lidn.
~ important la ponderaci ' n porque cuando entra en conflicto
una djrecrriz o mandato de optimización la medida de su
cumplimiento o ati facción depende de la medida en 4ue resulte
exigible la realización del otro principio. Por ejemplo ab mos que
un poUcía d trán ito tiene el deber de facilitar la fluidez del paso
de lo automóviles, pero sí ha} un accident con per. onas le ionadas,
el deber que urg y se antepone es atender a lo herido., aunqu(.'
esto implique d tener l tráfico por el tiempo i.¡ue sea necesario.
aturalrnente, no todo. lo casos on tan encillos como d expuc to,
y por llo el autor menciona que los conflicto. o las antinomia. que
ea ten en la cornpl ja realidad , e caracterizan p rque:
•
o existe una uperposición de lo. supuesto de hech en
la norma, , por l que es impo, ible catalogar en ab tracto lo caso
lk posfüle conflicto.
•
úo cuando e pudieran identificar las condicione de
aplicación, concurren mandatos que ordenan ob rvar
simultáneamente disrinta conductas.
•
o pueden resolver e mediante la declaración de invalide?
de alguna de la normas, pero tampoco concibiendo una de ella
como exc pción permanente a la otra.
•
Cada conflicto ha Je tener u partlcular olución.
e señala que en un si. r ma normativo han de convivir
perfectamente: (¿ tá?)
•
~l reconocimiento de la lib nad personal y la tutela Je la
~eguridad públi a.
•
La liberm&lt;l di: expre, ión ) el derecho al honor,
•
La igualdad formal la igualdad ust:ancial,
•
El derecho de propi dad y la tutela del medio ambiente,
•
La libertad de mamfe tación y la protección &lt;lel orden

público,

271

�•

•

El derecho a la tutela judicial y la seguridad jurídica,
El principio de celeridad y la buena administración de la

justicia, te.
Pu s bien, de todo los pormenores que detalla eJ autor entiendo
que en la realidad, los principio entran en conflicto hasta que chocan
en un caso concreto. De ahí que, como e imposible prever toda
e ta complejidad normativamente, resulta de relevancia especial la
"ponderación" en bú queda de la Justicia.
Inclu ive, admite que, el conflicto es irremediable, pues siempre
que deseemo construir igualdade "de facto" ( de hecho), habremos
de aceptar desigualdade 'de iure" ( d Derecho); peto agrega que,
en este conflicto, habremos de resolverlo en el discurso de aplicación
o anee el caso concreto.

El j1úcio de ponderación
La constante es que en cada ca o, el juez encuentra razones
contradictorias, y no puede declarar la in alidez de alguna de ellas, por
ser constitucionales, ni t,'Ullpoco puede jerarquizar entre ellas. Entonces,
sólo puede formular un enunciado de preferencia condicionada, trazar
una "jerarquía móvil o axiológica", para iustificar que en ese ca o concreto, deb triunfar una de las razones en pugna.
Entiendo así que la "ponderación" intenta ser un método para la
fundamentación de ese enunciado d preferencia referida al caso
concreto. e convierte a í en un auxiliar para resolver conflicto,
ntre principios del mismo valor o j rarquía. Y por eso, la
ponderación conduce a una exigencia de proporcionalidad que
implica establecer un orden de preferencia relativo al caso concreto
concepto que amplio más adelante.
Señala que suele d cirse qu la ponderación es el método
alternativo a la subsunción, pues s distingue en que:
a. Las r gla serían bjeto de " ub unción", cuando al com~robarse el encaje del upue to fáctico, la solución normativa viene
impuesta por la reola.
.,
b. Los principio , on objeto de ponderación, porque su soluc1on

272

es alcanzada o lograda a partir de sus razones en pugna.
in embargo, el autor no está de acuerdo en que la ponderación
constituya una altetnativa a la subsunción, como si el juez tuviera
que scoger una u otra, pue en realidad ambas operan en fase
distintas en la aplicación del Derecho. Y adara:
1º í no existe un problema de principios, el jue7 se limita a
sub umir el caso en el supuest o condición de aplicación descrito
a la ley, in que se requiera alguna ponderación. Pero ...
2º Cuando existe un problema de principios y e preci. u
"ponderar' , no por ello queda arrinconada la subsunción"; al
contrario, el paso previo a toda ponderación, consiste en con tatar
gue en el caso examinado, resultan relevantes &lt;los principios en
pugna; s decir, antes de "ponderar' es preci o " ubsumir'',
con tatar que el caso se halla incluido en el campo de aplicación de
los dos principio . Entonces, al tener en cuenta las circunstancia
del ca o, se elimina o posterga uno de los principjos, para ceder el
pa o aJ otro, y así, al superar la antinomia, operando como la
solución, que es en realidad, la pre111isa 11ortnativa de 1mt1 s11b.r1111dót1. Y
esta tarea es, e encialmente, judicial
Curiosamente, la ponderación resulta ser un procedimiento idóneo
para resolver casos donde entran en juego principios
tendencialmente contradictorio que, en ab tracto, pueden convivir
sin dificultad.
Se dice que la ponderación ha i&lt;lo ya realiza&lt;la por el legi lador,
cuando la misma ley por adelantado y en el plano abshncto, indica lo
que el juez deberá de resolver en el momento de la aplicación, de
modo que no le queda más tarea que fa de subsumir el caso dentro
del precepto legal, in ulterior deliberación.
Sin embargo ante el surgimiento de cuak¡ui r circunstancia ajena
a lo pre isto, s previene que no puede cancelarse defirntivamente
en abstracto, lo que ólo puede re olverse en concreto.
ntonces, la ''virtualidad " de la ponderación re ide principalmente
en:
l. E ti.mular la interpretación, a la luz de la necesidad ) de la
justificación de la tutela delos derechos o de los principjos en pugna.

273

�2. Requiere de un género de argumentac10n positiva o
prospecti a, lo cual requiere de imaginar o pronosticar si ese mismo
resultado podría obtenerse con una medida menos Jesiva.
3. e enjuician comportamientos de los particulares o de lo
repre entante de lo podere públicos.
4. e complet'l con el llamado 'juicio &lt;le proporcionalidad" en sentido
e tricto que, en cierto modo, condensa todas las exigencias anteriore y
encierra el núcleo de la ponderación, aplicable esta vez tanto a las
interferencias públicas, como a las conducta de los particulares.
Precisamente, como hay que equilibrar los beneficios que se
pretenden con la decisión, y los daños o lesiones que de esa medida
se denven para el ejercicio de un derecho o la satisfacción de otro
bien, se menciona aquí que ha de regir la "½ tk laponderación" en el
sentido de que c11anto mayor sea la aftctació11 producida por la 111edida o
por la amd11cta e11 la 11.ifera de un ptincipio o derecho, mt!Jor o mrís 11rgente ha

de ser ta1JJbii11, la necesidad de realizar el pti11cipio en pugna.
juicio de Luis Prieto Sanchis, lo que bu ca la ponderación es
la norma adecuada a cada caso, para lo cual recomienda que se
proceda a la construcción de reglas usceptibles de universalización
para rodos los caso que presenten análoga propiedades relevantes,
aunque esto implique el planteamiento de distintas argumentaciones
irracionales que pretendan soluciones cli pares ( por e o Haberma
defi nde la tesi de la unidad de olución correcta, la cual rne parece
legali ta y que atenta contra la ju ricia ).
En conclusión el neoconstítucionalismo, como modelo de
organización jurídico-político, pretende representar un
perfeccionamiento del E tado de Derecho, para que todo poder
quede sometido al Derecho lo cual incluye al legi lativo.
orno este nuevo paradigma implica una apertura al
"judicialismo', reclama entre otra cosas, una depurada Teoría de /p
arg111tJr:11tació11, capaz de garantizar la racionalidad y d suscitar el
con enso en torno a las deci ione judiciales.
Recomienda que en lugar de inclinar e a favor del 1egalisroo 0
del judjcialismo, hay gue intentar hallar un equilibrio, aunque no
sea perfecto, para que prevalezca ante todo la "racionalidad' , twto

en la decisiones judiciales como en la legislativa .
En ínte is, de e te tema se ha podido desprender que el
neocon titucionalismo requiere:
a. na nueva teoría de las fuentes alejada del legalismo,
b. na nueva teoría de la norma que dé entrada al fundamento
en los principios,
c. na reforzada teoría de la interpretación, que no a ni
mecanicista, ni meramente discrecional, dond lo, riesgo que e
corren en la interpr tación juclicial, puedan cr conjurados por un
atinado y eficiente esquema de argumentación jurídica.

Preeminencia del Derecho
e evid ocia la preeminencia del Derecho sobre la demás fuerza.
de la sociedad, HJ en virtud de que el ser humano por el imple
hecho de \rivir en sociedad, irve como agente para que • urjan ) e
manifiesten diversas fuerzas sociales, como las relacionadas con la
política, la economía, la ociología, la religión, te. que han de ser
conciliadas equilibradamente pm el Derecho, como u1anifestación
s11pe1ior al ser la gran Jircrzfl coordinadom q11e sinteliZf1 integradorame11te

dichas relaciones sociales.
Et ctivamente, el Derecho, como conjunto de normas jurídicas
que regulan la vida del hombre en ociedad hd sidoJ' contitmará siendo
1111 medio i1JJpresciJ1dibfe cada día más amplio y diver o, para dar
seguridad a los pacto efectuado entre los particulares , entre las
naciones, para a egurar el crecimiento de lo, negocios mercantiles,
garantizat la estabilidad entre los pai e , respetar la propiedad privada
y la intelectual, para l a anee de la industria, para evitar la venganza
privada, etc., en fin, para lograr la paz y l bien común.
De aquí la tra cendenaa y la urgencia de rediseñar la enseñanza
del Derecho, para que ea 111ás i11terdistipli11aria, y de aH1ple111e11tar s11
11ormatividad, pue 1a teoría que leemos está quedando muy obsoleta,
al ver la realidad que tenemo ante nuestro ojos y al sentir la
11'

Rodrigue¡, Campos Ismael, JAS profesio11e.rJHrüÍiras, E&lt;l. Trillas, México, 2( 05,

p. 21.

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inseguridad gue no amenaza cada día más. Por lo mismo, veamos
lo iguiente:

re.flexivo que en su criterios ponderan su moología de manera
elevada. si, se genera la ciencia con co1uú11cia.

Epistemología jurídica

Los tres momentos cognitivos del Derecho como ciencia son: ª

Precisando el concepto, la epistemología tiene una doble acción: 11
1" Como Teoría del Conocimiento ( factibilidad, esencia y límites
del conocimiento), y
2ª Como proceso de búsqueda del rn:i,mo (e trategias y criterio
de verdad), es decir, define el 'cótno".

1º El óptico jurídico: e apoya en la capacidad humana para
describir la realidad en general y en memorizar la acumulación de
información que encuentra en lo códigos, texto y enciclopedias.
2º El ontológico jurídico: Implica la capacidad racional) lógica
humana aplicada al Derecho, pretendiendo una mera explicación y
encontrar la génesis, e · decir, permite el conocimiento de los
proc sos. sujetos, objetos r valores por su, causas, motivo
fundamentos finalidad, estructura sis.tematicida&lt;l u organicidad.
3º El epi térnico jurídico: Es el tercer nivel, el "metacognitivo"
que viene del griego episte111e c1ue ignifica "saber" (diferente a logos
= estudio), por lo que exige fa capacidad humana para reflexionar
sobre el saber iurídico. Aquí se aprende a autoaprender en lo jurídico,
entrando a otra dimensión que ni con la memoria ni con la razón
podríamos alcanzar, pue e supera lo evidente, lo conocido r
racional, pam llegar a una visión de profundidad.

specilicando un poco más, "conocimiento" se ha definido como:
"La relación que el hombr stablece con la realidad, produciéndose
un tipo de apropiación intelectual del objeto por el ujero, una
reconstrucción ideal, que se identifica como racional, y que se discute
si ésta empieza en el cerebro o en lo entido del hombre. 12
El e tudio de la epistemología o teoría del conocimiento es una
forma de saber qué puede impulsar el mayor ritmo de desarrollo
científico y académico en nue tros países. n
grega este autor, que el proceso de aprehender lo epistémico,
despierta resistencias y hostilidades, no por problemas especiales
para su estudio o lo complejo de ella, sino porque al estudiarse, se
mueve el individuo entre Ja incierta frontera de lo conocido ) lo
desconocido.
demás, señala que la cultura jurídica de un país es uno de los
grandes capitales gue puede tener, y que la epistemol gía jurídica
permite que lo valores que persigue el Derecho se den en la
cot:idia.neidad con el consiguiente estado d bi nestar general, lo
cual se logra cuando se estimula la formación de ciudadano
n Iateriales para la Reforma, De la sodedad de la mfonnación a lo soriuidd tkl
rot1ori11tirnto: ,nás qne 1111glrJJario, Volumen º 15, E&lt;l. Instituto Politécnico 1 acional.
léxico, 2005.
12 González lbarrajuan de Dio , Episte,11ologíaj11ridica, Ed. Porrúa, 1éxico, 2001,

Los diversos licenciados en Derecho
Ismael Rodríguez Campos nos advierte que es muy común que e
confundan los términos de "abogado" y de «licenciado en Derecho".
ya que éste es eJ género, mientras que Ja "abogacía" es una de us
"especie ' o profe iones jurídicas. 15
En realidad, cuando una universidad expide un título &lt;le
''l.Jcc1Jriad1J en Derecho" está facultando a quien lo recibe para que
ejerza diversas profesiones jurídicas, ya que puede llegar a , er
miembro de la judicatura, o er diputado o senador o ser un
funcionar10 de la pr curaduría de justicia, o ser funcionario en
11

!bid, p. 31.

,, Rodríguez Campos Ismael, Lt,s- prefesiones Ji1ridims, Ed. T..cillas, léxico, ~005,

p.30.
11 [bid. PP· 20 y 21.

p.12.

276

�,, , .

(

\

,,

.

cualquier oficina del servjcio público, o er un notario público,
corredor público, asesor de cualquiera de los poderes federales o
esta tale , fungir como apoderado legal en un banco, o representante
legal de una empresa privada, o ser un diplomático en una embajada
o consulado, ser asesor en informática jurídica, o ser mediador o
árbitro internacional , er docente, o , er abogado.
Adara que en el Diccionario para juristas, de Juan Palomar de
Miguel, refiere que "abogado(a)" es la per ona legalmente autorizada
para defender en juicio, por e crito o de palabra, Lo derechos e
intereses de los litigantes, así como para dar dictamen acerca de las
cue tiones o asunto legale que se les consulten.
De e ta manera podemos con, tatar la imperiosa necesidad de
selecciornu mejor las materias de los planes de e tudio de esta
carrera, cuidando los contenidos y los tiempos, para que el perfil
de lo egresados coincida con los nuevos campo que se van abriendo
en el horizonte, y ean personas integralmente capacitada en todas
las competencias del nuevo milenio.
Analizados todos estos temas tan interesantes que proyectan el
nuevo paradigma del Derecho con el que vamos a tener que operar,
pasamos a comentar el gran reto que ígnifica para los docente
en Derecho, el tener que bu car una luz en medio de las oscuridades
permanentes que aún nos limitan, para salir airo amente entre los
vientos del cambio que nos abren los escenarios en lo que habremos
de interactuar en el futuro que ya ha llegado.

,

.

necesariamente de la realidad, para realmente aspirar a resolver lo
problemas de fondo y de forma no sólo con una gran determinación,
sino con el entusiasmo y el amor que nuestra profesión docente ha de
reflejar no sólo con conocimiento y disciplina, sino con flexibilidad y
tolerancia, y teniendo en cuenta la pluralidad y la diversidad que en
lo nu vos horizontes se ,~slumbran.
Con La idea de tener una visión general, presento una recopilación
de opiniones que al re.specto, manejan algunos destacados autores.
Por ejemplo, Rodríguez Campo , 16 de taca alguna, razones por
la que la enseñanza en el Derecho en [éxico no pa a por su
meior momento:
1° Los jóvenes estudiantes que carecen de vocación para er
jurisconsultos acuden a nue tras escuelas de Derecho, eludiendo
otra que consideran más difíciles de cursar.
2º El cuerpo docente de las facultades de Derecho carecen de
los requerimientos didáctico que deberían de exigírseles para el
cumplimiento d u profesión docente.
3º e padece una carencia de valores morales por parte de los
alumnos, que les impide vi ualizar el Derecho como un medio de
servicio a la comunidad, y en cambio, sí lo ubican exclusivamente,
como un medio para obtener dinero. (Aunque no sea de manera
limpia u honesta)
4º Tampoco los maestros suelen transmitir lo, valore morales
a los alumoos.
5º Hay métodos de estudio anacrónicos fuera del contexto
social y económico.
6º Los alumnos buscan o pr tenden obtener un tirulo aunque
nunca vayan a ejercer.
Por su parte, ázquez en alza el alto grado de autonomía personal
con el que se deberían de manejar los profesores; y sin embargo,
muchos de los maestro terminan en una situación rutinaria y apática
por las siguientes causas:
1º Las estructuras de gestión escolar tienen muy poca vocación
democrática.

r

La enseñanza del Derecho en México
Estoy consciente de que es muy fácil criticar y quejarse de los
problema , , in asumir responsabilidades, nj aportar idea , ni mucho
menos acciones en favor de us oluciones, pero para enderezar el
gran pilar educativo, se requiere de una preparación y de un esfuerzo
mental, psicológico, emocional y físico para lograr el cambio que
ameritamos a fin de estar en sintonía con la era del conocimiento
y con todas la competencias que ella significa.
E tamos preparándono para colaborar con nuestro país, partiendo

278

u, Rodríguez Campos lsmael,

Op. cit., pp. 98 y 99.
279

�'ft

2º Los bajo

alario , que dese timulan y no atisfacen las

nece idades básicas.
3º umero o alumn sen lo salone de clases.
4º Tiempo linútado para preparación d da es.
Por otro lado, egún la. afinnacione" de ernando jesto
Martínez l' el conflicto má gra e por el que atravi sa la en enanza
del Derecho en léxico e que en la facultades de Derecho, -iguen
trabajando con planes de estudio formulados hace mucho tiempo,
(ptmlo q11e.f11e co/lle11tado en clase) lo cuales e modifican con la inclusión
de nu a materia pero in ningún sentido defurido; por tanto, no
e forman profesionales qu entiendan los problema de la nu va,
instituciones que est-án surgiendo en nue tro país como producto
de u crecimiento cooórrúco.
También, Eduardo López Betancourt criúca duramente a la
E cuela 1exicana n el ámbito jurídico 18 pues enfatiza que e ha
caracterizado por un bajo nivel académico, debido al istema
de pótico que ha imperado en la e fera gubernamental, que al
perpetuarse en l poder, heredan en el gobierno a u, favoritos,
quiene persisten con la mi mas costumbres hábito delictivo. y
errores. Pero luego, con más optimismo, señala que la situación
política actual de México un parte aguas que debe inc ntivarnos
para lograr mejore alternativa .
Efectivamente, estoy de acuerdo con Juan de Dios González Ibarra,
quien eñala que hay que aprovechar los aciertos y superar las
debilidade , y que deb mos aprender d nuestros errores, para no estar
condenado a eguir repitiéndolos. Por lo mismo, no insiste en que
tenemo que partir de la necesidad d un de arrollo epistémico, corno
área interdisciplinaria cognitiva, lo cual nos va a permitir potenciar
nue ero esfuerzo para innovar la realidad social. 19
Atinadament menciona que to debe ser un compromiso conjunto,
pues ·e requi re integrar el interé tanto per onal, profe ional,

institucional ( }' yo añacüria "gubernamental"), para llegar a capacitar a
lo poderes del E tado. . . pero incluso, coosid ro en mi modesta
opinión que, tenemos que prepararnos todo ,
decir no sólo a los
e tudiante , sino a lo mismos docentes, para LJUe llevemo. a la práctica
las nueva modalidade educativas gue exige el mundo de hoy del
maña.na, que ha a un acercamiento no sólo con la empre as y con 1
mercado, ino con las mismas familias para llegar a fortalecer las
relaciones que afectan de variadas maneras, el d sarrollo estuclianúl r
el profesional de nuestro futuros egresado '.
arbonell con u claridad y espontaneidad aco tumbrada, nos
. eñala que los rúvele educativo en nue tras escuelas ,T facultade
de D recbo on preocupante , lo cual suscita una profunda reflexión,
ya que el contexto ocial, político y económico al que e enfr ntarán
Lo e tudiames a partir de ya es completamente distinto al que
teníamos hace 50, 30, e inclusive 1O año ... r in embargo parece
como i esta ituación , e iguiera ignorando ... :lft
Con ba e en lo anterior Carbonell recomí nda qu , los actuales
procesos de en eñan.za-aprend1zaje en materia juridka, no sólo han
de ser teórico-prácticos, ino políticos, y que para la formación de
los nuevo juri. tas, de debe manejar una labor conjunta de docencia
e investigación, de manera que lo alones de da e ean una e pecie
de talleres, en donde la experiencia educativa con i ta en un
intercambio de id as entre lo alumno y lo profesare. , logrando
a í ll var a cabo una tar a creativa d la ciencia iurídica, pue en
este ámbito e d b n propon r nueva intetpretacione a la. norma
jurídica , así como denunciar incoherencias y lagunas en Jos
ordenamiento. jurí&lt;l.ico , a fin de ir resolviendo problemas y d no
limitar e a repetir lo que oigan de us profe ores o l an en us texto
ob ol tO , en la mayada de la· veces.
os adviert que la en eñan.7-a jurídica debe impartir e teniendo
elata su condicionantes (siguiente cuadro).

r

" Rodrigucz Campo I smael, Op. cit., p. 98.
d. Po rrúa, MéXJco, 2000, P·
18 López Betancoun Eduardo, Pedagogía j nridim,
L18.
19

211

González Ibarra Juan de Dio , Epimmolngía111rfdica, Ed. Porrúa, 1éxico, 200 l,

CarboneU figucl, La 11ue,lt111za del drrerho Ed. Porrua y la ' AM. México,

2006, p. 3.

p. 125.
280

281

�fl

ff,.

:

(

11

•

Jd

\, 1 I

CONDICIONANTES

EXTUNAS

li'lTERNAS

Olllll;N:AM IENIO JURfolcD

i.l r.l00W) [DOU,TIVO A lOGIWI:
•

Y CONlUTO POUTICO·

Qutr~&lt;lel Octod&gt;o,
•

QuélTl~Y

•

A-tlp,Wtu,tJ/fdSdltmOpolíiicb. mai

"'~-A-

Dofinl, objo("""'

Precisamente entre los déficits 9ue persisten en nuestras escuela
y facultade de D recho, en torno a la enseñanza, Carbonell
menciona que: 21
•
o s aporta a los alumnos una visión completa del sistellla
jurídico, que incluya el conjunto de su estructura, cultura y valores.
n la educación jurídica se atiende ólo a lo "interno" dentro de su
área, de manera gue, no se percatan de la influencia qu se tiene
por la economía, por la política, etc.
•
Ciertos profe ores creen que cumplen "exponienJo" el
ordenamiento jurídico que existe, sin darse cuenta de que una de
sus responsabilidades actuales es ya la de contribuir a formarlo.
•
1 o se potencia el desarrollo de las capacidade y habilidades
intelectuale nece arias para llevar a cabo las actividade
profe ionales; por ejemplo, la argumentación.
•
o se fomenta en lo e tudiantes la posibilidad de aprender
por í mismos, ni sobre el espíritu de inve tigación, por lo gue a la
hora de ejercer y enfrentar la realidad, se enfrentan a muchos
problemas, por ejemplo, para acceder a la información rele ante en
materia jurídica.
11

CarbuneU ligue~ Op. cit, pp. 36 y 37.

282

•
o se priviJegia un aprendizaje significativo.
•
o se inculca en lo alumnos, la confianza en sus
conocimientos y en sus capacidades intelectuales.
Por otra parte, también menciona -algunos de los importante
cambio que Ja globalización ha traído a la en eñanza del Derecho
se refieren a que: 22
•
Se replantea el clásico t ma de la fuente del Derecho,
puesto qu además de que las normas se han de reformar
con tantemente, lo ca o se están resolviendo con base en las
Jurisprudencias y en los Tratados [nternacionale .
•
e están disolviendo las fronteras entre el Derecho privado y el
Derecho público, como en el Derecho familiar, en donde el Estado ha
entrado a intervenir en asunto que antes eran sólo de índole pro:ada
•
Está habiendo una importante intervención del Derecho
internacional en eJ nacional, como en el tema de lo derechos
humanos o fundamentales.
•
Están surgiendo nueva áreas que regular, como en el
Derecho Informático, en cuestiones de Biotecnologfa, en el ejercicio
de la experimentación médica.
De manera especial, par-a el caso &lt;le la nseñanza del Derecho en
México, Carbonell subraya la importancia de la necesidad de separar
el poder ideológico y eJ poder político, pues , eñala que la
independencia de lo intel ctuales es lo gue puede permitir que no
se monopolice la erdad ya que por décadas, la mayoría d los
teóricos e dedicaban a justificar las ince ante reformas
constitucionale. que impulsaba el pre ident de la República en
turno, romando como base para la interpretación de las misma ,
solamente la conespondiente "Exposición de motivos", misma que
luego era utilizada por los juece , aunque a todas luc s fuesen
contraria a lo contenidos de la Carta 1agna.
-&lt; ta independencia (no indiferencia) es lo que puede propiciar que
entre académicos y los operadores jurídicos prácticos se establezcan
unos muy fértiles y necesarios diálogos e intercambio de ideas.

22

CarboneU Iigucl..

Op. al., p. 52.
283

�'

Un diagnóstico similar entre México y España
También, Carbonell menciona en u libro, un interesante diagnóstico
que, Juan Antonio Pérez Lledó, un destacado profesor del área de
~ilosofía del Derecho de la Univer idad de Alicante, lle ó a cabo a
fin de proponer una reco1giguraciót1 global en la ensetlanza del Derecho e11
Bspt111a. Curiosamente, en este ensayo, Pérez Lladó enuncia y critica
siete aspectos que coinciden con lo que está sucediendo en nuestro
país. Por ejemplo, señala:
1° e da poca importancia a las cue tiones telativas a la Docencia.

(No se capacita ni se act11alizan a los ,naestros, quienes trabqjiw sin ser
evaluados periódicamente y sin 1111a metodología definida).
2º El modelo de en eñanza-aprendizaje que predomina e el
que e basa en la memorización de las normas sin atender la
capacidad de la construcción de argumentos.
3º EJ predominio de la "clase magistral" está al servicio de un
modelo docente de información (no de formación).
4º La enseñanza del Derecho está fraccionada en ramas
excesivamente eparadas (sin cuidar la interdisciplinariedad y lo
valore · que debe haber para un ejercicio profesional exitoso).
5º .La enseñanza del Derecho inculca una visión formalista del
mismo, por:
a.- El carácter d terminado del Derecho, que e visualiza
en u plenitud, como un universo ya con truido, lo cual impide la
crítica sana y fomenta la pasividad y la indiferencia ante al realidad
de los hechos.
6.- e imparte el Derecho con una pureza mctóclica, sin
tomar en cuenta ninguna aportación de otras ciencias sociales, ni
re pecto a la moral, ni de la política, a la hora de la creación ) de
la aplicación de la, norma, .
6º La enseñanza del Derecho es poco práctica, ya que se queda
en un nivel puramente teórico, por lo que no les ofrec a lo
estudiantes las herramienta que van a necesitar en el futuro ejercicio
profesional. demás muchos de los contenidos están ya obsoletos.
7º La enseñanza del D r cho es poco teórica, porque hay

284

'

profesores que consideran que no deben "manchar e" con las
cuestione· que ·e presentan en el ejercicio de la profesión. Pero en
realidad, es que e to fae tros no tienen una buena metodología
para enseñar una buena teoría del Derecho. Y ademá , porque
privilegian la memoria, sin atender el desarrollo de la capacidad
argumentativa. (Y agregaría: Otra habilidades, destrezas actitudes
y valore qu faltan).

La enseñanza del Derecho con un renovado esquema mental, con ética, y atentos a la tra cendencia del lenguaje
Anteriormente, era muy usual, salvo muy respetables excepcione ,
( a quienes admiro con sincero aprecio ), se aprendía la carrera de
Derecho con una mentalidad belicosa, e i.nclu~ive, dolosa,
procurando siempre llegar a captar las 'maña " para ganar cuaJquier
negocio, . in consid rar la de trucción de las relaciones humana
que estuviesen implicadas, aunque fue en de la misma familia. Y la
ética ....¿Qué era?? Sólo una materia de relleno en la preparatoria,
c:¡ue guedaba olvidada por falta de práctica ....
Con la nueva visión hacia la era del conocimiento, el capital
humano recobra el valor, 110 sólo intelectual, sino moral, que antes
se vio desplazado y hasta perdido, al fijar ólo su atención en la
productividad y en los avances tecnológicos.
Ahora en los estudio profesionales que e imparten en la UA L
por ejemplo, la en ñanza no sólo abarca la 'información', ino la
"formación ', en donde se da una ponderación muy especial a la
ética como un elemento vital a considerar e para llegar a tener un
ejercicio profesional exito o.
Particularmente, en la formación del nuevo juri ta, la ética ti.en
un relevante significado, pues como todos sabemo , tenemo que
'recoos ruir" la imagen del licenciado en Derecho, para que al
pronunciarla, el que escucha no actúe con reservas, o . . e ponga a
la defensiva, o simplemente se aleje con desconfianza.
El perfil del nuevo egre ado en Derecho lleva despierta u
conciencia hacía el deber ser, con una formación humaní rica, con

285

�'
un píritu conciliad r, con habilidad , para aber man jar las
nue as alternativas de lución de controversia , antes de ir a lo
tribunales, y pr parado para ll var un s9uema mental basado en
la tolerancia y en el re. p to a la diver idad cultural. Adem.'Í ti nen
pr ente, qu habrán de eguir actualizándo e y reafirmando su
valores a 1) largo de la vida.
Definiovamcnte, tamo trabajando arduamente y con una gran
vocación en la docencia jurídica para que lo futuros profe ionista.
sean dignos repre entante d la profesión y de la unjver idad, al
ser icio d una oci dad qu ya r clama honradez ju ticia., r
abi rto, a un mundo sin fronteras y in complejo .

.

Bíbliografia:

·errajoli, Luig1, Pasado }' /ill11ro del estado dr derecho.
Vilajosana Joseph ,\L, El tigllificndo pohhro del derecho.
Haberle, Pecer, Eleme11tos de

1111

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ázquez, Rodol~ , h11tre lo libertad J' lt1 rg11aldad. l11lrod11trió11 a la jilo.rufia
del derecho•: Ed. Trotta, 1adr.id, 2006.
Federico rriola, Juan r F rrer Mac- regor, EduarJo, El derecho desde
s11s disripli11as, Ed. Porrúa, féxico, 2007, p. Xl .

Conclu ione
. lo, t ma me parecen mu1 intere ante , p rqu para llevar a cabo
lo cambio que amerita Ja d e ocia jurídica, , e requiere d un
e nvenc1miemo al que e llega por m dio del estudio, de la
investigación y dt' una profunda reflexión, para entonce , pa ar de
11 no a las accione pertinente , en nue. tra agrada labor doc nte,
a fa,ror del futuro de nue tros egre ado } de nue tro qu rido paí ,
d I ual, todo · ·orno corresponsable .
Hemos visto yue e imprc cinclible que •e defina y e capt la
nueva concepción del Der cho para manejar la met dología ideal
ante lo' objetivo por alcanzar en la formación int gral d lo nu vos
juri tas e n un perfil democrático y humanista.
o me a ustan los problemas que esr.amo vi iend en nuestra
ociedad, pero í me preocupan profundamente, cupando mi mente
y mi espíritu ante la gran r ponsabilidad que ten rno. al er
protagoru. tas n e ta imp ri a tranjción, en la 9u habremo. de
manten rno alertas a la jnn vaci nes, fl x.ible en la adaptación,
di ciplinados n lo objetivo así como abierto y tol rance ante
la diversidad cultural, entr n otro mi mo y f ente al mundo.
Tenemo 9ue actualizar nue tra 6 rmación integral docente,
r forzar nuestra vocación, , exhortar a nue tro col gas, con 1
propó ito de que nu tra mi ión para con lo e rudiantes y ante la
sociedad, sea efectivamente una r alidad dignad vers y de vivir e.
26

Rodríguez ampo , 1 mael, L,s profesio11es 111ndiras, Ed. Trillas, léxico
2005.
Materiales para la Reforma, De la sormlnd de la 1ty'im11,1dó11 a la soatd,,d
del co11odmimto: 111tÍs q11e 11n glo.rmio, Volumen ° 15, Ed. por el 111 ' ti1uto
Pofü ' cnico ac1onaJ, léxico, 2005.
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[, x.ico, 2006.

287

�RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�"LAs
o

H UMANIDADES EN LA UNIVERSIDAD

EDUCACIÓN S UPERIOR DEL SIGLO
DE

XXI"

ALFo so RANGEL G UERRA

Arturo Torre Hernández.;;

En el marco del Primer Coloq11io Internacional de Filosojla. EdHcació11 y
H11111anidades, con sede en la ciudad de 1onterrey, el Dr. AJionso
Rangel Guerra presentó, a solicitud de lo organizadores, la ponencia
"Las Hwnanidades en la n:iversidad o Educación uperíor del
.XXI". En el evento que e llevó a cabo en las instalacione d l
Colegio Civil durante la tarde del 14 de noviembre de 2008, abordó
tema como: la idea de progreso a travé de la historia; el fenómeno
de deshumani2ación del arte, reflejo de la de humanización ocial;
obligación y compromiso de la educación uperior con el
restablecimiento de los valore humano ; finalmente, el
planteamiento de tres objetivos fundamentales de la uni er idad
con respecto a u egresado.
"En su nacimiento ( .XVIJI), la idea de progreso estuvo ligada a
la búsqueda de perfección del espíritu, acceso a la felicidad del
hombre, pero el proceso mi mo de la id a conduce a diversos
camino ", , e explicó. El siglo.XIX, heredero del anterior, da

u

*AJumno del Colegio de Letras

Iexicanas de la Facultad de Filsofu) Letras de la

291

�continuidad a aquel pen amiento y propone que dicha idea va de la
mano con los a anees cognoscitivo , científicos, tecnológico ,
morale y d organización social· in embargo, curiosamente, no
e tablece isteroas o contenido. educativo orientado a e e fin.
on el siglo
r • urgen nuevas concepciones, fuerza económica ' y
políticas, que dan pie al fenómeno de ma ificación, causa de la pérdida
de identidad humana (hombre masa), principal probJ ma de nue tro
tiempo. Consecuente a la deshumanización ocia!, que
traduce en
un sentimiento de insati. facción, ansiedad, angustia e incapacidad de
la persona para valorarse, tenemos la de humanización del arte pue
"el arte s fiel reflejo de u tiempo", dice Rangel Guerra, a propósito de
las concepciones de Ortega y Gasset
Ant todo lo anterior, e preciso que el campo educativo, gue
po e los mayores problema , p ro también las posibles vía. y, dada
su respon abilidad en la formación profe ional del individuo, ademá
de u nexo con lo social, moral} cultural proponga olucione. que
guíen a una rehumanización, es decir el rescat de los valor s
humaní tico que permit n la mejor convivencia entre la per ona .
o se pretende aplicar vieja concepciones (educación tradicional),
subraya el expositor, sino una revaloración de la mismas, porque
"los proceso educativos deben cumplirse en concordancia con u
propio ti ropo hi tórico pue no pueden ignorar las características
propias del momento al que deben re ponder, ya que la educación
por su propia naturaleza e tá e trechamente relacionada con el
contexto histórico y social al que pertenece ..
Por último, el Dr. Rangel Guerra de tacó tre valore upremo. a
infundir e n el estudiante univer itario del . iglo
1 complementario todos y por llo incapaces de cumplir e individualmente:
a) una formación profe ional que le permita po eer los conocimientos de má alto nivel en su área de e tudio, in p rder de vi ta
el de envol imiento de la per ona en función de lo valore propio
para u cabal desarr llo individual y social b) una capacidad de
conocimiento del tiempo hi. tórico que se vive para que pueda
interpretado y valorarlo en función de los principios básicos de aquél
des nvol imiento c) una educación humaní cica que permita

identificar y desarrollar la condición uperior del hombre en el logro
al
y canee de , u propia humanidad.

1

292

293

�CONFERENCIA DE

}UAN MA.NuEL

ELIZONDO EN LA CÁTEDRA RAúL RANGEL

FRíAs

El dia 22 de Mayo del 2008, el Sr. Juan Manuel Elizondo impartió
la Conferencia, "Raúl Rangel Frias, el hombre", en el marco de la
Cátedra que lleva el nombre de este ilustre universitario y ex rector
de nuestra universidad.
L a conferencia, que fue presentada oralmente sin haberse escrito
previamente, se basó en los recuerdos del conferenciante, quien
tuvo amistad con Raúl Rangel Frías desde la juventud de ambos.
En el inicio de la Conferencia, J uan Manuel Elizondo recordó
los años del Colegio Civil, cuando él y Raúl Rangel Frías fueron
alumnos. Recordó la personalidad y la inteligencia del biografiado,
que se manifestó claramente desde sus años mozos y fueron dando
testimonio del talento y voluntad de acción de Raúl Rangel Frías.
Cuando Raúl Rangel Frias terminó sus estudios en el Colegio
Civil, se trasladó a la Ciudad de México para ingresar en la Facultad
de Derecho, donde fue contemporáneo y amigo de otros jóvenes de
clara inteligencia y significación en la cultura mexicana del siglo
XX, como fueron Octavio Paz,José Alvarado, Rafael López y otros.
El conferenciante recordó la legendaria participación de Raúl Rangel
Frias en el Teatro Progreso, cuando se debatía el conflicto generado

295

�por la 11nphnr.,ci&lt;',n Je la ~.-ducacu·m sociafo,ta durante el g,,bit:rno
dd I je. Pablo &lt;Juimga, 4uien t•ntc mees estab.t al frente dd gobit·rno
del Est.ldo. Esta pic:z:1 oratoria ck R;iul Rangd hias fut." uno Je los
tcst1monio-, mas s1gnilicam os en :11..1udlo, di.is J1.: 19.14. R:mgd hías
tcrmini·, sus t!stud1os l'll la ni,·erstdad ).ac1onal , ob1u,o su titulo,
con un.1 tc.,ts sobrt." l.1 teoría jurídica de I l.tns 1'.t lst•n. R.tul Rangd
Fri.ts. yue tt•nia un futuro .1,egurado en la funcH &gt;n publica~ la cttnlra
en la Ciudad de Mé,ico. optó por n:grt!sar a ~[ontcrre). En la
cnnfcrenci:t unpartida por Ju.m ~hnud Elizomln, una gran partt."
fue Jcdtcada a la &lt;:tapa dl lo, años estudianuks en b cmd:lll dt."
\(nico, aportando h:stimonim sobrt· at1udh época de la , id., del
b1ogr.ttiad11.
C11ntt'1, por ejemplo, yuc :u.1ud grupo ck amigos rentc'1 un
departamento en la Ciudad de t\léxico, t·n don&lt;lt· Sl' rcuni:rn par.1
i.;us diálogos \ comcrsacione, de jun·ntud. :\lcncion&lt;'&gt; 4uc una
noche, encnntdnJost· R.tngd Frias. Juan Manuel Elizomlo y un
grupo de amigos en d hKalo, Rat.'11 Rangd n.. corJú 4t1t: bajo és:t
phtza estah;1n cntcrr.H.los los restos de muchos mexicanos que lubían
defen&lt;lido Tenochrithn, cu.indo los habitantes de la Ciudad debieron
ddi.: nJcrla de los 1m asures c-.pa11olcs: cntrnKt's c;l• inclinc'l sobre d
sudo dt· la Plaza dt b Con,timcic'in} bes&lt;'&gt; l:t loza, en lkmostr.1Ciún
de n:cucrJo \ respeto para ,llJUdlos antiguo::, mt·xicanos. Esta
:rnérdot:t, ignorad:\ 11ilst.t ahora. fue una Jcmostración dd
sent im1cnto , la conciencia nartonalcs qm· , ibmb.tn c.: n d espintu )

d p1. ns.,micnto de R:ml Rangcl hí.1s.
na 11npos1hle recogcr todo:- loe; .1spc.:ctos a los llUC se rcliri&lt;'&gt;
Juan ~lanud Eltzonllo sobrl' b \ ida. d perfil humano, humanÍ&lt;:tll'O
de R.ingcl. De11·, 1csumonio, por ej1. mplo, de su capaciJ.1d de
organiz,tciún \ lk los pro) ce tos t¡uc 11npuls.1ba cu,rndc, fue
~1.

tudiante dd Cokgio Ci, il.
Lamenuhlemcnte. fallas tfrntca~ imp1d1erun la utilización 1.k la
grahac11m. que sc hizo de 1.'sta conkru1c1.1. lk la 1.1ue, como Sl' dijo,
no hab1.1 un escrito prcpar,tdo. La unport.mcia de esta confrrencia
oblig.1 a rccogcr, cuando menos, esta memona p.trcial dl' lo lllll.' se.:

1.

dijo c.sa noche.
2%

�orma de publicación:
1. l '.( ,\nuano H11111t111ilar recibe conrribuc1 ne d excelencia aca&lt;lénuca
} de im·csugaaon t.'ll lo · campo &lt;l fil &gt; fía, hi tona, texto sobre literarura,
lingüí. ttca ) ciencia socialc .
2. e n_-cibcn trabajo. originale e in ' &lt;lito.. e re p ta la e rructura
fundamental dt: cada conrribución o en ayo, 10 embarg . e . ugicrc: a)
marcar lo apartado. con subtítulo ; b) n ca o &lt;le la utilización de rcfcn:ncms
numéricas, utilizar d I tema decimal; c) la citas 1extualc deberán manejarse
con comilla \ no con cur, irns; d) toda cita breve d b mantener e en el
párrafo donde . e produzca la r fercncm; n el ca o de citas mayore a
!in ru· dcberan olocarse a bando, a un e pacio, in comilla. y ·n cursiva..
3.-Todo rrahajo debe pre:cncar. e en 6 rmat, el ctrónico Word. La
rcft:n.naa .. e con tgnara.n en nota de pte c.1 pagina} en u cas , t.'1.mbicn
las fucnt , para faalttar la I tura . egutda dd text .
4.· aceptan ensay , mvc agaaon \ c ntobucionc coa una exren 1 •n
mínima de 15 ) má:una de _5 cuartilla , en el tipo o fueme Tiro
Roman de 12 puncns a e. pacto y medio para el cuerpo del texto, y &lt;l 9
pumos para la. refrrcncrns b1bliografica . Oue&lt;la a criterio del onsejo
Editorial aprobar colaboracione con caracten tea &lt;liver a a l aqur

c. 1:1blcc1du.
S. El u n 10 Jl cada :irt':1 de / Í11111a11ito.r tendrá en t lo momento 1
d rccho :1 :,;on11..ter a dJctamc:n la contribuc1one · recibidas para u
publrcación y comurncara al aut r btt. el procc&lt;limienro \ u rt. ultado.
6. J.a comnbuctone. se rccihLn por e rreo el ctronico, por e. crito ~
un opia dcctróni a, por cnrn·ga p ·r onal, vfa men ajena, o s n-i JO po. tal.
7.

Dehc anexarse a cada ttaba10 una br ve referencia académ1cob1ogr:1fica Jel autor, cli.rec rón po mi y correo elcctróruco.

rc:rmino· d. .
. .
t: 1mpnm1r en
e me de s pt:lembre de 2009, en los tallen:
dt. fa 1mprenta l nn ers1rana de la
Uni\'er, idad \ utonoma u··'e 'uc:vo 1. cm.
•

H11111011ito.r C!fl1ti,u \oda/u

1

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El riraj fue de..· 500 ejemplare .

���·- - , Baulfle14"(;,na.JM!Jit~lmm
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• Va.laéis-PéreeLubrln,:a..Laidsnf.fdad ~
• Ma. fma8a1npe 13eoena Garc&amp;.a. Las t.eodas~enla oonstituclón del
.Eaüv:Jam(J(femfdady.la ~
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>Humanitas</text>
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              <text>2009</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>790

FRANCISCO V ALDÉS TREVIÑO

No debe olvidarse lo trascendente que ha sucedido en nuestro pasado colectivo. Ello representa la parte más importante de la historia de
Nuevo León que constituye un verdadero patrimonio para nuestro
Estado. En ese patrimonio se cuenta, entre lo más valioso y apreciable,
el pensamiento y la obra de Raúl Rangel Frías.

QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO
DORA ElVIRA GARCÍA GONZÁLEZ
EDITORIAL PORRÚ.A/
TECNOLÓGICO DE MONTERREY,
MÉXICO, 2005
J acob Buganza Torio.
Tecnológico de Monterrey
jbuganza@itesm.mx

D

espués de leer las páginas del libro Del poder político al atnor al
mundo de la doctora Dora Elvira García González, puede
constatarse lo necesario que es para el ser humano pensar.
Pero no se habla de un pensamiento a la ligera, sino de un pensamiento
realmente concienzudo y serio, auténtico (p. 91), que debe realizarse
con los otros.
El camino que marca García González es, al parecer, el siguiente: 1.
el que piensa llega a enjuiciar (aquí García González utiliza como apoyo el pensamiento de Kant y su concepto de la "facultad del juicio"); 2.
en ese enjuiciamiento se aplica la phró11esis o prudencia aristotélica, la
cual implica una crítica a los modelos, paradigmas o creencias, es decir,
habrá que ver cuáles han de seguirse y cuales no mediante un enjuiciamiento de su bondad o maldad. Ahora bien, 3. esa aplicación phronética
debe darse en el "espacio público" mediante lo que Kant denominaba
la "mentalidad agrandada" o se11s11s comt111111is que permite percibir el
mundo de una manera diferente a la percepción individual (¿individualista?), pues permite ver un mundo que se comparte con los otros. Ahí,
la doctora García González introduce la categoría "razonable" que retoma de John Rawls 4. pues el sujeto razonable tiene conciencia de que
se encuentra en un mundo con otros, y que debe buscar soluciones que
no los excluyan. Es decir, el sujeto razonable hace un uso público de la

�794

JACOS BUGANZA TORIO

DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO,
DORA ELVIRA GARCÍA GONZÁLEZ

razón (como quería Kant), en cuanto que hay apertura o pluralismo
hacia los otros, hacia la reciprocidad.

rica de las habilidades humanas mentales (p. 71 ). Dice García González
comentando a Arendt:

Trataré de comentar los puntos anteriormente enunciados, sin
hacerlo con la profundidad y exhaustividad con que la autora lo hace.
El primer punto es el del pensar. Y para ello, García González, siguiendo a Arendt, sigue el caso Eichmann, un teniente coronel de la SS
nazi, enjuiciado en 1961. Para Arendt, las respuestas que Eichmann
brinda cuando se le enjuicia evidencian la falta de haber pensado acerca
de sus acciones. Simplemente las realizó y punto. No se detuvo a reflexionar sobre ellas, y mucho menos a juzgar la bondad o maldad de
aquéllas. Se notaba una falta de reflexión y conciencia sobre lo que
hacía.
"El responsable era totalmente corriente, del montón, ni demoníaco no monstruoso, simplemente banal. No había en él ningún signo de
convicciones o de fines ideológicos ni de motivaciones especialmente
malignas, de ahí que esa manera de actuar no fuera estupidez, sino más
bien una falta de reflexión suplida tan sólo con el lenguaje esteriotipado" (p. 64).

Por lo tanto, como el enjuiciar es un momento o un aspecto del
pensar, y dado que Eichmann no pensaba, luego no enjuiciaba.
Por ello Arendt, en La vida del Espírit11, recurre a la figura de Sócrates
como aquel que "despierta a las personas". De hecho, García González
documenta que Arendt menciona que Sócrates tiene tres apodos. El
primero es "tábano", pues aguijonea incitando a la reflexión y al examen crítico; el segundo es "comadrona", el mote más famoso, pues
hacía que la gente sacara sus propias opiniones, muchas veces observando que éstas no eran más que malformaciones y prejuicios; el tercero era "torpedo", por asemejarse al pez que paraliza y entumece por
contacto al lograr contagiar a los demás con sólo tocarlos (p. 67). Sócrates es el paradigma del que piensa, del que reflexiona y critica. Es
importante recordarlo porque si no se cae en el extremo de no pensar
sobre lo que se hace, sobre nuestras acciones, como es el caso de
Eichmann.
Se hace patente la necesidad, a partir del párrafo anterior, comentar
algunos aspectos acerca del juicio. En primer lugar, el juicio es algo que
une, que vincula. Se le atribuye un predicado a un sujeto, en su forma
más simple; este enjuiciamiento sirve para reflexionar acerca de nuestras acciones, por ejemplo "(x) acción es buena". En segundo lugar, y
desde un punto de vista político, "la facultad del juicio" es la más poli-

795

La habilidad de juzgar y distinguir lo bueno de lo malo, o lo bello
de lo feo, puede ser vital en ciertos momentos, cuando ciertos chips se
caen, de ese modo, puede prevenir catástrofes gracias a su posibilidad
de construir lo nuevo e iniciar nuevamente hacia delante (p. 67).

Y como el juicio se está calificando como una facultad, luego puede
irse desarrollando poco a poco. Puede incluso, desde el punto de vista
aristotélico, volverse un hábito, y si se desarrolla de manera buena, entonces se vuelve una virtud.
Alú es donde entra la phrónesis, que es la virtud de la prudencia aristotélica, que en parte es teórica y en parte práctica. Busca en los principios universales una aplicación para los casos concretos, pero también
permite criticar algunos principios distorsionados para reexaminados y
reanimarlos o desecharlos. Va de lo particular a lo universal y de lo
universal a lo particular (p. 89). El objeto de esto, al parecer, para Dora
Elvira García, es no seguir criterios o paradigmas de manera categórica
sin haber reflexionado y juzgado, previamente, sobre ellos. Esta reflexión debe implicar, al ser un puente entre lo universal y lo particular,
una visión agrandada, como la llamaba Kant. Dice García González:
La mentalidad agrandada en la que se apoya el juicio no puede funcionar en aislamiento o soledad, requiere la presencia de otros en "cuyo
lugar debe pensar", debiendo tomar en consideración los puntos de
vista de los demás, para así poder "entrar en acción", al iniciar obras
humanas comparadas (p. 75).

Es un juicio en el que se comparte el mundo con los demás. Mediante
esa comunidad, mediante ese sens11s co111n11mis, se percibe al mundo con
los otros. De esa manera, el sujeto de desmasifica, y ve a los otros como sujetos igual a él, pues tiene una mentalidad agrandada que le permite ponerse en el lugar de aquéllos. Y aqui vuelve a entrar el concepto
de "pensar", pues esta actividad nos prepara para enfrentar nuestras
decisiones y, consecuentemente, nuestras acciones (p. 92).
Por ello, y en suma, lo que propone Dora Elvira es lo siguiente:
El hecho de no pensar significa no llevar a cabo el dialogo silencioso y solitario, no regresar nunca a casa ru someter las cosas a examen
(...)desconoce la relación entre sí consigo mismo, no le preocupará en
absoluto contradecirse a sí mismo, y esto sigoifica que nunca será capaz de dar cuenta de lo que dice y hace.

�796

JACOS BUGANZA TORIO

Ese diálogo es necesario para la vida; una auténtica vida humana necesita de ese diálogo interior. Ese pensar tiene una doble importancia, a
sugerencia de García González. De hecho, en otro trabajo, esta filósofa
ha dicho lo siguiente:
La ausencia de pensamiento crítico -tan común en nuestros díasconlleva incapacidad para ponerse en el lugar de los demás, así como la
ineptitud para observarse a sí mismo, ya que el pensar siempre se inclina de un modo proyectivo hacia los demás y a la vez se presenta reflexivo hacia sí mismo (Dora Elvira García, Hermenéutica analógica y sociedad, Torres Asociados, México, 2005, p. 64).

En esto radica, pues, la necesidad de pensar.

A LA FERIA CON ONG
Lle. María Isadora Montelongo Luna
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

n el presente trabajo, se aplican técnicas de la oralidad,
basándose en los refranes explícitos de la obra, que
presentan, a su vez, algunas de las historias que integran la
obra de La Feria de Juan José Arreola, encontrando en ello, aquella
búsqueda de la naturalidad y el desenmascaramiento de la doble
moral en la obra del escritor.
Es decir, como se observó con el libro de Oralidad Y Escritura de
Walter Ong, así como en los diferentes ensayos que antóloga el
Colegio de Michoacán en 1990; donde la escritura es el sistema
secundario del habla y en la época del romanticismo se concebía
como una perversión de toda oralidad, ánima a aplicar esas técnicas
de la oralidad, en especial con el refrán, pues es así que se descubre
esa doble moral en el individuo; o sea, el refrán destapa esa doble
moralidad, que a se trata a manera breve en el presente texto; ya que
nos introdujimos como asunto primordial a la tarea de explicar la
oralidad y sus elementos aplicados en la obra La Feria de Juan José
Arreola.
A La Feria con Ong
Es más que el alboroto de la gei:ite, los juegos mecánicos, los dulces,
los garampiñados, los algodones de azúcar, mujeres gordas comiendo
antojitos mexicanos, juegos de lotería, discursos de autoridades

�798

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

municipales, lecturas de poesía en las tertulias, luces, fuegos artificiales,
desgracias naturales, niños corriendo, prostitutas bailando en los bares,
familias conviviendo, después de misa y de la celebración del día del
Santo Patrono, lo que leemos e imaginamos de La Feria de Juan José
Arreola: Yo fe dije a mi mf!ier que no más fe echara dinero alpuerquito, al.ftn que
es para la feria y todos la vamos a disfmtar. (Amola 1977: 67) Son las
minihistorias, el aglutinamiento de hechos, situaciones, individuos,
voces, personajes que aportan, a pesar de aquella disyuntiva entre
tradición-modernidad, una oralidad que nos habla de todo y de nada,
en ese estilo de la obra hecha por relatos cortos, dichos por una
pluralidad de voces, un aspecto natural que desprende la comunicación
oral, la cual despierta nuestro interés por asomarnos un poco en ese
tema (oralidad) dentro de la obra. Donde tales técnicas de la oralidad
propuestas por Ong nos pueden ayudar a desenmascarar hasta la doble
moral de un pueblo como el de Zapotlán:
-La mera verdad, yo no sé para qué mi mamá me dejó casar con todo
lo delicada que es. Desde el día de la boda no hubo noche que nos
dejara en paz ... (Arreola, 1977: 76); -¿Ha visto usted semejante cosa?
Este hombre que parecía tan seno, alli lo tiene usted de la ceca a la
meca, cargándole el tambache de menjurjes y de versos in.morales a esa
sinvergüenza. (Arreola, 1977: 123)

Y de Lenguas, ciertamente como apunta la de Walter J. Ong en su
libro Oralidad Y Escritura, primero tuvo que ser el texto hablado y
después el texto escrito; es decir, todos los textos escritos tiene que estar
relacionados de alguna manera, directa o indirectamente, con el mundo del
sonido, el ambiente natural del lenguaje, para transmitir sus significados.
(Ong, 1987:17), con ello el autor nos introduce a la importancia que
tiene el habla oral y el texto oral y que nos ayuda a señalar en la obra
de Arreola.
No sólo Ong, sino también Saussure, consideró tal importancia
de la tradición oral, y cabe decir que no menospreciaba el texto oral
ante el texto escrito, más bien, se quejaba del predominio de la
escritura sobre la oralidad:
... La palabra escrita (decía a sus discípulos) se mezcla tan
íntimamente a la palabra hablada de que es imagen, que acaba por
usurparle el papel principal, y se llega a dar a la representación del
signo vocal tanta importancia como a este signo mismo. Es como
si creyera que, para conocer a alguien, es mejor mirar su fotografia
que su cara. (Revueltas y Pérez, 1992: 13)

A LA FERIA CON ÜNG

799

Ante estas dos concepciones, la primera que nos muestra Ong,
donde el texto hablado es la base del texto escrito, y la segunda de
Saussure, donde el texto hablado es esencial para el texto escrito.
Nos encontramos ante la coincidencia de la importancia de la
acción comunicativa del habla y del texto oral en el texto escrito; sin
embargo, la escritura o literatura escrita olvida algo, su base oral,
pues, podemos llamar a la escritura un ''sistema semndario de modelo': que
depende de un sistema anterior: la lengua hablada ... la expresión oral es capaz
de existir, y casi siempre ha existido, sin ninguna escritura en abso/11to, empero,
1111nca ha habido escritura sin oralidad.(Ong, 1987: 18); hay que señalar
que la escritura contribuye con la permanencia a través del tiempo,
simplemente ayudado de una materia soporte , un ejemplo de ello
son los papiros del Antiguo Egipto o Los Códices de los Aztecas,
entre otros. Pero, leer tm texto quiere decir convertirlo en sonidos, en voz
alta o en la imaginación, sílaba por sílaba en la lectura o a grandes rasgos en la
rápida, acostt1mbrada en fas culturas altamente tecnológicas. La escritura nunca
puede prescindir de la oralidad. (Ong, 1987: 17) Por tanto, podemos
tener el texto, que ha perdurado a través del tiempo en una materia
soporte; no obstante, sino se ha mantenido viva la lengua oral, para
leer tales textos, será casi imposible llegar a descifrarlos.
Entonces, nos queda clara la importancia de la lengua oral. Sin
embargo, nos preguntamos, ¿Existe un texto escrito oralmente, o
bien, hay literatura oral?
Definitivamente tenemos que admitir que la oralidad está
plasmada en la escritura, aunque, no es necesario que se transcriba el
habla cotidiana para crear una literatura oral, sino que, se puede
recrear o mimetizar en el texto escrito. Para responder la pregunta
anterior, tendremos que nombrar al máximo y conocido ejemplo de
la oralidad en la literatura o un tipo de literatura oral, el cual es la
[fiada y la Odisea, recolectada y editada por los Alejandrinos, fue
Zenódoto, quien editó a Homero y la Teogonía de Hesíodo (Kroll, 1953: 33),
en donde se encuentran localizadas técnicas propias de la oralidad,
así como vemos también la literatura medieval, que con el Beowulf,
escrito tres siglos más tarde de su aparición (Beowulf, 1994: 7), nos
muestra también aquellas técnicas que consideramos orales, y no
olvidemos, tantas y tantas leyendas del México Prehispánico, que
fueron transmitidas oralmente y después fueron traducidas por Faustino
Chimalpopoca Gaficia en forma de verso, tiempo después, por José
Joaquín Pesado (Frías, 1999: IX), y que consideramos como la
literatura prehispánica; además de esos refranes de origen popular,

�800

A LA FERIA CON ÜNG

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

que si bien, no son considerados literatura, los encontramos como la
herencia paremiológica española o indomexicana, como menciona
Herón Pérez, y, sin lugar a dudas, nos muestran aquellas técnicas de
la oralidad, donde Herón Pérez, dke: cuando a mitad del siglo XVI se
traducen al español los Apotegt11ata de Erasmo se desencadena en España una
fiebre paremiológica; es decir, que si los refranes, nos son considerados
literatura, si podemos observar que vienen de la influencia de un
humanista francés, quien se dedicó al estudio y la enseñanza, el cual
nos aporta importantes téxtos literarios como El blogio de la Locura.
Ahora bien, después de ver que hay indicios de literatura oral, y
hemos comentado sobre técnicas de la oralidad, nos corresponde
señalarlas, según, Walter Ong:
1~n una cultura oral primaria, para resolver efica7.mente el problema
de retener y recobrar el pensamiento cuidadosamente articulado, el
proceso habrá de seguir las pautas mnemotécnicas formuladas para
la pronta repetición oral. El pensarruento debe ong1narse según
pautas equilibradas e intensamente rítmicas, con repeticiones o
antítesis, alteraciones y asonancias, expresiones calificativas y de
tipo formulario, marcos temáticos comunes (la asamblea, el
banquete, el duelo, el ayudante del héroe, }' así sucesivamente),
proverbios que todo mundo escuece constantemente, de manera
que venga a la mente con facilidad, y que ellos mismos sean
modelados para la retención y la pronta repetición, o con otra
mnemotécnica ... Las necesidades mnemotécnicas determinan
tncluso la sintaxis ... el ntmo ayuda a la memoria ... las fórmulas
ayudan a aplicar el discurso rítm1co y también sirven de recurso
mnemotécnico, por derecho propio, como expresiones fijas que
circulan de boca en boca y de oído en oído ... (Ong, 1987: 41)

En otras palabras, a través de las fórmulas de repetición; del
ritmo, ya sea en el verso o en la prosa; de la repeticiones y
calificativos (epítetos); y los proverbios, podemos encontrar que la
literatura escrita también puede ser oral, o bien, como ya
m·encionamos, que la literatura de tipo oral, no transcribe el habla
cotidiana, sino que la recrea. En la novela La Feria del escritor
mexicano Juan José Arreola, encontramos esta oralidad. Por lo que a
continuación responderemos a la siguiente pregunta: ¿Dónde se
encuentra la oralidad en La Feria? Ya habiendo visto los elementos o
técnicas que sirvieron para crear una literatura oral, sólo es cuestión
de resaltarla en la novela de Arreola, por tanto, la oralidad en La
Feria, la encontramos en la polifonía, o bien, en la plurivocidad,
términos de Bajtín, donde primero la narración nos muestra que hay
muchas voces y no sólo una que mantiene la verdad del relato, sino

801

que, cada voz nos introduce en su contexto, en su -vida, en su
verdad, considerando pues, la verdad como aquellas características
del personaje y los sucesos en su vida. El niño que constantemente
se va a confesar, es un primer ejemplo de esto dicho anteriormente,
en donde percatamos esa repetición de la frase: Me acuso padre de
que... (Arreola, 1977: 39), que nos da el aviso de quién es el
person~je q~ien habla, puede parecernos confuso al leerlo por todo
el aglutrnanuento de Yoces, sin embargo, la edición de la obra está
dividida por pequeñas viñetas o figuras que anuncian el tema del
pe~sonaje en turno. Otra fórmula de oralidad es el epíteto o
I
calificativo de ]11an Tepano, Pn111era I 7 ar~, que nos otorga para no
olvidar las cualidades que representa el personaje, en este caso, su
representación de todo un pueblo (primera vara y no segunda 0
tercera) y su deplorable situación, por causa de la ReYolución
traicionada.
Otro elemento que encontramos, son las canciones: I 7amos
j11ntando virutas/ en casa del carpintero/ las cat11biamos por dinero/ J' nos
vamos con las p .. . (Arreola, 1977: 39), o adivinanzas cantadas: Tmderete
el petate, alzerete el camisón ... (Arreola, 1977: 15), en donde además de
mostrarnos un elemento de la oralidad, donde la rima hace recordar
fácilmente lo dicho, nos muestra esa especie de hilaridad que es
propia del folclor mexicano2, o bien, en otro caso, la doble moral
que se presenta constante en la mayoría de las Yoces de los
personajes que apreciamos. ¿Por qué doble moral? Porque se
mantiene oculto lo que se es, se calla lo que realmente se piensa,
encubriendo así la naturalidad del propio ser ante los demás; o sea,
se cubre esa naturalidad propia del individuo frente al otro, en este
ejemplo, ante la figura de un eclesiástico que representa normas del
bien convencional.
También en la sintaxis encontramos esta influencia de la oralidad
más bien, en la destrucción de la sintaxis como por ejemplo: Pero ella'
me dijo Dios te perdone y me echó la bendición antes de irse. (Arreola, 1977:
38) Es decir, ante la ausencia de comas, dos puntos, etc., se logra
aquel efecto de lectura corrida, donde nos damos cuenta que

1

Podemos recordar los epítetos que acompañan los nombres de los personajes
en la lliada: Aquiles, el de los pies ligeros ... como un ejemplo análogo de lo que
mencionamos con Juan Tepano, Primera Vara
2
Entendemos como folclor mexicano, aquellas costumbres, tradiciones, etc.,
del pueblo mexicano, en este ejemplo, hablamos de la picardía mextcana, es decir, el
carácter travieso de un niño ante el sacerdote.

�802

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

A LA FERIA CON ÜNG

nosotros al hablar no hablamos con puntuaciones propiamente
dichas, sino que hablamos de corrido, como cuando decimos un
chisme.
Esta oralidad vemos que reside con más precisión en los refranes
y dichos implícitos de la obra: Bueno, ya basta. Palo dado ni Dios lo
quita. (Arreo/a: 1977: 71), Ese noviazg,o no me gusta, la mera ve~dad, cada
oveja con su pareja (Arreo/a: 1977:9) ... Se me quedó grabado un _dzcho que le
oí decir a uno de los mozos... "era como el gallo de tía Petroca, szn cola, pero
cantador.. . (Amola: 1977:98); así como los explícitos; es decir, la
mayoría de las historias constituye un refrán popular~ siendo estos
los que determinan y señalan por su estructura moralizante aquello
característico del comportamiento del ser humano o de un pueblo;. o
sea; en las culturas orales, la lry misma está encen-ada en refranes y proverbios
formulaicos que no representan meros adornos de la jurisprudencia, sino qu:
ellos nlÍsmos constittfJen la ley. (Ong, 1987: 41), en este caso, lo que aqw
vemos son aquellos refranes implícitos que hablan de una do_~le
moral de la población de Zapotlán, Jalisco, de una revoluc1on
traicionada, y de aquellos elementos constitutivos del ser humano,
como la avaricia, la soberbia, el amor; etc. Pues, el conocimiento y las
relaciones entre la oralidad y la escritura fomenta la reflexión sobre diversos
aspectos de la condición humana ... (Ong, 1987: 11).
Como un primer ejemplo de refrán3: Zapatero a tus zapatos, lo
podemos alinear con la historia del zapatero, quien p~r apro~echar
las tierras que se dejaron después de la Revoluc1on M~xtcana,
compra en grandes hectáreas para dedicarse a la agricultor~,
pensando en la suculenta remuneración; sin embargo, este personaje
puede tener en su haber los conocimientos teóricos del proceso de
la siembra, etc., pero no la práctica, por lo cual, cae en esconderse a
sí rmsmo de lo que realmente es: un zapatero, quien conoce
solamente el negocio de zapatos; o sea, no hay que. pretender
realizar lo que no se sabe. Otro refrán que podemos 1~terpretar
como tal dentro de otra minihistoria: El muerto alpozoy el vivo al gozo,
el cual abarca la historia del Licenciado y la procesión del entierro,
en donde aparece la doble moral. Los dolientes, en lugar de estar
3 El refrán es uno de los tipos textuales más antiguos. Acuñado como for~a
póvilegiada de la más remota tradición oral, el re~~? se constituye en memona
cultural, en seña de identidad y, desde luego, en tradicron pura, representando por un
sistema textual cuyas vaóedades han ~doptado se~ los ti~mpos ~as cultura~, los
nombres de proverbio, adagio, dicho, sentencia, refran, max.una, afoosmo,
dicharacho y otros similares (Pérez, 1988:5)

!

803

completamente acongojados, esos conocidos que apreciaron en
vida, al Licenciado, vemos que están ahogados, no en lágrimas
precisamente, sino en alcohol: -vámonos echando la otra, al fin que ya
pasó el entien-o y la vida tiene que seguir pde/ante (Arreola, 1977: 41);
siguiendo con los refranes, tenemos aquel que se ajusta a la
situación de los indios, que dice así: La ley de Caifás: alfregado, fregarlo
más (Iturriaga, 1988: 37), donde tenemos, la voz de los indios
campesinos que el único beneficio que tuvieron de la Revolución
Mexicana, fue una traición: ... luego luego nos pusimos a reclamar, y para
qué es más que la verdad, nos dieron la razón, pero no la tien-a ... de la
Comunidad Indígena nadie se acuerda, y nosotros somos los meros interesados,
los primeros dueños de la tierra ... (Arreola, 1977: 27). O bien, el recelo
de don Fidencio quien fabrica velas, ante los ojos y manos de una
posible clienta que pasa la uña del dedo gordo por todas las velas,
reclama su suerte como mal vendedor, en donde apuntamos el
siguiente refrán: Si no compran no magullen, retírense del huacal (Pérez:
1988: 277).Vemos, aquí, todavía un sentido de doble moral, ya que
si vendes algún producto, te arriesgas a que lo toquen y no lo traten
como a un objeto único y preciado; como lo indica el precio del
comercio: Señor hace treinta años hago todas las velas de cera en elpueblo .. .
y las gentes viene a preguntarme: ¡Son de cera líquida? Y les clavan las uñas.. .
(Arreola, 1977: 108).
Con lo anterior, leemos en el libro de Herón Pérez, Por El
Refranero Mexicano, aquello que nos dice con respecto a la naturalidad
del ser humano en la oralidad, que también la constituyen los
refranes:
Los refranes exclamativos atraviesan el refranero mexicano
aportando la nota de lo popular sin demagogias, insinuando o
sugiriendo, deslizando el sentido malicioso a través de la
observación inocente. Exponen una gama variada de filosofías que
tan pronto conducen al cinismo como descubren a un individuo
sabio a fuerza de la experiencia cotidiana y las mañas humanas
hechas en México. (Pérez, 1988: 295)

Otro ejemplo, donde aparece precisamente ese descubrimiento del
individuo o más bien el ocultamiento del ser, es en los hechos gue
'
'
arroja las zona de tolerancia en Zapotlán .que intenta librarse de lo
que se apunta como mala reputación, en este sentido, las prostitutas,
que estaban desperdigas por todo el pueblo, pero ahora con la zona
de tolerancia, cada que alguien que se dirija al rumbo de esta zona,
será señalado, y es ahí, donde la doble moral hace su trabajo, porgue

�804

MARÍA ISADORA MONTELONGO L UNA

como dice el refrán a los que se quieren hacer pasar por hombres
"decentes", pues, no lo son: J\to hq;· ql(e predicar l'igilia y comer came
(Pérez, 1988: 251 ), porque como clicen las voces en La Feria:
-Ahora, todo aq11el q11e z•aya por allí ya sabe a lo q11e l'a. Antes 11110 podía
caer e11 fa tentació11, at1d11viera donde at1d1mera. - ¡C111da /ns pasos pecador,
que no 1•ayat1 por el canm10 del 111al! (Arreola, 19 7 7: 75)

Con los ejemplos anteriores, sólo quisimos aplicar las técnicas de
la oralidad propuestas por Ong, además de presentar, como clirían
por ahí, una probadita de dichos y refranes del pueblo mexicano,
que ayudan a presentar la naturaleza viva del pensamiento, sin
corrupción alguna, pues presenta la voz auténtica del hombre
común; valiéndose de aquellas técnicas del habla oral u oralidad
propuestas por Walter Ong y que permiten descubrir la "doble
moral", que oscurece al individuo, en cuanto a su naturalidad, que es
reflejada por su habla oral ) que descubren los refranes y dichos.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estuclios Humanísticos
Universidad ,\utónoma de i\/uevo León

L

a filosofía en México ha tenido a lo largo de los años, y de los
siglos, una presencia que se remonta al tiempo inmecliato posterior a la conquista, cuando llegaron de España fray Alonso de la
V era Cruz y otros pensadores. Más tarde, hubo también criollos que
dejaron testimonio de su pensamiento y después se amplió el número
de quienes participaron en este proceso de continuidad de las ideas y la
fundamentación del pensamiento. Sin embargo y a pesar de esta larga
presencia filosófica en México, poco se ha escrito de la historia de esta
importante porción de la cultura nacional.
La obra más reciente que se publicó en México sobre aspectos de
historia de la filosofía en nuestro país la debemos a Antonio Zirión
Quijano, cuya Historia de la fenommología en lvléxico se publicó por Red
Utopía, A. C. Jitanjáfora, el año de 2003, en la ciudad de Morelia, M.1choacán. Ahora contamos con el libro de Gabriel Vargas Lozano, Esbozo de historia de la .ftlosojia en Mé.\ico (Siglo XX), coeclitado por CO
NARTE y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad 1\utóno
ma de Nuevo León, en 2005. El título se complementa con la mención
"··:Y otros msqyos', que por ser declicados todos a autores y obras correspondientes al campo de la filosofía en México, puede decirse que todo
el volumen se declica a analizar el pensamiento filosófico en México.

�806

ALFONSO RANGEL GUERRA

El_ propio autor reconoce que la historia de la filosofía en México, y
también en Latinoamérica, ha sido ignorada o relegada a un segundo
término, problema presente a lo largo del tiempo. Es curioso que todavía hoy se presente esta circunstancia, a pesar de que la segunda mitad
del siglo veinte haya sido uno de los momentos más ricos de la producción filosófica mexicana, precisamente después de la llegada de los
filósofos del exilio español, que dieron un notable impulso a la filosofía
en nuestro país: Joaquín Xirau, Eugenio Ímaz, Juan David García Bacca, Eduardo Nicol y sobre todo José Gaos, cuyos treinta años de vida
en México estuvieron dedicados a enseñar y a escribir sobre filosofía,
dejando un importante número de discípulos que continuaron su obra
y enriquecieron notablemente el campo de las ideas filosóficas en nuestro país.
Tal circunstancia nos obliga a reflexionar sobre esta situación, derivada, según el autor, del fenómeno del eurocentrismo, dominante en el
pensamiento mundial; esto es, la visión universal de la historia entendida como un proceso conducido e impulsado por el pensamiento europeo como generador de ideas y de los sistemas filosóficos, más las acciones políticas y económicas dominantes. Gabriel Vargas recoge la
afirmación del peruano Augusto Salazar Bondi, quien afirmó que lo
que pasa en los países latinoamericanos es resultado del "carácter ondulatorio de nuestra reflexión", fenómeno consistente en la adhesión a
las modas o tendencias procedentes del pensamiento europeo, que
poco después de ser aceptadas son rechazadas, para después ser cambiadas por otros movimientos y escuelas igualmente europeos.
Es interesante señalar en el libro de Gabriel Vargas, el acercamiento
que se hace al movimiento positivista mexicano y su presencia en la
vida pública y social de México, análisis con el que precisamente empieza su esbozo de historia de la filosofía en México en el siglo :XX.
Quizá ninguna otra corriente de pensamiento como el positivismo adquirió tal fuerza en la concepción y operación de la vida mexicana en
su conjunto, a partir de la influencia y vigor que esta corriente filosófica adquirió a partir de las orientaciones que impusieron a la educación
mexicana, como visión y como interpretación de la vida y sus valores
fundamentales.
La Escuela Nacional Preparatoria, concebida y establecida a partir
del positivismo asumido por Gabino Barreda, prevaleció como modelo
educativo nacional de la enseñanza media por varios decenios y aun
después de que la corriente literaria que la animó ya había pasado y
prácticamente desaparecido de la escena social y política del país.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

807

Este e~bozo hist~rico de la filosofía en México se divide en dos part~s. La pnmera pamendo del positivismo, pasando por las figuras filosofica~ del Ateneo de la Juventud, Antonio Caso y José Vasconcelos, y
despues Samuel Ramos, para ocuparse más adelante de los filósofos del
exili~ español hasta la generación de los hiperiones. La segunda parte
corruenza con el historicismo, impulsado por Eugenio Ímaz, Juan Roura Parella, José Gaos, Edmundo O'Gorman, Justino Fernández y Leopoldo Zea, ocupándose más delante de la polémica de Gaos y Nicol
sobre el historicismo, y de la filosofía americanista a partir de Leopoldo
Zea, y después de la filosofía analítica animada por Luis Villoro, Fernando Salmerón, Alejandro Rossi y la filosofía de la praxis de Adolfo
Sánchez Vázquez, y el marxismo.
En relación con la polémica entre Leopoldo Zea y Luis Villoro,
afirma el autor que aquí se enfrentaron dos posturas antagónicas: la
concepción historicista y la visión analítica. Gabriel Vargas propone
una tercera opción, a partir del reconocimiento de tres sentidos referidos a la autenticidad: la autenticidad del individuo, la autenticidad de
algunos problemas referidos a una cultura determinada y la autenticidad como sinónimo de originalidad. En esta segunda parte del esbozo
de la historia de la filosofía en México, Gabriel Vargas dedica algunas
páginas a una figura olvidada del pensamiento mexicano del siglo XX y
que estuvo vigente en su segunda mitad: Elí de Gortari, cuya obra se
orientó a la lógica dialéctica. En las conclusiones de su esbozo histórico
del siglo XX afirma Gabriel Vargas que "El análisis de la evolución de
la filosofía en dicho siglo revela que ha estado presenta en todas las
etapas de la historia de nuestro país cumpliendo una función social y
cultural relevante".
La filosofía -concluye- se ha encontrado presente como un componente fundamental de las principales instituciones educativas de
México. Los ensayos que integran este libro son el dedicado a la polémica de Antonio Caso y Vicente Lombardo Toledano, la obra de Leopoldo Zea, la obra de José Gaos, el debate de la filosofía latinoamericana, la obra de Luis Villoro y dos elementos finales: un conjunto de
reseñas de libros sobre aspectos de la filosofía y el titulado La batalla
por Sophia, referente a los congresos de filosofía realizados recientemente en México. Nos ocuparemos solamente de dos de estos ensayos:
"Las sendas de Gaos" y "El debate de la filosofía latinoamericana".
La figura de José Gaos sobresale en el conjunto de pensadores y filósofos del exilio español en Méxic~. Su definida vocación docente lo

�808

ALFONSO RANGEL GUERRA

comirtió en poco tiempo en el maestro de vanas generaciones. Esta
circunstancia, sin embargo, propició que la figura del filósofo español
nacionalizado mexicano, quedara circunscrita a la función docente, y en
cierto modo encubriendo la obra del filósofo, si bien su bibliografía,
cuando llegó el momento de editar sus obras completas, coordinadas
hasta su muerte por su discípulo, el filósofo mexicano Fernando Salmerón, estableció la necesidad de programar diecinueve volúmenes,
que ya en estas fechas deben estar terminándose de publicar, ahora
bajo la coordinación, después de la muerte de Fernando Salmerón, de
Antonio Zirión Quijano.
La idea de Gaos que recoge Gabriel Vargas en el citado ensayo, es la
siguiente: " o habrá filosofía mexicana en la medida en que no hay.
Historia de la filosofía mexicana". Es decir, se requiere que conozcamos, pensemos, y valoremos cómo fue el proceso de integración y
desenrnlvimiento de la filosofía en México, para que se pueda considerar el acercamiento al paso siguiente: el desarrollo del pensamiento
propio en el campo de la filosofía. La afirmación de Gaos se hizo en la
segunda mitad del siglo XX y Gabriel Vargas afirma que "cincuenta
años después de publicar estas reflexiones no tenemos una historia de
la filosofía profundamente realizada, omnicomprensiva y en donde se
ponga de manifiesto, por un lado, la incidencia de la filosofía en la educación, en la ciencia, la creación literaria y artística, la política o la ideología y, por otro, las aportaciones originales que indudablemente se han
hecho al pensamiento universal." En torno a este problema, Gaos considera que la posibilidad de hacer una filosofía original radica en la necesidad de poseer una , oluntad de hacerla, es decir, según afirma Gaos,
hay que "elaborar una filosofía nacional original."
Estas ideas de Gaos nos llevan al otro problema, al de la identidad
de la filosofía latinoamericana, expuesto por Gabriel Vargas en el ensayo del mismo nombre. En relación a la pregunta de si existe o no una
filosofía latinoamericana, el autor expone la tesis de Francisco Miró
Quezada, que considera cuatro diferentes razones para identificar las
causas de que no haya una filosofía latinoamericana: La "desarrollista"
de Francisco Romero, la "liberacionista", del anteriormente citado Salazar Bondi, la "afirmacionista", de Leopoldo Zea y el "integralismo",
del propio Miró Quezada. Sería prolijo detenernos a revisar cada una de
estas posiciones, y dejemos sólo mencionado que en el planteamiento
del problema se considera también en que medida la filosofía coadyuva
o no a la superación del subdesarrollo.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

809

Sin embargo, optamos por regresar a la idea de Gaos, en el sentido
de qu_e ~e requiere la vol~~tad expresa de hacer una filosofía original.
Este último aspecto, la ongtnalidad de la filosofía propia, consideramos
es. el punto central sobre el que debe reflexionarse para responder si
extste o no una filosofía en Latinoamérica. Gabriel Vargas, al cuestionarse este problema, el carácter original de la filosofía latinoamericana
aña_de lo~ calificativos de "genuina" y "auténtica". Lo genuino en ftlo~
sofia s_ena lo que no se confunde con lo que sea propio de la filosofía,
es dec1r, no se confunde por ejemplo con la historia de las ideas O con
otro ámbit? ~el pensamiento que sea propio del fenómeno de 'que se
t~~tc; y autentico es aquello que se refiere a nuestra realidad, y que tambien sea congruente con el pensamiento de quien lo expone. Obviamente, una filosofia puede ser genuina y auténtica pero no necesariamente original.
Para ser original reqwere ser una aportación que añada conocimiento al ya existente, es un planteamiento que enriquece el pensamiento ra
expuesto y trabajado antes por otro, con elementos que puedan con~iderarse nuevos. La aportación de nuevo conocimiento caracteriza a la
filosofía original y puede afirmarse que para que esto ocurra en el campo de la filosofía no se requiere que ese pensamiento nue\·o corresponda por necesidad a un sistema filosófico íntegro. 1lay obras filosóficas fundamentales en la historia mundial del pensamiento filosófico
que no corresponden a la manifestación de un nuevo sistema filosófico. Lo que se requiere como origmaJ es un análisis que nunca antes se
haya hecho, de manera que la aportación consista en develar la naturaleza y condición de aquello que es el objeto del estudio filosófico. Si
tomamos como ejemplo el libro de Luis Villoro Creer, saber, conocer,
puede considerarse que estamos ante una exposición nunca antes realizada sobre estas fundamentales acciones humanas.

Lo mismo ocurre con los libros De la filosefía, o Del hotJJbre, de José
Gaos. O cualquiera de las obras de Juan Da,·id García Bacca, desde su
Invitación a filosofar hasta J.,a Filosojla de la mlÍsica. Todas estas obras, \
muchas más, son expresión de una filosofía propia en México } e~
Latinoamérica. Y si fuéramos más exigentes y sólo se considerara la
obra de filósofos nacidos en México, se citarían los casos del propio
Caso, Vasconcelos, y posteriormente a Emilio Cranga, Fernando Salmerón y varios más. Hay una consideración que merece señalarse.
En estricto sentido, Alfonso Caso) José Vasconcelos, por ejemplo,
pueden considerarse como formados en la filosofía por su propia vocación e interés en dedicarse al desarrollo de sus ideas filosóficas. Si

�810

ALFONSO RANGEL GUERRA

bien su formación profesional fue la de Derecho, sus propias lecturas y
su interés en el análisis de las ideas filosóficas los llevaron a la práctica
de la filosofía.
Otra es la situación de las generaciones siguientes, a partir del desarrollo de los estudios filosóficos en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional, situación que se enriqueció a partir de la llegada de
los filósofos españoles exiliados en México. Entonces empezó a verse
una circunstancia diferente: la sucesión generacional de estudiosos de la
filosofía y la continuidad en el proceso de integración de maestros y
discípulos. Así fue surgiendo en México una serie de generaciones de
egresados de filosofía que se convirtieron en profesionales en este
campo. Con esta circunstancia aumenta la producción bibliográfica de
filósofos mexicanos, todos ellos procedentes de las citadas generaciones de profesionales de la filosofía.

PRESENTACIÓN LIBRO SÓLIDO AZUL
DE FELIPE MONTES•

Lic. Gabriela Riveros Elizondo
Escritora Neoleonesa

Quizá ahora México tenga mejores posibilidades de contar en un futuro próximo con una historia integral de su filosofía. El trabajo de
Gabriel Vargas Lozano es, en buena medida, un anticipo y un acercarrúento a esta. Futura posibilidad, que daría cumplimiento ala tesis expuesta por José Gaos hace ya medio siglo.

Los amorosos andan co1110 locos
porque están solos, solos, solos,
f. . . Siempre se estányendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,

S

no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de etJContrar.
El amor es la pró,roga petpetua,
siempre elpaso sig11iente, el otro, el otro.
Los amorosos,Jaime Sabines

ólido Azul, la obra más reciente de Felipe Montes, se yergue airo-

sa sobre los campos de la palabra y la imaginación, geografías
donde el autor siembra y cosecha desde hace tiempo, con esmero
y abundancia, una sólida obra literaria, una magistral propuesta estética
de los lenguajes que en los albores del siglo XXI se reinventan para dar
cabida a nuevas formas de concebir la literatura que hoy se escribe.
Aquí me atrevo a afirmar que Sólido Azul es la obra fundacional del autor, la semilla desde la cual germinan el resto de sus obras, el campo
fértil desde el cual Felipe inaugura, para fortuna, de nosotros sus lectores, su obra literaria: ese gran proyecto de palabras y lenguajes, de formas de contemplar y de incidir en la vida misma; es decir, de vivir en,
para y desde la poesía.

Sólido Azul publicado a fines del 2003 en la Colección Árido Reino
del Conarte y el Conaculta es el resultado de un ambicioso proyecto

• Obra presentada el Martes 15 de junio del 2004, 8:00 p.m. en la Casa de la Cultura
Nuevo León

�812

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

que Felipe carga desde hace por lo menos quince anos. Algunos sospechabamos que Felipe quiso escribir toda su obra en este libro y quizá
por eso es que el texto en versiones anteriores llegó a tener centenares
de páginas (unas 800 sin exagerar). Se trata de la obra madre que contiene a las otras: Casa Natal, libro de poesía con el que Felipe abre sus
publicaciones, una especie de oráculo que lo destina y nos advierte: el
autor, antes que escritor, novelista, tallerista, maestro o amigo, es poeta
apasionado de las palabras y ferviente admirador de su ciudad natal.
Victimas de la noche, es el título de aquella opera rock puesta en el Auditorio Luis Elizondo hará más de una década, El Vigilante, novela voraz
que nos devela una ciudad de contrastes y un personaje entrañable y
El Enrabiado, furia de lenguajes y de limites para los cuerpos, la fantasía,
el horror, el realismo descamado y la violencia. En "Sólido Azul", el
autor rescribe y fusiona estas y otras innumerables novelas, cuentos y
poemas que carga desde su infancia. Es quizá una especie de trampa de
la cual ha decidido escapar al delimitar sus fronteras, acallando el furor
de su naturaleza y extrayendo otros hijos de este mismo vientre. Sólido
Azul "madre" expulsa al Vigilante, al Enrabiado, al Niño Fidencio y a
las que habrán de venir ... porque gran parte de su obra se haya contenida aquí, como un enorme agujero negro apresando universos literarios, historias y sobre todo, lenguajes a punto de estallar para así poblar
el firmamento de la narrativa norteña. Sólido Azul nos presenta una
obra transformada, un universo que se expande y se contrae a voluntad
de un escritor ambicioso, voraz, obsesionado por las palabras que lo
habitan y las que lo rondan, por atraparlas y someterlas para hacerlas
suyas en esta reinvención que supone el arte de la literatura.
Recuerdo haber preguntado, hace años, a Felipe que qué era el Sólido AzuL Y no sé si aún esté de acuerdo (porque la frase sólo aparece
una vez y en el último párrafo del libro), pero en aquella ocasión se refirió al color azul del cielo cuando el día está a punto de morir, a ese
azul intenso que perece sobre el filo de las montañas nuestras en el
ocaso y que dura sólo un instante. En este caso, Sólido Azul, es así, la
cristalización de explorar los limites del cuerpo, la mente, de los hilos
internos del lenguaje y las emociones estirados al máximo, siempre a
punto de estallar, de romperse, de desmoronarse ante el vértigo que
nos provoca el contemplar nuestros abismos.
El Vigilante, El Enrabiado y Sóhdo Azul son obras hermanadas por
la absoluta soledad de sus protagonistas, habitantes de un túnel que nos
recuerda al de Ernesto Sábato, por la recreación de los típicos ambientes regiomontanos con sus costumbres, conversaciones, formas de

PRESENTACIÓN LIBRO Souoó AzUL
DE FELIPE MONTES

813

emparentarse, socializar, de corte¡·ar de comer de do · d ·
b.
,
'
,
rrrur, e ¡ugar. ..
am lentes que parece~ extra1?~s de la memoria de cualquier regiomontano. El Cerro de la Silla, Chipmque, las Mitras la kerme's d 1 R · l
1 · ob·
.
.
,
e egio, a
co orua
1spado, ~ Mana Lwsa, los bailes de secundaria, las avenidas,
los hogares, la ~~didora. En Sólido AZftl aparece ya ese amor desmesurad?, esa devoc1on que carga el autor por la ciudad de Monterrey espacio en donde se desarrolla, hasta hoy, toda la obra del autor.
'

_ Sólido AZftl escapa a las categorías tradicionales de los géneros literanos, deambula entre las fronteras de la novela el cuento l' la
,
poes1a.
E ·
· d
,
;
scnta con ~e e poe1:1_ª épico, de saga, cantar de gesta, de enorme
poema fundacional ... Sohdo Azul viene a ser lo que La hnezda para los
r~manos, u~a e~o:me sag: ~pica de v!~jes externos e internos por
heroes --:aqw antiheroes anorumos y cas1 imperceptibles (como lo son
un peaton o una anacahuita), que engrandecen y dan sentido al orí en
de un pueblo, de este "Reino", de "Nuestros
Padres". Sus persona¡es
~
,
se transforman constantemente, s?n los otros, los sin nombre, sujetos
ª?stractos con nombre de sustantivo, las victimas de la noche, los marginados, la flora y la fauna, los insectos, héroes de microhistorias que
conforman la cotidianeidad.
Escrita_ en un _t?no general de desencanto, desesperanza, ironía y soledad; de rnestabilidad tremenda. No hay en la obra asidero inmutable
vamos tras I_a mirada del protagonista, custodiados por lenguajes qu;
recogen y remventan la novela, presurosos entre un marasmo de tiempos'. espacios, delirios y anhelos que se desdoblan y se empalman. La
realid~d s~ tra~~forma por el deseo, por las posibilidades que nos brinda I_a, 1mag10ac1on frente a cada decisión y cada rostro, frente a la enajenac1on que supone el anonimato y la exasperante soledad de un peatón,
de un desempleado, una ama de casa, un vagabundo, un niño de la calle, de un enamorado.
, Aquí _la trama y la anécdota quedan en segundo plano. La acción esta ~upeditad~ a~ lenguaje. Sólido Azul es la historia de 1a no historia. Hay
r~c1mos de 1magenes, olores, sensaciones, sonidos, recuerdos: un magistral derroche de lenguaje. El lenguaje subvierte a la ciudad al amor
al poeta. Sólido AZftl sigue en esta línea al Poeta en N11eva York de Federi~
co García Lorca. Los procesos de escritura y lectura se transforman
entonces en los de la poesía. Felipe condensa, reelabora, reinventa su
mundo interior, la criptografía que lo conforma, los ríos subterráneos
que l? _habitan, como esas imágenes que se nos revelan (rebelan) en la
trans1c1ón entre la vigilia y el sueño, cuando estamos a punto de dormir

�814

GABRIELA RIVEROS ELIZONDO

PRESENTACIÓN LIBRO SouoóAzUL
DE FELIPE MONTES

y nos muestran escenas enterradas en nuestra memoria. Aquí el autor
pretende llevar todo a la literatura y la literatura a todo.

veras, rezos, letanías, rimas. Nos permite vislumbrar vestigios de historias populares, leyendas urbanas, creencias, chismes, anécdotas y recuerdos, aunque no aparecen explícitos, sino sutilmente sugeridos mediante la economía del lenguaje y la abstracción de la poesía. :Mediante
recursos literarios como el contraste, la hipérbole, la alegoría, la metáfora, Montes da cuerpo a lo innombrable, a aquellas sensaciones, luces
tenues, fantasías, olores, angustias o emociones sutiles de las que se
conforma nuestro interior.

Sólido AZfll es~á estructur~da en cuatro capítulos. En el primero aparece ~l p~ot~orusta ~asculino, errante, peatón sin nombre que busca
traba¡o, victuna de la cmdad, del torbellino y de su desmesurado anhelo
de comunic~se con Claudia, de amarla (y conste que este personaje se
llama Claudia desde antes de que Felipe se encontrara con Claudia, la
verdadera). En el segundo capitulo jmperan ciudad y poesía, su ritmo,
su transformación constante, la fusión de los hogares. El tercer capítulo nos presenta la muerte de Carlos (pareja de Silvia que presentó al
protagonista y a Claudia). El cuerpo de éste, su único amigo, es digerido por la casa que compro con esfuerzo en el Obispado. El cuarto v
último. ~apítulo es el de poesía por excelencia. Hay una especie d~
evoluc1on que va del pnmer al cuarto capítulo. Inicia la novela con
imágenes tradicionales de los regiomontanos, las familias de clase media, las calles, la amjstad, el día, el trabajo, el asfalto, la cot:idianeidad
hasta lle~r al cuarto capítulo en donde se explora la noche, la poesía,
los margmados, el horror y la violencia, esa otra cara de una misma
ciudad. Finalmente, llega el amanecer y su reencuentro con Claudia.

!ª

Sólido Azul sigue también estructuras que nos remiten a las de viaje
simbólico, el de Ulises, Telémaco o Virgilio, a la del peatón sin nombre, el protagonista que deambula entre las fronteras de la ciudad interna y el acoso de los paisajes agresores de la metrópoli, protagorusta
preso entre la gestación permanente de una ciudad personaje que se
d_esdobla, se e~~~• nos devora y nos integra a su memoria antigua, tan
a¡ena a las posibilidades de la palabra, tan ajena al orden racional.
Prevalecen en la novela también estructuras oníricas, de pesadillas
con su lógica propia para hilvanar hechos. Estructuras que nos remiten
a la infancia y al orden primigenio, a imágenes fugaces, creadas y recreadas ~or nuestra imaginación al soñar dormidos y despiertos sin importar s1 estas corresponden a la realidad externa. La novela crea su
propio universo con sus leyes que lo rigen, dotado de coherencia interna. La obra, por lo tanto, exige un lector activo que reconstruya e interprete los hechos.
Suizá lo más sorprendente, la medula de esta obra de Felipe sea la
gerual propuesta de lenguaje. Su poesía arrebata, transgrede y colma
nuestra percepción tradicional de la literatura, de esta ciudad nuestra,
de la vida misma. El lenguaje poético con sus ritmos y su musicalidad
de las palabras. Además el texto recoge, en su afán de transformar la
realidad, corridos, argots de pandillas, lenguaje popular, coloquial, cala-

815

1

No quisiera terminar esta presentación sin referirme, aunque sea de
manera general, a dos personajes fundamentales para la obra: Claudia y
la Ciudad de Monterrey. El primero, Claudia, es una especie de personaje símbolo (al igual que la ciudad), una abstracción inalcanzable anhelada por el protagonista. A veces semeja una pieza de rompecabezas
interno del mismo. Al igual que la ciudad, son entes mutables, en constante transformación, inacabados "¿Y si mañana soy de otra manera?"
(p. 100). Poco escuchamos las voces de ella, no siempre es igual físicamente ni en su comportamiento, muta con la ciudad, se fuga a cada
instante. Claudia es una especie de anzuelo de amor, ternura, esperanza, belleza, placer y paz; es el símbolo de todo aquello que al protagonista le ha sido arrebatado desde su infancia. Su amor por Claudia lo
redime, le da sentido a su existencia, lo humaniza. Es un idealismo. El
segundo, la ciudad de Monterrey, ciudad-personaje con afán de progreso, espacio que domestica a sus habitantes mediante el calor y la sed
de empleo, impulsa los afanes del ciudadano, sus carencias, la necesidad de ganar más dinero, de amar, de ser como los otros, las alcantarillas, el asfalto, la contaminación, la violencia. Ciudad que guarece a la
poesía y la imaginación como una manera de recrearla y sobrevivida.
Ciudad fantástica y de ensueño, ciudad conspirada por Reinaldo Arenas en su magnífica novela "El mundo alucinante" a la cual nos remite
Sólido Azul en recorridos y aventuras (por ejemplo, cuando el protagonista recorre la ciudad saltando por las azoteas y calles del Monterrey
nocturno en busca de Claudia su amada). Al igual que en E/ Vigilante, la
ciudad es una geografía íntima y personal, un entretejido de rutas alternas que nos conducen a la ciudad propia. Lo que percibimos de la ciudad aparece como sombras, ecos, luces ... como si ésta vida fuese el
eco de otra, de algo que sucede en otra dimensión ajena a las palabras y
a nuestra lógica racional.
Las historias emanadas por la ciudad, las voces que brotan del texto
son parte de una memoria colectiva guarecida en ese gran cuerpo que
es la ciudad, ella bosteza, se acomoda y entre sus movimientos brotan

�816

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

fragmentos de la historia. Hacia el final de la novela vemos incluso
como la ciudad misma es el universo entero, ahí se da cabida para cielo,
infierno y purgatorio de las almas errantes que aun tras la muerte se
incorporan a las entrañas de la ciudad misma.

Sólido Azul es apenas la punta del iceberg, es vislumbre que hiere al
lector y, en el anhelo de sanar esa herida, nos queda el remanso de la
espera ... de las otras novelas, cuentos, poemas, ensayos, de todas aquellas palabras que el voraz escritor Felipe Montes vierte sobre centenares de paginas, día y noche, con infatigable oficio. Sólido Azul es un desafío para los procesos de lectura y de escritura que hoy conforman los
lenguajes de la nueva narrativa mexicana.

�CANJE
2005 .. 2006

ALEMANIA
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Anuario de Filosofía
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SAPIENCIA
Pontificia Universidad
Católica Argentina
Facultad de Filosofía y Letras

Yachqy

Vol. LlX, 2004, Fase. 215
Vol. LIX, 2004, Fase. 216

BOLMA
Año 21; No. 39, 40

Instituto Superior de Estudios
Tecnológicos
Universidad Católica
Boliviana, Cochabamba

COLOMBIA
Boletín de la Academia Colombiana

1
1(

1

CUBA
Casa de las Améticas

Tomo LN, No. 221-222
Gulio-Diciembre, 2003)

No. 139, Enero-Marzo, 2004
No. 140, Abril-Junio, 2004
No. 235, Abril-Junio, 2004
No. 236,Julio-Septi.embre, 2004

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IL Capolavoro Del Boccaccio
E Due Diverse Redazioni
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No. 005/ 2003
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No. 010/ 2006
No. 38, 2004

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Suárez
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Letras de Deusto

Convivium

Memorie
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Galeno E lE fallacie
Linguistiche
Vol. CI, 2002

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Revista da Faculdade
De Letras
No. 103, Vol. 34
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No. 104, Vol. 34
Qulio-Sept., 2004)
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(Oct.-Dic., 2004)
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(Enero-Marzo, 2005)
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Boletim da Faculdade de Direito

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821

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Autónoma de Nuevo León
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Filosofía y Letras, UANL

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Mecánica y Eléctrica
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Estudios Superiores de
Antropología Social
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No. 18, Mayo-Agosto, 2005
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No. 20, Enero-Abril, 2006
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Dialéctica

Año 29, No. 37, 2005

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823

No. 73, 2002

Departamento de Investigaciones
Jurídicas
Facultad de Derecho .
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De las Ciencias de la Vida

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Vol II, Nº 2, 1994
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Vol. III, No. 5, 1995
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Vol. VIII, Nº 14, 2000
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Vol. XII Nº 22, 2004
Vol. XIII Nº. 23, 2005

Maxixcatzin
Tlaxcala de Xicohténcatl

Año II, No. 8 - 12
Año III, No. 13 -18
Año IV, No. 19 - 24

&amp;forma

Año 12, No. 40
Órgano de Difusión Científica y No. 41
Cultural
Escuela Preparatoria No. 3

UANL
&amp;vista de Humanidades

No. 16, 2004

Tecnológico de Monterrey

Trqyectorias

Año VI, No. 15, No. 16 (2004)

Revista de Ciencias Sociales
Universidad Autónoma de Nuevo
León
Universidad Panamericana
Facultad de Filosofía

No. 28, 2005
No. 29, 2005

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de octubre de 2006, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Reseñas y Comentarios, 2006, No 33, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>SEGUNDA SECCIÓN

LETRAS

�DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO
CABALLERESCO

t Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Director fundador del Centro de Estudios Humanísticos
Palabras Preliminares

e•e

ómo hablar de El Quijote -piensa el común de la gente- sin
caer en el trillado lugar común, en la fosilizada interpretación?

Es cierto que los siglos han ido acumulando multitud de
comentarios de todo género y sabias exégesis eruditas. Pero no hay
que temer; no se ha dicho todo y nunca se dirá todo mientras haya vida
sobre la Tierra. La potencialidad de las grandes obras como ElQufjote
es inexhaustible. Esta misma novela, con el avance de los tiempos,
puede ser mejor comprendida, más profundamente vivida. El Quijote
no padece -no debe padecer- la rigidez de las estatuas y la inmovilidad
de los museos. "El síntoma de los valores máximos -ha dicho José
Ortega y Gasset- es la ilimitación".

\

No soy filólogo y sólo gusto de la erudición en pequeñas dosis. Mi
vocación, definida y probada, es filosófica. Por la meditación y el análisis he tratado de contemplar en ElQuijote su más intima contextura y
su valor primordial. Sobre lo anecdótico y lo libresco he querido poner
lo constructivo y lo reflexivo. Quisiera agrupar en to~no a unas cuantas líneas directrices -y acaso alrededor de un supremo valor- el contenido de la obra maestra de Cervantes. Al enfrentarme con mi propósito, han surgido en mi conciencia problemática una bandada de interrogaciones. Vayan aquí unas cuantas: ¿Hay una filosofía de E/Quijote o
cabe más bien hacer una filosofía sobre ElQuijote como obra de arte?
¿Cuál es el verdadero Quijote, el Quijo~e del autor o el Quijote del lector?

�208

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

Entre el Quijote de Cervantes y el Quijote de cad~ lector, ¿no habrá
siempre la posibilidad de contemplar esa obra de V1da humana plasmada? ·Cabe hablar de El Quijote como portador de un valor? ¿Puede ser
coniiderado el quijotismo como una actitud vital hispánica? ¿~ó_mo
encaminarnos hacia una axiología de El Quijote? ¿Cuál es, en últuna
instancia, el mensaje de Don Quijote?

libre y adecuada a los valores del espíritu. Percepción sensible, memoria, fantasía y gusto están gobernados en el proceso creador de Cervantes por una peculiar voluntad artística. El Quijote es la revelación de
una actitud espiritual desconocida para todos aquellos hombres que no
poseen la visión honda y virginal del artista. El caballero de la Mancha
no es una creación de la fantasía divergente de la vida. ElQuijote sólo
se aparta de la vida para henchirla y enaltecerla. Y esto se realiza a través de ese caballero andante que se convierte en símbolo, es decir, en
una figura que, además de lo que ella es en sí y por sí misma, desempeña la función de descifrar y evocar una constante humana.

Más que la cabal solución de los problemas -~nu~ci~dos, quisier~ ~azar caminos, proponer criterios de comprens1on, 1nc1t~r a ~a vis1on
directa de la obra literaria en la lengua española que ha sido mas propagada y encomiada en el mundo. Mi estudio es primordialmen!e axiológico. Resulta bastante extraño el hecho de que no_ se haya intentado
aún una comprensión de ElQuijote a la luz de la teona de los valores.

Producto de una creación humana, ElQuijote promueve, a su vez, la
hechura del hombre. Y nosotros tenemos la certidumbre de que esa
figura escuálida que transitaba por los polvorientos caminos de la Mancha ha vencido la destrucción y la muerte y posee ahora un valor de
eternidad.

I -¿Filosofia de El Quijote o Filosofia sobre El Quijote?
La imagen espiritual del hombre no sería completa sin El Quijote. Justamente por ello, el personaje "Don Quijote" entró a fo~ar parte ~e
los cuatro o cinco entes de ficción imprescindibles en la literatura uruversal. El Quijote es hijo de España, genio tutelar de la raza y ~pica
encarnación del homo hispanicus. Pero es algo más, es el hombre uruversal y eterno, el hombre específico cristalizado por el sublime crisol del
arte.

Se ha tratado de hacer una filosofía de ElQuijote. En libros no exentos de mérito -recuerdo en este momento La Ftlosofta del Quijote de
David Rubio- se ha pretendido construir la filosofía implícita que y~ce
en la genial obra de Cervantes. Pero en el intento -aún en ~l senttdo
de una filosofía como actitud vital, lato sensu- ha resultado fallido. Cervantes no se afana ni corre en pos de la sabiduría. No hay en toda la
obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, ning_una investigació~
metódica de la realidad universal en su puro ser en s1 o como es en s1
(no sólo como es para Don Quijote). El autor de Don f2uijote no se
muestra preocupado por darnos una cosmovisión, por bnndarnos una
explicación del universo por sus causas.
En cambio, cabe muy bien, a nuestro juicio, hacer una filosofía ~obre ElQuijote como obra de arte. El Quijote es una actividad expres~va
y cristalizada que ha sido producida por el espíritu. Y esta obra ~e vida
humana cristalizada, al ser contemplada por los espectadores, tte~~e a
provocar los mismos o parecidos procesos que aquéllos que l~ ?n~aron. La figura del hidalgo manchego tiene una cierta perf~cc10~ 1de~
adecuada para elevar nuestros sentinúentos vitales a una existencia mas

209

El Quijote como obra de arte vive por sí solo y ostenta un sustrato
material que está en el libro. Pero desde que salió de las manos de
Cervantes empezó a vivir con una vida propia, cobrando existencia
cada vez que se refleja en el espíritu de un lector comprensivo. ElQuijote trae consigo un eco de la realidad, pero no debe su sentido artístico
a lo que es como puro libro, sino a un " algo" virtual que representa o
expresa en él se da una transposición del sentido.
Don Quijote, individualista hasta los tuétanos, afirma de bulto su
personalidad, su libertad. Molido y maltrecho, vuelve a cabalgar siempre con nuevos bríos en busca de más audaces aventuras. Nunca perdió su tenacidad. Idealista profundo, no deja por ello de ser realista.
Para el aumento de su honra y para el servicio de su república se hace
caballero andante y se esfuerza por deshacer todo género de agravio.
En la segunda parte del libro, Don Quijote paga en las ventas y no
hace valer sus derechos de caballero, permite a Sancho que le contradiga y hasta comprende que alguien pueda considerar como más bella a
otra mujer que no sea su Dulcinea del Toboso. 1
No es posible separar definitivamente a Don Quijote de Sancho, sin
acabar por quitarles su significación.
Ambos forman el verdadero y único protagonista de la novela inmortal -observa el Dr. Sarbelio Navarrete-. En el curso de la lectura de
la obra se piensa, a veces, que Cervantes tiene preferencia por Sancho;

1

Recuérdese el capítulo XX de la parte segunda.

�210

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

pero, en medio de los ridículos y desgraciados lances en que compromete a su héroe, se advierte en él un piadoso y entrañable afecto hacia
aquel hijo seco, avellanado y antojadizo, que engendró su imaginación
en la desolada tristeza de una cárcel.

Ni Sancho es un grosero materialista ni Don Quijote un idealista
puro, extraño a las cosas de la Tierra.
Ese anacrónico caballero gótico del ensueño, con sus armas desusadas, que transita por los polvorientos caminos de Castilla en pleno Renacimiento, es un verdadero revolucionario. Contra burlas de grandes y
pequeños, se alza su figura triste y macilenta, que va tras el eterno ideal
del hombre. No se trata de letra, sino de espíritu. Y su espíritu -soplo
de Dios vivo en el barro- vence siempre a su materia. Su carne se la
deja a Sancho y él se queda con una chispa de cuerpo enjuto, encendida
por una voluntad de no detenerse ante el obstáculo, en su propósito
agónico de ascensión.

II- El Quijote del autor y El Quijote del lector
Nos gustaría poder seguir esa intuición cervantina de El Quijote, esa
experiencia de la propia sustancia espiritual del alma quijotesca desbordante de belleza en orden a su encarnación o localización material del
personaje. Pero la intuición de Cervantes es indescribible por inefable,
arranca de las entrañas mismas de la belleza, de su alma de novelista.
Nos queda la expresión exterior, la obra. Y esta expresión exterior
-obra humana- lleva la marca de su origen. Nacido de u.na experiencia
vital, vida, por tanto, Cervantes quiere expresarse por signos portadores de vida, que aproximen al lector a la vivencia original. El sentido
poético de El Quijote no es el sentido lógico y la novela nacida en la
penumbra del recogimiento es ineludiblemente arcano. En el recogimiento de Cervantes, en las profundidades de su alma, tiene origen El
Quijote: plasmación de inteligencia, deseo, intuición, sensibilidad y amor
de un hombre y hasta de un pueblo. Ha dicho Goethe en formula
certera: "Todo lo que es perfecto en su especie debe elevarse por encima de su especie, llegar a ser otra cosa, un ser incomparable". Don
Quijote es un universo que se basta a sí mismo, con una significación
exclusivamente suya.
Conocemos de sobra el propósito de Cervantes:
...pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de
los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caba-

21 1

llerías, que por los de mi verdadero Don Quijote van ya tropezando y
han de caer del todo, sin duda alguna.
'

. _Pero poco nos importa este propósito ante el verdadero germen esp~tual de la obra que luego fue plasmada. Con Don Quijote surge por
pnmera vez la novela moderna de costumbres y caracteres. Este manantial ép_ico de la novel~ moderna es a la vez la mejor novela picaresca, la mei~r novela realista moderna y la novela social española por
antonomasia. Inventor de una nueva belleza Cervantes alcanza las
m~s elevadas alturas de poesía. En la seca y adusta llanura manchega,
Miguel de Cervantes supo ver lo que otros no vieron. Encendidamente enamorado de Don Quijote, Cervantes no deja por ello de contrastarlo. duram~nte con ~a realidad y hasta de maltratarlo brutalmente y
momficarlo mnecesariamente, con el consiguiente disgusto del lector.
Unamuno -un lector de E/Quijote apasionado y apasionante- sale por
l~s fueros del caball~ro de la trise figura y la embiste -en no pocas ocas10nes- contra el nusmo Cervantes. Si éste pudo decir: "Para mi sólo
nací~, Don Quijote, y yo para él; él supo obrar y yo escribir"; aquél -no
quenendose quedar a la zaga- pudo exclamar:
.. •Y yo digo qu_e para que Cervantes contará su vida y yo la explicará y
c~mentara nacieron Don Quijote y Sancho; Cervantes nació para explicarla, y para comentarla nací yo .. .

Pero lo cierto es que Don Miguel de Unamuno apenas si hace caso
del comentario objetivo y lógico de la obra. Le importa sobre todo
recrear ElQuijote, vivirlo en continuo vértigo pasional, ir al sepulcro del
Caballero de la locura y deshacerse allí en lágrimas, consumirse de fiebre, morir de sed de océanos, de hambre de universo, de morriña de
eternidad ... Acude a E/Quijote para buscar aquello que él lleva en si. y
como la genial obra maestra cervantina es una arca riquísima en tesoros, don Miguel de Unamuno selecciona espontáneamente unas cuantas piedras preciosas que traspasan la malla de sus intereses.
El gozador del Quijote puede intuir el valor cuya expresión es la figura del andante caballero manchego: el modo y la perfección con que ha
encontrado su expresión el valor del ideal caballeresco. Pero la actitud
de los hombres ante E/Quijote puede ser variadísima de acuerdo con la
multiplicidad de las capacidades para intuir los valores estéticos realizados en el personaje. Los juicios de los críticos, la tradición, la moda y
otros factores influyen en la percepción de la mayoría de los gozadores
de la obra de arte. Y hasta se podría decir que en una nación, en una
zona de un país o en una época, nunca se intuye sino un sector limitado de la esfera de los valores estéticos realizados en Don Q1,ijote.

�212

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Entre el Quijote de Cervantes y el Quijote de cada lector estará
siempre esa obra de vida humana objetivada, plasmada, cristalizada,
que cabe contemplar desde diversas perspectivas y ofrece muchos aspectos de nuestra consideración.
Cervantes despreocupado de otros valores captables, se vuelve hacia
el valor expresivo de un caballero andante archiespañol y por lo mismo
profundamente humano. Busca la configuración pura, la forma evocadora de sentimientos unitarios y armónicos, la recta proporción, el
equilibrio de los contrastes. No intenta revelarnos el ser en si del Quijote, sino expresarlo, comunicarlo como criatura viviente de su espíritu.
Y logra su objetivo. Por la pureza expresiva del sentimiento y por lo
medularmente humano del personaje, Don Quijote agrada universalmente en el espacio y en el tiempo.
111- Don Quijote y el valor de lo Caballeresco

Los valores son cualidades que determinan las cosas. Cualidades con
peculiares características: polaridad, diversidad específica y gradación
jerárquica. Valor es aquel estadio o modo del ser que estriba en el sentido de excelencia, dignidad, importancia o jerarquía que le acaece en
virtud de su adecuación a la ley teleológica, a la causa final que permea
todo el orden ontológico. Una cosa vale tanto más cuanto se conforme mejor con el principio de su ordenación final. No se tata de cualidades ideales y absolutas que valgan fuera del dominio del ser en un
reino irreal, sino de modelos o arquetipos ontológicos extraídos por la
razón de la actualidad del ser y de su potencialidad de perfección; de su
norma ideal inmanente contenida en su misma esencia. En rigor, nada
hay negativamente valioso; el valor negativo sería un ente privado del
ser, es decir, un no-ser. Por lo demás, resulta un contrasentido, un
absurdo, que una persona se afane por realizar valores y se pase su vida
realizándolos para que, a la postre, se le diga esta zarandaja: "Los valores no son, sino que valen". O son o no son. Si no son, no merecen ni
la más pequeña partícula de nuestro aprecio.
Don Quijote, al intentar realizar el valor de lo caballeresco, se hace,
por esta misma situación, portador de valor. El caballero es la encarnación del honor, valioso por valeroso, por realizador del deber, por
honrado en su actuar, por defensor de la justicia, por amparador del
débil contra el fuerte. Convierte a la mujer en el ideal más puro de sus
amores y le profesa un culto idolátrico, desviándose del auténtico valor
que perseguía y enturbiando su actuar. Del castillo feudal sale el caba-

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

213

llero andante, se arma de todas sus armas, abraza su adarga, toma su
~z~ y,. en camino de glorioso alucinado, busca las aventuras por lo
mas m~cado de !as selvas, en las más lóbregas encrucijadas y expuesto a las mclemencias del cielo. Combate a los malhechores socorre a
los indigentes, impone la paz y la justicia sobre la tierra. Y t~do esto lo
hace Don Quijote a la española, con era rara mezcla de orgullo y
honor. (_)rgullo fatuo que genera su individualismo y anarquismo;
honor acnsolado que gesta el personalismo hispano de tan alto valor.
En .el ejercicio de su_ elevado ministerio, Don Quijote se coloca por
encuna de toda autoridad. Por encima de él solo reconoce a Dios. Su
lanza es su ley, sus bríos son sus fuerzas, su voluntad sus premáticas.
España, el grande y heroico pueblo del Romancero y de los Canteres de
Gesta, se impregnó del espíritu caballeresco aunque la caballería no se
haya establecido propiamente en su suelo.
Hay en ElQuijote como un hacerse del interior espiritual al exterior
corp?ral. Vi:7e desde sí y para todos. Es un hijo dalgo, es decir, un hijo
de bien. Mi maestro en la Universidad Central de Madrid, Alfonso
García. Valdecasas, ha explicado que el concepto de hidalgo -radicado
en el tiempo- hace referencia a un pasado, a una continuidad, a una
sucesión. El tener ascendientes nobles no es más que una causa de
o~ligación. ~ad~ cual, por consiguiente, tiene que ser hijo de sus propias obras y Justificarse por ellas. Las obras consisten en la acción esforzada, no en el resultado ni en el éxito. Reiteradamente formula
Cervantes estos principios: "Cada cual es hijo de sus propias obras";
"la verdadera nobleza consiste en tu virtud"; "la honra puédela tener el
pobre, pero no el vicioso". Un caballero, para Don Quijote, es aquel
que, "siendo afable, bien criado, cortés, comedido y oficioso; no soberbio, no arrQgante, no murmurador y, sobre todo, caritativo, que con
dos maravedises que con ánimo alegre dé al pobre, se mostrará tan
liberal ~orno el que a campana herida da limosna2. La generosidad de
alma y el desprecio del éxito es algo muy quijotesco e hispánico. Lo
que verdaderamente importa es la obra y el esfuerzo producidos por el
ser; el éxito o el fracaso no están determinados por la virtud, sino que
en sus efectos interviene la fortuna. Amonestando a Sancho dice
'
Don Quijote: "Bien se parece, Sancho, que eres villano, y de aquellos
que dicen: ¡Viva quien vence!". Como buen hidalgo, Don Quijote se
cuida más del ser que del parecer, y a solas consigo mismo es más
hidalgo que nunca. Está siempre por encima de los convencionalismos
y del éxito, dependiente sólo de su propia persona y de Dios. Su honor
2

Parte II, capítulo IV.

�21 5

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

es más sustan~ial que él mismo. La honra es para "el Caballero de la
Triste Figura" cosa de vocación. Abnegado y d~sprendid~ sin proponérselo está listo siempre para defender cualqwer causa iusta. Obra
confo~e a su conciencia -norma próxima de moralidad- y esto le
salva aunque tuviese conciencia errónea.

que ofrece es artística, no real; es un desviar los ojos de la amenaza, no
una destrucción de la misma. De ahí que E/ Qufjote, como el arte en
general, no puede asumir veces de realidad y menos de religión. Nos
quitará, y ya es bastante, el fardo de la existencia por unos momentos,
para que, fortalecidos, podamos recomenzar el asalto de la altura. Contra el quijotismo como religión, de Unamuno, proclamamos el quijotismo como espíritu tutelar de nuestra cultura lúspánica.

214

¿Por qué sigue Sancho a Don Quijote? He aquí la explicación de
García Valdecasas:
El cazurro Sancho le sigue y le quiere, no ciertamente por loco, sino por hidalgo. Toda su gramática parda y sus infini_tos refranes-~º
pueden impedir que Sancho se sienta arrastra~o a segrur_ a Don Q111¡~te. Ni salarios al contado, rú ínsulas prometidas bastanan para explicarlo. Lo explica el natural señorío del hidalgo, que despierta en quienes están en tomo de él las virtudes dormidas, y suscita en cada uno lo
mejor que puede dar de sí.3

Lo que en el español hay de humano, su eterna y universal humanidad, trasparece en E/ Quijote, cristalización perenn~ de la ~ande y
heroica cultura ibera. No se trata de un libro depnmente, ru de una
sátira contra las esencias heroicas que informaban la caballería medieval; siempre generadoras de nobles y abnegadas acciones. En Mad~id,
el día 23 de abril de 1948, tuvimos la satisfacción de escuchar de viva
voz de don Ramón Menéndez Pidal, Director de la Real Academia
Española, un discurso titulado Ceroantes y el ideal caballeresco, cuyas últimas palabras deseamos ahora reproducir:

fa

Es apreciación muy incomplem toda aquella ~ue ~~ detie~e en
burla de la caballería andante y no percibe la complicac1on del tipo qwjotesco: cuerdo cuando raciocina, mueve a ~r~funda y melancólica
simpatía, haciendo deseable la santa sed de Justlcia, de Ve:dad y de Belleza que él propugna; loco cuando obra, se_ capta todavia o~estra admiración por su inquebrantable fé, por su magotable energia,_ por s~
martirial poder de sufrimiento, que nos edifica y fortalece. El 1~vene1ble entusiasmo del vencido caballero es donairoso y grave doctanal de
tenacidad heróica ante los ideales más arduos, los únicos dignos de tal
nombre, los que hoy son un sueño inasequible y sólo se harán asequibles en un futuro mejor.

Todo esto está muy bien, a condición de no caer en aquel em~~o
de Unamuno de hacer del quijotismo una religión nacional. ElQu9ote
nos proporciona descanso en la lucha de la vida, crean~o a nuestro
alrededor una zona ideal y estética. Por eso se le expenmenta como
"catarsis" y como liberación, pero no como salvación. La liberación
3 Véase

" El hidalgo y el honor" Ed. &amp;vista de Occidente, pp. 52-53

IV.- Nuestro Quijotismo

Una actitud vital hispánica
Con pié en los hidalgos españoles de su tiempo, el genio de Cervantes
prototipiza en Don Quijote la figura ideal del caballero lúspánico. Su
generosidad, su cortesía, su seriedad y buena fe, su religiosidad interior
y respetuosa le configuran como un señor caballero.
Absorbido en la visión de una recta ascendente, este hombre gótico,
henclúdo de nüsericordia, combate con follones y malandrines. Don
Quijote vive en tensión constante con la dura realidad y en continua
comunión con la amada idealidad. Es un hombre medieval que vive en
el Renacimiento. En esta inadecuación estriba su tragedia. Subsumido
en la eternidad de su mundo sereno e inmutable, era natural que chocara con los fragmentos de un realismo verista.
Don Quijote se hizo caballero andante no por azar ni locura, sino
por amor a la justicia, por llevar el bien a todas partes, por sincera cristiandad, por arrojo a toda prueba. Antes de hacerse caballero ya había
en él un caballero ingénito. Era cuestión de necesidad, de vocación.
En la plenitud de su vida estética, Don Quijote no causa -no debe causar- risa ni lastima, sino veneración. Es posible que en sus inicios, el
personaje cervantino haya sido presentado como objeto de burla, pero
llega un momento en que el autor exclamará: "Para nú solo nació Don
Quijote, y yo para él, él supo obrar y yo escribir; solos los dos somos
para uno."
Loco estaba Don Quijote porque no pensaba como el común de las
gentes. Loco porque no se acomodaba a la realidad de todos aquellos
"cuyos pensamientos jamás habían sobrepasado la' altura de sus sombreros". Su realidad estaba en otras regiones donde no podían respirar
los barberos, los bachilleres, los duques y los arrieros.

�AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

A Don Quijóte no le interesaba el éxito, sino el esfuerzo. Derribado por el caballero de la Blanca Luna, hace constar ante Sancho:
"Atrevime, en fin, hice lo que pude, derribáronme y, aunque perdí la
honra, no perdí ni puedo perder la virtud de cumplir mi palabra".

So~re las ruindad~s de la vida, nuestro caballero andante pone siemp~e el ideal. Una fe inquebrantable en el bien, en el triunfo de la justic~a, en el valor de la voluntad y en la nobleza del sacrificio le guían
siempre. Como auténtico varón, Don Quijote proclama sus deberes:

216

Convencido de su ideal caballeresco y de la noble misión que tenía
que llevar a cabo por las llanuras del Planeta, Don Quijote ofrenda su
sangre y su vida a la conquista de un ideal. Tiene conciencia de su misión:
Has de saber, Sancho amigo, que yo nací por querer del cielo en esta nuestra edad de hierro para resucitar en ella la dorada o de oro. Yo
soy aquel para quien están guardados los peligros, las hazañas grandes,
los valerosos fechos.

Observa David Rubio que Don Quijote, al revés de Hamlet, no razona su misión, se ha apoderado ya de su corazón, y como la Humanidad en la Edad Media, creyéndose guiado por la mano de Dios, seguirá
hasta el fin de su jornada, dejando el ejemplo más grandioso de fe y de
valor de su voluntad como no hay otro en la Historia. ''Bien podrán
los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo es
imposible", solía decir el hidalgo manchego. Quiso resucitar la ya
muerta andante caballería, y tropezando aquí y levantándose_ acullá,
cumplió gran parte de sus deseos socorriendo viudas, amparando doncellas y favoreciendo casadas, huérfanos y pupilos.
Don Quijote es un héroe cristiano. ¡Enciéndanlo y no se quieran
desentender de ello los amantes de la literatura universal! Comprende y
práctica, a la manera cristiana, la doctrina del sacrificio. Cree en la Providencia:
Más con todo esto, sube en tu jwnento, Sancho el bueno, y vente
tras mí, que Dios, que es proveedor de todas las cosas, no nos ha de
faltar, y más andando tanto en su servicio como andamos, pues no falta a los mosquitos del aire, ni a los gusanillos de la tierra, ni a los renacuajos del agua, y es tan piadoso que hace salir su sol sobre los buenos
y los malos, y llueve sobre los injustos y justos.

El reposo, el regalo y el buen paso se inventó para los blandos cortesanos, no para Don Quijote. Para él, sólo el trabajo, la inquietud y las
armas. A cielo abierto, sudando y afanando, este caballero cristiano
pone en ejecución el bien y se siente como brazo por quien se ejecuta,
en la tierra, la justicia de Dios. Sus intenciones siempre las endereza a
buenos fines, que son de hacer bien a todos, mal a ninguno.

217

•• •'.'1atar en los gigantes la soberbia; a la avaricia y envidia, en la gene~os1dad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del
arumo; a la gula y al sueño, en el poco comer que comemos y en el
mucho ·velar que velamos; a la lujuria y lascivia, en la lealtad que guardamos a los que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la
pereza, con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones que nos pueden hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros.

Au~~ue frac~se mil veces, Don Quijote no altera su regla: su fuerza
al serv1c10 del bien. De esta manera convierte cada fracaso en triunfo
de la conciencia.
Ha dicho nuestro gran Vasconcelos que:
... con El Quijote dió España a la Humanidad uno de sus libros fundamentales. En cada hombre hay algo de Quijote, no importa cual sea
su raza; pero e~ el español se acentúan sus rasgos, y en todo aquel cuya
alma se ha for¡ado en el lenguaje de Castilla. Por eso puede afirmarse
que El Quijote es tan hispanoamericano como es español. Y tanto España como nosotros, por la común posesión del idioma cervantesco así no hubiese ligas de sangre-, tenemos en El Qufjote un tesoro que
crea linajes de espíritu. Pocos pueblos cuentan con ventaja parecida ...
El Quijote estaba ya en América, pese a que no llegó a visitarnos Cerv~ntes; vino aquí como adelantado de la raza y fue misionero y capitán;
vmo en la esforzada voluntad de Hernán Cortés, un Quijote al que le
salió bien la osada aventura ... Y aunque toda la obra colonial de España se perdió para la metrópoli en lo material, el Quijote que guió la
conquista, el Quijote que después, durante la colonia, expidió las leyes
de Indias, el monwnento jurídico más piadoso que vieron los siglos; el
Quijote que más tarde hizo la independencia política, subsiste en nuestra historia ...

Es típico del iberoamericano aceptar la pelea por una causa justa, sin
plantearse el problema del triunfo o de la derrota. De antemano está
dispuesto a sufrir el fracaso, si el honor le impone lib1ar 1a batalla. Para
que siga adelante la fe y la exigencia del bien, arriesga su comodidad y
la vida misma.
Por Hispanoamérica nunca ha hablado el éxit0 económico, ni la potencia guerrera, ni la ambición de mercados. Es el noble espíritu quijotesco el que nos mueve a alzar nuestra voz, a_ embrazar nuestra adarga y

�218

AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

embestir con nuestra lanza a esta tierra plagada con molinos de iniquidades. Y de esta locura gloriosa no nos podrán curar nunca.

V.- Hacia una axiología de El Quijote
Como Cervantes, también los lectores acabamos por amar-y no__se~retamente- la actitud del hidalgo. Mucho se ha dicho sobre la _qwJ~ttzación de Sancho Panza, pero hay un hecho más tadical y pnmano: la
quijotización de Cervantes. El autor :asi desap~rece en aras_ de su ente
de ficción. y queda sólo un mensa1e de hero1smo, una dichosa embriaguez ante el valor de lo caballeresco.
Es tiempo ya de afirmarlo: lo esencial de ~on Quijote -el núcleo de
donde dimana toda su acción- es eso: el senurse portador de un valor
personal: lo caballeresco. Todo el afán de ejercitar su :oluntad so~re
su contorno, todas sus esperanzas de reformador, pro':1enen de su mtuición de los valores espirituales en cuyo favor sacnfica todo valor
vital.
Gusta Don Quijote de hacerle a Sancho observaciones axiológicas.
El valor se basa en el bien realizado:
Sábete Sancho que no es un hombre m~s que ~tro sino hac~ más
que o tro" . Y hasta se pennite señalar una ¡erarqwa de valores:lin'Por·
que te hago saber, Sancho, que la boca sin mue~as es como m~ o sm
piedra, y en mucho más se ha de estimar un diente que un diamante.
(I, XVIII)

Desde 1955 insistíamos ya en nuestros artículos publicados en diversos diarios mexicanos, que, Cervantes empleaba la palb
a ra "al"
v or_
en un sentido axiológico próximo al sentido actual. En 1_957 ha pu~~cado un libro Santiago Montero Díaz -Cervantes, compa~ero eterno en el cual comenta aquel pasaje (1 a, 27) del Quijote: Lucmda a Cardenio. "Cada día descubro en vos valores que me obligan y Juerz.an a que en
más os estime... " El Doctor Montero Días apunta:
"Como en Shakespeare emplease ya la palab~a valor en riguroso
sentido axiológico, es decir, designan,do una cuali~ad 1rreal de alguna
manera indicada en un objeto. Observese, ademas, que estos vakJms
son descubiertos y estimados en riguroso acuerdo con el ~~quema de toda toma de posición ante un valor descrito por los axtologos modernos v fmalmente obsérvese que el breve pasaje comentado alude, para
que '~ada falte, al carácter fundamental de forzosidad de los valor~s,
que se imponen por su propia jerarquía. Tres notas, en un solo pasa¡e,

219

esenciales a la teoría de los valores: calidades incorporadas a un objeto,
estimación y forzosidad". 4

Hasta ahora no se ha hecho -que yo sepa...:. un estudio rigurosamente axiológico sobre ElQuijote. Y, sin embargo, toda Ja estructura de la
novela parece descansar sobre la noción del valor. Pero no de valor en
el sentido de una forma apriórica vacía de contenido real, o como una
segunda especie de entidad o subsistencia ideal, distinta e independiente de la realidad del ser. Frente a las actitudes del psicologismo, formalismo y autonomismo del valor, Cervantes se orienta hacia una concepción metafísica. En la estructura óntica va ya incluido el valor.
Trátese de una manifestación activa del ser, de una ordenación del ente
fundada teleológicamente. El basamento de lo caballeresco no está
flotando en un mundo etéreo de esencias alógicas, sino que tiene su
soporte en eJ mundo real.
Vayan, como ejemplo, estos expresivos textos: "A esto puede decir
que Dulcinea es hija de sus obras, y que las virtudes adoban la sangre y
que en más se ha de estimar y tener un humilde virtuoso que un vicioso levantado". "La honra puédela tener el pobre, pero no el vicioso".
"Cada uno es hijo de sus obras". "La virtud vale por sí sola lo que la
sangre no vale". A lo largo de toda la obra cervantina, el honor aparece como mero apéndice de la virtud. La dignidad del hombre no pende de la fama, de la opinión, de los galardones o de cualquier otra circunstancia externa, sino de la intimidad de la virtud personal. No hay
porque concluir, como lo hace Américo Castro, que la moral naturalista y estoica da frutos originales en Cervantes y que la psicología de sus
personajes -empirismo, relativismo y "engaño a los ojos"- nos lleva a
los estados de espíritu más exquisitos dentro del Renacimiento precar5
tesiano. Es claro que su flora temática crece en el clima histórico renacentista, pero recuérdese que el Renacimiento español- Renacimiento sui generis- no rompe con la tradición medieval en lo sustancial, en
las ideas-madres. La ética de Cervantes es una ética cristiana. El ideal
caballeresco del Medievo persiste y se salva en E/ Quijote, ''que sólo
satiriza -como lo han apuntado casi unánimemente todos los críticos
contemporáneos- los desvaríos y excesos idealistas, en lo que son contrarios a la razón y al sentido de la realidad".

4

Santiago Montero Díaz, Cewantes, compañero eterno. Editorial Aramo, Madrid
1959, pp. 184, 185
5
Véase E/ Pensan1ienlo de Cervantes, Madrid, Casa Editorial Hernando, 1925, p.

387

�220

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

·No! Don Quijote no es un hombre erasmiano, renacentista; es un
ca~allero cristiano encendido por nobles afanes de ejecutar "el bien de
la tierra", "con el valor de nuestros brazos y el filo de nuestras espadas". Su moral es inconfundiblemente cristiana; dígalo, si no, este pa-

Don Quijote -escribe Ramiro de Maeztu- es el prototipo del
amor, en su expresión más elevada de amor cósmico, para todas las
edades, si se aparta, naturalmente, lo que corresponde a las circunstancias de la caballería andante y a los libros de caballería. Todo gran
enamorado se propondrá siempre realizar el bien de la tierra y resucitar
la edad de oro en la de hierro, y querrá reservarse para sí las grandes
hazañas y los hechos valerosos. Ya no leeremos ElQ11ijote más que en
su perspectiva histórica; pero aún entonces, cuando no pueda desalentarnos, porque lo consideraremos como la obra en que tuvieron que
inspirarse los españoles cuando estaban cansados y necesitaban reposarse, todavía nos dará otra lección definitiva la obra de Cervantes, la
de que Dante se engañaba al decirnos que el amor mueve el sol y las
estrellas. El amor sin la fuerza no puede mover nada, y para medir
bien la propia fuerza nos hará falta ver las cosas como son. La veracidad es deber inexcusable.7

Hemos de matar, en los gigantes, a la soberbia; a la avaricia y envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente
y quietud del ánimo; a la gula y al sueño, en ~l p_oco co~~r que comemos y en el mucho velar que velamos; a la lu1una y lascrvta, en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la pereza, con andar por todas las partes del mun?o buscando las ocasiones 9ue nos puedan hacer y hagan, sobre cnsaanos,
famosos caballeros.

No hay duda alguna, Don Quijote tiene clara conciencia de ser portador del valor de lo caballeresco:
Yo nací por querer del cielo, en esta nuestra edad de hierro, para
resucitar en ella la de oro ... yo soy a9uel para quien están guardados
los peligros, las grandes hazañas, los valores hechos.

No importa que tenga un físico débil; la debilidad de su físico la suplirá con el gran temple de su alma. ~ que cue~ta es _l~ lucha contra
los obstáculos que se oponen a la felicidad comun. Vieio y achac~so
por su cuerpo, el caballero manchego vive a~cament~ sueños e ilusiones de mozo. Esta mezcla inesperada de veiez y de Juventud es la
fuente de la vis cómica de Don Quijote. Y, sin embargo, más allá de
toda comicidad, habría que exclamar con Merimée: "¡Ay! Del que no
haya tenido alguna idea de Don Quijote ni corrido el riesgo de verse
apaleado o ridiculizado por enderezar entuertos!".
"España -&lt;lijo una vez Nietzche- es un pueblo que quiso ser d~masiado". La característica del siglo XVI estriba en una voluntad de ideal
y de fe que se superpone a la realidad, a la evidencia que suministran
los sentidos y el raciocinio natural, "como en los cuadros del_ Greco
hay una espiritualidad que no tienen graciosamente las figuras, smo que
6
.
qweren
tener1a, y por eso 1a alcanzan" .
Cervantes, con los ojos bien abiertos, contempla a su alrededor la
pobreza de España y la fatiga de sus caballeros: todo ~o que le circunda
aparece derrengado y jadeante. Tal vez sea necesario_ m~rcar el ~to.
Pero ahí está el arrebato de la voluntad española, el des1gruo de realizar
increfüles hazañas.

En el mundo cervantino, la esfera de lo real colinda, por una parte,
con el hemisferio de la ilusión, y por otra parte, con el del ideal. Y esto
nos da como resultado lo que el alemán Joseph Bichermann, en su
libro Don Qufjote y Fausto, ha llamado el halla~o de un mundo trino en el
hombre por parte de Cervantes.
Don Quijote no es un ser que husmea lascivamente dentro y fuera
de sí, si no un ser que vive, es decir, un ser que quiere realizar la vida
integral. Sin eludir ni renegar de la condición carnal de lo humano,
tampoco la exalta y sublimiza; le basta con suponerla ... Sus ojos esperanzados siempre están vueltos hacia las alturas.
¡Sí! El Caballero de la Mancha es un loco, un extraviado; pero su locura no se origina en sus altos ideales ni toma pié en sus esfuerzos apasionados. Se trata simplemente del mucho leer la letra muerta de libros
extravagantes. Y la realidad se venga cruelmente de él con el molino
de viento que no reconoce como tal. Fuera de este punto ciego de su
conciencia, ¡qué discreto, qué noble, qué delicado es Don Quijote y
cuántas cosas sabe! ¡Cuidado! ¡No hay que burlarnos! "Cualquier hombre que pasa a nuestro lado es un posible Don Quijote, sólo que de
tipo y calidad inferior".8
Dos ideas directrices presiden la estructura espiritual de Don Quijote: ecumenicidad e institucionalismo personalista. El caballero español
no se conforma con la idea de luchar contra un mal localizado en su
país y en su tiempo. Quiere servir a todos los pueblÓs, a la Cristiandad
y a todos los tiempos venideros. Su reforma del mundo la confía a
7

6

R. de Maeztu.

221

8

Don Quijote, Don Juany la Celestina Colección Austral, 4ª. Edición, p. 72. ,

J. Bickermann, Don Quijotey Fa111to. Editorial Aral~ce.

/

�222

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

una institució~: la orden de la caballería andante. Pero esta institución
deberá reposar en los valores personales del caballero: "Sábete, Sancho,
que no es un hombre más que otro si no hace más que otro".
Cuando acompañamos a Don Quijote en su evasión de la realidad
retornamos más ávidamente a ella, para enraizarnos en la tierra de lo
eternamente humano. Después de acompañar a este héroe derrotado
por las inclemencias de la suerte, nos queda un sedimento familiar,
comprensivo profundamente humano ... Ya podemos contemplar la
vida y los hombres "con ojos conmovidos, húmedos de emoción, con
la luz entre irónica y oleosa de una limpia melancolía". ¡Lagrimas! Tal
vez algunas afloren a los ojos pero impregnadas de sal, saturadas de
compasión por los hombres.
"¿Por qué ElQuijote es la obra maestra de la ironía? -pregunta Alomar en sus Notas al margen de mi Quijote- Todo el hombre está aquí ...
Por eso muestra este libro maravillosamente la identidad matriz de
ideal y real, o sea de imagen y cosa; porque se ve despuntar bajo las
cosas su identidad con nuestra propia naturaleza, y se las ve acomodar
su forma al molde de nuestro espíritu. Por eso también en ElQuijote se
inicia la modalidad de los tiempos modernos, hechos de ironía y contraposición, de hipótesis y duda".
Concluimos la lectura de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha
y pensamos que ideal y vida no son dos polos irreconciliables: el_ ideal
viene a ser como la luz que ilumina la vitalidad. A través de la inserción del ideal en un ser viviente individual, se realiza esa iluminación.
Y hasta cabe hablar de unos "ideales de la vida" y de una "vida de los
ideales". El valor de lo caballeresco llegó a erigirse en rector de la vida
de Don Quijote, señalándole, como ideal que es, un rumbo por seguir.
Pero la promoción de su ser viviente hacia su objetivo debiese a su
esforzada voluntad, al calor propio de su emoción vital.
Ninguna otra novela, como El Quijote, provoca con may~r int~ns~dad la voluntad de superar las barreras entre la obra y el su1eto, mv1tando a la intropaúa. A su profunda significación une un valor abierto
a la Einfahlung.
A la realidad primordial de la vida diaria, Cervantes superpone una
esfera o estrato de fantasía que, aunque choque con la realidad tangible,
se articula con ella. Don Quijote y Sancho conceden al mundo imaginario de la caballería una dimensión de realidad. Argumentos no faltan. El hidalgo manchego aduce en su favor el universal reconocimiento y autorización de la caballería andante y los testimonios de cientos

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

223

libros d~ impresos con licencia real. La sub-realidad quijotesca está
caractenzada por peculiares modificaciones al espacio, al tiempo y a la
causalidad. Aunque quienes aguarden a Don Quijote, en la entrada de
la cueva de Montesinos, afirmen que sólo estúvo dentro, poco más de
una hora, el Caballero de la Triste Figura está convencido que pasó en
ella tres días. Resulta muy natural el conflicto que se suscita entre el
m~do de Don Quijote y el mundo de los otros. Aunque para Don
Qm¡ote su mundo sea un mundo lleno de sentido, para los demás -y
no me refiero aquí a los altos ideales sino a las extravagancias- se trata
de un mundo de locura. Para mantener la dimensión de realidad de su
mundo, Don Quijote recorre al hecho del encantamiento, como obra
de su archi-enemigo el Mago Frestón, siempre que choca con la realidad primordial.
Un día cayó vencido Don Quijote al ímpetu del Caballero de la
Blanca Luna. Y la tenue luz de su ocaso le dispuso a recibir la plena
luz del sol.
Yo me siento, sobrina, a punto de muerte; querria hacerla de tal
modo, que diese a entender que no había sido mi vida tan mala que dejase renombre de loco; que puesto que lo he sido, no querria conformar esta verdad en mi muerte (II, 74)

Cualquier que haya sido su locura -y no la fue por haber querido
realizar altos valores-, no desea acreditarla en la muerte. Lejos de entregarse a cruel desesperación, supo sufrir con paciencia y hasta con
dulzura. He aquí su último mensaje, que podría ser el mismo de Job:
Post tenebras spero lucem. Después de las tinieblas espero la luz.
Nuestros tiempos han ido formando un verdadero culto a la vida.
De tanto buscar las fáciles satisfacciones y el "confort'' a todo precio,
se ha desembocado en un simple "spleen" sentimental, en un terrible
hastío de la vida. En medio de esta confusión moral y política, contemplemos una vez más a Don Quijote. Ridículo a veces por sus extremos de locura, digno de lástima por sus frecuentes descalabros, es
noble, es digno, es idealista, esforzado, desinteresado, merecedor en
todos los conceptos, de mejor suerte. Se entregó, sin reservas ni claudicaciones, a su nobilísima empresa. ¡Qué importa que no haya obtenido lo que el común de las gentes llaman trofeos, si logró una victoria
que su fiel Sancho juzgara la más valiosa: la victoria sobre sí propio! Su
solución es, en definitiva, la solución del desinterés y de la justicia. Nos
enseñó a pasar sobre el propio yo, qµe es el hombre rudimentario; a
vencer al hombre egoísta, que todo lo calibra por el interés; a triunfar
sobre el yo meticuloso, que se lisonjea con atribuir a la prudencia su

�224

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

flojedad y su tardanza. Sin negar al bien útil su parte de bondad, supo
subordinarle al bien honesto, como medio al fin. Contra los acomoda9
ticios de toda laya, prefirió la buena esperanza a la ruin posesión •
Vencedor o vencido, el buen caballero acreditó con sus obras, sus palabras1º. Es incapaz de hacer traición a su programa, aunque postrado
en tierra vea blandir sobre su rostro la lanza del rival:
Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo, y yo el
más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad. Aprieta, caballero, la lanza, y quítame la vida, pues
me has quitado la honra.

¡Te equivocas, Don Quijote, la honra no te ha sido quitada! La victoria material, en buena tesis, no concede derechos. Has perdido una
batalla, eso es todo, pero has ganado la unidad de un enjambre de pueblos que hablan tu mismo idioma, has enarbolado un ideal que conserva la voluntad personal dentro de la voluntad de Dios y que une el
mundo de los acaeceres en el que todos padecemos, con el mundo de
los sueños, en el que estamos solos. Los hombres ya no se podrán
olvidar de Don Quijote cada vez que renueven sus sentimientos de
hidalguía y de honor ¡Y honra, verdadera honra de hijos de Dios, es lo
que está necesitando el mundo de nuestros días!

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidades
y Ciencias Sociales
ITESM -Campus Monterrey

L

a producción poética del español Pedro Manuel de U rrea (14861530) se conserva reunida en tres impresiones antiguas: el Cancionero viejo de 1513, la Penitencia de amor (1514), y el Cancionero
nuevo de 1516. Está conformada por una diversidad de géneros que
campean entre lo religioso, alegórico, didáctico, personal y burlesco.
(Asensio, XXVIII)
Varias obras del Cancionero (1516) de Urrea van precedidas por una
serie de epístolas que cumplen con la función de prologarlas. En las
epístolas-prólogos, el autor esgrime su derecho, como integrante de la
nobleza española1, a expresarse poéticamente sin restricción alguna. La
defensa inusual de su oficio poético en esa época constituye, en opinión de Isabel Toro Pascua, una innovación ideológica. En dicha defensa percibimos el influjo intelectual de la mujer (la madre del poeta),
quien desempeña un rol significativo en la publicación de su obra.
Para valorar esta influencia, que podría considerarse inconcebible en
la Baja Edad Media, es necesario describir, en primera instancia, la teo-

9

Il, 7.

10

II, 66

1 En España, señala Roger Boase, ''la nobleza se dividía en tres grados: ricoshom bres, hidalgos y caballeros. Los primeros se distinguían por la posesión de sus
estados territoriales y de altos cargos en la Corte; los segundos, por su linaje noble;
los terceros, por su condición de caballero." (31) Urrea encajaáa particularmente en
el segundo grado debido a que su padre "dejó el cogollo de sus riquezas al mayorazgo
Miguel" y el poeta sólo "heredó Trasmoz, aldea situada en las faldas de Moncayo ... "
(Asensio, XVIII)
·

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE LiRREA

ría poética2 que Urrea exp~ne en sus epístolas-prólogos, y sus respectivos condicionamientos sociales.
del, autor.
La teoría oética de Urrea se sustenta en 1a acu·tud
. ~olitiva
.

ble, como recuerda Pedro Alfonso en su Disciplina Clericalis (cabalgar,
nadar, tirar con arco, cazar, practicar la cetrería, jugar al ajedrez y componer poemas). (Alvar y Gómez Moreno, 84)

Es decir el ~to creador es la resultante del ejercic10 lib~e yli aut?~omo
inc nacion nade su vo'1untad· y esta voluntad de creardobedece, a una
t poder que me
tural: " ...mi inclinación natural á mos~a o ~~ m1 tan o
,)
ha traído a lo que naturalmente soy inclinado (Toro Pascua, 85

Urrea defiende su derecho a expresarse insinuando, en una analogía,
que la naturaleza es sabia al otorgar a cada ser sus propios atributos:

226

, que un pasatiempo,
·
. es una necesidad
de
El escribir es algo mas
al
l exdi.
ineludible
porque
su
natur
eza
se
o
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presión personal. Su O cio es
di · ' aristoHoy
esto
nos
parecería
bastante
lógico,
pero
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cta
•
,
a segun oase era vis
crática le exigía justificarse. La poesia corte~andi
. , 3 El p~eta de la
como una forma de servicio f una m::r:i :ab:e;~i;: un poeta en la
corte era un autor no profesional, y
gu
. . . ·al,
.
(13)
Esto
explica
el
que
U
rrea
se
resista
lllici
nom1na de esa corte.
•
mente a publicar su obra:
obras
Una de las razones por las que Urrea no deseaba que sus d.
.
.
,
1
tatus
de
los
poetas
y
aca
enufu en ublicadas tiene relac1on con e es ,
. ,
esd pi última parte de la Edad Media. El era un anstocrata, y no un
cos. eb a de la clase media minontana
. . d e 1os ¡etrados·' como tal, funrruem ro
.
·
· rial y un cortesadamentalmente era un guerrero, un prop1etano temto
no. (177)

Si bien uno de los deberes del noble era escrib~ poesía, esta ~ct:ivi. . .en 1mpo
.
rtane1·a social, y por lo rrusmo,
dad ocupaba el séptimo s1~0
constituía un mero entreten1m1ento:
Componer poemas, recitarlos o cantarlos es, e_n la Edad Mef:1 :::
tretenimiento áulico por excelencia, uno de los siete deportes
.
1 a de las epístolas de Urrea: "la
2 Boase identifica cuacro teorras sobre la _n~tura ez
un acto de homenaje); la
, (p ,
0 forma de serv1c10 o como
devota y cortes oes1a com
. .
onsolación)· la didáctica-moralista
. . 1•di (p sía corno entreterum1ento y c
,
,
terapeuuca- u ca oe
,.
oscitiva (poesía como busque1
(poesía corno precepto u obligación),_ Y_a estetJc~-co~ ble es la teoría de la profecía

da de la verdad y de la belleza). La _uruca orr,us10:;:;:sa) que algunos poetas espa. , . (p , como gracias O 1nspirac1on n
,
cansmauca oesia
d B
el marqués de Santillana, parece que
ñoles anteriores, como Juan Alfonso e aena y

·

·d

" ( 175 176)

fueron partidanos o segru ores.
- alamiento· "Frente a la reali3 Ana M. Rodado coincide con Boase en este s~n
trirno~ales el juego del
dad de la vida cotidiana sosteruda so~re converuencias ~a un sueño de perfección:
f
como lo ofrec1a el amor provenz ,
.
amor cortesano o rece,
. di .b .d las situaciones son las preVIstas
.
¡ q elos papeles estan str1 w os,
•a1 d
un espacto. •.en e u
. .
É t es el valor del juego soc1 e1
y no hay cabida par~,el fracas_o odel ab~rn~1en:~-pa:a:empo favorito de los nobles, o
la razon
amor y ésta es tamb1en
,
,, e su eXJto. es
lo que es igual, esta de moda. (44)

227

... esto de trobar a los hombres por naturaleza les viene, porque algunos vemos que con ninguna arte en sus cabecas entrar puede, como en
naturaleza crian aves de aquella manera, que vemos hablar a los tordos,
papagayos y picacas, y no a las águilas, avantos ni milanos. (86)

En otro momento, calificará el escribir como un "vicio dulce" que
"no se puede dexar". Por eso la afirmación de Roger Boase respecto a
que Urrea "despreciaba la noción de poesía como una profesión total"
(175) debe tornarse con cierto recelo. Es difícil coincidir del todo con
este punto de vista cuando el poeta defiende con vehemencia su oficio
trovadoresco. Para Urrea la poesía es algo más que "puro deleite" (Alvar y Górnez Moreno, 86) como aseguraba Alfonso de Cartagena
cuando aludía a la enseñanza de los libros poéticos; es algo más que
"un fingimiento de cosas útiles, cubiertas o veladas con muy fermosa
cobertura, compuestas, distinguidas e scandidas por cierto cuento, peso
e medida" (Toro Pascua 14), como opinaba el Marqués de Santillana; y
es algo más que ser un "noble, fidalgo e cortés e mesurado e gentil e
gracioso e polido e donoso ... amador e que siempre se precie o se finja
ser enamorado... " (48), corno sostenía Juan Alfonso de Baena. Más
que deleite, fingimiento y donosura, la poesía era para Urrea la proyección de su condición noble sin cortapisas.
La renuencia inicial de Urrea a publicar su obra puede interpretarse
como el reflejo de un temor a la crítica social de su tiempo4, pero tarn4 Boase nos brinda una posible explicación a este temor. El resurgimiento de
los trovadores en los finales de la Edad Media es resultado de "la crisis que se produjo por una discrepancia entre la teoría social y la realidad social que nunca pudo resolverse, pues la teoría se basaba en la creencia en un sistema divino, preordenado de
estratificación social en la que el cambio era inconcebible." (8) Para Boase, "la minoría dominante (que comprendía a la nobleza, los prelados, l~s ricas clases medias y a
los funcionarios y oficiales de la Corte) impulsó ese resurgimiento. Agrega: "El ideal
provenzal de los fin'amors responde a las necesidades de esta minoría dominante,
pues, al basarse en los principios feudales de la lealtad y el servicio, inculcaba un respeto por el estatus y por la jerarquía existente y era un medio de evadirse de las realidades sociales y políticas desagradables." (13,151-152). En este sentido Urrea no requiere licitar su oficio poético porque su poesía respónde a dicho ideal cortesano; en
tanto, su poesía, en opinión de Asensio, se inserta: en la tradición literaria por su de-

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

bién como una respuesta autocótica. No desea publicar por tres mo?vos: debido a la temprana edad en la que ha escrito: " .. .la eda~ me r_uega ser bueno" (86); para prevenir la critica de sus de~actores literanos:
" ... porque no es cosa nueva, sino muy vieja, lo~ es_cnptore: ~e~e~ a !os
maldizientes ... " (87); y por un afán de perfecc1orusmo poettco: :31en
conozco yo, a mi manera, no ser conforme el trobar tanto en cantidad,
sino en calidad, porque yo necesidad no tengo de hazerme nombrar
por muchas coplas ..." (86).

que di a la emprenta, que era el Credo glosado .. .la obra no tiene tantas
letras cuantas vezes yo me he arrepentido ... " (87)

228

229

Par~ evitar críticas (en ocasiones consideradas injustas por· él), debe
prev~nirlas c~n una actitud objetiva: " ...¿cómo esperaré yo librarme, si
yo m1smo qwero ofenderme dando causa?" (87)
Nueva_~ente? el r~curs~,analógico es empleado; en esta ocasión, para transm1t1r su msat1sfacc1on creativa:

Sabemos que finalmente publica su obra en una edad madura, Y desafiando a los "maldizientes". ¿Quiénes eran éstos? Aunque Urrea no
proporciona nombres y apellidos, inferimos que son el gru~o de no~les
y letrados que podían pronunciarse respecto a su obra con ignorancia Y
prejuicio, respectivamente. Las enemistades dentro de la corte eran frecuentes:

... porque no es mi condición que mis obras anden por muchas partes,
aun~ue yo las ~en~ bien miradas; porque me acuerda aver leydo lo que
haz~an los sabios pmtores de Grecia, que, siendo la ymagen que pintavan perfectamente acabada, el maestro que ponía su nombre debaxo
no ?ezía "~ hizo", sino "la hazía", que mostraba no poder ser acabada;
¡quanto mas hazer &lt;levemos nosotros, que las obras lievan alguna duda
consigo! (98)

... no cabe duda de que, habitualmente, la corte real no sólo era un
foco de creación literaria, con sus propios poetas, sino que, además,
era un punto en que confluían y conjuntaban sus experi~ncias autores
procedentes de cortes señoriales, a veces adversas. (Beltran, 25)

La insatisfacción creativa no implica necesariamente un sentimiento
de inseguridad en el poeta. La mejor demostración de esto es al afirmar
que tiene "bien miradas" sus obras, y al declararse consciente de estar
innovando en su tiempo:

Otra rivalidad de Urrea fue la sostenida con los condes de Ribargoza con quienes libró una fuerte disputa por derechos de regadío. (Boase, 171):
Teniendo en cuenta la disputa que exisóa entre la familia de Urrea
y los condes de Ribargoza, el poeta tenía buenas razones para ser
aprehensivo en ese tema. (177)

La necesidad de justificar su labor poética dirige a U~e~ a un estado
de insatisfacción creativa constante. De ahí, el perfecc1orusmo. La experiencia le ha enseñado el riesgo de publicar prematura Y neg~gent:mente. Posee conciencia del "voluntario desastre de una obrezilla rrua

seo de evasión. (XVII).El núedo de Urrea obedece a que es ~onsciente d:l cambio
ideológico que está proponiendo: el derecho de un noble a dedicarse pro_f~s10nalme~te a la poesía. De ahí la necesidad de legitimación. No sólo es una cuesnon de escrupulos, como afirma Asensio.
.
5 Este perfeccionismo se ilustra con mayor claridad cuando el poe_ta, personalmente, dirige las dos ediciones de su Cancionero, de 1513 y 15~6'. en 1~ ~~ren~. La
imprenta, como innovación tecnológica del siglo ~• in:enn~o el mdividu~smo
poético debido a las enormes posibilidades de difusión literaaa que promeua. El
mismo individualismo que, finalmente, se sobrepuso a ~os t~mores de publicació2 de
Urrea. Es el mismo individualismo que lleva a Boase a idennficar a lJrrea como una
figura de transición entre la Edad Media y el Renacimiento." (181)

Y assí suplico a Vuestra Señoría que se acuerde del saber de los sa?ios, que es mirar adelante y tomar la parte más segura, y que yo no
mnove yo una cosa tan nueva en mi linaje, sino que siga las pisadas de
los otros en lo que hlziere; que quede guardado, para que, después de
yo muerto, puedan ver que he bivido, mostrando entonces estas mis
obras el que las quisiere mostrar, y no agora yo con mis propias manos, para que después adelante no me quexase de rni mismo, que es el
mayor mal ... (87-88)

De lo anterior se desprenden las siguientes reflexiones: Sabemos,
según Toro Pascua, que si bien Urrea innovó ideológicamente al desafiar los prejuicios sociales de su época, no lo logró estéticamente. Es
decir, su poesía cortesana se ciñó a los parámetros tradicionales de la
Edad Media. Se sujetó a la visión convencional del amor cortés: "desordenado y illicito"; cuya concepción es propia de la tradición gallega.
(Beltrán, 45). Se respaldó en la visión dualista de la. Edad Media que
contraponía binomios como: concordia / discordia; sabiduría / ignorancia; razón / pasión, entre otros. Cultivó un estereotipo trovadoresco
de la mujer, "de hermosas jóvenes cuya principal actividad era ser encantadoras con los hombres" (Wade, 106). Fue, en fin, un incondicional de la doctrina del fin 'amours-, un verso de él es elocuente: "El amor
que es fino amor/ ningún galardón procura". (Asensio, XXXII). Las
únicas dos excepciones a esto radicarían en que Urrea no oculta el

�230

ALEJANDRO DEL BOSQUE

nombre de la amada (Leonor) como solía hacerse, y en que el poeta
dedica varios de sus versos a su esposa María (algo infrecuente).
Por otra parte, el que haya finalmente publicado en vida sugeriría
una contradicción con su teoría poética. Sin embargo, esto bjen podría
ser considerado como un rasgo innovador. Por lo regular toda arte
poética se mantiene en consonancia con el producto literario de quien
la proclama. El que Urrea no cumpla con este presupuesto nos arroja la
presencia de un poeta que parece asumir su propia contradicción. En el
fondo, haber publicado es un signo más de la seguridad del autor en su
obra. Observamos una conciencia de su propü valía como escritor,
incluso cuando se rehusaba a publicar:
¿Cómo pensaré que mi trabajo está bien empleado, viendo que por
la emprenta ande yo en bodegones y cozinas, y en poder de rapazes,
que me juzguen maldicientes, y que cuantos lo quisieran saber lo sepan, y que veng-a yo a ser vendido? Parezca a Vuestra Señoría mejor
que el que me quisiera ver no pueda, porque lo que es bueno pocos lo
saben ... (88)

El publicar en vida es no sólo una señal de confianza en sí mismo,
sino también un indicador de un anhelo de reconocimjento social y
fama, que el autor ya había anticipado en sus epístolas-prólogos: " .. .Jo
que yo hasta aquí he hecho no á sido otra cosa sino una esperanca de
ser algo." (85)
Cuando se refiere a los villancicos dedicados a doña Beatriz de
Urrea, muestra también un deseo de ser leído. Al dedicárselos cumple
con el tradicional servicio cortesano que solía brindar un poeta. Sin
embargo, detrás de la voluntad de servicio subyace un anhelo de reconocimjento social: " ... no se mire el poco valer que ellos lievan, sino al mucho

deseo que a mí queda, el cualpide el ser satisfecho con ser conocido"(106)
Podríamos pensar, por otra parte, que el deseo de fama obedece a la
hipótesis sugerida por Eugenio Asensio respecto al peso social de ser el
"segundón"6 de la familia:
.. . su secreta amargura de haber nacido segundón.¡Quién sabe si no
publicó sus poemas para buscar el camino de las letras la gloria que su
hermano Miguel disfrutaba sin haberse tomado otro trabajo que el de
nacer! (XVII)

6 Urrea tuvo dos hermanos: Miguel, el mayorazgo; y Juan, el menor de la familia
que fue abad de Montearagón. El poeta perdió a su padr~, Lope II, conde de Ara~da,
cuando era aún muy pequeño. Su madre se llamaba Catalina de lxar. Urrea heredo de
su padre "una mísera aldea montañosa" llamada Trasmoz (Asensio, XVIII-XIX)

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

231

Tal hipótesis es aventurada pues si bien Urrea, de los dos hermanos,
fue_ ~l ~enos_ favorecido económicamente, esto no predispuso su aspiracton literana. ¿Acaso la gloria se obtiene por ser noble? ¿Acaso se
alcanzaba por el solo hecho de cultivar versos? No todos los nobles
poetas trascendieron. Habría que buscar otra explicación más razonable. María Rosa Llda de Malkiel nos la propone al plantear la coexistencia en la. Edad Me~~ de dos esferas opuestas: la eclesiástica y la pro~an~. _La pnmera, }scettca, qu~ "rechaza en principio el ansia de gloria
indivtdual terrena (99), propia de la esfera profana. Para Lida de Malkiel:
La experiencia poética de esta esfera, no regida en su pensamiento
por la clerecía, es, por excelencia, la poesía trovadoresca provenzal
que, con sus tres rasgos negativos - ni devota, ni didáctica ni veneradora de la Antigüedad grecorromana-, aparta su rumbo del marcado hasta entonces por la única clase culta, la eclesiástica. (118)

Aunque la poesía castellana de Urrea echa raíces en la poesía gallega,
y a su vez ésta, se deriva de la provenzal, hereda ese prurito de fama
que la tradición eclesiástica deniega. De hecho, no es el único poeta
noble ansioso de gloria:
El ansia de_ per~urar _en la me~oria de los hombres, que aqueja
agudamente al mqweto siglo XV español, halla formulación perfecta
en _la divisa del Marqués de Villena, uno de sus hombres más representaavos hasta en su frustración intelectual y desbaratada existencia.
(230)

Para Llda de Malkiel el caso opuesto es el Marqués de Santillana
quien "a pesar de su ávida ambición de ricohombre y de su no pequeña
vanidad de aficionado a las letras, no demuestra sincera pasión de fama". (276) Sin embargo dicho poeta se convierte en uno de los más
prestigiados de la corte. En Santillana no existe una voluntad abierta de
obtener fama, pero "involuntariamente" la obtiene. Urrea sí declara su
deseo de fama, y para esto existe una posible explicación:
Precisamente, como los autores perciben la pugna entre su ambición de gloria mundana y el ideal ascético que en principio sustenta la
Iglesia, hállanse en la literatura más declaraciones, más reflexiones sobre la fama, sobre su esfera propia, su valor, sus limitaciones, sus artífices, que en el mismo Siglo de Oro cuando, triunfante el Renacimiento, ya no había necesidad de defensas y apologías para lo que antes
había inquietado por su atractivo de nov~dad y rebeldía. (231-232)

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE UR.REA

El reconocimiento literario actual de Urrea se deriva esencialmente
de su defensa poética. Sin embargo, su producción lírica, en opinión de
Enrique Asensio, es mediocre. Lo considera un imitador más de Petrarca, un poeta sumamente influenciable Qa marcada presencia de Juan
del Encina en su obra), y un poeta apegado a la tradición cortesana de
la época. A pesar de esto, Asensio le concede el privilegio de !a duda al
plantear que quizá la Peregrinación, una obra "prohibida en el Indice inquisitorial de Valladolid ... " y que "ha desaparecido sin dejar más huellas que la minuciosa descripción de Femando Colón", pudo haber sido su obra maestra. (XLIII)

Mas, cuando pienso quánto es ya lo que está dicho y quán poco lo
que se, puede dear, gran p~e del desseo pierdo; porque, cierto, Señor,
ya estan los vocablos tan dichos y los limes y caminos tan tomados
que no puede nadie passar sin topar con otro, y aun, si mucho dize:
consigo rmsmo; pero huyendo lo más que se puede, porque de conti~uo puede aver cosas nuevas, no se debe dexar de gastar algo del
tiempo en aquello que los sabios lo han. (98-99)

232

Menéndez y Pelayo es también riguroso en su apreciación literaria:
" ... escribe de una manera difusa y descuidada y no tiene un instinto
para encontrar la forma perfecta". (Boase, 182). Excesivos o no los
planteamientos de ambos especialistas, lo cierto es que estamos frente
a un poeta honesto. Desea la fama, pero reconoce sus limitaciones. El
ser noble no le garantizaba ser necesariamente un hombre culto, y mucho menos ser diestro en el latín:
·
Yo siempre, de muy pequeño, he sido muy codicioso de la lengua
latina, y aunque carezca della, que no haya alcancado tanto como quisiera y para esto e fuera necesario, con lo poco que della he oydo, la
doblada affición á consentido á consentido un poco obra al mucho
desseo, no que sea merescedora de alabanca. (85)

No bastaba con que él lo reconociera. La ignorancia pervivía dentro
de la nobleza, y esto acarreaba la consecuente incomprensión de su
7
obra; aunque ésta haya sido escrita y divulgada en lengua vernácula.
Urrea se percibía rodeado de "hombres soezes", cuya insensibilidad
manifiesta era un escollo para el reconocimiento y difusión de su poesía. El escribir se enriquece con la lectura, pero la suya no era una sociedad culta. Del mismo modo, quienes juzgan irresponsablemente su
obra son quienes no suelen leer.
Urrea es también honesto al declarar que todo ya está dicho por
"los ingeniosos passados", pero aspira a innovar, y con ello obtener la
fama:

7 "La poesía lírica medieval se caracteriza por la coexistencia de tres corrientes
perfectamente definidas y, en principio, delimitadas con toda claridad: la lírica de tipo
tradicional, en lengua vernácula; la lírica culta, escrita en laán; y la lírica cortés, culta,
pero escrita en lengua vulgar." (Alvar y Gómez Moreno, 15! La lírica de_ Urrea se
inscribe en esta última corriente, respondiendo así a las necesidades expresivas de su
época.

233

rª

Otras aportaciones valiosas de Urrea en su defensa poética son:

a) Su visión comunicativa del qercicio poético;
La literatura es un evento comunicativo que puede disfrutarse tanto en
pr~sa como _en verso pues conlleva un signo de identidad lingüística.
Existen ocasiones en que "la lectura es más agradable en prosa que en
metro, porque se comprenden mejor las razones, porgue se allega más
a nuestro hablar" (102). Esto es relevante porque Urrea visualiza, aunque sea someramente, el valor de la recepción lectora.
b) Su vis-ión hedonista (velada) de la poesía.
Si bien la poesía era concebida convencionalmente como un "descanso" o pasatiempo para los nobles, Urrea nos ofrece otra connotación
cuando la_ :alifi~a ?e "vicio dulce" que no puede evitar. Es evidente que
la formac1on cnsnana del autor le impide expresar con holgura la palabra "placer", dada su significación "pecaminosa", pero la trasluce en
cada argumento apasionado de su teoría poética.
Su visión conciliadora-liberadora de la poesía.
Urrea escribe no sólo pensando en facilitar la conciliación de sus seres
queridos (su madre y su hermano mayor), sino también para liberar la
tristeza gue esta desavenencia le provoca: ''Y con la dulce poesía alivio
los amargos pensamientos que en mi moran, causados por el triste
pleyto que entre mi Señora y el Señor Conde está, en lo cual nadie deve
hablar, pues el mal hablar daña y el bueno no aprovecha." (92) Podemos observar el protagonismo del poeta al inicio de la cita. Si bien la
poesía suele estar al "servicio" de los otros, en este caso parece estar al
"servicio" de su autor. El incidente familiar es un motivo más para
proyectar el individualismo poético.

e)

Hemos visto, hasta este momento, cómo la voluntad creativa (inclinación natural) de Urrea lo conmina a defender su derecho a expresarse poéticamente a pesar de los prejuicios de su entorno. Asimismo,
hemos descrito algunos planteamientos de su apología con base en diversos condicionamientos sociales. Resta- averiguar de qué modo la

�234

ALEJANDRO DEL BOSQUE
LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

madre del poeta pudo haber influido en su disertación literaria. Desde
esta perspectiva, encontramos una estrecha relación entre la voluntad
de educar (de la madre) y la voluntad de crear (del poeta). La influencia
de la madre no sólo_ es notoria porque Urrea le dedica su obra más
trascendente: el Cancionero, sino porque en las epístolas-prólogos ya se
percibe: .. . viendo que las voluntades de madre qyan trabajado para con nosotros
en bazer de fo poco mucbo,y de fo mucho más. (81)
Podría pensarse que la influencia es meramente familiar o moral, pero el hecho de que Urrea "traduzca" las virtudes cristianas de su madre
en virtudes poéticas nos demanda una lectura distinta. Revisemos algunos ejemplos. Para Urrea su madre es un modelo de virtudes; entre
éstas, la templanza es una de las más distintivas. Ha enfrentado y resistido la amenaza de la veleidosa Fortuna: " .. . algunas vezes se á avido fa Fortuna con Vuestra Señoría como m19 enemiga, y Vuestra Señoría con ella como
pmona que le á poco temor." (81)
Al respecto, Boase comenta que "la práctica típicamente medieval
de dar "exempla" se utiliza por Urrea en alabanza a la templanza de su
madre". (179) Sin embargo, Urrea asimila esta vinud y la "traduce" en
constancia y cordura. Al igual que su madre, el poeta ha debido enfrentar las vicisitudes de la Fortuna, quien a veces favorece a quien no debe, y no beneficia a quien debiera. ¿Quién es la Fortuna? Según la tradición, correspondería a la ventura o desventura, a la suerte o la desgracia, a la buena o a la mala suerte; cuyo carácter es "voluble y caprichoso". (Rodado, 92-93) Quizá podría ser un dios oculto que no se
nombra en el ánimo de no ofenderlo o una especie de destino inescrutable. Según la tradición petrarquista, la Fortuna es "la que siguen los
poetas castellanos del siglo XV"; la que "sirve para justificar todo acontecimiento de la vida que carezca de explicación racional". (90) Pero,
en la experiencia social de Urrea, la Fortuna adquiere un rostro menos
abstracto. Podríamos inferir que algunas veces, detrás de la Fortuna, se
agrupa simbólicamente la sociedad adversa al poeta que aprueba o no
lo que escribe; que desafía al creador talentoso en tanto amenaza con
inhibir su oficio. La madre del poeta combate, con cordura, a la ciega
Fortuna que "muchas veces atrista a los buenos": Pero Vuestra Señoría
con la cordura la apartóy con el saber no la dexó sentir, porque dize un philósopbo
que la mqyor maravilla es el sabio averpesar. (84-85)
Urrea asume ese ejemplo de cordura de su madre cuando decide no
publicar con anticipación; al moderar el apetito de ser reconocido en
una edad temprana; y en su percepción sobria de "no trobar tanto en
canti~ad, sino en calidad... " (86). Asimismo traduce la templanza en

235

constancia al ejerce~ un control racional en su proceso de escritura, sin
someterse a las pasiones; y al combatir la pereza realizando "el trabajo
~ece~sari?" con el que "podemos levantar nuestros sentidos" dado que
los ingeniosos passados nos han dexado camino muy ancho en la iflustríssima por
ellos a/caneada ciencid'. (93)
~tra virtud de la madre asimilada poéticamente por Urrea es la
humild~d. El escribir co~eva una actitud humilde que se expresa en la
modestJa del autor al calificar sus obras con epítetos como: "obras pobre!', "baldío trabajo", "baxas obras"; entre otros. ¿Falsa modestia porq_ue e~ e~ fond_o sabe o cree que sí son valiosas? Lo cierto es que hay
cierta 1ns1stenc1a en mostrarse así al incluirse en la lista de quienes carecen de sabiduría:
En los libros famosísimos de los sabios passados .. .leemos cosas
tan dinas de alabanca, que no sé cómo los presentes, aunque tengan

voluntad, tengan osadía para poner sus obras adelante; cuanto más
aquéllos que la Fortuna de la sciencia á partido tan mal con ellos, que
de la sabiduóa agenos los á dexado. Yo, contándome por uno déstos ...

(91)

La humildad equivale al propio "contentamiento de la voluntad".
Quienes juzgan una obra literaria deben, en opinión de Urrea, de empezar por sí mismos:
... porque me paresce que devria cualquiera contentarse de una cosa
que otro ha hecho, si el que la vee no sabe hazer otra mejor que aquélla, y no cotejarla con otros passados, sino consigo rrúsmo.. . Más devóa ~ualquiera ver primero lo que está en él que lo que está en otro, y
no ¡uzgar, por no ser juzgado, porque con la vara que midiere ha de ser
medido ... (101-102)

La enseñanza bíblica, como puede observarse, sobresale en la postura poé?ca del autor. La humildad es una demostración de sabiduría, y
las mu1eres pueden ser un ejemplo de esto:
... he querido más nombrar aquellas sabias mugeres, porque, aunque
de los varones he leydo grandes hazañas gualardonadas, con la perpetua memoria, las mugeres hallo hizieron cosas que sabían tanto a varoniles como las mismas por ellos hechas. (94)

La madre del poeta, en este sentido, no es sólo un ejemplo de castidad sino también de sabiduría. Prevalece la visión medieval de la castidad que proporciona "gran fama y corona" (82), y al mismo tiempo se
filtra una visión renovadora al reconocer los atributos intelectuales de

�236

ALEJANDRO DEL BOSQUE

la mujer. El origen de esta apreciación habría que indagarlo en el siglo
XII, con Alfonso X el Sabio:
Es en tiempo del Rey Alfonso el Sabio, el rey de las Cantigas a la Virgen Maria, cuando, a mi entender, comienza a valorizarse la maternidad no sólo como función reproductora, sino también como fuente de
amor, de afecto y de honra. (Pastor, 192)

A la mujer se le honra no sólo por ser la principal fuente de procreación humana garantizadora del linaje social, por ser una pieza clave
en las alianzas políticas matrimoniales o por ser la destinataria central
del amor cortés; también se le honra, veladamente, por sus aptitudes
intelectuales. Estamos frente a una visión masculina de la mujer (castidad) en la Baja Edad Media, y una visión masculinizada (sabiduría) de
la núsma. Veamos la diferencia. Queda claro que la variedad de funciones sociales de la mujer confirma que no estaba excluida ideológicamente. Pero es evidente que en la época de Urrea pervivía una actitud
restringida e irresponsable hacia la mujer a pesar de su indiscutible presencia intercultural. La núsoginia medieval tiene una explicación religiosa:
La concepción de la mujer de los pensadores medievrues se basaba
en su fácil aceptación de la esencial inferioridad medieval de la misma,
que explicaban como resultado natural del pecado de Eva. (Wade Labarge, 50)

Para Francisco López Estrada:
Los testimonios de las obras literarias coinciden en que la recomendación general es que se mantenga a la mujer alejada de las letras, y
cuanto más, mejor. Esto puede probarse fácilmente con cualquiera de
los alegatos que se escribieron en castellano en el sentido misógino.

(11)

Sin embargo, es sabido que las mujeres de la nobleza eran las principales oyentes y lectoras de esa época (del siglo XII al XV). El mismo
López Estrada lo advierte:
En las manifestaciones elementales y comunes a la mayor parte, la
mujer gusta de la obra literaria como oyente de la poesía (casi siempre
cantada) y de las narraciones foll&lt;lóricas, y si es hábil, como intérprete
de una y otras; en grado más avanzado, aparece como oyente o lectora
de libros, y, finalmente, alcanza de diversas maneras el grado de autora
de las poesías o de los libros en prosa. (10)

Y agrega que la lectura era "un ejercicio frecuente en la mujer",
aunque esto sea difícil de comprobar:

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

237

Faltos, pues, de estadisticas, podemos recurrir a otros medios para
probar esto; la difusión de esta literatura leída por las mujeres, que
puede ser desde libros de horas con un texto establecido o libros de
devoción, más variados, o libros de ficción caballeresca o sentimental
o cancioneros, se testimonia de manera indirecta por la pintura y lo:
grabados de la época; son más numerosas las representaciones de las
mujeres que leen que las de hombres, sobre todo si los libros se refieren a esta literatura "interior" que requiere la literatura personal. (21)

La madre del poeta era, con seguridad, una asidua lectora. La confianza que Urrea deposita en ella se reitera al encomendarle su obra
literaria antes de ser publicada. Confía en su madre no sólo por el apoyo moral que le brinda, sino también por su buen juicio literario, desprendido de su afición lectora:
... yo, no hallando cosa tan justa a mis obras pobres, de saber carescedoras, he querido ponerlas debaxo del nombre de Vuestra Señoría, para que, siendo de allí corregidas, puedan yr por dondequiera sin temer
de detractores ... (85)

Urrea valora indirectamente la apreciación literaria de su madre al
confiarle su obra. Esto se realza cuando refiere "el contentanúemo" de
su progenitora quien "ha mostrado rescebir huelgo con mi baldío trabajo ... " (85). Asinúsmo, confía en su sentido de responsabilidad al entregarle el Candonero para que lo muestre "a aquéllos de quien no se
espera sino secreta ennúenda, si menester fuere, y no público juycio, a
las vezes sin causa." (85)
La madre de Urrea no sólo es una habitual oyente de la poesía del
autor; se espera de ella una opinión personal:
Porque me acuerdo que, leyendo Vuestra Merced las obras de mi Cancionero, por ser ellas oy' das con mayor gana que eran merecedoras,
fueron en más subido grado puestas en el contentamiento de Vuestra
Merced, que en otro ninguno serían ... (89)

Es necesario aclarar que en ningún momento de su teoría poética,
Urrea declara abiertamente el influjo intelectual de su madre, porque
no era común hacerlo en una época de mentalidad restrictiva. De alú
que el poeta atribuya cualidades masculinas a su madre para reconocer,
de modo indirecro, su valor intelectual. Estamos frente a una visión
masculinizada de la mujer, a falta de admitir sus inherentes cualidades
literarias:
... cuanto más que en las cosas que Vuestra Señoría á hecho á mostrado más varoniles fuercas que ánimo mugeril. Ptres como dize Juan

�238

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

ALEJANDRO DEL BOSQUE

Boccaccio en el libro que compuso, De daris mulieribus, las tales cosas
en los hombres serían muy alabadas, ¡cuánto más lo deven ser en las
mujeres, a quien naturaleza negó las fuercas varoniles! (83)

Se podía reconocer la sabiduría de las mujeres, pero era difícil aceptar públicamente su influencia intelectual. A pesar de esto, existen dos
acciones particulares de Urrea que ilustran la influencia. En primer lugar, publica el Credo glosado por insistencia de su madre: "Pero mirando el mandamiento de Vuestra Merced la mucha fuerca que en mí
tiene, he por bien que la tal obra paresca, por ser cosa de devoción,
aunque por esto no dexará de ser juzgada ... " (89). Podemos pensar
que la publicación del Credo obedece a que era menos riesgosa debido
a su naturaleza convencional "por ser cosa de devoción", pero en el
fondo subsistía la conciencia de que sería criticada. En segundo término, publica el Cancionero porque su madre lo induce a ello. La madre
quizá coincidió con la cordura del poeta, en un primer momento, debido a la "temprana edad" en que la obra había sido escrita. Si ella insiste
en que su hijo publique es porque tal vez estaba consciente del valor
literario de su poesía. Podemos pensar que su apreciación femenina
estuvo condicionada por su amor maternal; que su juicio literario, por
ende, era de un carácter subjetivo o emotivo; pero lo que resulta inminente es esa "fuerca" que proyectó tener en su hijo.
Las "varoniles fuercas" que Urrea identifica en su madre sugieren
no sólo una "suprema alabanca", "suprema para la época" (según
Asensio), sino también el reconocimiento de su papel fotjador en la
educación del poeta. La viudez repentina de la madre del escritor,
cuando éste aún era un niño, es un condicionante social de la formación social, y después literaria, de éste. Urrea atribuye esas "varoniles
fuercas" a la responsabilidad que su madre necesitó asumir ante la ausencia del padre.
Para Margaret Wade Labarge, el verdadero poder de una mujer llegaba con la viudez, "momento en el que asumía el pleno control de su
dote de viuda y, frecuentemente, si el heredero era menor de edad,
controlaba también la explotación y supervisión de todas las tierras e
ingresos hasta que el hijo alcanzara la mayoría de edad". (102) El pleno
control era económico, pero también educativo. La viudez de doña
Catalina de Ixar y de Urrea nos aclara su enorme influencia en las decisiones literarias de su hijo, y su "varonil fuerca" no es más que la visión
masculinizada que Urrea posee de ella. Esta visión en ningún momento
pretende ser una reivindicación de la mujer en el siglo XV, pero sí al
menos nos indica un reconocimiento de su rol intelectual. La madre del

239

poeta no es sólo lectora, oyente y albacea de su obra literaria; es también una voz crítica, consejera y persuasiva. El que Urrea se dirija a ella
por medio de varias epístolas, que luego él publica como prólogos, destaca también su relevancia. A través de dicha correspondencia podemos percatarnos de la valoración femenina:
Uno de los avances notorios de los siglos XIV y XV es la aparición
de información más personal, que nos permite conocer mejor la vida
cotidiana de la clase alta. Dado que los hombres importantes eran
siempre mucho más visibles para los cronistas medievales, más interesados en sus actividades guerreras, caballerescas o eclesiásticas, el crecimiento y la conservación de documentos, tales como cuentas pávadas domésticas, una amplia gama de testamentos y los comienzos de
una auténtica correspondencia personal equilibran en alguna medida la
situación, porque a menudo dan cuenta de las ocupaciones e intereses
de las mujeres, que generalmente eran olvidadas en los documentos de
carácter más público. (Wade Labarge 116)

Gracias a la correspondencia de Urrea apreciamos el influjo de su
madre en él. Lo deseable hubiera sido tener acceso a las epístolas (si
acaso existieron) de doña Catalina para obtener una perspectiva más
objetiva y rigurosa.

Al final de este recorrido por la teoría poética de Pedro Manuel de
Urrea quedan algunas interrogantes por plantear que tal vez cuestionarían la sinceridad literaria del autor: ¿Para qué publicar lo que en principio no se deseaba publicar? (el Cancionero); ¿para qué publicar las epístolas (en forma de prólogos) que evidencian el deseo de no publicar?
¿para qué publicar una gran cantidad de folios cuando en principio se
otorgaba primacía a la calidad? ¿para qué publicar sólo tomando el
punto de vista amoroso de sus parientes y amigos? En síntesis, ¿para
qué publicar contradiciendo con ello los principales argumentos de su
teoría poética? Esto en sí es lo que particularmente atrae nuestra atención. Es un poeta ideológicamente innovador al transgredir las convenciones sociales de su tiempo, pero también al efectuar la más difícil de
las rupturas: la propia; la realizada consigo mismo. La publicación de su
obra es el corolario de su evolución poética. Y detrás de ésta, va aparejada la presencia intelectual de la mujer.
Bibliografia

ALVAR Carlos y Ángel Gómez Moreno, La poesía lírica medieval, Tauros, Madrid, 1987.
.

�240

ALEJANDRO DEL BOSQUE

ASENSIO, Eugenio, ''Introducción", pp. X-XLill, en Églogas dramáticas, Pedro Manuel de Urrea, Colección Joyas Bibliográficas, Madrid, 1950.
BOASE, Roger, El resurgimiento de los trovadores, Ediciones Pegaso, Madrid,
1981.
BELTRÁN, Vicenc, Edad Media: Uricay Cancioneros. Vol.2, Crítica, Barcelona,
2002.
LIDA DE MALKIEL, María Rosa, La idea de la Fama en la Edad Media Castellana. Fondo de Cultura Económica, Sección de Lengua y Estudios Literarios,
Madrid, 1983.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

LÓPEZ ESTRADA, Francisco, "Las mujeres escritoras en la Edad Media
castellana", pp. 9-38; Pastor, Reyna. ''Para una historia social de la mujer hispano-medieval. Problemática y puntos de vista", pp. 187-214, en La condición
de la mujer en la Edad Media. Coloquio Hispano-Francés, Coord. Yves-René Fonqueme y Alfonso Esteban, Universidad Complutense, Madrid, 1986.

Después de tantas horas de ca1'JJi11ar sin encontrar ni una sombra de árbol ni
1111a semilla de árbol ni una raíz de nada, se '!JC el ladrar de los perros.
Uno ha creído a veces, en tnedio de este ca111ino sin orillas, que nada habría
después; que no se podría encontrar nada al otro lado, alfinal de esta llanura
rqada de grietasy de ªTTT!JºS secos. Pero sí, hqy algo. Hqy un pueblo. Se '!Ye
que ladran los perrosy se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor
de la gente con,o síji,era una esperanza.
Juan Rulfo. Nos han dado la tim-a.

RODADO RUIZ, Ana M, Tristura conmigo va. F11nda,11entos de Amor Cortés, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, Colección Humanidades No.
49, Madrid, 2000.
TORO PASCUA, Maria Isabel, "Marqués de Santillana. Proemio e carta", pp.
11-23; ''Juan Alfonso de Baena. Cancionero (preliminares), pp. 35-49; "Pedro
Manuel de Urrea. Prólogos a varias obras de su Cancionero (1516)", pp. 79106, en E/ arte de la poesía: el Cancionero (feoría e ideas sobre la poesía en lo siglos XV
y XVI). Publicaciones del SEMYR (Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas), Prospectos y Manuales 4, Salamanca, 1999.
WADE LABARGE, Margaret, La mujer en la Edad Media. Nerea, Madrid,
1986.

Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina 1
Facultad de Arquitectura / UANL

U

n camino se abre ante los ojos como una posibilidad aún no
resuelta. Tal vez ni siquiera imaginada. Un camino une y destruye, a veces, el mismo contacto que promete. En un filme
franco-macedonio que vi hace }'ª algún tiempo, el principal actor estaba atado al camino que conecta su pueblo (serbio) con el pueblo vecino (albanés). Con parentelas hechas, relaciones familiares establecidas,
novias perdidas que nunca volvieron a ser vistas; estos pueblos, trágicamente enlazados por el camino, con historias cruzadas, inextricablemente enlazadas sus vidas, se encontraban en guerra.
En una parte del filme los enemigos se reconocen como parientes;
cristiano y musulmán compartiendo una sangre y un pasado, que se
vuelve incómodo, que no se puede sacar de uno, que mete al enemigo

1

Profesor Investigador de la Facultad de Arquitectura / UANL. Arquitecto,
Maestro en Diseño Arquitectónico, Doctcir en Arquitectura (UNAM, 1997) Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores nivel 2, Académico número 34 de la Academia Nacional de Arquitectura, Miembro de la A&lt;;adernia Mexicana de Ciencias.

�242

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA
DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

a las entrañas. Una curiosidad fascinante, sin duda, esta clase de "enemigo entrañable" que sólo puede tomar cuerpo en una guerra civil como la que retrata la película. El camino, de ida y vuelta entre estos dos
poblados que comunica la ira contenida de años, hace borrosas las lineas de demarcación entre las etnias, pues, de tanto tiempo de traer y
llevar amores, rivalidades, deseos, sueños y desventuras, ha mezclado
las almas. Por el camino se han confundido los colores, como en un día
de lluvia.
El camino ahora permanece entre los escombros de una guerra entre hermanos. Sigue allí, escapando de esa realidad atrapada en el laberinto de tantas historias que se cruzan entre las casas apretadas de estos
pueblos ensangrentados. El camino, abierto así ahora por sus extremos, es un listón tirado a la deriva en un río, que corre imperturbable,
eterno.
Existe una oposición fundamental entre el camino que se tiende en
el campo abierto y el que se enhebra sobre sí en la ciudad. Munrañola2
ha señalado cómo el "espacio itinerante" que han construido alrededor
de sí los pueblos nómadas encuentra su opuesto en el "espacio racliante" de los pueblos sedentarios. Refiriéndose a la hipótesis de Heidegger, el arquitecto catalán elabora una descripción de la base existencial
de esta clistinción, a través de las ideas de Hegel, en las que se implica,
como una sola cosa indisoluble, al lugar y al tiempo. Admite que la
construcción del espacio radiante se relaciona con la posibilidad descubierta por el hombre de "des-alejar" el mundo y organizarlo mediante
un "dirigir" que condiciona este acto constructivo y lo organiza en
torno a la existencia.
La especulación de Muntañola hace suponer que el hecho de ''dejar
a la mano" a la realidad construida para dar soporte a la vida de la persona, establece los límites y las posibilidades del lugar, que como quien
mira en torno, inmóvil, como en una llanura desértica y sin marcas, se
convierte en el centro, en torno del cual radia toda la existencia. El
espacio radiante, así construido, establecería la primera noción de frontera, demarcaría la primera diferencia, adentro y afuera se hacen entonces
por primera vez opuestos. Leroi-Gourham lleva más lejos esta suposición y establece la oposición entre este espacio que radia y el que se
recorre:
En la concepción del lugar humano existen dos tipos de estructuras: el espacio itinerante y el upacio radiante (el lugar radiante y el lugar iti-

ner~te)._ Uno dinámico, que consiste en recorrer el espacio tomando
conc1enc1a de lo que se recorre, el otro estático, que permite, inmóvil,
el reconstruir los círculos sucesivos que se amortiguan hasta los límites
~e lo desconocido. En el primero la imagen del mundo es un itinerano, ~n el segundo ~a imagen se integra en dos superficies opuestas, la
del cielo y la de la □erra que se unen en el horizonte. Estos dos modos
de -~pr~hen~er el lugar... coexisten y han dado lugar a una doble representaaon 1:m11/tanea del n11m~o, ~~ro, al parecer, en función inversa antes y
~es~u~s de la sedentanzac1on. El espacio o lugar itinerante parece fis10logicamente más relacionado con las propiedades musculares v el
lugar radiante con la visión.3
'

E! c~~o se o~one a la ciudad; establece su apertura como el pri~~r 1ndic10 de, su difere~cia. Estar en un camino implica la doble posibilidad de la V1a, en medio de la nada existencial de quien se mueve es
la única certeza de civilización y de destino, a veces, que uno pu~de
ha_llar e~ un paisaje, acaso sean los caminos y las veredas sobre un paisa¡e abierto las marcas más reconocibles de una inteligencia con un
4
propósito habitando un espacio. En cambio, las calles, correlato apenas en lo físico del camino en el mundo rural, parecen enredarse sobre
sí, su dimensión, al interior de este laberinto que es la ciudad, crece
hasta lo inconmensurable, miles de kilómetros desarrollados en circunvoluciones al interior de una masa compacta. La ciudad, así, puede
entenderse como un mundo-en-sí-mismo, cada vez más autónomo.
Recorrer la ciudad puede demorar años de infinitos descubrimientos.
Como un ser vivo, cambia cada vez que uno le mira y a la vuelta de
unos años para el visitante ocasional o para el expatriado que vuelve al
hogar se hace irreconocible.
El camino que une los poblados en el mundo rural es en cambio
unidireccional, heterónomo del paisaje, descubierto, desprotegido. En
el camino rural se puede presenciar la maravilla, terrible, sobrecogedora
y a veces aterradora de una tormenta que se acerca, arrancando la tierra
y los matorrales como una mano gigantesca, sobrehumana. Se puede
tener la certeza de que uno puede morir si no se divisa una cueva O un
poblado en lontananza (como en las llanuras desérticas del Noreste de
Méxi~o, que nos ocupará más adelante en el texto). La violencia que se
expenmenta en estas soledades es un drama sobrehumano, de proporciones cósmicas. No es cotidiano, no está enraizado en el estrés y la
3 Citado
4

2 Joseph

Muntañola, Arq11itectura como lr¡gar, Gustavo Gili, Barcelona, 1974.

243

en Muntañola, 1974:34.
.
No es de extrañar que en 1877 Schiaparelli hubiera declarado como verosímil

la afirmación de la existencia de vida fuera de la tierra al descubrir unas marcas rectas
parecidas a canales (canalk) sobre la superficie,de Marte.

�244

ADOLFO BENITO NARVÁEZTIJERINA

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

prisa ni en la miseria de unas pasiones que hace esta.llar el encierro. El
camino rural encuentra en la calle su oposición más fuerte.

En el noreste de México, con una tradición más mestiza y española,
la tendencia a agrupar los poblados campesinos es mayor y, sin embargo, esta evidente mayor densidad en los poblados rurales de dicha región del país no cambia esto que apuntábamos líneas atrás en el sentido
de la profunda conexión del poblado y el paisaje; que en buena medida
está mediatizado por el tránsito que hace posible el camino y que, como veremos, establece pautas diferenciadas a la cognición ambiental
del habitante campesino con respecto a la del habitante urbano.

Pero esta oposición se atenúa en la forma de vivir del habitante rural, ya que, lejos del nómada que hace de la ruta el espacio vivo de su
supervivencia, el campesino reconoce como centro su propia comunidad y su comarca, y es a partir de ese centro vital que establece distinciones. Así, para éL los caminos son vías a lo ignoto, por lo tanto, oposiciones de ese lugar radiante que es el centro de sus afanes: la querencia.
Sin embargo, el camino rural no es, desde esta perspectiva, un lugar de
existencia pasiva, es parte importante de la vida, del acontecimiento de
las personas y colectividades. Desde un punto de vista estrictamente
personal, las redes de caminos de las comarcas agrícolas, son el escenario de acontecimientos muy importantes en la vida de los campesinos.
Al igual que en los lugares radiantes, que son el centro de la vida de las
comunidades rurales, existen diversos niveles de apropiación sobre
estos territorios que sólo en apariencia son del uso general de la gente.
En las redes de caminos de la zona agrícola de la frontera noreste de
México, el camino rural es impenetrable, peligroso y salvaje. El tráfico
de narcóticos ha hecho sospechosa a cualquier persona que se percibe
como ajena al lugar, por lo que vale pensar que esta red es como un
entramado de protección, de mimetismo, como un laberinto que en su
centro oculta un gran secreto o un monstruo.
Desde este punto de vista, se puede confirmar la tesis de Gatti5 que
ha establecido a la región (correlato territorial de la regencia) como el
espacio vital total del habitante rural. 6 La comarca es el espacio vital del
campesino, y éste es un asunto fundamental para la comprensión de la
perspectiva cognitiva con respecto al lugar de los habitantes del campo,
que establecen una notable dependencia del centro de su lugar de vida
con respecto a la comarca, dependencia que hace que exista una conexión paisajística evidente entre el poblado y sus alrededores naturales. En el sentido que lo señala Boils7 serían notables ejemplos de esto
algunos poblados de indígenas del sureste de México (algunos hoy ya
desaparecidos) en los que cada casa de un poblado dista a veces kilómetros de las de sus vecinos, y en los que el único rasgo a veces reconocible de la presencia de un poblado sea la iglesia.
5 Luis María Gatti, Victoria Chenaut, La Costa Totonaca: cuestiones ret)onales ll,
Cuadernos De La Casa Chata, SEP, México, 1987.
6 Y por lo tanto, en el que se puede ver manifiestas las marcas físicas y mnémicas de su apropiación.
7 Boils, La casa ca111pesina en elporftriato. SEP, México, 1982.

245

La escala del mundo rural frente a lo urbano no solamente está relacionada con un asunto de dimensiones, sino con un sentido laxo del
tiempo y una disminución en la velocidad de los acontecimientos y
desplazamientos. El efecto que esta diferencia tiene en la cognición del
campesino, es notable por varias razones: la más evidente es la de una
extrañeza con respecto al mundo urbano que suele manifestarse como
negación y terror frente a la ciudad. Aún hoy es posible ver a campesinos aterrorizados hasta la parálisis ante la necesidad de cruzar una avenida densamente transitada. Una campesina de la región rural que estudiamos, aledaña a Monterrey en México nos informó que para ella es
imposible cruzar las avenidas por los pasos peatonales elevados, pues el
mareo de cruzar estos puentes dificulta el tránsito por los aires y entre
los carros veloces que pasan debajo como un río crecido. Tiene que
auxiliarse de alguna amiga o pariente (es decir, que por fuerza necesita
compañía en sus viajes a la ciudad) y cruzar con los ojos cerrados el
puente.
Otras razones, las que atañen al tiempo y a la velocidad del desplazamiento, tienen efectos interesantes en la configuración del paisaje, ya
que un cambio en la calidad del camino rural, que abra la posibilidad de
aumentar la velocidad en el desplazamiento, el tendido de redes de
comunicación y de transporte público o un aumento en su frecuencia,
acelera la transformación del hábitat rural y hace plausible la llegada de
· elementos ñsicos nuevos a los asentamientos. Presumiblemente, el
cambio que introduce en el mundo rural la posibilidad de una nueva
velocidad tendría efectos en la cognición ambiental de los campesinos;
nuevos códigos visuales configurarían otras posibilidades de lenguaje
para la casa y el paisaje, la nueva velocidad transformaría el sentido de
tiempo, y, por lo tanto, del espacio que se hace relativamente más pequeño, subsidiario de otros mayores, conectado, dependiente.
Ésta es una de las ideas centrales del presente trabajo: que es el camino y sus características las qu·e establecen los límites y las posibilidades de la transformación del hábitat ~ral y su integración con espacios

�246

247

ADOLFO BENITO NARVÁE.Z TU ERINA

DEL CAMINO Y EL M UNDO RURAL
UN ESfUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

habitados mayores hasta generar una estructura en red sobre el territorio que poco a poco lo irá ocupando en forma extensa, estableciendo la
semilla de unidades urbanas de escala regional o incluso mayores.

sigue atada a los rasgos edificados sobre el paisaje- para que recupere
el camino.

El camino rural y sus resonancias simbólicas
En otro trabajo y en otro contexto de investigación8 ha surgido la idea
de que el medio ambiente puede imaginarse como un sistema de información. En el medio urbano, la forma física de la arquitectura y la
ciudad podría interpretarse como la traducción de imaginarios hondamente enraizados en la psique de quienes habitan esos espacios. La
imagen de la ciudad podría traducir con una especial eficiencia a los
mitos que arman el sistema de creencias de la población. Más allá de
ello, podríamos afirmar que la imagen -que se reproduce en el mito
estructurador del pensamiento- es el sitio en el que el mito a su vez
puede reproducirse.
Esta circularidad esencial que se establece entre la psique de cada
habitante y la realidad edificada por él mismo, revela un aspecto interesante de las razones profundas que sui?Jacen al acto de construirse para sí mismo
un ambiente, y que en última instancia dejan ver lo profundamente imbricados que están el orden moral que controla y regula las relaciones
entre las personas y la estructura física de su hábitat.
El camino que se ha de recorrer de ida y vuelta hasta acabarse la vida -difícilmente el camino se acaba antes que la vida de quien lo recorre- posee en sí mismo atributos simbólicos y religiosos que establecen
su legalidad y su permanencia como elemento que estructura y regula la
forma física del hábitat y las relaciones entre las personas y sus cosas.
Un camino en este sentido es una dirección adecuada, recta. Salirse del
camino en el habla de los habitantes rurales de México, equivaldría a
una ruptura moral con el orden establecido, así como encontrarse en la
encrucijada es la oportunidad de decidir por un destino incierto.
La importancia de ello se hace patente en las costumbres que se
adoptan para marcar estos sitios especiales de los caminos en el medio
rural. Alguien que se sale del buen camino, en un accidente mortal por
ejemplo, no hallará la senda a menos que se le muestre, que se de un
norte a su atormentada alma -que en una vida paralela, la de espíritu,
8

2000.

Adolfo Narváez, Crónicas de los viqjeros de la ciudad, Idearium, Argentina,

En medio del dolor por una pérdida así acontecida, suele plantarse
una cruz (a veces lo que se hace, casi como un exceso es un cenotafio
en memoria de los fallecidos~ que señala el sitio de la tragedia y que
dirigirá la ruta al alma para que complete su camino. Es habitual que en
el medio rural, cuando no se ha llevado a cabo este ritual, se informe
sobre aparecidos en la carretera o en el camino, que se identifican con
estas personas que no pueden regresar al camino redo, que se han extraviado. Otras formas habituales de referirse a esta necesidad de completar la ruta que se ha emprendido, son las que tienen que ver con las
peregrinaciones a los santuarios para "pagar una manda". Es común
que se elaboren historias en torno al viaje que emprenden con este fin
juntos vivos y muertos, sobre el extraño proceder de lo divino que en
estos casos establece, como regla, (que ni la muerte rompe) el pagar
con la oración y la penitencia en el santuario, el favor concedido por la
divinidad. Ello hace que ni aún muerto se pueda apartar el ser humano
del camino recto. Existe la pulsión por alinear todo el acontecer del viaje
al camino. Es como en la novela de Rulfo, 10 en la que Juan Preciado es
acompañado por ánimas, que confunde siempre con los vivos en el
viaje abrasador a Comala.
Hay aquí un asunto interesante y podría servir para explicarnos estructuralmente la función del camino en la formación de la imagen de
su hábitat del habitante rural. El camino existe como un hecho que
junta dos realidades del ser, la que vive y la que existe después del
mundo tras la muerte. No obstante, la realidad después de la muerte
pertenece aún a este mundo. El camino no se desdobla o deja de existir
para el espíritu, vivos y muertos moran la misma tierra y, como en un
realismo mágico, aún interaccionan. El sentido del camino, con hondas
connotaciones religiosas, 11 se amplia hasta ocupar el del sentido total de la
vida o incluso habitualmente ser una metáfora de la existencia personal.
Esta manera de existir del espacio, al mismo tiempo el lugar en el que
convergen los dos lados de la realidad del ser, en la dirección moral que
9 Estas estructuras en el oeste argentino se les llama «animiras», por los caminos
rurales de las comarcas precordilleranas suele verse gente que baja de sus carros a
llevar flores y pedir favores al pariente muerto, no es en el panteón en d~nde se hace
esto sino en la fecha que conmemora la muerte del ser quendo, en el smo en el que
ésta 'ha ac~ntecido, aún y que sus restos físicos no reposen en el lugar.
10 Juan Rulfo, Pedro Páramo, FCE, México, 1955.
.
.
11 «Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espaczoso el can11no
que conduce a la ruina» (Mateo 7:13, las cu:sivas son mías).

�248

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

asuma la vida de quien lo recorre de ida y vuelta, establece una realidad
paralela por ~posición: si el camino es la vida y la muerte, todo lo que
no sea el carruno es la no existencia.
El ~amino en el campo, en este sentido, aquieta el miedo a lo ignoto, extiende la morada, aparta al ser del caos. Con el tiempo, esta distinción va desapareciendo, poco a poco la propiedad rural se transforma en pequeñas posesiones, la naturaleza se domestica, pierde su antiguo sentido de lugar salvaje, de lucha. Una señal de ello es el cada vez
más grave problema de la basura en los caminos rurales.
Pero hay sitios en los caminos que, como decíamos, se plantan señal~s que tratan de controlar a las fuerzas de ese caos con el que se mantiene una lucha permanente. En las encrucijadas de los caminos rurales
suelen existir cruces como señales, que no marcan el sitio en el que una
persona perdió la vida, sino la encrucijada en sí. Pertenecen a las cruces
puestas en campo abierto que comúnmente se asocian a la necesidad
de controlar fuerzas de la naturaleza, como las que se ponen en la cima
d~ _algur.ios cerros, de los que se cree que proviene el agua (como prop1c1atonas de la lluvia) o las que se colocan cerca de ojos de agua, con
el fin de que no pierdan su fuerza ni se sequen.
Las cruces plantadas en los encuentros de caminos tienen la virtud
de aquietar a los espíritus que habitan esos parajes. Es curioso que entre las prácticas mágicas que ejercen algunos habitantes rurales de
México, se encuentre la de plantar artefactos mágicos preparados ex
profes? para el fin que se persiga en la brujería (el hacer un negocio,
destrwr a una persona, enamorarla, curar la enfenneciad o propiciarla,
secar las cosechas o atraer a la prosperidad, etc.) precisamente en los
cruces de caminos. Luego es interesante que en la presencia de la Cruz
de encrucijada, dicha práctica no pueda llevarse a efecto. Ello hace
suponer que en la práctica mágica de enterrar o quemar el artefacto de
la brujerí~ en la encrucijada de caminos se acude al encuentro y la ayuda de entidades sobrenaturales 12 que habitan en estos sitios.
12

Un asunto que puede brindarnos ayuda para entender la estructura del mundo
de los habitantes rurales, e~ el co~statar que existe un mundo dado, más o menos fijo,
en el que transcurre la e.x1stenc1a, una existencia que se relaciona con este mundo
pero que da tras la muerte (en el realismo mágico en el que viven muchos habitantes
rurales _de M~xico ambos modos de existencia del ser tienen lugar en el mismo sitio)
~n las mmediac1ones de este mundo y a veces en sitios especialmente importantes de
este tiene lugar 1a e.x1stenc1a de entidades no humanas que influyen de manera decisiva en la vida de las personas. El sitio se convierte en la confluencia de mundos con diferentes legalidades pero que pueden entrar en contacto precisamente e11 el mundo en el
aquíy el ahora.
'

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESfUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

249

La cruz calma a las fuerzas que habitan el sitio y que pueden desorientar al caminante en el trance de decidir cuál es el mejor camino a
seguir. En Pedro Páramo, Rulfo hace que Juan Preciado espere en un
encuentro, pues había extraviado el camino a Comala; hasta que un
arriero de burros (que después sabrá que es su medio hermano) pasa y
lo lleva casi hasta el pueblo. Es interesante la metáfora de Rulfo, pues
es el camino el que lleva a preciado a Comala, la casualidad que se presenta en el encuentro no es tal, es la fuerza que subyace a esa tierra -Pedro
13
'
.
paramo:
«un rencor vivo»
- la que Ie va llevando, la que va apoderándose de él hasta matarlo; hasta que le mararon los murmullos de tantas
a~as alrededor del personaje siempre evocado, ausente y a la vez
siempre presente.
No es tan arriesgado afirmar que para el habitante rural de México
el camino resuene simbólicamente con la existencia. Ello abre un lado
más en este espacio de lo rural, y genera otra oposición simbólica, no
en el sentido que se apuntaba antes en este escrito del espacio radiante
frente al itinerante, sino en el de la oposición más profunda del orden
frente al caos, de lo edificado frente a lo no domesticado.
El camino es un espacio dinámico, que arma y da energía a ese otro
lado de la existencia caracterizado por la movilidad y lo masculino.
Frente a la pasividad contenida, oscura, entregada y materna de la morada, el camino se abre al enfrentamiento. Es el espacio de una honda
transformación. Apuntábamos líneas atrás que con el cambio en las
caracte.rísticas de los caminos rurales se establecían nuevas condiciones
para la transformación de lo rural en su conjunto.

El sistema de caminos como una red de información
Ello lleva a pensar en el camino como un canal para la trasmisión de
información en el medio rural, que irá integrando, como un vehículo
. que finalmente humanizará sus alrededores, hasta saturar el espacio
salvaje, domesticándolo. Según García García, (1999) con la pavimentación del camino que conduce a Laguna de Sánchez, una comunidad
rural en zona montañosa del municipio de Santiago, N.L. (Muy próximo a Monterrey en México) la fisononúa del poblado cambió ostensiblemente. La otrora comunidad serrana que utilizaba profusamente la
piedra y la madera para la edificación de moradas de planta rectangular
con techos a dos aguas de una pendiente muy pronunciada, se trans-

13 Op.

cit. p.10

�250

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TUERINA

formó en el espacio de unos pocos años en un poblado con casas edificadas a la manera de las poblaciones a la vera de la Carretera Nacional.
Se introdujo el concreto en las cubiertas ahora planas, en los muros y
en los pisos. Se empezaron a utilizar elementos prefabricados de concreto, como balaustradas, para dar a las moradas una fisonomía semejante a la de los pueblos de abajo; también se empezaron a usar pinturas de muchos colores para recubrir los aplanados de cemento y arena.
Las razones por las que la gente decidió transformar sus viviendas
tuvieron que ver con la percepción de que el lenguaje arquitectónico de
los pueblos de abajo (evidentemente más prósperos que las comunidades serranas por su cercanía con la Carretera Nacional) era la expresión
de la riqueza material y, en consecuencia de una mejora material de sus
condiciones de vida, motivada en parte por la mayor facilidad para
comunicarse con Santiago y sus alrededores. Sería la arquitectura la que
mostraría mejor esta condición.
Otras razones de esta transformación estarían relacionadas probablemente con el incremento en la frecuencia de los viajes de los habitantes fuera de este ámbito doméstico de su vida. Una mayor permanencia de los habitantes serranos en los poblados de abajo y una mayor
dependencia funcional con estos centros suburbanos más cercanos a la
vitalidad del centro mayor, Monterrey, es posible que haya acostumbrado la mirada, y como las aves al final del día, que vuelan a los cerros, hubiera subido ese otro imaginario a la sierra.
Esta idea puede ayudar a establecer un problema más, relacionado
con esta red de información del mundo rural, y es el del sentido de la
trasmisión de la información; ya que si el ejemplo de Laguna de Sánchez sirve de algo, es para señalar un sentido unidireccional en la
hegemonía de unos imaginarios sobre otros. Lo que nos lleva a imaginar unos nodos que estructuran y dan sentido a esa red. Ésta, ¿está
relacionada con la jerarquía funcional del sistema de caminos regional?
Hay una lógica muy simple que nos indica que la red de caminos va
configurándose como el agua que va anegando una parcela de siembra,
de la acequia el agua escurre por los surcos en el sentido general de la
pendiente del terreno, el ramal principal del riego se va bifurcando, una
y otra vez, basta empapar toda la tierra. En un sentido histórico, tras la
conformación de un camino, van surgiendo comunidades sobre su
recorrido, y comunidades más alejadas que establecen una comunicación -y una dependencia- con el ramal principal de la comunicación.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

251

~~:11"1º

E_l
Real de Ti~rra Adentro (el antiguo Camino de la Plata)
que 1rucio su trazado haaa 1550 para enlazar a la Capital de la Nueva
1:-~paña con~: provin~ia de Nuevo México, al norte, fue el que permitlo _la fundac1on paulatma de los poblados ·que a la postre darían origen
a ciudades como Santa Fe y Alburquerque, hoy en territorio estadounidense; Juárez (~l antiguo Paso del Norte), Chihuahua, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro. Gran
parte del poblamiento y la consolidación del sistema de ciudades de
esta zona de Aridoamérica se debería al trazado de este camino. Aunque las razones de su trazado hubieran sido el tender una ruta eficiente
Y ~egura q~e conectara a la capital de la Nueva España con los yacimientos minerales del norte del territorio de este virreinato, el trazo en
sí abrió la posibilidad de organizar un sistema de poblados en su recorrido que no estarían solamente relacionados con las explotaciones
minerales.
~a~ postas de abastecimiento para los viajeros, las misiones y los

presidios, las haciendas para la explotación agropecuaria, etc., establecerían una red de localizaciones dependientes de esta rota. Es posible
pl~ntear que al mismo paso de los viajeros que transitaron por el Camino Real de Tierra Adentro, se iáan dispersando los imaginarios, 9ue
a la postre darían cuerpo y materia a los asentamientos y que estableceáan profundas relaciones entre sus fisonomías.
Este fenómeno es visible muy especialmente en las rutas misioneras.
~on e~ establecimiento de los conventos y otros edificios religiosos en
tierra ignota y con la organización de los poblados alrededor de las
misiones, es fácil observar una familiaridad en la imagen de las edificaciones a lo largo de estas rutas. Es posible notar además esta misma
familia~idad en el habla cotidiana, en el vestido, en los códigos de comunicación no verbales, en las costumbres de alimentación, etc. Aparentemente, de la fuente misionera se habría anegado el territorio; los
caminos habáan conducido ciertos modos de vida, ciertas visiones de
mundo, imaginarios, códigos de conducta y ciertas maneras de relacionarse con el territorio hasta instalarlos en _el corazón de la tierra ignota.
Es posible, entonces, imaginar el sentido histórico del viaje de los
imaginarios que darían forma a los diversos asentamientos rurales, desde las rotas principales hasta las rutas de menor jerarquía. Al parecer, y
esta afirmación la respalda la evidencia de una gran cantidad de caminos recorridos a lo largo de muchos años, los asentamientos de cada
ruta, a pesar de que encuentran una identificación en muchos ámbitos
con las cercanías funcionales de mayor jerarquía (un centro administra-

�ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

252

tivo, del poder político, del comercio, al que se va a recibir al~ se~cio O al que se va a trabajar allende la frontera) poseen una identidad
propia de la mta.
Lo anterior tiene sobre todo que ver con los pequeños caminos que
se enlazan con una vía importante e ingresan a una región. de características fisiográficas y climatológicas diferentes, por ejemplo la de los
poblados serranos de Santiago, frente a los poblados de la Carret~ra
Nacional en Nuevo León, México. El abrupto ascenso de la ruta pnncipal a la sierra, que lleva de una altitud de 500 ~1etros sobre el nivel d~l
mar a más de 1500 en 35 kilómetros de recomdo establece un cambio
muy fuerte en el paisaje de la ruta. De un sistema ~atológico tropic~
semiárido se pasa a un sistema de montaña. Es posible ver,_ en los diversos techos altitudinales que se atraviesan, cómo las espeaes vegetales predominantes van cambiando hasta ser del todo diferentes de las
de la ruta principal que se ha dejado atrás. Así, a lo largo de esta ruta
secundaria que conecta a los poblados de la zona serrana de Nuevo
León con ios poblados rurales de los alrededores de Arteaga, C~ahuila,
es perceptible una fisonomía de los asentamientos y de la arqwtectura
que es más o menos homogénea.
Parcialmente se relaciona con la utilización de ciertos materiales Y
sistemas estructurales semejantes en la edificación, pero en un sentido
más total, tendría que ver con unos modos de vida de los pobladores
de estas comunidades rurales que se identifican. Hacia los extremos de
esta ruta (el que se conecta a la Carretera Nacional _en Nuevo ~ón Yel
de las cercarúas de Saltillo, en Coahuila) es percepnble un cambio en la
plástica de los edificios, que, como se comentaba líneas atrás tiene que
ver con la utilización de otros materiales y elementos de la construcción además de la introducción de variaciones importantes a las tipo,
b.
t4 S ,
logías tradicionales, como cambios en la forma de la. cu 1erta : ena
posible imaginar a esta ruta que se describe como un sistema parcialmente
ce,rado. Es decir, como cualquier ecosistema natural, que posea una
extensión geográfica determinada y una frontera apreciablemente fuerte e impenetrable (como por ejemplo una isla). El hecho de que esta
t4

Es remarcable el hecho de que frente a los grandes cambios que se introdu-

cen en la arquitectura de estos poblados, la organización espacial d~ los edi~cios ~s
más O menos permanente. Ello, siguiendo a Rapoport (197:) su~enna una res1stenc~a
de los modos de vida tradicionales frente a los que se podrían Vlvtr en la nueva re~dad visitada por los campesinos de la sierra. El hec~o de uno_s _cambios en la or~zación espacial de los edificios, en este mismo senndo, sugenna un_a transformac1on
de los modos de vida de los campesinos de la sierra, lo que llevana naturalmente a
especular sobre el acontecimie~to de una profunda transformación cultural.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

253

ruta esté tan «apartada» del resto de la geografía de los dos estados, con
límites tan fuertes e infranqueables, la convierte en un medio ideal para
explicar el fenómeno de transmisión de información de un ecosistema
de asentamientos rurales que se da a lo largo de una ruta a otro ecosistema conectado de alguna forma con este.
Es posible pensar que los procesos de transformación de la arquitectura y los asentamientos en el medio rural estén relacionados además de con la calidad en la construcción del camino, con dos características del ecosistema que crea la ruta: su extensión y la magnitud de su
frontera, o para plantearlo en términos geográficos, con la dimensión
absoluta de las zonas de contacto del ecosistema de asentamientos rurales con otros ecosistemas de asentamientos aledaños. En el caso del
sistema de asentamientos de la zona serrana de Santiago- Arteaga, decíamos que las zonas fronterizas del ecosistema son pequeñas en comparación con la extensión del camino, En cambio en las cercanías de la
Carretera Nacional en Nuevo León, los sistemas de caminos que se
han formado alrededor de los asentamientos al margen de la ruta poseen zonas fronterizas muy extensas y un gran número de ecosistemas
de asentamientos rurales en sus alrededores. Esta característica particular de estos ecosistemas podría ser una pieza importante para explicar
los procesos de transformación diferenciados en un caso, como el de la
zona serrana que posee una frontera muy pequeña en contra de los
ecosistemas que bordean a la Carretera Nacional, con fronteras extensas y una gran interacción entre ellos.
Esta idea sugiere que en tanto los ecosistemas que crea la ruta entren en interacción, será mayor la posibilidad de que estos se transformen con el tiempo, aunque habría que pensar que si, en un momento
dado, los procesos de intercambio de todo tipo que desencadenan la
transformación en la forma del asentamiento y de la arquitectura, disminuyen o se hacen más lentos, los ecosistemas puedan llegar a una
fase de homeostasis, en la que dicho flujo se interrumpa o sea mínimo.
Es posible adelantar que en tales circunstancias estaríamos en presencia
de un sistema unijicada15• Tal vez, una ciudad-red regional pueda caracterizar aproximadamente a este estado de sistema. De todas formas sería
posible pensar que dadas unas características físicas del ecosistema de
asentamientos rurales que se crea sobre una ruta, es posible caracterizar
15

Esta unificación y aislamiento del sistema con respecto a su medio ¿será el resultado de una convergencia del espacio físico que se ha entrelazado merced a las vías
de comunicación y se ha homogeneizado por,la ocupación extensa y urbana del territorio con la hegemonía de un espacio social?

�254

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

las posibilidades de transformación de dicho sistema en el tiempo, mediante el conocimiento de los flujos de información que son transportados en la red de caminos que establece la interacción entre sistemas.
Esta idea es atrayente por varias razones, en primer lugar, porque
abre la posibilidad de definir, en los términos que hacen posible la medición y el cálculo, las características físicas que definen el grado con el
que un sistema interactúa con otro, es decir los desencadenantes de la
interacción y en consecuencia, de la transformación de los modos de
vida de los pobladores rurales y de sus asentamientos. Ya habíamos
dicho antes en este trabajo que era evidente que el cambio en la calidad
del camino, lo que establecía una mayor velocidad en las comunicaciones entre un ecosistema de asentamientos rurales y otros (a lo que los
geógrafos llaman una disminución de la distancia relativa entre los puntos de un territorio) era un desencadenante de la interacción. Si llevamos esto a los términos que hemos estado manejando en este trabajo,
diríamos que un cambio en la calidad del camino equivaldría a un cambio en las dimensiones relativas de la frontera entre ecosistemas.
Así, como es posible inferir la existencia de esta correlación, es posible suponer que las fronteras de estos ecosistemas pueden cambiar si
los flujos de transporte público y privado cambian, si la situación económica de sus pobladores cambia, por ejemplo, si ésta les obliga amoverse en el ámbito de la nación o internacionalmente por razones del
empleo. La existencia o la ausencia de cadenas de producción que generen dependencias económicas entre ecosistemas de asentamientos
rurales es un desencadenante del cambio de las fronteras del ecosistema, y por lo tanto de su capacidad de transformarse en el tiempo, incrementando o deteniendo los flujos de intercambio de informaciones
y cosas.
Otto desencadenante del cambio en la extensión relativa del ecosistema está relacionado con la incorporación de nuevos pobladores. Procesos de incorporación de los asentamientos rurales como cercanías de
las áreas urbanas en expansión han generado en muchos casos procesos de suburbanización de estos asentamientos tras la creación de fraccionamientos campestres como segunda residencia o habitación vacacional para algunos habitantes de la ciudad. Este proceso, que ha introducido fuertes transformaciones a los antiguos poblados rurales, dada
la imposibilidad de que se generen redes sociales de relación horizontal
_ entre los antiguos y nuevos pobladores, además ha introducido otras
maneras de concebir la organización de los espacios públicos y privados.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

255

Otro fenómeno no menos importante es el que se relaciona con los
procesos de pauperización de los asentamientos rurales que se han
incorporado a las zonas urbanas en crecimiento. En efecto, junto al
fenómeno de suburbanización existe otro de creación de cinturones de
miseria en antiguas zonas rurales. Ello incorpora nuevas visiones y
formas de vida a los ecosistemas rurales que generan cambios muy
importantes en su estructura territorial y en la imagen de la arquitectura
rural, la reutilización de grandes objetos de desecho puede ilustrar muy
bien cómo se incorporan algunos elementos de la vida urbana a la vida
rural. En algunos lugares aledaños a las áreas metropolitanas, es usual
ver cómo ciertos elementos de desecho industrial son reutilizados como elementos para la construcción de casas o corrales. En Concepción, en la ribera del Bío Bío en Chile, es posible observar viejos contenedores dfl acero para el transporte de mercancía por barco, transformados en viviendas precarias o en instalaciones del almacenamiento
de suministros en lugares públicos alejados de esta pequeña ciudad. Las
nuevas formas de uso de estos elementos cambia su sentido de manera
importante, y al mismo tiempo, incorpora, para los habitantes urbanos
una imagen de decadencia, de vida al margen, que sitúa a la cercanía
rural o a la periferia urbana depauperada en el terreno de lo inferior, de
lo quien vive de los desperdicios, en medio de la basura.
La transformación de un ecosistema de asentamientos rurales además tiene que ver con la disposición espacial de sus elementos y la extensión de sus redes internas. La mayoría de los geógrafos y los ecólogos coinciden en señalar que el proceso de interacción de un ecosistema con otro es una función que depende de la forma del espacio geográfico de los ecosistemas en interacción, es decir que a mayor concentración del espacio, las áreas de contacto se minimizan, mientras que a
mayor dispersión de la forma, las áreas fronterizas se maximizan. Otro
tanto puede suceder con los ecosistemas de asentamientos rurales, sólo
que las consideraciones de su espacialidad son un tanto diferentes de
las de un ecosistema natural. Veamos a qué me refiero: un ecosistema
natural está inextricablemente enlazado a la realidad física de su extensión geográfica, es decir su localización en una topografía y un sistema
climático determinados. Un ecosistema de asentamientos rurales no lo
está tanto. Se trata de un lugar cultural, es decir, un lugar que está enclavado en una geografía física, pero que está ?-· su vez determinado por la
geografía imaginaria -la suma de percepciones, procesos de construcción cognoscitiva del ambiente habitado y la valoración ambiental- que
crean los propios habitantes alrededor del ámbito que se han apropiado
para vivir.

�256

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

Ello establece limites a la naturaleza de estos lugares que hacen difícil el equipararlos a los ecosistemas naturales que les dan soporte, dado
que su frontera es diferente, por ejemplo. Frente a los ecosistemas naturales, los culturales estarían determinados por la presencia de elementos edificados -ciñéndose, desde luego, a los producidos por culturas
con una concepción radiante de su espacio edificado-. En los ecosistemas de asentamientos rurales que crean los caminos esto es así, sólo
que la interrelación de los ecosistemas naturales y los culturales es mayor que en el medio urbano. Si consideráramos para el análisis de la
extensión del ecosistema cultural sólo a los sitios construidos (edificaciones, lugares públicos, caminos, siembras, huertas, campos de pastoreo, establos, trojes, etc.) estaríamos olvidando que existe una dependencia muy fuerte para la vida y la producción de los habitantes con
algunos sitios difíciles de considerar como parte de los espacios edificados.

dios sobre las maneras en las que los propios pobladores entienden,
perciben y valoran su ambiente. Una herramienta que hemos usado
con bastante éxito en este contexto, y que mostraremos más adelante
en este capítulo es el uso de la mapificación mental.

Por ejemplo, en La Ciudadela, un poblado rural sobre la ruta JuárezSantiago de 118 habitantes en las cercanías de Juárez, Nuevo León, en
México, es común que los propietarios, que poseen derechos comunales desde la época colonial sobre una porción de la Cordillera de la
Silla, utilicen esta tierra como un campo de pastoreo para el ganado en
época de estío, como un refugio para el ganado en la época de las heladas en el invierno, como lugar de caza (como estrategia de supervivencia y variación de la dieta) y como el sitio en el que se dotan de madera
(como combustible y material de construcción, principalmente) Es
notable cómo los habitantes de la comunidad, a pesar de no intervenir
ostensiblemente este paisaje, dependan tan estrechamente de él. Otra
cosa que es notable en esta comunidad es la diferenciación tan importante que existe entre esta área «natural» y lo que se podría considerar
como los lugares culturales de la comunidad: las siembras se circunscriben a las pequeñas propiedades y a los ejidos, mientras que las tierras
comunales permanecen aparentemente intocadas.
Sin embargo, a pesar de esta apariencia sería muy arriesgado el establecer una frontera del ecosistema cultural ateniéndose sólo a la evidencia física de los sitios edificados o en los que es notable la intervención humana en su conformación física. La gran dependencia que se
establece en los ecosistemas de asentamientos rurales con respecto al
derredor es un elemento a considerar para su lectura y la evaluación de
su grado de interacción con otros ecosistemas culturales, amén de que
es importante para definir la naturaleza de su espacialidad. Creo que
para entender al lugar cultural en el medio rural hay que partir de estu-

257

Un ecosistema de asentamientos rurales es un lugar cultural, es un
ecosistema en el que entran en interacción la naturaleza y los símbolos,
es el vehículo por el que se domestica lo ignoto, acaso, la frontera de lo
humano y lo no humano. Hay ocasiones en las que el ecosistema cultural sobrepasa al natural en extensión. Si podemos considerar como un
ecosistema muy cerrado al de las comunidades serranas del camino
Santiago-Arteaga es porque la evidencia nos ha hecho ver que los campesinos habitantes de las comunidades a lo largo de la ruta comparten
una serie de rasgos culturales y las zonas fronterizas de su ecosistema como veíamos- son pequeñas y escasas, ello motivado, sobre todo por
la naturaleza del emplazamiento del ecosistema, que se mete entre un
intrincado y abrupto sistema de valles en la Sierra Madre Oriental, que
conforman unas barreras formidables para la interacción con otros
ecosistemas. Sin embargo, los campesinos de ambos extremos de la
ruta no comparten las mismas estrategias de siembra y recolección de
las cosechas, dado que los medios naturales en los que habitan son
sensiblemente diferentes.
Uno de los aspectos que hacen que la dimensión de la frontera de
interacción entre los ecosistemas de asentamientos rurales cambie está
en función de la cantidad de conexiones que cada ecosistema posea,
ello es, la extensión de la red de caminos que se genere a su interior
junto con la extensión densidad y conectividad de las redes sociales por
las que se mueven los pobladores de estos espacios. Cuando hablábamos de que un ecosistema de forma agrupada posee menor cantidad de
zonas de interacción que uno en forma dispersa, nos referimos parcialmente a la forma física del ecosistema cultural; la medida de la dispersión de su forma 0a cantidad de conexiones que pueda establecer un
ecosistema con otros) tiene que ver en ciertos aspectos con la extensión y transitabilidad de la red de cam.inos, en un sentido muy general,
esta consideración aparta la posibilidad de compaúbilizar los criterios
de análisis del espacio geográfico de los ecosistemas naturales frente a
los culturales. La extensión de la red de caminos y su transitabilidad, así
como de los atributos correlacionados a estos de las redes de socialización, son una función que depende no sólo de la dimensión física de la
red, sino de su dimensión simbólica, de las maneras en que los habitantes rurales usan la red de camin·us y ias redes sociales y a través de éstas

�258

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

interactúan con otras zonas rurales y de las interpretaciones del mundo
que estas redes permiten (el camino no sólo se transita, se viven en él
eventos que le marcan de forma indeleble, superponiendo así sobre las
dimensiones físicas las dimensiones de lo imaginario) ello pone el acento, como la posibilidad de entender este entrecruzamiento de lo físico y
lo simbólico, en la investigación sobre las representaciones del ambiente que construyen los habitantes del medio rural.

Bibliografia
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CERTEAU, Michel de, Giard, Luce, Mayol, Pierre, L, invención de lo cotidiano,
2. habitar, cocinar, Universidad Iberoamericana, ITESO. Guadalajara, 1999.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA
Lic. Ana Mercedes Narváez Tijerina
Facultad de Filosofía y Letras UANL
Universidad Complutense Madrid

DEGENNÉ, Alain, ''Un langage pour l'étude des réseaux sociaux" en L'esprit
des lieux - Localités et changement social en France, Ed. CNRS, París, 1986, 350p.
GATTI, Luis Maria/CHENAUT, Victoria, L, Costa Totonaca: cuestiones regionales JI, Cuadernos De La Casa Chata, SEP, México, 1987.
GRAFMEYER, Yves, Sociologie urbaine, Ed. Nathan, París, 1994, 128p.
JAYNES, Julian, "Cuatro Hipótesis sobre el origen de la mente", &amp;vista Cienciay Desarrollo, CONACYT, México, Vol. XVIII Num. 100, 1991.
MUNTAÑOLA, Joseph, Arquitectura co1110 lugar, Gustavo Gili, Barcelona,
1974.

NARVÁEZ, Adolfo, Crónicas de los viqjeros de la ciudad, ldearium, Argentina,
2000.
RAPOPORT, Amos, Vivienday cultura, Gustavo Gilí, Barcelona, 1974.
RULFO,Juan, Pedro Páramo, FCE, México, 1955.
RULFO,Juan, El llano en llamas, FCE, México, 1953.

X

avier Villaurrutia es un poeta mexicano que importa por varias
cosas, pero la más importante de ellas es quizá que forma parte
del grupo de intelectuales que introduce las vanguardias europeas a México, lo que permite el paso del arte mexicano hacia la moderrlidad. El vivir en el periodo posrevolucionario, cuando la política
o:ficialista ha impuesto una corriente que busca la creación ideológica
de lo mexicano, hace que tanto él como su grupo reaccionen, buscando
por sobre cualquier cosa su identidad. No un arte al servicio del estado,
sino un arte per se cuya premisa fundamental sea el goce de la creación.
Así, el autor es uno de los pocos que practican el concepto del poeta
total, en tanto que esta poesía es aplicada a cada uno de los campos de
su vida. Él mayormente escribe ensayo, crítica literaria y teatro, y sin
embargo es considerado poeta por sobre cualquiera de las otras disciplinas que toca, ya que, incluso, existen dibujos hechos por el artista.
En cuanto a sus conceptos sobre poesía en general Villaurrutia se
refiere primero que a cualquier cosa a los viajes, afirmando que para el,
viajar es una manera de nutrir la quietud, si se conserva la quietud en el
viaje.
Por eso prefiere nutrir el viaje con un movimiento tan lento que no
pueda distinguirse de la quietud. Quizá el viaje, así, resultaría más corto;
quizá sabía que resultaba más intenso.

�260

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

Para él, la poesía ha sido el viaje alrededor del mundo, en vez del
"viaje alrededor de nuestra alcoba" 1 y quizá por esto, el tópico del viaje
introspectivo es recurrente. El erotismo y el sueño, la soledad y la noche, se manifiestan como reflejos de cosas materiales.
Él deseaba que la pasión estuviera en él, y la frialdad en los demás;
también dice que todo es una cuestión de forma. Desea para su poesía
la forma de ella misma, siempre diferente; la forma de los objetos que
describfa2 •
Asimismo, afirma que la gran preocupación de la poesía debe ser la
expresión del drama del hombre y este drama ha de ser verdadero, y
que toda la poesía no es sino un intento para el conocimiento del
hombre. Sin embargo, la expresión de este drama se logra más estrictamente con ideas; para que estas ideas tengan categoría poética, no
basta con enunciarlas en verso, sino que es preciso cristalizadas, de
manera que se vivan real y plenamente, consubstancialmente (Capistrán, 1994). "Nunca pondría en mi poesía una sola palabra sin un sentido exacto o bien que fuera puramente decorativa. Si he usado los
"juegos de palabras" es porque han sido precisos para expresar con
ellos alguna idea.3"
A partir de lo que conocemos con respecto a su espíritu profundamente crítico, se desprende el inherente perfeccionismo que formó
parte esencial de la personalidad del poeta; tanto su poesía como su
teatro y su crítica se rigieron por el control hasta en los más inequívocos destellos inventivos.
En cuanto a la muerte, tema esencial de la poesía villaurrutiana, sabemos que la ve como un hecho innegable en cuanto a la preocupación
y predilección por ella como objeto y sujeto de la poesía contemporánea. En México, los poetas de su generación coinciden, por caminos
diversos, haciendo de la muerte un tema sustantivo en su poesía, afirmando que la muerte, en los tiempos que se viven, es lo único que no
le pueden quitar al hombre, ya que éste la lleva dentro como el fruto
lleva a la semilla. El título de su libro, Nostalgia de la nJUerte, se desprende
del juicio que afirma que la muerte, también, es una patria a la que se

1

Javier Aranda Luna, Lospoetas de Carlos Pellicer. 14/ 04/ 02
http:/ /www.jornada.unam.mx/ 2002/ feb02/020213/ 05aa1cu1.php?origen=opin
ion.html
2
Miguel Capistrán, Miguel, Los Contemporáneos por sí mismos, Lecturas Mexicanas,
No. 93, tercera serie, Consejo Nacional para la cultura y las artes, 1994.
3 Aranda, 2002.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

261

vuelve, ya que la muerte es algo ya conocido por el hombre.4 '~sí muerto, el tiempo lo siento intacto, claro, definitivo, sin un rekímpago, sin una penu1J1bra,
como si estuviera bañado con su luZ: " 5
Particularmente, Villaurrutia entendió el clima de la noche, y es quizá a partir de esto que la clave de su poesía es el Nocturno, y dentro del
Nocturno, la muerte. Para él, una característica esencial del hombre
moderno es la de morir y asistir a su propia muerte, de vivirla auténticamente todos los días (al menos él) teniendo la posesión de la angustia
y del misterio que esto produce. El poeta lírico, afirma, es sólo dueño,
sin embargo, de un tema que repite indefinidamente, pero esa repetición hay que entenderla en altura o en profundidad, siempre verticalmente. De sus poemas, dice que en ellos busca un movimiento tan
lento que no se distinga de la quietud; a este juicio, Celestino Goroztiza
se o.p one definitivamente diciendo que el movimiento era tan rápido
que no se distinguía de la quietud (Capistrán, 1994)
Todas estas afinnaciones, propias y ajenas, definen su poesía a partir
de la vida propia, cuya concepción va cambiando como lo hace su historia personal.
El poemario "Nostalgia de la Muerte"
Esta obra resulta de particular interés por el hecho de haber sido escrita por uno de los artistas que formaron parte del único grupo que se
aparta del modelo institucionalista del gobierno, y que sin embargo
tiene como tema central uno que es mexicano por antonomasia, en
tanto que el t~ma de la muerte es fundamental para el mexicano desde
tiempos prehispánicos, pero innovando en cuanto a la forma en la que
este tema es descrito, tomado y retomado casi hasta el cansancio, viendo de este tema tantas caras como caras pueda tener un enorme poliedro inacabable.
Con referencia a este apartarse del modelo ideológico gubernamental, tenemos que "Los verdaderos ,naestros de este gmpo de inquietos escritores
no eran los poetas mexicanos sino los escritores franceses -Apollinaire, Cocteau,
Gide, Proust- los ingleses, sobre todo Eliot,y los italianos, Pirande/lo ante todo" 6•
4
5

Ídem.

Mónica Mateos-Vega. Se inaugura exposición acerca de las diferentes facetas
creativas del poeta; El quehacer aróstico· de Xavier Villaurrutia trasciende la mera
descripción de la muerte. 14/04/ 02.
http:/ /www.nuclecu.unam.mx/ -jomada/010509.dir/ 04an1cul.html
6 El Gmpo de "Contemporáneos'~ 14/ 04/ 02.

�262

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

Resulta por lo tanto paradójico que siendo funcionarios públicos lo que les permite realizar bastantes de sus publicaciones- se aparten
del modelo que el gobierno pugna por crear, y muestren una nueva
manera de ver y de hacer arte que se refleja no sólo en su obra, sino
también en su postura ante la crítica y como críticos en sí, puesto que
son ellos, el grupo Contemporáneos, quienes inician dentro del país la
disciplina de la crítica de arte de manera mucho más seria, utilizando
para ello sus revistas literarias.
Esto, aunado a la figura específica del poeta más activo en cuestión
intelectual de todo el grupo, puesto que hace teatro, ensayo, poesía,
artículos periodísticos, critica de arte y en algún momento hasta dibujo,
hace que su obra tenga particular interés puesto que en ella convergen
las teorías expuestas por el grupo sobre una nueva y moderna poesía
mexicana, mismas que se identifican tanto en sus ensayos de crítica
como en la Antología de la poesía mexicana moderna, publicación que en la
que el grupo expone su "manifiesto literario" a partir de los criterios de
selección que utilizan para incluir o excluir a poetas considerados como
angulares dentro del desarrollo de la poesía nacional.
Villaurrutia definió la poesía como un ''Juego difícil, de ironía e inteligencia" En su primer libro predominan los juegos de palabras y de
ideas. Después, la emoción se somete a la vigilancia de la inteligencia y
logra un equilibrio entre ambas facultades. El poemario Nostalgia de la
muerte1 (publicado por primera vez en 1938) no trata de una muerte
genérica, sino de nuestra propia muerte, padecida, transformada en
bella nostalgia, porque el drama de sentirse perecedero no puede permanecer sólo como angustia.
La obra poética de Xavier Villaurrutia no es prolija, ni abarca grandes volúmenes, tal y como ocurre con su ensayística, su obra crítica o
incluso las páginas que dedica al teatro. Sin embargo, siempre ha sido
considerado un poeta antes que ensayista o dramaturgo.
El propio título de su poemario principal es importante porque exhibe una de las preocupaciones fundamentales tanto del grupo de Contemporáneos como de otros escritores de la misma generación, pero
que recibió en Villaurrutia un tratamiento único.
El haber terminado su vida después de un trágico accidente a los 47
años no permitió que continuara escribiendo. Después de esto, sus

http://www.arts-history.mx/ travesia/ postS.html#cont
7
Xavier Villaurruria, Nostalgia de la muerte, FCE, México, 1984.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

263

amigos publican un volumen en el que se reúne su obra completa8
donde podemos darnos cuenta, después de una lenta revisión, que murió en la etapa más importante de su carrera, ya que se encontraba en
plena madurez lireraria.

El título del poemario: Nostalgia de la muerte
Una de las preocupaciones principales del grupo de poetas al que pertenecía Villaurrutia, sobre todo al momento de escribir algunos de sus
textos poéticos, era el tema de la muerte. Como sus compañeros, Villaurrutia lo explora, pero desde una de las perspectivas más innovadoras: la de la nostalgia.

Lo sorprendente es el hecho de que se hable de nostalgia producida
por un evento que aún no ocurre, a pesar de que el propio Villaurrutia
mencionó en alguna ocasión y hablando de su propia poesía que la
muerte es una patria a la que se vuelve, como si se tratara, según su
propia descripción, de un vacío existencial, una nada perpetua y sin
medida de la que se emerge al nacer, para regresar a ella cuando se termina el ciclo vital. Esto permite, puesto que es un lugar ya conocido, el
sentimiento nostálgico.
Todo poeta, como visionario y profeta, ve lo que a los demás permanece vedado. Villaurrutia, a través de sus textos, nos permite ver un
mundo al que, profetiza, llegaremos seguramente, por el cual él siente
nostalgia. Este mundo, como cualquiera que habite el ser humano es
visto y explorado desde diferentes perspectivas, que son vistas a través
de las modificaciones que se observan en el comportamiento del yo
poético, que cambia su perspectiva de un texto a otro, dándonos diferentes visiones e interpretaciones del tema central.
El título, más que otra cosa, es una invitación en tanto que provoca
la curiosidad del lector, quien instintiva y culturalmente teme a la muerte. ¿Cómo es posible sentir nostalgia por algo qu~ provoca temor?
·Qué mundo puede ser éste en el que el poeta se siente confortable,
~undo al que, generalmente, no se desea llegar a menos que un terrible
estado emocional se asiente en el alma del que así lo expresa?
Semánticamente el que estas dos palabras aparezcan asociadas resulta sumamente ~teresante. Desde el punto de vista de la retórica,
estamos hablando de una metáfora sintáctica, en tanto que se asocian
s Xavier Villaurruria. Obras. Colección Letras Mexicanas, FCE, primera edición
1953.
,

�ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

EL VERSO LIBRE EN lA POESÍA DE
XAVIER VILlAURRUTIA

dos términos semánticamente sinúlares; la muerte produce diferentes
sentimientos en el que la experimenta de manera indirecta: dolor, au-

q~e, viéndose a sí mismas una frente a otra, o presintiendo su existenc_1a, no s~ ~econocen. Esta falta de reconocimiento es uno de los matenales poettcos a través del cual se produce la ansiedad y la angustia que
se denota al lee~ el texto, en donde la tranquilidad vuelve cuando estas
dos caras del nusmo yo se reconcilian, por lo menos de forma temporal.

264

sencia, tristeza, y nostalgia.
La singularidad de la construcción surge a partir de que esta nostalgia, en lugar de ser producida a raíz de que se ha experimentado la
muerte, emana de la misma muerte, lo que le confiere a ésta un valor
diferente, ya que toma la dimensión de algo ya vivido que debió ser
agradable en tanto que se desea volver a experimentarlo.
Cuando consultamos los apartados, aparecen tres subtítulos: Nocturnos, Otros Nocturnos, y Nostalgias. Cuando la muerte ocurre, uno de los
primeros sentidos que se pierde es la vista, por lo que la muerte es,
primero que otra cosa, oscuridad; esta oscuridad se vive diariamente en
el transcurso de la noche. En esta noche también transcurre la etapa
del sueño, de la inconsciencia: otra de las características que acompañan a la agonía. Durante este periodo de oscuridad e inconsciencia
ocurren todo tipo de sucesos que, vistos a plena luz del día, pudieran o
no estar poblados de una profunda irrealidad a partir de que el cerebro
humano, que no descansa, crea todo un universo de imágenes que vierte en lo que denominamos sueños. Estos traducen las vivencias diurnas, y los sentimientos reprimidos a imágenes que el ser consciente
pueda conocer sin que su razón se vea afectada en el proceso, y solamente el psicoanálisis se ha dedicado a interpretarlos. Para el poeta,
este universo de temores, dudas, odios, miedos y amores prohibidos
representa los fantasmas que le visitan para atormentarle o para darle, a
lo largo de tan pocas horas, el alimento vital que su alma necesita para
crear.
Por esto, en la noche se ocultan para el poeta los espectros y las
sombras, reales e imaginadas, que han sido vividas durante la dolorosa
vigilia o la inconsciencia que semeja la muerte. Durante la noche, por
tanto, es más posible morir que durante el día. Durante la noche llena
de peligros y sucesos desconocidos, cuando se recibe la visita de los
fantasmas y los demonios que atormentan. Por tanto, y más que ninguna otra cosa, lo que se explora es esta noche prolongada y profunda,
multidimensionada a partir de los Noct11rnos, que no terminan ya que se
vuelve necesario retomarlos en una segunda exploración: Otros Noct11rnos. Y cuando se piensa que se ha vivido todo, se produce la nostalgia,
que también se nutre de diferentes fantasmas en el apartado que se
titula Nostalgias.

Esto crea, por tanto,_una nueva forma de simbolización que merece
tratarse de forma especial, después por supuesto de la exploración estructural puesto que lo más externo de la obra, lo primero que tenemos
enfre~te, e~ esta estructu~a, es~e andamiaje en el que se construye la
o~ra literana de manera mtenc1onal y que utiliza todo tipo de herranuentas encontradas para crear nuevas formas de significación.

El afán de experimentación: La estructura de los poemas
De acuerdo a la ~vi~ión que presenta la edición que publica el Fondo
de Cultura Econonuca, tenemos que la obra se divide en tres partes:
Noct11rnos, con 11 poemas; Otros Nocturnos, con 8 poemas, y Nostafgjas,
con 7 poemas, lo que da un total de 26 textos poéticos.
. , Consi~erando que "en la estrofa castellana, además de la acumulacton de ritmos que po_t~ncia la expresividad estrófica, puede anotarse
como factor de re~ev~eton expresiva el hecho manifiesto y constante de
que_ ~os ~actor~s ntnucos se concentran y organizan en torno a la infleXIon distens_1va de c~da uno de los grupos melódicos de versos, [ya
que] la arm~rua que dimana de la composición de elementos rítmicos
en un
total, (que] multiplica los efectos expresivos de la cadena fo_ruca , s~ ~el:e relevante analizar y determinar el lugar donde
se localiza_ el axis _ntmJco y el tipo de estrofa que se utiliza en los poe~as _de V:~:urr~tta, puesto_q~~, tomando los textos como "juegos de
1nteligenc1a setun la descnpcton de su propio autor -esto es realizad~s en plena conciencia-, este es uno de los niveles de experimentac1on con los que juega el poeta.

:º~º ~r1º

El acomodo_ de los textos, después de analizar lo anterior, es relevante e_n el sentido de que el autor juega con la homeometria y la heter?°:etrta de man~ra que ~ste acomodo también forma parte del juego
ludico de la experunentac1ón poemática.

9

Rafael ,d~ Bal~ín: ~isten1a de Rítt11ica Castellana, Tercera edición aumentada, Biblioteca Romaruca Hisparuca No. 64, Ecl. Gredos, Madrid, 1975.
.

Esta exploración mulridimensional se da incluso desde vivencias
oníricas en las que el yo poético se convierte en dos caras del mismo yo

265

�266

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

Como si fuera un círculo -un ciclo que se repite de manera continua- el autor utiliza la homeometría como característica principal de
los ;ersos del primer apartado, para abrirse a la experimentació_n del
verso libre total -rítmica y léxicamente libre- en la segunda, volviendo
a la homeometría primigenia en la última parte.

267

2 paraestrofas
Nocturno de la Alcoba
Cuando la Tarde
Estancias Nocturnas

36 versos en 11 estrofas

Heterométrica

26 versos en 3 estrofas
20 versos en 5 estrofas

Heterométrica
Homeométrica

Considerando estos datos estructurales, el poemario puede ser descrito de la siguiente manera:
PRIMERA PARTE· NOCTURNOS
TIPO DE ESTROEXTENSIÓN
POEMA
FA
Homeométrica
38 versos en 6 estrofas
Nocturno
Horneométrica
20 versos en 5 estrofas
Nocturno Miedo
lsométrica
18 versos en 5 estrofas
Nocturno Grito
Nocturno de la Esta- 13 versos en 3 estrofas
tua
33 versos en 1 estrofa de
Nocturno en que
2 partes
nada se oye
36 versos en 9 estrofas
Nocturno Sueño
1Oversos en 1 estrofa de
Nocturno Preso
3 partes
38 versos en 1 estrofa de
Nocturno Amor
5 partes
1Oversos en 1 estrofa de
Nocturno Solo
2 partes
41 versos en 12 paraesNocturno Eterno
trofas
Nocturno Muerto

14 versos en 4 estrofas

Homeométrica
Heterométrica
Heterométrica
Isométrica
Heterométrica
Isométrica
Heterométrica
Homeométrica;soneto

SEGUNDA PARTE· OTROS NOCTURNOS
TIPO DE ESTROEXTENSIÓN
POEMA
FA
30 versos en 10 estrofas Homeométrica
Nocturno
Nocturno en que
Heterométrica
48 versos en 3 estrofas
Habla la Muerte
Nocturno de los An- 63 versos en 1Oestrofas Heterométrica
geles
53 versos en 11 estrofas Heterométrica
Nocturno Rosa
56 poemas en 9 estrofas y Heterométrica
Nocturno Mar

TERCERA PARTE: NOSTALGIAS
TIPO DE ESTROPOEMA
EXTENSIÓN
FA
Nostalgia de la Nieve 27 versos en 5 estrofas
Heterométrica
Cementerio en la
21 versos en 4 estrofas
Heterométrica
Nieve
49 versos en 9 estrofas y Heterométrica y
North Carolina Blues
8 paraestrofas
homeométrica
43 versos en 5 estrofas y
Muerte en el Frío
Heterométrica
7 paraestrofas
Paradoja del Miedo
60 versos en 8 estrofas
Heterométrica
12 versos en 1 estrofa de
Volver
Homeométrica
4 partes
100 versos en 1OestroDécima Muerte
Homeométrica
fas
De este primer acercamiento, y de la observación del manejo de la
puntuación dentro de los textos, hay que precisar que algunos de los
poemas monoestróficos de la primera parte presentan al inicio de cada
verso -con excepción del primero- el uso de la minúscula en tanto que
se trate de un sólo contenido temático; cuando el contenido temático
cambia o evoluciona, el siguiente verso empieza con mayúscula, aunque no exista el renglón en blanco que comúnmente divide las estrofas.
Este tipo de división, considerada parte y no paraestrofa, se encuentra en los poemas que no poseen puntuación al final del verso, como el
Nocturno en que nada se qye, versos 15-18:

.. .dentro del aire de vidrio
dentro delJuego lívido q11e corla como elgrito
Y en elj uego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz...
En los que si presentan el uso regular de la· puntuación, como el
Nocturno Solo, versos 3-6, estas partes se distinguen coi:i mayor facilidad,
ya que, aunque no exista el renglón en blanco, el sitio donde debería

�268

269

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

colocarse se encuentra señalado por el punto final en el verso que cierra una idea, y mayúscula al inicio del siguiente verso:

En estos poemas -poliestróficos o monoestróficos-, Villaurrutia
utiliza la rima aunque no como un recurso indispensable; así, encontramos poemas en los que se utiliza en algunas estrofas y en otras no, a
pesar de que se trata del mismo texto. Como ejemplo de esto podemos
mencionar las primeras dos estrofas del Noc/111110 Sueño, donde si existe
un cierto esquema de rima consonante, ya que en los versos uno, tres y
cinco se encuentra, mientras que en los versos dos y tres no. En la segunda estrofa, el esquema cambia, puesto que el verso seis, siete y nueve terminan con el fonema (o]; aquí, a pesar de que coincide esta vocal,
no es posible considerar que existe la rima (ni asonante ni consonante)
puesto que la otra vocal, la anterior inmediata, no coincide de un verso
a otro, lo que no sucede con los versos ocho y diez, donde nuevamente
encontramos rima consonante.

líquida sombra en q11e me hundo,
vado delpemamiento.
Y ni siquiera el acento
de una voz indefinible

En cuanto a la extensión, ésta se vuelve mayor en la segunda parte
en tanto que no se encuentran poesías con un desarrollo versal menor
a 20 versos. El uso del verso libre (métrica y léxicamente) se vuelve
más importante que en la parte anterior o en la subsecuente, puesto
que en la tercera parte la heterometría sigue siendo la característica
sobresaliente.
En el poema North Carolina Blues, la característica predominante de
las estrofas es la heterometría, mientras que las paraestrofas son
homeométricas. El esquema es válido para casi todo el poema; solamente una estrofa, la número dos es homeométrica, como las paraestrofas, que en este caso específico también pueden denominarse estribi-

Abría las salas
prof1111daselsueño
y voces delgadas
corrientes de aire
entraban

llo.

Del barco del cielo
delpapelpautado
caía la escala
por donde mi cuerpo
bajaba

Los dos últimos poemas -Volver y Décima Muerte-, cierran el ciclo
volviendo a la homeometría de la primera parte. Décima m11erte, se encuentra formado por 10 décimas monoestróficas homeométricas, aunque no necesariamente de una sola parte: tenemos que la número 1, la
número 2, la número 9 y la número 1O constan de dos partes -y no
paraestrofas-, mientras que todas las demás son de una sola parte.
Es importante, en esta etapa, observar que el poemario se encuentra
escrito en verso libre casi en so totalidad, ya que existen dos poemas
isométricos, que se adaptan al modelo de la décima castellana regular
descrita por Tomás Navarro Tomás 1°.
En cuanto al tipo de verso que utiliza Villaurrutia, tenemos que se
trata de verso libre, por el que entendemos:
. . .aquel que suele emplear juntamente desde las medidas [silábicas]
más breves a las más extensas [cuyos] acentos prosódicos de los conceptos principales dan lugar a grupos rítmico-semánticos que se suceden con relativo compá~, [correspondiendo] a veces a metros regulares, [donde] de ordinario no se hace uso de la rima ni de la estrofa11•
10

Tomás Navarro Tomás, Arte del Verso, Colección Ideas, Letras y Vida, Compañía General de Ediciones, México, 1959.
11 Íde111.

Así mismo, encontramos otros poemas en los que este recurso poético desaparece totalmente, como en el Nocturno de los ángeles, del que se
transcribe la estrofa número 7 en tanto que es una de las más extensas
-en cuanto a número de versos que la componen-, y que además
combina mayor número de metros, puesto que hay versos que tan sólo
cuentan con cuatro sílabas, mientras que otros tienen dieciocho:
¡Son los ángeles!
ha bqjado a la he"a
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el esp~jo del cielo,
m barcos de humoy sombra,
afundirsey confundirse con los mortales,
a rendir susfrentes en los muslos de las mr!feres,
a dyar que otras manos palpen sus cuerposfebrilmente,
a defar que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cen-arse los labios de una mistt1a boca,
afatigar su boca tanto tiempo inactiva,

�270

aponer en libertad sus lenguas defuego,
a decir las canciones, losjuramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangrey el deseo.

En lo que al uso de la estrofa se refiere, es un recurso que el autor si
utiliza con frecuencia. Solamente cinco poemas -de 26 que forman el
total del libro- son monoestróficos, mientras que los otros 21 si utilizan este recurso para exponer su desarrollo.
Utilizando una vertiente analítica del versolibrísmo que aparece por
primera vez en 198512, podemos acercamos al texto de manera un poco más profunda, en otro de los niveles de experimentación que sirven
al poeta para expresarse. Observando los textos de manera sucesiva,
podemos darnos cuenta de que el autor utiliza varías vertientes versolibrístas de forma alternada, que son: el verso libre métrico, la versificación libre fluctuante, la versificación libre estrófica, canción libre, versificación paralelística y verso libre de imágenes acumuladas o yuxtapuestas.
Como resultaría demasiado extensa la trascripción de los poemas
completos para ejemplificar cada uno de los tipos de verso libre, únicamente se pondrá un ejemplo claro que denote la aparición de las
características que se señalan como fundamentales de acuerdo a la definición encontrada de cada uno.

El verso libre métrico

¿Qué VOZJ qué sombra, qué sueño
despierto que no he soñado
serán la vozy la sombra
y el sueño que me han robado?

La rima, que si aparece en las tres estrofas, presenta esquemas diferentes en cada una, razón por la cual se considera que se trata de verso
libre métrico y no de verso métrico tradicional.
En la primera estrofa, versos 1 y 2, esta rima es de tipo consonante,
puesto que la última sílaba acentuada observa el fonema vocálico [o];
en la segunda estrofa, en los versos 3 y 5 también hay rima consonante,
puesto que ambos versos terminan con el fonema [a]; en los versos 4 y
6 la rima es asonante, puesto que ambos versos terminan con la sílaba
-ando.
En la estrofa número tres el esquema de la rima vuelve a cambiar.
Los versos 7, 8 y 10 presentan rima consonante, puesto que ambos
terminan con el fonema [o]; el verso 8 y el verso 10 tienen, entre sí,
rima asonante, puesto que ambos terminan en la sílaba -ado. El verso
9, sin embargo, se sale del esquema mas o menos regular que se había
presentado, puesto que en esta estrofa es el único que termina con el
fonema vocálico [a].
Por otro lado, no presenta quebrados en el metro de base, puesto
que todos los versos son octosílabos. El esquema acentual, sin embargo, si es irregular, puesto que no todos los versos se acentúan las mismas sílabas.

El verso libre métrico, definido como aquel "que aparece normalmente
rimado arromanzado casi siempre, o bien con asonancias o consonancias de libre distribución, [y que] suele carecer de disposición estrófica
(aunque James Freyre la utiliza) y admite quebrados en el metro de
base si éste es largo" (Paraíso, 1985) se utiliza en Volver y Nocturno Grito. Por ejemplo, en las primeras tres estrofas de Nocturno Grito -penta
estrófico- se observa lo siguiente:
Tengo miedo de mi voz
y busco f!Ji so111bra en vano.
¿Será mía aquella sombra
sin cuerpo que va pasando?
¿Y mía la vozperdida
que va la calk incendiando?

2

5

Paraíso, El verso libre hispánico, Gredos, 1985.

1 3 7
2 5 7

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- /
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3 5 7
2 7

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2

7

2 4 7

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1 3
12 Isabel

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EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

4 6 7

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2

10

2
4

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7

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XAVIER VILLAURRUTIA

/ - / - /

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6
7

8
3
2

5
5
4
4

7
7
7
7

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9

10
11
12
13

15

2 5
2
3 5
1 4

7
7
7
7

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/

/
/
-/---- /
--/-/- /
-

- -

-

/ - - / -

14
15

16
17

18
19

Si existe una distribución estrófica, pero esta tampoco es regular,
puesto que hay cuatro estrofas que agrupan cuatro versos cada una, y
una sola que agrupa dos versos.

El verso libre fluctuante
En lo que se refiere a la versificación libre fluctuante, que es definida
como aquella que "tiene un metro de base, en torno al cual giran los
otros metros, por aumento o disminución de sílabas con respecto al
metro-patrón, [cuyo] metro es variable según los autores y el tono más
grave o ligero de la composición (Paraíso, 1985) se concluye que los
poemas Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Sueño, Nocturno
Muerto y Nocturno (Otros Nocturnos) pertenecen a esta variedad, en
tanto que son los que utilizan menor número de variaciones métricas;
Nocturno (de Nocturnos) posee una base heptasilábica, en tanto que es
el metro predominante, combinando, de manera alternada, este metro
con trisilabo, tetrasílabo o pentasílabo de la siguiente manera:
1

2
3

4

Todo lo que la noche
dibuja con su mano
de sombra;
elplacer que revela,

7
7
3
7

/
/
/----rn
-

-

- -

- /

--/-- /

el vicio que desnuda. 7
Todo lo que la sombra
hace oír con el duro
golpe de su silencio:
las voces imprevistas
que a interoalos enciende,
elgnto de la sangre,
el rumor de unos pasos
perdidos.

7
7
7
7
7
7
7
3

Todo lo que el sikncio
hace huír de las cosas:
el vaho del deseo,
el sudor de la tierra,
la fragancia sin nombre
de lapieL

7
7
7
7
7
4

273

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-

Aunque no existe precisión ni constancia en el verso corto puesto
que se alternan el trisilabo, tetrasílabo y pentasílabo conforme las necesidades del autor, se halla una regularidad rítmico acentual que indica
que la fluctuación es regular. De la segunda estrofa, los versos 6, 7 y 8
se encuentran acentuados en la primera silaba; los versos 9, 10, 11 y 12
alternan acentos en 2ª y en 3ª de manera sucesiva; en la siguiente estrofa, los versos 14 y 15 nuevamente acentúan la primera sílaba, y a este
acento se suma nuevamente el juego de acentuación en 2ª y en 3ª entre
los versos 15 y 16; por otro lado, los versos 17 y 18 acentúan, ambos, la
3ª sílaba.
En el poema Nocturno Sueño la regularidad es mayor, puesto que allí
solamente se alternan el hexasílabo y el trisílabo en las estrofas 1, 2 y 3;
las demás estr0fas utilizan el hexasílabo únicamente:

1
2

3
4
5

6
7
8

Abría las salas
profundas el sueño
y voces delgadas
corrientes de aire
entraban

/

6
6
6

- /
-

/

6

-

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-

/

- -

-

-

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-

- - -

3

Del barco del cielo 6
delpapelpautado 6
caía la escala 6

,_

/

-

/
/
/
/
/

/
/
/

�274

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA
EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

9
10

por donde mi cuerpo 6
bajaba 3

- /

15

Me robó mi sombra
la sombra cen-ada
Quieto de silencio
oí que mis pasos
pasaban

6

- -

6

-

16
17

18
19

6

6

3

-

/

-

/

/ /

-

-

/
/
/
/
/
/
/

En cuanto al esquema acentual, hay más regularidad que en Noaumo
(Nocturnos), puesto que en la primera estrofa encontramos acentuada,
en todos los versos, la segunda sílaba. En la segunda, hay tres versos (6,
8 y 9) que acentúan nuevamente la segunda sílaba, mientras que en la
cuarta solamente dos versos, el 16 y el 18 poseen la segunda sílaba
acentuada. Esta fluctuación acentual, junto con la medida estrófica
(variable en el número de versos formantes de cada una: 5, 5, 4, 5, 5, 4,
4, 2, 2) es lo que permite calificar como versolibrista este poema, y no
como alguna de las variedades métricas regulares que suelen presentar
algún tipo de fluctuación, y que Tomás Navarro considera como verso
semi libre.

El verso libre estrófico
Por lo que respecta a la versificación libre estrófica, tenemos que ésta
"agrupa los versos del poema en bloques estróficos, generalmente de 4
en 4 versos (por ser la estrofa de 4 versos la más frecuente en castellano), más raramente de 3 en 3, de 5 en 5, 6 en 6 u otros conjuntos. Se
distingue de las estrofas tradicionales por ser irregular (fluctuante o
amétrica) Puede recibir rima consonante, asonante (arromanzada o no),
o carecer de rima" (Paraíso, 1985) Este tipo de esquema versolibrista es
utilizado únicamente en dos poemas, en tanto que sólo dos mantienen
la misma cantidad de versos en las estrofas sucesivas; estos poemas son
Estancias Nocturnas, con cinco estrofas de 4 versos cada una, y Décima
Muerte, formada por 1Odécimas. Se omite la trascripción de este último
poema por ser demasiado extensa, por lo que es preferible para nuestro
(m ejemplificar con Estancias Noa11mas, que además presenta un esquema de rima asonante alterna(considerando el seseo en el español de
México, que utiliza el mismo fonema para las grafías s y z) con esquema ABAB CACA DEDE FGFG HIHL
En lo que a la medida versal se refiere, encontramos tri.decasílabos,
tetra decasílabos y penta decasílabos, alternados en el siguiente orden:

1 SONÁMBULO, dormidoy despierto a la vev
2 en silencio recon-o la ciudad sumergida.
3

¡Y dudo! Y no me atrevo apreguntarme si es
4 el despertar de un sueño o es un sueño mi vida.

5 EN la noche resuena, como en un mundo hueco,
6
7

8

el mido de mis pasos prolongados, distantes.
Siento miedo de que no sea sino el eco
de otrospasos ajenos, que pasaron m1¡1cho antes.

9 MIEDO de no ser nada f!lás que unjirón del
10 sueño

275

13

14
15
15
14
14
13

15
14
13

11 de alguien-¿de Dios?- q11e sueña este mtmdo
12 amargo.

15

Miedo de que despierte ese alguien-¿Dios?-, ei
13 dueño
14 de un sueño cada vez másprofundoy más largo.

14

15
16 ESTRELJ.A que te asomas, temblorosay despierta,
17 tímida aparición en el cielo impasible,
18 tú, comoyo -hace siglos-, estás heladay muerta,
19 mas por t11 propia luz sigues siendo visible.

20

13

13

15
13

14
14
14
14

¡SERÉ poivo en elpolvoy olvido en el olvido!
Pero alguien, en la angustia de una noche vada,
sin saberlo é4 mjo, aiguien que no ha nacido
dirá con mis palabras su noauma agonía.
Canción libre
Otro tipo de verso libre encontrado en el poemario es la canción libre
que " es~cturalm
_ ente, suele poseer rima asonante, y reforzar su carác-,
te~ mus~~al mediante estribillos (aunque éstos no son imprescindibles) y
reue~aaon de versos o motivos. La longitud de los versos s-uele ser
media o breve, co~o corresponde al tipo ligero de canción" (Paraíso,
19_85); el North Cariina Biues -del que se transcriben únicamente las tres
pnmeras_ estrofas con ~us respectivos estribillos- es el único poema
perteneciente a esta vanante, puesto que presenta estribillo, y rima asonante y consonante de la siguiente manera, teniendo en cuenta que se

�276

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

utilizan dos tipos de nombre para los versos que terminan con el fonema [a]: a asonante y a consonante, en tanto que hay algunos que repiten
exactamente las mismas consonantes y vocales y otros versos que no lo
hacen, esto con la finalidad de que un mismo fonema no quede representado por diferentes letras puesto que puede prestarse a confusión:

disminuyéndolas cuando aparece un trisílabo; escasamente se recurre a
otro metro, como en el caso del versos 6 y 18, por lo que se considera
de tipo fluctuante; ciertamente, el que los versos distintos se encuentren en lugares múltiplos de 6 aporta cierta proporcionalidad adicional.

277

La versificación paralelistica

#
verso
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11

12
13

1
1
I

¡

14
15
16
17
18
19
20

Tipo rima
a(asonante)
En North Carolina
b(consonante)
el aire nocturno
a(asonante)
es de piel humana.
b(consonante)
Cuando lo acaricio
me deja, de pronto,
b(consonante)
en /,os dedos,
b(consonante)
el sudor de una gota de A(consonante)
agua.
a(asonante)
En North Carolina

e

#
sílabas
6
6
6
6
6
4
9
6

Meciendo el tronco vertica4
desde las plantas de los pies
hasta las palmas de las
ntanos
el hombre es árbol otra vez.

D(asonante)
E
D(asonante)

9
9
9
9

a(asonante)

6

En North Carolina

d(consonante)
F(consonante)
f(consonante)
a(consonante)
a(consonante)
a(consonante)

6
9
6
6
7
3

a(asonante)

6

Si el negro sonríe
enseña granadas encías
y frutas nevadas.
Mas si el negro calla,
su boca es una rqja
entraña.

Una variante más del verso libre, más explotada en tanto que mayor
número de poemas pertenecen a esta vertiente, es la versificación paralelística, cuyo rasgo principal es que "implica un retorno ideológico,
bien en forma positiva o negativa. [Este] retorno se plasma frecuentemente en recurrencias sintácticas y en recurrencias léxicas o semánticas.
La versificación paralelística posee un fuerte andamiaje sintáctico y
semántico, que en ocasiones se expande incluso al plano fónico" (Paraíso, 1985) Una de las figuras retóricas más frecuentes en los poemas
de Villaurrutia es la enumeración, simple y compleja. Dentro de este
tipo de desarrollo poemático encontramos Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Grito, Nocturno en que Nada se Oye, Nocturno Eterno,
Nocturno de la Estatua, Nocturno en que Habla la Muerte, Nocturno Mar, Noctumo de la Aicoba, Cuando la Tarde, Nostalgia de la Nieve, Muerte en el Frío,
Paradqja del Miedo y Volver.
El poema en el que se destacan con mayor facilidad las figuras retóricas es el Nocturno en que nada se qye. La más importante es la enumeración compleja polisindética, como la de los versos 8, 9 y 1O:

sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una miraday una voz
o la que se obse!Va en los versos 14, 15 y 16:

dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro delfuego lívido que corla co,no elgrito

En North Carolina

Por lo que se refiere a la estrofa, nos damos cuenta que es muy variable: la estrofa 1 posee 7 versos, la dos cuatro, la tres 6, la cuatro 2, la
cinco 4, la seis 4, la siete 9 y la ocho 5; métricamente, se utiliza el he:xasílabo como base, aumentándo tres sílabas para formar eneasílabo, o

en donde lo que se enumera son, a su vez, figuras retóric~s pertenecientes al orden de la paradoja, puesto que los términos que se asocian
son semánticamente opuestos: tenemos agua que no mqja, aire que no es
libre, ya que se encuentra congelado, Juego que no posee color, y además posee la cualidad de cortar, serna que a su vez se asocia con el grito,
en donde la voz toma cuerpo suficiente para herir.
,

�278

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

La primera de las paradojas sugiere un lago congelado, que ,e~ visto ~ero como parte de un escenario; el aire de vidrio, congelado, ng:ido, sugiere un lugar en el que se encuentra en suspenso, mientras que,el J~ego
lívido sugiere un fuego fatuo, que tampoco es real, y que ademas ~ere
en lo más profundo, puesto que corta como el grito, en donde el gnto se
asocia a las palabras hirientes.
Más adelante, en los versos 19 al 22, encontramos que las enumeraciones cambian de forma, se vuelven más complejas todavía, dándonos
como producto un calembur:
y mi voz que madura
y mi voz q11en1ad11ra
y mi bosque madura
y mi voz quema dura

aquí, mediante un juego sintáctico y fonológico, el autor no~ describe ~a
maduración del yo poético, que primeramente toma mayor importancia
puesto que esta madurando, luego, una_ vez _q~e ha_ madurad?, se tr~sfigura en algo que quema, en algo no solo cálido, smo ademas a~~s1vo;
en el siguiente verso nuevamente encontramos una transformacron, ya
que ahora el asunto posee connotaciones se:imales, para volver, nuevamente a hablar de la voz que nuevamente se vuelve similar al fuego,
capaz de causar heridas que cicatrizan (como son las producidas por el
fuego) y que dejan una marca permanente.
En los versos 23 y 24 nuevamente se esta utilizando la enumeración
compleja polisindética para agrupar paradojas:

,,
como el hielo de vidrio
como elgrito de hielo
En los versos 26 y 27 encontramos un quiasmo, al que preferimos
señalar mediante el subrayado:

Por tanto, este es el sentido del poeta visionario al que se hacía referencia, uno que es capaz de describir lo incognoscible para volverlo
real, como si se tratara de estampas o pinturas que nos muestran no
sólo lo que no podemos conocer, sino además aquello de lo que, una
vez conociéndolo, no podremos dar testimonio alguno, tal y como
ocurre con el infierno de Dante, aquel que ha ilustrado por generaciones la forma del sitio en donde se encuentra el ángel desterrado por
Dios13.

Verso libre de imágenes acwnuladas o yuxtapuestas
El tipo de verso libre paralelístico se ve comúnmente mezclado con el
verso libre de imágenes acumuladas o yuxtapuestas que se caracteriza
por que "la recurrencia semántica de este tipo [...], favorito de las literaturas de vanguardia, se encuentra en las imágenes -metáfora, sobre
todo-. El poema de este tipo no presenta la trabazón sintáctica y léxica
del verso paralelístico; por el contrario, parece desligado, disperso, inconexo, extraño. Es porque su ritmo no radica en la forma versal ni en
la estructura sintáctico-semántica, sino en la red de imágenes afectivamente equivalentes, que traducen un especial estado anímico del poeta,
a veces lúdico, a veces inefablemente amargo" (Paraíso, 1985) este tipo
de verso libre se encuentra íntimamente relacionado con el desarrollo
poemático del tipo anterior, la versificación paralelística, razón por la
cual varios poemas de Nostalgia de la Muerte pueden ser clasificados dentro de cualquiera de estos dos apartados, o en ambos; estos son: Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Grito, Nocturno en que Nada se
Oye y Nocturno de la Estatua. Sin embargo, hay otros que se consideran
dentro de este tipo únicamente, como Nocturno Amor, Noctumo de los
Ángeles, Nocturna Rosa, Nostalgia de la Nieve y Cementerio en la Nieve.
Para ilustrar este tipo de verso se transcribe la primera estrofa del
Nocturno de los Angeles, donde se analizan las metáforas intentando desvelar su contenido:

el latido de un mar en el q11e no sé nada

1. Se ditia que las calles fll!Yen dulcemente en la noche.

en el que no se nada

2.
3.
4.
5.

A través de la utilización de estas figuras el autor nos describe un
lugar sin sonido y sin sombras: el de la muerte. ~ste sitio ti_ene que ser
aprehendido de este modo en virtud de que nadie ha descnto con certeza, en tanto que no puede conocerse como comúnmente se hace,
esto es, mediante la utilización de los sentidos (tacto, vista, oído, etc.)

279

XAVIER VILLAURRUTIA

13

Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que vany vienen conocen
porque todos están en el secreto
y nada se ganarla con partirlo en milpedazos

Véase como ejemplo en el sentido ilustrativo, puesto que, no es posible comparar a Dante con Villaurrutia, puesto que sus obras son diametralmente distintas.

�280

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

6. s~ por el contrario, es tan dulce guardarlo
7. y co111partirlo sólo con la persona elegida.

En el primer verso, cuando el verbo se conjuga utilizando el reflexivo en lugar de un tiempo simple, se nos empieza a dar la idea de un
universo ficciooado, que no ocurre en el mundo real.
En el mismo verso encontramos otra metáfora, que se utiliza para
describir las calles de la ciudad nocturna, que no suelen ser tan violentas como lo son en el día: las calles Jl19en dulcemente en la noche, en tanto
que el tráfico vehicular es menos denso, lo que permite apreciar a los
peatones, que en este caso son los que interesan.
En el siguiente verso se construye un universo intimista, puesto que
las luces que se describen no son tan vivas para poder darnos cuenta de la
realidad, desvelar el secreto.
El que exista un secreto requiere, primero, de la creación de un ambiente, como se mencionó con anterioridad, y de saber quienes son
exactamente los que poseen este secreto. Estos seres son, primero, los
noctámbulos -kJs hombres que vany vienen-, que buscan amor furtivo, un
amor que por ser ilícito tiene que buscarse de noche, solamente entre
aquellos que se encuentran dentro de ese secreto.
En este poema no se encuentran, como en el anterior, una sucesión
de figuras retóricas para trasmitir el mensaje. Lo que si se encuentra,
como se ha ilustrado, es una sucesión de imágenes capaces de presentar
al lector el escenario donde esos seres imprecisos y noctámbulos deambulan.

El yo poético
Y a se ha mencionado que el yo poético en estos textos también resulta
un material con el que se experimenta para expresar sensaciones o subrayar el ambiente que se crea con la asociación sémica de términos desemejantes.
Este yo poético en algunas ocasiones utiliza un tono masculino,
. como en el poema titulado Nocturno Grito, del que se transcriben la
tercera y cuarta estrofa:
;,Q,ué VOZJ qué sombra, qué sueño
despierto que no he soñado
serán la vozy la sombra

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

281

y el sueño que me han robado?
Para oír brotar la sangre
de mi corazón CetTado,
¿pondré la orefa en mipecho
como en elpulso la mano?

Además del tono, se puede mencionar el hecho de que el espíritu no
está en el cuerpo, el yo ya no está en el yo: se oirá a sí mismo, para
comprobar su existencia, colocando la oreja en el pecho muerto del
cuerpo que se encuentra fuera de sí mismo.
Otro poema en el que el yo se encuentra frente a sí mismo es el Nocturno a la Estatua, en donde el yo no se halla a sí mismo a pesar de perseguirse en una vivencia claramente onírica para encontrarse en un
espejo, muerto y darse nueva vida amorosamente no fundiéndose en sí
mismo sino reconciliándose con su otra naturaleza, amándose pero no
integrándose:
Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera
y elgrito de la estatua desdoblando la esquina
Comr hacia la estatuay encontrar sólo el grito,
querer tocar elgritoy sólo hallar el eco,
q11erer asir el ecoy encontrar sólo el muro
y com:r hacia el muroy tocar un esp'!Jo.
Hallar en el espf()o la estatua asesinada
Sacarla de la sangre de su sombra,
[ . .] acariciarla cotno a una hermana i1nprevista
Yjugar con lasfichas. de sus dedos
[ . .] hasta oírla decir: ''Estqy n111erta de sueno'~

Este yo que ·se ha perdido, que se busca en el poema, es un yo femenino que finalmente se reconcilia con el yo masculino que la persigue, pero que forma parte de una misma persona puesto que se ve a sí
mismo reflejado en un espejo. Este yo femenino mencionado como la
estatua está tan reprimido que ha muerto, pero él lo revive mostrándole
compasión y cariño. Pero, reconciliándose, no se vuelve a _fundir con
él, con quien coexistirá corno si se tratase de dos personas distintas.
Este tono homosexual es más claro en el poema titulado Nocturno
Amor, en donde la atmósfera que se construye es de una ira clara por el
engaño del amante (versos 3 a 6, 16 a 18)

�282

ANA MERCEDES NARVÁEZ nJERINA
EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

... en tu respiración sigo la angustia del crimen
y caes en la red que tiende el sueño
Guardas el nombre de tu cómplice en los ojos
pero encuentro tus párpados más duros que el silencio ...
... Yo sé cuál es el sexo de tu boca
y lo que g11t1rda la avaricia de tu axila
y maldigo el rumor que inunda el laberinto de tu oreja ...

En este poema los sentimientos tienen la potestad de tomar hasta
color de tan intensos: esta cólera se vuelve amarilla, tal y como lo describen los versos número 22 y 23:
... sino la cólera circula por mis arterias
amarilla de incendio en la mitad de la noche ...

En otras ocasiones, tenemos un yo poético espectador, como en el
poema Nocturno de los Ángeles, gue observa una atmósfera de bellos chicos gue andan de aquí a allá ofertando su belleza. Siendo el observador
un hombre, nuevamente la mirada es homosexual, pero divertida.

,1

!I1
JI

¡ ,, 1

Si cada uno dfjera en un momento dado,
En un solo una palabra, lo que piensa,
Las cinco letras del DESEO fonnarían una enorme cicatriz luminosa,
Una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación sería como un ardiente sexo
En elprofundo cuerpo de la noche,
O, mtjor, como los Gemelos quepor vezprimera en la vida
Se t11iran de frente, a los qjos, y se abrazanya para siempre.

Estos gemelos son dos personas idénticas no sólo en inteligencia sino también de forma física, como las descritas por Platón en su diálogo
Fedro o ei Amor, que representan el amor ideal, el amor entre iguales, el
amor homosexual. Un amor homosexual libre, socialmente permitido
puesto que las figuras iguales se abrazan, no se repelen. Se aceptan.
El Nocturno Eterno, siendo una alegoría, muestra un tono más reflexivo que lanza la mirada hacia el final de la existencia, cuando no
sólo la vejez se ha hecho presente, sino también la autodegradación
que el avance de la edad permite.
CuandlJ los hombres alzan los hombrosy pasan
o CHando dtjan caer sus nombres
hasta que/a sombra se asombra

283

Cuando un polvo más fino aún que el humo
se adhiere a los cnstales de la voz
y a la piel de los rostrosy a las cosas. ..

Esta caída que significa la vejez es tan terrible para su reflexión que
en ese entonces, cuando la vejez empañe la existencia, las palabras se
tornarán sombras de las cosas que significan, lo que añade al tono una
profunda tristeza sin esperanzas.
En el corolario que significa un poemario entero, ahondar en todos
y cada uno de los matices del yo poético, tan activo y cambiante, seria
materia para un análisis mucho más minucioso del gue se ha querido
ejemplificar.
Baste lo que se ha dicho para mostrar de forma descriptiva, con un
acercamiento interpretativo muy somero, la calidad de uno de los poetas mexicanos más activos cuyos textos poéticos son capaces de resistir
cualquier clase de análisis, sin que esto llegare a demeritar la belleza de
los mismos y el goce que se vive al leerlos, aún y cuando sean leídos
con la intención de analizarlos.
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ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE

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el 12 de febrero de 2002. 14/04/02
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m

EL NATURALISMO EN ESPAÑA:
LA DESHEREDADA, NOVELA DE
BENITO PÉREZ GALDÓS

SILVY,J.L.. Celebraremos. .. 14/04/02
http:/ /www.alianzafrancesa.org.mx/garconuncafe/numero4/agenda.html
SOSA, Víctor. Poesíay critica de arte. 14/04/02
http:/ /www.secrel.com.br/jpoesia/bh5villaurrutia.htm

Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estudios Humanísticos

SUÑÉN,Juan Carlos. Gmpo si.ngmpo. 14/04/02.
http:/ /www.abc.es/cultural/historico/ semana72/ fijas/libros/ escaparate_00S
.asp

S

i se toma en cuenta la fecha de la dedicatoria escrita aJ frente de la
novela, La desheredada fue concluida por Benito Pérez GaJdós en
1
el mes de enero de 1881. Terúa entonces el novelista canario, 38
años de edad y hacía 16 que había escrito, entre 1865 y 1866, una serie
de textos recogidos después con el titulo Crónica de Madrid, y en el primero de estos años su obre primeriza de teatro, titulada La expulsión de
los moriscos, lamentablemente perdida.2 A La desheredada le anteceden la
Primera y Segunda Parte de los Episodios Nadonales (20 obras) y siete
novelas (la primera: La fontana de oro, publicada en 1870). Después de
1881, Pérez GaJdós escribió otras 24 novelas, la Tercera, Cuarta y
Quinta Parte de los Epis~dios Nacionales (26 obras) y 23 obras de teatro,
más otros quince volúmenes de crónicas, memorias, viajes y crítica
literaria. Con excepción de La fontana de oro, dice Sáinz de Robles,
"puede asegurarse que todas las demás producciones de GaJdós se
publicaron en el mismo año en que fueron escritas, o un par de meses
después, si se terminaron de escribir con el último mes del año."3 De
acuerdo con este criterio, la Primera Parte de La desheredada se escribió
1

Para este trabajo se utilizó la edición de las Obras Completas de Benito Pérez Galdós, con Introducción, Biografía, Bibliografía, notas y censo de personajes galdosianos
por Federico Carlos Sáinz de Robles, Ed. Aguilar, S.A., Madrid, vol. I, 1950 y vol. IV,
1949.
2
Según la bibliografía de Sáinz de Robles, op cit. P. 197.
3 lbíd, p. 195.

�288

ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

en los últimos meses de 1880 y la Segunda Parte en los primeros de
1881.

fin de establecer su posición sobre el arte de narrar y en general sobre
la novela.

Por la información que aporta el propio Pérez Galdós en el desarrollo de los acontecimientos narrados en La desheredada, la Primera Parte
transcurre entre los años de 1870 y 1871, hasta mediados o finales de
1873, y la Segunda Parte se ubica entre esta última fecha y el año de
1876 ó 1877. En aproximadamente seis años se cumple la singular historia de Isidora, protagonista de esta novela, víctima de sí misma y de
la circunstancia social que le toca vivir.

En el año de 1870 escribió, en un trabajo dedicado· a la obra de
Ventura Ruiz Aguilera, afirmaciones categóricas sobre el principal problema que en España impedía tener un desarrollo adecuado de la novela. Según Pérez Galdós, los novelistas españoles utilizan elementos
extraños a la condición propia, que en forma abundante ofrece lo necesario para crear una novela de costumbres, capaz de revelar lo caracteristico de la sociedad nacional. Añade que ocurre esto porque "los Españoles somos poco observadores, y carecemos por lo tanto de la
principal virtud para la creación de la novela modema."8 El problema
lo ubica, principalmente, en lo idealista característico de los escritores,
inclinados más a imaginar que a observar. Además la novela, para Pérez Galdós, sólo puede darse en un ámbito de paz y las continuas contiendas políticas alteran ese ámbito generando además un "pesimismo
terrible". ¿Y cuál es la parte de la sociedad nacional que el novelista
debe observar para realizru;. su trabajo literario? Es la clase media, que a
pesar de ser el modelo a seguir, es la más olvidada por los narradores.
"La novela moderna de costumbres -añade Galdós- ha de ser la expresión de cuanto bueno y malo existe en el fondo de esa clase, de la
incesante agitación que la elabora, de ese empeño que manifiesta por
encontrar ciertos ideales y resolver ciertos problemas que preocupan a
todos, y conocer el origen y el remedio de ciertos males que turban a
las familias. La grande inspiración del arte literario en nuestro tiempo
9
es dar forma a todo esto." Cuando afirmó esto Pérez Galdós todavía
no había iniciado sus Episodios Nacionales y sólo había escrito ' sus dos
primeras novelas, LJ:l fontana de oro (1868) y La sombra (1870). Puede
afirmarse, en consecuencia, que esta visión de lo que debía ser la novela española de su tiempo, impulsó su trabajo narrativo, orientándolo
hacia la realidad imperante en la vida nacional, o si se quiere, de la vida
madrileña. Seis años después de 1870 escribíó Doña Perfacta. Dos años
más y aparecen Mansela y La familia de León Roch y en 1881 La desheredada. Pasan los años y la visión de Benito Pérez Galdós se enriquece. En
su discurso de ingreso a la Real Academia Española, d~l año de 1897
(casi tres décadas después de aquel texto sobre la clase media, encontramos ya una concepción más amplia en su exposición sobre la teoria

Para el propósito de identificar la novela de Pérez Galdós en el contexto francés y español del movimiento naturalista, en el que se identifica esta obra, baste decir que en la literatura francesa y re~éndonos
sólo al máximo exponente de la citada corriente literaria, Emile Zola,
su primera gran novela, reconocida además como perteneciente al citado movimiento naturalista, Therése Raquin, se publicó catorce años antes, en 1867. Otras dos grandes obras del escritor francés, L'assommoir,
apareció diez años después, en 1877 y Naná en 1880, el mismo año en
que Pérez Galdós escribió La desheredada. En cuanto al principal ensayo
de Zola dedicado a explicar y fundamentar su teoría de la novela experimental, Le roman experimental, es del año 1880, mismo en que apareció

Naná.
En relación al ámbito español, merecen destacarse dos trabajos de
crítica, anteriores a la publicación de La desheredada, el primero de Urbano González Serrano, "El Naturalismo contemporáneo", de 1879,4 y
otro, de Manuel Revilla, "El Naturalismo en el arte",5 Posteriores a la
novela de Galdós, aparecieron "Del Naturalismo", de Leopoldo Alas
(Clarin),6 el año de 1882 y de Emilia Pardo Bazán La cuestión palpitante,
el año de 1883.7
No es muy extensa la obra de Galdós dedicada a exponer sus ideas
sobre la novela y el arte de narrar, pues la mayoría de sus ensayos y
escritos de critica literaria están dedicados a autores y obras. Sin embargo, hay algunos escritos dedicados a teorizar sobre estos problemas
y una lectura atenta permite recoger algunas reflexiones importantes, a
La Revista de Espaíia, Madrid, núm. 67, pp. 215-232 y 347-367.
LtJ Revista de España, Madrid, núm. 68, pp. 164-184.
6 Se publicó en siete entregas, en La Diana, Madrid, del 1º de febrero al 16 de julio de 1882. Recogido por Serge Beser, Leopoldo Alas: Teoríay crítica de fa novela española,
Ed. Laia, Barcelona, 1972, pp. 108-149.
7 Se publicó en varias entregas, del 7 de noviembre de 1882 al 16 de abril de
1883, en LtJ Época, Madrid.
4

289

5

8

"Observaciones sobre la novela contemporánea mo.d erna", en Benito Pérez
Galdós, Ensqyos de crítica literaria, selección introducción y notas de Laureano Bonet,
Ediciones Península, Barcelona, 1972, p. 116.
9 !bid, pp. 122-123.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

290

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

de la novela española y el título mismo de su discurso, "La s~ciedad
presente como materia novelable", es ya un programa de_ traba¡o para
el ejercicio de narrar. Lo que llama la ate?ción _en esta idea sobre la
novela, es el valor que se otorga a la realidad circ~nd~nte ~orno elemento a considerar por el novelista para su traba¡o literano. Y au~
puede decirse que sorprende la certera afirmación u~ada para de~
el arte de la novela: "Imagen de la vida en la novela , escnbe Galdos.
Quien declara esto tiene ya la experiencia de toda una vida en e~ arte_de
novelar. Para entonces ya escribió 27 de sus 32 novelas, es decir, qmen
habla en la Real Academia Española sabe ya, sin ninguna d~da, 1~ que
significa hacer novelas y cómo éstas s~ alimen~n ,?e la vida nus~a.
Merece recogerse la idea completa de Perez Galdos: Imagen de ~a vida
es la novela -comienza diciendo- y el arte de componerlas estnba en
reconocer los caracteres humanos, las pasiones, las deb~~ades, lo
grande y lo pequeño, las almas y las fisionomía~, todo lo espmtual y lo
físico que nos constituye y nos rodea, el lengua!~ que es la ~arca de la
raza, y las viviendas, que son el signo. de t,10
familia, y la vestidura, que
diseña los últimos trazos de la personali&lt;;lad.
¿Qué falta aquí para completar la tarea, del q~e ,escribe nov~las, o
aun para identificar la novelística de Galdos? Qwza nada. Aqw te~emos una visión totalizadora de lo que fue el arte de novelar de Galdos.
En esta definición del arte de hacer novelas, nada sobra y quizá nada
falta. Desde lo más externo a la persona como es su vestido y su vivienda, hasta lo más profundo del alma, todo es asunto de la novela.
Si confrontamos estas ideas de Galdós sobre la novela, con las correspondientes a la concepción del naturalis~? literario francés, veremos que hay poca distancia entre ambas_ pos1C1ones, p~e~,en el fon~o,
lo que perseguía el naturalism~ era preosamente esa vis10n_ de la vida
humana sometida, como dijo Emile Zola, a los elementos 1mperantes
del medio y las circunstancias.
Podría recogerse otra idea de Pérez Galdós en su discurso de la Real
Academia de la Lengua. Se refiere a la rapidez con que ~e produce~}os
avances en el campo de la ciencia, al aparecer nuevos inventos y ~~l
mismo modo -dice- en el orden literario, parece que es ley de volubili. dad de la opinión estética y de continuo la vem~s pasa~ ante nu~s ~ros
ojos, fugaz y antojadiza como las modas de vestir. Y as1, en brevis1m?
tiemf)O, saltamos del idealismo nebuloso a los extremos de 1~ natu~alidad: hoy amamos el detalle menudo, mañana las líneas amplias Y vigo10

291

rosas tan pronto vemos fuente de belleza en la sequedad filosófica mal
aprendida, como en las ardientes creencias heredadas." 11 Esta rapidez
con que se dan los cambios y las posturas estéticas propicia diferentes
valoraciones y visiones de la tarea literaria. Pero lo que queremos hacer
notar es más bien la parte final de este pensamiento de Galdós, distante
de la postura naturalista, pues mientras ésta considera la obra literaria
en su valor fundamental, al margen de aspectos de forma o de estilo,
en Pérez Galdós lo que merece destacarse es que la rapidez en los
cambios se traduce en visiones diferentes, pero en todo caso lo que se
considera diferente es la "fuente de belleza" es decir, cambia la consideración de dónde se encuentra la belleza, pero ésta siempre está formando parte esencial de la obra literaria. En el naturalismo, en cambio,
lo que importa es la capacidad de la novela para mostrar las pasiones
humanas en su reacción a las fuerzas del medio y la circunstancia, dominantes en la conducta humana.
Así la novelística de Galdós se acerca, en algunas de sus obras, a la
concepción naturalista, manteniendo de todas formas alguna distancia
de los modelos de la literatura francesa; y por su parte, el naturalismo,
aunque se ubica claramente en un momento determinado de las letras
del siglo XIX, no es difícil encontrar en las manifestaciones novelísticas
anteriores, como es el caso de las novelas de Balzac, o de Flaubert o
Stendhal, presencias que pudieron identificarse con la corriente naturalista, en la medida en que la novela ha buscado, siempre, reflejar la vida
humana y sus conflictos.
*
La desheredada (1881), novela de Benito Pérez Galdós, narra sucesos
ocurridos en la década de los años setenta del siglo XIX. Cuenta la
historia de Isidora, jov.e n que por noticias recibidas de su tío el canónigo de Tomelloso, se considera heredera de la marquesa de Aransis,
cabeza de la familia de ese nombre. La marquesa sería su abuela y su
madre la hija de ésta, Virginia, muerta muy joven, quien tuvo una hija y
un hijo. Isidora tiene un hermano, Mariano y todo hace suponer a Isidora, con base en la documentación que posee su tío, que ella es la hija
de Virginia. Un muy breve resumen de la historia podría ser el siguiente:
La novela empieza en un manicomio, donde se encuentra recluido
Tomás Rufete, anciano cuya locura se manifiesta en sú permanente
posición de alto funcionario dedicado a elaborar leyes y·disposiciones
de todo tipo. La falta de pago al manicomio por cuidar a este anciano,

Ibíd, pp. 175-176.
11

[bíd, pp. 179-180.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

genera la disposición de la autoridad de trasladarlo a la sección de indigentes. Llega Isidora, su hija, a pagar la pensión, pero don Tomás es ya
un moribundo y el director de la institución no deja a Isidora verlo. Al
poco tiempo muere. Por influencia de las noticias que siempre le comunicó su tío el canónigo, Isidora no se considera hija de Tomás Rufete y persiste en su idea de pertenecer a una familia rica y noble. Conoce
a Augusto Miques, estudiante de medicina y pasea con él, quien la
enamora, pero Isidora vive en las alturas de su sueño y lo desdeña.

mentales disminuidas por una enfermedad y va a trabajar con el catalán
Juan Bou. La curación propuesta por el doctor Miquis incluye el casamiento con Bou, pero ella rechaza categóricamente la idea. En el juicio
por el reconocimiento del apellido Aransis, una acusación de falsificación de documentos lleva a la cárcel a Isidora. Allí permanece, mientras
su hermano, con pistola, pretende asesinar al rey en un desfile de corte.

292

Rotas sus relaciones con la tía Encarnación, a la que había visitado
para ver a su hermano Mariano, Isidora vive en la casa de la familia
Relimpio, con su padrino don José. Mariano, hermano de Isidora Qo
llaman "Pecado"), es miembro de una pandilla de jovenzuelos y en u.na
reyerta mata a uno de sus contrarios en el barrio próximo a Arganzuela.
Va a la cárcel. El Palacio de Aransis, propiedad de la familia a la que
Isidora afirma pertenece, fue abierto después de muchos años y puede
visitarse. Está deshabitado y ahí v~ Isidora. Renueva sus expectativas
de conseguir el reconocimiento familiar. En su casa, Isidora recibe en
su casa recado del marqués viudo de Saldeoro. Es Joaquín, el hijo mayor de la familia Pez, y su padre y hermanos, como él mismo, son señoritos y arribistas. Es además mujeriego. Visitó a Isidora por encargo
del tío de ésta, el canónigo de Tomelloso. Por intermediación de Joaquín, Isidora _obtiene una entrevista con la marquesa de Aransis. Al
plantearle su afirmación de ser hija de Virginia, o sea nieta de la marquesa, ésta la desconoce como miembro de su familia. Después de este
inesperado fracaso, Isidora pelea con la esposa de su padrino, don José
Relimpio, se va a la calle, donde encuentra a Joaquín y se entrega a él.
Él le pone casa en la calle Hortaleza y poco después tiene un hijo de
Joaquín, Riquín.
Isidora sigue viviendo su sueño. Inicia un juicio ante los tribunales y
sigue comportándose como si tuviera la posici{m social y económica a
la que aspira. La situación económica de Joaquín, parásito social, viene
a menos y afecta directamente a Isidora. Ella misma, incapaz de trabajar, pone en venta todo y su casa de la calle de Hortaleza va quedándose vacía. Un personaje la aborda en la iglesia. Es Fermín, con relaciones
en el Poder Legislativo y acepta Isidora someterse a su dominio, pero
poco después rompe con Fermín por la reacción de él al transgredir sus
reglas de sojusgamiento. lsidora va descendiendo en su posición social.
Augusto Miquis, ahora médico, le receta una curación: irse a vivir al
campo con Eugenia, hija de su padrino don José y casada con un ortopedista. Por otra parte, sale Mariano de la cárcel con sus facultades

293

El suegro de Miquis es el notario de la marquesa de Aransis y le notifica a Isidora que si renuncia a su derecho que dice tener, retiran su
acusación. Isidora no cede pero después de varios meses opta por
hacerlo, para abandonar la cárcel. Para entonces, habiendo aceptado
casarse con Juan Bou, éste ya lo había hecho con otra dama. Isidora
acepta irse a vivir a casa de "Gaitita", un personaje de los bajos fondos,
con buena presencia pero a quien era ajena toda moral. Tan bajo cae
Isidora que incluso hace suyo el lenguaje de "Gaitita". Después de que
éste la golpea y le hace un tajo de navaja en la cara, la abandona e Isidora queda en la miseria, cuidada por su padrino. Mientras, Joaquín ha
llegado también muy bajo y ella se sacrifica por él vendiendo lo último
que tiene. Joaquín se va después a La Habana. Perdido el hijo porque él
quiere quedarse con Emilia, que es quien lo cuida, Isidora deja su padrino (que muere poco después) y se pierde en la prostitución. La novela concluye con una moraleja.
Considerada desde el punto de vista del naturalismo, la novela ofrece diferentes aspectos de la sociedad de su tiempo y de las condiciones
en que viven determinados sectores de la sociedad. Las primeras escenas de la novela corresponden al manicomio donde está recluido Tomás Rufete. Aunque estas escenas muestran algunas condiciones de
vida de los reclusos, no pasan de ser visiones realistas de ese lugar. Lo
mismo pasa cuando Isidora, después de morir su padre, va a visitar a
sus tía Encarnación y acude al lugar de trabajo de su hermano Mariano,
una fábrica de producción de sogas de cáñamo. La fábrica contiene al
fondo de un túnel, una gran rueda de madera que cumple la función de
enredar los hilos de cáñamo, todo con un ruido ensordecedor. Mariano, el hermano de Isidora, tiene apenas trece años y se piensa de inmediato que asistiremos a escenas del trabajo infantil. Pero el momento se
reduce a narrar el encuentro de los dos hermanos en el ámbito de la
fábrica. Más cruda es la escena siguiente, situada de nuevo en la casa de
la tía Encarnación, conocida como la "Sanguijuelera". Ante las pretensiones de lsidora, pues desea que su hermano d~je de trabajar y vaya al
colegio, la tía empieza a burlarse de los hermanos. Isidora le cuenta su
situación: ''No somos hijos de don Tomás Rufete ni de doña Francisca

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS
'

Guillén. Esos dos señores, a quienes quiero mucho, muchísimo, no
fueron nuestros padres verdaderos. Nos criaron fingiendo ser nuestros
papás y llamándonos hijos ... " 12 A pregunta de su tía, Isidora cuenta
que esa historia se la dejó su tío el canónigo. Las burlas de la tía desconciertan a Isidora, y más cuando con una caña la tía empieza a golpearla al tiempo que le dice todo lo que piensa de su grandeza y su
marquesado. Isidora se despide con una sentencia categórica: "Qué
13
o dioso, que' soez y que repugnante es el pue blo."

Galdós, prácticamente media España de su tiempo; la segunda razón es
qu: d~n Manuel José Ramón del Pez es padre de Joaquín Pez, el marq~~s ':mdo ~e ~~deoro, quien intervendrá en la vida de Isidora y propiciara, al pnncip10 y al final de su historia, su caída. La tercera razón se
refiere al naturalismo, que se reconoce como la corriente literaria en la
q~e se ubica la novela. Estrictamente, este estilo que muestra lo que el
nu_smo Galdós va a denominar, en un escrito posterior que veremos
mas adelante, la "socarronería española", no va con la narrativa naturalis~a, que si bien puede mostrar este tipo de visión general de un persona¡e, no lo hace con este estilo burlón e incisivo, más identificado con
la comicidad o la ironía que con esa visión dramática de la realidad
propia de la corriente literaria francesa.
'

294

Esta visión de las clases bajas de Madrid, se enriquecerá con otros
personajes, principalmente niños, moviéndose y actuando en los suburbios de la ciudad, desplegando su condición de desposeídos y mostrando, al enfrentarse unos a otros en la pugna del dominio y el poder,
su crueldad y naturaleza violenta, que culmina con la lucha entre "Pecado" y "Zapapicos" y la muerte de éste por arma blanca que esgrime
el primero, acto que lo conduce a la cárcel.
Donde es más aguda la pluma de Galdós es en la presentación de las
formas de vida de una familia completa, la de don Manuel José Ramón
del Pez. Así lo retrata el novelista: "lumbrera de la Administración,
fanal de sus oficinas, astro de segunda magnitud en la política, padre de
los expedientes, hijo de sus obras, hermano de dos cofradías, yerno de
su suegro el señor don Juan de Pipaón, indispensable en las comisiones, necesario en las juntas, la primera cabeza del orbe para acelerar o
detener un asunto, la mejor mano para trazar un negocio, servidor de sí
mismo y de los demás, enciclopedia de chistes políticos, apóstol nunca
fatigado de esas venerandas rutinas sobre que descansa el noble edificio
de nuestra gloriosa apatía nacional, maquinilla de hacer leyes, cortar
reglamentos, picar ordenanzas y vaciar instrucciones, ordeñador mayor
por juro de heredad de las ubres del presupuesto, hombre en fin, que
vosotros y yo conocemos como los dedos de nuestra mano, porque
más que hombre es una generación, y más que persona es una era, y
más que personaje es una casta, una tribu, un medio Madrid, cifra y
compendio de una media España."14 Esta larga cita era necesaria por
tres razones: la primera es que curiosamente este personaje no tendrá
como tal gran presencia en la novela, pero sí tendrá significación en la
historia de Isidora , pues ésta no sólo será víctima de su propia ilusión
al creer que es de familia noble, sino de la sociedad de su tiempo conformada por este tipo de seres humanos que configuran, como dijo
12

Galdós, La desheredada, p. 999.
lb# p. 981.
14 lbíd, p. 1028.
13

295

.. Don Manuel José Ramón del Pez es padre de dos hijas y cuatro
hi¡os, el mayor Joaquín, todos beneficiados de una o de otra manera
por el pr:sup_ue~to público. _Don Manuel queda clasificado así por Pé~
rez Galdos, sigwendo el estilo utilizado para presentarlo al lector: Ord:n, de los mala~opterigios abdominales. Familia, barbas voracissimus. EspeCle,

remora vastatnx.

Est?s personajes pululaban en el tiempo en que Isidora pelea su
herencia del marquesado de Aransis. Salvo Joaquín, que participa directamente en la perdición de lsidora, los demás son sólo maneras de ser
actuantes en esa sociedad, cuya condición general propició el abandonar a sus fuerzas a esta pobre mujer, engañada por una ilusión animada
a su vez por todos esos falsos valores de la fortuna económica la eleganc~a, el disfrut~ del ocio improductivo, que sin embargo propi~iaba la
propiedad ~xces1va de un patrimonio económico al margen de los problemas sociales. Todo esto era lo mismo que pretendía obtener Isidora
por el solo hecho de ingresar a una escala social poseedora de todos lo;
beneficios materiales y económicos.
En el mundo de Isidora el trabajo no tenía lugar. Es más, ella no tenía la menor posibilidad para desarrollarlo o cumplirlo de acuerdo a sus
propias :apac~dades humanas. Aunque en más de una ocasión pensó
en tr~ba¡~r, Isidora n~ca tuvo cabalmente una idea precisa de lo que
esto unplicaba, es decir, era una mujer incapacitada para realizar alguna
tarea o -~esempeñar alguna función de trabajo. De ahí que todo fuera
c?nd~ctendola, fatal y lentamente, a su destrucción, pues ·esta es una
histori,a que cue~~ _el _destino trágico de una mujer engañada por la
fantas1a de la pos1bilidaé:! del acceso a los altos niveles de la sociedad. Al
mismo tiempo, todo esto implica también una honda crítica a estas
formas de vida parasitaria, en las que sus beneficiarios son incapaces de

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

realizar cualquier trabaj.o productivo. Esta era la meta existencial de
Isidora. No poseyendo nada para acceder a este tipo de vida, era natural que encontrara el rechazo y fuera decayendo hasta descender a los
más bajos niveles de la degradación humana.

entrar en mi nueva, en mi verdadera familia con paz, no con guerra,
recibiendo un beso de mi abuela y sintiendo que la cara se me moja
con sus lágrimas. ¡Es tan buena mi abuela!" 15 Pero cuarn;lo se realiza la
entrevista y la marquesa le niega el reconocimiento y dice claramente a
Isidora: "-Si tan convencida está usted, acuda usted a los Tribunales.",
"-Acudiré- exclamó Isidora con firme convicción.''16

296

Si consideramos la novela naturalista tal como la muestra Émile Zola en su estudio dedicado a la novela experimental, la pasión objeto de
estudio de L:i desheredada, de Benito Pérez Galdós, es la pasión de Isidora Rufete por pertenecer a una vida de alta sociedad con todos los
beneficios que ésta conlleva y desea hacer propios. El desenlace del
juicio ante los tribunales nos permite saber que toda la esper~nza de
Isidora se apoyaba en documentación falsificada, no por ella s1110 por
su úo el canónigo calificado por quien lo conoció, como un tonto y un
inútil. Isidora creyó, hasta entonces, que su reclamo era legítimo y todos sus sueños se apoyaban en una mentira. Cuando ya le es imposible
aceptar las condiciones carcelarias que se vuelven insoportables, decide
renunciar a su reclamo con tal de ser liberada. Pero entonces, no solo
rechaza el apoyo económico que le ofreció la marquesa de Aransis,
sino también cualquier posibilidad de reintegrarse a la sociedad en condiciones precarias y opta por dejarlo todo y entregarse a la prostitución,
llevando en su cara la cicatriz que le dejó la navaja de "Gaitita", como
si fuera un autocastigo por todo lo que equivocadamente defendió en
su vida.
Esta pasión que envuelve a Isidora y domina y condiciona su existencia, es finalmente el punto central de la novela. Si Benito Pérez Galdós hubiera llamado a esta obra L:i engañada, quizá reflejara con mayor
certeza la lamentable condición de la joven Isidora, víctima de las circunstancias que la envolvieron y, como ya quedó dicho, víctima también de si misma.
Las reflexiones de Isidora sobre su supuesta condición de nobleza,
son patéticas si se ven bajo la luz de la realidad, que al final de la novela
se muestra en su crudeza. Después de visitar el palacio de Aransis, que
había estado cerrado mucho tiempo y ahora podía visitarse, piensa
Isidora: "¡Qué hermoso palacio, Dios de mi vida! ¡Cuánto habrá costado todo aquello! ¡Pensar que es mío por la naturaleza, por la ley, por
Dios y por los hombres, y que no puedo poseerlo!...Esto me vuelve
loca. Dios no quiere protegerme, o quiere atormentarme para que
aprecie después mejor el bien que me destina. Si así no fuera, Dios
hubiera hecho que yo me enterara de que la marquesa estaba en Madrid. El corazón no puede engañarme, el corazón me dice que cuando
yo me presente a ella, cuando me vea ... No, no quiero pleitos, quiero

297

Todo lo anterior a esta entrevista eran expectativas y posibilidades
en torno a la idea de Isidora de pertenecer a la nobleza. A partir de esta
entrevista y la negativa de la marquesa, empieza para ella la lucha por
obtener lo que cree le pertenece. Veremos como va cambiando la idea
de la protagonista sobre su derecho hereditario.
En un largo pronunciamiento, que al concluir el autor declara que es
"Voz de la conciencia de Isidora o interrogatorio indiscreto del autor",
escribe Pérez Galdós dirigiéndose a su personaje: "¿ Persistes en creerte
de la estirpe de Aransis? Sí; antes perderás la vida que la convicción de
tu derecho. Bien, sea. Pero deja al tiempo y a los Tribunales que resuelvan esto, y no te atormentes, instruyendo en tu espíritu una segunda
vida ilusoria y fantástica. Ten paciencia, no te anticipes a la realidad, no
te trabajes interiormente; no saborees con falsificada sensibilidad goces
de que están privados tus sentidos. Miquis lo ha dicho, bien lo sabes,
que eso es un vicio, un puro vicio, como tantos otros hábitos repugnantes, como la embriaguez o el juego, y de ese vicio nace una verdadera enfermedad. El pensamiento se pone malo como las muelas y el
pulmón, y ¡hay de ti si llegas a un estado morboso que te impida disfrutar luego en la realidad lo que ahora quieres gozar, en sueños, contraviniendo a las leyes del tiempo y del sentido común!"17 Pareciera que el
propio novelista se desespera de la actitud de su personaje, cuya terquedad mantiene su persistencia en mantener la misma posición en
cuanto a sus derechos hereditarios. Pero él nada puede hacer, no tiene
ningún derecho para falsificar la realidad y salvar a Isidora de su destrucción. Y hasta puede añadirse que precisamente lo que el novelista
desea es presentar la pasión de Isidora y sus efectos destructores. En
esto, el propio Galdós es fiel a su tarea de narrador y no cae en la tentación de ceder e intervenir en la historia personal del personaje.
Cuando Isidora ya lo ha perdido todo, su amigo Miquis le aconseja
casarse con Juan Bou. La respuesta es expresión suficien~e ·de su postu-

15

Ibíd, p. 1026.
Ibíd, p. 1050.
17 lbíd, p. 1063.
16

�298

ALFONSO RANGEL GUERRA

ra indeclinable: "Para juzgar las cosas conviene verlas completas. Es
verdad que si fuera yo nada más que lo que parezco, la cosa no tenía
duda, pero tú bien sabes que sostengo un pleito de filiación con una
familia poderosa; tú debes considerar que el mejor día gano el pleito,
como es de ley; que paso a ocupar mi puesto y a heredar la fortuna y
18
nombre de esa familia, que son míos y me pertenecen."
Ya en la cárcel por el problema de la falsificación de documentos,
después de que el Notario Muñoz y Nones le contó cómo fue hecha
esa falsificación, Isidora pasa tres días dando vueltas a las razones oídas. Reconoció que el úo canónigo era un tonto, que Tomás Rufete era
su padre y que todo estaba en contra de ella. Y su locura estalla: "-Y
sin embargo, soy noble. Jueces, notarios, abuela, gente toda que me
tenéis aquí, yo soy noble!- Luego recorría de un ángulo a otro el cuarto, con las manos en la cabeza, gritando: -Soy noble, soy noble. No me
quitaréis mi nobleza, porque es mi esencia, y yo no puedo ser sin ella,
, es e1camino,
. ru. ese
, es e1 cammo.
. -." 19
ru. ese
Después de conocer el atentado cometido por su hermano Mariano,
Isidora volvió a los gritos, pero ahora pidiendo libertad. "-Que me
saquen de aquí. Señor Nones, yo firmaré lo que usted quiera, con tal
que me saquen de esta basura. Quiero aire, calle, mi baño, mi casa,
20
vestirme como debo, y ser honrada y feliz. -" Las conclusiones de
Isidora son inevitables: "Pero ¿y sus derechos? Ya dudaba de ellos, ya
casi no creía en ellos. ¡Ay de aquel dogma que es contaminado por la
duda! En seguida se daña y muere, y pára en ser ludibrio de quien antes
lo adoraba. Libertad, pues, y adiós para siempre. La ilusión de toda su
vida, el sostén y fundamento de su ser moral: adiós nobleza, marquesae
,,21
d o, 1ortuna ...
El final de la pasión de Isidora se produce poco más tarde: "Un mes
después de la primera entrevista con el suegro de Miquis, Isidora había
perdido ya la fe en sus derechos a la casa de Aransis. De ellos no quedaba en su alma sino una grande y disolvente ironía. Ya no creía en sí
misma, o lo que es lo mismo, no creía en nada. Deshojada poco a poco
por una lógica al principio tímida y por último irresistible, aquella vistosa flor de su presunción aristocrática, la cual, a falta de otras morales,
desempeñaba en su alma un papel defensivo de primer orden, quedó
completamente seca, muerta y más propia para irrisorio sambenito que
Jbíd., p. 1104.
Ibíd., p. 1138.
20 Ibíd., p. 1142.
21 Ibidefll.

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS
'

299

22

para adorno del cuerpo del alma." Todo gran novelista es, en el fondo, ~n ps,icólogo capaz de penetrar en los vericuetos del alma humana.
Beru_to _Perez Galdós demuestra, en esta trágica historia y en su desenvolvmuento y desenlace, el convencimiento de los caracteres humanos
de sus ~aquezas y también de sus poderosos impulsos que llevan ai
per~onaJe a ~u propia destrucción. Esta es, propiamente, la fuerza narrativa que alimentó la construcción y desarrollo de la historia de Isidora, contada de acuerdo a la visión de la novela del naturalismo francés
trasplantado a 1a literatura española.
'
La sagacidad le permitió al narrador concebir a su personaje acompaña~o de su contraparte, de la figura opuesta que ofrece la presencia
negativa:, el hermano_ Mariano. Aunque en la primera visión que tenemos de el, cuando Is1dora lo visita en la fábrica de cáñamo y sale de la
rueda, el autor nos dice: "Era un muchacho hermoso y robusto como
de trece años", pero poco a poco veremos su verdadera naturale;a con
una mente de escasas luces y una obsesión, paralela a 1a de su he~ana
pe~o finalmente diferente. Mariano piensa, en sus limitaciones, que no
es Justo que o~os tengan mucho y él no tenga nada. La imagen que
emerge de Manano, al acercarse a los niños y adolescentes que pelean
en las calles su~ias del Madrid suburbano, es ya la que prevalecerá: "un
muchacho forrudo, rechoncho, tan mal vestido como los demás, el cual
a cada paso lai:zaba una interjección y amenazaba con el puño."23 Este
he~ªº? de Is1~ora cumple la función de perturbar la imagen de ésta, 0
?1eJ~r dicho, la unagen de sus derechos hereditarios; el lector contrasta
tnev1tab!emente la belleza de la joven y su indiscutible presencia, con Ja
de este ¡ovenzuelo que en el avance de la novela irá mostrando su verdad_era naturaleza y su condición perteneciente a los bajos fondos de la
soctedad madrileña. Mariano también cumplirá en su momento un
papel_ significativo en el proceso de aniquilamiento de las pretensiones
de Istdora, después del fallido atentado en el que participa. Los dos
hermanos, cada uno por su propio camino, avanzan en su destrucción.
Leopoldo Alas (CJaán) calificó La desheredada de Pérez Galdós como
24
una novela naturalista. Para este juicio tomó en cuenta varios elemento~: el prime~~ se refiere a los personajes, en el sentido en que dispone
1nco1?o_rac1?n de figuras de la clase baja. No es, como dice, el pueblo
inverosímil, ru el pueblo idealizado, sino los desposeídos tal y como

!ª

18

22

19

23
24

Ibíd., p. 1145.
Ibíd., p. 1001.

Sergio Beser, LeopoldoAlas. Teoríay critica de la novela e.spáñola, Editorial Laia,
Barcelona, 1972. El texto de Clarín es "u desheredada", pp. 225-239.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

300

viven y se desenvuelven en sus viviendas y en sus acciones. Leopold?
Alas considera que "para Pérez Galdós, como para Zola, la mayor nnseria del pueblo, de la plebe, para que nos entendamos, es su podredumbre moral y a lo que a primero que hay que ate~der es a salvar su
espíritu."25 La presencia en La_ desheredada de estos. t1pos humanos con
su degradación interior y extenor, es uno de sus acie~os y de su fuerza
novelesca. Otro elemento a considerar, y éste es propiamente el asunto
de La desheredada, es el añadir a las miserias del cuerpo, "las de la fanta, siempre
·
s1a,
engan~ada. Esta clase de miseria alcanza a muchas clases,
aun a la que llamamos acomodada; el af~ ~e pa~ece~ más de lo que se
es engendra en nuestra sociedad una m1sena casi uruversal; ~ste es en
d;finitiva el asunto de La desheredada."26 Sin embargo, es preciso aclarar
que Isidora no pretende parecer lo que no es. El problema de este personaje galdosiano es haberse mantenido engañada s?bre la veracidad
de sus pretensiones de ser reconocida com~ perteneciente a la noble~a.
y un elemento más que apunta Clarín consiste en reconocer al nov_elista su capacidad para comprender que en vez de que _el autor reflexione
sobre los problemas de sus personajes, son ellos nusmos lo~ encargados de mostrar la visión de su existencia, como procede el m1smo Zola
con Gervaisse en L'assommoir. Otro aspecto que debe s~ñalarse en la
visión de Clarín, es que Galdós hace hablar a sus personaies tal y c_o~o
lo hacen en su propia escala social. Y por último, destaca la ~xpos~c1on
descarnada de las condiciones en que se desenvuelve la existencia de
los niños en la sociedad madrileña de su tiempo.
Veinte años después, en 1901, le corresponde a Gald?s prologar la
novela La &amp;genia, de Leopoldo Alas. La fec~a ~e este prologo. es enero
de 1901, escrito unos meses antes del falleclllllento del novelista asturiano, ocurrido el 13 de junio de ese mismo año.
Benito Pérez Galdós, al referirse a1 tiempo en que se escribió ~ ~genia, "fue cuando andábamos en aquella procesión del_ ~aturalis~o ,
que asustaba a muchos por su pres,entación de las co?dic1ones ~octal~~
y humanas más deprimente~. '~Cre1~n que el Naturalismo -escnbe Pe
rez Galdós- sustituía el Dicc1onano usual por otro formado con la
recopilación prolija de cuanto dicen en sus m~mentos de furor l~~ ca2
rreteros y verduleras, los chulos y golfos mas desvergonzados. La
zs Ibfd, p. 229.

•~~m

...

Benito Pérez Galdós, Enst!JOS de critica literaria, Edioones Perunsula, Bar~e_lona,
1972, p. 214. La &amp;genia se ha publicad~ en va~as ocasiones, _en España y Amenca, Y
ha sido frecuente incorporar en la edic1on el prologo de Galdos.
21

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

301

tesis de Pérez Galdós es que el Realismo español, manifiesto en muchas novelas, incluidas las de costumbres, pasó a la novela inglesa y
después a la novela francesa, regresándola después Francia, con todo el
poderío que entonces poseía su cultura y su literatura, con el nombre
de Naturalismo. Cuando esta corriente francesa llegó a España -dice
Galdós- se consideró la "repatriación de una vieja idea", pero al pasar
a las obras de Fielding, Dickens y Thackeray, ya no llevaba la "socarronería española", y en Francia cambió el Naturalismo al incorporarle la
"fuerza analítica". Concluye Pérez Galdós diciendo: "aceptárnosla nosotros restaurando el naturalismo y devolviéndole lo que le habían quitado, el humorismo, y empleando éste en las formas narrativa y descriptiva conforme a la tradición cervantesca."28
No podemos tener la certeza de que estas ideas de Pérez Galdós,
expuestas en 1901, ya estaban presentes veinte años antes, al escribir
La desheredada. Esto es importante, porque precisamente es en esta novela, reconocida por la crítica como una de las mejores expresiones del
Naturalismo en la obra de Galdós, donde puede observarse la presencia de este estilo español en el manejo del Realismo, con las características señaladas por él en el prólogo a La &amp;genia: humorismo, socarronería española y cierta presencia de la picaresca, en fin todo eso que
imprime a la novelística española su "gracia y donosura", como dijo el
mismo Galdós. En efecto, estas características de estilo narrativo están
presentes en todas las obras de Galdós y La desheredada no es la excepción. En sus novelas Benito Pérez Galdós establece una especie de
acercamiento entre el narrador y su lector, consistente en esas llamadas
de atención para que se observen, o se tomen en cuenta, detenninadas
formas de ser o de actuar de los personajes. Este estilo narrativo
aproxima al lector, sin duda, en lo que va encontrando en las páginas
de la novela al paso de su lectura. La postura narrativa de Galdós es la
del autor omnisciente, que todo lo sabe de sus personajes y aun puede
ser, como ocurre en La desheredada, que el narrador, en esa postura de
confianza que comparte con el lector, le hace saber cómo fue que se
enteró de lo ocurrido a cierto personaje en un periodo de su vida, gracias precisamente a lo que le contó otro de los personajes. Todo este
juego de posiciones, actitudes o aun de confesiones o comentarios que
el novelista le entrega al lector, pueden formar parte de esta personalidad narrativa española a la que hizo mención Pérez Galdós en el prólogo a La &amp;genia. Obviamente, todo esto es ajeno al Naturalismo francés, donde el narrador cumple su misión sin hacer, por así decirlo, acto
28 Ibíd,

p. 215.

�302

ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

de presencia en la novela, lo que le permite ~sumir esa acti_tud objetiva
y distante que muestra el acontecer de la V1da ~umana, sin_ ª_Partes o
manifestaciones que enjuician o valoran las actitudes o decis10nes de
los personajes. Esta posición narrativa distante~ no e~tá presente en L:i
desheredada y en esto radica, quizá, la mayor distanaa que guarda esta
obra con el Naturalismo francés.

La Segunda Parte de L:i desheredada tiene un comienzo poco común
para la narrativa de la época del narrador cuenta, cómo fue que se enteró de los últimos sucesos en la vida de Isidora. Habían pasado varios
acontecimientos en la vida política del país Oa República, el Cantonalismo, el golpe de Estado del 3 de enero, la Restauración ... ). En todo
este tiempo, dice el novelista, nada supo de Isidora y de su hermano.
Esto significa que el autor y los personajes conviven en el mismo plano
de la realidad. Esto puede entenderse. Puede entenderse como una
aportación del novelista para robustecer la afirmación de que esta historia es real y verdadera. Lo que sigue, amplía la situación, pues el novelista padeció una fuerte neuralgia y fue a consultar al doctor Augusto
Miquis, otro de sus personajes, y fue éste quien le contó lo ocurrido a
Isidora en todo ese tiempo. Este procedimiento, inusual para la época,
pero con antecedentes lejanos en El Quijote, muestra a Pérez Galdós
como un autor capaz de imaginar nuévos procedimientos novelísticos,
quizá nunca antes utilizados, es decir, en la novela decimonónica.

Al introducirnos en I...a desheredada encontraremos diversas maneras
de manejar en la narración estas formas de comunicación del auto: con
el lector. En el Capítulo VIII, dedicado a presentarnos a don Jose Relimpio y su familia, encontramos quizá el primero de estros comentarios. Es una llamada de atención dirigida al lector: "A la mano se V1e~e
ahora reclamando su puesto, una de las principales figuras de esta historia de verdad y análisis. Reconoced al punto el original del retrato
29
exacto y breve trazado con tanta destreza por Isidora.~' De acuerdo
con lo anterior, la presentación que sigue del person~Je ll~mad? don
José Relimpio, es hecho por otro p,e~s_o~aje_ de esta histona calificada
por el propio autor, "de verdad y análisis : Isidora Rufete.
Más adelante, en el Capítulo XII, para mostrarnos a la familia Pez,
el novelista incluye, junto al título del capítulo, la mención e~tre paré_ntesis: (Sermón). Antes de iniciar el sermón_ antepone Galdos una c,ita
del Génesis y comienza dirigiéndose a qwenes escuchan el s:rmon:
"Amados hijos núos:". Lo repite en el segundo apartad~ del cap1tulo,,Y
en el tercero dedicado casi solamente a retratar a J oaqum Pez, marques
'
. ,
viudo de Saldeoro, termina explicando algo de la táctica que seguira
para hacer caer a Isidora, utilizando el lenguaje de la táctica militar. Es
sólo una anticipación y el sermón concluye con un llamado: "En el
capítulo siguiente veréis, ¡oh amados feligreses!, lo que pasó."30
El Capítulo XVIII, último de la Primera Parte de la novela, _llev~ un
título en primera persona, como si quien narrara fuera la propia ~sidora: "Últimos consejos de mi tío el canónigo"; sin embargo, el com1enzo
del capítulo muestra de inmediato que la º~:ración con_tinúa en ~anos
del novelista utilizando además una expres1on perteneciente al estilo ya
mencionado'antes de comunicación directa con el lector: "¡Qué lástima
no ser poeta épico para expresar, con la elocuencia propia del caso, el
· de d ona
- Laura ... " 31
eno10

303

En el Capítulo siguiente el novelista se dirige a su personaje y lo interpela: "Isidorita Rufete, ¿conoces tú el equilibrio de sentimientos, el
ritmo suave de un vivir templado, deslizándose entre las realidades
comunes de la vida, las ocupaciones y los intereses? ¿conoces este ritmo que es como el pulso del hombre sano? no; tu espíritu está siempre
en estado de fiebre ... " El llamado al personaje continúa y al concluir,
dice Pérez Galdós: "Voz de la conciencia de Isidora o interrogatorio
indiscreto del autor, lo escrito vale."32
•
Más adelante, el autor cambia de procedimiento y el Capítulo VI es
una escena teatral, con dos personajes: Isidora y Joaquín. ¿Por qué introduce Pérez Galdós una éscena teatral en la novela? Quizá busca que
los personajes hablen por sí mismos, al margen de toda narración, como un procedimiento utilizado para dar más veracidad a lo que ocurre.
Esto es también inusual para la época y otorga a la novela características peculiares, distinguiéndola de todo lo escrito hasta entonces en la
literatura española. Este procedimiento teatral vuelve a utilizarse en el
Capítulo XII, titulado "Escenas". Primero un monólogo de Joaquín
expresando su decisión de quitarse la vida, lo que obviamente no hace
porque su personalidad es ajena a ese tipo de decisiones.
Todas estas manifestaciones del procedimiento utilizado por el narrador, y otras que no han sido mencionadas, son testimonio de las

29

30
31

LJJ desheredada,
Jbíd., p. 1034.
Jbíd., p. 1055.

op. cit., p. 1004.
32 Jbíd,

pp. 1063-1064.

�304

ALFONSO RANGEL GUERRA

formas narrativas galdosianas, propias del espíritu singular de este poderoso narrador que fue Pérez Galdós.
El final de Li desheredada culmina una lústoria inevitable, narrada
con certeza y expuesta a diversos procedimientos que sin duda enriquecen la novela. Quizá no corresponde rigurosamente a los lineamientos establecidos por el Naturalismo francés, pero esto no le resta ni
fuerza creativa ni poderío expresiv.o en una lústoria que el autor, dueño
ya de una capacidad narrativa indiscutible, enriqueció notablemente la
literatura de su tiempo.
La lústoria concluye con una moraleja. No hacía falta para evaluar e
identificar los errores de una vida sujeta a un sueño, como fue la vida
de Isidora. Siendo esta novela, como afirmó su autor, una "historia de
verdad y análisis", de sus páginas se desprende una lección de vida que
no requería esta moraleja. El tiempo ha antepuesto a 1A desheredada
otras obras del mismo Pérez Galdós, sin duda mayores en su concepción y en la realización de su forma, pero merece destacarse la riqueza
narrativa y la visión de la sociedad de su tiempo, una de las virtudes
que, sin duda, caracterizan a toda gran novela. Además, deja testimonio
sobre la condición pasajera del Naturalismo, incluso el trasplantado a
España con todas las características de su propia literatura. Émile Zola
afirmó que la novela experimental era la fonna novelística que prevalecería a lo largo del tiempo en la creación literaria. El propio Galdós en
el prólogo a Li &amp;genia, consideraba al Naturalismo como un movimiento del pasado; y en efecto, fue sólo una manifestación de una época, pero dejó grandes obras en las letras francesas y, con su propia peculiaridad, en las españolas de los principios del último tercio del siglo

XIX.

DESDE LA CIUDAD, EL POETA
Lle. Gabriela Riveros Elizondo
Escritora Neoleonesa
... porqueyo no S((j un hombre, ni un poeta, ni 11na hoja,
pero sí un prdso herido que sonda las cosas del otro lado.
Federico García ÚJrca, "Poema doble del Lago Edén".

H

a~ia 1929 y 193~ Fed~rico_ García Lorca ingresa corno estudiante a Columbia Uruvers1ty en la ciudad de Nueva York, y
durante ese periodo escribe un poemario al que titula Poeta en
N_fíeva York;' como dice el mismo García Lorca tiempo después: "He
dicho un poeta en Nueva York y he debido decir Nueva York en un
poeta. Un poeta que soy yo." (15) En esta afirmación encontramos una
de las claves fundamentales para realizar la lectura que aquí nos proponemos del poemario: Federico García Lorca no se limita a ser un estudiante, un hombre que turistea recopilando imágenes por el Nueva
York de la "gran depresión", por la ciudad de geometria y angfístia que
ofrece al peatón un constante murmullo de voces, de caucho enfurecido surcando el asfalto, de multitudes, velocidad, sombras y rostros.
García Lorca vive la ciudad, comulga con ella; la ciudad se convierte en
su espacio interno, en una polifonía de voces que surgen para evocar
en él u.na serie de crisis que Gabriela Cerviño ha nominado como de
índole: personal, socialy económica y literaria. A lo largo del presente ensayo
abordaremos, de manera muy general, diversos aspectos que muestran
c_ómo la ciudad se vuelca y se transforma en el poeta, cómo imágenes y
ntmos urbanos se vuelven parte del lenguaje con el que el autor construirá, no sólo sus poemas, sino también_con el que se escribirá a sí
1

Federico García Lorca, Poeta en NPeva York, Lozacl'a, España, 1991.

�GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

mismo. Además, se analizará de manera parúc~ ~l p~~ma "Poe~a
doble del lago Edén". Poeta en Nueva York es la_ cnstalizac1on de_ su busqueda interna; la experimentación del lengua¡e es su herrarruenta. de
trabajo. Como diría el mismo García Lorca en 1931 en u~a ~mrev1sta
con Gil Benumeya "una interpretación personal, abstracc1on ~personal, sin lugar ni tiempo dentro de aq~ella ciuda_d mundo. Un s1mbolo
patético: sufrimiento. Pero del revés, sm dramat1smo. ~s. una puesta en
contacto de mi mundo poético con el mundo poeuco de Nueva
y ork."2 Más tarde, en una entrevista con L. Méndez Dornínguez en
1933 diría:

En la misma entrevista ya citada con Gil Benumeya García Lorca menc10na:

306

Y los negros. ¡Sobre todo los negros! Con su tristeza se han hecho el
eje espiritual de aquella América. El negro que está. tan cerca de la naturaleza humana pura y de la otra naturaleza. ¡Ese negro se saca la música hasta de los bolsillos! Fuera del ane negro, no queda en los Estados Unidos más que mecánica y automatismo. 5
En 1933 en otra entrevista con L. Méndez Donúnguez6 mencmna:
Es indudable que ellos ~os negros] ejercen enorme influencia en Norteamérica, y, pese a quien pese, son lo más espiritual y lo más delicado
de aquel mundo. Porque creen, porque esperan, porque cantan y porque tienen una exquisita pereza religiosa que los salva de todos sus peligrosos afanes actuales. 7

No he querido hacer una descripción por fuera de Nueva York [.: ·1
Mi observación ha de ser, pues, lírica. Arquitectura extrahumana Y ntmo furioso, geometría y angustia. Sin embargo, no hay alegria, pese al
ritmo. Hombre y máquina viven la esclavitud del momento. [.._.] Nada
más poético y terrible que la lucha de los rascacielos con el aelo que
los cubre.3
.
Ejército de ventanas, donde ni una sola ~ersona tiene tiempo de rrurar una nube O dialogar con una de las delicadas bnsas que tercamente
envía el mar, sin tener jamás respuesta ... 4

La estructura externa de Poeta en Nueva York podemos mencionar _que
el poemario está dividido en 10 capítulos (cada uno a su vez contiene
diversos poemas) y una "addenda" -&lt;:abe d~stacarse ~~e la mayor parte
de estos apartados están dedicados. Gabnela Cervino :fi~ma que la
ordenación actual de Poeta en Nueva York ha causado polecruca; esto se
debe a que García Lorca fue ejecutado antes de que decl~rase un o~den
definitivo y además, el manuscrito original ha desaparecido. El pruner
capítulo tit~lado "Poemas de la soledad en Colu~bia University" nos
introduce a un enfrentamiento con el yo, con la cmdad; se evocan r~cuerdos de la patria, de la infancia y de las amistades. Desde este pnmer capítulo impera ya un ambiente de silencio: las calles, el asfalto, los
árboles sin canto. En el segundo capítulo ''Los negros" nos encontramos con una serie de sonidos e imágenes en los que se yuxtapone?
elementos de la cultura africana sobre otros característicos de la amencana, como si los cocodrilos, las flechas, las aves~ces, las aldeas e
incluso los reinos habitaran el inconsciente de los cmdadanos de color.

Yo quería hacer el poema de la raza negra en Norteamérica y subrayar
el dolor que tienen los negros de ser negros en un mundo contrario;
esclavos de todos los inventos del hombre blanco y de todas sus máquinas, con el perpetuo susto de que se les olvide un día encender la
estufa de gas, o guiar el automóvil, o abrocharse el cuello almidonado,
o clavarse el tenedor en un ojo. Porque los inventos no son suyos ...

Tt'einta entrevistas a Federico Garría Lorca, Selección, Introducción y notas de An-

drés Soria Olmedo, Editorial Aguilar, 1989, pp. 40-41.
3 Jbide,n, p.41.
4 Ibídem, p. 50

8

"Calles y sueños", por su parte, presenta ese tono festivo de la ciudad
externa, común a todos, con sus parques y bicicletas y la interna que
cada individuo construye para sí mismo, para habitarla y dejarse habitar
por ella. Se trata de un viaje introspectivo a través de "calles y sueños"
en donde el tiempo y el espacio se paralizan para que Federico los
moldee. La ciudad es un desfile de gordas, multitudes, violencia, tribus
africanas. . . Este "yo" desolado y sumergido en la ciudad se retira del
bullicio en "Poemas del lago Edén Milis" capítulo cuarto formado por
dos poemas "Poema doble del lago Edén" (mismo que se analizará
adelante) y "Cielo vivo" en donde a partir de la naturaleza el autor se
zambulle en los lagos de su memoria, en su voz antigua, en esa herida
que lo colma y arrastra a sondear lo inasible, a vivir entre perpetuas
contradicciones proyectadas en cielos, lagos y en paisajes de su geografía interna. El quinto apartado se denomina "En la cabaña del farmer"
y queda conformado por tres poemas. Aunque también evocan la vida
del campo "El niño Stamon", ''Vaca" y "Niña ahogada en el pozo"
5

2

307

6

[bidem, p.41.
Treinta entrevistas a Federico Garría Lorca. Selección, introducción y notas de An-

drés Socia Olmedo. Madrid: Editorial Aguilar, 1989, pp. 40,41.
7

Treinta entrevistas... Op. Cit. p. 51.
s Ibídem, p. 52.

�309

GABRIELA RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

cada uno contiene una fuerza propia, siempre hurgando en la melancolía, la muerte y la desmemoria "para que aprendas, hijo, lo que tu pueblo olvida"9• Sus héroes son hombres, mujeres y niños víctimas del
1
olvido, la enfermedad "el día que el cáncer te dio una paliza" º, el desamor el bullicio citadino o la naturaleza misma. "Introducción a la
' Poemas de la soledad en Vermont" evoca, al igual que en el
muerte:
primer capítulo, un enfrentamiento personal del autor con la soledad,
con el vacío "el hueco" y ahora, además, con la muerte. Su discurso
descansa sobre palabras como luna, noche, tumbas, ruinas, insectos ...
todas ellas simbolizan el ocaso, la transformación de un estado a otro.
El capítulo séptimo, al estilo del segundo, "Vuelta a la ciudad" es el
regreso a la ciudad lorquiana, al Nueva York de oficinas y cementerios
judíos denunciado por conjura

Por otra parte, Cerviño interpreta el poemario con base en tres tipos
de lectura (mencionadas arriba): primero, desde el punto de vista de
una crisis social y económica que conmocionó al capitalismo moderno
con el hundimiento de la Bolsa neoyorquina en 1929; segundo, el poemario como sublimación de una fuerte crisis personal que el poeta acarrea desde España (fracaso amoroso con su amante Emilio Aladrén),
sentimiento de traición por parte de varios amigos y tercero, la obra
como crisis de su propia evolución literaria (14).

308

Yo denuncio la conjura
de estas desiertas oficinas
que no radían la agonía
que borran los programas de la selva
y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas
cuando sus gritos llenan el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite. 11

El octavo capítulo "Dos odas" presenta un homenaje a Whitman y
a Roma, al gran poeta y a la ciudad de ciudades: Roma y Whitman son
la metáfora del Poeta en Nueva York. En "Huida de Nueva York", noveno apartado, percibimo!- el mismo afán de alejarse de una ciudad devoradora que en el capítulo cuarto, aquí mediante el contacto con la naturaleza, los recuerdos de Europa y la infancia. Por último, el capítulo
diez "El poeta llega a La Habana" proyecta la salida del poeta de Nueva York y se viaje a Cuba en donde la poesía refleja los ritmos tropicales de la música cubana.

Retomando de nuevo la idea de que Poeta en Nueva York es el registro de una búsqueda interna, de un viaje subjetivo, podríamos sugerir
que, en cierta manera, este poemario es para García Lorca lo que "Primero Sueño" es para Sor Juana (sólo en el sentido del viaje interno), lo
que L.a Divina Comedia es para Dante, lo que el Ulises es para Homero o
Joyce... registros de viajes intelectuales, épicos o espirituales en donde
el personaje emprende una búsqueda interna de manera consciente o
inconsciente. Como diría Octavío Paz de la obra de Sor Juana:
[...] un poema gongorino[... ) una verdadera confesión en la que relata
su aventura intelectual y la examina [...] la poetisa mexicana se propone describir una realidad que, por defuúción, no es visible. Su tema es
la experiencia de un mundo que está más allá de los sentidos. 13

García Lorca parece referimos esta realidad no visible que va más
allá de los sentidos. Lo que importa nunca es la ciudad ni la sublimación de esta, importan los símbolos que el autor extrae de ella para
integrar su andamiaje personal. Con esto de nuevo la idea de que Poeta
en Nueva York se inserta dentro de una tradición del viaje interno, en la
que el personaje va en búsqueda de sí mismo. García Lorca prolonga
una tradición y a la vez rompe con ella mediante la novedad y la subversión en el lenguaje.

Gabriela Cerviño12 afirma que la estructura de los primeros cinco
capítulos se repite en los segundos cinco basándose en el reclamo personal (Capítulos I y VI) cuyo carácter es introspectivo, y en la denuncia
colectiva (Capítulos 11, 111, VII y VIII) cuyo carácter es social. Los capítulos IV, V, IX y X son huidas de la ciudad, una especie de interludio.
9

Federico García Lorca, Poeta en Nueva York., l..ozada, España, 1991, p.496.

10
11

Íbidem.
Íbidem, p. 519.

García Lorca, Federico. Poeta en Nueva York: Estudio Preliminar y Bibliografía de Gabriela Cerviño. España: Lozada.
12 Cf.

Poeta en Nueva York rompe las ataduras con un grito doloroso,
estremecido e lúriente, protestando por todo aquello que en nuestra
sociedad está sometido a poderes injustos; clamando, desde su rebeldía, libertad; y denunciando una civilización que ha perdido toda verdadera comunicación con la naturaleza (7).

13

Octavio Paz. Sor Juana Inés de la Cruz: La1 Trampa1 de la Fe (México: Fondo
de Cultura Económica, 1985) 475. Aquí cabrían mencionarse dos cosas: primera,
Góngora escribe dos Soledade1, segunda, es preciso recordar que la generación del 27 a
la que Lorca pertenece -y denominó- tiene su nombre en base a la fecha de muerte
de Góngora (1627).

�310

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD. EL POETA

Aunque Poeta en N11eva York nos evoca las propuestas de sus contemporáneos surrealistas, el mismo García Lorca se ha encargado de
aclararnos en la carta que envía a Sebastián Gasch su postura contraria
"No es surrealismo ... ¡ojo!, la conciencia más clara los ilumina.". García Lorca niega rotundamente que su obra tenga relación alguna con el
surrealismo de Aragón o Bretón en donde el sueño, el inconsciente y la
escritura automática son los elementos principales de un discurso caracterizado por la ausencia de una razón controladora, al margen de
toda preocupación estética. "Si es verdad que soy poeta por la gracia de
Dios - o del demonio -, también lo es que soy poeta por la gracia de la
técnica y el esfuerzo, y de darme cuenta en absoluto de lo que es un
poema." Para él, las técnicas escriturales sólo están en función de lo
que él desea expresar y no del azar.

zación. Cabe resaltarse que en el ambiente urbano destaca la cantidad
de animales que se enuncian; así percibimos la convivencia de parques,
autos, iguanas, osos, edificios, caballos, hormigas, vacas, zapatos, mariposas, barcos, camellos, teatros, lobos, cristales, sapos, toros, lunas ...
En cambio, cuando García Lorca se refiere al paisaje campirano, como
sería el caso del poema en cuestión, su lenguaje presenta un equilibrio
entre la nostalgia, la naturaleza, lo material y una serie de reclamos personales enunciados en primera persona. El poema incluye un epígrafe
de Garcilaso de la Vega, padre de este lirismo bucólico, en donde la
comunión entre la naturaleza y el hombre tiene una de sus expresiones
más importantes: "Nuestro ganado pace, el viento expira". Incluso este
epígrafe guarda ya el sentido de contraste. La misma naturaleza esconde estas dualidades, el ganado en acción, el viento en paz.

Sin embargo, Cerviño menciona otra versión del surrealismo en la
que ciertamente Poeta en Nueva York podría encajar:

Segundo, otra dualidad presente es la confrontación entre el pasado
y el presente. En este poema García Lorca se muestra niño: "Era mi
voz antigua/ ignorante de los densos jugos amargos". El poeta habla
desde antes de perder la inocencia "ay voz de mi verdad" y nos entrega
un diálogo entre el poeta niño y el adulto "cuando todas las rosas manaban de mi lengua/ y el césped no conocía la impasible dentadura del
caballo". Esta dentadura de caballo es la que se ha encargado de mutilarlo internamente, de arrancar algunas de sus ilusiones "bebiendo mi
humor de niño pesado" y esto en contraposición a la crudeza del mundo adulto citadino "mientras mis ojos se quiebran en el viento/con el
aluminio y las voces de los borrachos."

Si entendemos por surrealismo las actitudes y procedimientos que
facilitan la comunicación del mundo más íntimo del artista con el
mundo exterior; la adhesión a un arte libre de ataduras que posibilita la
expresión sincera; el derribar los límites de la lógica [tradicional] para
mostrar mejor una realidad otra; el lenguaje corrosivo de la obra, su
sorprendente imaginería; su manera de unir elementos hasta entonces
no conjugados para desautomatizar 1a realidad y hacerla visible imponiendo una visión de las cosas distinta a la habitual; y la mutación
constante a la que está sometida la "realidad" (entre otras cosas) para
reflejar su devenir caótico, sin duda podremos considerar, consecuentemente, a Poeta en Nueva York una obra de corte surrealista, rebelde
y libre (no supeditada a las normas y limitaciones del grupo de Bretón).
(13)

Hasta aquí hemos esbozado de manera muy general algunos rasgos
del poemario, paso aquí a un acercamiento más detallado a partir del
análisis del "Poema doble del lago Edén" (Capítulo IV). Ya su útulo
sugiere cierta polaridad presente en todo el poemario. García Lorca lo
llama "poema doble", ¿a qué dualidad puede referirse en torno a un
lago cuyo nombre, además, nos evoca el paraíso? Recordemos que la
posición de este poema en la obra corresponde al primer interludio,
espacio en el que el autor expone una huida de la ciudad y una inmersión a la naturaleza. Esta dualidad Baudeleriana en la que el hombre
siempre es víctima de los extremos, de las situaciones límite, del infierno o la gloria, se presenta en la obra de diversas maneras. Primero, el
autor introduce este capítulo a manera de contrapeso del capítulo anterior "Calles y sueños"; de esta manera la naturaleza se opone a la civili-

311

Tercero, en la cuarta estrofa se trata el tema de la dualidad por excelencia: la disputa del bien y el mal en el paraíso terrenal por heredar
el mundo y el tiempo. Aquí aparecen Adán, Eva y el "hombrecillo de
los cuernos". García Lorca pide entrar a este reino, al universo de la
contradicción humana, en donde habita lo perverso:
Déjame pasar la puerta
donde Eva come las hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, bombrecillo de los cuernos (489- 490)

En la quinta y sexta estrofas esta presente la oposición entre libertad
y represión. García Lorca dice conocer el secreto de "un alfiler oxidado", de los instrumentos que nos perforan, nos transgreden y nos penetran para hacernos daño. Conoce el "horror de unos ojos despiertos", del espanto, la angustia y el insomnio. Y por eso, clama en la estrofa sexta un ansia de libertad. El poeta no quiere "mundo ni sueño",

�312

GABRIELA RIVEROS EUZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

no le interesa el poder sino "mi libertad, mi amor humano/ en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera." Ese anhelo desespe~ado
de amor humano en el rincón oscuro quizá sugiere su homosexualidad
y las decepciones amorosas que vivió justo antes de arribar a Nueva
York.

reloj, luz y muerte: lo permanente y lo finito. Aquí de nuevo la dualidad
que lo acosa.

Hemos llegado aquí ~ la mitad del poema pasando por la evocación
de la infancia, la inocencia perdida, su lllgreso al paraíso terrenal, a l~s
ciudades y el amor humano. En esta segunda p~rte del poema, ~e~~nco se autode:fine y lo hace siempre desde la dualidad y la contradicc1on,
lleva consigo al niño y al adulto, al "niño y abeto a la orilla de este lago". Aquí transcribo la estrofa octava:
Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado. (490)

Esta es quizás la definición más precisa y magistral que podemos
encontrar de un poeta. García Lorca se derrumba a llorar como un
niño y desde allí se autodefine: no es sólo un ~ombre -un ser integro y
fuerte- ni tampoco es sólo el poeta, -el escntor famoso al que todos
tenemos acceso- ni tampoco es su escritura, sus poemas, "una hoja";
Federico anida un dolor desde siempre y ha decidido enmendar esa
herida mediante la escritura; por supuesto, siempre percibiendo el
mundo desde "el otro lado", desde ese lugar restringido para el genio
en donde se aprecian otras lecturas de la vida.
Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo. (490)

El llanto, la infancia, el lago y el honor son auténticos. El juego de la
escritura tiene preso a Federico en ese doble juego que implica la palabra. La palabra no es la cosa misma, es sólo una "sugestión", el si~ficado no es el significante diría Saussure, es una forma de evocaoon.
Federico tiene plena conciencia de este juego, de esta trampa y lo trastorna.
En la penúltima estrofa, Federico se sitúa "En el laberint~ de bi~mbos es mi desnudo el que recibe/ la luna de castigo y el reloj ~nceruzado". El laberinto por el que deambula, la vida misma, la crndad de
Nueva York al ritmo de su memoria primigenia, le muestran luna y

313

Ya la última estrofa nos presenta un cambio e~ el tiempo de la narración:
Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno decuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muene me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios. '(490)

La primera linea afirma que todo el poema ha sido un discurso
enunciado hace tiempo en donde nos da a entender que todo lo narrado ha quedado atrás: que ese era su discurso en el momento en que la
muerte lo sorprendió. Se le aparece Saturno quien también es conocido
como Cronos, el dios del tiempo. Llega este dios para detener "los
trenes", para detener el transcurso de la vida. Es así como el Sueño y la
Muerte buscan al poeta en esta tierra ordinaria y perenne "allí donde
mugen las vacas".
Flllalmente, la muerte descubre a García Lorca "allí donde flota mi
cuerpo entre los equilibrios contrarios", en esta condición humana
nuestra labrada a partir de la contradicción. Su hogar no es su cuerpo
ni España ni Nueva York, no es siquiera las hojas ni la sangre. El hogar
de Federico García Lorca es ese anhelo permanente de libertad, de
sondear las cosas desde el otro lado para sanar su herida, el sentido de
contradicción. Porque como ha dicho Salvador Dali, contemporáneo a
él: "todo lo contradictorio crea vida".
El análisis de este ''Poema doble del Lago Edén" nos ha pemútido
exponer algunas de las características que están presentes en todo el
poemario: el sentido de contradicción, temas como el amor, la lllfancia,
la muerte, el vacío y la naturaleza, el estilo lorquiano para construir
imágenes que se asemeja más bien a una unión lógica de imágenes ilógicas, y la musicalidad y el ritmo de su poesía.
Federico García Lorca nos legó en este Poeta en Nueva York o Nueva
York en el poeta, un registro de su exhaustiva búsqueda del paraíso
perdido en los olores de la infancia, del amor humano lllcomprendido,
en la soledad y la contradicción. Federico parece anticipar su muerte, la
visita de Saturno que lo descubre preso ½n parajes internos que loangustian y lo hieren; el genio herido escribe, el poeta hereda sus voces a
nosotros, habitantes también de ciudades internas.

�314

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

Bibliografia
GARCÍA LORCA, Federico. Obras Completas. Tomo I: Recopilación, cronología, bibliografía y notas de Arturo del Hoyo. Prólogo de Jorge Guillén.
México: Editorial Aguilar, 1991.
- - - - - - - - ~ ' Obras Con¡pletas. Tomo III: Recopilación, cronología, bibliografía y notas de Arturo del Hoyo. Prólogo de Jorge Guillén. México: Editorial Aguilar, 1991.
. .
. .
, Poeta en Nueva York: Estudio Preliminar y Btbliografía de Gabriela Cerviño. España: Lozada.

________

LENGUAJE Y COGNICIÓN

p AZ, Oc tavio; Sor Juana Inés de la Cruz: Lu Trampas de la Fe. México: Fondo
de Cultura Econónúca, 1985.

Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Facultad de Derecho y Crinúnología
Instituto de Investigaciones J uridicas
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humarústicos
Universidad Autónoma de Nuevo León

T rn11ta entrevistas a Federico Carda Lorca. Selección, introducción y notas de
Andrés Socia Olmedo. Madrid: Editorial Aguilar, 1989.

Introducción

P

ara mejorar la formación de profesionistas eficientes y competitivos -lo que Vigotsky llama las funciones intelectuales
superiores-, y coadyuvar al fortalecimiento del programa de
enseñanza de la lengua materna de la UANL, actualmente realizo un
proyecto, Lenguqje y Cognición, enfocado a promover la inteligencia
lingüística.
El propósito fundamental es contribuir a resolver las demandas
del proceso de enseñanza-aprendizaje, en lo concerniente al mejoramiento de las habilidades lingüísticas y cognitivas, ofreciendo una
alternativa instruccional, conforme a las tendencias actuales en la
educación, la calidad educativa, el aprendizaje significativo el enfoque cognitivista y la teoría de las inteligencias múltiples.
Saber leer y escribir es una condición básica para formar personas capaces de desarrollar habilidades de razonamiento y pensamiento crítico, en aras de garantizar su competencia. De acuerdo a
Gardner, una persona verbalmente inteligente logra un manejo del
conocimiento en niveles superiores a los que todos poseemos en
alguna medida.
De ahí que el proyecto esté dirigido a elaborar un manual para la
enseñanza de la lengua materna desde la perspectiva didáctica, ver-

�316

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

tiente que confluye con las ciencias del lenguaje y nos pennite llegar
al ámbito multidimensional de la comunicación lingüística.

1. Planteamiento del problema
El análisis sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje, me llevó a plantearme la necesidad de diseñar un prototipo para la enseñanza de la
lengua materna; actualizar el proceso y hacer frente al reto de transformar el paradigma unidimensional basado en la transmisión de conocimientos. Incorporar al aula la tecnología y ofrecer un espacio virtual
que permita estimular, facilitar y apoyar el progreso del conocimiento,
bajo los supuestos de un humanismo integral.
Las ciencias del lenguaje han realizado progresos significativos.
Después de los trabajos saussureanos que abrieran el camino a la lingüística como ciencia, los estudios especializados en tomo a la lengua
han proliferado en múltiples sentidos. El evento comunicativo se analiza intentando entender el desarrollo del lenguaje en términos cognitivos; la competencia mental asociada a la racionalidad de la comunicación. Desde la mismidad del ser, que significa, el hombre en situación y
circunstancia, comunicándose por medios de actos de habla. ·
La importancia del estudio del lenguaje, radica precisamente en estas
premisas. Los especialistas en la enseñanza de la lengua, somos responsables directos del proceso de enseñanza aprendizaje, así como del
mecanismo de la comunicación e interacción. Pero, a la vez, estamos
comprometidos con el desarrollo del lenguaje y su uso, en su significado más profundo. Una y otra vez debemos pensar que no habrá ser
humano completo que pueda darse a conocer sin un grado avanzado
de posesión de su lengua, como lo expresa Pedro Salinas: "El individuo
se posee a sí mismo, se conoce, expresando lo que lleva adentro y esa
expresión sólo se cumple por medio del lenguaje".

2. Antecedentes
¿Qué ha pasado con el lenguaje y el hombre? Todo lo que podemos
saber del ser humano es lo que ha quedado de su rastro en signos: trazos sobre roca, dibujos que retienen las formas del mundo, gráficas que
relatan de unos a otros la memoria de hombres y pueblos. La historia
de la humanidad supone una cultura basada en la palabra que flota en
el espacio natural y se despliega con la riqueza innata que posee. La

317

lingüística se ocupa de la comunicación, esto es, del sujeto hablante
como ser social, dialógico y creador de la lengua.
Pero ¿qué sucede actualmente en el campo de la enseñanza? Estamos inmersos en un sinnúmero de cambios, que nos marcan 1a pauta
hacia la perspectiva del aprendizaje conducido. El docente se encuentra
ahora, incorporando una selección de materiales para entrar en interfase con sus alumnos, crear nuevos ambientes dentro y fuera del aula e
invitar al estudiante a aprender y (:omunicarse, ampliando su visión del
mundo y siendo participante activo dentro del proceso de construcción
de su conocimiento.
Consciente de esta situación, realicé una cuidadosa selección de materiales didácticos, con el objeto de despertar interés en el estudiante
hacia el dominio del instrumento más valioso de comunicación. Mi
deseo es formar estudiantes conocedores de su lengua, baluarte del
hombre y herramienta fiel al servicio del intelecto.

3. Metas y objetivos
El proyecto tiene una meta concreta: realizar una investigación dinámica sobre la base de adquisición del lenguaje, enfocada al desarrollo de la inteligencia lingüística. El objetivo fundamental fue:

•

Elaborar un 1JJodelo educativo.

El diseño del modelo educativo para la enseñanza de la lengua materna, está hecho con el fin de favorecer en el alumno el desarrollo
de las funciones intelectuales superiores. Su fundamento teórico se
basa en las siguientes posturas: la teoría de las inteligencias múltiples, la
inteligencia emocional, la teoría de diferenciación psicológica, la calidad educatz~
va, el proceso de ensenanza-aprendizaje y la teoria del aprendizaje significativo.
Además aquellos aspectos referidos a:
a. El carácter interactivo del curso
El proceso de enseñanza-aprendizaje depende de las interacciones humanas, sujetas tanto a las condiciones personales del
alumno, como a las características de su entorno. .
b. Relatividad
El aprovechamiento no puede establecerse con carácter definitivo ni de
fonna detenninanre porque está sujeto a ·1as particularidades del los
alumnos, factor detenninante para una adecuada ,planeación de estrate-

gias didácticas.

�318

•

LENGUAJE Y COGNICIÓN

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

Hipótesis de trabajo.
.
La lúpótesis es de causa-efecto: el cam?10 en el ~roceso de
enseñanza-aprendizaje (variable k) contribuye a meiorar la capacidad de comprensión de conocimientos y fortalece el desarrollo de habilidades (variable V).

3
4

5
➔

Modelo centrado en
el aprendizaje

➔

Aplicación de estrategias didácticas en
base a las teorías

6
Variable
de cambio en el
proceso
de enseñanzaaprendiza¡e

➔

Planeación estratégica para desarrollar
habilidades, actitudes y valores

➔

Uso de recursos
tecnológicos (software en preparación)

➔

Evaluación sumativa

Variable independiente
Cambio en el proceso
de enseñanzaaprendizaje

Variables dependientes
H1 Mejora en la capacidad de
comprensión del conocimiento.
H2 Fortalecimiento del desarrollo de habilidades

4. Principios básicos que orientan la hipótesis de trabajo
El modelo propuesto contempla varios principios fundamentales, a
saber:
1

Convertir el proceso de enseñanza en otro, centrado en el aprendi-

2

zaje.
. .
Facilitar, ayudar, cooperar a la generación de conocmuentos a tra-

7

319

vés del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Incorporar el uso de estrategias de aprendizaje para que el alumno
asuma su papel participativo y colaborativo.
Transformar el aula en un espacio abierto de reflexión, donde se
promuevan, junto con la adquisición del metaconocimiento, las actividades y valores que requieren el trabajo comprometido.
Contribuir a mejorar la comprensión y la profundización de conocimientos y a partir de ellos fortalecer el desarrollo de las habilidades.
Situar al alumno en un proceso reflexivo, proponiendo acciones o
estrategias apropiadas para estimular el desarrollo cognitivo y el
perfeccionamiento de sus aptitudes.
Consolidar el aprendizaje auto-dirigido, poniendo al alumno en
contacto con un software educativo que ofrece un ambiente amigable al aprendizaje y lo enriquece.

5. Justificación
La práctica docente tiene como objetivo coadyuvar a la formación del
estudiante, para avanzar en el conocimiento científico y hacerlo competitivo. Por ello, es fundamental que el alumno domine todos los recursos de la lengua para desarrollar su capacidad comunicativa, entendida según lingüistas de renombre, como el conjunto de precondiciones, conocimientos y reglas que hacen posible y actuable para todo
individuo el significar y comunicar.1
Algunos neófitos consideran que poseer esta competencia consiste
en aprender a leer y escribir; para el lingüista actual, el dominio de la
lengua significa no sólo esas capacidades, sino también, y de manera
relevante, la posibilidad de ampliar el universo cognoscitivo en función
de la interacción de códigos lingüísticos y por ende la comunicación
entre hablantes diversos; camino írnprescindible para que el hombre
pueda ser dueño de su código lingüístico, lo que representa la posesión delyo
y de su entorno. Pero además, los procesos concretos implicados en la
adquisición de la lengua, incluyendo la interacción social, son responsables de estimular, facilitar y apoyar el progreso del conocimiento, la
metacognición, es decir, la habilidad para comprender y p-ensar acerca de
las propias experiencias cognitivas y ser consciente de circunstancias,
acontecimientos sociales, tareas y personas.2
1
2

Bitti y Zani, Com11nicación social, Editorial Grijalbo, México, 1997.
A. Garton, Aprendizajey proceso de a!fabeliZf1dón, México, Oxford, 1998.

�320

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

Pensar en esto nos obliga a dejar atrás los modelos de enseñanza
tradicionales, para retomar el planteamiento semiológico, que pone de relieve el impacto de los agentes sociales, el continuum semiótico productor de
significados y atrapado en las redes de las ideologías, como lo señala
Kristeva. Postura que atañe a la capacitación del alumno en el uso de la
competencia significativa y semiótica.
Es preciso, por tanto, darnos cuenta que el lenguaje es el instrumento más importante en la educación; la forma más efectiva para la comunicación del saber, de la cultura, del escenario dinámico, a la vez que mosaico polémico, sobre el cual grandes filósofos discutieran hace tiem~o,
y más recientemente Vatimo, junto con otros posmodemos, lo definieran como un estado de consunción de la civilización, que pierde la
fuerza de la creación.
Innegablemente, estamos viviendo una nueva cultura. Las mutaciones tecnológicas informatizadas, nos conducen a una movilidad social,
donde se establece una relación sinergética que demanda otras formas
de vida. En este entorno, el siglo XXI ha trasformado el rol tradicional
de la enseñanza al de aprender, que se concreta en la administración del
conocimiento y nos compromete a preparar profesionistas aptos para
enfrentar los cambios económicos, políticos y culturales que hasta hace
poco eran inamovibles.
La historia se mueve vertiginosamente y habrá procesos para los
cuales no estamos preparados. Pero creo que la postura como docentes
es incentivar la capacidad creativa que permita a nuestros jóvenes asumir los desafíos del momento, prepararlos para hacer frente a las transformaciones abruptas en la forma de reinterpretar la realidad, lo que
Thomas Kuhn llama, los nuevos paradigmas. Nuestra labor es lograr
que contrapongan la verdad; y la única vía es que sepan procesar sus
pensamientos, para que después sean capaces de resolver problemas y
estar abiertos al mañana, en una actitud que redunde en un comportamiento responsable, que reconozca el verdadero valor del ser humano.
El lenguaje, como forma de relación con el otro y el mundo, integra
todo ese conjunto de elementos humanos y culturales cada vez más
complejos. La palabra entreteje el devenir cósmico o la fragilidad de la
vida, como dice Milán Kundera. Es el lugar donde se forma la primera
pareja entre un referente y un signo, de acuerdo a lo expresado por
Roland Barthes y muchos otros lingüistas, y donde se instalan, de una
vez y para siempre, los grandes temas de la existencia.
Ante este axioma maravilloso ¿qué debemos hacer los docentes en

321

nuestro campo del saber?
Es evidente que ha llegado el momento de colocar al lenguaje en su
sitio, darle su carácter protagónico en la enseñanza. Desde el punto de
vista antropológico y conductual, el lenguaje como fenómeno de
3
emancipación y autorrealización debe ser el elemento más significativo
de la educación, para lo cual necesitamos especialistas en lengua, con
una base sólida de formación en las ciencias del lenguaje.
Ante este imperativo, mi compromiso es incentivar el atractivo por
la enseñanza-aprendizaje de la lengua materna, incorporando al aula la
tecnología, "las estéticas psicotrópicas de la fiesta mediática" y ofrecer
a nuestros estudianres un espacio de aprendizaje, dinámico y socializador, colaborativo e interactivo de actualización curricular e incorporación de información. La principal fuerza económica en el mundo del
futuro será el conocimiento que impulse a pensar, imaginar, desarrollar
creatividad, experiencia única, capaz de construir el progreso y permitirnos resolver problemas en un esfuerzo por consolidar un patrimonio
que es el nuestro, y del que nace la realidad en que estamos insertos.

6. Criterios teóricos y metodológicos
6.1. Marco teórico
6.1.1. Lo epistemológico
Un aspecto central en el diseño de cualquier directriz o selección de

curricula representa hacer planes de contenidos, unidades, actividades y
tareas; considerar estrategias de trabajo dentro y fuera del aula, proveer
materiales, distribuir el tiempo y planificar.
Pero también significa asumir una postura. Desde el orden epistemológico, mi trabajo está orientado a rescatar la investigación que he realizado a través de muchos años de docencia en el área de lingüística y
plasmar mi experiencia como docente, tratando de encontrar la relación dialéctica entre lo cognoscente y el objeto.
El resultado fue establecer una correlación entre teorías lingüísticas,
cognitivas y estrategias de aprendizaje, encaminadas a aplicarse en el
aula como espacio reflexivo. Desde un punto de vista epistémico el
saber cientfftco lo referí a la lingüística que tiene como condición sine qua
non la sistematización del conocimiento. El esquema--guía fue planeado
en forma tal que pudiera describir y explicar, a partir de los elementos
3

Renzo Titote, Psicolingiiística aplicada: Introducción o la didáctica de la lengua, Kapeluz, Buenos Aires, 1976.

�322

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

concernientes de la didáctica, el saber práctico del manejo de la lengua,
puntualizando en el fenómeno del fenguqje, como fa férula para el desarrollo del

conocimiento en niveles superiores.
Hoy por hoy, todas las sociedades conocidas sitúan a la inteligencia
lingüística entre las capacidades cognitivas y sociales más valoradas,
siendo importante de por sí y como elemento auxiliar para actuar en
casi todos los dominios.

6.1.2. Teoría de las inteligencias mtÍ!tipfes
La Teoría de las inteligencias 111últipfes,4 ha sido una revelación significativa
para entender las inteligencias múltiples, entre las cuales la lingüística
ocupa un lugar preponderante.
Gardner insiste en colocar al lenguaje en una posición medular, a la
par que otr-as concepciones científicas, desde la relativa a las neuronas
hasta el nivel de organización social.5 Pretender, por tanto, trabajar en
este campo, constituye uno de los desafíos más significativos, considerando que los seres humanos se comunican simbólicamente, es decir, a
través de lenguajes. Por esto, la planificación del proyecto debe entenderse a partir de que la cultura está inscrita en el cerebro de los hombres. Así es como la vía de la representación pennite la comprensión
de numerosos problemas, explicados dentro de un concepto de racionalidad, pero interpretados a la luz de la estrecha concomitancia que
guardan entre sí las estructuras mentales y el lenguaje.
La Teoría de las inteligencias múltiples (MI) postula que todos los individuos poseen, en mayor o menor grado y con diferentes combinaciones,
por lo menos nueve inteligencias diferentes: lingüística, lógicamatemática, visual-espacial, musical-rítmica, corporal-kinestésica, interpersona~ intrapersonal, naturalística y existencial, que pueden ser desarrolladas por medio de actividades especialmente diseñadas. Al principio, Gardner sustentó la existencia de siete inteligencias y después
agregó dos. Su teoría asume que la inteligencia es funcional y se manifiesta de diferentes maneras en diversos contextos. Según esta teoría, la
combinación personal de inteligencias determina el estilo de aprendizaje del individuo.

4

La (MI) propone un nuevo modelo centrado en el alumno, que desarrolla habilidades y estrategias según las diferentes inteligencias. Para
favorecer el cultivo de las inteligencias, Gardner y sus colaboradores
diseñaron el Plr!)lecto Spettmm, que muestra actividades e instrumentos
que evalúan la competencia cognitiva.
Desde un punto de vista educativo, el Prqyecto Spectmm tiene interesantes importantes, pues explica las diferencias individuales en la adquisición de conocimientos y ofrece los medios para mejorar la acción
educativa y el proceso de enseñanza-aprendizaje. Pero, además, nos
abre perspectivas interesantes en cuanto nos permite pensar que un
sujeto que presente bajo rendimiento en un dominio del conocimiento,
puede ser capaz de desarrollar cualquier otra de sus inteligencias. En
efecto, teniendo en cuenta estas nueve inteligencias, es posible en la
p_rfctica. didáctica, mej~rar sensiblemente la motivación y la participacton acttva de los estudiantes, logrando aprender y desarrollar áreas no
exploradas.
Las investigaciones sobre (MI) han permitido elaborar una lista de
~versas actividades y materiales según los diferentes tipos de inteligencias. Todas estas herramientas, de fácil consulta en intemet, se pueden
utilizar para la elaboración de las tareas, aunque en nuestro caso, se
enfocaron al estilo de aprendizaje correspondiente a la inteligencia lingüística. Para lograr satisfacer las necesidades de aprendizaje de los
estudiantes, se consideró, que cada individuo privilegia una combinación de por lo menos dos o tres inteligencias, para lo cual, se adaptan y
contextualizan los materiales correspondientes.6
•

6.1.3. La inteligencia emocional
La Teoría de fa inteligencia emocional marca la unión entre dos componentes fundamentales: el sistema emocional y el cognitivo. Las teorías del
conocimiento y las emociones postulan una serie de habilidades importantes relacionadas con el desarrollo personal y el funcionamiento so-

cial.

Las emociones son parte vital de nuestra existencia. Uno debe ser
competente para entender nuestras emociones -positivas o negativas-,
ser capaz de procesar la información emocional exacta y eficientemente

H. Gardner, M11ltiple lntelligences: The theory in practice, Basic Books, New York,

1993.

6

H. Gardner, The Disciplined Mind: Bryond Facts And Stafldardized Tests, The K-12
Educatio11 That Every Child Deseroes, Penguin Putnam, New York, 2000.
5

323

M. La Roca, ''La creación de hipertextos", Revista Ekcfró11ica Didáttica. Español
en la lengua extranjera, Número 3, 2003.
7
D. Goleman, La inteligencia emocional, 1995.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

y tener la capacidad para utilizar diestramente las emociones, resolver
8
nuestros problemas y elaborar planes de vida y metas.

individual refleja la dirección de un proceso de desarrollo individual,
por las que se encamina, por un lado, hacia una cada vez mayor separación entre el yo y el mundo exterior y hacia un funcionanúento cada
vez más autónomo; y por el otro hacia una más profunda comunión
entre el yo y el otro, y hacia un funcionanúento más integrado. 10

324

Las investigaciones sobre los efectos benéficos de_ las em?cio~~s
positivas y de la inteligencia emocional sobre el bienestar fis1co y ps1col?gtco, son limitadas. Hasta el momento, la mayor parte se enfocan hacia el
reconocimiento, entendimiento y manejo de emociones negativas en el
servicio del funcionamiento interpersonal e intrapersonal, con poca
mención de cómo la emoción positiva puede ser importante para el
desarrollo de la inteligencia emocional. Incluso la capacida? de rec~nocer y usar emociones positivas para manejar circunstanaas negativas
puede tener efectos benéficos para el bienestar de la persona y la reconstrucción del yo.
Es común que una persona con inteligencia emocional puede apr~ciar totalmente las ventajas de la emoción positiva. Uno de los pnnc1pales determinantes del manejo inteligente de las emociones es tener el
acceso a nuestra vida emocional,9 lo que implica la capacidad de usar
nuestros sentimientos como medios de entender y guiar nuestro comportan1iento y, por ende, intervenir eficazmente en la recuperación de
algunas enfermedades mentales severas.

6.1.4. Otras teorías
Psicólogos gestalistas han encontrado múltiples a_s?~iaciones entre el
lenguaje y aspectos de la personalidad; los cogrut1vistas, postulan el
Modelo de Competición, suscribiendo que el uso, la estructura y el desarrollo del lenguaje, están determinados por principi_os cognitivos. ~n este
apartado me referiré sólo a Witkin (1962) del pnmer grupo, qwen empezó a desarrollar la Teo,ia de la diferenciación psicológica (IDP).
Witkin y seguidores posteriores de esta corriente, exponen _que el
grado de diferenciación alcanzado por un individuo es susc~ptible de
reflejarse en una gran variedad de conductas que se c?rre~c1onan _c~n
las dimensiones; relacional (extensión del sentido de identidad) orechca
(niveles de especificidad en el uso de los mecanismos de control _Y defensa entendidos en el sentido freudiano) y cognitiva (grados de articulación de la experiencia percibida y/o conocida). La versión ~ctual ~e la
(IDP) plantea que cada una de las modalidades de funcionamiento
8 J. D. Mayer, y Salovey, What is tfllotional intelligence a11d the consfmr:tion and regulatio11 offaelings. Applied a11dpreventive P!JchobJ,g, 1997.
9 Ibídem.

325

Desde otra perspectiva, Williams y Burden, partiendo de una visión
constructiva del aprendizaje basada en las teorías de Piaget, Bruner y Kelly, proponen un modelo del proceso de enseñanza-aprendizaje que
toma en consideración, las aportaciones del Interaccionismo Social de Vygotsky y Feurstein.
Para Williams y Burden el constructivismo permite explicar las formas en que los estudiantes construyen su percepción personal de las
tareas que realizan, del contexto educativo, del rol del profesor y del
propio proceso de aprendizaje. El concepto constructivista en que se
basa el modelo, y que constituye su eje fundamental, es la centralidad
del proceso de construcción de conocimientos llevado a cabo por los
alumnos. El Interaccionismo Social en que se en.marca este concepto,
agrega al modelo la dimensión social que considera el proceso de construcción del significado por parte de los sujetos, el cual se realiza a través de su interacción en un contexto social.
El enfoque metodológico, para el estudio de las diferencias individuales en la actividad lingüística, así como el uso del aprendizaje socioconstructiva, permiten apreciar el perfil cognitivo de los sujetos y explorar las características del lenguaje. Sin embargo, para enriquecer la
experiencia de los alumnos en este dominio, es conveniente utilizar
actividades diversas que requieren el empleo de otras destrezas

6.1.5. f,I lenguaje
Por supuesto, frente al problema de elaborar el diseño del un manual
para el desarrollo de la inteligencia lingüística, traté de establecer los
lineamientos epistemológicos que fundamentaran el quehacer lingüístico en forma armónica con el objeto de estudio del proyecto, pero puntualizando en la lengua como la fuerza motora para el desarrollo del
hombre. El entendimiento y la sabiduría son frutos que provienen de la
posesión de la lengua.

10

A. Camargo, Leng11qjeJ cognición. Universos H11manos, Instituto Caro y Cuervo,
Bogotá, 2001.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

Es preciso, por tanto, darnos cuenta que la lengua es el instrumento
de construcción y expresión de pensamiento, producto de la inteligencia humana. Resulta claro, entonces, que aquello llamado capacidad
comunicativa no corresponde exclusivamente a la cotnpetencia lingüística,
sino que debe entenderse también como la habilidad para el 111an~jo del
conocimiento adquirido, la cual implica el uso de fo11nas simbólicas de acción e
interacción que controlan las estructuras sociales entre el individuo y el
11
grupo.

La transmisión del conocimiento es una de las tareas más complejas
por su carácter multifactorial y multiprofesional. Implícitamente requiere personas con alto nivel de liderazgo educacional. Sujetos dispuestos a ser agentes de cambio; a trabajar sobre la base de la participación activa y transformadora.

326

En otros términos, hablar del lenguaje implica referirnos a:
• La construcción del yo, la conciencia de identidad, el estableciendo de la alteridad.
• El horizonte situacional; apertura al mundo.
• El proceso y la manera en que se hace efectiva la adquisición de ·
conocimientos, las formas de sociabilidad, de interacción social.
Innegablemente, el lenguaje es la piedra angular en la vida del hombre; el espacio plurivalente que Martha Traba definió como autoreferente y autosuficiente y que Umberto Eco lo explicara como la interpelación de las realidades fáticas de la existencia.
La historia de la humanidad se entreteje por la palabra; acto de creación, hilo mágico entre el pensamiento del hombre y el mundo y poder
que da vida o la destruye.

Mi compromiso como lingüista es obvio y palpable; trascender "la
metáfora cibernética" y trabajar con una visión global de la realidad,
pero a la vez, cumpliendo con satisfacer las necesidades sociales y
humanas del entorno; ser capaz de aplicar mi conocimiento y trasmitirlo; luchar por el bien común.

6. 2. Método
6. 2. 1. El modelo de enseñanza-aprendizaje
Dentro de esta perspectiva, resulta pertinente insistir en la necesidad de
un cambio de actitud y mentalidad. Buscar nuevos caminos que fortalezcan la autorregulación y puesta en práctica de modelos educativos
que consoliden el proceso de enseñanza-aprendizaje, de acuerdo a sus
variables.

11

Ibídem.

327

Los nuevos modelos cambian el esquema tradicional en dos aspectos fundamentales: convertir el proceso de enseñanza, en aprendizaje y desarrollar habilidades, actitudes y valores. Esta nueva perspectiva compromete al
docente a superar su papel de transmisor de información por el de generador de conocimientos. Hombres y mujeres comprometidos con el
desarrollo del país, que sean garantía para la sociedad, conforme a los
nuevos tiempos.
El progreso tiene como fundamento el usufructo estratégico del conocimiento. Es decir, la formación de estudiantes capaces de generar
conocimientos útiles y dispuesros a aprovechar sus recursos de manera
exitosa. Las empresas actuales se consolidan con personas que poseen
actitudes de apertura, flexibilidad, conocimiento e intelecto organizado.

Lo que quiero dejar explícito es que la importancia de elaborar modelos es para el docente, y para la sociedad entera, fundamental. No
basta sólo teorizar sobre el hecho educativo, es necesario conjugar la
teoría con la práctica pedagógica, en toda la densidad y proyección que
tiene; responder de manera clara y eficaz al compromiso que tenemos,
es decir, promover una praxis pedagógica de calidad destinada al logro del
conocimiento intelectual y el desarrollo de competencias, bajo los presupuestos antropológicos del humanismo de este siglo.
El estilo de la didáctica actual, intenta responder a los presupuestos
de la antropología filosófica, cuyo elemento central es el hombre pensante considerado como totalidad y situado en un entorno nacional e
internacional.
Las concepciones filosóficas mecanicistas y las que surgen de idealismo que exaltan la postura individualista, desligando al hombre de su
realidad natural, social y propiciando un reduccionismo excluyente y
totalizador, han quedado atrás.

y

El rediseño del proceso de enseñanza-aprendizaje el trabajo programador exigen un fortalecimiento de la actitud de colaboración. A
nivel social, educativo, político, económico y social hoy se busca aprovechar el conocimiento que cada uno de los miembros posee para que
vía sinergia cognitiva se canalice de manera racional el capital intelectual.

�328

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

Mi respuesta ante este reto, fue elaborar un diseño que identificara
con claridad las intenciones educativas y planificar la secuencia de las
sesiones, tomando en cuenta el contenido de la materia y las condiciones requeridas para estimular el aprendizaje. Especificar las estrategias
didácticas como apoyo para la actividad docente y la construcción del
conocinúento y cultivar un campo del saber que propiciara el diálogo
constructivo y la formación de profesionistas capaces de profundizar el
conocimiento y hábiles en el manejo de sus capacidades.

educación, porque incrementa la calidad y cantidad de los significados
que los estudiantes deducen de lo que leen y perciben; de lo que expresan en lo que escriben y dicen y, finalmente, de la· movilización y perfección de las destrezas cognitivas que componen el pensamiento crítico.

El criterio metodológico para el diseño de estrategias, se hizo aplicando el método descriptivo que permite el desarrollo de la inteligencia
lingüística, desde el contenido semántico y procedimental de la materia,
sin descuidar aquellas condiciones requeridas para estimular el proceso
de enseñanza-aprendizaje.
En este sentido, pretendo dejar claro, por un lado, que es necesario
revisar continuamente el proceso de enseñanza-aprendizaje, y por otro,
un imperativo para todos nosotros como docentes actualizarnos día a
día en beneficio de un mayor nivel de aprovechamiento escolar de
nuestros alumnos.
Es innegable que la mayoría de los maestros en educación superior
poseen una formación sólida, al menos en los requerimientos para impartir su materia; sin embargo, hay todavía un buen número que no
está dispuesto a actualizarse.
Ame esta realidad, quiero enfatizar en que el propósito de este diseño es contribuir a mejorar al proceso de enseñanza-aprendizaje y así
aspirar a mayores niveles de aprovechamiento, considerando que es
importante para el docente conocer nuevos recursos que se puedan
utilizar para alcanzar objetivos, sin dejar de lado la interacción, como
condición indispensable de toda estrategia de aprendizaje, es decir, el
diálogo didáctico.

6.2.2. LA calidad educativa
Planear un modelo con base en la calidad educativa requería afrontar lo
que significaba formar estudiantes que piensen por sí mismos, y no
solamente que aprendan lo que otros piensan. Esta premisa la tuve
siempre presente. Sabía con certeza que los alumnos que no son enseñados a pensar, no son sensibles al contexto, ni autocorrectivos; no
están educados para pensar críticamente. La enseñanza del pensamiento crítico, aunado a la admi11istración del desan-ollo del conocti11iento, mejora la

329

Es decir, la episteme debe ser el fundamento, la relación y la razón de
lo que viene a caracterizar el perfil del educando y sus rasgos principales: metódico, crítico de su propio razonamiento y, en un sentido más
amplio, ante su propia educación; sistemático, capaz de correlacionar
conceptos, hacer inferencias válidas, descubrir supuestos, percibir relaciones y analogías, con visión para interpretar fenómenos y resolverlos.
Bajo estos parámetros, la creación de espacios participativos debe
promover el que los alumnos superen la oposición con el otro en comprensión y consenso. En otros términos, es preciso introducir ámbitos
de intercambio comunicativo de por lo menos dos sujetos capaces de
lenguaje y de acción (ya sea con medios verbales o extra verbales). De
esta manera, los actos dialogales se convierten en instrumentos de enseñanza axiológica que, de acuerdo a Habermas, generan una mltura del
diálogo en la diferencia y orientan el esfuerzo colectivo hacia el reconocimiento de la pluralidad y la cooperación, facilitando la creación de bienes
colectivos.
El cambio que actualmente vivimos, obliga y da sentido a la tarea
educativa, sustentada en el referente de la cultura de calidad, acorde a las
tendencias de la educación superior contemporánea. El siglo XXI abrió
la puerta a la era del conocimiento, valor agregado fundamental en
todos los procesos de producción de bienes y servicios, que convierten
el dominio del saber en el elemento más poderoso a nivel social.
El fenómeno del conocimiento, aunado al de la información, nos
exige una reingeniería institucional; una cult11ra del desarrollo que promueva el cambio al modelo educativo actual, acorde a los nuevos paradigmas, lo que implica directrices orientadas a garantizar en los educandos mayor flexibilidad ante la diversificación y evolución del mercado
laboral,· intemacionalización, mediante una comprensión de las diversas
culturas; habilidad para el aprendizaje contin110; capacidad de comunicación y
disposición para asumir responsabilidades.
En otras palabras, aunque el profesor no es el único agente que diseña el currículum, le corresponde asumir el ·reto de formar sujetos pensantes y analíticos, indagadores, críticos, con capacidad de comprensión, creatividad y responsabilidad social; personas con una mentalidad

�330

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

enfocada a la investigación.
Los avances tecnológicos abren múltiples posibilidades de creación
de nuevos ambientes de enseñanza-aprendizaje, que propicien la calidad educativa y enriquezcan las actividades didácticas y el material de
apoyo para investigar, aprender, comunicar e intercambiar opiniones y
dudas, ampliando la visión del alumno y pennitiéndole ser participante
activo del proceso de construcción de su conocimiento como resultado
de sus experiencias, intereses e inquietudes.
El trabajo es arduo y complejo, y por lo mismo requiere de una cultura de trabajo más allá de legislaciones. Lo que significa asumir la tarea
educativa como compromiso esencial e irrenunciable de nuestro actuar,
con el fin último de formar al hombre e incrementar sus competencias.
Lo que en el pensamiento griego seria situar a la persona en el ethos,
con los pies puestos en una realidad con vista al mañana.

6. 2. 3 Aprendizaje sistemdticoy planijicado
El aprendizaje sistemático y planificado es el principal motor de este
modelo: el que genera una acción propositiva encaminada al desarrollo
consciente y deliberado de habilidades y conocimientos. Es decir, un
diseño intencional, controlado, verificable, que puede reproducirse,
prescriptivo, que admite retroalimentación y es optimizable,12 pero al
mismo tiempo, con un tipo de estrategias que permitan desarrollar y
enriquecer el meta-conocimiento con un enfoque integral. Aprender
sobre la base de la retroalimentación, la autoregulación y el mejoramiento continuo. Es decir, atender las variables cognitivas, de desempeño, pero también las socioculturales, psicológicas y educativas en
general.
La presentación estratégica de las actividades de aprendizaje, es en
esta forma, uno de los atributos distintivos del modelo. Pero además,
deben ser apropiadas y favorables para realizar un aprendizaje interactivo, individualizado, con experiencias significativas que aseguren un
progresivo mejoramiento.

Con este objeto, el libro contará con un software en donde los ejercicios aparecerán de forma interactiva. El ~so del software presupone,
además, una propuesta metodológica de aprendizaje. Manejar esta alternativa tecnológica es necesario para lograr un mejoramiento de los
estándares educativos.
12 M.

Sánchez, Metodología para desarrollar la habilidad para cprender a aprender, 1998.

331

6. 2. 4 Los lineamientos que inco,pora el modelo
Este modelo fue concebido con base en:
1

Introd11cción. Explicación de los aspectos esenciales del curso, como
planeación, diseño de estrategias de aprendizaje interactivo y uso
sistemático de los materiales de apoyo.
2 Intenciones educativas. Aluden a los propósitos del curso.
3 Objetivos generales. Marco de referencia para presentar las metas por
alcanzar; objetivos particulares desglosados por unidades temáticas,
conforme a tiempo, y aprendizaje planeado.
4 Contenidos. Eje fundamental del curso; principios que rigen la estructura del conocimiento, y donde -como lo señala Ausubel- se
produce el aprendizaje significativo. Hablar de contenidos presupone objetivos y contenidos por módulo, así como sesiones planeadas para facilitar el saber, al igual que estrategias que ayuden a la
organización del proceso enseñanza-aprendizaje. Distribución de
temas con el criterio de desempeño en el aprendizaje. Formato de
mejoramiento continúo del modelo.
5 Índice general del libro-.
Uso de herramientas facilitadoras de la comprensión: prefijos y
sufijos/sinónimos y antónimos
~sc~ones del edificio lingüístico: las preposiciones y las con¡unc10nes
El verbo en diferentes contextos concretos
Interpretación y redacción de textos
6 Sistema de evaluación. Regido por evaluaciones diversas: participación
en clase, ejercicios, tareas, exámenes.

6.2.5. Desarrollo integral

Mi propuesta educativa está orientada al desarrollo integral del ser
humano; a buscar un encuentro dialógico mediante el aprendizaje interactivo; presentar un modelo educativo interactivo, en el cual el profesor pueda incluir, en el salón de clase, el ejercicio del diálogo y el
pensamiento crítico. El proceso renovador que la educación está planteando, propicia una práctica pedagógica abierta, de naturaleza sistemática y reflexiva, generadora de la constru~ción del conocimiento y el
desarrollo de habilidades.
En cuanto al uso de la tecnología, el software fue incorporado con
el objeto de dinamizar el aprendizaje, la perfección de las tareas cogni-

�332

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

tivas que componen el pensamiento crítico y el quehacer del estudiante
para hacerlo sensible al proceso de adquisición de su lengua.
6.3. Corolario

Un país que demanda un alto nivel de desarrollo, requiere profesionistas que posean una conciencia plena de su valor como personas y
su compromiso social. Con esta idea en mente, mi tarea al realizar
este proyecto fue pugnar por el desarrollo integral del educando.
Colateralmente, formar especialistas en la enseñanza de lengua materna. En esta forma integré un sólido equipo de trabajo con estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado. Unos trabajan como
profesores adjuntos en talleres y otros en la captura y procesamiento
de materiales didácticos. Al cooperar en estas tareas, desarrollan sus
propios trabajos de tesis, integrando su investigación con los conocimientos derivados de la práctica.
La formación de recursos humanos, es parte esencial de la misión
de la Universidad, de alú que mi trabajo está enfocado en formar estudiantes de alto nivel y futuros investigadores. Jóvenes que realizan sus
tesis y están interesados en la investigación.
Pero el proyecto no se ha quedado sólo en esto; pues considerando que la optimación de la producción de un bien, es detectar y
explotar sus fortalezas, se desarrollaron talleres literarios para personas con enfermedades mentales severas, así como un taller de arte
para estudiar el lenguaje simbólico.
Este tipo de interrelación no estaba preestablecido, sin embargo,
fue concretado como una oportunidad para descubrir nuevas destrezas cognitivas, más allá de los límites propios de un dominio (adquisición, posesión de conocimientos y destrezas de una determinada disciplina). En esta forma, ha sido posible alcanzar un mejor
desarrollo de lo que se está trabajando, conjuntando varias competencias a la vez y canalizando al sujeto hacia aquélla donde sea más
apto.

Lo interesante a futuro, sería investigar ampliamente el nivel de
representación simbólica, habilidad innata de los seres humanos,
que, canalizada en diferentes formas, según el área predominante de
cada sujeto, puede permitir el desarrollo integral de las personas.

LENGUAJE Y COGNICIÓN

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�EMOCIÓN, REDES NEURALES Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

Lo más bonito quepodemos experimentar es elhlisterio.

Es la fumfe de todo arle verdaderoy de toda ciencia.
Aq1él a quien le sea exfratia esta e111oción,
aqf(e/ que no pueda detenerse a n,aravillarsey permanecer obsorlo
de asombro, es co1110 un nJ11erlo: 111s qjos están cerrados.

Albert Einstein
Mtra. Elba G. Rodríguez Pérez
Centro de Enfermedades Infecciosas
Facultad de Medicina / UANL

a emoción desde el punto de vista conexionista,1 debe ser entendida en términos de procesos cerebrales internos, que se
elicitan en los seres humanos después de la presentación de un
estímulo sea este: visual, olfativo, semántico, táctil, gustativo. Los difer&lt;&gt;ntes inputs permiten la generación de estados afectivos, experiencias
emocionales (sentimientos) y comportamientos. Se sabe que estamos
equipados con múltiples canales sensoriales mediante los cuales podemos mantener todo lo que percibimos de manera unificada y coherente, porque la econorrúa de nuestro cerebro posee una capacidad mulrimodal,2 esto se comprueba cuando el ser humano es expuesto al manejo de olores junto con inputs tipo semánticos. Royet, Koenig, .Gregoire, Vigouroux, &amp; Mauguiere, probaron que la representación perceptual de olores está almacenada en patrones de subsistemas de activa-

L

1

M.F. Gutiérrez (Ed), Teorías del desarrollo cognihvo, Mac Graw Hilllnteramericana, Madrid, 2005.
2 A.G. Calvert, "Crossmodal Processing in the Human Brain. Insights from
Functional Neuroimaging Studies", Cerebro/ Corlex, 11, 2001, 1110-1123.

�340

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

ción, mientras que las representaciones semánticas están en la memoria
asociativa, junto con otros tipos de información3• En este contexto
Fazio,4 da a conocer su modelo denominado Activación Automática de
Evaluaciones Afectivas, donde demuestra que para que el proceso
emocional se active o despierte el ser humano debe ponerse en contacto con un input sensorial los cuales incitan a las células nerviosas a una
"conversación interna",5 llevada a cabo en los receptores químicos de
las dendritas neuronales que se encuentran en diferentes partes del
cerebro integrado por: la amígdala, ínsula, striatum ventral, las regiones
del giro cingulado anterior y la corteza prefrontal. Otras regiones cerebrales importantes comprende: el hipocampo, el giro cingulado anterior y también parte de la corteza prefrontal.6 La dinámica de estacomunicación se lleva a cabo a través de "redes neurales", las cuales se
sincronizan y actúan de manera paralela y jerárquica,7 para permitir que
el ser humano active una respuesta cognitiva-emocional, cuánto mayor
número de neuronas se activen y sea más compleja la excitación, las
redes neuronales elicitan respuestas que se ejecuta a gran velocidad,8 la
activación de estas redes no estaría completa sin la acción de metabolitos conocidos como neurotransmisores. De ahí que Panksepp afirma
que: "Hay una triangulación entre los indicadores psicológicos, neurológicos y del comportamiento de emociones, estas estrategias son esenciales para que los seres humanos podamos penetrar en la naturaleza
básica de emociones".9

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

341

Antecedentes
Desde el momento de la concepción se inician en el ser humano una
serie de transformaciones internas y externas, los cuales sólo terminan
hasta que el hombre muere, sin embargo es fácil observar en un individuo su crecimiento y maduración a nivel corporal/ físico, mientras que
por lo general, quizá el hombre al final de su vida, se da cuenta que
dentro de su ser se llevó al unísono una estructuración y modulación
de eso llamado yo interno, el cual sutilmente se organiza y modela inconscientemente porque este desarrollo se logra: percibiendo, sintiendo, aprendiendo, conociendo, sufriendo, es decir viviendo la vida. 10 Sin
embargo durante más de tres siglos, científicos y filósofos consideraron
a la mente como una unidad intangible y separada casi totalmente del
11
cuerpo, hasta que se inició la era de la neurofisio-psicología. 12
13

Capra, uno de los pensadores más importante de este siglo escribe
en su libro Conexiones Ocultas que el crecimiento interior en el hombre (figura No. 1), se inicia con la percepción de miríadas de estímulos
provenientes del medio exterior; aromas, sensaciones a través del tacto,
palabras, sonidos, colores, las cuales se van acumulando en nuestra
memoria, originando lo que Maturana y Varela,14 llaman cognición,
"proceso de conocimiento" o "actividad implicada en la autogénesis y
la autoperpetuación de las redes vivas", porque el proceso cognoscitivo
comprende el proceso mismo de la vida: percepción, emoción y comportamiento.

3

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14

Ibídem. g.es/ revista/ revista_45/ pdf/ 500-513.pdf
Capra, F. (Ed), Conexiones ocultas: i111plicaciones sociple,s, medioambientales económicasy
biológicas de una nueva visión del mundo, Anagrama, España, 1998.
14

14

lbíde,n

�342

ELBA

G.

RODRÍGUEZ PÉREZ

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

macena", las experiencias cognitivas-emocionales durante toda la vida,
y a la vez permite que el ser humano evoque consciente o inconscientemente, acciones, pensamientos, percepciones y emociones que le
permiten al sujeto evaluarlos o re-evaluarlos más rápidamente para
tomar decisiones importantes en su vida, pero también la cognición
implica planificación de actos y comportamientos para que la persona
alcance aquellas metas trazadas en su vida, las cuales "impuso" y guardo en su cerebro basándose precisamente en las habilidades percepti15
vas y de reconocimiento. (Figura 2). El ser humano también elicita
procesos cognitivos rápidos, automáticos, con diversidad tan compleja
como la racionalización, el razonamiento, lo mismo clasifica, valora y
lleva a cabo la modulación voluntaria, que por lo general impacta en
una experiencia emocional.16

EW&gt;CION
REDES NEURAI..ES

1
1
t

Figura No. 1. Ruta de la autogénesis y autoperpetuación del proceso del conocimiento.

Todos estos procesos de memoria cognitivos-emocional llevan intercambios de información, a través de una compleja actividad neural, que
puede ser unimodal o a través de redes morfo-funcionales, que codifican información mediante potenciales de acción la cual tienden a ser

343

reproducibles y guarda caracteristicas similares en cada sinapsis, la velocidad de este procesamiento increíblemente es menor que el que se
lleva a cabo en los procesadores con circuitos electrónicos. Esto binomio se activa también rápidamente porque el proceso se lleva a cabo
17
"en paralelo", y de manera multimodal despertando diferentes memorias sensoriales al unísono. 18

Figura No. 2. Muestra las conexiones ocultas conocidas como "redes vívas". 19

El procesamiento multimodal es llevado a cabo por las neuronas de
"proyección" las cuales se asocian para construir mapas neuronales,20
constituidos a su vez por redes interconectadas (Figura No. 3), este
conjunto de dendritas excitadas forman nudos neurales tan complejos
que son capaces de crear pensamientos, emociones, percepciones, codificación de rnemorias.21 Además, las mismas neuronas se disparan
varias veces, recordando una misma ruta sináptica con "memoria codificada", este proceso cada vez más rápido, es llamado "aprendizaje
17

15

E. Eich, JE. Kihlstrom, G.H. Bower, J.P. Forgas, &amp; Niedenthal. (Ecls), Cog-

nicióny emoción, Mac Graw Hill Interamericana, Madrid, 2000.
16
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"The Affect System Has Parallel and Integrative Processing Components Form Follows Fonction",Joumal ofPersonality and Social P!Jcholoo, 76(5), f999, 839-855.
18
M. D. Small &amp; J. Prescott, "Odor/ Taste lntegrat:ion and the Perception of
Flavor", Experimental Brain Ruearch, 166, 2005, 345-357.
19 Capra, Op. Cit.
20 Barret, Op. Cit.
21

L. A. Téllez, O. H. Téllez, G. M. E. Mendoza; L. E. Butcher, R.C. Pacheco
&amp; M. Tirado (Eds), Atención, aprendizajey 1J1emoria, Editorial Trillas, México, 2002.

�344

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

EMOCIÓN. REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

345

22

hebbiano", esta proceso de reconocimiento o de recuerdo permite
que nuestro cerebro comande un inconsciente anamnésico-cognitivo
neural.23

R
E

D
E

s

N
E

~------il Situación emocional lf---------,
,-+

1

AMIGDALA

1

1

Memoria emocional
implícita

\

s

Memoria explicita
de la

sltuaáón emocional

u

R
A
L
E

,i-------i1 HIPOTALAMO

Memoria de

traba)/

e

o
N
E
X
1

o
N
1

s

1

'---------;' Estímulo EMOCIONAL ¡--'-------'----'
de repetición

¡

¡

M

o

Figura No. 3 Comunicación neuronal entre cognición, memorias y emoción

El proceso neural, se establece cuando Papez da a conocer su teoría,
según la cual las estructuras neurales del "cerebro antiguo", están conectados anatómica y fisiológicamente entre los hemisferios cerebrales,
24
el tálamo dorsal e hipotálamo, pero Ledoux:25 especifica que la amígdala y el hipocampo están implicados en funciones emocionales, formando parte de el sistema límbico.26

J. A. Barbado, D. P. Aizpiri, &amp; G. A. Cañones, Aspectos sobre Neurobiología de
la conducta huma11a, 2002, revisado en octubre 22 de 2005, disponible en:
http://www.semg.es/revism/revista_45/pdf/500-513.pdf
23 A. G. Calvert, "Crossmodal Processing in the Human Brain. Insights &amp;om
Functional Neuroimaging Studies", Cerebral Cortex, 11, 1 I 10-1123.
24 M. Levav, "Neuropsicología de la emoción. Particularidades en la infancia",
Revista Argentina de Neu-ropsicología, 5, 2005, 15-24.
25 J. E. Ledoux, "Emotion Circuits in the Brain", Amma/ Review Ne11roscience, 23,
2000, 155-184.
26 J. P. Sánchez-Navarro, &amp; F. Román, "Amígdala, corteza prefrontal y especialización hemisférica en la experiencia y expresión emocional", Anales de Psicología,
20(2), 2004, 223-240.
22

Y más delante esto se confirmó con estudios de neuroimágen, utilizando la Tomografía Axial Computarizada u otras técnicas,27 cuando se
observo las zonas o áreas del cerebro que se "activan" en los procesos
cognitivos y emocionales de ahí se sabe que la amígdala está encargada
del procesamiento emocional de las señales sensoriales, ya que recibe
proyecciones neurales de todos los órganos encargados de la percepción (oído, gusto, tacto, habla, olfato, visión). Este ganglio basal del
sistema límbico, a través conexiones neuronales tálamo-amigdalinas,
posee la capacidad de proporcionar significado afectivo y de valoración
28
a los estímulos, que es una cualidad determinante para la ocurrencia
de la emoción y aunque no todas las valoraciones significativas dan
lugar a una emoción si podemos decir que toda emoción siempre es el
29
resultado de una valoración. Esta estructura cerebral también se activa en respuesta a la observación de caras no familiares, durante la detección de una mirada fija, en representaciones de miedo o temor, con
expresiones faciales de felicidad, o en escenas emotivas.30 Se le relaciona también con procesos semánticos,31 en la identificación de aromas displacenteros, en estímulos gustativos, y en la modulación de la vigilancia
y atención de la información emocional per se.32 También en funciones
implícitas y automáticas, se activa rápidamente ante situaciones sociales, en representaciones cognitivas y conductuales según el valor social
del estímulo y es muy sensible a estímulos negativos.33 La amígdala

v R.F. Rosales, "Resonancia Magnética Funcional. Una nueva herramienta para
explorar la actividad cerebral y obtener un mapa de su corteza", Revista Chilena de
Radiología, 9 (2), 2003, 86-91; Calvert, Op. Cit.
28
A. K. Anderson, K Christoff, l. M. Stappen, D. Panitz, G. Ghahremani, &amp;
G. Glover, "Dissociated Neural Representations of Intensity and Valence in Human
Olfaction", Nature neuroscience, 6, 2003, 196-202.
29
J. .S. Winston, J. A.Gottfried, J.M. Kilner R.J. &amp; Dolan, ''Integrnted Neural
Representations of Odor Intensity and Affective Valence in Human Amygdala", The
Journal efNeuroscimce, 25(39), 2005, 8907-8903; R.E.O. López, (Ed), El enfoque cognitivo
de la memoria hu1J1a1Ja. Técnicas de i11vestigació11, México, D.F. Trillas, 2002.
30
A E. Phelps, "Emotion and Cognition: Insights from Studies of Human
Amygdala", A11nua/ Revie111 PsichologicaL 57, 2006, 27-53.
31
J. De Hower &amp; T. Randell, "Robust affective priming effects in a condicional
pronunciation task: Evidence for the semantic representation bf evaluative information", Cognitio11 and Emotio11, 18 (2), 2004, 251-264; Royet, et al., Op.Cit.
32
L.M. Phillips, C.W. Drevets, S. L. Raunch, &amp; R. Lane, "Neurobiology of
Emotion Perception I: The Neural Basis of Normal Emorion Perception", Sociery ef
Biologica/ P.rychiatry. 54, 2003, 504-514; Sánchez-Navarro &amp; Román, Op.Cit.
33
M. Levav, "Neuropsicología de la emoción. Particularidades en la infancia",
Revista Argentina de Neuropsicología, 5, 2005, 15-24.

�346

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ
EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

controla respuestas corporales (conductuales, autónomas, endocrinas,
etc.) que proveen retroalimentación que influye directamente en los
procesos corticales, tales como las hormonas adrenales (adrenalina).34
Otra zona del cerebro importante en cognición-emoción es el hipotálamo y el hipocampo, el cual se activa en situaciones de aprendizaje
ante situaciones ambientales relacionada al miedo o al contexto en el
.
que ocurre un suceso adverso.35 Se piensa que este es necesano
para 1a
adquisición de recuerdos declarativos o explícitos, en otras pala~ras en
la capacidad de adquirir recuerdos conscientemente. Es necesano para
adouirir conocimiento explicito sobre las características negativas de un
eve'nto. El hipocampo y la anúgdala pueden funcionar independientemente para adquirir diferentes tipos de representaciones que presentan
propiedades negativas de sucesos. El hipocampo posibilita cambios del
foco de atención, facilita la capacidad de adaptación a situaciones nuevas contribuye al cambio de estrategias de acción, nos permite tomar
opciones en -situaciones nuevas o viejas y facilita la mediación de la
conducta cooperativa, además provee información sobre posición espacial, asociación de lugares, familiaridad, novedad de sucesos que ocurren en un lugar particular, además es capaz de la discriminación de
objetos.
La corteza prefrontal, especialmente las áreas prefrontales dorsola.
•
36
terales, están implicadas en los procesos de la memona operativa, que
cumple funciones de control del procesamiento y de ~~acenamie~to
de la información durante la realización de tareas cogruttvas comple¡as
como el aprendizaje, la comprensión o el razonamiento. Los estímulos
primarios y las representaciones almacenadas se integran por medio de
las áreas prefrontales, a los sistemas de procesamiento sensorial que
sirven como protectores de la memoria a corto plazo y como procesadores preceptúales y por último está implicada con el sistema de la
memoria explicita.
1

l'

Scherer37 confirma lo escrito anteriormente cuando nos dice que: "la
emoción puede ser definida como una sincronización temporal de todos los subsistemas del funcionamiento orgarúsmico, representado por

cinco componentes (cognición, regulación, motivación, expresión motora y monitoreo/sentimientos), en respuesta á la evaluación de un
estímulo interno o externo que es relevante para el ser humano".
38

Scherer, afirma, en sus teorías de valoraciones (Apraissal), que la
percepción de un estímulo, tiene que pasar fundamentalmente por un
proceso de evaluación o valoración para elicitar múltiples procesos
cognitivos desde procesos rápidos, automáticos e implícitos hasta otros
de tipo complejo (racionalización, razonamiento, modulación voluntaria, de clasificación), que van a impactar en la experiencia emocional.
El ser humano posee la capacidad de manejar la cognición-emoción
por medio de dos modelos, puede utilizar el sistema hot (cognición coloreada con sentimientos), el cual abarca representaciones implícitas y
abstractas, información sensorial, perceptual, y semántica, origina también una categoría de experiencia emocional como: cambios autonómicos, subjetivos, y expresivos, este proceso, es la base de la emocionalidad, miedos y pasiones, es impulsivo-reflexivo e inicialmente es controlado por estímulos innatos y condicionamientos emocionales. El segundo sistema es el proposicional, responsable de los procesos "coo!' de la
emoción, es cognitivo, pero emocionalmente neutro, contemplativo,
flexible, integrado, coherente, temporo-espacial, lento, episódico, y
estratégico. Este sistema no es necesario para activar la respuesta emocional pero esta involucrado de primariamente en la autorregulación
voluntaria de las emociones, y asociado con la modalidad analíticaracional de procesar las emociones. 39
Para que se inicie el proceso cognitivo emocional es necesario la valoración de los objetos, esta proceso evaluativo puede producirse a
partir de la influencia de un estímulo exterior, o a partir de la influencia
de un estímulo interno, como la memoria o la imaginación y lleva o
adquiere una carga/ valencia, de acuerdo a si el sujeto consideró a el
estímulo como, agradable o aversivo, bueno o malo, positivo o negati40
vo, estos datos de valoración, han sido interpretados como evidencia
pa.ra asumir que los seres humano estamos dotados con mecanismos
38

Barbado, et. al. Op. Cit.
35 Sánchez-Navarro &amp; Román, Op. Cit.
36 A. K. Anderson, et al., Dissociated Neural Representations of lntensity and
Valence in Human Olfaction", Natnre neuroscience, 6, 2003, 196-202
37 Il K. Scherer, ''What are emotions? And how can they be measured?" Social
34

Science lnformation, 44(4), 2005, 695-729.

347

R. K. Scherer, Theories and Models of Emotion: a S»wnp. Emotion Researrh Group,
2004, revisado en octubre 24 de 2004, disponible en: http://emotionresearch.net/ ws/ wp3 /ExtraMaterial/ HUMAIN1?-Scherer.pdf
39
A. Schafer, et. al., Neural correlates of «hot» and «cold» emocional processing:
a multilevel approach to the functional anatomy of emotion, Neuroln,age. 18, 2003,
938-949.
40 Phillips, et. al. Op. Cit.

�348

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

de decisión evaluadora que nos permite calificar afectivamente y de
manera automática la información de un estímulo.41
Cuando un input entra por segunda vez por los sistemas sensoriales, no tiene que ser evaluado nuevamente, sino que la carga afectiva
que posee activa de manera rápida e inconsciente, a aquellas experiencias emocionales presentes en la memoria implícita especialmente si
estos estímulos son afectivamente similares o de valencia igual, lo cual
es una de las premisas centrales de un gran número de modelos para el
estudio de la emoción, entre los cuales se encuentra el de la Activación
Automática de Evaluaciones Asociadas.42 Este investigador utilizó el
paradigma experimental llamado "Priming Afectivo", probando que las
actitudes afectivas son conceptualizadas en la memoria semántica como "objetos de evaluación", es decir que poseen una valencia la cual se
puede asociar con otros objetos (semánticos, visuales, olfativos, gustativos táctiles), que poseen la misma o similar carga evaluativo, para
ejemplificar lo anterior sería, si los estímulos son semánticos amorfelicidad, el tiempo de evaluación es coto porque ambas palabras poseen una valencia similar, también se pueden hacer combinaciones
como semánticos con olfativos como: amor-aroma de vainilla. (Figura
No.4)
Para comprender lo anterior en las primeras Evaluaciones Afectivas
se utilizaron estímulos visuales como: palabras, líneas simples, dibujos,
fotografías, como objetos llamados facilitadores y otros inputs como
objetivos; aromas, lecturas, palabras, palabras habladas, etcétera.43
Hermans, Baeyens, &amp; Eelen, demostraron que olores (sustancias aromáticas) positivos y negativos podrían relacionarse afectivamente con
palabras con valencias similares y así expusieron a un número de sujetos a un aroma (ejemplo, vainilla), el cual probaron que este olor posee
una valencia positiva, este primer input es llamado facilitador (primes),
después se presenta a la persona en estudio, palabras positivas, negativas y neutras, los cuales actúan como objetivos (targets), como segun44
do estímulo. Los resultados de este estudio mostraron que las pala41

A. K. Anderson, et. Al. Op. Cit, K. C. Berridge, " Pleasures of the Brain",
Brain and Cognition, 52,106-128.
42
H. R.. Fazio, "On the automatic activation of associated evaluation: An overview'', Cognition and Emotion, 15, 2001, 115-141.
43 De Hower, et al. Op. Cit.
44
D. Hermans, A. Spruyt, J. De Hower &amp; P. Eelen, P., Affective priming with
subliminally presented pictures, Canadian joHmal ofExperimentaJ P~chology, 2003, (! de
julio de 2004), disponible en:http://www.findarticles.com/p/articles

EMOCIÓN, REDES NEURALES. Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

349

bras objetivos, fueron evaluadas más rápidamente sí el aroma O facilitad~~ que se perc~b_ió como prime, poseen valencia similar (palabra
positiva-aroma positivo), presentando congruencia afectiva, comparado
con el par aroma-palabra 1ncongruentemente afectivo (palabra positivaaroma negativo). (Figura 5)

n ~\sto

Figura No. 4 Esquematización del proceso de activación automática de evaluaciones
afectivas

. Si. el es~mulo se~ántico y el aroma son congruentes, el tiempo de
1d~ntificac1on _afectiva llamada respuesta de latencia SOA (intervalo
extstente, e?tre la aparición del facilitador y la presentación del objetivo), es rap1da comparada a la prueba de cuando el estímulo semántico
Y e~ olo_r poseen una valencia opuesta (ejemplo: negativo- positiva),
aqw el tiempo de identificación SOA sería lento. Así el fundamento de
este proceso de Evaluación afectiva, también llamado Congruencia
afecuva, es determinar la fuerza asociativa entre el estímulo aromático
facilitador y el objetivo que se "despierta" de la memoria semántica
guardada como abstracción o memoria implícita,45_ porque estos mismos autores comprobaron que esta evaluación se lleva a cabo de forma
~mi_qa3690/is_200306/ai_n9243543; D. Hermans,J. Hower &amp; P. Eelen, P., "A
tune course analysis of the affective prirning effect", Cognition and E,notion 1 (2) 2001
143-165.
'
'
'
45
De Hower,J., &amp; Randell, Op. Cit.

�350

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

automática, sin esfuerzo y sin la interferencia de procesos cognitivos
superiores. La activación de la memoria_ implícita ~ trav~s del proceso
de la Activación Automática de Evaluaciones afectivas, Juega un papel
crítico en muchos fenómenos importantes en el ser humano, tales como: la atención, la categorización, la toma de decisiones y en última
instancia, los juicios y el comportamiento. 46 Más importante es q~e el
ser humano a través de la actuación automática fomenta la aproxunación del individuo hacia los objetos que ha clasificado personalmente
como positivos y el alejamiento de aquellos que ha clasificado negativarnente.47
PALABRAS DE LA MEMORIA SEMANTICA/l'ARGETS U OBJETIVOS

Amor

Homicidio
Violación
Incesto
Guerra

Risa.
Beso.
Amigo.
Vacaciones.
Paz
Abrazar
Matrimonio
Verano
Abrazo

(+)

Sida
Tortura

Tumor

(-)

Ejecución
Enfermedad.

Cáncer.

Dientes.
Mantequilla
Escarabajo
Marlil
Saltamontes.
Camión

Dornilorio
Cuadrado
Tijeras.
Chicle.

AROMAS UTILIZADOS COMO PRIMES O FAClLITADORFS

Vainilla

MaMllllL
Rosas.

Huevo podrido
Carne putrefac1a.
Orín de perro.

Figura No.5 Muestran un ejemplo de las palabras y aromas utilizadas en una evaluación afectiva.48

351

mulos sensoriales y miles de experiencias guardadas en las memorias.
También es importante comprender que cada e$tímulo importante en
nuestra vida lleva una valencia emocional que los califica como; agradable-desagradable, bueno-malo, positivo o negativo, lo que se puede
comprobar experimentalmente a través del mecanismo de Activación
Automática de Evaluaciones Afectivas y determinar así que la memoria
emocional implícita, se activa de manera automática, inconsciente y
rápida.

Conclusiones
Para comprender el proceso de cognitivo-emocional es necesario estudiarlo desde el punto de vista organísmico, punto de vista de Capra,49
es decir, como una sucesión de conexiones ocultas que forman "redes
vivas", donde están involucrados, los cromosomas, los genes, el Ácido
Desoxi:ribo Nucléico, el cerebro, las neuronas, los neurotransmisores,
la percepción, la misma cognición y la emoción. En cuanto a la Activación Automática de Evaluaciones Afectivas, como escribe Facio: 50 "aún
hay muchos aspectos que tienen que ser analizados a mayor profundidad, y hay que seguir adentrándonos en este paradigma y en las posibilidades teóricas que ofrece".
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Entender como e1 proceso cognitivo-emocional en el ser humanos es
una relación simbiótica (una no puede existir sin la otra), porque se
concatenan a través de un sistema neural so?sticado. Po~, otro lad?
para que este mecanismo se active es necesaria la percepc1on de estt-

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48 D. Hermans, J. D. Hower, &amp; P. Eelen, Op. Cit.
46

49
50

Capra, Op. Cit.

H. R. Fazio, "On the automatic activation of associated evaluation: An overview", Cognition and Emotion, 15, 2001, 115-141.

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SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA
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Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mtra. Juana Garza de la Garza
Preparatoria Nº 9 y 7
U.A.N.L.

I. EL POSBOOM

E

1 ténnin~ posboom como designación general se refiere a aquellos escntores que llegaron a la madurez una década o más
después de los del boom, y cuya primera obra importante apareció después del movimiento de 1968.
Las tendencias desde ese año han sido diversas, y uno de los lazos
las une tal vez sea el género testimonial, un género autobiográfico que
narra las historias de aquellos que, hasta la fecha, no han tenido acceso
a la palabra escrita.
Se trata de descripciones hechas por testigos oculares de acontecimientos en los que toman parte personas realmente existentes y/ o reportajes hechos por individuos que representan a grupos sociales involucrados en una situación histórica particularmente significativa 1.

Cabe subrayar que el estilo de estas obras posee la tendencia a ser
realistas y pretenden revelar aspectos ocultos de la realidad.
Es necesario mencionar que:
... el testimonio constituye un género grato a la izquierda, especialmente porque el testigo tiende a pertenecer !l. los sectores desheredados u
oprimidos de la sociedad. No sorprende que el testimonio apareciera
1

254.

Shaw, Donald L. (1999). Nueva narrativa hispanoamericana. Madrid: Cátedra. p.

�ELVIA ESfHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

356

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

por primera vez en su fonna moderna en la Cuba de Fidel Castro,
donde recibió el apoyo del gobierno, que reconoció su contribución a
la tarea de crear en el pueblo una conciencia revolucionaria2•

Juan Armando Epple cita tres características básicas en el posboom:
: -.la parodia de l~,s géneros literarios y los códigos· oficiales del lengua¡e; l_a caractenzac1on protagonista del estrato adolescente y juvenil de la
socreda?'. y la incorporación a la textualidad narrativa de la expresividad poetlca corno forma natural de decir; o sea: parodia, poesía y pop4.

Por otro lado, se asevera que la obra testimonial pretende reforzar la
voluntad de resistir la opresión, acusar la violencia y la explotación
institucionalizadas.
Asimismo, cabe destacar que la literatura testimonial sobresale en la
época literaria hispanoamericana a fines de los setenta y principios de
los ochenta. En este sentido la narrativa del posboom permite una reflexión más fructífera sobre los conflictos actuales, los problemas de la
vida diaria y la necesidad de impedir que el ser humano pierda su facultad de soñar.
También, cabe hacer mención de las características del posboom:
una aceptación renovada de la realidad -frecuentemente relacionada
con el compromiso social-, un retorno al ideal del amor, la experiencia
del exilio y una mayor legibilidad alcanzada en el reconocimiento del
lector sobre el tiempo, causalidad y referencias lingüísticas, pues el lenguaje es -parafraseando a Rodrigo Bazán Bonfil- el verdadero protagonista de este periodo literario. Por otra parte, se cultivó la sátira con
sentido lúdico; se experimentó con la fantasía, se reformuló la historia
y se agregaron nuevas técnicas de escritura, el tema del sexo se volvió
más explícito y combativo.
Asimismo, entre las particularidades del posboom se puede citar el
abandono de la orfebrería verbal:
. . .de la retórica narcisista que llama más la atención sobre el virtuosismo y. los artificios del autor que sobre la materia narrada. Otra característica (...) es que en el posboom el exilio, interior o exterior, no
fue por vocación cultural sino por desgarro de nuestras naciones, lo
cual arroja una escritura sin pretensión de hacer decálogos políticos revolucionarios para Latinoamérica3•

Otro de los rubros del posboom que merece especial atención es
que se observa, una especie de renovación de los sentimientos
-romanticismo, amor-, de la alegría de vivir y de la sensualidad. El
posboom, además, adopta una postura que integra necesariamente un
renacimiento de la confianza en la capacidad del escritor de observar e
interpretar la realidad y emplear el lenguaje directo y referencial. El
tema de protesta también es empleado por estos escritores.

3 http://www.ecomchaco.rom.ar/ruhura/!itrnuura/mempd)l.hnn p.

11. Narrativa Cubana Actual

Primeramente se debe recordar que los grandes traumas sociales traen
como consecuencia cambios en el interior de la sociedad. Estos cambi~s requieren e~pr~s:irse, ,c~ticar, _referir una situación, dando un giro
m~s crea~or al e¡~rc1c10 art1st1co y literario en la inmensa mayoría de los
pa.tses lattnoamencanos, materializándose en la eclosión creativa de las
últimas décadas del siglo XX y los escasos años del siglo XXI. "En
~uba, ,e~ estudio ~ientífico de la literatura no se produjo de manera
s1stemat1ca hasta bien entrado el siglo XX.".s
El cre_cimienro geográfico de la diáspora es uno de los signos de los
nuevos tiempos y entre sus consecuencias inmediatas está la apertura
d~l núcleo de la liter.atura nacional (cuyo lógico espacio es la isla) que al
dispersarse, ha per~do gran parte de su relación de contigüidad, por lo
que para los estudiosos resulta prácticamente imposible establecer coordenadas de sistematicidad debido a que el acceso a esa literatura enfrenta 1~ dific~tad de la dispersión en varios países y la imposibilidad
de su cu-culac1on en Cuba. Por supuesto, esta dispersión provoca una
real sensación de vacío, que se manifiesta además en términos de edición y circulación.
Este v~cío, sin em~argo, es pasajero en cuanto a creación global,
pues con 1nde~endenc1a de sitios de residencia y filiaciones políticas,
todos esos escntores mantienen -incluso a pesar de ellos mismos O de
las instituciones oficiales cubanas- una relación de pertenencia con una
literatura nacional que está por encima de voluntades políticas más 0
menos permanentes: la de estos autores sigue siendo literatura cubana y
como tal debe ser asumida por los que valoran los procesos culturales.
Entre los efectos a largo plazo de esta diáspora está la más peligrosa
ruptura de una relación del escritor con su ambiente natural (geográfico, cultural, lingüístico), del que generalmente se nutre y al que suele
4

2 Jbidem.

2.

357

Shaw, Donald L. Op. Cit. pp. 264-265.
,
Pormondo, José Antonio, (1986). EnsC!JOS de estética y de teoría literaria. Cuba:
Editorial Letras cubanas. p. 311.
5

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA C UBANA

dirigirse, lo cual puede obligarlo a un lamentable desarraigo ~ue, en
general, no ha sido especialmente favorabl_e para los autores emigrados
en las últimas décadas, cuyas obras -las mas de las veces- han quedado
estancadas entre la nostalgia y el resentimiento político, ingredientes
que aplicados en exceso suelen ser fatales para la obra artística.

En la narrativa aparecían nuevos personajes y se comenzaba a escribir sobre zonas oscuras de la realidad y se proponía, en fin, una imagen
polisémica, contradictoria, multiforme de la vida cubana contemporánea, totalmente diversa de la patentada en años anteriores. La narrativa
de esta época es particularmente cotidiana y conlleva un tono fuera de
la retórica épica y de los barroquismos verbales.

358

Así mediada la última década del siglo, la literatura cubana se presenta ~orno un cuerpo escindido, difuso, sin la necesaria interactividad
entre el autor y sus lectores naturales y con el factor po~~co gravi~~do
como una nube oscura y persistente sobre las propos1c1ones estettcas
de muchos escritores de hoy.
La crisis y la diáspora son, sin embargo, sólo los f~nómen?s más visibles y lamentables de una evolución artística cuyo_ ~1gno ~a_s _característico, tal vez, sea la ganancia de espacios de reflexton y análisis por la
más reciente literatura de la isla.
El hecho de que la literatura escrita en Cuba durante las dé~adas del
sesenta al ochenta dependiera para su publicación casi exclus1v~mente
de su aceptación por las editoriales cubanas -todas estatales~ ,impu~o
nom1as de censura y autocensura que gravitaron sobre la creac1on a~stica: "la nueva línea narrativa que se va conformando en los ano_s
ochenta se encuentra íntimamente relacionada con un cambio de actttud en la propia Revolución Cubana".6
Esta situación se hizo particularmente visible en la década del setenta cuando las valoraciones ideológicas se impusieron de un modo más
fé~reo y se exigió, desde posiciones reductivista~ y ya como política
cultural la creación de una literatura revoluc10nana -en su forma Y en
su cont~nido- que de algún modo trató de alentar la existencia de un
realismo socialista cubano, que llegó a fraguar en obras y autores hoy
totalmente olvidados. Pero esa coyuntura alentó, lógicamente, la elaboración de aquella literatura reafirmativa en términos polític?s, de la cual
desaparecieron todos los conflictos capaces de problematlZar verdaderamente las circunstancias de la realidad cubana.
Ahora bien, lo que parece indudable es que en los ~os de crisis que
marcan la primera mitad de los noventa se pr~dujo un 1mpo~ante,r~levo generacional que tiene evidentes connotac1o?es de cambio estettco,
lo cual se hace especialmente visible en la narrattva.

6 Huertas, Begoña. (1993). Ensqyo de un cambio. La na"ativa cubana de los '80. Cuba: Casa de las Américas. p. 8.

359

En general, los autores vivos y actuantes en la literatura cubana de la
isla, por encima de esquemáticos a favor de o en contra de, se han lanzado a la más profunda y necesaria reflexión de su circunstancia desde
una perspectiva que sí le es propia a la literatura: su necesidad de enjuiciamiento crítico de la realidad, su intención de testimoniar artísticamente la cotidianeidad del país y su vocación participativa, desde presupuestos estéticos, en la dificilísima vida diaria que comparten con
varios millones de cubanos.
Pero los escritores cubanos han ido reclamando y recuperando ese
derecho a la crítica y a la reflexión, a ubicar su luz en zonas oscuras
para darle su imagen peculiar a la creación: la imagen de una literatura
que, aun refiriéndose a una realidad altamente politizada en cada uno
de sus actos y acontecimientos, ha sabido recuperar sus verdaderas
capacidades artísticas y misiones sociales, para valer, ante todo, como
productos estéticos antes que como piezas de servicio político inmediato.
Por otro lado, cabe subrayar que la narrativa cubana se distingue por
la polarización de núcleos de narradores en diferentes provincias del
país; predominio del cuento y la confluencia generacional -donde coexisten narradores desde los años cuarenta hasta los noventa- cuando
la creación alcanza altos niveles de calidad considerados como la vuelta
del péndulo.
Asimismo, se debe mencionar que Cuba atravesó por un periodo de
oro (19 59-1972), el cual se inició con el triunfo de la Revolución; destacan autores como José Lezama Lima Paradiso, Alejo Carpentier E /
siglo de fas luces, Omelio Jorge Cardoso, Lino Novás Calvo, Guillermo
Cabrera Infante Tres Instes tigres, Antonio Benítez Rojo El escudo de hqjas
secas, Eduardo Heras León Los pasos en la hierba, Jesús Díaz Los años
duros, Norberto Fuentes, Reinaldo Arenas Celestino A ntes del alba, Reynaldo González, Manuel Cofiño y José Soler Puig E l pan dormido, entre
otros.
Un aspecto digno de citarse es que:

�SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

360

La insistencia en el rechazo a una literatura que se limitara a reflejar esquemáticamente la superficie de lo real y el propósito de recuperar los
logros positivos de la narrativa del primer decenio de la Revolución se
revelan (...) como aspectos prioritarios tanto para los dirigentes culcurales como para los propios creadores7 .

Por otro lado, hay que ubicar un periodo gris, el cual se ubica entre
1972 y 1980, cuando se convierte Cuba en una tierra estéril, literariamente hablando, debido a las influencias recibidas por el realismo socialista, la politización de la cultura cubana y otras causas de origen no
cultural. Este periodo se caracteriza, además, por la repetición de algunos esquemas literarios, manejo de temas sin conflicto alguno, normas
sobrentendidas y falta de discusión critica.
En aquellas primeras etapas todos los análisis en el plano sociológico
de nuestro desarrollo cultural pasaron inevitablemente por dos filtros
básicos: primero, la euforia revolucionaria y la lucha por la consolidación del triunfo; y el segundo, el debate ideológico revolucionario en
8
contra de los ataques constantes del imperialismo norteamericano .

Es ahora cuando, en 1980, se inicia el despegue del péndulo con dos
promociones: la de los ochenta (desde fines del setenta y consolidada
en la década siguiente) y la de los noventa (que principia a mediados de
los ochenta y madura en los noventa), junto a una nueva producción de
jóvenes narradores que caracterizan el panorama de la narrativa cubana

en lo_s _textos temas conflictivos de la actualidad cubana al ti
prop1C1a un afán de rigor en la experimentación lingüística 10. empo que

Dentro del despegue del , dul
b. ·
ler Puig r r
J d
len . o se u ican autores como: José Sov n munao e cosas, Felix Pita Rodri
A "fe
Vitier Rtgando la lena está Ant ' Arruf: ~z qui s Serdán 18, Cintio
Travieso Elpolvo el
'
on
at , noche del aguafiestas, Julio
Díaz Las iniciales"je ;rii;,.:~;!ºn~;:~Lao~lcue;:¡n_ de p1in~ios,Jesús
otros destacados como autores de pr
º?za ez
~elo sometidos, entre
omociones antenores.
De losAmir
narradores de los 1:-oventa, conviene
.
Matarife
citar a: Guillermo Vidal
Vi" . _,
Valle Manuscntos del muerto, Gumersindo Pacheco M ,
zrgmia se va de vacaciones, etc.
ana
A ...
pnncip10s de los ochenta fue cuando en realidad di . . . f¡
temente la narrativa cubana actual "
d
.º ~cio uerprodujo en un momento e
' ... y ;u entra_ a a la vida literaria se
el quehac li
.
. n que d?s fenomenos interesantes marcaban
er terarto nacional· pnm
l
,·
recién fallecido y entonces a¿n no :~;~r:d~rte~c;e:~:eti~ contra el
gundo, comenzaba a evidenciarse con cierta fu
gns (...) y senarrativo
· ,
erza un nuevo modo
talm
qu~~aractenzana a los propios narradores del 80 fundamen
ente en ros de Senel Paz, A bel Prieto, entre otros"lt. '
111. Narrativa de los Ochenta

Caracteristicas

actual;
.. .las jóvenes generaciones se aprestan al estudio entrañado, científico
de la literatura, persuadidos de que (...) 'una revolución que está empeñada en transformar la vida cultural de un país debe comenzar precisamente por recoger, purificándolo, evaluándolo con sentido histórico,
todo el acervo cultural de la nación" 9•

Begoña Huertas le llama periodo de rectificación, el cual:
...si bien remitía esencialmente al sistema administrativo cubano, a la
actividad laboral y a la economía, tendría unas consecuencias a nivel
sociológico primordiales para este particular proceso de 'rectificación'
en el campo de las letras. El llamamiento a recuperar los valores morales y el idealismo de los primeros años revolucionarios provee al conjunto d e la sociedad de un espíritu crítico de transformación. En el
ámbito literario, esta actitud abre las puertas a la posibilidad de abordar

Ibíd., p. 18.
s http://www.mbaliternria rom/ pediles/ narotiva_2html p. 2.
9 Portuondo, José Antonio. Op. Cit., pp. 382-383.

7

361

La ~écada de lo~ ochenta, con la llegada de una nueva promoción de
escntores
·
d 1 li ' produ¡o cambio: unportantes
en las perspectivas ideológicas
.e a teratura cubana, al nempo que una flexibilidad
l
,
tl.ca cultural
· ·,
.
.
mayor en a políla realidad d penrudtlol una ci~~a ?osis. de crítica y problematización de
entro e a creac1on literana.
No obsta?te, la_ estrecha relación escritor-instituciones estatales
m:tuvo y solo la rncapacidad de respuesta por parte de las editorial::
cu ana:, en_ los noventa'. permitió su ruptura· y con ella una notable
ganancia de mdependencta del artista con respecto al Estad (
h
ent? nces no sólo lo editó, si no también lo promovió naci~nJu: in::t~
nacionalmente en muchos casos).
r

10 Huertas, Begoña.
11

Op. Cit. p. 23.
http:// www.liternturas.com/IslasAmitvallehiaX)3.htm pp. 5-6.

�ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

362

Pero, con la distancia entre esos dos polos llegó a la literatura cubana una posibilidad de exploración en nuevos espacios temáticos y argumentales antes vedados -la marginalidad, el homosexualismo, la corrupción en las esferas oficiales, la prostitución, el desencanto, el exilio,
etc.- con una perspectiva crítica e interrogativa que, en las nuevas circunstancias, casi siempre ha sido asimilada con sabiduría política por
las esferas burocráticas y de poder.
Es factible ubicar este periodo literario dentro del posboom, ya que
"podría utilizarse (...) asumiendo con ello todas las imprecisiones que
conlleva y en atención a razones meramente prácticas. (...) si bien pudiera servir también este término para referirnos a la narrativa cubana
de los ochenta como narrativa cubana del postboom (sic) (...) Llámesele postboom (sic), narrativa de los ochenta o, una vez más, 'nueva na12
rrativa', el hecho es que ahí están los textos para constatarlo" •

A estos nuevos espacios de reflexión y creación se debe, sin duda, la
existencia de muchas obras que desde perspectivas antes inéditas analizan, enjuician o simplemente reflejan lados oscuros de la sociedad cubana, en un tardío aunque necesario balance con la memoria o en una
indagación en la contemporaneidad.
Ahora bien, ¿qué literatura se escribe bajo estas nuevas realidades,
relaciones y condiciones?
Como antes queda dicho, cualquier acercamiento a la actual literatura cubana corre el riesgo de ser parcial en la medida en que la circulación de obras se ha dispersado, a lo que se suma la circunstancia de que
muchas piezas, escritas en estos años, aún no han tenido su posibilidad
editorial por razones económicas ya más que conocidas.
No obstante, ciertas regularidades provisionales se pueden establecer, de acuerdo a comportamientos generales de los textos publicados y
conocidos;
.. .la nueva producción asume unas caracteristicas que se plantean en
clara oposición a las que predominaran en la etapa de los setenta: lo lírico frente a lo épico; lo cotidiano frente a los grandes acontecimientos; lo reflexivo frente a la acción. 13-

Así, una de las características de la actual literatura cubana es la preponderancia de los géneros breves -la poesía y el cuento- sobre los

12 Huertas,

Begoña.

n Ibíd., p. 49.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

363

extensos_ ~l~ novela y el ensayo-, lo que guarda relación no sólo con
una
de amplio cultivo de la línea
· y e1 relato
b trad1c1on ya
, establecida
.
reve e? el prus, s1no que responde en gran medida a la necesidad de
los escntores de establecer un vínculo de inmediatez entre la literatura
y su contexto contemporáneo específico.
~a inexistencia de una reflexión sostenida sobre aspectos álgidos de
la vida cubana en los medios de prensa ha hecho sentir la obligación a
~~chos autores cubanos de transferir a su literatura la necesidad del
~álogo con ~u presente que tendría su mejor espacio en la prensa cotidiana. ~sta m~errelación, que puede llegar a ser reduccionista entre
arte-~ealid~d, dicta entonces pautas y urgencias, y ha propiciado la presenc~a casi per_manente de la realidad más inmediata en un sector significativo d~ la literatura actual, sin que por ello se haya creado un nuevo
cdro:tumbnsmo que se agote con la propia circunstancia que lo engeno.
Por el contrario, poetas y narradores se han lanzado desde la estética. a una reflexión
al
-, ética de un mundo cambiante que, de algún mod o,
exige su v _?racton y que encuentra en el arte un espacio posible. Junto
a esa creac1~n, por supuesto, ha aflorado otra, de menos vuelo estético
~ue ha cul~vado una cierta literatura del período especial, poblada d~
Jill,eteras, dificultades económicas, balseros y renegados, que atiende
mas al pul~o de l~
que de lo permanente y que por lo general
pone de relieve el ¡wc10 ideológico.

~-º~ª

En las obras cubanas de los ochenta es frecuente, en efecto el emple~ de e~en:e~tos ~x~t~rarios: recursos del género testimonial, Iengua¡e _periodístt~o, mclus1on de personajes y hechos históricos, jergas
¡uveniles, parodias de documentos oficiales, etc.14_

Po~ otra ~arte, la extensa y profunda tradición poética cubana, de
sosterud~ calidad d~ante casi dos siglos, ha mantenido sus niveles de
excelencia pero, _ale¡ada del arte afirmativo y de consignas que la perme~on en_ una epoca, ha optado en los últimos años por un examen
c~s1 sos~e_rudo de_ la ~elac~ón del individuo con su contexto, en valoraciones et1c_as de mdiscutible trascendencia y desde un tono intimista
que se cultiva a partir de la pasada década.
~simism~, cabe subrayar que los escritores de los ochenta pretenden mtroduru referentes extratextuales· en la ficción del texto:

Op. Cit. Pássim.
14 Ibíd., p. 71.

�ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

364

... el machismo, el esquematismo ideológico, la demagogia., la sociedad
de consumo, o ciertos tópicos irrumpen en la ficción de estos años a
través de un tratamiento desenfadado que no disminuye el rigor del
juicio; (...) la preocupación que manifiest.an los escritores de los ochent.a por la elaboración formal de los textos es otro aspecto que merece
ser destacado. Echando mano de cuanto recurso crea necesario para
reforzar la expresividad del lenguaje, el autor de estos años muestra
una plena conciencia de sus posibilidades 15.

Si~ embargo, no deja de ser un hecho contradictorio que un género
como la novela (el más cultivado y consumido internacionalmente y el
que mejor aceptación tiene por las editoriales de la lengua), se haya
visto rezagado en su desarrollo dentro de Cuba. Cierto es que muchos
de los autores que radican en el exterior han publicado varias novelas
en estos años y algunos con más éxito del que la calidad de los textos
hacía presumir. ·
Es también una tradición en Cuba la necesidad de reafirmación generacional. Con frecuencia se oye hablar de nuevos escritores que, aún
siendo nuevos, ven llegar a unos autores que son novísimos o, incluso
a ultranovísimos, como si la edad fuera el signo distintivo posible y más
importante en una evolución estética.
Los autores que emergieron en los ochenta y protagonizaron una
reacción contra la literatura anterior (excesivamente politizada), se distinguían, entre otras características, por una preocupación técnica hacia
los recursos dramáticos empleados en sus textos, por la creación de
personajes creíbles y aferrados a sus circunstancias y por el e~tabl~~imiento de códigos generalmente realistas, en busca de una clanficac1on
de condiciones vitales que los afectaban como artistas y como personas. "Llama la atención (...) el tono que adopta esa crítica: la ironía y la
capacidad de juzgar con humor los aspectos negativos de una sociedad
en marcha"16•
Cabe reconocer que el humor manejado en la obra literaria permite
el acercamiento al lector y compartir una misma realidad; asimismo,
permite hacer verosímiles las reflexiones éticas.
Un elemento localizable en estas creaciones es el elemento maravilloso, es decir se refiere al tratamiento mágico de la realidad;
...la concreción del referente espacio-temporal común a la producción
de los ochenta hace que el uso de estos elementos 'maravillo sos' con1s Ibíd., Pássim.
16

Ibíd., p. 24.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

365

tribuya a crear una visión más complet.a de la realidad en todas sus dmensiones pero no que desemboque en una abstracción o en la conlguración de un espacio irreaJ1 7•

No es casual, entonces, que muchos de ellos escribieran, peferentemente, sobre personajes jóvenes o adolescentes -Senel Paz (quien
aborda los pequeños asuntos diarios de la vida en un tono intmista),
Arturo Arango, José Ramón Fajardo, Luis Manuel García, etc-, que
buscan su lugar en el mundo, que no es otro que el propio hgar de
estos entonces jóvenes escritores.
En sus obras se advierte una aparente vocación evasiva, conla cual
trata? de desentenderse de la realidad circundante o que, cuaido es
refle¡ada, se hace por caminos simbólicos para asumirla con citerios
alejados del realismo tradicional. No es casual, por ello, que al.unden
los mundos míticos y cerrados, las búsquedas en los universo: de la
cul1:1ra, la rec~eación de textos previos más que la indagaciór en la
realidad. Pero ¡usto es anotar, también, que esta postura no es rrás que
una clara reacción contra el reflejo realista predominante durant1 décadas en la literatura nacional y hacia el cual estos jóvenes autores, más
conectados con las tendencias postmodernas internacionales, m parecen sentir ninguna afinidad.
Esta tendencia, sin embargo, no es la única entre estos jóveres que
se asumen a sí mismos como herejes políticos y postmodernos estéticos, pues hay otros de ellos que sí se interesan por el tratamientodirecto de la realidad, pero lo hacen con dosis críticas altamente exphsivas,
en la mayoría de los casos.
En cualquiera de las dos tendencias, la relación problemática de estos jóvenes con una realidad que ha cambiado y en la cual no etcuentran el sitio al que ellos parecían aspirar marca sus afinidades eséticas,
temáticas e ideológicas, que se caracterizan por la ruptura con l. obra
de sus predecesores.
Si bien es cierto que en ocasiones los juicios más serios emiticbs sobre esta producción literaria se han preocupado por trascender elplano
de su posible y más evidente filiación política, resulta sencillanente
asombrosa la mantenida insistencia por definir la creación de losescritores cubanos a partir de una supuesta manifestación político-lite·aria a
favor de o en contra de, siri importar, ~ lanzar estas definiciones l.istintivas, los verdaderos y más ocultos valores de la obra artistica, la cvolu17

lbíd., p. 37.

�366

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

ción interna de esta literatura y mucho menos las intenciones personales de sus creadores.
La polarización política que se produjo en el ya lejano inicio de este

trataban tema~ más trascende~tes desde una perspectiva donde el yo
del poet~ volv1a a ocupar un ruvel protagónico, mientras se interrogaba
una realida? desde una postura que propendía a la participación más
que a la fácil reafirmación.

período obligó a los escritores y artistas cubanos a una necesaria toma
de partido: mientras en Cuba se estatuía como precepto de toda una
política cultural la frase de Fidel Castro "Con la revolución todo, contra la
revolución nada", fuera de la isla los escritores y artistas que entonces
emigraron parecieron concordar en que su lema era "Contra la revolución
todo, con la revolución nada". Así se engendraba un antagonismo de puro
valor ideológico que las esferas políticas internas y externas trataron de
asumir como esencia estética de la creación de los escritores cubanos.
Sin embargo, es justo reconocer que el proceso de valoración ideológica de la literatura ha atravesado diversos momentos en la Cuba
revolucionaria: desde períodos que van del matrimonio feliz entre los
artistas y el poder, típico de los años sesenta, al periodo de una férrea
perspectiva ideológica de los procesos culturales, hasta el arribo de una
etapa de mayor comprensión de las necesidades expresivas de los artistas, como la alcanzada a partir de los años ochenta y patente en muchísimos textos narrativos, poéticos y dramáticos, filmes y productos plásticos y en la flexibilidad incipiente de las editoriales y revistas cubanas
respecto a la publicación de obras de los que se fueron.

En cambio, Ornar González Jiménez expresa:
.. _.considero que existen tres rasgos que la distinguen: a) su filiación re~sta; b) su perspectiva y esencia revolucionaria; c) su situación de
busqueda o carácter de narrativa en desarrollo'8 _

Por otro lado:
•: .si el_ tiempo de la narración se centra en los años del triunfo revolucwnano, no se hará ya partiendo de una abstracción 'héroe' ni manteruendo el foco de atención en el gran acontecimiento colectivo, como
pudo ser frecuente en la narrativa de los setenta, sino basándose en
una visión individual y cotidiana, en la cara aparentemente irrelevante
que no constataría un cronista épico•9_

De lo anteriormente expresado, se concluye que la narrativa cubana
de los ochenta puede agruparse en dos grandes núcleos:
El p~ero seria el constituido por aquellas obras en las que se vuelve
1~ 011rada al pasado con el motivo de registrar la infancia, la adolescencta de un _per:onaje instalado ya en su madurez. Es el caso de (...) Un
rey en el ¡ardín. (...) El segundo núcleo lo constituirian aquellas obras
que se plantean en torno a un aspecto más circunstancial situado en el
presente inmediato y con una perspectiva menos abarcad~ra20-

Fuera de Cuba la magnitud de esta polarización tiene un reflejo más
que evidente en el acceso de los autores cubanos disidentes o problemáticos a ciertos circuitos editoriales que, en cambio, son prácticamente inaccesibles para los que viven y escriben en el país.
Ahora bien, el proceso más interesante de superación de los esquemas políticos trasladados a la obra literaria se ha producido en la isla a
partir de la década del ochenta, en especial gracias a la labor de una
nueva generación o promoción de autores que llegan a la literatura en
estos años y traen con su labor una preocupación que los distingue:
colocar a la obra artística en el campo de los deberes estéticos y alejarla,
todo cuanto sea posible, de la contaminación política inmediata y oportunista.
Varios fueron los síntomas que evidenciaron el cambio de cualidades de la literatura cubana a partir de los ochenta y que hicieron totalmente obsoleta la vieja división ideológica esquematizante. Por ejemplo, rápidamente se hizo notable cómo en la poesía se reaccionaba
contra la comunicación directa del llamado conversacionalismo y se

367

2. Autores
Durante la época de los ochenta sobresalen: Miguel Mejides: Nacido en
1950, en Nuevitas, Camagüey. De entre sus obras destaca &amp;mba Palace
Cuento publicado en el libro homónimo del autor (Ediciones Unión'
UNE~C, 1995), e incl~d~ en la antologí~ del cuento cubano del sigl~
XX, Aire de Luz. El¡ardm de las flores silvestres; Peroersiones en el Prado
(Ediciones Uni~n, 1999) es un texto que quien lee se irá forjando en su
cabeza y que sm querer, lo irá equiparando con su realidad. Pero el
18

Go~zález Jiménez, Ornar. Citado en: Bemard,Jorge L. y Juan A. Pola. (1985).
Q111enes escriben en Cuba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p. 309.
19
Huertas, Begoña. Op. Cit. p. 31
20 lbíd., p. 50.
.,

�368

ELVIA E5THELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

empeño del propio escritor en establecer distancias con el presente, a
pesar de abordarlo, lo hará acudir, a lo fantástico y a la fuerza del absurdo. Para ello Mejides con volteretas y bifurcaciones, nos propone
algo más que mostrar el mundo cotidiano, tal como es. Prefiere que
interpretemos, que nos sintamos distintos, que no esperemos fácilmente lo que la realidad nos dicta. En Prado 112, este libro de Mejides, conviven personajes disímiles. Personajes intercomunicables, lejanos de la
calma y del sosiego, de las grandes residencias y del buen confort.

para niños, 1987), Aventuras eslavas de DonAntolín del Corqjo y crónica del
Nuevo M1mdo según lván el Tenible (¿novela testimonio?, 1989; Habanecer (cuento, 1992), Recuerdos del olvido (cuento, 1993), Salto Mortal (antología personal de cuentos, bilingüe, 1993) y Un asombro pendiente (poesía,
1994) le han valido, entre otros, los premios «David», «UNEAC», «Casa
de las Américas» y el «Premio Nacional de la Crítica», todos en La
Habana, y los premios «Antonio Oliver Belmas», «Camilo José Cela»,
«Ciudad de Novelda» «Emiliano Barral», &lt;9ulio Cortázarn, «Ciudad de
Elda», &lt;&lt;Miguel de Unamuno» y «Vicente Blasco Ibáñez», en España.
Colabora habitualmente con diferentes órganos de prensa. Reside en
España desde 1994. Premio Vicente Blasco Ibáñez, de novela. La novela Demonios sin Remedios (280 páginas), ha obtenido el Premio de Narrativa en Castellano «Vicente Blasco Ibáñez» que otorga la Ciudad de
Valencia, España.

Francisco López Sacha. Compone El CtJmpkaños delfuego; habla, de los
iconoclastas, y allí, en esa palabra, une a violentos y a exquisitos, sabe
que hablar de iconoclastas en la cuentística cubana de los últimos quince años es hablar de muchas cosas. Esa idea, seduce, no sólo estructuras nuevas, juegos lingüísticos diferentes y más osados, sino, sobre todo, personajes distintos, más atrevidos. La memoria de un grupo generacional cuya adolescencia coincide con las grandes catarsis transformadoras que los cubanos conocimos en la segunda mitad del siglo XX,
marca la atmósfera particular del cuaderno Dorado mundo, con el cual
Francisco López Sacha obtuvo el Premio "Alejo Carpentier" de cuento
en su última edición.

1 '

Reinaldo Montero. Es autor de narrativa: Dot!fuanes (Septeto habanero
volumen II), Editorial Casa de las Américas, La Habana 1986. Con esta
creación obtuvo el premio «Casa de Las Américas» en 1986, en Cuba.
También es una novela fragmentada, volumen II de Septeto habanero,
donde se desenvuelven, odiseas de absoluta contemporaneidad donde
siempre se halla lo maligno asociado al viejo y renovado tópico de la
culpa. Septeto habanero es un ciclo narrativo. El suplicio ~e Tántalo (~tr~
vez), Ediciones Unión, La Habana 1994. 6 mtgeres 6, Editora Pens1en,
Sao Paulo, Brasil 1994. Trabajos de amor perdidos, Ediciones Vigía, Matanzas, Cuba 1997. Misiones, novela extensa. Memoria de las lluvias, Ediciones Unión, La Habana 1989. Historias de Caracol (incluye Aquiles y la
tortuga, Una clase magistral, El último cuadre y Breve e infinito coloquio de dos babosas sin caracol), Editorial Letras cubanas, La Habana
1994. Medea, Ediciones Unión, La Habana 1997. Escribe Poesía: En el
año del cometa, Editorial Letras cubanas, La Habana 1986. En este café de
F.onda, Ediciones Giner de los Ríos, Ronda, España 1992. Sin el penniso
de Mnssorgski, Ediciones Unión, La Habana 1992.
Luis Manuel García Méndez. (La Habana, Cuba, 1954): Sus libros
publicados: Sin perder la temttra (cuento, 1987), Los amados de los dioses
(cuento, 1987), Los Forasteros (cuento, 1988), El Planeta AZfll (cuentos

369

Agustín de Rojas. (Santa Clara 1949). Es autor de E/ año 200. Escritor
profesional; Profesor de Historia del Teatro de la Escuela de Instructores de Arte de la ciudad de Villa Clara. Miembro de la UNEAC desde
1981. Premios obtenidos: Premio David de Ciencia Ficción en 1980
con la novela Espiral, novela de ciencia ficción, Editorial Unión, 1982.
Premio Especial de Novela Dulce María Loinaz con Elpublicano, novela lústórica de 1997. Historia del Teatro: de los orígenes al medioevo. Dentro
de sus publicaciones se cuenta con: Una lryenda del futuro, novela de
ciencia ficción, Editorial Letras Cubanas, 1985.

Arturo Arango. Nació en Manzanillo en 1955. Escribe La Habana
elegante. Ganó el concurso de cuento de la Unión de escritores y artistas de Cuba con La mda es una semana, en 1988; en 1992, Bola, banderay
gallardete obtuvo premio, en el Concurso Internacional "Juan Rulfo", en
París; y en 1994 Lista de espera, ganó el premio Carlos Castro Saavedra
en Medellin, Colombia.
Maria Elena Llana. Había dado a conocer en 1965 un libro titulado
La nja y demoró casi veinte años en publicar la colección Casas del
Vedado, que es de 1983. Quince años después, en 1998, vio la luz Castillos de naipes, libro irregular que contiene algunas piezas atendibles. Su
enseñanza radica, así, en la creación de atmósferas donde el límite de lo
real es también, a veces, el límite de lo imaginario o lo fantástico. Su
secreto -prodigado en medio de los µovísimos y de quienes se dan a
conocer luego- consiste en evitar con mucho cuidado el amaneramiento de la narración, del estilo, conservando cierta elegancia y cierta fidelidad al orden tradicional del relato.

�370

ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SEN EL PAZ; UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Félix Luis Viera. (Santa Clara 1945). Poeta, cuentista y novelista cubano. Ha obtenido en dos ocasiones (1983 y 1988) el importante Premio Nacional de la Crítica concedido en la Isla a los mejores libros de
cada año. En el campo de la narrativa tiene publicados los libros de
cuentos Las llamas en el cielo (considerado un clásico del género en Cuba) y En el nombre del hijo, y las novelas Con tu vestido blanco; Serás com11nista, pero te quiero, Inglaterra Hemándev Un cieroo herido. Actualmente trabaja en México.
Mirta Yánez. (La Habana, 1947) Poeta, narradora y crítica. Es autora
de Todos los negros tomamos café. Obtuvo el Premio de la Crítica 1989 con
La narratt:va del romanticismo en Latinoamérica. Ha publicado, entre otras,
A!gún lugar en ruinas y Natraciones desordenadas e incon¡pletas.

Sene] Paz. Nace en Sancti Spíritus, Cuba en 1950. Licenciado en periodismo en la Universidad de La Habana en 1973. Es director de la
escuela internacional de cine de san Antonio de los Baños. Entre
sus cuentos figuran Ese niño (1980); LJJS pequeños se divierten (1989); Los
hermanas (1993) y finalmente fue coguionista de la película cubana "Fresa y chocolate" inspirada en su cuento El lobo, el bosque y el m,evo hombre
(1990), por el cual obtuvo el prestigioso premio literario internacional
de Juan Rulfo. Sus obras teatrales incluyen Una novia para D~vid (198_5),
Mentiras adorables (1992), el cual fue galardonado el Premio al me¡or
guión en el Festival de Cine Latinoamericano que ~~vo lu~ar en Tri~ste,
l talia. Por otra parte Fresay Chocolate (1992) tambten gano el Prerruo al
mejor guión en el XlV Festival Internacional de Cine Latinoamericano
celebrado en La Habana. Y en 1996 salió Malena es un nombre para tango. Muchas de sus historias, como también algunos capítulos de_ sus
novelas, han sido llevados a la televisión, la radio y el teatro. Por e¡emplo Tú eres parte de la culpa, una obra en reproducción por el grupo cubano Teatro Escambray está basada en historias de Senel Paz; "sus
historias han sido traducidas en siete idiomas y publicadas en antologías por todo el mundo"21 • Además escribe Un rry en e/jardín, en 1983
(novela galardonada con el Premio a la Crítica, ~ditada en Esp~a~,
novela -"género literario fundamentalmente narrat1vo; pero cuyos límites son difíciles de establecer dada su capacidad para incorporar elementos de otros géneros como el teatro, la poesía, el periodismo,
etc."ZL que es objeto de análisis en esta investigación.

IV. SENEL PAZ: Un rey en el jardín.
El texto literario permite el acercamiento· a las raíces, conocer las
motivaciones y "soñar" los caminos más saludables. Cabe destacar que
la lectura de esta clase de textos -literarios- se convierte también en un
pretexto para propiciar prácticas de escritura, en las cuales los lectores
recrean su contacto con el libro y la percepción que tienen del hecho
social y cultural en que se produjo. En este sentido, es necesario subrayar que los escritores son "quienes alimentan la relación público-arte a
diario"23•
El texto, concebido como creación artística, multiplica en su interior
las posibilidades de significación, obliga a profundizar en sus procedimientos, por los cuales una sucesión de sintagmas son susceptibles de
una variedad de recomposiciones mentales, cada una de ellas productora de un sentido. Segre habla de dos movimientos: "uno centrífugo,
hacia la realidad, otro centrípeto, en el interior de la esfera del texto"24;
ambos intentan integrarse y producir un efecto estético y un efecto de
sentido.
Adolfo Sánchez Vázquez expresa que la utilidad de la obra artística
depende de su capacidad de satisfacer el deseo que tiene el hombre de
humanizar todo cuanto esté a su alcance, de afirmar su esencia y de
llegar a reconocerse en el mundo objetivo creado por él mismo. También establece como fin de la obra de arte el hecho de ampliar y enriquecer el territorio de lo humano. El hombre realiza esta finalidad
cuando crea un objeto que satisface su necesidad de expresión y comurucación.
Agrega, además, que:
.._.el valor supremo de la obra de arte, su valor estético, lo alcanza el
artista en la medida en que es capaz de imprimir una forma determinada a una materia para objetivar un detenninado contenido ideológico y
emocional humano, como resultado de lo cual el hombre extiende su
propia realidad25.

La novela hispanoamericana contemporánea:

23

http:/ /www.enlace.cu/periodismo/senel.htrnl
Segre, Cesare. (1985). Principios de análisis del texto literan·o. Traducción castellana de Maria Pardo de Santayana. Barcelona: Editori¡tl Critica. p. 179.
25
Sánchez Vázquez, Adolfo. (1976). Sexta edición. Lis ideas estéticas de Marx.
México: Biblioteca Era. pp. 114-115.
24

21

http://=.glootlc.atg/puhsd/north/furulty/mcamey/_p. 2. , .

.

.

, .

Álvarez del Real, María Eloísa. (1990). Diccionano de ter,mnos lzteranosy artistzcos.
Panamá: Editorial América. p. 231.
22

371

�SEN EL

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

372

... se convierte en expresión de caracteres netamente americanos que
nunca antes habían sido tratados con ese enfoque: problemas étnicos
( ...), políticos (...), sociales (...),novela histórica, por mencionar sólo
algunos ejemplos del enorme caudal que representa la narrativa hispanoamericana de hoy día26•

Cuba es un país que cuanta con grandes escritores, los cuales han
sido premiados en diversas ocasiones y con una gran variedad de premios. Se debe reconocer que "es pródiga en obras de verdadera trascendencia estética"27·
Senel Paz, en una entrevista, afirma que:
No es la intención de estas páginas valorar la narrativa cubana interior en detrimento de la exterior, en la que se cuentan tantas obras de
trascendencia y valía indiscutibles que admiro profundamente, sino sólo señalar que la literatura cubana que se escribe en Cuba tiene una
gran vitalidad y se inscribe, tanto o más que la de afuera, en la vigorosa
tradición literaria cubana, sin duda una de las más ricas del continente28.

Uno de estos autores es Senel Paz, quien nace en Sancti Spíritus,
Cuba en 1950. Licenciado en periodismo en la Urúversidad de La
Habana en 1973. "Paz es un representante de la nueva generación de
escritores cubanos que ha sido promovido en la isla desde la creación
del Ministerio de Cultura en 1979"'1:J.
Mercedes Santos Moray realizó un trabajo de investigación donde
afirma que esta novela es el tema de estudio para la película La.fidelidad
"cortometraje de 33' de la realizadora Rebeca Chávez, con Marta Parré
y Jacqueline Arenal, Susana Maria Pérez Rayero entre otros. Inspirado
en un pasaje de la novela del cubano Senel Paz, Un rey en eljardín'!i!Cabe mencionar que toda obra literaria presenta una gran pluralidad
de aspectos que pueden analizarse y comentarse. En este sentido, es
necesario subrayar que la presente tarea enfocará algunos rubros como:

26

p. 396.
21

Franco, Lourdes. (2000). Literatura hispanoamericana. México: Noriega Editores.
.

373

la técnica narrativa, lo retó.rico: recursos de lenguaje; la relación realidad-fantasía, lo histórico, lo filosófico; las costumbres y la denuncia.

Aplicación de la Lingüística al Análisis Literario
Desde tiempos remotos, la lingüística ha sido motivo de estudio por
todos los pueblos ~ por todas las civilizaciones que tienen un grado de
cul~a corre~pondiente a la época en que viven. As~ por ejemplo, en la
antigua Greaa, como en otras regiones, se realizaron estudios al respecto, estudios que se han seguido realizando a través de diversos métodos y enfoque~, ampliándose cada vez más con los puntos de vista
agregados_ po~ diferentes lingüistas, lo que ha dado por consecuencia
que esta c1enc1a sea cada vez más importante y profunda.
. C~nsideran.do el campo de aplicación de la lingüística, desde sus irúctos, este ha s1do muy restringido, limitado, ya que al realizarse los estu~os teóricas sobre la materia, ha podido deducirse que solamente se
apli~aba tomando en cuenta el punto de vista normativo, es decir, gramatical, en lo que se refiere al aspecto morfológico y sintáctico.
A principios del siglo XX, las innovaciones introducidas por Saussure en el campo de la lingüística han sido abundantes; gracias a ellas,
esta ciencia ha diversificado su campo de acción, por lo que ha motivado que se transforme de una ciencia estática a una ciencia dinámica
p~es Saussure representa el punto de partida para que sus discípulos,
pnmero, y, posteriormente, otros lingüistas se avoquen a los problemas
de esta ciencia, considerando no sólo el aspecto normativo sino también las aplicaciones que esta ciencia puede tener en los distintos campos del saber. Así se obtiene una lingüística aplicada a la traducción,
una sociolingilist:ica, una psicolingüística y la misma lingüística aplicada
al análisis literario.
)

Al estudiar una obra literaria desde el punto de vista de la estilística,
se exprese en verso o en prosa, se ha observado que ha evolucionado
con el paso del tiempo; así se tiene, por ejemplo, que en las culturas
clásicas tomaba el nombre de retórica, pero consideraban únicamente
el estilo como "la manera de escribir, la utilización por el escritor de los
medios de expresión con fines literarios"31 •

.

Diccionario de la literatura cubana. (1984). Tomo II. Cuba: Editonal Letras Cuba-

nas. p. 667.
28 http://www.jornada.unam.mx/2002/dic0Z/021208/sem-amir.html.
'J!J Traducción de Foster, David William. (1994). Lztin Ameritan Writers on Gqy
and Lesbian Themes. London: Greenwood Press. p. 305.
'!IJwww.trabajadores.cubaweb.cu/sugerencias/ cultura/ cubayelcine/ peliculas/10g
.htm

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

La forma como este aspecto evolucionó trajo consigo que en la actualidad, además de considerar lo anteriormente mencionado, el estudio de la obra literaria se realice en forma estructural, es decir, que con31

Gtúraud, Pierre. (S/F/Ed.) Lz estilística. Buenos Aires: Editorial Nova. p. 14.

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

sidere en un núsrno nivel de importancia todos los aspectos del análisis
literario: el morfo-sintáctico, el fonético y el semántico, puesto que
cada uno de estos niveles traen por consecuencia que el lector obtenga
una visión más arnplia sobre b obra estudiada, debiendo considerar el
lenguaje no sólo como instrumento de comunicación, sino también
como el material con que el autor manifiesta su mensaje.

Tú s_erás_ el com~dante, y por los pueblos se te unirán otros niños con
sus Jardines, ve~as ~uchas matas caminando... (sic). Él me nombró
coman~ante del Jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila, flores y a
las maaposa,~, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyos, las higuer;tas,
to~o~ los pa1aros Y todos los árboles, y marchar hacia el Occidente
(Passun).

374

Debido a la relación existente entre lenguaje y estilo, es lógico pensar que los métodos lingüísticos se pueden emplear en la descripción
exacta y objetiva del empleo literario del lenguaje. Sin embargo, una
descripción lingüística, estructural, del estilo, requiere alguna precisión
adicional: por una parte "los hechos de estilo sólo pueden aprehenderse en el lenguaje, que es su vehículo; por otra, sólo si poseen un carácter específico podremos distinguirlos de los hechos de lengua"32, porque un análisis exclusivamente lingüístico de una obra literaria ofrecerá
sólo elementos lingüísticos; mas en su descripción no indicará los rasgos que puedan constituir unidades estilísticas; pero el hecho de aplicar
los métodos lingüísticos a bs unidades del lenguaje ofrecerá un conocinúento objetivo de su doble papel como elementos del sistema lingüístico y a la vez del sistema estilístico.
Tornando como punto de partida que el lenguaje expresa, núentras
que el estilo realiza, se debe estudiar el lenguaje en toda la variedad de
sus funciones:

Función reftrenciaL Se orienta hacia el referente o contexto. La intención
comunicativa. es informar, por lo cual también se denomina función
informativa.. Dentro de este rubro maneja.do sobre de la realidad, ca.be
mencionar que Begoña Huertas señab que:
Esta base subjetiva de la materia narrada se aproxima a la captación
'real del mundo y se aleja de la visión y los datos indiscutibles de un
narrador omnisciente. Como observa Tacca: (...) 'si el realismo es considerado como una imagen del mundo y de la vida, en sus propias
condiciones de aprehensión, es decir, como una imagen fiel no sólo del
mundo, sino de su modo de captación, la novela pretendidamente realista, la novela impersonal y omnisciente, es la menos realista de todas: en efecto, la realidad que el mundo nos ofrece es la de un conocimiento siempre personal, sujeto a un punto de vista individual y a una
apreciación subjetivas'33:

32

Rifaterre, Michael. (1975). Bfls~s d, ,stilíslico ,stntC'INrtJI. Bucelona: Editorial

Seix Barral. p. 36.
33 Huertas,

Begoña. Op. Cit. p. 59.

375

~unción emotiva ~ expresiva.. Centrada sobre el emisor; es la expresión
directa ~e la act1~d del su¡eto en relación con aquello de lo que habla.
~ransrmte emoc1on, verdadera o fingida. Difiere del lenguaje referencial tanto por su sistema fónico como por su función sintáctica. Es
representa~o mayormente por exclamaciones o interjecciones:
-¡Co1a esa puerta! (. ..)
-¡Largo! (p. 162).

Funci~n conativa o ap~~tiva. Se d~ en relación con el destinatario y "halla
su ma~ p_ura expres10n gramancal en el vocativo y el imperativo"34. El
mensa¡e mtenta provocar un cambio de conducta en el receptor: trata
de convencerlo, persuadido o mandarlo:
Ya estoy vencida. (...) ~hora les toca a Estela y a ustedes: tienen que
hacerse hombres y muieres antes de tiempo. No dejen que su madre
haga loc~ras~ (. . .)Ahí toda la gente es mala y nada más están vigilando
a ver que dano pueden hacer, qué se puede robar (p. 95).

Función fática. Muchas ~eces los ~ensajes sirven esencialmente para
esta~lecer, prolongar o 11uerrump1r la comunicación, para verificar si
funciona el contacto:
¿Qué pasará entre las higueretas? Nosotras no nos atrevemos a ... (sic) p. 5.

Función metalingüfstica. El discurso se centra en el código, a.parece cuando se habla. no de los º?jeto,~, sino del lenguaje mismo, del código que
se .emplea. para comuruca.r cuando el destinador y/ o el destinatario
qmeren co°:fi.rmar que están usando el mismo código"3s,
No qwero que quede rú una mata ni una semilla ni una hoja, ¿me están
oyendo? p. 76.

Función/oética o_estética. Es la orientación hacia el lenguaje como tal. Es
la func1on dormna.nte, determinante que, "al promocionar la patentiza.-

Jakobson, Roman. (1975). Ensqyos de lingiiística general. Barcelona: Editorial Seix
Barral. p. 355.
,
35 lbíd., p. 357.
34

�ELVIA ESfHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

376

ción de los signos, profundiza la dicotomía fundamental de signos y
objetos"36:
Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los pájaros, las mariposas, las flores, las dos palmarreales. Nos habían seguido en silencio. (...) Pronto
lo convertiré en un mataperros o un limpiabotas. Eso, si antes no roba
o un santero le abre el pecho y le lleva el corazón. El hombre herido
no dará con él, lo aseguro. (p. 108)

"Sin embargo, el mayor interés de Jakobson no está en definir con
rigor su concepto de función poética, le interesa más bien determinar
cuál es el criterio lingüístico que permite reconocer empíricamente la
función poética"37, es decir, definir el elemento formal que dominará
en toda la obra poética. Distingue primeramente dos formas para organizar el mensaje verbal: la selección y la combinación. La selección se
basa en el principio de equivalencia, la semejanza y desemejanza, sinonimilla antinomia; mientras que la combinación se basa en la contigüidad.
Al realizar el análisis estructural se tomarán básicamente los siguientes aspectos:

Nivel morfo-sintáctico. En este plano se consideran objeto de estudio las categorías gramaticales, las funciones que éstas desempeñan
dentro del texto literario, así como también las formas de embellecer el
lenguaje (figuras literarias).
Anáfora. Figura que consiste en la repetición de una o varias palabras al
inicio de una frase de distintas frases en un periodo:
-No, que se muera. Y que se quede ciega.
-Y que a mamá le dé catarro del malo (p. 79).

Derivación. Formación de una palabra nueva, a través de la adición, supresión o intercambio de sufijos:
Pero que no eran yerbas, nos dimos cuenta después; eran flores, flores
de todo tipo, que florecieron al mismo tiempo. Cataplum. Qué florerío. Allí había de cuanta flor hay, y nos llenamos de mariposas (p. 21).

Hipérbaton. Alteración del orden sintáctico de las palabras:
Ahora mismo, allá afuera, una sombra avanza por la pared (119).

p. 358.
Mora Sánchez, B. E., et. al (1977). Deslindes literarios. México: El Colegio de
México. p. 142.
36 Ibíd.,
37

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATIJRA CUBANA

377

Co,yunción. Repetición de un nexo conjuntivo:
(... ) Y los brillos brillando, y encima del cielo, enorme, y las nubes
~!ancas, y por todas las lomas lejísimo, los potreros, los árboles y las
tierras aradas de doña Florinda. Y las garzas. (p. 11).

Empleo de la preposición. Repetición de un nexo prepositivo:
Pero la gente se asoma y se asoma, por las puertas, por las ventanas,
por las rendijas, por las tablas que desclavan (p. 194).

Elipsis. Omisión de un elemento lógico:
Pero él botaba mucho el dinero y abusaban a costa suya, porque era
muy desprendido, prestaba dinero y después no se acordaba ni a quién
(p. 99).

Hipérbole. Figura que consiste en la exageración de un suceso o relato:
Las hermanas trajeron palanganas con agua de bicarbonato para cuando la gente acabara de aplaudir, y talco para las ampollas (p. 170).
Onomatopeyas Tun, tun, tun. ¿Tun tun run? (p. 188).

Empleo de locuciones adverbiales. Combinación de varios términos con carácter de adverbio:
La noche que nació Estela, andaba p~a un chivo matado, y tuve que
mandarle aviso. No pudo venir porque estaba borracho, y al otro día
tampoco (p. 101).

Uso de pronombres personales. "Categoría_ que Aristóteles fundió con el
artícul? (.. .) 'lo que reemplaza al nombre, lo que hace sus veces"'JS,
El no, él no le da dolores de cabeza, él siempre le habla suave y la mira
bonito. Si ella se muere hoy, él se muere mañana (p. 17).

Man~o de varios tie,npos verbales. Presente:
(. ..) en eso suena el primer disparo y comienza la guerra, la guerra en
persona. Suena el primer disparo y comienza la guerra. ¡Pummm!, retumba.( ...) Son los rebeldes, nos están atacando (pp. 189-190)

Preterito, combinado con el copretérito:
Cuando tenninó de comer, obligado, le dijeron -que podía irse, quedaba
en libertad, pero podía volver todos los días al cuartel, que allí siempre
iba a encontrar alguna sopita o un pedazo de pan. A la gente que peleó
por Cuba en tiempos de España, decía mamá, había que respetarla
aunque fueran pordioseros (p. 138).

38 Carreter, Fernando Lázaro. (1981). Diccionario de términos filológicos. Madrid:
Editorial Gredos p. 336.

�378

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

2. Nivel fonético. Este aspecto es de gran importancia en el estudio
estructural de la obra literaria. La fonética estilística tiene como finalidad "hacer el inventario de los procedimientos propios para elevar la
expresividad"39. Algunas de las variantes que considera la fonoes~s~ca
son: las aliteraciones, repeticiones de una misma palabra, comb1nac10nes de sonidos sonoros, de sonidos sordos, frases interrogativas y exclamativas, etc.

Aliteración. Repetición de uno o varios sonidos acústicamente semejantes, en una palabra o en un enunciado:
¿El pueblo?, preguntó ella. Mamá quedó allá adelante, lela. ¿El pueblo?, volvió a preguntar abuela aspirando aire. Sí, dijo, el pueblo, el
pueblo en persona. (p. 107)

379

Metáfora.
Comparación. Relacionar varios objetos -mediante la palabra como- de
acuerdo a su igualdad:
Genero la imita; la mira provocativo, como un toro a una vaca, y comienza a aproximársele" (p. 154).

Símil Comparación embellecedora, pero abreviada.
Imaginación. Facultad para crear imágenes de las cosas reales o ideales:
El niño, quien ha sido nombrado -por su padre- Comandante y rey del
jardín, echa a volar su imaginación -sin ella "no hay creación-"40:

Cuando a uno lo crían con vergüenza, lo cnan con verguenza. Ahora
yo sueño poco (p. 86).

Tú serás el comandante, y por los pueblos se te unirán otros niños con
sus jardines, verás muchas matas caminando... (sic). Él me nombró
comandante del jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila, flores, y a
las mariposas, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyos, las higueretas,
todos los pájaros y todos los árboles, y marchar hacia el Occidente
(Pássim).

Onomatopryas. Se produce cuando los fonemas de una palabra sugieren
el objeto que significa:

Descripción. Se refiere al empleo del lenguaje con la finalidad de referir
los rasgos de una situación determinada:

( ...) me gusta decir queralinda, y cocuyo, biajaca, palmarreal. Queralinda, queralinda, queralinda. Cuando lo digo así empieza a llov~r.
Queralinda, queralinda, queralinda. ¿Ves? También me gusta caracolito
retorcido. A abuela le gusta decir Félix, a mamá un día tiene que ser, y
a una de mis hermanas baraja y a la otra igual. La lluvia dice guao-guao
y los sillones en la sala trucu trucu, trucu trucu (p. 13).

Tropezar con alguien en la calle era una suerte. Sólo se hacía para saber
de alguien que estmriera enfermo o por alguna otra diligencia importante. Uno se paraba en un portal, miraba para un lado y para otro y lo
que veía eran las calles vacías y el sol contra las fachadas de las casas.
(p. 67).

Reduplicación. Repetición de uno o varios sonidos de la palabra o de la
palabra entera:

,

..

Inte,rogación. Se emplea como un adorno enfático:
Porque eso es lo que a mí me preocupa, ¿de qué se van a acordar ustedes cuando lleguen a viejos?, ¿de esta calamidad? (p.88).

Exclamación. Oraciones que adoptan una forma de tono diferente al
resto de las expresiones:
-¡Viene una pareja de la Guardia Rural! (...).
-¡Ay, Dios mío, por mi culpa! (p. 63).

3. Nivel semántico. Tomando en consideración este rubro, se plantea el problema de los efectos naturales y de los efectos evocativos de
las palabras, así como también el de los cambios de sentido, tomándose
en cuenta una serie de figuras como son:

39

Guiraud, Pierre.

Op. Cit. p. 63.

Topogrefia. Descripción que consiste en delinear detalladamente un lugar mediante el uso del lenguaje:
Allá está mi casa, rodeada de matas y arbustos y con las enredaderas
trepándole las paredes, los bejucos que le llegan al techo y todas las
flores abiertas y perfumando, lo mismo las que sólo abren de día que
las que sólo abren de noche (p. 11)

Prosopoprya. Descripción de los rasgos físicos de una persona o animal
mediante el empleo del lenguaje:
(...) y vi al abuelo de ustedes, que entonces era un mocetón grande,
colorado y siempre bien vestido, con unas zapatillas negras que a cualquier mujer le llamaban la atención (p. 97).

40
Yáñez, Mirta. "Sin imaginación no hay ci:eación". Citado en: Bernard, Jorge
L. y Juan A. Pola. (1985). Q11iénes escriben en C11ba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p.
571.

�380

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Aninnsmo. "Creencia que atribuye vida anímica y poderes a los objetos

so de los personajes: es el narrador quien dirime -anula- las contradic.
. 42
c10nes
en que puedan caer 1os persona1es.

de la naturaleza"41 :
-Oye, gallina -le dijeron las hermanas a una gallina.
-¿Qué?
-¿Por qué tú no pones?
-Porque ustedes no me echan maíz.
-Pues, mira, ponte a poner, porque dice abuela que las va a encerrar a
todas y les va a retorcer el pescuezo.
-Gallo, gallo, muchachitas -salió gritando la gallina-, escuchen lo que
dicen las rúñas (p. 52).

El texto en cuestión es rico en recursos técnicos. Entre ellos destacan los siguientes:
Hay un narrador protagonista: un niño que vive con su madre, con
sus hermanas y con su abuela, a quien adoran y admiran:
No es china, ni negra, se llama Adela Elvira, pero abuelo le dice así,
mi negra, mi china. (...) abuela es de oro, como ella no hay otra, un día
se nos va a acabar y entonces sí que vamos a saber lo que es el pan de
piquitos. (pp. 16-17); así como con su abuelo Félix: Él no, él no le da
dolores de cabeza, él siempre le habla suave y la mira bonito.43

Enumeración. Figura que consiste en referir varias ideas sobre un concepto:

..

.

Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los paiaros, las manposas, las flores, las dos palmarreales (108).

Intertextualidad. Térrrúno empleado por Segre para casos que se pueden
individualizar, puesto que representan relatos anteriores e_n u? texto
determinado, lo que en el ámbito literario equivale a la ~lunvocidad de
la lengua. En el texto, objeto de análisis se da en la alusión a la novela
de Rómulo Gallegos:
. .
,
-Puedes ir cuando te dé la gana. Por cierto, los episodios estan de lo
más buenos. Esta noche Moneada se faja con doña Bárbara para que
se deje de abuso con los campesinos. Tiene que ganar, aunq~e esa gente está armada hasta los dientes. Ah, ¿y esa pollona? (p. 75).

Empleo del monólogo. Representa una reflexión en voz alta o un diálogo
consigo mismo. En la novela que aquí se refiere se emplea conlleva una
visión interiorizada del personaje:
A lo mejor ya estoy degollado, ya estoy en la bolsa de nailon y por eso
todo está tan oscuro. Pero no voy a moverme, no voy a llevar la mano
hasta la garganta para tocar la sangre que me corre, no voy a mover un
pie (p. 122).

Pero también es muy importante la voz narrativa de la abuela Adela
Elvira, pues ella nos remite, a la vez que a la historia presente, a su
propia niñez y a otra época de la historia cubana: la guerra contra los
españoles.
Resulta muy interesante mencionar que en el texto destaca la mezcla
de tiempos narrativos: tan pronto narra un personaje como otro; incluso se llegan a interrelacionar tres narradores: la abuela: "Cuando tú
naciste, alabao, qué aguaceros. Llovía hacía tres días, pero no aguaceros
así: no, aquello eran chorreras" (p. 19); el niño: "Mi mamá contaba que
una vez, muy en los tiempos antiguos, cuando Dios andaba por la tierra, se molestó con la gente no sé por qué, una de esas bravuras que él
coge',44; y su madre: "Pero hubo un hombre, Noel, que fue más bicho
que Dios, contaba mi mamá".45
Las historias familiares forman pane de la técnica utilizada por el
autor para que el lector conozca el contexto del personaje:
El otro remedio bueno que yo conocía para las parturientas era
ponerles el sombrero del marido, pero qué marido si antes de que tú
nacieras tu padre cogió el camino y hasta el día de hoy no se le ha visto
el pelo. (p. 20)

1. Técnica narrativa

Una lectura literaria se atiene a que el discurso del narrador es tenido por verdadero. El receptor otorga credibilidad a las frases del narr~dor que crean una "imagen del mundo", como_ diría_ Martínez B?natt.
De alli que el discurso del narrador tenga preemmenc1a frente al discur-

La historia de su padre se va narrando a lo largo de la novela: es el
hombre herido que su madre atiende y que le da el nombramiento de
rey del jardín, lo que desata las fantasías infantiles hasta el final de la
novela.

42

Martínez Bonati, F. (1981) Fictive iliscourre and the ,tmctures ofliterature.

43 lbídem

41

Diccionario de la Lengua Española. (2001). Vigésima segunda edición. Madrid:

Real Academia Española. p. 158.

381

44 lbíden,
45

lbíden,

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

382

Otro aspecto atrayente dentro de los recursos narrativos se da
cuando un personaje presenta a otro hablando con un tercero:
Después vimos a abuela echándole agua caliente al caimito y al limonero. (...) Más tarde anunció:
-Mañana voy al pueblo a hablar con Anastasio.
-Sí, mamá -dijo mamá. (p. 53)

Los retrocesos y adelantos en la narración son un aspecto de particular importancia:
Se calló de repente, porque de pronto, todos al mismo tiempo,
idencificamos el olor. Nos miramos, pálidos.
-El olor del abuelo.
Entraba por la ventana. Queríamos mirar. Allí estaba él. Allí debía
estar.
-No miren -dijo abuela-. Si miramos, se va. ¿Qué día es hoy? (p.
157)

El animismo -"creencia que atribuye vida anímica y poderes a los
objetos de la naturaleza"46- es una de las técnicas más recurrentes a lo
largo de la novela:
-Oye, gallina -le dijeron las hermanas a una gallina.
-¿Qué?
-¿Por qué tú no pones?
-Porque ustedes no me echan maíz.
-Pues, mira, ponte a poner, porque dice abuela que las va a encerrar a todas y les va a retorcer el pescuezo.
-Gallo, gallo, muchachitas -salió gritando la gallina- , escuchen lo
que dicen las niñas. (p. 52)

Otro ejemplo es cuando la mula se dirige a Adela Elvira y le habla
para decirle que la quiere mucho, ya que desde pequeña ha estado
siempre a su lado. La mula reconoce que fue recogida sin saber nada
sobre ella y que había ayudado durante muchas ocasiones al padre de
Adela Elvira. Este animal pide disculpas y se queja de no haber tenido
días de felicidad y de no tener hijos.
La intertextualidad -término empleado por Segre para casos que se
pueden individualizar, puesto que representan relatos anteriores en un
texto determinado, lo que en el ámbito literario equivale a la plurivocidad de la lengua- se da en la alusión a la novela de Rómulo Gallegos:
- Puedes ir cuando te dé la gana. Por cierto, los episodios están de lo
más buenos. Esta noche Moneada se faja con doña Bárbara para que
46

Diccionario de la Le11g11a Española. (2001). Vigésima segunda edición. Madrid:

Real Academia Española. p. 158.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

383

se deje de abuso con los campesinos. Tiene que ganar, aUP.que esa gente está armada hasta los dientes. Ah, ¿y esa pollona? (p. 75)

Otro ejemplo de intertextualidad es el empleo de algunas canciones
populares:
Después del intennedio viene el momento de las canciones. La
cantante es mamá. (...) fumando espera al hombre que ella quiere. El
hombre que ella quiere. (...)Quiérela mucho, dulce amor suyo, que
amante siempre, ella te adorará. (...) Cuando se quiere de veras, como
te quiere ella a ti, es imposible, su cielo, t.an separados vivir. (pp. 165166)

Cabe subrayar que el modo como el texto literario evoca otros textos permite garantizar la validez que los espectadores le asignaran a la
obra. La intertextualidad constituye una serie de orientaciones del texto
para la lectura cuyo reconocimiento posibilita la asignación de un significado coherente en el nivel de las relaciones extra-textuales; en este
sentido, el autor permite "establecer relaciones y asociaciones posibles"47·
2. Lo retórico: recursos de lenguaje

En todo momento en la historia de las artes, el binomio formacontenido se establece como una condición y un resultado necesarios
en toda producción estética y lo más importante es que la obra literaria
debe manifestar o reflejar la experiencia de todo ser humano.
El artista, antes que la forma, concibe la idea gue desea representar,
la cu~ es un reflejo de su época. El deseo de trasmitir esta idea obliga
al arttsta a elaborar una forma que le permita comunicar con cierta
garantía el reflejo social concebido en la mente. Y aunque el contenido
aparece como el resultado de una determinada forma, lo cierto es que
en el proceso real de producción artística, la forma aparece como un
medio condicionado por la idea que desea expresar el autor.
El contenido no sólo ti~ne que ver con la forma que lo creó, sino
además con la idea del artista, ya que es la síntesis de la interacción
dialéctica entre intención ~dea) y modo de expresión (forma).

47 Paz, Sene!. (1999). "Qué manera de pintar una fruta, qué manera". Arte c11bano. Revist.a de artes visuales. No. 1. Nueva Época. Cuba: Arte cubano Ediciones. pp.
63.

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SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Cabe señalar, en este apartado, la riqueza de la forma -recursosempleada por el Senel Paz; recursos que van de lo lúdico a lo barroco,
de los constantes juegos de palabras a los diminutivos, las repeticiones,
etc.

-¿Quieres que te haga un cocimiento de vicarias? -preguntó mamá
casi alegre.

384

Lo primero que habría que destacar es la exhuberancia en las descripciones realizadas en tono infantil e intimista:
Allá está mi casa, rodeada de matas y arbustos y con las enredaderas
trepándole las paredes, los bejucos que le llegan al techo y todas las
flores abiertas y perfumando, lo mismo las que sólo abren de día que
las que sólo abren de noche. (p. 11)

La descripción de los personajes ocupa un lugar trascendente en el
texto:
... y vi al abuelo de ustedes, que entonces era un mocetón grande, colorado y siempre bien vestido, éon unas zapatillas negras que a cualquier mujer le llamaban la atención. (p. 97)

Las descripciones del pueblo son ricas en colorido:
Por fin apareció el pueblo. Apareció de repente, cuando doblamos
una curva y volaron tres palomas grises. Los hermanitos corrimos
hacia la abuela. ¿El pueblo?, preguntó ella. Mamá quedó allá adelante,
lela. ¿El pueblo?, volvió a preguntar abuela aspirando aíre. Sí, dijo, el
pueblo, el pueblo en persona. (...)Aquél es el edificio del ayuntamiento, no me acuerdo ahora para qué sirve, creo que alú se casa la gente.
Aquéllos son los postes del tendido público, quiere decir la electricidad, porque en los pueblos la luz hay que pagarla. (...) Lo demás son
los techos de las casas. (p. 107)

El personaje protagonista juega con el lenguaje y abundan las onomatopeyas:
(...) me gusta decir queralinda, y cocuyo, biajaca, palmarreal. Queralinda, queralinda, queralinda. Cuando lo digo así empieza a llover.
Queralinda, queralinda, queralinda. ¿Ves? También me gusta caracolito
retorcido. A abuela le gusta decir Félix, a mamá un día tiene que ser, y
a una de mis hermanas baraja y a la otra igual. La lluvia dice guao-guao
y los sillones en la sala trucu trucu, trucu trucu. (p. 13)

También se describen las costumbres de la época:
Tropezar con alguien en la calle era una suerte. Sólo se hacía para
saber de alguien que estuviera enfermo o por alguna otra diligencia
importante. Uno se paraba en un portal, miraba para un lado y para
otro y lo que veía eran las calles vacías y el sol contra las fachadas de
las casas. (p. 67).

Refiriéndose a la cotidianidad, alude a juegos propios de la niñez:

385

Las hermanas comenzaron a cantar que llueva que llueva, que la
V1rgen está en la cueva. (p. 70)

Otro de los recursos lingüísticos que emplea el narrador es el uso de
refranes: -¡El muerto al hoyo y el vivo al pollo! -gritó. (...) ¡Cría cuervos y te sacarán los ojos! (pp. 41-42), los cuales son propios del habla
popular, y con ellos contribuye al realismo característico del relato.
Por otro lado, se observa el empleo del monólogo, el cual conlleva
una visión interiorizada del personaje: '
A lo mejor ya estoy degollado, ya estoy en la bolsa de nailon y por
eso todo está tan oscuro. Pero no voy a moverme, no voy a llevar la
mano hasta la garganta para tocar la sangre que me corre, no voy a
mover un pie. (p. 122)

Éste u~ t~xto donde se manifiesta la preocupación por los pequeños
~s~ntos ~anos .en un tono intimista. La introspección, el relato que
uruta el discumr mental del narrador-protagonista, es el uno de los
soportes más fuertes de la obra.
Así mismo, destaca el uso frecuente de regionalismos:
. . .los mataperros me reciben con entusiasmo, pues son mi claque. (p.
164)

La hipérbole también es un recurso lingüístico en que se apoya el
autor para realzar su novela:
Las hermanas trajeron palanganas con agua de bicarbonato para
cuando la gente acabara de aplaudir, y talco para las ampollas. (p. 170);
además, emplea onomatopeyas Tun, tun, run. ¿Tun tun tun? (p. 188)

Cabe destacar que todos estos recursos del lenguaje conllevan la espontaneidad, pues la obra está impregnada de un tono ingenuo, lo que
~~bellece el tema cotidiano mediante un lenguaje coloquial cargado de
lirismo, lo cual permite detectar "el empleo del lenguaje coloquial en
busca de una dimensión poética"48.

!ª~º'

Por otro
es necesario subrayar que el lenguaje del personaje
na~a~or est~ unpregnado de un fuerte lirismo, puesto que el ritmo
~fauco marufiesta el mundo observado; además, se incluye una diversidad en los entes presentados; asimismo, aborda una densidad tropo48 Begoña Huertas. Op. Cit., p. 102.

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JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

lógica. Todos y cada uno de los recursos de lenguaje empleados por el
autor permiten observar que Paz es "un escritor que trabaja su idioma
con soltura y habilidad"49 •

la ~quietud creativa, puesto que se pretende plasmar en la obra un
uruverso de relaciones entre los personajes elegidos.

386

A manera de conclusión se observa que toda la narración se edifica
sobre la espontaneidad, la ingenuidad del niño narrador a través del
empleo de dichos infantiles, onomatopeyas, exclamaciones, repeticiones y diminutivos.
3. Relación realidad-fantasía
Dentro de este rubro, Jorge Rufinelli afirma que: "la concepción misma
del realismo entra en una faz critica evidente: se busca su redefinición,
se convierte en objeto de polemica entre escritores y entre teóricos, y la
narrativa no demora en asumir estructuras que dejan atrás(... ) la técnica y el estilo de la mimesisSO(múnesis)"51•
La lectura y análisis de esta novela conduce, indefectiblemente, al
cuestionamiento sobre la relación realidad-fantasía sugerida en el texto.
Cabe aclarar que, de acuerdo a Begoña Huertas, "en el nivel ficcional
los elementos que rompen con el orden habitual pueden estar justificados dentro del propio texto de acuerdo con las leyes de la lógica -bien
como alusión, sueño, imaginación, etc.- o no estarlo. En el primer caso
se hablará de literatura "realista" (sic) y en el segundo de literatura
"fantástica" (sic)"52. En esta novela hay momentos en que la fantasía se
mezcla con la realidad, mas pueden ser alucinaciones o las pesadillas
del inconsciente.
Se da la imaginación tan propia de la niñez:
Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los pájaros, las mariposas, las
flores, las dos palmarreales. Nos habían seguido en silencio. ( ...) Pronto lo convertiré en un mataperros o un limpiabotas. Eso, si antes no
roba o un santero le abre el pecho y le lleva el corazón. El hombre
herido no dará con él, lo aseguro. (p. 108)

Al respecto, se observa que la imaginación representa la síntesis de
toda una experiencia que se ha acumulado a través del tiempo; además,
49

50

S/ A (1990). Li literatura cubana ante la crítica. Cuba: Ediciones Unión. p. 85.

En la estética clásica, imitación de la naturaleza que como finalidad esencial
tiene el arte. Tomado de Diccionario de la Lengua Española. (2001). Vigésima segunda
edición. Madrid: Real Academia Española. p. 1507.
51 Rufinelli, Jorge. (1982). "La explosión del realismo". &amp; vista de Bellas Arles.
Mayo. México: INBA. p. 14.
52Begoña Huertas. Op. Cit. p. 105.

387

~l ~ño, quien ha sido nombrado -por su padre- Comandante y rey
del Jardín, echa a volar su imaginación -sin ella "no hay creación"53_ y
se lanza al mundo del ensueño:
Tú serás el comandante, y por los pueblos se te unirán otros niños
co~ sus jardines, verás muchas matas caminando... (sic). Él me nombro comandante del jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila flor~s, y a las mariposas, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyo;, las
higu~retas, todos los pájaros y todos los árboles, y marchar hacia el
Occidente. (Pássim)

El escritor muestra su visión del mundo, sus conflictos, su modo de
m~nejar el lenguaje que es, como dice Carlos Fuentes, nuestra primera
mascara, pues el autor no puede narrar de manera anodina los textos
que inv_enta, sino qu~, empeña en ellos su sensibilidad y su concepción
de la vida. La creac1on de una obra narrativa depende del equilibrio
entre los modos de presentar y los hechos registrados.
Dentro de este rubro manejado sobre de la realidad, cabe mencionar
que Begoña Huertas señala: "esta base subjetiva de la materia narrada
se apr?~ª ª. la captación 'real del mundo y se aleja de la visión y los
datos mdiscuubles de un narrador omnisciente. Como observa Tacca:
(-) si el realismo ~s consi~e_rado como una imagen del mundo y de la
~da, en sus propias condiciones de aprehensión, es decir, como una
unagen fie! no sólo del ~undo, sino de su modo de captación, la novela pretendi~amenre realista, la novela impersonal y omnisciente, es la
menos realista de todas: en efecto, la realidad que el mundo nos ofrece
~s 1~ _de un conocimiento siempre personal, sujeto a un punto de vista
tndiVIdual y a una apreciación subjetivas54.

Dentro de este rubro, cabe mencionar que Jaime Sarusky ratifica
que "no es. p_osible_concebir la literatura sin imaginación. Claro que la
fuente nutricia de esta es la realidad. Incluso las obras menos realistas
o que se evaden de ella, siempre, de un modo u otro, parten de la realidad, aunque sea para contradecirla"55•
53Yáñez, Mi.rta. "Sin ~~naci~n no hay creación". Cirado en: Bemard, Jorge

~[ Juan A. Pola. (1985). Quienes escriben en Cub~. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p.
7

54 lbíd. p. 59.
. 55 Sarusky, Jaime. ''No es posible concebir la literatura sin imaginación". Citado
en. Bemard, Jorge L. YJuan A. Pola. (1985). Quiénes escríben en Cuba. Cuba: Editorial
Letras Cubanas. p. 509.

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JUANA GARZA DE LA GARZA

388

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

389

4. Lo histórico
También es parte de la historia el sufrimiento de la guerra:
Al considerar el texto narrativo como una historia que se cuenta con
lenguaje, que se convierte en hechos lingüísticos,_ dich? _texto es, pa~a
Sara Sefchovich, "la cristalización de un proyecto 1deologico por_ medio
del cual el autor va a tratar de precisar su posición frente a la sociedad Y
los acontecimientos históricos"56 porque para ella el arte sólo se cumple a expensas de la historia y las marcas de la época están siempre
presentes aunque sea en la metaficción.
Es importante reflexionar en la trascendencia del contex~o histórico
que ofrece el texto. Este referente histórico se da desde vanas perspectivas:
En el relato de la abuela, se muestra otra época de la historia cubana: la relativa a la última guerra contra España:
(...) a la gente la perseguían los españoles y si se hací'.111, l~s bobas, las
mataban. (p. 33); aquí el autor critica el trato que los 1bencos daban a
los cubanos: Ya desde entonces nosotros trabajábamos como mayores.
(...) Como él era isleño, o sea de las Islas Canarias, q~e es de donde
son los isleños de verdad, lo que más le gustaba era cultivar tabaco. (p.
35); y satiriza en tomo a algunos de ellos: Pero la maestra i:ne celaba.
Digo, celaba al marido, que era un asturiano gordo (un astunano es un
gallego muy tacaño). (p. 36)

Así mismo, se manifiesta el respeto del pueblo a los veteranos de la
guerra contra España:
.
_
.
,
A la gente que peleó por Cuba en tiempos de Espana, decta mama,
había que respetarla aunque fueran pordioseros. (p. 138)

- La pobre -elijo China-, lo que está sufriendo, le mataron un hijo,
que apareció muerto en esa misma calle, sin ojos ni uñas; y el otro hijo
parece que también está alzado en las lomas (...). ¿Ustedes vienen
huyendo de la guerra? En Oáente la cosa está que arde. (p. 113)

Además, la historia cotidiana forma parte de su universo:
Un suponer, ¿una gallina puso un huevo?, ustedes van y se fijan, y
luego se fijan si ese huevo se vendió o nació un pollito que más tarde
fue gallina o un gallo, y le siguen la historia. (p. 87)

Como parte de esta historia cotidiana, se mencionan los avances
tecnológicos de la época:
Con la noticia del ferrocarril la vida del pueblo cambió. No llovió
más a las cuatro, comenzaron a construir un hote~ abrieron tres hares
y compraron victrolas. (p. 83)

Además, uno de los rubros que se debe mencionar es que "el empeño por ligar las obras con esa realidad de la que surge el relato es evidente en esta narrativa a través de la naturalidad del discurso, la cotidianidad de lo narrado, la potenciación de referentes extratextuales y la
inclusión de la figura autoral"57•

5. Lo filosófico
Los discernimientos de tono filosófico son abundantes en el texto:
En tomo al medio ambiente:
El hombre herido, (...) dijo que llegaremos, (...) al lugar donde
una luz muy luminosa saldrá del cielo o de la tierra. Allí encontraremos
a otros niños y otras multitudes y juntos inauguraremos una nueva
época o una ciudad completamente limpia. (p. 72)

El narrador-protagonista narra la guerra de la época presente del relato:
(...) en eso suena el primer disparo y comienza la guerra, la guerra en
persona. Suena el primer disparo y comienza la guerra. ¡Pummm!, retumba. (...) Son los rebeldes, nos están atacando. (pp. 189-190)

La filosofía popular también está presente en apartados como éste:
Pagaba los lunes, y como se ahorcó un sábado no pudo cumplir.
(...) Cuando a uno lo crían con vergüenza, lo crian con vergüenza.
Ahora yo sueño poco. Lo que hago es pensar y hablar sola, casi siempre de cosas de antes. (p. 86)

Se realiza la crónica de la toma del pueblo, de su lucha y liberación:
No, soy yo, Carmen Teresa. (...) vine a decirles que ya tomaron la
escuela. (...) y asoma Maribel: ya están en la iglesia. (...) Ya tumbaron el
puente, dice Micaela. ¡Métanse para adentro, señoras!, di~en los re_beldes. Uno se queda mirando a mamá. Micaela y el mando que nene
ahora llegan corriendo: ¡Cayó el cuartel, cayó el cuartel! (pp. 192-194)

Abundan los razonamientos sobre la vida, la vejez, la muerte, etc.:
Y como también yo tengo mis recuerdos, mi mamá, mi papá, mis
hermanos, pues también ellos están en la casa. '(. ..) Porque eso es lo

Sefchovich, Sara. (1987). México: país de ideas, país de novelas. México: Editorial
Grijalbo. p. 4.
56

57

Begoña Huertas. Op. Cit. p. 83.

�390

que a mí me preocupa, ¿de qué se van a acordar ustedes cuando lleguen a viejos? (...)gracias al cielo están los tres juntos y nadie los va a
separar, que separar a los hermanos es el crimen más grande que hay.
(p.88)

La abuela filosofa sobre la problemática de los pueblos:
Ya estoy vencida. (. ..) Ahora les toca a Estela y a ustedes: tienen
que hacerse hombres y mujeres antes de tiempo. No dejen que su madre haga locuras. (...) Afú toda la gente es mala y nada más están vigilando a ver qué daño pueden hacer, qué se puede robar. (p. 95)

Y el niño emite su opinión sobre la guerra:
Aunque de todos modos creo que sí, que tengo miedo, algún miedo. Abuela nos ha dicho que las guerras no son juego, son lo último
del mundo. (p. 186)

Incluso -utilizando la técnica del animismo- el jardín se rebela ante
la amenaza de su destrucción:
Esto es un crimen, dijeron las dalias. (...) Y las orquídeas dijeron:
¿Tú no eras el comandante del jardín? (...) Y las higueretas exclamaron:
¿Qué dirá el hombre herido que está ahora en la guerra ofreciendo la
sangre de sus dos venas azules? (p. 77)

6. Costumbres
Dentro de la realidad plural de la obra, se deben mencionar algunos
datos que sugieren las cosrumbres de los personajes y son una representación de la época en que su ubica el texto:
Cuando la familia procedente del campo llega al pueblo, las vecinas
no tardan en presentarse a curiosear:
Quienes llegaron fueron las vecinas. Lo que hay en mi casa es de
ustedes.(...) Yo soy Maribel (...),vivo en la cuarteria del frente.(...) Me
estoy tratando con un viejo porque, muchacha, llevo diez años de casada y no salgo barrigona. ¿Tú eres casada? (p. 111)

1

i

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

Cabe mencionar a Llsandro Otero, quien afirma que "en los últimos
años la preocupación con la Revolución y los temas que ésta genera
han sido las características más subrayadas de nuestra literatura. Creo
que siempre ha existido un interés por el reflejo ambiental, la novela de
costumbres, el deseo de mostrar la vida cubana tal como es"58•
58

Otero, Lisandro. "Para nú el punto de partida es la realidad circundante". Citado en: Bemard,Jorge L. y Juan A. Pola. (1985).Q11iénes escriben en Cuba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p. 442.

391

Otro rasgo de costumbre es no salir por las noches:
-Y yo voy a preparar algo de comer. (...).
.
- ¡En los pueblos las mujeres decentes no saJen de noche! (p. 114)

~ a s mujeres se desempeñan como curanderas. La abuela ejercía
ese ofic10:
Y ahí mismo nos encargó que no dijéramos delante de nadie que
ella era curandera,(...) Lo que teníamos que decir era: No señor O no
señora, ~quí no _vive ninguna curandera, pero pase y siéntese, ~ue le
voy a avisar a nu abuela. (...) -Para eso torna cocimiento de doradilla.
No comas huevos, carne de puerco, garbanzos, chocolate, ni ninguna
de esas cosas pesadas. (...) y, en ayunas, todos los días un vaso de
agua lo más caliente que puedas. (Pássim).
'

Otro de los rubros que particularizan la propia realidad es el hecho
de que los ancianos, cuando ven cercana la muerte, reparten sus tesoros, como es el caso de la abuela:
En el hueco de su mano abuela contempla un anillito y dos areticos
de oro. (...) ~ pide a las h~rmanas que se acerquen, y a la que mejor le
queda el anillito la besa pnmero y le dice ( ...):Todo esto es tuyo (...).
Besa a la otra. Y esto es para ti. Las pertenencias del abuelo le corresponden a1 niño. (p. 173)

La discriminación sexual está presente en el texto cuestionado:
Fue cuando nos p~simos a cantar la canción que nos gusta. Íbamos
por la parte esa que dice con uná, vela en la mano con uná vela en 1a
m~o, cuando_ vimos a abuela junto a las saJvias. ( .. .) De ahí para allá,
gnto, es el patio de las hermanas. Y de ahí para acá, el suyo. ¡Cada cual
en su lado! ¡Las hembras y los varones no juegan juntos! (p. 71)

7. Denuncia

~ respect?, cab~ recordar que las órdenes o imperativos presuponen
siempre diferencias de poder y autoridad. Van Dijk es concluyente
cuando plantea que en todos los niveles del discurso podemos encontrar _la_s huella~ del contexto en las que las características sociales de los
part:1.a~~tes Juegan ~ rol fundamental o vital tales como género, clase, etntcidad, edad, ongen y posición u otras formas de pertenencia
grupal.
Además, sostiene q~e los contextos social.es no siempre son estáticos Y que, como usuano~ de una lengua, ~e obedece pasivamente a las
~structura de grupo, sociedad o cultura; así el discurso y los usuarios
t:le_nen una relación dialéctica en el contexto. Es decir además de estar
su¡etos a los límites sociales del contexto se contribuy; también a cons-

�392

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

truir o cambiar ese contexto; se puede comprometer negociaciones
flexibles como función de las exigencias contextuales junto con los
límites generales de la cultura y la sociedad; al mismo tiempo qu_e se
obedece al poder del grupo también lo desafía, pues las normas sociales
y sus reglas pueden ser cambiadas de un modo creativo donde se puede
dar origen a un orden social nuevo.
Hay en el texto un vago tono de acusación contra la clase poderosa,
que utiliza al niño como animal para divertir a s_us lújo~:
Llora como un bendito porque el nene no qwere conuda. Pero que
se fije bien quién anda por alú, un perro glotón que ha venido a comerse su papa, que se apure y no deje nada. (...) Es para el niño, además, ¿ní me oyes, perro?, para el final hay postre, mermelada de leche,
y tampoco te vamos a dar. (p. 149)

..

Se crítica la injusticia de los ricos:
-Sí. Ella le hace igualito a todas las sirvientas, para no pagarles el
último mes -dijo Carmen Teresa.
-Cuando venga mi marido... (sic)
-Su marido es un descarado -dijo mamá muy valiente- , ¿sabe por
qué me pide que le lleve café a su despacho? Para recibirme con la cosa afuera. (p. 175)

El uso del poder, provenga de la fuente que sea, agudiza las contradicciones entre poderosos y sumisos y siempre acaban por perder
aquéllos frente al embate irracional y violento de éstos. En ningún c~so
el poder es absoluto, todos los hombres tienen algo que otro necesita,
aunque sólo sea nuestra capacidad de trabajo; así, todos ejercemos poder sobre otros y de esta manera el poder se transforma en un sistema,
en una red que sostiene un conjunto de equilibrios y desequilibrios que
se forman, se rompen y se reconstruyen.

Conclusiones
Un aspecto determinante en la narrativa latinoamericana es la restauración del referente en la ficción del relato.
La producción narrativa de los ochenta, en gran parte, se centra en
la infancia o adolescencia y los autores adecuan la voz narradora al
lenguaje propio de los protagonistas.
La narrativa del posboom recrea un mundo literario, el cual es sólo
una parte de la visión del mundo que encuentra su identidad en la suma
de distintos planos.

SEN EL

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

393

El empleo de diversas técnicas literarias y de los diferentes recursos
de la lengua son una muestra de la conciencia de Jas posibilidades creativas y de una gran voluntad innovadora.
Las creaciones literarias de los ochenta se distinguen específicamente por captar la realidad cotidiana de una manera subjetiva. Constituyen
textos que clarifican el mensaje literario y la voluntad de acercarse a los
grandes conflictos actuales de Cuba.
El deseo de romper los moldes estéticos de las épocas pasadas, la
voluntad de querer profundizar en el debate literario y la negación de
criterios personales para juzgar la obra, representan el inicio de una
nueva etapa. Esta nueva narrativa cubana se distingue por el afán de
naturalidad que persigue el discurso literario. Para ello los escritores se
valen de distintos elementos como: las referencias de una supuesta voz
del autor, y la dificultad de su tarea literaria, los cómplices del lector· o
comentarios de la voz narradora.
Asimismo, estas obras pretenden crear un discurso coloquial poetizado. Cabe agregar que el tratamiento de la realidad interiorizada representa otro de los principales rasgos de la producción .narrativa. Esa
realidad se dirige a un contexto más amplio.
Otro de los rubros que se debe mencionar es el factor humorístico
el cual se plasma en una ironía o en un sarcasmo.
'
El escritor se interesa por el momento lústórico más cercano a su
propia experiencia, es decir, por el presente o pasado inmediato. En
este sentido, es determinante el papel de la Revolución Cubana, tema
que aporta al escritor el manejo de su identidad literaria.
La ficción de la obra narrativa de los ochenta trata de enlazarse con
la realidad externa a ella.
Los jóvenes autores de la época de los ochenta distanciaban su labor
literaria de las grandes figuras y anunciaban una forma diferente de
creación. Es por ello que se plantea la posibilidad de darle el nombre
de posboom a esta nueva fase de la narrativa.
_Cabe subrayar que Un rry en e/jardín integra voces del lenguaje coloqwal y va en busca de una dimensión poética.
Se observa que Un rey en eljardín es un¡¡ mezcla de recuerdos e ima~naciones, sueños y suposiciones. Vuelve al pasado prerrevolucionano, a la lucha de 1959; se centra en la actualidad de Cuba y limita el
espacio del relato.

�394

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

La obra presenta una estructura fragmentaria y gran subjetividad. Se
apoya fuertemente en la introspección del narrador-protagonista: un
niño que mezcla la realidad cotidiana con la realidad de su imaginación
infantil. Los tiempos narrativos, los retrocesos y adelantos y el animismo son las técnicas más destacadas en la construcción del texto.
Cabe resaltar que la subjetividad del relato y la estructura fragmentaria coinciden en la configuración de la realidad plural, la cual resulta de
la renuncia a una visión totalizadora.
Es una novela lúdica porque juega con la escritura; en ella destacan
la espontaneidad y la ingenuidad del personaje narrador; se caracteriza
por el lenguaje basado en onomatopeyas, dichos infantiles, juegos en
los que interviene la imaginación de la niñez, exclamaciones, constantes
repeticiones y el uso frecuente de los diminutivos; además, por el empleo de las descripciones más variadas.

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

395

cas ... pero ante todo, en su tendencia renovadora, en su dinamismo y
en su frescura y emotividad.
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artísticos. Panamá: Editorial América.

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En esta obra de registro histórico se mezclan los recuerdos, la imaginación y los sueños; pero todo sujeto a las normas de la literatura
realista. Es un texto que maneja una visión distinta de la realidad. En él
la imaginación infantil juega un papel fundamental.

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siglo. Mexico: Uruvers1dad Autónoma Metropolitana.

El relato se apoya en un contexto histórico presente y pasado. En el
presente, se refiere al inicio de la Revolución cubana -aquí se incluye la
crónica de la llegada de los rebeldes al pueblo-; en el pasado, alude a la
guerra de Cuba contra los españoles. Así mismo, el autor maneja la
historia cotidiana de la familia.

FRANCO, Lourdes. (2000). Uterat11ra hispanoamericana. México: Noriega Editores.

En al ámbito de lo filosófico, el autor discurre -a través de sus personajes- en torno a la vida y la muerte, al medio ambiente, a la guerra,
entre otros temas de importancia en la actualidad.

il

SENEL

Cabe señalar también que, aunque en menor escala, el texto presenta una serie de costumbres como son: la curiosidad de la gente de los
pueblos por investigar las vidas de los demás, el temor de salir por las
noches, ejercer el oficio de curanderas ante la carencia de recursos económicos y la discriminación sexual, entre otros aspectos.
Así mismo, es digna de mencionar, en apartado especial, la denuncia
que el autor hace del abuso de la clase poderosa para con los pobres,
llegando al grado de la animalización de las personas humildes.
Para finalizar, resulta necesario subrayar que la riqueza del texto radica, ante todo, en su espontaneidad, en su lenguaje vivo y vivificante,
en su realismo encubierto de imaginación, en la variedad de sus temáti-

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Dos libros

E

Dr. José Javier Villarreal*
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

l Primer Qu!Jote aparece publicado en 1605. En 1585, quince

años atrás, Miguel de Cervantes Saavedra, a la edad de 38 años,
había editado su novela pastoril La Ca/atea. El Segundo Quijote
aparecerá diez años y ocho meses después con respecto al Pri11JerQufjote, es decir, a finales de 1615. Cervantes morirá el 23 de abril de 1616 a
la edad de 69 años. Entre el Primer Qufjote y el Seg1mdo Miguel de Cervantes publica el grueso de su obra: las Novelas qemplares, en 1613; el
Vi'!)e del Parnaso, en 1614; Ocho comedias y ocho entretmses, en 1615. Los
trabqjos de Persiles y Sigismunda aparecerá, póstumamente, en 1617. Es
obvio 9ue el Segundo Quijote trata de la continuación de las aventuras de
don Quijote y Sancho Panza, de su tercera salida, aunque Alonso Fernández de Avellaneda (seudónimo de quien aún no sabemos su verdadera identidad, aunque la crítica especule con un rosario de insignes

*

José Javier Villarreal (fijuana, 1959) es licenciado en Letras Españolas por la Universidad Autónoma de Nuevo león, Master of Fine Arts por la Universidad de Texas
en El P_aso, y doctor por El Colegio de Michoacán. Es autor de una obra poética,
ensayísnca y de traducción. En 1997 publicó Los fantastnas de. ·1a pasión, ensayos sobre
poesía mexicana, y en el 2003, Fábula, su más reciente libro de poesía. Ha traducido a
Ezra Pound, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade. En 1987 recibió el Premio
Nacional de Poesía Aguascalienres y en 1991 el Premio a las Artes de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Actualmente es miembro d~I Sistema Nacional de Creadores de Arte.

�398

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

399

Memoria y realidad

autores, entre los que se cuentan a Bartolomé Leonardo de Arg~n~ola,
Lope de Vega, Ruiz de Alarcón, Tirso de Molina -~ s~
seu?orumo
de Gabriel Téllez-, Guillén de Castro y, hasta el misnusuno, Miguel de
Cervantes, entre otros) ya había publicado, en 1614, el Segund~ tomo del
Ingenioso hidalgo Don Qu&amp;ote de la Mancha, q1,e contiene su tercera salzda ...; no
obstante, la tercera, en versión de Cervantes, será -como ya ,h~mos
apuntado-, un año después, en 1615. Y es de notar que, en los últunos
capítulos del Segundo Quijote, Miguel de Cervantes n~s presente, a _su
paladín hojeando, con notable desagrado~ esta 1:1ent1rosa y apocrifa
historia de sus hazañas. Al grado que decide no rr a Zaragoza, como
ahí se narra y tal era su propósito, y dirigirse, en can:ibio, a Barc~lona
para contradecir y evidenciar la false~ad _de t:in necio y despreciable
libro. En el Segundo Quijote se recordara y Jugara constantemente con el
PrimerQuijote y se desacreditará, desde la historia misma q~e se ~ªO:ª• al
apócrifo de 1614. Nada que pertenezca al Quijote le es a1eno ru le1ano
a Cervantes.

:ez

Son varias las cosas que hasta aquí llaman nuestra atención. _Primero, que la obra de Cervantes, a excepción de L.a Ca/atea, se publique en
los últimos diez años de vida del autor. Se trata de una obra que se
gesta en plena madurez si no física sí intelectual. Una obra que se va
ensanchando contra el tiempo, que se derrama por la prosa y por el
verso y se contiene tanto en la exactitud ~métrica_ d~l endecasílab~,
como en la velocidad del diálogo y en la medida asociativa y acumulativa de la novela. Podríamos especular, sin mucho margen de error, que
el éxito del Primer Quijote aceleró el proceso de publicación de la ob~a
de Cervantes; obra que se añejaba a la espera de una buena oporturudad para la, no económica, inversión de la~ prens~~- Y segundo, que
tanta agua discursiva que pasó, entre el Primer Qugote y el Segundo, es
lógico que modificara la estructura interna de presentar la trama de las
novelas de condicionar las cualidades de los capítulos, de madurar el
carácte; de los personajes y su peso dentro del universo narrativo del
cual forman parte; que la perspectiva, los tiempos y de~onantes, _los
diálogos, las intervenciones, interrupciones de las secuencias narrativas
a cargo de los "autores" de la historia -no excluyendo al "traduc~or"-,
irrumpieran modificando el contar. Lo cual nos lle_va, a cuatrocientos
años de distancia, a pensar que no estamos, estnctamente, ante un
mismo Quijote-, sino que se trara, en realidad, de dos libros distintos con
no tan iguales protagonistas.

En el Primer Quijote estamos ante una realidad que ha sido trastocada
por la mucha lectura del protagonista: un hidalgo pobre de más de mediana edad que ha dado con apasionarse de los valores, ideales y fines
que revisten a los héroes andantes. A tal grado que siente la urgencia de
armarse caballero y salir al mundo en busca de aventuras donde redimir
injusticias y vengar a los más débiles caídos en desgracia; piénsese en
huérfanos, doncellas, viudas y princesas en peligro, preferentemente.
La cualidad mayor que posee este PnmerQuijote es la de recordar, en la
realidad contemplada, lo leído en los libros de caballerías. Es como si la
realidad fuera la ocasión de reafirmar lo imaginado a través de la lectura. Donde a cada movircienco se confirmase el portentoso mundo de
los héroes y sus acciones. Claves hay muchas. Imaginemos la rutina de
este hidalgo doblemente retirado; retirado por condición social y retirado por edad. Las largas horas de aburrimiento que trasudan de administrar una hacienda que tanto el ama como su sobrina, en realidad,
manejan; de sus exaltadas pláticas con el cura y el barbero sobre las
proezas y gallardías de sus héroes novelescos. Héroes que pueblan sus
imaginativas y febriles horas nocturnas que contrastan, violentamente,
con las diurnas de apacible tosquedad. Ame tal desequilibrio la desmesura de la imaginación hace suyo a este ávido lector que ya no se contentará con ser un mero espectador, sino que dará el paso que lo llevará
a trastocar su realidad en un universo pleno de exaltación continuada.
De lector pasará a protagonista de lo leído. Será un habitante de su
propia imaginación. En el Segundo Quijote será un habitante de la imaginación de sus recientes lectores.

;:.

Las aventuras del "Caballero de la triste figura" -como lo bautizara
Sancho-, en el Segundo Quijote, ya han sido llevadas a la estampa. Es
decir, ya se han publicado. Don Quijote y Sancho se enfrentarán, ahora, con sus lectores; serán obligados a vivir en el extraordinario mundo
imaginado por ellos. Más que un recorrido a extramuros, como fue en
el Primer Quf;ote, donde la realidad servía de coartada para detonar y
confirmar la memoria de lo leído; en el Segund,{) se tratará de un recorrido a intramuros, dentro de una escenografía teatral, edificada ex prefeso,
donde la realidad, forzosamente, se adecuará al mundo del im~o:inario
caballeresco y, también ¿por qué no?, pastoril. Recordemos al grupo de
muchachas y muchachos, con los que topa el Quijote, que hao decidido vestirse y actuar como los pastores cantados por, nada más y nada
menos que, Garcilaso y Camoes. Este pasaje guardará, como ya veremos, sustanciales consecuencias en el imaginario del protagonista. DoP

�400

JOSÉ JAVIER VILL.ARREAL

Quijote ya no recordará lo leído, sino que ahora se enfrentará con una
realidad construida por la imaginación de sus lectores. Don Quijote
habita un mundo que se sucede página a página, capítulo a capítulo. La
realidad se le ofrece como un libro en pleno proceso de elaboración.
Paradójicamente, de ser protagonista de sus lecturas, ha pasado, en el
SegundoQuijote, a ser personaje de sus lectores.

El andante de la libertad

...

La novela está llena de novedades -de ahí su nombre-, de noticias que
captan poderosamente nuestra atención, hechos que contrastan con la
rutina cotidiana y nos sitúan en otro mundo donde el tiempo transcurre de un clímax a otro. Estamos en una dimensión ávida de aventuras,
de prodigiosos portentos que rrúdan la valentía y constancia del héroe.
Ante una lógica consecutiva que busca lo grandioso, lo desmesurado y
único, Alonso Quijano se rinde no ante sus lecturas, propiamente dichas, sino ante su mucho imaginarlas. Es decir, la imagen poética que
éstas -las lecturas- han suscitado en su lector, obligan a éste a habitar
ese imaginario cuya contemplación demanda el acto decidido de la acción. Alonso Quijano se convierte en don Quijote y éste necesita salir
en pos de las novedades, noticias y aventuras que su vida cotidiana no
ofrece. Su mundo, su pequeño mundo le resulta asfixiante; es imperioso poner pies en el camino. Pero una vez que el sujeto imaginativo se
pone en marcha se da cuenta que el mundo, el gran mundo, le resulta
igualmente pequeño; ante esta pequeñez habrá que multiplicarlo por
medio de la imaginación. El mundo de Quijano es un mundo sujeto a
los valores de la época, a las reglas de una finitud que procura los bienes y satisfactores de la inmediatez. Pienso en Sancho Panza y su afición por el dinero, por los botines de guerra, por su ambición y reiterativa demanda de verse gobernador de una ínsula. En el Segundo Quijote
conoceremos más de cerca a su familia, sobre todo a Teresa Panza, su
mujer, y a Sanchica, su hija. Los motivos de éstas subrayarán al Sancho
inocente y corto de luces del Primer Quijote, personaje que sufrirá una
profunda y radical transformación hacia el final del 5 egundo. En cambio
el mundo de don Quijote será un mundo inmenso, rebosante de portentos que obedecerá a un tiempo sin fechas cuyos valores transgreden
la temporalidad y se fijan en un tiempo primero, ideal, donde la justicia
va de la mano de un alto sentido de la libertad. Un mundo donde la
libertad impone los deberes de una humanidad conscientemente subversiva, plenamente apasionada.

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

401

Este principio ético de la libertad se convierte, en manos de Cervantes, en un principio estético. La libertad imaginativa establece sus propios carrúnos de presentificación. La historia se noveliza brincando de
una anécdota a otra. Interrumpe su secuencia lineal con las varias, y
cada vez más definitorias, introrrúsiones de una voz que comenta no
sólo los actos emprendidos por los protagonistas, sino los giros narrativos llevados a cabo por el autor. Pero el "autor" estará a merced de su
"traductor". Se encubren momentos de la historia, se acortan descripciones, se pide aplauso para lo dicho y doble aplauso para lo orrútido.
Los juicios, sobre lo narrado, se multiplican. El autor, engolosinado y
divertido, ensaya cuanto sesgo literario encuentra. Los dos Quijotes se
abandonan en una bien ordenada suma barroca donde los componentes (novela de caballerías, literatura y poesía petrarquistas, novela galante, novela de cautivos, novela pastoril y novela picaresca; comedia de
enredos, teatro realista, teatro de aventuras, etcétera) vienen a integrar
un mega cuerpo narrativo abierto que, a pesar de su poderosa estructura, nunca niega sus partes. Esta compleja y bien resuelta ecuación tiene
un común denominador: la parodia, y más, al decir de Severo Sarduy,
con respecto al neobarroco, la "camavalización" del texto parodiado.
Desde esta perspectiva Cervantes, al fundar -junto con Góngora- el
barroco del siglo XVII ya era un autor neobarroco de los siglos X,,_'( y
XXI. Pero no sólo la parodia, también la intertextualidad con respecto
a un horizonte literario que la rodea y alimenta; asirrúsmo un juego de
razones y consecuencias que se lleva a cabo entre el Primer y Segundo
Quijote, sin olvidar, por supuesto, la inclusión de la versión apócrifa de
Avellaneda como asunto literario del accionar anecdótico de los protagonistas.

La realidad: un laberinto sin hilo de Ariadna
El PrimerQuijote, a diferencia del Segundo, traza un itinerario cabalmente
caballeresco, ceñido a la lógica expositiva y secuencial de los libros de
caballerías. El héroe lo abandona todo y se lanza a la tan añorada y
anhelada aventura. Pero la aventura se compone de aventuras, de eventos que se le van presentando al protagonista como gracia otorgada,
como don conferido donde deberá, con su hacer-, con sus hazañas,
llegar a constituirse en lo deseado, en el más virtuoso, galante, valeroso,
enamorado y sabio de los caballeros andantes que han existido y que
habrán de existir en lo futuro. Bajo este ideal el aspirante a caballero
llega a una venta que, a sus ojos de lector, imaginará, recordará, como
un castillo. Esta situación imaginativamente transgresora de don Quijo-

�402

JOSÉ JAVIER VIU.ARREAL

LA REALIDAD. EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

te, con respecto a la realidad, no obedecerá a una lógica determinada, al
menos no aparentemente. Las ventas no serán sinónimo de castillos, ni
toda doncella será princesa, ni cualquier rebaño se convertirá, ante sus
ojos, en ejército de esforzados caballeros. Unas veces sí y otras no; es
decir, no habrá un patrón aparente que rija estas mutaciones de la realidad. Su mirada de lector establecerá una -no declarada- relación entre
eJ cansancio físico y el ímpetu imaginativo. Dinámica que escapará al
entendimiento de su escudero, ya que éste siempre estará a la expectativa de la reacción de su señor. En el Segundo Quijote las transformaciones serán mucho más escasas.
Importante hallazgo de Cervantes, como creador de la novela moderna, ya que si el universo narrativo que se contiene bajo el genérico
nombre del Quijote ha sido calificado por Francis Thompson como
"una duplicidad dentro de la duplicidad, una espada que gira en todas
direcciones"1; para que esta espada gire y para que esta duplicidad de la
imaginación cree sus coartadas textuales y múltiples referencias sociales, el autor confirió a don Quijote -en eJ Primer Quijote- la particularidad de poseer ojos y mirada de lector. Y esto viene a liberar a la realidad de su univocidad. El Quijote, a diferencia de su escudero y demás
pobladores de este universo de ficción, no ve la realidad, sino que la lee
al imaginarla buscando siempre su referente en alguna lectura. Se trata
de recordar -como ya habíamos señalado- lo leído a través de lo contemplado; por lo tanto, la realidad percibida por el Quijote multiplica
sus rostros por medio de la naturaleza ingobernable y dinámica de la
imagen poética. La realidad será el accidente donde se confirmará el
imaginario del lector ahora vuelto habitante de su propia ficción, de su
propia lectura. El Quijote habita su propia realidad, una realidad particular 9ue cubre y niega constantemente a la realidad de todos; realidad
que, desde el principio mismo de la ficción argumental, se verá sometida a la del protagonista; recordemos como el ventero, entre socarrón y
medroso, arma caballero a don Quijote y le aconseja sobre la pertinencia de llevar dineros, cambios de ropa y hacerse servir por un escudero.
Así se va configurando la constelación del rompecabezas. Gracias a la
primera salida tendremos una segunda más abastecida y, sobre todo,
tendremos la clave justificadora de esa incesante metamorfosis de la
realidad que se lleva a cabo en los dos Quijotes, y ésta será posible por
la activa complicidad del ama, la sobrina, el cura y el barbero; es decir,
precisamente, los antagonistas, los censores de la imaginación.
1

Stephen Gilman, La novela según Cen;antes, pról. Roy Harvey Pearce, trad. Carlos
Ávila Flores, Fondo de Cultura Económica, México, 1993, p. 9.

403

Pero hasta aquí la segunda salida; que es decir, el Primer Quijote. En
el Segundo -en la tercera salida-, la realidad de don Quijote se verá terriblemente zarandeada, ya que sus lectores: el bachiller Sansón Carrasco y los duques, entre muchos, por ejemplo, le obligarán a trocar su
mirada de lector (esa mirada fundacional que libera a la realidad de su
falta de expresión al otorgarle la de un imaginario caballeresco) por una
mirada de personaje sorprendido, cada vez más inseguro del mundo
que pisa. El Quijote, en el Segundo Quijote, ha perdido su capacidad de
imponer su imaginario, ahora está sujeto al imaginario de sus lectores
que le trazan aventuras a su arbitrio. Vemos como don Quijote no logra imponer su nuevo mote, el del "Caballero de los leones", ya que
esta aventura es muy reciente y sus lectores aún no la han leído; para
ellos seguirá siendo "el Caballero de la triste figura", como lo leyeron
en el Primer Quijote. Por vez primera no estará seguro de lo que contempla. Ha vencido al discretísimo Caballero de los Espejos, pero no
está seguro de quién es éste en realidad, ya que se parece tanto al bachiller Carrasco como "un huevo a otro huevo". Sancho lo confunde
haciéndole creer que una tosca labradora es doña Dulcinea del Toboso;
don Quijote duda. Luego la duquesa hará creer a Sancho que en realidad esa tosca labradora, con la cual él creyó engatusar a don Quijote, es
la misma Dulcinea del Toboso; Sancho no duda. Más tarde, en la cueva
de Montesinos, no atina, don Quijote, a distinguir qué visiones vio y
cuales, quizá, soñó. Al defender la honra de la hija de doña Rodríguez
el caballero vencido resulta ser el lacayo Tosilos del duque, y no el hijo,
del labrador rico, que la burló con falsas promesas de matrimonio; sin
embargo, a cambio de nada mejor, la desdichada lo acepta en matrimonio. Don Quijote ha comenzado un largo proceso de descalabros
que le harán dudar y, al mismo tiempo, aferrarse, con uñas y colmillos,
a la imago como "la última de las historias posibles". Incluso la entereza, que había mostrado en el Primer Quijote, aquí se derrumba cuando,
desesperado, le confiesa a Sancho, en medio de su confusión que le
produce la distancia de la realidad que le escenifican sus lectores con
respecto a la que él alcanza a avizorar, sus intenciones de dejarse morir
por el medio más cruel: el hambre. Sancho le reanima diciéndole que
coma algo y que luego se eche a dormir y ya verá como, al despertar,
todo irá mejor. Sancho Panza irá creciendo como personaje. Un personaje cada vez más dueño de sí mismo, un personaje que brilla y cuya
influencia nos hace contemplar la historia desde cierta perspectiva de
una esperanza burlada, de sino trágico. Una especie de guía, a lo Virgilio, que conduce a un perdido Quijote, corréspondiente al Dante el
viajero, de la Comedia. Por otra parte, continuando con Sancho, reparo

�404

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES.
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

en el pasaje donde éste encuentra a su viejo vecino Ricote, un morisco
que se vio en la necesidad de abandonar a su familia, para irse a Alemania en busca de un lugar donde vivir, ante el .decreto de expulsión
promulgado por el rey en contra de su pueblo. Este decreto se hizo
efectivo, en la realidad histórica, en 1609. En 1611 los moriscos de V al
de Ricote -el valle de Ricote- enviaron una carta a Felipe 111 donde
pedían su comprensión y permiso para no abandonar sus casas y tierras. La respuesta ponderó la intolerancia de la corona. En el pasaje
literario Ricote, el vecino, justifica y alaba, increíblemente, la decisión
del rey. Sancho promete no delatado, pero se niega a prestarle ayuda,
ya que de hacerlo iría contra su rey. Cervantes, pese a todo, deja constancia de su liberalidad con respecto a los atropellos de su tiempo. Es
obvio que no compartía la política de pureza de sangre que regía las
manías del Imperio, al grado que, capítulos más adelante, establecerá
un juego de espejos entre la realidad literaria y la histórica cuando el
visorrey de Barcelona promete interceder por Ricote y su familia ante
el mismísimo Filipo Tercero. En la obra literaria quedamos en suspenso ante la respuesta del monarca; en la realidad histórica, tanto Cervantes como nosotros, alcanzamos a conocerla; respuesta que ya era toda
una dolorosa realidad cuando apareció el Segundo Quijote. No se trató de
una intolerancia de carácter xenofóbico, puesto que los moriscos no
eran extranjeros, sino de la cerrazón dogmática del pensamiento religioso que iba estrechando filas.
El peso de Sancho, en el Segundo Quijote, será de tal magnitud que,
poco a poco, refrán a refrán, se irá convirtiendo en el personaje sobre
el cual gire la semántica sentimental y vital de la historia, la del Segundo
Quijote, la del desengaño, la del barroco, la del siglo XVII.

Origen de la caballería y aval de las metamorfosis
Aquí, junto con el apaleado Quijote, que será la característica del personaje del Primer Q11ijote, mas no del Segundo (ya que el de este último
rara vez será escarnecido por sus semejantes, más bien se tratará de
atropellos, de encontronazos con la realidad ajena, tanto a su imaginario, como a la de sus lectores), hemos llegado a ese lugar de la Mancha
de cuyo nombre nadie se ha querido acordar; incluso el "autor": Cide
Hamete Benengeli que no da el nombre de la aldea para "que todas las
villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por

405

2

Homero". Don Quijote yace en su cama reponiéndose de su primera
salida mientras el cura, el barbero, la sobrina y el ama se confabulan en
contra de su desvarío. El veredicto no puede ser otro: la locura del
hidalgo se debe al mucho leer, más imaginar y poco dormir; es preciso,
entonces, arrancar de raíz el origen del mal: los libros, la biblioteca entera. En su excelente libro Por qué leer los clásicos,3 ltalo Calvino nos recuerda el comienzo de Tirant lo Blanch. Un caballero se ha quedado
dormido sobre su cabalgadura y ésta, vagando por el bosque, da con
una fuente. El caballero, que es el propio Tirant lo Blanch, despierta y
ve a un anciano, junto a la fuente, con un libro en la mano. Tirant lo
Blanch le confiesa su deseo de hacerse armar caballero y el ermitaño le
responde que en su juventud él lo fue y que en el libro, que tiene entre
las manos, está contenido todo lo concerniente sobre la orden de la
caballería andante. Acto seguido el viejo ex caballero arma al que será
el nuevo caballero. En el Segundo Quijote, "el Caballero de los leones" o
"de la triste figura", antes de convertirse en "el pastor Quijótiz" y de
volver a ser Alonso Quijano el Bueno, nos regala una larga perorata
donde nos ilustra que la caballería es una orden como lo son las religiosas, sólo que las segundas dan la batalla a lo divino, mientras que la
primera, de la cual él es flor y nata -al decir de sus lectores-, se concentra en lo profano. Llegando, incluso, a calificar, en su arrebato, de
andantes caballeros a don San Jorge, a San Martín ("más liberal que
valiente''), a don San Diego Matamoros (caballero "de las escuadras de
Cristo'') y a Pablo ("caballero andante por la vida"). Los libros están
estrechamente unidos a la caballería andante. Si consideramos que el
Tirant lo Blanch es el primer libro de caballerías de que se tiene noticia
en la península ibérica ryalencia, 1490; ya que el Amadís de Ga11/a se
publica en Zaragoza, en 1508) tendremos que convenir que detrás de la
iniciación de un caballero hay un libro. Detrás, al lado y de frente. De
un libro surge la caballería andante, las proezas del caballero serán recogidas en un libro y su fama, que lo ha de inmortalizar, se deberá a un
libro que le asegure la memoria entre sus lectores. Cervantes se huelga
de esto y sigue el patrón con severas dosis de ironía. El Pnmer Quijote
surge ·de la lectura paródica de los libros de caballerías; el Segundo, se
desprende de la lectura, doblemente paródica, del Pri,ner Quijote. Don
Quijote no tiene más de dos meses de haber salido, por vez primera, a
sus andanzas y ya, para la tercer salida, no sólo se ha impreso el Primer
2

Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Ma,,cha, ed. Martín de Riquer, v. II, RBA
Editores, Barcelona, 1994, p. 1163.
3
Italo Calvino, Por q11é leer Jo¡ cláJicos, trad. Aurora Bernárdez, Tusquets editores,
México, 1993.

�406

JOSÉ JAVIER VILL.ARREAL

Quijote, donde se recogen sus hazañas, sino que ya tiene múltiples lectores porque las ediciones se han sucedido unas detrás de otras. " ... que
tengo para mí que el día de hoy están impresos más de doce mil libros
de la tal historia; si no, dígalo Portugal, Barcelona y Valencia, donde se
han impreso; y aun hay fama que se está imprimiendo en Amberes, y a
mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se
4
traduzga." La lógica de la realidad se disloca con los tiempos particulares de los dos Quijotes. Cervantes nos avisa, entre risas, que estamos en
un mundo desmesuradamente libresco. Único origen de la caballería
andante que consiste, paradójicamente, en el ejercicio del mucho imaginar. Por lo tanto la acción condenatoria que llevan a cabo el ama, la
sobrina, el cura y el barbero, con respecto a los libros y a la biblioteca
toda de Alonso Quijano, tiene implicaciones y consecuencias que van
mucho más lejos de la supuesta cura del hidalgo. Al quemar los libros
se está aniquilando a la caballería andante. Y a que por una parte, se
borra la memoria y, por otra, se destruye el instrumento que puede
propiciarla tanto en el presente como en lo fururo: los libros. Desde
esta perspectiva se comprende plenamente la doble maquinaria que se
echa andar en el Primer Quijote. Por un lado, la realidad desmesuradamente libresca de las novelas de caballerías; realidad que no otorga
ninguna concesión con el marco extra literario. El universo del héroe
se desprende de una tradición que se continúa de libro en libro, sin
permitirse un solo guiño con la realidad no comprendida dentro del
horizonte textual. De ahí su naturaleza fantástica e hiperbólica, de ahí
la verticalidad del código moral que rige al caballero y a su mundo. Los
buenos y los malos. Por otro lado, está la realidad que presenta Cervantes, en el Pniner Quijote, q'ue escapa a los patrones tanto de la literatura
de caballerías como de la pastoril, la realidad rural de los viajeros de los
caminos y ventas de la Mancha; realidad que tiene mucho más que ver
con los motivos y razones de la picaresca y su cinismo que con los valores y preceptos de la andante caballería y sus ideales. Del choque de
estas dos realidades surge la curiosa exposición del Primer Quijote, esa
dicotomía que enfrenta y opone el mundo fantástico de los libros al
mundo llano y sin gracia de la cotidianidad más unívoca. Y en esta guerra por la verdad, donde la locura y la cordura entran en severa crisis,
los paladines de la censura (el ama, la sobrina, el cura y el barbero) dan
el resbalón que justificará plenamente toda desavenencia entre la realidad de don Quijote y la de sus interlocutores. En su afán por sofocar
las fuentes que originan la locura de don Quijote -que será una caracte-

4

Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, v. II, Op., Cit., p. 647.

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES.
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

407

rística que agrupará a los cuerdos, ya que todos, a lo largo del Primer
Quijote, a diferencia del Segundo, se propondrán _curar al hidalgo de su
terrible mal- estos paladines de la censura ( el arna, la sobrina, el cura y
el barbero) hacen una tremenda hoguera, en el corral, con los libros de
Quijano; pero no satisfechos con tal fuego deciden tapiar el acceso de
la biblioteca, desaparecer el espacio donde se incubó la maliciosa imaginación que hizo perder a Quijano y ganar a don Quijote. Una vez que
el hidalgo se ha recobrado .intenta llegar a su biblioteca, pero no la encuentra, no da con la puerta. Admirado interroga a la sobrina y al ama
recibiendo la respuesta que ha de librar, de manera definitiva, de todas
las trancas y cerraduras, a su imaginación: el "encantamento". Sin embargo, este recurso liberador, en el Segundo Quijote, se convertirá en una
pálida y dolorosa coartada; justificación penosa de un descreimiento
que conducirá, inevitablemente, al desengaño. Tono, este último, que
envolverá al Segundo Quijote en señalado contraste con el Primer Quijote.
Recuerdo esa impactante escena donde el "Caballero de la triste figura", en un gesto, maliciosamente triste, le dice a Sancho que le creerá
todas las visiones que dice haber tenido durante el vuelo, en ancas de
Clavileño, por los celestes aires, si él le cree las visiones que presenció
en la cueva de Montesinos. Sancho calla y don Quijote mastica su
triunfo; un triunfo amargo que nos conmueve y, a pesar de ser sus lectores del siglo XXI, desasosiega e intimida. He aquí el rostro oculto del
encantamiento en el Segundo Quijote. Pero volvamos al origen de esto.
En medio de nubes y montado en una serpiente un poderoso encantador, adversario suyo, llegó e hizo desaparecer su biblioteca con
todos sus libros y haberes. Rápidamente don Quijote da con el autor
de tan inimaginable afrenta; se trata, sin duda alguna, de su gran enemigo Frestón, sabio que le tiene gran ojeriza. A partir de aquí su mundo
se irá poblando de encantados y encantamientos, sobre todo en el Segundo QJJjjote, donde tales prodigios dominarán el tiempo y el espacio de
la narración. Si la venta, que él ve castillo, resulta a los ojos de Sancho
de dudosa grandeza se tratará de un encantamiento. Si durante el vergonzoso episodio del manteo de Sancho, por parte de los villanos, el
Quijote se ve impedido de brincar la barda para auxiliarlo será, sin duda
alguna, por estar sujeto a su montura por encantamiento, y los villanos
dejarán de ser tales para convertirse en fantasmas. Explicación que no
terminará nunca de satisfacer, a lo largo de los dos Q11!Jotes, a Sancho. Si
los ejércitos poblados de nobles y graves caballeros resultan ser rebaños de ovejas y cabras, se tratará, sin duda, de algún encantamiento
para restarle mérito a su proeza. ·Si los desmesurados y desaforados
gigantes, una vez vencidos, en dudosa lid, acaban transformados en

�408

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

molinos de viento, se tratará igualmente de algún sortilegio ~ara reb~jar
su victoria; y así todo tendrá una explicación que unifiq~e, sm ~onflicto
alguno, su visión de la realidad con respecto a la re~da~ rrusma. La
verdad caerá en entre dicho ante la libertad conseguida. No se trata
tan sólo de que la imaginación se apega a la realidad,. sino también ~e
que la realidad se apega a la imagina~ión y de que ~sta 1~ter~,epe~denoa
es esencial"5 La libertad del pensarruento y de la rmagmac1on dictan_~ª
libertad del obrar. En este sentido estamos de lleno en el Segundo Quyo-

te.
" .. .la realidad se apega a la imaginación ... " La frase es del poe~
Wallace Stevens, y la frase califica a la lógica ~xpositiva_ del Segundo [2.utjote. Aquí no habrá más libros de caballerías que parodiar; par~dia s_e
centrará en un solo libro: el Pri111er Quijote. Cervantes no solo ha 1maginado lo inimaginable, sino que ha realizado lo irrealizable: un ~e~~o
libro que parodia "carnavalescamente" a una obra que pub~co diez
años atrás. Cervantes se parodia a sí mismo. El Segundo Quqote es la
parodia del Primer Quijote, y el primer don _Quijote ser~ lle~~do al
máximo de su expresión literaria en el maneJo y prese~t:J.ficacion del
segundo don Quijote; Sancho, en cambio, "_dime con qwen andas y ~e
diré quien eres", "el que a buen árbol se arnm:, buena som~ra le cobija", "el que anda con lobos a aullar se enseña , ha aprendido de don
Qmjote la discreción y se nos ha revelado como una ~oz moral que
trasciende toda temporalidad. Habrá otro libro en la m1ra de! ~egundo
Quijote; la condena tendrá su blanco, imperdonabl~, en el apocn~~ de
Avellaneda. Este último será revisado con desprecio por don Qwiote,
vituperado por sus lectores, condenado al, infierno, negado por sus
propios personajes, como es el caso de don Alvaro Tarfe que lo declara
como un libro mentiroso ante un alcalde, mandado llamar por don
Quijote, que así lo consigna en acta oficial. Y a~~ al final de~ libro,
Cicle Hamete Benengeli se cuidará de atestarle un último coscorron.

!ª

La realidad, en este Segundo Q11ijote, será trastocada y modificada al
ser escenificada y dirigida por los lectores del Pnmer Quijote. Y~ esto
establece una rotunda diferencia entre los personajes de ambos libros;
de venteros, yangüeses, cabreros, barberos, gale~tes, soldados, mozos
de mulas; pasamos, en el Segundo Quijote, a bachilleres, actores, comediantes, poetas, titiriteros, labradores ricos, duques, cortesano~, doctores, generales, visorreyes, etcétera. De un mundo rural de iletrados,
donde don Quijote mudaba la realidad de acuerdo a sus lecturas, pasas Wallace Stevens, El ángel necesario. Ensqyos sobre la realidady la imaginación, trad.
A. J. Desmonts, Visor, Madrid, 1994, p. 32.

409

mos a un mundo cortesano y burgués de lectores que mudan la realidad de don Quijote de acuerdo al imaginario de sus lecturas. El mundo
se ha trocado en un gran escenario. La realidad sigue de cerca, como
habíamos dicho, a la imaginación, y ésta hace gala de una liberalidad
que envuelve tanto a don Quijote como a Sancho Panza y a su mujer
Teresa Panza. La literatura, en el Segundo Quijote, se ha adueñado de la
realidad. La realidad es un accidente donde poder imaginar. Por eso, si
en el PrimerQuijote, los cuerdos buscaban volver de su locura al caballero andante; en el Seg¡mdo, lucharán por conservar a don Quijote dentro
de su locura. Locura que significará para todos, no sólo divertimento,
sino la posibilidad de escapar a una rutina limitante y asfixiante, y avizorar, a lo lejos, otra vida. He aquí la carga transgresora de don Quijote
y Sancho, a fuerza de libertad han creado un mundo, han decidido
-pese a todo- crear un mundo donde vivir. Alonso Quijano no sólo
ha decidido buscar al otro que es su verdadero yo, sino que también ha
decidido buscar ese otro mundo donde la vida, la verdadera, parodiando a Rimbaud, citado por Saramago,6 se encuentra.
La constelación barroca

Cervantes corre todos los riesgos y se somete a los estrictos parámetros
creativos de la libertad. Tenemos dos libros compuestos de libros que
obedecen a diferentes tiempos e intenciones. Universo que ha sido
escrito por un inasible "autor" arábigo: Cicle Hamete Benengeli. Pero la
obra de éste ha sido traducida al español por un "traductor cristiano"
(¿Cervantes?) que, a lo largo de la lectura, nos hemos dado cuenta que
se ha tomado infinitas libertades. Amén del "autor" y de su "coautor",
está el narrador y los varios personajes que cuentan sus historias, fingen otras, se cruzan misivas o leen las historias de otros, no olvidando,
claro está, a los comentadores de la historia principal. "Real y verdaderamente, todos los que gustan de semejantes historias como ésta deben
de mostrarse agradecidos a Cicle Hamete, su autor primero, por la curiosidad que tuvo en contarnos las semínimas della, sin dejar cosa, por
menuda que fuese, que no la sacase a luz distintamente. Pinta los pensamientos, descubre las imaginaciones, responde a las tácitas, aclara las
dudas, resuelve los argumentos; finalmente, los átomos del más curioso
deseo manifiesta. ¡Oh autor celebérrimo! ¡Oh don Quijote dichoso!
¡Oh Dulcinea famosa! ¡Oh Sancho Panza gracioso! Todos juntos y cada
uno de por sí viváis siglos infinitos, para gusto y general pasatiempo de
6

José Saramago, "La falsa locura de Alonso Qwjano", trad. Pilar del Río, en E/

País, 22/V/ 2005, pp. 11-12.

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JOSÉ JAVIER VILLARREAL

LA REALIDAD. EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

..

los vivientes."7 La pluralidad de voces se convierte, en los dos Quijotes,
en pluralidad de mundos. Signo medular del carácter barroco éste -el
de la variedad- que agrupa registros y universos dentro de una sola
constelación artística, dentro de un sistema solar integrado por varios
planetas, pero cuya conformación no los hace perder su propia individualidad. Tenemos la parodia a los libros de caballerías, la conformación del caballero según las más estrictas leyes de la orden andante, la
secuencia de aventuras que integran su día con día que lo volverán digno a los ojos de su dama; su dama que le otorgará razón de existir y
justificará su espíritu redentor. Entidad amorosa -la dama- que romperá las reglas mismas de la existencia tangible y se refugiará en las razones de la poesía; ya que el fingimiento del amor alcanzará al mismo
fingimiento y ficción de la destinataria de tan apasionado fingimiento.
Don Quijote está condenado, y él lo sabe a plena conciencia, en el Segunda Quijote, por los agüeros que interpreta, al llegar a su aldea y que
Sancho se cansa en desmentir, a nunca ver a la dueña de sus pensamientos y suspiros. La parodia del libro parodiado que, a su vez, parodió a los libros de caballerías, alcanza también a la idealización del
amor que llevó a cabo el neoplatonismo del siglo XVI con respecto al
amor de los trovadores, al amor cortés, que habían convertido en una
verdadera religión. Y esto no es del todo extraño ya que los preceptos,
conceptos y términos de esta filosofía del amor se deben, en su origen,
al mundo de la mística. Se trataba de justificar y dignificar el amor a lo
profano.
Mas una nueva forma de narrar había surgido en 1554 con el Lzzari1/o de To1111es, pero se había afianzado hasta 1599 con el GuZ!J1án de A!farache, de Mateo Alemán: la picaresca, el ingenio picaresco, la perspectiva "desde el punto de vista del rencor",8 se hacía sentir en la literatura
española de finales de siglo; y Cervantes no se quedaría con los brazos
cruzados. La grotesca novedad estaba ahí. Un mundo al revés donde el
héroe se metamorfoseaba en antihéroe y las gestas se convertían en
acciones no subversivas, sino cínicamente rastreras y acomodaticias
dentro de un sistema de vida que empezaba a crujir por lo hueco y
podrido. Y así, bajo la perspectiva crítica del que escribe el PrimerQuijote, el andante caballero va a dar con esa cadena de galeotes, rosario de
vidas picarescas que se presentan hasta revelar a la perla de todas ellas,
la de Ginés de Pasamonte, que en el Segundo Quijote lo veremos metaMiguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, v. II, Op. Cit., p. 915.
Francisco de Quevedo, Vida del buscón don Pablos * uzarillo de Tormes, ed. Guillermo Díaz-Plaja, Porrúa, México, 1974, p. XV.
7

8

4 11

morfoseado en el maese Pedro, con su retablo y su mono adivinador.
Pero aquí, en el PrimerQuijote, la parodia también- alcanzará a la picaresca cuando Ginés le advierte a don Quijote que está escribiendo un libro so~re las peripecias de su propia vida. Cuando el caballero le pregunta st ya ha terminado el libro, el pícaro, de viva voz, le responde que
cómo podría haberlo terminado si su vida aún no ha terminado. La
narración picaresca obedece a un capitulado cronológico que nos presenta al pícaro desde su nacimiento. El texto es pronunciado desde la
primera persona del singular y el tono apuesta por un realismo de car~cter,. eminentemente, verista. Las acciones cesan cuando el protagorusta sienta cabeza, se retira del mundanal ruido, envejece o muere. La
narración sigue, a pie juntillas, el dictado de la azarosa vida del pícaro.
Llte.ratura y ~da ~e confunden en un solo cuerpo apuntalado por el
rea~smo ~est11norual. Por eso cuando el Quijote pregunta si el libro ya
esta te~ado, su autor-protagonista le responde que imposible, ya
que su vida aún continúa. La burla, nada sutil, de Cervantes, hacia el
n~evo género narrativo, es demoledora, al grado que el Primer Quijote
vmo a menguar fuertemente el gusto del público por tal literatura. Con
su aparición, en 1605, la picaresca vio declinar su imperio ante una
~onc~pc~ón del quehacer literario que exhibía y presumía sus recursos
1magmat1vos; recursos que se subrayarían hasta conformar el detonante
discursivo del Seg11ndo Quijote.
. La novela pastoril también tiene cabida en el mundo de los dos Quijotes. En el Primer Quijote aparece el cuento o novelera de la hermosa
Marcela y el desdichado Crisóstomo. Don Quijote es un mero espectador que oye y ve transcurrir la historia. Y la historia intercala poemas a
1~ usanza de Jorge de Montemayor en Los Siete Libros de Diana (Valen~1a, 1559). Pero a diferencia de la tipificación del género la parodia
trrumpe en la "camavalización" de la mentida pastora; ya que ésta aparece en pleno funeral de su trágico amador para defenderse de las acusaciones que allí se le imputan. Ya que si recordamos las características
que re:vestía_n al objeto de deseo, debemos acordar que la amada, aparte
de su maudita belleza, debía ser cruel y desdeñosa en extremo. Marcela
ar~enta que ella no tiene la culpa de la belleza que le atribuyen y que
no ttene porque verse forzada a entregarse a quien no ama aunque éste·
le ame. Los pastores fingidos y verdaderos, que allí se han reunido,
puesto que tenemos cortesanos vestidos de pastores junto a pastores
de carrera, por decirlo así, quedan pasmados ante las razones de la pastora y don Quijo~e- se declara su defensor. , Intenta encontrarla para
ponerse a su serv1c10, pero no da con ella en tan espesa sierra. Don
Quijote no debe cruzar la frontera entre la n&lt;?vela de caballerías y la

�412

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

pastoril. En el Segundo Quijote asistimos a la parodia no ya de la novela
pastoril, sino del Primer Qu&amp;ote, como ya hemos dicho. Al final del Segundo el Caballero y Sancho dan con un grupo de muchachas y muchachos que han decidido imitar a los pastores y al universo poético contenido en las églogas de Garcilaso y Camoes. Don Quijote va de vuelta
a su aldea derrotado por el Caballero de la Blanca Luna quien lo ha
hecho prometer que, por espacio de un año, no ejercerá el oficio de la
andante caballería. Como don Quijote no puede resignarse a volver a
ser quien no es, empieza a planear hacerse pastor. Él será "el pastor
Quijótiz"; Sancho será "el pastor Pancino"; el bachiller Sansón Carrasco se convertirá en "el pastor Sansonino" o "Carrascón"; el barbero
Nicolás, "Miculoso", en honor a Juan Boscán, que se llamó ''Nemoroso"; y el cura, "el pastor Curiambro". Es de notar, ya que así da inicio
el universo de las aventuras de don Quijote, y así termina, que el ama,
el barbero, el cura, la sobrina y, ahora, el bachiller, que no es otro que
el mismísimo Caballero de la Blanca Luna, animen a Alonso Quijano el
Bueno, en su lecho de muerte, a llevar a cabo tan prodigiosa transformación; pero esto no estaba en los planes ni de Cicle Hamete, ni de
Miguel de Cervantes. Se trataba de parodiar al Pri1ner Q1-1ijote, no de
hacer una obra "autónoma". He aquí el barroquismo extremo de Cervantes y la unidad y diferencia de los dos Q11ijotes-. ser una parodia de la
parodia misma, parodiarse a sí mismo; una obra que al crecer termina
mordiéndose la cola. Un ejercicio de creación y crítica inseparables.
Poesía y poética, un hito de modernidad a través del tiempo. Si la obra
de Luis de Góngora, en 1611, estaba sumando y transformando, con
una lectura radicalmente particular, las tradiciones poéticas que le precedían; Cervantes, en 1605 y 1615, hacía lo propio, al inaugurar la novela moderna, con las tradiciones narrativas. Se trató, sencillamente, de
dos adelantados del siglo XVII a los que les debemos la poesía y la
narrativa de nuestro tiempo.
·

LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

''e

Mtra. Minerva Margarita Villarreal
Directora de la Capilla Alfonsina
Universidad Autónoma de Nuevo León

uando algún lector me dice que le gustó algo, mi agradecimiento es tan desbordante que quisiera llevármelo a vivir
a la casa". ¿Es la comunicación el amor? Se pregunta Elena Poniatowska al final de su prólogo y después de haber inquirido, a
manera de estribillo, una y otra vez, si en cada lazo que filtra la memoria como sostén de la vida, el amor es el hálito que atraviesa, con su
lluvia de oro, los vínculos. La madre, el marido, los hijos, los nietos, la
editora de Era, un personaje tan definitivo como Jesusa Palancares, o
sus mismas amigas Jesúsa Rodríguez y Liliana Felipe. Y finalmente: los
lectores. Por allí deberíamos haber empezado. Por el dolor de amor.
Porque la falta es el principio. Y un autor sin lector es como un perro
sin dueño. O más aún, un dueño sin perro, un amo despojado, un
amor desdeñado, un ser sin posesión.
En el caso de las letras de Elena Poniatowska, esta travesía por el
dolor de amor que \onformó, en esencia, a la madre de nuestra autora,
según el propio relato, en ella se configura como el mismo acto escritural. Así, la narradora está en medio de todo, como San Sebastián, atravesada por las finas agujas de hierro que lanza la· realidad. La realidad si
la vernos. La realidad si nos guiña. La realidad si nos duele. La realidad
si existe. Y si existe es gracias a su marcha, a su puesta en movimiento,
a su reactivación en la palabra. Pues la palabra es el dato que la memoria archiva, como sustrato esencial de las imágenes, para constituirnos,
para dotarnos de identidad. Y este es y ha sido el compromiso de Elena
Poniatowska con la vida. Hurgar en sus terrenos más escabrosos, en
sus lomas más altas y despobladas, en sus ca1varios, en las protuberancias de sus martirios. Alcanzar el fuego por el camino del conocimien-

�414

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

to, que es el diamante del pecado, y finalmente, transitado. Y así, transfigurándolo en el ejercicio de la palabra, lograr una caricia de la redención.
Todo fijo en el lenguaje, no como testimonio, como pudiera pensarse por su trayectoria periodística, sino como una presencia enriquecida
de la realidad, o mejor, hacia la realidad. Como un regalo, un añadido
elaborado desde el don de nuestra escritora. Puedo asegurar hoy que la
lectura de Obras reunidas. 1. Narrativa breve, recientemente editado por el
Fondo de Cultura Económica, me ha perturbado. Puedo asegurar que
no soy la misma persona antes y después de leer este volumen, como
no fui la misma adolescente después de leer La noche de Tlatelolco. Tuve
que cerrar varias veces este libro. Tuve que cerrarlo para contener el
desbordamiento de las aguas que sus tormentas provocaban. Y la casa
sosegada que en el otero asoma no llegó nunca. Entré sí, en la casa
pormenorizada, en el espacio privado, sutil y contrastante, violento,
amoroso, hostil, condensado, hospitalario y cruel, en lo que se conoce
como mundo doméstico, que Elena desvela. En la casa, en ese reino de
confort y armonía donde debe privar la paz, sucede todo menos la
domesticación de las pasiones. Ese es el fruto del árbol que Elena madura lenta, pacientemente. Lo planta desde Lilus Kikus, desde allí arraiga la semilla que habrá de crecer y ramificarse, echar fronda, dar sombra y dar luz a un tiempo.

,.

1

Preguntas en apariencia tontas planteadas en sus entrevistas, desencadenan respuestas luminosas, como si desde alli, desde el desparpajo,
Poniatowska activara el motor de la poesía que surge del centro de la
vida:
Cuando le pregunté al sabio de Broglie por su flor predilecta, después de mirarme sorprendido me describió la nebulosa de Andrómeda
que va como una rosa desmelenada por el espacio sideral y me habló
de los doce pétalos infuútesimales que rodean el centro de la rosa
magnética que se abre en el centro de la materia.

Yo no le pregunté a Elena por su casa. Pero sí visité su casa. Una
mañana cerca del mediodía, o un mediodía invadido aún por la efervescencia matinal visité la casa de Elena Poniatowska en Chimalistac.
Allí lo primordial y sensible, lo desmadejado que asoma sus infinitas
pendientes son lomos de libros y papeles y papeles y revistas y diarios y
más libros y libros en un jardín de letras inagotable en el que los muebles son flores extrañas que apenas se dejan ver. Pero yo no le pregunté a Elena por su casa. No le pregunté por la casa. Detenida en la casa
que no me pertenece de un poema que no logra cuajar abro las páginas
de este libro y la casa abre sus puertas, y a sus anchas expresa su nudo

LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

415

emocional, su rabia, su impotencia, saca su llanto atorado por años de
buenas maneras, exhibe sus artistas, su techo viniéndoseme encima, la
madre cepillando el cabello de la niña con una furia descomunal, un
grito de impotencia que es apagado día tras día por la suma de las obligaciones maternas. Una violación, una muchacha que se pierde en una
casa hogar para la readaptación de adictos o la jaula que encierra el
canto de unos canaritos. La casa. Todo sucede en la casa y sus alrededores. Y todos los personajes giran sobre su eje. Así sea el ferrocarrilero que hace de su máquina su amor: la Prieta que también es la casa, el
nido, la fuente, el asidero sentimental.
Y lo maravilloso de este espacio es que hasta un pepenador hace de
un tubo su casa. No hay clase o grupo social que no posea casa, así sea
de desvencijado cartón. Y hasta los amantes de "Canto quinto", hacen
de un sórdido hotel su habitación impostergable.
Elena Poniatowska focaliza el discurso y centra la atención en la
suma de hallazgos que pueden pronunciar estas cuatro paredes como el
cuarto prestado que es el útero de la madre.
Pero veamos los instantes mayores de la contradicción que dan luz a
la escritura, que la ejercitan como bien mayor, como destino plenipotenciario:
Toda la vida he esperado que las soluciones vengan del exterior,
que todos los dones caigan del cielo, creo en lo sobrenatural y tengo
tendencia a enamorarme de personajes apocalípricos y a vivir sueños
que nada rienen que ver con la realidad.

Pero mientras esto sucede, la escritura fabrica la realización de su
deseo. La narrativa de Elena Poniatowska exhibe el corazón de acontecimientos que dentro de la más pueril de las circunstancias ordenan el
mundo o lo exhiben en sus peores contradicciones. Del primer caso
tenemos "De noche vienes". Sucede que una mujer, una muchacha, de
ojos verde transparencia, enfermera de oficio, se ha casado con cinco
hombres a la vez, y se turna, yendo una noche con cada uno, a brindarles su amor y su cuidado, sus atenciones maternales. Hasta que un día,
uno de ellos, descubre que ella no trabaja en el hospital donde se supone debería pasar el resto de la semana. La mujer jamás se turba ante los
juicios que le asesta como golpes al hígado el oficial en turno en la oficina gris y macilenta del ministerio. Para desposarse con cada uno de
los inquilinos de su persona, puesto que, como decía Pita Amor, tía de
la autora, "Mi casa soy yo", solamente la había movido el amor, la necesidad de darse, la urgencia de entrega anté los requerimientos y las

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MINERVA MARGARITA VILLARREAL

LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

necesidades de atención de cada uno de sus esposos, que para ella eran
sus niños. En el segundo punto, tenemos "Las pachecas", un cuento de
impecable factura que presenta un centro de rehabilitación juvenil que
es el mismo infierno y la in1posibilidad de dignidad y salida.
Existen algunos paralelismos entre los relatos de Elena Poniatowska
y los cuentos de Elena Garro. Hay ciertas constantes, por ejemplo, en
"La semana de colores", Elena Garro, a través de la mirada de una
niña, descubre las marcas de un burdel, cada cuarto un color como el
destino de cada día sin que la inocencia se pierda. Como las noches de
Esmeralda, en "De noche vienes", el misterio es la potencia registrada.
La sutileza que pondera cada una de las autoras para expresar lo innombrable es prodigiosa. Otra relación que encuentro sucede entre
"La culpa es de los tlaxcaltecas" de Garro y "Coatlicue" de Poniatowska. O entre los cuentos "El árbol" y "El día en que fuimos perros" de
Garro, y "La banca" y "Chocolate" de nuestra autora. Entre los primeros, la fusión de tiempos: el tiempo indígena y el tiempo contemporáneo operan bajo la expectativa de un vértigo rutilante que implica
fugacidad y tránsito de la realidad. Porque la realidad es puesta en entredicho por ambas autoras, y es puesta en entredicho porque la historia nos conforma y define. La historia que negamos se potencia como
la fuerza de la lava de un volcán hasta agotarnos. El primo marido de
Laurita, el personaje de Garro, es un indio, como india es Emma Sánchez Pérez, la jardinera o Coatlicue, que Marcela alucina cautivada por
su intensa personalidad, y por la alteridad que le infieren sus color y sus
rasgos. Ambos personajes femeninos se fugan a un tiempo anterior, a
una corteza distinta, prehispánica, que los despoja de su condición actual, que los aleja y subvierte. Es pues, la intención narrativa en los dos
relatos, la acción reveladora como acción subversiva. También en "El
árbol" y "La banca" suceden acciones semejantes que tienen que ver
con el contraste y la oposición social de los personajes. Con sus deseos
reprimidos. Son las sirvientas el motor de la debacle de sus patronas. Y
es el plano amoroso el que aparece como irrefrenable e indómito. "El
árbol" de Garro se secará por recibir las confesiones del crimen de la
sirvienta; el árbol de "La banca" será acuchillado para así detener la
acción del crimen hacia su marido de parte de la patrona. Ambos relatos son escalofriantes. Ambos relatos exhiben la naturaleza humana sin
concesiones. La sexualidad y el deseo ofrecen sus arrebatos sin consideración alguna. Siniestros, macabros, los planos enunciados en "La
banca" de Poniatowska y en "Coatlicue" pasan por encima de la razón
y de las normas sociales. De noche vienes y Tlapaleria son libros impecables, de magistral unidad y factura. Una suma de las distintas estrategias

narrativas de su autora. En la narrativa de Poniatowska la descripción
es rigurosamente obsesiva respecto del plano visual. Uno puede advertir una época, un sexenio, el color de un ambiente y hasta los olores
que allí emanan, gracias a la combinación que la autora ejercita entre la
enumeración y los despliegues de una acción interior tajante por parte
de los personajes. Por ejemplo, en "Canto quinto", la pareja que carga
su amor "por no dejar, por no decir cárgalo tú nomás".

417

-¿En qué piensas,Julia?
Había oscurecido.
Julia no contestó. Dijo bajito, muy bajito, como para sí misma: 'Desnúdate mi
amor, que vamos a morirnos·.
-Julia, ya vámonos.
Afuera, al salir,Julia se volvió y vio el anuncio de luz neón: Hotel Soledad.

O como sucede magistralmente en la neurótica relación entre la señora y la sirvienta de "Love story":
"¡Lupe!¡Lupe! Agotada, después de buscar a su sirvienta enloquecidamente, Teleca se desplomó en la alfombra y puso la cara en sus manos. Sólo entonces sintió sus mejillas mojadas. No era posible que todo este tiempo hubiera estado llorando. Reprimió un sollozo. ¡Lupita!
Lo mejor que puedo hacer es acostarme, tomar un tranquilizante, mañana buscaré a otra gente.' Teleca solía olvidar que tenía cuerpo --era
tan leve-, pero ahora le ardía, resonaba, amplificaba todos los ruidos
en su interior. Teleca estiró los brazos para jalar hacia abajo la hermosa, la pesada colcha de damasco que había sido de sus padres; lo hizo
lenta, cuidadosamente y de golpe, alú sobre el lino blanquísimo, a la altura de la A y la S bordadas a mano, entrelazadas bajo el escudo de
familia, vio el excremento, una enorme cagada que se extendía en círculos concéntricos, en un aterrador arcoiris, verde, café, verdoso, amarillento, cenizo, caliente.
En medio del silencio, comenzó a subir la peste".

Así, como las manos que trabajan la eternidad, porque no le temen a
ningún oficio que las implique, en "Tlapalería" la manos del dependiente, Don Seki, son puestas en primer plano hasta refrendar en un
alboroto de diálogos que son más bien las demandas de los clientes,
una nostalgia infinita, como cantaría José Lezama Lima:
porque ese alimento dura una recia eternidad
y es posible que sólo el hambre y el celo,
puedan reemplazar el gran tiburón de plata,
que yo he colocado en el centro de mi alcoba.

�418

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Así la literatura de Elena Poniatowska muestra sus manos de oficiante, sus manos de entrega, sus manos que ejecutan la palabra, que la
realizan para que la realidad nos crezca y se avecine muy dentro de
nosotros, para que la conozcamos a fondo y no nos reviente corno un
volcán, para que abra sus válvulas y transitemos hacia el otro tiempo, el
pasado, el prehispánico, el de 11atelolco donde Huitzilopochtli o Huichilobos, como reseña Bemal Díaz, recibía los bienes de los sacrificios,
la sangre joven vertida por amor a la vida y para que el bien regresara,
no por matanza y destrucción como sucedió hace 38 años por temor al
poder de la palabra joven. Para que podamos viajar hacia el futuro con
esos ojos que saben que "el cielo es un estado, un modo de ser, y no un
lugar". ·

Bibliografía
PONIATOWSKA, Elena, Obras reunidas. 1. Narrativa breve, Fondo de
Cultura Económica, México, 2005.

TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

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                    <text>CUARTA SECCIÓN

HISTORIA

�LOS CUARTOS DUEÑOS DE LA
HACIENDA DE MATEHUALA:
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

Mtro. Rubén M. Barba Nava
Investigador Huésped del Archivo Histórico
del Estado de San Luis Potosí

E

n el anterior articulo que se publicó en Humanitas 2004, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, llamado "Los Tres Primeros Dueños de la Hacienda de Matehuala" se dio a conocer que esos tres dueños fueron Miguel de Escorigüela, su hijo Antonio Orpinel de Escorigüela y Francisco de León. A estos tres hombres, aparte de la liga consanguínea de los Escorigüela, los unió una profunda amistad que los
llevó a caminar juntos gran parte de sus vidas.
Cabe recordar que de las relaciones de Miguel de Escorigüela con
Magdalena Gutiérrez de Cárdenas nació Antonio Orpinel en el año de
1617. Años más tarde, en 1622, esta mujer tiene otro hijo de padre no
conocido, que llevó el nombre de Juan Gutiérrez.
Tiempo después la susodicha contrajo nupcias con Alonso de Medellin con quien tiene un hijo al que pusieron por nombre Diego de
Medellin, quien nació entre 1624 y 1626. Por lo tanto Antonio, Juan y
Diego fueron medios hermanos de vientre. ·

�Los CUARTOS DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUAL.A.
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE AL.ANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

630

JOSÉ DE ESPINOSA
Este propietario fue hijo de Melchor de E~~inosa, mine~o en el Re~ de
Ramos, y de Jerónima de Grimaldos. Nac10 en 1615 y vto l~ luz pnmera en Ramos, S.L.P., lo sabemos así por los datos del registr~ parroquial de su entierro y por las noticias que de su padre nos da Miguel de
1
Escorigüela.
Jerónima de Grimaldos, ya viuda contrajo nupcias con Francisco de
León éste fue para José y para su hermana Magdalena un segundo
padr:, y como el capitán de León no tuvo hijos, volcó en ellos todo su
amor paternal, tan así fue que en su testamento ell~s son sus herederos:
junto con los hijos de Magdalena, nietos de su ~u1er. Se_ sa~_que Jose
de Espinosa se casó con María Durán y que tuvteron varios hi1os, entre
ellos a Francisco, Mateo y Ana.

NICOLÁS DE ALANÍS
De este personaje sólo se que fue hijo de Magdal~n~ de Grim~dos
y por lo tanto nieto de Melchor de Espinosa y de Jeroruma d~ Grtmaldos, y sobrino de José de Espinosa, a la fecha no sabemos qwen fue su
padre.
El 25 de febrero de 1669, en Charcas, Francisco de León ~zo su
testamento y en él nombró como sus albaceas y tenedores de bienes a
José de Espinosa y a Gabriel López, y como asistente par~ la v~nt1i de
sus propiedades y paga de sus deudas a Fernando Garc1a,_ vec1no ?e
San Luis. y de lo que quede después de pa~ sus comprorrusos, designa por herederos a José de Espinosa de la rrutad del re~anente Y _de
otra mitad a Juan, Nicolás, Francisco de ~anís ~ a ElVIra de Gnma dos, hijos de Magdalena de Grirnaldos, su hi1astra.

t

El 20 de abril de 1670, en el Real de Charcas, fray Pedro_de Fontidueñas bautizó a Ana, española, hija legítima de José de Esp1nosa Y de
3
Maóa de Villafranco (Durán).
El 7 de diciembre de 1672, el capitán de León, por medio de un co-

dicilo cambió algunas de las disposiciones de su testamento; primeramente revoca el nombramiento de Fernando García como albacea y en
su lugar nombra a Nicolás de Alanís, para que en compañía de José de
Espinosa obren como tales albaceas. Y pagadas todas sus deudas del
remanente saquen mil pesos en plata, y de ellos le den quinientos
pesos a Elvira de Grimaldos y los otros quinientos a Francisco de Alanís; y de lo que quede por mitad a cada uno de los dos albaceas.4
El 19 de enero de 1673 muere el capitán Francisco de León, (aunque el asiento religioso marca el 22 de ese mes como el día de su fallecimiento, considero que esta última fecha es la de su entierro).5

Pero antes de seg11ir adelante con los datos sobre las vidas de nuestros biografiados, es necesano aclarar que las propiedades que está dqando en herencia el capitán
de León, están involucradas en 11n pleito de derechos hereditarios, .fincado e11 la Real
Audiencia de Guadalqjara por Diego de Medellín, medio hermano de Antonio
O,pinel. Para dar l11z sobre esta situación a continuación hago 11na relación de
hechos:
El 22 de enero de 1645, el capitán Mig11el de Escotigiiela, primer d11eño de las
haciendas de Matehuala, San Juan y Vanegas, testa y nombra por s11 heredero
11niversal a su h!Jo Antonio Orpinel,· días más tardefallece. A raíz de s11 muertey
por de11das a S11 Majestad la &amp;al Cqja de Zacatecas embarga dichas haciendas,y
elj11ez comisionado para la dicha eject1ción nombra a Orpinelpor depositario de las
estancias e111bargadas.
Pasan once a,7os, durante los cuales el capitán Antonio O,pinel detenta la propiedad de dichos predios, hasta que el 1Ode julio de 1656 la Real Cqja referida le
remata las haciendas a l:rancisco de León, pero en el 011to de remate se incl19e una
cláusula de calidad que dete-mlina que si Antonio Orpinel enterase la cantidad en
que se rematan sea preferido, esto le da 11n derecho sobre las 111encio11adas haciendas
y ese derecho puede ser heredado.
En agosto de 1659 muere el capitán Antonio Orpinel,y el capitán Francisco de
León, akgando ser s11 heredero, prom11eve tm juicio reclamando los bienes del occiso
en eljuzgado de Charcas, el cual resuelve a su favor. Con esta sentencia todo ,mmdo
ga11a: Francisco de León se con,promete a pagar a los acreedores de O1pinel, por lo
tanto le quita a la familia delfinado esa carga; la justicia de Charcas no se involucra en ningún otro hechojurídico porq11e la otra propiedad q11e reclama el capitán de

1 APCHSLP,

4

2

5

Llbro de defunciones 1694-1738.
AHESLP FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 2f-3v.
3 APCHSLP, Llbro de bautizos y casamientos 1661-1685.

631

AHESLP, FMiCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 4f-5f.
APCHSLP, Llbro de defunciones 1660-1693.

�Los CUARTO_s DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSE DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

632

León, son los 54 sitios de ganado mayory menor que se le mercedaron a Antonio
Orpinel por don Martín de Zavala y que están en el Nuevo R.eino de León;y el
susodicho de León con este fallo está en línea con el der-echo otorgado al capitán
Orpinel por la cláusula de calidad mencionada, puesto que es ahora su heredero;y
los mineros de Charcas porque al tomar posesión Francisco de León de tales haciendas se aseguraba el abasto de carbón y de los prod11ctos agrícolas que se sembraban
en el Valle de Matehuala, y de entregárselas a Diego de Medellín no tenían tal
seguridadpor ser un extraño. Sin que pasara mucho tie1JJpo, el 7 de septiembre de
1661, Francisco de Leóny el bachiller Diego Vígil de Quiñones, cura en el R.eal de
Papagayos, hacen trueque, éste entrega la hacienda de minas que tiene en el citado
R.ealy aquel le da a cambio los 54 sitios que eran del capitán Orpinely otros bienes
más. Pero hay quien no está de acuerdo con todo este proceso, y es Diego de Medellín, que posiblemente entre 1660 y 1661 inició un juicio ante la R.eal Audiencia
de Guadalajara, tal vez en grado de apelación, alegando que Antonio Orpine4 su
finado medio her111ano murió intestado, pues en el 111encionadojuicio en que se declaró herede.ro a Francisco de León, no se exhibió un testamento del occiso que se
hubiese otorgado ante la Je de un escribano. Habiendo hecho estas aclaraciones sigo
adelante con el relato.
El 20 de enero de 1673, en la hacienda de fundición de Matehuala,
Fernando Ramos de Arreola, teniente de alcalde mayor en el partido de
Matehuala, clio fe de que el capitán Francisco de León falleció de muerte natural y con clisposición de testamento; y declara que es de su conocimiento que todos los bienes del difunto están embargados por la
Real Justicia, desde 1668 con motivo del conflicto entre España y
Francia, por haber sido el capitán de León de nacionalidad francesa;
atento a lo cual manda que José de Espinosa y Nicolás de Alanís, que
dicen ser sus albaceas, no innoven nada de los dichos bienes; y a los
arrendatarios de las haciendas de labor y fundición les previene sobre
lo mismo. El teniente Ramos de Arreola manifiesta que dará cuenta de
estas diligencias al capitán Martín de Alvarado, alcalde mayor del Real
de Charcas, para que éste clisponga lo más conveniente para el caso.
Los dos albaceas se dan por notificados, así como Antonio de Abarrn6
tegui, arrendatario de la hacienda de labor.
El 21 de enero de 1673 en la hacienda de fundición de Matehuala, el
capitán Martín de Alvarado requirió que los albaceas y tenedores de
bienes que quedaron por fin y muerte del capitán de León, los pongan

6

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, f. lf.

633

de manifiesto; ~~s susodichos ese día manifestaron los bienes muebles y
la documentacion que guardaba el occiso: escrituras, vales, recibos de
pag~, et:,,, ~ntre esos pap~le~ algunos de ellos tienen verdadera importancia histonca y son los s1gwentes: Un pliego de papel que contiene la
merced que se otorgó a Miguel de Escorigüela de los sitos donde hoy
e~cin las_ ha;}endas de Matehu~a~ _San Juan y Vanegas. Un legajo cuyo
ro~o dice Autos de Corr:ipos~c1on de Tierras Contra Antonio Orpinel • Otro recaudo en medio pliego, cuyo rótulo clice "Contra Antonio
Orpinel". Un pliego q_ue es parte del testa~ento de Juan Ramos, vecino ~e San Lws, autonzado ante Pedro de Avalos, escribano real. Una
escntura que otorgó Francisco de León a favor del licenciado Alonso
Sánchez,Muñiz.en el Real,del Mazapil. Un vale de 150 pesos en plata,
que pago _Francisco de _Leon por Antonio Orpinel. Un legajo con recibos, de diferentes cantidades, a favor de Francisco de León firmados
del bachille_r José Farfán como capellán del Santuario y Capilla de
Nuestra Senora de Guadalupe de la ciudad de San Luis. Un recibo
firmado_ por Juan Tristán como mayordomo de dicha capilla. y el día
23 marufestaron los raíces que son: la hacienda de fundición de Matehu~a La Vieja, con ~na mina que está en el cerro de San Matías, por
aba¡o del de Los Frailes, y una hacienda de labor llamada Matehuala y
otras dos llamadas San Juan y Vanegas, y de todo lo referido se hacen
cargo y el alcalde les mandó los tengan de manifiesto sin innovar cosa
alguna, y que presenten dentro de cuatro meses el desembargo de los
citados bienes.7
. El _24 de ene~o ~e- 1673, en el Real de Charcas, José de Espinosa y
N1colas de Alarus pidieron al capitán Martín de Alvarado se sirva declararlos ~or tales albaceas y herederos y les dé licencia para usar y ejecutar el dicho carg?·. ~l capitán Martín de Alvarado los declaró por tales
~baceas, sm per¡wc10 del embargo referido, y que se les entreguen los
b1en~s con beneficios de inventario, con la obligación de tenerlos de
marufiesto y por vía de depósito y aclaró que los albaceas traerán recaudo en forma contra dicho embargo. 8
El 3 de junio de 1673, Nicolás de Alanís, vecino del Real del Mazapil, pareció ante Juan Brambila y Arteaga, alcalde mayor de dicho
R
. eal, Y1e pi'di'o un tanto autorizado de un mandamiento que está en su
Juzgado, en el que se declara que el capitán Francisco de León no está
comprendido en la cédula que manda se embargen los bienes de los
7

8

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 6v - 9v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, f. 10f.

�Los CUARTO,5 DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.

RUBÉN M. BARBA NAVA

634

franceses y que puede disponer de ellos libremente. El alcalde mandó
9
se le entregue un tanto del citado mandamiento.
El 17 de junio de 1673, en el Real de Charcas, ante el capitán Martín
de Akarado, presentaron el testimonio de desembargo. Y el capitán de
Alvarado da por libres las dichas haciendas y bienes para que los hayan,
10
tengan y posean como tales albaceas y h erederos.
Apenas habían pasado seis meses de que se les habían entregado las
haciendas a los dichos albaceas cuando se vieron en la necesidad de
valerse de alguien que conociera de su administración, con tal motivo
el ocho de enero de 1674 otorgaron poder a Francisco de Terrazas
Ruiz, quien durante varios años trabajó para Francisco de León en esas
propiedades, por lo que conocía el manejo de las mismas, además sabía
quienes le debían a de León y a quienes les debía él y cuanto, y estaba
enterado de todos los pleitos judiciales en que éste estaba involucrado,
principalmente el que Diego de Medellin llevaba contra él en la Real
Audiencia de Guadalajara, en el que éste reclamaba los bienes que dejó
11
su medio hermano Antonio de Orpinel a su muerte.
Este juicio se resuelve el 24 de octubre de 1675 y la sentencia de esa
12
Audiencia fue favorable a la parte de Diego de Medellin.
Al saber que su contraparte había ganado el juicio en Guadalajara,
los herederos deben baber decidido buscar la ayuda de una persona
influyente, poderosa y con suficientes recursos económicos, y este ~poyo se los brindó el bachiller Alonso Sánchez Muñiz, cura beneficiado
del Real del Mazapil, a quien después de traspasarle sus derechos
hereditarios, posiblemente en 1676, y ser oficialmente nombrado su
cesonario, se abocó a la defensa de los multicitados bienes invirtiendo
·
13
en ello dinero y tiempo.

ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ
De la vida del licenciado Alonso Sánchez Muñiz sólo sabemos que fue
cura y vicario del Real del Mazapil, Zac. durante muchísimos años.
Aparte de su actividad eclesiástica dedicó parte de su tiempo a la explo-

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 0l, fs. 10v - 12v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 13f.
11 AHESLP, AJPIVSLP, Serie PCH, Leg.01. exp.03, fs. 93f - 94v.
12 AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp. 03, f. 30f.
13 AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp. 10, f. 2v.

9

10

JOSE DE ESPINOSA. NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

635

tación de minas que ~ra un negocio relevante en aquella jurisdicción y
parece que obtuvo pmgües ganancias en ese ramo. Y sobre esa acti~dad versa el único documento oficial que conocemos antes de la
muerte_ d~ Francisco de León en el que aparece como actor, cuando el
16 de ¡ulio de !665 ante Juan Brambila y Arteaga, alcalde mayor del
Real del Mazapil, ve~de una hacienda de minas de sacar plata llamada
de ~s Papagayos, situada en la jurisdicción de Charcas, a Hernando
G~rcta en 2,000 pesos de oro común en reales. Alonso Sánchez Muñiz
asienta en ese documento que la referida hacienda se la compró al capitán Francisco de León. 14
Un testimonio de esta escritura debe ser la que se encontró entre la
do:um~ntación qu~ dejó ª. su m~erte el dicho capitán de León y que
esta enlistada en el 10ventano de bienes en un párrafo anterior.
El 22 de agosto de 1676, el licenciado Alonso Sánchez Muñiz cura
b~neficiado y juez eclesiás?co ~e la jurisdicción del Real del Maz~pil y
mmero en ~se Re~, otorgo y dio poder general al capitán Antonio Pérez de Molina, residente en la hacienda de Matehuala. Este poder se
otorga ante el alcalde mayor del Real y Minas del Mazapil el capitán
Francisco de Palma y Arellano. 15
~l 11 de septiembre de 1676, ante el alcalde mavor del Real del Mazap~, el_Jicenciado ~onso Sánchez Muñiz otorgó poder al capitán Antoruo Per~z de Molina, para que en su nombre parezca ante las justicias
de Su Ma¡estad, en el juicio que tiene pendiente en el Real de Charcas
contra el capitán Diego de Medellín. 16
~n octubr~ de _1676, el capitán Antonio Pérez de Molina, poderhabiente del licenciado Alonso Sánchez Muñiz, fue al Real de Charcas
a responder a las de~andas que el capitán Diego de Medellín puso a su
parte como cesonano de los herederos del capitán Francisco de León,
finado'. Y a p~ner demanda en contra de él como heredero del capitán
Antoruo Orp10el? su finado medio hermano, por cinco mil y pico de
pes~s que el capitán de León pagó a diferentes acreedores del capitán
Orpmel, más 404 pesos que de León y Juan Gutiérrez, éste como albacea d~l capitán Orpinel, pagaron a la justicia de este Real por tributo
de los bienes muebles que por herencia entraron en poder del capitán
14

AMMZAC, Caja 1632 - 1688, exp. 1665.
:: AHESLP, AJPIVSLP, Serie PCH, Leg.01, exp. 04, fs. 27f-28f.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp.10, fs. lf-1v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. 12f-12v.

�RUBÉN

636

Francisco de León.

M. BARBA NAVA

17

El 9 de diciembre de 1676, ante el capitán Juan Vélez de la Torre,
alcalde mayor del Real de Charcas, el capitán Pérez de Molina, dijo que
por saber que la Real Audiencia de Guadalajara le cometió a su ju~gado
la determinación del juicio que sigue Diego de Medellín pretendiendo
los bienes muebles que dejó a su muerte el capitán Orpinel, le pide
carta de justicia requisitoria para que la Real Justicia del Río Blanco
haga embargo de los 54 sitios de ganado mayor y meno~ ~ue es~n en
el puesto del Potosí, Reino de León, que fueron del capitan 01:Pmel, y
los cuales se le adjudicaron a Diego de Medellín por sentencia de la
Real Audiencia de Guadalajara el 24 de octubre de 1675. El alcalde
mayor mandó se le despache a esta parte la carta de justicia requisitoria
18
que pide, haciendo relación del testimonio que presenta.
El 9 de octubre de 1677 el capitán Antonio Pérez de Molina poderhabiente del licenciado Alonso Sánchez Muñiz, dio en arrendamiento
un sitio llamado La Punta, en el Real de San Sebastián del Cedral, en la
jurisdicción del Real de Charcas, a don Francisco Sánchez de C~s, vecino y minero en el Real del Mazapil y en el Real de Concepcion. ~l
dicho arrendamiento se protocoliza en el Real de Charcas, ante el capitán Juan Vélez de la Torre, alcalde mayor _del mencion~do Real y su
jurisdicción. Y por medio de este arrendanuento le perrrute poner carbonera en ese sitio, y para el efecto de hacer carbón pueda cortar todo
.
,
19
el monte que hu b1ere en e1 y sus contornos.
Aquí es conveniente hacer otra pausa más en este relato, pa_ra ~xponer un suceso que ayudará a entender el porqué de los acontecuruentos
que se narrarán más adelante. Desde los primeros años del s~glo XVII
hasta el año de 1682, los naturales, indios chichimecos: negntos, huachichiles y borrados, rancheados a lindes de la hacienda de Matehuala y
que eran los jornaleros de las haciendas de labor y de las carboneras del
Valle de Matehuala, habían solicitado tierras para fundar su pueblo Y
sementeras a los diferentes virreyes que lo fueron en ese periodo, Ypor
diferentes razones, que no eran más que intereses de hacendado~, carboneros, mineros, asentistas de Las Salinas, etc. y del propio gobierno,
que siempre entorpecía sus diligencias con el pretexto del problema

LOS CUARTOS DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

637

jurisdiccional, que sí eran indios de frontera estaban sujetos a los asenti~ta~ _de Las Salinas o qu~ ~as tierras que solicitaban estaban en la juris~cc1on ?e la Nueva Galicia y la Real Audiencia de México no podía
mterverur, en fin, por generaciones lucharon por conseguir sus tierras
lucha infructuosa hasta el 23 de febrero de 1682, cuando la Real Au~
diencia de Guadalajara emitió una real provisión por la cual mandaba al
alcalde mayor de Charcas, que sin dilación alguna hiciera que se fundara pueblo en Matehuala, y que se fabricara iglesia, lo cual se debería
hacer en la parte y lugar que más conveniente fuere a la conservación
de los dichos naturales. Expuesto lo anterior prosigo con la relación.
El 9 de abril de 1682, cuando el justicia mayor de Charcas, estaba en
la dilige~ci~ de d~r ~osesión de las tierras en que han de fundar su pueblo los mdios chichimecos, terrenos que son propiedad de la hacienda
de Mat~~uala, se presentó José de Espinosa, vecino de este puesto,
contradiciendo la posesión, y dijo que lo hacía como albacea del capitán Francisco de León, difunto, y en nombre de Alonso Sánchez Muñiz, a quien tiene dada cesión de su herencia; por lo que contradecía
una, dos, y tres veces la posesión. A pesar de esta contradicción se prosiguió con la diligencia. 20
En esa misma fecha se presentaron ante Francisco de lzaguirre, alcalde mayor del Real de Charcas, Pedro González de Solís, Juan Cortés, Pedro González de la Cruz, Diego Álvarez de Albornoz, Nicolás
González, José González y Cristóbal Coronado, vecinos del Valle de
Matehuala, en el distrito de San José de lpoa, cuatro leguas al sur de la
Hacienda de Matehuala, todos ellos carboneros y labradores; y declararon que los naturales que se han llamado a pueblo los más de ellos han
estado a su servicio y que todos estos sirvientes, con sus mujeres e
hijos, se les fueron a fundar el pueblo de San Francisco de Matehuala
por lo que los trabajos en las carboneras y haciendas de labor han quedado suspendidas. Dadas las graves consecuencias que pueden resultar
d~ este abandono, el alcalde mayor les pidió a dichos naturales que
nuentras edificaban su pueblo se quedasen algunos de ellos en estas
haciendas para que no parasen del todo, y no se afectaran por su causa
los reales quintos de su Majestad, a lo cual estos se negaron rotuodameote.21
El 10 de abril de 1682, Francisco de lzaguirre, alcalde mayor del

11

AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp. 10, fs. 2f-2v.

1a AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp.10, f. 2f.
19 AHESLP, AJPIVSLP, Serie

PCH, leg. 01, exp. 04, fs. 28v-29f.

20 AHESLP,

FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. 12f-12v.

21 AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, f. 14f-15f.

�Los CUARTO_5

DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSE DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

638

Real de Charcas, expone que al dar posesión a los naturales de los terrenos necesarios para fundar su pueblo y sembrar sus semanteras, dejó
el agua libre para que fuese común tanto a los propietarios de la
Hacienda de Matehuala, como al recién fundado pueblo, pero que debido a que ambas partes reclaman la propiedad del citado liquido, para
privar a los demás de él, a optado, con el fin de evitar inconvenientes y
pleitos, por dejarla realenga y común a todos hasta que la Real Audien22
cia de Guadalajara determine lo que más convenga.
El 21 de agosto de 1682, ante Francisco de Izaguirre, alcalde mayor
del Real de Charcas, comparecieron los carboneros y labradores de
Ipoa y Matehuala y le expusieron el daño y perjuicio que se les seguía al
llamarse a pueblo los naturales, pues estos se fueron dejándoles paradas
sus haciendas y como consecuencia de ello el crédito y correspondencia de los mineros del Real de Charcas. Para informar a la Real Audiencia de Guadalajara a quien pertenece la determinación y remedio de
este caso, el citado alcalde mandó que comparezcan ante él tres vecinos
y mineros de ese Real, y declaren sobre lo que de este problema saben.
Se presentaron Francisco Bernal Lobo, Baltazar Delgado y Jerónimo
Ramos de la Vega, mineros, quienes declararon que sus haciendas de
beneficiar plata hace tres meses que están paradas y otras más de ese
Real, porque las carboneras de Matehuala e Ipoa, que fueron las que
por muchos años les abastecieron, no les surtían carbón, debido a que
los naturales que trabajaban en ellas se fueron a fundar su pueblo; que
han buscado otros proveedores, pero que estos les han incrementado
el precio de seis reales la saca hasta un peso, por lo que se verán afectados los reales quintos y el comercio de la región; de todo esto se informará a la Real Audiencia de este Reino de la Galicia para que de23
termine lo más conveniente.
El 14 de septiembre de 1682, la Real Audiencia de Guadalajara expone que en las diligencias de ejecución que se hicieron por orden de
su real provisión, en las haciendas de Matehuala, San Juan y Vanegas,
en las cuales consta se le notificó dicha real provisión al Lle. Alonso
Sánchez Muñiz, el cual interpuso declinatoria de la jurisdicción real y
renunció su derecho en el Juzgado General de Bienes de Difuntos,
dijeron que por ahora no ha lugar la cesión hecha por el licenciado
24
Sánchez Muñiz a favor del Real Fisco por litigiosa.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp 03, f. 15v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. lf-2v.
24 AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp. 03, f. 8f.

El 2 de noviembre de _1682, el capitán Antonio de Barreda, alcalde
n:iayor del Real del Mazapil, declaró que notificó en su persona al licenciado Alonso Sánchez Muñiz otra real provisión, por la cual se le mand~ pre~~ntarse en el juzgado del Real de Charcas; y que habiéndola
01do, di¡o que por encontrarse ocupado en la administración de su curato y por algunos achaques de sus enfermedades y hallarse corto de
caudal por el gasto de los muchos pesos que le ha costado tratar de
po~e: en posesión de la hacienda de Matehuala a los herederos del
capitan Francisco de León, de los cuales la adquirió como su cesonario
Yno ~aber recogido ningún fruto de ello; por estas causas y porque e~
la hacienda
· b de Matehuala se ha fundado pueblo de indios chichimecos,
renu?ªª a del derecho de cesionario, según y como se lo otorgaron los
refendos her~d~ros, para que como partes legítimas sean citados ellos
para el cumplimiento de esta real provisión. 25
En 1685 Diego de Medellin tomó posesión de las haciendas de Matehual~, San _Juan: Vanegas, El Cedral de San Sebastián y La Punta,
despues de die~ anos de ~ue la Real Audiencia de Guadalajara falló a su
favor ~n el pleit~ por el mtestado de los bienes raíces que su hermano
~tomo ~~ Orpmel dejó al morir, contra Francisco de León y cuando
este fall~Cto contra sus herederos y albaceas. Y posteriormente por el
de los _bienes muebles radicado en el Juzgado del Real de Charcas. En
esos diez largos años los alcaldes mayores del citado Real se opusieron
ª llevar a ~abo la entrega de las dichas haciendas alegando que Medellin
no cumplía con los req~sitos que la mencionada Audiencia le imporúa
para que to1;-1ara posesion de los dichos predios y con algunos otros
pre~extos ~as, todos _ellos baladíes. El caso llegó tan lejos que ese supe.no~ gobierno se v10 en la necesidad de nombrar un comisionado
:spectal para que llevara a cabo la entrega de las citadas haciendas mas
este tampoco d o 1o_grarlo. La verdad era que los más poderosos' mi:eros de la regton c_apttaneados por Juan Vélez de la Torre se oporúan
. que toma_ra posesion de su heredad. Mas cuando las condiciones políticas cambiaron, Medellin en compañía del alcalde mayor del Real de
Charcas, Yde sus hijos Juan y José de Medellín, lanzó ·de dichas haciendas a los que las estaban detentando y entró en posesión de ellas. En el
caso ~e la hacienda de Matehuala, José de Espinosa se la entregó vo~untanamente, tan es así que se quedó a vivir en ella en la casa principal
Junto con su esposa e hijos; y a los naturales del pueblo de San Francisco de Matehuala los echó de las tierras qqe pertenecían a la dicha

r~

22

23

639

25

AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp.03, fs.10f-10v.

�RUBÉN M. BARBA NAVA

640

hacienda.

26

En 1694 en el censo de población efectuado ese año, por la parroquia de Ch~cas, está asentado que José de Espinosa, viudo, vive en,la
hacienda de Matehuala, en la casa principal que es de Juan de Medellin,
21
hijo de Diego de Medellin.
El deceso de José de Espinosa ocurre el 27 de septie~bre de 1~95 Y
se enterró en la iglesia de la hacienda de San Juan. Terua al morir 80
28
anos.

Nota: Como Nicolás de Alanís no aparece más en los hechos documentados después de 1676, supongo que siguiendo con las in~trucciones_ t~s_tamentarias del capitán Francisco de León, él y José de ~pmos_a se dividieron a
mitades el remanente de la herencia tocándole a Alarus los bienes con sede en
la jurisdicción del Real del Mazapil, como era la hacienda de sacar plata en el
Real de Concepción con sus minas.

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY
EN 1776-1821
Prof. Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

Abreviaturas de las Fuentes:
APCHSLP. Archivo Parroquial de Charcas, San Luis Potosí.
AHESLP.

Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí.

FAMCH.

Fondo de la Alcaldía :Mayor de Charcas.

AUG.

Archivo de la Universidad de Guadalajara.

BPEJ.

Biblioteca Pública del Estado de Jalisco.

AMMZAC. Archivo Municipal del Mazapil, Zacatecas.
APlVSLP. Archivo del Juzgado de Primera Instancia de Venado, San Luis
Potosí.
AGN.

Archivo General de la Nación.

AGN, Ramo tierras, "ºl. 3340, exp. 02.
APCHSLP, Llbro de padrones 1694.
zs APCHSLP, Llbro de defunciones 1694-1738, f.11.

26

E

n 1994 apareció el volumen I de las Actas del Ayuntamiento de Monten-ry, 1596-1690. Hubieron de pasar diez años para que viera la
luz pública el volumen 11, 1691-1775, impreso en el 2004. En
este mismo año fue hecha una segunda edición del primero. Ahora es
posible la publicación del volumen III, que comprende los años de 1776
a 1821. Los tres, cubren todo el período virreinal, y se tiene el propósito
de continuar imprimiendo los relativos a los años siguientes.
El primer tomo nos dio idea del difícil proceso de crecimiento de una
ciudad tan alejada del centro de la Nueva España. En el segundo, advertimos algunas expresiones de relativo progreso. Pero, mediado el siglo
}CVlll, Monterrey cayó en una etapa de decadencia alarmante, debido, en
gran medida, a la colonización del Nuevo Santander. Este episodio histórico provocó el éxodo de pobladores hacia aquella nueva provincia. No
sólo Monterrey pero otras poblaciones del Nuevo Reino de León, quedaron también sernidespobladas.
Una de las causas de esta crisis del Ayuntamiento regiomontano, seguía siendo el sistema de los oficios vendibles. Sólo unos cuantos vecinos pudientes lograban comprarlos. A ello se agregaba el hecho de ser
muy escasas "las personas prácticasy expeditas en quienes conc111ran las circunstan-

cias que se requieren para estos empleos". 1

21

1 Acta

de primero de enero de 1792.

�ISRAEL CAVAZ.O5 GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

Estaba establecida una "tarifa" del costo de los cargos públicos. Pero
ésta variaba según la importancia de cada villa o ciudad. Al correr _el
siglo 1..'VIII, en junta del 1O de diciembre de 1800, fue hecho un avalu?
de las plazas concejiles. En opirúón de don José Joaquín Canales, regidor alférez real, comprar uno de estos cargos para Monterrey significaría
el desembolso siguiente:

raúficada el 5 de diciembre de 1788 por el virrey don Manuel Antonio
Flores, en documento que Sada presentó al cabildo de Monterrey el 25
de agosto del año siguiente.

642

Regidor alguacil mayor
Regidor a!férez real
Regidor, contador de menores
Regidorfiel ejec11tor

450.00
350.00
300.00
300.00

Los regidores llanos, sin regalías adicionales, costaban 300 ~e~os, el
primero: 400 pesos, el segundo y 100 pesos cada uno de los dos últunos.
Muy bajo anduvo el señor Canales en esta apreciación. El regidor alguacil mayor, don Francisco Javier de Urresú, estimó los empleos en
mucho mayor costo.

Regidor a!férez real
Regidor alguacil mayor
"en det11é1ito desde 1794 hasta ahora"
Regidor contador de menores
Regidorfiel ejecutor
Alcalde provincial
Rtgidores llanos

650 pesos
1000 "
800 "
600 "
1500 "
700 "
500 "

A los regidores llanos les pareció exagerado el costo de sus cargos.
Ellos mismos opinaron que apenas se deberán de pagar 50 p~sos cada
uno, "por lo gravoso que son y ninguna utilidad que producen". Cons1derab~,
además que ''por lo despoblado de este país [el Nuevo Reino] hace creer que hatga
pocos pretendientes que los soliciten" Vas plazas].
En el período anterior a 1776, el Ayuntamiento de Monterr~y c~nta~a
ya con los regidores Alejandro Muñoz de Herrera y Antoruo Sil:erto
Berridio. En 1780 don Manuel de Sada compró en remate el oficio de
regidor contador de menores y albaceazgos. Cinco años más tarde, por
cédula de 23 de marzo de 1785, le fue entregada la confirmación, que
presentó al cabildo el 16 de diciembre de ese año. Q~en _adquiriría el
cargo podía o no ejercerlo directamente. Esto es, que s1 as1 _lo deseaba,
lo delegaba en alguien. Tal fue el caso del señor de Sada, qlllen por real
cédula dada en San Ildefonso el 20 de agosto de 1786, obtuvo la facultad
de servir el empleo ''por medio de teniente o tenientes". Esta atribución le fue

643

Tuvo el ayuntamiento nuevos ediles adquiridos en la misma forma.
En 1~87 don Francisco Javier de Urresti compró el cargo de regidor
al~~cil mayor. Don José Antonio García Dávila por su parte compró en
Mexico, el 30 de mayo de 1788 el cargo de regidor alcalde provincial.
Como este caballero residía en el valle del Pilón y no en Monterrey, al
parecer sólo asistió a la junta del ayuntamiento del primero de enero de
1790.
Ya en los primeros años del siglo XIX, vemos que don Bernardo Ussel y Guimbarda figura como regidor fiel ejecutor, cuyo titulo compró el
5 de agosto de 1806.
Uno de los concejales más anúguos y de mayor permanencia en esa
época, fue don José Joaquín Canales. El gobernador don Melchor Vidal
de Lorca lo había nombrado regidor alférez real, en cabildo del 11 de
j~o de 1779. Como regalía de su cargo tenía la de ser él quien cada
pnmero de enero proponía las ternas de los alcaldes, síndicos y demás
empleos que habrían de ejercer durante el año. Así fue como durante
más de treinta años (1780-1811) tuvo bajo su voluntad la elección anual.
Alguna vez, en 1809, le fue protestada, pero él alegó que los vocales
''habían ido a su casa a acordar sobre el particular". Este privilegio de ser él
q~en propusiera a los sujetos para cada empleo, era muy suyo, y, ''por lo

mismo no les quedaba arbitrio a los vocales de elegir a otros".
La Secretaría
Lo que en nuestros días es la Secretaría fue atendida durante más de dos
siglos, por un escribano público y de cabildo, o por alguien que tuviese el

conocimiento necesario. Un escribano público, Diego Díaz de Berlanga,
lo fue del primer ayuntamiento de la ciudad, en 1596, y redactó el acta de
fundación. Pero no siempre un escribano logró sostenerse en un medio
tan pobre.
En el úlúmo tercio del siglo XVHI el Ayuntamiento no tuvo escribano. Las actas fueron redactadas por quien sabría hacerlo. Al final se
ponía la frase: ''por ante nos por no haber esm·bano de Cabiklo, ni otro alguno"
(1 ?88); ''por ante nos, a falta de escribano" (1794) . . Sólo en 1795, a partir del
pnmero de enero, sirvió temporalmente al cargo Mateo Lozano, como
•~scribano público y de cabiklo". Pero volvió a estar acéfalo este empleo y a
leerse: ''con testigos de asistencia, a falta de escribano" (1800); 'por receptoría, a

�644

ISRAEL CAVAZ.O5 GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1 822

jaita de escribano que no lo hr,ry en toda la provinda" (1808); ''con testigos de asistenda, por inopia del escribano real ni público que no le hr,ry, según derecho" (1811).

23 de marzo del año anterior, logró tener Monterrey los doce regidores
que le correspondían como la ciudad metropolitana.2 Fue difícil integrar
este cuerpo dada la escasez de individuos capaces de servir empleos públicos.

Miguel Margáin fue escribano del cabildo por varios años, con un
sueldo ridículo. Pero, el tres de junio de 1805, logró obtener el título de
escribano público, de minas, registros y real hacienda. Ello hizo mejorar
su situación. En 1809 fue sustituido por Pedro de Valle, a quien le fueron asignados como sueldo 200 pesos anuales. En 1813 figuró como
secretario José Trinidad de Arrese. El 2 de junio de ese año fue hecha a
la designación del cargo, ya con ese mismo nombre de Secretario (y no
como escribano). Así lo disponía. el artículo 32 de la Constitución Española de 1812. El nombramiento fue expedido a favor de don Pedro José
Morales, con el mismo sueldo, "en calidad de por ahora... por el estado en que se
haiian los fondos públicos" El 18 de noviembre de 1814 fue sustituido por
don José Gregorio Sotomayor, a quien le fue duplicado el salario. Pero
actuó solamente dos meses, volviendo a ocupar el cargo don Pedro José
Morales, en enero de 1815.
La Tesorería

En cuanto a los dineros, éstos habían sido controlados hasta entonces
por uno de los síndicos. Periódicamente eran rendidas las cuentas de los
fondos pertenecientes a los propios de la ciudad y a los de su patrona, la
Purísima Concepción. Fue hasta el último tercio del siglo XVIII cuando
el ayuntamiento nombró a un ''mqyordomo de propios", ajeno al cuerpo edilicio. Durante las primeras décadas del siglo XlX ocupó este cargo por
muchos años don Francisco de la Penilla. El empleo era honorario.
Alguna vez le fue asignado el uno y medio por ciento al que renunció el
señor Penilla en 1809, ''para que se aplique a la obra pública". Para esa época
ya era llamado tesorero y no mayordomo.
El Ayuntamiento

Algunos progresos se habían observado en el ayuntamiento al finalizar el
siglo XVIII. No pocas veces, sin embargo, un solo regidor, el alférez
real, hizo la elección en ausencia de los tres capitulares restantes (enero
de 1795).
En 1799 fue posible contar con cuatro regidores más, con el carácter
de honorarios, con voto en el cabildo. Pero estos no duraron mucho Y
fue sólo hasta 1810 cuando, en junta de 11 de mayo, el recién nombrado
gobernador don Manuel de Santa María, volvió a designarlos. Tres años
más tarde, en junta del 17 de agosto de 1813 y de acuerdo al decreto de

645

Dato curioso que se observa en esos años, en el de que hasta seis capitulares se apellidaban Garza. El secretario, en el acta, lo anotaba sólo
al primero, escribiendo para los demás: don fulano ídem. Algo más que
se advierte en el hecho de que la fórmula del juramento al tomar posesión, ya no se hizo prometiendo defender el misterio de la Purísima
Concepción. Ahora consistía en hacer la señal de la cruz, guardar la
Constitución (de 1812); observar las leyes; ser fiel al rey, y cumplir con
las obligaciones del cargo.
Acuerdos relevantes

En esta época se ve que se toman acuerdos de mayor importancia. En
abril de 1795 fue emprendida la construcción de una presa en el paso de
San Francisco. Se recurrió para ello a aportaciones particulares. La
construcción de otra presa al oriente de la ciudad, propició la erección de
una estatua de la Purísima; la apertura de una alameda; la instalación de
talleres de curtiduría. Estos habrán de dar origen al barrio de las Tenerías, y la presa a la apertura de una calle: la de la Presa, llamada de Diego
de Montemayor a partir de 1907. El fruto principal de esta obra fue el
crecimiento de Monterrey hacia ese rumbo.
La carencia de fondos imposibilitó la fundación de un colegio de propaganda fa/e, propuesto por el extinto obispo don Andrés Ambrosio de
Llanos y Valdés. Tampoco dio lugar a la edificación del convento de
monjas capuchinas, solicitado al rey por la abadesa de esa orden, de la
villa de Guadalupe de México.
El impulso a estas obras se debió indudablemente, al gobernador don
Simón de Herrera y Leiva. Era hombre de gran espíritu de progreso,
característico de la época de la ilustración y el enciclopedismo. En 1799
el ayuntamiento manifestó al virrey el mérito de este gobernante a quien
"por su buen gobierno esta dudad. .. en el día va en aumento".
Y no sólo por las obras públicas le recomendó. El ·cabildo enfatizó
también su actitud y la de su esposa, la señora gobernadora, durante la
2

Es importante hacer notar que metropolitana significaba ''cabecera del reino" o sede
de la autoridad del reino. Ahora se da este calificativo a la ciudad por su gran extensión
urbana.
·

�646

ISRAEL CAVAZOS GARZA

epidemia de viruela de 1798. Por supuesro que se hizo resaltar también
la abnegación de Fray Antonio de la Vera y Galvez, "único facultativo de
medicina" que había en la ciudad.
No fue esta la única epidemia en la que fue vista su intervención generosa. En abril de 1800 dejó sentirse otra, ahora de "calenturas pútridas".
Además del auxilio oficial y médico se recurrió entonces al amparo divino. El ayuntamiento acordó un novenario en la catedral a la Purísima,
''patrona jurada de esta ciudad". Los regidores, divididos por barrios, pidieron limosna en cada casa, para cubrir el costo de esos actos religiosos,
que concluyeron con una procesión con la Purísima, por las calles.
La fidelidad y adhesión del Gobierno y el Ayuntamiento a la iglesia
era constante. La del gobernador por el hecho de ser patrono real. Luto
por la muerte del obispo; alegría por la entrada de quien le sucedía. Ufanía por la llegada de la real cédula de 10 de noviembre de 1792, fijando la
silla episcopal en Monterrey, acordándose en junta del primero de marzo
del 93 asentada en el libro de actas. Por esos años continuaba latente el
culto "oficial" a la Purísima. El Ayuntamiento disponía la celebración
anual; acordaba a quien sería encomendado el sermón; la compostura de
la ciudad, las corridas de toros, etc. Aunque no todo era cordialidad. En
julio de 1800 el Ayuntamiento consideró atropellados los derechos del
pueblo cuando el cabildo eclesiástico destruyó el colateral mayor y emprendió obras en la catedral sin consentimiento suyo.
Entre otros acuerdos importantes figura el de la imposición, en septiembre de 1813, del nombre de Plaza de la Constitución a la de la ciudad, y la construcción de un obelisco o pirámide conmemorativa de la de
1812. O los acuerdos de noviembre de 1814 y enero de 1815, el primero
disponiendo el resello de la moneda en circulación y el segundo sobre
acuñación de cuartillas de cobre, con el cuño que conservaba el procurador.
Cuando el Ayuntamiento encontraba dificultad para tomar alguna resolución, recurría invariablemente a alguno de los canónigos de la catedral, conocedores de ambos derechos; o al licenciado Juan Manuel Mejía,
"único abogado secular que hqy en esta ciudad" Gulio de 1800).
Monterrey había progresado. Se hizo necesario, por lo mismo, la distribución de las tareas de los regidores, por primera vez en comisiones.
El acuerdo fue tomado el 20 de febrero de 1813. Algunas de estas emisiones fueron: las de policía y salubridad, abasto de carne, pesas y medidas, abasto de maíz, acequias y puentes, distribución de aguas, reparación
de las casas reales, construcción del pósito, etc.

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

647

Los gobernadores
Durante todo el período virreinal los gobernadores, además de su autoridad como tales, tenían la facultad de presidir el ayuntamiento. En el
lapso ~e 1776 a 1:88, el Nuevo Reino de León estuvo gobernado por
don Vicente González de Santianés.
En cabildo de 9 de mayo de 1788, don Manuel de Bahamonde Villamil p_resentó su nombramiento de gobernador, fechado el 20 de octubre
a~tenor. Para cubrir ''sus ausencias y enfermedades" nombró como su temente a don Roque Tato y López, el 20 de septiembre de 1790.
~~plido ~l t~rmino de su mandato el rey designó para sustituirle al
capttan don S1mon de Herrera y Leiva, por real cédula de 21 de julio de
17~4. Este gobernador tomó posesión en junta del ayuntamienro el 9 de
ª~:il del_año siguie~t~. Una d_e las más prolongadas fue la que le concedio el Virrey para via¡ar a la crndad de México. De ello se dio cuenta en
cab~do de 18 de enero de 1802. El mando militar y la subdelegación de
hacienda y guerra quedaron en el segundo comandante local, don Pedro
de_ Herrera, su hermano. La jurisdicción civil y ordinaria en el alcalde de
pnmer voto don Francisco Javier de Urresti. Fue don Simón uno de los
de ~ayor perm~nencia en el cargo, puesto que, dos veces reelecto, su
penodo c~ncluyo ~n 1~10. El 6 de enero de ese año el arzobispo virrey
do~ Francisco Javter Lizana y Beaumont nombró como gobernador inte~o a don Manuel de Santa María, quien tomó posesión ante el Ayuntaffilento el 26 de abril.
Au~que de duración efímera tuvo el Nuevo Reino de León un gobernad~r 1?surgente: don José Santiago de Villarreal, nombrado por Mariano _~unenez _en enero de 1811. Duró en el cargo sólo dos meses. En
:esion de pnmero de abril de ese año, y a propuesta del procurador, fue
ornado el acuerdo de nombrar una Junta de Gobierno que a la postre
se llamó Junta Gobernadora.
'
'
Este cue~o gubernamental se mantuvo en funciones hasta que, conforme al arttc~o- 10 del decreto de 23 de junio de 1814, el mando político de la provincia quedó a cargo del alcalde primero de la ciudad. Se le
~~nsideró ~~m~ ''e~ca'J,ado ", o com~ 7efe político sttbaltemo ", o como 'gomador polttzco intenno . Con estas disttntas formas aparece citado en las
actas. De esta manera ejerció cada alcalde primero en turno, hasta el 28
de octubre de 1817, cuando tomó posesión como gobernador el coronel
don Bernardo Villamil.

�ISRAEL CAV AZOS GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

Esto, en cuanto a lo político. En lo militar, desde 1814 había sido designado comandante general Joaquín de Arredondo, personaje ensoberbecido que habría de tener serios enfrentamientos con el Ayuntamiento.
Por principio de cuentas lo hizo objeto de constantes desaires y desconoció la autoridad política de los alcaldes. El 14 de octubre de 1814, al
pasar el cabildo en cuerpo a felicitarle por el cumpleaños de Fernando
VII, un centinela "en alta voz" impidió la entrada.

con tres. Verificado el sorteo favoreció al Lic. De la Garza. Una comisión pasó a la catedral a notificárselo y le condujo bajo de mazas a la sala
de cabildos.

648

''.A la ciudad no se le detiene", dijo el alcalde y pasó ''a la sala donde recibe".
Allí un teniente le dijo que volviera a las once. Los capitulares optaron
por retirarse, a fin de no volver a ser "el ludibn·o delpuebloy tropa que presenció el desaire".
El Ayuntamiento elevó oficio al virrey y al rey. Protestó también por
otro escandaloso incidente. Arredondo, so pretexto de "recoger vagosy mal
entretenidos", ordenó una leva. La tropa abusó entonces allanando casas
de gente respetable y apresó con violencia a individuos honorables. La
soldadesca derribó el obelisco de la Constitución.
Los enfrentamientos entre Arredondo y el Ayuntamiento se multiplicaron. El comandante general justificó su actitud alegando las regalías de
su empleo:
... con casi igual autoridad que el Excmo. Señor Virrey, a quien únicamente está sujeto en lo militar, y que traía en su poder órdenes y declaraciones que le concedían tales prerrogativas. (Cabildo de 29 de mayo de
1815)

Los sucesos de España

649

Acontecimiento de gran relevancia fue también la instalación de la
Diputación Provincial. El acto tuvo lugar en la sala del ayuntamiento el
12 de mayo de 1814. Alli mismo la Diputación celebró sus reuniones los
martes, jueves y sábados.
Lamentable1?ente y co~o sucedía con el comandante general, surgiero~ competencias de autondad entre el cabildo y la diputación. El secre~o de ésta asistió con bastón a las funciones religiosas, ocupando el
asiento que le correspondía al alcalde, como titular del mando político.
La diputación tuvo duración efímera. En el acta de 7 de noviembre el
Ayuntamiento expresa que "se halla extinguida".

!ª

_Al ser pub~~ada e~ 182~ Cons?tu_ción Política de la Monarquía Espanola, resurgio la D1~utacion Provrnc1al local, que habría de prevalecer
hasta cuando fue sancionada la Constitución Política del Estado de Nuevo León, el 5 de marzo de 1825.

El juramento de la nueva Constitución Española fue hecho en la catedral de Monterrey, el 13 de junio de 1820. El comandante Arredondo
lo hizo ante un crucifijo, en presencia del obispo Berlaunzarán. El alcalde don Francisco Bruno Barrera, encargado del mando político, la juró
ante el comandante Arredondo, y, finalmente, lo hicieron todos los asistentes, con~u~~ndo con u~ solemne Te Deum. El 15 de agosto siguiente la Const1tuc1on fue publicada en la plaza de la ciudad.
La insurgencia

La prisión de Fernando Vll en 1808, tuvo repercusiones de sentimiento
popular primero, y de alegria, más tarde, en noviembre, por su regreso al
trono. El 7 de abril de 1809, el Ayuntamiento celebró un acto de reconocimiento y obediencia al monarca, en la sala capitular, y, por acuerdo
unánime, tres días de iluminación. En mayo de 181 O, el reconocimiento
y la obediencia fueron rendidos al Consejo Supremo Superior de la Regencia de España, gobernado en ausencia del rey.

~as comunicaciones eran lentas. Fue por ello que hasta trece días despues, el 29, la ciudad se enteró del suceso.

Recibida en Monterrey la convocatoria a Cortes, el Ayuntamiento lo
dispuso todo para la elección de su diputado a fin de invo:ar el au~o
divino, el 14 de junio de 181 O fue celebrada en la sala capitular la rrusa
del Espíritu Santo. Formulada la terna resultaron electos el Lic. Juan
José de la Garza, canónigo lectoral de la catedral, con siete votos; el Lic.
Alejandro de Treviño y Gutiérrez, con seis; y el bachiller Manuel Pérez,

El avance insurgente era inevitable. El gobernador Santa María tomó
las medidas de defensa necesarias. Don Pedro de Herrera fue destacado
P0 ~ el rumbo del Saltillo y Juan Ignacio Ramón por el sur de Nuevo
Leon. El 4 de noviembre el Ayuntamiento retibió la noticia de la caída
de San Luis Potosí en poder de los insurgentes. Mariano Jiménez avanzó
hasta Matehuala. Juan Ignacio Ramón podría haberlo contenido. Lo

~ª- tranq~dad habitual de Monterrey se vio convulsionada por una noticia temble: la del movimiento emancipador del padre Hidalgo, en Dolores, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

�650

ISRAEL CAVAZOS GARZA

que no resistió fue el "bombardeo" epistolar de Jiménez, imponiéndole la
nobleza de la causa.
El gobernador Santa María había salido de Monterrey con una fuerza
considerable hasta el valle del Pilón. Conociendo, en copias, las cartas de
Jiménez, licenció sus fuerzas y juntos, Ramón y Santa María, abrazaron la
insurgencia. Fue entonces cuando, acéfalo el gobierno, el Ayuntamiento
resolvió la formación de la Junta Gobernadora.
Las actividades del cabildo se habían centrado en la organización de
fuerzas para contrarrestar cualquier posible avance. Jiménez, sin embargo, ocupó Saltillo. Desde allí envió a Monterrey a sus oficiales Carrasco
y Camargo.
Días después, el 27 de enero de 1811, entró a la ciudad. Su arribo fue
visto con simpatía por ambos cabildos, el civil y el eclesiástico.
En la etapa de transición por la aprehensión y muerte de Hidalgo y los
suyos, el Ayuntamiento intervino en la organización de compañías ~ara
repeler la presencia de fuerzas insurgentes. En muchos de sus escntos
habría de ufanarse de su participación en la defensa de la ciudad. Durante el asalto de José Herrera el 3 de julio de 1813.

Consumación
En el sur, núentras tanto, José María Morelos firmaba como diputado
por el Nuevo Reino de León la Constitución de Apatzingan de 1814. ~a
búsqueda de su designación para que actuara en nombre de esta provmcia había sido infructuosa. El acta del Ayuntanúento de 14 de diciembre
de ese año registra una clara respuesta:
Jamás se ha dado ni podido dar poder alguno a los cabecillas de los
rebeldes, para que representen los derechos de esta fidelísima ciudad y
provincia... para desmentir las suposiciones y asertos sediciosos de los
traidores en su llamado Congreso Mexicano.

El 30 de noviembre de 1815 el Ayuntanúento asistió a la núsa de acción de gracias ''por fa nohda de la prisión del cabecilla More/os" (acta de 4 de
diciembre).
La etapa insurgente culnúnó con la entrada del Ejército Trigarante a
México el 27 de septiembré de 1821. El suceso fue festejado en Monterrey el
de noviembre, con la lectura del acta de I~depe~dencia; en la
sala de cabildos y con la bendición de la bandera del 1mpeno, en la catedral. A nivel popular la celebración desbordó el entusiasmo. Paseo por

18

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN

1776-1822

651

las calles. Los gremios de la ciudad dispusieron un carro triunfal, guiado
por una escolta de las compañías veteranas. Hubo, además, danzas del
pueblo de Guadalupe.
·
En la plaza fue instalado un amplio tablado, con la bandera del imperio en un docel. Irónicamente la proclamación se hizo "en los términos en
q1Je antes se juraban los rryes". Se oyeron vivas a las tres garantías confundiéndose con las descargas de fusilería y el repique de las campanas.
Por la noche hubo refresco y profusa iluminación.
Al día siguiente el Ayuntanúento asistió al Te Deum en la catedral y se
escuchó un brillante sermón. Durante la semana hubo baile, "con lucido
refresco para toda la concumncia" y corridas de toros, ''para lo que contn'blfJó
voluntan·amente el vecindano ".

�DOS DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS
EN EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE
Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte

P

or cuestiones que tienen que ver más con el perfil profesional de
sus iniciadores, que por una elección consciente y determinada,
el desarrollo de los estudios históricos en El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) ha experimentado un proceso atípico. Es decir
que, comparado con otros Colegios nacidos del modelo y de las propuestas de El Colegio de México, en los cuales la historia y los historiadores han llegado no sólo desde la primera hora, sino que han sido los
promotores principales, en El Colegio de la Frontera Norte los historiadores se han hecho presentes un poco después. En efecto, desde la
fundación de El Colegio de Michoacán que fue el primer colegio fuera
de la ciudad de México, hasta el último, El Colegio de Tamaulipas instaurado en el año 2002, ésta ha sido la constante en el proceso de desarrollo de estas peculiares instituciones académicas. Además es necesario tener en cuenta que El Colef nació del Programa de Estudios Fronterizos que se había instaurado en El Colegio de México y que ya tenía
su propia agenda de investigación, en el que poco tenía que ver el Centro de Estudios Históricos de esa misma institución.
Sin embargo, esta situación atípica no ha significado que los estudios históricos en El ~olef hayan sido desatendidos, al menos en sus
más urgentes demandas. Muchas han sido las preguntas que los colegas
de otras áreas del conocimiento han lanzado a los historiadores y muchos más los cuestionamientos que los propios historiadores se han
hecho acerca de los requerimientos teóricos, metodológicos y fácticos
que exige una visión crítica y actualizada de la historia de lo que hoy

�MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Dos DÉCADAS DE ESTIJDIOS HISTÓRICOS EN
EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

conocemos como frontera norte, y la labilidad que supone esta frontera
que es intercambiable y sutil tanto a través del tiempo, como a través
del espacio mismo.

desde la historia oral, la historia documental o la historia de las mentalidades se abordaran temas que analizaban y describían parte del pasado, no era suficiente ni el interés, ni el método; ni la coordinación de
las actividades historiográficas en El Colef. Prueba de ello fue que al
celebrarse en octubre de 1990 la primera reunión de evaluación externa, conocida como Colef I, sólo se publicaron en el texto de Historia y
Cultura dos artículos que tetúan que ver con cuestiones históricas del
pasado porfiriano: el de María Eugenia Anguiano, "La formación social
en el Valle de Mexicali a principios de siglo"; y el de Manuel Ceballos
Ramírez, "La formación de la frontera: el caso de Colombia Nuevo
León, en 1892".2

654

Primer decenio (1982-1992)
Tres etapas conforman la labor que El Colef ha desarrolli:do en toi:no a
cuestiones históricas y tres han sido también los espactos aten~d,o~.
Estos últimos son genéricamente identificados pues los temas histoncos abordados en El Colef se han ocupado 1) del noroeste Y su relación con California y Baja California, y eventualmente con S~n?ra Y
Atizona; 2) del norte y su relación entre Chihuahua y Nuevo Mex.1co'. Y
finalmente 3) del noreste y la relación entre los cua~o estados ~ue históricamente lo integran: Coahuila, Texas, Nuevo Leon y Tamaulipas.
En cuanto a las etapas es menester distinguir la primera que comprendió la primera década de vida de El Col~f (1982-199~)- Dos c~racteristicas la particularizan: la llegada progresiva de los pnmeros his~oriadores y la elaboración variada e inconexa de productos q~e teman
que ver con cuestiones históricas diversas. Encontramos asi algunos
títulos publicados como Ei progra!Jla de braceros ferroviarios de Bárba~a
Driscoll; Historia de la colonia Ubertad de Jorge A. Bustamante; Don Cnspín: una crónica jronteriZfl de Víctor A. Espinoza Valle; Empa_Pados de sereno
de José Manuel Valenzuela; Puente México de Mayo ~umeta Y ~berto
Hernández; Evolución y dependencia en el noreste: las ciudades Jronte~zas de
Tamaulipas de Eduardo ~AJarcón Cantú; Origen y desaTTOllo de ~os are_as 1e
riego de Román Calleros; Li campaña magonista de 1911 en Baja C~ii.famta
de L.awrence D. Taylor; Entreyerba, polvoy plomo de Norma lgl~~:as;, ~

fundación de Nuevo Liredo: elementos para la in~epretació~ de_ una tra~tcton éptca
de Manuel Ceballos Ramírez; Entre la magia y la htstona compil~do por
José Manuel Valenzuela.1 Aún así, a pesar del empeño que hizo que

1 Jorge Bustamante, Historia de la Colonia ~be'!ad, Cua~e~os CO_LEF, Tijuan_~
1990., 25 pp.; Víctor A. Espinoza Valle, Don Cnsptn, Una cromcafrontenza, El Colegt
..
1992, 166 pp.,· José M •Valenzuela, Empapados
de Sereno,
.
de la Frontera N orte, T1¡uana,
el movimiento urbano popular en Bqja Cahjomia (1928-1988), El ~olegio de la ~romera
Puente M~o, La
N orte, T ..i¡uana, 1991 , 223 pp:' .Mayo Murrieta y Alberto Hemandez,
T"
1991 195
vecindad de Tijuana con Califomia, El Colegio de la Frontera. Norte, 1)uana,
, .
pp.; Eduardo Alarcón Cantú, Evo/11ció11y Dependencia en el Noreste: ~s Ciudades Fronl~ZfIS
de Ta,naulipas, Cuadernos COLEF, Tijuana, 1990, 58 pp.; Ro~:i" Calleros: Origen~
Desarrollo de dos áreas de riego de Taniauiipa.s, Cuadernos CO_LEF, _T11~ana, 1990, Lawre~a
ce Douglas Taylor La campaña magonista de 1911 en Bq¡a Calijomza, El Colegio de
Frontera Norte, Tijuana, 1992, 140 pp.; Norma Iglesias, Entre Yerba Po/voy Plomo voL 1
y II, El Colegio de la Frontera Norte, Tiju~a, 1991, 156 PP· Y 222 pp.; Manuel Ceba-

655

El Seminario de Historia (1992-1997)
Fue a partir de mediados de 1992, cuando la instauración del Seminario
de Historia en El Colef modificó y coordinó las actividades de los historiadores. Se puede hablar así de una segunda etapa dentro de El Colef con respecto a la historia, que se prolongó a lo largo de un lustro.
En esta etapa varias cuestiones distinguieron la producción historiográfica: la elaboración de proyectos, la publicación de textos colectivos, la
colaboración de colegas mexicanos y norteamericanos, las sesiones
periódicas, el financiamiento externo, y el incremento y la distribución
de los historiadores a lo largo de la frontera. Con respecto a esto último, el criterio que guió a los integrantes del Seminario fue el de establecerse en las diversas poblaciones fronterizas en las cuales El Colef
tuviera oficinas de investigación. La razón obedeció a la prescripción
de atender las demandas sociales que desde el presente se hacían al
pasado y asegurarse que el lugar de producción histogriográfica garantizara una historia de mayor significación; además que de este modo se
buscaba rescatar la diversa, compleja y sobre todo diacrónica historia
fronteriza. De este modo llegó un momento en que el Seminario estuvo integrado por nueve investigadores, si bi~n no simultáneamente:
cuatro en Tijuana, uno en Nogales, uno en Ciudad Juárez, dos en Nuevo Laredo y uno en Matamoros. Muy importantes fueron las sesiones
llos, Lafundación de Nuevo Laredo, Ed.Porrúa, México, 1989; 44 pp.; José M. Valenzue.la, Entre la Magia y la Historia, México, El Colegio de la Frontera Norte, Plaza y Valdés, 1992. 372 pp.
2 Manuel Ceballos Ramírez, "La formación de la frontera: el caso de Colombia
Nuevo León, 1892"; María Eugenia Anguiano Téllez, "La formación social en el
Valle de Mexicali a principios de siglo", en Hisroriay Cu/1t1ra, vol. 6, CiudadJuárez, El
Colegio de la Frontera Norte, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 1992, pp. 726 y 27-50.

�656

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

periódicas que se tuvieron: una en Nuevo Laredo para instaurar el Seminario, dos en Tijuana para coordinar las agendas de investigación, y
dos más en la ciudad de México para atender a discusiones paralelas
sobre los criterios que deberían normar al Seminario. Una de ellas a
cargo de Luis González de El Colegio de Michoacán y otra dirigida por
Bernardo García Martínez de El Colegio de México.
Ya para entonces se contaba con un finaciamiento de la Fundación
Rockefeller del cual salieron tres proyectos. El primero fue el de "Historiografía de la Frontera" que fue presentado de manera coordinada
en la segunda sesión de evaluación externa Colef II y más tarde fue
publicado en coedición con el Instituto de Investigaciones Históricas
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas con el título de Historia e
historiografía de la frontera norte.3 También se llevó a cabo en el Archivo
General de la Nación el proyecto "Aduanas de la frontera" que consistió en la depuración, ordenamiento y selección de los documentos de
las aduanas de la frontera norte hasta finales del porfiriato. La segunda
parte del proyecto contemplaba el fotocopiado, microfilmación o digitalización de la documentación por poblaciones. Para esto había que
conseguir fondos adicionales en cada una de ellas. Sólo de dos ciudades
se logró consolidar este segunda etapa: para Piedras Negras apoyado
por el Instituto Estatal de Documentación de Coahuila, y para Ciudad
Juárez financiado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Este
proyecto de Aduanas debía servir de insumo en parte, al que realmente
interesaba a los integrantes del Seminario y al cual se le dedicó mayor
atención y participación que, luego de varios títulos terminó por llamarse "Historia del encuentro entre pueblos y culturas en la frontera
norte"; años más tarde la publicación apareció con título de "Encuentro en la frontera: mexicanos y norteamericanos en un espacio común".
Por cierto que mucho hubimos de discutir el término "encuentro",
pues aunque sugiere armonía, de suyo puede no ser armónico ya que
puede derivar en un desencuentro o en un encontronazo, según se vea.
Una condición del Seminario era la participación de académicos mexicanos y norteamericanos ajenos a El Colef. Hoy recuerdo con admiración que ninguno de los académicos invitados se negó a participar, y
hubo más de un norteamericano que de manera comedida lamentó no
haber sido invitado. Entre los mexicanos respondieron al llamado Josefina Z. Vázquez y Bernardo García Martínez de El Colegio de México,

3 Manuel Ceballos (coord.), Historia e historiografía de la frontera norte, Ciudad Victoria, El Colegio de la Frontera Norte, Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1996, 129 pp.

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

657

Mario Cerutti Y Miguel A. González Quiroga de la Universidad Autónoma de ~uevo León y Octavio Herrera de la Universidad Autónoma
de Tam~ulipas; entre los estadunidenses Ramón Eduardo Ruiz de la
U~vers~dad de California, David J. Weber de Southern Methodist
U~verstty, Osear J. Martínez de la Universidad de Atizona y Miguel
Thinker Salas de Pomona College.
Los criterios principales que se establecieron para el proyecto fueron: 1) eotend~r ~ue la frontera actual no es más que la suma y resultado de establecmnentos y procesos anteriores; y 2) que la biterritorialidad es un ele~ento fun~amental de esos procesos y de los hechos que
r~cobra Y an~a. En seis apartados se dió cuenta de esta visión frontenza: _el espacio, l_os co~flictos_, la economía, las ciudades gemelas, las
r~beliones y la ~aaon. El libro que resultó de este proyecto, y cuyo
titulo ya hem_os senal~d_o y que constó de 450 páginas, fue coeditado
por _El Colegio de Mexico, El Colegio de la Frontera Norte y la Uni4
ve~stdad Aut?noma de Tamaulipas. Para llegar a este fin se realizó en
1:"11uana ~ S~posio al que asistieron los 15 participantes donde expusieron y dtscutteron los trabajos.
Dos proyectos más se desarrollaron en el Seminario de Historia:
uno con el Pr~grama par~ las Comui:udades Mexicanas en el Extranjero
de la Secre_tana de Relaaones Extenores (SRE) que se tituló "Historia
de los mexicanos en los Estados Unidos". El texto se elaboró en forma
de libro de ?1vulgaci~n, se entregó al Programa; pero por alguna razón
no fue publicado y aun duerme el sueño de los justos.5 Más exitoso fue
el P,royec~o de la SRE en que pru:ticiparon otros investigadores y que
salio publicado en español primero con el título Mito en las relaciones
México-Estados Unidos. 6 Más tarde apareció en inglés en dos volúmenes co~ e~ largo títul~ de Myt~s, !v[isdeeds and Misunderstandings: The Roots
ofCo,if!tct in U.S.-Mextcan Rtlattons. El otro proyecto que se realizó fue a
4

Manuel Ceballos R.amírez (coord.), Encuentro en la Frontera: mexicanosy norleameun esp~o tvmlÍ11, El Colegio de la Frontera Norte, El Colegio de México,
Uruvers1dad Autonoma de Tamaulipas, México, 2002, 450 pp. El libro ha sido reconocido por el Web
. County Heritage Foundation con el "Jim PariJ-h Awardfar Documentation and PHblicatton f fecal and &amp;gional Histo,y'', Laredo Texas, 15 de mayo de 2003.
) De este proyecto de la Secretaría de Relaciones Exteriores sólo se publicó un
t~to coordinado por Roger Díaz de Cossío, Los 111exira11os en Estados UnidoJ~ México
Sistemas Técnicos de Edición, 1997, 331 pp.
'
6
María Esther Schwnacher, Mitos en las relaciones México-Estados Unidos México
FCE, 1994, 528 pp.
'
'
.

rrca~os

7

e11

Jaime E. Rodríguez O. y Kathryn Vincent, Myths, Misdeeds and Mis1111derstadi11gs:
The Roots ofaonflict in U.S.-Mexican &amp;latio11s, 2 vols., Wilmington, SR Books, 1997.

�658

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

659

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

petición de la revista Fro11tera Norte de El Colef. Consistió en elaborar
un número monográfico sobre historia fronteriza. Con mejor suerte
corrió este proyecto que se publicó en el volumen 6, correspondiente a
los meses de enero-junio de 1994.8

El quinquenio de 1997 a 2002
Por razones personales e institucionales -que no ciertamente por agotamiento del objeto de estudio-, el Seminario de Historia fue cerrando
su agenda de investigación desde mediados de 1996 y sobre todo a lo
largo de 1997. Ya no se coordinaron las investigaciones y no aparecieron trabajos comunes. Aún así se puede asegurar que la producción
historiográfica en El Colef ha conservado un ritmo constante, aunque
sin duda ha sido menor en cantidad ya que el número de historiadores
ha descendido. Por otra parte, es necesario considerar otras publicaciones de El Colef que tienen que ver de manera significativa con el
pasado del tema que abordan, aunque sus autores no sean todos historiadores. En este caso se encuentra sin duda Población y misiones de Bqja
Calijor'llia de Mario Alberto Magaña; 111,pecabl.e y diamantina de José Manuel V alenzuela; Japón: vecino país distante y cercano a través de su historia de
Ryoshiro Baba y Atsuko Tanabe; H11ellas japonesas en la cultura mexicana
de Atsuko Tanabe; El presidencialismo mexicano: génesis de 11n sistema imperfecto de Eliseo Mendoza Berruelo; Espacioy sociedad: reestructuración espacial
de un a11tiguo enclave minero de Camilo Contreras.9 Es menester tener en
cuenta también las revistas de El Colef que Frontera Norte y Migraciones han seguido publicando artículos y reseñas de contenido historiográfico. Véanse por ejemplo los artículos sobre el agua, la migración, la
economía' el periodismo. v, las reseñas de libros de historiadores como

Mario Cerutti, Miguel A. González Quiroga, Artemío Benavides, Manuel Ceballos Ratnírez y Santiago Portilla.10
•
Pero regresando a los temas y periodos de los historiadores de El
Colef desarrollados entre 1997 y 2002 debemos hablar de que en el
noroeste continuaron los estudios de Lawrence Taylor sobre la formación política y social del Estado de Baja California, sobre el filibusterismo, el magonismo y la minería. Por su parte, en el norte se ha destacado el estudio de la región de Ciudad Juárez-EI Paso. Primero a través
de una Historia de Ciudad Juárez, de reciente aparición; y también por
un interesante estudio de los procesos de conformación y diferenciación de las dos poblaciones durante el porfiriato; ambas investigaciones
las ha realizado Martín González de la V ara. En el noreste se han privilegiado tres tetnas: 1) el del sindicalismo y sus orígenes; 2) el de los
procesos de conformación histórica de la región nororiental mexicana;
y 3) el estudio del pasado de la comarca ribereña cuya centralidad la
definen e integran los dos Laredos. El primero de esos temas ha derivado de las actividades de Cirila Quintero, y los dos restantes de los
trabajos de Manuel Ceballos Ramírez.
La celebración de dos efemérides propiciaron la participación de los
investigadores de El Colef en otras tantas publicaciones. Tanto Monterrey como Nuevo Laredo, al celebrar el primero de ellos su cuarto centenario, como el segundo su sesquicentenario fue ocasión para que se
editara Monterrey 400: estudios históricosy sociales bajo el sello de la Univer11
sidad de Nuevo León; como Nuevo Laredo: sigloy medio de vida fivnteriza
coeditado por el Republicano Ayuntamiento de esa ciudad, el Patrona-

10

8 Frontera Norte, vol.6, núm. 11, El Colegio de la Frontern Norte, Tijuana, B.C.,
enero-junio de 1994, 142 pp.
9 Mario A. Magaña, Población y misiones de Bqja Calijórnia, El Colegio de la Frontera Norte, Tijuana, B.C., 1998, 140 pp; José M. Valenzuela, Impecable y diamantina: la
deconstmccíón del discurso 11acional, El Colegio de la Frontera Norte, !TESO, 1999, 284
pp; Ryoshita Baba y Atsuko Tanabe (coord.),Japón: vecino país distante y emano a través
de m historia, El Colegio de la Frontera Norte, 1996, 66 pp; Atsuko Tanabe, Huellas
japonesas en la cultura mexicana, 2da. ed., Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1997,
130 pp; Eliseo MendozaBerrueto, Elpmidencialismo en México: génesiJ de 1111 ~s~ema imperfecto, Fondo de Cultura Económica, El Colegio de la Frontera Norte, Meneo, 1998,
299 pp; Camilo Contreras, Espacio y sociedad: reestn1ct11ración espacial de un antigllfJ enclave
minero, El Colegio de la Frontera Norte, Plaza y Valdés, 2002, 191 pp.

Manuel Ceballos Ramírez, "El norte de México y Texas (1848-1880)", de Mario Cerutti y Miguel A. González, Frontera Norte, vol. 13, num. 26, julio-diciembre,
2001, pp. 165-168; y "El general Bernardo Reyes, vida de un liberal porfirista", de
Artemio Benavides Hinojosa, Frontera Norte, vol 11, num. 22, julio-diciembre, 1999,
pp. 151-155. Roberto García Ortega, ''Monterrey 400: estudios históricos y sociales",
de Manuel Ceballos Ramírez, en Frontera Norte, vol. 10, num. 20, julio-diciembre,
1998, pp. 141-145. Lawrence Douglas Taylor, "Schemers and Dreamers: Filibusterung in México, 1848-1921 ", de Joseph A. Stout, en Frontera Norte, vol. 14, num. 28,
julio-diciembre, 2002, pp. 139-143; y "Población y misiones de Baja California: estudio histórico demográfico de la misión de Santo Domingo de la Frontera: 17551850", de Mario Alberto Magaña, en Frontera Norte, vol. 10, num. 19, enero-junio,
1998, pp.1 01-104; y también "Una sociedad en annas: insurrección antirreeleccionista en México, 1910-1911, de Santiago Portilla.,_en Frontera Norte, vol. 7, num. 14,
julio-diciembre, 1995, pp. 125-128.
u Manuel Ceballos Ramírez (coord..), Montm-ry 400: estudios hisMricos y sociales,
Monterrey, Urúversidad Autónoma de Nuevo León, 1998, 322 pp.

�660

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

661

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

to Nuevo Laredo 150 y la Universidad Autónotna de Tamaulipas. 12 En
ambos libros colaboraron los investigadores de El Colef de diversas
13
áreas, al lado de colegas de otras instituciones y también d~ personas
interesadas en los temas de estudio.
Por otra parte, es menester destacar las redes que se han establecido
desde El Colef con instituciones académicas, de gestión pública o fundaciones que se encuentran interesadas en los estudios históricos.
Hemos hablado ya de la Fundación Rockefeller y lo productivo que fue
su financiamiento al Seminario de Historia; pero habría que hablar también de los programas de la Fundación Fulbright, de la Fundación
Hewlett y del Instituto Smithsoniano14, y más recientemente del Centro
Cultural Guadalupe de San Antonio con el que se colaboró en el proyecto de María Novaro de ''Relatos de frontera en las riberas del Río
Bravo". Otros que se han interesado por los trabajos históricos han
sido los maestros (en especial los de la Universidad Pedagógica Nacional), las asociaciones de cronistas y genealogistas, los medios de comunicación, los colegios y agrupaciones de profesionales y, aún los clubes
de servicio. Se ha colaborado también con las diversas universidades de
la región, entre la que destacan las Universidades Autónomas de Baja
California, Ciudad Juárez, Nuevo León y Tamaulipas. Además se ha
participado en los programas de la Universidad Iberoamericana en sus
planteles de Tijuana, México y Saltillo. En ésta última en su programa
de doctorado en historia. Asimismo se ha colaborado con las universidades norteamericanas, especialmente con la Universidad de California,
la Universidad de Texas en El Paso, Brownsville y Austin, y con Texas
A&amp;M University en Laredo. También se han impartido cursos, se ha
participado y publicado con El Colegio de México, la Universidad Nacional Autónoma de México, El Colegio de Michoacán, El Colegio de
Sonora, la Academia Mexicana de la Historia, la Universidad de Guadalajara, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Mora, el
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y
la Universidad de Monterrey; y desde luego con los Consejos e Institu-

12 Manuel Ceballos (coord.) Nuevo Laredo: siglo y medio vida fronteriza, El Colegio
de la Frontera Norte, Universidad Autónoma de Tamaulipas, Patronato Nuevo Laredo 150 AC, Nuevo Laredo, 1998, 179 pp.
13 Véanse los trabajos de Eduardo Alarcón Cantú, Gustavo Córdova Bojórquez,
Cirila Quintero, Maóa deLourdes Romo, Mario A Vázquez Soriano.
14 .A propósito de éste último, véanse los artículos de José Manuel Valenzuela,
Manuel Ceballos Ramírez, Maria Eugenia de la O, Francisco Javier Moreno y Laura
Velasco en 1993 Festival ofAmerican Folklifa, s.I., Smithso11ia11 l1tStit11tio11, 1993.

tos de Cultura de los Estados del norte, con el Cecut de Tijuana y el
Conaculta.
Los historiadores de El Colef han sido convocados también para
realizar arbitrajes, hacer dictátnenes, evaluar proyectos o programas de
estudio por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Consejo
Tamaulipeco de Ciencia y Tecnología, el Sistema de Investigación Regional del Noreste (Sirreyes), el Fomento Cultural Banamex, el Centro
de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, el
Premio Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Han
sido invitados también para sumarse a los Consejos del Archivo General de la Nación y del Acervo Histórico Diplomático. El Republicano
Ayuntamiento de Nuevo Laredo ha confiado también su Archivo Histórico "Juan E. Richer" a la atención de El Colef en esa ciudad para su
asesoría, organización y promoción. Dos historiadores del El Colef han
sido convocados para integrarse a la Junta de Gobierno de El Colegio
de Tamaulipas de reciente instauración.
El Colef aceptó también coordinar en Monterrey, con el auspicio de
la dirección general regional de esta ciudad, la XI Reunión de Historiadores mexicanos, estadunidenses y canadienses que se celebró en octubre del 2003. Se contó desde luego con el apoyo del ITESM, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de los consulados de los Estados
Unidos y de Canadá, del Museo de Historia Mexicána, de la Academia
de Investigación Humanística, del R. Ayuntamiento de Monterrey, del
Instituto Nacional de Antroplogía e Historia, de El Colegio de Tamaulipas y del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad de
ese mismo Estado. El Colef se coordinó también para la organización
de este congreso con El Colegio de México y con la Universidad de
York de Toronto. Estas reuniones iniciaron en Monterrey hace poco
más de 50 años, en 1949, y han constituido un foro muy propicio para
el desarrollo de los estudios históricos. Como preparación al evento se
ha reproducido el facsimilar de las Memorias de aquella primer reunión, y los historiadores de El Colef han hecho un estudio crítico introductoria.15

15

Manuel Ceballos Ramírez, "Los congresos en los contextos historiográficos y
nacionales", y Martín González de la Vara, "El primer congreso de historiadores
mexicanos y norteamericanos, Monterrey 1949", en Historiadores, 50 años de reuniones internacionales 1949-1999, El Colegio de la Frontera Norte, Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad .Autónoma de Tamaulipas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Secretaóa de Educación Pública de Coahuila, National
Park Service, Monterrey, N.L. 1999, 420 pp.

�662

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Conclusión
Sin duda que esta rápida visión de lo hecho por El Colef en el campo
de la historia durante sus primeros 20 años de existencia ha dejado
fuera algunos textos y proyectos; sin embargo, es más lo que queda por
hacer y replantear en tomo a un tema que incrementa sus agendas de
inves~ción a medida que se multiplican las preguntas, llegan las nuevas generaciones, se descubren fuentes inéditas y desconocidas, o los
problemas historiográficos se reorientan por los acontecimientos del
presente. Dicho en otras palabras, el intenso reacómodo que experimenta la frontera norte del país reclaman de la historia y de los historiadores una serie de demandas para decidir con, atingencia el porvenir.
Ya se ha constatado que la falta de una visión histórica conduce a aberraciones e indecisiones que afectan la vida cultural, social y política de
la frontera. Hay que volver sobre viejas consignas y repetir que la región no se determina sólo por cuestiones económicas, comerciales o
fiscales.Para terminar deseo regresar al origen de la forma peculiar de
vida académica que inspira a El Colef y recordar aquella consigna de
Daniel Cosío Villegas cuando se refería a los estudios entre México y
los Estados Unidos. A este respecto opinaba que el estudio de las relaciones entre ambos países y, particularmente de su relación fronteriza,
sólo podrá preséntarsele útil y apropiadamente después de una meditación sostenida. Forma única, dijo, de conceder su peso justo a cada
uno de los muchísimos elementos que en él entran: "De lo contrario la
pintura, en lugar de ser ponderada resultará parcial y hasta grotesca".16
En esta perspectiva, la interdisciplinariedad que ha ofrecido El Colef
a lo largo de los últimos 20 años a la inves~ción fronteriza , han conu-ibuido sin duda a la ponderación critica de una región estratégica para
ambos países y de inéditas posibilidades. y de paso, es menester acotarlo, han acabado con muchas visiones parciales y grotescas de la vida
fronteriza: desde los textos de José Vasconcelos, hasta las películas de
los hermanos Almada; desde las estadísticas de la Border Patrol, hasta
las opiniones y decisiones -lo que es peor- de muchos políticos y funcionarios mexicanos y norteamericanos. Ciertamente el trabajo no se
ha concluido; pero con el porvenir por delante El Colef madurará, sin
duda, una visión más critica, científica y apropiada de los amplios espa. cios y procesos que definen y determinan a la frontera norte mexicana.

16 Daniel Cosío Villegas, "México y Estados Unidos", Extremos de A111éric11,
México, FCE, 1949, p. 47.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE
NOVOHISPANO DURANTE LA SEGUNDA
MITAD DEL SIGLO XVI
Dra. Valentina Garza Martínez
Centro de Investigaciones y Estudios
Superiores en Antropología Social

E

n esta colabora_ción se ofrece una expH:ación del origen y destino de los pnmeros grupos de espanoles que avanzaron al
noreste de los descubrimientos mineros entre Zacatecas y Santa Bárbara durante la segunda mitad del siglo XVI. Se trata de estudiar
los derroteros, las características de los asentamientos que establecieron, los grupos que conformaron, sus proyectos políticos y las redes de
parentesco que se crearon entre estos pobladores.1
El desplazamiento de conquistadores y colonos, la coincide~~ia de
sus intereses, la movilización de sus fortunas y la toma de dec1s1ones,
fueron los elementos que determinaron la fundación de los asentamientos coloniales, así como el establecimiento de caminos y redes
comerciales.

t Para este estudio se consultaron diversas fuentes de información como testimonios y crónicas de descubrimientos pacificaciones y conquistas,_ correspondenc_ia
privada, informaciones de méritos y servicios'. autos ~e bienes de _difuntos, denunao
de minas, petición y registro de mercedes de tierra, astentos de vecm~a~, testame~tos,
testimonios de la fundación de pueblos, villas y ciudades, censos, JWctos de restden•
cia, procesos civiles y judiciales, informes de gobierno, actas de _cabildo, cofradias,
protocolos y escritwas notariales, los cuales se encuentran ~ archivo_s, locales, nacionales y del extranjero. A partir de estos documentos y de la 111formac1on que proporcionan se han elaborado cuadros que penniten seguir los derroteros de algunos pobladores durante algunos períodos como se puede apreciar al finál d_el texto.

�664

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANOO

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DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

La conquista española hacia el norte de la Nueva España a partir del
siglo XV1 estuvo determinada por diversos factores entre los que destacaron la búsqueda de riquezas minerales, la trata de indios, el control
de su fuerza de trabajo, y el desarrollo de la agricultura y la ganadería a
gran escala. En un proceso que implicó el desplazamiento y aniquilación de las civilizaciones aborígenes, un grupo de hombres y mujeres
de origen castellano, gallego, andaluz, portugués, canario, navarro y
vasco, se extendió en todas direcciones, colonizó tierras, bautizó lugares, introdujo y aclimató nuevas especies de plantas y animales y se
dedicó a la explotación de yacimientos mineros. Con estos elementos
se diseñó la ocupación y el poblamiento del Norte y tuvo lugar la conformación de nuevos espacios regionales.
El Norte colonial, entendido como un gran espacio de trasiego de
grupos humanos, fue el escenario donde se realizaron diversas vertientes de expansión, una de ellas se volcó hacia el noreste. La característica
impdrtante fue la movilidad constante de sus pobladores en diversos
asentamientos, a partir de lo cual se establecieron circuitos permanentes y se privilegiaron unos lugares sobre otros.
En los primeros años la ocupación colonial hacia el noreste no tuvo
centros muy bien definidos, a veces la explotación de yacimientos mineros fue el centro de estos movimientos, pero otras veces lo fueron
los asentamientos agrícolas y ganaderos. La ocupación de algunos lugares, particularmente los mineros, fue muy inestable, sin embargo los
individuos y las familias que participaban en el poblamiento de nuevas
fundaciones fueron los mismos. Aunque estos grupos se movían de un
asentamiento a otro, a la larga, su permanencia promovió el surgimiento de lugares centrales como el real de Mazapil, al que estuvieron sujetas haciendas mineras, carboneras y estancias ganaderas. El avance
colonizador y el desarrollo de esta área, promovió, años después, el
establecimiento de otros asentamientos, dando lugar a la fundación de
la villa de Saltillo, alrededor de la cual se establecieron más de una decena de labores agrícolas y ganaderas que dieron sustento a su población. Hacia fines del siglo A'Vl nn grupo de soldados y sus familias,
quienes habían participado en campañas militares y proyectos expedicionarios relacionados a las dos poblaciones anteriores, decidieron establecer un lugar aparte, que fue la ciudad de Monterrey, como sede del
gobierno de la provincia del Nuevo Reino de León, a la que también se
vincularon espacios agrícolas, ganaderos y mineros. Aunque Mazapil,
Saltillo y Monterrey pertenecían a distintas administraciones políticas,
en el ámbito de lo económico y social mantuvieron una relación de

dependencia importante. El contact0 entre estos asentamientos y el
tipo de relación que construyeron dieron lugar al surgimiento de un
espacio articulado al que denominamos "Noreste" novohispano con
mayúscula, pues a partir de procesos específicos de conquista, poblamiento y colonización que involucraron la movilidad de sus habitantes
es como se explica la integración funcional de esta área.
La conquista y colonización del Norte novohispano además de ser
un fenómeno político y militar implicó el despliegue de diversos procesos de migración. Aunque es obvio decir que el norte fue un espacio
donde la población se movió constantemente, poco sabemos del origen, derroteros, destinos, tendencias y patrones que siguieron esos
movimientos. Los estudios de las empresas de conquista colonial plantean como resultado de estas importantes movilizaciones la fundación
de asentamientos indígenas, militares, mineros y agrícolas. Es evidente
que uno de los objetivos principales de las expediciones era poblar y
que los soldados se asentaran y se convirtieran en los vecinos de las
nuevas fundaciones. Sin embargo, muchos de estos lugares fueron
puntos de partida para nuevas expediciones lo que los convirtió en
espacios con un constante trasiego de pobladores. De esta forma, la
construcción de poblaciones no fue el único impacto de los proyectos
expedicionarios, pues los migrantes peninsulares y del centro de la
Nueva España que participaron en ellos mudaron constantemente de
residencia y vecindad, incorporándose a nuevos proyectos o siguiendo
los propios, conformando familias y extendiendo sus lazos de parentescos con grupos de otras regiones.
Las exploraciones, los descubrimientos y la ocupación fueron parte
del proceso de poblamiento, dentro del cual los desplazamientos fueron frecuentes. Muchos soldados y sus familias tuvieron que reubicarse
más de una vez en busca de una residencia adecuada, y eso llevó tiempo, pero gracias a esa flexibilidad la ocupación del Norte tuvo éxito,
con lo que se logró la consolidación de un poblamiento español permanente y estable.
La participación en grupos y huestes expedicionarias no fue la única
vía de migrar hacia el Norte. Sin embargo, fue uno de los principales
medios, a través del cual se nortnó la movilización y consiguió poblar
algunos lugares. La investigación del origen, derrotero y destino de los
integrantes de las empresas de conquista y colonización hacia el Noreste constituye un primer paso en la caracterización de la migración y la
ocupación novohispana. Para este trabajo · interesan tres corrientes
principales: la 'de Francisco de !barra, particul~ente la de los grupos

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LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

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que se desviaron hacia el noreste a partir del descubrimiento y poblamiento de las minas de San Martín; la expedición que dirigió Luis de
Carvajal y de la Cueva cuyo punto de partida fue la Huasteca, y finalmente la que dirigió Diego de Montemayor que partió de Saltillo. Otro
aspecto no menos importante que pretendemos seguir es el de la transferencia y movilización al interior de los espacios poblados y consolidados durante la primera etapa de poblamiento. El traslado e intercambio demográfico interno fue significativo y es el menos documentado y estudiado por los historiadores.

667

cidieron en la integración de los descubrimientos y fundaciones que se
realizaron hacia el noreste. La operación de estas empresas implicó el
reclutanúento y traslado de hombres y, aunque en menor medida, de
mujeres, quienes colonizaron tierras, introdujeron y aclimataron nuevas
especies de plantas y animales y se dedicaron a la explotación de las riquezas minerales que les ofrecían los espacios de conquista. Estas movilizaciones tuvieron un sentido y dirección, hacia el noreste podemos distinguir cuatro iniciativas de conquista y colonización emana.das de grupos
diferentes. Los proyectos fueron emprendidos en diferentes décadas del
siglo XVI, analicemos cada uno de ellos.

La migración hacia el Noreste novohispano

La segunda mitad del siglo XVI fue una época decisiva en la consolidación del gobierno español en el Nuevo Mundo, pues en gran medida
quedaron diseñadas las bases políticas económicas y de población que
rigieron el nuevo sistema colonial Una buena parte de la creación de
audiencias, gobernaciones y obispados que conformaron los espacios
conquistados se estableció durante este siglo. Es en este contexto que la
expansión hacia el norte de la Nueva España recibió la mayor atención
tanto por parte de grupos particulares como de la administración virrei-

nal
El despliegue de programas, proyectos y acciones privadas y de gobierno para la conquista y ocupación del Norte durante la segunda mitad
del siglo XVI tuvo múltiples direcciones y objetivos. Las descripciones y
análisis de algunas de estas campañas han sido estudiadas en muchos
trabajos; sin embargo, a pesar de la existencia de una amplia bibliograffa
sobre el Norte novohispano, aún quedan lagunas historiográficas importantes que no cubren los procesos de conquista y poblamiento en algunos
espacios como es el caso del Noreste novohispano, donde tiene lugar la
fundación del Nuevo Reino de León, una de las últimas gobernaciones
creadas en el Norte durante el siglo XVI.
El resultado final de este proyecto, que originalmente fue diseñado
sobre bases económicas y políticas muy ambiciosas, fue la ocupación y
colonización de un espacio más complejo que la sola gobernación del
Nuevo Reino de León. La confomiación de esta estructura estuvo directamente relacionada a la intervención de diversos grupos y autoridades
provenientes de la Nueva Galicia, la Nueva Vizcaya y la Nueva España.
Detrás de estas instituciones estaban oidores, virreyes, obispos, frailes,
virreyes y mineros, quienes desde distintos ámbitos y en diferentes momentos dirigieron las expediciones y los proyectos de ocupación que in-

Los años de 1560: El oidor Juan Bautista de Orozco y la expedición
de Francisco Cano

A mediados de la década de 1560 había dos grupos actuando en la exploración hacia el norte, uno lo comandaba Francisco de !barra, quien contaba con el apoyo económico de su tío Diego de !barra, uno de los mineros más acaudalados de Zacatecas. El otro provenía del oidor Juan Bautista de Orozco, representante de las autoridades de la Nueva Galicia,
quien desde su posición, intentaba incidir en el control de los soldados
que actuaban contra los indios chichimecas y dirigir los rumbos de sus
campañas militares hacia nuevos descubrimientos.
Las huestes de !barra, que partieron de las minas de San Martín en
1563, privilegiaron la zona hacia la costa del Pacífico y la del norte entre
las dos sierras. Sin embargo, en 1566 Fray Pedro de Espinareda, quien
residía en las minas de San Martín, realizó un viaje de exploración hacia la
villa de Pánuco en la Huasteca que no pudo concluir, pues sólo a lo que
posteriormente fue conocido como el valle de Parras. De regreso, en
enero de 1567, escribió un informe al oidor Juan Bautista de Orozco
donde describía haber encontrado una laguna muy grande poblada por
gran cantidad de indios, quienes aseguraban que por aquellos rumbos
había minerales preciosos.2 No es casualidad, entonces, que hacia 1568 se
descubrieran las rrúnas de San Gregorio del Mazapil por soldados yue las
autoridades de la Nueva Galicia habían enviado bajo la dirección del capitán Francisco Cano. La fecha de la fundación de este mineral no se registró con precisión en ningún documento, lo que si se sabe es de las expediciones que el capitán Cano, partiendo de Mazapil, realizó por órdenes
del oidor Orozco, unos meses después. Con este viaje se dejó constancia
2

"Carta del licenciado Orozco aJ rey (4
Mecham, Francisco de Ibarra, 191.

mar. 1567)", AGI, G11adalajara, 51 en
11

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

669

de algunos lugares que poco después fueron ocupados. Entre ellos se
encontraba la gran laguna que ya había descrito Fray Pedro de Espinareda
y que bautizaron como Nuevo México. También se reconoció una amplia
zona que contaba con un arroyo caudaloso al que se le denominó Valle
de Buena Esperanza.3

día. Además, entre ellos había esclavos negros, indios, mulatos, mestizos,
criollos y españoles y europeos. Dada la poca documentación que hay
sobre estas minas, estos datos resultan significativos y muestran una sociedad económica y culturalmente diversificada. (cuadrol).6

La ausencia de un documento fundacional como un acta no es rara
tratándose de un real minero. Este tipo de asentamiento, tan común en el
Norte, no se estableció bajo los principios clásicos de una fundación de
corte española como una villa o ciudad que, entre otras cosas, imponía el
establecimiento de un cabildo. Un real minero se establecía de manera
informal y con el tiempo llegaba a tener una administración local que
permicia cierto grado de organización vecinal, lo que implicaba la designación de un alcalde mayor, su teniente, un escribano y en algunos casos
el nombramiento de diputados.4

La población de Mazapil participaba activamente en las expediciones
que se estaban llevando a cabo a finales del siglo XVI. Esta etapa requirió
de gente dispuesta a desplazarse hacia los nuevos descubrimientos y fundaciones y a participar en las continuas campañas militares contra los
indios. Mazapil respondió a los cambios recibiendo y expulsando constantemente pobladores. La acentuada variación en el número de sus habitantes puso a prueba su capacidad para adaptarse a las circunstancias, y a
diferencia de otros asentamientos mineros, logró mantenerse y consolidarse como centro de apoyo en los procesos de expansión que se vivían
en esas fronteras.

Mazapil fue una fundación temprana y distante de otras poblaciones
en el Norte. Los asentamientos más cercanos eran las zonas mineras de
San Martín, Aviño, y los descubrimientos más recientes de Nieves, Los
Ranchos, Indé y Santa Bárbara. Sin embargo, el hallazgo minero atrajo a
numerosos habitantes, muy pronto quedó establecido un cuerpo de administración bajo la jurisdicción de la Nueva Galicia, se nombró un alcalde mayor, su teniente y un escribano, y se inició el reparto de tierras y
minas. En 1569 esta localidad contaba con 150 vecinos españoles, pero
como era de esperarse el comportamiento de la población del real minero
fue sumamente·variable, pues en 1573 la cifra había bajado a 30 vecinos,
para luego aumentar a 100 en 1580.5 Las estadísticas demográficas para el
caso de Mazapil son escasas, pero la recolección Je información en diversas fuentes documentales indica la existencia de un poblamiento de cierta
consideración. Desde su fundación hasta la década de 1570 se ha elaborado una lista de 88 vecinos que residieron en esa jurisdicción, entre los
que se encuentran nueve mujeres. De los 88 se sabe que cuatro murieron
y cinco pasaron a la fundación de la villa de Saltillo, en ese período. Esta
población la componían mineros, arrieros, comerciantes, labradores, soldados, alcaldes mayores, escribanos, frailes o integrantes de alguna cofra-

El establecimiento de Mazapil significó el avance en una nueva dirección hacia el noreste hasta entonces poco explorada. Esta línea de avanzada nororiental, que se inició bajo la supervisión de la Nueva Galicia,
acabó en manos de las huestes del gobernador de la Nueva Vizcaya. En
breve, el activo teniente Martín López de Ibarra retomó los avances expedicionarios que anteriormente el teniente Francisco Cano había iniciado hacia el valle de Buena Esperanza. López de Ibarra estableció fundaciones mineras y repartió mercedes de tierra en dicho valle, con lo que
aseguró el que estos asentamientos pasaran a la jurisdicción de la gobernación de la Nueva Vizcaya.7 Las exploraciones a nombre de la Nueva
Vizcaya por estos rumbos continuaron a cargo del capitán Alberto del
Canto durante la década de 1570 como veremos a continuación.

6

3

Los detalles de estos descubrimientos se pueden ver en "Testimonio del
descubrimiento y posesión de la laguna del Nuevo México, hecho por Francisco Cano,
tentente de alcalde mayor de las minas de Mazapil en la Nueva Galicia (nov. 1568)"
CDIA, xix, 535-540.
4
Una explicación más amplia sobre el origen y las características de este tipo de
estructuras políticas indianas pued~ verse en Enciso, Zacatecas en el siglo XVI, 62-86.
5 Mecham, Francisco de [barra, 190-192; "Relación de los pueblos de Nueva Galicia (ca 1580)" en Powell, Li Grmra Chichimeca, 180.

Una lista más completa que abarca el periodo de 1568 a 1620 puede verse en
Garza Martínez, "Poblamiento y colonización", apéndice 1, 338-351.
7
Nos referimos a la merced que Martín López de Ibarra, teniente de gobernador
de la Nueva Vizcaya, hizo el 23 de febrero de 1569 a Juan· Gordillo de un sitio de
estancia de ganado mayor y de dos caballeóas de tierra en el valle de Buena Esperanza
"donde entonces tenía dicho teniente asentado un real, en la parte del camino hacia
Mazapil y como desemboca la serranía y arroyo abajo", D717;157. El documento de
esta merced "Diligencias hechas por Juan Gordillo sobre una estancia de ganado mayor y
dos caballeóas de tierras (1569)", Archivo del Tribunal de Guadalajara, leg. 1, exp. 5, fue
mencionado en Powell, Li Gumo Chichimeca, 271, 276.

�670

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Los años de 1570: Las huestes de lbarra y la expedición de Alberto
del Canto
El gobierno de Francisco de !barra al frente de la Nueva Vizcaya se prolongó por dos décadas y durante ese tiempo mantuvo una política permanente de expansión y conquista.8 Las expediciones y las campañas
militares no se abandonaron aún después de su muerte, pues su grupo
familiar, particularmente su tío Diego de !barra y sus primos Martín Lópe2 de Ibarra y Juan de Ibarra, patrocinó, por varios años más, algunas
campañas expedicionarias. De esta forma, una buena parte de los flujos
de españoles e indios que se dirigían hacia el norte, atraídos por los descubrimientos mineros, fueron a parar a las filas de los !barra. Los reclutados no tenían residencia fija ni familia establecida, y eran los habitantes
principales de la Nueva Vizcaya y otras poblaciones del Norte.
En 1569 Martín López de !barra envió a un grupo de hombres en dirección a Mazapil. Los soldados llegaron demasiado tarde, pues el gran
valle de Mazapil y sus minas ya habían quedado incorporados a la jurisdicción de la Nueva Galicia. Sin embargo, los soldados recibieron la orden de quedarse a explorar esos territorios, pues era un rumbo que hasta
entonces había permanecido fuera del proyecto de los !barra.
Esta corriente exploradora quedó a cargo del capitán Alberto del Canto. El derrotero de este personaje no se conoce con precisión, pero se
sabe que fue soldado, vivió en la Nueva Galicia y después se incorporó a
los proyectos de la Nueva Vizcaya.9
Es conocido que la empresa de Alberto del Canto contó con la ayuda
de soldados que habían estado en las fundaciones y conquistaS de la
Nueva Vizcaya, pero no quedó ningún registro de ellos. Sin embargo,
hemos podido reunir los nombres de algunos participantes en la fundación de la villa de Saltillo y el valle de los Pirineos, a quienes, en su mayoría, se les repartió tierra entre 1577 y 1583. La lista suma 62 individuos
entre los que se encuentran siete mujeres. No todos venían de la Nueva
8

Francisco de !barra murió el 17 de agosto de 1575, a la edad de 36 años en el
poblado minero de Pánuco, provincia de Chiametla. "Testamento del capitán Francisco
de !barra (3 jun.- 17 ago. 1575)" citado en Mecham, Fra11cisco de lbaffa, 223-225.
9
Alberto del Canto era portugués y nació en la isla Terceira, las Azores, en 1547.
"Queja de Juan Modere, familiar del Santo Oficio, Sa!tillo (24 ago. 1589)", AGNM,
lnqumciÓII, vol. 233, en Alessio Robles, Coahuila y Texas desde lo indepe11dencia, ii, 419-420.
En 1578 el presidente de la real Audiencia de Guadalajara, el doctor Jerónimo de
Orozco, lo señalaba como uno de los soldados que se dedicaba a la venta ilegal de indios
que capturaba en la gobernación de la Nueva Galicia. "Carta del Dr. Orozco a Su
Majestad (26 nov. 1578)", AGI, G11adakyara, 6, r 2, n 19\1, 2 fs; D643, 47-48.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

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Vizcaya, algunos procedían de las minas de Mazapil y San Martín, otros
de Querétaro y Puebla (cuadro 2). El resultado de estas movilizaciones
fue el descubrimiento de yacimientos mineros en los valles Coahuila y
Extremadura y el establecimiento de labores agrícolas y estancias de ganado en Saltillo, Los Pirineos y Buena Esperanza.
Sin duda la fundación de asentamientos agrícolas a unas 30 leguas al
norte de Mazapil consolidó la ocupación de estos rumbos. Durante las
siguientes décadas la población de Mazapil y los valles de Saltillo mostraron una fuerte interrelación. Los viajes entre un lugar y otro fueron frecuentes, algunos se realizaban para efectuar negocios o desempeñar actividades administrativas de gobierno, pero otros fueron para hacer un
cambio de residencia. Los nombres de comerciantes, ganaderos, arrieros,
mineros, frailes, escribanos, mayordomos, capitanes y alcaldes mayores se
repiten en la documentación de uno y otro lugar. Este traslado, al igual
que la estancia temporal o el cambio de residencia fueron características
importantes y factores que mantuvieron conectadas a las poblaciones que
se ubicaron en estos espacios. Al finalizar la década de 1570 los centros
establecidos en los valles de Mazapil y Saltillo eran puestos imprescindibles para los avances en la ocupación hacia el noreste.
En 1579 se realizaban los preparativos de una nueva expansión, la cual
provenía de la Huasteca y era dirigida por el portugués Luis de Carvajal y
de la Cueva. Este explorador tenía el interés de llevar a cabo un proyecto
de conquista y colonización al norte del río Pánuco, donde el capitán
Alberto del Canto y su grupo habían descubierto minas y realizado algunas fundaciones.
Hasta entonces el poblamiento español de estos espacios había seguido las directrices de las autoridades de la Nueva Galicia y la Nueva Vizcaya con la intervención de algunos grupos privados como la familia de los
!barra y sus capitanes. La aparición de Luis de Carvajal agregó un nuevo
elemento a la intrincada historia de rivalidades y la competencia por ganar
la conquista del Norte. La proliferación de iniciativas expedicionarias
acentuó los conflictos entre los grupos que trataban de afianzarse en los
nuevos descubrimientos. De esta forma, no pasó mucho tiempo para que
Luis de Carvajal tuviera que enfrentar serios problemas políticos, sobre
todo con las autoridades de la Nueva España.
No obstante los constantes obstáculos que llevaron a la cancelación
del proyecto del Nuevo Reino de León, la empresa de Luis de Carvajal
propició el traslado y la migración de soldados y pobladores durante casi
una década. Las secuelas de estos movimientos se vieron reflejadas en la

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

ocupación y poblamiento de nuevos espacios hacia el noreste como lo
veremos en el siguiente apartado.

Los años de 1580: Luis de Carvajal y de la Cueva y su tripulación
En 1578 Luis de Carvajal viajó a España para negociar con la Corona un
nuevo proyecto de conquista hacia el norte. Carvajal era un hombre experimentado en la guerra contra los indios, pues llevaba diez años viviendo
en la Huasteca desempeñando diversas funciones de gobierno y participando en las campañas de "pacificación" y de exploración, lo que lo hacía
un buen candidato para solucionar los problemas que en esa provincia
iban en aumento desde la década de 1560.10 Pues si bien el gran despliegue militar contra los indios chichimecas daba resultados en algunas zonas claves para la ruta hacia las minas de Zacatecas, los conflictos con los
pueblos al norte de Pánuco estaban fuera de control.11
Un año después de haber llegado a España, Luis de Carvajal obtuvo el
apoyo de la Corona para llevar a cabo su propuesta de conquista, al capi12
tular con Felipe II en 1579. El proyecto de Carvajal interfería con las

º Luis de Carvajal viajó por primera vez a América como almirante de una flota
en 1568. Antes de llegar a la Nueva España le tocó participar en un enfrentamiento
contra tres naos de corsarios ingleses en la isla de Jamaica, del cual su grupo salió
triunfador. Al llegar a las costas del Seno Mexicano fue a radicar a la provincia de Pánuco
y se estableció en la villa de Tampico, donde al poco tiempo fue nombrado alcalde
ordinario. Ahí compró una estancia de ganado mayor a Lope de Sosa. Debió haber
causado buena impresión al virrey don Martín Eruíquez, pues en 1573 lo nombró
corregidor de Huejutla y en 1575 desempeñó el mismo puesto en Tamaholipa. Durante
esos años tuvo una participación muy activa en jornadas de exploración y campañas
militares al lado de algunos capitanes que estaban al frente de la Guerra Chldúmeca, una
de ellas fue la expedición a las minas de Mazapil hajo las órdenes de Francisco Puga en
1573, la cual terúa como objetivo el reconocimiento de una ruta entre esas minas y
Tampico. La carrera política de Carvajal siguió en ascenso y fue nombrado capitán de la
Huasteca y juez de comisión en Pánuco en 1576. "Diligencias de Luis de Carvajal en
Tampico sobre la prisión de los ingleses, Tampico (15 oct. 1568)", en Marúnez del Río,
''La aventura", 262; "Proceso contra Roberto Plinton. Confesión de Luis de Carvajal,
Tampico (dic. 1573)", AGNM, Crintina/, vol. 685, en Boletín del Archivo General de la
Nación, x..'UÍ: 4,556; Toro, Gfo111ilia Caroajal, i, 26-27 y Los judíos, 280-281; CDHSLP, ~
314,316; Powell, G Gm!rra Chichimeca, 126; Velázquez, Histona, i, 314.
11
Véase Powell, La G11erra Chichimeca, el capítulo "La política y los administradores de la guerra: 1570-1585".
12
Estas capitulaciones comprendían dos partes. La primera constaba de 13 capítulos que estipulaban las obligaciones de Carvajal a cambio de otorgarle el derecho a conquistar y colonizar unas tierras al norte de Mazapil. Una de las cláusulas era la delimitación de los territorios que debía poblar y pacificar, procurando traer a "obediencia nuestra" los indios naturales que habitaran aquellas tierras. D579, 1-7.
1

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
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corrientes de expansión ya existentes, de las cuales habían resultado el
descubrimiento y ocupación de áreas donde se fundaron las villas de Saltillo, Santa Luda, Los Pirineos, y las minas de San Gregorio y La Trinidad. Carvajal pretendió incorporar a su empresa esos asentamientos y
establecer su gobernación en un espacio que se estaba poblando con muy
buenos resultados.
Cuando Carvajal emprendió su viaje hacia las tierras situadas al norte
del Pánuco, Francisco de !barra terúa cinco años de haber muerto y aparentemente la influencia de las autoridades de la Nueva Vizcaya sobre
estas tierras se había debilitado. Por su parte, las autoridades y pobladores
de la Nueva Galicia tenían muchos años inmersos en la Guerra Chichimeca y habían descuidado su interés por estos rumbos del Septentrión.
Bajo estas circunstancias Carvajal consideró factible la rápida colonización del Nuevo Reino de León, y sin miramientos incorporó las zonas
parcial o plenamente ocupadas. Esta política generó un auge en la afluencia de pobladores cuyos orígenes y destinos registraron una gran diversidad, que podemos agrupar en tres corrientes principales. Una de ellas fue
la que integraron los tripulantes que viajaron desde España con el objetivo expreso de poblar el Nuevo Reino de León, otra fue la del grupo de
expedicionarios que se integró en la Huasteca y finalmente la que salió de
las poblaciones de Saltillo y Mazapil. Analicemos cada una de ellas.
Una de las cláusulas dentro de las capitulaciones del Nuevo Reino de
León, fue el compromiso de reunir 100 pobladores españoles para su
poblamiento, de los cuales 60 debían ser labradores casados y acompañados de sus mujeres e hijos, y 40 serían soldados y oficiales.13 Carvajal sólo
logró reunir a 35 familias españolas y portuguesas que sumaban 196 personas, de las cuales 50 eran solteros (cuadro 3). Estas familias fueron
convocadas en Sevilla, de donde partieron en junio de 1580 rumbo la
Nueva España, y en agosto de ese año llegaron al puerto de Tampico.
La relación de estos pasajeros, presentada en la Casa de la Contratación, muestra un porcentaje muy alto de familias procedentes de la provincia de Castilla, sin embargo no queda claro la presencia de estos viajeros, pues muchos de ellos eran de origen portugués como quedó posteriormente demostrado durante el proceso inquisitorial que se le siguió a la
familia Carvajal. Incluso, durante los interrogatorios, salió a la luz la falsificación en los datos proporcionados por algunos de ellos.
Mientras las familias se acomodaban en la villa del puerto de Tampico,
Carvajal partió a la ciudad de México, do-?de presentó su capitulación y
13

Cláusula número 9 de la D579, 1-7.

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LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

demás títulos. Ahí permaneció unos días y posteriormente regresó a
Tampico para iniciar los trabajos de exploración y conquista. Definitivamente este grupo no fue la corriente numéricamente más importante,
pues la mayoría de sus integrantes abandonaron pronto la Huasteca y se
avecindaron en otras provincias. Sin embargo, los que se quedaron se
convirtieron en colaboradores muy cercanos. En este sentido hemos
comprobado que al menos 36 individuos de los 196 que conformaban su
tripulación participaron de alguna forma en sus expediciones y fundaciones (cuadro 4). Algunos de ellos destacaron por su desempeño como
curas, escribanos, capitanes, alférez, tenientes, contadores, carpinteros y
14
herreros.
El norte de la Huasteca fue el primer centro de operaciones del proyecto de Carvajal ya que la villa de Tampico fue la sede para la concentración y org-an.ización de los primeros grupos que lo acompañaron en varias
expediciones y campañas, y el lugar dispuesto para que su familia se estableciera. Como antiguo poblador de la provincia de Pánuco, no le fue
difícil conseguir que soldados de la Huasteca, involucrados en la Guerra
Chichimeca, lo siguieran. Así, en 1580 salió con un grupo de soldados
hacia el norte y recorrió 120 leguas hasta llegar a la serranía que nombró
Nuestra Señora de los Remedios a finales de ese año. Este lugar no era
otro sino el valle de San Gregorio donde la gente del capitán Alberto del
Canto había encontrado minas de plata en 1577. Carvajal se topó con
algunos pobladores, entre ellos Diego de Montemayor, a quien nombró
como su tesorero. Su estancia en estas minas fue muy corta, pero antes de
partir dispuso que Diego de Montemayor y Antonio de Espejo fueran a
descubrir nuevas tierras en su nombre. El primero de ellos fue enviado a

14 Dentro de este grupo la familia de Carvajal jugó un papel muy importante. Su
cuñado Francisco Rodríguez de Matos hizo varios viajes desde el Pánuco a la ciudad de
México para vender indios esclavos. Sus sobrinos Luis, Francisco, Baltazar y Miguel lo
acompañaron en jornadas de pacificación y exploración. A su sobrino Luis, que
uno
de los mayores y su consentido, lo había elegido como su sucesor en la gobernaaon del
Nuevo Reino de León. Su hermana Francisca Núñez de Carvajal y sus sobnnas Leonor,
Catalina, Mariana, Isabel y Ana también hicieron su parte, pues a pesar de que la mayoría
de las familias habían abandonado la precaria provincia del Pánuco, ellas se quedaron
hasta 1585. Las relaciones de cordialidad entre Luis de Carvajal y su familia terminaron con el proceso inquisitorial al que fueron someúdos todos sus núembros bajo el
cargo de judaizantes en la ciudad de México y que duró de 1589 a 1590. En las declaraciones ante el Santo Oficio, su hermana Francisca Núñez le echaba en cara haberlos
sacado de España para vivir en un lugar tan pobre como la provincia del P~uco. Por
su parte, Luis de Carvajal aseguraba odiar profundamente a todos sus panentes por
ser los culpables de su desgracia. Toro, Losjudíos, 220-224, 333-336.

e:~

675

las minas de La Trinidad en la provincia de Coahuila, y el segundo, a la
provincia de Nuevo México. 15
Para finales de enero de 1581, Carvajal estaba de regreso en la Huasteca y negociaba la paz con los indios principales de Huehuetlan, Tamapache, Tamolen y Tanchipa, en el pueblo de Cuzcatlán. Buscó que todos
estos pueblos se congregaran en Huehuetlan. 16 Al mismo tiempo, Carvajal consiguió autorización del virrey Conde de la Coruña para reclutar 20
soldados voluntarios en los pueblos de la Nueva España, quienes quisieran acompañarlo a las zonas mineras, siempre y cuando no fueran de los
que ya estaban contratados por la Corona. 17
Carvajal pudo reunir más gente en la Huasteca y su grupo empezó a
crecer con soldados de la zona y otros que venían de diferentes lugares.
Así llegaron Gabriel Mansilla,Juan Clavijo,Juan Bautista Olid y Fray Juan
de la Magdalena, procedentes de la ciudad de México. Carvajal concentró
la mayor cantidad de recursos y hombres para regresar al norte a poblar
las minas de Nuestra Señora de los Remedios. La caravana partió en
agosto de 1581 y la travesía duró unos cuarenta días. Se ocupó en fundar
poblaciones, hacer algunas exploraciones y dejar funcionando sus negocios mineros, lo que le llevó más de un año. La estancia por esos rumbos
le ayudó a ampliar sus relaciones, lograr que más hombres se unieran a su
equipo y organizar a sus seguidores, lo que le pennitió diversificar sus
operaciones. Así, mientras él encabezaba los avances en cierta dirección,
otros hombres patrullaban y exploraban más espacios en su nombre.
En febrero de 1583 Carvajal dejó las tierras del norte para dirigirse a la
provincia del Pánuco en compañía de unos 50 soldados, y a mediados de
ese año, inició la famosa guerra de Tamapache. Uno de los encuentros se
describe así: "el dicho gobernador entró y subió a la dicha serranía [de
Tamapache, Tanpasquin y Tamotela] con mucha cantidad de soldados e
indios amigos todo a su costa y los dichos naturales le salieron a dar bata15

D587, 3v-4v. Antonio de Espejo realizó un viaje de expedición al Nuevo
México en noviembre de 1582 pero partiendo de la provincia de Santa Bárbara y con
el apoyo de esas autoridades. Obregón, Historia de los descubrimientos, 241-304.
16 "Autos que establece Luis de Carvajal y de la Cueva para la paz con los indios
rebelados y otras cosas tocantes a la gobernación del Nuevo Reino de León (27 ene.-9
feb. 581)", en "Testimorúo de las diligencias e información que hizo el gobernador Luis
de Carvajal, cerca de la pacificación de los indios rebelados (abr.-oct. 581)". AGI, Patronato, 183, n 1, r 2, fs 9v-11.
17 "Respuesta del virrey don Lorenzo Suárez de Mendoza, conde de la Coruña
al informe de Luis de Carvajal y de la Cueva sobre el deseubrimiento de minas en la
jurisdicción del Nuevo Reino de León (5 mar. 1581)". AGNM, Indios, vol. 2, exp. 580,
f 133v.

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

lla en un paso fragoso de la dicha serranía, la cual duró más de cuatro días
y en ella el dicho gobernador los venció y desbarató y prendió a algunos y
después fue prendiendo a otros y hizo sus informaciones". 18 Los patrullajes en esa zona duraron varios meses, pero lo que no dicen los colaboradores de Carvajal es que de estas jornadas se sacaron muchos indios para
ser vendidos.
Antes de 1583 las acciones de Carvajal en la Huasteca tuvieron poca
relevancia, pues no había podido retener a su tripulación, las fundaciones
que había hecho se despoblaron casi inmediatamente y las negociaciones
con los pueblos indígenas no habían tenido éxito. En un principio sus
avances en el norte no inquietaron mucho a las autoridades, pero la guerra de Tamapache cambió las cosas, ya que la empresa de Carvajal tomó
otras dimensiones. En el transcurso de tres años (1580-1583), el grupo
inicial, compuesto por unos cuantos hombres de su tripulación y algunos
otros que habían llegado a la Huasteca para seguirlo en su aventura, creció de manera considerable. Entre los que acompañaron a Carvajal a la
Huasteca se encontraban soldados provenientes de Mazapil y Saltillo
como Gaspar Castaño de Sosa, Juan González y Pedro Flores, a los que
se sumaron Martín Flores, Cristóbal Rangel, Juan de Velver, Francisco
Solís, Diego y Dionisio Barboso, Pedro García de V elver, Antonio Velázquez, Alonso de Barrionuevo,Juan de Carvajal, entre otros (cuadro 4).
Algunos de ellos se habían incorporado a las huestes de Carvajal siendo
vecinos de la provincia del Pánuco, pero es posible que la mayoría, de los
que desconocemos su procedencia, provinieran de los puestos militares
que se encontraban en las poblaciones del Norte para hacer frente a la
Guerra Chichimeca. En este sentido, el capitán Rodrigo del Río se quejaba de que los soldados de los presidios desertaban para seguir a Carvajal,
quien les prometió repartirles los esclavos indios que lograran capturar. 19
A mediados de 1584 Carvajal volvió al norte con 25 soldados y al año
siguiente regresó a la Huasteca con 13 carretas cargadas de bastimentos.
18

''Declaraciones del capitán Felipe Núñez". Véase la nota anterior.
Una de las preguntas hechas a los testigos que participaron en el testimonio que
presentó el encomendero Francisco Barrón contra Carvajal decía "Si saben que demás
del daño que el dicho Luis de Carvajal hizo en lo que se refiere en la pregunta precedente
ha hecho y hace otro desen&gt;icio muy grande a Su Majestad y es que a la fama de que hace
esclavos los indios que pacifica y los reparte entre los soldados que le acompañan, se han
venido v vienen a él muchos soldados de los presidios chichimecas y dejan desguarecidos
y des~parados los fuertes y presidios de aquellas provincias donde son muy necesarios,
y de ello se han enviado a quejar a esta Real Audiencia, Rodrigo del Río, capitán de los
presidios de la Nueva Galicia". "Testimonio que presenta Francisco Barrón de las
alegaciones y preguntas que hizo el fiscal contra Luis de Carvajal, sobre haberse entrado
en Tamapache, no siendo de su jurisdicción (2 nov. 1585)" en 0584-586, 226-251.
19

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

677

El viaje no era con fines militares, pues deseaba conectar las poblaciones
recientemente fundadas de León, La Cueva y San Luis con las del Pánuco, a través de intercambios comerciales. Carvajal pretendía consolidar su
proyecto, pero la llegada del virrey Villamanrique en octubre de 1585
truncó sus planes. En 1586, cuando Carvajal estaba en la Huasteca fue
convocado por el virrey para responder a los cargos de esclavizar indios e
invadir jurisdicciones de la Nueva España. Viajó a la ciudad de México,
pero al saber de la gravedad de las acusaciones huyó hacia el nort~. En
1588 fue apresado, sin embargo, gracias a la ayuda de algunos funcionarios de la Audiencia de Guadalajara fue liberado antes de llegar a la ciudad
de México. Aunque un año después fue aprehendido en la villa de Alma, y esta vez no pudo escapar.zo
den,
Es difícil saber la cantidad de soldados que estuvieron en las campañas
que se realizaron en la Huasteca, pero entre los documentos que hacen
referencia a este período se han podido identificar alrededor de 70 personas involucradas de algún modo en las actividades fundacionales y militares que se realizaron en este espacio. No todos los participantes en las
jornadas a la Huasteca siguieron a Carvajal en las fundaciones hacia el
norte, pero la presencia de algunos sí fue importante y continuó aún después de que Carvajal abandonara el Nuevo Reino de León. Algunos participaron en la fundación de la villa de Almadén en 1588, como Felipe
Núñez de Rivera, Diego Ramírez Zamorano, Andrés Pérez de Berlanga,
Cristóbal de Heredia, Gaspar Delgado y Alonso de Barrionuevo. Otros
como Pedro F1ores, Pedro Pinto, Cristóbal de Heredia, Juan de Carvajal,
Domingo Martínez de Cearreta, Andrés Pérez de Berlanga y Baltazar
Rodríguez de Carvajal acompañaron a Gaspar Castaño de Sosa en la expedición a Nuevo México entre 1590 y 1591 (cuadro 4).
Los habitantes de Saltillo así como antiguos pobladores de Mazapil jugaron un papel decisivo en la empresa de Carvajal. Esta corriente de pobladores se dirigió principalmente a las fundaciones en el valle de Extremadura de la villa de la Cueva (1581), la ciudad de León (1582) y la villa
de San Luis (1583). El establecimiento de estos asentamientos constituía
la formalización de una ocupación que, de manera muy aislada, llevaban a
cabo un grupo de vecinos de Saltillo. Cuando Carvajal llegó por primera
vez a las minas de la serranía de Nuestra Señora de los Remedios, valle de
Extremadura, en 1580, encontró que algunos pobladores sacaban mineral, como fue Diego de Montemayor.
20

"Copia de los advertimientos generales que el mar&lt;¡ués de Villamanrique dejó
al virrey don Luis de Velasco en el gobierno de la Nueva España (14 feb. 1590)".
AGI, México, 22, n 24\ 2, 9 fs.

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Otros residentes de Saltillo también fueron incorporados a las nuevas
fundaciones, por ejemplo, Julián Gutiérrez de Amaya, quien fue nombrado escribano de gobernación en 1583.21 Ese afio Carvajal visitó la villa de
Saltillo donde nombró nuevas autoridades y convenció a algunos de sus
vecinos para colaborar en su proyecto. Así, dejó a cargo del capitán Gaspar Castaño de Sosa la fundación de la villa de San Luis y lo nombró alcalde mayor. Entre los pobladores de la nueva villa estaban Diego Rodtíguez, Alonso Hernández Galaviz, Antón Hernández Gritón, Rodrigo
22
Pérez y Manuel de Mederos, quienes eran vecinos de Saltillo. En la
villa de la Cueva se construyeron dos ingenios para moler metales, uno
pertenecía al gobernador Luis de Carvajal y el otro a Diego Ramírez de
Barrionuevo, vecino de Saltillo. 23 En 1585 Carvajal envió a Lucas de Linares, también vecino de Saltillo, con algunos hombres a fundar la villa
de Almadén en el valle de Coahuila. 24

ramos la escasez de documentos sobre el gobierno de Carvajal y más
tratándose de eventos fundacionales en espacios alejados del centro de la
Nueva España.

De las acciones que Carvajal emprendió durante los diez años que duró su gobierno al frente del Nuevo Reino de León, las cuatro fundaciones
anteriores fueron las mejor encaminadas a lograr la consolidación de su
proyecto. El poder de convocatoria fue importante, pues en los testimonios sobre la fundación de la villa de la Cueva se apunta que participaron
25
unos 50 vecinos. Los datos reunidos, después de revisar la documentación referente a Luis de Carvajal, arrojan un número algo superior a los
70 pobladores que estuvieron relacionados a las fundaciones de San Luis,
La Cueva, León y Almadén. Esta cifra no es nada despreciable si conside-

21 "Nombramiento de Gabriel de Mansilla como alcalde mayor (30 ene. 583)";
"Nombramiento de escribano de gobernación (2 mar. 583)" en ''Información de los
méritos y servicios de Gabriel de Mansilla en la conquista y pacificación del Nuevo
Reino de León y otras provincias de Nueva España. (1583-1586)", AGI, Patronato, 77,
n 2, r 18, fs 19-19vy 5.
22 León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. i, 44-45; D587, 15v-16.
23 "Carta del gobernador Luis de Carvajal al ilustrísimo y reverendísimo señor
arzobispo de México, Pedro Moya de Contreras (20 abr. 1582)", AGI, México, 336b, r 4,
160a, 2 fs. "Carta de fray Juan de la Magdalena al ilustrísimo y reverendísimo señor don
Pedro Moya de Contreras, arzobispo de la santa iglesia de México y del Consejo de Su
Majestad (23 abr.1582)". AGI,México, 336b, r 4, 160b, 1 f.
24 "Relación de méritos y servicios del gobernador Luis de Carvajal presentada
por él a la Real Audiencia de Guadalajara. Información recibida de oficio en la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia contra lo que se hizo de parte Luis de Carvajal de la Cueva, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León, va al Real
Consejo de las Indias con el parecer que va dentro a fojas treinta y tres (sep. 1587)".
AGI, Guadolojara, 47, n 47\1, fs. 1lv, 20-20v, 29v, 31v, 32v-33.
25 "Carta de fray Juan de la Magdalena al ilustrísimo y reverendísimo señor don
Pedro Moya de Contreras, arzobispo de la santa iglesia de México y del Consejo de Su
Majestad (23 abr.1582)". AGI, México, 336b, r 4, 160b, 1 f.

Hacia 1585 los trabajos de Carvajal marchaban muy bien y las fundaciones de la villa de la Cueva, ciudad de León, villa de San Luis y la reciente villa de Almadén atraían cada vez más pobladores. Contrariamente
a lo esperado, quienes nutrían estos asentamientos no eran las familias
que había traído Carvajal de España, sino las que venían de los lugares
más próximos como Saltillo, Mazapil, la Huasteca y en menor medida de
los reales mineros de Zacatecas y San Marón. Sin embargo, hacia 1586 las
cosas se complicaron ya que el virrey Villamanrique y algunos capitanes
de la frontera como Rodrigo Río de Loza y Diego de Ibarra obstaculizaron sus ambiciones de conquistar las tierras rumbo al norte, al acusarlo de
delitos graves que ya se ventilaban en el Consejo de Indias. Estas dificultades aceleraron el abandono de los asentamientos en el Nuevo Reino de
León a finales de la década de 1580, pues Carvajal fue encarcelado. 26 Algunos pobladores que lo seguían decidieron establecerse en lugares seguros como la ciudad de México o Zacatecas, pero la mayoría se quedó en
Sal tillo y Mazapil.
Al recibir la noticia de la sentencia de Carvajal, Castaño de Sosa, uno
de sus colaboradores más cercanos, decidió emprender la marcha rumbo
al Nuevo México en julio de 1590. Un número considerable de familias
se unió a esta empresa, dejando la villa de Almadén desierta.27 Durante
casi ocho meses este grupo avanzó hacia el norte sin encontrar la riqueza
que tanto añoraban. Siguiendo las memorias que sobre esta expedición
fueran escritas, se han podido identificar alrededor de 50 participantes
(cuadro 4). Sin embargo, cabe suponer que el número fue mayor, pues en
esta campaña no sólo intervinieron soldados, sino que también estuvie-

26 A Carvajal se le hicieron dos procesos, el primero fue inquisitorial acusado de
judaizante y posteriormente se le siguió uno civil por entrometerse en las jurisdicciones de la Nueva Galicia, la Nueva Vizcaya y la Nueva España. El proceso por judaizantes se encuentra en AGNM, Inquisición, vol. 1487, exp. 3, fs 233-372. el cual fue
publicado por Toro en Losjudíos, 207-372. Posteriormente este autor realizó un estudio sobre esta familia: La familia Carvqjal, poniendo énfasis en el personaje del joven
Luis de Carvajal.
27 León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. viii, 55-57. Un proceso similar de
despoblamiento se presentó en el valle de Santa Bárbara cuando unos años más tarde el
capitán Juan de Oñate emprendió la conquista del Nuevo México. Cramaussel, Li
provincia, 41-42, 44, 48-49.

�680

ron presentes grupos familiares que incluían mujeres y niños, quienes, en
su mayoría, no fueron registrados.28
En marzo de 1591 Castaño de Sosa fue capturado bajo el cargo de
haber descubierto por cuenta propia y sin licencia ni provisión del rey y
por haber hecho "entradas" y captura de indios en cierra de indios de
29
paz. Después de este suceso la mayoría de los que se encontraban en el
Nuevo México regresaron a Saltillo, y más tarde, una parte de ellos pasó a
Monterrey. Sin embargo, algunos se quedaron en las poblaciones cercanas al Nuevo México y años después se unieron al grupo de soldados de
Juan de Oñate para entrar a una nueva conquista del Nuevo México
(cuadro 4). La Audiencia de México sentenció a Castaño de Sosa en febrero de 1593, condenándolo a seis años de destierro en las Filipinas,
donde murió unos meses después en una expedición a las islas Maluco.30
El fracaso de la expedición de Gaspar Castaño de Sosa puso fin al eslabón que quedaba del proyecto de Carvajal. Sin embargo, la derrota de
este grupo no fue el fin de la ocupación hacia el noreste, pues el trabajo
de 1O años en campañas militares en la Huasteca, de la fundación de
asentamientos mineros y agricolas, y el intento de colonizar el Nuevo
México, implicó la movilización de por lo menos unas 170 personas que
estuvieron directamente involucradas en alguna de estas actividades. Cabe
mencionar que dentro de ellas quedaron registradas sólo 12 mujeres
(cuadro 4).
Una secuela de estos procesos se pudo observar en la década de 1590,
cuando un grupo de viejos soldados-exploradores y seguidores de Carva28

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

"Memoria del descubrimiento que Gaspar Castaño de Sosa hizo en el Nuevo
México, siendo teniente de gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León (27
jul. 1590)", CDIA, xv, 191-261. AJ final de la carta que el virrey de Velasco envió al
capitán Juan de Morlete para la captura de Gaspar Castaño de Sosa y demás gente que lo
acompañara escribió: ''Y el mismo regalo y buen tratamiento se os encarga en los niños
que hubiere. Y en todo procederéis con la cordura y buen modo que sabréis y de vos
fío" "Copia de la instrucción que llevó el capitán Juan Morlete para el viaje del Nuevo
México (1 oct. 1590)", AGI, México, 220, n 27, 2/1, 2 fs.
29
León, "Relación y discursos", ii, cap. vii, 56-57. En una carta que el virrey
Velasco envió al rey explicaba que la tropa dirigida por Castaño de Sosa era de las que
hacían la guerra contra los chichimecas para capturar esclavos. También se le acusó de
que en el descubrimiento del Nuevo México se había adelantado al capitán Agustín
Leseca, minero zacatecano, quien buscaba la anuencia del virrey para realizar
descubrimientos en la misma zona. AGI, México, 22, n 34, fs 1-lv. en Román Gutiérrez,
Sociedad, 390. Rodrigo del Río de Losa, minero zacatecano y participante en la política de
paz con los indios chichimecas, fue 9uien avisó al virrey Velasco de la entrada de
Castaño de Sosa al Nuevo México.
30
León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. viii, 56-57. Hoyo, Historia, 146.

681

jal, quienes se habían refugiado en $altillo, decidieron emprender su propia empresa de reconquista, intentando recuperar los abandonados asentamientos del Nuevo Reino de León. Esta corriente avanzó lentamente
y al cabo de unas décadas los resultados en la consolidación de un nuevo espacio de poblamiento fueron evidentes como veremos en el siguiente apartado.

La década de 1590: la colonización tlaxcalteca, Diego de Montemayor y la fundación de Monterrey
Rumbo al noreste la colonización no fue tarea de una sola voluntad o
iniciativa. Si en las décadas anteriores intervinieron grupos distintos, muchas veces enfrentados y opuestos, a finales del siglo XVI se llevaron a
cabo dos iniciativas de poblamiento. Por un lado destacó la presencia de
Francisco de Urdiñola, quien llegó a estos valles con la misión oficial de
conducir a un grupo de familias tlaxcaltecas y fundar un pueblo. Cabe
mencionar que Urdiñola aprovechó su comisión para montar un proyecto
personal de conquista hacia el norte que generó un movimiento de recursos y personas más allá de lo que implicó la sola fundación del pueblo
tlaxcalteca. Por otro, quedaban algunos hombres encabezados por Diego
de Montemayor, que habían participado al lado de Carvajal, dispuestos a
continuar con su empresa.
La implementación de las dos iniciativas, a veces enfrentadas, activó
nuevamente el desplazamiento de soldados y familias que se tradujo en
una expansión de la ocupación hacia el noreste.
A principios de la década de 1590, el virrey Luis de Velasco, el mozo,
dispuso el traslado al norte de más de 400 familias tlaxcaltecas para la
fundación de seis pueblos, los cuales servirían de apoyo en la creación de
otros asentamientos con indios del Norte. El 22 de junio de 1591, el capitán Rodrigo del Río de Losa, gobernador de la Nueva Vizcaya, recibió
instrucciones para guiar a las familias tlaxcaltecas desde el presidio Cuicillo -cercano a las minas de Zacatecas- a los destinos previstos con anticipación y nombró a Francisco de Urdiñola como su teniente de gobernador para trasladar a las 86 familias tlaxcaltecas, las cuales fundarían un
nuevo pueblo junto a la villa de Saltillo.31 La villa de Saltillo quedó inte31

Velázquez, CDHSLP, i, 204-206, 207-210. El historiador Foin, "Rodrigo de
Rio", 144, señala que en el ''Memorial de 1584" se discutieron diversas estrategias para la
paz; una de ellas proponía la creación de un pueblo de indios tlaxcaltecas entre Saltillo y
Mazapil, pero en 1591, el capitán Rodrigo del Río decidió que el mejor lugar era junto a
Saltillo.

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

grada por dos fundaciones vecinas, al poniente el pueblo de los tlaxcaltecas y al oriente la española. El límite entre una localidad y otra era el arroyo principal llamado Saltillo que abastecía a la villa y que la atravesaba de
norte a sur. Para el abasto de los tlaxcaltecas se les otorgaron las tres cuartas partes del ojo de agua que daba servicio a la villa para que, además de
su asiento, los tlaxcaltecas pusieran un molino. En estas tierras Urdiñola
repartió "sitios de casa y huerta" a 71 familias y a 16 indios solteros, que
junto con el agua formaban parte de los ejidos de la villa.32
La llegada de los tlaxcaltecas y los consecuentes cambios en la distribución de tierra y agua aumentaron considerablemente la proporción de
tierras para cultivo. En este sentido la migración de ese pueblo fue un
elemento que contribuyó a la consolidación de Saltillo como centro agrícola. Pero desde otro punto de vista, la imposición de la colonia tlaxcalteca deterioró la situación de los otros pobladores, muchos de los cuales
apenas habían regresado de la frustrada expedición de Gaspar Castaño de
Sosa en 1591.
Ante estas circunstancias un grupo de vecinos de Saltillo dirigido por
Diego de Montemayor decidió regresar a poblar el abandonado valle de
Extremadura en la gobernación del Nuevo Reino de León. Diego de
Montemayor utilizó el nombramiento de teniente de gobernador que
Luis de Carvajal le había concedido en abril de 158833 para fundar la ciudad de Monterrey acompañado de por lo menos 13 familias -incluyendo
la suya- el 20 de septiembre de 1596.34 Al amparo de ese título, Diego de
Montemayor viajó un mes después a la ciudad de México para presentar
los documentos de la fundación y pedir la autorización respectiva al virrey. El 11 de febrero de 1599 obtuvo el título de gobemador.35 En el
D591, Bv-14, 19.
"Título de teniente de gobernador a Diego de Montemayor, villa de Almadén (5
abr. 1588)", en D643, 32-32v.
34
En los trabajos de los histoóadores Roe~ Apuntes, cap. vii, Hoyo, Historia, 149150 y Cavazos Garza, Bmve histmia, 28, se ha difundido la idea de que la fundación de
Monterrey la llevaron a cabo doce familias, seguramente basados en la crónica de Alonso
de León que al respecto escribió: "[Diego de Momemayor] juntó doce compañeros de
los que habían estado en el reino; amigos suyos. Díjoles cómo los indios del reino le
llamaban, que viniera a poblar, pues eran conocidos. Asentoles la proposición; dieron
palabra de asistirle y resolvieron hacer la dicha entrada. Trujeron sus mujeres, hijos y
ganado", "Relación y discursos", discurso ii, cap. x. Sin embargo, es posible que hayan
sido más familias de las que apuntó el cronista, pues en las actas de cabildo de Monterrey
y en los útulos de mercedes que se otorgaron luego de la fundación de Monterrey
aparecen más personajes.
35 Al llegar a la ciudad de México el 22 de octubre de 1596, Montemayor pidió al
escribano real Francisco de Cuenca un traslado del nombramiento de teniente de
32
33

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

683

transcurso de esos años llegaron más familias e individuos, principalmente de Saltillo, para unirse al proyecto de Diego de Montemayor, llegando a
conformar un grupo de 29 vecinos fundadores de Monterrey (cuadro 5).
Un elemento que diferenció esta etapa de las décadas anteriores fue la
participación de grupos familiares. La migración familiar fue una de las
características principales de este nuevo movimiento. Aunque la mayoría
de los protagonistas eran antiguos soldados participantes en la cadena de
campañas que se habían sucedido desde la integración de los grupos de
Francisco de Ibarra en la década 1560, pasando por la del desafortunado
Gaspar Castaño de Sosa en 1590, hasta la fundación de Monterrey, donde
entraron acompañados por sus esposas e lújos.
De esta forma las iniciativas emprendidas en la década de 1590 tuvieron un nuevo componente, el de la planificación. Había objetivos más
claros expresados en una politica general de poblamiento como el de la
colonización tlaxcalteca. El grupo de Montemayor supo adaptarse y
aprovechar esta nueva situación al mostrar una intención real de poblar
en forma más permanentemente. En este contexto el apoyo de los habitantes de Saltillo fue fundamental, pues con los recursos materiales y
humanos que salieron de esa población, los de Monterrey lograron sobrevivir y consolidar un proyecto fundamental para el diseño de un espacio regional durante el siguiente siglo.

Conclusiones
Esta lústoria de la migración hacia el noreste novohispano tuvo un eje
que fue el surgimiento de tres centros: Mazapil, Saltillo y Monterrey,
entre los cuales existió una estrecha relación. Cada uno de ellos ejerció
influencia sobre otros lugares en donde las acciones y movimientos que
emprendieron los diversos grupos de migrantes conformaron áreas
funcionales, a partir de las cuales se definieron los espacios jurisdiccionales de ese gran territorio a lo largo del período colonial.

gobernador hecho por Luis de Carvajal para justificar las acciones que había emprendido
en el Nuevo Reino de León. "Testimonio de un traslado del nombramiento de teniente
de gobernador al tesorero Diego de Montemayor por Luis Carvajal y de la Cueva en la
villa de Ahnadén a 5 de abril de 1588 (22 oct. 1596)" en D643, 33v. Hasta donde
sabemos el título de gobernador que el virrey dio a Montemayor no se encuentra en los
archivos, se tiene noticia de él por la fecha dada por el cronista Alonso de León,
"Relación y discursos", discurso ii, cap. x, 61. Otra de las pruebas sobre este
nombramiento es la firma de Diego de Montemayor como gobernador en las actas de
cabildo de la ciudad de Monterrey, AAM.

�684

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

El poblamiento de la vertiente hacia el noreste de la Nueva España
fue un proceso marcado por constantes interrupciones. Por un lado, la
vida de sus poblaciones estuvo sujeta a circunstancias sumamente variables como fueron las bonanzas y crisis mineras, y por otro, los conflictos
entre los grupos expedicionarios y los cambios en los proyectos de expansión fueron factores que contribuyeron a crear un ambiente de incertidumbre e inconstancia. Sin embargo, a pesar de los tropiezos y las derrotas que sufrieron los capitanes y sus empresas privadas de conquista,
se puede decir que desde un punto de vista general la colonización y el
poblamiento hacia el noreste se mantuvo y prosperó durante el siglo

XVI.
La continuación de estos procesos y la implementación de otros proyectos durante los siglos XVII y XVIII introdujeron elementos que modificaron, en gran medida, el papel de las poblaciones de Mazapil, Saltillo
y Monterrey en la configuración de nuevos espacios regionales.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

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Cuadro 1
Derroteros de los fundadores y pobladores del real de
San Gregorio del Mazapil (1568-1600)

Antecedentes: Lugares y fechas aproximadas en los que ei poblador estuvo antes de
haber llegado por primera vez al real de San Gregorio del Mazapil.

Año: Fecha aproximada en que el poblador llegó por primera vez al real de Mazapil.
La estimación se establece a partir de la fecha más antigua en la que el poblador es
mencionado en algún documento referente al real de Mazapil. Las fechas que refieren
a una década fueron calculadas a partir del lugar que ocuparon en la lista de los cofrades que se elaboró en 1617 por el mayordomo Francisco Luis Leite. Véase el
D569-617.

Destino: Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó después de
haber residido en el real de Mazapil. El símbolo t, después del año, indica la fecha del
fallecimiento.
-:--Jombre
Pedro de Acevedo
Pedro .Ai,iado
Antonio de A2uilar
María de Aguilar, mujer de Gaspar
Duarte
Andrés de Aruiil=
Juan de.'
Ortuño de Aguirre
Gerónimo de Alcocer
Juan Alonso
Constanza de Andrada
Maria de Andrada
# Alonso de Angulo
Hemando Arias
Martín de Arriw. (548)
Pedro de Arriola (539)
Juan de Arteaga [Aró=l
Mujer de Juan de Arteaga [Artiw.1
@Juan de Avellaneda

Al1krede11tes

SLT(577580)
SLT(577580)

VVA(584)

MEX-NV
(566)

Año
590's
580's
580's
590's

Desh'no

Fumk

MAZ (ca.639-j')

D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; D653

580's
570's
590's

D569-617
D569-617
D569-617

590's
590's

D569-617
D569-617; LCT

569
590's
585587
590's
569
569
590's
590's
579

MAZ (57ot)

Diego de Avila

577

LLE(583)SOM(583)
SLT(619)

E Simón Bajes [¿Baez?]

590's

614t

Juan de Birvis
Cristóbal de Cabañas
lJuan de Cabañas
Melchor de Calahorras
X t@ « Francisco Cano (ca. 540)
Pedro de Canseco

590's
580's
580's
568
568
580's

D569
0569-617
D569-617; D586-587
D569-617
Dc573
D569
D569-617
D569-617
D577-586; 0:113
D569-617; D577-586;
ID
D569-617; D594-596;
D653
D569-617
D569-617
D569-617
Db568
D6568; D569; Dc573
D569-617

�686

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Leonor de Cansores, mujer de
Francisco González
Bartolomeu de Carbajal [Caravajal
Mujer de Bartolomeu de Carbajal
Nicolás de Carranza, pregonero
Juan del Castillo
Isidro Catalán, sastre
Juan Bautista de Cepeda
Simón Correa [¿Coria, Soria?
Pedro Crespo
$ Marún de Churrueta fChurruelal
Ana Delzido
Juan Días de la Lapa (542)

CAT-GRE

Andrés Díaz Simón
Mateo Donato, cirujano
X E Gaspar Duarte

MIL

Luis de Elizalde
Martín de Elizalde 11.ízalde]
t Martín Espes (550)
E Gaspar de Espinosa
M4!,Jel Esteban (542)
Pedro Esteban
«Juan Antonio de Faóas

ALM(588)

580's

D569-617

590's
590's
595
580's
568
590's
570's
568
595
590's
570576
573
594
580's

D569-617
D569-617
DS94-596
D569-617
Dc573
D569-617
D569-617
Db568
D569-617; D594-596
D569-617
D577-586

590's
580's
570's
573
568
568
590's

EJuan de Faóa, el mozo

590's

t Juan Femández

569596
573

X Mateo Femández, mayordomo de

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

MAZ(573t)

GUA(577)

CED(594t)
SLT(591)MAZ(628-ca 639t)
SLT(614)
GUA(584)

MfY(603)-SLT
(615) MAZ(628)MAZMTY(650J-)
MTY(603)SLT(650)MAZ(628)
SLT(615)

Dc573
D594-596
D569-617; D580-607;
D591; LCS; D653
D569-617
D569-617; D594-596
D569-617; D575-585
Dc573
Db568; D659
Db568
D569-617; AAM;
LCS; Ca4; D653
D618-633; Ca4; D653

D569-617
Dc573

la Iglesia

Alexandre de Figueroa
Pedro Frejo [¿Frero, Frexo?l
Cristóbal García
García Dávila
Bias García de Mendoza
« Marún García de Lasao
Francisco Gil
Mi1ruel Gómez
Alonso González
# Antonio González

Dieeo González
Francisco González
Gerónimo González
X Juan González (562)

R.IB

573
580's
570's
569
580's
594
595
572
568
577585
580's
580's
573
570's

SLT(596)
TLA-GUA-MAZZAC(585)SLT(586t)

CLE(582)EXF(583).PA..t'\J (584)NRL(585)-

D569-617; Dc573
D569-617
D569-617
D569
D569-617
D569-617; D594-596
D594-596
D569-617; D569
Db568; Cu:118-119
D586-587

D569-617
D569-617
Dc573
D569-617; D587

687

MAZ(587)GUA(587)

X Francisco Gutiérrez Trejo (548)

569

Jorge de Guzmán
Mujer de Jorge de Guzmán
Maria de Guzmán
Alvaro Heroández
Baltazar Hernández
! Juana Heroández
Mateo Hernández
Mujer de Mateo Heroández
Pedro Hernández, criado de Diego
de Montemayor
Pedro Heroández de A..truilar
$ Antonio de Herrera
Gracian de Iriroven
Mujer de Gracian de Irigoyen
l Isabel
Francisco de Isasti
Pedro de ltorisaba
!Miirueldelzaguirre
Antón Jarillo
X Pedro Jiménez
•1Juan, criado de Isidro Catalán
Doña Juana, mujer de Pedro HernándezAmiiiar
Francisco Labrado
Pedro de Landeras
Hioólito de Ledesma
Juan de Ledesma
«@ Agustín de León

580's
580's
580's
580's
580's
570's
570's
570's
573

D569-617
D594-596; LCS
D569-617
D569-617; D586-587;
D595-602; D614;
D621
D569-617; Dc573;
D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
Dc573

573
594
590's
590's
590's
594
590's
590's
570's
568
573
570's

D569-617; Dc573
D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
Db568;D653
Dc573
D569-617; Dc573

594
573
570's
590's
573

Mujer de Agustín de León
Juan de León
Tomás de León
Francisco Levva (543)
Lucas de Linares

573
590's
590's
569
573

D594-596
D569-617; Dc573
D569-617
D569-617
D569-617; D577-586;
Dc573
D569-617
D569-617
D569-617
D569;D587
D569-617; D587;
LCS;Dc573

Lorenzo Llnis
Juan de Llzaur
Ana López, mujer de Alonso Pérez
Bernardo López
Diego Lónez, pregonero
X Francisco López

590's
590's
580's
594
573
568 ·

Luisa González
Mateo González
Juan de Griialba
X Juan Guerra de Resa

CLE(583)

590's
595
570's
585

SLT(595)
SA1(586)NME(599)MAZ(613t)

NRL-ZAC(583)
SLT(584)ALM(585)VCU(586t)

D569-617
D569-617
D569-617
D594-596
Dc573
D569-617; Dc573;
D653

�688
juan López

573
568
572
569
595

PedroLópez

López de Ceoeda
Juan López Godoy (544)
Juan López de lllarreta [lyarreta]
« Alonso López de Lois

581
568
572
594
573
570's
569
595
570's
570's
580's

Pedro Lorenzo

Machado de Urquieta
@ Melchior Luján
1_:..1e1chor, de Gcrónimo González
Catalina .:-.tarún
Diego Martínez !Marúnl (540-543)
Juan Martínez de Aguirre
Andrés Lorenzo Matamoros
Hemán Mateo
X Francisco de Melo

590's
568

Francisca de Menchaca IMinchacal

X# Juan de Menchaca [Minchaca]
Juana de Menchaca [Minchaca],
mujer de Pedro Al!llado

590's

« Alvaro Méndez

568

X Luis Méndez de Sotomayor
Magadalena de Miranda
Diego de Monrov, alcaide
Diego de Montemayor (530)

573
590's
594
573

@Juan de Morales (538)
Francisco Morlete
X«@ E Juan Morlete (554-557)

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LLE(560's)

JER,
ARZ(S54557)NE(575576)

Papá de Juan Modere [Lucas Morlete]
Mamá de Juan Morlete [Estefanía
Gómez]
Diego Muñoz
SLT(5T'580)
E Francisco Muñoz (548)
GIB
Maóa de las Nieves
e• Negro del padre Ruiz de ,\!arcón
+YJuan de Olayzola [Alayzola]
Uuan López de Olazaval
Gerónimo de Olimidiera
Alonso de Ordás
WA(584)

575
590's
580's

SLT(595)MAZ(595)
RG

NRI..(583-584)

SLT(587)MAZ(594t)

CLE(583)DGO(588)

SLT(577-580)SGE(581)SLT(590-596)MfY(596-611t)
GUA(583)
SLT(S83)MAZ(584)SLT(595)MAZ(596-597601t)

Dc573
Db568
D569
D569
D580-607; D594-596;
LCS

A6;Fo;Pw2
Db568
D569
D594-596
Dc573
D569-617
D569
D569-617;D594-596
D569-617
D569-617
D569-617; D587;
D653
D569-617; D621
Db568; D569-617;
D586-587; D594-596
D569-617
Db568;LCS
Dc573
D569-617
D569-617; D594-596
D569-617; D569;
D589; 0643; A6

D577-586
D569-617
D569-617; D594-596;
D601; 0653; D717;
Fer

580's

D569-617; Fer

580's

D569-617; Fer

594

D594-596

571
590's
573
594
594
590's

GUA(571)-FREGUA(573)

MEX (619)

Db573
D569-617
Oc573
D569-617; D594-596;
D717
D569-617; D594-596
D569-617

Pedro Ortíz de Uria [Bría, Orial
Tomás Ortíz de Zárate
.Martín Pareya
\[arcos Perdomo

Francisco Pérez
Sebastián Pérez
Domingo de Picardía

580's
590's
580's
580's
569
580's
568
595
570's
572

Simón del Pinto
Dona Juana [Porcallo de la Cerda]

570's
573

SLT(577-581t)

Ana de Portillo

590's
570's
580's
580's

MAZ(617t)

Alonso Pérez Suárez

Alonso Pérez
Alvaro Pérez

X Francisco Proano
Beatriz de Quintanilla
Isabel de Quintanilla, ria de Ana de
Fruías
Alonso Quintero
Mujer de Alonso Quintero
Alonso Ramírez
X Francisco Ramírez
t Diego Ramírez Zamorano
Antonio Ramos
Francisco Ramos
luan Ramos de Arriola
$ Juan del Río
j: Agusún de los Ríos
Alonso de Rívera
EFrancisco de Rívera
Gaspar de Rivera

590's
590's
590's
578
582
570's
590's
590's
570's
580's
580's
594

Martín de Rívera
Isabel de Rocamonte
Juan de Rocamonte
X« @ Pedro de Rocamonte

568
594
570's
590's
580's
568

XSebastián de la Rocha Fan.e;re
Amonio Rodríguez (537)
X Francisco Rodrúroez
Lázaro Rodóguez
Mruía Rodríguez
Antón Rodríguez Castano
Hemán Rodríl!llez de Matos
EBaltazar de Rueda de Heredia
Alonso Ruiz
Francisco Ruiz
Mujer de Francisco Ruiz
XJuanRwz
J Andrés Ruiz de Alarcón
Juan Ruiz de Guzmán

570's
572
568
573
590's
580's
580's
570
580's
590's
590's
568
573
590's

Eluan de Rívera

BET

SLT(577-580)

SLT(614)
FRE(583)

SLT(595)
MAZ(569t)

GUA(573)

689

D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
Db568; D659
D569-617
Db568
D569-617; 0594-596
D569-617
D569-617; D569;
Dc573
D569-617
D569-617; D589;
D643
D569-617
D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D653
Db582; D594-596
0569-617
D569-617
D569-617; LCT
D569-617
D569-617; D577-586
D569-617
D569-617; D594-596;
LCS
Db568; D569
D569-6 17; D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; D577-586;
D653
D653
Dc573
Db568; 0653
Dc573
D569-617
D569-617
D569-61 7
D569; Db573
D569-617
D569-617
D569-617
D653
Dc573
D569-617

�690

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Juan de Srurastiberri
Pedro de Salazar
X Juan de Salcedo
Manuel Saldaña (543)
Pedro San de Galarza
$ Andrés Sánchez

595
580's
570"s
570
590's
573
SLT(643)

E Bartolomeu Sánchez

584

SLT(595)

Diego Sánchez

590's

DGO(600)SLT(614)

Y Marcos Sánchez (569)

594
590's
590's
590's
580's
590's
590's
570's

Martín Sánchez
ROQue Sánchez
Muier de Roque Sánchez
M.aría Sánchez de Guzmán
María de Santia11:o
DolllllW) de Santiesteban
Sebastiana, hija de María de Triminho [freviño]
Sebastián de Sel'llÍn
Juan de Soto
X Alonso Tabuio
Ana de Taxumulco
Catalina Tellez, mujer de Francisco
Melo
Hemando de Tenorio
Francisco de Torquemada

Lorenzo de Torres
Mumel Torres

José de Treminho ffreviño]
Maria de Triminho ffreviño]
X« Francisco de Urdiñola (552)

Francisco de Urdiñola, el mozo
Domingo de Uribe [Oribe, Bribe]

@ E Francisco Valverde
Müruel Vanegas
Leonor Vaquera
Baltazar de Vargas
Francisco de Var!!aS
Sebastián de Vareas
Francisca Vázquez de Mercado
@ « Alonso de la Vega
Antonio Velázquez
Juan Martín Velázquez
Mujer de Antonio Velázquez
X Sebastián Velázquez

SLT(614)

M1Y(603)

590's
580's
570's
600's
590's
590's
568
595
568
NVA(570's) 580's
570's
VOY(S74)- 581
NVA(574)AV(578)IND(579)SLT(580)
580's
580's
568
580's
570's
580's
570's
580's
590's
570
573
590's
580's
595

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI
D594-596
D569-617
D653
D569
D569-617
D569-617; D573;
D577-586; LCS
D569-617; Df583586; D717; LCS
D569-617; D580-607;

LCS
D594-596
D569-617; LCS
D569-617; D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; Ca4
D569-617
D569-617
D653
D569-617
D569-617

M1Y(603)
MAZ(617t)
SLT(588-589, 591)RG(592)SLT,PAR(594)MEX(595-600)NVA(601-618t)

SLT(595)

D569-617
Db568
D569-617; D594-596
Db568
D569-617
D569-617
D569-617; D653;
D717; LCS; A6; Pw2;
Fo: 126-127; V-L: 1718, 28
D569-61 7
D569-617
Db568
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569; D577-586
D569-617; Dc573;
Df583-586
D569-617
D569-617
D569-617; D580-607;
D653;LCS

Juan Martín Velázquez
YJuan de Yustis 0ustis] (566)
Alonso Zapata

.E Diego de Zuloai?a (540)
Cristóbal de Zúfuga

590's
594
568
569
590's

691

D569-617
D569-617; D594-596
Db568
D569
D569-617

Abreviaturas:
ACA
ARZ
AV
BET
CAS
CAT
CED

CLE
COM
CHA
DGO
EXF

FIL
FRE
GIB

GRE
GUA
HAB

JMA
IND
JAP
JER

LLE
MAN
MAZ

MEX

Presidio de Acaponeta, Nueva
Vizcaya
Fortaleza de Arzi1a, Marruecos
Minas de Aviño
Betanzos, Galicia, España
Castilla, España
Cataluña, España
Minas de Los Cedros en Mazapil
Ciudad de León
Compostela
Charcas
Durango
Expedición rumbo a la Florida
Filipinas
Fresnillo
Gibraltar
Grecia
Guadalajara
La Habana
Islas Malucas
Minas de Indbé
Japón
Jerez de la Forotera, España
Villa de Llerena
Manila
Mazapil
Ciudad de México

MIL

MTY
NE
NRL
NVA
OVl
PAL
PAN
PAR
PNA

RAM
RIB

RG
SAB
SAI
SAC
SGE
SLP
SLT
SOM
TEN
TLA

TRI

vcu
VOY
WA

Milán
Monterrey
Nueva España
Nuevo Reino de León
Nueva Vizcaya
Oviedo, España
Ciudad de la Palma
Pánuco
Parras
Puerto de Navidad, Nueva
España
Real de Ramos
Ribadea en Galicia, España
Río Grande
Sabugo, Filipinas
Minas de Saín
Pueblo los Sacuces
Minas de San Gregorio
San Luis Potosí
Saltillo
Sombrerete
Islas de Tene.rife
Pueblo de Tialtenango
Minas de la Trinidad
Villa de la Cueva
Valle de Oyarzun, provincia de
Guipúzcoa
Villa de Valles

�692

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Cuadro2
Derroteros de los fundadores y pobladores de los valles de
Saltillo, Pirineos y Buena Esperanza
(1577-1600)

1

592

Gaspar Castaño de Sosa

Nombre: El significado de los símbolos que anteceden a los nombres puede
verse en el cuado 1. La fecha entre paréntesis después del nombre indica el
año aproximado de nacimiento. Los nombres en negritas se refiere a los que
participaron en la fundación de Saltillo o recibieron merced de tierras entre
1577 y 1580.
Antecedentes: Lugares y fechas aproximadas en los que el poblador estuvo
antes de haber llegado por primera vez a la villa del Saltillo. Las abreviaturas
con minúscula indican el derrotero probable.

Año: Fecha aproximada en que el poblador llegó por primera vez a la villa de
Saltillo.

Mwel Castaño

Baldo Cortés (539)

Martín de Charrieta fChurrueta]
Aizustina de Charles(556)
Alonso de Charles o Alonso

593
PUE

Pérez
Bartolomé de Charles

E Gaspar Duarte

MTY(596-626t)
MAZ(580's)

Martín de Elizalde

pués de haber residido en la villa de Saltillo. Las abreviaturas con minúscula
representan el derrotero probable.
Nombre
« Diego de Aizuirre

591

Año Destino

Fortunato de ~ e

Ortuño de Ailuirre, sastre
Juan de Alanís
Z Catalina de Alfaro
Diego Alonso

.MAZ(569-576)

Juan Alonso
Melchor Alvarez
Francisca de Avila

MAZ(569-576)

Pedro de Carvajal

591
584
586
591

QRO
DGO(580)

Alonso de Barrionuevo
Francisco de Bellerías
Cristóbal Bivas [Vivasl
« Luis Boeado
Dieeo Borruel de Luna
Alberto del Canto (547)

591
591
599
593
593

Alvaro Fernández
Pedro Flores
Diego Gaitán de Espinosa
fLOrenzo García
Lucas García

Antecedentes
NV

« Matías de Aguirre

E Mateo de Barcaza

580's

Juan de Erbáez

L:j: Cristóbal de Espinosa

Destina. Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó des-

MTY

591
593
DGO(584)
591
NV8560's)
TER(547)-zacSMN-NV

t.fAZ(607)

MAP(596)
VEX(577)VSL(577)SGE(577)COA(577)POT(577)TRI(577)SLT(577-581)CLE(582)VCU(583)SLT(587)

Fuente
A6; Pw2:261-262
A6
H1
D569-617; D591
D580-607
D593
D591
D569-617; D717; D578-638
A6
Ca8
D717; D580-607
D591
D593
D580-607; D717
D591
D717
A6; Ca4; Dd583-586;
Dh583-586; D589;
D643;D717; Hl; L: 78-79,
116;

SLU(583)ALM(588)NME(590)-·
MEX(591)CH1(593t)
:r-.nY(596)SLT(615t)
MAZ(595)
MTY(596)

MTY(596)SLT(615)M1Y(63ot)

Pedro Gentil
Alonso González

617t

591
LlS-MEXGUA,
MAL(561)FRE(566)MAZ(568).

Lorenzo González

SLT(596t)

591

Antonio Jiménez
Martín Jiménez
Gonzalo de Lares

NV (560's570's)

583

NME(590)

595
595
599

MAZ(570's)

584

~elLimón

Lucas de Linares
Cristóbal López
~ Martín López de lbarra
Juan López de Illarreta

D569-617; D578-638;

-

599
NV(560's)
578
r.fAZ(569-589)- 595
NME(590)

A6:290
D580-607
D568; Du583-586; D588,
D590; D643; D717; L:57

D717; Ca4; L:76
D593; Cl
D593; Hl; Ca2i
D593; H1
Hl; AANI; Db626
D569-617; D580-607;
D591; D653; LCS
D591;LCS
D717
D591
D591
D580-607; Cu:121, 147
D593
D580-607
Ca4; AAM; LCS

D591
LCS; A6; C1; Hl

D591
D717
D717
D580-607; A6
Hl
H1
D717
Hl
D717

Ju!ián Gutiérrez de Atnava
Alonso Hemández
Ginés Hemández
Gonzalo Hemández
Jesús Hemández
Antonio Hemández Grimón
Alonso Hemández Solis

«Juan de !barra

693

ALM(585)NRL(586t)

~(595)

D580-607
DSB0-607
D580-607; D590
Hl
D580-607; D587; LCS
D580-607
D717; 0:42
D569-617; D580-607;
D594-596

�694

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

« Bernardo de Luna

ARA-NV(560's) 578
DieM Maldonado
TAM(583.584) 593
Di= de la Mancha
593
Francisco Martínez Guajardo
Manuel de Mederos (539)
AZO(539)NE(562)SMN(564)

Diego de Montemayor (530)

±Alonso Montesinos
Juan Morlete(554-557)

Diel?o Muñoz
Miiruel Muñoz
Di= Luís Muñoz
Pedro Murira
Juan Navarro

LLE(560's)MAZ(570's)

JER-ARZ(554557)-NE.(575576)MAZ(580's)

591
583

NMEX(582)
M1Y(596)

CLE(581)NME(590)MEX:(590)SLT(591)M1Y(596)
CLE(581)VCU(582)AL"1(588)SLT(591)M1Y(596-61ot)
MAZ(584-)SLT(595)MAZ(596-597601t)
MAZ(594)

591
591
591
SMN-VSU-

D717; 0:115

LCS;AAM
D593
D580-607; A6
D593; D717; Ca4; C4

D569-617; D717;AAM;
A6;Cl;C4

DS91
DS69-617; D580-607; LCS;
Ap:1

D594-596; H1
D591
D591
DS80-607; D591
D717; DS78-638; A6

MAL

1

Diego Núñez de Miranda
Hemando Ortíz
Ana Pérez
Cristóbal Pérez
Martín Pérez
Mateo Pérez
Rodrum Pérez
Juan Pérez Chocallo
Juan Pérez de los Ríos

Juan Pérez de los Ríos, hijo
Diego Pérez de Valdés
Juana Porcallo de la Cerda
Diego Ramírez de Barronuevo

Esteban de los Ríos
Pedro de los Ríos
Francisco de Rivera
Alonso Rorfrf1711ez
Antonio Rodríguez
Diego Rodríguez (557)
Inés RodriJruez

FRE.(568)

595

PUE
591

PUE.(545-547)NVA

DGO(584)
MAZ(569-577)
VCU(581)TAN(583)ALM(588)

MAZ(594)

NME(590)SLT(591)M1Y(596-626t)
MTY(596)
584
599

D580-607; H1
D578-638
D593; Hl
D580-607; A6
D591
Hl
D717;A6
D717;A6
D590; D593;AAM,· Hl;
Ca2i; Db626
D593; AAM; H1
D580-607
D569-617
D580-607;Dg584-586

1

Juan RodríP11ez
María Rodríguez

Pedro Rodrn!Uez
Santo Rojo (557)
Beatriz de las Ruelas
:j: Juan Terrones
Cristóbal de Sal?astiberri
Pedro de San ]uan
Pedro Sánchez
Martln de Solis
Juan de Solis
Diel?O Solis
Baltazar de Sosa
luan de Tiras
Sebast:ián Velázquez
1kustin de Villasur
M Juan de V1tUes
Pedro Vuenm
Miiroel de Zitúa
Juan de Zubia

593

695

D593;D604
D569-617;D580-607

SMN-VSUMALMAZ(569-576)
SLT(61ot)

591
589

D578-638
D717; A6; Cu:114,116
LCS; Cu:114,116
D591
D717
D589
H1

QRO
QRO

MTY(597)
MTY
MTY

NVA

1

MAZ(595)

584
595
593

1

A6;Ca3
Ca8
CaS
DS78-638; D717
DS80-607
DS69-617; D580-607; LCS
D717
DS93
Hl
D717
D717

Abreviaturas:
ALM
ARA

AZO
BUR
COA
CUE
HUA
MAL
MAP

NGA
NME
POT

PUE
QRO

Minas de Almadén
Aragón
Azores
Burgos, España
Valle de Coahuila
Cuencamé
Huasteca
Malpaís
Minas de Mapinú
Nueva Galicia
Nuevo México
Pueblq de Potosí
Puebla
Querétaro

SBA
SMA
SMN
TA.M

TEN
TER
TOR
VEX
VPI
VSA
VSL

vsu
SLU

Santa Bárbara
Pueblo de Santa María
Minas de San Mattin
Villa de Tampico
Isla de Tenerife
Isla Terceira
Tonnes, España
Valle de Extremadura
Valle de Los Pirineos
Valle de Las Salinas
Villa de Santa Lucía
Valle de Sichú
Villa de San Luis

Las abreviaturas que faltan pueden verse en el cuadro 1. Las abreviaturas en minúscula indican

595

599

MTY(596-626t)
MTY(596-626t)
MAZ(596)

NME(597)-SLTM1Y(599)
MTY(600-627t)

Ca2i
Ca2i
D569-617; D580-607;
D594-596
H1
H1;AAM; Ca4; Hai:164,
298
D580-607; D591;AAM;
Ca4
Ca4

el derrotero probable del poblador.

�696

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD ÜEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Cuadro 3
Familias y solteros traídos de España por Luis de Carvajal y de la Cueva paca
el descubrimiento, pacificación y población del Nuevo Reino de León

(1580)
Familias•
Andrés del Aguila
Francisca Núñez de Viciosa
Bemardino de Bardales
Isabel Rodriguez
Hemando
Francisco
Juan
Maria
Juan Beltrán
Francisca Hemández
Lope
Bartolomé
Pedro Carrión
1uliana de Hermosilla
Juan Díaz
Catalina Rodríl!:llez
Pedro Alonso Eruíquez
Ana de Porras
Elvira Mejía
Benito Esteban
Leonor de Mota
Juan
María
Alonso García del Corro
Francisca de Guzmán
María
Martín
Juan Salado
Andrés
Mateo Gómez
Gerónimo López
Antonio
Luis González
Ana Rodríiroez
Francisco Hernández
Maria Tuesta
Francisco
Pedro
Inés
Maria

Orif!.en declarado

Pueblo

Provincia

Almadén
Ciudad Rodrigo

Ciudad Real
Salamanca

Villa del Barco de Avila
Fuente de Cantos

Avila
Badajoz

S Juan del Puerto
S Juan del Puerto

Huelva
Huelva

Palencia
Sevilla
Sevilla
de la Fuente
Villa de Zafra

Palencia
Burgos
Sevilla
Sevilla
Almería
Badajoz

Mallorca
Sevilla

Baleares, Islas Canarias
Sevilla

Sevilla
F regenal [de la Sierra]

Sevilla
Badajoz

Ocaña
Ocaña

Toledo
Toledo

Sevilla
Sevilla
Jerez de los Caballeros
Granada

Sevilla
Sevilla
Granada
Granada

* Los nombres en negritas indican la existencia de una relación de parentesco con
Luis de Carvajal y de la Cueva.

Pedro Hernáodez
Elvira
María Hernáodez
Juan
AnaGómez
Leonor
Francisco
Manuel
Isabel
Catalina
Luis
Andrés Herrera
María de la Barrera
Simón
María
Inés
Francisca
Juan Izquierdo, herrero
Rutina Rodríguez
Francisco Jiménez
Maria Hernández
Isabel
Jorge de León de Andrada
Ginegra Márquez
Diego Márquez de Andrada
Diego de Madrid
Ana de los Reyes
Diego
Bartolomé Marón
Olalla García
Miguel
Maria
Isabel
Francisco
Juan
Lic. Manuel Morales, médico
Isabel Pérez
Antonio
Diego
Leonor
Ana
Juan de Nava, sastre
AnaMuñoz
Juan
Felipe Núñez de Rivera
Felipa López

697

Villa de Zafra

Badajoz

Medina del Campo
Olivares

Valladolid
Sevilla

Villa del Arinero
Villa de Ferce
Granada
Écija

Aragón
Galicia
Granada
Sevilla

Medina del Campo
Medina del Campo
Medina del Campo
Sevilla
Sevilla

Valladolid
Valladolid
Valladolid
Sevilla
Sevilla

Villalobón
Villalobón

Palencia
Palencia

Portugal-Arjona

Jaén

Sevilla
Sevilla

Sevilla
Sevilla

Sevilla

Sevilla

�698

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Francisco Ortiz
María Esteban
María
Esteban
Juan
Leonor
Francisco
Gonzalo Pérez Ferro
Catalina de León
Juan de Piedrola
Inés Hemández
Agustín Rodríguez
Isabel de Espinoza
Francisco Rodríguez de Matos
Francisca Núñez de Carvajal
Baltazar Rodríguez de Carvajal
Macias
Luis de Carvajal
Francisco Rodríguez de Carvajal
Miguel Rodríguez de Carvajal
Isabel Rodríguez de Andrada
Catalina de León (de la Cueva)
Mariana Núñez
Leonor de Andrada
Ana Ro~ez de Carvajal
Francisco Rodríguez, labrador
María Rodríguez
Antonio R~ez
Juan Rodríguez Matalobos
Catalina S 'panchez
Catalina
Juan
Miguel Rodríguez
Violante Rodrí!!llez
Pedro Rodríguez
Catalina Díaz
Catalina
Isabel
Cristóbal
Inés
Diego
Pedro Rojas
Maria de la O
Maria de la Encinsión
Pedro Agustín
Isabel

•

1

Melchor de Serdeño
Mariana Gómez
Lorenza
Pedro Salas
Ana de Heredía

699

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Villa del Almendralejo
Villa del Almendralejo

Badajoz
Badajoz

Medina del Campo
Medina del Campo
Atjona
Atjona
Sevilla

Valladolid
Valladolid
Jaén
Jaén
Sevilla

Portugal- Benavente
Benavente

Zamora
Zamora

Fregenal
Fregenal

Galicia
Porrugal
Galicia
Badajoz
Badajoz

Sevilla
Sevilla
Pasarlon, Plasencia
Alrnares

Sevilla
Sevilla
Málaga
Burgos

Sevilla
Morón (de Almazán o
Je la Frontera]

Sevilla
!Socia o Sevilla]

Medina del Campo
Alcalá de Henares

Valladolid
Madrid

Salamanca
Sevilla

Salamanca
Sevilla

Juan de Saucedo, carpintero
Catalina Espinosa
Gerónimo
Juan García
Guiomar
Pedro
Andrés V elasco
Elvira Beltrán
Pedro

Guadalupe
Guadalupe

Cáceres
Cáceres

S Juan del Puerto
S Juan del Puerto

Huelva
Huelva

SOLIEROS
Antonio de Alcezi
Lucero Albañir
Gonzalo de Aronte
Pedro Beltrán de Guevara
Gabriel Ballesteros, herrero
Banolomé de Bea
Baltazar Carrillo
Luis de Carvajal
Alonso Copete
Gaspar Delirado
Adnrés Duarte de Figueroa
Diego Enríquez (hijo del virrey)
Alonso García
Roque Gil
Martín Gómez
Gómez Femández Salgado
Pedro González de Paredes
Francisco Gutiérrez
Nicolás de Heredia
Diego Hemández
Juan del Hoyo
Pedro lñis!;uez
Juan ]iménez
Antonio López
Juan López
Juan López urbano
Pedro López de Mendoza
Francisco de Madrid
Domingo Martínez Ceaneta
Francisco Mazo
Hemando de Medina
Hernando de Mejía
Andrés de Morales
Bartolomé de Morales
Vicente Núñez
Francisco Ortiz
Luis Pimientel
Pedro de Prado
Francisco de Porras
luan de Portul?al

Ntra Sra de Aranda

Vizcaya

Le=erías
Vitoria
Toro
Savas de Bascones
Villa de Villel
Benavente
Alcántara
Córdoba
Jerez de la Frontera

Huesca
Vizcaya
Zamora
Palencia
Teruel
Zamora
Po~
Córdoba
Cádíz

Laredo
Torrija
Sta Cruz de la Zarza
S Martín de NU!!Uera
Amusco, Camoos
Alcalá
Adamuz
Benavente
Llerena
Pasarón
Laredo
Sta Cruz de la Zarza
Sta Cruz de la Zarza
Honacuelos
Laredo
Córdoba
Garnica
Cartión de los Condes

Cantabria
Teme!
Toledo
Asturias
Palencia
Madrid
Córdoba
Zamora
Badajoz
Cáceres
Cantabria
Toledo
Toledo
Córdoba
Cantabria
Córdoba
Vizcaya
Palencia

Sevilla Atjona
Ariona
Sevilla
Torrecilla del Duque
Villada
Peñafiel
Medina del Campo
México

Sevilla
Jaén
Jaén
Sevilla
Guadalajara
Palencia
Valladolid
Valladolid
Nueva España

�700

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Alonso Rodríguez de Jaque
Domingo Rodríl!lleZ
Juan Rodrfouez
Gaspar de Rojas
Pedro SalYador
Rafael Sánchez
Luis Tascón
Andrés Urbano
Pedro de Valdés
Diego de Valladar

Ciudad Rodrigo
Sevilla
San Juan del Puerto
Guadalajara
Alcalá
Pasarón
Villalpando
Homachuelos
Burgos
lscar

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI
Salamanca
Sevilla
Huelva
Guadalajara
Madrid
Cáceres
Zamora
Córdoba
Burgos
Valladolid

Fuente: ''Relación de las personas que yo, Luis de Carvajal de la Cueva, nombro para
llevar para el descubrimiento, pacificación y población de las provincias que han de
ser intituladas el Nuevo Reino de León, que es en la Nueva España, conforme a la
capitulación que Su Majestad mandó tomar con é~ sobre lo susodicho, las cuales
dichas personas han de ser ciento, los sesenta de ellos labradores casados con sus
mujeres e hijos y los demás soldados, como parece por una cédula de Su Majestad
(1580)". AGI, Contratación, 5538, 11\1, fs 473-478. Una versión paleografiada de este
documento fue publicada por Cavazos Garza en Actas, 13-11. Datos adicionales han
sido tomados de Toro, Lo,j11díos, 248, 255 y 292.

701

Cuadro 4
Derroteros de los hombres que participaron en el proyecto del
Nuevo Reino de León con Luis de Carvajal

Nombre. Los nombres en negritas refieren a las personas que fonnaban
parte de la tripulación que viajó desde España con Carvajal en 1580 y participaron en alguno de los proyectos que se implementaron en el Nuevo Reino
de León. Los símbolos que anteceden a los nombres proporcionan mayor
infonnación sobre oficio, ocupación y calidad étnica de los individuos

p

carpintero

@ alcalde mayor
# carretero o arriero

,i emparentado con el gobernador Luis de Carvajal
« capitán

:j: cura, vicario, presbítero o fraile

E

$ mercader

S

X minero

escribano
soldado
Y mayordomo de hacienda
Í indio
M mulato

© criollo
Z mestizo

• negro

La fecha entre paréntesis después del nombre indica el año aproximado de
nacimiento.

Antecedentes-. Lugares y fechas aproximadas en los que el individuo estuvo
antes de haberse incorporado a las campañas militares o poblamiento de alguna de las fundaciones que se hicieron durante el tiempo en que Luis de
Carvajal fue gobernador del Nuevo Reino de León.

HUA Aquí se contempla a los hombres que participaron en las campañas
militares que Luis de Carvajal llevó a cabo para pacificar a los indios de los
pueblos de Tanpasqui, Tamapche o San Miguel, Tanholen, Tanlacun, Xilpa,
Sichu, Gueguetlan, Tanchipa, Tamalaquaco, Tamcici, Tamizqua y Tampico,
entre otros, de la Huasteca entre 1581 y 1584. También se incluyen los pasajeros que llegaron con Carvajal de España en 1580 y se quedaron a poblar en la
provincia de Pánuco la villa de Tamp1co un breve tiempo.

CLE-VCU-SLULeón fue la primera ciudad que Luis de Carvajal fundó en el
Nuevo Reino de León en 1581. El lugar del asentamiento se llevó a cabo en
las minas de San Gregorio, las cuales fueron descubiertas y pobladas por la
expedición de Alberto del Canto en 1577. La villa dé la Cueva se fundó cerca
de la ciudad de León, la fecha exacta no se sabe pero debió haber sido poco
después de la primera fundación que hizo Luis de Carvajal en el Nuevo Reino
de León. La villa de San Luis fue otra de las fundaciones que se hicieron en el
Nuevo Reino de León durante el gobierno de Luis de Carvajal en 1583. Su
primer alcalde ordinario fue Gaspar Castaño de Sosa.

�702

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

ALM-NMEXEl símbolo "/"se refiere a los que participaron en la fundación de la villa de Almadén entre 1585 y1588. El símbolo X señala a los
acompañantes de Gaspar Castaño de Sosa en la conquista del Nuevo México
en 1590. El símbolo a indica a los que parúciparon en los dos eventos.

SJuan de Carvajal (550)

Destino Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó des-

1Luis de Carvajal, el

pués de haber participado en alguna de las fundaciones, campañas militares o
expediciones, llevadas a cabo por el grupo de Luis de Carvajal. Las abreviaturas con minúscula representan el derrotero probable.

mozo (ca.566)

Nombre

Antecedentes

HU CLE- AL
A
VCTJ M-

-SLU

Destino

t Juan Victoria Carvajal

tMartín Abad

VIZ(580)
AIM(580)ROD(580)

,i Jorge Almeida

X

581
581

589t
MEX(585)TAX(587)MEX(589)
MEX(585)TAX(587)
MEX(589)

X

mujer de Jorge Almeida
MÍP1Iel de Areso (559)
X Nicolás de Astowa (566)

TAM(581)

X

I&gt; Barba

X

Diee:o Barbosa
Dionisio Barbosa (o Bravo)

X

Bemardino de Bardales

CUZ(581)
AVl(580)-CUZ(581)

583
581
NRT1589)

X

MEX(589)

X

Domiru!'o de la Barreda

X

Alonso de Barrionuevo,
maese de camno
Francisco de Bascones
±Hemando de Bavllo
S Berna!
Cristóbal de Biruee:a
Diego de Biruee:a
Juan Calderón

X

Pedro de la Calle
Alberto del Canto(547)

XLuis de Carvajal y de la
Cueva (ca.539)

583
BEN-MCA(580)

/
X

X

583
X
X

/
CUZ(581)
TER(547)-zac-SMNVEX(577)-VSL(577)SGE(577)-COA(577)POT(577)-TR1(577)SLT(577-581)

,i ±Gaspar de Carvajal (556) BEN-MEX(580)

X

582

SLT(587)

Db582
C3; T2;
Dg583-586
T2

Dd583-586
C3;T2

Dd583-586
Dd583-586
C3,T2
De584-586
Dd581
C3;T2;
Dc581
C3;T2
D568;
D588
D590
T2
D587
D590
D590
D568;
D588
Dd581
C2; Dg583586

@ « Gaspar Castaño de
Sosa

X
X

584

MOG(539)SAL(547)-LIS(548)CVE(549-562)LIS(562)-SEV(564566)-JAM(567)PAN(568)TAM(568)HUE(573)MAZ(573)-TPA(575)PAN(577)-ESP(578)SEV(580)
NV-SLT(577)

X

581

/

583

□

$ luan Cayas
SJuan Clavijo Hidalgo (529- MEX(573)
532)
luan de Contreras
SVicente Correa y Cisne-

MEX(581)-

T2

X

583
582

X

583

BEN-MCA(580)

MEX(1591)CHI(1593t)

X

X

NME
MEX(585)TEN(587)MEX(589)

X

SLT
SLT
SLT
MTY

X

Catalina de León), mujer de
Antonio Díaz de Cáceres
(565)
! ¼:ustina de Charles
Alonso de Charles
Banolomé de Charles
Catalina de Charles

Dm584586;D590;
D587
H1
C3;T2

MEX(584)PAN(584)NRL(584-586)MAZ-ZACMEX(586)TAX(587)MEX(589)PCH(589)TAX(589)VER(589)
MEX(581)D568;
NRL(581-583)D573;
HUA(584-585)D575;
ALM(585)D579;T2;
MEX(589Tl: 25-37;
591t)
Vei: 314; L:
54-55;
D588

ros

11 Cristóbal
1Catalina de la Cueva (o

D568;
Du583-586;
D588;
D590; L:
57;D643;
D717
D587
Dd583-586;
D587
D590
C3;T2;
D587
D590
C3;T2

1

X
X
X
,

SGaspar Delgado

X

YAU
BEN-MCA(580)

N

X

Juan Alvarez (549)

,i Leonor de Andrada,

X

Fuente

ME
X

,i E Andrés del Aguila

X

PAN(585)MEX(585)
HUA(587)NME(597-600)

703

COR(580)MEX(580)-CUZ(581)

X

583

/

NRL(589)

D590;LCS
D590;LCS
D590;LCS
D590;
AAM
C3;T2;
Dc581;
Dg584-586;
D587

�704
Bias Díaz (554)
Die1ro Díaz de Berlarura
1 Antonio Díaz de Cáceres

Antonio de Espejo
luan de Estrada
Juan de Parias

T A.M(581)-TPA(582)

X

581
X

X

/

MAZ(569-587)

X

maz-SLT
TAM(584)
SLT(577)

Pedro García de Vei,·er
S Juan Gonzálc:z (562)

M1Y(603)SLT(615)

583
581
X

X

X

X

MTY

583
X

582
TAN(583)
;\fAZ(580'S)

584
X

;\fAZ(581)

X

582

;\fateo González

583

E Julián Gutiérrez de Ama- SEV(557)-SLT(577)

581

Dd583-586
D590
T2

D587
D590
D568;
D569-617;
D588
D587
Dd583-586;
D58'
D590
Db584-586
D590
D587
T2
Dd583-586

De:584-586
C3;T2
Dx583586;
D569-617
Dd584-586
D587
T AM(583-584)CLE(585)l\1AZ(587)
Db583-586;
l\1AZ(595)D594-596;
SLT(595)

X

Alonso García Mendoza

Blas García &lt;le Mendoza

MTY(596)
MEX(585)TEN(587)MEX(589)
NME(582-583)

X

$ Juan Femández
$ Manuel Femández (564)
Die11:o de fim1eroa
Marón Flores
Pedro Flores
S Franco
t Alonso de la Fuente
« Gonzalo García Hidalgo
(551)
E: García de Luna

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LCS
va (549)
t Luis de Guzmán
« Cristóbal de Heredia

Domine:o Hemández
S Pedro Hemández de
Alrnanza (527)
Alonso Hemández Galaviz
Antón Hemández Grimón
(549)

X

HUA(587)
slt(577)
SLT(577)

583
582
583

« Melchor de Herrera

f.&gt; Pedro delñigo

Juan Izauierdo, herrero

SBR(600)IND(604)

X

« Andrés de Herrera

luan de Illescas
t Pedro Infante

e

X

583
SLT(604)

X

X
X

NRL(589)M1Y(596)
NRL(589)

Db583-586;
Dd583-586
T2
D568;
D588;
D590; Hai:
514
D590
D587
Dd583-586
Dd583-586;
D717
C3;T2;
D587
D587
D604
T2
T2;D590;

AAM
C3,T2

Alonso Jaimes
Pedro Jiménez de Montes

X

Juancho
Gonzalo de Lares

X

A1&gt;ustin de Lesaca

X

□

SLT

luan Lóoez de Ibarra
Francisco López de Recalde
Mujer de Feo. López de
Recalde
Hija de Feo. López de
Recalde
luan Lóoez de los Ríos
Juan López de Villamil
(563)
Alonso Lucas
«Luián
Diego Maldonado
í luan de la Ma~dalena
Francisco de Mancha
@« S Gabriel de Mansilla, SEV(577)-CAS(558)factor de la real hacienda
PL'E(558)MEX(580)-TAM(581)
Luis Mantini
1« Diego Márquez de
MCA(580)-CUZ(581)

NRL(589)

X

contador
CUZ(581l-MEX(581)
« Francisco de Lev,a
ZAC
@Lucas de Linares, tenien- MAZ(570's)-SLT(584)
te de gobernador, factor
JuanLópcz

583
X

NRL(586t)

/

l\ITY(596-634t)

X

DG0

X

X

D590

X

D590
Dd583-586

X

0590
D587
HI
Dc582
0590
0583-586

X

582

583
X

581
X
X

581

.MEX(585)CAS(586)

583

MEX(589)

X
X

Cristóbal Martín
Bias Marón de Mcderos
!Bias Núñez de Mederosl
S Dieeo Martinez

X
X

583
GAR(580)-CUZ(581)

X

X

cil maror del NRL
Pedro Martínez de Ceatreta

X

AZO(539)NME(562)SMN(564)-SLT(577)
CUZ(581)

Esteban Mejía
«Melo
Alvaro Méndez, teniente de MAZ(568)
contador de la real hacienda
delNRL

X

581

X

MEX(589).MAZ(590)AL
M(591)
NRL(589)
MEX(590)SLT(591)MTY(596)

X

583
583

TI; Db581;
Dc581
Dc583-586
CI; C:2
D590; Ca4;
Ca2i
D590
D590
D590

Andrada

Manuel de Mederos (539)

D590
D568;
D588
D590
D588;
D590

11AZ-SLT

t Jorge León de Andrada, MCA(580)-

Domingo Martinez de
Cearreta, teniente de algua-

705

HUt\(584)
DGO(588)

T2
C3;T2;
Dd581;
Db583 586
D590
D590
D587
C3;T2;
Dc581;
Pw2: 203
C3;T2
Dd583-586;
D590; C2
Dd581
D587
Db568;
Db583-586;
Dr583-586;

�706

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LCS
l Antonio de Mendoza

CUZ(581)

1Mwel

zco

Diego de Montemayo.r,
tesorero, teniente de gobernador

MAZ-SLT(577)

X

581

í Ambrosio de Montesinos

X

Pedro Moráo, relator de la
campaña en la Huasteca
,i Mariana Núñez (572)

X

BEN-MCA(580)

iJ « Felipe Núñez de Rive- SEV(580)-"MEX(580)

Dd581
D590
D568;
Db583-586;
D587;
D588
T2
T2

X

/

X

X

582

/

MEX(585)TEN(587)MEX(589)
NRL(589)

ra (562)

,i Francisca Núñez de
Carvajal (ca.539)
,i Francisca Núñez Viciosa
Juan Bautista Olid, alcalde
ordianario
Andrés Palomo
Martín Pareja
:1: luan Patiño
Melchor de Pavia
:j: Francisco de Peralta
Ana Pérez
S Diego Pérez
Gregorio Pérez
E Hemán o Femán Pérez
Rodrigo Pérez

BEN-MCA(580)

M.EX(580)

581

Db582
SLT(589)

X

584
CUZ(581)
TAN(583)

X
X
X

PUE-SLT(577)

X

583
584
CUZ(S80)
SLT(577)

MEX(589)

584

,i Gonzalo Pérez Ferro,
alférez

X

o
581

PUE(545-547)SLT(577)

MEX(589)

X

,i Luis Pimentel

±Diego Ramírez

Zamora-

SLT(591)

X

X

Juan Pinto
Pedro Pinto
Hemán Ponce de León
Sfrancisco Ramírez
Hemán Ramírez
X Diego Ramírez de Barrionuevo

D568;
D587;
D588;C3;
T2
C3;T2

C3;T2

E Andrés Pérez de Berlanga

Juan Pérez de los Ríos

MEX(585)TAX(587)MEX(589)

X

C3;T2

X

X

X

X

SLT(591)MTY(596-624t)
NRL(589t)

X

TAN(583)

MAZ

X

X

583
583
583

582

/
/

SLT(599)

L: 45;D589
Du583-586
Dd581
Dg584-586
T2
D590;C2
D587
T2
Dc581
Dj583-586;
C2
D588;
D590
C3;T2;
Dd583-586
D590;H1
C3;T2
H1
D590
D590
D587
D587
D580-607;
Dg584-586;
D587
D568;

no
@ Cristóbal Raru!-el
Esteban de los Ríos
Pedro de los Ríos
1Ana Rodríguez de Carvajal
Francisco Rodrfouez
José RodrÍPuez
Juan Rodrfouez de Avalos
1Isabel Rodríguez de
Andrada (559)

VVA(584)
SLT(577)
SLT(577)
BEN-MCA(580)

X
X

X
X

X
X
X

BEN-MCA(580)

X

BEN-MCA(580)

X

1Francisco Rodríguez de

BEN-MCA(580)

X

Carvajal
1Miguel Rodríguez de
Carvajal

BEN-MCA(580)

X

1Francisco Rodríguez de BEN-MCA(580)

X

1Ba!tazar Rodríguez de

X

Carvajal, contador del NRL

Matos
Juan Rodríg-uez Nieto
Alonso Rodríguez de
Pavia
Roldán
EJuan Romero
# Alonso Ruiz
Die!!'o Ruiz de Rivera
Juan Salado, sirviente
Martín de Salazar

l&gt; Juan de Saucedo (o
Salcedo) de Espinosa
Francisco Salgado

X

NME
MEX(585)TAX(587)
MEX(589)
MEX(585)TAX(587)MEX(589)PCH(589)MEX(589)VER(589)
MEX(S85)

GPE(S80)-CUZ(581)

uao Sánchez

X

X
X

X

TAM

X

581
X

maz-SLP

MEX(589)

MEX(589)
o

/

C3;T2

D590
C3;T2

o

X

C3;T2

SLT

585

/

D584-586
D590
D590
C3;T2

C3;T2

585

ZAC

D588;T2
Db584-586
D590
D590
C3;T2

MEX(585)T A..X.(587)OAX-MIXMEX(S89)
MEX(S84t)

X

SBA(570)

uan Sánchez de Avalos

Domingo de Santiesteban
Francisco Solís
X Francisco de Sosa (564)
!Tomás
Juan de la Torre

SLT
SLT
MEX(585)TEN(587)MEX(589)

707

C3;T2

D590
Coi: 87-88;
Hl
D587
C3;T2
C3;T2
D588;
D590
C3;T2;
Dc581
D568;
D590;
D588
D590
D590
D590
Dd584-586
Dd583-586
D590
D568;
D588

�708

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Bartolomé de Torres (558)
Juan Trujillo

Juan de Vega
Antonio Velázquez
Francisco de Velver, factor
«Juan de Velver
Martín de Zárate
Agustín de la Zarza

/
X

TAN(583)

X
X

581

MEX(582)

X

CCZ(581)

Abreviaturas:
ALM:
AVI:
BEN:
CAS:
COR:
CUZ:
CVE:
CHI:
ESP:
GAR:
GPE:
IND:
LIS:
MCA:
MIX:

583
583

PRE

Almadén, España
Villa del Barco de Ávila, España
Benavente, en Castilla
Castilla, España
Córdoba, España
Cuzcatlán
Cabo Verde
China
España
Garnica, España
Guadalupe. España
lndé
Usboa
Medina del Campo
l\ii.,¡teca

X
X

MOG:
MTY:
OAX:
PCH:
ROD:
SAL:
SEV:
SBR:
TAN:
TA.X:
TEN:
TPA:

TRP:
VER;
VIZ:
ZCO:

Dd583-586
D568;
D587;
D588
D590
Dg584--586
Db582;
Dc582
Db584--586
Dd581
L: 45

Mogodorio,Portugal
Monterrey
Oaxaca
Pachuca
Ciudad Rodrigo
Salamanca
Sevilla, España
San Bartolomé
Tancolol
Taicco
Tcnango
Tamaholipa
Tripulaaón
Veracruz
Vizcaya, España
Zacualco

709

Cuadros
Familias que fundaron y poblaron la jurisdicción de Monterrey

(1596-lCíOO)
Jefe de familia*

Cebrián Acevedo Ovalle
Alonso de la Barreda
Francisco de Cardona
Baldo Cortés (539-615t)
Dití'o Díaz de Berlarurn
Cristóbal de Espinosa
Lucas García

Có'!]Nge

Hyos

r«mtes
Ca2i; L:61
AAM
Db601
Ca2i; L:61; 76

AAM

Mariana Díaz
Juliana de Quintanilla

L:61
Bartolomé González de AAM;Ca2i
QuintaniUa
Bernardo García
Diego García de Quintanilla

Ginés Hernández (604t)
Dit:20 de Huelva
Pedro lñigo
Martín Jiménez
Juan López (634t)

Maóa de la O de Quincanilla
Ana de Quinlllnilla
Juan Fernández

Magdalena de Avila

Bernabé

Juan
Alonso López de Baena

Otras abre\iaturas pueden verse en los cuadros 1 y 2. Las abreviaruras en minúscula indican el
derrotero probable del poblador.
Diego Maldonado (604t)
Domingo Manuel
Juan Martínez Guillestt2UÍ
Manuel de Mederos (539)
Diego de Montemayor (530)

Diego de Montemayor, el
mozo

Estefanía de Montemayor

Diee:o Núñez de Miranda
Cristóbal Pérez
Fernán Bias Pérez
Juan Pérez de Lerma

Melchora Juana
hija de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Renteria
(hermana de Elvira de
Renteáa)
Antonia de Paz
Diego Maldonado
Juan Maldonado (635t)

D604;Ca4
AAM
AAM
AAM;Ca2i
Ca2i·,
M:4.6.17'D599;
M:4.6.12;
D609
AAM;D604;
Ca4

AAM
Magdalena Martínez

Banolo de .Mederos

Maóa Esquive! (t)
Juana Porcallo de la Cerda(581t)
Elvira de Remeria

Diego de Montemayor
Estefanía de Montemayor
Diego Fernández de
Momemayor
Gregorio Fernández de
Montemayor
Miguel de Montemayor
(588)
Diego de Montemayor
(590}

Alberto del Canto

i\f:4.6.5 y 17;
Ca2i
Ca4;D589

D611;D648

D589;D593;
Db643

AAM
Mariana Marúnez

Juan Martín de Lerma
Esteban Martínez

AAM
AAM
Ca4;Ca3

�710

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Juan Pérez de los Ríos (626t) Agustina de Charles

Antonio Rodríguez

Bernardina Cercidilla

Bartolomé Rodrfuuez
Diego Rodríguez (557-627)

Isabel Guáérrez
Sebasriana de Treviño

Martín de Solís

Francisca de Avila

Ana Pérez
Bartolomé de Charles
(626t)
Juan Pérez de los Ríos
Alonso de Charles
Esteban de los Ríos
(626t)
Pedro de los Ríos (626t)

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

D589;D593;
Db626;
AAM;Ca2i

Hai: 164,298;
H1;AAA1

DC604
D580-607;

Mónica Rodríguez
Inés Rodríguez
María Roclriguez
Melchora (hija natural)
Clara /hiia natural)

M:4.6.1 y14

Juan

M:4.6.13; Ca2i

Ca4;AAM;

Diwo

* Los años entre paréntesis después del nombre indican la fecha apcoximada de nacimiento y el símbolo ''f', después del año indica la fecha aproximada de fallecimiento.
REFERENCIAS Y ABREVIATURAS DE DOCUMENTOS

AAM Actas del Ayuntamiento de Monterrry (1596-1696).
AGI
Archivo General de Indias.
AGNM Ardúvo General de la Nación de México.
AMM Archivo Municipal de Monterrey.
AMMaz Archivo Municipal de Mazapil.
AMS
Archivo Municipal de Saltillo.
A6:
Alessio Robles, Franasco de Urdiñolo.
BMNAHBiblioteca Nacional del Museo Nacional de Antropología e Historia
Cl:
Cuadro 1
C2:
Cuadro 2
C3:
Cuadro 3
C4:
Cuadro 4
Ca2i:
Cavazos Garza, Catálogoy síntesis.
Ca3:
Cavazos Garza, Cedulario.
Ca4:
Cavazos Garza, Diccionario.
Ca8:
Cavazos, ''Los primeros pobladores".

CDIA

Colecáón de documentos inéditos relativos al descubrimiento, conquista y colo11ización de
las posesiones espanolas en Américay Oceanía. Madrid, 1864-1884
CDHSLP Colecáó11 de dommenlos para lo historia de San uis Potosí, 4 vols.
Coi:
Cossio, Historia, i.
Cu:

Cuello, "Saltillo".

D568:

''Diligencias de Luis de Carvajal en Tampico sobre la prisión de los ingleses,
Tampico (15 oct. 1568)", AGI, est. 2, caj. 3, leg. 1/20, doc. 12/4, en Martínez
del Río, "La aventura", 262.

711

Db568: ''Testimonio del descubrimiento y posesión de la laguna del Nuevo México,
hecha por Francisco Cano, teniente de alcalde mayor de las aúnas de Mazapil
en la Nueva Galicia (8 nov. 1568)", CDIA, xi.x, 535-540.
D569: "Combate de Francisco Cano, capitán y juez de comisión contra los chichimecas contra aquéllos guerreros cerca de Mazapil con las prolongadas consecuencias legales (1569-1574)", en Plúlp Wayne Powell, War and peace, 163182.
D569-617: "Memoria de los cofrades que estaban en el libro viejo de la cofradía del
Santísimo Sacramento de Mazapil, ca. 1569-1617, que sacó Francisco Luis,
mayordomo (ca. 1617)", BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 15, 4 fs.
D573: "Proceso contra Roberto Plinton. Confesión de Luis de Carvajal, Tampico (dic.
1573)", AGNM, Criminal, vol. 685, en Boletín delArchillO General de lo Nación, xxii:
4,556.
Db573: "Información sobre Francisco Muñoz, escribano en las minas de Mazapil,
Fresrúllo y Clúmaltitlán (16-23 dic. 1573)". AGI, Guadaltyara, 46, n 27\1, 6
fs.
Dc573: "Este es un traslado bien y fielmente sacado del inventario y almoneda y
otras cosas tocantes a la muerte de Isidro Catalán, que murió en las minas de
Mazapil ab intesta/o (13 jun. 1573)", AGI, Contratación, 210, n 3, en Enciso,

Testamentos.
D575:

"Para que Luis de Carvajal entienda en lo aquí contenido sobre que los indios
de su jurisdicción y comarca, donde se entendiere que hay veneros y metales, lo
descubran (15 dic. 1575)", AGNM, General de Parte, vol. 1, fs 95-96, en Boletín del
Archivo Generalde la Nación, xxii:4, 555-556.
D577-586: "Parecer de la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia en la información
de (oficio] contta la de Juan del Río (9 sep. 1577-21 abr. 1586)", AGI, Guathlojara, 47, n 15, 1, 19 fs.
D578-638: ''Pleito sobre derechos de agua entre Pedro de Vega y los naturales de San
Esteban de la Nueva Tiaxcala (1578-1638)". Ai\1S, Presidencia Munúipa~ c 1, exp.
1, 43 fs.
D579: "Real cédula de asiento y capintlación con el capitán Luis de Carvajal de la Cueva para el descubrimiento y población del Nuevo Reino de León (31 may.
1579)", AGI,Imlfem1te, 416, 17 \1\1, 72 fs. .
_
D580-607: "Convenio entre Juan Navarro y Santos Ro10 sobre el uso de unas aceq1.11as
(1580-1607)". AMS, Presidencia Municipal, c 1, exp. 2, 24 fs. Este documento
también se encuentra en BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 12.
D581: "Testimonio de las diligencias e información que hizo el gobernador Luis de
Carvajal, cerca de la pacificación de los indios rebelados (abr.-oct.581)", AGI,
Patronato, 183, n 1, r 2, 20 fs.
Db581: ''Traspaso de un poder general [1 abr. 581)", en D581, 4v-5.
Dc581: ''Nombramiento de Hemán Pérez como escribano (26 ene. 581)", en D581, 55v.
Dd581: "Autos qe establece Luis de Carvajal y de la Cueva para la paz con los indios
rebelados y otras cosas tocantes a la gobernación del Nuevo Reino de León (27
ene.-9 feb. 581)", en D581, Sv-20. .

�712

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Db582: "Carta del gobernador Luis de Carvajal al ilustósimo y reverendísimo señor
arzobispo de México, Pedro Moya de Coatreras (20 abr. 1582)", AGI, México,
336b, r 4, 160a, 2 fs.
Dc582: "Carta del arzobispo de México, Pedro Moya de Contceras, al Rey en su real
Consejo de Indias (20 nov. 1582)", AGI, México, 336b, r4, 160 2 fs.
D583-586: "Información de los méritos y servicios de Gabriel de Mansilla en la conquista y pacificación del Nuevo Reino de León y otras provincias de Nueva
España. (1583-1586)", AGI, Patronato, 77, n 2, r 18, 27 fs.
Db583-586: "Nombramiento de escribano de gobernación (2 mar. 1583)" en D583-586,
f 5.
Dc583-586: "Petición del capitán Gabriel de Mansilla (29 feb. 584)", en D583-586, fs
5v-6.
Dd583-586: "Probanza de méritos y servicios del capitán Gabriel de Mansilla (29 feb.
584)" en D583-586, fs 6-18v.
Df583-586: 'Testimonio que da Juan Morlete al capitán Gabriel de Mansilla sobre Julián
Gutiérrez (27 ju. 584)", en D583-586, f 19.
Dg583-586: ''Nombramiento de Gabriel de l\fansilla corno alcalde mayor'' (.30 ene. 583),
en D583-586, fs 19-19v.
Dh583-586: "Presentación de la comisión de Gabriel de Mansilla ante el cabildo de la
villa de la Cueva para ejercer corno alcalde mayor (1 feb. 1583)", en D583-586,
f19v.
Dj583-586: "Petición del capitán Gabriel de Mansilla para que se le haga juicio de residencia como alcalde mayor de la ciudad de León, villa de la Cueva y nunas de
Coahuila (1 feb. 1584)", en D58J-586, f20.
Dr583-586: ''Nombramiento de Alvaro Méndez corno teniente de contador de la real
hacienda del Nuevo Reino de León (6 sep. 1584)", en D583-586, f 21 v.
Du583-586: "Testimonio que dio el escribano Julián Gutiérrez al capitán Gabriel de
Mansilla sobre los dineros de la real caja del Nuevo Reino de León (9 mar.
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1580)", en D584-586, fs 254-261.
Dm584-586: "Traslados de autos pronunciados por Luis de Carvajal (11 mar. 1584)", en
D584-586, fs 351v-352v.
D586-587: "Testimonio de los autos hechos en Guadalajara, Tepetichán y Tlaltenango que se envía al señor juez de difuntos de México para que lo en~e con
130 pesos 3 tomines a la Casa de la Contratación en la ciudad d_e Sevilla, p~r
los bienes de Antonio González, natural de Ribadeo, en los remos de Galicía, criado de Alonso de Angulo, muerto por los indios chichimecos en la

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESfE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

713

jurisdicción de Mazapil (23 may. 1586-13 feb. 1587)". AGI, Contratación, 482,
n1,r1\4,12fs.
D587: "Relación de méritos y servicios del gobernador Luis de Carvajal presentada
por él a la Real Audiencia de Guadalajara. Información recibida de oficio en
la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia contra lo que se hizo de parte
Luis de Carvajal de 1a Cueva, gobernador y capitán general del Nuevo Reino
de León (sep. 1587)". AGI, G11adalajara, 47, n 47\ 1, 68 fs.
D588: ''Testimonio del traslado de la real caja a la villa de Almadén (22 may. 1588)",
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se hizo en septiembre de 1591 por el capitán Francisco de Urdiñola (1768)",
BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 12, 25 fs. Este documento fue reproducido en Portillo, Ap11ntes, 362-400.
D593: "Queja de Fray Pablo de Góngora contra Alberto del Canto, Saltillo (nov. de
1593)",AGNM, b1ff11isición, vol. 239, f. 437, en Alessio, Coahllilay Texasdesrkla
independencia, ii, 420-424.
D594-596: "Autos de bienes de difunto del maese Mateo Donato, cirujano, difunto
en el paraje de Los Cedros, en las minas de Mazapil, abintestato. (1 O dic.
1594- 5 abr. 1596). AGI, Co11tratación, 490, n 1, r 10\1, 26 fs.
D595-602: ''Memorial sobre el descubrimiento del Nuevo México y sus acontecimientos
(1595-1602)" en CD.L4, xvi, 88-227.
D599:"Solicitud de Alonso López de Baena para asiento de vecindad en la ciudad de
Monterrey (1599)", AMM, Civil, vol. 1, exp. 29.
D601: "Información y licencia de pasajero a Indias de Juana Morlete, natural y
vecina del Puerto de Santa Maóa, hija de Juan Morlete e Isabel de Guzmán
(19 jun. 1601)", AGI, Contratación, 5264, n 2, r 85, 8 fs.
Db601: "Petición para asiento de vecindad en la ciudad de Monterrey (21 jul. 1601)",
AMM, Civil, vol. 1, exp. 19, 2 fs.
D604: ''Memoria de la Nueva Vizcaya. Memorial y relación que da a Su Majestad
Francisco de Urdiñola, gobernador y capitán general de las provincias de la
Nueva Vizcaya de todos los vecinos y moradores de ellas y de las haciendas
que hay así de sacar plata como esDlOcias de ganados mayores y menores y
labores de coger pan y maíz y de los que rratan y contratan (1604)" AGI,
G11ad11kyara, 28, r 5, n 18\1, 18\2, 89 fs.
D609: "Merced de tierras a Alonso López de Baena (14 mar. 1609)", AMM, Civil, vol.
1, exp. 29, 1 f.
·
D611: ''Testamento de Diego de Montemayor, el mozo (29 abr. 1611)", AMM, Protocolos,
vol. 1, fol.1, n 17, en Cavazos Garza, Gtálogoy síntesis.
D614: "Copia del testamento de Antonio de Sosaya (29 m~. 1614)", en D621, fs 9v23v.
D618-633: "Registro de los nuevos cofrades del Santísimo Sacramento (1618-1633)",
BMNAH, Sección de Microfilms, Se~e Zacatecas, rollo 15, 3 fs.

�714

VALENTINA GARZA MARTÍNE2.

D621:

Auto de bienes de difunto de Antonio de Susayala [o Sosaya], natural del
pueblo de Oyeregui en Navarra, vecino de las minas de Mazapil en el Nuevo
Reino de Galicia y difunto en Zacatecas con testamento, en el que él dejó
varias mandas y obras pías para que se fundase una capellanía en su patria
(15 ene.- 7 jun. 1621). AGI, Contratación, 346a, n 1, r 7, 47 fs.
Db626: "Vista de ojos y testimonio del estado en que se halló la ciudad de Monterrey, el
número de vecinos casados que en ella asisten de ordinario en su habitación y
casas, el número de ellas, orden y policía que tienen y el modo de república. ante el gobernador don Marón de Zavala y Juan de Ábrego, secretario de gobernación (1626)", AMM, Ciml, vol 2, exp. 2, 4 fs. Una copia de este documento se
encuentra en AAM.
D643: "Llrigio entre los gobernadores don Martín de Zavala del Nuevo Reino de
León y don Luis de Valdés del Reino de la Nueva Vizcaya, por la jurisdicción
de las minas de Almadén (1643-1644)", Archivo del Ayuntamiento de Parral,
exp. 22, 71 fs, en DocuJ1Jento del Parral Pleito de gobematÚJres por la provincia de
Coahuila (1643-1644). Una copia de este documento puede verse en
BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Parral, rollo 4, 71 fs.
Db643: "Testamento de Miguel de Montemayor (11 oct 1643)", AMM, Civil, vol. 5,
exp. 16, en Cavazos Garza, Catálogoy síntesis.
D648: "Escritura de venta de unas haciendas rene. 1648)", AMM, Civil, vol. 14, exp.
11, fs 6-7.
D653: Testamento del capitán Francisco de Elizondo presentado ante el capitán
Lorenzo de Spino, teniente de alcalde mayor. Inventario de los bienes y minas del capitán Francisco de Elizondo e incluye los registros de minas
hechas por Gaspar Duarte (3 jun. 1653- 1 jun. 1656)". AMMaz., Fondo Colonial, c 1, exp. 1, 129 fs.
D717: "Testimonio del real título de composición con el rey impettado por los muy
ilustres marqueses de San :Miguel de Aguayo, sobre las tierras que poseen en la
jurisdicción de la Nueva Vizcaya Qul. 1717)". Una parte de este documento se
reproduce en Alessio, Coahuiíay TfJXas en la época colonial, 78-84, 106, 140-142,
pero la transcripción completa puede consultarse en "Colección Vito Alessio
Robles", xix/xi.
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�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596 -1 626)
Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística

H

emos dicho que el mito de los conquistadores españoles del Nuevo
Reino de León es evidente, pues hasta ahora se desconoce el
origen de la mayor parte de los primeros conquistadores y
pobladores de estas tierras.

El cronista Alonso de León afirma en su Relación (discurso segundo,
capítulo X) que Diego de Montemayor fundó Monterrey, en 1596, con
"doce compañeros, ... amigos Sl!Joi", quienes trajeron "sus mtg'eres, hijos y ganados... " El cronista no da los nombres de los primeros vecinos de esta
ciudad.
Es el historiador Israel Cavazos quien menciona a Montemayor1 y a
sus doce compañeros, aportando valiosos datos de ellos. De ninguno
consta que haya sido español, aunque quizás uno o más lo fueran.
También es probable que hubiera portugueses. El elemento nativo está
representado por dos pobladores: Diego Maldonado, seguramente noble tlaxcalteca, pues su esposa Antonia de Paz lo era, y quizás Martín
de Solís, quien fue intérprete de la lengua náhuatl. El único del que se
conoce su lugar de nacimiento es Juan López, quien declara en su testamento ser originario de la ciudad de México.
Se ignora dónde nació el fundador de Monterrey y es probable que
su hijo Diego fuera criollo. Juan Pérez de los Ríos posiblemente era
1

"Los primeros vecinos de la ciudad de Monterrey'', en el almanaque Previnsióny
'

Seg11ridad, año 1964, páginas 535-540.

�722

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

723

(1596-1626)

portugués. Pero se desconoce el lugar de origen de Pedro Iñigo, Cristóbal Pérez, Donúngo Manuel, Lucas García, Alonso de Barreda, Diego Díaz de Berlanga y Diego Rodríguez, que fueron los otros compañeros de Montemayor en la fundación de la ciudad.
Unos años después debió haber un aumento de población. A principios del siglo XVII el obispo Alonso de la Mota y Escobar, en su
Descripción Geográfica de la Nueva Galicia .. ., menciona "un lugarcito de españoles de hasta veinte vecinos escasos, q1Je llaman la villa de Montenry ... " Por su
parte, Fray Antonio Vázquez de Espinosa, en su Descripción de la Nueva
España, redactada hacia 1622-1630, cita brevemente al Nuevo Reino de
León, al que llama Nuevo Reino de Santa Lucía, y alude a Monterrey
cuando dice que "htry en él una villa con 30 vecinos españoles... '~ Ambos
autores, al mencionar el número de vecinos "españoles" se refieren, indudablemente, también a los criollos, o sea a los hijos de españoles
nacidos en México.
En efecto, después de la fundación de Monterrey se asentaron nuevos pobladores. A fines del siglo XVI y principios del XVII, presentaron sus solicitudes de vecindad: Alonso López de Baena en 1597,
Francisco de Cardona en 1599, Marcos Ortiz en 1608, Martín de Rentaría y Antonio de Leiva en 1609 y Juan Sánchez Camacho, el indio
principal Simón Agustín y Cristóbal de Garibay en 1610. Debe añadirse a Martín de Solís, quien años después afirmó haber llegado en 1597.
Sólo de Simón Agustín se sabe dónde nació en Tiaxomulco. (¿Jalisco?).
A fines de 1597 Alonso Pérez ya era vecino del Nuevo Reino de
León. Manuel de Mederos estaba dedicado a la minería a fines de 1598
y, a fines de 1599, también Martín Ximénez se ocupaba en actividades
núneras. Antes de 1599 había entrado Juan Pérez de Lerma a poblar.
De los cuatro citados, Mederos declaró ser portugués y Pérez de Lerma
es probable que también lo fuera.
En el año 1600 Fernán Blas Pérez y Diego Núñez de Miranda ya se
habían avecindado. Antes de 1601 y 1602 se habían asentado Domingo de Morales y Mateo de Villafranca, respectivamente. Sólo de Morales podría decirse que, quizás, fue portugués.

II
En la edición anterior de Humanita.s (número 32, año 2005) dimos a
conocer una nómina de primeros vecinos de Monterrey, que incluye a
82 pobladores del Nuevo Reino de León, quienes se asentaron en las

primeras tres décadas de la ciudad, desde su fundación, en 1596, hasta
la llegada del gobernador Martín de Zavala en 1626.
De los 82 pobladores que mencionamos, sólo conocemos con certeza el lugar de nacimiento de siete españoles y un portugués. Fueron
españoles: el escribano Rodrigo Flores Carvallo, asturiano; Bemabé de
las Casas y Francisco Báez de Benavides, canarios; Marcos Alonso
Garza, de Huelva; Rodrigo de Aldana y Pedro Botella de Morales, extremeños, y Pablo Sánchez, de Salamanca.
Se ha considerado que eran portugueses Juan Pérez de los Ríos,
Juan Pérez de Lerma,Juan de Paria y Domingo de Morales. Pero sólo
es seguro el lugar de origen de Manuel de Mederos, quien declaró
haber nacido en la isla de San Miguel, en las Azores.
Entre los primeros pobladores cabe destacar a los criollos, a quienes
también nombraban "españoles" porque sus padres o antepasados lo
eran, aunque ya habían nacido en México.
Mencionaremos a José de Treviño, quien fue bautizado en la catedral de México en 1565. A fines de 1603 se comprometió a traer al
Nuevo Reino de León, en el término de tres meses, a su esposa Leonor
de Ayala y a sus hijos, y además, ganado mayor y menor para establecerse. A mediados de 1604, se le concedieron varias mercedes de tierras y aguas. José de Treviño y Leonor de Ayala dieron origen a varias
ramas del apellido Treviño y al linaje de Ayala en Nuevo León, pues
sus dos hijos menores usaron en primer lugar el apellido matemo. 2
Otros pobladores criollos fueron los hijos de Marcos Alonso Garza
y Juana de Treviño, ésta hermana de José de Treviño, a quien hemos
citado.
Marcos Alonso Garza era español de la villa de Lepe en Huelva y
Juana de Treviño nació en la ciudad de México. Ellos y sus hijos entraron al Nuevo Reino de León antes de 1610.
Los hijos de Marcos Alonso y Juana fueron: Pedro, Blas, Francisco,
Alonso y José. Los dos últimos usaron en primer lugar el apellido materno, originando otras dos ramas del apellido Treviño. De dos de
ellos conocemos el lugar de origen: Blas de la Garza nació hacia 1591
en Mapimí (Durango) y José de Treviño en la villa de Guadiana, ahora
ciudad de Durango (México), hacia 1597-1599..3 .
2
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garzay Treviño en Nuevo León.
Monterrey, 1982. pp. 79-97.
3 Meodirichaga Cueva, Obra citada. pp. 9-77

�724

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Marcos González, a quien, a mediados de 1603, se le concedió una
merced de tierras en los llanos del Topo, al poniente de Monterrey, fue
probablemente español. Sin embargo, de su matrimonio con Mariana
Navarro, perteneciente a antigua familia de la villa de Saltillo, nació uno
de los más destacados pobladores criollos del Nuevo Reino de León:
Bernabé González Hidalgo, nacido hacia 1604-1605 quizás en territorio
Coahuilense, quien se avecindó en Monterrey antes de 1618.
Juan Femández de Castro, casado con Mayor de Rentería, se asentó
en el Nuevo Reino de León en 1609 o antes. Procedía de Zacatecas,
aunque se ignora si era español o criollo. Destacado poblador criollo
fue su hijo Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1590, quizás en
Zacatecas, quien ya era vecino de Monterrey a mediados de 1611.
Bemabé de las Casas fue originario de la isla de Tenerife, en las Canarias. Se asentó antes de 1610 en el Nuevo Reino de León, contrayendo nupcias con Beatriz Navarro, saltillense. Sus hijos Marcos y
Bernabé también deben mencionarse entre los más destacados pobladores criollos.
Francisco Báez de Benavides, nacido en la isla de Tenerife, entró en

el Nuevo Reino de León hacia el año 1612. Antes de septiembre de
1626, contrajo matrimonio con Isabel Martínez Guajardo, de familia
coahuilense. Sus hijos Francisco, Bernardo y José, criollos destacados,
fueron vecinos importantes de la villa de Cerralvo, tuvieron cargos
militares y tomaron parte en las expediciones de descubrimiento de
Texas a fines del siglo XVII.
El extremeño Pedro Botello de Morales y su esposa Ana María de
Avila, cordobesa, dejaron una numerosa descendencia, hijos y nietos
nacidos en la villa de Cerralvo y en la ciudad de Monterrey.

Lo núsmo podríamos decir del asturiano Rodrigo Flores Carvallo,
de quien seguramente descienden muchas familias que, con el apellido
Flores, se asentaron en el noreste de México.
Diremos, por último, que de los siete españoles comprobados que
hemos citado, tal parece que el extremeño Rodrigo de Aldana y el salmantino Pablo Sánchez no dejaron descendencia.

111
De los 82 pobladores que se establecieron en el Nuevo Reino de
León en la primera época (1596-1626), hubo muchos que, seguramente, no dejaron descendencia. Sin embargo, otros fueron genearcas o

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

725

fundadores de sus linajes en Nuevo León. Citaremos a Diego de Montemayor, Lucas García, Marcos González, José de Treviño, Marcos
Alonso Garza, Francisco Báez de Benavides y Pedro Botello de Morales.4
Acerca de Diego de Montemayor, fundador de la ciudad de Monterrey en 1596, diremos que contrajo dos matrimoruos: el primero con
María de Esquive! y el segundo, quizás en Mazapil (Zacatecas) en 1572,
con Juana Porcallo. Del primero nació un hijo, Diego de Montemayor
el Mozo, y del segundo una hija, Estefanía de Montemayor.
Diego de Montemayor el Mozo se casó con Elvira de Rentería, de
cuyo enlace quedó sólo un hijo: Diego Femández de Montemayor,
quien contrajo nupcias con Juliana de las Casas y de ellos no se conoce
descendencia.
Por su parte, Estefanía de Montemayor fue esposa del portugués
Alberto del Canto, fundador de la villa del Saltillo en 1577. Alberto y
Estefarúa tuvieron dos hijos y una hija: Diego, Elvira y Miguel, quienes
usaron el apellido materno en vez del paterno. Así el apellido Montemayor se difundió por línea femenina.
Lucas García entró a la conquista del Nuevo Reino de León en
1596, siendo uno de sus pobladores más importantes. Su matrimonio
con Juliana de Quintanilla dio origen a este apellido en Nuevo León,
pues muchos de los descendientes de Lucas y Juliana usaron el apellido
Quintanilla en primer lugar.
Marcos González entró como poblador en 1603. Contrajo matrimonio, seguramente en la villa del Saltillo, con Mariana Navarro. De
este enlace se originó el apellido compuesto González Hidalgo, que
sobrevive en numerosas familias que se apellidan González.
Hemos dicho que José de Treviño se asentó a principios de 1604 y
que, su matrimonio con Leonor de Ayala, dio principio a varias ramas
del apellido Treviño nuevoleonés y también al de Ayala, debido a que
sus hijos menores usaron el apellido materno.
Francisco Báez de Benavides entró al Nuevo Reino de León hacia el
año 1612. De su matrimonio con Isabel Martínez Guajardo se originó
el apellido Benavides en Nuevo León.

4

Sobre el origen de 35 linajes nuevoleoneses, veáse: Tomás Mendirichaga Cueva. Apellidos de N11evo León. Siglos XI 71, XVIIy XVIII. Monterrey, 1993.

�726

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

727

(1596-1626)

Hacia 1620 Pedro Botello de Morales, extremeño, y su esposa Ana
María de Avila, cordobesa, se avecindaron en la villa de Cerralvo, dando origen en apellido Botella. Algunos de sus descendientes usaron en
primer lugar el Buentello, en recuerdo de Juan Buentello Guerrero,
antiguo poblador, tío de Pedro Botella de Morales.
IV
En los libros de sacramentos (bautismos, casamientos y entierros)
de la antigua parroquia de Monterrey, ahora catedral, las partidas más
antiguas que existen son de los años 1667 y 1668. Ahí están registrados numerosos indios, mestizos, negros y mulatos con apellidos García, Guerrero, Gutiérrez, Hernández, Maldonado, Ramírez, etc. También se asentaron a los que pertenecían a las castas: coyotes (hijos de
indios y mestizas), castizos (hijos de español y mestiza), moriscos (de
español y mulata), etc., a quienes se les dieron los apellidos de sus amos
o padrinos. Asimismo aparecen tlaxcaltecas que llevaron los apellidos
García, González, Pérez, Ramos, Ruiz, Sánchez, etc.
Los sacramentos impartidos no solo corresponden a la parroquia
regiomontana, sino también a los que se efectuaron en las capillas de
las estancias y haciendas de su jurisdicción, como la de San Francisco
(Apodaca), de La Pesquería (villa de García), la de los capitanes Juan
Cavazos (Santo Domingo) y José de Ayala (El Topo) y en las capillas
de los valles de Santa Catarina, las Salinas (Salinas Victoria), del Guajuco (municipio de Santiago), etc.
En el Nuevo Reino de León, como en todo México, hubo indios,
negros y mulatos con apellidos españoles.
El cronista Alonso de León menciona al capitán indio Maldonado
quien, siendo de la "nación" que tenía por caudillo a Guapale ''le reprendía sus bellaquerías" y después fue aliado de los conquistadores. Hacia
1630, durante una rebelión encabezada por Guapale, el gobernador
Zavala envió al capitán Maldonado ofreciéndole la paz, pero a éste "lo
mataron y rompieron los papeles...," dice el cronista. (Relación, Discurso
tercero, capítulo II)
A principios de 1652, el mulato Francisco de Salvatierra declaró en
la villa de Cerralvo que hacía unos ocho años se había avecindado en el
Nuevo Reino de León, o sea hacia 1644. Añadió que era originario de
la Huasteca y que tenía a su cargo le caballada de guerra contra los in-

dios sublevados. No supo su edad, pero parecía tener más de 40 años,
es decir que nació antes de 1612.5
Debe mencionarse a dos destacados pobladores indios con apellido
castellano. A principios de 1659, el indio principal Lázaro de Avales
dijo ser uno de los primeros pobladores de la comarca nombrada del
Río Blanco, ahora municipios de Zaragoza y Aramberri (Nuevo León),
añadiendo que era hijo legítimo de don Miguel de Avalas, quien había
sido gobernador perpetuo del pueblo de Santa María del Río (San Luis
Potosí).6
Treinta y cinco años después, en 1694, otro fyliguel de Avalos, hermano o medio-hermano del anterior y también indio principal e hijo
legítimo de quien fuera gobernador de Santa María del Río, afirmó
haber sido uno de los primeros vecinos del pueblo de Santa Maria del
Río Blanco, en donde había permanecido durante veintidós años, es
decir desde 1672.7
A mediados del siglo XVII el capitán José de Ayala tenía entre sus
indios de encomienda a Juan Femández, casado, y Juan Méndez, ambos de.nación caguiriñiguara.8
A fines del mismo siglo, en 1693, en el juicio de residencia al gobernador Pedro Fernández de la Ventosa, figuran como testigos: Esteban
Martín, indio; Francisco Ruano y Diego Hernández, tlaxcaltecas, y
Martín López, indio.9
En 1709 Ignacio de Ay2.la, capitán chichimeca de la nación alazapa,
afirmaba en el real de San Pedro Boca de Leones (Villaldama) haber
sido ellos, los alazapas, ''de los primeros pobladores" del pueblo de San Miguel de Aguayo (Bustamante), en compañía del indio principal tlaxcalteca don Agustín de la Cruz, a quien le revelaron la existencia de las
minas que después le dieron renombre a Boca de Leones. 10

5

Israel Cavazos Gru-za. Cedulario autobiogr4ftco de pdbladomy conq11istadom de Nuevo
León. Monterrey, 1964. pág. 195.
6 Cavazos Garza. Cedulario ... pág. 29.
7 Cavazos Garza. Cedulario ... pág. 30.
8 Eugenio del Hoyo. Esclavitudy encomiendas de indios en el Nuevo Reino de León. Siglos XVIy XVII. Monterrey, 1985. pág. 169.
.
9 Civil, volumen 23-A, años 1685-1699, expediente 2, folios 65 vuelta y siguientes. Archivo Municipal de Monterrey
10 Eugenio del Hoyo. Indios, frailes y encomenderos en el Nuevo Reino de León. Siglos
XVIIy XVIII. Monterrey, 1985. pp. 151-154.

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Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

En los reales de minas hubo numerosa población indígena y negra
con nombres hispanos. A mediados de 1703, muchos trabajadores
habían huido de las minas que tenía el sargento mayor Antonio López
de Villegas en el rea de Santiago de las Sabinas, ahora Sabinas Hidalgo
(Nuevo León). En la lista de los huidos se mencionan dos indios, con
los apellidos Gómez y Lerma, y otros dos con el De la Cruz. Además
se citan los nombres de catorce mulatos con apellidos españoles: García, Pérez, De la Cruz, etc. 11
V

La clase dirigente indígena, convertida, al Cristianismo, colaboró
eficazmente a la obra civilizadora de la Conquista.
Hacia 1683, el indio tlaxcalteca principal Antonio Jiménez afirmaba
que hacía veinte años poco más o menos (¿desde 1663?) que era poblador de los Llanos de San Antonio, ahora Hidalgo (famaulipas),
habiendo tomado parte en las expediciones contra los indios rebelados
y ayudado a los religiosos encargados de su conversión. 12
A principios de 1665 Francisco Salvador Jiménez, hijo legítimo del
citado don Antonio Ximénez, era vecino de la villa de Cadereyta, así
como su padre. A principios de 1670 declaró ser poblador de los Llanos de San Amonio, añadiendo que, desde hacía dos años, se había
avecindado en Santa María del Río Blanco.13 Francisco Salvador Jiménez se casó con Margarita de los Ríos, quien usó el apellido materno
pues fue hija legítima de Juan Hemández y Ana de los Ríos. Juan pertenecía a antigua familia indígena y Ana era nieta de Juan Pérez de los
Ríos, quien fue uno de los primeros vecinos de Monterrey en 1596.

En 1683, el mismo Francisco Salvador Jiménez declaraba en el valle
del Pilón (Montemorelos) que, desde hacía quince años poco más o
menos (¿desde 1668?) se había asentado en los Llanos de San Antonio.14
A mediados de 1664 los tlaxcaltecas Miguel Martín de Rivera y don
Antonio Jiménez, "hermanos" y vecinos de la villa de Cadereyta, afirman
que hacía más de veinte años (antes de 1644) habían entrado con otro
hermano a poblar dicha villa. Poco después el mencionado hermano y

su esposa e hijos fuer~m muertos por los indios, teniendo que retirarse
a poblar otras tierras. b
En los pueblos de indios sus gobernantes y vecinos tenían apellido
español.
A principios del siglo XVIII Nicolás Vázquez, indio de la nación
gualagüís, era gobernador del pueblo de San Cristóbal de los Gualagüises, ahora Hualahuises (Nuevo León). En 1726 el gobernador indígena
era Juan de Malina y, en 1763, se menciona a José Martín Mancilla
como "el capitán grande de la nación aguacero" que habitaba en dicho pueblo. Manuel del Valle era regidor del cabildo indígena del mencionado
pueblo. 16
En 1763 Juan Pulido tenía el cargo de gobernador de la misión de la
Purísima Concepción, cercana a la actual ciudad de Monterrey, cuyos
pobladores eran de las naciones indígenas cadimas, gucyolotes, cometunas y
otras. José Malacara, Pascual González y Simón Pérez eran alcalde,
regidor y alguacil, respectivamente, del cabildo de dicha misión. 17
El mismo año 1763 Juan José Pérez era el gobernador de la misión
de la Purificación, muy próxima a la de la Purísima Concepción. El
alcalde de dicha misión era Felipe Gutiérrez, tarpbién de raza indígena.
Juan José de la Garza, Ramón Ojeda, José Bazán, Cayetano de León y
José Hemández eran miembros del cabildo indígena de la Purificación.18
En 177 5, en la Vista General que llevó a cabo el gobernador Vidal
de Lorca al Nuevo Reino de León, se asentó que el pueblo de la Purísima Concepción se componía de setenta y siete familias de la nación
cadima ')' otras" y que el pueblo de Nuestra Señora de la Purificación
tenía cincuenta y tres familias de "indios seTTanos': 19
En el mismo año 1775 Juan José de la Garza y Joaquín Estanislao
de León, ''indios mecos, de la nación de los pelones" quienes vivían en la misión de la Purificación, afumaban que los indios de dicha misión fueron sus primeros pobladores ''sin ,nezcla de otro alguno, ni de los tlaxcaltecos". Añadían que, en ese año, Eugenio de la Garza era el ''indio princi-

15

11

Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 87. Archivo Municipal de
Monterrey.
12 Cavazos Garza, Ced11fario ... pág. 129.
13 Cavazos Garza. Op. Cit. pp. 129-130.
14 Cavazos Garza. Op. Cit. pág. 130.

729

Cavazos Garza. Op. Cit. pág. 154.
Del Hoyo. Indios,fraiksy enco,nenderos... pp. 205, 209 y 226.
17
Del Hoyo. Op. Cit. pág. 223.
18 Del Hoyo. Op. Cit. pág. 225.
19
José Eleuterio González. Colección de noticiasy doc111ne11tos para la historia del Estado de N11e110 León. Monterrey, 1867. pp. 89-90
16

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

pal" de su nación y los ascendientes de él habían sido siempre los go-

De la ciudad de México entraron: Esteban Maldonado y Juan de Estrada. De la ciudad de Puebla venían: Melchor Márquez y Diego Pérez.
De las minas de Guadalcázar llegó el capitán Juan de Zúñiga Almaraz.
No se asentó de dónde venían: Felipe de Santiago, Sebastián García,
Juan García Rodea, José de la Garza, Francisco de Montalvo, Francisco
Dávila, Antonio Álvarez, Lorenzo y José Martín. Quizás éstos eran
vecinos del Nuevo Reino de León pues José de la Garza lo era.

730

bernadores y jefes suyos.

20

El 19 de febrero de 1784 fue asentado en la misión de la Purificación un grupo de indios de la nación de los adaguas, con el fin de que
ahí se establecieran. Entre ellos se mencionan seis hombres y una mujer con apellidos espap_oles: José María de Ala_rcón, María de lo~ S~ntos
Guzmán, Juan José Angel Canales, José Mana Plaza, Juan Jose Saenz,
Juan Francisco de Avilo y Santiago Garza. Otros ochos hombres y una
mujer tenían el apellido De la Cruz.21
VI
El doctor José Eleuterio González (1813-1888) afirma que, de los
28 vecinos fundadores de la villa de Cadereyta en 1637, "ninguno había

nacido en España, sino que todos eran mexicanos; los unos eran de Huichapan en
la provincia de Jilotepec, los otros era~ poblanos, algunos de T?~,~;lány otr~s pocos
de la ciudad de México, todos espanoles de la Nueva Espana . Es decir que
este autor supone que todos eran criollos. Por su parte, el historiad~r
Eugenio del Hoyo, siguiendo al doctor González, dice que los 28 vecib
I
.
,_ ,,23
nos "eran nacidos en la Nueva Espana, no hu o uno so,o pemnsuwr.
Con motivo del reparto de solares a los primeros pobladores de dicha villa, se redactó un documento, fechado el 13 de agosto de 1637,
en el que se asentó de dónde habían sido vecinos: siete proc~clian de
Huichapan, cuatro de Tepetitlán (no Tepatitlán), ~os de la cmda~ de
México, dos de la ciudad de Puebla y uno de las mmas de Guadalcazar.
A nueve no se les anotó de dónde provenían, además se anotó a otros
dos que habían sido vecinos de Huichapan y a uno que no se estableció.
El documento citado no menciona el lugar de nacimiento de los
pobladores sino de dónde habían sido vecinos.
De Huichapan vinieron: Juan Alvarez de G~doy, Alonso de León,
Juan de Zabaleta, Pascual de Cárdenas, Juan Alvarez el Mozo, Juan
López y Juan Méndez Tovar. De Tepetitlán llegaron: Mateo de Ar_ce,
Francisco de Escamilla, Francisco Durán y Diego Pérez de Escamilla.

20 Del
21 Del

22

Hoyo. Op. Cit. pág. 227.
Hoyo. Op. Cit. pp. 246-247.

,

I.ecciones orales de Historia de Nuevo l..eón, en Obras Completas del Dr. Jose

Eleuterio GonzáJez. Monterrey, 1887. Tomo ID. Pág. 68.
23 Historia del Nuevo Reino de León. Monterrey, 1972. Volumen Il. pág. 362.

731

En la lista anterior se anotaron 25 nombres. Sin embargo, el documento dice que eran 20 vecinos y, además, seis supernumerarios. Luego añadieron otros dos supernumerarios: Jerónimo y Manuel de Valdés, llegados de Huichapan. En total 28 vecinos, aunque el número
cinco no se asentó.
El doctor González creyó que los 28 vecinos fundadores de Cadereyta eran criollos, aunque es difícil probarlo. Alonso de León, el cronista, lo era ya que nació en la ciudad de México y sus padres fueron
españoles peninsulares. También José de la Garza debió ser criollo
pues fue hijo legítimo del capitán Pedro de la Garza e Inés Rodríguez,
antiguos pobladores del Nuevo Reino de León. De los demás quizás
ninguno era español europeo, aunque pudo haberlos, así como criollos,
mestizos y mulatos.
En el año 1686 los tlaxcaltecas de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, población situada junto a la villa del Saltillo, fundaron dos pueblos
en el Nuevo Reino de León: Nuestra Señora de San Juan de Tlaxcala,
que ya no existe, y San Miguel de Aguayo, hoy Bustamante (Nuevo
León).
Entre los primeros vecinos de Nuestra Señora de San Juan había
traxcaltecas con apellidos españoles: Bemabé González y su hijo Esteban González, Domingo, Pascual y Lucas Ramos, Pedro García, V entura Pérez, Esteban y Andrés Martín.
Casi dos décadas después, en una "lista de la gente" del mencionado
pueblo de Nuestra Señora de San Juan, fechada el 6 de abril de 1704, se
asentaron los nombres de 94 vecinos tlaxcaltecas. La mayor parte de
ellos no lleva apellido y, la única mujer que lo tenía, era Andrea Méndez, casada con Matías Nicolás.
En el citado padrón aparecen tres vecinos éon el apellido De la
Cruz y otros tres se apellidaban Ramos. Cuatro traxcaltecas llevaban
los apellidos García, González, Hemández y Martín y u.na mujer el
Méndez. Cinco de los que tenían apellido español estaban casados:
Domingo Ramos, gobernador de dicho púeblo, con Melchora Jeróni-

�732

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
( 1 596 -1 626)

ma, Manuel González con Tomasa María, Esteban Martín con Gregoria Clara, Antonio Ramos con Nicolaza Victoria y Pedro García con
Ana María.24

Jerónimo Cantú y su esposa Juliana de Treviño tuvieron una numerosa descendencia, que sobrevive hasta nuestros días. Por su parte,
José Cantú, casado con María de Treviño, propagó la otra rama de su
apellido. Sin embargo, José tuvo dos hijos fuera de matrimonio: Tomás y Nicolás, de quien trataremos enseguida.

A principios de 1693, Bernabé González, Agustín de la Cruz y Felipe Gómez afirmaban que ellos, ') otras muchas familias" de San Esteban
de la Nueva Tlaxcala, habían fundado el pueblo de San Miguel de
Aguayo y descubierto las minas de San Pedro de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). 25

Hijo legítimo de Tómas y Ana fue: Tomás Cantú el Mozo, quien
contrajo matrimonio el 11 de abril de 1684 con María Martínez, también llamada María de la Garza y María de Lerma, hija legítima de Diego Martínez de Lerma, seguramente mulato, y Leonor de Gumendio.
Tomás y María tuvieron por lo menos un hijo, llamado Tomás, nacido
en 1692.

VII
En el Nuevo Reino de León, como en todo México, los conquistadores
y pobladores dieron sus apellidos a los indios, mestizos, negros o mulatos cuando éstan eran bautizados. También les dieron sus apellidos a
quienes pertenecían a las castas, es decir a las mezclas que aquéllos. De
la Cruz y De los Reyes fueron apellidos que se les dieron frecuentemente. Sin embargo, muchos de ellos sólo usaron el nombre de pila.

1

dieron origen a las dos ramas de su linaje en estas tierras. En 1639
ambos eran vecinos de Monterrey.

En el mismo año 1686 los indios tlaxcaltecas principales Bernabé
González, Agustín de la Cruz y Felipe Gómez establecen el pueblo de
San Miguel de Aguayo, ahora Bustamante (Nuevo León), con familias
traxcaltecas. Entre los primeros pobladores debe mencionarse a Melchor y Francisco de Cáceres y Francisco de la Corona. Poco después, a
Nicolás y Pedro de Cáceres, Francisco, Juan, Rafael y Domingo de la
Cruz, Bernardino Sánchez, Lucas y Simón Hernández y Lorenzo Maldonado.

Unos años después, como ya lo dijimos, Ignacio de Ayala, capitán
de la nación alazapa, decía que los alazapas habían sido, con el tlaxcalteca Agustín de la Cruz, los primeros pobladores de San Miguel de
Aguayo, siendo los alazapas quienes habían revelado la existencia de las
minas en Boca de Leones.

·¡

733

Desde un principio, en el Nuevo Reino de León existió la población
criolla o mestiza con apellidos españoles y la población indígena o negra que tenía los mismos apellidos.
Citaremos un ejemplo; el apellido nuevoleonés Cantú se remonta a
los capitanes Jerónimo y José Cantú, probablemente criollos, quienes

24 Protocolos, volumen 8, años 1704-1 708, número 13, folios 28 a 33 vuelta.
Archivo Municipal de Monterrey.
25 Cavazos Garza. Cedulario ... pp. 118-119.

Tomás Cantú, nacido hacia 1629, fue quizás mestizo o mulato. Se
casó dos veces: primero con una hija del mulato Juan Martín de Lerma
y después con Ana de Herrera.

El otro hijo natural del capitán José Cantú fue:
Nicolás Cantú, nacido en 1634 ó 1635. Casado con Micaela Martínez y Micaela de Salazar, quien, probablemente es la misma mujer, hija
legítima de Nicolás de Salazar y, quizás, de Bernarda Martínez. Tal
parece que Nicolás y Micaela fueron padres de Nicolasa Cantú, mulata,
quien, a mediados de 1710, se iba a casar con el mulato Francisco de
Avila en el valle del Pilón (Montemorelos).
Mencionaremos a otros dos pobladores que llevaron este apellido:
Margarita y Andrés.
Margarita Cantú, mulata, nombrada también Margarita de Lerma
fue esposa de Pascual de Reina, mulato, hijo legítimo del mulato Gonzalo de Reina y Catalina de Gumendio.
Andrés Cantú, mulato, casado en la parroquia de Monterrey, el 1O
de enero de 1680, con Catalina de Gumendio, "cqyota" (hija de indio y
mestiza). Andrés y Catalina tuvieron por lo menos un hijo: Bernardo
Cantú, mulato.
En el bautismo se les dio, frecuentemente, a ·1os indios, mestizos,
negros y mulatos el nombre y el apellido del amo o del padrino. El
general Fernando Sánchez de Zamora menciona en su Relación a ''un
buen hombre llamado Juan Díaz': de quien dice que era "viejo y maduro" y
mayordomo de una hacienda de ovejas en los Llanos de San Antonio,

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

ahora Hidalgo (Tamaulipas). Más adelante, Sánchez de Zamora se re26
fiere a "un indio cacique llamado Juan Dhv ahijado del viejo Juan Díaz... "

l.

734

También hubo indios con nombre cristiano y apellido indígena. El
cronista Alonso de León menciona al capitán Juan Cuencamé quien,

"siendo bárbaro... después fue, hasta que murió, el más lealy efecto a los españoles
de cuantos ha habido en este Reino". Añade que cuencamé había tomado
parte en el asalto a Monterrey, en 1624, ') en diversas facciones de ellos':· era
de la ranchería donde los indios mataron al caudillo huachichil Guajuco
y fue quien le relató al cronista cómo lo asesinaron, pues él estuvo presente. De León narra la muerte de Guajuco en el cliscurso segundo,
capítulo XV, de su Relación.
Diremos, por último, que, en la primera mitad del siglo XVIII, fue
famoso en el Nuevo Reino de León el caudillo indígena Pedro Botello,
nacido hacia 1676, "indio de gran prestigio y ferocidad, General de veintiséis
naciones de aborigenes': a quien el historiador David Alberto Cossío declica el capítulo IV, tomo ID, de su Historia de NtJevo León (1.fonterrey,
1925-1933). Es probable que el mencionado jefe indígena haya recibido el nombre y apellido en el bautismo, como era muy frecuente, y
que, quizás, haya pertenecido a alguna de las encomiendas de los Botello. Así, el citado caudillo indígena, fue homónimo del extremeño genearca del apellido Botello en Nuevo León.

VIII
Trataremos, en seguida, de la descendencia de dos antiguos pobladores, 11artín de Solís y Juan Pérez de Lerma, en cuyas genealogías se
advierte el mestizaje llevado a cabo desde los orígenes del Nuevo Reino de León.

·¡

Es posible que Martín de Solís haya sido indio o mestizo y que
Francisco de Ávila, su esposa, fuera negra o mulata, pues a sus hijos
Juan, Diego y Sebastián de Solís se les menciona, en 1626, entre los
mulatos vecinos de Monterrey. Por su parte, Juan Pérez de Lerma
quizás fue portugués y su esposa, Mariana Martínez, negra o mulata ya
que, cuando se refieren a algunos de sus descenclientes, se dice que
eran mulatos.

Relación del general Fernando Sánchez de Zamora, capítulo IV, en la Historia
de Nuevo León... de Alonso de León, Juan Bautista Chapa y Femando Sánchez de
26

Zamora. Edición crítica de Israel Cavazos Garza, Monterrey, tres ediciones 1961,
1980 y 1985.

735

Martín de Solís había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León
con Luis de Carvajal en 1581-1587. Al referirse a esa época, el cronista
Alonso de León afirma que un indio le avisó a Solís del alzamiento que
preparaban los naturales contra los pobladores, lo que hizo que rechazaran el ataque, aunque poco después tuvieron que despoblar. (Relación,
segundo cliscurso, capítulo IX).
En 1591 Martín de Solís era vecino de la villa del Saltillo e intérprete
de la lengua náhuatl. Ese año el capitán Francisco de Urdiñola fundó,
junto a Saltillo, el pueblo de San Esteban de la Nueva Tiaxcala, nombrando a Solís nahuatlato o intérprete pues era "ladino en lengua castelhnay

mexicana".
Solís s~ avecindó en el Nuevo Reino de León, con su esposa Francisca de Avila y sus hijos, poco después de la fundación de Monterrey.
A mecliados de 1605 se decía que era ''primerpobhdory que padeció m11chos
trabajos en esta población ... " Añadiendo: "desde el año de noventa y siete
(1597) pasado, quefue cuando se avecindó el dicho Solís... " 27 Ya había muerto
a fines de marzo de 1615.
Hemos clicho que Martín de Solís fue nahuatlato o intérprete de la
lengua náhuatl, lo que haría suponer que era indio o mestizo. También
podríamos creer que Martín de Solís y Francisco de Ávila fueron españoles o criollos, pero a sus hijos se les menciona como mulatos en varios documentos.
Martín de Solís y Francisca de Avila tuvieron tres hijos y cuatro
hijas: Juan, Diego, Sebastián, Isabel, Magdalena y otras dos hijas cuyos
nombres no conocemos.

1. El caudillo Juan de Solís declaró a mecliados de 1650 que "ha más
de citzcuenta años que vive en esta ciudad (Monterrey), que entró con Martín de
Solís, su padre... '~ añacliendo "ser de setenta arlos': de edad.28 Es decir que
nació en 1580 y entró al Nuevo Reino de León antes del año 1600.
Fue, como su padre, intérprete de la lengua náhuatl. En la nómina
de vecinos de Monterrey, fechada el 9 de septiembre de 1626, se asentó
que Juan de Solís era '~nulato, casado con una ind~a de Coahuiia': En efec-

'l:T Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 9-A, folio 7, vuelta. Archivo
Municipal de Monterrey.
28 Protocolos, volumen 3, años 1650-1680,, número 9, folios 15 vuelta y 16. Archivo Municipal de Monterrey.

�736

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

to, su esposa fue Andrea, también llamada Andrea de la Cruz y Andrea
de Solís.
Juan y Andrea tuvieron por lo menos una hija: Ana de Solís, casada
en 1641 ó 1642 con el mulato Juan de Loya, quien actuó en diversas
ocasiones como intérprete de la lengua mexicana o náhuatl y falleció el
19 de marzo de 1684.
El caudillo Juan de Solís aun vivía a mediados de 1658 y ya había
muerto a fines de 1666.

2. El caudillo Diego de Solís declaró en la misma fecha que su hermano Juan, a mediados de 1650, que "ha más de cincuenta a,los que entró
con Martín de Solís, su padre, a esta población en donde(! se ha criado ... ': añadiendo que "es de más de sesenta y cinco a110s" de edad. O sea que nació
antes de 1585 y tenía más de medio siglo de haberse asentado en el

(1596-1626)

737

3. Sebastián de Solís, "mulato': es mencionado en la descripción de
Monterrey de 1626, llamada Vista de Ojos.

4. Isabel de Solis casada con Bartolomé Pizru;ro. Tuvieron varios hijos
que usaron distintos apellidos: Ana Martínez, también llamada Ana de
Solís, esposa de Juan Serrano; Juana Hernández y Pascuala Martínez;
Bartolomé y Salvador Pizarro.

5. Magdalena de Ávila usó el apellido materno. Casada con Juan López, nacido hacia 1570 en la ciudad de México e hijo legítimo de Pedro
López y Cecilia López. Juan López había entrado al Nuevo Reino de
León con Luis de Carvajal en 1581-1587. Magdalena de Ávila ya había
fallecido a principios de noviembre de 1634, cuando su marido testó.
Juan y Magdalena tuvieron dos hijas y un hijo: Juana, Melchora y Bernabé.

Nuevo Reino de León.29 Falleció a mediados de 1657.

I.

En la mencionada nómina de vecinos de Monterrey de 1626, se dice
que Diego era "111ulato, casado con una mestiza". Fue vecino fundador de
la villa de San Juan Bautista de Cadereyta en 1637.

Juana López, casada quizás en 1630, con Juan de Montalvo,
mestizo, quien tuvo a su cargo, a partir de 1663, la reedificación de la iglesia parroquial de Monterrey.

II.

Diego de Solis se casó con María de Mendoza, de cuyo enlace que30
daron dos hijos y una hija: Juan, Martín y María.

Melchora López fue esposa de Francisco de Mendoza, de
quien nada sabemos.

III.

Bemabé López, nacido hacia 1598-1604, a quien la descripción de Monterrey de 1626 menciona como mulato y soltero. Casado con su prima camal Juana Hernández, hija legítima de Juan Hernández y una hija de Martín de Solís y
Francisca de Ávila, de quienes trataremos más adelante.
Un Bernabé López era soldado de la guarnición militar de
la villa de Cadereyta a principios del siglo XVIII.

I.

Juan de Mendoza usó el apellido materno. Casado con Dorotea de la Garza, de cuyo matrimonio nacieron dos hijas a
quienes bautizaron con el nombre de Josefa. Ya viuda, Dorotea contrajo segundas nupcias con Andrés de Torres.

II.

Martín de Solís fue homónimo de su abuelo paterno.

III.

María de Solís fue esposa del capitán José de la Garza, hijo
legírimo del capitán Pedro de la Garza e Inés Rodríguez.
Tuvieron por lo menos una hija: Josefa de la Garza, quien
contrajo matrimonio el 14 de julio de 1671 con Nicolás de
San Miguel, también llamado Nicolás de la Cerda.

El capitán José de la Garza fue alcalde ordinario de Monterrey en
1654 y justicia mayor y capitán a guerra de la villa de Cadereyta en la
segunda mitad del siglo XVII.
Seguimos con los hijos de Martín de Solís y Francisca de Ávila.

29

Protocolos, mismos volumen, número y folios. AMM.
Memoria testamentaria del caudillo Diego de Solís en Civil, volumen 23-B,
años 1630-1700, expediente 25, folio 26. AMM.
30

6. Otra hija de Martín de Solis y Francisca de Ávila, cuyo nombre desconocemos, fue esposa de Juan Martín de Lerma, hijo legítimo de Juan
Pérez de Lerma y Mariana Martínez. Juan Martín de Lerma, también
nombrado Juan Martínez de Lerma, es, seguramente, el mismo Juan
Martín, ''mulato viudo': registrado en la nómina de vecinos de Monterrey
fechada el 7 de sepúembre de 1626, también llamada Vista de Ojos.
, Juan Martín de Lerma y la hija de Martín de Solís y Francisca de
Avila, cuyo nombre ignoramos, tuvieron por lo menos una hija:
Bernarda Martínez, quien contrajo matrimonio hacia 1660 con el alférez Nicolás de Salazar, intérprete general de la lengua náhuatl. Tuvieron vario~ hijos. Ya viudo, Nicolás contrajo segundas nupcias con Catalina de A vila.

�738

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

739

(1596-1626)

7. La otra hija de Martín de Solís y Francisca de Ávila, cuyo nombre
desconocemos, fue esposa de Juan Hemández, quizás el mismo caudillo Juan Hemández, quien fue intérprete de la lengua náhuatl y ejerció
31
como cirujano práctico en el Nuevo Reino de León.
Del enlace quedaron varios hijos, que usaron el apellido paterno:
Miguel, Josefa (casada con Leonardo de Mendoza), Juan, Alonso y
Juan (esposa de su primo carnal Bernabé López, hijo de sus tíos Juan
López y Magdalena de Ávila).
Por último diremos que no hemos podido identificar a los siguientes:
Angela de Solís era vecina de la villa de San Gregorio (Cerralvo) a
principios de 1634, cuando Pedro de Suástegui le dejó en su testamen32
to 100 pesos.
A principios de 1637, Francisco de Solís ya estaba casado con Antonia Rodríguez, también llamada Antonia Pérez, hijo legítima del capitán Femán Blas Pérez y Andrea Rodríguez. En dicho año Francisco y
Antonio se fueron a vivir a las minas de San José del Parral, ahora Parral (Chihuahua).
Nicolás de Solís vivía en Cerralvo en 1644, cuando declaró tener 20
años de edad, es decir que nació en 1624. Falleció una década después,
en 1655, despedazado por las rocas que arrojaron los indios sobre los
soldados que comandaba el capitán Gregorio Femández, quienes intentaban escalar una sierra en el Valle del Pilón (Montemorelos) para
castigarlos por los delitos que habían cometido O. B. Chapa Historia del
Nuevo Reino de León ... , capítulo IV).
Bartolomé de Solís era vecino del pueblo de Santa Teresa del Álamo
a mediados de 1664.
11
En 1602 Juan Pérez de Lerma afirmó que hacía más de tres años
(antes de 1599) había entrado con su familia al Nuevo Reino de León,
donde se le concedieron tierras que "aréy sembré". Añadía que, debido

a ''las alteraciones" de los indios, tuvo que despobladas, pero había vuelto
con el fin de "proseguir con s11 población ... " 33•
Se ha considerado que Juan Pérez de Lerma era portugués porque,
en una petición que hizo a fines de 1611, aparecen varias palabras del
idioma lusitano. De sus declaraciones como testigo, en que dice su
edad, se concluye que había nacido hacia los años 1563-1564, pero se
desconoce el lugar de su nacimiento.
El cronista Alonso de León, después de relatar la muerte del fundador de Monterrey, ocurrida a principios de 1611, menciona un asalto
de los indios a la hacienda de Pérez de Lerma, en que éste resultó herido, así como su esposa y su hijo Esteban Martín. (Relación, discurso
segundo, capítulo XI).
En 1613 Juan Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el ayuntamiento regiomontano. Y, una década después, nuevamente fue herido en el asalto a Monterrey, consumado por los caudillos indígenas
Guajuco y Colmillo el 8 de febrero de 1624 (Alonso de León, Relación,
discurso segundo, capítulo XII).
Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués, pero su
esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues a algunos de
sus descendientes se les menciona como mulatos.
Este antiguo poblador del Nuevo Reino de León está registrado en
la memoria de los vecinos de Monterrey, redactada por el ayuntamiento
reinero en 1626. En la descripción de esta ciudad, llamada Vista de
Ojos, que mandó levantar el gobernador Martín de Zavala el mismo
año, también se le menciona "con su m,ger e hfjos".
Juan Pérez de Lerma y su esposa Mariana Martínez tuvieron, por lo
menos, cuatro hijos y dos hijas: Juan, Dionisia, Esteban, Gaspar, Sebastiana y otra hija cuyo nombre desconocemos.
Sin embargo, tal parece que hubo otro hijo de Juan y Mariana: Diego Martín o Martínez de Lerma, quien se casó con Leonor de Gumendio, también llamada Leonor de la Garza, hija legítima de Sebastián
Pérez de Gumendio y Elena de la Garza.
Diego y Leonor tuvieron un hijo y una hija: José y María.

Tomás Mendirichag.i Cueva. "Médicos y hospitales en el Nuevo Reino de
León". H11n1anitas Número 2. Año 1961.
32 Civil, volumen 4, años 1632- 1635, expediente 15, folio 4. AMM.
31

33 Cavazos

Garza. Cedulario ... pág. 177.

�740

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596 -1 626)

741

I.

José Martín de Lerma, también llamado José Martínez de
Lenna, casado con Mariana de los Ríos, a quienes se refieren
como mulatos.

Esteban de Lerma aun vivía a mediados de 1654. En 1658 su hermano Dionisio decía que Esteban "murió entre los (indios) enemigos en
defensa de esta ciudad (Monterrey)y Reino ... " 35

II.

María Martínez, también nombrada María de la Garza y María de Lerma. Contrajo matrimonio el 11 de abril de 1684
con Tomás Cantú el Mozo, hijo legítimo de Tomás Cantú y
Ana de Herrera. A fines del siglo XVII, Tomás Cantú el
Mozo afirmaba: )o he seroido a Su Majestad en las jornadas que
se han efrecido en el valle del Pilón (Montemorelos) contra los indi•
,, 34
os enemigos...

Hemos dicho que el cronista Alonso de León relata el asalto a la
hacienda de Juan Pérez de Lerma, en el que fue herido su hijo Esteban.
Por su parte, Juan Bautista Chapa, en el capítulo IV de su Historia del
Nuevo Reino de León, narra la muerte de Esteban de Lerma, ocurrida en
1655, en el valle del Pilón (Montemorelos), en un combate con los
indios.

Ahora trataremos de los hijos de Juan Pérez de Lerma y Mariana
Martínez.
1. Juan Martínez de Lerma, también llamado Juan Martín de Lerma
y Juan Martín nacido hacia 1595-1596. De otros documentos se dedu-

ce que nació en 1593 o hacia 1592 o antes de este de este año o, probablemente, hacia 1588. Es, quizás, el mismo Juan Martín, mulato
viudo, que aparece en la Vista de Ojos o descripción de Monterrey de
1626. A principios de 1664 Juan Martín de Lerma declaró que a los
indios tepehuanes "les entendía la lengua".
Casado con hija de Martín de Solis y Francisca de Ávila, cuyo nombre desconocemos. Juan y la hija de Martín y Francisca tuvieron una
hija: Bernarda Martínez, esposa del alférez Nicolás de Salazar, quien~s
fueron padres de Nicolás de Salazar el Mozo, casado con Gertrudis
Pérez y Mariana Laiton.
Seguimos con los hijos de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez:
2. Dionisio de Lerma, nacido hacia 1617. Casado con Josefa Cantú,
tuvieron por lo menos un hijo, Juan Pérez de Lerma, homónimo de su
abuelo, quien casó con Nicolasa Ramírez, hija legítima de Pedro Tanguma o Tamguma, quizás mulato, y Catarina de Solís.
3. Esteban Pérez de Lerma, también llamado Esteban de Lerma, Esteban Martín de Lerma y Esteban Martín. Nació hacia 1623. Casado
con Francisca Ramírez, también nombrada Francisca Martínez y Francisca Hernández, hija natural del capitán Francisco Ramírez.
Esteban y Francisca tuvieron una hija: María Martínez, también llamada María Hernández, casada con Juan de Loya, mulato.

34

Protocolos, volumen 4, años 1681-1690, número 62. AMM

4._ Gaspar Pérez de Lerma, llamado Gaspar de Lerma. Casado hacia
1680 con Juana de Torres, ambos citados como mulatos. Tuvieron por
lo menos un hijo: Pablo de Lerma, quien casó con María Martínez de
Lerma, hija legítima de José Martínez de Lerma y Mariana de los Ríos,
todos mencionados como mulatos.
Trataremos, por último, de las dos hijas de Juan Pérez de Lerma y
Mariana Martínez.
5. Sebasriana Martínez, quien usó el apellido materno. Fue esposa
de Alonso de Cervantes. Tal parece que no vivieron en el Nuevo Reino
de León. Alonso y Sebastiana fueron padres de Mariana Cervantes,
esposa de Diego Vázquez. Diego y Mariana tuvieron un hijo y dos
hijas: Diego, María y Feliciano.
6. Otra hija de Juan y Mariana, cuyo nombre no conocemos, aparece mencionada en la descripción de Monterrey de 1626, llamada Vista
de Ojos, en donde se asienta que era esposa de Domingo de Ávila.
Trataremos por último, de Baltasar y María de Lerma, a quienes no
hemos podido identificar.

l. Baltasar de Lerma, casado con María de Montemayor, hija natural
del capitán Miguel de Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez.
María de Montemayor era viuda de Juan Maldonado. Baltasar de Lerma ya había fallecido a principios de 1653.
2. María de Lerma contrajo matrimonio en Monterrey el 17 de febrero de 1676 con Diego de la Garza, hijo natural del capitán Francisco
de la Garza, éste casado con Juana García. Falleció el 5 de noviembre
de 1677. Al enviudar Diego contrajo segundas nupcias con Juana de la
Garza, también nombrada Juana Hernández.

35

Cavazos Garza. Ced11/ario ... pág. 141.

�742

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

111
En algunos documentos de principios del siglo XVII, Juan Pérez de
Lerma se refiere a un hijo legítimo suyo, llamado Juan Pérez de Simancas, quizás nacido de un matrimonio anterior al celebrado con Mariana
Martínez.
Juan Pérez de Simancas se casó con Rufina Díaz, probablemente
hija del escribano Diego Díaz de Berlanga. Que Rufina fue hija del
escribano Díaz de Betlanga lo deducimos de lo siguiente: Juan y Rufina
tuvieron una hija, Agustina de Simancas, también nombrada Agustina
Díaz, quien fue esposa de Alonso Pérez, quizás hijo del capitán Juan
Pérez de los Ríos y Agustina de Charles. Agustina de Simancas o Díaz
fue, seguramente, la misma Agustina Díaz de Berlanga quien se casó,
aunque no sabemos con quién, y cuya hija legítima J uana Díaz, también
nombrada Juana de Berlanga, fue asesinada, a fines de 1652, por su
esposo Andrés Maldonado. En el proceso a Maldonado se menciona a
Rufina Díaz, "abuela" de Juana de Berlanga, la hija de Agustina de Simancas o Díaz, lo que nos hace suponer que Rufina Díaz, la esposa de
Juan Pérez de Simancas, fue la hija del escribano Diego Díaz de Berlanga.
Juan Pérez de Simancas ya había muerto a principios de 1644. Rufina Díaz, su esposa, lo sobrevivió muchos años pues falleció el 15 de
enero de 1678.

·j

1

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL
ESTUDIO DE LAS RELACIONES
ECONÓMICAS Y SOCIALES DE LOS
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN
Dra. Valentina Garza Martínez
Dr. Juan Manuel Pérez Zevallos

CIESAS

Q

uien quiera visitar Mazapil desde Zacatecas debe viajar rumbo al
septen~ó-~, o si ~ega desde Matehuala, de~e encontrar primero
la desviac1on hacia Real de Catorce y segmr hasta San Tiburcio,
para luego tomar, hacia el norte, la carretera nacional número 54, que
une a la antigua ciudad minera de Zacatecas con Saltillo. Se debe hacer
una pequeña escala en el municipio de Concepción del Oro, un asentamiento minero ubicado a la izquierda del camino. Si se parte de Saltillo hay que dirigirse al sur por la misma carretera hasta el municipio de
"Concha", como coloquialmente le llaman los lugareños a Concepción
del Oro. En la actualidad, la travesía por esta población es el camino
más frecuente. Sin embargo, esto no siempre fue así, a finales del siglo
XVI y primeras décadas del XVII, quienes viajaban a Saltillo y Monterrey desde Zacatecas, Guadalajara, la ciudad de México y otros lugares
del sur, tenían que hacer un alto forzoso en Mazapil, a donde se llegaba
por caminos de terracería -que aún hoy se conservan- y que unen lugares como real del Cobre, Pozo de Uribe, Cedros, Bonanza, Santa
Olaya, Santa Rosa, La Sabana, La Gruñidora y San Tiburcio, entre
otras poblaciones. De todo ellos, Concepción ·del Oro, antigua hacienda minera colonial y conocida como la Limpia Concepción, fue el único asentamiento que se benefició de la apertura de las vías modernas
de comunicación que se desarrollaron durante los siglos XIX y XX.

�744

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

Hoy, para llegar a Mazapil hay que cruzar una serranía que va de los
2000 a los 3000 msnm y que divide el territorio de su mwucipio con el
de Concepción del Oro. Los cerros que la forman contienen minerales
-plata, plomo, zjnc, cobre y oro-, y la mayoría de ellos están deforestados debido a la intensa explotación minera que inició en la época colonial. Al subir la serranía y atravesar el pueblo "fantasma" de Aranzazú,
se puede observar un bosque -actualmente en reserva- compuesto
principalmente por el pino piñonero y el pinavete. Más adelante, al
descender al valle, la vegetación predominante son las biznagas, palma
real, lechuguilla y magueyes, plantas propias del semidesierto, que colorean la tierra árida de ese gran espacio. Al seguir el camino rumbo al
poblado rrúnero de Salaverna, en las antiguas minas de Albarradón,
aparece un gran valle que se prolonga hasta el Pico de Teyra, el cual
está apenas poblado por ranchos, labores y asentamientos mineros de
reciente explotación. En medio de este valle se encuentra la cabecera
del municipio de Mazapil, la segunda jurisdicción más extensa de México.
Cuando visitamos por primera vez Mazapil, en el 2001, nos llamó la
atención su aislamiento, pues al recorrer las calles del antiguo real se
distinguían los restos de una importante arquitectura colonial que constataban la riqueza que en otros tiempos reinó en ese centro. Muchas
paredes, ventanas, puertas y dinteles dan cuenta de ell_o. Pero _sob~e
todo, destacan dos construcciones, en primer lugar la ma¡estuosa iglesia
colonial dedicada al patrono del pueblo: San Gregario Magno, donde
se conserva, casi intacto, su acervo parroquial. El otro edificio es la
casa señorial de dos plantas, conocida como la de los Marqueses de
Aguayo, donde hoy se ubica el Museo comunitario que alberga el Archivo Municipal.

Los documentos
En la presente colaboración damos a conocer diversos expedientes que
pertenecen a los acervos históricos del fondo colonial del Archivo Mu_nicipal de Mazapil (Milvfaz) y del Archivo Parroquial de Mazapil
(APMaz). Estos documentos contienen información relevante sobre las
vinculaciones que algunos personajes neoloneses mantuvieron con los
habitantes de la jurisdicción de Mazapil. En estos escritos se da cuenta
de las empresas mineras que se establecieron, de las relaciones institucionales que mantuvieron las autoridades de las dos jurisdicciones, de
la comunicación oficial en asuntos de guerra contra los indios y otros

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL ESTU'JIO
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

745

muchos testimonios que aportan elementos de gran interés sobre el
tema de la interrelación entre las poblaciones del noreste novohispano.
El real y minas de San Gregorio de Mazapil, fundado aproximadamente en 1568, era el asentamiento más septentrional al noreste del
corredor minero entre los reales mineros de Zacatecas y Santa Bárbara.
El real de Mazapil fue el punto de partida de una buena parte de las
corrientes migratorias, que durante el siglo A.'VI, dieron lugar a la fundación de otras poblaciones españolas, entre ellas las del valle de Santiago del Saltillo, valle de los Pirineos (Parras), valle de Extremadura
-donde se fundaron la villa de Santa Lucía (Monterrey) y las minas de
San Gregorio (Cerralvo)- y valle de Coahuila donde se erigió la villa de
Almadén (Monclova).
De Mazapil salieron pobladores que destacaron en las empresas de
ocupación y conquista como del Nuevo Reino de León. Una de las
figuras más destacadas fue la del capitán Diego de Montemayor. En
este contexto hay que destacar al gobernador Luis Carvajal y de la Cueva, quien aprovechó los recursos materiales y humanos de Mazapil para
consolidar su proyecto.
En los testimonios que aquí presentamos, se puede apreciar que durante los siglos XVII y XVIII se mantuvieron relaciones económicas y
comerciales entre los pobladores de Mazapil y los del Nuevo Reino de
León, que consideramos importante darlas a conocer. Por muchos
años, y sobre todo durante el siglo XVII, Mazapil fue la puerta de entrada principal hacia el noreste. La comunicación de poblaciones, como
Mazapil, Saltillo y Monterrey, con centros como Guadalajara, Zacatecas, Sombrerete, Durango y la ciudad de México, se llevó a cabo a través de Mazapil.
Las relaciones entre los asentamientos rurales, urbanos y mineros
del noreste tuvieron muchas variaciones. Así, si en un principio el real
de Mazapil fue el centro principal, en el transcurso de la colonia, este
papel protagónico lo obtuvo la villa de Saltillo y posteriormente la ciudad de Monterrey, que se convirtió en el eje del sistema regional, cuyo
papel protagón.ico ha perdurado hasta nuestros días.
Por último, la comprensión del fenómeno de estas transformaciones
y la construcción de una historia regional está en el estudio documental
de archivos como los que se conservan celosamente en Mazapil.

�746

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

1. - 1569-1619. Memoria de los cofrades que estaban en el libro viejo de esta santa cofradía del Santísimo Sacramento, los cuales sacó
Francisco Luis siendo mayordomo, porque este libro sirva para otra
1
cosa ...
2. - 1635, 4 feb. Visita del obispo de Guadalajara Leonel de Cervantes y Carvajal. Inventario de los ornamentos y casullas que hay en la
iglesia parroquial de este dicho real, y atento que ix&gt;r el dicho inventario consta haber casullas bastantes para el ornato de la dicha iglesia y
estar la iglesia parroquial de la ciudad de Nuestra Señora de Monterrey,
Nuevo Reino de León, sin ornamento ninguno por cuya causa el beneficiado no dice misa en la dicha iglesia parroquial, aplicaba y aplicó para
la dicha iglesia una casulla con su estola y manípulo de Damasco azul
de China con su cenefa de brocalote encarnado aforrada. Y mandaba y
mandó al dicho beneficiado se la entregue al presente secretario para
que por su orden se remita al dicho beneficiado de la dicha ciudad de
2
Monterrey.
3.- 1658, 3 ene.- 18 mar. Mazapil. Ocurso que trata de la posesión
que en conformidad de las reales ordenanzas hizo el capitán Gregorio
de Alarcón al licenciado Alonso Sánchez Muñiz, cura y vicario de la
jurisdicción de Mazapil, ,quien presentó una petición en que denun~iaba
una mina llamada Las Animas, en el cerro de San Pedro de la rrusma
jurisdicción. Medidores: Marcos de las Casas y Sebastián de Folgueira.
Se presentó Domingo de Lizaranzu a contradecir la posesión, alegando
haberla poblado desde antes. Testigos y asistentes: Juan Gutiérrez,
Francisco de León, Juan Pérez Cubillos, Marcos de las Casas, Joseph
3
de Acuña, y Sebastián de Folgueira.
4.- 1659, 13 oct.-1703, 4 feb. Mazapil. Protocolos. 4) 1659, 23 oct.
Testimonio sobre las aportaciones que Diego Fernández de Montemayor ha hecho para la fundición de los metales en la hacienda del capitán
4
Juan Martínez de Aldaco.

1 APMaz., Cofradías y congregaciones, Serie Santísimo Sacramento, c 83, lib. 1,
exp. 1, fs. 44v-47v.
2 APMaz, Gobierno, ad111inistración, caja 97, libro 1, f. 4-4v.
3 AMMaz, Fondo colonial, c t, exp. 10, 16 fs.
4 AMMaz, Fondo colonial, c 1, exp. 23, 27 fs.

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL Esruo,o
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

747

5.- 1659, 22 oct. Mazapil. Causa civil por deuda. Demanda del pago de una deuda de dinero que asciende a 250 pesos en plata contra
Diego Fernández de Montemayor interpuesta por Pedro Insaurraga,
quien le presentó esa cantidad para el avío y frecuentación de una fundición que hizo de plomillo y metal hasta en cantidad de 51 revolturas
que el susodicho fundió en la hacienda del capitán Juan Martínez de
Aldaco, las 25 de ellas de metal a fletes, y las otras a partido con el capitán Pedro Murguía. Ante Alonso de Camargo, teniente de justicia mayor en el real de Mazapil.5
6.- 1660, 12 oct. Mazapil. Denuncio de minas. Petición del alférez
Marcos de las Casas para que se le otorgue la posesión de una mina
llamada El Cerrillo, la cual había denunciado hacía 40 días. La adjudicación de la mina fue hecha por el teniente de justicia mayor Gerónimo
de Alvarado y la fianza la dio Pablo García, vecino del real de Mazapil.
Testigos: Francisco de Elizondo, Diego de Unibazo y Hernando Ramos de Arriola.6
7.- 1664, 29 may. Mazapil. El capitán Francisco de Elizondo, teniente de justicia mayor, manda que ix&gt;r cuanto en el puesto de La
Limpia Concepción ha muerto el alférez Marcos de las Casas, vecino y
minero de dicho puesto, y que ha muerto ab in testato, que su mujer
doña Gertrudis de la Veg-a jure y declare los bienes que dejó su marido.7

8.- 1664, 26 sep-3 dic. Mazapil. Autos criminales de oficio de la real
justicia contra Diego Chillo, indio chichimeco de nación tejujan, quien
junto con el indio Marcos Ventura se hallaban involucrados en la conjura de un levantamiento de 50 indios alazapas y guarimas, procedentes
del Nuevo Reino de León para atacar al real de Mazapil, las hacienda
de Concepción, Cedros y Bonanza. En el proceso las autoridades de
Mazapil mandaron pedir información a las justicias de Monterrey y
Cadereyta sobre el paradero de una india llamada Margarita de la encomienda de Juan Cantú, vecino del valle del Pilón.8

5 AMMaz,

Fondo colonial, c 1, exp. 24, 2 fs.
A.t\1Maz, Fondo colonial, e 1, exp. 32, 1 f,
7 AM1faz, Fondo colonial, c 2, exp. 5, '2 fs.
8 AMMaz, Fondo colonial, c 2, exp.7, 30 fs.
6

�748

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

9.-1664, 16 nov. Valle del Pilón, jurisdicción de la villa de Cadereyta. Mandamiento y notificación de las autoridades de Mazapil a las de
Cadereyta sobre el robo de una india de Mazapil que efectuó un indio
llamado Andresillo de la encomienda de Juan Cantú, residente en el
valle del Pilón. Al capitán José de la Garza, justicia mayor y capitán a
guerra, se le hizo notorio este mandamiento a Juan Cantú, siendo testigo Bernardino de Molina y Francisco Juárez.9
10.- 1666, 13 mar.-16 abr. Mazapil. Denuncio de minas. El licenciado Alonso de Salas Valdés, clérigo presbítero, vecino y minero de
Nuestra Señora de las Nieves y residente en este dicho partido, denunció una mina yerma y despoblada a estacas de la mina llamada El Puerto, en las minas de Santa Isabel y que esta mina fue de Marcos de las
Casas y está por la parte de arriba a estacas de la referida mina de El
Puerto. La denuncia fue admitida por las autoridades. 10
11.- 1691, 5 nov. Mazapil. Ante el capitán Diego de Berrio, alcalde
mayor de la jurisdicción de Mazapil, el sargento mayor Pedro de Montes de Oca, vecino de la villa del Saltillo estante en el real de Mazapil y
debido a que se encuentra enfermo y en cama dispone hacer su testamento. Declara estar casado con doña María de Ayala, natural del Reino de León.11
12.- 1696, 16 jul. Mazapil. Escritura de obligación otorgada por Joseph Saenz, vecino de Monterrey del Nuevo Reino de León, a favor del
capitán Luis Ruiz de Guadiana, vecino y minero del real de Mazapil,
por cantidad de 210 pesos, en 46 fanegas de maíz a precio de 12 reales
cada fanega. La escritura se ha de entregar en la ciudad de Monterrey a
Bernardino de Ábrego, mayordomo de la recua del capitán Luis Ruiz
de Guadiana, en el segundo viaje que hiciese. Actuó como juez Gerónimo de Palma Almadán y Arellano. 12
13.- 1705-1708, 15 dic. Declaración de Santiago Gómez sobre la
deuda que Juan Bautista de la Peña, vecino de la villa del Saltillo, tiene
con él de 285 pesos 2 tomines por concepto de 109 quintales de greta

FUENTES DOCUMENTALES P ARA EL ESTUDIO
DE LAs RELACION ES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

que le dio en Boca de Leones, jurisdicción del Nuevo Reino de León
[documento en muy mal estado y con hojas pegadas e ilegibles]. 13
14.- 1710, 18 ago.- 6 nov. San Pedro Boca de Leones. Testimonio
de un robo perpetuado en el real de minas de San Pedro Boca de Leones a Alonso García Quello, vecino y mercader de dicho real siendo
justicia mayor don Pedro de los Santos Coy.14
15.-1718, 1 marzo. Posesión de minas. El capitánJoseph de Arredondo, teniente de alcalde mayor en el puesto de Papagayos, en la jurisdicción de Monterrey, otorgó a Nicolás Mansilla la posesión de una
mina en el puesto de San Lorenzo Papagayos, las cuales le han sido
disputadas por el alcalde mayor del real de Charcas. 15
16.- 1720, 25 jun-29 sep. Mazapil. 1) Petición del bachiller don
Marcos González Hidalgo acerca de amparar y ayudar a los indios naturales para que no reciban ni padezcan vejaciones. Se hace referencia
de una india rayada de nombre Petrona, oriunda del Reino de León. 16
17.-1726, 4 ene-30 dic. Mazapil. Protocolos.1) 4 ene. Carta poder.
Ante el capitán Martín de Sarasúa, justicia mayor del real de Mazapil, el
bachiller Marcos Gonzáles Hidalgo y Maya, cura beneficiado de ese
real, como albacea, heredero y tenedor de los bienes que quedaron del
sargento mayor Antonio López de Villegas, vecino, minero y mercader
que fue en la ciudad de Monterrey, Nuevo Reino de León, criador de
ganados mayores y menores, caballada, mulada en aquella jurisdicción,
otorgó poder general al bachiller Bartolomé Joseph González Hidalgo
, · 17
y Maya, su hermano 1egituno.
18.- 1733, 20 jun. Mazapil. Carta de obligación. Ante el alcalde mayor don Martín de Sarasúa, Diego Theodoro Galván, vecino de la ciudad de Monterrey y residente en el real de Mazapil, solicitó una carta de
pago para Arredondo, para que éste le diera los 100 en pesos por las
mulas. Obligan sus personas y bienes habidos y por haber a que en

13

9

AMMaz, Fondo colonial, e 2, exp.8, 1 f.
10 AMMaz, Fondo colonial, e 2, exp. 12, 8 fs.
11
A.MMaz, Fondo colonial, e 5, exp. 20, 3 fs.
12 MYIMaz, Fondo colonial, e 6, exp. 19, 1 f.

749

AMMaz, Fondo colQnial, e 9, exp. 13, 4 fs.
AMMaz, Fondo coknial, e 12, exp. 8, 34 fs.
15
AMMaz, Fondo colonial, e 14, exp. 26, 6 fs
16
AMMaz, Fondo colonial, e 15, exp. 10, 6 fs.
17
AMMaz, Fondo colonial, e 18, exp. 5, 24 fs.
14

�VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

750

cualquier ocasión o tiempo que resulte paguen las dichas mulas y cien
18
pesos del dicho Theodoro Galván.
19.- 1739, 15 abr. Mazapil. Protocolos. 2) 30 sep. Carta de obligación. Pedro J oseph de los Santos, vecino de Boca de Leones, en el
19
Nuevo Reino de León, le debe a Simón de Axarrita dos mil pesos.
20.- 1741, 13 oct. Circular donde se previene la visita del obispo de
Guadalajara Juan Gómez de Parada enviado a Fresnillo, San Cosme,
Mazapil [y] Saltillo, donde de regreso visitaremos a la doctrina de Labradores para lo cual el vicario de Saltillo avise al doctrinero para que
ocurra a Monterrey donde hemos de visitar los curatos y doctrinas de
Coahuila, Boca de Leones, Cerralvo, Cadereyta, Pilón, Linares, San
Antonio de los Llanos y las misiones de San Bernardo y San Juan Bautista del Río Grande, la del Poyote, y las de San Buenaventura, La Caldera, San Phelipe y Santiago, La Punta, Gualeguas, San Cristóbal, Purificación, Concepción y Guadalupe, para lo cual el vicario juez eclesiástico de Monterrey despache carta de cordillera a dichos curas y misioneros seculares y regulares avisándoles que ocurran a ser visitados a
dicha ciudad de Monterrey, cuyo cura, habiendo copiado esta carta y
edictos que le acompañan la vuelva a dirigir al cura de Saltillo y éste la
haga pasar con persona segura al cura de Matheguala donde ocurra el
misionero de Río Blanco a ser visitado avisándole para ello al de Mathehuala. De aquí pasará esta carta y edictos y de corriente a los curatos
siguientes: Charcas, El Venado, Sierra de Pinos, Xerez: donde visitaremos la Villanueva, Colotlán, Taltenango, donde visitaremos a los curas
de Chimaltitan, Santa Rosa, Camitlan y Theul para lo que les avisará el
cura de Taltenango para que ocurran. Y de Taltenango pasarán esta
carta y edictos que le acompañan a los curas de Juchipila, Xalpa, Nochistlan, Theocaltichi y Cuquio, cuyo cura se reserve esta carta y edic20
tos para entregarlos a nuestro secretario.
21.-1749, 21 may. Mazapil. Despacho enviado de la villa del Saltillo
a las autoridades de Mazapil en el que se pide se averigüe sobre el robo
de una mula perteneciente a Joseph Flores, vecino del valle de Santa
Catarina, jurisdicción del Nuevo Reino de León, la cual fue hurtada de
su agostadero en el mes de diciembre.21
·

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL ESTUDIO
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

22.- 1769, 17 abr.- 19 ago. Mazapil. Protocolos. 2) Requisitoria de
Zacatecas contra los perpetradores del robo ejecutado en los arrieros
José Sixto,José Eugenio Días, Vicente Banegas y José Manuel, quienes
22
transitaban de la hacienda de Toluquilla para la ciudad de Monterrey.
23.- 1769, 3 oct.- 30 oct. Mazapil. Carta requisitoria sobre un robo
ejecutado en los arrieros José Sixto, José Eugenio Días, Vicente Banegas y José Manuel, quienes transitaban de la hacienda La Toluquilla a la
ciudad de Monterrey, cerca del pueblo de la Mohoneras, a seis leguas
de Zacatecas.23
24.-1771, 18 feb.-2 abr. Mandamiento del Tribunal de cuentas para que las autoridades de las ,·urisdicciones de Charcas Bonanza Maza'
'
pil, Iguana, Vallecillo, Tamaolipa, Monterrey y Monclava, remitan los
cuadernos y libros en que hubiesen sentado las manifestaciones de
platas y otros productos en virtud de la demora que se ha notado en
24
estos lugares.
25.-1771, 22 may.- 8 jul. Exhorto del gobernador del Nuevo Reino
de León, Ignacio Ussel y Gimbardo, a los administradores de las
haciendas del Potosí y La Soledad, para que promuevan la aprehensión
de Milán León, mulato, indiado [si~ en los ranchos, estancias, pastos de
ganado, por haber cometido homicidio contra un ciego nombrado
Blas, a quien ejecutó en el valle de Labradores. Pide se divulgue esta
noticia al pueblo de Matehuala, real de Charcas, real de La Concepción,
25
Mazapil, pueblo de Santa María de Las Parras y villa del Saltillo.
26.- 1777, 25 feb. Preparación de la visita general del doctor José
Antonio Martínez Benavides, abogado de las reales audiencias de estos
reinos, comisario del santo oficio, examinador sinodal de este obispado, cura propio de la ciudad de Monterrey, vicario general y juez visitador del Nuevo Reino de León, provincia de Coahuila y Texas, villa del
26
Saltillo y real del Mazapil.
.

22 .AMrvfaz,
18

AMMaz, Fondo colonial, e 19, exp. 8, 4 fs.
AMMaz, Fondo colonial, e 19, exp. 29, 9 fs.
20 APMaz, Gobierno, Libros degobiemo, e 94, exp 1, f. 78.
21 AMMaz, Fondo colonial, e 20, exp. 15, 2 fs.
19

751

Fondo colonial, e 25, exp. 5, 9 fs.
colonial, e 25, exp. 1O, 3 fs.
24 AMMaz, Fondo colonial, e 25, exp. 22, 2 fs.
25 .AMrvfaz, Fondo colonial, e 25, exp. 27, 5 fs.
26 APMaz, Gobiemo, Libros de gobierno, e 94, exp 1, fs. f. 225-231.
23 AMMaz, Fondo

�752

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

27.- 1795, 1 jun. Mazapil. Causa criminal seguida por José Ángel
Solís contra Cayetano Agüero de calidad coyote y originario de Monterrey, acusado de robar ganado. En el interrogatorio participó José Cayetano Tijerina, español.27

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO
Dr. David Piñera Ramírez
Instituto de Investigaciones Históricas
Universidad Autónoma de Baja California

L

a historia de las universidades públicas creadas por disposición
de los gobiernos estatales, no ha recibido hasta la fecha la atención que requiere, en virtud de la importancia que en el contexto nacional han adquirido tales instituciones. Existe abundante hlstoriografía sobre las casas de estudios superiores auspiciadas por el gobierno federal, especialmente la UNAM, el IPN y la UAM, mas no así
sobre las de los distintos estados de la república, las que, salvo algunos
aspectos excepcionales, presentan deficiencias o lagunas en la materia.
Tanto historiadores como quienes cultivan otras disciplinas, se han
ocupado de la historia de tales universidades estatales. Esto podemos
analizarlo desde diversas perspectivas. Pone de manifiesto la complejidad del objeto de estudio, que permite abordarlo por medio de la historia, la sociología, la antropología, las ciencias políticas, la demografía, la
pedagogía, la psicología social, etcétera.1 Evidencia que son escasas las
instituciones que tienen una linea sistemática de hlstoria de la educación superior dentro de su estructura de investigación. La falta de dicha
linea es causa de la circunstancialidad, esto es, motiva situaciones influidas o determinadas por lo ocasional. En vía de ejemplos mencionaremos que cuando hay necesidad de reconstruir parte o el proceso his-

1

'll AMMaz,

Fondo colo11ial, e 31, exp. 6, 6 fs.

Susana Quintanilla, " Historiografía _de la educación superior 1980-2000", en
Li educación superior en elproceso histórico de México, David Piñera Ramírez (Coordinador),
SEP/ UABC/ ANUIES, 2002, Tomo JI, p. 667. ,

�754

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

tórico general de una institución, lo hace un historiador especializado
en otra área, o alguien que cultiva alguna de las disciplinas que mencionamos anteriormente o bien algún profesional de un área de conocimiento totalmente ajena, pero que por su antigüedad en la institución
ha vivido gran parte de su historia. En fin estas son sólo algunas de las
circunstancias que se pueden presentar, pero obviamente es más amplia
la gama de ellas.

ellos conflictivos- registrados en su l,niversidad. Por esos atributos
historiográficos la consideramos representativa de las obras elaboradas
por historiadores en sentido estricto. La institución objeto de estudio
es también, en sí misma, representativa de las universidades a que se
refiere esta ponencia: públicas, del ámbito estatal (no el de la federación) y fundadas después del movimiento revolucionario de 1910, una
buena parte de ellas en la segunda mitad del siglo XX.

Historiografia dispar
Lo anterior da por resultado que la producción historiográfica sobre la
materia de estudio sea heterogénea, por su nivel, metodología, aparato
crítico, objetivos, etcétera.

Si puntualizamos esa heterogeneidad encontrarnos una serie de elementos que nos permiten formamos una imagen más acabada de la
producción historiográfica que nos ocupa.
Hay obras elaboradas por historiadores con la formación académica
específica, como es el caso de la Historia de la Universidad Michoacana, de
Raúl Arreola Cortés, publicada en 19842 y que la elegimos para citarla
porque ejemplifica bien lo que desearnos enfatizar al respecto. El autor
obtuvo su doctorado en historia en la UNAM y buena parte de su vida
fue miembro de unidades académicas de la Universidad Michoacana de
San Nicolás de Hidalgo, dedicadas a la investigación histórica.3 La obra
ubica a la Universidad, creada en 1917, en un contexto en el que se
incluyen los fenómenos socio-políticos fundamentales del país y del
Estado de Michoacán, las corrientes de pensamiento de mayor influjo
en las sucesivas etapas, y los agentes sociales actuantes en el seno de la
institución: autoridades universitarias, profesores, estudiantes, etcétera.
En el aparato crítico figura un considerable número de documentos
consultados en archivos de la propia Universidad y del gobierno del
Estado, principalmente. Las fuentes hemerográficas y la bibliografía
también son idóneas. Además, en el análisis general de los acontecimientos hay un sentido crítico que consideramos ecuánime, lo cual no
impide que el autor viva con pasión la cadena de sucesos -varios de

2

Raúl Arreola Cortés, Historia de la Universidad Michoacana, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, 1984, pág. 431.
3 Raúl Arreola Cortés nació en Pátzcuaro, Michoacán, en 1917, fue rector de la
Universidad Michoacana e investigador dd Centro sobre la Cultura Nicolaita y del
Instituto de Investigaciones Históricas de dicha institución. Falleció en Moretia, Michoacán, en el año 2000.

755

Existe un número considerable de estudios históricos sobre las universidades estatales, elaborados por profesionales de alguna de las disciplinas que ya señalamos que abordan los fenómenos educativos. Esto
es explicable porque en ocasiones la perspectiva histórica les es útil,
por ejemplo, para analizar las cuestiones pedagógicas o sociológicas,
objeto de su interés fundamental o bien porque su especialidad les facilita abocarse a reconstruir los procesos históricos educativos.
Esto trae a colación que de un significativo número de las semblanzas históricas de casas de estudios superiores que se presentaron en el
primer Congreso Nacional sobre Historia de la Educación Superior en
México, efectuado en Tijuana en el año 2000, sus autores son antropó4
logos, demógrafos, psicólogos, pedagogos, sociólogos, etcétera.
Cabe agregar que entre los ponentes de dicho congreso se repartió
un cuestionario relativo a su formación académica y fueron reducidos
los casos en que la licenciatura, la maestría y el doctorado hayan sido
en la misma disciplina. Predominaron los casos en que hubo variación,
por ejemplo, la licenciatura en psicología, maestría en antropología y
doctorado en educación. Algunas diversificaciones fueron más marcadas, pues la licenciatura fue en ingeniería o física -por citar algo- con
posgrados en educación. Esto es un reflejo de que en los últimos lustros se ha venido formando un sector considerable, que se dedica de
tiempo completo a la docencia en instituciones de nivel superior y que
a través de posgrados -a menudo en educación- están elevando su
nivel académico. No es extraño que las tesis de grado sean sobre aspectos históricos de la enseñanza y a veces específicamente sobre historia
de instituciones de nivel superior, algunas de ellas estatales.
Las semblanzas relativas a universidades de lo estados que se presentaron en el ya mencionado Congreso Nacional sobre Historia de la
Educación Superior en México, nos llevaron a hacer algunas reflexiones.
4 Aparecen en el tomo IV de la Memoria de dicho congreso, que se publicó bajo
el título que se menciona en la primer nota de pie de página.

�756

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

En primer lugar tienen la cualidad de que muestran la forma en que
las instituciones perciben su propia historia. Esto historiográficamente
es muy importante porque los textos reflejan cuestiones sustanciales
que van más allá del ámbito universitario. Por una parte nos muestra el
discurso histórico que a través del tiempo se ha venido formando en
cada comunidad universitaria, con todos sus componentes reales, junto
a aspiraciones que están en el imaginario colectivo; la autoaceptación
grupal implícita en el sentido de identidad y pertenencia, al lado de
expresiones críticas y de inconformidad con lo logrado.
La dimensión regional de las universidades

En ese sentido hay que destacar el nexo entre el papel que desempeñan
las ~versidades estatales de educación superior y las historias regionales. Estas contribuyen a construir el concepto de identidad y fortalecen
el sentido de pertenencia en los habitantes de las respectivas regiones.
Y es precisamente en los centros de enseñanza superior en donde se da
con mayor lucidez la expresión de ese concepto y de ese sentido.
Si analizarnos los discursos históricos de las instituciones estatales
de educación superior, encontrarnos que la misión que han asumido
incluye corno elemento medular el ser factores decisivos para el desarrollo integral de las entidades regionales a las que pertenecen.
Esa interrelación entre la historiografía de las universidades y la historiografía regional considerada genéricamente, no se ha analizado y
por lo tanto no se ha advertido una serie de limitaciones producidas
por la falta de análisis, así corno de promisorias perspectivas que se
derivarían de él.
La falta de conciencia de esa interrelación motiva que quienes cultivan la historia regional y quienes hacen historia de las instituciones
estatales de enseñanza superior se muevan como gremios separados.
Las materias de las que generalmente se ocupan los historiadores regionales son historia social, historia política, historia económica, historia de la cultura, en ocasiones abordando también los campos de disciplinas afines como la antropología, la arqueología, la etnología, la genealogía, la geografía histórica, etcétera.
En su temática favorita figuran cuestiones sobre colonización, demografía, grupos sociales, tenencia de la tierra, centros urbanos; conflictos políticos, gobernantes; agricultura, minería, comercio, industria,
etcétera.

757

En la historia de la cultura -que es la que tiene especial interés para
nosotros- los temas más usuales son etnicidad, religión, profesiones,
vida cotidiana, ideas o corrientes de pensamiento, educación,5 pero
tratada esta última como parte del contexto intelectual existente en una
comunidad humana determinada. Esto es, no se hace a alguna institución de enseñanza superior objeto específico y expreso de estudio.
Por otra parte, quienes escriben sobre la historia de las universidades estatales lo hacen por lo general centrándose exclusivamente en el
surgimiento y desarrollo de la institución en sí, corno si fuera una especie de ente tot'llmente aislado de su contexto social. Además los cultivadores de ese género tienen sus reuniones y congresos específicos,
muy ajenos a los de los historiadores regionales. Repetimos que se
mueven como gremios totalmente separados, siendo que un acercamiento permitiría un saludable complemento de información, enfoques
y criterios en el tratamiento de sus respectivos temas. Las historias de
las universidades estatales se verían enriquecidas con el contacto de la
buena historia regional y la temática de ésta se ampliaría con estudios
de instituciones de enseñanza superior regional debidamente contextualizados.
Centrismo historiográfico

En virtud de que se cuenta con suficientes recursos presupuestales, en
ocasiones los estudios históricos sobre las universidades de los estados
de la República se han realizado en la ciudad de México. Un caso que
requiere mención especial es el de la Historia de las 11niversidades estatales,
de Jaime Castrejón Diez y Marisol Pérez Lizaur.6 Se trata de un estudio
elaborado entre 1972 y 1975, por la Dirección General de Coordinación Educativa, de la Secretaría de Educación Pública, que hace algu7
nas aportaciones positivas y otras discutibles. Su envergadura es considerable, pues son dos tomos, de 397 y 4 75 páginas, respectivamente,
en las que se presentan semblanzas de las 32 universidades estatales

5

Consideraciones sobre las materias y temáticas ele la lústoria regional las hace
Sergio Ortega en Historiogrefia del noroeste no11(}hispano, en las memorias de los sin,pofios de
histon'ay antropología de Sonora, UNAM, 1996, págs. 7-8, que pueden aplicarse también a
otros espacios y épocas.
6 Jaime Castrejón Diez y ;\larisol Pérez Lizaur, Historia de fas 1111ivmidades estatales,
SEP, 1976, 2 tomos.
7 Particularmente críticos fueron los juicios formulados por Anne Staples, en
1977, en "Reseña de Historia de las universidades estatales" Historia Mexicana. México, vol. XXVI, núm. 3, enero-marzo, pp. 498-502.

�758

759

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

entonces existentes. Se agregan bibliografías y cronologías legales de
cada una de ellas. Asimismo cuadros de población escolar, recursos
financieros y áreas de conocimiento. Ese basto acopio de información
la constituyó durante algún tiempo en una obra ampliamente consultada. Desde otro ángulo puede considerársele como un esfuerzo del régimen del presidente Echeverría para tener una imagen global de las
universidades estatales, recién registrados los acontecimientos de 1968.
Entre sus limitaciones encontramos el que se elaboró un formato aplicado por igual a todas las universidades, por personal de la referida
dependencia de la SEP. Ello impidió que se expresara esa forma de
percibir su propia historia las instituciones, cuya importancia ya hemos
ponderado. También no hay que pasar por alto que es una obra colectiva, coordinada por Castrejón Diez, doctor en biología -si bien con la
experiencia de haber sido rector de la Universidad Autónoma de Guerrero-- que estuvo al frente de un equipo al que califica de interdisciplinario, pero sin mencionar las disciplinas de los miembros. De cualquier
manera es una obra relevante en su momento y que a casi cinco décadas de su publicación, no se ha dado otro esfuerzo de ese tipo, por lo
que quizá deba acometerse, poniendo en práctica las experiencias y los
avances metodológicos logrados durante el tiempo que ha trascurrido.

y salvo escasísimas excepciones son autónomas. 8 Ello se ha dado dentro de un proceso general de centralización de la enseñanza superior,
pues, por ejemplo, de acuerdo a datos de la ANUIES, en 1961 el 67%
de la población escolar de educación superior se concentraba en la
ciudad de México, mientras que en la actualidad se ha reducido al 13%,
con el comentario que las universidades públicas estatales representan
más del 34%, constituyendo así el subsistema más numeroso de todo el
país.

Trascendencia de las universidades estatales
Podemos considerar que uno de los fenómenos más significativos e
importantes del siglo XX y de lo que va del XXI en materia de enseñanza superior lo constituye la consolidación y multiplicación de las
universidades de los estados de la República. En el siglo XIX los institutos científicos y literarios o los colegios civiles habían desplazado a
las universidades existentes en unos pocos estados de la federación,
aunque tales institutos y colegios no lograron tener la debida consistencia en su estructura y perfil. Fue hasta el periodo postrevolucionario
cuando al consolidarse el Estado nación se crearon las condiciones
necesarias para que éste pudiera auspiciar instituciones de enseñanza
superior, bajo pautas claramente definidas. Ello se operó a través de los
estados de la federación, integrantes, en su conjunto, del Estado nacional.
En la segunda y tercera décadas del siglo XX empezaron a surgir las
universidades estatales, con un ritmo lento, que se intensificó de manera notable en la segunda mitad del siglo, de tal manera que todos los
estados cuentan con su respectiva universidad pública y algunos con
más de una. En términos generales tienen un trismo patrón académico

Se trata pues de un fenómeno digno de serio estudio, por sus considerables dimensiones y su alto grado de homogeneidad, características
que están íntimamente relacionadas con el crecimiento demográfico del
país en el periodo aludido y con la implantación de un peculiar sistema
político social, tanto en el ámbito federal como en el de los estados.
Sin restar importancia a la red de institutos tecnológicos, que también adquirió considerables dimensiones en la segunda mitad del siglo
XX, el estudio a fondo de la historia de las universidades estatales
constituye una tarea intelectual prioritaria. Si bien señalamos que tienen
un patrón académico común, hay que agregar que presentan matices
peculiares, derivados de sus respectivas regiones, que se dan en mucho
menor grado en los institutos tecnológicos, que forman parte de un
sistema rígidamente controlado desde la capital del país. Los matices
regionales de las universidades se hacen más evidentes en las áreas de
ciencias sociales y humanidades, de las que carecen los institutos tecnológicos.

Balance de logros y deficiencias
Existe W1a variada producción historiográfica sobre las universidades
estatales, que las enfoca desde sus diversos ángulos: monografías que
reconstruyen el desarrollo general de las instituciones; estudios sobre
ciertos aspectos concretos, como movimientos estudiantiles, organismos sindicales, luchas por la autonomía, etcétera.9 Las dimensiones y la
calidad de los trabajos vaóa, pues hay obras extensas y con rigor metodológico, al lado de simples apuntes históricos que se reducen a breves
recopilaciones de datos. En esas condiciones encontramos que de to8 Cfr. Alfonso Rangel Guerra, "La educación superior en México en el siglo
XX", en La educación s¡¡periqren elproceso histórico de México, Tomo I, págs. 67-75.
9 Cfr. El apanado ''Instituciones de educación superior", de la obra La ed11cació11
en México en mil libros. Historia, pensat11ie11to, políticos, legislación problemática y propuestas, de
Alfredo Mendoza Cornejo, Universidad de Guadalajara, 1994, págs. 77-164.

�760

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

das las universidades estatales existe por lo menos alguna semblanza,
que registra los acontecimientos fundamentales de la institución. En
cuanto a los autores hay la variedad que ya apuntamos, historiadores
con la formación específica, colegas que cultivan algunas de las ciencias
de la educación y que a la vez manejan acertadamente el método histórico. Como muestra de esto observemos que por el alto nivel de su
trayectoria académica, la conferencia magistral de este congreso, relativa a uno de los aspectos historiográficos fundamentales del evento, se
le encomendó a la doctora en pedagogía Susana Quintanilla.
Eso en cuanto a los logros, en lo que ve a las limitaciones hay que
reconocer que la historia de la educación superior no tiene todavía debidamente establecido un espacio en el esquema de la investigación de
la mayoría de las universidades estatales y eso se refleja en la calidad de
la producción. Son frecuentes las publicaciones conmemorativas o
celebratorias, realizadas a veces con premura y con una marcada tendencia a exaltar los logros obtenidos, sin dar cabida a un sentido critico
que de equilibrio y objetividad. No faltan las ediciones de autor, que se
van al extremo opuesto de la crítica enconada y a ultranza.
Por otra parte, hay un desconocimiento recíproco entre las universidades de sus producciones, por ejemplo, difícilmente llega al norte del
país la historia de la universidad del sureste, y a la inversa.
Ante ese panorama pensamos sobre la pertinencia de pugnar porque en las universid~.des estatales se conceda el valor que le corresponde a la historia de la educación superior; que se establezcan lineas permanentes de investigación sobre ella; que se incorpore adecuadamente
en el marco de la historia regional; que se continúe e incremente el
contacto entre historiadores y colegas que cultivan las ciencias de la
educación, para que en esa forma se logren estudios que capten cada
vez con mayor hondura los fenómenos educativos en toda su complejidad.
Como una sugerencia operativa, que puede cambiarse por otra que
se considere más idónea, pensamos que sería útil la realización de talleres sobre historia de las universidades estatales. Para ello podría utilizarse la estructura de la ANUIES que incluye seis regiones: Noroeste
(Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Sinaloa y Sonora);
Noreste (Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas); Centro-Occidente (Aguas Calientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Ivlichoacán y Nayarit); Cenero-Sur (Guerrero, Hidalgo,
México, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala); Sur-Sureste (Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán); y

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

761

Metropolitana (Ciudad de México, D.F. y áreas conurbadas del Estado
de México). A través de los respectivos consejos regionales se implementarían los talleres, que darían una fecunda oportunidad de encuentro de elementos sólidamente formados, con quienes sin tener una
preparación formal, revelan experiencia y un marcado interés en la
historia de la enseñanza superior. Sería cuestión de pensar si la institución que se sugiere para instrumentar la idea es la más adecuada o si es
preferible otro esquema. También hay que elaborar el contenido de los
talleres o como se les denomine, de lo que sí estamos absolutamente
seguros es de que es un imperativo intelectual fortalecer el estudio de la
historia de la universidades estatales, las que, reiteramos, constituyen
uno de los fenómenos de mayor relevancia del siglo XX en el campo
de la educación superior y posiblemente lo sigan siendo en el siglo
XXI. Se trata, pues, de una asignatura pendiente.

�LA SANTA HERMANDAD Y
SUS PERSONAJES DURANTE LOS
SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS
Dra. María Luisa Rodóguez-Sala
Investigadora tirular en el
Instiruto de Investigaciones Sociales, L'NA.M.

E

ste trabajo conforma la primera parte de uno más amplio dedicado al Tribunal de la Acordada, sus personajes y sus cirujanos,
el cual a su vez conformará un estudio completo de las instancias judi1
ciales, sus cárceles y los cirujanos que en ellas sirvieron • En el presente abordamos el estudio de la institución que funcionó durante los dos
primeros siglos virreinales para el control de la delincuencia en ciudades, poblados, caminos y despoblados, lo hacemos a partir de la localización, consulta y análisis de fuentes primarias españolas y mexicanas.
Con ello, no tenemos duda, estamos contribuyendo al conocimiento de
una organización, que desde luego, con bases en las similares de Ja metrópoli, asumió rasgos específicos que provinieron de la naciente sociedad en Ja cual se desenvolvió y de sus societarios. Fueron algunos de
ellos quienes asumieron la titularidad del cargo ejecutivo, el de los provinciales de la Santa Hermandad, personajes que fijaron el funcionamiento de esta estructura social; su estudio busca vincular dos perspec-

Se inserta en el proyecto de investigación: "Los Cirujanos en la Nueva España", ¿Miembros de un estamento profesional o una comunidad cienófica? del cual
hemos publicado los primeros cinco volúmenes de esa Serie editorial. Está inserto en
un proyecto general "Construcción de la Ciencia y la Tecnología en Organizaciones
Sociales'' apoyado por el Programa PAPUT de la Dirección General de Apoyo al
Personal Acadérruco de la UN AM.
1

�764

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SAL.A

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

tivas, la histórica con la sociológica y con ello acercar a los interesados
a una parte de la historia social de la etapa virreinal.

tructura demográfica incrementaron la presencia de los "vagamundos"
como se les llamaba entonces, los robos y asaltos se volvieron más
frecuentes. En las haciendas, caminos rurales y despoblados se escenificaron los asaltos armados perpetrados por los indigenas rebeldes, los
chichimecas, en las zonas centrales y de otros grupos en los territorios
septentrionales, pero sin faltar los cometidos por forajidos de otras
capas étnicas. Tanto un tipo como el otro fueron considerados por las
autoridades centrales como actos delictivos, por supuesto sin tomar en
cuenta que los indígenas atacaban como reacción a los intentos de someterlos a la vida sedentaria y al trabajo cotidiano que constituían aspectos culturales a los cuales no estaban acostumbrados ni dispuestos a
aceptar.

En la Nueva España de b primera mitad del siglo XVI la Corona
dependió de las autoridades e instancias locales y centrales para mantener el orden público y controlar la delincuencia controladas específicamente por la Sala del Crimen de la Real Audiencia. Los alcaldes ordinarios de los Ayuntamientos habían recibido encargo por cédula real
del 7 de diciembre de 1543 de conocer casos de hermandad,2 pero
poco es lo que realizaron en cuanto a vigilancia de caminos y despoblados, fundamentalmente por no contar con los recursos suficientes
para esa dura y difícil tarea, propia de la Santa Hermandad en la metrópoli. En la España de la Edad Media los ciudadanos de cada municipio
y conjunto de ellos se reunieron y organizaron para mantener el orden
público, la seguridad de los pobladores y la defensa frente a grupos de
salteadores de caminos. Para esa época los reyes no estuvieron en posibilidad de brindar esa protección de manera general así que las hermandades locales les sirvieron de apoyo, especialmente en Toledo,
Talavera, Ciudad Real, las Montañas Cantábricas y las Provincias Vascongadas. Pronto adquirieron fuerza y poder, actuaban independientemente y hacia finales del siglo XIV ejercieron influencia especialmente en el Norte de España. Durante el siglo XV los reyes de los diferentes Reinos se dieron cuenta de que empezaban a interferir con su poder
y decidieron unificarlas en una sola organización, la Santa Hermandad
y dotarla de ordenanzas y leyes. La más importante de ella determinó la
determinación de los delitos que debía perseguir, los que se daban en
despoblado, o sea, el lugar descercado de 30 vednos o menos y, desde luego,
se trató de robos, hurtos, salteamiento en caminos, incendio de viñas,
mieses o colmenares3•
El lento, pero ya imparable desarrollo de la sociedad novohispana
que no sólo amplió sus estratos demográficos, también las actividades
económicas extendiéndolas, de las centralizadas durante la segunda
mitad del primer siglo virreinal, a las más diversificadas en amplios
territorios, incluidos los del septentrión. Si bien esto habla de una evolución social, ella trajo consigo hacia los últimos años del primer siglo
virreinal y los primeros del segundo, una creciente conducta antisocial.
En las ciudades las situaciones de pobreza y diversificación de la es2 Alica Bazán Alarcón, 'El Real Tribunal de la Acordada y la Delincuencia en la
Nueva España' en Historia Mexicana, El Colegio de México, Vol. XJII, enero-marzo
1963, Núm. 3, p. 320.
3 Ibúie111., p. 321

765

Para febrero de 1609 el virrey don Luis de Velasco, conde de Salinas
dio a conocer a la metrópoli las gestiones que se habían ejecutado para
aliviar estos males sociales. Le pareció que el mejor sistema sería i11trod11cir 1111 tribtmal de hermandad q11e con-ay siga delincuentesy COtJJO cosa nueva. El
detonador de la adopción de esta medida fue el alzamiento de unos,
hasta entonces pacíficos chichimecas, que residian y trabajaban en las
minas de San Luis. Se trasladaron en dirección Norte y al encontrarse
con dos españoles les dieron muerte; se enteró de ello uno de los capitanes regionales, don Francisco Mejía Carvajal, el hermano del Capitán
General, sin duda don Luis de Carvajal, los persiguió y capturó a unos
ocho o diez, a quienes juzgó en el acto y los colgó. Mandó las causas al
virrey, quien las sometió al juicio de los letrados y éstos, a su vez, consideraron adecuada la medida que se había tomado. Por supuesto que
esta acción zanjó de momento la situación, el virrey escribió al respecto: ... con este suceso ha quedado aquello en pazy quiett,d por ahora y los indios

escarmentados para no atreverse en lo de adelante.4
A partir de esa fecha don Luis de Velasco pudo dedicarse a buscar
los recursos a fin de que su funcionamiento de la Hermandad no recayera en las arcas de la Real Hacienda ni la costearan los vecinos. Sin
duda estas primeras acciones virreinales se anticiparon a la institucionalización de la Santa Hermandad en la Nueva España. Sin embargo,
como todos los actos de gobierno, estaba amparada en una cédula real.5
Había sido expedida varios años antes en Burgos, el 23 de junio de
1603 en respuesta a la representación que había enviado la ]11sticia, sin
duda la Real Audiencia y el Cabildo y Regimiento de la CiHdad de México.
Sin embargo, no llegó a ponerse en práctica y pasados algunos años,
4

5

AGI, México, 27, N. 63, fol. 4v.
Ibitkm, México 29, N. 36.

�766

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SAL.A

como vimos arriba, en febrero de 1609, fue cuando realmente se dieron los primeros pasos para su ejecución. Un mes más tarde, el 30 de
marzo se formalizó e institucionalizó en el Real Acuerdo del virrey,
presidente y oidores de la Real Audiencia; con ello quedó fundada la
Santa Hermandad. En el mismo acto acordaron que el virrey nombrase
dos Provinciales de la dicha Hermandad, u.no con residencia en la ciudad
capital y el otro en Puebla de los Ángeles; se les diese de inmediato
título y se estableciera la jurisdicción de cada uno. Durante el resto del
año deberían dedicarse a dos tareas centrales, recaudar fondos de la
manera más s11ave entre todos los hacendados que ofrecieran y contribuyeran
con la ml!Jor cantidad de pesos de oro que pudieran sacar para establecer un
fondo del cual se sufragara a partir de 1610 el funcionamiento inicial.
La segunda consistía en hacer las diligencias para que en todas las ciudades y villas de españoles del Reino se eligieran los alcaldes de la
Hermandad de entre los más principalesy ricos q11e se hallaren. Los nombrados, junto con los provinciales, deberían recaudar fondos también entre las cabeceras de pueblos de indios, pero fundamentalmente entre
todos los hacendados. El dinero que se fuera recogiendo se colocaría
en una caja de tres llaves según lo tenía estipulado el virrey en casos
similares. Para diciembre se presentarían en la ciudad de México /os
provinciales y alcaldes con informes completos de lo recaudado. De esta
forma quedó fundada la Santa Hermandad y sus funcionarios iniciaron
sus tareas a partir de enero de 1610. El Real Acuerdo fue firmado por
miembros de la Real Audiencia, especialmente, quienes tenían cargo en
la Sala del Crimen.6
Con su acostumbrada diligencia y con la ratificación de la cédula real, para octubre de ese mismo año el virrey reafirmó a la metrópoli sus
acciones pasadas para fundar en este Reino de la Hermandad que tan necesaria
ha sidoy es. Entre sus argumentos el virrey comunicó al rey que los dos
o tres oficios que se derivaban del establecimiento de la instancia judicial, podrían dar recursos, puesto que serian vendibles. La única objeción que hasta el momento se había presentado provino de los cabildos, cuyos integrantes demandaron la propiedad de los oficios que se
crearan. Al respeto el virrey, con su larga experiencia de gobierno, advirtió que no era conveniente atender esta demanda, ya que podía resultar en perjuicio del funcionamiento de la Hermandad, ya que con

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

frecuencia los cabildos entregaban, inclusive los cargos internos, en
ma~os poco propicias. Hasta el momento los vecinos y hacendados
habtan observado una gran mejoria en sus propiedades, en los caminos
y en las poblaciones y apoyaban abiertamente la medida que el virrey
había tomado7•
El primer Provincial Juez Ejecutor que se nombró en el año de 1609
fue _el de la jurisdicción de Puebla de los Ángeles, su Provincia, distrito y
cordtllera, y el cargo se lo asignó el virrey al alcalde ordinario de la ciudad, don Alonso de Ribera Barrientos. Este personaje se había ocupado de tareas similares vinculadas con la real justicia. En forma simultánea a s~ nombramiento se fijaron los límites de su territorio que
comprendieron desde los ranchos que dicen del volcán corriendo hacia elpuerto de
San Juan del Saúv hasta la rl!Ya de la Villa y Provincia de Tehuantepec donde
alcanzarey desde la unay otra Mar del Norte y del J¡,¡r que sean de la Gobernación de la Nueva España. Su título se lo expidió el virrey el 19 de mayo de
16?9. Entre sus atribuciones, además de gozar del salario que se le confiriera -no se menciona cuál sería éste- la de portar vara de la Real
Justic~a en t~do el territorio que se había asignado a este cargo. Algunos anos mas adelante, en 1620 el virrey Diego Femández de Córdoba,
marqués de Guadalcázar le confirmó el cargo, pero a partir de esa fecha, al parecer el oficio de provincial se redujo en su duración a dos
años como era lo usual en otros cargos similares8, lo que además, aseguraba el ingreso del pago de la postura por el oficio vendible, como la
mayoría de los de la época.
. ~s ~uy posible que el primer Provincial Juez Ejecutor ahora de la ju~sdiccton que comprendía la ciudad de México y todos los territorios
circundantes haya sido el Capitán don Diego Orejón Osorio, Caballero de Santiago. Este personaje estuvo en el cargo hasta, aproximadamente, 1656 cuando lo renunció por enfermedad y delegó en varias
pers~nas al tratarse de oficio que él había adquirido. Al fallecimiento,
su vmda doña Isabel Caraveo y Guzmán acudió al virrey, Francisco
Fer?ández de la Cueva, duque de Alburquerque para pedirle que se
notificase a todos aquellos en quienes había renunciado el cargo con el
fin de que alguno de ellos lo aceptase y le entregara lo que correspondía por la postura. Sin embargo, ninguno de ellos lo aceptó y se declaró
vacante9•

6 Las

firmas en este Real Acuerdo son las del virrey, Luis de Velasco y las de los
licenciados Bernardo de Otalorá, Diego Núñez de Morquecho, Juan Quesada de
Figueroa, Pedro Xuárez, Marcos Guerrero y Aller de Villagómez, en AGI, México 29,

N. 36, exp. 2, fol. 3.

767

7

AGI, México, 28 N. 9, fols. t-2r.

8 Ibíde111,
9

fol. 2v.
Ibíde111, México,197, N.22.

�768

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

En el año de 1624 encontramos como funcionario de la Hermandad a
su escribano y notario, Diego Ranúrez de Cisneros. Este personaje
fue escribano real de las Indias y notario público del Juzgado de la Santa Hermandad, desde luego, peninsular y nacido hacia 1580. En 1624
pidió se le diera copia de su título de escribano y se le admitiera su información para acceder a ese oficio. Su oficio quedó entre los vendibles, ya que las actividades vinculadas con la Santa Hermandad fueron
consideradas como gubernamentales y por ello presentó postura para
obtener el cargo, la cual se le admitió el 27 de julio de 1624. Desde
luego se le pidió la afianzara y, después de largas negociaciones, se
apro bo, el remate w.
Durante los siguientes treinta a cuarenta años la Santa Hermandad
se extendió por casi la totalidad del territorio conocido del Reino. Para
1661 quien era su Provincial en la Villa de Colima, en la provincia de
Michoacán, don Pedro de Vitoria, solicitó se le confirmara el cargo
que había adquirido en 1,500 pesos. Si bien no le fue autorizado y
además el rey, por dos cédulas reales y apoyado en el Consejo de Indias, le ordenó al virrey la extinción del mismo 11• Lo anterior evidencia
lo mucho que se había extendido geográficamente la tarea de la Santa
Hermandad. En la decisión real y virreinal quedó claro que la postura
entregada por Victoria le fuera devuelta y él, por su parte, regresó la
vara de provincial y se la entregó al alcalde de la Villa de Colima, don
12
Juan de Albarzuza con fecha del 11 de septiembre de ese mismo año •
Entre tanto en la ciudad de México y las cinco leguas en su contorno el cargo había quedado vacante durante algunos años después del
fallecimiento de Orejón Osorio. Aquellas personas en las que el provincial había renunciado la plaza al encontrarse enfermo, ninguna de
ellas la aceptó. Ante esta situación el fiscal mandó se abriese a pregón
con fecha del 28 de julio de 1657, pero curiosamente, nadie se interesó
por él, probablemente, debido a que la viuda del último propietario
había demandado que la nueva postura se le entregara a ella. No fue
hasta el 7 de mayo de 1677, casi 20 años más tarde, cuando presentó
postura de tres mil pesos don Pedro de Retes Salazar, vecino de la
ciudad y sin duda comerciante como lo fueron casi todos los miembros
de la familia Retes, especialmente en el Noroeste. Sin embargo, el largo
10

11

Jbiden1, México, 181, N.77 y 182, N.82.
Del 27 de julio y 20 de octubre de 1662 en AGI, México 38, N. 100, exp. 1,

fol. 1.
12 lbide,n,

fol. Sr.

769

tiempo sin propietario derivó en que el oficio de carácter gubernativo
se considerara caducado y casi anulado, reclamándolo para sí la Real
Audiencia y, consecuentemente, como todas las plazas de esa instancia
no podía quedar sujeta a postura, al no tener el carácter de oficios vendibles. Un mes más tarde la situación se aclaró, la Real Audiencia renunció y se sacó un nuevo pregón específico para el cargo de regidor
de la ciudad que estaba vacante por renuncia de don Andrés de Fraga,
pero ahora se le agregó al oficio de Prollincial de la Santa H ermandad de esa
ciudady de las cinco leg11as ef! contomo de ella.
Una de las posturas la presentó Nicolás de la Rosa a nombre de don
Juan Vélez de Guevara en 8 mil pesos, 4 mil al contado y los otros 4
mil entregables hasta el despacho de la flota que se esperaba en el Reino. El nuevo funcionario embarcó en 1645 hacia la Nueva España13•
Su postura fue la aprobada y dos años más tarde el regidor y provincial
reclamó que no le habían sido observadas todas las preeminencias que
contemplaba el oficio y pidió la devolución de 2 mil pesos de la postura que se había cubierto. Es importante conocer que esas preeminencias que conllevaba el oficio de la Santa Hermandad consistían en:
...entrar en el Cabildo de la Ciudad a votar con espada, teniendo en él
el lugar después del alguacil mayor de ella y que ofreciéndose éste por
arrendamiento le había de preferir en la antigüedad del lugar a quien le
sirviese y que esto mismo se había de observar en todos lo actos públicos en que concurriera... 14

El largo pleito se resolvió hasta 1684 por un auto del Real Consejo
de Indias ratificado por el rey en Madrid el 27 de junio de ese mismo
año y en el cual se reconoció el derecho de Velez de Guevara y se recomendó se le devolvieran los 2 mil pesos que había reclamado15• Poco después se le despachó su título el 22 de junio de 1685 y muy probablemente permaneció ejerciendo los cargos hasta 1690 ó 1691 cuando se aplicó una modificación al funcionamiento de la Santa Hermandad.
Esos últimos años de los ochenta y los primeros de la última década
del siglo XVII fueron difíciles para la tranquilidad de la ciudad de
México y especialmente de los caminos que de ella partían. Fueron los
alcaldes de la Sala del Crimen de la Real Audiencia los primeros en
13

lbídem, Contratación, 5789, L. 1, fols. 570-510v.
lbidem, México, 197, N. 22, exp. 1, fols. 2r. y v.
1s lbidem, fols.30r. y v.

14

�770

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

presentar, en esos momentos, sus inquietudes ante el virrey Gaspar de
Sandoval Cerda Silva y Mendoza, conde de Galve en, cuando menos
dos instancias conocidas. La primera una comunicación del alcalde del
crimen fechada en la ciudad de México el 14 de mayo de 1687 y firmada por Simón Ibáñez Lazcano. En el interesante texto denunció la situación de antisociabilidad que imperaba, tanto en la ciudad capital del
Reino en la cual el número de malvivientes era excesivo y constante,
como en los caminos en donde los delincuentes andan divididos en c1111drilfas. De lo que él contemplaba en la ciudad capital, escribió:

La segunda comunicación es una carta fechada el 21 de agosto de
1687 en la cual el conjunto de alcaldes de la Sala del Crimen enviaron al
virrey y que, en términos repite el contenido de la queja de uno de sus
miembros, citada arriba. La respuesta provino del rey después de consulta con el Consejo de Indias en la cual, por un lado, pidió al virrey
consultara y estudiara los inconvenientes que podían resultar de quitar
el "baratillo"; pero al mismo tiempo, le ordenó que previera que se
guardaran las Leyes de Castilla según las cuales había que dar seguridad
en las ciudades y en las que ya existía la figura del provincial y procurara
que se observaran las medidas existentes 17• Como sabemos el mercado
del "baratillo" no desapareció y, en alguna forma, es el antecedente de
la actual proliferación de los llamados "vendedores ambulantes" que
inundan gran parte del Centro Histórico de la ciudad de México. Poco
es lo que se ha remediado, si bien ahora, no se expenden abiertamente
las mercancías robadas a los particulares, sí se comercia con los productos del contrabando conocido y no perseguido por autoridades de
todo tipo.

...hombres de tan perjudiciales costumbres, ociosos, vagamundos y mal
entretenidos, sin tener más empleo, ni oficio, que hurtar }' jugar, gastando todas las horas del día y de la noche en semejantes maldades,
siendo su continúa asistencia o en el baratillo, vendiendo lo que acabaron de robar o jugándolo todo en las casas de juego16.

Su recomendación se sustenta en la necesidad de aplicar fuertes,
ejemplares y oportunos castigos ya que, basándose en los autores importantes del momento, consideró que lo conveniente a la ca11sa pública,

al logro de la pav la consemación de los do111inios es fa acerbidad en los castigos en
delitos graves y env&lt;:Jecidos. Su propuesta la concreta en solicitar al virrey
que prohíba totalmente el baratillo y la asistencia a él de cualquier persona,
de cualquier estado o calidad; la pena que propuso para quienes sean de
inft1ior esfera era de doscientos azotes y diez atios en Filipinas y para los de
calidad, diez años de Presidio cerrado. Su argumentación a favor era el exceso al que se había llegado, al tener una fácil, rápida y pública salida los
artículos robados, ya que como se acuda con presteza (al "baratillo'') el dueño podría encontrar lo que le acababan de robar en su casa o persona a
un precio, por supuesto en mucho inferior a su verdadero valor. No
descuidó el alcalde, al pedir la desaparición del "baratillo", el perjuicio
que se podía hacer a quienes, como los indios, tuvieran puesto fijos,
para ellos pidió al virrey les asignara un lugar, la Plazuela de la Cruz, en
donde talabarteros y otros oficios pudieran vender sus mercancías.
De interés para este trabajo, no es sólo la comparación con situaciones actuales en la misma ciudad de México, también el que la propuesta individual pidió el restablecimiento de los oficiales de la hermandad, cuyo principal cometido era perseguir a los salteadores de los
canunos.

Por lo que se refiere a los despoblados, los particulares, la Universidad de los Mercaderes y el Tribunal del Consulado presentaron quejas
continuas sobre la inseguridad en diferentes caminos, sin referirse ahora a los indígenas sino a los asaltantes. El prior y los cónsules de los
mercaderes le ínformaron al virrey, de los muchos insultos que se comeúan en los dos caminos a Puebla, el de Río Frío y el de San Martín; en el
de Santa Martha; en los de Amilpa, Cuernavaca y Toluca, en los pasajes
de Cerro Gordo, Tres Palos y las Cruces. El resultado era nefasto para
el comercio y, en parte también para las haciendas cercanas, ya que las
pérdidas eran grandes y las autoridades no tenían capacidad para parar
esos ins11/tos. Las dos instituciones arriba mencionadas le solicitaron el
nombramiento de dos o tres alcaldes de la Hermandad que fueran de
entera satisfacción18• Los asesores del virrey y él mismo presentaron una
propuesta a la consulta del Real Acuerdo el 20 de enero de 1690 y un
año más tarde, el 22 de enero de 1691, se otorgó esa aprobación que,
en su elemento esencial:
...conformó y mandó fuesen dos los Provinciales de la Hermandad, el
uno del arwbispado de México y obispado de Michoacán y el otro del
obispado de la Puebla y del de Oaxaca con la dotación de los guardas
de los pasajes de sus jurisdicciones para que procediesen contra todos

17
18
16

Ibídem, México, 86, R. 4, N. 47, exp. 2, fol. 16r.

771

Ibídem, México, 86, R. 4, N. 47, exp. 1, fol. 1v.
Ibide,n, México, 62, R 3, N. 24, fols. 112-114.

�772

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

los delincuentes en casos de hermandad en conformidad con las leyes
reales.

Entre la consulta y aprobación del Real Acuerdo, el rey emitió una
cédula real en 1690 en la cual señaló la utilidad de contar con los guarda mayores en los parajes y caminos. Ellos tendrían la obligación de...
con todo desvelo y cuidada de díay de nochey en todos los parqjes q11e se les asignare
tengan los caminos y traficantes toda seguridad que se espera conseguir. Contribuiría a esta seguridad el afianzamiento de los Provinciales, quienes tendrían
que responder y pagar los robos que por s11 culpa y omisión se cometieran en los
caminos.
Tanto el rey como el Real Acuerdo previeron que para sufragar los
pagos de los guarda mayores no se afectara a la Real Hacienda, pero
tampoco se dejara que toda la carga recayera en los mercaderes y viajantes. Al mismo tiempo se propuso cobrar una pequeña cuota, medio
real, a cada pasajero de a caballo y mula, quedando exentos los indígenas y los eclesiásticos y religiosos, quienes, finalmente no conducían
mercancías comerciales.
Para el 3 de febrero de 1691 se designaron los provinciales para cada jurisdicción, ahora con un muy ampliado territorio. Para las inmediaciones de la ciudad de México y hasta Michoacán fue nombrado
Rodrigo Juan de Rivera y Maroto y en Puebla-Oaxaca, el Capitán Francisco Álvarez. Sobre ellos volveremos más adelante.
En abril de 1691 el virrey, conde de Galve, informó que había aplicado algunas gabelas en los pasajes de los caminos más peligrosos para
costear la guardia de cortas distancias y el sustento de los Provincia/es de
la Hmnandad, sus co,nismiosy cuadn"//eros. A partir de esta fecha cada uno
de los dos Provincia/es tuvieron la obligación de mantener ochenta cuadrilleros con sus amiasy caba//o.r, eran ellos quienes debían perseguir a los
salteadores, aprehenderlos y conducirlos a la cárcel de la Santa Hermandad, pero, además tetúan que estar siempre disponibles para cualquier otro servicio que se les requiriera, desde luego concerniente al
aspecto judicial19• Esta decisión virreinal le fue confirmada unos años
más tarde por cédula real del 30 de diciembre de 1694. A partir de estas
modificaciones ocurridas durante los primeros años de la última década
del siglo XVII, se pudo ejercer con mayores recursos, pero no tenemos
noticias si la situación de inseguridad en caminos y en la ciudad mejoró,
sí, como veremos más adelante, al paso de los años hubo necesidad de

19

Ibídem, México, 62, R. 1, N . 2, fol. 2.

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

773

nuevas reformas que darían paso al establecimiento del Tribunal de la
Acordada durante la tercera década del siglo XVIII.
Vimos así que el oficio del primer provincial ya jurisdiccional le fue
asignado el 3 de febrero de 1691 a Rodrigo Juan Rivera Maroto, a
quien el rey se lo confirmó el 27 de marzo de 1694. El alcalde y provincial residía en la ciudad de México y había asumido desde 1689 el
cargo, aún antes de que fuera jurisdicciona~ en función de la renuncia
que de él realizara Velez de Guevara. En esa ocasión Rivera 1faroto se
presentó ante el virrey conde de Galve y procedió al pago de mil pesos
con lo cual aseguró la plaza, que se le otorgó en marzo de 1689 con el
título de Juez Provincial ejec11tor de la Santa Hennandad de la Ci11dad de Afé&gt;.·ico y cinco leguas en s11s contomos. Pero, para el 28 de octubre de 1692 el
virrey lo suspendió en el oficio debido a que había adquirido el asiento
de los naipes y ambos eran excluyentes. Nombró provisionalmente a
Francisco García, pero al asumir éste el cargo de guarda mayor del
Monte de Río Frío, se vio obligado a buscar otra persona de satisfacción.
Ante esta medida Rivera Maroto pidió, por poder y obtuvo la confirmación del mismo en el año de 16942(), lo cual no supone que haya
estado ejerciéndolo, sino que le había sido confiado en algún momento.
El asiento de la administración de la Fábrica y Estanco de Naipes de
la Nueva España le fue adjudicado el 16 de junio de 1693. Previsor
como al parecer lo fue, solicitó a Madrid la confirmación de ese remate
conforme a la cédula real del 13 de noviembre de 1581 que hablaba
sobre el otorgamiento de ese tipo de oficios por el tiempo de 9 años
mediante el pago de 80 mil maravedíes anuales. El alcalde del crimen
debió haber sido un buen administrador y comerciante, puesto que
aprovechó la vinculación administrativa que existía entre la Nueva España y las Islas Filipinas para enviar a Manila un cargamento de naipes
de 80,883 barajas para su venta en aquella capital. Obtuvo para ello la
concesión de dos toneladas de carga en una de las naos que hacían el
largo y difícil viaje de Acapulco a Cavite. Sin embargo, este envío dio
ocasión a varias diligencias, en primer lugar para notificar que tan sólo
los vecinos de las Filipinas tetúan derecho a ese tonelaje. En segundo
para notificarle a Rivera Maroto que no podía distribuir mediante un
comisionado en Manila, los naipes y que esta distribución y venta que20 AGI; México,

200, N.11.

�774

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

daba a cargo de los oficiales reales de la Real Hacienda local, quienes
fueron encargados de hacer los enteros de las ventas en la Real Caja
para su consignación a la de México.21

y de las calzadas de Chapultepec y Guadalupe; así como otras obras de
caminos de tierra, de albarradas y asegurar que no se represaran las
aguas de algunos poblados cercanos a la Ciudad por el peligro que esto
representaba. En 1694 se le comisionó para llevar, antes de que empezara la temporada de lluvias de ese año, a los albañiles y los materiales
de construcción que necesitaban para concluir la última parte del techo
en el Real Palacio25•

El sustituto del asentista del tabaco lo fue, por designación virreinal
y confirmación real, José Cumplido, de quien sabemos que residió en
la Nueva España probablemente desde 1670 o 1672. Fue un personaje
interesante en quien confluyeron la realización de varias actividades en
alguna forma relacionadas con la que aquí interesa. Antes de llegar a la
Santa Hermandad desempeñó durante ocho años cargos militares como alguacil de guerra en Veracruz, Acapulco y Tampico; persiguió
desertores de presidios, hecho que se conocía, pero se disimulaba y no
se enfrentaba22•
También durante los años previos a su cargo de provincial, Cumplido
recibió comisión para el cuidado de la pulquerías; su tarea en este desempeño le acarrearon serias consecuencias, recibió amenazas, no sólo
de muerte, también de la destrucción de su casa, ya que se negó a aceptar las dádivas y cohechos que se le ofrecieron para no informar sobre
los inconvenientes y abusos en la distribución y expedición del pulque.
Menciona la existencia de más de 70 personas que tenían licencia para vender
el pu/,que, y se está refiriendo a la ciudad de México y señaló que los
introductores pretendían también vender bebidas prohibidas como
vino de Colima y tepach?.
24

Ya como provincial, oficio que recibió hacia finales de 1692 , participó en una diversidad de actividades. Le correspondió estar presente en
el motín de la ciudad de México del año de 1692 y fue a él a quien se le
encargó cuidar la ciudad después de la noche del motín y aprovisionar
- agosto de 1692- a sus habitantes del maíz cuya escasez había sido una
de las causas del levantamiento.
En 1693 lo apoyó el virrey para ejercer la administración de justicia
y, al mismo tiempo, aderezar las calzadas, los malos pasos, hacer puentes y la obra de los ríos de Tianepant/a y los Remedios que vienen al Santuario
de Nuestra Señora de Guadalupe. Recibió del virrey dinero para los trabajos en varias obras de ingeniería en las cercanías de la ciudad de México, supervisó los trabajos en los puentes de San Esteban y San Salvador

Una de las tareas más interesantes por su significado tradicional y
popular que le correspondió supervisar fue el funcionamiento de los
temascales en la ciudad de México. En su momento estos baños de
vapo:, que practicaron los indígenas con un sentido de higiene y prevenc1on de la salud, fueron considerados como un atentado a la moral,
ya que, en ocasiones, tomaban los baños juntos hombres y mujeres. El
provincial Cumplido recibió el encargo de visitar los sitios en donde
existían los temascales y a partir de su informe, el Real Acuerdo dio a
conocer en 1696 una lista de personas a quienes se autorizaba a tener
estos baños, en ella se señala el sitio exacto de su ubicación y el destino
por sexo. Incluimos esta interesante lista en el apéndice de este trabajo26_
El provincial Cumplido presentó a la Real Audiencia una copia de sus
servicios, los que entregó a la Real Audiencia con la finalidad de solicitar al virrey una merced que consistió en un oficioy una compan1a redonda

de las que se han de levantar en esta ciudadpara elpróximo socorro que ha de ir a
las Islas Fz"lipina/7. Como militar que era tuvo la intención de no abandonar esa parte de su carrera y obtuvo el apoyo correspondiente. Lo
que no logró fue que en 1696 lo confirmaran en el cargo, una vez que,
en febrero, salió el virrey que lo había favorecido y a pesar de habérselo
solicitado al obispo de Valladolid. El rey no accedió a esa confirmación
y argumentó que se trataba de un ejercicio o ministerio tempora/4 sin sueldoy a
la voluntad de los viTTryes. De donde deducimos que hacia 1697 debió
haber quedado fuera del oficio.
Por haber sido Cumplido de hecho el primer provincial en activo,
las fuentes primarias registran información primordial para el momento, como son las características del oficio y título deprovincial y de las Instrucciones para el ejercicio de ese cargo. Aquí incluimos las partes más
destacadas de estos documentos, ya que constituyen los antecedentes

21 AGI,

Filipinas, 15, R. 1, N.38, fols. 1-4r.
Ibídem, México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 1-57.
23 Ibídem, fols.14-15.
24 Ibídem, Co,ifirmació11 de eficio en José C11mplido, alg11acil de g111J1Ta, g11ardamrgor de Cerro
Gordo, las Canalejasy Proví11cial de la Santa Hem1a11dad, del 30 de julio de 1698.
22

775

25

Jbídem, fols. 16-18.
Jbídem, fols. 55-57.
21 Ibídem, fol. 19.

26

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MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

de Jo que pocos años más adelante se conformará dentro del Tribunal
de la Acordada.

Al no percibir, cuando menos el provincial Cumplido sueldo alguno, a pesar de haber quedado estipulado en las características del oficio,
se le eximió de la obligación de aportar la cuadrilla de 80 hombres,
pero se le otorgó poder para perseguir a los delincuentes en el resto del
terri-torio de la Nueva España. Para cumplir con su cometido, en el
título, el rey pidió a todos los justicias de los territorios brindar su ayuda y apoyo al provincial

En cuanto al oficio, referido el documento, al que correspondió al
arzobispado de México y obispado de Michoacán, el texto dice:
Este oficio de Provincial &lt;le la Santa Hermandad ... es nuevamente introducido a instancias de los virreyes y Audiencia por los excesos y los
delitos que se cometiao en los caminos y por tres cédulas reales &lt;le S.
M. que ordenen y encargan a los virreyes &lt;leo estas comisiones de la
Hermandad a su arbitrio28•

Se puntualizó que ya la "Recopilación de las Leyes de Indias" en su
título 4, libro 5, previó que en las Ciudades y Villas que pareciese a sus
virreyes y gobernadores se estatuyan y funden estos oficios de Provinciales de la Herman-dad. Pero, ahora se aclaró la forma de darlos:
...y que se traigan al pregón y se rematen como los demás oficios vendibles de las Indias y que sean renunciables y que tengan voz y voto en
el Cabildo de la Ciudad y asistan con vara y espada como en la Ciudad
de SeYilla y que tenga la jurisdicción que le dan las Leyes de Castilla y
así rrusmo que tengan en las penas de aquel juzgado cien mil maravedíes de salario cada año, sino es que se rematasen en capital a que no correspondiese este salario, que en este caso, habrá de reducirse según el
precio que se &lt;líese por el oficio a razón de veinte mil el millar29•

El útulo que se otorgó a Cumplido dice, en su parte medular, después de mencionar que el virrey era la autoridad que estaba facultada
para designar persona de satisfacción para el oficio de Provincial:
...y siendo de la de mi virrey la de Joseph Cumplido, alguacil de la Guerra de esta Ciudad con su acuerdo ha tenido por bien de nombrarle
como por la presente le nombro por Provincial de la Hermandad del
arzobispado de México y obispado de Michoacán y todos sus territorios con el procedimiento en ellos y sus lugares contra todos los reos y
delincuentes en casos de hermandad en conformidad de mis Leyes Reales y de la mstrucción que se le entregará firmada de mi virrey...se le
concede este título y con la limitación de percibir estipendio alguno y
solo si a de gozar lo aplicado por las Leyes en los bienes de los delincuentes que aprehendiese, pues conforme a sus procedimientos tendré
presente sus servicios y mi virrey procurará remunerarlos30.

777

31

La Instmcción que se entregó a Cumplido el 29 de abril de 1695
contiene claramente especificadas sus obligaciones, atribuciones y delimitaciones dentro del sistema judicial imperante y normado por las
leyes vigentes. Claramente se estipula la protección a los poblados indígenas, en donde no podían tener jurisdicción los provinciales, aunque
en sus cercarúas se cometieran delitos, a no ser que hubiera, cuando
me-nos veinte vecinos españoles. Cuando el caso lo ameritara Jo debían
plantear ante la Real Audiencia, a fin de que se tomaran las medidas
pertinentes. Los provinciaks tenían facultad para proceder sumariamente
en los casos de delitos en poblados, especialmente los de ft1erz.as, raptosy
robos, aprehender a los delincuentes y asegurar sus bienes, pero, desde
luego, sin perjuicio de la jurisdicció11 ordinaria. Es decir, se debía respetar la
autoridad de la Sala del Crimen, Jo que no siempre se mantuvo, especialmente durante la existencia del Tribunal de la Acordada y que dio
lugar a numerosos casos de pleitos jurisdiccionales. El primero de ellos
lo localizamos a principios de enero de 1691 aún con la presencia de la
Santa Hennandad, cuando los integrantes de la Sala del Crimen reclamaron al virrey, conde de Galve, su intromisión al otorgar a los oidores
casos criminales en forma privada y, si bien no lo manifiestan así, las
comisiones para los provinciales de la Hermandad. AJ mismo tiempo,
tampoco los oidores se mostraron favorables a que se les comisionara
para los casos relacionados con la Hermandad, ya que adujeron que
eran mayores y faltos de fuerza y que esas actividades deberían quedar
en manos de los hombres rob11stosy de buena edad?
Retornando al documento, se trata de una viva muestra del nada
sencillo lenguaje jurídico, pero también del rígido control que se procuraba tener con las autoridades de diferente tipo.

31

I11strncción que en s11s procedimientosy conocí111ie11tos ha de obsen1ar)'g11ardar el alférezfoseph C11mplido que está fJOfJlbrado por Provincial de la Santa Hermandad de este a,z,obispado de
México y del obispado de Michoará11, .r11s ministros, comisarios, g11ardas y madrilleros, en: AGI,
28

Ibídem, México, 202, N. 7, exp. 4, fol. 2
Ibíde111.
30 lbíden1, México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 80-81.
29

México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 83-86.
32
Ibíde111, México, 87, R. 3, N. 44, exp. 1, fols.l-2 y México, 90, R. 2, N. 16, exp.
1, fol.1

�778

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

Probablemente los últimos años del periodo de Cumplido hayan coincidido con el difícil estado en el cual el virrey José Sarmiento y Valladares, conde de Moctezuma y Tula, encontró al Reino a su arribo en
diciembre de 1696 y que no era mas que prolongación de lo que había
llevado al moún de 1692. Al año de su estancia fue capaz de enviar un
detallado informe del estado del Reino33. En él señala con atinada precisión que la causa del disturbio de unos años atrás no había sido solucionada y que las cosechas de maíz seguían siendo muy escasas desde
1692 debido a los malos temporales, a tal grado que no alcanzaba ni
para lo más necesario, las siembras de trigo tampoco habían resultado
convenientes con la consecuente elevación de los precios de ambos
granos. La carga de maíz llegó a costar hasta diez pesos, cuando su
costo normal era de un peso y medio y la de harina se elevó hasta 30
pesos. Los perjuicios fueron inmediatos, ya que al carecer, especialmente, los indígenas de sustento cotidiano se veían obligados a remontarse, por un lado, a los montes en búsqueda de alimentos naturales y,
por el otro a los lugares más poblados en donde pretendían vivir de la
caridad usual en esos sitios. En ambos casos, dejaron los pueblos y
haciendas desiertas y sin personal que cultivara las tierras de sembradío.
Se fomentó así un círculo vicioso, se dejó de cultivar la tierra, no se
pagaban tributos, se tenía hambre y necesidad de todo tipo y los robos
en poblados y despoblados se incrementaron. El virrey no dejó de
mencionar la abundancia de los malvivientes y vagamundos en las ciudades y los excesos de sus ataques a casas, comercios y hasta iglesias.
Curiosamente no recurrió, cuando menos no lo manifiesta así abiertamente a la Santa Hermandad, sino a la Sala del Crimen y reconoció que
sus tres alcaldes no podían asistir a las rondas que pidió se realizaran
por la ciudad de México y por ello recurrió también o los oidores de Manila y a otros ministros de justicio de esta ciudad; aquí, sin duda quedan comprendidos los dependientes de la Hermandad. Sus requerimientos tuvieron éxito y se logró capturar innumerables reos y aplicarles la justicia
de la manera más estricta; en menos de un año se condenaron a muerte
a 18 reos y otros muchos fueron enviados en destierro a presidios e
Islas Filipinas. Como precavida autoridad se ocupó al mismo tiempo de
buscar solución a la situación del campo, instó a los hacendados a contar con suficiente semilla y proporcionar alimento a sus trabajadores
para que no abandonaran las tierras. Pidió se enviara a las grandes ciudades toda la semilla posible, la adquirió a buenos precios y la almace-

nó en la Alhóndiga desde donde supervisó una adecuada distribución
para que no se llegara a la escasez. En la ciudad capital prestó atención
a los momentos en que se notara la carencia de pan y ordenó a los panaderos amasasen por lo manana y la tarde para que así los necesitados
tuvieran la oportunidad de ganar un poco de dinero durante el día y
hacerse del pan por la noche. Sus previsiones se vieron favorecidas por
una buena cosecha durante los siguientes meses, es tonta lo abundancia de
maíz nuevo que concurre poro wgror el precio de cinco pesos o que hoy ha btefodo.
Simultáneamente, tomó las medidas para que la explotación minera se
mantuviera e incrementara al contar los mineros grandes y pequeños
con adecuado suministro del azogue; hizo llegar un buen número de
quintales de Filipinas y tomó medidas para que no se parara la producción minera. Sin duda que la minería, era el motor de la riqueza novohispana, la Real Hacienda y el comercio dependían de la producción
minera y para evitar un colapso general, el virrey pidió ayuda al Tribunal del Consulado para proveer adecuadamente de azogue a esta ramo
de la economía; se buscó traer de Perú el que faltare y se carenaron los
navíos para que pudieran realizar los viajes necesarios.

En Lewis Haruce, Los virrryes españoles en América durante el gobiemo de la Casa de
A11stria, edic. de Lewis Haruce con la colaboración de Celso Rodríguez, Biblioteca de

779

Si bien las previsiones virreinales dieron frutos en los siguientes
años el desarrollo normal de la sociedad no dejó de contar con disturbios periódicos o permanentes que justificaron a lo largo del periodo
virreinal la existencia de instancias judiciales de control social que contribuyeran a asegurar una relativa estabilidad social y un clima de tranquilidad.
Es probable que a la no renovación del nombramiento de Cumplido, alguno de los siguientes virreyes, probabletnente Francisco Fernández de la Cueva Enríquez, duque de Alburquerque haya designado
sucesor en la persona de Juan Miguel Vértiz. No tenemos noticia de
la fecha de su nombramiento, pero sí que fue alcalde de la Santa Hermandad, probablemente desde 1704. Lo que sí está comprobado es
que era natural de Navarra y que obtuvo licencia para trasladarse a la
península de donde regresó a tierras novohispanas el 19 de junio de
1722. Para los años de 1726-1727 era guarda mayor del entonces ya
Tribunal de la Acordada en la ciudad de Mexico34• Sin duda fue Vértiz
uno de los últimos alcaldes de la Santa Hermandad, antes de que esta.
institución se transformara en el Tribunal de la Acordada.

33

Autores Españoles, Atlas, Madrid, 1976-78, 5 volúmenes, vol. 5, pp. 206-213

34

IbideflJ, México, 647, Tribunal de la Acordada y Contratación, 5472, N. 1, R. 24.

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MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

La importancia de Ja Hermandad como instancia jurídica que pavimentó el camino para una reorganización y fortalecimiento del sistema
judicial a lo largo y ancho del territorio novohispano fue fundamental.
Conocer qué fue esa instancia y quienes sus principales ejecutores resuelve un punto de la historia social del Reino hasta ahora poco estudiado, mencionado, pero soslayado aún en los trabajos especializados
sobre historia jurídica novohispana. Consideramos que este trabajo,
primera parte de uno más amplio, en el cual analizamos el Tribunal
Real de 1a Acordada, contribuye al conocimiento de nuestras raíces
sociales y culturales.

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR
Lic. Francisco Valdés Treviño
Universidad Autónoma de Nuevo León

L

a idea generalizada que se tenía sobre la personalidad del Lic.
Raúl Rangel Frías al inicio de la década de los 50, lo identificaba
como un pensador, un intelectual, un humanista, que dedicaba
su vida al noble y superior quehacer de la educación y la cultura. Quizás por ello algunos --0 muchos- se extrañaron que fuera postulado
candidato para ser Gobernador de Nuevo León.
En verdad lo que ocurría es que se olvidaba o se ignoraba que desde
joven manifestó su interés e inquietud por los asuntos públicos, por
ejemplo, al encabezar un movimiento de viril rechazo a la universidad
socialista y, aún más, también desde joven ya había conocido y asumido la responsabilidad de la función pública.
El Gral. Bonifacio Salinas Leal fue Gobernador del Estado de 1939
a 1943 postulado por el entonces Partido de la Revolución Mexicana.
Ese fue el último período de cuatro años para el titular del Poder Ejecutivo, antes de que se reformara la Constitución Local y se establecieran seis años de duración de cada período gubernamental. Pues bien, el
Gobernador Salinas Leal, desde el inicio de su gestión, nombró al Lic.
Raúl Rangel Frias, Jefe de Relaciones Públicas y Prensa del Gobierno
del Estado. Tenía 26 años. Ese fue su prim~r cargo en la Administración Pública.
En 1947 intentó -sin éxito- ser candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia Municipal de Monterrey. El candidato
fue el Lic. Santos Cantú Salinas, quien contaba con el apoyo del entonces Gobernador, Lic. Arturo B. de Ja Garza. Sin embargo, Arturo B. de
la Garza no le guardó rencor alguno, tan fue así que posteriormente
tuvo el gran acierto de designarlo Rector de Ja Universidad de Nuevo

�782

FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

León, cargo que desempeñó de 1949 a 1955. Contaba con 36 años de
edad cuando inició aquel rectorado que fuera de excelencia.
Sus inicios en las actividades políticas no guardaban relación alguna
con su función como Rector. Mantuvo siempre una debida separación
entre sus acciones al frente de la Universidad y el ámbito político. En el
año de 1952 tuvieron lugar las elecciones presidenciales. En ese entonces fueron al domicilio del Lle. Rangel Frías los responsables de la
campaña del candidato del PRJ, don Adolfo Ruiz Cortines, a solicitarle
que, en su carácter de Rector, facilitara el Aula Magna de la Universidad para llevar a cabo en ella un acto de apoyo a la candidatura de don
Adolfo. El Lle. Rangel negó el permiso sosteniendo que ningún local
de la Universidad podía utilizarse para un acto de política electoral.
Aquello era inusitado; se consideró que si acaso el Lle. Rangel Frías
guardaba alguna aspiración política, mejor se olvidara de ello. Había
cometido un acto imperdonable al negarse a coadyuvar en la campaña
de quien, sin duda alguna, sería el próximo Presidente de México.
La historia registra aquella decisión como la prueba -ojalá no se olvidara- de que debe mantenerse la independencia de una institución
académica de los avatares de la política electoral.
No obstante, en marzo del 55, la Asamblea Estatal del PRI designó
al Lle. Raúl Rangel Frías candidato a Gobernador con la aprobación,
por supuesto, del Presidente Ruiz Cortines, aquél a quien había negado
el uso del Aula Magna de la Universidad para un acto de su campaña
como candidato.
Las campañas no eran tan costosas como las del presente pues, como se sabe y se padece, actualmente se estila una gran publicidad que
genera alúsimos gastos. Ya dijimos que en marzo de 1955 se le eligió
candidato y las elecciones fueron el 17 de julio del mismo año. Fueron
tres meses y medio de campaña.
Esto es, las campañas políticas tampoco eran tan largas como lo son
ahora y, además, las comunicaciones eran escasas y sumamente difíciles. Para visitar como candidato el sur del Estado, Rangel Frías tuvo
que hacerlo a lo largo de diez días pues desde Linares al sur no existían
carreteras y los traslados eran muy lentos; en el caso de Rayones, se
tuvieron que vencer muchas dificultades para visitarlo pues era necesario atravesar el río Pilón más de cuarenta ocasiones; algunos afirman
que el mínimo eran sesenta veces. Por todos aquellos rumbos del sur
había que cruzar ríos y recorrer caminos sinuosos de terracería.

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR

783

Para aquella elección no se registró otro candidato. El Lic. Rangel
obtuvo 207,501 votos. La toma de posesión fue el 4 de octubre 1955
en el patio central del Palacio de Gobierno que se había declarado recinto oficial del Congreso del Estado, exclusivamente para ese efecto.
En todos los ramos de la administración, sea pública o privada, se
puede juzgar al Jefe según los colaboradores que seleccione. Ya como
Gobernador, Rangel Frías no designó necesaria y únicamente a quienes
le acompañaron en su vida académica. Realizó una feliz combinación
de personas muy experimentadas en la política y jóvenes con inquietudes e interés en ella. Entre los que tenían una gran experiencia política
se pueden mencionar los siguientes: al Prof. Manuel Flores lo designó
Oficial Mayor de Gobierno; a don Baudelio Salazar, Proveedor; al Lle.
Roberto Hinojosa, Secretario General de Gobierno, por mencionar los
más importantes. De entre los jóvenes podemos recordar al Ing. Noé
G. Elizondo, quien fue su Secretario Particular, y al Lic. Eduardo Segovia, designado Oficial Mayor del Congreso, cuando ambos contaban
con 24 años al recibir sus nombramientos, y Director Jurídico del Gobierno al Lle. Leopoldo González Sáenz, quien entonces tenía 31 años.
Aquella era la época en que se empezaron a reconocer los derechos
políticos de las mujeres. En octubre de 1953, el Presidente Ruiz Cortines presentó al Congreso un proyecto de reforma constitucional donde
se le otorgaban plenos derechos políticos a la mujer. Como se sabe,
esta reforma fue aprobada.
Raúl Rangel Frías reconoció la importancia de la intervención de esa
gran parte de nuestra población en los asuntos públicos. En su discurso de toma de posesión como Gobernador enalteció la participación de
la mujer en la política al afirmar lo siguiente: "Abrigo la más grande
estimación por la incorporación del esfuerzo femenil a nuestra vida
política, la cual habrá de beneficiarse con ella, en calidad humana, elevación de miras y generosidad de sentimientos". Acorde con esta idea,
había estimulado y apoyado la candidatura para Diputada Federal de la
Lle. Margarita García Flores, quien años antes había organizado la
Asociación de Profesionistas Universitarias. Ella fue la primera nuevoleonesa que desempeñó ese cargo de elección popular. En aquella Legislatura únicamente hubo cinco diputadas federales y Margarita era
una de ellas.
Desde su discurso de toma de posesión como Gobernador, enunció
sus acciones a realizar y metas pot alcanzar más importantes. No exagero al afirmar que las cumplió cabal y exitosamente. Es decir, cuando
asumió el cargo de titular del Poder Ejecutivo ya tema una clara visión

�784

FRANCISCO

RAÚL RANGEL FRÍAS. EL GOBERNADOR

VALDÉS TREVIÑO

de lo que debía hacer como gobernante pues conocía sobradamente
los problemas del Estado y ya había concebido y proyectado sus soluciones. Cumplió lo que dijo en su discurso de toma de posesión, particularmente sobre tres temas de suma importancia y verdaderamente
trascendentales para Nuevo León: el agua, la educación y las carreteras.
Ahora bien, para afrontar estos y los demás problemas de la Administración Pública Estatal, Rangel Frias requería de los indispensables
fondos económicos. Para ello tuvo una acertada imaginación y planeación a fm de diseñar y ejecutar una eficaz recaudación de recursos
suficientes que permitieran llevar a cabo las obras que consideró necesarias y, resulta obvio decirlo en el caso de Rangel Frías, esos recursos
fueron manejados con una pulcra y transparente honestidad. Su gestión
administrativa se inició con un presupuesto anual de 44 millones 721
mil pesos; al concluirla, el presupuesto era de 100 millones 535 mil
pesos; esto representó un incremento de un 124.8 %.
Problema del Agua
Desde el inicio de su gobierno puso especial énfasis en la esencial y
magna tarea de solucionar el problema del agua de Monterrey que en
aquel entonces era verdaderamente grave. En su discurso de inicio de
la gestión gubernamental lo señaló con énfasis, y declaró su compromiso como Gobernador de atacarlo y encontrar su solución tanto para su
tiempo como para el futuro inmediato. En relación a la grave escasez
del agua, aquel 4 de octubre de 1955 expresó: "Este problema, considerado con razón como el número uno de los que confronta nuestro
desarrollo social, no sólo por la magnitud de los recursos económicos
9ue exige, sino porque amenaza paralizar el avanzado programa de
industrialización mexicana que se realiza en Monterrey, demanda de
todos los buenos hijos de Nuevo León y de los regiomontanos en particular un esfuerzo gigantesco por realizar, a fm de salvar este duro
obstáculo que se interpone en la marcha ascendente de nuestro pueblo".
Se trajo agua de la Presa de la Boca ubicada en la entonces Villa de
Santiago y de los pozos profundos hechos en el municipio de Mina.
Recuerdo que en la Villa de Santiago los habitantes del lugar presentaron una protesta por considerar que al traerse el agua de la Presa a
Monterrey se afectaría su abastecimiento. A pesar de dichas protestas bastante comprensibles- el gobierno de Rangel Frías no desistió de su

785

empeño por resolver el problema de abasto de Monterrey, ni utilizó la
fuerza para doblegar el interés de quienes protestaban. De una manera
civilizada y políticamente oportuna les hizo ver, les explicó, 9ue el proyecto no les afectaría en ninguna forma sino al contrario, que también a
ellos beneficiaría, a tal grado que a la Villa de Santiago y a los poblados
de El Cercado y San Francisco se les dotaría de agua potable entubada
al secarse sus acequias. Una gota de agua no entró a Monterrey mientras no estuvo terminada la dotación de agua a los habitantes de dichos
lugares. El agua de la Presa de La Boca se destinó al uso de las industrias regiomontanas lo que propició su crecimiento y permitió contar
con excedentes para el uso doméstico.
Lo mismo sucedió en Mina por lo que se refiere al abastecimiento
de la población. El vital líquido no sería para el consumo exclusivo de
los regiomontanos. Con el agua extraída de los pozos profundos realizados en Mina no solamente se auxilió a los propios habitantes de ese
municipio sino también a los de Hidalgo, Gral. Escobedo y a diversas
colonias de San Nicolás y Guadalupe. Insisto, el Gobernador Rangel
Frías cumplía cabalmente lo que ofrecía a la población de Nuevo León;
este tema del agua es un claro ejemplo.
Cabe señalar 9ue al recibir en el área metropolitana de Monterrey el
agua traída de la presa de La Boca y de Mina se originó la imperiosa
necesidad de ampliar las instalaciones de más redes de agua y alcantarillado. Esto es, no bastaba traer el agua, se requerían en Monterrey las
obras para su distribución y desecho. Para ello, el gobierno del Estado
amplió las redes de agua en 97,407 kms. y las de alcantarillado en
39,708 kms; todo ello en beneficio de los habitantes de 54 colonias.
El esfuerzo realizado por el régimen del Lic. Rangel Frías para enfrentar la demanda creciente de agua en Monterrey fue muy exitoso.
Para tener una idea de lo trascendente que resultaron sus acciones
destinadas a solucionar este grave problema, citaré el siguiente dato: en
el período de más aguda crisis, registrado en 1957, Monterrey contaba
con 750 litros de agua por segundo; para 1961 disponía ya de 2,500
litros por segundo. Es decir, más del triple de agua.

Educación
El Lic. Rangel calificó a la educación, desde la escuela primaria hasta la
Universidad, como la más honrosa y la más antigua de las tradiciones
públicas de nuestro Estado. Expresamente, en su discurso de toma de
protesta, afirmó que el servicio de la educación y las obras relacionadas

�786

FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

con ella representaban para él la más amplia y elevada tarea del estadista.
Atendió a todos los niveles de la educación. Fue así como, por
ejemplo, en sus seis años de gobierno se construyeron 906 aulas para
educación primaria, es decir, se construyó únicamente para este nivel,
un aula cada tercer día de su administración. Por lo que se refiere a la
enseñanza secundaria, al inició de su gestión existían en Monterrey
cuatro secundarias, cuando la concluyó existían nueve y, además, para
satisfacer la demanda en los municipios aledaños a Monterrey, se construyeron una secundaria en Guadalupe, otra en San Nicolás y otra en
Santa Catarina. Igualmente, se construyeron nuevos edificios para secundarias ya existentes en Santiago, Llnares, Cerralvo y Cadereyta.
Por otra parte, se llevó la enseñanza secundaria a Dr. Arroyo, Galeana, Ciénega de Flores, Anáhuac y China, donde ni siquiera existía
ese ciclo escolar. Esa carencia significaba que los niños de dichos municipios, al terminar su escuela primaria, no tenían en sus lugares de
origen escuelas donde continuar su educación; tal situación orillaba a
los padres de familia a dejar sin mayor escolaridad a sus hijos o cambiar
su residencia a Monterrey con todas las grandes dificultades económicas que eso significaba.
El Lle. Rangel Frías reconoció el gran valor del servicio que el maestro presta a la sociedad. Fue tal dicho reconocimiento y valoración que
a lo largo de los seis años acordó aumentos en los salarios de los maestros que llegaron a representar casi un 100 por ciento al final del sexenio. Por ejemplo: un maestro de primaria ganaba en 1955, $519 pesos
al mes; en 1961, su sueldo ascendía a $934 pesos. Para tener una idea
de lo que representaban dichos aumentos recordemos que la inflación
en aquel entonces no alcanzaba los niveles que después ha conocido el
país.
Ciudad Universitaria

Y dentro del ámbito de la educación, naturalmente que un capítulo
sobresaliente es el relativo a nuestra Universidad. Cabe destacar que,
desde el principio de su mandato, expidió un decreto destinando a la
Universidad todos los fondos que le correspondían al Estado por la
aplicación de la Ley sobre Herencias y Legados. Por este concepto, de
enero de 1956 a julio de 1961, la Universidad recibió 9 millones 147
mil pesos, mismos que se destinaron íntegramente a la construcción de
la Ciudad Universitaria.

RAÚL RANGEL FRÍAS. EL GOBERNADOR

787

Cuando Rangel Frías asumió la gubematura del Estado, nuestra
Universidad tenía 7,831 alumnos; en 1961 eran 13,500, es decir, casi el
doble. Pues bien, la aportación del Gobierno a la Universidad para el
pago de nómina a maestros y empleados en J 955 era de 2 millones y
medio de pesos; cuando en 1961 concluyó su período como Gobernador, esa nómina ascendía a 8 millones de pesos. Esto es, se incrementó
en dos tantos más.
En septiembre de 1952, a petición del entonces Rector Rangel Frías, el Presidente de la República, Lle. Miguel Alemán Valdés, había
dictado un decreto cediendo 126 hectáreas de terreno para la Universidad pero con la condición de que la propia Universidad y el Gobierno
del Estado construyeran una nueva Ciudad Militar. Como es de comprenderse, esta condición resultaba sumamente difícil de que se llegara
a cumplir. Pues bien, en 1957, ya como Gobernador, el Lle. Rangel
consiguió que el Presidente don Adolfo Ruiz Cortines emitiera un Decreto, fechado el 18 de febrero de 1957, suprimiendo la obligación del
Gobierno del Estado y de la Universidad de construir una nueva Ciudad Militar a cambio de los terrenos cedidos. Además, cabe señalar que
los terrenos de Mederos, donde ahora se encuentran diversas Facultades y el Teatro Universitario, también fueron conseguidos por el Gobernador Rangel Frías para la Universidad.
Durante su mandato como Gobernador rápidamente se construyó
gran parte de la Ciudad Universitaria; se edificaron seis Facultades: las
de Derecho y Ciencias Sociales, Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Arquitectura, Comercio y Administración, Filosofía y Letras, e Ingeniería
Civil, además, se construyó la Torre de la Rectoría, así como la Alberca olímpica y vestidores, la Plaza de la Rectoría, una pista de atletismo
con sus respectivas tribunas y el inicio del estadio universitario. Cabe
preguntarse, si el gobernador no hubiese sido Raúl Rangel Frías, ¿se
habría construido la Ciudad Universitaria? Y en caso de que la respuesta fuera afirmativa, ¿se habría construido con la misma rapidez? ¿habría
recibido el proyecto el gran impulso que le brindó Rangel Frias?
En el debido cumplimiento de sus funciones de Gobernador, nunca
se desprendió de su calidad de Maestro, cualidad que le era inseparable.
Propició y apoyó las Misiones Universitarias, las primeras que se efectuaron en la historia de nuestra máxima casa de estudios. Las llevaban a
cabo un grupo de jóvenes idealistas, estudiantes de dicha institución en
las áreas de medicina, odontología, agrononúa y leyes. Cumplían una
función de ayuda para las gentes del ·campo, a la vez que formativa y de
conocimiento de los problemas del campo a quienes las ejecutábamos.

�788

FRANCISCO V ALDÉS TREVIÑO

Carre teras

La obra de Rangel Frías en el ramo de carreteras respondió a las necesidades econórrúcas y sociales de su época; fueron carrúnos que favorecieron el desarrollo de diversas regiones del Estado. Podemos mencionar la carretera que desde entonces une a Sabinas Hidalgo con Villaldama, anunciada desde su discurso de toma de posesión; ella hizo posible la circulación de personas y productos entre la zona de la carretera
nacional en el entorno de Sabinas Hidalgo y la zona ganadera del norte.
Otra carretera más realizada durante su gestión fue la que favoreció
una mayor fluidez de relaciones comerciales entre los municipios de
Hidalgo y 1\1ina, por un lado, y los municipios de Abasolo, El Carmen,
Escobedo y Salinas Victoria, por otro.
Me parece que sobre todas las obras de comunicación terrestre que
llevó a cabo, la más importante es la carretera de Linares a Galeana y
San Roberto. Dicha carretera comunicó al norte y centro de Nuevo
León, e incluso a la zona fronteriza tamaulipeca y texana, con el sur de
nuestro Estado. Esa carretera cerró un anillo de comunicación entre
Monterrey, Linares, Galeana, San Roberto y Saltillo que desde entonces
permitió facilitar el traslado hacia el centro y occidente del país vía Matehuala y San Luis Potosí, y viceversa. Además, esa carretera LinaresGaleana significó una especie de estribo para que posteriormente se
hicieran los tramos complementarios hacia Ararnberri, Zaragoza, Dr.
Arroyo y l\,fier y Noriega.
Estas carreteras que he mencionado constituyen un verdadero
ejemplo de cómo Rangel Frías consideró a las vías de comunicación un
medio indispensable no sólo para facilitar el traslado de personas, sino
también corno un elemento importantismo para el desarrollo económico de las regiones.
Consideraciones Finales

Cuando asurrúó la pnmera magistratura del Estado, el Lic. Raúl Rangel
Frías no padeció el conflicto de conciliar los deberes y quehaceres del
intelectual con los del gobernante. Eso fue posible gracias a la sólida
unidad interior de su persona. Sin alardes y vanidades, me parece que la
obra de gobierno de Rangel Frías contribuyó señaladamente a construir
el Nuevo León moderno.
Los problemas los enfrentaba con decisión y firmeza. En las postrimerías de su gestión gubernamental, las Cámaras del sector privado

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR

789

publicaron un escrito dirigiéndole innobles e injustos ataques a los que
de inmediato les dio una respuesta pronta y contundente, demostrando
la falsedad de sus afirmaciones.
Alguna ocasión, las autoridades se vieron en la necesidad de incrementar las tarifas del transpC'rte urbano. Estudiantes universitarios se
rebelaron en contra de este aumento y secuestraron algunas unidades
de dicho transporte. Hicieron una marcha de protesta que culminó en
un mitin en el frente del Palacio de Gobierno. El Gobernador Rangel
Frías no dispuso que una comisión de los manifestantes fuera recibida
por alguno de sus colaboradores o que algún funcionario saliera a conversar con los estudiantes. Él rrúsmo salió de su despacho y bajó a
atenderlos en la escalinata exterior del Palacio, precisamente donde
tenía lugar el mitin. Les pidió el micrófono e inició su intervención
felicitándolos por su interés en los problemas sociales. En seguida, fue
exponiendo los argumentos que explicaban el aumento y los estudiantes dieron por concluido el rrútin, se retiraron ordenadamente, devolvieron en buen estado los carrúones secuestrados y el conflicto quedó
finiquitado.
Cabe señalar que el Lic. Rangel, habiendo profesado la religión católica, como Gobernador ejerció el poder poniendo en práctica el más
puro y riguroso laicismo. Jamás hizo ostentación de su creencia religiosa y supo practicar con especial cuidado el carácter laico que debe tener
un gobernante.
A lo largo de su vida se apreció una invariable conducta: su acción
siempre fue congruente con su pensarrúento. En el aula y en la tribuna,
con la pluma y en la función de servidor público, Raúl Rangel Frías fue
siempre coherente en la comprensión y la práctica del bien y de la verdad, de la virtud, la belleza y la justicia.
Su rrúsión fue siempre rrúsión de lucha. Se engaña quien piense que
por cultivar la inteligencia y practicar la reflexión rehuyó los enfrentamientos. Nunca los provocó pero tampoco los eludió. Su trabajo lo
hizo con toda modestia y vivió siempre con austeridad, como era su
persona.
Las acciones que llevó a cabo como Gobernador mejoraron sensiblemente las condiciones de vida de los nuevoleoneses. Sin embargo,
los hechos que aquí hemos citado pareciera que los va ocultando el
olvido, quizás porque Rangel Frías nunca acudió a las trampas de la
publicidad y el autoelogio.

�790

FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

No debe olvidarse lo trascendente que ha sucedido en nuestro pasado colectivo. Ello representa la parte más importante de la historia de
Nuevo León que constituye un verdadero patrimonio para nuestro
Estado. En ese patrimonio se cuenta, entre lo más valioso y apreciable,
el pensamiento y la obra de Raúl Rangel Frías.

QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y

COMENTARIOS

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                    <text>UANL

�Anuari_o

l-Ju1nanitas

2006

Número 33

�Centro de Estudios Humanísticos
Director

Alfonso Rangel Guerra

Jefes de Sección

Filosofía
Cuauhtémoc Cantú García
Letras
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Ciencias Sociales
Ricardo Villarreal Arrambide
Historia
Israel Cavazos Garza

Diseño de Portada

Yolanda Pérez Juárez

�HUMANIT AS
ANUARIO DEL
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director Fundador
Dr. Agustín Basave Femández del Valle

Centro
Director
Lic. Alfonso Rangel Guerra

Jefe de la Secdón de Filosofía
M. A. Cuauhtémoc Cantú García

Jefe de la Secdón de utras
Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
A

]efe de la Secdón de Ciendas Soda/es
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

Jefe de la Secdón de Historia
Profr. Israel Cavazos Garza

\

�Derechos reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísticos
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por: Yolanda N. Pérez Juárez
yolanda.perezj@email.uanl.mx

ÍNDICE
PRESENTACIÓN .... . .......................................................11

Sección Primera

FILOSOFÍA

Centro

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario, corresponden exclusivamente a sus respectivos autores.
DR. AGUSrtN BASAVE FERNÁNDEZ D EL VALLE Fom1ación
Humanística dei Hombre ..................................................................................... 15
M.A. CUAHUTÉMOC CANTÚ GARCÍA La Fiiosofía del Quijote en
Agustín Basave Femández dei Vaile............................................ .23
PRO F. DR. ALBERTO CATURELLI Verdaderoy Faiso ecumenismo..... 37

(

Nueva Época
Décimo Número
Octubre de 2006 -500 Ejemplares

DR. EUDALDO FORMENT Fiiosofía de la Muerte en Agustín Basave
Femández Dei Vaile ........................... : ................................. 57

Al

D R. ROBERTO FRICKE Ei Papel de la R.eligión en la Ética de Antonio Caso
Andrade ............ ............................................................ 77

Ri

D RA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA El Pensamiento Filosófico
de Octavio Nicolás Derisi. Uneas Fundamentales ................................97
JORGE GARCÍA-GÓMEZ PH. D. Descartes y el futuro de la Filosofía

Primera en Ortega ................................... ....................... .... 109
ARQ. ABIGAIL GUZMÁN FLORES pstética como Teotia de la
Sensibilidad ....................................... .......................... ... 135

v ,

�M!R&lt;?· CÉS~ AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ Sobre el papel de la
Histona de la Ctencia en la Evaluación de la Teoría del Camino Cient[ftco _
Segunda Part~ ................................................................ 147

JOSÉ JAVIER VILLARREAL La realidad en los dos Quijotes, como atril de
una lectura subversiva............................................ ................397

MTRO. LUIS RIONDA ARREGUÍN La Filosor:a y el mundo de la
T' .
1"
ecruca......................................................................... 173

MTRA. MINERVA MARGARITA VILLARREAL La eternidad en Ía
rutina quefuga ......................................................... .........413

DR. ZIDANE ZERAOUI AI-Kindi: El ''Filósofa de los Árabes".............. 187

Sección Tercera
CIENCIAS SOCIALES
Sección Segunda
LETRAS
DR. RAFAEL ENRIQUE AGUILERA El papel de la critica literaria como
critica cultural sociopolíticay filosófica ......................................... ...421

Centro

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE Don Qufjotey el
valor de lo caballeresco ......................................................... 207

DR. JOSÉ NICOLÁS BARRAGÁN CODINA, DR. JUAN CELSO
FLORES MARTÍNEZ Administración estratégica de la Educación:

MTRO. ALEJANDRO DEL BOSQUE La mujer en la poética de
Urrea.................................................
225

Metodologías de Administración del Conocimiento aplicadas a las Redes de
Investigación Universitaria ..................................................... .435

DR. ADOL~O BEN~TO NARVÁEZ TIJERINA Del camino y el mundo
rural.· un estudio de ecologta cultural............................................. .241

DRA. MARTHA CASSARINI RATIO Las Representaciones Sociales y la
Investigación Educativa .. ~ ................................................ ......449

LIC. ANA MERCEDES NARVAEz TIJERINA El verso libre en la poesía
de Xavier Villaurrutia .........................................................259

MTRA. BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO Rituales sagrados y vínculos
de identidad colectiva en tomo al Señor de la _Expiración de Guadalupe, Nuevo
1-eón ............. ......... ..................................................... 465

••••• t ••••••••••••••••••••

A

LIC. ALFONSO R.Ai'\JGEL GUERRA El naturalismo en España: La
Desheredada, novela de Benito Pérez Caldo .................. ................ .. 287
LIC. GABRIELA RIVEROS ELIZONDO Desde la ciudad, elpoeta... 305

MTRA. MIREYA GARCÍA GOVEA Retos del sistema educativo español
universitario ante la integración en el espacio europeo de enseñanza
superior....... ..................................................................487

DRA. ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ Lenguaje y cognieión.......315

DR. JOSÉ MARÍA INFANTE Cultura Cientijica en la Sociedad..... .....507

~ · ELB~ G. RODRÍGUEZ PÉREZ Emoeión, redes neura/es y
evaluactones ajecftvas, o!fativasy semáticas........................................339

DR. OSCAR MEJÍA QUINTANA Elementos para una reconstrucción del
estatuto epistemológico de la FikJsofía del Derecho.................................523

MTRA. ELVIA ESTELA SALINAS HINOJOSA Y MTRA. JUANA
GARZA DE LA GARZA Sene/ PaZ:· Una joya de la literatura cubana......335

MTRO. ROLANDO PICOS BOVIO La Disputa de la Razón Ilustrada;
Visiones de la Modernidad en Kant, Foucaulty Haberlas ... .....................539

VI

DR. JOSÉ LUIS PRADO 11AILLARD El pluralismo en México: una
experiencia reciente .................. ."......_................................... 557
VII

�C. DR. JULIO CÉSAR PUENTE QUI NTANILLA Perspectivas de
bienestar: Distribución del ingreso, hábitos de consumoy sustentabilidad ........573
MTRO. ROBERTO REBOLLOSO Globalización del conocimiento .......597
LIC. RICARDO VILLARREAL ARRAMBIDE &amp;flexiones sobre Cultura
Políticay Democracia........................................................ ....611

Cuarta Sección
HISTORIA

Centre

MTRO. RUBÉN M. BARBA NAVA Los Cuartos dueños de la Hadenda
Matehuala ......................................................................629

QUINTA SECCIÓN
RESEÑAS Y COMENTARIOS

JACOB BUGANZA TORIO. "Del Poder Político al Amor al Mundo" de
Dora E/vira Carda González .................................................793
LIC. MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA A La Feria con
Ong.............................................................................797
LIC. ALFONSO RANGEL GUERRA La Filosofía en México. Un
acerca,niento a SJI historia ...................................................... 805
LIC. GABRIELA RIVEROS ELIZONDO Presentación del libro ''Sólido
AZ141" de Felipe Montes ............ ...................... ................... ..811

PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA El ayuntamiento de Monterrey en
1776-1821..... ......... ........................................................641
DR. MAJ.',JUEL CEBALLOS RAMÍREZ Dos décadas de estudios históricos en
el Colegio de la Frontera Norte ............................................ ......653

(

DRA. VALENTINA GARZA MARTÍNEZ La migración hacia el noreste
novohispano hacia la segunda mitad del siglo XVI ...... ........................ 663

A

TOMÁS MENDRICHAGA CUEVA Los primeros vecinos de Monterrey II
(1596 -1626) ................................ ...... ························· .....721

Ri

DR. JUAN MANUEL PÉREZ ZEBALLOS, DRA. VALENTINA
GARZA Fuentes documentales para el estudio de las relaciones econón,icasy sociales
de los pobladores del Nuevo Reino de León.................................. ··~-743
DR. DAVID PIÑERA RAMÍREZ Hacia una histonografía de las
universidades estatales de México ......................... ........ ...............753
DRA. MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA La Santa Hermandady sus
Personajes durante sigks XVIy XVII Novohispanos ....................... ....763
LIC. FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO Raúl Rangel Frías, el
Gobernador........ ... ............ ... .......... .. ............................... 781
VIII

IX

�PRESENTACIÓN
El Anuario Humanitas, fundado en 1960, llega ahora, después de varios
años de trabajo continuo, al número 33. Esta publicación ha mantenido durante todos este tiempo su concepción original, integrándose en
las cuatro secciones de Filosofía, Lengua y Llteratura, Historia y Ciencias Sociales.

Centre

A

Desde su inicio, la publicación fue animada y dirigida por el Dr.
Agustín Basave Femández del Valle como titular del Centro de Estudios Humanísticos. Sus amplias relaciones con la comunidad filosófica
internacional le permitieron obtener colaboraciones de connotados
pensadores de Europa y América. También, las otras secciones se han
visto enriquecidas con colaboraciones de primer nivel a lo largo de
todos estos años.
El número que ahora presentamos es el primero que se publica en
ausencia de su fundador, por su lamentable fallecimiento el 14 de enero
de 2006. Sin embargo, hemos pretendido mantener la concepción originalmente establecida para Humanitas, invitando a colaborar en este
número a pensadores locales, nacionales y extranjeros, de tal manera
que podemos afirmar que la obra inicialmente impulsada por el doctor
Basave continúa proyectándose hacia el futuro.
Es oportuno mencionar en esta página introductoria una partición
de las secciones que componen Humanitas, para que de forma independiente, se proyecten ahora unitariamente editando en volumen por
separado cada sección. Así, a partir del año 2007 se publicarán cuatro
Anuarios Humanitas, dedicados cada uno a Filosofía, Lengua y Llteratura, Historia y Ciencias Sociales. Se considera que mediante este nuevo
formato el Centro de Estudios Humanísticos tendrá oportunidad ·de
distribuir los ejemplares correspondientes a las instituciones y personas
que tengan interés de recibirlos por la especialidad de cada uno de los
Anuarios.
·
XI

�Para las cuatro apariciones anuales del Anuario Humanitas, a partir
del 2007~ se intentará que correspondan de la siguiente manera: Filosofía al trimestre enero-marzo, Ciencias Sociales el trimestre abril-junio,
Historia al trimestre julio-septiembre y Lengua y Literatura al trimestre
octubre-diciembre.
Mantendremos la entrega de los anuarios a las instituciones y personas que lo recibían en su formato anterior, y estaremos atentos a cualquier petición o solicitud que recibamos de instituciones nacionales o
extranjeras, para que continúe el esfuerzo de intercambio· cultural en el
. área de las Humanidades.

Lic. Alfonso Rangel Guerra

Centre

Monterrey, N.L. septiembre de 2006

PRIMERA SECCIÓN
FILOSOFÍA

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1

1

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1

RJ

.l

�FORMACIÓN HUMANÍSTICA DEL HOMBRE

t

Dr.Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Femández del Valle
Director Fundador del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

Centr&lt;

L

A
1

1

as estructuras educativas de nuestro tiempo presentan una cierta
proclividad a un acentuado especialismo. El hombre de nuestros
días se ha dado cuenta de que no puede ser solo un buen especialista y por eso aspira a una mejor educación. A una formación verdaderamente humanista. No se trata de conocimientos vagorosos. Tampoco
queremos caer en el desconocimiento -nefasto, por cierto- de los principios fundamentales que dan unidad y sentido a nuestra existencia. Lo
que requieren las universidades y los institutos tecnológicos y politécnicos es una formación humanística donde las culturas no queden incomunicadas, ni el hombre mutilado en lo más hondo de su ser. Por eso he
propuesto que la Antropología Filosófica sea una materia común a todas
las carreras universitarias, a fin de que sobre esa base se exponga una
positiva teoría de la formación del hombre. No podemos ni queremos
ser engañados por el rrúto de la espontaneidad absoluta. Todas las ciencias descubiertas y desarrolladas por el hombre tienen una importancia
· de primera magnitud en la forja de la personalidad humana. No confundamos la formación humanística con la critica irresponsable de la técnica
actual, ni el necesario ocio -ocio fecundo- con la vida indolente. Me
importa preservar el amor a la libertad, la búsqueda de lo armonioso y la
preocupación por la cultura que configuran el estilo humanista. Importa,
en cualquier institución de educación sup~rior, hacer del hombre -del
hombre concreto de carne y hueso-, el valor-clave y supremo que da
sentido a la historia y a la sociedad. El hombre es a la vez -debe sersujeto y meta de la educación.

�Centr◄

FORMACIÓN HUMANÍSflCA DEL HOMBRE

La finalidad de la educación debe estar ordenada al hombre mismo.
El fin de la educación está lógicamente subordinado al fin del hombre.
En otras palabras: El fin de la educación es la perfección del hombre,
pero la perfección del hombre estriba en la posesión de su fin último. El
fin del educador tiene que coincidir con el fin del educando. La perfección primera del hombre abarca la integridad de su esencia sustancial:
Cuerpo y alma. Unidad, verdad, bondad y belleza -propiedades del entedeben resplandecer en la naturaleza humana considerada en su entidad.
La unidad nos salva del desdoblamiento y la disgregación; la verdad nos
conduce a la autenticidad; la bondad nos libera de los defectos y vicios; la
belleza nos convierte en sujetos de complacencia. Todas las potencias de
que el alma es susceptible tendrán que ser revestidas o investidas de todas las perfecciones habituales de que son capaces por naturaleza o por
gratuita donación, para que la naturaleza humana, considerada en su
esencia, adquiera un acabamiento. Y no olvidemos, tampoco que la educación tiene por finalidad servir a la proyección social y trascendente de
la persona humana, disponiéndonos al cumplimiento de la caridad, de la
justicia, de la seguridad y del bien común.

permite afirmar lo intrínseco del problema de Dios con respecto al hombre. La exaltación desmesurada de lo colectivo y el superpoderío de la
técnica (tecnocracia) son manifestaciones antihumanísticas en cuanto
deprimen a la persona humana, cercenan el libre despliegue de las facultades espirituales y llevan a la tiranía política o a la tecnocracia hueca de
fermento espiritual. El soberbio humanismo de la autosuficiencia humana -idealista o cientificista- no puede fundar por sí solo la vida moral y
social. ¿Cómo vamos a poder lograr nuestro afán de plenitud subsistencia! con el humanismo de la falsa autosuficiencia humana? Este tipo de
humanismos carece de un significado final para la existencia y de un destino para la actividad del hombre. La técnica no puede constituir un fin
en sí misma, pero puede constituirse en condición de progreso de los auténticos valores humanos. Sólo una concepción integral del hombre
como espíritu encamado puede satisfacer ese anhelo de plenitud subsistencia! que se prueba en la tierra pero que está destinado a un fin ultraterrestre.

El humanismo filosófico -objeto primordial de nuestro estudio- tiene
su centro en el problema del hombre y de su naturaleza, de su origen,
destino y puesto en el universo. Conocer el meollo del hombre, su profunda mismidad, sus poderes y sus limitaciones en el mundo que nos
toca vivir, es el tema del nuevo humanismo.

A

R!

17

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

16

Cabe hablar de un humanismo ce"ado --que aprisiona al hombre en sí
mismo- y de un humanismo abierto --que abre al hombre a la trascendencia,
al Ser fundamental y fundamentante-, para mejor comprender la disyuntiva entre el inmanentismo y la apertura a la trascendencia. Los humanismos absolutos absolutizan unilateralmente alguna propiedad humana:
La razón, la libertad o la materia. Sacrifican las restantes propiedades
esenciales del hombre, su pluiridimensionalidad, para quedarse en una
postura unidimensional que conduce al antihumanismo. Podemos aceptar la parte afirmativa de estos humanismos, pero tenemos que rechazarlos por lo mucho que niegan en la totalidad del hombre. Y lo que nos
importa es un humanismo integral que no sacrifica ninguna de nuestras
facultades. En el humanismo abierto el hombre se eleva más arriba del universo, no excluye nada que sea humano, - por eso incluye la dimensión
de la trascendencia o de la fundamentalidad de la existencia humana- ,
acrecienta el valor personal y procura el bien de todos. Por la religación
a un Ser fundamental y fundamentante, por la dimensión de la trascendencia, el problema del Ser Absoluto, por sí mismo subsistente, no es
extrínseco al hombre mismo. El dinamismo de nuestra humanidad nos

Un humanismo abierto es una "visión del mundo", pero es también
una construcción arquitectónica y operante del mundo. Estamos de
acuerdo en que más que contemplar al mundo hay que transformarlo.
Pero esto no quiere decir que afirmemos la supervalorización de la
"práxis" sobre la "theoresis': ni de la acción sobre la contemplación. Porque acción que no es precedida de contemplación, es mera agitación de
neurótico. Ante un mundo dominado por la pasión anti-intelectual y por
los instintos infrarracionales, afirmamos decididamente el valor del intelecto amoroso que postula nuestro lema comprometido: ''In amore sapere
et in sapientia amor". Sólo por esta vertiente nos libramos del cerco de la
inmanencia y de la historia.
Cuando se da valor absoluto a lo relativo se cae en mitos, en ídolos
que se suceden sobre los altares de la historia. El retorno a razones universales y eternas, la necesidad de una síntesis constructiva y comprensiva de la cultura moderna es requerida hoy por los más inteligentes y sinceros pensadores. ¿Cómo podemos tener, de otra manera, una sabiduría
superior que sea fuente de unidad y de armonía? El formidable ret~ que
nos lanza al saber contemporáneo --especializado y desintegrado-- nos
insta a la recomposición ideológica y a la reconstrucción del hombre
integral. Es la difícil composición unitaria metafísica-ética-artísticapolítica-científica-espiritual que recibe los valores esperados por el hombre como realizaciones perennes de verdad, bondad, justicia, belleza y
paz. No ignoramos la masa de los hechos, de las ideas y de las cosas
caducas que produce cada época histórica; pero consideramos posible la
realización emergente de la actividad propedéutica de salvación. El or-

�18

Centre

A

R

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

FORMACIÓN HUMANÍSTICA DEL HOMBRE

den sólo existe cuando hay convergencia y armonía en torno a un principio. Ahora bien, el principio del orden humano no puede ser el hombre
mismo, puesto que se trata de un ente contingente, caduco, finito. Nuestra vida es nuestra en cuanto la vivimos, la realizamos y la ejercemos;
pero no es nuestra en cuanto nos viene dada. Estamos instalados en el
mundo, no nos autoinstalamos. Ni yo ni los otros hacíamos falta. Como somos pudimos no haber sido. Hubo un momento dado en que no
fuimos y habrá otro momento dado en que no seremos; en que no seremos, por lo menos, como somos ahora. Nuestra vida, en cuanto nos
viene dada por quien hace que haya vida, se nos presenta como una dádiva de amor. Estamos comprometidos a vivir amorosamente con misión personal, única, incanjeable, insustituible. Si todo hubiera sido contingente, no habría habido nada. Hay algo, luego hay algo necesario. Lo
contingente implica ineludiblemente lo necesario. Este Ser necesario es
el supremo principio del orden humano que está llamado a ser, si queremos entenderlo bien, un ''ordo amoris".

exigencias del bien, es así mismo un ''ordo amoris". Dentro de este orden
de racionalidad que el amor abraza, administra y excede, encontramos al
hombre del humanismo integral como paradigma de perfección que actúa a la luz de la Verdad primera y del Bkn supremo. Para llegar a ese
fin supremo hay todo un itinerario que recorrer y una elevación humana
que alcanzar. Valores inmanentes y valores externos nos instan a seguir
el camino teotrópico. El humanismo ecuménico integral organiza la
cooperación entre los hombres, sobre el plano material, el plano ético y
el plano intelectual. El bien común aportado se traduce en un bien común distribuido. Porque la persona es relativamente para la sociedad,
pero la sociedad es absolutamente para la persona. La formación plenaria supone autoformación, autogobierne, disciplina externa y ayuda que
viene de los otros hombres y del Ser absoluto. El bien que hay que hacer
y el mal que hay que evitar, sirven como pautas para desarrollar los derechos positivos como interpretaciones, determinaciones y evoluciones de
las normas eternas y trascendentes que se reflejan en la conciencia sana y
recta. La colaboración común conduce a la perfección común. El
humanismo contemporáneo busca la unidad del hombre y de las cosas
humanas, la unidad del pensamiento y de la acción, la unidad de la ciencia y de la virtud, la unidad de la interioridad y de la vida social, la unidad
de la cultura y de la oración. La cima del humanismo contemporáneo,
término de nuestra vocación, no se alcanza en este mundo. Sembramos,
entre el dolor y la muerte, con la esperanza del crecimiento y del renacimiento. Para dar una respuesta integral a la vocación humana, para salvarnos de la esclavitud, del tiempo y de las cosas, requerimos una meta
que está más allá de todos los espacios y de todos los límites del tiempo.

En un humanismo integral y ecuménico debe existir un extenso y generoso reconocimiento de la validez de la existencia humana y de sus
expresiones culturales y políticas. Los exclusivismos son desastrosos en
el campo ideológico y en el campo práctico. No podemos perseguir
fuera de toda medida y equilibrio, con un solo valor en mengua de los
otros valores. Cuando entronizamos la libertad o sólo la justicia; sólo el
individuo aislado o sólo la comunidad transpersonal, caemos en un pavoroso caos. Todos los valores de la técnica, de la economía y de las
ciencias deben entrar en el universal campo de esa sabiduría en donde
verdad, bien, belleza y piedad se fundan y confundan.
El humanismo ecuménico integral es una síntesis personalista y comunitaria. Hay una dimensión mundana exterior, que se concreta en la
organización social, la economía, el trabajo y diversas técnicas. Trátase
del dominio del obrar que transforma al mundo, manipula la materia y
produce instrumentos felicitarios para el hombre. En el humanismo
abierto, esta producción externa tiene también como fin el ser humano
disciplinado por los hábitos de las diversas técnicas o artes y por las virtudes morales. Lo grave es que el hombre, dentro de esta postura, sea
esclavo de la técnica, de la organización o de la máquina. El artista dominador, que marca al mundo exterior con una idea que proviene de su
intimidad, infunde en la materia algo de su espíritu. En el campo de la
actividad inmanente vertida directamente al perfeccionamiento de la intimidad, el ámbito de las ciencias perfecciona la inteligencia, así corno las
virtudes morales perfeccionan la voluntad y las facultades apetitivas infe·riores. El orden de racionalidad, gobernado por la prudencia, según las

19

El humanismo como sistema de pensamiento o como programa de
acción que tiende a hacer al hombre más verdaderamente hombre nos
hace tomar conciencia de nuestra dignidad y de nuestro destino. Nicolás
Berdiaeff apunta con lúcida agudeza: "La posición del hombre sin Dios y
contra Dios conduce a la negación y destrucción del hombre... Donde no
hay Dios, no hay ni siquiera hombre: Tal es el descubrimiento espiritual
de nuestro tiempo"1• Se impone la necesidad de una trascendencia ontológica. Un humanismo abierto al cristianismo, en la sociedad contemporánea, reclama un reconocimiento de todos los valores propiamente
humanos en relación con el último y supremo destino. El humanismo
ecuménico integral, humanismo abierto, no se cierra a ninguna luz.
Habla de un conocimiento racional superiÓr, pero situado junto a las
ciencias experimentales y a las ciencias matemáticas, a la historia, a la
1

Nicolás Berdiaeff, Una Nueva Edad Medio, B. Aires, 1946, pp. 29-106.

�FORMACIÓN HUMANÍSTICA DEL HOMBRE

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Centre

A

21

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

litei;atura, al arte y a la religación. Debe haber relaciones y eventual colaboración entre filosofía y ciencias experimentales. Junto a la especulación de lo concreto, es preciso abrirse a la especulación de lo abstracto
que no es mera superestructura arbitraria, sino pensamiento referid~ a ~a
realidad concreta. Podemos admitir la verificabilidad de hecho, como cnteno
de certeza, para una teoría física y para toda ciencia de observación, per~
la verificabilidad no es el criterio general de toda certeza. Y cabe adverur
que si hay defectos en la deducción, también los hay -:Y _mayores aún- en
la observación. Si los sentidos son fuente de conocuruento, con mayor
razón lo es el entendimiento que reúne y unifica los conceptos que corresponden a las sensaciones y ve los caracteres inteligibles ~e las cosa~.
El principio de la complejidad de lo real nos permite concebtr una realidad de orden superior a la pura materia. "Los tiempos en que la filosofía
y ciencias naturales se obstaculizan mutuamente -advi~;te Max Pla~- se
han desvanecido y deben ser olvidados para siempre . El humarusmo
ecuménico integral que nosotros buscamos sólidamente con todos los
hombres es un humanismo abierto con una dialéctica de integración y
progreso para la humanización del mundo. La forma "hominis" universal
tiene que hablarnos y resonar en nosotros como reactivación renovadora. Conociendo y sintiendo el humanismo ecuménico integral seremos
herederos activos, forjadores de un proceso de humanización que nunca
concluye mientras haya vida humana sobre el planeta.
La sabiduría o sapiencia no significa, tan sólo, un saber de considerable extensión, profundidad y elevación, sino un orden de vida centrado
en Dios. A la sabiduría nos acercamos, purificándonos, por el dolor. Y
nos acercamos, también, por la inocente alegría de la vida, por la difícil
sencillez, por la confiada entrega, por la veneración del misterio. El sabio busca un bien cuya posesión sacie todo deseo y confiera la paz. No
se trata de una simple búsqueda existencial. La sabiduría está profundamente interesada en el destino del hombre. El '~noti se auton" socrático es
tan sólo un fin intermedio. Me conozco a mí mismo para saber lo que debo
hacerpara ser mefor, y si es factible para ser feliz. La verdad no está divorciada de la felicidad.
La sabiduría escudriña el Principio de todo lo real y se abraza a Él.
Cuando se penetra a fondo en la verdad y en el Sumo Bien, el alma espeja la Verdad suprema y se ennoblece. La sabiduría, en sentido agustiniano, no es un mero conocimiento de la verdad, sino un ''amplexus ve!itatis",
una atracción y compenetración íntima con Dios. En el sabio "todo se
subordina a la unidad superior del espíritu, allí donde la verdad y el amor
forman como la cima de una llama que puja por elevarse al cielo", obser-

va el P. Victoriano Capánaga, O.R.S.A.2 El espíritu del hombre no se
satisface con lo temporal, con números y las matemáticas, con los medios de la ciencia y la técnica; busca la plenitud subsistencia!, el fin último, el destino supratemporal. El erudito puede tener muchos datos
sobre una o varias ciencias, pero si no es sabio ignora lo que es e ignora
su destino que no puede ser otro que Dios. "Llamo sabios, no a los
hombres prudentes e inteligentes, sino a aquellos que poseen un conocimiento lo más perfecto posible de si mismos y de Dios y llevan una
vida y conducta moral conforme con este conocimiento", enseña San
Agustín en su monografía 'Ve utilitate credenci".3 En rigor, ''si sapientia
Deus est . .. vems philosophus est amalar Dei".4 Cabe hablar de tres sabidurías
distintas y jerárquicamente ordenadas: La sabiduría infusa es una sabiduría
de amor y de unión, que alcanza a Dios de una manera experimental y
suprahumana en su vida íntima y según su misma deidad. La sabiduría
teológica es una sabiduría de fe y razón, que conoce a Dios de una manera
humana y discursiva -aunque la fe esclarece a la razón, en su vida íntima
y según su deidad-, sin excluir las cosas creadas en cuanto se relacionan
con su creador. La sabiduría metafísica versa sobre la totalidad de cuanto
hay en el ámbito finito y sobre su fundamento. Sabiduría natural de razón. Su objeto formal no es Dios -aunque lo conozca como a causa de
los seres- sino la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito (h habencia).
Cierto que el metafísico mientras más conoce el ser de los entes más
anhela ver la causa del ser (Dios).
La ciencia responde a la vocación humana de dominio terrestre. Está
muy bien amar y cultivar la ciencia, pero está muy mal amar y cultivar la
ciencia contra la sabiduría.
La sabiduría responde a la vocación humana de salvación. Saber universal vivificante y unificado, sencille-z piadosa y amor de ultimidades se
fusionan en la sabiduría. Es una inocente alegría ~e la vida combinada
con una ciencia de la realidad total referida al Ser fundamental y fundamentante.

La vida está llena de aventuras. Pero sólo hay una gran aventura: La
de salvarnos o la de perdernos. Nos perdemos conscientemente en el
mundo o nos salvamos en Dios. Entre carne - inmanencia egotista e
intr-ahumana- y espíritu - trascendencia amorosa y supramundanatranscurren los vaivenes de nuestra vida humana terrenal. Somos llama2
P. Victoriano Capánaga, 0.R.S.A, Introducción General Obras de San Agustín,
Tomo I, B.A.C.
3
San Agusún. De uti/itate credenci V. Cred. 12, 27, PL. 42, 84.
4
San Agustín. De civitate Dei, VIII, Im Corpus Christianorum, 47, 216.

�22

AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

dos por el amor. Y cuando no descansamos en el amor se apodera de
nosotros una irremediable melancolía. Encerrados en la cárcel de la finitud, nos convertimos en esclavos de fuerzas infrahumanas y caemos en
la desesperación. El retorno hacia el impulso teotrópico nos hace salir
de la prisión intramundana para trocarnos en epifanía de la comunión
amorosa.
Si ya no hay amistad, si ya el hombre no cuida del hombre, de nada
sirve seguir construyendo grandes ciudades vacías de calor humano.
Hemos roto los naturales lazos vitales y hemos materializado nuestra
existencia arrancándola de sus raíces. Nos olvidamos que la vida humana
es un maravilloso misterio y la entregamos en holocausto para el altar del
progreso material. Si la tierra pudiese llorar, lloraría por el destierro del
hombre. Sentada en los escombros de nuestra civilización, la escuela aún
es capaz, si se decide, a poner luz de sabiduría en nuestro corazón y
amor de los hombres por los hombres.

Centn

Acaso mi tesis de una educación para el amor parezca extraña, fuera
de lugar. Pero no es así. Si el hombre necesita el amor para hacerse
hombre, ¿por qué la universidad no habría de enseñarnos de qué podríamos y debiéramos estar enamorados? ¿Quiénes son, en definitiva,
los que trazan los grandes hitos de la historia: Los mediocres o los amantes de la sabiduría, de la ciencia, de las artes, del arte, de la patria y de la
humanidad?
Aunque el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo
que se tiene sino una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente
definición: El amor es un afecto vivo, benevolentey promociona/ del hon1bre, que se
profesa a Diosy al ser humano.

A

R

La muerte del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema
cordial, en un odiador, sólo sirve para arder. El desamparo espiritual no
puede ser más lacerante. El que endiosa a una creatura no llega a una
verdadera solidaridad con los demás. Lo más probable es que concluya
en un egoísta enamoramiento de sí mismo, obstaculizando el amor desinteresado con los prójimos. La destrucción de los ídolos es siempre
saludable. Significa, las más de las veces, un primer paso hacia el Ser
Absoluto. El estado, el arte, la ciencia, la mujer, el dinero, la voluntad del
poder, son bienes finitos que no pueden ponerse en lugar de Dios. Somos llamados por el amor. Entre yo mismo y la totalidad de cuanto hay
en el ámbito finito oscilo en tensión viviente. Entre lo actual y lo proyectado vivimos desviviéndonos. Pero en esa rajadura de la existencia sorpréndenos un impulso al infinito.

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN
AGUSTÍN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE
M.A. Cuauhtémoc Cantú García
Jefe de la Sección de Filosofía
Centro de Estudios Humarústicos
Universidad Autónoma de Nuevo León

Breve semblanza y trayectoria

L

a figu~~ de~ Dr; ~gus~ ~asave Fernández del ':alle siempre me
paree10 erugmat:1.ca, qwza por su gran estatura mtelectual y alta
investidura como filósofo consumado. Lo conocí hacia 1982
cuando se desempeñaba como Rector de la Universidad Regiomontana
en la ciudad de Monterrey, y yo había llegado como estudiante a la escuela de filosofía en la citada universidad.

¿Cómo olvidar la primera ocasión en que entablé conversación con
él? Lo hice en su oficina, un espacio muy reducido con mobiliario sen_cilio, ubicada en un edificio por las calles Matamoros y Bravo. El asunto a tratar era una beca de estudios que en mi calidad de alumno había
solicitado
. directamente en la rectoría. Me interrogó, digamos, concienzudamente. Su trato fue afable y después de algunas indicaciones, accedió solidariamente a la petición. Su imagen en aquella ocasión, aún la
tengo presente en mi memoria: vestido de traje con alguna insignia en
la solapa, sus hombros encorvados, notas y libros en su escritorio y,
ante todo, lo más peculiar, su mirada, una mirada penetrante. Debo
decir que esa imagen en el Dr. Basave en nada cambió, al menos en mi
percepción, cuando últimamente lo visitaba a su despacho en su Notaría, por la calle Argentina No. 2653, Col. Vis~ Hermosa.
·
En esa época en que el Dr. Agustín Basave se desempeñaba como
Rector, la Universidad Regiomontana vivió un auge cultural sin precedente. En el viejo edificio que se improvisó como un teatro que llevó

�24

Centr

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

por nombre Úlpe de Vega, ubicado entre Venustiano Carranza y Padre
Mier, periódicamente se celebraban conferencias abiertas a todos los
estucliantes, clisertándose sobre filosofía, literatura' hlstoria, ciencia,
educación, derecho, etc. Algo muy destacable es que el propio Dr.
Basave, dejando de lado sus tareas administrativas, se daba el tiempo
para hacerse presente en las citadas conferencias, participando en la
mesa con preguntas y, desde luego, con comentarios, haciendo conclusiones que ubicaba en el contexto de los tiempos, con atención desde
su perspectiva a necesidades e inquietudes estudiantiles.

gio Alemán y su secundaria en el Instituto de Ciencias. Para 1948 con
apenas veinticinco años de edad, se había doctorado en Derecho en la
Universidad Complutense de Madrid.

Quienes estudiábamos filosofía, hemos de confesarlo, recibíamos
un trato preferencial por el Rector, específicamente por dos hechos: A)
Periódicamente el Dr. Basave nos convocaba para asistir a charlas informales que se dictaban en el edificio de la Rectoría. Recuerdo que en
una sala de juntas, alrededor de una gran mesa, llegamos a escuchar a
personajes como José Fuentes Mares, Raúl Cardiel Reyes, Josef Seifert,
entre los que recuerdo. B) También periódicamente, aunque con interrupciones, los días viernes por la noche, un puñado de alumnos acudía
a la oficina del Dr. Basave para escucharle hablar sobre metafísica. Al
final de sus explicaciones, daba a beber vino tinto como gesto de cordialidad.
Indudablemente, el Dr. Basave fue una persona dotada de una gran
inteligencia. Sus disertaciones y escritos siempre suscitaron en mí la
pregunta: ¿nació inteligente o se hlzo inteligente? Evidente que nació
int~ligente -un día 3 de agosto de 1923, en la ciudad de Guadalajara,
Jalisco-, pero esa inteligencia la cultivó durante su vida a fuerza de
voluntad, traducida en disciplina de estudio. Desde mi percepción, su
voluntad era más vigorosa que su inteligencia, resultado ésta de aquella.
Y, por ese vigor de voluntad, puso su inteligencia al servicio de su voc~ción, forjando su sistema filosófico desde un lugar poco propicio: la
cmdad de Monterrey -donde había arribado cuando terúa quince años
de edad hacia 1938-, a la que llamaba Fenicia, por ser dada al comercio
y poco al pensamiento.
Y justo en ese ''puerto fenido"; siendo muy joven, Agustín Basave
realizaría sus estudios de bachiller en el Colegio Civil, para más tarde
cursar la carrera de jurisprudencia en la Universidad de Nuevo León·.
Previamente en su ciudad natal había concluido su primaria en el Cole-

Cabe destacarse un rasgo en el filósofo Agustín Basave, que fue una
constante en su trayectoria de vida: su cris·tianísmo de orientación católica. Antonio Gómez Robledo decía que "la admiración es la vivencia
1
del misterio" , indicando que el hombre práctico no se admira porque
la realidad le resulta obvia. Aunque Basave terúa algo de práctico, ante
todo era un contemplativo, para quien la realidad más que obvia resultaba problemática, incluida la vida misma. En esta manera, como filósofo sí se sobrecogía ante lo admirable del misterio, porque había en él
algo de místico y de teólogo, en la medida en que su situación existencial y preocupación última modelaron su visión filosófica, por usar aquí
2
el lenguaje de Tillich.

Filosofia y Salvación
¿Cómo entiende Agustín Basave a la filosofía? ¿Qué es lo peculiar en
su situación existencial como filósofo? ¿Qué preocupación última modeló su filosofía?
Para Basave, la filosofía como un saber natural y propiamente
humano, tendría como pretensión "dar una explicación fundamental de
3
la realidad entera, más aún, de todo cuanto hay" • Así, ateniéndose a la
definición tradicional de la filosofía como "conocimiento científico de
las cosas por las primeras causas"4, nos señala que la coincidencia en
todos los sistemas es que la filosofía pertenece a un orden no afectivo,
sino cognoscitivo, que quiere "saber decir las últimas razones de la
5
totalidad uníversal" • En esta manera, la tarea de la filosofía consistiría
en lograr, en la medida de lo posible: "una integral comprensión de la
totalidad uníversal',6. Desde luego, en dicha tarea según Basave "nos
7
topamos al final de cuentas con el misterio" , a condición de que la
filosofía no se limite o se frene, sino se abra a la trascendencia.

1

Antonio Gómez Robledo, Filosojia, t.3. El Colegio Nacional, México, 2001, p.

431
2
3

• Aunque en su vida profesional se desempeñó como docente en universidades
privad~, siempre se man_tuvo leal a la universidad pública, de la que había egresado,
defendiendo su excelencia, y prácticamente, dictando cátedra en sus aulas hasta el
final de sus días.

25

4

Paul Tillich, Teología Sistemática, t.1. Ed. Ariel, España,1972, p. 42
Agustín Basave, Tratado de Fi/osojia, Limusa, México, 1996, p.13

lbíd.
lbíd.
6
Ibíd.
1
Ibíd.

5

-

�26

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN

Centr

Sabemos que Agustín Basave siempre insistió en que hay una simbiosis entre filosofía y vida. En tal sentido, una filosofía que no estuviera al servicio de la vida, no formaba parte de su preocupación o interés. En rigor, una cosa es la vida y otra la filosofía. Que la filosofía
se ponga al servicio de la vida, no significa que sea la vida o la vida sea
la filosofía, según nuestra perspectiva. Pero, que haya síntesis entre
filosofía y vida en la visión basav:iana, sólo se entiende por la simbiosis
entre el filósofo y su filosofía. Al respecto, Basave apunta: "yo soy como filósofo- mi filosofía, porque mi filosofía se encuentra, verdaderamente, en mi interioridad humana"8• Cabe destacarse que Agustín
_Basave reconoce que antes de que la filosofía fuese una realidad dentro
de su espíritu, como una manifestación objetiva e histórica, apunta: "ha
estado ahí, como algo existente -en libros, cátedras, sociedades y congresos-, fuera de mi", aunque como cuerpo de verdades inacabado y
no concluido. Pero, a final de cuentas, lo que insta a filosofar, dice
Basave: "es mi propia vida, con sus angustias y esperanzas"9. Y, en esa
indagación, que es búsqueda de la verdad y afán de fundamento, sentencia: "me identifico con mi filosofía".
En tal caso, siguiendo a Basave, al fondo la simbiosis es entre el filósofo y su filosofía; digamos, una identidad entre la vida del filósofo y
el cuerpo de verdades construido en su filosofía. Y, desde luego, al
identificarse con su filosofía, quedaría ya alterada radicalmente la existencia del filósofo en su trayectoria personal en la tierra y su destino, lo
que, por ejemplo, no ocurriría con el científico.
¿Es posible la simbiosis entre el filósofo y su filosofía? En la visión
basaviana sería posible, solo en términos de congruencia, traducido en
compromiso por el ideal, las convicciones, la verdad, ya que, diría: "el
auténtico filósofo forja una filosofía y la encarna". Pero, esa encarnación de la filosofía en el filósofo, no sería solo abstracción, sino: "la
vida, en su sentido radical, henchida de significación"10
Concede Basave que el filósofo como sujeto existente, antes que
cognoscente, proyecta en su filosofía el sentido de su existencia11 • Significa, desde luego, que lo peculiar en la existencia de Agustín Basave
se traduce en la configuración de su sistema filosófico. ¿Cómo interpreta Basave su existencia, que cobre significado en su filosofía? ¿Có-

BASAVE

27

mo proyecta Agustín Basave su existencia en la construcción de su
filosofía? ¿Qué aspecto de su interioridad humana se reflejó en su
filosofía?
Al hablar Basave de la filosofía como auténtica filosofía, siempre la
planteó como una propedéutica de Salva~ión12• Distinguió en la historia sistemas filosóficos de corte salvacionista, ya en un sentido o en
otro, tales como: platonismo, estoicismo, epicureísmo, neoplatonismo,
spinozismo, positivismo comtiano. Entendió que en esas filosofías o
en su propia filosofía, el afán de salvación consistía en una "experiencia
elevada a teoría"13• Evidentemente, podemos advertir en Basave que
su experiencia personal -con profunda raíz psicológica y espiritualcomo ansia de salvación, se elevó a teorización filosófica. Digamos, en
otros términos, que en el sistema basaviano se proyectó como teoría lo
que al filósofo Basave como sujeto existente le agobiaba en su conciencia: la sed de salvación.
José Gaos, hablando de la filosofía en su historia con orientación
salvadora, apunta: "más para que este concepto de salvación tenga sentido, dondequiera que sea, es menester que lo tenga previamente, en el
mismo sentido, el concepto de perdición"14• Bien se puede decir que
quien aspira a esto o aquello, es porque al fondo lo carece. Porque hay
un faltante, digamos, la existencia humana es impulso de superación.
En tal sentido, si la salvación es un afán en la vida personal, es porque
en la raíz psicológica, o en lo profundo de la existencia espiritual, está
como peso que agobia la necesidad de rescate, porque la sensación o la
experiencia es la perdición. Es así que sólo el perdido, porque se sabe
perdido, tendrá como afán la salvación; nunca el salvado, sabiéndose
salvado, tendrá como ambición perderse.
Para el caso de Agustín Basave, su afán de salvación que se proyecta
en su filosofía, le viene porque su experiencia radical como sujeto existente es la inseguridad -que él llama desamparo ontológico-, que es
sentirse o vivirse como perdido. Sin duda alguna, podríamos decir que
en Basave primero fue la conciencia de la inestabilidad y sólo después
la salvación como un afán, una aspiración. Al final, la "experiencia
elevada a teoría" resultó en filosofía con orientación salvadora. Por

8

Ibíd. p. 23
lbíd. p.14
10
lbíd.
11
lbíd. p. 24

9

12

Agustín Basave, Filosojia del Hombn, Col. _Austral, México, 1982, p. 11
Agustín Basave, Tratado de Fi/Qsojia, op.cit, p.26
14
José Gaos, Francisco Larroyo, Dos ldea.s de Fi/lJsojla, Casa de España en México, México, 1940, p.19.
13

�28

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUUOTE EN AGUSTÍN BASAVE

eso, sacando a la luz esa inestabilidad de su conciencia, con humildad y
sinceridad, puede escribir:

Desde luego, en Agustín Basave su filosofía como "propedéutica de
salvación" supone lo estable, lo consistente, lo permanente, que no
puede ser fluctuante, porque lo fluctuante es superficial. Así, su filosofía en orientación salvadora le resulta imprescindible lo seguro, que por
ello sostiene, estando al fondo porque es substante, fundamento. Evidentemente, la posibilidad en Basave no puede ser sino una filosofía
abierta a la religión; mejor aún, en apertura a Dios, por lo que nos dice:

... tengo que vivinne, en una experiencia original, como una criatura
que sintiendo su insuficiencia radical se afana, no obstante, por salvarse, por llegar a la plenitud subsistencial15.

Centr

Acerca de la perdición, José Gaos 16 ha planteado que se da en dos
sentidos: la desorientación y la fluctuación. En el desorientado, el saber puede ser sentido como orientador y salvador; cuando, en quien
fluctúa, no sabe a dónde moverse, ya porque no puede orientarse, aunque si acaso se mueve lo hace con indiferencia en cuanto a los puntos
cardinales salvadores. Si en rigor nos ajustamos a los dos sentidos de la
perdición según Gaos, como para plantearlos respecto a Basave, desde
luego, en éste no cabe la fluctuación, sino la desorientación, ya porque
el saber lo siente como salvador, o al menos como "propedéutica de salvación" en cuanto a la filosofía.
Recordemos que para Basave la existencia del hombre consiste en la
búsqueda de la verdad, por lo que afirma: "sabemos que sin la verdad humanamente hablando- no hay verdadera vida ni vida verdadera" 17•
Significa que la fluctuación se descarta, aunque bien pueda haber conciencia de inestabilidad, ya porque la certidumbre es posible, como
posible es la salvación. Y, teniendo como ruta, en medio de la desorientación, el saber, puede decir: "justamente por ese carácter de incompletud y de limitación que nos condiciona, nos vemos estimulados
y comprometidos a filosofar" 18•

j

... el hombre no puede aceptar nunca, a ningún precio, la contingencia.
Por eso, no cesa de buscar y de invocar un absoluto que lo salve, en
cierto modo de su contingencia. Y bien podríamos decir que esta búsqueda y esta invocación constituyen su humanidad misma.20

Ante esa búsqueda que es afán de salvación por el absoluto: ¿Qué
puede hacer la filosofía? Agustín Basave concede que la filosofía nada
nos puede decir de cómo sea Dios en sí mismo, en su realidad personal; además de que tampoco proporciona medio alguno para la comunión con la Divinidad. Sin embargo, como la filosofía tiene un papel
propedéutico, sí puede en cambio, iluminar en el ser humano el hambre de salvación y fortalecer la esperanza de una plenitud subsistencia!.
A fin de cuentas, la filosofía no podrá salvamos, aunque ayudará para
la salvación, pues dice Basave: "más allá de la filosofía está la amorosa
y confiada entrega creyente a la gracia de Dios"21
Pero, en el orden filosófico ¿qué se entendería por salvación? El
propio Basave nos señala que la salvación es:
. .. cabal cumplimiento de la vocación personal, fidelidad a nuestra dimensión axiotrópica, esclarecimiento y realización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu encamado, abertura y encaminamiento a
la plenitud subsistencia!. 22

Por otra parte, el mismo Gaos nos ha señalado que un saber de salvación, sólo es posible en virtud de una absoluta substancialidad, que
de otra manera no procede, por lo que apunta:
... el saber de salvación se presenta como el descubrimiento de algosubstante a que agarrarse, a que subirse, en que echarse. Se presentacomo el descubrimiento de las substancias. La perdición sería la falta
de fondo o substancia a que acogerse. Afán de saber definitivo y salvador es afán de saber substancial, es afán de substancialidad, substancialismo. La perdición irremisible es la absoluta insust"llncialidad.19

15

Agustín Basave, Tratado de Filosofía, op. cit. p. 17
José Gaos, Francisco Larroyo, op. cit. p. 19
17
Agustín Basave, Tratado de Fi/,osofta, op. cit. p.19
18
lbíd.
19
José Gaos, Francisco Larroyo, op.cit. p. 23

29

En el orden filosófico, evidente que Agustín Basave se salvó, pues a
cabalidad cumplió su vocación, en su caso como filósofo.
Filosofía de los Valores y el Quijote
Dentro de la clasificación temática de la filosofía, Agustín Basave le
concede un capítulo a la filosofía de los valores, llamada también axio-

16

20

Agustín Basave, Tratado de Filosofia, op. cit. p.20
lbíd. p.27
·
22
lbíd.
21

�30

logía. Desde su particular perspectiva, le parece factible una indagación
axiológica, o mejor, axioantropológica, tomando como ocasión al personaje del Quijote vertido en la novela de Cervantes.
Para Basave, la axiología ha padecido una falta de claridad en aquella
explicación que tiene que ver con el nexo entre los valores y sus realizaciones en las cosas particulares.23 Así, desde su punto de vista, el ámbito axiológico quedaría inconsistente, si acaso no contara con la potencia ontológica, que corresponde al ser. En esta manera, Basave
escribe:
... de mí sé decir que no puedo concebir el valor, sin algo que valga.
¿Podria hablar de una existencia sin algo que exista? Pues bien, tampoco cabe divorciar las ideas de valor de los valores reales particulares.24

Centr

4
1

1

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

En este sentido, como el valor es una manifestación y expresión del
ser, para Agustín Basave no cabe la dicotomía entes-valentes o el dualismo ser y valor. Ya por eso, le parecen inaceptables las posiciones de
Max Scheler y Nicolás Hartmann, que hacen de los valores esencias
independientes de las cosas reales, sin dar razón o cuenta de ello25•
En este renglón, recordemos que Basave abreva de la fuente de la filosofía escolástica, que establece la valiosidad fundamental en el ser,
por lo que todo ser sería valioso. Por eso, se orienta a reconocer que
cada ser particular comprime un contenido potencial valioso26, entendiendo que los valores corresponden a cualidades que determinan a las
cosas, con sus peculiares características, ya de polaridad, diversidad
específica y gradación jerárquica27 • Así, frente a doctrinas que disocian
valor y ser, para Basave se precisa una concepción metafísica en la
axiología, ya que, nos dice: "el valor tiene que incluirse en la estructura
óntica del ser, no en un mundo etéreo de esencias alógicas"28, evidentemente porque su soporte está en el mundo real. Desde luego, como
sostiene que el valor corresponde a una manifestación activa del ser, no
duda en plantearlo -en orientación torrústa-como una ordenación del

31

ente fundada teleológicamente.29 En tal sentido, como una cosa valdría
más, según se conforme al principio de su ordenación final, Basave nos
definiría al valor en los siguientes términos:
... aquel estadio o modo de ser que estriba en el sentido de excelencia,
rugnidad, importancia o jerarquía que le acaece en virtud de su adecuación a la ley teleológica, a la causa final que permea todo el orden ontológico.30

Digamos, por tanto, que en la concepción basaviana, los valores son
aspectos objetivos que tienen que ver con entes sustantivos, que se
ajustan al principio de finalidad, y que son estimados31• Y, como para
Agustín Basave sucede que a mayor actualidad, mayor valor, y a mayor
potencialidad, menor valor, le resulta inevitable decir: "el Supremo
valor es Dios: acto puro y actualidad suprema". ¡He aquí brevemente,
siguiendo a nuestro autor, algunas bases para una filosofía de los valores!
¿El estudio de la axiología reditúa en algún beneficio en términos
contemporáneos? Muy bien Enrique Aguayo, precisamente considerando la filosofía de los valores en Agustín Basave, nos señala que el
estudio de la axiología puede resultar en un beneficio:
... por cuanto proporciona al hombre el conocimiento, sobre todo de
la escala de los valores que pueden perfeccionarlo para que los ponga
en práctica y sea, éticamente hablando, una persona buena"32_

Digamos que la radicalidad del beneficio en el estudio de los valores
consiste en conferirle a la vida un sentido, sólo en la medida en que se
puedan vivenciar.
¿Cabe una filosofía o una axiología en referencia al Quijote? Basave
reconoce que Cervantes no se afanó en pos de la sabiduría. Como no
fue propiamente un filósofo, sino un literato, el creador del Quijote no
se propuso indagar la realidad universal por sus primeras causas. Sin
embargo, aunque no se preocupó por darnos una cosmovisión, Agustín Basave nos señala del genio cervantino que en cambio sí expresó
una visión de la vida y el destino del hombre.

23

Agustín Basave, Filosofta del Quijote, Col. Senderos, UANL, Monterrey, N.L.
México, 2005, p. 161
24
!bid. P.160
25
Agustín Basave, Tratado de Filosofta, op. cit. p. 245
26
!bid. P. 246
27
Agustín Basave, Filosofta delQuijote, op. cit. p. 164
28
Agustín Basave, Tratado de Filosofta, op .cit. p. 246

29

!bid.

:~ Agustín Basave, Fimsofta de/Quijote, p. 164 .
Agusán Basave, Tratado de Metajisica, p. 155 '
32 E .
Agu
nnque
ayo, Introducción al Pensa,niento de Ag11stin Basave, UANL, Monterrey, N.L., México, 2005 p. 282
·

�32

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

¿Pero, cabe una filosofía de don Quijote? Según Basave, los intentos han sido fallidos, como el de David Rubio, aún en el sentido de una
filosofía como actitud vital33 • Factible en la concepción basaviana sería
''hacer una filosofía sobre el Quijote como obra de arte"34, ya porque el
Quijote es una expresión del espíritu. Más, la genial ocurrencia de Basave, en sentido vasconceliano, como capacidad de soledad creativa,
consiste en el intento de proyectar su filosofía del hombre en el Quijote, por considerar que la novela le facilitaba esa posibilidad35•

Sin embargo, el ideal quijotesco hispano, por de pronto se torna
iberoamericano, desde luego, históricamente por la conquista, apuntando Basave:

En esta lógica, la angustia y la esperanza en su plano psicológico, o
bien, el desamparo ontológico y la plenitud subsistencial en lo filosófico, caben como aproximación-comprensión en el Quijote. Así, la certeza de Basave en su indagación filosófica es que la obra de Cervantes
entraña una axiología, con implicación, desde luego, antropológica.

Centr

}

¿Para qué puede servir un estudio axiológico del Quijote? Por lo
pronto, siguiendo a Basave, la posibilidad consiste en poner de relieve
los valores-claves de la cultura hispánica. Si el Quijote es reflejo de
España, digamos que aquel horno loquens -ente de ficción- tiene mucho
que ver con el homo hispanicus, ser de carne y huesos con proyección
histórica, social y cultural. Podríamos decir que Basave ve un paralelismo entre el Quijote y el hombre hispano, en el sentido de que uno es el
reflejo del otro. El Quijote, un hidalgo, que equivale a un hijo del bien,
debe esforzarse, "ser hijo de sus propias obras y justificarse por ellas"36•
Por eso, el mismo hidalgo manchego diría, según lo cita Basave: ''Bien
podrán los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo es imposible"37• Y, en referencia al hombre hispano, nos indica
Agustín Basave que sus características son: "esfuerzo, coraje, ímpetu, fe
apasionada y enérgica, intensidad imaginativa, ideas que se toman ideales"38. ¿Qué es lo que verdaderamente vale para los hispanolocuentes?
En la perspectiva basaviana, lo valioso en lo hispano seria el esfuerzo y
no el éxito, pues lo importante es la acción esforzada y no el resultado,
ya que: "nuestro modo de vida quijotesco estriba, ante todo, en una
actitud proyectiva idealista"39•

33

Agustín Basave, FikJsefío delQuijote, p. 34

34

Ibíd.
35
Ibíd. p.9
36
37

38
39

Agustín Basave, Filosefio delQuijote, p.165
Ibíd. p. 42

Ibíd. p.9
Ibíd. p 13

33

... es típico del iberoamericano aceptar la pelea por una causa justa, sin
plantearse el problema del triunfo o la derrota. De antemano, está
dispuesto a sufrir el fracaso, si el honor le impone librar la batalla40.

¿Acaso, por el quijotismo, Hispanoamérica no ha tenido vocación
pragmática? Ya por ello, Antonio Caso insistía para México en un
equilibrio entre el Quijote y Sancho, a modo de tener alas para volar y
plomo para caminar, una realidad ideal y una idealidad real.
Pero, más allá de lo hispano o iberoamericano, Basave contempla en
don Quijote un símbolo de todo espíritu: "un vivo modelo de humanidad',41. Si bien es cierto que el Quijote es hijo de España y una típica
encarnación del homo hispanicus, no menos cierto es que como ente de
ficción de la literatura universal, representa todavía más, pues según
Basave es: "el hombre universal y eterno, el hombre específico cristalizado por el sublime crisol del arte',42•
¿Qué es lo esencial en ese ente de ficción representación de todo lo
humano? En otros términos: ¿Cuál es el núcleo de las acciones del
Quijote? ¿En qué consiste la radicalidad de sus actos? Para Agustín
Basave, ese núcleo del que dimanan las acciones del Quijote, consiste
en "sentirse portador de un valor personal: lo caballeresco".43 Por tanto, en la concepción basaviana, el caballero manchego no incurre en
descenso, sino que se esfuerza en ascender, en vencer obstáculos, con
tal de: "subir en la escala de los valores"44•
En esta manera, Basave quiere ver en el Quijote un anhelo de evadirse de una paradoja: " ser más que hombre, sin dejar de ser hombre"45. Y como el caballero de la triste figura sabe que su vida consiste
en algo más que ir a parar en una tumba, diría Basave que: "vive en la
esperanza de ser más',46.. En rigor, me parece que en tal caso quien
quiere ascender en la escala de los valores para ser más, no es tanto el

40

Ihíd. p.44
lbíd. p.108
42
lbíd. p. 34
43
lbíd. p. 168
44
Ibíd. p 174
45
Ihíd. p. 105
46
Ihíd. p. 52

41

�34

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA
LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

Quijote como el propio Agustín Basave, que vierte sobre el person~je
-de ficción su propia esperanza o afán de plenitud, para usar su lengua¡e.
Pero, si el Quijote tiene la conciencia de ser portador del valor de lo
caballeresco, ¿en qué consiste lo caballeresco como P?rt!dor_ de valor?
Como para Basave se puede hablar de "ideales de la vtda , e 1?cluso d_e
"vida de los ideales", puesto que ideal y vida no serían polos irreconciliables nos plantea que lo caballeresco es un ideal, que en cuanto al
7
Quijo;e se constituyó en rector promociona! de su ser viviente4 •
·Qué engloba el valor de lo caballeresco? Si nos atenemos a don
QJjote, el caballero, en tanto portador
un id~al, es
hacedo~ de
bien y de justicia, que por su buena enanza sena: cortes, comedido,
oficioso y, ante todo, caritativo. En el decir de Agusún Basave, don
Quijote procede con lógica de caballero: "quiere se~ un paladín de la
justicia, no en las aulas de una facultad de derecho, srno en las llanuras
. 1o ab.1erto" 48. ·
y en las aldeas, a c1e

?e

Centr

~

·Don Quijote se hizo caballero andante por azar o por locura? Se-

~ Basave, antes de hacerse don Quijote un caballero, ya había en él
un caballero íntegro. Así, los ingredientes constitutivos del valor de lo
caballeresco, emanados del caballero de la triste figura, serían: "impulso
hacia lo heroico, sentimiento de honor, sed de gloria, amor idealizado,
49
libertad acrisolada y fervor religioso" • Y, como a don Quijote no le
interesaba el éxito, sino el esfuerzo -según nos dice Basave-, convencido de su noble misión: "ofrenda su sangre y su vida a la conquista de
un ideal"50 •
Consideración Final

J

Con mucha creatividad, Agustín Basave ha proyectado su filosofía del
hombre en el Quijote, convencido de la posibilidad de una aproximación axiológica, ya porque la novela de Cervantes descansa sobre la
noción de valor. En esta manera, la lucha dialéctica: angustiaesperanza, que Basave ve en todo hombre, también la visualiza en don
Quijote -c¡ue aunque ente de ficción, representación de l~ human~,
afirmando: "el caballero de la triste figura aspira a la plerutud subs1s-

tendal, utilizando los valores -verdad, bien, belleza- y quiere prote, . ,,5¡
gerse contra su desamparo onto1ogtco .
¿Acaso en esa aspiración de plenitud, don Quijote se salvó? En la
perspectiva basaviana, en efecto, el andante _cab~llero se salvó,y~es leal
a la vocación: "obra conforme a su conc1enc1a -norma proXlma de
52
moralidad-" • Desde luego, esa salvación es ficticia, ya que don Quijote es un ente de ficción, no obstante Basave le de trato de sujeto real
en la mayor parte de sus consideraciones. Y, si su salvación cabe en la
concepción basaviana, es porque dicha salvación corresponde a las
características propias del hidalgo andante, un sujeto que se esfuerza y
obra con voluntad inquebrantable en pos de la conquista de un ideal.
Por otra parte, el valor de lo caballeresco del cual es portador don
Quijote: ¿es anacrónico en términos contemporáneos? ¿Se puede
hablar en una era posmoderna del valor de lo caballeresco? ¿Un sujeto
posmodemo puede ser portador del valor de lo caballeresco como un
ideal?
El mismo Agusún Basave llega a hablar de don Quijote como "ana, · d el ensueno,
.
- con sus armas d esusad as" 53. Y ,
crónico caballero got1co
sin embargo, le concede el calificativo de revolucionario -aunque en
otras ocasiones se refiere a él como reformador-, porque en pos del
ideal "espera hacer fructificar su inquietud superior en el corazón
humano"54 • Así, se entiende que Basave rechace las apreciaciones del
Quijote en Angel Balbuena y Francisco Monterde. En efecto, al señalar
Balbuena que de una era de amargura -cuando la armada invencible
tocó la derrota-, en que brotó el humor del Quijote, basado en la bondad incomprensible del héroe y el ideal de justicia universal desecho a
palos y pedradas, Agustín Basave le replica que jamás los palos y las
piedras pueden deshacer el ideal de la justicia universal, "precisamente
porque es un verdadero ideal"55• Y, cuando Monterde nos dice del Quijote en cuanto a sus virtudes: valor, lealtad y amor a la justicia, que
. quien las poseía -en el siglo XVII-las malgastaba y derrochaba en
episodios absurdos y locos, Basave reacciona diciendo: "nunca son
inútiles virtudes como el valor, la lealtad y el amor a la justicia"56, aunque inútil fuera la institución de la caballería andante.
51

!bid. p. 51
lbid. p. 166
53
/bid. p. 36
54
!bid.
55
!bid. p. 90
56
lbíd. p. 47
52

47

Ibíd. p. 173
Ibíd. p. 46
49
lbíd. p 168
so Jbíd. p. 47
48

35

�36

CUAUHTÉMOC CANTÓ GARCÍA

¿Es anacrónico el valor de lo caballeresco, del cuál es portador don
Quijote? Según Basave, "anacrónicos eran sus arreos de caballero y su
57
modo de vida medioeval en la España renacentista" . Pero, lo caballeresco, como ideal, tendría vigencia para los tiempos, si acaso en la concepción basaviana hablamos de "ideales que no son, por cierto, simples
ideas, sino ideas valiosas"58•

Centr

Alguna ocasión, José Vasconcelos llegó a decir que "en cada hombre hay algo de Quijote", y que quienes poseemos el idioma de Cervantes "tenemos en el Quijote un tesoro que crea linaje de espíritu".
Agustín Basave tenía mucho de hidalgo andante, que encontró en el
Quijote un espíritu tutelar. Ya como hidalgo, tuvo en sus ascendientes
nobles causa de obligación. Siempre me pareció que el resorte psicológico en Basave consistía, precisamente en eso: la obligación - quizá,
por haber tenido un padre muy demandante, que con nada se le satisfacía, según lo relataba él mismo-. Por consiguiente, Agustín Basave
se convirtió en hijo de sus propias obras y justificó su vida por su realización. En un momento de su vida, con toda sinceridad, llegó a interrogar: "¿Quién de nosotros no ha soñado alguna vez convertirse en un
Quijote, para contribuir, en alguna forma, a la salvación de sus prójimos?"59. Lo cierto es que Basave se concibió a sí mismo, según lo anotó, como "un don Quijote, lanza en ristre y sueños en la cabeza y el
corazón"6(). Y, como buen hidalgo andante, no se concedió tregua
alguna en su camino hacia el ideal. En esta manera, concluyó sus días
un 14 de enero del 2006, sabiendo muy bien, como lo decía, que la
muerte no es fatalidad, sino destino en Dios. Por eso, en la radical
soledad en que se desvivió, al fin agotado el esfuerzo, por gracia divina,
seguro se salvó, ya no en el orden filosófico, sino por el espíritu.

f

E

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO
Prof. Dr. Alberto Caturelli
Centro de Estudios Filosóficos
Córdoba, Argentina

A la memoria de mi amigo Agustín Basave Femández del Valle
l problema del ecumenismo, aunque tenga antecedentes muy
antiguos y lógicos en la historia de la Iglesia, fue considerado de
modo sistemático por la declaración del Concilio Vaticano II
.
Unitatis redintegratio (29JCT.1964) sin olvidar la importante encíclica de Pío XI Mortalium animas de 1928. Es normal y corriente que
aparezca como un tema de fe que debe ser considerado con criterio
teológico. Sin embargo, el orden sobrenatural jamás contradice la naturaleza pues equivaldría a admitir contradicción entre la gracia y la naturaleza. Por eso, antes de tratar el tema sobrenatural del ecumenismo es
.
'
conveniente una exploración introductoria acerca del ecumenismo natural
de la ver~ad; también habremos de considerar el diálogo como presup_ue~to y como consecuencia de la investigación. Creo que este esclareCllUlento previo nos será útil para comprender el ecumenismo propuesto por la Iglesia Católica.

E

l. El ecwnenismo, vei:dad natural

1. Unidad y unicidad de la verdad.
La pe,petua memoria del ser
57 Ibíd.
58

Ibíd. p. 108
59 Ibíd. p. 95
60
Jbídp. 29

~~ el rela~vismo escéptico más radical puede escapar a una contradicClon de ongen porque, como advertía San Agustín contra los Académicos, al menos será sien¡pre verdadero que no es posible conocer lo ver-

�VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO
ALBERTO CATURELLI

38

·dadero. Por debajo de esta contradicción existe lo incontradictorio que
el buen sentido común Oa sensatez cotidiana) da por supuesto en toda
afirmación: "hoy no saldrá el sol", "te veré después", "te quiero mucho", "hasta mañana", etc.; este lenguaje cotidiano supone lo no contradictorio que siempre es pues todo lo que concibe nuestra inteligenci~ se
resuelve en el ser. Es decir, en el simple acto de existir. A este acto s1mple de existir no puede agregársele nada.
Hay una prne(s)entia inicial, originaria, que es la del ser, eso que
"hay", anterior a las cosas, a los entes (entia); este acto primero implica
una interioridad, la del yo singular sin la cual nada sería para nosotros
"objeto"; es decir ob-ieaum, lo que es allí "arrojado" ante mí y en mí
porque es el yo quien sabe de él (del ser) y de sí mismo. Es una relación
(o adecuación) a algo anterior, al ser del ente que precede a la verdad.

Centr

J.

l
1

1

39

Digo que precede no porque lo verdadero no sea idéntico con el
ser, sino porque la verdad agrega la relación del ser a la inteligencia. El
ser es uno; no hay "otro" y su presencia al intelecto (verdad originaria y
primera) es el des-ocultamiento del ser, es decir, de la verdad como lo
develado a la conciencia. Por tanto, es ineludible no el "olvido" del ser
sino la memoria perpetua del ser; por eso, pensar es pensar el ser del ente
y la verdad es lo apareciente en total, ineludible al intelecto ~umano:
"lo verdadero, dice Santo Tomás, designa aquello a lo que tiende el
intelecto"1• Por tanto, hay una adaequatio anterior a todo juicio, una
praesentia habitual del ser a la inteligencia; toda inteligencia tiene capacidad para lo infinito2• La verdad, que es el ser en cuanto pensado, trasciende siempre al intelecto que la contempla; la verdad "añade" al ser la
relación al intelecto. La expresión del escepticismo relativista: "yo tengo mi verdad, tú tienes la tuya ..." es contradictoria y absurda. Nada más
interior al hombre que la verdad, nada más trascendente a él que la
verdad objetiva.
La verdad es una: manifiesta la unidad del ser que la inteligencia intuye; trasciende al sujeto que la piensa y es inmutable:, la inmutabilidad
ontológica funda la mutabilidad gnoseológica. Santo Tomás decía agudamente que hay cierta mutabilidad ya por parte del entendimiento, ya
por parte del objeto: respecto del entendimiento, al variar el juicio sobre cosas que han variado; respecto de las cosas, al conservar el entendimiento el mismo juicio sobre cosas que han variado. Y así sucesivamente; hay pues cierta mudanza pero es nuestro intelecto el que muda,

STh., I, 16, 1; De Ver., I, 2.
2 STh., I, 76, 5 ad 4.
1

no la verdad.3 No existe una mutabilidad "absoluta" porque entonces no
sería posible sostener ni siquiera el relativismo; si no es relativo a nada
es, al menos "absolutamente relativo" (sic).
La verdad es la unidad; expresa la misma unidad del ser; tiene también unicidad que es la cualidad de lo único; sólo existe una única verdad
a la vez fundante y trascendente a los sujetos que la piensan.

2. Inmutabilidad y ecumenicidad de la verdad
La verdad, objeto necesario del intelecto humano, es como el ser, in-

agotable. La inagotabilidad y la trascendencia hacen posibles diversos
caminos de búsqueda: es decir la pluralidad de los modos de investigación es posible por la unicidad y unidad de la verdad: no es posible un
"pluralismo" absoluto que haría de cada investigación o búsqueda, un
camino sin fin, una vía conducente a la nada. El pluralismo de la búsqueda es legítimo en virtud de la unidad y unicidad de la verdad. Por
eso no toda búsqueda ha de llegar a buen fin; el error es posible y la
inteligencia, humildemente, reanudará la búsqueda de la única verdad.
La pluralidad de la búsqueda se funda en la universalidad de la verdad. No me refiero a la universalidad lógica ("el ser es idéntico a sí
mismo") sino a la universalidad ontológica de la verdad interior y trascendente que podríamos llamar ecumenicidad de la verdad. En el plano
filosófico empleamos el término "ecumenicidad" en el sentido derivado de la participación de la verdad ontológica en todo cuanto existe,
luz de todo juicio. Por eso la verdad ecuménica, develada en la conciencia que sabe del ser y de sí misma, exige la radical humildad en la
búsqueda de la verdad. La inteligencia no "pone" lo verdadero; lo verdadero se de-vela en ella y la trasciende.
Esta ecumenicidad de la verdad es presencia del ser intuido y, por
eso, fuente del diálogo originario porque la verdad se muestra en la conciencia del yo y del tú; la verdad es dialógica porque en toda comunicación (como en toda proposición con contenido de verdad) el logos es
logos de la verdad. A partir de la verdad interior y objetiva que es por
naturaleza dialógica, se funda todo otro diálogo que podríamos llamar
diálogo derivado posible a la luz de la verdad del ser.
Como resulta evidente, no son términos c~mtradictorios sino implicados unicidad-unidad de la verdad y multiplicidad de caminos de búsqueda; ecumenicidad y trascendencia, diálogo originario y diálogo deri3

STh., I, 16, 8; De Ver., I, 6.

�40

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

ALBERTO CATURELLI

vado. Esto es lo que nos revela el mismo orden natural: el ecumenismo
verdadero.

Centr

41

11. El ecumenismo sobrenatural

3. Eclecticismo, relativismo y nihilismo, negación radical del
ecumenismo y del diálogo natural

1. Verdadero y falso ecumenismo en la Mortalium animos de Pío
XI

Existe simultáneamente un falso ecumenismo que, en el fondo, es la
negación más radical de la ecumenicidad de la verdad.

El Concilio Vaticano II, al hablar de la universalidad de la Iglesia, se
hace eco de la más antigua tradición expresada en las Confesiones de
4
fe ; el tema puede s~guirse en todos los Padres (desde los Apologetas
hasta la Edad Media) y encontraremos, siempre la afirmación de la
unidad de la Iglesia como un don de Dios que ha llamado a todos los
hombres para hacerlos miembros de su Cuerpo5•

El intento de acuerdo (no de síntesis) de resultados parciales sin referencia a la verdad objetiva y única, enmascara el escepticismo; por
ello no es legítimo acudir o invocar la "universalidad" perenne de la
verdad, si sólo se "combinan" aportes hasta contradictorios entre sí
como ocurre en el poema de Empédocles (siglo III a.C.) o en la búsqueda de coincidencias y componendas en el eclecticismo tanto helenístico (siglo Il a.C) como romano. En realidad, en el eclecticismo antiguo no es posible hablar de ecumenismo sino de sincretismo como
suma extrínseca de opiniones, sin verdad objetiva y trascendente.
Esta actitud de componenda funda, en la modernidad, el conglomerado no-sintético de Víctor Cousin (1792-1867) con elementos de la
escuela escocesa, del cartesianismo y del hegelismo. Por eso tanto Cousin como sus sucesores derivaron al sincretismo que es una forma de
negación no ya de la ecumenicidad de la verdad sino de la misma verdad en cuanto verdad.
La filosofía moderna derivó, por la absolutización de la ratio, de la
experiencia y de la materia, al actual relativismo como nihilismo radical.
La actual hermenéutica (que llamo hermenéutica de la Nada-nada) es lo
contradictorio de la ecumenicidad de la verdad y cuando invoca la
"universalidad" de sus teorías, acude a un falso ecumenismo. Sin verdad objetiva no hay ecumenicidad sino silencio, ausencia total de diálogo porque no es posible el logos sin ser, sin contenido. Ni ecumenicidad
ni diálogo, sólo perpetuo conflicto y silencio ontológico.
La argumentación filosófico-natural distingue fácilmente el ecumenismo verdadero del falso y el diálogo real del silencio incomunicante.

· El Cuerpo Místico de Cristo es, por esencia, ecuménico· todo movimiento que tienda a restaurar la plenitud de la unidad de la Única
Iglesia, de modo que todos sean uno "bajo un solo Pastor" debe lla~~se ec~énico. El término oikouméne tiene el originario sentido de
~~rra habitada", todo el mundo, pues oikéo significa habitar, residir,
vi~; en la teología católica se alude a mucho más que a toda la tierra
habitada: a toda la humanidad salvada por Cristo, a una comunidad
s~b~e~atural perfecta que es la Iglesia verdadera. Las sucesivas rupturas
histoncas de aquella comunidad perfecta explican el anhelo ecuménico
de la Iglesia Católica que no cesa de abrir sus brazos a los hijos pródigos para que vuelvan a la casa paterna y a todos los hombres del mundo.
Doy por co?,ocido este tema, sobre todo en su aspecto histórico y
~elvo la atencion al mundo contemporáneo y a los documentos esenc~ale~. Existe un supuesto natural: la unidad y unicidad de la verdad,
rungun derecho del error a la existencia y la ecumenicidad natural de la
verdad interior y objetiva.
El primer documento sistemático es la encíclica Mortalium animos de
Pío XI, promulgada el 6 de enero de 1928. Es sorprendente que sea
una encíclica "olvidada" mientras se recuerdan sus otras cartas plenas
de, ~cetrina y decisión. El Papa de las misiones que tenía presente en
alt1s~o grado el ~arácter misional de la lgfesia y la necesidad de la presencia de l~ Iglesia en todo el planeta, se ocupó con total coherencia
del ecumerusmo. Para Pío XI el tema se funde con el de la unidad de la

4

1999

_ Cfr. Denzinger/ Hünermann, E11chfridium Symbolomm, 3-5, Herder, Barcelona,
5

Cfr. Lumen Gentium I' 7 .

�ALBERTO CATURELLI

42

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

Iglesia y responde también a la necesidad de corregir algunos falsos
ecumenismos de la época como por ejemplo, un ''pancristismo" que
había aparecido y preanunciaba errores posteriores.

Cent,

Pío XI reacciona ante algunos congresos sincretistas que los católicos no deben aprobar porque están fundados "en la falsa opinión (de
que) todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables".
En tales casos, no sólo yerran sino que, de hecho, "rechazan la verdadera religión"6• No se trata de "unir de cualquier manera"; la primera
norma es tener presente que "ninguna religión puede ser verdadera
juera de aquella que se funda en la palabra revelada de Dios" y la única
religión revelada es la Iglesia Católica, "sociedad perfecta externa y
visible por su propia naturaleza" "bajo la guía de una sola Cabezd' (Mt
16, 18; Le 22, 32, J n 21, 15-17), siempre la misma'. Si la verdad es una y
única, sólo una puede ser la comunidad perfecta; en el orden estrictamente sobrenatural y también histórico, sólo una y única puede ser
revelada.
Ciertos movimientos ecuménicos sólo expresan un loable "deseo y
una aspiración" aun no realizada pero niegan "la unidad de fe y gobierno, nota distintiva de la verdadera y única Iglesia de Cristo". En la medida en la cual se sostenga que de S'!JO o por su "naturaleza" la Iglesia
está dividida en partes y sobre esta base se realicen Congresos, la Sede
Apostólica no puede participar, no porque no pueda colaborar en esos
intentos, sino porque no desea dar "autoridad a una falsa religión cris8
tiana, totalmente ajena a la única y verdadera Iglesia de Cristo" • La
verdad revelada, en cuanto tal, no admite transacciones y la Iglesia Católica es la depositaria de la doctrina íntegra y sin errores.
No podrían formar una sola y misma comunidad de fieles los
hombres "que defienden doctrinas contrarias; por ejemplo, los que
afirman la sagrada Tradición como fuente genuina de la Revelación y
los que la niegan"9• Entre diversas opiniones, la unidad de la Iglesia
sólo puede nacer de "un solo magisterio, de una sola ley de creer y de
una sola fe".
Existe, es claro, un modo de unir a los cristianos: procurar "el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, de la
cual un día desdichadamente se alejaron". Siendo el Cuerpo Místico,
único, compacto y conexo (Ef 4, 15) lo mismo que su cuerpo físico,

"?~c~dad es decir que el cuerpo místico puede constar de miembros
~Vl~dos_ y separados; y quien, pues, no está unido con él no es miembro s190,
n~ ~sta un~do con su cabeza, que es Cristo" (Ef 5, 30; 1, 22) 1º. El futuro Concilio Vau~~o II y Juan Pablo II calificará.µ la comunión de los separad?s Y disidentes de "cierta comunión imperfecta"11; los elementos
disp~rsos e~- esas com~nidades sólo existen juntos en su plenitud en la
Iglesia Catolica; es decir, el verdadero ecumenismo trata "de hacer crecer la comunión parcial existente entre los cristianos hacia la comunión
plena en la verdad y en la caridad"? Esto se llama conversión.
Pío XI, desde la perspectiva de la comunión perfecta no puede me'
no~ qu;, c1a~ar:_ " vuelva~, pues, al Padre común"; en la única
Iglesia de
Cnsto n~die_vive y nadie persevera (mientras) no reconozca y acepte
con obediencia la suprema autoridad de Pedro y de sus legítimos sucesores"; por eso, Pío XI llama: ''Vuelvan, pues, a la Sede Apostólica,
asentada en esta ciudad de Roma, que consagraron con su sangre...
San Pe~o y San Pablo". Si aqu~llas comunidades imperfectas "imploran humil?emente las luces del cielo, reconocerán, sin duda, a la verdadera Iglesia de Cristo, y entrarán por fin en su seno unidos con Nos en
13
perfecta _caridad" _ . En el ret?rno pleno, la ecumecicidad de la Iglesia
alc~~ra su plerutud en el tiempo, encaminándose siempre a la ecumerucidad absoluta del Cielo.
2. Verdadero ecume:nismo en el Concilio Vaticano II

a) La recta doctrina
Treinta Yseis años más tarde, el 29 de noviembre de 1964 Pablo VI
promulg~ _el decreto Unitatis redintegratio sobre el ecumenis~o. El fin
d~l ~o_ncilio es "promover la restauración de la unidad entre todos los
c~~ª~?os" p~esto que es única la Iglesia fundada por Cristo; la actual
div1S1?n (escandalo y obstáculo) impresiona "como si Cristo mismo
estuviera
, adverua, Pio, XI, todos, sin embargo, anhelan
. dividid
, . o " . seguo
la Iglesia uruca y visible14.

10
6 Mortalium animos, nº 3.
10p. at.,
. nº8.
8 Op. cit., nº 1O.
9 Op. cit., nº 14.

43

Op. cit., nº 16.

ur ,11men Gent,um,
. nº lS;Juan Pablo II, Ut 1m11m-sint, I, 11.
12

Ut un11m sint, I, 14.
.·
.
o,.auum anzmos
nº 17 18 y 19
·
14
'
'
•
Unitatis _redintegratio proemi11m, 1; ~ito por Concilio Vat. II, Constituciones Decretos, deciaractones, Bibl. de Aut. Crist., Ma~d, 1965.
'
l3Af..,J:

�Cent1

45

ALBERTO CATURELLI

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

Primero debemos destacar la doctn'na católica sobre el ecumenismo;
en segundo lugar la práctica del mismo y, en tercer término considerar
las comunidades separadas de Roma.

ment~ t~da la doctrina pues "nada es tan ajeno al ecumenismo como el
falso tremsmo que pretendiera desvirtuar la pureza de la doctrina católica
y oscurecer su genuino y verdadero sentido"18•

En cuanto a la doctrina, es claro que la Iglesia Católica es la comunidad perfecta, cuya unidad y unicidad fue establecida por Cristo (J n
17, 21) quien confió a los apóstoles el oficio de enseñar, regir y santificar; de entre ellos destacó a Pedro para cuidar el único rebaño. De esta
una y única Iglesia se han producido escisiones; nacieron comunidades
que aun se nutren de la fe en Cristo y que, pese a la escisión tienen
"alguna comunión, aunque no sea perfecta, con la Iglesia Católica";
pese a las discrepancias graves en doctrina, en disciplina y estructura
15
"son reconocidos como hermanos en el Señor" • Los hermanos separados "no gozan de aquella unidad"; "solamente por medio de la Iglesia Católica de Cristo (...) puede conseguirse la plenitud total de los
medios salvíficos"; el Señor entregó todos los bienes del Nuevo Testamento, "a un solo Colegio apostólico" que preside Pedro y constituyen un solo cuerpo.

En c~ar.ito ~ las con:i~dades separadas de la sede Apostólica, debemos disttngwr las escisiones de Oriente y de Occidente (Reforma).

44

Hoy, por inspiración del Espíritu Santo, existen intentos para "llegar
a aquella plenitud de unidad"; para ello se trata de eliminar juicios, palabras, actos no conformes a la condición de los "hermanos separados"
y de procurar el diálogo "entre peritos y técnicos"; todos " examinan
su fidelidad a la voluntad de Cristo con relación a la Iglesia" (una y
16
única) que "creemos subsiste indefectible en la Iglesia Católicd' • Así "guardando la unidad en lo necesario" es menester que todos observen "la
debida libertad" y "practiquen en todo la caridad" reconociendo que
tesoros procedentes del patrimonio común, "se encuentran en nuestros
hermanos separados".
En cuanto a la práctica del ecumenismo, dado que Cristo llama a la
Iglesia peregrina a una perenne reforma, ésta tiene "una extraordinaria
importancia ecuménica" cuyo camino es la conversión interior; pedimos perdón por nuestros pecados y nos esforzamos por llevar una vida
más pura, convencidos que conversión y santidad son "el alma de todo
el movimiento ecuménico"17• Aunque las oraciones comunes son un
medio eficaz, en cada caso "la autoridad episcopal local ha de determinar prudentemente el modo de obrar en concreto"; la formación de los
sacerdotes adquiere gran importancia y la necesidad de exponer clara-

-~especto de las iglesias de Oriente no hay que olvidar la antigua
uruon fraterna d~ _fe y vida sacramental? el tesoro litúrgico y el acuerdo
en temas dogmaticos (Sma. Trinidad, Encamación, Virgen Madre) y
apen~ recordar "la f~ta de comprensión y caridad" que motivó las separaciones; es aconseiable, por ello, alguna comunicación en funciones
sagradas aprobán~~lo, como es lógico, la autoridad eclesiástica"19; por
todo ello, e~ ~oncilio declara que todo aquel patrimonio "pertenece a la
pl~na catoli~idad y apostolicidad de la Iglesia" y cree que muchos
~nentales "viven ya en comunión perfecta con los hermanos que practican la tradición occidental"20•
En ~ambi~, con las comunidades occidentales (además de las discrepan~1as exi_stentes entre ellas) respecto de la Iglesia Católica "hqy discrepancias ese~aales (.) de interpretación de la verdad reveladd'21 • A pesar de
ell~s: es posi?le un diálogo ecuménico en puntos básicos como la confesion de C_nsto, la veneración de las Sagradas Escrituras, el sacrament~ del Bautismo, Y surgen también dificultades grandes como la caren~ia del sacram~nto de~ Orden y la no conservación de "la genuina e
mtegra sustancia del ffilSterio eucarístico".
Natur~ente, los fieles católicos tienen la obligación (absteniéndo:e de toda_ ligereza o celo imprudente) de que su acción ecuménica sea
plena Y smceramente católica, es decir, fiel a la verdad recibida (...) y
conforme la fa que siempre ha coefesado la Iglesia Católicd'. El Concilio se
~e~lara s~bedor que el propósito de reconciliación "en la unidad de la
unzca Iglesia de Jesucristo excede las fuerzas y la capacidad humana"22•

ª

b) BalanceY rechazo delfalso ecumenismo
. DJ~engá~onos en las primeras palabras del texto del decreto: Unitatts m tntegratzo; es decir, re-integración de la_unidad de la verdadera y
1s O,p· at.,
· nº 9, 10, 11; el subrayado es núo.
19

20

Unitatis redintegratio, I, nº 3.
Op. cit., I, 4; el subrayado es núo.
17 Op. cit., II, nº 7 y 8.

15

16

Op. cit,, 3, nº 15.
Op. cit., II, 17 in fine

21

Q

22

·
'
'P· ~l.,
III, 19; el subrayado es mío.

Op. al., III, 24; los subrayados son mío,s.

�VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO
ALBERTO CATURELLI

46

uruca Iglesia de Cristo; redintegratio significa también renovación porque la Iglesia está en renovación permanente de lo invariable; es acción
de empezar de nuevo, de restablecimiento del Cuerpo; el verbo redintegrare significa renovar lo mismo, restablecer la unidad.
Se trata de uno de los fines del Concilio: la reintegración de la unidad preexistente de la Iglesia vulnerada (en la Iglesia peregrina) por
aquellos que se han separado de Ella. La doctrina se mantiene intacta:
"subsiste indefectible" como dice el texto en la única Iglesia verdadera
que es la comunidad perfecta. Sólo dejándose iluminar y guiar por la
misma Iglesia indefectible y por Pedro y sus sucesores, es posible el
diálogo ecuménico en la Caridad de Cristo. Sin la unidad y unicidad de
la Iglesia Católica no es posible el ecumenismo verdadero y fecundo.

Cent,

47

Lo contradictorio del ecumenismo auténtico es velar aquellos temas
esenciales que pueden hacer más difícil o imposible el diálogo; esto
sería una falta de fe y de confianza (una suerte de temeroso escepticismo) que anula todo ecumenismo y toda unitatis redintegratio.
También son opuestos al verdadero ecumenismo los "acuerdos"
que sólo confunden y constituyen "compromisos" equívocos: el único
compromiso vinculante es con la verdad única de la Iglesia indefectible.
Todo otro compromiso de equívoco "acomodo" denuncia falta de fe
sobrenatural y, sobre todo, carencia de verdadero amor sobrenatural
por los "hermanos separados".
Sería condenable una desfiguración (como decía San Pío X) de la doctrina esencial para lograr "acuerdos" que, en el fondo enmascaran un
irenismo sincretista que "iguala" rodas las religiones y olvida el mandato de Cristo.

3. Docencia, advertencias y precisiones de Juan XXIII y Pablo VI
.Mientras tanto, es conveniente y reconfortante, recordar la docencia de
los Papas Juan XXJII y Pablo V1 que, entre 1961 y 1964, se refirieron
al ecumenismo verdadero en diversas oportunidades.
En la Mater et Magistra (15.V.1961), al referirse a las relaciones de los
católicos con los que tienen otra concepción del mundo, aprobando la
colaboración leal, advierte: "procuren con sumo cuidado ser consecuentes
consigo mismos para no descender a componendas que en algo causen
23
detrimento a la integridad de la religión o de la moral" •

23

Mater et Magistra, IV, nº 188; el subrayado es mío

El hecho es que ante la humanidad, no aparece la Iglesia como una
por profesar la misma fe, observar el mismo culto y obedecer a la misma autoridad; por eso, ve con buenos ojos los esfuerzos de diversos
mo0-mientos por restaurar la unidad querida por Cristo; esta unidad no
serí~ ansia~a sí no la inspirara el Espíritu Santo, unidad que " no puede
realizarse smo de acuerdo a lo que predijo Jesucristo que "habrá un solo
redily un solo pastor" On 10, 16); es pues menester que todos reconozcan
los caracteres de ~a verdadera Iglesia, la distingan de las demás iglesias y
lleguen a convertJ.rse en sus devotísimos hijos"24•
En su gran Encíclica Pacem in Tenis (11.IV.1963), al referirse favora~lemente a la colaboración con los no católicos a los que llama "cristianos s~parados", advierte severamente: "los católicos procuren con
sumo cwdado ser consecuentes consigo mismos para no descender a componendas ,~ue en ~go causen detrimento a la integridad de la religión o de
la moral . No pierde el hombre errado su dignidad de persona y merece nuestr?, amo~; no así el error que debe ser rechazado25• Hoy, dice en
otra ocas1on, existen razones para creer en la restauración de la unidad:
"es necesario que de ambos lados se preparen los caminos" con mutua
caridad26•
.. También Pablo VI, poco antes de la promulgación del decreto conciliar, se refirió al ecumenismo tanto en la alocución acerca de los fines
del Concilio (29.IX.1963) como en la Encíclica Ecclesia111 suan1

(6.VIII.1964).
E~ _el primer documento el Papa presenta como la tercera meta del
Concili? _la unión con los demás cristianos: "esta unidad de que debería~ pa~~1p~r por la gracia del bautismo sólo puede serles ofrecida por la Iglesra Cato!tcd ; es lo que ellos ansían por la misma fuerza y naturaleza de
21
l~s cosas • Los mismos movimientos ecuménicos muestran que la Iglesia ~s unaY debe ser una y que esta misteriosa y visible unidad sólo puede
realizarse en.l,ª mt.sma 1e,
e en la part1c1pac1on
· · · ' de los rrusmos
·
sacran1e11tos y
en l~ cohes1on "de un único régimen eclesiástico". Con esta esperanza, la
Iglesia llama y cuenta a las ovejas en el redil de Cristo ''Ya abre las puertas, eleva la voz y espera ansioso a tantas ovejas de Cristo que no están

24

Aetema Dei Sapientia, nº 40; sobre San León Magno en el 1500 aniversario de

su muerte.
25

Pacen, in Terrú, V, nº 129 y 130.
·
: Carta Apostólica Magnifici eventus, nº 15, del l l.V.1963.
Alocución conciliar So/vete, Fratres, ll, nº 31; el subrayado es mío.

�,
el uru'·co redil"· el Concilio llama, espera y confía; pide pertodavta en
,
ºb"d 28
dón por nuestras culpas y ofrece el perdón por las ofensas rec1 1 as .

Cent;

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

ALBERTO CATURELLI

48

Para reintegrar la unidad es menester, ante todo, conservar íntegro e i~tacto el depósito de la fe (Ef 5, 20) para que todos "vengan a compartir
·os"29 Hemos de acentuar lo que nos es cocon nosotros e1 d on d e Dl
•
ún y seguir afirmando una condición sine qua non porque es la volun:d de Cristo: el primado de honor y de jurisdicción de Pedr~ Y ~u~ suceE ninguno de los documentos analizados deja de IDs1st1rse en
sores. ndi . , esencial· el reconocimiento del primado del Obispo de
esta con cion
•
Roma.
Pablo VI no duda en dirigir a los "hermanos separados" estas firmes y caritativas palabras: "Suplicamos por eso a los herman~s- ~ue no
están en comunión con nosotros, que consideren cómo. su opi~t~n carece
de fundamento no sólo porque sin el Sumo Po~tíftce ~ Iglesia Ca:olzca ya _no
sería tal sino también porque se disolvería la unidad, s1 en la Igles1~ ~e Costo faltara el oficio pastoral de Pedro, supremo, eficaz y dec1s1vo. En
30
vano se intentaría restablecer la uru.dad •··" •
Sin el primado de Pedro se disolvería indefectiblemente la unidad
que se busca.
Esta pequeña detención muestra al mismo tiempo, la abs?l~ta id~ntidad de doctrina entre Pío XJ, Juan XXIII, Pablo Vl_ y la unztatis redintegratio del Concilio que es como la coronación docmnal del verdadero
ecumenismo.
La Suma de la Tradición, las Sagradas Escrituras, los concilios.:·, Y
los últimos documentos analizados, constituyen como una prepara~1on
de la extraordinaria encíclica Ut tmum sint de Juan Pablo II que fiJa la
estrUctura esencial del verdadero ecumenismo y, _de hecho, rech_aza su
opuesto que es el pseudo-ecumenismo o ecumerusmo falso que mvade
y corrompe, confunde y disuelve.

4. Ecumenismo y diálogo verdaderos en la Unum sintde Juan
Pablo II

Treinta y un años después de la clausura del Concilio,Juan Pablo II,
con santa urgencia, promulgó la Ut unum sint (25.V.1995) que medita,
precisa, amplía y aplica la declaración Unitatis redintegratio en la gue llama a las comunidades existentes en no plena comunión con la Iglesia
Católica, "a derribar los muros de la división y la desconfianza". Este
"compromiso ecuménico" debe fundarse en la conversión y en la oradón
para abrir el camino a la "plena comunión" confiada a Pedro, desde el
comienzo31•
La división contradice la voluntad de Cristo y el único camino ecuménico es la Iglesia única y visible On 17, 21). La unidad que se busca
"pertenece... al ser mismo de la comunidad" constituida de fe, sacramentos y jerarquía; es la Iglesia Católica la que, desde hace dos mil
años, "ha permanecido en la unidad" y Ella es la única Comunidad pe,jectd'; las demás comunidades tienen sólo una comunión imperfecta o parcial12. Los elementos comunes desde el comienzo "pertenecen por derecho a la única Iglesia de Cristo" y en las comunidades "separadas"
están dispersos pero llamados a la unidad donde encontrarán su plenitud.

Supuestas la necesidad de la conversión personal y comunitaria y la
intangibilidad del depósito de la fe, "la unidad... sólo se puede realizar
en la adhesión común al contenido íntegro de la fe reveladd'; el Papa se pregunta: "¿Quién consideraría legítima una reconciliación lograda a costa de
33
la Verdad?" • ¿Quién o quiénes se atreverían? Sí sabemos quiénes: por
ejemplo Karl Rahner y Heinrich Fries que sostuvieron una pseudo
"unión" fuera y por encima de los no-acuerdos esenciales; otros no tan
notorios y algunos más o menos anónimos.
Los agentes del verdadero ecumenismo somos todos y cada uno según s11 capacidad; aunque los impedimentos no estén superados, mediante la oración estamos "recorriendo el camino hacia la unidad plena"34 y
reconocemos las condiciones para el diálogo auténtico: éste supone un
examen de conciencia (haber pecado contra la unidad) y disposición a
la conversión evitando cuidadosamente esa "forma de reduccionismo o
de fácil 'estar de acuerdo"'35•

a) El Cuerpo Místico en comunión perfecta. Las co,nunidades m comunión imper-

fecta y diálogo ecuménico

31

Ut 11nr1n1 finl, nº 1-4, San Pablo, Bs. As., 1995.
Op. cit., I, I, nº 11.
33 Op. cit., I, nº 18.
34
Op. cit., I, nº 23.
35
Op. cit., I, nº 38.
32

28 Salvete,

Fratns, II, nº 33 y 34.
Ecclesiam S11am, B, nº 53.
30 Ecclesiam Suan1, IV, nº 119.
29

49

�ALBERTO CATURELLI

50

El verdadero ecumenismo tiene sus frutos: aunque "no es posible todavid' concelebrar la misma liturgia eucarística", "tenemos el ardiente
3
deseo de celebrar juntos la única Eucaristía del Señor'' 6, por la conversión que permita la total comunión con la Iglesia plenamente verdadera
37
que es la Iglesia Católica .
El Santo Padre relata después con cierta minuciosidad su diálogo
con las Iglesias de Oriente en procura de la "plena comunión" aunque,
con las comunidades provenientes de la reforma "existen discrepancias
39
de gran peso"38, las que "ponen limites incluso a la colaboración" •
Pero todo lo puede la caridad.

b) Losfrutos del diálogo y la comunión con &amp;ma

Cent:

El mejor conocimiento recíproco y las convergencias doctrinales
"no son suficientes" para la plena unidad: de esa unidad fundamental
parcial hay que llegar a la unidad visible, de manera que "las Iglesias realicen verdaderamente el signo de aquella comunión plena en la Iglesia
una, santa, católica y apostólica que se realizará en la concelebración
40
eucarística" en la comunión "de la única Iglesia querida por Cristo" •
Hay discordancias en temas esenciales y, "la exigencia de la verdad
debe llegar hasta el fondo',41; el "diálogo de conversión" debe continuar mientras "la Iglesia Católica es consciente de haber conservado el
ministerio del Sucesor del Apóstol Pedro". No obstante la Iglesia Católica no puede renunciar a la misión de Pedro y a su primado que se ejerce en todos los niveles, sobre todo el de la unidad; de modo que la
deseada "comunión de las Iglesias particulares con la Iglesia de Roma,
de sus Obispos con el Obispo de Roma, es un requisito esencial -en el
2
designio de Dios- para la comunión plena y visible',4 • ¿Cómo alcanzar
este fin? Por la oración, con la acción de gracias, con la esperanza.
c) La confirmación del ecumenismo verdadero en la declaración Dominus Iesus
Los cinco años comprendidos entre la Ut unum sint y el 2000, contemplan la invasión progresiva del relativismo más radical que afecta
Op. cit., II, nº 45; el subrayado es mío.
Op. cit., TI, nº 47.
38 Op. cit., 11, nº 64.
39 Op. cit., U, nº 75.
40 Op. cit., IIl, nº 78.
41 Op. cit., Ill, nº 79.
42 Op. cit., Ill, nº 97; el subrayado es mío..

36
37

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

51

no poco a muchos católicos e instituciones autodenominadas católicas
q~e parecen haber perdido la fe. la Sagrada Congregación para la doctnna de la fe, en ~se momento presidida por el cardenal Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, con la ratificación y confirmación del Santo
Padre (magisterio ordinario), publicó la declaración Dominus Iesus sobre
la unicidad y universalidad salvífica de Cristo y la Iglesia Católica

(6.VIII.2000).
El diálogo natural nunca supone la renuncia a la afirmación de la
unidad Y unicidad de la verdad objetiva evidenciada en la conciencia
h~ana; del mismo modo en el Orden sobrenatural, el llamado "diálo~o 1.nterr~ligioso" no implica lá más mínima renuncia a la verdadera Iglesia de Cnsto que es 1~ Ig~esia Católica; el llamado "pluralismo religioso"
lo es de hecho, de rungun modo puede serlo de iure-.. debemos afirmar
pues, "la subsistencia en la Iglesia Católica de la única Iglesia de Cris~
to"43· Un "P1uralismo " contradi·ctoriamente "esencial" no sólo es
opuesto a la recta doctrina católica, sino, ante todo, al mero orden natural.
" El, r~la~~smo, ~l historicismo y_ el subjetivismo filosófico primero y
teologi.co. despues, han conduado al "vaciamiento metafísico del
acontecuruento de la en~arnación histórica del Logos eterno, reducido a
u~ me:o. aparecer de Dios en la historia" y así la misma Iglesia y Jesucns~~ pierden su ~arácter de verdad absoluta y de universalidad salvífica · Para remediar el daño producido por esta "mentalidad relativis~•: es necesario "reiterar el carácter definitivo y completo de la revelacion
· ,,4s. La supuesta y falsa complementación de las otras
. .de Jesucnsto
religione~ es contraria a la fe pues ninguna religión histórica absolutamen~e mng~~a, ofre~e "la verdad completa" sobre Dios s~o sólo la
Iglesia Catolica; es unprescindible mantener la distinción entre la je
teo/ooa/
· de 1as otras religiones;
.
;&gt;' y la mera ereencta
a veces se las identifica
erron~am~nte y~e olvida que la creencia en las otras religiones "es una
expe~encia religi_os~ todavía en búsqueda de la verdad absoluta y carente
todaV1a del asent1m.1ento a Dios que se revela"46•
El documento no da nombres (pero nosotros sabemos a quiénes se
refi ere) cuando dice que " en 1a reflex.ion
· , teologica
, . contemporánea a
menudo
·
, d e Nazaret como si fuese una
'
fi
. emerge
, . un acercarruento
a J esus
gura hiStonca particular y finita", apenas "uno de los tantos rostros
~3 D 1111.
mu ¡,esus,
44

°

nº 4; ed. San Pablo, Bs. As., 2000.

Op. cit., nº 4 in fine.
45 Op. cit., nº 5.

,

46Q'P· et/.,
· n o 7; el subrayado es mío.

.

�.
,,41 D
ál
que el Logos habría asumido en el curso d e1 tiempo . e an ogo
modo se niega la unicidad y universalidad salvífica del misterio de Cristo que, para la fe católica se ha cumplido para siempre en la Encamación, muerte y resurrección de Cristo':&gt;48; la Iglesia Católica no niega las
figuras y elementos positivos de las otras religiones que puedan entrar
en el plan salvífico de Cristo; corresponde, pues, investigar estos aportes "bajo la guía del Magisterio de la Iglesia".
Lejos de eliminar términos como "unidad", "unicidad", "universalidad", como quieren algunos, debemos subrayarlos porque expresan "la
fidelidad al dato revelado", como enseña el Concilio, "así como hay un
solo Cristo, uno solo es su cuerpo, una sola es su Esposa: una sola
Iglesia Católica y apostólica cuya continuidad radica "en la sucesión
apostólica"49 • Tal es la única Iglesia integralmente Verdadera que subsis te en la Iglesia Católica "gobernada por el sucesor de Pedro y por los
50
Obispos en comunión con él" •

Cent

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

ALBERTO CATURELLI

52

Las otras "comunidades eclesiales que no han conservado el Episcopado válido y la genuina e íntegra sustancia del misterio eucarístico,
no son Iglesia en sentido propio" y sólo "están en una cierta comunión...
imperfecta, con la Iglesia"51 • En cuanto a las diversas tradiciones religiosas "no se les puede atribuir un origen divino ni una eficacia salvífi52
ca ex opere operato, que es propia de los sacramentos cristianos" •
Si bien es cierto que los no cristianos pueden recibir la gracia clivina,
sigue siendo verdad que, objetivamente, no poseen la plenitud de los medios salvíficos. La Iglesia quiere el diálogo ecuménico, pero "la paridad,
que es presupuesto del diálogo, se refiere a la iguaMad de la dignidad perso~al
de las partes, no a los contenidos doctrinales ni mucho menos a Jesucns.
,,53
to ... comparado con los fundadores dl
e as otras religtones .
La verdad de siempre, una y única, enseñada desde Jerusalén al
Concilio Vaticano II, desde San Pedro a Benedicto XVI, es reiterada
aquí. No en las otras religiones, no en las comunidades de comunión
imperfecta, sino sólo en la Iglesia Católica, Esposa una y única de Cris-

to Salvador.

Op. cit., nº 9.
Op. cit., III, n' 14.
49 Op. cit., IV, nº 15; cf. u1men genti11m, nº 6 y 8; Unitatú redintegratio, nº 4.
so Op. cit., IV, nº 16 y L11me111genhum, nº 8.
5t Op. cit., IV, nº 17; el subrayado es núo.
52 Op.,cit., VI, nº 21.
53 Op. cit., VI, nº 22,; los subrayados, salvo el témúno "paridad", son núos.

47

53

5. Falso y verdadero ecumenismo
Una mera componenda, aunque sea el resultado de una hermenéutica
fina y doctísima (pero falsa) es falso "ecumenismo"; en realidad es
opuesto al ecumenismo que supone la unidad y unicidad de la Verdad;
" ecumerusmo
.
" , aunque se use profusamente y confusamente, es una
palabra vacía que expresa el vado del sincretismo.
. S~ría imp~sible hablar de ecumenismo (carácter esencial de la Iglesia) si la Iglesia no fuese una. Los primeros Padres lo veían con absoluta claridad: San J ustino, por ejemplo, explicaba que en todas las religiones, en todos los hombres, existen "unos como gérmenes de verdad"
(spérmata afétheias)54; es decir, como una parte del lógos spermaticó;, pero
todos necesitan llegar al conocimiento y contemplación del Lógos Pantós
55
que es Cristo • Y éste sólo se revela en la única y una Iglesia de Cristo.
La infinita distancia entre las semillas de verdad (de la única verdad)
que pugnan desde la tierra del orden natural y la revelación del Lógos
total, sólo puede ser salvada por Cristo Redentor, el único mediador,
que confía a la única Iglesia, su Esposa, el sagrado depósito. Éste sí es
el único y verdadero ecumenismo.
El falso ecumenismo supone la evolución esencial del dogma (que
San ~ío X condenó en la Pascendt) e ignora el desarrollo ("evolución" si
se q~ere) homogéneo efectuado por conclusión teológica y que Santo
Tomas llama explicatio ftdei, que muestra el "crecimiento" siempre en el
mismo sentido56•

_Es falso un "ecumenismo" de componenda que suponga que es
truembro actual de la Iglesia quien no está unido a su Cabeza; la mera
s~~ º. ~di~i~n extrínseca e imperfecta de "las iglesias" constituye una
adtct~n morgamca; por eso, las llamadas comunidades imperfectas no son
Iglesza, como explica la Dominus Iesus (nº 17); esta carencia abismal sólo
se cura por la conversión.
Es fals? "ecumenismo" el que "junta" lo heterogéneo disimulando,
no exporuendo o soslayando la integridad de la doctrina; ¡cuidado! ¡no
~ea que se molesten u ofendan porque predicamos la única doctrina
lntegralmente verdadera! Sería falso ecumenismo no encarar francamente las divergencias esenciales en cuanto a la interpretación de la

48

54

Apo/Qgía I, 44, 10.
Apo/.ogía II, 7, 3.
.
56
Cf. l~ _extraordinaria obra del P. Feo. Marin Solá, O.P., La evo/11ción homogénea
del dogma cattiíico, 2 ed., Bibl. de Autores Cristianos, Madrid, 1963.
55

2

�ALBERTO CATURELLI

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

Verdad revelada. Tenemos los católicos la seguridad del Magisterio que
guarda y enseña el sagrado depósito que vuelve casi ridículos los diversos irenismos. Pío XII alertaba contra el "irenismo" que se oculta a veces
"bajo capa de virtud"; quiere pasar por alto "las cuestiones que dividen
a los hombres" y así "reconciliar opiniones contrarias aun en el campo
dogmático"; hasta se quiere reformar "la teología y su método" y conquistados, dice el Papa, por imprudente irenismo, quieren restablecer la
unidad fraterna conduciendo a la ruina la integridad de la fe57• La solicitud de acercarnos a los hermanos, agrega Pablo VI, "no puede consentir el relajamiento del compromiso de conservar nuestra fe"; en el fondo, "los así llamados irenismo y sincretismo... parecen no significar
sino una especie de escepticismo respecto de la fuerza y la esencia de la
palabra de Dios que queremos anunciar"58• Lo mismo enseña Juan
Pablo II en su encíclica sobre el ecumenismo59•

que esperamos con los brazos abiertos en la una y única Madre Común, cuya Cabeza es Cristo-Crucificado en Jerusalén.

54

Cent

No hay, pues, lugar para acomodos, para "compromisos" equívocos, para componendas y respeto humanos. Veo y leo muchas veces
noticias sobre asambleas, reuniones y congresos "ecuménicos" que se
parecen demasiado a sincretismos que puedan dejarnos tranquilos (así
nadie nos persigue y todos nos "quieren" bien), pero los tales vulneran
lo esencial. Dejemos siempre que sea el Vicario de Cristo quien nos
guíe y los Obispos en comunidad con él. Ellos sabrán discernir el falso
del verdadero ecumenismo.
Un párrafo final para los "hermanos separados", los judíos y los
demás. Los protestantes son nuestros hermanos por la fe en Jesucristo
y por el Bautismo en Cristo; en cuanto por desgracia, están fuera de la
unidad orgánica de la Iglesia y no disponen de la plenitud de los medios sobrenaturales de la salvación, existen separados de la comunión
perfecta.
Los judíos pueden ser llamados, como dijo Juan Pablo II, los ''hermanos mayores" en el Señor Yahvé que se reveló a nuestro Padre
Abraham y en cuya descendencia vino el Mesías Salvador. Son, pues,
"mayores" en cuanto "nacieron" primero por la Alianza de Y ahvé con
su pueblo. No son "mayores" propiamente en cuanto a la plenitud de
la revelación en Cristo, no-recibido, no-aceptado; constituyen para
nosotros un misterio de fe o de perfidia, de salvación o de iniquidad,
de caridad o de odio, de esperanza o desesperación. Pueblo sagrado al
57

Humani GeneriI, I, nº 6, ll, nº 20.
Ecdesian, S11a111, II nº 93.
59 Ut 1m11n1 sint, nº 36 in fine, nº 38, 42, 79 y el Concilio Vaticano II que el Papa
va exponiendo: Unilatis redintegratio, nº 4 y 11.
58

55

Todos los hombres, de toda religión o de ninguna, son nuestros
~ermanos en cuant~ c~eados a imagen y semejanza y miembros potenciales ~el- Cuerpo_ Místico; ellos esperan que les sea predicada la Palabra
por la uruca Iglesia verdadera que es la Iglesia Católica.
La oración juega aquí un papel esencial.

No:,otros rogamos al Salvador q11eya conocemos por la fe y le imploramos: ''Ven
SenorJesús" (Ap 22, 20).
,
Pedimos por los hermanos ortodoxos: ¡Señor, que reconozcan a Pedro tu Vicario!
Rogamospor los ''hermanos separados'~· ¡Señor, que vuelvan a Cristo!
Rogamos por losjudíos: ¡Que te reconozcan, Senor!
Imploramos por todos los demás: ¡Que te descubrany vengan a Casa, Señor!

�FILOSOFÍA DE LA MUERTE EN
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Dr. Eudaldo Forment
Catedrático de Metafísica de la
Universidad de Barcelona

1. Basave Femández del Valle, pensador integral del siglo XX

S

in duda, la muerte del Excmo. Sr. Dr. D. Agustín Fernández del
Valle, el pasado sábado, 14 de enero de 2006, a los ochenta y dos
años de edad, después de una larga y penosa enfermedad, ha afectado y conmovido profundamente a sus familiares, como es natural, a
sus muchos amigos, entre los que me cabe el honor de contarme, discípulos, alumnos y lectores de todo el mundo de sus numerosas obras.
Filósofo, diplomático, jurisconsulto, educador y humanista, Catedrático
de filosofía y de derecho en la Universidad de Nuevo León y en la
Universidad Regiomontana, Rector Emérito de esta última, y Catedrático de Metafísica y Antropología Filosófica en la Academia Internacional de Filosofía de Llechtenstein, Basave era el Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía, miembro del Consejo Directivo de la
Federación Internacional de Sociedades de Filosofía, y de varias academias de todo el mundo.
También tuvo un papel muy destacado en la organización y participación de los más importantes Congresos Internacionales de filosofía
de los últimos años. Su labor ha sido reconocida mundialmente, como
lo revelan los numerosos premios internacionales que se le concedieron y las varias condecoraciones de Alemania, Francia, Estados Unidos, Italia, Portugal, España y el Vaticano. Su autoridad y prestigio
intelectual en el mundo de hoy se debe principalmente a sus más de

�58

EUDALDO FORMENT

treinta obras, varias de ellas traducidas al inglés, francés, italiano, portugués y griego.
Sus obras principales son Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset
(1950); Ideario Filosófico (1953 y 1961); Filosofta del hombre (1957 y

1963); Existencialistasy existencialismo (1958); Filosofta del Quijote (1959 y
1988); Metafísica de la muerte (1965 y 1983); La Escuela Jusjilosóftca Española de los Siglos de Oro (1973); Teoria de la Democracia (1976); La cosmovisión
de Franz Kafka (1977); Tratado de metajisica. Teoría de la ''Habencia"
(1982); Filosofta del Derecho Internacional (1985); La sinrazón metafísica del
ateísmo (1986); Vocación y estilo de México. Fundamentos de la Mexicanidad
(1989); Teoría del Estado (1995); Tratado de Filosofta. Amor a la sabiduria
como propedéutica de salvación (1995); y Filosofta del Derecho. Fundamentos J
prqyecciones de la ftlosofta juridica (2001 ).

Cen

Su fama internacional como representante de la filosofía cristiana
1
actual rebasa desde hace varios años el continente americano • En esta
corriente filosófica quedó situado como afín al agustianismo, aunque se
movió con total libertad, intentando sobrepasar, no sustituyendo, sino
hondeando, el pensamiento clásico. Todas sus obras, junto con los
numerosísimos arúculos, ponencias a congresos y conferencias, constituyen un nuevo sistema filosófico, fundado en su teoría de la habencia.

1Entre la numerosa bibliografía sobre el Dr. Basave Fernández del Valle, se
puede citar: Hollhuber, Geschichte der Philosophie im spanischen Tvllt11rbernch, 1961. Munich, Reinhardt; H.E. DAVIS, utin American Thougt, Luisiana, University Press,
1972; S. SARTI, Panorama della Fiiosofia Ispanoamericana Conten,poranea,1916, Milán,
Cisalpino-Goleardica; l. QUILES, "Prólogo", en A Ba.save Femá11dez del Valle, Tratado
de Metaft.sica. Teoría de la habenda', 1982, México, Editorial Limusa, 13-23; VV.AA.:
Homemye al Dr. Agustín Basave Femández del Valle, 1984, Monterrey, Universidad Regiomontana;J. SEIFERT, "Agustín Basave: un gran hombre y un importante filósofo
de nuestros tiempos", en VV. AA., Homen&lt;efe al Dr. Agustín Ba.save Femá11dez del Valle.
En sm 35 años de investigacióny docencia, o.e., 605-616; E. FORMENT, "La metafísica de
la 'habencia' y de la muerte de Basave Femández del Valle" e n VV.AA., Filosofía de
Hispanoamérica. Aproximaciones alpanorama adual, Barcelona, ICE Universitat de Barcelona, 1987; A. GUY, Panorama de la Philosophie Ibéro-Amemaine, Ginebra, Patiño,
1989; J.R. SANABRIA-MAURICIO BEUCHOT, Historia de la filosofía tristiana m
México, 1994, México, Universidad Iberoamericana, 327-328; E. FORMENT, Historia
de la filosofía cristiana e11 México, en "Actualidad Bibliográfica" (1995), 32, 63, 146-147;
E. FORMENT, "Filosofía y salvación. El Tratado d1 Filoso.fta,de Agustín Basave Fernández del Valle, en Espíritu, 45, 114 (1996), 183-199.

FILOSOFIA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

59

2. El descubrimiento de la "habencia"
El ~istema basaviano se fundamenta en la "metafísica de la habencia"
un mtento d~ renovar la metafísica, tan cuestionada y cuestionable, ;
un esfuerzos~ precedentes por instaurar una nueva metafísica, superando la doctrma del ser, pero sin destruirla. Con el n 1 ·
"h be · "
d
.
eo ogtsmo
a neta , crea o por el nusmo Basave, se indica el universal concre~:~ edl c~njunto indiscriminado de todos los entes y de todas las posia es.

L a "h. ªbencia
· " _no es el ente, ni uno de sus constitutivos, la esencia 0
el ser, s1no el honzonte de lo que hay, donde se sitúa todo lo concreto
y todo lo abs:1acto. La habencia es, pero trasciende al concepto del ser
por~ue también puede ser, incluye el deber ser y cabe hablar de la nad;
~~a:v:. Es un concepto más amplio que el de ser, por albergar la totaa . e cuanto hay. ~a "habencia" representa un verdadero giro coperrucano en metafis1ca, porque si el ser no explica la totalidad de
cuanto hay, Basave propone que la totalidad de cuanto hay explique el
ser.
h bEl ~onocimiento de la habencia es pre-filosófico y atemático. La
a dencia se hace presente de un modo inmediato, porque estamos ins· · · , cierta que acompañada de la perceptal
. ,a os
. en ella· E s una 1ntwcion
c1on
mte
ectual
de
cinco
Pnmeros
·
• . . El pnncip10
. . . de presencia·
1
d
pnnc1p1os.
to ?, cuanto hay está de algún modo presente. El principio de partici~
p_a,cion, que afirma la inclusión de las partes en el todo por una vincula
cion esp~cio-temporal y la de entes, que son en la medida que se pare:
cen
parcialmente al Ser. Ab~~1~to. El principio
. . . de sentido: todo cuanto
ha es
y pensable con disposicion tendencial y conexa. Principio de contexto:
, . y en marco existen.al p todo
. . cuanto
.
.hay se o frece en marco logtco
Cl · . , nnapio
de smtaxis·· t od o cuanto h ay se presenta articulado en
d
fu ncion
e
algo
· .. no ruegan
.
.
. E stos pnncip1os
los primeros principios del
ente
. son su posibilidad como la
h b ' smo
. que' por suponer1os 1a habencia,
ª encia lo es de la entidad.
'
este fund
.
camDesde
o
. amento, Basave ha recorndo
todos los grandes
da I P s dedla re~lidad, proporcionando una visión unitaria, que recuergran es sistemas
, ya 1mposibles
·
.
Sonosmucha
. .' .que parecian
en nuestro tiempo.
tod , al s las posibilidades que ofrece su teoría de la "habencia"
avia gunas veces mal interpretada. No obstante, la filosofía basa2

.

AgustínLim
Basave Feroan
, dez D e·1 Valle. Tratado de mefall..;ra. Teoria de la ''Haben
cia" Méxi·c
'
usa, 1982.
,~~,
·
0,

�60

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

viana, por ser de la habencia, ofrece una perspectiva de gran profundidad abarca la totalidad y sitúa todos sus elementos en su lugar, mostrar:do su orden y la necesidad que implican. Ello es posible por _la
unidad conseguida gracias al despliegue del fundamento de la habenc1a,
3
que está así presente, en todas las cuestiones tratadas, como su trama •

3. La irracionalidad del ateísmo
Pocos años después de la publicación de su obra fundamental, T~atado
de metafisica. Teoría de la ''Habencia", apareció el libro Sinrazó~ meta.ftszca del
ateísmif'. Se evidencia en esta obra que las razones del ate1smo no son
de orden metafísico ni siquiera estrictamente racionales. El juicio ateísta de que Dios no existe es una proposición teórica, que no posee la
evidencia objetiva.

Ceo

Además de analizarse el ateísmo contemporáneo de un modo exhaustivo, se presenta la doctrina de la existencia y de la ~atural~za de
Dios. Sin negar el valor de las otras pruebas de la ~xisten;1a,de Dios, se
propone un nuevo argumento, que p~ede deno~se 'V~a de la p~enitud subsistencial". Su punto de partida es el afan de plerutud subs1stencial del hombre, que se muestra coexistiendo con el desamparo ontológico, como si fuese un contrapunto mu~ical. ~u análisis _lleva a la
afirmación de la Plenitud Subsistente e Infinita, ongen del afan de plenitud concreto y temporal.

La prueba se funda en el principio de finalida~. Si existe el afán de
plenitud subsistencial humano, que es un hecho mne~ble, es ~u~ _ha
existido y existe una Plenitud subsistente. De lo contr~no no _exist1r1an
los afanes de vida y más vida. Sin Dios el afán de plerutud, e mcluso la
misma idea de plenitud, serian un efecto sin causa. Por otra parte, el
efecto se asemeja a la causa. La causación eficiente y formal configuran
3Véase: I. QUILES, ''Prólogo", en A Basave Fernándezdel Valle, Tratado de Metafaica. Teoría de la habencia', 1982, México, Editorial Llmusa, 13-23; J. S~IFER;• "Agus-

tín Basave: un gran hombre y un importante filósofo de nuestros ~emp~s , ~n

:'1·

AA., Homenqe al Dr. Agustín Basave Fernández del Valle. En sm 35 anos de znve1h~aaon J
docencia, 1984, Universidad Regiomont.ana, Monterrey, 605-616; A. LOBATO,_ Agustín Basave y el retomo de la Metafísica", en VV. AA., Homenqe al Dr. Agushn Basave
Femández del Valle. En sus 35 años de investigación y docencia, o. c., 53~-551; E. FOR,:
MENT, ''La metafísica de la 'habencia' y de la muerte de Basave Fernandez del Valle
en VV.AA., Filos&lt;!fia de Hispanoamérica. Aproximaciones al panorama actual, Barcelona,
ICE U niversitat de Barcelona, 1987.
4Agustín Basave Femández Del Valle, La sinrazón metafísica del ateísmo, Universidad Regiomont.ana y Publicaciones Paulinas, 1986.

61

al hombre como ente deiforme. La causación final, como ente teotrópico. El argumento es, por tanto, una explicitación de la dimensión
teotrópica5.
4. Basave Femández del Valle, filósofo de México
Después de estas dos obras centrales en el sistema basaviano, que quedan situadas en el ámbito de la más alta metafísica, el Dr. Basave se
ocupó de una temática más concreta, pero sin abandonar la visión filosófica, con el rigor y la profundidad que le caracterizaban. Estudió el
misterio de su patria, México. Su obra Vocación y estilo de México, es una
visión filosófica, histórica, psicológica, política, artística, jurídica y cultural de México.
En más de mil páginas, se estudia la filosofía de la mexicanidad, la
filosofía mexicana, los rasgos psicológicos primordiales del mexicano,
el paisaje, sus ciudades y pueblos, los rasgos esenciales de las antiguas
culturas, el sentido de la "conquista espiritual" española, el humanismo
hispánico, la cultura mexicana, la lengua española hablada en México, la
filosofía de la historia de México, la religiosidad, la filosofía de la política mexicana, el sentido de la revolución mexicana, el afrancesamiento y
el ayanquizamiento, el arte, el México barroco, la literatura mexicana, la
muerte en el mexicano y el destino de México. La más importante novedad de la obra es que se ofrece una perspectiva de la realidad mexicana desde la metafísica.
Sus tesis principales se pueden sintetizar en tres. Primera: la esencia
de México se da en la existencia de los mexicanos, únicos seres substanciales. Es por los mexicanos, por lo que México existe. Segunda: no
existe una filosofía mexicana, sino varios filósofos mexicanos. T ercera:
México es un pueblo nuevo. Ni indio ni español, sino mestizo, mexicano. Debe evitar, por ello, la ambivalencia de un cierto desdén intelectualizado hacia los extranjeros, especialmente "gachupines", "franchutes" Y "gringos", y de un "malinchismo" o "la beata adoración por lo
exuanjero".

5

Véase: E. Forment, "La concepción de la Flosofia de Basave Fernández del
Valle", Córdoba, Congreso Internacional Extraordinario de Filosofia (1 987), 115-124 Congreso Internacional; E. Forment, "La metafísica de la 'ruÍbencia' y de la muerte de Basave
Femández del Valle" en VV.AA., Filosojia de Hispanoaménca. Aproximaciones alpanorama
actual, Barcelona,, ICE Universitat de Barcelona, 1987; A. GUY, Panorama de la Philosophie lbéro-Americaine, 1989, Ginebra, Patiño, 213-219.

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FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

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5. Filosofia y Salvación
Entre los caracteres de este nuevo pueblo, destaca las ocho siguientes:
1.

el estoicis,110 cristiano, porque el mexicano no se encuentra nunca
bien instalado en el ámbito de lo empírico;

2.

en el mexicano, vive a la vez un Quijote y un Sancho, asunción de
ideales generosos y realismo, agudo sentido de lo cotidiano y
profundo arraigo en lo real.

3.

acepta s11 vocación, llamada que viene de Dios, pero sabiendo que
necesita la invocación. La invocación, para el mexicano, es un
modo de vivir.

4.

el mexicano es archisusceptible. No es extraño que tenga un gran
sentido musical. México canta siempre. Posee además una
gran tradición cultural. Cuando en lo que es hoy Nueva York,
andaban todavía matando búfalos, en México existía ya una
Universidad, que se había fundado en 1533. México es un
pueblo que siente en indio y piensa en español.

5.

la espiritualidad me:xicana tiene una proyección histórica. "México es el

Cen

nombre de una esperanza humana", por su arraigado "personalismo trascendente".
6.

mantiene el señorío de aZfecasy españoles, que se manifiesta en su arte barroco. En un mundo alienado por la técnica el mexicano
mantiene su señorío.

7.

el mestizqje. Ese mestizaje cultural es el carácter más básico. Es
una nueva raza, que estrena una nueva alma, una alma mestiza,
que modifica lo español y lo indígena. Puede ser la base de una
nueva cultura sintética y ecuménica, cuya hora está por llegar.

8.

todos los mexicanos, mestizos, criollos, indios, además del
mestizaje cultural, coinciden en el guadalupismo. La devoción a la
Virgen de Guadalupe, popular y sencilla, está unida a la conciencia nacional, porque se estima que María es Madre de
México. Todos, incluso los extranjeros que viven México, son
cien por cien guadalupanos.6

Hace pocos años, el profesor Basave Fernández del Valle publicó Tratado de Filosofía. Amor a la sabiduría con10 propedéutica de salvación. La obra
es como una "síntesis epilogal" de todo el pensamiento basaviano. A
diferencia de las otras ciencias, la Filosofía implica un compromiso
vital, lo objetivo exige lo subjetivo. El saber filosófico así entendido
tiene una extraordinaria importancia para nuestra propia vida, y, en
parte, la vida de los otros, porque el filósofo deja de ser espectador
para convertirse en actor. La filosofía es "propedéutica de salvación"
por ayudar al hombre a conseguir su perfección natural.
La filosofía muestra el "para qué" de nuestra vida pero no el "cómo". Hace entrever la plenitud, pero sin proporcionar los medios para
alcanzarla. Nada filosófico, en cuanto tal, es salvador. Aungue la causa
del actual olvido de la salvación se haya dado en el ámbito de las ideas,
no se puede confiar en la filosofía, ni incluso en la filosofía cristiana,
para conseguir la salvación humana. Únicamente nos puede hacer recuperar la memoria y abrirnos a la aceptación del don de la salvación
divina.

La filosofía no tiene para el hombre poder salvador, pero puede ser
instrumento de salvación, que viene siempre de Dios, el único que salva. La filosofía tiene este carácter propedéutico en un doble sentido,
como contemplación de lo eterno, dimensión intelectiva, y también
dominio sobre lo temporal, disposición de las cosas materiales al servicio del hombre en su dimensión pragmática.
El problema del ser humano se aborda en su integridad, y, por tanto, con su apertura a la trascendencia. En su concepción del hombre,
Basave no se limita a describir su esencia, sino también a desvelar el
sentido de la misma vida humana y personal. En la antropología basaviana, o "integralismo antroposófico", se descubren dos vertientes de
la interioridad: la angustia y la esperanza. Esta dualidad psicológica
revela otra ontológica, que la origina: el desamparo metafísico y el afán
de plenitud substancial, que se oponen y presuponen mutuamente. El
afán de plenitud emerge de una dimensión más profunda: el teotropismo humano, que se explica porque el hombre es un ente deiforme7.
7

6Agustín Basave Fernández Del Valle, Vocación y estilo de México, Llrnusa, México, 1989.. Véase: J.R. SANABRIA-MAURICIO BEUCHOT, Historia de fa filosofía
cnstiana en México, 1994, México, Universidad Iberoamericana, 327-328; E. FORMENT, Filosofía de la mexicanidad, en "Actualidad Bibliográfica" (1990), 54, 161166.

Agustín Basave Femández Del Valle, Tratado de Filosf!fta. Amor a la sabiduria
como propedé11tica de salvación, Llmusa México, 1995. Véase: M. WEINSTEIN, "La polaridad del pensanúento filosófico mexicano de Agustín Basave", en VV. AA., Ho,f!enaje al Dr. Agustín Basave Femández del Valle. En sus 35 arios de i11vestigacióny docencia, 1984,
Universidad Regiomontana, Monterrey, 151-160; V. CAPANAGA, "Un filósofo

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6. Metafisica de la muerte

Con este titulo, el Dr. Basave publicó un libro sobre una temática que
ha estado presente en toda su obra8. El estudio metafísico de la muerte
del ser humano, que nuestro filósofo llama "óntica tanatológica" no es
marginal. Es uno de los grandes temas de la filosofia. La esencia de la
muerte se descubre solamente desde la consideración metafísica de la
naturaleza humana, que se logra a partir del examen de la habencia. La
muerte tiene un sentido análogo en el hombre, y, por ello, no es idéntica a la de los otros seres vivos. Por no tener un sentido utúvoco, se
plantea la muerte como problema. Para los animales la muerte es un
puro acaecer natural, para los hombres es un problema. Aunque el
hombre sabe que la muerte es algo propio y esencial de su naturaleza
humana, la concibe como un daño o un peligro.

Cen1

La muerte no supone una derrota definitiva. Los materialismos no
han podido probar que la muerte sea el fin definitivo. La esperanza es
expresión del afán de plenitud subsistencia!. Frente al ser-para-lamuerte heideggeriano, sostiene Basave que el hombre es un ser para la
salvación. La muerte se da con el concurso de la libertad. El hombre
no escoge el tipo de muerte, pero si decide su actitud en el morir: desesperación o esperanza. En el momento de morir se realiza un acto de
libertad últitna y concluyente, en el que se decide morir con amor, en
comunión con los otros y abiertos a Dios, o con odio excluyendo a los
demás y replegándonos en nosotros mismos. En egoísmo o en am~r9.
mexicano: Agustín Basave Fernández del Valle", en V. AA.,Homenqje al Dr. Agustín
Basave Femóndez del Valle. En stts 35 años de investigación y docencia, o. c., 398-399; J.
SEIFERT, "Agustín Basave: un gran hombre y un importante filósofo de nuestros
tiempos", en VV. AA., Holhmtye al Dr. Agustín Basave Femóndez del Valle. En sus 35
años de invesligacióny docencia, o.e., 605-616; E. FORMENT, "Filosofía y salvación. El
Tratado de Filosefla,de Agustín Basave Fernández del Valle, en Espíritu, 45, 114
(1996), 183-199.
8

Agustín Basave Fernández Del Valle, Metaftsica de la n,uerle, Editorial Augustinus, Madrid, 1965; 2º ed., Editorial Jus, México, 1973; 3ª ed., Llmusa, México, 1983.
9

:'Una

Vé~se: A. GUY,
visión filosófica de la muerte", en VV. AA., Ho111enqe al
Dr. Aguslin Basave Femandez del Valle. En sus 35 años de investigación y docencia 1984
Universidad Regiomontana, Monterrey, 329; ).R. SANABRIA, "Un modo de'filoso~
far", e~ Homenqje al Dr. Agustín Basave Femández del Valle. En s11s 35 años de inveshgatión
y docencia, o. c., 362-386;;E. Forment, "La metafísica de la ' habencia' y de la muerte de
Basave Fernández del Valle", en VV. AA, Fi/.osefla de Hispanoamérica. Aproxin,aciones al
~a,~oram~ a.tua~ 1?~7, Barcelona, Uni:ersi_tat de Barcelona, 151-203; E. Fonnent,
'Filosofía y salvac1on. El Tratado de Filosefia,de Agustín Basave Fernáodez del Valle
en Espíritu, 45,114 (1996), 183-199.
'

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

65

Estas serían, en síntesis, las ideas principales de la doctrina basaviana que, en nueve capítulos, se ofrecen en este ?riginal libro. Tiene gran
importancia, porque, por una parte, el pensamiento mo_derno, en ge~eral ha descuidado el tema de la muerte. En .muchos sistemas filosofico; ni aparece. Únicamente el existencialismo asumió el problema de la
muerte, intentando la comprensión del carácter mortal de~ ser human~.
En el ámbito de la filosofía cristiana, el Dr., Basave es qwen ha ofreCIdo una de las mejores reflexiones y puede también decirse la más completa.
7. La muerte y el hombre

El tema de la muerte ha estado presente a lo largo de toda la extensa
obra basaviana. Aunque ésta debe se denominada como "filosofía de la
habencia", también, en segundo lugar, puede calificarse como sabiduría
de la muerte. En una de sus primeras obras, muy conocida en España,
que apareció en 1957, Filosofía del hombre10, ~n s~ capítulo XI, titulado
"Meditatto mortis'~ cuenta que tuvo una expenenaa personal de la muerte muy pronto:
Cuando era niño me tocó presenciar cierta vez la muerte de una perra
que tuvimos en casa. Fue una muert~ ca~strófica: un , automóvil la
atropelló. Con la mirada doliente, el arumalito se arrastro hasta donde
estaban sus amos y siguió luego hasta llegar al cuarto donde solía dormir. Ahí se acostó resignadamente a la espera de la muerte. El animal
parecía tener un presentimiento de su inminente morir.

Todo hombre sabe que algún día, en algún momento, morirá, pero
no sabe cuando ni el modo.
Mors certa, hora incerta, dice el adagio latino. Si se nos permite echar mano de la terminología jurídica, diremos que la muerte es un ténnino incierto, dies incertus como solían decir los juristas romanos. Término, porque se trata de un acontecimiento futuro y de realización cierta. Incierto, por lo que atañe a la época de su realización. Y precisamente es esta
incertidumbre del 'cuándo' y el 'cómo' de mi muerte, la que hace que la
tenga siempre presente, espectralmente presente, como si la parca se
hubiese empeñado en tener suspendida sobre mi cabeza la guadaña
que ha de segar - sólo Dios sabe cuando- mi vida terrestrell_

IO Agustín Basave Fernández Jel Valle, Filosefia del ho,nbre. Fundamentos de Antroposofia Metafísica, Colección Austral, nº 1336, México, Espasa Calpe, 1963, 2ª ed.
11 !bid. p. 241.
.

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EUDALDO FORMENT
FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Sin embargo, es conveniente reproducir figuradamente la propia
muerte.

Cen1

Unamuno invit~ al lector para llegar a encontmrse cara a cara ante
la terrible esfinge de los misterios de la muerte, a recogerse en sí mismo, a figurarse un lento deshacerse del cuerpo. Aceptemos su invitación por un momento. Imaginemos cada uno el cuadro: la luz se me
apaga, las cosas enmudecen y no me dan sonido, envolviéndome en silencio; los objetos asideros se me derriten entre las manos, el piso se
me escurre debajo de los pies, los recuerdos se me desvanecen como
un desmayo, todo se me va disipando en la nada y yo mismo me voy
illsipando en ella; y ni aún la conciencia de la nada me queda siquiera
como fantástico agarradero de una sombra ... Estoy seguro de que si
nos impusiéramos con frecuencia la representación de esta escena,
nuestra vida variaría radicalmente. Las cosas, las personas, los problemas que a illario nos absorben y nos conmueven quedaóan muy djsminuidos de importancia. Como esas cosas, esas personas y esos problemas eran ocasionales, fugaces e intrascendentes, mi atención no tenía por qué concederle mayor interés que el necesario para ir ordenando mi vida a su fin 12.

sino que siempre será verdad. Es lo que San Agustín llamaba verdad
eterna
En la muerte se experimenta la soledad absoluta.
¡Curioso destino el del hombre!: nace para vivir entre el prójimo y
muere radicalmente solo. Por esa soledad pavorosa, no hay agonía que
esté exenta de grandeza. Y no sólo se trata de que moriré terriblemente
solo, sino que mi agonía y mi muerte van a ser exclusivamente mías,
con carácter singular, intransferible, único. Toda muerte es auténtica
porque en el morir no existe rúngún uso o convencionalismo social
que nos illspense de encararnos en carne viva con el problema. Si en la
vida me pude acoger a lo que hacía «la gente», en la muerte no me podré acoger a la efigie del honorable Don Cualquiera, porque da la casualidad de que yo y sólo yo soy el que se está muriendo; y a la muerte
no se le puede engañar con disfraces; esto lo sabe mejor que nadie ei
moribundo

Y ya que como meros filósofos nos está vedado, por la pureza del
método, introducirnos en las más altas regiones de lo sobrenatural, digamos al menos, como cristianos, que la muerte es la llegada a la plena
madurez de la nueva criatura; que en este sentido la muerte no es propiamente muerre, o si se prefiere, que es sólo cambio de estado; que la
nueva vida será, por su sobreabundante y sobrenatural riqueza, esencialmente inasequible a la precaria inteligencia y menguada imaginación
del hombre de la tierra; que nuestra sepa.ración de alma y cuerpo será
tan sólo temporal porque llegará el día en que resucite la carne en
.
14
cuerpos glonosos .

La vida entera -recta y sensatamente entenillda- es una preparación de
la muerte, de mi propia muerte, segura e incierta a la vez, que está ahí
rondándome, acechando un momento de descuido para asaltarme en
embos~ada. Ante es_e peligro hay que estar prestos. Es preciso que el
falso nec~r de la ~'lda no logre embriagarnos, porque ebrios no podremos ru prever ru evitar la agresión. Lo mejor es que al fin de la jornada nos encuentre sobrios, con la mirada limpia y los ojos bien abiertos...

En la muene se ve cumplido el afán de plenitud subsistencia! del
hombre.

Lo más grave de la muerte es que es única, definitiva. Sólo morimos
una vez y para siempre. Nuestro devenir vital, nuestro yo-programa
habrá concluido, encuéntrese en el estado que se encuentre. Ya no ca?en adiciones ni reformas. Los contornos del pasado adoptaran una fi¡eza desesperante.

Lo que ha ocurrido en el pasado se ha convertido en una verdad inam~vible. Y~ no podrá cambiar, aunque no existán los sujetos que la
realizaban.
. S1 en
. una fecha del pasado llovió, aunque ahora ya no ocurre, contmua siendo verdad que llovió. No sólo fue verdad aquel día,

12 lbíd.

p. 243.

13
•

El acto de morir debe estar acompañado de la esperanza cristiana,

Se impone esta conclusión: hay que estar alerta y preparados.

La muerte, exige esta previsión, porque es el final concluyente.

67

. Mi persona -actualización de un ser-devenir que da sentido y unidad al todo de la existencia individual- no está, en su propia esencia,
abocad~ a la muerte. Su teleología consustancial estriba en su propia
perfección y en la eternidad. En consecuencia, el trance supremo de la
muerte no le podrá alterar -en lo más núnimo- su causalidad final.

En la muerte, se pasa por el grado m_áximo de desamparo ontológico absoluto. Se vive una perdida total, excepto de mi mismo, de mi fin
último, Dios, con el que estoy relacionado:

13

lbíd., p. 244.

14 lbíd., p. 245.

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FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

dicho que le hacía gracia mi hablar y mi ser de mexicano, exclamó en
un hablar agitanado: -¡Sí! ¡Qué lástima que no seas torero! Y sonriendo
le contesté, quizás hasta acorde con un vago subconsciente: -¡Sí! ¡Qué
lástima! Eran las cuatro de la mañana. Se me vino a la mente, no sé por
qué, aquel poema de Nervo -hoy son otras mis preferencias poéticasque aprendí en mi adolescencia: «Si tú me dices: 'Ven' lo dejo todo». Y
me desprendí de golpe. Al otro día, camino a Huelva, evocaba vívidamente aquella fiesta. Y ahora, a varios años de distancia, aún sigo pensando que la fiesta es el elemento esencial del ocio. Y que el ocio tiene
primacía sobre el negocio. Y que el ocio y la fiesta tienen su legitimación y su fuente en el culto. Esto lo sabían los griegos y esto lo sabe-

La muerte no es una posibilidad remota, sino una posibilidad actualizada en tanto que posibilidad, una amenaza cierta y delimitante
que nos está siempre presente (...) La muerte, como riesgo fundamental de la existencia, es la condición de cualquier posibilidad determinada. Reconocer la muerte es reconocer la posibilidad de serle arrebatado
a la familia a los amigos v a mí mismo en mi actual situación de espíritu encfilllado. Pero la m~erte no me puede hacer perder mi religación
con el Ser fundamental y fundamentante. La muerte no me puede
arrebatar a Dios. Como riesgo ineliminable, me incita a la fidelidad
conmigo mismo y a la fidelidad con Dios. Y no puedo serle fiel a Dios
.
15
st. no me soy fie1a rru, nusmo
.

8. La muerte y el español

Cen1

Agustín Basave Femández del Valle en un libro, que posee una gran
belleza literaria, Visión de Andalucía16 y que ofrece su experiencia de
España, o mejor como siente lo que siempre consideró su segunda
patria, vuelve a reflexionar sobre la muerte y el modo como se la concibe y el papel que tiene en la cultura. Comprendió muy bien la rica
realidad española, que permite realizarse en distintos modos. Uno de
ellos, una de las maneras de ser español es la de Andalucía, que nuestro
autor, quizás por las profundas semejanzas con México, comprendió a
la perfección con una especial connaturalidad.
Cuenta en la obra:
Recuerdo una noche en Sevilla. En una esquina cualquiera me paré
a preguntar por el barrio de Triana. Al notar, por mi acento, que era
mexicano, tres andaluces -&lt;¡ue eran tres grandes estetas de la vida- me
invitaron a tomar un «chatillo» de manzanilla. Empezamos a beber y a
charlar. Nos fuimos a oír cantar y a ver bailar. Me olvidé del tiempo.
Me olvidé de todas las pesadumbres cotidianas. Y mi espíritu se preparó para la fiesta. La noche parecía eterna. Escuchaba, embelesado, las
improvisadas explicaciones que mis acompañantes hacían del baile por
«sevillanas». Mezclaban el baile con el Quijote y con la vida andaluza.
No osaba contradecirles en nada. Me invadía una felicidad secreta. Me
sentía ligado a toda esa circunstancia. «El baile refleja nuestra vida sevillana -nos decía un castizo amigo nuestro que estaba al lado-, cada
uno vive la vida como la siente y al final nos retiramos de ella sonriendo y dejamos el paso a los que nos siguen». Una morena clara, dorada
a fuego por el sol del cielo andaluz, de ojazos negros profundos y dulces, de pelo azabache, sostenido por dos nardos de perfume exquisito,
bailaba y reía conmigo. Con donaire y femineidad, después de haberme
15 Ibíd.,
16

p. 246

Agustín Basave Femández Del Valle, Colección Austral, nº 1391, México,
Espasa Calpe Mexicana, 1966.

mos los cristianos

17
·

El andaluz tiene igualmente un especial sentido de la muerte.
En la capilla del Hospital de la Caridad, en Sevilla, hay unos cuadros de Valdés-Leal que no se pueden contemplar sin un hondo estremecimiento. Todos los símbolos de nuestras grandezas humanas coronas, libros, espadas, mitras, cascos- son pisoteados por un esqueleto de huesos verdosos y de sonrisa punzante. Camina con un ataúd
debajo del brazo y una guadaña en una de sus huesudas garras. Es el
«Triunfo de la muerte». Con su pie izquierdo, el esqueleto aplasta un
mapamundi. ¿Frívola Sevilla? A unos cuantos metros de distancia está
el otro cuadro de este genio sombrío, amante de las orgías pirotécnicas, universal en su sabor pictórico, audaz en su paleta, implacable en
su temática escatológica. Dos ataúdes abiertos muestran los cadáveres,
en plena putrefacción, de un obispo y de un noble. La balanza de Dios
está sostenida, en el centro del cuadro, por una mano celestial. «Ni
más», dice la inscripción de uno de los platillos cargado de inmundicias
y desperdicios; «ni menos», son las palabras grabadas en el otro platillo
rebosante de joyas, cetros y coronas. Ambos pesan igual ante los ojos
del Infalible y Supremo Juez. Orbitas vacías, narices roídas, mandfüulas sin labios. Y emergiendo de esos cadáveres en putrefacción, una
18

gusanería viscosa y reptante. Sic transit gloriae mundi .

Estas y otras agudas observaciones le permiten concluir a Basave:
España, y particularmente Andalucía, es 'un país abierto a la muerte'.
Se recuerda, se admite, se corteja, se teme, se espera la muerte. En
otras naciones se oculta, o se disimula, o se adorna a la muerte. La
mala fe organizada trabaja para desterrar de la vida un hecho indesterrable 19.

17 Ibíd. pp. 119-120.
18

Ibíd., p. 121

19 Ibíd., pp. 127-128.

69

�70

71

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

dignidad humana, frente a las contingencias de la tauromaquia, reviste
1

Con su espíritu atento y penetrante, Basave Fernández del Valle supo ver en el espectáculo de la lidia de los toros una metafísica española
de la muerte. Sus principios generales serían los siguientes:
Vivimos -cuando vivimos auténticamente- en presencia de 1a
muerte. Contemplamos simpáticamente la muerte del prójimo y anticipamos imaginativamente 1a propia muerte. Mientras el nacimiento no
depende de nosotros, la actitud que asumiremos en el acto de morir
está en el ámbito de nuestra libertad. Cada uno se escoge a sí mismo
en el momento de la muerte de un modo singular, irúmitable, inopinado... Y no hay ulteriores opciones. Seremos lo que queremos ser. Moriremos con amor, en comunión con los otros y abiertos a Dios, o con
odio, excluyendo a los demás y replegándonos sobre nosotros mismos.
20
·

Nuestro ser adoptará su medida

El torero es el súnbolo del español ante la muerte.
El torero actualiza de manera espeluznante y elegante, a la vez, la
presencia del hombre ante la muerte. Con una capa o con una muleta
en la mano se sitúa -sólo, inerme, acongojado- frente al toro. ¿Cuál
será su destino en esa tarde de toros? No lo sabe. Él sólo advierte que
está comprometido a estar ahí, fijados los pies en la arena, en trance de
incertidumbre y riesgo, cara a la muerte. ¿Miedo? ¡Quién sabe! Preocupación -seria preocupación-, por lo menos. Alguno de los toros puede
ser un toro asesino. Hay que cumplir con el deber. Hay que tener vergüenza torera. El toro es el adversario y es el colaborador del torero.
De esa lucha y de esa colaboración tiene que surgir la belleza. Una belleza amenazada por la muerte real. En medio del terror de la cornada
y de la muerte nace la tauromaquia. El arte puede resultar trágico. Pero
ese terror y esa posible tragedia son transmutados en categorías estéticas. Y cuando triunfa el espíritu sobre la impetuosa bravura del animal,
sobreviene la «catarsis». El público observa al torero y se estremece.
Ahí está una criatura frágil, desamparada y expuesta a la muerte, que se
yergue en valiente y elegante postura. Si siente miedo, lo domina. Yo
diría que aquellas palabras atribuidas por Ángel Ganivet a Séneca se
aplican, como anillo al dedo, en el caso del torero: 'No te dejes vencer
por nada extraño a tu espíritu; piensa, en medio de los accidentes de la
vida, que tienes dentro de ti una fuerza, madre, algo fuerte e indestructible, como un eje diamantino, alrededor del cual giran los hechos
mezquinos que forman la trama del diario vivir; y sean cuales fueren
los sucesos que sobre ti caigan, sean de los que llamamos prósperos, o
de los que llamamos adversos, o de los que parecen envilecernos con
su contacto, manténte de tal modo firme y erguido, que al menos se
pueda decir siempre de ti que eres un hombre'. El torero no quiere
descomponer su figura a ningún precio. Es un hombre. Un hombre
que tiene que mantener un estilo auténtico. Y este mismo imperio de la

Cent

º lbíd., pp. 131-132.

2

un nervio ético. Hay valores que están por encima de la muerte2 -

9. La muerte y el quijotismo
Otro de los libros, que ha tenido gran éxito en España, especialmente en 2005, con motivo del cuarto centenario de la publicación de
primera parte de El Qufjote, es la Filosofía del Quijote'l2.· Para Basave, la
gran obra de Cervantes es una expresión del espíritu de los pueblos
hispánicos.
En la historia y en la conciencia hlspánica vivieron siempre los valores espirituales que encaman Don Quijote y Sancho. Estaba reservado al gerúo de Cervantes captar estas partículas de la naturaleza humana que flotaban en el cielo de España, para ennoblecer y embellecer la
vida. Pensanúento, sentimiento y acción se fundieron, con verdadero
amor y buen gusto, en esa amplia visión de la naturaleza humana que
23
•

nos ofrece el Quijote

Destaca también el pensador mexicano la profunda humanidad de
Cervantes al describir el pueblo de entonces.
Es el cortejo entero de los tipos humanos, pero visto con voluntad
bondadosa e inteligente. Quien ama la verdad, la justicia y el orden no
puede darnos una novela existencialista de lo absurdo.

ElQuijote puede considerarse como una obra de antropología metafísica, porque los grandes valores o ideales nobles y generosos quedan
simbolizados en sus protagonistas.
El valor intrínseco de los altos ideales nada sufre cuando una realidad adversa se resista a recibirlos en su seno. Cervantes, firme creyente
en la trascendencia de Dios, salva los valores enraizándolos en la Dei,dad',24•

El fin de Don Quijote no podría ser otro que la de su desaparición:
Don Quijote piensa, es un loco cuando obra. ¿Por qué discurriendo magrúficamente, las más de las veces, no puede actuar sensatamen21
22

lbíd., p. 132.
Agustín Basave Fernández Del Valle, filosofa del Quijote, nº 1289, México,

D.F., Espasa-Calpe, 1959, 1ª ed.
23 lbíd., pp. 50-51.
24 lbíd. p. 51.

�73

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

72

Explica seguidamente que:
te? Se lo impide su concepción metafísica de una realidad aparente Y
tornadiza, producida por los encantadores, y una subrealidad que sólo
él advierte. Don Quijote no muere; se evapora, por así decirlo. Alonso

En trance de muerte se opera una definitiva conversión, tras de
una auténtica autovaloración. Las obras pucamente egocéntricas ya no
cuentan nada. Es la hora suprema de la verdad, de la sinceridad. Don
Quijote no había sido malo. Días antes de caer enfermo le había dicho
a Don Álvaro de Tarfe: 'Yo no sé si soy bueno, pero sé decir que no
soy malo'. Siempre se pudo distinguir a Alonso Quijano 'el bueno' a

Quijano ya no quiere ser Don Quijote25.

Con notable y gran acierto, muy propio de su aguda inteligencia y
comprensión humana, Basave Fernández del Valle, apunta:

través de Don Quijoten_
El poeta no hizo que amásemos la sinrazón de Don Quijote, sino
sus ideales; y estos no muáeron. Tampoco podemos aceptar que toda
su fe y sus hechos fueron locura. Alonso Quijano, buen cristiano al fin
y al cabo, abominó los disparates y embelecos de los libros de caballeáa no los valores eternos del ideal caballeresco. La adversidad fue recibida por él, como un rayo de verdad enviado por Dios misericordioso. «Yo, señores, siento que me voy muriendo a toda prisa: déjense
burlas aparte, y tráiganme un confesor que me confiese... que en tales
trances como este no se ha de burlar el hombre con el ahna». (II, 74.)
Sabía, por el barro de que fue hecho, que morir era forzoso. ¿Por qué

Ct

26
·

La descripción de Cervantes de la muerte del protagonista tiene un

valor universal.
En presencia de la muerte, Alonso Quijano sabe que su yoprograrna, que su devenir vital va a concluir, encuéntrese en el estado
que se encuentre. Ya no caben adiciones ni reformas. Los contornos
del pasado hao adoptado una fijeza desesperante. Le queda, sin embargo, un medio para abonar su vida: el arrepentimiento. Todos los
hombres -hasta los santos- tienen por qué arrepentirse

no hacer la paz definitiva con Dios?

Para determinar el sentido de la muerte de Alonso Quijano, nuestro
autor indica también que:
La experiencia histórica enseña que la cercanía de la muerte acaba,
súbitamente, con la indiferencia en materia de religión". Añade, por
ello, que: "A punto de muerte, Don Quijote -que no era precisamente
un indiferente en materia religiosa- quiere pasar el trance «de tal modo
que diese a entender que no había sido mi vida tan mala que dejase renombre de loco: que puesto que lo he sido, no quema confirmar esta
verdad en mi muerte». Contempla la vida a la luz de la muerte. Quisiera, con una buena muerte, abonar y glorificar su vida toda, aunque
hubiese sido, en no escasa parte, la de un loco. Alaba el poder de Dios,
y su misericordia, por haberle devuelto el juicio ya libre y claro. Ahora
reconoce que ya no es Don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano, a quien sus costumbres le dieron renombre de bueno.

Según Basave en la muerte de Don Quijote hay un sentido de renuncia. Escribe:
Me importa hacer notar que esta renuncia tiene un sentido de donación, de entrega. Se renuncia al egocentrismo para entregarse al teocentrismo. Y para quitar cualquier sabor de conceptualismo abstracto,
digámoslo en términos más precisos: se renuncia al narcisismo del yo
para darse, generosamente, a Dios.
25

lbíd., p. 52
26 lbíd. p. 53.

Se advierte, en el último capítulo, el setenta y cuatro, de la segunda
p~e de El Quijote el carácter personal o propio de la muerte, que implica, por ello, la soledad.
Rodean a Alonso Quijano, en su lecho, sus familiares y amigos.
Con él está su buen amigo Sancho. Pero él siente que va a morir radicalmente solo. Por esa soledad pavorosa, no hay agonía que esté exenta de grandeza. Sabe de sobra, el caballero, que en el morir no existe
ningún uso o convencionalismo social que le dispense de encararse en
carne viva con el trance. Si en la vida se pudo acoger a las reglas de la
caballeáa andante, en la muerte tendrá que pasar por instantes privati28

vamente suyos, con un carácter singular, intransferible, único

•

Se cuenta en este capítulo que Don Quijote se confesó. "'Verdaderamen~e ~~ muere y verdaderamente está cuerdo Alonso Quijano el
Bue~o, dijo el cura. Muere, como la semilla, para vivir mejor. Ahora sí
despierta de su sueño. ¡No más locuras de esta vida mundanal! 'Señores, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño'. Ante la inminencia de la muerte han huido todos los pájaros. Ya no es tiempo de ilusiones vitales.
En definitiva, la terrible tragicomedia dé la obra, y de toda vida
humana, que, como la de Don Quijote y Alonso Quijano, tenga como
27

Ibíd. p. 59.

28 Ibíd., p.

60.

�EUDALDO FORMENT

74

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

resorte la bondad, queda expresada en esta sentenci~ de Sé?eca, cit~~a
por Basave: "La muerte es una necesidad i~~ ,e mvenc1ble: ¿qwen
puede quejarse de estar incluido en una condic1on que alcanza a todos?". 29

10. La muerte y Agustín Basave Fem ández del Valle
El alma de Don Quijote se descubre en los mexicanos, como_ se revelaba claramente en Don Agustín Basave y de manera parecida su
valentía y altivez ante la muerte. Dijo ya hace cincuenta años:

Ce

Nunca he podido digerir esas zarandajas inventadas por algún poeta que de improviso se ha sentido fil~so~o, a~ando que Pªr:,1 el
mexicano moderno la muerte carece de sigruficac1on, porque ha de1ado
de ser tránsito acceso a otra vida más vida que la nuestra. Según esto,
nuestra ind.ife:encia ante la muerte sería la otra cara de nuestra indiferencia ante la vida. Por fortuna, la verdad presenta otra cara muy distinta. El desprecio generoso y magnífico que el mexicano
hace
de la vida natural proviene en su más honda raíz del convencuruento de
que la vida 11af11ral es algo a tramubstanciar a sobrenaturalizar (...) no algo

ge~'":°º

definitivo y última manera de ser30 .

Si hubiera que definir a Don Agustín Fernández del Valle, en pocas
palabras, podría decirse que fue un mexicano de c~r~zón, de volunta~
y de pensamiento. Conocedor y enamorado de Mexico, del que dec1a
"cuya sola palabra me llena de amor''31, mexicanista auténtico, que contagiaba su amor a los que no hemos nacido en su tierra- pero que
hemos terminado amando a su suelo, a su cielo y a su pueblo-, fue un
gran hijo de México. Escribió:

75

tín", me causó una honda impresión. De hecho me impulso no sólo ha
mantener una gran amistad con su autor, siempre correspondida y superada, sino también a estudiar toda su obra. Las muchas conversaciones que mantuvimos personalmente y también por teléfono, carta y
últimamente por correo electrónico, me ayudaron a comprenderla, a
valorarla y a estimarla.
También he de manifestar que me quedaron muy grabadas sus últimas palabras de aquella ponencia, que transcribo como si fueran su
despedida:
Somos un prisionero cuya vida es una noche o un torrente entre
dos abismos. Pero los suspiros del hombre que cayó en un pozo encuentran eco en el Dios-verdad a quien invoca. El misterio del hombre, en san Agustín, termina en el misterio de Dios. Ama para ver las
postreras lontananzas, se siente cercado siempre por la Providencia.
Advierte la gracia del hombre-Dios y concluye por exclamar: 'He aquí
que ru estás lejos de Dios, ¡oh hombre!, y Dios muy arriba, lejos del
hombre; pero en medio se puso el Dios-hombre: reconoce a Cristo, y,
por el hombre, sube a Dios' (Serm., 82,6). Itinerario arqueópico y luminosos de un hombre en Cristo que salta, apoyado en su fundamento, a la lisis en donde todo estará a la vista en su más prístina patencia
(...) Somos amor -imperfecto, participado, enturbiado a menud~
porque nuestra vida es dádiva de amor, llamada por el amor y com3

prometida a vivir amorosamente',3 •

Amigo Don Agustín, buen amigo mexicano: ¡Descanse en el Amor
en paz¡

México, país de la luz, tierra que rinde culto a la muerte y a la flor.
Pero la flor vence a la muerte con su polen enamorado. Y aquí estamos nosotros, enamorados de esta tierra herida y desgarrada, sumados
a sus penas, a sus ansias, a sus luchas y a sus heridas...

32
•

Para terminar, he de confesar que conocí al Dr. Basave Fernández
del Valle hace ya casi veinte años, en un congreso sobre San Agustín en
Madrid. Su ponencia titulada "La antropología filosófica de San Agus29

Ibíd., p. 61.
Ídem, Filosojia del hombre, op. cit, p. 263.
31 Ídem, Vocacióny estilo de México, op. cit., p. 1042,
32 Ibíd., p. 1043.

30

33Agusón Basave Fernández D el Valle, "La antropología filosófica de San

Agusún", en Jornadas agustinianas. Con motivo del XVI Centenario de la conversión de san
Agmlfn, 22-24 de abril de 1987, Madrid, Federación Agustiniana Española, Estudio
Agustiniano, 1988, pp. 167-186.
' _

�EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE
Dr. Roberto Fricke*

E

ste estudio tiene la mira de analizar el papel que hiciera la religión en la formulación y expresión de la ética del filósofo
mexicano, Antonio Caso Andrade.

Un auto-denominado cristiano "heterodoxo," Caso bebió profundamente de las fuentes de la tradición y la Escritura cristianas. El tenía
sus propios conceptos de la fenomenología y la evolución de la religión. A menudo estas ideas le llevaban a entrar en debate con el Catolicismo Romano, la fe predominante de México. Mucho de su comentario sobre el dogmatismo e imperialismo del Catolicismo es muy severo.
Sin embargo, el pensamiento religioso de Caso se vio profundamente
influido por Tomás de Aquino, tanto como por los nústicos. Conforme a la estimación de Caso, La i111itación de Cristo de Thomas Kempis es
superada sólo por el pensamiento de San Francisco de Asís. Esto obedece al enfoque pragmático de éste de la imitación del Jesús histórico.
También, Caso ponía bastante atención a los reformadores, especialmente Lutero y Calvino. La disposición del alemán de resistir abusos en el campo de la religión llamaba la atención de Caso, pero rechazaba mucha de la teología de la Reforma. De forma enérgica Caso reaccionó negativamente ante la doctrina de la predestinación de Calvino.
• Roberto Fricke es un teólogo de origen norteamericano que dedicó la mayor
parte de su vida a la enseñanza en seminarios protestantes de América Latina, en países como: Cuba (antes de la revolución socialista), México y Costa Rica. Actualmente
retirado, se dedica a la traducción y escritura. Su más reciente libro es sobre hermenéutica bíblica.

�EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

78

79

2

Además de los reformadores del siglo dieciséis, otros personajes
protestantes le influyeron. Friedrich Schleiermacher y Rulolph Otto
son dos de las principales voces protestantes del siglo diecinueve que
encuentran eco en los conceptos religiosos de Caso. Aunque Caso tercamente se negaba a relacionarse con alguna expresión institucional de
la fe cristiana, en un momento de su vida se clasificó como un protestante liberal. Ciertamente, el liberalismo protestante del siglo diecinueve sí tuvo un efecto sobre Antonio Caso.
Como central en el sistema ético de Caso está la oposición entre el
egoísmo y el amor. Su obra más conocida, Lo existencia como economía,
como desinterés, y como caridad, es en realidad una exposición de la religión
cristiana en términos éticos. En ella desarrolla sus ideas tocantes al
ideal cristiano del amor como opuesto al egocentrismo del enfoque
"económico" de la vida. Según Caso, economía se describe como "el
1
máximo provecho por el menor esfuerzo.'' Este concepto se refleja en
toda forma del materialismo, especialmente en el Marxismo. Lo existencia fue comenzada temprano en la carrera literaria del filósofo mexicano, y su tema se reflejó durante toda su vida. En sus escritos y conferencias tempranos, Caso apelaba el lado espiritual del hombre para
combatir el positivismo materialista. En su vida posterior, él uso la misma conceptualización para formular su comprensión del humanismo
cristiano. Para Caso, el hombre verdadero era la persona que reflejaba
en su vida los frutos del amor. Así, la verdadera humanidad podía verse
en la persona de Cristo; esto obedecía mayormente al espíritu sacrificial
de Jesús.

en una vida moral. Sin embargo, este Cristianismo filosófico de Caso
no ha derivado de un análisis de los dogmas de la fe cristiana; más bien,
resulta de la observación de las vidas tanto como de las enseñanzas de
las grandes figuras del Cristianismo histórico.

El papel del Jesús histórico en la ética de Caso
En su evaluación del Jesús histórico, Caso nunca emplea las declaraciones clásicas de los credos, aunque a veces es evidente que él está
plenamente consciente de ellas.3 Una cosa es segura, no hay ni pizca del
docetismo en Caso. No hay ningún intento por elevar la divinidad de
Jesús al extremo de que se haga cuestionable su humanidad. Hay evidencias en los escritos de Caso al respecto, pues, por ejemplo, concordaba con algunos teólogos protestantes liberales del siglo diecinueve en
sus conceptos de la total humanidad de Jesús y su "influencia moral" No
obstante, en toda la historia de Caso esto no se ve hasta que él confiesa
que no se puede conocer en esencia ni a Dios ni al hombre. La ambigüedad de Caso tocante a la persona y la obra de Cristo no es mayor
que la de la mayoría de los credos clásicos.
Antonio Caso estaba plenamente convencido de que el poder inusual de Jesús no se podía achacar a ninguna especie de magia. En un
artículo titulado "Jesucristo y la magia" Caso habla extensamente sobre
las cosas básicas que la religión y la magia tienen en común. También
clarifica sus radicales puntos de divergencia. Aclara que Jesús no fue
ningún mago, sino que el suyo era un poder de otra índole.
Jesucristo, un constante obrero de prodigios, nunca se portaba como
un mago, sino, más bien, como un hombre religioso y un místico supremo. Jesús cree y obra por el amor. El rechaza toda oportunidad de
poner a un uso mágico los poderes misteriosos a los cuales, su clarividencia y santidad, son revelados. Su actitud de abnegación contrasta
con el utilitarismo de las técnicas mágicas. Por esta razón, una ciencia
diabólica que sólo aspira a la dominación y el utilitarismo nunca puede
encontrarse en el Cristianismo; por esta razón, la religión más elevada
de la historia y la moralidad más pura juntas se han basado en la enseñanza de Jesús. 4

El Cristianismo histórico y la ética en Caso
La esencia del pensamiento de Antonio Caso refleja más que sencillos
principios cristianos. Su sistema filosófico, toda su filosofía, no es meramente de énfasis cristiano; aunque más bien, su pensamiento pudiera
ser llamado Cristianismo filosófico. Es así, porque para Caso la filosofía tanto como el Cristianismo están diseñados para ser llevados a cabo
1

Antonio Caso Andrade, ''La existencia corno economía, como desinterés, y
como caridad" en Obras con,pletas de Antonio Caso, editadas por Rosa Krauze de Kolteniuk, 13 tornos (México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1971 ), 3
(1972): 9. Nota: Este ensayo se basa en mi disertación doctoral presentada en una
universidad norteamericana. Las citas directas tomadas de obras publicadas en español fueron traducidas por mí al inglés. Ahora, por carecer de las fuentes originales,
me veo obligado a traducir las mismas citas del inglés al español. Seguramente, los
que tienen acceso a las obras originales verán algunas diferencias de expresión

Caso basa las susodichas declaraciones en su análisis de las historias
de la tentación de Jesús en los Evangelios y asevera que Jesús optó por
trabajar tal como hizo, abnegadamente, por el amor. Pero ¿cuál fue el
2

Femando Salmerón, "Prólogo" en Obr,; Con,pletas 4:xxi.
Antonio Caso, El cono místicoy el telescopio mágico en Obras completas 1:441.
4
Antonio Caso, JeS11cristo y la magia en Obras completas 4:239-240.

3

�origen de ese amor, ese altruismo total? ¿Era simplemente "lo divino" en
Jesús que hacía que se portara así? En cierto sentido, Caso responde a
esta pregunta con un sí. Pero es una divinidad latente en todo hombre
y accesible a él. Jesús es hombre, completamente hombre, pero también divino, totalmente divino. El es la síntesis entre el hombre y lo
infuúto.5 Jesús es lo que todo hombre debiera ser. ¿Cuál es la dinámica
que hace posible que todos los hombres emulen a Jesús? ¿Será algún
acto de la gracia divina que viene al hombre, habilitándolo para que
viva la vida moral? En este punto, Caso esquiva un poco, pero a la larga confiesa que es Dios quien hace posible la moralidad. Su agnosticismo tocante al conocimiento de lo último, el ding an sich, hace que
escoja con cuidado sus palabras, pero sí admite que la moralidad sólo
6
puede llegar mediante la intervención de Dios.

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

80

La descripción por Caso de cómo Dios interviene para hacer posible la moralidad, definitivamente no está expresada en términos religiosos "ortodoxos." Para Caso, Dios y la posibilidad de la moralidad del
hombre están íntimamente conectados con la persona de Jesús. Jesús
es el ejemplo y la prueba de que otro orden de existencia es real. Caso
afirma que la respuesta de Jesús a la tentación de Satanás, para que
convirtiera las piedras en pan, revela la genuina existencia de este otro
orden de vida.
"No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la
boca de Dios" ... Habiendo rechazado el impulso del egoísmo, la invitación a cometer el acto diabólico, el Cristo pronuncia la palabra la cual
asegura que, además de las necesidades animales, existe otra vida en la
cual se vive no sólo de pan. Esta vida superior significa la absoluta
contingencia de la vida animal. Tiene que ver con otro mundo que es
superior al natural; eso es, un mundo sobrenatural. Jesús afirma por su
ejemplo y su palabra pertenecer a este mundo superior el cual constantemente limita y restringe la expansión de la vida inferior.7

Pese al concepto de Caso de que Jesús sea prueba contundente de la
existencia de lo sobrenatural, sostiene que la ética es estrictamente una
empresa humana. En su obra Doctn·na e ideas, Caso esclarece esto:
... porque la moralidad es una creación puramente humana; es decir,
una forma de existencia inventada por el hombre para realizar completamente su propia naturaleza, y la naturaleza universal. La ética es un
riesgo, un peligro heroico, una búsqueda constante de algo que existe
sólo en la conciencia del justo. Pero, una vez que alguien viva heroica y

peligrosamente para lograr la moralidad, entonces su vida llega a ser un
ejemplo; y es como que nos sentirnos humillados si no somos capaces
de vivir como los santos. Es por esto que el ejemplo es la ley moral. Ya
que Jesucristo y Sakiamuni vivieron así, ellos nos obligaron a todos a
seguirlos... Toda moralidad consiste en ser superior como los superiores y excepcional como los excepcionales. 8

La cita anterior indica bien claramente que Caso tenía mucho en

común con el pensamiento protestante liberal del siglo diecinueve el
cual recalcaba a Jesús como el ejemplo moral.
Aunque rechazaba totalmente el concepto del progreso moral en un
sentido social o racial, Caso, junto con Bergson, dice que algunos hombres aún están evoluciorumdo, desarrollando, llegando a ser lo que deben ser. Algunos están más avanzados que otros en el camino a la ''perfección' o sea, la realización de la verdadera humanidad. Es de la más
alta prioridad persuadir a los hombres a que sean semejantes a los de
niveles más elevados de existencia
Persuadir es la más alta y la más urgente de 1as ocupaciones humanas.
¿Cómo persuadiremos moralmente?... Los tratados filosóficos abstractos _no pueden ofrecerse a la gente como normas de acción; pero es
posible mostrarles que los hombres superiores son hombres mejores
que han logrado la naturaleza humana; los héroes, los mártires, y los
santos. . . No hay nada que sea perfecto todavía. El hombre aún no ha
sido completado en su creación. Hay hombres superiores e inferiores.
Los hay buenos y malos, sabios e ignorantes ... Entonces, sé tú como
aquellos a quienes tú admiras. En esto se encuentra la totalidad de la
moralidad.9

Jesús fue uno de aquellos que persuadían mejor. No era uno que enseñaba por medio de reglas muertas, esperando así que la gente fuese
moral. Más bien, su "ensenanzd' se hacía por un ejemplo perfecto en la
vida. ~l per~onificaba el amor para con Dios y para con el prójimo, lo
cual vtene siendo la esencia de la ley y los profetas. Para Caso, la caridad cristiana, personificada en Jesucristo, es un entusiasmo contagioso,
un acto de suprema persuasión. 10
Es precisamente esta disposición de dar un ejemplo como un ser
h'.1111ano, s~ que medie ninguna "coerción divina," la que hace que Jesus sea mas que buen maestro o profeta. En un artículo titulado "El
homenaje a Israel" Caso censura a la obra de Edmundo Fleg, Antología
8 Amonio

Antonio Caso, El artey la religión en Obras completas 5 (1971): 59.
6 Antonio Caso, Enst!]OJ cri6cosy polémicos en Obras completas 4:39.
7 Antonio Caso, Jesucristo y Jo 111agia en Obras completas 4:240.

5

81

Caso, La moral china en Obras compleras 4:94-95.
Antonio Caso, Doctrinas e ideas en Obras completas 4:128.
JO Antonio Caso, "La moral de la persuasión" en Doctrina1 e ideas en Obras completas 4:128.
9

�ROBERTO FRICKE

82

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

Judía, por estar dispuesto a aceptar a Jesús como un profeta y un buen
maestro pero no como su Mesías o como_ :'divino." El_
qu_e Fl~g
no está calificado para hacer esa declarac1on, porque ru el ru nadie mas
puede saber exactamente qué o quién sea Dios~ en c~~to a esto, es
imposible que ellos sepan hasta qué grado la candad divma en el alma
de Jesús haya alcanzado a aquello que es la Divinida~. El hace una pregunta muy importante para luego proceder a ampliar su concepto de
Jesús.

i:1~ª

¿No será que la absoluta perfección de Dios coincide con su caridad y
omnipotencia divinas? ... Jesús es el final y más sublime de los personajes proféticos de Israel... Empero, él no es el Mesías que la nación de
Israel esperaba melancólicamente sobre la ribera del Jordán. Su reino
no es de este mundo. ¡Es por esto que él es el Mesías de toda la humanidad!11

e

Pero Jesús es más que sólo un personaje histórico; él incorpora el
genio del Cristianismo, y es en éste que Caso encuentra el principio
eterno de la vida moral de la humanidad. Factores históricos han hecho
que el Cristianismo alcance menos de lo que hubiera hecho de otra
manera. Si la humanidad fuera a vivir aun por un día tal como aconse12
jaba y ejemplificaba, el mundo experimentaría la paz y la realización.
Según Caso,la enseñanza de Jesús era congruente con su ejemplo.
Una de las herramientas más afiladas de Jesús en su instrucción moral
era la ironía. Había veces en que Jesús usaba palabras muy duras contra
los líderes religiosos de su tiempo, pero mayormente usaba los tonos
más suaves de la ironía. Para Caso, esto enseña que hay que combatir al
mal, pero debe hacerse con la menor violencia posible. En "La moralidad de la ironía" Caso dice:
Al igual que Sócrates derrotaba a los sofistas con un gesto de ironía, Jesús confundía a los fariseos con su plácida sonrisa evangélica.
Los hipócritas, los publicanos, los esnob, todos quedaban humillados
ante la presencia de su gloria. Algunas veces el Señor se enojaba... pero, más a menudo, él hablaba a los escribas con un suave tono de ironía.
El amor cristiano, comentó Tolstoy, no impide la lucha contra el
mal; la única cosa que prohibe es "la lucha violenta" contra el mal. Los
fariseos y los saduceos repagaban las sutiles irorúas del moralista divino

11
12

Antonio Caso, El homenqe de Israel en Obras completas 4:224-225.
Ibíd. p. 225.

83

con la crucifixión. Hubiera imposible que ellos lo vencieran con su
ejemplo. 13

Puede ser que la palabra "efemplo" describa mejor la evaluación por
Caso de la obra de Jesús. Pareciera que él tomaba muy en serio las palabras de Clemente de Alejandría al decir que "El Verbo... llegó a ser
hombre para que aprendas con un hombre cómo el hombre se hiciera
Dios." 14 Esto se aclara en la última edición de La Existencia.
Jesús es el paradigma del ser humano que aspira a lo divino. Prácticamente, no hay diferencia entre él y Dios, porque ¿quién sabe qué es
Dios? ...Por otro lado, ¿quién sabe qué es el hombre?
Para poder decir que "él no es Dios; él no era Dios," se tendría que
haber descuhierto anteriormente la esencia de la divinidad. Esto es imposible; queda totalmente más allá del hombre. .. ¿Quién sabe qué tan
lejos la naturaleza humana pueda ir en su desarrollo infinito? Aquél
maravilloso que se sacrificó adrede pudiera haber sido ambos, Dios y
hombre.
Quizás poseemos un criterio excelente para probar la superioridad
de Jesucristo sobre todo ser humano; el espíritu de sacrificio, la apoteosis y la suprema negación de la personalidad. Mientras más se sacrifique uno, más libre se es. El universo entero es un esfuerzo por lograr
la libertad, la paz, la afirmación sin contradicción. Todo ser animado e
inanimado tiende a ser libre ... ¡Y sin embargo, todo el mundo es esclavo, todo el mundo obedece un mandato el cual es extrínseco a su
naturaleza! ...Solo Cristo pudo realizar su personalidad completa en la
cruz. Por esta razón, él es el modelo para todos los hombres. Por esa
razón, por siglos los hombres lo buscan, sin encontrarlo totalmente,
porque al encontrarlo, ¡uno tiene que ser como él!
Por lo tanto, la moralidad y la libertad humana deben condensarse
en la imitación de Jesucristo. Tal vez se pudiera deshacer de la ética y
la filosofía especulativa, y a los individuos y naciones se les podría decir esta palabra única: ¡Imitad a Jesús!1 5

Esta cita un tanto larga de la obra principal de Caso revela un profundo sentido de agnosticismo saludable en cuanto al hombre y Dios.
Sin embargo, el agnosticismo de Caso se detiene al afumar su creencia
de que Jesucristo bien pudiera ser la máxima expresión del esfuerzo de
la humanidad para alcanzar lo divino. Aunque la esencia de la divinidad no puede conocerse, ciertamente Jesús personificaba lo opuesto de
la naturaleza más baja del hombre, o sea, su egocentrismo. Jesús tenía
13
Antonio Caso, "La moralidad de la ironía" en Doctrinas e ideas en Obras com pletas 4:86.
·
14
Clemente de Alejandría, ''P~otrepricus" traducido y citado por Bettenson, The
Ear/y Christian Fathers (London: Oxford Urúversity Press, 1956), p. 244.
15
Antonio Caso, La existencia en Obras co,npletas 3:119-120.

�ROBERTO FRICKE

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

el deseo de sacrificarse por otros; de esta manera él llegaba al cenit de
la expresión de su humanidad lo cual es muy consonante con la divinidad; esto representa el corazón de la evaluación de Jesús por Caso.
Uno no puede sino cuestionar si Caso alguna vez leyera en los Evangelios el relato de la experiencia de Jesús en Getsemarú; una cosa es cierta, no habla de él en ninguna de sus alusiones a la literatura bíblica.
Hacerlo ciertamente hubiera puesto una sombra sobre su concepto de
que Jesús deseaba darse a sí mismo como un sacrificio. Los Sinópticos
pintan la escena del Getsemaní como repleta de ansiedad y tragedia
para Jesús. Así, indican claramente que si Jesús lograra su voluntad, la
"copd' pasaría de él. 16 Obviamente, la copa se refiere a su necesaria
muerte. Aunque todos los susodichos textos concuerdan en que Jesús
estaba dispuesto a que se hiciese la voluntad de Dios, ciertamente estiman que no había ningún placer en la contemplación de su muerte.
Jesús no sufría de un complejo masoquista de mártir. Una posible explicación del rechazo por Caso de la escena del Getsemarú es que su
Evangelio favorito es el de Juan, y esta interpretación del Cristo omite
la escena aludida.

vivientes del altruismo artístico y la abnegación moral (el amor), es la
ley y los profetas resumidos en el amar al prójimo como a sí mismo. IS

84

e

85

Otro aspecto de la evaluación de Jes~s por Caso se halla en un artículo publicado en 1924 que lleva por título "Hombre o superhombre." En
e_~te artículo Caso refuta los criterios de Friedrich Nietzche tocantes al
U~e":'ensch. El ~ósofo mexicano muestra un desdén absoluto por la
p~~dica del_aleman contra los mansos. También, Caso rechaza la opiruon de Nietzsche acerca de la moralidad del superhombre; es decir,
para Caso había más en el hombre que su intelectualidad. Caso leía a
Nietzsche como diciendo que la genuina moralidad del hombre se expresa mejor en sus facultades racionales; según Caso, el pietismo no
tenía ningún lugar en la ética de Nietzsche. Que la debilidad pudiera ser
la fortal~za del hombre nunca se le ocurrió al filósofo alemán, pero ésta
era precisamente la opinión de Caso. El encontraba en el pensamiento
del apóstol Pablo que la virtud tiene su mayor fuerza en la debilidad.19
También, en Jesús, lo que Nietzsche llamaría su debilidad o sea su auto-sacrificio, es su mayor fuerza.
'
'

Fuese cual fuese la explic~ción personal de Caso a la problemática
mencionada, él sí edifica sobre el concepto de Jesús como el ejemplo
más alto del amor auto-sacrificial. El mismo hecho de que un ser
humano, dentro de este marco de tiempo y espacio, voluntariamente se
haya sacrificado en amor, obliga que otros hombres intenten lograr la
17
misma meta.

H_ay al~o mayor en el alma que la inteligencia; algo superior, tan
s~p_enor ~s1 que es ~obrenatural, tan sobrenatural así que es divino, tan
divtno as1 que es Dios mismo, la segunda persona de la Santa Trinidad
encarnada en un miembro de nuestra raza: Jesucristo... Este misterio es
e~ sacrificio, y d divino y heroico placer de dar la vida de uno y la felicidad de uno para la vida y la felicidad de otro. Para nosotros los cristianos, éste Oesucristo] es el superhombre.20

Hasta los propósitos de la educación pueden ser realzados por la
imitación de Cristo. Es así, porque la instrucción pública, según Caso,
lucha por realizar el pleno potencial del hombre. Esta imitación, sin
embargo, no es la imitación mística de la que habló Kempis; más bien,
el ideal de Caso en la imitación de Cristo es San Francisco de Asís. En
su convicción filosófica contenida en Ensqyos críticosy polémicos nos dice:

De modo que el superhombre de Caso es el Jesús histórico quien
constantemente reta al hombre a vivir la vida sacrificial para así ser
~e_rte. Caso es un poco ambiguo en un punto crucial tocante a esto; él
10,s1ste en que, puesto que Jesús fue un ser humano histórico que alcanzo el verdader? auto-sacrificio, nos obliga a todos los hombres a que
hagam~s lo rrus11;0. En donde carece de claridad, sin embargo, es cómo, cuando y donde se dará toda esta realización. A veces él estima
que todos ~stán bajo esta obligación; otras veces él reconoce que pocos, en re~dad,_pued~n llegar al nivel de la caridad alcanzado por Jesús
en su propia existencia. Caso también sugería que la verdadera moralidad en última estancia sería realizada escatológicamente.

Por medio de la educación podemos lograr al hombre completo. Es
decir, podemos constituir una entidad ideal la cual no se ha traído a la
madurez dentro de la historia. Imitar a Cristo (no como en el famoso
libro medieval en el cual se enseña un desdén para el mundo) sino más
bien tal como lo hiciera Francisco de Asís; este es el destino humano.
Crear a hombres que sean espíritus buenos y lúcidos, aptos, centros

16 Mateo

26:39; Marcos 14:36; Lucas 22:42.

Antonio Caso, "El heroísmo de los jóvenes" en Doctrinas e ideaJ en Obras
completas 4:104-105.
17

18 Antonio

Caso, Ensayos críticosy polémicoJ en Obras completas 4:38.
Montoya, Antonio Gúoy la ,netaftsica de los valores, p. t 67.
20 Antoruo Caso, " Hombre o superhombre" en Discur:ros heterogéneos en Obras
completas 4:214.
,
19 Clotild~

�ROBERTO FRICKE

86

· La religión cristiana ubica el Bien en el mundo de la gracia lejos de
este valle de lágrimas. Los creyentes en el progreso piensan que está
siendo realizado paulatinamente aquí en este mundo desgastado; pero
ambos tendrán que concluir con el sutil moralista cuando descubre que
el mal, juntamente con la materia cósmica y la energía, según los físicos, cambian de forma pero permanecen inmutables en esencia. Tal es
la melancólica y verdadera conclusión tocante al problema de la evolución moral de la historia.21

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

Tal vez esta ambigüedad resulte del sentido de tensión entre lo realizado y el "aun no" del mismo Cristianismo. Las teologías Paulinas y
Jua.ninas son las que más llaman la atención a Caso, y estas son las corrientes de pensamiento dentro del Cristianismo que más se prestan a
la naturaleza paradójica de la vida cristiana. Una cosa es cierta en Caso:
el hombre contemporáneo no ha alcanzado la meta de la moralidad
cristiana, y pensar así en un über!llensch conforme a los términos de
Nietzsche es vivir en un mundo de fantasía. En realidad, para Caso, el
hombre nunca alcanzaría el ideal que Nietzsche quería sobre este mundo; de modo que siempre habría necesidad de la redención de Cristo.
En términos casi poéticos Caso dice:
Aún no podemos reproducir en cada hombre a un Cristo. Cuando lo
hayamos hecho, será la oportunidad de contemplar, si así deseamos, la
creación de un superhombre. Pero, hasta entonces, ¡la cruz es todavía
lo suficientemente fuerte como para colgar nuestro destino sobre
ella!22

Rosa Krauze de Kolteniuk resume bien el papel que Jesús de Nazaret jugaba en el pensamiento de Antonio Caso.
...ninguna otra figura como la de Cristo le cautivó, y él no amaba a nadie más con más celo. "Para mí," él confesó en una de sus entrevistas,
'1esús es el camino para resolver todo problema." Pero su amor para
con Jesús de ninguna manera lo conectaba con los dogmas de la Iglesia. Para él, el Cristianismo era el Cristianismo del primer siglo, el de
los Evangelios y, sobre todo, el del Evangelio de Juan. Si el diluvio de
ideas que el Catolicismo y el Protestantismo han agregado a través de
los siglos fuera removido, el Cristianismo se reduciría a "sus dos enseñanzas favoritas: amor para el prójimo y la vida eterna;" es decir, seáa
reducido a la caridad tal y como Cristo la vivió supremamente y la inmortalidad que sólo es lograda por el que ha seguido su doctrina. La fe
de Caso también se redujo a esto: una fe movida por su amor para con

Antonio Caso, El concepto de la historia universal (México: Ediciones Botas,
1933), pp. 32-33.
22 Antonio Caso, "Hot!lbre o superhombre" en Obras completas 4:214.

87

Cristo; un amor movido por la admiración; una admiración de su vida
ejemplar y su muerte ejemplar.23

En resumen, pues, algunos de los temas recogidos por Caso de esa
parte del Cristianismo histórico enraizado en el primer siglo, específicamente de la vida de Jesús son:
1. La plena y completa humanidad de Jesús,
2. El correcto uso de poder por Jesús en contraste con el de los
magos charlatanes; él usaba su poder altruistamente y no para
sus propios propósitos utilitarios;
3. Jesús es la síntesis entre la humanidad y la divinidad en virtud
de su perfecto ejemplo del amor;
4. Jesús, en su amor, es prueba de la realidad de "otro" orden (escatológico)el cual es superior a éste;
S. Jesús en su humanidad también prueba que la ética es una empresa humana;
6. La enseñanza de la moralidad por Jesús fue hecha por el ejemplo, no por la teoría;
7. La ética no es sólo un esfuerzo teórico o filosófico; debe ser la
imitación de Cristo;
8. Esta imitación no es mística sino práctica;
9. La verdadera fuerza ética se revela en la disposición de ser desinteresado;
10. Jesús, por su vida desinteresada y muerte sacrificial, ejemplificaba el significado de la vida eterna.

Algunos motivos Católico-romanos
En una sección anterior, se hizo alusión a las relaciones de Caso con la
Iglesla Católica Romana; esa relación se vio como mayormente negativa. Este es el caso a pesar del hecho de que la vida temprana de Caso
fue moldeada por un Catolicismo devoto personificado en su madre.
El negativismo de Caso respecto a la iglesia predominante en México
se centra principalmente en su rechazo de su dogmatismo racionalista y
su pretencioso imperialismo.
·
Aunque todo lo anterior sea cierto, la ética de Caso no habría sido
lo que es sin el marco histórico del Catolicismo Romano que Caso conocía en México. No importa cuánto uno rechaza sus raíces históricas,
siempre se hacen presentes para dar forma a los pensamientos de uno,

21

23

Rosa Krauze, La.ftlosofla deAntonio &lt;;aso, p. 109.

�EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

aunque sea de forma negativa. Este es la situación en la ética del "maestro" Antonio Caso. Abiertamente rechazaba el sistema Católico, pero,
en parte, fue infl•ndo por el mismo.

está gobernado por la caridad; la ciudad de esta tierra es la que está
dominada por el egocentrismo del hombre. Estos conceptos llegan a
esclarecerse aun más cuando uno se da cuenta que Caso los desarrolla
dentro del marco de sus ideas en torno al gobierno. Caso dice que el
Estado tiene que reconocer que la justicia, no la espada, es lo que crea
la autoridad moral. Rechazando las ideas maquiavélicas del Estado y
promoviendo las de Agusún, Caso dice:

Por lo general, la escena contemporánea Católica era lo que Caso
rechazaba; el Catolicismo histórico, tal como se contempla en los grandes personajes del pasado, luce poderosamente en su postura ética.
Hombres tales como Agustín, Tomás de Aquino, Kempis, Sao Francisco constantemente ocupan un lugar en el trasfondo de las convicciones éticas de Caso.
No sólo personas sino movimientos dentro del Catolicismo histórico figuran grandemente en el pensamiento de Caso; esto es particularmente cierto del movimiento general conocido como el ascetismo. El
mártir, el santo, y el asceta se contaban entre aquellos que servían mejor como ejemplos del logro de la meta del sacrificio, o sea, la negación
de lo económico en la existencia del hombre.

e

89

ROBERTO FRICKE

88

Es importante ver cómo algunos de estos hombres y movimientos
afectaron la ética del filósofo mexicano. Se notará que todos ellos proceden de lo que generalmente se conoce como el Catolicismo clásico o
el Cristianismo antes de la Reforma Protestante.
Fue en Agusún de Hipona en quien Caso encontró la base para la
filosofía de la historia.24 El Obispo de Hipona vivió durante el declive
del Imperio Romano, y Caso lo creía el más calificado para predicar el
culto fúnebre de ese sistema decadente. Según Caso, Agusún fue el
primer hombre en sintetizar su interpretación de la historia universal,
fundando así la filosofía de la historia. Lo que realmente distinguía a
Agustín, sin embargo, era su concepto de "la ciudad de Dios' en contraste con la decadente ciudad de Roma al estar ésta en ruinas. Para Caso,
la oposición de la Ciudad de Dios a esta ciudad del mundo establece
una base para toda la estructura de la filosofía, especialmente en un
sentido moral:

La declaración del problema que el mundo moderno ha de procurar
resolver ahora se entiende con claridad. ¿Es el Estado una entidad moral o simplemente el resultado del poder?... El poder, por fuerte que
sea, es sólo un hecho, no un derecho. 26

Caso refleja el rechazo que Agustín tenía de todo lo que simbolizaba
el Imperio Romano. Una de las ciudades sería eterna; la otra, por necesidad, caería. Este concepto, tomado de Agustín, está muy pronunciado en La Existencia por Caso.27
El pensamiento de Agustín está reflejado en la ética de Caso, no tan
sólo en el dualismo inherente en la civitos dei y la civitas temna, sino también en la idea que la bondad moral procede desde el interior del hombre. Para Caso, el hombre es libre para escoger aquello que resulte en el
auto-sacrificio, porque juntamente con lo egocéntrico en el hombre
existe también lo altruista. El Bien es un hecho en la vida del hombre-,
fue puesto allí por el Creador, y aunque Caso cuestiona el dilema en el
cual Agustín coloca al hombre al limitar su libertad para elegir,28 él
acepta el concepto cenual de Agustín de que la bondad moral no es
extrínseca al ser del hombre. Esto quiere decir que el pensamiento ético de Caso no es deontológico; es decir, el hombre no es esencialmente el ciudadano, el que simplemente obedece las leyes puestas por
ouos. En la Existencia Caso aclara esto:
El desinterés, el amor y el sacrificio no pueden reducirse a la economía de la naturaleza. Si el mundo fuera únicamente voluntad, tal como
dice Schopenhauer, el hecho que la voluntad se niegue en el sacrificio
no podría explicarse. El mundo es caracterizado por una voluntad egoísta, y la buena voluntad, caracterizada por el amor, también es irreducible y contraria a lo anterior. Esto comprueba experimentalmente que
hay otro orden, otra vida junto con el orden y la vida severamente regidos por el barbárico imperativo de Darwin, la lucha por la vida.29

La "Ciudad de Dio!' es el pensamiento que edifica la filosofía de la hístoria... Es necesario que todo lo que esté fundado en el egoísmo se
hunda y que permanezca todo lo que el amor construya.25

No es difícil ver que el dualismo cristiano de Caso tiene por lo menos una parte de sus raíces en el concepco agustiniano de las dos ciudades. Obviamente, la Ciudad de Dios es aquella esfera en la cual todo
24

Antonio Caso, La persona humana en Obras completas 7:75.

25

Ibíd.

26

lbíd p. 77.

27Antorno
. C aso, LO
T _
·
existencia
en Obras completas 3:110-111.
28
Antonio Caso, Antítesis del pensamiento rtligioso. Razón y Je, gracia y libertad en
Obras completas 1:428-429.
·
29 Antonio Caso, Li existencid' en O~ras completas 3:96.

�ROBERTO FRICKE

90

Este "otro orden" en el hombre no es, como dijera Kant, un ejemplo
de la ley de la razón; más bien, es un entusiasmo que hay en todos los
hombres, el cual algunos hombres optan por magnificar. Pero ningún
hombre es bueno porque otro quiera u ordene que así sea. Más bien,
uno es bueno, porque así quiere serlo, y porque es libre para serlo, y
porque él es bueno. Cuando esto ocurre en el hombre, él es el creador
del bien. El es el ejemplo de la ley tanto como el acto de la bondad. El
hombre puede esperar que el bien aparezca en el futuro, porque ha estado en el hombre en el pasado. Al igual que el cienúfico puede hacer
sus predicciones y leyes basadas en la observación de lo constante en la
naturaleza, el moralista puede asegurarse de que siempre habrá quienes
obedezcan la ley de la caridad que se encuentra en ellos. Caso añade:

e

El que espera sabe que hoy, mañana y siempre los hombres se sacrificarán para evitar el dolor en sus semejantes; él sabe que siempre se
llevarán a cabo las buenas obras... ¿Por qué no lo esperará, puesto que
él está consciente de su propia capacidad para realizar el bien al hacerlo?.. Uno ama, porque el amor es sobrenatural, porque el hombre es
sobrenatural...30

Para Caso, entonces, aunque Cristo es el mejor ejemplo de esta inherente ley del amor, todos los hombres tienen la misma ley dentro de
sí de forma potencial por lo menos. Lo que se requiere es un acto de
voluntad que produzca la fe, y la fe, a su vez, produce el acto de
amor.3'
Una última cosa en la que Caso se ve dependiente de Agusún es la
idea de que el amor en última instancia proviene de Dios. En un arúculo de la prensa, escrito durante el debate de Caso con el clero Católico
respecto a la existencia de Dios, Caso apuntó:
El argumento teleológico no "prueba" la existencia de Dios; pero
las armonías y las desarmonías de la vida y del mundo se resuelven para el creyente en la afirmación de una "ciudad de Dios" fundada en el
amor, no en el egoísmo: ''Dos amores fundaron dos ciudades" como
. 5an Agus11n
' ... 32
di¡era

El amor del cual hablaba Agustín no era otro sino el amor eterno de
Dios el cual fundó la civitas dei. Era eterno y consonante con el "Cristianismo platónico" que se ve en Juan el apóstol.33 Este amor divino
Ibíd. p. 103.
Antonio Caso, La perplejidad del fonio credulus en Obras completas 1:437.
32 Antonio Caso, LaJe del heterodoxo en Obras completas 1:477.
33 Antonio Caso, La existencia en Obras completas 3: 114.

?1J
31

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

91

era la misma esencia del Cristianismo. Agustín ayudó a Caso a entender
esto:
Dios es amor... La esencia del Cristianismo es el amor, la virtud del
cual es la fe y la esperanza en conjunto, el amor que es la ciencia y el
profundo deseo al mismo tiempo, pero en sus raíces es el amor divino,
porque si el darse a sí mismo pudiera explicarse como estupidez, entonces el amar a los enemigos de uno, el orar por los que hablan falsamente contra nosotros, persiguiéndonos, sólo puede ser un acto de
la gracia tal como dijera San Agustín...34

Sin embargo, hay un punto en que la opinión de Caso está totalmente_en divergencia con la de Agustín, Beach y Niebuhr35 dicen que
Agustln hace la pregunta: "¿Cuál es el bien principal del hombre?" La
respuesta es "amar a Dios." Al dar esta respuesta Agustín convierte las
virtudes griegas de la templanza, la fortaleza, la justicia, y la prudencia,
resumiéndolas en el amor. Como ya se ha visto, Caso sigue a Agustín
en cuanto a la centralidad del amor, pero el objeto de ese amor no es
igual para los dos._Para Caso, amor para con Dios no es el bien principal del hombre; stno que, el propósito principal del hombre es ejercer
el amor hacia su semejante para que la persona humana pueda alcanzar
lo máximo posible de su verdadera humanidad. En sus convicciones
filosó_fi~as encontradas en Ensqyos críticos y polét1ticos, Caso dice que el
propos1to de la educación es la plena realización del hombre; esto se
logra al imitar a Jesús de la misma manera en que lo hizo San Francisco; la acción era clave en su imitación. A estas alturas, sin embargo, es
que Caso asevera:
La cr~a~ión de hombres que sean buenos y lúcidos espíritus, aptos
centros vivientes de desinterés artístico y abnegación moral es la ley y
los profetas resumidos en el amor para con el prójimo y para sí mismo.36

Lo importante que se debe notar en la susodicha cita es que el amor
de Dios no se menciona como la báse del amor para con el hombre.
Esto es obvio al leer el gran mandamiento que se halla en Mateo 22:3740. Aunque el amor a Dios es un factor en la ética de Caso, el amor
para con el hombre es mucho más. La ética de Caso es antropocéntrica
más bien que teocéntrica.

34

lbíd.
Wlado Beach y H. Richard Niebuhr, Christian Ethirs (New York: The Ronald
Press Company, 1955), pp. 110-113.
36
Antonio Caso, Ens~os críticosy polémicos en Obras completas 4:38.
35

�Es en contraste con Santo Tomás de Aquino, sin embargo, que el
antropocentrismo de la ética de Caso se destaca con gran relieve. Uno
de los conceptos centrales de la estructura ética de Santo Tomás es su
teocentrismo. En su Summa Contra Gentiles Tomás dice:
Ahora bien, Dios es la causa productiva de todas las cosas, de algunas
inmediatamente, y de otras por medio de otras causas ... Por ende, él
mismo es el fin de todas las cosas.37

Caso, en cambio, contempla en la persona humana y su realización
· el te/os de todo esfuerzo. En E/ acto ideatorio Caso comenta:
Valores económicos, juáclicos, políticos, científicos, artísticos y religiosos se sintetizan en la persona humana. El hombre, decía Novalis, "es
una revelación en la carne: tocamos el Misterio de Dios con nuestras
manos al colocarlas sobre el cuerpo del hombre", porque más allá de
este barro espasmódico y perecedero late, como si fuera en su propio
templo predilecto, el Espíritu Santo de Dios.38

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

92

"Perfecto" quiere decir acabado, cumplido, realizado. Todo lo que
alcanza su meta es perfecto. Es por esto que la perfección puede
hallarse en lo humano tanto como en lo divino. Por esta razón, el
hombre es más o menos unilateralmente perfecto. Dios es así omnilateralmente. Sólo el juicio de las clases más bajas ha hecho que la perfección sea una caracteástica exclusiva de lo divino. Los grandes teólogos como Tomás de Aquino otorgan la perfección a cosas humanas.41

Empero, la realización de la verdadera humanidad es realizar la
esencia de lo divino. De nuevo, Jesús es el que mejor ejemplifica este
logro. Por amar completamente Jesús llegó a ser en sus acciones Dios
mismo. Otros hombres tienen esta misma posibilidad y obligación de
ayudar a Dios a que sea real en sus acciones; al actuar por el amor, ellos
ayudan a Dios a completar su obra en el hombre. Se vio anteriormente
que, para Caso, Dios no es estático, sino está en el proceso de llegar a
ser; los hombres, al actuar en el amor, realizan el propósito de Dios y a
su Ser. La Existencia señala esto claramente:

Carlos Escandón quiere ver en Caso una duplicación del te/os de
Tomás en Dios o la felicidad última del hombre como radicando en
Dios, y ciertamente hay pasajes en Caso que reflejan indirectamente
eso mismo.39 En cambio, Femando Salmerón dice:
Caso, de ninguna manera, aceptaáa una prédica moral sin un fundamento sólido, una sencilla perogrullada tocante al bien. Lo que él
quiere darnos en sus escritos, sin embargo, no es una clisertación religiosa sino más bien una explicación del lugar del hombre en el mundo
el cual da curso a la moralidad. Esto explica su entusiasmo sobre un
fragmento de la Tch1111g-Y11ng que él cita en este mismo ensayo, el cual,
según él, revela el papel del hombre justo en el wúverso: una especie
de "tercer poder'' entre el cielo y la tierra. 40

Aunque los argumentos dados por los dos hombres son bien convincentes por su lógica y sus citas directas de Caso, ambos no pueden
estar en lo cierto. Bien puede ser que Caso fuera antropocéntrico en su
ética en la medida en que la ética se detalla en términos sociales y
humanos, pero él está bien claro en su concepto que el hombre tiende
a la realización de lo divino. Jesucristo ha dado el ejemplo, y otros pueden optar por seguir sus pasos. En Doctrinas e ideas Caso habla de la
perfección del hombre:

Aquinas, S11m,na Contra Gentiles, III. Capítulo 17.
Caso, El acto ideatorio, p. 147.
39 Carlos Escandón, LA resp11esta moral, pp. 159-161.
40 Femando Salmerón, "Prólogo" en Obras completas 4:x.xii.

Dios no es una fórmula, una ley, un Género Supremo, tal como
piensan los panteístas. El es, más bien, una Persona, un Ser individual.
El es el más personal de toda personalidad, él es el más real de toda
realidad, él es el más existente de toda existencia.
¿Dónde lo encontraremos? En nosotros mismos. A él se le encuentra en el augusto misterio del heroísmo, en la bendita inflorescencia de la santidad, en la más sublime gloria de la renunciación de las
cosas de la vida. He aquí, el Bien. El es el Bien.42

Se vio anteriormente en esta investigación que la ética de Caso sí
ti.ene implicaciones escatológicas; es decir, aunque el hombre debe luchar por la perfección de la naturaleza humana por medio de la caridad, la total felicidad y la perfección ha de encontrarse únicamente en
otra esfera diferente que este mundo. Hay una fenomenal similitud de
esto en el pensamiento de Sto. Tomás en su Summa Contra Gentiles. El
declara: "No es posible que la felicidad última del hombre venga en
esta vida."43
•
Aparte de la divergencia teocéntrico-antropocéntrico, Caso difiere
del_ ~omismo _en su anti-intelectualismo. Para Caso, sin embargo, el
antt-mtelectualismo no quiere decir el abandono de la razón; él siempre
apelaba a la razón en sus escritos, pero sí reconocía los límites de ella.
Uno de estos límites, para Caso, era la inhabilidad de conocer a Dios

37 Thomas

38 Antonio

93

41

Antonio Caso, Doctrinas e ideas en Obras completas 4:99.
Caso, La existencia en Obras completas 3:113.
43 Thomas Aquinas, 5,,,11n1a Contra Gentiles, III, capíntlo 48.
42 Antonio

�mediante los argumentos racionales. Tomás, en cambio, sostenía que la
razón era una herramienta valiosa para conocer la existencia de Dios.
Esta divergencia de opinión se sobresale más claramente en el debate
de Caso con Alfonso Junco tocante a la existencia de Dios.
Según el Tomismo, la existencia de Dios es algo que tiene que ser
probado. No es un principio de evidencia apodíctica. Universal y necesariamente, concordamos en que el todo equivale a sus partes. Dios, en
cambio, ha de ser probado. A él no se le puede confesar racionalmente
sin pruebas. Y esto es lo que hace Sto. Tomás al formular las famosas
"pruebas" de la existencia de Dios. En cambio, el creyente no tiene
que probar lo que él admite por su fe. La gracia le ilumina y convence.
Este ínómo y sobrenatural movimiento no tan sólo accede a creer en
Dios, sino también cree en los "misterios revelados" aunque no los entiende.44

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

94

Caso, pues, aunque influido fuertemente por el príncipe de los teólogos Católicos, Tomás de Aquino, especialmente en su concepto de
te/os, difiere radicalmente de él en varios aspectos. Las diferencias aparecen principalmente en sus posturas variantes tocante al papel de la
razón y el "fin" último del hombre. Aunque Tomás ve el propósito
teleológico del hombre en la felicidad de la contemplación de Dios,
Caso ve que el fin último del hombre es la perfección de la humanidad.
Patrick Romanell atinadamente nombra a San Francisco de Asís
45
como el santo patrón de Caso en lugar de Tomás. En varias ocasiones
Caso contrasta a San Francisco con el rrústico Thomas Kempis. Ambos predicaban "la imitación de Cristo," pero uno de ellos era sumamente superior al otro. En Lz Existencia Caso cita de la introducción
del libro Vida de San Francisco por Paul Sabatier para probar lo anterior.
El libro, Lo imitadón, es un cuadro de la vida del claustro en sus mejores aspectos. Empero, ¿es esta abstención sistemática realmente cristiana? San Francisco contesta ¡No! El quería, más bien, obrar cual Jesús obrara; y nadie puede decir que su vida sea una singularmente más
auténtica imitación qué la de Thomas Kempis. Jesús fue al desierto pero sólo para hallar en la comunión con su Padre Celestial la inspiración
y la fortaleza necesaria para continuar la lucha contra el mal. Lejos de
huir de las multitudes, él iba a ellas para iluminar, consolar y convertirlas.46

La razón principal por la que Caso prefería a San Francisco más que
a Kempis es que el santo de Asís era un exponente de la acción, mientras que el otro era contemplativo. Caso enseña que la verdadera imagen de Cristo se halla en la acción basada en la caridad. Comentando
sobre las palabras de Jesús, "Sed perfectos como vuestro Padre en el
cielo es perfecto". Caso define la perfección como la acción caritativa:
Sed perfectos, es decir, sed activos, amantes. Perfecto quiere decir
acabado, cumplido, realizado. Significa que todo está in act11, y nada está in potentia. Dios, según Aristóteles y Sto. Thomas, es puro acto. Sed
corno él es, dice el versículo. Sed acto puro; perfecto en el cumplimiento de vuestro propósito dentro de vuestra perfección limitada. No
tengáis nada que sea sólo potencial. Llevad a cabo vuestras buenas
obras. Proyectaos en una constante acción amorosa, tal corno vuestro
Padre en el cielo es perfecto y obra aún, según Jesús.47

Además de los personajes históricos dentro de la tradición Católicoromana ya mencionados, hay un movimiento asociado mayormente
con el Catolicismo, el ascetismo, que influyó grandemente en Caso. Sin
embargo, hay que usar mucha cautela en mostrar cómo Caso le dio su
particular interpretación al movimiento. Por las citas anteriores referentes a San Francisco y Kempis, es obvio que Caso no era exponente del
ascetismo que produjo el monasticismo. Más bien, para Caso, el verdadero asceta es el que se niega a sí mismo para el beneficio de otros. Lo
que el auténtico asceta niega no es el mundo y sus exigencias sino su
propio egocentrismo es de !o que hay que desprenderse. No es un ascetismo que divorcie a uno del mundo y sus necesidades, sino, más
bien, el asceta cristiano es uno que se niega a sí mismo a favor del
mundo. Por esta razón, Jesucristo es, para Caso, el más elevado ejemplo del ascetismo genuino y loable. La suya era una disposición, dentro
de la libertad, de darse por otros; la suya era una vida dominada por las
urgencias de la caridad. La clase de ascetismo llevado a cabo en acción
por Jesús no hacía que él se retirase del mundo; más bien, le inspiraba a
vivir, trabajar y morir por otros en el mundo. El espíritu sacrificial de
Jesús era la prueba de que la principal característica de la vida del más
allá estaba irrumpiendo en el aquí y el a~ora. Caso puntualiza claramente:
Jesús, a diferencia del Buda y otros fundadores de las religiones
orientales, puso la base para el mundo sobrenatural desde la posición
ventajosa de este mundo. Esta es su gloria- eterna: el haber probado
por el ejemplo y por haber consagrado la lucha sobrenatural y terrenal
contra el egoísmo en su martirio. Es decir, Jesús fue la demostración

44

Antonio Caso, El cono místicoy el telescopio mágico en Obras completas J:442.
Patrick Romanell, Lo fannación, p. 104.
46 Paul Sabatier, Vida de San Francisco, citada en Lo existencia por Antorúo Caso
en Obras completas 3:104.

95

45

47

Antonio Caso, Lo existencia en Obras-completas 3:106.

�ROBERTO FRICKE

96

del hecho c¡ue la inmonalidad del hombre bueno comienza en esta vida antes de morir.48

En resumen, aunque el filósofo reaccionaba contra algunos rasgos
de la Iglesia contemporánea, se ve endeudado a algunos de los pensadores principales de la Iglesia Cristiana antes de la Reforma. Entre los
más influyentes son Agustín, Tomás de Aquino, San Francisco de Asís,
y menos directamente, Thomas Kempis.
Algunos de los temas específicos tomados del Catolicismo son:
Hay un contraste entre la civitas dei y la civitas terrena en Agustín
el cual ayuda a establecer en Caso su dualismo cristiano.
La moralidad es una posibilidad para el hombre debido a una
dádiva de Dios, concepto tomado de Agustín también.
El motivo del amor en Caso es realzado por el énfasis de
Agustín sobre el mismo tema. Caso habla mucho de Tomás en
sus escritos, pero las influencias de éste son más negativas que
positivas.
Caso difiere de lo teocéntrico en Tomás respecto a cuestiones
éticas.
Sin embargo, de él recibe el concepto del te/os en la ética. El
hombre ha de alcanzar una met.a o un fin; el fin del hombre es
la verdadera humarúdad que raya en la divinidad.
Finalmente, Caso queda influido por el tema general del ascetismo del Catolicismo, pero él prefiere el de San Francisco sobre el de Kempis. Es así, porque el ascetismo de San Francisco es pragmático mientras que el de Kempis es contemplativo.
El concepto del filósofo mexicano del ascetismo, sin embargo,
lleva sus propias huellas, y se ve ejemplificado en el autosacrificio de Jesús.

1.
2.

3.

e
4.
5.

6.

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO
DE OCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES
Dra. Matilde Isabel Garda Losada•
Pontificia Universidad Católica Argentina
Buenos Aires, Argentina

D

es~°:ollar el pensa~ento_ fil~sófico,_ ~""mejor dicho metafísico
religioso de Oct.avio N1colas D ens1 nos ha conducido a
ahondar en la unidad de la persona, del hombre religioso y del
filósofo, del pensador que hay en Octavio N. Derisi1. De esas dos facetas enraizadas en el vivir, en la existencia de Octavio N. Derisi, en la
que hemos de insistir y que se pone de manifiesto a través de su obra
total.
El método que se ha utilizado en el análisis del pensar filosófico de
Octavio N. Derisi y que continuamos utilizando es el que resulta de
integrar dos criterios: el histórico genético y el criterio sistemático. Y
est~ es así, pues se considera un pensar en su desenvolvimiento. En
efecto, el criterio histórico genérico analiza al pensamiento desde el
punto de vista dinámico, es decir, desde la perspectiva, desde el punto
de vista de un pensar en desarrollo. El criterio sistemático atiende a la
unidad virtual, latente de la obra de un autor. Unidad que en el desplie-

. • Inves~dora (Pontificia Universidad Católica Argentina - Conicet). Buenos
Aires, Argenona.
·
1 Matilde Isabel García Losada. "Veritatem facieotes in Charitate " Tabano Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Pontifica Universidad Católica Argentina.
48

Ibíd., p. 104.

2003. nº3, pp. 20-24.

,

�98

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE OCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

gue del pensar de un autor no siempre es explícita. Hay que vincular,
hay que integrar ambos criterios.2
Por otra parte cabe señalar, que el análisis del pensar filosófico de
nuestro autor lo desarrollamos desde las fuentes primarias, es decir, en
el contacto directo con su obra.
Continuar ahondando en el pensar filosófico, o mejor metafísico y
metafísico religioso de Octavio N. Derisi, un pensar que, según hemos
apuntado en otro lugar3, es incitante, nos conduce a contin~a~ profundizando en esa aspiración y relación con el Ser-Persona D1vma, Verdad, Bien, Amor, Sustento.

e

Desde esa Aspiración (con mayúscula) pues es la aspiración de sus
aspiraciones. Octavio Nicolás Derisi ha desenvuelto su inquietud metafísica, aquella que ha movido a Aguscin de Hipona y que éste ha expresado
al decir: "nos hiciste para tiy nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en
ti" (Fecisti nos ad te, et inq11ietum es! cor nostmm donec req11iescat in te)4. Lo
remarcamos, desde esa Aspiración al Ser, Dios, Verdad, Bien, Amor,
Sustento, que ha desarrollado Octavio N. Derisi, en y desde ella, su
vida, existencia y quehacer como filósofo que asumen unidad. Unidad,
que se nos muestra a través de toda su obra.
Seguir el desenvolvimiento del pensar filosófico de Octavio Nicolás
Derisi, un pensar sistemático, ha significado y significa para nosotros
profundizar en un pensar que consideramos aspira a sustentar, a fundamentar al Ser, Dios, Verdad, Bien, Amor, Sustento.
5

Es desde esta aspiración que -como ya hemos apuntado- ha desarrollado nuestro autor, insistentemente y permanentemente un pensar
filosófico o mejor metafísico y metafísico religioso.
Y es así que, como persona -homo viatQ- Octavio Nicolás Derisi ha
desenvuelto un pensar metafísico y metafísico religioso que incita y
mueve a su profundización.
2 Cf. Diego F. Pró. Historia delpensarniento filosófico argenti110. Instituto de Filosofía.
Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo. Mendoza, Argentina,
1973. 229 págs.
3 Matilde Isabel García Losada. 'Veritate,n facientes in Charitate". Loe. cit. pp. 2024.
4 Aug11stinr1s. Confessiones. Liber primus Cap. l.(Cf. Obras Con,pletas de San Agustín.
Edición bilingiie (Promovida por la Federación Agustiniana Española- F.A.E.). Ed. B.
A. C. Madrid, España. 1988. Edición que seguimos.
s Matilde Isabel García Losada. 'Veritatem fadenles in Charitate". Loe dt.

99

Se considera que el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso, sustentante, fundamentante del Ser, Dios personal, Verdad, Bien,
Amor, Sustento se ha desarrollado al unísono de su vivir, ha calado
hondo en su vida, en la existencia de h persona -homo viator- del hombre religioso y del filósofo, del pensador, para quién principalmente
Tomás de Aquino ha sido una fuente constante en la cual ha abrevado.
Al ahondar en el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso,
permanente y latente en el desenvolvimiento de su obra, es posible
reconocer, advertir, una cuestión a la cual nuestro filósofo le ha dedicado atención: la cuestión de la Cultura.

En efecto, a través del desarrollo de su pensar Octavio Nicolás Derisi ha ahondado y ha insistido en esclarecer su concepción de la Cultura.6
Octavio N. Derisi ha desenvuelto su pensar aunado a su vivir. Ha
integrado y unido el filosofar y el vivir.7
Y así en y desde ese aunar en él, -la persona, el hombre religioso y
el filósofo- ha vivido y pensado a la Universidad.
Así es que al ahondar en el pensar ftlosófico, desarrollado con insistencia en la veta metafísica -pensar filosófico, metafísico del hombre
religioso y del filósofo aunados en Octavio. N. Derisi- nos muestra
una Filosofía de la Cultura que, como una de sus proyecciones en el
orden práctico, se desenvuelve sustentada en ese pensar metafísico y
metafísico religioso.
La Filosofía de la Cultura, en el pensar filosófico de Octavio N. De-

risi se ha desarrollado en diferentes momentos del desenvolvimiento de
su pensamiento, lo que muestra su interés por el tema y su necesidad
de profundizar en esa Filosofía de la Cultura que es proyección -en el
orden práctico- de su pensar metafísico y metafísico religioso.

6 Seleccionamos

sus obras principales sobre· el tema. Octavio Nicolás Derisi. Filosofta de la culturay de los valom. 330 págs. Emecé Editores. Buenos Aires, t 963; NatJ,.
ralezaJ vida de la Universidad. 255 págs. Bs. As. 1969 2ª Ibídem., 1972. 3•. ed. El Derecho
Bs. As. 288, págs. l 980 Esenda y ámbito de la cultura, 70 págs. Ecls. Columba Col. Esquemas. Buenos Aires, 1975.
7
Cf. Octavio N. Derisi. Filaso.fta y Vida. 66 págs. Eds. Sapientia. Col. Horno Viator. Buenos Aires, 1955. Se trata de. un meduloso Opúsculo.

�EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE OCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

El profundizar en esa Filosofía de la Cultura, nos permite afirmar
que ella se esclarece y vivifica desde su autor, Octavio N. Derisi, quien
ha aunado en su vivir, en su existir a la persona homo viator al hombre
religioso y al filósofo.

El pensar de Octavio N. Derisi acerca de la Universidad es el pensar
de la persona, del hombre religioso y del filósofo, aunados en él, quien
1
ha vivido -mi vida entera ha sido la de un universitariu1 - y ha pensado la
Universidad. Así, su concepción de ella es el resultado de un pensar
vívido y teoréticamente fundado.

Llegados a este punto cabe preguntarse cuál es la concepción de la
cultura en Octavio Nicolás Derisi.
Hay, según Octavio N. Derisi, una cultura "esencial", "una creación
humana de bienes o valores permanentes en las cosas y en el propio
hombre" ... tal creación cultural esencial se realiza en múltiples formas,
en incesantes encarnaciones o culturas personales y sociales a través de
la historia.8

(

101

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

100

Distingue Derisi, una esencia de la cultura que permanece inmutable, respecto de su existencia concreta, que cambia, porque la cultura
"se individualiza de múltiples maneras de acuerdo al lugar y a la época"
y también conforme a las dotes, hábitos y notas propias de cada autor,
lo que constituye lo accidental, lo cambiante de la cultura.9
Siguiendo el desenvolvimiento del pensar filosófico de Octavio Nicolás Derisi, insistamos en la llamada por nuestro autor, "cultura esencial o perenne". Ella, la cultura esencial o perenne es más un ideal que
no cambia -"que alimenta, da sentido y está presente en todas las realizaciones históricas cambiantes"- que una realización determinada.
A través del desarrollo del pensar filosófico de Octavio N. Derisi es
reconocible que para nuestro filósofo el ideal de cultura -lo que se
puede llamar desde Derisi "cultura esencial o perenne"- es la cultura
greco-latina-cristiana, es decir la cultura occidental; la cual es incomprensible sin el aporte de la fe cristiana.10
Habiendo llegado a este punto, cabe insistir en señalar lo siguiente:
el desenvolvimiento del pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio Nicolás Derisi se proyecta en el orden práctico como proyección de ese su pensar metafísico y metafísico religioso- en
una Filosofía de la Cultura en y desde la cual se sustenta su concepción
de la Universidad.

8

Cf. Octavio N. Derisi. Esenciay ámbito de la c11/t11ra. 10 págs. Eds. Columba. Colección Esquemas. Buenos Aires, 1975, p.45.
9 Cf. Octavio N. Derisi. Filosofta de la culturay de lo1 valores, 330 págs. Emecé Editores. Buenos Aires, 1963, p. 132.
1 Cf. Octavio N. Derisi. Op.cit. p. 266.

°

En efecto, consideramos que su pensar acerca de la Universidad es
un pensar vívido y teoréticamente fundado; afirmación que puede extenderse a toda otra temática desenvuelta a través del desarrollo de su
pensar. Y esto porque, como ya lo hemos resaltado e insistimos en ello,
Octavio N. Derisi ha aunado su vivir y su filosofar.
Siguiendo el desarrollo del pensar filosófico de nuestro filósofo
acerca de la Universidad corresponde preguntarse, cuál es el fin de la
Universidad.
El fin de la universidad es, en Octavio N. Derisi, la investigación científica y la docencia de la verdad. Advirtamos que en el pensar filosófico
de O. N. Derisi, resalta el fin teorético de la Universidad.
La Universidad es la corporación, la comunidad de estudiantes y
profesores que por la investigación y la docencia se encamina, a la búsqueda y contemplación de la verdad. 12
Con respecto al fin de la Universidad puede decirse, siguiendo el
desenvolvimiento del pensar de Octavio N. Derisi, que la investigación
y la docencia, como momentos primordiales de la comunidad universitaria, se vinculan intrínsecamente con el seroicio a la sociedad en la medida
en que el hombre, la persona, se realiza en distintas individuaciones y
diversas situaciones histórico geográficas. De dichas circunstancias la
Universidad no puede prescindir.

11

Octavio N. Derisi. Naturaleza y vida de la Universidad. 255 págs. Bs. As.
1969.2 Ibídem., 1972. 3•. ed. El Derecho Bs. As. 288 págs. 1980. Cf. 2ª. ed. que es
la que se sigue p. 14.
·
12 Alberto Caturelli, destaca que Monseñor Octavio Nicolás Derisi le ha hecho
el honor de proponer él rrúsmo su definición de Universidad. Cf. Alberto Caturelli.
Octavio Nicolás Derisi;jilósofo cristiano. 528 págs. Ed, E.O.U.CA. Buenos Aires, Argenrina, 1984. Cap.XI .I) en especial. Este libro contiene abundante bibliografía. Alberto
Caturelli le ha dedicado densas páginas al pens.amiento de Mons. Octavio N. Derisi
en su obra Historia de la Filosofta en la Argentina (1600-2000). Eds. Ciudad Argenrina,
Buenos Aires, 2001. 1466 págs. Cf. Op., cit. en especial pp. 808-823.
2

•

�Y la Universidad se ha de aplicar también al estudio de los recursos
materiales propios de la región en la cual está inserta; y de la historia,
las tradiciones y modos de ser sociales de la comunidad a la cual sirve.
Por eso, considera Octavio N. Derisi, que atendiendo a los requerimientos del medio se han de crear las facultades o institutos adecuados.
Desde el pensar filosófico de Octavio N. Derisi es necesario destacar que ningún aspecto de la verdad es ajeno a la Universidad; aunque
el estricto carácter especulativo de su actividad le pone el límite. Toda
verdad limitada se integra así, en la unidad de la verdad total que es la
verdad de la filosofía, la que sustenta a la Universidad.

(

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE ÜCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

102

La universidad corno tal debe organizar la investigación y la docencia
en orden a la formación del hombre, la persona y del hombre cristiano;
y las facultades que forman al especialista han de encaminar su actividad hacia el conocimiento de la verdad, de los objetos propios, de las
ciencias especulativas y de las ciencias prácticas.
Se considera que llegados a este punto cabe preguntarse cuál es la
concepción de Octavio N. Derisi, no ya, respecto de la Universidad
como tal, sino con relación a la Universidad católica.
El continuar profundizando en el pensar filosófico de Octavio N.
Derisi -quien desde su pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso ha desarrollado una Filosofía de la Cultura como proyección en
el orden práctico de ese pensar metafísico que la fundamenta- nos
permite seguir, desde el desenvolvimiento de la Filosofía de la Cultura
de nuestro autor, el modo en que Octavio Nicolás Derisi ha desplegado su pensar acerca de la Universidad y de la Universidad católica.

La Universidad católica es pensada y vivida, por Octavio N. Derisi
ante todo como el instrumento idóneo, cuando es auténtica, para la
integración en una unidad de la inteligencia y la fe. Integración de la
inteligencia y la fe en una unidad, la cual es la Sabiduría cristiana.13 La
Sabiduría cristiana, síntesis integradora de fe y razón es el objetivo de la
comunidad universitaria católica orientada hacia esa verdad sapiencial
sobre el hombre, el mundo y Dios.
Siguiendo el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso que
fundamenta su Filosofía de la Cultura, en la que se sustenta el pensar
de nuestro filósofo acerca de la Universidad, puede decirse que en Oc-

tavio N. Derisi para que la Universidad sea realmente católica, es necesario que la Teología o enseñanza de la revelación cristiana científicamente elaborada desde su Facultad o Instituto irradie y confiera culminación e información teológica -con su visión sobrenatural integradora
de la verdad- a todas y a cada una de las verdades particulares cultivadas en cada Facultad o Instituto y ya unificadas en la Facultad de Filosofía. En los teólogos, principalmente, ello supone el acatamiento al
magisterio de la Iglesia (católica).
Octavio N. Derisi es partidario de un Instituto ad hoc mediante el
cual la Universidad penetre en todas las Facultades, el cual Instituto
puede ser independiente de las Facultades o puede estar constituido
por las Facultades de Filosofía y Teología que asumen la misión de
impartir la enseñanza humanista cristiana a las demás Facultades científicas o técnicas. 14
Asimismo, la aceptación de la verdad revelada, que es organizada por
la teología, cuando informa la totalidad de la estructura universitaria, le
confiere a la comunidad de estudiantes y profesores que es la Universidad, su específico carácter de católica.
Es necesario advertir -desde el pensamiento filosófico, metafísico y
metafísico religioso de Octavio N. Derisi- que la aceptación de la Verdad Suprema, la Verdad por la comunidad universitaria no contradice
la naturaleza del hombre, de la persona porque la verdad sobrenatural y
revelada responde de una manera sobreabundante a las ansias más pro15
fundas del hombre. Ansias que han sido en Octavio N. Derisi, vívidas
y pensadas. Ansias, del Ser, Dios, Verdad, Amor, Sustento.
Habiendo llegado a este punto corresponde destacar que la cultura
greco-latina-cristiana es el ideal de la Universidad y de la Universidad
Católica.
Queremos resaltar también que a través del desenvolvimiento del
pensar de Octavio N. Derisi, se reconoce que nuestro filosofo llama la
atención respecto de la Universidad en la cual la filosofía no subsume
las verdades particulares alcanzadas en las distintas facultades científicas y técnicas. En dicha Universidad en que la filosofía no es vertebradora de las verdades particulares de las demás facultades científicas y
técnicas por falta de esa vertebración de la verdad de la filosofía respecto de las verdades particulares científicas y técnicas que se subsumen
14

13

Octavio N. Derisi. NaturaleZf1 y vida de la Universidad. 255 págs. Ed. Eudeba.
Buenos Aires, Argentina 1969, 2ª. 1972.3ª. Ed. El Derecho. Buenos Aires, 1980. Cf.
2ª. Edición, que es la que se sigue, pp. 110 y ss.

103

15

Octavio N. Derisi. Op.dt. data cit. Cf. p. 22 2'ed.
Cf. Octavio N. Derisi. Op.dt.; data cit. p. 145 y ss.

�EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE OCTAVI0 NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

bajo la filosofía, la Universidad se diluye en un conjunto no integrado
de Facultades e Institutos.

Habiendo llegado a este punto en el desenvolvimiento del pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio N. Derisi, queremos insistir en resaltar que en el despliegue del pensar de nuestro
autor, es posible advertir que la concepción de la Universidad y de la
Universidad católica tiene sus raíces en la Filosofía de la cultura, de
Octavio N. Derisi, la que con sustento en su pensar acerca de la persona -homo viator- es proyección, en el orden práctico, de su pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso al cual ratifica.

El ahondar el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de
Octavio Nicolás Derisi nos ha conducido a reconocer a través de su
despliegue, a una Filosofía de la cultura en la cual se sustenta su pensar
filosófico acerca de la Universidad y de la Universidad Católica
En y desde el desarrollo del pensar filosófico de Octavio Nicolás
D erisi acerca de la Universidad Católica -un pensar filosófico vívida y
teoréticamente fundado- se nos ha mostrado cual es su esencia, su
naturaleza.

(

105

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

104

Cabe ahora detenernos en la cuestión de la existencia de la Universidad Católica, tema de la Universidad católica el cual se ilumina y vivifica desde la concepción de Octavio N. Derisi acerca de la Universidad
y que según hemos señalado se sustenta en la Filosofía de la Cultura de
nuestro autor y en último término en su pensar filosófico, metafísico y
metafísico religioso.
Si se atiende a la existencia de la Universidad Católica, se advierte
que en su existencia concreta no sólo no se realiza plenamente su esencia, sino que además, en su existencia concreta, la Universidad Católica
admite distintos tipos de "Universidad Católica". 16
Desde el pensar filosófico de Octavio N. Derisi, es posible distin-

guir los siguientes tipos de Universidad Católica: la Universidad estrictamente católica es aquella en la cual se integran Teología, Filosofía y
los demás saberes en la Verdad Suprema, la Sabiduría Cristiana.
Es católica también la Universidad en la cual se dan las características desenvueltas por Octavio N. Derisi con relación a la Universidad
católica y que no pertenece a la Iglesia (católica) jerárquica.
También es católica la universidad en la cual se reconocen las notas
propias de una Universidad católica y que no obstante, no acepta oficialmente el Magisterio de la Iglesia católica pero en sus enseñanzas se
orienta hacia la cultura cristiana.
Por último, son católicas, según el pensar filosófico metafísico y metafísico religioso de Octavio N. Derisi, aquellas Universidades que al
menos admiten una inspiración cristiana.

Hemos dicho que Octavio N. Derisi quien ha aunado en él a la persona, al hombre religioso y al filósofo, aJ pensador; desde esa unión en
él del hombre religioso y el filósofo ha vivido y ha pensado a la Universidad. Insistimos en ello. Y queremos remarcar que, desde su vivir y
pensar la Universidad, Octavio Nicolás Derisi, quien ha aunado el él a
la persona, al hombre religioso -o mejor al sacerdote- y al filósofo, ha
sido fecundo. Ha dado como fruto froitivo -aunque también doliente- la
Pontificia Universidad Católica Argentina "Santa María de los Buenos Aires" a la que ha creado -fundado, gobernado como primer rector- y en
la cual ha profesado. 17
En ella ve Octavio N. Derisi "la obra a la que Dios en s11 providencia or-

denó mi vida. Ella es la hija de mis preocupaciones, de mis sufrimientosy sobre todo
J
&lt;,e
mz• gran amor,,.18
Desde el aunar en él, el integrar en él su vivir, su existir, como hombre, como persona -homo viator- y más aún, como sacerdote y como
filósofo, Octavio Nicolás Derisi, ha vivido y pensado a la Universidad
y ha sido llamado, vocado a crear, desde esa unidad, desde esa síntesis
integradora, la Pontificia Universidad Católica Argentina. ''Santa Maria de los
Buenos Aires'", eminente aporte a la cultura de su patria y de su época y
en y desde ella, a la cultura universal.
Seguir el desenvolvimiento del pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio Nicolás Derisi, para continuar ahondando
en él, nos ha posibilitado desplegar un pensar que en y desde su aspiración a fundamentar aJ Ser, Dios, Verdad, Amor, Sustento, lo ha sustentado vívida y teorécicamente desde un pensar filosófico, metafísico y

17

Cf. nota 1
Cf..Octavio N. Derisi. LA Universidad Católica Argentina en el recuerdo. (A les 25
mios de 111fundación). 286 págs. Universidad Católica Argentina. Buenos Aires. 1983. p.
12.
18

16 Cf.

Octavio N. Derisi. Op.cit.; data cit. pp. 151-156.

�106

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

que en esa su aspiración ha trascendido la filosofía y se ha abierto a lo
religioso.
Y el profundizar en el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio N. Derisi nos ha permitido advertir que como una
proyección en el orden práctico de su pensamiento metafísico y metafísico religioso, nuestro filósofo ha desarrollado, a través del despliegue
de su pensar, una Filosofía de la Cultura, que sustentada en su metafísica se ha desplegado y ha fundamentado su concepción de la Universidad.
Queremos resaltar, que ha sido Octavio Nicolás D erisi, quien desde
su aunar en él el vivir, el existir y el filosofar, es decir, desde la integración en él del hombre, la persona -homo viator- el hombre religioso, el
sacerdote y el filósofo, el pensador, ha sustentado, sostenido --&lt;lesde un
filosofar vívida y teoréticamente fundado abierto a lo religioso- al Ser,
al Dios, Verdad, Bien, Amor, Sustento.
(

Y desde su filosofar vívida y teóricamente fundado abierto a lo religioso ha desarrollado su Obra total en cuyo desenvolvimiento se reconoce un pensar denso comprometido y probo.
** Octavio Nicolás Derisi nace el 27 de abril de 1907 en Pergamino, Pcia. de
Buenos Aires y fallece el 22 de octubre de 2002 en Buenos Aires, Argentina. Son sus
padres José Derisi y Angela Lomanto. Matrimonio del que Octavio Nicolás Derisi es
el séptimo rujo. Cursa los primeros grados en la escuela de Aplicación de la Escuela
Normal de Pergamino.
El 20 de noviembre de 1930 es ordenado sacerdote en la Iglesia del Seminario
de Villa D evoto, Buenos Aires, Argentina.
Al terminar sus estudios en el Seminario con el doctorado y las máximas calificaciones es designado profesor en el nuevo Seminario en formación de la ciudad de
la Plata. (Prov. de Bs. As). Desde el 1º de febrero de 1931 comienza a enseñar en
dicho Seminario. E n 1935 se hace cargo de la cátedra de Historia de la Filosofía y en
1936 de Filosoña.
En 1934, sin abandonar su enseñanza en el Seminario de La Plata, ingresa como
estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Mientras cursa en la Facultad, comienza a publicar en la Revista Criterio y es llamado
po r Tomás Casares para fundar la Escuela de Filoso6a de los "Cursos de Cultura
Católica" que se habían iniciado en 1922.
En 1938 concluye sus estudios en la Universidad de Buenos Aires haciéndose
merecedor de todos los premios de la Facultad de Filosofía y Letras. El premio "Universidad" al mejor alumno de la promoción y el premio al mejor egresado de la Facultad de Filosofia y Letras.
En 1940, entretanto colabora en la Revista So/y LN11a, dc::fiende su tesis doctoral:
Losf1111dan1entos n1etafísitos del orden llloral por la que merece el premio a la mejor tesis del
bienio (1940-1941) la que es publicada, en su primera edición, por el Instituto de
Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras (1941).

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE ÜCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

107

En la Facultad de Filosofía y Letras no sólo toma contacto con los grandes filósofos modernos y contemporáneos sino que también establece amistad con pensadores argentinos como Coriolano Alberini, Juan Guerrero y Ángel Vasallo, entre otros.
En 1943 es designado por concurso Profesor Adjunto de Filosoña Medieval
que dicta Tomás Casares en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Al
mismo tiempo continúa con sus indagaciones. Destacamos su FikJsofta modemay fikJsofta to1JJista (1941) volumen en el que ha reunido sus reflexiones sobre el inmanentismo
moderno, al que agrega un segundo volumen (1945); obra por la que se ha hecho
acreedor al "Primer Premio Nacional de Filosofía" (1945).
En 1946 ingresa como profesor interino a la cátedra de Gnoseología y Metafísica en la Facultad de Humanidades de La Plata (Prov. de Buenos Aires) -cátedra que
gana por concurso en 1947. Asimismo en 1946 funda la Revista Sapientia cuyo primer
fascículo ve la luz en el tercer trimestre Gulio-septiembre) de 1946 y que ha perdurado regularmente hasta el presente.
En la Universidad de La Plata, Prov. de Buenos Aires, funda en 1950 la Revista
de FikJsefia, y publica otra de sus obras principales: La persona. Ocravio N. Derisi dirigirá la &amp;vista de FikJsefia hasta 1955, año que, en razón del enfrentamiento del gobierno
argentino con la Iglesia católica, debe abandonar la cátedra. La hondura de sus escritos unida a su gran capacidad de trabajo le confieren prestigio.
En 1953 el Papa Pío XII -en el siglo Eugenio Pacelli - lo designa Prelado Doméstico de su Santidad con derecho al tratamiento de Monseñor.
El 7 de marzo de 1958, festividad de Santo Tomás de Aquino, el Episcopado
argentino dispone la fundación de la Universidad Católica Arge11tina colocándola bajo la
advocación de "Santa María de los Buenos Aires" y por decreto del 8 de marzo de
1958 se designa a Monseñor Octavio N. Derisi su primer Rector. Como lo señala
Alberto Caturelli -en su libro: O&amp;tavio Nicolás Derisi; filósofo cristia110. (1984)- en la declaración del Episcopado argentino se recuerda la importanre tradición de la Iglesia
en la Argentina en el área educativa. Son antecedentes remotos de la Universidad Católi,a Argenti11a, las primeras escuelas y la Universidad de Córdoba -1613-- y antecedentes próximos la primera Universidad Católica de Buenos Aires, de 1910 a 1920 y los
Cursos de Cultura Católica creados en 1922.
Así nace la U11iversidad Cató/ita Argenti11a con las Facultades de Filosoña, de Derecho y de Ciencias Sociales y Económicas.
, En 1960 el Arzobispo de Buenos Aires, el Cardenal Antonio Caggiano -"su
alma y protector"- obtiene el reconocimiento de Pontificia. La única que tiene tal
carácter en la Argentina.
En 1970, más precisamente el 19 de diciembre, Monseñor Octavio Nicolás Derisi es designado Obispo titular de Raso y Auxiliar de La Plata.
En 1984 al aceptar Juan Pablo II la renuncia de Mons. Derisi como Obispo
Auxiliar de La Plata le designa arzobispo "ad personam" designación que significa una
muy especial distinción.
Queremos destacar que al lema de su escudo episcopal: Veritateni facientes i11 Charitateque ha sido el lema de la ,~da de Ocravio N. Derisi- y a su significación nos hemos
referido en un estudio anterior (Cf. V eritatemfacientes i11 Charitate. Revista Taba110.
Facultad de Filosofía y Letras. Pontifica Universidad Católica Argentina. 2003. nº3,
pp. 20-24).

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA
Jorge García-Gómez Ph. D.
Profesor Emérito de Filosofía
Long Island University (N.Y.)

(

i cupiera duda alguna de la decisiva presencia de Descartes en la
fenomenología de Husserl, bastaría tomar en cuenta no sólo el
título de una de sus más importantes obras de madurez, el de Meditaciones cartesianas, sino además consultar lo que nos dice en ella,
en particular en las dos primeras meditaciones. Allí se afirma, por
ejemplo, que "[c]asi se podría llamar a la fenomenología un neocartesianismo, a pesar de lo obligada que está a rechazar casi todo el conocido contenido doctrinal de la filosofía cartesiana..." 1• Y esto porque,
como apunta él en la Lógica formaly trascendental, desde Descartes "es un
hecho filosófico fundamental" que hay una "referencia universal a la vida
de la conciencia [...] de todo lo que un yo pueda concebir..." 2• Claro
está que, en el caso de Husserl, no se trata con esto de una proposición
de índole meramente erudita ni tampoco del simple reconocimiento de
una deuda -con todo lo efectiva que pueda ser- con el pasado filosófico aún operante en el esfuerzo presente suyo. Se trata más bien de
examinar y de justificar el significado -de tal referencia universal, lo cual

S

1

Edmund Husserl, Cartesianische Meditationen, en Cartesionische Meditationen ,md Poriser Vortrage, ed. S. Strasser, Gesammelte Werke, I, HUSSERLIANA (La Haya: Martinus
Nijhoff, 1963), § 1, p. 43. (Meditaciones cartesianas, trad. José Gaos y M. García-Baró,
ed. M. García-Baró [México: Fondo de Cultura Económica, 1985), p. 37]).
2
E. Husserl, Forma/e und transzendentale Logik, ed. P. Janssen, en op. cit., XVII,
Husserliana (La Haya: Martinus Nijhoff, 1974), § 97, p. 211. (Llgicafom1a/y légico
trascende11tal, trad. L. Villoro [México: Centro de Estudios Filosóficos, Universidad
Nacional Autónoma de México, 1962], p:255).

�JORGE GARCÍA·GÓMEZ

11 O

ha llevado a Husserl, según él mismo nos dice en sus Meditaciones, al
susodicho rechazo "justamente por desarrollar motivos cartesianos de
una manera radical."3 Y esta radicalización conlleva, como lo pondrá
más adelante en esa misma obra, "un regreso hacia el yo filosofante
4
[...en el sentido del] ego de las puras cogitationel' .

(

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA F ILOSOF ÍA PRIMERA EN ORTEGA

Ahora bien, este regreso al origen y la consecuente y exigida aclaración de la referencia universal sin duda están también en Ortega (con el
point de repere gue es el yo filosofante inclusive), y se hallan presentes y
eficaces de un modo fundamental en el pensar que este último ejerce
en filosofía primera. Cabría afirmar que tanto en Husserl como en Ortega hay una marcada y efectiva influencia de Descartes y gue el esfuerzo filosófico de ambos contiene una dimensión esencial de neocartesianismo, para utilizar el término que escogiera el propio Husserl. Pero, así como la meditación sobre el origen lleva a éste -recuérdese el
"casi" de su fórmula- a distanciarse de la mayoría de las doctrinas cartesianas, aunque no lo hiciera por prurito de originalidad sino de radicalidad, es posible preguntarse si la reflexión llevó a Ortega no sólo a
una análoga radicalización en cuanto al origen y a los resultados de la
fenomenología husserliana, sino además a diferenciarse a la vez de
Descartes y Husserl, y por motivos similares a los de éste.
Para esbozar una respuesta a estas preguntas es menester, por supuesto, volver a Descartes. Con todo, no es ésta la oportunidad apropiada para examinar, en su detalle, las investigaciones que lo llevaron al
descubrimiento del cogito, a la determinación de su esencia y a la identificación de sus consecuencias. Me valdré, en su lugar, de una distinción que Descartes mismo hizo,5 aunque sólo fuera de paso, entre cogito
y cogitatio. Según Ortega, el análisis cartesiano de la experiencia consciente lo habría llevado únicamente a una conclusión indubitable, a saber: cogitatio est, o a que un acto de pensar existe, o sea, que ocurre o
6
tiene lugar (y precisamente en el momento en que se viva). Si esto es
así, se sigue que Descartes habría logrado establecer absolutamente que

E. Husserl, Cartesianische Meditationen, p. 43 (trad., p. 37).
Ibíd., p. 45 (trad., p. 39).
s René Descartes, Meditationes de prinJa phiknophia, ii, en Oeuvm de Descartes, ed.
Ch. Aclaro y P. Tannery, nueva ed. (Paós: J. Vrin, 1964), VII, p. 27, vv. 7-17 y Méditations, en op. cit., IX-1 (1964), p. 21, 27 (22]. En lo adelante me referiré a esta edición,

11 1

el pensar existe y que mi yo consiste en tal existir pensante7• Pero, ¿es
cierto que Descartes creyó que era esto lo que había demostrado ser
indubitable? Para determinarlo quisiera retomar algunas de sus propias
palabras.
En el Discurso del método pasa Descartes a interpretar su propia conclusión en cuanto al cogito al decir que "yo era una sustancia cuya total
esencia o naturaleza es pensar, y gue no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material.',s
Y en las Meditaciones a la vez reafirma esta posición y la amplifica del
modo siguiente:
Soy una cosa que piensa, es decir, [...] que duda, afuma, niega, conoce poco, ignora mucho, ama, odia, quiere, no quiere, imagina y
(también] siente [o percibe] 9.

En otras palabras, Descartes sostiene ahora que ha llegado a establecer dos cosas indudables mediante el análisis reflexivo, a saber:
1º. Que hay el pensar, actividad cuyo nombre se refiere a ocurrencias
tales como dudar, afirmar, negar, amar, querer, desear, imaginar, percibir, etc.
2º. Que hay un yo que existe en cuanto ejecuta actos de pensar, actos
que son distintos, sin embargo, de tal ente en cuanto les es subyacente,
y que le sirven de manifestación. Esto, creo yo, va claramente indicado
por el contraste entre pensar y cosa a que la formulación de Descartes
"soy una cosa que piensa" da expresión, así como por el empleo del
término "sustancia" (que literalmente significa "lo que subyace") para
hablarnos del yo pensante.
Pero es menester preguntarse si Descartes tenía derecho a llegar a
dichas conclusiones. A primera vista, habrá que responder que así es,
porque, como Ortega mismo reconoce, "no hay pensamiento que no
contenga como uno de sus elementos un sujeto que lo piensa, como
incluye un objeto gue es pensado". 10 En verdad, esta tesis concuerda
con la posición de Descartes, tal y como la enuncia en su respuesta a

3

4

a menos que se indique lo contrario.
6 Cf. José Ortega y Gasset, ¿Q11é es filosofia?, en Obras Co11rpletas (Madrid: Revista
de Occidente en Alianza Editorial, 1983), VII, p. 395. En lo adelante me referiré a
esta edición a menos que se indique lo contrario.

7

Cf. lbíd.

~ R. Descartes, Dúco11rs de la méthode, iv, texto y comentario de É. Gilson (París:

J. _Vnn, _1962), p. 33, vv.

4-7._ (Discurso de/método, ed. blingüe, trad. R. Frondizi [Madnd: Uruvers1dad de Puerto Rico en la Revista de Occidente, 1954], pp. 66 y 67).
9
R. Descartes, Meditationes, ili, p. 34, 27, vv. 18-21 y Méditations, p. 27 (33).
(Obras Completas, trad. l\fanuel Machado [París: Garnier, s.a.], p. 81).
to J. Ortega y Gasset, ¿Q11é esftlosoft4?, p. 395.

�JORGE GARCÍA-GÓMEZ

112

una de las objeciones de Hobbes, a saber: "No podemos concebir ningún [...
acto sin] un sujeto, v.g., un pensar aparte del que piensa, ya que [... la co11
sa] que piensa no [puede decirse que sea...] nada."
Esto sirve para dar expresión a lo que podría llamarse "reflexión de
sí'', cuya realidad hay que aceptar porque, aclararía yo, no es posible
que haya un acto de pensar en algo y, por tanto, un saber de algo si,
además y necesariamente, no supiera de mí, aunque sólo sea in actu exercito12, o sea, mientras y en cuanto ejecuto el acto de pensar. O en palabras de Ortega: "yo soy y existo en cuanto y en tanto y sólo porque
13
pienso que soy y tal y como pienso que soy". Esto, claro está, no lo
puso en duda Ortega, ya que, según él, no sólo tuvo razón Descartes
en proponer tal tesis, sino que también hay que conservarla como adquisición duradera de la filosofía moderna.

(

Con todo, no quedó Descartes satisfecho con el resultado obtenido
mediante el análisis reflexivo. Dio un paso más que lo llevó a interpretar la esencia y la realidad del yo, cuya existencia había demostrado como indubitable, a la luz de la distinción entre sustancia y accidente, o
de cosa y atributo. Conforme a ello, propuso que el yo sería el sustrato
subyacente en la actividad del pensar, que, en consecuencia, tomó de
manifestación de aquél. Pero que quede claro: antes de haber dado tal
paso, manterua que el yo era idéntico al pensar y entendía el pensar
como actividad consciente de sí, como realidad que consistiria en comparecer ante sí. En otras palabras, antes de adoptar su paradójica tesis
ontológica sobre el yo, la posición de Descartes al respecto se reducía
dos tesis: la existencial, o cogitatio est, y la esencial, o ego cogitatio est. Ahora bien, si en elplano de h indubitable la realidad y el pensar son lo mismo
y el yo en cuanto pensar consiste en ser reflexión de sí, se sigue que no
hay diferencia entre la realidad y el aparecer. Per contra, Descartes pasa
entonces a reformular su concepto de apariencia o fenómeno, ya que
no significará de ahora en adelante la "apariencia de lo que aparece en
cuanto aparecer de sí mismo", sino más bien lo que aparece mediante
la apariencia, o sea, la manifestación delyo co1J10 lo estático subyacente.

R. Descartes, "Responsio" a la Objeción 2•. a las Medita/iones, ii, "Objectiones
tertiae cum responsionibus auctoris", en op. cit., VII, p. 175, vv. 6-8; cf. Ibíd., pp. 175
(vv. 25-27) y 176 (v. 1) y "Responsio" a la Objeción 3•., p. 177, vv. 15-16.
12 Cf. Antonio Millán-Puelles, La es/111ct11ra de la subjetividad (Madrid: Ediciones
Rialp, 1967), Parte iii, Sección ii, capítulo 3 y Teoría del objeto puro (Madrid: Ediciones
Rialp, 1990), Parte i, Sección ii, § 4.
13 J. Ortega y Gasset, ¿Qué esfilosojia?, p. 395.
11

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

113

Pues bien, ¿qué importancia tiene este paso de Descartes? Sin duda,
~o equivale a un mero y mínimo cambio en el sentido de lo que se entiende por fenómeno o apariencia, tal que lo pudiéramos pasar por alto, ni siquiera a producir un simple. añadido, cualesquiera que fueran
sus consecuencias. Antes bien, su significado no es otro que el de cancelar o anular la identificación entre el yo y el pensar que Descartes estableciera. Y en esto precisamente se cifra el carácter paradójico de la
hipótesis. Descartes ya no ve, por tanto, el yo como el acontecer del
p.ensar ni la esfera de lo real indubitable como idéntica a la de las cogitaftones o actos de pensar. En vez de eso nos propondrá que el yo sería
lo que se forma y manifiesta por medio de los actos de pensar.
Es evident': qu~ e_s ésta la interpretación que nos da el propio Descartes del senado últuno del yo (o sea, la de res cogitans o chose qui pense),
pero, como señala Ortega, es ello justamente lo que hace de la nueva
c?n~epción cartesiana una posición fallida, como puede verse por lo
s1gwente: habrá que acusar a Descartes de inconsistencia si como lo
,
'
quena su autor, suponemos que tal noción debía haber resultado de
someter todo lo que reclamara para sí el calificativo de real a la duda
universal y metódica, a fin de eliminar todo lo dudoso como posiblemente falso. Si el objetivo de la empresa cartesiana es el de cobrar acceso a la realidad indubitable, habrá entonces que rechazar la noción de
yo en cuanto sustancia precisamente porque es dudable. Al menos nos
~arece que esto es así, pues, mientras que el hecho de que el pensar
aene lugar se comprueba a cada paso sin mediación alguna y por tanto
p_osee :l carácter de lo indudable, está bien lejos de ser obvia la hipótesis _segun la cual el campo del pensar consta de actos que son manifestaciones del yo en cuanto realidad subyacente. Al dar ese paso adicional, Descartes en verdad se distancia de la esfera de lo indubitable y
?ºs propone un~ ~pó~esis que, como toda otra, es por lo pronto de
mdole dudosa, hipotes1s que, en este caso, es la de la existencia de un
yo-sustancia. Ahora bien, esta interpretación de la naturaleza y del es~tu;o ~el yo pudiera muy bien ser cierta, como podría serlo coda otra
hipotes1s al respe~to, y, lo que es más, pudiera haber para ella muy
bu':nas razones. S1n embargo, la hipóresis en cuestión implica un paralogismo que nos impide. aceptarla, pues, en el plano fenomenal en que
nos movemos_, no consutuye otra cosa que poner algo en sí inaparente
(el ,r_o-sustancia) como base de lo aparente (el pensar). Y esto no es
legttuno en absoluto, pues sólo cabe poner lo evidente como fundament~ de lo que no lo es, y no a la inversa, si es que hay posibilidad y
necesidad de una prueba. En el mejor de los casos, y como es menester proceder con toda hipótesís_que se proponga, se trataría de una

�114

JORGE GARCÍA-GÓMEZ
DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

(

hipótesis cuya verdad estaria por demostr~r y no de un ~&lt;lamento _de
demostración. Ahora bien, en consonancia con lo que exig~n los p~cipios del método cartesiano, si tal d~mostra~~ón fuera factible, habna
que intentarla a base de aquello cuya 1nd~da?ilida~ ha quedado ya establecida por el análisis reflexivo, lo cual s1gruficana ~ue se lo h~ de to~
mar como supuesto necesario y no al revés. Pero, ~1 esto e~ ª:s1, habra
que descartar, al menos al nivel de primera evidencra, las op1mone~ según las cuales "el yo es sustancia" y "los actos de pensar so~ ma°:1~~staciones O modificaciones de un yo sustante o subyacente , dec1S10~
que se encontraría plenamente justifica_da ~n virtu~ de que tale_s, opiniones no sirven para presentar la expenenoa cons~1en~e en ~cron de
sí misma y, por consiguiente, como algo aprehendido mdub1tablemente La teoría cartesiana de la evidencia exige que se excluya toda cons~cción 14 del plano de los últimos fundamentos, y el pensador_ sistemático ha de atenerse a dicha obligación mientras se mueva en dicho plano y se esfuerce por aprehender dichos fundamentos con total certeza.
y ésta es ¡ºustamente la objeción que Ortega formula contra Descartes
,
·
15
de acuerdo con los requisitos y condiciones sentados por este
nusmo.
Ortega no afirmó, por consiguiente, que el yo y sus actos de pensar no
puedan en verdad entenderse del mo~o propuesto p~r Descartes, pues
tal cosa es en principio posible y pudiera ser hast:1 cierto,, c~so de que
se produzca la prueba correspondiente ~a sea de mdole logica o experiencia!) y se haga notar el grado de cert1dumbr~ ~ue ~fecten su~ :esultados. Lo que Ortega quiso decir es que las hi~otests. en cues~on n?
eran ni necesarias ni pertinentes en esta etapa primordial de la mvestlgación en torno a los últimos fundamentos de lo real y, por tanto, q~e
son inadmisibles en vista del fm buscado, a saber: el establecer la existencia de una realidad indubitable que nos sirva de fundamento inconcuso sobre el cual poder construir el edificio de la filosofía y poseer
una comprensión absolutamente firme de lo real.
Como todo filósofo, Descartes iba en pos de lo real, es decir, quería
detemúnar lo que, con todo derecho, puede calificarse de tal, tuviera o
no éxito eventual en dicho empeño. Lo que importa sobre todo es saber qué es lo que merece dicho apelativo, al menos por lo pronto. Según Descartes, sólo lo que exista indudablemente lo merece. Ahora
bien, ¿cómo puede uno lograr ese objetivo? Diría yo que demostrando

14

Cf.

J. Ortega y Gasset, "Sensación, construcción e intuición", en op. cit., XII,

pp. 487 SS.
..
.
.
.
1s Cf. R. Descartes, Discours, i, ii y iv; Meditotiones, i y u y &amp;g11/ae ad dzrechonem mgenii, i-vi, en op. cit., X (1966).

115

que se trata de algo que se vive de tal modo que, en su defecto, todo lo
demás quedaría o aniquilado o más allá de toda aprehensión posible, lo
que redundaría en que no podría uno habérselas con el universo a base
firme. Y ese algo es el hecho incontrovertible -para seguir empleando
el término moderno clásico- de que la "conciencia" acontece y existe
como medio universal e indispensable de cobrar acceso a todo, tanto a
sí misma como a todo lo demás en el universo, en el supuesto, claro
está, de que aquélla se encuentre disponible. 16 Ahora bien, Descartes
estableció la tesis de que uno existe mientras y en tanto y en cuanto
uno piensa, condición experimental ella para poder estar uno conscien17
te de todo lo demás. Encontró en ello, por tanto, el primer fundamento indubitable del conocimiento, puesto que, a fin de merecer el
título de fundamento tal, lo que se proponga para llevar a cabo dicho
papel debe cumplir el requisito de hallarse libre de todo componente
hipotético. (Y este requisito ha quedado satisfecho sin duda). Por
consiguiente, cuando Descartes se propuso interpretar la relación entre
el yo y el pensar en función de la pareja conceptual de sustancia y accidente, fracasó por lo mismo en el intento de cumplir su propio requisito, pues, como Ortega afirmara con toda la brevedad expresiva que se
precisa, "nadie jamás ha tenido intuición de una sustancia"18•
A primera vista, n9s pareció que la adición del "soy" o "existo" que
hiciera Descartes a la proposición "pienso" no había afectado el significado de ésta o modificado en absoluto la pretensión de indubitabilidad que la acompañaba. De hecho, parecía como si la fórmula "soy''
fuera otra manera de dar expresión al mismo hallazgo indubitable de
Descartes, a saber: que soy o existo mientras y en tanto y en cuanto
pienso. Sin embargo, a la luz de los análisis que Ortega llevara a cabo
de los argumentos y reflexiones de Descartes, nos es ahora imposible
estar de acuerdo con posición tal, ya que no sólo ha cambiado el senti16

Cf. E. Husserl, Cartesianische Meditationem, i y ii.
No se tome esto, por supuesto, como si fuera ello expresión de una secuencia
temporal de condiciones o estados. Pongámoslo en palabras de Octave Hamelin (Le
rysteme de Descartes, 2•. ed. rev. [París: Librairie Félix Alean, 1921]): "No sólo es el
cogito una experiencia en el sentido de vivencia [Erlebnis]; lo es también en el sentido
de que en él algo se da [Eifahmng]" (p. 134). Y como nos había dicho con anterioridad: "[En el cogito] la cuestión es la de llegar a lg que somos en la medida en que pensamos [...)" (p. 124), y según añade poco más adelante: "Así el punto de partida del
cogito es el pensamiento y sólo el pensamiento; y, correlativamente, [el cogito] no alcanza el ser, excepto [en la medida] de tal que el pensamiento supone, ya que la cuestión de saber si la totalidad de nu~stro ser abarca algo más ha quedado en suspenso"
(pp. 124-125).
18
J. Ortega y Gasset, ¿Qué es filosofta, p. 399.
17

�(

DESCARTES Y EL FLJTUR0
DE LA FIL0S0FiA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

116

do de la proposición original , sino que la pretensión de indubitabilidad
que se le atribuía tiene que ser abandonada, y ello en virtud de que no
es ya posible decir: 1. que "pienso" equivale a "existo en cuanto sustancia" y que, por consiguiente, los actos de pensar que ejecuto son
modificaciones de ella; o 2. que la proposición que resultaría de los
cambios en cuestión puede, sin embargo, ser considerada, con toda
legitimidad, como una verdad absoluta o necesaria. Creo, por otra parte, que el examen concluido por Ortega sirvió también para otra cosa
más, pues, a raíz de que Descartes se vio llevado a enunciar su proposición original como resultado de la aplicación del método de la duda
universal, no sería insensato que sospecháramos que la alteración de
sentido que conlleva el paso a la nueva proposición {,y, por tanto, a la
pérdida de la condición de indudable) debe haberse debido a la inclusión de algún concepto al cual sería preciso someter aún a la duda universal y metódica, concepto que, por consiguiente, cabría eliminar por
dudoso. Por tanto, habría que decir que la fórmula "soy" da expresión
a una tesis ontológica que Descartes adoptó sin previo examen, pues
parece él haberse limitado a tomar a la sustancia como evidente en
cuanto modo privilegiado de ser o existir. En efecto, Descartes parece
haber aceptado el concepto clásico o greco-medieval de la realidad, al
ser claramente incapaz de tolerar la idea de que algo pueda ocurrir y
dársenos -como de hecho es el caso- sin que precise para ello del apoyo de un sustrato permanente. Pongámoslo en palabras de Ortega: "el
pensamiento es lo único que existe indudablemente porque le basta
con ser apariencia para existir"19 , pero esta posición de Descartes es
justamente la que quedaría cancelada al pasar éste a emplear la noción
clásica del ser en cuanto sustancia, "del soporte latente, inaparente
•
»20
-una cosa que piense- .
La razón de esta dificultad o contradicción que afecta la posición última de Descartes reside, a mi juicio, en el hecho -que al parecer le pasó inadvertido- de que se valió de dos sentidos independientes del
término "sustancia". Tanto en el Discurso como en las Meditaciones, este
vocablo le sirve para referirse a un plano de lo real que yace oculto y
que sólo se manifiesta indirectamente por medio de sus efectos ~os
cuales, en el caso del yo-sustancia, serían los actos de pensar o cogitationes de éste). En otras palabras, el contraste entre el yo y un acto de
pensar suyo lo interpreta Descartes a la luz del par conceptual de sustancia y accidente. En los Principios, por el contrario, se valió de un

1 17

sentido formalmente distinto del término, pues allí nos dice que "sustancia" significa "lo que existe de modo tal que no precisa de cosa otra
alguna para existir" .21 Ahora bien, si se la entiende así, la "sustancia" no
queda identificada con ninguna especie de cosa o con ningún estrato de
lo real, sino sólo con lo que se caracteriza por presentar el rasgo vacío
de la autosuficiencia o autá,jeia. Conforme a esto, se podría afirmar sin cambiar el sentido ni modificar en absoluto la pretensión de indubitabilidad de la proposición original- que el cogito es sustancia. De
acuerdo con esta interpretación, cabe decir que el yo no se ha de tomar
ya como si fuera distinto de la actividad de pensar lato sensu, o como si
aquél fuera la base o causa de ésta y algo capaz de existir aparte de cualesquiera de sus manifestaciones o modificaciones particulares, lo cual,
en última instancia, resulta estar en perfecta consonancia con los resultados originales del análisis reflexivo de Descartes. Por consiguiente, la
cogitatio, o acto consciente de sí por el cual se aprehende lo otro en tanto que otro, es, en el orden fenomenal o de la apariencia, lo sustantivo, en el
sentido de lo autosuficiente. Se debe entonces mantener, y valga la paradoja, que, en la esfera del pensar, fa sustancia es apariencia o fenómeno,
tesis que sirve para dar expresión justa a la pretensión cartesiana -si se
la concibe correctamente- de haber dado con la piedra de toque inamovible del edificio entero de la filosofía y de la ciencia.
Desde el punto de vista de la modernidad, puede uno ahora justipreciar a cabalidad la importancia de que Descartes rechazara la tesis
fundamental de la filosofía griega y medieval. No cabrá ya en lo sucesivo dar prioridad a la sustancia cósmica, ya que no puede caracterizarse ésta de autosuficiente, por cuanto depende de que la conciencia cobre acceso a ella. La filosofía pos-cartesiana no podrá así aceptar que el
mun_d o tenga un ser independiente de la conciencia, ya que, en su esfuerzo por construir el edificio del conocimiento a base firme, tendrá
que hacerlo, a partir de entonces, adoptando como punto de partida lo
inmediato o indubitable.22
El desarrollo de la filosofía postcartesiana dependerá, por consiguiente, de aceptar la oposición fundamental que se da entre la conciencia y la realidad exterior. Por un lado, no es posible reducir la conciencia al mundo y, por otro, no cabe ir más allá de la conciencia y entrar en el no-yo o realidad exterior, ya que la esfera del pensamiento y
21

R. Descartes, Principia phikJiophiae, i.ii, 19, vv. 21-23, en op. cit., VIII-1 (1964),

p. 24: "Per s11bstantiam nihiJ aliud intelligere poss11m11s, qudm ren, q11ae ita existil, 11/ 1111/lá aliá re
19 Ibíd.
20 !bid.

pp. 398-399.
p. 399.

indegeat ad existendunl'.
22 Cf. J. Ortega y Gasset, ¿Qué esftwsofta?, p. 400.

�la de la extensión (con la cual los cartesianos identifican la sustancia del
mundo)23 no tienen nada en común.24 Por tanto, no se ~odrá a~ar
con certeza que el mundo exista más allá de mi pensarrue~to. 1:-s1, Y
como apunta Ortega, "no queda más que reconocer su ex.1stenc1a en
mí, como contenido mental".25 El mundo quedaría de ese
modo ab.
sorbido por el yo, por la esfera de los actos del pensanu~~~o y, c?,mo
resultado, se reduciría, en el mejor de los casos, a ser el sistema de
mis modificaciones psíquicas o representaciones. La teoría de 1~ conciencia sería, pues, lo mismo que la filosofía prim~ra o metafísica, es
decir, la que da cuenta y razón principales del uruve~s~, p~r lo q~e
habría que concluir que la filosofía moderna sería, en últ1ma mstancta,
idealismo.26

(

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

1 18

A estas alturas es menester proceder con la mayor cautela. La tesis
según la cual la realidad exterior no forma parte de la conciencia no
debe malentenderse, pues no quiere decir que el mundo no tenga nada
que ver con la conciencia o viceversa. Si en realidad fueran así las cosas, el hecho de que uno supiera algo del mundo, por poco que ello
fuera sería un verdadero milagro. El descubrimiento aún valedero que
es au'ibuible a la filosofía moderna es el de que es imposible comprobar
que el mundo tenga existencia aparte de la conciencia, pero esta dependencia de la conciencia que presenta el mundo no de~e tom~rse ya
como si significara -como lo fue para muchos pos-cartesian~s- que la
realidad exterior queda absorbida por el yo o que, en el me¡or de los
casos se reduce a ser el "sistema" de nuestras representaciones. Tal
even~alidad tendría lugar si y sólo si la noción de contenido mental
fuera el concepto resultante por contradicción del de realidad exterior.
Pero esa manera de comprender las cosas, al parecer imperante durante

Cf., v.gr., R. Descartes, Principia philosophiae, ii.xxii, 45, vv. ~8~19, p. 52.
Cf. Franz Brentano, P.rychologie von, empirischen Sta11dp1mkt, u, 1, ed. O. Kraus,
2•. ed. (Leipzig: Felix Meiner, 1924); George H. Mead, 'The J?efirútion_of the Psychical" en The Decennia/ Publications, üi (Chicago: The Univers1ry of Chicago Press,
1903), ~p. 77-112; Alloys Müller, V ersuch einer phii11omenologischm Theorie des P.rychischen
(Berlín: F. Dümmler, 1927), i.ii, pp. 52-56; y J. Ortega y Gasset, ¿Qué es filosofía?, pp.
23
24

401-402.
25 J. Ortega y Gasset, lbíd., p. 400. Para la problemática y las clificultades que
plantea el concepto de contenido mental, cf. J. Ortega y Gasset, lbíd., p. 401; Antonio Rodríguez Huéscar, La in11ovació11 metaftsica de Ortega. Críticay superación de_l idealismo,
2•. ed., ed. J. García-Gómez (Madrid: Biblioteca Nueva, 2002), Parte I; N1colas Malebranche, Rec11eil, ed. David (1709), I, p. 415, aptld Martial Gueroult, Malebranche
(París: Montaigne, 1955), I, p. 157.
.
.
.
26 C( J. Ortega y Gasset, ¿Qué es conocin1iento?, ed. Paulino Garagom (Madnd:
Revista de Occidente en Alianza Editorial, 1984), pp. 67-69 y 118 ss.

119

la etapa subjetivista final de la filosofía moderna, no es ni necesaria ni
convincente. De hecho, le fue posible a Onega rechazar a la vez tanto
la noción clásica o greco-medieval de la realidad como la solución subjetivista propuesta por los modernos a las dificultades que encontraron
con ella, pues quiso -y, a mi juicio, pudo- lograr dos cosas a simultaneo-.
por un lado, tomar la conciencia y el mundo tal y como se nos dan en
realidad y sin mediación alguna, a saber: como mutuamente irreductibles, y, por otro, dar razón del hecho de que la conciencia es el único
medio que tenemos de cobrar acceso al mundo. Del mismo modo en
que se dice, por ejemplo, que no hay concepto de arriba sin referencia
al de abajo y viceversa, Ortega afirma que, como no hay yo sin mundo
ni mundo sin yo, los conceptos de yo y mundo son correlativos, para
expresarlo en términos de lógica formal, aunque la correlación de que
trata aquí no sea ni meramente lógica ni necesariamente de índole causal; antes bien, lo que parece ser el caso es que el yo y el mundo se
constituyen en lo que son en reciprocidad o mutualidad actuosa. Pero
ya habrá ocasión de volver a esto.
Ortega está de acuerdo con los secuaces de Descartes en este respecto: que el mundo es lo que me parece ser o lo que le parece a cualquiera, al menos en el sentido de que tanto la verdad como el error son
por lo pronto pareceres que, en cuanto pretensiones, exigen además un
proceso ulterior de legitimación. No se trata en absoluto, pues, de una
vuelta a Protágoras, sino de una tesis que queda formulada así en las
palabras del propio Ortega:
El mundo no es una realidad subsistente en sí con independencia
de mí -sino que es para mí o ante mí y, por lo pronto, nada más. Hasta aquí marchamos con el idealismo.27

Pero, continúa Ortega, el "error del idealismo fue",28 al dar un paso
más allá, convertirse en subjetivismo, [... fue] subrayar la dependencia
en que las cosas están de que yo las piense, de mi subjetividad, pero no
advertir que mi subjetividad depende también de que existan objetos.29
O puesto ya sin rodeos: "Sin objetos no hay sujeto". 30 Si uno quiere,
pues, llegar a una posición teórica válida del universo en cuanto se vive
de inmediato, el indudable punto de partida a adoptar no podrá ser el
cogito tal y como lo entendieron Desca~es y sus discípulos. · Al contra27

J. Ortega y Gasset, ¿Qué es.ftlosojia?, p. 402.

28

lbíd.

29 lbíd.

30 lbíd.

�(

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARdA-GÓMEZ

120

rio esta noción habrá que someterla a una profunda crítica Y a ~a refor'roa consecuente. A ese fin, habrá que decir que "el dato radical del
Universo"31 no puede ir ya expresado mediante la tesis cartesiana de
que "existo mientras pienso y en tanto y en cuanto lo _hago"~ ya que no
es cierto que los únicos componentes que se hallan ~e~ata Y, por
consiguiente, necesariamente involucrados en el acontecun1ento de la
conciencia sean, por un lado, el acto de pensar y, por otro, el saber de
sí que el acto de pensar posee cuando tiene lugar,_ aun cuando esta~ dos
dimensiones sean, como en verdad lo son, coextstentes una en vtrtud
de la otra. Lo cierto es que un análisis de la concienci_a que _llegue a~
resultado resulta ser inco1JJpleto. De hecho, el dato prunordial del uruverso en cuanto vivido de inmediato es un triple e indivisible concretum,
a saber: el que constituyen, primero, el mundo (o_ aspecto del mis~o)
del cual estoy consciente en un momento deternunado (y ~ue es trreductible a mi yo o conciencia y exterior a ésta); segundo, mi yo o estar
consciente del mundo; y, tercero y último, el saber que poseo de_estar
consciente del mundo. Y es precisamente a esta multiplicidad articulada a la que Ortega da expresión cuando nos dice que "[s]i exist~ el pensamiento existen, ipso facto, yo que pienso y el mundo en que pienso -y
32
existe el uno con el otro, sin posible separación."
Ahora bien, ni siquiera es la conciencia de sí posible (o sea, la que he
descrito como el saber de mí que poseo de estar consciente del mundo,
0 de una parte o aspecto del mismo), sin que esté yo con~ciente del
mundo (o hasta de que exista algún mundo). Al menos, as1 lo parece.
No puedo pensar (y esto incluye la posibilida~ ~e lle~ar a c~bo una reflexión de sí de modo explícito y hasta sistemaaco), s1 no pienso en las
cosas. Y esto es justamente lo que afirma Ortega directamente cuando
dice que "[y]o soy para el mundo y el mundo es
~i n? hay
cosas que ver, pensar e imaginar, yo no vería, pensana o 1magmana -es
.
,
,,33
dec1r, yo no sena-.

Pª;ª ~-

Pues bien, en conformidad con esta reformulación de la tesis fundamental en torno a la experiencia consciente, el yo o conciencia seguiría siendo interioridad o intimidad, aunque no ya "conciencia hermética"34 0 sujeto acósmico. Uno se encontraría, al contrario, cara a cara
con la indisoluble unidad interactuosa que mi yo y el mundo constituyen en cada coyuntura de la vida, y esto -y no el acontecer de un mero
31

Ibíd.
Ibíd.
33 Ibíd., p. 403.
34 Ibíd., p. 404.

121

acto de pensar que se sabe a sí mismo- habría de tomarse de dato básico del universo o de fenómeno fundamental e irrevocable. Y tal unidad dual, y no el cogito cartesiano, habrá de considerarse como la primerísima verdad indubitable sobre la etial habrá que construir la teoría
filosófica del universo.
Este primer dato no es, sin embargo, el resultado de abstracción
ninguna. Se trata más bien de un acontecimiento en que vivimos a cada paso de la continua y práctica interacción de mi yo y de mi mundo,
interacción que, sin interrumpirse, sabe de sí misma. Y experiencia tal
no es otra cosa, como Ortega propugnara, que mi propia vida individual. Así nos dice él:
P]o que me es dado es... "mi vida" - no mi yo, no mi conciencia hermética, estas cosas son ya interpretaciones, 1a interpretación idealista.
Me es dada "mi vida". Y mi vida es ante todo un hallarme yo en el
mundo; y no así vagamente, sino en este mundo, en el de ahora y no
así vagamente en este teatro, sino en este instante, haciendo lo que estoy haciendo en él, en este pedazo teatral de mi mundo vital- estoy filosofando.35

Esta vida mía, en cuanto realidad última o radical en el orden del
aparecer, no es, sin embargo, ni una mera cadena de acontecimientos
de conciencia (aun cuando se tratare de aconteceres conscientes de sí
mismos) ni siquiera la estructura que los enlazaría. Más bien nos encontramos_ con una estructuración (que efectúo continuamente) de mi
contraparada o complemento permanente, a saber: este particular
mundo (que se da una y otra vez pero siempre en su aquí y ahora), así
como la que llevo a cabo, conjuntamente, de mi propio yo, aunque suceda esto último, de consuelo, únicamente por complicación. De conformidad, mi vida involucra e incorpora el mundo y el yo, así como las
~ tructuras del mundo y del yo (y las relaciones de entrambos). Enten~da de esta manera, la vida se convierte, entonces, si es que no malentiendo a Ortega, en el nuevo punto de vista indubitable a adoptar en el
filosofar y, por consiguiente, en el origen propio de la metafísica.
Es éste el resultado que Ortega alcanzó al examinar los fundament?s últimos de la posición y de los análisis de Descartes (y de la filosofía ~odema en su pos) y al llevarlos, por consiguiente, al límite. La
críaca a que Ortega sometió la vena cartesiana de la filosofía moderna
~ep~esenta, a la vez, un intento, a sabiendas, de superarla y, por ello, de
Justificar y motivar la investigación filosófica contemporánea. Podría

32

35 Ibíd.

�JORGE GARCÍA-GÓMEZ

122

{

DESCARTES Y EL FLJTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

hasta decirse que las tesis y las conclusiones de Ortega concuerdan básicamente con las de Husserl, en cuanto éste ha llevado a cabo una reformulación del modo de entender el punto de partida absoluto que es
menester adoptar en filosofía primera. Como el propio Husserl, Ortega vio que el cogito o el "yo pienso" es imposible, si se lo concibe privado de un objeto que se tome precisamente como aparece o tal y como
lo pienso yo:36 Pero Ortega no se detuvo ahí. Desde 1914 se encontraba ya en posesión de una intuición que llegaría a convertir en fans et ori37
go de su esforzado intento por superar el moderno estilo de pensar,
intento que puede formularse mediante su célebre apotegma:38 ''Yo soy
yo y mi circunstancia, y si no la salvo a élla no me salvo yo". Con todo, esta máxima a primera vista no parece poder servirnos para ir mucho más allá de las posiciones que alcanzara Descartes en el Discurso y
las Meditaciones, al menos en tanto y en cuanto el propio Husserl llegó a
reformularlas con radicalidad, como puede verse, si cabe duda, en el
primer volumen de las Idee,19 y en las Cartesianische Meditationen. Pretender otra cosa podría parecernos algo engañoso o, en el mejor de los
casos, una simple exageración. Una mera comprensión nominal de la
tesis orteguiana no nos bastará, por consiguiente, para aclarar esta vexata quaestio, porque es evidente que la riqueza de tal tesis lo impediría y
nos exigiría un examen más preciso y profundo.
Ortega sostuvo que, con su tesis de que la vida de cada quien es la
realidad radical, había sido totalmente fiel a la naturaleza y a la textura
de la experiencia consciente, mientras que Descartes, pese a sí mismo,
no lo fue. Ésta sin duda es una pretensión a la vez aventurada y llena
de posibilidades; no creo, por tanto, que sea inoportuno sino necesario
hacerse cuestión de ella.
En primer lugar, hay que preguntarse cómo fue que Ortega llegó a
tal descubrimiento. Según él, lo logró"insisriendo y depurando la tesis

1 23

~dealista cuya decisiva afirmación consiste en advertir que sólo existe
mdudablemente lo que a mí me parece existir.',.w
. Pero esto quiere decir evidentemente que reconoció que únicamente
c~e~os asp_ectos d~l ~dealismo eran fundamentales y que, además, eran
válidos y ciertos, s1 bien se limitara a esto.
. ~~ segundo lugar, hay que considerar otra cuestión, a saber: ¿qué le
a. ?rtega ?e p~uta cuando se propuso llevar a cabo el análisis y la
evaluacion del idealismo? Se trata de lo que yo calificaría de p · t"rlJ •
d li' · al
nn.Tzo
n~eto o ogico, , que Ortega se refiere en diversos contextos, como, por
e!~~f~?• aquel en el que nos dice que "toda superación es conservacion • Esto. puede formularse de otra manera si decimos que a uno
n? le es rostble elaborar una critica radical de posición fundamental
~~~ si uno no se ha colocado ya más allá de ella, al menos incoada
o 1nc~~1entemente,_ ~ues, si no fuera así, la consideración de la tesis que
se c11t1ca se reducma a un mero intento de refutación. En conformidad, lo _que se _exige para. ~llo es que uno se encuentre, como mínimo,
en ca~o haaa algo posztzvo, es decir, que uno vislumbre ya una realidad posible que _trascie~~a_la que queda formulada en la tesis que uno
va a someter a dicho análisis. Esto es, sin duda, un reqwsito inevitable,
aun~ue expresar~o como tal sólo sucede por lo común aposteriori. Aho~a b1~n, esto ~s J~s~°:1ente lo que Ortega afirma haber hecho, ya que
1dent1fica la vida individual de cada qwen como "la realidad primordial,
el he_cho de todo~ los hechos, el [primer] dato para ~a construcción
42
filosofica] del, Uruverso". Por consiguiente, si Ortega tiene razón, lo
que me vendría dado -y absolutamente o sin mediación es decir ind _
dablemente.
. sería
. la realidad
, . de mi propia vida, O sea, ,:no rru· yo' solu
o,
no rru c~nc1enc1a hermet1ca, esas cosas son ya interpretaciones la in43
terpretación idealista" de lo _que se ~e da de modo primordial'y que,
por ~nto, da por supuesta, sino yo rrusmo y mi circunstancia en reciprocidad ac~osa, como ya se ha dicho.44 Pero esto es así resulta claro qu_e la pnmera tarea metafísica a cumplir será la de "defuur ese dat
definir lo que es _"mi vida", "nuestra vida", la de cada cual. Vivir es
modo de ser radical: toda otra cosa y modo de ser lo encuentro en mi
SlfVlO

si

~i

Cf. Aron Gurwitsch, "On the Intentionality of Consciousness", iv, en Studies
in Phenomenology and Psycho/ogy (Evanston: Northwestern University Press, 1964), p.
36

138.
17

Cf.

J. Ortega y Gasset, ¿Qué es ji/osofto?, p. 404 y A.

Rodríguez Huéscar, op.

cit., Parte l.
38

J. Ortega y Gasset, Meditaciones delQuijote, con un comentario de Julián Maáas

(Madrid: Ediciones de la Universidad de Puerto Rico en la Revista de Occidente,
1957), p. 43, v. 23 ("Comentario", pp. 266 ss.).
39 Cf. E. Husserl, Ideen Zf' einer reinen Phiinomenolo¡je und phiinomenologischen Philosophie, I, en op. cit., III-1, HUSSERLIANA (The Hague: Martinus Nijhoff, 1976).

40

J · Onega y Gasset, ¿Qué esjllosojia?, p. 404.
lbíd. Cf: J. Ortega Y Gasset, Origeny epílogo de la jilosofta. en
349 SS. (en particular la p. 359) y 374 SS.
•
42
J. Ortega y Gasset, ¿Qué esjiloso.fta? p. 404.
41

43 lbíd.
44

Cf.

'

SII/Jra, pp. [13-14].

op. cit., IX, i, pp.

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

124

vida dentro de ella, como detalle de ella y referido a ella. En ella todo
,
. "d ,~5
lo demás es y es lo que sea para ella, lo que sea como VlVl o.

como prejuicio inconsistente con la conciencia (en cuanto realidad y
vivencia indubitable) y corno algo innecesario para dar razón de ésta. 50

Ahora bien, Ortega fue de la opinión que esta tesis metafísica suya
se justifica por varias razones. En pómer lu?ar, así co~~ ~l ideali~m~
había superado el realismo al demostrar mediante un ana~s1s de~cnp~vo y esencial de la experiencia consciente que, como se ~1tara mas a~ba 46 "el mundo no es una realidad subsistente en sí con mdependencta
de' mí, sino que es lo que es para mí o ante mí y, por lo tanto, nada
más". Pero esto quiere decir, a la par, dos cosas, de acuerdo con el
principio de superación-conservación: que se va más allá del realismo Y
precisamente por descubrirse esta dependencia del mundo, p~ro ta~bién, y por lo mismo, que se "salva [... ] lo esencial de [.. .la tesis realista, a saber:] que el mundo exterior no es ilusión, [que] no es mundo
subjet:ivo'~ al menos, añadiría yo, que no lo es necesariamente o por
estatuto propio. En segundo lugar, la tarea que se propuso Orte~ fue
hacer con el idealismo lo mismo que éste había hecho con el realismo.
Y para actuar en consecuencia no le quedó más remedio que continuar
con el análisis reflexivo de la experiencia consciente que, en opinión
suya, el idealismo había iniciado pero no completado. Y para ello había
que empezar por reconocer que " ... como el mundo es sólo lo que me
parece que es, será sólo ser aparente y no hay razón que obligue a buscarle una sustancia tras de esa apariencia."48

Ahora bien, el resultado del análisis de la experiencia consciente, tal
y como lo perfeccionara Ortega, es, en sus propias palabras, el siguiente:
Hay un hecho primario y fundamental que se pone y asegura a sí mismo. Este hecho es la existencia conjunta de un yo o subjetividad y su
mundo. No hay el uno sin el otro. Yo no me doy cuenta de mí sino
dándome cuenta de objetos, de contornos. Yo no pienso si no pienso
cosas [...]51

Y esto, poco más adelante, procede a precisarlo aún más al añadir
que:
P]a conciencia sigue siendo intimidad, pero ahora resulta íntimo e inmediato no sólo con mi subjetividad sino con mi objetividad, con el
mundo que me es patente.52

7

,

(

125

En otras palabras, lo que hace falta -{l fin de dar cumplimiento a la
carea que se propuso Ortega- es hacer con la filosofía moderna o idealismo lo que éste último llevó a cabo, en cuanto a los fundamentos, con
respecto a la filosofía antigua y medieval, lo cual en última instancia se
49
reduce a la eliminación del primer sentido del concepto de sustancia

Sin embargo, con el propósito de superar el prejuicio de la sustancia
y de trascender además el punto de vista que define la filosofía moderna,53 ¿es acaso suficiente afirmar, no importa con qué garantías, que el
"dato radical e insofisticable no es mi existencia, no es yo existo -sino
que es mi coexistencia con el mundo"54? Creo yo que algo más se precisa,
porque, si no se añadiera ese algo esencial, nos sería difícil establecer la
diferencia entre la tesis orteguiana y la idealista, sobre todo cuando ésta
se reformula y refina como lo hizo Husserl,55 al dar expresión al concepto y a la realidad de la conciencia mediante la noción de la unidad

50

J.

Ortega y Gasset, ¿Q11é es ftkisofia?. p. 402.
Cf. sllj)ra, p. [13].
47 J. Ortega y Gasset, ¿Q11é es.ftlosofia?, p. 404.
48 Ibíd., p. 402. Cf. R. Descartes, Prindpia philusophiae, i, Nº'· 11 y 53, pp. 8 y
125 y Principes, en op. cit., IX-2 (1964), pp. 29 y 48; " Responsio" a la "Objectio ü" de
las "Objectiones terriae", en lbíd., VII, p. 175 y "Réponse" a la "Objection seconde"
de las 'Troisiemes objecrions", en !bid., IX-1, p. 136; ''Responsio ad secundas objectiones", en Ibíd., VII, pp. 128-130 y ''Réponses [...] aux secondes objections", en Ibíd.,
IX-1, pp. 102-103; "Raciones [...] geometrico deposirae" con " Responsio ad secundas
objecriones", Definiciones 5 y 6, en Tbíd., VII, p. 161 y "Raisons [...] disposées d'une
fac;on géometrique" con "Réponses [...] aux secondes objections", en Ibíd., IX.-1, p.
125; ''Lettre a Arnauld", 4 de junio de 1648, en lbíd., V (1974), p. 193; O. Hamelin,
op. dt., p. 128; y Jacques Chevalier, Descartes, ed. rev. y aum. (París: Librairie Pion,
1957), pp. 223, 224, 227 y 228.
49 Cf. supra, p.[10].
45

46

Cf.

J. Ortega y Gasset, ¿Q_ué es.ftlosojia?,

p. 404.

51

Ibíd., p. 403.
52 Tbíd.
53

Para una versión idealista y específicamente neokantiana de la tentativa de superar el prejuicio de la sustancia, cf. Emst Cassirer, S11bstanzbegrijf 1111d Fun/etionsbegrijf
Unters11ch11ng iiber die Gnmdfrage,, der Erkenntniskritik, 2•. ed. (Berlín: Bruno Cassirer,
1923). El esfuerzo orteguiano por ir más allá del prejuicio de la sustancia no implica
necesariamente, por supuesto, ningún compromiso dogmático con el rechazo de tal
noción. Hablando metodológicamente, quiere decir sólo que la habría de desplazar
de su posición originaria o primaria al plano de las hipótesis, ·y que, como tal, posee
únicamente un estatuto derivado que, por tanto, ha menester de prueba y fundamentación.
54 J. Ortega y Gasset, ¿Q11é esftlosojia?, p. 403. El subrayado es núo.
55 Cf. E. Husserl, Ideen, I, §§ 37, 46, 57 y 80; J. Ortega y Gasset, "Prólogo para
alemanes", en op. di., VIII, pp. 47 ss.; y A. Rodríguez Huéscar, op. tit., Parte I, capítulo 3.

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

126

noético-noemática.56 Con todo, está bien claro que º1:,eg-a no sólo ,distinguió su posición de la del idealismo sino que ~bien ~a expreso en
oposición a ésta cuando nos dij~ qu~ ,','[e]sa realida~ ra~cal que es ~
vida propia no consiste en "concienci~, , en B~w~sst!em, srno
una ra
dical dualidad unitaria [...que es] el diálogo d1namico entre yo Y sus
·
· ,,s7, o sea, «el puro acontecimiento de la lucha
circunstancias
. . entre un
58
hombre y sus circunstancias". Ahora bien, este descubrmuento consiste sobre todo en ver que el "absoluto acontecimiento" es, según lo pone
Rodríguez Huéscar al interpretar a Orteg-a, la "primera categoría_[._..] de la
vidd humana [... es decir, la que expresa el] encontrarme yo vtv1e~do Y
59
afanándome en un mundo de 'cosas'". Ahora bien, aunque a pnme~a
vista parezca esta toma de posición una simple reafirmación de la tesis
idealista, de hecho no lo es, y para ello no importa el mayor grado de
precisión innegable que la reformulación que conlleva pue_da otorg-ar .ª
aquélla. Antes bien, la reformul~ció~ de que se ~ata cons1~te en _sustituir un plano o nivel de la expenenc1a que es de 1ndole radical e ~ediata por otro de carácter derivado o _fundado, a saber: el de nu vida
por el de la concienci~ pura o Bewimtsem von.

~?

(

La justificación que Orteg-a nos pr~pone de haber da~~ ~ste pas? Y
de la diferenciación consecuente que tntroduce en el analisis reflexivo
es básicamente que la conciencia pura no es sino el hecho de que el yo,
aunque sepa de sí mismo, "se da cuenta [merameme_nte] ~e todo lo
demás"6(&gt;, el hecho de que, por ejemplo, "ese yo no quiere, s1:110 que_se
limita a darse cuenta de su querer y de lo querido; [de que] no siente, s1no
que ve su sentir y los valores sentidos; en fin, [de que] no ~iensa, ~sto es,
[de que] no cree lo que piensa, sino que se reduce a adverttr que piensa Y
·
,, 61
1o que piensa .
Pero es ahí precisamente donde se produce el hiato entre el concepto de "conciencia de" y la noción orteguiana de la vida: aq~él es _d e carácter meramente conte111plativo y su correlato no es la realidad s1no su
espectáC11lo, al derivarse de la reflexión62 en torno al acceso nuestro a la

realidad, mientras que la noción orteguiana da expresión a nuestro contacto inmediato con lo real, contacto que, sin duda, sabe de sí pero, por
63
lo pronto, sólo s11a sponte. A la luz de esto, nos es posible ahora justipreciar que la "conciencia del" mundo transforma a éste en "mero sentido"64 y que, en consecuencia, nuestro sentir inmediato de la realidad
se esfuma, al quedar la realidad reducida a "inteligibilidad pura',65, lo cual,
aún en el orden de la percepción sensorial, no sería por ello de índole
menos contemplativa o "espectacular',66. Por tanto, la esencia de mi
vida individual, en cuanto forma ingen11a, imflexa y primordial de la conciencia, es tal "que para ella nada es sólo objeto, sino que todo es realidad',67. Pero si esto es así, habrá que decir que la vida o '"conciencia
primaria' no es, en rigor, conciencia"68 y que la conciencia, a nivel primordial e inmediato, no se da y, en este sentido y en ese plano, no existe en absoluto.
· No sería posible, sin embargo, tomar esta conclusión como si significara gue la vida no sabe de sí y se encuentra simplemente orientada
hacia lo otro. A nivel inmediato, la vida es, sin duda, irreflexa de consueto, mientras que la conciencia stricto sens1-1 es un derivado que resultaría
de aquélla cuando haya motivo de reflexionar sobre ésta (en el sentido
propio de ese vocablo), ya sea subjetiva u objetivamente (es decir, o
noética o noemáticamente, para expresarlo en nomenclatura fenomenológica). Conforme a esto, habría que decir que "mientras este acto
de 'conciencia primaria' [que es la vida] se está ejecutando no se da
cuenta de sí mismo, no existe para sí''69, o sea, no es objeto de sí mismo, o no se objetiva, para ponerlo técnicamente. Al contrario, mi vida
-o sea, todo lo que en ella haya o se dé, ya como parte del yo potencialmente objetivante o de la cosa que vivimos y que puede ser objetivada- "es objeto en la medida en que [el pensamiento] la piensa como
no-objeto para mí sino como lo que es para sí''70• Mi vida -es decir,
63

87

A.

Cf.

J. Ortega y Gasset, "Prólogo para alemanes", p. 48.

64 Ibíd.
65

56 Cf E Husserl Carlesia11ische Meditatio11e11, ii (§§ 14 y 17-19) y iv; Ideen, I, iii, capítulo 3, §§
ss.; y
Gurwitsch, "On the lntentionality of Consciousness", pp.
138-140.
57 J. Ortega y Gasset, "Prólogo para alemanes",§ 4, p. 43.
58 Jbíd., p. 47.
59 A. Rodríguez Huéscar, op. cit., p. 126. Cf. J. Ortega y Gasset, "Prólogo para
alemanes", pp. 51 y 53.
60 Ibíd., p. 48.
6t Ibid.
62 Cf. Ibíd., p. 49 y A. Rodríguez Huéscar, op. cit., pp. 110-111.

127

Cf. Xavier Zubiri, Sobre fa esencia (Madrid: Sociedad de Estudios y Publicaciones, 1963), ii, capítulo 3, pp. 23 ss.
·
66
Cf. Jorge García-Gómez, "Señales de orientación en el mundo de la vida: Ortega y Schütz", Revista de Occidente, N°. 72 (mayo de 1987), pp. 63-77 y "Perceptual
Consciousness, Materiality, and Idealism", Analecta H11sserliaflf1, XXXIV (1991), pp,
299-356.
67
J. Ortega y Gasset, "Prólogo para alemanes", p. 49. ·
68 Ibíd.
69 Ibíd.
70
J. Ortega y Gasset, "Problemas",§ 8, en ¿Q11é ~s conocimiento?, p. 16. La frase
entre coprchetes es del editor.

�(

DESCARTES Y EL FU11JRO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

128

todo lo que en ella se halle sua ponte- es "una presencia del ser ante mí
71
que no es de especie objetiva, sino directamente entitativa" • Entendidas las cosas de este modo, la ceguera, por así decirlo, sería la condición permanente del vivir (y el saber de sí un hecho bruto e inexplicable de la experiencia consciente), pero sólo si tal condición fuera prerequisito de la conciencia en cuanto conciencia de lo otro, que es el
sentido sólito del vocablo. Pero no es así en absoluto pues, como indi12
cara Ortega, "ningún ado puede ser objeto de sí mismo" • Y si esto es cierto
de un acto de conciencia objetivante o motivado, o sea, de un acto de
conciencia en el sentido usual de la palabra, lo será a jortiori del acto
primordial, del acto consueto y espontáneo del vivir, como tan acerta73
damente lo denomina Rodríguez Huéscar. Con todo, un acto de la
vida es capaz de saberse, aunque lo sea de una manera distinta y más
fundamental, a saber: cuando no se toma a sí propio de objeto (para lo
cual le sería menester "mirarse" desde fuera, es decir, desde el punto de
vista de otro, el de un acto reflexivo stricto sensu), sino in actu exercito, que
es precisamente el continuo y originario modo de vivirse el saber de
uno mismo.
Consideremos por un momento el ejemplo que aduce Ortega cuando nos dice que el "acto de ver no es para sí acto [mientras tenga lu74
gar], no se sabe porque no reflexiona sobre sí'' , pero, pese a ello, sabe
de sí mientras tiene lugar y en cuanto tiene lugar. Se trata aquí de la
aporía de la cual ya nos habló Aristóteles cuando nos dijo que "a menos que un hombre pueda percibir y ver sin saberlo, el ojo debe verse a
sí .m.ismo"75• El ver ha de consistir, pues, en encontrarme a mí mismo
de modo particular, aunque sin distanciarme de mí mismo mediante la
reflexión objetivante, es decir, en encontrarme visualmente ocupado
con esto o lo otro, sea ello cosa, situación, persona o acontecimiento
en cuanto dado contextualmente. Ahora bien, si generalizáramos a
76
partir de este ejemplo, cabría decir que vivir, en cuanto encuentro
continuo y pre-reflexivo con las cosas, consiste -en todo momento y
originariamente- en ser el saber ejecutivo y no objetivante de sí mismo
y de las cosas en reciprocidad actuosa. Por tanto, el concepto de ejecuti-

1 29

vi1ad\ al definir el vivir.º la vida en cuanto acto, "supone que el acto
[digamos, el de ver un libro, en conformidad con el ejemplo aducido
~or Orte~] ~s para sí pero, a la vez, que este ser para mí [de mi ver el
libro] no s1grufica objetivación o conciencia sensu ·strido de sí mismo"78•
. ~e h~a_ría uno, pues, espontáneamente en posesión de una presen10ob1e~va del s~r que sería, según la penetrante fórmula de Ortega,
de especie [...] directamente entitativa"79• Ahora bien esto es de
he~~o, un_ modo gen~s de reflexión, por cuanto, al no ;er objeti~ante, constituye o~~anamente a la realidad misma"80 y por lo tanto no
e~ un~ mera posibilidad de pensamiento como lo es la reflexión O conc1~ncia de si, en e1 1.dealismo81, reflexión o conciencia de sí mismo que
~xige un acto d~ co~stitución explícita, sino que es, a la vez, una actualidad Y un constttuttvo _neces~o _del vivir al nivel más radical, algo "insepara_ble ?e _lo real, dimension mdefectible de ella, no añadida a ella
por rru cogtta!to"82•
~ia

:u~

Si no m~ equivoco, nos encontramos ya a punto de poder aprehender a cabalidad el sentido fundamental del apotegma que formulara
83
Ortega" en,, 1914,
' ·
" . a .saber: "yo soy yo y mi circunstancia" • T errrunos
com? yo Y ~ cir~unstancia", del modo en que son empleadas en el
predicado d_e dicha formula, n? ~an de interpretarse como si significaran, respecttv~ente, el yo ob1et:1vante y el objeto que éste constituiría
co~o tal m~a~te la ac~vi_dad que le es propia, ~ino sólo como las polandades sub1et1va y ob1enva que constituyen un continuo encuentro
84
que se sabe a sí misrno. Por otra parte, el primer "yo" del principio de
. n Cf. J. Ortega y Gasset, " Ensayo de estética a manera de prólogo" §§ 2-3 en
at.,_ yi, PP· 250 ss. _(y ~n particular la p. 252). El acto de vivir, o la vid; en cu;nto
eiec~aon, es, por c_o~s1gwente, lo con_trario de un acto de conciencia o Bewusstsein von,

0~-

en vutud de _que ·viv1r es aquella dualidad de reciprocidad actuosa entre yo y mundo
en que consiste el e~con~arme espontáneamente ocupado con las cosas, mientras
que un acto _de conc1encta o reflexión "se disocia de su objeto, y esto igualmente
cua~do el O~J~to es otro o es ella misma". O- Ortega y Gasset, ''Problemas" § 4 en
¿Q11e es COIIOCl!llletJ!o?, pp. 13-14).
'
'
78
J. Ortega y Gasset, lbúl., § 9 p. 18.

b p. 19.
'
lid.
lbíd., p. 20.
81
.
~f. lbíd., p. 19. Per con/ro, véase la noción del "yo pienso" de Kant en su KJi.
lik der reznen Vemunft, B 131-132.
82
J. Ortega y Gasset, ''Problemas",§ 9, en ¿Q11é es conocimiento? p 20
83 Cf. supra, p. [16}.
·
' · ·
84 Cf. A. Rodáguez Huéscar 01&gt;. cit. Parte II [§ 5 AJ. pp 134
'bl
.
' r
·,
. '
, ·
ss. s·J.n d ud a es
posi . e transformar respectivamente, mediante un acto de reflexión O posteriori tales
po~dades subjetiva f objetiv~ (en un momento y coyuntura determinados de '1a ex19
80

Jbid., § 9, p. 19.
n Ibíd., p. 18.
73 Cf. A. Rodríguez Huéscar, llf&gt;· cit., ü, [§ 5], pp. 130 ss.
74 J. Ortega y Gasset, "Problemas", § 9, en ¿Qué es co11ocimiento?, p. 18.
75 Aristóteles, De senm et sensibili, capítulo 2, 437 a 27-28, en Aristotelis Parvo na/11-

11

raúo, ed. W. Biehl (Leipzig: G. Teubner, 1898), p. 4.
76 Cf. A, Rodríguez Huéscar, op. cit., ii, § 2, p. 127.

penenaa cuando hub1~se moovo suficiente) en un acto objetivante y en un objeto

0

�130

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

Ortega se referiría a lo que Ortega llama "mi vida",~ mutualida~ dual Y
acontecimiento por el cual "[y]o me soy presente sm que_ ~,ec~~lt~ gercibinne"85. En última instancia, la vida no es, entonces, ru yo ru co,,
"mundo" ni siquiera la recíproca relación externa entre ambos;
sa 0
,
, 86
"
antes bien, la vida -que es, siempre y sobre todo, la rrua - es esa extraña e inevitable presencia"87 de yo y mundo entre sí o uno al otro. O
para ponerlo de otra manera en las propias palabras de Ortega:
La realidad "vida" es un ámbito de reflexión en sí, donde todo es
absolutamente "siendo-para-sí''. Yo [yo objetivante, o sea, "yo" según
su segunda mención en el apotegma ~rteguiano] no soy el lugar donde
la reflexión [pómordial] se produce, smo que me encuentro desde_ luego inmerso en ella, como una luz ~o que viene e~resado por el primer
"yo" de dicha fórmula]. La vida se alumbra a s1 rrusma_ y[tod],; en ella
tiene una dimensión de alumbrarse, de autofosforescenaa •·· •

(

Pues bien, si el análisis de Ortega no carece de buen fundamento Y
si lo ha llevado él esencialmente a término, tenemos entonces pleno
derecho a sacar ciertas consecuencias de él. Para empezar, podemos
decir que la opinión de Hamelin según la cual Des:artes fue el "verd~dero fundador del idealismo"89 es correcta, ya que este mantuvo la tesis
que funda dicha posición metafísica, a saber: que el _modo de hallarse
uno involucrado en el cogito es el de pensar, en la medida en que uno no
90
se conoce a sí mismo si no lo es pensando. En segundo lugar, y pese
a haber reconocido esto, también hay que decir que Hamelin se equivocó, pues creía, además, que "la lógica de Descartes er~ inexp~able"91, conclusión a la que llegara a base de la consecuencia anterior, la
cual sería cierta sólo si el supuesto cartesiano fuera verdadero, a saber:
que el cogito es, de necesidad, un ~c~~ de refl~xión u ~bj:tivación. Pero
esto es justamente 1~ que el análisis es~nc1~-~escnp?vo ~ue Ortega
llevara a cabo de la vida en cuanto expenene1a consciente ha proba-

sentido objetivo (que seáa su correlato), dimensiones que correspond~rí~n a las polaridades subjetiva y objetivas vividas originariamente de modo pre-ob1envo. Cf. Julián Maáas "Existencia y persona", Miguel de Unatmmo (1943), capítulo 3, en Obras de
Jt1lián Marí:s (Madrid: Revista de Occide~te? 1960), V'.. pp. 58-59; véase también su
"Comentario" a la p. 12, v. 23 de las Meditactones delQ111/ote, pp. 266-268.
85 J. Ortega y Gasset, ''Problemas",§ 9, en ¿Q11é es co11ocimiento?, p. 20.
u Cf. Martin Heidegger, Sei1111nd Zeit, en GESAMTAUSGABE, 11 (Frankfurt a.
M.: V. Klostermann, 1977), §§ 9 y 25-26.
87 J. Ortega y Gasset, ''Problemas",§ 9, en ¿Qué es conocimiento?, p. 20.
88 Ibíd.
89 O. Hamelin, op. cit., p. 128.
90 Cf. Ibíd.
91 lbíd.

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

131

do ser falso. El cogito, tal y como lo entendiera Descartes, no puede
jugar el papel que éste le exigió, a saber: el de fundamentum inconcussum
sobre el que poder construir y elaborar la metafísica o ciencia filosófica
primera y absoluta del universo, puesto que Ortega logró demostrar,
según creo, que la objetivación -o sea, el supuesto requisito de ello en
el proyecto cartesiano- no es ni el modo primordial de nuestra experiencia del mundo en cuanto uno está consciente de sí ni el medio necesario para lograr el fin que se busca, pues la objetivación es algo que
se deriva de una vena o estilo de experiencia que yace "por debajo" de
la objetivación y que, es en ese sentido, "sustancia", "sustrato" y fundamento de ella. En otras palabras, la indudabilidad deseada no puede
atribuirse al cogito tal y como lo entendiera Descartes, lo cual, sin embargo, no implica formalmente el fracaso definitivo de la empresa cartesiana. Me parece evidente que Ortega no ha puesto en cuestión el
hecho de que el filosofar a base radical precisa de la indubitabilidad
como caracteristica experiencia! del fundamento del que ha de partirse
para ello, pero, con todo, aquello que sirva a ese fin no jugará ese papel
-para ponerlo en palabras de Ricoeur en su bello y perspicaz ensayo
sobre Marcel- "en el sentido de algo que resista la duda o que subsista
tras la duda", como lo fue en el caso de Descartes, "sino en el de una
92
presencia que excluya la duda" , como sucede con el concepto y la realidad de la vida según los entiende Ortega. Por lo tanto, la posición
cartesiana en tomo a la naturaleza del fundamento a emplear ha de rechazarse (aunque no así en cuanto a su función), como en efecto lo
hizo Ortega después de los más cuidadosos análisis, al haber descubierto que era menester descartar la tesis ontológica cartesiana cuando nos
movemos a nivel primordial, al poder serle aplicada la duda universal y
metódica, que es, como bien se sabe, el recurso máximo de evidencia
de acuerdo con el propio Descartes.
Ahora habría que afirmar, por añadidura, que, si esto es correcto, la
posición de Ortega servirá también para nulificar la objeción clásica
contra la posición de Descartes (y, en consecuencia, contra el idealismo
como tal), a saber: que filósofo de tal estilo no tiene derecho a mantener una forma espiritual de realismo93, ya que el proceso necesario para
llegar a hacerlo -un proceso que Hamelin con roda razón caracteriza

92
_

Paul Ricoeur, "Gabriel Marcel and P.henomenology", en The Pbifosopf?y oJ
Gabnef Mar.el, ed. P. A. Schlipp et aL (La Salle, Illinois: The Library of Living Philosophers, XVII /Open Court, 1983), p. 477.
,
93
Cf. Jacques Chevalier, op. cit., p. 224

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

132

de "salto mortal"94- le queda excluído de antemano a Ortega, ª1:1°que
no porque éste fuera idealista o adoptara ~l prejuicio de la sus~ncia. Al
contrario, y como hemos visto con suficiente detalle, se habna negado
a entrar en ese proceso por firmes razones, que cabe ahora reformular
así: no hay salto alguno que Ortega se haya visto_ forzado a dar en su
análisis de la experiencia consciente, pues es prec~s~ente ~l concepto
de so/us ipse, propio del idealismo y fund~mento úlumo de este, el que
había sido superado y reinterpretado radicalmente_ por O_rtega. A base
de los análisis que llevara a cabo éste, hay ~ue_ decir no_ ~olo que el yo Y
el mundo son diferentes y opuestos entre si, srno tamb1en que se correlacionan de modo esencial y se constituyen en recíproca apertura Ymutua disposición, ya que no hay yo (ni aspecto del mismo) sin qu~ algo
se presente y viceversa. Y esto es así,
se ha mos~ado_~ saciedad,
porque la mutualidad actuosa caractensttca de toda _si~acion e~ ~ue
uno se encuentre al ser continuamente eficaz y const1tut1va de rru vida
sua spont/5, 00 p;ecisa de objetivación alguna o reflexión propiamente
tal para ser y presentarse inmediatamente de ese modo.

c?~º

(

133

éste que el futuro de la filosofía se cifra en ello cuando se la cultiva a
ese nivel radical. Fue, pues, al desarrollo y a la presentación críticas de
esta nueva idea de la filosofía primera, concebida como análisis categorial de la vida, a lo 9ue Ortega dedicara algunos de sus mayores esfuerzos de reflexión, que dieron forma y expresión a lo 9ue Antonio Rodríguez Huéscar ha llamado, con plena razón, su "innovación metafísica", a saber: e1 descubrimiento de la realidad de mi vida como fundamentum inconmss11m de la experiencia consciente del mundo para, a partir de
aquélla, poder construir filosóficamente el universo. Ahora bien, con
ello se propone nada menos que superar y cumplir, a la vez, el propósito esencial de la filosofía moderna, para lo cual el análisis de la vida a su
base tiene que ser intrínsicamente factible, la condición mínima de lo
cual ha de ser que mi vida me venga dada, como lo pretendió Ortega,97
de modo intuitivo y como todo articulado. Únicamente entonces quedaría validada la noción de filosofía primera o metafísica corno sistema
de conceptos que, por necesidad, serían comprobables siempre y en
todo lugar98.

Ahora bien, si esta tesis es cierta, implicaría y exigiría necesariamente una transformación revolucionaria de la filosofía y del curso futu~o
de su historia%. Si pudiera decirse que la filosofía moderna es un sistema egológico en el cual se aprehende el ~o como realidad y actividad
omnicomprensivas y fundamentales, habra entonces ~ue afirm~r que
Ortega propuso colocar en su lugar el análisis categonal de la vida en
cuanto ininterrumpido encuentro interactuoso del yo y el mundo. De
acuerdo con ello, la tarea radical que se exige de la filosofía hoy es la _de
llevar a cabo y completar tal análisis para que sirva de punto de p~tida
y fundamento de toda particular consideración ulterior. En_ esto Justamente consiste el "tema de nuestro tiempo", para darle el nusmo nombre que el del célebre libro de Ortega de 1923. De hecho, mantuvo
94 o. Hamelin, op. cit., p. 128. Cf. To.ornas Hobbes, "Objectio tertiae", ii Y
"Responsio" , en R. Descartes, op. cit., VII, pp. 172 (~: 12 ss} y 174 (vv. 5 ss.) Y
" Réponse", en Ibíd., IX-1, pp. 134-135 e l. Kant, Knttk der remen Vemunft, A 349-

351 / B 407 SS.

Cf. J. Ortega y Gasset, ¿Q_11é es conocimimto?, Partes I y II; Unas lecciones de ~,etaftsica ii-v, en op. cit., XII y mi introducción a la traducción inglesa de ¿Qué es conoczmento? (What j_¡ K11owkdge? [Albany, N.Y.: State Uoiversity of New York Press, 2002], pp.

97

95

12 ss.).

_

_

"

96 Cf. J. Ortega y Gasset, E/ tema de nuestro hempo, en op. al., 111, pp. 141 ss.; Reforma de la inteligencia", en lbíd., IV, pp. 493-500 y, en particular, "Las dos grandes
metáforas" en Ibíd., pp. 387-400 (y su complemento en Meditación de nuestro tie111po,
conferencias deBnenos Aires, 1916 y 1928, ed. J. L Molinuevo [México: Fondo de Cultura Económica, 1995]).

us

Cf., v.gr., J. Ortega y Gasset, "Historia como sistema", en

op. cit., VI, pp.

13

SS.
98

Para una exposición critica del análisis categorial de 1a· vida, cf. A. Rodríguez
Huéscar, op. cit., Parte Il; mi estudio preliminar a esta obra (pp. 23 ss.), así como mis
artículos "José Ortega y Gasset's Categorial Analysis of Llfe", A11alecta Husserliana,
LVII (1998), pp. 135-173 y "J osé Ortega y Gasset", Enrydopaedia of Phenomenology, ed.
L. Embree et al (Dordrecht: Kluwer, 1997), pp. 511-512. Para un desarrollo ulterior
ba~ado en dicho análisis categorial fundamental, véa~e Julián Marias, Antropología 111ela•
finca, 2• ed. (Madrid: Alianza Editorial, 1983)), capítulo 10.

�ESTÉTICA COMO TEORÍA
DE LA SENSIBILIDAD
Arg. Abigail Guzmán Flores
Profesora de Historia del Arte y Estética
Facultad de Artes Visuales UANL
ú estética denuncia, en cierta manera,
las carencias del racionalismo, toda vez que la lógica
pierde el monopolio que poseía sobm la realidady la razón ...
el hombm olea con nitidez el horizonte estéticoSimón Marchan Fiz

Introducción

E

n la libertad que el profesor tiene para estudiar y dialogar con
los autores del pasado, a fin de encontrar nuevas conclusiones
que sean congruentes con el mundo de hoy, ha surgido este
trabajo, que propone ir más allá de la estética tradicional y apuntar a
una práctica de la estética cuya repercusión personal en el diario vivir,
se vea reflejada en el ámbito cotidiano.
Se ha definido a la estética como la rama de la filosofía que trata de
explicar racionalmente el carácter del arte. Cuando Alejandro Baumgarten la emplea en el siglo XVIII se refiere a la reflexión sobre el arte y
sobre lo bello, estableciendo que el fin de la estética es la perfección del
conocimiento sensible, en lo que consistiría la belleza. En sentido tradicional los conceptos de estética, Arte y Belleza son inseparables.
En estos últimos tres siglos la estética ha estado siempre vinculada
con la reflexión filosófica, con la crítica literaria o con la historia del

�(

137

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

ESTÉ.TICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

arte, según apunta Raymond Bayer1• En los postreros años los estudiosos del tema han tratado de redefinir hacia donde debe apuntar el
estudio de la estética, cuando los cánones del arte y la literatura han
cambiado. Hegel intuyó que la espiritualidad humana tendría como
consecuencia la muerte del arte. Su concepto es que el arte había llegado a su fin como etapa lústórica o que su existencia no tendría significado lústórico. Esto, en cierta manera se vio cumplido en la posmodernidad, cuando ese arte del pasado tan arraigado en los principi~s
clásicos, en muchos aspectos murió; pasando de un arte clásico tradicional, vinculado con lo selecto, preferente y elegido, a un arte conceptual, efímero, ligero y masivo.

las cualidades de la naturaleza, del cuerpo humano, de los movimientos, de los objetos. Según Homero, la belleza se observa en los crines
de los caballos, en el vellón de las ovejas; cuanclo para Hesíodo, en el
mar y sus ondas por la línea curva que predomina2. ¡Cuánto tiempo
invertían para observar su entorno!

136

El término estética en su raíz griega abiestesis significa sensibilidad.
La idea de exponer la estética como teoría de la sensibilidad nos permite a nosotros promover la reflexión en una era posmoderna, en que
prevalece un nilúlismo y un individualismo hedonista, a fin de que
hombres y mujeres recuperen ese sentido de asombro hacia su mundo.
En esta nueva estructura de ideas que se propone en la investigación
para trabajar de forma interdisciplinaria y transdisciplinaria, mi propuesta es relacionar la estética con el mundo que rodea al hombre, tanto el mundo objetivo estudiado por las ciencias positivistas, como ese
otro mundo no menos real, en que se desarrolla la vida concreta de los
seres humanos. Se trata pues de recuperar la sensibilidad y el asombro,
en referencia a lo cotidiano.
En el itinerario que se ha seguido para el estudio de las ideas acerca
de la estética, por regla general se exalta al clacisimo francés, así como a
Kant, Lessing, Winckelmann y otros destacados pensadores. Se discute
sobre el objeto de lo estético, la obra de arte, lo bello, lo sublime y el
juicio estético. En nuestro tiempo esto se convierte en discusión estéril,
lejana, sin significado en medio de una conceptualización del arte totalmente diferente. Desde luego, esa discusión no se desliga de los
principios de los grandes filósofos en la historia
Así, hemos de reconocer que la estética se anquilosó en un ámbito
muy restringido, de lo refinado y elitista, que lleva implícito necesariamente el conocimiento del arte y la definición de lo bello.
Sin embargo, la experiencia estética no está reservada al artista, ni al
conocedor del arte. Desde la antigüedad los hombres veían reflejada la
belleza en la naturaleza: Homero, Sócrates, Hesíodo, Píndaro. La observación (Observatio, onis, atender, vigilar) les permitía percibir (recoger)
t

Raymond Bayer, Historia de la Estética, FCE, México, 1993, p. 7.

Podríamos llamar a lo anterior una estética ingenua, en tanto que los
juicios emitidos se basan en su experiencia inmediata de admiración del
entorno, que emociona sus sentidos. A este primer acercamiento de la
estética le siguió una construcción de la teoría con los planteamientos
de Platón y Aristóteles acerca de la belleza. Más tarde, la edad media
ponderó la razón y el intelecto sobre la emoción y lo sensual. En el
Renacimiento la élite, con sus mecenas, reyes y eclesiásticos, se posiciona dominando el ámbito de lo artístico. Con ello, empiezan a configurar un concepto de estética, que hace referencia al objeto artístico, a
su belleza; pero su espacio de relación es sólo para aquellos que tienen
conocimiento acerca del arte, quedando de lado el vulgo.

La Teoría de la Sensibilidad, estética de lo cotidiano
Entretejido en el urdimbre del desarrollo de las ideas acerca de la estéúca, se encuentra de pronto reflejado el término clave que se repite en
el antiguo pensamiento griego, la kalokagathia, cuyo significado deriva
de los términos ka/os y agathos: lo bello y la bondad respectivamente.
Estos términos para los poetas y filósofos antiguos se identifican como
una misma cosa. De aquí, el planteamiento acerca de la estética como
teoría de la sensibilidad tiene un fin práctico: el bien y la bondad. Así
hombres y mujeres con atención a su entorno, con la mirada hacia
arriba, percibiendo y sorprendiéndose de lo que les rodea, contemplando y contemplándose en el otro, seres perceptivos, sensibles y sensuales hacia lo c¡ue viven, no solo les provoca la obra de arte estática contemplada, sino la valoran como "objeto creado por" aquel con el c¡ue
se interactúa. Al hacer esta relación de bien y bondad, cabe aclarar la
diferencia con el concepto de Shaftesbury de mantener unidas la belleza y la bondad para dar paso al hombre virtuoso, ya c¡ue esto vuelve de
nuevo al ámbito de lo exclusivo, teniendo al hombre virtuoso como un
modelo aristocrático, aquel c¡ue gusta de la armonía) la perfección y el ·
refinamiento.
La sensibilidad, estética de lo cotidiano, se hace presente desde la
prehistoria, ya en los testimonios materiales encontrados, donde los
2

lbíd. p. 23.

�ABIGAIL GUZMÁN FLORES

138

hombres y mujeres tienen la necesidad de expresar su sensibilidad a
través de los objetos decorados. Si bien es cierto que son para ser usados en sus labores diarias (vasos, flechas, lanzas, cuchillos, puntas de
pedernal en forma de hojas) cuyo valor es práctico, lo cierto es que se
3
van transformando por el agregado de la decoración • Por otro lado,
los vestigios analizados de polen de flores en tumbas agrestes demuestran el sentimiento de los habitantes de la prehistoria, que arreglaban
con flores el lugar de sus muertos, mostrando sentimientos y valorando
lo que para ellos empezaba a tener un sentido de trascendencia. Por
otra parte, las culturas más antiguas como Egipto, China, Babilonia y
las culturas mesoamericanas, nos manifiestan esta necesidad de expresión.

(

Entre los griegos, el período llamado presocrático al que pertenecen
los poetas que algunos llaman poetas-teólogos o del período mitológico, se resalta una estética ingenua, estética de lo cotidiano. Algunos
distinguen a los poetas de los filósofos, porque en los primeros predomina el elemento mitológico, fantástico y en los segundos la razón o
logos; ya de suyo, desde aquí existe la delimitación entre lo sensible y la
razón, aunque se justifica que el método mitológico poético aporte a
los filósofos el elemento del asombro como punto de partida para establecer principios unitarios para explicar el mundo físico de forma
racional y no dejarlo solo en una cuestión mitológica. Hesíodo, por
ejemplo, consideraba que la mujer es la representación de la belleza.
Haciendo completa abstracción del atractivo sexual, agrega que es bello
aquello que asombra a la vista. Así, Afrodita es bella porque ha surgido
del mar. Esta asociación entre la mujer y el mar, el agua y la belleza, es
inseparable. Consideremos que el mar constituía un ámbito muy familiar para los griegos, cuando la belleza estaba en su cotidianidad. En
esta manera, para Homero el manantial de la belleza estaba en la naturaleza, en la figura masculina; pero no ex.is tiendo por sí sola, sino asociada a la fuerza y a la bondad: "Paris es hermoso pero cobarde'"'. Llama la atención también por su belleza ciertos movimientos del cuerpo:
la rodilla, el brazo del arquero. Además, entre este grupo de poetas
presocráticos se encontraban lo líricos eróticos, que consideran a la
belleza ligada a cualidades físicas, aunque para ellos las cualidades morales eran preponderantes. En tal sentido, pensaban que incluso podía
5
a~arse lo feo, si existía la cualidad moral de la bondad •

Jbíd. p. 10.
Jbíd. p. 24.
s Ibíd. p. 26.

3

EsrÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

139

Esta perspectiva estética plena, no-estructurada, no desmerece su
sentido por la ausencia de una estructuración teórica. Más bien su reflexión nos impulsa a la reconsideración para valorar nuestro e~torno
partiendo de la experiencia ingenua, de la percepción, la sensibilidad. '
La estética como teoría de la sensibilidad, como estética cotidiana,
conecta a hombres y mujeres con su mundo, mediante los sentidos. A
~avé~ de estos percibimos el entorno, que se convierte en una experiencia sensual al_ sentir el olor, el sabor, las texturas, al ver las formas, y
escuchar los so°:1dos. A su vez, se transforma en una experiencia sensi~le cuando el suieto no solo conoce su mundo por referencia empírica,
smo que se complace en el.
R. K. Elliot apunta: "Para la teoría expresiva en su forma clásica 0
r~finada, el suscitar una emoción como por efecto de una causa era
s~gno de mal arte, o falta de gusto',6. La experiencia estética no consislla en reconocer que el objeto poseía cualidades emocionales sino requería_ ~ue el lector se transfiriera ; la mente del poeta y re~viera su
expres10n creadora.

Lo ~nterior, visto como parte de un concepto de la estética tradicional, pnvaba al individuo de la experiencia espontánea del asombro de
las cosas cotidianas. La propuesta de Elliot bien podría ser el privilegio
de algunos: los conocedores, los educados en el refinamiento de las
costumbres. Si esto fuera así, nos encontraríamos con que solo esos
algunos gozarían la experiencia estética.
Por otro lado, al dar lugar a la estética de la sensibilidad en lo cotidiano, tenemos que hombres y mujeres perciben mediante los sentidos
un mun~o que va ~as allá de la experiencia material sensual, pasando a
s~r sens~ble~ a su vida: el pescador que goza de la diversidad de especies; el Jardinero que planta y cultiva y el que usa las flores para dar
aroma_ y decorar ~ espacio; el niño que encuentra reflejada su fantasía
en un Juguete avena~o; el qu~ descubre el vuelo del águila o la graciosa
manera en que camma y bnnca un pájaro; la anciana que. escucha el
canto de sus aves y se alegra; el joven que descubre las estrellas en una
noche de excursión en la montaña y huele la hierba fresca de 1a mañana; la joven que arregla meticulosamente su atuendo armonizando color, proporción y equilibrio, e incluso, en una asimetría estudiada; el
hombre ó la mujer que prepara una mesa para disfrutar de una comida
en ~~rfección de formas y armonía de utensilios, contemplan con satisfaccton el resultado de su obra. En suma, los sonidos, los sabores, los

4

6

Harold O sborne, Estética, FCE, México, 1976, p. 253.

�ESTÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

olores, las formas y las sensaciones táctiles son las que día a día conforman nuestro mundo estético.
La estética como teoría de la sensibilidad está relacionada con la vida y su repercusión en nuestro espíritu. No necesit~os ser a~stas, ni
grandes conocedores de las teorías estéticas. Más bien requenmos _potenciar la capacidad de percibir, agudizando el uso de nuestros senttdos
y abrirnos a la sensibilidad para estimar, valorar y re-conocer nuestro
7

entomo

•

El Arte como Experiencia

(

Entre los autores con los que he dialogado mediante la le~tura, con~tantemente al confrontar las ideas descubro que, como cita el sabio
Salomón: "nada hay nuevo debajo del sol". Todo trabajo ~e in~~stigación es fundamentado en otro. Es una especie de conttnuacion de
aquello que alguien más ha dejado inconcluso, ya p~rque se agotó el
tiempo y espacio. Es retroalimentación de un pe~sarruento que ha surgido en el pasado y que nutriéndolo con nuevas ideas, s,urge ~ºr:'º un
discurso pertinente al tiempo actual. Autores c~mo Platon: Aristoteles,
Plotino, Tomas de Aquino, Descartes, Kant, N1etzche, He1degge~, J?errida, giran en tomo a conceptos específicos refutánd~los o raufica~dolos. Uno de los autores, el pedagogo y filósofo, considerado pragmatico, J ohn Dewey fue en quien encontré datos que alimenta~o~ la ide~
de la estética como teoría de la sensibilidad, estética de lo coudiano. As1
como también en Edward T. Hall un "simple" antropólogo. Coincidentemente Simón Marchan hace una relación entre estética y Antropología afirmando que "La _estética no es sol~1;1ente un compleme~:º
del sistema, sino que puede mterpretarse tamb1en como una aportac1on
8
incipiente al nacimiento de la antropología." Esta observación ~e Ma~chan me hizo pensar de nuevo en la transdiscipl.inariedad en la mvesugación.
Teniendo el Contexto de Kant, Fichte, Schiller, Shelling, Hegel, me
agobiaba tanta disertación teórica, que aunque genial, resultaba muy
exclusiva. Muchos encuentran en la disertación y la teoría pura un placer estético, porque el acariciar las ideas y hacer de ellas una arquitec~ra perfecta, como creación personal, es para el intele:~al, para el filosofo, una obra de arte en sí, como el placer del matematico al encontrar
E sto puede tener implicaciones de conciencia ecológica de n~es~o entorno.
s Simón Marchan, La Estética en la Cultura Moderna, Alianza Edi.tonal, 2000, p.

7

39.

141

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

140

el resultado del problema planteado, que también eleva el espíritu. Pero
se trata de divulgar el discurso de la estética a nuevas generaciones que
requieren traducir esas disertaciones a ideas o planteamient9s pertinentes a nuestro contexto.
Como discurso, John Dewey y Edward Hall coinciden en la relación
de los conceptos de percepción, sentidos y sensibilidad, que en conjunto considero que anteceden a la experiencia estética. En su libro El
Arte como Expenencia, Dewey aborda entre varios temas: la criatura viviente, cómo se tiene una experiencia, la contribución humana, la crítica y la percepción.
Así, el arte es una experiencia, pero no solo en sentido filosófico
como un conocimiento empírico, sino que se aplica para designar cualquier proceso consciente de nuestra vida. La estética deductiva y apriorística algunas veces pretende imponer sus ideas, aun cuando no corresponden a la realidad del arte, como sucede por lo general con las
teorías estéticas derivadas de la metafísica. La experiencia a la que se
hace referencia no está dentro del marco de un empirismo al estilo
Locke o Hume o de otros filósofos del siglo XIX. La idea de experiencia en el caso de Dewey, específicamente de la experiencia estética, es
aquella experiencia totalizadora que tiene un principio y fin sin interrupciones. La experiencia débil, incompleta, se interrumpe a la mitad
del camino o cede el paso a otras experiencias con las cuales no tiene
relación ni unidad. Las cosas son experimentadas, pero no de manera
que formen una experiencia integral. Hay distracción y dispersión. Para
que una experiencia pueda considerarse como tal, tiene que ser un
hecho completo. Podemos pensar, en las obras de algunos artistas que
dejaban sus obras inconclusas, que es como advertir una especie de
frustración al no lograr su propósito. Un ejemplo principal lo tenemos
en Buonarroti con varias obras de la Piedad, que son solo esbozos escultóricos, sin solución, que al verlos, son como fantasmas que ciertamente nos crean interrogantes, pero no logramos plenitud (plenus
abundante, lleno, entero). A nadie le agrada escuchar su música favorita, sea una sinfónica o grupo popular y de pronto interrumpir el momento, cuando nuestras emociones estaban en su punto de clímax. Los
hombres y mujeres de hoy estamos llenos de experiencias dispersas y
más específicamente estamos distraídos en-y-de nuestro mendo. Esto
nos evita construir experiencias estéticas que sensibilicen nuestra vida,
que se reflejen en nuestras relaciones con quienes nos rodean y con
nuestro entorno. La experiencia alcanza el grado estético cuando se
completa, cuando se convierte en arte en medio de la vida. Pero, hay

�que considerar, por un lado, que vivimos en una distracción que nos
deja en un estado anestésico (insensible) frente a todo lo que sucede en
nuestro mundo; cuando por otro, el hombre moderno con sus excesos
vive una hiperestesia (sensibilidad excesiva y dolorosa) "Hay un elemento de pasión en toda percepción estética. Sin embargo, cuando
estamos abrumados por la pasión, por el exceso, la experiencia deja de
ser estética"9•

(

ESTÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

142

Tres conceptos en los que concurren Dewey y Hall en relación con
la experiencia son: percepción, sentidos y sensibilidad. Por un lado,
respecto a la percepción Hall opina que a diferencia de lo que por mucho tiempo se pensó, la percepción de una experiencia recibida, por
gente de distintas culturas, es estimada de manera variada, ya que habitan diferentes mundos sensorios. Existen culturas olfativas y culturas
que han inhibido el sentido del olfato por una obsesión aséptica, exis10
ten culturas bulliciosas o silentes, culturas visuales u opacas • Algunos
autores, entre ellos Hall, se preguntan si acaso el hombre no ha perdido
con el tiempo la destreza en el uso de los sentidos, ya que la vida moderna y sus artefactos, extensiones de nuestro cuerpo, han inhibido de
alguna manera el desempeño máximo de los sentidos: "la computadora
es una prolongación de una parte del cerebro, el teléfono prolonga la
voz, la rueda prolonga pies y piernas. El lenguaje prolonga la experien11
cia del tiempo y el espacio, y la escritura prolonga el lenguaje" • Dewey, menciona que el hombre primitivo dependía de los sentidos para
su supervivencia: el olfato le era indispensable para seguir el rastro del
animal, la vista para buscar en el horizonte, el oído para escuchar con
agudeza el anuncio de la naturaleza; pero, cuestiona la dependencia que
en la época moderna se tiene de lo que Hall llama prolongaciones, sobre todo en lo que se refiere a artefactos, pues en cierto modo atrofia
12
los sentidos •

Dewey, El Arte Como Experiencia, FCE, s/f, p. 46
En el libro Intimas s11ct1fe11cia.r. Tratado filosijico de la cocina, (Editorial Ollero y
Ramos Editores, 1998) la autora Laura Esquive! nos introduce al mundo olfaávo y
gustativo que tenemos en la cultura mexicana, por supuesto reflejado en lo variado y
• exquisito de la cocina. Por otro lado John Dewey, op. Cit. p. 35 afirma "hay comidas
que se conservan como un recuerdo perdurable". Edward Hall menciona que el olor
provoca recuerdos mucho más profundos que la visión o el sonido.
11 Edward Hall, The Hidden Dit11ension, Anchor Books, 1966 p. 9
12 Cabe hacer la consideración que el hombre configura objetos pero a la vez él
es configurado por ellos; como ejemplo está la dependencia que tenemos de la computadora, el teléfono, el auto, las agendas electrónicas. A veces hasta se nos dificulta
escribir con un lápiz y no directamente con la computadora
9 John

10

143

La percepción es pues el proceso que se da mediante los sentidos en
el cual el hombre toma conciencia del mundo que le rodea, aunque no
todo lo que rodea _al_ hombre le es significativo, ya que hay cosas que
suce~~n en lo_ cotidiano y pasan desapercibidas. Considerando, que
perc1btr se denva _del latín qu_e si~fica recoger, podríamos decir que
cada perso~a segun su expenenc1a va recogiendo y conformando su
e~tado estético. Así, su sensibilidad se va transformando de acuerdo al
~umulo ~e experiencias vividas; l~ego entonces, como apunta Dewey:
la ~mc~on moral del arte es qllltar los prejuicios, apartar las escalas
q~e unp1den ver, romper los velos de la rutina y la costumbre perfecctonar el papel de percibir"13•
'
Hall _e_n su libro The Hidden Dimension, involucra también al arte y la
percep~10n al afirmar: "El arte de otras civilizaciones, sobre todo si es
muy diferente del nuestro, revela mucho de los mundos perceptuales
1
de ellos y de nosotros" 4. Así, afirma que el arte nos muestra el mundo
perceptual ~e nuestros antepasados, siempre y cuando podamos acercarnos al rrusmo, considerando que su mundo perceptual era diferente
~ nuestro, ya que estaban en contextos implantados que no son entendibles en su propia época. Sin embargo, el arte no deja de ser revelador
par~ re-conocer la pe:cepción : la sensibilidad expresada, ya que: "estudiando las producciones art1sticas del hombre es posible aprender
mucho ~:erca del mundo de los sentidos en el pasado y de cómo la
percepc1on del hombre cambia"15 •

E:1 ~:1e como experiencia, nos lleva a la estética como teoría de la
sensibilidad. Desde luego, no se trata de quedarnos estacionados en la
contemplación de las grandes o bras del pasado. Por eso, en mi caso
~o~o maestra de Estética e Historia del Arte incluyo las referencias
ln~spens~bl~s de_ obras de arte, procurando no concentrarnos en el
ob¡e~~ art1suco,. smo en sus implicaciones estéticas para nuestra percepc~on en la v~da cotidiana. En suma, la divulgación de la estética
cons1_ste_ pues, en enfatizar la importancia de ejercitar nuestros sentidos
para mcttar nuestra sensibilidad, no como una mera emoción sino _
., d 1
,
co
m~ pe~cepc1on e mundo que nos rodea, y luego, entonces, penetrar
mas alla de lo aparente 16 •

13

John Dewey, Op. Cit., p. 287
Edward Hall, Op. Cit., p.99
15
!bid. 104

14

16

Ha~ que considerar que aún para el quehacer científico eLprimer paso es perabJC el fenomeno, luego ya se da el proceso de conocerlo y explicarlo.
_ _

�Conclusión

e

ESTÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

144

La relación intrínseca estética, arte y belleza es difícil de romper. Afirmar que la belleza se manifiesta en lo cotidiano, es una irreverencia a su
planteamiento de origen. Aun autores que pudiéramos considerar de
un pensamiento alternativo, que retaron los principios tradicionales de
la estética intentando conectarla de manera práctica con la realidad, no
dejaron de deambular en la relación de los conceptos mencionados.
Por ejemplo, Marx apuntaba: "el valor supremo de la obra de arte, su
valor estético, lo alcanza el artista en la medida en que es capaz de imprimir una forma determinada a una materia dada como resultado de lo
17
cual el hombre extiende su propia realidad" • En lo anterior se desglosa: el valor supremo, el valor estético relacionado con la obra, lo alcanza el artista. Lo nuevo es: la materia dada como resultado extiende su
propia realidad, que como ya sabemos, la implicación de esta realidad
es social según el contexto de la ideología que representa. Hubo quienes intentaron también en diferentes etapas de la historia, ir más allá de
los conceptos de la estética tradicional. Pero aún hoy, en una época de
cambios y de mente abierta, son criticados y puestos bajo sospecha.
Algunos de ellos surgieron en la época de la revolución industrial, manifestando su rechazo al abrumador mundo que se levantaba, el cual
consideraban como artificial, contrario a la naturaleza. Otros como
John Ruskin y William Morris, pertenecientes a uno de los movimientos circunscritos al romanticismo, intentaron hacer una estética de tintes sociales con el optimismo de poner al ser humano en contacto con
objetos artesanales bellos, no producidos en serie, sino siendo fabricados de manera especial, como obras individuales. Su concepto era que
el hombre sería estetizado al contacto con un entorno estético. El contacto con objetos bellos permitiría que su percepción, su mirada, su
tacto, su oído, se encontraran con cosas bellas que lo configuraran como individuo. Fue un buen intento, pero fabricar cada obra artística
individual era costoso y una vez más el movimiento solo alcanzó a la
clase burguesa. Sin embargo, lo rescatable de su propuesta es la esencia
de fondo: el objeto configura al individuo. El contacto con lo bello, sea
de la naturaleza o un producto creado, puede configurar estéticamente
al individuo, siempre y cuando exista una disposición sensible del sujeto, ya que cuando la relación es solo de manipulación externa del objeto, no se llega a dimensiones sensibles. Por eso nos recuerda Bayer:

Alfredo Gracia Vicente, Estéticay Arte, FCC Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México, 1993 pg. 11
17

145

~::~!,t~ostoievsky, lo bello no es apariencia, sino la más profunda reaLa estétic~ como teoría de la sensibilidad es un planteamiento que
h_ay que conun~ar retroalimen~ando. Pero, más allá de toda investigaaon, ~~y qu~ divulgad~ traduciendo la disertación a formas pertinentes
d_e aca~n ~a¡o el paradigma de la estética como cotidiano. Como menciona Simon Marchan, hay que otear el horizonte estético y tratar de
acabar con la hostilidad,entre el orden de la razón y el de la sensibilidad, que no ha cesado aun en nuestra modernidad.

18

Raymond Bayer, op. Cit. p. 338

�SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA
C IENCIA EN LA EVALUACIÓN DE LA
TEO,RÍA DEL CAMBIO C IENTÍF ICO
- SEGUNDA PARTE-

Mtro. César Augusto Reza Rodríguez
Candidato al Doctorado en Filosofía
Por la Universidad Complutense de Madrid

La Teoría Cromosómica de la H erencia

E

n la carta que De Vries enviara a H. Roberts en 1924, en respuesta a la información solicitada por éste con relación a la
manera en que llegó a su descubrimiento de las leyes de Mendel 1, De Vries sostuvo que él llegó por su propia cuenta a las proporciones mendelianas alrededor de 1895, así como a interpretar el comportamiento de los lubridos en términos de las leyes del azar. Sugiere
alú algo que ya había dado a entender en 1900: durante varios años
estuvo trabajando en· experimentos de hibridación a fin de obtener una
perspectiva más completa de los procesos por los cuales ocurren las
variaciones evolutivas de las especies. Guiado por su aceptación de la
hipótesis darwiniana de la pangénesis, conforme a la cual el conjunto
de características de una planta se consideraba constituidas por unidades discretas, ligadas a algún tipo de soporte material, resultaba importante distinguir entre los cambios interespecíficos producidos por las
mutaciones, y los cambios intraespecíficos que ocurren por la combinación de caracteres a través de la hibridación.2
,
1

Roberts solicitó esta información a los tres personajes involucrados en 1900 a
este descubrimiento: De Vries, Correns y Tschermak.
2Cfr. De Vries, "La ley de segregación de los lubridos", y la cart-a de De Vries a
H. Roberts; ambos textos en Stem y Sherwood, ob. cit., p. 111-122 y 139-140.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

148

Cuando sus diversos experimentos estaban ya concluidos y se encontraba listo para publicar sus resultados, la lectur~ del texto_ de M:ndel le hizo ver que sus hallazgos se habían produci?o f~ tremta _anos
antes y se había dado de los fenómenos una explica?on _seme¡a°:te.
Publicó en marzo de 1900 Sur la loi de digonction des l?ybndes, sm mencionar a Mendel, y pocos días después, en alemán, el texto en el cual ya le
hace el debido reconocimiento.
Correns, al mes siguiente, refirió haber llegado al descubrimiento de
Mendel de un modo semejante. A la disputa de prioridad que estos
hechos generaron se sumó el austriaco ~scherrn~k, y Willian: Bateso~,
en Inglaterra, se encontraba ya en cammo de ligar su traba10 expenmental con las conclusiones de Mendel.

(

Esta situación refleja que para 1900 había una generación de investigadores ocupados en los mismos problemas y es~diándolos_ en ~a
misma línea que lo hizo el monje agustino. En el ámbito de la b1ologta
se habían producido ya cambios suficientes como para genera~ ~a
atmósfera propicia a los m_odos de abordaje del fen~me~o hereditano
ejemplificados por el traba¡o de ~endel. Ca~trod~za ubica estos c~bios en dos dimensiones; una relativa al ambiente mtelectual de la ciencia europea de la época, favorable en general a la búsqueda d~ explicaciones lo más ajustadas posible al ideal de simplicidad; la otra,_ mterna al
campo de la biología, caracterizada por los desarrollos habidos en la
citología desde 1840 hasta entonces.
Para la época de publicación del trabajo de Mendel sobre los guisantes, los conocimientos citológicos ya habían logrado establecer plenamente el concepto de la célula como unidad estructural fundamental de
los seres vivos. La idea de Matthias Schleiden (1838), según la cual los
embriones derivan de una sola célula, y los organismos de todas las
plantas están constituidos por una multitud de células individ~,ales idea complementada el año siguiente por Theodor Schwann ha~ie~d?la
extensiva a los organismos animales- , desemboca en los dos pnncipios
básicos de la teoría celular: 1) todos los organismos, animales y vegetales, independientemente de sus importantes diferencias estru~turales,
están constituidos por una o más células; y 2) la célula es la urudad estructural de la vida.' Pocos años después, en 1855, Rudolf Virchow,
opositor radical de la teoría de la generación espontánea, explicaría la

3

Ob. cit., p. 72-79.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

149

multiplicación celular como resultado de sucesivas divisiones de células
•
4
preexistentes.
Con los adelantos en el diseño de microscopios y la utilización de
anilinas para la tinción de los tejidos sometidos a observación, fue posible analizar la estructura interior de las células sexuales y vincular
luego sus componentes con el fenómeno de la herencia. Cuando óvulos y espermatozoides fueron analizados por estos medios, se encontró
que había entre ellos diferencias considerables: mientras el citoplasma
de los óvulos es muy voluminoso, en los espermatozoides está prácticamente ausente. Sus núcleos, sin embargo, son de un tamaño muy
semejante. Si, como se creía, la aportación del óvulo y del espermatozoide a la herencia es la misma, entonces lo más probable es que los
materiales hereditarios residan en el núcleo, no en el citoplasma.
En 1873, Friedrich Schneider pudo observar al microscopio la división de células de Mesostomium (gusano plano) en una serie de etapas de
corta duración, iniciadas con la aparición de pequeñas partículas filamentosas en el núcleo celular, usualmente homogéneo, fibrillas que,
moviéndose en grupos hacia cada uno de los polos, terminaban luego
diluyéndose en los nuevos núcleos así formados. Un hecho semejante
fue reportado por Edw¡}(d Strasburger en 1875, observado en embriones de coníferas. En 1879, Walter Flemming, después de confirmar la
aparente universidad de este fenómeno, lo denominó mitosis.
En 1883, Wilhelm Roux estudiaba el desarrollo de células de batracios. Cuando observó la distribución de los materiales del núcleo en las
células formadas durante la mitosis, se preguntó qué propósito podía
guiar a un fenómeno así. Posiblemente las fibrillas eran partículas hereditarias que transmitían a las células las características por las cuales se
diferencian unas dé otras. En 1888 esas fibrillas fueron bautizadas por
W. Waldeyer como cromosomas, basándose en su particularidad de
adquirir tonalidades intensas al contacto con anilinas, a diferencia de
otros componentes del núcleo.
En su obra Elplasma germinal, publicada en 1893, August Weismann
retomó las ideas de Roux, aunque ofreció una explicación diferente.

4

Sobre este tema, es interesante el examen critico del desarrollo de la teoría celular, desde la confrontación de las teorías del cambio cienófico de Kuhn y Lakatos,
realizado por José Luis Go~ález Recio en "Elementos dinámicos de la teoría celular", Revista de Filosefla (Madrid, Ed. Complutense, 1990), 3ª. Época, vol. III, núm. 4,
p. 83-109. Los puntos de vista sostenidos ahí por González Recio fueron el germen
de la idea que me llevó a mí a desarrollar este trabajo.
.

�150

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

Las partículas hereditarias, señaló, se encuentran realmente en el núcleo, transportadas por cada uno de sus cromosomas. Cuando en la
fecundación se funden los núcleos del óvulo y del espermatozoide, se
reúnen los cromosomas de ambos en el embrión. Ahora bien, mientras
que esto permitiría esperar que la dotación cromosómica aumentara
progresivamente, se ha observado que la cantidad de cromosomas en
las células de cada especie es el mismo siempre, y distinto de unas a
otras. Por lo tanto, debe haber un mecanismo por el cual se hace posible que su número permanezca constante. Al formarse el huevo y el
espermatozoide, se debía producir una reducción de las unidades hereditarias y de sus portadores; luego, al fusionarse en el huevo fecundado,
se volvía a formar el número de cromosomas característico de la especie.
Hasta aquí hemos narrado los avances más importantes producidos
en la citología durante el período que interesa, los cuales prepararon el
terrero para la recepción de la obra de Mendel en los albores del siglo.
A falta de fuentes directas, lo hemos hecho resumiendo los relatos que
sobre este asunto se ofrecen en los libros de texto consultados. Es inevitable tener la impresión de que en esa historia todo parece haber
transcurrido con relativa placidez; uno a uno, los avances sucedían, sin
despertar alguna polémica, añadiendo un escalón en ruta hacia la mejor
comprensión de las cosas. ¿Era esto así?
Para hacernos una mejor idea del contexto en el cual se daba la
asimilación de estas contribuciones, vale la pena reproducir en extenso
el dibujo de la situación ofrecido por uno de los personajes involucrados en la aparición posterior de la teoría cromosómica de la herencia.
En 1900, en The cell in develop111ent and herediry, Edmund B. Wilson señala:
Por tanto, en su aspecto fisiológico, la herencia es la repetición en
generaciones sucesivas de formas semejanres de metabolismo, y esto se
realiza mediante la transmisión de generación en generación de una
sustancia específica o idioplasma que nos parece razonable identificar
con la cromatina. Esto es verdad, cualquiera que sea el concepto que
tengamos de la naturaleza morfológica del idioplasma (como un rrúcrocosmos de gérmenes invisibles o pangenes como el concebido por
De Vries, Weismann y Hertwig; como un almacén de fermentos específicos, como sugiere Dreisch, o como un complejo de sustancias moleculares agrupadas en rrúcelas, como en la hipótesis de Nageli). Lo
cierto es, como asegura V erwom, que el citoplasma es esencial para la
herencia; sin un citoplasma específicamente organizado, el núcleo es
incapaz de elaborl\.f fonnas específicas de síntesis. Esta objeción, que
ya ha sido considerada desde distinros puntos de vista por De Vries y
Dreisch, desaparece tan pronto como miremos al mismo citoplasma

151

del ?uevo como un producto de la actividad nuclear; es precisamente
aqw donqe el papel general del núcleo en el metabolismo es de vital
importancia para la teoría de la herencia. Si el núcleo es el centro for~dor ~e la célula y las sustancias nutritivas son elaboradas por él o
ba¡o su influencia, como si se produjeran en una fábrica viviente, ent~nces el carácter específico del citoplasma está determinado por el del
nucleo y desaparece la contradicción. Aceptando esta teoría admitimos
que el citoplasma del huevo es, en cierto modo, el substratum de la
herenc!a; p~ro sól~ lo es en virtud de su relación con el núcleo que es,
por asi ~em,, el ~bunal supre~o. El núcleo no puede operar sin un
campo c1toplásID1co en el que e¡ercer sus poderes particulares; pero este campo es creado y modelado por él mismo. Ambos son necesarios
el desarrollo; pero el núcleo sólo basta para la herencia de las posibilidades específicas del desarrollo.5

~ª~ª-

No era, de acuerdo con esto, un ambiente libre de contraposiciones.
No todos los investigadores interpretaban del mismo modo lo visto a
través de los microscopios. Faltaba, al parecer, algún modelo de trabajo
experimental _s~ficie~te~ente prometedor como para que sus presupuestos pernutteran limitar la gama de interpretaciones y proporcionarles a unos y otros un enfoque común, desde el cual se hiciera evidente
el papel ~e los cromosom~s en el juego de la herencia. Este fue el papel
desempenado por el traba¡o de Mendel: mostró el camino indicando el
tipo de experimentación que habría de hacerse y el modo de analizar
los resultados.
. Theodor Boveri había estado realizando diversos experimentos
onentados a elucidar la cuestión de si los cromosomas cumplen efectiv~e~te la función de transportar el material hereditario y, en tal caso,
decidir entre las dos hipótesis rivales que se habían postulado a ese
respecto: en una, la de Weismann, cada uno de los cromosomas contenía el ma~erial hereditario para la totalidad de las características propias
de los nuembros de la especie, en otra, la de Roux, cada cromosoma
transportaba porciones diferentes del material hereditario. Basándose
en los inf?~e_s, de R. Y O. Hertwig, quienes habían probado que la
doble fertilizac1on de los huevos de erizo de mar se traduce en la formación de un eje tetrapolar y la consecuente división del huevo en
cuatro blastómeros, a partir de los cuales se forman cuatro nuevas células, se propuso aislar los conjuntos cromosómicos resultantes de la
doble fertilización y observar los efectos producidos en el desarrollo de
los embriones a pa~ de alterar, primero, componente1¡ del citoplasma;
Y luego, las dotaciones cromosómicas. Si Weismann tenía razón, la
.

5

E. B. Wilson (1900), The Ce// in Development ~nd Heritance, N.Y., Johnson Re-

pnnt, 1966, p. 34.

,

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

152

alteración del número de cromosomas originales de un núcleo no debería tener consecuencias en su desarrollo, pues uno sólo de ellos bastaría para desencadenar el proceso de la herencia. Si Roux l~ tenía, _e~~
tonces las células hijas no podrían desarrollarse con normalidad. lruc10
6
los experimentos en 1901, y publicó un primer informe en 1902.
De sus resultados, Boveri extrajo, respecto de la primera cuestión,
una conclusión semejante a la expresada más arriba por Wilson: el citoplasma es fundamental, pero sólo el núcleo es realmente determinante para la herencia. Sobre lo segundo, se declara en acuerdo con Roux,
después de comprobar que los cromosomas conservan su identidad a
través de cada división celular, pero sólo el conjunto completo de ellos
produce un desarrollo normal del embrión.
Walter S. Sutton era por ese entonces un estudiante de doctorado
en la Universidad de Columbia, bajo la tutela de E. Wilson. Publicó dos
artículos en el Biological Bulletin de esa Universidad: uno a finales de
1902, "On the Morphology of the Chromosome Group in Brachystola
Magna"; el otro en abril de 1903: "The Chromosomes in Heredity".
Fue en este segundo texto donde Sutton argumentó la teoría de los
cromosomas que había sugerido en el primero. En ese artículo, dice:
: .. llamó la atención hacia la posible relación entre el fenómeno ahí
descrito ~a asociación de los cromosomas matemos y paternos en pares y su posrerior separación en la división reduccional (=meiosis)] y
ciertas conclusiones obtenidas en 1865 por Gregor Mendel de observaciones sobre plantas l:ubridas.7

A fin de destacar mejor el paralelismo entre las conclusiones a las
cuales llega Sutton en su texto, vamos a enlistarlas y a relacionarlas con
su interpretación en términos mendelianos.

El complejo cromosómico del embrión, antes de la sinapsis, está constituido por dos series equivalentes de cromosomas: una de ellas proveniente del padre; la otra, de la madre. El proceso de la

6 T.

Los caracteres de un organismo están
determinados por la acción de factores
aportados por cada uno de los progenitores.
Las células hfüridas se forman por la

Boveri, 1902. "Über Mehrpolige Mitosen als Mittel zur Analzyse des Zellkerns". Verhandlungen der pl:!Jncalisch-medi~nischen Gesselschajt Z!' llryrzbu1](. Neu Folge 35:
67-90. Yo me he basado en la versión al inglés proporcionada por
http:/ /www.devbio.com/chap07 /link0708a.shtml
7 W. S. Sutton, The Chromoso,nes in Heredity, Electronic Scholarly Project, 1998, p1. Edición electrónica proporcionada por http:/ /www.esp.org

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

153

sinapsis consiste en la unión, en parejas,
de los miembros homólogos de ambas
series

unión temporal de los factores vinculados al mismo carácter.

La división reduccional consiste en la
separación de los cromosomas conjugados en la sinapsis, y su segregación hacia
diferentes células germinales. El movimiento de los cromosomas bivalentes
hacia uno u otro de los polos de la división reduccional es simple cuestión de
azar.

En la formación de nuevas células
germinales (huevos y polen), los factores
temporalmente unidos se separan y se
distribuyen al azar, resultando de esto
dos clases de células-huevo, y dos clases
de granos de polen, en proporciones
semejantes

Los fenómenos de división celular y
herencia muestran que poseen las mismas características: unidades discretas
(cromosomas, caracteres) y transmisión
independiente de las mismas.

La relación de cada pareja de caracteres diferentes en la unión l:ubrida es
independiente de las otras diferencias que
presentan las dos cepas parentales originales.

Este paralelismo llevó a Sutton a sostener que "los cromosomas son
la base de la herencia de los caracteres" mendelianos y, en ese sentido,
los fenómenos descubiertos por él han de ser vistos como "la expresión de la reducción cromosómica"; de lo cual "se sigue que en las
formas en donde hay variación de acuerdo con las leyes de Mendel
debe estar presente una división reduccional."8
Ideas como éstas proporcionaban un fundamento citológico a la acción de los factores mendelianos, e invitaba por ello a pensarlos como
entidades materiales y no solamente como ingeniosos recursos analíticos. La Hipótesis de Sutton-Boveri, bautizada así por E. Wilson, representó la fusión de los estudios citológicos con los de la herencia, y sirvió de base a una gran variedad de investigaciones en el campo de la
genética.
La consolidación de esta teoría cromosómica de la herencia, delineada por la hipótesis de Sutton-Boveri, había de esperar aún unos
años más. Las pruebas más importantes para la misma vinieron del
grupo organizado en la Universidad de Columbia, primero, y luego en
Caltec, por uno de los personajes en un principio más reacios a su
aceptación: Thomas Hunt Margan.
Entre los trabajos referidos por Th. Boveri en su (-1902) figura uno
escrito en 1895 por Morgan: A Study of Variation in Cfeavage. Por ese
entonces, Morgan era profesor asociado d~ Biología en un colegio pri~ Ídetn, p. 14.

�154

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

vado, hasta que en ·1904 ingresó en la Columbia Univers!ty (N.Y) como profesor de Zoología experimental. Durante esos anos, lo_s mtereses de Morgan estaban principalmente enfocados_ :n la teo1:1a -~e la
evolución, intentando sustituir en ella la vaga noc1on de :~r_i-ac1on propuesta por Darwin y asociada a la explicación de la _apanc10~ de las
especies como resultado de la acumulación de cambios ~?n?-°uos Y
fijados por la selección natural- por el ~~~cepto de mutac1on m~oducido por De Vries -a quien Morgan v1s1to en 1903--. Co~venado. ~e
que la naturaleza produce nuevas especies de modo repen~o, tamb1en
era contrario a la idea, entonces en boga como consecuenoa del redescubrimiento de Mendel, de que las células germinales se conservan
siempre las mismas, transmitiéndose sin mezcla de generación en generación.
Su presencia en la Universidad de Columbia le permitió a Morgan
confrontar sus puntos de vista con las propues~s emanadas del grupo
de E. B. Wilson, y ello en un ambiente converndo en el punt? de ~onfluencia de los estudios más avanzados de la época en c1_tologia Y
herencia.9 Ello explica, al menos en parte, el viraje que sufneron sus
puntos de vista entre 1909 y 1910.10 Permaneció e~ Nueva Y~rk hasta
el año 1928, período durante el cual integró u~ ~qwpo de trab,ªJº al que
se debería, a la postre, el asentamiento defmrnvo de la teona crom~sómica de la herencia; dando forma a lo que en diversos c~cul~s ha~~a
de denominarse genética mendeliano-morganiana, y a la 1den_t1ficac10n
del análisis mendeliano como estrategia central en el estudio de l~s
fenómenos hereditarios. En 1918, junto a una buena parte de su eqwpo, marchó al California Institute of Technology (Caltec) para ~esempeñarse como profesor de Biología y director de los Laboratonos G.
Kerckhoff.

\

En la biografía de Thomas Morgan preparada para la ~~dación
Nobel por Edward Lewis, éste nos lo presenta como un decidido opo9 Wilson mantenía una relación muy estrecha con, entre otros, Theodor Boveri
William Bateson. Éste último, recién publicada su traducción de la obra de_ Mendel
~1902), acudió a Nueva York a ofrecer una exposición de la teoría mendeliana que
causó una honda influencia en Sutton.
_ _
10 Crew refiere: "En la reunión de la American Breeder's Assoctatton, en 1909,
Morgan puso en duda la existencia real en el cromosom~, o en cualquier otro lugar,
de las células germinales, de los supuestos cuerpos matenales responsables de _la_pro·
ducción de los caracteres mendelianos" (ob. cit., p. 72). En 1910 !"f~:gan public? Sex
limited Jnheritance in Drosophila, en el cual ya se reconocía la asoc1ac1on, en las celulas
germinales, entre los facto~es responsables de la determinación sexual y de la muta•
ción white de la mosca del vtnagre.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

155

sitor al dogma en que se estaba convirtiendo la teoría mendeliana de la
herencia.
Estaba insatisfecho, (dice), incluso escéptico, del ·tratamiento for.
malista que la genética había adquirido en el período comprendido entre el redescubrimiento del mendelismo en 1901 y 1909. Ridiculizaba
las explicaciones de los resultados de la hibridación que postulaban
más y más factores hereditarios, sin poder nunca determinar qué eran
esos factores. Quería saber cuál podía ser la base física de los mismos.11

No sólo Morgan. En la confrontación a la teoría de Sutton-Boveri
participaban muchos otros importantes personajes de la época. Las
objeciones más importantes a esa teoría provenían del hecho de no
haber podido presentar todavía una prueba fehaciente de la localización de los genes -bautizados así los factores mendelianos por Johannsen en 1903--, lo cual permitía incluso cuestionar la existencia misma de
tales hipotéticos factores hereditarios. Y ante la imposibilidad de observar los cromosomas en interfase -el período que media entre dos
divisiones' nucleares sucesivas-, no estaba tampoco claro el que éstos
conservaran efectivamente su identidad morfológica en todo momento, con lo cual tampoco podía asignarse con certeza a cada cromosoma
una función específica en la herencia. Así las cosas, le parecían carentes
de todo apoyo cuestiones tales como el tratamiento que se daba al sexo
considerándolo un carácter mendeliano: ¿cómo explicar en el esquema
mendeliano, desde la dominancia atribuida al factor de la feminidad, el
hecho de una descendencia hembras-machos presentada en proporción
una a uno?
Alfred Sturtevant, en A History of Genetics,12 refiere la manera en
que el equipo d~ Morgan llegó finalmente a identificar a los cromosomas como portadores del material hereditario. "En una conversación
con Morgan, a finales de 1911, acerca de las relaciones espaciales entre
los genes en el núcleo, me di repentinamente cuenta de que las variaciones en la fuerza del ligamiento, atribuidas ya por Morgan a diferencias en la separación espacial de los genes, ofrecían la posibilidad de
determinar secuencias en la dimensión lineal de un cromosoma. Fui a
casa y pasé la mayor parte de la noche (al abandonar mi trabajo como
11

E. B. Lewis, 1998. Thoma.r H11nt Morgan and his Legary. Nobel e-Museum, The
Official Web Site ofThe Nobel Foundation.
·
12
Cfr. La Introducción de R. J. Robbins a Srurtevant (1913), The Unnear Ar-

rangemenl

oJ Six Sex-linked Factors in Drosophila, as· Shown l?J Their Mode oJ Association,

versión electrónica de ESP: http:/ /www.esp.org

·

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

156

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

estudiante del doc¡orado) desarrollando el primer mapa del cromosoma, el cual incluía los genes ligados al sexo _y, w, v, m y r, en el orden Y
aproximadamente en las distancias relativas en que_ellos .toda~a aparecen en los mapas usuales." Al año siguiente, él y Bndges 1denttficaron Y
elaboraron el mapa de dos grupos de factores no ligados al sexo y elaboraron sus mapas correspondientes. Un tercer grupo fue identificado
por Müller en 1914. Encontraron que estos cuatro grupos de ligamiento se correspondían puntualmente con los cuatro pares de cromosomas
de Drosophila. Cuando, posteriormente, Bridges descubrió la no di~yunción (segregación irregular) en los cromosomas sexuales, pudo mterpretarse esa correspondencia como prueba de que los cromosomas son
realmente los portadores de genes. Repasemos estos hechos.
Una de las características de los cruzamientos estudiados por Mendel es que en ellos el resultado no depende de cuál sea el parental que
13
proporciona uno u otro de los factores responsables de cada c~r~cter.
En 1906, L. Doncaster y G. H. Raynor encontraron un caso attp1co: ~n
la mariposa del grosellero Abraxas, el cruce de una hembra de la vanedad /acticolor (alas blancas) con un macho grossulataria (alas oscuras) produjo una descendencia compuesta toda por mariposas de la variedad
grossulataria, lo cual indicaba claramente que el carácter ala-oscura es
dominante. Del apareamiento entre un macho y una hembra de esta
generación reapareció, en la siguiente, como era de esperar, el carácter
recesivo ala-blanca -y en la proporción 3:1 prevista-, pero sólo en el
cincuenta por ciento de las hembras.

p

Grossulataria

o

i

LActicolor
~

Grossulataria
y ~

F1

o

!
F2

X

l

Grossulatana

o

Grossulataria

o

l
Grossulataria

~

l
LActicolor
~

13 Así, por ejemplo, si respecto de la forma de la semilla de Pisum las alternativas
son lisa y rugosa, los resultados de los cruces (polen-liso x óvulo rugoso) y (pole~rugoso x óvulo-liso) coinciden: en ambos casos el lubrido así formado produce senullas lisas.

157

Al realizar el cruzamiento recíproco, macho lacticolor con hembra
grossulataria, obtuvieron una descendencia compuesta por mariposas de
ambas variedades, pero sólo los machos (50%) eran grossulataria; y sólo
las hembras (50%), lacticolor. La generación siguiente produjo machos y
hembras de ambas variedades, y en iguales proporciones.

p

Lacticolor

X

a
X

a

1

Grossulataria

a

l

Grossulataria

l
F2

~

l

FI

I

Grossulataria
~

Grossulataria

Lacticolor
~

I l
Lacticolor

a

Lacticolor
~

No fue esta la única excepción encontrada a las reglas de Mendel.
Con frecuencia aparecían informes en los cuales se reportaban resultados ajenos a las predicciones del modelo, despertando la sospecha de
que era reducido el número de casos donde podria reconocerse una
herencia mendeliana. El modelo era, pues, en la mejor de las posibilidades, de aplicación limitada.
La defensa del modelo pasaba por el tipo de estrategias que, según
Lewis, tanto molestaban a Morgan. En casos como el de la mariposa
Abraxas, la explicación comenzaba por considerar al sexo como un
carácter mendeliano, en atención a una sugerencia que éste hizo a
Niigeli en una de sus cartas. Los cálculos que se hacían desde este supuesto solamente daban resultados congruentes con el primer experimento si se añadía la indicación de que los machos son homocigóticos
para el factor recesivo, mientras que las hembras son necesariamente
heterocigóticas. Si representamos los factores determinantes del color
de las alas con G para el dominante y g para el recesivo; y los factores
determinantes del sexo con S para femenino y s para masculino, entonces en el primer cruce (macho de alas oscuras x hembra de alas claras)
el paso de P a F1 quedaba así salvado:

�158

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

/ataría
2

p

Macho grossulataria

Ssgg

l

!
(8) macho grossulataria

+

c

ssGG

Macho grossulataria

2

d

ssGg

Macho grossulataria

a

SsGg

Hembra grossulafario

c

SsGg

Hembra grossulatafia

b

Ssgg

Hembra lacticolor

d

Ssgg

Hembra locticolor

SsGg

1

De las dos opciones para el fenotipo macho grouulataria (ssGG y ssGg), sólo la primera da los resultados
"revistos. No he podido encontrar infonnación sobre cómo se las entendían para eliminar la segunda,

Ahora bien, en el siguiente paso, para llegar a la F2 se requería otra
condición: cuando en la hembra están presentes los dos factores dominantes del sexo y del color de las alas, entonces en la producción de los
gametos esos factores deben segregar hacia huevos diferentes. Es decir,
debía existir entre ellos alguna suerte de "repulsión", de modo tal que
cada huevo producido por la hembra llevaba uno u otro de los dos
factores, pero nunca ambos. En la segregación, por tanto, las posibilidades quedaban limitadas a las siguientes:

p

Macho lacticolor
ssgg

Gametos

sg
1

Cigotos

ir~ 1t~
"

Fl

Sg

sG

sG

sg

sG

sg

1

2

a

b

e

d

Y por cruzamiento al azar, las combinaciones, fenotipos y proporc10nes:

CIGOTO

GAMETOS

¿
2

~

GENOTIPO

a

ssGG

2

6

2

(3)

1
1

1

2

(1)

Del mismo modo se calculan los resultados del cruzamiento recíproco:

Macho grossulataria

Hembra grossulataria

X

Macho grossulataria

2

(8) hembra grossulataria

ssGg

2

ssGg

Hembra lacticolor

X

ssGG*

Fl

b

159

sg
2

la
ssGg

sg
3

2a
ssGg

sg
4

Sg sG
a
b

3a

4a
lb
26 36 46
ssGg ssGg Ssgg Ssgg Ssgg Ssgg

4 machos grossulataria (50%)
Macho Fl
ssGg

Gametos

Hembra grossulataria
SsGg"'

X

1 2 3 4
sG sg sG sg

+ 4 hembras lacticolor (50%)
Hembra Fl
Ssgg

X

a

b. c

d

Sg Sg sg sg

PROPORCIONES
FENOTIPO
Fen. color
Macho grossu-

2

** F.Crew refiere un experimento de Doncaster, en el cual, al cruzar un macho
locticolor con una hembra grossulataria silvestre, en la ·progenie todos los machos eran
gross1dataria; y todas las hembras, lacticolor. Esto evidencia que las hembras son heterocigóticas para el carácter color-del-ala.

�160

CÉSAR AUGUSfO REZA RODRÍGUEZ

Cigotos

1a SsGg
16 SsGg
3a ssGg
36 SsGg
Hem.

F2

gross
25%

2a Ssgg
26 Ssgg
4a Ssgg
46 Ssgg
Hem. uctic.

1c ssGg
1d ssGg
3c ssGg
3d ssGg
Macho gross.

25%

25%

SOBRE EL PAPEL DE LA HISfORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTiFICO

2c ssgg
2d ssgg
4c ssgg
4d ssgg
Macho

lac.
25%

A partir de 1909 Morgan comenzó a trabajar con la mosca del vinagre, Drosophila melanogaster. La sugerencia de W. E. Castle, de ~~rv~d,
de utilizar este díptero para investigaciones genéticas, le penruttó disponer de un material experimental que resultó muy adecuado para el
trabajo que se traía entre manos: la mosca tenía un ciclo de vida muy
corto y era muy fecunda, así que en relativamente podo tiempo dispondría de generaciones y ejemplares suficientes para analizar el efecto
de las mutaciones en el desarrollo de la especie; podrían mantenerse
convenientemente·agrupadas en el laboratorio y estudiarse con recursos nada excepcionales. Además, como ventaja adicional para lo que
vendría después, resultó que Drosophila posee solamente cuatro pares
de cromosomas perfectamente diferenciables.
Al poco tiempo, Morgan encontró entre la descend~ncia14, en un
cultivo de moscas con ojos normales color rojo, un primer mutante: un
macho de ojos blancos.

• Al cruzar este macho mutante con sus hermanas de ojos normales,
obtuvo una descendencia (F1) compuesta por 1237 moscas de ojos
rojos, hembras y machos en iguales proporciones, y tres machos de
ojos blancos, a los cuales identificó como nuevos mutantes y los aisló.
Este resultado le indicó que ojo-rojo era el carácter dominante.
• Cruzó luego ejemplares de la Fl y obtuvo en su descendencia (F2) la
proporción esperada de 3:1; 2459 hembras de ojos-rojos, 1011 machos
de ojos-rojos, y 782 machos de ojos-blancos. Al notar la ausencia de
hembras en la descendencia de ojos blancos, Morgan sospechó la existencia de una limitación debida al sexo, puesto que el carácter ojoblanco era transmitido por el macho (P) a una parte de sus nietos, pero
a ninguna de sus nietas.

14 En Lo que sigue, me baso en la exposición que hace Morgan en su 1910, "Sex
Limited Inheritance in Drosophila", Science, 32: 120-122, versión electrónica de Electronic Scholarly Publishing.

161

• Para analizar esta situación, cruzó estos machos de ojos blancos de la
F2 con hembras de ojos rojos seleccionadas de la Fl; obtuvo machos y
hembras de ambos tipos, todos en las mismas proporciones: 129 hembras de ojos rojos, 132 machos de ojos rojos, 88 hembras de ojos blancos, y 86 machos de ojos blancos. Esto le indicó que el nuevo carácter,
white, no era incompatible con la condición femenina -en este sentido
no estaba limitada al sexo- y que se comportaba de modo estrictamente
mendeliano.

• Un nuevo cruce, de hembras white con machos red de una cepa silvestre, le dio una descendencia compuesta por hembras red y machos white
en proporción de 1 a 1.
¿Por qué estos resultados? ¿Qué papel juega el sexo en ellos?
15

Grif:fiths hace referencia a la importancia que tuvo en la explicación elaborada por Morgan el hecho de que para entonces ya hubiera
sido establecida la correlación entre el tipo sexual y la dotación cromosómica. Wilson, en 1905, estudiando la chinche Protenor, observó la
correspondencia 1 a 1 entre la segregación del carácter sexual y la de un
cromosoma no apareado en los machos. A ese cromosoma lo denominó cromosoma X. El mismo año, Nettíe Stevens, encontró que en las
células de los machos y las hembras del escarabajo Tenebrio está presente el mismo número de cromosomas, pero mientras que en las hembras
todos los pares son homólogos, no ocurre así en los machos. En éstos,
una de las parejas está formada por cromosomas de diferente tamaño:
uno de ellos igual a uno de los pares de las hembras Qo llamó cromosoma X); al otro, sin contraparte en las hembras, lo llamó cromosoma
Y. Algo semejante encontró Stevens en DrosophiltT. en los machos, una
de las parejas cromosómicas era heteromorfa.
Sobre esta b'ase, Morgan elaboró una hipótesis para explicar sus datos:
Puesto que el carácter white es transmitido por un macho, el factor
para este carácter debe ser transportado por los espermatozoides; y en
tanto el macho es heterocigoto para el sexo, la mitad de los espermatozoides transporta el factor sexual X y la otra mitad no. Así, la condición
macho-white se puede representar: WXW ; y las dos clases de espennarozoides: WX - W.

1

s A. Griffiths (et al), ob. cit., p. 65.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

162

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

Ahora bien, los huevos de la hembra red transportan el factor para
ojos rojos. Luego, después de la meiosis cada uno lleva un X. El símbolo para la hembra de ojos rojos resulta ser: R,'C.RX_; el de sus huevos:
RX-RX.
Para la prueba de esta hipótesis, Morgan derivó predicciones ensayando todas las combinaciones posibles y las contrastó con las observaciones. En prácticamente todos los casos los resultados le fueron
razonablemente favorables. Las predicciones correspondientes a los
datos obtenidos inicialmente fueron las siguientes:
• Cuando el mutante white se cruza con sus hermanas red, el resultado
esperado conforme a la hipótesis es:

wx - w

p

RX -

RX

(macho white)
(hembra red)

(50%) WXRX + R,"'\:W (50%)
Machos red
Hembras red
(toda la descendencia será red, con machos y hembras heterocigóticos)
Fl

•

Del cruce entre individuos de la F1 se espera:
R.,"'{

-

wx

(Hembra Fl)
(Macho Fl)

RX - W

F2 (25%) RJCR:X:-(25%) RXWX (25%) RXW -(25%) WXW
Hembras red Hembras red Machos red Machos white

\

Qa descendencia será mendeliana, en el sentido de que presentará tres
red por cada white; pero sólo en apariencia, pues el carácter white estará
confinado en los machos)

• Las redicciones ara el tercer cruce serían:

wx -

w

R.,"'{

RX

-

(Macho white F2)
(Hembra red Fl)

(25%) R.:\.'WX-(25%) \'&lt;IXWX - (25%) RXW - (25%) 'Wml
Hembras red
Hembras white
Machos red Machos white
Qas cuatro clases de individuos estarán representadas, y todas en igual
número

1 63

• En el cuarto caso ocurria una anomalía. La suposición de que el
macho red salvaje era homocigótico arrojaba una predicción en la cual
la descendencia de su cruce con una hembra white debería estar compuesta por hembras y machos -red, en iguales proporciones. Sólo asumiendo que el macho es heterocigótico se obtenía una predicción
acorde con los datos:

RX -

W:X: -

(Macho red salvaje)
W:X: (Hembra white)
W

(50% Hembras red) RXWX

(50% Machos white) WXW

Ahora bien, puesto que en las cepas salvajes el macho ha de ser
heterocigótico (RXW), de acuerdo con lo anterior, y las hembras son
homocigóticas (RXRX), pues de lo contrario no se habría mantenido el
carácter red a lo largo de tantas generaciones, la aparición del mutante
whit~ sól? se puede explicar asumiendo que la mutación tuvo lugar en la
oogenes1s: un huevo, en lugar de surgir de la meiosis como RX se
. .,
'
convlrtl.o en un W:X:. Al ser fecundado por un espermatozoide no-R y
no-X (= un Y), produjo el macho white. Esta es la razón por la cual
Morgan asume la unión necesaria entre los factores del color y el sexo
en Drosophiftr. éstos deben siempre segregar juntos.
Una vez encontradas las combinaciones correctas, desde este conjunto de supuestos, para dar cuenta de los resultados obtenidos en Drosophila, comparó la situación con la descrita por Punnet y Raynor en el
caso de la m~posa Abraxas. Encontró que su hipótesis también le era
aplicable, pero subrayando la existencia de importantes diferencias entre los dos casos: mientras que las mutaciones naturales en Abraxas
lacticolor solamente ocurren en las hembras, en Drosophikz éstas se presentan en los machos; además, la hembra Abraxas grossulataria debe ser
heterocigótica para el color y el sexo, mientras que en Drosophila es el
macho el heterocigótico para ambos caracteres.
A raíz de estos resultados, Morgan se sintió más y más atraído hacia _
hipótesis acerca de las cuales había expresado fuertes reservas. Fue en
un tiempo critico de la teoría mendeliana de la herencia, y se mostró
desconfiado hacia algunos aspectos de la teoría de la herencia. Sus descubrimientos .e n relación a la mutación white de Drosophila le permitieron reconsiderar.
,

�164

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

165

La aparición de nuevas mutaciones intensificó el trabajo de búsqueda de respuestas a las interrogantes abiertas por la tesis de los límites
que el ligamiento al sexo impone a la segregación independiente de los
factores hereditarios. En el año de 1911 Morgan publicó cinco trabajos, en los cuales dio cuenta de un total de seis mutaciones en Drosophila, no todas ellas vinculadas al cromosoma X, y de los dilemas que se
generaban al seguir su comportamiento en los cruces experimentales.
El episodio narrado por Sturtevant aparentemente consistió en esto:
Morgan sugirió que el ligamiento genético era un resultado mecánico
simple de la localización de los genes en el cromosoma, y que los resultados obtenidos por ellos al analizar varios factores mutantes -los cuales sólo se explicaban a partir de asumir que la descendencia los recibía
de distintas series cromosómicas- daban cuenta de la formación de
clases recombinantes, proceso equiparable a la formación de entrecruzamientos visibles en los quiasmas que se forman durante la meiosis.
De esta sugestión derivaron los trabajos de Sturtevant y Bridges, de los
cuales surgieron los primeros mapas de ligamiento y la tesis de la no
disyunción.

modelos teóricos que allá gozaban de un mayor reconocimiento. Las
décadas finales del siglo XIX, y primera del siglo XX, conocieron la
influencia del paradigma evolucionista en ascenso en la orientación de
los estudios sobre la herencia. Fue ese el ambiente en el cual transcurrieron las investigaciones de Mendel, y fue también el primer destinatario de sus aportaciones. El nulo entusiasmo con que Nageli siguió las
diversas comunicaciones de Mendel -según se desprende de la correspondencia Mendel ➔ Niigeli-, las respuestas de éste se limitaban a las
normas de la cortesía: unos pocos comentarios técnicos y la aportación
esporádica de algunos materiales para experimentos adicionales o alternativos- fue influida por el poco peso atribuido al enfoque mendeliano
en dirección a fortalecer la teoría evolucionista sustentada por Nageli.
Y fue también la sospecha de fijismo mendeliano, o al menos de que la
teoría de la herencia particulada pudiera atemperar la idea de las variaciones continuas -incluso a favor de un evolucionismo más dinámicolo que medió en el debate entre Bateson y los biometristas ingleses, y'
en la ponderación positiva de De Vries que supuso su redescubrimiento; así como en el rechazo inicial del mendelismo por parte de Morgan.

La teoría cromosómica de la herencia estaba ya definitivamente en
marcha.

En la caracterización inicialmente ofrecida por Kuhn del período
pre-paradigmático, en esa fase la investigación científica transcurre de
manera errática, perdida en el marasmo de observaciones que se acumulan sin mayor orden. Posteriormente, entre las varias consecuencias
de la reformulación del concepto de paradigma, Kuhn reconoció en las
escuelas en competencia propias de este período la posesión de paradigmas.16 Es una modificación importante, pues permite identificar la
existencia de principios-guía para el trabajo de las comunidades científicas que conforman las escuelas en competencia. Y también, por supuesto, extender a este período las críticas asociadas a la rigidez del
papel que para Kuhn, en todas las versiones de la noción ofrecidas en
su obra,_desempeñan los paradigmas en las ciencias.

Análisis y Conclusiones
Una primera cuestión que emerge del recorrido hecho en las páginas
anteriores es la confirmación de la existencia, en las fases previas a la
aparición de un paradigma, de una notable dispersión del campo de la
disciplina entre diversas escuelas en competencia. Durante más de un
siglo, los esfuerzos por encontrar una explicación satisfactoria al fenómeno de la herencia se encontraron mediadas por las pretensiones de
cada escuela de imponer sus propias perspectivas. Los argumentos de
unas y otras hacían acopio de evidencias, y todas podían encontrar
apoyo en construcciones derivadas de las más diversas fuentes teóricas.
Pero, como bien señala Kuhn, a falta de un paradigma unificador era
prácticamente imposible a los protagonistas del debate discriminar los
méritos de cada conjunto de observaciones como para poder hablar de
una evidencia común. Contaba, desde luego, la autoridad, pero todas
las escuelas podían encontrar alguna en la cual ampararse.
Como fuente de interpretación de los hechos valían no solamente
diversos esquemas de raigambre metafísica (creacionismo, vitalismo...);
también se apelaba a la exportación, desde disciplinas próximas, de

Paradigma y comunidad científica son para Kuhn términos correlativos. Cabría esperar, por tanto, que las modificaciones sufridas por
uno de ellos tuvieran su contraparte en el otro. Esto no es del todo así,
sin embargo.
En Segundos pensamientos sobre paradigmas, Kuhn introdujo modificaciones en esa relación, orientadas a la identificación de criterios ade16

Cfr. la Posdata de 1969 añadida a la segunda edición en inglés de La estmctura... , así como Kuhn (1978), Segundos pensamientos solm paradigmas, Madrid, Tecnos,
específicamente la nota 4, p. 13.

�166

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

cuados a caracterizar a las comunidades científicas de los paradigmas.
Todos esos criterios: la prosecución de metas u objetivos comunes; el
seguinúento de patrones de investigación conformados a los mismos
ejemplares; la posesión de esquemas comunes para la interpretación de
los fenómenos de un campo de investigación determinado, derivados
del paso de los científicos por una formación académica profesional
similar; su integración a las mismas redes de flujo de información especializada -&lt;:ongresos y similares, literatura sobre el campo-; hacen de
las comunidades científicas núcleos de investigadores entre los cuales la
comunicación es relativamente completa. Así, las comunidades científicas pueden ser vistas a diferentes niveles de integración: desde el más
general, en el cual estarían comprendidos, por ejemplo, todos los científicos naturales; hasta los grupos más reducidos -&lt;le unas cuantas decenas de miembros- dedicados a la investigación sobre problemas muy
esotéricos.
Correlativamente a esta caracterización más precisa de las comunidades científicas, Kuhn hace la distinción entre los dos sentidos en que
quedan comprendidos los diversos usos que se hacen del término paradigma en La estructura de las revoluciones científicas: el sentido global, en el
cual se comprenden la totalidad de los compromisos compartidos por
un grupo de científicos -&lt;:reencias, métodos, valores-; y un sentido
más específico, donde se abarcan compromisos de alcance más reducido, ligados a logros exitosos convertidos en ejemplos de solución a los
problemas característicos del campo de acción de una comunidad científica. La relación originalmente establecida entre comunidades científicas y paradigmas se conserva ahora de un modo más preciso: una comunidad científica es un grupo de individuos dedicados a la investigación especializada, los cuales diseñan su trabajo siguiendo los mismos
patrones ejemplares de solución de problemas, e interpretan sus resultados aplicando el mismo aparato formal y estableciendo su correspondencia con las observaciones en función de un cuadro de analogías
compartidas. Fuera de este conjunto específico de Cü!l}promisos, los
miembros de una comunidad científica pueden discrepar sobre aspectos esenciales del paradigma, considerado en el más global de sus sentidos.
Cada comunidad científica especializada está conectada con otras
afines en la medida en que hay entre ellas compromisos de otro nivel
que integran un paradigma común; por ejemplo, teorías generales. Pero, como Kuhn ya había establecido desde La estructura... , aunque entre
esas comunidades pueda haber un mismo paradigma -en este sentido

167

también global- común a varios núcleos de especialistas, no es para
cada uno de ellos el mismo paradigma.
¿Cuál es la situación que se dibuja, vistas las cosas desde esta óptica,
en las investigaciones citogenéticas durante las primeras dos décadas
del siglo XX? El redescubrimiento de Mendel supuso la entrada en
17
juego de un ~odelo de investigación que se ensayó con éxito aplicándolo a estudios de la herencia y la variación en una gama muy amplia
d~ especies, así como ~ mejorar los métodos de control en el mejorarruemo de plantas y arumales. Ello permitió consolidar el trabajo de los
grupos involucrados en tales investigaciones, a la vez que estimuló la
creac!ón de otros nuevos. Para 1902 el número de esos grupos era ya
muy ~~ortante, t_anto en Europa como en Estados Unidos. Cierto que
análisis mendeliano no dejó de enfrentar desajustes entre las predicc10ne~ formuladas sobre su base y los resultados experimentales, pero
las mas de las veces esas anomalías contribuyeron a la apertura de nuevas líneas d~ inv~stigación, en las cuales el mendelismo se enriqueció
con las modificaciones que se le iban incorporando. Por otra parte, los
ava~ces en el_ estud!o de los c~mponentes celular_es permítió muy pronto vmcular citologia y herencia, y generar la pnmera formulación del
paralelismo entre el comportamiento cromosómico y el de los factores
mendelianos. ¿Fue el grupo de E. B. Wilson, en Columbia University,
e~ n~cl~o de la comuni~ad ci~ntífica citogenética en formación; y fue la
hipotesis Sutton-Boven el hilo conductor de las investigaciones en la
nueva disciplina? ¿Fueron Margan y su grupo miembros de ese núcleo?

e!

Uno de los indicadores de pertenencia a una comunidad destacados
por Kuhn lo constituye el cuerpo de citas contenidas en las comunicaciones que los investigadores publican en las revistas especializadas y
otros medios de divulgación de sus avances. En las obras de esta época
consultadas pára este trabajo nos encontramos: Sutton cita, entre otros
a Wilson y a Boveri; Boveri cita a Wilson y a Margan; Sturtevant, po;
su parte, hace lo propio con Margan, Boveri; McClung, Stevens, Wilson y Sutton. Sobre esta base, y algunos datos que han aparecido en el
17

En torno a la recepción de este modelo a raíz de su divulgación por De Vries,
C~rrens y Tschermack, en primera instancia, y luego por Bateson, se plantea ya una
pnmera cuestión polémica: ¿qué fue exactamente el redescubrimiento? Para unos -la
mayoría- fue el rescate del olvido de un trabajo que pasó, tal cual, como base del
análisis genético; para los menos -entre ellos Castrodeza (ob. cit., p. 76-81) - sólo en la
forma se corresponden el Mendel de 1865 y el de 1900, pues en el trámite De Vries y
Correns desarrollacon modelos que guardaban diferencias de fondos con el mendeliano, y -~e sólo por la disputa abierta entre ellos por la prioridad en su postulació n
que decidieron resolverla adjudicando el mérito a Merídel.

�168

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

recuento de las páginas precedentes, podríamos concluir que la comunidad científica citogenética se fue constituyendo entre 1900 y 1914
como un amplio grupo de investigadores provenientes de diversos
campos y ubicados principalmente en Alemania, Inglaterra y Estados
Unidos. Morgan era en un principio un miembro marginal, para luego
convertirse en el principal protagonista.
Pero, en rigor, no me es posible responder a esas preguntas. Cabe la
posibilidad de que el paso de la hipótesis de Sutton-Boveri a los nuevos
principios establecidos por Morgan y su grupo hayan constituido cambios de paradigma y la conformación de nuevas comunidades científicas, más exclusivas. En cualquier caso, la situación, a mi juicio, es la
siguiente.
Para Kuhn, la característica distintiva de una ciencia madura es la
existencia de una duradera tradición de ciencia normal, episódicamente
interrumpida por cortos periodos de cambio revolucionario que modifican los paradigmas y provocan una nueva conformación de la comunidad científica. La empresa científica, por tanto, es esencialmente conservadora: nada de lo que ocurre en la ciencia normal está orientado a
una revisión del paradigma vigente.
Ahora bien, si como Kuhn señala, "ninguna parte de la ciencia
normal está encaminada a provocar nuevos tipos de fenómenos", entonces los esfuerzos de Morgan, en los comienzos de su trabajo con
Drosophila, por encontrar evidencias para apoyar la importancia de las
mutaciones como mecanismo de variación, dada su capacidad de producir novedades imprevistas dentro de una especie -contra el presupuesto mendeliano de que ese mecanismo está constituido por la variación mecánica resultante de la recombinación de los factores hereditarios segregados de modo independiente-, no constituyeron parte de la
ciencia normal asociable a la hipótesis de Sutton-Boveri, sino del propósito de establecer un paradigma alternativo, proveniente de una modificación importante a la teoría darwinista de la evolución. En algún
momento, dentro de ese esfuerzo de critica y orientación de los estudios genéticos en una dirección diferente, Morgan se vio "repentinamente" convertido a la teoría cromosómica de la herencia delineada
por Sutton-Boveri. En abono de esta idea está el hecho de que en
191 O, poco antes de la aparición, en Science, de su trabajo "Sex Limited
lnheritance in Drosophila", en el cual ya asumía la localización de los
genes en los cromosomas, Morgan envió otro trabajo a American Natu-

SOBRE EL ~APELDE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACION DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

169

ra/ist, en el cual se negaba tajantemente dicha relación. 18 Esto sería congrue~te con las ideas de Kuhn. El problema está en que Morgan, si lo
antenor prete_nde recoger adecuadamente su asimilación a la hipótesis
Sutton-~o:7en, y con ella al mendelismo, sólo ·llegó a asumir la teoría
cromosonuca de la herencia cuando pudo generar hipótesis correctoras
de las leyes de Mendel: los genes ligados en un mismo cromosoma no
s_e a~ogen a la ley de segreg_ación independiente. La "conversión repentina , que para Kuhn constituye el tránsito, sin mediación de un estado
~ogmá~co ~ siguiente, deja de lado, en el caso de Morga~, una posibilidad mas viable: Morgan mantuvo su postura crítica en todo moment~; su propósito no era simplemente sumarse a una idea prometedora
sino buscar en ella "huecos" para introducir su propia perspectiva d;
las cosas.
~ás aún, ese espíritu crítico no se detuvo ahí. Sturtevant en su ya
refenda A !fi!tory_ q( Genetics, da cuenta del afán de Morgan de perseguir
~n s~ trabajo mtwaones ~ovedosas y del estímulo que proporcionaba a
el nu_smo :. a los otros miembros del grupo hacia la búsqueda de evidenctas cnt1cas.
Pues bien, si lo que ocurrió en los inicios de la genética -y no sólo
en e~ período analizado, pues a la llegada de Morgan, Sturtevant, Müller
Y B?~ges a Cal~~c pronto surgieron nuevas rutas para la investigación
~enet1ca, sucediendose los cambios de manera acelerada- puede ser
~terp~etado ~orno c~mbio de paradigma, entonces la agitación revoluctonana es mas comun de lo que Kuhn supone; si, por el contrario fue
solamente la ampliación-consolidación de un paradigma, entonce; no
se cumple la caracterización de la ciencia normal como una fase conservadora.e~ la cual el científico es un mero solucionador de puzzles.
En las a~ttvi~ades de los personajes que hemos mencionado, al menos,
no era stmplemente su propia capacidad de "manejo de las herramient~~" lo que estaba en juego: las propfas herramientas estaban en cuesllon. ~as controversias que se fueron generando a raíz de los resultados
expenmentales "anómalos" no pedían simplemente la solución de dificultades residuales dejadas por el paradigma: supusieron cambios de
fo~do, q~e s~, tradujeron en la postulación de nuevas leyes y estrategias
de ~vest1gac1on. La genética resulta ser más dinámica de lo que exige el
patron de desarrollo postulado por Kuhn.
_ La insistencia de Kuhn en la inconmensurabilidad obedece al servicio que ésta presta a la crítica de la concepción acumulativista del desa18

Cfr. Crew, ob. cit., p. 107-108.

�170

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ
SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

rrollo científico. Esto es importante, pero arrastra consecuencias que
no pueden aceptarse fácilmente.
A mi modo de ver, la más negativa de esas consecuencias es que
condena a las comunidades científicas a un aislamiento insalvable. En
un primer momento, cuando el esquema de Kuhn estaba centrado en
el análisis diacrónico de la actividad científica, los cortes provocados
por la inconmensurabilidad implicaban la imposibilidad de evaluar teorías científicas sucesivas con un patrón común, lo cual conlleva orientaciones al relativismo de las que el mismo Kuhn renegó. Después, al
destacar la importancia de la dimensión sincrónica, la inconmensurabilidad se convirtió en el límite a la comunicación efectiva entre los
miembros de comunidades científicas especializadas distintas: los científicos pertenecientes a ellas viven y desarrollan su trabajo en mundos
distintos porque no pueden nunca compartir cabalmente sus marcos de
significación. Cuando, desde las teorías generales que les son comunes,
usan los mismos términos, tienen de sus referentes distintos conceptos,
pues el significado asociado a ellos deriva de modo fundamental del
conocimiento tácito, intuitivo, que han adquirido en la práctica de aplicación de esos términos a los problemas exclusivos de su campo de
especialidad.

171

una idea diferente de las de Prietsley? ¿O fue derivando desde un concepto próximo a ~a teoría del flogisto hasta la identificación del oxígeno
como un nuevo 11po de gas? Kuhn se orienta por esta segunda opción.
Pero, entonces, ¿los diversos estadios de Lavoisier en ese tránsito son
inconmensurables?
En algunos ~~xtos -el de Griffiths, por ejemplo- se atribuye a Mendel la formulac10n del concepto -no la palabra- de gen. Evidentemen~e, entre el f~ctor ~e?deliano y el moderno concepto de gen hay una
unportante distancia, mcluso suponiendo que en la actualidad ese concepto fuera unívoco ¿Cómo se justifica, entonces, que los especialistas
afirmen que al u~arlo en cada etapa -o en cada campo- están hablando,
a la vez, de lo_ tn1s~o y de otra cosa? ¿Es porqué han despojado al conc_epto de su ~stona? Yo creo que no: que es precisamente por su histona que esa idea es legítima. Los conceptos - y las teorías de las que
forman parte- no son constructos rígidos: en el curso de su desarrollo
se aplican a nuevas situaciones, lo cual conlleva una continua redefinición de su significado. Esos cambios no son meramente acumulativos
(pura~ente extensionales), sino que también implican ajustes de connotacion.

Y o no alcanzo a ver cómo las metáforas utilizadas por Kuhn para
ilustrar estas dificultades y asociarlas en definitiva a limites de una traducción "sin pérdidas ni residuos" pueden ser relevantes para el análisis
de los procesos del cambio conceptual en las ciencias. Aún asumiendo
que, en efecto, la vinculación de las palabras al mundo pasa por el conocimiento tácito, no accesible desde el exterior -y por ende incomunicable-, ¿de qué manera eso impide la identificación de las transformaciones del aparato conceptual de una teoría al aplicarse a nuevos y
nuevos tipos de procesos? ¿Qué tienen de inconmensurables esas
transformaciones?

_ Tomemos, por ejemplo, el concepto de fenotipo. Éste fue introduc~do por Johannsen para ~~finir_l~s caracteres observables en los orga~smos, y e~ su formulac1on ongmal poclía aplicarse ya fuera a un caracter _especifico (c~mo los estudiados por Mendel en sus experimentos
con Ptsum) o al conJunto de todos ellos. Pero luego fue extendido hacia
nuevas aplicaciones, tales como la capacidad -o su inhibición- de un
organismo p,ara sintetizar una determinada proteína. Estos usos, y todos los de11;as en que ha aparecido, constituyen una familia conceptual;
no hornogenea, pero donde todos los usos mantienen una relación
discernible.

A este respecto, me parece pertinente un paralelo que se puede establecer entre esas transformaciones de un concepto y el proceso de
descubrimiento que describe Kuhn en La estructura de hs revoluciones
científicas. Cuando, en esa obra, Kuhn da cuenta de las dificultades para
asociar el descubrimiento a un acto único, está haciendo ver cómo la
emergencia de una idea nueva es producto de un proceso complejo, y
que entre los eventos inicial y final del mismo necesariamente se han
ido hilvanando cambios ---&lt;:aracterizables incluso como cambios de
paradigma-, asociados a la asimilación conceptual, que, a la vez que los
conectan, los separan. ¿Tenía Lavoisier, desde un primer momento,

En consecuencia, en los cambios de significado hay una conexión
que ha de ser posible identificar, o de lo contrario la dimensión histórica de los_conc~?tos se pierde. Kuhn, que ha subrayado la importancia
de esta dimens1on, la pone en entredicho con la idea de la inconmensurabilidad. Y ni siquiera el papel que esa idea jugó en la derrota final de
la conc~pción. acumulativista de las teorías científicas puede justificar
que se siga aplicando al examen del cambio conceptual.

�LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA
Mtro. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

T

écnica y arte tuvieron originalmente un significado idéntico.
Comprendían a un tiempo las artes útiles y las bellas artes. El término técnica procede de techne, vocablo griego que posteriormente fue expresado en lengua latina como sinónimo de ars o arte. Cuando
hablamos de la técnica nos referimos a los artefactos, instrumentos y
máquinas producto del arte humano, a diferencia de los objetos creados por la naturaleza. Por este motivo, solamente el hombre puede
tener la calidad de homo faber, es decir de fabricante de objetos útiles
destinados a realizar determinadas operaciones. En el mundo moderno
los llamados utensilios técnicos -calculadoras, ferrocarriles, marcapasos- han determinado que los seres humanos estemos sujetos al señorío de la técnica.
Frente al criterio que considera únicamente valiosas, las acciones
humanas por la utilidad que encierran, los filósofos presocráticos descubrieron, como producto de la actividad especulativa -desinteresada-,
que el agua, los números y los átomos, eran el origen de todo cuanto
existe. Mientras que los antiguos procuraron la contemplación en la
búsqueda de la verdad de las cosas, el hombre actual, encuentra la Verdad en los artefactos que ha creado, porque son útiles para el desempeño de sus tareas. No hay duda que la técnica en la época moderna
tiene lazos muy fuertes con la ciencia, puesto que es la aplicación de la
ciencia con fines utilitarios y prácticos. Vivimos, pues, un mundo en
que impera la aplicación práctica de la ciencia. Claro que construir artefactos que le sirvan al hombre es importante, porque le hacen más fácil
y cómoda la vida; es también esencial no ren~ciar a la vida teorética,
que no está movida por la utilidad, pero que es nec~saria para la investigación.

�174

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

LUIS RIONDA ARREGUÍN

Mientras que la metafísica de Platón afirma que la essentia precede a
la existencia, el existencialismo como filosofía descansa en la expresión
de Sartre según la cual la existencia antecede a la esencia. De este modo, la esencia del hombre se apoya en la existencia. Decir que el hombre es esencialmente un animal racional, significa que el hombre es la
unidad de cuerpo y alma. El hombre decrece, desciende a la mundanidad, cuando se afirma que su ser consiste en ser-en-el mundo, cerrándole así el paso al más allá, a la trascendenda. Esto no quiere decir expresa Martín Heidegger- que el hombre sea únicamente un ser
"mundano" en sentido cristianamente entendido, esto es, vuelto de
espaldas a Dios y totalmente desligado de la "trascendencia".
Frente al panorama de una llanura poblada de plantas y pasto el
animal se conduce, opina Ortega y Gasset, con la intención de nutrirse,
mientras que el hombre por ser espíritu puede sublimar sus apetencias
y dedicarse a la pura contemplación. Por cuanto es esencialmente espíritu, el hombre puede asumir ante u.na campiña una actitud estrictamente contemplativa y desinteresada, sin propósitos de subsistencia.
Las artes, decía Aristóteles, fueron apareciendo paulatinamente. En
primer término surgieron las que son indispensables para la vida, posteriormente las de goce y agrado y finalmente las de pura contemplación.
Muy conocida es la comparación que Pitágoras hacía de la vida
humana con las fiestas de Olimpia. Había quienes asistían a ellas para
hacer negocios que les dejaran utilidades; otros para competir y obtener
los premios; por último había los que acudían solamente como espectadores. Precisamente los espectadores son los filósofos, que viven
únicamente para la contemplación, para la pura teoría. La contemplación además de ser el punto culminante del conocimiento filosófico,
constituye la felicidad del placer espiritual.

que puede constituir la felicidad perfecta del hombre, con tal que abarque la completa extensión de la vida"2
L~ vida te~rética o contemplativa se alza no sólo sobre la vida práctica, smo que igualmente está por encima de la vida dirigida por la producción o poiesis, que es una función que tiene su fin fuera de ella misma; la creación de un poema, por ejemplo, tiene su fin en el poema. El
filósofo de Estagira representa una concepción intelectualista de Dios.
El hombre no se basta plenamente para desempeñar a cabalidad una
vida teorética, porque requiere del mundo para conocerlo. El único
ente capaz de llevar de un modo suficiente una vida teorética es Dios
porque su actividad consiste en ser él mismo el objeto de su propio'
pensamiento: Dios es, dice Aristóteles, pensamiento del pensamiento. El
hom~r~ alcanzará el rango de filósofo cuando la vida teorética, que es
su felicidad, llene la totalidad de su vida.
En la Grecia Antigua, teoría era un concepto que tenía que ver con
la vida contemplativa o especulativa. Hablar de teoría significaba oponerse "a práctica y, en general, a toda actividad no desinteresada, cuyo
fin no es la contemplación"3• Si el conocimiento teórico, exclusivo del
horno sapiens, se dirige al saber, el conocimiento práctico, privativo del
horno faber, tiene como tarea el hacer. Mientras que la cienda se origina
en el conocimiento teórico, el arte lo hace en el conocimiento práctico.
Platón y Aristóteles enaltecieron la vida contemplativa sobre la práctica; pero fueron los filósofos presocráticos los que llevaron una vida
estrictamente contemplativa. Se cuenta, por ejemplo, que Tales de Mileto contemplando el cielo estrellado se precipitó a un pozo, convirtiéndose en objeto de burlas porque deseando saber las cosas del cielo
no ve lo que hay bajo sus pies. Esta anécdota viene a confirmar la idea
platónica de que la auténtica praxis de los filósofos es la vida teorética.
Hay quien ve la verdadera patria del filósofo en el estado perfecto

~fu~
Asimismo, puede sostenerse que la vida contemplativa es la única
que se ama por sí misma, porque de ella no resulta nada fuera de la
contemplación, a1 paso que en la acción práctica nos afanamos más o
menos por algún resultado extraño a la acción 1•

Los actos apetecibles en sí mismos son aquellos en los cuales nada
hay que buscar fuera del acto mismo; luego la felicidad debemos señalarla entre los actos deseables por sí mismos. La felicidad reside, según
Aristóteles, en la actividad propia del hombre. Si la actividad racional es
la actividad privativa del ser humano, podemos concluir "que es ella la
Ética Nicomaquea. Nuestros Clásicos No.3, UNAM, 1957, p. 241.

.

.

La tesis del reinado de los filósofos se desprende para Platón de la
conciencia de que la fuerza constructiva de este nuevo mundo en gestación es la filosofía, es decir, precisamente aquel espíritu que el estado
pretendía destruir en la persona de Sócrates. Sólo ella, la fuerza que ha

2 Ibíd.;

p. 242.
Abbagnano, Nicola. Diccionario de jilos#a. Fondo de Cultura Económica, 1963,
p. 1126.
.
3

1 Aristóteles.

175

�176

LUIS RIONDA ARREGUÍN

creado en el mundo del pensamiento el estado perfecto, es capaz de
ponerlo en práctica, si se le da el poder necesario para hacerlo4•

Pues bien, el filósofo es el hombre que además de anidar en su alma
la idea del Bien, reúne el conocimiento práctico y el poder de visión
para conducir el estado.
La vida más noble y elevada de los filósofos de la Grecia clásica era
la vida teorética, que era una vida de escuela, es decir una vida de ocio
y no de negocio, una vida de teoría pura, totalmente desinteresada. Los
pitagóricos eran un grupo de filósofos que al unirse formaron una escuela caracterizada por llevar sus integrantes un modo de vida semejante a la de los espectadores en las justas olímpicas: una vida teorética o
contemplativa, que los griegos denominaban bios theoretikós. El quehacer
teorético o especulativo del filósofo, enderezado a la mera actividad
cognoscitiva, no sirve a un fin cualquiera, sino que tiene su finalidad en
sí misma. En suma, la especulación es un conocimiento desinteresado
opuesto a la acción. El ideal contemplativo de la vida trae como resultado la desestimación del trabajo manual. El hombre práctico y trabajador desdeña la contemplación, el ocio de los filósofos presocráticos.
Los ociosos o escolásticos contempladores de la verdad, desde Tales,
fundador de la escuela de Mileto, convivieron en pequeñas comunidades aristocráticas, o escuelas de maestros y discípulos, de los que uno
pasaba a nuevo escolarca, durante la continuidad de supervivencia de la
escuela5•

El historiador griego, Herodoto, hace notar que los griegos y los
bárbaros coincidían en ver como siervos a aquellos que se instruyen en
el aprendizaje de una actividad que signifique vivir de sus manos; pero
tenían como hombres de bien a los que se mantenían a un razonable
distancia de los trabajos manuales. Con el Renacimiento hace su entr,a. da en el mundo moderno la idea de que el trabajo manual debe ser
visto como decoroso y digno. El hombre fue creado por Dios a su
imagen y semejanza; pero también el hombre, siendo un microcosmos,
creó a su propia imagen, mediante su laboriosidad, el mundo de la cultura, que es una segunda naturaleza. Solo por el conocimiento de la
naturaleza podemos intervenir en ella para trasformarla. Leonardo da
Vinci fue quien encarnó en el Renacimiento el ideal del espíritu univer4 Jaeger, Werner. Paitieia: Los ideales de la cultura griega. Fondo de Cultura Económica, 1985,p.658.
s Gaos, José. De antropología e hisroriografia. Cuadernos de la Facultad de filosofía,
letras y ciencias, No. 40. Universidad Veracruzana, 1967, p. 251.

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

177

sal. Juzga que el ojo y la mano encarnan la actividad del hombre dirigida a transformarlo todo: así como el ojo representa la acción contemplativa o cognoscitiva, la mano personifica el utensilio de trabajo. Todo
cuanto hay ha sido hecho y movido por el ojo. "Las obras que el ojo
ordena a las manos son infinitas ...", expresa el artista italiano en el Tratado de la pintura. ''Y así como en la pintura, el ojo contempla primero el
mundo para luego ordenar a las manos la obra de arte, así en la ciencia
el conocimiento teórico precede y ordena su utilización práctica"6•
En la naturaleza psíquica del ser humano hay una correspondencia
entre la ciencia y el arte, entre el saber y el hacer. Así como es posible
un saber sin un hacer ulterior, así también es posible un hacer sin un
saber que con anterioridad lo controle. Entre ellos no cabe el desinterés. No hay saber (teoría) que no propenda a terminar en un hacer
(práctica). A su vez, una actividad práctica será más eficaz, cuanto más
sea iluminada por la teoría. Cuando decimos que hay que transformar
el mundo en lugar de contemplarlo, no significa que estemos poniendo
la acción por encima de la contemplación.
El positivismo decimonónico conservó la explicación ofrecida por
Francis Bacón acerca del modo de ser operativo de la ciencia, en el
sentido de que el hombre obra sobre la naturaleza y la domina por la
previsión de los hechos que las leyes hacen posible. Más lo verdaderamente representativo de esta filosofía, es el ensalzamiento que hace de
la ciencia como la guía por excelencia de la vida individual y social del
hombre. Como consecuencia de su visión romántica de la ciencia, la
filosofía positivista afianzó la estructura técnico-industrial que distingue
a la sociedad moderna.
Si hay algo muy representativo en el siglo XIX que expone de manera clara tanto las relaciones como la desemejanza entre la ciencia y la
técnica, es aquel pasaje que Augusto Comte utilizó para fijar su orientación:
... el espíritu humano debe proceder a las investigaciones teóricas
haciendo abstracción completa de toda consideración práctica. Es cierto que el conjunto de nuestros conocimientos sobre la naturaleza, y el
de los procedimientos para modificarla en nuestro beneficio, forman
dos sistemas esencialmente distintos entre sí que es conveniente concebir y cultivar por separado7•
6
Villoro Luis. El pensamiento moderno. Fihsojia del &amp;nacimiento. El Colegio Nacional/Fondo de Cultura Económica, 1998, p. 39.

7

p. 156.

Cit.por L. Geymonat. Cienciay realismo, Ediciones península, Barcelona, 1980,

�178

LUIS RIONDA ARREGUÍN

El grado de evolución cada vez mayor de la técnica garantiza_ que
núcleos humanos más extensos puedan sobrevivir, además de me¡orar
en su bienestar. Bacón pensaba que la ciencia debe tener un fin primordialmente práctico: debe estar al servicio del bienestar del hombre.
Mientras que el animal, según Ortega y Gasset, está inevitablemente
destinado a vivir, el hombre, al contrario, no sólo quiere vivir, estar,
sino bien-estar.

De conformidad con lo que venirnos expresando, el ser humano
para lograr las cosas que necesita para vivir ha creado la técnica, es
decir ha creado el mundo de artefactos en los que él mismo se revela.
En consecuencia, el hombre se estaría desestimando si cometiera el
disparate de repudiar la técnica. En efecto, la técnica es, :ntr~, otr~s,
una de las formas de que se sirve el ser humano para su realizac1on; sm
embargo esa libertad está en peligro en . la actu~lid~d- al
advertir que la sociedad altamente industrializada tmpone al lildivtdu~
un nuevo tipo de servidumbre, constriñéndolo a ciertas formas de actividad en lugar de a otras orientando hacia determinadas direcciones
'
•
8
sus necesidades, sus gustos y finalmente sus pensamientos . El actual
repudio a las sociedades con un elevado nivel de industrialización, que
quieren igualarlo todo, se funda en su pretensión de hacer desaparecer
cualquier afán de libertad en el hombre individual.
Para la filosofía griega y medieval era imposible pensar el mundo
como hecho por el hombre y para el hombre; sin embargo una vez que
el hombre lo transformó, lo rehizo a su imagen, fines y beneficios. Esto quería decir que si el urúverso había sido hecho por Dios y para los
fines de Dios, el hombre como ser creado no tenía justificación alguna
para crear sus propios fines y valores. "Pero al transformar y rehacer el
urúverso para que sea mundo, y nosotros dueños y señores, tenemos y
debemos inventar, crear valores nuestros... ': 9 Mundo es, concretamente,
universo alterado, transformado -dice García Bacca- "a imagen, semejanza, planes y dominio señorial del hombre". De aquí se sigue que la
actividad de la técnica actual, por razón de la ciencia, consiste en transformar el universo de las cosas que recibirnos y convertirlo en mundo,
es decir en mundo creado por el hombre. Somos, sin duda creadores
de un mundo nuevo, el mundo de la cultura, por encima de la naturaleza.

8

Geymonat, Ludovico. Opus cit. p. 165.
.
.
9 García Bacca,Juan David.Antropologíafilosófica Contemporánea. Uruvers1dad Central de Venezuela, 1957, p.79.

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

179

Solemos decir que técnico es el que es perito, docto y entendido en
una determinada actividad práctica; es decir que tiene los conocimientos especializados de una ciencia estrechamente vinculada a la práctica.
Por eso el saber técnico es un saber para el hacer que se distingue del
saber del experimentador, que es un hacer para el saber. El que experimenta, primero ensaya y observa para obtener luego un saber, una experiencia.
La verdad, sostenían los estoicos, es la correspondencia del conocimiento con la cosa. Lo que busca el sujeto cognoscente es una adecuación entre la realidad y la idea, entre lo objetivo y lo subjetivo; luego la
finalidad del científico debe ir dirigida a representar en su mente las
cosas como son. El artista, por el contrario, lejos de reflejar la realidad
como es, la imagina y la traza de acuerdo a su ideal estético. No obstante la discrepancia gue actualmente existe entre la técnica y el arte, en el
mundo antiguo ineludiblemente coincidieron. Los productos tanto de
la técnica como del arte son productos, "radicalmente del horno faber,
del animal fabricante de utensilios, instrumentos... ornados, desde antes
o después, estéticamente"IO.
Los lazos que la técnica actual ti.ene con la ciencia moderna la distinguen de la técnica de épocas precedentes, en las que no existía dicha
ciencia. Todos los que habitamos actualmente el planeta tierra vivimos
invadidos de artefactos técnicos, a grado tal que nuestra vida es presa
cada vez más de un proceso de tecnificación. La téchne es, en la cultura
griega antigua, un producir, un saber hacer. Así, el hombre que sabe
hacer las cosas es un técnico. Más en el mundo de la técnica es necesario separar la función técnica y el artefacto como producto de esa función.
La esencia de la técrúca, opina H eidegger, es un asunto del que el
hombre ha escrito demasiado; pero sobre el cual no ha razonado lo
suficiente. El filósofo existencialista juzga lo que la técnica es en esencia " ... un modo del desocultar, es decir, del hacer patente el ente"11•
Siendo así, la técrúca hace patente, descubre lo gue hay que producir.
La técnica moderna al desafiar a la naturaleza la incita a manifestar sus
energías encubiertas, ocultas. De esta forma "lo descubierto es transformado; lo transformadó, acumulado; lo acumulado, a su vez, dividido, y lo dividido, se renueva cambiado"12•
IO Gaos,José. Opus cit, p. 201.
11
12

Carta sobre el humanismo. Ediciones Tauros, 1966, p. 39.

Heidegger, Martín. "La pregunta por la técnica", en A. Caturelli. La filosojia.
Editorial Gredos, 1966, p. 252.

�180

LUIS RIONDA ARREGUÍN

La esencia del materialismo no estriba en afirmar que todo sea materia,
sino en establecer que sólo "el ente aparece como material de trabajo".
Por otro lado, el destino de la técnica es " ...la verdad del ser _que d~scansa en el olvido". Partiendo del supuesto del pensador aleman, _segun
el cual la técnica es un encubrimiento del ser, podemos concllllr que
aquello sobre lo que se afana la técnic~ son ~nicamente ~os entes: p~ro
no el ser que queda en el olvido. Martm Heidegger relac1on~ la tecmca
con e,l nihilismo y el olvido de la existencia que c~ractenza nuestro
tiempo. El hombre ya no reconoce ni re~p~ta lo ex.1stent~ en su ~:r,
sino, que lo aborda, lo ?1anipula y lo acondiciona a sus propios fines .
El dominio del hombre sobre la naturaleza -según Augusto Co~tedebe estar soportado en la ciencia positiva. Estima que el fin _d: la e1encia es fonnular las leyes que permiten la previsión la cual diri~- la acción del hombre sobre la naturaleza. La misión de las leyes posmvas es
la previsión racional: verpara prever. La naturaleza, co~puesta de hechos
físicos y de las leyes que los gobiernan, es una r~alidad sep~a~a del
hombre imbuido del deseo de dominarla por medio del conoClffilent~.
La naturaleza es un orden regulado por leyes. Partiendo del conoc:miento de la naturaleza, el ser humano interviene en ella con el proposito de transformarla en su beneficio.
El hombre es incuestionablemente, un ser que se trasciende; pero
no sólo sobrepas; los límites de la naturaleza, sino que también tiene la
aptitud de trascenderse en los límite~ dete~~dos del mun~o creado
El hombre al crear no hace sino realizarse as1 m1smo, produciendo una
segunda naturaleza, la cultura, que está por e~cima de _la naturaleza.
Como realidad sobrepuesta, la cultura es su ámbito exclusivo.
La transfonnación de la naturaleza por el hombre es una realidad
que en el mundo actual se le adjudica, sin ~scu~ión, a 1~ ci~ncia a~lic~da esto es a la técnica. Los nexos entre la ciencia y la tecruca son mdisoÍubles, razón por la cual será un desacierto pretender confrontarlas:
La técnica empieza donde termina la ciencia. Es algo aceptado que la
ciencia se ocupa de la investigación pura de la verdad; pero el paso
siguiente es la aplicación P:áctica de dicha v~rdad científica ~ la solución de los problemas y necesidades de la sociedad. No es posible considerar la ciencia como una actividad desvinculada de las faenas y apuros de la realidad social.

13 Beck, Heinrich. "Técnica entre sentido y contrasentido", en.Anuario del Centro
de Estudios Humanísticos N. 24, Universidad Autónoma de Nuevo Leon, 1997, p. 40.

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

181

El término absoluto, en su uso común como en su uso filosófico,
significa aquello que es ilimitado e incondicional. A muchas cosas suele
adjudicárseles el carácter de absolutas. Para el positivismo del siglo
XIX las leyes que rigen el curso de los fenómenos naturales son relaciones relativamente constantes, no así los hechos que son vistos como
absolutos. Ante ellos el positivista se inclina en actitud de admiración.
Si en la Edad Media el hombre vió en Dios un refugio y una fortaleza,
en el siglo decimonónico la confianza absoluta se depositó en el progreso entendido como un desarrollo lineal y continuo dirigido a una
"edad de oro", ubicada en el futuro. Es cierto que la globalización en
su afán de uniformarlo todo, haciendo desaparecer las diferencias, ha
provocado el surgimiento de un clamor a favor de una globalización
donde impere "la unidad en la diversidad"; es decir que la homogeneización cultural no signifique un detrimento de la identidad cultural de
los países. Vivimos no solamente en la edad de la técnica, sino también
en una tecnocracia, que es el dominio de la técnica sobre nuestras vidas. Cada día que pasa crece nuestro asombro ante los prodigios de la
tecnología moderna. ¿Qué haríamos si en un momento dado llegara a
faltamos aparatos de calefacción, automóvil, televisión, teléfono, radio
o el más reciente modelo de refrigerador? Día con día requerimos de
artefactos técnicos como máquinas de escribir, escaleras eléctricas,
aviones, semáforos, computadoras y tantos más. Nadie pone en duda
el valor que para la vida humana tienen todos estos adelantos traídos
por la técnica; sin embargo frente a los productos del ingenio tecnológico es necesario mostrarnos cautelosos.
Hubo un progreso cuando los cirujanos comenzaron a adaptar brazos y piernas artificiales; pero hoy en día en que no es raro encontrar
gente que vive con intestinos de materias plásticas, corazones controlados por baterías eléctricas, ojos trasplantados y riñones de hermanos
gemelos, empieza a plantearse un serio problema de autoidentificación.
¿Qué queda de mí, como ser humano, si las diferentes partes de mi
cuerpo pueden ser consideradas como piezas de repuesto que pueden
recargarse en una tienda de bicicletas? ¿Soy acaso una máquina y nada
más? 14•
Las conquistas permanentes de la técnica no constituyen razón suficiente para su endiosamiento. El que la técnica se haya enseñoreado de
todos los aspectos de la vida humana no significa tampoco hacerla
objeto de una glorificación sin límites. Suced~ que su exaltación puede
caer hecha polvo "con las devastaciones bélicas, con las armas atómi14

Leach, Edmund. Un mundo en exp~sión. Editorial Anagrama, 1967, pp. 29-30.

�182

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

LUIS RIONDA ARREGUÍN

cas y bacteriológicas. Ni regalo del cielo ni arte diabólico. Instrume~to
humano utilizable para bien o para mal. Cooperación a la obra de Dios
o medio destructivo. La libertad del hombre decide" 15•
La ciencia comenzó a desarrollarse una vez que las técnicas fueron

puestas de manifiesto por el hombre prehistórico. D~sde sus orígenes
hubo una discrepancia de la ciencia y 1a técnica. La pnmera ~e apoyaba
en el quehacer teórico y especulativo; la segunda en cambio terua su
fundamento en la actividad manual. En Grecia, las labores manuales
fueron vistas como indignas de los habitantes de las Polis o ciudadesestados, su práctica correspondía ú~camente a los, q~e est_aban s~metidos a esclavitud. Con la llegada del siglo XVII la tecruca hizo posible el
avance de la ciencia. Un ejemplo basta para confirmar lo anterior. El
telescopio construido por Galileo, fruto de la tecnología de su tiempo,
fue puesto al servicio de la investigación ci~n~fica ba~ada_ en la_ ob~~rvación y en la experimentación. El telescopio impulso la mvest1gac1on
de los fenómenos astronómicos.
La polémica en torno a las relaciones entre las_ciencias _ex~e_rimenta-

les y las ciencias del espíritu es planteada con cierta penodic1dad por
filósofos y científicos. Se habla incluso de la existencia de dos culturas:
la de las ciencias naturales enfrentada a la de la literatura. En el asunto
de las relaciones entre las dos culturas, Jürgen Habermas pone de relieve que las informaciones que provienen de las ciencias experimentales
estrictas sólo pueden entrar en el mundo social de la vida por la vía de
su utilización técnica, es decir, como saber tecnológico... sólo cuando
las informaciones son utilizadas para el desarrollo de las fuerzas productivas o destructivas, pueden estar sus subversivas consecuencias prácticas en la conciencia literaria de la vida 16•
Así que las ciencias irrumpen en la-vida social tanto por "la utilización técnica de las informaciones científicas", como por el papel que
representa el estudio de las ciencias en la formación pers_o~,al. Es más, .ª
través de la técnica el hombre provoca a la naturaleza p1diendole explicaciones. La técnica moderna, según Heidegger, no procede de la ciencia, sino de una reclamación que se hace a la naturaleza para que ceda
su energía acumulada al hombre. Con la revolución industrial en Inglaterra el vapor fue utilizado como fuente de energía. De esta forma, lo

Basave, Agustín. " Humanismo ecuménico plenario frente a )ª gl~balifobia_y la
globalifilia" en Anuario del Centro de ert11dios H11manísticos No. 29, Uruvers1dad Autonoma de Nuevo León, 2002, p. 20.
16 Cienciay técnica co1110 "Ideología". Editorial Tecnos, 2001 , pp. 115-1 16.
15

183

que en opinión de él la técnica está demandando a la naturaleza al provocarla es que libere sus energías.
El ser humano, que en su estado primitivo vivió en una naturaleza
sin contaminación y posteriormente al modificarla creó una vida civilizada de artefactos y máquinas, se preguntó si formaba parte de la naturaleza o de la cultura. El conductismo al limitar la psicología al estudio
del comportamiento, suprimiendo cualquier alusión a conceptos metafísicos como alma o conciencia, considera que el hombre es semejante
a una máquina que, ante el estimulo externo, responde infaliblemente
con un comportamiento previsible y objetivamente observable. Pues
bien, la supuesta semejanza entre el hombre y la máquina fue la premisa que hizo verlo como un ser capaz de ser substituido por la máquina,
lo cual significaba su aniquilamiento. Las máquinas cumplen su cometido en tanto que se comportan de una manera previsible; lo que nos
aterroriza es que en algún momento se diera la posibilidad de que empezaran a decidir por su cuenta. Pudiera ocurrir que empezaran a pensar, a actuar como nosotros. Y esto sí significaría que no somos dife17
rentes de las máquinas • Esto ameritaría preguntarse: ¿Sería la muerte
del hombre si llegara a ser relevado por la máquina?.
Lo cierto es que para quienes pronosticaban la decadencia de occidente, Oswald Spengler entre otros, la declinación espiritual del hombre se debía al predominio de la máquina. Lo que comúnmente se denomina tecnicismo no es otra cosa que el dominio absoluto que llegan
a tener las máquinas, los artefactos y los actos técnicos. En efecto, el
mundo gobernado y controlado por la máquina es un mundo desprovisto de alma, en el cual el apego a los valores del espíritu es suplantado
por los valores instrumentales.
Con la primera revolución industrial el trabajo muscular del hombre
fue reemplazado' por la creación de las máquinas. No faltan los que ven
en el trabajo una expresión del disgusto del hombre moderno contra
los valores del espíritu y de la vida que le han sido dados gratuitamente
como un favor; pero hay también los que sostienen que el trabajo tiene
una importancia fundamental como manifestación de que únicamente
tiene valor lo que es producto del esfuerzo humano. Una cosa es que el
hombre quiera vivir la vida y otra ser vivido por el mundo del trabajo
hasta transformarlo en alguien que obra de manera au~omática.
Para Ernst Juenger, el pensador que preparó a la juventud alemana
para el estado nazi, la guerra era la prueba cardinal en la que se mani17

Leach, Edmund. Opus cit, pp. 31-32.

�184

LUIS RIONDA ARREGUÍN

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

festaba el poder de la tecnología, destinada a dominar e~ mundo. ~ensaba que el hombre atado al imperio de la n_1áquin~ no atlna a do~arlo ni menos a evadirse de su poderío. Es mas, equiparado a la maqwna,
el hombre llega a considerarse como una pieza de ella: ~onsidera, además, que la voluntad de dominio se aloja en la colecuv1dad. En ella la
técnica es todo poderosa; la técnica considerada como el nuevo poder
mundial postcristiano... La nueva colectividad que está luchando por el
poder, por la supremacía, va impul~ada hacia de~t~ por_ ~a ley de la
técnica, que le es inherente; no precisa ya de una ¡ust1ficac1on por medio de los valores... El culto a la máquina ha ocupado el lugar del culto
religioso o del culto a una idea. 18 Sin embargo, el individuo pier~e su
valor cuando se entrega en sacrificio a la máquina. En lo sucesivo el
valor de la persona será una ostentación que nadie podrá darse.

limita a enfrentarse al hombre. También los hombres pueden integrarse
en las instalaciones técnicas. Eso es lo que sucede con los llamados
sistemas hombre-máquina. Dichos sistemas no constan sólo de máquinas, como en el caso de los procesos de producción automáticamente
regulados, de los que la fuerza de trabajo humana ha sido eliminada,
sino que ordenan la cooperación entre actividades mecánicas y reacciones humanas. 20

Se ha llegado a establecer incluso una relación que asem~ja el c~rebro del hombre a una especie de máquina computadora, o s1 se qwere
de modo más conveniente la computadora que el hombre ha creado es
una variedad del cerebro humano, como sostiene Medawar. La segunda
revolución industrial surgió cuando fueron creadas máquinas capaces
de gobernar a otras máquinas, lo que dio lug~ al advenimient? d_e la
llamada técnica autorregulada que desemboco en que las maqwnas
pueden gobernarse así mismas. De este hecho se ocupa, ~~ecisame~~e,
la cibernética, que Norbe~ W!~ner, su f~dador, de~o ~o~o ~a
ciencia del control y comurucac1on en el arumal y en la maquma . Mas
hay la posibilidad de predecir el comportamiento de ciertas má~uinas
cuando se les somete a un ritmo de funcionamiento. En consorc10 con
la computadora y con los complejos mecanismos de regeneración_, la
cibernética puede conducir hasta determinado nivel de automat1za19
ción... y en esta forma incrementar la productividad. Es evident~ que
la ciencia moderna no se refiere tanto a lo que las cosas son, smo a
como funcionan. Así mismo, a la cibernética como ciencia no le importa lo que una cosa es, sino lo que hace, esto es cómo se co~porta. Las
máquinas llegan a lograr tal autonomía que una vez_ construtdas y puestas en funcionamiento por el hombre, ya no reqweren de su creador,
sino que realizan sus operaciones de un modo casi independiente.
Así, las máquinas al autogobernarse sustituyen al hombre en la realización de tareas específicas. La técnica independizada, en efecto, no se

185

Posiblemente la función que hasta ahora ha desempeñado el hombre en la tarea de idear y construir sistemas autorregulados deje de ser
en el futuro una prerrogativa suya. La cuestión que alguna vez se presentó de fabricar máquinas que a su vez construyan otras máquinas, ha
quedado definitivamente decidida. Tal vez la sociedad que está por
venir se encamine, dado el desarrollo técnico alcanzado, a hacer realidad, lo que Jürgen Habermas ha llamado "el sueño dorado cibernético
de un mundo regido por máquinas y cada vez más máquinas" Lo que
en un momento dado pudo haber sido una imaginación sin fundamento, de un complejo industrial dirigido por medios cibernéticos que eximiera al hombre del trabajo físico, de daños y de riesgos, es en los
tiempos actuales un hecho que nadie discute.
No cabe duda que el progreso de la industria impulsado por el
avance de la ciencia y de la técnica ha traído consigo, como asegura
Ludovico Geymonat, una mayor confianza del hombre en sí mismo,
fomentando el espíritu critico gracias al desarrollo de la racionalidad
científica. Por lo demás, es indudable que la técnica debe dar cuenta de
sus propios actos; pero acusarla de todas las desgracias de la sociedad
es desconocer las utilidades que le ha proporcionado, liberándola incluso de poderes físicos y sobrenaturales. Dejar de reconocer que la técnica es un elemento que forma parte del hombre, es tanto como negar al
hombre mismo. De modo semejante, enaltecerla al grado de concederle un valor absoluto es también, irremediablemente, una negación del
hombre. La vía segura por la que ha de transitar la técnica no es otra
que la de mantenerse sometida al hombre, de lo que se infiere que el
hombre debe mandar sobre la técnica. Nada impide que reconozcamos
el provecho que hemos recibido de la técnica. Pensamos simplemente
en lo problemática que sería para nosotros la vida sin el reloj, el fax y el
intemet; las dificultades en que el hombre se vería envuelto si no contara con el auxilio, de la estufa, el horno de microondas, de la compu-

1s Kahler, Erich. Historia 1111iversal del hon1bre. Fondo de Cultura Económica, 2004,

pp. 517-518.
19

.
.
,
. .
, .
Schwartz, Eugene. Cambios socrales, rec11rsosy tecnologia. Editonal Pax-Mexico,

1973, p. 85.

20

p. 317.

Haberlas Jürgen: Teoríay praxis, estudios de ji/iJsofta social Editorial Ternos, 2000,

�186

LUIS RIONDA ARREGUÍN

tadora y del televisor. El hecho de la ciencia y la técnica progresen armónicamente, influyéndose mutuamente, no impide que el progreso
técnico sea determinado en ocasiones por los intereses de la industria
militar, más que por los intereses de la sociedad.
Para llegar a disfrutar de la certidumbre de una vida más plena y duradera necesitamos de la técnica, que al asegurarnos de medicamentos
que curen nuestras enfermedades, de sustancias que nos nutran y de un
alojamiento digno, podemos ver el porvenir con mayor optimismo.
Lograr una vida más confortable, disminuyendo las horas de trabajo
para dedicarlas a la diversión y el ocio, es un anhelo y un derecho que
la técnica nos garantiza en alto grado. La vida como producción, propia
del horno faber, parte del hombre hacia algo exterior a lo que le confiere
un ser separado del suyo. El hombre que fabrica se ha convertido en el
horno economicus por excelencia, estableciéndose de esta forma una relación entre la técnica y la econonúa.
Se habla de que está en marcha producir células cerebrales electrónicas capaces de pensar. Esto quiere decir que no está lejos la fabricación de una computadora que pueda volver a producirse. No hay duda
de que la cibernética, en su intento de avasallar al ser humano, ha desembocado en un amor propio desmedido. El sustentar que todo está
dispuesto para que las máquinas ocupen nuestro lugar, es tanto como
desconocer que las máquinas son parte del hombre, como lo son sus
piernas, su corazón y su cerebro. En cuanto que las computadoras
hacen lo que se les ordena que hagan, estarán, inevitablemente, supeditadas al hombre.

\

El hombre actual, influido por la tecnificación está a favor de la
pronta ejecución de las actividades productivas y de la aceleración de
su propia vida, "porque teme no tenet tiempo para hacer lo que quiere" Por está y otras razones es por lo que debemos darle la bienvenida
a la técnica, no así a la tecnocracia, que es el dominio de la vida por la
técnica.

AL-KINDI: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"
Dr. Zidane Zeraoui'
Profesor-investigador
Coordinador de la Maestría en
Estudios Internacionales del ITESM.

L

I

a filosofía islá~ca tiene una triple herencia: la teología o el kalam, la filosofía como tal o falsafa y el misticismo o tasawuf.
El kalam se refiere a la especulación teológica islámica en contraposición con el fiqh o la jurisprudencia que fue ampliamente desarrollada. La filosofía en el mundo islámico se acercó a la teología más
que a la Sharia2, el Derecho del Corán. La falsafa o filosofía en su
acepción secular, se inicia cuando los intelectuales musulmanes descubren la filosofía griega y sobre todo Aristóteles. Así para diferenciar el
pensamiento religioso (kalam) del pensamiento filosófico se utilizó el
término de falsafa que tiene su origen en la Grecia prehelénica. Final-

•

Profesor-investigador y coordinador de la Maestría en Estudios Internacionales
del,ITESM, C~pus Monterrey. Autor de varios libros sobre el Islam y el pensamiento acabe, en parncular Islam y política. Los procesos políticos árabes ronteu¡poráneos México
Trillas, 2004 (3ª Edición).
'
'
1

Cfr. Mor~wedge, Parviz "Falsafa" en Richard C. Martin (Ed.) Encyclopedia ojIslam__and the Musltm Wor/1, Vo!. 1, New York, Macmillan, 2004, pp. 247-253. Fakhry,
Ma¡1d. A history of Is/au11c Philnsophy, Nueva York, Colombia University Press, 1987.
Nasr, Sayyed Husein y Oliver Leaman (Eds). History ef Islamié Pbilosophy, Londres,
Routledge (Col. Routledge History ofWorld Philosophies), 1996.
2
Cfr. Zeraoui, Zidane. Islam y política. Op. Cit. Amstrong, Karen. Islam: A Short
History, Virginia, Ed. Modero Library Chronicles, 2005. Mumisa, Michael. Islamic LAw:
The017 an1 Inte,pretation, Nueva York, Amana Publicarions, 2002. Bakhtiar, Laleh y
Ke~ Reinhart. Encydnpedia of Islamic LAw: A compendiullf of tbe Mqor School.r, Estados
Urudos, ABC Internacional Group, Inc., 1996.

�188

ZIDANE ZERAOUI

AL-KINDI: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

mente el sufis~o3 tuvo una gran influencia en el pensamiento metafísico d;l Islam clásico. El tasawuf permitió la meditación y la especulación filosófica para buscar la verdad divina.

nible en árabe se encuentran La República, Las lryes, Timaeus y Sofista de
Platón, Órgano, Física, Metafísica, De anima y Ética Nicomaquea de Aristóteles y dos obras seudo-aristotélicas pero con contenido neoplatónico,
Teología de Aristóteles y el Liber de Causis''5•

La principal aportación de la civilización islá~ca fue el desarrollo
de una tradición filosófica que preservó y expandio m~ch_os de los ~lementos y estudios griegos y sentó la base para el renacIDllento filosofico cristiano europeo. Dentro de la tradició~ d~ 1~ _f~lsafa, del pensamiento filosófico, destaca el nombre de Al Kindi, lillciador de la f~osofía árabe por la gran envergadura de sus escritos y por sus traducciones
de las obras griegas.
1. La herencia griega
Cuando se habla de la filosofía árabe se hace referencia no solame~~e a
los árabes propiamente dicho, sino a todos los musulm~nes ~ue utilizaron el árabe para expresar sus ideas y sobre t~do pa~a discuur 12: filos~ffa griega. Muchos no nacieron en el mundo _arabe stno
~ersia (~vicena) 0 en Andalucía (Averroes), pero son vistos como filosofos arabes" por el uso del idioma. Al-Kindi es proba~l,emente de los ~ocos
pensadores del Islam clásico que realmente nac10 en el mundo arabe,
en particular en la Península ár~?e. De la disc~sió~ sobre los aportes de
los filósofos "árabes" en relacion a la filosofía gnega, se nutre el pensamiento occidental del medioevo como es el caso de un Tomás de
Aquino o de Roger Bacon.

~?

"El Mundo árabe fue introducido a la cultura griega entre los siglos
4
ocho y diez por los siriacos cristianos. Habiendo es~diado al~~ griegos para leer a las obras teológicas, los s_iriacos e~tudiaron tamb1en_ l?s
trabajos filosóficos y científicos de Grecia. Tra~u¡eron algunos al smaco y para los califas que los contrataron espec1almen~e al-Mansur ,Y alMa'amun, hicieron copias al árabe directamente del griego o a trav~s ~e
las traducciones siriacas. Entre los más importantes traductores cnsttanos siriacos, destaca Hunayn lbn Ish'aq Oohannitus) de Bagdad (8~9873), autor de la obra traducida al latín en el siglo doce com~ De_ differentia spiritus et animae. Entre las obras que los traductores haran dispo3 Schimnel, Annemarie. Mystical Dimensions oJ Islam, Estados Unidos, ~e University of North Carolina Press, 1989. Trirningha':11, Spencer J. The S11_/i Or~ers zn Islam,
Londres, Oxford University Press, 1998. Bakhuar, Laleh. Sufi: express1ons of rhe
Mystic Quest, Estados Unidos, Thames and H~dson, 2004_- .
. ..
4 Se utiliza el término de siriaco para refenrse a los cnsoanos de ato srnaco, no a
los habitantes de Siria.

189

A pesar del peligro para el Islam (y para las religiones reveladas) que
representan los escritos griegos, la corriente teológica de los mutazilitas, opuestos al fatalismo religioso, utiliza la razón y los argumentos
filosóficos para apoyar sus tesis teológicas, lo que los conlleva a acercarse a la filosofía griega y utilizarla para la enseñanza del Corán. Su
oposición liberal y racionalista a la ortodoxia permite el desarrollo de
una polémica con los mutakalimum Oos loquentes en latín) que funda la base de la escolástica islámica.
El principal mutakalim (singular de mutakalimum) fue al-Ash'ari
(873-935) quien fundó la segunda corriente teológica más importante
del Islam, el Ash'arismo, pero más conservadora que la mutazilita.
En su afán por explicar la arbitrariedad de la voluntad divina, inicia la
enseñanza de una cosmología atomista, tomada de los griegos. Su visión es que la materia está constituida por átomos separados y distintos, continuamente recreados por Dios o la voluntad divina. Según el
ash'arismo el fuego no quema los átomos, sino que Dios crea un estado de quemadura al momento que el fuego toca la materia. Así, no hay
causa externa a los hechos, sino voluntad divina que crea y recrea. El
Ser Supremo es la causa de todo.
Frente a la posición ahs'arita de dogmatismo y conservadurismo en
su pugna con el mutazilismo, la corriente mística, el sufismo, buscan
una defensa racional de la voluntad divina y no una arbitrariedad de
Dios. Los sufles buscan lograr una alianza total con Dios, una aniquilación en su ser con el recurso del ascetismo y de la remembranza del
señor (el dhikr o zikr), en un primer momento a través de una búsqueda personal y posteriormente, con la creación de la órdenes, las tariqas, desde una perspectiva comunitaria. En un inicio se trata solamente de un misticismo práctico, ascético, para _luego convertirse en
una verdadera especulación filosófica, como en el caso de al-Ghazali
(m. en 1111). Es en este ambiente de una polémica entre las distintas
corrientes teológicas, que la filosofía árabe se arraiga, sobre todo con la
emergencia de al-Kindi.

5

Zedler, B. H. "Arabian Philosophy" en N-ew Catho/ic Enqclopedia, Vol. 1, Gale
Virtual Reference Llbrary, 2003 (2a &amp;!.), Deuoit

�190

AL-KINDJ: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

ZIDANE ZERAOUI

2. El aporte de Al-Kindi
6

Abu Yusuf Yaqub ibn lshaq al-~abbah Al-Ki~di m~rió en _,873 de la
era cristiana fue llamado el "filosofo de los arabes (tamb1en fue de7
signado po/Jerónimo de Cardano en su obra D_e Subtiliate ~omo ~?º
de los 10 científicos más importantes de la humarudad). Busco concili:r
la filosofía griega con la teología islámica, crean~o la es~ue:a neoplatonica del pensamiento islámico en dónde se enfatlZa la pnondad de la fe
sobre la razón.
Al-Kindi, mejor conocido en el occidente como Alkindus fu~ uno
de los más importantes y prolífico autores del mundo musulman. Su
obra enciclopédica cubre todo el saber de su época abarcando todas las
disciplinas. Gracias a las traducciones realizadas por Gerardo de Cremona (1114?-1187), su pensamiento influyó profundamente al mundo
latino de la Edad Media.
Nacido alrededor del año 801, Al-Kindi proviene de la tribu Kinda
8
del Yemen, lo que explica su apodo (nisha ) de al-Kindi. Fue_el ~rim~r
filósofo árabe beduino de origen y cualquier referencia a al-kindi lo sitúa como el Primer Filósofo Árabe. Educado en el importante centro
educativo de Kufa (actual lrak) y posteriormente a Bagdad, logró llamar la atención del califa al-Ma'mun (786-833) quien lo nombró
miembro de la academia científica más importante de la época, llamada
Bayt al-Hikmah o Casa de la Sabiduría. A s~. muerte, el s~guiente califa, al-Mu'atasim, lo eligió como tutor de su hi¡o. Como rmembro de la

6 Tanto la fecha de nacimiento de Al-Kindi como la de su muerte es incierta.
Henry Corbin. Histoire de la philosophie islamique, Paás, Editions Gallimard, 1986 menciona las siguientes fechas 796-873. The Window Philosopf?y on t~e Internet pre~ere las
fechas de 800-873. McGinnis, J on. "Kindi, Al- (801-866)" en Richard C. Mamo (Ed.)
Encychpedia of Islam and the Muslim World, Vol. _1.,_ Nueva York, Macmillai_i ~eference, 2004 propone las fechas 801-866 para el naclllllento y la muerte de al-Kindi.
1 Cfr. .Al-Kindi en
(http:/ / www.trincoll.edu/ depts/ phil/ philo/ phils/ muslirn/ kindi.h~).
s En el mundo islámico, los apellidos no existían antes del penodo colo°:1al como todavía se puede ver en los países que no conocieron la dominación occidental
directa como Arabia Saudita o Afganistán. De esta manera las personas se conocen
por el nombre de su hijo (A.bu o padre de ... como Abu ~-anifa el fundador de la
escuela juádica del Hanafismo), por el de su padre (lbn o hi¡o de ... como se conoce
a Ibn Jaldún el fundador de la sociología), por la nisba, form_a de apodo que p~ede
provenir de una particularidad física (como es el caso del escntor y poeta al-Yahid o
el "cejudo"), de un lugar de origen (como al-Afgani_ el "afgano" que fue una de l~s
impulsores de la renovación islámica a finales del siglo X~ o de una pertenenaa
tribal (como es el caso de al-Kindi que pertenece a la tr1bu Kinda).

191

Casa de la Sabiduría, al-Kindi jugó un papel central en la preservación y
difusión de la ciencia helenística. Sus tratados, comentarios y revisiones
de traducciones de las obras griegas cimientan una interpretación neoplatónica de Aristóteles (384-322 b.c.) que dominara el pensamiento
peripatético islámico y la interpretación del pensamiento griego hasta el
surgimiento de Ibn Rushd, mejor conocido como Averroes (11261198). El filósofo de los árabes dedicó su vida a restaurar las obras incompletas de los griegos, a rescatar los trabajos helénicos perdidos, a
supervisar las traducciones de los textos filosóficos y científicos de la
India, de Persia y de Grecia y finalmente argumentó, amplió y corrigió
el conocimiento cuando fue necesario.
El ªfilósofo de los árabes" debe su nombre al impulso que dio a las
traducciones de los textos griegos9 y a su inmensa obra que llega a los
10
241 títulos (Astrononúa 16, Aritmética 11, Geometría 32, Medicina
22, Física 12, Filosofía 22, Lógica 9, Psicología 5, Arte y Música 7), la
mayoría perdida el día de hoy. Al-Kindi es considerado dentro de los
12 pensadores más grandes del Islam, pero era más enciclopédico que
creativo. Sin embargo, sus trabajos contribuyeron a la temprana difusión del aprendizaje griego y de las ciencias indo-persas. Ningún campo
del conocimiento (matemáticas, física, óptica, medicina, astrología,
geografía, música, lógica, poesía o teología) escapa a su aguda observación.
Una gran parte de su obra fue traducida durante la Edad Media por
Gerardo de Cremona. Algunas obras en latín de Al-Kindi han persistido como Tractatus de erroribus philosophorum1 DeQuinque Essentiis1 De Somno et visione, De lnteflectu, etc. En la década de los años sesenta del siglo
pasado se han encontrado varias obras suyas en Estambul y se publicaron textos como Sobre la jilosefía primera, Sobre la clasif icación de los libros de
Aristóteles y el original árabe de 5obre el intelecto.
11

Kufah, ciudad natal de Al-Kindi , era uno de los centros intelectuales más importantes de la época abasí12, precisamente durante el siglo

9

Gracias a su impulso se ttadujeron la Teología y la Metrgisica de Aóstóteles, la
Geograjia de Tolomeo para citar solamente a algunas obras.
Cfr. en particular el articulo de J . J. O'Connor y E. F. Robettson sobre AlKindi en Enryclupedia of Islam and the M11sli111 World, Op. CiJ. En la medida que sola-

'º

mente unas 40 obras de al-Kindi existen a en la actualidad. El número de tratados que
escribió es incierto, pero se sitúa entre 240 a 300 (o más) según las diversas fuentes.
11
Una buena síntesis de la vida de al-Kindi se puede encontrar en Jolivet, Jean,
and Rashed, Roshdi. "Al-Kindi" (Vol. 15, supl. 1) en Dictionary of Scientijic Biograpf?y,
Nueva York, Scribner's, 1978.

�ZIDANE ZERAOUI

192

IX cuando el pensamiento científico islámico fue sacudido por las traducciones de los textos griegos, en particular durante el reinado d_el c~lifa el Ma'mun (813-833) con la fundación de la Casa de la sab1d~a
(Bayt El Hikma), principal centro del pensamient? is~co y semillero de intelectuales. Tanto Al-Kindi como Al-Jawanzrrn (fundador de la
Álgebra) y los hermanos Banu Musa (matemáticos) fueron asignad_os .ª
la academia de la Casa de la Sabiduría convirtiendo a ésta en la pnnc1pal biblioteca del mundo de la época y hasta su destrucción en 1258
por las invasiones de los mongoles.
Al-Kindi no fue solamente un pensador, sino también un matemático, astrólogo, químico, geógrafo y músico de renombre, pero es su
obra filosófica que ha perdurado. Su pensamiento filosófico fue profundamente influido por Aristóteles (aunque no tradujo sus obras, las
revisó en particular para los conceptos nuevos en árabe) y por Platón.
Escribió muchas obras sobre aritmética, los números índicos, la armonía de los números, la multiplicación de los números, las cantidades
relativas, la medición del tiempo y de las proporciones, el espacio y el
tiempo, etc.
Su teoría sobre las paralelas sigue siendo un ejemplo de una profunda reflexión: ¿pueden existir dos líneas que no son paralelas y que
no se cruzan (o se cruzan en el infinito)?. También desarrolló teorías
sobre la luz y la visión, corrigiendo las ideas griegas anteriores. Sus comentarios sobre Arquímedes y la medición del círculo (geometría esférica) recibieron mucha atención solamente hasta 1993 cuando su texto
fue re publicado, 1000 años después. 13 Sus libros sobre el sistema numérico sentaron la base de la aritmética moderna, contribuyendo, conjuntamente con Al-Jawarizmi al álgebra. Sus ideas en química se oponen a la alquimia de su época en particular en lo relacionado a la transformación de los metales en oro, sueño del pensamiento alquimista de
la Edad Media. Sus contribuciones en la óptica geométrica inspiraron la
investigación científica de un Roger Bacon.
En farmacología, Al-Kindi resolvió los dilemas existentes en las dosis necesarias en la administración de los medicamentos, con la redacción de una verdadera enciclopedia médica.
Como músico, escribió sobre la armonía de los sonidos y llegó a intuir la transmisión de los sonidos por medio de ondas.
La dinastía abasí, la segunda del Islam, reinó durante 500 años (750 a 1258)
desde Bagdad y fue durante sus primeros siglos que nace la Edad de Oro del Islam.
t3 Cfr. O'Connor, Op. Cit.
12

AL-KINDI: EL " FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

193

Su pensamiento parte de la idea de dividir el conocimiento entre
ciencias humanas Qa lógica, la filosofía, etc) y una ciencia divina reservada a los profetas, pero son dos formas complementarias del conocimiento del mundo. La influencia que recibe de· los griegos parte desde
la Teología de Aristóteles a De Anima de Alejandro de Afrodisa texto
.
.
'
que inspira su obra Sobre el Intelecto {Ftl-'Aql), dónde divide el intelecto
en cuatro partes, división que será retomada tanto por los filósofos
musulmanes como cristianos.
Al-Kindi con sus colaboradores y discípulos como Al-Balji que sostenia que los atributos de Dios existentes en el Corán provienen del
siriaco o Al-Sarajshi autor de un alfabeto fonético y de un tratado sobre
los estoicos, sentaron la base de la filosofía helenística islámica en la
Casa de Sabiduría.
3. Faylasuf al-Arab
El "filósofo de los árabes" (faylasuf al-Arab) como fue conocido AlKindi, fue el primero de los pensadores del Islam clásico en rescatar el
aporte griego y buscar unir la filosofía prehelénica con la revelación
islámica. Su contribución afectará a todo el desarrollo del pensamiento
islámico por lo menos hasta el siglo XIII, cuando los apones de Averroes empiezan a opacar el trabajo de Al-Kindi.
"Al-Kindi y más tarde otros filósofos árabes como al-Farabi Avecena, Avempace y Averroes, se benefició del celo misionero del 'movimien~o helenifflico del mutazilismo que, en el siglo noveno, apoyó el
estudio de la filosofía y lógica griegas para combatir a los heréticos musulmanes que afirmaban un gnosticismo o un dualismo maniqueo. La
filosofía árabe, así como su desarrollo del siglo IX al XII, fue básicamente neoplatónica en su estructura e incorporó importantes porciones de la filosofía aristotélica, con elementos de la teología islámica que
no eran directamente incompatibles con el pensamiento griego" 14
Generalmente ignorados o inclusive criticados por las fuerzas islámicas conservadoras, los escritos de Al-Kindi y de sus sucesores tuvieron un profundo impacto en la escolástica europea de la Edad Media y
fueron el puente necesario para entender a los griegos y el rescate de la
filosofía de la Grecia clásica. Inclusive podemos decir que sin los traba~

14

Byers, Paula K. " AJ-Kindi, Abu-Yusuf Yaqub ibn-lshaq" en Emydopedia oj
World Biograpf?y (23 vols), Detroit, Gale Virtual Reference Library, Vol. 9, 1998 ( 2
ed.), pp. 10-11.

.

�ZIDANE ZERAOUI

194

AL-KINDI: EL º'FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

jos y comentarios de los pensadores islámicos, muchas obras griegas se
hubieron perdido para siempre. Sobre todo el acercamiento a los conceptos filosóficos y científicos de Aristóteles pudieron ser integrados a
la escolástica cristiana medieval gracias a la intermediación islámica
como fue el caso de Santo Tomás de Aquino que se nutrió de los trabajos de Ibn Sina (lo cita más de 500 veces en sus trabajos), de al-Kindi
o de un Averroes.
Al-Kindi pasó toda su vida en la región mesopotámica (Bagdad y
Basora, las dos principales ciudades del centro del Imperio abasQ pero
recibió una sólida formación académica en filosofía y ciencias tanto de
la India como de Grecia. La posición de su padre como gobernador en
el Imperio Abasí, le permitió estudiar los trabajos de la India, recientemente publicados en árabe a través de los autores persas y la filosofía
griega que llegó de las traducciones del siríaco. Todavía joven, logró
tener buenas posiciones en la corte de Bagdad por su saber enciclopédico. Se le atribuyó la traducción de varias obras griegas, en particular
las de Tolomeo, pero recientes investigaciones demostraron que el vocabulario filosófico utilizado contiene varios "siriacismos" (palabras
formuladas dentro de la lógica siriaca), lo que permite pensar que estas
traducciones fueron realizadas por siriacos cristianos, pero que muy
probablemente, la revisión al árabe fue su obra.
Aunque no fue un importante traductor de las obras griegas, movimiento que floreció en el tiempo del califa al-Ma'amun, logró influir en
la corriente grecófila de su tiempo. Su profunda formación a través de
· distintas corrientes de pensamiento le permitieron un gran conocimiento de las ciencias de su tiempo y lograr tener una posición predominante en la corte de Bagdad bajo el gobierno de al-Ma'mun y sobre todo
como tutor del hijo del califa al-Mu'tasim (833-842). Pero bajo el reinado del califato conservador de al-Mutawakil (847-861), al-Kindi cae
en desgracia, pierde su posición en la corte y termina sus días como
instructor privado hasta su muerte.
Su apodo de "filósofo de los árabes" lo recibe por su extensa obra
en todos los campos del conocimiento de la época. Se le atribuye alre16
dedor de 30015 tratados y traducciones. Como enciclopedista , escribió

En árabe, la colección más amplia de las obras de al-Kindi fue publicada solamente hasta mediados del siglo pasado, mil años después de su muerte. Cfr. Abüllidah, Muhammad 'Abd-al-Wahhab. Rasd'il al-Ki.ndi al-Fals#.yah, El Cairo, Dar Et
Tibaa al-misriya, 1950-53 que contiene 25 tratados filosóficos nunca publicados hasta
esta fecha.
15

195

no solamente sobre filosofía y lógica17, sino también sobre aritmética
geo~etría: ~stro~omía, meteorología, óptica'8, medicina, política e in~
clus1ve mus1ca. S10 embar~o, en la Europa me.dieval solamente algunas
~e sus obras fueron conocidas y ampliamente difundidas como Sobre el
intelecto, Sobre el sueño y las visiones, Sobre las 5 esencias, Introducción al arte de
la_ demostració~ lógica, La teoria de las artes mágicas y El agente en el sentido propioy en el sentido metefórico.
Para la celebración del milenario aniversario del nacimiento de al19
Ki~di, Richard J. McCarthy publicó una lista de 361 títulos que se le
atnbuye. La lista inicia con un tratado sobre filosofía y termina con
otro sobre el arte de fabri_car espadas, obra que fue publicada por pri20
mera vez en esta oporturudad • En los títulos publicados resalta además de sus obras clásicas, un tratado sobre el arte de cocina.t obrarara;nente me~cionada. En los títulos aparecen también los no~bres de
Socrates, Aristóteles, Platón, Eúclides, Arquímedes, Tolomeo, Hipócr~tes, Galeno y muchos otros autores griegos. La mayoría de sus traba¡os son 1:1'atados, algunos todavía manuscritos, muchos ya perdidos
en la actualidad y solamente pocos conocidos.
Curio~a_mente, los que existen en latín son más numerosos que sus
obras originales en árabe, lo que demuestra que sus trabajos fueron
p_reservad~s más en el mun_do occidental que en el propio Imperio abas1, en particular con el califa al-Mutawak.il (847-861). Si bien bajo alMa'mun (813-833) y _al-M~'ta~im (833-842), Al-kindi fue protegido y
apoyado en sus traba¡os c1ent1ficos, con el califato de al-Mutawakil se
da la prohibición de la enseñanza mutazilita y la restauración conservadora lo que conlleva a eclipsar a al-Kindi y a su marginación de la corte
además de la confiscación de su biblioteca. Inclusive se piensa que

h

16

Cfr. al-Kindi. _O~nvm philosophiq11es et scienti.ftqnes, París, Ed. E.J. Brill, 1997. Esta obr~ ~frece una vts1on global de los aportes de al-Kindi en muchos campos del
conocumento como la filosofía, la ciencia o la medicina.
17
Cfr. Al-Kindi. AI-Ki.ndi's metapf?ysics: A translation ofal-Kindi's treatise "on ftrst philosup~_", Nueva York, State University of New York, 19_74. "Sobre la filosofía", como
tam~1en se cono~e ~sta obra,. es un tratado esencial para entender el pensamiento
filosofico de al-Kindi y en particular su relación con las ideas aristotélicas.
18
.
Cfr.1:-indberg, David C. Theories of vision from al-Ki.ndi to Kepler, Chicago, University of Chic~g? Press, 1996: Esta ~bra resalta los aport~s de al-Kindi a la óptica y
sobre todo lo situa como el pnmer científico en este campo del conocimiento humano. Es p~ob~ble que es en el contexto del interés neoplatónico sobre los rayos solares
que al-Kindi exploró el campo de la óptica. .
19
McCarthy, Richard J. Al-Tasánif al-Mamtibah iki F'!J/asJif al-'Arab Bagdad
S/ ed., 1962.
'
'
20
Al-Kindi. An,I al-S19uj, Bagdad, S/ ed, 1962.

�196

ZIDANE ZERAOUI

mayoría de ·sus obras fueron destruidas en este periodo lo que explica
el porque de su gran influencia en Occidente (en donde se han conservado en latín muchos de sus trabajos y los más relevantes) y su marginalización en el mundo islámico. A partir de este momento, la "Casa de
la sabiduría" que fue creada por el califa al-Ma'mun entra en decadencia y es la escuela de traducción de Toledo bajo el patrocinio del Arzobispo Raimundo que florece y que permite que el "filósofo de los árabes" fuera conocido en el Occidente.
Tanto Gerardo de Cremona (m. 1187) como Juan de Sevilla (Joannes Hispalenses), un cristiano convertido del judaísmo, se interesan a
su obra. El primero en su tratado De medicinamm compositamm gradibus
investigandis publicado solamente hasta 1531 en Estrasburgo, retoma
muchos textos traducidos de al-Kindi entre los cuales unos en donde
propone su extraordinaria teoría que las matemáticas son la base de la
21
medicina y que la doxología es un arte matemático. La alquimia, entonces vista como una ciencia, es despreciada por al-Kindi porque no
cree en la posibilidad de cambiar los metales en oro. Durante toda la
Edad Media, los alquimistas han buscado la famosa "Piedra Filosofal"
que les hubiera permitido realizar esta hazaña. La filosofía que desarrolló fue ecléctica, buscando reconciliar y unificar, partiendo de la tradición neoplatónica, las posiciones de Aristóteles y Platón. En este sentido siguió a los neo-pitagóricos dándole un valor místico a los números.
Haciendo de las matemáticas la base de la ciencia, especialmente de la
física y ni siquiera excluyó a la medicina. En su filosofía moral, comparte la posición de los mutazilitas sobre las ideas de Sócrates de la vida
virtuosa y despreciaba el lujo.
21
S/a.
"Doxology"
en
Catholic
Encycwpedia
tomado
de
http://www.oewadvent.org/cathen/ 05150a.htm el 16 de diciembre de 2005: "En
general esta palabra se refiere a un corto versículo para rezarle a Dios y empieza según la regla, con la palabra griega Doxa. La costumbre de terminar un átual o un
himno con esta fórmula viene de la Sinagoga (Cfr. Rezo de Manasses: tibi est gloria in
sacula sae11/omm. Amen). San Pablo utiliza la doxología constantemente (Romanos
11:36, Gal.ateos 1:5, Efesios 3:21). Los ejemplos al inicio se referían a Dios, Padre
solamente o a El a través del Hijo (Romanos 16:27, Juda 25) y luego con el Santo
espíritu. La fórmula del bautismo (Mateos 28:19) asentó la tradición de nombrar a las
tres Personas en un orden paralelo. Especialmente en el siglo IV, como protesta contra la subordinación Aciana, la costumbre de utilizar la fórmula "Glorificado sea el
Padre, el Hijo y el Santo Espíritu", se vuelve universal en el medio católico. De esta
época se distinguen dos doxologías, la grande (doxologia 1JJaior') y la corta o menor (minor). La grande es la Gloria in Excelris Deo y la menor, generalmente conocida como la
"doxología" es la Gloria Patri". En el Islam la doxología indica el inicio de cada sura
(o capítulo) del Corán con la fórmula "bismilahu er-rahmani er-rahimi", es decir "a
nombre de Dios, el misericordioso y clemente".

AL·KINDJ: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

197

La contribución de al-Kindi es su asimilación y apropiación de la filosofía y la ciencia griegas, pero revisadas a la luz del pensamiento islámico de su tiempo, sobre todo siguiendo la visión racionalista de los
mutuzilitas que lo han influido grandemente. Logró interiorizarse los
conceptos aristotélicos como acto/potencia, forma/ materia, sustancia/relación accidental y la idea de las cuatro causas. En su obra On ftrst
2
Philosopl?/ , uno encuentra rasgos de neoplatonismo en particular en la
discusión alre_dedor del "uno" y de "varios" y su subsecuente posición
sobre el Ser Unico Verdadero. A pesar de la fuerte presencia griega en
su pensamiento, al-Kindi no siguió ciegamente la filosofía griega, sobre
todo cuando entra en contradicción con el Corán desde una lectura
mutazilita. Par{l estos últimos el texto sagrado es creado a diferencia
de la posición de los ash'aritas que plantean la increación del Corán
su eternidad. Así, al-Kindi rechaza la idea aceptada por la gran mayorí~
de los filósofos griegos de la eternidad del verbo, doctrina retomada
también por muchos pensadores islámicos como al-Farabi, rbn Sina
(Avicena) ó Ibn Roshd (Averróes).
_Su obra ?1ás famosa y que tuvo la mayor influencia en el pensarruento medieval es sin duda Sobre el inteledo. Al-Kindi escribe su texto
°:~estro para clarificar la distinción que hace Aristóteles entre la porc1on del mtelecto que recibe el conocimiento (llamado el intelecto po~ible! yla porción que crea el conocimiento reproduciendo los objetos
10teligibles (llamada el intelecto agente o activo o simplemente el Intelecto). Este último es considerado como un elemento o una sustancia
espiritual distinto del alma humana y fuera del individuo.
"Siguiendo a la posición de Alejandro de Afrodisias, al-Kindi identifica al intelecto agente con las inteligencias neoplatónicas que emanan
de Dios como efecto y sostén de la creación. Este concepto de un intelecto agente separado de todos los hombres quedó como una piedra
angular en el pensamiento de los filósofos árabes. Explica el conocimiento humano como producto de una estimulación externa y, como
la personalidad humana y el espíritu están estrechadamente dependientes de la razón activa, implica que se niegue la sobrevivencia personal
después de la muerte."23
Su segunda obra más famosa es La teoría de las artes mágicas en la cual
reaparecen los elementos neoplatónicos. Al-Kindi describe una armo-

22

Cfr. Al-Kindi. AI-Kindi's 111etap~sics: A translation oJal-Kindi's treatise "on ftrst pbi-

w1op~", Op. Cit.
23

Byers, Paula.

,

Op. Cit.

�198

AL-KINDI: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

ZIDANE ZERAOUI

rúa celestial -como emanación de la luz y del ser divino. Cada parte del
universo refleja así el orden de la totalidad.

4. La óptica científica

De aspectibus es fundamentalmente un tratado

?~ óptica. "Trabajando

dentro de la tradición óptica griega, erige una cnt1ca devastad~r~, contra
la teoría de la intromisión (de las formas) que plantea que la visto~ es el
resultado de que los objetos emiten delgadas imágenes ,de ellos rrusm~s
a través del espacio del ojo. La posición rival es_ la ~e_ona de l~, e:x:tr~ffilsion que argumenta que el ojo emite un fuego 10v1S1ble qu~ ~oca los
objetos mirados para revelar sus color~s y su fo_rma. Al-Kindi demostró que la teoría de la intromisión era mcompat1ble con las _l~yes de la
perspectiva. Si esta teoría er-a cierta, un círculo debe ser perc1b1do en su
totalidad circular, pero la experiencia demuestra que se :e com~ ~a
línea. Al-Kindi rambién argumenta que los objetos no emiten radiacio24
nes de su superficie como una totalidad" • Al c~ntr~o, cada punt~ d_e
la superficie de los objetos radia luz en tod~s direcciones. Este ~~c1pio que ya existía implícitamente en las teonas tempra?as de la op~ca,
va a ser explícitamente tratado y demostr-ado por el filosofo de los arabes.
"Uno de sus principales tratados se relaciona con l~s aspectos
geométricos y fisiológicos. Basándose en la óptica de Euclides, ~~ trabajo fue conocido en latín como De aspectibus y ampliamente utilizado
tanto en el mundo latín como en el mundo árabe hasta que fue desplazado por la obra magna de Alhazen (Ibn al-Haythem). En su tratado,
al-Kindi discute sobre el paso de la luz a través de una línea re~ta Y el
proceso de la visión directa a través de los lentes. Acep~a que ~entras
en el tacto, oído, sabor y olor, las sensaciones reciben ~pres~ones ~e
objetos externos, en el caso de la visión, el sentido _proviene ms:antaneamente y de una manera activa. En un tratado existente en latln, reconoce que el color azul del cielo se debe a los átomos de polvo Y de
,,25
vapor .
Por su parte, Abu 'Ali al-Hasan ibn al-Hasan _ibn al-Haytham (9651040), conocido como al-Hazen en la Edad Media europea, fue uno de
24 Norton, Stephen D. "Abu Yusuf Ya Qub ibn Ishaq_al-Sabbah al-~di
(Alkindus)" en Lauer,Josh y Neil Schlager (Eds.) Science and lts Times:_ Understanding th;
Social Signi.ftcance of Scientific Discovery (Vol 2: 700 to 1449), Detrott, Ed. Gale (
vols), 2001, pp. 298-299.
_
_ ,,
_
zs Cfr. Hitti, P. K. "Al-Kincli, Abü YüsufYa'qub Ibn-Ishaq en New Catholzc En~clopedia, Vol. 8, Detroit, Ed. Gale, 2003 (2a. ed), pp. 170-171.

199

los más importantes científicos árabes de la Edad Media cuyo prestigio
rivalizó inclusive con los grandes nombres como al- Kindi Averroes
'
Avicena o Ibn Jaldún. Astrónomo, médico, matemático y físico
persa,'
fue con su obra, Kitab aíManazjr (conocido en su tiempo como Optica
thesaums), que revolucionó la óptica de su tiempo y es considerado el
más importante cienúfico en este campo desde Tolomeo (segundo siglo a.c.) hasta Johannes Keplet (1571-1630). Frente a las pugnas entre
las distintas corrientes religiosas de su tiempo, llegó a la conclusión que
solamente con un conocimiento racional y a través de una investigación empírica se podía llegar a la verdad.
Sin embargo, a pesar de su genio, no pudo dedicarse totalmente a la
ciencia. Para atraer la atención del califa al-Hakim (996-1021) de la dinasúa fatimí que gobernó desde El Cairo sobre Egipto, Libia y gran
parte del Sudán actual, anunció que podía regular las inundaciones del
Nilo. Tomado bajo la protección del califato, su proyecto fracasó y tuvo que fingir la locura para evitar ser castigado, lo que conllevó a su
confinamiento en su casa hasta la muerte de al-Hakim en el 1021.
A pesar de sus problemas con la dinastía fatimí, sus trabajos sobre
óptica rebasaron todo lo que se había escrito hasta su tiempo. Sus nuevas teorías sobre la luz y la visión le permitieron articular una metodología científica con una conexión lógica entre observación, hipótesis y
verificación. En particular, logró experimentar a través de la recreación
artificial de los fenómenos, adelantándose a su tiempo en cuestiones
metodológicas. En la época de la publicación de su obra maestra, las
teorías de la luz estaban conectadas directamente con las teorías de la
,visión en el sentido que este última requiere de un contacto directo entre el órgano visual (el ojo) y el objeto visto.
En su }(itab, al-Haytham argumentó contra los extromisionistas que
ningún material que fluye del ojo permite la suficiente velocidad para
lograr una perfecta visión. Ya anteriormente al-Kindi había destruído la
teoría intromisionista en el sentido que si los objetos emiten luz en todas las direcciones, el resultado sería una visión confusa por la irradiación de todas las partes de la superficie del objeto visualizado. La solución de Al-Hazen es una teoría de la intromisión modificada. Con su
formulación de la teoría de los rayos de luz, esto le permite crear una
correspondencia entre cada punto de la superficie vista y cada parte del
ojo. Comprobó que solamente un solo rayo perpendicular a la visión
y es el que se ve, mientras que todos los demás que emite el objeto no
lo son y por ende se refractan en e~ poder visual del ojo y no son vistos.

es

�ZIDANE ZERAOUI

200

Además de su teoría sobre la luz, al-Haytham trabajó sobre la geometría de la imagen en espejos esféricos y parabólicos y observó qu_e
los ángulos de incidencia y refracción no son constante lo que le perrrutió realizar el primer experimento en el mundo en la dispersión de la
luz en sus colores constitutivos. En las matemáticas, su fama se deriva
de su sofisticado análisis de los espejos y su aporte principal es el llamado "problema de Alhazen" que busca encontrar el punto de reflexión de dos puntos opuestos de un espejo. Sus trabajos astronómicos, basados en la óptica, le permiten rechazar muchas teorías de la
época griega en particular sobre el cálculo del centro de la tierra. Inclusive logró explicar correctamente el crecimiento aparente de la Luna y
del Sol en el horizonte en términos de refracción atmosférica. También
logró calcular la densidad de la atmósfera. y su relación con la altura, lo
que le permitió precisar el tamaño de la atmósfera.
Así, los trabajos de al-Haytham sobre óptica complementaron los
aportes de al-Kindi y pasaron posteriormente en el mundo occidental
durante el renacimiento.
Al-Kindi escribió también dos tratados de mineralogía, &amp;sala.fi anwa
al-:1awahir al-thaminah wa ghqyriha (Tratado sobre varios tipos de piedras
preciosas y otras piedras) y &amp;sala .fi anwa al-hfyrah wal-:1awahir (T~atado
sobre varios tipos de piedras y joyas). Estas obras fueron las pnrneras
de su género en el mundo islámico. Además, redactó el primer libro en
árabe sobre metalurgia, Risa/a .ft anwa aisuyuf al-hadid (Tratado sobre va, . desarroll'o
ríos tipos de espadas de acero)26. En el campo de la acusuca,
un sistema para determinar el volumen y demostró que distintas notas
musicales combinadas y que producen una armonía, tienen un volumen
específico. Más aún, argumentó que el sonido es causado por ondas de
aire que golpean el oído. Su tratado fue uno de los mejores escritos sobre música.
Como médico consumado, al-Kindi tenía naturalmente que tratar la
temática de la farmacología. Según Galeno (130-200), cada uno de las
cuatro características del enfermo (calor, frío, resequedad y humedad)
puede asumir, en tiempos diferentes, uno de los cuatro grados de intensidad. Al-Kindi, por su parte, buscó cuantificar estas intensidades.
Sus investigaciones en la relación entre los distintos grados de dosificación y el efectivo cualitativo, lo conduce a crear un modelo sistemático
para determinar la composición de las preparaciones farmacéuticas.

AL·KINDJ: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

201

Por otra parte, las obras musicales árabes más antiguas que han llegado hasta noso~os fueron los cinco trabajos que al-Kindi recopiló.
~~tos texto_s c?nt1~ne~ la dete~ación de_ las pausas y una descripc1on de la nt:m.tca (1qa) que constituyen la música árabe, indican como
?1e~ una canción o una música, mucho antes de la aparición de un
mteres en estas ramas en el mundo occidental.
_En ~us ~abajos_ filosóficos, dedica muchos textos el espíritu (nafs),
la 1nteligenc1a o el mtelecto (aql) y a la relación entre ambos. Para él el
mundo como totalidad es la obra de una fuerza extema el intelecto
divino. Entre Dios y el mundo de la materia, se extiende ~l mundo del
espíritu. El espíritu humano es una emanación del espíritu del mundo.
Así, el enfoque puramente islámico no escapa a su atención27• En uno
28
de sus tratados toma la cuestión del tawhid, el dogma islámico de la
unicidad divina y busca rechazar tanto las tesis dualistas como los planteamientos de no-creyentes.
. A~í, la obra de Al-Kindi pone los fundamentos de la filosofía y de la
c1enc1a en el mundo islámjco. Todos sus sucesores van a retomar su
~reencia de que las matemáticas son la base de la ciencia. Además, el
t1po de preguntas que surgen de sus obras y la explicación de los conceptos aristotélicos en términos neoplatónicos establecen la pauta de la
filosofía islámica posterior. Al-Kindi, aunque no sea el más famoso de
los filósofos islámicos, inició un movimiento de suma importancia no
solamente en el Imperio Islámico, sino también el pensamiento europeo. Sin embargo, pocas de sus obras están traducidas al español o al
inglés y pocos trabajos se refieren a su enorme contribución al pensamiento universal.

Bib.Iiografia
A~Ü-IÜDAH, Muhammad 'Abd-al-Wahhab. Rasti'il al-Kindl al-Falsaft.yah, El
Cairo, Dar Et Tibaa al-misriya, 1950-53.

AL-KINDien
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AL-KINDI. AI-Kindi's metapl!Jsics: A translation oj al-Kindi's treatise "on .ftrst philosopl!J': Nueva York, State University of New York, 1974.

27

A pesar de la fuerte influencia aristotélica en su filosofía, al-Kind.i sigue siendo
musulmán en su acercamiento filosófico a la natur~eza y a la relación divina.
26

Cfr. Norton, Stephen D. Op. Cit.

28

Hitti, P. K., Op. Cit.

�202

ZIDANE ZERAOUI
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>418

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Así la literatura de Elena Poniatowska muestra sus manos de oficiante, sus manos de entrega, sus manos que ejecutan la palabra, que la
realizan para que la realidad nos crezca y se avecine muy dentro de
nosotros, para que la conozcamos a fondo y no nos reviente corno un
volcán, para que abra sus válvulas y transitemos hacia el otro tiempo, el
pasado, el prehispánico, el de 11atelolco donde Huitzilopochtli o Huichilobos, como reseña Bemal Díaz, recibía los bienes de los sacrificios,
la sangre joven vertida por amor a la vida y para que el bien regresara,
no por matanza y destrucción como sucedió hace 38 años por temor al
poder de la palabra joven. Para que podamos viajar hacia el futuro con
esos ojos que saben que "el cielo es un estado, un modo de ser, y no un
lugar". ·

Bibliografía
PONIATOWSKA, Elena, Obras reunidas. 1. Narrativa breve, Fondo de
Cultura Económica, México, 2005.

TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO
CRÍTICA CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y
FILOSÓFICA
No ht!J interpretaciones, sino solamente
malas interpretaciones, y, por lo tanto,
toda critica espoesía en prosa.
Harold Bloom. The anxietJ rflnjluence

Dr. Rafael Enrique Aguilera Portales
Instituto de Investigaciones Juridicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

l conflicto entre "filosofía y literatura" nos remite a una concepción hermenéutica, holistica, integral de los diferentes géneros
o discursos culturales. El pragmatismo ironista de Richard Rorty se acerca al planteamiento decontruccionista de Paul de Man, Harold
Bloom y Derrida, el cual atribuye mayor relevancia a la literatura que a
la filosofía, mayor relevancia a la crítica literaria que al discurso filosófico argumentativo. El pensador neopragmatista Richard Rorty entiende la crítica literaria como crítica cultural, social y política; la principal
función del crítico literario es, por tanto, facilitar un amplio espectro de
reflexiones morales que nos sugieran una revisión de los modelos y
paradigmas de la ética. Y, dentro de una cultura postfilosófica espera el
ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura superior de las democracias, papel cultural que reclamaron para sí, en su
momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
Tradicionalmente, se ha utilizado la distinción entre moral y lo meramente estético para relegar la literatura a un plano secundario dentro
de la cultura y sugerir que las novelas, los tuentos, los poemas son
irrelevantes para la reflexión moral. La retórica de nuestra sociedad da

�422

por supuestas la mayor parte de las oposiciones y esto es un obstáculo
para el desarrollo de una cultura liberal democrática. El objetivo de
pensadores como Richard Rorty, Paul Ricoeur, Derrida, Milan Kundera, entre otros, es percibir esta oposición binaria como una distinción
pobre, trasnochada y empobrecedora. La literatura, de este modo, se
convierte en un ejercicio práctico de construcción moral y político, y la
novela sería sinónimo de "1,topía democráticd' 1 y de razonamiento ético
contextual.

Distintos modos posibles de relación de la filosofía y literatura
La literatura, el mito y la filosofía son narrativas plurales, abiertas ligadas a la memoria de nuestra civilización. Estos géneros de discurso
encuentran un espacio común en su capacidad que tienen de proporcionamos sentido, de producir significado al universo simbólicocultural donde nos desenvolvemos. Estos modos de conocimiento
pretenden dotar de significación la existencia humana y el mundo,
aportándonos nuevos horizontes, e impregnando de sentido nuestra
aprehensión del mundo exterior. Como dice la filósofa malagueña María Zambrano: poesía y filosofía son, desde el principio, dos especies de
caminos, que en privilegiados instantes, se funden en uno solo. Un
camino abierto hacia el horizonte que se va despejando, el horizonte de
sentido.

1

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

El horizonte es ya obra humana, por eso es cuestión suprema y primera de la filosofía. Filosofía es mirada humana. Y el amor que está en la
misma palabra que designa la acción de filosofar dice ya de su intervención decisiva. La filosofía es mirada creadora de horizonte; mirada
en un horizonte. La herencia del amor, del amor de las cosmogonías,
de repente entre la posición trágica y la mirada de la filosofía. Diríase
que el amor se ha escindido...2

'

La filosofía es una constante "estar a h escucha" de aquello que pueda
enriquecer nuestra visión de lo humano, venga de donde venga; de
aquí, que la filosofía y la literatura acudan al poder simbólico e imaginario de los mitos de nuestra civilización.
1

El ténnino "utopía democráticd' es utilizado por Milan Kundera en su obra E/
Arte de la Novela, Kundera entiende que la novela de Cervantes es el género que abre e
inaugura la modernidad antes que Descartes, la novela en oposición a una concepción
de verdad incontrovertible o absoluta se caracteriza por la pluralidad de voces, la
poliforúa, la ambigüedad, la incertidumbre y la duda. Ésta concepción es retomada
por Richard Rorty en su obra y pensamiento entendiendo que la literatura expresa la
utopía democrática que tiene que llegar.
2 Zambrano, María. El hombrey lo divino, F.C.E, México, 1975, p. 250.

423

De alguna forma, sentirnos partícipes en un relato es la única vía
que disponemos los seres humanos para intentar actuar como protagonistas de nuestras vidas. Ortega y Gasset decía que: "la vida humana, es
por lo pronto,faena poética, invención del personaje que cada época tiene que ser'13•
En este sentido, la condición humana es fantasía, creación, frenesí pues
la vida es un género literario, donde el imperativo de la autenticidad se
convierte en imperativo de la invención.
El hombre debe vivir la condición humana como artista y como
poeta. Nuestra vocación es la creación en el devenir y la contingencia,
generando nuevas descripciones sobre nosotros mismos y la realidad.
A la pregunta ¿qué somos hoy? no podemos responder en términos de
una identidad homogénea y única. Somos muchas cosas a la vez, pero
no siempre en continuidad unos con otras, con frecuencia de manera
diluida y dispersa, y normalmente, no de modo pleno, sino fragmentario. Somos prosa y poesía, relato y metáfora, memoria y exploración.
Somos imaginación literaria y exploración filosófica, y viceversa, exploración literaria e imaginación filosófica, donde las fronteras no se encuentran tan definidas ni delimitadas como aparentemente se nos presentan.
¿Qué somos, que es cada uno de nosotros sino una combinatoria de
experiencias, de informaciones, de lecturas, de imaginaciones? Cada
vida es una enciclopedia, una biblioteca, un inventario de objetos, un
muestrario de estilos, donde todo puede ser continuamente mezclado y
reordenado de rodas las formas posibles.4

Nuestra cultura occidental, sin lugar a dudas, es la cultura del logos, y
ésta se articula desde distintos ámbitos o modalidades discursivas. La
razón, el logos conceptual es una herencia irrenunciable, uno de los mejores patrimonios de nuestra tradición cultural desde los primeros diseños de su perfil con el nacimiento de la filosofía en Grecia; pero no el
único patrimonio, forma parte de nuestra cultura, pero ni siquiera puede identificarse, de manera excluyente, como vía única o superior de
conocimiento en la misma. Debemos abogar por una concepción
abierta, plural y cultural de razón, presente en otras esferas de la cultura. De este modo, la razón encuentra su presencia en el ritual, el mito,
la literatura, el pensamiento científico y filosófico, las artes.
3

Ortega y Gasset,J., ¿Qné esfilosofía?, Alianza Editorial, Madrid, p. 145.
Referencia tomada de la obra de Elisabeth Sánchez Garay: Ita/a Ca/vino, México, FCE, 2003, extraída de sus Lezjoni americane. En esta obra, se analiza en profundidad y rigor académico el impacto y la trascendencia de la obra de ltalo Calvino en la
cultura occidental.
·
4

�424

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

La filosofía y la literatura se convierten en dos caminos que van de
la mano para entender el mundo. Filosofía y la literatura ocupan un
lugar privilegiado desde el cual asistir al rápido despliegue de la modernidad, pues son disciplinas sensibles a todos los cambios y novedades
que se producen en la actualidad. Buscar diferencias a estos dos géneros de discurso resulta en muchas ocasiones una tarea ardua y difícil
debido a la imprecisiones de sus fronteras. Una primera caracterización
genérica y, por tanto, vaga podría ser que la filosofía busca primariamente la producción de argumentos explicativos acerca de lo que hay o
acontece en el mundo lingüístico. La literatura no produce fundamentalmente argumentos, sino textos poéticos o ficcionales islas de sentido
destinadas al goce estético. La filosofía, por tanto, persigue la comunicación explicativa, mientras la literatura en cambio busca, ante todo,
generar una experiencia estética haciendo un uso del lenguaje mucho
más abierto e iluminador.
La literatura representa un ejemplo paradigmático de cómo trasmitir, y no de forma conceptual, una visión de lo real, completa y coherente, cómo sugerir todo el rico universo moral del ser humano, lejos
de cualquier universalización que a veces caracteriza el estricto juicio
moral o filosófico. En este sentido, la literatura de hoy no sólo se propone la belleza como fin, sino que además, es un intento de profundizar en el sentido de la existencia, un intento de llegar hacia el desvelamiento de lo inaprensible, un deseo de autenticidad. Desde Dostoievski nos hemos acostumbrado a la contradicción y la impureza que caracterizan la condición humana. La literatura no es sólo goce estético, sino
ético, y obedece más a una cuestión de contenido que de forma. Nuestra época huye del ornamento y de la retórica, que caracterizan las épocas fáciles y ociosas, la aristocracia de sangre y no de espíritu. Como
expresa el gran escritor Ernesto Sábato:
Lejos de decaer, la novela y el drama han profundizado los grandes
enigmas éticos y religiosos: desde Dostoievski hasta Graham Greene,
pasando por Kafka, la gran literatura de nuestro tiempo es eminentemente metafísica y sus problemas son los problemas esencialmente del
hombre y su destino.5

De es_te modo, Milan Kundera destaca la enorme capacidad exploratoria e investigadora de la condición humana que posee la novela en
comparación a la filosofía, de la cual nada tiene que envidiar, de forma
que podemos contemplar notables analogías en ambas en cuanto que
5 Sabato,

Ernesto. Heterodoxias, Madrid, Alianza Editorial, 2000, p.77

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

425

se ocupan del mismo objeto de estudio, sólo que de forma diferente.
Milán Kundera declara:
... el novelista no es un historiador, ni un profeta; es un explorador de
la _existencia _humana (...] Y todas las novelas de todos los tiempos se
onentan hacia el enigma del yo. La novela conoce el inconsciente antes
que Freud, la lucha de clases antes que Marx, practica la fenomenología (búsqueda de la esencia de las situaciones humanas) antes que los
fenomenólogos. 6

Literatura y filosofía son, por tanto, dos ámbitos intelectuales donde
se realizan estimaciones de valor y expresan visiones ideológicas y
hermenéuticas. Ambos discursos pueden ser instrumentos idóneos
para realizar apreciaciones de la realidad, a la vez, que pueden aportarº?~ una comprensión más acabada u completa del mundo en el que
VlVlffiOS.

Sin embargo, nos encontramos ante dos posiciones divergentes a la
hora de abordar el problema de la relación entre la filosofía y la literatura. Aquellos que manúenen una posición de continuidad y comunicación y, por otro lado, aquellos que defienden una discontinuidad
entre el discurso filosófico y el literario; pero me voy a centrar en este
artículo en analizar la crítica literaria como un puente o nexo de unión
entre filosofía y literatura.

3. Filosofia y Literatura en el pensamiento de Richard Rorty y
Harold Bloom
Richard Rorty y Harold Bloom son, sin lugar a dudas, dos pensadores
polémicos y controverúdos, cuyos planteamientos son radicales y provocadores; pero, que pese a todo, contienen el magnífico ingrediente
de hacemos pensar y repensar sobre el papel de la filosofía la críúca
literaria y la literatura en nuestras sociedades postindustriale; contemporáneas. El presente trabajo trata de mostrar como pese a ciertas contr~dicciones, ambigüedades y paradojas del pensamiento pragmatista de
Richard Rorty y Harord Bloom, sus planteamientos nos pueden aportar n~erosas ideas, matices y sugerencias críticas que nos permitan
reflex.tonar acerca de la situación actual de la filosofía y la necesidad,
cada vez más urgente, de un holismo o diálogo de géneros de discurso
~u~ mejore el conocimiento de forma integral y suficiente, y de forma
indirecta, que nos mejore a nosotros como ciudadanos de una sociedad
cada vez más compleja e incierta.
·
6

Kundera, M. El arte de la novela, Barcelona, Ed. Tusquets, 1996, p.56.

�426

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES
EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

El pragmatismo ironista rortyano atribuye mayor imp~rtanci~ y significatividad moral y política a la literatura que a la ~osofía. La li~~ratura tendría una función pública (política) en la creación ! gen~r,acro~ de
valores, mientras que la filosofía se replegaría en una ~ens1on pnvada (ironista) de relativizar antiguos léxicos. La filosofía nen~ ~a función significativa relevante que es poner fin al confo_rt metafísico de la
tradición cultural occidental, es decir, acabar con la idea o el supuesto
de que el individuo está ligado necesariamente a. una realidad_ supraindividual Oa razón, la humanidad, Dios ...). El irorusta ha de ~wr d~ e_ste
consuelo metafísico interesado y tratar de buscar o constrmr un lexico
propio y nuevo. Los ironistas tienen la ~sper~n~a de r~d_escrib~se Y
autocrearse a sí mismo, en sus vocabulanos, lexicos (codigo extstencial).
En definitiva la literatura toma el papel tradicionalmente otorgado a
la filosofía, quedando la filosofía relegada a un papel sec~dario de_ tipo
privado. "La crítica literaria desempeña, para los irorustas: el m1smo
papel que se supone para los metafísicos desempeña la busqueda de
principios morales universales."7
Los ironistas leen a los críticos literarios y les toman como informantes morales sencillamente porque tales críticos tienen una gama de
relaciones exce;cionalmente amplias. Los críticos literarios son informantes morales no porque tengan un acceso especial a la verdad moral,
sino porque han estado en todas partes, han leído más libros y, ~~r eso,
se hallan en mejores condiciones para no ser atrapados por el le:xico de
un solo libro.
Richard Rorty ha destacado el cambio y evolución expe~entad?
por la crítica literaria desde su nacimiento hasta_ ~l prese~te siglo. Onginariamente, aludía a la comparación y evaluacion de piezas te~trales,
poemas y novelas; pero hoy en día se ha extendido a la te?~ogia, a la
filosofía, a la teoría social, a los programas de reforma políuc~ y a los
manifiestos revolucionarios. La crítica literaria se ha extendido, por
tanto, a todo libro que pudiese proporcionar element?s posible~. al
léxico último de una persona. En este sentido, Rorty enuende la cnuca
literaria como crítica cultural, social y política. La misión del crítico
literario es por tanto, facilitar las reflexiones morales sugiriendo revisiones en el canon de los modelos y de informantes morales. Y espera
el ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura
7

Rotty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 98.

427

superior de las democracias, papel cultural que fueron reclamando para
sí, en su momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
El pragmatismo rortyano defiende la crítica literaria como la disciplina intelectual hegemónica dentro de la actual conversación cultural,
en este sentido, se enfrenta y polemiza con el pensamiento de Habermas que ve a los pensadores postmodernos como críticos de la ilustración que han perdido la esperanza de las sociedades liberales. Mientras
Habermas ve la línea de pensamiento ironista que va de Hegel a Foucault y Derrida como destructora de la esperanza social y del papel de
la filosofía, Rorty considera esa línea de pensamiento irrelevante para la
vida pública y para las cuestiones políticas.
Las teoóas ironistas como Hegel, Nietzsche, Derrida y Foucault me
parecen valiosísimas en su intento de formar una autoimagen privadas,
pero sumamente inútiles cuando se pasa a la política.8

La Fenomenología del Espíritu de Hegel, según Rorty, es el fin de la
tradición platónico-kantiana como el paradigma de la capacidad del
ironista de explotar la posibilidad de una redescripción abundante.
Desde esta perspectiva, interpreta el método dialéctico de Hegel no
como un procedimiento argumentativo o forma de unir sujeto y objeto, sino como una técnica literaria. La dialéctica hegeliana es una técnica literaria o critica literaria. En la época de Hegel, las obras de teatro,
los poemas, las novelas, están al servicio del conocimiento. Lo que hizo
Hegel en realidad es fundar una tradición ironista dentro de la filosofía,
al quitarle a la filosofía el carácter cognoscitivo y metafísico favoreció,
en gran parte, su transformación en un género literario.
Los ironistas vemos, dice Rorty, a Nietzsche, Hegel, Proust, Marcel,
Kierkegard no como autores que nos conducen a la verdad, sino como
abreviaturas de determinado léxico último y de las formas de creencias
y de deseos típicos de sus usuarios. Estos léxicos narrados por ellos nos
sirven para redescribirnos a nosotros mismos, para redescribir nuestra
propia situación.
Crítica literaria como crítica cultural y filosófica

Igualmente, Harold Bloom, uno de los críticos literarios más prolíficos
y comprometidos de los Estados Unidos, plantea al igual que Rorty,
deshacernos de nuestras premisas platónicas esencialistas y mantener la
esperanza de una religión de la literatura, en la que las obras literarias
8

lbíd., p. 101.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

seculares reemplacen a las Escrituras y Tratados filosóficos como f~~nte principal de inspiración y esperanza para cada nu~va generac1on.
Aunque, debemos anotar que Bloom, en E/ Canon Occidental (The Western Canon, 1994), armó un gran revuelo con su catálogo perso~al ~e
grandes libros y declaró, una vez más, que la le~tura es una expenenc1a
solitaria, que su justificación última no es so~1al y_ q~e- el valor ~e ~os
grandes libros no se reduce a su contexto social, histonco, e~o~onuco
o ideológico. No existe método de crítica o de enseñanza, m rungu~a
teoría literaria, social o psicoanalítica son más perspicaces que la propia
literatura.

Las características de las narrativas que Rorty representan en sus lecturas fuertes sobre Hegel, Nietzsche, Foucault, Ha~rmas, Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, y otros muchos. Él mismo caracteriza irónicamente sus lecturas fuertes, como
comentarios egocéntricamente perversos. 10

428

En este aspecto, Harold Bloom disiente de la excesiva i~fortancia
que Rorty le otorga a la literatura, como fuente de_ construcc1on m~ral,
social y política. Desde este aspecto, podemos decir que la lectura sigue
siendo una actividad de élites, y sin institucionalización, poco puede
esperarse como una vía social, para el desarrollo moral ~e- los seres
humanos. Además, la literatura es una fuente, pero no la uruca fuente
de edificación moral. En sus libros de los cincuenta y sesenta ensalzó la
tradición protestante, radical y romántica (Shelley, Blake) contra la tradición clásica, católica y conservadora de Eliot y los ''críticos 1e sacristíd',
y exageró los elementos más subjetivistas, anarquistas, gnósticos y esotéricos del romanticismo. En 1973 publicó The anxiery qfInjluence, donde
sostuvo que los grandes poetas y los críticos (porque para Bloom ~o
hay diferencia tajante entre poesía y critica) tratan de escapar d~ la mfluencia de sus padres literarios y forjar su propia identida~ mediante la
lectura deformada (misreadin~. La crítica, por lo tanto, tiene qu~ ser
necesariamente antitética también, es decir, tiene que ser una sene de
desvíos bruscos a imitación de actos únicos de malentendidos creadores. El primer desvío es el de aprender a leer a un gran poeta precursor
de la manera como sus grandes descendientes nos obligan a leerlo. El
segundo es el de leer a los descendientes como si fuéramos sus ~scípulos y, de ese modo, obligarnos ser encontrados por nuestra propia obra
y llamados por lo vivo de nuestra propia vida.9
Esta lectura deformada (misreadin~ nos recuerda la propuesta de
Rorty de lecturas fuertes (strong readin~. Según la sutil y aguda reflexión
del profesor Richard Bernstein:
Bloom Harold. Li ang11stia de las injl11encias. Monte Avila Editores, Caracas,
1991, p.109.
9

429

En otro pasaje de su libro The New Constellation Bernstein declara:
"Sus lecturas no son simplemente fuertes (strong readings), sino despiadadamente violentas y radicales"11. Rorty quiere reemplazar argumentos y teoría, con nuevas narrativas, narrativas que nos permitan reedescribir nuestro vocabulario pasado y relatar el presente de mejor manera, para imaginar la utopía futura. Harold Bloom entiende la crítica
como una poesía en prosa, una mala interpretación:
La crítica es el discurso de la tautología profunda, del solipsista que sabe que lo que él quiere decir es correcto, y que, sin embargo, sabe estar
equivocado. La critica es el arte de conocer los caminos secretos que
van de poema a poema12 •

En Agon. Towards a Theory efRevisionism (1982), Bloom afirmó:
El lenguaje de la critica estadounidense debeóa ser pragmático. El
pragmatismo estadounidense, como señala Rorty, siempre pregunta
sobre un texto: ¿para qué vale, qué puedo hacer con él, qué puede
hacer él por nú, qué puedo hacerle decir? Confieso que me gustan esas
preguntas.

El canon occidental es un ensayo y también una lista de las obras imprescindibles de la Literatura, aquellas que "hay que leer". En su trabajo Cómo leery por qué revisa algunos aspectos (a menudo muy pocos) de
algunas de las obras canonizadas por él mismo; pero ahora, más allá de
su dudoso canon, a Bloom le interesa llegar a un público masivo. En
este libro defiende una idea de lectura opuesta a la que posibilitan las
citadas técnicas. "Leemos no sólo porque nos es imposible conocer
bastante gente, sino porque la amistad es vulnerable y puede menguar
o desaparecer". Porque al fin y al cabo, no es la gran literatura lo que se
está perdiendo, sino el diálogo.
10

Bernstein, Richard. The New Constellation. The Ethical-Pplitical Horizons ofModernityposlfliodemity. Polity Press, Cambridge, 1991, p.260. ''The characters of rorty's
narratives represent his "strongs readings" of Hegel, Nietzsche, Foucault, Habermas,
Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, and many others. Rorty himself self-ironically characterizes a ''strong reading" as a perverse, egoncentric commentary"(traducción propia)
11
Jbid. p. 286.
12 Op. Cit., p. 122.

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EL PAPEL DE LA CRÍTICA lrTERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

Rorty trata de separar la cuestión pública de ¿es políticamente peligrosa la ausencia de metafísica? de la cuestión privada ¿es el ironismo
compatible con un sentimiento de solidaridad humana? Y trata de ver
cómo el nominalismo y el historicismo ofrecen una contribución importante a la cultura liberal, aungue la retórica pública actual en la qu_e
somos socializados sigue siendo metafísica. E incluso descarta la opinión de que el nominalismo y el historicismo son propiedad exclusiva
de los intelectuales de una cultura superior en la que las masas no están
tan hastiadas de sus léxicos metafísicos últimos; también el ateísmo era
una propiedad exclusiva de los intelectuales, y hoy en día es una propiedad más extendida y mantenida socialmente.
Una cultura liberal cuya retórica pública sea nominalista o historicista es posible y deseable, pero no ironista. Pues no se puede imaginar
una cultura gue socialice a los jóvenes de forma que les haga dudar
continuamente acerca de su propio proceso de socialización de gue son
objeto. La ironía es una cuestión privada. El ironista no puede pasarse
sin el contraste entre el léxico gue ha heredado y el léxico gue está intentando crear para sí mismo. Existe una tensión y lucha entre la idea
de gue la organización social apunta a la igualdad humana y la idea de
que los seres humanos son simplemente léxicos encarnados.
Actualmente muchas personas dan por sentado que el gusto por la
deconstrucción (una de los reclamos usuales del ironista) constituye un
signo de enorme falta de responsabilidad moral. No debemos establecer una conexión entre ironismo y antiliberalismo. Todo lo contrario se
puede ser un perfecto liberal ironista. Para el ironista, la teoría se ha
transformado en un medio al servicio de la perfección privada, y no al
servicio de la solidaridad humana. Rorty toma como paradigmas de la
teoría ironista al joven Hegel, Nietzsche, Heidegger, y Derrida. "El
teórico ironista desconfía de la metáfora del metafísico de la mirada
vertical hacia abajo, y en su lugar coloca la metáfora historicista de la
mirada retrospectiva hacia el pasado, a lo largo de un eje horizontal." 14
La meta de la teoría ironista es comprender el impulso metafísico, el
impulso que conduce a la teorización, y asimismo, liberarse enteramente de él. No necesita una teoría del ironismo, y procura liberarse del
imperio de las contingencias heredadas y producir su propias contingencias, es decir liberarse del imperio de un viejo léxico último y modelarse uno gue sea enteramente suyo. Esto guiere decir que su criterio
14

Rorty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 115

431

para eliminar las dudas, su criterio para la perfección privada, es la autonomía y no la afiliación a un poder distinto a ellos mismos.
En nuestra cultura, cada vez más ironista, se señalan cada vez más a
dos ironistas que han alcanzado esa especie de perfección, Proust y
Nietzsche. Los dos representan el proceso de creación de sí mismos y
son el paradigma del no metafísico. Para ambos no hay nada más poderoso e importante que la redescripción de sí mismo. La expresión de
"el gue uno realmente es" significa según Rorty: aquel en el que uno se
convirtió, mientras creaba el gusto de acuerdo con el cual, uno finalmente se juzga a sí mismo.
Los seres humanos somos vistos como "generadores de nuevas descripciones", en lugar de seres de los que se tiene la esperanza de que
sean capaces de describir exactamente Qa realidad). La redescripción es
autocreación y autoformación (en un incesante re-hacernos a nosotros
mismos), mediante la invención de nuevos vocabularios. "Nos redescribimos a nosotros mismos, redescribimos nuestra situación, nuestro
pasado, en esos términos, y comparamos los resultados con redescripciones alternativas que utilizan los léxicos de figuras alternativas. Nosotros los ironistas, tenemos las esperanza de hacernos, mediante esa
reedescripción continua, el mejor yo que podamos."15 Esta actividad es
fundamentalmente simbólica: es la actividad propia del escritor, del
novelista, del poeta.
La invención de un héroe ''más grande que yo", separa también a
Hegel, Nietzsche y Heidegger de Proust, y los convierte en teóricos
antes que novelistas; personas que andan a la caza de algo grande, y no
abocados a la construcción de algo pegueño. Estas tres figuras tienen
en común la idea de que algo: la historia, el hombre occidental, la metafísica ha agotado sus posibilidades. De modo que ahora hay que
hacer todo de nuevo. No se interesan en renovarse a sí mismos, también desean renovar esa gran realidad. Desean lo sublime e inefable, no
sólo lo bello y lo nuevo: algo inconmensurable con el pasado "no desean sólo la belleza expresable y relativa del reordenamiento, sino la
sublimidad inexpresable y absoluta de lo que es Totalmente distinto;
quieren la Revolución total."16
El pensamiento rortyaoo traza una línea divisoria drástica y radical
entre la esfera privada y la esfera pública. Por una parte estaría el ámbito de realización privada (autocreación o autodescripción), y por el
15
16

Ibíd., p. 286.
Ibíd., p. 120.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

otro el ámbito de realización pública (de solidaridad, responsabilidad,
eliminación de la crueldad y de la humillación...). En el ámbito de lo
privado, las preguntas que uno se puede hacer so~: ¿9u~ seré? ¿que
puedo llegar a ser? ¿Qué he sido? Y para el espacio pub~co se hartan
preguntas tales como ¿Qué clase de cosas acerca de este .tipo ~e. personas necesito saber? Todas las "ironistas liberales" necesitan le:x1cos de
esas dos especies.

Nabokov17 fusiona la inmortalidad literaria con la inmortalidad personal. Uno, si quiere ser recordado debe consagrarse a la poesía antes
que a las matemáticas. Newton, Mili, Euclides son nombres, pero no
personas. Sin embargo, Baudelaire, Derrida, Nabokov, sobreviven no
sólo por algo más que un nombre. Rorty, también ve en la obra de
Nabokov, una indiferencia hacia lo social como una seguridad extrema
de su persona y como un rechazo a la crueldad y al dolor. Inmortalidad
y creatividad es lo que hace que Nabokov y Heidegger estén en el
mismo plano, pues ambos valoran más la poesía que la ciencia, la metáfora que la verdad.

432

A nivel teórico, es imposible relacionar estas dos vías. Sólo. a nivel
vital O vivencia! son conciliables ambas posiciones, en la medida que
pertenecen a una persona. El vocabulario d~ la ~utocreaci?n es n~cesariamente privado, no se comparte y no esta su1eto a la ~bre deliberación pública. El vocabulario de la justicia, por el co~?=ano, e~ nec~s,ariamente compartido, y es un medio de argumentacion y deliberacion
pública.

1

t

Rorty realiza una división muy estricta y ciega, entre los pensadores
que aportan un trabajo a la instanci~ públi_ca ~ • De':ey, Rawls) _Y
pensadores que aportan su obra a la Instancia pnvada (N1etzsc~e, H_e1degger, Derrida). Y cree, que estos últimos aportan muchas _sat1sfacc10nes a gente que está interesada por la filosofía, pero no tlene consecuencias políticas. Desde mi punto de vista es ui_i error pensar que ~a
crítica que realizan Nietzsche, Heidegger _Y De~?ª a la _cultura occidental y su metafísica no tiene consecuencias polítlcas. Evidentemente,
a corto plazo puede que no tenga muchas repercusiones políticas, pero
a medio y largo plazo si las tiene. La crítica nietzscheana a la moral, la
religión, y la metafísica tiene una influencia social impactante, Y por
consiguiente, una repercusión política.
Uno de los rasgos más característicos que Rorty admira de Nabokov
es el amor al lenguaje. Las imágenes que brotan ~ ~otan sobre lo~ t~xtos crean un ritmo musical, y sólo pueden sobrevivir en el plano uruco
de la estética, del placer acústico que implica la creativida.d. Esta obs:sión de Nabokov le liga íntimamente al deseo de inmortalidad, es decir,
de ser reconocido e inmortal en su obra. Nabokov está seguro que
existe una relación entre la inmortalidad de la obra y la de la persona
que crea la obra: entre la estética y la metafísica, entre la inmo~dad
metafísica y la inmortalidad estética: "Es el arte y no las matematlcas la
que derriba las murallas del tiempo abriéndolas a un mundo que se
encuentra más allá de la contingencia."

433

En este sentido, Rorty 18 quiere disolver lo estético y lo moral superando dicha dicotomía. El artista debe resumir las actitudes de curiosidad y ternura no separadas del éxtasis. Sólo así, el dilema del esteta
liberal está resuelto. El artista obra bien, cuando hace aquello para lo
que es idóneo, advertir las cosas que la mayor parte de las personas no
advierte, sentir curiosidad por lo que los demás dan por supuesto. De
este modo, sus novelas nos ayudan a adquirir un mayor conocimiento
moral.

Conclusión
Creo en la idoneidad y necesidad del giro literario de la filosofía, y de
algún modo, podemos elogiar y aplaudir este valiente intento en Rorty,
no obstante, la propuesta de Rorty me parece un poco reduccionista y
simplificadora del papel de la filosofía en la cultura actual. Reduce y
limita la filosofía a un género cultural más, que carece de valor y contenido específico, como saber hermenéutico constructivo e interdisplinar. De este m,odo, la filosofía no sería una disciplina cooperativa que
pretende llegar a un conmensuración universal, sino simple crítica literaria de la cultura postmoderna, una especie de revuelto literario, histórico, antropológico y político.
La única salida, que nos brinda Rorty es una salida privada e individual, basada en la recreación simbólica o poética. Una salida únicamente válida para nosotros a nivel privado, nunca como sujetos activos
inmersos en una comunidad política. Nuestra tarea es más poética que
política, más estética que ética, más redescriptiva que constructiva, creo
que ambas visiones son necesarias y no precisamente tienen que apare17
18

lbíd., p. 292.

Aguilera, Portales, R.. "La significación moral de la literatura en Richard Rorty'' en Revista ALFA (Revista de la Asociación Andaluza de Filosofía), España, nºl 1,
pp 11-32, p. 29.

�434

RAFAEL E NRIQUE AGUILERA PORTALES

cer desconectadas. Nos encontramos, ante un pensamiento, que entierra poéticamente la filosofía, acepta el presente tal y como éste se presenta sin intención de cambiarlo, pactando con lo establecido. Una
filosofía donde no hay lugar para la critica, ni para la esperanza utópica
que libere al hombre de su servidumbre y su esclavitud, y lo encamine
hacia una sociedad más igualitaria y justa. D entro de este contexto,
Rorty se ha atrevido a radicalizar su posición atribuyendo mayor importancia y significación a la literatura que a la filosofía. La literatura
tendría una función pública y política, mientras la filosofía se replegaría
a un espacio privado. De esta forma, la literatura sustituiría el papel
tradicionalmente otorgado a la filosofía. Irónicamente, le podríamos
recomendar a Rorty que deje de escribir filosofía y ensayos, y se dedique a componer novelas y obras literarias, si se trata de ser coherente.
BIBLIOGRAFÍA

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E

l mundo actual vive una revolución económica e informática a
velocidad nunca antes experimentada. Este fenómeno de globalización (o mundialización para ser más correctos) ha generado mutaciones importantes en la forma de transmitir el conocimiento
en organizaciones públicas o privadas.
En la iniciativa privada, las compañías multinacionales han estado
desarrollando y experimentando desde hace más de una década con
metodologías y tecnologías para administrar el conocimiento de sus
miembros. Conscientes de la importancia del conocimiento y la innovación como recursos intangibles indispensables para sobrevivir hoy
día, emp~esas de los cinco continentes han desarrollado y puesto en
marcha Sistemas de Administración del Conocimiento o KMS (Know~edge_ Manage~e~t System). Estos sistemas tienen como obj~tivo el
1~ent1fi~ar, capitalizar, desarrollar y crear el conocimiento ligado al func10nanuento _ac~al y crecimiento futuro ~e la organización. A pesar de
todo el movuruento en tomo a estos conceptos, los resultados arrojados hasta hoy no han sido del todo favorables¡ la tecnologfa ha tomado un punto central en gran parte de estos proyectos, dejando releg,ado

�436

JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

el enfoque humano solamente al discurso estratégico de sus promotores en la alta dirección.
Por su cuenta, algunas universidades han innovado al implantar estos sistemas para administrar sus cursos y relaciones con otras universidades, bajo el concepto de E-L.eaming principalmente. No obstante, la
gran mayoría se encuentra lejos de aprovechar la tecnología y sobre
todo la dinámica que un sistema de conocimiento apropiado puede
brindarles. Nuestra experiencia nos permite vislumbrar importantes
áreas de oportunidad donde aplicar algunas de éstas metodologías y
técnicas de las prácticas conocidas como Administración del Conocimiento.
Este artículo es una primera proposición a manera empírica, que
expone las áreas de oportunidad donde sistemas de conocimiento
(KMS) desarrollados en empresas privadas, pueden aplicarse a instituciones de enseñanza universitaria. De esta manera, buscamos proponer
un diagrama para facilitar el flujo y administración del conocimiento en
las redes de investigadores, aprovechando la experiencia que la iniciativa privada nos ha confiado.
Después de realizar una discusión teórica de las metodologías y enfoques de la Administración del Conocimiento, pasamos a una proposición de Sistema de Administración de la educación y las redes de
investigadores, tomando como punto de partida el individuo, desde un
enfoque sistémico.
Esperamos y esta investigación sirva de base para futuras investigaciones y proyectos, donde universidades y centros de investigaciones
puedan enlazarse en estas "redes de conocimiento" para agilizar el flujo
y creación del conocimiento científico que nuestro país necesita.
Si tuviésemos que comenzar partiendo de cero en el trabajo de diseño e implantación de una sistema de control de calidad aplicado a
los archivos y control de publicaciones de resultados de investigaciones
en materia de educación, tendríamos que pensar en que tal vez, lo más
recomendable seria un sistema de publicaciones electrónicas. Pudiera
resultar tal vez, otra alternativa más atractiva, el utilizar una red de conocimiento incipiente, como la principal infraestructura de comunicaciones entre los investigadores.
Ante esta alternativa bien procede preguntarse: ¿qué diferencias
pueden encontrarse entre estos sistemas para promover y compartir el
nuevo conocimiento y los diferentes campos de investigación en edu-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
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METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

cación? Pueden surgir otras interrogantes: ¿cuál seria el papel de las
organizaciones frente a estas redes de conocimiento?, ¿y el rol de las
sociedades profesionales en educación? Estas parecen ser las preguntas
más importantes derivadas de uno de los aspectos de manejo del conocimiento desde hace más de una década a la fecha, ante la aparición de
estructuras electrónicas de investigación. Este ensayo presenta una
breve respuesta a estas interrogantes comenzando con una fundamentación sobre la calidad en la educación.
1. Los retos a futuro en la educación superior

La caracterización del concepto de redes de conocimiento en educación esta muy relacionada con el de "calidad universitaria", esto requiere superar la tendencia a considerar en sí mismas las características específicas de acuerdo con el contexto de la calidad educativa: entrada,
proceso, producto y propósito de la educación en cada institución y
tratar de identificar los rasgos comunes en las demás universidades.
Parece evidente que si se consideran de alta calidad dos o más instituciones universitarias con culturas y valores diferentes, no es posible
vincular Ja calidad de la educación con los valores, metas y objetivos,
programas, formación del profesorado, entre otros, específicos de cada
institución. La calidad debe radicar, más allá de estos elementos en que
difieren, en alguna característica común a todos ellos. En consecuencia,
para conceptualizar la calidad de la educación es preciso superar la consideración aislada de las características específicas de los distintos elementos o componentes y centrar la atención en las relaciones entre
ellos.
El esfuerzo de mejoramiento se debe dar en busca de una educación
integral como proceso que asegure la adquisición de conocimientos
significativos, y el desarrollo de capacidades que permitan al estudiante
universitario concebirse como inmerso en una realidad social de la que
es parte activa y, frente a la cual se desempeña no sólo como experto
del conocimiento en un ámbito específico, sino como ciudadano competente.
Es decir, se debe entender como calidad de 1a· educación la interrelación entre planes de estudio actualiza.dos y contenidos curriculares
orientados a la metodología participativa.
La tendencia a nivel mundial a fomentar los mecanismos de redes
de conocimientos, dada la globalización de la ,educación, pasa de ser

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"voluntaria" a ser indispensable para la subsistencia de cualquier universidad, por lo tanto, este tema debe ser de especial interés para la
comunidad académica.
El proyecto de compartir el conocimiento sobre la educación se está gestando en el marco de las políticas y sociales el cual tiene como sus
ejes la "calidad" y la "excelencia académica", muy ligado con el debate
tanto al interior de la sociedad (quien funge como ente contratante de
egresados), como en el ámbito de los organismos internacionales sobre
educación.
Es necesario determinar cuáles son los temas relevantes sobre la calidad en la educación superior, que se discuten actualmente en los organismos internacionales. En enero de 1996, en París se celebró la reunión del "Grupo Asesor en Educación Superior de UNESCO", y allí
se identificaron grandes temas para el debate internacional, tales como
los siguientes:
•
•
•
•
•

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
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METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CEL.SO FLORES MARTÍNEZ

La educación superior y sus objetivos en el umbral del siglo
XXI.
La integración entre docencia e investigación.
Medidas para asegurar la democratización y a la vez promover
la calidad de la educación superior.
La diversificación de los sistemas de educación superior y su
vinculación con el sector productivo.
El impacto de la globalización en los planes y programas de estudio de las instituciones de educación superior.

De este ultimo tópico, es donde nace la necesidad de la creación de
las redes de conocimiento en educación.
El documento del Banco Mundial "La enseñanza superior: las lecciones derivadas de la experiencia" (Washington, D.C., junio 1995),
examina la situación actual y las perspectivas de la educación, haciendo
énfasis en su calidad, pertinencia y financiamiento.
Este documento tiene impacto sobre las acciones a favor de la calidad en la educación, dado que las tesis formuladas por el Banco Mundial influyen directamente en las políticas gubernamentales, y se convierten en requisito exigido para el otorgamiento de créditos. Algunos
temas de interés son los siguientes:

•

Reconocer la importancia de la educación superior para el desarrollo económico y social.

•

Estimular una mayor diversificación de las instituciones públicas de
educación superior, e incluir el desarrollo de instituciones privadas.
Proporcionar incentivos a las instituciones públicas, con la finalidad de que diversifiquen sus fuentes de financiamiento, incluyendo
el cobro de aranceles a los estudiantes y la vinculación del financiamiento del Estado a la mejora del rendimiento académico e institucional.

•

•
•

•

•
•

Introducir políticas explícitamente diseñadas para dar prioridad al
mejoramiento de la calidad y al fomento de la equidad.
Establecer sistemas de competencia o concursos sobre la base de la
calidad y eficiencia, tanto en universidades públicas como privadas,
para el financiamiento de la investigación.
Establecer como objetivos prioritarios en la reforma de la educación superior: a) incrementar la calidad de la enseñanza y la investigación; b) mejorar la respuesta de la educación superior a las demandas del mercado laboral y a las cambiantes demandas económicas; c) incrementar la equidad.
Dirigir el financiamiento del Banco a apoyar los esfuerzos para
hacer la educación superior más eficiente a menor costo.
Orientar los préstamos a la reforma de los sistemas de educación
superior, el desarrollo institucional y el mejoramiento de la calidad.

Otro documento de la UNESCO, "Documento de política para el
cambio y el desarrollo de la educación superior" (París, febrero, 1995),
pretende poner en un lugar prioritario de la agenda nacional el tema de
la educación y suscitar una renovación del apoyo a la educación superior, a nivel mundial, como el instrumento por excelencia para alcanzar
el desarrollo humano sustentable.
El documento es explícito en solicitar a las instituciones de educación superior que elaboren, en consulta y coordinación con todos los
sectores que tienen que ver con ella, "una nueva visión" de sus objetivos, tareas y funcionamiento, de cara al nuevo siglo. Los temas de interés para el objeto de estudio son:
•

Una de las tendencias que debe ser apoyada por todos los medios disponibles es la diversificación, pero para obtener el apo-

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•

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•

•

•

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JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARíÍNEZ

yo se debe garantizar la calidad de las instituciones y programas.
Se deben reexaminar las relaciones entre la educación superior
y la sociedad civil y, de manera particular, entre la educación
superior, el universo de trabajo y el sector productivo.
El sistema de educación superior debe ser suficientemente
flexible para hacerle frente a los retos de un mercado de trabajo
rápidamente cambiante.
Las instituciones de educación superior deben resaltar los valores éticos y morales en la sociedad, procurando despertar un
espíritu cívico activo y participativo entre los futuros graduados.
Deben existir relaciones constructivas entre Estado y Universidad, como requisito para el proceso de transformación de la
educación superior, estas relaciones se fundamentan en el respeto a la libertad académica y a la autonomía institucional.
Como tarea relevante se destaca el esfuerzo especial para renovar los métodos de enseñanza-aprendizaje y destacar el lugar de
la docencia.
La universidad debe ser un lugar donde se imparta una formación de alta calidad, que prepare a los estudiantes para desenvolverse de manera eficiente y efectiva en una amplia garna de
funciones y actividades cívicas y profesionales.
Un ámbito de aprendizaje fundamentado sólo en la calidad y
conocimiento, que le inculque a los futuros graduados el compromiso de seguir buscando el conocimiento y el sentido de
responsabilidad para poner su formación al servicio del desarrollo social.

Los aportes documentales enfocan tres elementos comunes:
1. La diversificación: la universidad deberá flexibilizar sus estructuras
académicas y métodos de enseñanza, además, evolucionar hacia la
integración de un sistema nacional de educación superior universitaria. La educación superior como sistema debe ser un centro de
educación permanente para la formación, actualización y el reentrenamiento.
2. Innovación: el paradigma de la educación superior actual responde
a la sociedad industrial, que está en proceso de profunda mutación,

ADMINISfRACIÓN ESfRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
441
METODOLOGÍAS DE ADMINISfRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

pero que aún no da paso a la sociedad postmoderna, que Alvin
Toffler (1994), denomina "la sociedad del conocimiento", otros autores se refieren en este sentido a "la sociedad de la información".
La innovación implica un sistema de educación superior al servi~io
de la imaginación y de la creatividad, lo cual representa promover la
transformación curricular y en los métodos de enseñanzaaprendizaje, y esto claramente nos ofrece una relevante justificación para este estudio sobre la creación de las redes de conocimiento en educación.
3. Demanda de mercado: respecto de la relevancia y competitividad
de los graduados. La relación con el mercado de trabajo se basa en
la naturaleza cambiante de los empleos, que demandan conocimientos y destrezas en constante renovación y evolución. Se requiere un sistema de educación superior lo suficientemente flexible
para hacer frente a un mercado de trabajo rápidamente cambiante.
El documento de UNESCO sostiene, "nos encontramos en una
época en que ya no se puede aplicar más la ecuación 'título=trabajo', se espera que la educación superior produzca egresados que no sólo puedan ser buscadores de trabajo, sino también
empresarios de éxito y creadores de empleo".
Esta relación Universidad-Empresa, debe ser tratada bajo un nuevo
paradigma, encontrar fórmulas de entendimiento recíproco para beneficio de los futuros graduados. Valdés (1996) señala: "la brecha entre
los sistemas educativos y las necesidades de las empresas es cada vez
mayor. Nuevas formas de aprendizaje y educación...".
•
•
•

•
•

Durante todo este tiempo, las empresas y las escuelas le han dado
peces a la gente, pero no los han enseñado a pescar.
Se ha enseñado todo tipo de conocimientos, pero no se ha enseñado cómo generar nuevos conocimientos.
Se ha enseñado inclusive dónde y cómo encontrar todo tipo de
conocimientos, pero no a combinarlos para obtener nuevos conocimientos.
Se han enseñado las reglas de cómo pensar lógicamente, pero no se
ha enseñado a producir pensamientos nuevos.
Se ha enseñado todo tipo de pensamientos, pero no el proceso y la
mecánica para llegar a ellos.

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•

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

Se ha enseñado a creer ciegamente en un paradigma, pero no se ha
enseñado a romper con él y a crear nuevos.

Finalmente como conclusión en este apartado sobre calidad es representativo citar el párrafo del libro La educación s11perior en el umbral del
siglo XXI del Dr. Carlos Tünnermann (1996):
La instalación en el futuro y la incorporación de la visión prospectiva, harán que la educación superior contribuya a la ela~ora~ión de los
proyectos futuros de la sociedad, inspirados en la solidandad, en la
equidad y en el respeto del ambiente. P~~ Coom~s llega a sostener
que las universidades no tienen otra opc1on real smo a_tender estas
nuevas necesidades porque, si 'dejan de hacerlo, se hallaran _otras maneras de atender escas demandas y las universidades que functonen mal
y no respondan a estas presiones terminarán, como _los din~sau~os,
siendo piezas de museo'. No olvidemos que hoy ~n d1~ las u~vers~dades no tienen el monopolio de la enseñanza supenor ru de la 1nvest1gación. (p.115)

y ú.na de estas maneras, es precisamente la creación de redes de conocimiento en las universidades, como una herramienta de verdadera
innovación y de trascendencia en la transmisión del conocimiento.

2. Qué son las redes de conocimiento
Una red de conocimiento es un mecanismo de intercambio social que
relaciona a diferentes organizaciones o individuos quienes buscan los
siguientes objetivos comunes:
•
•
•
•

Promover el intercambio de información.
Compartir metodologías y prácticas de trabajo.
Colaborar en iniciativas tales como la capacitación, investigación y desarrollo.
Acumular conocimiento basado en las investigaciones, complementariedades, la reciprocidad y el intercambio.

Las redes de conocimiento contribuyen y facilitan en la construcción de capital social e intelectual. Los intercambios basa~o~ en pilares
de reciprocidad y confianza aceleran y mejoran el_ a~rendiza¡e de tod~s
los participantes y llevan a una utilidad de conocllillen_to _con un ~entldo dinámico. Las características de las redes de conocuruento exitosas
incluyen compromiso a la práctica participativa, una estructura de ma-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
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METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

nejo, normas claramente definidas, objetivos y reglas, compromiso de
los miembros, y suficientes recursos humanos y financieros.
Los complejos problemas en la formulación de políticas públicas
muy a menudo demandan enfoques multi-dimensionales, que tomen
en cuenta a los diferentes actores involucrados y crucen transversalmente diferentes sectores, entornos, culturas y disciplinas. Las redes de
conocimiento pueden incluir al sector académico, también como al
gubernamental, organizaciones no gubernamentales, la industria, expertos del sector privado y público, ciudadanos interesados y grupos de
presión.
Una característica del enfoque en relación al trabajo con redes de
conocimiento, es el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de información y comunicación que estratégica y apropiadamente utilizadas
pueden mejorar y fortalecer el proceso social de manera eficiente y
efectiva en los costos.

3. ¿Por que la creación de redes de conocimiento?
Operando en entornos caracterizados por sus escasos recursos y sistemas y valores administrativos variados, muchas organizaciones luchan
arduamente con las exigencias de coordinación con otros organismos o
cuerpos colegiados, pero no están capacitadas para hacerlo en forma
efectiva por sí mismas. Variadas conferencias permiten la reunión de
muchos para intercambiar información y entrar en contacto, pero
normalmente no existe un vehículo adecuado para obtener el máximo
de ventajas de los recursos involucrados y mantener un continuado
flujo de información, colaboración y aprendizaje. De hecho, aun cuando muchas veces una meta común es claramente visible, existen barreras entre las diferentes organizaciones, y se carece de las estructuras y
foros adecuados para derribarlas. En estas situaciones, la creación de
las redes de conocimiento, proveen el marco adecuado para una alta
realización de metas comunes entre organizaciones diferentes.
El surgimiento de estas redes de conocimiento se manifiesta y requiere nuevos estilos de vinculación entre los agentes. Así, tanto el
desarrollo de competencias endógenas individuales -a partir de la generación, difusión y transformación de conocimientos codificados y tácitos- como el desarrollo de nuevas formas de vinculación que superan
las relaciones exclusivamente mercantiles (relaciones no precios) se
convierten en partes claves de la creación de ventajas competitivas di-

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JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

námicas. Se revalorizan los intercambios informales entre agentes co~
mo fuente de desarrollo de competencias y de aprendizaje (Camagru
1991, Capello 1999) y los esfuerzos efectuados por los laboratori~s de
investigación y desarrollos públicos y privados. C?mo consecu~nc~a, el
conocimiento pasa de ser un bien público a un bien club (restnn~~o)~
es decir de difícil acceso por los agentes externos a la red (Gmli~
2002). Este carácter crecientemente priva~o del co~o~~ento se ma:°1fiesta con más intensidad en las comurudades ep1sterrucas entendida
como un conjunto de individuos (agentes) que comparten un mismo
lenguaje no "codificable" para los que no pertenecen a el. De esta forma las ventajas competitivas se generan en grupos de agentes que perten~cen a redes que efectúan intercambios "no visibles" para los que
no pertenecen a dicha comunidad. En esa perspectiva, lo que ~parecería como tácito puede ser codificado a través de reglas no escotas _para
esa comunidad epistémica (Cowan, David, Foray, 200). Es dec1~, el
conocimiento puede no estar codificado, -esta registrado en un_ libro
de códigos en un lenguaje objetivo- pero ?º por es? ~star desarttculado. En esas comunidades epistémicas el libro de codigos puede est~r
desplazado, es decir los códigos existen y son co~ocidos por l~s ~artlcipantes de la comunidad pero no está~ nece~an,a~ente esc~tos . Es
interesante notar que la idea de comurudad eptsterruca constituye una
profundización adicional de la idea de bienes club llevada a una red
formal o informal de agentes.
La difusión del conocimiento (pseudos-tácito y tácito) generado en
esa comunidad epistémica no es libre y está sujeto a la apropiación
privada de los miembros que ejercen la gobemancia. Entre estos casos
sobresalen las tramas productivas jerárquicas (Y oguel et al 2002), las
cadenas globales gobernadas por productores o compradores (Gereffi,
2001) y algunas redes intensivas en conocimie?to como la que_ se es~dia en este trabajo. En esa dirección~ a medida que ~~ tran_s1ta h~&lt;:1ª
redes más complejas desde la perspectiva de la generac10~ y -~1rculac10:1
de conocimiento, este deja de ser un bien de libre aprop1ac1on o fac~ble de ser adquirido en el mercado. Para ª?r~pi~se de él,_ es _necesano
formar parte de las redes, comunidades ep1sterrucas y _ter_ntono~ en los
que el proceso de generación y ci~cula~ió~ del conoc:rruento ttene lugar. Por lo tanto para de ser un bien public~, a un _b1~n ~lub y, posteriormente, a ser un bien privado de la comurudad ep1sterruca.

El plano de vinculación directo entr~ los agente~ a tr~vés del_cual se
desarrollan conocimientos tácitos y codificados -mas alla de las tnterre-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
445
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

laciones que mantienen con las instituciones que en el modelo lineal de
innovación eran visualizadas como las generadoras de conocimientos
cienúficos y tecnológicos- es central y adquiere especial relevancia en
las redes de conocimiento. Sin embargo, la centralidad y complejidad
de estas interacciones se incrementa sustancialmente _al pasar de redes
más simples hacia aquellas dominadas por comunidades epistémicas.
Estos nuevos procesos de aprendizaje, que se producen en el marco de
la competencia global y están asociados a una creciente importancia de
redes de conocimiento que operan en el ámbito de territorios específicos, se caracterizan además por la creciente importancia de nuevas
instituciones tanto tangibles como intangibles tales como e1 lenguaje y
la confianza reciproca entre los agentes (Poma, 2000). Así, dado que el
lenguaje comienza a ser considerado una institución virtual y que entre
los agentes económicos de las redes coexisten distintos lenguajes, el
proceso de aprendizaje y el desarrollo de competencias requiere y se
manifiesta a partir de un proceso de interacción de lenguajes que requiere de la presencia y desarrollo de "traductores, intermediarios o
nexos". La aparición de mecanismos de traducción puede ser la consecuencia de un proceso espontáneo o bien inducido desde la política
pública, cuando existe conciencia que debido a las fallas de mercado
este proceso no tiene lugar. La dinámica generada a partir de esas interacciones puede complejizar el lenguaje y por lo tanto generar procesos
de aprendizaje más virtuosos.
Tomando en cuenta este conjunto de consideraciones, el marco teórico utilizado en este caso se sustenta en una adaptación de los avances
metodológicos desarrollados para abordar el estudio del grado de virtuosidad de redes productivas en términos de la generación, circulación
y apropiación de conocimiento.

4. Justificación de las redes de conocimiento en educación
La creación de redes de conocimiento en educación ofrece oportunidad de alto valor al compartir información, experiencias y divulgación
del conocimiento sobre aspectos de suma importancia, tales como estudios recientes sobre sistemas de aprendizaje, evaluación de procesos
e instrumentos educativos, modificaciones a los procesos de enseñanza
y de aprendizaje, como una muestra solamente de la gran variedad de
temas y aspectos que evidentemente contribµ.irian en el desempeño
operativo de los educadores de varias instituciones, países y culturas. El
resultado de la divulgaci~n y experiencia de compartir trabajos e inves-

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JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
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METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

tigaciones puede perfectamente llevarse a todos ~os niveles de proce~o
educativo, desde su nivel elemental hasta el supenor, en donde ademas,
se buscaría hacer énfasis en problemas específicos que enfrenta la educación en México.

nera dinámica las teorías educativas, que en su mayoría, se desprenden
de las "teorías emergentes" en educación, sobre todo en aspectos como la educación informal en los jóvenes a través de los medios masivos e Internet, los estilos de aprendizaje en los alumnos, la integración
de valores en el aprendizaje y las tecnologías educativas.

5. Propuesta de Modelo para la creación de la Red de Conocimiento en educación

Bibliografia

La propuesta consiste básicamente en un modelo orga~z~cional que
permite la creación y funcionamiento de una Red de _Co~~czmzento en E_d:'cación partiendo de la base de contar con una asoc1ac1on y ace~ta~1on
previa de instituciones e investigadores dispuestos a lograr los ob1et1vos
comunes mostrados en la primera parte de esta propuesta.
Esta lista de acuerdos previos, como el de pertenencia y asociación
entre varios organismos e instituciones, es el pilar de fundamento de
cualquier acción participativa. Seguido, tendría que adecuarse las ~~líticas de operación y participación que permita asegurar su producttvtdad
científica y potencial en publicaciones.
El prototipo de modelo, se presenta solo como una altema~va? y en
particular en estas situaciones, la creación de redes de conoc1IT11ento,
provee el marco adecuado para una alta realización de metas comunes
entre organizaciones diferentes.
·
Seria conveniente resaltar que dentro de algunas de las mas importantes universidades de México, incluyendo la Universidad Autónoma
de Nuevo León, ya se han dado los primeros pasos en la creación de
las redes de conocimiento en educación, como es el caso de la Facultad
de Agronomía, que se ha integrado a una Red de Conocimiento ~ntre universidades de Alemania y América Latina sobre temas de agncultura y
se pretende en un mediano plazo extenderse a nivel mundial en conocimiento sobre agrononúa.
Estas acciones permiten a las instituciones educativas no solo ~fundir el conocimiento, sino establecer una eficiente fuente de adqws1ción de nuevos aportes sobre teoría e investigación educativa, que puede transferirse a diferentes campos de la investigación aplicada.
Otras de los aspectos, que merece ser considerado como parte de
las conclusiones integradoras de este trabajo, es el hecho de que la
creación de redes es una de las manifestaciones mas objetivas de la
innovación educativa, que parte de la idea de generar y validar de ma-

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LAS REPRESENTACIONES SOCIALES y
LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
Dra. Martha B. Casarini Ratto
Doctora en Pedagogía. UNAM

e

~da v~z e~, mayor 1~ importancia acordada, en el campo de la
1nvesugac1on educativa, a los desarrollos teóricos provenientes
. . del campo de las representaciones sociales para fundamentar,
~~e1palment~, aquellos trabajos de investigación con orientación cualitativa. Estudiar los pro~esos representacionales de maestros y alum~os er:i contextos educativos formales puede proporcionar un valioso
1nstrumento_ para indagar en aquellas convicciones y creencias que alumnos y
maestros manijiestan sobre los fenómenos educativos y su participación en los mis1nos.
Por otra parte, el estudio de las representaciones se convierte en una
herra_mi_enta válida _ª la hora de definir lineas de gestión en los cuerpos
acadenuc?s, es dec1r: tomar decisiones en conjunto con los profesores
sobr~ que hacer y ~orno hacerlo, partiendo de sus pensamientos, percepciones y creenaas sobre aquellas situaciones educativas concretas
que competen a dichas academias.
De la misma manera el enfoque sobre las representaciones es valioso a la hora de estudiar el cambio educativo, pues no solo han cambiad~ las concepciones sobre dicho cambio sino las representaciones del
nusmo. Algunas de los ~terrogantes que surgen frente a estos procesos
son estas: ¿Las herrarrue~tas cognitivas, culturales y epistemológicas
que posee1:1os en la actu~dad nos permiten representar las complejas
~~festac1ones del cambio? ¿Estamos en condiciones de captar los
s1gruficados de las innovaciones?

�450

MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

En síntesis las ·herramientas conceptuales que se aplican resultan limitadas para captar las multiplicidades del cambio educativo y, en consecuencia, las mudanzas que están experimentando las escuelas, los
maestros y alumnos. Según Kemmis (1995) citado en Rodríguez ~1998)
están siendo cuestionadas las formas utilizadas para conceptualizar la
educación y todos los campos disciplinares en los que se concreta, entre estos el cambio educativo. De acuerdo con María del M. Rodríguez
(1998) los modelos de cambio, como primera herramien~ de represe~tación se hacían eco de la pretensión positivista de refleJo de la realidad c~n la intención de simplificarla a través de la selección de los elementos esenciales del cambio.
Igualmente Fullan (1993) detecta una incorporación más explíc~ta de
claves que están informando el desarrollo de otros campos de mtervención social. El autor hace referencia a la teoría del caos y al uso de
referentes más intuitivos y contextualizados para interpretar cómo los
conceptos relacionados con la innovación trabajan en la práctica.
De acuerdo a lo anterior es posible apreciar el impacto que tienen
los estudios representacionales sobre el desarrollo de la !11vestigaci?n
educativa, desde el momento que los fenómenos educaavos y soe10culturales se resisten, cada vez más, a enfoques simplificados de la realidad. Es por ello que el tema desarrollado en este artículo pretende
subrayar el valor heurístico (Abric, 2001) que tiene el mo~elo de las representaciones sociales tanto para la investigación ed~,catlva co~? para
la gestión de la práctica en el campo de la educac1~n. El_ an~s1s se
complementa con reflexiones sobre el proceso de m:est1gac1on, en
casos concretos estudiado por la autora: las representaciones de maestros y alumnos sobre sus procesos de enseñanza y aprendizaje en la
educación presencial y a distancia.

Acercanúento a la investigación educativa desde las representaciones sociales
Este documento se centra en el análisis de las representaciones sociales
y su repercusión en el ámbito de la ~vestigación. Su P~?cipal
impulsor, S. Moscocivi (1976) reconoce la dificultad de la captac1on del
concepto. Según T. Ibañez (1994) la dificultad radica en . que las
representaciones es un concepto hfürido_ en el, que co?vergen nociones ~e
tipo sociológico tales como cultura o zdeologia y noc10nes de procede:1c1a
psicológica tales como imagen opensa111iento. ~~te es un con~epto ys1cosociológico pues se sitúa en la intersecc1on de la soc10log:ia y la

451

psicología. Precisamente esta "hibridación" es lo que atrae a la hora de
adoptar algunas concepciones teóricas como ejes de la investigación
educativa.
La importancia acordada a los procesos de construcción social de la
realidad por parte de los actores, no supone que este enfoque sólo le
otorga peso a las interpretaciones de los actores como procedimiento para
captar dicha realidad. Si bien son fundamentales los significados
elaborados por el sujeto a través de su labor interpretativa, también es
necesario analizar la postura de la teoría de las representaciones sociales
cuando afirma que la realidad social impone a su vez las condiciones de
su interpretación, aunque este determinismo tenga sus grados de
relatividad.
El interés de la autora de este artículo, en esta línea de análisis, surge
porque frente a los probables cambios de los modelos educativos, de
las estrategias de enseñanza y aprendizaje, y de las condiciones
operativas y administrativas en los programa de posgrado de educación
presencial y a distancia, se considera necesario hacer un acercamiento a
los procesos representacionales de los actores, a fin de recoger sus
pensamientos, sentimientos, vivencias y juicios sobre la enseñanza y el
aprendizaje.
Al definir el término representación el Diccionario de las Ciencias de la
Educación (1995) indica que en sentido estricto significa:
Imagen de una cosa (incluyendo personas), o proceso en la conciencia
humana independiente de la presencia corpórea de lo representado,
que queda almacenado en la memoria de un individuo, a partir de una
percepción previa; en sentido amplio, construcción de la realidad en
términos concepmales. (p.1236).

Se asimila así el término representación al término pensamiento y
hace referencia a la capacidad de diferenciar y coordinar significantes
(signos, imágenes) y significados (conceptos) (p.1236). En la misma línea
de reflexión para D. Jodelet (1993) "el acto de representación es un
acto de pensamiento por medio del cual un sujeto se relaciona con un
objeto" (p.475).
Las definiciones anteriores permiten detenerse en el tópico del pensamiento, para explorar los estudios que a partir de la década de 1970 se
realizan sobre los pensamientos de profesores y alumnos y, enl~zarlos
posteriormente con las representaciones sociales. Esta línea de investigación parte del supuesto que los procesos de pensamiento de los

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MARTHA B. CASARINI RATIO

maestros influyen en sus acciones y las determinan. Es decir, existe en
los profesores un fuerte vínculo entre pensamiento y acción.
Carlos Marcelo (1987) amplia la idea anterior al afirmar:
... en primer lugar, el profesor es un sujeto reflexivo, racional, que toma decisiones, emite juicios, tiene creencias y genera rutinas propias de
su desarrollo profesional. En segundo lugar, se acepta que los pensamientos del profesor guían y orientan su conducta (p.16).

El señalamiento que Carlos Marcelo realiza sobre esa faceta del
quehacer profesional en la docencia, es perceptible en las entrevistas
con profesores, tanto a nivel presencial como a distancia, pues en gran
medida sus decisiones sobre las finalidades educativas, contenidos, estrategias
de enseñanzay estilos de comunicación con sus alumnos, antes y durante la practica docente, se basan en un sistema de creencias y posturas que reflejan una cultura de la enseñanza de los docentes.
Según Hargreaves (1994) una de las dimensiones de dichas culturas
refiere a las actitudes, creencias valores y hábitos que se comparten en
un determinado grupo de profesores o en todos en general y que operan como marcos referenciales que le dan sentido e identidad a la labor
docente, aunque cada profesor trabaje de manera solitaria. Dice el autor "podemos ver el contenido de las culturas de los profesores en lo
que estos piensan, dicen y hacen" (p.190) En síntesis, el estudio de las
culturas de la enseñanza constituyen un factor de peso a la hora de
investigar las representaciones que tienen los maestros, de la escuela, de
si mismos y de los alu.'ll11os.
Asimismo, en la reseña de un estudio sobre las ideas que los alumnos (Futuros maestros en educación primaria) tienen sobre la enseñanza, M.
Maxson y R. Sindelar (1998) hacen referencia al interés creciente de los
investigadores por explorar cómo los profesores conceptualizan el proceso. Expresan los autores: "esta investigación examina las teorías implícitas que los maestros traen al salón de clase" (p.1 O). Por su parte, C.
Clark y P. Peterson (1986), citados en M. Maxson y R. Sindeler (1998),
sostienen que los procesos cognoscitivos de un maestro y otras conductas son guiadas por y tienen sentido en relación al sistema de creencias, valores y principios sostenidos personalmente que orientan el acto
de enseñanza. En dicho artículo el interés por tal tipo de investigación
se fundamenta en que un entendimiento de los sistemas de creencias,
de la cognición y de los procesos mentales de los estudiantes de la carrera de maestros permitirá obtener un panorama más claro sobre las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

453

formas o caminos que los estudiantes interiorizan y respecto a la práctica que realizan de lo que aprenden.
·
. , Con rel~ción al pensamiento de los alumnos, esta linea de investigac10n"estudia los ~fectos de la e~señanza, según M. Witrock, (1997) sobre las percepciones, expectauvas, procesos de atención motivaciones, ª?1buci~nes causales, recuerdos, producciones, co~prensiones,
creencias, actitudes, estrategias y procesos metacognitivos de los alumn?~, que intervienen en el rendimiento" (M. Witrock, p.541). Finaliza
diciendo el autor que el estudio de los procesos de pensamiento de los
alumnos proporciona una guía para entender tanto los efectos de la
enseñanza sobre el aprendizaje y el desarrollo de las teorías de la enseñanza, como sobre los procesos de planeación de la misma.
El estudio de las representaciones, que manifiestan maestros y
~umnos respec~o a sus procesos de enseñanza y aptendizaje permite
~dagar, co~el~t1vamente, cómo perciben los alumnos adultos sus propios aprendizaies, paralelos a aquellos en los que la influencia del docente puede ser decisiva. Wittrock, reconoce que los alumnos pueden
desarrollar un proceso cognitivo en sus aprendizajes diferente al que
apuntan los maestros en sus programas y en sus clases; es decir, los
alui:nnos pueden seguir otros caminos distintos a los que sus profesores
tenian en mente al planear o al desarrollar sus programas. Lo anterior
es perceptible en uno de los alumnos adultos entrevistados, por la autora, cuando afirma:
~e aprendido a diferenciar que los resultados de mi aprendizaje no son
iguales a los resultados de una calificación. Lo que yo estoy aprendiendo no es i:iecesariamente lo que tengo que entregar al maestro para que
me ponga una buena calificación. Son cosas diferentes.

Algunas investigaciones citadas por Wittrock (Osborne, 1981; Osborne y. Wittrock, 1983), muestran que el aprendizaje de una nueva
perspecttva o modelo supone el re-aprendizaje o adaptación de una
concep~ión previ~mente ~prendida. No es fácil que ésta se modifique,
p_ues existe una disonancia entre las creencias sobre ciertos principios
científicos de los niños y la realidad, lo cual pone de manifiesto la dificultad de enseñar nuevos modelos. Se puede vislumbrar, de esta manera, el peso de las creencias dentro de los procesos de aprendizajes nuevos, en donde las preconcepciones son quizás más fuertes de lo que se
puede suponer.

�454

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Según J. Porter (1998), "la teoría de las representaciones sociales de
Serge Moscovici es un sofisticado enfoque construccionista que se
centra en el rol psicológico de las representaciones compartidas del
mundo" (p.266). Por otra parte, R. Alvarado (comp. P. Ducoing y M.
Landesmann, 1993) explica que el concepto de representación incorporado por uno de los fundadores de la sociología moderna, E. D~rkheim, circula por distintos campos del conocimiento humano y social,
y que si bien ese tránsito proporcionó un lugar a cierto relativismo interpretativo del término, este proceso también permitió enriquecer y
ampliar el concepto. Dice R. Alvarado (1993):
... en su errancia transdisciplinaria, esta noción ha rebasado las fronteras convencionales de la historia y la psicología social y se ha diseminado ampliamente en los estudios de comunicación y procesos culturales, en las ciencias de la educación y la etnología, para reencontrarse al
fin de cuentas con sus matrices sociológicas. (p.74).

En una entrevista sostenida con J. Ardoino (comp. P. Ducoing, y
M. Landesmann, 1993) Moscovici argumenta sobre este asunto diciendo que el tema de la representación tiene cada vez más importancia
porque en el fenómeno educativo hay un proceso de distanciación que
hace posible el lenguaje, es decir, la separación entre el adentro y el
afuera; interno y externo; entre el sujeto y el yo; entre el objeto, el individuo y el grupo. Durante la entrevista el autor se pregunta "¿cóm?
interviene la representación de nuestra cotidianeidad en nuestras decisiones?, ¿cómo pesa en nuestras decisiones?" (p.81). Manifiesta que la
emergencia del yo depende por entero de las representaciones que los
niños y los alumnos se hacen de las relaciones con el profesor, con l?~
condiscípulos o con la misma institución escolar. Afirma Moscov1e1
(1993) que "todo esto se encuentra en relación con lo que se ha llamado las f!larcas socialel' (p.81).
Las representaciones sociales suponen un conjunto de sigrúficados
que se constituyen en referentes para interpretar lo cotidiano y hasta lo
no previsto. Por eso Moscovici (1993) sostiene "que una ~epresentación social se define como la elaboración de un objeto social por una
comunidad" (p.817). Sin embargo, las representaciones sociales van
mas allá de las opiniones, imágenes o actitudes; en palabras de Moscovid (citado por R. Farr, 1993), se trata de "sistemas cognitivos que
poseen una lógica y un lenguaje particular de 'teorías', 'ciencias' sui generis, destinados a descubrir la realidad y ordenarla" (p 496). Según este
autor, en esos sistemas participan distintos conjuntos de personas; por
ello se les concibe como representaciones colectivas, opuestas a las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

455

representaciones individuales, que caerían dentro del ámbito de lo psicológico. Sin embargo es necesario precisar que no son tan globales
como los mitos y las religiones, pero sí son más sociales que las representaciones individuales que para el autor resultan manifestaciones
puramente cogrútivas.
Por representaciones sociales se entiende, según F. Elejabarrieta
(1994), "una forma particular de conocimiento que tiene una génesis y
una expresión social y una función práctica en la inducción de los
comportamientos y las prácticas" (p.261). Por otra parte D. Jodelet
concibe la representación social como un modo de interpretar y pensar
la realidad cotidiana, y la llama "una forma de conocimiento social"
(p.473). Esta manera de conocer la realidad se acompaña con una actividad mental que las personas ponen en juego, individual o en grupo, a
fin de intervenir activamente en las distintas "situaciones, acontecimientos, objetos y comunicaciones que les conciernen" (p.473).
De acuerdo a lo anterior, dicha forma de conocimiento social siempre se hace presente a través de sus múltiples manifestaciones: en los
escenarios y lugares concretos en los cuales los sujetos interaccionan
entre sí, a través de los esquemas culturales mediante los que se comunican con los otros, también a través de los valores como de las creencias ideológicas, vinculadas a los segmentos sociales, en los cuales han
vivido y viven l9s individuos. Estas maneras de aprehender la realidad
constituyen el conocimiento espontáneo o ingenuo, es decir el conocimiento del sentido com!Ín: un saber forjado por medio de nuestras experiencias personales, pero también adquirido a través del cúmulo de
informaciones, de estilos de pensar y sentir, etcétera, que por una parte
recibimos y por la otra trasmitimos utilizando una infinidad de canales;
tales como la familia, la escuela, la tradición y la comunicación social.
Es por lo anterior que Jodelet considera la representación como una
forma de conocif!liento social, pues el proceso descrito alude a un conocimiento socialmente elaborado y compartido en el que las personas
participan como agentes activos. En suma, la noción de representación
social se sitúa en la intersección entre lo psicológico y lo social. Y es
por ello que, según J. Abric (2001 ), las representaciones siempre implicarán un doble enfoque, pues al calificarlo de sociocognitivo habrá que
tomar en cuenta ambos componentes. Existe un componente cogrútivo, porque la representación implica un sujeto activo; S. Moscovici
(citado por J. Abric, p.13) se refiere a la "textura psicológica" de la representación. Y existe un componente social porque el desarrollo prác-

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MARTHA

8. CASARINI RATIO

rico de los procesos cognitivos está determinado por los factores s?~~ales que sirven de contexto tanto a la elaboración como a la transnus1on
de una representación.
La coexistencia de la lógica cognitiva y la lógica social explica por
qué en una representación conviven aspectos racionales e irracionales.
Abric sostiene que estas contradicciones sólo son aparentes, pues suponen que una representación es algo estructurado y _coher~nte; según
el autor, hay que lograr descubrir las reglas del func10nanuento de la
representación, que precisamente se encuentran en la intersección del
componente cognitivo y del componente social.
Es preciso no confundir la construcción social concebida c?mo un~
representación, con cualquier proceso cultural en un ~P?, social. Aqw
será importante no olvidar los procesos de comurucac1on dent~o de
sociedades, en las que se acuerda y se disiente, en donde hay comentes
contradictorias y heterogéneas de relaciones e intercambios. Así s~
elabora y/o reelabora el conocimiento de sentido común, que casi
siempre emerge por necesidades prácticas.
Un comentario de W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994) es relevante
para aquellas investigaciones centradas en las representaciones-. ''.~n fe~ómeno desconocido hasta el momento, y por lo tanto no farruliar, s1 es
suficientemente relevante inicia un proceso de comunicación colectiva
supuestamente para hacerlo inteligible y manejable" (p.817). Al analizar
la génesis social de una representación se detecta un fenómeno desconocido o una situación conflictiva, que afecta la práctica grupal y que
puede llegar a originar un conflicto entre los grupos debido a las diferencias de representación con relación a ese fenómeno.
Se favorece de este modo "el desarrollo de un proceso de comunicación pública y colectiva que tendrá como fin adaptar simbólic~ Y
prácticamente el grupo a los cambios" (p.821), según los ~~tores citados. Es así como la resultante del proceso será la elaborac1on o reelaboración de una representación, que podrá llevar a una nueva representación, común para la mayoría de los miembros del grupo y que supone
una identidad social común. Cabe aquí la reflexión de Hargreaves sobre
las culturas de la enseñanza que estructuran las representaciones Y al
mismo tiempo son estructuradas por ellas. La investigación educativa
permite historiar esas culturas, y registrar_ tanto la continuidad c_omo el
cambio en las representaciones de sus nuembros sobre la ensenanza y
el aprendizaje

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

457

Las ideas presentadas son significativas en la investigación realizada
por la autora de este artículo con relación a las .representaciones de
maestros y alumnos que participan en procesos de enseñanza/ aprendizaje a distancia; cómo estas generaciones de maestros y
alumnos de posgrado piensan sus aprendizajes y enseñanzas y cómo,
según ellos, esos pensamientos se reflejan en su accionar como maestros y alumnos.
El caso estudiado por la autora es interesante para registrar la conformación y consolidación de una representación por las características
que presentan alumnos y maestros, también porque en esas características se advierten las dificultades existentes. Por ejemplo, es sugerente
observar cómo interaccionan la dimensión "novato" y la dimensión
"experto" en un mismo sujeto, pues una cantidad apreciable de los
alumnos estudiados cuenta con varios años de experiencia docente, es
decir, posee representaciones consolidadas sobre el aprender y el enseñar, pero al mismo tiempo son novatos en el dominio de la tecnología
y en consecuencia evidencian diversas actitudes de adopción y rechazo.
En este caso hay que preguntarse si los procesos de enseñanzaaprendizaje en línea en programas educativos a distancia conducen a
una reelaboración de las representaciones sobre la enseñanza por los profesores, de modo tal que se establezca y consolide una nueva representación sobre la enseñanza que previamente no se tenía. En el caso de
los docentes presénciales el estudio de la representaciones requiere de
análisis más puntuales dado el peso que tienen las concepciones de la
enseñanza, basadas en la transmisión oral y que constituyen una ancestral dentro de los sistemas educativos a nivel superior.
Al analizar e interpretar lo que externan los profesores, es posible
registrar cómo se manifiestan las características más importantes de las
representaciones sociales que se refieren a:
a) sistemas de pensamiento que permiten vincular el mundo interno
del sujeto con el externo (los otros, el mundo, la realidad);
b) procesos que posibilitan que las personas interpreten la realidad
haciendo uso de un conjunto de significados;
c) procesos cognitivos que dan dirección afectiva, normativa y práctica, a la comunicación con los otros próximos y distantes, según
F. Elejabarrieta (1994) y,
d) por último, facilitan una simbolización de los objetos, cosas, personas, etcétera, lo que hace posible la comunicación en los grupos sociales. Se puede inferir de este listado de características el

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MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

peso de las representaciones sociales en la conformación de las
identidades individuales y colectivas.
De acuerdo a las reflexiones anteriores es importante subrayar el valor heuristico que tiene el modelo de las representaciones sociales. Según
J. Abric (2001) dicho valor se infiere analizando las funciones más importantes de las representaciones:

Funciones de saber, que permiten entender y explicar la realidad conformando el marco referencial común.

Funciones identitarias que posibilitan desarrollar una identidad social y
personal aceptable y coherente con el sistema de valores del grupo al
que pertenece.
F1mciones de orientación, pues las representaciones constituyen una guía
para la acción. Se produce una definición previa de las situaciones y
también una anticipación de lo que puede suceder, que opera como un
determinador de la práctica del sujeto.

Funciones justificadoras que permiten avalar las conductas en determinadas situaciones de modo de justificarlas a posteriori de la acción. En
síntesis el valor heurístico de la representación se debe a que "es informativo y explicativo de la naturaleza de los lazos sociales" (p.14).
Señala Abric que se debe tomar en cuenta el papel fundamental de
las representaciones "en la comprensión de los determinantes de los
comportamientos y de las prácticas sociales" (p.18). Existe un vínculo
de mutua determinación entre las representaciones y las prácticas sociales. El mayor o menor peso de unas sobre las otras depende de la naturaleza de la situación, pues en el análisis de una circunstancia se encuentran factores definitorios como son el grado de autonomía del
individuo en dicha situación, es decir las relaciones de mayor o menor
presión con r~lación al poder y las obligaciones que tiene que asumir y,
por otra parte, la presencia en esa circunstancia de aspectos fuertemente afectivos incorporados a la memoria colectiva. En estos dos casos el
peso de las representaciones es definitorio con relación a las prácticas.
Pero cuando "las obligaciones de la situación", según el autor, se
tornan intensas, las prácticas que se derivan de dichas presiones pueden
ocasionar cambios completos de las representaciones. Frente a este
problema los actores pueden considerar que el cambio es irreversible o
es reversible. En este último caso los cambios son provisorios pues el
núcleo central de la representación permanece y las transformaciones

459

son periféricas. Estos planteamientos ayudan a evitar la rigidización a la
hora de analizar el vínculo entre las representaciones sociales y las prácticas, pero al mismo tiempo provocan interrogantes con relación a los
posibles cambios representacionales en los sujetos. Ejemplos de estos
análisis lo constituyen aquellas reformas a las que se le puede aplicar la
metáfora del huracán: se percibe el lllovimiento en la supetficie pero hqy estabilidad en las zonas profundas (Cuban, 1993, citado por Rodríguez 2000)
En una introducción al concepto de las representaciones, L. Gatti
(1978) afirma que:
... un proyecto de investigación, sobre la educación rural, cualesquiera
fueren su objetivos, no puede dejar de lado un aspecto crucial de la
realidad social cual es el sistema de representaciones que los individuos
y los grupos sociales tienen y sobre los cuales formulan sus expectativas y adquieren significado sus prácticas sociales. (p.68).

Gatti hace alusión a dos dominios u órdenes del pensanúento: por
una parte los códigos de una cultura que deternúnan lenguaje, percepción, valores, técnicas y que fijan los órdenes empíricos dentro de los
cuales se moverá y se reconocerá; por el otro lado están las explicaciones científicas y filosóficas que a través de sus teorías explicarán en qué
consiste ese orden y cuáles son las diferencias con otros órdenes.
Según el autor, entre estos dos sistemas de pensamiento se debaten
los individuos y los grupos, tratando de tomar distancia del orden empírico que les dicta sus códigos primarios, es decir, buscando una explicación a ese orden reflejado en las teorías científicas y filosóficas. A
partir de estas reflexiones este autor sostiene (siguiendo a Durkheim,
Mauss y Levi-Strauss) que los sistemas de representaciones "están
compuestos de categorías" (p.69); estas categorías permiten clasificar
las cosas, estableciendo jerarquías, oposiciones y semejanzas entre ellas.
Así, las representaciones que los agentes sociales establecen con relación a una realidad en la que se desenvuelven, manifiestan formas
orientadas y sistematizadas. De allí que las representaciones sociales
son para Gatti elementos constituyentes de la "teoría social" (p.81) que
lo sujetos involucrados formulan.

J. Bruner (1988) afirma que cada modo de representar el mundo lleva en sí una regla sobre lo que es "aceptable" como información: la
experiencia, por así decirlo, no es "independiente de la teoría" (p.121 ).
Según el autor, hay una experiencia de las madres cuando les acercan
sus bebés después del parto, que puede ser ilustrativa. Le dice la madre
al bebé: "¿por qué frunces el ceño?, ¿estás trata~do de decirme que el

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MARTHA

B. CASARINI RATIO

mundo es un poquito sorprendente?" (p.120). De acuerdo con Bruner
las madres dirán que en realidad no creen que el bebé las comprenda.
Pero siguen hablando de esa manera a pesar de lo que dicen. Las madres otorgan un significado a lo que sus bebés están haciendo y responden en consecuencia. Con el tiempo las madres "corno hemos visto, crean formatos de interacción, pequeños mundos construidos conjuntamente en los que interactúan de acuerdo con las realidades sociales que han creado en sus intercambios" (p.120).
Ligado a lo anterior existen otros aspectos sobre la teoría de las representaciones sociales. Según W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994)
dicha teoría se ocupa de un tipo específico de conocimiento que juega
un papel importante respecto a cómo la gente piensa y organiza su vida
cotidiana. Aquí se penetra en el tema del conocimiento, es decir del
conocimiento en sentido amplio (contenidos cognitivos, afectivos y
simbólicos) y de su impacto, tanto en la vida personal como en la vida
colectiva de los grupos y sectores sociales. Ahora bien, las características del conocimiento cotidiano son: a) tiene una génesis social; b) es
compartido y distribuido socialmente dentro de los grupos sociales; c)
hay una referencia a los procesos y a los productos.
Con respecto a ésta última característica los procesos aluden a la sociogénesis, es decir a la creación de un conocimiento colectivo, a través
del discurso y la comunicación; en tanto que el término productos alude a
la resultante de dichos procesos, al conocimiento colectivamente distribuido e individualmente accesible.
Lo anterior significa que en estos procesos de representación siempre hay una parte de construcción y otra de reconstrucción. En la investigación antes mencionada es posible registrar los procesos y productos
de las representaciones a través del sistema de interacción entre maestros y alumnos y entre alumnos, en el uso de códigos pedagógicostécnológicos y otros vocabularios que forman parte de la comunicación
coloquial cotidiana en el ambiente de trabajo.
Según I. Pozo (1999), al aprender nuestra cultura por procesos de
socialización se adquieren unas representaciones sociales que permiten
predecir, controlar y sobre todo, interpretar la realidad de una manera
acorde con las personas que nos rodean. Estas representaciones que
tienen un origen colectivo y que son asimiladas luego de manera individual por cada aprendiz, abarcan los más variados ámbitos del conocimiento social; todos aquellos en los que "las personas necesitamos
compartir mapas comunes para no tropezarse demasiado en nuestras in-

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

461

teracciones dentro de un mismo 'territorio' social" (p.255). Al asimilar
una cultura no sólo vivimos dentro de ella sino que" acabamos siendo esa
cultur~ (J. I. Pozo, 1999, J. Bruner, 1998). Esto significa que las representaciones sociales no se limitan a reproducir o reflejar esa realidad,
sino que construyen o elaboran realidades propias compartidas por
quienes viven en ellas (f. lbañez, 1999).
Es oportuna la expresión de K Pope (1988), citado en J. l. Pozo
(1999) para quien las representaciones sociales son "anteojos constructivistas" a través de los cuales se percibe y aprehende la realidad. Por
ser construcciones culturales serán asimiladas individualmente por cada
uno a fin de poder convertirse en parte de un grupo social. Para el autor "hay un doble proceso de construcción: la reelaboración social de
esos anteojos, lo que es motivo de interés para los psicólogos sociales,
y los procesos mediante los que cada aprendiz se pone individualmente
esos anteojos" (p.255).
Los análisis anteriores se completan con la reflexión de A. Giddens
(1984, 1997) cuando sostiene que las estructuras sociales son estructurantes de los agentes humanos, pero al mismo tiempo son estructuradas por ellos, o como afirma T. Ibañez (1999):
Las estructuras sociales tan solo existen a través de su continua producción por pane de los individuos a través de las prácticas que desarrollan y de los significados que construyen, pero también es obvio
que los individuos sólo existen a través de su participación en unas estructuras sociales (p.306).

Lo anterior significa que las estructuras sociales son estructurantes y
estructuradas. En la misma dirección se orienta P. Bourdieu (1999)
cuando afirma que no hay experiencias de la posición ocupada en el
macrocosmos social que no esté determinada o, al menos no sea modificada, por el efecto directamente experimentado de las interacciones
sociales "dentro de esos microcosmos sociales: oficina, taller, pequeña
empresa, vecindario y también familia extensa" (p.10).
Trasladada al terreno escolar, según C. Coll y M. Miras (1999) la representación que el profesor tiene de los alumnos, lo que piensa y espera de ellos, las intenciones y capacidades que le atribuye, no sólo
constituyen un filtro que le lleva a interpretar de una y otra forma lo
que hacen, a valorar de uno u otro modo los aprendizajes que realizan,
etcétera, "sino que incluso puede llegar a modificar el comportamiento
real de los alumnos en la dirección de las expectativas asociadas con
dicha representación" (p.298).

�462

En los estudios realizados por la autora es posible percibir, a través
de las entrevistas a maestros y alumnos, que el tipo de valoraciones que
ambos actores atribuyen a ciertas modalidades de aprendizaje y de trabajo en el desarrollo de programas curriculares presénciales y a distancia, influye de manera decisiva en las actitudes de aceptación y rechazo
hacia ciertos enfoques educativos y en los cambios que se han producido y que se están produciendo en ellos.
Asimismo, puesto que los sectores protagónicos del estudio están
conformados por un alumnado de jóvenes adultos y adultos, es posible
indagar hasta qué punto las representaciones que los alumnos tienen de
la enseñanza y de los maestros condicionan, en parte, su interpretación
y aceptación de todo cuanto hacen y dicen sus profesores.
Por otra parte, las representaciones de los alumnos pueden llegar a
modificar el comportamiento del profesor en la dirección de las expectativas asociadas con dicha representación. Habrá que analizar al mismo tiempo el contexto institucional en el que se desarrolla este juego
de representaciones mutuas, entre alumnos, entre maestros, entre
alumnos y maestros, asumiendo que el contexto no ejerce un rol pasivo
en las representaciones de los actores, ni tampoco lo hacen los actores
con relación al contexto institucional.

..

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Una reflexión final, de acuerdo con Tedesco (2003) la Escuela vive
actualmente una de sus mayores crisis, por su incapacidad relativa de
asumir los cambios culturales, por la pérdida de su imagen de "ascensor social", por la aparente irrelevancia de los conocimientos que imparte y por su separación de los problemas del contexto.
La crisis de la escuela y la crisis social están esencialmente vinculadas. Aclara el autor que esto se debe no sólo porque, como se ha dicho,
la escuela es condición de la vida social, sino porque ella es afectada
por las crisis sociales y porque debe transformarse para enfrentar las
demandas sociales que se le hacen. Según Tedesco el conjunto de cambios económicos, políticos, sociales y culturales responde a diversos
factores, entre los cuales se destaca el papel cada vez más relevante de
conocimiento. Desde esta perspectiva enseñar a pensar bien, a pensar
mejor, ha estado asociado generalmente a la idea de formar un ser más
"humano". Para el autor el supuesto básico de este enfoque es que las
personas capaces de comprender la complejidad actuarían de manera
más responsable y consciente. Estas ideas son entrañables a las posturas de "cambio social".

463

Los párrafos anteriores permiten, de una manera esperanzada, sostener que la investigación educativa, desde la perspectiva de las representaciones sociales, permite adentrarse en el estudio de la complejidad
humana e institucional dentro del campo escolar y contribuye, de esta
manera, a un análisis más profundo de la realidad educativa actual a
nivel superior, al esqúivar esquemas simplistas respecto a las convicciones de maestros y alumnos y admitir, en consecuencia, que sólo
aceptando dicha complejidad se podrá cambiar..
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La investigación de la enseñanza. Tomo III. Ed Paidós, MEC, Barcelona.

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n la ciudad de Guadalupe, Nuevo León, que actualmente forma parte de la zona metropolitana de Monterrey, se encuentra
en la plaza principal, un Santuario en honor a la Virgen de
Guadalupe, anexo al cual está el templo en que se venera la imagen del
Señor de la Expiración, que es una representación del Cristo crucificado, precisamente en el momento en que expira, en que entrega su espíritu. El Señor de la Expiración es el santo patrono de Guadalupe, N. L.
y su historia está directamente vinculada con la de la fundación de ésta
ciudad y municipio, ya que comienzan en el mismo año de 1715. Su
nuevo Santuario se encuentra en construcción.
La devoción al Señor de la Expiración se ha mantenido a lo largo de
casi tres siglos -291 años- y cuenta con una gran cantidad de adeptos.
Esta devoción tiene una gran fuerza local, arraigada en el municipio,
sin embargo cuenta con fieles y reconocimiento de otras municipalidades. La peregrinación anual en honor del Señor de la Expiración, constituye una de las celebraciones religiosas más importantes del municipio
de Guadalupe y en general del estado de Nuevo .León; no obstante
llevar el nombre de Guadalupe, en este municipio el culto principal lo
constituye el del Señor de la Expiración, probablemente debido a que
en Monterrey existe otro Santuario: la Basílica, _bajo la advocación gua-

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dalupana, y por la propia fuerza que representa la imagen del cristo
para la comunidad.
Las reflexiones que ahora se presentan, son los primeros avances de
una investigación en torno a las expresiones de la religiosidad pop~~r
en el noreste de México, en este caso concreto, acerca de la devoc1on
que se erige en torno al Señor de la Expiración. En el prese?te texto se
manejarán dos niveles de análisis, el etnográfico que descnbe la peregrinación, así como los elementos, for~a~ y car~cte_risticas del c~t~,
con la finalidad de que nos permita descnbir las pnnc1pales caractenstlcas de la devoción y de la imagen en una perspectiva fenomenológica y
el nivel interpretativo con apoyo teórico-metodológico de _divers~s
disciplinas que enriquezcan la interpretación de este hecho social particular.
Comenzaré por señalar brevemente algunos datos históricos que
nos permitan traer a la memoria el origen de Ciudad Guadalupe y el de
la imagen que motiva su devoción principal, la cual está cobijada por el
culto a la Virgen de Guadalupe. Si bien consta en documentos que la
imagen se encuentra en Guadalupe desde los primeros meses del año
de 1715, se desconocen los datos precisos y se da paso a la leyenda.

Antecedentes
Durante la época de la colonia, el virrey Luis de Velasco negoció c~n la ~epública de Tiaxcala que 400 familias poblaran el norte de nuestro pa.1s._As,1, como conquistadores, cuatro grupos de tlaxcaltecas, uno de cada senon?, se
unió a los españoles en la colonización del septentrión novohispano, alianza
que estuvo vigente hasta el fin del virreinato. Se dice por ejempl~,, que '1:on

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hijos Diego y Juan, éste último que fundó la Hacienda de la Santa Cruz,
la cual vendió en 1658 al capitán Nicolás Ochoa de Elejalde.
Posteriores motivos políticos como la secularización de los curatos
no fueron bien acogidos y propiciaron junto con los abusos de los encomenderos, el despoblamiento o desamparo de las misiones en el año
de 1712. (Cavazos, G., I.: 1976) En 1714 el licenciado Barbadillo y Vitoria, enviado del Virrey, expropió las tierras de la Hacienda de la Santa
Cruz y mediante conciliación hizo retornar a los indios que se habían
remontado a la Sierra de Tamaulipas y fundó en febrero de 1715 la
Misión y Pueblo de Guadalupe al oriente de Monterrey, cuya actividad
principal era la agrícola. Algunas familias tlaxcaltecas sirvieron de "madrineras" ya que enseñaban a aquellas pertenecientes a otras naciones,
la vida civil. (Cavazos, G. I.: 1973)
En 1756 los tlaxcaltecas fueron congregados en esta misión, por lo
que se constituye como Misión y Pueblo de la Nueva Tiaxcala de
Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasitas, promovida en 1825 al
rango de Villa y en 1971 a la categoría de Ciudad. Guadalupe se encuentra localizada al oriente de Monterrey, en las faldas del Cerro de la
Silla, icono nacional e internacional del estado de Nuevo León. Actualmente el Municipio y Ciudad de Guadalupe está integrado totalmente al área metropolitana y forma parte de la gran mancha urbana
que constituye la capital de Nuevo León y según el censo del año 2000,
cuenta con 670 162 habitantes, la mayoría de los cuales son de clase
baja y media baja dedicados actualmente a la industria y el comercio.
(Enciclopedia de los Municipios de México. Nuevo León. Guadalupe)

Antonio Ji111énez, tlaxcalteca principal recibió mercedes en aquella reg¡,ony g~zo de
privilegios casi iguales a los españoles." (Cavazos, G., l.: 1~76! Esta ~anza

La leyenda del Señor de la Expiración de Guadalupe, N. L.

no se limitó al ámbito militar, sino que generó un mest12a¡e y un smcretismo cultural muy importantes, resaltando la apropiación de la fe católica por los tla,'(.caltecas.

En lo relativo al ámbito religioso, muchas de las devociones populares
más arraigadas en Monterrey y en el estado, en general, se deben a los
claxcaltecas, entre las cuales resalta por ser una de las más importantes,
la del Señor de la Expiración, que se venera en Ciudad Guadalupe, N.
L., desde el año de su fundación, según consta en documentos (Cavazos, G. L: 1973). Podemos considerar que la del Señor de la Expiración, es una imagen "aparecida" debido a las circunstancias a las cuales
se atribuye su llegada al lugar en que hoy se honra.

El 20 de septiembre de 1596, el Capitán Diego de Montemayor,
funda la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey: En
1611 una inundación obligó al traslado de la ciud~d y con ello, la me~tabilidad que había amenazado constantemente a los fundadores continuó. Fue hasta el 24 de agosto de 1626 que Martín de Zavala entró y
fundó de nuevo, Monterrey. En el año de 1627 las tierras al oriente de
Monterrey fueron cedidas en merced a don Martín de Salís y a sus

La leyenda cuenta que la imagen llegó a .la pequeña capilla que existía en la Hacienda de la Santa Cruz, -nombre que llevaba en esa época,
Ciudad Guadalupe, N. L.-, y que al escuchar el tañer de la campana de
la capilla, los indios y los frailes salieron para ver qué sucedía y queda-

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ron maravillados al observar un asno que cargaba sobre su lomo una
gran caja de madera; que hacía sonar él mismo, la campana, morcliendo la cuerda según algunas versiones o al mover el cuello al que estaba
atada, según otras. Al acercarse y percatarse de que ninguna persona
acompañaba al animal con la carga se deciclieron con bastante te:mor a
bajar la caja e introducirla a la capilla. Una vez abierta observaron la
imagen que portaba: el Cristo crucificado, que aún hoy en día se sigue
venerando.

al costado no se ve exageradamente marcada y deja estilar un hilo de
púrpura. Los pies son perfectos. Uno sobre el otro inútilmente intentan liberarse del garfio que los sujeta. El Cristo no es blanco. Tiene la
tez ~o_rena, como la de los indios que fundaron el pueblo. Un raro
baauz mopacable, le da un brillo de sudor o de fatiga. (Cavazos G. l.:
1973 p. 66)
' '

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La imagen
Con la intención de que los lectores cuenten con los detalles suficientes
acerca del Señor de la Expiración, que les permitan aproximarse a su
comprensión, tomaré en este apartado, fundamentalmente, la precisa
descripción de la imagen que realizó quien fuera el cronista de Guadalupe, durante muchos años, el importante historiador Israel Cavazos
Garza.
Aporta el cronista datos relativos a que el inventario de 1756 la describe como una imagen de "talle" de "vara y meclia", aunque esas meelidas son sólo las del Cristo que mide en realidad vara y meclia, es decir
un metro treinta y tres centímetros. La cruz mide dos metros clieciséis
centímetros. Las cantoneras de la cruz, son de plata. La del extremo
posterior tiene repujado el INRJ. La corona del Cristo es también de
plata bellamente trabajada, y con sus tres "potencias" en forma de hoja.
Continua Cavazos, inclicando la probabilidad de que se trate de una
escultura de las llamadas de "caña" que fue un procedimiento indígena
frecuentemente usado en el siglo XVI, por meclio del cual se elaboraba
una pasta de maíz con "alma" de cañas de la misma planta.
Anatómicamente es perfecta. La cabeza inclinada hacia la derecha. Los
ojos vueltos hacia el cielo, implorando misericordia para el mortal, son
impresionantes, los vela una tela grisácea que denota el instante de la
muerte. La nariz es afilada. El entrecejo ligeramente fruncido, en rictus
de dolor. Pelo, bigote y barba negros. Esta última partida en dos, sólo
en su extremo. La expresión del semblante refleja con propiedad la
agonía o la expiración, e irradia una ternura infuúta. Su expresión es de
amor y de perdón. Pestañas, uñas y dientes parecen ser naturales. Los
brazos tensos con las manos semiabiertas, que los clavos no permiten
cerrar. (Cavazos, G., l.: 1973 p. 65)

Continua el cronista con la descripción.
Las proporciones del dorso son admirables. Las costillas se adivinan;
dijérase que se palpan. El vientre contraído por la crucifi.xión. La llaga

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~or su parte, afirma el cronista, al igual gue el investigador Rivas
Paruagua, que la pintura y aú? la pasta de esta imagen contienen algún
veneno que a la fecha ha evitado su apolillamiento, lo mismo sucede
con 1~ cruz, ~ pesar de estar expuestas al polvo y al aire durante casi
tres s!g!os. (Rivas P., E.,: 1994, p. 41.) Se refiere que esta es una imagen liviana, que puede ser movida con facilidad. Asimismo se puede
observar que en los dos hombros ha sufrido leves restauraciones.
Datos in_t~resantes atribuibles a la piedad popular afirman que a pes~r de ser liviana y poder ser conducida por cuatro hombres, en ocas10nes se requieren de ocho a cliez, quienes experimentan clificultades
para portarla, ello sucede cuando la imagen "se hace pesada" cuando
"no quiere salir'', como en el caso de los intentos por trashidarla al
nuevo ~a~tuario, alejado del sitio original en el que apareció en el burro. As1111Jsmo se afirma gue a la imagen se le ha visto sudar, ya que en
el rostro y en el pecho pueden observarse algunas gotas.

El culto
La imagen es venerada en el templo que se construyó en el lugar en gue
se encontraba la capilla de la Hacienda de la Santa Cruz, que fue el sitio
al que lleg?. En ~ños recientes se ha construido un templo contiguo de
mayores dimensiones en el que el altar principal está declicado a la Virgen de Guadalupe y en el que se encuentra una réplica de la imagen del
Señor de la Expiración. Ante la imagen original, en su templo, acuden
los fieles a solicitar toda clase de favores y bencliciones y eventualmente
en bodas, bautizos y celebraciones de XV años, así como en momentos
de enfermedad y problemas económicos y morales. A cambio de los
dones solicitados, la imagen recibe los llamados "milagritos" que son
representaciones en oro o en plata de brazos, piernas, cabezas y cuerpos, en general, -algunos de los cuáles se colocan en·su cendal- también se le brindan ofrendas florales y velas, así como contribu~iones
económicas para el templo y para su cuidado y mantenimiento.

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La peregrinación
Una de las celebraciones más importantes que se realizan en honor al
Señor de la Expiración es la fiesta anual, que se inicia con un novenario
y se acompaña de otras actividades como conferencias y fie~tas ~opulares. Al término de su novenario, la imagen es sacada de la iglesia y llevada en procesión, fecha que en la actualidad es el segundo domingo
del mes de agosto, fiesta que reúne a gran cantidad de devotos. Para el
año de 1973 Israel Cavazos, calculaba que más de 1O 000 personas se
reunían para tal fin. Actualmente se sigue llevando a cabo dicha peregrinación, aunque la afluencia de pere~os ha disminuido, quizá debí:
do a que la ciudad se ha extendido considerablemente y su centro esta
ahora bastante retirado de una gran cantidad de colonias en las que
residen recientemente los ciudadanos guadalupenses, en las cuales se
han erigido nuevos centros de culto, perdiéndose el contacto con el
centro del municipio y con esta parroquia, lo que puede ser una causa
del debilitamiento -aparente-, de esta devoción popular.

..

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración se realiza por
diversos motivos entre los cuales resaltan los agradecimientos, la bendición de los enfermos, las mandas y las rogativas, éstas, primordialmente para solicitar la lluvia, ya que entre los carismas que se atribu!en
al Señor de la Expiración, quizá el principaL encontramos el de realizar
el milagro de la lluvia, de tal manera que se le conoce también como el
Señor de la Lluvia. Esta relación con el don de la lluvia se encuentra
presente en otros Cristos de la Exp~ac~ón, com~ el que se_venera en el
altar mayor de la Iglesia de San Nicolas de Ban en Espana en donde
también recibe la denominación del Señor de las Aguas. He aquí un
testimonio relativo a esta imagen española de Cristo, que el historiador
ilustrado Juan Pedro Velázquez Gastelu escribió en 1758: 'Venérase e~
él (refiriéndose al altar) la milagrosa imagen de Cristo Nuestro Senor Cructficado, a que ha acudido la devoción y confianza pública de este pueblo en m~chas
ocasiones de seqnedad, obteniendo de su Origjnal copiosas lluvias por Cl!JO mo!tvo se
le denomina Santo Cristo de las Aguas... " (rvluy Ilustre,...)
Dentro de los climas secos el de Nuevo León es el más duro, ya que
la mayor parte del año predominan temperatur~s por arri~a- de los 30º
C. Al ser Nuevo León una región - por su ongen- , tradicionalmente
agrícola y ganadera, un serio problema a enfrentar ha sido ancestralmente el de la sequía, condición muy frecuente y devastadora en esta
zona geográfica, con lo que la propiciación de la lluvia es una ~ecesid~d
imprescindible para la subsistencia y su obtención es un don 1naprecia-

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ble. En este sentido, es importante resaltar que, una de las primordiales
actividades de Guadalupe en sus orígenes era también la agricultura, se
cultivaba caña, maíz y verduras.
La peregrinación se realiza anualmente y es un ejemplo de organización y solidaridad por parte de los devotos, colonos del municipio principalmente-, aspectos que resultan patentes durante su desarrollo y
que hacen referencia también a una gran cantidad de trabajo previo.
El día de la celebración de la peregrinación, en la plaza principal hay
fiesta, fuegos artificiales, comida y música, los mariachis entran al Santuario de Guadalupe a cantarle las mañanitas al Señor de la Expiración.
Para iniciar la procesión, la imagen original ha sido trasladada al templo
nuevo y se encuentra ya colocada en una peana, adornada con nardos,
crisantemos amarillos y con unas pequeñas flores de color morado y
lista para ser transportada.
La mayoría de las personas que caminan por la plaza principal de
Guadalupe se dirigen al interior de la iglesia, otras esperan afuera, en el
atrio, quieren ver salir a la imagen y reservar su lugar en el contingente.
Dentro de la iglesia los congregados miran hacia la imagen en el altar y
escuchan a los mariachis que la homenajean, cuando éstos se han ido,
ingresan los "viejos de la danza", abriendo paso a un grupo varonil de
danzantes adultos, los cuáles son encabezados por dos estandartes, uno
con una imagen de una cruz y el otro con la de la Virgen de Guadalupe, los matachines entran bailando y tocando sus sonajas y conchas,
acompañados de flautas y tambores; en la parte posterior de sus chalecos están bordados un cáliz y una ostia. Enseguida, al terminar la danza, ingresa una banda tocando las mañanitas, que motiva los aplausos
de los presentes.

Justo antes de que se inicie la procesión, el sacerdote dirige algunas
oraciones, así como palabras de reflexión acerca del significado del
peregrinar, de su simbolismo como búsqueda de Dios y expresión penitencial para quienes participan en ella y hace una analogía con la vida
cotidiana personal que implica un caminar constante, asimismo, explica
la importancia histórica de esta peregrinación del año 2004, ya que se
vuelve a observar la tradición original en que la imagen sale al frente de
la procesión y no al final como en los años más recientes se había comenzado a acostumbrar. El sacerdote anuncia el inicio de la procesión
y entre los fieles se escuchan las loas: ¡Viva el Señor de la Expiración!,
¡Viva el Señor de la Lluvia!

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La mayoría de los participantes y observadores se conocen y se reconocen, todo tipo de personas participa en la procesión, es notable la
marcha de las familias nucleares y extensas representadas por miembros de diversas edades, incluso bebes en brazos, ancianos, personas
enfermas y mujeres embarazadas, entre otros; en el transcurso algunas
personas se van incorporando mientras que otras sólo asisten al paso
de la procesión y se unen a las loas en honor a la imagen sagrada.

Afuera de la iglesia, los peregrinos preparados para iniciar la procesión, se protegen del ardiente sol de la canícula con gorras, algunos con
sombreros y también con paraguas que además les permitirán cubrirse
de la esperada lluvia; desde un punto bajo de la calle, al mirar hacia el
contingente que va vía arriba, se observa el rítmico balanceo de una
gran cantidad de paraguas y gorras. A lo largo del recorrido de la procesión, las calles, casas y los comercios están adornados con cadenas de
papel blanco, amarillo y morado, banderas que pegadas en cordeles,
atraviesan de lado a lado la calle, moños y flores de papel de china, así
como globos, todo de colores morado y amarillo. Estos adornos cumplen la función de marcar la ruta de la peregrinación y simbólicamente
localizan el espacio de lo sagrado, delimitándolo de lo profano.

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Al levantar la imagen en andas, la gente aplaude emocionada para
marcar el inicio de la procesión, esperando el paso de la milagrosa imagen a su lado para tocarle los pies si es posible. Al s~r.a la calle ~os
fieles que esperan, reciben a la imagen con sus loas tradicionales: ¡Viva
el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la Lluvia! -Para confirmación de creyentes y sorpresa de incrédulos el cielo antes soleado se
nubla y comienza a llover-, la concurrencia grita: ¡que llueva, que llueva, que llueva!, ¡Viva el padre Esparza!, quien fuera Párroco de Guadalupe durante muchos años y benefactor de la devoción. Nos sorprende
también en este momento y a lo largo de la procesión, el ímpetu del
tradicional grito cristero: ¡Viva Cristo Rey!
El primero en salir caminando de la iglesia es un charro portando
una bandera de México, éste se coloca al frente de un grupo de charros
montados que esperan formados en la calle para encabezar y abanderar
la fiesta, otro de ellos conduce una carroza con niños y mujeres, enseguida se encuentra un grupo de la policía rural, también montados _Y
vestidos con atuendo vaquero, a este grupo le siguen el carro del sorudo que va difundiendo por el altavoz una serie de cánticos y oraciones,
la camioneta con el pan de las ofrendas, también adornada con globos
con los colores simbólicos, los "viejos de la danza" encargados de
mantener el orden de la procesión y de vigilar que no haya interferencias ni amenazas a la imagen sagrada, asustando con sus máscaras y
atuendos a niños y adultos. Después de la imagen del Señor de la Expiración, danza un grupo femenil de matachines cuyo estandarte y distintivo es la Virgen de Guadalupe, a estas danzantes las sigue una réplica
de la imagen de la Virgen del Roble, -otra devoción popular local-, la
cual es portada por un grupo de mujeres jóvenes y circundada p_or otro
grupo de las mismas que conforma una "valla", a las que _l~s, sigue un
carro alegórico en donde se escenifica la leyenda de la apancion de esta
Virgen y al final la banda que no deja de interpretar melodías P??ulares. El último contingente es el de los devotos, toda la proces1on es
flanqueada por jóvenes que con una cuerda circunscriben y mantienen
la cohesión del grupo.

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El recorrido de la procesión está demarcado por espacios simbólicos importantes para la comunidad, sale del Santuario de Guadalupe,
anexo al templo antiguo donde la imagen del Cristo se venera tradicionalmente, pasa por la iglesia de la Santa Cruz, edificada en el lugar en
que una cruz de madera indicaba el sitio original de la fundación de
Guadalupe, posteriormente frente a la clínica número 4 del IMSS, después entra al lugar en el que se ha iniciado la construcción de un nuevo
templo al que se pretende trasladar a la imagen y concluye de nuevo en
el Santuario de Guadalupe. Así el espacio sagrado está delimitado por
los lugares que se consideran hitos, puntos imprescindibles en la historia del municipio y de su devoción principal, los cuales son a su vez
consagrados por la presencia divina de la imagen.
En las calles del trayecto, las imágenes religiosas pertenecientes a las
familias "anfitrionas" o a los comercios, son expuestas en las banquetas, sobre mesas cubiertas con manteles y carpetas blancas, haciendo
las veces de pequeños altares adornados con flores y alumbrados por
veladoras.·Así, las imágenes familiares ya benditas, santifican la vía que
recorrerá la imagen del Señor, al tiempo que esta milagrosa efigie las
santifica o consagra a su paso, irradiando su energía sagrada. Aquí es
patente nuevamente el intercambio de ofrendas y dones que implica
todo culto ya que al Señor se le ofrecen a cambio de los favores solicitados, cantos, danzas, oraciones, ofrendas y penitencias.
La zona demarcada para el peregrinaje ha sido dividida en sectores
por los miembros de la comunidad, para lograr una organización mayor, ya que las tareas se distribuyen por s_ector mucho antes de la realización de la peregrinación. Las redes de solidaridad son manifiestas en
la organización de la marcha y en las tareas ,que los diversos grupos
realizan durante su desarrollo: la creación de los carros alegóricos, el

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sonido y las personas que dirigen los cantos, las oraciones y las loas, la
camioneta con las "ofrendas", las bebidas refrescantes que son regaladas a los peregrinos en el trayecto: agua y té helados, en botellas, vasos
de cartón y bolsas, limones partidos con y sin chile y por supuesto el
trabajo de todas aquellas personas que al terminar la procesión barrerán
el exterior de sus casas para que las calles vuelvan a quedar limpias,
asimismo, los cargadores organizados en varios equipos, de 6 hombres
cada uno, que lo portan en andas por turnos, los jóvenes que delimitan
al grupo y lo protegen formando una valla, los músicos, los matachines
hombres y mujeres, en grupos diferentes. La policía cuida el paso de
los peregrinos, cerrando las calles por las cuales atravesará el contingente.
El ritmo de la peregrinación es marcado por los danzantes con sus
bailes y sonidos. El grupo de los "viejos de la danza" está compuesto
aproximadamente por unos 25 varones disfrazados con atuendos punk,
de animales y monstruos que inspiran miedo, con máscaras, tatuajes,
navajas, o personajes satíricos como "la seductora agresiva" que corretea a hombres y niños y juega bromas a los que observan, al perseguirlos para darles un beso, otros personajes golpean a los observadores,
con mazos de plástico. La función de este grupo es mantener el orden
y alejar a los intrusos, evitando amenazas e interferencias al paso de la
imagen; todos ellos portan silbatos que emplean como forma de comunicación para transmitirse mensajes relacionados con la organización y ritmo de la peregrinación, indicando al contingente cuándo detenerse y cuándo reanudar la marcha. Detrás de algunos viejos de la
danza que se han salido de la valla, grupos de niños y jóvenes corren y
juegan por las banquetas.
La imagen se detiene cuando es necesario que los 6 hombres que la
portan en andas descansen y se cambien por otro equipo que se encuentre menos agotado, pero estas interrupciones son muy breves y las
principales estaciones son los sitios emblemáticos antes mencionados.
Al aproximarse a la iglesia de la Santa Cruz, se escucha incesantemente
el tañer de su campana que anuncia la presencia de la imagen, la cual es
detenida ante sus puertas con dirección al altar, momento en el que se
escuchan nuevamente loores. Más adelante, el siguiente punto en que la
imagen es detenida es afuera de una clínica del seguro social, -la primera en el municipio--, en donde se encuentra ya un pequeño altar, como
un súnbolo de bendición de los enfermos y de sus familiares. Al paso
del contingente se mezcla una serie de sonidos: los silbatos de los viejos de la danza, las oraciones, los cantos de alabanza y loores, los soni-

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dos ,~ue, producen los danzantes con sus conchas y sonajas al "zapatear , asi como las flautas y tambores que los acompañan, la música de
la banda, las voces y risas de los peregrinos y de quienes presencian el
paso de los grupos. Continuamente se incorporan a la marcha personas
solas o en grupo, salen algunas, otras cambian de sitio adelantándose al
paso que llevan o atrasándose con relación al grupo que la encabeza.
Una mujer rocía con perfume la imagen a su paso y una leve lluvia inter~pe el cal_or y 1~ luminosidad en algunas ocasiones. ¡Viva el Papa!,
¡Viva la Iglesia!, ¡Viva el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la
Expiración!
Cu~do la imagen pasa frente al devoto es el momento propicio para realizar las ~eti_ciones, cada persona a cambio de un don que espera
o~rece un. sacnfic10,. el cual es para muchos, la propia acción de peregrinar. Ba¡o un sol intenso, con una temperatura que oscila arriba de
los 38 grados centigrados, los creyentes están dispuestos a caminar
aproximadamente 6 Km., acción que en sí misma es ya una forma de
penitencia.
Al finalizar el recorrido y llegar la procesión al sitio de inicio, entra
de nuevo a la iglesia y la fiesta continua con una misa que es la máxima
expresión y celebración del Sacrificio de Cristo en la religión católica.
Por la noche, la comunidad mata simbólicamente a los "viejos de la
danza", quizá representando de una cierta manera que el bien ha vencido al mal.
Interpretación

He designado como santuario, al templo original en que se venera la
imagen sagrada, ya que cumple con las características señaladas en el
código d~l Derecho Canónico:
«Con el nombre de santuario se designa una iglesia u otro lugar sagrado al que, por un motivo peculiar de piedad, acuden en peregrinación
numerosos fieles, con la aprobación del Ordinario del lugan&gt; (Código
de Derecho Canónico, c. 1230)

Asimismo, considerando que el templo del señor ,de la Expiración
está anexo al Santuario de Guadalupe y que la imagen cuenta actualmente con el propio Santuario de reciente edificación, al que no se ha
trasladado, debido a una serie de circunstancias y contratiempos que
los fieles atribuyen al hecho de que "no se quiere cambiar del lugar al
que llegó." Se han realizado diversos intentos para mudarla y se han
presentado una serie de contratiempos y circunsta:1cias que lo impiden.

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La importancia del santuario para los creyentes radica en su significado como punto de encuentro entre el fiel y la divinidad y punto de
reunión con otros piadosos, cuya fe compartida confiere mayor fuerza
al lugar.

En este sentido para la comunidad, el santuario y su imagen forman
parte de su patrimonio espiritual y cultural como pueblo, tal como lo
afirma Juan Pablo II, en su magisterio. El santuario es un lugar santo,
meta visible del itinerario de los peregrinos, recordemos también en
este momento que los fundadores de la entonces villa, llegaron a estas
tierras norestenses, desde Tiaxcala, por lo que podemos afirmar que
este templo y la peregrinación que analizamos representan también la
meta de los colonizadores, es decir que forman parte de su origen mítico.

El Santuario es un signo de la presencia activa, salvífica del Señor en la
historia, un refugio donde el pueblo de Dios, que peregrina por los
caminos del mundo hacia la Ciudad futura, restaura sus fuerzas para
continuar la marcha y ... un espacio privilegiado para anunciar a Jesucristo, Palabra hecha Carne, misión primordial de la Pastoral Profética. (Informe pastoral. Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.)

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración, tiene un doble
carácter, el de una fiesta que se acompaña de música, danza, celebraciones y cantos de alabanza, y en su aspecto místico, representa además
de las alabanzas, una restitución de la relación con lo sagrado a través
de la expiación de las culpas, mediante la penitencia. Con motivo de las
peregrinaciones, miles de personas se reúnen en el Santuario que como
está escrito en la Biblia, se convierte en la 'Tienda del Encuentro': 'El
Tabernáculo de la Alianza" (Ex 27,21; 29,4, 10-11, 30, 32, 42, 44) De esta
manera el encuentro en el santuario propicia y reafirma la alianza existente entre la divinidad y los seres humanos y por extensión reafirma
los lazos entre los miembros de la comunidad que para este caso concreto, según los datos históricos, es producto de la alianza entre españoles y tlaxcaltecas.

..

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Asimismo, la analogía entre los aspectos religiosos y sociales, nos
permite señalar que la dinámica de la peregrinación marca algunas etapas que el peregrino recorre como paradigma de toda su vida de fe, así
como en su vida social. El camino simboliza la solidaridad que debe
alcanzarse en esta vida con los hermanos, así como la preparación que
todo ser humano necesita para estar en condiciones de encontrarse con
su creador. Parte de ese camino consiste en expiar mediante la penitencia, las faltas cometidas, a fin de restablecer el vínculo con lo sagrado.
Esta devoción es factor de identidad ya que la comunidad guadalupense se identifica ampliamente entre sí, al igual que con su santo patrono que "llegó" al sitio en que se fundó Guadalupe el mismo año que
sus pobladores y tiene además semejanza física con ellos, ya que el color de su piel es moreno, según hemos afirmado. Una característica de
la identidad que promueve esta devoción, es su capacidad de perdurar
en el tiempo y en el espacio, por lo que más que permanencia se refiere
a continuidad en el cambio. (Chihú, A.: 2002, p. 42-43)

En esta devoción, como en todas las atribuibles a la religiosidad popular, observamos el sincretismo que es producto de la coexistencia
étnica, en este caso primordialmente de: españoles y tlaxcaltecas. Por lo
anterior, a esta devoción se aplican las características que señala Chihú
Amparán en relación con las identidades étnicas, entre las que destaca
una dimensión fundamental, constituida por la religión. "En la mayor
parte de los casos se trata de una religión de carácter predominantemente ritual, centrada en la figura de los santos patrones y en las celebraciones festivas destinadas a honrarlos." (Chihú, A.: 2002, p. 54)
En torno a esta devoción se establecen una serie de actividades comunitarias, así como espacios de convivencia y formas de relación
aceptados. "Dentro de las comunidades indígenas, el santo patrono
constituye siempre la base de la organización social y del consenso
simbólico, en cuanto se lo considera no sólo el protector y el abogado
local, sino sobre todo como centro de convergencia de todas las relaciones sociales, principio vital de la comunidad y elemento clave de su
identidad." (Chihú, A.: 2002, p.55) El santo patrono resume en sí mismo la identidad histórica, la realidad presente y el destino de la colectividad.
Los ·investigadores destacan como otro rasgo caractensttco de la
identidad, el valor que se atribuye a la misma, invariablemente, sea positivo como negativo. Los guadalupenses atribuyen un valor positivo a
su identidad, fruto del sincretismo entre las tradiciones tlaxcaltecas y las
del pueblo español. Al respecto es importante analizar el mito de origen de esta nueva nación, al que hago breve alusión en las siguientes
líneas.
Antes de la llegada de los españoles, existía ya una rivalidad entre los
mexica y los tlaxcaltecas, ya que los primeros pretendían someter a los
segundos. La historia afirma que ambas naciones se consideraban a sí
mismas como pueblos escogidos y por ende el antagonismo resultaba

�BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

muy fuerte. Es importante recordar, que mientras las profecías anunciaban a los mexica, la caída de su imperio, los presagios para los tlaxcaltecas, auguraban la supervivencia de su nación y la instauración de
un orden mayor, al aliarse en términos de igualdad, con un orden político más amplio, con la condición de que las virtudes de cada uno se
mezclaran mediante la creación de lazos de consanguinidad, de esta
manera, la alianza con los españoles fortalecía militarmente a los tlaxcaltecas y les permitía además la realización de sus mitos. (Corona, S.

En cuanto constructo, la identidad se elabora dentro de un sistema de
relaciones que oponen un grupo a otros grupos con los cuales está en
contacto... y se construye y reconstruye constantemente en el seno de
los intercambios sociales. (Giménez, G., en Chihú, A.: 2002, p. 41-42)

478

A.)
Esta devoción es símbolo y -a su vez-, espacio de arraigo de la
identidad local de los guadalupenses, ya que representa primordialmente las tradiciones sincréticas de este pueblo, su organización, la solidaridad que los ha caracterizado, así como el esfuerzo que han requerido
los ciudadanos para constituir, conservar y desarrollar su ciudad. Esta
devoción, particularmente, es símbolo de la historia de la fusión y sincretismo entre las dos tradiciones culturales, que gestaría la nueva nación anunciada en la profecía. La devoción es expresión mítica de identidad, nos hace patente la enorme cohesión y solidaridad que los colonos han requerido desarrollar entre sí para hacer frente a todos los
avatares impuestos por la vida cotidiana en estas regiones, en todas las
épocas de su historia. La peregrinación es una confirmación por la vía
religiosa de tal solidaridad existente, súnbolo de unión y de fe para el
pueblo de Guadalupe (Cavazos, G., l.: 2000, p. 117.)
Según afirma Gilberto Giménez:
...los actores sociales, ya sean individuales o colectivos tienden a valorar positivamente su identidad, lo que tiene por consecuencia estimular
la autoestima, la creatividad, el orgullo de pertenencia, la solidaridad
grupal, la voluntad de autonomía y la capacidad de resistencia contra la
penetración excesiva de elementos exteriores. (Giménez, G. en Chihú,
A.: 2002, p. 46.)

Entendemos por identidad, de acuerdo con Giménez, al
" ...conjunto de repertorios interiorizados (representaciones, valores,
símbolos), a través de los cuales los actores sociales (individuales y colectivos) demarcan sus fronteras y se distinguen de los demás actores
en una situación." (Giménez, G., en, Chihú, A.: 2002, p. 38-39)

Para este autor la identidad es resultado de una construcción social
perteneciente al orden de las representaciones sociales, que se realiza
de acuerdo con los marcos establecidos.

479

El poder de lo sagrado proporciona cohesión e identidad al grupo, a
través del culto los creyentes atraen los dones necesarios para su subsistencia. Es un culto con un gran arraigo local, que ha permanecido a
lo largo de casi trescientos años y continúa simbolizando la importancia de la comunidad y sus tradiciones ante un mundo globalizado y en
permanente transformación. En tanto factor de identidad, destaco otra
denominación con la que tradicionalmente se ha conocido al Señor de
la Expiración, la del Señor del Pueblo.
Al vincularse en esta fiesta tradiciones tlaxcaltecas y españolas, se
genera a través de este sincretismo una expresión de la religiosidad
popular en el noreste mexicano. Las costumbres tlaxcaltecas se ponen
de manifiesto en los materiales y la técnica de elaboración de la imagen,
de origen prehispánico, el color de Ja piel del cristo, que es moreno, en
las bandas de música que acompañan las fiestas cuya conformación
tiene un origen rlaxcalteca, ya que afirman los cronistas que estos indígenas tocaban el arpa y el violín y formaban pequeñas orquestas y bandas en las cuales predominaban la flauta, el clarinete, la tambora y el
redoblante. ''En el mismo campo folclórico se pueden incluir las danzas de 1t1alachines que, aunque, mistificadas han llegado hasta nuestros días." (Cavazos, G.,
l.: 1976)
La devoción condensa las manifestaciones de las tradiciones de esta
nueva nación, en torno a ella, se crean lugares propicios para las relaciones sociales entre los pobladores de la misma, permitiendo el encuentro entre hombres y mujeres jóvenes, en un espacio cobijado y
supervisado, acorde a las creencias religiosas, a las prácticas morales, así
como a las formas de organización y relación social. Esto se nos hace
patente al analizar las formas de organización y participación de los
diversos contingentes en la procesión, que vinculan territorialidad,
identidad y consanguinidad en el encuentro entre familias, novios,
habitantes de los barrios y encuentro entre vecinos. De esta manera los
contingentes evidencian comportamientos y formas de organización
micro grupales y comunitarios que son elementos constitutivos de una
identidad gestada en el territorio, en su espacio circundante.
El templo de Guadalupe se encuentra ubicado en el centro de la
Ciudad y municipio del mismo nombre, en la plaza principal, espacio

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RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

legítimo de relación social y lugar de reencuentro de sus fu~dadore~,
que por lo regular residen en esta zona. Hasta hac~ pocos an~s r~lat1vamente se consideraba a Guadalupe como una cmdad domutono ya
que estaba habitada primordialmente por obreros y sus familias? la mayoría de los cuales trabajaban en Monterrey y regr~saba a domur a esta
ciudad. En la actualidad esta concepción ha cambiado, ya que este municipio se ha convertido en una comunidad que puede autosatis~acer
sus necesidades, en el que se han incrementado el número de habitantes y cuyas zonas residenciales se han extendido considerablemente,
que cuenta con todos los servicios necesarios para e~ desarrollo de la
vida cotidiana de sus pobladores y que dada su cercanta con Monterrey
se le considera ya, parte de su zona metropolitana. De la misma manera
la composición de su población que durante muchos años se ha caracterizado por constituirse de familias obreras, se encuentra en tran~formación ante el arribo de nuevos grupos, integrados por empresarios Y
profesionistas en algunos de sus sectores.
La devoción manifiesta ampliamente el sentido de pertenencia a la
comunidad y de identidad, tan es así que el escudo de Ciudad Guadalupe, que data del año de 1980, entre los importa~tes símbolos que
presenta, hace alusión al origen tlaxcalteca de la Cm~ad, a su santo
patrono, el Señor de la Expiración, represen~do a _traves de su corona
de plata, al amparo del manto guadalupano, sllllbolizado por dos estrellas de oro que la cubren.
...las imágenes de los santos patronos funcionan _como una especie de
emblema por referencia al cual se define la fidelidad del grupo, se reconocen entre sí los miembros de la comunidad y se establecen las reglas de la hospitalidad o de la exclusión. Se trata de un °:ºdelo
auto
identificación que puede relacionarse con el proceso ps1coanaliuco de
identificación con un padre común. (Chihú, A.: 2002, p.55)

?~

Respecto a la identificación de los guadalupeoses con respec~~ a su
santo patrono, cabe resaltar que antes de recibir la denoffiillac1on de
Señor de la Expiración se le conocía como el Señor del Pueblo: J?esde
sus orígenes el culto contó con la anuencia e in~luso el ausp1c10 del
gobierno del estado, cuyas autorida?es ~~presentattvas aport~ban recursos para la realización de la peregnnac1on y cuando la seqwa ~esultaba
extrema, el ayuntamiento de la ciudad de Monterrey o el gob1em~ del
estado solicitaban, a las autoridades eclesiásticas, fuese llevada la imagen en procesión a Monterrey, lo cual ocurrió, hast~ 1857 y eventualmente en años posteriores, siendo el 2001 el mas reaente._ Actualmente
la peregrinación sigue contando con cierto carácter oficial que pode-

481

mos constatar con el encabezamiento de la misma por una bandera
mexicana, así como por un contingente montado de la policía rural
guiando la marcha.
La peregrinación en honor al Señor de la Expiración es una de las

principales fiestas tradicionales de Guadalupe Nuevo León. Si consideramos que el peregrinar es la manifestación por excelencia de la resistencia, esta fiesta se convierte en símbolo que identifica al pueblo neoleonés siempre afrontando las difíciles circunstancias del entorno,
siempre resistiendo para "no desamparar" las misiones. En la peregrinación se evidencia el sentido de "masa organizada", de colectividad
unida por una gran fuerza social y espiritual que le brindan sus tradiciones. La procesión pemúte reafirmar lazos de identidad y solidaridad
generados al ser miembros de un mismo territorio.
Es importante resaltar que a diferencia de la mayoria de las peregrinaciones cuyo recorrido parte de un punto determinado, hasta llegar al
santuario correspondiente, en esta devoción, la procesión inicia y culmina en el mismo sitio, por lo que la acción ritual traza un círculo simbólico que también es patente en el cumplimiento del ciclo anual para
la realización de esta fiesta. Por otra parte, el recorrido establecido para
el peregrinaje va tocando ciertos puntos fundamentales que geográficamente rodean al templo, con lo cual la peregrinación produce el efecto de trazar un círculo. Asimismo, el contingente marcha rodeando y
protegiendo a la imagen y a su vez circundado por una valla formada
por jóvenes, así como por el contingente de los "viejos de la danza" y
por los propios peregrinos.
Respecto al simbolismo del círculo Alejandro García señala que la
figura del círculo conlleva muchas derivaciones: es centro perfecto,
homogéneo, totalidad indivisa que representa la armonía en animación
y se convierte figurativamente en sol, en boca, en ojo, en esfera, en
huevo del mundo. Continúa señalando García que al no tener principio
ni fin, no tiene variaciones por lo que puede simbolizar el tiempo indefinido, cíclico, universal y eterno. El círcuJo, es concebido simbólicamente, además, como límite mágico infranqueable, como defensa y
sitio de calidez. (García G., A. 2004, 129.)
Al analizar la presencia de la circularidad en el ritual, considero que
simboliza precisamente la grao cohesión que logra la comunidad en
torno a su santo patrono y que vela por mantener a lo largo del año y
de su historia, la armonía en sus relaciones sociales que le pemúten
mantener sus tradiciones y formas de organización social, ante la dioá-

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BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO
RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

mica del cambio permanente. Al simbolizar el tiempo eterno, cíclico, l_a
circularidad del ritual pone en operación el mito de origen y lo actualiza. Asimismo, es de gran importancia el sentido de protecci~n que se
genera a partir de la realización de esta ~cción ri~a~ de peregn~ar, cuy~
irradiación mágica, divina protege a qwenes participan en el ntual, as1
como a la comunidad en su totalidad.
Podemos analizar en la peregrinación una expresión de la ambivalencia de lo sagrado, la imagen de la divinidad es "protegida"_ por los
"viejos de la danza", en su calidad de monstruos o seres temb~e~. Al
respecto de tal ambivalencia afirma D~kheim que las f~~rzas religiosas
son de dos tipos: benefactoras, guardianas del orden fís1~0 y el m~ral,
dispensadoras de vida y salud, así como de todas las cualidades estlmadas por los seres humanos, es el caso de los dioses tutelares y por otra
parte las potencias impuras que ocasionan males. Ambas deben permanecer separadas entre sí y ambas con respecto de lo profano.
(Durkheim, E. 1991, p. 418-419)
De esta manera en el ritual se presenta lo sagrado en sus dos manifestaciones. La presencia benéfica de lo sagrado, ya que el Señor ?el
Pueblo, su benefactor y guardián, es dispensador entre otros b~n~~c1os
de uno muy preciado: la lluvia, que en estas regiones es condicton de
subsistencia y desarrollo, también donador de salud. Por otra_parte, la
presencia nefasta, impura de lo sagrado es sim?olizada me~ante los
viejos de la danza, que en su calidad de_ seres t~r,rtbles_ son qwenes pueden lidiar con el mal, sin riesgo de desmtegrac1on, as1 su labor es la de
alejar el mal que amenaza con profanar a la divinidad y en ~sta forma
mantener aislados el espacio profano y el sagrado, para evitar su corrupción.
Lo puro y lo impuro no son pues dos géneros separados, sino dos
variedades de un mismo género que comprende todas las cosas sagradas. Hay dos tipos de sagrado, uno fasto, el otro nefasto, y no solamente no hay solución de continuidad entre las dos fo~as op~estas
sino que un mismo objeto puede pasar de una a la otra stn cambiar de
naturaleza. (Durkheim, E. 1991, p. 420)

Respecto a los sacrificios, quiero citar breveme~te a Durkhe~, _qu_e
como producto de su estudio acerca de las expresiones de la re~gios1dad, afirma que los pueblos que padecen los estr~go~ de la se~~, realizan prácticas rituales en que los participantes _se 1nilingen a ~• rni~°:?s
diversos sufrimientos, con la intención de apaciguar la mala dispos1c1on
de las potencias divinas para con ellos.

483

Sobre todo para luchar contra la sequía se emplean esas prácticas. Es
porque 1a falta de agua tiene como consecuencia una miseria general.
Para remediar el mal, se recurre a medios violentos. ¡Durkheim, E.
1991, p. 414)

En la religión católica el sacrificio y el sufrimiento juegan un papel
relevante. En la procesión que analizamos el sufrimiento se expresa a
través de la propia acción de peregrinar, que en sí misma constituye un
sacrificio, ofrenda que se hace a la deidad mediante un don que es perceptible por los sentidos, sobre todo cuando la distancia es larga y las
condiciones climatológicas tan hostiles, como en este caso, además
algunas personas incrementan el sufrimiento realizándose diversas
mortificaciones e imponiéndose cargas y suplicios. La peregrinación
como manifestación visible, externa de la veneración tiene por objeto
alcanzar la comunión con la deidad. La ofrenda se torna sacrificio
cuando el don visible sufre una transformación, en este caso simbolizado por el instante de la expiración, de la muerte del Cristo.
El sacrificio forma parte de todo sistema religioso y de todo culto
derivado. El efecto del sacrificio es expiatorio, tiene un carácter de
reparación. El rescate, la salvación son producto del derramamiento de
la sangre que es donde está concentrada la fuerza expiatoria.
Es necesario resaltar por otra parte, el hecho de que esta devoción
tiene su esencia, precisamente en el momento en el que el sacrificio
cruento ha sido consumado, condensa la totalidad del sufrimiento y la
agonía del Cristo que ha pasado ya por todas las estaciones del dolor.
El Señor de la Expiración es ejemplo de obediencia absoluta al Padre,
representa el momento de la consumación del sacrificio. Como resultado del sacrificio, se elimina el pecado y con ello la culpa y las consecuencias que acarrean, por ello al concluir la fiesta ritual, los viejos de la
danza son muertos simbólicamente.
En el momento actual observamos una afluencia menor de peregrinos, respecto de las cantidades que refieren los cronistas y las personas
participantes, se congregaban en fechas anteriores. Consideramos que
la disminución en el número de asistentes a la peregrinación puede ser
producto de diversos factores. Un primer factor que ya he mencionado
consiste en el gran crecimiento de zonas habitacionales y comerciales,
así como de residentes en Guadalupe, 16 que ha transformado las actividades y las formas de relación, ya que antes se concentraban en el
centro, en el que se localiza la plaza principal, el palacio municipal, las

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RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

oficinas administrativas, el Templo del Señor de la Expiración y el Santuario de Guadalupe, así como los primeros y más importantes negocios comerciales. Por otra parte una gran mayoóa de los nuevos residentes de Ciudad Guadalupe no son originarios de este municipio y en
muchas ocasiones ni siquiera son nativos del estado. Este crecimiento
de zonas residenciales se ha visto acompañado por el surgimiento de
nuevos centros de culto en las nuevas colonias que evitan que el templo antiguo sea concurrido.

Y finalmente, un factor de gran importancia para tratar de comprender este descenso en el número de peregrinos a la fiesta de propiciación de la lluvia, ha sido el gran cambio climático experimentado por
el estado de Nuevo León, ya que en años recientes, quizá los dos últimos ha contado con grandes cantidades de lluvia, incrementándose
tanto la frecuencia como la intensidad. De alguna manera la necesidad
de restablecimiento de la alianza con su santo patrono, parece en estos
tiempos una necesidad resuelta, por el momento.

Guadalupe era considerada hace poco tiempo como una ciudad
dormitorio ya que era habitada por familias de obreros, primordialmente, así la devoción que analizamos es vista a través de los descendientes
de los tlaxcaltecas, mestizos, españoles y algunos otros grupos étnicos
en menor cantidad. Para estas fechas, cuenta con su propia infraestructura y relativa autosuficiencia, que le han permitido desarrollarse y convertirse en una importante zona residencial, así como de actividad comercial y oportunidades laborales, principalmente. Sin embargo muchas personas residentes en Guadalupe, continúan trabajando en Monterrey, aunque su vida privada se desarrolla en Guadalupe. Precisamente el lema que caracteriza a la actual administración municipal es el
de "Guadalupe, una ciudad bien despierta."

No obstante Guadalupe sigue defendiendo sus tradiciones, la importancia de su devoción local y los saberes acumulados, se transmiten
entre las generaciones a través de la familia, principalmente por medio
de las madres. Asimismo en torno al templo existe una red muy bien
organizada de apoyo y preservación de las tradiciones, la cual descansa,
en primera instancia sobre la familia, posteriormente los vecinos de los
barrios, ahora organizados en sectores.

484

Otro aspecto que parece impactar en la disminución del número de
peregrinos es la gran complejidad de la vida cotidiana actual que es
producto del citado crecimiento poblacional y urbano de Guadalupe,
que impide la difusión y el fortalecimiento de esta expresión de la religiosidad popular. Parte importante de su población está compuesta por
jóvenes, entre quienes la devoción no tiene aún tanto arraigo. Un aspecto muy específico a esta devoción, que tuvo el efecto inverso al
esperado, desde mi particular punto de vista, es el que se refiere al gran
interés -de quien durante muchos años fuera el párroco de la iglesia en
que se venera esta imagen-, por construir el templo moderno y de mayores dimensiones con la advocación de la Virgen de Guadalupe, en el
que se dispuso una réplica del Señor del Pueblo, lo que generó en lugar
del fortalecimiento de la propia imagen, una división de la espiritualidad que le restó fuerza y "legitimidad" a la imagen original. Este mismo
párroco, -el padre Esparza- reunió contribuciones para cambiar de
sitio a la imagen construyendo su nuevo santuario, alejado -poco más
de un kilómetro-- del lugar en el que arribó el burro con la imagen original y que ha dividido las opiniones, ya que según se afirma en la piedad popular, "la imagen no se quiere ir al nuevo templo".

485

El hecho de que la peregrinación cuente con menor afluencia, no le
resta nada en absoluto a la creencia en el Señor de la Expiración, quien
recibe diversas solicitudes y ofrendas todos los días en su templo.
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Expiración del Pueblo de Guadalupe. Monterrey, México: Comité Pro Construcción del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe. Pbro. Juan F. Esparza.
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Colofón.
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BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

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ml. 21 septiembre 2004 15:19 hrs.
Muy Ilustre, Venerable y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos
del Santísimo Cristo de la Expiración, Primitivo de las Aguas, María Santísima
de la esperanza y Santa Ángela de la Cruz, en
http:/ /personales.mundivia.es/ flistan/ esperanz/esperanz.htm.
Profesor Francisco Arredondo Cano, Cronista del municipio de Guadalupe.
H. Ayuntamiento de Guadalupe. Enciclopedia de los Municipios de México.
N uevo León© 2001. Centro Nacional de Desa,ro//íJ Municipa4 Gobierno del Estado
de Nuevo León, en
www.elocal.gob.mx/work/ templates/encielo/ nuevoleon/ municipios/ 19026a
.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO
ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO
DE ENSEÑANZA SUPERIOR
Mtra. Mireya García Govea
Docente de la División de Posgrado
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.

E

n la historia de la Universidad Europea se puede hablar de dos
grandes modelos de universidad, estos patrones son el Medieval y el Moderno. La educación medieval, tenía un carácter
eclesiástico, la organización reflejaba la vida monacal y el saber era un
absoluto, estaba basado en la revelación y el dogma, que no dejaba
fisuras a la duda.
Se transforma en el siglo XIX cuando el nacimiento del EstadoNación dando lugar a la universidad moderna, se desarrollan tres tipos
de culturas universitarias diferentes con modelos educativos y estructuras organizativas distintas que actualmente todavía existen: el modelo
británico, el francés y el alemán.
Por un lado el modelo británico con universidades prestigiosas desde el
siglo XVIII como las de Oxford y de Cambridge. Siguen manteniendo
el modelo medieval de vida comunitaria entre profesores y alumnos a través de sus famosos colegios. A partir del siglo XVI prestaron una especial atención a la educación de la aristocracia rural, dándole por este
hecho un sentido global a la educación.
En este sentido, en la universidad se priorizaron los contenidos que
la nobleza podía necesitar en el desenvolvinúento de su vida como
estamento de la elite o clase dirigente, y que favorecerían en el futuro la

�488

MIREYA GARCÍA GOVEA

ocupación de puestos de responsabilidad en la soci~dad. Es_, pues, en
definitiva una universidad no orientada a las necesidades directas del
mercado laboral.
El segundo modelo de universidad, el napoleónico, fue creado a principios
del siglo XIX. Rompe totalmente con la universidad ant~rior c?n un
modelo opuesto al inglés. Puesta en marcha por Napoleo? _I, vie~e a
ser un producto de la razón de Estado pensada para el servicio de este.
Su función fundamental consiste en preparar profesionales para el desarrollo económico de la sociedad; es el saber útil el que interesa, organiza los estudios de cara a las profesiones que la sociedad necesita: medicina, derecho, ingeniería, etc.
En esta misma linea de servidora de las necesidades del Estado, uniforma los saberes planificando los contenidos de cara a las carreras Y
los programas de cada asignatura. La Universidad franc~sa representa
el primer modelo burocrático de Universidad en la medida en que los
profesores pasan a ser funcionarios públicos.
El tercer modelo la universidad alemana, también llamado modelo humboltdiano se centra en la búsqueda del conocimiento y la investigación
como camino para profundizar en el conocer. Como buscadora del
saber, más que enseñar la ciencia, enseña a hacer ciencia. En este modelo no se preparan futuros profesionales, sino futuros acadé~cos. Se
convierten en centros de desarrollo científico con escasa relación con
las demandas sociales directas. No tiene entre sus preocupaciones prioritarias el preparar profesionales, al estilo de la universidad francesa, ni
fomentar un saber de "elites" como puede tener la británica, lo que se
materializa en la no existencia de títulos oficiales.
Estas tres universidades con planteamientos, organizaciones y objetivos diferentes, dan lugar a todos los sistemas europeos de educación
superior, así como también a los latinoam~ricanos, ~ás influenciados
por el modelo francés de saberes sistematizados, onen~ados a fo:mar
los cuadros de profesionales, la transmisión del saber, la illlportancia _de
la clase magistral, la verificación de aprendizaje del alumno por medios
casi exclusivamente de los exámenes y el carácter funcional del profesorado.

La educación superior en el contexto europeo
1. 1.-Actuales intenciones educativas
E n el contexto de tales diferencias en los modelos referidos, es posible
identificar algunas de las características comunes en los sistemas de educa-

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

489

ción superior europeos, entre las que se citan el carácter público de las
universidades, con estructuras muy sólidas, con un coste para el alumnado relativamente bajo y a veces nulo, un profesorado de alto nivel
académico, y unas heterogéneas estructuras organizativas.
Algunas de las impe,jecciones visibles se concretan en un marcado carácter burocrático y funcionalista, unos sistemas de gestión poco eficaces. Se caracterizan por su opacidad y su escasa transparencia. Estas
últimas apreciaciones podrían no sólo pertenecer a las universidades
europeas, sino a todos los sistemas de educación superior de los países
del mundo.
En su nuevo contexto, las necesidades de la sociedad europea son
convertir a las universidades en instituciones académicas de excelencia
internacional, asegurando la calidad educativa para atraer o ser atractiva
para los estudiantes de cualquier país. La educación es una prerrogativa
de los estados miembros de la Unión Europea.
La integración europea es un hecho y afecta en todos los órdenes,
como sabemos principalmente al económico y social, de manera particular a la educación en todos sus niveles educativos, viéndose mayormente afectada la educación superior por sus procesos de intercambio,
entre universidades, de profesores e investigadores y alumnos.
Tanto en Europa como en el resto del mundo, las universidades
mantienen muy diversos sistemas educativos, cuestión que dificulta y
hace lento el proceso de integración en el espacio europeo y a las demandas de un mundo globalizado. Sin embargo aunque parece importante y necesaria esta diversidad de la educación superior, es un factor
que dificulta el trabajo ha realizar, por ello se ha planteado la conveniencia de una compatibilidad que facilite Ja convergencia de los estudios y los títulos oficiales entre los sistemas universitarios.
Con ello la Unión Europea se encuentra enfrentada a nuevos desafíos, trabajando sobre la coordinación de políticas y normas legislativas
de sus estados miembros, en la búsqueda del bienestar social de los
ciudadanos y como parte integral de la misma del Espacio común Europeo de Enseñanza Superior. La mayoría de los países europeos, se
encuentran inmersos en una dinámica de reestructuras curriculares y de
evaluación institucional. El propósito es ir introduciendo elementos de
comparabilidad y calidad que les son nec;esarios como un sello de educación y formación de enseñanza superior europea.

�490

MIREYA GARCÍA GOVEA

1.2.- Antecedentes de la coordinación de los sistemas 1miversitarios en la Unión
Europea

Actualmente en los países del entorno europeo existe una práctica generalizada de la evaluación de las instituciones universitarias, como
algunos de los eventos más important~s ~ara el fenóm~no de gl~b~ación que no se limita al campo econom1co y que atanen ª. ~as 1I1st1tuciones de educación superior en el horizonte de construcc10n del Espacio Europeo de Educación Superior.
Específicamente en noviembre de 1991, los Ministerios d~ Educación de Europa plantean la idea de desarrollar un Proyecto Piloto ~uropea para la Evaluación de la Calida~. La Comisión elab~r~ untnmer
planteamiento con experiencias internac1onale_s y con la part1e1pac10~ de
expertos en evaluación, para asegurar la calidad en los Estados m1embros de la Unión Europea
Los proyectos fueron examinados bajo_ 1~ ~osibilidad de cr~ar experiencias pilotos de evaluación. Ellos dan 101c10 a proyectos pilotos de
evaluación de la calidad en la educación superior europeo. Los proye~tos seleccionados, fueron iniciados en noviembre de 1994 por la Conusión Europea, en el XXII encuentro de Dir~ctores ~enerale:: Educación, cualificación y profesión. El proyecto mvolucro 17 pa1ses europeos con un total de 46 instituciones. En_ dic~~mbre ~e 1995 el proyecto fue oficialmente concluido con la fmalizac1on del mforme europeo Y
con la presentación de sus resultados. Su pro~ósito Y}º~os °:ás rel~vantes pueden consultarse en el documento titulad~ . Prq¡~ct pt!o!s eu~'Opéens pour f'évaluation de la qualité dans /'enseignement supeneur: lignes dtrectnc~s
pour les étab/issements participan!!' elaborado por Donaldson, Staropoli,
Ottenwaelter, Thune y V roeijenstijn, 1994.

Segundo este documento dio lugar a la creaci?n en septie~bre ~e
1998 de la ENQA (Euroepan Network for Quality Assurance 1n Higher Education) como red de Agencias europeas dedic~das a la evaluación de la calidad en la educación superior. Esta agencia evaluadora se
encuentra integrada por más de cuarenta agencias.

Tercero en Holanda se constituye la Organización Nacional de Acreditación ~ue en conjunción con el equipo de ~os tr~~ª!º~ de Fland~s
desarrolló el programa denominado Joint Qualzry _Imctatzve que tra~aia
sobre la definición de criterio y estándares de calidad para la acreditación de los programas educativos, de hecho por las titulaciones.
1 Para

mayor información consultar la página web: http:/ / www.jointquality.org.

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

491

La declaración conjunta de la Sorbona. Joint declaration on harmonisalton of the architecture ofthe E11ropean higher education !JStem. By the four Ministers in cha,ge far France, Ge1711any, Ita/y and the United Kingdon, Pans, the Sorbonne, Mqy 25 1998 En esta primera declaración de intenciones, se dejaban entrever los principales objetivos y se daban incluso pistas sobre
cómo se proponían alcanzar, esbozándose las titulaciones universitarias
de 2 ciclos fomentándose la movilidad de profesores y estudiantes.
Seguido por un sistema basado en créditos similar al ECTS, y potenciándose el aprendizaje de estudios que fomenten conocimientos multidisciplinares, el aprendizaje de lenguas, y el uso de las nuevas tecnologías.
El primer gran avance fueron las becas Erasmus que han representado un paso decisivo en el terreno de la movilidad de los estudiantes
universitarios. El 25 de mayo de· 1998, los cuatro grandes países, Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania, a través de sus respectivos ministros de Educación, aprobaron la llamada declaración de la Sorbona con
el doble objetivo de impulsar la armonización progresiva de los títulos
universitarios, los programas y la movilidad de los estudiantes.

Cuarto, la Declaración de Bolonia (Italia) del 19 de junio de 1999,
prevé la introducción de un sistema de titulación universitaria fácilmente comparable, así como la generalización de dos ciclos principales, en
los que el acceso al segundo ciclo se hará después de un mínimo de tres
años.
El desarrollo de un sistema de transformación de créditos como
· medio para promover una movilidad lo más amplia posible para los
estudiantes, profesores, investigadores y personal técnicoadministrativo, al igual que la introducción del Diploma Supplement
(Título suplemento) que permita una mejor comparabilidad de las calificaciones a nivel internacional.
Quinto, la Comisión Europea pública en 1999 un Libro Verde en el
que se hacía un balance de las barreras que se alzan contra la movilidad
de los estudiantes, los profesores e investigadores, así como de los jóvenes voluntarios, creándose los programas de acción de la Unión Europea para la cooperación en el ámbito de la educación, tales como los
programas Sócrates, Erasmus, Leonardo da Vencí, Juventud, y las becas Marie Curie.
Sexto, los dirigentes de las universidades europeas a través de la
EUA ( European Association of Universities), •anteriormente conocida

�492

MIREYA GARCÍA GOVEA

como CRE promovieron durante el curso 2000-2001 un proyecto, que
fue presentado en la reunión general de la ~s~~iación en marzo del
2001 en Salamanca2 en el que se discutía la posibilidad de desarrollar un
sistema de acreditación en Europa.

Séptimo la reunión de los ministros de educación en Praga celebrada
en mayo del 2001 (programada como una continuación de la reunión
de Bolonia) acabó con un comunicado final en el que no se hacen nuevas recomendaciones que imprimían celeridad al proceso, aunque se
ratificó todo lo propuesto en Bolonia.
Octavo tras la cumbre de Lisboa en marzo del 2000, la de Niza en
diciembr~ del 2000, el Consejo de Educación y la Dirección General de
Educación de la Comisión Europea han elaborado un documento en el
que se formulan los objetivos comune~ prioritarios 1e l~s sistemas
educativos europeos y un plan de traba10 para su re~ac1on hasta el
2010 que ha sido aprobado en las sesiones del Conse¡o Europeo de
Esto~olmo en marzo del 2001 y de Barcelona en marzo del 2002.
En la cumbre de Estocolmo del 2001 se planteó que los países participantes no son sólo los correspondientes a la Europa de_ los quince,
sino también a la Europa más amplia de los países candidatos y los
países del Espacio Económico E:ur?peo, deb!an de integrarse lo ~t~s
posible en la dinámica de los obienvos definidos para la construcc1on
del nuevo sistema de educación superior. Esto se ha confirmado posteriormente en la reunión que tuvo lugar en Bratislava en j~o de ~002
entre los ministros de educación de los actuales y futuros paises nuembros de la Unión Europea. La formulación de una política unificada,
incluyendo regular la longitud de los estudios, con un mínimo de tres
.
.
. 3
años para un primer ciclo uruversttarto .

1.3.- Políticas universitarias para la convergencia europea
Las declaraciones apro hadas con ocasión del VIII Centen~rio de la
Sorbona (del 25 de mayo de 1988) y en la reunión de Bolorua (del 19
de junio de 1999), han suscitado grandes acuerdos so~re puntos ~e
políticas universitarias como la necesidad de constrWr u~ ~spac10
Europeo de Enseñanza Superior, fundada so_bre el ~ort~eetmtento de
las dimensiones intelectuales, culturales, sociales, c1ent1ficas y tecno-

2 Para

mayor información véase la página web: http://www.uni8f:.c_h/eua.
sobre este proceso, la pude encontrara en la pagma web:
http://europa.eu.int/comm/education/bologna_en.html.
3 Más información

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

493

lógicas. La reunión en Praga (del 19 de mayo de 2001) fue la ocasión
de hacer balance de las acciones abordadas en cada país.
La llamada Declaración de Bolonia lo ha reafirmado con la Carta
Magna Universitaria, que concibe a las universidades como centros de
cultura, de conocimientos y de investigación, en el seno de las cuales se
prepara el porvenir de la humanidad. Esta construcción del espacio
Europeo, no implica la unifonnidad de los contenidos, pero si una
propuesta en cuanto a la duración de los estudios, respetando la identidad de cada uno, hay que acoplar la inteligibilidad de los títulos, facilitar la movilidad estudiantil, el intercambio docente y de investigadores,
así como favorecer la inserción en el empleo.
Para ello se establecen ciertas medidas cuyo objetivo es generalizar
la organización de la enseñanza en créditos y en semestres, adecuando
la dimensión europea en los estudios, multiplicando la cooperación y
los programas integrados mejorando la evaluación de la calidad y comparando experiencias y metodologías. Todos estos planteamientos se
pretenden llevar a cabo con respeto a la autonomía universitaria y sus
orgaruzaaones.
Pero la arquitectura del Espacio Europeo de Enseñanza Superior
demanda una profunda reorganización y una mayor conjunción en los
sistemas europeos de educación superior. El Documento de Bolonia
recoge seis puntos, estas notas se ocupan fundamentalmente de cuatro
aspectos claves:

1. La conversión de un modelo de titulación con dos ciclos.
2. La adaptación de un sistema de créditos que permita su acumulación y transferencia.
3. La promoción de la movilidad estudiantil y acadérrúca en Europa.
4. El garantizar la calidad de las instituciones, a través de procedimientos de diseño de criterio y metodologías contrastadas de
evaluación y acreditación, tanto nacionales como internacionales.
1.4.- La conversión de un modelo de titulación con dos niveles

La necesidad de integrar los estudios en una estructura de dos niveles,
surge por la imprescindible armonización de los títulos de pregrado y postgrado. El primer ciclo dará lugar a un título (Graduado o Bachelor) de
Grado, se plantea con una duración media de tres años, se

�494

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

MIREYA GARCÍA GOVEA

compone por igual de enseñanza y título de orientación profesional, y
da acceso al grado de licenciatura. Su obtención requerirá haber cursado
un mínimo de 180 créditos y un máximo de 240 créditos europeos,
permitiendo a los titulados una calificación profesional, que pueda repercutir en una integración en el mercado laboral europeo.
Los planes de estudio deberán de diseñarse en función de los perfiles profesionales con representación nacional y europea, con objetivos
claros que deben hacer mención explícita de las competencias genéricas, transversales y específicas de los conocimientos y habilidades que
pretenden alcanzar la titulación para la formación del futuro profesional.
El segundo ciclo se le denomina de postgrado, conduce a los títulos de
Master y/o Doctorado. El grado de Master o en sus designaciones facultativas sería de la Magíster o Master Universitario, se otorga a todo
aquel estudiante que posea un título universitario, con títulos oficiales
de Licenciado, Ingeniero o Arquitecto con cinco años de estudio.
El segundo ciclo debe ser formativo, más específico que los Grados,
diseñarse con una estructura flexible para permitir el acceso desde distintas formaciones previas de especialización científica, de orientación a
la investigación o de formación profesional avanzada. La obtención del
título requiere haber cursado un mínimo de 60 créditos y un máximo
de 120 créditos europeos y haber superado una prueba conjunta de
evaluación o trabajo final de investigación defendido ante un Tribunal.
El tercer ciclo es el tradicional Doctorado, exige un estudio de dos o tres
años más, para obtener el Diploma de estudios avanzados (DEA) o un
Diploma de estudios especializados (DESS), estructurado en cursos,
seminarios y trabajos de investigación tutelada. Tienen como objetivo
principal la especialización de estudiante en un determinado campo
científico, técnico o artístico, así como su formación en técnicas de
investigación, usando metodologías cualitativas y cuantitativas.

1.5. - Estrttctura de un sistema de créditos que permita su acumulacióny transftrencza
Se adapta la estructura del sistema de créditos europeos, conocido como
ECTS (European Credits Transfer System)4, tal como se expresa en el
Documento-Marco elaborado por el Ministerio de Educación, Cultura

yDeportes. S~ intro~ucción en el sistema universitario español implica
unportantes diferencias con respecto al crédito vigente.
Conviene subrayar, al respecto, que el crédito europeo no es una medida de d~ación temporal de las calases impartidas por el profesor, sino
una urudad de valoración del volumen de trabajo total del alumno
expresado en horas, ~ue incluye tanto las clases, teóricas o prácticas:
co~o el esfuerzo dedicado al estudio y a la preparación y realización de
examenes. En resumen, ~sta nueva unidad de medida debe comportar
un nuevo modelo ed_ucatlvo basado en el trabajo del estudiante y no en
las horas_ de clase, dicho de otro modo, centrado en el aprendizaje de
los estudiantes, no en la docencia de los profesores.
El Documento Marco del MEC agrega además, que el sistema
~TCS es~blece en 60 créditos el volumen del trabajo total de un estudiante a ttempo completo durante un curso académico. Por lo tanto un
.
'
semestre eqwvale a 30 créditos y un trimestre a 20 créditos. A título
orientativo y considerando una actividad académica aproximada de 40
semanas/ año y una carga de trabajo en torno a 40 horas/ semana, se
establece para el crédito europeo un volumen de trabajo entre 25 y JO
horas (1.500-1.800 horas de trabajo del estudiante/año).
A~tu~ente, cada crédito se compone de diez horas, generalmente
de asistencia a clase. El crédito europeo no se diseña únicamente con
las h~:as presénciales de los estudiantes en el aula, sino que computa
ta~bie~ ~a~ horas de estudio y el tiempo empleado en exámenes y trabajos dirigido~. De esta manera, cada crédito equivaldrá entre 25 y 30
~oras. Es un sistema de calificación que permite una conversión fácil al
sistema de calificaciones y grados.
~l Suplemento E11ropeo al Títu!rl es otro componente importante que
servirá para facilitar la movilidad laboral de los titulados en la Unión
Europea, de manera coordinada entre las instituciones de carácter superior. Surge auspiciada por el Consejo de Europa, la UNESCO y el
Centro Europeo para la Enseñanza Superior (CEPES). Tiene como
objetivo incrementar la transparencia de las diversas titulaciones de
educación superior impartidas en los países europeos y facilitar su reconocimiento académico y profesional por otras instituciones.

5

Real Decreto 1044/2003, de 1 de agosto, por el que se establece el procedirruento para la expedición por las universidades del Suplemento Europeo al Título.
(BOE núm 218, de 11 de septiembre de 2003).
.

Ministerio de Educación, Cultura y Depone. (febrero 2003): La inteuación del
sistema Universitario Español en el Espacio Europeo de Enseñanza SIIJJerior. DocumentoMarco. Madrid.
4

495

�496

MIREYA GARCÍA GOVEA

El Suplemento Europeo al Título pretende ser un documento comprensivo, abierto a incorporar actualizadamente el aprendizaje a lo largo de la vida, configurando los conocimientos acreditados a una persona por instituciones europeas de enseñanza superior. S~ esta~lece
con carácter transitorio en tanto no se implanten en las t:1tulac1ones
universitarias españolas los créditos europeos como unidad de medida
del haber académico; no se modifique el sistema vigente de calificaciones; y no se haya llevado a cabo la implantación efectiva de las modificaciones cíclicas de las enseñanzas contempladas en la Declaración de
Bolonia.
El principal motivo que ha llevado al Gobierno a aproba~ es~ n?rma es abrir la posibilidad de que los actuales alumnos uruvers1tanos
españoles puedan beneficiarse al terminar sus estudios, _de las ventajas
que comporta, para su movilidad, académica y profesional, en otras
universidades y otros países europeos el que sus títulos vayan acompañados de un documento de información eficaz sobre el nivel y contenido de la enseñanza que hayan cursado en una universidad.

1.6. - La promoción de la movilidad estudiantily académica en Europa
La calidad de sus sistemas de educación, la formación permanente y la
creatividad de la juventud son la mayor riqueza de la Unión Europe~.
En una sociedad basada en el conocimiento, la Unión fomenta la movilidad de los jóvenes, del personal docente y de los investigadores a través de numerosos programas.
La movilidad de los jóvenes, los estudiantes, los profesores y los investigadores es una prioridad para la Unión Europe~ .. En la era de Internet y de la globalización de las economías, la movili~ad de las p~rs~nas se hace cada día más necesaria, pero hasta ahora solo la han e1erc1tado unos cuantos cientos de miles de jóvenes que participan cada año
en intercambios educativos, formativos y lingüísticos en Europa.
Sigue habiendo obstáculos socioeconómicos, lingüístico_s y de :ªr~cter práctico que se oponen a muchos proyectos de estancia acadenuca
0 profesional. La Unión Europea y los E stados mi~mbros ex_ploran
para hacer que la movilidad sea accesible al mayor numero pos1bl: de
ciudadanos y tiene folletos6 en los que presenta un balance de la s1t~~ción y los programas de movilidad. Entre los programas para la movilidad estudiantil, docente e investigadores, los que más destacan son:
6 http://europa.eu.int/ comm/

publications/booklets/move/29 / index_es.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

1.
2.
3.
4.
5.

497

7

El programa Sócrates
El programa Erasmus8•
El programa Leonardo da Vinci9.
El programaJuventud10•
Las Becas Marie Curie 11 •
•

Existen además asociados a estos programas el llamado Lengua y
Tempos, lo que habría que mencionar es que todos estos programas
están pensados para la movilidad de los estudiantes, como herramienta
para mejorar la transmisión de la cultura y la idea europea.
Uno de los problemas de los programas son las bajas dotaciones
por estudiante que desembocan en un cierto elitismo, pues los estudiantes con menos capacidades económicas renuncian de antemano a
las becas, sabiendo que no podrán costear los gastos adicionales de
viaje y estancia.
En todos los países de la Unión Europea se esta considerando la
posibilidad de ayuda a los estudios de educación superior a través, de
prestamos y financiaciones. El establecimiento de políticas públicas de
ayuda trata de equilibrar en lo posible las oportunidades de acceso y
permanencia en la universidad.

1. 7. - Elgarantizar la calidad de las instituciones
El garanúzar la calidad de las instituciones de educación superior, se ha
convertido en los últimos años en el centro de los debates de las políticas universitarias a través de procedimientos de diseño de criterio y
metodologías contrastadas de evaluación, certificación y acreditaciones,
tanto nacionales como internacionales.
Esto exige a su vez una definición de las funciones universitarias, el
dilema se encuentra en sus fines, en su dimensión y en su vinculación
con la sociedad: ¿Elitista o de masas? ¿Universidad para el conocimiento o para la preparación profesional? ¿Currículo especializados o generalizados? ¿Estructura pública, concertadas o privada?

7 http://europa.eu.int/ comm/

education/ socrates.html.
http://europa.eu.int/com/educatio n/Erasmus.es.html
9 http://europa.eu.int/ comm/education/leonardo.html.
10 http:/ /europa.eu.int/ comm/education/ youth.html
11
http:/ / www.cordis.lu

8

�498

MIREYA GARCÍA GOVEA

Esto nos lleva a la discusión sobre las políticas universitarias y a una reflexión oportuna, que marcarán el desarrollo de la sociedad española
durante décadas. Parte de estos debates actuales sobre la política universitaria, giran alrededor de aspectos, como los que se citan a continuación:
La tran.iformación interna-. La Reforma de 1983 ha marcado la vida
universitaria española de los últimos veinte años. Durante este periodo
se han abierto universidades, se ha democratizado la universidad, se ha
intensificado la investigación, se han multiplicado las titulaciones, se ha
introducido la optatividad y la libre elección de los estudios.
Enlazado a estos indudables frutos, se denuncia una masificación
escolar por el incremento de la población estudiantil, este incremento
en la demanda de estudio ocasionó una nula planificación de los procesos de gestión y control, planes de estudio inflexibles en los que predominaban principalmente las asignaturas aisladas como islas o átomos
de conocimiento sin integración, una práctica docente basada principalmente en la cátedra, una separación evidente entre la docencia y la
investigación, una falta de formación pedagógica en la planta docente,
tanto por la improvisación como por su sistema de reclutamiento, un
inadecuado planteamiento en el sistema educativo de tercer ciclo y en
general una desconexión entre la universidad y la sociedad.
Esto conlleva a una drástica reestructuración en la planeación de las
instituciones, en el enfoque en la formación profesional, en la preparación de los cuadros docentes, en la orientación de la investigación, la
flexibilidad de los currículos y la reducción de los mismos, con las consecuentes dificultades que todo ello conlleva para el personal administrativo y de servicio, personal docente y comunidad estudiantil.

&amp;vol11ción Universitaria-. De manera simultánea, los Estados miembros
de la Unión Europea, están desarrollando una revolución universitaria,
para encontrarse preparados para el Espacio de Enseñanza Superior
Europeo.
La reuniones de las autoridades académicas son cada vez más frecuentes, en el intento de armonizar un Espacio Europeo de Enseñanza
Superior, con mecanismos cada vez más precisos, algunos como los ya
mencionados de la movilidad estudiantil, de investigadores y de profesores, así como el de la estimulación de mecanismos en el aprendizaje
de idiomas y de vías de acceso a las nuevas tecnologías de la informática y la comunicación, ya que el conocimiento es ya un producto comercializable.

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

499

, El trabajo, cuyo horizonte temporal está fijado para el final de esta
decada, h~ co,menzado ya en torno a los objetivos de promocionar las
carreras cie~ttficas y técnicas, la definición de las competencias básicas
que se precisan en la nueva sociedad del conocimiento, en las vías de
acceso a las Tecnologías de la Informática y la Comunicación y en la
propuesta de formación de los profesores y formadores de formadores.
, Hu~o un acuerdo de trabajo de que todos los objetivos se comenzanan a lillplementar antes de finalizar el 2003. En el 2004 un año importante, ya que en la cumbre Europea que tubo lugar en la primavera se
presento al Consejo Europeo un informe en el que se rindieron cuent~s sobre el progreso y dificultades encontradas en el proceso y se suscitaron algunos cambios en el enfoque de objetivos y en la temporalización de los mismos.
Las r~líticas de formación y la cualificación de los trabajadores son,
en los últlffios años, las protagonistas de las grandes líneas estratégicas
europeas: ya sea la formación a lo largo de toda la vida, la incorporació~ de los conocimientos informales a las certificaciones y sistemas
nacionales de ~ualificación, o la transparencia o equivalencia entre países, por mencionar algunas de ellas. También en España los discursos
s~?re la ne~esidad de desarrollar y fomentar la formación y cualificac1on profesionales han obtenido un lugar de primer plano en las propuestas sobre la necesaria aproximación de España a lo que se ha dado
en llamar el modelo europeo de organización del trabajo.

Evaluación de la calidad: Los procesos de evaluación, acreditación y
ce~~cación de la calidad institucional, abarcan todas las funciones y
actividades universitarias. Lo cual lleva a evaluar tanto la calidad del
profesorado y las líneas de investigación, el personal no docente como
la calidad de los programas y los aprendizajes, así como su estructura y
organización interna, sus servicios, recursos y gestión.
Es un asunto complejo que contiene muchas facetas. Algunos de los
problemas estriban en que se mide con los mismos indicadores administrativos una empresa o industria que la educación superior, una universidad pública que una universidad privada, el aprendizaje de los
e~tudiantes que el proceso de elaboración de una mercancía, la producción de conocimientos que la producción de productos, la libertad de
cátedra y la autonomía.
.
La dificultad de valorar funciones diversas, como la docencia, la in~
vestigación y la gestión, así como medir la calidad del producto, tiene
carácter dimensional no compatible con los co~ceptos de cali-

�500

MIREYA GARCÍA GOVEA

dad universitaria, fijados por modelos con indicadores de calidad y
productividad administrativos.
Es evidente que el enorme interés por las evaluaciones, acreditaciones y certificaciones de la calidad institucional, surge por la necesidad
de gestionar de manera más eficiente el gasto público y que las universidades sean cada vez más auto financiables.
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http:/ /www.nec.es

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Plan Nacional de Evaluación de la Calidad del Sistema Universitario pueden
verse en el documento Infam1e Global 1996-2000, elabor~do por el Co~té d_e
la Secretaría General de Consejo de Universidades Este mforme esta dispo01ble en la página web del Consejo de Coordinación Universitaria
http:/ /www.nec.es
Plan de Calidad de las Universidades (II) la encuentra en la página web
Consejo de Coordinación Universitaria en:
http:/ /www.nec.es/consejou/ calidad

Martínez

del

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Guada. Revista Electrónica de Invesogac1on y
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(1), 1-24. Consultado el día 5 de agosto de 2002 en:
http://www.uv.es/RELIEVE/v3n1/RELIEVEv3n1_2.htm
RODRÍGUEZ, G, R. (2000). La reforma de la educació~ s,p_e~or. Señas_ del debate
internacional a fin del siglo. Revista Electrónica de lnvest1gac1on educaova, 2 (1).
Consultado el 14 de noviembre de 2001 en:
http://redie.ens.uabc.mx/vol2no 1contenido-rodgo.html

Consejo de Coordinación Universitaria fue creado por la Ley Orgánica de
Universidades de 21 de diciembre de 2001 (BOE del 24 de diciembre).
Documento nº 13 Informe final elaborado por el Comité de la Secretaría
General de Consejo de Universidades en julio de 1994 y que fue debatido en
el Encuentro sobre Evaluación de las Universidades en España, celebrado en Ja Universidad Internacional Menéndez Pelayo en septiembre de 1994.
Estatutos de la Fundación "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad
Acreditación". Capítulo II Fines de la Fundación, artículo 5.- Fines.

y

Fundación de la "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación", el 19 de julio de 2002 por lo establecido en
artículo 32 de la
Ley Orgánica de Universidades (Ley Orgánica 6/2001 de 21 de diciembre).
lnfonne de Memoria de actividades: Primer Semestre 7 de Octubre 2002/7 de abnJ
2003 de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación.

Ley Orgánica de Universidades de 21 de diciembre de 2001 (BOE del 24 de
diciembre).

�506

MIREYA GARCÍA GOVEA

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Real Decreto 1947, de 1 de diciembre, por el que se establee~ el Plan Nacional de Evaluación de la Calidad de las Universidades (BOE num. 294 de 9 de

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

diciembre de 1995).

Dr. José María Infante
Subdirector de Investigación
Facultad de Filosofía y Letras

Real Decreto 408/2001 de 20 de abril, por el que se es?1blece el lI Plan de
Calidad de las Urúversidades (BOE núm. 96 de 21 de abril de 2001).
Real Decreto 6/2001 de 21 de diciembre de 2001, por el ~~e se establece la
Ley Orgárúca de Universidades (BOE núm. 307 de 24 de diciembre de 2001).

UANL

T

ratar de establecer vínculos entre ciencia y sociedad puede ser
un tanto absurdo o inútil, dado que la ciencia es, por sí y en sí
misma, una actividad social y desde su mismo origen ha estado
marcada por el tipo de sociedad en la que se desarrolló. Más interesante
debería ser, por lo tanto, tratar de entender qué tipo de sociedad ha
impulsado y requerido qué tipo de ciencia. Y, más todavía, qué idea de
ciencia han tenido los integrantes de las diferentes sociedades históricas
en el mundo.

La actividad científica, esto me parece indudable, ha estado presente
en el mismo origen de las sociedades humanas, dada la condición
humana de interpretar y dominar el mundo en el que se vive. Y la primera revolución científica -o quizás la única revolución humana que
merece ser considerada como tal, lo que ya dijera Claude Lévi-Straussfue la revolución agrícola. Es que si tenemos en cuenta todas las prácticas que la agricultura conlleva, encontramos ya allí todas las acciones
propias de un espíritu científico: observación meticulosa y pertinente
de los procesos de la naturaleza de las cosas, vinculación de distintos
niveles (observación de los movimientos astrales, idea de tiempo y ciclo vital de los seres vivos), imaginación de un futuro esperado realista
pero aún inexistente, relaciones causales específicas, dominio humano
de los procesos naturales independientes del encantamiento del mundo, coordinación de las actividades de intercambio y vinculación del
deseo a las necesidades socialmente construidas y determinadas. Por

�509

JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

supuesto que no podemos hablar de autoconciencia entre quíenes así
actuaban, pero todos estos procesos estaban alli en una conciencia
práctica; aun cuando pudiera mantenerse una cierta confianza o esperanza en los seres encantados, es evidente que se "sabía" que podía
hacerse algo para modificar el transcurrir natural de los eventos. También podríamos encontrar entre las causas atribuidas a los fenómenos
muchas no pertinentes, pero las adecuadas estaban alli, sin duda. Quízá
la autoconciencia de la acción humana con relación a las transformaciones del mundo real no llegará sino hasta el siglo XVII, en lo que
algunos denominan ciencia moderna y otros, más radicales, verda~era
ciencia o simplemente ciencia. Y quízá debemos esperar hasta el siglo
XX para extraer todas las consecuencias de esa autoconciencia.

la cultura científica es que, aunque no sea estrictamente una consecuencia, su expansión ha coincidido en Occidente con el crecimiento
del capitalismo y en muchas mentes ambos fenómenos están asociados, aunque ello no constituya una interpretación correcta. La cultura
científica surge alli donde se aceptan, como si fueran un fenómeno
natural, los cambios e innovaciones derivados de las aplicaciones científicas y tecnológicas a la vida cotidiana de los seres humanos; donde
todas las concepciones y conocimientos (y por lo tanto seguridades)
previos son permanentemente puestos en cuestión y reemplazados
cuando se puede demostrar su incoherencia teórica o su impotencia
práctica o sus efectos perversos (aún cuando éstos puedan beneficiar a
algunos sectores, como es el caso actual de la contaminación). Pero una
cultura científica también implica: que pese a sus fallos y carencias, no
puede entenderse de manera amplia la posibilidad de liberar a los seres
humanos de sus angustias sin la ciencia; que sin ser la única, la ciencia
es posiblemente la herramienta principal de los seres humanos para
construir y dominar su propio destino; que las elites políticas y sociales
sean formadas de tal manera que puedan comprender cómo las formaciones de la ciencia, que por su carácter innovador son sin duda introductoras del desorden, son también las únicas gue permitirán lograr un
mundo más ordenado; que el sistema educativo se base en la imaginación creadora y en la flexibilidad intelectual y no en esquemas rígidos y
dogmáticos; que el conocimiento científico no sea el patrimonio de
grupos privilegiados sino que se expanda en las prácticas cotidianas de
toda la sociedad; en síntesis, una cultura científica supone la concepción del conocimiento científico como algo vivo, cambiante, dinámico,
transfonnador-transformante, no aislado del resto de los subsistemas
sociales y sus correspondientes quehaceres y en estrecha correspondencia con el logro de los objetivos perseguidos desde la antigüedad
por todos los seres humanos, los de una sociedad capaz de satisfacer
las necesidades básicas de todos sus integrantes de manera igualitaria,
sin injusticias sociales, reduciendo al mínimo las cargas y sufrimientos
de los trabajos pesados o peligrosos, posibilitando un dominio racional
del ambiente y liberando a los seres humanos de los fantasmas que lo
acosan desde esa misma antigüedad. Además de las estructuras de la
cultura científica, deberíamos considerar la posición de los individuos
de una sociedad frente a ello, es decir, deberíamos tratar de saber hasta
qué punto los miembros de una sociedad están informados sobre el
guehacer científico, valoran o desprecian la actividad de los científicos,
tiene confianza en su trabajo y demás; pero la indagación no debe limitarse a las actitudes sobre la ciencia, sino también sobre los mismos

508

Pero una autoconciencia de la ciencia difundida socialmente no proporciona de manera automática una cultura científica: la idea de recurrir a los principios operativos de la ciencia para enfrentar la solución a
los problemas compartidos, por encima de otras explicaciones y posibilidades no está extendida a toda la población, ni siquiera en los países
desarrollados. Y en largos periodos de la hlstoria humana, como el
medieval, por ejemplo, la idea de recurrir a los procedimientos científicos para encontrar las soluciones estaba descartada. Quizá el "descubrimiento" de Aristóteles en el siglo XII contribuyó a modificar esa
cultura, pero la población en general permaneció atrapada en sus miedos ancestrales por algunos siglos más, miedos hábilmente aprovech~dos por la mayoría de las organizaciones religiosas, aún hasta la ac~alidad. El progreso de la ciencia y de las instituciones que la promovieron
fue sin duda lento y todavía encontramos en las mismas instituciones
destinadas a su apoyo e impulso, restos del pensamiento mágico del
mundo encantado y, más todavía, camuflados o ignotos ataques a la
construcción científica determinada de los procesos del mundo.
Una cultura científica implica una particular estructura de relaciones
sociales; el concepto de cultura es todavía el centro de múltiples debates, por lo cual se hace necesario establecer algunas precision~s. Cuando hablamos de cultura, en general, nos referimos a esa partlcular red
de intercambios de toda sociedad, en la cual lo estructuradoestructurante adquiere características definidas y diferenciadas de otras
sociedades (coexistentes) y donde los intercambios están sobredeterminados mutuamente, de manera tal que es imposible comprender el
tipo de matrimonios practicados entre los zapotecas sin c??1prender,
paralelamente y de manera conjunta, su sistema de producc1on zapoteca y sus mitos. Una dificultad adicional que encontramos alrededor de

�CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

510

511

JOSÉ MARÍA INFANTE

conocimientos científicos que poseen y la forma en que ellos se incorporan a su praxis cotidiana.
Por otro lado, no podernos dudar que la ciencia actual es, por necesidad y por estructuración, institucional. No hay ciencia aislada ni científico aislado. No hay genio individual ni personaje iluminado. La historiografía de la ciencia tradicional suele insistir en destacar la figura individual de los grandes innovadores sin establecer sus íntimas relaciones
con su entorno. Dado que, en especial en los últimos dos siglos, el descubrimiento científico es siempre una lucha entre colegas, se hace sobresalir a los vencedores, sin considerar que esos otros ignorados, que
quedaron en un segundo lugar a veces casi imposible de diferenciar,
cumplieron un papel insustituible en ese descubrimiento: Newton no
sería entendible ni habría logrado lo que consiguió sin Boyle, Flamsteed, Halley, Hooke, Huygens, Kepler, More, Fario y el mismo Leibniz,
sin olvidar las luchas religiosas y políticas de su época y las consecuencias que tuvieron en su trabajo.
Es en el siglo XX cuando la ciencia desarrolla y esparce las instituciones que le darán un gran dominio de la vida y, naturalmente, de todos los ámbitos en los que se manifiesta: la ciencia atrae el interés de la
política, interpreta e interviene en la producción de los fenómenos artísticos, contrae fuertes ligas con la econorrúa, opera en lo más profundamente íntimo e individual pero también en fenómenos colectivos,
refuerza su dominio de la naturaleza y trata de manipular a los mismos
seres humanos que le permitieron su propagación y crecimiento.
Las experiencias políticas intervienen de muy variada forma en la
vida científica: apoyando y quitando su patrocinio a los esfuerzos científicos, utilizando la ciencia para sus propios objetivos o descartándola
cuando desafía sus intereses de dominación o manipulación, descartando de antemano las contribuciones científicas para enfrentar la solución de los problemas o recurriendo a ellas cuando se han agotado las
soluciones "mágicas", buscando desesperadamente a la ciencia cuando
intentan aumentar sus esferas de dominación o despreciándola cuando
pone en cuestión, en muchas ocasiones, sus formas irracionales de
hegemonía y autoritarismo.
Existen muchas discusiones sobre la importancia y el valor de la investigación científica con relación al desarrollo económico y el mejoramiento de los niveles de vida de la población. En los últimos tiempos, Alemania, que enfrenta una crisis económica severa, ~a dec~dido
recuperarse mediante acciones concretas en tres campos: mvers1ones
en infraestructura, en investigación y desarrollo (I+ D) y promoción de

la natalidad. Con relación a I+D, la meta es aumentar progresivamente
la inversión en 6,000 millones de euros en los próximos años para llegar ~ ~n porcentaje del PIB del tres por ciento en el año 2010. La proporc1on del esfuerzo dedicado a la producción científica en el conjunto
de la producción de un país puede dar una aproximación a la forma en
que _la cultura científica se ha instalado en ese país. Por sí sola, la cultura científica no elevará la felicidad de los miembros de una sociedad
pero sin duda aliviará algunas de sus angustias proporcionándole un~
e~plicación más racional de los fenómenos y dificultades que los agobian.

Algunas cifras y datos
Tal como lo señala la Organisation far Econontic Cooperation and Development
~O~CD 2005), los gastos en investigación y desarrollo (I+D) son un
rndicador clave para mostrar los esfuerzos de los gobiernos y la iniciati~a ~rivada de los países con relación a la búsqueda de progreso en
c1enc1a y tecnología. El indicador clave suele ser el gasto nacional en
I+D, tomado como porcentaje del producto interno bruto (PIB). Las
cifras, para algunos de los países adheridos a esta organización
(OECD) son:
Tabla 1. Gasto en I+D en algunos países de la OCDE,
como porcentaje d el PIB
País
Alemania
Canadá
España
Estados Unidos
Francia
Italia
laoón

México
Noruemi
Fuente: OECD (2005)

1981
2.43
1.24
0.41
2.34
1.93
0.88
2.11
--

1.17

1991
2.53
1.60
0.84
2.72
2.37
1.23
2.75
0.22
1.64

2001
2.49
1.94
0.96
2.82
2.20
--

3.09

-1.62

Quizá ni el tamaño de la econorrúa ni el grado de desarrollo estén
asociados de manera directa al gasto en I+D, pero sin duda los países
más desarrollados económicamente en el mundo- y más avanzados en
materia de desarrollo humano invierten más en este rubro que los demás. Debe tenerse en cuenta, además, que las cifras absolutas muestran
disparidades más grandes, dado que la ·econorrúa de los países más desarrollados es mucho mayor que la de los países atrasados. En el cuadro

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

debe ponerse atención a las cifras de España, que a la muerte de Franco podía considerarse todavía un país "en vías de desarrollo''. y q~e ~n
pocos años pudo recuperarse de ese atraso, a lo cual contrtbuyo, s~
duda, el mayor esfuerzo en inversión en I+D, que, con todo, todavia
no alcanza cifras congruentes.

Tabla 3. Número de familias de patentes triádicas
(de acuerdo a la residencia de sus inventores)
1990
2000
Alemania
4112
5-777
Canadá
285
519
España
73
113
Estados Unidos
11165
14985
Francia
1919
2127
Italia
646
767
Japón
9929
11757
México
7
15
Noruel!ll
52
109
Fuente: OECD (2005)

512

Debemos recordar que la producción nacional difiere según los países en función de múltiples factores que no pueden ser considerados
aquí, pero un buen indicador comparativo suele ser el producto bruto
interno per cápita, que para los mismos países se presenta:
Tabla 2. PIB per cápita (en miles de dólares)
1
, se1ecc1ona
. d o s de la OCDE
para al0.111os
pruses
2001
1991
25456
19045
Alemania
29290
19146
Canadá
21347
13807
España
35179
23418
Estados Unidos
26552
18453
Francia
25377
18241
Italia
26636
19968
laoón
9148
6519
México
36587
19137
Noruega
Fuente: OECD (2005)
En cuanto al número de investigadores, México se ubica en el último lugar entre los países de la OCDE: mientras Ja~ón y los Estados
Unidos tienen 10.2 y 8.6 investigadores por cada mil empleados, respectivamente, en México tenemos 0.6.
Las patentes se han considerado en los últimos años un indicador
importante de la actividad científica. Aun c~ando debe enten?ers,e que
el número de patentes indica una cierta cualidad de la tarea e1enttfic~ Y
que desvaloriza cierto tipo de investigación, como _e~ ~l caso de la lllvestigación básica y de las ciencias sociales, su~ P?~1bilidades _comparativas son importantes, dado que dan una apreaacton de las dific~tades
y debilidades de nuestro sistema de I+D. La OECJ?, ~a constrmdo un
indicador especial denominado familias de patentes tnadicas que pretende
eliminar los defectos de medir simplemente el número de patentes registradas. Por ese concepto debe entenderse el c~njunto de patentes
registradas conjuntamente en las tres grandes oficmas de patentes, la
European Patent O.fftce (EPO), la Japanese Patent Ojjice QPO) y la US Patent
and Tardemark Ojjice (USPTO). La cifras son:

513

Subsistema científico en las sociedades
Entre las instituciones que la ciencia requiere aparecen, además de las
universidades y las diversas formas de agrupación académica (colegios,
centros de investigación, institutos, asociaciones para el progreso científico y demás), las destinadas a intervincular (Conacyt o sus equivalentes y contrapartes en diferentes países).
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) fue creado
a partir de una serie de antecedentes (Pérez Tamayo 2005) en diciembre de 1970 con el objetivo de interrelacionar a todos los organismos e
instituciones que realizan, promueven y utilizan la investigación científica en el país. El Conacyt ha tenido un rumbo variable, tanto en dirección como en velocidad y en la opinión de Ruy Pérez Tamayo fue durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari cuando recibió el mayor apoyo relativo en sus 35 años de existencia. Sin embargo, un balance completo de todos estos años muestra algunas dificultades, como las
diferencias en las cifras entre el número de becarios a quienes se apoyó
(más de 100000) y el número de científicos que registra el Sistema Nacional de Investigadores, un poco más de 10000. ¿Qué ha ocurrido con
los alrededor de 90000 que nos darían cifras radicalmente diferentes en
la distribución de investigadores con relación al personal empleado en
el país?. Para Pérez Tamayo, ello se debe a que no se impulsaron dos
programas paralelos indispensablemente relacionados, el del seguimiento de los becarios y el de la creación de centros de investigación y sus
correspondientes plazas para el progreso de la investigación. Seguramente hay otras causas y posibles ajustes, pero en esencia es la falta de
una extendida cultura científica la que, puede explicar esto: si las decisiones político-administrativas no se limitaran al efecto inmediato de
relumbre, sino que se basaran en un sistema de intercambios básicos de

�514

JOSÉ MARÍA INFANTE

la sociedad donde la perspectiva científica tuviera un grado mayor de
importancia relativa, observaríamos mejores resultados.
Todos los programas puestos en práctica por el Conacyt (impulso a
la investigación, formación de recursos humanos, divulgación científica, promoción de la ciencia en la socH.:dad, intercambios entre científicos en el orden internacional), alcanzaron su máxima plenitud a mediados de la década de los 90 del siglo pasado, fecha a partir de la cual
comenzó un paulanno pero persistente desplome Je toda su actividad,
demostrando la poca importancia que se oto.rga a ciencia en la sociedad.
Inserto en las acavtdades e.le promoción de la inYestigac1ón cientifica, se creó, el 26 de 1ulio de 1984, el Sistema Nacional de lnvesttgadores (SNI), que en el año 2003 registraba 10189 investigadores. Independientemente de las diferentes críticas que el sistema ha recibido y
recibe, podemos tomar sus guarismos como un indicador de la importancia de la investigac1on en d país. El Sistema ha impulsado d desarrollo de ciertas practicas importantes para la actividad y la cultura científicas (Drucker Colín y Pmo Parías 2005): fomentar la identidad v la
pertenencia a grupos de qwenes se dedican a la investigación; desarrollar sistemas de evaluación del des&lt;.:mpeño de los investigadores; adicionalmente, aumentar el ingreso de los investigadores, la mayoría incorporados a uruvc.:rsidades donde se presenta un alto deterioro del
salario real; otorgar prestigio a las tareas de investigación y producción
científica. Los cntcrios de evaluacion del SNl se basan, casi exclusivamente, en las publicaciones en revistas 10ternacionales, y se impusieron
como norma en muchas mst1tuc1oncs uniYersitanas del pais. Los valores implícitos en los critc:nos de e\ aluación del sistema produjeron
di,ersos efectos, algunos no deseados: el retiro de los invesugadorc.:s de
las aulas con la consiguiente.; devaluación de la actividad docente; la
disminución en las acti\1dades de desarrollo de instrumentos; el interés
por investigar problemas qm; en algunos casos son ajenos a las necesidades de nuestra sociedad; una baja capacidad para obtener patentes.
La búsqueda afanosa por publicar a como diera lugar también incidió
en el abandono de proyectos complejos de largo plazo hechos en grupos cooperanvos, con el cons1gwente mteres por lo mmediato e mdividual 'r a veces no tan importante. Se hace necesario, sin duda, reestructurar el func1onarrnento del sistema evitando o elimmando algunas de
sus deformaciones o efectos no deseados que han surgido en este
tiempo.

CULTURA CIENTIFICA EN LA SOCIEDAD

515

La idea de publicar como incenávo a la actividad y como forma de
rcconocmuen_to, aun cuando constituye un indicador de la acti,•idad
debe ser_ maazado o relati,·izado. Ello si!,rnifica que debe hacerse un;
cvaluac1on adecuada. del valor de la publicación y que no puede ser
confiada a meros indicadores. El caso de Jon Subdo, un médico noruego que lleva cinco años de publicar artículos basados en datos absurdos
lo de_~uestra (Samped~o. 2006b). Sus publicaciones han aparecido en
p_rcsngiosas re\·,s~s _medicas, como Lance/, \Jew b?P,la11d Joumal oj \fedi~11e Y ]011mal of Clmtcal 011cologJ. Sus artículos contienen datos falsos 0
10\'enta?os espcc~almente, en algunos casos tan burdos que deberían
haber sido 1denattcados r:ipidamcnte. En opinión de Ruy Pérez Tamayo (2?05), l_a presión por publicar llevó a muchos investigadores a
camb!,ªr la vida_ honesta_ por la prostitución. El sisrema de "re\'lsión por
pares.. (peer revtew) r~qu1er~ ser revisado desde sus mismas bases y sus
condiciones de funcion~mtento real. Asimismo, se requieren medidas y
com~ortamien.tos que tiendan a corregir los dos nuevos tipos de fraude
c1cntifico surgidos (Pérez Tamayo 2005): la florida mulnplicacion de
autores por arttculo y la dispersión y fragmentación de los resultados
de Investigación en tantos artículos como puedan colarse entre los revisores.

Las unhersidades son, todavía, uno de los lugares por los que está
obltgado a pasar todo indi\1duo que pretenda ser científico y es allí
donde suelen formarse los habitus que lo identificarán como tal. No es
posible desarrollar aquí una teoría pernnente del papel de las universidades en la promoción de una cultura cientifica, pero ya adelantamos
algo de la forma en que el funcionamiento del Sistema Nacional de
Investigadores ha deformado los fines de la fonnación universitaria.
Por otro lado, s1 la educación unh ersitaria es una tarea de asimilación
por parte de l~s alumnos, de la mayor cantidad de información posibl;
para ser repetida en cualquier circunstancia sin ningún espíritu crítico,
poca_ será su contribución a la cultura ctenúfica. Como ya dtjimos, ésta
rec.¡were de un permanente cuestionamiento del conocimiento existente
Y tal tipo de educación es su ven;ión más refractana.
. , La vmculación de las uru, ersidades a la producción científica tambien es variada y comple¡a, ya que tampoco están desYinculadas de las
políticas del ramo. Si Jas uruvers1dades, como ocurre todavía en much~s países del mundo subdesarrollado, son instrumentos del 1uego
político mezquino de los grupos dom1nantes de esas m1smas sociedades, su contnbución al progreso científico será limitado y distorsionado. No hemos sido capaces de tomar el ejemplo de los países más

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

avanzados, donde la alianza operativa de universitarios, empresarios Y
gobierno ha conseguido, en todos ellos, la solución adecuada a muchos
de los problemas afront.ados.

poner en peligro sus estados contables; para ello se requiere, por lo
t.anto, la colaboración de los organismos del estado (entre las que se
cuentan las universidades públicas) y la deliberada implantación de
políticas públicas. Pero ésa es una las deficiencias del Conacyt: demasiado ocupado en sus propias necesidades de crecimiento inte·rno, ha
descuidado su inserción en el sistema de desarrollo científico del país,
que es nacional y público por definición. Los instrumentos de esas
políticas no están entre los atributos del Conacyt, pero entre éstos sí
debe figurar su papel de consejero del gobierno para ello. Aun cuando
en valores absolutos la productividad mexicana ha aumentado, en términos relativos ha decrecido: descendimos un lugar por año entre el
2000 y el 2004 y caímos siete lugares en el año 2005 (Flores y Castro
2004; Pescador 2005). La mayoría de los analistas coincide en que ello
se debe, entre otras cosas, a la falta de reconocimiento al papel de la
investigación científica, a los recursos cada vez más menguados destinados a la investigación científica ~n las universidades y a la escasa inversión de la iniciativa privada en este rubro. Si bien la productividad
es un fenómeno complejo que involucra, además, a la competitividad
empresarial, calidad de las instituciones (burocracia ineficiente, corrupción y demás), facilidades de acceso a fuentes de financiamiento competitivas, salud general de la población, seguridad y otras, el cambio
tecnológico y organizativo son la clave del proceso y ello no depende
de las ofertas y las demandas, sino de factores como I + D que suelen
ser poco valorados por los economistas (Bradford de Long 2005).

516

Las empresas, instituciones no destinadas en su origen al imp~so
científico, toman en el siglo XX una parte import.ante y a veces dec1s1va
en el proceso. Empresas de Brasil, China e India han hecho enor~es
progresos en I +D con el objetivo de ampliar sus mercados y obviamente sus ganancias. Pero en el caso de México parece que las cos~s
no funcionan de manera similar a otras latitudes: el director de Investigación, Vinculación e Internacionalizació~ del In~tituto Tecnológico Y
de Estudios Superiores de Monterrey, Neil Hemandez, declaraba hace
poco que el 60 por ciento de las ideas de n~c~os productos que se generan en su institución pueden ser comerc1alizables, pero el problema
es que las empresas mexicanas desprecian ese potencial (García 2006).
El mismo instituto parece haber impulsado varias empresas para conseguir esa producción destinada al consumo.

,1

1

Un estudio de la Comisión Europea indicaba que en el año 2004 entre las 700 empresas del área que más invierten en I+D, 72.6 por ciento
correspondía a empresas alemanas, francesas e ingles~s, aun cuando
entre las diez primeras se colaban una finlandesa (Nokia) y una holandesa (Philips Electronics)(Rizzi 2006). Los alemanes ~eoian_ 13~ ,empresas en la lista y acaparaban el 37.03 por ciento de la mvest1gac10~ _total
en I+D. Si tomamos en cuenta lo ya dicho sobre el impulso adicional
que piensa desarrollar el gobierno alemán en este aspecto, podemos
juzgar cuán retrasados estamos y cómo podemos emp~zar ~ cerr~r esa
brecha. Un signo evidente de este atraso es que en Ba¡a Califorrua Sur
los proyectos de desalinización del agua estén en mano_s de empresas
españolas cuando sin duda podría haber empresas mexicanas que cubrirían ese aspecto.
Uno de los elementos fundamentales para la evaluación de un sistema económico en la actualidad es la productividad. Aun cuando el
concepto mismo está en discusión y su definición, importancia, así
como los elementos que deben ser tomados en cuenta para su adecuada evaluación dependen de supuestos de altos niveles_d~ compon~ntes
ideológicos, no existe oposición a considerar a las ac?vidades de innovación e investigación científica como parte sustancial de sus componentes (Lucena Betriu 2006). El problema es que en muc~os casos _la
tarea de impulsar esas actividades librada a las empresas de¡a un amplio
agujero en el proceso, dado que muchas empresas,_e~ especial las pym:s,
que son mayoría, no pueden dedicarse a las actividades de I +D sm

517

En el año 2000, la Unión Europea se había fijado la meta de convertirse en la economía más competitiva del mundo. A mediados de la
década, las metas parecen alejarse comparativamente más de lo previsto: la productividad por hora muestra un constante descenso mientras
que la de los Estados Unidos se ha increment.ado (Cañas 2004). Probablemente la causa fundamental sea que el esfuerzo en I + D, que se
había fijado en una media del 3 por ciento del PIB, presente apenas un
1.9 por ciento, con la excepción de Finlandia y Suecia, cuyo valores
muestran un 3.4 por ciento y 4.3 por ciento, respectivamente. No es
casual, por lo tanto, que Finlandia y Suecia aparezcan el primer y tercer
lugar, respectivamente, en competitividad mundial (con economías
"socialistas", es decir, con altos niveles de beneficios sociales y redistribución igualitaria del ingreso). En cuanto a los Estados Unidos, segundo lugar de la lista, la mayoría de sus empresas consagran más medios
financieros a 1+D que el resto de las etnpresas del mundo.

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTIJRA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

Un fenómeno que casi no ha sido tenido en cuenta hasta ahora, en
función de una idealización ingenua de los científicos es el de la ética,
es decir las cuestiones morales implicadas en el comportamiento
humano. Por definición, la ética es social: no necesita ética un individuo aislado en una isla desierta, ni siquiera para sus necesidades más
elementales. Pero la ciencia como actividad, ya lo dijimos, también es
social y se desarrolló en una 1veltanschauung que no incluía el concepto
de maldad. La inclusión de valoraciones éticas en la actividad científica
requiere de un tratamiento más extenso que el que aquí estamos
haciendo, pero no queremos quitar importancia al asunto. Además del
mencionado caso de Jon Subdo, también adquirió una gran relevancia
en la prensa el caso de Hwang Woo-suk, el científico coreano que publicó en la prestigiosa Science sus experiencias sobre clonaciones de seres humanos (EFE 2006, Sampedro 2006a). Aquí el caso no era simplemente publicar, sino algo mucho más valioso e importante, el premio Nobel. El prestigio derivado de la obtención de este premio mueve a muchos a trabajar en el lírrúte de las normas legales y éticas. Porque al parecer no era necesariamente el dinero lo que movía a Hwang:
había obterudo generosos subsidios del gobierno coreano, también
fascinado por lo que podía obtener de eso mismo.

sobre las formas de evitar estas consecuencias, sin duda no deseadas
pero imposibles de negar. Existen costos sociales del desarrollo cientí~
fico que deben ser asumidos: las poblaciones marginadas del avance
científico, ya sea de sus beneficios, ya de su utilización, deben ser atendidas y debemos buscar en la misma ciencia la posibilidad de cerrar la
brecha.

518

La difusión de una auténtica cultura científica puede impedir, en
gran medida, la repetición de estos casos: el descubrimiento de falsedades en la manipulación de los datos o en los datos mismos sólo es posible si se tiene una base de conocimientos que permita interpretar y
evaluar de manera adecuada los informes de investigación; hemos visto
personalmente cómo, aún en nuestros programas de maestría y doctorado persisten una serie de concepciones erróneas sobre los datos estadísticos y su interpretación, que son la base de estas equivocaciones y
mistificaciones. La adquisición de cultura científica por grandes cantidades de población, por otra parte, hará que se valore más adecuadamente la actividad científica y que no sean los premios Nobel la forma
casi exclusiva de reconocimiento al talento y la innovación científicas.
El espíritu capitalista de ganancia no se limita a los investigadores:
por pretender ganarse algo más de 4000 euros, seis personas estuvieron
al borde la muerte en el hospital londinense No,thwick Park, adonde se
internaron para probar sobre sí mismos el efecto de un nuevo fármaco,
TGN 1412, del que se presume es capaz de mitigar los efectos de leucemia y esclerosis múltiple. Si bien esto representa un pequeño porcentaje de los miles de casos que se ponen a prueba cotidianamente, las
derivaciones éticas de la I +D nos imponen la obligación de reflexionar

519

Dado que las ciencias sociales no pueden presentar el registro de patentes con~o ~ indic_ador adecuado de su desarrollo, dado que las patentes en etencias sociales son poco eficaces (¿cómo controlar el uso de
prác?ca~ social~s que beneficien a los seres humanos?), la investigación
en ciencias soetales ha sido postergada en casi todo el mundo. Pero los
gobiernos de todos los países recurren a la investigación en ciencias
sociales para tomar decisiones, en mayor o menor grado: el desarrollo
de proyectos _de infraestructura (carreteras, represas y sistemas de riego,
puertos, medios de comunicación) requiere de estudios sobre el impacto económico, social y cultural de los grupos y comunidades afectadas;
la planificación urbana; la aprobación de leyes sobre salud y alimentación; las leyes sobre las prácticas educativas; las leyes sobre poJiticas de
seguridad, incluyendo el tratamiento de accidentes y anexos; el tratami~nto de ?roblemas de migración, pobreza y otras formas de marginalidad social. También las políticas de natalidad, más allá de sus aspectos meramente biológicos, requieren de un conocimiento profundo de
las expectativas e imaginarios de los futuros padres acerca de su futuro
Y el de sus hijos y ello sólo puede lograrse a partir de investigaciones
que, sin manipular o introducir formas alienantes, permita una comprensión del comportamiento humano con la creciente inclusión de
aspectos racionales.
Pero también se recurre a los datos de la investigación social en lo
que hace a las actitudes y valores de la población con relación a las
políticas públicas adoptadas, a la imagen de los gobernantes, a las decisiones en política económica y demás. En el caso de algunos gobernantes de los Estados Unidos, prácticamente no se han tomado o toman
decisiones sin las correspondientes consultas de opinión sobre la forma
en que afectará su popularidad. Si todas esas investigaciones se utilizaran para el logro de un mejor bienestar y no para la satisfacción del ego
de los gobernantes, podríamos tener un cuerpo de conocimientos sobre el funcionamiento de nuestras sociedades que nos permitiría un
mundo un poco mejor.
. Ruy Pérez Tamayo ha imaginado tres escenarios posibles para la
ciencia mexicana (Carrión 2006; Pérez Tamayo 2005): pesimista, donde

�520

JOSÉ MARÍA INFANTE

se produciría un abandono total de la actividad científica, dando prioridad a lo urgente sobre lo importante, donde proliferarían las universidades privadas que dedican un esfuerzo nulo a la investigación (habida
cuenta de que el país necesita, de todas maneras, recursos humanos
calificados) y, por ende, a promover profesionales sin espíritu científico; un escenario optimista, donde el gobierno asumiría las responsabilidades que le corresponden en el impulso a la actividad científica y la
I +D pasara a ser política de estado, lo que él rrúsmo calificó como un
cuento de hadas; y un tercero, más realista, donde la iniciativa provenga
de la misma sociedad y se impulse la actividad científica por parte de la
sociedad civil que mostrará, así, un aumento de la conciencia social y
poseerá una mayor cultura científica. Sólo el futuro podrá decirnos cuál
de los tres prevaleció.
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�ELEMENTOS PARA UNA
RECONSTRUCCIÓN DEL ESTATUTO
EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL
DERECHO
Dr. Osear Mejía Qwntana•
Universidad de los Andes
Colombia

E

l presente ensayo busca contextualizar el proceso de desdibujamiento epistemológico de la filosofía del derecho, rastreando
las raíces de la problemática en la discusión de la modernidad
temprana y el proceso posterior donde, con el surgimiento del positivismo contemporáneo, la teoría jurídica le arrebata su fundamento epistemológico a la reflexión iusfilosófica, pretensión radicalizada por el
paradigma autopoiético de Luhmann hasta suponer su desaparición.
Posteriormente, a partir de los presupuestos sugeridos por el paradigma
consensual-discursivo de Rawls y Habermas, el escrito bosqueja los
elementos desde los cuales podría intentar reconstruirse el estatuto
epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea.
La modernidad temprana culmina con los dos modelos clásicos de
filosofía del derecho de Kant y Hegel, el primero sintetizando toda la
teoría del contrato social y el segundo desarrollando la más aguda crítica al mismo. A partir de allí, el siglo XIX evidencia un proceso de
Profesor Asociado y Director del Departamento Ciencia Política de la Facultad
de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia.
Profesor Asociado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes (Area
de Teoáa Juódica). Filósofo (U.Nacional), M.A. y Ph.D. en Filosofía Moral y Filosofía Política (Pacific University, Los Angeles). Posteriormente, adelantó un (Post)
Doctorado en Filosofía del Derecho en el Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia. Correo electrónico: omejia@uniandes.edu.co

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

524

ruptura con la filosofía del derecho del que va surgien~o lentamente ~
teoría jurídica como disciplina autónoma y que culmina con la Teona
Pura del Derecho de Kelsen en el primer cuarto del Silgo XX dando nacimiento a una disciplina independiente de la filosofía del derecho, con
un estatuto epistemológico y unas problemáticas propias. El famoso
manual de Gustav Radbruch, que data de 1948, pone ya de presente el
drama de la filosofia del derecho. Los problemas propios de la disciplina eran ya, para el autor, la humanidad ~orno c~ncepto jurídico, el
derecho social, la democracia, el derecho 10temac1onal y el derecho
supralegal. Un catálogo de problemas que, desde mu~~o _antes, se hab~a
convertido en objeto de la filosofía política (la legttiffildad), la teo°:a
jurídica (la validez) y la sociología del derecho (la eficacia)1. Ese des~bujamiento de su problemática particular, in!ci_ad? _por la autonoffila
que desde el siglo XIX va adquiriendo la teona ¡undica frent~ a ~a filosofía del derecho y que el positivismo finalmente consagra, ¡ustifica el
proyecto de reconstruir, de manera integral y vinculatoria, el estatuto
epistemológico que la filosofía del derecho podría tener en nuestros
días.
La hipótesis de trabajo que este escrito busca ilustrar tiene, en ese
orden dos caras: de una parte, defender la idea de que la filosofía del
derecho responde a una tradición filosófica y la teoría jurídica a una
tradición jurídica, siendo cada cual una disciplina aut~n?ma ~ue_ n?
puede confundirse con la otra pues cada un~ posee ?~muuos ep1s~errucos diferentes; y, de otra, que el estatuto ep1stemolo~co de la pnmera
puede ser reconstruido -a partir de los pla_ntearruentos d~ ~~ls,
Habermas e indirectamente, Luhmann- relacionando transdisc1plinariamente las' tres problemáticas de la legitimidad (filosofía política), la
validez (teoría jurídica) y la eficacia (sociología jurídica~ ~~ orden a
ofrecer una visión totalizante y critica del fenómeno ¡undico en su
complejidad integral.
El presente ensayo busca contextualizar ~stóricamente el, proceso
de ruptura y desdibujamiento epistemológico de la filos?fí~ del derecho2, rastreando las raíces de la problemática con el surgimiento del
positivismo contemporáneo, donde la teoría jurídi~a, con -~elsen Y
Hart le arrebata defmitivamente su fundamento ep1stemologico a la
reflerión iusfilosófica (1), y que el planteamiento de Luhmann Y paraGustav Radbruch, "Algunos problemas actuales de la filosofía del derecho" en
Introducción a la Fiwsojia del Derecho, México: F.C.E., 1993, PP· 153-180.
2 Ver Gregario Robles, "La teoría del derecho ~orno sustitución de la filosofía
del derecho" en Introducción a la Teoría del Derecho, Madnd: Debate, 1993, pp.15-17 ·
1

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

525

dójicamente Dworkin radicalizan hasta casi suponer su desaparición
(2). Finalmente, a partir de los presupuestos sugeridos por la filosofía
de la justicia de Rawls (3) y la teoría discursiva del derecho de Habermas (4), el escrito busca bosquejar los elem~ntos desde los cuales reconstruir el estatuto epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea (5).

1. Positivismo y T eoria Jurídica
En efecto, si la validez deviene el problema de la teoría jurídica naciente y la legitimidad lo es de la filosofía política, así como la eficacia
el de la sociología del derecho, ¿cuál es el problema específico de la
filosofía del derecho, desde dónde estructurar su estatuto epistemológico? Los manuales de filosofía del derecho de la primera mitad del
siglo XX, cuya incidencia en muchas latitudes se mantiene hasta hoy,
centran el eje de reflexión de la filosofía del derecho en torno a tres
disciplinas filosóficas: la epistemología, la ontología y la axiología del
derecho. La primera determinando el objeto de la ciencia jurídica (teoría del conocimiento jurídico que, en algunos casos, se complementa
con una teoría de la argumentación jurídica); la segunda, la estructura
del ser del fenómeno jurídico (concepto del derecho) y la tercera proyectando el deber ser del derecho como sistema normativo (teoría de la
justicia). Las variaciones y originalidades se daban en torno a cual subdisciplina se subordinaban las otras. En las tres perspectivas se superponían aspectos de legitimidad, validez y eficacia sin que quedaran delimitadas con precisión los cruces epistemológicos que a su vez se
producían con la filosofía política, la teoría del derecho y la sociología
jurídica, sin hablar de la filosofía moral que, en la dimensión axiológica,
también entraba a jugar. En el marco de conceptualizaciones análogas
sobre el objeto de la filosofía del derecho, herencia indirecta de discusión modemo-temprana, va surgiendo la teoría pura del derecho de
Kelsen y la definición del positivismo jurídico como la primera y, quizás, mas importante escuela teórico-jurídica. Kelsen defme la validez
como un problema exclusivo de la teoría jurídica precisamente para
deslindarlo de dos problemas que a su modo de ver no tenían, al menos directamente, que ver con su campo de conocimiento: el de la legitimidad y el de la eficacia. La pregunta por la ~alidez del ordenamiento
como pregunta esencial de la teoría jurídica ~s la pregunta por las condiciones de posibilidad del conocimiento jurídico. En la línea kantiana, Kelsen parte de dos a priori del conocimiento del fenómeno jurídico: el ordenamiento como tal que preexiste a la norma particular y en el
cual esta se inscribe y la norma fundaméntal que, en últimas, es la con-

�ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

OSCAR MEJÍA QUINTANA

526

3

·, mcon
·
clici·onal de la validez de todo el ordenamiento
die1on
. - • Si bien
· dlas
relaciones con las esferas de la legitimidad y la eficacia siguen s1e~ o
complejas en cuanto la norma fundamental presupone un conterudo
axiológico que solo hasta el final de su
Kelsen ac~pta Y de que la
mínima eficacia del sistema es un requ1S1to de su validez gener:1, el
autor logra deslindar definitivamente la teoría juríclica de la filo~ofía del
derecho definiendo su problemática específica aunque, obviamente,
origina;do otros problemas no menos decisivos para el desarrollo de la
tradición positivista4 • Desde ese momento, en realidad, la ~e~rí~ del
derecho es el ámbito de reflexión propio del dere~ho co~o- clisc~plina Y
la filosofía del derecho deviene un fantasma ep1stemologico sin pr~blemática propia, salvo cuando los _juristas las ide,ntifican con la teona
jurídica y los filósofos con la lústona de la filosofia.1:art ~a~ _tratar de
flexibilizar la teoría juríclica en ese memorable cap~~o _u1:1cial se su
obra cumbre, planteando las perplejidades de la teona ¡undica, dos de
las cuales son precisamente no reducir el derecho a ~;&lt;lenes respaldadas por amenazas y la necesidad de replan_t~ar la relac~on entre derecho
y moral.5 Pero aquí se impone una aclarac1on que sera clav~ en el ~e~arrollo de la teoría jurídica hacia el futuro. La estructura e_ri:te1:1~logi.ca
que se deriva del planteamiento hartiano trifurca la teona Jundica e~
tres proyecciones: qué es el derecho, cómo funciona el d~re~ho Y que
debe ser el derecho, con lo cual se anticipa el paso cu,alita~v~ que la
teoría jurídica daría en relación al conjunto de la fi.loso6a practl~~ contemporánea que queda anclada en la pe~s~e~tiva monoprob~emauca de
sus clisciplinas particulares. La teona J~~di~a subsume a~1, des~e- s_u
propia óptica, las problemáticas de la legitrm1dad y la efica&lt;:a Y se ~-cia
un proceso de ampliación y definición de su es_tarut~ episte~ologico
que, más adelante, Robert Alexy pon~á en evi1~ncia: _la validez del
derecho no solo es juríclica sino que deviene tambien social Ymoral.

:'1~ª

'

1

2. Desdibujamiento de la Filosofía del Derecho

2.1. El paradigma autopoiétii:o
El paradigma autopoiético o autorreferencial con~ibe el derech?, _la
política y la moral como sistemas so_ci~es_ autonom1~ados entre s~, sm
otro tipo de comunicación que el siste011co o funcional y constituye
3

Ver, de nuevo, Hans Kelsen, I11troductio11 to the Probkms uf Legal Theory, Oxford:

Clarendon Press, 1996.
.
4 Hans Kelsen, "El fundamento de validez de un orden normativo: la norma
fundante básica" en Teoria P11ra del Derecho, México: Porrúa, 1997 (1960), PP· 201-232.
s H.L.A. Hart, "Regla de reconocimiento y validez jurídica" en El Concept.(} de Derecho, Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1995, pp. 125-137.

527

una radicalización del iuspositivismo kelseniano, resimbolizando la
validez juríclica en ténninos de una concepción autorreferente del
6
sistema juríclico • Podría parecer que Luhmann reduce de nuevo la validez del derecho a una sola dimensión pero es todo lo contrario. La
prioridad de los sistemas sociales, incluido el jurídico, no es ya la adaptación a la complejidad del entorno sino a su propia complejidad, lo
que constituye un giro radical en el imperativo del derecho en cuanto el
eje de sus decisiones no proviene del entorno social sino que se estructura a partir de sus propias capacidades y posibilidades internas. El
derecho reduce complejidad social en términos de validez jurídica, no
de eficacia social o legitimidad política. Pero eso no significa que las
dimensiones de eficacia del sistema jurídico o legitimidad del mismo no
sean contempladas por el derecho en términos sistémicos. La validez
juríclica implica, necesariamente -so pena de caer en un formalismo
que solo podría conducir al derrumbamiento del sistema-, una reducción eficaz de la complejidad social y, obviamente, connota una dimensión de legitimidad que el derecho resuelve en términos funcionales. Para Luhmann, la teoría juríclica es la llamada a observar los procesos sistémicos del derecho en orden a desparadojizar y destautologizar
los mismos. En efecto, la adaptación del sistema a si mismo, y por ende
al entorno, y la legitimidad que se puede derivar de su capacidad de
adaptación supone la autoobservación del sistema. Tal autoobservación es la que puede evitar la paradoja sistémica, es decir, la imposibilidad de que el sistema no logre captar su complejidad y reducirla. La
función de la teoría juríclica es evitar ello, observando adecuadamente
al sistema y propiciando su adaptación a sí mismo. La teoría juríclica
garantiza el cierre autopoiético del sistema y la adaptación a su propia
complejidad. Sin embargo, esta observación de primer orden tiene que
complementarse con una observación de segundo orden: tal función
sistémica es llevada a cabo, según Luhmann, por la sociología del derecho1. Esra observación complementa la de la teoría juríclica, pero
igualmente desde una óptica intrasistémica y no extrasistémica, como la
sociología jurídica la ha planteado tradicionalmente, propiciando con
ello una complejización excesiva del sistema jurídico8• La sociología del
6

Ver; Jesús Martínez, "Teoría de sistemas: la autorreferencia" en Li Imagi11oción
]Hridico, Madrid: Debate, 1992, pp. 82-94; Ignacio Izuzquiza, "El sistema del derecho"
en Li 5 ociedad sin Ho111bres, Barcelona: Anthropos, 1990, pp. 292-298.
7
NikJas Luhmann, "Questions for legal theory" y "Legal system and legal theory" en A SociollJgica/Theory ufLiw, London: Routledge &amp; Kegan, 1985, pp. 274-288.
8
Ver Pilar Girnénez Alcover, "La observación sociológica del derecho" en E/
Derecho en la Teoria de la Sociedad de Niklas Luhmann, Barcelona: Bosch Editor, 1993,
pp. 294-335.

�528

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

derecho es u~a observación de la observación: observa la relación de
la teoría jurídica con la complejidad del sistema jurídico. Tal observación asegura la validez y unidad del sistema como función autopoiética
y no como consecuencia del entorno, y, por tanto, el carácter circular,
9
simétrico y recursivo de su autopoiésis • En ese marco la filosofía del
derecho no cwnple ninguna función, más que, si se quiere, retórica.
Constituye un elemento externo al sistema jurídico, podríamos calificarlo casi de moral, y, por tanto, potencialmente peligroso en la medida
en que puede generar un exceso de complejidad al interior del sistema
jurídico y, pese a ciertas diferencias sustanciales con el planteamiento
de Teubner, similar interpretación puede hacerse de la filosofía del
derecho en el paradigma de derecho reflexivo que este último defiende 10.

2.2. El paradigma interpretativo
El debate Dworkin-Hart giró en torno a la relación entre derecho y
moral que, pese a las ambivalencias de su planteamiento, Hart negaría
hasta el final mientras que Dworkin defendia una relación estructwal
entre una y otra, en la medida en que los principios má..ximos del sistema jurídico resumían, necesariamente también, los principios morales
de esa sociedad. Por lo tanto, hablar de dos dimensiones normativas
enfrentadas no tenía asidero por cuanto el derecho incorporaba los
valores morales de la sociedad a través de sus principios regulativos.
Esta, sin lugar a dudas, constituye la más paradójica consecuencia del
planteamiento dworkiniano cuya pretensión se orientaba, precisamente,
a mostrar la imposibilidad de desterrar de la teoría jurídica el problema
de los principios y los valores morales como lo había buscado siempre
el positivismo. Pero la identificación de esta relectura con la filosofía
del derecho, precisamente por ese carácter alterno, lo que logra es desperfilar epistemológicamente a la filosofía del derecho e identificarla
artificialmente con la teoría jurídica, en k, que constituyó un paso atrás
para ambas disciplinas. La iniciativa de Dworkin tiene los efectos contrarios al proyectarse al contexto universal. Su identificación de las
problemáticas epistemológicas de la teoría del derecho con las de la
filosofía del derecho lo único que logró fue reemplazar definitivamen9 Ni.Idas Luhmann, "La contingencia como valor propio de la sociedad moderna" en Observaciones de la Modernidad, Barcelona: Paidos, 1997, pp. 87-119.
10 Gunther Teubner, Le Droit, un Systeme Autopoiétique, Paris: PUF, 1993; y
"Elementos materiales y reflexivos en el derecho moderno" en Pierre Bourdieu &amp;
Gunter Teubner, La F11erz.a del Derecho, Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 2000, pp.
81-152.

529

te los contenidos de la segunda por los de la primera, en una línea similar ~ la_ propiciada por el paradigma autopoiético. Y con ello le dio pie a
los iunstas para confundir ambas disciplinas y justificar el que los problemas legales fueran abordados, no desde la teoría jurídica en términos intrasístemicos, sino desde una singular versión de la filosofía del
derecho no reconstruida críticamente en términos epistemológicos
postconvencionales, sino análoga a la primera, con lo que desdibujó
t~t~ente_ su naturaleza epistemológica, tanto presente como potencial, mcenttvando todo tipo de malinterpretaciones sobre el estatuto de
las dos.

3. Filosofía de la Justicia
~l_planteami:nto de Rawls, pese al énfasis que parece ponerle a la justicia, bosqueia el nuevo perfil de la filosofía del derecho contemporánea. En efecto, la reflexión rawlsiana involucra y relaciona tres dimensiones en su planteamiento. Una primera, que se deriva de la posición
ori~al, es la justificación moral de los principios de justicia. Principios
qu~ tienen la pretensión de derivarse de un consenso moral que pueda
sat1s~a~er a todos por igual sus expectativas mínimas particulares, en
condiciones de simetría deliberativa. Pero esos mismos principios son,
a su vez, los criterios de legitimidad del ordenamiento jurídicopolítico. En efecto, los principios de justicia operan como condiciones
~e le_gitima~ión del sistema en su conjunto en la medida en que las instituciones tienen que adaptarse a los contenidos y prioridades fijados
por ellos y, de no hacerlo, la ciudadanía puede acudir a formas de resistencia diversas. Mas el planteamiento rawlsiano subsume, inmediatamente, una segunda dimensión. Los principios de justicia son externos al ordenamiento pero quedan integrados, tal como lo presenta en
Ja secuencia de cuatro etapas, en un congreso constituyente a través de
un principio ya no de legitimidad sino de validez. Principio que despué~ _permea las diferentes legislaturas y la administración pública y de
¡ust1c1a y, en general, el conjunto de las instituciones. El imperativo
conse?sual de la posición original se recoge en un principio jurídicoconstttucional de igual participación que define los términos de vali~ez_ de las n_o_rma~ jurídicas. Este principio no es ya un criterio de legi11mtdad política smo un factor de validez jurídica del ordenamiento11 •
La violación de tal principio justifica asumir dos mecanismos que
Rawls contempla para que la ciudadanía se oponga a los eventuales
excesos de las mayorías legislativas, políticas o sociales: la objeción de
11

J. Rawls, "La secuencia de cuatro etapas" en' Op.Cit., pp. 187-192.

�530

OSCAR MEJÍA QUINTANA
ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

conciencia y la desobediencia civil. Estas figuras reivindican el contenido de los principios de justicia, es decir, los criterios de justificación
moral y legitimidad política del ordenamiento cuando ha sido violado
el factor de validez que el principio de igual participación supone. La
legitimidad opera como un regulador sobre la validez12• Pero Rawls
introduce una tercera dimensión al abordar el problema de la estabilidad en la tercera parte de su teoría de la justicia. Los principios de
justicia y el ordenamiento constitucional que de ellos se ha derivado
tienen que ser refrendados desde la cotidianidad de las comunidades.
Solo el contraste de la universalidad formal de los principios con la
cotidianidad fáctica de las diferentes formas de vida de la ciudadanía
que pretende regular garantiza la estabilidad de la sociedad, es decir, en
otras palabras, la eficacia social del sistema13• La filosofía del derecho se
proyecta entonces como una reflexión integral sobre el derecho que
incluye los diversos momentos que configuran el fenómeno jurídico.

4. Filosofía del Derecho y Discurso
El pensamiento de Habermas puede interpretarse como una propuesta
integral de filosofía política en tres direcciones que, a su vez,
constituyen tres etapas en el desarrollo del mismo. En una primera
etapa, Habermas propugna por redefinir los nuevos términos de la
problemática filosófico-política en el capitalismo tardío, derivando de
ello un proyecto de reconstrucción del materialismo histórico así como
asígnándole a la filosofía un nuevo papel en el contexto de ello l4_ En
una segunda etapa, su reflexión se centra en la fundamentación de
una teoría de la acción comunicativa como estrategia central de
relegitimación de la sociedad capitalista, a partir de un agudo e
implacable diagnóstico de la colonización que sobre el mundo de la
vida ha ejercido el derecho, generando un proceso de desintegración
acelerada a su interior. Estrategia que Habermas complementa con la
15
concepción de su ética discursiva, inmediatamente después. Ante las
críticas de Robert Alexy en cuanto que la propuesta habermasiana no
podía seguir ignorando en su estrategia de solución el derecho como

531

~s~mento,_ Habermas inicia lo que puede denominarse el giro
Jundico _hacia la reconsideración proactiva del estado de derecho, que,
en un pnmer momento, lo lanza hacia el iuspositivismo y cuya tensión
entre legalidad y legitimidad resuelve con la procedimentalización de la
16
soberanía popular • En el marco de este giro, Habermas desarrolla, en
la tercera e~apa de su monumental reflexión, una teoría del derecho y
la democra~i~ qu~,, de una pa~e, ~rofundiza sus reflexiones tempranas
sobre la legtnmacion en el capitalismo tardío que le permite replantear
Y co~plementar su propia teoría de la acción comunicativa y, de otra,
en_ ~ál~go_ c_on las principales corrientes iusfilosóficas, socio-jurídicas,
teonco-1undi~as y . filo~ó.fico-políticas contemporáneas, proponer un
nu~v? paradigma Jurídi~~-político, el discursivo-procedimental, cuyo
obJettvo es superar la cnsis de las sociedades contemporáneas a través
de l~ recon~trucción normativa de la legitimidad fracturada, conciliando
la ~~ototn1a _e~tre ~1 mundo de la vida y los subsistemas económico y
políuco-adnurustrauvo a través de un modelo de democracia
deliberativa como expresión del poder comunicativo de la sociedad
17
civil Y la opinión pública • Sin duda alguna las derivaciones de su
t~oría_ ,del . e~tado democrático de derecho constituyen, en una
direccion similar a la de Rawls, la perfilación de un nuevo estatuto
epist~mol~gico para la filosofía del derecho18• Por su posición
?mrumediadora en la sociedad moderna, el derecho es el único
~strum~~to y ~l ámbito social exclusivo desde el cual replantear la
lntegracion soe1al y reconstruir los presupuestos de legitimidad que
fundamenten de nuevo el lazo social desintegrado. El derecho debe
ser, pues, concebido como la categoría de mediación social entre
hech_os y normas. o, en otras palabras, entre el mundo de la vida y los
subsistemas ~c1onales económico y político-administrativo. Así, el
fundamento ontológico es la consideración del derecho como medium
de 1~ int~?ración social y el fundamento epistemológico es la
cons1derac1on del derecho como categoría de la integración social19• En
~fecto, Haberm~s rel~ciona y articula de manera complementaria e
tnt~gral _tres ~mensiones que la filosofía práctica y el pensamiento
social hab1an disgregado: el de la legitimidad política (incluido en ella el

12

"La definición de la desobediencia civil" en lbíd., pp. 331 y ss.
"El sentido de la justicia" en Ibíd., pp. 410 y ss.
14
Jürgen Habermas, "La reconstrucción del materialismo histórico" en La Reco11strucción del Materialismo HisJórico, Madrid: Taurus, 1992, pp. 131-167; y "Tendencias
a la crisis en el capitalismo tardío" en Problemas de Legitimaáón en el Capitalisn10 Tardío,
Buenos Aires: Amorrortu, 1994, pp. 49-69.
15 Jurgen Habennas, Teoría de la Acción Comunicativa, Buenos Aires: Tauros, 1989;
y Conciencia Moraly Acdón Comunicativa, Barcelona: Península, 1991.
13

16

Jürge~ Habe":1as, "Cómo es posible la legitimidad vía de legalidad" en Escritos sobre Moralida1_y _Efld~~d, Barcelona: Paidos, 1991, pp. 131-172; y "Soberarúa popular co~o__procedimiento en ~V:sta Foro ~o. 12), Bogotá: Foro por Colombia, 1990.
)urgen Habermas, Factutdady Validet Madrid: Trotta 1998.
18

En idéntica línea aunque con un título q~e sugeriría 1~ contrario ver Juan Carlos Velasco,L..a Teoría Discursiva del Derecho, Madrid: C.E.C., 2000.
19
J: Habennas, "Parsons v. Weber: la función 'socio-integradora del derecho"
en Op. Cit., pp. 130-145.
·

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

532

de la justificación moral), la validez jurídica y la eficacia social. El
estado democrático de derecho como categoría iusfilosófica supone
tres momentos que deben ser considerados en su autononúa, por
supuesto, pero también en su interdependencia recíproca. Así, una
primera dimensión especifica los términos de legitimidad política del
estado democrático de derecho a partir de la consideración de una
soberanía popular plural, no hipostasíada jurídicamente. El
ordenamiento es legítimo cuando las diversas formas de vida y sujetos
colectivos que conforman la ciudadanía en una sociedad democrática
crean poder comunicativo a través del diálogo entre ellos. Lo anterior
supone una justificación moral que no es, en últimas, más que la
aplicación del principio de argumentación moral a los procesos de
formación de opinión y voluntad públicas. La legitimidad, entendida
como soberanía popular plural a través de procesos deliberativos, tiene,
pues, un sustento en la racionalidad dialógica de una sociedad
democrática. La racionalidad dialógica que, en último término, se
satisface en la realización del ideal normativo de una situación ideal del
habla constituye la condición de una argumentación plenamente
racional y, según Habermas, permite encontrar el principio de
legitimidad en el diálogo. Este principio es el mismo principio de la
democracia, el cual se define por un principio dialogal de legitimación.
Aquí enlaza Habermas la segunda dimensión: la de la validez jurídica
del estado democrático de derecho. El derecho moderno tiene un
doble rostro de Jano: por un lado acomete funciones estratégicosistémicas y por otro integra socialmente a la ciudadanía en su
conjunto. Ello se realiza a través de procedimientos democráticos
institucionalizados que constituyen la única fuente postconvencional de
legitimidad en las sociedades complejas. El principio discursivo,
aplicado al derecho, desarrolla un paradigma procedimental que
privilegia las condiciones comunicativas y los procesos de formación
de la opinión y la voluntad públicas y que, en su aplicación, es el único
que asegura la autononúa moral de los diversos sujetos colectivos
ciudadanos2°. Esto se impone en la medida en que sólo el derecho
positivo asegura la autonomía como no puede hacerlo la moral en las
sociedades complejas. La tercera dimensión del estado democrático de
derecho es la de la eficacia social del ordenamiento. En que medida
es eficaz un orden social? En una línea similar, el estado democrático
de derecho es eficaz en la medida en que es legitimo políticamente, lo
que supone una dimensión de justificación moral, y valido

20

"Dimensiones de la validez jurídica" en lbíd , pp. 90-103.

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

533

jurídicamente, lo que a su vez supone que satisfaga unas expectativas
de validez social, es decir, que posibilite la integración de los
diferentes sujetos colectivos de la sociedad en su conjunto, y unas
expectativas de validez instrumental, es decir, que posibilite la
integración sistémica de los diferentes sistemas sociales de la sociedad
en general. La eficacia del estado democrático de derecho se define,
así, en una soberanía popular procedimentalizada discursivamente a
través de un catalogo de derechos fundamentales que garantiza su
legitimidad política y propicia su validez jurídica, en los términos
señalados. El paradigma discursivo-procedimental que fundamenta el
ordenamiento se proyecta en términos de un modelo alternativo de
democracia deliberativa donde el poder comunicativo de la sociedad
civil deviene poder administrativo del estado21 • La dicotonúa entre
derechos-libertades y derechos-sociales se supera en términos de
derechos-participación: la democratización de la democracia
permite que los procedimientos se legitimen y sirvan no a una lógica
procedimental-sistémica sino a la más amplia deliberación de la
sociedad toda en la perspectiva de asegurar que la influencia política de
la opinión pública, expresión del poder comunicativo de la sociedad
civil, devenga efectivamente poder administrativo instrumental22•

5. Reconstrucción del Estatuto Epistemológico
¿Qué se deriva de todo lo anterior para el estatuto epistemológico de la
filosofía del derecho? Sin duda el punto más decisivo tiene que ver con
la problemática propia a la disciplina, disputada y desmembrada por la
filosofía política, la teoría del derecho y la sociología jurídica, entre
otras, que reclaman para si el abordaje de la legitimidad, la validez y la
eficacia, en sus diferentes proyecciones. Los planteamientos de Rawls y
Habermas e, indirectamente, de Alexy, dan la clave de bóveda de esta
reconsideración de la problemática propia de la filosofía del derecho.
La filosofía del derecho es parcela de la filosofia, no del derecho
aunque los juristas se empeñen en desconocerlo. Por supuesto, ello va
aparejado, en especial en el contexto latinoamericano, de la exagerada
influencia de la filosofía analítica en los terrenos de la filosofía y su
pretensión, voluntaria o involuntaria es lo de menos pues el resultado
es el mismo, de reduciJ' la reflexión iusfilosófica a lógica jurídica, otro
de los htbridos sobredimensionalizados por ese·conflictivo matrimonio
21 "Fundamentación de los derechos fundamentales en términos de la teoría del
discurso" en lbíd., pp. 184-197.
,
22
"Un modelo de circulación del poder político" en lbíd., pp. 421-439.

�534

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

entre la teoría jurídica y aquella. Quisiera recuperar la categoría hegeliano-lukacsiana de totalidad23 y, a partir de ella, plantear el objetivo
propio de la filosofía del derecho como un dar razón de la totalidad del
fenómeno jurídico desde tres dimensiones: una dimensión analítica,
una dimensión explicativa y una dimensión normativa24 •

5.1. La dimensión analítica
La dimensión analítica, cuya función es identificar problemas y conflictos típicos, se concreta en la consideración integral de la legitimidad,
la validez y la eficacia del ordenamiento jurídico-político y el sistema
social. Ello supone un abordaje de tres tipos de relaciones: en primer
lugar, de sus relaciones intrasistémicas, y la consideración de su validez
jurídica y sus proyecciones tanto morales como sociales_. En segundo
lugar, de sus relaciones intersistémicas, lo que supone, primero, la consideración de la legitimidad del ordenamiento político, lo que a su vez
connota el abordaje de su justificación moral; y, segundo, la consideración de la eficacia del sistema social en su conjunto sobre los anteriores
supuestos. Esas dos relaciones se encuentran explícitamente desarrolladas en los planteamientos de Rawls y Habermas y pueden fundamentarse a partir de sus teorizaciones. El abordaje de la tercera relación
pretende fundamentarse desde Luhmann y su categoría de la observación de la observación. No basta solo el análisis de las relaciones internas del sistema jurídico y de las relaciones externas del sistema jurídico
con su entorno en términos de legitimidad política y eficacia social. Se
requiere igualmente pensar la relación epistemológica de complejidad
e interdependencia de esas relaciones sistémicas entre sí y de los procesos sistémicos y flujos comunicacionales que operan en y entre las
diversas dimensiones a un nivel que podríamos denominar suprasístémico. Este papel, que Luhmann coloca bajo la responsabilidad de la
sociología del derecho para evitar, seguramente, la intromisión de valores iusnaturalistas, es retomado en nuestra perspectiva por la filosofía
del derecho en la convicción que es, precisamente, el abordaje iusfilosófico el que puede garantizar esa consideración intra, ínter y suprasistémico, y lograr, efectivamente, una reflexión que articule las dimensiones epistemológicas mono y multidisciplinarias en el horizonte de

535

~n análisis transdisciplinario del sistema en su conjunto, con énfasis ~n l_a ó~tica jurídica. El campo jurídico, el cual se articula a partir
mstitucto~es y prácticas jurídicas a través de las cuales se produce,
mterpreta e mcorpora el derecho en el proceso de toma de decisiones
por medí? de sus actores. Todo esto pone de presente la complejidad
de la sociedad actual y la imperiosa necesidad de abordar multifaceticamente las _diferentes relaciones intra, inter y suprasistémicas desde
°'?ª per~pectiva no sólo descriptiva y funcional sino -y esa seria la gran
dife~e~cta con ~uhmann y la asunción del esquema metodológico de la
tra~~10n mai:JSta heterodoxa del estructuralismo-genético-- valorativo
Y cn~co, en ~ea co1: una teoría de la sociedad y un proyecto emancipatono detenrunado25•

?e

5.2. La dimensión explicativa
Cada uno de los paradigmas jurídicos históricamente dominantes ban
puesto el énfasis en una u otra interpretación sobre la validez del dere~ho, acudiendo algunos de ellos a factores extrajurídicos: el iusnaturalismo al ~oral, el realismo a la eficacia, así como el positivismo clásico
al foi:malismo legal. A partir de este último se pone de manifiesto un
conflicto de _para~gmas, ~ostposi~vistas (autopoiético, interpretativo,
:ons~nsual-discurs1vo, cntico) que intenta una reinterpretación de tales
e~1fas1s y la re~onsideración interdisciplinaria de los mismos, poruendo respectivamente el acento en la validez moral, jurídica y social
que el derecho debe comportar. La necesaria cooriginalidad del derec?o y la política ~pone la r~l~ción estructural de tales paradigmas jurídicos con sus análogos políticos, en un complemento prácticamente
lineal26•
En ?tras pala~ras, la ~on~ideración integral de la relación legitimidad-_v~d~z-efi~ac1a, en tenrunos intrasistémicos, intersistémicos y supras1sterrucos tiene que ser asumida a través del análisis critico de las
ópti~~s con que los diferentes paradigmas jurídico-políticos abordan la
relac1on en la perspectiva de evidenciar la integridad de la problemática.

23

Ver Roy Pascal, "Georg Lukács: el concepto de totalidad" en G.H.R Parkinson, Georg Lukács: El Hombre, su Obra, sus Ideas, Barcelona: México, 1973, pp. 171198.
24
Ver Viktor Vanberg y R. Wippler, "El renacimient0 de la idea del contrato
social y la sociología" en L. Kern &amp; H.P. Muller, La ]11sticia: Discurso o Mercado, Barcelona: Gedisa, 1992, p. 15.

25

L~cien Goldmann, "Génesis y Estructura", en Marxisn10 y Cienaas Humanm:
Buenos Aires: Amorrortu, 1975, 17-27.
'
26
J. Habermas, "La conexión constitutiva entre derecho y política" en Op Cit
pp. 200-218.
. .,

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

536

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

537

5.3. La dimensión normativa

Conclusión

La dimensión normativa, cuya función es evaluar las proyecciones
explicativas a partir de la fonnulación de suposiciones fundamentales,
se concreta en dos marcos normativos iniciales: desde la teoría jurídica
encontramos unos modelos normativos de decisión judicial que, según
la tipología de Alexy27, serían el positivista-discrecional, el silogísticodeductivo, el realista-decisorio y el hermenéutico-interpretativo. Y desde la filosofía política en modelos de democracia, donde se encuentran
un modelo de democracia liberal-burguesa, un modelo de democracia
directa de corte comunitarista y un modelo de democracia deliberativa,
alternativo a los dos anteriores28. Sin embargo, en el marco del proceso
de constitucionalización del derecho que se ha dado en el último
cuarto de siglo, la filosofía del derecho tiene necesariamente que articular estos dos modelos normativos en un tercer marco que indudablemente los integra en un nivel último del sistema jurídico, el ordenamiento político y el sistema social: el de los modelos de adjudicación
constitucional29 • Habermas confronta dos modelos normativos de
adjudicación constitucional: el liberal-burgués y su lectura de los
derechos fundamentales en términos de derechos individuales; y el
republicano y su lectura de los derechos fundamentales en términos de
derechos de participación. Habennas se identifica con el segundo pero
rechaza la etitización de la vida pública que supone, optando por un
tercer modelo, que engarza tanto una teoría de la sociedad Oa teoría de
la acción comunicativa), un modelo de decisión judicial deontológico
(decisiones justas para todos) frente al axiológico (decisiones buenas
para algunos), un paradigma reflexivo del derecho y, finalmente un
modelo de democracia radical que propicia la deliberación y participación de la opinión pública y engarza ese poder comunicativo con el
poder administrativo del estado30.
La dimensión normativa de la filosofía del derecho se resuelve en
los modelos de adjudicación constitucional.

La re~onstrucción epistemológica de la filosofía del derecho que aquí
se ha mtentando bosquejar ha puesto de presente dos factores en ese
propósito. El primero, el proceso de ruptura y desdibujamiento de la
filosofía del derecho que se da con el surgimiento y consolidación de la
teoría jurídica a partir del positivismo en el siglo XX. Y, el segundo, la
recuperación de las nuevas reflexiones que sobre el derecho se han
veni~o haciendo en el ultimo cuarto del siglo XX, partiendo de Rawls y
temunando co~ Habermas, y mostrando en el intermedio los impulsos
que en tal senudo ya se prefiguraban en las teorías críticas del derecho
y ~l p~nsamiento postsocialista por repensar y recomponer transdisciplinanamente su estatuto propio.

27

Queda claro en esta somera reconstrucción histórico-estructural
qu,e _la ~o~o_fía del derecho responde a una tradición :filosófica y no
teonco-Jundica y, por lo tanto, se enmarca en los límites y problemáticas de la filosofía práctica y no de la teoría jurídica. La teoría jurídica ha
~ogrado enormes. avances en cuanto a su definición epistemológica e,
mduda~le~~nte, Jal~na con ello al conjunto de subdisciplinas filosóficas ! discip~as soe1ales. La estructuración triádica de su problemática
~~cul~ tiene que ser reivindicada como un logro epistemológico
sigru~cauvo que la_ reflexión jurídica tiene que asumir y profundizar sin
necesidad de acudir a la filosofía, ni de confundir teoría jurídica y filo31
so~ía del derecho • Mientras que la teoría jurídica pone el acento en la
validez del sistema jurídico, la filosofía del derecho necesariamente
tiene que abordar toda la complejidad intra y suprasistémica del orde~amiento /urídico. De allí que tenga que abarcar igualmente problemáticas propias de la filosofía política y la sociología jurídica, articulando
así en una visión . totalizante y crítica la relación legitimidad-validezeficacia de un ordenamiento jurídico-político como eje vertebral de su
reflexión ~p!st~~ológica. De, tal suerte, frente a la mirada disciplinaria
de la teona ¡undica, la filosofía del derecho se presenta como la visión
transdiscíplinaria del fenómeno jurídico32•

Robert Alexy, "Interpretación jurídica y discurso racional" en Teoría del Discur-

soy Derechos H11n1anos, Bogotá: Universidad Externado, pp. 35-61.
Habermas, "Tres modelos normativos de democracia" en Li Inclusión
del Otro, Barcelona: Paidos, 1999 (1996), pp. 231-246.
29 Gustavo Zagrebelsky, "Los caracteres generales del derecho constitucional
actual" en El Derecho Dúctil, Madrid: Trotta, 1995, pp. 9-20.
30 Jürgen Habermas, "Justicia y legislación" en Facticidady Validez, Madrid: Trotta, 1998, pp. 311-361.
28 Jürgen

31

Rob':rt Alexy, "La validez del derecho" en Concepto y Validez del Derecho, Barcdona: Gedisa, 1994, pp. 87-122. No tomo en cuenta su conferencia reciente La
Naturaleza de la Filosofía del Derecho (Bogotá, Universidad Externado de Colombia,
2003) que, desde la perspectiva defendida en este escrito, versaría más sobre la naturaleza de la teoóa jurídica.
32 V
· · "La nueva epistemología"
·
er F canea o·agosttru,
en Analilicos y Continentales
Madrid: Catedra, 2000, pp. 481-542.
'

�LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT,
FOUCAULTYHABERMAS

Mtro. Rolando Picos Bovio
Maestría en Metodología de 1a Ciencia - UANL
Doctorante en Humanidades - Universidad de Zacatecas

Kant, la Modernidad y la Filosofia Critica

,, •Qué

puedo saber? ¿qué debo hacer? ¿qué me es permitido
1
esperar?". Estas interrogantes en torno a la razón con\.
vergen en una pregunta fundamental en el pensamiento
moderno: ¿Qué es el hombre?

~

El debate en torno a la respuesta a tan compleja cuestión, marca sin
duda el giro antropológico en los desarrollos de la filosofía moderna.
Immanuel Kant (1724-1804), como exponente de dicha tradición, realiza la pregunta hace más de doscientos años y sus ecos resuenan aún
en los debates filosóficos contemporáneos. A este presente se suma
hoy la polémica sobre el fin o el agotamiento de la razón moderna;
ergo, del proyecto de la modernidad.
Considerado por Romero como "el repres~ntante máximo de la
Ilustración alemana y también su superador",2 la obra del fi)ósofo de
Konigsberg se puede caracterizar, a la vez que por su profundo sentido
crítico, por su conciencia de la historicidad del saber filosófico. Para
Kant la filosofía deja de ser una actividad meramente especulativa y se
1

2

Emmanuel Kant, Cntica de la razón pura, p.349
Francisco Romero, Historia de lafilosufta moderna, México, FCE,yág 327.

�ROLANDO PICOS BOVIO

540

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

54 t

convierte en una disciplina que opera críticamente, cercana a la ciencia.
Su crítica a la metafísica dogmática se nutre del orden de la naturaleza,
3
cuyo modelo esencial encuentra en Newton •

de que 'a la filosoffa trascendental no le interesa el conocimiento de los
objetos (del mundo empírico), sino de la manera que determinadas
disciplinas llevan a cabo este conocimiento'.7

La labor de la filosofía consistirá en adelante en investigar los fundamentos de cualquier conocimiento y, por ello mismo, operará. también como crítica de la cultura, de lo existente y del saber de lo existente. Ello le abre la puerta a la conciencia de su presente.

La filosofía kantiana recibe así el influjo de una tradición -la de la
Ilustración- cuyos orígenes se remontan al Renacimiento, considerada
en este sentido "la primera cuna" de la modernidad. El movimiento del
iluminismo representa el climax del largo proceso de enfrentamiento
entre la ciencia y la religión, los movimientos de reforma religiosa, la
consolidación de los estados nacionales y, sin duda, también fundamental, el desarrollo del comercio internacional originado por el colonialismo europeo. La liquidación del ancien regime fue en parte la consecuencia lógica de este proceso8•

¿Pero, cuál es su presente, su horizonte histórico? ~ste lo constituye, entre otros eventos, la Revolución .Francesa y el ~~acto gradual
que las ideas de la Ilustración van teniendo en l~~ practtcas y en los
saberes. Escribe Cassirer en LA.filosofía de la Ilustrac,on (1972):
El siglo XVII consideró como misión propia del conocimiento ft
losófico la construcción de 'sistemas' filosóficos. Entiende que no se
ha logrado un verdadero saber 'filosófico' hasta que el pensamiento no
alcanza, partiendo de un ente supremo y de una certeza fundamental,
máxima, intuible, expandir la luz de esta certeza sobre todos los seres Y
saberes derivados ... El siglo XVIII renunció a este género y a esta
forma de deducción. Ya no compite con Descartes, Malebranche,
Leibniz y Spinoza por el rigor sistemático y la perfección sistemática.
Busca otro concepto de la verdad y de la 'filosoffa', un concepto qu.e
las amplie, que les dé una forma más llbre y móvil, más concreta y viva. La Ilustración no recoge el ideal de este estilo de pensar en las enseñanzas filosóficas del pasado, sino que lo forma ella misma según el
4
modelo que le ofrece la ciencia natural de su tiempo.

La diversidad de conocimientos que se van produciendo en las disciplinas obligará a Kant a replantearse el concepto tradicional de la
razón y su uso5 (tarea a partir de la cual reelaborará los postulados de la
tradición empirista y racionalista de la filosofía europea~ sobre la base

''Pero para Kant, educado en Newton, el concepto de natur~e~a.tiene desde el
primer momento otra resonancia: es la exp~esión de la. más alta. ob¡et1vtdad, la expresión del orden y la ley mismos", Emst Cassrrer, Kant, 111daJ doctnna, FCE, p.111.
4 Emst Cassirer, LJJ.ftlosojia de la IIHstración, FCE, 1972, p.21.
.
s "La orientación crítica que el empirismo inglés había iniciado reconociendo y
señalando a la razón los límites del mundo humano, y que la ilustración había hecho
suya, se convierre en la obra de Kant en un hito ~ecisivo. en la histo?~ de la filosoffa.
El objetivo de Kant es la creación de una fi!osofia esenoalmente enoca, en la _cual la
razón humana llevada ante el tribunal de sí misma, deslinda de un modo autonomo
sus confines y'sus posibilidades efectivas", Nicolás Abbagnano, Historia de la Filosojia,
volumen 2, Ed.Hora, Barcelona, 1994, p.415.
.
.
6 Al respecto comenta Romero: "La gran empresa promovida por el Renacimiento de organizar una teoría del conocimienro en confrontación con los resultados
3

Pese a su atraso político respecto del resto de Inglaterra o Francia,
el ambiente intelectual del Siglo de las Luces no fue indiferente a los principados que constiruían entonces la futura nación alemana, mucho
menos a los filósofos, pensadores, artistas e intelectuales que, como
Kant (o Hegel posteriormente) llegan a expresar su admiración por lo
que consideran, con sus matices, un trascendental cambio histórico
para la humanidad:
Kant no fue ajeno a los sucesos políticos de su tiempo, simpaazó con
los americanos en su guerra de independencia y con los franceses en su
revolución, que consideraba encaminada a realizar el ideal de la libertad
política. Su ideal político, tal como lo delineó en su obra Por la paz
perpetua (1795), era una constitución republicana, 'fundada, en primer
lugar, sobre el pnncipio de la libertad de los miembros de una sociedad, como hombres; en segundo lugar, sobre el principio de independencia de todos, como súbditos; en tercer lugar, sobre la ley de igualdad como ciudadanos'.9

En este contexto, en un ensayo de su época de madurez, publicado
en 1784, a los sesenta años, Kant, testigo de este proceso, sienta las
bases de una disputa trascendental en la historia de la filosofía moderna. Su breve, pero profundo texto &amp;,ué es la Ilustración?, publicado oride la ciencia y con claras definiciones frente a la metafísica, tiene su realización más
ilustre en la Critica de la razón p11ra...", lbíd.
7
Véase al respecto la obra de Kant Primeros principios meta.ftsicos de la cunda de la
naturaleza, UNAM, México, 1993.
8 "En el siglo XV se inicia el movúniento literario-espiritual del Renacimiento;
en el XVI llega a su ápice la reforma religiosa; en el XVII el triunfo de la filosofía
cartesiana cambia por completo toda la imagen del mundo. También en el siglo
XVIII se puede señalar un movimiento análogo", Cassirer, Op, Cit, p.17.
9 Abbagnano, Op. Cil., p. 415.

�ROLANDO PICOS BOVIO

542

ginalmente como respuesta a la pregunta hecha por la gaceta alemana
Berlinische Monatsschrift, 10 contiene la reflexión puntual sobre concep~~s
'clave que definen, desde una perspectiva política, pero sobre_ todo ettca, el sentido de conceptos y categorías fundamentales asociados a la
Ilustración tales como la razón, la libertad y el progreso. En ellos se
puede establecer a la manera foucaltiana una '_'genealogía" de la ~odernidad, cuyos inicios o, al menos sus prolegomenos, se encontranan
en la Ilustración.

AJ respecto, en su estudio sobre la filosofía kantiana, Cassirer destaca que los escritos político-filosóficos del Kant de la época en que publica el citado ensayo representan la expresión clara de lo que bus~a su
filosofía crítica, que pretende alejar de una interpretación irracionalista:
y los estudios cortos de Kant que ven la luz (...) en la Berlinische Mo1,atsschrift (Revista mensual de Berlín) están llenos de refer~n~as a las
condiciones políticas concretas de la época y a los acontec~~ntos, d_e
su tiempo. El filósofo crítico, que acaba de dar cima a su edific10 teonco conviértese aquí en publicista. No se contenta con desarrollar doc~as y postulados abstractos, sino que siente neces(dad_ de decir su
palabra acerca de los problemas del día y de m:erverur directamente,
aunque sólo sea por el esclarecimiento y la docmna, en los rumbos de
la realidad concreta. 11

!ª

Cassirer apunta que esta preocupación de Kant por la actualidad Yla
heterogeneidad de sus polémicas se anticipan a las sombras del conservadurismo prusiano que ve venir:
Kant se alía a la filosofía berlinesa de la Ilustración, cuyo órgano central era aquella Berlinische Monatsschrift, dirigida ~r. Biester, y ~a talla en
unión de ella contra la reacción política y espmtual entroruzada en
Prusia, cuyos presagios nadie había reconocido antes con mayor fuerza

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

543

Guillermo II bajo las acusaciones de "cuartear y rebajar los principios
fundamentales de la Biblia y el cristianismo".
En adelante esbozaremos algunas de las ideas fundamentales planteadas por Kant en dicho ensayo, para establecer sus razonamientos
como punto de inicio del debate en la recepción de este texto en las
reflexiones de Michel Foucault y Jürgen Habermas, que polemizan en
torno al significado trascendental de dicha obra.

1.1 La Ilustración co1110 libertad de la razón humana
La lectura que Kant establece en torno a la Ilustración tiene, ante todo,
una innegable connotación ética, pues apela en primer lugar a la razón
como potencializadora de la libertad humana, cuya base se encuentra
en la praxis de los hombres. El uso de una razón activa implica para
Kant que los hombres han llegado a una coyuntura histórica fundamental en la que deben decidir por sí mismos su destino, su vida histórica y su acción moral:
La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad.
La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia
sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por
sí mismo sin la tutela del otro. ¡Sapere aude'. ¡Ten el valor de servirte de
tu propia razón!: he aquí el lema de la Ilustración. 14

En esta primera apreciación, Kant parte del postulado de que el conocimiento crítico del mundo, consecuencia de la propia disposición
de los hombres por conocerlo y transformarlo, se opone a una constante que hasta la ilustración ha marcado la existencia de una historia
en que la tendencia más bien ha sido el sometimiento de la razón
humana a distintos tutelajes y poderes.

que él. 12

Abbagnano refiere al respecto que "El único ep~sodio no~ble de su
vida fue el conflicto en que se encontró con el gobierno prusiano, después de la publicación de la segunda edición (1794) de la Religión dentro
de los límites de la mera razón" 13, que fue censurada bajo el reinado de

Ber/inische Monatsschrijt, IV, Número 6, di?embre de 1784, citada por ~chel
Foucault en "Qué es la Ilustración", en Estética, Etica y Her111enéutica, Obras esenciales,
10

Vol. III, Paidós, Barcelona, 1999.
11 Ernst Cassirer, Kant, Viday Doctrina, FCE, pág. 428, México, 1985.
12

Ibídem.

13

Abbagnano, Op.Cit. p. 415.

Estas formas "pastorales" del conocimiento han generado en la sociedad humana -pues no olvidemos que la fundamentación kantiana
parte de una postura universalista- un estado de dependencia que se
revela en las actitudes de "pereza y cobardía" de muchos hombres que
prefieren, por "comodidad", permanecer ajenos a la emancipación y
mantener su sujeción a un poder que los tutela:
Tengo a mi disposición un libro que me presta su inteligencia, un cura
de almas que me ofrece su conciencia, un médico que me prescribe las
14 Emmanuel Kant, "¿Qué es la Ilustración", en Filosojia de- la historia, prólogo y
traducción de Eugenio Imáz, FCE, pág.25, México, 2004.

�\
ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

dietas, etc., etc., así que no necesito molestarme (...) Los tutore_s, que
tan bondadosamente se han arrogado este oficio, cuidan muy bien de
que la mayoría de los hombres (y no digamos que todo_ el _sexo bdlo)
considere el paso de la emancipación, además de muy difícil, en extremo peligroso 15•

nuevos prejuicios que, pese a los ideales humanistas y revolucionarios
en los que descansa, la modernidad acabará por crear en los siglos futuros?

544

545

1. 2 La Ilustración, la idea de progresoy el diagnóstico delpresente
Kant ilustra el tipo de saberes que, en la experiencia his~órica de o~cidente, ha consolidado en gran parte su ethos: el dogmatismo, la religión no positiva16 y las disciplinas en los diferentes grados que,_ h~sta
antes de la Ilustración constituyen las formas aceptadas de las practicas
sociales. Al mismo tiempo denuncia los prejuicios ideológicos en los
que se ha montado las prácticas de poder, la~ mism~s que_ejercen un
dominio sin distingo de sexos entre la humarudad. Visto asi, el ¡Sapere
aude! Implica adoptar una postura de confianza en la raz~n~ al mismo
tiempo romper con esas cadenas que, expresadas en los distintos saberes, han hecho permanecer a los hombres en un estado de tutelaje.
Las prácticas de la libertad sólo son posibles para Kant cuando los
hombres son capaces de superar sus prejuicios y, también aceptar que
el camino de la razón no está exento de peligros. La Ilustración es también gradual, pues los prejuicios inculcados en la ~oría de ~dad de los
hombres, pese las revoluciones políticas y los estallidos sociales contra
la opresión, prevalecen durante muchos años: "Mediante una revolución acaso se logre derrocar el despotismo personal y acabar con la
opresión económica o política, pero nunca se consigue la verdad_e~a
reforma de la manera de la manera de pensar; sino que, nuevos pre1mcios, en lugar de los antiguos, servirán de riendas para conducir al gran
17
tropel".

¿Uso público o uso privado de la razón? ¿Es viable su separación? En
Kant la razón está unida a la idea del progreso, pues el género humano
sólo puede ir en avance constante hacia lo mejor18 si la razón no se
restringe a sí misma: la razón exige progreso, apertura, por eso los conocimientos no pueden permanecer fijos, eternos. Esa es la esencia de

una teoría criticcr.
Una generación no puede obligarse y juramentarse a colocar a la siguiente en una situación tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos (presuntamente circunstanciales), depurarlos del error y, en
general, avanzar en el estado de su ilustración. Constituiría esto un
crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial radica
precisamente en este progreso. 19

El teleologismo histórico kantiano parte de un principio en que la
naturaleza humana se encuentra definida en los términos de la razón.
Es esta misma la que, elevándose en la comprensión gradual de sí misma y de su circunstancia, conduce, según Kant, a las decisiones democráticas:
...hasta que la comprensión de tales asuntos [los públicos, y en particular en la coyuntura que lo plantea Kant, los decretos religiosos] se
haya difundido tanto y de tal manera que sea posible, mediante un
acuerdo logrado por votos (aunque no por unanimidad), elevar hasta el
trono u.na propuesta para proteger a aquellas comunidades que hubieran coincidido en la necesidad, a tenor de su opinión más ilustrada, de
una reforma religiosa, sin impedir, claro está, a los que así lo quisieren,
seguir con lo antiguo.20

La refawa de las conciencias parece ser el obstáculo más formidable para el ejercicio de la libertad: ¿Acaso Kant no estará anticipándose a los
1s Kant, Jbíd, pp 25-26.

. .,
Al respecto se puede consultar otra gran obra polémica de Kant: La religJ~n
dentro de los lí11Jites de la pura razón (1793), escrita precisamente contra la ?rtod_º'.'1ª
expresada en el edicto del nuevo gobierno prusiano en relación a la tolerancia religiosa. Escribe Cassirer: "A dos años de morir Federico, abandonó Zedlitz su puesto de
Ministro de Enseñanza y Cultos. Fué nombrado para este cargo por 'confianza especial' del nuevo rey J. Christoph Wollner ... [quien] empezó sus funciones p~omulgando el conocido 'edicto sobre la religión', seguido poco después por otro edicto sobre
la censura y por el nombramiento de una comisión especial encargada de censurar
todas las publicaciones impresas en Prusia", Kant mismo señala: "._..Yo dis~go entre
la enseñanza de Cristo y la noticia que de ella tenemos y, para avenguar la prunera e~
toda su pureza, me esfuerzo en separar ante todo la doctrina moral de todas las adiciones del Nuevo Testamento." Op.Cit., p.438-439 y ss.
11 Kant, Op.Cit., p.28.
16

El llamado a la tolerancia que Kant establece en su escrito es un
principio (o imperativo categórico) en el que debe descansar toda ilustración. Un sujeto, puntualiz~ Kant, puede hacer uso de su propia libertad
y "eludir la ilustración en aquellas materias a cuyo conocimiento está
18

Para profundizar en esta idea del progreso moral se puede consultar el ensayo
"Si el género humano se halla en progreso constante hacia lo mejor" (1798), en la
misma edición citada de Filosefia de la Histoniz, pp. 95-118.
19
Kant, !bid, p.32.
20 Ibíd, p.33.

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

obligado, [pero no puede] violar y pisotear los sagrados derechos del
hombre".21

La Disputa de la Razón Ilustrada; Visiones de la Modernidad en
Foucault y Habermas

546

Filosofía de la circunstancia, el diagnóstico del presente es claro para
Kant: Europa, sus ciudadanos, no han arribado a la Ilustración, e~~
en el camino, convulso, que a través de una razón libre, les pemut1ra
las prácticas de la libertad:
_..,
Si ahora nos preguntamos: ¿es que vivunos en una época ilustrada? La
respuesta será: no, pero sí en una época de ilustración. Falta todavía
mucho para que, tal como están las cosas, y con~iderados_ los ~º.':1bres
en conjunto, se hallen en situación, ni tan siqutera en dispos1c1on de
servirse con seguridad y provecho de su propia razón en materia ~e r~ligión. Pero ahora es cuando se les ha abierto el campo para traba1ar libremente en este empeño...22

La razón religiosa no esconde el trasfondo de la razón política que
alienta Kant en este debate, siguiendo una tradición que remite al liberalismo inglés. Siendo la tutela religiosa entre todas "la más funesta y
deshonrosa", de acuerdo al filósofo alemán, el jefe de Estado debe
favorecer en sus ciudadanos el uso público de la razón y "la franca
crítica de lo existente". Aunque Kant, siga -voluntaria o irónicamentefijándole limites a dicha libertad tutelar:
Pero sólo aquél que, esclarecido, no teme a las sombras, pero dispone
de un numeroso y disciplinado e1ército para garantizar la tranquilidad
pública, puede decir lo que no osaría un Estado libre: ¡Razonad todo lo
que queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced! (...) Un grado mayor de libertad ciudadana parece que beneficia la libertad espiritual del
pueblo pero le fija, al mismo tiempo, límites infranqueables; mientras
que un grado menor le procura el án1bito necesario para que pueda
desenvolverse con arreglo a todas sus facultades.23

La libertad de pensar y obrar sigue emergiendo en Kant como la
meta a alcanzar gradualmente: ¿La revolución de las conciencias aparece como la antesala de la modernidad, o como una de sus fases?

21 Ibide111. Nótese que Kant parte de los principios del iusnaturalismo que adquieren su ratio política en el universalismo de la Declaración de los Derechos del
Hombre y el Ciudadano (1789), enarbolada por la revolución francesa.
22 Op. Cit,. p.35.
23 Ibid. p.37.

547

"En el siglo XVJII se prefería interrogar al público sobre problemas de
los que precisamente aún no había respuesta. No sé si era más difícil;
24
era más divertido". Así inicia Foucault una de sus lecciones en el College de France (5 de enero de 1983), en las cuales se da a la tarea de
retomar el ensayo publicado por Kant en 1784, ¿Qué es la Ilustración?.
El tema le parece al filósofo francés de la mayor actualidad, en tanto
que la pregunta por la Aefkkirung se presenta como una constante en
toda la historia de la filosofía moderna y a la vez, la propia filosofía
moderna es, en muchos sentidos, una respuesta, con distintos matices a
ella:
De Hegel a Horckhe1mer o a Habermas, pasando por Nietzche o
Max Weber no hay apenas filosofía que directa, o indirectamente, no
se haya confrontado con esta misma cuestión: ¿cuál es, pues, este
acontecimiento que se llama la Aufliliirung y que ha detemúnado, al
menos en parte, lo que hoy en día somos, lo que pensamos, y lo que
hacemos.

Al ubicarla en el presente, Foucault plantea la reflexión sobre la ilustración en torno a una perspectiva genealógica, cuya finalidad, como
bien señalan Dreyfus y Rabinow (1986), corresponde a la visión foucaultiana de una ontología crítica como expresión de uno misión de la
vida filosófica: "Foucault reinterpreta la vinculación que hace Kant del
momento histórico, la razón crítica y la sociedad como un cambio para
desarrollar una versión radicalmente nueva de lo que significa llevar
una vida filosófica". 25 Esta vida no se podrá fundar en el trascendentalismo de una "realidad humana universal", subraya el filósofo alemán.
En este capítulo estableceremos un diálogo y, a la vez un debate, en
cuya base reside la Ilustración y su relación con la modernidad. Intentaremos tejer los argumentos de los trabajos de Foucault, Habermas,
Dreyfus y Rabinow con los propios para establecer los puntos centrales
en dicha relación y proyectarlos hacia nuestro propio presente.

24

Michel Foucault, ¿Q_11é es la J/11stroción?, Op. Cit., p.335.
Dreyfus y Rabinow, "Qué es la madurez? Habermas y Foucaulr acerca de
¿Qué es el iluminismo?", en Fo11ca11lt, p.128.
25

�LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

ROLANDO PICOS BOVIO

548

2.1. Sociedad, razón, criticay modernidad
Foucault interpreta la aparición del texto de Kant en primer lugar como una expresión de la conciencia de la filosofía de la reflexión sobre
su propio presente, a la vez como una coincidencia (haciendo referencía al texto de Moses Mendelssohn aparecido con anterioridad respondiendo a la misma pregunta) donde dos tradiciones se reconocen en su
horizonte problemático: "Con los dos textos aparecidos en la Berlinische
Monatsschrift, la Auflkltirung alemana y la Haskala judía reconocen que
pertenece a la misma historia; buscan determinar de qué proceso común brotan, y ésa era quizás una manera de anunciar un destino común que ya sahemos a qué drama iba a conducir"_2.6
Hasta entonces, señala Foucault la reflexión en filosofía había adoptado tres formas principales: representar el presente como perteneciente a cierta época del mundo, distinto de las otras; interrogarlo para intentar descifrar en él los signos anunciadores de un acontecimiento
(hermenéutica histórica) o analizarlo como un punto de transición
hacia la aurora de un mundo nuevo (¿aparición de las utopías de la
modernidad?). Para Foucault el ensayo de Kant plantea una respuesta
radicalmente distinta a todas las anteriores:
Kant define la Auflkiirung de un modo casi completamente negativo,
como una Ausgang, una 'salida', un 'desenJace' (...) En el texto sobre la
Aufklarung, la cuestión concierne a la pura actualidad. No busca comprender el presente a partir de una totalidad o de un acabamiento futuro, busca una diferencia. ¿Qué diferencia introduce el hoy con relación
aJ ayer?27

En este comentario Foucault parece establecer uno de sus principios de discontinuidad histórica. Puesto que la Aufklarung es vista como una coyuntura que exige al filósofo el realizar determinadas preguntas en las que, como señalan Dreyfus y Rabinow, éste debe renunciar a la verdad profunda:
...piensa Foucault que la verdad profunda sobre la existencia humana
es que no hay ninguna verdad profunda, de modo que la madurez consiste en enfrentar lo infundado de nuestro estar en el mundo.28

Enfrentar nuestro presente implica ser conscientes de que la historia
se instituye esencialmente a través de nuestras prácticas y de que la
Michel Foucault, Op. Cit., p.338.
Foucault, Op. Cit., p.337.
28 Dreyfus y Rabinow, Op. Ot., p. 128.
26
27

549

"verdad histórica" se construye a partir de la objetivación de dichas
prácticas. Por tanto, como señala acertadamente Paul Veyne:
La historia-genealogía aJ estiJo de FoucauJt abarca por tanto completamente el programa de la historia tradicional; no deja de lado la sociedad, la economía, etc., pero estructura esa materia de otra manera: no
se atiene a los siglos, los pueblos ni las civilizaciones, sino a las prácticas; los tramos que relata son la historia de las prácticas en que los
hombres han visto verdades y de sus luchas en tomo a esas verdades.29

Recordemos que en su filosofía Kant pretende responder a) a la naturaleza, alcance y límites del conocimiento humano, b) al problema de
la conducta humana y c) a la naturaleza entendida en el sentido de la
trascendencia y el. futuro. El conjunto de dichas preocupaciones constituye el núcleo central del problema antropológico que responde a un
'aquí' y a un 'ahora'. 30
Para Kant, como para Foucault, enfrentar nuestro presente implica
hacer uso activo de la razón.

2.1.1. E,nancipación de la razóny gobierno de sí mismo
~~ tanto sali~a, s~ñal~ Foucault, la Aufklarung posibilita la emancipac1on de la razon e 1mplica la superación del estado de 'minoría de edad'
así entonces: "La Aufklarung se define como la modificación de la rela~
c~ón preexistente entre la voluntad, la autoridad y el uso de la razón"31 •
Sm embargo, el requisito para abandonar esta condición es que el sujeto llegue a ser capaz de 'gobernarse a sí mismo', al garantizar la libertad
de su pensamiento.

En sus ob:ervaciones sobre la lectura foucaultiana de Kant, Jürgen
Habermas, senala que el pensador francés hace del filósofo alemán "el
29

PauJ Veyne, Foucanlt revol11ciona la historia, p.235, Madrid, 1984.
Señala Sánchez Vázquez: "En cieno modo ha sido Kant quien ha trazado el
terreno que suele c~tivar el filósofo, aJ ponerlo en relación con cuatro preguntas
fundamentales: la prJmera: ¿qué puedo conocer?. tiene que ver con el conocimiento del
mundo con_el que e! h?mbre se haJ!a en relación, la segunda, ¿q11é debo hacer? apunta al
comportarruento practico humano (aunque limitado por Kant a la esfera de la moraJ)·
la tercera, ¿qué me es dado esperar?, interroga sobre lo que el futuro puede traer aJ hom~
bre y, finaJmente, todas estas preguntas remiten a una cuarra, más radicaJ ¿qné es el
hombre?, acerca de la naruraJeza del sujeto que conoce, ql!,e se comporta prácticamente
y ~ue espera aJgo que no se da en su presenre y ese sujeto, el mismo en el conocirruento,: en la m?raJ y en la espera o esperanza es el hombre", '.'La filosofía sin más ni
menos , en A tiempoy destiempo, p.240, FCE, 2003.
31 Foucault, Op. Cit., p.338.
30

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

primero en romper seriamente con la herencia metafísica, retirando a la
filosofía de lo verdadero y eterno y en cambio conce~tr~d?se en lo
que hasta entonces la filosofía había con~ide:ª~º3/ 0 10sigruficante e
inexistente, lo meramente accidental y trans1tono .

historia de las ideas"37, Foucault se pregunta si acaso "la modernidad
constituye la continuación de la Aufkliirung y su desarrollo [como lo
vería Habermas], o si es preciso ver ahí una ruptura (...) considerar a la
modernidad [que ve en el texto de Kant] más bien como una actitud
que como un período de la historia".38

550

Al hacer la anterior reflexión, Habermas también refier~ q_u~ la pregunta ¿Qué es la Ilustración? Se funde en la ac~alidad histonca c?ntemporánea en tanto que la pregunta que Kant 10tenta responder _unlica tambitn para el pensador responderse a sí mismo desde su te,nporalzdad:
p
·' para nosotros:&gt;•
¿Qué significa esta revo1ucton
Historia y filosofía confluyen en la conciencia que Kan~ as~me del
significado y del valor de la respuesta; se trata de 1~ conc1e_nc1a de la
moderrúdad: "Así, Foucault descubre en Kant el pnmer fil?s~fo qu~,
como un arquero, apunta su flecha al corazón de las caractenst1cas ~~~
actuales del presente y así abre el discurso de la moderrudad •
Habermas argumenta, y esta es una de las visiones con~astantes con
Foucault que la Arifklarung no es una salida (Ausgang), srno una entr~da a la ro'odernidad, en virtud de que "designa la entr~da en ~a ~specie
de modernidad que se ve condenada a crear sus p~opia conc1enc1a Y sus
,
·
» 34 Aún más· Habermas realiza una pregunta cennormas por s1 misma .
•
..
tral en la interpretación de Foucault sobre la Aufkli:irung.
·Cómo encaja tal comprensión, singularmente afirmativa de la filoso~a
~oderna, siempre dirigida a nuestra actualidad e inscripta. en el a~ru Y
el ahora, con )a inflexible crítica foucaultiana de la moderrudad?¿C?~º
puede la autocomprensión de Fouca~t co~o pens~?or en la tradic1on
del ilumnismo ser compatible con su meqwvoca enoca a esta forma de
conocimiento de la modernidad?3S

Recordemos que Foucault ha partido de una valoraci~n de que en la
obra de Kant sobre la Ilustración se encuentra 'una actt~d de mode~.d d'
implica "la sigru·ficación de su obra en relac1on al conoc1ru a , que
,..
· ul d 1
miento, una reflexión sobre la historia y un análisis p~tt:, 36ar ~ momento singular en el que escribe y a causa del que escrt~e .. _Mientras
Habermas responde al 'genealogista Fou~ault' que _"el ilu~rus~u que
inaugura la modernidad, no implica (...) solo un penodo arbttrano en la

32

]urgen Habermas, "Apuntar al corazón del presente", en Fouca11/I, Op. Cit,

p.120.
Habermas, Op.Cit., p.121.
Habermas, Ibíd, p.122.
35 Habermas, lbiden,.
36 Foucault, Op. Cit, p.341,

'13

34

551

Como se puede observar, el debate gue Foucault y Habennas establecen en torno a la Ilustración, es a la vez un duelo sobre las distintas
concepciones de la historia presentes en ambos pensadores. Para
Habermas en la interpretación de Foucault se hacen presentes la desconfianza a las ciencias del hombre y de los poderes disciplinarios39,
por esta razón se resistiría a verlas (como a la misma historia) como un
modelo ideal que de cuenta de la modernidad 40•
Al hablar de la modernidad como actitud, Foucault parecería hacer
de este período una elección personal, que implica "un modo de relación
con respecto a la actualidad, una elección voluntaria efectuada por algunos, así como una manera de obrar y de conducirse que, a la vez,
marca una preferencia y se presenta como una tarea [que configura al
mismo tiempo un ethos, señala Foucault]"; sin embargo ¿no responde
esta elección a cierta naturaleza de la voluntad, del deseo que expresa
las potencialidades del sujeto y que la vez están inscritas en lo posible del
presente histórico?. La noción de deseo, una de las marcas de la filosofía de la relación y la discontinuidad de Foucault, según Paul Veyne:
"Significa que no hay naturaleza humana, o más bien que esa naturaleza es una forma sin otro contenido aparte del histórico (...) Las únicas
potencialidades que un individuo puede hacer realidad son las que ya
están prefiguradas en el entorno y que el individuo actualiza por el
hecho de interesarse por ellas.'"'1
37

Habermas, Op. Cit., p. 123.
Foucault, Op. Cil, p.341 .
39 "En sus trabajos precedentes, Foucault rastreó esta voluntad de saber en las
modernas formaciones de poder sólo para denunciarla. Ahora sin embargo, la presenta en una luz completamenre diferente, como el impulso crítico digno de preservación y necesitado de renovación. Esto relaciona su propio pensamiento con los inicios de la modernidad", Habermas, Op. Cit., p.124.
40
Escribe Habermas señalando la contradicción que cree encontrar en Foucault:
"La filosofía de la historia de Kant, la especulación acerca de un estado de libertad,
acerca de la ciudadanía del mundo y la paz eterna, la interpretación del entusiasmo
revolucionario como signo de histórico progreso hacia el 111e;oramiento, no debería provocar
en cada línea el desdén de Foucault, el teórico del poder? ¿Acaso la historia, bajo la
mirada estoica del arqueólogo Foucault no se ha congelado en un iceberg cubierto de
cristales de arbitrarias formaciones de discurso", Op.Cit., p.122.'
41 Veyne, Op. Cit., p.217.
38

�ROLANDO PICOS 80VIO

552

Pese a sus puntos encontrados, Habermas reconoce en la complejidad del pensamiento de Foucault 'contradicciones instructivas'. Escribe: "Tal vez la fuerza de esta contradicción alcanzó a Foucault en el
úlúmo de sus textos, llevándolo de nuevo al círculo del discurso
filosó42
fico de la modernidad que él pensó que podía hacer explotar".
Conclusión: Juicio Crítico y Modernidad
En su ensayo sobre Foucault y Habermas en torno al iluminismo,
Dreyfus y Rabinow señalan que aunque ambos pensadores coinciden
en que el ataque a la metafísica occidental es el origen de la razón crítica (etapa que representa la madurez que menciona Kant), difieren espectacularfllente en el significado de ésta última, de la sociedad y de la modernidad.
Foucault explora las actit11des de modernidad y para ello escoge la figura del poeta Baudelaire (1821-1867), quien en Las flores del mal define
la modernidad como 'lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente'. Dicha
experiencia lo obliga, según Foucault "a adoptar determinada actitud
con respecto a ese movimiento y esta actitud voluntaria y difícil consiste en recobrar algo eterno que no está más allá del instante presente, ni
tras él, sino en él".43 La modernidad se convierte así en el poeta en
44
"una voluntad de heroizar el presente" • Esto implica, a través de una

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA"
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAUL;Y HABERMAS

dad ?.e habla id~al,,propuesta en t?dos _los usos del lenguaje',-1~. La postura mtelect~~sta d~ Habermas 1dent1ficará entonces la inmadurez (el
estado precnttco previo a la modernidad) con "la incapacidad de reconocer y _av~nzar en l~ explicitación creciente de supuestos que subyacen
en la practlca comurucativa". 48
En el ~?nsamiento de Fou~ault encontramos al mismo tiempo que
una reflexton so~re la moderrudad, una disgresión sobre el carácter que
asuro~ la ~losofia tras el paso de la Aefklarung, en tanto que ésta "ha
49
defirudo ~1erta _manera de filosofar" en la que reaparece el sujeto , como_ ~o ev1denaa la o_bra ~~ Baudelaire en su juicio de la experiencia
estetlca de la moderrudad: ser moderno no es aceptarse a sí mismo tal
c~mo se es en el flujo de los momentos que pasan; es tomarse a sí
~smo com? objeto de una elaboración compleja y dura; lo que Baudelaire denomma, según el vocabulario de la época, el dandis,no".':IJ
El hecho de que Foucault se acerca a la historia de la modernidad
~esde la perspectiva genealógica lo aleja también de la visión habermas_1~na del planteamiento de este problema. Propone un método de análisis de la experiencia de la modernidad que también resulta distinto
pues parte del principio de que:
'
.. .la :rítica se ejercerá ya no en la búsqueda de estructuras formales
que tienen valor universal, sino como investigación histórica a través
de los acontecimie~tOs que nos han conducido a constituimos y reconoce~~s como S~Je_tos de lo que hacemos, pensamos y decimos (...) es
una cnttca ge~ealogtca en su método. Arqueológica -y no trascendental- en la medida en que no pretenderá extraer las estructuras universales de _todo conoc~ento o de toda acción moral posible, sino que
buscara u-atar los discursos que articulan lo que pensamos, decimos y
hacemos, como otros tantos acontecimientos históricos.si

actitud crítica, comprenderlo.
Habermas considera que la modernidad planteada por Kant "consiste en su reconocimiento de los límites de la razón de proporcionar
45
verdades sobre la realidad trascendente". El problema de la modernidad consistirá entonces para el filósofo alemán "en preservar la primacía de la razón (...) mientras se enfrenta la pérdida de fundamento me,.,.
.
•
,:,46
tatístca para nuestras creenoas sustantivas .
Dreyfus y Rabinow establecen que el sustrato de la critica habermasiana en torno a la modernidad kantiana se basa en los principios que
fundamentan su teoría de la acción comunicativa, en la cual "el intento
precrítico de ofrecer un fundamento metafísico puede ser reemplazado
con un análisis de las condiciones en que puede realizarse la comuni-

Habermas, Op. Cit., p.124.
Foucault, Op. Cit., p. 344.
44 Ibíd., p.342.
45 Habermas, Op. Cit., p.126.
46 Op. Gt., p.127.

42

43

553

Dreyfus y Rabínow, Op. Cit., p.126.
p.127.
49 "Baudi'
· · a compartir un viaje de carácter espiritual que realiza el
e aire nos invtta
poeta c~n el_fi~ de preservar la unidad del yo, pero que termina, por el contrario, con
la exp_enen~t~ opuesta; la fragn_1en~ción de la unidad del yo. Baudelaire experimenta
es~ ~s~luc1on del yo desde el tntenor del alma, es decir, sin salirse del contexto de la
sub1ettvtd~d. El arte, y en concreto la poesía, es el ámbito en que Baudelaire interna
reconstrwr_su propia identid:d fra8°:entad~ por el auge del individualismo", Juan
Carlos. Ore1udo Pe_drosa, en 'BaudelaJ.Ce, sujeto de la mbdernidad", en Poéticas de la
modemidad, Uruverstdad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2005, p.22.
50 Foucault, Op. Cit., p. 344.
51 Foucault, Ibíd, p.348.
47

48 Ibíd,

�ROLANDO PICOS 8OVIO

554

Debemos de recordar que Foucault se encuentra esencialmente interesado por las prácticas y por eso rechaza las tradiciones del humanismo filosófico, definiendo su propio pensamiento como 'antihumanista':
...es un hecho que, al menos desde el siglo XVIII, lo que se llama
humanismo se ha visto siempre obligado a apoyarse en ciertas concepciones del hombre tomadas de la religión, de la ciencia y de la política.
El humanismo sirve para colorear y para justificar las concepciones del
hombre a las que éste se ve claramente obligado a recurrir.52

En cambio Foucault recurre a la Aufklarung para explicar una experiencia distinta. Una experiencia que conforma un ethos diferente de la
filosofía y, parafraseando a Paul Veyne 'una revolución en la historia'.
Se trata de entrelazar tres proyectos que constituyen la experiencia
humana del presente: "el eje del saber, el eje del poder y el eje de la
ética".53
La ontología histórica del sujeto recuperado de la modernidad, se
constituye entonces con la siguiente sistematización reformulada de los
principios desarrollados por Kant en Lz crítica deljuicio, pero sobre todo, siguiendo su espíritu: "¿Cómo nos hemos constituido como sujetos
de nuestro saber?¿cómo nos hemos constituido como sujetos que ejercen o sufren relaciones de poder?¿cómo nos hemos constituido como
54
sujetos morales de nuestras acciones?". Responder a estas preguntas
nos acercará a la idea del hombre del presente.

Bibliografia
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Op. Cit., p.347.
Ibíd., p. 350.
54 Ibíd., p. 351.

52

53

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555

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�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE
Dr. José Luís Prado Maillard
Subdirector de Posgrado
Facultad de Derecho y Criminología
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

E

1 tema que comparto con ustedes tiene como finalidad expresar
la experiencia mexicana en un tema que nos es común a los
países que integramos este continente latinoamericano. La democratización. Tema que compartimos porque de una u otra manera
hemos padecido tristemente, en Latinoamérica, de dictaduras, golpes
de Estado, es decir sistemas autoritarios; sistemas políticos ajenos a la
democracia que mucho han petjudicado el desarrollo del individuo,
afectando su calidad de persona. Empero no todo es trágico, la historia
conoce diversas etapas, unas tristes otras felices.
Hoy día nos encontramos en un momento importante en la vida
política del continente de Bolívar, cuando sus democracias están en un
proceso de adaptación institucional a su nuevo contexto. Algunos países han transitado de manera más rápida que otros, yá sea de manera
violenta o pacífica. En fin, lo importante es que ahora podemos afirmar que Latinoamérica cuenta con una democracia, plena o incipiente,
madura o en vía de serlo, donde nosotros, los latinoamericanos podemos desarrollarnos, con aciertos o con errores, pero con plena libertad.
¿No es así que hoy nos expresamos?
La transición mexicana hacia la democracia es f~scinante, pues después de setenta y un años de conocer un sistema político presidencialis-

�558

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

ta, posible por la hegemorúa de un partido, el pluralismo se insta;ª _de
manera pacífica, hasta llegar a la alternancia en el pode~-- La pract1ca
política comienza a transformarse. El nuevo co?te~t~ político nos hace
reflexionar sobre el estado actual de la Consutuc1on de 1917, donde
surgen dos interrogantes: ¿quién y que es lo que ha impulsado el pl~alismo? y, en esta nueva situación democrática ¿qué es lo que cambia Y

559

cliputados del Congreso de la Unión y la presidencia de la República. 1
Est~ situación ~e-rep:oduce en el 2000 y en el 2003. Actores políticos y
soc~~dad han v1V1do_ ¡un_t?s esta experiencia inédita en el actual régimen
P?~tlco de la Consutuc1on de 1917. Si seguirnos la lección hasta ahora
vtVIda, observamos que el nue,·o contexto porta virtudes pero también
disfunciones.
'

A. El ejercicio del pluralismo

que conviene adaptar?
Este proceso de cambio no ha sido fácil, tampoco ~áp_ido. L~ tr~n_sición hacia la democracia puede observarse desde una opt1ca soc10logtca
y desde una visión institucional. Nuestra_ perspectiva es la segund~,
desde la cual apercibimos que tanto la sociedad como _los actores po_líticos han hecho posible esta evolución del monoparasm~ al p_lu~alismo. Los políticos por su combate intenso contra el presidencialismo
hegemónico, desde los años 1980; la sociedad, inquie~ de~de finales de
los años 1950, por su poder manifestado en el sufragio uruversal, desde
las elecciones de 1997 hasta las celebradas el año 2000, provocando la
alternancia, primero en el poder legislativo, luego en el poder ejecutivo.
Esta situación pone en evidencia a la Constitución, pues en su estado actual, al igual que otras naciones latinoamericanas, é~t~ ,no encuadra jurídicamente los fenómenos políticos, según la defi.nic1on del ?ecano de la escuela de Derecho de Toulouse, Francia, Maurice Haunou.
En consecuencia, la práctica del ejercicio del poder político encuentra
clificultades en su desarrollo, pues la nueva lógica política ha transformado las relaciones entre el legislativo y el ejecutivo. Si el escritor
mexicano Luis Spota viviera, diría que la "Costumbre del Podet' ha sido
transformada, de ese presidencialismo que él describió ~n su obra
cumbre portadora de este título, hacia la democracia pluralista que Latinoamérica vive hoy, donde México no es la excepción.

:~es.

El presente trabajo esta organizado en dos grandes
En ~l primero analizamos la experiencia del nuevo contexto político mexicano;
para posteriormente repensar diseño constitucional del poder po~tico,
con la finalidad de adaptar las instituciones políticas a la nueva realidad.

Enrr:e las bondades contamos con ciertos elementos, entre los cuales
un ~1stema de partido~ ~ompetitivo, donde el pluralismo se instala produ:i~ndo, en buen~ logica, el fin del presidencialismo de partido hegemoruco, p~ra culnúnar en la alternancia. Esto ha sido posible gracias a
la evoluc1on cultural de la sociedad, que adquiere una conciencia más
democrática, jugando un rol determinante. Como consecuencia de lo
anteri?r, el d~bate constitucional revive en el debate nacional gracias al
pluralismo remante en las instituciones.
Una de las experiencias más importantes del nueYo contexto comie~za en 1997, donde el pluralismo es asegurado por el nacimiento de
un sistema de partidos competitivo, facilitando, por corolario la alternan~ia, "signo evidente de la buena sah,d de las instituciones" 2 No e~ por cas~~dad que los actores políticos así como la mayor parte de los especialistas ponen especial atención al tema que nos ocupa. Las reformas
electorales producidas desde los años setenta han favorecido el desar~ollo del p!uralism?. El sistema electoral mixto, mayoritario y proporc10n_al, ha s~ ~uda impulsado el crecimiento de la representación de los
parados polínc?s en la ,~ámara de Senadores y en la Cámara de Dipu~dos. Los parados polfocos, por su parte, han sabido aprovechar esta
c1rcunstanc1a para asegurar el pluralismo, impulsando una serie de ref?~mas electorales, procurando especialmente asegurar su representac1on en el seno del Congreso compuesto por ambas cámaras así como
también una buena reglamentación concerniente al financia~ento de
los partido_s y de las campañas, primando el financiamiento público
sobre el pnvado. En gran parte por estas reformas los partidos se han
vuelto verdaderamente competitivos. Prueba de ello es que a partir de

l. La Nueva Política Plural
La experiencia adquirida del nuevo contexto no data de mucho tiempo;
sin embargo es enriquecedora. Lo esencial de ésta releva de la LVII
legislatura (1997-2000), cuando una cohabitación se produce entre los

1

Ha~lam~s de co~ab1tación en el sentido que el ex presidente francés, Valery
G1scard D Est:a1ng, lo di¡o luego que su partido tuvo que compartir el poder político
en 1974, pues a pesar _de que fue electo presidente de la República, su partido no
contaba con una mayona en la Asamblea Nacional.
2
Frans:ois Goguel, citado por Jean Gicquel, in Rew du Droit public Nº4, 2000, p.
997.
•

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

EL PLURALISMO EN MÉXICO'.
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

estas reformas, el pluralismo se incrementó en el seno de las insti~ciones políticas, tanto en el legislativo como en el ejecutivo, benefioando
así a la democracia mexicana.

establecido por el nuevo sistema de partidos. Multipartidista. El Ejecutivo no podrá aplicar sus políticas más que por la vía del consenso.

560

Este pluralismo es la consecuencia lógica de la ?1ultiplica~ión de los
partidos políticos. Una ventaja radica en que la soaedad mexicana, muy
diversificada entre el Norte y el Sur, esta mejor representada. Así, el
sistema multipartidista que hoy conocemos esta asegurado, dado_ ~ue la
bipolarización partidista existente ~n cad~ es~ado de la federacion,_ ya
sea entre el Partido Revolucionaoo Institucional (PRI) y el Partido
Acción Nacional (PAN) o entre el PRI y el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) 0 aún entre PRI y una alianza electoral, a~eguran la
presencia de todos estos partidos en la_ escala _federal. Gracias a esta
situación, la alternancia ha poco a poco sido posible.
La alternancia en el poder político constituye en efecto o~ra ven~ja
del nuevo contexto político. Hoy nadie duda de la dem~cr~c~a mexicana, igual si es incipiente. La alternancia es la cons~cuencia logica_ de una
serie de sucesos como la credibilidad de las elecciones, que nadie cuestiona más en México, la competitividad de los partidos y la decisión d_e
la sociedad de elegir una alternativa entre más de un partido. Lo_s partldos representan en la actualidad una verdadera opción para la cmdad~nía para elegir a sus gobernantes y legisladores, confiando en la autondad electoral. La derrota del PRI constituye una prueba de la buena
salud que guardan hoy las instituciones.
El fin del presidencialismo de partido hegemónico constituye, en
nuestra opinión, la principal ventaja del nuevo contexto. La derrota del
PRI en la elección presidencial del dos de julio del 2000 confirma_ el fin
del presidencialismo que se produce en 1997, cuando ~l presidente
pierde, por primera vez, la mayoría en la ~á~ara de di~utados del
Congreso de la Unión, obligando a la negociacion del_ presidente de_ ~a
República con los diputados federales para la aprobac1on de s~s_polítlcas públicas.3 En nuestra opinión, esta situación se reproducira en el
futuro vemos así que en las legislaturas LVIII (2000-2003) Y LIX
(2003-2006), el partido del nuevo presidente Vicente Fox (P~ es
minoritario en la Cámara baja y en el Senado. En esta perspectiva, el
Ejecutivo federal es el mandatario más vulnerable políticament~ que
haya conocido el régimen de la Constitución d~, 1917._ En camb1~, es
evidente que el presidencialismo no se reproducira gracias al pluralismo
3 Si es verdad que el Ejecutivo tiene necesidad de negociar co~ el Congreso de
Ja Unión el presupuesto del Estado desde los años o~h_enta, no es smo hasta _la LVII
legislatura que se ve obligado a ceder a numerosas pettc1ones de los otros parttdos.

561

Ahora bien, esto ha sido posible no solo por los partidos políticos,
sino también por la cultura democrática de la sociedad contemporánea
mexicana, constituyendo esto otra ventaja del nuevo contexto, pues
facilita en efecto el desarrollo de la democracia. La sociedad ha votado
así por la alternancia, en beneficio del pluralismo político, donde la
experiencia vivida en los Estados federados, ha contribuido a la educación democrática, tanto de los gobernantes como de los gobernados.
Recordemos que en los años ochenta la alternancia se produce en los
estados de la federación y en. ese momento la sociedad se da cuenta que
la oposición y el partido en el poder son igualmente vulnerables, ya que
en caso de que no cumplan sus compromisos de campaña, los ciudadanos juzgarán la función de estos, aprovechando las diferentes opciones con las cuales disponen. Sin embargo cabe precisar que la transformación del pensamiento de la sociedad comienza a finales de los
años cincuenta y evoluciona hasta su forma actual: una sociedad crítica
hacia sus gobernantes, cualquiera que sea el partido político en el poder.
Los medios de comunicación, escritos y electrónicos, han contribuido, por su parte, al desarrollo democrático, ya que sin ellos, los partidos hubiesen difícilmente podido dar a conocer sus ideas y la sociedad
hubiera sido limitada en su criterio para elegir. Es así que los ciudadanos siguen con interés la reforma del Estado, comprometida por los
actores políticos y en la cual la sociedad participa a través de forums
difundidos por los medios de comunicación.
Dado el pluralismo manifestado en el nuevo sistema competitivo de
partidos, el debate constitucional retoma su importancia en el interés
nacional. Cualquiera que sea el camino que tome la reforma del Estado,
la Constitución toma un lugar importante en el debate nacional. Solo
hay que observar los diarios para darse cuenta de esta evidencia. Poco
antes, la Constitución era el símbolo del presidencialismo, dado que el
presidente la reformaba para marcar su paso por la presidencia de la
República, aprovechando la mayoría hegemónica de su partido en el
Congreso y en las legislaturas locales, así como de la fuerte disciplina
partidista; sin embargo hay que precisar que hoy no es el caso.4 Así,

~ En México para que la constitución sea reformada, debe convocarse al poder
consatuyente permanente, que se compone del Congreso de la Unión (Cámara de
Senadores y Cámara de Diputados) y de las legislaturas locales. El primero debe

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

562

.
. , e falta una reforma constitucional para
todo el mundo esta consiente qu
. d. 1 l'd d Pero
adaptar las instituciones polincas al nuevo contexto e Pura 1 .ª d. n
e
esta vez el consenso de todos 1os partld o s e•s nccesano
.
, teruen
.
a° ese
. . n partido cuenta con la mayona
necesana
cuenta que nmgu
I par el
efiecto. Que consen cmos el r~gin1en presidencial o qudc ad( o~temos
••
régimen parlamentario, los actores pojJttco~
_), la
. socic 1a rrusma
d ·resson
de
motivados para encontrar un verdadero cqu1libno entre os P~ e
la l iruón debiendo ser asegurado por la Constituc1on, ~ traYeds de mdee~
.
. ·ndo así la teona mo erna
carusmos, preYistos en ella mJsma,
sigwe
Estado de Derecho.
Ahora bien frente a las ventajas l1ue presenta el nuevo cofntexto poi ' encontramos .tgualmente a1gu nos dcsper ectos, os
li .
mexicano
ucloes deb.en -se; previstos con la finalidad
de alcanzar una buena orgacua
..
nización const1tuc10nal del poder político.

B. El pluralismo inadaptado
S1 ·codo las virtudes del pluralismo, manifestamos que el nuevo co~te~ politJco mex.1cano cuenta con algun~s tmpderfe~ci~nes (°elu;~:
"das or la vía mst1ruc1onal. S1gu1cn o e eiemp o
ser
en s!D,smrso del Metodo, aprovechamos este foro para cxpr~-Desc~
e
.
sar dichas. impcnecc1ones,
pues "/.1' pluralidad de t'ores. no
,. es 1111a pmeba sm

co;;r

mlor. a causa de las l'trdader ,m poro mcón1odor por desculmr .
' desperfectos del nuevo contexto estan
, ligad os a la gobernabiliLos
oda en
.
El
tennino
gobemab1lidad
esta
de
m
lí
dad del sistema po neo.
.
· demoMéxico. La pluralidad, la compc.:tcncia partidista, ~a c?nc1enaa
do
crá~1ca de la sociedad y la deficiencia de la c:ns~tuc~7 :~s:;e:: de
actual, son algunos elementos que mentan re ex.1on. . ~ , . l debate
tidos las relaciones enrre el Ejecutivo v el Legtslam_o, e
par
,
constitucional
que actualmente se desarroll a y que . por cierto no esta
bien delimitado a falta de una dirección clara, constm1yen los pnnc1pales desperfectos.
.
Un sistema de partidos que no garantiza una mayofunría, e~ el pnm~r
·
entredea
desperfecto
que encontramos como causal
. de
, la dts, li c1onToda
voluntad del elector y la aplicación de las políticas pub cas.
. ,
b
,
bl
tiene
necesidad
de
una
ma}ona
mocrac1a que se presume go erna e .
li
México
estable, ya sea por la mayona de un part1do o por una a anza.
.
aprobarlo por la mayoría calificad~ (dos terceras partes) y 1as. segundas por la mayoría
relativa (el 50% más uno de las legislaturas).

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

563

requiere de una mayoría parlamentaria coherente con la mayoría gubcrnamenlal, para tener una certitud en la aplicación de las políncas
públicas comprometidas en las campañas presidenciales y legislauvas.
En el actual contexto, ni el escrutinio, ni el sistema de partidos permiten la formación de una mayoría estable. Solo hay que observar las
alianzas que se dieron en año 2000 y en las legislativas dc.:l 2003. Las del
2000, .\lianza por el cambio y Alianza por México, obsc.:rvamos que el
último interés fue el respeto a la Yolumad del electorado, pues en el
caso de 1\lianza por México gano la decciún presidencial. Aunque haya
habido candidaturas comunes dentro de estas, una \'ez electos los legisladores, no tienen runguna obligación, ni jurídica, ni política de seguir la
políuca del presidc.:nte de la Republica. La razón reside en la falta de un
programa común de gobierno que los partidos se comprometan a respetar y a aplJcar. Pareciera que el único interés de los grandes parttdos
es de conquistar el poder} el de los pequeños de consenar su registro,
además de ganar algunas curuJes por la vía del cscruurno proporcional.
Así consta según la expenencia observada durante la L\II legislatura,
donde el partido del presidente Zedillo (PRl) se v;ó obligado a negodar sus poHucas públicas con el PAN así como con el PRO, según las
convemcnc1as de los partidos, donde ciertos compromisos electorales
fueron ignorados o sacrificados, va que el presidente fue impotente
para la aplicación de estos, falta de una mayoría legislattva que lo sostuviera. Este nesgo es mayor en la LVlll legislatura, dado que el partido
del nuevo presidente (PAN) es minoritario en ambas cámaras, donde el
PRI tiene una mayoría relau, a. Por otra parte, las elecciones legislauvas
del año 2003 confirman estas lamentables prácticas de alianzas relattns
y contradJctorias. Solo hay que observar como en el diseño electoral
por el principio proporcional, que permite alianzas totales (una sola
alianza entre dos o más partidos en las cinco circunscripciones para la
elección de diputados) } alianzas parciales (una a!Janza en uno o más de
esos mismos distritos), el PRI y el Partido Verde Ecologista Mexicano
(PVE:tv1) celebran una alianza parcial contra el PAN } los otros peque
ños partidos en la segunda ctrcunscripc1ón proporcional federal, mientras que en los otros distritos contienden en la nusma elecc1on legtslauva el PRI y el PVLM son contendientes. ¿Cómo es posible que compitan dos partidos en una misma elección, al nusmo tiempo que estos
son aliados? ¿Que es lo que combaten y que es lo que defienden? I Ia
1
que tener en cuenta que para el registro de candidaturas hay que presentar al 1nstltuto Federal Electoral una platafonna electoral, donde se
registran (mútilmente) los compromisos de campaña. ¿No es esto una
imperfección de la democracia mexicana? Seguramente si, lo que ongi-

�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

564

.plicación de partidos en el seno del Congreso de la ·Unión,
na una multl
d ..
pero sin una dirección clara en la toma de ec1s1ones.
Frente a tal situación, no es muy difícil p~nsar q~e- pasamos de ~
residencialismo de partido hegemónico hacia un _regunen. congres10
pal tal como lo describió el presidente norteame~c~no Wilson enblsu
n ,
. /
,
un rernmen de asam ea
celebre obra El régimen congrestona , o aun en
, f?--- E
.
.,
oció Francia en la III y IV Republicas. sta s1tuac1on
como el que co~
,
.
l residencialismo, siguiendo la
puede generar nesgos mas senos que e p
d d , "es aún
ló ·ca del decano de Toulouse, Maurice Hauriou, cu~n .º. ec1a
gi
li oso [el asambleismo] para las libertades mdividuales que_ el
mas pe dminigr.. tt' ,,s del hecho que la responsabilidad es compartid_a
poder a
stra vo ,
· · ·d
Q · ru
entre todo el cuerpo legislativo y no en un solo mdivi uo. i ue mee tud!
.
difí il de producirse conviene considerarlo,
Este nesgo aunque
e
'ali
h · l
. ' . d inclinar la balanza del presidenc1 smo ac1a e
pues la conttngencia e
al
arda la Constitución.
otro extremo es latente en el estado actu que gu
. . al
Si tomamos en cuenta de manera separada los poderes const1tuc1on es
del Ejecutivo de los Diputados y de los Senadores, nos_ damos cu~~::
que el presid~nte encuentra serias dificultad~s para aplicar su p~sí lo
ante la ausencia de una mayoría parlamentana que lo ~o~~gislatuhemos constatado en las LVII, LVII Yactualment~ en ª
.
1
ras, donde el interés de los grandes partidos. ha s~do d:s~º~i':-1::~d y el de los pequeños de guardar su registro. En_
gi_
po :rde esos artidos va permitir al partido en el gobierno ap~~ar to~
gun
p li .
, blicas y aún menos cuando una elecc1on este
talmente sus po ucas pu
próxima.
.
· d d , d do que el part1Tal situación provoca confusión en la cm a ama, a , .
'bli
d or el cual ha votado va aplicar difícilmente sus políticas pu cas,
fueron comprometidas en las campañas electorales. En est_a, persq .
.
'd
de tratar de provocar la frustrac1on del
pecttva cualquier part1 ° pue
l
1
tario
gobierno, aprovechando los mecanis~os. de controu!ar;;\:: .má~
entre los cuales contamos al veto legislativo, como
.
.,
t .
paralizar el trabajo del presidente. Frente a tal s1tuac1on,
e ecttvos para .
. ,
. mo ara superar un bloqueo
el ejecutivo no dispone de nmgun mecarus
p
f lla de la
como el que mencionamos. Encontramos entonces otra a

~t

.
Ch alli Jacques. L 'État de Droit, Montchrestien, coll. Clefs, Pas Citado por ev er
·
ris, 2000. P· 32.
1
.
bliga a obtener al menos el 1.5% de
6 La legislación federal electora ~exica~a oguar.dar su registro caso contrario el
la votación nacional para que un paro O pu~ ª
.
'
Instituto Federal Electoral deberá cancelar dicho registro.

565

constitución, misma que nos hace reflexionar sobre el estado actual que
guardan las relaciones legislativo ejecutivo. En este contexto, el interés
de la sociedad que participa a través de su voto no es suficiente para
lograr una democracia gobernable, sino que hace falta un debate constitucional comprometido. Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian de manera clara en cuanto al camino a seguir.
Llegamos así a la última falla 9ue encontramos en el actual contexto
político: un debate constitucional sin dirección. Aunque la funcionalidad de la Constitución es cuestionada en el cuadro de la reforma del
Estado, ninguna dirección clara se presenta en el 2000, ni por la Mesa
de la Reforma del Estado, instalada por el presidente Vicente Fox, ni
por la Mesa de Partidos; tampoco en las elecciones del 2003. El problema comienza en el interior de estos organismos, dado que en su
composición no hay un consenso que enfoque un mismo rumbo. Algunos se manifiestan favorables a conservar el régimen presidencial,
proponiendo ciertos matices de régimen parlamentario, complicando
así el rumbo a seguir; otros proponen la adopción del régimen parlamentario. Al respecto, ni los líderes de los partidos, ni el presidente
Fox se han pronunciado sobre estas proposiciones, con el pretexto que
será el consenso quien decidirá. La decisión final deberá ciertamente
ser tomada por consenso, sin embargo, los dirigentes políticos no
cumplen su función de conductores de la sociedad, sobretodo en temas
tan complicados como el que nos ocupa.
Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian
de manera determinante en cuanto al camino a seguir. La crítica que
formulamos es contra los dirigentes políticos más que contra los especialistas, que si bien es cierto que sus análisis son importantes, son los
políticos 9ue toman las decisiones.
11. Hacia una nueva política

Dadas las características del nuevo contexto, es evidente 9ue México es
una democracia pluratista. Una serie de elementos nos llevan a esta
conclusión: elecciones de los gobernantes por sufragio universal de
manera frecuentes y sinceras; un sistema de partidos competitivo; un
Estado de Derecho garantizado por mecanismos constitucionales; garantías para la oposición; la existencia de grupos plurales y la negociación entre estos y el gobierno
7

•

7

Podemos consultar sobre el concepto que hemos tomado de Democracia en:

Traité de Science politiqffe volwnen II capítulo IT, La Détnocratie por LAVAU Georges

�566

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA ExPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este es el nuevo esquema, bien distinto al de antaño, al cual d~ben
adaptarse las instituciones constitucionales, para que este nuevo _sistema democrático sea gobernable, en el senti~o que lo h:~os descn~o en
la primera parte. Para ello existen ?~s o_pciones: el regimen presidencial, que se caracteriza por la duracion fi1a del °:~nd~t~ de los poderes
ejecutivo y legislativo, así como p~r su. separacion ngida; 1~ o~a es e~
régimen parlamentario, donde el eiecu~vo_ depe_n~e ~~l legislativo, s~
gún la mayoría en el parlamento. La principal disunc1on de estos re~menes políticos es la responsabilidad política
ambos ?~deres. Analicemos enseguida el régimen que mas conviene al Mexico plural de

?e

nuestra época.

A . Opciones para adaptarse
Si tenemos en cuenta los elementos esenciales de la _democr~~ia que
hemos enunciado, es evidente que las diferenc~~s hacia _la política gubernamental será el pan de cada día en la política mexi~ana: _En eSta
lógica, pensamos que el régimen político, es decir la orgamzacio~ _constitucional del poder político, debe adaptarse a la c~nfrontaci~n de
ideas. La mejor organización es la que soporte tales circunsta~aas ~e
manera natural. Al respecto, aceptamos que el régimen presidenc1~
puede adaptarse, pero debe introducir procedimient~s de democraaa
semi-directa, entre otros elementos que consideramos importantes.
Pensamos en el referéndum, plebiscito y escrutinio mayoritario a
dos vueltas (para presidente y legisladores). La ventaja que portan estas
figuras es por una parte_ la de res~lver conflictos_ ~ue se pres~nten entr~
el legislativo y el ejecutivo, ademas que la solucion no podra estar m~
jor legitimada que por el sufragio universal; por la otr~, _se puede_ fabncar una mayoría que asegure una mínima go?ernab~dad al sis,te~a
político, siempre y cuando se modi~que al ~smo uem~o el codigo
electoral, eliminando las alianzas paraales, obligando ~as alianzas _rotales
y que no puedan ser desechas una vez electos los legtsl~dores. Si_?º se
modifica la legislación electoral en este sentido, la _sola mtrodu:c10? _de
la segunda vuelta electoral no bastará_~ara construir una mayona solida
en las cámaras del Congreso de la Uruon.
No obstante la vialidad de continuar en régimen presi~enci~ pensamos que las características de un régimen parlamentano. satls~acen
mejor al nuevo contexto mexicano, del hecho que por la existencia de
con la colaboración de Olivier Duhamel, al igual que en la definición de « Poliarchía »
en La democraciay sus criticos de Robert Dahl.

567

figuras como la responsabilidad política del gobierno frente al Congreso (diputados y senadores), la disolución y el referéndum, los conflictos
pueden ser resueltos por el arbitraje de la ciudadarua, lo cual fortalecería la democracia. Este régimen permite entonces una coherencia entre
la elección hecha por los ciudadanos y la aplicación de las políticas públicas, dado que el gobierno debe aplicar la política prometida por los
representantes de la nación, de otra manera el ejecutivo podrá ser sancionado por una moción de censura parlamentaria, debiendo presentar
su demisión y el parlamento podrá ser disuelto, convocando así a nuevas elecciones, donde el ciudadano elegirá una mayoría parlamentaria,
quien a su vez nombrará al gobierno.
La organización que pensamos mas conveniente es entonces un régimen parlamentario dualista.8 La pertinencia que encontramos en este
régimen se debe a que la cultura presidencialista, todavía prevalecente,
y el pluralismo reinante pueden ser conciliados. Por una parte, el Jefe
de Estado jugaría un rol de equilibrio, ya sea en su calidad de jefe de la
mayoría parlamentaria o como jefe de la minoría; por otra, será obligado a respetar la voluntad de la soberanía popular, manifestada en las
elecciones, constituyendo un gobierno según la mayoría en el Congreso. Si agregamos a esto que ciertos derechos deben ser asegurados para
la minoría Qa presidencia de las comisiones parlamentarias de control,
por ejemplo), este régimen puede funcionar satisfactoriamente. Ahora
bien, esto no es suficiente, otras adaptaciones son necesarias, afín de
hacer efectiva la responsabilidad electoral de los gobernantes. Faltaría
así la reelección inmediata de los legisladores, diputados y senadores,
para que la calidad en los trabajos parlamentarios sea consecuente y
estimulante para un buen desempeño de sus funciones, acercando
además al legislador a su circunscripción. ¿No es la soberanía popular
que elige y/o reelige a sus gobernantes según el trabajo desempeñado?

B. Adaptarse ·a la alternancia
La alternancia es la consecuencia de una serie de factores que tiene
en cuenta el sistema electoral y el sistema de partidos. En México, la
alternancia ha sido posible en efecto gracias al nuevo sistema de partidos, donde el federalismo juega una influencia incontestable. Este evoluciona de un sistema monopartidista hacia un sistema multipartidista.
8

La intención aquí no es de caer en la polémica académica sobre el termino que
despierta el régimen se,ni-presidencial (Maurice Duverger), d11alista renovado (Phippe
Lauvaux), o parlamentario co11 comcti11(} presidencial Qean-Claude Colliard), sino de tomar
algunas ideas de los elementos institucionales de este polémico régimen.

�568

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este fenómeno se debe al hecho que en la escala local existe una ~ipolarización entre el PRI y PAN, PRI y PRD o aún PRl Y una ~:nza
partidista, esto dependiendo del Estad~ que se, trate, de una region a
otra. En consecuencia todos estos parudos estan representados en ~·
escala nacional. Ahora bien, para asegurar una mayoría parlamentana
que asegure la gobernabilidad de la democ:acia mexicana, falta reformar el escrutinio presidencial y parlamentano. Para eso proponemos la
introducción del escrutinio mayoritario a dos vueltas, pero ~onservando el escrutinio proporcional para las elecciones de los diputados Y
modificar la Código Electoral Federal.
Por una parte, el escrutinio mayoritario permite la fabricación de
una mayoría estable, conservando la pluralidad de partidos, del hecho
que en la primera vuelta los partidos miden su fuerza electoral real para
negociar en la segunda. Es.to h~ fu~cionado satisfactori~ment~ en
Francia donde existe una b1polanzac1on, a pesar de la existencia de
múltipl;s partidos. Por otra parte, el principio de proporcionalidad no
impide la creación de una mayoría si elevamos la barra electoral, tal
como lo confirma la experiencia alemana. Por otra parte~ para forzar la
creación de una mayoría por alianza en el contexto mexicano, hay_ que
eliminar de la legislación las alianzas parciales como lo hemos dicho
algunas líneas arriba. No basta que la segu~~a vuelta, pues de todas
maneras los partidos aseguran su representac1on por los_estados do~de
tienen más presencial. En cambio, si eliminamos l~~ alianzas_ relauvas
(con un partido en una región; con otro en otra region del prus)'. todos
los partidos tendrán forzosamente neces_idad de aliarse ~ues -~nguno
obtendrá la mayoría absoluta y al ser obligados p~r _la legislac10? a celebrar una sola alianza en toda la nación, se producira una mayona.
Nuestra propuesta asegura así la bipolariz~ción en_ la es~ala- :ederal
por la vía institucional. La ventaja de _garantizar la b1polanzac1on por
estas propuestas es de estabilizar las alianzas, asegurando el respeto de
la voluntad ciudadana.
En cuanto a la duración de los mandatos, conviene conservar la armorúa electoral existente. Es decir, que la elección del presidente_Y de
los legisladores sean coincidentes. Así, tanto los mandato~ del presidente, como de los diputados y senadores no deben ser modificados. En ~l
caso que el mandato presidencial sea reducido a cuatro añ~s, con posibilidad de reelección, conviene que el mandato de los ~putados sea
reducido a dos años con posibilidad de reelección inmediata o se au-

569

mente a cuatro años9; así mismo que el mandato de los senadores sea
reducido a cuatro años con posibilidad de reelección inmediata. Esto
con la finalidad de evitar la arritmia electoral, favoreciendo la coherencia de las mayorías presidencial y parlamentaria.
Por otra parte, al asegurar una mayoría, el consenso no sería forzosamente sacrificado, al contrario, el consenso sería obligado dadas las
circunstancias geopolíticas de México (ya hemos hecho mención de la
bipolarización en la escala local, situación que asegura el multipartismo
en la escala nacional). Los dos partidos en balotaje (segunda vuelta)
deberán obligadamente negociar con los otros partidos para asegurar la
victoria electoral. En el régimen parlamentario que proponemos, algunos ministerios podrían ser negociados en ésta lógica, bajo un programa coherente de gobierno. En esta óptica, todo partido esta incluido
en la política nacional y es así que el consenso esta asegurado, excluyendo la exclusión.
A guisa de conclusión, quisiéramos recordar una reflexión del escritor francés Marcel Proust: "Algunas veces el futuro habita en nosotros
sin que lo sepamos, y nuestras palabras, que creen mentir, diseñan una
realidad próxima."10
Estas son las ideas que queríamos compartir. Ideas que pretenden
elaborar una problemática sobre el nuevo contexto político mexicano.
Tenemos la convicción de que estas proposiciones pueden ayudar al
buen funcionamiento de las instituciones políticas. Si el futuro porta un
gran porcentaje de incertitud, al menos conviene preverlo.

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9 En diversos países coincide el peáodo del gobierno y/o del presidente con el
de la legislatura. Por mencionar solo dos ejemplos, citamos a Francia, donde la duración del presidente, del gobierno y de la Asamblea Nacional es de cinco años. En
Gran Bretaña es igualmente de cinco años la duración del gobierno y de los comunes.
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PERSPECTIVAS DE BIENESTAR:
DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO, HÁBITOS
DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD
C. Dr. Julio César Puente Quintarúlla
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de Nuevo León
Presentación

E

l presente trabajo forma parte del proyecto interdisciplinario:

Visión y Estrategia para el Desarrollo Sustentable del Estado de Nuevo
León 2005-2025 que lleva a cabo el Instituto de Investigaciones

Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como
objetivo sustantivo el reposicionamiento del estado de Nuevo León.
En él se aborda el bienestar para estado de Nuevo León y sus perspectivas de sustentabilidad, con una visión multidimensional que incluye la
distribución del ingreso y el análisis de los hábitos de consumo.
Este documento se conforma de cuatro apartados; en el primero se
expone la relevancia de la distribución del ingreso; en el segundo se
analiza la distribución del ingreso y su evolución de 1994 a 2002 para la
entidad; en el tercero se estudian los patrones de consumo para el
AlvfM; y en el último se presentan algunas conclusiones derivadas del
estado del avance del estudio.
Cabe decir que la parte referente a patrones de consumo e índices
de sustentabilidad en el consumo, pretende ser una propuesta metodológica en este documento, la cual sin embargo está aun en proceso de
gestación. Por lo que el desarrollo futuro de esta investigación conllevará el mejoramiento de sus planteamientos.

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

574

1. Introducción
El entendimiento de la distribución del ingreso es fun~ame?tal para
al uier análisis del problema de la pobreza, a fin d~ identificar los
cu q de menores ingresos y sus características especificas y, de !or:ra~sestrategias y programas de política económica capaces de amrnorana.
.dad en la distribución del ingreso indica la existencia de
L .
a 1neqU1
•
d
' de modo
una distribución desproporcionada del inreso e un pats,
l
ue la arte ercibida por los individuos neos es much_o m~!or que, a
q .b.dp
po; los individuos más pobres. Esta es una situacion comun
1
pere1 a
·
b.d
· · almente a las
la ma oría de los países en desarrollo, de I a pnnc~p
:ferenci:s en el monto del ingreso derivado de la propiedad y, en menor medida, a las diferencias del ingreso ganado.
S
g eneralmente que el bienestar social está relacion~do. nee asume
d ·
·d d n la distnbu
gativamente con los niveles de pobreza y e meqw. a e
, . ción del ingreso y, positivamente con los niveles de mgre_so p~r capita,
ya que todo ello determina o no la oportunidad de los individuos de
tener una vida digna.
Particularmente la inequidad en la distribución del ingreso impacta
negativamente el bienestar social porque:
a) A niveles de ingreso per cápita baj~, _entr~ más desigual s:a ~~
. , del ingreso más se vera inflwda la ddemanda sgrin
distn.bue1on
gada por los hábitos de consumo de los grupos e mayore . , gresos lo que da como resultado que se destine una proporcion
considerable de recursos para satisfa&lt;:er la_s demandasdide
minoría económicamente poderosa. S1 los ingresos se stn eran en forma más equitativa, el pa~ón de la, ~emanda se
~rientaría más hacia la producción de alimentos b~si~os y otros
bienes elementales, lo que a su vez ayudaría a eliminar la pobreza rural y a elevar los niveles de vida de grandes segmentos
de la población.
.
b) Los
pos que concentran el ingreso (terrateruentes, empresarios ~líticos y otras élites ricas) en los países subdes~rrollados,
se ;aracterizan por destinar parte importante de sus_ingresos a
bienes suntuarios y a cuentas bancarias en el extenor, l~dque
·
ión y fugas cons1 eraimplica menores tasas de ah or~o e invers
bles de recursos de las econom1as.

-::t

575

e) Los niveles de vida de los grupos de menores percepciones,
conllevan una salud, nutrición y educación deficientes que reducen su productividad y conducen a una economía de más
lento crecimiento. Igualmente, los grupos de más bajos ingresos se ven imposibilitados para acceder al crédito para iniciar o
expandir un negocio propio.
d) La disparidad extrema de los ingresos debilitan la estabilidad y
solidaridad social.
De acuerdo a Michael P. Todaro y Stephen C. Smith (2003), además
de las consideraciones anteriores, aún cuando la atención se centre en
la pobreza y la desigualdad de la distribución del ingreso, estas constituyen sólo una pequeña parte de un problema más amplio de inequidad
en el mundo en desarrollo, ya que de igual importancia son las desigualdades en el poder, entre géneros, en las condiciones de trabajo, en
el grado de participación, en la libertad de elección, etc., cada una de las
cuales refuerza a las otras en un complejo e interrelacionado proceso
de causa efecto.
Los mismos autores señalan que todos los países muestran cierto
grado de desigualdad, pero en general los países desarrollados observan
una distribución relativamente más igualitaria que la mayoría de los
países del Tercer Mundo. Esto se debe sobre todo, a que la mayoría de
los países económicamente desarrollados han aplicado a lo largo de los
años, mecanismos eficientes para la transferencia de alguna parte de los
ingresos de los ricos a los pobres.
Tasas progresivamente mayores del impuesto a la renta combinadas
con el gasto público, pagos de la seguridad social, seguro de desempleo
y, pagos directos de beneficencia a los más pobres, son algunas medidas gue se han implementado para paliar las grandes disparidades del
ingreso que normalmente se producirán en el curso de la actividad
económica. En la mayoría de los países subdesarrollados estos mecanismos de transferencia del ingreso son todavía inexistentes, o son
administrados deficientemente. Adicionalmente, se requiere producir
un crecimiento económico que favorezca a los estratos de más bajos
ingresos, es decir que combine mayores niveles de producción con una
mejor distribución.
No obstante lo anterior, Michael Parkin (2004) señala que las tende:ncias de la distribución del ingreso en paísés desarrollados como
Estados Unidos, apuntan que de 1970 al año 2000, aumento la desigualdad del ingreso, ya que la parte que recibe el 20% de las familias

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEc,:1vAs DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

más ricas ha aumentado, mientras que la parte del ingreso que reciben
el restante 80% ha disminuido. La explicación más difundida a este
fenómeno es que el cambio tecnológi~o de las ~tim~s décadas h~ a~mentado la productividad de los traba1adores mas calificados, y disrrunuido la de los trabajadores menos calificados.

En el cuadro 1 se presenta la distribución porcentual del ingreso par~ ~l ~stado de ~uevo León(?~ acuerdo a la información del cuadro 2);
di~diendo el numer~ de familias en deciles y; calculando la proporción
de mgresos que percibe cada grupo, en base al total de ingresos generados ~or los hogares de cada decil entre el total de ingresos de todos
los deciles, para los años considerados.

576

En general, una mejora en el bienestar soci~ ~plic~, no sól? abatir
los niveles de pobreza y de inequidad en la, ~stnbucion del ~greso,
sino incrementar los niveles de ingreso per cap1ta, lo cual tendía como
requisito incrementar el crecimiento económico.
Sin embargo, el incremento en la actividad econó~ca lleva c?nsigo
un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no solo como proveedor de insumos para la producción, .sino también como receptor de los productos de desperdicio o residuales q~~ generan una
gran parte de las actividades involucradas en la produccion y el consumo.

Lo anterior sugiere que es necesario además, orientar ese au~ento
en al actividad económica desde el punto de vista de la sustentabilidad,
que tiene que ver con la potencialidad de un sistema de m~tener ~ierto
nivel de bienestar a través del tiempo y preservar el medio ambiente.
De ahí la importancia de examinar e identificar ~~s patr~nes de consumo de la población, para la formulación de_ políticas onenta?~s. a este
propósito. A continuación se presenta en pnmer_ lugar, un análisis de la
distribución del ingreso para el estado y, postenormente, los patrones
de consumo por estrato en el Área Metropolitana de Monterrey.
2. Distribución del ingreso: 1994-2002

La medida de desigualdad económica más comúnmen~e utilizada es la
distribución del ingreso anual, entendido este como el mgreso ~onetario, que es igual al ingreso del mercado más los pagos en ,efectiv? ~ue
hace el gobierno a las familias. El ingreso del mercado ~sta constitwdo
por los salarios, el interés y la renta, antes del pago de unpuesto sobre
la renta.
Particularmente, la distribución del ingreso consiste en medir ~
porcentaje del ingreso que recibe un porcentaje determinado de f~lias. Comúnmente los datos se dividen en 10 grupos, llamados decile~,
cada uno de los cuales consiste en un 1O por ciento del total de farrulias, para luego observar el porcentaje del ingreso total que percibe cada
uno de estos grupos.

577

~ener~ente, las familias en el extremo más bajo de 1a distribución
reciben un mgreso tan reducido que se considera que viven en la pobreza. La_ pobreza es una situación en donde el ingreso de una familia
es tan ba10 que no alcanza para cubrir sus necesidades mínimas de alimento, vivienda y ropa.
~a distribución del ingreso muestra que este se distribuye de manera
d~s1~al,_~n tod~s los periodos considerados, pero a fin de comparar la
distnbuc1on del mgreso en diferentes años, se elaboró una herramienta
adicional denominada coeficiente de Gini.
Cuadro 1
Participación porcentual en el ingreso por deciles de hogares
y coeficiente Gini para el estado de Nuevo León
Decil-Año
1994
1996
1998
2000
I
1.94
2.20
2.26
2.50
11
3.07
2.88
2.83
4.03
llI
4.13
3.84
3.53
5.00
IV
5.03
4.72
4.18
5.97
V
6.14
6.04
5.18
6.90
VI
7.68
7.77
6.16
8.07
VII
9.52
9.56
8.15
10.06
VIII
12.29
13.18
10.81
12.62
IX
19.45
19.43
18.72
19.25
X
30.75
30.39
38.18
25.59
Gini

0.430

0.432

0.484

0.366

2002
1.94
3.13
4.19
5.11
6.18
7.35
9.70
12.41
20.36
29.63

0.426

Fuente: Cálculos propios a partir de las bases datos del INEGI (ENIGH-94
ENIGH-96, ENIGH-98, ENIGH-OO, ENIGH-02)1
'

El coefi~iente de Gini es una medida agregada de la desigualdad y
pueden vanar de cero Qa igualdad perfecta) hasta uno Qa desigualdad
perfecta).
El coeficiente de Gini correspondiente a países con clistribuciones
muy desiguales de ingreso se sitúa entre 0.5 y O. 7, mientras que en paf1

Los resultados no son estadísticamente significativos, dado que el número de
observaciones realizadas por INEGI para el estado de Nuevo León, no son Jas necesanas para conremplar un grado de confianza relevante.

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

578

ses con distribuciones relativamente igualitarias es del orden de 0.2 y

0.35.
En este cuadro destaca que en el año 2002 la desigualdad del ingreso observo un patrón en el cual el 40% de los hogares (deciles I a IV)
percibió sólo el 14.37% del ingreso total en Nuevo León, mientras que
20% de los hogares (deciles IX y X) el 49.99%. Pauta que se mantiene
con ligeras variaciones en los años considerados.
Contrasta el hecho de que para ese año, el decil de hogares más pobres percibió sólo el 1.94% de los ingresos del estado, mientras que el
decil superior o más rico, el 29 .63%.
Si observamos la evolución de la distribución del ingreso en Nuevo
León, esta mejoro levemente de 1994 a 2002, ya que el coeficiente de
Gini, bajó de 0.430 a 0.426. Sobresale también el hecho de que a lo
largo de los cuatro bienios en estudio, los dos primeros repuntes en el
coeficiente de Gini (o empeoramientos en la distribución del ingreso),
se presentan en 1996 y 1998, cuando el efecto de la severa crisis de
1994 aún no había terminado de pasar, y cuya manifestación más palpable fue la reducción en los ingresos de los hogares, por lo que se
podría hablar de una inequidad por empobrecimiento; situación similar
a la presentada en el año 2002, cuando el coeficiente vuele aumentar,
con respecto a 2000, coincidiendo con una desaceleración de la activi
dad económica en el 2001.
Por su parte, el coeficiente de Gini en 2000 bajó a 0.366 por lo que
estaríamos ante una equidad por enriquecimiento, ya que dicha disminución coincidió con un periodo de recuperación económica que alcanzó su punto máximo ese año.
El análisis de la distribución porcentual del ingreso monetario de los
hogares por deciles, muestra que el primer decil, mantuvo una participación de 1.94% de 1994 a 2002, mientras que los deciles ll, IlI, IV, V,
VII, VIII, IX, mejoraron su participación relativa, en tanto que el VI y
X, empeoraron su participación, para el mismo periodo.
La mejora en la participación relativa de los deciles 11 al V y del VII
al IX, en detrimento de los deciles VI y X, jaló hacia abajo el coeficiente de Gini en 2002, con respecto a 1994, lo que representa un progreso
en la distribución del ingreso en Nuevo León durante este periodo, no
obstante la caída generalizada en los niveles de ingreso real.
Igualmente, para ese periodo el avance en la participación del ingreso de los deciles II al V suma apenas 0.24 de punto porcentual, en tan-

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSTENTABILIDAD
.

579

to que el experimentado por los deciles VII al IX
Por su parte la baja del decil VI es de O 33 d
es de 1.21 puntos.
X de 1 12 untos
·
e punto porcentual y la del
· P
porcentuales l
· di ,
estaría beneficiando en ma
, odiqdue in cana_ qu~ la redistribución
ri
.
Y~~ me a a los deciles intermedios su eores que meioraron su participación en la disrn·buc10n
. , d el ingreso. P
Por lo que se puede apreciar, los cambios en la distrib c , d 1 .
greso_en ~uevo León en el periodo de 1994 a 2002
u ion e mcamb10 significativo en la estructura de la
. . '-~º representan un
de los deciles debi'd
~art1cipacion de los ingresos
,
1
.,
0 a que 1a configurac ,
capital o riqueza de las f: mili.
. ton en a concentraaon de
a as se mantiene.
El cuadro 2 presenta el ingreso m
.
por deciles de hogares2.
onetano mensual promedio real

Cuadro2

Ingreso monetario m-ull procnedlo por dectlea de hogarH
para el ntado de NullVO León
(l:,mos en
de 2002)
11194
199e
2000
1,765.43
1,441.08
1,866.35
2,796.71
1,891.41
3,002.75
3,758.08
2,521.89
3,731.98
4,579.82
3,098.32
4,454.79
5,593.43
3,950.35
5,147.56
6,991.78
5,097.81
6,018.36
6,669.61
8,268.89
7,506.88
11,186.88
6,646.47
9,415.75
17,706.44
12,744.53
14,357.41
27,993.33
19,932.73
19,083.39

e::e,

DecH

Alio

H

:
V
VI

VII
Vllf

~

MEDIA

9,104.35

2002
1,650.00
2,600.00
3,480.00
4,240.00
5,130.00
6,100.00
8,050.00
10,300.00

!:::::

6 559 33

Fu&amp;nle: Cálculos p,opios 8 patlrde las
•
.
7,458.52
8,304.91
Nobl: Psr&amp; fecilltar el en4lials
. bases delos del INEGI {ENIGH-!U. EN/GH-96, ENIGH-00, ENIGH--02)
•
• suprim/6 kl bMe de dsfos de kl ENIGH-98 por delicienciBs.
.

De él se desprende que el ingreso ro di d
vo León cayó 8.78% de 1994 a 2 p m? ~ e los hogares de Nuemil 104 35
s' .
002, en tenrunos reales, al pasar de 9
· pesos ª mil 304.91 pesos Lo
· d .
. .
mente a la crisis económica ex erimen~da antenor, eb1d? pnn~1palen diciembre de 1994·
P
,
por la economta mexicana

:;;:t

compra de los hogares' n~:::i:::~~~s ; :
¡n l_a ~apaci?ad de
en un 28.0%
en el
de 1994 a 1996 },., en menorsmm~
•,
, lapso
.
medidasuamgreso
la d
acelerac1on econom1ca posterior a 2000.
,
es2 Calculado a partir de la suma de los .
,
el número de hogares que lo conro
. Ulalmgresos de los hogares de cada decil entre
·
1' rman, tgu
ente la medi
¡d ·
coaente que resulta de dividir •
ª genera¡ .e mgreso es el
e
mgreso
acumulado
total
1
ogares.
entre e numero total de
h

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

580

La caída generalizada de los niveles de ingreso mensual prom~di?
real en todos los deciles de hogares, de 1994 a 2002, ~o~ó una me¡ona
.b . , del ingreso al bajar el coeficiente de G1ru levemente de
en di stn ucton
.
•, d
uidad por eme eq.
, .
0.430 a O·426 , lo que hace observar una s1tuac1on
·
meiora en terrrubrecimiento situación que no representa runguna
po b l tos ' ya que los niveles de bienestar generales empeoraron
nos a so u ,
mili
debido a la baja en el poder adquisitivo de las fa
as.
La evolución de los niveles de ingreso por deciles de ??gar, m~es~a
rtamiento durante la peor fase de la cns1s economtca
que sud compo_ d dic1·embre de 1994 es decir de 1994 a 1996, fue de
desata a a parttr e
'
,
d
'
una baja en todos los grupos de ingreso, siendo mas acentua a en terminos porcentuales, en los deciles U, III y IV.
~
de ·la
En tanto que entre 1996 Y 2000, periodo de mejor desempeno
.
,
. al, el in eso romedio real mensual por deciles regiseconomta nac1on
gr
P
d il X Las mayores tatró una recuperación general, excepto par~ e1 ec . .
d los decisas de crecimiento correspondieron a los ruveles de ingreso e
les II, III, IV y V.
La desaceleración en el ritmo de crecimiento econó~co alluego del

. un a¡uste
.
.
os promedio .re es meo2000 llevó consigo
en los tngres
1
an
'
il
I
II
III
IV
,
YV ' es decir
. que den e.
ales hacia aba¡·0 para los dec es , ,
su
. d d 1 h ares vieron re uct~0

primer bienio del presente siglo la mtta e os og
.
ara
dos sus ingresos, lo que contrasta con el aumento de los mgresos p

los deciles V1 al X.
.
En eneral la evolución de los niveles medios de ingreso monetano
eal po~ decil;s de hogares, de 1994 a 2002 refleja una caída en todi°s
r
d . eso destacando que los deciles V1 y X mostraron as
~:)~:~aj:s;!ce~tuales, siendo estas de 12.75% y 12.12%, en forma respectiva.

3. Hábitos de consumo
Aunque los niveles de ingreso determinan la estructura de consumo dde
'
. su ruve
. 1 de bienestar' en, esteMaparta lio
los hogares
y en consecuencia,
se identifican patrones de consumo en 1os hogares del Area al detropo
. eterioro
tana de Monterrey, que contrt.buyen de manera importante
ambiental.
. , que e1consumo de los diversos bienesd o
Es innegable la satisfaccton
b., 1 es el hecho de que este auna o
servicios proporciona, pero tam ien o
. .
n vertidos
a las actividades de producción generan desperdicios que so

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

581

al medio ambiente y que deterioran la calidad del aire, suelo y agua, y
por ende el nivel de vida de los seres humanos.
Primeramente se estudia el gasto en dos grupos de bienes cuyo consumo se considera de mayor impacto al medio ambiente, para luego
analizar un tercer grupo de gastos de consumo que contribuirían al
logro de un desarrollo orientado a la sustentablilidad.
El primer grupo incluye el consumo de agua, energía eléctrica, gas y
gasolina, ya que el uso de estos lleva implícito el consumo de bienes no
renovables, contaminación atmosférica y descargas residuales.
El ~egundo grupo está integrado por el gasto en alimentos, bebidas
y tabacos; artículos y servicios de limpieza; y artículos de cuidado personal, cuyo uso cotidiano genera cantidades importantes de residuos
sólidos en los hogares.
El tercer grupo se integra por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; gasto en educación, cultura y recreación; y la
proporción de ingreso monetario destinado al ahorro, mismos que
contribuyen a un bienestar más enfocado hacia la sustentabilidad.
Se parte de que los gastos en cuidados médicos y conservación de la
salud, y en educación, cultura y recreación, contribuyen al bienestar ya
que aumentan las potencialidades de los individuos. Además la educación se considera el mejor vehículo para la diseminación de información, y la conscientización de los ciudadanos acerca de los impactos de
las actividades humanas sobre el medio ambiente.
En tanto, el ahorro contribuye a la generación de capital físico para la
producción, ya que para que el bienestar económico se sostenga a través del tiempo, la oferta de capital debe aumentar a fin de satisfacer las
demandas del aumento demográfico. El ahorro implica que se pospone
consumo presente por consumo futuro por lo que disminuye la presión
del consumo inmediato sobre los recursos del medio ambiente.
A continuación se presenta sólo la estructura del gasto que realizan
los hogares del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) en los rubros
elegidos para el propósito de estudio, partiendo de la Encuesta Ingreso
Gasto de los Hogares del AMM (ENIGHAMM) 1994, realizada por el
Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (CIE-UANL). Esto debido a que es la Encuesta con
información disponible al respecto, y además refleja un patrón de distribución del ingreso por deciles similar al de 2002.

�582

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPECTIVAS DE BIENESfAR' DISTRIBUC ,
'
.
ION DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSfENTABILIDAD
.

3.1 Consumo de bienesy servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residnales

583

El gasto total por concepto del consumo de
.
tendencia observada en los anteriores renglones gape:~~:,mcoannfinna
acentuada ya
l
,
'
era mas
, que a proporc1on de gasto de cada decil
total es
·
con respecto al
'
mayor s1 nos movemos de los de il . fi .
res, pasando de 0.48% para e1 decil inferiir :s4~;;~res a los supe~oobservándose que poco más del 75% del
.
º ~ara el supenor,
por los tres deciles superiores de ingreso. gasto en gasolina es efectuado

!ª

Primeramente, se aborda el consumo de los bienes y servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, presentando en el cuadro siguiente las proporciones de gasto en
estas partidas, tomando como referencia el gasto total realizado en cada
una de ellas, es decir las sumas horizontales son igual al 100 por ciento.

El cuadro 4 nos muestra 1a distrib · ,
servicios y en gasolina, para los hogar~;1~;1 ~ s t o mensual en _1~s
del ingreso corriente. Es decir
. ' como proporaon
10001
d
d
l
que
la
reterenc1a
es con respecto al
10 e ca a co umna.

Cuadro3

Composición porcentual de gasto en blenu y servicios potencialmente emisores de
contaminación atmosférica y descargas residuales, de los Hogares del AMM
con respecto al total de gasto en cada partida,
decil de Ingreso

eer

Total

I

JI

III

IV

V

2.67
6.19
4.36
6.16
1.65

3.38
6.83
5.15
7.82
2.32

3.74
7.64
6.23
7.68
2.44

4.49
8.69
6.86
8.13
4.53

VII

VIII

IX

X

6.92
11.22
8.51
10.12
7.62

9.56
9.00
9.26
10.21
10.64

15.49
13.51
15.99
14.37
22.67

46.68
23.55
31.31
18.85
41.80

VI

•Ingreso corriente
monetario
•Gasto en agua
•Energfa Eléctrica
•Gas

100
100
100
100
100

1.74
4.76
4.55
6.69
0.48

5.34
8.61

7.77
9.37
5.85

•Gasolina
Fuente: Calculado en base a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL, 1994

De acuerdo a la información contenida en el cuadro 3, la distribución del gasto total realizado en agua, muestra que la proporción de los
deciles de menor a mayor es creciente, pasando esta proporción de
4.76% para el decil más bajo a 23.55% para el decil más alto. Es decir
que del gasto total monetario realizado en agua, casi una cuarta parte
corresponde al decil superior.
En el renglón de energía eléctrica se observa que del total de gasto
efectuado en este servicio por los hogares del AMM, la proporción
observa una tendencia creciente al pasar de los deciles inferiores a los
superiores, pasando de 4.55% en el decil más bajo, al 31.31% en el
decil más alto. En este caso se observa que cerca del 60% del gasto por
concepto del consumo de energía eléctrica se efectúa en los tres deciles
supenores.
La distribución del gasto total en gas muestra una proporción mayor
conforme nos movemos de los deciles de ingreso menores a los de
mayor ingreso, representando 6.69% el consumo del decil más bajo y
18.85% el del superior. E l gasto en este servicio hecho por los tres
deciles superiores representa el 40% del total de consumo de gas para
uso residencial.

Cuadro4
Composición porcentual de gasto en biene
'
contaminación atmosférica desea
s Y servicios potencialmente emlson,s de
con res
o al total de 1 ~ rrlrgas residual~•• de los Hogares del AMM
co ente monetario total,
decll de In reso
111
•Ingreso comente
II
N
V
VI
VII
VIII
IX
X
agua
100 100
100
100
100
100
100
100
100
100
100
•Energla El6drica
l.SO 4.09 3.48 3.03 3.05 2.90 2.41
•Gas
3.30 8.62 5.39 5.03 5.48 5.04 4.80 2.43 1.41 1.31 0.76
4.06 3.19 3.40 2.21
1 66 6 37 4
•Gasolina
·
·
.20 3.84 3.40 3.01 2.91
3.64 1.01 2.25 2.50 2 37 3 67 3.99 2.43 1.n 1.54 0.67
4.01 4.05 5.32 3.26
Fuente· Ca/cvlado ba
·
·
.
en se a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL. 1994

=

Como se puede apreciar en el cuadro anterior 1
presenta el 1.50% del t tal d .
. , e gasto en agua reAMM
o
e1 mgreso comente de los hogares del
' elinlconsumo de energía eléctrica e1 3.30% e1 de gas el 1 663/c
l
de gaso a e1 3.64%.
'
• oye

~~::~e::

S~dobs~rva que la proporción de gasto en cada uno de los renglones
os, ex~to len gas?lina, muestra una tendencia decreciente
.
se a~ an os deciles de más bajo ingreso a los de ma 'Or
J.ngr~~º· Es dectr los hogares de menores ingresos destinan ma ror ~
pomon de sus percepciones al pago d
· ·
} P o.
.
e semc1os, en tanto que los de
may~r J.n~eso desunan mayor proporción de ingreso al consumo de
gasolina, siendo esta proporción mayor para el IX decil.

3.2. Consumo de bienes potencial11m1tegeneradores de residlfOs sólidos
A continuación estudiaremos el segundo grupo de bi
d
clasificados
•
enes e consumo
.
c~~10 potencialmente generadores de residuos sólido
cuya 1nformac1on como proporción del gasto total realizado en cad~
:~!:t~~~ss~te~e~;~ : : ; ~ cuadro siguiente, nuevamente la suma
0

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

584

Composk:1611 pcwcentual de

gasto=tot'::.nce

IOS hogarN del AMM, con rN
Total
1
11

111

Cuadro 5
Jalmenlll generadores de rMldllOS aólldos de
en cada
deCII de 1rw:::e
IX
X

mee

IV

V

V1

VII

VIII

olngretlO

1.74

2.67

338

3.74

4.49

5.34

6.92

9 56

15.49

46.68

100

5.21

7.07

7.21

8.15

9.19

9.68

10.91

12.46

13.51

16.60

100

5.511

6.88

7.41

8.49

8.87

10.94

11.36

14.33

17.10

100

9.03

casa

5.92

6.34

T.41

10.19

11.32

11.52

14.78

20.68

100

4.14

7.87

personal

Contenle

Monelano
.~y
bebida&amp;

c:onaumldOS

dentro del hogar
oAnk:U06de
i.np¡ezay

cuidados de la
•Mlculos pa,a
elaidadO
oGestoen
t,,ei,es

pol9ndalment8
gener9dor9S de
reslduOS sólldoS

rea::

518 6 96
7.17
8.13
9.07
9.68
en los
100
.
.
Fuenle: Ca/cUl8dO en ll8Se a los delos de la ENJGH-AMM, CIE-UANL. 1994

10.94

12.34

13.64

18.90

585

bienes son realizados por las familias de mayores ingresos. Igualmente,
se puede ver que poco más deJ 40% del gasto en este tipo de bienes es
realizado por las familias de los tres deciles superiores.
El tercer renglón del cuadro nos indica las proporciones de gasto en
artículos para el cuidado personal de cada decil, dentro del gasto total
que se realiza en esta clase de bienes. Dicha proporción sigue una tendencia ascendente conforme pasamos del decil inferior al mayor. De
igual manera muestra que alrededor del 47% del gasto en estas mercancías es llevado a cabo por los tres deciles superiores.
Enseguida se presenta el grupo de bienes de consumo, clasificados
como potencialmente generadores de residuos sólidos, como proporción del ingreso corriente por decil. Por lo tanto las proporciones están
referidas al 100% de cada columna.
Cuadro&amp;

En este apartado se han identifi~ado tres renglo~~s de consumo dentro del hogar con mayor incidencia en la gener~c10~ de bas~a, estos
son el gasto en alimentos y bebidas; artículos de limpieza y cwdados de
3
la casa; y artículos para el cuidado personal •
De la información anterior se desprende que la proporción de conmo de alimentos y bebidas con respecto al total del gasto en estos
~~enes, es mayor conforme nos movemos de ~zq~erda .ª derecha a l~
lar o de ese renglón, observando que el dec~ mas b_aJO consu~e e
% de este total mientras que el decil supenor efectua el 16.601/o del
consumo en este grupo de bienes en al A.M1v1.

s.fi

El segundo renglón muestra la participación del ?'1sto de cada decil
dentro del gasto total en artículos de limpieza y crudado de la ~a~a, la
cual observa una tendencia creciente conforme se pasa del decil mferior al superior, destacando que el 17.10% de los gastos totales en estos

Dentro del gasto en artículos de limpieza y cuidad?s d_e la casa; se incluy~n l_o~
stos en detergentes· jabón de barca; blanqueadores; limpia?ores; _papel sa.ru.ta~o,
ga illetas y papel abs~rbente; platos y vasos desechables, papel alurruruo y e_ncera ~;
serv
,
.
be . ·
5 y trapos de cocma; cenescobas y uapeadores; fibras, esuopa10s y e~co. tas, 1:~ga .
. ºd . desodorante
llos· pilas· focos· pinturas, barnices, cera y limpia mue es; '.n~ecnc1 as,
, 1
amb1entai y sarú~o; recipientes de lámina; recipientes de plás~co; y o~os ar:cul os.. , n de artículos para el cuidado personal se estan const eran o ~s s1
E n el renglo
d tal h pús untes
guientes rubros: jabón de tocador; lociones y perfumes; pasta_ en 'c. aro ' ill
y enjuagues; desodorante, crema, brillantina, cre~a para _afea~; na:ªJ~S y _r:~s ~:
ara afeitar: lvo y maquillaje facial, sombra, lap12, labial y e ceias, ~~
.
p d
' bebé· pañuelos desechables; pañales desechables; toallas sarutanas; cepttlloca ?r para illo 'dentífrico· aróculos eléctricos (rasuradora y secadora, ere.); reparao peme Ycep
'
·
~
sadores etc)
ción de aróculos anteriores; otros (esmaltes y limas para unas, pa
' ..
3

Composición porcentual de gasto tn bienes potencialmente generadorH de nislduos aólldos dt
los hogares del AMM, con respecto al total de lngrHO contente monetario
decll de 1nz:so

pg

Total

11

111

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

•Ingreso
Conlenle

Monetario
eAlmenb:&gt;sy
bebidas
c:onsumidas
dentro del oogar

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

22.02

65.88

58.35

47.04

47 .96

45.08

39 92

34.74

28.68

19.21

7.83

1.32

4.22

3.39

2.89

2.98

2.60

2.23

2.08

1.56

1.22

0.48

1.65

3.91

3.65

3.09

3.27

2.81

3.14

2.69

1.98

1.57

0.73

24.98

74.02

65.40

53.02

54.21

50.49

45.29

39.51

32.23

22.00

9.04

•Mlcuosde
limpieza y

cuidados de la

casa
•Artlados para
el a,ldado
personal
eGastoen

bienes
potenclalmenle
generadores de
reslOOOssólldos
en los hogares

Fuerte: Ca/Cliado 811 bese e lo:I delos de la ENIGH-AMM, CIE.UANL, 1994

Al estudiar el consumo de bienes potencialmente generadores de residuos sólidos, de acuerdo la proporción de gastos total que hace el
conjunto de los deciles con respecto al total de ingreso corriente monetario, se observa que el 22.02% se destina a alimentos y bebidas, el
1.32% a artículos de limpieza y cuidados de la casa, y el 1.65% a artículos para el cuidado personal. Estos en su conjunto representan el
24.98% del total de ingresos corrientes.
La proporción de sus ingresos corrientes que cada decil destina a estos bienes, muestra una tendencia decreciente conforme se pasa de los
deciles de menores ingresos a los de mayores ingresos, observándose

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD
.

que el pnmer decil desuna el 74.02% de su ingreso a este grupo de
bienes, mientras que el decil más alto asigna sólo el 9 .04%. Esta tendencia es especialmente determinada por el renglón de alimentos y
bebidas.

En lo referente a los gastos tn cuidados médicos y consenación d
la salud, la propor_ción que el decil inferior realiza en este gasto es supe~
nor a las proporciones
·b
. efectuadas por los decilcs· , JI, I J( ,. 1 v , no o bstan~e este, qwe re, casi el 64% de este gasto es efectuad¡&gt; por los dos
deciles mas altos.

586

3.3. Consumo; destino de ingreso mnienle co11 orit:t1tació11 s11stentable
El tercer grupo de destino del ingreso corriente monetario, se integra
por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; educación, cultura y recreación; y b proporción de mgreso monetario desrinado al ahorro, además de las considcraciones apuntadas anteriormente
al respecto de este grupo, se parte de que el destino del ingreso a éste
es más neutral con respecto al medio ambiente, por lo que conlleva
cierta dtmens1on de sustentabilidad.

11

Tolal

monelano

111

11/

V

VI

VII

VIII

100

1.74

267

338

3.74

449

5.3"'

100

0.20

1.36

1.69

1.08

5.42

9.22

11.93

15.49

&lt;46.68

• Clepóailos de
cuentas de
ahorroe landas,

3.79

6.63

58.55

•Educaci6n.

100

0.35

1.54

140

orienl3clOn

monetatlo

.

2.24

2.36

357

5.66

559

11.70

65.59

11.50

8.91

5 04

20.3"'

43.60

100

4.111

2.13

171

208

5.53

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

2.47

0.28

125

1 24

o.n

298

4 26

426

098

1.09

3.10

9.51

1.89

5.48

3.94

589

5.05

6.36

7.77

5.55

7.18

13.36

conseN8Clón de
lasahid
•Oeatmode

1.26

3.00

100

084

0.70

155

1 53

1.62

086

1.65

1.17

suatentallle
10.78
4.88
648
4.58
6.39
660
788
Fuent9.· CakUMdo 1111 be# 11 lol dalos ele la E~AMM. CIE-UANL. 1994

939

6.21

8.83

14.53

'"IJ'e&amp;Opara
desarrollo a,n

.

3.91
2.75
144
2.22
1 61
0.79
100
susterQble
"-lle. CelcuMdo M base II los dolos do la ENJGH-AJIM, CIE·UANL. 191H

100

culbJra y
recraa:ión
•Cwdados
médicos y

etc.

an«VIICÍÓl!de

desamlllo con

IW=O

956

• Cuidados
médieo6 y

ingresopara

Compo1lci6n pon:,entual del lf9NO que M destina al deunollo con orientac:16n mu 1uatentable
con
al total lnlll'HO com.nte de cada decll
Tolal
1
11
111
11/
V
VI
VII
VIII
IX
X
•Ingreso
COfllMM

692

aAlray

la salud
oOestlnode

En el cuadro ·sigwente se p rescn
· tan )a proporc1on
· ' que representa
cada un~, de estos renglones en relación al total de ingreso comente
monetano de cada decil.

X

•E ~ .
recreaci6n

De ~orma agregada la proporción por decil dentro del total de ingreso destinado a este grupo
•
·
. de gastos
. , observa
una tend enc1a creciente
si
~os movem~s del dectl menor al mayor, destacando que el 0.79% del
in~eso dest1nado a estos fines es efectuado por el decil más bajo
mientras que el 63.02% corresponde al decil superior.
'

IX

oOepós,los de

cuenlasde
ahorro&amp;, tandas,
etc.

n.,

Cuadro8

Cuadro7
Compoak:16n porc:antual del lngrMO que M destina el deUm&gt;llo con orientación mis sustentable
con ,_pecto al total de p:to tn ~ • r:,'6n por CMCII
• ln!,eSO
ooníenlB

587

onentaciln
6 03

552

12.70

63.02

De acuerdo al cuadro 7, la proporción que cada decil aporta al mon
to total de depósitos de ahorros, tandas, etc., observa una tendencia
creciente s1 recorremos los deciles de menor a mayor, destacando el
hecho de que el decil supenor contnbuvc con el 58.55% de dtcho mon
to, rruentras que el dccil infcnor sólo contribuye con el 0.20º'º·
Al considerar el renglón de gastos en educ'.lción, cultura \ recreación, se encuentra que la proporción de cada decil con respecto al total
de su monto, tiene también una tendencia asccndente de acuerdo a los
dec1les de mayores mgresos. La contribución del decil más alto a este
gasto es de casi 66%, lo que contrasta con el 0.35% del decil más bajo.

Para el primer r~nglón se observa que como proporción de los 10_
gresos de cada decil, los depósitos de cuentas de ahorro, tandas, etc.,
observan
valores que van
d.
·1
. del 0.28% para el dectl 1, al 4 -~?6º para 1os
ec1 es VI YVIl, e~ decir que la proporciün de ingreso desunada a este
fin no es substancialmente mayor para los niveles de ingreso más altos.
Es dec~r la proporción de tngreso que se desuna al ahorro por parte de
las familias del AMM, es rclauvamente baja en general.
. Los gastos en educación, cultura y recrcacic'&gt;o, como proporción del
Ingreso en. cada dcct.1, obsen'a una variación que va de 1.89% para el
pnmer dccil, al 13. 36% para el decil más alto.

�588

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN
HABITOS DE CONSUMO y SUSTE
DEL INGRESO,
NTABILIDAD

Juuo CÉSAR PUENTE QUINTANILlA

Dentro de este cuadro destaca que el primer decil gasta una mayor
proporción de sus ingresos en cuidados médicos y conservación de la
salud, que el resto de los deciles, en tanto que para el resto esta proporción no llega al 2%.
De manera general se ve que la proporción de ingresos destinados a
estos renglones con respecto a los ingresos totales de cada decil, es
mayor para el decil superior representando el 14.53% de sus ingresos,
seguido por el decil VII que asigna el 9.39% de sus ingresos a estos
gastos. Por su parte los deciles que asignan menor proporción de ingreso a estos renglones son el decil 1 con el 4.88% y el decil III con el

589

Los gastos de consumo en bienes se . .
.
.
recursos renovables y no renovables y Mc10s que un_plican el uso de
res de contarn1n · '
L' .
'y que son potencialmente emisou.uuac10n atmos1enca de
'd
dos, condicionarían negativam t, l scargas r~s1 uales y residuos sólien e as oporturudades d
d ·,
e1futuro y la disporúbilidad d b.
d 1
.
. e pro ucc1on en
e tenes e medio ambiente.
Por lo tanto los tn
, dices propuestos
, d
., .
captar si los rúveles de gasto d
y en vias e evaluac1on, tntentan
atienden las condiciones de s:st:n:~~~:~ en ~os _rubros ~onsiderados,
que el bienestar económico
, es ectr contrtbuyen o no a
se sostenga a través del ti
p
..
empo. or un
1ado sopesando lo que contrib
que no contribuye.
uye posinvamente ª ello Y restando lo

4.58%.
Los índices se definen de la siguiente manera:

3.4. Índices de consumo sustentable
En la actualidad hay una gran variedad de significados e interpretaciones del concepto de sustentabilidad sin que exista una definición
universalmente aceptada al respecto, sin embargo muchas de estas definiciones señalan la sustentabilidad en términos de restricción en el
comportamiento económico.
De esta manera evaluar si una sociedad está enfocando su desarrollo
hacia la sustentabilidad implica estudiar si las condiciones consideradas
como necesarias para el desarrollo sustentable se están cumpliendo.
Estas con_diciones implican que el consumo no decline a través del
tiempo, que los recursos sean admirústrados para mantener las oporturúdades de producción en el futuro, que no decrezca con el tiempo la
disponibilidad de bienes del medio ambiente, etc.
De acuerdo a lo anterior y de la información desprendida de los patrones de consumo, se han formulado cuatro índice de sustentabilidad
que intentan evaluar si las condiciones necesarias para el desarrollo
sustentable se estén cumpliendo.
En este sentido el ahorro reflejaría la capacidad de generación de
capital físico productivo, ya que para que el bienestar económico se
sostenga a través del tiempo el capital productivo debe aumentar, a fin
de satisfacer las demandas del aumento poblacional. Por otra parte, los
gastos en salud y educación expanden las elecciones y potencialidades
de las personas, por lo que su posibilidad de contribuir al desarrollo
sustentable sería mayor.

Y= Ingreso Corriente Monetario
S-D
, · d e cuentas de ahorros, tandas etc.
- - epos~tos
BS
- Desuno de ingreso que genera una onentación
~
tentable
de bienestar susGa. - G asto en b'tenes y servicios o
.alm
.
nunación atmosférica y descargas re~d~:i~: ente errusores de contaGb = Gasto en bienes potenc1·a1mente generadores
·
de residuos sólidos

!N°DICE 1 = ((SGa)/ Y)*lOO
INDICE 2 = ((BSGa))Y*l 00
!NDICE 3 = ((BSGb/3))Y*100
INDICE 4 = ((BSGaGb/ 3))Y*100
Culldro 9

lndk:ff de COMUmo SU8t9ntab1e
TCCIII

•lnd10tde
StllenlalJadaden'k,
ONDICE 1)

•Indice de
Sustenlalllldadc,on

U

m

N

V

111

-7.62

-19.80

-14.07

-13.18

-13.60

·11.84

•9.85

3 ·14

•l-4.91

-7.89

-3.59

-7.21

-504

·1 .96

4.81

·19.51

•14.06

•11.86

·10.W

•7.25

1111

VIR

IX

X

•9.4&lt;4 ·10.48

-3.80

o.73

-3.22

-1.85

10.73

-2.95

0.48

-3.SS

2.58

14.81

-6 18 -38
~
.59 -29.39 ·28.28 -25.28 -21.87 -17.06
dato&amp; de la ENIGH-AAIM, CIE-UAM., 1!194

·12.44

-13.97

-3.99

1.12

~ ... bienestar

-.....an'k,
~NDICE2)

•fndade~en
blennlar--...y

=--~
.........
~gemen~y

~y
~

%0NOICE3)

•Indice de

~ .. bleneelai'

~yg811oen
bienes ~

~de~
eóldoa en%
gt«&gt;tCE -4)

FU811te: Calculado 811 ba

68 8

�590

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

Los criterios de sustentabilidad aplicados consisten en establecer
tres clasificaciones de acuerdo a los resultados de estos índices: así se
dice que hay una sustentabilidad positiva cuando el resultado es mayor
que cero, sustentabilidad mínima cuando el cálculo es cero, y sustentabilidad negativa cuando el cálculo es menor a cero.
De acuerdo a estos criterios la sustentabilidad en el consumo en ~l
M[M de manera general, es negativa si consideramos los índices pnmero ~ cuarto, en tanto que para el segundo y tercer í~dice se obs~rva
una sustentabilidad positiva. Sin embargo, es necesana la ?etemunación y planteamiento de ponderadores adecuados, que refle¡an de mejor manera la realidad.

Conclusiones: resultados y propuestas preliminares del análisis
teórico-prácúco
De acuerdo a los resultados desprendidos de este trabajo, Nuevo León
observa una distribución del ingreso bastante desigual, ya que en el a~o
2002 el 20% de los hogares más ricos percibió el 50% del total de_"::
gresos generados en la entidad, mientras el 20% más pobre perc1b10
sólo el 5.07%
La evolución en la distribución del ingreso muestra que la tendencia
anterior se mantiene con ligeras variaciones del año 1994 al 2002. No
obstante, la mejora registrada en el coeficiente de G~ de 0430 a 042~,
los niveles de ingreso real empeoraron, al caer el 10greso promedio
general un 8.78% durante este periodo.
Lo anterior, refleja una situación de equidad por empobrecimie~to,
escenario nada deseable, ya que el poder adquisitivo cayó en té~os
generales para todos los deciles, al pre~e~~rse ~ freno en_ la actividad
económica del estado, lo que imposibilito meiorar efectivamente la
distribución del ingreso y reducir la pobreza.
Por su parte, los patrones de consumo encontrados no apuntan
hacia la sustentabilidad, ya que por un lado, los estratos de mayores
ingresos son los que más consumen en ~érminos absolutos, to~os los
tipos de bienes, generando lo~ ma~ore_s ID1pactos sobre el ~edio ambiente. En tanto que los de mas ba1os ingresos, aun consurruendo menores niveles de bienes, tampoco realizan un consumo sustentable.

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD

591

Sin embargo, dado el buen nivel de desarrollo humano4 que registra
nuestro Estado, sobre todo en términos de educación, es posible reorientar el consumo hacia la sustentabilidad.
Específicamente, los patrones de consumo indican que en el caso de
los bienes considerados como potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, la población de mayores ingresos realiza gran parte del consumo de estos bienes y servicios siendo
particularmente marcado en el caso del consumo de gasolina. En relación al gasto en el consumo de bienes potencialmente generadores de
residuos sólidos, se confirma esta tendencia, sobre todo en el consumo
de artículos de limpieza y cuidados de la casa, y artículos para el cuidado personal; lo mismo que para el consumo y destino de ingreso corriente monetario con una orientación más sustentable. No obstante,
los dediles de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus
ingresos al consumo de los mismos.
La mejora en la distribución del ingreso, y su consecuente reducción
en la pobreza, difícilmente se concibe sin un crecimiento económico,
aunque el incremento en la actividad económica lleva consigo un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no sólo como
proveedor de insumos para la producción, sino también como receptor
de los productos de desperdicio o residuales que generan una gran parte de las actividades involucradas en la producción y el consumo.
El concepto de desarrollo sustentable implica; la necesidad de emprender estrategias productivas y de consumo que no degraden el ambiente, y eleven el nivel y calidad de vida de los grupos y sectores de la
población, principalmente de los más desfavorecidos; y una participación protagónica de la sociedad civil en las decisiones y cambios demandados; de ahí que la formulación de índices de consumo sustentable adquiera relevancia.
En esta etapa de la investigación en general, se pretendió estudiar y
evaluar la importancia de la distribución del ingreso y de los patrones
de consumo, partiendo del punto de vista de bienestar y del desarrollo
4
Las estimaciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Consejo Nacional de Población (CONAPO) con información del XII Censo General de Población
YVivienda, INEGI (2000) incluidas en el anexo del Programa Sectorial de desarrollo
Social, Combate a la Pobreza y Atención a Grupos Vulnerables, 2004-2009, del Gobierno del estado de Nuevo León, arrojan que el IDH ·para el estado de Nuevo León
es de 0.817 mismo que de acuerdo a los criterios de clasificación del Programa de las
Naciones Unidas para el D esarrollo (PNUD), corresponde a un desarrollo hwnano
alto.

�592

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

sustentable. Lo visto hasta ahora señala las pautas y limitaciones de lo
que es factible realizar.

forma exagerada, P?r la falta de políticas que incentiven su reciclaje.
Igualmente, el_ det~~oro de la salud de los habitantes por los altos niveles _de contamma~1on atm?sférica es cada vez mayor, lo que afecta negativamente la calidad y ruvel de vida de la población en general Identifi~ar los puntos críticos del estado actual de las cosas, implica un estudio a fondo de las variables involucradas en esta problemática tanto
por el lado del consumo, del bienestar y de la sustentabilidad d;l sistema., ~llo con_ el fin de formular bases sólidas para la recomendación de
pol.íttcas pertinentes.

El estudio de los diversos indicadores arroja que es posible desarrollar un análisis más extenso de la distribución del ingreso y el coeficiente de Gini y; de los hábitos de consumo, en el sentido no sólo de profundizar en ellos sino también, de actualizar y uniformizar la información con que se cuenta.
Respecto al desarrollo sustentable se puede afirmar que este debe
ser un objetivo prioritario en la agenda política de cualquier nivel de
gobierno, en el cual la coordinación entre los diversos niveles de gobierno y la sociedad tendrá que desempeñar un papel primordial.
Dado que el crecimiento económico es una condición importante
para determinar los niveles de vida, la cuestión es determinar cuánto y
cómo crecer, de tal forma que se genere el menor impacto posible sobre el medio ambiente y se haga énfasis en la solución a los problemas
de desigualdad, pobreza, desempleo y calidad de vida.
Cabe mencionar que no obstante lo realizado hasta ahora, los alcances y propósito de este estudio están lejos de completarse, lo anterior
debido a la gran cantidad de bibliografía existente que aborda los temas
de este trabajo, así como por la poca información estadística actualizada de las variable de interés. Limitantes que en un tiempo más extenso
se verán superadas, lo que permitirá una mayor cobertura del material y
la gestión de la información ante las instituciones correspondientes.

Prognosis
De acuerdo al Consejo Nacional de Población y Vivienda (CONAPO),
las crisis económicas recurrentes y los efectos indeseables de la reforma
económica que México ha vivido en las últimas décadas tienden a agudizar la situación distributiva en el país y han generado dudas razonables sobre la eventual disminución de la concentración del ingreso si no
se definen políticas, estrategias y programas de política económica, por
lo que resulta de vital importancia identificar el estado de su estructura
y las implicaciones en el núcleo de la sociedad.
La tendencia actual de un alto consumo de productos con alta propensión a generar desperdicios, a la par de un consumo poco racional
de energéticos por parte de los habitantes del estado de Nuevo León,
encamina a establecer una zona de alto riesgo ecológico. Donde las
superficies de confinamiento de desechos se tenderán a expandir de

593

Programa Tentativo

El desarrollo de la investigación requerirá un periodo aproximado de
tr~s a ,cuatro meses para la búsqueda y recolección de información bibliografica, así como para el acopio y generación de la base de datos·
un perio?~ similar para conformar los parámetros y reconsideracione¡
n_i~t~dologic,as_ que pued_an con~buir a mayor soporte a la investigac!on, Y por últtmo el penodo de mterpretación y redacción final tomana alrededor _de tres meses, generando un documento que constará de
un enfoq~e, mtegral e~ _la problemática del desarrollo sustentable y
propondra lineas de política para su consecución.
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�594

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEc,:-1vAs DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD
•

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�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
Mtro. Roberto Rebolloso
Profesor-Investigador
Colegio de Sociología- UANL

E

l conocimiento es la base de la acción humana. Filósofos, historiadores, escritores y pensadores han buscado los orígenes
del pensamiento y el modo como este se desarrolla y se transmite a lo largo de la historia humana. Hoy por hoy, el problema sobre
el conocimiento sigue siendo un hito en el debate intelectual, sin embargo, a pesar de los avances en la ciencia y la tecnología el tema no
está agotado, más bien ha tomado otro rumbo por las posibilidades
que ha generado la Revolución Informática.
El nuevo paradigma tecnoeconómico ha hecho posible que la información y el conocimiento codificado esté accesible desde cualquier
lugar. El fenómeno de la globalización a la par de este nuevo paradigma ha dado como resultado una sociedad interconectada y como bien
señala Carlota Pérez (2003): "un paradigma tecno-económico se difunde como una epidemia, al principio lentamente, luego de modo acelerado y finalmente, cuando ya ha cubierto el grueso de la población susceptible, alcanza un lecho".
Para entender este nuevo fenómeno en este ensayo pretendo revisar
solo algunos aspectos de lo que hoy se llama la globalización del conocimiento desde una perspectiva social.

Conocimiento e información
Uno de los primeros problemas que hay que resolver en esta nueva
tendencia globalizante es el debate que se da entre los teóricos con-

�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

598

599

ROBERTO REBOLLOSO

temporáneos sobre la diferencia entre conocimiento e información a
raíz del surgimiento de la sociedad post-industrial o la llamada sociedad
de la información. Ya que muchos autores parten de la idea de que
toda información es conocimiento. En cambio para otros autores conocimiento es un concepto más complejo por lo que lo tienden a considerar como una capacidad cognoscitiva asociada a la posibilidad de
interpretar y transformar la información.
En cambio información es el conjunto de datos estructurados pero
inertes e inactivos hasta que pueden ser utilizados por aquellos que son
capaces de interpretarlos.
En esta línea de pensamiento el debate entre conocimiento e información es el círculo sin fin ya que en términos prácticos el común de
los mortales utiliza uno u otro sin consideración alguna. Por lo que en
nuestro caso procederemos con las definiciones anteriores como punto
de partida para darle claridad a nuestro planteamiento en este asunto

Esta nueva relación entre uien .
.
ra apropiarse los derechos q, es nenen el capital y la capacidad pa, estan generando una n
conflictos sobre el uso del
. .
ueva arena para los
.,
conoclffilento y de quienes l h
p1arselo. Empresas multinacio al
.
' . uc an por aproe! centro del conflict
An n es, gobiernos y soe1edad civil están en
o.
te este nuevo reto es necesa .
entender este nuevo proceso gl0bal d e1conocun1ento.
. .
no tratar de

Las nuevas rutas de la globalización
Michael M. Weinstein de la Fundación Robin Hood ali ,
gunta a una serie de expertos ·Q , h d
re zo una preEsto dio como resu.Jtado
lib~ ue ay ~ nuevo en la globalización?
un ro con el mismo títul w ·
•
de su propia definición al o.
e10ste10 parte
sena1ar que la globaliz i ,
fi
proceso por medio d I al
.
ac on se re ere a un
e cu se produce el 10cr
d 1
la inversión extran1·era y del . .
.,
emento e comercio, de
a 1run.tgrac1on.
Uno de los temas sobre ¡0
·
.
globalización e ;nmi·
·,
s que gtr~ e1 libro es la combinación de
grac1on, en ese senndo G
J B .
_
en el caso de los EEUU
h d d
e~rge · 011as senala que
mos años en la composic:~n :e ~ o. un ~amb10 dramático en los últinen de países más pobres e
Los_ lOffil~~tes, ya gue ahora provie.
orno at10oamer1ca y Asia p 1
modifica el patrón tradicional de inmi
.,
· or o gue esto
desde el principio del Siglo XX.
grac1on europea gue prevaleció
J.l.UU

sobre la globalización del conocimiento.
Susan Strange 0988) argumenta en su libro States and Markets que la
economía política internacional está caracterizada por una estrUctura
del conocimiento sumamente importante. Ella entiende el conocimiento en el sentido más amplio. A su vez intenta entender el papel de
la tecnología en dos sentidos, por un lado como el saber hacer y por el
otro como los sistemas de información que le da a ciertos actores el
potencial de explotarla y negarla a otros. Por lo que en este concepto
surgen las reglas de la propiedad intelectual. Este control solo es posible si ciertas tecnologías ayudan a la gestión a nivel global.
Este proceso de exclusión produce el fenómeno del poder ya que
las compañías que tiene más capacidad son las que ponen las reglas en
el control del conocimiento al poner sus propios estándares como en el
caso de la industria de la biotecnología, la informática, y la farmacéutica
lo que ha provocado una nueva agenda de propiedad intelectual ya que
en esta economía del conocimiento no se ha podido establecer un solo
régimen, en el sistema político internacional.
Entre los cambios principales que se están dando con respecto a esta nueva agenda están las consecuencias provocadas por el cambio
tecnológico como en el caso de la transmisión de datos, el uso de satélites y los sistemas de telecomunicaciones. Así como la rápida evolución de la tecnología en el desarrollo de los chips de computadora dado
que es muy difícil definir que se puede patentar y que parte corresponde a los derechos de autor.

exa~~~o la1º'. ?avid Dollar, profesor de la Universidad de Harvard
a re ac1on entre globalización e in .d d
países pobres han crecido , , .
eqw a y senala que los
1980. Señala Dollar q l ma: rapido q~e los países más ricos desde
nes de gente viviendou;º a po rezad ha cai~o. En 1980 había 1.5 billon menos e un dolar al dí
60º/I · ,
solo dos países· China e 1 di
.
a, un
o vivtan en
redujo de 1 billón a 650 ~ a, en camb~o entre 1978 y 1998 esta cifra se
breza esta bien en t' .
odnes. El v1?_culo entre globalización y poenrunos e correlac1on estadí ti
·
b
autor insiste en que el desarrollo abate la pobreza. s ca, sm em argo, el
d dJedffreCy D. Sa~hs, Director del Instituto de la Tierra de la U .
.
a . e olumbia examina en su ensayo por qué al
ruvers1,
h
crecido mientras otro
h
gunos paises an
timas d, d
S - s se an quedado estancados durante las dos úleca
as.
enalal que
miento a los obst,
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' ' rec os e propiedad l f
•
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.cas.
0

�600

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

Sachs revisa datos sobre el crecimiento de 75 países en vfas de desarrollo entre 1980 y 1998 y concluye que el crecimiento inducido te~nológicamente en países depende de varios factores, primero, l: necesidad
de transporte de bajo costo de los bienes a mercados mas grandes;
segundo una zona común con países avanzados; tercero, fortalecer las
instituci~nes que protegen los derechos de p~opie~ad _i?tel~ctu~ Y
promueve el comercio. En cuarto lugar vie?e la uwest:1ga~ion cienufica
y el desarrollo; por último, debemos considerar el tamano de, la econorrúa doméstica, ya que econorrúas alejadas de lo mercad~s mas grandes tienen oportunidades limitadas de inducir el crecimle~to po~ ,el
comercio. Esto dice Sachs, fortalece el argumento para la mtegracion
económica regional

nua colaboración entre universidades y empresas y una educación de
calidad (El País, 8 de mayo del 2005).

Joseph E. Stiglitz, premio Nobel y ~utor de Et mate!tar de la globaliZfJción, apunta que la globalización ha sido so~re ven~da. Y acusa en

primer término a las instituciones financieras rnternacionales de :ªv~recer legalmente a los países más desarrolla~os. ~n segundo tefffilno
ataca a Occidente por pisotear la democracia y cita_ el c~so d~l ~ondo
Monetario Internacional con sus compras de func1onanos publicos a
frn de controlar los bancos centrales y así de esta manera mantener sus
políticas centrales, buscando la manera de que los gra~~es inver~ores se
beneficien. En tercer lugar Stiglitz apunta que las políucas. :socia~as_ al
FM1 crean confusión, y socava las relaciones de cooper~c1on. ~u?litz
hace una recomendación: lo más importante es crear bienes publicos
globales, un ambiente más limpio, vac~as contra enfermedades tr~smisibles como el sida, todo esto con dinero producto de nuevos impuestos sobre transacciones finan~i~ras o recu:s~s naturales. Esto
generaría una globalización más pos~uva_ ~ue es basicamente la ~espuesta a un intento de entender la globalizac10n desde una perspecuva multidisciplinaria.

Globalización de la tecnología
Un factor que está presente en el proceso globaliza~or es 1~ _tecnología
que ha sido ampliamente estudiado por los econom1stas clasicos desde
J.A. Schumpeter hasta Nathan Rosenberg, p~~fesor ~e la U~;ersidad
de Stanford y considerado un experto en políticas d~ mnovaci~n (Mowery, 1995), quién durante años ha insistí~~ en la 1mportancia, de ~a
tecnología como base del desarrollo tecnologtco. L~ _receta que ~l, aplica contiene una mezcla de políticas públicas que faciliten la crea~10n_ ~e
proyectos y de empresas, una mayor inversión privada, -~ª difus10?
constante de las ventajas de la tecnología entre la poblac10n, la contl-

601

Sin embargo, a partir de la explosión de Internet la tecnología ha
adquirido carta de ciudadarúa puesto que ha facilitado las comunicaciones en los sistemas de producción convirtiendo industrias tradicionales en empresas globales o virtuales. En este sentido cabe recordar
lo planteado por C. Freeman y C. Pérez cuando plantean la noción de
paradigmas tecnoeconómicos para definir de manera sintética los sistemas de producción, innovación y gobierno de las relaciones en escala
macro (Cimoli, 1994, pp.669).
Este nuevo paradigma tecno-económico ofrece un gran cambio dado que es un nuevo tipo de lenguaje capaz de interconectar individuos
a través de las máquinas entre sí, o individuos con máquinas. A raíz de
este nuevo paradigma la concepción del desarrollo tecnológico ha
cambiado diametralmente ya que ahora las grandes empresas trabajan
con centros de diseño desde donde se dirige todo el trabajo a nivel
global. Esto se puede ilustrar con la industria aeronáutica como es el
caso de Boing y Airbus que aunque trabajan con los mismos principios
desarrollan productos diferentes.
En el fondo de este modelo cada uno de ellos ha desarrollado su
forma tácita de conocimiento de "cómo hacer las cosas y como mejorarlas" ya que toda su actividad tecnológica está relacionada con la solución de problemas. Airbus al producir el prototipo A380 está innovando la industria Aeronáutica a nivel global. En este proceso de innovación ya no es solo el trabajo de un país, sino de un grupo de países
como socios en el proyecto, donde a partir de un diseño general cada
quién se especializa en su parte hasta integrar el todo en este caso el
A380. Todos son co-responsables en el proyecto. (Fig.1)
Airbus
Boing
Complejo industrial
Sector aviones comerciales Sector comercial
Francia Alemania
Inglaterra España
Conglomerado Industrial
A380
Boing 767
Figura 1: la innovación en la industria aeronáutica.

En este sentido la globalización de la tecnología ya no solo es una
herramienta sino que ahora se convierte en un patrón que debe interpretarse como la forma en que se organiza e incrementa el conocimiento en las grandes empresas y en la sociedad.

�602

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

603

La globalización del consumo

Econorrúa del entreteninúento

Otro de los fenómenos globales presentes y que tocan los bolsillos de
los ciudadanos y modifican los estilos de vida es el consumo. Teóricos
como Theodor Adorno, Max Horkheimer y Herbert Marcuse habían
esbozado algunas explicaciones al respecto, sin embargo, estas han sido
rebasadas por las nuevas econonúas de mercado.

E~t?s nuevos e~tilos de vida, ahora diseñados por las agencias de publicidad. van onentados a la penetración de la ideología cultural del
~ons~smo de _esta sociedad que la Dra. Noreene Janus bien señala
. los _e~tilos de ~d~ promocionados en la publicidad incluyen agendas
1mplí~1tas y explicitas para las relaciones sociales, la acción social y el
c~mb10 cultural" (S_klair, 2003).Por lo que la técnica no solo es producir
s1:°o generar necesidades y deseos como componente de un estilo de
vida.

La transformación del modelo de producción en línea al modelo de
producción compartido o "Production Sharing", además del establecimiento de las redes de proveedor cliente por medio del uso de la tecnología de interoet, ha desatado una nueva ola de consumismo.
Aquí consumismo se entiende como el aumento en el consumo de
la cultura material en los países desarrollados y el de productividad
definida como una movilización de una parte de la población hacia el
trabajo. Lo que hay que entender es por un lado, la relación que se
establece entre sociedades con una alta producción y por el otro lado
las sociedades de alto consumo que por consecuencia genera nichos de
mercado. Lo que cambia es el posicionamiento de algunos países en el
consumo, además de la idea de generar el mayor número de consumidores a nivel global.
Basta mencionar, como un ejemplo paradigmático, el caso de China
en la industria textil donde se ha convertido en el primer productor
mundial del sector textil, desplazando en este sector a la Unión Europea o el impacto que ha causado en el bloque norteamericano, solo
para mencionar un ejemplo, la mezclilla con una producción de 90
millones de metros al año que luego vende al mercado internacional
como piezas confeccionadas en no menos de 30 dólares cada pantalón.
Esto sin mencionar el tipo de marcas en las etiquetas.
Este modelo comercial responde a una necesidad de los consumidores globales que buscan, conseguir réplicas de artículos de diseñadores
exclusivos con precios únicos en el mercado de baratijas o tianguis por
10.00 dólares americanos o menos. Todo esto por un deseo de imitación desenfrenado que sutilmente ha generado la intensa publicidad
usando todos los medios masivos de comunicación y que Armand
Mattelart había anunciado como parte de la industria cultural; en un
intento por transformar al público global en consumidores de productos trasnacionales mediante la difusión de un conjunto de nociones de
fácil consumo como es el desarrollo, la comunicación, la organización,
la vida cotidiana y el cambio (La internacional publicitaria, Madrid, Fundesco, 1989).

E st~s nuevos estilos de vida globalizados tienen sus referentes en
las soc1e~ades más avanzadas aunque en el fondo la intención sea
hom_oge~~r los gustos Y las preferencias como ha sucedido con la
C~IIllda ~ap1da, McDonalds y otros, así como el consumo en la indus
tria fílIIllca, la televisión en casa (videohome) o la globalización del
sabor como en el caso de la imposición de un sabor global (global taste) con la llamada "Napalización del vino" (Valle de Napa, California).
En el fondo lo que se busca no solo es un consumo alto sino permanente como_ el caso del_ fenómeno de la pottermanía, que ya no es
sol_o ven~ de libros (1? _millones de libros en las primeras 24 horas de
sali_da), sino_ la prod~cao~ de_~elículas seriadas y su respectiva parafernalia, ademas. de la rnsemmac1on de toda una ideología cultural en torno al personaie de C. W. Rowling. (fabla: Harry Potter en cifras).
Por otro lado, la industria del entretenimiento Disnev contraataca el
modelo ~-Iarry Potter con el lanzamiento de Las crómc~s de Namia de
C.S. Lewts a fin de aglutinar a un público con una producción interminable.
Harry Potter en Cifras
Autor

Productos y estrategias de comercialización

Joanne Katleen Rowling Libros:
Harry Potter y la Cámara de los secretos
Harry Potter y el cáliz de fuego (3 millones en 48 horas)
Harry Potter y la órden del Fénix (6.8 millones EUA)
Harry _Poter y el ~rincipe mestizo (10 millones en un día).
270 millones de e¡emplares a ruvel mundial
Traducido a 62 idiomas
Amazon.coro vendió 1, 4 millones de ejemplares
Editorial Bloomsbury y Scholas11c INC.
Sitio de Internet
Firma de Relaciones Públicas Coleman Getty.

�604

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

ROBERTO REBOLLOSO

Nota: el libro de Desmond Morris El mo110 des111fdo (1968) vendió 30 millones en 30
años.
Fuente: E/financiero, ABC, El País.

P~?-

En esta misma linea de consumo y comercialización masiva de
ductos culturales es el caso del Código da Vinci de Dan Brown: q~ien
escribe sobre la vida sexual de Jesús a partir de una serie de intngas
provocadas a partir de la muerte de un curador de arte del Mus~o del
Louvre y la búsqueda de la clave para llegar al origen del asesinato,
partiendo de una serie de hipótesis como el caso de la Magdalena como
la esposa de Jesús, la hermandad, la cena de Leo~ardo Da Vinci, Y así
sucesivamente. El juego entre la ficción y la reali~ad hace de esta ~n
detonante para el debate y las distintas interpretaciones. P~ro lo mas
interesante radica en el posicionamiento de la novela en la lis~a de sobreventas con más de 40 millones copias colocadas y una película que
provocará y pondrá a tono el debate entre seguidores y atacantes.
Dan Brown en Cifras
Llbros:

Ángeksy Demo11ios
La conspiración
El código da Vinci
Película E/ código da Vinci
Fuente: El País, ABC.

605

Ante este fenómeno de la piratería, Lawrence Lessig, profesor de la
Escuela de Leyes de la Universidad de Stanford, uno de los especialistas más importante en las leyes sobre piratería cibernética sigue insistiendo en la gran ventaja del Internet para la difusión de la cultura,
además señala que la innovación de Internet estuvo ligada a la arquitectura de la neutralidad. Cualquiera tiene el derecho a desarrollarla y la
misma red no podría discriminar contra nuevos innovadores. Cualquier cambio mayor sobre el Internet es un cambio para minar aquella
neutralidad, por lo tanto quienes controlan el sistema legal o controlan
la red física están dispuestos a vetar las innovaciones que no les gustan
(Ne11m11eek, Noviembre 19, 2001 ).
Para entender los nuevos derroteros del consumo global y la guerra
por la propiedad intelectual solo basta echar una mirada a la publicidad
de los medios y los deseos implícitos y explícitos que provocan y luego
a los indicadores de consumo de los países no importando el nivel de
desarrollo, y nos daremos cuenta del crecimiento de esta megatendencia y la incapacidad de los gobiernos para resolver el problema.

La política del conocimiento
40,000,000 de copias

La guerra legal por la propiedad del conocimiento
La piratería en su sentido más amplio es la violació~ de la ~ropie~ad d~
los derechos de autor en medios audiovisuales, la indus~a fílmi~a as1
como en el sector de la música y en el de software. La 1_ndustna del
software es una de las arenas más complicadas en el man~¡o del conocimiento debido a que algunas de las compañías se apropian parte del
sistema legal de patentes lo que genera una lucha por los derechos de
autor.
A partir de la década de los noventa la lucha por la piratería, d~l
software ha sido un problema diplomático entre los EUA y la Republica China donde han tenido que llegar a acuerdos no muy claros para el
resto de '10 s países. Otro ejemplo en la industria fílmica se hab~a de
' didas de 3 ,500 millones de .pesos
La. lucha contra la
per
. , anuales.
.
. p1.rate.
ria va contra las redes de dismbuc1on, internamiento de matena pruna,
laboratorios de copiado y los miles de puntos de distribución.

Nico Stehr, profesor de estudios culturales en la Universidad Zeppelín
ofrece en su libro Knowledge Politics (2005) una serie de reflexiones sobre
el conocimiento del conocimiento. En primer término establece la
diferencia entre conocimiento e información con el objeto de establecer lo que él llama la política del conocimiento. Para esto discute las
perspectivas teóricas entre la relación de conocimiento y poder. Para
posteriormente argumentar lo que él llama los atributos del conocimiento.
Stehr conceptualiza la política del conocimiento como lo que ha
surgido de las reacciones a las cuestiones fundamentales acerca del la
utilidad, política, moral de los nuevos descubrimientos e invenciones.
Por lo tanto la política del conocimiento no es practicada en un vacío
histórico; ya que tiene vínculos con moti,,os y métodos pasados, pero
al mismo tiempo representa un rompimiento con el pasado.
Este estudio de la política del conocimiento no pretende degradar la
imagen tradicional de la utilidad social del conocimiento, si no más
bien la idea de como esta es afectada por los debates y disputas centradas en las demandas por el control del conocimiento. A este respecto
una de las preguntas centrales del autor es ¿Para que sirve el conocimiento ante los nuevos retos y la emergencia de la nueva ciencia?. Por

�606

ROBERTO REBOLLOSO

lo que el interés aquí es discutir cómo el conocimiento nuevo es regulado y controlado por un amplio rango de actores en la sociedad moderna y por que tal control incluye conductas que tienen consecuencias
no intencionadas de regular el conocimiento.
Stehr define política del conocimiento o gobierno del conocimiento
como el intento de canalizar el papel social del conocimiento, para generar reglas y reforzar las sanciones pertenecientes a los actores y organizaciones relevantes, con el objeto de fijar ciertos atributos (tales como restricciones de propiedad) al conocimiento y restringir la aplicación del nuevo conocimiento y artefactos técnicos.
La esencia de la política del conocimiento consiste en esfuerzos estratégicos para mover conocimiento técnico y científico, y por lo tanto
el futuro, hacia el centro de la matriz política, económica y cultural de
la sociedad.
El autor se concentra en el control del conocimiento (que sugiere
que el conocimiento generado por la genética molecular, por ejemplo,
puede involucrar consecuencias individuales y colectivas que justifiquen su regulación) preferiblemente que la extensión de métodos de
diseminación del conocimiento en la sociedad moderna.
En la medida que la política del conocimiento llega a ser más ampliamente instituida, la naturaleza de la investigación cambiará hacia lo
que podría ser llamado a un modo más reflexivo de investigación científica en las respuestas críticas de la sociedad y donde las consecuencias
son tomadas en consideración. Un ejemplo de la política del conocimiento, en contraste a la política científica, fue el caso de un programa
de Harvard basado en investigación genética sobre los patrones del
cromosoma XYY. El trabajo genético, usando conocidas técnicas, fue
controversia! porque el investigador perseguía la idea de que había una
correlación significativa entre el comportamiento desviado y la presencia de cromosoma XYY. La presión de diversos grupos convirtió el
asunto en una cuestión de política para la administración Reagan.
Por esta razón, es importante reflexionar, dice Stehr, más y más, directamente e intensivamente, acerca de la clase de conocimiento que
nosotros necesitamos, así como el uso que nosotros hacemos del conocimiento que tenemos.
Stehr apunta que la emergencia del la política del conocimiento ocurre con alguna tardanza en respuesta al desarrollo excepcional y la velocidad con que el conocimiento y las capacidades técnicas son añadidas en las sociedades modernas. Por lo que la sociedad actual puede

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

607

s~~ descrita como una sociedad del conocimiento debido a la penetrae1on de todas las esferas por el conocimiento científico y técnico.

Los retos de las universidades
en la globalización del conocimiento
Una _buena parte de las universidades públicas en la última década,
e~pec1almente en los países del tercer mundo, se han orientado a considera~ el ~onocimiento como mercancía, por lo que han convertido a
las uruversidades en un negocio dando como resultado una formación
muy pobre de sus egresados. Por consecuencia pocos de sus egresados
van al mercado de trabajo formal, otros muchos van a los trabajos poco calificados o simplemente al desempleo.
Ante ~sta serie de retos las universidades tienen que reorientar su
~bo, pnmero para mejorar la capacitación y actualización de su capi~ ~telectual, segundo para crear la infraestructura necesaria para esta
rrusio~, est? es, el desarrollo d~ una infraestructura tecnológica de primer_ ~vel, Junto c?n una capae1dad de acceso a la información y el conoc11ru~nto a .1:aves de los nuevas tecnologías emergentes y por último,
c~n la mtenc1on de recuperar el rumbo, de ser creadores del conocinu~nto por medio del uso más intenso de laboratorios y recursos alternativos, producto de la inventiva de sus profesores.
De _manera muy particular Invernissi (2005) señala que dado que la
mayona de los frutos del avance científico tecnológico son mercancías
el aumento de la desigualdad significa que las barreras para acceder ~
consumo de los productos.
la ciencia continúan siendo muy altos
para_ gran ~arte de la po~l~Clo~ por lo que la autora insiste en la importancia de vmcular la part1c1pac1on ciudadana con la comunidad científica a ~m de sostener los objetivos de la investigación y los objetivos de
la sociedad.

?e

En esta nueva tendencia tecnológica muchas universidades han entra_do al~- moda de la compra de tecnología informática, sin embargo,
la 1nversion no es proporcional al uso de la misma, ya que muchos de
los egresados son menos eficientes comparado con aquellos que van a
escu_elas de ~e~or calidad y esto se puede documentar gracias a la div~rs1da~ de mdi_cadores que están a la orden del día gracias a los orgarusmo_s mternacionales quienes se han dado a la tarea de evaluar a nivel
mundial tanto en formación como en el , aprendizaje en habilidades.
Por un lado, hemos crecido en niveles educativos pero sin habilidades

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

para convertirse en lideres del conocimiento técnico para competir en
el mercado global.

las uniYersidades. Por eso considero de suma relevancia que las uni\:ers1dades retomen su papel d~ nue\·a cuenta para seguir siendo generadora~ y dlfusoras del conoC1ID1ento para beneficio de la sociedad.
Ademas del papel regulador que debe asumir el gobierno para mirar
por arnba de los mtereses de todos y nos solo de unos cuantos como
es el caso_ de las empresas. En este sentido es importante considerar
que _la _busqucda del conocuniento con responsabilidad social debe
seguir siendo la pnoridad para el futuro.

608

Para entender esta nueva realidad es neccsano hacernos algunas
preguntas: ¿de que manera vamos a reorientar nuestras universidades
en este milenio al proceso de globalización del conocimiento? ¿Cómo
vamos a crear una mentalidad de clase mundial en los estudian tes y
profesores? ¿Cómo se logra un nivel de respuesta más veloz ante la
globalización del conocimiento? ¿Cómo \·amos a crear un est1lo de
pensamiento sobre el aprendizaje a lo largo de la vida? ¿Cómo logra
remos cambiar el concepto e.le aprendizaje tradicional a este nuevo
concepto de cambio continuo producto de este: proceso global?
Todo esto en aras de lo que hoy por hoy se dibuja como la sociedad
del conocimiento donde la gente está enfocada no solo en el interés
para ellos mismos sino con el de su ciudad, región y en el mundo.
Gulgun Kayakutlu, líder africano, señala que "En una sociedad del
conocimiento no solo se mide el flujo de capital sino también la creación del capital social, confianza en el gobierno, posibilidad de administración pública, más cultura, más integración de la mujer y que se cíe
rren las brechas de pobreza y nqueza que hay actualmente» Lo que se
logra solo con una educación de calidad.

Conclusión
Este planteamiento sobre la globalización del conocimiento es inicial ya
que hay temas como el de la lucha por la propiedad mtelectual que no
están agotados y que por lo tanto van a provocar debates en los próximos años como ha sido el caso de la piratería del software que mcluso
se convirtió en un bastión económico para algunos países como China
y que aún no se resuelven. Otro ejemplo es el caso de la industria fil
mica que perdió el control de la reproducción de copias y genera pér
dldas millonarias para los propietanos de esos derechos. Otro de los
asuntos críticos es el referente a la industna farmacéutica y la producción de medicamentos a partir de la base biotccnológica en combina
ción con la industria de los alimentos especialmente en el uso de los
transgénicos, en que las grandes compañías como Dupont, Monsanto,
Scmirus están marcando las nuevas fronteras de la propiedad del conocimiento.

En mi opinión, la lucha por la propiedad del conocimiento es un
asumo no solo de las empresas y de los gobiernos, sino de aquellas
instituciones que por años han sido las generadoras del conocuruento:

609

Bibliografia
CIMOLI, Mario. 1994. De los paradigmas tecnológicos a los sistemas nacionales de producción e mnovación, Comercio Exterior., agosto, pp. 669-682
INVERNIZZI, Nocla. "Participación ciudadana en ciencia v tecnología: algunas reflexiones sobre el papel de la uniYers1dad pública, Altendades, 15 (29):
pp. 37-44.

MO\X· E~Y: David C. Nathan Rosenbcrg. Technology a11d the P11rsuit oJ Eco11omic
Gmwlh, N.'\. Cambridge Cnivers1ty Press.
Pf:RFz, Carlota. "El cambio de paradigma en la empresa como proceso de
cambio cultural" ALTEC, Octubre, México.
SKL\I R, L., 2003. Sociología del s1Slen1a global, Barcelona, Gcdisa.
STEHR, N1co. 2005. l&lt;.J10» 1/edge Po/itics Goveming the consequmm oj saence and
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STRANGE, Susan. States and Markets, London, Pinter.
\X'EL'\;STEIN, \fichael (ed.). 2005. Globalizatio11. lf'hat 's neu,•? Ncw York, Columbia llruvers1ty Prcss.

�REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Jefe de 1a Sección de Ciencias Sociales
Centro de Estudios Humanísticos- UANL.

E

stas breves reflexiones se ubican dentro del contexto previo a
las elecciones presidenciales del 2006 en nuestro país. Pretenden contribuir, en alguna medida, al esclarecimiento de aspectos relevantes de la problemática política en momentos en que la pluralidad semántica de conceptos tales como: democracia, consenso, conflicto, participación, populismo, reforma del estado, etc., parece haber
generado confusiones y contradicciones, más que orientaciones claras
que permitan sustentar razonablemente nuestras decisiones políticas.

El Pueblo
El pueblo no es una mera abstracción, ni un conjunto uniforme y adocenado de individuos. El pueblo está constituido por seres humanos
reales y concretos, que en los momentos difíciles se reúnen y luchan en
las tareas colectivas, para conquistar -para ellos y sus familias- un espacio de vida decoroso y creativo, donde puedan desarrollar sus potencialidades y satisfacer sus necesidades.
El pueblo es la conciencia compartida de sentimientos, deseos y aspiraciones de libertad y de justicia en el marco de una convivencia racional y civilizada.
El pueblo es una reserva de sabiduóa acumulada a través de la experiencia común de éxitos y fracasos; un "núcleo de buen sentido" que
muchas veces las clases dirigentes desconoce o· menosprecia, sin re-

�612

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE

flexionar que representa el principal vínculo efectivo que puede garantizar la legitimidad de sus acciones.
El pueblo es el impulso vital que m~eve_ las_ a~ciones d: la inteligencia Y
el esfuerzo humanos y permea las vidas individuales, dandoles trayectoria y sentido solidario.
Cultura Política

La cultura política es una forma de co_nviv_e?cia humana generalizada
-con todos sus aspectos materiales y sunbolicos-, que define las relaciones de los grupos sociales con la estructura del poder dentro de una
comunidad.
En este sentido, una práctica política moderna, ~t~ligente Y plural,
puede afectar positivamente el desarrollo y fortalecuruento de la ~on.
· social de los ciudadanos, en aspectos que rebasan la mera s1tuac1en0 a
bili
ción politica; comprometiéndolos a involucrarse y res~onsa zarse en
cuestiones importantes no sólo para él, sino para la sociedad en su conjunto.
De alú la importancia de rechazar las concepciones s~plistas q~e
caracterizan unilateralmente la actividad política como un ¡uego suc10;
donde los asuntos se resuelven con prebendas y cohechos. El orden
político es el campo de la justicia y del poder soci~, es el co~tr?l del
uso legítimo de la fuerza y la re~ación ~e los conflictos; su ob¡et1vo es
reconciliar intereses a menudo incompatibles.
Revalorar la actividad política, es entonces una condición ne~~saria
para crear una cultura participativa más racional; más propos1t1va e
incisiva, que pueda transformarse en una fuente permanente de solución para nuestros problemas.

El Desarrollo de la Democracia
Formalmente, la Democracia se basa en una filosofía q~e sostiene que
los derechos políticos de una comunidad de hombre~ ~bre_s, debe~ _de
ser garantizados legalmente, para asegurar así la p~~1pac1on polí~ca
de todo ciudadano, sin distinción de sexo, raza, religion o _clase soc~al.
Con ello se reivindica el derecho de la sociedad a or~aruzar su Vida
política sobre las bases juridicas que construya y acepte libremente.

613

Sin embargo, la democracia no es simplemente un conjunto de
normas plasmadas en una constitución; es más bien una forma de vida,
un desafío para todos presente.
La vida democrática nace del esfuerzo crítico, creativo y constante
de las conciencias individuales que, separadas y juntas, impulsan la
conciencia social y política de los pueblos.
Por ello, el Estado no debe ser considerado como una entidad supra-social que concentre en él todo el poder. La democracia, requiere
de instancias autónomas que broten de los pluralismos específicos -a
veces contradictorios- que se generan en la sociedad civil y que demandan su reconocimiento, no sólo en la esfera propiamente politica,
sino en todos los espacios de la vida cotidiana: en los sindicatos, en las
asociaciones privadas, en las universidades y hasta en la familia.
¿Quien hoy quiera dar un juicio sobre el desarrollo de la democracia en un determinado país, ha señalado Norberto Bobbio, ya no debe
plantearse sólo la pregunta: ¿Quién vota? sino ¿Dónde vota?1•

Ideal Democrático
El problema de la democracia es que nunca ha podido realizarse plenamente. Los enemigos tradicionales con su desprecio al pueblo y a la
libertad siguen agazapados esperando de nuevo su oportunidad.
El contubernio entre algunos grupos dirigentes y los intereses de
grupos económicamente privilegiados, pretenden cualquier cosa para
trabajar en contra del ideal democrático.
Y es que la realización de la democracia exige su cumplimiento no
sólo en el orden político, debe también hacerse efectiva en el orden
económico y el orden social.

El egoísmo de las clases privilegiadas y la separación ideológica de
los trabajadores manipulados por élites corruptas han impedido, al final
de cuentas, que los logros democráticos lleguen efectivamente a los
grupos menos favorecidos; que es lo que supuestamente pretenden
estos mismos dirigentes.
Es necesario transitar de la democracia panfletaria e hipócrita a una
democracia real, más humana e integral que transforme nuestras relaciones en formas de convivencia más libres y justas; donde la participa1 Bobbio

Norberto. Elf11turo de la democraaa. Ed. F.C.E., México, 1986.

�614

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

c1on, el diálogo y la comunicación sean la norma; donde l~s _g1:1pos
sociales, los partidos políticos y los ciudadanos en forma 1ndiv1dual,
tengan la seguridad y la confianza de que sus intereses y demandas específicas, serán tomados en cuenta en la distribución concertada de los
beneficios del desarrollo.

Competencia Democrática
La educación para la competencia, entendida ésta como búsqueda de la
excelencia y la realización es fundamental para el desarrollo de u_n:a
sociedad moderna que valora el talento, la capacidad y la responsab~dad. Y esto no sólo en la esfera económica o administrativa, las acaones políticas y sociales definen también, en forma relevante, la conducta de los miembros de una comunidad.
En este sentido, las prácticas políticas que se están realizando actualmente al interior y exterior de los partidos políticos manifiestan un
interés y esfuerzo genuinos en promover una competen~i~ verdaderamente democrática entre sus miembros, que puede pemutlr la superación de los vicios elitistas y autoritarios que ha padecido desde hace
muchos años nuestro sistema partidario.
Las formas adecuadas en que el poder debe ser distribuido y controlado tiene que ver con una disposición a competir, confrontando ~deas
y planteamientos abiertamente y sin restricciones; donde las meiores
propuestas se acepten al final.
Puede ser que este ejercicio democrático genere. diferenci~s Y c~nflictos pero, y éstos es lo importante, una vez definidas las_ diferencias
es posible, cuando menos, conocer cuáles son las alternat1Vas y soluciones sobre las que vale la pena debatir.

La Reforma del Estado
Contra viento y marea, la vieja política estatal está sie~do de~tnitivamente cuestionada. La necesidad de una transformac1on radical del
régimen económico, político y social de nuestro p~s, es por todos ya
claramente reconocida y reclamada. Lo que hoy esta en la mesa de_ las
discusiones son las formas específicas y los ritmos adecuados para Implantar los cambios requeridos.
A partir de un pluralismo orgánico ~ue se está desarrollando .e~
nuestro país, la sociedad civil reclama y eierce sus derechos d~ participación y decisión. El rechazo generalizado a un Estado omrupotente,

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

615

se debe al agotamiento de su capacidad efectiva para una real transformación social y no, como algunos piensan, al abandono de principios
sagrados o al renacimiento de antiguas ideologías económicas. Estos
argumentos ya no pueden sostenerse.
Por ello, el papel que debe desempeñar el Estado para el desarrollo
integral de la sociedad, constituye uno de los retos fundamentales por
superar si queremos evitar que la modernidad nos sobrepase y nos
arrastre.
La reforma del Estado es una necesidad histórica que se desprende
de su propia racionalidad. Tarde que temprano, el ajuste de cuentas ha
de realizarse (de hecho el proceso está iniciando, aunque con sobresaltos y temores).
¿No sería mejor, enfrentar consciente y abiertamente esta responsabilidad y que asumamos todos los riesgos de la democracia?

Grupos Populares y Política Social
La crisis y las alternativas que se presentan a la sociedad mexicana están
abriendo nuevas perspectivas de reorganización del aparato estatal y,
nuevamente, los grupos populares aparecen como un elemento político
importante. Hoy se plantea un particular tipo de "alianzas de clases" en
torno a un proyecto de unidad nacional, fincado a su vez alrededor de
la modernización y el desarrollo industrial de la sociedad.
Los procesos de modernización de la sociedad están generando una
diversidad de conflictos que ponen en disponibilidad a un conjunto de
grupos que claman por su participación social y política. Estos grupos,
fundamentalmente la clase obrera organizada en sindicatos, las clases
medias urbanas y sectores importantes de profesionistas e intelectuales
forman un bloque de apoyo a un régimen estatal integrado por una
burocracia profesional, que tiene el consenso de los grupos dominantes, cuya conducción se sustenta en un liderazgo que cuenta con un
fuerte poder personal y que asume conscientemente ante el pueblo la
defensa de la nación, de los que menos tienen, etc.; pero que, estructuralmente parece estar produciendo el acrecentamiento y consolidación
de los poderes económicos prevalecientes.
La complejidad de la situación internacional y las contradicciones al
interior de la sociedad civil en una situación de crisis y deterioro sociales, están exigiendo la conformación de un régimen político con pretensiones democráticas serias, que deberá implantar diversos progra-

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RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

mas para apoyar a las masas, programas que se irán ajustando dependiendo del grado de radicalización de éstas por un lado, y por el otro,
del nivel de presión de los grupos económicos.
Lo anterior pone de relieve, que en los grupos populares se está
desarrollando un proceso de radicalización política, que si bien, en la
mayoría de los casos está siendo controlado, parece estar rebasando las
simples reivindicaciones económicas, tendiendo a crear organizaciones
políticas independientes, lo cual varía los tipos de relaciones y el nivel
de sus contradicciones.
De la flexibilidad y efectividad de las medidas adoptadas, sobre todo
por los grupos dirigentes de la administración pública, dependerá la
probabilidad de evitar una política que podría desarrollar tendencias
fuertemente autoritarias.

Cambio Social: Conflicto e Integración
El modelo de conflicto de clases planteado por Marx, corresponde a
un particular tipo de situaciones conflictuales que hacen referencia a las
diversas relaciones que diferentes conjuntos o grupos sociales tienen ·
con los medios de producción. Estas relaciones conforman el conflicto
fundamental alrededor del cual, según Marx, se desarrolla el conjunto
de la sociedad. Marx se interesa fundamentalmente por aquella situación en que las relaciones sociales de producción crean un mercado
libre de trabajo y los propietarios de los medios de producción compran la fuerza de trabajo a los no propietarios. Esto, a su vez, conduce
a una polarización de la sociedad en dos grupos antagónicos: la burguesía y el proletariado. Uno de estos dos grupos en conflicto -la burguesía en el caso del capitalismo-- dominará la sociedad. Las instituciones que sirven a los intereses de este grupo serán consideradas como
propias del sistema social en su conjunto. Los miembros de este grupo
pretenderán por todos los medios posibles que su sistema de propiedad
y el poder que sustentan son las instituciones legítimas de la sociedad.
Sin embargo, el grupo dominado se opondrá a esta pretensión de legitimidad e intentará limitar el poder -&lt;le acuerdo con este modelo el fin
último sería destruirlo-- de la clase dominante. Tratará entonces establecer su propio sistema político y desarrollará nuevos aparatos económicos, jurídicos, educacionales, etc., con los cuales intentará conformar un nuevo patrón de legitimidad.
Al parecer, el modelo marxista del conflicto de clases resultó insuficiente, a mi juicio, por tres razones: primero, porque la realidad ha

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

617

mos1:ado que los conflictos entre la burguesía y el proletariado no necesariamente han conducido a una destrucción violenta del orden existente, este es, desde luego, un juicio expost sino que, en muchos casos
h~ tenido cabida un margen de negociación que, aunque muchos 1~
rueguen, ha minimizado los conflictos. En segundo lugar, específicamente para el caso latinoamericano, la existencia en muchos países de
una, masa c~mpesina _co,nside~able es un elemento importante que la
teona_ mamsta desetudo o srmplemente ignoró. Finalmente, porque
descwda los elementos normativos y valorativos que, muchas veces, a
des~echo d~ la~ condiciones objetivas, orientan la acción de los grupos
sociales hacia diversos objetivos y en distintas direcciones.
Yo, creo que, t:1nto para los países latinoamericanos como para la
mayona de las_ ~oc1edades, un modelo conflictual que explique los procesos de estabilidad y de cambio es definitivamente indispensable. Sin
embargo, este modelo conflictual debe ofrecer las posibilidades de entender y explicar situaciones no previstas o inherentes a las condiciones
específicas de distintas sociedades; cosa que no nos ofrece cabalmente
el modelo marxista.
En principio, para demostrar la pertinencia de un modelo conflictual, señalamos esquemáticamente los principios del modelo funcional
planteado por Parsons indicando por qué no lo consideramos adecuado. Posteriormente, señalaremos algunos elementos del modelo de
Dahrendorf y luego el modelo conflictual de Coser para tratar de establecer algunos lineamientos generales de un modelo conflictual que
pueda ser aplicable a una realidad concreta.
La teoría funcionalista es una teoría de la integración social, de
acuerdo con sus postulados: 2
1).

Toda sociedad es una configuración relativamente persistente de
elementos.
Toda sociedad es una configuración bien integrada de elementos.
Todo elemento de una sociedad contribuye a su funcionamiento.
Toda sociedad descansa en el consenso de sus miembros.

2)
3)
4)

Es claro que una teoría de este tipo, difícilmente puede proporcionarnos un modelo adecuado del cambio social. Y es que el interés de
los funcionalistas es mostrar por qué las cosas son como son y son de
.

2

_Parsons Talcott, "Una teoría funcional del cambio." En Etzioni (Ed) Los cam-

bios socrales. Ecl. F.C.E., México 1968. pp. 86-96.

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RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE
REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

una u otra forma porque así lo requieren las necesidades del sistema, y
puesto que los sistemas sociales son estables, cualquier proble~a _q~e
surja es simplemente una disfunción que, al final de cue~~s, sera as~lada por el mismo sistema. J?e. tal manera que la ~ues~~n del camb1?
sólo se plantea como un crecmuento o como una s1tuac1~n- de deseqwlibrio momentáneo, pero siempre tendiente al estableclllllento de un
nuevo equilibrio. Los cambios que realmente ocurren en una socied~d
tratan de ser explicados como una adaptación del sistema al medio
ambiente: contacto cultural, cambio tecnológico, etc. Sin embargo, el
problema que no puede solucionar el funcionalismo, es el de explicar el
cambio que se produce al interior del propio sistema.
Dahrendorf, por otro lado, con un enfoque más general, indica que
los conflictos, más bien, se dan entre los que poseen autoridad y los
que no la poseen, lo que implica que pueden darse. de?t~o de cualquier
institución. Su modelo contiene los siguientes pnnc1p1os, totalmente
contrarios a los del modelo funcional:3
a) Toda sociedad está sometida a cambio en todo momento.
b) Toda sociedad experimenta en todo momento conflictos sociales.
c) Todo elemento de una sociedad contribuye a su cambio.
d) Toda sociedad descansa sobre la coacción que algunos de sus
individuos ejercen sobre otros.
Lo anterior implica, como pensaba Max Weber, la probabilidad ~entro de una relación social de imponer la propia voluntad a los demas,
independientemente de toda resistencia o, en el mejor de los casos,
como en el estado moderno, la probabilidad de que la coacción sea
aceptada "libremente" por los que la padecen.
Con respecto al modelo de Coser, éste se distingue entre:4
a) Conflictos que no trascienden las normas básicas sobre las cuales se funda una relación social.
b) Conflictos que sí trascienden las normas básicas que legitiman
el orden prevaleciente.

619

Haciendo énfasis sobre el primer punto señala que:

1) El mismo sistema social contiene una prote~ción contra el conflicto: la tolerancia e institucionalización del conflicto.
2) El conflicto social es un mecanismo para el ajuste de normas
adecuadas a nuevas condiciones; puede, por lo tanto, ser un
elemento renovador de la sociedad.
3) La destructividad de los conflictos depende de la intensidad de
la interacción y de la participación personal de los miembros.
4) Un contrincante en determinada situación conflictual puede ser
un aliado en otra. Esto asegura la solidaridad social.
En general, ambos -Coser y Dahrendorf- no niegan la posibilidad
extrema de la confrontación violenta; sin embargo, insisten en que los
conflictos no necesariamente deben de ser destructivos.
De lo anterior podemos extraer algunas conclusiones:

1) La organización de una sociedad implica situaciones conflictua-

2)
3)
4)
5)

les. Estas pueden ubicarse entre los extremos de la negociación
pacífica y la violencia declarada.
Esta situación tiende a crear no un clima de unidad sino una
sociedad con una pluralidad de intereses.
Siempre el conflicto supondrá una situación de asimetría, donde uno de los grupos surgirá como dominante.
Una serie de factores pueden modificar las relaciones de poder
existentes dentro de la sociedad.
Una modificación en las relaciones de poder puede no conducir
a un cambio total, sino al compromiso y la reforma.

Lo que sugiere lo anterior es, solamente, la necesidad de incluir
dentro de un modelo teórico, la mayor cantidad de situaciones concretamente posibles si realmente pretende ser explicativo.

Sistema Político y Estabilidad

La estabilidad de un sistema político depende del tipo -y grado de orden
Dahrendorf R. "Hacia una teoría del conflicto social", En Etzioni, Ed. L.is
cat11biossociales. Ed. F.C.E., México 1968. pp. 97-107.
_
.
4 Coser Lewís, "La terminación del conflicto". En Etzioni (Ed). Los can,bzos soeza/es, Ed. F.C.E., México 1968. pp. 419-423.
3

prevaleciente en la conducta de los grupos existentes que conforman la
sociedad. Los sistemas tradicionales, por ejemplo, poseen un alto grado
de estabilidad, sin embargo, las posibilidades de d~sarrollo están limitadas por la misma tradición. En cambio, en una sociedad en proceso de

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C. VILLARREAL ARRAMBIDE

modernización que enfrenta la necesidad de movilizar un amplio apoyo
para las actividades políticas y para la sustentación del desarrollo económico, la flexibilidad del sistema, sobre todo en términos de participación, tiene suma importancia. Sin embargo, cuando las condiciones
socioeconómicas se encuentran en un período de descomposición es
que los partidos políticos tienen la posibilidad de ofrecer soluciones
políticas distintas a las de los patrones predominantes; durante estos
períodos pueden más fácilmente atraer adherentes.
Existen cuatro tipos de problemas en términos generales que pueden constituir un desafío para la estabilidad del sistema político:
1) Elproblema de la construcción de la Nación. Que se relaciona con los
aspectos culturales del desarrollo político; el proceso por el cual
la población transfiere su lealtad y compromiso a un sistema
político central.
2) Elproblema de la construcción del Estado. Que se produce cuando la
élite política crea nuevas estructuras para organizar la sociedad
con el fin de reglamentar la conducta y extraer el máximo provecho de sus recursos.
3) El problema de la participación. Que se relaciona con el rápido incremento de las exigencias de participación en el proceso de
decisión política por parte de los diversos grupos y estratos de
la sociedad.
4) El problema de la distribución. Que se relaciona con un aumento
en el volumen e intensidad de las demandas que requieren que
el sistema político controle o modifique la distribución de los
recursos existentes.
Específicamente, con respecto a los problemas de la participación y
la distribución, la estabilidad de un sistema político depende:
1) De la naturaleza de los problemas que debe enfrentar. Para el
caso de los países en desarrollo, como el nuestro, la gran cantidad de demandas sobre el mejoramiento económico, participación, unidad nacional, etc. se precipitan sobre el sistema al unísono y en forma inmediata; lo que hace muy difícil su solución,
constituyendo así elementos de inestabilidad.
2) De los recursos que posee el sistema para implementar su capacidad de respuesta en un período determinado.
3) De las transformaciones experimentadas por otros sistemas
(económico, social, religioso, internacional, etc.). La capacidad

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

621

del sistema político de hacer frente a diferentes presiones es influida, en cierta medida, por las demandas_ y capacidades de
otros sistemas.
4) Del esquema de funcionamiento del sistema. Algunos sistemas
están mejor integrados para el cambio y la adaptación; un sistema que cuenta con una burocracia diferenciada y eficiente
puede adaptar las demandas a su capacidad de respuesta más
fácilmente que otros sistemas menos diferenciados.
5) De la respuesta de las élites políticas a los requerimientos del
sistema que, en muchos casos, puede ser un elemento de intensificación de las presiones y los conflictos que se desembocan
en procedimientos violentos, ya que no se de la respuesta en el
momento oportuno: los conflictos que se han producido en
nuestro país en este año de 2006 son un claro ejemplo de ello.

Partidos y Cambio Político
Los partidos políticos, aunque no siempre son la estructura más importante dentro de los sistemas políticos, en general son considerados como una estructura especializada que realiza la combinación de intereses, esto es, la función de convertir las demandas en alternativas de
política general. Los partidos políticos, junto con la burocracia de la
administración pública y los sindicatos constituyen las entidades que
comúnmente desempeñan una labor de mediación. Representan un
vínculo directo entre los diversos grupos de interés y las autoridades
responsables de las decisiones. Pueden, por lo tanto, articular los intereses de los diferentes grupos o estratos de la sociedad. La eficacia de
estas combinaciones y articulaciones, que afectará la estabilidad del
sistema político, dependerá del tipo específico del sistema partidario.
P_or un lado, puede tender a mantener las pautas de comportamiento
vigentes, o por el otro, en algunos casos a iniciar un cambio importante
en l?s ~atrones políticos existentes. En este último sentido, la política
part1dana puede ayudar a desarrollar la cultura política de los actores
sociales en sus orientaciones cognitiva, afectiva y evaluativa. Esto tiene
importancia sobre todo en los procesos de socialización y comunicació?. Gracias a la actividad partidaria el empleado, el obrero, el empresano, etc., pueden descubrir los mecanismos necesarios para plantear
sus demandas y conocer aspectos de la sociedad que desconocen en su
vida cotidiana. Asimismo, esta actividad -en la dimensión afectiva~uede desarrollar el sentido de lealtad e identificación entre los partidanos y sus élites. Finalmente, en términos evaluativos, el partido puede

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RICARDO C. VILLARREALARRAMBIDE

proporcionar los criterios y fines con los cuales medir las realidades
políticas y económicas existentes; lo cual es fundamental para adquirir
la conciencia del papel que puede cumplir como agente del cambio
social. Cabe sin embargo señalar que las élites políticas de México y de
los países de América Latina, al parecer, no han concebido la democracia representativa como un "ideal" -en el sentido de los movimientos
independentistas y de reforma del siglo pasado-, sino que ha sido percibida, en muchos casos, como una ideología conservadora, como un
instrumento tendiente al mantenimiento de formas tradicionales y obsoletas de dominación.
La Responsabilidad Social del Estad.o
Cada vez más, es evidente que el proceso de desarrollo nacional exige
una mayor racionalidad en la acción económica y social, que incorpore
métodos, procedimientos y técnicas modernas acordes con la transformación mundial contemporánea.
Exige también, una nueva actitud ante los valores y formas de comportamiento tradicionales en las diversas actividades de la vida comunitaria. Es necesario entonces:

•

•

•

•

En la política, luchar porque se amplíe la participación y representación de las nuevas fuerzas sociales que la industrialización
y el crecimiento urbano han puesto en escena.
En la economía, superar las resistencias a los cambios tecnológicos y a la participación de las empresas en nuevas actividades a
través de formas de propiedad y de gestión innovadoras.
En la educación, pugnar por una enseñanza funcional y técnica
que, sin descuidar al ser humano, se base en la extensión y aplicación sistemática de la actitud y el pensamiento científicos para conocer y transformar la realidad.
En el Estado, una intervención menos asfixiante y burocrática
que no obstaculice la libertad y creatividad de los particulares.

Sin embargo, esta tensión entre lo tradicional y lo moderno, está
produciendo a la vez, una propagación inarticulada del progreso técnico y un impacto desigual e injusto en el sistema de estratificación social, que sigue demandando la participación del Estado, pero de un
Estado que equilibre la situación cumpliendo eficazmente con las responsabilidades sociales de su competencia.

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

623

Alimentación, salud, educación, vivienda, cultura, etc., siguen siendo
en nuestro país, ~ecesidades básicas de grandes grupos de población
que es urgente sansfacer cuando menos con rrúnimos de bienestar.
Con los altos precios del petróleo, las divisas internacionales más
grandes de nuestra historia y ante una situación económica internacional compleja e inestable, seguimos enfrentando el mismo reto: crecer y
moderruzarnos. Ahora, seguramente estaremos en mejores condiciones
pero, ¿en dónde se fincará el desarrollo económico sustentable?
El programa contra la inflación ha tenido resultados aceptables, pero a costa de un considerable deterioro del salario y del nivel de vida de
1a población. ¿Cómo reiniciar la dinámica del crecimiento y reintegrar
al pueblo las pérdidas acumuladas durante más de veinte años de crisis?
Así, la tarea de los próximos años deberá consistir en alentar la eficacia ~ productividad que caracterizan un proceso de modernización,
pero sm menoscabo para las capas mayoritarias de la población: el reto
será conciliar la competitividad con la justicia social, si queremos construir un México mejor para todos.
Consenso Social: ¿Una Utopía?
Todo intento de participación en cualquier ámbito de la vida humana
es en sí mismo valioso; pero, si realmente pretende incidir en cuestiones importantes, requiere de un espíritu de cooperación que involucre
a todos los interesados, con el propósito de alcanzar beneficios comunes.
Analizar, debatir, participar... no sólo significa pugnar por abrir
nuevos y más amplios espacios legítimos de libertad, significa también,
buscar nuevas formas de relación que no se sustenten, ni en la obediencia y sumisión incondicionales, ni en su extremo contrario: el anarquismo estéril.
El consenso social, como núcleo básico de la interacción humana
rechaza, tanto la aceptación irreflexiva y acrítica del orden imperante,
como la exclusión partidista y unilateral de toda propuesta que no sea
la nuestra.
_Las oposiciones y los contrastes, son situaciones objetivas en las que
se mserta nuestra vida cotidiana. Somos seres· humanos disímiles y sin
embargo, poseemos un conjunto básico de sentimientos, aspiraciones y
valores que compartimos con los demás. Lo que nuestra personalidad

�624

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

625

tiene de singular y propio se sustenta, precisamente en la vinculación
con el grupo, que es el espacio que posibilita el lenguaje y la comunicación que, a su vez, permite el entendimiento y la comprensión del otro,
no como un ser ajeno que se opone, sino como igual y distinto al mismo tiempo. Nos solidarizamos porque somos semejantes, pero también, porque siendo diferentes nos necesitamos y complementamos.

?vfARX y ENGELS, Ma11íjiesto del Partido Co11111nista, Ed. Progreso, Moscú,
1972.

La diferenciación funcional que exige el desarrollo de la vida social,
económica y política de una comunidad debe servir no sólo para confrontar, sino para unir las voluntades en torno a un propósito común,
donde la participación y el trabajo de cada uno -de acuerdo con sus
capacidades y limitaciones-, asegure para todos, el acceso a una vida
digna y provechosa.

PARSONS, T. Una Teoria Funcional del Cambio, En Etzioni (ed.) "Los Cambios
Sociales", Ed. F.C.E. México, 1968.

En esta encrucijada, ante proyectos de país diferentes, antagónicos
incluso, entre la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad,
¿podremos fortalecer, por un lado, las actitudes que destacan la importancia de la independencia, la espontaneidad y la libertad creadoras, y
por el otro, la consolidación de valores que promueyan el diálogo y,
junto con éste, la tolerancia y el respeto a los demás?. Este es el reto.

WEBER, Max, Escritos políticos. Ed. Folios, México, 1982.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                    <text>QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�MENSAJE DE GRAT ITUD AL GOBIERNO DEL
ESTADO DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE
NOTARIOS PÚBLICOS DE ESTA ENTIDAD
FEDERATIVA
Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL

Al recibir · este homenaje, recibo un alto honor, acepto un grave
compromiso y expreso una profunda gratitud. Reciba el Gobierno del
Estado de Nuevo León, y el Colegio de Notarios Públicos de esta
Entidad Federativa, el testimonio de mi encendida gratitud y de mi más
alta estimación intelectual.
Enclavada entre altivas y fuertes montañas - Las Mitas, la silla, la
Sierra-Monterrey, Ciudad de pe,ftles, como le ha llamado algún poeta, no se
ha hecho huraña e inhospitalaria, como solía ocurrir a las poblaciones
geográficamente aisladas. No lo fue antes de que los caminos de tierra y
aire le dieran fácil acceso; menos ahora que la aviación y las carreteras
facilitan las comunicaciones. De sus serranías, Monterrey, sólo he
aprendido firmeza, resistencia, dignidad. La montaña, aquí no ha sido
obstáculo, sino estímulo. Al desafío del medio ambiente, el
regiomontano dio su vigorosa respuesta. Esta respuesta ha sido y sigue
siendo Monterrey: "Capital industrial de México" -por la importancia de
sus grandes industrias- y urbe universitaria.
. No tiene el paisaje regiomontano, ese aspecto sonriente de los fértiles
valles y de las vegas del sur mexicano. Es de piel reseca y de líneas
enérgicas. Nos pone, súbitamente, ante el recuerdo de ese tercer día que
describe el Génesis. A veces, parece surgir en la piedra un extraño afán
de verticalidad afilada y majestuosa. Surge entonces, camino del cielo, ese
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�?87

AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO ),_EÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

primera vista poco acogedora, encuentra que sus habitantes son
cordiales, francos y hospitalarios.

amor. Si entendemos bien lo que significa una educación para el amor,
nuestras escuelas y nuestras universidades se convertirán en fuentes de
luz y de ciencia, de calor y de consuelo para el hombre y la sociedad.

786

Monterrey se transformó de modesta Villa a Gran Metrópoli por obra
y gracia de un visionario de gran clase -el padre del escritor Alfonso
Reyes- que fue el General Bernardo Reyes. En Monterrey, la hora es la
hora y la palabra es la palabra. Se creé en las fábricas, en el valor
fecundante del esfuerzo y en la educación. Eh-.esta "abeja", antes que
Sultana del Norte, esta forjado y forjándose el mejor estoicismo de
México.
Monterrey es un estilo de cultura. Hablo de estilo como estructura de
una entidad básica, como comunidad de carácter, como disposiciones y
modos de comportamiento. Aclaro que Monterrey no tiene un carácter
preceptivo -que suplante su realidad-, ni es algo estático, rígido,
anquilosado. Trátase de una estructura reactiva, no de un mito, que se ha
ido constituyendo en la historia y que funciona ante estímulos
adecuados.
Desde Monterrey: Una circunstancia difícil, un verdadero reto para la
creación intelectual, he escrito mi vasta obra filosófica, jurídica y
humanista. Aquí está mi esposa, regiomontana por cierto; aquí nacieron
mis siete hijos; aquí tengo mi "alma mater"- la Universidad Autónoma de
Nuevo León- con un lema que he hecho mío por dem:ho de amor y de
estudio: "Aierem Flammam Veritatis".

La empresa propia de cada edad, no va a privarnos de la continuidad
del esfuerzo. Anhelamos progreso axiológico y no simple cambio.
Conservemos en el tiempo lo que vamos a sujetar a mejora. Al llegar
nuestro turno de filósofos, de intelectuales, es digno y es justo prender
más puro y más alto, el fuego de la sabiduría, más importante que la
ciencia, sin descuidar los avances tecnológicos, siempre que estén al
servicio del hombre. No sueño con una ciudad de Monterrey celestial,
pura. Solo espero y trabajo para una ciudad más culta, más cordial, más
receptiva, más próxima a la civilización del amor. Y para llegar a la
civilización del amor necesitamqs una educación para el amor. La muerte
del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema cordia~ en un
odiador, solo sirve para arder. En Monterrey sobran eruditos y faltan
sabios. Hay po~a gente feliz, Siento una compasión infinita por ese
.pequeño, admirable regiomontano pobre que vive y muere entre asfaltos
y humo, siempre atenazado por el reloj, molesto por enfermedades que
produce la civilización, saturado de problemas por la crisis, siempre la
búsqueda, pero generalmente frustrado antes de haber encontrado el

No hay que hacernos demasiadas ilusiones con respecto al progreso
técnico de Monterrey. Démosle un sí a la técnica y un rotundo no a la
tecnocracia hueca de fermento espiritual.
Admiro sinceramente el esfuerzo, la tenacidad, el valor para afrontar
problemas que atesora el regiomontano. Me llenan de esperanza los
res~ltados y la eficiencia terminal de algunos servicios educativos que
satisfacen la demanda de educación elemental y secundaria. Me satisface
también, íntimamente el designio y el esfuerzo de hacer una Ci11dad del
Conocimiento¡ pero primero preparemos la infraestructura.
Ayudémonos todos para construir, paso a paso, un Monterrey y un
Estado de Nuevo León, más henchidos de cultura, de felicidad, y de
esperanza. De la compenetración total entre vida y pensamiento bajo el
signo de amor-donación, depende nuestro cabal cumplimiento y nuestra
felicidad.
Permitidme que os diga, tan sencillamente como pueda, cual es la idea
que me hago respecto de mi filosofía y de mi papel de intelectual, jurista
y educador. Y o no puedo vivir vocacionalmente sin mis investigaciones
filosóficas, jurídicas y humanistas; sin mi docencia universitaria sin mis
conferencias, sin mis libros y mis artículos. Tras de abrirse e~ variaos
horizontes, mi obra filosófica reagolpa, en última instancia, hacia la
estrechez de lo único necesario: Una filosofía como propedéutica de
salvación. En ella he trabajado, desde hace varios años, con toda
intensidad y entusiasmo. Intensidad y entusiasmo de vivir que no está
exento, claro está, de una cierta dosis de incertidumbre, de melancolía, de
riesgo. ~ero predomina, en esta vocación del fundamento, un goce lleno
de plenitud presencial de todo cuanto hay en el ámbito finito Qa habencia).
Goce que no convierte la vocación filosófica en una ocupación felicitaría.
Es mi propia vida, con sus angustias y esperanzas, la que me insta a
filosofar. Sin un saber vital de ultimidades no puedo ubicarme ni
autoposeerme. En definitiva, no es la vida para la filosofía, sino la
~o_sofía para la vida, aunque nos pasemos la vida filosofando para mejor
v1v1r. Filosofando para mejor vivir, para realizarnos, para salvarnos. Un
ent~ anhelante de perfección -conciente de su incompletud y de su
linutación- está comprometido a filosofar. No se trata de oficio, sino de
condición humana. Sobre el fondo problemático de nuestra existencia, la
filosofía intenta proyectar una claridad definitiva. La actitud filosófica es

�789

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

un modo de estar en la habencia, esto es, en la urdimbre omniglobante
de entes reales, entes ideales, posibilidades, normatividades y todo lo
habido y por haber. Desde _este modo de estar en la habencia (universal
concreto que equivale a la Creación), se convive y se muere.

todo mensaje, debe estar al servicio del amor que abraza y excede a la
verdad.

788

Para un mexicano que quiere llegar a la universalidad sin traicionar sus
más caras es.encias, las distinciones académicas -nacionales o
extranjeras- constituyen un vigoroso estímulopa!a proseguir en la tarea
vocacional. Eso es todo. Sin agregar un centímetro de estatura
intelectual, nos disponen a la gratitud y nos estimulan a emprender el
asalto de la altura.
La gratitud solo es posible en el ámbito de la libertad. Gratitu~ q_ue va
dirigida a personas: maestros, alumnos, funcionarios. El agradecl11llent~,
como el ruego, siempre es interindividual, transcurre entre un yo y un tu.
Y pienso que agradecer y recibir, dar y rogar es reconoc~r. el mu~o
apoyo y la mutua ayuda. Quien hoy da, mañana puede re~1b1r; y ~wen
hoy recibe, mañana puede dar. Es bello poder agradecer y mide, en c_1erto
modo, la salud espiritual. La gratitud es disposición al a~adec~m1ento
vivo. Recibimos más de lo que hemos ganado. Nuestra vida misma es
una dádiva de amor que nos compromete a vivir amorosamente. Quiero
recordar las palabras de Pablo de ~arso: "J?_.ue tienes _que no. I~ ~,ayas
recibido? Y, si lo has recibido, ¿a que glonarte cual s1 no lo hubieras reczbzdo ( 1
Corintios, capítulo IV, versículo 7) En rigor, sólo he tenido un maestro:
Jesucristo. Y mal cristiano sería si no diese hoy y siempre.
Pero este reconocimiento me insta a la gratitud hacia quienes fueron
mis profesores -mexic~nos y extranjeros- y hacia mi~ alumnos
universitarios -múltiples generaciones- y mis discípulos. Sm e~os no
sería quien soy, ni podría llevar a ·su cabal sentido el homeoaie que
recibo. Y pienso, también, en el diálogo con los grandes muertos, en el
influjo que viene de lejos.
Abrirse a la verdad y abrirse a la verdad para los otros es cumplir la
ley de nuestro propio ser. El amor es inseparable de la verdad: la
esclarece y la posibilita. Tenemos la certeza de que somos hombres para
algo más que para dar con nuestros huesos en una tumba. Condenados
como estamos a la muerte, debemos· apresurarnos -con inquebrantable
voluntad y sin. descanso- a dar nuestro mensaje ~grande o pequeño,
. pero siempre auténtico- antes de pasar a aquel estadio en donde
. p~rq~
tenemos la. certeza -los creyentes- de que sob ran 1os mensaies
todo está a la vista,. en su más prístina patencia. Pero todo develam1ento,

Amo a la jurisprudencia como apostolado de la justicia, porque sin la
justicia - vivificada por el amor- no se mantendría ni se desarrollaría el
Bien Común de la sociedad. Seis años de abogado postulante, y más de
medio siglo -52 años- de ejercer la digna profesión de Notario Público,
dan testimonio de mi quehacer profesional. Mi profesión es parte muy
importante de mi vocación -modo personal de propender a la plenitudy me ha conferido una misión incanjeable, insustituible, única, de vivir en
la tierra en espera esperanzada de la eternidad feliz.
El arte de redactar auténticamente los negocios legítimos d~ los
hombres llevó a la ciencia del Derecho Notarial: Examen de la naturaleza
del documento notarial, su eficacia, su objeto, su invalidez, su formación,
su autor -el Notario-, su conservación, archivo de notarias,
interpretación de la voluntad de las partes, todo ello es objeto de ciencia
y no de mero arte. De justicia reguladora, preventiva o pacificadora, la
función notarial se nos presenta como una función legitimadora, como
un servicio público, como una tarea autentificadora, como un cometido
de fe pública, ligado, desde al inicio, al orden administrativo, si se
prefiere, a la jurisdicción voluntaria, con un significado no judicial.
Tratese de una actividad pública que se ejerce dentro de un radio
determinado que tiene por objeto el instrumento público en relación con
la idea de forma. Amalgama de caracteres difíciles de sintetizar. Yo me
atrevería a proponer como definición del Derecho Notarial, la que a
continuación apunto: La sistemática de la autenticidad teleológicamente dirigida a
realizar la seguridad, la justicia y el bien. común mediante la regulación del acto
jurídico públicoy del registro público.
No es tarea fácil, pero tampoco imposible, codificar como Derecho
Notarial un derecho autónomo de la forma. En todo caso están allí
normas vigentes en torno a la función notarial. Este operatorio público
se establece por autorización gubernamental con demarcación geográfica
y deber de residencia. Quiero recordar, también que el Notario -por lo
menos dentro del sistema .neolatino-: un Profesional del Derecho que aplica
rectamente las normas jurídicas, que tiene conciencia de su función social
Yque sabe adaptar, sin violentar, la norma al caso particular.
No se puede ser un verdadero y dignp notario, sino se profesa una
ética acrisolada, una competencia fuera de dudas y una formalidad, con la
clientela, que ponga de relieve la alta responsabilidad de la función
notarial. No tan sol_o somos -o hemos sido- fedatarios, sino profesores

�790

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL EsrADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

de jurisprudencia y consejeros prudentes de los individuos, de las
familias, y especialmente de las clases más humildes.
Dar fe en actos, contratos y hechos que adquieran relevancia jurídica
es una profesión muy digna. Sin un verdadero amor por la verdad, no se
puede ser un Notario digno. La dignidad del Notario proviene de que es
un singular testigo calificado de la verdad.
Pueden ustedes estar seguros que su companía, su afecto y acaso su
admiración, me producen una satisfacción íntima, legítima, sin caer en
embriaguez ni delirio de grandeza. ¿Ac~so no soy homo humus, nada
prehistórica? Pronto nos separaremos para ir a nuestras respectivas casas
y para seguir con nuestros respectivos quehaceres. Pero me quedaré
con ustedes en nú. Buscaré alcanzar altura elevándome sobre su altura
de amistad.
He partido de lo poco que soy para alcanzar lo otro paso a paso,
caminando sobre imperfecciones pero decido a recoger algo de lo
verdadero, de lo bello y de lo bueno que pasa a la vera y advierto en el
hondón de mi alma. En medio del sufrimiento, del esfuerzo y del
sacrificio viene galopando la aurora.
Un hervor de reverencias y de amores debe impulsar el vuelo
generoso. ¡Fuera con las minúsculas ligaduras que restan posibilidad a la
obra, velocidad a la carrera y belleza al sacrificio! Hay que batir alas sobre
la desventura de la enfermedad y del sufrimiento. No ir adelante es
volver atrás. Caminaremos -cosa en verdad difícil- calculando la
situación y conservando el rumbo.
Porque siempre he estado en éxodo hacia lo absoluto, no me exalto
por los triunfos ni me deprimo por lós fracasos. Un homenaje como el
que se me tributa generosamente el día de hoy, me atemoriza un tanto.
Pienso en aquellas aleccionadoras palabras de Quevedo: "Vuelve los ojos, si

piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer, y hallarás que no eras, que es Íll
última miseria". Existo, porque procedo del Ser Absoluto. Sin ese Ser
Absoluto, nada soy. En Él, y solo en Él, puedo encontrar plenitud Y
descanso, libertad y júbilo, en un homenaje compartido y con
destinación final en esa alegría de Dios que relativiza todo.

Allí en el hondón del alma tstá la enjundia de lo que somos y de lo
que a.11helamos ser. Lo demás: estruendo que se produce, vértigo de la
vida, ¡no vale la pena! Importa, eso sí, acometer el riesgo de cada día con
un temblor de impulso seguro y de certidumbre vocacional, en espera de
que la flecha -hoy caminando callada y misteriosamente- dé algún día en

•791

e! ~!aneo.

H~sta entonce~,. y_ para entonces, aquí seguiremos, día a día,
v1V1endo la vida como milicia, ¡Militia Christi! Milicia de cristianos de
~ombre_s comprome~dos. Firmes, pero abiertos siempre a los su:ves
1mperat1vos de la amistad y del diálogo, para saber ser hombre entre los
hombres.
He aquí lo que tenía que decir. El resto es silencio preñado de gratitud
y promesa.

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN
Auroa Georgioa Bustos AreDanos
Estudiante de la Faculud de Filoso6a y letas

Univemdad Autónoma de Nuevo León

Introducción

FJ. hombre se pregunta, qué son las cosas y después de darse cuenta que
IIÓlo él es quien puede dar respuesta a lo que las cosas son, él continua
pieguntándose, sobre "cómo es" que sabe lo que las cosas son, o cómo
ca que puede llegar a conocerlas. Toda vez que se consiga una respuesta,
m posible establecer una explicación de las cosas y eo base a tal
cipJicación se podtá fundamentar todo un sistema.
Este trabajo de investigación tiene el propósito de ahondar sobre el
problema del conocimiento en la filosofía de Platón, por lo tanto, es
importante definir primero, qué es el conocimiento.
El conocimiento es la relación que se da entre un sujeto y un objeto,
donde la función del sujeto es aprehender al objeto y la del objeto, en ser
aprcheosible y ser aprehendido por el sujeto, mieotns ambos
peananecen separados etcmamentc uno del otro ontológicameote.
(Hesacn,J. Teoría di/ úll«imit11to. Teoría Q1llfOi di/ ú11oamie,,1(), pp.26).
La t.coiía del conocimiento de Platón se caixteriza por la concepción
del conocimiento como una reminiscencia (""'1111111.riJJ, es decir un
tccucroo; y hace referencia al conocimiento verdadero como aquel que
llega a conocer ~ Ideas, conceptos, y no en los objetos sensibles, a los
que Platón calificó como simples copias o sombras de las Ideas.

El conocimiento que se fundamenta

ldcalismo.

en las Ideas

se ·conoce como

�CONCEPCIÓN y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

7g5

AURORA GEORGINA eusros ARELLANOS

794

La unportancia del Idealismo en b. Filosofia radica no en que se

pueda ieconoccr la posibilidad de "llegar a conocer", como lo

~

Sóctates al afianu que él sólo sabia que no sabia nada, la importancia del
Idealismo platónico radica ert que, Pb.tón propolle, por vez primera un
sistema por el cual se puede llegar: al conocimiento verdadero y así
mismo Pb.tón se.prcgnta cómo funciona b. relación enttc objeto y sujeto

:es e

Platón afuma, que los sentidos son inca
d
bs cosas, es decir aquello que h
conocer la esencia de
sentidos sólo pueden percibir loac:qr
_cosas sean lo que son, los
decir bs impresiones dichas im q. os ob¡etos producen en ellos, es
,
preStoncs son las sensaciones.
· · · las cow sensibles u,w¡ en mod al
. .
que dirija hacia ella• su aten . , o guno tnvttan al entendimiento a
competentes de ellas
. oon, por que los sentidos son ¡·ucces
~.1:-:
•
mientras
enu:11w111,ento a reflexionar por que1 otras . hay que obligan al
ningún sano juicio acerca de
~ os ~en~os no sabrían emitir
alma, y requien: un serio exam~. ell teslllnontos parecen extraños al
entonces a su auxilio al entcndirni e os, por tanto, d alma. llammdo
si cada una de esm cosas se re6 ento y a la reflexión ttatll de aaminar
perpleja (ante dos caminos) d:~aso~ ~a dos distintas ... el alma
1
fonada a hacer pesquisas y a'
en ~ • entendimiento y se ve
cstt
l
.
prcgunW'Se a st misma que la 'dad
caso, e conoomicnto de la unidad
d
es wu . En
la vuelven hacia la contemplación del
uno e los que elevan al alma y

dentro de una esencia dcalista del conocimiento
La Dialéctica, según Platón, funciona como ciencia y como método
pata p&lt;&gt;det así llegar a 1ás Ideas.
Abordar la teoría del conocimiento dé Platón, implica entender sus
doctrinas filosóficas éticas, políticas y ontológicas e las cuales conceptos
como Idea, Conocimiento, Virtud, Alma,· y las divisiooes que hace_de
ésa principalmente, cscin en constante intettelaciótt.
' En cuanto a la influencia del Idealismo platónico a través de h
historia del pensamiento filosófico, ésta es irulegable, su trascendencia se
puede advertir no sólo en sistemas filosóficos tales, como el Idealismo
Alemán de la época Moderna, sino wnbiéo Ct1 el pensamiento filosófico
de San Agustín de Hipona, quien relacionó íntimamente la filosofía
platónica con los dogmas del Cristianismo·ducante la Patrística.

Conocimiento y Percepción
El conocimiento, según Platón, es recordar lo que está dentro del
alma. Las cosas sC11sibles son sólo un estimulo para el alma, la cual desde
lo sensible, se apartará, y Sé elevará a la contemplación del Set.
~énon: ¿Y qué medio adopbcis, SócratcS, para indagar lo que de
ninguna tmntt2 conoces?¿Qué principio te guiará en la indaglu:ión de liú

cosas que ignon.&amp; absolutamente?.. ..
·
Sócn~: ... -~\Í ¡,ue.-1, para el alma, siendo inmortal, renaciendo a la vida
muchas veces y hllbicndo visto todo lo que pasa, tanto en éslll (vida)
como en la otra, no hay nada que ella no haya aprendido por CAta razón,
no es extaño que, respecto a la virtud y a todo lo demás, esté en estado
de recordar lo que ha sabido. Porque, colllO todo se liga en la natunle22.
y el alma todo o ha aprendido, pÚedc, recordando una sola cosa, a lo cual
los hombtu llaman aprender, ~ontrar en sí mi~ma todo lo demás, con
tal que tenga valor y que no se canse en sus indagaciones. En efecto,
todo lo que. ac llama bulc:al y aprender no a otra con que

d1as

d

s:.2

Las cosas que son percibidas a través d
.
ser al mismo tiempo, por ejemplo:
e los sena.dos parecen ser y no
Al o~servar una hoja de papel blanco, se encuen
su totalidad blanca, sólo es casi blan
tra que esta no es en
blanca, es decir es y no cs.l
ca. Por lo tanto es blanca y no es
El color, al impresionar, sólo brinda un co . .
blancura de la hoja. El sentido d la .
nocuruento acerca de la
la imagen,
.
.
e vista corrcspondi t al 1
mtenttas que una a · .
en e co or capta
no se conoce io que realment panencia es fonnada dentro de la razón y
ala sensibilidad que poseen 1:s e~r:~ ~onoce su esencia. Pero gcaci.as
que pueden sentir (sensaciones) 1
adlos, entre ellos el hombre es
0 que es pcnnit
maneta, tos ob¡etos
·
'
'
que les rod
e conocer de esta
ean.
A es~ tipo de conocimiento ue
que conociste en captar inform;ci\n
como conocimiento sensible.

Los sentidos stempre están en la . ,
q_uc por ser materiales, se encuencr: ::~ con los objetos sensibles los
~do objeto de generación
. , pre en constante movimiento
.
y corrupcwn, y de ser así, entonces:
,

163

2

Pbtón. Rep1ibúta; LJbro VII· Ed· POlT\13,
. , Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 162-

seco,dar.
l

1

Platón. Mmótr o d, _la Vi,t:Md. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos..." . 2003, p. 2'1J

.
:idmedio
env~ del ~to de sentir (acción
extenor), se le denomina

Marias, Julián. Historill tk la Filostfia.

�796

AURORA GEORGINA Busros AREUANOS

CONCEPClóN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Una cosa que estuviera siempre en movimiento no podría ser conocida
por nadie. Micntns que se aproxima a conocerla, se haría otra y de otra ·
naturalc-a; de rucrte que no podría uhcne lo que 01 y cómo OI. No hay
intcligcncia que pueda conocer el objeto que se conoce. si esa: objeto no
tiene una manera de ser deti:tminada.•

De ahí que el conocimiento de lo sensible es sólo aparente. Las solas
se:osaciones que·producen los objetos sensibles, no descubren la verdad
de las cosas.
"'-

" sensible r'dc lo
El filósofo Platón, coloca a este conocimiento
aparcntc'1, en el nivel de la opinión (doxa) palabra de la que hace \11
análjgjs en d dwogo el Ctatilo o dd Leiiguaje, en el que define a la
pilabra don u opinión de la siguiente manera:
Doxa es el nombre que, o procede de seguimiento (diooxis) y en este
wo, es la indagwón a que el alma se consagra pan saber la verdad de
las cosas; o bien el nombre del disparo de la flecha (toxon). Yo prefiero
la última explicación y por lo menos la palabra accncia (toecais),
responede a la misma idea. En efecto parece (don), expresar el anhdo
(oisis) del alma hacia las cosas para conocer su naturaleza. la misma
relación hay entre la palabra voluntld (boulcc) y disparo (bolee), así
como laruarsc hacia (bolcsthai) y deliberar (boulcsthal). Todas cst2S
paW,ras corresponden al mismo orden que don, no son más que
diversas expresiones de una idea de tiro o de arranque.5

· En griego la palabra do.xa, signilica "opinión o creencia'", y la palabn
diooxis, significa "persecución o aspiración"7, mienttas que toxon indica
"disparo de flecha"'. La palabra oicsis, también sjgaifica "opinión,
pensamiento, apariencia, petsecución y presunción"' por lo cual se
identifica con los vocablos-de doxa y diooxis, al igual que oisis, palabn
que se deriva del vocablo "m&lt;a&gt;"que significa "creer, pensar, suponer,
1
presentir, desear y anhelac' º. Las palabras anteriores, expresan según
Platón, la misma naturaleza que la palabra doxa, ~s decir, dan como
signi.fi~o una misma idea, que es la de doxa como una creencia.

Las palabras boulh y bolh tienen una estrecha relación, pues la
primera (boulee), significa tiro o lanzamiento11 y la segunda (bolee) indica
''volwitad, determinación deliberación, o parecer,, que para Platón estos
dos vocablos, señalan el modo de actuar de la opinión.
La opinión es una creencia fundada en el alma, por la determinación
de ésta, en búsqueda del conocimiento de las cosas. El alma se "lanza
como una flecha" hacia el objeto que desea cottocer y a partir de las
sensaciones que dicho objeto imprime en el alma del hombre, son sobre
bs cuales formula creencias, pensamientos y suposiciones, es decir
construye opiniones.

Por el contrario, la palalm aboulía, derivado del vocablo e&lt;~UA1J que
significa "falta de voluntad" 12, indica "irresolución''º es un quedarse
quieto que para el filósofo significa la no disposición del alma hacia un
lan2USC a los objetos, (ou ~CXAUtQ, es un no realizar lo que le es propio
(as~&gt;.euto)14.
La opinión sólo conoce por la apariencia, siendo aquello que es y no
es, entonces ésta opinión ocupa un término medio entre todo lo que
realmente es, y lo que no es en absoluto. Mientras que la ciencia tiene
por objeto al ser, y la ignorancia al no ser, la opinión difiere tanto de la
ciencia como de la ignorancia, siendo la opinión algo que posee menos
claridad que la ciencia, pero menos oscuridad que la igoorancia.15

Platón afirma que cuando el alma dirige su mirada a los objetos
iluminados por la Vetdad y por el Ser, éstos objetos son claramente
conocidos; pero si el alma vuelve su mirada a lo que está mezclado con
las tinieblas la vista se obscurece y sólo tiene opiniones que pendulean de
16
un lado a otro, careciendo de toda inteligencia Aun así, la opinión tiene
la facultad de juzgar por las apariencias17 lo que es y lo que no es al
mismo tiempo, sin embargo, esto provoca que emita tanto juicios
verdaderos como juicios falsos.

• Platón. El C,11tilo o delUfl/.lllljt. Ed: Pol1'Ú3, Col. "Sepan Cuantos ..." 2003,pp.412
5 Platón. Ct'IIIÍh o dd Uflf."'9'· Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 390391
6

DittiOlltllÍO Gri«o-Espa,rol'Mif}lcl Babalangue, S.P. 1953

10

Dia:ioll4rio MtJflll41 G•Espaio/VOX

Dittioll'1Tio Mairll41 G,i«o-1:f.lJ&gt;añolVOX

12

fbidelt,

ll

lbidlm
Platón. Croli/o o dd Ln11,11aje. Ed. Porrúa, 2003 Col. "Sepan Cuantos...". 2003,

pJ91

• 1;;¿,,,,,
9

11

1
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Dia:iOll41'io MalUIIII Grie¡,o-Bspaiol VOX

., ]/,id#,,,

797

Rtp,íbJi&amp;11; Libro V. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 129
Platón. '&amp;ptOJ/ka: Libro VI Ed. Pornía, Col. 2003"Sepan CuantoS...". 2003, p.

ti Platón.
16

15
17

Platón. Rplibliar Ed. Pomía, Col. 2003"Scpan Cuantos...". 2003, p. 128

�798

AURORA GEORGINA BUSTOS ARELLANOS

CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Cuando los objetos que entran por los sentidos y que se graban en d
corazón del alma, dejan ahí huellas ... de una profundidad suficiente y se
CMAerVllt\ largo riffltpo, lnl que ci11'in en Clltc C2AO tienen la ventaja ~
aprender fácilmente; de ret.cner lo que han aprendido, y la de no
confundir los signos de las sensaciones y fonmr juicios vcrdadcros.11

por donde la ciencia es más preciosa que la opinión y cómo difiere de
elb por este encadcnamiento.24

Cuando la cera (contalida en el alma), es demasiado bbnda... y el signo
de 101 objeto&amp; no es limpio ...estín en posición de fonnuhr juicios falsos.
Porcpie cuando ven. oyen o imaginan alguna cos~ no ?J-diendo a¡,licar
en d acto cada objeto a su signo, son lentos, atribu~ a un objeto lo que
cormponde a otro, y genea)mcnte ven. oyen y conciben
caprichosamente. Y asi se dice de ellos que se engañan y que son unos

ignonntts.t,

Al fotmum uo juicio es necesario que se jwgue necesariamente algo
que aisteª, el juicio falso es:
Todo yerro ca ... cuando tomado un objeto t'C3l por otro objeto real, se
afuma que tll objeto es tal otro. De esta nw1era se juzga siempre sobtt
lo "1C .e t:mtc, retn tomando una COll:l f'(')[ tora y pude decÍrRe ~
cuando falta el verdadero objeto que se considera, d juicio es falso.21

La opinión, por el concuno del pensamiento y los sentidos, realiza
juicios negativos o afumativos sobre los objetos. Quien jw.guc de
foana coaccta, foanará un juicio verdadero, teniendo así una opinión
vcahdcra.

La opinión veabdcra como el juicio verdadero, no pueden ser
ciencia, para explicar esto Patón hace una comparación entre la opinión
vctdldcra y la ciencia con respecto a bs estatuas de Dédalo que pueccn
siempre estar ''a punto de escapar". Las opiniones tienden siempre a
"cscapu"22 "porque no estár ligadas con un razooamiento causal',21
En efecto w opiniones verdaderas, mientras que subsisten son una
buena cosa, y producen toda clase de beneficios. Pero son de suyo poco
subaistcntu y se csapan dd alma del hombre; de suerte que no son gran
precio, a mcno11 que no 11e b., fije poc el conocimicntn razonada en la
relación de causa y efecto, esto es, mi querido :Mcnón lo que antes
llamábamos reminiscencia (recuerdo). Estas opiniones uí ligad» hacen
pot lo pronto conocimiento, y adquieren después estabilidad. He aquí

En el diálogo El Menón o de la Virtud Platón dice al respecto de la
opinión, que cuando ésta es poseída en comparación con quien tiene el
pleno conocimiento de wi mismo objeto, el primero Q.a opinión), no será
peor que el que tenga conocimiento, aún cuando sólo se conozca la
verdad gracias a la conjetura (juicio que se forma de algo por señales o
indicios), puesto que la conjctua verdadera (opinión verdadera) tmibién
dirige, como la ciencia, hacia la rectitud de una acción (toda acción tiene
como fin el Bien~. La ciencia enseña a obrar bien, cuando la conjetura
produce el mismo efecto, siendo que la conjctua vet:dadeta no es menos
útil que h ciencia26
En este mismo Jülogo, el filósofo señala que se puede llegar a realizar
conjetuffl verdaderas a través del recuerdo que el alma hace sobre las
cosas que conoció en tiempo pasado, anunciando así la inmortalidad de
la misma.

Platón considera al alma como una entidad inmaterial distinta y
c011trapuesta al cuerpo, el alma no es resultado de la vida del cuerpo, sino
es principio de d1a misma y de su vida.n
La naturaleza del alma es animada, es decir que la esencia del aln\a es
movimiento provocado no por a1go externo a ella, sino producido en ella
misma, por lo tanto el alma no puede dejar de ser alma, desde el
momento que no depende de nada o nadie para vivir. "Ad 1/ q,u s, 11111,i,e
por si IIIWIIO, 1s ,/pri11apio dt 1110Wllit11to, y ~plltlU 11i """", ,up,rear, por tJllt lo
.J
•
•
~-'
,, , ,
IJ"' u ''"'"' por JI IIJUIIIO es llll/lOTUU. • • .
El alma es simple, única e inmortal, mientras que a diferencia del
cuerpo humano, éste es un conglomerado de muchos elementos que se
disuelven en la muerte19•

,.. Platón. M1!1J11 o dt la VltfMII. Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003, 318
25 ''Todo lo que el alma esta dispuesta a hacer, que cuando preside la sabiduría,
todo conduce a su bien, así como todo a su desgracia si aquélla falta" Platón. M111ó11 o dt
"1 Virtlld. Ed. Pomí2, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 308
26J&gt;latón. M111ó11 o d, lt, Vimld. P..d. 'Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 318
11 Ffaile, Guillermo. Histori4 dt 14 Fi/Mofa l. B..A.C., pp 371
21 Platón. Fwo o d,J.AAror. Ed. Pottúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 265
29 Fraile, Guillermo. Histori4 d, /¡z Filosof1111. B.A.C., pp 371
·

11 Pbtón.

'li,/"'1 Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan Cuantos...". 2003, p. 473

"Platón. T.._, Ed. Ponúa, Col. 200.3 "Sepan Cuantos...". 200.3. p. 474
JO Tbidmr, pp. 467·
.
Ibi•
u .Abbagrwto, Nicolás. I-li.r"1n4 di la Fil«ojia, VQj_1 Ed. Mont:ancr. 1978, pp.89
23,Platón. M~ odllll Virtlld. Ed. Pornía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. .318

ll

799

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

800

AURORA GEORGINA BUSTOS AREUANOS

F1 filósofo describe al alm2 como inmateria), invisible, intangible,
impciccptible a los sentidos ''Exirll fllllmellle si11 eolor, si11 jo1'111a, i11ta11gible,
•.-.L .,_ • 'b'la 111~,w,-. #.,.__.,.,.,,Y.l
SUIIQII JIJlfl tJJI i. ll
:
El alma así como los dioses y los demonios, según Platón, es eterna e
irunortal, pero es inferior a éstos31, porque por analogia las almas y los
dioses, ambos viajan en aaos tirados por caballos alados, los caballos de
los dioses son todos excelentes, miciitras que ~de los caballos que tira
el caauaje del alma es negro y rebelde, cii tanto que el otro es blanco y
dócil, el alma ciitonccs, se ciicueotra dividida entre una parte ,a(Ü)na/,11
que tiene por misión dirigir las operaciones superiores del hombre y que
ésta en comunicación con el mundo ideal o de las esencias; b parte
iroál,I, es b fuente de las puiones nobles y generosas de los hombres que
perece con el hombre mismo"; b tcrceu .partc es la rona,pisab//4, lugar
de donde provienen los apetitos groseros y las pasiones inferiores,
'además de ser mortaln

Lo que los.hombres dicen haber aprendido, o indagado no es otra
cosa más que recordar.38

El alma, parecida a planchas de cera, donde se marca en ella, como wi
sello, la impresión de aquello de lo que se quiere recordad entre todas las
cosas que ha visto.
...~rnndo (la., ¡,lanclm de cera), dis¡,u~m a recihir nUC!ltra.~
sensaciones y reflexiones, y consct"ftfflOI el rccuetdo y d conocimiento
de lo que esti en ellaa grabado, en t2nto que 12 imagen subsiste; y que
cuando se boma o no es poa"ble que se -ycrifiquc esta impresión, lo
olvidamos y no lo sabemos.39

En el libro VI de la República, Platón dice lo siguiente, con respecto
al alma y la opinión:
PJ alma para llegar a conocer los objetos en sí mismos, se sirve primero
de suposiciones, no para llegar huta un primer principio, por que no
puede remontarse ~ allá de las suposiciones que se ha hecho, sino que
empebndo imágenes terrenas y sensibles, que sólo por la opinión conoce
· y suponiendo que son claras y evidentes se ayuda de ellas en el
conocimiento de 1as vcrdadms figuras.36

El alma es el ótg2110 a la que le corresponde distinguir entre lo que es
y lo que no es, pues lo que hace el alma es aprender la esencia de las
cosas, a partir de las sensaciones que ha percibido primero por medio de
37
la opinión. Y d alma siendo inmo~ reconoce a la vida muchas veces
y después de haber visto todo lo que pasa tanto en esta vida como en
otras, no hay nada que ella no haya aprendido ya, por esta ratón d alma
-; siempre es sabia, y sólo ret.u~ aquello que ha aprendido .
..

ao Platón. l◄idro o d,J AMw. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003,
31 I/Jid,,,,, pp 265-266 y Ti,,,,o. Ed. P ~ Col. "Sepan CU211tos ...". 2003, pp. 323
12 'Plttón. ~ LJIJITJ W . F.d. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 97 y
Ed. Pomía, Col. "Sepan ·Cuantos ...", 2003~ pp 326
u PlatQn. RljJ&amp;.o; Li/»11 W. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 99

T••

34
35

lbidem

.

Fnile, Guillenno. Hidfflll di ltJ Fi~ 1. 8.A.C., pp. 371
36 Platón. ·RIJ"1bit11,· LJlm VL .Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 154
37 Platón. M,llá,, o d, 14 Vntlttl. Ed. Potrúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 299

801

31

1/Júla

39 Platón.

TMltlRI Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan CI.Wltos...". 2003, p. 470.

�MATERIALISMO-ESPIRITUAL EN UNA SOLA
NATURALEZA: EL HUMANO
José Luis Cisneros Arellano
Estudiante de la Facultad de Filosofía
Colegio de Filosofía

UANL

Introducción
El pueblo de Frankfurt fue partícipe en 1900, del nacimiento de una de
las mentes más capaces e influyentes del humanismo del siglo XX. Me
refiero a Erich Fromm, quien forma parte ahora de un capítulo obligado
en los estudios humanísticos de todo el mundo occidental. Estudió
psicoanálisis y la influencia de Marx y Freud se pueden ver en la obra que
a continuación presentamos: El arte de amar.
El Diccionario de filosofía de José Ferrater Mora dice referente a Fromm:
... fue uno de los fundadores del Instituto psicoanalítico de Frankfurt. Su
interés por el marxismo y especialmente por la concepción marxista del
hombre y la necesidad de superar el estado de alineación, lo acercó a
Horkheimer y a otros miembros del Instituto de Investigación Social ...
La posibilidad de acercar Freud a Marx y de proporcionar bases
psicológicas y filosófico-antropológicas al marxismo parecían una base
segura de cifllentar la asociación de Fromm con el Instituto mencionado
últimamente. Sin embargo, tanto la formación, principalmente religiosa y
ética, de Fromm, como la interpretación gue dada de Freud, lo alejaron
de la escuela de Frankfurt. Con~ribuyó a ello, además su insistencia en los
aspectos psicológicos y &lt;&lt;existenciales&gt;&gt; de Marx.... Fromm ha
tomado muchos de los hechos y problemas de la época contemporánea
-el autoritarismo, el temor, la soledad, el amor a sí mismo (y el amor de

�804

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

sí mismo)- y los ha sometido a lo que a veces se ha llamado
&lt;&lt;psicoanálisis humanístico&gt;&gt; 1

Con esta aclaración, se puede ver ya el rumbo que tomará este libro,
pues es en primer lugar, como él mismo lo dice al inicio del Prefacio "LA
2
lectura de este libro defraudará a quien espere fáciles enseñanzas en ei arte de amar. "
Y es que para Fromm, el problema de la existencia humana no se puede
resolver con las prácticas de la sociedad conte~oránea, a saber: como si
fuera un manual de trabajo para quien no tiene conciencia de su
individualidad.
Por estos motivos, Fromm realizó un estudio con tintes humanísticos
y existenciales que no por eso caen en el concepto de angustia. Por el
contrario, Fromm pugnó por eliminar ese sentimiento que_ ha
caracterizado a la sociedad que vivió en la postguerra, y reemplazarlo por
, el amor como actividad productiva siempre en vistas de un bien racional
superior. Precisamente esa idea de bien racional superior, marcaron el
paradójico pensamiento de este psicólogo, pues implica una
espiritualidad al mismo tiempo que no puede desprenderse del
materialismo. Sea como fuere, pues me estoy adelantando
innecesariamente en mi crítica, Fromm fue un humanista que tuvo el
chispazo de legamos un muy personal y crítico estudio del amor, que es
.el sentimiento más descuidado últimamente por los filósofos.
Empiezo pues, con un breve análisis y finalizo con una breve crítica
del libro y de las consecuencias que se desprenden de las ideas de
Fromm.

Análisis
Todo estudio, sea del tema que sea, debe tomar ~n cuenta en la
medida de lo posible, tanto el contexto como la propia perspectiva de
quien realiza el estudio. Así pues, antes de iniciar el estudio de las ideas
propuestas por Erich Fromm en su obra EJ arte de amar, debo ser sincero
con el amable lector y advertirle mi propia postura. Fromrn, como ya se
vio en la introducción, fue un pensador existencialista preocupado por
enaltecer la condición humana en su capacidad para amar, y luchó contra
la corriente enajenante que reducía al ser humano a la condición de
máquina. Pero f:n su pensamiento, profundo y humanista, siempre
existió un materialismo.
1

2

Ferrater Mora, José. Diccionario defilosofla, tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001
Fromm, Erich. El arte de amar. Ed. Logos. Medellin, Colombia. S/año.

805

Por otro lado, en la postura personal de quien esto escribe, me atrevo
a declarar que me han impresionado las deducciones y reflexiones de
Fromm, pero aún me cuesta trabajo desprender una ética del
materialismo, tal y como los psicoanalistas pretenden, pues considero
necesaria la existencia de "Algo" que fundamente la existencia humana.
Se puede llamar Dios, Cosmos, Motor inmóvil, Bien Supremo, etc.; se
hace necesaria la palabra Dios, a fin de poder hablar en los términos que
utilizó Fromrn.
Con esto aclarado, paso al análisis dicho, y propongo un índice guía,
helo aquí:
1. Determinar algunos de los principios metafísico-antropológicos
en los que se fundamenta Fromm.
2. Revisar, desde una antropología, qué es el Amor según Fromm.
3. Analizar la tesis de Fromrn de que el Amor es un arte y la
respuesta al problema de la existencia humana.
4. Emitir un juicio ético final desde una antropología de la
existencia, al mismo tiempo que emito una crítica personal.
Principios metafísico-antropológicos según Formm:
Lo primero que se debe resaltar entonces se enfoca directamente
sobre los principios metafísico-antropológicos. Así pues, descubro que el
psicólogo alemán parte de fundamentos materialistas, es decir, él sólo
reconoce la existencia de materia. Por lo tanto, no le concede existencia
3
al espíritu, entendiendo por ello lo que no es materia, pero que existe •
Ahora bien, Fromm concibe al ser humano como un ser con
racionalidad, conciente de su existencia, y se pueden extraer las siguientes
tesis antropológicas: el hombre es un ser material; es un animal cuya
diferencia específica es la racionalidad; la racionalidad ha sido la causante
de la separación del género humano de la naturaleza, debido a la facultad
de conscientización propia de la razón; el hombre siente la necesidad de
mitigar el sentimiento de separatidad y buscar soluciones; el hombre sólo
posee su razón y es con ella con la que construirá la respuesta buscada.
Entre los conceptos que Fromm maneja con mayor insistencia y
sorprendente habilidad, se encuentran separatidad, neurosis, alineación y
por supuesto, amor. Los tres primeros denotan cada uno una ideología
3 Al respecto, tomo la definición de espíritu en su sentido escolástico cristiano del
Diccionario de Filosojia de Ferrater Mora, y dice: "El témlino 'espíritu' es usado aquí para
desit,nar una 111bsta11cia o 1111a Jom1a viviente inmaterial' Tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001

�806

607

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN. UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

en particular, que no hacen sino marcar la influencia que dichas
ideologías ejercer sobre las deducciones de Fromm.

puede elevarse sobre la nada o sumirse en el abismo de la guerra y la
destrucción.

Bien, en primer lugar estád concepto de "separatidad", con el cual se
denota una clara visión existencial. Según Fromm, el hombre se haya
separado de la naturaleza que le di.o la vida, ve con incertidumbre su
futuro, esclarecido solamente por la oscuridad de la muerte como
destino final. Pero el concepto de angustia ap~ce y es el resultado de
esa separatidad que lo aqueja continuamente, y lo hace buscar una
solución que elimine ese sentimiento que no tiene nada de biológico. La
influencia del existencialismo del siglo XX es notable y no cabe la menor
duda de que para Fromm el hombre es un ser angustiado, que busca
desesperadamente aliviar ese sentimiento de soledad e incertidumbre
inherente a toda existencia humana.

El tercer concepto que Fromm utiliza con mucha frecuencia es el de
alienación. ¿Qué quiso decir con él? Para este pensador, la alienación es
el producto del sistema capitalista y, de todo aquel poder despótico en su
intento por eliminar la conciencia y el raciocinio dignificante. Es decir,
que los medios de comunicación, la división del trabajo extenuante, las
políticas de " pan y circo" para el pueblo y un impresionante sistema
educativo tienen como finalidad el hacer de cada hombre un autómata
un ser máquina que responda rápidamente y con eficiencia sin
cuestionar, a las ordenes de quien ostente el poder en ese momento.

El segundo concepto, neurosis, muestra la influencia que el
psicoanálisis freudiano y el biologismo ejercieron sobre el pensamiento
de Fromm, pues toda psicología freudiana parte de un materialismo
sostenedor de la tesis de que el raciocinio es sólo una función químicobiológica que se desarrolla en el cerebro. Con la . influencia del
psicoanálisis, Fromm reafirmó otras tesis de suma importancia: la
educación como origen de muchas de las patologías y, a la práctica de las
virtudes y vicios del hombre como soporte moral de las costumbres
sociales. Me explico:
Por medio de la educación, este pensador alemán sostuvo que las
actitudes y patologías del ser humano se transmiten de padres a hijos,
determinando así el futuro subconsciente de cada persona de acuerdo
con la actitud maternal y patriarcal observada en la juventu0v Por otro
lado, con la práctica de las costumbres, a través de la historia y el tiempo
individual de cada uno, se transforman ellas mismas e_n moral y leyes
positivas. Fromm quiso d~cir, con esto, que la actividad es sinónimo de
vida; para Fromm, sólo en la actividad el ser humano se realiza, se hace a
sí mismo y con ello, se constituye en lo que actualmente es.
Pero he aquí que a Fromm, un verdadero defensor de la esperanza y
la fe en la capacidad del hombre como ser constructor y no como
destructor, le aborrecía la idea de que el hombre, en su práctica, en su
actividad que sólo se da a travé~ del tiempo en un materialismo histórico,
produjera sólo degradación, ~ostilidad y muerte. La neurosis constituyó
para él, la· muestra comprobable por medio de las investigaciones
psiquiátricas de que el ser humano es ante todo un animal racional, que

)

Fromm culpa al principio económico capitalista y al deseo de poder,
gloria y perennidad presente en los hombres; pues el capitalismo
promueve la propiedad privada y el libre comercio, trayendo consigo la
desgarradora consecuencia de la mentalidad de mercado: intercambiar
productos para satisfacer bienes y en la medida de lo posible
aumentarlos.
Este principio está basado supuestamente en la búsqueda de la
felicidad, y es tan natural en la vida tanto del hombre como del resto de
la naturaleza (flora y fauna), que no se tomó como principio de
hostilidades entre los hombres, por el contrario, se creyó que respondía a
la necesidad de plenitud que el sentimiento de separatidad demandaba.
Frcmm dice que se equivocaron quienes creyeron en esta solución; es
más, según Fromm, las consecuen,cias del capitalismo (si bien es
menester que se le reconozca la libertad dentro de él de tomar el camino
que más se plazca) son tan desastrosas, que han llevado al género
humano a tomar una actitud infantil con respecto al grado alcanzado en
otras épocas, pues, explica Fromm, el hombre llora como niño en
demanda de un padre que lo consuele y le resuelva todos sus problemas,
amén de borrarle la conciencia de lo que es y su puesto en el mundo: lo
deshumaniza, lo hace un animal máquina que sólo responde a las
ordenes y reclama diversión y pan. La influencia de Marx es notable, y el
mismo término de alienación dice rn mucho.
'

El quinto y último concepto de los arriba mencionados, es el Amor. Y
ese término es el ·punto crítico de enlace entre todo lo ya dicho, y la
teoría humanista de Fromm. Es decir, después de analizar la estructura
antropológica en sus principios, Fromm busca entre el enmarañado y
sinuoso camino de posibilidades, una actitud, una forma, un lugar o un
sentimiento que responda a la necesidad de unión que se presenta en

�808

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

cada hombre y en la sociedad en general. Su educación, su razón y su
misma necesidad de unión lo hacen decidirse por el Amor. Ahora bien,
con esto aclarado, paso al segundo punto.
Qué es el Amor según Fromm:
Si el ser humano es un animal racional, que es sólo materia, que ha
evolucionado de un estado inconsciente y p~tivo a uno conciente y
avanzado, que sabe de su soledad y de su desti,Qo final en la mu~rte y
añadido a todo esto, que es un ser que forma una cultura a traves del
tiempo y la práctica, se deduce de ahí que el hombre es un ser en
constante actividad, conciente de sí mismo gracias a la razón y, que posee
sentimientos de anhelo, hacia una condición de vida que lo reintegre a su
perdida unidad con la naturaleza. Todo intento de realización es
humano, dignificante, trascendente de ese simple estado men~al q~e
resuelve problemas técnicos y matemáticos. El meollo de la existencia
' humana no es la inteligencia para producir más y más comodidades
físicas o viajar por el hiperespacio, o incluso aumentar la longevidad.
La existencia humana es plenitud de vida, de felicidad alcanzada con
la eliminación de angustia que produce la separatidad. Es aquí donde
entra el Amor: para Formm, el amor es una actividad productiva, que se
da en los hombres que cumplen con los "cuatro elementos" de la
convivencia humanística (sí, me atrevo a nombrarlos así, a pesar de
escucharse como si fueran parte de un manual de socialización y
superación personal) Estos son: cuidado, responsabilidad, respeto J
conocimiento. Después de nombrarlos, Formm explica qué es cada uno de
ellos y da gran cantidad de ejemplos ilustrativos al respecto, mi~mos que
por fines prácticos para este trabajo, no he transcrito en su totalidad en el
resumen-síntesis hecho. Sin embargo, este es, brevemente, lo que

significa cada uno:
El ~uidado se manifiesta principalmente en la madre con respecto a su
hijo, pues ¿qué podría hacer un bebé sin los cuidados de 1~ madre? Por
otro lado, el amor lleva al individuo a estar al pendiente de las
necesidades del ser amado, y esto implica una actividad de entrega: el que
ama se DA para que el amado· cumpla sus funciones y actualice sus
potencialidades.
La responsabiijdad se presenta según el cuidado que se tiene del ser
amado. Se está continuamente responsabilizando la persona que ama por
~o descuidar el desarrollo de a quien él ama: esto también es una entrega,

un DARSE para el ser amado.

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN Uf".IA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

809

El respeto es fundamental en el amor, y se hace patente en el hecho
de que toda responsabilidad y cuidado implican un respeto por el ser
amado, pues reconoce tal y como es, aceptando sus misterios, sus
aciertos, sus errores y sus cualidades manifiestas: esto implica un cuarto
elemento y también una actividad de DAR el consentimiento de no
intervención violenta que degenere en un sadismo o masoquismo.
El conocimiento se da cuando se cumplen todas las otras formas de
actividad; es saber cómo es el ser amado, y en ese conocimiento,
conocerse a uno mismo: la consecuencia es ya de esperarse, una actividad
que implica un movimiento hacia el ser amado y si mismo para
conocerse en el proceso.
Ahora bien, ¿por qué aseguró Fromm que el amor es una actividad?
La respuesta es simple: si el ser humano es un ser activo, que se realiza
con la práctica (esto influencia del materialismo dialéctico como ya se
mencionó), y en esa actividad se da situaciones de cuidado
'
responsabilidad, respeto y conocimiento, cuyas consecuencias son
productivas y positivas para el desarrollo humano del hombre, entonces
se d_e~uce que a dicha disposición natural del individuo se la catalogue de
Acuv1dad. Con esto aclarado, se tiene que hacer énfasis en otro aspecto,
el del problema existencial de separatidad y el del amor como actividad.
Si ya vio Fromm que el ser humano vive constantemente intentando
mitigar la angustia que lo abraza y lo destroza, y que dicho intento sólo
consigue ciertos consuelos temporales en lugar de erradicar el problema,
se hace necesaria la pregunta acerca de ~uáles son las soluciones parciales
o falsas y cual es la solució11 definitiva. El psicólogo alemán dijo que el
problema se resume en el hecho de que un medio orgiástico para
suprimir la separatidad es temporal debido a que intenta engañar a la
mente, sustituyendo el sentimiento de angustia por otro autoinducido o
impuesto por la sociedad o el sistema de gobierno. No se trata de
engañar, según Fromm, sino de superar el sentimiento que aqueja y
entrar de lleno e~ la actividad productiva de las propias potencialidades
humanas. Pero ¿qué entiende Fromm por potencialidades humanas?
Nunca lo dice explícitamente, pero se deduce de sus argumentos que son
aquellas capaces de generar unión y conocimiento.
Una de las respuestas encontradas por el hombre a lo largo de su
historia, lo constituye la religión y es en este punto donde se remacha la
idea frommniana de la no existencia de Dios como un ser metafísico ,
espiritual existente por sí mismo, sino que Fromm recalca la existencia de
Dios en el sentido kantiano: la existencia de un "Bien soberano" como

�JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

principio de la razón práctica o moral. Pero tal_pr~cipi? es sólo un ente
de razón, una mera abstracción y no un ser en s1 m1smo.

final de la obra, pero adelanto al lector que ella misma parte
principalmente de la concepción de Fromm en relación al término
práctica). Para este pensador sólo el amor es lo que afronta el
sentimiento de soledad, resultado ganador de la contienda siempre y
cuando se practique, con los elementos ya mencionados y con un quinto
que va implícito en los cuatro: la práctica.

810

Las palabras del mismo Fromm son:
... quiero aclarar que, personalmente, no _pi~n_so en funció~. de un
concepto teísta... Dios es sólo un concepto h1stoncamente cond1c'.onado,
en el que e·l hombre ha expresado... su anhelo de verdad y de urudad en
determinado período histórico.
"'-

Si Dios es una respuesta según el contexto histórico, entonces, ¿cómo
interpretarla? Fromm dijo que con el tiempo_,. las p~imeras culturas
imaginaron un mundo totémico, luego un~ ~tico,_ ~ Justo, cuando la
nación hebrea se hallaba en el desierto del Smai, Mo1ses, segun el relato
bíblico, recibió la revelación de Dios, éste ~e dio su nombre: "yo soy el
que soy''.
Para Fromm esta revelación demostró la madurez alcanzada por el
Moisés, pero n~ así la del pueblo judío, quienes, en su ambi~ión i~fantil
por nombrar y antropoformizar a Dios, no salió del estado infantil Y la
madurez no llegó. En este sentido, Fromm creyó que madu~~z es aquel
estado del hombre, en el que su razón elimina el narc1S1smo y el
egocentrismo, para asumir con c~r~eza el he:h? de que es el ser_humano
quien forma y quien, con su act1v1dad y practica,. hace de su actuar con
· amor la respuesta buscada. Tener fe en la capacidades del hom~re ~~e
para Fromm, la base para aceptar esa cualidad humana de moralizac1on
en base a un sentimiento específico, que le dio el grado de arte,
consecuencia sin duda de su concepción materialista e histórica del
hombre: El Amor.
Paso ahora al tercer punto del índi_ce, y con ello, inicio los bosquejos
de lo que será mi crítica personal y mi juicio ético sobre el legado en el
Arte de amar de Erich Fromm.
El Amor como arte y respuesta al problema de la existencia humana,
según Fromm:
Intentar preguntarse de si esta tesis de Fro_m_m resu~ta c?rrecta
después de haber analizado toda ·su teoría antropolog1ca pre~1a _sena clara
muestra de no haber entendido. Sobradas palabras enunc1ana en este
apartado decir que no; la respu~sta es afirmativa y aunque Fromm n~ lo
haya expresado, no es esta la consecuencia final del libro (esta la dare al

Según los principios sobre los que se fundamenta Fromm, mismos
que expuse en este trabajo, para él, amor es actividad del ser humano,
quehacer intrínseco a la existencia humana pero de ninguna manera
obligada o acto del hombre; cabe resaltar, empero, que de esta
suposición se desprende una marcada influencia marxista y aristotélica.
Me explico: en primer lugar atenderé al más antiguo de esto dos los
filósofos, Aristóteles. Este griego del siglo IV antes de Cristo, fue el
primero en hablar de una "Filosofía Primera" que ahora es conocida
como Metafísica, es decir, el conocimiento de los primeros principios y
las primeras causas. Sobre la base de esto, se desprende que la filosofía
aristotélica, cuando se avoca al estudio Ético, parta de la existencia
misma del ser humano, misma que llevó a Fromm, a aceptar las
deducciones aristotélicas. Según el estagirita, amistad y amor se dicen de
la misma manera en cuanto que son sentimientos en el hombre, los
cuales mueven a la voluntad para alcanzar un fin, en este caso, El Bien.
Luego, si se remite a la siguiente cita, tomada de la Ética a Nicómaco, se
puede ver lo siguiente: " .. .la amistad, porque ella es ttna especie de virtud. ..". 5
Con este fundamento, que equipara a la amistad (amor) con virtud,
llevó a Fromm a la misma conclusión-que Aristóteles: de que la virtud es
un hábito, y como tal, se adquiere sólo por la práctica, como las demás
artes: " .. .las virtudes no existen en nosotros por fa sola acción de la naturaleza... sino
que la naturaleza nos ba hecho susceptibles de tmas, y el hábito es el que las
desenvuelvey las pe,fecciona en nosotros... Con ellas sucede lo que con todas fas demás
artes... no las aprendemos sino practicándolas... ". 6
Lejos de aceptar si el amor es un arte o no, Aristóteles pugna por
hacer del amor una virtud práctica, y Fromm no dejó la oportunidad de
recoger esta deducción. Ahora bien, si se parte desde una metafísica que
haga caso de la existencia humana en cuanto que "es", se desprende que
·el ser humano, sie_n do unidad de materia y forma, al realizar plenamente

5

Kant Manuel. Critica de fa razón pura. Ed. Porrúa, Col. "Sepan cuántos..."
Número 203'. México, 2000, segunda parte, Doctrina trascendental del método.
4

Aristóteles. Ética; Ed. Alba y Ed. EdiYisión. Libro VIII, capítulo I ~ladrid, 1998.
Traducción de J. Leyn.
6 lhíd. Libro ll, Capt. I, págs 43-44

�812

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN _UNA SOL.A NATURALEZA: EL HUMANO

una actividad acorde con su esencia, se vive con virtud y se dignifica con
eso, al ser humano en su plenitud sustancial. Pues, según dice Aristóteles:
...la virtud, tomada en su esencia... expresa lo que ella es, debe mirársela
como un medio. Pero con relación a la perfección y al bien, la virtud es
un extremo y una cúspide.7

813

un biologismo, pero la racionalidad y los sentmuentos no están en
función de un mero funcionalismo bioquímico en el cerebro. Fromm no
admitió esa postura materialista, sino que abogó por un elemento más en
el ser humano: la práctica.

En cuanto a la influencia de Marx, la existencia única de materia como
constitutivo del hombre rompe con la filosofía d6-_ la sustancia como
unidad de materia y forma; pero el lazo de unión' entre la filosofía
hilemorfista de Aristóteles, y la del propio Marx, se encuentra en la
práctica8 No es necesario recordar con lujo de detalle, que la teoría
marxista de la praxis y la revolución de la que el hombre es capaz, es lo
único que ha configurado a la cultura y las costumbres del hombre en
sociedad. Fromm acerca este pensamiento marxista al campo de la:
psicología y así logra unir las dos teorías, que descansan básicamente en
la actividad humana, en la práctica.

Ahora bien, ¿cómo unir la teoría marxista con la aristotélica? No es de
extrañar que Fromm haya propuesto al amor como actividad del ser
humano, ya se vio que en esto está de acuerdo con Aristóteles; pero el
lazo de unión entre ambos pensadores (Marx y Aristóteles), se dio con
las famosas "Tesis sobre Feuerbach", que redactó Marx. La publicación
de ellas, las hizo un amigo de Marx, Engels, quien escribió al respecto:
" ...he vuelto a buscar a -repasar el viejo manuscrito de 184546 [Engels hace
referencia a las críticas que él y Marx hicieron al hegelianismo de su
época). .. he encontrado en un viejo cuaderno de Marx de notas... no destinadas en

En este punto puedo concluir que para Fromm, el amor es sin lugar a
dudas, un arte que se logra con la práctica, y de que él, el Amor en sí
mismo, es la respuesta al problema de la existencia humana (remítase el
lector a todo lo largo del último capítulo el libro) Concluido esto, paso al
último de todos los subtemas que trato en este trabajo, no si antes
advertir al amable lector que toda la postura personal aquí expuesta es
claramente un intento por enjuiciar al texto objetivamente, siempre desde
una metafísica de la existencia humana, por lo que pido todas las
sugerencias y críticas que considere a bien emitir.

En dichas tesis, le pensamiento de ambos pensadores materialistas fue
el siguiente: En el tercer capítulo Engels habla del terreno en donde se
observa el idealismo de Feuerbach

Juicio ético final desde una antropología de la existencia, y una crítica
personal.
No puedo negar el hecho de que Fromm ha dejado una buena
impresión general en mí. Tampoco negaré que es congruente consigo
mismo a todo lo largo de su texto. Pero lo que no se le puede admitir, si
se quiere hacer una buena crítica desde una metafísica de la existencia,
radica en su principio materialista. Si bien es cierto que Fromm concibió
al ser humano como "animal racior~al", no por eso admitió algo ajeno a
la materia como constituyente del hombre en cuanto a su existencia.
Fromm creyó que la racionalidad fue la causante de la separación del
hombre y del reste;&gt; de la naturaleza (como el relato bíblico de la
expµlsión del paraíso); de ahí que todas las funciones humanas parten de

modo alguno a la publicación...".9

...es en su filosofía de la religión y en su ética, Feuerbach no pretende, en
modo alguno, acabar con la religión; lo que él quiere es perfeccionarla. Y
para lograrlo, pugna por que la filosofía se vuelva religión. Para
Feuerbach el problema a resolver es el de la unión, que se da por la
relación social del amor. Así pues, toda proyección que Feuerbach hace
de la idea de amor, se remite a un idealismo político y moral.

Engels hizo un recuento de cómo a lo largo de la historia se han
tomado posturas de igualdad y equidad, como resultado de esa
idealización. Engels dijo que para Feuerbach el amor sexual es
importante en cuanto logra unir, pero lo que Feuerbach no quiso
reconocer, fue que "volvemos a la vieja canción: amaos los unos a los otros,

abrazaos sin distinción de sexos ni de posición social.. a los hombres... hay... que...
verlos actitar en la historid'.10
Pero eso no es todo, Carlos Marx aportó algo que cimentó muy bien
la idea de Fromn'l de que es en la práctica en donde el hombre se realiza.
En esas mismas tesis sobre Feuerbach, se describe lo siguiente: La
primer tesis, dice que el defecto fundamental del materialismo anterior al
propuesto por Marx, es el no hacer hincapié en la práctica de la actividad
9Engels,

1

8

Jbíd. Libro Il, Capt. VI, pág. 58
Ya se verá más adelante cómo lo hizo Fromm.

Federico; Marx, Carlos. ú1dwig Feutrbach y el fin de la Filo1ojia CláJica
Akmana; TesiJ 1obre Feuerbach; Combatiente Editorial; Colección de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
lOJbíd.

�814

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

humana, que es en sí, 'revolucionaria', 'práctica-crítica'. La segunda tesis,
dice que "Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad... la
terrenalidad de su pensamiento" la tercer tesis dice que es el hombre quien,
con su revolucionaria actitud, modifica las circunstancias que educan y
forman al hombre. La cuarta tesis dice que descubrir la contradicción
existente en la religión, puede ayudar luego a revolucionarla en la
práctica. La quinta tesis, dice que Feuerbach no concibió a la "sensoriedad
como una actividad práctica) cof!1o actividad sensorial humana". En la sexta tesis,
Marx aseguró que al no percatarse Feuerbach de la realidad histórica del
hombre, éste se vio obligado a no prestar atención a su carácter concreto
y a creer que la esencia humana "sólo puede concebirse cof!1o género". La
séptima tesis dice que Feuerbach no vio que "el 'sentimiento religioso' es
laf!1bién 11n "producto social'. La octava tesis asevera que "la vida social es
esencialfl1ente práctica''. La novena tesis afirma que "a lo que más llega el

realidad, su existencia, el pecado no tiene otro remedio que aparecer.
Amar es el estado actuante del ser humano que Yive conforme a su
esencia, guiado por su recta razón conciente, y decidido por la ,·oluntad
que elige en libertad.

materialismo contemplativo, ... es a conteniplar a los distintos individuos dentro de la
'sociedad civil"'. La décima tesis, dice "el punto de vista del antiguo
materialismo es la sociedad civil,· el del nuevo materialismo) la sociedad humana o la
humanidad socializada" Y por último, la undécima tesis dice "Los filósofos no
han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es
de transformarle" 11 Queda muy claro que Fromm quiso transformar el
mundo, y qué mejor que proponiendo un arte, una práctica.
El problema está resuelto, la unión de ambas doctrinas se ha dado. El
problema radica ahora en ver si esta tesis de Fromm es correcta. Como
tal empresa es titánica, considero pertinente mencionar sólo brevemente
mis conclusiones:
Amor no es actividad, como Fromm creyó. El Amor es yn concepto
abstracto que sirve para nombrar aquel estado del hombre para con los
demás y para consigo mismo. Amar sí es una actividad. Amar es el actuar
del nombre conforme a su esencia y su razón. Debido a que ese actuar
conforme a esencia, es lo correcto y lo moralmente bueno, se obtiene la
unidad de cuerpo y espíritu en sí mismo, y en relación con los demás
seres que nos rodean. Cuando la conciencia actúa con forme a razón, y
esa razón intelige la realidad existencial de las cosas en cuanto a que
tienen materia y forma, le resultado es un vivir (que es actividad, es "ser",
lo que se debe ser), conforme al bien supremo que metafísicamente rige
a la naturaleza, .pero sólo por•educación al hombre1 no por imposición.
. La voluntad del hombre, determina el camino a seguir, y cuando la razón
de cada uno no ve con claridad la esencia del hombre, no conoce su
11 Ibíd.

615

Fro~m, al aceptar al materialismo, creyó que toda todos pertenecías a
una misma naturaleza, pues todos éramos hijos de la misma madre, la
materia (4-24-, 5-32-II); e hijos del mismo padre, la razón. El sentimiento
de separatidad se debía, por uno lado, al retorno con la madre naturaleza,
a la tierra. Y por el otro, al deseo de permanencia que la razón, con el
paso del tiempo a través de la historia, concebía con las le,·es morales de
organización social. La idea de Dios, debía ser substituida ·por la práctica
del amor desde la razón, conciente, responsable y respetuosa. Sólo así se
alcanzaría el estado de madurez en la humanidad: sin duda Fromm es un
benjamín de la ilustración.
Pero lo que no pudo salvar Fromm es la influencia marxista v la
influencia panteísta de Spinoza. Su error más craso fue el haber cr~ído
que el hombre resolvía su problema existencial con la práctica del amor,
como si esto fuera la solución. Me explico: si bien es cierto que la razón,
cuando se "sustenta en el sery no en la misma razón, los actos 110,wrztiros de la

comunidady de quien promulga dichos actos, deberán de estar directa o indirectamente
sustentados en un JUSTICIA o BONDAD elemos'' 1~ El error de Fromm fue,
entonces, el haber puesto toda la atención ,. su fundamento en un
aspecto de la realidad, la materia; y en creer qu~ con la práctica del amor
ser resolvía el problema. No, no es en esto en lo que se debe basar, sino
en la realidad humana, en realizarse de acuerdo a la esencia del hombre;
la actitud amorosa no es mas que una consecuencia del ese correcto
actuar con forme a la esencia. Se participa de La justicia, de La bondad,
de Lo eterno, y el Amor es sólo la manifestación de ese actuar. El error
de Fromm consiste en haber llegado a una conclusión que se Ice entre
líneas que podría formularse así:

El hombre impone desde sí, no basado en la totalidad de la
existencia, las formas categorológicas a su actuar, su propia lógica
mental.
Siendo en esto similar el pensamiento de fromm al a pnori kantiano.
Fromm dio con esto una Yisión ética del hombre en particular. La
necesidad de una moral, parte necesariamente en la Yisión de fromm, de
•~Gómcz Danés, PcJro. Santo To111rís. Brl'l'I' r.'\posició11 de .r11 /i/oro/7,, t"tir11 Ed1tori:il
Fr\L, L'.A~L ;\lontcrrey; 2()(11, p:íg 25

�816

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

la angustia de la necesidad de aliviar la soledad,.y por lo tanto, la :azón es
la rectora 'de esa moral. Pero he aquí que la moral debe pa~ de la
realización de la esencia del hombre, siempre apoyada en la razon claro,
pero no nacida exclusivamente de ella.

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EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
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DEARTHURSCHOPENHAUER

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1. Prólogo

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética II: los presocráticos. Monterrey; 2001

La sabiduría de la vida es un tratado eudemonológico 1, un tratado sobre la
felicidad. E n él, Schopenhauer nos ofrece sus disertaciones sobre la
existencia felit una existencia que es preferible a la no-existencia y que nos
hace apegarnos a la vida por la vida misma, y no sólo por un pávido
temor a la muerte. Aquí, podemos ver un Schopenhauer que pisa
terrenos de la eudemonología, aun sabiendo que traiciona las tesis
sostenidas en lo que él llamó 'mi gran obra', refiriéndose a su escrito El

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética III: Sócrates, Platón, Aristóteles, Monterrey; 2001
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.
TOMÁS DE AQUINO. De principiis naturae. UANL Monterrey; 2001
TOMÁS DE AQUINO.-El .entey la esencia, versión bilingüe de Pedro Gómez
Danés. Editorial FFyL, UANL Monterrey; 2001
.

1

EUD E MONISMO. "Literalmente, 'eudemonismo' significa «posesió n de un
buen demonio», es decir, goce o disfrute de un modo de ser por el cual se alcanza la
prosperidad y la felicidad. Filosóficamente se entiende por 'eudemonismo' roda
tendencia ética según la cual la felicidad es el sumo bien. La felicidad puede entenderse
de muchas maneras: puede consistir en «bienestarn, en «placeo,, en «actividad
contem plativa», eté:. En todo caso, se trata de un «bien&gt;&gt; y con frecuencia también de
una «finalidad». Se dice por ello que la ética eudemonista equivale a una «ética de
bienes y fines» .... Característico del eudemonismo es estimar que no puede haber
• incompatibilidad entre la felicidad y el bien. Los que se oponen al eudemo nismo, en
cambio, admiten que la felicidad y el bien pueden coincid ir, pero no necesitan
coincidir. Para el eudemonismo, la felicidad es el premio de la \·irtud y, en general, de la
acción moral. Para el anti-eudemonismo, en cambio, la Yirtud rnle po r sí misma,
independientemente de la felicidad que puede producir" . ferrater :\lora, J. Diccio11nrio de
Ji!osojia. Tomo A-D. Ariel S.A: 200 1 p. 1153.

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MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

mundo como voluntady representación2. Esta deslealtad a su propia tesis salta a

particular o personalidad con amplia fuerza intelectiva, la posibilidad de

la vista cuando sabemos que la eudemonología afirma una posible
correspondencia de la vida humana con la noción de existencia feliz y,
también, cuando vemos que Schopenhauer niega rotundamente la
noción de existencia feliz llamándola error innata3, pues para él la vida es la
manifestación de la voluntad de vivir, un fenómeno que tiene como
esencia el dolor4, dolor nacido de las permanentes e inagotables
necesidades a las que nos confina esa voluntad de vivir.

alcanzar algo de felicidad, pues es la posesión de esta fuerza intelectiva el
factor más importante para poder alcanzarla. Por ello, aquel hombre que
cuente desde su nacimiento con mayor fuerza intelectual tendrá más
posibilidades de alcanzar mayor felicidad que aquel que sólo la
incremente a fuerza de instrucción. La posibilidad de lograr cierta
felicidad parece ser asunto de la naturaleza del hombre, sin embargo,
para ambos, para el hombre de naturaleza intelectual y para el hombre
intelectual a fuerza de instrucción, esta fuerza les será un arma invaluable
en la lucha que enfrentarán ante el dolor al que la voluntad de vivir los ha
confinado.

A través de la lectura de su obra La sabiduría de la vida/ podemos
constatar que Schopenhauer dirigió su escrito a lectores de amplios
conocimientos, a lectores poliglotos a quienes la lectura de la numerosa
cantidad de citas, contenidas aquí en diversos idiomas, no fueran causa
de problema ni de desentendimiento. No obstante esta dedicación
implícita, Schopenhauer afirma que todos los asuntos aquí tratados están
expuestos desde un punto de vista habitualy empíricl, refiriéndose con esto
a que no siguen la rigidez de los razonamientos plasmados en su 'gran
obra', pues aquí no aspira a ser tan completo, y nos habla relajadamente
de la manera en la que el individuo puede llegar a obtener cierta felicidad,
aun a sabiendas que, según sus tesis fundamentales, lograr esa felicidad es
imposible y solamente podemos llegar a ser 'menos desgraciados'.
Así pues, Schopenhauer, de una manera sobreentendida, dedica esta
obra a cierto público, a aquellos hombres letrados que no se han dado
cuenta que dentro del esencial dolor de la vida tienen, gracias a su fom1a
2

Schopenhauer, Arthur. E/ lllundo coll/o ¡,o/untady repmentación. "Sepan Cuantos ... "
Nº 419. Porrúa, México: 2000.
3
Schopenhauer, Arthur. La sabid11ría de la vida / En tomo a la .filosofía / El amor, las
1111gem, la muertey otros lemas. "Sepan Cuantos ... " Nº 455. 3ª Ed. Porrúa, .México: 1998. p.
3
.
4

En su obra El m1111do como 1·0l1111tad y representación, Schopenhauer, al hablar del
suicidio, afirma: "la voluntad de vivir considera como cierta la vida, y lo esencial de la
vida es el dolor. .. La voluntad de Yivir no puede ser destruida más que por el
conocimiento. De aquí que el único camino de salvación es que la voluntad se
manifieste libremente, a fin de que en esta manifestación pueda conocer su propia
esencia. Sólo en virrud de este conocimiento es como puede suprimirse la voluntad y
con ella también el dolor, que es inseparable de su fenómeno ... " Schopenhauer, Arthur.
El 1m111do como voluntad)' nprm11tació11. ''.Sepan Cuantos ..." Nº 419. Porrúa, ~léxico: 2000.

p. 307
5
&amp;

·
Schop~nhauer, Arthur. La sabiduría de la l'ida.... Op. Cit.
lbíd. p.'3

819

2. Fundamentos del análisis
Para Schopenhauer, toda realidad, es decir, toda actualidad cumplida se
compone de dos partes, el styeto y el objeta1. El objeto es todo aquello que no
pertenece a la subjetividad, y que sin embargo, ejerce su intangible
influencia sobre ella. La subjetividad sólo se hace visible cuando en
ocasiones determina fenómenos interiores del hombre como: su
sensibilidad, su voluntad y su pensamiento. Las mismas circunstancias y
los mismos acontecimientos afectarán a dos individuos de diferente
manera, pues cada uno vive en un mundo distinto8, en un mundo en
donde la relación sujeto-objeto se da inmediatamente a través de su
percepción. En efecto, para Schopenhauer, el 1111mdo que le rodea 110 existe
más que como representación9; para él no hay objeto si no hay sujeto.
No podemos afirmar que el sistema de Schopenhauer se reduzca a un
subjetivismo o a un objetivismo, pero podemos ver que, en primera
instancia, raya el más crudo fenomenalismo, muy al estilo de Berkeley,
quien claramente expresó esto cuando dijo: todos los me,pos que componen la

maravillosa estmc/Jira del universo, sólo tienen sustancia en una mente; su ser (ess&lt;')
consiste en q11e sean percibidos o co11ocidos. '0 No obstante, tampoco podemos
catalogar la visión de Schopenhauer simplemente en un fenomenalismo
que nos revela · el mundo en su realidad última, pues, en segunda
instancia, bajo esta visión del mundo se encuentra lo que para este
- lbíd. p. 6
~ Jbíd. p. 5
9

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do romo ro/,111/ody n:presmtació11.

Op. Cit. p. 19

1o Berkeley, George. Principios del ro11oci11timto b11111a110. Biblioteca de Iniciación
filosófica t---; 0 57. ed. 4a. Aguilar, Buenos Aires: 1974. p. 63

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MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pensador constituye la verdadera esencia de la vida: la Voluntad. Así nos
dice que: Elfenómeno es representación y nada más; ... Sólo la voluntad es cosa en

sí; y en cuanto tal no es representación sino algo diferente de ella, 'tolo genere'. Es
aquello de lo cual (IODO)... es objetivación". De acuerdo a esto, podemos
ver que la inalcanzable 'cosa en sí' de la que Kant12 hiciera referencia en
su Crítica de la razón pura y en sus Prolegómenos, es perfectamente asequible
en el lenguaje de Schopenhauer, y la llama Voluntad.
La Voluntad de la que nos habla Schopenhauer es la actualidad en sí
misma, es Voluntad absoluta que trasciende a todo fenómeno y que
constituye la esencia del mundo. Gracias a la Voluntad, Todo es para
nosotros, pero, esta Voluntad absoluta es completamente irracional, pues
su esencia es el quere,JJ, y cuando la Voluntad aparece iluminada por la
razón, se reconoce a sí misma como individuo. 14 Gracias a esto,
Schopenhauer considera al hombre como la objetivación más perfecta de
la Voluntad 15, pues gracias a su fuerza intelectiva, el hombre es el único
ser capaz de llegar a tener una noción de ella y de sí mismo.
El hombre nos es dado, según esta visión, como voluntad objetivada,
como fenómeno y como razón. Como voluntad objetivada, porque
Todo es producto de la Voluntad absoluta. Como razón, porque sin la
existencia de ésta no podríamos representarnos al mundo, y por lo tanto,
no existiría. Como fenómeno, porque el hombre se representa a sí
mismo, objetiva y subjetivamente, en su materia, en sus sentimientos y
emociones.

11

Schopenhauer, Arthur. El mundo como voluntady representación. Op. Cit. p. 98
La influencia de Schopenhauer por· la filosofía kantiana fue notable. En el
prólog? a su obra LA sabiduría de la vida, Abraham Waismann nos di~e: "En el prólogo a
la primera edición de El mundo como voluntad y representación, el mismo
Schopenhauer se ha encargado de informamos acerca de las fuentes de las que deriva su
pensamiento. "El único sistema filosófico cuyo conocimiento es imprescindible para
comprender mi obra es la filosofía de Kant". De ella dice que "es el acontecimiento
más importante en filosofía en estos dos últimos siglos", y cuyo efecto "es comparable
sólo al de la operación de la catarata en un ciego". Sin embargo, no se limita, ni mucho
menos, a seguir ciegamente a Kant; antes bien, lo critica en partes fundamentales ..."
Schopenhauer, Arthur. La sabiduría de la vida.... Op. Cit. p. XVI. Para ver lo referente a la
cosa m sí kantiana ver: Kant, Emmanµel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica.
Nº 20 Ed. 2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975. p. 130 · 131.
13 Schopenhauer, Arthur. El mundo como vo/11ntady reprmntación. Op. Cit. p. 242
·
14 lbíd. p. 244
i; lbíd. p. 244
12

821

Para Schoperihauer, el hombre existe materialmente, y por esto su
actuar se deja sentir en el mundo. El actuar es la esencia misma de la
parte material del hombre, pues la materia -sostiene Schopenhauer- sólo

como actividad llena el espacio y el tiempo, y su acción sobre el o/jeto inmediato (que
también es materia) condiciona la intuición, en la clfal solamente existe, ... por
consiguiente, ... su ser es obrar. 16 En el actuar de nuestras fuerzas fisiológicas
nos intuimos como fenómenos, así que cada movimiento de nuestro
cuerpo, cada actuar de nuestra materia es un acto objetivado de la
Voluntad. Aquí, a la razón le coca representar esta materia, pues dentro
del riguroso voluntarismo de Schopenhauer, la razón es lo que al sujeto
corresponde de la materia, pues el objeto no existe más que para el st!)eto, como

su representación, ... cada clase especial de representación existe en el srgeto más que
para el empleo particular q11e llamamos faCllltad de conocer o intelecto.''
La materia (cuerpo) y la razón de cada individuo constituyen su for111a
partiC11lar o personalidad. Yéndose aún más hondo, Schopenhauer
reconoce entre todos los hombres una imifomúdad fundamental, que en el
ser propio del hombre se refiere a su existencia y su actuar. Esto podría
traducirse como el acto y la potencia en la sustancia aristotélica; sin
embargo, Schopenhauer considera al actuar como el fin del hombre, y la
acción nunca puede ser un fin por sí sola. Santo Tomás había expresado
esto oportunamente cuando sostuYo, dentro de su postura aristotélica,
que el individuo como sustancia, actúa, y actúa porque es una sustancia
con una dinámica inmanente, en la cual su potencia de actuar lo hace ser
lo que es y lo actualiza, es decir, lo perfecciona en su ser. De acuerdo a
esto, el hombre, a] ser, actúa, y ese a~tuar tiende siempre hacia un fin, 1~
hacia un perfeccionarse en su ser hombre. Y esta perfección del hombre es
su felicidad, hacia la cual tiende todo su ser. Lo que ese actuar constante
fue para Santo Tomás una tendencia hacia la perfección, para
Schopenhauer es la fuerza inagotable de la Voluntad absoluta que
empuja -al hombre sólo a actuar por actuar día con día.
Según Schopenhauer, nadie puede salir de su forma partimlar, de su
individualidad19 .. La naturaleza a establecido de antemano la forma
particular de cada uno de nosotros, de la cual, el aspecto más importante y

16

Ibíd. p. 23.
l bíd. p. 25.
18 Gómez Danés, Pedro. Santo To"1ás. Bm·e r:,..posició11 de m jilos~fia rtica. U r\:--:L
Monterrey; 2001. p. 6.
19 Schopenhaucr, Arthur. LA sabiduría dr la l'ida.... Op. Cit. p. 6
I"

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MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

especialmente recalcado por Schopenhauer, es la fuerza intelectual; pues
además de que gracias a ella el hombre puede tener una noción de la
Voluntad, es ésta la que determina la aptitud personal para los goces
elevados, es la medida de la felicidad del individuo~ como lo veremos
posteriormente. Por ahora hay que subrayar que para Schopenhauer, esta
fuerza intelectiva no se gana con la instrucción, sino que es inherente al
hombre20, nace con ella, corresponde a s.i forma particular. Así, el
contenido de sus conocimientos puede ser amplliido, mas no así la fuerza
con que los conoce.

Para nuestro autor, Lo que uno es representa nuestra fam1a particular,
nuestra personalidad en el sentido más alto, considerando aquí a las
condiciones físicas e intelectuales del hombre, es decir, a todas las
ventajas que se encuentran o se producen en él, tales como: la salud, la
fuerza, el temperamento, el carácter moral, la inteligencia y su
26
desarrollo • Schopenhauer sostiene que Lo que uno es, nuestra fam1a
particular, se ve influida por la acción directa de un elemento externo, el
tiempo. Éste corrompe nuestra materia, y por medio de ésta, también
ejerce su poder en el intelecto, sucumbiendo ambas condiciones, físicas e
intelectuales, a sus ataques; pues ambas, al ser inseparables entre sí,
dependen recíprocamente una de la otra27 • Es de primordial importancia
conservar nuestra salud, pues fo esencial para fa felicidad de la vida es lo que
uno 'tiene en sí mismo 128, y por lo tanto, hay que conservarlo en óptimas
condiciones. A pesar de saber esto, y en una tendencia a actuar
dominado por el querer (esencia de la Voluntad) y no por la razón, el
hombre se ocupa más en aumentar su haber buscando riquezas.

Como se dijo en párrafos precedentes, los individuos, dentro de la

uniformidad fundamental, sólo tienen en común su existencia21 y su
capacidad de actuar. Esta existencia es para Schopenhauer un constante
morir. Es una lucha contra la muerte a cada segundo. Inevitablemente
pertenecemos a la muerte -nos dice- sólo por el hecho mismo de haber nacidoy
(ésta) no hace... más que jugar con su víctima antes de devorarla. 22 Schopenhauer
ve en el hombre al juguete de la vida, a un ser menesteroso23 que, gracias
a su necesidad de conservarse constantemente ante la amenaza de la
muerte, es un pobre cómico con miseria y preocupacione/4 que vive la
tragicomedia de la vida, pues el hombre nunca se substraerá al dolor de
v1v1r.

3. Introducción al análisis
Ya Aristóteles, dentro de su Ética Nicomaquea, había afirmado que los
bienes han sido distribuidos en tres clases: los llamados exteriores, los del afma y los
del cuerpo...25• Schopenha~er comparte esta opinión con el Estagirita, y
divide LA sabiduría de fa vida en tres condiciones fundamentales para todo
mortal: Lo que ttno es, Lo qu~ uno tiene y Lo que uno representa. Estas tres
cuesti.ones constituyen el eje central alrededor del cual gira la obra.

20
21

Jbíd. P· 7.
lbíd. p. 8.

:!2

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do como voluntad)' repn:smtació11. Op. Cit. 244

:!.l

!bid.

, 24

Schopenhauer, Arthur. La sabfd11ría de la vida.... Op. Cit. p. 6
2; Aristóteles. 'Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
·Porrúa, Méxi_co: 2000. l: 8. p. 10 En las notas, en la nº 10, Antonio Gómez Robledo
nos dice que esta división tripartita se encuentrn en el 'Filebo', aunque parece ser
anterior a Platón. p. 147.

&amp;323

Lo que uno tiene, nuestros bienes materiales, son para Schopenhauer
efímeros y pasajeros, sin embargo, el hombre insiste en buscar riqueza_s a
expensas de su salud y de su desarrollo intelectual29, y, aunque el dinero
ayude al bienestar tanto intelectual como físico, seguramente lo que el
individuo es en sí mismo contribuye más a su felicidad, que lo que tien/0. Al
afirmar esto, Schopenhauer se fundamenta en idea de la Voluntad como
una fuerza inagotable, la cual ejerce una especie de presión sobre el
hombre, manifestándose en una voluntad de vivir, vivir una vida llena de
necesidades y, por consiguiente, de dolor. Por ello, el hombre debe evitar
excitar la necesidad de riquezas o bienes exteriores, y concentrarse sólo
en aquellas que pueda satisfacer en sí mismo, pues si se entrega a las
necesidades externas a él, éstas serán imposibles de satisfacer en tanto
que son infinitas como la misma Voluntad.
De igual importancia en la consideración del individuo está la tercera
cuestión fundamental de la felicidad: Lo que uno representa. Esto se refiere
a la opinión que los demás tienen de nosotros y que nos brindan las
1
nociones de honor, categoría y gloría3 • Digamos por ahora solamente que el
26

Schopenhauer, Arthur. La sabidlllia de la ridt1.... Op. Cit. p. S.

r Ibíd. p. 8.
28 lbíd. p. 9.
29 Jbíd. pp .. 8 y 9 .
.l(I lbíd. p. 9.
31 /bíd. p. S.

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EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

honor nace de la relación entre los hombres. Es la buena o mala opinión
que de nosotros tienen los derhás; por lo tanto, podemos considerarlo
como un bien inseparable del individuo. La gloria, por su parte, es un
bien exquisito deseado por todos32, pero sólo pueden poseerla hombres
excepcionales. Más adelante veremos cada una de estas cuestiones con
mayor detenimiento.
4. - Análisis de la obra

4.1- De Jo que uno es
Para Schopenhauer nuestra forma particular, lo que somos en nosotros
mismos, es decir, nuestro carácter, nuestro cuerpo, y sobre todo, nuestro
humor, nuestra salud y nuestro cerebro; constituyen el único Jaaor
' inmediato de nuestra felicidady de nuestro bienesta?3• Todo lo que se encuentra
externo a nosotros, ayuda, pero no es necesario y nunca llega a ser
suficiente.
Un humor jovial es de suma importancia para nuestra felicidad, pues
no es Jo que son objetivamente y en realidad las cosas, -sostiene Schopenhauersino lo que son para nosotros, en nuestra percepción, lo que nos hace jelices o
. desgraciado!4• Así, por más inteligentes y saludables que seamos, podemos
35
tender, a causa de un temperamento melancólico, a la tristeza, y al
unirse este temperamento innato a algún mal físico, podría recrudecerse
hasta el punto de encaminar al individuo al suicidio36 . Schopenhauer no
toma al suicido como un~ negación de la voluntad de vivir, sino como un
amor hacia la vida, pues como la vida es en esencia dolor, entonces el
37
suicida no acepta las condiciones en las que se le ofrece. El suicida ama
a la vida y no soporta que ést¡¡ sea en esencia dolor.

La voluntad de vivir se manifiesta tanto en el hecho· de darse muerte
como en el hecho de la conservación personal. 38 Dentro de su filosofía,
Schopenhauer ve a la vida como una constante lucha por su
conservación en este mundo perverso ocupado por la miseria y por el
Jbíd. p. 9.
11.
p. 12.
35 Jbíd. p. 13.
36 lbíd. R, 14.
37 Schopenhauer, Arthur. E/ mundo como voluntady rpmentaci6n. Op. Cit. p. 305-306
38 lbíd. p. 305

825

dolor que le provocan la necesidad y la privación39 • Sin embargo, no es el
dolor el único obstáculo para alcanzar la felicidad, pues para la felicidad
del hombre, tanto la insatisfacción como la satisfacción de las
necesidades pueden ser perjudiciales. Si la insatisfacción nos conduce
ine:itablemente hacia el dolor, la satisfacción, por su parte, nos pone en
peligro de caer en el tedio40•
La gente que puede satisfacer las necesidades de la vida, y que en lugar
de encontrarse en una lucha constante contra el dolor, se encuentra
inevitablemente con momentos de reposo y ocio, puede que no valore
estos momentos y que los lleven a enfrentarse con el tedio. En ellos,
parece haber quedado en el olvido aquella concepción clásica en donde el
ocio era algo necesario para llegar a contemplar al Ser en su existencia
41
verdadera • El ocio sólo los lleva al tedio, pues -según Schopenhauersu inteligencia no es absolutamente otra cosa más que el intermediario de los motivos
42
para su voluntad, es decir, su inteligencia es solamente una herramienta
bajo los mandatos de la Voluntad, cuya esencia se traduce en ellos como
un querer privado de toda reflexión intelectiva. Cosa muy diferente pasa
con el hombre de amplias fuerzas intelectivas; éste, lejos de caer en un
tedio provocado por el ocio, buscará a este último como una invaluable
oportunidad para enriquecer su espíritu.
No debemos pensar que cumplir los mandatos de la voluntad es
totalmente inconveniente para la felicidad, el secreto radica en cuáles de
las pasiones hay que excitar para complacerla. De acuerdo a la
percepción de Schopenhauer, la Voluntad, como esencia de la vida, es
una fuerza inagotable que destina a las potencias fisiológicas del hombre
a al luchar contra sus necesidades. Esto origina tres tipo de goces43: 'los
goces de la fuerz.a reproductiva'; consisten en la co!Jlida, la behida, la digestión, el
reposo y el sueño. ... En segundo fugar, 'los goces de la irritabihdad:· éstos son los
viajes, el ~aife, la esgrima, la equitación y losjuegos atléticos de todas clases, así como
también la caza y hasta los combates de la guerm. En tercer lugar, 'los goces de la
sensibilidad'; tales como contemplar, pensar, sentir, hacer poesía, escultura o música,
estudiar, leer, meditar, inventar, filosofar, etc. ... 44. Todos estos goces no son
otra cosa que la satisfacción de las necesidades de la vida, pero para

32

39 Schopenhauer,

33 Jbíd. p.
34 Jbíd.

40 lbíd.

Arthur. Li sabidmia de la l'ida.... Op. Cit. pp. 15 y 18.
p. 15.
41 Ferrater Mora,]. Diccionario dejilosojla. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001. p. 674.
42 Schopenhauer, Arthur. Li sabid11ria de la vida .... Op. Cit. p. 16.
43 Tbíd. p. 19.
-1-1 lhíd. p. 20.

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LA SABIDURfA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

lograr una vida feliz, en la mayor medida posible, es necesario
complementar estos goces unos con otros.

1uere_r, enco~trará una ocupación permanente consigo mismo48,

826

En los goces de la sensibilidad (contemplar, pensar, sentir, hacer
poesía, etc.) es en donde se encuentran aquellos goces que residen en el
entendimiento, y estos pueden lograr que el goce surgido de su
satisfacción vaya más allá en cuanto más acentuado sea el predominio de
las fuerzas intelectivas en el individuo. Cuan mayor sea la fuerza
intelectiva del individuo, mayor será el goce sensible.
Los goces surgidos de las fuerzas intelectivas contribuyen a
incrementar los otros tipos de goces Oos de la fuerza reproductiva y los
de la irritabilidad), incrementando así las posibilidades de felicidad. Hay
que recordar que para Schopenhauer, el mundo es lo que . nos
representamos, y que la representación que del mundo pueda tener un
hombre de amplias fuerzas intelectivas, será superior al infeliz
confinamiento intelectual a que está destinada la representación que del
mundo tiene un espíritu limitado. Cuando la lucha para satisfacer las
necesidades reposa por un momento, el empuje constante de las fuerzas
sin empleo se convierte en una carga para el hombre de espíritu limitado.
El resultado es un estancamiento de las fuerzas en el individuo entero: el
tedio. 45 Para estos individuos, el ocio pronto se convierte en un peso que,
en vez de brindarles tiempo para ocuparlo en labores que enriquezcan su
espíritu, produce en ellos un vacío interior que nos les permiten disfrutar
estos momentos, haciéndolos salir en búsqueda de excitaciones
exteriores (como diversiones y lujos) que no lograrán alejar el tedio que
sienten, sino que los · encaminará solamente a la disipación y,
6
posteriormente, a la miseria4 •
Podemos ver un panorama muy diferente cuando el ocio se presenta
en la :vida del hombre inteligente. Éste buscará con anhelo momentos de
47
reposo y de ocio, pues esos momentos lo encara con su yo propio , y la
riqueza de su espíritu lo hará encontrar en sí mismo las causas de sus
placeres, haciéndolo más feliz. Para él, el ocio no presenta la amenaza del
tedio, sino que es un bien supremo, pues un hombre dotado de fuerzas
intelectuales predominantes tiene la capacidad y siente la necesidad de
interesarse en cosas por medio de la inteligencia pura, y sin entregarse al

libra?dose a~1 de caer ~n la~ necesidades nacidas de su exterior, que por
~er ªJe?as a el, son tan mfirutas como la Voluntad misma, y por lo tanto,
1mpos1bles de satisfacer.
. Schopenhauer, dentro de su concepción de la vida como dolor no
libra de la necesidad ni siquiera a la inteligencia. Las fuerzas intelectivas
del _un individuo lo p~eden librar de ciertas pasiones exteriores, pero no
1~ libran de su necesidad de saber, de ver, de estudiar, de meditar, de
~Je~c~r y ?e e~contrar momentos de ocio. Desde esta perspectiva, el
md1v1~uo inteligente no es más feliz que el individuo de espíritu inferior,
pues ue_ne esta necesidad adicional, mas Schopenhauer coincide con el
pensamtento de Voltaire, quien afirmaba que no existían verdaderos
placere~ si~o con ver~aderas necesidades, y nos dice que esta necesidad del

,1~

hotJ1bre mtel~gente ~s_premamente condición que pone a su alcance goces cuyo acceso
nunca ~stara pemntido a los detJ1as 9. Entonces, el hombre inteligente buscará
una_ vida en soledad, tranquila, modesta, libre de infortunios y de vida
social, porque cuanto más posee en sí mismo un hombre, -sostiene
Schopenhau_er- me~os necesidad tiene del mundo exteriory menos títiles le pueden

ser los dem~s. Ast, pues, la superioridad de la inteligencia conduce a la
insociabilidacfº.
Pero la vida modesta y libre de infortunios de la que nos habla
Schopenhauer, no puede alcanzarse sin la presencia del dinero. El
asc~tico necesita dinero p~ra satisfacer aquellas necesidades del cuerpo e,
tnduectamente, las necesidades de su inteligencia. Sin el dinero, este
hombr~, se vería ob~gado a dedicar la mayor parte de su tiempo a la
o~tenc1on de este bien, en lugar de procurarse la independencia que le
bn_n?an los m?mentos de ocio (tan importantes para sus reflexiones). Su
f~lic1dad proviene del bienestar físico e intelectual, y la presencia del
dmer? ayuda a ambos. Aunque es comúnmente sabido que la riqueza
contnbt.i~e poco a nuestra felicidad, ésta es un bien altamente apreciado
en la. sociedad. El hombre inteligente cuidará su dinero y optará por una
vi?a moderada y de ahorro, y al encontrarse la causa de sus goces en sí
51
nusmo, el despilfarro le será indiferente •

48

1bíd. pp. 16 y 19
Jbíd. pp .. 15, 16, 23 y 27
47 Jbídp. 18

4;

46

lbíd. p. 23
!bid. p. 21
j(I Jbíd. p. 16
;i lbíd. p. 19

49

�828

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

En un punto de vista totalmente diferente, Erasmo de Rótterdam,
dentro de la obra Elogio de la Estulticia, vuelca la posibilidad de felicidad
en las manos de todo aquel aficionado a la ignorancia. Erasmo no fue el
úrúco en pensar de esta manera; en esta misma obra nos recuerda que el
mismo Sófocles, dentro de su obra Ayax, afirmó que la existencia más
alegre sólo se alca1Jza no sabiendo absolutamente nada. 52 Schopenhauer conoció
este punto de vista, pero, para él, una felicidad así no es digna de
encomio ni de envidia.
,

4.2. - De lo que uno tiene
Resumamos en pocas palabras algo de lo visto anteriormente para así
tener claro lo que Schopenhauer expone a continuación. Vimos en
párrafos anteriores, que todo lo que el individuo tiene o puede tener,
fuera de lo que es en él mismo, es efímero y pasajero, es decir, no
constituye una parte de su forma particular de ser; de manera que esto no
ejerce ninguna influencia directa en su felicidad, por lo que debe dársele
una importancia proporcional a la manera real en que contribuye a
nuestro bienestar. Aquí nos toparemos con dos factores importantes, a
saber, lo que tenemos y lo que pretendemos tener. Para nuestro autor, las
pretensiones son una de las manifestaciones del empuje que la fuerza de
·1a Voluntad ejerce sobre nosotros. Schopenhauer se ocupa aquí de las
pretensiones dirigidas hacia satisfacciones exteriores a nuestro ser, como
lo es la riqueza. La pretensión de riqueza, y todas las pretensiones
materiales, están dominadas en su mayoría por el querer (voluntad) y no
por las consideraciones racionales.
Dentro de su consideración del mundo como representación,
Schopenhauer sostiene que la_s percepciones de cada cual son a partir de
nuestr¡t forma particular, por lo tanto, son relativas. Esto ·se aplica a cada
una de las acciones encaminadas a la satisfacción de las necesidades, lo
cual incluye también a nuestras pretensiones de fortuna53 . Al no saber
cuándo detener nuestras pretensiones, éstas crecen, y junto con ellas,
crecen el número de necesidades que nosotros mismos nos creamos.54
No hay que asombrarse -&lt;lice Schopenhauer- de ver en la especie humana, pobre
y llena de necesidades, la riqueza más alta y más sinceramente considerada y hasta
52 De Rotterdain, Erasmo. Elogio de la locura / Coloquios. "Sepan Cuantos... " Nº
440. Ed. 4a. Pprrúa, México: 1998. p. 12.
53 Jbíd.
28.
54 Ibíd. p. 29.

p:

venerada, qu_! cu~lquier otra cosa; elpoder mismo 110 se considera sino porque conduce
a la ~rtun~ . Srn embargo, para el autor, el dinero no es perjudicial en su
totalidad s~no q~e lo define como lo bueno absoluto, pues éste nos provee
de las sat1sfacc1ones en genera~ en abstracto56 • El dinero facilita el
biene~tar tan~~ intelectual como físico, pues al desocuparnos de las
necesidades fis1c~s que se sati~facen con éste, nos deja tiempo para los
momentos de ocio tan necesanos en la cultivación de los espíritus.
, La salud es tam~ié~ un facto~ importante para nuestra felicidad, y si
esta falta, no habra dinero suficiente para contrarrestar las necesidades
que nos acarreará. No obstante, para Schopenhauer, aun el hombre más
saludable puede tener un carácter melancólico, llevándolo así a la
":felicidad._ Un hombre con este carácter, es necesario que busque su
?1enestar Intelectual; en esto, el dinero contribuye de una manera
importante. De ~hí que, para nuestro autor, no sea nada indigno
recomendar el cwdado de la fortuna adquirida o heredada5-. El hombre
capaz de alcanzar cierta felicidad es aquel que posee amplia fuerza
intelectual, una buena salud y cierta cantidad de dinero.

4.3. - De lo que uno representa
Cuando Schopenhauer nos habla de lo que uno representa, nos está
hablando de nuestra existencia en la opinión de otros. La importancia
que le brindamos a esta cuestión, se debe, a los ojos de Schopenhauer, a
causa de una debilidad particular de nuestra naturaleza58, pues el hombre,
poí· sí solo, puede tmry poco; ... únicamente e,~ sociedad con los otros es)' puede m11cho.
Se da menta de esta condición desde el 1110111e11to en que s11 conciencia comienza, ... a
desarrollarse, e inmediatamente se despierta en él el deseo de ser contado como 1111
miembro útil de la sociedad, ... y que tiene derecho así a participar de las nntqjas de
la sociedad humana. ... Ese es el origen del ardor co11 que mendiga la opinión
favorable.de otro y del valor elevado que le atrib,!)./9• Mostramos una adhesión
ansiosa y servil a la opinión de otros. Debemos ponerle un límite a esta
actitud, ya que n_o tiene en sí ninguna importancia para nuestra felicidad,

55

l bíd.
lbíd.
5' lbíd. p. 31.
58 1bíd. p. 33.
9
" Ihíd.
5G

�830

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pues esto consiste, a final de cuentas, no en lo que somos por nosotros
mismos, sino en lo que somos en la conciencia de otros60•

perder los beneficios que obtienen del otro sexto. Schopenhauer explica
que las mujeres entre sí consideran deshonrada a aquella que sin los laws
del matrimonio entrega sus favores sexuales a un hombre, y esto es así,
porque los favores sexuales son la única forma en la que las mujeres
logran que el varón las despose, logrando así asegurarse la manutención
que sólo de él pueden obtener. Lo mismo se supone para el honor sexual
del hombre. Un hombre, al haber desposado a una mujer, tiene la
obligación de cuidar el único beneficio que de ella espera Qa relación
sexual); de nos ser así, y sufre la deslealtad de su mujer, la sociedad
masculina le cubrirá de vergüenza, aunque ésta no es tan profunda como
la de la mujer que ha perdido su honor. Por esto, el honor sexual, en un
acto de perfidia, exige el castigo de la mujer y no el del amante65.

Si por alguna locura nos pareciese que la opinión de los demás es algo
real, mientras que lo que somos en nosotros mismos es algo ideal61 ,
entonces, es menester deshacemos de esta creencia vacía y quimérica,
pues sólo así lograremos quitarnos de encima la preocupación incesante
de la opinión ajena, ganando tranquilidad de ánimo y felicidad.
De nuestra creencia a la opinión de los otros, surgen la ambición, la
vanidad y el orgullo. El orguíío -sostiene Schopenhauer- es fa elevada

estima de sí mismo, procedente del interior, y, por consiguiente, directa; la vanidad, por
el contrario, es fa tendencia a adquirirla del exterior, y, por fo tanto, indirectamente.
Por eso la vanidad hace hablador y el orgullo taciturna62• El orgullo nace de
nuestra propia convicción, está, en cierta forma, fuera de la Voluntad. La
vanidad, por el contrario, nace de la búsqueda de la aprobación de otros,
esto la ata a la acción de la Voluntad, y esto hay que evitarlo si deseamos
tener tranquilidad y lograr algo de felicidad.
Ahora bien, la reacción que provoca en nosotros las qpiniones de los
demás se poden dividir en tres: honor, gloria y posición. El honor se
funda en las relaciones entre los hombres, donde los individuos se
encuentran en condiciones de concederse confianza unos a otros,
naciendo de esta 'buena opinión' diferentes clases de honores: el honor
burgués, el honor del cargo, y el honor sexual63 . Veamos brevemente
cada uno de ellos.
El primero, el honor burgués, reposa en última instancia, sobre la
convicción de la inmutabilidad del carácter moral. Según esto, se nos
asegura que una sola mala acción es. garantía de que todas las demás
acciones serán idénticas. Es ·por eso que la pérdida de este honor es
M
.
irreparable .
El honor sexual, por su parte, tiene un tinte utilitarista. Está fundado
por las consideraciones de utilidad de la reproducción de la especie. En
este tipo de honor podemos ver dividido el honor de las mujeres y honor
de los hombres, en donde cada género establece las reglas que les evitará
611

Ibíd.
lbíd. p. 35.
62 Ibíd. p, 37.
63 Jbíd. p·. 40.
64 Jbíd. p. 39.

831

Los puntos de vista que Schopenhauer nos da acerca del honor
sexual, tienen su fundamento en que la conservación del honor femenino
es para las mujeres cuestión de vida o muerte, en tanto que de él depende
que la mujer logre satisfacer una de las necesidades fundamentales para
su bienestar, su manutención. Cosa muy diferente pasa con el honor
sexual del hombre: éste radica solamente en una cuestión de posesión, es
decir, en un deseo hacia algo externo a él y que influye de forma indirecta
para su bienestar. Así que el deshonor sexual femenino será castigado
con mayor firmeza, incluso, por las mismas mujeres.
El tercer tipo de honor, y al que Schopcnhauer dedica una
considerable extensión de su obra, es el honor cahalleresro. Este tipo de
honor hace del hombre un hombre de honor, a diferencia del honor burgués
que hace del hombre un hombre respetable. Schopenhauer expone los
principios de este honor a manera de código o, como él mismo le llama,
espejo de honor caballeresco. Éste es bárbaro y ridículo, y por lo tanto, no
puede tener su origen en la esencia de la naturaleza humana&lt;'". Este
código nos dice principalmente seis cosas: 1) El honor consiste en las
manifestaciones de las opiniones de otro sobre los méritos de un hombre.
Una clara muestra de esto puede ,·erse en la emisión ele palabras
ofensivas. Estas -pueden ser retiradas o pedirse perdón de ser necesario.
Esta acción las lleva al oh·ido, como si nada hubiera sucedido. 2) El
honor de un hombre no depende de lo que hace, sino de lo que se le
hace, de lo que sucede. Así, el honor está conc;rantemcntc en peligro de

61

65

1/Jíd. pp. 43-45.

¼

!bid. p. 45.

�832

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LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

67

perderse y la única manera de recuperarlo es a través de la violencia • 3)
Cuando el honor es lastimado, puede ser recobrado íntegramente, pero a
condición de que se rehabilite pronto; la única manera de lograrlo es a
través del duelo68• 4) Al igual que ser insultado es una grosería, insultar es
un honor. Con esto la grosería se convierte en una cualidad que domina
a las demás. 5) Toda grosería es una apelación a la animalidad, en tanto
pronuncia la incompetencia de la lucha de las,~erzas intelectuales o del
derecho moral y que las remplaza por las de las fuerzas físicas69 . 6) Sólo
hay una palabra a la que no se debe faltar: la "palabra de honor"70•
El honor caballeresco es hijo de la Edad Media en la que se ensalzaba
la caballería, y en la que los puños estaban más ejercitados que los
cerebros. En esta época, Dios no sólo tenía la obligación de velar por
nosotros, sino también de juzgar por nosotros. Las cuestiones deliéadas
se decidían por ordalías o juicios de Dios, es decir, combates en los que
triunfaba la fuerza física. De aquí nace el honor caballeresco que consiste
principalmente en que la opinión de los demás sea que somos de temer,
pues estamos decididos a defender, a riesgo de nuestra vida, nuestros
propios derechos71 •
Son tan absurdos ante los ojos de Schopenhauer los motivos del
honor caballeresco, que sería mejor alegar que es naturaleza del hombre
devolver hostilidad con hostilidad, pues pertenece más que al honor, a la
ira, devolver ofensa por ofensa72 • El mundo tiene ya demasiados males,
como para que a partir de las ofensas se creen nuevos males imaginarios.
Se precisa deshacerse de ese honor caballeresco y darle a la superioridad
intelectual la primacía que se merece73. Para evitar esta irracional necedad
de los hombres, Schopenhauer sugiere a las autoridades, a manera de
paliativo, esta curiosa ley: Todo el que envíe o acepte un reto, recibirá 'á la
chinoise: al aire libre, ante el cuerpo de g11ardia, doce bastonazos ~e manos deljefe; los
portadores del reto, así como los testigos, recibirán seis cada uno. Para las
consecuencias eventuales de los duelos verificados, se seguirá el procedimiento criminal
comspondiente. Algún caballero me objetará, quizá, que después de haber stifrido ese
castigo muchos "hombres de honor" serán capaces de saltarse la tapa de los sesos; a eso

respondo: es mejor que esos necios se maten y que no n,aten a otros hombre/4• En
esto Schopenhauer tiene razón.
Al hablar de la gloria, Schopenhauer nos clice que ésta, al igual que el
honor, se fundamenta en la opinión que otros puedan tener respecto a
nosotros; sin embargo, ambos tiene esenciales diferencias: mientras que
el honor se aplica a cualidades que el mundo exige de todos los que se
encuentran en condiciones semejantes, y sólo se refiere a méritos que
cada cual puede atribuirse públicamente, entonces cada uno de nosotros
puede aspirar a él. La gloria, por su parte, no funciona así; ésta se aplica a
cualidades que nos se pueden exigir de naclie, y sólo se refiere a méritos
que nadie puede atribuirse a sí mismo. No todos podemos aspirar a la
gloria, sino sólo los individuos excepcionales, pues ésta no se adquiere
más que por medio de producciones excepcionales' 5 que se presentan en
forma de acto o en forma de obra. Un acto excepcional comúnmente es
realizado por un alma grande, pero por más noble que sea la acción, ésta
sólo tendrá una influencia temporal. Aunado a esto, los actos dependen
completamente de la ocasión. Debe de dárseles la posibilidad de
producirse, y cuando se producen, la memoria que queda de estas
acciones llega a la posteridad de acuerdo a la percepción de los
contemporáneos, es decir, pierde su integridad. Podemos ver que los
actos excepcionales son, en cierto sentido, accidentales y están lejos de
prevalecer en el tiempo guardando fidelidad a la manera en la que
acontecieron. Las obras excepcionales, por su parte, son realizadas po r
hombres de gran talento, y al contrario del acto, no dependen de la
ocasión, sino sólo de su autor. Las obras tienen la característica de
prevalecer en el tiempo por sí mismas sólo durante un tiempo, mientras
que la gloria es segura e infalible-6 •
7

Así, para Schopenhauer, el honor es el bem1ano mortal de la inmortal gloria7
Esto lo explica claramente cuando dice: El 'honor' tiene, en cierto sentido, un
carácter 'negativo' por oposición a la gloria, Cl!JO carácter es 'positiro: porque el honor
no es la opinión que se ent1ncia sobre ciertas cualidades especiales pertenecientes a 1111
solo individuo; sino que es la qt1e se enuncia sobre cualidades de ordinario
presupuestas, que este individt10 se ve obligado a poseer igualmente. El honor se
contenta, pues, con asegurar que ese s19eto 110 fom,a excepción, mientras la gloria
•

67

lbíd. p. 46.
Jbíd. p. 47.
69 lbíd. p. 48.
10 Jbíd. p. 49.
'I lbíd. p. 53.
72 INd. p. 55.
" 3 Jbíd. p. 56.
68

H lbíd. P· 60.
-; lbíd. p. 61.
- 6 Jbíd. pp. 61-63.
- lbíd. p. 61.

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LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

afirma que es una. LA gloria debe, pues, adquirirse: el honor, ~or el contrario, !ólo
necesita no perderse. Por consiguiente, ausencia de gloria es oscundad, algo 'negativo:·
ausencia de honor, es vergüenZfl, algo 'positivo'. Pero no hqy que confundir esta
condición negativa con la pasividad,· miry al contrario, el honor tiene un carácter
puramente activo. En efecto; procede únicamente de su stefeto; está fundad~ en la
'propia' conducta de éste y no sobre las acciones de otro o sob,-e hechos extenores; es
pues 'de las cosas que están en nosotros'. ... 78

dolor. Bueno, para nuestro autor, ese dolor, esa vida, es la realidad del
hombre, y tanto el placer como la felicidad (productos de la satisfacción
de las necesidades), no son más que meras quimeras que no tiene cabida
en esta vida _dolorosa. Al menos no para los hombres con amplias
fuerzas intelectivas que están consientes de esta verdad, y que sin
embargo, son los únicos qu~ pueden lograr cierta felicidad.

834

4.4. - Parénesisy máximas
En este apartado entramos en la segunda parte de la obra. Aquí,
Schopenhauer nos brinda un total de 53 consejos y máximas que
considera ayudarán en el tema de la vida feliz. En esta parte, menos que
en ninguna otra de su obra, Schopenhauer aspira a profundizar en sus
premisas, por lo cual, para darles un poco de ilación a la nume~osa
cantidad de opiniones, el autor las clasifica en máximas generales, máximas
referentes a nuestra conducta para con nosotros mismos, máximas concernientes a
nuestra conducta para con los demás, y máximas concernientes a nuestra conducta
frente a la marcha del mundoy frente al destino. Mas, puesto que sería un abuso
de espacio y de paciencia tratar de analizar aquí a cada una de ellas, se ha
escogido una de las máximas, que por ser de aplicación general, abarca
cada una de las dimensiones de esta clasificación.

4.4.1.- Una máxima general
Schopenhauer, basándose en la máxima aristotélica: el prudente (busca)
la ausencia del dolor que (los) placeres originat179; sostiene que la verdad de esta
sentencia tiene origen al considerar c¡ue el placer es de una natu_r~le~a
negativa, mientras que el dolor es de una natur_aleza posltlva .
Intentemos explicar esto. Anteriormente vimos que para Schopenhauer,
la vida es la mera manifestación de una Voluntad absoluta, cuya
influencia en el hombre se manifiesta en la presencia de la constante e
insaciable necesidad, tanto en su condición física, como intelectual. La
lucha permanente por satisfacer .esta necesidad se traduce en una vi~a en
esencia dolorosa, resumiéndose todo esto en la máxima general: la vida es
-8Jbíd. p. 41.
.
Jbíd.. p. 71. Ver también: Aristóteles. Etica 1"úcon1aq11ea / Política. "Sepan
Cuantos... " Nº 70. Ed. 19a. Portúa, México: 2000. l: 8. p. 98.
¡¡¡, lbíd. p. 71.

·

•9

La vida es el transcurrir natural de esa Voluntad objetivada en
nosotros, esto es, por así decirlo, imperceptible, a no ser por el dolor
causado por la necesidad, el cual excita al hombre a lograr su
satisfacción. Por esto se ve que la Voluntad se ve lesionada por el dolor
que causa esta insatisfacción, y cuando por fin se produce la satisfacción,
siempre se produce negativamente, es decir, no es la satisfacción lo que
sentimos, sino la ausencia del dolor. La satisfacción no se siente
directamente, sino más bien como una suerte de reflejo. Lo que
encontramos positivo dentro de esta situación es la obstrucción que
ejerce la Voluntad, cuestión que se manifiesta directamente en nosotros,
en nuestras necesidades. De acuerdo a esto, todo placer consiste en
suprimir esta obstrucción y esto sólo puede ser de corta, muy corta
81
duración • Como se puede ver, a pesar de los grandes conflictos que
tuvo Schopenhauer con Hegel, estas consideraciones se aproximan
peligrosamente a identificarse con la doctrina dialéctica del Espíritu
Absoluto hegeliano.
Por lo anterior, Schopenhauer recomienda nunca. .. comprar placeres a
costa de dolores, ni aun con su sola amenaza, puesto que eso seria pagar algo negativo
y quimérico (placer) con algo positivo y real (dolor). En cambio, hay beneficio en
sacrificar placeres para evitar dolores. En unoy otro caso es indiferente que los dolores
sigan o precedan a los placeres... 82 De esta manera, el pesimismo de
Schopenhauer nos recuerda que el dolor está presente en nuestras vidas,
que es imposible escapar; de manera que debemos intentar convivir lo
mejor posible con él, pues gastar nuestra vida en la persecución de la
felicidad, sólo nos acarreará la desdicha de no conseguirla. Por 'Vivir jeliz'
-sostiene Schopenhauer- debe entenderse solamente 'menos desgraciados~ 83

81

Ibíd. p. 71
Jbíd. p. 71
83 Jbíd. p. 72
82

�836

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

5. - Para finalizar

A lo largo del texto, se pudo ver que la felicidad del hombre es sólo
un leve respiro de liberación ante el yugo de una Voluntad que lo ahoga
constantemente y qué lo hace vivir una vida llena de necesidad y de
dolor. La felicidad es en esencia satisfacción. Tan pronto como el
hombre logra satisfacer la necesidad, llega la ~licidad, y en un breve
parpadeo, se va nuevamente ante el empuje de la voluntad de vivir. La
felicidad es un espejismo, es una mala broma que la Voluntad juega
constantemente. Cuando se cree haberla alcanzado, se va de las manos,
ya no está ahí. El dolor, en cambio, es verdadero, es la realidad que
aparece al disiparse el humo del espejismo que recién escapó.
Schopenhauer demuestra que el dolor es inevitable. Nunca se puede
escapar de él. Esto es una tragedia, pues así como el dolor es la esencia
de la vida, así se trata de escapar de él, aunque no se tarda en percatarse
que esto es imposible.
Se concluye con esto que, para Schopenhauer, la búsqueda de una
felicidad duradera es tiempo perdido. Lo único que resta' es lograr evitar
el dolor, lograr convivir con él reduciéndolo sólo a las necesidades que
podamos satisfacer por medio de nuestra fuerza intelectiva. Ésta es el
· arma más poderosa que se tiene contra el dolor y a favor de lograr la
consecución de cierta felicidad. Gracias a ella se puede tener noción del
enemigo. Ella hace que el hombre voltee hacia sí mismo, huyendo
momentáneamente de la Voluntad que lo arrastra al querer y a salir de él
mismo para perderse en una esencia de dolor que amenaza con
devorarlo. Sin embargo, debemos darnos cuenta que la Voluntad
absoluta es invencible, debemos ver que el germen de su dolor se
encuentra, incluso, dentro de nuestro querer la felicidad.
Bibliografía
ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
Porrúa, México: 2000.
BERKELEY, George. Principios del conocimiento humano. Biblioteca de Iniciación
filosófica N°57. ed. 4a. Aguilar, B~enos Aires: 1974.
'ERASMO _. DE ROTIERDAM. Elogio de la locura /
Cuantos ... " Nº 440. Ed. 4a. Porrúa, México: 1998.

Coloquios. "Sepan

837

FERRATER MORA,J. Diccionario de filosofía. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001.
GÓMEZ DANÉS, Pedro. San/o Tomás. Breve e.,posición de s11 filosofía ética. UANL
Monterrey; 2001.
KANT, Emmanuel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica. Nº 20 Ed.
2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975.
SCHOPENHAUER, Arthur. La sabiduría de la vida / En tomo a la jilosojla / El
amor, las mtgeres, la muerte y otros temas. "Sepan Cuantos..." Nº 455. 3a. Ed.
Porrúa, México: 1998.
SCHOPENHAUER, Arthur. El mundo como 1•o!t111tad .Y representación. "Sepan
Cuantos..." Nº 419. Porrúa, México: 2000.
URDANOZ, Teófilo. Hfrtoria de la filosofía. Tomo IV. BAC: Madrid, 1991.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER Y
DOMINIO EN EL PERFUMEDE SÜSKIND
Gobirish Míreles
Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey

Dentro de ttno o dos años, esta fragancia habria
maduradoy adquirido una impetuosidad a la que nadie,
hombre o mujer, podria sustraerse. Y la gente seria dominada,
desarmaday quedaría indefensa ante el hechizo de una ,mger,
sin que nadie supiese la razón . .. 1

Para poder inhalar la creación olfativa de Süskind, es necesario esclarecer
al sentido de/ olfato, como emblema del pmonaje principal, en la búsqueda delpoder
y por ende del dominio de sus semejantes. Tomando la linea Foucaultiana, "el
poder no rescinde en una Institución, no es una estructura ni una fuerza
de la que dispondrían algunos: es el nombre que se le da a una situación
estratégica compleja en una sociedad dada." 2 Sociedad, que Süskind nos
ubica eri el siglo XVIII, con el establecimiento pleno de los burgos sociedad burguesa-, el surgimiento del neoclásico y la convicción de la
razón -en lo científico, tecnológico y demás menesteres- como la única
guia idónea hacia la verdad.
Como primer punto, ubicaremos la esencia de Grenouille como
individuo en sociedad. Si bien, el capital burgués comienza a ser el
engrane que moviliza a la comunidad en esa época, Grenoille, nos
transforma al olor como la única condición "viva" que el ser humano
1

1

F./ Pe,¡11n1e - Patrick Süskind p.1 52
foucault, ,\lichel: La 1•0/011/é de sal'Oir. Gallimard, París, 1976, p. 123.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER
Y DOt-.:ilNIO EN EL PERFUME DE SÜSKIND

841

GOBIRISH MIRELES

840

necesita para existir y vivir en libertad. Estos conceptos, lo impulsan a
aventurarse en la bu,squeda incesante de su aroma; elemento que
afirmaría y despejaría dudas, de su condición como ser humano.
y terrier olfateó, imaginándose que olería a piel, cabellos y un poco a
sudor infantil. Pero no olió a nada. Absolutamente a nada ... (p. 17)

El simple hecho de no tener un rasgo,. semejante a los demáds,
, por reso1ver 1a meo
· , gru· ta' "'J ,más al darse. cuenta e
aumentaba su interes
su capaci.dad para discerrúr con el olfato todo lo que estuviera en sus
alrededores.
Por el conuario, el lenguaje corriente habría resultado escaso para
designar todas aquellas cosas que había ido acumulando como conceptos
olfativos... (p.25)

.
b o no so'lo se dio cuenta de su destreza con la nariz, sino
Sm
em arg ,
.
•
bl
,
. en esa capacidad, una oportunidad úruca e makanza
e a ·traves
que v10
.
del
del dominio de la técnica que le permitiera d?mmar_d1a esen:ia
h b
En poco tiempo Grenouille, "Habza reunz o y tema a su_

d;si:~~- .cien mil aromas específicos, todos con tanta c~a~dad [] Era coro s;
poseyera un inmenso vocabulario de aromas que le permztzera Jom1ar ª, vo unta
enom1es cantidades de nuevas combinaciones olfatorias." p.26 que le danan poco
a oco la condición de ejercer un mayor dominio sobre aq~ellas per~on~s
. !e lo explotaban, al hacerlas dependientes de su :apacidad, sab1duna
~lfatoria y espíritu servicial-aprendizaje, que lo llevana pronto a l~grar su
objetivos. Dejando poco a poco el an~el~ ~orno ~oluntad, pasan o a un
meditado proceso de evolución del rac1oc1ruo olonfico.
sino que
G renouille lo olía t~do. y no sólo olía el ,conjunto-de caldo,_
le¡adas Su
lo dividía analíticamente en sus partes mas pequenas y ª.
..
finísimo olfato desenredaba el ovillo de aromas y tufos, obtemendo hilos
sueltos de olores fundamentales indivisibles. (p. 32)

.
eorno

d
punto encontramos el rastro olorífico del
segun o
.
d
, 1
,miento que le daría mayor fuerza para e¡ercer el po er_ j e
C0!10C,u.u
,
1 d
.
mo metodo
dominio. Al abandonar la imagen del emp eo e su ~anz co
', del
de a rendizaje, dio paso a aumentar su capacidad a , tra, es
enten~imiento de procesos químicos simples, que le ,ayudanan a captar,
separar y pro fu ndizar en el olor esencial de .cada molecula de planta, flor
y variedades de especias.

.

_

_

s·1 algo en la vida había suscitado entusiasmo en él, fue sm duda esta
o eración mediante la cual, con fiuego, agua, , rapor \'. un aparato
a;ropiado podía arrancarse el alma fragant~ de las cosas; el resto era
inútil, sólo era envoltura y lastre. Había que orario ... (p.85)

Y no sólo tuvo con esto, su instinto lo llevó a cuestionar el proceso,
en espera de mejorarlo y obtener un mayor beneficio. Su segunda
reflexión lo llevaría a suponer que mayor conocimiento en el uso de
estos sistemas de destilación y separación, habría de funcionarle en sus
fieles propósitos de separar el alma perfumada a los individuos. No
dejándole otra opción qL1e seguir trabajando en prueba y error;
acuñando su propio método "científico" por llamarle de alguna manera.
Corno engendro de la sociedad emigraría tal cual la "garrapata" que
era, en un intento por absorber la sangre del conocimiento. Después de
reivindicarse en la ciudad de Monrpellier y posteriormente en Grasse

- "Había venido -a Grasse-- porque sabía que aquí se aprendían mejor que en
ninguna otra parte las técnicas de extracción y de ellas quería apropiarse para sus
propios fines . .. " p. 148-, adquirió rasgos distintivos de cualquier ser
humano; nombre, olor y su establecimiento en una determinada clase
social, al identificarlo en un gremio. Además, se percató de la facilidad de
disfrazar la verdad a la comunidad, a través del empleo del lenguaje
verbal y en especial el olorífico que él dominaba.
Los demás no se percataban de nada, absolutamente de nada (.] Se
dejaban engañar con facilidad y respiraban su hedor compuesto por
excremento de gato, queso y vinagre, corno si se tratara de su propio olor
y lo aceptaban, a él... (p. 136)

Y se dio cuenta de algo que le asustaría en principio; no era tan
diferente como él pensaba a cualquier ser humano.
Fue hacia el espejo y se miró. Hasta entonces no se había \·isto nunca
en un espejo ... lo que más desconcertaba a Grenouille era el hecho de
ofrecer un aspecto tan increíblemente normal ... (p. 128)

Poco a poco, dominaría la naturaleza ''al lograr por primera z,ez arrebatar
el alma peifumada a tm ser l'iviente; el tesorero. ''p. 165 y poder absorber por
sus por9s de la nariz el ser de una persona a partir de su aroma. No
obstante, ya no sería del todo el ser raro e indefenso de al principio; el
conocimiento, el empleo del raciocinio -mal enfocado- le darían
seguridad y fortaleza por lo menos en cuestiones de olores, al poder
disuadir, engañar y perfilar a la sociedad que lo acogía a su antojo.
En su conjunto, tenemos a un personaje que combina en todos sus
ámbitos, conocimiento, ambición y objetivos definidos, encontrar las
esencias más raras entre los hombres y robárselas; convirtiéndolas en
almas perfumadas. Es curioso corno se redefine en la historia el olor
como centro del poder y atención de roda una sociedad en movimiento,
como la relatada en la historia. Cambiando como objeto del deseo el

�842

GOBIRISH MIRELES

capital, por el olor. Este cambio no cambia del todo las a~b~ciones del
hombre como lo vemos al transcurrir el relato. Sólo lo pos1c1ona desde
una pe;spectiva diferente, ya que encontramos los mismos elementos
donde se pone de por medio algo tan etéreo que pr?duzca celos, y exalte
en envidia las ecuanimidad del individuo; al ser un mstrument~ d~ poder
y por ende de dominio sobre los demás. De ahí, que este ensano sirva un
poco para abordar con discreción los alcances~ ! ~lor con el p~der Y el
dominio: al codiciar a un hombre con dotes espec:1ales, que se pierde en
el tiempo y en el espacio de una época sum~m~~t~ superflua, d~nde el
individuo vive a partir de la razón, que es mas ilogica y advenediza que
cualquier cosa ...

'"'

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENlALA QUINTA APROXIMACIÓN

Bibliografia
Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu
PROCABIE (Programa Calidad Biológica
y Biopatológica del Entorno H umano)
Rosario, Rep. Argentina

FOUCAULT, Michel: Lz volonté de savoir, Gallimard, París, 1976, p. 123.
http: //www.mercaba.org/FICHAS/ Capel/poder.htm
http://www.mundolatino.org/ textos/ perfume.htm

Introducción
SUSKIND, P, E/perfume, 1986.

Si hablamos de T ecnopatogenología, nos estamos refiriendo a una
ciencia. Entre las definiciones de ciencia consideremos la que la
califica como 'una empresa humana compleja que, por medio de
métodos fidedignos, se aplica a la obtención de cuerpos de
conocimientos formulados"', consiguientemente, las preguntas que
surgen respecto a la T ecnopatogenología son: que conocimientos
genera y para que los genera. Para . responder a dichas preguntas,
debemos definir ante todo, cual es su objeto de estudio.
E n trabajos anteriores, nos hemos referido a responder a dichas
2
preguntas • H emos fundamentado a la Tecnopatogenología que
aborda el estudio de un nuevo fenómeno que llamamos
T ecnopatogenia con el fin de generar conocimientos con los cuales
lograr su detección y profila:ús, fenómeno el cual y empleando
conceptos de Kuhn, significaba para las disciplinas que en un

Colacjlli de Muro, .A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Moderna y Filosofa Ángel Estrada y Cía
2
Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tec11oge110/ogía Publicaciones
UNR - ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
1

�844

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

princ1p10 evaluamos su posibilidad de encuadre, una "anomalía
persistente"3•
A los efectos de hacer mas completo el presente artículo con el
cual trataremos de contribuir un poco más a clarificar este fenómeno
y a los objetivos de esta nueva disciplina, reiteraremos algunos
conceptos.

'·,

La fundamentación del fenómeno de la Tecnopatogenia
El Hombre como único ser racional . sobre la Tierra, desde un
principio e impulsado por una inexplicable necesidad de cambio,
qu1zas definida por términos como Progreso, Evolució1n,
Modernización, etc., de la cual solo puede decirse que es ilimitada, ha
generado y empleado conocimientos con los cuales desarrolló artes o
Técnicas que le permitieron y permiten modificar los elementos u
objetos de la naturaleza, creando así nuevos objetos, Objetos
Culturales y modificando otros Objetos Culturizados, los cuales ya
sean en el proceso productivo productos o bienes finales o de
consumo como productos intermedios para producir otros bienes, el
fin último de los Objetos es satisfacer las necesidades.
En los comienzos, las modificaciones, adaptaciones o alteraciones
fueron rudimentarias, simples o macroscópicas con la característica
particular de no significar prácticamente riesgo tanto para el Hombre
Técnico como para la comunidad. Adaptó una caverna para vivir,
domesticó animales, cultivó determinados vegetales, inventó
herramientas simples como un palo aguzado para labrar el suelo y así
producir más.
Intentar hacer a partir de dicho nivel de evolución una descripción
de los cambios sufridos en los conocimientos: Tecnología como en
los procedimientos empleados: Técnicas, para crear y adaptar nuevos
objetos hasta la actualidad conllevaría un relato extenso e inútil.
No obstante, sí podtmos afirmar que la ciencia ha evolucionado y
subdividido en las más diversas áreas del conocimiento tanto
abstracto como concreto y dentro de cada una de ellas a su vez en

3 Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua ºEspañola (1962) Editorial
Ramón Sopena -Barcelona, España.

845

compartimentos cada día mas específicos. El conocimiento así se ha
atomizado no existiendo ya más una visión holística de la realidad. 4
El conocimiento científico les ha permitido a los técnicos realizar
cambios profundos, complejos y microscópicos. La síntesis química,
la penetración en el núcleo atómico y núcleo celular son claros
ejemplos.
En la actualidad, quizás por una presión o exigencia de la Técnica a
la Ciencia, o de la Ciencia que genera conocimientos y que por el
costo que ello demanda y deben ser empleados "obliga" a ello a al
T écnica, de las numerosas áreas del conocimiento que los técnicos se
han servido y se sirven para la creación y adaptación de nueYOS
objetos, no todo se conoce y de todo lo conocido, parte puede ser
errónea o mal conocido.
Tal situación a la Técnica no le interesa y siempre usufructuará del
conocimiento, sea este veraz o no, mientras le permita obtener el
beneficio deseado.
Lamentablemente, la situac1on no es tan simple ni solamente
positiva como pretende presentar la Técnica moderna. A diferencia
del Hombre de la antigüedad, que al realizar cambios simples y
macroscópicos de los objetos de la naturaleza, prácticamente como
hemos dicho, ni el técnico ni su comunidad corrían un riesgo
significativo, con la Técnica moderna no ocurre lo mismo. Las
características o calidad de los vacíos o faltas que existen en él o los
conocimientos empleados para · el desarrollo de nueYos
procedimientos, determinan que puedan ocurrir situaciones
inesperadas, en algunos casos irreparables y de gran magnitud.

Lo cualitativamente distinto
Evidentemente ello es así ya que, ¿qué podía el Hombre de la
antigüedad desconocer del palo aguzado que empleaba como arado
que pudiera significar para él y su comunidad un riesgo por su
empleo? Si el palo era débil podría quizás quebrarse y lastimar al
labrador y nada más. Aún en ejemplos más modernos, consideremos
el caso de la caldera de vapor, a leña, carbón o algún otro combustible
i\lotta, A. (1994) colección Tecnogrnia 6 -Temo,~molo)!/ti -l ·erd,1d_r 'frmiü1.
/ lctitudn_&gt;' Cv11sm11'11CÍos- U:\R Editora -ISB:\ 950.673.032.6 -4 1 p.í~s.
1

�846

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

fósil, ¿cuántas personas podían verse afectadas por un accidente
motivado por faltas o vacíos en los conocimientos empieados para la
construcción de la caldera? Si la construcción presentaba poca
resistencia de materiales, podía ocurrir una explosión que afectaría a
las personas cercanas a las mismas. Una combustión inadecuada y
faltas de ventilación podría también significar riesgos de intoxicación
para los operarios.
En cambio y continuando con el ejemplo de la caldera, podríamos
compararla con un reactor nuclear, una caldera moderna, en donde
una falta o vacío en los conocimientos empleados para su
construcción puede significar una situación inesperada de accidente el
cual, no sólo compromete la vida de las personas directamente
expuestas ocupacionalmente en el trabajo dentro de la planta nuclear,
sino también la vida de las personas de la comunidad lindera a la
planta y de comunidades muy apartadas a la misma. Otra diferencia
entre ambas calderas radica en el tiempo en que dura el riesgo de
peligro que en el caso de la caldera a combustible fósil se limita al
momento de la explosión, mientas que en el reactor nuclear
permanecerá el riesgo por siglos.
En el cuadro siguiente se describen claramente las diferencias entre
. anuguas y lasmod er:nas " artes mecarucas " 5
as T'ecrucas
ANTIGUAS

MOI&gt;ERNAS

Modificación de la materia partiendo de
lo físico y evidente

Modificación de la materia partiendo de
lo nuclear: atómico o celular

Modificaciones químicas rudimentarias,
extracción r concentración.

Modificaciones químicas profundas,
síntesis y dispersión.

Baja eficiencia de modificación.
Fenómenos de baja energÍa.

Alta eficiencia de modificación.
Fenómenos dé alta enenria.

Acción sobre el ecosistema
relativamente suave \' reversible.

Acción sobre el ecosistema intensa, con
frecuencia irreversible.

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son suficientes para
conservar el sistema. Respeto por la
evolución

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son desbordados.
Manipulación de la evolución.

Economía dispersa v poco·centrada.

Alta presión económica. Grandes

5 Eguiazu, G},1. (1991) Colección Tecnogenia 3, Tec11o_genolo,gín - Publicaciones
UNR - ISBN .950.673.022.9 - 52 págs.

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

847

Artesanía.

volúmenes de productos. Producción
en serie.

Limitados efectos mutagénicos,
carcinogénicos, teratogénicos o daño
fetal.

Altos efectos mucagénicos.
Carcinogénicos, terat0génicos o daño
fetal.

Alta frecuencia de efectos negatirns
evidentes y baja frecuencia de efectos
negativos ocultos.

Baja frecuencia de efectos negativos
evidentes y alta frecuencia de efectos
nel!ati\'os ocultos.

Modificiaciones de corto alcance,
temporalmente limitadas.

.\iodificaciones no e\·identes y de largo
alcance, temporalmente ilimitadas.

Hombre en devenir relativamente
estable.

Hombre en deYenir inestable y
sometido a alto riesgo.

,

A~emas del e¡emplo de los nesgas de la planta nuclear, podemos
mencionar el caso de sustancias plaguicidas empicadas en la
prod~cción de. alim~ntos, entre otras aplicaciones, que por su
estabilidad y resistencia a la degradación, permanecerán en el entorno
por años, significando durante todo ese lapso un riesgo para la salud
de las personas expuestas.
Muchas sustancias fueron empleadas por a110s hasta que se
demostró finalmente el riesgo para la salud como puede observarse en
la tabla siguiente\ en la cual, en la columna "A" se indica la fecha en
la cual la sustancia fue mencionada por primera vez, producida en
gr~n escala, producida comercialmente o bien comercializada por
pnmera vez y en la columna "B", se indica la fecha en la cual la
Agencia Internacional para Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), la
menciona con suficiente evidencia de carcinogenici&lt;lad para animales
experimentales.
Sustanda

Ami trol
Aramite ·

Tetracloruro de Carbono
DDT
1 2-Dibromo-3-Cloropropa no
Clordecone
Nitrofén
Toxafeno
Sacarina (x)

A
1954
1950
1907
1939
1955
1966
1963
1943
1907

B

1982
1982
1979
1982
1979
1979
1983
1979
1980

6
Motta, A. (1994) colección Tecno&lt;&gt;enia
6 -Tm10•1mo/04t1
l""'
ó
·'&gt; -1 'rrdad ¡· Témira •
Actitudes)' Consrmencins- L1:--:R Editora -1S80; 950.673.032.6 --i I pág$.
·

�848

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

M. EGUIAZU

d)
(x) La sacarina es clasificada por la IARC con suficiente evidencia de
Carcinogenicidad en ratas y limitada evidencia de carcinogenicidad en
ratones.
Otro aspecto interesante de resaltar es la naturaleza del proceso
descubrimiento-desarrollo-aplicación, el cual día a día es más breve,
7
como se ilustra en el cuadro siguiente :
tiempo hasta su aplicación
comercia! en anos

Descubrimiento

Fotografia
Motor eléctrico

112
65

Teléfono

56

Radio
Tubo de rayos X

35

Televisión

12

Reactor llóm ico

10

Bomba atómica

6

Ingeniería genética

2

I

18

Finalmente el Hombre Técnico toma conciencia de dichos riesgos
pero presiones económicas, culturales, etc., lo lleva a justificarlos.
Emplea para ello conceptos falaces como ser:
a)

b)

El Precio del Progreso. Alegando que para progresar, modernizarse,
avanzar, desarrollarse, se debe pagar un precio, pero por un lado
como vimo.s no siempre paga el precio quien se beneficia con la
técnica y por otro, quién decide pagar o no el precio. Es decir si
se es libre o no de elegir el pagar el precio. Muchos "progresos"
son impuestos sin que el simple ciudadano pueda opinar si lo
p refiere o no.
El agua y el aire son grandes diluyentes. Alegando que las sustancias
dispersas en el aire, por chimeneas por ejemplo, o arrojadas al
agua de ríos, no significarán riesgo porque serán diluidas a niveles
JnOCUOS.

c)

Debemos aceptar

1111

·nivel de contaminación en los alimentos. Alegando

que de lo contrario, si no se emplearan plaguicidas, las plagas ·
co~erían todos lqs granos.
- Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3, Temogrnolo¡/a -Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9- 52 págs.

849

LAs Técnicas f11turas resolverán los problemas. Alegando que con el
avance en los conocimientos, los defectos de las Técnicas
presentes serán resueltos por la ciencia futura.

e)

LAs Técnicas de riesgo C11 países desarrollados no necesariamente lo serán
para los países en desarrollo. Su riesgo se justifica por el beneficio
obtenido.

Respecto al punto "b", un estudio publicado ya en el año 1990,
realizado en la por entonces Unión Soviética, indicaba que el volumen
de agua necesario para diluir los afluentes que se descargan en todas
las vías de agua del país ya había superado el volumen o descarga
anual de todos los ríos.
Analizando el punto "d", podríamos llegar a la conclusión de
aceptar el empleo de determinadas técnicas aunque las mismas
impliquen un riesgo de cáncer, porque la medicina en el futuro
descubrirá una cura para esta enfermedad.
Respecto al punto "e", tal concepto fue descartado ya en los años
60. Los avances en los estudios de contaminación permitieron
conocer mejor las causas de las mismas y así concluir que la
contaminación afecta a todos los países sean industrializados o no. 8

La indeterminación de los riesgos
El problema de la Técnica moderna radica en que cuando el
Hombre desarrolla nuevas Técnicas para generar nuevos Objetos,
busca expresadamente en ellos el aspecto positivo o sea las
características que deben existir para que cumpla con los objetirns
para el cual el objeto fue concebido. También es conciente que en el
mismo existirán aspectos negativos, por ejemplo el riesgo de toxicidad
de una sustancia y adopta medidas para prevenir el riesgo a ellos
asociados.
Pero, a los aspectos negativos los podemos dividir en dos grupos:
Los Evidentes y Los No Evidentes.
Para una sustancia, por ejemplo un plaguicida, el aspecto negativo
evidente es su riesgo de toxicidad aguda es decir de intoxicación en
corto plazo. La técnica moderna puede estimar este riesgo y establecer
8 ;\fotta, A. (1994) colección Tecnogenia 6 -Temo¡p10l0,~ía -L 'erdnd )' Timica,
Actit11des_y Consemmcias- UNR Editora -ISB'N 950.67 3.032.6 -41 pá~.

�851

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGfA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

medidas de prevención. El aspecto Negativo no evidente, puede ser
por ejemplo, el riesgo de carcinogénesis, el cual es independiente del
anterior y así sustancias no tóxicas pueden ser carcinogénicas o tener
otro efecto que se manifieste a largo plazo. Esta característica es
mensurable pero requiere mucho tiempo y elevado costo y por otra
parte, la medida de prevención puede ser directamente el no uso de la
sustancia, lo cual para el técnico que la ha desarrollado, es algo
imposible de aceptar. Además, más de 70,000 sustancias diferentes
son de empleo corriente en el mundo moderno y más de 1,000 nuevas
se incorporan cada año, por lo cual resulta imposible aplicar estos
ensayos a todas las sustancias. Por ello muchas son empleadas con
mínimos datos de estudios toxicológicos como se observa en ;el
siguiente cuadro.9

incompleta, entre otras, sin olvidar por supuesto, a la existencia de
factores físicos y biológicos, también responsables de daños a la salud.

850

Porcentaje con:
l!valuaclón da Rl11go Datos Toxlcológlcos:
para la Salud:
Número

Completo

Parclal

Mínimos

Menos

qua ti
mínimo
lngredlenlH PlagulcidH

3300

10

24

2

94

Productos Cosm6ticos

3400

2

14

10

74

Medic1merio1

1800

18

18

3

61

Adllvos Allmenlarlot

8600

5

14

1

80

Productos Qulmlcot in el
Comercio

38000

o

11

11

78

Es interesante destacar que el cuadro solo considera las sustancias
que el Hombre Técnico ha sintetizado o elaborado para un fin
determinado. Además de dichas sustancias, existen otras que el
Hombre Técnico genera como consecuencia de la aplicación de sus
técnicas, un sinnúmero de sustancias indeseadas, unas naturales y
otras artificiales, como. son los contaminantes, mencionando por
ejemplo a las micotoxinas, dioxinas, productos de combustión

9 Rall, D.P. (1990) carcinogens in 011r enviro1mm1t -World Health Organization Inti:rnational Agency for Research on Cancer -Complex r,,lixtures and Cancer Risk
-IARC Scientific Publication Nº. 104 -ISB1 92-832-2104-4.

Estas características, permiten sustentar la hipótesis ambiental del
cáncer por el cual ya es internacionalmente aceptado la causa
ambiental de estas enfermedades las cuales entre un 60 a 90% tienen
como causas etiológicas, factores ambientales.
Los aspectos negativos no evidentes de la técnica, es el punto
crítico para definir el objeto de estudio de la Tecnopatogenología.
Las primeras tres aproximaciones
Iniciados nuestros estudios motivados por las recomendaciones de
la Conferencia de Estocolmo del año 1972 y con la meta puesta en
desarrollar conocimientos que propendan a la protección de la salud
del ser humano, como "motivo conductor" de nuestros estudios, las
conclusiones que obtuvimos de los estudios realizados sobre un
contaminante natural, las Aflatoxinas, sobre todo en lo referente a
nuestra hipótesis sobre la responsabilidad de la Técnica en lo
referente a su generación y llegada al ser humano, nos motivó a hacer
extensiva la misma a la Técnica en general: La Técnica es responsable
de la generación de factores ambientales que a largo plazo pueden ser
causales de daños a la salud del ser humano.
Si por el término Patógeno se define a las influencias o elementos
que originan o favorecen el desarrollo de enfermedades, es razonable
definir como Tecnopatógeno a las influencias o elementos (factores
ambientales) generados por la Técnica que originan o favorecen el
desarrollo de enfermedades.
Analizadas las características de la Técnica moderna: las arriba
mencionadas entre otras; las actitudes de los científicos, técnicos y
empresarios y los mencionados "aspectos negativos no evidentes", y
motivado por el trabajo del Prof. Heinrich Beck sobre la relación
entre Técnica y Cultura10, pudimos vislumbrar la existencia de este
nuevo fenómeno que hemos definido con el término Tecnopatogenia,
partiendo del concepto ya empleado en medicina de Iatrogenia, que
11
define a los daños que inadvertidamente causa la medicina.
10
11

Beck, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuert/ Berlín. Manuscrito.
Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3 Tecnogenología - Publicaciones

�852

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

1. Se de.fine a la Tecnopatogenia como " El daño a la salud del ser
humano que no se manifiesta inmediatamente sino luego de varios anos o
generaciones, como consecuencia de factores ambientales generados por la
Técnica producto de Errores o Defectos inmanentesy ocultos en ella".
2. La Tecnopatogenia será un fenómeno de intensidad creciente por los
siguientesfundamentos:
2.1. La naturaleza de las nttevas artes mecánicas es cualitativamente
distinta de la naturaleza de las antiguas artes mecánicas, porque se basan
cada vez en fenómenos nucleares.
2.2. La aceleración del proceso de Descubrimiento-Desarrollo-Aplicación,
dificulta la prevención de los daños.
2.3. La pobreza en la fundamentación de la ciencia clásica es condición
predisponerte para el uso de conocimiento imperfecto.
2.4. Faltas éticas en las personas afectadas al proceso de creación del
conocimiento, desarrollo de Técnicasy aplicación comercial de las mismas.
2.5. No existe una ciencia que permita el estudio de la Tecnopatogenia
como fenómeno propio.
3. Se postula la necesidad del desarrollo de una ciencia que permita el
estudio de la Tecnopatogenia como objeto propio de estudio, denominada
Tecnopatogenología.
Estudios posteriores, permitieron confirmar el último postulado.
Contrastando el encuadre del estudio del fenómeno de las
Micotoxinas tomado como ejemplo, en base a la óptica de disciplinas
existentes a saber: Biología, Micología, Agronomía, Manejo de granos,
ninguna de ellas permitía aportar los conocimientos que condujeran a
12
la prevención, como lo permite el encuadre tecnopatogenológico.
Para el análisis de un fenómeno, puede no bastar con el abordaje
de las ciencias clásicas, disciplinar, multidisciplinar e interdisciplinar,
sino que el mismo requiera un enfoque radicalmente distinto.
Un mismo fenómeno abordado por diferentes disciplinas será
estudiado con diferentes ópticas y así generarse diferentes resultados
o conclusiones. Por ejemplo, podríamos tomar el caso de una especie .
UNR -ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
12 Eguiazu, G.M. y MOTIA, A. (2000) Tec11opatoge110/ogía: una respuesta a la
0
o,jandad disciplinar de un ftnómtno ternológico. Diosa Episreme -Año VII6 Diciembre 2000- pp. 34, 39.

853

vegetal la cual un investigador quiere estudiar desde el punto de vista
medicinal y otro su clasificación taxonómica. Cada uno responderá a
preguntas diferentes sobre la misma especie vegetal
Asimismo y tomando el caso de las Micotoxinas serán diferentes
las respuestas que se obtendrán bajo la óptica de la Micología, (ciencia
de los Hongos), que una ciencia que tiene como motivo conductor la
protección de la salud del ser humano de los riesgos tecnológicos no
evidentes y no aceptables como es la Tecnopatogenología.
Otro ejemplo muy claro para explicar nuestra postulación de esta
nueva disciplina, lo hemos encontrado en la ciencia desarrollada sobre
el fenómeno Suelo. Este, por sus características y constitución podría
pensarse que podría ser abordado por múltiples disciplinas: Geología,
Biología, Física y Química. No obstante, el estudio del suelo no es una
suma de disciplinas aisladas y artificialmente integradas sino que lo
realiza una ciencia específica: la Edafología.
La cuarta aproximación
Definido el fenómeno y fundamentada la nueva disciplina para su
estudio, surgió la pregunta de cuales son las causas de que una
Técnica tenga defectos ocultos, que motivan la aparición de factores
ambientales: sustancias, radiaciones, etc., causales de tecnopacogenias.
La presión a los científicos en generar conocimientos y de los
Técnicos para desarrollar nuevas J'écnicas (sustancias, equipos,
semillas, etc.), motivó un trabajo en base a la pregunta que surge del
siguiente razonamiento: La única manera de conocer a un objeto en
su totalidad o tal como es o sea de manera auténtica, es saber la
verdad sobre el mismo. Conocer todo sobre el objeto. Ahora bien, si
un objeto manifiesta la existencia de un defecto, significa que el
Técnico que lo desarrolló no lo conocía de manera auténtica,
desconocía algo de él. Por ejemplo, el médico que receto un
medicamento y ·no sabía que, además de las conocidas propiedades
farmacológicas positivas, era teratogénico. En el medicamento en
~uestión, había aspectos desconocidos o mal conocidos. La pregunta
entonces es: ¿cuáles son las actitudes respecto de la verdad que
pueden conducir al desconocimiento o mal conocimiento de aspectos
conducentes a la manifestación de hechos negativos no evidentes?

�854

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La sabiduría de los griegos de la antigüedad, cuya ambición era
"ejecutar todo lo que emprenden según reglas claras, ciertasy fundadas': indicaba
13
que "Cada jaita, deftC!o, es consecuencia de una ignorancia o de un error".

!ambién se demostró y es interesante destacar, que las dos
actitudes postul~~as por los griegos, son las únicas que podrían
aceptarse como eticas en la manifestación de la Tecnopatogenia.

La ignorancia y el error son dos actitudes respecto de la verdad.
Ahora bien, ¿son las únicas que puedan estar relacionadas con la
manifestación de una Tecnopatogenia?
14

En un trabajo anterior que inda~nas tecnopatogenias y s~
raíz en el plano del conocimiento, se demostró que la inseguridad, la
duda, la opinión, el error, la ignorancia y hasta la mendacidad, pueden
ser responsables de faltas o vacíos en los conocuruentos
posteriormente empleados para desarrollar nuevas Técnicas.
1
Los griegos finalmente no estaban equivocados, pero ho solo se
demostró que existen Tecnopatogenias, faltas o defectos para ellos,
que pueden estar asociadas a la ignorancia y al error, sino también a
otras actitudes.
Se postuló así la cuarta tesis:

''I.JJs Defectos inmanentes y ocultos en fa Técnica que pueden motivar la
generación de factores ambientales responsables de daños a la salud del ser humano
a largo plazo (fecnopatogenia), son consecuencia de las Faltas a la Verdad o
Vacíos en los conocimientos empleados para su desarrollo"
De ello resulta que ya en el mismo nivel o plano del conocimiento
deben detectarse los vacíos o faltas que pueden, de aplicarse en el
desarrollo de una Técnica, ser causales de una Tecnopatogenia. La
Tecnopatogenología actuaría en forma preventiva. Como un
arquitecto que en un plano . dibujado por otro, detecta faltas que de
construirse la obra implicaría defectos en la obra que podrían causar
su derrumbe.15

855

La quinta aproximación

Hemos visto q~e las Técni~as se desarrollan para producir objetos
con los cuales satisfacer necesidades. La producción de los bienes se
hace en el marco de una actividad empresaria. Las empresas
desarrollan ~onstantemente nuevas técnicas, nuevos bienes, a partir de
lo~ con~curuentos generados por investigadores propios o externos y
as1 obtienen un beneficio económico: dinero, beneficio éste
retribución al riesgo empresario.
'
Hemos visto la presión a las cuales están sometidos los científicos
que podemos llamar estatales, en generar conocimiento, es conocida
6
la
. consi
. gna "+,
yub,.
etca o mueres ,,, , ¿N o podemos pensar entonces que los
mvesngadores de las empresas privadas estarán sometidos a una
presión tal vez mayor?
Hemos visto que la naturaleza del proceso generación de
conocimiento, desarrollo y aplicación, cada día es mas breve.
Vemos, en tales actitudes, un afán en desarrollar nuevas Técnicas
(productos, bienes, procesos), y así también del conocimiento)
necesario para ello.
Si buscamos la definición de Afán; encontramos: "Anhelo, ansia,
deseo vehemente". 17
·

Además de la preven.:ión de los daños a personas, se comprueba el
ahorro económico que la Tecnopatogenología permite.

Para llegar entonces a la quinta aproximación, así como para llegar
a la cuarta recurrimos al criterio de los griegos de la antigüedad,
recurrimos también a la Sabiduría de la antigüedad. E s interesante
destacar como en la antigüedad la Sabiduría, como puede leerse en
1Tm 6,1O, enfati~a que: ''La raíz de todos los males es el afán de dinero". 18

Globot, E. (1946) ,El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligibley lo Real
Ed. El Ateneo.
·
.
14 Motta, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 Tecnogenología - V erdad y Técnica,
Áctihldesy ConseCNencias- UNR Editora - ISBN 950-673-032.6 -41 págs.
15 Idem.

Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3, Tecnogenología Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
17
Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua Española (1962) Editorial
Ramón Sopena. Barcelona, España.
18
San Pablo Primera Carta del Apóstol a Timoteo. Capítulo 6, Versículo 10. Biblia
de Jerusalén -Desclee de Brower- Bilbao. ISBN 84-330-0022-5. Deposito Legal: BI
•

13

16

�ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La cita bíblica reza que la raíz de todos los males no es el dinero o
la búsqueda de dinero, sino en el Afán por el dinero.

• Ante todo, el problema de la Tecnopatogenia, fue fundamentado y
postulado a partir de hechos de la Tecnología/ Técnica.

El empresario busca obtener·dinero con la producción de bienes y
así la producción de nuevos bienes es afanosa y como hemos
mencionado, para lograrlo también la generación de conocimientos
tecnológicos es afanosa. Podemos entonces, juntar los dos conceptos
y aplicado a los desarrollos tecnológic ~s y concluir que "La raíz de la
Tecnopatogenia (males) es el afán por generar nuevas Tecnologías".

• El problema es de desconocinúento de las colateralidades de ese
objeto primigenio. La ética tiene incidencia al conocer la existencia
del desconocimiento, pero mientras esas fallas sustanciales del
objeto tecnológico no sean conocidas, se reduce el problema a una
gestación fallida.

856

Con ello, podemos postular la quinta tesis:

''Los vacíos en los conocimientos responsables, de ser aplicados, de la
Tecnopatogenia, son consecuencia de su afanosa búsqueda"
De esto surge una nueva contribución a la prevenc10n de la
Tecnopatogenia y es el "Aceptar la condición de Paciencia en los
procesos de cambios tecnológicos"
Las Técnicas deben ser lo suficientemente probadas antes de ser
empleadas.
Las Tecnologías deben ser lo suficientemente contrastadas antes
de ser aplicadas al desarrollo de una Técnica.

Tecnopatogenia y Ética
Por lo enunciado en la tesis de la quinta aproximación, parecería
que el problem~ tecnopatogenológico es un problema puramente
ético.
Respecto a la Tecnopatogenia, hemos hablado de faltas éticas en el
sistema de ciencia y técnica, de actitudes respec(o de la verdad éticas y
no éticas y de hasta la necesidad de un objetor ético para denunciar el
accionar de empresas u organismos que pueden conducir a perjuicios
para las personas.19
Pero, podemos preguntarnos ¿es realmente un problema ético?
Para demostrar que no és así, podemos decir que:

19

Eguiazu, G.M., Mo'tta, A. y Huisman, M.F. (2004) Ética en Ciencia y Técnica.
Fundamentos para un mecaniJmo de protección a los Oijetom Éticos. HUMANITAS 2004.
An~atio del Centro de Estudios Humanísticos. Uni\·ersidad Autóno ma de N uevo
León.

857

• Si bien la ética, como otras disciplinas tiene participación, después
de haber hecho un análisis del fenómeno llegamos a la conclusión
aporetica que el fenómeno no es un fenómeno ético sino un
fenómeno en si mismo, no es ni químico ni biológico ni filosófico,
es Tecnopatogenológico.
• La enunciación de buenas razones neutrales es el núcleo de la
Tecnopatogenología, citando al Profesor Jacobsson20, que
menciona que muchos de estos casos es frecuente emplear el
término ética al punto de banalizarlo o secuestrarlo.
• Creemos que reducir el problema Tecnopatogénico a la Ética sería
banalizar al término, como sería también banalizado el término
Ecología, si redujéramos el problema también a dicha disciplina.
• Como fuera indicado en Tecnogenología21 , la Antropología
Cultural es una de las ciencias básicas que nos permite humanizar a
la técnica como obra del hombre, pero también vemos que el afán
por generar conocimientos y hacer obras es también una actitud
humana.
• Es interesante destacar el concepto del Prof. Heinrich Beck: "La no
constatación de un existente no significa la constatación de un inexistente". El
no poder probar que algo existe, no significa que ese algo no
exista. Esto es totalmente aplicable al caso de muchas sustancias de
riesgos para la salud. Si bien la química analítica es una valiosa
herramienta para detectar residuos, por ejemplo en alimentos, de
estas sustancias y así estimar riesgos agudos o crónicos por
exposición a las mismas. Pero también es cierto que las técnicas
20

Jacobsson, P. (2004) Comunicación personal.
Eguiazu, G .M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tecnogenología Publicaciones
UNR-ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
21

�858.

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

analíticas tienen un límite de detección y parafraseando al Prof.
Beck, el hecho de que la técnica analítica no constate la presencia
de residuos o pequeñas concentraciones de sustancias mutagénicas,
carcinogénicas o teratogénicas, por ejemplo, en un alimento, no
significa que en dicho alimento no existan mínimas cantidades las
mismas. Estas cantidades seguramente no serán de relevancia
desde la pers~ec~va de la to:ricol~~aguda, o de corta duración, esdecir para s1gruficar una mtoxtcacion aguda,- pero esto no es
aplicable y aquí la importancia de la limitación analítica, a las
sustancias de riesgo carcinogénico. Vale la pena destacar el criterio
del Prof. R. Preussmann quién para las sustancias carcinogénica
indica que la tolerancia debería ser cero. El concepto del Prof.
Beck nos permite indicar que la Técnica moderna genera factores
ambientales, existentes para el Prof. Beck, de riesgo para la salud,
que la técnica analítica moderna no puede detectar, lo cual apoya
nuestra conclusión de la precaución que debe tener el científico y
el técnico en la generación y por sobre todo, en la aplicación de
conocimiento.
• Otro concepto interesante, es "el de escribir la partitura de la
naturaleza'~ concepto de J. von Uexkull22• Bajo _esta analogía,
podríamos decir que estudiar el fenómeno tecnopatogénico
disgregándolo en las disciplinas existentes, sería como interpretar
una sinfonía donde cada instrumento actuaría en forma separada e
independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector, el director en
el separada e independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector,
el director en el caso de la orquesta se puede lograr una
interpretación armónica. En este caso, la Tecnopatogenología sería
la directora del - estudio la cual con conocimientos de otras
disciplinas y los propios conocimientos generados, ataca en forma
idónea y armónica. el problema.
• Solo bajo la óptica de la Tecnopatogenología se pueden lograr los
conocimientos que permitan lograr la reducción o eliminación de
la Tecnopatogenia.

22

Von Uexkull,J. (1983) Streifzüge 'durrh die Umwe/ten von Tieren und Mens,hen

(Fischer Wissenschaft Ed). ISBN 3-596-17331-5

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

859

Conclusión
La evolución Tecnológica ha llevado a la aparición de un nuevo
fenómeno que llamamos tecnopatogenia, el cual está fuera de los
limites de las ciencias existentes y así como en otras situaciones, como
en el mencionado ejemplo del Suelo para cuyo estudio se fundamentó
la necesidad de una nueva ciencia: la Edafología, también requiere de
una ciencia especifica para su estudio: la Tecnopatogenologia.
Hemos encontrado una raíz ética en la génesis de este fenómeno.
Evidentemente, si por Ética entendemos "Como debe comportarse el
hombre para si y sus semejantes sin contravenir su propia naturaieza';z3, la
actitud afanosa de generar conocimientos y aplicarlos, lleva al
Hombre a contravenir su propia naturaleza como es dañar ya no solo
al medioambiente sino a su propia salud. No obstante, el afán en
generar y aplicar conocimientos es una actitud humana y si bien con
elementos de la Filosofía lo definimos como No Ético, es necesaria la
Tecnopatogenología para indicar cuales deben ser las actitudes que
debe respetar el Hombre Técnico que no lo lleve e a contravenir su
propia naturaleza. Proponemos que la Tecnopatogenología integre los
procesos metodológicos de las ciencias tecnológicas.

Bibliografia
BECK, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuett/ Berlin .Manuscrito.
COLACILLI DE MURO, M,A.,J.C. de (1978) Elementos de Ugica Moderna y

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Publicaciones UNR -ISBN 950.673.022.9- 52 Págs.

3

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EGUIAZU, G.M. y MOTIA, A. (2000) "Tecnopatogenologia: una
respuesta a la orfandad disciplinar de un fen6meno tecnológico". Diosa
Episteme -Año VII - Nº 6- Diciembre 2000- pp.34-39.

23
Colacilli de Muro, M.A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Modernay Filosofa
Ángel Estrado y Cía.

�860

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

M. EGUIAZU

EGUIAZU, O. M. y MOTIA, A. (2001) ''Tecnopatogenologla: Una
Contribución Disciplinar para un Fenómeno Transdisciplinar". UNR
Ambiental. Año Nº 4 . Número 4 .Agosto 2001. pp. 48-64.
EGUIAZU, O. M., MOTIA, A. y HUISMAN, M.F. (2004) "Ética en
Ciencia y Técnica. Fundamentos para un Mecanismo de Protecci6n a los
Objetores Éticos". H11manitas 2004, Anuario del Centro de Estudios
Humanísticos, Universidad Autónoma ~uevo León, México.
GOBLOT, E. (1946) El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligible y lo
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FÁBULAS PÁNICAS
JACOBSSON, P. (2004) Comunicación personal.
KUHN, T. S. (1995) La estructura de las Revoluciones Científicas. Breviarios
Fondo de Cultura Económica. pp. 319.

Lic. Odvidio Reyna García·

MOTIA, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 -Tecnogenologia -Verdady Técnica,
Actitudesy Consecuencias -UNR Editora- ISBN 950.673.032.6- 41 Págs.

A parúr del domingo 4 de junio de 1967 Alejandro Jodorowsky empieza
a publicar en el suplemento cultural del Heraldo de México sus "Fábulas
pánicas", mismas que duran seis años apareciendo cada domingo sin
interrupción Qa última fue la del domingo 30 de diciembre de 1973).
Esta obra es una colección de historietas en las que se cuenta una
anécdota a manera de fábula, género que la preceptiva literaria ubica
dentro de la literatura pedagógica, de formación humana. Sentido
indudable que estas fábulas denotan desde su concepción.

PREUSSM ANN, R (1972) 'On the Significance of N-Nitroso Compounds
as Carcinogens and on Problems Related to their Chemical Analysis ".
Intemational Agency for Research on Cancer -N-Nitroso Compounds
Analyasis and Formation -IARC Scientific P11blication Nº 3- pp. 6-9.
RALL, D.P. (1990) "Carcinogens in our environmenf" -World Health
Organization -International Agency for Research on Cancer -Complex
Mixtures and Can~er Risk -IARC Scienti.ftc P11blication Nº 104- ISBN 92-8322104-4
San Pablo ''Primera Carta del Apóstol a Timoteo Capítulo 6, Versículo 1O"
Biblia de Jerusalén -Desclee de Brower -Bilbao- -ISBN 84-330-0022-5
Depósito Legal: B 1. 1531-1978.
VON UEXKULL, J. (1983) Streiftiige d11rch die Um welten von Tieren und
Menschen (Fischer Wissenschaft Ed.) ISBN 3-596-17331-5.

Cada historieta está compuesta de dibujo y texto escrito, se plantea un
problema y se propone una solución que deja una enseñanza, una
moraleja. Jodorowsky se encarga personalmente de crear los dibujos,
iluminarlos y crear el texto. Su factura ·es muy artesanal y la calidad de las
imágenes no es muy buena, sin embargo en conjunto, las "Fábulas
Pánicas" representan un ejercicio artístico digno de señalar, pues para la
época en que se crearon son textos muy adelantados a su tiempo, en
donde se puede apreciar casi por completo la teoría del movimiento
pánico difundido en México por el propio Jodorowsky, aunque con una
preocupación más consciente y responsable, no tan agresiva como
• Ha participado en talleres de creación literaria dirigidos por Felipe Monees,
Dolores Hernández y José de la Paz. Miembro de un taller de creación y estudio
literarios en conjunto con Armanda Fabián y Édgar Favela. Integrante de un taller de
lectura sobre literatura mexicana dirigido por Genaro Saúl Reyes Calderón. Como
escritor ha publicado en la revista Oficio (marzo, 2005) y en la página electrónica de la
revista L? Rocka con el mismo cuenco: "Larga noche de dolor para Leopoldo"; además
ha obtenido los siguientes reconocimientos: Certamen de Literatura JoYen Universitaria
UANL (2003-Segundo Lugar: Poesía y 2004-Tercer Lugar: Poesía); y Concurso "El
Rock es puro cuento", revista La Rocka (2005-Tercer Lugar: Cuento).

�862

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

caracterizó su quehacer artístico en cine y teatro, pues el autor se da
cuenta de la penetración masiva que un medio de comunicación como el
periódico puede tener, así que asume la oportunidad y ejerce una crítica
que se centra en los valores universales y sociales de una manera más
clara y sencilla en la exposición de su propuesta. Sigue atacando los
valores de la moral convencional, y sigue incitando al cambio humano
pero ahora desde la trinchera de la fábula en el periódico, un medio
diferente al teatro y al cine, más popular pero de-jgual valor para difundir
el mensaje; el dios Pan difunde el conocimiento, según la constitución
teórica del movimiento: también Pan transmitía el ''saber". Y llegamos aquí al
más alto significado de la palabra pánico Oodorowsky; 1996: 81). De alguna
forma J odorowsky acepta esta responsabilidad y decide difundir sus ideas
de este modo.
En las fábulas se pueden detectar algunas constantes, por ejemplo las
series de un mismo personaje o tema: las fábulas de la "bolita", las de los
"gragrofes", las de los "microbios", las del Maestro, las de Ben-Sara, las
de los símbolos, las de "koans", las de los sueños, las del "clavo" o las de
plantas que dan frutos que no les corresponden por natu_raleza. También
se aprecia que las primeras fábulas tienen un tono pesimista, kafkiano,
(por ejemplo la fábula cinco, publicada el 2 de julio del 67, donde se
narra la historia de un individuo que se une a las masas y -va en la
· búsqueda de lo que todos quieren, escala una torre y al llegar a la cima,
después de haber eliminado a una gran cantidad de personas, se
encuentra con un trono eléctrico en donde se electrocuta: Seré el primero
que logrará electrocutarse en él Pasaré a la histo... F/ufQodorowsky; 2003: 11]),
que luego de reflexionar e identificar, intenta modificar el rumbo:
Durante varias semanas creé este tipo de historietas, influido por los
ídolos literarios de la época, tales como Kafka: no hay salida, los
personajes deben ser antihéroes, el tema principal del e~critor es su
·propia neurosis. Muy pronto me sentí fatigado por el ne~a_tivismo
intelectual. Si me dirigía a tantos lectores, debía mostrar lo pos1t1vo 9ue
encontraba en la vida. Y así, poco a poco, fui integrando en mis torpes
dibujos las enseñanzas Zen, la sabiduría iniciática, la simbología sagrada,
etcétera.
Más tarde, esto me llevó a pensar 9ue el único arte válido era a9uel
que servía para sanar Qodorowsky; 2003: 4).

Este cambio en el autor (inmediato, pues ya en la misma fábula
aparece por primera vez la figura del Maestro, lo que indica la intención
de dar un giro positivo al proyecto) quizá siembra la semilla que d~rá s~s
frutos en ei futuro, donde Jodorowsky está más preocupado por difundir
un conocimiento que sane (esto se comienza a ver en sus películas El

FÁBUIJ\S PÁNICAS

863

Topo y La montana sagrada, así como en sus libros futuros como Los
evangelios para sanar y sus prácticas con el Tarot y su "Cabaret místico" en
Francia.
La fábula del 30 de julio del 67 es la primera de muchas en que
aparece la "bolita". Su incursión por lo general señala el interés de
Jodorowsky por tratar el problema del significado del individuo en el
mundo. En esta fábula la "bolita" se enfrenta a una máquina que sólo
existe para destruir "bolitas", sin embargo la protagonista no muestra
ningún sentimiento de repulsión o temor, es indiferente, por lo que la
fábula termina con, todavía, ánimo un tanto pesimista: Yo no estoy hecha

para atacar. Me confamio con no tener significado, solamente medo... sobre otra bola
sin significado (el mundo) que también solamente meda Oodorowsky; 2003: 15).
Jodorowsky usa este espacio para manifestar sus opiniones,
disfrazadas para evitar reacciones en contra, sobre lo que acontece en la
realidad mexicana. Por ejemplo la fábula del 6 de octubre del 68. El 2 de
octubre se dio uno de los acontecimientos más dolorosos para la
sociedad: la matanza de Tlatelolco. Esto fue un miércoles. Para el
domingo, Jodorowsky publica una fábula en que están el Aprendiz y el
Maestro. El primero muestra su fortaleza, su capacidad destructiva, le
pregunta al Maestro: Puedo mataryo sólo a veinte enemigos. ¿Soy fuerte Maestro?
El Maestro responde: ¡No! Un hombre alcanza la plenitud de sus fuerzas cuando
aprende a no dañar Oodorowsky; 2003: 79). Lo mismo sucede con la
represión sucedida hacia la juventud y el rock por causa del concierto de
Avándaro. Jodorowsky dedica la fábula del 10 de octubre del 71 a todos los
"adultos" que "odian" Avándaro Oodorowsky; 2003: 209). La fábula trata de
un individuo que se queja de un salpullido, entonces decide quemarse la
zona afectada, o sea, opta por una solución errónea y dañina por lo que
el Maestro le sugiere que esos granos que lo molestan son sus propios
síntomas y que si quiere que dejen de molestarle debe revisar en su
interior ·en qué está mal para corregirlo y poder sanar: porque al q11ef!larlos,
quemas tu propia carne Oodorowsky; 2003: 209). También usa las fábulas
para defenderse; para hablar de su experiencia personal, de los ataques
que sufre en su contra, como en la fábula del 14 de marzo _del 71, _donde
muestra en el primer cuadro al Maestro encerrado en una ¡aula mientras
una multitud le grita y lo insulta. Después, el Maestro es representado
alejado de esa realidad y alguien le pregunta si ha desistido, si se ha
dejado ganar, a lo que responde con un proverbio chino: El gusano se
repliega para avanzar. Hqy estoy replegado Qodorowsky; 2003: 181). O lo que
plantea como moraleja en la fábula 271: El ser humano tiene n~veles de

desarrollo espiritual.. lo que es mortal para algunos puede ser fuente de l'tda para

�864

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

otros... la ''prohibición" nunca engendra ''solución". Es me;or '~ducación"...
Oodorowsky; 2003: 282).
Otro tema que continu~ente trabajan las fábulas son los relativos al
punto de vista. Por lo general,Jodorowsky expone a un personaje con un
problema y después, como respuesta, muestra el mismo hecho pero bajo
otra apreciación. Algo similar sucede en la fábula 143, donde el Aprendiz
le presenta al Maestro dos chistes que le p~en sin gracia o demasia~o
infantiles y el Maestro le responde que tienen un' significado profundo, sin
embargo, aquí aparece otro tema que le interesa a Jodorowsky y que es el
de la autorrealización, el de alejarse de los maestros porque cada quien es
único y sólo uno mismo se puede ayudar, así que en esta ocasión el
Maestro le recomienda al Aprendiz que por sí mismo descubra el
significado profundo de dichos chistes: trata de descubrir por ti mismo lo que
significan Oodorowsky; 2003: 153).
En las Fábulas pánicas Alejandro Jodorowsky derrama todos sus temas
favoritos, los tópicos que lo apasionan y que reflejan su estado como ser
humano en el momento en que los desarrolla. Está su eterna búsqueda,
su lucha contra el ego, su tono orientalista, su risa y simultaneidad, y
hasta el terror pánico, sólo que un poco disfrazado, sino basta con
revisar la fábula del 27 de junio del 71, cuando ya había optado por
evadir el pesimismo. En esta fábula titulada ''Homenqje a Robert A.
Heinfein. Leerporfavor su novela: Stranger in a strange land': Jodorowsky relata
la historia de una lombriz que se sabe sola en el mundo, que añora la
compañía, que busca su alma gemela, hasta que por fin cree encontrarla:
¡Oh! ¡Este bello ser llena mi gusto! ¡Es ella! Sin embargo, el otro ser, la otra
lombriz responde: ¡Soy tu cola, idiota! Qodorowsky; 2003: 196).
Bibliografia

JODOROWSKY, Alejandro. (1996). Antología pánica (Contrapuntos. Prólogo,
selección y notas: Daniel González Dueñas). México: Joaquín Mortiz.
_ _ _ _ _ _ _. (2003). Fábulas pánicas (Prólogo de A. J. y notas de
Daniel González Dueñas). México: Grijalbo.

LA CULTURA YTRES ESTADIOS DE
MANIFESTACIÓN POL(TICA
José Wbaldo Rivera Nevarez
Estudiante de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL
Colegio de Filosofía

l. Definición de Cultura
La cultura, la totalidad acumulada de

esos esquemas o estructuras,
no es sólo un ornamento de la existencia humana,
sino que es una condición esencial de ella.'

San Anselmo, siempre recomendaba a sus alumnos comenzar todo
escrito o discurso, definiendo los términos involucrados, para que así,
quien leyese o escuchase su argumentación, supiese desde el inicio de lo
que se estaba hablando,. y cómo se estaba hablando, es decir,
recomendaba hacer desde un inicio un marco referencial.
El concepto que debemos aclarar desde un inicio es, pues, el de
cultura; y es que hablar de cultura en nuestro tiempo no parece raro, si
vemos Ios periódicos encontraremos, seguramente, una sección dedicada
especialmente a este aspecto, igualmente la televisión y todos los medios
de difusión masivos, le conceden un apartado especial, pero ¿qué
entienden por cultura?, hablar de arte o de espectáculo ¿es lo mismo que
hablar de cultura?, ¿la cultura se agota en la estética, o es ésta, sólo un
elemento de la cultura? Es necesario entonces, conocer primero la
definición de este · término, para después ver si es posible contestar a
estas preguntas, y a muchas derivadas de ellas.

1

Geertz. Clifford. La intert&gt;retación de las Culturas, Gedesa, España 2000

�866

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES EsrADIOS
DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

¿Qué es entonces cultura?: Cultura "en un sentido muy amplio, está
constituida por los productos de la actividad del hombre".2 Esto implica
que los productos del hombre, en cuanto que no es puramente animal,
son acciones que marcan sus modos de vivir, es decir, sus acciones son
específicamente humanas. Dentro de los productos del hombre, están
pues, la religión, el arte, la política, etc. Entonces la cultura podríamos
definirla más claramente como: la manifestació~e los quehaceres humanos,
concientes o inconcientes. Por lo tanto la demarcación ~ue nos presenta dicha
definición muestra que hay una distinción clara entre lo que es Cultura y
lo que es Naturaleza.
La naturaleza es simplemente un estado muerto e inconexo de
realidad, pero cuando el hombre la toma y la transforma adquiere sentido
y se vuelve propia, el hombre la culturiza y la vuelve nombrable,
asimilable y poseedora de significado. Entonces siguiendo la misma
lógica, el arte, el espectáculo, en fin, la estética, es cultura, pero no es
toda la cultura, ni la abarcan ni la agotan.

Por lo tanto todo proceso o modo cultural es manifestación del ser
del hombre, en dicha manifestación dota de sentido a 'la realidad y la
objetiva, haciendo una historia de sus modos, porque plasma en ella la
realización de sus potencialidades y marca y demarca los limites tanto de
la razón (en el orden temporal), como de su propio yo (en cuanto
refirma su independencia del mundo de los objetos). Ahora bien, no es
que el hombre se disocie de la naturaleza, él mismo es un ser natural,
pero al hacer cultura, está tomando esa naturaleza y la está
transformando, haciendo· patente su capacidad, que le es natural, se
transformar el medio, y aprovecharlo para su beneficio. Como se ha
dicho anteriormente, lo que el hombre hace, cuando hace cultura, es al
final de cuentas, dotar de sentido.
Pero podemos cuestionarnos, ¿cómo es que el hombre hace esto? Es
decir, ¿cómo objetiva y dota de sentido?, podemos apelar al
conocimiento ingenuo y afirmar solamente que es un hecho, y en cuanto
tal, no es demostrable, sino simplemente mostrable, pero por más que
queramos ignorar estas preguntás, siguen resonando y con tal fuerza que
es imposible ignorarlas.

entonces es causa de limitación del yo, y la manera de entrar en contacto
con lo que está afuera, es otorgándole una categoría de existente,
diferenciándolo y otorgándole sentido. El sentido surge cuando se
entabla una relación, es decir, el objeto externo se conviene en único,
pero no en único material, sino único en significado, aunque sea
temporalmente limitado, es decir, sólo en el proceso de objetivación y
significado. La significación es el segundo nivel necesario para la
transformación y recreación de medio, necesario, en cuanto que sin ello,
el hombre se queda meramente en su categoría de animal. Este proceso
de culturizar entonces, no está ajeno al problema del conocimiento.
Asimismo, dentro del proceso de culturización entra en escena el valor,
porque como afirma Romero: "los procesos culturales se realizan en
vista de valores, y lo propio de los objetos culturales es incorporar
valores."3
El hombre se hace conciente de su realidad y de la 'otra' realidad, la
externa, y pretende entablar puentes que le permitan acceder a dicha
realidad. La cultura se vuelve un hecho, pero no por ello es más clara o
evidente, es común que lo primario y lo esencial se le oculte a los ojos, y
se le escabulla a la razón, por eso viene en ayuda la filosofía, que es la
rectora, y la que al final marca el camino, ella no admite epítetos o
adjetivos, es la altiva dama que baja su mirada y con ella devela lo que
parecía oculto, es ella la filosofía, que tiende la mano a una de sus
muchas hijas, a una casi recién nacida, la cultura.
La cultura como proceso objetivador y significante se desarrolla de
manera necesaria dentro de los núcleos sociales, por tal motivo, sin ellos
es imposible hablar de cultura, es menester, la existencia del otro, para
hablar cabalmente de cultura, además existe la distinción entre sociedad y
Estado, en donde este último es la forma institucional artificial en donde
aquellos que conforman la sociedad han depositado el poder, ya en uno,
en un grupo, o en la utopía del pueblo. En el Estado, su herramienta
básica es la política, que forma parte de la cultura al ser manifestación del
hombre para -el hombre, es decir, determinada cultura, ostenta
determinada política, forma en como las sociedades han decidido
encaminar su realidad en el transcurso de la historia.

El proceso ~e objetivación surge cuando transpolando el yo se
.encuentra con algo que no es él mismo, es decir, el no yo, lo externo
2 Romero

1953, pág. 117

Francisco, Filosofa Contemporánea, Editorial LOSADA, Buenos Aires,
3

Jbid. Pág. 125

�868

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

11.

869

La política como manifestación cultural
LA más importan/e tÚ las asociaciones,
la que encierra todas las tkmás,
se llama asociación política. 4

Una de las manifestaciones del hombre es sin lugar a dudas la
manifestación política, manifestación que lo ayu4a a mantenerse en pié y
entablar lazos con los demás hombres para desarrollar una sociedad y
vivir en calma, la política sirve al hombre como salvaguarda de sus
intereses, en ella queda limitada la posibilidad de. destrucción, aunque
sólo limitada, no excluida, ya lo decía Clausewitz "la guerra no es sino la
continuación de la política por otros medios." 5
La política a la vez es un arte y un don, así lo entendieron los griegos,
' quienes vieron en ella, cualidad de dioses, el sofista Protágoras lo dice
así: "el hombre tuvo la ciencia de la vida, pero no la ciencia de la política
que se encontraba cerca de Zeus, en el acrópolis ... " 6 Es por ello que
siguiéndola o sirviéndose de ella, es como se puede beneficiar o
petjudicar. El hombre, al objetivizar y significar los hechos en política
está necesariamente buscando un fin, y en ese fin puede ser en su sentido
más clásico en bienestar social.
Los problemas contemporáneos del hombre actual, radican en
muchos de sus casos en una mala política, porque han pretendido hacer
de ella la panacea que todo lo resuelve y que todo lo encausa y alivia, se
han olvidado que es un método, no un fin, es por eso que "la moneda
con que suele pagarse e·l precio de la mala política es: el sufrimiento
7
humano." La globalización de la política, pero no en su ámbito mundial,
sino en el ámbito de acción, es lo · que le ha creado el lastre que la
irnpo$ibilita cada vez más a prestar respuesta, cuando todo se politiza se
invaden campos de acción que no le son propios, su ramaje invade el
arte, la ciencia, la religión, y toda cuestión se vuelve política, se crea la
sociedad politizada, la cultura politizante, que a la larga cae en el extremo
opuesto, el de la apatía, porque conlleva al conformismo, y esto bien lo
podemos hacer solos, una política así mancilla su propio origen, ya que
4

Citado por 1:lucci, Giampiero en Agora pág. 64
Citado po r De Bono, E4ward en E/ pensamiento paralelo, E ditorial PAIDOS,
· México, 199.5, Pág. 51
6 Bucci, Op. Cit. Pág. 64
5

7

Barman, Z ygmunt, E n busca de la política, Fondo de Cultura E conó mica, México,
2001,Pág. 12

disgrega antes que unir, ya que el "conformarse es algo que bien lo puede
hacer uno solo". 8
Entonces la política debe de redimensionar su campo de acción, y
e~~arcar y d~marcar los límites de sus alcances, que bien podrían ser tres
bas1cos, seguridad, certezay protección. Estos tres ingredientes son necesarios
para construir cimientos de confianza y afirmación, es decir, confianza
en los hech?s, y afirmación de los logros y de los límites, además de que
asegura la libertad, tanto de acción como de razón. Ya lo decía Kant:
"cómo en régimen de libertad nada hay que temer por la tranquilidad
pública y la unidad del ser común". 9 Asimismo son opuestos v
contrapuntean contra la, inseguridad, incertidumbre y desprotecció~.
Esto es el fin principal de la política, asegurar el bien común e instaurar
una sana libertad, dotando al ciudadano de esas tres herramientas básicas
antes mencionadas.
Viéndolo así, la política como elemento cultural cumple la función de
enlazar a los miembros de la sociedad y de instaurar orden, la
manifestación del hombre en política asegura la supervivencia, y dota al
hombre de esperanza, porque sabe que esa insociable sociabilidad queda
asegurada dentro del marco de la política.
Pero, como en todo hay niveles, la política no podría ser la excepción,
y de~tro de las manifestaciones políticas podemos distinguir tres
estadios, en donde el hombre a través de los siglos, ha establecido
medios concretos en los cuales se ha desarrollado en sociedad, modelos
que hao servido a determinados fines. y que han sido elaborados con el
fin de vincular a la sociedad, son tres estadios, que sin ser secuenciales, ni
evolución necesaria uno del otro, si podemos clasificarlos a nuestro
parecer como inferiores o superiores, uno no es consecuencia del otro,
aunque podrían ser para su estudio visto desde una esfera secuencial,
comenzando por el menos favorecedor, hasta llegar al que se le puede
considerar óptimo.
Estos tres estadios son a saber:

•
•
8
9

El estadio de la Tolerancia, conformado por el bucle resignación /
respeto.
El estadio de la Normatividad conformado por el bucle
comprensión / aceptación.
Jbidt111.

Kant, E mmanuel, ¿Q11é es la l!tts/ración? Filosofia de la Historia, Fo ndo de Cultura
Económica, México, 2002, Pág. 36

�870

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
.

•

El estadio de la Comprensión, conformado por el bucle

fraternidad / amor.
· 111. Tres niveles de cultura política
El ser humano solo se completa
como serpknamente humano
pory en la cultura". ,u

La Tolerancia
Si el hombre fuese como los demás animales que pueden v1v1r
aislados, o conformando grupos guiados por el mero instinto, en donde
no hay necesidad alguna de elaborar conceptos como libertad, razón,
derecho o deber, sino que simplemente está guiado por instintos, no hay
razón que dicte problema alguno, el mismo instinto regularía. los
procesos de convivencia y marcaría de manera muy clara el papel y lugar
de cada miembro de esa 'sociedad', pero para nuestro beneficio, o quizá
para nuestra desgracia, el hombre tiene más que instintos, tiene la razón
que lo impulsa a crear, y dentro de esas creaciones está la sociedad y por
otra parte se encuentra el concepto de Estado, que en sus inicios no
estaban tan elaborada como hoy, pero que contaban con necesidades
semejantes, y una de ellas demasiado claras, es la del respeto hacia el
·otro, o a las cosas del otro, porque si se quería vivir juntos, entonces
habría que asegurar la manera_en la cual cada quién sintiese ese mismo
deseo, si no la diáspora sería inminente, entonces no queda más remedio
que la 'tolerancia~ soportar al otro en primer lugar para mi beneficio, y
luego para el beneficio popular.
Se pueden enumerar algunos mitos que el mismo hombre con su afán
de entenderse ha elaborado acerca de el origen de la vida en común,
pasando desde los griegos, hasta la actualidad, basta nox:nbrar el mito de
Girad', en donde la unión se forja a partir de encontrar un enemigo
común, así todos quedan unidos por 'el crimen', son hermanados por el
'silencio', ahora "el acto espontáneo de acción coordinada tenía la
capacidad de sedimentar los enconos dispersos y la agresión difusa,
estableciendo una clara división entre lo correcto y lo incorrecto, la
violencia legítima y la ilegítima, la inocencia y la culpa. Podría reunir a
los seres solitarias (y asustados) en una comunidad solitaria (y confiada)" 11

10

Morin, Edgar, Los siete saberes necesarios para la educación delfuturo, UNESCO, 1999.

Pág. 57
11

Bauman, Op. Cit. Pág. 23

DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

871

. La verdadera comunidad de bienes, de ayuda y beneficio solidario no
~xi~t~ en cu~nto tal, simplemente se ha creado un conglomerado de
individuos d1spuest?s a con-vivir para protegerse de lo que está 'fuera'
pero para lograrlo tienen que soportarse entre ellos mismos no se crean
lazos de unión real que permitan un avance serio en los problemas reales
es por eso que fácilmente se puede volver la cara ante situacione;
dolorosas, porque simplemente le atañen.

El bucle Resignación / Respeto.
El bucle es un elemento real que se da de manera necesaria en todo
proceso, son enlaces reales que explican y encausan los modos de
relación entre hechos y conceptos. No son procesos dialécticos sino
más bien, procesos que complementan y enlazan los hechos. En el
proceso cultural de objetivación y significado queda reducido a dos
conceptos básicos, que demarcan los límites de la tolerancia, estos son:
Resignación y Respeto. Ambos conforman un bucle, enlazado de manera
necesaria, ya que la Tolerancia, tomada en su aspecto básico 0
etimológico no puede desplegar sus alas más allá de la resionación
y el
b
.
respeto. En proceso nacido en la realidad por consecuencia de sus
bases, ciñe las relaciones humanas a ámbitos externos, sin llegar en
momento alguno a con-formar, verdaderas comunidades.
El bucle Resignación / Respeto, queda conformado entonces en
Conformidad - sufrimiento / Acatamiento - sumisión.
En la cultura política de la tolerancia, los procesos sociales y los
hechos del Estado quedan pues sujetos a crear ciudadanos sordos e
in~viduos que no tienen la distinción entre la libertad pública y la liberad
pnvada, ya que la última se impondrá sobre la primera, creando claras
dicotofi?las que conllevan en sí el germen de la insociabilidad.

La Normatividad
El hombre desde que se encuentra en sociedad, tiene que vivir con la
misma paradoja que ya enunciaba Kant, esa insociable sodabilidad que lo
impulsa a crear sociedades, a vivir en comunidad, pero que a la yez por
su misma naturaleza, lo impulsa a aislarse porque esa sociedad que ha
creado, tiende a limitarlo y a establecerle prohibiciones, que sirven a la
postre para lograr la 'sana convivencia'. Y dentro de ella el mejor modo
de hacerlo es la /ry, a la que somete a todos sus agregados, y bajo la cual

�872

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLfTJCA

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

se regirán sus miembros, para asegurar de manera precisa el buen manejo
de las voluntades particulares.
Dentro de toda elección. hay la posibilidad de tomar varios caminos,
de elegir 'esto' por encima de 'aquello' pero de ninguna manera significa
que la decisión que tomemos es la correcta, esos múltiples caminos que
se ensanchan en los momentos previos de elegir, son reducidos por la
ley, ella estrecha las opciones y deja sólo aque1:k\._s que pueden ser viables
para la consecución de la vida social, la ley opera entonces como la
salvaguarda de las garantías individuales y colectivas.
Este otro modelo cultural los constructos del Estado quedan
delimitados por la legislación "desde el punto de vista del individuo como
elector, la legislación es primordialmente un poder de preselección.. Los
legisladores eligen antes de que les llegue el momento de hacerlo a los
individuos". 12
La ley se esgrime como quien guía, y ampara, a ella hay que recurrir, y
a ella hay que someterse, la ley que no implica o conlleva la justicia, eso
es totalmente aparte, ya lo decía Montaigne "las leyes s_e mantienen no
porque son justas, sino porque son leyes". La ley garantiza igualdad y
respeto, brinda oportunidades, y demarca los limites de la salvaje libertad,
pero no garantiza que por ley deba de existif un aprecio o empatía hacía
los demás miembros de la sociedad, únicamente permite establecer
medios adecuados de convivencia, pero nunca podrá, porque no le es
posible, crear conciencia de ayuda ni de fraternidad.

El bucle Compromiso / A céptación
Este modelo político cultural tiene la ventaja de que si se le sigue
obtendrá muy seguramente paz, tranquilidad, sus miembros serán
ciudadanos regidos por el deber, por la norma, apegados a la ley, serán la
imagen de los antiguos griegos, y su obediencia sin tregua a la ley, y quién
Sócrates encamó vehementemente, prefiriendo la muerte, antes que la
desobediencia. Pero de nuevo queda corta ya que por ley se puede
decretar el respeto, pero nunca la bondad, se puede legislar a favor de la
liberad pero no a favor .de la solidaridad, de nuevo este esquema queda
en la esfera de lo externo, y no pude llegar a formar individuos capaces
de interiorizar los hechos reales circundantes, sino que simplemente son
asumidos.
12 Jbíd. Pág.

81

873

El bucle Compromiso / Aceptación queda conformado entonces en
Convenio - acuerdo / Admisión - aprobación.

La Comprensión
La tolerancia engendra soledad, y la ley procrea deber, una y otra son
muestras de cultura política, de una cultura que no tiene compromiso
para con el otro, fuera del que le marca el respeto o la aceptación. Son
elementos externos que no mueven al individuo a solidarizarse con sus
semejantes, ni logra entablar ni enlazar puentes de unión para lograr no
solamente vivir en paz, sino vivir felices. Tratar de instaurar un nuevo
modelo cultural en que los individuos trasciendan la tolerancia y la ley,
queda muchas veces en el terreno de lo utópico, en lo ideal, pero en
cuanto ideal, pudiera asumirse como irrealizable; además de que existen
el peligro del dogmatismo y del escepticismo, que son el extremo
opuesto.
Marcar caminos, e instaurar modelos es propio de quien cree poseer
la verdad, quien quiera proponer algo como lo mejor, es porque ha
tomado conciencia y ha analizados los pros y los contras, al menos eso
sería lo deseable. A lo largo de la historia de la humanidad, volviendo la
vista atrás, se encontraran modelos que han pretendido ser los modelos
que lleven al hombre a dejar las muestras externas y lograr interiorizarexteriorizar no sólo el con-vivir, sino la comunión. El problema de estos
sistemas, tal como el cristianismo o como el comunismo, es que se
hicieron institución, y al institucionalizarse, exigieron leyes, normas y
dogmas, y de nuevo se exigió por ley el amor o la comprensión,
olvidando que la conciencia y el sentimiento queda fuera de la esfera del
deber.
Ento~ces ¿cómo instaurar la comprensión?, ¿cómo instituir el amor?
Con las categorías mentales actuales, que desembocan en la utilidad o en
el deber es prácticamente imposible, pedir al hombre que renuncie a sí
mismo, pudiera parecer absurdo, la cultura política de nuestro tiempo
tiene como principal valor la libertad, y no se ve por ningún lado la
mínima intención de renunciar a ella. Pero esa libertad vuelve a crear la
dicotomía de lo público y lo privado, en el orden del derecho, ¿es
primero el individuo o la sociedad? La respuesta que se obtenga será el
tipo de cultura reinante.
Surge además el problema del multiculturalismo y del
multicomunitarismo, ¿cómo aceptar o convivir con las demás culturas?

�874

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

¿cómo interactuar con los demás?, ¿ser abierto o cerrado?, ¿globalización
o nacionalismo?
En este nuevo tipo de cultura política no sólo debe de promulgar una
comprensión entre los hombres o semejantes, sino con todo lo existente,
debe de exigir una ecología planetaria, parafraseando a Edgar Morin, en
donde la armonía preestablecida de Leibinz tenga cumplimiento.
Promover una política del Amor suena par~µco, hay que encontrar
el modo en que estos dos términos no se aniquilen entre sí. Hay que
creer que es posible y realizable, que lógicamente es viable. Que surja un
nuevo humanismo, un nuevo renacimiento cultural que permita cambiar
los esquemas mentales del hombre de hoy, y que logre tener la esperanza
de que es posible.

El bucle Fraternidad / Amor
La revolución Francesa, trató de instaurar la fraternidad, pero
claramente podemos decir que falló, promulgo leyes y derechos, pero no
cambió mentalidades, fue de nuevo meramente exte'rior. La nueva
cultura política de la Fraternidad y del Amor debe de poseer la capacidad
de salir de sí, y abrazar, abarcar, incluir, concebir, y alcanzar al otro, a los
otros, a los demás.
La relación que surge en el bucle Fraternidad/Amor, es porque entre
los hombres es necesario alejar del horizonte al miedo, a la angustia y la
desesperanza, la política debe de cumplir con los principios básicos
reales, seguridad, certezá y protección pero no sólo externos sino
interno-externo, que es lo que logra la fraternidad y el amor.
El bucle Fraternidad / Amor queda conformado entonces en
Hermandad - mutualidad/ Cariño - afecto.

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de agosto de 2005, en los talleres de
la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El ti.raje fue de 500 ejemplares.

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                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Colegio de Notarios Públicos</name>
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                    <text>SEGUNDA .SECCIÓN

LETRAS

�HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO
(Klisberg)
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. Un vacío de discusión ética
Una mirada rápida a los adelantos obtenidos en la ciencia y la tecnología,
nos muestra que a nivel mundial, se ha evoluciona~o en forma decisiva,
dejando de lado atender a los reclamos sociales. Las políticas públicas
durante años, han focalizado su aten~ión a otras áreas, olvidando que el
cambio integral, nos exige encarar los grandes problemas colectivos.
Dejar. atrás el nivel de despotismo histórico a grupos vulnerables de la
población. La multiculturalidad nos exige la igualdad entre los seres
humanos y un cambio de actitudes que favorezca el respeto al otro.
En todos los órdenes de la ciencia hay un avance, pero en el ámbito
social, la investigación es limitada y aislada. La división disciplinaria nos
ha mantenido rezagad~s en comparación con numerosos países de
Europa y Estados Unidos. Ignorar el progreso científico y tecnológico en
este campo y la necesidad de trabajar en equipo$ interdisciplinarios,
·significa perder la oportunidad de transformar la vida de muchos
hombres ymujeres que enfrentan día a día serias dificultades.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

Enfoco mi atención a un problema generalizado a nivel mundial, el
rechazo a personas con enfermedades mentales severas. El
reduccionismo economicista ha ocasionado políticas ineficientes en el
campo de la conciencia cívica. Esta afirmación no pretende suplantar el
peso de los factores económicos en el desarrollo, pero hay también que
destacar los déficit éticos y la necesidad urgente de implementar
conductas solidarias, como verdaderos activos del progreso económico y
social. Somos responsables los unos de los o ~ en la construcción de
una nueva "sociedad con un rostro más humano" (Kliksberg, 2004), que
respete los principios de la democracia, la educación moral y cívica, los
derechos humanos y la educación para la paz.

res~uestas efectivas y acciones orientadas a vencer las grandes
desigualdades. Trabajar en solidaridad, poniendo en práctica una virtud
que pareciera haberse olvidado en esta época. Asumir la tarea de luchar
para que todas y cada uno de los hombres puedan gozar de una
existencia auténticamente humana.

230

El hecho es que la globalización ha propiciado un vacío ético. El
dinero se ha convertido en el máximo estándar de conducta. Las nuevas
generaciones de profesionales deben estar preparadas para asumir sus
responsabilidades sociales. Eludir este compromiso, como ha sucedido
en América Latina durante décadas, es fomentar la violación a los
derechos humanos fundamentalmente reconocidos.
Ello significa poner en el centro de la agenda pública y educativa, la
exigencia de responder a los desafíos éticos del país, ofreciendo
soluciones a los dilemas sociales; propugnar por políticas concretas
encaminadas a transformar una sociedad injusta en otra justa. La acción
apunta entonces, a acentuar el énfasis en el rol del estado y de la
universidad en el campo social, y la necesidad de plantear objetivos que
propicien fortalecer una verdadera democracia, fundada en el desarrollo
social y la justicia.
El problema, nos coloca ante el reto de responder a las exigencias
éticas del momento que vivimos; educar ciudadanos autónomos, críticos
participativos y responsables, capaces de trascender la _esfera óntica en
benefi,co del derecho a la igualdad. El valor de la justicia radica en la
exigencia social que hace posible el bien común. Cambiar actitudes de
intolerancia en solidaridad con el otro, particularmente con aquél en el
que la injusticia se hace más patente.

2. La justicia necesita_ de la solidaridad
La magnitud _del problema •que nos ocupa, ofrece un reto de gran
c;omplejidad. El proceso de democratización y los reclamos vigorosos de
grupos de ·población vulnerables, son angustiosos. Hay necesidad de

231

El nuevo debate sobre el desarrollo, nos impele a poner atención al
mundo de las minorías, integrando la ética de la atención al otro, en el
plan educativo. Sólo en esta forma podremos asegurar la construcción de
la sociedad del conocimiento, nuestra competitividad nacional e
internacional y la búsqueda de nuevos caminos para mejorar los niveles
de bienestar social.
Cualquier empresa donde sea necesario tomar una decisión en torno
al bien común, nos compromete a asumirla con responsabilidad. Este es
el principio sobre el cual se fundamenta mi postura enfocada a poner en
práctica un proyecto piloto de enseñanza alternativa, como respuesta a
una necesidad prioritaria de la entidad y del país, así como el deseo de
ofrecer una ayuda humanitaria y dar un testimonio de solidaridad.
Las personas con enfermedades severas mentales necesitan ser
tratadas en comunidades que promuevan su calidad de vida e integración
a la vida social. A ellos, en primer término, está orientado mi proyecto
enfocado al desarrollo de la inteligencia lingüística, y en segundo plano,
para promover actividades orientadas al desarrollo del sentido de la
justicia, la convivencia pacífica entre los hombres y el respeto a la
diferencia y a la dignidad de todo ser ~umano.
Los ?escubrimientos en el orden científico, han creado grandes
expectauvas en numerosas disciplinas de investigación. La promesa de
grandes avances en el desarrollo mundial, nos impele a no permanecer al
margen ~n el campo de la responsabilidad social. Es necesario romper la
brecha entre los países avanzados y el nuestro; trabajar juntos, educar en
el diálogo respetuoso y el compromiso comunitario; afrontar los desafios
de la mundialización; realizar acciones que sostengan el desarrollo
económico y social del país y de nuestra entidad. El imperativo de
nuestro tiempo es crear instrumentos idóneos que puedan generar la
co~strucción del constructo cognitivo, acorde a las necesidades psicosoc1ales de nuestra época. Trabajar el capital social, instituir la
responsabilidad de la ciencia acorde al desarrollo de un mundo equitativo
Y sostenible; un orbe donde exista la conciencia de derechos y
responsabilidades, normas y valores desde una perspectiva intercultural.

�232

América Latina está urgida de reconstruir lineas de acción que se
canalicen a la educación y la salud. La desligitimación de las políticas
públicas ha significado, hasta ahora, eludir, postergar, marginar lo que es
prioritario desde el punto de vista ético. México presenta un alto índice
de problemas educativos, sociales y de enfermedades de orden
neurológico y psiquiátrico, que ameritan atención. Los datos estadísticos
subrayan una penuria humana insoslayable :(. la exigencia de poner
atención a este campo, buscando respuestas eficaces. El asunto nos habla
también, de la necesidad de colaborar a favor de personas vulnerables,
ser solidarios. Nuestra responsabilidad es atender a los seres humanos,
con vista a resolver los problemas de nuestra realidad.
Hay evidencias conclusivas de que pacientes con enfermedades
metales, al ser rehabilitados, pueden mejorar significativamente, al igual
que las actitudes de los familiares. Ayudarlos representa además, educar
en la toma de conciencia del sufrimiento ajeno, la asunción de nuestra
responsabilidad frente al otro y el compromiso de restaurar su dignidad.
Aspectos que pueden fortalecerse al tener la certeza de que este tipo
de programas han dado resultado positivo en otros organismos. NAMI,
organización comunitaria de autoayuda y defensa a las personas que
sufren enfermedades mentales graves y sus familias en los Estados
Unidos, con más de 1200 afiliadas estatales y locales en los 50 estados de
su territorio, además del distrito de Colombia, Puerto Rico, Canadá y
México, ha canalizado sus esfuerzos al apoyo de familias y pacientes a
través de cursos y talleres que se traducen en un armonioso
entendimiento entre los allegados, en beneficio de la recuperación del
sujeto con problemas de orden mental. Sus logros les han permitido así
desarrollar políticas federales, estatales y privadas en contra de la
discriminación; realizar investigaciones sobre las causas, los síntomas y
los ~astornos cerebrales y trabajar en defensa de ·1os que sufren
enfermedades mentales graves (www.nami.org).
Lo mismo sucede con INGENIUM, organismo constituido en esta
entidad, filial de NAMI, que tiene como fin proporcionar información,
asistencia y apoyo emocional a personas que sufren una enfermedad de
orden neurobiológico y sus familias. Su misión es instituir la mejor
infraestrUctura médica, legal, laboral, educativa y de servicio. Luchar para
que ningún paciente interrurn'p a su desarrollo y realización como ser
humano. ~ participación como profesora del programa de Familia a
Familia que imparte INGENIUM, me ha permitido documentarme

233

HACIA UNA SOCIEDAD CON

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

UN ROSTRO MÁS HUMANO

sobre los problemas que atañen a las enfermedades mentales, realizar
intercambio de experiencias con otros colegas y constatar la necesidad de
promover la educación para la solidaridad y el servicio a la humanidad.
El énfasis del rol de las universidades en el campo social, nos exige la
creación de programas emergentes que respondan a los desafíos
éticos de la pobreza, discriminación y salud, eh otras palabras, resolver la
situación de los débiles de América Latina, integrando el capital social de
la universidad. Investigar en esta linea, nos ofrece grandes posibilidades
de producción de riqueza; perspectivas de crecimiento, que nos pueden
situar en el entorno internacional por su repercusión en beneficio de
todos los hombres.

3. Un modelo de servicio y atención comunitaria
Actualmente estoy trabajando en la elaboración de este modelo de
enseñanza alternativa, que permite dar un servicio de atención primaria a
personas con enfermedades mentales severas. Con el programa se
pretende dar un impulso más directo y sustancial a la formación de una
conciencia ética de nuestros educandos; estimular la acción solidaria y la
participación activa en el bienestar social; romper viejos esquemas, en
busca de soluciones a la disparidad social, la pobreza y la marginación.

Mi hipótesis está basada en el
presupuesto de que el
desarrollo de la economía
globalizada y el nuevo entorno
internacional, nos obligan a
investigar, generar
co~ocimíento y estimular la
conciencia cívica, participando
en la solución de los problemas
sociales del país.

Variables dependientes
Hl. Producción de conocimientos y
educación ciudadana (agenda

21).
H2.

Aprendizaje basado en la
formación ética y social
H3. Servicio a personas con
enfermedades severas
H4. Cooperación en las políticas
sociales de la entidad.

Variable independiente
Un
modelo
de
enseñanza
alternativa v de servicio

Variable interviniente

i

1'
Grupo de control

~-----·➔

Grupo experimental

�234

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

La investigación enfatiza particularmente en el_ desarrollo d~ la
inteligencia lingüística. Hoy por hoy, todas las _s?ciedades ~onocida_s,
sitúan al lenguaje entre las capacidades cogruttvas y soci~~s mas
valoradas, siendo importante de por sí y como elemento a ~ r p~ra
actuar en casi todos los dominios. El proyecto Zero de Gardner, ha sido
una revelación significativa para entender las inteligencias múltiples,
entre las cuales la lingüística ocupa un lu~ preponderante e~~e las
capacidades cognitivas y sociales más valor~s. La concepcion del
hexágono cognitivo de Gerdner, nos plantea esta postura, Y la
importancia de la cooperación entre seis disciplinas:

235

que trabajar en este campo es esencial, pues ejercitar las habilidades de
leer y escribir, abren un camino para el desarrollo de las estructuras del
pensamiento y la capacidad transformadora del mundo. Así podemos
afirmar que, desarrollar la inteligencia lingüística supone la comprensión
explícita del lenguaje; entender la relación que se establece entre la
palabra y la realidad. El lenguaje puede entonces, favorecer el desarrollo
mental del individuo al estimular tanto la interacción humana como la
apropiación de la cultura. Mi experiencia docente en el campo de la
lingüística, me ha permitido observar la bondad de cultivar el
razonamiento verbal, en beneficio de los seres humanos. Menciono
autores que han revolucionado este tema como Goodman, Halliday,
Bruner, Vygotsky, Rosenblatt, Hunt, Pressley, y otros.
Aunada a esta postura teórica, la teoría de la inteligencia emocional
marca otra pauta importante, al- señalar la unión entte dos componentes
fundamentales: el sistema emocional y el cognitivo. La teoría del
conocimiento y el uso de emociones postulan una serie de habilidades
importantes relacionadas con la persona y el funcionamiento social.

l
1

1
1

~t~1/;·-~··

~~~··

'·

Neurociencia
Rciacionei tntn ltu ci,ncia, cvg,,iritcu

Dentro de todas ellas, el lenguaje ocupa una· posición m~dular, al
incorporar todas las concepciones científicas, d~sde la relativa a las
neuronas hasta el nivel de organización social (Gardner,. 2000).
Pretender, por tanto, trabajar en este campo, constituye uno de los
desafros más significativos, considerando que los ser~s human?s se
comunican simbólicamente, es decir, a través de lengua¡es. De ahí que,
este proyecto debe entenderse a partir de qu~ la cul~ra está inscrita ~n el
cerebro de los hombres. Así es como la via del ruvel representacional
permite la comprensión de numero~os problemas, explicados dentro de
un concepto de racionalidad, pero mterpretados a la luz de la estrec?a
concomitancia que guardan en~e si las estrUcturas mentales y el lengua¡e.
Este planteamiento es suficiente por si_ ~s~o,. para de1:1ostr~r la
·relación entre las variables planteadas en .fil hipotesis y la evidencia de

Las emociones son parte vital de nuestra existencia. Uno debe ser
competente para entender nuestras emociones -positivas o negativas- y
ser capaz de procesar la información emocional exacta y eficientemente,
y tener la capacidad para utilizar diestramente las emociones, resolver
problemas y elaborar planes de vida y metas. (Mayer y Salovey,1997).
Las investigaciones sobre los efectos benéficos de las emociones
positivas y de la inteligencia emoci.onal sobre el bienestar físico y
psicológico, son limitadas. Hasta el momento, la mayor parte, se enfocan
en el reconocimiento, entendimiento y manejo de emociones negativas
en el servicio del funcionamiento interpersonal e intrapersonal, con poca
referencia de como la emoción positiva puede ser importante para el
conctructo de la inteligencia emocional. Sin embargo la capacidad de
reconocer y usar emociones positivas para manejar circunstancias
negativas, puede tener efectos benéficos para el bienestar de la persona y
la reconstrucción del yo.
Es común que una persona con inteligencia emocional puede apreciar
totalmente las ventajas de la emoción positiva. Uno de los principales
determinantes del manejo inteligente de las emociones es tener el acceso
a nuestra vida emocional (Mayer y Salovey 1997), lo que implica la
capacidad de usar nuestros sentimientos como medios de entender y

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

236

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

guiar nuestro comportamiento y por ende, intervenir eficazmente en la
recuperación de algunas enfermedades mentales severas.
El fundamento teórico sustentado en este proyecto, quedaría
incompleto si no apuntara a las necesidades sociales de nuestra realidad
latinoamericana discutidas ampliamente por ideólogos de renombre (Red
Interamericana · de Capital Social, Ética y Desarrollo), y la urgencia de
replantear la agenda del desarrollo, desde una 2tl4ura de la solidaridad.

'

El conocimiento tecnológico disponible y los acelerados progresos en
medicina, han permitido en las naciones más ricas una atención a los
problemas de salud de manera significativa, pero en cambio, amplios
sectores de otro tipo de entidades están agobiados por carecer de lo más
elemental. Junto con el crecimiento económico surge entonces, el
requerimiento de lograr el desarrollo social y propiciar la equidad,
integrando los valores morales que den un sentido ético a la acción.
En este reenfoque de pensamiento, se inscribe la integración activa de
los grupos vulnerable, que tienen que ver con la variable ausente. Se han
subestimado los encadenamientos recíprocos entre las diversas
dimensiones que constituyen el entramado social y las experiencias
actuales indican, que el crecimiento de un país significa bienestar
colectivo, inscrito simultáneamente en el desarrollo social. (Kliksberg,

2004)
4. Hacia una cultura solidaria
Se trata de un proyecto piloto para el desarrollo de la inteligencia
lingüística en personas con trastornos mentales severos, está orientado a
probar el diseño de un programa de educación alternativa con la
modalidad de servicio a la comunidad sobre la base de fortalecer una
cultura solidaria. Para este efecto se seguirán los pasos que a
continuación se enumeran:
1. Diseñar el programa de educación alternativa enfocado al
desarrollo de la inteligencia lingüística, con incorporación de
estrategias didácticas para acceder al conocimiento y el desarrollo
de habilidades, a partir d~ la fórmula SCORE:

1Habilidades

237

sociales para el trabajo grupal colaborativo

s

(SHARE) SABER COMPARTIR

e

(CUMPLIMEN1) COMUNICAR ELOGIOS

o

(OFFER) OFRECER AYUDA

R

(RECOMMEND) RECOMENDAR CAMBIOS

E

(EXERCISE)EJERCITAR AUTOCONTROL

2. Aplicar el programa en un grupo de personas con enfermedades
mentales severas en fase estable y previamente seleccionado.
3. Proceder a un análisis descriptivo sobre los procesos mentales que
intervienen en las tareas asignadas y la evaluación de las
diferencias lingüísticas y de socialización.
4. Estudiar el derecho a la protección de grupos vulnerables.
5. Establecer vínculos con otros investigadores de la Red
Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo.
6. Promover un programa de voluntariado que pueda derivar
posteriormente en otros talleres.
7. Planear de una segunda fase d&lt;! operación de este proyecto, para
crear una casa de medio camino, integrando un equipo
interdisciplinario de investigadores.

5. Conclusiones
El proyecto, como pueden observarse, nace de la necesidad de crear un
nuevo modo de .trabajar en la formación de una cultura solidaria y una
sociedad más justa hacia la participación comunitaria, el desarrollo de
una conciencia moral, y la responsabilidad social. Pilares del progreso
social, el cambio estructural de la sociedad y las relaciones
internacionales. En otros términos, erradicar el abismo entre estratos
ricos y pobres, que pareciera extender el panorama de la pobreza hacia el
abandono de las minorías, la marginación o discriminación social;

�ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

238

responder de manera acuciante al problema de educar en la
responsabilidad social.
Sin embargo, es preciso- puntualizar también en la necesidad de la
formación ético-ciudadana de los estudiantes universitarios en el marco
de la educación integral, con la concurrencia de valores que superen la
discriminación,· xenofobia o etnocentrismo. La intolerancia que se
manifiesta en la marginación y la exclusión de1a. sociedad de los grupos
vulnerables, o la violencia, el estigma y la discriminación dé son víctimas
esos grupos, es un problema de carácter ético y político.

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

~~:!!:

239

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CASSANY, D.-La cocina de la escritura. Editorial Anagrama. Barcelona.
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La tolerancia no es por tanto un principio teórico, es un modelo de
.1

l

vida, al igual que la cultura del diálogo y del respeto por el otro,
principios que debeóan prevalecer en nuestra sociedad.

~!~tas7c~!!;k~~ 983) Frames of Mind· The Theory

La sociedad del conocimiento, que es la base estructural de la
globalización, tiene que apostar por la investigación científica y la calidad
moral de sus ciudadanos; promover una nueva sociedad con un rostro
más humano y poner fin a la pobreza del mundo; a las desigualdades
frecuentemente institucionalizadas, por las cuales numerosas personas
son privadas de su dignidad y derechos; dejar a lo económico el dominio
respecto a la equidad, el empleo y el medio ambiente. Buscar una mejora
. sostenible a la calidad de vida. La sostenibilidad que atañe tanto a la
política pública como a la educación, y que- se identifica como un
proceso de socialización y compromiso moral.

G~NER, H. (1985). The Mind's New Science: A H.
,r
R.evolu!ton. New York: Basic Books.
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·
la
cu/tu U A N' L
Ma Silvia.
convergentes: el conocimiento, los valoresy
ra. · · . . onterrey, N.L. Mexico

�SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humarústicos
Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras y
de la Facultad de Derecho y Criminología de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

Vaya, por delante, una confesión personal: nací entre libros y entre libros
he de morir. Soy - ¿por qué no decirlo? - un ciudadano de la república
de los libros por derecho de amor y estudio. Autor vocacional y lector
empedernido, los libros le han robado horas a mi sueño -aunque me
hayan lanzado a muchos ensueños- y han mermado considerablemente
mi bolsillo. Todo esto viene a cuento porque mi disertación no será,
simplemente, una académica y fría conferencia sobre la significación y el
sentido del libro en el horizonte cultural. Claro está que me propongo
ofrecer un riguroso análisis filosófico sobre el ser y el quehacer de la
cultura y sobre la esencia del libro como ente expresivo-instrumental.
Pero mi mensaje será -así lo espero- un mensaje de pasión libresca, de
eros cultural.
Empezaré por hablar de la vida humana como cultura. Necesitamos
orientarnos, saber a qué atenernos respecto de los seres que integran la
realidad en la que nos encontramos viviendo. En seguir esa orientación
hos va nuestra pervivencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad para
salvamos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que es existir.
En la conexión cambiante del yo y del mundo se da un dinamismo
dramático que constituye la realidad de la vida humana. Buscando la
estabilidad que me falta, advierto que mi vida se ofrece como una norma

�242

l.

l

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

AGusrlN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

o programa de salvación. Y este programa perfilará mi existir como
hazaña y como misión. Sostenerme en el universo con mi programa de
salvación, ha sido, sigue siendo y va ser, mi tarea primordial en la vida.
Cuando parece que se pierde todo mi sostén y que vamos a naufragar en
el inmenso océano del universo, surge la angustia. No tan sólo se trata de
que el riesgo me circunda, sino que yo mismo soy riesgo en la fragilidad
de mi ser biopsíquico y moral. Un enlace de~cesos únicos ensartados
como cuentas de un rosario personal por hacer, va poniendo de
manifiesto una asombrosa y al parecer inagotable multiplicación de
posibilidades. Dentro de las posibilidades, no todas tienen igual valor
para mi vida. Si todas fuesen equivalentes, podría· lanzarme ciegamente
en cualquier dirección. Se acabaría la seriedad, la fe, la razón en el acto de
decidir. Una sola posibilidad es la mía: el abrazo a la vocación.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la
incertidumbre y la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie
porque no es un bien jurídico. Esencialmente transferible, la cultura no
es excluyente, aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que
se sienta habitado por ella, confirmándola en su . vida personal.
Conocimientos que flotan en nuestro ser y se deslizan sin dejar ningún
sedimiento, no forman cultura. Otros por el contrario, penetran en
nuestro interior, se ligan a nuestros recuerdos, conceptos, voliciones y
pasiones, integrando nuestro yo psicológico. Hasta se podría decir que se
hacen, en nosotros, carne y sangre, vida y espíritu... Los transformamos
y nos transforman. No son simples conocimientos "nacionales", sino
que son verdaderamente _conocimientos "reales" -como diría Newmanporque los hemos asimilado. Con la ventaja de que se tornan, una vez
asimilados, autónomos, personales. Desde entonces conocemos por
nosotros mismos y no por medio de ·otros. Habrá una manera propia de
comprender y de expresarse que corresponde a un determinado cuerpo y
a un · temperamento peculiar. Conocemos las cosas conociéndonos a
nosotros mismos, y no las comunicaremos al exterior sino
comunicándonos a nosotros mismos. El hombre, al conocerse, se hace
más hombre. Por hombre, reflexiona, se plantea problemas, descubre
soluciones y confronta estas últimas con la roca viva de la realidad. No
hay que olvidar que el término "cultura" tiene un origen agrario y
significa cultivo. Pero el cultivo supone la simiente, la sementera, la
plantación, la labor del sembrador. Sin este afán humano sobre la tierra
·en cuanta ~eta perseguida y adquisición lograda, nunca podrá entenderse

la cultura personal.

·

243

~ vida d~l h~mbre culto no puede ser conducida sin filosofía esto
es, sm conc1enc1a
. '.
"
. de que en cada suceso , en cad a acaecllillento
trasparece el sentido s?bretemporal de que está empapado". La divis~
del h~1;1bre culto podna ser aquella que formuló Eugenio D'Ors· La
elevac1on d~ la anécdota a categoría. No se puede ser culto sin una ~ or
~enos- dtscreta base filosófica como elemento integrante y a un ,e:,o,
e . o que es, entre nosotr~~• la llamada "cultura general". No debe
olv1da~se_ que no hay formac1on auténtica que no repose en un decoroso
co~ocmuento del hombre en cuanto hombre. En este sentido no ha
mas. c~tura que_ la cultura humanista. Todo lo demás es barb~rie N~
supr1m1remos runguno de los datos y valores esenciales del ho~bre
porque una cultura d~seq~~brada o deficiente no merece el nombre d;
cultura.
Daremos sat1sfacc1on a las leo-itimas
exio-idas
d e1 cuerpo, pero
b
e,·
e,·
uscaremos _Para e1 espíritu luz, belleza y bien... La perfección humana
frente a la vida toda y ~ la universalidad de las cosas es abarcada por el
concepto ?,e cultura. Mientras el humanismo sólo apunta derechamente a
la perf~~cion del hombre, P?r el hombre; la idea de cultura engloba la
perfecc10n del hombre y su circunstancia.

~

La cultura responde a un anhelo fundamental de la naturaleza
humana, pero es obra del espíritu y de la libertad, agregando sus
esfuerz~s al ?~ la naturaleza. ~ultura es plenitud vital específicamente
hu:n~na. acuVIdades especulativas y actividades prácticas (éticas y
arus~cas) engranadas al tiempo y a sus vicisitude;, Trátase
consigwentem_ente, de algo especialmente humano y, como tal'
pere~ede~?· Siempre me ha parecido magnífica aquella expresión d~
Hemot: La cu_itura es lo que queda mando todo lo demás se ha olvidado".
Queda la _ca~acidad, la aptitud. Gracias a la cultura, nuestras sensaciones
nues~a~ 1magenes, ~uestras in~ciones, nos pueden sobrevivir y, po;
cons1gu1ente, es posible que adquieran un cierto modo de existencia que
ya se eneuentra fuera del yo.
La vida_ humana, desarrollándose según sus peculiares modos de ser
compre~~1endo l.a producción y utilización de objetivaciones culrurale[
~:~bien de ma~era e~inente cultural. No hay que olvidar que el
. mtsm~ Y fl~enc1a de vida se fraguan, en el interior de un sujeto, el
~bro Y1~ smforua, la catedral y la herramienta. Consciente O parcialmente
m~o~sc1ente, el proceso de creación cultural -radicando en la capacidad
ob1euvamente del hombre- va desde la primera incitación O germi · ,
hasta q
1 b'
•
. .
nac1on
d
ue e o J~to mgresa con vida mdependiente y propia en el mundo
el la cultura. S1 por una parte el hombre crea la cultura por otra la
cu tura lo va configurando a él. Piénsese en lo que significa, 'en la vida de

�11

'lt

1

245

AGUsTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

cada cual, el lenguaje, la religión, el derecho, el arte, la técnica.._. Gr~cias a
estas realidades realizamos íntimamente nuestra pr?p1a mdole,
acrecentamos y fortalecemos nuestra vida interior, cumplimos nuestro

objetivada" llama Recaséns Siches a la cultura objetiva, porque supone la
proyección al exterior de la interioridad del hombre. Nada de raro tiene
que el hombre, al autoafi.rmarse, edifique un mundo, si pensamos que
lleva un mundo dentro de sí, una interioridad poblada de instancias
objetivas.

244

destino natural.
Tan importante resulta la cultura para la compr~~sión del h~mbre,
que Emst Cassirer ha llegado a decir que "la caractensttca sobresaliente y
distintiva del hombre no es una naturaleza m~~sica sino su obra". Es
esta obra, el sistema de las actividades hu~a'nas, ~o que ~e~~e Y
determina el círculo de humanidad. "El lenguaJe, el mtto, la religton, el
arte, la ciencia y la historia son otros tantos 'con~tituyentes'., de los
diversos sectores de este círculo".1 Sin desconocer la tmportancta de una
·' funci·onal del hombre y de una filosofía de . las
const·d erac1on
. , formas
simbólicas no creo que sea posible proporcionar una v1s1on de la
estrUctura 'fundamental de cada una de las actividades c~turales ~~manas
-como en vano lo pretende Cassirer- sin una previa metafísica del
hombre.
La cultura proviene -como lo ha apuntado Francisco Romer~ de la
capacidad objetivante. Si el hombre es un ser que capta Y concibe un
mundo objetivo, la cultura fo~a cuerpo con ~~ hecho de ser. humano.
Distinguese entre cultura objetiva -toda creac1on del hom~re. o~ra de
· arte mst1tuc1on,
· · ·,
teon'a, costumbre- y vida cultural -ex1stenc1a del
ho~bre entre los entes objetivos creados por él.
Tenemos la facultad de imponer nuestro propio cuño a la naturaleza,
de incorporarle un sentido. Todo aquello que de alguna manera
producimos O modificamos para introducir _en nuestro c~c~o humano,
es objeto de cultura: parques nacionales, pisapapeles, e?1fic1os, leyes ~
reglamentos. En este sentido se ha podido decir que la tterra enter~ est~
· d a, porque no hay r1·neón en ella que escape- a las relaciones
eultunza
juríditas y de dominio. Sólo los astros no están afectados por la cultura.
Cabe decir que son pura naturaleza.
El objeto cultural, sentido humano impreso e~ ~a c~sa, se
"de algo sigru·ficante a algo s1gruficado . Base
comprend e pasando
.
.
material, contenido o sentido y referencia a un valor ~u~ ,no es parte
efectiva de un objeto ·sino de una dirección o polanzac1on-_ son los
ingredientes que integran el objeto cultural. El hombre hu~aruza lo no
humano, transforma la realidad colonizándola. "Vida humana
1 Ernest Cassier, Antropología

Primitivamente la palabra cultura significó un estado o una posesión
de la persona individual (cultura animt). Posteriormente adquirió el
sentido de la estrUctura objetiva supraindividual. En realidad, ambos
aspectos de la cultura están íntimamente vinculados y se condicionan
mutuamente. Conviene recordar que la palabra cultura arranca del
cultivo de las plantas (agricultura), cuyo significado se extendió al cultivo
anímico. El hecho es que nos encontramos viviendo en medio de un
conjunto de productos con sentido, que existen ahora y por grupo, para
nosotros. Cada sector está constituido por bienes culturales que encaman
un valor peculiar. No se trata de un organismo sino de una organización
de partes esencialmente distintas en una unidad más o menos
diferenciada y estrecha.
Una autentica filosofía de la cultura intenta conocer el mundo de la
cultura no como un mero agregado de hechos inconexos y dispersos,
sino como un todo orgánico, como un sistema. El hombre vive en una
sociedad de pensamiento y sentimiento cuyos elementos y condiciones
constitutivos son: el lenguaje, el mito, el arte, la religión y la ciencia. No
puede el hombre vivir su vida sin expresarla. Y estas expresiones
sobreviven a la existencia individual y efímera de sus forjadores. Entre
estabilización y evolución se da uha tensión constante. Hay una
tendencia a las formas fijas y estables de la vida, como hay otra que
propende a romper este esquema rígido. La cultura, en conjunto -afirma
2
Cassirer- "es el proceso de la progresiva autoliberación del hombre" •
Pensamos nosotros que los objetos culturales lo mismo le ayudan al
hombre· a vivir como a destruir y a dar muerte. En todo caso, el futuro
de la historia depende de la cultura, no de la fatalidad".
Un cosmos intelectual, que abarca un conjunto orgánico de valores
expresados por la actividad humana, está ahora en nuestras manos. Si la
~ultura es fruto de la libertad espiritual, no podemos eludir nuestra
responsabilidad histórica. Conciencia cr1t1ca, organicidad de
conocimientos, afinamiento espiritual, todo ello es bueno procurar, a
condición de no absólutizar los valores humanos. Sin un fundamento

Filosófica -Introducción a una Filosofía de la Cultura-

Editorial Fondo de Cultura Económica

2 "Antropolología

Filosófica", pág. 313, Fondo de Cultura Económica

�AGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

246

trascendente de los valores, la cultura se viene abajo como falso ídolo. O
el fundamento de los valores es Dios, o los valores cesan de ser tales.
Los valores que expresa toda cultura nos remiten al fundamento de todo
valor.
"La palabra cultura -afirma Nicolás Abba~ano- ~en~ dos
significados fundamentales. El primero es más ant1gu~ y s1?111fica la
formación del hombre, su mejoramiento ~ ,perfeccionamiento. El
segundo significado indica el producto de esta fo~ación, e~t?. es, el
conjunto de los modos de vivir y de pensar culuvados,. ~rvili~~d~}
pulimentados, a los que se suele dar también el nombre de c1vilizac1on .
Mi maestro, el Dr. Juan Zaragüeta, ha dicho que "la cultura es la
superación de la naturaleza por un esfuerzo hum~º- a ella conducen!e en
las diversas direcciones de la vida'"'. Conoc1m1ento de los seres,
actuación sobre ellos, valoración, reflexión filosófica, religión son modos
categorías de la cultura. En este sentido, c~be decir, que la cultu~a es
0
característica distintiva y universal de las sociedades humanas. Jamas se
ha tenido noticia de un grupo humano que no tuviere lenguaje,
tradiciones costumbres e instituciones. La segunda edición de la magna
"Enciclop:dia Filosófica" italiana, defin~ l~ .cul~ra ~n los siguientes
términos: Cultura: "Esercitazjone del/e Jaco/ta spmtualt, mediante la qua/e queste

sono porte in condizjone di dari i Jrutti piu abondanti e i miglio che ~a _Joro natura/e
constituzjone consenta".5 Hasta aquí algunas indispensables prec1s10nes sobre
la cultura. Vayamos ahora al libro: un específico objeto de cultura.
El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua Española,
en su 18ava. Edición nos ofrece tres acepciones del vocablo libro (del
latín liber, libri): 1) ''Reunión de muchas hojas de papel, ~itela, etc.,
ordinariamente impresas, que se han cosido o encuadernado ¡untas con
cubierta de papel, cartón, pergamino y otra piel, etc., y._~ue forman un
volumen. 2) Obra científica o literaria de bastante extens1on para ~~°:1ar
volumen. 3) Cada una de ciertas partes principales, en que suele ~v1,~se
la obra científica o literaria y los códigos y leyes de gran extens1on • ~a
primera acepción se centra en la causa material del libro y nada nos dice
de su causa formal, de su causa eficiente y de su causa final. La segunda
acepción apunta la causa formal dentro de los límites de lo científico Yde

3 Nicolás

Abbagnano, Dfrcionario de Filosofta, pág. 272, Fondo de Cultura

Económica
• Juan Zaragüeta: Diccionario Filosófico pág. 139, Espasa ~alpe,_ S.A. .
s Enciclopedia Filosófica, volumen 2, pág. 207 G. C. Sanson Editore, F1rence

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

lo li~erario. La tercera significación señala, por extensión y aliteración, un
parucular uso de la palabra libro.
Yo quisiera hablar del libro desde el punto de vista de la filosofía de la
cultura. Y esto no lo hace ningún diccionario. Como ente cultural el
libro posee una cierta expresividad transfísica, como resultante de' su
es~ctura y de su puesto en el cosmos. Su materialidad es algo accesorio
denvado, secundario. Ciertamente un libro es una cosa. Pero una cosa
medial que sirve de vínculo a contenidos culturales más profundos.
Dentro del _ho~zonte cultural, el libro está ubicado en la subregión del
ente expresivo-instrumental. En un libro se encarnan virtualidades que
no pueden identificarse en ningún caso con su material. Las palabras
sobre el papel son vehículos de expresiones, sentidos y posibilidades de
inteligibilidad. Lo que corporaliza la expresión o el sentido transmaterial
no es ya la materia (que sería un suplemento), sino la estructura
inmaterial del signo, la esfera ideal de conexiones culturales. Dicho de
modo más preciso: el libro es una totalidad expresiva de signo más
relación más sistema transfísico o cultural.
¿Qué sería del libro sin interlocutor, sin lector, sin intérprete? El libro
no siempre habla para todos ni a todos dice lo mismo. Nada dice para un
analfabeto y muy poco dice para el tonto. Cosa diferente es que lea un
hombre inteligente o un iniciado si se trata de un libro de filosofía O de
matemáticas. Para el librero el libro es mercancía, objeto de comercio.
Para el autor, el libro es expresión personal, intimidad comunicada, obra
de vida humana cristalizada. Por eso el libro es multifacético, tornadizo
pluridimensional en su sentido, curiosa entidad la del libro: su coseidad
no le impide un hálito de personeidad. Esta entidad entre la naturaleza v
el espíritu lleva, de algún modo, el resplandor presencial de su auto;.
Todo libro nos da a conocer un nombre, un estilo humano. Acaso
algunas veces no se origina totalmente en la autenticidad personal; aún
así, será'expresión de una persona y hasta de un pueblo y de una raza. En
el li~ro no hay que ver solamente lo que se manifiesta, sino quien se
marufiesta. Hay. libros jóvenes, agresivos, irrespetuosos, humildes,
personales, petulantes, deprimentes, esperanzados... En la última
instancia, cabria decir que hay tantos libros posibles como personasautores. En todo caso, el libro auténtico es siempre presencia personal,
proximidad existencial entre hombres, manifestación espiritual concreta.
El gran libro-persona es libro presencia, es libro confidencia, es libro
amistad. Está más allá de lo útil. Difunde la cultura y los dones del
~spíritu por superabundancia de vida. Naturalmente que también hay los
libros indignos, venenosos, pornográficos, destructivos. Hay libros -no

�248

AGUSfiN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

cabe duda - que derraman rencor. Por eso a los libros hay que escogerlos
como se escogen a los amigos. Y sin embargo, como bien dice mi cordial
amigo, el filósofo español Pedro Caba "todo libro, como toda obra del
hombre, como toda acción~ como todo gesto, aspira a un mínimo de
originalidad. Todo hombre, en toda obra, ansía originar, aspira a ser
padre o madre de otras almas. Todos queremos grabamos en el recuerdo
de los demás, llamar la atención de los ~os, tener fama, gloria,
popularidad o nombre, porque todos aspiram~a lo que ya somos, a
inmortales..." 6 La aspiración a la personalidad, originalidad y autenticidad
es consubstancial a todo autor. Aunque todo autor, por genial que sea,
usa un idioma que no ha inventado, se nutre en una tradición nacional y
universal, lleva supuestos étnicos e históricos sobreentendidos. Dentro
del contexto social e histórico, cada hombre, que al fin y al cabo es un
heredero, proyecta su autenticidad personal. Y cuando de veras busca la
, verdad, el bien y la belleza, la originalidad le viene por añadidura. Así lo

..

creo yo, por lo menos.
Hoy en día hay demasiados libros. Dentro de esa abundancia
torrencial, muchos libros salen sobrando por estériles o. por estúpidos.
Es preciso orientarse, con buenas guías·bibliográficas, en la inextricable y
sofocante selva de libros. No podemos leer todo lo que debiéramos leer.
.En consecuencia, se impone una rigurosa selección de acuerdo con
radicales preferencias. En _los años de mi adolescencia, cuando leía un
libro de segunda o de tercera clase, recuerdo que mi padre me espetó
aquel adagio latino "Ars longa, vita brevis". Desde entonces he tratado de
disciplinar mis lecturas. No con inhumana rigidez, pero si con metas
claramente dilucidadas. Acordándome de aquella frase de Lessing: "un
libro grande, es un grande daño", he procurado, como autor, apretar
ideas, mostrar espíritu de parvedad, · condensar mensajes. Y creo que
algunos de mis libros llevan mi mensaje más personal Y· muchas de mis
mejores esperanzas. Siempre he sentido vivir para algo más que para dar
con mis huesos en una rumba. Y para el autor, cada libro es creatura
amada. Cuando un autor que se respeta da al público una de sus obras, es
porque la juzga digna de salir a la luz pública. Porque publicar un libro
que no se estima es sobra de desfachatez .o falta de honestidad
intelectual. En cada una .de nuestras obras va encapsulada una etapa de
ardiente vida espiritual, una objetivación -extraña paradoja- de nuestra
inobjetivable subjetividad. Hay 'que sostener la cultura y hay que hacerla
avanzar. ~ay que fomentar el buen libro como instrumento de

6 Pedro Caba,

Filosofía del Ubro, Madrid MCMLVII

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

Z49

formación y de humanización. Sabemos
,
,
autor hay un condominio
. . al d
que mas alla de los derechos de
1
Seguramente Gregorio M;:~1:1tu e que hac_e el libro y del que lo lee.
al libro "el 90°A d
non exag~ra al decir que la humanidad debe
.
0
e su progreso matenal
l" p
.
s1n el libro moriría la ma or
. y mora . ero nadie negará que
H~mlet, La Divina Comedí/ Fa~t~: 1:seJ~~~arte de ~a _cultura. El Quijote,
griegas, la obra aristotélica los lib
d gos platorucos y las tragedias
Heidegger, para no citar s1n· ,
ros e . Kant y los volúmenes de
.
o unos cuantos eiempl
·
palpitan en nuestro espíritu E
b
os egregios, resuenan y
· n esas o ras unos h b
que todos unos hombres como diría
om res -nada ~enos
expresado. Nos han iluminado
h e ~amuno- se han vertido y
Y nos an 1oqado.

U

Voces apocalípticas no h bl d
"Debemos dar el aviso c~n a anill e la dec~dencia y agonía del libro.
Europa -asegura Pedro Cab sene da. y mediada gravedad: el libro en
·
a- va a e¡ar de se
'
d ·
instrumento de la cultura El
bl
r, esta ya e1ando de ser, el
...
pro ema no h
,
Pero es posible que dentro de .
_
~ce mas que brotar ahora.
.
cien anos fla hist ·
1
cien leguas) el uso del lib
"
ona anca con botas de
. .
ro sea una rareza de e di
, .
so~tanos añorando la noble pesebrera de la b. . ru tos y .nostalg~cos
peligro y hemos entrado e 1 f:
d s ibliotecas. El libro esta en
n a ase e de d · ul
crepúsculo vesperal de su esplendor" No
ca enci~ e tural, en el
en su decadencia y en su a oní M .
creo q~e el libro haya entrado
radio, la televisión y la ci!ra :a e pa~~c~, selnctll_amente, que el cine, la
•
.
gnetororuca e disput
, b'
v1genc1a
que
antes
era
excl
.
p
.
.
an
un
am
.. ,
us1vo. ero ru el cine ni la d. tto. de
te1ev1S1on
podrán desplazar, d e fi1ruuvamente
..
.
,D 1 ra 10,. ru la
.
al lib
del libro depende la supervivencia de la ~n ro. e a supervivencia
llamamos clásica La P b d
. gr cultura, de la cultura que
•
·
ª1ª ra e 1os grande
siempre en los grandes libros se h
. s mue1:os, encerrada para
haber leído hace varios años '
u~v_ersal e Inmortal. Recuerdo
cual, hablando por todos nos~:na d e a pa~a d~ Stefan Zweig, en la
los libros "Aquí están
. dos, a un testlmoruo de agradecimiento a
'd
' resigna os y callados. No instan
11
p1 en. En su estante est'an Y esperan silen
.
·
U ' no aman, no
parece envolverlos, y sin embar o de e ,d
c1osos. n~ somnolencia
como un o1·o abierto Al
. _g 1'
a a uno de ellos mira un nombre
•
acariciar os con la ·
1
llaman suplicando no se d .
. vista, con as manos no nos
,
an 1mportanc1a No 1·d
E ,
que nos entreguemos a ell
·
P en. stan esperando
tranquilidad alrededor d os; so1amlente entonces se ofrecen. Primero
e nosotros uego esta
d'
'
una noche, al regr~so del camino fati
. mos . ts~uestos para ellos:
hombres; una mañana blad
goso, un mediodía, cansados de los
nu
a que se abre entr
··
eseamos platicar con al .
.
e suenos v1s1onarios.
D
soñar, pero con música ren 1y Sln em?a_rgo estar solos. Deseamos
. on e gusto ep1cureo anticipado de la dulce

:e:

�250

AGUsrfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

prueba, nos acercamos a la biblioteca: cien ojos, cien no~bres, clavan la
vista en nuestra mirada escudriñadora, silenciosos y paaentes, como las
esclavas de un serrallo en su dueño, esperando con devoción la llamada y
felices de ser elegidos, de ser gozados..."
"Pequeñísimos trozos de lo infinito, estáis instalados silenciosamente
en el interior de nuestro hogar. Pero cuando os liberta la mano, cuando
vibra vuestro corazón, entonces rompeís invisí~men~e vuestras cárceles
triviales, y vuestra palabra nos eleva, como en un vehículo fogoso desde
7
la nada a la etemidad".
Tócame concluir. En un instante de contenida emoción, Sócrates
define el ala. La naturaleza del ala, nos dice, consiste en llevar hacia alto
lo pesado. Eso y no otra es la misión del libro. Los buenos libros realizan
la misión aerostática del ala, elevar hacia lo alto, "ad astra'~ las humanas
pesadumbres. Como Israel por el desierto en tiendas, no~otros estamos
de paso. Pero en este paso, hemos visto, -en muchos libros- nuestro
camino en los luceros.

GABRIEL 2A10· Y EL ARRAIGO DE LA
CREACIÓN
Mtra. :Minerva Margarita VillarreaJ
Directora de Publicaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. La fuerza lírica y el arraigo de la creación
Para tratarse de un poeta que ubica su registro esencialmente en el
te~re?? del_poema breve, _del soneto, y específicamente del epigrama de
filiac1on latllla -agudo en ironía y eléctrico en sarcasmo- a Gabriel Zaid
célebre _Pºr el desvelamiento de la realidad, el ingeni; no siempre 1~
congr~~1a. No se trata, c~mo señaló Octavio Paz, de un poeta religioso y
~eta6s1co -y por eso mtsmo- de un _poeta del amor en cuyos poemas
opera de nuevo como una potencia transfiguradora de la realidad. Esa
transfiguración no es cambio ni transformación sino desvelamiento
desnudamiento: la realidad se presenta tal cual." El comentario de Paz'
si se observa con atención, es preciso, pero contradtctorio.
'
No e·s que la realidad se presente tal cual, es que el poema brinda la
certeza de asirla porque abre una puerta, y el aire de la realidad sale de su
vacío para lleruµnos. Así podemos penetrarla, estar en ella como
generalmente sucede que no estamos. La realidad no se presenta ral cual,
es el poema el que nos abre su acceso. Y casi siempre, en la poesía de

Stefan Zwcig "Agndecimiento a los Libros" en la revista Ptñolts Sección
Literaria, pág. 8, scptiembre-1951, Monterrey México.
1

&lt;:7abri~l Zaid na~ió en Monterrey, N.L., d 24 de enero de 1934. Y aunque se ha
m~terudo le1os de la ciudad desde entonces, su obra ejerce una influencia profunda en
la inmensa minoría que lo sigue.

�252

MIN,ERVA MARGARITA VILLARREAL

Gabriel Zaid, la clave es el extrañamiento, se produzca éste por medio de
la ironía o de la perplejidad ante la vida cotidiana.
Esa chispa despiadada de dejar al pudor desprovisto y señalar la
humanidad por los detalles que la constituyen y que solemos esconder, es
uno de sus máximos atrevimientos.
Pero no hay transfiguración que opere. ~ y una incisiva manera de
arriesgar en la denuncia de la falla, de la humani~d que crece cuando sus
fallas se desvelan. Porque desnudos, en la intimidad más próxima, van
cayendo las etiquetas y las máscaras. Y crecemos al encontramos. El
amor, en los poemas de Gabriel Zaid, es siempre el hallazgo de un
encuentro hacia la desnudez como posibilidad de emergencia del ser,
como realización única.

La desnudez es el despojo de toda cubierta, de todo accesorio. Y si
hay un acto de transfiguración que allí opere, operaría para
redimensionarla, para otorgarle un estado de gracia: un vuelo, un rapto.
La transfiguración es una acción que se genera a través de un estado que
en este caso implicaría a la palabra como vehículo de arrobamiento y de
transportación. Si así sucediera aquí, estos poemas nos lanzarían a un
espacio más allá de la realidad, pero aquí nos introducen en sus terrenos
secretos, en lugares en movimiento que parecieran haber estado
escondidos.
Zaid tiene poemas que nos devuelven a esa "realidad desnuda" de la
cual habla Octavio Paz. Pensemos en su ya clásico, ' 'Teofanías" , en el
cual el elemento: " taxis", metaforiza desde la presencia de Dios, hasta
cualquier objeto en el que usualmente desviamos nues_tra búsqueda hacia
el afuera. En el exterior no hay taxis, no hay dioses; el camino es único,
personal, se realiza solo, y hay que hacerlo hacia adentro. La poesía nos
regresa a una realidad más rica, una realidad cargada, potenciada por la
luz entrañable. Y aunque "la ciencia ha demostrado que los taxis no
existen", seguiremos implorando su encuentro. Así resume el poeta su
visión. Tan urgente es encontrar un taxi como que Dios se manifieste en
la esfera doméstica, en la sed de los días. Pero en la obra de Gabriel Zaid,
la luz la genera la razón; su concisión es matemática, y el despojo allí es
más bien producto de la acción inteligente, medible, de asociación y

G ABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA C REAC IÓN

353

El humor es la fuerza más pronunciada de su obra. Más incluso que el
amor. Aunque, si volvemos los ojos al poeta brasileño Oswald de
Andrade, el amor reverbera entre el humor y el deseo. Pero la concisión
~oética de ~aid_es ra_zonada y pide pruebas. Se sostiene no por la gracia,
smo por la mteligenc1a, que, en términos del poema, resulta insuficiente y
vana, pues el lirismo, esa fuerza alada que no depende de la razón, aún )'
que se apoye en la concreción aritmética del verso como unidad de ritmo
comprobable, apenas asoma. Una muestra de ello es uno de sus primeros
1
poemas, "Fábula de N arciso y Ariadna" , que, parodiando las
dedicatorias a los nobles mecenas usadas por los poetas renacentistas v
barrocos, particularmente las "Soledades", de Don Luis de Góngor;,
aquí se obsequia Al Pequeño Laro11sse Ilustrado. Desde entonces, desde la
dedicatoria y desde su primera estrofa, desde el ser uno de sus primeros
poemas, el humor filtra sus dosis de irreverencia, ante quizás el poema
más transgresor y el más audaz de toda la lírica española.
Dice el poema de Góngora:
Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
-media luna las armas de su frente,
y el Sol todos los rayos de su pe!~,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas;
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter mejor que el garzón de Ida,
-náufrago y desdeñado, sobre ausentelagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fue a las ondas, fue al Yiento
al mísero gemido,
segundo de Arión dulce instrumento.z

Dice ~l poema de Zaid:
Eran ya de la fiebre las finales
páginas que presienten su derrota,
cuando da el diccionario horizontales
decepciones filosas y alborota
una impaciencia comunicativa
de kilogramo en peso de misiva.

1uego.
CLAUSTRO
Entre vivir y pensar,
la puerta a medio cerrar.
Ver es ser de par en par.

Publicada así por primera vez: "Fábula de arciso y Ariadna", )\fonterrey,
Kátbarisis, número especial (18), 1958, 20 pp.
z Góngora, Luis de (1944). Soledades. Clásicos Castellanos 3. Buenos Aires: Estrada
Editores.
1

�254

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Si bien, la Fáb#la de Narciso y Ariadna, por el dominio del lenguaje y la
irorúa sorprende en su inicio, ya depurado en la edición de &amp;loj de sol
(1995) -que elimina una estrofa de acotaciones- no deja de ser, más que
una emulación al clásico poema, un indicio de la tradición en la que se
inscribe nuestro autor, que pasa, necesariamente, de los clásicos latinos al
filtro de los sigl.os de oro, especialmente, Góngora y Quevedo, sin mayor
resquemor por la deuda contraída. Aquí la tradición no se vería limitada,
como sucede en la obra de nuestro autor, si'esµ ofreciera no sólo la
continuación temática o la vuelta fársica de sus formas y sus constantes,
sino la renovación de su propuesta estética. Dicho esto, veamos estos
versos de Zaid en "Elogio de lo mismo", de nuevo honrando la poética
de Don Luis, quien se detuvo y encomió semejante inquietud:
¡Oh, mismo inabarcable!
Danos siempre lo mismo.

Y más allá, terminando casi el Reloj de sol (1995), en los "Sonetos en
prosa", este poema, que dista de cerrar cuentas con la fábula de Polifemo:
DESPEDIDA
A punto de morir,
vuelvo para decirte no sé qué
de las horas felices.
Contra la corriente.
No sé si lucho para no alejarme
de la conversación en tus orillas
o para restregarme en el placer
de ir y venir del fin del mundo.
¿En qué momento pasa de la página &lt;tl limbo,
creyendo aún leer, el que dormita?
La corza en tierra salta para ser perseguida
hasra el fondo del mar por el delfin,
que nada y se anonaáa, que se sumerge
y vuelve para decirte no sé qué.

El temor a la vaguedad y a la imprecisión se cifra en líneas cautelosas,
versos donde se mide lo que tiene que decirse, lo que debe decirse. Pero
este poema redobla esa falta de puntería tan temida, en su última estrofa.
Debilita el atinado dístico con que inicia el terceto anterior. Zaid apura y
yerra en un ingenio fácil, sin &lt;;ontundencia en el cierre y muy lejos del
sabio y certero fin de la fábula de Polifemo de Don Luis de Góngora, en la
cual el rotundo desdén subraya la imposibilidad del amor: la corza en
tierra y el delfín en agua expresan el camino cautivo de la individualidad y

del . ª":1ºr no correspondido; líneas que jamás convergen porque sus
d.estgruos pertenecen a especies distintas. El amor, terco y aventurado,
siempre sembrando donde no debe, deja caer la hondura de su
imposibilidad. Y no hay mayor dolor en esta escisión que la metáfora
utilizad~. Así los juegos de Zaid, al dar una vuelta más a la alegoáa
gongonna, con humor fácil se alejan de su sustancia, trasponiendo al
orden de la naturaleza el ritmo del deseo, sin concreción.
La idea se impone a lo lírico, al despegue de las emociones. Pero la

idea también yerra.
Sa~arle filo a un verso puede llegar a quebrarlo y, de haber partido de
la ac~t~d de u~ concepto, el resultado, a falta de imágenes, es una poesía
de facil sustancia, donde finalmente habla el poeta y no es la poesía la
que se expresa.
Pero pulir un verso puede también afinar el poema. Gabriel Zaid
balancea estas dos posibilidades de la construcción poética y no siempre
toca fondo. Su preocupación parece ser la búsqueda de la perfección
f~~al. D~pur_ar de un libro a otro, de un poema a ese mismo poema,
elimmar, limpiar, modificar título. En su recuento último: Reloj de sol,
publicado el mismo año, 1995, tanto en España como en México, llega a
no ponerse de acuerdo en su versión definitiva de un poema, expuesto
antes en sus distintas versiones, y ahora, con las mismas variantes.
N ACfüU ENTO D E VE US
Así surges del agua, clarísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas de pronto, como el amanecer,
Y_renace, en la playa, el misterio del día.

En la edición española, el segundo verso aparece como en la primera
versión de este poema. En vez de: "clarísima", dice: "blanquísima". El
resto ?el poema queda igual. Y, si nos remontamos a la primera,
aparecida en la edición de Seguimiento del Fondo de Cultura Económica,
en 1964, el poema ha sufrido la modificación de los últimos dos versos:

�GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

256

'257

MINERVA MARGARITA VtLLARREAL

Así surges del agua, blanquísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas helada como el amanecer.
Así la dicha abriga como un manto.

Al margen de hacer un espacio antes de estos dos últimos versos en
las posteriores ediciones.
""-.
En general, en todas las correcciones hechas por Zaid, (cabe destacar
que en Reloj de sol (1995) regresa a varios títulos originales) el poema
termina siendo más poema. Hay, de hecho, un ejemplo crucial, en el cual
la depuración produjo un hai-ku bellísimo. Veamos su aparición en
Cuestionario, (1976):
INSTANTANEAS
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.
Olas de tiempo terco.
Rocas de cielo empedernido.
Muerte en alas triunfales.

Ahora, revisemos su versión aparecida en Reloj de sol (1995), y en la
cual se produjo el hallazgo:
ARRECIFES
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.

Pero esta vía a la perfección, en la que se inserta todo artista, está
marcada por un camino unívoco que tiene como posibilidad lúdica el
repetir poemas con novedades de un libro a otro. Esto, en principio,
puede ser interesante. Hace cómplice al lector en la búsqueda de la
verda~ poética. Pero tiene su contraparte: encaminar ai lector hacia la
ruta del cansancio. Como si la fuente del misterio de la poesía estuviera
condenada por el predominio de una obsesión formal y un registro
cronológico que el autor se empeña en mostrar. Una suerte de memoria
pública de un seguimier.to per~onal de la obra. La nitidez se logra
entonces más por la vía de la inteligencia y del trabajo acucioso, que de la
transfiguración, del perfil definido de la palabra y su carga semántica que
de la profusión de sensaciones. desde la palabra misma. Y más aún, si
partiéramos de la· modernidad en la poesía, de que el lenguaje operara
como sujeto en sí.

Cuestionario fue un_ títul_o cert~ro para testimoniar la duda permanente
en el. autor. Al reurur asi _sus libros y repetir poemas, con todo y los
cambios que estos van sufriendo, así como añadir una tablilla donde hace
partíci~~ al lector ?el jueg~ poético,_ ?abriel _Zaid hace gala de su ingenio,
su ~fic10n por 1~ Juguetena, su pas1on por investigar. Obliga al lector a
~~visar los cambi~s, a d~tene~se en algo que creyó haber leído antes, pero
~igual? o ¿con que modificaciones?
Fi_nalmente le concede la gracia del extrañamiento y duda como el
propio poeta. Además, logra, lo cual podemos observar como resultado
en Reloj de sol (1995), que dicho cuestionario sea contestado y
reformulad?~ los poemas por los lectores amigos. En su búsqueda
formal aprisiona el canto como si almidonara las palabras. Su poema
"Otoño" parece resolver en dos versos su lamento:
Lloro por este jardin
Que murió de geometría.

La ir?nía, como_ recurso,_ es depurada: espina. Su preocupación mayor
va ~argandose hacia_ el ~~sttmonio social. La impotencia hacia el poder
oficial, la automargmac1on y la puntillosa crítica contra el estado de
cosas, superan en sátira al poema íntimo amoroso, que en su obra, tiende
a buscar ~~ equilibrio.-~• aunque -~tilice símbolos que tienen que ver con
la castrac1on y el narc1S1mo: las UJeras y el espejo, su compromiso con el
amor no permite un "nosotros" degradado por la rutina o la agresividad,
como sucede con este poema que se repite en Cuestionario sin ninguna
vanante:
SOMBRA
Las alas para qué,
si son errantes.
Los ojos para qué,
si son esquivos.
Para qué me acompañas,
si para enven~narte
me envenenas.

Si tomáramos este poema como lección vital, muchos de nuestros
pro~lemas_ s~ resolverían. Ese es otro sello de la poesía de Zaid: su
sentido practico frente a la complejidad del amor.
. En sus poemas "sociales", la lucha es religiosamente abierta. La
ciuda~ es vista desde la ciencia y la tecnología, mas trascendiendo esta
especie de envoltura impuesta. El poeta se ciñe, en tanto ciudadano del

�258

MINERVA MARGARITA VILLARREAL
GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

mundo, o sea, de la metrópoli, a las limitaciones de la época que vuelve a
los taxis una alegoría de la imposible manifestación de la divinidad, o, si
se quiere, del amor:
TEOFANÍAS
No busques más, no hay taxis.
Piensas qué va a llegar, avanzas,
retrocedes, te angustias,
desesperas.
Acéptalo
por fin: no hay taxis.
Y ¿quién ha visto un taxi?
Los arqueólogos han desenterrado
gente que murió buscando taxis,
mas no taxis.
Dicen que Ellas, una vez, tomó un taxi,
mas no volvió para contarlo.
Prometeo quiso asaltar un taxi.
Sigue en un sanatorio.
Los analistas curan
la obsesión por el taxi,
no la ausencia de taxis.
Los revolucionarios
hacen colectivos de lujo,
pero la gente quiere taxis.
Me pondría de rodillas si apareciera un taxi.
Pero la ciencia ha demostrado
que los taxis no existen.

Este es uno de los poemas más bellos de Gabriel Zai1, un poema que
gana por la certeza de la metáfora. Y la metáfora: el taxi, viaja gracias al
impulso de la ficción lírica hasta las más remotas e impensables
situaciones, hasta la misma gracia del profeta Elías. Utiliza la lógica de la
ciencia. Afirma y niega hasta comprobar. Y aunque compruebe la
evidencia de la negación, queda 1:111 hálito de esperanza, un aleteo seguro
de que seguiremos anhelando la aparición de un taxi.
Este poema es un poema de excepción en su obra. En general, Zaid
celebra la realidad con poemas cuya música penetra ligera o bajo repiques
de suaves percusiones y los conceptos sin desmantelar, fijos: tiempo,
libertad, silencio, olvido, etcétera, sin posibilidades de vida material a
través de una imagen, empobrecen la circunstancia del poema. Para un

lector cuya ansia lo lleve a suposiciones e imaginerías con respecto a lo
que los poemas quieren decir, esta poesía es muy rica. Pero como
producto acabado, redondo y que agujere, como una piedra límpida y
cierta, pocos pero contundentes poemas logran asirse.
Y es en la brevedad del epigrama (género poético en el que, por los
orígenes del mismo, la dirección del mensaje es directa, va hacia otro,
con nombre y vínculo estrecho con el poeta, aunque dicho vínculo
puede ser imaginario) donde nuestro autor logra en mayor número
dichos poemas redondos.
Originalmente el epigrama era un grabado en madera, metal o piedra
para preservar la memoria de alguien o demarcar un acontecimiento
especial, una noticia o un anuncio, solicitando atención hacia algo
específico. Luego se decanta y llega a ser "una composición poética
breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento
principal, por lo común festivo o satírico".3
Zaid abreva en Catulo y Marcial. Pero también en Quevedo, Góngora
y Lope de.Vega. El poema "Teofanías" guarda una estrecha simetría con
"A Roma sepultada en ruinas", de Quevedo, sobre todo en el inicio. He
aquí el comienzo del poema de Francisco de Quevedo:
Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas,
y tumba de sí propio el Aventino.4

Tanto Gabriel Zaid como José Erp.ilio Pacheco establecen en buena
cantidad de sus poemas un lazo con la cotidianeidad a través de la
enunciación de objetos y personajes como volkswagens (hoy animales en
extinción), bicicletas, pastas de dientes, estrellas de cines; es decir,
elementos y símbolos de la ciudad y la cultura a las que se canta. Abunda
la zoología, símil para radiografiar la vasta y compleja naturaleza humana,
o para adentrarse en ella:
SELVA
Me gusta acariciarte el hipopótamo.
Husmear lo que apenas perdices.
Acechar tu bostezo furibundo.

3 Martín Alonso, E11ciclopedia del idioma, 3 tomos, Madrid, Aguilar, 1982. (en t. II,
p. 1775)
4
Francisco de Quevedo. Antología poética, prólogo y selección de Jorge Luis
Borges, Madrid, Alianza Editorial, 1982, pág. 67.

�260

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Disparar al vuelo de tu aullido.
Me gusta darte el dedo a morder,
la percha de tus periquillos.
Verte, mona desnuda, meditar,
de la cola, del árbol de la vida.
La pantera feliz ronronea
después del pleistoceno.
Me gusta la gratitud
en los ojos de la victoria.

Ambos gustan de la reelaboración de los versos y de una
permanente lectura crítica de la realidad. Como se señaló, la lectura
crítica del entorno. Pero no sólo de pensamiento crítico vive el
hombre. Y mucho menos el poeta, que puede encontrar, en el ojo .
mismo del huracán de la razón, la sinrazón que llama, la sinrazón
que obliga, la sinrazón que anuncia.

2. Recreaciones
Sonetos y canciones, de Gabriel Zaid, (1992: Vita Nuova. México: El
Tucán de Virginia.) tiene tres apartados: "Sonetos en prosa", integrado
por siete poemas del autor; "Canciones de Vidyapati", que vienen a ser
14 poemas -"recreaciones", llamaría el autor a la traducción de,
· supongo, algunos de los cantos de Love songs of Vidyapati (traducción al
inglés del poeta hindú Vidyapati hecha por Deben Bhatacharya)-,
además de un estudio revelador sobre las coincidencias y
correspondencias entre éstos y los primeros cancioneros hispánicos; y
por último, "Coplas al gusto popular de Femando Pessoa", poeta de
quien Zaid, para el caso, resume lo siguiente: "Su capacidad heterónima
de ser otro es también una capacidad anónima de perderse, y
encontrarse, en el gusto popular".
Si bien en la primera parte encontramos de nuevo el carácter lúdico
del ejercicio poético que caracteriza la obra de Gabriel Zaid, desde el
título, hay un verso, o una línea, para mejor ajustarnos a la "propuesta"
del autor, que reseña de alguna manera la enfermedad del poeta que cada
vez más va dejando atrás: "Ráfagas crueles de lucidez". Recuerdo
"Teofanías" y celebro s.u tino, su sorprendente claridad, el ajuste de
cuentas del poeta con su siglo y con su ciudad, como su ciclo vital; sin
embargo, este nuevo libro, en' el cual se incluye creación reciente, la
reiteración del ritmo basado en la enumeración, en las equivalencias de
significados a través de los dos puntos,' la carga de conceptos que
intentan colarse a la "reflexión" de la poesía, la adjetivación de los

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

2,61

mismos. ~onceptos -"gratuidad furiosa", "eternidad fugitiva", etc.-,
hacen v1S1ble, y peor: audible, el formulario tesón del escritor que es, sin
lugar a dudas, Gabriel Zaid.
Al llegar a las "Canciones de Vidyapati", lo rescatable de la sección
anterior se atenúa; al leer a Pessoa, desmerece por completo. La razón es
quizá que los dos poetas extranjeros son ya clásicos, y el riesgo de Zaid
de aventurarse a incluir obra personal con traducciones es muy alto.
El estudio que sirve de introducción a los poemas de origen hindú es
completo y logra interesarnos de entrada en la poesía de ese complejo
país. Para Zaid, la obra de Vidyapati5, como los cancioneros gallegos
portugueses, confronta las limitaciones de la poesía occidental, en la
medida que ésta subyuga el objeto, limita la lírica al yo y señala la
identidad del autor en el singular de la primera persona; además de no
caer en lo interior, en las "Canciones de Vidyapati" el sentimiento de la
mujer se expresa desde la mujer misma. A diferencia de la "erótica a lo
divino", que desde el Cantar de los cantares se perfila en un tratamiento
erótico de lo espiritual -el alma, la Iglesia y Dios son potenciados en la
literatura como valores exaltados hacia los que se pronuncia deseo--, el
erotismo de Vidyapati parte de lo religioso, como sucede con el mundo
de la sensualidad mitológica de la antigüedad clásica. Vidyapati
"desacraliza las relaciones sexuales, y eso en el mismísimo contexto del
culto a Krishna".
Se supone que la relación de Krishna y una de sus amantes, Radha, se
convierte en foco de un culto popular arraigado en Bengala, según el cual
la salvación se logra a través de la uníón sexual para venerar a Krishna.
En las canciones de Vidyapati, Krishna y Radha serían " simples personas

5

Vi_dyapati, considerado el gran poeta maithili (nombre que deriva de l\lithila,
quien formó un reino entre el Ganges y los Himalayas), nació en 1352 cerca de la
fro~t_era de la región Madhubani con Nepal. El padre de Vidyapati, cortesano y bramín,
1~ truc_io en el sáns~rito; sin embargo, la originalidad del poeta se da en maithili (del
sanscnto se deriva el maithili, que existe desde hace un milenio, sin ser lengua oficial a
pe~ar_ de ~ue 1~ hablan _treinta millones de personas actualmente), cuando es amigo del
p~c1~~ S1va Simha, quien luego ocupará el trono. El sánscrito significó para el hindi, el
~aJthili Y el bengalí lo que el latín al castellano, al gallego y al portugués, que "parecían
'.ncapaces de expresiones elevadas". Al parecer, gracias a la influencia árabe debida a la
Invasión musulmana en la India, la actitud hacia las lenguas del pueblo fue distinta,
much? más abierta, y posibilitó la traducción de obras a dichas lenguas. En ese sentido,
la actitud del poeta Vidyapati es similar a la de Berceo y el Arcipreste de Hita, que
~aban, cada uníl desde su creación, la lengua popular, la lengua viva. Así sintetizamos
la mtroducción que Zaid nos ofrece.
.

�262

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

enamoradas que en el amor encarnan lo divino". De ahí la belleza de_los
poemas. Se trata más bien de celebraciones complejas desde la sencillez
en que nombran el amor, l~ conjunción de éste con los astros, con la
naturaleza.
De las "Cop~as al gusto popular de Femando Pess~a" no hay ~ás que
decir: bellísimas, certeras, siempre atinando desde la vista del testigo de la
hondura que viene a ser el poeta:
"'La vida es un hospital
donde casi todo falta.
Por eso nadie se cura
y morir es darse de alta.

Leamos por último esta estrofa, tan afín a nuestro momento, ~ ese
consumismo propiciado donde todo se vende, sin que el amor esté
etiquetado entre la oferta disponible:
Todo quisieras comprar,
nada más porque lo viste.
Tengo ganas de llorar:
yo sólo compro estar triste.

Magnífico trabajo el de Zaid con las versiones que nos ofrece y es de
elogiarse esta empresa en la que, a través de su voz, reverberan las voces
de la eternidad.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO
Dr. José Javier Villarreal'
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
Ezra Pound al final de su vida, parafraseando el "Eclesiastés", afirmó que
había un tiempo para hablar y un tiempo para callar. El "Eclesiastés" dice:
"Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de
hablar." 1
Octavio Paz (Ciudad de México, 1914-1998), al inicio de su ser lo que
es, entre 1930 y 1943, se dio a la tarea de afinar el canto y preparar el
terreno para la cosecha futura. Su infatigable curiosidad, como aconsejara
Rilke, fue sometida al proceso, tanto -sentimental como intelectual, de la
educación. Su poesía y su quehacer ensayístico, en estrecho diálogo ya
desde entonces, dieron testimonio de esta culta curiosidad que se afanaba
en la búsqueda no tanto de las posibles respuestas como sí de los misterios
fundamentales. Misterios que habrían de solventar su discurso poético, su
• José Javier Villarreal (fijuana, 1959) es licenciado en Letras Españolas por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Master of Fine Arts por la Universidad de
Texas en El Paso, y Doctor por El Colegio de 11ichoacán. Es autor de una obra
poética, ensayística y de traducción. En 1997 publicó Los fantasmas de la pasión, ensayos
-sobre poesía mexicana, y en el 2003 Fábula, su más reciente libro de poesía. Ha
traducido a Ezra Pound, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade. En 1987 recibió el
Premio Nacional de Poesía Aguascalientes y en 1991 el Premio a las Artes de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
1 Lo Biblia del Oso. Libros Proféticos y Sapiencialn, según la traducción de Casiodoro de
Reina, publicada en Basilea en el año 1569, edición de Gonzalo Flor Serrano, Ediciones
Alfaguara, Madrid, 1987, p. 345.

�JOSÉ JAVIER Vll.u\RREAL

264

naturaleza lírica.

"La vocación -apunta Paz- nos llama a ser lo que somos a_ tra~és de
algo distinto de lo que somos: obras, ob!:tos, ideas, ~cto~. Lo mtenor se
transforma en lo exterior."2 Su vocac1on se marufesto en _un hac~r
imperioso que obedecía a un logos primordial que escapaba -sm des~en
alguno- del marco puramente racional. Paz no buscaba entend~~ sino
comprender. ¿Quién no es un romántico? ~!"Ro fue la ex,:epc10~. El
ímpetu de su empresa incluyó la transformac1on del mundo ( ~~mb1ar al
mundo es devolverle su fertilidad."3 Escribía en 1939). La pas10n, en su
continua ebullición creadora, transmutaba lo interior en exterior.
Un poema no se entiende, se comprende. Compren~er es partir, iniciar
un movimiento, una acción del pensamiento y la emocton qu: ~ons~ya Y
pueble. Lo importante, nos dice Valéry, no es el texto poettco, sm~ _el
, estadio poético que provoque éste en el lect?r. El gra?~ _de comprens1on
que se logre establecer, la comunión c~nse~da, la posibilidad de leerse en
el poema, de ser un inspirado. Paz mtento compren?~~ al mundo_. Su
lectura lo llevó a la poesis. Su fuerza fue la pasión; su m1S1on, la reesc~tura
del mundo; su coartada, la inteligencia; su devoción, la mujer. "La mu!er diría en 1935- es la forma visible del mundo." 4 Y su don: la poes1a, el
_canto, el lenguaje arrasado por la pasión.

La delirante embriaguez· de su ya estar siendo a través de su hacer lo
condujo al vértigo de la creación, de aquello que se hace c~n .arte e
inteligencia. Ya que una obra, en palabras de Pierr~ ~everdy, s1grufic~ la
vida de un hombre. En este sentido Paz fue un romanttc~: un ~rotagorusta
de su tiempo en incesante crecimiento, una expans1on dire~tamente
· al a su voluntad creativa a su tremenda capacidad de
proporc1on
. .'
.
,
l ·
edificación. Su hacer evidenciaba un impulso que igual se asta de nttn~, en
e del desfibramiento de las ideas, en la reflexión. Fueron estos,
el verso, qU
l ·
d
años difíciles pero sumamente reveladores. Difíciles porque e tiempo e
romper se imponía como condición única y valedera _p~ra acceder al
tiempo de coser. Paz se presentaba, exhibía un tono que m~,bu_s c~~o su
propia retórica, el estilo que le permitiría alcanzar su expres1on tndiVIdu~.
Fueron años reveladores .up1bién, porque ese coser fue encarar y a~umtr
una actitud vital ávida de conocimiento y rica en pactos poundianos.
.

2

Octavio Paz, Miscelánea J Primeros escritos (Obras completas Tomo 13), Fondo de Cultura

Económica, México, 1999, p. 1S.
3 Octavio Paz, op. cit., p. 154.
• Octavio Paz, op. cit., p. 141.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

265

Pactos que iría estableciendo, al paso de los años, por los cuatro puntos
cardinales haciendo caso . omiso tanto de la lengua como de la
temporalidad de sus interlocutores. La literatura, el arte y el pensamiento le
competían. Como a Terencio, nada de lo humano le era ajeno.
Los encuentros y hallazgos se sucedían. El diálogo se volvió denso y
abigarrado. La cultivada curiosidad dio paso a la urgente pesquisa del
artista. Las necesidades del alma fueron las necesidades del intelecto. La
empresa creativa se hizo acompañar de la reflexión, y de la reflexión se
volvía al verso tendiendo así una red, un sistema de conocimiento que
integraba las razones del corazón con las del intelecto. Pero las necesidades
del alma y las del intelecto también fueron las necesidades del cuerpo. La
sexualidad fue la forma de aprehensión de la realidad. El erotismo, con el
paso del tiempo, sería la forma de imaginarla. Este sistema de
conocimiento, cuya condición primordial era el hacer a partir de la
comprensión, ubicaba el logos poético en esa zona que María Zambrano ha
definido como lo principado. El movimiento hacia el conocimiento no se
desplazaba horizontalmente, sino que su ebullición obligó siempre al plano
vertical, al relámpago del hallazgo. Esta concentración exigía una enorme
plataforma de trabajo, la necesidad de inventar una tradición lo
suficientemente amplia y rica para apuntalar un proyecto de creación y de
pensamiento igualmente ambicioso. Ser moderno significó para Octavio
Paz ser la suma de una memoria crítica y generadora, pero también el
compromiso de ser un nuevo sumando en una adición placentaria que
crece y se multiplica día con día. Un incesante movimiento, una energía
que hemos convenido en llamar cultura. Expresión última y fundamental
de nuestro estar en el mundo.

La efervescencia formal -forma es fondo- en las artes de principios de
siglo alcanzaba, mojaba y condicionaba todo intento de quehacer estético.
La gue-rra civil española fracturaba un origen y la segunda gran guerra
dividía al mundo. La tensión entre el estilo, al que obligaba el momento
histórico, y la expresión, buscada en base a una experiencia individual, se
agudizaba a tal ·grado que coloreaba con Escilas y Caribdis el proceloso
ponto del quehacer artístico e intelectual. Estos monstruos no sólo
.asolaban el medio literario sino que creaban royentes problemas de
conciencia. El compromiso del artista se contabilizaba en una postura
ideológica con respecto al contexto político inmediato que lo rodeaba. De
entre estas trampas de la fe habría de surgir una de las voces fundamentales

�266

JOSÉ JAVIER VtLLARREAL

de la segunda mitad del siglo XX. Frente a estas embestid~s Paz a~a~ó a
su sistema de conocimiento-de lectura del mundo- el sent1do de la et1ca y,
con él, el compromiso del ejercicio de la libertad. Ponderó el de~echo a la
crítica. La crítica como esencia indiscutible de lo moderno. El t1empo de
hablar había llegado, la obra estaba en marcha. El tiempo de callar en
Octavio Paz fue un permanente acecho que reforzó su proyecto de
creación; fue la pausa, la cesura indispensa~ al canto, la calma. ~ue
antecede a la tormenta, el tiempo de lectura y recógimiento que se adivma
en la obra conseguida. Sus textos de juventud son el testimonio de lo antes
dicho.

II
Una voz poderosa que, como una suerte de belicoso arcángel de la
guarda -por aquello de la flanúgera espada-, me acompaña desde hace
años es la de Octavio Paz. Sin duda, junto con Alfonso Reyes, uno de los
más frondosos árboles que vio florecer la literatura mexicana del siglo XX.
De una O de otra manera, en un tiempo o en otro y en encontradas
direcciones la "infame turba de nocturnas aves" que atreve, en nuestro
país, no sólo el quehacer poético, sino también e~ c~ti:o de la int~ligencia
analítica, y la reflexión que se desprende del e1erc1c10 de la misma, ha
descansado en sus siempre-dadoras y reveladoras ramas.
Poemas, ensayos, traducciones, prosas. Una obra -la suya- que parte
del presupuesto de la pasión. Que se alimenta con el impulso co_rdial del
romanticismo más pleno; aquél que de la rebeldía hace el camino para
llegar a la revelación. La revelación como punto culmina~te'. como inst~_te
detenido en la fijeza que se desdobla en hervoroso movimiento. Rota~~~n
epifánica que no cesa y obedece a un anima mun~i: a una contem~~ac1on
que en su pasividad prepara el asalto, la revoluc1on~ la _transgres1on del
contemplativo, la imaginación del apasionado: la conc1enc1a del mundo. El
mundo como un gran texto para ser leído.
Porque la realidad es aquella que posee expresión. Fuera de la ~~presión
no hay realidad. Hasta el silencio que, en teoría, es la negac1on de la
expresión, es expresión, yno siempre de una negación.
Esta genius machina de la expresión p~e ~el ~~cantamiento, ?e las
·fuerzas de.satadas e ingobernables de la unagmae1on que van dan?ole
forma a la ·materia que nos rodea, que la vuelven tangible: realidad sensible.
El lenguaje, que es la musa, se enamora en extremo de aquella porción del

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

267

text_o qu~ es la realidad cantada. La poesía, la erótica del lenguaje, sería el
testtmoruo de la lectura que ha llevado a cabo el poeta de esa realidad
cantada, padecida y percibida por los sentidos, la imaginación y la razón en
particulares e irrepetibles dosis. Ya que un poema es un acontecimiento
único cuyo fin descansa en sí mismo. Nos acompaña, nos permite leemos
y llegar a ser aquello que somos. Es decir, a reconocemos. Pero es tan
unitario que en su fuerza no admite debilidad alguna. Un poema al ser
mutilado o trastocado no se debilita, sencillamente desaparece, deja de ser.
O como dijera César Vallejo: muere.
Octavio Paz, en E/ mono gramático, nos ofrece un testimonio límite de
una realidad discursiva que se regodea en sus poderes presentificadores,
tanto de seducción como de sugestión. La realidad como un enorme
pentagrama donde la sinfonía de su expresión ya se encuentra escrita. La
naturaleza, y el hombre junto con ella, como un enorme libro que exige ser
leído: ejecutado. Una realidad que lejos de verse, se lee y contempla; como
se contempla aquello que se lee.
Los senderos que sigue la voluntad creativa, en E/ mono gramático, parten
de una sensorialidad sumamente receptiva expuesta a un paseo que irradia
una poiesis aguda y expansiva. Una gana de registrar aquello que se percibe
por los misteriosos canales de una sensibilidad lírica. De un magma
desbordado que la voz poética expone gracias a una realidad imaginada
que nos rodea y trasciende. Una realidad que destila signos e imágenes que
nos vulneran, destrozan y rehacen.
Ante tal fuerza desatada, ante tal sustancia abrasiva, el poeta antepone el
dique del poema. El poema es el recipiente, como cantara José Gorostiza,
que contiene y da forma a la materia poética que la realidad sensible
ostenta y hace correr, y que amenaza, como el canto de las sirenas, con
subyu~rnos y destruimos. Pienso en Rilke cuando escribe que lo bello es
apenas lo soportable de lo terrible. Y en esta frontera entre lo bello v lo
terrible, donde los grados se miden por la vida de un hombre, que es d;cir,
su ~bra, se encuentra El mono gramático. Octavio Paz se la juega por
canunos poco transitados por la lírica de su tiempo. No se trata ni de un
_poema en prosa, ni de un libro de prosas poéticas. Se trata de la ejecución
de una larga sinfonía que al ser tocada encuentra sus propias formas de
expresión, funda su necesaria e inequívoca respiración. Los textos de este
libro son contenedores de una poderosa fuerza sexual que amenaza

�LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

268

constantemente. Que irrumpe desde la forma misma. Si el tema en un
poema es lo de menos; en E/ mono uamático se confunde con la porción de
realidad que crea y revela. Estamos más allá. Nos encontramos en la otra
orilla. En una realidad pletórica de expresión.
Pero esta realidad imaginada, que se va levantando a medida que la
leemos en el texto y que la contemplamos y sentimos en nosotros mismos,
nos envuelve en una apabullante sexualidad. ~ cuerpos entrelazados se
vuelven ramas de una arboleda que no deja nunc~ de moverse y trenzarse
en una duermevela de estricto orden sexual, ya que "despiertos los sentidos
aunque el espíritu dormido, se hacían el amor las unas a las otras o;
solitarias". 5 Atmósfera que nos sorprende estableciendo, paradójicamente,
una distancia que nos preserva de caer en su espeso y hedónico f?llaje,
pero que a la vez nos excita e invita, nos vuelve cómplices de aquello que
, sentimos gracias a los hilos votivos que desprende el texto. Es decir, la
realidad que se expresa incesantemente a través de nosotros mismos. Una
realidad sexual que impone sus condiciones de seducción por medio de
nuestros sentidos vulnerados por su incontenible imperio metafórico. Si la
realidad es expresión, la expresión es forma. Materia en perenne
movimiento. Creación y destrUcción ad inftnitum.
Pero este orgiástico movimiento se detiene y se vuelve luz, isla, faro que
ilumina los rostros del des~o en el cuerpo de la amada.
Ante la tempestad golosa de una realidad desbordada y pletórica de
sexualidad, donde el follaje y el movimiento establecen una danza de ritmo
lascivo; el detenimiento, el apartamiento, la reclusión de los cuerpos que,
en esa floresta plural y salvaje, se han reconocido el uno en el otro como
suerte de espejos encontrados creando así el espacio magnético y sagrado
de lo erótico. De la bulliciosa y anónima fiesta de los sentidos al claustro de
la ÍffiílgÍ11ación y de los nombres. La pareja se ha apartado y refugiado en
un espacio cerrado que potencia la desnudez de los cuerpos, subraya la
carga de las miradas, las hambres y procesiones que los sentidos realizan
por el sinuoso y fragmentario cuerpo del deseo. Pero no sólo eso. También
está en juego la complicidad que establecemos nosotros, los lectores, con
la pareja. Misma que corre en sentido conqario, ya que la pareja también
establece su relación con nosotros. Y de esta relación, de este
padecimiento, que acusa la pasión de los sentidos en clara armonía con el
. sentido interno de la imaginación, surge el abrazo de la comprensión, no

5 Octavio

Paz, E/ mono gramático, Seix Barral, México, 1975, p. 58.

l69

del entendimiento,
sino. de lo erótico ' del eros, del amor. y sm
. amor no hay
·
,
erotlsmo y este es un instante que niega la temporalidad d 1 .
crear
·
· d
e tlempo para
su propio espacio etenido sobre la llama del incesante
. .
"El cuart
, tal
movimiento
l
o esta to . mente iluminado. El hombre se levanta y camina de u~
ado p~ ~tro, ligeramente encorvado y como si hablase a solas Su
somb~ mclmada parece buscar en la superficie del muro -lisa parpad~te
y desierta: agua vacía- los restos de la desaparecida "6 El ' ·¡
h
cons
d
·
·
ffil agro se a
,
·urna · o, por un mstante hemos habitado el para'1so • N o nos resta mas
que¡ i~nar y n~mbrar aquello que hemos sentido, darle nombre a lo que
no o tema o, meior aún, crear aquello que no existía. En cualquiera de los
cas?s estamos apelando .ª la poesía, ya que todo poema es un acto de amor
y sm amo~ no hay er?~smo. De aquí podríamos concluir que todo acto
que
de erotlco es un acto poético· De ah1' que 1a poes1a,
, para
o se· califique
p
ctav10
. 1magman
.
. do
b d az, ·sea la erótica del lengua)·e· El lengua1e
~eco ran_ º. su libertad c~eativa, su categoría sagrada, su rango de musa d;
mtermediano entre los dioses y los hombres.
'
GBracias a e~te lenguaje recobrado en su primigenia categoría sagrada
que
. Paz atreve a leer el libro'
b. orges
d I calificara de mágt.ca, es como 0 ctavio
a ierto e m~ndo, y e~ él descubre una gramática se},.'Ual que se confunde
con el lenguaie de los dioses. Ante tal desmesura lo huma o
d
su sup rf1
d
S
n respon e con
len _e ua gran eza. u_ hu~lla, su impronta: la poesía, la erótica del
guaie que, a su vez, erooza siempre aquello que toca, trastoca e imagina.
.
.

111

. _P'.12 es u~~ _presencia necesaria que igual recarga como establece las
mhrntas
del ver y el comprender· Atn.ncherad
d 1 · pos1b1lidades
1·
·
, o en Ias I'meas
e 1a .mte igenc1a
e d.1scurso
,.
1 revela
. lo cantado ' o canta lo revelado• ..,u
poet:Jco
1
se ,ev'.1-nta e~ a p urahdad que lo integra. La diversidad en Paz es sustancia
ene~~~o fluido donde confluye la suma de lo evocado, la meticulosidad d;
la vigilia. Y_ en este permanente estado de alerta el mundo se extraña y al
ser ednrarec1do por el lente de la atención, de la minuciosidad és~~ -el
mun o- vuelve a recobrarse, a reconocerse.
'
: Este .enrarecimiento, este llevamos a otra parte demand
mcomodidad constante, permanente; un estar en resiste11da,
, tanto espacial
a una
60ctav10
. Paz, El mo110 gramátiro, op. cit.. PP· 65-66.

�JOSÉ JAVIER VILLARREAL

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

como temporal. En este sentido la urgencia de abrir puertas y recorrer
pasillos, de entablar diálogos, discusiones, complicidades y, también,
divergencias con todo aquello que nos precede y acompaña, se impone
como impostergable. Paz," a través de su obra, ha sosterúdo un
enfrentamiento lumínico con la literatura, el arte y el pensamiento. Su
belicosidad descansa en la expiación de la gracia, en el compromiso ético
de entregar a los hombres aquello que ~ dioses han otorgado.
Compromiso que el poeta mantuvo a lo largo de sli'obra.

detiene y eterrúza e~ el instante mismo de la prueba, producen un
espasmo. -~n ese esta~o el juego erótico se sustrae y, al contenerse, arde en
la comuruon del. , rrústtco, en la fusión con su divirúdad. N os pnv
· ilegia
· en
esa contemplacion que es compromiso, actividad consciente del hombre
con respecto al todo del cual forma parte. El poeta, como Dante el viajero
nos conduce por es~acios recién creados, sumados ya a ese mapamundi e~
el cual ahora -gracias al autor- podemos transitar. Pero a diferencia de
Da~te, -~az, en E/ mono gramático, privilegia una impresionante y feliz
erottzaci_on del lenguaje. El canto, en esta obra, exige volúmenes,
prop?mo~~s corporales. El lenguaje no está al servicio de un discurso, de
una mtenc10n conceptual. El lenguaje es el canto, la materia celebrada y
ofrendad~. La altura alcanzada por Paz en E/ mono gramático nos cubre y
rebasa. Sm duda estamos ante una de las piezas que definen y subrayan
nu~s~o estar en el mundo. Obra que explota y redefine el fenómeno
poettco de nuestro tiempo.

270

Exponerse a la tensión de lo rrútico es realizar el rito de ofrendarse a sí
mismo, de construirse al construir, de no renunciar a la conflictiva relación
entre el alma y el cuerpo, entre la razón y el sentimiento. En este vértigo
Octavio Paz ha puesto a bailar algo más que a las palabras. Ha expuesto el
orgullo, la varúdad, el amor, la pasión; su pasión retórica que soporta el
, enjambre todo. Esa potencia que lo hace ir más allá, descubrir territorios,
reinos por conquistar. Pero toda aventura encierra riesgos. Paz los ha
encarado. Podríamos decir que su quehacer poético se ha desarrollado de
frente al peligro, de cara a los monstruos estableciendo puentes, trazando
rutas que salven el escollo sin desconocerlo, pero sí preocupado por fundar
el puerto a donde llegar. Así, la cartografía del autor se extasía y duele en la
celebración de su extensión. Estamos allí recorriendo mundos, mundos
que no sólo son nuestros, sino que nos conforman y revelan, nos
enfrentan, nos hacen ver sentirnos, vivimos en una repetida y, a la vez,
nueva exclamación que nos planta en el centro mismo del asombro.

y

El poeta nunca sale de su asombro, se interroga, interroga al otro que
también es él. No titubea al nombrarlo e increparlo, enfrentando así la
pluralidad que lo conforma, las voces _que pueblan y robustecen su propia
voz. Se desdobla para encontrar su centro, va al encuentro de sí mismo. La
curiosidad es uno de los rasgos medulares de la poética· de Octavio Paz.
Esta pasión por el hallazgo no se sacia. Va del otro a los otros., del presente al
pasado, del pasado al plano infinito de la premonición, del augurio; zona
sagrada -ésta- donde la sibila responde al desasosiego del poeta, donde el
canto es la zarza en llamas, el p1:1ente que establece el diálogo, la ofrenda
que nunca termina de celebrarse.

·

Dentro de esta celebración Salamandra, LAdera Este y, sobre todo, El
mono gramático son cumbres, poderosos ángulos cuyas áreas abarcan y
·delimitan geografías inexploradas que nos revelan en una progresiva
multiplicación. Paz nos descubre un mundo. La sensualidad de la imagen a
través de un inagotable paisaje interior, más el efecto del tiempo que se

271

~ producción poética de P_az brinda al lector y al escucha un registro
amp~simo ~e lo que ha verudo a ser la expresión lírica no sólo en
Occidente, smo también en Oriente. Su diálogo lo ha llevado a enfrentarse
a obras. de todos los tiempos. Su relación con ellas ha sido amorosamente
combauva. Sus lecturas ~an producido textos de una belleza que debemos
agradecer. En e~te senudo ~stamos ante un artista sumamente generoso
~ue nw:1~ª ha ~e¡ado de abnr puertas, de guiamos por pasadizos que sólo
el atrevio transitar. Paul V aléry escribió que lo moderno se conforma con
poco: Paz ha luc~ado contra esta afirmación que parece no sólo sitiar, sino
d~~r nuestro tiempo. Su obra nace· y se sostiene de la inconformidad
cnuca. La .tradición de la 'ruptura no es solamente un cronómetro que
busca medir un fenómeno artístico. En el caso de Octavio Paz ha venido a
ser una actitud, un modus operandi, una forma de asumirse en un nosotros
global.. Un~ voluntad renacentista y, por lo tanto, humanista de ser
contem~orane? y protagonista de su tiempo. Su obra nos sitúa y revela en
nuestro Justo uempo.

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y
DESDICEN: APUNTES SOBRE EL LENGUAJE
EN LA NOVELA GALAOR DE HUGO HIRIART
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neoleonesa

ITESM
A principios de los setenta la Editorial Joaquín Mortiz publicó la novela
Galaor de Hugo Hiriart, misma que mereció el Premio Xavier
Villaurrutia. Hiriart escribe, para asombro de críticos y lectores
mexicanos, en pleno siglo XX una novela de caballería que bien podría
recordarnos las historias de los Amadises, las aventuras del más "grande"
de los caballeros andantes, Don Quijote, o relatos fantásticos a la manera
de El vizconde demediado o El caballero inexistente de !talo Calvino. La novela
es un parteaguas en la tradición de. fabular mexicana y, al igual que
Cervantes, Carroll o Swift, la historia contada, que podría semejarse a un
cuento para niños o reducirse a narrativa de entretenimiento, transgrede
la imaginación del lector y se instala, en definitiva, para que éste ponga en
tela de juicio su propia realidad. La novela nos presenta así, un profundo
cuestionamiento filosófico y ontológico que trasciende tiempos y
espacios, a través de su inventiva.
El presente trabajo tiene como propósito analizar el lenguaje que
construye la novela Galaor y para ello he optado por dividirlo en cinco
diferentes categorías: ironía como lenguaje, los nombres como lenguaje,
recursos estilísticos del lenguaje, los diferentes lenguajes dentro de la
novela y el lenguaje como tema.
Iniciaremos este tour de force con el tema de la ironía como lenguaje.
Puesto que la novela de Hiriart propone una lectura receptiva de las
novelas de caballería, de la tradición fantástica -es la antítesis de todas las

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
.
GALAORDE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

274

propuestas, las derrumba, las debate, las anula, combate todas las
expectativas de una filosofía tradicional- hay una serie de pasajes en los
que la crítica está presente. Por ejemplo, Brunilda la princesa queda
deforme gracias a la sabiduría que le otorgaron Oo Bueno no lo es del
todo; la ciencia, el orden, la inteligencia, la sabiduría no siempre nos
conducen a buen destino). Así dice el narrador: los dones en mala hora

regalados o frases como:

""-

.. .los benevolentes maleficios, martirizan tus tiernas carnes y tu blanco
espíritu o: La opulenta perfección me causó tanto asco como una
marrana con afeites y peluca de mujer (Hiriart, 2000, p. 88).
Nada hay más hermoso que el aparente caos y desorden de los
campos cultivados por el sumo Constructor: el yerro de Diomedes fue
negarse a aceptar que puede haber belleza y perfección en lo que no se
entiende. (Hiriart, p. 89)

Incluso el mismo afán de inventar una historia -la intención del
autor- queda desmitificada cuando Elephantina dice que la historia de
Policarpo puede contarse de una manera o al revés. No hay un sentido
fijo en el hecho de contar, no hay una verdad. Además, no sólo
desmitifica el hecho de elaborar una historia, sino que ·el protagonista,
Galaor, expresa que la caballería andante no tiene sentido alguno:
La caballería andante ... es sólo una colección de individuales trabajos
soñados; y, ¿no querrían entre todos los esforzados caballeros crear un
orden artificial tan intrincado como el de Diomedes el constructor?
(Hiriart, 2000, p. 119).

Incluso, la misma idea de un autor-transcriptor que recupera la
historia a través de la oralidad de los viejísimos pericos es una alusión
directa a los relatos épicos de Homero (éstos fueron recuperados tras
quinientos años de transmisión oral y escritos en lenguaje épico y
grandilocuente canta tú diosa).

La' ironía se hace pr~sente también mediante el hecho de que
Nemoroso no quiere desposarse con la princesa Brunilda y sólo lo hace
por interés a conseguir el hipógrifo. Otros personajes tan:ibién son
víctimas de esta propuesta desmitificadora de la novela. Hacia el final,
Galaor confiesa ignorar muchas cosas, ha perdido certidumbres. En la
última escena el tradicional "Colorín colorado ... " se nos cambia por dos
gruesas lágri~as que esconde .Brunilda bajo su velo de novia para
simbolizar la desdicha que guar'da el "final feliz".
Los nombres propios, de lugares, del _reino animal y vegetal, de los
capítulos, del libro mismo plantean también un juego para el lenguaje y
los significados que encubre. Galaor no es el personaje famoso en la

275

tradición de la novela de caballería, es el hermano desconocido de
Amadís de Gaula. Iris Emulación Púrpura Neblinosa Brunilda es el
nombre de la princesa y plantea en sí mismo, una serie de
contradicc~ones, iris vs. neblinosa Oo que no se puede ver bien, aunque
sea una princesa). El nombre de las cuatro hadas: As de Copas (alcohol)
para la inteligencia, Sota de Bastos para la bondad, Tres de Oros
(material) para el sentimiento, Seis de Espadas Oo que corta y hiere) para
la palabra y la elocuencia. Cada una de las hadas que obsequia un don,
representa en su nombre mismo una semilla de oscuridad de
contr_adicción. La S~ta de Espadas "Morgana" que nos parece m~a y
seme¡ante a un bwtre, es la única capaz de conservar la vida de la
princesa y además, tiene una hermosa voz juvenil. Aparecen otros
personajes que nos transmiten ese dejo de ironía: un rey Calcante que se
ha "~aleado" puesto que tiene treinta y siete hijos, un príncipe de Acis
(Ass~s ...) ~ue muere de amor, Janto el caballo que habla y perteneció a
Aquiles, m1smo que representa la fractura del lenguaje, la herencia de la
mitología griega, la gran memoria épica de una guerra de Troya a veces
contradictoria. Aparecen, además, una serie de nombres que, a la usanza
medieval, se complementan con una característica del poseedor. Llegan
así Don Gil el prudente, Galaor el cazador y Nemoroso el domador o el
loco que son como las dos caras de una misma moneda "si Galaor no
está, yo desaparezco" (Hiriart, 2000, p. 43), doña Atalona de los Alhelíes,
don Gonzalo de Portugal, Mamurra o el Hombre de las Pieles Ana la
Sigilosa. Y así, cada nombre encierra a su vez una historia.
'
El tercer aspecto a abordar es el de los recursos estilísticos en el
lenguaje. Aquí cabría inic.iar diciendo que las imágenes construidas
mediante el discurso novelístico hacen sentir al lector como si estuviese
f~ente a la pantalla de cine. Tanto su ritmo como las descripciones son
visuales y estructuradas en base a la anécdota. Un aspecto que llama
mucho la atención son estas comparaciones fuera de lo común que rayan
en lo absurdo presentes en toda la obra de Hiriart: la princesa descansa
en "mineral quietud" (Hiriart, 2000, p. 23), la reina posee ojos "grandes y
azorados como de vaca" (Hiriart, p. 23), la felicidad es "perfecta como
un alfiler". Las situaciones románticas, los piropos, los tabúes siempre
~~n fracturados a partir del lenguaje descontextualizado; tenemos así, una
t1e?1a princesa con "greñas de puerco salvaje". Estas contradicciones o
eXJmo~os -unión de dos cosas opuestas que no tendrían una razón para
est~~ )Untas- aparecen en el texto una y otra vez: "caótica alegría"
(Hinart, p. 90), "amorosa curiosidad y la salvadora codicia" (Hiriart, p.
96), el puerco ataca feroz con la "obstinación de bailarina".

�276

LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
. GALAOR DE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

El lenguaje está ahí para construir un mundo diferente e insólito; la
combinación de palabras con imágenes que no corresponden. Desde un
punto de vista lingüístico sausseriano, me atrevería a decir que Hiriart va
a lo más profundo del signo lingüístico y separa el significado del
significante para deconstruir nuestra idea de cómo las cosas "deben" ser.
En este sentido, el lenguaje actúa como herramienta para propagar un
profundo cuestionamiento filosófico. Así ~emos que los únicos
personajes con nombre de humano son don Carios, un perro, y Valeria,
el avestruz. Para decir que un huevo es grande dice "un huevo del
tamaño de un confesionario a una cebolla azul" (I-liriart, 2000, p. 31).
Esta misma idea de descomponer significado y significante se aplica
también al referente cuando deconstruye visual-lingüísticamen~e al
avestruz, la jirafa y el rinoceronte. Tenemos así que a la jirafa le inventa
' un nombre "científico" -la ciencia para nominar mentiras- :
"Cameleopardatis: es alto como torre de guerra y su cuello es inmenso y
vigoroso como ariete, enarbola pequeños cuernos y lleva el manchado
del leopardo, más su cuerpo semeja al del camello" (Hiriart, 2000, p. 55)
y al rinoceronte lo define como "bestia de hierro armada con un enorme
cuerno" (Hiriart, p. 80).

Otros recursos son las historias dentro de las historias, las oraciones
largas que refuerzan la oralidad del lenguaje y los refranes populares: "no
camina nunca hacia atrás · el tigre" (Hiriart, 2000, p. 19), "pensaba que
sólo las trampas atrapan las trampas" (Hiriart, p. 58).
El cuarto aspecto a tratar son los diversos lenguajes que Hugo Hiriart
incorpora a la novela; ~sta llega a parecemos un gran -collage donde
dialogan una infinidad de obras de la literatura universal. El más evidente
tipo de discurso es el lenguaje de la novela de caballería, novela medieval,
el de las grandes épicas, por su similitud a una obra angular como EL
Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, Los NibeLungos (donde también
aparece una Brunilda), El Boewuif, Gargantúa y PantagrueL... Además, el
lenguaje que refiere cómo se metamorfosean los personajes, las
actividades de los soberanos, los instrumentos musicales (faud), las
armaduras, los escudos, los caballeros sobre rocines, los gremios, la
muerte como castigo, -trampas de red en el bosque, los ostrogodos, el
ambiente carnavalesco, las brujas, los encantamientos, las pócimas, los
juglares, la alquimia, la astrononúa, el español antiguo ... no pueden
· referirnos-otro mundo que no sea aquel de la Edad Media transmitido a
través de las grandes épicas.

'2..77

.H~y también un lenguaje simbólico; por ejemplo en el sombrero rojo de
T~stan cuy? nombre, por cierto, nos recuerda al Caballero de la Triste
Figura.....qwen t~bién usa un sombrero Rojo para simbolizar la locura.
Don Qw¡ote es Tnstán y Galaor es Sancho Panza como Tristán dice su
"escudero"; el idealismo vs. el pragmatismo. A~bos se conjuran para
vencer ~ la gran ~na de bronce -escena que nos recuerda al Quijote
combatte~do molinos y al caballo de Troya. Tristán habla de los
encantamientos d~ Montesinos -personaje que viene del Quijote- y lo
v~mos como un ¡mete en flaco rocín. Otros símbolos literarios son el
a¡~drez en los jardines del Hombre de las Pieles son "ajedrez de
arumales, ~~mbres, yerbas y un caballo parlante" (Hiriart, 2000, p. 68) y
las_ repeticiones del número tres, trescientos... como símbolos
uruversales.
E~ lengu~je de los cuentos de hadas también está presente: La belfa
durm_z~nte (prmcesa_ que duerme en espera del amor), La belfa y /a bestia,
Cemctenta ~a zapatilla de Ana la Sigilosa), Alicia en el País de las Maravillas.
Las colec_ciones de histo~ias que se narran a lo largo de un viaje, para
matar el tiempo ... Las Mi/y una Noches, Decamerón, Cuentos de Canterburry.
El lenguaje fil?sófico es uno de los ejes principales del que Hiriart se
vale para constrwr la novela. Hay una serie de planteamientos filosóficos
que se contraponen y que aparecen perfectamente argumentados de tal
ma~e~a que, al final de 1~ novela, ni el lector ni los personajes pueden
d_ec1d1r_ sobre una t~ndencia. Po~ _un lado están Grimaldi y Nemoroso que
simbolizan el d~~tmo, la reflex1on y las letras vs. Oliveros y Galaor, la
v?luntad, la ac~10n, las armas. A cada personaje corresponden diversos
discurs~s filosoficos que los describen. Diomedes: "su ambición fue
constrwr otro orden que sustituyera al natural y lo sobrepujase en
belleza, armonía y perfección" (Hiriart, 2000, p. 64). Mamurra: "podría
parecer _que hago lo que qwero, mas bien reconozco que vivo como lo
~roy~cto el cons~uctor ~e este universo"_ (Hiriart, p. 66). "El universo
e 1omedes sera destruido por sus propias excelencias y perfecciones"
~~inart, p. ~6) Mamurra: _"¿Sabías Galaor que lo~ griegos creyeron alguna
z que sonamos colec_tivamente, que al dorffil! y soñar ingresamos a
otro. mundo compart1do por todos los durmientes vertiginoso
apasionadº'. regi'do por leyes ajenas a nosotros tan extravagantes
'
como'
las que gobiernan nuestra vigilia?" (Hiriart, p. 84) Esta postura se opone
ª la filosofía de ~alaor: _"tengo para_~ que cada persona inventa y
construye s~s propios suenos 1ntransrms1bles" (Hiriart, p. 84) "¿qué es en
el torrente Incesante de los hechos la vida de un hombre:&gt;" (Hiriart p
118)"•Q
· de un hombre una acción aislada?"
. (Hiriart,' ·
e ue' es en la vida
p.

.J?

�278

GABRIELA RIVERO

118) Este mismo lenguaje filosófico presenta cuestionamientos que
tocan diversos temas: el destino, los cánones de caballería, la voluntad, la
valentía, la ira, el amor, el individuo, lo colectivo ...
Hay toda una serie de lenguajes más que construyen la novela. Entre
ellos destacan: el lenguaje de las épicas grecolatinas con el discurso
sofista de Brunilda en el bautizo, el lenguaje de las novela de aprendizaje
o iniciación, el lenguaje religioso "santa dorrrtiqa, disecada y sonriente"
(Hiriart, 2000, p. 24), el lenguaje popular (en la 'descripción del puerco
gigante), las canciones, refranes, dichos y coplas, el lenguaje teatral con
sus acotaciones y sus guiones, el lenguaje histórico con la referencia al
emperador Cómodo hijo del gran Marco Antonio y a Pedro de
Alvarado .. . el lenguaje mítico que explica el origen del mal en el mundo
con historia de Policarpo y Elephantina.
·
Por último, el quinto aspecto es el lenguaje como tema en la novela: el
metalenguaje. Nemoroso y Galaor tienen una discusión sobre el avestruz
en la que afirman: "Las palabras no pueden resucitar mi avestruz; además
no sabes lo que son las palabras." Con esto desmitifican una vez más, el
proceso de creación escritura!, la novela misma. Mas tarde, hay otra
referencia que nos recuerda, en la lingüística saussuriana, la "arbitrariedad
del signo" "Para un caballo la palabra silla, por ejemplo, tiene un
significado diferente que para nosotros; y así todas las palabras. Hemos
llegado muy trabajosame·n te a acuerdos, la palabra azúcar sirve de
pruebas" (Hiriart, 2000, p. 66). Brunilda llega a cuestionar, incluso, el
objetivo del acto de habla: "¿Por qué nadie entiende lo que dice? ¿Para
qué habla entonces?" (Hiriart, p. 144). Además, dentro de la novela
misma, se comenta el lenguaje del hombre vs. la mujer, la alcurnia vs.
juglares y cirqueros, argots, sociolectos e ideolectos: "La princesa
Brunilda tiene el habla de las juglaresas, como cualquiera de la tropa de
Nem~roso" (Hiriart, p. 97).
Finalmente podemos decir que el lenguaje que construye la novela
Galaor de Hugo Hiriart cuestiona nuestra forma de ver la vida y desdice
la tradición literaria. El lenguaje, al igual que otros elementos
estructurales de la novela, está ahí para deconstruir los modelos de
realidad y de escritura que hemos heredado,

Bibliografia
HIRIART, H. (2000). Galaor. México: Tusquets editores.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO
Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidaqes
y Ciencias Sociales
ITESM
La ob~a ensayi.st1ca del escritor argentino Ernesto Sábato (1911),
prod~cida en~~ 1945 y 1953, nos revela, para vergüenza nuestra, que sus
r~fle~ones ,cr~tl~as son aún vigentes. Sin embargo, consideramos que el
termtno mas 1doneo para valorar textos como Uno y el Universo (1945),
~ombres y e~g~~na_¡es ~1951),_y Heterodoxia (1953), no es "vigencia" sino
permanencia . ¿Que autor1dad nos confiere el derecho a determinar lo
que es o no vigente? ¿Acaso las tendencias socioculturales actuales? ¿Tal
vez alguna filosofía en boga? ¿O quizá nuestra intuición, certera o errónea?
Suele medirse la vigencia de una obra literaria en función de
afinidades históricas; y esto, a larg~ plazo, es una calamidad o una
bendición. Grandes obras han sufrido la indiferencia o infravaloración de
su tiempo; otras, las insulsas, han merecido ovaciones excesivas. Quizá
el término más ecuánime sea "permanencia". Una obra literaria es
"permanente" en tanto está provista de valores autónomos; en tanto
proye~ta Y sintetiza el bienestar o malestar de la época en la que se
p_rodu¡o; en tan_to posee un carácter transhistórico. Esto explica, por
e¡emplo, la per~anencia en el gusto colectivo de numerosos ensayos de
Pascal o _Montaigne. Y señalamos "numerosos" porque la permanencia
~.s sel~ctlva. Es decir, un lector contemporáneo podrá coincidir 0
simpatizar con algunos ensayos de esos autores, pero no con todos.
Aunq~e. esos autores sean catalogados como "vigentes" por la crítica
especializada, el lector resuelve, con base en sus propias experiencias, qué
ensayos son los que "permanecen" en su memoria afectiva. De ahí que
optemos por el término "permanencia"; quizá es poco académico y nada

�280

...

ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

convencional, pero también es menos presuntuoso. Además, el vocablo
es preferible porque con su uso se derogan absolutismos literarios. Esto
corrobora por qué, incluso para algunos críticos, un dramaturgo como
Lope de Vega, a pesar de su vigencia, es autor también de obras pésimas,
piadosamente llamadas "obras menores". Esto demuestra, de igual
modo, por qué algunos poemas de Octavio Paz nos pueden parecer
maravillosos, y otros, repulsivos. Para ser ju~, habría que reflexionar
sobre lo permanente en la obra de un escritor, y no sobre lo permanente
de la obra. Esto permitiría una apreciación menos sacralizada de un autor,
pero también propiciaría un mayor subjetivismo del lector. Este "pero"
no es una objeción desventajosa. De hecho, es deseable ese subjetivismo
porque personaliza la lectura de un autor, y no la "universaliza". Es decir,
la experiencia del lector responde a sus propias necesidades, y no se
somete a las canonjías estéticas. Defendemos el derecho del lector a
interpretar y a equivocarse; el mismo derecho que asiste a los escritores, y
a los críticos. Ernesto Sábato (ES) se asume como un escritor
contradictorio, y esto no le resta valía. También abogamos por el
derecho, de cualquier lector, a discrepar y a coincidir con los contenidos
de este trabajo.

valor aparece hermanado con un compromiso ético insoslayable. La suya
es una revisión del pasado para indagar las posibles causas de la crisis
contemporánea, y para plantear posibles alternativas de mejoramiento
social. Asimismo, sus reflexiones poseen una indiscutible carga emotiva,
observable en el apasionamiento lúcido de sus ideas y propuestas, pero
también identificable en la simple acción de dedicar sus obras a sus seres
queridos. Uno y el Universo, a su esposa Matilde; Hombres y Engranajes, a su
padre; Heterodoxia, a su amigo Arturo Sánchez Riva; y Antes del fin, a su
hijo Jorge Federico. Esto podría parecernos una tendencia común y
trivial entre los escritores; pero un filósofo, que se precia de tal, no
acostumbra tener este tipo de "concesiones". Lo interesante es que ES,
en un acto de humildad, ha desdeñado el que le adjudiquen el oficio de
filósofo:

Nuestro corpus analítico se ciñe sólo a los textos Uno y el Universo
(UYE), Hombres y engranajes (HYE), Heterodoxia (HET), y al· libro de
memorias Antes delfin (ADF) publicado en 1999. La razón obedece a que
los primeros tres libros guardan las siguientes similitudes: son, en su
mayoría, pequeñas reflexiones de tono ensayístico en las que se condensa
el desencanto y crítica del autor respecto a su tiempo; abordan una
compleja variedad de tenias, ya sea en orden o en desorden alfabético;
desvelan el origen y desarrollo de la conciencia asistemática de ES;
muestran, en su conjunto, la permanencia de su pensamiento en nuestros
días. Asimismo, se eligió el cuarto libro, especie de testamento espiritual,
debido a que en él se reafirma lo que su madurez prematura, como
escritor, había sostenido en los otros textos. El objeto de análisis se
limita al estudio de las reflexiones éticas y sociales del autor; se excluyen
las apreciaciones de índole literario o artístico, no por considerarlas
menos valiosas, sino porque son ·merecedoras de un análisis exclusivo.

De ahí que, para solidarizarnos con ES, el título de este trabajo sea
"El pensamiento incluyente", y no "La filosofía incluyente"; además,
aunque resulte banal decirlo, todo escritor es un pensador mientras tenga
algo que aportar. El adjetivo "incluyente" va en concordancia con el
sustantivo que acompaña. Algunos auto nombrados filósofos suelen
elaborar tratados seudo existenciales que sólo a ellos compete, y
eliminan, de su granado acervo, todo aquello que realmente podría ser
útil al ser humano para comprenderse a sí mismo y a su entorno. No es
el caso de ES quien sostiene que la clave de la subsistencia humana
subyace en el compromiso colectivo. Esto le confiere un sentido de
permanencia a su pensamiento. Por otra parte, ¿por qué no
categorizamos el pensamiento de ES como "moderno" o
"posmoderno", dadas las tendencias "actuales"? De entrada descartemos
"moderno" potque la postura del autor es una crítica acérrima de la
Modernidad. ¿Y "posmoderno"? Podría ser, dado que numerosos
escritores contemporáneos guerrean por recibir tal condecoración; sin
·embargo, ES correría el riesgo de volverse obsoleto el día que alguien
descubra, añada o elimine otro prefijo. Para salvaguardar el legado
cultural del autor, hemos preferido la vulgar sencillez de llamarle
"pensamiento" a su "pensamiento", y adjetivarlo como "incluyente"

Es interesante destacar el valor inteléctual y emotivo de dichas
reflexiones. Algunas de éstas. se reiteran en algunas ocasiones con
marcada insistencia, quizá con el propósito de enfatizar lo que el autor
considera significativo; este tipo de repetidones, en algunos momentos
amplificadas, son útiles porque permiten focalizar el pensamiento central
del ensayista, y reconocer el valor intelectual predominante en ellas. Este

Y entonces, cuando el final se aproxima, al repasar tramos de una
larga travesía, puedo afirmar que pertenezco a esa clase de hombres que
se han formado en sus tropiezos con la vida. De manera que, cuando
algún exegeta habla de mi "filosofía", no puedo sino turbarme, porque
tengo la misma relación con un filósofo que la existente con un
guerrillero y un general de carrera. (ADF, 94)

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

porque cualquier civilización del presente o del futuro que se ufane de
serlo siempre aspirará a ello.

Las Cru~ad~~ promovieron el lujo y la riqueza y, con ellos, el ocio propio
a la med1tac10n profana, el humanismo, la admiración por las ciudades de
la antigüedad. (21)

282

Desglosemos ahora los principales presupuestos inferidos d~l
pensamiento incluyente de ES, y las posibles razones de su permanencia
en un mundo globalizado y neoliberal.

1. La Historia es una versión actualizada de'e.t-rores reincidentes
~

·,

,..1

Todo error, de algún modo, es una exclusión. La Historia es un
registro desafortunado de exclusiones. Accione~ que son errores:
exterminar, ignorar, discriminar, abusar. Hechos que son errores: guer~as,
inquisiciones, imperialismos, genocidios. Seres humanos que han ~ido
vistos como errores: indígenas, mujeres, homosexuales, judíos, negros.
La lista histórica se renueva cada siglo; la impunidad de los excluyentes
' es una constante. El olvido es otro rostro del error, y por ende, otra
forma de exclusión. El ciudadano del siglo XX venera, según ES, el
dinero y la razón: "dos fuerzas dinámicas y amorales"; ¿dos variantes del
olvido? El origen de esta idolatría histórica se encuentra en la civilización
renacentista:
Tal como Berdiaeff advirtió, el Renacimiento se produjo mediante
tres paradojas:
1". Fue un movimiento individualista que ternúnó en la masificación.
2ª. Fue un movinúento naturalista que terminó en la máquina.
3ª. Fue un movimiento humanista que terminó en la
deshumarúzación.
Que no son sino aspectos de una sola y gigantesca paradoja: la
deshumanización de la humanidad. Esta paradoja, cuyas últimas y más
trágicas consecuencias padecemos en la actualidad, fue el resultado de
dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón. Con ellas, el
hombre conquista el poder secular. (HYE, 17)
·

Tres grandes olvidos del hombre: de sí mismo (y por tanto de los
otros), de la y de su naturaleza, y de los ideales humanistas que
emergieron en esa época. Sin embargo, ES identifica, en las Cruzadas'. la
raíz más delicada de esta crisis. Al hacerlo, desmantela nuestra maruda
obsesión por estructurar. inamoviblemente el nacimiento y fin_ de los
movimientos históricos. La Modernidad, desde esta perspectiva, no
·inició necesariamente con el Renacimiento sino en la· baja Edad Media
con el intercambio comercial suscitado entre Occidente y Oriente a
partir de la~ expediciones cristianas. El dinero y la razón empezaron a
cotizarse, desde entonces, como valores primarios:

?83

En la antigua Edad Media, indica ES, prevalecía otro tipo de valores:
Entre el d~rrumbe del lF.iperio Romano y el despertar del siglo XII el
mundo occidental se sume en lo que propiamente debería llamarse "edad
m~dia".
hombre se s_umerge en los valores espirituales y sólo vive para
Dios: el ~nero y 1~ razo~ e1TI1gran hacia mejores territorios, refugiándose
en Btzanc10, en el 1mpeno musulmán, entre los judíos. (20)

E!

. Por ende, la aparición de los valores materiales propició que "toda la
gigantesca estructura de la Iglesia y de la Feudalidad " se desmoronara.
(21)
A lo expr~s~do anteriormente cabría comentar lo siguiente: El
concepto de cnsis no es un legado exclusivo del siglo XX. Cada siglo es
portador
de sus propias crisis en tanto el ser humano las desencadena , -\'
.
persiste en ellas. En todo caso, el siglo XX es la síntesis de las crisis
históricas que le antecedieron. Cada siglo responde también a sus
p_articulares motivaciones socioculturales. Ubicar el origen de la crisis del
siglo XX en dos momentos históricos: Cruzadas y Renacimiento es
acertado en la medida que no se omitan otros posibles orígenes que
a~ostumbran caracterizar a cada época. Adjudicar el origen de la crisis del
siglo XX sólo a los valores del dinero y la razón es un riesgo. El
pro~lema de ambos no radica en su nacimiento y expansión, sino en su
uso tna~ropiado o ~u~ente. Gracias a~ dinero se inventa la imprenta que
le permite a ES, quiruentos años después, publicar su obra, y transmitir
su pensamiento; es el mismo dinero que justifica también por qué las
leyes son más rigurosas para los pobres. Respecto a la razón, la
c?mplejidad es terminológica. Quizá un concepto más preciso sea la
sinrazón o la irracionalidad. En este sentido, la razón es un valor
deseable. Si el hombre hubiese empleado la razón con base en su
acepción más pura, nuestra historia infatigable de horrores sería otra. El
d_ilema es que existe como valor universal y se emplea escasamente. En el
siglo XVII el ll~mado culto a la razón como mecanismo de emancipación
.mental, defendido por los enciclopedistas, no era una aspiración trágica.
La tragedia estribó en excluir la otra parte que conforma al ser humano:
la sentimental, la emotiva, y en esto concordamos con ES. Nadie duda
?e los valores espirituales que pervivían en la Edad Media, pero ¿cómo
Interpretar, por ejemplo, la corrupción institucional y el poder
marupulador de la Iglesia católica durante esa época? ¿O había que

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

284

esperar el surgimiento del dinero y _la razón para que la Ig~es~a se
corrompiera? La reforma luterana del siglo XVI no es un aconteclffilento
meramente circunstancial. En superficie sí es una reacción contra el
materialismo religioso en que había incurrido la Iglesia cató~ca, ~ero. ~e
fondo es una exigencia de renovación cristiana ante la desv11:t_Ualizaci?n
ancestral de la palabra divina. Asimismo, la Iglesi_a y el ~e~dalismo le¡~s
de verse fracturados por obra del dinero y la i;~on subsist1:ron d_espues
gracias a éstos. La Iglesia católica, aliándose a la ~urguesia naci_ente Y
justificando "racionalmente" sus d~gmas; el :e~dalismo, cam~flandose
en versiones actuales: monopolios econom1cos, terrateruentes o
hacendados, gobiernos vicarios. Por supuesto con la ayuda de la

''

•1

razón . . .del dinero.
Percibimos en los ensayos de ES una ausencia de rigor sobre la
, responsabilidad de la Iglesia católica en la crisis del siglo XX. Hará un~~
años que la institución, bajo la tutela del papa Juan Pablo II, reconoc10
públicamente los errores cometidos en el pasado. Incapaz de reconoc:r
los actuales, esperará pacientemente a hacerlo en un mom_ento ~as
oportuno. La visión restringida de Sábato respecto a _la. Iglesia catolica
justifica su contemplación idealizada del concepto del tiempo en la Edad
Media:

La característica de la nueva sociedad es la cantidad. El mundo feudal
era un mundo cualitativo: el tiempo no se medía, se vivía en términos de
eternidad y el tiempo e~a el natural en los pastores, del despertar y del
descanso del hambre y del comer, del amor y del crecimiento de los
hijos, el' pulso de la eternidad; era un tiem?o cualitativo, el que
correspon9e a una com_unidad que no conoce el dmero. (23)

Más adelante, el autor refuerza esta percepción:
Los teóricos del maquinismo sostuvieron que la _máquin~; al liberar al
•hombre de las tareas manuales, dejaría más tiempo libre para las
actividades del espíritu. En la práctica las cosas resultaron al revés y cada
día disponemos de menos tiempo. (48)

Si el autor hubiera amplia~o su percepción del tiempo_, refe;i?a
también el otro tiempo: el eterno; el proi:netido por 1~ Iglesia ca:olica
para consuelo terrenal de los bienaventurados pobres y hum_zldes de _corazon. La
invitación, pues, al estoicismo perpetuo como garantta de vida e~erna.
_Ese tiempo celestial se ofrecía tanto ento_nce_s c~r_no en nuest_r~s días; lo
cual demuestra la perennidad de la santa i.nst1tucion y la efectividad de la
estrategia.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

R_especto al carácter cualitativo del tiempo feudal en la época
medieval, el hombre disponía, definitivamente, de mayor tiempo, dado el
escaso desarrollo tecnológico de entonces. Sin embargo, esto no
im~licaba .necesariamente una mejor calidad en el uso del tiempo. A la
mu¡er _occidental le sobraba tiempo para dedicarlo a las tareas impuestas por
la sociedad; y le sobraba porque era la única labor a la que se le había
confin_ado. En la_actualidad quizá ella disponga de menos tiempo para
cumplir con el ffilsmo sagrado deber familiar que le encomendaron, pero al
menos emplea su tiempo con más libertad, en el marco de una mayor
diversificación ~r~fesional. El siglo XX trastocó nuestro uso del tiempo
al punto de limitarlo, como afirma ES. Sin embargo, las nuevas
condiciones adversas también han conducido al ser humano a superar
con creatividad esas restricciones temporales. Precisamente se busca
emplear con mayor efectividad el tiempo, dado que "disponernos de
menos tiempo". Desde esta perspectiva existe en la actualidad una mayor
estimación de nuestro uso cualitativo del tiempo.
Cada siglo lleva consigo no sólo la crisis que lo identifica sino también
su consecuencia: la inminente rebelión. La rebelión puede adoptar el
rostro de pequeñas resistencias aisladas (campesinas, laborales, entre
otras) o de grandes movimientos sociales, corno los señalados por ES:
romanticismo, marxismo, existencialismo, surrealismo. ¿Qué guardan en
común los cuatro? Son una reacción explosiva ante un proceso
des?u~anizante. El romanticismo "es una rebelión contra la ciencia y el
cap~talismo: opone el individuo a la masa, el pasado al futuro, el campo a
la ctudad, la naturaleza a la máquina. En su culto del individuo es, pues,
un retorno a los ideales del .Renacimiento. Pero en su alzamiento contra
la ciencia y el capitalismo, se entronca en el espíritu medieval" (57). Aquí
habría que agregar otra vertiente: el romanticismo social, que se
desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX, y que busca revertir los
excesos · de ese romanticismo individualista. La obra de autores
comprometidos corno Víctor Hugo es una muestra de ello. De hecho el
marxismo y el rqmanticisrno social se nutren de mutuas influencias. El
~an_cisrno "apareció y se desenvolvió bajo el signo de la ciencia y de la
tecruca. Paradojalmente fue, también, un producto del dinero y la razón.
Y su levantamiento -y esto es muy significativo- no fue contra la
m~quina, sino contra el uso capitalista de la máquina". (59) El
existencialismo, por su parte, fue una reacción ante "el derrumbe de una
civilización tecnocrática" (61); y el surrealismo, que fue "mucho más que
una mera actitud ·político-social: significa una revuelta contra todo el
espíritu de la sociedad occidental. Como genuino movimiento romántico,

�286

ALEJANDRO DEL BOSQUE

es una defensa del hombre concreto y vital y, por lo tanto, radicalmente
opuesto a toda concepción racionalizadora del mundo." (81)

,,

En esta historia de errores reincidentes, la rebelión tiene una razón de
ser. Los cuatro movimientos mencionados se insubordinan ante el error
más grave en que ha incurrido la civilización, de acuerdo con ES: la
deshumanización; madre de todas las crisis; hermana de la irracionalidad.
Y toda deshumanización es excluyente. Y toc4 deshumanización está
desprovista de memoria histórica, y olvida con prontitud. De este modo,
los cuatro movimientos son una reacción contra la exclusión y el olvido.
El romanticismo reacciona contra la exclusión. del sentimiento; el
marxismo, contra la exclusión de los marginados; el existencialismo,
contra la exclusión de la vida; y el surrealismo, contra la exclusión de la
interioridad. Lo lamentable es que dichos movimientos hayan finalizado
o se hayan metamorfoseado en otros sin haber resuelto esas exclusiones.
Esto debido, en parte, a la insistencia del hombre por actualizar sus
errores, década tras década.
Otro error, señalado por ES, es la ligereza con la que el ser humano
valida, alienadamente, los absolutismos históricos. Cuestiona el
analfabetismo adjudicado a los descubridores de América a través de los
siglos:
No se ve claro, sin embargo, cómo pueden realizarse el
descubrimiento de un continente, los largos y riesgosos viajes marítimos,
el trazado de cartas geográficas y la explotación de las minas peruanas y
mejicanas, sin conocimientos de astronomía, geografía, náutica,
cartografía y metalurgia. (UYU, 36)

Más adelante, examina el legado de las culturas antiguas que contribuyó
al éxito del descubrimiento:
La navegación de altura fue posible gracias al legado de la astronomía
griega, enriquecido luego por los árabes, judíos y cristianos de la Edad
Media, que eran impulsados por necesidades técnicas y por prejuicios
astrológicos; las Tablas Alfonsíes son la recopilación de todo lo que en la
época se sabía de esencial en las ciencias astronómicas ... La metalurgia,
que permitió la explotación de América, provenía de los romanos y había
sido perfeccionada por los árabes en las minas de Almadén. (36-37)

Es saludable 1errumbar prejuicios alimentados a través de la Historia.
,La reflexión de ES certifica también nuestro analfabetismo selectivo. Es
de reconocá la sabiduría de los descubridores que, a la larga, les facilitó
el proceso de conquista. Es de reconocer, también, la ignorancia e
insensibilidad con la que destruyeron una cultura para implantar la

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

287

propia. Al igual que los descubridores, somos sabios e incompetentes a la
vez; y al igual que ellos siempre desde nuestras propias conveniencias. ES
particulariza el caso de Colón:
El propio Colón estaba dotado de espíritu científico: sentido de la
observación y empeño teórico. Sus observaciones de la declinación
magnética bastarían para asegurarle un nomb~en la historia de la
Física ... El error más grande de todos los que cometió fue sin duda el
propio descubrimiento. Al respecto, los manuales e:colares han
difundi~o la imag~n de un Colón omnisciente discutiendo ante una junta
salmanona astuta, ignorante y mal dispuesta... (38)

Tal descubrimiento fue un error debido al desconocimiento en esa
época, de la idea de la gravitación hacia el centro pues "se pens~ba· que
era impos~~le habitar ~n rel?ones un poco alejadas del centro europeo"; y
a la ~egac1on de la existencia de los antípodas, "esos absurdos habitantes
con la cabeza para abajo". (38-39) Error o no, el descubrimiento fue un
acontecimiento remunerativo.
¿Descubrimiento o invención? ¿Cuál es el término más pertinente? ES
medita al respecto:
... se ??dría decir que el hombre no inventó el ajedrez, sino que lo
descubno. Considerando el Universo como dado, todas las creaciones e
invenciones del hombre serían como partidas de este Gran Ajedrez,
descubrimientos en una Gran Selva. Pero dando un paso más atrás,
podría decirse que quizá el Universo no ha sido creado sino descubierto
en una Selva de Universos Posibles .. . (96)

Si para ES el hombre no inventa y sólo descubre lo preexistente (11 1),
entonces el descubrimiento de América habría que valorarlo desde esta
óptica_. Sin embargo, todo descubrimiento acarrea una necesidad de
invención. El descubrimiento de América trajo consigo su invención a
través de_ la conquista. América se inventó, a golpe de sangre y religión,
para satisfacer una necesidad colonizadora. Cabría establecer una
diferencia, tal vez esencial, entre descubrir e inventar. El descubrimiento
responde a una curiosidad o a un accidente imprevisto; la invención, a
~na intencionalidad o a una necesidad prevista. Descubrir es encontrar;
Inventar es edificar sobre lo encontrado. La invención es dolorosa para
al~os; apremiante para otros. El que inventa desautoriza lo pasado;
nulifica lo preexistente.
El inventor colonial, en este sentido , desacredita
.
ª. ~a civilización americana que considera obsoleta y arcaica. Las
c1v~zaciones vistas nuevamente como errores que requieren corregirse.
El Inventor colonial corrige sobre la marcha inoculando la fe en otros

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ALEJANDRO DEL BOSQUE

288

Z89

ERNESTO SÁBATO

I
inventos formidables como el de la virgen guadalupana; hoy, hecho
religioso del que no se duda. El invento es un milagro, y el milagro del
invento ha constituido una de las principales bases de estabilidad
religiosa y social del pueblo mexicano. En este sentido, la invención
trasciende al descubrimiento porque se convierte en un acto de fe. Nadie
podrá discutir la genialidad de los inventores coloniales: crearon un
nuevo continente y una nueva razón de existir.~

,
t'

ES admite la preeminencia de la invención de personajes históricos:

..1,,
,,,I•
I'

,, I¡
1

'1

El señor René Kraus ha elaborado una "Vida pública y privada de
Sócrates" y alguien se irrita sobre la base de que nada o casi nada se sabe
sobre los hechos domésócos de Sócrates. Esto me parece, por el
contrario, una gran ventaja. El arte crea los personajes históricos, y en
cuanto a la vida de este filósofo, óene la ventaja de que todavía
permanece casi increada: está todo por hacer. Sus biógrafos pueden
inventarlo sin prisa y realizar un trabajo limpio ...La obra del señor Kraus
contribuirá, sin duda, a formar la futura personalidad de Sócrates. (103104)

Pese a la velada ironía del autor, al sugerir la inviabilidad de inventar la
biografía doméstica de Sócrates, es innegable que la invención ha sido un
recurso historiográfico. Esos grandes inventores son quienes han
·vencido en la historia, y con ello, a la Historia. Héroes y villanos le
imprimen un carácter novelístico a esos modos inverosímiles de relatar lo
acontecido. Movimientos sociales como el de las madres de la Plaza de
Mayo, en Argentina, o el de los estudiantes de 1968 en México, fueron
concebidos durante muchos años como errores que no merecían ser
historiados. Hoy se les incluye en la historia oficial de sus respectivos
países, pero persevera aún la impunidad de los crímenes perpetrados. La
Historia requiere, de ser necesario, no reinventarse SU?-º rescribirse en
función de la justicia y la verdad. Pero, ¿qué es la verdad cuando el papel
del historiador se reduce, en muchas ocasiones, a una interpretación
empírica de lo hechos? ¿Es acaso esto una desventaja? ES responde a
ello:

Miramos la historia a través de nuestras propias experiencias y no
vemos sino lo que somos capa~es de ver, tal cuando leemos una novela.
Cuando niños, se nos · aparece como un ·conjunto de batallas; más
adelante, como una sucesión de problemas amorosos o de luchas
económicas,,o políócas, o religiosas; finalmente concluimos por entrever
algo así como un combate metafísico entre el Bien y el Mal. Todas estas
versiones óenen parte de verdad, porque la historia ha sido hecha
también por seres que óenen algo de niño, de joven, de hombre y de
metafísico. (HET, 120)

. Q~á el inconveniente no es el recurso empírico, sino el mirar la
Historia excluyendo la perspectiva de los demás. ¿Qué clase de Historia
serí~ esto? Se~a ~implemente una clase de historia en la que el educando
repite y memonz~ fechas sin ningún provecho. El niño es capaz de
~econocer la cantidad de batallas libradas en una contienda, pero es
mcompetente para decodificar el sentido de las mismas. La experiencia es
desapro~e~hada. .La fatiga crítica sustituye al juicio crítico. El
perspect1v1smo histórico es desplazado. El mismo ES duda de la
c?nve_niencia de éste al plantear lo risible de que deseemos tener varias
historias en lugar de una sola:
En el extremo opuesto se encuentran los profesores que sostienen la
teorí~ de los "hech~s"; ~sómul_ados por diversas confusiones generosas,
mantienen que el historiador debe atenerse humildemente a los hechos.
Pero ¿cuáles? Imagin_o que ningún de estos historiadores va a pretender
atenerse a to~os ... S'. no se acepta este grandioso programa, es evidente
que se debera seleccmnar hechos y entonces viene lo diveródo. Porque
suc~de que eso~ honestos profesores que hablan de objeóvidad se ven
o~li~dos a elegir entre los infinitos hechos y para elegir es necesario un
cnteao, y la palabra criterio es la tímida sinonimia de la palabra teoría.
Con lo que no escribiremos la Historia, sino las Historias. Para una
escuela será más ~portante señalar la aparición de la máquina de vapor;
para otra, la rebelion de los hussitas. (113)

Una Historia parcelada ofrecería entonces un acercamiento mediocre
de su conocimiento. Sin embargo, la posibilidad de escribir las historias en
lugar d~ la Historia ~o es tan descabellada_ si se busca ampliar la
perspe~ttva convenc1~n~1 · y cómoda que tenemos respecto a
determmados acontecuruentos del pasado. Un historiador quizá no
podrá atenerse ~ todos los hechos, pero es deseable que al menos
mantenga una ffil!ada heterogénea ante ellos. Lo destacable en ES es su
apunte sob~e _la necesidad de una filosofía consciente de la Historia que.
n? . se restnn¡a a la enumeración de los hechos sin una interpretación
solida. Pero es necesario advertir que una filosofía de la Historia se forja
en función del tipo, carácter o naturaleza de los hechos que se estén
abordando, no a costa de éstos o a favor de la egolatría de un historiador.
~ ~n la_ búsqu~da_ de _la verdad, la ~~toria de la humanidad es, para ES,
hi~tona del srn sent:ido. Lo paradopco es que ese sin sentido, a través
del tiempo, ha terminado por imprimirle un nuevo sentido a esa historia:
~s _digo? _de_ admira~i~n ... que el senódo común siga teniendo tanto
presogio didacuco y civil a pesar de todas las calamidades que ha

�290

ALEJANDRO DEL BOSQUE

recomendado: la plenitud de la Tierra, el geocentrismo, el realismo
ingenuo, la locura de Pasteur. Si el sentido común hubiese prevalecido,
no tendríamos radiotelefonía, ni sueros, rú espacio-tiempo, ni
Dostoievski. Tampoco se habría descubierto América y este comentario,
como consecuencia, no se habría publicado .. .(UYU, 130-131)

El sentido común es el enemigo declarado de la Cienci~ y la Filosofía,
menciona el autor, porque coarta la posibilid~de acceso a la verda?, y
por tanto, el progreso. El sin sentido, sin embargo, es un contrasentido.
Expliquémonos. Por una parte parece ser el aliado de la Ciencia al
propiciar inventos y descubrimientos en los que pocos creían y que han
favorecido la evolución del ser humano; sin embargo, la Ciencia puede
resultar un sin sentido en sí misma si se conduce y aplica
irresponsablemente. Desde esta perspectiva, diría ES, el hombre no
progresa:
La historia no progresa. Fue el gran Giambattista Vico el que lo dijo:
"Corsi e recorsi". La historia está regida por un movimiento de marchas
y contramarchas, idea que retomó Schopenhauer y luego, Nietzche. El
progreso es úrúcamente válido para el pensamiento puro ... El hombre no
progresa, porque su alma es la misma. Como dice el Eclesiastés, "no hay
nada nuevo bajo el sol", y se refiere precisamente al corazón del hombre,
en todas las épocas habitado por los rrúsmo atributos, empujado a nobles
heroísmos, pero también seducido por el mal. (ADF, 102)

El primitivismo histórico, y por tanto humano, es perenne. Indagar el
origen de la decadencia de la Modernidad, a la manera de Spengler,
pareciera una tarea fútil cuando descubrimos, sonrojados, que la
verdadera decadencia es la de la humanidad. Y lo más humillante:
corroborar que esa decadencia inicia con el surgimiento del hombre en la
Tierra. El hombre es decadente por naturaleza. ¿Qué distingue a un
primitivo del pasado de un primitivo del presente que ordena una guerra
sin justificación alguna? ¿Qué diferencia al exterminio judío del
exterminio bosnio o del tutsi? La Historia es una graduación mayor o
menor de decadentismos. Los distintos tipos de pensamiento: mágico,
mítico, religioso, científico y te&lt;;nológico son diferentes ropajes con los
que el hombre busca encubrir, eludir o superar su primitivismo. ¿Por
cuánto tiempo más debemos seguir sosteniendo la idea de la decadencia
de la Modernidad sin asumir las propias responsabilidades? El combate
más feroz es el 1ntemo: el nuestro, librado contra el ser decadente que
procuramo·s dejar de ser. El hombre no progresa, insiste E~'. porque su
alma es la misma. Sin embargo, la deshumanización no inicia con el
surgimiento del clinero y la razón como enfatiza el autor. Inicia, y es lo

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

291

más lamentable, con la aparición del hombre en la Tierra. Es, no lo
olvidemos, un animal cuya barbarie se ha intentado domesticar a través
de diferentes estadios: religioso, político y cultural; cuya herramienta
común de control es el temor al castigo y a la pérdida. El hombre teme a
un dios (religión), a unas leyes (política) y a unas normas sociales
(cultura) que le han impuesto. La decadencia de la humanidad se
evidenciaría más sin la regulación de dichas instituciones. Basta observar
lo que sucede cuando el hombre osa transgredirlas para tildarlo,
irónicamente, de subversivo, hereje, amoral... decadente. El
conocimiento de la Historia redime al hombre de su decadentismo
cuando éste la interpreta con conciencia autocrítica. Pero la Historia
suele ser una versión actualizada de errores reincidentes, y la esperanza
de un cambio parece impensable. ¿Qué distingue al hombre del
cromañón, se pregunta el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga?
El conocimiento es acumulativo. Nosotros sabemos mucho más que
el hombre del cromañón porque hemos ido acumulando conocimientos.
Sabemos más por eso, no porque el cerebro se haya hecho más y más

inteligente. (Alameda, 41)

2. Una ciencia desprovista de valores comunitarios es una ciencia
ilegítima
Entendamos "deshumanización" como un sinónimo de "decadencia
humana". La decadencia de la humanidad es la resultante de un acto de
incomunicación histórica. Los gra~des desastres de la sociedad
responden regularmente a un diálogo suprimido. Cuando la Ciencia se ha
preocupado por comunicarse con los depositarios de sus aportaciones,
los resultados han sido provechosos. Comunicarse no sólo es escuchar al
Ot~o, sino colocarse en su lugar; traducir sus necesidades espirituales y
soCJales;· contribuir al mejoramiento humano. Cuando la Ciencia es
indiferente o insensible ante las necesidades prioritarias de dichos
depositarios, los efectos son contraproducentes. La Ciencia entonces ha
dejad~ ~e com.unicarse y se convierte en un mero 'conjunto ' de
cono~1rru_entos_, t~ _vez coherente, pero sin utilidad comunitaria alguna.
J;.,a _C1enc1a es_ ilegmma cuando se aísla y renuncia a beneficiar a quien la
valida: la sociedad. ES, decepcionado de la Física, renuncia a ella en
1945 y se dedica plenamente a la Literatura. En sus reflexiones se ventila
~na critica ácida, pero constructiva, hacia el lugar de la Ciencia en la
epoca contemporánea. Observamos, en función de esto, cuatro
modalidades de incomunicación científica.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

292

.
dalidad'es el lenguaje abstracto de la Ciencia:
Una pnmera mo
la . .
es poderosa a pesar de su abstracción sino justamente
. . . c1enc1~ ~~
ar el conocimiento vulgar del científico; pero
p::ila~e:; !~:~es~;;el primero se refiere a lo particular Y con~eto,
q. P
l gundo se refiere a lo general y abstracto ... (UYU,2 )
mientras que e se
e

ES menciona el ejemplo de la estU1a para

di tino-nir entre dos tipos de
s b-

conocimiento:

,,,,

1•
1'

. . , "la estufa calienta" expresa un conocimiento Y_ por l~
La propos1c1on
1
. sabe que si tiene fno sera
d al , n oder al que o posee.
tanto a gu P
f Pero este conocimiento es bastante
conveniente acercarse a una estu a.
.
. , En cambio si aJm,ien
•
ninguna otra s1tuac1on.
•
1:,modesto, no le s1n:e ~ara de ue "la entropía de un sistema aislado
tiene pleno conoc1m.1ento
q, b
ra' una estufa para calentarset mente" no so1o usca
aumenta constan e
' .
_ d
tudio-sino que podrá resolver
o para veinte anos e es
.
resultad o muy magr
bl
d de el funcionamiento de un
tidad de pro emas, es
una enorme can
.,
. rso Así a medida que la ciencia se
motor hasta la evoluc1on del Uruve . . , '1e·ana de los problemas, de
vuelve más abstracta y en cons:cue:c1~ m~~a 1aria su utilidad aumenta
las preocupaciones,
las pala ras e a v1
,
en la misma propomon.·(27)

?~

d , . r más elocuente. Denuncia la soberbia
La befa del autor no po na _se
poseedores del conocimiento
de. algunos científi~~s c!::i:~~~e p~o;~ mundano, pero relativo), y al
uruversal Oo que
.
d
lver las principales demandas
mismo tiempo de ser mcafipaces e resolmente comple¡· o e inaccesible
.
El 1
·ie cientí 1co es natura
.
sociales.
engua
p
h
na inaccesibilidad más nesgosa:
para el común de los mortal~s- . ~ro ';).y ~o la Ciencia olvida que uno de
la que engendra la incomurucac1on;. cuan
f ili
la divulgación del
sus rincipales compromisos sociales es ~c ~r
p. . t ES ilustra esto con el caso de Einstein:
conoc1mien o.
·
.
,. ., de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le
Alguien me pide una exp11cacion .
.
hablo de tensoresJ geodésicas tetradrmens10_nales.
cto
-No he entendido una sola palabra -me dzce, estup~a i;smo le doy una explicación
Reflexiono unos instantes J luego, con menos en us
,
menos técnica.••
,
t d vía no entiendo· uas geodésicas, esas
-Ya entiendo casi todo ... Pero hay a,go que O ª
·
coordenadas.. ·
... ., menta/y termino por abandonar
. •J
n una /aroa concen,,acton
¿·
Depnmiuo, me Sf'mo e
·o
.J
das· con verdadera ferocidad, me de zco
.
la geodésicas y las cooraena ,
L .•r.
para siempre s .
an mientras viajan con la velocidad de la uz, ;ep
exclusivamente a aviadores que f~m
la
d recba J verifican tiempos con un
de estación que disparan un revolver con mano e
cronómetro que tienen en la mano izquierda, trenesJ campanas.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

293

-Ahora sí, ahora entiendo la relatividad! -exclama mi amigo con alegria.
-Sí-le respondo amargamente-,pero ahora no es más la relatividad. (4243)

¿Hasta qué punto el científico está obligado a ser accesible, a pesar del
lenguaje que utiliza? Lo está pues el progreso no es una ínsula aislada del
proceso civilizador. El abismo entre la Ciencia y el hombre puede
medirse a través del lenguaje. ES contrata el lenguaje de la Ciencia:
lógico, pero inventado; y el de la vida: emotivo, insinuante, absurdo,
contradictorio. (HET, 129) Sin embargo, ese abismo puede reducirse si la
Ciencia asimila que su lenguaje es una prolongación del de la vida; que la
razón de ser del lenguaje científico responde a una exigencia mundana.
Ambos lenguajes requieren ser incluyentes. Ciencia sin prudencia es
inconsciencia pura. El uso prudente de la razón reintegra al lenguaje
científico Oógica) con el vulgar (intuición). La grandeza de Galileo, para
ES, radica en la accesibilidad de su conocimiento científico, debida a sus
razonamientos prudentes:
Al fin de cuentas, era justamente la observación la que había IJe,·ado a
los aristotélicos a creer en la rotación del Sol y en el principio de la fuerza
permanente, dos grandes errores. GaWeo indaga las leyes natura.les
superando las malas observaciones, los hechos empíricos en bruto, por
medio del pensamiento. La razó n, manejada con prudencia, le permite
llegar mucho más allá de la apariencia sensible, que tienta al error. Esto
es, verdaderamente, el método científico. (UYU, 102)

Una segunda modalidad reside en el carácter canónico de la Ciencia.
El estancamiento de la Ciencia respoq.de en ocasiones a su fe irrestricta
en argumentaciones preconcebidas por su propio sistema de creencias
milenarias. La incomunicación interna en el seno de la ciencia es tan o
más perniciosa que la incomunicación con la comunidad. Las propuestas
innovadoras científicas, de verdadera raigambre social, son usualmente
bloqueadas por quienes se aferran a estructuras obsoletas de
pensamiento. Durante muchos siglos, señala ES, la figura de Aristóteles
fue divinizada al grado de canonizar su sistema filosófico:
La hipótesis heliocéntrica durmió hasta Copérnico. uno de los
responsables de esta catalepsia fue Aristóteles, que con su inmensa
autoridad policial impidió cualquier alzamiento contra el régimen
establecido. Schopenhauer y Bertrand RuselJ afirman que este filósofo
constituyó una calamidad pública que duró Yeinte siglos. Muchos se
enojan arguyendo que fue un gran genio. No veo la contradicción:
solamente un gran genio puede constituir una gran calamidad. Si
Aristóteles hubiese sido un mediocre no habría sido capaz de impedir

�durante dos mil años el advenimiento de la nueva fisica. Los genios
promueven grandes adelantos en el pensamiento humano; pero, cuando
se les da por estar equivocados, son capaces de frenarlo durante varios
siglos. (86)

La tercera modalidad estriba en la tendencia excluyente de la Ciencia.

,,,

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

294

¿Toda ciencia debe ser ética? Queda claro, como comenta ES, que "los
productos de la ciencia son ajenos al mundo ~ los valores éticos: el
teorema de Pitágoras puede ser verdadero o falso~ pero no puede ser
perverso, ni respetable, ni decente, ni bondadoso, ni colérico." (31)
Queda claro, además, que a un científico riguroso se le exige una elevada
dosis de objetividad en sus investigaciones; sin embargo, aquí surgen dos
paradojas: el investigador es antes que nada un hombre cuya condición
humana influye en sus decisiones científicas; y los juicios de valor
intervienen en la construcción de la Ciencia aunque parezcan no tener
cabida en ésta (29-31 ). La Ciencia es excluyente cuando ignora las
preocupaciones éticas del ser humano:
La ciencia estricta -la ciencia matematizable- es ajena a todo lo que es
más valioso para el ser humano: sus emociones, sus sentimientos, sus
vivencias de arte o de justicia, sus angustias metafísicas. (HYE, 40)

La Ciencia, entonces, extravía su razón primigenia de existir. Olvida
que es hija de un sistema de valores comunitarios; que ha sido creada
para servir y no para servirse del hombre; que el hombre no es un
engranaje más, diría ES, de la maquinaria que ha fabricado. Una ciencia
irresponsable es aquella qu-e procede .sin ninguna (auto) regulación ética.
No requiere, para hacerlo, disponer de un manual de comportamiento
moral. Basta con que cada científico reflexione en torno al impacto
positivo o adverso que podría· implicar determinada investigación en su
propia· cultura. Sin embargo seamos realistas: el poder político y
económico de los gobiernos hegemónicos es el dios tutelar de la Ciencia.
Sin ética política no hay ciencia ética. Se ha sospechado que la curación
de pandemias como el sida está siendo frenada por gobiernos como el
estadounidense porque pondría . en riesgo el futuro económico de la
industria farmacéutica que obtiene mejores dividendos con la producción
de medicamentos que se renuevan periódicamente, y que sólo son
paliativos contra la enfermedad; una industria que además es el pilar de
los negocios bélicos. Asistimos a la autodestrucción puntual del hombre.
La Ciencia · parece estar contagiada de una irreversible dep~uperación
moral.

?95

. L~ . ~uarta modalidad es el carácter mágico de la ciencia. El
pnnut1v1smo del ser humano se expone con claridad en la evolución de
su pensamiento. Ha su~tituido el pensamiento mágico, que lo hacía
sorprenderse ante un eclipse solar, por un pensamiento científico con el
que busca sorprender a los demás.
Somos eternos supersticiosos, declara ES:
A lo largo de _l~~ siglos XVIII y XIX se propagó, finalmente, una
verdadera superst1c1on de la ciencia, lo que equivale a decir que se
?ese_ncadenó l_a s~perstición de que no se debe ser supersticioso. Era
inevitable: la c1_enc1a se ha~ía convertido en una nueva magia y el hombre
de la calle cre1a tanto mas en ella cuanto menos iba comprendiéndola

~~

'

El científico, al igual que el mago, realizan actos incomprensibles para
el ser humano. Se reservan la explicación de sus actos· ofrecen su
espectáculo ante ~ª. masa informe que observa marav¡'llada lo que
?esconoce. El prest1g10 del mago y del científico se fundamenta en la
ignorancia de sus destinatarios:
Al convertirs~ la ciencia, cada día más, en una misteriosa magia,
aumenta proporcionalmente su prestigio ... Lo profundo es a menudo
oscuro. Así, a causa de su profundidad, son oscuros problemas como el
de Dios, la cuarta dimensión, el pecado, la esencia de la belleza. Por la
misma causa suelen ser oscuros Platón, Aristóteles, Einstein 0
Heidegger ...Ya Tácito dijo que "El espíritu humano tiende a creer con
mejor voluntad las cosas oscuras". (HET, 155)

. E~ prestigio de ese Dios se sostiene, al igual que el del mago \' el
ctena~co, en la ignorancia, a la que respetuosamente llamamos f~. L~ fe
es d~ igual forma oscura y misteriosa. El mago y el cienúfico también
pr~ctsa~. de la fe ~e s~ p~blico, aunq_ue éste sea selecto. La fe justifica la
extstenc'.a ~e la Ciencia, emulo de Dios. Por ello resulta infructuoso que
la Ctencta intente probar la existencia o inexistencia divina:
••.se ha pretendido sacar argumentos a fayor ,. en contra de la
exi_stencia de Dios: Kepler y Newton se extasiaban ante el orden
uru~ersal que, s~gún ellos, implicaba la existencia de Alguien que lo
hu~1~se establecido; Maupertuis suponía que el principio de mínima
a~c1on de la dinámi~a era la mejor prueba de una Sabiduría Divina, Jeans
piensa que este universo ha sido construido por un Dios ;\!atemático
con conocimiento del cálculo tensorial y la teoría de los grupos. Por ei
otro lado, hay espíritus dispuestos a creer que el desarrollo de la ciencia
prueba la inexistencia de Dios ... En realidad un censo &lt;le opiniones

�296

ALEJANDRO DEL BOSQUE

mostraría que buena parte de los sabios creen en un Principio
Ordenador. (UYU, 41)

El conocimiento de Dios y el de la Ciencia se asemejan en su
inaccesibilidad. Entre más inaccesibles, más misteriosos, más oscuros,
pero también más incomunicativos. Ciencia y religión se han impuesto
en sus seguidotes porque incentivan una fe incondicional hacia ellas.
Cientifismo y fanatismo son sólo excesos de~ fe. Si la Ciencia y ese
Principio Ordenador fueran accesibles perderían su categoría divina.
Tomemos prestado un vocablo hasta cierto punto científico: invención,
para explicar la existencia de Dios. Dios es la invención más sublime de
la humanidad. Todo lo que se inventa surge por una necesidad. Su
creación satisface o resuelve no sólo las necesidades particulares .sino
también los temores no reconocidos. El ateo, dice ES, es un tipo
, contradictorio pues para negar la existencia de Dios tiene que partir del
presupuesto de que existe. El abstemio, diríamos nosotros, no toma a
Dios; pretende ser tolerante con los que promueven su existencia; el
abstemio reconoce que ese Dios existe para otros, pero rehúsa tomarlo.
A Dios se le puede tomar de tres modos: con moderación, con éxtasis
(misticismo) y con exceso (dogmatismo). Dios, como problema oscuro,
sería un ente incomunicativo a través de la razón. Su única vinculación
con sus seguidores, en un criterio estricto, sería por medio de la fe; en
este sentido, Dios dejaría de ser un problema. La pérdida de la fe es en
realidad otra forma de fe: la creencia en que ese Dios ha dejado de
funcionar; cual invento inservible o desplazado. La Ciencia reclama el
préstamo lingüístico; acoge a los descreídos, y es entronizada como
diosa. Cuando alguien pierde la fe en ella, como ocurre con ES, se
resguarda en sí mismo; en el universo finito que es su persona. Y busca a
ese Dios que lo conforta, y que lo aleja de la frágil front~ra que separa a
la espe_ranza y el desconsuelo. El hombre, señala ES, opta por Dios o por
la desesperación. Esto explica por qué ateos como Nietzche y Rimbaud
"se salvan" debido a que su ateísmo, en el fondo, es una "secta
religiosa". (HYE, 108) Pensamos que el hombre opta por Dios
precisamente por la desesperaciói:i.
ES opina que el mundo debe tener un sentido puesto que
cotidianamente se lucha por algo aunque no se tenga certeza de la
eternidad. Y esto nos conduc'e a otro problema '!oscuro": el de la
inmortalidad: otro invento prodigioso del ser humano. La promesa de
inmortalidad es el pilar de las religiones· en el mundo. Ansiamos la
eternidad por desesper~ción, temor o inseguridad: las principales armas

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

297

de i~ti~dación religiosa. Aunque ES indica que la· mujer la encuentra en
el hijo, que es la prolongación de su carne y de su alma" (HET, 148),
d:bemos recordar que el hombre la anhela también a través de sus
vast~g~s; ~obre todo_ los masculinos, los que llevarán su nombre y
?1ult1plic_aran su apellido por los siglos venideros. Pero este tipo de
mr_;iortalidad es un c?nsuelo temporal. El ser humano aspira a otra: la
ete_r~a, que no se a~sia regularmente por convicción sino por alienación
~ef~osa. La obses1on por la inmortalidad alcanza cotas absurdas. Rusell
1rtzaba al res~ecto cuand~ cues~onaba el deseo de los hombres por
oh ener la eterrudad en el cielo mientras ideaban diferentes modos de
mata~ el tiemp~ en la Tierra. ¿Quién les garantiza a los que hoy
co~~1deramos ~nmortales, ~o por sus deseos celestiales, sino por sus
memos prof~s1onales (escntores, filósofos, etc) que serán eternamente
re~or~ad?_s s1 el mundo que habitamos se encuentra en proceso de
a~q_uilac1on total? Habría que mudarse a otro planeta en donde alguien
s1~~ra recordándolos y respaldara su legado cultural. En situaciones
cot1dia~as hay desvaríos de toda índole: María recordará eternamente a
Juan ~entra_s ella viva~ a Ma~~a, de igual modo, la recordarán los que la
aman, 200 anos despues, ¿qwen recordará a María, a Juan y a los que la
recordaban? Quizá nosotros, pero nosotros somos deliciosamente
m_orta!es. La inmortalidad es una invención que despierta la envidia de la
Ciencia. A la r~ligión 1~ basta con ofrecerla; a la Ciencia se le exige
demostrarla. La inmortalidad es, como invento religioso, insuperable. El
ser hu~ano cree en ella mientras vive; muerto, ya no puede reclamar la
garan~~ de este aparato funci~nal. Somos, eso sí, una fusión corporal y
energe~ca; energ1a que se mtuye en la interacción diaria. Lo que
sobrevive a .nues~r,a mue~e es, quizá, ese excedente de energía que
somos. La dispers1on y remtegración universal de esta energía es lo que
pro~ableme~te llamamos inmortalidad. Como podrá observarse, la idea
de inmortalidad es _~n préstamo (por no decir hurto) cultural y
ul~raterre~o de las relig10nes que lo han requerido para legitimar su poder
e_ influencia entre los mortales. A esto habría que añadir la invención del
~ielo Y del infierno, suburbios donde moran los inmortales buenos y los
101:1onales malos, respectivamente. No conforme con esto Dante
~liguieri ideó el purgatorio para ofrecerles una segunda oport~nidad a
los, pecadores reincidentes. Dios es el refugio contra el dolor de los
cr~idos y los descreídos. Y puede ser también el refugio último de
qui~nes lo, responsa,bi~zan de provocar ese dolor. ES busca el hospicio
divino a raiz de la perdida de su hijo Jorge Federico:

�298

ALEJANDRO DEL BOSQUE

En mi imposibilidad de revivir a Jorge, busqué en las religiones, en la
parapsicología, en las habladurías esotéricas, pero no buscaba a Dios
como una afirmación o una negación, sino como una persona que me
salvara, que me llevara de la mano como a un niño que sufre. Lo que
antes había leído con juicio crítico, ahora lo absorbía como un sediento.
(ADF, 159)

La fe de ES en una vida eterna surge de un comprensible estado
anímico: la soledad:
"No sé. Sí puedo decir que el tiempo de mi vida se quebró, que después
de la muerte de Jorge ya no soy el mismo, me he convertido en un ser
extremadamente necesitado, que no para de buscar un indicio que
muestre esa eternidad donde recuperar su abrazo. (160)

Vida o suicidio; no hay más alternativas, según Albert Camus. ES ha
elegido vivir. Por eso se proclama contra una ciencia que pretende crear
formas artificiales de vida eterna. Esto, en su opinión, sólo le
corresponde decidirlo a ese Principio Ordenador. Arremete contra la
clonación; ese nuevo acto de magia científica que, en un gesto religioso,
garantiza la inmortalidad:
En la Antigüedad, según Berdaiev, el proyecto del universo humano
era también tarea de fuerzas divinas. Desacralizada la existencia y
aplastados los grandes principios éticos y religiosos de todos los tiempos,
la ciencia pretende convertir los laboratorios en vientres artificiales. ¿Se
puede pensar algo más infernal que la clonación? ¿Podemos seguir día a
día cumpliendo con tareas de tiempcs de paz, cuando a nuestras espaldas
se está fabricando La· vida artificialmente? Nada queda por ser
respetado ... Ahora, el hombre está al borde de convertirse en un don
por encargo: ojos celestes, simpático, emprendedor, insensible al dolor o,
trágicamente, preparado para ser esclavo. Engranajes de una
máquina ... (129-130)

Quizá la clonación no sea tan infernal como parece. La Ciencia
distingue dos tipos de ella: la clonación terapéutica y la clonación
reproductiva. En la terapéutica: '' .. .los embriones surgidos de la
clonación se utilizan para fines médicos o científicos. El embrión podría
servir para producir células madres susceptibles de diferenciarse en
tejidos diversos y de suplir los órganos o funciones dañados". En la
reproductiva, " ... el proceso
similar ... ", pero aquí el "embrión se
cultiva durante varios días en laboratorio, pero se implanta a
continuación en el útero de una madre a fin de llevar a término la
gestación." (El PAÍS, 24) Desde la perspectiva de la biología molecular,

es

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

299

la clonación terapéutica es deseable porque contribuiría a remediar
algunas enfermedades que hoy se consideran incurables. Científicos
españoles como Ginés Morata opinan que, por ese motivo "debería
apoyarse la investigación con células madre". Confía en que en un plazo
no muy largo pueda encontrarse igualmente una solución contra el
envejecimiento pues si "una tortuga llega a vivir 500 años, ¿por qué no
vamos a vivir nosotros 500 años? " (Asnárez, 22) Sin embargo, si nuestro
destino va a ser similar al de la oveja Dolly, clonada en 1997 y cuyo
envejecimiento prematuro ha desalentando a muchos científicos, cabría
meditar dos veces ese anhelo de eternidad. Además, extender el
promedio de vida sería calamitoso para la humanidad pues la
sobrepoblación terminaría por engullirnos. Esto sí sería infernal, como
precisa ES. El otro tipo de clonación, la reproductiva (humana),
prohibida en la Unión Europea y en Estados Unidos, ha sido
aparentemente realizada por la secta religiosa de los raelianos. Rael o
Claude Vorilhon, ex periodista francés, es el líder de ese "movimiento".
"Los raelianos aseguran que el don es una niña llamada Eva, que pesó
3,2 kilos al nacer, y que la madre es una norteamericana de 31 años
casada con un hombre estéril." Eva, en opinión del extravagante líder, es
"sólo el primer paso hacia la inmortalidad". (Townsend, 24) Rael asegura
"haber visto en las alturas volcánicas de Clermont-Ferrand, a un
extraterrestre que le había revelado el secreto de la humanidad: los
hombres fueron creados en laboratorio y exportados a la Tierra hace
2_5.000 años". (Dumay, 26) Dichos extraterrestres son Elohim que
stgrufica, según el líder, "los que vinieron del cielo". Rael presupone que
la clonación (reproductiva) es el camino hacia la vida eterna. El objetivo
de l?s raelianos es no depender de los Elohim, y ser capaces de otorgarse
la vida eterna por sí mismos. Esta alucinante teoría sólo confirma los
temores de ES: el inminente nivel de degradación que ha alcanzado el
hombre: Magia, religión y ciencia se funden y confunden patéticamente.
Un mago (Rael) promete la vida eterna (religión) a través de la clonación
reproductiva (ciencia). El caso de los raelianos parecería ser un evento
aislado y transitorio, pero sólo es un síntoma más del escepticismo ,.
podredumbre humanos. El hombre parece buscar en su don 1~
corrección de sus mediocridades, y olvida, preso de vanidad, que la vida,
~a suya, es una oportunidad insustituible de mejoramiento cotidiano. La
mco~unicación del hombre consigo mismo engendra la ingenua
necesidad de hacerlo con su doble: el otro, el que lo inmortalizará
temporalmente.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

300

3. La globalización de la tolerancia es un ejercicio irrenunciable de
la democracia
Si la autenticidad es un acto de tra1c1on, la traición debería
globalizarse. Sábato es un traidor. Todo relator es un delator confeso.
Delata nuestras grandezas y miserias humanas, y lo hace a su modo.
Quien delata, traiciona. La de ES no es una ~ición abyecta y mezquina;
responde a caladas inquietudes espirituales' ,y a una prope~s~~n
concienzuda hacia el compromiso social. La suya es una tra1c1on
comprometida: consigo mismo y con su entorno. Su mirada crítica
desvela las inconsistencias y petrificaciones institucionales. He ahí la
osadía del relator: contravenir el pensamiento dogmático de quienes lo
consideraban su aliado intelectual. En la opinión de sus críticos y
detractores, ES no equivaldría al poeta vidente que Rirnbaud pregonaba; es
el escritor invidente: el que ha dejado de mirar como ellos miran; el que
ha traicionado los ideales incólumes. Esta sed de traición comprometida
se origina en dos posibles motivos: la búsqueda de sí mismo y el
reconocimiento del ser contradictorio:
Uno se embarca hacia tierras lejanas, indaga la naturaleza, ansía el
conocimiento de los hombres, inventa seres de ficción, busca a Dios.
Después se comprende que el fantasma que se perseguía era UnoMismo. (HYE, 9)
.
El hombre se rebela contra lo general y lo abstracto, contra el
principio de contradicción; porque el hombre de carne y _hueso es
justamente la contradicción: es y no es, es santo y es demoruo, ama Y
odia, es pequeño y a la.vez es capaz de portentosas hazañas. (64)

El conocimiento de sí mismo, que conlleva la aceptación de las
propias contradicciones, acucia a ES a "traicionar" aquellos_ide~rios
socioculturales en los que había dejado de creer: los· de la c1enc1a, el
comúnismo, y el surrealismo. Por ello, el abandono de la Ciencia es una
muestra de autenticidad:
La ciencia ha sido un compañero de viaje, durante un trecho, pero ya
ha quedado atrás. Todavía, cuando nostálgicamente vuelvo la ~abeza,
puedo ver algunas de las altas torres que diyisé ~~ mi adolescencia y me
atrajeron con su belleza ajena de los v1c10s carnales. Pronto
desaparecerán de mi horizonte y sólo quedará el r~cuerdo._ Muchos
pensarán que esta es una traición a la amistad, cuando es fidelidad a mt

condición humana. (UYU, 15•16)

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

301

La Literatura, la gran usurpadora de la Ciencia en la vida de ES, es no
sólo un medio liberador; es el estrecho de letras que comunica a un autor
con sus lectores. ES descubre en la Literatura un mayor poder de
recepción. La Ciencia, en cambio, ya demostró su poder opresivo
durante la Segunda Guerra Mundial al convertirse en "el instrumento de
la matanza mecanizada". (HYE, 1O) La Cien~ha roto la necesidad de
un "orden puro" con su fanatismo a ultranza.
•,
Todo traidor es, desde la mira de los "ofendidos", un ser intolerante;
en este caso, algunos científicos verían en ES a un pensador incapaz de
reconocer la riqueza pragmática de lo que ha abandonando. La
intolerancia del autor es, por supuesto, manifiesta. Su pronunciamiento
va contra la inoperancia de un sentido autocrítico:
El auténtico espíritu libre está abierto a todas las posibilidades,
incluyendo los dogmas y las supersticiones. Este espíritu debería ser la
esencia del pensamiento científico y filosófico ... (UYU, 43)

La traición comprometida de ES no es gratuita: traiciona a quienes
han dejado de responder a las nuevas circunstancias sociales. Su
intolerancia está argumentada. Es el tipo de actitud que requiere
globalizarse en una época de liberalismo frenético. ¿Por qué el ser
humano está obligado a: ser tolerante frente a cualquier acto de
imbecilidad que atente contra la estabilidad propia y ajena? Se tolera lo
que por justicia y razón merece ser tolerado; no más. No es aconsejable
permitir, bajo el nombre de la tolerancia, el enrarecimiento de la verdad.
Con esto, no se insinúa que ES posea la verdad absoluta; pero sí le asiste
el derecho a disentir, como Benedetto Croce quien "era en 1898 un
marxista convencido y terminó siendo un idealista del extremo opuesto".
(HE1:,130) La autenticidad subyace en lo que verdaderamente se es, y no
en lo que se cree seguir siendo; esto explicaría la caducidad de una
ideología como la comunista. ES es ecuánime al relatar su experiencia
como militante comunista:
En medio de la crisis total de la civilización que se levantó en
Occidente por la primacía de la técnica y los bienes materiales, miles de
muchachos volvimos los ojos hacia la gran revolución que en Rusia
pareció anunciar la libertad del hombre. No lo hicimos-luego de haber
estudiado minuciosamente "El capital", ni por habernos convencido de
la valídez del materialismo dialéctico, o por haber comprendido lo que
era la plusvalía sino, simple pero poderosamente, porque en aquella
revolución encontrábamos al fin un vasto v romántico movimiento de
liberación. (ADF, 60-61)
,

�302

"'

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El desencanto aparece al ver "cómo el stalinismo había corrompido
los principios que el movimiento pretendía ena~tecer". Señala cómo
"algunos de estos comunistas de cajón . .. se mantuvieron calla~os ante las
atrocidades cometidas por el régimen soviético, torturas y asesinatos que,
como suele suceder, se perpetraron en nombre de grandes palabras a
favor de la humanidad." (61) De ahí el necesa~o exilio de ES hacia _P_a,rís
que será interpretado, por sus camaradas, comp un a~to de traici,on.
Pero, e'·quién
es más traidor? ¿el que abandona a su partido cuando. este
.
ha violentado los ideales que decía representar o los que permanecieron
en su partido y "guardaron silencio cuando pudieron y debieron decir
cosas sin temor a disentir" (61)?
El socialismo, ese viejo romanticismo político del siglo XIX, está ·muy
lejos de ser en lo que después degeneró: las dictad~ras -~omunistas del
siglo XX. Hoy sobrevive el socialismo .como nommac10_n de algunos
partidos europeos y latinoamericanos,_ quienes han pret~ndido renovarlo,
en la mayoría de los casos, con actitudes contestatarias y raras veces
propositivas y reformistas. Sobrevive también en el ~s~urso des_gast~do
de revoluciones enmohecidas, como la cubana, que si bien contribuyo al
mejoramiento sanitario (no necesariamente en_ las con~ciones más
óptimas) y al educativo (antiimperialista, pero alienado ~ F1del Castro),
·también ha despertado la conmiseración romántica de quienes evocan el
mítico enfrentamiento bíblico entre David y Goliat; del pequeño que con
sus propias armas vence de algún modo al poderoso; del ~equeño que
osa criticar con intolerancia al invencible gobierno estadourudense. Es el
tipo de intolerancia que requerimos dinamizar ante . 1~ desmedi~a
soberbia política del eterno gendarme del mundo. El socialis~o ad~mas
sobrevive, paradójicamente, como aliado del mal llam_ado neolibe:alismo
(viejo capitalismo reciclable) en países como China. (un pais: _d~s
sistemas) en donde el gobierno comunista puede reprnrur
desenfadadamente a un movimiento estudiantil porque uno de sus
sistemas, el capitalista, lo respalda ante la mirada permisiva de Es~ados
Unidos, país cuya legitimidad política descansa, y esta es 1~ parado¡a, _en
la incorporación de una propuesta socialista: el estado de bienest~~ social.
Incierto destino sería el del socialismo de no ser por la perdurabilidad de
esas palabras revoluci~n~rias que nos ha legado: conciencia Y
compromiso. La traición comprometida de ES rescata-estos vocablos del
diccionario comunista anquilosado. Con ellos emprende su aven~u~a
literaria y ensayística. Por ello su traición comprometida es un ejercicio

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'.303

democrático. De ahí la intolerancia hacia el neoliberalismo, otra vertiente
del absolutismo económico:
Se habla de los logros de este sistema cuyo único milagro ha sido el
concentrar en una quinta parte de la población mundial más del ochenta
por ciento de la riqueza, mientras el resto, la mayor parte del planeta,
muere de hambre en la más sórdida de las miserias. Habría que
plantearse qué se entiende por neoliberalismo, porque en rigor, nada
tiene que ver con la libertad. Al contrario, gracias al inmenso poder
financiero, con los recursos de la propaganda y las tenazas económicas,
los Estados poderosos se disputan el dominio del planeta. (ADF, 106)

Algunos economistas como Antonio Sacristán Colás han sugerido la
necesidad de un capitalismo más racional en donde se incentive la
productividad de las empresas sin perjudicar el salario de los
trabajadores; en donde se invierta, además, en la capacitación de los
recursos humanos que redundará gradualmente en la mejora de la calidad
productiva. Propuesta utópica o no, los tiempos globalizados parecieran
enviarnos una señal inequívoca: el libre mercado es una tendencia
económica irreversible. De ser así habría que pronunciarnos no contra el
libre mercado sino contra la deshumanización que acarrea su expansión
inmoderada. Pero, ¿cómo moderar una tendencia que suele responder al
egoísmo humano? ¿Los gobiernos deben regular al libre mercado?
¿Cómo regularlo si ya se ha transformado, gracias al hombre, en un
carubal financiero? Podríamos aspirar a un crecimiento económico más
digno y justo, pero la decadencia natural del ser humano siempre estará
dispuesta a impedirlo.
Intolerancia necesaria, la de ES, hacia ese engendro ideológico
llamado fascismo. Nos advierte de su resurgimiento:
.. . hay muchos ejemplos en la historia, pero quizás ninguno tan
ejemplar y trágico como el fascismo: las masas llegaron a apoyar con
fanatismo a un movimiento que en última instancia estaba destinado a
esclavizarlas, embrutecerlas y lanzarlas a la guerra más sangrienta de toda
la historia. (UYU, 67)
Hay quienes creen que siendo el fascismo un fenómeno alemán, no
hay de qué preocuparse una vez que Alemania esté aniquilada
militarmente. De todas las formas de hacer el juego al fascismo, creo que
ésta es una de las más sutiles, porque facilita su resurgimiento en
cualquier otro país del mundo (Estados Unidos, por ejemplo). (69)

�304

1

1 ,l't

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

Más que resurgimiento, es una reencarnacion. ¿No fu~ acaso la
Inquisición otra vertiente del fascismo? Lo~ grandes_ en~ri:ugos de la
humanidad poseen el sortilegio del camufla¡e. Ayer mqU1s1d~res, hoy
fascistas, mañana búsquese otro sustantivo para verb~zar. L~
· d ES en 1945 hoy es persistencia. El fascismo esta
advertencia e
,
,
.al
E
1
infiltrado riesgosamente en todos los estamentos ~oci es. n e
documento escrito por el entonces cardenal J~h Ratzmger en 2003, Y
aprobado por el Papa Juan Pablo II, la Iglesia católica "c_ondena el ~mº,:
mismo sexo como "un comportamiento desviado
entre personas del
1
"ofusca valores fundamentales"; en él "se exhorta a os
que
·
di
parlamentarios y funcionarios católicos a actuar ·p~a impe r que se
adopten leyes que autoricen la unión homosexual o, si se aprueban, para
frenar y dificultar su aplicación". (:/" argas Llosa, 9) Estas conductas
fascistas del Vaticano, no señaladas por ES en su . obra, , ~on una
demostración vehemente de la ineptitud de. la ~gle:;ia catolica__para
adecuarse a las nuevas exigencias sociales, o me¡or dicho: para adm1~ las
inclinaciones sexuales históricas de los seres humanos: La m1sma
intolerancia fascista que profesa ante el uso del preservattvo Y an~e el
derecho de la mujer a usar libre y responsablemente s~ cuerpo. L~ m1sma
intolerancia fascista que disemina el sida, la explosion demografic~ en
países subdesarrollados, la pobreza cancerosa el deceso de mu¡eres
· ocasionado por abortos c~andestinos. ¿Hasta que punto debemos tole~ar
a una institución enajenante y petrific~da? Es ~~ respetarse la fe genuina
de la comunidad católica, no su vandalismo religioso.

'!

Aunque ES se asume ~orno un ser contradictorio, ~s conse~uente_con
·d · democra'u·co Tanto repudia a los gobiernos dictatoriales
su i eano
·
.
,
mili
s
(Uriburu) como a los populistas Qu~n Dom1ng_o Peron), Y los
tare
. d 1976) ES visto como un traidor por no respaldar la
unta Militar e
·
bº,
O
dictadura de Uriburu, iniciada tras el golpe militar en 1930; es tam ien un
traidor para los peronistas, pero él precisa su postura:
y O no fui antiperorústa por defender los privilegios, sino porque no
podía soportar el despotismo y la expulsión de maestras y p_ro~esores por
no someterse a las directivas del gobierno. En aquel mov1~ento h~bo
un justificado anhelo de justicia y digrúdad'. frente a una ~oc1eda~ fna Y
egoísta que explotaba a los pobres de la manera ~as derugrante,
esclavizándolos en esa espec¡e de campos de concenuac1on que eran los
yerbales y lós quebrachales. (ADF, 82)

·

Aunq~-e fue despojado de sus cátedras durante el gobierno peroni~ta,
ES es objetivo y súbraya la lucha verdadera y heroica de la controvernda

. 305

Eva Perón. Años después, el autor arremeterá contra quienes lo
consideraron un escritor subversivo: los militares que arribaron al poder
en 1973 instalando un régimen de "desapariciones, torturas y secuestros
de miles de seres humanos"; "un terrorismo de Estado" que "provocó
también la destrucción de las familias de los desaparecidos". (117).
Desde su trinchera literaria, y como integrante de una comisión nacional
de búsqueda de desaparecidos políticos en Argentina, ES ha condenado
la impunidad del genocidio. Actualmente, y gracias a la presión
internacional de las madres de Plaza de Mayo y de jueces honorables
como Baltasar Garzón, se ha derogado el decreto que prohibía la
extradición de asesinos y torturadores de la dictadura militar (1976-1983).
Es probable también, en corto tiempo, la abolición de dos leves de
indulto ominosas: Punto Final y Obediencia Debida, decretada~ en la
década de los ochenta, que impidieron el enjuiciamiento de los
responsables. Las madres de la Plaza de Mayo, tildadas de locas por sus
adversarios políticos, son un monumento de tenacidad ejemplar. Gracias
a su intolerancia hacia el régimen opresor y al respaldo de la sociedad
civil han prosperado en sus demandas de justicia y reivindicación.
Intolerancia necesaria, la de ES, en el rubro cultural. Si bien la
democracia se forja en la autocrítica (personal y colectiva), ésta rara vez
es inherente a la cultura. La falla del surrealismo, al igual que sucede con
el cientifismo y el comunismo, es su ausente espíritu autocrítico. Los
surrealistas, comenta ES, no son lo que proclaman; "son más potentes en
sus declaraciones teóricas que en sus realizaciones".(HET, 138)
Cuestiona la indefinición del mov1m1ento, sus constantes
contradicciones, las ideas preconcebidas de su líder (André Bretón); por
mencionar un ejemplo: el no reconocer que "el automatismo ha sido
siempre el instrumento con el cual el artista ha obtenido la materia prima
de su creación, pero no que es la creación artística misma; es su
condición necesaria más no su condición suficiente." (140). Sin embargo,
cabe la prudencia en nuestro autor al admitir el legado revolucionario del
movimiento: un estilo de vida con valor catártico:
Y el surrealismo fue para mí una violenta experiencia, una fuerte
liberación de mi espíritu, una ansiosa búsqueda de mí mismo. (HET, 84)

El que ES se · conceda el derecho a ser contradictorio y no se le
otorgue al surrealismo, parecería una contradicción. En realidad, la
decrepitud de un movimiento histórico no se deriva de un cúmulo
interno de contradicci;nes sino de una estrechez intelectual monolítica

�306

ALEJANDRO DEL BOSQUE

que le impide otear más allá de sí mismo. El ser humano es un sistema de
ideas renovables; un movimiento histórico es un sistema de ideas
estacionarias que tarde o temprano se liquida a sí mismo. El ser humano
renueva lo caducante al punto de reemplazarse, de inaugurar nuevos
sistemas de ideas con similar destino.
Intolerancia . necesaria, la de ES, hacia esa patriotería lingüística
llamada casticismo:

1 • • ••

El casócismo en España es una calamidad bastante enérgica por
causa de la Academia; pero aquí es frecuente encontrarse con gentes que,
a pesar de sus bárbaros apellidos o por eso mismo, resultan más
españolistas que los madrileños, hasta el punto de imitar sus
barbarismos. Y así, tomando por elegancia de lenguaje lo que meramente
es una confusión metropolitana de dativo por acusativo, nos dicen "les
conocimos en la calle" o "la dimos un libro". No es que yo salga ahora a
defender la coherencia gramatical y las normas sagradas. Simplemente
salgo a defender el derecho a quedarnos con nuestros propios
barbarismos. (11 7'J

La lengua, como ser vivo, experimenta una incesante .transformación
que las voces académicas más autorizadas desacreditan. Algunos
gramáticos rigurosos desean preservar el idioma en una vitrina o en un
frasco de formol. ES exhibe la irresponsabilidad social de la Real
Academia Española al oponerse puerilmente a la evolución inevitable de
la lengua:
Los gramattcos se pronuncian en general contra La anarquía, no
queriendo ver que los únicos lenguajes que han dejado de ser anárquicos
son los muertos ... Otros gramáticos echan mano de "los buenos
autores" como norma. Lo que habitualmente resulta un círculo vicioso,
ya que para Américo Castro, supongo, un buen autor es un señor que
escribe como Américo Castro. (170)

Para valorar el comentario de ES revisemos la siguiente anécdota:
Fernando Lázaro Carreter, en una entrevista concedida al suplemento
cultural de "El PAÍS", declaró que Dámaso Alonso y Rafael Alberti
alguna vez se mearon -literalmente- en la Real Academia Española. Un
honor, agregó, provinienpo_de vejigas tan ilustres. Carreter mencionó de
paso el nombre de su amigo Víctor García de la Concha, quien ningún
vínculo guarda con tan ilustre pasado salvo que hoy preside la
presidencia de la Real Academia Española e imparte cátedra de literatura
en la Universidad de Salamanca. En una de·sus conferencias, el preceptor
habló de la onda de los creacionistas que influyeron con su técnica poética

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'307

en el surrealismo español. La buena onda del suceso es haber escuchado a
un mentor tan ilustre entrar en la onda de decir onda en el presente, cuando
la onda de la Academia era no decir onda en el pasado. Habría que referir
también que .el uso del vocablo "onda" resulta perversamente ingenuo
frente al "mearon" empleado por Carreter. El caso nos demuestra que la
irresponsabilidad académica tiene un li~te, para ventura de la lengua
española. Frente al linguocentrismo (no pedimos perdón por el
neologismo) de la Academia, cabe la sencillez del idioma como un
síntoma de sabiduría. Por eso la figura de Pedro Henríquez Ureña,
maestro de ES, es encomiable "porque no era partidario de una
concepción purista del lenguaje". (ADF, 41)
Para Sábato España ya no posee la hegemonía cultural y política del
pasado. ¿Por qué no aceptarlo, se pregunta? Del mismo modo
podríamos afirmar que ya no ostenta la supremacía lingüística. La lengua
es poder, y el castellano es una prolongación de ese poder en las colonias
conquistadas. Lo interesante es la demora académica en reconocer la
existencia de palabras provenientes de la "periferia" (Latinoamérica).
Aunque la sede oficial de la Real Academia no se encuentra en América
Latina, la Real Calle registra los_vocablos novedosos y excluye aquellos
que le parecen ajenos: tío, venga, vale, aparcar, gamberro, entre otros.
España tampoco está obligada a incorporar el "güey" de México ni el
"chido" defeño, ni el imperialista "okay". La resistencia lingüística puede
ser leída como un asunto de identidad nacional o de resabios imperiales,
según se prefiera. En la relación intercultural entre México y Estados
Unidos sucede algo muy peculiar. Si bien la lengua es poder, la migración
(de mexicanos ilegales al país estadounidense) es otra variante de poder.
Lo irónico es que ahora, en estados como California, el profesionista
noi:reamericano más calificado es el que, además de hablar su lengua
nattva, habla español. El "éxito" o la "moda" de querer hablar español en
el ~undo no _es debido a España sino a otro "éxito": la pobreza, que ha
obligado a miles de ciudadanos latinoamericanos a emigrar al país de las
"oportunidades'.'. Entendamos ahora la rabia caprichosa de ES de
emplear indómitamente una palabra como "completidad" en lugar de
"integridad":
Algunos puristas, asustados, proponen traducir "integridad" sin
advertir que el casticismo los echa en brazos de la impropiedad: un cine
puede estar completo sin estar íntegro: bastará que a una de sus butacas
le falte un simple tornillo. (HET, 159)

En una época como la nuestra es apremiante globalizar el valor de la
tolerancia si deseamos aspirar a un verdadero ejercicio democrático. Sin

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

308

embargo, requerimos replantear ~ términ~ tan deno~tado como el de la
intolerancia. ES practica una 10toleranc1a necesana que des~antela
fatuidades, corruptelas, incompetencias, estupideces. Su pensamiento es
excluyente, en este sentido. ·

4. La educación de una libertad corresponsable es ~a demanda
colectiva
Todo ensayista es un pedagogo por antonomasia. Se _lo ~rop~nga o
no el que ensaya transmite las meditaciones de sus expenencias vitales a
un' lector que ejercerá su derecho de convenir o discre?ar .con ellas. Es
cándido pensar que los ensayistas escriben sólo para s1 mis~~s; de ser
así, ¿para qué publicar si publicar es la apertura y expans1on de su
pensamiento?
'

Frente al ingobernable proceso deshumanizador, ES prop~ne ~
e
·,
de una com"uu,
...;dad solidaria• Se trata de una nueva s10tesis
con1ormac1on
que concilie al individuo con su entorno social:
El hombre debe luchar hoy por una nueva síntesis: ~~ una mera
· ' d el 10
· divi·dualismo sino la conciliación del indiVJduo con la
resurrecoon
,
.
comunidad; no el destierro de la razón y de la máquina smo su
relegamiento a los estrictos territorios que le corresponden. Porque_no
todo fue malo en el proceso de nuestra civilización moderna. El domtruo
de la naturaleza dio un nuevo temple al hombre y las fuerzas
desencadenadas por su razón tuvieron cierto género de grandeza. (HYE,

92)

En este proceso de conciliación, la máquina es inofe~siva si ~stá al
servicio del hombre; si se le observa como una "prolongación querida Ya
veces admirada". (93-94):

·

El ~ue ES haya recomendado la fundación de comunidades s~lidarias
durante la época de la Guerra Fría (1953) reafirma la permanencia de su
pensamiento:
En cuanto a la teoría, puede sostenerse que la an?t~sis Nueva~or~Moscú ha de ser supera.da.en un tipo de sociedad so:1alista n~ totalit~ria,
fundada en comunidades auténticas, no en máqUIDas sociales. ~1 el
individualismo capitalista ni el colectivismo soviético s.o n so_luc1one~
verdaderamen~e humanas, puesto que el hombre no es un yo aislado ru
un engranaje, sino un ser en comunidad con ~u~ semejantes.(HET,_111).

.,

Sustituyamos el escenario de la Guerra Fn~ po_r_ el de la glooalizac~on
neoliberal-terrorista y observaremos la aplicabilidad de lo anterior.

309

Reemplacemos la antítesis hegeliana (entre liberalismo y socialismo; en
donde "triunfaba" inevitablemente el primero) por la sugerida en los
tiempos modernos: un eje del bien (Estados Unidos y aliados)
combatiendo contra un eje del mal (países "terroristas" y
narcotraficantes). En esta lid de tintes morales y moralinas, el
neoliberalismo (eje del bien) "deberá" imponerse nuevamente sobre sus
adversarios, siguiendo el pensamiento categórico de Hegel. Desde este
ángulo, pocos reconocerán que el auténtico terrorismo de estado es el
que ha ejercido el gobierno de Estados Unidos a través de sus
intervenciones militares y paternalismo castrante; pocos admitirán que la
reacción del "eje del mal" es comprensiva en este sentido. A los
gobiernos actuales (como a los del pasado) no les interesa precisamente
integrar comunidades auténticas, sino auténticas alianzas políticas que les
permitan exterminar con eficacia y seguridad al enemigo. El anhelo de
ES de válido, pero parecería ser inviable en una sociedad como la
nuestra. Nadie duda de la bondad y justicia que caracteriza a numerosas
personas, pero desafortunadamente esto no es una constante. Las
manifestaciones mundiales que se suscitaron en 2003 contra la guerra en
Irak podrán revelar el sentimiento solidario y pacifista de la comunidad
internacional, pero la resolución final de invadir al país árabe fue
responsabilidad de un solo individuo; sustentada en bases insostenibles:
la supuesta existencia de armamento nuclear oculto. Al libre albedrío del
ser humano, comenta ES, se le ha llamado retóricamente de dos modos:
Principio de Indeterminación y Principio de Incerteza. Lo cierto es que
con ese libre albedrío el hombre ha sido "responsable de todas las
tonterías que comete" (UYU, 90).
El libre albedrío requiere ejercerse con un sentido de
corresponsabilidad. No el tipo de corresponsabilidad vergonzosa de los
gobiernos que apoyaron al estadounidense para librar una guerra
ilegítima, sino una corresponsabilidad que fortalezca a la comunidad en
la que está inmerso el individuo. Libertad corresponsable es el derecho
que compete a ~n ser humano a actuar y decidir junto al Otro y no por el
Otro. De ahí, la preocupación pedagógica de ES:
Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea
propia y salir .a defenderla. Es nuestra misión. J\io cabe pensar que los
gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría
decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.
La solidaridad adquiere entonces un lugar decisi,·o en este mundo
acéfalo que excluye a los diferentes. Cuando nos hagamos responsables

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
310

ALEJANDRO DEL BOSQUE

del dolor del otro, nuestro compromiso nos dará un sentido que nos
colocará por encima de la fatalidad de la historia. (ADF, 180)

La confianza es la madre de una libertad corresponsable. ES no se
dirigiría a los jóvenes si no confiara en su capacid~d ~e- transfo~mar y
mejorar su entorno. La democracia auténtica es el ~1erc1c10 consc1~nt~ y
responsable de un trabajo en e~uipo que anhe~~ ~1enes~~r-com~~tano.
1
La democracia falsaria es la diarrea mental de líderes 1mpos1t1vos Y
protagónicos.
El de ES es un pesimismo esperanzador. Pesimista, al exhibir el
fracaso de la civilización tecnocrática; y esperanzador, al confiar en la
reivindicación del género humano. Su pensamiento campea entre ~a
desesperación y la esperanza. Confía en el hombre por su t_endencia
natural a la búsqueda de un orden, "ya sea instaurando ~a, ~!enc1a, la
religión, el estado, las artes, los sistemas filosóficos, o la polic1a , aunque
su búsqueda obedezca a un pavor cósmico. (~~T, 115). Destaca
también la inclinación del ser humano a res1sur a pesar de las
adversidades cotidianas. Quizá por la sospecha o certeza de que ese ser
humano es una síntesis de materia y espíritu. La Ciencia olvida esta
premisa, y gana con esto una comunicación fragmentada:
Es necesario comprender que el hombre no es sólo racio_nalidad, si_~º
también irracionalidad; que no solamente es instinto, smo tamb1en
espíritu. (HYE, 86-87)

31 1

ERNESTO SÁBATO

La propensión del hombre a la unidad explica el desacuerdo de ES
ante quienes desvalorizan el cuerpo, como Maeterlinck, Kant y los
órficos, para quienes el alma es una especie de doncella encarcelada por
el cuerpo:
Las almas no se pueden comunicar sino a través de los cu'~os.
Intentar, como pretende Maeterlinck, la comunicación de dos almas
puras es tan grotesco como pretender una amistad entre dos libros. (183)

Y ES tiene razón. Cuando una persona recuerda a otra que ha
fallecido, evoca su rostro, su cuerpo; después, si es cristiana, se conforta
pensando que su espíritu le protege de algún modo desde una dimensión
desconocida. Finalmente, el recuerdo integral se da en la simbiosis:
nostalgia (cuerpo) y seguridad (espíritu). Ambas, nostalgia y seguridad,
tienen un punto en común: el temor, del deudo, a quedarse solo (sin la
compañía de otro cuerpo) y a sentirse desprotegido (emotiva y
espiritualmente). La afirmación del autor de que las almas sólo se
comunican a través de los cuerpos confirma lo anterior.
La cultura, sin disculpar el pleonasmo, es una construcción cultural.
Es el fenómeno que autoriza a una corriente de pensamiento a divulgar
el desprecio hacia el cuerpo, aunque en la práctica se le rinda un sensual
tributo. Se nos educa a pensar el cuerpo, y no a sentirlo. Nuestro
pensamiento nos es ajeno: repetición y machaca de otros pensamientos.
Opinamos, en muchas ocasiones, como el merolico que ha ensayado su
perorata. La opinión pública, precisa ES, es una creación cultural:

ES nos impele a · trascender nuestra soledad ejerciendo una
Es extraño también que se siga teniendo fe en la Opinión Pública,
como si ese fetiche no pudiera crearse a voluntad mediante la
Propaganda. La Opinión Pública sigue siendo quien impone gobiernos,
pero resulta que estos gobiernos son los que crean la Opinión Pública.

comunicación sincera con los demás:
El cuerpo de Jos demás es un objeto y mientras el c~nt~cto se realice
. con el solo cuerpo no existirá sino una forma de onarusmo. Solamen~e
mediante la plena relación con un sujeto (cuerpo y alma), podemos salir
de nosotros mismos, trascender nuestra soledad y lograr la
comunicación. (HET, 139)

El ser individual sólo trasciende a través del ser colectivo. Am~os no
deben excluirse. El divorcio entre ambos es el resultado de una libertad
corresponsable fallida; el . divorcio es a~emás un efecto de:.
desconocimiento de la realidad social. Para ES el hombre concre~o es la
· unidad de_l espíritu contemplativo y ejecutivo~' y "la nu~va comuru~ad ha
de levantarse sobre esta base". Los griegos, senala, obterua~ el
conocimiento mediante la contemplación, y los modernos, la adquteren
mediante la acción. (187)

(HYE, 52)

La cultura es la gran amansadora pues "toda cultura es el intento de
dominar lo animal eµ el ser humano" . (HET, 184) La cultura provee
signos de identidad a una nación, y excluye a los que considera distintos,
inferiores o incivilizados. La proliferación de términos como pluralismo
y multiculturalismo 1 son formas reaccionarias de manifestar la estrechez
de "cultura". ES ofrece su concepto de pluralismo:
1

Al multiculturalismo, advierte Ricard Zapata-Barrero, se le ha visto como una
amenaza de los \'alores democráticos o fuente ele inestabilidad e inseguridad. (Zapata,
15) Politólogos como Giovanni Sartori y mandatarios políticos como José ~faría Aznar

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

312

La Razón es unificadora, pero eso no implica que la realidad sea una:
también el ejército uniformiza a sus soldados y, no obstant_e, los_ hombres
son desiguales. El pluralismo es el liberalismo en filosofía, as1 como el
monismo es el totalitarismo: Platón. Hege~ Marx. (HET, 185)

,.
t

Más allá de esto, el pluralismo entraña el recon?c.i~ento y respeto de
una heterogeneidad cultural. Alimentamos :l'Fz~¡wcio de valo~ar a los
demás en función del oficio que desempenan, ael color de piel'. ,de la
posesión de bienes materiales. Estigmatizamos, además, en funcio~ de
diferencias étnicas. Es común en México escuchar que Estados Umdos
podrá ser un país poderoso, pero carece de cultura, por aque~o del
· · ·mdígena y la "decadencia" de los valores en. ese pais. Lo
extermiruo
paradójico es que en México se extingue a los m~gmados con la
indiferencia nacional, y que uno de los principales mosaic~s cultur~les de
' Estados Unidos está conformado por inmigrantes latmoamencan?s.
Somos seres transitorios que nos solazamos. con una pretendida
homogeneidad. Somos seres patrioteros que olvidamos a los .nu~stros.
Somos seres superiores hasta que alguien pregona n~estras misenas. El
pluralismo O pensamiento heterogéneo se educa. Mas que ~na c~ltura,
menciona ES, demandamos una filosofía de la cultura que evite actitudes
. retrógradas; que impida la debacle educativa:
Toda educación dep~nde de la filosofía de la c~tu~a que la presid~; Y
debido a estos obsecuentes imitadores de los pa.1ses av~nzad~s ·avanzados en qué?-corremos el riesgo de propagar aun mas la
~obotización. DebemO$ oponernos al vaciamiento de nuestra cultura,
devastada por esos economicistas que sólo entienden del_Product.o Bruto
Interno-jamás una expresión tan bien lograda-, q_ue esta~. red~c~endo la
educación al conocimiento de la técnica y de la mformatlca, uoles para
los negocios, pero carente de los saberes fundamentales que revela el
arte. (ADF, 112-113)

comparten esta teoría. Sartori ve en la inmigración descontrolada un peligro para las
democracias dado que conduce "a la generación de guet~s y bol~as ~.e culturas no
inte adas a·enas e incluso hostiles a las reglas de la s_o aedad. abierta . (fertsch, ~)
gr
' J
•e
,
bril de 2003. como "partidario de la tolerancia,
Aznar, por su parte, se maru1esto, en a
, .. ,
, ..
· d d 5 mu!
· tl·c·ulturales" En una pos1c1on mas lucida, Zapata-Barrero
pero no d e 1as soc1e a e
·
•
iensa ue el multiculturalismo ni e~ un problema ni _es un ideal; es ~1mp1e~e~te ~~
p
q y
. ~•Expulsar el multiculturalismo es 1r contra la comente h1stonca •
proceso.
agrega.
•
b"
1
•Cree que no sólo las sociedades son multiculturales; las personas deben .tam 1en se~,º·
En su o inión una persona con mente multicultural no tiene como pnmera reacc1on
pregunt!le a ;tra dónde ha nacido, sino dónde vive. Cabe aclarar que ES no aborda el
término en sus ensayos.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

313

En su llamamiento, ES invita a ejercer una libertad corresponsable. El
mejoramiento educativo es un compromiso que concierne a toda la
sociedad. "La educación es lo menos material que existe, pero lo más
decisivo en el porvenir de un pueblo, ya que es su fortaleza espiritual." El
autor anima a los maestros a seguir "resistiendo", "porque no podemos
permitir que la educación se convierta en un privilegio". (113) La
petición es un tanto difícil de cumplir considerando las condiciones
económicas paupérrimas, en Latinoamérica, de los preceptores que
sobreviven con salarios exiguos. La deforestación pedagógica es un
asumo cotidiano: maestros con errores ortográficos que preparan a los
futuros maestros; maestros que aprenden el arte de encomiar a sus
directivos para obtener puestos superiores; maestros que enseñan a
administrar la educación sin impartirla.
Sin bienestar económico hay malestar educativo. Las posibilidades de
educar pluralmente se reducen o anulan. ¿A qué maestro le va a interesar
inculcar en sus alumnos el valor del libre diálogo si éste, para él, ha sido
vedado? Y sin embargo, ese libre diálogo es medular en el ejercicio de la
heterodoxia. Un libre diálogo, indica ES, que no sea sofístico ni
catequístico. (HET, 149) Un diálogo que favorecería el surgimiento y
consolidación de las nuevas comunidades solidarias. Es el tipo de diálogo
que se reqmere forjar en los educandos respecto al complejo binomio:
mujer-hombre.
En la conformación de una comunidad solidaria es fundamental
admitir la coexistencia de lo femenino y lo masculino en un ser humano:
FEMENINO-MASCULINO. Los dos principios coexisten en cada
ser humano.
Femenino: noche, caos, inconsciencia, cuerpo, curva, blando, vida,
misterio, contradicción, indefinición, sentidos "corporales"-gusto, tacto-.
Origen de lo barroco, lo romántico, lo existencial.
· Masculino: día, orden, conciencia, razón, espíritu, recta, dureza,
eternidad, lógica, definición, sentidos "intelectuales" ,-oído, vista-.Origen
de lo clásico, lo esencial. (HET , 169)

ES acierta al afirmar esto, pero no es congruente en otras ocasiones
~uando separa arbitrariamente lo que caracteriza a una mujer y a un
hombre. Es indudable que entre ambos existen diferencias indiscutibles
de género, pero el autor, en su afán de distinguirlos, incurre en nuevas
categorizaciones:

�314

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El hombre tiende al mundo de la abstracción, de las ideas puras, de la
razón y de la lógica. La mujer se mueve mejor en el mundo de lo
concreto, de las ideas impuras, de lo irracional, de lo intuitivo. (105)

Lo anterior aclararía, según ES, la ausencia de mujeres filósofas
descollantes, y la idea, de Gina Lombroso, de que la maternidad
proporciona la· felicidad. Si bien no ha habido mujeres destacadas en la
historia de la Filosofía, sí ha habido litera~s y activistas ·que han
proyectado una filosofía de vida a través de su obra. ¿O se requiere un
oficio para pensar? El propio Sábato se rehúsa a proclamarse como un
filósofo, y sin embargo su pensamiento es de gran ~stima. En cuanto a la
maternidad, ésta es una elección femenina, y la felicidad no se
circunscribe a un evento reproductivo. Asimismo, la intuición no es una
cualidad definitoria de la mujer. ES es abiertamente intuitivo, y en varias
ocasiones lo declara. Recuérdese, por ejemplo, que por intuición conoció
el marxismo, y no por haber leído El Capital. En otro apartado, el autor
menciona que racionalizar a Dios y el Universo es una empresa
masculina, una locura propia del hombre; sin embargo, él, como hombre,
ha sugerido no racionalizarlos.
Debatible es también el tópico del amor a las cosas. Si bien la mujer
tiende a un mayor apego a lo material en situaciones como la que ES
· relata: "Casi no existe marido que no discuta con su mujer en el
momento de hacer las válijas, pues el hombre tiende a viajar con el
mínimo de impedimentos, mientras la mujer, si fuera posible, lo haría
con la casa entera". (107-108), esto no demuestra que la mujer sea un
ente aferrado a lo concreto.
Es aguda y certera la crítica del autor hacia un feminismo recalcitrante
que, en la búsqueda de la igualdad, desconoce absurdamente las
diferencias entre una mujer y un hombre.
La mujer, subyugada durante varios siglos, humillada y
resentida, se ha querido sublevar mediante los movimientos
sin advertir que de ese moi:lo hacía una concesión más,
paradoja!, a esta civilización de machos. Porque ¿qué es el
sino masculinismo? (164)
·

pospuesta,
feministas;
siniestra y
feminismo

El error del feminismo es de enfoque crítico. Proclamó una igualdad
de géneros con d argumento de que la mujer había sido excluida por ser
diferente, cuando lo ideal hubiera sido exigir una igualdad de derechos
con el argumento de que la mujer debe ser respetada por ser,
precisamente, diferente. Nadie niega la exclusión histórica de la mujer,

pero ella ha sabido sortearla influyendo de modo inteligente en el
hombre quien, en apariencia, se rige por un estatus de superioridad
social. La diferencia requiere establecerse no en función de géneros, sino
de personas. Son el carácter y la calidad ética de un ser humano lo que
define su personalidad, y lo que lo distingue de otros. En este sentido,
sería más propio hablar del materialismo de una persona dependiendo de
su amor moderado o excesivo a las cosas, y no por ser hombre o mujer,
o por ser más abstracto o más concreto.
ES incurre en otras dicotomías, esta vez sexuales, que evocan aquella
visión misógina de Paz sobre la mujer que se "raja" o "abre" frente al
marcho que "no se raja" y se "cierra", expresada en El Laberinto de la

Soledad-.
Cuando un hombre entra en una mujer, lo hace como un
conquistador en un país enemigo y exclama "eres mía"; así como el
conquistador clava --con una· simbología freudiana- una pica o una
espada en el territorio que acaba de invadir. (138)

Erotizar una cultura es un albur. El machismo no es sólo un distintivo
cultural de México o Argentina. El ser de un hombre y el de una mujer
no son sólo sexo. Es preferible comprender ese ser en función de una
síntesis: esa integración de materia y espíritu que Sábato ha referido en
numerosos momentos. Esto evitaría más escisiones inútiles como la de
que "el hombre tiende al dinamismo, la mujer al estatismo" (140) o
preguntas ociosas, como la de Weininger, que están fuera de lugar:
"¿tiene alma la mujer?" (108)
ES supera sus imprecisiones al declarar lo siguiente:
Deberemos volver a lo concreto sin desdeñar la abstracción habrá
que integrar la lógica y la vida, el objeto con el sujeto, la esencia' con la
exi_stencia. En otras palabras: habrá que crear una sociedad que respete la
umdad hombre-mujer, en vez de escindida en beneficio del hombre
platónicamente puro. (165)

. Su propuesta· sería más ecléctica si admitiera que pueden darse otro
upo de unidades: mujer-mujer; hombre-hombre; que la unión (libre o
matrimonial) entre dos heterosexuales o entre dos lesbianas o dos
homosexuales no es garantía de unidad perpetua. La nueva comunidad
femenina-masculina es deseable, pero no puede ser la única. ES reconoce
la bisexualidad, no como alternativa sexual, sino como una coexistencia
de lo femenino y lo masculino en un ser humano. De ser así, la nueva
comunidad deberá ser bisexual.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

316

Una comunidad solidaria sería aquella en donde prevalece el respeto
mutuo entre mujeres y hombres; en donde la tolerancia hacia los niñ?_s Y
los ancianos no es decorativa o circunstancial; en donde los runos
aprenden a vivir guiados por la firmeza, y no por ~ docilidad paternalista
por la severidad autoritaria; en donde _los ,ª~c1anos son recuperados
0
productivamen_te como portadores de_ ~ab1dun~ ~agotable; en donde l~s
amigos se aquilatan como una familia adqU1r1da que ayu~a a seguir
existiendo; en donde el ser humano admi~u ignorancia perfecta,
reconoce y rectifica sus errores; y homenajea a quienes dignamente lo
han forjado.
Podremos coincidir o discrepar con la permanencia del pensamiento
de ES, pero es imposible recelar de su honestidad férrea. ES ha logrado
lo que otros escritores olvidaron: incluir a sus lectores.
·

Bibliografia
ALAMEDA, Sol. Juan l....llis Arsuaga. HomoAtapuerca, pp.36-41. El País, EPS,
Madrid, 1Ode agosto de 2003.
AZNÁREZ, Maleen. Ginés Mora/a. El señor de las moscas, pp.14-20. El País, EPS,
Madrid, 29 de diciembre de 2002.
DUMAY, Jean-Michel. LA clonación es una etapa hacia la vida eterna, dice Rile/, p. 26.
El País, Sociedad, 29 de diciembre de 2002.
SÁBATO Ernesto. Antes delfin. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1999•
H~mbresy engrancyes. ·Heterodoxia. Alianza Editorial, Madrid, 2000
----Unoy el Universo. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1982.
TERTSCH, Hermann. El mayor peligro para el mundo es la supe'?oblación d~ los países
pobres.. Entrevista a Giovanni Sartori, pp. 6-7. El País, Entrevista, Madrid, 11 de
mayo de 2003.
TOWNSEND, Rosa. EE UU investigará la clonación del primer bebé, p.24. El País,
Sociictad, Madrid, 29 de diciembre _de 2002.
VARGAS LLOSA, Mario. Ei pecado nefando, pp. 9-10. El País, Opinión (Piedra
de Toque), Madrid, 10 de agosto de 2003.
.ZAPATA-BARRERO, Ricard. I.As sociedades multiculturales. Usos de un término
polémico, p. is. El País, Opinión, Madrid, 11 de mayo de 2003.

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES
Dr. Lino GarcíaJr.
Universidad de Texas-Pan Americana
Edinburg, Texas

El novelista mexicano Carlos Fuentes ha sido comparado con William
Faulkner y John Dos Passos por la manera en que ha podido examinar la
psicología mexicana en una de sus primeras novelas LA muerte de Artemio
Crnz. Fuentes ha tenido gran popularidad no sólo en México sino en
todo Latinoamérica y en los Estados Unidos. Goza de fama
internacional por sus ya conocidas obras tales como La región más
transparente del aire; El gringo viefo; LA cabeza de la hidra; Cristóbal nonato; y en
Constancia y otras novelas para vírgenes. Así que, aunque en sus obras detalla
la vida mexicana, en su última novela LA campana escrita en una trilogía
de obras que incluyen dos otras novelas, Fuentes ha ubicado la trama de
su obra en Latinoamérica, específicamente en Argentina durante la
~erra de la Independencia de 1815. Esta historia interesante presenta las
vidas de unos personajes dentro del panorama bélico que engolfó a todo
Hispanoamérica durante la primera parte del siglo diez y nueve. Fuentes
nos pinta esta historia vista por los ojos de tres autodidactas; Xavier
Borrego·, quien cree con fervor en las ideas políticas de Voltaire; Baltasar
Bustos quien presta culto a Jean-Jaques Rousseau y que es a la vez el
héroe de esta no-yela de Fuentes; y Manuel Varela quien sigue las ideas de
Diderot.
Así que Baltasar, a pesar de su miopía y sus ideales de independencia y
ferv~r- de justicia se enamoró de la esposa del Marqués de Cabra y la
s~gwra por toda Latinoamérica. Así Baltasar pedía la justicia en las
ciudades y era capaz de implementarla como lo hizo la noche del 24 de
mayo en Buenos Aires. Así lo exclama Baltasar diciendo siempre: "Sólo

�LINO GARciA, JR.

L4 CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

la justicia puede salvarnos a todos, sólo la justicia significa orden sin
explotación, igualdad ante la ley ... ".

cholo de mierda, pues ni al altura de mis pies llega tu alma, si es que la
tienes, pobre diablo".

La explotación del mestizo y del indio y de los negros esclavos era lo
primario en la actitud de los estancieros y criollos quienes dominaban las
tierras grandes de esos países. Por eso se había hecho la lucha, para _traer
justicia al puebio esclavo. Al menos así pensaba este joven cuyas ideas
intelectuales no siempre concordaban con l.-a_s hechos reales de la
revolución en que se había entregado. Baltasar encuentra .muchos
personajes que, como él, se habían entregado a la lucha, pero diferentes
como él en pensamiento.

Representaba el marqués todo lo odioso de Latino-América y la causa
primordial por la cual Baltasar y los demás andaban en la guerra. Y al
morir el Marqués, se acercó Baltasar para decirle esto en el oído: ''Yo
amo a tu mujer. Yo quemé vivo a tu hijo y no tendrás otro, vivo o
muerto; yo voy a seguir a tu mujer hasta el fin del mundo y obligarla a
amarme en nombre de la justicia".

318

Durante todo este tiempo sabemos que Baltasar está
desesperadamente enamorado de Ofelia Salamanca, la m_adre del ~ño
que se robó y recorre todo Latino-América (Buenos Aires, S~nttago,
Lima, Maracaibo, y Veracruz) buscándola para decírselo. Nunca pierd~ el
deseo de encontrarla y de ser su amante. Pero, fue él, irónicamente qwen
a pesar de ser miope e intelectual se lanzó a la revolucfón con los d~más
a la guerra de aquel entonces. Pero sólo Baltasar pose1a lo que demas no
tenían; fervor revolucionario y sentido de la justicia. Esta es una de las
ironías de la novela dentro de la obra de Fuentes.
Así lo había dicho el mismo Baltasar: "Mi pasión es la justicia, no la
guerra". Pero al mismo tiempo que seguía los ideales de la _guerra se
preguntaba: ¿Dónde estará Ofelia ahora? Intenta mantenerse virgen para
que sólo ella pueda gozarlo, pero cede su pasión sexual al encontrarse
con una india virgen.
Otro personaje bastante interesante e importante dentro ?e ~a
narración de Fuentes es el Marqués de Cabra, Presidente de la Audiencia
Especial, instalada para juzgar a los Virreyes de la col~~ª· Sab~_mos q~~
se les. quemó la casa donde vivían él y su esposa Ofelia. Tamb1en_ muno
el niño negro quien Baltasar había sustituido allí co~o- _moavo de
venganza. El hijo blanco del Marqués y la Marquesa v1v1~a. ahora el
destino del hijo de una prostituta negra, enferma y azotada publicamente.
La justicia para Baltasar se cumpliría de esta manera.
Tenía el Marqués un odio a los indios, a los cholos y a ~os esc~avo~,
tanto que los insultaba bastante diciéndoles: "Cholos de mterda, limpia
las barracas, hazme la cama, fava los pisos, desinfecta los retretes, trae
·leña, sírve~e agua, no respingues si te doy una ~atada ~n e~ tras~ro, _no
dejes escapar un suspiro, no levantes la c11beza, s1 te odio mtra mts pies,

Lleguemos a la ironía más grande de toda la novela, la misma Ofelia
Salamanca, la Marquesa de Cabra, quien también sentía todo odio por los
rebeldes y en especial por los indios y los cholos. Prefería ella vivir en
Chile u otro lugar más adecuado para sus gustos, y no alrededor de estos
bárbaros que no sabían vivir bien. Baltasar Bustos se había enamorado
de ella al verla desnuda desde la ventana mientras él contemplaba el robo
de su hijo. En la mente de Baltasar estaba ella sellada como un recuerdo
de todo lo que era una hembra. Se le aparecía hasta en sus sueños, la
sexualidad de su pensamiento lo atormentaba y se le concretó el deseo de
conquistarla. Este hombre, miope, de calidad intelectual, y con deseos de
la justicia que se le escapaba podía también pensar en lo mundano,
pensar en una hembra, desearla como cualquier hombre. Tenía en su
mente a esta mujer quien había reprochado a su marido el Marqués de
Cabra, por haberle traído desde de Chile donde ella tenía unas
comodidades, para entregarla a una servidumbre negra de Buenos Aires.
Es así como Carlos Fuentes pinta a esta mujer, cuya historia representará
la ironía básica de la novela. Tanto se sabía del amor de Baltasar por
Ofelia que los indios y los demás del monte así como los rebeldes habían
ya escrito una balada de Baltasar y Ofelia. Así era cantada esta canción
por arrieros, putas, y hombres.
Se d~cía que ella no había olvidado cómo había perecido su niño y
cómo la gente decente hablaba de ella, así aumentando la historia triste
de Ofelia Salamanca, la Marquesa de Cabra.
En su mente· Baltasar quería encontrar a su amada sólo para decirle:
"perdón por haber robado a tu hijo." Pero persistían los cuentos de
Ofelia; como había matado a un soldado en el acto de fornicar; otros
dicen que mando matar a un soldado mientras deshacía de su cuerpo,
esperó así para humillarlo. Así la conoce Baltasar pensando en ella
constantemente y querer poseerla como ahora posee a una india quien le
quitó su virginidad.

�320

LINO GARCÍA, JR.

Así es como Baltasar sigue a su amada, de país a país, de montaña a
montaña a las pampas, y desde la guerra hasta Lima, Perú, donde España
mantiene su poder más fuerte. En su gira heroica, sí~bolo del hé~oe
formidable en busca de su destino, Baltasar, un Qwiote de Razon,
comprende su verdadera misión idealística revolucionaria y su búsqueda
inútil de Ofelia Salamanca.
Según el crítico norteamericano Alfonso GQ_nzález en su estudio. de
esta novela nos dice así: 'Though the novel at times tüuis to be verbose, especzal!J
1' 1

of

when the characters try to rationalize human frailties or ideals, Fuentes manages to
attract and maintain the reader's interest. Through a series of unexpected chance
encounters, risqué expressions of human sexuality, and irotry, the author constant!J
surprises the reader. Irony is ever present: out of the three revolutionary .friends, it is
Baltasar Bustos, overweight, out-of-shape and myopic, who tums the group 's ideds into
action; the potential!J disastrous effects of the child substitution scheme; a bac~-lash
repression against blacks is muffled hy a jire which kills th~ bla~k baby_ m~ktng the
parents believe their chitd had died; thanks to the ill-concezved td~a of;ustt_ce of the
trio, the novel's most influentialfigure in the independence of Spamsh-Amenca comes
into being: Ojetia Salamanca. Ofelia then becomes the most active 1:1-nd valuable agent
in Spanish-America's strug¡/e Jor Independence. The description and portrayals ofthe
character's sexuality a/so contributes to the interest of the novel. "
Otras escenas de sexualidad así como lo expone el crítico González
son los siguientes: "Sabi11a, Baltasar's spinster sister e:x:presses her sexual

Jrnstrations wearing knives in her dothing and kitting dejenseless _dogs. The lengthy
description oJ Ojelia Sa/amanea focuses on her sexual organs. In hzs quest to be loy~I
to Ofelia, Baltasar remains a virgin, until he is adopted by the tenants oj a borde/to tn
Maracaibo."
La Américalatina es presentada como mundo paradójico y complejo,
obstinado en no admitir, en ese siglo que todavía es el de las luces, más
que una única salida de la que están excluidos y silenciados los e_~ementos
indígenas y mestizos que ·componen precisame?te esa complepdad, esa
pluralidad abigarrada y real de un mundo furiosamente abocado a la
modernidad. Y ya al fin de la novela, al haber estado Balt~sar en M_éxico
con los rebeldes se encontró con el cura mexicano Qutntana qwen le
'
, .
responde a sus pregunta.s y le demuestra lo feroz ~e la guerra en M:xico.
Baltasar se confiesa y destila sus pecados y es allí donde encentro a s_u
amada Ofelia; y al niño perdido que había robado ya hacía años. C?felia
había rescatado al niño (su hijo) y lo había llevado con el cura mexicano
Quintana ·para que alguien después lo recogiera . y regre,sara a la
Argentina. Así exclamó el cura: "Que se vaya conttgo. Aqw vamos a

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

321

sobrevivir. Somos muy antiguos. Ustedes, los argentinos, son los niños
de América, los hermanos menores del viejo continente. Llévalo al niño
contigo y enséñale lo mejor del mundo con tus buenos amigos. Ustedes
tendrán paz y prosperidad. Nosotros no".
En toda la novela de Carlos Fuentes se revela el tema quijotesco; la
búsqueda de una mujer ideal, el amor por la justicia, y el fervor de
reformar el mundo. Lo vemos aún cuando Baltasar sigue las batallas en
Perú, lo desilusionado que se pone al ver actos de matanzas, de
sexualidad que presencia en su correrías por toda Sur América. Pero su
trayectoria vital es buscar a Ofelia, la mujer de quien se enamoró y vio
desnuda. Esa fue su ideal, su misión, su motivación. En un sueño surreal,
Ofelia se aparece diciendo: "Rememos, crucemos el mar, nuestros
placeres tendrán su tiempo, porque el descubrir nuevos mundos es
ofrecer nuevas flores al amor".
La novela mantiene temas universales: la revolución y la justicia; la
ilusión de la perfección del ser humano; el valor de la tradición contra la
razón; el amor ideal; la brutalidad de toda guerra, y más que nada el
hecho universal de que en total confusión y caos vislumbramos orden y
harmonía. Dentro de personajes completamente opuestos, vemos la
unidad del ser humano, dentro la guerra y los polos opuestos de seres,
vemos la trayectoria del destino de todo ser humano.
Y el niño se regresa a la Argentina con Baltasar donde sus amigos
tratan como un hermano menor, adoptado por Baltasar. La obra de
Carlos Fuentes presenta viejas y nuevas técnicas de novelar y sigue una
línea estructural tradicional; sabemos· que la motivación principal de
Baltasar es su amor por Ofelia; mantiene su lealtad hacia ella y sus
amigos. Lo nuevo consiste en sus múltiples narradores cuyas vidas
presentan escenas irónicas, pues hay escenas de orientación y actos
sexuales . Fuentes difiere poco de sus tópicos predilectos al novelar. Se
encuentran múltiples-personajes cuyas vidas se entretejen, y por cuyas
voces Fuentes nos dicta su visión de la América Española y su futuro.
Excepto por uff momento, escaso están lo mexicano, su origen, la
rivalidad entre los EE.UU. y México, y los personajes puramente
mexicanos con sus angustias a cuestas. En su lugar nos encontramos con
nuevos tópicos en tierras lejanas, Argentina, Chile, Perú, aunque muy
bien se pudieran trasladar todo esto a México. Es una obra bastante
complicada que sigue colocando a Carlos Fuentes entre los novelistas
más destacado en el ambiente literario universal.

�322

LINO GARCÍA, JR.

Bibliografia
FUENTES, Carlos, La Campaña, Fondo de Cultura Económica, México, 1990.

- - - ~ Obras Completas, Tomo 1-ll, Edición Aguilar, Madrid, 1987.
GONZÁLEZ, Alfonso, Reseña Sobre 'La Campaña', Intemational Fiction Review,
1992 págs. 2-5.

""-,

WI.LLIAMS, Raymond Leslie, Los Escritos de Carlos Fuentes, Fondo de Cultura

1

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

Económica, México, 1998.
Dr. Alejandro Gándara
Director Académico de la
Escuela Contemporánea de Humanidades
Madrid, España

El tema que se propone es el de la creación, pero ampliando los límites
más allá de lo artístico (que a saber en qué se ha quedado a estas alturas)
para penetrar en el tejido social, en la mentalidad, la identidad, esas cosas.
La idea provenía de los libros de Charles Taylor sobre la autenticidad
(tanto da Las fuentes delyo, como Ética de la autenticidad), aquello de que la
figura del creador se había convertido en un arquetipo, valga decir en un
modelo a imitar, en todas las esferas de la vida. Este arquetipo venía a
consistir en algo así como en un ente autónomo -más bien con
pretensiones de autonomía-, que buscaba la autorrealización (entendida
más como deseo que como una práctica apreciable) y ponía distancias
con lo público o lo común (sin que tampoco se apreciara muy bien qué
era lo público y común). El personal lo que quería era crear su propia
vida, ser él mismo, autogarantizarse como proyecto, y para eso sobraba
lo demás. La figura del creador emerge aquí como recipendiaria de una
doble aspiración, pues nada está más extendido que la concepción del
creador como ser aparte, enfrentado a sus neuras o maravillas en la
consabida torre ·de marfil. Y, en un sentido más profundo, la concepción
del creador como individuo que crea sus reglas en su propio mundo y
.que el mundo de afuera, más tarde o más temprano, por grado o por
fuerza, acabará asumiendo (esto último falta en el libro de Taylor).
Como visión del asunto está claro que se trata de una visión
enteramente narcisista desde los dos lados del espejo: en lo referente a la
propriocepción del artista y en lo referente al que mira al artista. Es

�ALEJANDRO GÁNDARA

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

interesante observar cómo ha desaparecido lo de en medio, es decir, la
autonomía de la obra y la obra misma disuelta en la imagen pública del
creador y en sus efectos públicos. Aunque aquí ya no se trata tanto de
espacio público como de ·espacio publicitario, que mantiene con el
primero relaciones altamente paradójicas. Todos queremos ser artistas y
todos queremos dejar nuestra impronta en el mundo, más allá del talento
y del conocimiento que exige la obra o el vehí~o. Desde Gloria Trevi a
la Pasarela Cibeles, pasando por el hip-hop, así w la cosa. De hecho, la
creación ya no radica en lo que llamaríamos con Bourdieu "las reglas del
arte", sino en algo distinto relacionado con la autorrealización (resumida
prácticamente en un diseño sistemático de la propia imagen) y con la
capacidad de actuar en el mundo (nunca mejor dicho lo de actuar, pues
es el espectáculo y su consumo lo que mide esa capacidad).

Derechos Humanos); la_ cri~is i_mparable de la cultura de la imprenta en
todo el m~~o Yde ~as mst1tuc1ones asociadas (por ejemplo, las relativas
a la educac1on); el liderazgo de la tecnología en el horizonte social de
pro_gres~, lo que implica liderazgos en la organización de la sociedad,
10discut1dos y fuera de cualquier debate; la dimisión del Estado de
bienestar, etc..., creo que son el meltingpot en el que se cuece el modelo.

324

Dicho de otro modo: la creación no está relacionada con el arte, sino
con el individuo. La creación es creación de individuos. Pero hablando
en propiedad eso es menos una creación que una producción. Al restar la
obra, el contenido, la materia, lo que hay es producción y, por tanto,
tecnología y, por tanto, consumo. Todo lo que produ.ce individuos o
ilusiones de individuos (más lo segundo que lo primero) ha venido a
ocupar el lugar del arte y también a usurpar su nombre. En esto
· podemos seguir tranquilamente a José Luis Pardo en su concepción de la
ciudad como productora de ciudadanos (aunque Pardo los llama
individuos. A este respecto: yo distinguiría claramente entre individuos y
ciudadanos, como mínimo para lo que nos toca).
El arquetipo o modelo de individuo-creador, sin materia creativa,
podría ser perfectamente un modelo de individuo-destructor. De hecho,
su energía se despliega en el campo de la negación. Intuitivamente, casi
todos percibimos el arte del siglo XX como un arte que rompe
continuamente las amarras con el pasado cercano y · lejano, y con la
vecindad de toda convención: desde las vanguardias de principio de siglo
hasta el minimalismo o el pop-arte. (En filosofía y ciencias sociales, se
sigue un camino parecido, por lo menos en lo que se refiere al abandono
de los sistemas universales . de pensamiento, y las abstracciones
holísticas). Pero no se trata de arte, sino del arquetipo creador más allá de
esos márgenes. la. destrucción del espacio público y la aparición de
simulacros coll)o intemet o , el centrQ comercial,_ por decir algo; la
. desaparición de la política en términos de compromiso y de pacto entre
ciudadanós y su sustitución por alternativas fuera del sistema
(coincidente con la falta de desarrollo de las generaciones previstas de

325

1. La figura del creador como modelo de individuos
Creo que habría que examinar un poco más a fondo esta idea en
Ta~lor'. para ponerla en relac~ón.c?n la idea de un individuo que se erige
a s1 rrusmo como proyecto md1vidual e inevitablemente como modelo
para ~tros. El libro de Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece en el aire,
estudia la figura de Fausto desde el punto de vista de los ideales de
progreso Y creo que hace un retrato consistente y contextualizado de la
figura del creador por encima de lo divino y de lo humano (y donde se
dem~estra no solamente lo humano que es, sino en qué clase de humano
consiste). Creo que sería también bueno echarle una mirada a El declive del
hombre público, de Richard Sennet, para observar los avatares las ilusiones
Ylas re~lid_a~es de eso que llamamos "espacio público", au~que sólo sea
para c~1_n~1dir en un marco de discusión, toda vez que en el otro extremo
del análisis se halla la individualidad y sus pretendidas autonomías.
Creo que el paso necesario a continuación es describir cabalmente la
auton~mía del arte, los procesos de autonomización e independencia de
la sociedad, .co~? paso para aclarar. la fascinación que puede ejercer
sob_re , l~s 10div1duos. Aquí hay implicadas materias creativas y
s_ociologicas que han sido bastante bien expuestas por Bourdieu en s~
libro s~b~e 1¿zs reglas del Arle, mencionado más arriba. Bourdieu parte de
una hipotes1s muy francesa (cosa ni buena ni mala, simplemente
francesa) que traza las lineas maestras de las convulsiones arústicas del
XIX sobre la base de la repugnancia insufrible hacia las convenciones
b~rguesas. Lo ~ace Mauriac en sus estudios sobre el romanticismo,
G~ar_d en los suyos sobre Stendhal y de forma más impresionante Albert
Begwn en su Creación y destino. En todo caso en Bourdieu hay un buen
· en p1ena autopoiesis,
· · que quizá encarne Baudelaire
.retrat
. 0 de1 arttsta
me¡or que ningún otro.
Creo de todas maneras que habría que colocar de telón de fondo
al~nas experiencias arústicas, su potencia simbólica y sus metonimias
sociales, para comprender cabalmente el marco en el que se mueve este

�326

ALEJANDRO GÁNDARA

autor. Aunque históricamente puedan encontrarse encamaciones del
artista absoluto en otras épocas (Cellini: ''Jo sono ii primo huomo di/ mondo'J,
el XIX es efectivamente el momento de esplendor de esta figura que
dice, pretende, o se hace ilusiones de independizarse de la rigidez del
aparato existente.

2. La autonomía del Arte o el artista en so~dad

'i •

Sería conveniente examinar alguna obra desde la perspectiva que
ofrece Bourdieu, de modo que aparte de una selección (i~:vitable, dada
la magnitud de su libro) de textos de Las reglas del ~rte, tuv1eramos en las
manos, para una mirada concentrada en nuestros mter~ses, una nove~.
La más representativa de las peleas celebr~das_ en_ Francia es La educaczon
sentimental, de Flaubert, que tiene la ventaJa anadida de que por muchas
áginas que te saltes todo sigue igual cincuenta o sesenta más adel~~te.
~asión de sociólogos y de críticos literarios, es un almanaque de estet1ca
y vida social.
Pero hay otras manifestaciones que, desde esa misma persp~ctiva,
resultan interesantes. En música, el piano se impone en la de camara,
aparece la mélodie Jrancese, es el apogeo del líder y en general de la llamada
. canción a solo.
La ruptura con la línea y los grandes encuadres _llega con los
impresionistas en pintura: dominio de la mancha y es~d10 de la l~z, lo
que podría colocarse dentro de un cierto discurso anti progreso que ya
dominaba en Francia desde las décadas centrales del XIX.
Habría llegado el momento -cautelar- ~e exa~nar la función de la
creación y del Arte en algunos momentos smtomat1cos o, por lo men~s,
en aquellos en que se tiene la impresión de _que • las cosa: estan
cambiando mucho. El triángulo autor-obra-comurudad ha producid? una
auténtica geometría a lo largo del tiempo, incluso hasta perder de vista el
triángulo.
Vamos a ponernos redicho_s. La poética aristotélica i~plicaba _un~
representación, a través de la tragedia, de los excesos de la vid~ comun }
moral, de tal modo que produjera a la vez un cuadro compren~i~l~ de los
conflictos (prax~s ideal), un reconocimiento del ~~ror (anagnons1s) Y un
. aprendizaje (catarsis). Para que semejant~ pretension fuer~ ~evada a c~bo
con un mínimo de garantías se requenan algunas condiciones pre~1~s,
como un relato (mito) empático, asumible por tradición o por extension,

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

y una comunidad cognoscible (al revés de la de Williams y su ciudad). El
talento del autor era, digo yo, el vehículo que comunicaba un relato casi
público con una comunidad que se hacía doblemente pública en la
representación -en el escenario y en el anfiteatro. Los laureles que
coronaban al creador engrandecían menos al individuo que dignificaban
a la propia comunidad. El dramaturgo se convertía en una especie de
poeta-rey, no en un individuo glorioso, pontificante y predicante al estilo
actual, de modo que, como en todo cargo, arrostraba obligaciones y
deberes. En Platón se aprecia -aparte de la tirria del filósofo- que el
trágico triunfante puede ser perfectamente idiota y que las relaciones
públicas no le son ajenas. Él representa a la polis en el apogeo de la
catarsis.
Lo que denominamos poética de la representación implica al menos dos
niveles de trasparencia: entre el relato y la comunidad, entre el autor y la
comunidad. Tratándose de una obra de creación, sólo esto ya e; la
trasparencia suma.
Si ahora saltamos al nacimiento de la novela moderna, que puede
situarse -sin rencor hacia los programas oficiales de lengua y literaturaalrededor de La Celestina, se observa un paisaje bastante distinto. El
autor sigue en la comunidad, pero enfrente de ella. Su mito ya no es un
mito compartido, sino producto de la observación de rasgos que andan
por ahí sueltos. Y esos rasgos pueden no resultar agradables ni
paidéticos. Tanto Cervantes como Fernando de Rojas están resentidos
anímica y físicamente, y dirigen la atención hacia algo que comienza a
llamarse sociedad en un sentido distinto a los anteriores, y que está fuera
de la escena. De hecho, está ahí fuera. El público al que se dirigen sigue
siendo un público cognoscible Qos pocos que leen o que pueden digerir
seis horas de drama), pero la relación ha cambiado. Hay un tertium non
datur en alguna parte, de tal forma que el perfecto acutángulo de los
griegos· se está disolviendo en una línea quebrada (vaya imagen). El
género naciente no es propiamente un género y de hecho se peleará con
los géneros (La Celestina es irrepresentable en la totalidad de su madeja,
deja lagunas, y se salta las reglas tranquilamente), por la sencilla razón de
que los géneros están aún en la edad de la poética aristotélica con la
diferencia de que ya no hay polis ni nada que se le parezca, sino un
estupendo y también naciente estado moderno junto a una sociedad
febrilmente mercantilista y desagregada. Los géneros no son más que la
publicidad de la época en manos del poder que acaba de inventar la
cultura de masas (veáse José Antonio Maravall y La cultura del ba1TOco). El

�328

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

ALEJANDRO GÁNDARA

teatro y la pintura son los abanderados de esta actitud, es decir, el
espectáculo y la imagen, que siempre han resultado ser los mejores
recursos para adoctrinar plebes.
El nacimiento de la novela moderna no puede distinguirse del
nacimiento del autor como alguien singular, pero singular no tanto en
razón de un talento divi~o, sino de un apartamiento, una distancia
marcada con las paradojas y tensiones de la ~ueva sociedad, a la que
inevitablemente observa con pesimismo. No hace falta decir que para
esto no se necesita ser revolucionario. Gentes tan conservadoras como
Quevedo mastican toda su vida con el colmillo retorcido. El autor nace
con la nueva sociedad que nace y con la cultura de la imprenta, capaz de
extenderlo socialmente en un lapso breve de tiempo. Lo que Bourdieu
dice de la época de Flaubert estaba enteramente prefigurado en el
Barroco español, pero los momentos no son comparables. Los autores
franceses del XIX necesitan público y abjuran de la comunidad (igual que
Dickens), y el arte ha conducido a la imaginería del genio divino, del
individuo por excelencia, sin más mundo que el suyo. (Por más que a
uno le parezca que las cosas no son ni mucho menos como suceden en la
cabeza del genio).
Pero el nacimiento del autor también está relacionado con otro par de
cosas, como son la observación de la naturaleza y la capacidad proyectiva
de las ciencias. Lo de los mundos posibles de Leibniz se convierte en una
poética inconsciente de la creación, que abarca hasta un mundo descrito
y a la vez inventado en lenguaje matemático. La nueva capacidad de
observación analítica permite considerar a la sociedad como un objeto y,
por otro lado, desarrollarla en sus posibilidades, aciagas o no.
La tensión de la vida social se plasmará, al menos hasta el XIX, entre
la necesidad de un mundo predecible -económica y políticamente- y la
pasión por explorar los mundos posibles -creativa, utópica y
emocionalmente-, dado que, primero se intuye y luego se hace patente,
la equivalencia entre progreso material -asociado a sus formas socialesy progreso moral -libertad, justicia e igualdad- es una ilusión
probablemente fraguada en el engaño. Esta tensión es la que permite que
Flaubert hable, en lo que se convertirá en tópico a partir de entonces, de
la necesidad de vivir otras vidas para vivir la propia y de habitar otros
mundos para habitar el propio. Podríamos llamar a todo esto algo así

. como poé~ca de la posibilidad, digo yo.

Bien, no hace falta explicar cómo se destruye el triángulo aristotélico y
se transforma ~n el triángulo de las Bermudas a lo largo del siglo XX y lo
que te rondare. Autor, obra y comunidad , no so' lo no se reconocen
;utu;mente en sus labores, sino que les cuesta autoreconocerse. Ha
ega o la era de la pr~ucc~~n y del consumo, empaquetada en la
~amada ~ra de la comurucac1on. Disoluciones totales, en las que es
i~ecesano abundar,, y basta con remitirse al vampiro que encarna Brad
Pm
d enEla famosa película de vampiros·· "No entiendo n ada }. no me gusta
na a. ste es un mundo incomprensible al que vo no pertenezco" \ l
que r~sponde el vampiro encarnado por Antoni~ Banderas: "Por ~to t~
necesito, para que me pongas al día. Tú eres el hombre del siglo XX".
Si a lo ?uestro lo lla~áramos poética de la prod11cción sin que nos saliera
un s~rpullido por ~eme¡a~te h~azgo, creo que tendríamos, junto a lo
demas,
un escenano
· M
, de discus1on }' estudio, tan pla'su·co como se nos
antoJe. e _gustana hacer algo así como un diseño de lo que creo sucede
en la actualidad con la creación y sus destinos.
La caída del imperio de la interpretación

En litera~r~ es claro, pero no costaría mucho verlo en las otras artes
digamos de últtma generación.
. El ~rocedimiento artístico ya no pretende desvelar nada, y menos al 0
:cu~si~o, tanto como _apropiarse de una escena, de un lugar (aunque s~a
tran~1to) y de un ttempo (por breve que éste sea). El lector se ha
conve~do en espectador y el espectador se ha convertido en un
transeunte
(nada mejor que un museo mod erno para comprobar esto)
N
d.
r a le se queda parado delante de la obra -ya sabemos que no hav obr~
~ara e~&lt;: para mterpretar su signjficado más allá de la literalidad de la
impresi?n, el gusto o la conmoción pretendida.

f

Esto significa que el arte actual gana a su público en el mismo sentido
e~ que lo gana un guardia de tráfico: dirige la circulación, la organiza un
P c~ Y no se h:tce re~ponsable de los atascos. Su auténtica emoción la
pro uce cuando desvmcula al público de su espacio \' de su tiempo
~uando lo desgaja y cuando, en esa misma medjda lo individualiza como'
en un sueno.
Lo hace regresar al animal solo
' como diría María
Zam
rano
S
'
' en el reino• del
b b . . ena un error pensar que estamos
s~ ~onsc1ente y de los fantasmas de la imaginación soterrada· nada de
s1m olos, ni de terceras dimensiones, nada de la humanidad. frente al

�330

ALEJANDRO GÁNDARA

1

331

espejo de sus represiones y censuras, y nada del transcurrir de la especie
hacia una resignación razonable. Se diría que la humanidad ha
desaparecido a la misma velocidad que la comunidad y que el obje:o del
arte o de la creación ya no es lo humano, lo civilizador, lo compartido, y
que es otra cosa. Otra cosa que está entre el subconsciente y la
humanidad razonable y honestamente entregada a sus tareas.

consumidores (fidelización) frente a paideia y cultura (pongamos crítica
del conocimiento), actos de consumo frente a memoria histórica, y todo
lo que quepa añadirse. Desde este punto de vista es obvio lo que viene a
continuación expongo.

Podemos llamarlo ampulosamente la tentad@ de la nada o podemos
llamarlo alegremente un vacío que ha sido expulsado a la vigilia como

Dado que no hay diferencia entre los procesos creativos y los de
producción industrial, el mercado asimila la creación sin dificultad. En
realidad, además de asimilarla -por extraña que resulte en un primer
momento, desde el punk al grunge, pasando por el gore-, la estimula, la
protege y se adapta rápidamente a sus iniciativas. Inventar o crear
cualquier cosa es hoy en día una necesidad del mercado, y no violenta
sino que refuerza los procesos de obsolescencia de lo que exisúa antes.

una necesidad.
"

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

11

El no-ser del producir

Estaríamos, pues, ante una paradoja. La creación no necesita lo
humano ni antes, ni durante, ni después. No lo necesita en el creador, no
lo necesita en la obra y no lo necesita en el receptor. Dicho de otro
modo, podemos crear sin ser (sin identidad de ninguna especie) y, por
supuesto, podemos producir sin ser. A esto último estábamo_s ya
acostumbrados. El mundo de la producción en cadena, es decir, el
mundo del trabajo se mire como se mire, ya nos había enseñado que
entre nuestros productos y nosotros hay una distancia que no puede
. recorrerse y que no merece la pena recorrer. Un profeso~ de univ~rsidad
produciendo reseñitas para engordar sus méritos y un upo que vigila ~1
envasado de gaseosas no se diferencian demasiado en este aspecto.1:tras
queda la alienación marxista como la nostalgia de que las. cosas pudie~an
ser de otra manera, aun_que todo indica que esto ha sido un cam1no
inexorable hacia una autosatisfecha enajenación de cuartto sale de las
manos.
Puesto así el asunto, el creador sería el abandera~o de la falta de
identidad tanto como el arquitecto de escenas (lugares de paso) Y de
instantes (tiempos de paso), cuyo verdadero talento es la producción, en
guerra contra la creación entendida desde las. ~eglas del arte, d~ la
interpretación o de sostén moral, intelectual, espmtual, lo que s~ quiera,
no tanto de una comunidad coqio de la existencia de una comurudad. Su
talento consistiría menos en negar las convenciones, normas o formas de
organización de la comunidad, que en borrar la presencia de la
comunidad misqia.
En est_e sentido, el creador es talmente la industria: proceso de
producción frente a proceso de intelección, formación de clientes Y

La industria necesita el talento

La obsolescencia, si se quiere poner así, sintetizaría en nuestro tiempo
las reglas del arte y las condiciones de tránsito que se ha impuesto. Claro
que hasta que se da la ésta se vive en la redundancia: modas, fenómenos
y acontecimientos que se imitan unos a otros, que se explotan hasta su
desintegración o hasta que el público se harta. El mercado lo agota todo
y antes de parirlo en sus posibilidades ya tiene a la criatura muerta (que
no acaba de morir, puesto que nunca nació). Lo prematuro es la forma
en que se encadenan los acontecimientos en el tiempo, lo que hay entre
la redundancia y la obsolescencia final, lo que marca la sucesión y lo que
crea automáticamente las expectativas: cuando algo empieza a nacer, ya
está prevista su muerte y su sustitución inmediata. La estructura mental
que es capaz de vivir así los acontecimientos equivale a la que se satisface
en el consumo, que es la satisfacción del abandono de todo proyecto que
se prolongue en el tiempo y en el espacio, es decir, en la interpretación.
El espíritu ha caído en manos de los procesos orgánicos, aunque en
realidad· los organismos ya no miran a la supervivencia o al control del
medio cuando ejercen sus funciones, sino que se miran a sí mismos en lo
que sólo les inch.~ye a ellos -una mirada, por tanto, que se pierde.
Los creadores no crean, pero actúan

Bruce Springsteen, Cher y Saramago, tienen siempre la agenda muy
apretada. Las focas, el medio ambiente y la solidaridad con el Tercer
Mundo son algunos elementos del repertorio de gestos con que los
amstas se presentan en sociedad, obligados como están a influir desde

�332

'

.

ALEJANDRO GÁNDARA

una perspectiva decimonónica en la que, habiéndose abandonado los
contenidos, se trata de que la función (en las dos acepciones) no decaiga.
El artista no ha muerto, lo único que ha muerto es el arte tal como lo
entendíamos. Toda enajenación de la conciencia se convierte en un
despliegue de energía. El creador sabe que ha perdido algo de la obra por
el camino y que su alegato discursivo no puede darse en ese terreno, y
por otro lado sabe que su figura equivaldrá ~us manifestaciones. No
hace falta leer a Saramago para escuchar a Saramago: el conocimiento
sobre el creador es mínimo en comparación con su representación, que
es máxima e independiente de sus calidades y calificaciones.
La esfericidad (no vale la pena decir perversión) del sistema se
comporta de dos maneras: haciendo que el creador sobresalga como
figura pública aunque su obra no sea relevante o no se le conceda
relevancia (se es escritor por tener una columna, y también: si tienes una
columna ya es hora de escribir una novela), y convirtiendo toda
actuación o espectáculo en arte, de forma casi automática. El incógnito
envolviendo en plástico la torre Eiffel, los espectáculos de luz y sonido
de un estadio de fútbol o de un escenario teatral, tanto da, y los desfiles
de moda se transforman rápidamente en manifestaciones artísticas. Lo
dijo perfectamente Yves Saint-Laurent: "La moda no es arte, pero
necesita artistas". Lo que pasa es que ya no hay arte en ninguna parte
-insisto- tal como lo entendíamos hasta ahora. Pero los artistas han
poblado la tierra.
La evolución de los sistemas de representación dramática son los más
claros a este respecto: huida del relato, combinación de todas las artes
escénicas, marginación de la palabra y composición sinestésica. Sin baile
y sin fogonazos, no hay nadie que se coma una rosca subido a una
tarima, por abreviar.

La comunicación contra las reglas del arte
Todo indica que la comunicación, más bien a modo de advertising, está
en el fondo de estas transformaciones. La metáfora del canal de
comunicación, como explican los teóricos, contiene la idea de que no hay
obstáculo en la transmisión y que lo emitido equivale a lo recibido. Un
mundo dominad0 por esta metafora es un mundo dominado por el mito
de la tran~parencia y donde no hay lugar, más bien hay repulsión y
congoJa, para otra cosa. La representación o la interpretación son

UI. CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

3,33

exactamente lo contrario, como más o menos se deducirá de lo que se ha
venido diciendo.
Esta transparencia ~omunicativa, por cierto, también hace desaparecer
a los actores y al obieto, pues todo es igual a todo: un emisor a un
rec~ptor, ~ objeto a cualquier otro objeto de comunicación. Estas
eqwvalenc1as patológicas habría que observarlas con detenimiento, sobre
todo en el mundo de la política, donde las nivelaciones de todos los
discursos posibles han sido llevadas a cabo con gran éxito.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPfA
Dra. Teresa Porzecanski'
Universidad de la República
Uruguay

1. No perder el tiempo
En 1959, en su libro The silent language, E. T. Hall 1 presentó su hipótesis
respecto a que las percepciones de tiempo y espacio difieren en las
diversas culturas y son conformadas culturalmente. Hall llamó a estas
dimensiones "extraconscientes" de la cultura, porque la mayoría de las
personas no están conscientes de haberlas adquirido. Para Hall, las
percepciones del tiempo y espacio se encuentran entre las más arraigadas
de las conductas conformadas culturalmente. Mientras que Occidente
tiene un sentido del tiempo que se brienta hacia el futuro, un futuro
previsto, entre los hindúes, el tiempo es concebido como extensión
infinita a través de muchos nacimientos y renacimientos. Según E. T.
Hall, en algunas sociedades de Occidente nos preocupa "no perder el
tiempo''. o cómo "pasar el tiempo". Pero ¿cómo podríamos reaccionar
frente al mundo cultural de los Sioux, cuya lengua no incluye una palabra
para designar "tarde" o "esperar"?
'Dra. Teresa Porzecanski. Montevideo 1945. Es escritora, crítica cultural y
profesora de antroplogía de la Facultad de Ciencias Sociales de Montevideo. Ha
publicado ensayos, poesía, colecciones de cuentos y novelas. Entre sus obras, todas
ellas publicadas en Mo"ntevideo, se destacan: El acertijoy otros cuentos (Arca 1979); Intacto
el corazón (Banda O riental, 1976); Construcciones (arca 1979); I nrención de los soles(lvlZ 1982)
Ciudad Impune (Monte Sexto, 1986); La respiración es una fragua (Trilce, 1989) r Mesías en
Montevideo (Signos 1989); Pe,fumes de Cartago (Trilce 1994); La piel del alma (Seix Barral,
1996); Una no11ela erótica (Planeta. 2000).
1
Hall, ET. 1973. Tbe silent language. A Doubleday Anchor Book, N.Y.

�TERESA PORZECANSKI

336

CAMBIO y PERMANENCIA EN

EL MITO, EL RITO y LA UTOPÍA

Hall no hacía más que recoger una perspectiva que la teoóa
antropológica había ido construyendo pacientemente en la primera mitad
del Siglo, en función de las resultancias de creciente comparativismo y
relativismo. Franz Boas2 había postulado su particularismo histórico, una
escuela de pensamiento en clara oposición a los evolucionismos
decimonónicos que decretaban un tiempo de corriente única y sentido
unidireccional, avanzando indefectiblement"'- hacia el modelo de
civilización que el hombre blanco europeo occH:lental había construido
en ese momento. Con su alto grado de generalidad, con su búsqueda de
"leyes universales", con su acendrada intención de detectar en cada una
de las culturas no-occidentales un estadio tendiente a su transformación
futura en el modelo de la civilización occidental, el ejemplo
paradigmático lo representó en su momento Morgan, Para Boas, estos
atributos eran apenas ilusión, intención del exacerbado etnocentrismo
colonialista que resultaba del dominio de la otra mitad del mundo. En
rebeldía, sostuvo Boas que cada cultura tenía su propio "tiempo", una
cierta velocidad para "su historia", y que dicha historia no era general
sino particular de esa cultura, una producción de sus coordenadas
específicas

2. Un rollo de papel dividido en espacios iguales
En 1941, Benjamín Lee Whorf publicó una serie de artículos que
fundamentaban más específicamente esta propuesta interpretativa. De
sus estudios de la gramática de la lengua Hopi hablada por los grupos
homónimos de Norteamérica, había llegado a postular una relación muy
íntima entre pautas gramaticales de la lengua e interpretaciones de la
experiencia! De ello "resultó que la interrelación implicaba grandes
inclusiones de la experiencia por medio del lenguaje, tales como nuestros
5
propios términos "tiempo", "espacio", "sustancia", · "materia" . Las
conclusiones de Whorf, respecto de la percepción del tiempo y del
espacio, podrían resumirse en su aseveración de que "el espacio

una vision global de la compleja obra de F. Boas, ver Harris, Marvin. 1978
El duarrollo rk la Teoría Antropológica. Siglo XXI, Madrid.
3 \Vhorf. Benjamin Lee. 1941. La rt:lación tnlrr leng11tytJ ptnsamitnfoJ rond11cta
hnbit11alts. En Garvin, P.L. y Lastra de Suárez y Comps. 1974. Antolo¡ja rk Esti,dios rk
Emolingiiíslic{!y Sociolingiiístira. Instituto de Investigaciones Antropológicas. Universidad
Nacional Autónoma de México, México. pp. 125-152.
4 Jbíd. p. 129.
; lbíd. p. 129.

337

newtoniano, el tiempo y la materia no son in . .
cultura y el lenguaje".6
twciones; son fónnulas de la
Mientras que "nuestra visión objetivada d l .
.
favorable para la historia y p
d
e uempo es sm embargo
•
7
ara to o 1o que esté
d
registro" , desde el
d
.
.
conecta o con su
punto e vista Hopi n0
'bl
respuestas rápidas a la pregun d
,
es pos1 e encontrar
ta e cuando termi ,
comenzaáa otro. "Cuando se s b
. d
nana un evento y
todavía es pero en una formo reentie~ e que todo lo que ha ocurrido
,
a necesariamente difer t d l
memoria o los documentos regi· str
h
.
e~ e e a que la
an, ay menos mcenuvo p
di
el pasado. En cuanto al presente, e1 Incentivo
.
. seria no de
.ara estu
l . ar
.
_regis~ar o smo
de tratarlo como "preparación" s fav
pensamiento antes que la acción mi:ma ..;:ec1endo_ la Intensidad del
la fuerza que está detrás de la
: d potencia del pensamiento es
ceremorua e los bast
d
·,
ar
ritual
etc
"
L
·
d
.
,
ones e orac1on del
"fum
'
· · a pipa e oracion se mir
'
concentrarse" (así lo di¡·o
. . .i:
a como una ayuda para
. 'fj
fil mrormante) Su nomb
,
.
sigru ica "instrumento de preparación".9
.
re, na twanp1,
La concepción occidental del tiem
. .
rollo de papel dividid
. . po puede descnbirse como "un
o en espacios iguales" 9
·
hecho para Who f
.
ue requiere ser llenado y de
.
,
r 1a escritura ha colaborad0
,
lingüística. El interés por la s
.
en nuestra concepción
cronología los relo¡·es l
hecue~cia, las fechas, los calendarios, la
,
, os oranos los anales l
.
contabilidad los diarios tod
ll
'
, os registros, la
'
,
o e o es para Whorf al
,
tecnología.
Es
también
el
d
go
mas
.
soporte e una con
· , d 1gue
. una
inscripta en una concepción cultural del mund d cepcion e tiempo
y el pasado como extensiones del presente "~ ºtde aparecen el futuro
la misma forma que nuestro
. h. . on ormamos el futuro de
s are 1vos del pasad
d .
programas, planes, presupuestos" io S
, o, pro uc1endo
hom ,
,,
.
e trata ademas de un "ti
ogeneo en su sustancia o l . al
empo
espaciales por las cuales lo Pd. r a iguS dad formal de las unidades
me irnos e agrega a ll
,
monotonía y de regulari·d d
. .·
e o un caracter de
a const1tutivos de n
·
.
q~e se traduce por la voluntad de d
uestra t-~~gen del tiempo
diversidad o lo imprevisto.11
etectar la repet1c1on antes que la

2 Para

6

lbíd p. 145.
- lbíd. p. 145.
8
lbíd. p. 145.
9
lbíd. p. 142.
10
lbíd p. 146.
i1 Ibíd. p. 147.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN

TERESA PORZECANSKI

338

339

EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA
/

3. Vidas con varios pasados

4. La rebelión contra el tiempo

Vansina12 distingue tres tipo_s de "tiempos", El primero es_ ~n "tiempo
ecológico", organizado según los fenómenos naturales, e1clico y cuya
duración no excede la de una estación o la de un año. Muchas culturas
dividen el año en estación seca y estación húmeda, períodos que a su vez
se subdividen en relación a la variación de__ la temperatura o a la
intensidad de las lluvias. Para las culturas de África Central "la división
del día se realiza según la posición del sol, el canto del gallo y los trab_ajos
que se realizan a una hora determinada. :'xisten algunos términos
específicos para indicar el día, la noche, la manana y la t~rde. La semana
consta de cuatro días que toman el nombre de la localidad donde hay
mercado cada uno de esos días. El mes es lunar y se divide en cinco
artes segu'n las fases de la luna. No existe interrelación o
,
·
,,13
P
correspondencia entre la semana y el mes, el mes y las estaciones.

Planteada en 1951 por Mircea Eliade,15 la idea de rebelión contra el
tiempo" aparece particularmente analizada en las sociedades llamadas
etnográ~cas, y en los,'?ª aspectos mitológicos y rituales sostiene que "las
concepciones metaf1S1cas del mundo arcaico no siempre se han
formulado en un lenguaje teórico, pero el símbolo el mito el rito a
diferen~e ~veles y con los medios que les son pr~pios, e:presan ~n
complejo sistema de afirmaciones coherentes sobre la realidad última de
las cosas, sistemas que pueden considerarse en sí mismos como una
16
metafísica." Mircea Eliade analiza el interés por la repetición en tanto
representación de la periodicidad-de los ciclos de la naturaleza O de los
ciclos biológicos del cuerpo, por ejemplo -presente en la gran ~ayoría de
las culturas premodernas o tradicionales. Vincula este carácter con que
las culturas humanas construyen según "arquetipos" defirúdos como
modelos prototípicos, anteriores, originarios, divinos, de las creaciones
h_umanas. Los mitos son fundantes de conductas modélicas y de obras
e!e~plares que antes que en la tierra fueron creadas exnihilo en un tiempo
sin tie~po. Lo que el hombre hace en las culturas tradicionales es repetir
tnterrrunablemente, a través del rito, esas creaciones ejemplares. 17 Eliade
?efi~e una "mentalidad arcaica" caracterizada por la repetición, lo que
im~lica una conceptualización del tiempo que prima la duración por
enctma del cambio. 18

El segundo tipo de "tiempo" se utiliza para remon_tarse a ~n pasado
más lejano y para ello se utiliza un punto d~ referencia: los an~s de un
reinado. La utilización de un territorio, una cierta guerra. Los penodos en
los que se subdivide son desiguales. "El tiempo es medido en rel~ción a
las conexiones estructurales existentes actualmente entre diversos
• grupos. Estas conexiones son expresadas por un~ gene~logía qu~ sirve
como medida del tiempo"/4 Para Vansina, varias dimensiones de tiempo
pueden coexistir en una misma cultura, y de hec~o, así ocurre: se
superponen. Un ejemplo es el de los Kuba P:U:ª qwenes el pasad~ se
compone de tres períodps a) un pasado de ongen, que no es~ecifica
subdivisiones; b) un pasado de migraciones, que se señala po~ las listas de
nombres de lugares de migración,_ las que a su vez sirven como
subdivisión del período; c) un pasado estático, en el q~e ?º· s~ han
producido cambios fundamentales El caso de los Alor es _sigrufica~va: el
tiempo está dividido en dos períodos, la ép?ca pre-Nilo, ~ tiempo
mítico incambiado que sería una tercera modalidad de te1:1~oralidad, Yla
época pos-Nilo, un tiempo estructural enteramente condicionado por la
estructura social y los valores culturales.

En el estudio comparativo y pormenorizado de los rituales de
~reación e~ _las di~ersas culturas no- occidentales, Eliade descubre que
toda creacion repite el acto cosmogónico por excelencia: la creación del
19
mundo". En este sentido, el rito conmemora y revive el mito en una
suerte de tie_1:1Pº }in tiempo fundante al mismo tiempo de la realidad y
de la_ ,duracion. El hombre no hace más que repetir el acto de la
creac1o_n; su calendario religioso conmemora en el espacio de un año
todas las fa~es c?smogórúcas que ocurrieron ab origine. De hecho, el añ~
sagrado re~ite sin cesar la creación, el hombre es contemporáneo de la
co_s~ogorua y de la antropogonía, porque el ritual lo proyecta a la época
mmca del comienzo." 2º "Una b acame imita
· · med.1ante sus ritos orgiásticos
15

Eliade, Mircel\. 1972. El mito del eterno n:lomo. Alianza Editorial Madrid
lbíd. p. 13.
'
.
17
lbíd. pp. 18 y sig.
18
lbíd. p. 20 Paráfrasis.
19
lbíd. p. 26.
20
lbíd. p. 29.
1&lt;&gt;

1966. La tradición oral. Labor," barcelona. 224 PP·
13 Jbíd. pp. 154 y sig.
14 Jbíd. pp. 154 y sig.
12 Vansina,Jan.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

el drama patético de Dionysos: un órfico repite a través de su ceremonial
de iniciación las hazañas originales de Orfeo, etc. (...) ~l ?esca~so del
Sábado reproduce el acto primordial del Señor, pues el septu:1º día d~ ~
creación fue cuando Dios "reposó de todas las obras que hab1a hecho .

su concepción de la memoria popular como ahistórica y como incapaz de
retener lo que no sean arquetipos; de allí su planteo de una virtual
oposición entre espiritualidad e historia; su aseveración de que el interés
por la "novedad" de la historia es relativamente reciente en las
sociedades humanas. También su intención de explicar la relación entre
"desdicha" e "historia" como una intención del hombre 'primitivo' de
evitar el sufrimiento asociado a la corriente de un tiempo siempre
diferente que desarrolla a cada minuto lo imprevisible.26

340

Los rituales matrimoniales, por ejemplo, también siguen este modelo:

l

"No se tratá tan sólo de imitar un modelo ejemplar, la hierogamia
tre el cielo y la tierra; se tienen en cuenta sclJte todo los resultados de
en
• 1122 Lo ·
l
e ofrece
esta hierogamia, es decir la creación cósmica .
s eie~~ os qu _ .
Eliade son numerosos y afectan todas las cosmov1S1ones religiosas
sostenidas por un conjunto de mitos fundatrices. •
A esta actitud generalizada de evocar u~ "ete1:1~ retorno" a través de
concepciones cósmico-mitológicas de caracter c1clico, por la~ cuales lo
diferente se convierte en lo ya conocido, por la_s c~~les 1~,diferente se
convierte en lo ya conocido, Eliade _la denomma _rebelion con~a el
tiempo", intención de anulación del ne~po,_ ontologia n~ co~~~da
· "El 'primitivo' al confenr al uempo una direcc1on c1clica,
por el d everur.
,
. • ·
d
anula su irreversibilidad. Todo recomienza p_~r su pnnc1p10 a_ ca,ª
instante. El pasado no es sino la prefiguraaon d_~l futuro. ~-10~
acontecimiento es irreversible y ninguna transformac1on es defi~~va •
Para Eliade, "podría decirse que el mundo arcaico ign~ra las act1v1dades
" f nas"· toda acción dotada de un sentido preciso -caza, pesca,
pro a
.
.
.
. . d
d
a icultura, fuegos, conflictos, sexualidad, etc.- Part1c1pa_ .e un mo o u
gr
1
d ( ) sólo son "profanas" aquellas acuv1dades que no
otro en o sagra o · · ·
.
d l
·
·
·
fi
·,
mítica, es decir, que carecen de
uenen s1gni 1cac1on
. mo
. , e os
•
la ,, 24 Si contraviniendo las objeciones a una clas1ficac1on tan
eiemp res .
,
, . " . . . ,,
manida puede definirse una concepc1on ontolo~ca pnmiuva en
· ·',
tr "cr·vili·zada" ella definiría que "un ob1eto o un acto no es
opos1c1on a o a
,
.
·
A ,l
real más que en la medida en que imita o r~~!te un a~~ue~_P~- si ª
realidad se adquiere exclusivamente por rpettczon o parttetp~czo,7, todo ~o
que no tiene un modelo ejemplar está "desprovisto de senudo 'es decir,
25

carece de realidad.
La perspectiva de un hombre arquetípico y paradi_gm~tico que s~lo_ se
reconoce como real en la medida en que deja de ser el mism~ para umta~
y repetir los actos de otro, es el centro de -la hipótesis de Eliade. De allí
lbíd. p. 30. ·
Jbíd. p. 31.
23 lbíd. ·p. 86.
24 lbíd. p. 34.
is lbíd. pp. 39-40.

21

341

Si hay movimiento se trata de la convergencia hacia el pasado. El
pasado (conocido, codificado e interpretado) se manifiesta siempre en el
presente y en el futuro, a partir de la negación de lo nuevo, de lo
imprevisto. Una voluntad de conocimiento absoluto del mundo en todas
sus posibles versiones temporales puede equipararse al poder imaginario
de control de los acontecimientos, tema vinculado con los mecanismos
de la magia, que no es lugar aquí analizar en profundidad. Pero si la
variedad no es tratada sino como diferentes versiones de lo mismo, la
mismidad en sí, contenida en ella, toda igual a sí misma, es la sustancia
del tiempo.

5. Rito y regulación
Cazeneuve define los rituales (del latín "ritus": uso, costumbre) como
"maneras de actuar que se repitiesen con cierta invariabilidad"."7 En el
~to, el papel central lo ocupa la repetición y la apariencia estereotipada. Es
Justamente esta "rigidez del rito" lo que lo transforma en objeto de
estudio de la Antropología en casi oposición con la Historia. El posible
fracaso de los efectos extraempíricos de un ritual estaría justamente en
no haber respetado exactamente su forma. Esta normatividad del rito es
al ~ismo tiempo la normatividad de las reglas conductuales que las
soc1edaqes se dan así mismas.
E_n ~ste sentido, el rito cumple la función reguladora de proveer una
cont1nwdad que_ es toda igual a sí misma. Así como K. Lorenz
encontraba en el comportamiento animal una determinación repetitiva
que era dada por el instinto, o sea, por la comunidad de
c:o~portamiemos instintivos que engloba a toda una especie, en las
soct~dades humanas hay la construcción deliberada de pautas que
restringen la libertad individual y constituyen una estructura en sí misma

22

26
2"

lbíd pp. 89-90.
Cazeneuve, Jean. 1971. Sociología del rito. Amorrortu, Buenos Aires. 228 pp.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

de la vida social. Envolviendo a los individuos en una red de normativas,
la angustia a lo ilimitado e impredecible ~esaparece._ "Fuera de las
normas el hombre está sometido al devenir. La sociedad no puede
otorgarle un lugar inmutable."28 Dentro de las ~ormas, ~ angusti~ está
contenida y subsumida por la revivificación del mito repeudo en el ntual.

grado y, por la conciencia que toman, amplifican sus consecuencias (para
sí mismas y para las demás sociedades) en enormes proporciones; otras
(que por esta razón llamamos primitivas) quieren ignorarla ..."33 El
mecanismo para lograrlo, consiste "no en negar el devenir histórico, sino
en admitirlo cómo una forma sin contenido: hay un antes y un después,
pero su única significación es la de reflejarse el uno al otro" 34

342

,.
'

Los ritos de pasaje pueden ser interpretados co~o formas de
subsumir la transición biológica, social y ~ltural, baJO una forma
modélica y estereotipada que le quita su cacicter traumáti~? y las
"eterniza" en una duración cíclica que apela a la regenerac1on. Van
Gennep anota que los cambios pueden ser peli~osos, o.~~ruptivos_ para
la vida del grupo y del individuo. Por lo tanto, la tran~1c1on se_ ammora
29
con los tiros que amenguan la intranquilidad". La función del rito ~o~o
restituyente del equilibrio social está incluida también en una percepc10n
cultural del tiempo del tipo que Eliade resaltó.

6. La oposición entre acontecimiento y estructura
En 1962 Lévi-Strauss en su conocida obra El pensamiento salvaje, hace una
30
' entre "sociedades fnas
' " y " soc1e
·dd
distinción
a es calientes" . Las
primeras son definidas como aquellas que . "busc~'. gracias a las
instituciones que se dan, anular de manera casi automauca e~ ef~cto los
factores históricos podrían tener sobre su equilibrio y su con~n~da,d'. en
tanto que las segundas interiorizarían resueltamente el devenir histonco,
31
. Strauss, "la
para hacer de él el motor de su desarrollo." Para Lév1finalidad de las sociedades frias es obrar de manera que el orden de
sucesión temporal influya lo menos posible en el conteni~o de cada
una." Sigue: ''la verdadera cuestión no consis~e en ~~her cuales son los
resultados reales que obtienen, sino cuál es la mtenc1on duradera_ que los
guía, pues la imagen que se forman de si mismas es una parte esencial de su

343

En consecuencia, las actividades de los aranda consisten en repetir,
reproducir, lo que sus ancestros totémicos han practicado siempre. A
esto, Lévi-Strauss le llama "la fidelidad obstinada a un pasado concebido
35
como modelo intemporal". "Desde la aparición de los ancestros, nada
ha ocurrido como no sean acontecimientos cuya recurrencia borra
periódicamente su particularidad"36 . En algún momento, se refiere a ello
como una particularidad del pensamiento salvaje que consigue "domar la
diacronía" en cierta manera.37
En toda la obra de Lévi-Strauss aparece como un contraste muy
marcado entre las dimensiones sincrónica y diacrónica, en la
consideración del objeto del estudio, oposición que parece bien
representarse por la oposición entre el concepto de estmctura y el de
acontecimiento. El análisis del totemismo en tanto sistema clasificatorio
daría como resultado que la forma de la estructura sobrevive a la
transformación del orden de los acontecimientos. En tanto estos últimos
aparecen en una serie abierta y continua de infinitos elementos sucesivos,
el orden de la estructura se presenta como un sistema cerrado y
discontinuo de clases contiguas, separadas y excluyentes. Así, las culturas
que han_elegido la Historia entran en _oposición con aquellas otras que se
~Pº!ªn. sobre los sistemas clasificatorios, las que buscan anular, por las
mst1tuc1ones que se dan, el efecto de la historia sobre su equilibrio y
continuidad.38

rea,1,.dad. u12

7. El tiempo de la utopía y la ucrania

Más allá de la consideración de un tiempo objetivo, es pertinente
reconocer "que las sociedades humanas reaccionan de n:ianeras muy
diferentes a esta común condición: algunas la aceptan de me¡or o de peor

Par_a André N~her, el tiempo de Occidente empieza con el judaísmo
antiguo. La cultura hebrea desata la idea de principio y la inserta en la

39

33

28

Ibíd.
29 Van Genn~p, Arlond. 1960 The Riles of Pasaje. The University of Chicago Press.

U.S.A.
30 Lévi-Strauss, C.

México. pp. 339
31 Ibíd.
32 Ibíd.

, .

1964. El pensamiento salvaje, Fondo de Cultura Econorruca,

lbíd. p. 340.
lbíd. p. 341.
35
lbíd. p. 342.
36 lbíd. p. 343.
37
lbíd.
38
lbíd. (Paráfrasis)
39
Neher, Andte. 1979 Concepto del tiempoy de la historia en la cultura m las culturasy el
34

�344

narración del Génesis. Lo que parecía esencial al narrador del Génesis,
"no es lo que hubo en el principio. Lo importante es el hecho de que
hubo un principio.',40 La creación aparece como un acontecimiento
totalmente nuevo, origen que rompe con todo antecedente. Según
Naher, la relación entre Dios y el mundo no es aquí mítica sino histórica,
en el sentido de que esta creación es presentada como evolución, como
proceso que, a lo largo de siete días desiguales e~s res~tancias, ~ro~uce
efectos acumulativos sobre el mundo. No se trata- de días astronorrucos,
repetitivos, determinados por fuerzas exteriores, sino de días cargados de
actividad, una actividad que se diversifica y va in crescendo. "Sugieren la
41
movilidad del tiempo, su avance, en definitiva, la historia" •
l!

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

TERESA PORZECANSKI

Por lo tanto, el tiempo de la historia es.la sucesión temporal en que se
desarrollan acontecimientos y es una coyuntura que tiende hacia· una
finalidad, en el sentido de un objetivo, de un propósito. Este tiempo
intencional es el del progreso, de la superación deliberada y procesual de
las limitaciones éticas y materiales, es la línea evolutiva de la civilización.
No es entonces un tiempo que pasa a través de la sociedad sin afectarla.
Más bien conlleva a la humanidad hacia otros estadio~ y situaciones,
permitiendo imaginar un f'.uturo diferente del pasado, el tiempo de la
utopía.
Concebida la historia como cambio, es posible entonces la emergencia
de un imaginario del a utopía y de la ucronía donde la acción del hombre
sobre el mundo del presente afecta los resultados esperados de un futuro
siempre posible, siempre nuevo.
Hayden White,42 haciendo un análisis de las narrativas históricas
sostiene que "cada narrativa, por aparentemente completa que sea, se
constrUye sobre la base de un conjunto de acontecimientos que pudieron
43
haber sido incluidos pero se dejaron fuera". Ello ocurre tanto en
narraéiones 'imaginarias' como en las narraciones 'realistas'. "Si se
concede que este discurso se desarrolla bajo el signo de un deseo de
realidad,(... ) hemos de concluir que es un producto de una imagen de la
realidad, según la cuál el sistema social ( ...) está sólo mínimamente
presente en la conciencia del ·escritor (...) para este observador, la

realidad lleva el aspecto de adjetivos que desbordan la capacidad de ( ...)
44
resistir a su determinación".
Se trata de narratividades que incorporan a la vez lo imaginario y el
deseo en su modelo del mundo. Nelson Goodman45 habla de "la
fabricación de los hechos" que no es sinónimo ni de "falsificación" ni de
"ficción", y que estas categorías están comprendidas también dentro de
un tipo de proceso interpretativo particular. "evidentemente -dice- es
menester que distingamos lo falso y lo ficticio de lo verdadero y de lo
fáctico, pero es seguro que no podremos hacerlo apoyándonos sobre la
idea de que la ficción se fabrica mientras que los hechos se encuentran"46
Para Goodman, "no cabe decir que lo perceptivo sea una versión un
tanto distorsionada de los hechos físicos en mayor medida en que pueda
pensarse que lo físico es una versión altamente artificial de los hechos
perceptivos". Ello no afecta la existencia de hechos independientes sobre
los cuales se construyen las versiones del mundo, de la misma manera
como dos términos en el mismo o en varios idiomas pueden nombrar un
47
mismo objeto. Un neologismo ingenioso para Goodman es calificar los
hechos de "ficticios".
8. Construir sentido

En cu~lquier caso'. es bueno reconocer que la narración del tiempo en
cual~~1er cultura tiene mayores fines que la mera medición. Su principal
func1on es hacer comprender lo sucedido incorporándolo a una estructura de sentido
esta sea cual fuere. Tal como sostiene J. Bruner,48 "pertenecer a una
cultura viable es estar ligado a un conjunto de historias interconectadas,
aunque esta interconexión no suponga necesariamente un·consenso". La
u:ansf~rrnación de una cultura estaría entonces profundamente ligada a la
discusión sobre "qué es lo canónico y qué es lo divergente" dentro de
cada generación. Las narratividades dentro de Occidente, como en los
pueblos ágrafos, constituyen temporalidades que codifican v condensan
el significado de las normatividades sociales.
,
,

J

44

tiempo. UNESCO/SIGUEME. Salamanca pp. 169 y sig.
40 Jbíd. p. 170. .
41 Ibíd. p. 175.
42 White, Hayden. 1992. El contenido de la forma" narrativa, discurso y representación
histórica. Paidós, Barcelona, 229 pp.
43 Jbíd. p. 25

345

lbíd. p. 26

45

Goodman, Nelson. 1978. Maneras de hacer mundos. Ed. Visor Madrid 1990 pp
127 y sig.
'
'
· ·
46
47

48

lbíd.
lbíd.
Bruner. J. 1990 Actos de significado. Alianza Editorial, Madrid. 1991 , pp. 98 y sig.

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO
Román Cortázar Aranda
Becario del Centro de
Escritores de Nuevo León

Yo soy inasible en la inmanencia. Puesyo
resido igualmente en los muertos que en
los seres que todavía no han nacido. Un
poco más cerca del corazón de la creación
de lo que es habitualy, sin embargo, no
tanto como desearía. Paul Klee

No h'!J nada sobre la tie"a que tienda
con tantafuerza a la belleZfJy se
embellezca con mayorfacilidad que el
alma... Por eso muy pocas almas resisten
a un alma que se entrega a la belleZfJ

Maeterlinck, De la belleza interior

Primera llamada
¿Cómo dialogar con la estatua de Xavier Villaurrutia? ¿Cómo hablarle a
ese busto marmóreo en que anidan las arrugas del tiempo transfiguradas
en olvido, en smog o en moho impregnado en su cutis poroso? Una
estatua venerada por los fanáticos del panegírico, siervos del Estado y
que con éste labran sus canonjías. ¿Qué decirle a ese busto muerto que
representa a un hombre al que hace muchos años devoraron los gusanos,
más allá de la loa vulgar a la que sin duda se ha acostumbrado? ¿Cómo
decirle que aquí estoy yo, una pluma joven, seducida por ese rumor de
historias y ficciones, de versos inalcanzables, llena de contradicciones, de
dudas y definiciones titubeantes? ¿Qué decirle a ese Xavier Villaurrutia
que como yo un día tomó una decisión de vida y una entrega? En fin,
cómo alejarme de la glosa para ir más allá del huero apologético que se
inscribe en la lógica estamentaria y sus obsesiones genesíacas.
Villaurrutia, sí, el mismo de:

�348

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

La muerte toma siempre la forma de la alcoba que nos contiene.
Es cóncava y oscura y tibia y silenciosa,
se pliega en las cortinas en que anida la sombra,
es dura en el espejo y tensa y congelada,
profunda en las almohadas y, en las sábanas, blanca.
(Villaurrutia, 1966: 60)

""·

Villaurrutia, sí, el mismo que hace de su cuerpo mañanero una
oquedad y de su literatura una historia del sueño, el insomnio, la soledad,
la esterilidad y la muerte. Una escritura que no ha sido escrita para una
caterva de espectadores y que, sin embargo, encuentra seducidos
cómplices que aman su inteligencia y la voluntad de muerte de su pluma.
Cómo saber que Villaurrutia es ese gran poeta que exaltan las crónicas
de la historia de la literatura mexicana, tan llena de discursos
papirofléxicos, de obsesiones fundacionales de una identidad que no se
sabe o no se atisba, que se origina en el festín de una lucha armada sin
sentido; de una bola que como vorágine traga y aplasta y salda cuentas al
fin con nadie y con todos; de una necesidad enfermiza por descubrir
esencias, por construir ficciones que son hitos a la Samuel Ramos, a la
Octavio Paz, a la... ala... ala que carece de cuerpo, sin ave y sin centro.
Xavier, Xavier Villaurrutia: tu busto yace desde hace más de veinte
años, desde hace treinta o cincuenta en las páginas de cientos de revistas.
Inmolado en vastas argumentaciones que te proponen hasta como un
gran dibujante. Porque tu poesía posa su mano fría sobre tu teatro, tu
ensayo, tu crítica. Todo es grande en ti. Hasta tú que respirabas el mismo
aire que los demás, la misma demagogia, la misma contaminación, la
misma fetidez de los arrabales acumulada en conchas gigantescas. Por lo
menos nunca fuiste un apóstata; sabías bien el sentido 9e tu vida. Ni un
arlequín o un avecindado en la locura. Xavier Villaurrutia, no sé si hablo
con tu busto o con tu fantasma. Pero hablo.
Entrar en tu laberinto, en la construcción obyecta que es tu poesía
siempre decorada de espejos, de sombras, sostenida por muros. Acaso el
muro es tu propia conciencia de poeta, de hombre solitario, de vulgar
comedor de ensalada que usa maquillaje y que de noche sale a la caza,
instigado por tu pastor antípoda Novo, de carnes trémulas y frescos
alientos juveniles. Acaso tus muslos sean de yeso ·y tus manos de hielo.
Háblame Xavier prestidigitador para escuchar la verdad de ese latido del

mar en que no sé nada/ en el que no se nada. (Ídem, p. 47)

~49

Xavier, supiste sortear los devaneos de la política nacional, como
Borges, c~n:1? Re~es, :orno Garc~a Ponce, porque sabías que el arte es
una alta miston mas alla de mezqwndades y rastreras vinculaciones con la
ideología de un Estado. Mejor te dedicaste a escribir versos en la
nocturnidad de tu alcoba, a trazar la gloria de un teatro al que te negaste
a darle esa grandeza por la que clamabas, a traducir en el escritorio de tu
mano ~enguas qu~ aprendiste, ~ leer obras de poetas de tu misma estirpe,
a escntores duenos de tu misma genealogía. Xavier, miro tu estatua
labrada en 1096. páginas y cierro el libro de tus Obras Completas pensando
que esta es la pnmera llamada para no regalarte ofrendas falsas. Creo que
nos hubieras aborrecido.

Segunda llamada
?n laberint~ siempre se cifra sobre un enigma. Deambulando por sus
pasillos_ y vencue~os ha~ un minotauro en actitud pasiva, pues se
so~reentzende que la v1da ~s s1_empre la _muerte de alguien. (Artaud, 1971: 104) Y
alli, en el centro del edificio cuadncular, está la voz del poeta Villaurrutia
con su tono monocorde y su estética quizá monotemática. Allí está el
hombre seducido por la atracción vertiginosa de los abismos interiores. (Xirau,
198~: 326) E_se hombre cu~píjeno que da la espalda a un mundo cuya
sonnsa deludida y delusona conforma una sensualidad hueca. Ese
hom~re ~ue opta por la experiencia de la soledad que es, para él, una
experiencia del vacío:

¡AJ fin llegó la noche a inundar mis oídos
con una silenciosa marea inesperada,
a poner en mis ojos unos párpados muertos,
a dejar en mis manos un mensaje vacío! (Yillaurrutia, 1966: 54)

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

350

I

Xavier Villaurrutia: la muerte te sigue como tu propia sombra, porque
eres un poeta del amor y, precisamente por eso, llegas a ser un poeta de
la muerte:
Amar es provocar ese dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura. ~dem. p, 77)

Al hablar nos muestras tu sumisión a la necesidad de hablar. Con las
palabras te despojas de ti mismo y acentúas tu ausencia en la presencia
del lenguaje. Al fin, la muerte no puede nombrarse sin la desaparición de
aquel que nombra. Para ti, la muerte, el vacío, es nostalgia, nostalgia y
atracción de vacío tu propia muerte. (Xirau, 1989: 323)
·
Quién adivinaría en tus ojos de muchachito de dieciséis el mismo
espíritu de la mirada del Gustav von Aschenbach, de Thomas Mann.
Otra vez: la muerte. Acaso porque la forma, la Belleza, está más allá de la
vida: en el origen. Y tu poesía, que no tu teatro de palabras formuladas y
reformuladas: apoplejía del acto, resfrío de la pausa: inutilidad de la
palabra, es acaso un intento por extraer el mythos de esa morada alrededor
. de la cual danzan en circunvalaciones casi infinitas los cuerpos
palpitantes del logos. Miro tu mano y advierto que sus dedos largos
femeninos delicados y su textura suave prefiguran una sutil pasividad,
una mórbida espera, la fragua de un trabajo esmerado de noctámbulo y
que frente al muro o el espejo se extenúa. Tu mirada no posee una llama
férvida, esa exterioridad lunúnica de los exaltados; antes bien, parece el
oráculo de tu propia vida: el abrupto anochecer de tu existencia. La
blancura de tu cuello, la carencia de alguna mácula, contrasta con lo
obscuro de tu traje como el día y la noche. Xavier, fuiste dos, sí, dos
Xavieres: uno, el de traje negro, amigo del alcohol y de los más disímiles
deportes nocturnos; y otro, el de cuello intachable, el hombre social del
amanecer, que tras su abreviada complexión esconde los más legítimos
impulsos, sepultados en un ataúd construido con las tablas de la lucidez y
la más conspicua inteligencia. ¡Ay Xavier, por qué habrías de morirte tan
joven como si quisieras que esa foto tuya de Villaurrutia a los dieciséis se
iricrustara entre los recuerdos de nuestra memoria!

Tercera llamada

La soledad. Qué si no soledad es lo permanente en tu poesía. Soledad
cerrada, en un dentro sin fuera, en una intimidad cercada por realidades
de espejos, de.hielos, de muros y yesos:
¡Al fin llegó la noche, la soledad, la espera! (Villaurrutia, 1966: 53)

Hasta en la negación satisfaces tu obsesión: la desrealización de los
datos que te arroja la experiencia para así aislarte del mundo:
Yo también hablo de la rosa.
Pero mi rosa no es la rosa fría
ni la piel de niño,
ni la rosa que gira
tan lentamente que su movimiento
es una misteriosa forma de la quietud. ~dem, p. 57)

~aces de la flor concreta, de la rosa física, esa rosa abstracta que ha
perdido todos sus atributos sensibles. (Xirau, 1989: 324) La rosa no es, pues:
[...] la rosa de pétalos desnudos,
ni la rosa encerada,
ni la llama de seda,
ni tampoco la rosa llamarada. (Villaurrutia, 1966: 57)
Sino:
Es la rosa que abre los párpados,
la rosa vigilante, desvelada,
la rosa del insomnio deshojada.
Es la rosa del humo,
la rosa de ceniza,
la negra rosa de carbón diamante
que silenciosa horada las tinieblas
y no ocupa lugar en el espacio. ddem. p, 58)

Escu_cha Xavier lo que ahora se dice sobre tu escritura:
Much~s de _sus vi~rudes son el producto de su voluntario alejamiento de

!ª realidad mmed1ata, de esa mezcla de aristocracia y timidez innata que
~pulsaban al poeta a alejarse y determinaron en gran medida tamo su
Vlda como su obra. (García Ponce, 2000: 47)

. En tu poesía te. revelas a ti mismo. Esto lo aprendiste de Gide y de
Nietzsche. Y es indudable que tu amor por Gide fue un amor sincero
fiel , y que perv1ve
. a traves
, de tus Obras. Por eso no te importó más el,
mundo exterior, porque tu compromiso era únicamente con la

�3p3

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

352

interiorización y ésta no tuvo nunca por objeto el descubrimiento de la
verdad.
¿Recuerdas a Salvador y la complicidad de sus caracteres solitarios y
sus lecturas: La Bruyere, Saint-Simon, Huysmans, Balzac, Stendhal y
France y, después, cuando se reanudó el flujo de novedades Jranmas a la

iibmia de Gabilondo, las ediciones amarillas del Mercure: Gide J Cocteall',
(Sheridan, 1993: 75) sin soslayar, por supuesto, a James, Claudel, Valéry,
Romains, Laurbaud, Maeterlinck y Rodenbacb? Sí, nunca pudiste
apartarte de André Gide. Acaso tu poesía hubiera sido menor sin la
presencia de él, y sin la de Salvador, porque fue éste quien te dio a leer a
aquél, no hay que olvidarlo.
Salvador... Salvador... Salvador de tus propias inclinaciones. Incitador.
Tentador. El Salvador que no disimulaba sus pulsiones, mientras tú,
agazapado en las entrañas de la buena moral y la cultura, no parecías
descubrir aún las tuyas. Hasta que... Francisco Argüelles llevaba por
nombre de pila, ¿no es cierto? Sí, Francisco Argüelles, el hijo de don
Pedro Argüelles, profesor de cultura clásica. Sí, Francisco, el joven que
haría que te descubrieras a ti mismo, y concibieras eL amor, sin esperanzys.
(Ídem. p, 78) Quizá desde entonces comenzó la fragua de estos versos:
cuando la vi cuando la vid cuando la vida
quiere entregarse cobardemente y a oscuras
sin decimos siquiera el precio de su nombre (Villaurrutia, 1966: 51)

¿Cuando la vida, cuando la muerte o cuando el amor?

Voz. - El problema es saber si en este mundo que cae, que se suicida sin
sab~~lo, se e~contrará un núcleo de hombres capaces de imponer esta
noc1on supenor, hombres que restaurarán para nosotros el equivalente
naturnl y mágico de los dogmas en que ya no creemos. (Artaud, 1971: 32)
Xav1er. - Hasta ahora, yo mismo, en la prosa no he pretendido sino
encontrar palabras adecuadas a una nueva sensibilidad en mí y fuera de
mi. (Villaurrutia, 1966: 611)
Vo~ .. - Para _qu~ exista arte, para que exista un hacer y un contemplar
esteucos~ es md1~pensable una condición fisiológica previa: la embriagueZ:
La embnaguez aene que haber intensificado primero la excitabilidad de
la má~uina entera: previamente no hay arte alguno. Todas las especies de
embnaguez, por muy diferentes que sean sus condiciones, tienen la
fuerza para lograrlo: sobre todo la embriaguez de la excitación sexual esa
form~ de embriaguez, la más antigua y originaria. Asimismo', la
embnaguez que procede de todos los grandes apetitos, de todos los
a~ecto_s fuertes; la embriaguez de la fiesta, de la pugna, de la osadía, de la
v1cto~1a, de todo movimiento extremo; la embriaguez de la crueldad; la
embna~ez de la destrucción; la embriaguez suscitada por determinadas
mfl~enc1a~ meteorológicas, por ejemplo, la embriaguez primaveral; o la
deb1d_a al mflujo de narcóticos; por fin, la embriaguez de la voluntad, la
embnaguez de una voluntad sobrecargada e hinchada. Lo esencial en la
emb~aguez es el se~ti?1iento de la intensificación de la fuerza y la
plerutud. De ese senum1ento hacemos participar a las cosas, se las obliga
a tomar algo de nosotros, se las viola... a ese acontecimiento se lo
denomina idealizar. (Nietzsche, 2001: 224)

Acto único

(Plaza pública. Al sur, la iglesia de arquitectura barroca. A un lado, el sendero a la
alameda de los próceres con sus enormes jardines llenos de grillos. Es la hora del
crepúsculo.)

Xavier. - "Hasta cierto punto" porque, abandonándose, esta inercia del
pens_amie~to y de la voluntad de leer o de escribir y de avivar la
inteligencia conduce a lo que yo entiendo por molicie. Está bien
enc_ontrar un placer en respirar siempre que, entre dos inspiraciones, no
olvidemos que pensar es un placer no menos sensual. (Villaurrutia 1966-

Voz. - Así es la verdad. La mano que menos trabaja tiene más delicado

00~

,

.

tacto. (Shakespeare, 1966: 161) .
Xavier. - Por ejemplo, cuando quieres encauzar tus pasiones y rus
sujetos amorosos, dejas de hacer el amor y empiezas a hacer arte. El arte
es el amor prop~o. El amor es siempre el amor a lo ajeno. El artista es
muy libre de hacer de su capa un sayo. Pero el amante no sabe siquiera
cuándo su ·capa se ha convertido en un sayo. (Villaurrutia, 1966: 619)

Voz. - El intelecto, como medio de conservación del individuo
desa_rrolla sus fuerzas principales en la simulación, pues ésta es el medi~
grac!as al que sobreviven los individuos débiles y poco robustos como
aquellos a los que, en la lucha por la existencia, se les privó sen·irse de

�354

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

cuernos o de la aguda dentellada del animal de presa. (Nietzsche, 2001:

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

355

Bibliografia

210)
Xavier. - ¡Triste situación la que asignamos a las verdades sencillas!
(Víllaurrutia, 1966: 601)
Voz. - ¿Qué son, en definitiva, las verdades del hombre? Sólo son los
imfutables errores del hombre. (Nietzsche, 200~13)
Xavier. - Sin embargo, cualquier hombre que se detenga un día a
considerar la pobreza de la vida quedará herido vivamente y, si la
inquietud de su alma no lo obliga a seguir el camino ciego a esta fealdad
de lo cotidiano y sordo a los ruidos horribles de la existencia mecánica de
hoy, tendrá que convenir que es en el arte adonde encontrará un olvido,
fugitivo quizás, pero siempre deseable, de la realidad que hace de la
existencia un espectáculo insufrible, una representación para individuos
sin ningún sentido que no sea sentido común. (Villaurrutia, 1966: 601)
Voz. - Los artistas son a menudo individuos desenfrenados precisamente,
en tanto que no son artistas. El mejor autor será aquél que se avergüenza
de ser escritor. (Nietzsche, 2001: 219, 227)
Xavier. - Quiero un estilo que tenga siempre mi edad, la edad que quiero
tener siempre y que es, mejor que la de un joven, la de un adolescente.
Pensará usted: - ¡Pero un adolescente tiene todas las edades!
- Precisamente. (Villaurrutia, 1966: 611)
(Antes de bajar el telón.)
Correr hacia tu estatua, Xavier, J encontrar sólo el grito, / querer tocar el
grito y sólo hallar el eco, / 9uerer asir el eco y encontrar sólo el fl!Uro / y comr hacia
el muroy tocar un espejo. (Idem. Pág. pp. 46-47)
Sobre tu busto ya reposa la sombra nocturna nostalgia de muerte, y tu
boca vuelve al paréntesis, a la pausa. ¿Cómo dialogar con Xavier
Villaurrutia? Porque tu voz profunda, sospecha de la penúltima letra,
anterior a la última, transforma· cada "U" en una "X" entera y verdadera.
Porque tú no estás aquí, Xavier: tu voz no es de mármol ni de bronce.
Estás en la orill~, del otro lado ... Sí, del otro lado.

Telón

A~~AUD, ~-tonin. El teatro y su doble. Sudamericana. Argentina. 1971. Título
ongma1: Le theatre et son double. Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelanda.
GARCÍA PONCE, Juan. Las huellas de la voz. Imágenes literarias. Joaquín Mortiz.
"Obras de Juan García Ponce". Volumen II. México. 2000.
NIETZSCHE, Friedrich. Reflexiones, máximas y aforismos. Valdemar. "El Club
Diógenes". España. 2001. Trad. Luis Fernando Moreno Claros.
SHAKESPEARE, William. Obras inmortales. EDAF. España. 1966. Trad.
Leandro de Moratín.
SH_ERJDAN, Guillermo. Los Contemporáneos '!)er. Fondo de Cultura Económica.
"Vida y pensamiento de México". México. 1993. Segunda reimpresión.
VILLAURRUTIA, Xavier. Obras. Fondo de Cultura Económica. "Letras
mexicanas". México. 1966. Segunda edición, aumentada.
XIRAU, Ramón. Antología. Diana. México. 1989.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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          <name>Relación OPAC</name>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 2005, No 32, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>608

ROBERTO REBOLLOSO

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global. Para ilustrar este proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teóric~omo empírica.
Bibliografia

"

ARIZPE, Lourdes (2002) Nuestra diversidad creativa, Informe Mundial Cultural de

~

la UNESCO.
BECK, Ulrich (1994) La sociedad del Riesgo, Buenos Aires, Paidos.
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Agriculture and the Origins ofthe European World Economy in the Systeenth Century, San
Diego, Acad_emic Press

CUARTA ~ECCIÓN

HISTORIA

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL
Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
Entre las acepciones que traen los diccionarios para el vocablo
capitulación, el Abreviado Espasa Calpe añade una: "Contrato entre los reyes de

España y un particular para el descubrimiento, conquista y pacificación de nuevos
territorios".1
Un documento de esta naturaleza otorgado en 1579 entre Felipe II y
Luis de Carvajal, dio origen al Nuevo Reino de León.

La Capitulación en los Libros
Uno de los primeros autore_s en hacer alusión a este contrato y a
Carvajal es el cronista Alonso de León, en su Relacióny discursfü ... escritos
en 1649. En esta obra se da idea de que conoció el texto, al expresar:

"... todc, lo demás que la capitulación refiere, a que m e remito". 2
Sin aludir a la capitulación, el cronista fray Vicente de Santa María, en
su Relación histórica de la Colonia del Nuevo Santander, escrita en el último
tercio del siglo XVIII, al parecer basado en Alonso de León a quien sigue

1

Ed. 1977, tomo II.
de Nuevo León ..., Edición Genaro García, ~léxico, 1909, p. 74. Edición
l ... :. ........;,l,..,.l ,.1.,., 1\.1... ~ .... .... T u.A ,.. \rfA nt-Pf'rP \' 1961. n A.~ fl--1 -:1,· Ai-r'1~ Pr11rinnpc; nn&lt;.tpri f)f'P&lt;:
2 Historia

l

�lAS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

612

·613

LUIS DE CARVAJAL

en muchos aspectos, asienta que Felipe II "cometió esta expedición ~a del
3
Nuevo Reino de León] al cabaiiero Luis de Carvajal".

fecha el 6 de agosto y no el 31 de mayo; hace marqués al conde de Coruña y
cita algunas referencias con su habitual inexactitud y descuido. 9

El historiador Alejandro Prieto en su Historia, geografía y estadística del
Estado de Tamauiipas,4 dedica el Capítulo IX a un "Resumen histórico de
Nuevo León". Se refiere en éste a la capitulación, mencionando las 200
leguas, pero erróneamente de cómo fecha del nombramiento de
gobernador a Carvajal en ''abril de 1583" y atribuye al virrey conde de
Monterrey el haber dispuesto que se llamase Nuevo Reino de León.
Olvidó que el conde fue virrey varios años después, de 1595 a 1603.

Por su parte David Alberto Cossío en su Historia de Nuevo León,
publicada en 1925, al mencionar a Carvajal y a su capitulación, transcribe
10
textualmente lo escrito por el cronista Alonso de León.

En 1881 el doctor José Eleuterio González publicó sus Lecciones orales
de historia de Nuevo León. En este libro reproduce el dato referente a
5
Carvajal, confundiendo a éste con Carvajal el Mozo, su sobrino.
Cuando esto escribía el doctor González, no salía aún a la luz pública
la obra México a través de los siglos, editada en 1884-1889 bajo la dirección
de Vicente Riva Palacio. En el tomo II este mismo autor al relatar la
jornada hecha a Nuevo México por Gaspar Castaño de Sosa, por vez
primera a nivel nacional se ocupa de Carvajal.
Personaje poco conocido en la historia de México, y que, sin embargo,
por sus conquistas y fundaciones, merece que de él se den algunas
noticias.6

Es indudable que Riva Palacio conoció el texto de la capitulación, por
cuanto a que consigna el nombramiento de gobernador, los extensos
7
límites autorizados y la facultad de llevar cien pobladores.
En las páginas 441 a·la 445 Riva Palacio publica la mayor parte del
escrito de autodefensa que Carvajal escribió estando preso y que
presentó a los inquisidores. Lo tomó -dice- del proceso contra Carvajal, de

1589, "original que existe en mi poder".

8

Ótro historiador del siglo XIX, pero que concluyó su obra en 1917, el
doctor Regino Ramón, alude brevemente a la capitulación. Basado en
Riva Palacio, se refiere a las 200 leguas y a los límites, pero da como

El historiador Vito Alessio Robles, en su libro: Montemy en la historiay
en fa leyenda, publicado en 1936, se refiere a la real provisión de 14 de
junio de 1579; a la vasta extensión territorial concedida a Carvajal, y a su
nombramiento de gobernador, basado todo en la crónica de Alonso de
León. 11
Se ve claramente que no conocía entonces aún el texto de la
capitulación. Fue él el afortunado de encontrarlo dos años más tarde, en
1938, en el Archivo General de la Nación (Civil, Vol. 672, folios 253 a
261). Lo dio a conocer en la revista Actividad, de Monterrey, el primero
de marzo de 1938. En ese mismo año, publicó su notable y ahora clásica
obra: Coahuila y Texas en la época colonia/; 12 aunque lamentablemente no
reprodujo en ésta los documentos, ni tocó el tema con mayor amplitud.
Tomándolos indudablemente de Actividad (con los debidos créditos,
por supuesto) en el apéndice al tomo I de su libro: Nuevo León. Apuntes
históricos, publicado en ese mismo año de 1938,13 Santiago Roel reproduce
doce artículos o capítulos que precisan las obligaciones de Carvajal como
poblador. En esta transcripción se omite la fecha (31 de mayo de 1579)
y sólo consta ser testimonio hecho por el escribano Gaspar de Herrera,
receptor de la Real Audiencia, en :México, el 20 de abril de 1580. Añade
también Roe! dos de los puntos por parte del rey; el primero
nombrándole gobernador y el siguiente ofreciéndole dar cédula al virrey
de la Nueva España, para que le den "todo favor)' a_yuda ".
Mucho más tarde, este mismo texro parcial de Roe! aparece en la

Antología histórica publicada por Raúl Rangel Frías en 1989. 14 También
puede verse en el Libro: Luis de Carvajal "El Viejo", de Hernán Salinas

9

de Ernesto de la Torre Villar. U1 AM. México. 1973, p. 151.
Ed. 1873 y Ed. facsimilar, 1973, pp. 79 y 80.
5 Ed. de Lz &amp;vista, Monterrey, 1881, pp. 13 a 19.
6 Ed. Publicaciones Herrerías, p. 441.
7 Ibíd., p. 445.
s Jbíd., Más adelante, al volver a referirse al proceso repite: ')a citado origi11al, tn ,,,¡

3 Edición
4

poder" (p. 499).

Historia Gmernl drl btado dr Coab11il(/. SaltiUo, 1990. Tomo I, pp. 104 y ss.
Tomo 1, pp. 78 y 79 y 91 a 106.
11
•
Librería Robredo, :\léxico, 1936, pp. 97 y ss. Ya ilustra este apartado con el
dibujo del "Cuadrado trá¡,ico dr C(//7't!)(/I" (p. 97).
111

1
~

Editorial Cultura, i\léxico, 1938, p. 89.
Monterrey, 1938, Tomo 1, pp. 155 a 158.
14
Secretaría de Educación r Cultura e Instituto de la Cultura de J\ueYo León,
Monterrey, 1989, pp. 57 a 64.
·
13

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARV..

614

Cantú. 15 Este autor reproduce doce cláusulas del compromiso de
16
Carvajal ante la corona y sólo tres a favor de éste, citando a Roel,
únicamente en la bibliografía. Se le escapan a Salinas Cantú algunos
lapsus tales como los de que Carvajal: "Uegó a Madrid el 3017 de mayo de
1579 y para el 14 de junio de ese año tenía en su poder la cédula real".
El historiador Candelario Reyes en su excelente libro: Apuntes para la
8
historia de Tamaulipas. Siglos XVI y XVII1 co~nta las cláusulas 4", 5ª y
1Oª de la capitulación, así como "la cédula complementaria" del 14 de junio,
basado todo en Alonso de León, Alessio Robles y Roel. En ese mismo
año de 1944, Alonso Toro publicó en dos volúmenes su libro: La familia
Caroajal.19 Dedica el capítulo I a "El valeroso Luis de Carvajal, El Viejo",
con referencias bibliográficas anteriores a 1579. En el capítulo II,
titulado "El juramento", alude el autor a la capitulación, "que fue firmada
-dice- el 14 de junio".20 Vuelve a dar estas mismas referencias más
adelante agregando que, además del documento del 14 de junio, Carvajal
fue amparado por un auto de 18 de enero de 1582, dado por la Real
Audiencia de México, por mediación de Pedro de Vega, su apoderado.21
En la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el historiador
Primo Feliciano V elázquez publicó en 1946, en cuatro volúmenes, su
Historia de San Luis Potosí. El capítulo XVI del tomo primero lo dedica a
· "Luis de Carvajal y sus fechos ", consagrando al tema 24 páginas (321 a la
345). En cambio a la capitulación sólo le dedica una sola página, la 326.
Se refiere al texto de ''postrero de mayo de 1579" y a la cédula adicional de
14 de junio. Subraya el hecho de que fuesen incorporados a su
jurisdicción varios pueblos de la Huasteca; comenta lo del título de
gobernador, así como la obligación de traer cien pobladores. No expresa
de dónde toma las referencias, que ~on de Riva Palacio. El autor no
concede crédito alguno a la crónica de Alonso de León, quien escribió en
1649 "escudriñando archivos y consultando a antiguos pobladores". Rebate al
cronista con otra crónica, la de Juan Suárez de Peralta: Noticias históricas de

615

la Nue~a Espa~a. :7'elázquez aniquila a Carvajal, comparándole a Nuño de
Guzman y calificandole de "tirano, desalmado y cruef".22
i-

El historia~orJoaquín Meade, en su Historia de Valles. Monoorafta de la
Huasteca
potoszna, menciona con brevedad 1a cap1tu
. lac1on
. , rechandola
/" ,
,
erroneamente
el
3
de
mayo
y
no
el
3
l
Al
ll
d
"
d
J
'
, •
200 1
,
.
ama o cua raao tragzco"
de las
. e~as, el l? llama "cuadro fantástico". Expresa que esta vastedad
temtonal
despojaba de gran parte de su .jUrtS
. dicc1on
. , a Panuco
,
.
y a
amp1co,
hasta
Xalpan.
Más
tarde
en
1583
C
.
1
.
.
,
T
R 1 A di .
,
, arva1a cons1gu10 que la
ea
u_ enc1a de Méxi~o dictara auto para que la Villa de Valles
perteneciera al Nuevo
. Remo de León, aunque so, 1o fue temporalmente
porque muchos vecinos apelaron.24
. fiEn otro de los
. libros de este mismo autor: La Huasteca tamaulipeca
m iere que Carvajal tomó de fray Andrés de Olmos la idea d
bl
1'
norte y el
e po ar e
(
noroeste, que Olmos había propuesto "desde mucho antes"
-ª~nque no" lo comp~eba). No menciona Meade la ca itulación
urucamente el nombrannento obtenido en Espana". 25
P
'

M _E_n 1971 Sey°:~ur B. Liebman editó en español su libro: Los;i,díos en
ex_ico y. :n Amenca Central.26 Aunque de paso, alude este autor a la
cap1tul~c1on. Comenta la cláusula 8, relativa a la obligación d C
. '¡
pac1 ficar a los _indios q_ue habiendo sido cristianos se habían
r enc1ona tamb1en la clausula relativa a las 200 leguas del t . .
d'd 21 Al
.
.
erntono
conce J o.
referirse al origen del nombre de N uevo Leon
, mventa
.
entre otras totalmente absurdas, una leyenda que dice haber, oído e~
~lontberrey; sob~e que este nombre "representa al león de Judá, como símbolo
ue go ernaaor Luis de Carvajaf". 28
·

\e:;.~;.

~

, Una d~ las obras con mayor información sobre Luis de Carvajal y su
epoca es, Indudablemente, la Historia del Nuevo Reino de León d E
.
del Ho
d. d
.
, e ugeruo
Yºi e ita a por el Instituto Tecnológico Y de Estudi S
.
de Monterrey, en 9 _29
•
os upenores
1 72

22 pp.

327 y 344.
México, 1970.
24_ V el'azquez, op. cit., p. 61.
2' Ciudad Victoria, 1977, J, p. 98.
26 Siglo XXI, México, 1971 , 355 pp.
27
pp. 170-171.
28 lbíd., p. 355.
23

Imp. del Gobierno, Monterrey, 1991.
Ibíd., pp. 58 a 61.
.
17 Jbíd., p. 57.
1s México, 1944, pp. 38 y 39.
19 Editorial Patria, México, 1944.
20 Tomo I, pp. 40 y 41.
Capítulo XIII, p. 220. El Cronista Alonso de León en su Relación y discursos ...
21

15

16

menciona también este auto, ed. 1961, p. 54.

Voleo: ~~:t:;:~;::esl 9c;9n paginació~ corrida, 662 pp. Reeditada por Ediciones Al
mis
,
, en un so o volumen, de suerte que la paginación es la
ma, salvo la de romanos de la eiq,licación inicial: XIV-661 p.

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

616

En el apartado 2, del capítulo III, el autor hace "un comentario, aunque
sea breve", de las capitulaciones. Expresa que Carvajal:
....pasó a Madrid y allí permaneció diez meses tratando el negocio que lo
había llevado. [y que] El 31 de mayo de 1579 firmó capitulación con la
30
corona, como gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León.

En estas líneas se da la impresión de que esto sucedió en Madrid y no
en Aranjuez. Por otra parte, Carvajal actuó e~onces como particular y
no como gobernador, título que entonces no tema y que le fue otorgado
en ese mismo documento.
El autor no reproduce el texto y sólo analiza algunos de los capítulos
o cláusulas. En lo referente a la vastedad del territorio, lo califica de
"monstrnoso absurdo", basado "seguramente -dice- en los informes ama,ñados
dados por Carvajal". Pero ... y las mismas 200 leguas de latitud y 200 de
longitud que se dieron en la capitulación de Martín d~ Zavala en 1625,
·también se basaron en los informes amañados de Carva¡al?. Comparte la
~pinión de Roel en el sentido de que no fue de 200 leguas por lado, sino
200 leguas "la tierra adentro". Pero ¿qué quie~e ~ecir entonces: '_'co~ que no
exceda de 200 leguas de latitudy otras 200 de longitud?. Comenta as1m1smo el
capítulo referente a la gente que trajo Carvajal, deshaciendo la tesis de
Riva Palacio, sobre que fue sin información de limpieza de sangre.
Analiza también el capítulo 4 °, relativo a la fundación de poblaciones,
construcción de un fuerte, pacificación de los indios de Tampasquin Y
Tamotela, conducción de ganado, etc.31
Influido a todas luces por Primo Feliciano V elázquez, Carvajal no sale
muy bien librado de sus· juicios: "no fundó -dice- ni descu~rió nada nue~o.
Sus pretendidas fundaciones sólo fueron repuebles". Y el persona¡e queda, ba¡o
su enfoque, retratado al vivo, al describirlo como "hombre de fuertes
pasiones" y aplicarle los calificativos de "esclavista, arrebatado, rencoroso J con
32
delirio· de persecución y de grandeza_".
No hemos logrado consultar la obra: Las capitulaciones para los viajes de
descubrimiento y rescate. Su significado. Se trata de una compilación de 83
páginas, realizada por Demetri_o Ramos Pérez, publica~a po~ la Casa
Museo de Colón, de Valladolid, en 1981. Pero s1 el libro: Las
capitulaciones de Indias en el siglo XVI, de Milagros Was Mingo. Lo editó en

30 P·

111.

pp.112, 114 y 116.
32 p. 104. Los repite en la p. 127.

31

G17

LUIS DE CARVAJAL

1986, en 512 páginas, el Instituto de Cooperación Iberoamericana. La de
Carvajal se limita solo a las cláusulas, sin las cédulas complementarias.33
De las obras hasta aquí consultadas, se desprende que en ninguna ha
sido publicado el texto completo de la capitulación, con las cédulas
adicionales, ni las que Carvajal consiguió después de éstas.
Un solo libro, el titulado Exploradores en el septentrión novohispano, de Ma.
Luisa Rodríguez Sala, et al., señala que la concesión "se ratificó con cédulas
reales cada uno de sus apartados".34
La Capitulación en los Archivos
No hay duda de que en Monterrey fue conocido el texto del contrato
de Carvajal, desde los primeros años de la ciudad. Hemos dicho ya que
Alonso de León, quien escribía en 1649, da idea de que lo tuvo en sus
manos al expresar: " ... todo lo defJJás q1,e la capitulación refiere, a que me
remito". 35
El documento, aunque sólo en la cédula de 14 de junio de 1579,
mencionada por D e León en su crónica, fue aprovechado en 1644 por el
gobernador Martín de Zavala. Lo presentó en respuesta a la carta
requisitoria del gobernador de la Nueva Vizcaya, Luis de Valdés, en el
pleito jurisdiccional con aquella provincia. También fue presentado
entonces el auto de 18 de enero de 1582, por la Real Audiencia de
México, ordenando el cumplimiento de lo capitulado. La Audiencia,
presidida por el virrey conde de Coruña, lo_expidió a solicitud de Pedro
de Vega, apoderado de Carvajal.36
·
Que Alonso de León conoció estos documentos lo prueba también el
hecho de que califica a Diego de Montemayor, fundador de Monterrey
como "persona de calidad, brío, valor y suficiencia". Exactamente en estos
mismos términos lo considera Luis de Carvajal al nombrarlo teniente de

33.pp.477-481.

Tomó el texto del Archivo General de Indias, de Sevilla.
1ndiferente general 416, L. VII, folios 1-7.
.&gt;-1 UNAM, México, 1995, p. 114.
33 Véase la nota 2.
36 Docun1enlo del Parral. Ed. 1992 de Eugenio del Hoyo, pp. 59 a 65. El auto
mencionado también por el cronista, existía en Monterrey en certificación autorizada m
i\l~xico por Sebastián de Yelasco, escribano de Su Majestad, el 20 de mayo de ese
mismo año de 1582. Aparece también en el Docun1mto del Parral, 1bid.. pp. 15 a 18.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

618

? 19

gobernador el 5 de abril de 1588, título que también figura en el
Documento del Parraf1 y del cual el cronista tomó esos conceptos.

ayuda" y la condición de que no cumpliendo Carvajal "no seamos obligados a
mandarguardar cosa alguna" (Aranjuez, postrero de mayo de 1579).4º

El continuador de la crónica de Alonso de León, Juan Bautista Chapa,
al referirse a sucesos de Coahuila en 1689, comenta que

Fin~ente copia de cloc~ de l~s cláusulas referentes a lo que Carvajal
se ~bligaba. _Todo ~n tesumoruo autorizado por Gaspar de Herrera,
eswbano de Su Ma1estad y receptor en la Real Audiencia· fecho en
México el 20 de octubre de 1580. La certificación a petición del Lic.
Salazar, fue hecha por Cristóbal Osario, en México, el 12 de noviembre
de 1585.

No desclice a la prosecución de la historia de este Nuevo Reino de
León, porque ... fue de esta jurisdicción desde el descubrimiento por
Carvajal .. .porque he visto el asiento de su capitulación j'&lt;Je ella sacaron la que
38
hizo Su Majestad con don Martín de Zavala en el año'de 625.

El hallazgo de la capitulación por Vito Alessio Robles, en 1938, fue de
suma importancia. La encontró en el Archivo General de la Nación,
Ramo Civil, Vol. 672, folios 253 al 261 vuelto. Se trata de un texto
probatorio incorporado a un pleito entre Francisco Barrón y Luis de
Carvajal "sobre la jurisdicción ... sobre el pueblo de Tamapache ". Comprendiendo
únicamente ocho fojas (253 a la 261 vuelto) resulta fácil deducir que no
contengan éstas el texto íntegro.
Gentilmente atendido, he visto en el Archivo General de la Nación el
documento y he obtenido copia. Analizándolo, encuentro que el
escribano de cámara de la Real Audiencia, Cristóbal Osario, dio fe de la
existencia en el voluminoso expediente del pleito con Barrón, de "un

traslado de una cédula de Su Majestad, firmada por mi el dicho escribano de cámara
y otros dos asientos que se hicieron con Luis de Carvajal". A petición del Lic.
Eugenio de Salazar, fiscal de la causa, el escribano Osario sacó
testimonio de otro, hecho por Alonso de Santillán, escribano de Su
Majestad, sobre que "sean de su gobernación [de Carvajal) los pueblos de

Tampasquin, Tanmotela, San Miguely los demás que están rebelados hasta el pueblo
de Xalpa y Sechu [sic por Sichu), con obligación de reducirlos dentro de ocho años;y
que el Virrry y audiencias de México y Guadalajara de la Nueva Galicia y el
goberna_dor de la Nueva Vizc'D'a, fe tengan por gobernador". (foledo, 14 de junio

_Dos referencias muy importantes se advierten en estos documentos.
Pnmera: que la~ :erti~caciones fueron hechas "de la cédula original que llevó
en su poder el capttan Luis de Caroajal de la Cueva, de c190 pedimento se sacó", el
12 de noviembre de 1580. Segunda que "a la espalda de la dicha cédula
original" estaba escrito un auto de don Lorenzo J uárez de Mendoza
conde de Coruña, virrey de la Nueva España y presidente de la ReaÍ
Audiencia, "el cual sacado a la letra dice en esta forma":
••- ha~iendo visto ~~ta cédula real de Su Majestad desta otra parte
conteruda, la obedec10 con la reverencia y acatamiento debido y mandó
se guar~e y c~mpla. lo. ~ue Su Majestad por ella manda y que las justicias
que tuvieren ¡unsd1cc1on en los dichos pueblos declarados en la dicha
cédula, le dejen la jurisdicción. El Conde de Coruña. Ante mí Joha(n) de
Cueva. Alonso de Santillán, escribano de Su Majestad. México, 11 de
octubre de 1580. 41

Esto destruye la tesis de que Carvajal eludió presentar la capitulación
.
42
a1vmey..
Aquí queda claro que en octubre de 1580 estaba en México y
que el vmey ordenaba su cumplimiento. Pero no sólo en 1580 fue
º?edecido el documento. Más tarde la Real Audiencia presidida por el
vmey conde de Co~ña, _renovó la orden. A solicitud de Pedro de Vega,
~p~derado de Carva¡al, vistas de nuevo las cédulas, dictó el auto de 1-S de
¡uruo de_1582, disponiendo que:

39

de 1679).

Sigue luego la certificación del título primero de la capitulación, que
comprende el nombramiento de gobernador con derecho a sucesión; el
señalamiento de las 200 leguas de territorio, etc., y del capítulo 11,
ofreciendo mandar cédula para que el virrey.y audiencia "os den todo javory

En lo que conforme a ello se incluye en su distrito, límites y jurisdicción
Yse la guardéis y cumpláis ... sin lepo11er embarazo af~u110... 43

Hasta aquí el texto existente en el Archivo General de la Nación. En
las. numerosas páginas de las fuentes de consulta de su Historia del Nuevo
Remo de León, Eugenio del Hoyo cita la capitulación en "otra copia antigua"
40

17

lbíd., p. 94.
38 Historia del Nuevo Reino de León, Monterrey, 1990, Capítulo XLI, p. 158. Está

pendiente un estudio comparativo de ambas capitulaciones.
39 Folios 254 y 254 vuelto.

Folios 255 vuelto a 257.
41 Folio 255 y 255 vuelto, del Ms.
42
Del Hoyo, Historia ...
43
Documento del Parral, Ed. Eugenio del Hoyo, 1992, p. 64.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

620

(sin precisar qué tanto). Dice que se halla en el Archivo. Histórico ~e
Hacienda, en México, con la clasificación: Tesorerías, Lega10 1510, fo¡as
107-109. El hecho de que sean sólo tres fojas indica que se trata de un
44
fragmento y no de la capitulación compleca.
Queda aún la posibilidad de encontrar el texto completo de la
capitulación en algún archivo de nuestro país. O tal vez ~n alguna
colección particular o en alguna biblioteca de. los Estados U~d?_s. Del
original de Carvajal fueron sacados testimonios en 1580, a pet1c1on suya
y sabemos que se hicieron copias posteriores. Una y otros deben de
estar en alguna parte.
:Mientras tanto existe el original del contrato hecho con Felipe II, que
se encuentra en el Archivo General de Indias, de Sevilla. Consta de
veintisiete fojas escritas por ambas caras; esto es que son cincuenta )'
,

·

Y para que con mayor voluntad, ánimo y comodidad vuestra_ y _de la
gente que con vos fuere se pueda hacer y haga el dic_ho descubnm1ento,
población y pacificación y sustentaron en aquella oerra os hacemos Y
ofrecemos hacer las cosas siguientes.-16

o corresponde a este comentario expresar qué fue lo que se cumplió
o no se cumplió por cada una de las parces. Com·endría hacer el esrudio
relativo, sin apasionamientos.
Veamos, aunque de paso, algunos
ejemplos. Comprometido Carvajal en la cláusula 7 a construir un fuerte
en la boca del Pánuco, encontramos que es mencionado el fuerce en la
Descripción de la villa ... hecha en 1603 por el alcalde mayor Francisco
Marúnez.49 O bien lo de pacificar a los indios rebelados de Tamapache y
otros pueblos (a que se comprometió en la cláusula 8). Sobre esca
jornada se ve que logró someterlos en 1581, como lo comprobó por las

Diligendas relativas.c,c,
El Original de Sevilla

"_1~~-?-

Pero las "cédulas complementarias" en el original de Sevilla no son ni una
ni tres son veintie11atro. Es muy interesante observar que cada una de las1
seis p;imeras cédulas tiene al margen la anota~ión; Resev~ esta e" [cédula
original en 30 de junio de 79, y l~ firma de Luis de Carva¡al. Se puede

Del Hoyo. Historia, p. 530.
Véase nota 33.
-16 Original de Sevilla, fol. 45.
47 Edición de Eugenio del Hoyo, 1992, folios 15-18.
48 Historia, p. 557.

Invitado por don Alberto Fernández Ruiloba y por doña i\fárgara
Garza Sada, su esposa, imparú en su casa, en ~lomerrey, un curso de
historia enfocado a personajes del pasado regional. Al hablar de don
~farón de Zavala, me referí al Memorial que envió a España con Alonso
de León, en 1655. Subrayé la importancia de este desconocido y antiguo
documento, que he buscado por tantos años.
-Vaya usted a España a buscarlo; interrumpió con entusiasmo alguno
de los oyentes.

En el comentario al Documento del PaTTal se dice que incluye la
capitulación 'j sus complenientos"; esto es, que la prim~ra es de 31 de
y que el 14 de junio "que se venía dando, es _de una cedula _con,plementa~a •
En la Historia del Nmvo Reino de León, el m1smo autor CJtando el mismo
,J ¡
,rl, I
/
• 1148
Documento del PaTTal, alud e a "tres ceau,as
con.r1emen
anas
. .

45

advertir también cómo las recibe el 30 de junio, a un mes jusro de haber
sido otorgadas.

45

cuatro paginas.
_
En las cuatro primeras están asentados no los doce smo los_ trece
capítulos que establecen codo aquello a lo que Carvajal queda obligad?.
En los folios cuatro vuelto al siete frente, se hallan los doce puntos ~
ill!Q sin numerar, sobre lo que el rey ofrece a cambio. Antecede a estas
últimas cláusulas este párrafo:

44

-621

- ¿Y si allá tampoco lo encuentro? ~ije-No se preocupe, lo buscará en otra parte. Yo soy químico y si no
encuentro una fórmula insisto hasta encontrarla.
Aqud grupo selecto de "alumnos" ocasionales auspició el Yiaje.
~lerced a la amable intervención de nuestro amigo el destacado
historiador don j:.,uis 1 anrro García, autor de notables libros sobre el
noroeste de :\léxico, fuimos alojados en la Casa del ln\'estigador, en
Alfonso XII, 1 ° 12. Allí tu,,imos la ocasión de con\'ersar con un ilustre
alojado: don Antonio ~Iuro Orejón, anciano historiador cxcondiscípulo

4
~ Publicada en Domn1mtos inéditos dt Indias y reproducida por Joaquín ;\leade en J_,,,
H11astrca lnn1011!ipeca, 1977, T.l, p. 11 O.
;,, Dili¡,mcios t mfom1oció11 ... Archi\'O General de Indias, Patronato Real, Legajo 18.\
20 fojas.

�622

ISRAEL CAVAZOS GARZA

de don Silvio Zavala en sus estudios de historia en España en la década
del 930.
Lilia y yo hicimos el trayecto a pie todas las mañanas. La sala de
lectura, aunque ya conocida en estancias anteriores, nos pareció igual de
impresionante. Investigadores de todo el mundo, revisaban manuscritos
de épocas remotas.

lAS CAPITULACIONES DE

623

LUIS DE CARVAJAL

Es probable, también que al recibir la petición Felipe II haya asociado
el nombre de quien la suscribía, con el de su homónimo Luis de Carvajal
(1534-1607) notable pintor quién, en compañía de los más importantes
artistas de su tiempo, colaboraba entonces en la decoración de San
Lorenzo del Escorial.si
A lo que Carvajal se obligó

La búsqueda del Memoria/había sido iniciada'eJ: Madrid, en el Archivo

Histórico Militar; en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional;
en la del Palacio Real y en otros repositorios documentales. El esfuerzo
había sido infructuoso. Tampoco en Sevilla fue posible encontrarlo, tras
una paciente y prolongada revisión de catálogos y de índices. Pero sí, en
cambio, tuvimos la fortuna de encontrar el texto completo de las
capitulaciones de Luis de Carvajal, conocidas hasta ahora sólo
parcialmente.
Un viejo empleado, algo gruñón, nos trajo un bulto de veinte o más
libros empastados en pergamino. Al ponerlo sobre nuestra mesa, con
algo de mal humor, desprendió una densa nube de polvo. Todos
contenían capitulaciones: las de Cristóbal Colón, Núnez de Balboa,
Magallanes, Vasco de Gama, etc. Allí estaba la de Carvajal, empastada
también en pergamino. Imposible disimular nuestra alegría.
Entre el original de Sevilla y el encontrado en México por Alessio
Robles en 1938 y reproducido por Roel en el mismo año, observamos
diferencias muy notorias. Este último comprende de los folios 253 al
261, esto es, que consta_de ocho fojas o de dieciséis páginas. El de
Sevilla está integrado por veintisiete folios que, escritos por ambas caras.
Dan cincuenta y cuatro fojas.
Otra variante: en el de Roel son doce las cláusulas que obligan a
Carvajal; en el original de Sevilla son trece. Roel sólo reproduce de lo
que el rey concede a cambio; en el original son doce numeradas, más una
sm numerar.
En el de Roel se reproduce una sola cédula, la del nombramiento de
gobernador; en el original de Sevilla son veinticuatro las cédulas.
No hay duda que al otorgamiento de las· capitulaciones antecedió una
petición de Carvajal, escrita. Así se deduce, al menos, de la expresión
inicial del contrato donde se lee: Por cuanto vos el capitán Luis de Caroajal de
la Cueva nos habéis hecho relación ... .Lamentablemente no ha sido
posible encontrarla.

Analizadas las trece cláusulas referentes a Carvajal, se advierte en casi
todas una obligación predominante: poblar. Así, se ve como Carvajal se
compromete a "hacer las poblaciones necesarias a la quietud de aquellas fronteras''
y a que el primer pueblo sea de cincuenta vecinos.s2
Específicamente se obliga también a poblar en los puertos que
hubiera en la costa, desde Tampico hasta la bahía de San José, límite con
la Florida. A poblar también "por la tietra adentro ... por el nortey el noreste",
hasta la Florida. Esto con el fin de establecer comunicación con el
Nuevo Reino de León, la Nueva España y la Nueva Galicia, y que ''dellas
puedan llevar los bastimentos, ganados,y otras cosas de que tengan necesidad".s3
Otro compromiso fue el de fundar otra villa entre el pueblo de
Tamaolipa J' los postreros de tierra de paz", para evitar las muertes y robos
tan frecuentes. Y otra villa "donde se pueda gozary coger la grana cochinilla" a
que aludió Carvajal cuando expresó haber hallado "ocho leguas de tierras de
t11nales".s4 Este hallazgo al parecer intrascendente, era entonces de suma
importancia por cuanto a que la grana producida por la cochinilla que se
criaba en los nopales, era un tinte de. gran estima y muy usado por los
aztecas y en España en la industria textil.ss
Para la población de estos lugares y en general del Nuevo Reino de
León, uno de los compromisos consistió en "llevar a rwestra costa cien
hombres,. los sesenta dellos labradores, casados, con sus ,m!)eres e hijos y los demás
soldados J oficiales". Para convocarlos, debería de hacerlo "sin tocar caja ni
enarbolar bandera", sino alistándolos para que estuviese en Sevilla al tiempo
de embarcar.56 Se comprometió también a meter ganado mayor y menor

·
;¡ Felipe ll. U11 mo11arca de su ipoca. U11 príncipe del R1'11aci111iento. ;\ladrid, 1988 (citado
el pintor varias veces en el índice onomástico).
51
Cláusula 1.
53
Cláusulas 3 y 4.
;.i Cláusulas S v 6.
~; Véase Cochinilla, en E11ciclopedia de Aféxico, 1977, t. 2.
J6 Cláusula 9.

�624

ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAs CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

"para el sustento y cría de los vecinos".57 En todo estaría obligado a observar
lo dispuesto en las Ordenanzas de poblaciones nuevas, dadas en Segovia
1573.58
Para seguridad del puerto de Tampico se comprometió a construir un
fuerte en la boca del río Pánuco, a fin de contrarrestar los posibles
· 59
ataques de 1os corsarios.
Otra obligación contraída fue la de que, en' el término de ocho años,
volvería "a traer de paz" a los naturales de los pueblos de Tampasquin,
Tamotela y San Miguel, y los demás hasta los de Jalpa y Sichu. Estos
pueblos situados en las cercanías de la villa de Valles, habían sido
cristianos, pero, desde hacía cinco años, apostataron, sin que las fuerzas
enviadas por el virrey hubiesen logrado someterlos.60
Carvajal quedó obligado también a tener descubiertas en cinco años
doscientas leguas "fa tie"a adentro". En estos descubrimientos habría de
procurar que los naturales "vengan de paz al conocimiento de nuestra santa je

católicay a nuestra obediencia".61
La cláusula 12, penúltima del contrato, le compr9metió a que,
llegando a la Nueva España, pagaría una fianza de ocho mil ducados, a
satisfacción del virrey y de la Real Audiencia. Con este pago se
garantizaría el cumplimiento de lo capitulado. En caso contrario,
quedaría esa cantidad "para nuestra cámaray fisco".

Además "antes de comenZflr la dicha población" debería presentar estos
documentos al virrey, a quien el rey imponía una orden que podría echar
por tierra todo lo convenido. El monarca mandaba al virrey que
... en lo que no tuviere inconverúente os ordeno que lo ejecutéis, y en lo
que le tuviere le suspenda hasta nos dar aviso con su parecer para que
visto mandemos proveer lo que a nuestro servicio convenga.62

Lo que el Rey ofreció a cambio
Aceptados por Carvajal los capítulos o cláusulas a que se obligaba,
siguieron las que establecían lo que el rey daría a cambio. Las
antecedieron estas expresiones:

Y para que con más voluntad árúmo y comodidad vuestra y de la gente
que con vos fuere se pueda hacer y haga el dicho descubrimiento
población y pacificación y sustentaros en aquella tierra os hacemos y
ofrecemos de hacer merced de las cosas siguientes

En primer término varios títulos y nombramientos. El rey ha
mandado darle uno muy importante, el de gobernador y capitán general
''de las provincias y tie"as", cuya vasta extensión es señalada y habría de
serle ratificada. Precisados algunos límites se puntualiza: " ... y de allí
hacia el norte lo que esrá por descubrir de una mar a otra con que no
exceda de ducientas leguas de latitud y otras ducientas. Leguas de
longitud que se llame a intitule el Nuevo Reino de León... Esta
primera cláusula podría ser considerada como el ''acta de bautizo" de lo
que ahora el Estado de Nuevo León. El cargo le fue dado con carácter
vitalicio y con derecho a sucesión. El salario de dos mil pesos ''de Jmtos
de la tie"a" que, de no haberlos, la corona no estaría obligada "a mandar
pagar cosa alguna". Otro de los cargos dados a Carvajal, fue el de alguacil
mayor del Nuevo Reyno, también vitalicio y con derecho a sucesión; y
otro más el de alcaldía o tenencia de la casa fuerte, "con salario rompetente"
en igual forma que el de gobernador. 63
En cuanto a mercedes, le facultó el rey para tomar para sí dos
repartimientos de indios, de acuerdo a la Ley de Sucesión, esto es, por
dos vidas; y ordenaría al virrey le fuese dado un sitio de estancia en la
boca del río Pánuco, para el ganado que llevaría.64
Además de esos títulos y mercede.s el rey otorgó a Carvajal diversas
facultades, tales como la de encomendar indios entre los pobladores
beneméritos; y la "ponery quitar alguaciles" en las poblaciones fundadas. 65
Le es concedida licencia para llevar cuarenta esclavos negros, exentos
de pagC? de derechos, "para el servicio de vuestra persona y casa". Licencia
además, para que durante seis años salga cada año hacia la Nueva España
"con las cosas necesarias para fa gente". Y licencia para que de los pueblos
cercanos a la boca del río Pánuco, acudan a trabajar en la construcción
de la casa fuerte. 66

57

Cláusula 10.
11 . ·
7.
GO Cláusula 8.
61 Cláusula 2.
62 Cláusula 13.

58 Cláusula
59 Cláusula

63

Cláusulas 1, 4 y 8.
Cláusulas 2 y 7.
65
Cláusulas 3 y 4.
66
Cláusulas , y 9.
6-1

6

�l..AS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

626

Finalmente le hace el rey varias mercedes especiales, tales como pagar
sólo el doceavo en lugar del quinto, sobre el oro, la plata y demás que se
produjeren. La de ordenar que le sean brindados "todo elfavorJ ayuda que
necesitare"; y disponer que sean de su gobernación los pueblos revelados,
67
cercanos a la villa de Valles.
Al final, en la cláusula 13 (sin numerar) el rey ofrece tener en
consideración sus servicios, para premiarlos ~acuerdo a la calidad de
éstos, asegurándoselo ''por nuestra fe y palabra real"; pero advirtiendo que
... si vos no cumpliéredes lo que, como dicho es, tenéis ofrecido, no
seamos obligados a os mandar guardar cosa algun~ de lo susodicho,
antes os mandaremos castigar y que se proceda con vos como contra
persona que no guarda y cumple los mandamientos de su rey y señor
natural. .. 68

Títulos y Cargos
Las 26 cláusulas de la capitulación, 13 por cada una de las partes,
quedaron estipuladas. La corona procedió entonces a expedir las reales
cédulas que ratificaron, algunas, lo convenido, y otras que ordenarían al
virrey, y demás autoridades su intervención para su cumplimiento.
En el expediente original, el de Sevilla, figuran 24 cédulas. No
aparecen en el orden de las cláusulas. En este estudio las hemos
numerado para su más fácil localización.
En relación a la cláusula número 1, de lo ofrecido por el rey, en el
sentido de que mandaría .dar a Carvajal el título de gobernador, está la
cédula del nombramiento. Pero no figura en primer lugar sino
intercalada en el expediente y que la h~mos señalado con el número S. Se
trata del título de gobernador y capitán general "por vues!ra vida y la de_~,,
hijo': ~eredero o sucesor vuestro". En este documento se raufica la extens1on
del territorio.
... de las provincias y tierras que hay desde el p~erto de Tampico y r(º. de
Pánuco y en las minas de Mazapil hasta los lírrutes de la Nueva Galic1a )'
Nueva Vizcaya y de alli hacia el norte lo que está por descubrir de una
mar a otra con que no excedá de ducientas leguas de latitud y otras
ducientas de longitud. •

Y en el mismo titulo se ratifica ''que se llame e intitule el Nuevo Reino de
úón". Recorde_mo~ _que el _historiador Alejandro Prieto da la paternidad
d~ esta d~nom:nac10? al v1rr~¡ conde de Monterrey, ignorando que fue
virrey varios anos mas tarde; entre tanto que Seymour B. Liebman da
al nombre de Nuevo León un origen judío, al afirmar que "representa al
león de Judá, como símbolo delg1Jbemador Carvajal".1º
Consideramos que si por nostalgia o por lo que fuera se repetían acá
los ~o~bres como Nueva España, Nueva Galicia, Nueva Vizcaya, etc.,
es logico que se tratara de reproducir el antiguo Reino de León de
España, e~ un Nuevo _Reino de León. Por otra parte, algo signifi~aba
para Carva1al aquel anaguo reino. Había pasado allí su adolescencia en
Benavente y en la ciudad de León, capital de aquel reino peninsular. y
habría más tarde de imponer ese mismo nombre a la ciudad de León
primitivo nombre de Cerralvo.
'
En el nombramiento le fue dada facultad de administrar justicia "así en
lo civil como en lo criminal... tomary recibir cualesquierpesquisas e informaciones ... "
entregar_ a los oficiales las penas . y condenaciones que aplicare
"perteneczentes a nuestra cámara y fisco", y de desterrar sólo por "muy gran
causa".
Como salario le fueron señalados a él y a su sucesor dos mil pesos que
le serian pagados por "los oficiales de nuestra hacienda" de los productos de
su gobernación, y no habiendo rentas ni provechos en ellas no seamos obligados a
vos mandar pagar cosa alguna".
. Si en el título fue ratificada la vasta jurisdicción, por medio de otra
cedula (la_ No. 6) le fué ampliada incorporándole los pueblos de
Ta'.11pasqwn, Tamotela y San Miguel cercanos a la villa de Valles, y desde
al/~ los demás que están rebelados hasta elpueblo de Jalpa y Sichu". El historiador
Pnmo Feliciano V elázquez dice -aunque no reproduce el documentoque en 15~3 ~arvajal, según Primo Feliciano V elázquez, consiguió que la
Real Aud1~nc1a dictara auto para que la villa de Valles perteneciera al
N~evo Remo de León, aunque sólo fue temporalmente "porque m11chos
vecinos apelaron".11
. Con otra real cédula Qa Nº 14) el rey dio a Carvajal el título de alguacil
mayor del Nuevo Reino de León, que le había ofrecido en la cláusula 4.
Y se lo dio con carácter de vitalicio y con derecho a sucesión, con "todas
69

Ver nota 4.
Ver nota 8.
71
Ver nota 24.

70

67

Cláusulas 1O, 11 }' 12.
13 (sin número).

68 Cláusula

627

LUIS DE CARVAJAL

�ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

las honras, gracias, mercedes, franquezas, libertades, exenciones, preeminencias e
inmunidades ... que por razón del dicho oficio debéis tener".

Por otra real cédula Qa Nº 2) ordenó el rey "a las justicias de es reinos"
(de España) favorecer a Carvajal para "llevar} recoger a estos cien pobladores

628

De acuerdo con lo ofrecido en la cláusula 8, y por medio de otra real
cédula Qa Nº 20) le fue dado un cargo más, el de alcalde y tenedor de la
casa fuerte de la boca del río Pánuco. Se le dio por dos vidas, con
promesa de señalarle salario "en los frutos de la tierra" al ser construido el

~m.

.

Los Pobladores
El capítulo o cláusula Nº 9 referente a los pobladores, fue ratificado
con una real cédula Oa Nº 1). Se trata de un documento de singular
importancia, por cuanto a que está dirigido a los oficiales de la Cas·a de
Contratación, de Sevilla para que
Dejéis volver a la Nueva España al capitán Luis de Carvajal de la Cueva
y que pueda llevar cien hombres los sesenta dellos labradores casados
con sus mujeres e hijos y los demás soldados y oficiales

Esta autorización ha suscitado discrepancia entre algunos
historiadores. Vicente Riva Palacio asienta que los pobladores ''saldrían

de Espana sin necesidad de cumplir con el requisito .. . de probar que eran cristianos
72
· viejos y no de linaje de judíos o moros recién convertidos". Eugenio del Hoyo,
entre tanto, considera a Riva Palacio "creador de un espejismo histórico" y,
basado en el capítulo 9 de la capitulación, censura a Carvajal por no
haber cumplido ese requisito y eludiera las investigaciones de limpieza de
sangre y que al declarar en su proceso en abril de 1589 dijera la falsedad
13
de que "el rey mandó por su cédula que pasasen sin información".
Ni Carvajal ni Riva Palacio mintieron. Lo cierto es que en la real
cédula Qa Nº 1) (que el maestro del Hoyo no conoci.ó) claramente se
expresa: 'yo vos mando que [los] dejéis volver. .. sin pedir a ninguno de todos ellos

infom1ación alguna.

·

Aunque también es cierto que se encarga de Carvajal "tenga mttcho

cuidado de que sean personas limpiasl no de los prohibidos a pasar aquellas partes".

629

hasta el puerto de San Lucar de Barrameda, donde hahrian de ser embarcados".-4
Una cédula más Qa Nº 3) ordenó a la casa de Contratación y a los
oficiales de Hacienda "de las demás nuestras Indias", permitir la salida de
otro grupo, no considerado entonces como humano, sino en calidad de
piezas. ''Para seroicio de" vuestra persona y casa y para la labor y beneficio
de las minas se autorizó a Carvajal a llevar cuarenta esclavos negros "la
tercia parte hembras", exentos de todo pago de derechos. Fue advertido de
que, de no llevarlos al Nuevo Reino de León y venderlos o cambiarlos en
otra parte, sería cobrado el impuesto correspondiente.

Licencias
Además de los nombramientos y de las mercedes relativas al paso de
pobladores al nuevo descubrimiento, hizo el rey otras concesiones. En
el capítulo 6 ofreció dar licencia para que por seis años saliera de España
cada año un navío con lo necesario para los pobladores. Por medio de
una real cédula Qa Nº 4) ratificó lo prometido. El navío saldría "en
conseroa de cada una de las flotas" 9ue salieran a la Nueva España. Llevaría
"bastimentos, amias, provisión y las de!Jlás cosas necesarias"; todo libre de
derechos de almojarifazgo. Pero no debería de salir sin ser visitado por
los oficiales de la Casa de Contratación, "para que no vq;•a11 ningunos

pasajeros ni otras cosas".
En referencia a la construcción de una casa fuerte en la boca del
Pánuco, el rey expidió otra real cédula Qa Nº 1O). Por medio de ésta
ordenó al virrey Enríquez hiciera dar a Carvajal "indios de los pueblos
comarcanos'' para trabajar en aquella obra. Pero dispuso que "no se /lez·en por
fuerza_- ... se les haga buen tratamiento J' se les pague sus joma/es''. Ordenó
también que la asistencia a la construcción fuese de manera "que no hagan
falta a sus casas, labranzasJ' sementerasJ' en lugar de los que sef11eren vayan otros".
Carvajal había solicitado llevar al Nuevo Reino de León otros indios

"de los pueblos principales de la Nttel'a Espa11a", para que a su ejemplo los de
~cá _se convirtieran. Prudentemente el rey expidió una cédula Qa Nº 12)
al virrey para que "provea lo que co11venga ".

a través de los siglos, T. II, p. 445.
Historia del N11evo Reino de León, pp. 112 y 113.

72 México
73

4

La Relació11 de las personas queJ'º L11is de Camval de la C11e/'a nolllhro para llel'ar pam . ..
el 0. 11e1•0 Rtmo de León... (1580), fue publicada en A ctas, Nº 1, jul. -gept., 1977. Serie
Documentos, 1. 12 pp.
, -

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

630

Sobre Descubrimiento y Pacificación
Son varias las reales cédulas que podrían ser agrupadas bajo el rubro
de descubrimiento y pacificación. En una (la Nº 8) se consulta al virrey
Martín Enríquez acerca de lo que se podría gratificar a Carvajal, por
hacer las poblaciones que propone entre la Nueva Galicia, México y
Pánuco, a fin de pacificar acabando con los sal~ores.

631

LUIS DE CARVAJAL

Con
1:,
.d otra real cédula (la Nº 13) rue
rau.fitead o el capítulo 10 d 10
ofrec1 o por el, rey, en relación a pagar sól0 e1120 en 1ugar del 5º d 1e
.
, que acá se produ¡·esen. E ste mismo
punto
d e· oro,
1a p1ata, y demas
real cedula mas (la Nº 18) ' por medí0 de 1a cua1 ordeno, al vi~ro
r u¡o una
J
hacer las marcasy punzones y entregarlos a Carva¡a
. 1para marcar los
r ey
manuar
metales.
Facultades

Otra de las cédulas (la Nº 9) está dirigida fil virrey de la Nueva
España, a las Reales Audiencias de México y de Guadalajara y al
gobernador de la Nueva Vizcaya, ordenándoles dar a Carvajal "el favor y
ayuda que os pidiere y hubiere menester para la dicha población, descubrimiento y
pacificación". Disponiendo, además, que. no le pongan impedimento
alguno y que "le hagáis dar los ganados, bastimentosy las demás cosas necesarias, a

. ~ , que puede ser considerado como orí e
div1s1on política de Nuevo León
~ n Y antecedente de la
Qa Nº 15) C
ºal f f
, aparece consignado en una real cédula
· arva¡ ue acuitado por este do
. . .
nuevo descubrimiento "en di ti t
. .
cumento para d1v1d1r el
. d
.,
s nos, co,reg1mzentos y alcaldías mavores" F
autonza o tamb1en para ''proveer ¡, d' h
.
Y
•
ue
qyudarán"; así como para confirma/( zclosldoficzos en las fersonas que así os
. os a ca es que se eligieren.

j ustosy moderados precios".
Por medio de otra real cédula (la Nº 19) le es dado poder a Carvajal
para "compelery apremiar" a los pobladores a que perseveren en los lugares
donde se hubieren asentado; y a los que se ausentaren ''podáis y enviéis
aprehender" y para que, por medio de cartas requisitorias .. : "sean enviados a

otra "dar
real cédula (la
paraPoroder
. .Nº 16) le fu e otorgada comisión y facultad
t
herido;para mo/ino"?e ::::: :;:ª:~/%:es, eS ancias-!. caballe~as _de tierra, y
tercero" Todo fi d
Z;
,
que sea per;utcto de los mdtos ni de otro
ª n e que los pobladores pued an "perpetuarse en aqueffa
tie"a".·

donde vos estuviéredes".
Carvajal debería ceñirse en todo a las más recientes disposiciones
sobre descubrimientos y poblaciones. Fue por .ello que le fue dada una
real cédula 0a Nº 22) a la que le ftie anexada copia de las ordenanzas
sobre la materia, dadas en el Bosque de Segovia el 13 de julio de 1573.

En una cédula más (la Nº 17) el re le f
tengan cuenta de la cobran?11y b
~ J a1culto, para ''nombrar oficiales. que
'\." uen recauao ae ,a haciend
entre tanto que por nos se provf!Yeren".
a que nos perteneciere...

Mercedes
Otras reales cédulas tienen el carácter de mercedes, aunque en
realidad los títulos, licencias, facultades, etc., eran consideradas como
tales. 'Estas específicamente lo_fueron.
·
De acuerdo con la cláusula 2, de lo que el rey habría de dar a cambio,
fue confirmada a Carvajal con una cédula 0a Nº 7) la merced de señalar
para sí "hasta dos repartimientos de indios, por dos vidas, conforme a la ~ de

5ucesión ".
·
En relación al capítulo 1O que obligaba ·a Carvajal a traer ganado
mayor y menor, el rey expidió ótra cédula (la Nº 11) . . Por medio de ésta,
ordenaba al virrey Enríquez ·señalarle un sitio de estancia "en la boca del
río ... donde ·habría de arrancar la población".

Finalmente, por otra real cédula (1 Nº 21) f
3, de lo ofrecido or el
ª
ue confirmado el capítulo
de la dicha provin/a
trey.1 Esto es, ~a facultad "para encomendar los indios
· · · en re ,as personas que
h b·
•
demás pobladores beneme'..;, .
nos u ,eren servido ... y entre los
,'d
.,os para
que gocen de /osfinitosY In·vufos.•• confom1e a la
/;ey de sucesio'n" Ad
"J
·
veru o ue que
¡ ,,, · ·
'1'
"los pueblosprinrit, i fi
en e rti,arttmzento no hqya exceso" y de que
..ra,es, uerzas, cabecerasy p11ert. d
h J
nos incorporados a nuestra real corona".
as e mar an ue que dar para que
Creación de un Obispado
~na cédula penúltima (la Nº 23) no
.
.
la historia eclesiástica d 1
s parece de suma importancia para
e noreste Carva¡· al pla t , ¡
h b.
.
n eo a a corona española
en el Nuevo Rein~
~ l~e un pre~ado en la provincia de Pánuco y
on. rgumento para ello que

¡a conveniencia d

J:~

la dicha provincia
· · de Pánuco está d d
espiritual al arzobi d d
.
a a por cercana en el gobierno
pueblos a setenta sfeªgu~ : e~a c'.u~ad ~de Mé_xico] y por estar los dichos
s e a } e tierras asperas y temple diferente

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

632

nunca prelado alguno los ha visitado por su persona ni se ha
administrado el sacramento de la confirmación a españoles ni indios y así
han muerto gran número de ellos sin el dicho sacramento .. . y asimismo
para que en lo que se des~ubriere y poblare en el dicho Nuevo Reino de
León que está junto a ella se puede proveer en lo espiritual como
convenga. Expuso por ello la conveniencia de que hubiere un prelado
"que rigiere y gobernase en lo espiritual el dicho Nuevo Reino de León y
la dicha provincia de Pánuco y serranía de Mestitlán desde Tamiagua a
Jilotepeque".

""

El rey por medio de esta real cédula mandó al virrey "que en la primera

ocasión nos enviéis relación particular dello dirigida al dicho nuestro Consejo para que
en él vista se provea lo que convenga.

633

LUIS DE CARVAJAL

Que otra cédula, la relativa a la posible creación de un obispado en la
provincia de Pánuco y el Nuevo Reino de León, fue firmada en San
Lorenzo, el 6 de julio. Y que la agregada al final cuatro años después,
está fechada en Madrid el 19 de abril de 1583.
Otra observación importante es la de que, seis de las reales cédulas
(de la número uno a la seis) tienen al margen esta anotación
Resceví esta, cª [cédula]

original en 30
de junio de 1579
[y, firmado]
Luis de carvajal

Documentos Finales
La número 5 dice Resfivi este título [el de gobernador].
Casi al final del expediente de las capitulaciones hay una nota de ocho
líneas, sobre haber sido expedida real cédula (cuyo texto no se incluye).
Se autorizó en ella a Diego de Villalobos para llevar al Nuevo Reino de
León
. . .dos arneses dobles, dos montantes, dos alabardas, dos rodelas, dos
arcabuces, seis espadas, dos cotas, un casco y unos zaragüelles de malla.
(La nota está fechada en Madrid el 2 de julio de 1579)

Agregada al expediente de las Capitulaciones, hay una real cédula Qa

Nº 24) dada cuatro años después. Está dirigida al virrey, conde de
Coruña. Le dice el rey que ''por cartas de Luis de Carvajal... y por relación de
otras personas" tiene noticia de "cómo está entendiendo en la dicha población.. . )'
lo va prosiguiendo con diligencia y cuidado de que habemos tenido contentaf!lien/o.
Por ello manday encarg,a le dé "todo elfavory qyuda que conviniere".
Observaciones
En· las reales cédulas hasta aquí comentadas es posible advertir lo
siguiente.
Que, casi en su totalidad, fueron dadas en Toledo el 14 de junio de

1579.
Que cinco de éstas, de la número 15 a la 19, fueron firmadas siete días
después, el 21 de junio, en N~valcarnero, población_que se halla en e~
camino a Badajoi, a Portugal, y que se ufana de haber sido celebrada alli
l'a boda de Felipe IV con doña Mariana de Austria.

Es de notarse también el hecho de que estos documentos le fueran
expedidos a Luis de Carvajal, como se expresa al principio de la cédula

Nº 4 ''por la satisfacción que tenemos de vos... y lo que nos habéis servido y deseo
que tenéis de lo continuar".
Tal es el contenido del expediente, encuadernado en pergamino, de la
capitulación o contrato entre el rey Felipe II y Luis de Carvajal, que diera
ongen al actual Estado de Nuevo León.

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
(1596-1626)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

En la nómina de primeros vecinos de Monterrey que presentamos, se
menciona a 82 pobladores que llegaron al Nuevo Reino de León en las
tres décadas que abarcan, desde la fundación de la ciudad en 1596 hasta
el arribo del gobernador Marón de Zavala en 1626. No vamos a
referirnos al fundador de Monterrey ni a su hijo homónimo, ni a otros
destacados pobladores como Diego Rodríguez, Juan Pérez de los Ríos,
Lucas García, Pedro Velada, Alonso D íez de Camuño, Diego Díaz de
Berlanga, etc., porque los historiadores Israel Cavazos y Eugenio del
Hoyo lo han hecho en sus obras, apo~tando valiosos datos.
El grupo de los primeros vecinos, a partir de 1596, era muy pequeño,
pero, con los años, su número fue aumentando. D e algunos sólo
tenemos una breve referencia. De otros se conocen más noticias.
Hay· pobladores de los que casi nada se sabe, siendo probable que no
hayan dejado descendencia. Otros, seguramente, abandonaron la
población y, quizás, se radicaron en otras partes. Sin embargo, algunos
fueron genearcas o fundadores de sus linajes en estas tierras y sus
apellidos perduran hasta nuestros días.

I
El cronista Alonso de León afirma que, en 1596, Diego de
Montemayor fundó la Cuidad de Nuestra Señora de Monterrey con "doce
companeros, ... amigos suyo/', quienes ya habían estado en el Nuevo Reino

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

636

( 1596-1 626)

de León. Y añade que trajeron "sus mu;eres, hijos y ganados" (Relación,
discurso segundo, capítulo X).
El cronista no menciona. los nombres de los vecinos fundadores de
Monterrey. Sólo cita a los seis que Montemayor eligió, el mismo día de la
fundación, para integrar el primer cabildo de la ciudad: Alonso de
Barreda y Pedró Iñigo, alcaldes ordinarios; Juan Pérez de los Ríos, Diego
Díaz de Berlanga y Diego Maldonado, regidor'e~ Diego de Montemayor
el Mozo procurador general y el citado Diego Díaz de Berlanga,
escribano.
El historiador Israel Cavazos Garza enumera, como primeros vecinos
de Monterrey, a los siguientes trece pobladores, de quienes da
importantes datos: Diego de Montemayor y su hijo Diego_ de
Montemayor el Mozo, Juan López, Pedro de Iñigo, Juan Pérez de los
Ríos, Cristóbal Pérez, Domingo Manuel, Diego Maldonado, Lucas
García, Alonso de Barreda, Martín de Solís, el escribano Diego Díaz de
1
Berlanga y el capitán Diego Rodríguez •
Luego añade otros diecinueve, que llegan después de la fundación de
Monterrey: Manuel de Mederos, el escribano Pedro Velada, Diego de
Huelva, Martín Jiménez, Marcos Ortiz, el escribano Rodrigo Flores
. Carvallo, Alonso López de Baena, Pedro Camacho, los hermanos José y
Mateo Tenorio, Juan Pérez de Lerma, Diego de Villarreal, los hermanos
Marcos y Bernabé González Hidalgo, Pablo Sánchez, Domingo de
Morales, José de Treviño, los hermanos Blas y Pedro de la Garza.
Una década después . de la fundación de Monterrey, dos de los
primeros pobladores son muertos por los indios: Pedro de Iñigo y
Domingo Manuel. Pedro de Iñigo _actuó como alcalde ordinario de
segundo voto en el primer cabildo de Monterrey, en 1596, y Domingo
Manuel fue uno de los testigos que firmaron el acta de· fundación de la
ciudad.
El cronista Alonso de León, en su Relación (discurso segundo, capítulo
X) se refiere a ambas muertes. Afirma que, después de la expedición de
castigo contra los indios quamoquanes, que habían dado muerte a fray
Martín de Altamira en .Coahuila, Pedro de Iñigo fue asesinado en su
hacienda, ubicada "abaj.o" de la de Santa Catalina, situada ésta en el actual
municipio de Saota Catarina (Nuevo León). Y añade: "los indios le mataron

Jin causa ... "
1

"Los primeros vecinos de la Ciudad de Monterrey", en el almanaque Pmúió11 .1

Seguridad de Monterrey, año 1964, pp. 535-540.

El "castigo" contra los quamoquanes se llevó a cabo a fines de 1607.
Las tierras de Iñigo se despoblaron. Poco después, el gobernador Zavala
concedió una nueva merced de dichas tierras al antiguo poblador Pedro
Cam~cho pero, a fines del siglo XVII, otra vez fueron despobladas. La
propiedad se nombra Hacienda Vieja o de San Antonio. Ahí se fundó en
1874, la fábrica de hilados y tejidos La Leona, en el ahora municipi; de
Garza García.
, El me~::onado c~onista Alonso d:__León también afirma que, "algunos
dtas despuu del asesmato de Pedro !rugo, fue muerto Domingo Manuel
en su hacienda. Y añade "allí le mataron lastimosamente sus indios ... " La
propiedad de Doming? -~anuel era la estancia de Santo Domingo y
estuvo en el actual muruc1p10 de San Nicolás de los Garza (Nuevo León).
La incipiente población sufrió otras muertes. Antes de mayo de 1605
había fallecido el escribano Diego Díaz de Berlanga. El deceso de Diego
de Monte~ayor, f~~dador de Monterrey, ocurrió a principios de 1611 y
el de su h110 homorumo el mismo año. Para el colmo de males en 1611
una inundación destruyó la traza primitiva de Monterrey.
'
11

Frecuen_temente se ha mencionado a "los conquistadores españoles" del
Nu~vo Remo de León. Sin embargo, hasta ahora no se sabe dónde
nac1er?n la mayor parte de los primeros conquistadores y pobladores de
estas tierras.
El lugar de origen de Diego Montemayor, fundador de Monterrev no
se con_~ce. Su hijo Diego de Montemayor el Mozo, que tan impor~;nte
~ctuac1on tuvo _en los primeros años de vida de esta ciudad, "fue
zndudablemente, cnollo de la Nueva España", afirma el historiador Israel
Cavazos. Por su parte, el historiador Eugenio del Horn dice que nació
"f. /
,
ª VCZJ. en ,aI zona minera zacatecana por la década de los cinmentas"
del siglo'
XVI.

el Sab~mos que_ s~ete de los más antiguos pobladores fueron españoles:
es~nbano Rodngo Flores Carvallo declaró en su testamento que era
astunano de Cangas de Tineo. Bernabé de las Casas nació en la isla de
)'enerife, en las Canarias. Marcos Alonso Garza en la viUa de Lepe en
H~elva. Rodrigo de Aldana era de Azuaga en Extremadura. Francisco
Bae~ ~~ Benavides del Valle de la OratoYa, en la isla de Tenerife, del
archip1elago de las Canarias. Pedro Botella de Morales había nacido en la
villa de Valverde, en Extremadura y Pablo Sánchez nació en Alba de
Tormes, Salamanca.

�638

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Se ha considerado que entre estos pobladores debió haber numerosos
portugueses, aunque no esté probado docume~talmente. Manuel de
Mederos dijo ser originario de la isla de San Miguel, en las ~ores. A
Domingo de Morales se le ·considera portugués porque decla~o que ~~s
padres eran naturales de Lisboa. Suponemos que Ju~n de Fana tambien
era portugués pues él así firmaba, aun~u: los es~,nbanos lo nombran
. Juan de Farías. Juan Pérez de Lerma qwzas ~bien lo_era, ya que, en
una petición que hizo a fines de 1611, apareGen vanas palabr~s del
idioma lusitano. Y en otra solicitud, de Juan Pérez de los Ríos, a
principios de 1612, se asentaron varios portuguesismos.
También hubo criollos que fueron destacados pobladores.
Mencionaremos a José de Treviño, bautizado en la catedral de Méxi~o. e~
1565. Así como sus sobrinos Blas de la Garza, nacido en Mapmu
(Durango), y sus hermanos Pedro, Francisco, Alonso y J,o~é, éste
originario de la villa de Guadiana, ahora ciudad de Durango (Mexico).
Entre los primeros vecinos de Monterrey hubo elementos nativos, de
los que cabría destacar a Diego Mald?nado, segura1:1ente tl~xcalt~c~,
quien figuró en el primer cabildo de la ciudad, y a Ma~tln de ~olís, q~izas
mestizo O mulato. La creación de México no se hubiera realizado sm la
colaboración indígena. Así aconteció en el Nu~v? ~eino de León. A
· fines de 1610 Simón Agustín, indio principal y ongman~ ~e Tlaxomulco,
presenta su asiento de vecindad en Monterrey y s?licita tierras para
sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer mdios para fundar un
pueblo.

Podría suponerse, debido a sus nombres y ape~dos, qu: Juan López Y
su esposa Magdalena de Avila ~ran español~s. o rnollos._Lopez afirma en
su te!¡tamento que nació en la cmdad de Mexico y que fueron s~s pad~es
Pedro López y Cecilia López. Por su parte, Magdalena de Avila, q~en
adoptó el apellido materno, fue hija legítima de Martín de Solís Y
Francisca de Avila. Sin embargo, Magdalena debió ser mulata, ya que_ fu~
hermana de Diego, Juan y Seba~tián de Solís, a quienes la "Vista de o¡os
descripción de Monterrey de 1626 los menciona como mulatos.
0
Por otra parte, en Ía misma ''Vista de ojos" se dice que Berna~é
López, hijo de Juan López y Magdalena de Avila, era·mulato, lo que ha~:
.suponer qµe su padre era español y su madre negr_a. Aunque, c~mo }
vimos, López afirmó en su testamento haber nacido en la capital de1
Virreinato.

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

( 1596-1 626)

Desconocemos el lugar de origen de Martín de Salís y Francisca de
Avila. Podríamos creer que también ellos fueron españoles o criollos,
pero hemos dicho que sus hijos Diego, Juan y Sebastián de Salís
aparecen en la descripción de Monterrey de 1626 como mulatos. Según
esto, Martín de Solís fue español y Francisca de Avila negra. Sin
embargo, el hecho de que Martín de Solís fuera "nahuatlato" o intérprete
de la lengua náhuatl, supondría que era indio o mestizo.
Diego Maldonado suponemos que fue tlaxcalteca porque su esposa,
Antonia de Paz, era hija de Buenaventura de Paz, indio principal de
Tlaxcala, y Juana Naveda. Asimismo se ignora el lugar de origen del
mulato Francisco de Sosa, quien afirma en su testamento que sus padres,
Lázaro de Sosa y Magdalena de Sosa, eran vecinos de la Huasteca. Su
esposa, Magdalena María, era india natural de la ciudad de Guadalajara.
En el Nuevo Reino de León también se llevó a cabo el mestizaje. El
portugués Domingo de Morales estaba casado con una india. La india
Leonor era viuda de Bartolomé de Charles. El mulato Juan de Solís se
casó con Andrea, india de Coahuila, y su hermano Diego de Salís con la
mestiza María de Mendoza. Hemos dicho que Magdalena de Avila,
esposa de Juan López, era seguramente mulata. Juan de Sosa, hijo
adoptivo del citado Francisco de Sosa, estaba casado con una "india" hija
de Francisco, a quien mencionan como mulato. La esposa del escribano
Diego Díaz de Berlanga fue Mariana Díaz, de quien se dice que era "de
color mulata". Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués,
pero su esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues cuando
se cita a algunos de sus descendientes se les llama mulatos.
En seguida mencionare~os, por orden de antigüedad, a 82 de los
primeros pobladores que se avecindaron en Monterrey a partir del año
1596.

I
Diego Maldonado fue regidor en el primer cabildo de Monterrey,
nombrado el mi-smo día de la fundación de la ciudad por Diego de
Montemayor. Era, quizás, tlaxcalteca pues su esposa, Antonia de Paz, fue
hija de Buenaventura de Paz, indio principal del señorío de Tizatlán
(flaxcala), casado con Juana Naveda. Buenaventura de Paz encabezó a
las familias tlaxcatecas que, en 1591, fundaron el pueblo de San Esteban
de Nueva Tlaxcala, junto a la villa de Santiago del Saltillo.
Diego y Antonia tuvieron dos hijos: Pedro y J uan. Pedro Maldonado
fue "persona noble y benemérita". Juan Maldonado actuó como alguacil del

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

640

ayuntamiento de Monterrey en 1629; contrajo matrimonio antes de 1621
con María de Montemayor, hija natural del capitán Miguel de
Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez, y murió en 1635 en la
sierra de Papagayos, cercana ·a la villa de Cerralvo, combatiendo a los
tepehuanes. (Alonso de León. Relación, discurso tercero, capítulo V)
El capitán Miguel de Montemayor afirma en su testamento: "Declaro
que, de edad de ocho años, entré (en 1596) con el'lli(ho Gobernador Diego de
Montemayor, mi abuelo, a la población y pacificación 'de este Reino ... " Este
personaje nació en 1587 ó 1588. Usó el apellido materno pues fue hijo
legítimo del capitán portugués Alberto del Canto, fundador de la villa del
Saltillo, y Estefarúa de Montemayor. Ocupó importantes cargos en el
ayuntamiento de Monterrey. Fue justicia mayor y capitán a guerra de esta
ciudad (mayo de 1638 a octubre de 1639). A mediados de 1624 ya estaba
casado con Mónica Rodríguez, hija legítima de Diego Rodríguez y
2

Sebastiana de Treviño

•

Martín de Solís, quizás mestizo o mulato, quien ya había entrado al
Nuevo Reino de León con Carvajal en 1581, se asienta como vecino en
1597 con su esposa, Francisca de Avila, y sus hijos.
El capitán Alonso López de Baena presenta su solicitud de vecindad
en 1597. A principios de 1609 decía que, gracias a su ayuda, se habían
asentado otros pobladores. Se le concedieron mercedes de tierras y aguas
en octubre de 1609 y marzo de 1610.3 Su esposa, Juana de Castro, fue
hija de Juan Fernández de Castro y Mayor de Rentería, también
pobladores del Nuevo Re~o de León.
Alonso Pérez es, seguramente, el hijo del capitán Juan Pérez de los
Ríos y Agustina de Charles. A fines d~ 1597, Alonso y su hermana Ana
Pérez recibieron una importante merced de tierras en la jurisdicción de
Monte,rrey. Este Alonso Pérez ¿será el casado con Agustina de Simancas,
hija legítima de Juan Pérez de Simancas y Rufina Díaz? Ya había fallecido
a mediados de octubre de 1626. Un Alonso Pérez tuvo, con otro
poblador apellidado Pereyra, un ingenio de azúcar cerca de la villa de
Cadereyta, donde, hacia 1620, C::scapó de ser muerto por los indios; a
Pereyra sí lo mataron. (Alonso de León. Relación, discurso segundo,
capítulo XIV).
2

Tomás· Mendirichaga Cueva Apellidos de Nuevo León. Siglos XVI, XVII y XV1Jl.

Monterrey, 1993, pp. 317-347.
·
3 Civil, volumen 1, años 1598-1624, expedientes 20, 33 y 36. Archivo Municipal de
Monterrey.

641

(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Juan Pérez de Lerma, quizás portugués, afirmaba en 1602 que, ''habrá
más_~ tres años': o sea ant~s de 1599, se había avecindado en Monterrey y
rec1b1do una merced de tierras, que pobló con su esposa e hijos. Añadía
que, debido_ a "la~ ~~eraciones" de los indios, se vio obligado a despoblar,
pero despues dec1dio volver a asentarse en el Nuevo Reino de León con
su familia4 • En · 1613 Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el
ayuntamiento regiomontano.
"'-

"

. Otro anti~~ poblador fue Marcos Ortiz quien, en agosto de 1608,
pide ser admitido c~mo vecino de Monterrey. Aclara que ya había
entrado al Nuevo Remo de León "ha tiempo de más nueve años': es decir
antes de 1_599, pero luego volvió a "tie"a de paz". En 1608 se
5
comprometió a traer a su familia •
El portugués Manuel de Mederos declaró en la villa de Llerena
(Sombrete, Zacatecas), el 10 de abril de 1575, tener 35 ó 36 años de edad
(nació hacia__ 1539 ó 1540), ser originario de la isla de San Miguel, en las
Azores, e hiJo de Hernán Rodríguez Mederos y María Manuel Panoma.
Pasó a la Nueva España en 1564 ó 1565. En 1575 estaba casado con la
mestiza Magdalena Martínez, hija de Juan Martín de Guadalcanal
escribano residente en Taxco. Mederos ·y su mujer vivían en 1575 en ei
valle de la Puana, jurisdicción de la villa de San Martín (Zacatecas)6.
Mede~os e~tró al Nuevo Reino de León con el gobernador Luis de
Carvajal, qwen le otorgó una merced de tierras en 1583. A fines de 1598
registró ~~s mina~ en ~a sierra de Santiago, cercana a Monterrey.
De~empeno despues van&lt;?s cargos en el ayuntamiento regiomontano:
regidor en 1599, 1603, 1605 y 1612; alcalde ordinario en 1601, 1604 y
1607; mayordomo en 1602 y procurador en 1606 y 1613.
Francisco de Cardona entró al Nuevo Reino de León "por el mes de
septiem~re"_ de 1599. En julio de 1601 renovó su petició:n de vecindad,
pues la prm~era qu~ hizo se había perdido. Se le readmitió y solicitó una
merced de tierras e mdios7•
_A fines de 1599 Martín Ximénez estaba dedicado a actividades
romeras. En 1600 era regidor del ayuntamiento de Monterrey.
4

Israel Cavazos Garza Cedulario ,1utobiográfico de Pobladoresy Conquistadores de N11evo
Lton. ~fonterrey, 1964·, p. 177.
·
· , Cavazos Garza. Cedulario ... , p. 172.
6 Rubén .- Villaseñor Bordes. La Inquisición en la Nueva Galicia. (Siglo XVI).
,

Guadalajara, 1959, p. 56
7
Civil, volumen 1·, años 1598-1624, expediente 19, Archivo Municipal de
Monterrey, YCavazos Garza, Cedulario..., p. 53.

�642

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Fernán Blas Pérez fue procurador del ayuntamiento regiomontano en
1600 y 1602. Después desempeñó otros cargos, siendo alcalde ordinario
de Monterrey en 1613. Fue su esposa Andrea Rodríguez, seguramente
hija de Diego Rodríguez y Sebastiana de Treviño. Falleció a fines de 1636
o principio de 1637 en San José del Parral (Chihuahua).

11
A mediados del año 1600 Juan López solicito una merced de tierras,
en la que afirmaba que ya se le habían mercedado algunas tierras desde
"la primera vez que se vino a poblar... " Su hijo Bernabé aclara, en 1635,
después de la muerte de su padre, que éste fue "persona de las primeras que
entraron a la población de dicha ciudad (Monterrey), que entró con el primer
Gobernador de ella, Caroajal. .. " Juan López fue uno de los testigos. que
firmó el acta de fundación de Monterrey en 1596. Ejerció como regidor
, del cabildo reinero en 1601 y 1607; alguacil fiel ejecutor en 1602;
mayordomo en 1603 y 1612 y alguacil en 1604. En su testamento,
dictado a fines de 1634, afirma haber nacido en la ciudad de México y ser
8
hijo legítimo de Pedro López y Cecilia López • Nació hacia 1570. Casado
con Magdalena de Avila, hija legítima de Martín de Solís y Francisca de
Ávila, quizás mulatos o mestizos. Fueron hijos de Juan y Magdalena:
Juana (esposa de Juan de Montalvo), Melchora (casada con Leonardo de
·Mendoza) y Bernabé López, nacido hacia 1598-1604, (casado con Juana
Hernández). En la "Vista de Ojos" o descripción de Monterrey, fechada
en septiembre de 1626, se menciona entre los solteros de la población a
Bernabé López, "mulato".
Domingo de Morales ·entró al Nuevo Reino de León antes de 1601
pues, a principios de 1631, declaró tener más de treinta años de ser
vecino y casado en Monterrey. Era hijo de otro Domingo de Morales y
Ana Hernández, naturales de Lisboa. Nació hacia 1541 ya que, en la
declaración citada, afirmó tener 90 años de edad. En junio de 1650 ya
había fallecido. Fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1606 y
1613. En la nómina de vecinos de esta ciudad, levantada por el
gobernador de Zavala en 1626, se asentó que Domingo de Morales
estaba "casado con una india". 9

Civil, volumen 4, años 1632-1635, expediente 1. Archivo Municipal de
Monterrey.
9 Causas Criminales, volumen 1, años 1620-1635, expediente 10 bis, folio 7 vuelta
(sin numerar). Archivo Municipal de Monterrey.
8

?43

( 1 596-1 626)

El capitán Diego Núñez de Miranda fue alcalde ordinario de
Monterrey en 1600. En 1604 era vecino de la villa del Saltillo.
Mateo de Villafranca era vecino de Monterrey antes de 1602 ya que,
en 1631 , dechuó haberlo sido "más de veinte y nueve años'~ añadiendo ser
hijo de Juan de Villa (?) y Lucía de Santiago, vecino de la ciu~ad ~e
Zacatecas1º. Nació hacia 1561. Quizás sea el casado con Ana Duran, hiJa
legítima de Antonio Durán y Catalina de Treviño. Ocupó vario~ c~r~os
en el ayuntamiento regiomontano desde 1603 hasta 1629. A pnnc1p1os
de 1604 se le concedieron mercedes de tierras e indios. En 1618 y 1619
era secretario de gobernación del Nuevo Reino de León. Aún vivía en
Monterrey a mediados del siglo XVII. Antonio de Villafranca, "mestizo'~
nacido hacia 1610-1613, fue hijo adoptivo suyo.
El capitán Antonio Vázquez del Río fue alcalde mayor de Monterrey
desde 1601 hasta 1605 inclusive. En 1602 y 1603 también desempeñó el
cargo de regidor. Ya había fallecido a fines de 1605.
Diego de Huelva fue capitán de la guarnición militar de Santa María
del Río (San Luis PotosD, desde 1590 hasta 1594. Desde 1590 había
tomado parte en la guerra contra los chichimecas, siendo uno de los
lugartenientes del capitán mestizo Miguel Caldera, quien fundó la ciudad
de San Luis Potosí en 159211 • Fue regidor del ayuntamiento de
Monterrey en 1601, 1602, 1611 y 1612 y alcalde ordinario de esta ciudad
en 1603 y 1613.
El capitán Antonio Rodríguez fue alcalde ordinario de Monterrey en

1601 y 1605. A fines de 1604 se le concedieron tierras. El cronista
Alonso de León dice que,- en el asalto a Monterrey, consumado en la
madrugada del 8 de febrero de 1624 por las tribus indígenas al mando de
Guajuco y Colmillo, este poblador resultó herido "en una pantorrilla;
yéndose a Saltillo, se fe inflamó y murió". (Relación, discurso segundo, capítulo
XII)
Juan Fernández de Bracamonte actuó como alguacil ejecutor del
ayuntamiento regiomontano en 1603 y fiel ejecutor en 160~. En 1604_ un
Juan Fernández figuraba entre los "hombres solteros" de la villa de Salullo.
¿Seria el mismo?

°Causas Criminales, mismos volumen y expediente, folio 6 (sin numerar).

1

Powell, P.W. Capitán mestizo: Miguel Caldera ... México, 1980, Y La Gmm,
Chichimeca (1550-1600). México, 1984.
11

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

644

645

( 1 596-1626)

111
A principios del siglo XVII se asentaron otros pobladores.
Rodrigo Flores Carvallo, nacido en Cangas de Tineo, Asturias,
(España), hijo legítimo de Álvaro Flores de Valdés y Aldonza Alfonso
Carvallo. Aparece como escribano público y de cabildo de Monterrey en
documentos de los años 1603 a 1616. En 1611 era alférez real, actuando
también como alcalde ordinario de la ciudad enl-6.14.
Marcos González obtuvo el 25 de mayo de 1603 una merced de
tierras en los llanos de El Topo, al poniente de ~onterrey. Fue alcalde
ordinario de esta ciudad en 1624. Ya había muerto a principios de 1942.
Su matrimonio con Mariana Navarro, perteneciente a antigua familia de
la villa de Saltillo, dio origen al apellido compuesto González Hidalgo,
que sobrevive en numerosas familias que hoy llevan el apellido
12
.

González

Al capitán Juan de Faria se le concedieron varias mercedes de tierras a
fines de 1603. En algunos documentos se le menciona con el nombre de
Juan de Farías, pero él firmaba así: Juan de Faria. Quizás fue portugués.
Actuó como alcalde ordinario de Monterrey en 1604 y 1605 y alcalde
mayor de esta ciudad en 1610, 1611 y 1612. Ya ~abí~ _fallecido a
· principios de 1642. Dos hijos del capitán Juan de Fana v1v1e~on en el
Nuevo Reino de León: Juan y Alonso, quienes aparecen citados en
algunos documentos de mediados del siglo XVII con el apellido Farías.
El 20 de noviembre de 1603, el capitán José de Treviño se
comprometió a traer al Nuevo Reino de León a su esposa e hijos, en el
término de los tres meses siguientes, con el fin de establecerse en la
ciudad de Monterrey. Además se obliga a transportar a este Nuevo Reino
de León diez carretas con sus bueyes, mil doscientas vacas, mil cabras Y
13
ovejas, cincuenta yeguas, veinte yuntas de bueyes, etc. Cinco meses
después, el 25 de abril de 1604, el fundador de Monterrey le conc~de a
José de Treviño las mercedes de tierra que solicita, "atento a la caltda~J
méritos" de Treviño "además de la noble familia J mucha que mete en este Remo,
'
.
.d
14,,
de madre, mujer e hijos y hem1ana easada, con cuatro. sobnnas y sus man os.• •
José de Treviño nació probablemente en la ciudad de México en 1565,

siendo hijo legítimo de Diego de Treviño y Beatriz de Quintanilla. Fue
regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1604, alcalde ordinario en
1610, 1614 y 1631, justicia mayor en 1611 y alcalde de la Santa
Hermandad en 1626. A principios de septiembre de 1611 era la "persona a
cuyo carg,o están las cosas del dicho gobierno" del Nuevo Reino de León. Aún
vivía en 1642, pero ya habfa muerto a mediados de 1651. Fue su esposa
Leonor de Ayala, de cuyo enlace nacieron cinco hijos y dos hijas. Este
matrimonio dio origen a varias ramas del apellido Treviño y al linaje de
Ayala, debido a que los dos hijos menores usaron en primer lugar el
IS
apellido materno .
Juan Martín de Cugasti (¿Zugasti) fue regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1605. Es el mismo Juan Martín que había sido
procurador en 1604. Y, quizás, el mismo Juan Martín de Suasti que, a
fines de 1607, vivía en Saltillo.
A principios del siglo XVII se asentaron otros dos pobladores. En un
documento fechado en la villa de Cerralvo en 1634, se dice que los
capitanes Blas de la Garza y Alonso de Treviño hacía "más de veinte y
cuatro años" que vivían en el Nuevo Reino de León; es decir que entraron
a él antes de 161016• Una década después, en el nombramiento de justicia
mayor que expidió en la misma villa, a mediados de 1644, el gobernador
Zavala a Blas de la Garza se asentó que éste "ha más de treinta y cinco años"
que había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León, o sea antes
de 1609. (Actas del ayuntamiento de Monterrey de dicho año. r\rchiYo
Municipal). A mediados de septiembre de 1653 el capitán De la Garza
afirmó haber entrado "por el año de mi/y seiscientosy siete ... " así como "haber
traído para su población a este Reino mis padres y hem1anos ... ,,,- Es decir a
Marcos Alonso Garza, Juana de Treviño y los hijos de éstos, hermanos
de Blas. En 1665, por último, dijo que "ha más de cincuenta y cinco años que
ha que vino a este Reino ... ", es decir antes de 1610. (Actas del ayuntamiento
de Monterrey de dicho año. Archivo Municipal). A su vez, del capitán
18
Alonso de Treviño se dice que entró "por el año de mily seiscientosy tres... "
Y, en un documento de 1690, se afirma que "entro a este Reino, que fue por el
año de seiscientos y cuatro (1604) ... ,,1 9 Blas y Alonso fueron hijos legítimos
del capitán Marcos Alonso Garza y Juana de Treviño, pero Alonso usó el
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garza J' Tf'l'ri,io m Suero León.
Monterrey, 1982, pp. 79 y 80.
16 Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 20, folio 19 rnelta. AM~L
17
Cavazos Garza. Ced11/ario .. ., p. 103.
18 Op. Cit., p. 211.
iq Civil, volumen 17, años 1687-1688, expediente 13, folio 38. A~I:1\1.
i;

12
13

Mendirichaga Cueva. Apellidos de N 11evo León... , pp. 179-192.
Civil_; volumen 29, año 1706, expediente 1, folios 80 vuelta y 81, y volumen 32,

año 1707, expediente 1, folio 98. AMM.
·
14 Civil, volumen ? , años 1650-1654, expediente 17, folio 14 vuelta, y volumen 16,
años 1685-1687. expediente 12, folio 12 vuelta. AlvlM.

�646

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
( 1596-1 626)

apellido materno. Concluiremos diciendo que el capitán Blas de la Garza
nació hacia 1591 en Mapimí (Durango). Contrajo matrimonio antes de
1626 con Beatriz González Hidalgo, procreando cinco hijos y doce hijas.
Falleció en Monterrey el 21 de febrero de 1669. Su hermano el capitán
Alonso de Treviño nació hacia 1594-1595, aunque no sabemos en
dónde. Casado dos veces: con Anastasia González Hidalgo y Mayor de
Renteria, de cuyos enlaces nacieron por lo m~s quince hijos. Ya había
fallecido a finales de 165420•
,

IV
Juan de Velasco es, seguramente, el mismo Jua_n de Velasco Agüero
que fue regidor del ayuntamiento reinero en 1604.
Juan Martín fue procurador del ayuntamiento regiomontano en )604
y regidor en 1605. Juan Martín, mulato viudo, está registrado en la lista
de los vecinos de Monterrey, llamada "Vista de Ojos" y fechada el 7 de
septiembre de 1626. ¿Será el mismo? Creemos que el mulato viudo es
Juan Martín de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez.
Benito y Diego Ramírez de Barrionuevo vivían e~ Monterrey a
mediados de 1604. Hacia 1585 Diego había estado en Coahuila con Luis
de Carvajal, quien lo nombró factor o recaudador de las rentas reales.
(Alonso de León. Relación, discurso segundo, capítulo II).
Juan de Vega actuó como alguacil del ayuntamiento reinero en 1605 y
1606.
Juan de Bracamonte ejerció el cargo de mayordomo del citado
ayuntamiento en 1605 y 1607. Firmaba así: don Juº de bracamonte.
Alonso Pérez de Guzmán ya estaba en el Nuevo Reino de León a
principios de 1603. Después fue mayordomo del ayuntamiento reinero
en 1606 y fiel de pesos y medidas en 1612.
Ba¡tolomé Rodríguez, regidor del ayuntamiento en 1604. Dictó su
testamento en mayo de ese año, afirmando que había venido como
soldado, pagado por Su Majestad, para defensa de la población.
El capitán Bernabé de las Casas era vecino del Nuevo Reino de León
en 1608. Había nacido antes de 1574 en la isla de Tenerife, islas Canarias,
y era hijo de Miguel de las Casas. Contrajo m~trimonio, a principios del
. siglo XVII, con Beatriz Navarro, vecina de la villa del Saltillo, de cuyo
enlace qued_aron dos hijos y tres hijas. El ca_pitán De las Casas fue uno de

los más importantes pobladores del Nuevo Reino de León. Ya había
fallecido en marzo de 1632.21
V
En 1608 Alonso de Molina solicitó y obtuvo una merced de tierras en
el paraje de San Jerónimo o El Jagüey, al poniente de Monterrey, las
cual~s vendió el mismo día, en 400 pesos, al capitán Diego Rodríguez.
Molina tuvo los cargos de alguacil, en el ayuntamiento reinero, en 1611 y
de fiel ejecutor en 1612. Más de una década después, en la "Vista de
ojos" o descripción de Monterrey de 1626, se mencionan entre los
vecinos solteros a Alonso de Molina, "mulato': y a Bernardino de Malina,
''hjjo del susodicho". En 1628 y 1629 Alonso vivía en la frontera, real y
minas de San Gregorio, ahora Cerralvo (Nuevo León). En 1629 compró
a Diego González, en 140 pesos, unas casas que éste tenía en Monterrey,
que habían sido de Pedro Velada, situadas "en fa otra parte" de los ojos de
agua de Santa Lucia22. A fines de 1634 estaba en la villa de Cerralvo. Ya
había fallecido a principios de 1636, sin descendencia legítima. A
mediados de 1670, Bernardino de Molina era vecino y criador de ganado
en la villa de Cadereyta.
A principios de 1609, Alonso López de Mendoza era dueño de tierras
cercanas a Monterrey.
Alvaro Fernández era vecino de la villa de Santiago del Saltillo en
1591. Quizás es el mismo Alvaro Hernández que vivía en el Nuevo
Reino de León a fines de 1609 y mediados de 161 O. En octubre de 1609
Juan García de Belástegui y Alvaro Hernández tenían tierras cerca de una
villa de San Juan Bautista ·que se acababa de fundar. En 1610 Alvaro
Hernández fue alcalde ordinario de dicha villa que, quizás, después se
despobló23•
En 1609 Juan Fernández de Castro, casado con Mavor de Rentería
era dueño de tierras e indios, así como su hijo ho~ónimo, quienc~
vinieron de Llerena, ahora Sombrerete (Zacatecas). Luego se asentaron
los capitanes Al'onso López de Baena y Antonio de Leiva, yernos de
Fernández de Castro.

21

Mendirichaga Cueva. ,,,Jpellidos de Nuevo León... , p. 77.
Protocolos, volumen 1, años 1599-1640, número 94. Ai\Ii\L
21
· Civil, volumen 1, años 1598-1624, expediente 33. Ai\Ii\1.
22

20

Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garz.ay Tn:viño .. .,p. 48.

'647

�649

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

El 18 de marzo de 1609 se admite a tres nuevos pobladores: Martín
24
de Rentería, Antonio de Leiva y Cosme de Inguanzo •

capitán Diego Rodríguez, teniente de gobernador de este Reino, "con mis
amtas y caballos para lo que se ofreciere ... ,ilJ Es el mismo capitán Marcos
Alonso Garza, originario de la villa de Lepe, Huelva (España), quien al
contraer matrimonio con Juana de Treviño, nacida en la ciudad de
México, dio origen al apellido Garza en el noreste de México. Quizás sea
el mismo Marcos Alonso que fue regidor del ayuntamiento reinero en
1612 y 1616. Ya había fallecido a fines de 1634.

648

Martín de Rentería, seguramente emparentado con Mayor de
Rentería, la esposa de Juan Fernández de Castro, solicitó avecindarse en
Monterrey, ofreciendo traer a su familia, así como "los avíos y pertrechos
necesarios" para ·trabajar las minas y las tierras. En la misma fecha se
admiten como vecinos a Antonio de Leiva y a ~sme de Inguanzo. A los
tres se les conceden tierras, aguas e indios.
'
En marzo de 1609 Juan Lobo de Mendoza recibe varias mercedes de
tierras. Algunas de esas tierras colindaban con las de Félix de Mendoza, a
quien llama "mi hijo". En 1630 ó 1631 un capitán Félix de Mendoza,
vecino de Cuencamé (Durango), contrajo nupcias en Monterrey. con
Mariana de la Garza, hija legítima del capitán Pedro de la Garza e Inés
Rodríguez.
Un Bartolomé García aparece en un documento de 1610.
Martín Sánchez fue regidor del ayuntamiento reinero en 1610. En
1621 estaba casado con Melchora Navarro. Fueron vecinos de la villa del
Saltillo.
A principios de 1610, Juan Benito Tenorio solicitó y se le concedieron
· mercedes de tierras e indios. A mediados de 1613 se dice que este
poblador, a quien también se nombra Juan Tenorio, había sido vecino
del Nuevo Reino de León, es decir, que ya no vivía aquí.
A principios de marzo _de 161 OJuan de Mendoza solicita mercedes de
tierras, con el fin de establecerse en este Reino.
Juan Sánchez Camacho afirma en -su asiento de vecindad, fechado el

25 de marzo de 161 O, que en esa fecha se establece como vecino de
Monterrey.
A principios de 1610 Juan Sánchez Benito vivía en el Nuevo Reino de
León. En 1611 fue propuesto para que, el año siguiente, ejerciera el
cargo de diputado en el ayuntamiento regiomontano, pero no lo
desempeño.
VI
Marcos Alon~o solicitó y 0btuvo, el 30 de mayo de 1610, varias
mercedes de tierra, un solar para casa y huerta y una encomienda de
indios "borrados". Alegaba haber entrado al Nuevo Reino de León con el

( 1596-1 626)

Diego de Treviño y "su hermano" Marcos Alonso el Mozo recibieron
mercedes de tierras, aguas e indios a principios del siglo XVII.
Cristóbal de Mendoza vivía en Monterrey a fines de 161 O y aun era
vecino a fines de 1613.
Cristóbal de Garibay presenta su asiento de vecindad a fines de 1610.
Aún vivía en Monterrey a principios de 1612.
Diego de Torres era vecino de Monterrey a fines de 1610. En octubre
de 1680 se decía de un Diego de Torres, casado con Josefa de Mendoza,
que estaba "ausente (desde hace) muchos años de este Reino... " Quizás éste
era descendiente del primero. - El 15 de noviembre de 161 O Simón Agustín, indio principal,
originario de Tlaxomulco, solicitó permiso para avecindarse en
Monterrey y tierras para sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer
indios para cultivarlas y fundar un pueblo26 •
Pedro de Salazar fue alcalde ordinario de Monterrey en 1611. Aparece
como testigo en dos escrituras fechadas a mediados de 1613.
Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1588-1590, quizás en el
actual territorio de Zacatecas. Aparece firmando como testigo algunas
escrituras fechadas a mediados de 1611. Era hijo de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Rentería, a quienes ya mencionamos.
Diego Pérez de Orellana, mayordomo del ayuntamiento
regiomontano e1:1 1611 y de la iglesia mayor en 1612. A principios de
1619 y 1621 firma como testigo dos escrituras. Fue muerto en 1624, en
el asalto de los indios a la hacienda de Santa Catalina, ahora municipio de
Santa Catarina (Nuevo León). El cronista Alonso de León le llama Diego
Pérez y relata su muerte en el discurso segundo, capítulo XII, de su
Relación.
25

24

Civil, mismo volumen, expedientes 30, 31 y 32. AM.M.

26

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 4, número 33. M,[~I.
Ci\·il, volumen 1, años 1598-1624, expediente 40. AMM.

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

650

Hacia el año 1612 entró Francisco Báez de Benavides al Nuevo _Reino
de León. Había nacido hacia 1594 en el valle de la Orotava, en la isla ~e
Tenerife del archipiélago de las Canarias. El nuevo, poblador era hijo
legítimo de Gonzalo Báez de Benavides y Marta Lopez. En ~ 624 fue
nombrado alguacil mayor de este Reino. Actuó como regt~or del
ayuntamiento regiomontano en 1626 y como escribano del cabildo en
1638. Fue alcalde ordinario de Monterrey en ~1 Y 164~ Y procurador
ambién desempeñó los cargos de regidor, alcalde Y
general en 1644• T
·
1 ld
rocurador de la villa de Cerralvo. En 1646 fue d~signado primer a ca e
~a or del valle de las Salinas. Aun vivía a mediados_ de 1650, per~ ya
ha~a fallecido a principios de 1666. Francisco · Baez de Benav~des
contrajo matrimonio antes de septiembre de 1_ 626, con ~sabel Marttnez
Guajardo, de cuyo enlace se originó el apellido Benavides en Nuevo
27

651

( 1596-1626)

legítima del capitan portugués Alberto del Canto y Estefanía de
Montemayor. A mediados del siglo XVII, José y Elvira vivían en la villa
del Saltillo.
En 1604 Mateo Tenorio era vecino de la villa del Saltillo. Quizás sea
el mismo Mateo Tenorio que fue asesinado por los indios en 1614, en la
comarca de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). Su muerte
la relata el cronista Alonso de León en el cliscurso segundo, capítulo
Xlll, de su Relación. La viuda de Mateo, Francisca Núñez Cerda, era
vecina del Saltillo en 1615.
Diego de Orozco era vecino del Nuevo Reino de León a mediados de
1613. A mediados del siglo XVII se menciona el valle de Orozco, en la
jurisclicción del valle de las Salinas, ahora Salinas Victoria (Nuevo León).

León •
A Antonio Pereyra se le concedió una merced. de solar el 1O de
febrero de 1612. El cronista Alonso de León menciona a un po?lador
"llamado Pe~ra" a quien los indios asesinaron cerc~ de la villa de
Cadereyta y "lo comieron en barbacoa ... " (Relación, discurso segundo,

Julián y Manuel Díaz fueron muertos, en compañía de Mateo
Tenorio, en 1614 en Boca de Leones. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XIII).

capítulo XIV)
Antonio Durán aparece como testigo en una escritura fechada a fines
·de 1612. Fue regidor del ayuntamiento reinero_ en 1624, 1629 Y 16}2.
Quizás sea el mismo Antonio Durán que d~:laro~ en 1627, tener 35 anos
de edad ''poco más O menos", es decir que nac10 hacia 1592. Y _el casa~o con
Catalina de Treviño, hija natural del capitán José ~~ Trevm_o, mando de
L onor de Ayala. Del matrimonio quedaron tres h11as: Marta, esposa del
e:cribano Francisco Sánchez de la Barrera; Beatriz y Ana, ésta c~~a~a ~o~
Mateo de Villafranca. En 1626 Antonio Durán, "con su mu_¡er e h~os , v1v_ia
en Monterrey. El cronista Alonso de León afirma que _Antoruo D~ran
fue muerto en 1635 por los tepehuanes, al intentar el ascenso a una sierra
para a~acarlos. (Relación, discurso tercero, capítulo V).

El mulato Francisco de Sosa, hijo legítimo de Lázaro de Sosa y
Magdalena de Sosa, vecinos de la Huasteca, entró al Nuevo Reino de
León con Carvajal en 1581. Cuando, en 1612, se intentó repoblar la
ciudad de León (Cerralvo), fue el único vecino que permaneció, con su
familia, hasta que se vio obligado a abandonar la población, debido a los
ataques de los indios. Volvió al Nuevo Reino de León, procedente de
San Luis Potosí, hacia 1620. Fue su esposa Magdalena María, india de
Guadalajara. Testó en Cerralvo en 1628.

Vil
José y Mateo Tenorio eran ve~inos de Monterrey a fines de 161:. José
declaró en la villa de Cerralvo, el 17 de junio de 1627, tener 40 anos de
edad poco más o meno·s, o sea que nació hacia 158?2s. Fue su espo~a
Elvira de Montemayor, quien , usó el apellido materno pues era hi¡a

21
28

Juan de Olivares se asentó en el Nuevo Reino de León antes de 1620.
Casado con Juana de Treviño, de cuyo enlace quedó descendencia.

También hacia el año 1620, Juan Buentello Guerrero y su sobrino
Pedro Botello de Morales entraron al Nuevo Reino de León. Venían de
San Luis Potosí y se asentaron, con sus familias, en la villa de Cerralvo.
Buentello Guerrero tuYo, años después, el cargo de alguacil mayor de
este Reino; falle~ió en la mencionada villa en 1637. Botella de l\forales
había nacido hacia 1581 en Valverde, Extremadura, (España). Fue su
esposa Ana María de Avila, cordobesa. Ambos dieron origen a los
apellidos Botello y Buentello en Nuevo León29
Francisco Martín Guajardo, también llamado Francisco Martínez
Guajardo, nacido hacia 1591, fue vecino y minero en Cerralvo, en la

Mendirichaga Cueva. Apellidos de Nuevo León".•., PP· 39-47._
.
1
Causas Criminales, volumen 1, años 1626-1635, expediente 5, folio 4 vue ta.
29

AMM.

Mendirichaga Cueva. Apellidos de !\ "un·o León ... , pp. 49-61.

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

652

década 1620-1630. Actuó como regidor del ayuntamiento regiomontano
en 1626. En la "Vista de ojos" que mandó levantar el gobernador Zavala
en 1626, se asentó que este poblador, a quien nombraban Francisco
Marúnez, vivía en una "casa· nueva", con su mujer e hijos. Fue su esposa
Mariana Botello, hija legítima del capitán extremeño Pedro Botello de
Morales y, quizás, de Ana María de Avila, cordobesa. Francisco Martín o
Marúnez Guajardo ya había fallecido a mediados de 1637.
~
El capitán Pablo Sánchez, nacido en Alba de Tormes, Salamanca,
(España) e hijo de Antonio Sánchez e Isabel de Tejeda, fue vecino de
Monterrey y Cerralvo en 1623. Actuó como regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1625, 1629 y 1644, procurador en 1631 y alcalde
ordinario en 1635 y 1637. Testó en Monterrey en 1656. Murió a fines de
30
enero de 1658 •
Pedro Monzón era escribano de gobernación en 1624. Actuó como
escribano del ayuntamiento reinero en 1626. También se le nombraba
escribano de paz y guerra.
Pedro Rangel aparece como testigo en un documento fechado en la
villa del Saltillo a mediados de 161931 . Quizás sea el mismo que resultó
herido en el asalto a Monterrey encabezado por Guajuco y Colmillo,
efectuado el 8 de febrero de 1624. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XII). Rangel figura en la nómina de vecinos redactada
por el ayuntamiento reinero en 1626. En la ''Vista de ojos" levantada por
el gobernador Zavala, se asentó que era "soltero".
Diego González fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1625.
En la ''Vista de ojos" levantada en 1626, se le menciona con su mujer e
hija.
Eustacio Zambrano, soltero, es mencionado en la nómina de vecinos
de M~nterrey, levantada por el ayuntamiento de esta ciudad en 1626, y
en la descripción de esta misma ciudad, que mandó redactar el
gobernador Zavala el citado año.

30
31

Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 19. AMM.
Civil, volumen 1, ·años 1598-1624, expediente 48. AMM.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL DE
LA FRONTERA NORTE DE TAMAULIPAS
Dr. Manuel Ceballos Rarrúrez
El Colegio de la Frontera Norte

El patrimonio cultural de la actual frontera de Tamaulipas debe
entenderse de modo amplio pues no está limitado por los contornos
políticos estatales o internacionales, sino que incluye un amplio espacio
que se expande hacia Texas, Nuevo León y el norte de Coahuila. Esto
tiene que ver fundamentalmente con los procesos históricos que han
dado origen a las poblaciones del norte del Estado de Tamaulipas. Es
decir, a sus procesos de desplazamiento demográfico, a su modo de crear
el entorno cultural y a su visión del mundo y de la vida.
Sin lugar a dudas en sus orígenes, la cultura de las poblaciones
ribereñas del Bravo estuvo marcada por la sencillez, la precariedad, la
vida campirana, la amenaza constante de los indios enemigos, y más
tarde por la agresión originada desde el Estado de Texas. Pero al mismo
tiempo estuvo marcada por la sanidad del medio ambiente, la cordialidad
social, ta bondad natural, una dieta peculiar e incluso un incipiente
sentido de igualdad y mexicanidad, anteriores a la consolidación del
Estado nacional _y republicano. Nadie percibió mejor estas características
de las poblaciones fronterizas en el siglo XJX que Manuel Mier y Terán,
Juan Nepomuceno Almonte y Manuel Payno; y a principios del siglo XX
1.:l mismo José Vasconcelos, cuya crítica de la vida fronteriza fue tan
aguda.
Sin duda, fue Payno quien entre 1842 y 1844 hizo una amplia y
sensible descripción de las poblaciones ribereñas del Bravo, de Laredo a
Matamoros; y aún de Tamaulipas mismo. De sus hombres dijo que eran

�EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

654

"como robles del desierto", de fortaleza admirable para los ejercicios del
campo, leales defensores de su libertad y de la integrid~d del territorio
nacional; de sus mujeres alabó su resistencia a la adversidad y la ~elleza
de sus "rostros expresivos; ingenuos y amables, como los que pmtaba
Rafael". Y benevolente e inspirado constató que, entre aquellos seres
humanos que vjvían "donde la civilización había puesto muy P?co_?e su
parte", estaba asentada una sociedad digna ~ respeto y admirac1on ya
que "las flores cuando están en un jardín, no so~ bellas.c~mo cuando
nacen en las grietas de las rocas y entre las malezas y ~s~mos de una
soledad".1 Recientemente Elena Poniatowska, al escnbir sobre las
mujeres del norte de Tamaulipas se refirió a ellas diciendo que "el
carácter de las norteñas es muy fuerte, no lo hurtan lo heredan" .2
Vasconcelos por su parte, quien en· alguna ocasión se refirió' a la
poca fuerza moral que encontraóa "en un pob~e lugar de_ frontera",. y a
' quien se le atribuye la frase de que "d~nde termman_l~,\gws_~s y em~1~~a
el asado termina la civilización y com1enza la barbane , vano su op1ruon
cuando 'constató la conciencia de mexicanidad de los habitantes de la
frontera y cuando degustó sus comidas; en especial, aquellos "desayunos
fronterizos-incomparables", y aquellas tortillas de harina que preparaban
4
en Laredo Texas las primas del coronel Juan Gómez.
Paradójicamente, la cultura fronteriza experimentó un proceso de
maduración cuando se hizo manifiesta la agresión cultural por parte de
los anglo norteamericanos que fueron llegando a la región desde los años
de 1820, pero de modo particular después del Tratado de Guadalupe
Hidalgo. Hubo incluso intentos de norteamericanización que ~acasaron,
como el de 1898 al instaurar las fiestas de George Washington en
Laredo, ya para entonces texano. Fracasaron no porque desaparecieran,
sino porque a los pocos años se convirtieron en la~ ~estas de_ los dos
Laredos, y poco más tarde en fiestas en los que part1e1pan contmgentes
de ott~s ciudades de la región, tanto de México como de los Estados
Véanse estas apreciaciones en Manuel Payno, Panorama de México, Obras completas,
México, Consejo Nacional para la Cul~ra y las Artes, 1999, pp. 33-79, 101-103, 108t

112.

Guemro Viqo, Houston, Anchorage Press, 1997, p.34.
Citado p or José Alvarado, "La gente del norte", Visiones mexicanas, México,
Fondo de cultura Económica, 1985, p: 17.
·
_ • Para las apreciaciones de José Vasconcelos sobre la front~r~ ~or~~ véase ~anuel
Ceballos Ramírez, "La invención de la frontera y del noreste histonco , Mtmonas de la
Academia Mexicana de la Historia, t. 42, 1999, pp. 197-203.
2 Elena Poniatowska,
3

fii55

Unidos. Hubo también movimientos de defensa como los
protagonizados por los héroes populares y sus corridos, del cual el más
famoso ha sido el Gregorio Cortés "con su pistola en la mano";5 y el
conocido como la "Cortina war", protagonizado por Juan Nepomuceno
6
Cortina. Y desde luego la celebración de gran significación del Primer
Congreso Mexicanista de Laredo en 1911 y que reunió a representantes
de ambos lados de la frontera y la región. Otro de los movimientos de
autodefensa fue el del grupo de mexicanos que alrededor de 1915 se
agruparon en torno al Plan de San Diego.7
Desde finales del siglo XIX, durante todo el siglo XX y en los inicios
del actual, el ferrocarril y las carreteras; las actividades aduaneras,
petroleras, agrícolas y comerciales; y el incremento poblacional
contribuyeron a integrar elementos culturales de otras partes de México a
la frontera. A las antiguas villas del norte -de Laredo a Reynosa-, y
también a Matamoros, se añadieron otros centros de población que se
han transformado en ciudades. Desde la década de 1860 la Iglesia
católica instauró el Vicariato Apostólico de Tamaulipas que luego se
transformó en Diócesis con sede en Ciudad Victoria (1870). Aparte de
ésta se han instaurado tres diócesis más, las de Tampico, Matamoros
(1958), y Nuevo Laredo (1989).8 Cabe destacar que a ésta última no sólo
pertenecen las poblaciones tamaulipecas de Nuevo Laredo a Ciudad
Miguel Alemán, sino también las nuevoleonesas de Lampazos, Sabinas,
Parás, Vallecillo, Anáhuac, Bustamante y Villaldama. La referencia a la
Iglesia católica se hace por la antigüedad de su instauración, como por lo
que ha significado como creadora de ~ultura y aglutinadora de identidad
psicosocial a través de las prácticas y las devociones populares,
especialmente el guadalupanismo desarrollado en la sociedad mexicana.
Por otra parte, el patrimonio se compone también de otras tradiciones
Y fiesta~ -religiosas, cívicas y populares-. Estas últimas, que son muy
semejantes a las de otras partes de México, tienen la peculiaridad de
5

Américo Paredes, IVitb bis pisto/ in bis band: A Border Ballad and his Hero Austin
University of Texas Press, 1958.
'
'
6
Jerry D . Thompson, J11an Co,tína and the Texas Alexico Frontier, El Paso, Texas
Western Press, 1994.
7
Jorge Aguilar Mora, Una muerte sencilla,jmta, etema, México, Era, 1990; Benjamin
Heb~r Jo~nson, Revo/11tion in Texas-. How a for¡,ottm &amp;bel/ion a11d its bloody S11pmsion 111med
Mex1ca11s rnto Americans, New Haven and London, Yale University Press, 2003.
8
El nombre de Diócesis de Tamaulipas se mantuvo hasta 1958 ubicándose
primero en Ciudad Victoria (1871-1923) y luego en Tampico (1923-1958). '

�656

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE TAMAUUPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

integrar a sus ciudades gemelas. Pero hay otras festividades particulares
de gran importancia, que se han celebrado o se siguen celebrando, como
la del Charro en Matamoros y Brownsville; y la que recuerda la tradición
histórica de la fundación de Nuevo Laredo. Ésta última, que ha venido a
ser una conmemoración cívica de relevancia peculiar, se integra de dos
ele.m entos: 1) La migración hacia México de los habitantes de Laredo,
convertido simultáneamente en texano y estad_ouni~,ense por el Tratado
de Guadalupe Hidalgo de 1848; y 2) La exhu~0,c1on y traslado de los
restos de sus deudos fallecidos, para que también yacieran en territorio
patrio. Este segundo elemento ha requerido de estudios más
especializados inspirados en la historia de las mentalidades pues hasta
ahora ha aparecido de manera marginal en la documentación, pero con
un claro nexo entre el mito y la historia. Por otra parte, la traslació_n de
mexicanos de los territorios perdidos estuvo contemplada en el Tratado
de Guadalupe Hidalgo, y el supremo gobierno se interesó en ello
9
nombrando repatriadores en diferentes lugares de la nueva frontera. Sin
embargo, pocas poblaciones celebran actualmente el acontecimiento. En
Nuevo Laredo con litúrgico sentido nacionalista se conmemora año con
año. Y la tradición se reproduce en himnos, poemas, ·celebraciones y
referencias artísticas. El principal monumento de entrada a la ciudad
recuerda a los fundadores y el escudo oficial lleva por lema "Sierppre con
· 1a Patria". Sin duda que este lema es una referencia elíptica a la tradición
histórica de la traslación de los mexicanos después de la guerra con los
Estados Unidos. En una novela reciente titulada Propiedad ajena, Enrique
Berruga recordó el acontecimiento de la traslación; pero situó a sus
actores en San Antonio -de donde emigraron para llegar a Saltillo vía
Piedras Negras. Por cierto que la matrona de la novela, una fuerte mujer
norestense, se oponía al traslado, a no ser que trajeran a sus muertos con
ellos porque, decía, no los podían dejar solos en tierra extranjera. Para
mayor fuerza del argumento, al cruzar el Bravo la corriente del río arrasó
con las lápidas y los restos, y fue entonces que la mujer perdió el uso de
10
la palabra porque "sin sus muertos, no tenía ya nada qué decir".
Otro tipo de festejos se realizan también en Nuevo Laredo como la
Feria y Exposición Fronteriza en septiembre, con sus contrapartes en
Matamoros y Reynosa. Otros celebraciones q_u e hay que recordar son: el

9 Manuel Ceballos Ramírez, La historia y la epopeya en los orígenes de Nuevo LAredo,
Nuevo Larec:Ío, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991.
10 Enrique Berruga, Propiedad ajena, México, Planeta, 2000.

657

Día del Comercio (Nuevo Progreso), el festival de San Miguel (Díaz
Ordaz), el Festival del Cántaro (Mier), el Día de los Fundadores
(Camargo, Guerrero y Reynosa), el Festival de San Juan (Guerrero). Y
desde luego la celebración del 5 de mayo que tiene gran relevancia en los
Estados Unidos, especialmente en aquellas poblaciones o enclaves donde
hay mayoría mexicana. Cabe destacar también el gusto de los fronterizos
por hacer de todo una celebración festiva. Especialmente la forma que
tienen de festejar haciendo una "carne asada"; donde el término en sí
mismo es ya un sustantivo, es decir el nombre propio de la reunión.
Otra fiesta peculiar es la que se celebra en algunos lugares del norte de
Tamaulipas el día de Pascua de Resurrección adoptando las tradiciones
de la cristiandad anglosajona y griega que da una importancia primordial
al simbolismo de la vida a través de los huevos de pascua y los conejos;
es por ello que también se le denomina "Día de la coneja". Esta
celebración se acostumbra hacer a campo abierto, preferentemente en un
rancho, para recibir la primavera y estar en contacto con la naturaleza
que renace. El alto valor evangelizador -o preevangelizador si se quiereque tiene esta costumbre fue durante algún tiempo desestimada por la
Iglesia católica; sin embargo, ahora parecen apreciarse más las
posibilidades de integrarla al mensaje cristiano. El valor cultural y las
formas como se rediseña esta tradición y se adapta a la cultura mexicana,
ha sido puesta de manifiesto por José Carlos Lozano. 11
Independientemente de las creencias personales, muy importantes
para el patrimonio histórico han sido también las advocaciones religiosas,
no sólo por tener un origen novohisp?no, sino por su fuerte ingrediente
cultural y por su arraigo en. la toponimia: Nuestra Señora del Refugio en
Matamoros, Guerrero, San Ignacio y Roma (Texas); la Inmaculada
Concepción en Mier y en Brownsville; el Santo Niño de Atocha en
Nuevo Laredo; y desde luego la Virgen de Guadalupe que si bien se
venera en todas partes, en Reynosa se le guarda una especial devoción
por haber sido fundada bajo esta advocación; y bajo cuyo patronazgo
puso también José de Escandón el Nuevo Santander entero. Una
mención especial merece la Virgen de San Juan que se venera en el Valle
de Texas, pues ha sido un modo de recuperación cultural - y pacífico-,
~e un antiguo espacio en el que predomina el entendimiento mutuo. El
simbolismo del río. Bravo en el inmenso cuadro que sirve de fachada al
11

José Carlos Lozano, El día de la coneja en N uevo Laredo: influencia y redimio de una
tradición norteamericana, Nuevo Laredo, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991,

�659

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

norte de este santuario es muy significativo. En efecto, el río aparece
como integrador de ambos lados de la frontera presididos en la parte
· 12
superior por la imagen de la Virgen de San Juan y por la de Jesucristo.

En otro orden de ideas, se ha puesto en marcha el proyecto de
vinculación de los tres estados mexicanos del noreste con Texas,
Proyecto que le da a la región ribereña de ambos países una importancia
primordial. Es en el punto de encuentro geofísico de los cuatro estados,
es decir alrededor del meridiano 100, donde se ha desarrollado la llamada
Cabalgata "El Noreste: unido en sus tradiciones". La cabalgata se inicia
en Guerrero Coahuila, pasa por Colombia Nuevo León y termina en
Nuevo Laredo Tamaulipas. Es éste un evento campirano si se quiere,
pero de significación cultural, política y económica. El año de 2004, se
formalizó más la relación y se estableció el "Acuerdo para el desarrollo
regional sostenible del Noreste de México", firmado por los
gobernadores de Tamaulipas Tomás Yarrington Ruvalcaba, de Nuevo
León Natividad González Parás y de Coahuila Enrique Martínez (Nuevo
Laredo, 6 de marzo de 2004). Tres meses después, los mismos tres
gobernadores mexicanos firmaban con Rick Perry, gobernador de Texas
el "Acuerdo para un progreso regional asociado" (Monterrey, 22 de junio
de 2004). Poco después se añadió también al proyecto el gobierno de
Chihuahua. Por su parte, el gobierno de Nuevo León ha instaurado el
Programa de integración del Noreste y su vinculación con Texas. Organismo éste
presidido por el doctor Romeo Flores Caballero. 14

658

Por otra parte, la cultura de la región ribereña del norte de Tamauli~~s
ha entrado en un proceso de mayor maduración al haberse tamb1en
institucionaliza~o y desarrollado en diversos organismos de . los
municipios (Departamentos de Cultura, Cas.as de Cultura, Arc~vos
Históricos); pero también ha tenido que v'er , en ello el Instituto
Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, y ese otro programa que se
conoce con el sugerente nombre de "Los Caminos del ~o", El carácter
binacional con el que este último organismo ha nacido y la fuer~e
conciencia cultural que lo rige, ha intensificado la idea de la h~rencia
novohispana y mexica?~ en ambos l~~os de~ río Brav~: en la co~da, las
construcciones, la musica, las tradiciones. 3 Ha nacido tambien hace
algunos años El Colegio de Cronistas e Histo_riadore~ de la Fr?n~era
Norte de Tamaulipas y Sur de Texas que efectua reuruones academicas
periódicas.
Hoy la construcción o restauración de edificios que _deben albergar
las diversas creaciones culturales es un buen augurio del futuro cultural
de la región: la Casa Mata, el Museo del Agrarism~ y el ~useo_de Arte
Moderno en Matamoros; la Hacienda de la Sautena en Rio Bravo; y el
Archivo Municipal en Reynosa; el Centro Cultural en Nue:o Lared~,, y
en esta misma ciudad la restauración y habilitación de la antigua estac1on
del Ferrocarril Nacional Mexicano para servir de sede del Archivo
Histórico Municipal. También es menester tener en cuenta la presencia
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que tiene facultades Y
escuelas importantes en varias de las poblaciones front~rizas._ Otr~s
universidades e instituciones de educación superior o de mvest1gac1on
desarrollan también sus actividades en la frontera (Institutos
Tecnológicos, El Colegio d_e la Front~ra Nort~, ~l Colegio de
Tamaulipas, Universidad Pedagógica Nacional, Uru:ersidad Valle del
Bravo, Universidad Tecnológica, Instituto Internacional de Estudios
Superiores, Universidad México Americana del Norte, etcétera).
Brenda Nettle Riojas., ~ Iglesia católica en el Válle del Río Grande, Brownsville,
Editions du Signe, 2002, pp. 44, 1-Xlll.
.
.
. .
13 Mario L. Sánchez (Ed.), A shared Experience: the Hzstory, Arch1tectu': and H1Sto~c
Designations of.. the Lower Rio Grande Hen'tage Corrido,, Austin, Los Caminos del Rio
Heritage Project, Texas Historical Comission, 1994.
12

Cuando el ya citado Manuel Payno describió las villas ribereñas del
Bravo, y a pesar de la benevolencia con la que trató a la frontera, aseveró
con abatimiento: "Decididamente éstos son unos países sin recuerdos y
sin porvenir. Sin recuerdos porque eso se queda para esas viejas ciudades
de la Europa que han tenido arquitectos y ruinas, capitanes e historia,
poesía y poetas, pinturas y artistas. Sirr porvenir porque amenazadas por
los bárbaros y tejanos, y escasos de población, pasarán años y siglos sin
que mejoren un punto. Contentémonos con que no desaparezcan".15 Si
Payno regresara hoy, se admiraría no sólo de que no hayan desaparecido
las poblaciones ribereñas del Bravo, sino de que efectivamente, tienen
recuerdos y porvenir. Con gusto admitiría que se ha construido un
patrimonio peculiar y una cultura enraizada hondamente en la
mexicanidad; y . de que, aunque en proceso de crecimiento, hay
arquitectura, historia, tradiciones, letras y artistas.
14

Regionegocios, núm. 93, septiembre de 2004, pp. 18-23. Véase también "A trote
unirán sus fronteras", Primera Hora, (Nuevo Laredo), 6 de marzo de 2004; y el
suplemento especial de EI.Ma1iana (Nuevo Laredo), "Cabalgata 2004", 7 de marzo de
2004, 40 pp.
15
Manuel Payno, Panorama de... , p. 43.

�660

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Sin duda que este patrimonio que han ~onstruido . nuestros
antepasados los últimos 150 años es digno y apreciable. Gracias a ~llos
existe un legado que preservar y mucha historia que ~ontar y analizar.
Historia, legado y patrimonio que ayudará a no repet1r los errores d~l
pasado y llevará a encontrar las raíces comunes de d~nde surge la savia
de la sociedad ribereña, tamaulipeca, norestense y meXIcana.

'"'-.
NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
Lic. Lilia E. Villanueva de C.
Colegio de Cronistas e
Historiadores de Nuevo León

La iglesia tenía enemigos que consideraba, a la vez, enemigos de Dios.
Estos eran los herejes, los judíos y los falsos cristianos. En el Concilio
de Verona de 1185, se acordó que era un delito que debía de ser
castigado y proceder judicialmente. Había que inquirir, averiguar e
investigar sobre los sospechosos, para entregarlos a la autoridad civil,
porque la iglesia no aplicaba penas corporales. 1
En 1229 en el Concilio de Tolosa, Grcgorio IX organizó la
Inquisición, con tribunales en cada país dependientes del Papa. La
Orden de Predicadores de Santo Domingo, fue la encargada del
descubrimiento y el castigo de la hcrejíi!,
Por lo que hace a España, la Inquisición fue establecida años más
tarde. Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se casaron en 1469. La
reina quería no sólo unificar el reino políticamente sino por la fe. Para
ello, era necesario expulsar a los judíos. E l Papa Sixto IV, por medio de
la bula del primero de noviembre de 1478 apoyó esta idea, autorizando el
establecimiento de la Inquisición en España.2 En 1483, fray Tomás de
Torquemada fue. nombrado inquisidor general. Fue creado, además, un
Consejo Supremo compuesto po r un eclesiástico y dos seglares. Tenía
carácter oficial.
Logró Isabel s.u propósito de desterrar a los judíos. Estos se
dispersaron por diversos lugares: Portugal, Italia, Grecia, etc. En Turquía

1

2

~laun, Eduard. Lo Inquisición. Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 22.
Liss, Peggy K. Isabel /(I C(ltólira. Ed. Nerea. Madrid. 1998. Capitulo X\'.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

662

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

algunos conservan las llaves de sus casas, con. la esperanza de volver a
España. Simón Wisenthal sostiene la tesis de que los últimos que
quedaban en España, se embarcaron en las carabelas de Cristóbal
Colón.3
·
Muchos permanecieron en España, fingiendo adoptar el cristianismo.
Estos fueron llamados cristianos nuevos o conversos. A los que
continuaron practicando la ley de Moisés en se~to, se les conoció como
criptojudíos.
"·
Para indagar la sinceridad del verdaderamente convertido, se recurrió
a la genealogía. _ Por medio de testigos se averiguaba si alguien estaba
ligado, hasta la quinta generación, a judíos, negros, procesados por el
Santo Oficio, etc. A esto se llamaba: información de limpieza de sangre.

Por limpieza o nobleza de sangre se entendía antiguamente la que se
heredaba por linaje de aquellos a quienes había sido concedida por
privilegio, otorgado por un soberano, condición sin la cual no podía
haberla.
En España esta situación social originada desde tiempos muy
antiguos, requería de información para ser aprobada, y prevaleció hasta
1865 cuando se suprimió definitivamente y con carácter general. A partir
de entonces, ya no fue necesario levantarla para contraer matrimonio ni
4
para ingresar a cualquier ~argo del Estado.
La expulsión de los judíos, de España, por los Reyes Católicos en
1492, trajo como consecuencia el .que aquellos que se quedaron se
convirtieron al cristianismo o fingieron haberse convertido. A estos se
les lla,mó conversos o cristianos nuevos.
·
Contra aquellos que fingían serlo y cuya actitud fue descubierta, se
desató una tenaz persecución por parte del Santo Oficio. Aunque, en
realidad era desconcertante este hecho, dada la circunstancia de que
muchos judíos ocupaban importantísimos cargos oficiales en la corona.
La presencia de conversos en el ámbito .rural, particularmente en los
feudos de la nobleza, daban la impresión unos y otros de ser protegidos
por el Rey y por· los nobles. ·
Operación Nuevo Mundo. Lz misión secreta· de Cristóbal Colón.
Barcelona. 1976.
4 Escriche, Diccionario, 1853

Con todo, esta población "convertida" significaba un peligro. Fue
necesaria la ingerencia de la Inquisición, así como la expedición de los
Estatutos de la limpieza de sangre. Éstos últimos subrayaban los límites
fundamentales del acoso contra los cristianos nuevos. Se consideraba
que la presenda de falsos conversos provocaba el envilecimiento del
cristianismo.
Estos estatutos establecían, entre otras reglas la promoc1on de
expedientes de pruebas de limpieza de sangre. Pero en estos era fácil
ocultar la ascendencia. Los testigos podían ser comprados y de esta
manera se comprobaban supuestos orígenes cristianos viejos, al gusto de
quienes promovían la información. Otros, mudándose de ciudad
cambiaban de apellido, borrando toda huella anterior. Este problema es
estudiado con más o menos amplitud, por María del Pilar Rábade
Obradó, en su libro Una elite de poder en la corte de los reyes católicos: los

judeoconversos. 5

' La limpieza en España

3

663

Aymé, Editora.

El historiador madrileño Juan Blázquez Miguel en su obra Inquisición y
criptojudaísma6 comenta que para intentar frenar el acaparamiento de
cargos surgieron "los llamados estatutos de limpieza de sangre, de extraordinariay
nefasta influencia durante los siglos posteriores". Considera que el más antiguo
de estos estatutos fue el del Colegio de San Bartolomé de Salamanca, en
base a bulas papales de 1414 y 1418. Más tarde, en 1449, fue decretado
en Toledo un estatuto de limpieza.
Por su parte, los cristianos viejos de Córdoba fundaron una cofradía a
la que sólo podían ingresar ''los que son como ellos"; esto es cristianos viejos;
para lo cual se requería invariablemente de una información jurídica.
Casi todos los colegios de España: el de Santa Cruz de Valladolid (1488);
el de San Antonio de Sigüenza (1497); el de San Ildefonso (1519); y
otros, redactaron sus propios estatutos de limpieza de sangre.
Lo mismo puede decirse de las órdenes monásticas que instituyeron
sus propios estatutos de limpieza: los jerónimos en 1486 y los dominicos,
tres años más ta~de; los franciscanos en 1525 y los jesuitas en 1593.

Observa el mismo historiador que hasta las catedrales españolas

"considerando los casos de judaizantes que se descubrieron en su seno" optaron por
'este tipo de estatutos.

5
6

Editorial Sigilo. Madrid. 1993. págs. 19 y ss.
Eds. Kaydeda. Madrid. 1988.

�'665

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

664

-dice el mismo autor-, se convierten en la ví.ctima propiciatoria del
nuevo mito antisemita para conseguir el mantenimiento de la ortodoxia,
católica, y, quizá, para detener el peligro que representa la burguesía gran
parte de ella de este origen, sobre todo con Castilla. En este ambiente de
satanización de lo judío, atizado desde el púlpito, se crea el marco
propicio para los estatutos de limpieza.

Pero no sólo a las cofradías, las órdenes religiosas y las catedrales se
linútó esta restricción. Casi al mismo tiempb, se proyectó hacia las
profesiones, particularmente a los médicos, en su mayor parte judíos,
denunciados, por supuesto, si tenían reputación y buena clientela.
Para ocupar cargos en la Inquisición fue requisito indispensable el de
la información genealógica. Como era más o menos frecuente encontrar
algún bisabuelo penitenciado, el Consejo de la Suprema Inquisición en
España, acordó que ''se debe considerar bastante pu-rgado al cabo de un siglo el
delito de sangre infecta, si a partir de ese momento no hubo ningún problema".
Blázquez Miguel consigna el caso de la familia Treviño de ciudad Real,
que en el siglo XVII promovió varios expedientes de limpieza de sangre.
Testigos presentados por sus adversarios presentaban documentos
comprobando que entre sus ancestros "figuraban varias mujeres de la familia
Villarroe~ penitenciadas y quemadas en la Inquisición, sin que ni7en un solo caso
.influyera para que no se declarase acrisolada la purez.r; de su sangre".
Según Edward Mann, en su libro La Inquisición. Lo que fue y lo que hizo
expresa que fue a partir del siglo XVI cuando este tribunal generalizó
como delito punible el de la falta de "pureza de sangre". Se la llamó
también "limpiez.r;" y se llegó a tal extremo que "la gente investigaba
la
8
genealogía de los vecinos en busca de sangrejudía o mora", a fin de acusarlos.
El limite establecido era hasta los tatarabuelos. Si en estas cinco
generaciones no se hallaba a alguien con esa mácula, o que hubiese sido
conde·nado por la Inquisición, "la pmeba de limpieza era aceptada".
Surgieron, por lo mismo, muchas informaciones genealógicas
falsificadas o alteradas. Contra el poderoso nadie se atrevía a testificar; y
como de los antepasados de _los pobres y los campesinos no se
conservaba memoria, ha?ía que inventar lo gue aquellos hicieron.

tenía algún ancestro penitenciado era incluido en esta mod lid d
Bastaba
ª·
-1 h htener entre los abuelos alguno que hu bºiese si'd o arrestado ª Este
s~~ ;;v:, ~unque se compr~bara haber sido injustificado, era suficiente
P
a -~ancha. Quien la tuviera quedaba incapacitado ar
ocupar cargo clVll o eclesiástico alguno· estaba imp did d
p ª
con alguien "de linqje limpio"· y ni ,1 '. . b e o e emparentar
d,
.
'
e ru IDJem ro alguno de su familia
Ipo nan
. . . ,aspirar al estado religioso . H ubo casos en los cuales l
nqws1c1on aceptó pago por la inmunidad· ero 11
.
ª
modo alguno que en lo futuro se viera libre,cÍe unaen:e:~ a!:r:a~7;:~a en

La limpieza en Nuevo León
Para el caso
.J de quienes pasa b an a poblar al nuevo mundo en el Título
e Ias
·
dadas en Segovia por
'
100
Oruenanzas
el
13dde
¡·ulio
de 1573 de Nuev
1 . as p. obl.aczones,
Felipe II
, se ee.
A los que se obligaren a hacer la di h
bb ,
oblado e cumplid
.
c ª po lazon Y la hubiesen
o
consu
asiento
por
h
P
descendientes
y que dellos co
onrar sus personas y
memoria loable, le hacemos hijos:go ~e ~:~eros p~bladores, quede
descendientes Je 'timos
ar conoci o a ellos y a sus
cualesquier part! de l~;;~~i~~\:~n
que poblaren y en otras
linajes y solar conocido .
, al
~o y personas nobles de
tod I h
, ~ por_t es sean habidos y tenidos, gocen de
as as onras y preerrunencias
d h
~dos l~s hombres hijosdalgo y cab1!~: dª:10 :::;n:: d:;
q~e
eros, eyes y costumbres de España puedan y deban gozar.
, gun

d .

e~f¡~:11

g:s:i:ª:e

De este privilegio se ufanaron siem
l
.
pobladores de la N e .E
_
. pre no so amente los primeros
u va spana sino s s d
d'
generaciones. Quien entraba a p~blar m ~
e~cen . ientes en varias
concesión sólo por el hecho d
ª~
tar e disfrutaba de esta
e casarse con hi¡a de pobladores.
me:c:~~~ d~e ;e refiere al Nu~vo Reino de León, es en las solicitudes de
erras o encomJendas de indios en d d
frecuencia alegar estos méritos.
on e se ve con más
A Sebastián
de Ábrego se Ie d an 1as tlerras
.
"atento a que.. . es
persona
de toda Flores
l."
B
.d
. ca tdad y buena sangre" (noviembre de 1700) 9 J , d
enavi es, vecino de Cerralv
.
. ose e
calidad d, ·
.º' pi.de t1erras
en 1707, ''para mantener la
e mz persona con la decencia que pide mi conocida nobleza".10

La autoridad inquisitorial tuvo aumento notorio con este nuevo
"delito" de no ser &lt;lescendiente de "viejos cristianos". Porque no sólo quien
:n~:;:.;.\~arza, Israel. Cedulario autobiográfico ... Monterrey. 1964. p. 87.
1

Op. cit. p. 47

8

Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 138 y s. s.

�LIC. LIUA

666

Es interesante observar que a los tlaxcalteca~, aliados a los españoles y
colonizadores del norte, les fueron concedidos iguales privilegios.
El virrey Luis de Velase&lt;? capituló con la república de Tiaxcala el 14
de marzo de 1591 a fin de que cuatrocientas familias pasaran a poblar al
norte. A los tlaxcaltecas les fueron concedidos en la misma capitulación,
iguales privilegios que a los españoles; tales como recibir mercedes de
tierras, usar armas, anteponer a sus nombre~el tratamiento de don,
montar a caballo, etc.
En la documentación utilizada para este trabajo, se consignan otros
signos de nobleza o de limpieza de sangre.
Algunos de los expedientes, como ya 1o expresamos, no se limitan a la
información sobre padres y abuelos. Las declaraciones aluden a "la
antigüedad del linqje".
En informaciones más antiguas, como la de Lázaro de Mendiola, pide
éste que se diga si "sus padres y abuelos pasados por ambas líneas, paterna y
materna, han estadoy están de veinte, cuarenta, sesenta y cien años de más tiempo acá
que memoria de hombres no hay en contrario en posesión de .. .
11
hijosdalgo notorios de sangre, limpios de toda mácula ... "
La limpieza de sangre, además de la antigüedad de linaje y de ·no estar
·mezclada con castas ínfimas consistía también en otros factores.

Ser descendiente de los primeros pobladores y conquistadores, que
por cédula real "lograron el distintivo honor de ser hijosdalgo de solar conocido",
12
como lo alega en alguna información don Joaquín Mier Noriega.
Servir a su costa "al~ y a la Patria defendiendo al lugar donde se vive de los
insultos de los indios bárbaros, y dando socorro a los demás lugares cada y cuando lo

han pedido".
Haber ocupado cargos públicos, don José Salvador Lozano consigna
como signo de calidad de noble haber sido alcalde ordinario repetidas
veces, así como teniente de gobernador y el primer administrador de
13
tabacos.

Información de genealogía ... AMM.. Civil. Vol. 7, Exp. 11. Monterrey. 1653.
12 lnjormtidón de legitimidad... AMM. Civil. Vol. 150. Exp. 3. Monterrey. 1793.

11

13

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

E. YILLANUEVA DE C.

Información de nobleza de sangre de doña Maria Leonor 1/defonso Lozano. .. AMM. Civil.

Vol. 141. Exp. 10. Monterrey. 1798.

667

También se tiene como sello distintivo de buen nacimiento el haber
emparentado "con las primeras casas distinguidas de esta ciudad", así como
''haber sacerdotes en la familia".
?tr~s características de nobleza eran las de "no haber sido castigados por
algun trzbunal que cauce infamia" y la de "haberse ejercitado en oficio o ministerio vil
y mecánico ni indecente de menos valer".
F~ancisco Antonio de Estrada que no pudo comprobar su nobleza
cons~deraba como señal de la calidad de su sangre ''la prueba del sobrescrit;
de m1 persona... en_ las leyes ~e la naturaleza, una vez que está en el colory el pelo
con e~ semblantey etrcunsta~?ªs/e nombre". Pero, con certero argumento, se
consideraba noble tambten por sus costumbresy sus procedimientos en /o moraL
políticoy civil". 14
'
Para qué una información

Los motivos para promover una información de limpieza de sangre (0
de nobleza de sangre como también solía llamársela) eran muy diversos.

''Par~ efectos de pasar a los reinos de las Indias y otras partes y para otros
cualesquier efectos que me sean necesarios", como es el caso de la que promovió
Lá_z~ro de Mendiola en su lugar natal, en España y que se conserva
?ngtnal en el Archivo Municipal de Monterrey, convertida en una doble
tnfo~mación al presentarla_ ~ara promover otra a fin de comprobar ser
sobnno y heredero del cap1tan Hernando de Mendiola.
En este ~ro de información se procura obtener testimonios que
puedan ser utiles en la Nueva España, particularmente en relación a su
estado. E? el caso de Mendiola, los testigos contestan a la sexta pregunta
en el sentido de que:
• •.es libre de todo estado y ~o sujeto a matrimonio, ni religión, ni orden
al~na, por donde este tesogo sepa y entienda; y por tal es habido y
terudo y comúnmente reputado.15

Las info:111aciones se promueven también para '~ozar de los beneficios de
una ~~pe/lama". En este caso el propósito es comprobar el entroncamiento
f.amtli a~ Y geneal,og1co
. con el fundador o fundadores de determinada
obra pta. Como es sabido una capellanía era el destinar el producto de
14

fojas. Querella civil.·• AMM. Civil. Vol. 98. Exp. 6. San Antonio de la Iguana. 1768. 54
15

Ver nota Nº 11.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

668

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

q69

I

un bien material, para el sostenimiento del culto a alguna devoción; la
celebración de misas por el alma de alguien; para el sostenimiento de un
estudiante en su carrera eclesiástica; etc.

... está inclinadísimo al estado eclesiástico y para este fin muy resignado
a tomar la fatiga de la adquisición de letras y deseando yo cooperar a tan
distinguidos fines y facilitarle en parte su consecución ... 11

Son muy frecuentes las informaciones testimoniales levantadas al
surgir impedimento para el matrimonio ''por diferencias de linaje" o por "no
ser de buen nacimiento". En muchos de estos ca~s ~o se lleva más fin que
"impedir maliciosamente, o cuando menos dilatar, el efeclN!_el matrimonio tratado".

Hay también informaciones hechas a petición de quienes ya
ingresaron al colegio y que están realizando estudios. En este caso se
promueven con la finalidad de alegar _derechos a alguna capellanía
fundada por algunos de sus antepasados.

Un expediente por negación de mano fue promovido por Santiago
Morales al impedirle casarse con doña Juana Padilla, ''por no ser igual de
calidad". Lamentablemente Morales no pudo comprobar su limpieza ''por
16
ser hijo naturaly haber adoptado el apellido de su padrino de bautizo".

Procedimiento

Encontramos otro caso en el cual, por la desigualdad de sangre ·de la
, novia, los hermanos, tíos y parientes de Onofre Arredondo ,se opusieron
a su matrimonio, llegando hasta el templo para impedirlo. El la amaba y
declaró estar dispuesto "a renunciar al nombre de su casa y hasta su herencia".
El padre de María Josefa, la novia, por su parte, nos da una magnífica
referencia sobre el mestizaje regional, al expresar al gobernador que
si para casarse debiera esperarse el consentimiento de todos los
paóentes, muy pocos o ningunos [matómonios] se veóficarían ...
principalmente en estos reinos, en que pocos linaies hay que no se hallen
maculados con diversas castas.

Cuando el expediente promovido se refería a un hijo natural de padre
y madre españoles, la .calidad, al parecer, no desmerecía. Así se
desprende, al menos, de una declaración de Agustín Ceferino de la
Garza, a quien su padre reconoció in _artículo mortis.
Pero las averiguaciones más frecuentes se ven al ser abierto el Real y
Trid@tino Colegio Seminario de Monterrey. Los· expedientes se
promueven para "ingresar estudios a fin de tomar el estado eclesiástico" "para
conseguir las órdenes sacras"; etc. Este tipo de documento se sigue no sólo a
petición del interesado sino por el padre, la madre, un hermano o
cualquier otro. En los motivos.se explica, por ejemplo, que el interesado

No sólo el interesado podía promover la información. Son muchas
las que fueron solicitadas por el padre, la madre o un hermano de éste.
La petición generalmente aparece acompañada de los nombres de los
testigos presentados y del "interrogatorio" al cual se quiere que respondan.
La autoridad (el gobernador o el alcalde) ordena sea recibida la
información y que, concluida, se dé testimonio al interesado quedando el
original en el Archivo. Algunos, cuando el resultado no les favorecía,
pedían se guardara "en el archivo secreto".

Antes de la existencia del Seminario de Monterrey (1792) se solicitaba
la información para presentarla en los de Guadalajara, México u otras
partes.
Por ello, se pedía que ''por los accidentes que en los caminos acaecen",
quedara el original a fin de solicitar nuevas copias.
Los testigos son generalmente mayores de edad. Abundan los de más
de setenta u ochenta años, por ser lo que pudieron haber conocido a los
abuelos y bisabuelos y que pudieron haber oído referencias a
generaciones más antiguas. Tras de pregun.társeles su nombre, patria,
estado;calidad y ejercicio, prometían, bajo juramente, decir verdad.
El testigo ordinario prestaba juramento "sobre una señal de la CT'UZJ
tocándola con su mano derechay respondiendo síj uroy amén".
Si el testigo era militar, prometía decir verdad "bqjo su palabra de honor,
.puesta 1111a mano en elpechoy la otra en elpuño de su espada".
Si quien declaraba era un sacerdote, had a juramento tacto pectare et
corona et in verbo sacerdotis.

16

Promovido por don Santiago Morales .. . AMM. Civil. Vol. 154. Exp. 3. Valle de las

Salinas. 1794.

17

lnjo_rmación de legitimidad... de don José Man11el Lozano, para poder mtrar de colegial.. .

AMM. Civil. Vol. 168. Exp. 10. Real de Sabinas y Monterrey. 1800.

�670

LIC. LILIA E. YILLANUEVA DE C.

Cuando la información no podía ser levantada en Monterrey, porque
los testigos residían en lugares apartados y "están en sus respectivos destinos, y
los más principales son sujetos de avanzada edad e imposibilitados para poder
caminar", se designaba a un comisionado para que pasara al lugar
requerido.
Aunque el interrogatorio consta de dos a cinco preguntas, hay algunos
-como el de José Joaquín de Treviño-,~e comprenden hasta
diecinueve. El propósito de tanta interrogación era el de probar vínculos
colaterales, sobre todo si había de por medio la fundación de alguna
capellarúa.
En la primera, tras las generales del declarante, se inquiere sobre si
conocen al interesado por ambas líneas· y sobre sus costumbres. . En
respuestas expresan unos, conocerle "desde la infancia", otro, "que le conoce
' muy bien". Un testigo declara que "lo vida desde que nació y que sus padres le
dieron el mantenimiento natura4 lo vistieron, dieron escuela y estudios y siempre ha
estado y está debajo de su patria potestady debqjo de su obediencia". Uno más,
que "le ha visto asistiendo a los templos y qyudando a la misa y demás ejercicios
cristianos". .La legitinúdad del hijo, sin embargo, se confirma agregando
que han visto a los padres "acariciándole y reconocerle como a tal su hijo" así
como haber oído a ellos llamarle hijo y a éste a ellos llamarles padres.
Otra pregunta fundamental es la que se refiere al conocinúento de los
padres del interesado. Se hace énfasis en la calidad y nobleza de sus
ascendientes y en la legitimidad de su matrimonio. Se considera
sumamente importante lo que alude específicamente a la limpieza de
sangre, esto es, a que si son o fueron "libres de toda mala raza, moros, indios,
protestantes penitenciados del Santo Oficio u otra casta inferior o materia que
conduZfa contra nuestra cristiana religión". ·
So):,re este aspecto es frecuente leer declaraciones en d sentido de que
los padres "son cristianos viejos, · nobles y de buenas costumbres, sin que jamás se
hqya visto ni advertido nota alguna en todo su linaje y ascendencia". El testigo
también suele expresar que "son personas decentes y del mqyor lustre y de
esclarecida ascendencia sin quejamás !e hqya dicho cosa en contrario".
En relación a la legitimidad del matrimonio, se lee en algunas
informaciones que fueron vecinos de esta dudad, en donde vivieron y
murieron conocidos, tenidos y'reputados por marido -y mujer.
Otra pr:áctica frecuente en estas probanzas, es la de la inclusión de las
partidas de bautiz&lt;;&gt;, matrimonio y defunción, a fin de reafirmar lo
declarado por los testigos. En el caso de las certificaciones parroquiales

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

671

de Es~~ña apa~ecen auto~izadas por dos o más notarios que dan fe de
que qwen suscribe las copias de las partidas es realmente el cura párroco.
~sto~ an_ex?s. documentales dan además datos, y fechas precisas de gran
mteres histonco y genealógico.
No a todas las solicitudes se daba trámite. Conocemos una hecha el
14 de octubre de 1780 ante don Antonio Lucas Cantú, alcalde mayor, del
~a~e de San Mateo, por doña María Guerrero; esposa de don José de
Avil~ Y que fue turnada al gobernador sustituto don Joaquín de Mier
Nonega.
Pedía doña María "vindicar su limpieza de sangre y honor", calumniados
por don ~osé Antonio Ri~era. ~ero lo hizo en nombre suyo don
Hermenegildo Guerra, quten uso un lenguaje nada decoroso que
vulneraba el buen nombre de muchas personas.
Dar curso al expediente significaba poner al descubierto la conducta
de "una ~erson~ cipo fuero obliga ~I sigilo_ de su nominación". Convenía, por lo
tanto, ~vitar rnidosas consecuenetas denigrativas; honores que deben custodiarse a
precauetones de la prndencia ".
Tales eran "las voces J expresiones" del representante de doña María
Guerrero, que el gobernador le dio dos meses de cárcel "en pena de su
voluntarioso estilo".

Fuentes documentales
La totalidad de los expedientes aquí estudiados, relativos al tema se
conserva en el Archivo Municipal de Monterrey.
'
. Observamos que las informaciones se multiplican a finales de ese
siglo XVIII y e? la_ primera del XIX. Ello se explica porque en 1792 fue
:bie~o el Se~mano de Monterrey, en cuyo archivo, al que no hemos
cu~do, pudieran existir algunas. Para este trabajo sólo hemos
considerado las que se hallan en el de la ciudad.
Como ~1- Archivo de Monterrey comprende en esa época
documentac10n de todo el Nuevo Reino de León, las informaciones
corresponden a promotores procedentes de Pesquería Grande Boca de
Leones, valle de las Salinas, villa de Cadereyta, real de San Ant~nio de la
tgu_ana, valle de Labradores, valle del Guajuco, Capadero y real de las
atinas. Hay una de Reinosa y otra del valle de Orozco, de España.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY
(1846-1848)
Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de Cronistas e Historiadores
de Nuevo León, A.C.

La noción de documentos privados encierra tanto el diario íntimo como
la biografía de un individuo, son escritos privados y muy personales.
Estos documentos se caracterizan por su importancia ya que son muy
diferentes unos de otros.
Igual que en los archivos públicos, la guerra, la ocupación, el miedo a
tener documentos comprometedo~es son causa de numerosas
destrucciones. Los archivos privados presentan al investigador el triple
secreto: secreto de política, secreto de negocios y el secreto de las
familias.
Algu_n~s personas han conservado documentos y cartas de cierta
procedencia, que constituyen frecuentemente archivos especializados,
que se refieren a un acontecimiento o período, y que recogen sobre este
punto datos prkticamente imposibles de localizar en otra parte.

La dificultad estriba en poder tener acceso a estos documentos que las
familias defienden celosamente, pues han permanecido por generaciones
bajo su custodia. Se han dado muchos casos en que se han perdido y a
los que se puede llegar a ellos en la actualidad es que fueron vendidos en
subastas o donados a algún Archivo o Universidad.
En las cartas podemos observar la sinceridad del autor o las
influencias. por este evento en cuanto a sus narraciones o apreciaciones.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
Smo DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

674

675

( 1846-1 848)
I

Se puede investigar si escribe por el simple placer de hacerlo y de
mantener una correspondencia ya sea con la familia o amigos, y que en
su contenido atañe solo a los corresponsales manteniendo una
comunicación.
Cuando lo que comunica ha sido testigo presencial de los
acontecimientos; las cuales revelan con profundidad y detalle de zonas
muy íntimas de la experiencia humana.
"'-'A través de la siguiente correspondencia tenemos una visión de
México desde el punto de vista norteamericano de unos soldados ajenos
1

al país que captan lo bueno y lo malo de este.
Carta de Israel Bush Richardson
a l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Campamento cerca de Monterrey.

Septiembre 23, 1846

Querido Padre:
Monterrey es casi nuestro ahora, pero después de un sangriento y
violento combate. LA ciudad está situada en un valle dominada por
cuatro baterías sobre colinas, cuando tú te aproximas a ella por· la
derecha. El Obispado está sobre un cerro cercano, y cuatro baterías
sobre la izguierda, las cuales 2 hacen un fuego cruzado en elfrente de la
ciudad;y además la retaguardia de la ciudad está cubierta por una alta
e inaccesible montaña.
El día anterior a áyer la División del general Worth, consistiendo
su cuerpo principal de regulares en número de 2000 hombres y 2
baterías de artillería, procedió a envolver los fuertes del enemigo por la
derecha de la ciudady después de 3 días de duros combates.y pequeñas
pérdidas ha logrado posesionarse de todos los de la derecha, inclrqendo
el Obispado, el cual es un fuerte reductoy domina la ciudad.
Mientras el general Worth estaba haciendo esto sobre la derecha, los
Regimiento 3º, 4ºy 1º de regulares y así como los voluntarios atacaron
los fuertes de la izquierda del lugar.
Dos baterías en baluartes (lunetas) y un. reducto cuadrado colocados
en gesto defensivo fueron atacados por nosotrosy tomados.

El cuarto baluarte está dentro de 250 ardas
, .
tomamos. El enemioo , lo .
1 del ultimo
que
&lt;&gt; aun
ltene en posestó
'
extendiendo una trincher. J; d. d, d. ,
n Y nosotros estamos
reducto para colocar infa ~ ª, re e or ~ el por la noche desde nuestro
.
1• n,enay atacarto defrent.
¡ .
atacar con másfiuer,,a la
J ,
•
e, Yª a mismo tiempo
· "\; s casas ue ,a crudad
Esto probablemente lo lograremos
·
noche. Entonces no quedar., ,
para antes de (que termine) la
~
a mas que uno máspor t.
canoneo del general Worth y
d.
omary eso es por
Obispado. Nuestro regimient~ s.J~e e
logrado por él desde el
Los capitanes Mo .
.u o mue. o urante el ataque.
Haz!itt fueron muert, ms, Flrelds, Barbourd; los tenientes Iroing y
.
os J e mt!Jor Lear y I ,ti· ,
.
eridos.
Es
casi
imposible
J
e
carrtan
Bambridge
h
C
ue ver como alguno de
1
meo ofic.iafes muertos y 2 h 'd. de
noso ros escapamos.
destrucc.ión. Sófo cinco oficia/e~ os ;,~ :ta~ de 112, es una gran
Esto ha sido como un seound.° ·1z~eron e;a os ilesos en el regimiento.
&lt;&gt;
o sz oy ataque a Bada·
•
atacar bateríasy combatir e las fl. J
'lJºv
consistente en
y; .
n !ª es ue una casa a otra
o pienso que para mañana en fa h
.
Se dice que 12 mil troti
,
noc e tendremos toda la c.iudad
·
rªs son ,asfue~s del enem · N
tomado una gran cantidad de rtifle , y;
tgo. osotros hemos
ejérc.ito enemigo tendrá que re ~- na. o creo que fa mt!Jorparte del
tanto por las montañas que n, :rseya/aque toda su retirada está cortada
es,an en parte de atr.,
q . ,
as como por nuestros
D ragones Ranoers
o , ue ;un,os o en forma · d.
d'
posic.iones con el general Worth
m __ep~n rente, dominan
ciudad. Tan prontoy se capitule t: e;:b;;:stro e;ercrto en frente de fa

;e:,

y·

De tu afectuoso hijo,
LB. Richardson.
Dale mi cariño a todos.2
Carta de Israel Bush Richardson
ª l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Ciudad de México

Enero 12, 1848

Querido padre:

¡I

como está listo para salir de esta ciudad a Ver.
T,
.
a
a
camra
para
que
se
pu
d
.
acruZ:
e
esmbo
.
.
e a zr esta carta. Les he escrito
. 2 Carta de la colección privada de Berth
.
publicada anteriormente en la revista Actas Nºa4 V~ar~~~ de Benavides. Esta carta fue

;11,10--amembre 2003

1

Historiografia españolay norteamericana sobre México

�BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

676

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846· 1848)

.
., d lo al tanto de las batallas alrededor de la
anteno1711ente ponten s
/¡"
d d el
ciudad de México pero yo no he recibido cartas de Bur. ington . es e
pasado mes de junio que _me la entregaron en Jalapa, tal vez mzs cartas
se han perdido en el camino.
. d
l.
El principal contingente de nuestro ejército está estaciona o en .dª
.
en las ciudades de Toluca y en Real del Mont~ ha st o
ciudad/
t s tro,pas con elpro,pósito de..zycolectar los ingresos de
ocupaao por nues ra
~
Lu · p t '
las minas. Otros dos destacamentos, se irán a ocupar San ts
Zacatecas tan pronto lleguen nuevos refuerzos de Veracruz.
país será ocupado tan pronto lleguen los rejuerz,os.
l.
Yo supongo que tu has visto en los periódico: ~os _reportes en
.
mt· nombre en muchos de estos con dtstinczones, pero na
menczonan
• b
t ·o
lo que yo he escrito a casa debe publica~~e" con mz nomdre: c~;; d:I
las órdenes del graL, así como tambzen en contra e s
Congreso de 1824 de publicar acontecimientos de las batallas por

°

-Jo;:'~

º~7e

particularesy algunos oficiales, aunque_sean generales. haber publicado
Worth y Piliow van a ser ;uzgados por
acontecimientos privados de las batallas.
. . t 'ltimamente
Hemos tenido muchas vacantes en nuestro regtmzen º. ~
. .
El capitán Dobbins ha sido de nuevo despedido, el capztan Smtth_~a
muerto el teniente Jonson renunció, el teniente ]ardan es ahora capdztan,
, el Departamento de ____y oprobablemente. , me¡que•are
y está en
t
a uí con esas vacantes me hacen el segundo para promo_czon e temen e
q J_
.
El 2º teniente O , Sullivan no lo volvimos a verpues
Bel/
viene pnmero.
nió a los mexicanos. ·
b·
se uYo he stdo
. recomen
- dadop ara "brevit"por Cerro Gordo
algo . terno
.
I
de Washington sin embargo no tengo la libertad de deczr cual ojicza me
recomendó para brevit capitán.
·
d
¿· J
. , sin
. embargo espero que na a· se tga ae
Muy pronto seré capztan
esto Juera de la jamilia.
.
Dale mi cariño a mamá,·las he1711anasy a todos los amigos.
De tu afectuoso hijo
I.B. Richardson.3

3

Internet. Marzo 2.5, 2005

Israel Bush Richardson
Nació en Fairfax Vermont el 26 de diciembre de 1815.
Estudió en_St. Andrew en Vermont y más tarde en West Point en
donde se graduó con honores en 1836. Participó en la guerra de los
Seminales en Florida en1841.
En la guerra contra México participó en todas las batallas
comprendidas de 1846 al 48 distinguiéndose en la de Monterrey en la que
lo ascendieron a 1º teniente de la 3ª infantería, así como en la batalla de
Chapultepec y la toma de la Ciudad de México ascendiéndolo por sus
méritos a capitán.
En la guerra Civil de su país llegó a obtener el grado de general y
participó en muchas batallas Y orkstown, Williamsberg y en la Campaña
de Maryland (Armada del Potomac).
En la batalla de Antieta en 1862 fue mortalmente herido. Murió el 3
de noviembre de 1862 en Sharpsburg Md. a la edad de 47 años.

Carta de Jefferson Davis a Joseph E. Davis
Hurracaine Plantation, Mississippi

Montemy 25 de sept. 1846
Mi querido hemtano:
Esta ciudad es nuestra después de severos conflictos los
Missisippianos entramos en acción el día 21 y realizamos con una
brillante participación. ·
El día 22 hicimos preparativos para avanzar en la manana del 23
nosotros {Los Missisippianos) abrimos la acción temprano abriendo
fuegoy avanzando en la ciudad hasta cerca del atardecer cuando se nos
ordenó la retirada.
El 24 recibimos proposiciones de capitular, el graL Taylory el gral
Henderson .de Texas y yo fuimos comisionados para arreglar los
términos de la capitulación y nuestros acuerdos y los papeles han sido
intercambiados. Nos reportó el gral mexicano que México ha recibido
a los comisionados de los Estados Unidos.
Ellos has sido fustigados pero nosotros no podemos pemiitimos ser
generosos.
N osotros esperamos pronto regresar pues la guerra probablemente
termine.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERRE'r

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

678

679

( 1846-1 848)
I

Con mi cariño para todos.

Tu hermanoJeff.

contra ti por tu severo entrenamiento pero la b t, 11.
acallar todos los rumores de todos los , .
a a ayo supongo va a
E
.
que_;ososY van a esconder la cara
stamos ansiosos de oír más para ver la lista de los muert
.
Ya le comenté a Li .
, ,
.
os etc.
. . .
zZ!e que tu temas a los mexicanos acorralados
los livolviste
a
liberar,
ella
quería saberpor que' t1,0s ae_¡aste
J .
.
Y
d.
ir,
en esto yo
no!. e pu e responder eso tú le responderás cuando vengas ella no está
so a para expresar sus sentimientos.
'
5
Tu hermano Joseph.

4

Carta de Jóseph Davis a Jefferson Davis
Al Campamento cerca de Monterrey

Hurracaine
Mi querido hermano

.Oct. 7, 1846
,

Ayer leimos las causas de la batalla de Monterrey te puedes
imaginar el sentimiento de intensa ansiedad en que las noticias fueron
leídasy escuchadas por todo el mundo.
·
Fui a ver la lista de los muertos y heridos, mis ojos me fallaron, y
mi voz se hizo temblorosa. Pero gracias a Dios tú no estabas en la lista ·
cuando la familia se sentó a desqyunar lo volví a leery nunca he tenido
más atención. Nos alegramos mucho de esta victoria estoy forzado a
pensar en lo estéril de esos frutos que se han gastado con el
derramamiento de sangre. Todas las cuentas son imperfectas y todas las
circunstancias deben ser hechas para formar una opinión, pero el escaso
de los juicios son por la investigación que se forza a ver "tas estrechas
calles bajo circunstancias que obligan a rendirse incondicionalmente,
fueron los términos que se aceptaron. Esta oportunidad nunca volverá a
ocurriry después el armisticio de ocho semanas, esto es peor que todo el
resto. Yo siento que estf(J trabajando con un tema que no entiendo. Yo
espero oír tu opinión de otras cuestiones que puedan orientar hacia este
tema.
·
Yo he buscado por un final rápido a esta guerra, y por-eso no he
dejado que renuncies al Congreso. Yo he hablado con uno de tus amigos
que están en contra de tu renuncia. .·
Los acontecimientos domésticos no hay nada nuevo desde que te
' escribí. James me informó antenoche que tenías 170,000 libras
escogidas. El todavía ·opina que va a hacer 300 fardos -esto va
aproximadamente de la cosecha del Hurracaine (plantación)- la salud
de la gente está bien. LA pobre de Maria · la visitó el Padre y le
administró el Sacramento de la Extremaución. .
Yo espero tu resp11esta antes de mandar tu renuncia, en este tiempo
algunos acontecimientos pueden aparecer. Algunas quejas se han hecho

4 De

lo~ papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksbu,g, Weekfy Sentencia!'.

Oct 27, 1846.

"Fuerte de Tenería"
Jefferson Davis
La valentía y liderazgo de Jefferson Davi
.,
Monterrey, trajo la atención de sµs superiores y las,n e~, su ac~ac1on en
.
ac1on amencana.
S1n embargo, desafortunadamente su . ,
.
Coronel W B Campbell del 1º d 1R . . rg10 una controversia con el
Davis, que afirmaba que los d ~ :~~nto de Tenessee, que desafió a
en los muros del fuerte esto fe ssb1sli~1pdp1 fueron los primeros en entrar
.
,
ue pu ca o en
. , d. d
en su diario Campbell el día 28 d
.. ~~' peno 1co e Tenessee
los de Mississippi también er; :~pt.;scnb10 . En la toma de Tenería
fuerte primero. Davis iba a Pie
gu ~ -~e ,mis hombres entraron al
después de la Toma".
p y no rec1b10 ordenes de Quitman hasta
Esta controversia continuo mucho después de finalizada la guerra.

''Forti.icáciones"
(Extracto de 'una carta de Daniel R. Russell/

con ~I:ur del Fuerte de Tenerlas babia un gran edificio de dos pisos
. ec os planos que era una destilería en el techo h b,
, J
sacos de
l.
'
a tan co,ocaao
dond. a~~a Y_ en as paredes de este se hablan hecho agl!ieros por
J
} se po ta disparar. Enseguida de la destilería hqy un barranco en
aonue
· d,esde el ojo de agua en la mitad de la
ciudadcorre un arroyo que viene
.
'
no t yd. al
l. oeste
· se encuentra con el rio Santa Cat,arma
en ,a
parte
_reshe e a czudad. 5iguiendo al sur de la canada ha11 un comflleio de
tDiabli
nnc eras
L. . nombre :,de ''Rincón
-r -:1
,, li Jortificaci
. . ones con eI pro'Jibido
del
o os amencanos lo llamamos Fort Diablo este tiene dos cañones.
5
6

Jeffi
D e_rson D avis. Prívate Letters. 1823-1889
ame! R. Russell. Otubre 18, 1846

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

680

. 681

( 1846- 1848)

Hacia arriba del arroyo está la Purísima es un puente adornado con
la estatua de la Virgen Maria y alfinal de este puente está fortificado
con 3 cañones rodeados por trincheras para la infantería.
Las casas de la ciudad son de piedra y adobe y en sus muros han
hecho hoyos para poder disparar directamente a la calle y desde las
azoteas sae.os de arena que jo,man una pared para poder disparar.
Todas las calles están llenas de barricadas.
"-. .
La defensa es excelente comandada por el gra'/. J&gt;edro Ampudia
al
7
mando de 10,000 hombres: 7,000 tropay 3,000 voluntarios.
El primer día de combate le costó a los de Mississipi 7 muertos y

. F~e. el~c~o _por el partido Demócrata Senador por el estado de
Miss1ss1pp1 s1rv1endo de marzo 4 a junio de 1846. Cuando renunció fue a
hacerse
· · cargo
· 1 como comandante del 1º Regimiento de Rifleros d e
Miss1ss1pp1 en a guerra contra México.
En el Sitio de Monterrey su participación fue muy notoria ya que fue
uno d~ los que firmaron en la capitulación. En agosto 10 de 1847, fue
requerido de ~~evo en el Congreso de su país hasta septiembre de 1851.
En :861 lo elig1:ron Presidente de los Confederados por un término de
6 .anos.
la Guerra Civil de su pa1s
' regreso' a
. . Despues
.
, de concluida
, .
Miss1ss1pp1 y paso sus ult1mos años escribiendo.
Murió en New Orleáns en diciembre de 1889.

47 heridos.

Parte de una carta del Mayor Philip Norboume Barbour

Extracto de una carta de Alexander B. Bradford

Septiembre 26, 1846
El día 22 nos mandaron a los de Tennesse y Mississipi a relevar a
los soldados que habían durante la noche tomado el Fuerte de Tenería,
lo hicimos a través de los maizales para evitar elJuego de la Ciudadela.
Todavía veíamos el humo desde la UJma de la Independencia donde
la 2" división del general Worth y los Voluntarios Texanos combatían
para tomar el Obispado antes de terminar el día la bandera americana
ondeaba en el Obispado mientras tanto en la parte oriente de la ciudad
de Monterrey permaneda silenciosa.
Al norte la temperatura empezó a descender a causa de una fuerte
lluvia, Davis ordenó que trajeran cobertores y comida al Fuerte de
Tenería para sus hombres pero nada llegó. Durante esa noche el frío
8
aumentó, los dientes les castañeaban.

El escribió en su diario una noche antes de la batalla.

. D~rante ~l tiempo de guerra mi vida es legítima yusta) pertenece a
m1_pa1s, nadze me la puede quit~r o preservar solo la voluntad del gran
Dzos que me la ha dado. Y sz es su deseo cualquiera que sea estoy
pe,fectamente resignado.
Al día siguiente, septiembre 21 de 1846 una bala atravesó su corazón
durante el combate.
Pertenecía
- v
,
·d al Ejército americano y graduado en 1829, tenía 33 anos
hab1a nac1 o en Kentucky. 10
.
·

Carta del soldado Alex P. Rodgers
a Mrs. Geo W. Rodgers
New London, Connecticut

Jefferson Davis
Nació en Fairview Kentucky el 3 de junio de 1808. Mas tarde sus
padres se mudaron a una plantación en Woodville Mississipi.
Estudió en el Jefferson Collage Miss en Transilvania University en
Lexington Ky. Más tarde se graduaría en West Point en 1828. Sirvió a la
guerra de los Black Hawk con el grado de teniente.

Día 13 y finaliza el 20 de Dic. 1846
Cd. de Monterrey.
Querida jtl(Íy:
De acuerdo con tu solicitud te escribo esta carta con el conocimiento
de que me contestes de tu pu,io y letra y pueda ver el progreso de tu
escntura.
9

JeffersÓn Davis Mex WarRegiment. p. 40
8 Jefferson Davis M,ex War Regiment. Pag. 80

7

9

Internet. 11 de ~larzo de 2005

10

F:11iylopedia oftbe "1exican / tnmican !Far.

�682

T ESTIMONIOS E PISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

B ERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

683

( 1846-1 848)

La mayor parte del ejército consiste ~n la 1~- di~sión c~mpues:a de
los siguientes regimientos el 3º de tnfantena __1 de znfantena 2
compañías de rifleros el 7° infantería 4 campa~1as de Dragones J 2
baterías de artillería bajo el mando del gral. T wzggs.
.
Una brigada de voluntarios bajo el comando del gral. Qu1~man
compuesto por los de Georgia, Mississippi, Tenncssee J Baltz"!.ore
segmentos' que están bajo el comando del gr~/. ~ylor pero,esta manana
y pasado mañana el ejército procederá a V1cton?u¡ue esta como a 2?0
millas de aquí. Yo no creo que ellos tengan ningún combate, es poszble
que nuestras tropas tengan alguna batalla, pues nos han reportado que
hay tropas con unos cuantos miles en ese lugar.
·
Era necesario mantener algunos de los regulares que se encuentran
aquíy el 4th fue seleccionado a quedarse.·
.
,
Nuestro regimiento está acampado a una milla de aqu1, cerca del
fuerte tú puedes ver en el mapa que aparece en algunos de los papeles.
Nosotros ponemos elfuerte en buen estado de defensa.
.
Lamento mucho no haber podido ir con el ejército. Yo espero szn
embargo si ellos combaten en San Luis ~I que podamos ir. _
Yo estoy ahora de guardia en la ciudad cerca de la catedral J las
campañas acaban de repicar han sido nueve campanada~ 1e la noche.
No he recibido cartas de casa desde hace 3 semanas la ultzma fue .con
fecha del 26 de octubre que llegó por Brazos.
.
.
Tú estarías muy sorprendida hermanita quenda si obseroaras las
maneras de esta raza, de esta gente.
_
Algunas de las señoritas son bastante bonitas J todas las mtl_(eres
jóvenes y viejas tienen .un gracioso caminar; todas ellas usan_el nbosa
(rebozo) así la llaman consiste en una larga pañoleta que la colocan
sobre la cabeza y una de las puntas la colocan sobre el hombro
izquierdo.
Me imagino que están contigo.
_
Me gustaría aparecer por.allí mientras están en la ~ena de navidad.
A tenido John una dificil situación espero que st ya que el pobre
muchacho parecía muy ansioso de hacer algo p~~ si m~s"!~·, No debes
enseñar esta carta a nadie fuer~ de nuestra fam1/za la dmgzre esta carta
a muestra querida madre que pienso estará más segura.
_
Dile a Raymond ·qtie le escribiré pronto y · dile ~ nuestra q~enda
madre que he de escribir tan. seguido como sea posible, estoy siempre
encantado de 'recibir sus largas cartas.

Por favor dale mi cariño a toda la familia incluyendo a Lydia los
Tatchers y a Lizzje cuando les escribas y creeme mi querida hermana
Sara Rodgers que soy tu mas afectuoso hermano. 11
Alexander P. R odgers
Dic. 20
Comencé esta carta lfÍ domingo pasado pero no la envié. El graL
Tayior regresó ayer y ª"aneó inmediatamente para Saltillo donde el
graL Worth está acampado, alrededor de 73 miffas de aquí donde es
posible que se tenga un combate ya que ha sido reportado que Santa
Anna está avanzando con tropas. Nosotros no nos hemos movido.
Hacia dentro del fuerte estamos muy ocupados amgiando las
municiones provisiones etc.
No recibí carta por el como de ayer en fa noche como fo esperaba
sin embargo era un co"eo pequeño y escuché que uno mas grande está
en camino. Te escribo de nuevo pronto.
Cariño para todos, no debe mencionarse ninguno de los hechos que
yo aquí he declarado.
Tu afectísimo hermano
Alexander
Alexander Perry Rodgers
Nació en New York, estudió en West Point graduado en la clase de
1846. Teniente segundo de la 4th infantería participó en el sitio de
Monterrey.
El fue muerto en la batalla de sep. 13 de 1847 en Chapultepec, tenía
solo 21 años.
Era hijo del Capitán George Rodgers de la Marina de los EUA y
sobrino del famoso Comodoro Oliver Hazard Perry héroe de la batalla
del Lago Erie.

11

Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

�684

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

T ESTIMONIOS EPISTO LARES D EL
S ITIO DE MONTERREY

( 1846- 18 4 8)

Carta del Capitán John R,. Vinton
Rev. A. H. Vinton, Boston, Mass

Saltillo 4 de enero de 1847
Querido hermano:
Recibí tu carta elpasado 7 de noviembre ~ I se tardó 7 seman~
en el camino. A pesar de la larga demora de las '64rtas estoy muy feltz
de recibir noticias de casa.
.
Respecto a cuestiones de negocios en la carta del 7 de novzembre en
la que mandé un cheque del Bank State of New York por 350 y otro
del Merchant Bank oj Boston por 250 que juntos suman 600. Los
inviertes en 6 acciones de PT Worwe R R Stock junto con las 5 que _tu •
tienes queyo ya pagué de mi cuenta suman 11 acciones si todo va bzen
en 4 ó 5 meses tal vez adquiera 4 más para tener 15 .es todo-r lo que,
puedo comprar. Espero doblar en intereses en estas acczones. 1 e envzo
mi cheque de $25 pagadero del B~nk St. of ~ew ~o~k, Espero
tengamos éxito en adquirir P.O.W. szn problema nz sacrificzo.
Nada es mas tenso que los comentarios de las _loturas. ~e la
Administración en querer dictar el curso de las operaczones mzlztares,
tratando de convencer a los generales en el campo de batalla. Es· un
gran error de muchos de los viefos del gabinete, que poseen_?~estos
políticos y se imaginan que ellos _están cap_~ci~ados para dzngzr los
movimientosy detalles de las operaczones del e_¡erczto.
.
El general T aylor sin embargo no es hombre que lo mane;e_n, el ha_
dicho al Departamento. de Guerra que no procederá a San ~zs P~tosz
sin mas hombresy municiones más del doble del que ahora tzene ba;o su
control y ese refuerzo no creo que . veng~, yo presumo por que no
marcharemos a esa gran ciudadpor larg,o tiempo
.
Hay el rumor de que Santa Anna ya marcha con sus tropas Y
'vamos a tener serios problemas no muy lefanos.
Los ojos de los militares están puestos en Vera Cruz el gene:ai
5cott está en México y hace los preparativos para esa empresa en esa
dirección.
.
.
la
S¡ es el propósito de hacerlo a pieY . transportar al ejército para
marcha. Me encantaría ver a todos esos que van a pelear en ese campo
siyo pudiera. Yo h; sido muy ajortunad~. Siempre en el avance con los
mefores comandantes, también he. tenido suerte en conservar una

posición en La batalla de Monterrey en la que tuve la mejor de las
oportunidades para distinguirme. Algunos de mi rango no la tuvieron.
Me hicieron justicia en el reporte oficial del general W , y fui
recomendado para Breve!.
Tus comentarios acerca de la necesidad de abrirse a la fortuna y la
Jama es cometa y no he sentido que algunos comunicadores en la
captura del Obispado ha sido mencionada en los periódicos por su
importancia que lo merecía. La hazaña fue mía, acompañado por la
companza bajo mi comando, y lefos en la distancia la artillería en la
parte de atrás, ellos también compartieron este honor. Mis tropas fueron
las únicas expuestas alfuego frente a la guarnición.
Los detalles de esta operación me consolidaron un lugar en el reporte
oficial a los generales. Te agradezco mi querido hermano por todos tus
buenos deseos y tus comentarios en materia religiosa. No estás
equivocado en la creencia que entre mis deberes esta el rezar
dependiendo ante el gran soberano en cuyas manos están nuestros
camznos.
El valor de estas cartas no es solo el de corroboración de hechos, la
verdadera aportación es el acercamiento que nos pemiite realizar esa
visión individual y por lo tanto más humana del relator. Aún en el
calor de la acción yo he sentido su ftmie dependencia. Estoy de acuerdo
contigo de que soy un guerrero cristiano: Y o siento que defiendo los
intereses de mi paísy el sagrado deber sifuera necesario de los intereses
de mifamilia.
Y yo aquí estoy engranado a una guerra contra México y estqy
convencido de la benevolencia y amabilidad de las autoridades de la que
hay en mi país en tiempos de paz.
Desde muy adentro de mi corazón pienso constantemente que puedo
morir en el campo de batalla, con la firme esperanza de alcanzar el
cielo, como si muriera apaciblemente en mi cama. Tranquilamente en
mi hogar.
Y a la cuestión moral que me envuelve en el presente esta
controversia-con México que me molesta un poco, pero en principio el
gobierno tiene el derecho de decidir estos asuntospor el mismoy mi deber
es acatar sus decisiones siempre y cuando no vayan en contra de mis
convicciones morales, en ese caso no lo baria.
Sin ser un ·"loco poco" de lo que tu me acusas estqy preocupado de
las medidas y motivos del gobierno en este asunto de la guerra de

�686

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

687

( 1846-1 848)

duda tuvo grandes acciones circunstanciales, relato con el cual n
.
preocuparte con esta información del cual he escuchado t. t od,utero
combate que te he mencionado.
an o e este
de ese día
.
otrosAcerca
mosÍraba
l. hab,za no pocos Kentoquzanos
que en el lenguaje de
n a a esposa alpadre a un en elpolvo del fueao a lo que
eran e.xp uestos perman
, sin
· retrocedery sin miedo con1'elb semblante
plácido
.
eetan
. .
como st pensaran en alguna rica reposición era la fi ,
tmgualable valentía que se ganó ese dí Lo K
.
na e

México. Antes de terminar dale mi cariño a mi querida Eleanory los
niñosy a mí querida madre.
12
Tu afectuoso hermano John.
John Rogers Vinton
Nació en Providence Rhode Island el 16 de junio de 1801. Se graduó
en West Point en 1817. Terúa maestría en arte~e New England College
en 1837 destacando en griego, latín y hebreo.
"

f

;O::/V:ur,revn su ;eputación ºr su valentí:~ pa~o:;::;:~:e ::;;:;
1 a ,a corona
.J a ennoblecerlos He
/¡ ·d. d I
. ue flores que /;'Ja vemuo
o
od~ ,q~e no te zba a decir nada de la ese día de la batalla .
1 e tre sm embaroo q fi
. . especiales
· de
l. tí
/;
'6
ue 1:1eron estos aconteetmzentos
va en/y cama como la de Char/y que está sentado junto a mipronto
a con.,nuar esta carta.
Mi ca~ño para toda la familia y mis respetos parta ti.
Tupnmo

Paticipó en el Sitio de Monterrey elevándolo al grado de Mayor por
sus destacados méritos en la toma del Obispado.

Vt,:

Murió por la metralla de una bala de cañón en el Sitio de Veracruz el
22 de marzo de 1847.
Un periódico escribió de el lo siguiente: "Con el Mayor Vinton el país a
perdido a un hombre de cualidades extraordinarias de mentey de corazón, que vivióy
se adornó de los grandes meritos en su profesión de la manera que siempre se espera de

JC. Ewing. 13

un gran militar"..
John R. Vinton fue sepultado en 1847 en el cementerio de Swan Point
de Providence R.I.

Joseph C. Ewing.
. !eniente 2º de los Voluntarios de Kentuck
,
¡uruo de 1846 y se retiró en julio de 1848.
y, entro en servicio en

Carta del teniente Joseph C. Ewing
Campo cerca de Monterrey (Nogalar) a Mary T. Ewing, de

Cartas del Gral. Wool a su esposa Sarah.

Perryville Kentucky

6 de Diciembre de 1847. Monten-&lt;!J.

Querida prima:
Mis sentimientos juntos con la solicitud de Charlie Moore me
permite tomar ventaja de esta oportunidad de escribirte unas líneas con
la esperanza sin embargo quiero darte información y noticias referentes
-del campo en donde me encuentro en elpresente.
Estamos acampados en ·un gran y hermoso vaile excepcionalmente
saludable, a un lado de las cordilleras de las montañas de la Sien-a
Madre que apuntan hacia las nubes y alrededor de sus picos (cúspide)
estas nubes parecen inolvidables y cuelgan volando sin miedo retando a

Mi muy querida Sarah ·
No 0-'
me acuerdo
· .r, , que estoy residiendo
. .
GraL
E cuando te z'?/orme
en la casa del
.
,,ega.
s
un
solo
piso
con
7
/;
b
.
.
50X20 M.
,
'Ja tlaetones. La sala es de
J
Ten · t recamara. de 25X20. M t· comeuor
y oficina lo mismo
d'b emos u~ gran patio, y establos para 6 caballos. El cuarto de lo~
~s%~~:;a tmu7/ado con 1~ finas pinturas, un reloj, lámparas de
ores
~ as_~'lae as con stts kmkes y 4 macetones ornamentadospara
fl mas ,as stt, s, etc.
cas} candiles de cristal de 30 luces y 2 lámparas grandes frente a la

las montañas.
Fue en este valle donde los estruendos de los cañones retumbaban en
los oídos en esa Batalla del 22 y 23 de feb. (sep.) fue compartida y sin
13

12 Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

Ídem.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VIUARREAL DE BENAVIDES

688

( 1846- 1848)
/

John Ellis Wool

Agua Nueva 20 Febrero 1847.
Cuarteles Headquarter

(1784-1869)

.
. . ; en la mañana he recibido tu afectuosa carta
Desde mz comumcaczon
'
ndo est ausente
del 9 último. Es placentero saber qu~ re re;u~:;: de JasOJdeiicias y
y muy espéciaimente cuand~ uno esta e;os e .
ño
p'iacer. Yo confto estar conttgo antes que termm'Nf._i mp.
tido en la
Yo solo tengo tiempo de añadir que estoy muy ~~ rome . . ,

qª:;';';/;:::;:,

preparacidó~ dePreoczr·b::
h~ :;: ~;;g!:~:;:::~
en estos zas.
una cálida recepción. .
Jo dijo en serio. Después
El ral. Tqylor sm embargo no cree que e1 .
,
Yo .
de tan! preparación pienso ru~ no nos decepc;::;~,iu:t:e:;:· nos
pienso que antes de la proxzma semana.
quedaremos.
_
Si puedo te vuelvo a escribir ~e nuevo manana.
Mientras tanto mi mas de mzs afectos. Tuyo.
John Wool
Feb. 25, 1847

»',iena Vista

, ue un momento para decir que el gral. T aylorJ yo
No tengo mas q
llardas hemos peleado una gran batalla J
con ~uestras tropas_ ga. I 23 el ral en jefe Santa Anna nos atacó
obtenido una g'.an victona .~ J
000 hombres 18,000 eran de
Buena Vzsta con mas ue 2 '
b
~n
,
. .n de cabalferia cuanta artilieria eso no sa emos.
mjantenay 6,000 er~
. , La acción comenzó al amanecery
.
se
E l tenía 12 ó 17 canones en acczon.. t ti mpo las tropas mexicanas
continuó hasta el anochecer, para es e e
habían replegado a los puntos de atrás del c;;po de
barricadas y
.. En el curso de la noche el gral. Santa na rom t
d d 300
, . Agua Nueva dejando en nuestras manos cerca e
regreso a
d
heridos en el campo de batalla.
prisionerosy sus solda os muertos b d I d' El será el próximo
El gral T aylor es el gran om re e za.
. . . , 14
presidente de los Estados Unidos. Se ha ganado.esta drsttnczon.

Fue un militar muy rígido con la disciplina, lo que lo hacia muy
impopular con sus tropas. El gral. John E. Wool sirvió con el gral
Zachary Taylor en el noreste de México en la batalla de Buena Vista.
Nació en New York, huérfano a la edad de 4 años ,fue criado por su
abuelo. Entró al ejército en 1812, en 1826 fue gravemente herido. Al
principiar la guerra contra México reclutó más de 10,000 voluntarios de
Kentucky, Tennessee, Ohio y Mississippi. En agosto llegó a San Antonio
marchando hacia Chihuahua, más tarde a Monclova y llegó a Saltillo con
su ejército en diciembre de 1846 después de viajar 900 millas.
Participó en la batalla de Buena Vista cuando el ejército se movió
hacia el sur él se quedó a cargo del gobierno militar para mantener el
orden. Durante la Guerra Civil de su país comandó el Departamento del
Este antes de retirarse en 1863. Murió en Troy New York a la edad de 85
años.
Carta del Capitán Braxton Bragg
Gral. R. Jones
Washington, D. C.

Campamento cerca de Montetrey,

México 15 dejunio 1847

Sr: Tengo el honor de hacer de participarle que he recibido a través
de su oficina mi comisión como capitán y mayor brevet del Ejército
Americano.

!

Respetuosamente
Braxton Bragg
Brevet Mqjor Capitan 15

;I;~~

BRAXTON BRAGG

f

(1817-1876)
Nació en North Carolina y se graduó en el US Military Academy en
J837 En el Sitio de Monterrey comandaba la Tercera brigada de Artillería
Ligera, fue uno de los oficiales que luchó al lado de Garland en el Fuerte
de la Tenería. Fue ascendido a Mayor después de la Caputulación de la

.
.
G ·a b k 115 JE Wool Co/lection. Correspondence. J.E.
New York Library u, e 00
·
Wool to Sarah Mouton \Y/ool JT 15361
14

i;

Carta colección privada de Bertha Villarreal de Benavides

�8ERTHA VtLLARREAL DE BENAVIDES

690

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846-1 848)

!
ciudad. Participó en la Batalla de Buena Vista, destacándose por su
valentía. Regresó a Louisana después de la guerra como ingeniero y
comisionado en trabajos públicos en el Ejército de los Confederados,
obtuvo el grado de general, distinguiéndose en las Batalla de Shiloh, en
16
Tenesse, la de Chattanoga, murió de un infarto en 1876.
Hemos visto al leer esta correspondencia que los autores fueron
testigos presénciales de los sucesos que relata¼ además son partícipes
de ellos, y como estos testimonios no tienen en'el fondo un propósito
explícito más que el de mantener informados a sus parientes, de los
acontecimientos y de que aún se encuentran vivo~, por lo tanto lo más
factible es que puedan ser veraces.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste, en presentar
la vida en términos significativos para los que la han vivido.
A través de esta correspondencia tenemos una visión de México
desde el punto de vista norteamericano, de soldados ajenos al país que
captan todo lo que ven en él y lo expresan a traves de sus escritos.

Fuentes de consulta
. ACTAS Nº 4 julio-diciembre

2004. UANL

ALICIA GOJMAN GOLDEBERG. Historiografta españolay norteamericana sobre

México. UNAM. 1992
Carta del Capitán Braxton Bragg. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 15 de junio 1847
Carta del Capitán John R. Vinton. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 4 de enero de 1847
Carta del soldado Alex P. Rodgers. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 20 de diciembre 1846
Carta del teniente Joseph C. Ewing. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides.
De los papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksburg Weekfy Sentencia/'.
Oct 27, 1846.
16 Encyclopidia

.
Mexi1an-American War. Mark Crauford.

INTERNET. Marzo 25, 2005
INTERNET. 11 de Marzo de 2005
INTERNET. J efferson Davis. Private Letters. 1823-1889

J. E WOOL COLECCTION. New York Library

Guide book 115.

JE WOOL Collection.J.E. Wool to Sarah Mouton WoolJT 15361.
JMi~S~P!"l ~.1C9HAN9 CE. ]ejferson Davis 'S War Regiment. University Press of
ss1ss1pp1.
1.
MARK CRA~ORD. E_nryclopedia ojthe Mexican American War. ABC
CLIO, Santa Barbara, California. 1999.

.691

�"i YANOSLLEVÓSATANÁS. ....! "

SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA
Lic. Ahmed V altier Mosqueda

Con el pronunciamiento del ejército en la Ciudad de México en contra
del Presidente Mariano Paredes y Arrillaga el 4 de agosto de 1846, "de
casi toda la guarnición de esta capital", como aseguraba en su proclama
el "Plan de la Ciudadela", una serie de eventos y cambios políticos de
primer orden se pondrían en marcha, que afectarían profundamente el
destino de México en los siguientes meses y el curso de su guerra con los
Estados Unidos.
Arrestado y destituido Paredes, el general José Mariano Salas, jefe
militar de la rebelión, asumió interinamente la presidencia. Casi de
inmediato el nuevo mandatario decretó la convocatoria para la formación
de un Congreso, usando las mismas bases y reglas que habían sido
empleadas para la creación del Congreso de 1824. En realidad Salas
formab_a parte de un nuevo régimen, una especie de coalición entre
federalistas y militares, enfocados a la restauración del federalismo en
México, después de 10 años de gobiernos centralistas. Una
transformación de forma en el sistema de gobierno, que invariablemente
llevaría también al reemplazo de autoridades civiles y jefes del ejército.
Cambios de mando que forzosamente tenían que ser afines al nuevo
'ideario político, pero que resultaban poco aconsejable en momentos en
que el país enfrentaba una invasión de los Estados Unidos. 1

1

Lillian Briseño, Laura Solares y Laura Suárez. Valentín Cómez Fadas J' la /11rha por
ti FtderalisffJo. México.1991, p.210; Josefina Zoraida Vázquez, Coordinadora. México al

�694

AHMED VALTlER MOSQUEDA

El 8 de Agosto el Presidente Salas ordenó que las tropas estacionadas
en San Luís Potosí se pusieran al mando del general Pedro de Ampudia,
para que partieran lo más pronto posible al auxilio de la plaza de
Monterrey, ante la amenaza de que el ejército norteamericano avanzara
hacia aquella ciudad.
Después de las derrotas de Palo Alto y Resaca de la Palma, la
evacuación de Matamoros y la desastrosa r e ~ del ejército a Linares,
el general Ampudia había solicitado licencia por enfermedad y marchado
a San Luís Potosí. A pesar de haber participado como segundo al mando
y jefe de la artillería durante la campaña, Ampudia se mantuvo alejado de
las recriminaciones del Ministerio de Guerra, mientras que su superior, el
general Mariano Arista, fue duramente censurado por sus acciones y
sometido a juicio. Sin los dos oficiales de mayor graduación, el general
Francisco Mejía quedó como jefe "accidental" de la División del Norte.
Recuperado de su enfermedad y de nuevo en servicio activo,
Ampudia se puso al frente de la 1° Brigada del general José García
Conde, compuesta por el 3° Regimiento de Caballería y los Batallones
Activos de Infantería de Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí.
Estas últimas unidades recientemente formadas con milicias locales,
2
reclutadas precipitadamente para la defensa del territorio nacional.
En la víspera de su salida hacia Monterrey, Ampudia escribió una
carta al nuevo Ministro de Hacienda, el licenciado V alentín Gómez
Farías, verdadero promotor y organizador de la revuelta del general Salas,
y quien ~onstituía "el pod~r tras la presidencia":

Excelentísimo Sr. Don V alentín GómezFarías.
México
San Luis Potosí Agosto-13 de 1846
-Muy estimado Sr. míoJ amigo:
Ya en cumplimiento de las más linsonjeras esperanzas, ha llegado el
instante de ver efectuada la apetecida unión entre el puebloJ el Ejército.
He aquí un suceso verdaderamente grande y nacional que no podrá
menos que producir t4Jflbién grandesy nacionales resultados.
tiempo dt s11 g,mra ron Estados Unid~s. México. 1997, pp.47-48; Michacl P. Coste\oc. Ú1
R.tpúblita central en México, 1835-1846. México. 2000, pp. 375-376
Migu~l Sánchez Lamego. Apuntes para la Hísroria del Arma de Ingenieros en México.
2
México. 1949, pp. 146,158,165.

S IETE C ARTAS INÉDITAS y S U CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN N O RTEAMERICANA

6 95

Mañana salgo para Monterrey a la cabeza de la 1º B . d
obstante hallarse esta escasa de ve t. . .
nga a, no
muchos reclutas T.
s uano, sm parque y en su personal
.
. ampoco yo estoy enteramente bueno· más I
;on:~:ar que los enemigos avanzan sobre la capital de N u~o Leóna

::,:;;;:,";;.::li:Í,,f';,¡ ri:;.;;ande, según se dk•, nada ,apfz
,s

armas, .abatiendo el orgullo de losyan~e::~perar al tnunfo de nuestras
. _Grandes. acontecimientos marca el porvenir de la p I . '
ftlmto, entusiasta, por que veo desarrollar entre los mexi a :·· 1::2
J_ et/ e/z~tusiasmo para salvarla y alejarnos para siempre d:~;;sdisc::~,~ans
m es nas.
a,
Conservece muy bueno,
Pedro de Ampudia.1
Mientras tanto en Monterrev la b
inicio. Desde principios de J ., s od ras de defensa ya habían dado
uruo uno e los prim
d
Francisco Mejía al tomar t
1m
eros pasos el general
,
empora ente el mand0 d l o· .. ,
.
e a ivision del
Norte en Linares' había si·d 0 1a d e enviar
la e · · d ·
.
Monterrey para levantar los planos de fi .fi ~ ,ccio~ e mgerueros a
de Junio, cuando trasladó su cuartel g or~ 1cac1on._D ias después, el 21
las obras y construcciones stab
ener a esa ciudad, descubrió que
Ciudadela apenas estaban e e dan muy atrasadas. Los croquis de la
iorma os y los muros . . .
l
l
.
ru s1qwera se habían
1evantado. D ecidido a
a Monterrey para qu:c1aertf: os tr~baios, ordenó movilizar su División
labores.4
n antena. ayudara a los zapadores en sus
~urante los siguientes dos meses lo
.
.
c~ntmuaron. Se edificaron fortines
s trabaios de fornficación
trincheras en las bocacalles T d , se levantaron murallas y se cavaron
muchos· habitantes de M . o o esto causando expectativa y temor en
onterrey por los aco n tec1mientos
· ·
so revenir.
que podrían
b
El 3 de Agosto un gru
d
. d
gobernador de N uevo Le , po de cla1u adanos entregó un escrito al
al
on, Juan e G raza E ·
. general Mejía "que solo en úl .
,, Y. via, para que solicitara
dentro de las calles
lazas " timo apuro _se libraran hechos de armas
las familias indefen/ p d. Son muy obv1_os y terribles los males que
as y e 1 1c1os de esta capital sufrirán indudablemente

fi .

- - -- - - -

p edro de Ampudia a VaJentín G .
Fanas
. 3 Papers.
. Agosto 13, 1846. Valená n G .
. omez Fanas.
~ S, 1602. Benso,, Lahn. A mmcan
Collection U .
.
omez
anchez. Apuntes para la Historia.....pp. 150,154 ruvers1ty of Texas at r\ustin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

696

¡El día de la victoria se aproxima! Y el honor ultrqjado de nuestra
nación, muy pronto lo veremos vengado, y nuestra independencia
asegurada por muchos años.

si llegan a convertirse sus calles y plazas en campos de batalla", afirmaba
5

el documento .
.bili.d d de enfrentar a los norteamericanos fuera de la ciudad,
La posi
ª
·
"guerra de
vechando los desfiladeros y gargantas de la_ sierra, en u~a
.
apro
. ue muchos consideraban mas practicable.
montaña"' era una estrategia q
.,
,
lo en un
Tan factible qu~ incluso el propio general Mepa llego a comentar
6
reporte al Ministerio de Guerra ,
.
No obstante la amenaza que se cernía sobre Mont~rrey; de_l r;;iet~
or arte de la población de quedar atrapa a a mita
e
late;:t¿. y del triste recuerdo de la tropa por las derrotas, Palo Alto y
cRon
d, 1 Palma el 18 de Agosto la moral general se elevo con creces.
esaca e a
,
1A
· López de
. . d d México informaron que el Genera ntoruo
N oticias es e
1 mando del
ta
Anna
había
desembarcado
en
V
eracruz,
para
tomar
e
.
,
San
.
s·
b O la angustia retorno
ejército y enfrenta~ a los invasores. m em ar~
uardia de los
cuando a la siguiente semana se supo que a vang
l
norteamericanos había avanzado desde Camargo y estaba ya en Cerra;:
, d ués el ánimo cambió de nuevo, como una ve e
~:J':rp:: :~en:;, co~ los reportes de que los ,refuerzos del ejérci:,
después de 2 semanas de marchas desde San Luis, estaban a punto e
7

llegar.

·

.
da el general Ampud1a
Adelantándose a las tropas en su t1ma ¡orn~ , d 1 29 de Agosto,
entró a Monterrey a altas horas de la noc e e
ñana
ñado solo or sus ayudantes y escolta personal. A la ma
a~or:~:e la noticia ~e su µegada recorría temprano las.ca~es de la c~udad.
~~egiomontano anónimo escribió entusiasmado la siguiente carta.

úl ·

·

Monte,rry. Agosto 30 de 1846.
Mi muy apreciado amigo:
Hqy ha llegado a esta ciudad el Sr. general Ampudia,y mañan;
, tro&gt;ha La vanuuardia de los americanos compuesta por mz
entrara su r ·
o
. . .
,
d
'
. t h bres se halla er. Ce,ralvo, a veznttc1nco ,eguas e aquz,
dosczen os om ,
, ¿
sta
donde están fortificándose; y. según se ve, no lograran 1egar a e ,
porque nuestras trop~s _saldrán al encu~ntro_-

t&gt;97

Las fortificaciones se están concluyendo; tiene ud. ya todas las calles
bien aseguradas, y la mqyor parte del pueblo con bastante entusiasmo,
solo las autoridades, como ud sabe, y unos cuantos vecinos dueños de
fincas, no quieren que la población sea la defensa, porque temen perder
sus casas, sin reflexionar estos, que la independencia de una nación vale
más que sus casas, sus familias, y todas sus generaciones venideras.
Cuando se supo que el general Santa Anna estaba nombrado jefa
del ejército del Norte, hicieron una salva de artillería, acompanada de
repiques y cohetes: en este día el entusiasmo fue genera4 y por todas
partes se veían los semblantes halageños, no haciendo caso ya de que el
.
,
8
enemzgo este tan cerca.
La llegada de Ampudia y el continuo arribo de tropas en los siguientes
días, lejos de traer tranquilidad y optimismo, provocaría disgustos y
reclamos en algunos ciudadanos. Apenas conocido el nombramiento del
general Ampudia como jefe del Ejército del Norte, personajes locales de
la talla de Manuel María de Llano, expondrían abiertamente su
inconformidad. En una carta escrita a mediados de Agosto a su viejo
amigo federalista V alentín Gómez Farías, de Llano recalcó: "El general
Ampudia .... durante la guerra civil ha hostilizado estos pueblos y por este
aspecto no cuenta con las simpatías de los pueblos que nunca olvidan a
sus opresores"9.
Aun antes de ingresar al estado, Ampudia comenzó a redactar desde
Saltillo una serie de órdenes y proclamas, que para el 3 de Septiembre -a
cinco días de haber arribado- alcanzaban el número de ocho.
Asumiendo militarmente el Poder Ejecutivo del Departamento, decretó
inmediatamente la plaza en estado de sitio, y a todas las autoridades
civiles y funcionarios públicos sujetos a la subordinación militar.
Estableció una cuota de dos reales por derecho municipal por cada res
que se sacrificara para consumo público. Ordenó una leva general de
al~añiles para asistir a las fortificaciones, amenazando que cualquier tipo

M' ,· EE UU Caja 3,
; Archivo Municipal de Monterrey. Ramo: G uerra . exico.
.

Expediente 3, Folio S.
. . . d G
Agosto 10 1846. Expediente
F ranc1sco
.
M
e
uerra.
' N · 1
1•
6
r e11··a al ~1iruster10
·
d l S
, de la Defensa ac1ona .
D /481.3/2181. Archiv? de CancelaCdos , e , ad
de Nuevo Leó11. Monterrey, 1955,
' Antonio Morales Gomez. rono,ogza e
pp.184-185; Sanch~z. Apuntes para la HiJtoria..... p.166.

t~::~:

8

9

El Monitor Rep11blicano. Septiembre 14, 1846.

Manuel María de Llano a Valentín Gómez Farías. Agosto 21, 1846. Valentín
Gómez Farías Papers. 1670. Bet11011 Lati11 American Collection. University of Texas at
Austin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y Su CONTEXTO
· EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

698

.
• ·dicción militar "con arreglo a
de sedición y motín sería ¡uzgado por 1a ¡un .
.

,, 10

las leyes vigentes •
,
. d
.b. , amargamente sob re 1a s1·tuac1·ón que le pareaa
Un cmda ano escn, 10
M
amenazado tanto por los
. .
n aquellos días en
onterrey,
.
::ea~ericanos como por el autoritarismo de Ampudia:

Montemy~tiembre 6 de 1846.
.
.
n Cerralvo cometiendo mil desórdenes y
Los amencanos siguen e
.
d un
haciendo que los ciudadanos, a quiene~ quzeren tener g;:º:ov:;o de
réstamo forzoso. T qylor, con su demas fuerza no se
en
~amargo, J dice con bastante orgullo a sus soldados, que Monterrey
cinco horas lo destruyeY queda por suyo.
El
eral Ampudia inmediatamente que llegó a esta ciudad,
d ¡, ró !~taza en estado de sitio, y él solo se hizo gobernad~ co; cuyo
ec ad ha cometido bastante desórdenes, mandando hec ar eva y
man o
t d partes a sacar de sus casa a
haciendo que salgan comisiones por o as
. t /, s al
los arteseanos honrados que están en ,sus 1udie~~dcereles,
::nera
l h . tji ·n ido las garantías tn vz ua
cuarte : a tn n :gh d do bastante a odiar por esta descabellada
esca~~alo~a~ ;¡p:ebl:est; en un estado violentoy muy indignado contra
provzuencta,
este señor.
.
Nuestro buen amigo D. José Uraga salió para Cadereyta hace sezs

;ªZ ::s

días.

11

dí
C
lvo y establecer un importante
Tras una estancia de 17 as en erra m'en·canas iniciaron 1~ última
··
1 tropas nortea
depósito de prov1S1ones, ~s
El general Zachary Taylor,
nce hacia Monterrey.
. ..
d
etapa e su av~ , . .
r nizó sus fuerzas en tres div1s1ones,
comandante del e¡erc1to invasor, o ga
. d 113 de Septiembre. Dos
alonadamente a partir e
d¡
h
las cuales marc aron ese .
d
1 1º División al mando e
, 1 anguardia forma a por ª
'
días d espues, a v .
.b, M , El pueblo parecía enteramente
·
d
E
T
ggs
arn
o
a
ann.
. d
general D av1
. w1 ,
h s la ente comenzó a salir e
d pués de algunas ora
g
b'
abandonad o, pero es
las colinas cercanas, a donde ha ian
sus casas o a regresar del campo y
. 12
huido atemorizados por la llega?ª de los yanquis.
El Monitor Republicano. Sepiembre 25, 1846._
n E/ &amp;publicano. Septiembre 18, 1846.
k 1919
236-237· George Meadc.
12 Justin Smith. The war with México. Ne~ Y~r 1913 , ~~()
,
The lift and /etters ofGeorge Gordon Meade. New or .
, p.

699

El general Taylor acampó a 5 kilómetros de Marin, y aguardó ahí los
siguientes días hasta que las otras dos divisiones se incorporaran, así
como también la retaguardia con los vagones de suministros; dando al
mismo tiempo un pequeño descanso a sus tropas.
El 18 de Septiembre reiniciaron la marcha, partiendo cada división
con intervalos de una hora. Para el anochecer todo el ejército invasor se
encontraba en la antigua hacienda de San Francisco, hoy conocida como
Apodaca. Monterrey estaba a menos de 20 kilómetros, y la jornada final
dio inicio al siguiente día. Desde muy temprano los norteamericanos
avanzaron como un cuerpo entero. 6,250 soldados marcharon en una
sólida columna, acompañados por la artillería, un centenar de carretas
con provisiones y más de 1500 mulas de carga, en una línea que se
extendía por casi dos kilómetros sobre el camino.
El propio general Taylor cabalgó a la cabeza de sus tropas, escoltado
solo por una compañía de exploradores del Regimiento Montado de
Texas y un escuadrón de Dragones, casi hasta la vista de Monterrey.
Desde la Ciudadela, ubicada en el extremo Norte, sobre el camino a
Mario, los artilleros mexicanos comenzaron a hacer fuego sobre aquel
grupo de jinetes. Uno de cuyos proyectiles -un tiro sólido de 6 kiloscayó rebotando a escasos metros de Taylor y sus hombres. 13
Un regiomontano escribió ese mismo día a un amigo, impaciente por
comunicar las últimas noticias:
Montemy. Septiembre 19 de 1846.
Apreciable amigoy señor:

A las nueve de la manana de hoy se han presentado los enemigos en
número de 8000 hombres y 20 piezas, a tiro de cañón de nuestras
fortificaciones por el rumbo del Norte: todo el día ha sido fuego de
cañón, y pausado principalmente por parte de eilos; para esta noche o a
la madrugada aguardamos un asalto; hay mucho entusiasmo en la
tropa, y hasta .ahora parecen que llevarán un golpe. 14
Después de alcanzar las orillas de Monterrey, el ejército invasor se
retiró y acampó a 5 kilómetros de distancia en el Bosque de Santo
Domingo, también conocido como Nogalar. Mientras el general Taylor y
sus ingenieros comenzaban a hacer reconocimientos sobre la plaza,

10

13
14

The Dai!J Picay11ne. Octubre 6, 1846. Smith. The war with.. ., p.238
E/ Monitor Rep,,blicano. Septiembre 25, 1846.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

700

701

I

muchos soldados, principalmente in~sciplinad~s voluntarios movidos
por la curiosidad y la aventura, se atrevieron a ale1arse ~e su campamento
en grupos (o incluso solitariamente) para º?servar la cmda~. Al~os ?se
los cuales llegaron a ser capturados por partidas de caballena mexicana.
Mientras tanto en Monterrey el ejército y la población se preparaba
para la defensa. La movilización de las ~ropas por las . calles y los
repetidos disparos de artillería desde la Cmda4ela, an~nciaban que la
batalla había dado inicio. Temerosos de quedar en medí~ del combate,
algunas familias empezaron a abandonar a última hora la ciudad_, antes 1~e
que los caminos pudieran quedar bloqueados por lo~ norteamericanos.
El mismo regíomontano impaciente que h~bía . en:viado las últimas
noticias a su amigo, escribió nuevamente al día siguiente, pero ahora
desde Saltíllo:

Saltillo. Septiembre 20 de 1846.

Estimado amigo:
Ya sabrá ud. Jo que ha ocurrido desde qyer a las nueve de la
mañana en Montemy, reducido todo a que habiendose pr-ese~tado el
enemigo en número de mil hombres, distribuido en guemllas 1e
caballería, se le fue el día en escaramucear a la vista de la plaZfl, sm
disparar un solo tiro.
Nuestra caballería cornspondió a estos movimientos, t~vo u~
pequeño encuentro en el Bosque de Santo Domingo, e h1~0
prisioneros, entre ellos dos heridos de sable, que entraron a med10d1a a
Montemy.
·

:ets

Parece que el enemigo trata de sitiar a aquella ciudadJ aun no ~e le
conoce designio de dirigir parte de sus fuerza: par~ esta; a donde si tal
sucede nos entregaremos por la ninguna reszstencta que podemos hacer
17
porJaita absoluta de todo. •
El 20 de Septiembre, los norteamericanos co~~~zaron sus
movimientos estratégicos en torno a Monterrey para dar ~rucio al ataque~
1
La 2º División al mando del general William J. Worth, iunto con el
Luther Giddings. Sketches oj th( Campaign in Northern Jvféxico. in f:!,ighteen fo'9'·S:
David Alverto Coss10. Hzstona de Nuevo Leo 1
and 5 even. N ew York.. 1853, p . 142-146·
. ,
evolución políticay social Monterrey. Vol. V, P· 251. .
,,
N 12 U . rsidad
16 José Sotero Noriega. "E/-sitio de Monterrq en 1846 . Actas
o. . ruve
Autónoma de Nuevo León. Monterrey. 1980, p. 7.
11 El Monitor &amp;publicano. Septiembre 25, 1846.

Regimiento Montado de Texas, unidad mejor conocida como "Texas
Rangers", cruzaron los campos y sembradíos al Oeste de la ciudad, en
una maniobra claramente envolvente. Al siguiente día, después de un
breve encuen~o con dos escuadrones de caballería mexicana, lograron
alcanzar el camino a Saltíllo, cortando así la principal vía de acceso a
18
Monterrey.
Mientras tanto en el Este el general Taylor realizaba un ataque directo
sobre los fuertes y muros de esa zona. Solo después de sangrientos
combates, pudo tomar uno de ellos: el Fortín de la Tenería, ubicado en el
extremo Oriente.
En la madrugada siguiente el general Worth asaltó el Cerro del
Obispado por su parte más alta, logrando sorprender a la guarnición
mexicana que custodiaba ese punto. Esa misma tarde logró finalmente
posesionarse del edificio del Obispado, tras un prolongado tiroteo.
Para el 23 de Septiembre las tropas invasoras avanzaban por ambos
extremos: Worth por el Poniente y Taylor por el Oriente, mientras que
las fuerzas mexicanas lentamente se replegaban a su última línea de
defensa alrededor de la plaza principal y la Catedral. Cada casa y cada
calle fueron fieramente disputadas. Desde la esquinas y las bocacalles se
disparaban los cañones y desde las azoteas los mosquetes; transformando
la batalla en un combate urbano. A las 9:00 de la noche el general
Ampudía envió un mensaje al comandante enemigo solicitando una
tregua, para dar inicio a pláticas sobre un cese al fuego definitivo.
Conversaciones que comenzaron forqialmente hasta la tarde del 24 de
Septíembre. 19
En las aldeas y villas más cercanas a Monterrey, la gente aguardaba
con ansias noticias de la capital del Estado y los reportes de una batalla
que llevaba ya más de 3 días. El camino hacía Villa de Santiago
contínuába abierto, y por lo tanto la comunicación con el sur proseguía.
Correos eventualmente se arriesgaban a salir en aquella dirección para
llevar informes de los acontecimientos a Villa de Santiago, que a su vez
retransmitían a Montemorelos y Linares.

1;

18

John S. Eisenhower. Tan Lejos de Dios. La Cuma de los Estados U,údos contra
México, 1846-1848. México. 2000, pp. 175-182; Smith. The war with .. ., pp. 239-245.
19
Eisenhower. Tan Lejos de .....pp. 184-194. Thomas B. Thorpe. Our .Amry al
Monttrrry. Philadephia. 1848, pp. 82-83.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMEDVALTIER MOSQUEDA

702

.
, T . - Juez Primero de Santiago, después de
En ese senudo, Jesus rev~o, d l 25 de Septiembre redactó
· ·
n la manana e
'
recibir nouc1as e . .
diri .da al alcalde de Montemorelos,
apresuradamente la s1guient~ carta'. . gi
sobre los últimos avances del conflicto.

Por las últimas noticias que hemos podido adquiri~ sabemos que
h h
p la parte del onente hasta la
las tropas ·enemigas se han ec oya or
J.
d D
de D Francisco Piña, del H. Gobern~~ Mora es _J e .
dalup; T reviño y por la parte de abajo hasta el Obispado; 1e
::era ue nuestr:s tropas se hallan ya recluidas a dos cuadras y a
m
J
, s tres de la tarde se pidió parlamento, por los
· pla7a• uesue ayer a ,a
·· d
"\; ,
, d.
·y por otras personas que vinieron e
enemigos segun tce nuestro correo,
.
l . rto
Monterrey anoche, que el parlamento fue.pedido por nosotros, o et: .
o es ue sea por unos o por los otros, no sabemos hasta a ora
del cas , 't1s ocho de la mañana el resultado; tenemos un correo en la
q~e sedranl
dado par: las doce o la una de la tarde; lo que
czuda e que es aguar,
de la hora que
traiga de nuevo se lo comunicare a us~ed con un c~rreo
con el mismo objeto de llevar noticias vzene a esta villa.

e;!ª

J

A nuestras tropas se le han cerrado todos los recursos por estar
interrumpidos los conductos, y por que creo que ya no hay ·¿tropas q;:
tri pla a se haya tan compromett a que s.
bajen, de manera que nues i2 ~
. • 1 d d l in "usto
der divino les dará un esfuerz.o capaz de reszsttr e po er e 1J
el po .
_, l p , dida se calcula por muchas personas,
enemzgo, de otra sue,.e a eti
seguro quiera el cielo que no
7
·
las han destro
l.As casa que han tomado los amencanos
. "\;ado
. , d lasy haciendo pedazos las puertas.
agU);:Jo ;o que digo a usted por ahora en contestación a su atenta nota
del 23 del corriente.

·

Diosy Libertad. Santiago.
25 de de Septiembre de 1846.
·- 20
Jesús Trevino.

1
d d 1 24 de ;eptiembre .los ejércitos enfrentados se
Durante a tar e e .
arados or solo una calle, en una tregua
miraban uno al otro, a veces sle~ .
~ento Citados en una casa del
que parecía romperse en cu~ quier mo
.
_.
·
25 1846 HM 39454·
·- al Alcalde de Montemorelos. Septiembre ,
.
Jesus T revino •
.
Mexican War Collection. The Huntington Library.
20

lado Poniente de la ciudad que servía de Cuartel General a Worth, los
dos comandantes en jefe se encontraron por primera vez. Pero las
conversaciones se tornaron difíciles entre Ampudia y Taylor. El
norteamerica~o exigía no menos que la rendición incondicional de la
plaza, a lo que Ampudia respondió negativamente.
Finalmente se acordó una comisión compuesta por tres oficiales de
cada bando para llegar a un acuerdo. El general Tomás Requena, el
general José María Ortega y el licenciado Manuel María de Llano por
parte de los mexicanos; y el general Worth, el general James P.
Henderson y el coronel Jefferson Davis de lado de los
·
21
norteamencanos.
La conferencia se prolongó hasta más de la media noche. Propuestas
y contrapropuestas fueron discutidas, hasta que los términos de
capitulación quedaron formalm~nte escritos en un documento (tanto en
inglés como en español) y especificados en nueve artículos.
Los norteamericanos ocuparían la plaza de Monterrey, a cambio de
que el ejército mexicano pudiera salir con sus banderas y armas al
hombro, así como una batería de artillería ligera con seis cañones.
Además, el armisticio se prolongaría durante ocho semanas,
estableciéndose una línea de demarcación entre ambas fuerzas en el Paso
de Rinconada.
A las 10:00 de la mañana del 25 de Septiembre la bandera nacional fue
arriada de la Ciudadela, al mismo tiempo que una descarga de ocho
cañones anunció la salida de su valerosa guarnición, que con tanta
decisión y arrojo había defendido aquel fuerte. En los siguientes días
cada una de las cuatro brigadas del ejército mexicano abandonaron
Monterrey. Tras de ellos también partieron una gran cantidad de
habitantes, dispuestos a abandonar sus hogares antes que compartir su
destino junto al de los invasores yanquis.22
En una emotiva carta, una regiomontana anónima nos dejó escrito las
vicisitudes que tuvo que enfrentar en aquellos terribles días de guerra y
violencia, así como los sentimientos de angustia, desesperación y coraje,
qué como muchos otros mexicanos sufrieron estoicamente.
Percepciones que _hoy parecen estar alejados de nuestro entendimiento,
pero sobre todo, olvidados por la historia:

21

22

Thotpe. 011r A17f!Y al ..... pp. 84-88.
Sanchez. Apuntes para la Historia..... p.190; Thorpe. 011r Am!)' al ..... pp. 89-97 ..

�704

SIETE CARTAS INÉDITAS y Su CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

Saltillo. Septiembre 27 de 1846.
Por fin, la Providencia lanzó para nosotros su terrible castigo. Ya
me tiene aquí sin casa y sin patria, huyendo de las consecuencias de una
guerra provocada por un individuo que comprometió al desgraciado
Monterrey, presa hoy de los americanos.
Ya nos lkvó Satanás,] todos nos encontram..es en la calle; repito sin
patria, sin fortuna y sin hogar. Yo me salí e&gt;2itada por el General
Garría Conde, otro tanto hicieron los vecinos, J abandonamos cuanto
teníamos. Ya se ve, no conocíamos lo que era el General Ampudia,
quien atemoriz.p al pueblo, dejándolo traslucir, que si perdía la plaza,
volaba la ciudad quemando el parque. Este temor puso a nuestros
desgraciados vecinos en el mayor conflicto. Dejo á la consideración de ud.
como saldría.
Yo con mi desgraciada familia, marché a pie hasta Santa Catarina,
porque los Juegos se habían roto cuando quise sacar mi quitrín; es
imposible pintar a ud. mi situación en estos desgraciados días.
El 19 comenzó el ataque; el 20 sitiaron los enemigos la ciudad, sin
dejar libre un solo paso; el 21 se encontró nuestra caballería con los
americanos, al pié del cerro del Obispado y los nuestros se
descompusieron corriendo la mitad de las tropas. El americano se fijó al
pié del cerro,y el 23 tomó los fortines a discreción. Este señor Ampudia
redujo su defensa a solo la plaza, pues los americanos se metieron hasta
la plaza de la Carne, echando casas al suelo, horando otras y
posesionándose de todas; mientras este general estaba metido en la
Catedral. Ignoro cuál sea el motivo de la capitulación, porque al fin la
hizo antes de ayer de una manera indigna de un hombre; la pérdida por
nuestra parte solo ascendía á 80 muertosy 200 heridos.

esta,
a donde llegué hace 2 días, arrastrándome y casi muerta de
hambre.
La quinta del general Arista la tomaron los americanos en el t
-::.:;••, a/U def'ºrilaron ,u, cadáuemy h~ " de el/o,. pueb;'J,
rnyAmpyel ~emlo lodo, a gritos se negaba a la capitulación pero el
general
udta rooó
º y arrastró' su firente por el suelo hasta' loorar
6
escapar
su
garganta
·
nos
d
.,
p
b
capituló
h
'
., ~o o res, entregó nuestras propiedades y
. d d man~ a~do el e;emto Y abandonando a s11 desgracia a los

j¡

;;b;a:::s;ej;;/~::~o~e~ infamia con que arrastran su vida los

'f!uestro ejército se batió con denuedoy valor; pero alfin ca itularon
lost ;ejes
por el general Ampudia. Este pueb,1,o, ahora
rp nmn10
.
, la esforzados
d
es ~ a rma o contra la tropa; acaba de haber un tumulto hiriendo los
pa:sanos a ~lg~nos soldados. No puede ud. figurarse de :11antos males
es,amos
roueauos. . Uorim
. son las escenas que nos
d
º as y desgracras,
ro ean; la_ h_umillación ante nuestros enemigos, será nuestra suerte y
seremos
· na...
· E s imposible
.
, vzcttmas de la mm
explicar la ira ,del
23
Pueb,o.

Por los extraordinarios sabrá ud. los artículos de la capitulación
vergonzosa que ese genere/ celebró, habiendo hecho nuestras tropas un
nitmero considerable de muertosy teniendo T aylor mucha dispersión.
Los habitantes de estos departamentos maldecimos sin cesar al que
ha sido causa de su desgracia y" el Saltillo le ha negado los recursos para
que se venga. Mi venida de Santa Catarina fue el día de la dispersión,
porque al ver correr a la cakalleria gritando por el pueblo que huían
porque los liabían entregado, el pueblo tomó las serranías y a los 1O
minutos solo yo estaba ahí. Los dispersos e!1 varias gavillas comenzaron
a robar y a cometer excesos. Los americanos se acercaron hasta San
Pedro, y yo viéndome en medio de tantos peligros me puse en salvo para

705

2.1

E/ Monitor &amp;p11blico110. Octubre 9, 1846.

�DESARROLLO INDUSTRIAL E
INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 1960):
CAMINOS CRUZADOS.
M

Mtra. Isabel Ortega Ridaura
Universidad de Monterrey

Introducción
El primer auge industrial de Monterrey tuvo sus orígenes en el último
cuarto del siglo XIX, primero con el desarrollo de la industria textil y
posteriormente con una serie de productos que hasta hoy lo caracterizan:
acero, vidrio, cemento y cerveza. Los capitales con que se fundaron las
primeras fábricas provenían del comercio. El crecimiento posterior se
financió por varios mecanismos: emisión de acciones, reinversión de
utilidades y algunos créditos contratados principalmente con la banca
extranjera.
Esta situación se vio modificada por varios factores: la crisis de 1929,
que difi_cultó el pago de la deuda en moneda extranjera, y la nueva
legislación bancaria de principios de los treinta que abrió la posibilida&lt;l al
desarrollo de nuevos bancos e intermediarios financieros en la localidad.
El increment~ de los intermediarios financieros coincidió con el
periodo del segundo auge industrial de Monterrey, fue producto del
mismo y a la vez lo fortaleció. Las funciones básicas de la intermediación
financiera consi~tentes en crear crédito, traspasar fondos de.: préqamo y
permitir 1a diHrsificaciún r acumubción de acri,·os 1, bcnctici:tron b

�DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

708

operación del sector industrial al facilitar la expansión de la economía
local.
El presente trabajo pretende dar cuenta de la proliferación de
intermediarios financieros y de una considerable cantidad de bancos que
tuvo lugar en Monterrey desde principios de los treinta y que se
intensificó durante los siguientes treinta años. Asimismo, de la relación
que este florecimiento tuvo con la indus~~~e donde inicialmente
provinieron la mayoría de los fondos para capitalizarlo.
Este trabajo es un primer acercamiento al tema y está basado
principalmente en el registro que se tiene de más de cuarenta
intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960, que, sumados
a los ya existentes (Banco de Nuevo León, Banco Mercantil de
Monterrey y algunas casas financieras), dominaron el panorama
económico-financiero no sólo de Monterrey sino regional y en algunos
casos, nacional.

Algunos antecedentes
A principios de los años veinte, había varios bancos de emisió~ e~ el
país, uno de los cuales, denominado Banco de Nuevo ~ón, habi~ sido
· fundado en la capital del estado en 1892. Operaba tambien en la cmdad
el Banco Mercantil de Monterrey, constituido en 1899; algunas sucursales
de bancos extranjeros como el Banco de Londres, México y Sudamérica
que en 1869 se nacionalizó convirtiéndose en el Banco de Londres Y
2
México, y varias "casas bancarias y de cambio" •
La creación en 1925, del Banco de México, S.A. bajo la jvrisdicción de
la Secretaría de Hacienda significó un importante paso hacia el
establecimiento del moderno sistema bancario previsto en la
Constitución de 1917. A dicha institución le fue concedido el monopolio
sobre la emisión de papel moneda y la autoridad para fijar los tipos de
cambio entre el peso y las monedas extranjeras. No obstante, a pesar ~e
haberse constituido desde entonces como banca central, los demas
bancos siguieron emitiendo moneda y no fue hasta 1931 cuando pudo
3
tener un verdadero control.sobre el circulante.

·
2 Menditichaga, 1973: 3. Los ·autores hacen alusión a la Casa de Cambio de don
Guillermo López (1913); Casa de cambio de don Ramón Elizondo (1?14), Casa
bancaria de Sada Paz Hermanos (1916) y Casa bancaria de A. Zambrano e Hi¡os (1917).
3 Brothers

y Solís, 1967:19.

709

Coadyuvaron_~n este hecho la crisis de 1929, el abandono del patrón
oro y la adopc1on de un patrón bimetálico (oro-plata) inconvertible
establecido en la nueva Lry Monetaria de 1931.

El marco legal
Después de la devolución en 1921 de los bancos incautados por
Ve~u~?ano Carranza y una v;z "normalizada" la situación del país, se
expidio . e~ 1924 un~ nueva Lry General de Instituciones de Crédito y
Estableamtentos Bancanos, que clasificaba a los intermediarios financieros
en tres ?111pos: 1) instituciones de crédito; 2) establecimientos que tienen
por ob¡~t~ exclusivo o principal realizar operaciones bancarias; y 3)
estable~uruentos . que se asimilan a los bancarios por practicar
operaciones que Interesan al público en general, tales como recibir los
depósitos o emitir títulos de crédito pagaderos en abonos y destinados a
colocación entre el público.
. Estaba ya en proyecto la creación del banco central por lo que la
cnada Ley no contemplaba ya las funciones de emisión de billetes para el
resto de las instituciones financieras.
En esa misma fecha se promulgó el Decreto que constituvó la
Comisión Nacional Bancaria como un órgano de supervisión de la
actividad financiera del país.
Como se mencionó, la manera de proceder de los bancos e
instituciones financieras no cambió significativamente hasta 1932 al
prom~garse la Lry General_de InstituciÓnes de Crédita5 y la Lry de Títulos y
Operaaones de Crédito. La primera, conservó la estructura general de la de

4

La.primera Lry General de Instituciones de Crédito data de 1897.
~ _En _~a exposición de motivos de la Lry de 1932 se menciona que la
espec1alizac1on prevista en la ley de 1924 había resultado puramente nominal.
Textualmente dice que "desde los primeros actos de nuestro derecho bancario se ha
mantenido
· ·
· lizac1on...
·'
man
.
un. regun~n
. d, e especia
pues n_o obstante que la Ley vigente
. tiene . la d1ferenc1ac1on entre bancos de depósito y descuento, refaccionarios,
hipotecanos y los llamados de fideicomiso, y aun establece otras diferenciaciones
sec~ndarias, en la práctica o no ha sido posible fundar y sostener instituciones
estnctamente especializadas o de hecho ha sido necesario permitir que una misma
insntuc1on
· · practique
·
··
•
operaciones
correspondientes
a diversas especializadas, con lo que,
en verdad, nuestro régimen bancario está integrado por instituciones de depósito v
descuento que habitualmente llevan a cabo operaciones bien distintas de los préstamo~
l' descuentos propiamente comerciales." Lagunilla, 1981: 134.

�'71 1

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN M0N_
T ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1924 y tuvo como principal preocupación clasificar las instituciones en
6
función de las operaciones pasivas o de banca especializada.

modificaciones de 1949, 1954 y 1956 que tuvieron, entre otros, el
propósito de orientar y promover el crédito hacia cierto tipo de
actividades de interés nacional.9

710

En 1941 se decretó la Lry General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares, vigente hasta los años ochenta. Al respecto de la
misma Carlos Tell.o señala que aunque la actividad bancaria se considera
en la ley de 1941, como en las anteriores, un servicio público y, por
tanto, sujeto a concesión del Estado7, en la ~sición de motivos de
dicha Ley se advierten propósitos de espíritu claramente privatistas:
...con ello se consagra un propósito del Ejecutivo, alentar la iniciativa de
la empresa pávada. La legislación que se somete al Congreso de la Unión
procura establecer un marco de garantías indispensables para el bien
público, dentro del cual -los banqueros pueden regir, a su juicio y con su
responsabilidad, las empresas que les son propias, sin atábuirse a las
autoridades otra función que hacer guardar dichas garantías fijadas por la
Ley, y la de dirección y regulación del volumen general dei crédito que
ejercitará el Banco de México, no por resortes de autoridad, sino
8
haciendo operar sus medios de acción fundamentales.

La necesidad de expansión crediticia que había en aquella época
motivó una serie de disposiciones de excepción y, en algunos casos, de
normas privativas en beneficio de las instituciones de crédito, entre las
_que sobresalían las inmunidades fiscales y los privilegios en concursos y
quiebras, las cuales en años posteriores se fueron suprimiendo. Ello
junto a la conveniencia de orientar la actividad de las sociedades
financieras a fin de incrementar la producción y promover la
industrialización del país, &lt;':xplican una serie de medidas legislativas de las
dos décadas siguientes.
Tal fue el caso, por ejemplo, de las modificaciones que se hicieron a la
ley en 1947 para promover la construcción de viviendas, así como las

6 Las operaciones pasivas son todas aquellas en las que la institución en cuestión
recibe dinero del cliente las cuales pueden adoptar la forma de cuentas de ahorro,
depósitos a la vista en cuentas de cheques y a plazo fijo o previo aviso, etc. Las
operaciones activas son básicamente • préstamos de diversa índole, para atender
renglones productivos y de capital de trabajo ~ajo la forma de descuentos, créditos
directos, repartos, anticipos, · pignoraciones sobre valores y refacciones a corto )'

mediano plazo, etc.
,
1 El Artículo 2 de la Ley señala que para dedicarse al ejeréicio de la banca y del
crédito se requiere concesión del gobierno federal y que las concesiones son
intrasmisibles. ·Tello comenta que el carácter de servicios público concesionado es una
institución propia de la legislación mexicana.
8 Tel10, 1984: 22.

Monterrey: Desarrollo económico y confi gurac1ón
·
de grupos
industriales
La i_n?~stria~zación ~n Nu~v?, León, y más propiamente en la capital
y murucipios
c1rcunvec1nos,
vivio su primer impulso en 1890, apoyad o
· al
.
en ca~lt es prov_eruentes del comercio y con el estímulo gubernamental
a traves de exenciones fiscales.
El _crecimiento sostenido que experimentó la industria durante todo el
porfinato, sust~ntado en la metálica básica con empresas como la
Fundidora ?e Fierro Acero de Monterrey y en productos livianos como
la Cervecena Cuauhtemoc, se vio frenado durante la Revolución.

!

Su~e~ada la lucha armada, a mediados de los años veinte se vivió un
florecim1ento (Cervecería Cuauhtémoc inicia su expansión vertical se
crea La In~ustrial, fábrica de galletas y pastas origen de Gamesa ...) ~ue
pronto se vio opacado por la crisis de 1929.
_ No ?bstante, a mediados de los años treinta, se retomó el crecimiento
mdu_str_ial que c~ntinuara de manera sostenida hasta 1982. Dicho
crectmi~~to se vio beneficiado entre otras cosas, por la Ley sobre
proteccio~ a la _industria de 1927, la cual explícitamente declaró el
f~me~to mdustnal como. ~e "utilid~d pública" y otorgó numerosas
exenct~~es fi~cale ; p~o~1C1ando el incremento de industrias y su
expansion vertical. 1 Asrnusm?, por factores localizacionales que hicieron
de Mon_terrey ~n lugar atr~cuvo para la inversión; y, desde luego, por la
pres~ncia de 1nter?1edianos financieros que se multiplicaron desde
mediados de los tremta, muy ligados al desarrollo industrial.

Los grupos industriales
r En el perio_do compre?dido entre J930 y 1960, que es el objeto del
P esente estudio, se constituyeron las empresas madre que dieron origen
: lo~ ~rupos industriale~ que _incluso hoy dominan el panorama
conomico-empresarial reg10nal e incluso nacional.
9

Tel10, 1984: 23.
. detallado de las exenciones fiscales en l\lonterrey Yer Ortega,
_io Parª un ana'li sis
2000

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIA
)
EN MONTERREY (19~0E- ~;~~M)_EDIACIÓN FINANCIERA
·
. CAMINOS CRUZADOS

Palacios clasifica el origen de los grupos constituidos en este periodo
remitiéndose a la fundación de su primera empresa. Considerando dicho

El periodo fue dominado por el establecimi
que ya en sus primeras eta as tu .
ento de grandes plantas
(desde la obtención de mat~rias v~eron huna expansión tanto vertical

evento, los clasifica en tres generaciones:

como geográfica, hasta lograr pres!n::aci~::11~1 producto terminado)

1.- Grupos de primera generación, cuyo origen se sitúa entre finales
del siglo XIX y 1930: VISA (hoy FEMSA), originado en 1890 con la
Cervecería Cuáuhtémoc; Alfa, que comparte el mismo origen que el
anterior; Vitre, que proviene de Vidriera Mo~ey fundada en 1909; y
GAMESA, cuyos antecedentes se remontan a 1925 con La Industrial,

Asimismo, por una creciente concentr . , d
.
muestra la Gráfica 1 en la que
d b acion e capital como lo
'
pue e o servarse c '
1e ,
concentración de capital es mucho mas
, e1evadO enorno
M e ienomeno de
15
resto del país considerado en su coniunto.
.
onterrey que en el

fábrica de galletas y pastas.
2.- Grupos de segunda generación, con orígenes. en las décadas treinta
y cuarenta: Copamex, proveniente de Bolsas Maldonado fundada en
1935; IMSA, con Industrias Monterrey, establecida en 1936; y Protexa,

Cuadro 1. Número de establee·lffilentos
.
. mvertido
.
y capital

712

creada bajo ese mismo nombre en 1945.
·
3.- Grupos de tercera generación, que surgieron a partir de 1950,
entre otros, MASECA, originado en los años cincuenta con Molinos
Azteca; PROEZA, con origen en Manufacturas Metálicas Monterrey,
11 en
1956; y AXA, derivada de Conductores Monterrey fundada en 1956.

.

capital.
Monterrey en 1940, con el 3.37 por ciento de los establecimientos y el
4.86 por ciento del personal ocupado del país, producía el 7.2 por ciento
del P~B industrial nacional. Con sólo el 1.94 por dento del capital
invertido en industria, el valor bruto de su producción representaba el
6.5 por ciento del total. Ello da cuenta de la importancia de Monterrey
en la industria nacional, importancia que aumentó hasta llegar, en 1960, a
aportar el 10 por ciento del P~B con sólo el 3.07 por ciento de los
establecimientos y el 7.17 por ciento del personal ocupado. En cuanto al
capital, se observa un aumento considerable al brincar de casi el dos13por
ciento (nacional) _en 1940, al 13.92 por ciento en tan sólo veinte años .

AMM
Resto de México
Capital*

AMM
Resto de México

11
1'

Palacio~, \9tr: :;.
Orte)!a, 21Hlll.
Sobrino, \ 993.

1,061
30,421

1,216
71,866

2,533
80,020

453.7
22,887.3

2,287.1
20,865.1

6,263.7
38,732.4

El financiamiento del desarrollo
Un análisis detallado de la manera como Ce
,
de las empresas más embl , .
.
rv~cena Cuauhtémoc, una
financió su crecimiento noems
_ Patlcas_de! :.es~rrollo industrial de Monterrey,
·
errrute 1nier1r la ne ·d d
·
dio de intermediac1·0, n fi
.
.
cest a creciente que se
inanciera a medida
~
.
y complejizando los requerimientos de capi~t se ueron incrementando
Dependiendo
. .
atravesaban
las del
e momento históri. co y d e 1as condiciones
por las que
.
mpresas, es posible di ·
·
disponer del capital necesario
.
. stingu1r tres maneras para
su_fragar los gast~s de operació!ª;:l i;;em~ ~n los _n_~evos prorectos o
reinversión de utilid d
) d
_gocio. a) emiston de acciones, b)
a es y c en eudarruento.

e

.

i; Derutt1
1 y1Ortega
. , 1997 y eeruto,· Ortega y Palacios 1999
e tota nacional se ha descontad 1
,
.
9ue hace aún más contundent 1
o a ~arte correspondiente a Nuevo León lo
tiene.
e a representación gráfica de la importancia que ¿ste
14

11

1960

* miles de millones de pesos de 1988
Fuente: Elaboración propia con datos de Sobrino (1995)

Entre 1940 y 1960 se dio lo que podría llamarse el segundo auge
industrial en Monterrey y su Área Metropolitana (AMM). El crecimiento
de la industria en dicho periodo se caracterizó por una creciente
concentración del capital en pocas industrias y por una especialización
productiva o sectorización, en bienes intermedios y duraderos y de
12

'

Establecimientos

El desarrollo industrial

·

1940 1960
1940
1950

'713

�714

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 - 1960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Emisión de acciones
En un principio, la emisión de nuevas acciones fue una manera de
atraer dinero, aún cuando · en muchos casos fueran suscritas por los
mismos accionistas. Esta práctica fue muy socorrida en los primeros
años de vida de las empresas, pero a la larga no era la mejor manera de
capitalizarse ya que a toda acción correspon~ una participación en las
utilidades, y elevar en demasía su número nobaría más .que diluir las
ganancias.

Reinversión de utilidades
En muchos casos, los estatutos de las sociedades establecían la
creación de un fondo de reserva, al cual se destinaban parte de las utilidades
' de cada año. Dicho fondo, permiúa hacer frente a las pérdidas
extraordinarias e imprevistas y en un momento dado también a las
necesidades de crecimiento.

715

Crédito
. ~ 1~ largo la hi_storia, las empresas han recurrido a préstamos de
mst1tuc1?nes banc_an~s, financieras e incluso de particulares 16 , para poder
cre~er sm de~cap1talizarse. En ciertos momentos predominó el crédito
nacional (e mcluso local), mientras que en otros el recurso fu
principalmente extranjero.
'
e

Es necesario hacer la distinción entre dos tipos de créditos:
a) cré~itos para "ope_rar", ~s decir, créditos revolventes (a plazos cortos
para cub~1r necesidades ~~e~1atas),, rejaccionarios (compra de maquinaria
o herran;i~ntas), o d_e habz~z:acton o avzo (compra de materias primas)°;
b) creditos para mvers1on o compra de activos, que suelen ser a más
largo plazo, y en muchas ocasiones están respaldados por hipotecas.
La creci~nte u_~lización ~el crédit_o ~n sus diversas variantes dio lugar
a la prolifera~1on de 1?terme?ianos financieros en Monterrey,
estre_cha~e,nte ligados a la mdustria y sus necesidades, como se verá a
cont1nuac1on.

Endeudamiento
La última vía para financiar proyectos y la compra de maquinaria y
materias primas, fue el endeudamiento, que se dio por dos vías:
· contratación de créditos y emisión de obligaciones hipotecarias.

Emisión de obligaciones hipotecarias.
La emisión de bonos de deuda u obligaciones hipotecarias (llamadas así
por estar garantizadas con un activo fijo que comúnmente son los bienes
inmuebles de la empresa), que son colocados en el mercado se
constituyó desde los años treinta en ·una de las maneras más socorridas
para allegarse capital. Así, en vez de endeudarse con un. banco, el dinero
se obtenía de un grupo de individuos o instituciones que adquirían las
obligaciones. La empresa emisora, pagaba el monto de Ias obligaciones
más una tasa de interés previamente acordada en los plazos estipulados.

El contexto posrevolucionario y los años treinta
Du_rante la Re~olución, el sistema bancario del país estaba
de~a,rtlculado . y. arrumado por los continuos préstamos forzosos que
exigian los disantos -~rupos armados y también por la pérdida de la
clientela y la paralizac1on de las actividades de todo orden.
. ~ i?cautación de los bancos por ·parte de Carranza, ante la cual las
msutuc1ones reg1omontanas se defendieron con bastante éxito, acabó
por darles el tiro de gracia.

Fu_~ _por ~llo que hacia final~s de la década revolucionaria y durante
los anos vemte, la falta de circulante y la inestabilidad del sistema
financiero nacionalis llevaron a muchos empresarios a buscar la

Posteriormente, el fácil acce~o al financia~ento bancario nacional e
internacional desde mediados de los sesenta, hizo que esta opción se
dejara de lado, satisfaciendo las necesidades monetarias a través de la

1das necesidades
de liqui'dez. T od av1a
· en ¡os anos
- treinta
· es común encontrar préstamos
.

contratación de créditos.

e pa~ttculares, que se basaban en el prestigio, la confianza y se sellaban con un simple
apreton de manos.

16

17

Los intermediarios financieros no fueron en todos los casos la única solució n a

úy General de Títulosy Operaciones de Crédito.

IK Dura_ne
t Ia Revo_uc1on
J · ' se vino
· • , una verdadera anarquía monetaria, sufriendo la
blació
po d n perdid_as considerables a consecuencia de la emisión monetaria excesiva por
parte e los gob1e rnos }, de Ias d'1versas tacc1ones
· ·
reYolucionarias entre 1913 ,\' 1916,

�716

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

•717

/

obtención de créditos en bancos norteamericanos para hacer frente a sus

permaneciendo la de la Ciudad de México por ser la más grande y

requerimientos de capital.

antigua.

La situación del sistema financiero cambió a partir de 1921 cuando
Carranza devolvió los banc~s incautados. Como ya se mencionó, en los
años veinte operaban en Monterrey dos instituciones bancari~s de
importancia, el Banco de Nuevo ~~n y el ~aneo Merc:ntil de
Monterrey. Asimismo, ofrecían sus serv1c1os ~ sene de pequenas casas
de cambio y establecimientos que otorgaban préstamos de poca monta.

El momento de mayor crecimiento se observa en los años cuarenta
producto, como se dijo con anterioridad, de las modificaciones
introducidas en la Ley General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares de 1941, que propició una mayor participación
privada en este sector.

La crisis de 1929, si bien afectó considerablemente a la industria y la
banca, abrió a la vez nuevas oportunidades para el desarrollo de los
intermediarios financieros.
Las empresas que tenían contratados ~réstamos en el . ex:erior
enfrentaron serios problemas para cumplir con sus obligac1o~es
crediticias. La recesión experimentada en México desde el año antenor
(por una de las más fuertes c~sis agrí~olas) y agravada con el. crack
bursátil de Estados Unidos hab1a detenorado la balanza comemal del
país provocando una depreciación del peso frente al dóla~.

En Monterrey, esta década coincide también con el segundo auge
industrial, que se dio bajo el estímulo de la segunda guerra mundial y
apoyado por el acceso a capital gracias al creciente número de
intermediarios financieros.
Particularmente llama la atención la predominancia de las sociedades
financieras, cuyo objeto19 está íntimamente ligado al desarrollo industrial,
por su importante papel en la garantía de emisiones que como ya
mencionamos, se volvió una de las formas favoritas de allegarse recursos.
Gráfica l. Monterrey. Instituciones de crédito
privadas constituidas entre 1930 y 1960.

Los que .estuvieron en posibilidad, cambiar?.º sus deudas a m~neda
nacional. Por otra parte, la evidente vulnerabilidad del peso . mexicano
. hizo que las empresas voltearan hacia las instituciones nacionales en
busca de capital.
A principios de los treinta también com~nzó. a obse~arse d~ manera
cada vez más recurrente la emisión de obligaciones hipotecanas como
medio para hacerse de · capital a tasas de interés_ m~nores que las
bancarias. El manejo y colocación de dichas obligac10nes fue otro
detonante del incremento de instituciones financieras en Monterrey.

.....

~ ,_,

Fu.ni.: EW:lofad6n p op,11 tn bue• dltOI cW ~ro Púbko Ot 11 ~opedld 'f ti Ccnwc:io dll &amp;ildO.
AGEN.: NcllwiDr. y t.wclri:::hlga- 1973

El desarrollo del sistema financiero en Monterrey
19

Entre 1930 y 1960 se constituyeron en Monterrey 44 instituciones
financieras, de las cuales once eran bancos .y el resto, sociedad~s _de
fomento, uniones de crédito . y almacenes generales de depo51to.
Asimismo, en 1950 se estableció la Bolsa de Valores de Monte~ey ~~e
estuvo en funcionamiento hasta 1973 cuando un cambio en la legtslao~n
determinó la ex,istencia de una institución única .para todo el pais,
.

.

hecho que motivó que los ciudadan os no aceptaran los billetes por cerca de veinte
Cárdenas, 1994: 36.

añoS-

~L

El objeto de las Sociedades de Fomento incluye: a) suscribir o contratar
empréstitos públic(?S o privados; b) comprar, vender o recibir en depósito, accio nes,
bo~os o valores de cualguier clase y hacer sobre ellos operaciones activas y pasivas de
pres~mo, reparto o anticipo; c) hacer préstamos refaccionarios o de habilitación y aYío,
Y prestamos inmobiliarios; d) encargarse de la o rganización o transformación de toda
clase de empresas o sociedades mercantiles; tomar participaciones o partes de interés en
ellas o entrar en comandita; tomar a su cargo la administración de sociedades o
intervenir en ellas; encargarse de la emisión de acciones, bonos u obligaciones,
prestando o no su garantía por am ortización, interés o dividendo, y actuar como
representante común de los obligacionistas o de los tenedores de bonos en emisiones
hechas por terceros; e) hacer servicio de baja o tesorería; t) guiar, aceptar y descontar
letras Yefectos de comercio; etc.

�·719

)SABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Lagunilla, señala que las sociedades financieras estaban origin~e~te
enfocadas al largo plazo, pero la reforma legal en 1950 les autonzo a
recibir fondos a corto plaz~, modificando su carácte~ original, por lo q_ue
su papel como garante de las emisiones públicas y pnvadas pronto paso a

si bien no son considerados ya como instituciones financieras (en algún
momento sí se consideraron como tales), desempeñan un rol
complementario al asegurar (requisito indispensables para toda
operación) los bienes sobre los que se emiten obligaciones.
También se fundó en este periodo una afianzadora: Fianzas
Monterrey, S.A. en 1943.

718

20

segundo plano

.

No fue este el caso de Monterrey, donde el número de este tipo de
sociedades fue en ascenso durante todo el periodo de estudio (19401960), concentrándose en esta ciudad más del 20 por ciento del total
nacional. (Yer Anexo 1)
Gráfica 2. Monterrey. Constitución de intermediarios financieros

por década, 1930-1960.

25

Intermediación fin~nciera e industria
Una vez superado el impacto de la crisis de 1929 y sus secuelas, la
industria regiomontana retomó el camino del crecimiento sostenido que
continuó hasta 1982. Aparejado a este crecimiento y compartiendo
accionistas y directivos, desde la década de los treinta emergieron una
serie de intermediarios financieros estrechamente vinculados al sector
industrial.

motros
intermediarios

20

■ bancos

~ 15
~

·=e= 10

Carlos Tello hace una clasificación de las formas de relación que
pueden encontrarse entre banca e industria que, aunque está pensada
para una etapa posterior Oos años setenta) puede ser ilustrativa:
Dentro de la banca mexicana es posible distinguir tres tipos de
relación entre el capital bancario y el industrial:

5

o
1930-1939

1940-1949

1950-1959

Asimismo cobraron importancia los Almacenes ~eneral~s de
D epósito21 , también vinculados con la producción i~dusmal. El primer?
que se creó fue Almacenes y Silos, S.A. en 1940, ligad? a la Cerv:cena
Cuaul:itémoc y que nueve años des~ués se transformo en almacen d~
depósito. Posteriormente se establecieron otros dos, representando e
1960 más del 1O por ciento de los establecimientos de esta clase en el
_, d
22 que
país. De 1937 a 1944 se constituyeron cinco comparuas e seguros ,

Lagunilla, 1981: 135.
_.
, .
.
·eto d
Considerados como organiza-ciones auxiliares de credito, aenen por obJ
1
enamiento gu.arda y conservación de bienes o mercancías, así ~orno ª
almac
'
·
S 1 · ·
· atuciones
transformación elemental de los productos depositados. on as umcas 1ns
autorizadas para expedir certificados de depósito y bonos de prenda.
N
1 0 ~·
22 Seguros Monterrey del Círculo Mercantil, S.A. (1937); Aseguradora de
S.A. (1939), posteriormente Seguros La Comercial del Norte, S.A.; Monterr(!,
20
21

1) Casos en que los grupos industriales crearon sus propias
instituciones financieras y el desarrollo de ellas corrió paralelo al
crecimiento del grupo industrial. La asociación entre ambos capitales era
añeja. Tal fue el caso, por ejemplo, _del grupo derivado de Cervecería
Cuauhtémoc con la Compañía General de Aceptaciones (posteriormente
Serfín) y el de la Vidriera Monterrey con la Financiera del Norte (que
devino en Banpaís). Aquí se trataba de grupos industriales que crearon su
institución financiera en la segunda mitad de la década de los treinta. En
ambos casos, la empresa holding (YISA y Vitro) tenía a su cargo la
dirección general del grupo que, por lo demás, publicaba estados
financieros conjuntos.
2) En otras ocasiones la relación banca-industria era menos formal y
estrecha y, si bien no existía empresa holding controladora, el grupo
~peraba con un grado considerable de unidad. Eran empresas distintas,
no fusionadas, que maximizaban un capital respecto al otro. Ello no
obstante, la existencia y el crecimiento de cada uno de los capitales (el

Compañía de Seguros sobre la Vida, S.A. (1940); La Mercantil, Compañía de Seguros,
S.A. (1941) y \X'ood, Compañía General de Seguros, S.A. (1944).

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

720

bancario y el industrial) dependía en parte del desarrollo armónico entre
ambos. Ejemplo de ello serian Banco del Atlántico y Banca Cremi.
3) Finalmente estaban los casos, como los de Bancomer y Banamex,
donde la participación de la banca en las distintas actividades se llevaba a
la práctica mediante la adquisición de un porcentaje del capital social de
las empresas; . en algunos casos, de empresas con participación
importante de capital extranjero (Banamex). BQ.. este tipo de relación, la
operación bancaria y los intereses bancarios predominaban sobre lo
demás. Se trataba de instituciones bancarias a las que se les sumaban e
incorporaban actividades industriales, comerciales y de servicios. La
participación de los bancos en el capital social de las empresas no era,
por lo general, mayoritaria y en las relaciones financieras (que se
intensificaron como resultado de esa participación) las empresas ·eran
23
tratadas como clientes preferentes de los bancos.
En el caso de Monterrey es posible encontrar sobre todo ejemplos del
primer y tercer caso, es decir, grupos industriales que crean sus propias
instituciones financieras e instituciones de este tipo que tienen
participación accionaria en industrias.
A la tipología propuesta por Tello añadiría el caso de la conjunción de
esfuerzos de varias industrias y empresarios en la constitución de una
institución que preste servicio a todos, con una mayor capacidad
económica gracias a la unión de capitales.
A continuación se exponen algunos de los casos más representativos.

Los años treinta: Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
En septiembre de 1931, ante las recientes modificaciones a la Ley
Monetaria los industriales de Monterrey se plantearon l;l posibilidad de
crear un banco. Después de varias reuniones, en enero de 1932 se fundó
Crédito Industrial de Monterrey. Con un capital social de $500,000.00,
participaron en su constitución la Compañía Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey, Compañía Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos,
Fomento y Urbanización, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey,
Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey, Rodríguez,
Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esm~tes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha,
~asa Holck y Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía. y el
Banco de México.
23 Tcllo, 1984,

38-39.

DESARROLLO INDUSTRIAL E 1
EN MONTERREY ( 1 930 - ~ROM)· ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

721

Asimismo, suscribieron acciones a títul
.
propietarios de las mencionadas
o personal vanos de los
empresas como Lo
G .
Zambrano, Roberto G. Sada J ,
Ll
renzo Y uillermo
Hernández y José Rivero p' e_s~s J. aguno, Joel Rocha, Mariano
• anmparon tamb · , ¡
·
Alberto Santos de La Ind
.al F ' b . ten gnac10, Manuel y
'
ustn
a nea de Gall
(posteriormente Gamesa) y Feli e de e ,
. etas y Pastas
Farmacias Benavides) entre otr p
J sus Benavides (fundador de
,
os.
En 1950 cambió su denominación a Banco Industri
S.A. y en 1962 se fusionó con el Banco de Lon dres y Mexico.
'~ de Monterrey,

Otros intermediarios financieros con
empresas

participación de varias

En 1933, tras la experiencia de Crédit0 I nd stn.
varios de los accionistas de a , 1
.
u al de Monterrey,
General de Crédito S A qued se ~rueron para fundar la Sociedad
' · que a emas de las op
·
, ·
bancarias (préstamos y depósit )
b
. . eraaones t1p1camente
1
ali b
os , ava a a errus1ones de obli .
re za a operaciones con todo tipo de títulos.
gaaones y
En esta sociedad financiera partici ar
1
.
Cuauhtémoc, Vidriera Monterre C PI on ~ Fundidora, Cervecería
Mexicanos, "La Nacional" Com ~a•~e ;dustnal de Parr~s, Cementos
y Urbanización, Banco Mercan~ de Mo:guros sobr: ~a vida, Fomento
Monterrey y la sucursal
.
terrey, Credito Industrial de
regiomontana del Banco de México.
Roberto _Garza Sada, Lorenzo Zambrano R b
,
Llaguno, Pnsciliano Elizondo José Rivera
o leSrto G. Sada, Jesus J.
Jr...
,
' anue antos, Ignacio Albo

M

Otra experiencia similar se dio años d
,
algunos de estos mismo
. .
. espues, cuando de nuevo
s acc1orustas consutuyeron la
· d d fi
soc1e a .manciera
Vatores· Monterrey, S.A (1939) p . .
empresas Cernemos M .
· art1ciparon en la sociedad las
exicanos Banco Mercantil d M
omento de Industria C
.'
.
e
onterrey,
F
A. Rodri ez He
y omemo, Salina_s y Rocha, Empresas Santos y
Ferrara kto~o L ~:~• y los ~mpresanos Eugenio Garza Sada, Jesús
periódi~o El
nguez y odolfo J ~co de la Vega (fundador del
.
orte, estrechamente ligado con 1 b
,
regtomontana), por mencionar algunos.
a
urgues1a

N

Finalmente, mencionaremos al B
R •
cuyo accionista ma oritario
aneo egional del Norte, S.A.
inmobiliaria
y.
era la empresa Construcciones, S.A., una
Garza.
y urbaruzadora fuertemente ligada a las familias Sada y

�722

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONJ'ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

'723

/

Fundado en 1947 como banco de depósito y sociedad fiducia~~a, su
· al iruc1
· · ·al fue d e diez millones de. pesos. Llama la atencion
capit
·
dla
participación de empresarios de otras cmdades como Eloy V~na, e
políticos como José Benítez (exgobemador de Nuevo Leon) _Y de
industriales y comerciantes de gran parte de las empresas de la ciud~d
como Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugeruo
Clariond Garza (IMSA), Guillermo Zambrano (Cemex), _Joel y Ornar
Rocha (Salinas y Rocha), Jesús Ferrara (Fundicldra), Eugeruo ~aldonado
(Bolsas Maldonado luego COPAME~, Pedro Calderon (Casa
Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Gua¡ardo), etc.

Intermediarios financieros ligados a una empresa o grupo
industrial
En el desarrollo de los grandes grupos indu~triales que ~e
conformaron en Monterrey a partir de los año~ treinta, es comun
encontrar la participación en intermediarios financieros, en muchos de
los casos de forma mayoritaria.
.
Entre los ejemplos más sobresalientes están el Banco Pop~ar de
Edificación y Ahorros, S.A., fundado en 1934, e? el qu_e F~d1dora de
.
Acero de Monterrey tiene la mayona acc1onana aunque
Fierro
y
•
H
, d
participan además particulares, como Carlos Prieto, Manano _ernan ez,
Jesús Ferrara, Manuel L. Barragán, Evaristo Araiza_(que ~e D1re~tor del
Banco de México), Ángel S. Cervantes y vanos mas, casi todos
accionistas también de la Fundidora.

Li da a la familia Sa~tos, dueños de diversas empresas en el ~amo
alime!ªticio que posteriormente die.r on lug~~ a ~allet~ra Mexicana
(GAMESA) se creó en 1940 la sociedad Uruon Financiera, S.A. Sus
accionistas fueron Ignacio, Manuel y Alberto Santos, Virgilio Garza Jr. Y
Antonio L. Rodríguez capital inicial fue de $1,800,000.00
Por su parte los Garza y los Domínguez, dueñ~s _de ag~ncias
automotrices, inmobiliarias, urbanizadoras y de la fabnca Cnsta;es
Mexicanos, entre otras, organizaron en 1945 Impulsora de Monterr Y,
S.A. con un capital de un millón de pesos. .
Los accionistas mayoritarios, de esta financiera fu~ron Arturo _Garza,
' · Dom•ngu·ez de Garza Humberto Garza Domínguez, Fincas Y
A menea
1u.Lu
,
li Eli d y
Terrenos, S.A. (propiedad de las mismas familias), Roge o
zon

°

Héctor Cortés.

Más tarde ese mismo año, casi las mismas personas más la Impulsora
de Monterrey, S.A., constituyeron el Banco de Fomento Hipotecario,
S.A. estrechamente ligado con uno de sus principales negocios, el de
urbanización y construcción.
Los dueños de Protexa, un floreciente grupo originado en el ramo de
impermeabilizantes y recubrimientos para tubería pero que desarrolló
también todo tipo de estructuras metálicas, incursionaron también en el
sector financiero. En 1950 fundaron su sociedad financiera Inversiones
Industriales de Monterrey, S.A. de C.V., en la que figuran como
accionistas Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolores Morales
de Lobo, Margarita Morales de Marúnez y Jorge Morales Villarreal.
La participación mayoritaria la suscribió Pedro Morales quien además
de efectivo, entregó 500 acciones de Protexa, S.A., 200 de Protexa
Monterrey, S.A. y una letra de cambio de Fábricas Protexa, S.A.

Destacan asimismo las instituciones ligadas a la Cervecería
24
Cuauhtémoc y las empresas que se desarrollaron en relación a ésta
(Vidriera Monterrey-Vitro, Hojalata y Lámina-Hylsa, Celulosa y
Derivados-eydsa).

Compañía General de Aceptaciones, S.A. Sociedad financiera
fundada en 1936 por Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza
Sada, José F. Muguerza y Roberto Garza Sada.
Este es un úpico caso de crec1m1ento aparejado entre el capital
industrial y financiero. Hasta los añ?s sesenta, la relación entre esta
compañía y Cervecería se_destacó por los créditos concedidos para
compra de maquinaria y refacciones, y de materias primas (créditos
refaccionarios y de habilitación o avío). En 1937, Cervecería adquirió un
lote de 1,500 acciones. En 1958, en un esfuerzo por apoyar la
24

Aunque no es un intermediario con base en Monterrey ni fundado en el periodo
en estudio, llama líl atención las estrechas relaciones que Cervecería Cuauhtémoc
mantuvo con el Banco de Londres y México, al cual encomendó en 1932 el mantjo de la
fllayor parte de los negociosy poner todas las cobranzas delpaís. Las siguientes décadas, aparecerá
r~currentemente como un importante proveedor de capital no sólo para Cervecería sino
también para otras empresas relacionadas. En 1934, el Banco necesitó aumentar su
cap_ital_ para lo cual rec'urrió a varias empresas del país invitándolas a participar como
acao?1~tas. La Cervecería suscribió $150,000.00, y unos meses después, el Banco
su5cnb'.ó $100,000.00 en acciones de ésta, comprando parte de sus bonos hipotecarios.
A mediados de los sesenta, el Banco de Londres y México fusionó al Banco Industrial de
Montmry, antecedente de lo que posteriormente será Banca Se,ftn (1971), propiedad del
grupo VISA hasta la nacionalización de la banca en 1982. (Ortega, 2002)

�724

ISABEL ORTEGA RIDAURA
DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

distribución y la penetración de sus productos en diversos_?1ercados _del
país, Cerveceóa firmó un acuerdo para q~e esta _comparua concediera
crédito (con su aval) a diversos negocios dedicados a la venta y
distribución de cerveza de sus marcas.
El apoyo entre ambas fue recíproco: en lo_s años cincuenta
encontramos varios casos en que aparece Cervecena avalando a esta
sociedad en importantes operaciones para capitalizarse.

Valores Industriales, S.A. Establecida como compañía te?edora del
grupo que se desarrolló en tomo a la Ce~ec~ria que a partir d~ 1936
25
sufrió una reestructuración. Entre sus atnbuciones estaba to_d~. tipo de
actos relacionados con títulos y acciones así como la posibilidad de
contraer o conceder préstamos.
Sus fundadores fueron Luis G. Sada, D :mjd Martínez Muguerza,
Roberto Garza, Ernesto Omelas y Profirio R. González, y se constituyó
con un capital de Sl ,500,000.00
Ese mismo año, accionistas de Cervecería y de Vidriera (Diego G.
Sada Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sada y Roberto Garza
Sada) fundaron la sociedad financiera Comisionistas de Monterrey,
S.A. que además de encargarse de la compra y ven~ de toda ~lase de
artículos de comercio, también podía realizar operaciones con tttulos Y
dar o contratar préstamos.
En 1940 dos de las fábricas desprendidas de Cervecería Cuauhtémoc
y algunos d~ sus accionistas constituyeron ~ac~nes y Silos, S.A Su
objeto inicial era almacenar bienes y mercanaas e 111cluso transformarlas
con la finalidad de aumentar su valor.
Hacia finales de la década se convirtió en almacén general de
depósito. Al convertirse en organización auxiliar de crédito en 1949,
recibió la autorización para expedir certificados de depósito Y bonos de
prenda (actividad exclusiva de este tipo de organizaciones).
Con un capital de $500,000.00 entre los fundadores se cuentan las
fábricas Malta, S.A. y Empaques. de Cartón Titán, SA. y Roberto Garza
Sada, Femando A. González e Ignacio Martínez Jr.

· · pcrsonalid ad 10
· dependicnit
Entre otras cosas, se separaron para adqwnr
.
algunos depa.rtamentos de producció n de la fábrica (cartón,_ corcholatas, matcnas
primas) dando lugar a Empaques de Cartón Titán, S.A., Fábncas Monterrey, S.A. Y
Malta, S.A.
.

2S

725

Otras sociedades financieras donde encontramos participación de los
miembros de las familias Sada, Garza Sada, G. Sada y Garza Lagüera y
otros relacionados con la Cuauhtémoc, Vidriera e Hylsa son: Inversora
Industrial, S.A. (Roberto Garza); Banco Ganadero e Industrial, S.A.
(Francisco G. Sada); Fomento Industrial, S.A. (Andrés G. Sada, Andrés
Marcelo Sada, Francisco Garza) y Crédito de Monterrey, S.A. (Eugenio y
Gabriel Garza Lagüera).

Algunos ejemplos de empresas con participación de intermediarios
financieros
La relación entre capital financiero e industrial se desarrolló en los dos
sentidos, es decir, industriales participando en la constitución de
instituciones financieras, pero también algunas de éstas formando pane
de la nómina de accionistas de diversas empresas.
Esto podría tener varias razones: la institución financiera adquiere
acciones para capitalizar la empresa, o las acciones son dejadas como
garanáa de pago, o el intermediario invierte el dinero que sus clientes
depositan en empresas que considera rentables, etc. Son especulaciones
que habría que corroborar.
Lo cierto es que sobre todo en los años cuarenta vemos aparecer en
las listas de accionistas instituciones financieras. Aquí algunos ejemplos:
En 1941, aparecen como accionistas de Cervecería Cuauhtémoc,
S.A. Crédito Bursátil, S.A., Socied~d Financiera Mexicana, Crédito
Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.,
Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y las compañías de seguros " La
Provincial" y "La Nacional".
En Malta, S.A., Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco
Capitalizador de Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrev, S.A. v
"La Provincial" Compañía de Seguros.
·
·
En Empaques de Cartón Titán, S.A., Sociedad Financiera
Mexicana, Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de
Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y "La Nacional",
Compañía de Seguros.
En Vidriera Monterrey, S.A., Banco Popular de Edificación y
Ahorro, S.A., Compañía General de Aceptaciones, S.A. y Valores
Industriales, S.A.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

726

DESARROLLO INDUSTRIAL 1
EN M0N!ERREY (1930~ ~;~~M)·ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

727

I

En 1943, en Fábricas Monterrey, S.A., figuran la Compañía General
de Aceptaciones, S.A. y Crédito Industrial de Monterrey, S.A. como
accionistas mayoritarios de la Serie A e Inversora Industrial, S.A. como
poseedor de la gran parte dé la serie B, equivalente a la quinta parte del
capital total de la Compañía.

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~:º·

A manera de conclusión
El desarrollo de intermediarios financieros en Monterrey en el
periodo comprendido entre 1930 y 1960 estuvo fuertemente ligado a la
expansión industrial que en ese lapso tuvo un crecimiento notable que
continuó de manera sostenida hasta 1982.
La multiplicación de instituciones financieras se explica por la

, conjunción de varios factores:
1) la creación del Banco de México y la consecuente
reestructuración del sistema bancario que al no poder emitir
billetes debió modificar sus servicios;
2) las oportUnidades que se abrieron para las instituciones locales
por la crisis de 1929 y los problemas devaluatorios que
orillaron a los empresarios a recurrir al crédito nacional;
3) la legislación bancaria (~ General de Instituciones de Crédito J

Organizaciones Auxiliares, ~ General de Títulos de Crédito, Decreto
de creación de la Comisión Nacional Bancaria...) que al establecer una

marco legal cada vez más preciso y menos discrecional dieron
certidumbre tanto a los inversionistas como a los ahorradores;
4) el estímulo a la participación privada en el sistema financiero
que se observó marcadamente en la legislación a partir de 1941;
5) para el caso de Monterrey particularmente, no podemos dejar
de lado la importancia que la existencia de capital acumulado y
de un mercado de capitales en creciente desarrollo, tuvo como
estímulo a la creación de intermediarios financieros.

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�728

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 · 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Anexo 1. Instituciones de Crédito Privadas, 1940-1960

Sistema b111Jauio
Bancos de depósito y ahorro
Mbico
Monterrey
Sociedades financieras
México
Monteuey
Instituciones fiduciarias
México
Monteuey
Bancos hipotecarios
México
Monterrey
Bancos de capitalización
México
Monterrey
Asociaciones de ahorro YpréSt amo

México
Monterrey

1940

1950

1955

1960

67
5

191
10

206

210

11

11

29

96
14

'92
20

98

6

8

91

99

113
1

1~

1

23

26

3

24
4

8

16

16

12

4

3

s/d

s/d

s/d

s/d

1

2

2

3

o

23
2

27
3

29
3

5

8

10

11

9

67

94

72

2

20

s/d

4

Otr11s instituciones
Bolsa de valores
México
Monterrey
Almacenes generales de depósito
México
Monterrey
Asociaciones mutualistas
México
Monterrey
Uniones de crédito
México
Monterrey

o
13

Fuente: Los datos nacionales están tomados de
Brothcrs y Solís (1 %7).
. .•
.
Los datos para N uevo León son una recopilaoon propia en el
Registro Público de la
.
Propiedad )' el Comercio de Nuevo Lcon y del
AGENL, Sección Notarios.

729

Anexo 2. Intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960
Bancos
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.
Banco de Monterrey, S.A.
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
Banco General de Monterrey, S.A.
Banco Hipotecario, S.A.
Banco Inmobiliario de Monterrey, S.A.
Banco Regional del Norte, S.A.
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
Banco Industrial de Monterrey, S.A.
Banco H ipotecario de la Construcción, S.A.
Otros Intermediarios financieros
Finanzas y Préstamos, S.A.
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
Sociedad General de Crédito, S.A.
Compañía General de Aceptaciones, S.A.
Financiera del Norte, S.A.
Valo res Industriales, S.A.
Comisionistas de Monterrey, S.A.
Financiera de Crédito, S.A.
Valores Monterrey, S.A.
Unión Financiera, S.A.
Financiera Mercantil de Monterrey, S.A.
Crédito Provincial Hipotecario, S.A. de C.V.
Central de Inversiones, S.A.
Mercanól General, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
Fianzas Monterrey, S.A.
Crédito Ganadero de uevo León, S.A.
Nacional de Inversiones, S.A.
Inversiones del o rte, S.A.
Crédito ~egiomontano, S.A.
Impulsora de Monterrey, S.A.
Bolsa de Valores de Monterrey, S.A.
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A. de C.V.
Finele, S.A. luego Financiera de uevo León, S.A.
Financiera Monterrey, S.A.
Financiera Industrial, S.A.
Crédito Industrial v Comercial, S.A.
Financiera GeneraÍ de l\lonterrey, S.A.
Financiera y Fiduciaria de Mo nterrey, S.A.
Fomento Industrial, S.A.
Crédito de Monterrey, S.A.

1934
1940
1943
1945
1945
1945
1947
1947
1948
1950
1951
1930
1932
1933
1936
1936
1936
1936
1939
1939
1940
1940
1941
1941
1942
1942
1943
1943
1944
1944
1944
1945
1950
1950
1951
1951
1952
1953
1954
1956
1959
1959

�730

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Almacenes de depósito
Almacenes y Silos, S.A.
Almacenadora del Nordeste, S.A.
Almacenadora del Norte, S.A.

til S.A
Seguros Monterrey del Círculo Mercan ,
.

Aseguradoras

Aseguradora del Norte, S.A.
. S A ""-, de Seguros sobre la Vida, . .
Monterrey, c omparua
La Mercantil, Compañía de Seguros, S.A.
Wood, Compañía General de Seguros, S.A.

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1940
1942
1955

1937
1939
1940
1941
1944

.
d
d l Registro Público de la Propiedad y AGENL:
Fuente: Elaboración propia con atos e
Libros de Notarios

;:731

Anexo3
Algunos ejemplos de la relación entre capital financiero e
industrial, Monterrey 1930-1960 Intermediarios financieros con
participación de varias empresas y empresarios

AÑO

NOMBRE

CAPITAL

1932
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, Compañía
Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos, Fomento y Urbanización, Cervecería
Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey,
Rodríguez, Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esmaltes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha, Casa Holck y
Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía y el Banco de México. Lorenzo y
Guillermo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llagunao, Joel Rocha, Mariano
Hernández y J osé Rivero. Participaron también Ignacio, Manuel y Alberto Santos, de
La Industrial, Fábrica de Galletas y Pastas (posteriormente Gamesa) y Felipe de Jesús
Benavides (fundador de Farmacias Benavides), entre otros.
1933
Sociedad General de Crédito, S.A.
$250,000.00
ACCIONISTAS: "Fundidora, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía.
Industrial de Parras, Cementos Mexicanos, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre
la vida, Fomento y Urbanización, Banco Mercantil de Monterrey, Crédito Industrial de
Monterrey y la sucursal regiomontana del Banco de México.
Roberto Garza Sada, Lorenzo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llaguno,
Prisciliano Elizondo, José Rivero, Manuel Santos, Ignacio Albo J r."

1939

Valores Monterrey, S.A.

.

$150,000.00

ACCIONISTAS: Cementos Mexicanos, Banco Mercantil de Monterrey, Fomento de
Industria y Comercio, Salinas y Rocha, Empresas Santos y A. Rodríguez y Hermano, y
los empresarios Eugenio Garza Sada, Jesús Ferrara, Antonio L. Rodríguez y Rodolfo
Junco de la Vega (fundador del periódico E l N orte

1947

Banco Regional del Norte, S.A.

$10,000,000.00

Accionista mayoritario Construcciones, S.A.(inmobiliaria y urbanizadora fuertemente
ligada a las familias Sada y Garza. Eloy Vallina,José Benítez (exgobernador de Nuevo
León), industriales r comerciantes de gran parte de las empresas de la ciudad como
Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugenio Clariond Garza
0MSA), Guillermo Zambrano (Cemex), J oel y Ornar Rocha (Salinas y Rocha), Jesús
~errara (Fundidora), Eugenio Maldonado (Bolsas Maldonado luego COPAMEX),Pedro
Calderón (Casa Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Guajardo), etc.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

732

733
I

Intermediarios financieros ligados a una empresa ogrupo industrial

1934
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey tiene la mayoría accionaria
aunque participan además particulares, como Carlos Prieto, Mariano Hernández, Jesús
Ferrara, Manuel L Barragán, Evaristo Araiza (que fue Q__irector del Banco de México),
Angel S. Cervantes y varios más, casi todos accionistas tam~n de la Fundidora.
1940
Unión Financiera, S.A.
$1,800,000.00
ACCIONISTAS: Ignacio A. Santos, Manuel A. Santos, Alberto Santos, Virgilio Garu
Jr., Antonio L. Rodríguez. Ligada a Galletera Mexicana (GAMESA)
1945
Impulsora de Monterrey, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Garza
Domínguez, Fincas y Terrenos, S.A., Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés, Roberto N.
Garza, Pedro R. Garza. Romeo Elizondo, Salvador Albo, Cosme Villarreal, Armando
Lozano, Alvaro Garza y Rodolfo Martínez. Institución financiera ligada a los negocios
de las familias Garza y Domínguez (inmobiliarias y sector automotriz...)
1945
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Gam
Domínguez, Magdalena Alatorre de Garza, Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés,
Impulsora de Monterrey, S.A.

1950
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A.
$100,000 a $1,000,000
ACCIONISTAS: Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolo res M. Lobo,
Margarita M. de Martínez, Jorge Morales Villarreal, familias propietarias de Protexa.
1936
Valores Industriales~ S.A.
$1,500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía tenedora del grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.
Luis G. Sada, Daniel Martíoez Muguerza, Roberto Garza, Ernesto Omelas, Porfirio
R.González.

1936 · Compañía General de Aceptaciones, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza Sada, José F.
Muguerza y Roberto Garza Sada, que eran a su vez los accionistas de Ceivcccrú
Cuauhtémoc.

1936
Comisionistas de Monterrey, S.A.
n/ e
ACCIONISTAS: Diego G. Sada, Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sadi.
Roberto Garza Sada (Cervecería Cuauhtémoc y Vidriera Monterrey)
1940
Almacenes y Silos, S.A. .
$500,000.00
ACCIONISTAS: Malta, S.A., Empaques de Cartón Titán, Roberto Garza Sadi.
Fernando A. González, Ignacio Martínez Jr. Almacén nacional de depósito ligado al
grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.

OtraJ. 1odedadeJ dondeparfiritv.n
J ,a
, fi01111110
.,. Saua
J
..r" miembroi ue
Ca"'0 5 da C
..
rrlatio110do1 con Ceroectrfa Cllallhlim,x, V.ºrdrura
. M onlerrq, Hy/Ja
'
·y-.. &lt;;Jdia
ª , orza Laguera
y otro1
1942
Inversora Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Roberto Garza y otros

$3,000,000.00

1948
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada y otros

$3,000,000.00

19S9
Fomento Industrial, S.A.
5
ACCIONISTAS: Andrés G . Sada, And res
, Marcelo Sada, Francisco
$ ,000,000.00
Garza y otros
1959
Crédito de Monterrey, S.A.
ACCIONISTAS: Eugenio y Gabriel Garza Laguera
..
y otros

$6,000,000.00

Fuente: Elaboración propia con datos del R .
, .
Sección Notarios.
egiStto Público de la Propiedad y del AGENL,

�MIGUEL MAURICIO
JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
SUS PAPELES SOCIALES COMO
CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLfTICO DURANTE LAS
POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO NOVOHISPANO
Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1781 -1846)
Dra. María Luisa Rodríguez-Sala·
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de México

Este trabajo forma parte de un proyecto más amplio que estudia a los
cirujanos de la Nueva España como miembros de diferentes
instituciones y como tales, partícipes de un estamento ocupacional y
formadores de una naciente comurúdad Científica'. El personaje que aquí
estudiamos fue un destacado miembro, no sólo de una de las
instituciones hospitalarias más destacadas de finales del siglo XVIII, el
Hospital General de San Andrés, también de la importante Real Escuela
de Cirugía y de otras instituciones novohispanas y mexicanas. Como
mucho~ de sus colegas, Muñoz también interactuó con los más
destacados cirujanos de su escenario temporal y geográfico, pero, sin
duda su ejercicio profesional destaca con luz propia junto a muchos de
sus compañeros en el arte de la Cirugía. Lo fue por su dedicación a varias
disciplinas médicas y especialmente por haber introducido en ellas el

• Investigadora titular "C" de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales, UNAM.
.
1
Proyecto Constnicción de la Actividad Científica y Técnica en Escenarios Espacio!tmporaks Mexicanos. Apoyado por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y

por CONACYT.

�736

MARIA LUISA RODR(GUEZ·SALJ&gt;.

, .
.
entos en su momento casi desconocidos y
empleo de tecrucas e mstrum .
el e1·ercicio de las actividades
ente eX1tosos para
que resultaron sumam
,
bién creador de algunos de esos
No sólo los empleo, fue tam
di
1 Oftalmolooia El
quirúruicas.
r:,·
b
fi · de la Ortope a Y ª
r:,· •
instrumentos para ene c1¡e su tra ectoria profesional comprometido
cirujano estuvo a lo lar~
la C Y ,a desde la tribuna política luchó
con el avance de la Medicma Y
trugt _by . v al mantenimiento de la
ia Su contn uctOll ~
por una adecuad a docenc ·
. "- , importantes para la
vacuna antivariolosa fue una de sus aportes mas
,
salud pública de la Ciudad de México y, en general, del pats.
.
.
. bien recurrimos a fuentes secundanas de
En el presente trabaJO'. ~1
,
d
la tónica general del
.
ali
análisis esta enmarca o en
.
indiscuuble v a, su
d
ob·ietivos aportar originalidad
ta como uno e sus.
,
.
proyecto que osten
d la c·
. y la Tecnolooia
a través de la
. . , . al d arrollo e
1enc1a
r:,· ,
soctohistonca
es
.
.
.
·ginales e inéditos o poco
interpretación de maten~es p~anos º:a1mente lo que se refiere al
, difundidos. En este traba10 se cu red espe
di ta ya que ha sido el
. d 1 . .
como destaca o ortope s ,
.,
trabaJO e ctru1ano .
di d Su otra gran aportacton en la
aspecto de su trayectona ~~nos esdtu 1· a o. una contra la viruela ha sido
. .
.,
anterumtento e a vac
administrac1on y m .
r el historiador de la Medicina, el doctor
recientemente estudiado po
.
d ma's incluye en su trabajo
alindo quten a e
, 2
G
d
C
or ero
E rnesto
• ·' ·
' ' importantes d e Mun-oz González.
facsimilares de las publicaaones mas
Vayamos por partes.

Su trayectoria de vida profesional y familiar
. .
. d d d México en donde vio la luz el día
Muñoz fue natural de la Ctu a b e . d unos días más tarde en la
21 de septiembre de 1781_ y
a~ttza ~-rti Fue hijo legítimo de
parroquia de San~ Catartna V1r_g~ ~U:~z y doña María Josefa
legítimo tnatrimoruo de don Jose
a
sé Muñ~z y doña Maria
González; sus abuelos paternos ~e~n d~;~ su esposa, una dama de
Cerera y los matemos don Joaqum .onz
.
3
apellido Peña Méndez.
·

fue.

- -. - - - - - - ;,
·
Arehivalia Médica
. : -.- . - -Vida
obra del dador Miguel Muño:v
. .
2 Ernésto .Cordero Galindo, . ,
d México Facultad de Medicina.
'No 6 Universidad Nacional AutonomMa di ~ Me·xi·co• 2003.
· '
·
· p¡¡· fí de la e cina
•
· 1
Departamento de Histo~a y oso a
9 fols. 208-213v. En el acta de bauozo e
3 AGN, Protomedicato, _
vol. 3, exp.il • 'bl por humedad en el folio.
nombre de la abuela materna se encuentra egt e

! .

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
:¡37
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE I.J&gt;. REPÚBLICA ( 1781-1 846)

Sobre este personaje de larga trayectoria científica se cuenta con una
buena biografía o síntesis biográfica de la mano de don Nicolás León.4
De ella tomamos los datos que enriquezcan nuestra propia información.
El destacado · historiador de la Medicina, obtuvo la suya de labios,
precisamente de una de las nietas de Muñoz, la hija del también
distinguido médico, don Luis Muñoz. Según este relato, el futuro
cirujano quedó muy jovencito huérfano total y desde los 16 años ingresó
como aprendiz en una barbería situada por la Calle del Rastro de la
Ciudad de México. En ese establecimiento adquirió todos los
conocimientos elementales vinculados con las operaciones quirúrgicas
rudimentarias. Hacia esas mismas fechas inició su práctica en el Hospital
General de San Andrés y poco más tarde ingresó a la Real Escuela de
Cirugía. Como practicante en el hospital estuvo bajo las órdenes de quien
fuera su practicante mayor de ·Cirugía don Vicente Ferrer Lantz para
entonces cirujano jubilado del Ejército novohispano. Muñoz González
realizó estas tareas de mayo de 1795 a principios de septiembre de 1796.
Además de esta práctica hospitalaria también tuvo la oportunidad de
servir y aprender junto con el cirujano privado don Onofre Fiz a quien
acompañó durante cuatro años, de 1803 a 1807, en la realización de las
operaciones y curaciones que este facultativo realizaba entre enfermos
privados de la ciudad capital.
Sus datos biográficos señalan que fue el impulso de su conocido y
vecino, don Francisco Xavier Balmis el eminente cirujano militar, lo que
lo llevó a formarse como cirujano. Probablemente haya entablado su
amistad durante la primera _estancia en que el cirujano español estuvo en
la Nueva España, hacia los primeros años de la última década del XVIII
y no como lo señala León. Sea cuál haya sido la motivación el hecho es
que Muñoz estudió Cirugía y cuando Balmis regresó ya como encargado
de "La. Expedición Filantrópica de la Vacuna" en 1804, su amigo
mexicano y ahora ya colega, participó en la propagación de la vacuna y
por recomendación del cirujano militar español fue propuesto al virrey
para formar parte de la Comisión de la Viruela, cargo que conservó
durante varios años. Durante ese mismo año de 1804 acudió al
dispensario de vacunación que en la Parroquia de San Miguel había
instalado su cura párroco y ahí estudió con el médico don Luis Montaña
datos relacionados con la vacuna. 5
4

En Nicolás León, La Historia de la Obstetricia en México, Secretaría de Educación y
Bellas Artes, México, 1916, pp. 254-269.
5
lbidem, p. 260.

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEz·
739
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA.- OFTALMÓLOGO
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
'
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1 781-1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

738

Muñoz inició en 1803 los estudios en la Real Escuela de Cirugía y
cursó los cuatro años obligatorios de enseñanza de la Anatomía y
Operaciones de Cirugía. Le otorgó constancia de sus estudios el Director
de la Escuela, don Antonio ·serrano y Rubio en julio de 1807. Durante el
año de 1806 escuchó y estudió las lecciones de Botánica que impartía
don Vicente Cervantes en el Jardín Real de Palacio. Sin duda Muñoz
debió haber presentado examen ante el Real T~unal del Protomedicato,
ya que las constancias que sobre él hemos localiz~do, conformaban pane
de la documentación que se requería presentar como paso previo a la
solicitud del examen.
Una vez convertido en cirujano o tal vez durante la época de sus
estudios contrajo matrimonio con la bdla doña Paulina Medinilla. El
matrimonio tuvo tres hijas y un hijo, la mayor de las mujeres, Micaéla se
casó con el español don Anastasia Polo. La segunda también fue casada
y la última perdió el juicio. El hijo, Luis, siguió la carrera de su padre, fue
también cirujano y médico.6 El matrimonio no perduró mucho, ya que la
esposa era un tanto negligente y el cirujano se cansó de su poco cuidado
del hogar y de los hijos y se separó llevándolos consigo, El niño quedó
como interno en el Colegio Seminario.
Como muchos de sus colegas que trabajaban en los hospitales
· novohispanos se distinguió por desempeñar cargos de cirujano en varias
instituciones. Lo fue de algunos conventos y del Ejército y, al mismo
tiempo, ejerció privadamente las especialidades de cirujano de ojos, de
huesos y de partos como especificaremos más adelante. Para el año de
1816 formó parte del .Cuerpo de Cirugía Militar como ayudante
honorario, probablemente para colaborar en las muchas tareas
quirúrgicas que ocasionó la lucha independentista.
No debemos dejar de recalcar la enorme importancia que tuvo Muñoz
en la • propagación, mantenimiento y estudio del fluido antivarioloso.
Desde que se iniciara directamente con Balrnis en su administración Y
control no lo dejó hasta el año de 1842 en que entregó la dirección Y
administración de la campaña contra la viruela a su hijo, el médico don
Luis Muñoz, quien supo mantenerla y propagarla. Correspondió aún al
padre plantear, durante _la epidemia de 1840, la necesidad de la vacuna
diaria en varias oficinas públicas y en los Cuarteles de la Ciudad de

México, establecimientos públicos de beneficencia, e inclusive, en las
populosas casas de vecindad-. 7
. M~ñoz no sólo cump~ó con su papel de destacado profesional de la
C~gta, tuvo ,la _oporturudad de incursionar en la vida política de la
na~1~nte Republica y la aprovechó bien e~avor de las disciplinas
medicas.
' · al congreso
. En 1822 fue Diputado
. por el Estado de Mextco
C~nstttuyente y en este orgarusmo destacó por haber propuesto que el
Tnb~al Nacional del Protomedicato plantease al Gobierno las
necesidades de adelantos y mejoras en la enseñánza de la Medicina
~esde luego que _no se dio una respuesta satisfactoria por parte de lo~
m~e~antes del Tnbunal y ante ello Muñoz criticó fuertemente el sistema
medico
,di del momento
,
. .y, de paso, al propio Tribunal y la ensenanza
me ca que este auspiciaba. En las discusiones del Congreso apoyó en
1823 la
· de
. creación
, . de
,, una Junta
. . que formulara
. "el plan d e un c o1egio
Estu~os _Me~~os _ permitiera la formación de profesores instruidos en todo
~ la eten~a a 1m1~ac1~n de lo que ya sucedía en Europa. Propugnó por una
ms~c_aon totalitana con especialidades en Anatomía y Fisiología que les
pemuttera conocer la organización humana en su estado de saludy en el de su
enfermerlt:d, para_ q~e precavan, alivien, operen y curen... se recqjan · hechos y

'!

ob~":'actones, _la crencza adelantará en nuestro suelo con_nuevos descubrimientos y los
médicos amencanos lucirán su ingenio, su talentoy aplicación. 8
~ero, como era usual e? esas fechas, no fue mucho lo que un cirujano
podía lo~ar frente al reqo cuerpo de los médicos representados en el
Protomedica~o y en los centros de enseñanza. El propio Muñoz sufrió
desdenes varios de los protomédicos .y de los médicos, pero no queda
duda alguna de su gran valía como científico y defensor del impulso a la
reforma didáctica fue relevante.

f' ~orno individuo, según informó a León su nieta, no fue una persona
acil, _era de fuerte temperamento y retraído, con pocos amigos
especialmente entre los médicos, debido a su carácter recto inflexible'
franco Ysin miramientos para expresar su verdad.9
'
'

.

1
lbidem,
8

p. 265 ..

.

José Miguel
Muñ. o~, M emona
· H.1s~onca
, · en la q_ue se refieren el origen, progresos y estados
dt brillante
.

Z actual de la mncta del hombre fis,co entre los extranjerosy el empirismo con que se ejerce
~h? nosotros por falta de · colegios especiales donde se estudie teórica y prácticamente. México
prenta a cargo de Martín Rivera, Ba¡·os de San Agustín No 3 p 28
'
9 lbidem,

6

Jbidem, p. 260.

p. 264. ·

'

. ., .

.

�MARIA LUISA RODRIGUEZ·SALA.

740

Su vida no debió haber sido tranquila desde la perspectiva económica,
en especial al quedar sólo con sus hijos; sin embargo, salió adelante y
para el sostenimiento familiar se ayudó con una tienda de ropa que abrió
en el Portal de la Flores, contigua a su casa familiar. Tanto en el
comercio como en el ejercicio privado de la Cirugía prosperó y llegó a
tener un buen capital.
Su capacidad científica quedó plasmada eb--.__las obras que de él se
conocen y que nos han legado Nicolás León y José J. Izquierdo, el
primero escribió que conoció y tuvo en sus manos las siguientes:

• Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progresos y estados de bril/anttz.
actual de la ciencia del hombre físico entre los extranjerosy el empirismo con que st
ejerce entre nosotros por Jaita de colegios erpeciales donde se estudie teórica J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martín Rivera, Bajos de San
Agustín, No. 3.

10

• Cartilla o Brev-e Instrucción par a la Vacuna,
• Método sencillo, claro y fácil de asistir a los niños en la actual epidemia de viruelas
naturales, arng/ado a las nuevas y mejores doctrina médicas del día. Escrito por ti
C. Miguel Muñozy aprobado por la Junta Municipal de Sanidad e impmo dt
orden del Excelentísimo Ayuntamiento del Distrito. Imprenta a cargo de C.
Tomás Uribe y Alcalde, Calle de Jesús núm. 2, 1830. (En 4°).
• Método preservativo y curativo durante la Epidemia de Cólera Morbus, escrito con
observaciones por C. Miguel MuñoZ¡ México, Imprenta de Luis Abadiano y
Valdés, Calle de Santo Domingo núm. 12, 1850. (En 8º.)
Algunas de estas obras han sido reproducidas como documentos
facsimilares en la prestigiosa serie "Archivalia" que da a la luz d
Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la Facultad de
Medicina de la UNAM.

11

16 Nicolás León, 'Los Precursores· de la Literatura Médica Mexicana en los Si~os
XVI, XVII, XVIII y primer tercio del Siglo XIX (hasta 1833)' en Gacela Midi&lt;a •

México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.
11 Ernesto Cordero Galindo, Vi4a y obra del doctor Miguel M11ño:v Archivalia Médici
No. 6, que contiene: Mitodo Sencillo, _claroJ Fácil de asistir a los niñoi m la acfllal Epidt,,,¡, ~
Virue/aJ NalllrQlts (1830) y CartillaJ Breve Instrucción sobrt LA V ACUNA (1840); Mtfllfll'
Histórica en la ·que se rtfitrtn el Origen, Progresos y Estado de brillantez. acfllal de la Cie,rcia-'
Hombrt Físico entrr los F,xtranjeros y el Empirismo con q11e se ejerce entrr nosotros por falta •
Colet.ios Espttiaks donde se tsllldie teórica y prácticamente (1823)

MIGUEL MAURICIO JOSÉ M SUS PAPELES SOCIALES COMO C
UNOZ GONZÁLEZ:
.¡4 1
OBSTETRA y PÓUTICO DURA~~U~~ ÜRTOPE~ISTA, OFTALMÓLOGO,
NOVOHISPANO y EL INICIO DE LA. R O~IMERIAS DEL MÉXICO
EPUBUCA ( 1 78 1- 1 846)

Sus aportes a la Ortopedia' la Oftalm0 1ogia
, Y la Obstetricia

A.- Ortopedia
Cuando Muñoz González estu
.
vo asignado al Cuerpo de Cirugía
so para que se le conc d.
por diez años, la construcción de miemb
. ~ ier~i e~ exclusiva
actividad del cirui'ano con 1·
ros araficiales. Sm duda la
.
ntegrantes del EJ. é ·
d b. ,
proporcionado una excelente exp . .
rc1to, e 10 haberle
enenc1a y con gran tin
.
p1~nteó y obtuvo la concesión de ser solam
,
? y opo~rudad,
rruembros artificiales que tant h .d
ente el qwen fabricara los
.
os en os de la lu h
d
,
necesitar. Obtener la exclusividad no le fue fá .
e a arma a podían
un largo proceso de revisió d
cil, tuvo que someterse a
relativamente, no fueron tan 1: se c~:opro~ueSra Y las diligencias,
Gracias a ellas conocemos los dgata11 d solía ser en esas ocasiones.
aquí.
e es e su proyecto que exponemos

Militar solicitó en 1816 permi

Para el primer día del mes de febrero de 181
1. .
ayudante honorario del Cue
.
,
~, el c ru1ano, entonces
O
Maria Calle¡· a del Rey
rp_
de Ctrugia, envio al virrey don Félix
.
, un escoto en el cual le
. ,
actividades y entre ellas le sen-al,
b d
comuruco parte de sus
o que aca a e:
...discurrir y fabricar una pierna artificial c 1
,
defecto de este miembro im
'bl
o~ a qu~ no solo se cubre el
libertad con que se mane¡·a elpeq rcelpa ehcas1 a la vista por sus ajustes y
.
ue a usa asta el grado d b il
.
se qwta de la suma molestia d e Ia muleta que no se e a ar,
· smo que
pierna se puede vestir con la media más fma.13
necesita pues la

El prunero
·
de estos miembros
.fi . 1
cirujano lo había construid
artl 1~1a es estaba ya en uso y el
Gutiérrez y en vistas de lo ob para un paciente privado, don Prudencio
s uenos resultados pr
al G b.
continuar
, opuso
o ierno que
1e. permitiera
.
con estas tareas en fo
l .
tiempo de diez años M ,
rma exc us1va por un
gran utilidad para 1 . u?oz argumento que la pierna artificial sería de
carecían de
os pacientes pobres, especialmente los soldados que
rewrsos para adquirirla p
·,
'
fabricación de estos . b
.
. . romet10 continuar con la
rruem ros e 10curs1ona · 1 ·
. .,
r me us1ve en brazos y manos
1.os que pondria a d.1spos1c1on
en el p ·
,
.
'
inclusive hacerlos
.
recio mas asequible posible e
alguna. Como e
gratuilltame_n~e para quienes no tuvieran posibilidad
ra usua , a solicitud d 1 · ·
1
.
.
estudio al Fiscal de la R al H . d e c1ru¡ano a turno el virrey para su
e
ac1en a encargado de lo Civil.
12 AGN

·
n Jb 'J , pe rotomedicato,
vol. 1, exp. 7, fols. 368-386
iatm, 101. 369v.
·

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
'oJ 43
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓUTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 178 1- 1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

742

Este personaje de apellido Sagarzurieta, respondió detenidamente,
avaló al cirujano de quien expresó que era conocido y propuso el
siguiente paso para la to~a de decisión que consistió, por un lado, en
verificar la utilidad del artefacto, y, por el otro, comprobar su
originalidad y que no fuera trasladado o imitado de algún otro igual arlejado
que se htfYa ya practicado en Europa. Consecuentemente, consideró y así
se lo hizo saber al virrey, que los profesores~ Cirugía e~an_los únicos
indicados para evaluar la propuesta y revrsar el diseno que el
solicitante debía entregarles una vez designados dos de esos
facultativos por el propio virrey. Fue así como quedaron
seleccionados dos también cirujanos del Ejército, don Rafael Sagaz y
don Andrés Ceres, quien para esos años figuraba como cirujano en
jefe de los militares. Unos días más tarde, con fecha del 26 de marzo,
los dos facultativos, entregaron su detallado informe, gracias al cual
conocemos los detalles del miembro artificial propuesto. En sus
partes esenciales dice así:
...hemos examinado las diferentes partes de que se compone ~a pierna
artificial] y hemos visto con satisfacción su mecanismo ingenioso que es
conforme en un todo a lo que ofrece su autor. Es una máquina que,
imitando exactamente a la piernas natural, ejerce, a merced de la fuerza
que el cuerpo le comunica, el movimiento de extensión del pie ha_sta
permitir la introducción de una bota y el de flexión hasta apoyarse sobre
la punta y arrodillarse y que equilibra perfectamente el cuerpo, fija el
centro de gravedad y destierra el molesto uso de la muleta.

14

En cuanto a la originalidad del miembro artificial propuesto los
facultativos opinaron que, si bien no podían afirmarlo con total
evidencia, si conocían que las piernas que se fabricaban en Europa,
especialmente, en Bradford, Inglaten;a, eran de madera y la de Muñoz
estaba fabricada en metal. Tan sólo por este hecho, si se le considerara
un im,itador, su aparato era diferente y, desde luego, mucho más efectivo
y con mayores ventajas al ser· de un metal estable que reúne la duración J la
economía en beneficio de la humanidad desvalida. Los dos evaluadores
escribieron en relación a la conformación de la pierna:
Las otras piernas ~as europeas] llenas de láminas elásticas en todo su
trayecto, adquieren los movimientos a expensas del muñón en que se
apoyan, pero en la de Muñoz, reducido todo· el mecanismo a sólo el
talón, jamás se interrumpen l,os movimientos, ni por el peso ni por las
afecciones que la comprensión determina sobre el muñón. En él se fijan
las ottas piernas y él es el primer punto que resiste el impulso que ellas le
com~nican al pisar, pero en la de Muñoz queda el muñón enteramente

libre y el impulso para los movimientos de la máquina es debido a la
15
inserción circular que ella tiene distante del muñón más de doce dedos.

Adicionalmente, la pierna de metal no presentaba el problema de la
transpiración que en las de madera se veía propiciada por la comprensión
que ejercía sobre el muñón. Este hecho originaba inflamaciones frecuentes
que obligaban a abstenerse de su uso por algunoj días. En la pierna nueva no se
daba dificultad en la transpiración, ya que ésta era siempre libre y pasa a
través de unos ag~eros pequeños, facilitando la evaporación de la materia transpirada.
Siguiendo los razonamientos para justificar la originalidad del
artefacto que propuso Muñoz, según los dos cirujanos militares, para ese
momento, tan sólo se conocían dos miembros artificiales en este Continente
y ellos los consideraron imperfectos. Añadieron que los autores de las
piernas de madera nunca habían· revelado la forma de confeccionarlas, no
se conocían los modelos ni dibujos de su diseño, no se contaba con
descripción de sus artefactos por dentro, sólo se conocían externamente.
Por lo tanto, el cirujano novohispano no había tenido oportunidad de
copiarlas, menos aún de imitar un mecanismo ocultado y enteramente
desconocido. Por otro lado, las piernas inglesas de madera que anunció
la "Gaceta de Madrid' se habían elaborado hacia agosto de 1815 en la
Provincia de Yorkshire y, precisamente durante ese mismo mes, el
cirujano mexicano iniciaba la fabricación de las primeras láminas que dieron
prindpio a la formación de la s¡rya, por lo demás, de metal.
Con base en el detallado estudio de la propuesta y en el conocimiento
de los avances en la materia, Sagaz y Ceres redactaron su decisión final:
En virtud de lo expuesto, no dudamos afirmar a Vuestra Excelencia que
la pierna elaborada por Muñoz tiene las excelencias que asienta en su
solicitud; que suple bien el defect0 de la naturaleza; que, aunque no
podemos decir que ella sea un invento singular en su género, podemos sí
asegurar que lo es en su especie... reúne una economía que la hace
16
' a 1as personas mas
' menesterosas ...
aseqw'ble aun

Los dos cirujanos recomendaron al virrey que concediera apoyo
decidido a la propuesta de Muñoz y finalmente el 7 de mayo de 1816, el
virrey y el fiscal aprobaron y concedieron al cirujano el privilegio de
elaborar en exclusiva durante diez años, las piernas que le fueran
encargadas. Lo hicÍeron apoyados en una cédula real del 13 de julio de

15
16

14

]bidem, fols. 322v. y 323r.

lbidem, fols. 323\'. r 324r.
lbidem, fol. 375r. '

�744

MARIA LUISA RODRIGUEZ·SAL.A

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
7 45
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ÜRTOPEDISfA, OFTALMÓLOGO,
ÜBSfETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSfRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1 781-1846)

1763 que concedía esta clase de privilegios que quedaban limitados a un
, · de diez anos.
- 17
tiempo maxuno

15.- Taladros donde se afirman las varillas F. por cuatro de los
tomillos l.

Para la historia de la 01;topedia resulta _d e ~n~rme valor conoce~ la
Explicación del modelo, que entregó el pro_pio cuu¡ano Y. a ~ que . ~o
algunas aclaraciones posteriores. Desgraciadamente el diseno o dibu¡o
que él señaló ·como anexo, no se encuentra ~ntre l?s documentos,
robablemente haya sido sustraído o pei:..__dido. Sin e~b~rgo,
;fortunadamente, la Explicación es suficientem~te clara; si bien esta
referida al dibujo faltante. Dice así:

E .- Resortes espirales de mucha elasticidad y suficientemente fuertes
para que . no falten en ningún esfuerzo, colocándose en las cajas del
tobillo 14.
F.- Varillas de acero con seis agujeros, cuatro de los cuales sirven
para fijarlo y con cuatro de los tornillos l. En los taladros 15. y dos para
admitir los extremos del eje 9.

!

Pierna derecha ya acabada compónese de un esqu~let_o metálico ~ien
firme, de resortes elásticos para ejercer los movuruentos_ prec1s_os
naturales y de lana cardada, sostenida po~ b~stas entre dos medias de hilo
ara configurarse en su extensión con la urutada.
,
p 1.- Este es el sitio de la liga que corresponde a tres dedos poco mas_o
· de la rodilla, a la cual
perfectamente
menos por d eb a¡o
. . se adapta
.
b. sin
·
distinguirse en nada, ni producir dolor ru incomodidad. Queda al ar Itrio
vestirse después, aunque sea de lo más delgado y _fino, en confianza de
no desmentirse una de otra pierna por los buenos a¡ustes ~e la supuesta.
2.- Cojín blando y no movible, acomodado a las des1~aldades de _la
parte inferior de la rodilla para comprimir esta parte con, igualdad y sm
dolor y proporcionar la firmeza de la pierna se asegura este en toda la
extensión en la de la liga de acero.
.
.
B.- Tubo metálico arreglado a las medidas de la pierna, cala~~ en
toda su extensión para que se disipe el calor que .se exhala del munon y
no su acumulamiento perjudique.
.
.
. d
3.- A esta parte del tubo corresponde el borde mfenor de la liga e
acero.

·

di ul

4.- Aquí se afirma la liga por dos varillas planas perpen c ares que

le sostienen permanent~mente para recibir el peso de un hombre aunque
se pare de salto sobre la pierna sólo.
.
.
5 . Aquí se afirma el eje sobre el que se mueve por el tobillo la p:e~na.
Liga de acero elástico. Sirve ~e recibir cómodamente_el munon y
cerrándose se asegura fuertemente a este.
,
6.6.- Varillas planas y rectas que unen la liga al tubo por los numeros

C.-

4.4. 7.- Una parte de liga de acero tiene sus chapetas ~.8. para abrocharse
con otra parte que es de cuero con que se cierra circularmente. ~orre
cómodamente por los canales ~el extremo 9.9. con la_llave de molin:t:
10 la cual colocándose alternativamente en los agu¡er~s 11. la hac
·,
' lo necesario hasta estrechar e1 todO de Iª liga y se asegura
caminar
todo
con la clavija 12. por el punto 13.

8 -Talón de madera.

·

14. Dos cajas que resguardan y en d~nde juegan los resortes E . para

9.- Eje de acero con dos agujeros para fijarse en la parte inferior del
tubo con el punto S. y facilitar movimientos.
H.- Resorte plano muy elástico para armar el pie y proporcionar su
movimiento y flexibilidad. Tiene un agujero parra fijarse en la parte
inferior del talón.

Y.- Resorte menos flexible para reforzar el anterior y que se fija del
mismo modo.
l.- Tornillos varios para fijar las diversas piezas. 18

En las aclaraciones que el cirujano Muñoz anotó poco después, se
auto nombra ya como inventor y escribe que anexa una lámina en obvio de
C11alq11ier duda. En ellas hace referencia a que en los diseños y la Explicación
no se hace mención a las medidas, ya que éstas se deberán ajustar a las
que exfja cada sujeto que hqya de usar la pierna, y deberían variar tantas veces
como fuere necesario ajustar el aparato. Aclaró que el dibujo representaba
a la pierna desde la parte inferior de la rodilla y que ello podría dar lugar
a pensar que solamente podría servir a los amputados, pero que en
realidad no era así. Se debió a que el dibujo provenía de la pierna que
había elaborado últimamente para determinada persona. E n realidad,
según la forma en que e_staba reali~ado el diseño, se podía ajustar
inclusive desde la cintura y a todos los requerimientos del usuario.
Concluye que por consiguiente en todos los casos posibles de esta especie obra mi
artefacto con igual utilidad
Muñoz también se refirió a los costos y manifestó que era difícil
calcularlos con exactitud; escribió que como mi objeto no es la avaricia, ni la
ostentación, por lo. contrario, su más íntimo placer de ofrecer un servicio asequible
a la humanidad, había logrado reducir lo más posible los costos. Así, las
piernas que se ajustaban de la rodilla para abajo, podían tener un precio
promedio de 20 pesos; si requirieran la inclusión de la rodilla el valor
ascendería a 46 pesos. Por supuesto que Muñoz tenía una clara visión de
la realidad y anotó que si en el futuro se elevaran los costos de los

proporcionar el movimiento libre del tobillo,
11

Jbidem, fol. 384r.

18

lbidm,, fols. 377r.-378v.

�MARIA LUISA RODRiGUEZ·SALA.

746

. J la máquina previa manifestación de
.al él podría graduar e1 precio ue
maten es,
·d d
esa situación y aprobación de las auton a es.
. .
.
.
.
del uso de las piernas artificiales que
Sin duda un corolano e~t-~sofu 1
constrUyó para el Presidente
,
'1 mismo escnb10 e a que
. .
d
invento, como e
el historiador de la Medicina, on
Miguel López de San~a Anna. e~ de madera tan perfecta, con tan finos
. l' Le, se trato de una pierna
.
.
N1co as
on
.
J
J
J' •,es ),,.., /ioara al mismo hempo que
,'le t jlextbles auecuauosy uom, , •~ b
resortes, con muet, s an . -~ J ,
b. y de los mecánicós... Nosotros
. , la dmtraaon ue tOS sa tos
'li
u
erte,
que
exczto
alid
d
trató de una pierna meta ca
fi
ar
que
en
re
a
se
6
podemos ah ora asegur
d
. . l los adelantos que desde 181
., .
ar a su mo e1o ongina
.
.
que de b10 mcorpor
. .
Desde luego el receptor de ella, qU1en
debió haber logrado el ciruJa~o.d f;
de Veracruz en 1838, la usó con
había perdido la suya durante a e ensa . 19
.
preferencia a las que le enviaron de Europa.

S,

ª

' B _ OftalmoJooia y Obstetricia

E&gt;1
de la
sólo fue un inventor destacado en e campo aliz ,
M unoz no
_
.
fu
1 primer cirujano que re o
Ortopedia, al m1sm? . tiempo
e ta: la conocida kerátotomía. Desde
operaciones oftalmologicas_de catarah b',
estado a la Real Escuela de
- al , 'l
mo que a 1a pr
el año de 1816 sen o e ~sb
. , para extraer cataratas. En este asiento
Cirugía un banquillo_de su e a
con la del cirujano y, además, hacía
.coincidía la comodidad del en
. es Para ese año declaró haber
·
0 de las operac1on •
1
.
tros tanto pacientes pobres a
Posible acortar, e · t1empho operaciones
en o
realizado con exito oc
.
h b1'an recuperado totalmente
b'
b ado y qmenes a
,
.
de pierna metálica tambien en
quienes no se les h a 1~ co r
zo
diera" con su mvento
la
la vista. Como suce
.
.b yo' con gran acierto a
. - d
ft lmoló01cas contri u
sus act1v1da es o a
o· ·¡¿ d . strUmentos especiales con 1os
elaboración, además del ba~qut o, e_ ID
uirúr .cas.
,
s
numerosas
mtervenc1ones
q
gi
.
cuales realizo su
. 21
, n León,
_.
Rafael Lavista en uno de sus traba1os , segu ,
El doctor .
d · .b. , operación de cataratas as1:
conoció esos instrumentos y escn 10 1a
. ,
•

o;:::

.
.
d nuestro cirujanos que la pracuco fue el
Keratotonua. El prunero e .
l Sr D Luis Muñoz; este
.
d de rru maestro, e • ·
Dr. D. Miguel Munoz, pa re .
.• acom añaba a su digno padre
último me ha referido que desde su runhez
eps le oyó decir que su
., d
t ta y mue as vec
a la operacton e Ia. ca ara .
. , 1 .fundaba en que en este
e
.
r el método de la extracc1on, a
pre1erenc1a po
.
.

Jbidem.• p. 257.
Ibídem; fol. 369

.
"
d
d n Rafael Lavista, citada por León en la
Su "Tesis de Concurso del octor o
obra antes citada, PP· 266 Y 267 ·
19

20
21

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
-Y 47
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y E,t. INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1781-1846)

método el cirujano nada hace a ciegas y en cada uno de sus tiempos ve lo
que hace, a diferencia de los que sucede cuando se opera con la aguja.22

El hábil cirujano operaba siempre solo de aquí que tuviera que diseñar
e inventar instrumentos especiales para mantener separados los
párpados. Como suele suceder también en la actualidad el enfermo era
sentado en un banco especial con un respaldo para fijar la cabeza con
una faja de gamuza que pasaba por la frente; sobre el ojo que se iba a
operar se colocaba una placa de plata a la cual se fijaban dos ganchos
flexibles que le permitían al cirujano fijar el párpado superior,
levantándolo y abatiendo el párpado inferior. Una vez fijos los párpados
utilizaba una aguja, diferente y especial para el ojo derecho o el izquierdo,
con la cual procedía a dejar también fijo el ojo. Para la operación
utilizaba el keratotomo, un cuchillo especial que él había inventado, más
pequeño que el tradicional europeo y de clara forma convexa. Con la
ayuda de este cuchillo y de otro instrumento también de su invención, al
que León llamó doble palanca para desalojar el cristalino que le permitía
comprimir en dos puntos opuestos la circunferencia del cristalino y
oprimiendo en la parte superior, lo desalojaba fácilmente sin comprimir
el resto del globo y evitando, así que saliera el humor vítreo. También
usaba otro instrumento compresor circular de la córnea y empleaba
también una cucharilla más estrecha y aplastada que la tradicional. 23 Con
esta técnica Muñoz realizó un buen número de operaciones, al parecer
con todo éxito.
Muñoz González destacó, junto cori el cirujano de cárceles, Francisco
Montes de Oca, como uno de los obstetras más solicitados por las
parturientas de la sociedad mexicana de la tercera década del siglo XIX.
Acorde con su tendencia al empleo de instrumentos de ayuda quirúrgica,
fue uno _de los primeros en utilizar el instrumento médico conocido
como "fórceps" para ayudar en el parto. Lo aplicó con buen éxito en el
alumbramiento de uno de sus nietos, el primer descendiente de su hija
doña Micaela. La· operación quirúrgica, según León, sumamente difícil,
sobre todo en aquellos tiempos, la realizó con total éxito.
. No queda duda de la valía científica de es.te cirujano, quien se formó e
inició su ejercicio .profesional aún durante la etapa novohispana y
remontó los difíciles años de la lucha armada y los primeros de la
22

23

Nicolás León, La Historia de la Obstericia.... p. 267.
Nicolás León, La Historia de la Obstetricia... p. 269.

�MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

748

República. Su compromiso con la Cirugía lo plasmó en su variada
actividad y desempeño de papeles sociales. Fue un brillante facultativo,
quien puso sus conocimientos al servicio de los enfe~os y de l~ s~~d
pública. Destacó como inventor de artefactos que facilitaron el e1ercmo
de diferentes planos de la profesión quirúrgica; no dejó de lado la
defensa de la superación de la docencia y su mantenida preocupación por
conservar la ap~cación de la ~acuna antivariol9sa fuer?,n aspectos ~e su
trayectoria de vida que conmbuyeron a la con~ac1on de la naciente
comunidad científica médica en el México que enfrentaba una nueva
etapa de su desarrollo social y político.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS
Lic. Luis Rublúo
Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística

Bibliografia
Archivo General de la Nación (AGN), Ramo: Protomedicato, vol. 3, exp. 9,
fols. 208-213v.

Todo lo que tiene de agradable una lectura entre
Gentes de talento, tiene de fastidioso entre ignorantes...
Mi pluma es demasiado alegre,y escribir es la
,
Coquetería de la pluma.
Angel de Campo, "My osotis': relato de 1888

AGN, Ramo: Protomedicato, vol. 1, exp. 7, fols. 368-386.
CORDERO GALINDO, Ernesto, Vida y obra del doctor Miguel MNñOZJ
Archivalia Médica No. 6, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad
de Medicina, Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, México,
2003.
.
MUÑOZ, José Miguel, Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progre_s~sJ

estados de bri/Jantez actual de la ciencia del hombre ftsico entre los extranjerosy e~ empz:i!mo
con que se ejerce entre nosotros por jaita de colegios _espe~ales don1e se estudie teoma J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martm Rivera, Baios de San Agustín,
No. 3., p. 28.
LEÓN, Nicolás, Lz Historia de la Obstetrida en México, Secretaría de Educación Y
Bellas Artes, México, 1916,
_______ · --------- 'Los Precursores de la Literatura Médica Mexicana en los Siglos
XVI, XVII,
y primer tercio del Siglo XIX (hasta_ 1833)' en Gaceta Midia
de México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.

XVIII

Micro, Micros

Micros fue un hombre pequeño por su estatura.
¿Cómo cuánto mediría? Digamos acaso: llegó tal vez a 1.55; pero su
inteligencia coµio su gracia fueron mayúsculas; tan grandes porque
alcanzan a iluminar, para quienes vivimos posteriormente, la vida pública
Y privada, en especial de la ciudad de México, en todos, pero
absolutamente en todos sus detalles.
Siguió la trayectoria iniciada, tomadas e·n la cuenta sus novelas,
cuentos. y crónicas, a partir del "Grito de Independencia", la narrativa de
nuestros asuntos íntimos, por el Pensador Mexicano y luego seguido por
Fide4 Guillermo Prieto, el cantor por excelencia del pueblo, según sus
poemas del romancero, sus crónicas sabrosas y sus memorias, además; y
por qué no decirlo, por Facundo, José Tomás de Cuellar, ese otro
~ovelista de la Untema Mágica, quien alumbró los rincones de nuestro ser
nacional. En parte_esta verdad ya la señaló Mauricio Magdaleno en su
estudio preliminar a la selección incluída en la Biblioteca del Estudiante
Universitario, en 1939, de las páginas de Micrós, bajo el útulo Pueblo y

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

750

.
b
·,
la amplio es porque me
C t , Si yo mismo reitero la o servacion y
,
.
an o.
dO
podría ubicar a tan magrufico escntor
arece justa; y de otro mo no se
,
d
P
di . ,
rrativa y a pesar de los generas usa os, por
dentro de una tra cion na .
le es lícito al escritor valerse de
estos que parezcan, en tanto
.
opu .
.
, la alabra para expresarse y decir exactamente

~:f

::~:e::!~~e::~ par; hacerlo ver a los ~emás; ybl_os gén;::s tgualon,
hí ulO s los mismos aun ~ com marse
para cada caso, ve c dy
. pone la creación de neologismos,
.
1 · · ·d d como cuan o se lffi
s~;.:s ad~ vocablos tan nobles, acordes con la pureza del propio
idioma.

. , por sus re1atos todos·, parece encontrarse en ellos la
A si, fue .Micros
, '
'rica Por ejemplo, para reconocer sus
nota autob1ografica y aun 1a autocn .
cuento "Sepias" . esta
modos de expresión literaria, hallamos ,en su
dualidad: la
.,
le acomoda· "Tengo en mi dos yo, soy una
, confesion que
·
_ ,,2 Luego parece indicar que sus
analiza y el verso que suena .
,
prosa q~,e
d
bl ,, 3 Sin embargo, prosa y verso fueron sus
versos eran etesta es .
herramientas.
.
,
M. ,
1 reveló don Antoruo Femandez
El verdadero nombre de teros nos o d
.d 4
Ángel Efrén de
.
lib M"crós El drama e su vt a, es
del Castillo en su . ro . ; 1 de .ulio de 1868 y falleció el 8 de febrero
Campo y Valle, quien nacio e . l
. dad de México. Adoptó el
• d 1908 ambos sucesos acaecidos en la ciu
.
d
e
,
1 que a mt me parece e
, nimo Micrós precisamente en un gesto e
d
seudo
al di
breve estatura· y aun cuan o
.fi
b
h mor para u r su
,
magru , tco uen
u
,
h erencta,
. delic1·osa herencia , sobrepasa el
' T.. k T. k- y su
adopto otro: 1. zc - ac ,
, .
emas más una novela:
medio millar de textos entre cuentos, crorucasly pdo b .' mi·serable de la
. alr d d d una plazue a e amo
LA rumba, la cual gira e e o_r :scucharse las campanas de la cat~dral.
gran ~be y desde la que ~odían a como los ensayistas y críticos qutenes
Histortadores de _nuestra litera~ , 1 onsideran -y es; repito, lo justoh
uesto sus OJOS en este escntor, o c
.
~e los más grandes cuentistas mexicanos de todos los uempos

9

u:

- - - - - - - - - - -,- . y notas or Mauricio Magdalena, México,
t Micrós, Pueblo J canto, prol. Selec.
(B"bli p del Estudiante Universitario, n.
U.N.A.M., 1939, XXII-207 p..; ver p. IX y ss. t oteca
· sI
resentación de Fernando Tola de
Mi , Las Rul'óy otros chismes del bamo, e ec. Y P
.·
.
31)· verd
eros,
.'1'
li
222
p (Sene Narrativa, n.
,
Habich, México, Universidad Metropo tana, 1985'
.
·cuento "Sepias", p. 57-66, cit. en p. 59

9)

2

3

Ibídem. .

,

·¿. osa~
till Micrós Angel de Campo, El drama de su v1 a, e .

4 Antoruo Fernandez del c_a~
o,
'cu1
1946 174 P· 10 y SS .
. .,
1 Mexico Nueva
tura,
,
biográfico, rev1s1on y se ec.,
· ,

;751

Micrós se encuentra una vez, colocado en el balcón de una casona
elegante.
Quedaron grabados ya en su mente todos los muebles, las alhajas, los
cuadros, los enseres, en fin, de sala, comedor, cocina, alcobas, estancias y
pasillos, cualquier rincón. Pero antes su agudeza escrutadora retuvo a los
moradores, a los personajes: el viejo obeso, padre de familia; y la mamá
grande o abuela con sus achaques seniles, la modosa señorita, más el
joven respetado tan solo porque es varón aunque resulte una maula; y los
niños y las niñas, los criados; pero todavía las visitas si las sorprende en
el momento que retrata; nada, nada queda fuera de retentiva para
precisar, para documentar en su literatura. Pero ahora ve hacia la calle y
esos anteojos que usó, los cuales le ayudaron a tener mayor alcance y
justeza de miras, se fijaron durante la misma oportunidad de permanecer
en el balcón, en las esquinas urbanas, en la asimetría del conjunto de
casas, casonas y casitas; y desde el polvo existente en el barandal donde
se apoya no quiere ocultarnos el estado en que se encuemra el
empedrado, ni las farolas, ni los muros ya carcomidos o remozados,
según sea el caso, de esa ciudad porfiriana, tan suya porque la vivió
hondamente. Observa a los transeúntes apresurados o calmados si van
bien o mal vestidos; a los viejos y a los niños, a las mujeres y a los
hombres; y luego, por los modos de sus desenvolvimientos da cuenta de
las costumbres, de los hábitos plausibles o reprobables, si son de
civilidad republicana o atentatorios contra el sentido común, pero los
sabe representativos e integrantes de la sociedad toda. Y también nos
señala los carros "simones" o los _coches de lujo; los animales de
tracción: caballitos mal nutridos o casi de pura sangre, burros y mulas;
pero, los muy domésticos y casi de la parentela de tan familiares e
íntimos -algunos se parecen asombrosamente a sus amos o dueños-:
gatos, perros, loros.
Mucho de su obra publicada en periódicos y revistas falta por recoger;
y yo no creo que a Micrós, escritor valiosísimo, se le deje por siempre en
el abandono. Oigo más: normalmente de los escritores se deben
establecer obras selectas y no precisamente obras completas, menos para
el abuso, según sabemos de ciertos casos cuando los editores agregan
aun cartas nada literarias, recetas de cocinas copiadas a mano por el
escritor tratado y otras lindezas. En el caso de A1icrós, pienso porque he
leído mucho más de lo publicado en libros, no veo desperdicio alguno y
sus textos son merecedores de la compilación total. El dio a la estampa
estas colecciones de sus trabajos: Ocios y ap11ntes, (1890); Cosas vistas,
(1894), y Cartones, (1897). Su novela La Rumba fue publicación póstuma,

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLUO

752

en volumen, puesto que apareció hasta 1951. Sus poemas no completos
fueron agrupados dentro de su libro mencionado por Femández del
Castillo. Luego he citado la magnífica colección Pueblo y canto, debida a
Mauricio Magdaleno, y siguió otra llamada Cuentos y crónicas, debida a Ali
Chumacera en 1944.5 Después, en 1969 Silvia Garduño de Rivera editó
el
6
libro Crónicas y relatos inéditos -inéditos dentro de un libro, se supone - ; y
don Luis Enrique Vill.aseñor, en Guadalaj~ublicó dos tomos con
relatos de Lz Semana Altgre, en 1974 y precisamente bajo el mismo
título
7
e incluyó cincuenta textos con la firma de su otro seudónimo. Y según
ya lo observamos, la Universidad Autónoma Metropolitana ofreció en
1985 otro tomo más, llamado Lzs F.u!fo y otros chismes de barrio, con un
estudio preliminar de Femando Tola de Habich. Casi al finalizar el siglo
XX, tanto la Universidad Nacional Autónoma de México, como la
Secretaría de Educación Pública, reeditaron facsimilarmente los Cartones,
' en el centenario de su primera edición, 1997, con prólogo de Miguel
8

Angel Castro.

753

buscará por despilfarros O disi·pactones·
.
. ·
ru. stq
desttUyeron jamás el buen , .
'
wera sus penas, repito, le
.
arumo, e1 humor que
. .,
extraordinanamente por su arte.
nos transm1t1o
Así, cuanto dijo, lo debemos ace tar fu
notó: la vida diaria de una
. pd d, e .aq~ello que con exactitud
.al
socie a capitalina b . la . fl
paternalista: la de Don Porfirio , • _a¡o
m _uencia
dictatort
por su política abierta intemaa·onalmente en Diaz,
qwen,
a
un
tiempo,
e
- d
XIX, permitió la injerencia económica , d so~ anos . ~ fin del siglo
llegada de los principales países euro
_Y e ~hí, tam~1en la cultural
también España, Alemania e I la pees. Francia en primer lugar, pero
México expedicionarios artistansg terradi,. pueblos de los que llegaron a
,
, estu osos a d
b ·
mundo y para asombro de m hí .
,
escu nmos para el
uc simos no enterados.

!.

La históricamente llamada Época d l.

.
ul de paz porfinana fue la época de
.
. .
'
res ta o ser el m ,
·
mscnbieron un retrato social d
.tal
_ as preciso de cuantos
1
·
e ª capt republicana·
1·
estnctamente cronológi·co la
. 'd
.
, y en e uempo casi
.
,
s
comc1
encias
no
p
d
certtdumbre.
ue en encontrar mayor

Micrós, el escritor quien ha

ª

La cantera es bastante rica todavía para extraer.

2. En tiempos de Don Porfirio
Todo escrito de Micrós, sin exceptuar ninguno, aun cuando describa el
mayor horror de la pobreza, la sordidez de los barrios bajos o las bajas
pasiones de la gente opulenta o humilde, confirma su alegria de crear, de
escribir. Nada lo hizo tan feliz como pulsar la pluma para con ella
estampar en el papel su~ cuadros surgidos de una contemplación sin
descanso y de modo tan directo. Ni siquiera sus pesares individuales, que
sostuvo por encima de su voluntad, en tanto quienes lo conocieron
bastante bien -Federico Gamboa y Victoriano Salado Álvarez, entre
otros-, dan fe de su conducta recatada, de su amor por el hogar, de su
honráde~ absoluta; todo 10 cual lo mantuvo alejado de percances que se
Micrós, C,m,tos y rrónicas, introducción y selección de Ali Chumacera, México,
5
Secretaria de Educación Pública, 1944, VII-94 p., ilus de Salvador Pruneda, (Bibliotec1
Enciclopédica Popular, n. 9).
Angel de Campo, Micrós, Crónicas y n/atos iniditos, intr.. y recop. Por Silvia
6

Garduño de Rivera, México, Ediciones Atenea 222 p.
Tide-Tack, Angel de Campo, La Semana Alegn, selec. De 50 aróculos de la serie,
7
motivación pról. Por Luis Enriqu_e Villaseñor, 2 Vols., Guadalajara, Jal. Ed. Colegio
lntemaciona\, 1974; t. I-216 p.; ll-188p.
Mims, Cartones, ilus. De Julio Rucias, ed. Faé:s. En el centenario de su aparición,
8
presentación de Miguel Angel Castro, México, UNAM, lnst. de Invest. Bibl. Y S.E.P.,

1897-1997, XX-115 p.

C~~ndo el general Porfirio Díaz lle ó al
.
prov1S1onalmente gracias a su Rev L . , J -r g
poder, pnmero
-d
o uczon ae 1 uxtepec
1
prest ente electo de la R ' bli d
_Ya poco se e declaró
1880, Ángel de Campo estaebpu ca u~nte su pnmer periodo: 1877 a
a en sus anos de p
·,
de edad hacia la adolescen . Ad' .
reparac1on escolar: nueve
.
cta.
ivmo el gob·
.
.
consutucional, del célebre "Man ,, G
,
terno intermedio, pero
en 1884 Díaz volvió para u~~ars onzalez, ~ompadr~ del caudillo, y
dictadura; y Micrós tenía ya di 9_ ,. : en la silla presidencial, en su
ec1se1s anos de edad 1 - . .
es, 1885, el escritor comenzó e fi
y a ano stgwente, esto
periódico El Liceo M .
, n rme, su carrera desde las páginas del
ex,cano, en tanto segu· 1 di F d .
ambos ya se habían iniciado
. . .n o ce . e_ enco Gamboa,
bajo el seudónimo "B
d enp~l e1erc1c10 del penod1smo, al alimón
.
ouvari et ecuche!'
, ul
•
Campo no soltó la pl
h
, en arttc os sobre modas. De
urna asta su muerte
1808 · b'
autor de la novela Santa, ad uce en su Drano
. . có
en
M., s1, ten ,el mismo
ante la sistemática actitud pa h i11a
' mo teros penso retirarse
1
escritorzuelos "plumitivos" r\~mdi r .~ po~ parte ~e un grupúsculo de
la consigna de .
y
u tos -as1 los califica Gamboa- ba1·0
.
siempre y en cada e
.,
"
,
progresista y avanzada" - .
g neracton:_ Por la literatura
repite?-; y el auto~ del D. e~º s~ hal dado , en . decir que la historia se
zano, qwen os oyo' dice " ·· · todos ellos, como

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

escritores no le llegaban a la suela de sus zapatos"' aunque no menciona

Los tiempos del general Porfirio Díaz: el trato para los pobres y la
vida europeizante entre los pudientes, como las aspiraciones de la das~
media. La presencia de los indígenas y un reencuentro con sus
costumbres revueltas con otras del siglo, comprendidos por los sabios y
laceradas por quienes miraban más hacia otras partes y no México.

754

9

a nadie.
É oca cuando los valses. mexicanos estuvieron en apogeo: Juventino
P
di
M ,
y José Mauro Garza fueron sus
Rosas Abun o
artinez
h
l
conte:n oráneos· y ¡cuántas escenas con bailes de vals ay en os
P
. : '
. d d d barrio como en casas de gente de
apuntes de Micros! En vecm a es e
'
10
pro.
,
.
,
la e al ser analizada en sus crónicas y cuentos, es calificada
E poca, qu
. ,
. al· "
mi barrio -dice por
,
realidad política de tirarua patnarc . . .. en
a~ en su 1 A
. t,....._ es un mito· ni las linternas del gendarme,
e¡emplo e yuntam1en ~
'
·
1
·d d
e 'por allá se puede robar, asesinar, plagiar, con a segun a
porqu
. .
b ,
1 b . y si no se comenten
leta de ue la justicia no sa ra una pa a ra,
co_mp
q
1 f ald d y lo tenebroso de la calle asusta a los
cr1menes es porque a e ª
. ., d
'
s"11
·No
continúa
el
parecer
de
una
repet1c1on
e nuestra
m alhech ore
é
.
·
1 on
ropia historia si acomodamos el texto referido a tiempos ~~tuades, ~ .
ias agravantes' de la explosión demográfica y la presunc10n e vivir
.
,
tl·empos democráticos y de cambios favorables?
l pensar en 1as ratees
Razón tiene Femández d e1 e astillo a
.
.
d M' 's ues el escritor quien crea sus
autobiográficas de la obra e t':M' p 1 t " o "Moralitos" .según la
.
uienes suele llamar
ora o es
'
;el~so de apodos, sobrenombres, dimin~tivos su~;~~:~::
.ariñosos entre la gente mexicana e
cannosos y no tan e
"Ch t " sus "Picudos", como sus
tiempos porque abundan sus
a os '
en
'" l "Niñas Chisme" etc.; se olvida de repente y pone ,
" Chonas o as
'
..
. "
dee1a
.
al no una vivencia defirut1vamente suya. . .. me
labios de gu ,
.
Al
.
" hace que diga Sánchez,
·u
dí ffi1 maestro tamtrano .. . '
fam1 armente un a
d
tal "' r olubis" cuando
enamorado e una
v
'
relator de un cuento suyo, . , F d .
G boa- fueron discípulos
.
M· ,
tambien e enco am
precisamente teros -y
. M
Altamirano y ~ste les dispensó
distinguidos del maestro Ignacio anue1
•,
12
cariño y conduccion.

-~::::l:~

~

- - - - - - - - -.- .- _- M- h de mi viday algo de la de otros, 1905-1908, segunda
9 Federico Gamboa, M1 _d,ano.
tlC o
di
1934 358 P· Semblanza de Micros,
. I , Me'xi·co, Eusebio Gomez de la Puente, e tor,
,
sene

P· 265-271.
. . .
. d des . calles ver relato "Después", eo
io El vals en Micros, e¡emplos: en veCL': a
y I t ' "Cosas de baile" de CosaI
. 'd.
36 41 · en salas lu¡osas ver re a o
'
Crónicas y relatos me 1tos, P· - '
. ' r/
prol Por María del Canneo
vistas 1894 cfr. Esta ·edición: Micros, Cosas v,stas J ca ones,
.
: México POrrúa, 1958, 306 p.; relato, P· 1_79-_1~4.
Miliao,
·'
a c1t p 82
1 · h •
11 Relato ''Las Rulfo'~, en la anto ogtao_~;,n~rum 48~57: ve~ también "Recuerdos dd
12 Relato "Un día gns", en ant. Las N&lt;tJO cit., p.
,
maestro", en Cosas vistas.

Los tiempos de don Porfirio; aún, por Micrós, asistimos a la ceremonia
del "Grito" un 15 de septiembre; y mientras el señor presidente Díaz se
asoma al balcón central del Palacio Nacional, para exclamar: "!Viva la
Independencia!" -tal es el "grito"- nos transmite esta escena: "Crece el
gentío; el calor y la presión son insoportables, los más democráticos
envenenan la atmósfera, ya con hálitos de gallinero, carpintería, cola,
cuero, humo de enchilados y buñuelos; vapores de aguardiente, pólvora
de los cohetes, frutas machucadas, ocote quemado. El rumor ensordece,
es un rum rum creciente del cual -se levantan los gritos que se barajan. - ¡Al
tostao de horno, aprébelo, aprébelo!... - ¡Tamalitos cernidos de chile, de
dulce y de manteca ... -¡Cuartillas de naranjas, cuartillas!. .." 13
Todos sus cuadros rebosan la vida plena de su época; y los parecidos,
naturalmente resultan ser los retratos de nuestra familia; y si ya en el siglo
XXI somos semejantes, o más grandes o más pequeños, pues podemos
comparar.
"¿Queréis estudiar tipos? Sentaos en cualquier paseo un día de fiesta;
observaréis toda clase de fisonomías, de harapos y de sedas ... " expresa

Micrós.14
Dícese como Ángel de Campo se vio obligado a dejar sus estudios de
medicina al quedar huérfanos él y sus hermanos; y mayor en edad, hizo
frente a situaciones hogareñas a -partir de la búsqueda de pan diario. Es
cierto, compañeros cercanos dan testimonio de la situación. No fue
médico, pero traía consigo una verdadera vocación que parece no le
cabía eh su cuerpo y la desbordaba: la de escritor, y precisamente
cronista, pues aun cuando escribió muchos cuentos y también novelas,
en sus relatos coptinúa la persistencia del hombre cronista, sin remedio y
por excelencia. ¡En buena hora para las letras mexicanas! Pero su
capacidad lo condujo asimismo a la docencia y fue un gran maestro de la
Escuela Nacional Preparatoria, a la par que se consagró a un periodismo
ininterrumpido. Muy joven murió, apenas ajustó los cuarenta años, pero

13
14

Crónica, "El grito", recogida en Cronicasy relatos inéddos, cit., p. 58-61.
Relato, "¿Quién era Llh?"; ver Las &amp;ilfo, cit. en p. 44.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

nos dejó cuadros de excelencia, como no los puede haber mejores para

vestido,
- 1eo tan
. hacen ambos
. los contrastes sociales , as1', dentro de un nuc
especial
como
la
vida
escolar
pero
CU'-'O
radio
se
amplia
h
·
1
· v
.
.
,
,
acta e b arno
haoa la cmdad toda. Dentro de un ambiente de escolaptos;
·
· ·
,
asimismo
hace destacar. en la crónica
·
· · '
.
, ambiente que todavi'a vimos
y v1v1mos
muchos
de
mI generación, en lo narrado en la "Solemne distr'b · ' d
· " 1
·
1 UC!On e
preauos , a presenc~a de la niña Engracia Malpica, declamadora
rebuscada por las lecciones más de casa, en donde pretenden se luzca,
q~e en la escuela, la que será el escenario natural; más la señorita
Ctfuences, una soprano entre ligera de voz y apreturas de alma. 11

756

su época.
Cuadros tan vivos, porque los personajes incluidos lo son. Auténticos
retratos, y tanto que no es aventurado decir que todos, hombres y
mujeres, corresponden a gente conocida por él mismo; en ocasiones la
del pueblo multitudinario y anónimo, con un mero acercamiento al
individuo; la comadre o el empleado burócr~; pero en otros casos,
amigos o conocidos tratados en lo personal, 'apenas con nombres
supuestos.
La ciudad de México el escenario. A veces un tanto extramuros. En
cuentos como "El fusilado" o en crónicas como "Fábrica de Judas",
"Por los llanos", "Las antiguas verbenas", etc., nos lleva más allá de las
calles transitadas y de los palacios que hicieron famosa a la gran capital.
A su paso observa perros que hacen historia en sus páginas como "El
Pinto" y el "Abelardo", y mira a gatos retozones en brazos de sus amos,
o al "Chiquitito", el canario consentido y añorante de libertades. Los
animales son personajes especiales también, en el paisaje urbano y
suburbano. De repente encontramos atisbos notables en relación con la
vida en otras épocas: digamos, el virreinato; o en el interior de México,
una procedencia musical del Bajío, acaso el origen del son de La Negra,
etc. 15
Muy especialmente nos ofrece el retrato de un profesor abnegado,
hombre apostólico y de una sabiduría mayor por las experiencias
vividas, sumadas a sus estudios en libros, como el señor Quiroz,
humilde, pero pulcro, · guía de una muchachada renovada cada
generación. El relato de su muerte, en "¡Pobre viejo!", muestra ese
injusto desprecio social por quienes son bastante mejor que otros,
servidores públicos.

16

Y "El Chato Barrios", el pobre hijito del carbonero de la esquina, "el
más feo y desarrapado de la escuela", pero de inteligencia y mayores
dotes, que la del niño bonito Isidorito Cañas, presuntuoso por mejor
Crónica histórica "La entrada del virrey", en CrónicaJ J relatos, cit., p. 20-27;
también relato "La cobija", incorp. En PutbloJ canto, p. 140-145. Cfr. Esta otra antología
que incluye el mismo texto: Ángel de Campo, El a/n,a de la ciudad, nota pre!. Anónima.
México, Depart~ento del Distrito Federal, 170 p. 114-118, (Colección Metropolitana.
i;

'n. 46)

.

Relato de Ocios y apuntu, 1890; cfr, esta eclición Ocios J apuntu, junto con L,
R,tn,ba, novela, 1890-1891, pról. Por María del Carmen Millán, México, Porrúa, 1958,
16

XX-344p. 17-23.

'757

. Y aquella doña Naborita,_ nodriza amorosa como segunda madre,
cnada de casa de clase media , tan arraigada a la 1am1
e
·lia, a quien
· no
pued~n menos _que recon?cerla como miembro de la misma, pero que
por c1rcunstanc1as ~e_sgrac~adas, muere en el abandono y en ei infortunio,
es figura, por muchí~t~o uem~o,_real en una sociedad ya liquidada ahora,
cuando los c_ondomiruos y edificios habitacionales sustituyen a las viejas
casas de vectndad; y aun _cuando hay departamentos contiguos unos de
otros, acaso los _v~cmos ru se conocen y tampoco les importa conocerse.
No pueden existir " aboritas" hoy, pero sí mayores crueldades en
contra de la gente llamada ahora, con suspicaz ironía de la "tercera
edad", abandonada a su triste suerte. 18
'

En 1--:1 Rumba, única novela conocida de Micrós -hay otra por
revelarse. _LA sombra _de Medrano-, vemos gente rijosa de barrio bravo,
gent~ crecida en media del resenámiento contra los poderosos, en donde
el cnm~n . es asunto de todos los días. Cosme Vena, un herrero es
pe~son~JC importante,_como su hija Remedios, más conocida como "La
Teio~a , por su canta alargada y quien para sus adentros se dice
repend~s ocasiones,
·
que cuando sea mayor será según esas "rotas"'
19
presumtdas.
Acaso, hay un cuento y como cal, breve: "i: otas de tranvía" el que
me p_a_rec~ de lo más interesantes, porque ofrece Micrós coda una
Sltuacton c1_tadin~, con mucho de la comedia humana de diario; del drama
la s~bststenc~a de ~na ~amilia pobre, pero que busca la dignidad entre
medianez, casi mediocndad; y con un desenlace trágico por el choque
entre
los buenos prmc1p1os,
· · · mal acomodados por métodos equívocos en
.
cerrazones sociales, pero con los vicios de una sociedad que se amplía

:r

d. r. "El Chato Barrios", cuento de Cosas 11istas· también ver cuento "Solemne
15t"bución de premios", en Putbloy canto cit p 113 '
1suu
' . '
·
~a humilde", relato de Carlo11es.
19
Lease Li Rllfnba, cit. con pro!. de i\l. del C. l\lillán, p. 183-341.

�758

LUIS RUBLÚO

cada vez más. En tal cuento se mira a una personaje como tantos otros,
porque es un burócrata, aunque con tercos métodos de tiranía doméstica:
don Octaviano, sistemático hasta para dormir. Viajamos en tranvía,
escuchamos conversaciones de todo tipo por gente de toda laya;
contemplamos la Alameda y las calles importantes; miramos escaparates
de tiendas y aiµi con indiscreción sorprendemos parejas que entran a
hoteluchos de mala muerte, hacia la sed~ción; cuando Salomé y
Clemencia, hijas de don Octaviano, son ultrajad-as y abandonadas como
las hijas del Cid, por unos infantes de Carrión, a la mexicana.20
Lo tengo dicho: el enorme espíritu de Ángel de Campo, no le podía
caber en su cuerpo chiquitín.
Quien creo mejor que nadie podía retratarlo, don Antonio Fernández
del Castillo, su sobrino; aun cuando no lo conoció porque nació. días
después de la muerte del distinguido tío; la fuerte presencia del ausente
' dejó tal impronta de sí mismo, como para conocerlo más que por
fotografías. Y así resultó: don Antonio lo dibujó con palabras en ese su
libro, Micrós. El drama de su vida, al que ya mencioné también, pero
cuántas veces hizo memoria del mismo, durante aquellos deliciosos
desayunos sabatinos en Sanborns. Por ejemplo, dijo una ocasión: "Mi
tío, pese a su complexión, tenía carácter. Se contaba en familia, cómo de
chico nunca pudieron hacerlo hincar ante los altares". Este detalle, el
propio Micrós parece decirlo en uno de sus cuentos, con más precisión:
en "Nuestras pizarras" pone en labios de personaje muy diferente, justo
en mohín semejante, &amp;ente a una mentora severa quien quería obligarlo a
hincarse en un reclinatorio:
"- ¡Máteme usted, señorita, llame a la tropa, como dice; mándele diez mil
recados a mi papá; pero yo lo que digci lo sostengo: ¡no me hinco! ¡No y
no!; y si usted me pega, ¡la acuso con el Gobierno!".21

Imáginemos al personaje, quien en su vida pasó pruebas muy duras,
pero las supo rebasar con enorme prudencia, con sensatez. Su
experiencia en las cotidianas tareas y lucidez hondísima, lo habilitaron de
seguro, para conseguir en su ªI!e de escritor, fijar las escenas de sus
obras: un cuadro tan precioso como LA Rumba, en donde se hallan
anuncios de una novelística según la que después despertó gran
admiración, Los de debajo de Mariano Azuela. LA Rumba es, no lo

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

dudemos, un exactísimo antecedente: novela prerrevolucionaria como la
de Azuela que encumbró la narrativa de la plena revolución.
'
Si~os ~on los perfiles del retrato. Fernández del Castillo escribió en
su c1ta~o libro: "su fi~a era original, delgado, nariz de grandes
proporc1ones, _un ralo b1gote sobre los labios, frente muy ancha,
ademanes nervt~sos pero_ corteses; en alguna ocasión se le representó
como un p_e~ueno ratoncillo con espejuelos; usaba a veces un abrigo al
que por v1e¡o y ~eslustra_d ? le_llamaba el abrigo de O'Donjú", por
supuesto, referencia a los v1e¡os tiempos del último virrey22•
~s c~ioso: .ª ~icrós le re~uer?an unido físicamente a la ternura, según
la msptran diminutos arumalillos; pues quien fuera uno de sus
co~p~?eros, don Vi~to~,ano Salado Álvarez, novelista y diplomático,
escnb10 en sus _Memona:: Para evocarlo hay que recurrir a la ornitología.
El andar saltann, los p1es y las manos pequeñitos y que recordaban las
garras de las aves que se posaban en los árboles ... " Una alondra una
perdiz, un canario, un gorrión, todo eso sugiere al autor de nu;stros
Episo~ios Na~onafes, eso le parecía la fisonomia de Ángel de Campo. y
agrego una silueta mor~l: "Micrós era el más bueno y el más honrado de
los hombres". Salado Alvarez también se refiere a como fue combatido
sin misericordia por escritores incipientes, que nunca le alcanzaron ante
sus dotes de observación y de "tenue, fina y elegante" manera de decir
las cosas. 23
José Juan Tablada, también en sus Memorias, escritas entre 1925 v
1928, en Nueva York, hizo recuerdos. de Micrós: " ... no fue bohemio ;i
perfectamente equilibrado ... "afirmó. 24
'
Don Luis González Obregón, el cronista de la Ciudad de México tan
celebrado en su tiempo, al escribir el prólogo para los Ocios y apuntes, en
1890_, r~cuerda a ~ngel de Campo, muchacho inteligente, discípulo
~r~dilecto de I?°a~10 Manue~ ~ltamirano, vivaz -declara al respecto
necdotas estudiantiles a propostto-, para resumir apreciaciones que han
~tª~~ para tener idea má~ exacta ~e q~ién fue, porque es prácticamente
JUJcto que llevo a los pnmeros htstortadores de la literatura mexicana,
22

F. del Castillo, E/ drama de 111 vida, p. 32.
Victoriano Salado Álvarez, Memoria1, (1956), pról. Por Carlos González Peña
nota de José Emilio Pacheco, México, Porrúa, 1985 XXII-409p., semblanza en p. 261 ,'.
ss. (Sepan Cuántos, n. 477)
·
•

23

,.~ Jose, Juan Tablada, sus memorias en 2 Vols.: La feria de la l'ida

20
21

"Notas de tranvía. Al vuelo", relato en LA1 RM!fo, p. 112-120.
Jbitkm, relato en p. 200.

'759

:\léxico Consejo
NC'acional para la Cultura y las Artes, 1991, 642p. 144-147 y LA11ombra1 larga;, México
ONACULTA 1993, 472p. 456.
'

�LUISRUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

para darle un lugar: Carlos González Peña y Julio Jiménez Rueda.

vez ~amó a De Campo "el pequeño nomo ue
,
.
.
mexicana mejor que nadie ,,29
g
q . conocia Ypintaba la vida
· · · , Y parece a1udir a un
d
el restaurante Sylvain.
retrato e grupo en

760

González Obregón dice esto:
Benjamín de nuestros escritores; Benjamín por su edad, por su estatura,
no por su inteligencia, ni por sus escritos (...) A Micros lo conocí hace
muchos años en una cátedra de laún que daba en San Idelfonso un sabio
humanista ( ...) Aquel condiscípulo diminuto de cuerpo, de ojos vivos y
chispeantes, me sedujo, me simpatizó, le ofrecí mi casa, y desde ese día
fuimos amigos; amigos inseparables, con idénticas aficiones literarias y

C?mparto la opinión que otros han venid0
.
considerar a Micrós dentro del realism
. .
, en el_ sentido de
Emilio Zolá, autor a quien leyera; e~
segun se ~stingui~ra un
por cuanto hace a su producción
. , fier~ de quienes piensan
bien la contemplo ascendente pereque esnmlían desigual en calidad. Más
.
,
en una nea· y no es poco
circunstancia acusa en pronta y d efiiru.da vocacion
.. ' cierta
.
apli ,· ,pues esta
l
que contó, sin duda la presencia en
.
cac1on para a
aquel gran maestro, que fue I
. m~tentol importante de su vida, de
creció· y el Micrós de 1
, .gnacio a~ue Altamirano. Simplemente
'
as crorucas es el ffilsmo que l d 1
mismo del poema en prosa , que el proyectad o en por
e loe os cuencos;
1 , • el
novela conocida com let .
,
menos a uruca
b - ·d 1
,
P a, Y_~caso mas que diferente en desigualdad d
ruru o, o sea por menos utilizado en el
d
e
por demás saárico que recuerdo:
,
caso e sus versos, como este

~:~: ª~~•

25

las mismas esperanzas para el porvenir.

En esta microantología de pareceres que retratan física, moral y
espiritualmente al escritor, debo agregar otros dos testimonios de quienes
lo trataron muchísimo: Federico Gamboa y Luis G. Urbina. El primero
opina: "La severidad de sus costumbres tiene que haber obedecido a dos
causas principales: desde luego, a su temperamento, y después, a que
desde muy temprano se echó sobre sus hombros, nada atléticos por26
cierto, una múltiple paternidad que supo desempeñar a maravillas ..."
El segundo juzga como cótico: "Nuestra personalidad entera, lo que
conservamos de característico, está en Micrós, en sus novelas, en sus
cuentos, en sus artículos. Desde este punto de vista, nadie lo ha superado
en México .. _,,v
Si reconsideramos cada una de las expresiones anteriores, obtenemos
con precisión un retrato del escritor, según quienes lo conocieron o
tuvieron cerca. Su palabra sobreviviente nos lo muestra asimismo, por
cuanto hace a su poder de percepción, de sensibilidad, de inteligencia, de
imaginación, de precisión frente al México de sus objetivos. Él, con todo,
alude a sus retratos fotográficos, en La Semana Alegre, bajo su otra firma
Tick-Tac/e: 'Hasta yo, cuyo físico debería llevar una existencia tranquila y
modesta, sin grandes pretensiones, hasta yo he llegado a tres ejemplares
de mi apariencia corporal: uno de busto, otro de cuerpo entero, y el
restante en tropel. .." 28 Acaso en la suma cuente su retrato de boda con
Maria Esperón, en 1904, en tanto la de "tropel" significa en grupo con
sus amigos bohemios entre quienes estuvo Rubén M. Campos, éste a su

25

Luis González Obregón, su prólogo a Ocios J

ap,mtes, ver la ed. De M. del

C.

Millán, cit., p. 3-7.
26 F. Gamboa, Diario cit.,p. 267. ,
P Luis G. Urbiria, LA vida literaria de México, ed. Y pro!. de Antonio Castro Leal,
México, Porrúa, 1946, 397p. 147, (Colección de Escritores Mexicanos, n. 27)
Otra e~celente antología: Ángel de Campo, Tick-Tack, Lz Semana Alegrt, intr.. )'
28
recop. Por l'-figuel Angel Castro, México, UNAM, Inst. de Invest. Bibl., 1991, 375p.; ver
"La Fotografia" p. 141-144.

761

é?ué morirás sin mi? ¡Vive tranquila?
Bien sabemos los tres que eso no es cierto
Pues tu primo también otó esa frase
'
y va pasado ya un mes y ¡no te has ~uerto!. ..
De "Responsos".llJ

_Ci_~rto, la Ciudad de México fue su ob·eto ri . .
paisaJlsta aun observador d
y
l
P ncipal, pero es excelente
'
e1 mar.
aunque le rep
l
·
de toros, las peleas de llos ,, 1 ' . . ,
. ~gnaron as comdas
injusticia, en contra de lo~nim~I a :~~tac1o_n, siqU1era para señalar la
de esos espectáculos.
es, eio preciosos cuadros por cada uno
¡Qué _grande fue ese pequeño A1icrós ,. necesario
nuestra literatura, de nuestra cultura!
,
en la fortaleza de

3. - La Rumba, fuente para apreciar Folklore

La Populosofi,i" -o ciencia del FolkJ _
.
verdaderas reticencias in· ustificadas ore , no debe despreciar según
t~vestigaciones, las cuales) ueden intque pre~enden cerrar puertas a
tangibles del saber popular: refranes ~~:ar, ) mucho, y~ de muestras
apodos, juegos infantiles y de grupo~ d~c 1:sg, versos calle1eros, motes o
ente mayor en sus tertulias

é ;·

.:'I Rubén M. Campos E/ B
Úl ·d. l."
.
Zaitzeff, ~léxico C:\A~I •
D H
,,, a tfer_ann de Mlxico m 1900. pro!. por SErge l.
~, F del
'.
' , oor . e umarudades, 1996, 316p. 182.
.
Casallo, E/ dra111n de s11 l'idn, cit., p. 58.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

normales; cantares, corridos, "rorros" o canciones de cuna, etc.; más lo
que de ello se obtenga para explicar mejor, así ese saber popular de un
pasado no tan remoto si se tienen en la cuenta los milenios de cultura,
corno la justificación del mismo saber popular hoy en día, según los
antecedentes los cuales se observen de tales muestras, o los orígenes de
cuando ahora s.e dice y escucha, con las advertencias del por qué somos
así y no de otro modo como pueblo, aun qu~cursos pudieran tenerse
a la mano en aquellos hábitos los que mejor aebiéramo-s superar. Lo
mismo por lo que hace a la observación de tipos, algunos completamente
desaparecidos, pero no del todo: ¿no hay gestos y actitudes, pongo por
ejemplo, con "aires de familia", entre el Aguador finisecular del siglo XIX
y albores del XX, con su "chochocol", (cántaro de barro), a la espalda; y
luego, el Casero finisecular del siglo XX y' albores del XXI, con su cilindro
metálico a cuestas, también a la espalda? Por cuanto leemos en las
, crónicas de Micros y aun en las de otros autores de aquellos tiempos
respecto del aguador y lo que leemos en cronistas más recientes, digamos
Arturo Sotomayor de Zaldo, (LA capital y sus personajes, 1997); pero así
también por nuestras observaciones propias porque somos testigos, y no
tan solo en la enorme Ciudad de México, multimillonaria en habitantes,
sino en las otras ciudades nuestras, grandes o chicas de la provincia: igual
picardía de los tipos, igual transmisión de sus noticias y comentarios,
· pese al uso de recursos técnicos y de vehículos. (De los dos pies o el
burro o mula, al camión). Los "genes sociales" se han transmitido del
aguador al gasero: ambos gritan desde la calle en el estrepitoso anuncio de
su mercancía o de su presencia, ambos cuentan con la facultad de
meterse hasta la cocina de las casas o viviendas, ambos suelen sostener
pláticas con las amas de casa o con las sirvientas -caso en que las haya-,
ambos emiten albures, consejas, chismes, pareceres, etc. Y son gente
mestiza, unos más oscuros o más claros de piel, como p~ra ser señalados
en identidad, en los casi dos siglos que llevamos de historia nacional
independiente: "prietos" o "güeros".

Vicente T. Mendoza, Virginia Rodríguez Rivera de Mendoza y Alfredo
Ramos Espinosa. Vamos a la empresa:·

762

r

Aquí pretendo tomar como fuente y prueba de lo que afirmo, una
sola obra de Micros, rica en elementos folk, en material folk, según campea
en prácticamente toda su obra. Me refiero a su novela LA Rumba. S_ól~ iré
"al grano" para simple demostración,. con ap_enas, por método s1qwera
de clasificación escueta; pero pr_ecisa.
Referencia a personajes que son tipos y en actitude~ que son costum_bres,
dables por: tradicionales las más veces, hábitos buenos o malos; dicen
refranes y dicharachos; se comunican esas cancionciollas, aires o versos
ent~rarnente populares, como tantos compilaron los queridos maestros

7.63

TIPOS

1) MARCOS PEZUELA, el zapatero y a la vez el vihuelista y el
filarmónico. Los mexicanos, casi siempre, ejecutan un instrumento
musical a la par que su oficio o profesión.
2) COSME VENA, el hemro, aquí de acentuado machismo, feroz
como su horno encandecido y "casi infernal"; borrachín
consuetudinario.
3) REMEDIOS VENA, la costurera, trabajadora de una céntrica casa
de modas afrancesada -como en los tiempos de don Porfirio Díaz-, hija
de la anterior; representativa ·de las hembras liberadas y en lucha
constante, pero a un tiempo en sacrificio perpetuo.
4) CORNICHON, tipo más conocido por su mote y no por su
nombre, el abanero y cobrador y además, representativo de otro tipo: el
"gachupín", esto quiere decir un español avecindado entre mexicanos.
5) MAURICIO, el tendero, '~ero, colorado. Aparenta ser así, español,
porque habla como los gachupines". De este tipo mexicano conocemos
no pocos especímenes aun ahora.
6) TULITAS, una señora apenas clasemediera, con ínfulas de elegante
y soberbia; es el tipo de la rota, de las que no tienen tanto como quieren
aparentar. También es tipo válido ahora mismo, y de repente así llamadas,
igual que los rotos. Esta es una definición del roto que nos da Francisco J.
Santamaría en su célebre Diccionario de Mejicanismos, 1959: "ROTO", ta
Petimetre, pisaverde: individuo sin quehacer y sin dinero que viste bien a
fuerza de trampas y picardías. La mujer del pueblo llama rota a la señorita
de la clase media que vive a lo rico".

7) FRACISQUILLO, el cantinero y a la vez tendero y corre-ve-y-dile.
8) LA REPELLO, una buscona, pelada; mujer de mala fama. El buscón:
~ersona pendenciera y rijosa; tal término es usual en la lengua castellana y
su significado es muy viejo, tan sólo recordemos novelas como LA vida
del buscón don Pabios, de Francisco de Quevedo y Villegas, (1626). El
vocablo pelado alude a persona en situación de pobreza extrema; pero a

· Véase la nota núm. 16 de este ensayo.

�764

LUIS RUBLÚO

una vez se dice lépero, vulgar y pícaro. Cantinflas quizo, en su obra
cinematográfica, representar al peladito mexicano.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

t. UNA COSA ES UNA Y OTRA ES OTRA. El refrán se reitera en la

novela, en voz de sus personajes. Significa aclarar cómo no debe haber
confusión, cuando se hace referencia a dos conceptos que parecieran
semejantes. Tal refrán, sin embargo parece una obviedad muy simple.

9) EL p ADRE MILIClJA, el cura chocolatero; esto es: sacerdote muy
dado al buen yantar y gustoso de beber chocolate con biscochos.
10) EL PROFESOR BORBOLLA, el profesor de escuela lugareña;
aquí, regañón, enérgico y dado a castigar a muchachos a reglazos.

11) EL GENDARME DE LA ESQUINA,_'tipo, p~rso~aje entre los
más populares antaño, reconocido por su autoridad pnmana y entonces
respetable.
12) EL PELUQUERO. También un tipo popular, generalmente con
fama de comunicador.

13) EL AGUADOR, el tipo al que ya me r~ferí, import_antísimo por
acarrear el agua, recurso indispensable para la vida y lo hacia del pozo o
de las fuentes públicas, a las casas. Este tipo gozó de enorme fama
durante el siglo XIX y no sólo resulta personaje de muchísimas novelas)'
relatos; pero aun escritores como don Hilarión Fóas y Soto, _consag_ró un
ensayo con el que inicia ese precioso libro llamado Los _mexicanos pmtado_s
por sí mismos, 1855. Otro pícaro, d~charachero, comurucador y las mas
veces enamoradisco. En LA Rumba ttene su lugar.
14) LA CASERA, tal tipo femenino ejerció no sólo en tie~pos
porfirianos, los de LA Rumba, un~ enorme in~uenc!a en la soc1eda~
encerrada dentro de las casas de vecindad, pero aun mas: ya alcahueta,}ª
chismosa, ya consejera _de buena voluntad, ya curadora. moral, ya
verdadera dictadora de normas prácticas para con sus vecmos, sobre
todo los noctámbulos.

15) MAURICIO PELAEZ, el tipo del ge~~o gachupín de México,
dueñq precisamente de LA Rumba, tamb1en de nombre de un
"tenducho", vecino de la pulquería del barrio.
·
Otros tipos más conviven en la novela, importantes son los _presidarios
de la tristemente célebre Cárcel de Belén, hacia el sur y poruente de la
entonces Ciudad de México.

REFRANES Y DICHOS
Entre refranes, dichos, voces populares, La Rumba ófrece gran riqueza
Aquí sólo _hago selección, selección estrechísima, pero reveladora, de
nuestra paremiología nacional.

765

2.

EL QUE NACIO PARA SUELA NUNCA HA DE SER OREJA.
Alude al destino, pero más a la ineficacia de alguien que sin mayor
esfuerzo, pretende ascender. Hay otros dichos semejantes a este.

3. DE QUE SE VEN BONITAS YA QUIEREN SALIR DE SU
CLASE. Dícese cuando las jóvenes se saben de buen parecer, sin tener
conciencia del mundo de pobreza que les rodea, el cual deben superar
mediante esfuerzos y trabajo; y en cambio tan sólo por su físico,
. muestran pretensiones absurdas. Otros refranes y dichos existen al
respecto, algunos muy duros y poco eufónicos.
4. AL QUE SE PONEN EN CUATRO PIES LO ENSILLAN. El
refrán previene contra el abuso de aquellos que se aprovechan de la
generosidad; parece ésta, una pieza del refranero charro mexicano.
5. AL QUE SE VUELVE MIEL SE LO COMEN LAS MOSCAS.
Semejante al anterior.
6. LO QUE DIGA LA SUERTE: ¿AGUILA O SOL? Menciona el
refrán la circunstancia, cuando el azar se impone a una decisión
voluntaria para la que se emplea como medio, el anverso y el reverso de
una moneda mexicana de un peso de plata, que representa justamente el
águila del escudo nacional y el sol, luz libertaria y democrática. Tal
moneda muy usual en el porfiriato, · a su vez se reiteró en tiempos
posteriores, también en monedas de veinte centavos tan populares desde
los años de la Revolución Mexicana, 1915 hasta 1974; en principio en
plata, después en cobre.
7. DOS ALACRANES NO SE PICAN. Quiere decir: el trato entre dos
personas igualmente maliciosas, es medio, por cada una de ellas, por
esperar consecuencias inconvenientes para ambos. Se cuidan.
8. NO ME HA DADO BUENA ESPINA. Dícese entonces como ahora,
para manifestar desconfianza respecto de alguien o por algo.
9. SE SUPLICAN .TRES AVES MARÍAS POR LA ENMIENDA DE
UNA JOVEN EN PELIGRO. Esta frase no es un refrán, sino la
solicitud de una prez, costumbre de antaño cuando se fijaban en tableros
a la entrada de un templo, canelillos con dichas solicitudes piadosas.

�766

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

1O. ¡ME HUBIERA DADO UNA VIDURRIA! Tampoco es refrán, pero
si una expresión populachera usual e igualmente ahora, si bien el término
viduma puede cambiarse por vidorria que quiere decir vida placentera o
buena vida.
11. MEMORIAS. La simple palabra quiere decir, "saludos", "saludos por su
casa", "recuerdos". La palabra la toman dentro del léxico popular,
prácticamente todos los narradores costumbrtstas mexicanos del siglo
XIX y hasta el primer tercio del XX. Incluso, yo' la escuché durante mi
niñez entre gente mayor.
12. - ¿Qué te importa?
-Come torta
- en tu boca se conforta (Otros aquí dicen: CON TU HERMANA LA
MÁSGORDOTA)
.
Diálogo también vigente hoy día, por el que inicia una persona que
protesta frente a otra, determinada intromisión y recibe por contestación
una muestra de desenfado, que significa cómo en su conciencia el asunto
en cuestión no tiene ninguna relevancia; pero en la duplica, el desenfado
es mayor, tanto como insultante, aunque suele acabar ahí el problema.
13. TLACO. Voz náhuatl que quiere decir "la mitad" y se usó para
referirse a cierta representación monetaria, ínfima; esto es, la alusión a
una moneda de valor corto; pero también para referirse a un poco cosa.
Decir todavía hoy en algunas provincias del centro de la República
Mexicana, que algo vale un tlaco, es decir que vale muy, muy poco.
14. ESTAR DE CHIFLOS (o estar CHIFLADO). Vale por no estar en su
juicio; también estar enojado sin causa que lo amerite.
15. DE ESAS ... Una despectiva alusión a las prostitutas o frase de insulto.
16. MIALMA, contracción por "Mi alma"; frase en una sola palabra que
expresa cariño y vale por "mi vida", "cariño", etc. Aun se usa en
provincias del centro.
17. ¡HAGASE! Interjección que se dice a quien pretende hacerse el tonto
por así convenirle, pero queda e~ entredicho.
18. TANTEAR. De la palabra tanto: calcular los pensamientos de alguien,
psicioanalizar primariamente. También quiere decir engañar o burlar.
19. PITIMO (ponerse pítima) Borracho, estar borracho.
20. GABACHO. Este término expresa en -la novela La Rumba: "¡Pobre
gabacho!'~ como decir: ¡pobre desgraciado!, o ¡pobre infeliz! Sin embargo

767

la ~sma pala~ra se usa en España, en los limites con Francia, para
refenrse a a~g~uen que no sabe expresare en castellano. También se usa
ahora
es persona que fue a Estados Uru·dos y regresa
h bl en
d Mexico: gabacho
a an o un _espanol mezclado con vocablos ingleses y diferentes al
pocho, el h.tbndo de .español e inglés por habla, que pretende ser
angloparlante. Presunur de gringo.

CANCIONERO POPULAR
No falta~ !ªs p_iezas correspondientes al cancionero popular mexicano
Me refenre a cmco de ellas. En el relato tan lleno de colorido se no~
cuenta cómo a l~ _lejos se escucha la escoleta de quienes 'ensayan
s~guramente la mu_s!ca para las serenatas en las plazas públicas, en los
kioskos; pero tamb1en pueden oírse los acordes "de la vihuela rasgueada
con ~uror en casa del zapatero y acompañado de un coro de borrachos"
canciones
de celos_ y de "profundo amor". O bi·en Ias d ulces runas
· - en'
.
Juego con sus ~unecas de trapo o fingidas éstas, sin ser muñecas por ue
no ~esultaban smo apenas envoltorio de hilachos, pero esas niñas 1el
barrio cantaban sus "rorros" o canciones de cuna:

1. Duérmete niñito
"Duérmete niñito
duérmete yáa .. .
chó, chó, chó, ai viene el coco ... "
Innun:1erables canciones de arruyo o de cuna conocemos en México
pero esta mscrita en La mmba es de las.más reconocidas.
·
'

2. La Golondrina
En el ~a~ítulo III, ya al final, leemos: "-Échese una cantada- dijo el
de la Murucipal al zapatero. Afinó éste y con temblorosa voz lanzó al aire
las populares notas de, La Golondrina;
"Y ABeh Ahmed ed ed .. .
A partir de Granaa .. .dá dá ... "

; ~~brén,M. Campos, en su va~osa obra E/ Folklore v111sical de las ciudades,
93 . , } aun antes, en su otro libro, El folklore y la nnísica mexicana 1928
~:~1ca que. el canto de~ último Abencerraje se hizo popular en itéxic~
e_ mediados del siglo XlX y en el primero de los lib
me
d 1
.
ros que
nciono, a a partitura musical del cantar y en el segundo transcribe la
1etra:

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

768

"Aben ahmet al partir de Granada
su corazón desgarrado sintió,
allá en la Vega, al perderla de vista,
con débil voz su lamento expreso ..."
También recoge esta pieza, el maestro Vicente T. Mendoza en su ya

769

¡Alabadas sean las horas
las que Cristo padeció;:
por librarnos del pecado,
bendita sea su pasión ... "
Los juegos

clásico libro, La canción mexicana, 1961.
3. Po's para que Marciala ...
Este tercer caso musical y cancionero, lo encontramos en el siguiente
capítulo, el IV; pero no tengo alguna otra noticia. Leemos: "cómplice, la
vihuela acompañó canciones subversivas, desde aquella:
"¿Pos para qué Marciala me engañaste?
¿Pos para qué aumentaste mi pasión? ...

4. Los valses
Tiempos de valses en gran número y por toda. la República. En
escoletas, ya hice mención, se preparaban los conciertos popular~s a
cargo de las bandas y orquestas municipales o estat~es. ~n el capitulo
X, encontramos: " .. .la música del cuartel cercano e¡ecuto un vals Y los
primeros criados comenzaron a entrar a la tienda para comprar su
mandado ... "
S. El Alabado
Cantar religioso, unido a múltiples vivencias populares; por ejemplo,
durante las peregrinaciones a santuarios: las Basílicas de Guadal~pe, de
San Juan de los Lagos o al Santuario clel Señor de Chalma; por e¡emplo,
en los tinacales durante la elaboración del pulque, cantar el Alabado es ~n
rito. En la novela de Micros se encuentra, pero unido a la tragedia:
fusilamientos de presos, desde luego los condenados a mue~te, muchas
veces mediante juicios tan injustos como sumarísimos y selecnvos.
"-Ha de ser feo eso de ver matar a uno". Dice un interlocutor.
"-No digo· figúrese usted que a la madrugada los van sacando de la
capilla y grita; los aleros: "Fulano de Tal. .. sale a su destino". ~sto lo
van repitiendo de galera en galera; les cantan el Alabado¡ nada mas se le
enchina a un◊ el cuerpo; los paran ahí, los venda, ¡pum! ¡a la otra!... "

·Cuál es ese canto del Alabado? Muy tradicional, es este en sus
(
1
.
primeros versos, si bien existen variantes en as versiones:

Es_ ~laro, los niños_~ las niñas de Ángel de Campo, MimJs juegan en
~uc~sunas de sus paginas; y no podía ser menos en La &amp;m,ba. Aquí
si_ete Juegos: El burro; los niños hacen fila y el primero se pone en cuatro
pies para ser saltado por los demás, pero cada quien tiene su turno;
pierde el niño que no soporte el salto de otro o pierden los dos. Los
soldados: niños en grupo, imitaban los batallones del ejército, con
formación, sonidos de trompetas y voces de mando, etc. Al toro: también
imitaban una corrida de toros, con los gritos alusivos: "¡torooo! ¡éntrale
toro pinto!", etc. Las niñas a La comidita y a Las muñecas, con el cantar de
sus nanas o canciones de cuna, como la ya referida, etc. Al Pany queso, a la
Ronda ~e San Migue/ita, esa de las coplas: "A la rueda, rueda de San :Miguel,
San Miguel, tod?s traen su caja de miel. A lo maduro, a lo maduro, que
se voltee (alguien) de burro ... ", todo entre risas; y a Las visitas.
Repr~~uce un c~~dro de Las visitas, que muestra, pese a los pasajes
dramaucos y tragtcos de la narración la inocencia de esos juegos
infantiles de niños tan pobres:
"Finían visitas:
- Señorita, ¿esta usted bien?
- Bien, ¿y usted?...
- ¿Y el señor?
- Se fue al trabajo
- ¿Y el niño?
- Mírelo usted, está dormido.
. Y destapa el envolcorio de trapos mostrándolo con maternal
complacencia.
- ¡Que gordo! Pues ya vengo, señorita; memorias al señor ... "

Con el tiempo, el citado Vicente T. ~1endoza integró un libro con la
relación de juegos, versos, coplas, cantos, etc., bajo el átulo Urica infantil
de México, 1951. El también citado Rubén M. Campos había hecho lo
propio en otro de sus memorables libros, el monumental Folklore literario
de México, 1929.

�LUIS RUBLÚO

770

APODOS, ALÍAS Y SOBRENOMBRES

Abundan también en la obra del escritor, cronista, cuentista y
novelista, quien de tal modo retrató con fidelidad su tiempo mexicano, el
que vivió. Reswtaría prolijo reseñar tanto como notamos, pero por lo
menos este es un muestrario:
{"'-.
1. LA TEJONA, llamaban así a Remedios Vena, protagonista, "por su

cara afilada y sus modales broncos~', ya lo tengo dicho.

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

2. LA RUMBA, así también se le apodaba a Remedios, aspirante a rota.
La razón: el sitio en el cual vive.

Prof. Inv. Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humarústicos/UANL
Estudiante de Posgrado Fac. Artes Visuales/UANL

3. CORNICHON, el tipo del fanfarrón presumido, galán de barrio,
" ... con el sombrero de paja y cinta negra, echado atrás, un gran puro
en la boca y el brazo en la ventanilla abierta", (del tranvía de mulitas).
4. LA REPELLO, en los tipos se dijo quién es.

Presentación

S. GACHUPINES, los españoles avecindados en México.
6. GRINGOS. Los "güeros" extranjeros, los norteamericanos llegados
a México; pero por extensión, al extranjero de rubio de habla
diferente al castellano: de repente había confusión, norteamericanos,
ingleses, europeos, etc. por más avecindados, "gringo" si es el
estadounidense, como "franchute" el francés.
7. LOS ENSUEÑOS DE ARMANDO, el nombre de la pulquería de

La F.umba.
8. CASA DE LA PRECIOSA SANGRE, el nombre de la vecindad de

La tejona.
9.

LJ\ CAMELIA, nombre del tendajón mixto del lugar.

10. LA GOGOL, sobrenombre de la propietaria de la Casa de modas en
el centro de la ciudad de México.
Quedan muchos tipos, refranes, dichos, sobrenombres, etc., fuera de
este capítulo. Pero lo anotado, demuestra hasta dónde una labor literaria
como esta, brinda apoyo al conocimiento folklorista de un lugar y de una
época.

'

La historia ofrece a cada individuo la posibilidad de trascender su vida, al
hacerlo le otorga un sentido y en igual forma le ofrece una forma de
perdurar aun después de gustar su propia muerte en el mundo de los
vivos que también trascienden. Es también este noble arte una lucha
constante contra el olvido, como la manifestación más extrema de la
mu~rte. Los grandes períodos de la vida humana o bien su 'progreso'
hacia una meta final es lo que puede _otorgar sentido a cualquier historia
particular. Por eso la mayor trascendencia que puede otorgar sentido a
cualquier historia particular. Por eso la mayor trascendencia que puede
alcanzar la historia, está ligada a la historia cosmopolita. En la historia
universal cada individuo quedaría unido a la especie, en una comunidad
de existencias racionales. En esa perseverancia llegaría a su final el afán
de integrar toda vida individual en un todo que la trascienda pero,
¿llegaría a su fin en verdad? ¿es esa la verdadera finalidad? La historia
actual no puede dar una respuesta, como no puede proporcionarla
ninguna ciencia; sólo la religión con su materia prima cargada que es la
_fe, podría balbucir alguna.
~ .es que hay ante todo una ambigüedad en el término historia que

designa tanto la realidad histórica como la ciencia histórica. Esta
a~bigüedad expresa un equívoco existencial, a saber, que el sujeto de la
ciencia histórica es también un ser histórico. J .-F. Lyotard pregunta:
",;cómo es posible una ciencia histórica?", qué interesa a nuestro

�772

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

propósito si nos preguntamos ¿Qué es la historia? vemos que está
rigurosamente ligada a estas otras: "¿debe y puede el ser histórico
trascender su naturaleza de ser histórico para captar la realidad histórica
en tanto que objeto de ciencia?" (Lyotard, 1997, p. 117) Se comprende
inmediatamente que esta interrogación se denomina historicidad, la
segunda pregunta se convierte en la siguiente: ¿es compatible la
historicidad del historiador con una captación ~la historia que se ajuste
a las condiciones de las ciencias?
Será preciso, ante todo, que nos interroguemos sobre la conciencia
misma de historia: ¿cómo es el devenir en la conciencia el fenómeno
Historia? No puede provenir de la experiencia natural referida al
desarrollo del tiempo, no es por el hec~o de estar-ahí-en-la-historia por el
sujeto temporal, sino que "sólo existe y puede existir históricamente· por
ser temporal en el fondo de su ser, quiero decir, para responder a esto
tenemos que problematizar el fenómeno histórico [Geschichte] (1951,
Heidegger, p. 392). Respondámonos entonces por el sentido de la
historia y sus avatares desde Edmund Husserl y la filosofía
fenomenológica atendiendo primeramente algunos datos biográficos.
El fundador de la fenomenología Edmund Husserl, nació en
Prosznitz (Prostejov, Mahren), en el Imperio Austriaco el ocho de abril
de 1859. La familia de Husserl asentada allí desde generaciones, era judía.
Edmund fue el segundo de los cuatro hijos del señor Avraham Adolf
Husserl y Julia Selinger; 1876-1877: Husserl empezó sus estudios
universitarios en el semestre de invierno en Leipzig, donde se matricula
fundamentalmente en astronomía. Escuchaba también lecciones de
matemáticas, física y filosofía (en ellas el profesor era el psicólogo
Wilhelm Wundt). Lo más destacado durante los tres semestres en
Leipzig, fue la amistad entablada con Thomas Garrigue Masaryk, quien
llegariq a ser primer presidente de la Republica Checoslo;aca. 1878: Para
el semestre de verano Husserl se traslada a la Universidad de Berlín,
Masaryk no había podido convencerle de que su lugar estaba en Viena,
en las clases de filosofía de Franz Brentano, en Berlín Husserl se
matricula en matemáticas y filosqfía; permaneció en esa Universidad seis
semestres. Sus profesores de matemáticas fueron, sobre todo: Leopold
Kronecker y Carl Weierstrss este último había desposado a una hija del
filósofo prusiano _G.W.Fr. Hegel en filosofía su educ_ador fue Friedrich
~aulsen. 1881: En el semestre de verano Edmund Husserl está en la
Universidad de Viena y prepara su doctorado en matemáticas; Husserl
estuvo matriculado . dos semestres en la facultad de matemáticas,
Weierstrass dejaría una profunda huella en él, así lo reconoce el propio

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

773

Husserl en,su vejez. Husserl pasa cuatro semestres oyendo a Brentano y
trabando vmculos cada vez mas estrechos con él, esto le lleva a tomar su
decis!ón profesional y dice: "de sus lecciones extraje la convicción que
me ~~ valor para elegir la filosofía como profesión de por vida: la de que
cambien ella pude y debe ser tratada en el espíritu de la ciencia estricta."
1900-01: Husserl consuma por fin la obra de irrupción filosófica del siglo
XX: las Investigaciones lógicas; como resultado de esto Husserl es llamado a
Gótingen. Y en 1905 se podría afirmar que empieza propiamente el éxito
de E. Husserl trasladándose a estudiar con él, muchos de los mejores
alumnos muniqueses de Th. Lipss entre ellos O- Daubert y A. Pfander).
Por estos años Husserl descubriría el método fenomenológico y sus
alu~nos constituirían la Sociedad Filosófica de Gótingen, participando
activamente M. Scheler y E. Stein. 1916: Husserl acepta el nombramiento
de P~ofesor Ordinario en la Universidad de Friburgo de Brisgau,
sucediendo en la cátedra a Heinrich Rickert por recomendación de este
mismo. De 1916 a 1928 Fueron los años que Husserl estuvo como
Profesor Ordinario en Friburgo. También se da por terminada en
Alemania . la época del predominio filosófico neokantiano. Lo
extraordinario es que Husserl empieza a separarse de sus alumnos, que se
rehúsan a seguirlo en la dirección de su nueva forma de idealismo
trascendental. 1926: El 8 de abril Heidegger entrega a Husserl, por su
cumpleaños la primera parte de E/ Ser y el Tiempo. 1933: E. Husserl es
d~do ?e baja del claustro académico por el Ministerio del Reich para la
Ciencia, la Educación y la Formación del Pueblo (6 de abril) según el
decreto de las leyes raciales NºA 7642. Tal decreto celebraba también
impedir el acceso a las bibliotecas universitarias a los profesores jubilados
de origen judío. 1935: Husserl estudia la posibilidad de negociar con
Praga, a fin de trasladar sus documentos estenografiados a esa ciudad.
1936: Revocación de la autorización para continuar con la cátedra hacia
el fin_ d~l año calendario 1936. El Ministerio del Reich le obliga a Husserl
a salir de la organización filosófica fundada por Liebert en Belgrado.
1937: Husserl mantendría una actividad filosófica intensísima y solitaria;
sob~e to?o ~uando a la llegada de los nazis al poder, llegó también para sí
el silenciaffi1ento oficial absoluto. Recibe ofertas para salir de Alemania;
~lgunas llegaron incluso de la Universidad del Sur de California en Los
Angeles, que Husserl examinó muy seriamente. Sin embargo decidió
permanecer en Friburgo, sólo se limitó a algunos viajes de conferencias
que debían ser autorizados minuciosamente y que la mayoría tropezaron
en problemas burocráticos. En ese mismo año se habían instalado ya en
la frontera Bohemia, una multitud de unidades motorizadas de HitÍer- el

'

�774

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

dolor físico así como el desasosiego por la constante amenaza hacia la
obra de su vida; llegaron un día al límite. Husserl se apartó por entero de
todas sus actividades en el invierno de ese mismo año; Husserl presenció
cómo miles de las más bellas almas en las artes, la ciencia, la música y la
filosofía eran "exiliadas" hacia el interior de su propio país y Europa.
Poco después del Pacto de Munich apareció por Praga el bienhechor con
el que nadie contaba: el reverendo católic~erman Leo Van Breda,
sabemos sin exageración que expuso su vida par)._galvar las dos cosas que
más le inquietaban a Edmund Husserl en el ocaso de su vida: Su esposa
Malvine y sus manuscritos. Hoy los archivos Edmund Husserl, instalados
en Lovaina, examinan treinta mil páginas de escritos inéditos, la mayoría
de ellos estenografiados, y prosiguen la publicación de las obras
completas: H11sserliana (Martinus Nijhoff, La Haya).

1938: El 13 de Abril dice a Malvine: "Dios me ha acogido en su
gracia; me permite morir". Muere el 27 del mismo mes.
La historia puesta entre paréntesis
Vamos a ocuparnos del devenir del tiempo en sentido, digámoslo así,
macrohistórico, me refiero a la Historia sin más. Empezaremos por
. indicar algunas de las reflexiones generales que existen en la obra de
Husserl sobre la historia.
El fenomenólogo deja claro que él no pretende ocuparse de la historia
en el sentido tradicional y habitual del término, sino que su objetivo es
descubrir la teleología latente bajo todos y cada uno de los fenómenos y
hechos históricos buscando así lo que cualquier otro filósofo cuando
tiene la pretensión de encontrar la verdad, en este caso: anhelada razón
histórica.
¿Qué significaría una hi"&gt;toria dentro de la cual se encontraría el sujeto,
un objeto histórico en sí mismo? Lyotard toma de Heidegger el ejemplo de
un mueble antiguo, cosa histórica. El mueble es una cosa histórica no
sólo porque es objeto eventual de la ciencia histórica, sino en sí mismo.
Pero ¿qué es, en sí mismo, lo que lo vuelve histórico? ¿El hecho de que
sigue siendo, de alguna manera, lo que era antes? Ni siquiera, puesto que
ha cambiado (deterioro, etc.). ¿Será entonces porque está "viejo" y fuera
de uso? Q.- F Lyotard, 1989, p. 118) Pero puede no ser tal el caso, aun
·cuando se ~ate de un mueble antiguo. ¿Qué es lo pasado, entonces, en ese
mueble? y·responde Heidegger: el "mundo" del que formaba parte; esta
cosa subsiste aún ahora, y por ello está presente y no puede sino estar

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

.775

presente; pero en tanto que objeto perteneciente a un mundo pasado,
esta cosa presente es pasado. Por consiguiente, el objeto es por cierto
histórico en s~, pero lo es secundariamente; sólo resulta histórico porque
su procedenoa se debe a una humanidad, a una subjetividad que ha
estado presente. Pero entonces ¿qué significa, a su vez, esta subjetividad
qué significa para ella el hecho de haber estado presente.
'
Estamos pues reconducidos de lo histórico secundario a un histórico
primario, o mejor dicho, originario. Si la condición de histórico del
mueble no reside en él, sino en lo histórico del mundo humano en que
ese mueble tenía su lugar, ¿qué condiciones nos garantizan esa calidad de
histórico originario? Decir que la conciencia es histórica no es decir
~camen~e que existe algo así como el tiempo para ella, sino que ella
11111"!ª u ~empo. Pero la ~on:ie_ncia es siempre conciencia de algo, y una
clanficac1on un tanto ps1cologica como fenomenológica de la conciencia
va a revelar una serie infinita de intencionalidades, es decir de
conciencias a partir de.
'
En este sentid~ la conciencia es corriente de vivencias [Erlebnisse],
todas_las cuales estan en el presente. Desde el punto de vista objetivo, no
hay runguna garantía de continuidad histórica, pero volviéndonos hacia el
polo subjetivo, ¿cuál es la condición de posibilidad de esa corriente
unitaria de vivencias? ¿cómo es posible pasar de las vivencias múltiples al
yo, cuando no hay en éste otra cosa que tales vivencias? Pero con todo
este ~eculiar estar entretejido con todas 'sus' vivencias, no es el yo que
las_ vive nada que pueda tomarse por sí ni de que pueda hacerse un
obieto propio de investigación, ya que la vivencia experimenta un
componente vivencia! prev1amente dado de algo (Husserl, 1992, p. 177).
El es~dio de la corriente de las vivencias se lleva a cabo, por su parte,
en ~an~das clases de actos reflexivos de peculiar estructura.
Prescmd1endo de sus 'modos de referencia' o 'modos de
comrortamiento', está perfectamente vacío de componentes esenciales,
~o tten~ ~bsolutamente ningún contenido desplegable, es en sí y por sí
tndescn~ttble: 'yo puro' y nada más. Este yo puro no es ni un fragmento
pert~n~c1ente a una vivencia ni es tampoco una vivencia más; sino que lo
pcrc1_b1mos como omnipresente y esta omnipresencia constante la
consideramos incluso como necesaria. Este yo está patente, y se nos hace
patent~ ~n ~ada una de las vivencias que tenemos y se nos hace patente
com~ 1dent1co, es decir, que siempre es el mismo, no depende para nada
·
· que estemos teruendo,
·
.del, a ~ d e v1venc1a
es lo que subyace necesaria e
identtcamente a todas nuestras vivencias que cambian, llegan y se van

�HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

776

'777

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

constantemente. Estamos pues ante una trascendencia en la inmanencia.
Inmanencia porque se refiere a todos los actos de conciencia, cogitationes,
trascendencia porque las trasciende a todas ellas al no estar inserta en esa
corriente vivencia!. Siempre ·permanece uno e idéntico, por muy diversas
que sean las vivencias de las que es sujeto, cogito. Lo fundamental es
admitir todo recuerdo no sólo un volver reflexivamente la mirada sobre
él, sino también la peculiar reflexión "en" el__ recuerdo, v.gr. primero
somos concientes sin reflexión en el recuerdo digamos el curso de una
pieza musical, en el modo de lo "pasado". Igualmente existe para la
expectativa, para la conciencia que lanza la mirada al encuentro de lo que
"viene", la posibilidad esencial de desviar la mirada desde esto que viene
hacia su haber percibido. En estas conexiones esenciales radica el que las
propocisiones "me acuerdo de A", "preveo A" y "percibiré A" (Husserl,

1992, P. 177)

que el pasado es como noesis un "ahora" al mismo tiempo que un "ya no"
como noema; el porvenir un "ahora" al mismo tiempo que un "todavía
no", como un pasado presente, como un futuro que estoy viviendo hoy;
por lo tanto, no debe decirse que el tiempo fluye en la conciencia; por el
contrario, es la conciencia la que a partir de su ahora, despliega o
constituye el tiempo que como cosa percibida, en cuanto tengo de ella
conciencia misma es un fluir constante de la conciencia y ella misma es
un fluir constantemente del ahora, de la percepción en la conciencia.
Podemos decir entonces que la conciencia intencionaliza ahora el eso de
que es conciencia según el modo del ya no, o según el modo del todavía
no.
Sin embargo hay una problemática que identifica Lyotard diciendo "la
conciencia sería entonces contemporánea de todos los tiempos, si es a
partir de su ahora desde donde despliega el tiempo; una conciencia
constitutiva del tiempo sería intemporal. A fin de evitar la insatisfactoria
inmanencia de la conciencia al tiempo, caemos en una inmanencia del
tiempo a la conciencia, es decir, en una trascendencia de la conciencia al
tiempo que deja inexplicada la temporalidad de tal conciencia. O.- F.
Lyotard, 1989, p. 121)
No tengo un avance, es cierto, ni un paso desde el primer
planteamiento del problema en cuestión: la conciencia, y en especial la
conciencia histórica que abarca el tiempo y es a la vez abarcado por éste.

De modo que el problema a que conduce la elaboración del problema
de la ciencia histórica consiste ahora en lo siguiente: puesto que la
Historia no puede ser dada al sujet~ por el objeto, el sujeto debe ser
histórico en sí, no por accidente sino de manera originaria. En ese caso,
·cómÓ resulta compatible la historicidad del sujeto con su unidad y su
('.
.,
1
totalidad? Esta cuestión de la unidad de una suces1on se p antea
igualmente con respecto a la historia universal. "El sujeto no es ·si~o u~a
serie de estados que se piensa a sí misma". La unidad de esta sene sena
dada por un acto de pensamiento inmanente a la misma; pero este act~,
como lo advierte Husserl, se agrega a la serie como experiencia [Erlebms]
suplementaria, para el cual será ,menester una nueva aprehensión sintética
de la serie, es decir, una nueva vivencia: nos encontramos entonces ante
una serie que es, en primer lugar inconcl~sa y, sobre todo, cuya unidad
será siempre cuestionada. Pero la unidad del yo no está cuestionada. Es
en lo que la fenomenología se ha desligado ya del bergsonismo. Es claro

Pero en otro sentido hemos elaborado el problema sin prejuzgar
acerca de su solución, llevados po1; la preocupación de formularlo
correctamente: el tiempo, y por consiguiente la historia, no es
aprehensible en sí; debe ser remitido a la conciencia que ,se tiene de la
historia; la relación inmanente entre esta conciencia y su historia no
puede ser comprendida ni horizontalmente como serie que se desarrolla,
pues de-una multiplicidad no se obtiene una unidad, ni verticalmente
como conciencia trascendental que postula la historia, pues de una
unidad intemporal no se obtiene una continuidad temporal.
¿Qué es, pues, la temporalidad de la conciencia? Volvamos a la
descripción de las cosas mismas, o sea, a la conciencia del tiempo. Yo me
encuentro en medio de un campo de presencias, de texturas que poseen
cualidades específicas de los sentidos: el color de las cosas, este papel,
esta mesa, esta mañana; cosas que se me presentan como pertenecientes
a su esencia subjetiva y objetivamente. (Husserl, 1997, p. 90) este campo
se prolonga en horizontes de retenciones (tengo todavía "en la mano" el
comienzo de esta mañana) y se proyecta en horizontes de pretensiones

�778

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

(esta mañana concluirá en almuerzo). Pero estos horizontes son móviles:
este momento que era presente, y que por consiguiente no estaba
planteado como tal, empieza a perfilarse en el horizonte de mi campo de
presencias, lo aprehendo como pasado reciente, no estoy escindido de él,
puesto que lo reconozco. El tiempo del cual nos ocupamos está siempre
condicionado a la temporeidad del Dasein (Heidegger, 1997, p. 432)
ocurre que el tiempo queda ligado a un lug.i.z y la temporalidad es la
condición de la posibilidad. En la medida en que- el reloj y el cálculo dd
tiempo se fundan en la temporeidad hace de este un ente histórico; se
puede mostrar también "que el uso del.reloj es histórico y que todo reloj
tiene, en cuanto tal, una 'historia"' (Heidegger, 1997, p. 432)
Sabemos ahora cómo es posible que ya haya historia, que lo que ha
acontecido se determina por sí misma para la conciencia: porque ella
misma es historia. Toda reflexión seria sobre la ciencia histórica debe
comenzar por este comienzo; que consagra consecuentemente un
capítulo al estudio del conocimiento de sí, arriba a iguales resultados:
"tenemos conciencia de nuestra identidad a través del tiempo. Nos
sentimos siempre como ese mismo ser indescifrable y evidente, del que
seremos eternamente el único espectador. Pero las impresiones que
aseguran la estabilidad de este sentimiento nos resultan imposibles de
traducir, aun de sugerir". Según esta determinación abstracta, podemos
decir desde el filósofo prusiano que la historia universal es la exposición
del espíritu, de cómo el espíritu labora por llegar a saber lo que es en sí (G.
W. Fr. Hegel, 1980, p. 67)
La resurrección de la naturaleza es repetición de una y la misma cosa;
es la aburrida historia sujeta al mismo ciclo, bajo el sol no hay nada
nuevo. Se presenta a través de signos, restos, monumentos, relatos, un
material posible. Ese mueble del que hablaba Heidegger remite ya de por
sí al ¡nundo de donde procede Hay una vía abierta ·hacia el pasado,
anterior al trabajo de la ciencia histórica: son los signos mismos los que
nos abren esa vía, pasamos inmediatamente de ellos a su sentido, lo que
no quiere decir que conozcamos con un conocimiento explícito tal
sentido y que la tematización. científica no agregue nada a nuestra
comprensión; ocurre tan sólo que esa tematización científica, esa
construcción del pasado, es, como se dice, una reconstrucción; es
menester que lo~ signos de donde parte la te matiz~ción lleven ya en sí
_mismos el sentido de un pasado, pues de lo contrario, ¿cómo
diferenciaríamos el discurso del historiador de una fabulación? Volvemos
a encontrar aquí los resultados de la elucidación del sentido, merced a la
historia nos enfrentamos con un mundo cultural que será preciso Por

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

cierto reconstituir y restituir por un tajo de reflexión; pero ese mundo
cultural nos enfrenta a su vez como mundo cultural; los restos, el
mon~ento, el ~elato, remiten al historiador, cada uno según su modo
propio, a un honzonte cultural en el que se esboza el universo colectivo
d~ que dan t_estimonio y est~ captación del ser histórico de los signos
solo es posible porque existe la historicidad del historiador. "El
procurarse, depurar y asegurar el material no es lo que pone en marcha el
retroceso al 'pasado', sino que presupone ya... la historicidad de la
existencia del historiógrafo. Este es el fundamento existenciario de la
historiografía como ciencia hasta en sus operaciones técnicas' más
insignificantes. Por ende, los signos se le presentan al historiador
inve_stidos de manera inmediata de un sentido de pasado, pero ese
sentido no es transparente, y por ese motivo se torna necesaria en la
historia una elaboración conceptual. "La historia no pertenece al orden
de la vid~, sino al del espíritu". (G. W. Fr. Hegel, 1980, p. 73). El espíritu
e~ es~nc1almente el resultado de su actividad. Esto quiere decir que el
histona~o~, fundá~d~s~ en este punto de partida, no debe develar leyes,
acontec1m1entos mdiv1duales, sino "la posibilidad sida fácticamente
exi~tente" (en el pasado). Pero para llegar a eso, piense lo que piense
Heidegger sobre el punto, el historiador debe reconstruir empleando
conceptos.
Esa elección es explícita o no, pero no existe ciencia histórica que no
se apoye s~bre_ una filosofía de la historia. Se dirá que la necesidad en que
se ve el historiador de elaborar conceptualmente el devenir no implica
una filosofía, sino una metodología científica. Porque la realidad histórica
no está esencialmente constituida, co.m o lo está la realidad física, sino
que es esencialmente abierta e inacabada; existe un discurso coherente de
la física porque existe un universo físico coherente, aun para el físico;
pero en el universo histórico, por más que sea coherente, el historiador
nunca puede señalar tal coherencia, porque ese universo no está cerrado.
¿Qué es, entonces la historia? es una forma de la conciencia que una
comunidad tiene. de sí misma, y como tal inseparable de las adquisiciones
espirituales duraderas.
. La causalidad y la comprens1on tienen cada una sus límites. Para
sobrepasarlos es preciso forjar una hipótesis sobre el devenir total, que
n? s~lamente retorne el pasado, sino que aprehenda el presente del
hist~nador como pasado, es decir, los perfiles sobre un porvenir; es
preciso hacer una filosofía de la historia. Pero el empleo de esta filosofía

�780

FERNANDO ROBLEDO ISAAC
HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

está condicionado por una historia de la filosofía, que expresa a su vez
una inmanencia al tiempo de un pensamiento que querría ser intemporal.
De igual manera, las dificultades que encuentra el historiador para
restituir el núcleo significativo de un período, esa "cultura culturante" a
partir de la cual la "lógica" del devenir de los hombres se transparenta
claramente a través de los hechos y los organiza en un movimiento, ¿no
son las mismas esas dificultades que aque'li~ con las que lucha el
etnólogo? Claro está que en la medida en que el historiador se aplica a
sociedades "históricas", le corresponde además revelar la razón del
movimiento, develar la evolución de una cultura y recoger las
posibilidades abiertas a cada una de sus etapas. Tal como había que
"comprender mediante una transposición imaginaria cómo la sociedad
primitiva se cierra su porvenir, deviene sin tener conciencia de ·estar
transformándose, y en cierto modo se constituye en función de su
' estancamiento" Cuando Husserl protesta contra la doctrina historicista y
exige de la filosofía que sea una ciencia rigurosa, no trata de definir una
verdad exterior historia; O-- F. Lyotard, 1989, p.) por el contrario, se
mantiene en el centro de comprensión de la verdad: ésta _n o es un objeto
intemporal y trascendente, es vivida en la corriente del devenir, será
corregida indefinidamente por otras vivencias, por lo tanto
"omnitemporal", está en vías de realización y cabe decir de ella lo que
·decía Hegel: es un resultado -con la diferencia de que sabemos que la
historia no tiene fin-. La historicidad del historiador y su inserción en
una coexistencia social no prohiben que se elabore la ciencia histórica,
son, por el contrario, las condiciones su posibilidad. La fenomenología
no propone, una recuperación reflexiva de los datos de la ciencia
histórica, un análisis intencional de la cultura y del período definidos por
esta ciencia, y la reconstitución la Lebehswelt histórica concreta gracias a la
cual transparenta el sentido de esa cultura y ese período. El hecho de que
la fenomenología se haya situado a sí misma en la historia, y que con
Husserl se le identifique como· una posibilidad de salvaguardar la razón
que define al hombre, que haya intentado introducir sólo mediante una
meditación lógica pura, sino por una reflexión sobre la historia presente,
demuestra que ha comprendido a sí misma como una filosofía exterior
tiempo o como un saber ~bsoluto que -resume una historia concluida.
Aparece ante sí como un momento en el devenir de una cultura, y no ve
contradicha su verdad su historicidad, dado que convierte a esa historicidad
ep una puerta abierta sobre su Verdad.

I

Bibliografia
HUSSERL, Edmund, Idear relativas a una fenomenología pura y una .ftlosofta
fenomenológica Editorial Fondo de Cultura Económica 2ª reimpresión 1992 Tr.
José Gaos.

·

HEGEL, G. W. Fr. Lecciones sobre la .ftlosofta de la historia universal Editorial
Alianza. 1ª Edición. Prólogo de José Ortega y Gasset. Advertencia y traducción
del alemán por José Gaos. Madrid 1980.
HEIDEGGER, Martín, Ser y Tiempo Editorial Universitaria Santiago de Chile
1997 tr. Jorge Eduardo Rivera Cruchaga.
LYOTARD J.-F. La fenomenología Editorial Paidós Buenos Aires 1989 Tr. A.ida
Aisenson de Kogan

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 2005, No 32, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>����HU MANITAS

C

FONDO
UNlVERSlTARJO

ANUARIO DEL
TRO DE ESTUDI S HUMANÍSTICOS

CE TRO DE ESTUDIOS HUMA ÍSTICO DE LA
IVERSIDAD A TÓ O fA DE UE OLEÓ

Director
Dr. Agusón Basa e Fernández del Valle

Jefe de la Sección de Filosofía
. A. Cuauhtémoc Cantú

Jefe de la Sección de Letras
Dra.

lma ilvia Rodríguez Pérez

Jefe de la Sección de Ciencias Socia/es
Lic. Ricardo

illarreal Arrambide

Jefe de la Sección de Historia
Profr. Israel Cavazo Garza

�Derechos reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísticos
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por. Yolanda Pérez Juárez
yolandapj@hotmail.com

ÍNDICE
Sección Primera
FILOSOFÍA

La responsabilidad derivada de los estudios conteni_dos en este
Anuario, corresponden exclusivamente a sus respecuvos autores.

DR. AGU TÍ
B AVE FERNÁ D Z DEL VALLE Edlfcación
Unirersitaria para el An1or................................................................................. 15
PROF. DR. HE RICH BECK Liberación e Identidad por enme11tro de las
Clllluras a la sit11ación1 tare_a y oportunidad de la filosefía en mén'ca LAtina, dentro
del n11111do íntelert11al actual.................................................................................. 31

1. . CU HTÉMOC C TÚ GARCÍA Filosofia y Sabiduría en José
f /asconcelos......................................................................................................... 37
Nueva Época
NOVENA EDICIÓN
Agosto de 2005 -500 Ejemplares

DR. ZID
E Z RAO I lA ciudad ideal de Al- Farabi El nacimiento de la
Filosofia Política e,1 el lslatJI......... ... ... ... ... ....... ....... ....... ...... ... .. ... ........ ... ... ... .... .. 5
JORG GARCÍA- Ó
Z PH.D La Subnrsión de la ''Gran Cost"mbre"
El escepticismo de Julio Cortázary el lelos cog11oscitil'o del ortisla literario............ 9

MTRO. CÉ R UGU TO REZ R DRÍG '.EZ Sobre El Papel De
La Historia De .La Ciencia En LA Emluoció11 De Lt, Teonr, Drl Cambio
Cientl.fico -Primera Parle-....................................................................... ........... 107
.MTRO. E1 RIQ E AG
O E/ Concepto de Filoso.fa de .·1¡,lf.rh°n Basare
Fenui.ndez Del T, 'a/le.. ........................................................................................ 149

DR. JO . A T
IO D CAL ALO
La Fom1aáó11 Humanista del
Futuro EdtJCando .............................................................................................. 167

�DR MAURICIO BEUCHOT La Filosofía Cristiana de Enrique
Ag~ayo............................................................................................................... 197
MfRO. LUIS RIO DA ARREGUÍ Maimónides Lo Indeterminado y ;I
1
Silencio ................. :............................................................................................ 2

Sección Segunda

LETRAS

Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES
LJC. RICARDO VILLARREAL ARRAMBIDE Las ciencias sociale1 y las
h1Jn1anidades en el contexto tecnológico ............................................................ 359
lTRO. HUGO ART RO B SILIO OLNARES El conocimiento oijetit'o
· · · ......................................................................... • 371
y el conocimiento admtmstratrvo

RA ALMA SILVIA RODRÍG EZ PÉREZ Hacia 11na sociedad con un
D
· , h,,mano....................................................... ....................................... 229
rostro ,nas

DR. AGUSTÍN BASAVE FE
, DEZ DEL VALLE Significación y
· , cu,,,.,'12,
,,.,,.,. ,.......................... .................. .. ................. 241
sentido di
e ,1,.bro en elh onzon,e

M.C.ROGELIO CANTÚ ME DOZA La e11al11oción JI sus efectos en lo
educación superior de México .............................................................................. 395
ITRA. BEATRIZ LILW A DE ITA RUBIO Educación y sociedad del
conoci,niento. Dos tJ!opías anheladas.................................................................. 423

MTRA. MINERVA MARGARITA VILLARREAL Gabriel Zaid y e;'
J ,a
1 creaczon..........................
•,
2:,
arraigo ue
......................................... ........................
.

t;'

DR. JOSÉ JAVIER VILLARREAL La pasión con10 revelación
mundo....................... .........................................................................................z

MTRA
GABRIELA RIVERO
Lenguajes que constmyen y
desdicen.·........................................................................ ...................................... 273
MfRO. ALEJ DRO DEL BOSQUE El pensamiento inclt(Jente de Erne,rto
Sábato ................................................................................................................ Z?9

DR. LI O GARCÍAJR. La campana de Carlos Fuentes....... ,..................... 3t 7
DR.ALEJ

DRO GÁNDARA La creación: Una hipótesis................ ......323

DRA. TERESA PORZECANSKI Cambio y pem1anencia en el mito, el rito y
~,,.,, ...............................................
.. .............................................................335
l.a lbOrla
LIC. ROMÁN CORTÁZAR ARA DA ,, avier Villamttia en u;
acto ........... .............,................ ........ :............ ................. ...... ................................ 34

LIC. R1 ESTO DIEZ-MARTÍNEZ G ZMÁ1 Lo cn'sis ética de la
po1guerra y las mpt1estas ji.losoftas de la teoría critica a la posn10demidad........... 443
1ITRO. tUGUEL . G . . L G
ZÁLEZ Q IR GA 18 Razones para
e11!1diar a Estados Unidos ................................................................................. 459

DRA. THELA G TI . RREZ GARZA Reestn1ct11roció11 productiva en la
mamifactura Nuevo León, Década de los rol'enla. Región lndustnal de
1\lon1e,rry........................................................................................................... 4 3
DR. JO ·, MARÍA INFA1 1T .Desatrollo s11stentahle )' desan:_ol~
político.......................... ........................................................ •··••·•········• .......... ·· · JO:,
DRA. LILYr\ PALACIO HER A 1DEZ L.a empresa Ja1J1i!iar • las
grandes empresas regio!J/011/anas................ ......................................................... 533
MTRJ\. UD ICE R.! MO R ÍZ Lo Racio11a!tdad de las Teorías y Prácticas
del Desanvllo: Un Remen/o.............................................................................. 565
ITRO. ROBERTO REBOLLO O G'lohalizació11 )' capitalism()
(tllturtil............................................................................................................... 69

�Cuarta Sección
HISTORIA
PROFR. ISRAEL CAVAZOS GARZA Las capitttlaciones de Luis

Caroajal ....................................................................... ...................... 611
TOMAS MENDIRICHAGA LoJ primeros vecinOJ-..¡/_e Monterrey................ 635
DR. MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ El patrimonio histórico y cultural de
la Frontera orle de Tamaulipas....................................................................... 653

LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE CAVAZOS Nobleza o Limpieza de
Sangre................................................................................................................-661
BERTHA VILLARREAL DE BE AVIDES TutimonioJ Epútolares del
Sitio de Monterrey ............................................................................................... 673

LlC. AHMED VALTIER MOSQUEDA Siete Cartas lnéditaJ y s11 contexto
en la Invasión orteamericana............................................................................ 693

MTRA.

Duarrolio Industrial e
Intermediación Financiera en M011temy (1930-1960): Caminos CruZf1dos......... 707
ISABEL

ORTEGA

RJDAURA

DRA. MARÍA LUISA RODRJGUEZ SALA Miguel Mauricio José Muñoz

González: Sus papeles como Cirujano Ortopedúta, Oftalmólogo, Obstetra y Político
durante las postrimerías del México ovohispano y el inició de la &amp;pública (17811846)................................................................................................................. 735
LIC. LUIS RUBLUO El México que vivió Micrós.. ................ ,...................... 749
PROF /INV. FERN DO ROBLEDO ISAAC Historia y
Feno,nenologja.................................................................................................... 771

QUINTA SECCIÓN
RESEÑAS Y COMENTARIOS

Dr. Agustín Basave Femández del Valle: Mensaje de Gratitud al Gobierno del
Estado de · 11evo León y al Colegio de otarios Piíblicos de esta Entidad Federativa
-785-. Aurora Georgina Bustos Arellano: Concepción y percepción en Platón

-793-. José Luis Cisneros Arellano: Materialismo-espiritual en una sola
naturaleza: El Humano, -803-. Maóa de Lourdes J uárez Contreras:
Exégesisy comentarios a "!..A Sabiduría de la vida" de Artur Schopenhauer-811-.
Gobirish Míreles: El olor co1J10 emblema de podery dominio en "El Perfume" de
Süskind -839-. Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu: Tecnopatogenología
-Tecnopatogenia, LA Quinta Aproxin1ación, -843- Lic. Odvidio Reyna Garóa
Fábulas Pánicas -861-. José Wbaldo Rivera evarez La Ct,ltura y tres
estadios de manifestación política -865-.

�PRIMERA SECCIÓN

FILOSOFÍA

�EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
PARA EL AMOR
Dr. Agustín BasaYe Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Profesor Emérito de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Presidente de la Comisión Doctoral de la
Facultad de Derecho y Criminología de la UANL.

La educación es una responsabilidad compartida que nos compete a
todos. Ciencias y tecnología sirven de consuno para la humanización y
personalización del educando. Cuando la tecnología educaúva entorpece
el crecimiento creador y las relaciones humanas es que los diseños y los
diseñadores han fallado lamentablemente. Las nuevas expresiones de la
idea democrática aunadas a la expansión r proliferación de los medios
masivos de comunicación nos están haciendo -y nos harán- nuevas
demandas a la educación, pero nunca a cosca de la deshumaruzación del
proceso educativo.
La dimensión educativa es inseparable de la vida humana. Emuelve a
todas las formas de la educación, codos los elementos de la población }'
todas las edades del ser humano. Por supuesto que no podemos
quedamos en la· \'aguedad -por solemne que parezca- de la frase de
René Mahieu, Direct0r General de la UNESCO, cuando le pregunraron:
''¿Cómo definiría usted la educación permanente?" Respuesta: "La
éd11cación es la disposición a aprender a ser". ¿Aprender a ser un técnico hábiJ,
o un profesionista triunfador y mundano, o un politico maquiavélico, o
un cultivador de la ciencia como vano feáche? Todo cabe en la solemne
vaguedad ideada por René Mahieu que sirvió de nombre a un Libro
escrito por varios colaboradores y publicado bajo los auspicios de la

�17

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

UNESCO: "Apprendre a étre". En primer lugar habría que advertir que
nos encontramos implantados en la existencia con una esencia de
hombres. Una existencia que es nuestra, en cuanto la vivimos y la
ejercemos, pero que no es nuestra en cuanto nos viene dada como don
de amor y que nos compromete a convivir amorosamente. En esta
convivencia el hombre está encomendado aJ hombre en un sentido
primario, radical La educación permanente nq puede desentenderse de
la otreidad esencial y de la nostreidad constitutiva. La Universidad no puede
ignorar que la sabiduría es más importante para la plenit11d de los ho,nbres y de los

investigación especulativa se da una profunda necesidad de lo divino.
Insuficiencia del ser finito, inquietud del destino humano, intuición de un
orden trascendente; todo -instinto, razón y corazón- nos llevan a la
región donde la sabiduría y la santidad están convergiendo y
coincidiendo. Educar universitariamente significa transmitir lo mejor de
uno mismo y hacer verdad en la propia existencia lo que se quiere
enseñar a otros, para que aprendan a aprender a ser hombres cabales
entre los hombres.

16

pueblos que la ciencia.
Si la educación convencional y presencial no puede formar toda la
persona humana en todo el tiempo de su vida, vayamos hacia la
Universidad permanente y abierta. Si la Universidad convencional se ha
ocupado preponderantemente, hasta ahora, de la "materia gris",
preparemos una universidad abierta, escuelas de educación elemental,
media y superior en donde todo el ser humano en todas las épocas de su
vida tenga la facultad de conocimiento para el amor. Una Universidad
abierta en donde todo el ser humano en todas las épocas de su vida sea
facultad de conocimiento para el amor. Una Universidad en donde los
diplomas no sirvan para demostrar urucamente adquisiciones
intelectuales en alguna época de la vida, sino que nos hablen de todo el
ser humano. o queremos un saber frustrante que haga caso omiso de la
cultura del corazón. Tampoco un sentimentalismo ciego, sin brújula y sin
soporte espiritual jerarquizado. o vemos imposibilidad alguna para que
la universidad siga impartiendo ciencia y técnica, pero cuidando de las
circunstancias, del medio, del ambiente en que un hombre puede
desarrollarse cabalmente como hombre y cumplir sus ideales. Si los
educandos descuidamos la tarea de transmitir, de generación en generación,
valores espirituales que den a la vida "sentido", . "contenido" y
"dirección'', solo habremos legado -a pesar de todas las teorías
esgrimidas- una herencia de vacío espiritual. Si hemos dicho que la
sabiduría es más importante para la plenitud de los hombres y de los
pueblos que la ciencia, vamos a enseñar respeto y amor por el
prójimo -especialmente por los pobres, los solitarios los olvidados, los
descarriados, los rechazados, los marginados-; admiración y entusiasmo
por la estructura y las relaciones de todo cuanto hay 0a Habencia);
adoración por el Ser fundamental y fundamentant~, por si (asddad),
infinito, Í4ffiutable, simple, uno, espiritual, eterno, omnipotente,
trascendente, indiviso, ejemplar, perfecto... En la base misma de la

La andragogía contemporánea enfoca al hombre como organismo que
actúa en un medio social. El medio -específicamente humano- continua
exteriormente al ser vivo. La inteligencia no es abstracta, sino inteligencia
de un ser biopsíquico en situación y en circunstancia. En función de la
situación y de la circunstancia se planean esquemas de acción que
aprovechan el medio favorable o tratan de superar los obstáculos.
Dentro de esa experiencia se produce el aprendizaje. Lo que cuenta no es
la acumulación de datos en la memoria, sino la resolución de problemas
vitales, la guía para la acción, la pauta de conducta para futuras
situaciones y circunstancias. La androgogía encuentra apoyo en la
psicología topológica (relaciones dinámicas y tensiones del educando en un
.campo). El término de la educación es el aprendizaje y no la enseñanza. El
eje de la universidad está en el alumno. Lo que más importa es desarroiiar

habilidades idóneas en el educando. Se trata de que aprenda a aprender. Es necesario
convertir a los alumnos en co-investigadom. Cuenta mucho que los educandos
sepan comunicarse y expresarse; que sepan escuchar y discutir; que
razonando se encaminen grupalmente al experimento y descubrimiento.
La pesquisa cienáfica delimita el problema, busca alternativas y nuevo
datos para nuevas hipótesis, prevé: las consecuencias y prueba o
comprueba las teorías en la realidad. Se piensa "para", en situación
conflictual. Y se piensa "con' los educandos, enseñándoles los fines y
dándoles responsabilidades en la ejecución. e tran m.ite una cultura
dinámica, con una gran movilidad de sus verdade en el campo científico
natural. Por eso cuentan más los principios que los detalles cambiantes.

Hqy que estar capacitado para la prupia y pen11anmte actualización educativa. '1..a
función de la Universidad -apunta Whitehead- es capacitar al alumno
para deshacerse de tos detalles en beneficio de los principios... el
principal propósito de un profe's or universitario debe ser mostrarse en su
verdadero ~arácter, esto es, como un hombre ignorante que piensa, que
utiliza activamente esa pequeña porción de conocimientos. En cierto
sentido, el conocimiento disminuye a medida que aumente la sabiduría,

�18

AGUsTiN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

puesto que los detalles son absorbidos por los principios. Los detalles de
conocimiento que sean importantes, se aprenderán ad hoc en cada
circunstancia de la vida, pero el hábito de la utilización activa de los
principios bien comprendidos es la posesión final de la sabiduóa. En vez
de una educación universitaria para la memoria y los datos, una
educación com9 actividad inteligente y búsqueda de habilidades para
seguir aprendiendo y para saber inventar. El fin de la andradogia
universitaria es interno, inmanente a la actividad ucariva. El educando
no está ejecutando 'minués intelectuales", sino comprendiendo el
sentido y la finalidad de lo que hace, en el momento -situación y
circunstancia- que lo hace. En vez de lecciones horarias, sesiones de
trabajo múltiples y variables. Más que división de materias, reunión de
contenidos en áreas o unidades interdisciplinarias de trabajo. Mejor que
examen de conocimiento, comprobación de que las experiencias tenidas
han quedado como aptitudes. Más importante que el cambio cuantitativ~
de conocimientos es el cambio cualitativo e11 la conducta. En la Andradogia
contemporánea, el profesor parece desdibujarse un tanto en el aspecto
exterior de su actuar, ante grupos de alumnos con posibilidades de
encontrar soluciones y de equivocarse.
o se ha reparado suficientemente en la riqueza etimológica que
derrama el substantivo "educatio", que proviene del verbo "educ', extraer.
Pero ¿qué extraemos del educando? o existen las ideas innatas, co~o
creía Descartes, pero si hay, en todo ser humano, un enorme potenaal
susceptible de actualización, una serie de virtualidades que por la
educación puede llevarse a su cabal desarrollo. El educando es un sujeto
perfectible que requiere oraenación de cualidades, conocimientos _pautas
de conducta... Educación es realización de pe,fectibilidodes, para deorlo en
forma lapidaria.
El hombre es contingente, imperfecto, inacabado, menesteroso.
Porque hay perfectibilidad que exige su realización, hay educación. Yo
me pregunto cómo esta contingencia hambrienta puede llegar a su cabal
cumplimiento si no se le va saturando de amor, si no ama y no se le arna.
¿Por qué las niversidades no podrían, en un nivel superior, enseñar a
los educandos a amar? Una perfectibilidad ansiosa de satisfacer su
exigencia sólo puede cumplirse cabalmente por vías de amor. Me parece
que el mundo contemporáneq no ha en ayado, a gran e cala, una
educación para el amor. Y para que el mundo sea habitable por el
hombre, requerimos una educación para el amor. Las Universidades no
han querido creer en el amor como fuente de luz y de ciencia, de calor y

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

,19

de consuelo para el hombre y la sociedad.
obran eruditos y faltan
sabios. Hay poca gente feliz. Siento una compasión infinita por ese
pequeño, admirable ser que vive y muere entre asfalto y humo, siempre
atenazado por el reloj, molesto por enfennedade que produce la
civilización, saturado de problemas, siempre a la búsqueda, pero
generalmente frustrado antes de haber encontrado el amor. Por eso les
invito, amigos universitarios, a que lean ahora en el hombre vivo, en e e
hombre que sus padres -más sabio que u tecles por la edad- han tenido
su Universidad.
e dan miedo las palabras devaluada por au encia de autenticidad.
La palabra amor ha de ser un acontecimiento en su vida. i no ocurre
seria mejor que no la dijesen y la e cribiesen. Porque la palabra genuina
es lo que somo Je ús es la palabra de Dios hecha carne y angre! Y
cuando esa palabra dicha y hecha está ausente de nue tras esmelas o de
nuestras vidas, nuestras más profundas cuestiones vitale quedan
insatisfechas, vacía . Llevar a lo hombres a su plenitud es el sueño de
hombre plenos. Porque si eres pleno -como e puede ser pleno en esta
vida- lo único que te falta es la plenitud de lo demás. ¿O e que acaso el
hombre no está encomendado al hombr ?
o quiero imponerles nada, porque la erdad no necesita
imposiciones· se impone ola. Tienen todo el derecho de pensar de otro
modo de todo lo que aquí e diga. Esto no ha de dañar la amistad entre
autoridades univer itarias, profesores, alumnos r egre ados. Me limito,
en esta ocasión, a ofrecer un mensaje sobre los hombres el mundo la
esmela y la niversidad tal c mo los veo y lo vivo. 1 o quiero hacer el
papel de profeta loco predicando utopías en un upennercado. Me basta
apuntar cosas muertas en nuestra civilización pue ta a prueba corno si
fueran los manjares del paraíso. A veces -como se diría en Andalucía'hay que varear mucho un olivo para que caiga una ola aceiruna". E
posible que mi palabras ean rotundas, drá cicas a veces. Pero tengan la
seguridad que están dicha para la luz intelectual y para ivir en amor.
L s occidentales bemo sobrevalorado morbo am nte el dinero y la
propiedad, el poder y el placer. El desplazamiento del espíritu provoca
malestar, endurecimiento, de ánimo, de esperación ... El desplazamiento
del e pfritu -crisis espirirual- e refleja en cri is económica, corrupción,
criminalidad creciente crisi en el matrimonio y la familia, guerras y
quiebras de una civilización materiali ta.

�20

AGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZDEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

Como universitario e investigador, soy hombre de ciencia y de
técnica. Pero no creo en la omnipotencia de la ciencia y de la técnica.
Podemos admirar muchas cosas de la era post-industrial: computadoras
que hablan, robots que hacen las tareas domésticas, bancos de sangre y
de piel, transplantes de corazones y de riñones, pisadas humanas en la
luna, "bebés de probeta", laboratorios volantes en el espacio, cámaras de
televisión en planetas lejanos, maravillas d la electrónica... pero
deploraremos siempre la deshumanización de fa civilización: armas
atómicas en arsenales escondidos, bombas de neutrones, intoxicaciones
qui.micas, contaminaciones de mares y ríos, agotamiento de las materias
primas, ensuciamiento del medio humano, contaminación ambiental ...
La quiebra y la superviviencia de una civilización está en nuestras manos.
La sociedad de consumo piensa -estulto dogma- que con dinero se
puede comprar todo, cuando sabemos muy bien que las mejores cosas
que nos puede deparar la vida no pueden comprarse. Esta sociedad de
consumo, ayudada por una inmensa publicidad ayuna de principios
encos,
está
produciendo
corazones
humanos
deprimidos,
subdesarrollados en materia de cultura cordial.

Universidades estáticas. Los educadores transmiten formas periclitadas a
lo primero que encuentran a maoo. Diríase que nuestros educadores salvo honro a excepciones- marchan sin plan alguno, a la deriva, asidos
a la tradición alejandrina, al entretenimiento técnico o a la enseñanza
enciclopédica. Las Universidades e tán concebidas para una minoría
burguesa, como si no existiese la sociedad de masas. Organismos
cerrado de conectados de la realidad circundante. ¿ o sería hora de
pensar en Uoiver idades renovadoras que a uman la crisis y se
conviertan en medio eficaz para la lisi ?

El peligro que nos amenaza es el nuevo bárbaro computado, provisto
de saberes técnicos muy cualificados, pero apenas difereo.te de los
cerebros electrónicos del siglo XXI. Ciencia, técnica, electrónica, dinero
y bienestar son buenos. Malo es el nuevo bárbaro tecnócrata que nos
amenaza con su ciega o cínica deshumanización.
Más de 400,000 científicos altamente especializados están empleados
en la industría armamentista para mejorar armas y desarrollar nuevos
medios de genocidios. Cerebros vendidos al poder bajo el signo de Caín.
Se habla de mega-muerto -un millón de hombres por cada megamueno - por una guerra nuclear. Solo en el continente europeo existen
armas nucleares tácticas con capacidad explo iva treinta veces superior a
la capacidad explosiva T. .T. total empleada durante la egunda Guerra
Mundial. La estrategia del terror cuesta muchos millones de pesos por
minuto, mientras se deja morir de hambre a muchedumbres de pobre .
Si ya no hay amistad, si ya el hombre no cuida del hombre, de nada
sirve seguir construyendo grandes ciudades vacías de calor humano.
¿Cuál es el mundo que quere~os? Todos tenemos la palabra. Hay una
sociedad en continua reconstrucción, en cambio ·permanente. Y sin
embargo no se registra una auténtica "Universidad para el cambio".
Vivimos en una sociedad dinámica y seguimos con nuestras

21

La Universidad como ptomot ra del cambio debe, ante todo,
conectarse criticamente con la sociedad que nos coca vivir. Debe
alcanzar e una conciencia diferenciadora de lo bueno y de lo malo de lo
permitido de lo factible en la sociedad cambiante.

r

Vivimo en el siglo de la codicia agre iva }' hedonista. De ahí los
conflictos y las guerra , la corrupción colectiva , el vacío espiritual. La
política económica nacional e internacional asocial en el fondo, se sirve
de la codicia y del egoísmo como e tupefaciente y drogas aprobadas por
los poderosos de la tierra. Las consecuencias han sido catastróficas. Las
e cuelas y las universidades han callado }' se han cruzado de brazos, la
mayoría de las vece . Y no por falta de medios sino por falta de una
educación para la solidaridad humana.
Todo atentado a la vida y a la naturaleza es un atentado contra
nosotros mi mas. "La contammacióo interior, la contaminación psíquica
del hombre está en el fondo del ensuciamiento total del ambiente
humano' , como ob erva penetrantemente Phil Bo mans.
n este
sentido, el progre o occidental ya no es un verdadero progre o humano.
Hemo roto lo naturales lazo Yitale y hemos materializado nuestra
exi tcncia arrancándola de u raíces. r o olvidamos que la vida humana
es un mara illoso mi t rio y la otr gamo en hol causto para el altar dd
progreso matenal. i la tierra pudie e llorar lloraría por el destierro del
hombre. entada n los escombros de nuestra civilización , la 1mÜ'ersidad
aún es capaz, si e decide, a pon r luz de sabiduría en nue ero corazón •
amor de lo hombre por los hombre . La peor respuesta que podrían
darnos la máxima Casa de Estudios es la incitación a la violencia. Hemos de
cambiar hombre r sociedad pero no por vías de ,--iolencia, que mata a1
inocente por querer exterminar al culpable con rifle anitario. El
pesimismo extremado de la violencia es un modo de criminalidad. Detrás
de la ,·iolencia está la fuerza de trucriva del odio 9ue com·ierte a los

�22

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

hombres en cavernícolas monstruosos. "Si por tu ideología o por tu
nueva ·sociedad ha de m~&gt;Iir un inocente o un solo niño, maldigo tu
ideología y abomino tu sociedad" (Bosmans). Ciertamente la injusticia
cometida con el prójimo, eo cualesquiera de sus fonnas, es violencia.
Pero la justicia y la paz no son productos de la guerra y de la violencia,
sino del cambio en el corazón del hombre. Si Universidad de nuestro
tiempo no puede propiciar este cambio, está fracasando en una de sus
misiones primordiales. V aldáa la pena de meter esta verdad en el duro
cacumen de los guerrilleros de salón y de los predicadores de la violencia
en las universidades. Porque se quiere adecuar el ambiente a la propia
conveniencia. Se imputan todos los males del mundo a los del bando
contrario. Echar la culpa del desastre al Estado y a las estructuras es una
cómoda y farisaica coartada de los que hablan mucho y actúan poco o
nada. Sobran profetas del desastre y faltan constructores de la sociedad
humana que todos anhelamos. De la sociedad solidaria que arribe a una
socio-síntesis pacífica y amorosa
El círculo vicioso del mal que apela al mal, de la violencia que recurre
a la violencia no se rompe con la venganza taliónica sino con el perdón
cristiano. Se ha dicho -y con razón- que Mahatma Gandhi, Martín
Luther King y Maximilian Kolbe han hecho más por la habitabilidad de
nuestra tierra y por el bienestar de los hombres que todos los generales
juntos. Hay que ser más valiente para abstenerse de usar la violencia
cuando lleno de indignación se contempla una injusticia, que para dejarse
ir por el impulso de golpear o matar. En un mundo enloquecido camino
hacia la autodestrucción, cabe una revolución nueva, no violenta, que
libere al hombre de la codicia y del afán de poder.
Acaso mi tesis de una educación universitaria para el amor parezca
extraña, fuera de lugar. Pero no es así. Si el hombre necesita el amor para
hacer.se hombre, ¿por qué la Universidad no habáa de enseñarnos de que
podríamos y debiéramos estar enamorados? ¿Es que las grandes obras de
los grandes hombres no han sido obras de grandes enamorados?
¿Quiénes son, en definitiva, los que trazan los grandes hitos de la
historia: los mediocres o los amantes de la sabiduría, de la ciencia, de las
letras, del arte, de la patria y de ia humanidad? La educación universitaria
es el proceso o conjunto de actos, por los que la Universidad se
constituye en un ambiente , suscitador de conocimientos hábitos,
. apreciaciones
experiencias en los educandos quienes, al liberar
mediante el esclarecimiento superior de vocaciones, tendencias activas o
virtualidades, las transforman en disposiciones de conducta y se

y

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

23

convierten en miembros, según el modelo de valores, de esa sociedad o
institución. El desarrollo espiritual de un hombre en sociedad conforme
a valores espirituales, no puede verificarse sin una formación para el
amor a Dios y al prójimo. La individualización desarrolla las capacidades
o virtualidades singulares para el amor. A menudo esas potencialidades
humanas para el amor se encuentran obstaculizadas o reprimidas, tanto
en el aspecto individual como social. La Universidad vocacional actúa, en
estos casos, como fuerza liberadora.
o se limita. La educación auténtica a promover contenidos o
experiencias de tipo predominante intelectual: la instrucción; tampoco le
basta con sistematizar el conjunto de actos formalmente_constirutivo; ni
con tratar de que el educando se incorpore al grupo social a través de la
adquisición de pautas, costumbres, compol'tamieotos; ni con adiestrar
capacidades prácticas o capacitar en contenidos o e:\.'})eriencias que
componen un conjunto o cuerpo de caracteá cica profesionales o
técnicas vinculadas con el trabajo que el educando desemp ñar.á. o hay
que concebir a las instit11ciones educativas como unos mastodontes del sab r
y de la ciencia; sino como centros de luz, como recintos de ciencia y
cuJtura que encaminan a la sabiduria. Las instituciones educatiz.as no deben
ser fábricas de tecnócratas, esp cialistas, eruditos o peritos con tirulo
profesional. La Universidad es formadora de toda la persona humana, no
solo de la "materia gris" que llamamos cerebro. "Todo el hombre es
facultad de conocimiento para el amor. Los diplomas han de ser mucho
más que la prueba de que alguien ha demo erado en algún momento de
su vida una adquisición intelectual. Lo djplomas han de hablar de todo
el hombre. El saber solo frustra y puede mutilar mortalmente al hombre.
l desarrollo de la vida afectiva y de la vida e piritual, la cultura del
corazón, son de importancia capital n la con trucción de la nueva
sociedad. La sabiduría -afirma Phil Bosmans en palabra 9ue hacemos
nuestras- es más imp rtante para la felicidad de hombres y pueblos que
la ciencia". Está señalado, en este texto, la función del corazón en la
niversidad. r os hemos olvidado de que el amor e la base de toda
convivencia sana y perdurable. "La justicia in amor es una ucopía". El
amor sin ju ricia es una mentira. La cultura del corazón es tarea
universitaria inaplazable para la alud espiriroal del hombre y para la
-habitabilidad del planeta. Para ser hombre de verdad r formar una
comunidad, el er humano ha de volver a er humano en ~l amor de los
unos por los otro . Los educandos han ido encomendados a la
Universidad, porque el hombre está encomendado al hombre. · el

�24

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

educando que ha sido encomendado al educador no es una entidad
abstracta, una gente, sino un prójimo, un proximus sediento de estima y
de saber fecundo, luminoso, amoroso.

San Agustín apunta luminosamente que el amor es el peso (pondus) del
alma. "¿Qué os decimos, que no améis?" "¡Dios no libre! Inerte ,
muertos, miserables seríais, sin amar nada. Amad, pues, pero mirad bien
que es lo que habéis de amar". 'r o re digo que nada ame , ino que
ordenes tu amor" (Sermo Lambot 2 PLS 2 755) El ordo amoris
agustiniano nos pide usar (un) de lo medios y gozar (frui) de los fines.
puesto que _en última instancia sólo hay un último y supremo fin, el
orden no pide gozar sólo de Dios. Pero en Dios habremo encontrad
todo lo valio o.'\ ada habremos perdido y todo habremo ganado'. ,
?esde ~sta pers~e~tiva, ~e de donde hay que c?mprender ese genial
imperativo agusuruano: Ama, y haz lo que c¡meras".
lamente no
pone una condición el Santo bi po de Hipona: que amemos, que
verdaderamente amemos, porque i amamos verdaderamente todo lo
que ~agamo erá en bien de la persona amada. uprema libertad que
trasciende -no deroga- toda obligación ética.

Los maestros universitarios no deben confundir el amor con el
sentimentalismo, ni con la solidaridad, ni con el egoísmo de grupo, ni
con el reparto de ciencia y tecnología. En la estructura del amor del
educador al educando hay que dar más que lo que se posee
intelectualmente. Hay que darse a si mismo para la promoción del
educando. Es la gran proeza del corazón del verdadero maestro que no
cabe confundirlo, jamás, con el simple instructor. Esta proeza puede
cambiar el pensar, el hacer, el sentir y el hablar del educando para toda su
vida. ¿Quien inventó esta proeza? o estam s en el caso de inventos
humano . El más profundo y el más humano mensaje de todos los
tiempos es que Dios es amor. Gracias a ese mensaje, los hombres
podemo volver a ser hombres los unos para los otros en el amor. Sobre
esta base entenderemos mejor el amor a la ciencia, el amor a la técnica y
el amor a la sabiduría. Habitado por el amor, es po ible que el hombre
hable con conocimientos, y ha ta con sabiduría y e entienda con el
hombre.
Aunque el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo
que se tiene sino una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente
definición:

El amor es un afecto vivo, benevolente y promociona/ del hombre, que se profesa a
Diosy al ser humano.
Este sentimiento fundamental e irreductible del ser humano, es la
forma más profunda y más rica de relación y de vínculo. Tiende hacia la
unidad espiritual y en el caso del amor-pasión, a la unidad física. La
sexualidad no es la única razón de ser del amor, aunque es una
consecuencia de la efusión cordial y personal. s el amor per onal el que
informa la sexualidad y no la sexualidad la que informa al amor personal.
El niño insinúa signos de afecto, que interpreta como señales de
estima hacia su propia per ona ..Pero el amor adulto, aunque conserva la
necesidad de estima, no se reduce solamente a la recepción de cariño,
sino también, y principalmente, culmina en la donación. 1 otro ocupa
para el amante d lugar central. El otro es buscado por sí mismo. El otro
es aceptado con todos sus defectos, pero con voluntad de perfección.

25

. El eros plató~;º e un afán que no e basa en la negación de lo fugaz
ru en la pose 100 de lo eterno, ino en el anhelo con tante de Jo
rra~sirorio a lo p~rmancme. ólo es capaz de amor un ser indigente que
asp1~a a _la plerutud. Una voluntad de convertir e en alg
uperior
preside siempre tod proceso aro.oro o. n el 'Banquete" Di tima
a~rma, ~ontra la opinión de sus interlocutores que el amor no es un
Dios. 1 enteramente pobre ni enteramente rico. La pobreza completa
~ la completa infecundidad; la riqueza máxima e la máxima
tndesea~_ilidad. . ._l amor es una creatura pobre y pedigüeña que aspira a la
perfecc1on, pr c1samente porque no la uene. Cuando amamos, somo
p~e- a de un entu iasmo (endiosamiento) que nos hace delirar
d1vmamente. n un primer grado amamos lo cuerpos bellos. Pero roda
procreació? de~ ~boca en la corrupción. En un eguado grado amam
la belleza 1mplic1ta que fulgura en lo e,·anc cente. Del apetito de lo
cuerpos bello hemos pa ado -purificándono - a la unidad incorruptible
de su forma (~i1os). Proseguimos la escala, y llegamos, a una tercera etapa,
~I amor e pmtual de las alma . La belleza pura -en u realidad
impersonal e inmóvil- es el último término de coda aspiración.
. El _ amor concebido a la pagana rechaza, esencialmente, la
!"lJISe~icordia, la cornpa ión, la simpa tia. El dios de griego y romano e ·
un dios que enamora· pero que no ama. Que atrae, pero que no e
entrega. 1amor era, en opinión de lo paganos, un excelente moror que
nos transportaba a la esencia lógica -logos- que era, en realidad, el último

�27

AGUsTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

fin. El mundo y los hombres se sentían atraídos irresistiblemente por un

percibo que me necesita.. Donde desaparece la amistad desaparece
también la comurúdad. Queda un espacio para que se introduzca el
poder disgregante del odio. La muerte del amor petrifica los corazones.
La leña seca del sistema cordial, en un odiador, solo sirve para arder. El
desamparo espiritual no puede ser más lacerante. El que endiosa a una
creatura no llega a una verdadera solidaridad con los demás. Lo más
probable es que concluya en un egoísta enamoramiento de si mismo,
obstaculizando el amor desinteresado con los prójimos. La destrucción
de los ídolos es siempre saludable. ignifica, las más de las veces, un
primer paso hacia el Ser absoluto. E1 Estado, el arte, la ciencia, la mujer,
el dinero, la voluntad del poder, son bienes firútos que no pueden
ponerse en lugar de Dios. Somos llamados por el amor. Entre yo mismo
y la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito o cilo en tensión viviente.
Entre lo actual y lo proyectado vivo desviviéndome. Pero en esa rajadura
de la existencia sorprendo un impulso al infinito.

26

motor inmóvil.
La charitaJ cristiana redime y enaltece al hombre. No es el mundo el
que asciende a Dios, sino Dios quien desciende al mundo. El proceso
entero del cosmos está montado sobre una lucha incesante entre la
fuerza creadora del amor y la fuerza destructora del odio.

Dios es el analogado principal y en puri ad sólo de El puede
predicarse el amor. Dios -fuente de todo amor- hace que las cosas y los
hombres sean lo que son y que participen en la comunidad.
La Chantas es una especie de amistad entre el hombre y Dios. Esta
amistad recíproca del hombre y Dios se extiende necesariamente a todo
lo que procede del ser divino y le pertenece en cualquier sentido. La
corriente vital amorosa se apropia de lo ajeno o se entrega a la creatura o
al Creador. La aspiración de un ser imperfecto para llegar a la perfección,
o el descenso de lo perfecto a lo imperfecto -tendencia de lo superior
para sublimar a lo inferior- son las dos categorías del am~r q~e ~?s
ofrecen la antigüedad pagana y el cristianismo. El eros es una 10clinae1~n
natural hacia el objeto amado. El "ágape" es la entrega total del propio
ser, no por inclinación natural, sino por liberalidad, por generosidad
sobrenatural. En el eros el amante se busca a sí mismo. En el ágape, se va
al amado en cuanto amado. El eros produce ilusión de eternidad. El ágape
nos introduce en la unión con el Ser eterno.
La exigencia del amor funda su primacía en el mismo ser del hombre.

uestra contingencia radical de creaturas implica la amorosa voluntad
del Creador que nos implantó en la existencia con misión personal.
Estamos aquí, en el mundo, sin ser necesarios, por la amorosa voluntad
de Dios-Amor. En consecuencia nuestra existencia es dádiva de amor
que nos compromete a vivir amorosamente. uestra últíma visión de las
cosas se da en el amor.
Sólo se sabe bien lo que se conoce por amor. El amor es luz del
mundo. Luz que es "visión" amorosa del Amor.
Muchas cosas se compran erÍ el comercio. Pero no hay rienda en que
se vendan amigos. La amistad es benevolencia activa y recíproca, es
incumbencia cordial de ayudar al amigo en la empresa de vivir. Donde la
amistad muere, ·desaparece la solidaridad. Donde broca la amistad, ahl
surge el reconocimiento profundo de las personalidades amigas. Cuando
tengo experiencia del otro por la amistad, es cuando siento necesitarlo y

Crucificado en la cima del monte Calvario, Cristo, en el trance de su
agonía parece amar con más intensa ternura a los que deja, aún a aquellos
que le escupieron, que le azotaron, que le befaron y que le llevaron a la
cruz. Con la carne martirizada hasta el extremo, todavía puede su espíritu
implorar el perdón para quienes pecaron sin saber bien lo que hacían.
Aun en estos cretinos días en que el odio está enseñoreado, el eco
eternamente nuevo de la petición de Jesús taladra nuestros oídos semiatrofiados.
o se puede amar lo que no se conoce. En este sentido, hay un
primado de dirección -sólo de dirección-, del logos sobre el ethos. Pero el
amor abraza y excede a la verdad. Más aún, es el amor el que regula la
administración de la verdad. En todo caso, lo mejor es saber amando y
amar sabiendo.
El amor es un estado o propiedad del ser humano que se realiza en
unitaria comunión de los prójimos, por eso postulamos la civilización del amor,
que es la plena humanización del hombre. Si no experimentamos y
comprendemos el amor, perderá su sentido el problema del fin y del
destino humanos. la Universidad humanista le importa el amor porque
~e importa el hombre, porque sabe que el amor es fuerza creadora r
constructi a del er humano. Porque basta nuestro entendimiento
requiere un objeto valioso que su cite amor por conocerlo. La educación
Universitaria para el amor encamina al educando hacia la onticidad de
las cosas, por la fuente energética, que es el amor, para alcanzar la

�29

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

perfecta ecuación del er humano. upriman ustedes el amor y todo
principio racional se forma exrrahumano e isrencialmente ineficaz. l
auténtico amor, es amor de perfección amor del bien, de la belleza, de la
sabiduúa. Y decir sabiduría e saber de salvación, encillez , piedad.
Todo -instinto, razón y corazón- nos lleva a la región donde la abiduria
y la santidad están con ergiendo y coincidiendo.

Ante los profetas del desa tre, afumamos el signo de la esperanza que
aparece en él horizonte de los nuevos tiempos. La creación continúa.
Podemos colaborat en ella, porque somos espíritu y no un simple trozo
de átomos y moléculas. Por el horizonte veo alzarse hombres de todas
las clases de todos los puntos cardinales de México, de mérica Latina
del mundo. Son ama.mes de la Civilización det Amor que llevan la Luz
del Conocimiento y del Amor. Hago otos porque no decaiga su
entusiasmo por la ida, inclu o por la vida que pide sacrificio. i son
hombres que se guían por su afán de plenitud subsi teocíal, nunca erán
hombres peligrosos. 1 o estamos aún logrados, acabado , concluidos.
Seguimos en camino, encomendados los unos a lo otros. Crezcamos
junto
formemo un mundo mejor que esté destinado a la ocioínte is p~cífica y amorosa que sustituirá a la civilización de la guerra y la
tecnocracia hueca de fermento espiritual. l sol sale en cada generación
buena que pasa por las recintos académicos. Y cuando nos hallamos
cansados de caminar hacia las estrella para buscar un poco de luz para
los hombres en la noche, repo arerno al pie de la alta montaña ilente
con la firme speranza en la venida de una nueva cierra y un nue o cielo.
Ha , en esca espera e peranzada, amor al de tino, entrega amaro a a un
orden univ r al que no tra ciende. Esa no otra es la Civilización del
Amor, que podremos instaurar si nuestro ánimo no d cae.

28

La educación se aloja en el ser sustancial del hombre como en su
propio sujeto de inhesión. Se trata de conducir la naturaleza humana a su
plenitud. El proceso educativo lleva al hombre a una maduración
cualitativa, a un desarrollo perfectivo. Los profesores debieran enseñar a
los educandos el modo de estar siempre ' enamorado "
de que se
debieran enamorar. ¿Cómo lograrlo? Primera regla:
stimular y
contribuir al de arrollo de la disposiciones fundamentales que permitan
al e cudiante prosperar en las ia del e píritu; egunda regla:
Interiorización efectiva de la confluencia educati a· Tercera Regla:
asegurar acrecentar la unidad armónica interior del universitario; u.arta
regla: que la razón amorosa -conocer amando y amar conociend
e
enseñoree de las disciplinas aprendidas.

La enseñanza para el amor se ubica d nrro d la ntropología
Filosófica.
se puede comprender cabal.mente al hombre sin una
óntica del amor. Y la ntropología Filo ófica debiera ser a ignarura
común en todas las carreras universitarias. Porque no se puede vivir sin
saber cómo es bueno ivir. y para saber cómo es bueno vivir se precisa
aber que es el hombre y cual es su úlcimo fin. Hay una profesión
universal -d.eda Guyau- que es la de hombre. orno Rector de la
Univer idad Regíomontana me propu e re tablecer el entido de 'alma
n1ater'' con asignatura comunes
universali unas -entre ella • y en
primer término, la ntropología Filo ófica-, propiciando la convivencia,
en las mismas aulas, de estudiante de la diver as carreras que imparte la
Universidad. Pero no basta estudiar la esencia y el fundamento del amor;
menester es que los maestros muestren su eros pedagógico, se entreguen a
su noble tarea de profe orcs-inve tigadore , se ganen el afecto de los
educandos y le induzcan a ªll?ªr lo erdaderameme alioso. ólo a í
habremos e atribuido a generar una educación universitaria para el
amor. Pero la educación para el amor empieza desde el hogar, la escuela
o el callee. e requieren claro está, educadore que activen esa educación
para el amor en todo los ámbito para poder llegar a la CiviliZf1ció11 del
A,nor que todos los sere humano de buena voluntad anhelamos.

�LIBERACIÓN E IDENTIDAD POR
ENCUENTRO DE LAS CULTURAS A LA
SITUACIÓN, TAREA Y OPORTUNIDAD DE LA
FILOSOFiA EN AMÉRICA LATINA, DENTRO
DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL
Prof. Dr. Heinrich Beck
Catedrático Emérito de la
Universidad Otto-Friedrich
Bamberg, Alemania

Las lineas siguientes dan, de manera abreviada y condensada, algunas
observaciones y conclusiones de un filosofo de la cultura europea, que
conoce bastante casi toda la América Latina y otras partes de la cultura
del mundo, colaborando con Universidades de países mu· distintos, en
la realización de un proyecta científico internacional entorno a un
encuentro integrativo de las culturas, que abre al fururo. 1
La América Latina actual, intelectual y espirirualmente se afana en la
búsqueda de su identidad y lugar en el mundo. Lo que incluye,
especialmente, una relación que parece contradictoria con Europa.
Pues, por un lado América Latina representa un pensamiento
Vease p.e. la obra: Heinrich Beck, Ismael Quiles (Hsg): Entwichlung zur
Menschlichkeit durch Begegnung westlicher und ostlicher Kultur. Akten de IV.
lnterkontinentalen Kollo9uiums zur philosophischen in-siscenz-anthropologie, 1-6.
epcember 1986 an der
niversitat Bamberg. chriften zur Triadik und
Ontodynamik, Bd. 1 (Desarrollo de la humanidad por encuentro de las culturas
occidental y oriental) Ed. Peter Lang Frankfurt/ M-Bern- ew Cork-Paris 1998 y
Heinrich Beck y Gisela chuirber (Ed. Creativa) a partir del encuentro de las culturas
del mundo, 1aracaibo enezuela 1996.
1

�32

HEINRICH BECK

científico-técnico y filosófico que ha venido de Europa y
orginariamente es europeo; vease por ejemplo, un pensamiento en el
estilo de Hegel y Heidegger, de Marx, Freud y Nietzche, o de
Wittgenstein y Popper (sólo mencionando algunos filósofos alemanes
contemporáneos), o de una filosofía empirista, (neo)positivista y
analítica de los Ingleses (,y orteamericanos, de los influjos de los
viejos Griegos como de los Presocráticos, de Platón y Aristóteles; y
además, el pensamiento en la linea de los ~andes filósofos del
Medioevo Europeo, como S. Agusún, Sto. Tomás y S. Buenaventura,
constituye una rama muy potente del filosofar latinoamericano actual.
Todas estas direcciones filosóficas originariamente europeas, en
América Latina, pretenden ser de la misma vivencia y dignidad como
las direcciones correspondientes en la Europa actual.
Pero por otro lado, América Latina intenta rechazar esta
dependencia de la "mentalidad y racionalidad europea", en una
"Filosofía de Liberación" (p.e. de Enrique Dussel), teniendo esta
"racionalidad" como una expresión de un extrañamiento radical del
hombre frente al ser, y buscando una autenticidad autónoma del
hombre en América Latina; las condiciones de vivir bastante rrúseras en
América latina -un efecto consiguiente lógico de la racionalidad
europea- provocaría tal emancipación. De esta manera, en América
Latina se da la necesidad y ocasión a formar una filosofía no sólo
localmente distinta de la Europea Qo que sigruficaría una filosofía
localmente restringida a América, en su valor e importancia), sino --&lt;¡ue
es más- esencial111ente otn1 filosofía, que abre el camino a la identidad y
autenticidad del hombre· como ta4 superando todo pensamiento que
prescinda del hombre y explotando al ser, que es típicamente europeo.
Pero -lo que puede parecer casi como un chiste- este "pensamiento
de liberación" sucede y se realiza exactamente en las categorías de la
filoso.fía europea, en primer lugar de los mencionados filósofos
alemanes (y los representantes de la "Filo ofía y Teología de
Liberación" en América Latina, generalmente son alumnos inmediatos
de filósofos europeos, especialmente alemanes). Por ejemplo: las ideas
de la "identidad auténtica", de la 'dignidad humana" y "libertad" los
conceptos del "extrañamiento" y su "superación" (en el idioma alemán,
especialmente hegeliano: "Aufhebimg der Entfremdung ')- ¿no las son
originariamente · y auténticamente categorías de la racionalidad
·filosófica europea? (En el mismo sentido, también intentado por la
"Filosofía y Teología de Liberación", estos conceptos no ocurren ni en

UBERACIÓN E IDENTIDAD POR ENCUENTRO
DE LAS CULTURAS A LA SITUACIÓN,
TAREA Y OPOR"'iUNIDAD DE LA FILOSOFÍA EN AMÉRICA LATINA.
DENTRO DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL

las culturas asíaticas ni africanas). Es decir: parece, que aquél
movimiento ideológico de 1a liberación y de la auto-identificación del
hombre, es un acto europeo en América Latina y por eso, un nuevo
acontecimiento del extrañamiento.
Para resolver la auto-contradicción aparente en la llamada:
"liberación desde el pensamiento europeo por el mismo pensamiento
europeo", y para superar el problema de la autenticidad originaria e
identidad latinoamericanas, respecto a Europa, hay que hacer unas
distinciones fundamentales, lo que exige tres pasos del conocimiento:

Primero: América, cultural e intelectualmente, tiene una semejanza
esencial con Europa. Pues, hace más de cuatro mil años, la cultura de
Europa se extendió a América, la cultura de
orte-Europa, la
anglosajona, a 1 orteamérica y · ta cultura de Suramérica y América
latina. De esta manera, aquél contraste cultural tradicional entre orte
y Sur, que determina la historia de Europa, se continúa y extiende a
América. En este sentido, América es una gran Europa, una Europa
extendida en nuevas dimensiones, dimensiones espaciales y espirituales,
bajo las nuevas condiciones de vivir americanas, que para la cultura
importada europea significan una provocación. Y así, América
compona una gradación de la cultura europea y su filosofía, tanto en
sus aspectos positivos como en sus aspectos negativos, y de aquí surge
la crisis y la esperanza de la humarúdad, que se dan en este continente.
Segundo: En la cultura Europea misma, y en su espíritu intelectual, se
tiene que distinguir la capacidad y destinación primordial y el desarrollo
y estado concreto actual; y la primera parece algo originariamente
positivo, pero lo segundo algo parcialmente negativo. Pues, la primera
es el pensamiento racional, por el que el hombre puede distinguir y
ordenar las cosas, distanciándose y enfrentándose a la realidad,
reflexivamente. Europa en su destino histórico representa una
participación especial de Logos y ha llevado al mundo la luz del Lagos.
Pero este Lagos representado y encamado en la cultura racional de
Europa, también se ha extrañado de su íntima esencia, en gran medida
lo que ímpona aspectos bastantes negativos de la cultura europea. ~ 1
lagos europeo, en su desarrollo concreto, parcialmente se ha perYertido
en un orgullo y una l?Jbris, no sirviendo las cosas sino ometiéndola y
explotándolas en un "imperialismo de la razón" que se cierra frente a la
voz de las cosas. Desde aquí, hay que preguntar, en cuanto n los
fenómenos europeos hisróricos del "empirismo", "racionalismo" ~-

�34

HEINRICH BECK

"positivismo analítico" se expresarla una cierta autoclausura y una falta
de la receptibilidad del "logos subjetivo del hombre" frente al "Logos
objetivo del ser'', no reconociendo y no participando a él. Ahora bien:
esta capacidad racional europea, que en su íntima esencia es algo
eminentemente positivo, pero que ha recorrido estadios parcialmente
negativos, también se extendió a América y de aquí se origina la última
raíz de su oportu.nidad y crisis política, económica, social y religiosa,
que afecta su relación con la naturaleza, con el rójimo y con Dios.
Respecto a la llamada "filosofía y búsqueda de la liberación", resulta,
que las categorías fundamentales de la "dignidad" y "libertad" del ser
hwnano, en cuanto expresan el sentido inmanente al ser, su disposición
y destinación p':)sitiva, originan en la capacidad primordial del
racionamiento lógico europeo; pero en cuanto faltaría la distinción
entre el sentido originario de la racionalidad y su aberración y
perversión posterior (como p.e. lo ocurre en Hegel, en su identificación
necesaria dinámica de lo positivo y lo negativo, del bien y del mal, y
semejante en otros filósofos dialécticos), en tanto, aquella filosofía hay
que corregir y desarrollar más diferenciadamente.

Tercero: Una superación de los aspectos negativos de la mentalidad y
racionalidad de la cultura europea-occidental, su purificación y
liberación a su íntima esencia positiva, en América Latina puede
suceder por un encuentro con otras culturas no-europeas, la asíaticaoriental, y la africana, que manifiestan otra actituJ y relación frente al
ser. En América Latina, la cultura africana esta presente, en primer
lugar, por los negros y los mulatos, una cultura asiática moderna por
Japoneses que inmigraron en vastas regiones del continente. Así,
América Latina es un lugar privilegiado del encuentro de las culturas
opuestas del mundo dando la ocasión de su integración a un hombre
nuevo del futuro, más humano y perfecto en su ser, que supera los ·
linútes y unilateralidades de las culturas tradicionales.
La capacidad primordial de la cultura a iárica, es la intuición de la
unidad del ser y de la coherencia de toda la realidad, como se
manifiesta en típicos fenómeno~ culturales (p.e. conocimiento de la
meditación Zen-budísta, medicina de la acupuntura, etc.); pero se
podría preguntar, si en esta cultura yace una igual capacidad y tendencia
de objetivación y distinción racional, que respecto de la naturaleza
conduce a la ciencia analítica y a la técnica moderna, respecto del
hombre a las ideas de la dignidad y libertad de la persona y de su
derecho individual, o si en aquella cultura amenace una falta de

LIBERACIÓN E IDENTIDAD POR ENCUENTRO
DE LAS CULTURAS A LA SITUACIÓN .
TAREA Y OPORTUNIDAD DE LA FILOSOF{A EN AMÉRICA LATINA.
DENTRO DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL

dis~ciones necesari~s (com?, en el campo religio
cayendose en un morusmo vac10.

35

y político)

O

. e~ejante, la capacidad primordial de la cultura africana, aparece la
vivencia de la ~ohere~~a y unidad del ser, pero no por una uperación
y tr~sc~~den~Ja espmtual de la materia en la tranquilidad de la
meditac1on, sino por un llenamiento e piritual de la misma en el ritmo
de la música y del baile, el drama, en una comunicación también con
los espíritus y a~~s de los difuntos (anismo, espiritismo, rito
Ma~mba) .. U~a debilidad relativa de esta cultura, podría ser la falta de
un dis~nCJarruento adecuado de la ituación momentánea, por un
pensarruento abstracto, a poder planificar y proyectar racionalmente el
futuro.
Es . decir, to~as estas culturas tienen también las propiedade
carenc1~e menaonadas, p~ro de una manera meno pronunciada y
de~er~ada; cada c~ltura ~ene ~u carácter típico en la acentuación y
pn~1c_1a d~ su capacidad pt1mord1al y re ela as.í una dispo ición natural
Y or1gmana, una apertura óntica al encuentro con las otras culturas
enriqueciéndose y complementándose mutuamente, en cuanto la un;
pr~c1sam~nte tiene y puede dar lo que falta a la otra. Las
u_nilateralidades, debilidades y de arrollos no positivos de cada cultura
singular, hay que superarlas por una integración cultural hacia un
hombre má completo y humano en u er. La cuJruras tradkionales
se compor~an_ semejantemente como elemento chimiquos, digamos
o;,.ygemo e h1droget10, es una mixtura bajo cierta circunstancia externas
de presur~ y cemp_eratura: . on provocados a sintetizar e e integrar e a
una mat~na e pec1ficamente nueva, la ama, que manifie ta una manera
de. ~eac~10nar cualitativamente otra, no deducible de los elem m .
on?1nano . Es decir: la cultura occidental-europea, oriental-asiática ,.
africana ,· q ue e n menea
' · Laana
·
e penetran mutuamente constituyen·
una mez~La etnol~g!ca-culrural ( eguramcnte en las diferentes regio~e
del contmence, ~1st1nt~ ~n la proporción de u composición) bajo la
pre ura de las condiciones externas de viYir (r sobrevivir) e
encuentran provocadas (y evocadas) a integrar e y crear un nuevo tipo
del ser humano, cualitativamente nuc,·o.

r

. ~~rica Latina, en u destino y ucrtc histó rica, parece un lugar
pnvtlegiado del encuentro cultural-e piritual, en el qué la c,,olución de
la h~mani~ad podría (y debería) hacer un nuevo paso creativo. Analizar
Y dtagno acar e ta situación actual del er y e píritu hi tónco de la

�HEINRICH BECK

36

humanidad, y por eso favorecer a la promoción y realización d_e . la
verdad será la tarea y oportunidad única de la Filosofía en Ameoca
latina. 'Pues, según Hege~ la filosofía _de una época his~óri~~ en su
esencia es "el espíritu de esta época, racionalmente concebido •

FILOSOF(A Y SABIDURÍA EN
JOSÉ VASCONCELOS

M.A Cuauhtémoc Cantú García
Jefe de la ección de Filosofía
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de ue o León

Palabras iniciales
Recientemente, la filosofía ha tenido un resurgmuento en algunos
recintos universitarios. Ese resurgir lo debemos aprovechar para
agregarle un entusiasmo por los estudios de filosofía en América Latina,
en pen adores destacados como puede ser José Vasconcelos entre otros.
Dicho estudio ya como intento es la posibilidad para una vuelta sobre
sí, un giro introspectivo sobre nuestra conciencia americana. e trata no
sólo de entender las distintas concepciones filosóficas en nuestro
continente, sino de entendernos en la historia presente (un presente
siempre en nexo con su pasado). Desde luego, se requiere una mirada en
prospectiva para asumir retos y desafíos en términos contemporáneos.
Pero en una era tan llena de pragmatismo ¿es valido indagar
filosóficamente ·sobre temas como el mundo el hombre, la ocicdad o
Dios? ¿Puede servir de algo reflexionar sobre las ideas filosóficas y su
historia en Latinoamérica?.

Cf. Hegel, Einttitung vj. Hoffmeister, Hamb11,g 3, gtleürz!e AHjl. V. Friedr.
1959 pág. 39, 64-66.
2

icolin

Cuando México se orienta hacia una globalización, cuya preocupación
es el mercado internacional, altar ante el cual los adoradores del dios
111amn1ó11 se postran, ¿cabe la indagatoria sobre el pensamiento de un
filósofo mexicano como José Vasconcelos, perteneciente a la generación

�.39

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

FILOSOFIA Y 5ABIDURIA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

Siempre es bueno oír lo que tienen qué decir nuestros antecesores,
sobre todo aquellos que con esmero se dedicaron a elaborar un
pensamiento vivo y creador._ Pai:~ el caso de José_ Vasconcelos, su
palabra dicha tiene aún actualidad, sm negar sus desaciertos, ya tan solo
por el modo desmesurado con que se afanó para alcanzar la verdad.

frecuente, esto es, lo no extraño, aquello íntimo como afán de sínte is en
la agitada alma vasconceliaoa?

38

En ese sentir la presente in estigacíón sobre la filosofía de José
Vasconcelos e ha elaborado en el contexto ~ los cursos que dictara
sobre EstudioJ MexicanoJ en la Universidad de Monterrey (UDEM) en el
invierno del año en curso.
Digamos, entonces, que los énfasis en ~ te text~ , se debe~ a lo
jóvenes estudiantes, referencia obli~da e~ la mvesngaaon, en un m~e_nto
por responder a sus inquietudes existenciales; que en ellos son b~ao
sobresalto, una energía desbordada que requiere cauce, lo que ~~en ~e
puede lograr con la filosofía, partí~ul~en~e en es~
geruo
iberoamericano" que es José asconcelos, in 1gne e ilustre meXIcano.

Horizonte intelectivo
¿Qué elementos integran el horizonte intelectivo de a concelos?
Para cada individuo existe un horizonte que e integra como algo

familiar, porque entiende las cosas que se dan en su visión. Ello significa
que las cosas que nos resultan familiares son las que forman n~estro
campo visual, lo que entendemos como horizonte, un. honzonte
intelectivo. ¿Los animales tienen horizonte! egur~mente _lo tienen, pero
de ninguna manera se ºrrata de un honzonte 1ntelec~vo, ya q~~ _la
intelección, al menos en Vasconcelos consiste en la capacidad de análi~~s.
sí nos dióa: "hay intelección cuando el alma de comp ne la seosac1on
en fonna que la vuelva manejable, utilizabl ,,_, Por e~~• en cua~to al
horizonte intelectivo, las cosas que nos resultan familiares e_st~n en
relación con la sensación manejable, utilizable, por aquella acu 1dad dd
alma según el análisis. Desde luego, hemos de reconocer que en
Vasconcelos el alma también es afán de síntesis, que da lugar a la belleza
precisamente "cuando el alma compone la realida~ según ~orma
Placentera •.2 ·Qué es lo familiar en asconcelos segun su ho-':12onte
'
· la sensaaon_
. , mane¡a bl e o
intelectivo?, ¿cuáles
eran las cosas usuales segun
utilizable en el alma vasconceliana? O bien, ¿qué elementos mtegraron lo

Bien nos ha señalado Leopoldo Zea3 respecto al horizonte: en
primera instancia es personal, porque lo que es familiar a un individuo, no
lo es a otro· también puede ser profesional, si consideramos que lo visco
por un químico no on las cosas usuales que e un teólogo. Por otra
parte, el horizonte puede ser 11acional, ya que una nación y sus nacionales
verán los objeto que están dentr de su visión familiar. Y, desde luego,
el horizonte erá ten1poral, p r estar inscrito en una época.

El horizonte per onal de Va concelos e ubka e pecíficamente en su
vida familiar. abemos que era oriundo de Oaxaca, ciudad en la que vivió
sus primeros años la cuál en ese momento, según lo señala AJfonso
Taraceoa, se encontraba "intensamente preocupada por la cultura y codo
lo que fuera e:pre ión artística".' Como su padre era un agente aduanal,
cuyo oficio le exigía el frecuente traslado de un lugar a otro, la con tante
familiar fue un e tilo de vida en trán ito; digamos una especie de
oomadi mo que no les facilitó fijarse a la tierra r hacer raíz. De esta
manera, su primera infancia la vivió Vasconcclo en Piedra
egra ,
oahuila; circunstancia que lo habría de configurar como un
representante de la cultura norteña, según José Joaquín Blanco s lo cual le
llevaría a identificar e en us andanza políticas con los caudillos del
norte. Más tarde ·a como un joven, asconcelos pasó a vivir con su
familia a Toluca, en bre e escancia; luego, a Campeche, donde estudiaría
en el instituto de la localidad; po teriormente viviría en la Ciudad de
léxico, en la qu ingre aria a la Escuela aciana! Preparatoria y la
• scuela de Juri prudencia.

n el contexto de la vida familiar, ¿cuál e la peculiaridad pers nal en
el horizonte tntelecrivo de Vasconcelos? ¿Qué rasgo de la personalidad
marca el campo yj ual en asconcelo , que se va configurando como
íntimo, ámbito de lo u ual o frecuente? ¡ l de arraigo! a concclos no
tuvo la oportunidad de hacer raícc en un solo lugar. Por e o, la marca
peculiar de su experiencia es el desarraigo, circunstancia per onal que no
le permitiría fijarse a la tierra, y por ello, nutrirse en un suelo único que
~viera que ver con una ciudad cierto bjetos y un específico tipo de
Leopoldo, lntrod11rrió11 a la filosoj,a, ' N ~l, México, 19 , p. 18.
o, j osi L',uco11cdo1, Ed. Porrúa, México, 1990, p. l.
; Blanco, Jo é J aquín, Sr llonl(d1a L·,mo11crlos, F ndo de Cultura Econ ' mica
México, 19 7, p.16.
3 Zea,

4 Taracena,Alfon

1.
l

Jo ' Vasconcelos, 1titica, d. Bota , México, 1936, p. 212.
lbíd.

�41

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARclA

FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

personas. ¿Ese desarraigo en Va concelos determina su campo_ visual?
Efectivamente, ea el sentido de ver las cosas como un peregnno, un
caminante que por no fijarse al suelo, no pertenece al mundo, porque el
mundo que ve, o al que aspira, e un supramundo.

aventura maderista, que parecía una l cura?' Una inicial respu ta puede
ser la ambición. Al menos, es lo que ve Jo é Joaquín Blanco en
Va coocelos, específicamente en u actitud incoo fonne e insubordinada
ante lo político en el p dcr (Huerta
bre · n, alles) p rque u
ambición individual exigía much má de lo que cualqui r Estado
pretoriano podia ofrecer a lo civile ".9 Per , en codo caso, e trataría de
una ambición con arr jo, que justifica lo incoherente }' contradictoria que
puede er su acción, a porque en a c ocelo ' su ló ica e la d la
aventura, y su ética y u e rética on la del aventurero: uno de 1
mayores aYemurero civiles mexicanos de de las apa ionames época de
Fray ervan do , .10

40

El horizonte profe ional de Vasconcelos se ubica en la Jurisprudencia.
Inicialmente trabajó como abogado al servicio del gobierno. Más tarde se
emplearía en un consorcio norteamericano &lt;4&gt;nde su posición era
aventajada por el dominio del inglés, idioma que había aprendido en su
niñez en la e cuela de Eagle Pass, Texas. Bien señala Richard Phillips
que después de una infancia afortunada asconcelos llegó a la edad
adulta hacia fines del Porfuiato, un orden antiguo que lo mimaba. í,
como un joven brillante y con un futuro prometedor: "[hacia 1908, José
asconcelos] trabajaba en la sucursal de la firma ~ arner, Jhonson &amp;
Galston de ueva York; sus ingresos eran tan magníficos que planeaba
retirarse de la profesión de abogado después de unos cinco años de
trabajo intensivo, para dedicarse exclusivamente a la literatura y a la
filosofía',6.
Cierto que la profesión de Vasconcelos era la de abogado; pero su
vocación estaba en la filoso.fía (que cultivó autodidactamente) y un tanto
menos en la literatura. Y, sin embargo, su pasión era la política. Por eso,
al horizonte profesional que tenía que ver en él con la abogada, se le
debe sumar la filosofía, la literatura y la política. En cada caso se trata de
ámbitos de conocimiento que se integran a su horizonte intelectivo.
¿Qué es lo que mue:ve a Vasconcelos en medio de su ejercicio
profe ional? ¿Qué lo impulsa en el ámbito de las acri idade _pr~pias de
su profesión como abogado? José Joaquín Blanco nos mdica q~e
Vasconcelos como jo en abogado era ambicioso y vanidoso. Y m
embargo, a lado de los intelectuales y brillantes jóvene de la ép ca que
se dejaban mimar por los gobiernos, aceptando puesto burocrático Y
diplomático , ocurrí.a con Va concdos que no se dejaba educir.
Específicamente, en cuanto al movimient maderista, asconcelos e
puede contar entre los pocos "brillantes-jóvene -con-futuro que
quisieron comprometer su porvenir dorado en la Revolución".1 n esre
respecto, el propio Jos · Joaquín Blanco e pregunta acerca del joven
abogado empleado en el con orcio norteamericano, en los iguiente
términos: "¿ ... por qué dejó sus enormes ganancias para arriesgar e en la

Y, en efecto, e a e la con tant en Va concelo , la aventura, cuyas
cualidades en el decir de José Joaquín Blanco on la energía y la audacia.
Pero, consideremo que olo puede er un a enturero quien e un
desarraigado, que por ello con audaz derroche pu de lanzar e al rie.go.
De e ta manera la p culiaridad del h riz nte personal en
Va concel
e e oomadi mo-dc arraig , aparece ea u horiz nte
pr fe ional, lo que va confi urando al a emur ro como peregrino, un
caminante sin ataduras al suelo. Por e o Agu tín Basave con codo acierto
nos dice de Va concelo al que reconoce como padre espiritual, lo
siguiente: "nos mo tró la dignidad de vivir y -cosa má importante aúnla grandeza de saber desprend rse d la vida terrenal' 11

'ª

iertameme a
concel lo vemo como , u·eto- m-raíz-local, que
lo configuró en la conciencia dada la circunstancia propia de u vida
familiar, la que e refiere al de arraigo. Pero ell no significa en manera
alguna que nuestro filósofo por aquello de la aYenrura, sea ajen a u
nacionalidad.
í, gu tín Ba a e no dice: ' a conc l no dejó d . er
mcxican -y gran mexicano- indu cuando su rema no era 1 1éxico' , y
añade: "en vez de culti ar I jicari mo fi lklóric ' pr fuió a imilar - in
descastarse- las má diversas savias de la cultura univer aJ''. 12 Bien
p demo decir de Va concelo que fue univer al, tan s lo en la medida
en que fue mexicano.
en cal entido dilucidó el mi terio de Dios
como el enigma del mundo y el hombre, dánd no una re pue ta que
por personal
in cribía en u horiz me naci na!.
lbíd.
!bid.
111 Jbid~. 32.
11 Ba ave, Agu tín, L1jilosojia dr.fosé Vtuco11r,/01, Ed. Diana, Méxic , 1973. p ..
I! /bid.

~

6

~

!bid. p.30
Jbíd. p.31

�42

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ VASCONCELOS

A su vez, aquello nacional tiene su enlace con lo temporal como
horizonte, cuya centralidad radica, decíamos, en la ép~ una
configuración de sucesos fundamentales humanos dentro de un periodo
de tiempo, que desde luego es histórico. ¿Qué podemos decir del
horizonte temporal de Vasconcelos, específicamente como relevante? En
este punto tendríamos que ubicar a asconcelos en la gencrnción a la que
pertenece, la del centenario, 13 más conocida cQmo Aieneo de la Juvent11d.
Antonio Ibarguengoitia 14 no eñala que el Ateneo era una agrupación de
jóvenes con distinras vocacione y diversas inclinaciones, pero que
lograron unificarse en dos aspectos: a) todos eran escritores, y b)
buscaban moralizar la vida política de México. Así, su antecedente e
ubica hacia 1906 con la revista: Savia Moderna que aunque e trató de una
publicación juvenil de poca duración, incidió, según Femando
Salmeron 15 , en el abandono de dos normas ac ptadas: el iglo XIX
francés como modelo literario, y, como modelo filosófico, el positivismo
en México. Para 1907, al desaparecer la revista mencionada, el mismo
grupo funda la Sociedad de Conjerencim, cuyo propósito era divulgar idea y
fomentar las actividade artística .16 Pero fue un 28 de octubr de 19 9
que aparecería formalmente la agrupación que llevaría por nombre Ateneo
de la Juventud, que orgaruzaban reuruones más o meno periódicas para
dictar conferencias y discutir públicamente temas filosófico , lo cual
hadan principalmente en las aulas de la Escuela Preparatoria. 17

autodidactamente y conducían a la agrupación en la reflexión de temas
filosóficos. El propio almerón nos señala, entre otros, tre elementos
caracteristicos fundamentales en las acri idade del Ateneo, que mucho
pueden ayudarnos para entender, como en nuestro caso, el pensamiento
va conceliano, a saber: Lo primero, que en todos los ateneí ta dominaba
una preocupación filosófica y social, y una convicción de que el
problema de léxico era educativo. egún almerón. probablemente esta
conviccion la heredaron de don Justo
i rra. Lo segundo,
indudablem nte el ra go más característico de la generación u
inconformidad con eJ positi 1smo.
, tercero, la vu lta a la
preocupacion metafí kas que con otro ingrediente deri ó en ' ese
tono de cri tiano optimismo y genero idad" 19.

Para una historia de las ideas filosóficas en México, los jóvenes más
destacados en tomo al Ateneo de la Juventud, según Fernando almerón, 1
serían Antonio Caso y José Vasconcelos, que cultivaban la filosofía
u As.í oos lo indica amuel Ramos en su artículo "La filos fía", en Mixico y la
cult11ra, EP, '1.éxico, 1961. p.715
14 Ibargüengoicia Amonio, 111110 Fi/01ójica Mtxicana, Ed. Porruá, México, 1995, p.
172

is Salmerón Fernando, Filmfta y Edutarión, El Colegjo

aciooal, léxico, 2000. p.

168.
16 Fernando almerón nos dice que los propósito e tablecidos como oatdad dt
Co,rjerwias, los implementaban en los battio burguese de la ciudad de México.
almerón, Op. Cit. p. 169.)
17 Hacia el año de 1910, la agrupación cambió de nombre, para llamar : Alt11eo dt

Mlxico i::n el que aparece Jo é Vasconcelo como Presidente. (Fern:lndo almerón, Op.
Cit. p. 177.)
18 Fernaodo almei:ón nos indica que otro personaje mur importante y que ha
·sido dcscuidJdo en este respecto, se trata de Ezequiel A. Chávez., aunque ciertamente
no perteneció al Almto. (Salmerón Op. Cit. p.168). Cabe anotarse que E/ Colrtfo , racio11a1
recientemente ha publicado las obras de don Ezequiel Chávez, lo que es un incentivo
en la revisión de su pensamiento para la difusión educativa en las nuevas generaciones.

43

obre esto último, almerón apunta:
La crítica no ha llamado la atención sobre este punto, pero es
indudable que el cristianismo no está au ente de la obra de ninguno de
lo miembros del
ceneo, que constiruye pieza esencial en el
pen amiento filo • fico de los más significados, algunos de los cuales
evolucionó hasta la ortodoxia católica· y, en un grupo de jóvenes liberale
tan atentos al movimiento intelectual de su tiempo, no parece explJcación
suficiente la educación familiar 20

Y, en efecto, en Vasconcelos está presente 'e e tono de cristiano
optimismo y generosidad". Pero llegó al cri tianismo más que por
evolución, por ruptura, dada su experiencia de con rsión; no obstante,
e coloca eso es lo que me parece, fuera de la onodoxia. unque, sí cabe
la explicación familiar para encender su cri tianismo lo que gustín
Ba ave no ha indicado por la influencia de d ña Carmen Calder · n, la
madre, que a su hijo José: "le inculcó la religión católica y le en eño a
rezar". 21

Hasta aquí, evidentemente, la generación que e la del le11eo, forma
parte del horizonte temporal de Va cancelo que en an meclida lo
definirá en u trayectoria de vida y pensamiento. eamo algo obre esto
último en referencia a la filos fia.

19

~eróo emando,

211

/bid p. 1 l.

11

Basave, Agusdn,

Op.

it. p. 172

Op. Cit. p. 2

�Filosofia y Ciencia
Desde niño Vasconcelos quería ser filósofo, ya porque, dice él mismo:
"la palabra filósofo me sonaba cargada de complacencia y misterio". 22 Lo
cierto es que en su conciencia pueril, caminando en Eagle Pass, le
llegaban a saltar interrogantes filosóficas, como: "¿quién soy?", '¿qué es
un ser humano?", cc¿qué es mi madre?'', "¿por qué es preciso que ella
tenga un rostro y yo otro?". Son preguntas qu nos indican ~ue aquel
niño no era común, y que sus inquietudes eran muy propias de su
temperamento. Pero, bien sabemos que en su vida adul~a V~sc~oc~los
no se formó como un filósofo propiamente en el aula uruvers1tana, sino
en modo autodidacta. Podrlamo decir que fue un filósofo por vocación
y no por profesión, que se configuró como tal en la reclusión de la
soledad, dedicado a la lectura reflexiva y meditativa de los grandes
autores y sistemas de pensamiento, tanto occidentales como orientales.
¿Cómo se concibe Vasconcelos ante sí como filó ofo? ¿Qué tipo de
filósofo es ánte su propia conciencia? Aquí quiero hacer notar que
Vasconcelos se percibe, entre otros modos, como un filósofo moderno 23 •
Por eso, atento a la época en la que vive y en la que se encuentra
inmerso, nos insiste Vasconcelos en que la filosofía es algo más que
verbalismo, y para ello, se hace necesario que el filósofo hable con el
lenguaje del tiempo. 24 ¿Cuál puede ser el lenguaje del tiempo en el que
bable la filosofía como para que no sea simple verbalismo? ¿Cuál es el
lenguaje filosófico en Vasconcelos, según el lenguaje de su tiempo? i el
tiempo histórico de Vasconcelos se refiere a lo moderno, no puede sino
filosofar en un lenguaje, a1 menos como intento, cercano a los resultados
de la ciencia. En este punto, sabemos que Vasconcelos se sentía cercano
a sistemas corno el de Bergson o Wbitehead, por la peculiaridad de
re ponder al "anhelo de una filosofía iluminada con los resultados de la
cienci~ contemporánea" .25 Y, esto es así, recordemos, porque
Vasconcelos se formó con el positivismo, la doctrina oficial del
porfiriato. Ciertamente lo resistió y combatió, pero no podía permanecer

Citado por: Fernández 1'.-1acgregor, V asconcelos, SEP, éxico, 1942, p. XI.
Dice José Joaquín Blanco, que Vasconcclos: "entre 1920 y 1924 se deja invadir
por todas las influencias: budismo, zapaósmo, socialismo, constitucionalismo, Rodó,
Lunatcharsky, Carnc:gie, Romain Rdlland, los griegos, la tradición liberal, Ruskin,
s_indicalismo, \1 alter Pater, Platón, Pitágoras, Lenoin, etc." (Blanco, José Joaquín, Se

45

flLOSOFIA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

44

del todo inmune a la exaltación que aquella doctrina bacía de la ciencia
porque, como dice Samuel Ramos: "el plan de Barreda fue creando e~
México el cul_to_por la ciencia, y las minorías cultivadas que se educaron
en los dos úlomos lustros del siglo XIX y en el primero del XX,
adoptare~ firmemente el credo positivista"26 . Desde luego hay
constane1a de que Vasconcelos no adoptó el credo positivista. Sin
emb~rgo, por el a~bient~ q~e respiraba su época, en sus indagaciones
filosoficas no podía ser 1ndiferente a la ciencia, por lo que dice: 'el
desarrollo armónico de ciencia y filosofía es una exigencia legítima de
cada época, pero muy en particular de la nuestra, que ha hecho de la
ciencia experimental su dedicación y su orgullo".27 Precisamente, es el
reproche q~e hace ~ e~stencialismo sobre todo el de artre que no
pone, atenc1on a_la c1enc1a, porque Vasconcelos está convencido de que
el filo~of~ de?e 1?co1orar ~ sus métodos de investigación el pensar de la
expenencia cienofica. Lo mteresante es que desdeña a las matemáticas,
probab~emente por su antifenomenología. Y, no obstante, favorece más
a las _cien~ias fácticas, que en ninguna manera le basta el empirismo
pl~~st~, c1entí~co, porque su "sistema que es el de los arti tas y el de los
nusncos , segun palabras de él mismo, a pira "a una experiencia
organizada y totalista". 29
Su sistema puede ser el de los artistas y los místicos. Pero
Vasco~~e~o sigue siendo un filósofo en una época moderna, formado e~
el pos1t1v1smo. Por eso, le resulta imposible mantenerse a la distancia
ante _la ciencia y sus avances. ¿Puede lograrse una ''experiencia
organizada y totalista" desvinculados del
aber científico?
Evidentemente, un sistema por toral debe incorporar a la ciencia, por lo
que para Vasconcelos: "la tarea del filó ofo consiste entonces en crear
una co~cepción del universo con las ciencias e peciales partiendo de sus
conclusiones para consumar la concepción total de la realidad".:'º En e te
s~nti~o- Vascon~elos pretende que su pensar filosófico se arraige en la
c1enc1a reconociendo que el filósofo necesita la inteligencia forma.ti ta
para moverse en el concepto, pero a condición de que baga filosofía y no
otra co a, requerirá inmergir e en los procesos espeáficos de la tarea
uruver al: "el cálculo matemático, el instinto de la célula, el pálpito de la

22

23

asco11relo1, p. 97 .)
Vascoocelos Jo é, Eifitiía, p. 19
25 Va cnnri-lo . Lóeica. F.rl. Rnras. México. 19

llamaba

1A

. o. Lll

amuel, Hiiton'a dt lo Filosoflo m Méxiro, Imprenta Universitaria !\léxico
1943, p. 123.
2' V3sconcelos, Lo¡jra, p. 19.
28 ~asconcelos Filosojla Eititiro. Col. usttal, léxico, 1994, p. 15.
29 Vasconcelos, Estrtiro, Op. Cit. p. 14
Jo lhid. p. 24.
2G Ramos

1

'

�FILOSOFIA Y SABIDURÍA EN
Jose: V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÓ GARdA

46

conciencia, el deseo que angustia a los seres, el odio que los envenena, el
amor que los redime", porque, añade: "cada experiencia es como uo
sentido más del filósofo que explora el mundo".31 La cuestión es que en
ese explorar el mundo para · hacer filosofía, el camino puede cambiar
según la época histórica. Y, sin embargo, es el punto de llegada el que se
mantiene invariable, por lo que apunta: "lo que cambia con las épocas es
el método. Antes se empezaba a filosofar postulando la existencia de
Dios. Hoy se comienza con las interpretaciones científicas de lo material.
El nuevo camino también conduce a Dios; esto es lo que descubre el
pensador del siglo".32 ¿El método filosófico conduce a Vasconcelos hacia
Dios o es su fe? Evidentemente, Vasconcelos es un moderno, en el
sentido de vivir en una época moderna. Pero, como filósofo no procede
del todo como un moderno, sino más como un creyente. Marcada la ruta
que le trazó Plotino, que lo llevó desde el átomo a la divinidad, en alguna
ocasión apuntó: "Desviado, perdido en infinitos errores, creo haber dado
al fin con un atisbo de verdad. Mis premisas podrán ser torpes; de mis
soluciones estoy cierto. Y lo estoy porque ellas representan en esencia la
fe de mi niñez, o sea la certidumbre de un Dios misericordioso que nos
saca de las sombras a la claridad de la salvación".33 Precisamente, en u
espíritu ascético que lo conduce al sentimiento místico Samuel Ramos
ha visto en Vasconcelos "el mismo drama de Platón, pero sobre todo de
Plotino" .34 Se trata de un drama temperamental, expresión en su
filosofía, consistente en juzgar todas las cosas desde los valores
absolutos, ya que Vasconcelos se rehúsa renunciar a Dios y como no le
pone límites a la mente humana, sentencia Samuel Ramos: "Se hace la
ilusión de alcanzar su objetivo supliendo al intelecto con la emoción y la
fantasía" 35 Y, sin embargo, el mismo Samuel Ramos hubo de reconocer
en el pensamiento de V asconcelos "un pathos filosófico de la más alta
calidad", que con tal de alcanzar lo absoluto rompe con los esquemas de
la mente, eo el que "esa emoción tiene por sí misma un valor,
independientemente del contenido que la llena, y es lo que da un aliento
de inspirado a su estilo de expresión". 36
Bien podáamos esperar de Vascoocelos, como un moderno
preocupado por las conclusiones de la ciencia, le asignase una po ición

central a la razón en el 9uehacer filosófico. ¡Pero no es así! Pues, el
instrumento propio de la filosofía, según su sistema, se lo atribuye a la
intuición emocional. Sucede entonces que la emoción es el dato primario
de toda exi tencia, por lo que pensar una co a consistiría en incorporarla
al seno de la emoción, posibilidad dada por la intuición emocional que
nos entregaría la esencia de las cosas. Al respecto, Samuel Ramos, nos
dice: "Vasconcelos roma a la emoción, que, sin duda, puede ser el
conocimiento subjetivo del conocimiento filosófico, por el conocimiento
mismo." 37
¿Cómo entiende a la filosofía oue tro místico iluminado? Para
Vasconcelos hay preguntas esenciales que se deben responder en el
campo de la filosofía, tale como: ¿Qué es el mundo?, ¿quién oy yo?,
¿cómo se coordina mundo y yo?, ¿qué es Dios?38 De de luego, la
pregunta más importante es la que se refiere a Dios, la que contesta más
que filosóficamente, desde la teología cristiana. ostiene que la filosofía
pasa por dos etapas. La primera corresponde a la razón, que es el logos, en
el cual se maneía conceptos. La segunda, tiene que er con las funciones
que Platón designó armonía y que Va cancelo llama proporciones, que
nos sirve para, clice: "coordinar los seres con iderados como las partes de
conjuntos vivos pero parciales, así como las rdacione de estos con el
absoluto de donde todo procede" 39 Pretende una filosofía sin entes y sin
universales, lo bastante ajena al iogos y más allá del mismo, que responde
al acontecer natural, pero obedezca a cierto equilibrio, una unidad que no
sea lógica ni matemática. 40 e trata de que la filosofía pase del logos a la
armonía, a fin de qu pueda establecerse en el eros según la perspecáva
cristiana,41 por lo que apunta: "el ·problema del filósofo entonces,
consiste en coordinar las distintas e feras del conocimiento en una
ignificaci , n que las englobe y las organice segú n jerarquía de finalidad
orientada hacia lo absoluto"~2

37

32

lbíd. p. 20. .
Ibíd. p. 25

33

Citado en: Basave, Agustín, Op. Cit,. p. 60.

l4
35

Ramos, Samud, Historia tk lo Filosofla e11 México, Op. Cit. p. 145.
Jbíd.

36

lbíd.

Jb!d.

' Vasconcelos, Estética, p. 46.
39

ll

47

lbíd. p. 128.

Para Vasconcelos la unidad que pretende no puede ser la de los matemácicos,
porque éstos reducen sus elementos a un comú n denominador, que permite sumarlos,
pero los priva de su cualidad, condición de u existir autónomo. (Vasconcelos, Filosofía
40

Estético, p.131)
más el ógope y no el eros, si efectivamente la perspecti\·a es cristiana.
Vasconcelos, Filosofia Estétiro, p. 130.

~1 Procede
~2

�48

En tal entido, el filósofo, más allá de la razón y utilizando los
aparatos de que dispone la c nciencia 43 debe lograr una suprema síntesis,
procediendo como un intérprete de todas las expresione : conceptual,
pictórica musical sentimental, las cuales se derivan de la conexiones de
la cosa o el er con nuestra ida.
Para asconcelos, si una clasificación cabe acerca de la filosofia,
de pués de esa excursión de dos mil años en que la tendencia e el reino
del logoI, quedaría en los iguiences términos: analítica y intética. na
filosofia por analítica necesariamente eci desintegrante, cu ·a orientación
consiste en reducir la realidad a uno solo de su elementos, que es
sunplificar, como por ejemplo lo hicieron lo eleático . n cambio, una
fil sofia que proceda por íncesi , u anhelo será de totalidad, como bien
e puede v r en mpéd ele que s uno de los primero en intentar
explicar la realidad por combinación d factores, de manera que dirá
nuestro filósofo: "la combinación e le fuerzo pnmario de la íntesi ' 44 •
El resultado e un pen arruent coordinativo, que no da una filosofía de
lo hecho • los uce o en su realidad, que e una filo fi de cualidad.
En e ta filo ofía de cualidad o ínte is, que a concelos llamó
estética, la tarea d l filó ofo consi te en ocupar e del todo pue su hora
es la de la sinfonía, según el dictado del presente.~s Al respecto, nos
señala amuel Ramos que Va conc los ve a la filo offa como los
románticos del siglo pasado "como construcción de un gran sistema
sobre el uru er o". 46 E 1dentemente, i su filo ofía pretende la ínte is,
estaría obligada, como el propio a c ocelos lo apunta: ' a darn s una
teoáa obre el mecanismo del univer o y una vi i · n total de su
pr ce o ".~~ Lo que Agusúo Ba ave ve en oue tro filósofo e una sed de
unidad, por lo que " e afana en construir una co mo i 1ón completa" .
que por el olo empeño titánico de construir un sistema de urudad, 'José
asconcelo seóa digno de encomi ,,4~.
¿Qué entiende asconcel s por el todo, aquello en que el filó ofo
debe cupar e de acuerdo a u carea? l t do no ería un agregado como
en una -urna, pero tampoco el c acepto de un lógico," ino una realidad

0

Apriori racional, a priori étJco y a pci ri e téuco.

'4

lbíd. p.1

p.13)
◄S

as~oncclos Estihca, p.23.
m s :unucl, Op. Cit. p.144.
41
ascoocclo , Estihea, op.ctt p. 22.
• Ba ave, Agu:,tin, Op. Cll. p.50.

49

FILOSOFIA Y SABIDURIA EN
JOSE VASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

' e necios, Filotofta :Jtitira,

orgánica", que s conforma no tanto por la adición de sus parte , como
pcr la composición. Y precisamente, a diferencia de la dialécnca que
descompone, Vasconcelos pretende fundar su filo ofia de síntesis en la
tesis de la composición. Como la sínte is es la operación capital del
filó ofo, la filosofía aparece como una oencia de la armoola, en la que,
por upuesto "filosofar es concebu los objetos en cuartto integrantes a
un todo" ,"9 dirá Vasconcelos. Pero, ese todo correspondería a la
sustancia en el grado máximo de coher ncia y exi rencia, cuya índole,
desde luego es espiritual. Por lo tanto, una filo fia de síntesis, que es de
armonía y coordinación, debe intentar captar la calidad, cuyo resultado
nos llevaría a conectar el conocirrueoro racional con la teología. Y, como
la filosofia en su etapa final debe confundir e con la sabiduóa sucede
que:
La füosofh ticn pan Vasconcelo un entido rcligio o que la de tina
a crvic como medio de alvación, llevándonos d sde lo e tadios
inferiores dc:I er, ha m la fu 1 • n con lo divino. A í, \'asconcelo se no
aparece c mo un místico para el cual la filosofia e olo un peldañ para

a cender a Di

.51'1

Filo ofia y Sabiduría
"La admiración es la vivencia del mi cerio" decía Antonio Gómez
Robledo,51 para indicar que el hombre práctico no se admira porque la
realidad le resulta obvia. Desde luego, Jo é asconcelos no es e e apo de
hornbr práctico, sino má bien un filósofo en quien la peculiandad
personal consiste en la vivencia del mi t rio como admiración. Por eso
cuando filo ofa lo hace como iluminado, como un místico. í, se no
aparece a concelo como un filó 06 qu
e obreco
ame lo
admirable del mi terio ?

¿Pero, e propio de un filó fo admirar e anre el rrustcrio? Paul
Tillich, el teólogo protestant , incer aotemente no apunta lo siguiente:

José Ga s, Filosufa Mrxirarra de

n11r1/1rJ.I

díaJ, lmpren~

niver itaria • 1éXICO,

1954, p.129.
SO Ramos, amuel. Op. Cil. p.146.
51

Gómcz Robledo

ntonio, Filosofla, t.3, El

olegio

acional, México, 2001, p.

431

52 Cuando e cribe su estética (1936), en una e pcac de confe 1ón dice
Va concclos que perdió el ioteré por la teorías "cuando en lo que cree es en la

realidad del misterio". lnclu o interroga: "¿por qué dam
punto de no ercer en ello ?". asconcelos, E1titica, p. 9).

témuoo a esto libro ,

"ª a

�FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSE V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARdA

50

"todo filó ofo creador e un teólogo latente (a vece incluso un teólogo
declarado). Es teólogo en la mcclida en que su situación existencial y u
preocupación última modelan su vi ión filosófica" 53 Digamo , que lo
dicho por el teólogo protestante se aplica a nue tto filósofo católico. En
este re pecto, bien sabemo que a e ne los fue un filó ofo creador, o
mejor dicho con genio, que como diría él, e traduce en la capacidad de
oledad. Pero, no e trata, en manera alguna, del teólogo latente, sino
más bien del teólogo declarado. Evidentemente. olo en el entido en
que u situación existencial y, obre t do, su preocupación última
modeló su filosoña.
sí, como mí rico, per
también como filósofo mod rno
Va concelos nos dirá: "mi sistema pretende con truir una filo ofía de
ba e científica per de pr yeccJOnes obrecienrificas y e piriruale '
i para Tomas de Kempis, por ejemplo, la filo ofía era inútil porque el
filósofo no pu de lo que pretende· lo cierto e que para asconcelos la
filo ofía puede er provechosa, p rque lo pretendido por el filó ofo e
no toma en po 1b1lidad alcanzable.
¿Pero, aquello pretenclido por el filósofo se logra por la razón? e
e peraria de a concelos como un filósofo moderno su cercanía con la
razón. , in embargo, e encuentra un tanto má cerca de la línea
representada por Tertuliano en aquella entencia: "mdo quia absurdum'' 55,
solo en el entido en que el misterio mostrado por el evangelio es crefüle,
cancelada la razón como vía, precisamente por absurda, que no da
como úrúca vía de sal ación la fe.
Por e a r istencia a la razón, en cuanto a la car a filo ófica,
a concelo prefirió hablar d la concienoa la que considera un
"aparato coordmador del s r",S6 que e con titu e en la e encia de la
p r onalidad qu permite al h mbre ituar e por encima de la escala
zool · gtca. De esta manera, para Va concelos vivir según la totalidad de
la conciencia permite Yivi.r un equilibrio, el cual no no proporciona la
razón
s o ación y que, por u unción unificadora r ela un p der
upersensorial
upraracional, el que no puede er natural, sin
obrenatural, p r p rtcnecer al cspfntu. 57 Pr c1 amente, p r la capacidad

Paul, T-to!ftOía
-.:. S1slc111atiro, 't.1, Ed. Arid, sMña,
r-· 19 2, P· 42 ·
· asconcelos, Ertil1n1, p. 2 .
;; reo porqu es ab urdo.
56 ·asconcelo , Fi/o1ojia Erttflro, p. 117.
S'.' / ,d.. o

53 Tilich

51

que le atribuye asconcelo a la conciencia, e que puede hablar de la
filosofia como sinfonía, a que dice: "mi conciencia iempre invaclida
par las mil solicitacione del mundo e, temo, para sub i cir nec sita
coordinar de pué d clasificar: en aci ne , idea imágcne . ¿Qué e la
coordinación? n acto irr lar, periódico, a ecc r nue, a vece
fulgurante, que e produc en mi conciencia ' e ella misma: la
coordinadora' ss Pero además, a conc l s puede pretender en su
i tema una filosofía, decíamo , e n • pro ·ecciones sobreciemíftca y
espirituale '', justamente por e apara ro que ele a a lo hombre en la
escala zoológica, pue , diría: 'hay en la c nciencia una raíz de orden
obr na cural" ,59 por lo que el logos al estilo grieg o la razón al mod
1deali ta resulcaria in uficieme paca e plicar el movimiento la vida, la
realidad.
Como la conciencia pertenece al e píricu iguieodo a

a coocelos, en

el hombre su capacidad coordinadora no solo e la tiene que ver con lo
de abajo, cligam s, lo terreno sino debe c ocurrir a un fin supenor,
osp chanclo las direcciones y mera de la eXJ cencia de arriba, como 1
e tratara de un anfibio que participa de la naturaleza s nsible, p ro
además inVI ible.~
Recordemo que asconcelo e un nómada de arraigad en qui n
domma u horizonte la act1tud del p regrioo, cuyo mundo no e puede
v1v1r ino en una e pecie de descierro. Digamo entonce que, p r u
forma d conciencia, a concclo e nos aparece auténticamente y in
fal 1ficacion s como e e anfibio, del cual él mi mo hablaba; desde lueg
en el sentido en que al fil · ofo creador I sub ·ace el teólogo, 1 que lo
coloca de lp tan cerca de la entcnc1a: credo 11/ intelligan,"1 en la línea
agustiniana de concebir a la fil ofía com a án de abtdurfa.
n irtud de que en el mund hay un orden el prop · it o func1 · n
de la filo offa con iste en de cubrir es orden, enn nd
a concelo la
füosofía cgún lo hacían los antiguo e to e , como amor a la abiduria,
estableciéndolo en lo i uiente térrrun : "p r filo ofia encendemos:
¡ ab1duria! Recobrando para la palabra su ·acepción I gíuma''.62

. Ibíd.
/bid. p. 75
u, Ibíd. p. 30. ab eñalar e que para Va concclos la conciencia e un ~n
invi iblc, como también lo es Dio r la \·ida
1 Creo para comprender
t,2 \ f asconceI J ~e,
· I.N5ua.
r ,i,, · p. •·\ , .
59

�53

CUAUHTÉMOC CANTLI GARCÍA

FlLOSOF(A Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

¿Cuál es la acepcion legítima de la palabra sabiduría, según
Vasconcelos? ¿Habla Vasconcelos de la hokmah hebrea o sophia griega o
sapientia latina? Nuestro filósofo anfibio, o nómada desarraigado, habla
de una suphia con raíz hebrea y en oposición al logos griego. Cienameme,
reconoce que el logos puede ser un instrumento para la filosofía, pues
corresponde al intelecto con sus leyes Oógica) aplicable al ordenamiento
formal y cuantitativo de la realidad. Y, sin embargo, no le basta a la
filosofía el logos, pues hay otros medios de conocimiento que a éste le son
insospechados. 63 Aquí cabe recordar que para el griego el lagos era aquello
que definía, describía o deáa qué eran las cosas. En ese sentido para
Vasconcelos ocurriría que una filosofía cuyo instrumento sólo sea el logos,
resultaría en una especie de logicismo o en matemáticas al estilo
Descartes o en un saber acerca del mundo de tipo abstracto separado de
1a realidad, que en cualquier caso tratariase de una filosofía incompleta.
Desde luego, esto tendria que ser así porque una filosofía según el iogos
aparecería como sin simiente, precisamente porque para Vasconcelos el
logos es "eunuco", como diría él: "un logos que por no poder amar es
infecundo".11,4

fundamentales de cada orden de los seres y de cada ser dentro de su
orden, orden físico, orden moral, orden estético',68

¿Cuándo hablamos de una filosofía completa? Evidentemente en
Vasconcelos una filosofía integral se engloba en la sabiduría. Entiende a
ésta como una ciencia de la experiencia que va desde "la percepción de
los sentidos hasta la más alta visión divina del rrústico". 65 Y, como la
sabiduría abarca la experiencia toda, resulta que el sabio es quien ensaya
una sistematización del conjunto del saber, unidad en que la parte explica
el todo y viceversa. ¿En qué consiste la tarea del filósofo sabio? Para
Vasconcelos el sabio que es filósofo tendría que superar al ideólogo pero
también al lógico, siendo capaz de discernir el sentido de la total
experiencia, que consiste en "un retorno a Sophia después del ejercicio
del logol'. 66

Consideración Final

52

¿Cuál es la etapa final de la filosofía? Aquella en que la filosoffa se
confunde con la sabiduóa, que en Vasconcelos corresponde a su llamada
filosofía estética que consiste en la síntesis de los heterogéneos67 • Por
ello, también entiende a la sa~iduóa como: "ciencia de las verdades

Ibíd. p. L Vll
Jbíd. p. XlV. En lenguaje excesivo, como surgido visccralmente, habJa
asconcelos .del /og()s como "castrado" e incluso, lo tacha de "homosexual".
65 lbíd. p. LXVI.
63

64

66
6

lbíd. p. LXI.
lbid p. LXIII.

Ha pretendido Vasconcelos hablarnos de la sabiduóa como un
filósofo; pero, lo cierto es que el teólogo subyacente en él se toma
teólogo declarado, porque, recuérdese, cuando discurre no lo hace el
hombre práctico, sino el místico. En este respecto, nos dirá que la
sabiduría se coloca más allá de lo uno como principio, tan sencillo, ya
que: "según la escritura, la sabiduría es Dios mismo"69• También ha
insistido en que la "revelación es la última filosofía" 70, de manera que,
desde su punto de vista: "por todos los caminos, el término final de la
especulación filosófica lo hallamos en el eros de evangelio"71
os es claro que la visión de Vasconcelos sobre la sabiduría es más
teológica que otra cosa. Por eso, Agustín Basave, con toda precisión nos
dice: "Digámoslo de una vez: la noción vasconceliana de sabiduría no es
filosófica como él pretende, sino teológica".72 Y, en lo dicho
teológicamente, termina Vasconcelos dándole un carácter hipostático a la
sabiduria. 73

José Joaquín Blanco74 nos dice que José Vasconcelos como autor fue
de variados contrastes, que suscita en el lector demasiadas cosas y nos
pone a vivir abigarrada y convulsivarnente.
¿Qué suscita en nosotros la filosofía de Vasconcelos? ¿Cómo nos
hace vivir lo que nos dice como filósofo? Sabemos que en muchos
aspectos el sistema Vasconceliano fue inconsistente, pero jamás su
aspiración. Por eso, tratábase él de un filósofo auténtico, ciertamente en
la medida en que auténticamente vivió su condición humana, en sus
contingencias y vaivenes, siempre asumiendo los riesgos conforme al
ideal.

68

lbíd. p. LXVl.

69

!bid.

Vascoocelos, Fi/()sefia estética p. 31 .
p. 126
2 Agustín Basave, Op. Cit. p. 87
' 3 "la sabiduría es pues, segunda persona, pero solo e11 el sentido de la Trinidad
católica, puesto que es consustancial con el creador" (Vasconcelos, Ut¡'ca, p. X11)
4 Blanco José Joaquín, Op. Cit. p. 212.
70

71 lbíd.

�54

55

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

FILOSOFÍA Y SABIDURIA EN
JOSÉ VASCONCELOS

En esta manera, la configuración de su conciencia fue como nómadadesarraigado al igual que su filosofia. Persiguió en su especulación el
propósito de "orientar, fortalecer este fluir nuestro", s colocando en el
centro como problemática el tema del Destino, en la con ideración del
tránsito inevitable de la existencia en el mundo.

frontera de lo finito en aperrura de la conciencia a lo absoluto
trascendente, pero no como eros, según a concelos, sino como ágape.

Y, en la consecución de ese propósito en la filosofia la búsqueda
según Vasconcelos no puede ser otra que 'el sentido de la total
experie~,,161 _~ que nos retorna a la sabiduría.
De de luego, Vasconcelos como un hombre de su tiempo trató de
responder con su filosoffa a su circunstancia histórica. ¿Pero, tiene algo
qué decimos la filo ofía vasconceliana en el tiempo presente, el que
corresponde a la hi tona según nuestra circunstancia?
¡De de luego que íl i el tiempo de Vasconcelos tenía que ver con
una modernidad, el _presente corresponde a la denominada
posm dernidad en \~ué fu. razón está desacreditada. ¿Hoy la exigencia es
una filosofía co.Q ba e cientifica como lo pretendió Va coocelos? o
estoy eguro~ ~e ése sea el imperari o; peto lo que sí e que en medio
de una era en qu~ prevalece un nihilismo atroz, requerimos un filosofar
que privilegie la síntesis como lo hizo Vasconcelos. Pero, en la
orientación en que ha venido insistiendo Gutiécrez Sáenz77 , según el
funcionamiento de los dos hemisferios cerebrales, cuyas cualidades en
cada uno son opuestas, que sin embargo pueden ser complementarias
precisamente por aquella íntesis, resultado de la labor filosófica. ¿ n
qué término ? Bien sabemos que el hemi ferio cerebral izqui rdo es más
lógico y conceptual, orientado a la ciencia; cuando, el derecho es más
intuitivo y místico, en dirección a la sensibilidad artística. El primero
sería e crucrurado, qu bien podemo repre entar en la episteme/lógica y el
segundo desestructurado, cuya representac1on puede ser el
nous/intuición. ¿Qué e pretende aqw? na filosofía de sínt is que logre
coordinar/ armonizar la lógica respecto a la intuición ¿CuáJ seria el
resultado? Una visión/intelección más amplia en u horizonte, más total
Evidentemente la intención es que la lógica le conceda paso a la
intuición, y en el enlace esrrucru:ra y desestructura, el mundo lógico se
abra a la posibilidad de un trasmundo intuitivo, que es un rraspa ar la

,, Vasconcelo , U ka, p. "VIII
16

lbíd. p. LXI

..., Gutiérrez Sáenz. Raúl, lntrodNcción a la Filosofia.

ditorial Esfing México 2000.

Filosofía en oáentación a la abiduría&gt; una oportunidad para superar
el nihilismo de la era posmoderna en su fase de incredulidad, que no e
sino la falta de certidumbre ante el de enlace del destino final. Y en
referencia al destino personal como desenlace&gt; nuestro "místico
iluminado" en su afán de abiduría como filósofo bien p drá d cir, con
re onancia para lo áempo :

"aCtldo a la misericordia divina, sin cuya gracia esta pobre
omga que so ,ja111áJ se dese,1110/vería en crisálida"

�LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA
FILOSOFÍA POLÍTICA EN EL ISLAM
Dr. Zidaoc Zeraoui'
Profesor-invc tigador del
Depto. de Relaciones Internacionales

ITES 1

Al Farabi no es un caso aislado del pensamiento islámico. e sitúa dentro
de la gran tradición filosófica del Islam medieval con Al-Kindi, v1cena,
Averroes, Iba Jadúo, etc. Aunque la gran mayoría de ello e han
inspirado de las obras griegas, en particular de Aristóteles' y de Platón,
lograron insertar los aportes helénicos a la realidad del mundo
musulmán, enriqueciendo la filosofía anterior2• Los temas de los debate
•Autor de varia obras obre el I 1am y el pensamiento mu ulmán. us últun
trabajos on Arab lm111i¡,ratio11 i11 Mtxico, Texas, Augustine Pres , 2003 r lslnn, y Politira.
Lbs proresos políticos árabrs ronl 11,porá11eos, Méxic , Ed. Trillas, 2004.
1 Dentro de e ca línea de relacionar los autores griego y lo 616 ofos árabes
tenemos por ejemplo: Abed. hukri. AriJtoltlian Lo¡/r a11d tht Arab,r Lo,w1,1¡,e i11 A(fnrafn,
University of ew York Press, 1990 o Mahdi, 1uhsin. / l(farabi's Pht/osopb of Plato 011d
Aristotlr, ueva York, lthaca Press, 1969.
2 Para e te debate de la aportación dd Islam al pensamiento filo. ófico cfr. .-\bed
Yabri, Mohamed. El lt1.ndo filosófico árabe. I Farahi, Al'tcma. Ai•tf7'Vt'S, Ál'm,pau, lbn Jald1'11,
(traducctón del árabe, o ta e índice de Manuel . reria García), Editorial Debate,
1998. "E ta obra ofrece un nuevo acercamiento a la trad,ci · n fiJ ófica árabe realizado
de de su propio interior. e trata de un eofi que que bu_ca re ponder tanto a las
~ondiciones científica actuales como a la inquietude. ideológicas, urgida del
renaámienro nacionalista de fines del XI r que han promovido la recuperación del
legado árabe. Se parte de Ja premisa de que la füo ofia árabe no con iste como la gri ga
o europea moderna }' contemporánea, en una reioterpreración ince ancemente renovada
de su propia hi roria, ino en un conjunto de interpretaciones independientes entre si,
de otra fiJosofía, la griega; interpretaci nes que subordinaron un mismo material

cogrutiYo a fines ideológico diferentes e incluso cfo·er~emes".

�58

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POLITICA EN EL ISLAM

ZIDANE ZERAOUI

filosóficos en el Islam de los primeros siglos serán retomado solamente
hasta la ilustración en Europa o como en el caso de Ibn Jaldún basta el
siglo XIX con Engels y Marx.
Aunque el mundo islámico haya tenido una larga lista de pensadores
durante esta época, Al Farabi destaca entre todos ellos. "Inclusive para
pensadores de la talla de Avicena y Averroes, (fue) el equivalente de
Platón o de Aristóteles"3•
Al Farabi reintrodujo en el pensamiento islámico medieval del siglo X,
la filosofía de Platón y Aristóteles, demostrando que era la única apta
para explicar el desafio de las religiones reveladas al pensamiento
filosófico. El discípulo de la escuela de Alejandría, considerado como el
fundador de la filosofía política islámica, fue poco valorizado e,;i el
mundo occidental durante siglos◄.
Las concepciones griegas del bien y del mal, de la virtud y del vicio, de
lo público y de lo privado fueron trastornadas por el surgimiento de las
religiones reveladas, en particular del Islam por su visión de la sociedad
regida por las leyes divinas. Sobre las grandes preguntas de la vida
política, los teólogos y los juristas fueron indiferentes y no podían
resolver el dilema entre comunidad política (gobernada por leyes
humanas) y comunidad islámica ordenada según la revelación divina.
Tampoco la teología podía responder a la existencia de una multitud de
sistemas políticos incluso nacidos de una misma religión.
Muchos filósofos del pórner periodo del Islam habían planteado
problemas similares, pero enfocándose sobre el individuo y no la
colectividad Con el desarrollo de la filosofía política, Al Farabi podfa
responder a estos dilemas. "Tenía que regresar a los fundamentos de la
investigación filosófica para introducir la política en el pensamiento
islámi&lt;;:o y atraer la filosofía clásica hacia el Islam"5• La filosofía política

pemuna reintroducir "el espmtu filantrópico de la filosofía" según
Muhsen Mahdi, privilegiando el análisis del lugar que ocupa el hombre
en la ciudad, en la nación o en la comunidad religiosa, enfoque que
permitía reforzar lo público sobre lo privado, el colectivo sobre el
individual.
Según Muhsen Mahdi "a lo largo de los diez iglos que separan Ocero
de Al Farabi, ninguna filosofía importante logró -acercarse a la filosofía
política, como tampoco insertar en su seno una posición dominante,
central y decisiva a la filosofia política"6 como lo logró el egundo
Maestro.

1. El Magíster secundus
El Magíster secundus (el segundo maestro) de la Edad Media
(Aristóteles fue designado el Magíster primus) conocido como Al
Farabi7 nació en el pequeño pueblo de Wasij 8 cerca de la ciudad de Farab
en Transoxiana, en el 8709 (.y murió en 950 a la edad de 80 años) como
Abu asr Mohammad Ibn Mohammad Ibn Tarjan Iba Uzalagh Al
Farabi. Sus padres eran persas emigrados en el Turkestán histórico (hoy
dividido entre Turkmenistán, Kazajstán y Uzbekistán). La accual
República de Kazajstán reconoce en Al Farabi su mayor gloria histórica:
la Universidad acional del Estado Kazajo lleva su nombre y desde 1993
los billetes de más de 200 tenges (moneda nacional kazaja) muestran su
supuesto retrato, aunque la ciudad natal de Al-Farabi, se encuentra hoy
día en Uzbekistán.
·
Al Farabi, hijo de un general completó sus estudios en Farab y luego
en Bujara para después trasladarse a Bagdad para su ciclo superior. Logró
1ahdi, Muhseo. fA fondaíion de la philosophit1 politíque en el Islam ... Op. Cit.
Para tener una visión más completa de la vida de Al Farabi se recomienda el
ensayo muy conciso de Cruz Hernández, Miguel "Al Farabi", en Historia de lo filosofa
española. Filosofa hispa110-n111sulmana; A ociación Española para el Progre o de las
Ciencias, Madrid, 1957, tomo 1, págs. 73-104. Para entender el pensamiento de Af
Farabi cfr. Davidsoo, Hecbert A. Alfarabi Avicmna, and At'errots, on lnlelled - Thtir
Cosmologits, Theories oj tbe Actfrt Intelfert and Theories of Human fotellect , niversicy of
California Press, Los Angeles, 1992. .
8 Tomado de •·•A/ Farabi" en www.alahram.org
9 Mahq.i, Muhsin.
Jo11dation dt la phi/01ophit politiq,,e m Islam. Op. Ot. da la fecha
de 870 míentras que Corbin, Henry. Histoin de philosuphit islamiq11t, París, Ed. Gallimard,
1986, menciona La fecha de 872. Inclusive otros autores hacen referencia al año 864.
Cfr. Bushmiller, Paul M. "Argumen of AJfarabi' Book of Religión" e[\ Internet
tomado el O de noviembre de 2000
6

~

Agnés ''La cité vettueuse d'Alfarabi" en Le M.onde des /it,m, 26 de enero
de 2001.
4 Muhsin Mahdi ha consagrado años de investigación para hacer conocer las obras
de este erudito filósofo del Islam. Cfr. Mahdi, Muhsin. La fandah'on dt la philosophir
poli/i4Nt tn Islam. La citi verfrmm d'A(forabi, París, Ed. Flammarion., 2000. En la primera
pa.tte de la obra, sitúa a Al Farabi en su contexto histórico y filosófico, para luego
comentar su obra política }' filosófica en particular La Ci11dad virl11osa. En la última parte,
presenta La lectura de Platón y Aristóteles por Al Farabi mismo, para concluir sobre la
influencia de.\ pensador islámico en la filosofía judía elaborada por Maimónides en el
siglo XIl asj como en cl pensamiento occidental cristiano desarrollado por Santo
Tomás en el siglo XIII. •
5 Devictor, Agnés. Op. Cit.
3 Devictor,

59

u

�60

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE lA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

ZIDANE ZERAOUI

dominar varios campos del pensamiento así corno de la tecnología.
Viajero incansable, recorrió varias partes del mundo islámico, en
particular Damasco y Egipto, pero regresaba regularmente a Alepo, Siria,
a la corte de Seif Ad-Dawla con el cual logró tejer una fuerte amistad. Es
precisamente en esta ciudad que su fama rebasó las fronteras del mundo
islámico.
En un primer tiempo, trabajó como q~ Guez islámico), pero
posteriormente se dedicó exclusivamente a la docencia, encontrando su
verdadera vocación.
Al Farabi hizo aportaciones importantes a la ciencia, la filosofía, la
lógica, la sociología, la medicina, las matemáticas e inclusive en la música
(Kitab al-musiqa o El libro de la música 1~, pero su mayor aporte sigue
siendo su filosofía política.
Al-Farabi viajó toda su vida de país a país buscando el contacto con
los filósofos y los hombres sabios de su tiempo para aprender más sobre
los secretos de la naturaleza.
''Ningún peligro lo desmotivó; nada pude hacer cambiar su búsqueda.
Muchos soberanos trataron de retenerlo dentro de sus cortes, pero
siempre se rehusó a descansar hasta descubrir el gran objeto de su vida:
el arte de preservarla por siglos y el arte de hacer oro hasta donde se
requería. Esta manera de vivir al final le fue fatal. Estuvo un día en La
Meca, no tanto por razones religiosas sino filosóficas, cuando a su
regreso a través de Siria, se paró en la corte del sultán Seif Ed-Dawla
quien era reconocido co~ o el protector de las ciencias. Se pre entó con
sus atuendos de viaje frente al monarca y a su corte y s.in invitación, se
sentó sobre el sofá, al l~do del Príncipe. Los cortesanos y los hombres
sabios se indignaron y el Sultán, que no conocía el intruso, estaba
tentado de seguir el ejemplo de su gente. Se volteó hacia sus oficiales y
les ordenó expulsar el presuntuoso extranjero del cuarto. Pero, Al-Farabi,
sin moverse, les pidió que quitaran su manos de encima y con toda
calma se volteó hacia el Príncipe diciéndole que no sabía quien era su
invitado sino lo hubiera tratado con todos los honores, no con violencia.
El Sultán, al contrario de la réacción que muchos monarcas hubieran
tenido, admiró su sangre fria y le pidió que se acercara aún más a su sofá

En 1:"úsica, AJ Farabi se ha destacado primero como un teórico y ha escrito
vanos ensaros obre teoría musical. Además ha construido varios instrumentos o ha
mejorado el onido de lo existentes. Finalmente fue un arásta en si mismo \' abía
tocar varios instrumentos como lo demuestra la anécdota citado anteriormente. ·

61

entablando una larga conversación sobre ciencia y filosofía divina. Toda
la corte quedó maravillada con el extranjero". 11
Esta anécdota sobre el autor muestra varios puntos: la ilustración de
varios monarcas como Seif Ed-Dawla y el carácter enciclopédico de Al
Farabi que causa admiración enrre su público.
De h cho, después de responder a toda las preguntas sobre filosofía
que se le hacía, se le preguntó 9ue si un hombre tan sabio también
conocía algo sobre mú ica. 1-Farabi, según cuenta la leyenda no
respondió, pero se puso a cocar el laúd canto con música romántica
como sonidos para bailar, dejando su audit0rio extasiado. Al finalizar el
dia, el soberano Seif Ed-Dawla le rogó quedarse en su palacio, pero AlFarabi le explicó que no podía descansar hasta encontrar "la piedra
filosofal' . atiendo de Damasco, encontró la muerte en el desierto sirio,
probablemente atacado por algunos ladrones. in embargo, en realidad
Al Farabi no murió en el desierto sino en Damasco.
Verdadera enciclopeclia (según su biografía abía etenta idiomas:
turco persa, árabe, etc)12, Al Farabi estudió gramática, filo o fía, música,
matemáticas, ciencias, etc y veía su vocación como el gran filósofo que
debía rescatar la sabiduria que nació en Mesopotamia y en Caldea,
transitó por Egipto, pa ó a Grecia y que debía volver a su tierra natal.
A pe ar de que la mayoría de sus obras se han perclido, se conoce que
escribió 117 (43 en lógica, 11 en metafísica, 7 en ética, 7 en Ciencia
Política, 17 sobre música, medicina y sociología y 11 comentarios de las
obras griegas. 13 Afpharabius (de su nombre en latín) falleció en Damasco
a los ochenta años, en diciembre de· 950 (339 h.). En Bagdad estudió
medicina al lado dcJ médico cri tiano Yuhanna ben Haylan · fue
condiscípulo del también cristiano bu Bi r !atta. demá viajó a lo
largo del Medio Oriente a la búsqueda del conocimiento. Sus trabajo
cubren una gran gama de especialidade , desde filosofía matemáticas y
medicina, pero on su comentarios sobre la obra de Platón )r
Aristótele que lo bao llevado a la posteridad. luchas de u obra han
desaparecido, pe'ro e han encontrado treinta trabajos suyo en idioma
original, el árabe, ei en hebreo y tres en latín.

_ 10

Mackay, Charle . ".\lrmoirs oj" Pop11lt1r Drsilraio11I', Vol.3 romado de lnterner.
P· Corb"10, H enry. orp. e·
?r
11.• P·--:&gt;" Cfr. "Al Farab1" en http://member .tripod.com/~ wzzz/ PARABI.hm,1.

11

�62

ZIDANE ZERAOUI

LA CIUDAD IDEAL DE AL- F ARABI

63

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOF[A POLÍTICA EN EL ISLAM

2. Un obra enciclopédica
Dentro de sus principales obras encontramos Fusus al-Hikarn que
durante muchos siglos fue la obra básica de estudios en muchas
instituciones tanto islámicas como occidentales, Kitab al-ihsa al '{Jlwn
(Catálogo de fa¡ . Ciencia/ 4 o De Scientiis en latín) que presenta de una
manera muy didáctica las distintas ciencias de la época del por qué de
su importancia, Ara ahl al Madina al-FadH.a (La ci11dad virt11osa),
contribución temprana a la Ciencia política y a la sociología.
Podemos enfatizar tres puntos de la filosofía de Al Farabi:
•

Tesis sobre la diferencia no solamente lógica sino metafísica entre

la esencia y la existencia de los seres creados. La existencia no es un
carácter constitutivo de la esencia, es un predicado, un accidente de
ésta.
• Teoría sobre el Intelecto 15: la emanación de la Primera Inteligencia
a partir del primer er (Dios) r sus tres actos contemplativos (que
generan una tríada de una nueva Inteligencia, nueva Alma y nuevo
Cielo) y que se repiten en cada una de las inteligencias jerarquizadas
hasta la décima Qa inteligencia agente). Las primeras esencias
divinas, los astros-dios en Aristóteles, se vuelven en Al Fa.rabi
"inteligencias separadas', que Avicena calificará de Ángeles.
• Su teoáa de la Ciudad Ideal 16 (o la Ciudad Virtuosa) tiene una
huella griega por su inspiración platónica 1 pero responde a las
aspiraciones filosóficas y misticas de un pensador del Islam. u
Ciudad abatca el coojunto de la Humanidad no solamente una

Cfr. Al Farabi. El ,atálogo d~ las de,uias, edki6n del texto árabe con los dos textos
latinos y traducción española por Ángel González Palencia, r ladrid, CSlC, 1932.
is Cfr. Davidson, Herbert A., Op. C,t para la discusión obre la teoría del intelecto
de Al Farabi. Davidson en su obra hace la distinción entre el intelecto potencial y el
intelecto activo como lo de arrolló riscóteles. fochos filósofo medievales tanto
musulmanes como judío , cristianos la consideraron como la llave para de cifrar la
naruraleza del hombre y del universp. Después de este análisis, David on se enfoca a
como Al Fa.rabi, Avicena y Averroes resolviecon esta problemática y en particular al
desarrollo dd intelecto activo y la e."&lt;.istencia de·varios intelectos dentro de su enseñanza
cosmológica y epistemológica. demás del impacto de sus pensamientos en los
posteriores escritos musulmanes, judíos }' escolásocos.
16 Cfr. Mahcü, 1uhsin. Op. CiJ.
14

porción de ella. Está ciudad tiene al Profeta-Imam 1 como guía
supremo, teoría que fue retomada por la escolástica judía, en
particular en Maimónides. La Ciudad Virtuosa no es un fin en sí,
sino el medio para llegar a la felicidad final de los hombres. El
interés de AJ Farabi para la realización no se limita a la salvación
individual de la persona, pero también a todo la comunidad, una
salvación social y política. Además su interés no se limita solamente
a una sola ciudad, nación o comunidad, sino a toda la humanidad
entera y a todos los hombres civilizados.
En su Catálogo de /a.r Ciencias (Kitab al-ihsa al 'Ulurn), el Segundo
Maestro preci a que "nuestro propósiro al escribir ste libt0 es enumerar
las ciencias conocida como tales, dar a conocer codo lo que comprende
cada una de ella , las parte de aquellas que la tienen, y lo que
comprende cada una de esta partes. Hemos dividido este libro en cinco
artículos: 1º, sobre la ciencia del lenguaje · sus parte ; 2°, s bre la ciencia
de la lógica y sus partes; 3º, obre la ciencia d las matemática , que
comprende: la aritmética, la geomerría, la óptica, 1a astronomia, las
matemáticas la mú ica, la ciencia de los p os ) la ciencia de ingeniería·
4º, sobre la fí ica · sus partes, y la metafísica con las suya ; 5º, obre la
política, el derecho y el Kalam (teología i lámica)".1
La concepción de la obra tiene varios objetivos según lo que el mismo
autor precisa. En primer lugar, el libro e tá destinado al estuctiante que
quiere aprender y explorar cualquiera de las ciencia de critas. De esta
manera d alumno abrá como dirigirse a donde investigar, a í que el
beneficio que podría sacar del aprendizaje de esta ciencia. En segundo
lugar, se pu de utilizar el libro para comparar las ciencia en lo que se
refiere a su excelencia, su utilidad, su pre□ sión., etc. En tercer lugar, Al
farabi trata de evaluar a los i norante que pretenden dominar una
ciencia preguntánd le enumerar la parte de la ciencia r u contenido .
El cuarto punto e refiere a la utilización que e puede hacer de la obra
para erificar lo con cimiento de alguien que sabe de la ciencia y así
determinar la profundidad de u aber. Finalmente, el libro puede serY1r a
lo que bu can una educación rápida y que quieren con ccr las grande

El l marn es el guía de lo hombres quien para Al Farabi llene toda las vi rtudes
humanas y filosóficas. n Platón revestido del Profeta ~iah ma.
1 introducción de Al Farabi. Catálo¡,o dt las Ciwrias, fadrid, C I y Edit. Deba te,
1953. Traducc ión de ngel GoruáJez Palencia quien ofrece también una versión en
latín y cl texto original árabe.
1~

�LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

64

65

EL NACIMIENTO DE LA FlLOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

lineas de cada ciencia e imitar a los hombres de ciencia a fin de sentirse
miembro de la élite cognoscitiva.

en los otros-, es para lo que el hombre, que busca la verdad en todas sus
especulaciones, necesita de los cánones de la lógica2°.

Su Kitab AJ-ihsa al 'Wum es una mini enciclopedia para el lector
que busca entender los principios y finalidades de la ciencias conocidas
en su época. De hecho Al Farabi advierte al lector del peligro de las
generalizaciones y de la superficialidad en la argumentación, razón por la
cual el mismo maestro recomienda que sí un let-tor requiere profundizar
en el conocimiento, debe leer su obra, pero si no quiere un saber )
solamente una argumentación de "café", no tiene por qué perder su
tiempo en la sabiduria.

En la quinta parte de la obra, AJ Farabi nos da una clara definición del
por qué el estudio de la Ciencia Política y de su alcance, además de los
fines mismos de la Ciencia política. Ésta: "se ocupa de las diversas clases
de acciones y costumbres voluntaria , de los hábito , caracteres,
inclinaciones y disposiciones naturales, de los cuales derivan aquella
acciones y costumbres; de los fines por 1 cuales e obra; de cómo
conviene que exi tan en el hombre, y cuál es la manera de ordenarlo en
la dirección en que conviene que existan en él, y la manera de
conservarlos. Di tmgue entre los fine por los cuale e realizan la
accione y se u an la costumbres (...)

Este discurso farabiano tiene una resonancia moderna como en la
obra de Luis Villoro Creer, Saber y Co11ocer19quien plantea las mismas
diferencias entre creer que es el conocimiento del hombre de la calle sobre
cualquier temática, saber que es un conocimiento má profundo por la
educación y las lecturas y conocer que implica una profundidad analítica de
los fenómenos que no se logra sino con la investigación y la reflexión.
Estas mismas diferencias encontramos en AJ Farabi en su Kitab.
Para Al Farabi, la lógica no es solamente una disciplina, sino un arte,
porque permite dar "los cánones cuyo objeto es rectificar el
entendimiento, guiar directamente al hombre en el camino del acierto y
darle la seguridad de la verdad en codos los conocimientos racionales en
que cabe que yerre; además, le da las reglas que le hao de preservar y
poner al abrigo del error y del sofi ma en las materias racionales; además,
le da las reglas nece~arias para aquilatar la verdad de aquellos
conocimientos en que cabe que el entendimiento caiga en el error.
Porque es de advertir que entre los juicios racionales los hay en que cabe
el error, pero hay también algunos en los que no e posible que el
entendimiento se equivoque en manera alguna, a saber, aquellos juicios
que el hombre encuentra en u alma grabados, como si hubiese sido
creada con el conocimiento cierto de ellos. Tale son los siguientes: «El
todo es mayor que la parte.&gt;&gt; «Todo número tres es impar.►► Hay además
orros juicios en los que puede equivocarse y apartarse de la verdad para
[caer] en lo que no es verdad: Estos juicios son los que se adquieren
mediante la reflexión y el razonamiento o sea por medio del silogismo y
la inducción. Para con eguir l~ verdad con certeza en estos juicios - y no

19

Villo ro, Luis. Crur, ahtr_y Conocer, México, iglo X..,], 19 2.

"Analiza las acciones y las costumbres, y demuestra que aquellas de
las cuales e obtiene lo que realmente es felicidad, son la obras buenas,
honestas y virtuosas, y las que no producen esto son las mala ,
deshonesta e imperfectas; que la causa de que e. i tan en el hombre es
para que los actos y co tumbres buenos ean puestos en práctica en la
ciudades y en las colectividade ordenadamente y se cumplan en común.
Demue tra que codo esto no puede adqufrir e sino mediante una
autoridad (...). Tal poder e el reino y la realeza, u otro nombre que
quiera el hombre darle; la política es el efecto de esta fuerza.
"La autoridad es de do clases: una, que hace posible las acciones,
costumbres y hábitos voluntarios, de lo que naturalmente se deri\'a lo
que realmente es la felicidad (...) y autoridad que hace po ibles a la
ciudades accione
disposiciones de· las cuales se derivan co as que
parece qu son felicidad, sin que realmente lo sean, y é ta es la autoridad
ignorante. E ta última clase e subdivide en otra mucha , y cada una de
ellas toma el nombre del fin que se propone y sirve, y serán tantas como
sean las cosas que busque en calidad de fines o intenciones; si bu ca la
riquezas, se llamará autoridad de la aYaricia; i va tra los honore , se
llamará autoridad de la vana loria; y si se preocupa de otra cosa distinta,
será nombrada con el nombre de la cosa que tenga por fio.

"Demuestra que el poder real bueno se compone de dos fuerzas: una,
la fuerza que e funda sobre las leyes univer ales; otra la fuerza que el
hombre adquiere mediante la producción de acciones civile v mediante
las prácticas de operaciones (...)

:,i

Al Farabi. Catálogo de las Cimda1. Op. Cit.

�66

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

67

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

"La filosofía política da las reglas generales en todo lo que a ella toca
respecto de los actos, costumbres, hábitos voluntarios y demás asuntos
en que se ocupa, y da también los planes para medír estas acciones en
cada caso y en cada tiempo, y enseña cómo, con qué y con cuánto hay
que medirlas(...)
"Estudia también los modos y las habilidades de gobernar, y los
medios que es preciso poner en práctica, cuabqo se han convertido en
ignorantes las ciudades, para que vuelvan a la primitiva situación.
Demuestra, además, cuántas cosas integran la fuerza real buena, pues
unas son las ciencias especulativas y prácticas, y ellas tienen una fuerza
adjunta, resultante de la práctica tenida durante la repetición de los actos
en las ciudades y colectividades, y ella es la fuerza por cuyo respecto se
inventan las leyes con las cuales son posibles las acciones, hábitos y
costumbres según cada tribu, o cada ciudad, o cada pueblo, y según cada
condición o accidente (...)
"Enseña qué es lo que conviene hacer para que no se interrumpa el
gobierno de los reyes. Muestra qué condiciones y caracteres naturales
conviene buscar en los hijos de los reyes y en otras personas de esta
clase, de modo que por ellos sea digno de ser elegido un rey, después que
falte el que gobierne; enseña qué conducta debe seguir aquel en qu.ien se
hallan estas condiciones naturales y cómo conviene educarlo parz. que
consiga adquirir la fuerza real y llegue a ser un rey completo; y junto con
esto conviene que no sean nombrados reyes en manera alguna aquellos
cuya autoridad sea ignorante (...)"21 •
La Ciencia Política según Al Farabi debe ser respaldada por el
Derecho 9ue se debe distinguir del dogma propio a la religión que no se
discute y solamente se acepta porque son "las afirmaciones establecidas
respecto de Dios o de sus atributos, o respecto del mundo y cosas
semej-a.ntes; las operaciones son, por ejemplo, los actos con los cuales se
honra a Dios y aquellos otros con los cuales se obtienen las ordenanzas
de las ciudades. Por esta causa la ciencia del Derecho tiene dos partes:
una que trata de los dogmas; otra que se ocupa en las operaciones"22 .

3. La filosofia de Al Farabi
Un trabajo bastante completo para interpretar al pensamiento de AJ
farabi lo encontramos en el ensayo de Paul M. Bushmiller sobre
"Argument of Alfarabi's Book of F.eligión" 23 . Para lograr su análisis, el autor
tornó como punto de referencia a las obras de Al Farabj corno El catálogo
de las Ciencias, El libro de la Religió,14, Afaris111os seleccionado!' y El logro de la

falicidad. 26
En su obra El libro de la Religión (Kitab Al-Milla) 27 Al Farabi tiene
eres planteamientos: dos cfuec.tos y uno implícito. En primer lugar define
a la religión, como existe en una comunidad (en referencia a la umma, la
comunidad i lámica), quien fundó esta comunidad y como está dirigida.
Su objetivo es discutir sobre el orden y la prosperidad, temas recurrentes
en las obras de Al Farabi en su búsqueda constante de la felicidad,
derivados de una religión y de un objetivo comunes. Este planteamiento
viene a ser un elemento central en la concepción de nación que aparecerá
hasta los siglos
III y Xl en Europa, in embargo para nuestro
autor estos elementos son de orden divino. El argumento implícito está
en la definición de la Ciencia Políáca dentro de una grupo humano al
cual le fue revelado una religión monoteísta. sí, es la religión que define
a la comunidad y que constitu ·e el marco en el cual se desempeña el rol ,
el punto de partida de la Ciencia Política. La filosofía (de la cual la
Ciencia Política es parte en la época de Al Farabi) nos permite a través de
un proceso de reflexión conceptual encender a Dios y los objetivos de la
religión.
"La religión es una serie de opinione bien delimitados y prescritos
para una comunidad por su primer gobernante. Si éste es virtuoso
logrará la felicidad para sus seguidore . i es ignorante, buscará
solamente para si mismo ganar los bienes ) hacerlos instrumentos de su
gobierno ' 28 •

Bushmiller, Paul J\l. Op. Cit.
Al Farabi. Book oJRlligion, Traducción Chades Butten onh, Edición de I\1uhsin
Mahcli, 2000.
25 Al Farabi. SelettedAphoris,m, Traducción y edición Chacles Butterworth, 2000.
u, Cfr. Al Farabi. The A ttai11111enl of Happi11m (trans. ~lushio Mahdi) Col. Medieval
PoliticalPhilosophy d. Ralph Lerner&amp; ;,..tuhsin Mahdi, lthaca, ue,·a York, 1963.
} 7 E/ libro de la religió11 en Al-Farabi . Obras .filosófiro-polítims, Madrid, Edit. DebateC IC, 1992.
28 Al Farabi. Book of Rlligion, Op. Cit.
23

24

21 Ídem.

22

Ídtm.

�68

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

La v1s1on de Al Farabi de la religión no es cerrada. Plantea la
posibilidad de la exi tencia de varias religiones, pero el criterio no es la
Verdad, ioo la realización de la felicidad.
Para 1Farabi, la filo ofía debe entender lo que es la religión. Pero si
traca de hacerlo debatiendo con otra religión desde su propia perspectiva
religio a, este enfoque no e científico. Para entender a la religión, el
filósofo debe entender que ésta no es una ciencia ru una filo ofía. La
religión con iste en cuatro elementos: las opinione teórica , las
actividades teóncas la opuuone prácticas y la actividades práctica . n
punto de convergencia entre filosofía y religión parece relacionarse con
la cuestión de la teoría: ambo e preocupan del mundo como totalidad y
en particular de lo superior. in embargo existe una diferencia
fundamental entre ellas. La religión exprc a la verdad en término no
científicos, pero ordinario y comun.e , pero utilizando también
expres1one para designar a arios elementos de la propia religión. Dada
esta característica pensar en la creación de una religión filosófica o
cienúfica es un contra entido. Es no entender la esencia misma de la
religión.
"La utilidad de la filosofía es conocer la verdad, la religión e buscar la
felicidad del hombre. i el gobernante primero es vinuoso y su gobierno
es verdaderamente inuoso, entonces, por medi de lo que ha
promulgado lo que únicamente intenta es obtener la felicidad última y
verdadera para él y para quiene bajo su gobierno. sta religión es una
religión virtuosa" 29 •
El criterio religioso ·deja de er la revelación sino la práctica, la
bús9ueda de la felicidad. i una religión no lo logra, debe de aparecer a la
muerte del gobernante-profeta 9ue la mstaur ·.
Los biene de la ignorancia como lo define Al Farabi son la riqueza,
los placeres, el honor, la gloria y las conquista . El gobernante ignorante
los bu ca para satisfacerse a si mi mo y a veces también para su propia
población. in embargo, el líder sabio debe tender a una política
convergente con la r velación clivina. Así, la comunidad fue e tablecida
por Dios, pero la conducción· se debe a un hombre, un líder político
escogido por Dios (por ejemplo el Profeta) quien debe tener la sabiduría
de conducirla a través del tiempo y de la circunstancias, aunque ean
negativas. Es una suerte de Arte y de Gencia, pero también una forma
de la revelación.
l'I

El /ihm A, /11 rrliJ..ió11 en 1\1-F:uabi. O/iras /ilosófiro-bolíJwu. p. 3.

69

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA POUTICA EN EL ISLAM

Aquí es importante subrayar que su visión de la religión no se resume
a una erdad absoluta sino a "acciones y opiniones". La Revelación
tiene sentido y un propósito solamente en manos de alguien que renga
un alto valor de razonamiento. El fin de la acción del lider e el
establecimiento de la religión paca la felicidad del grupo, pero ésta e
entiende solamente si el credo personal llena las lineas morales
establecidas por la razón y la armonía. La religión ordena la comunidad
como el régimen político gobierna la ciudad. La razón debe ser el único
criterio de erdad y la propia religión e una simbólica representación de
ésta.

n su obra Selected Aphorisml°, Al Farabi nos pone en guardia contra
una interpretación de la felicidad como recompen a material. E un
conocimiento que deberno seguir para lograr nue tra propia finalidad.
La Ciencia Política permite analizar para él a La oci dad después del
primer gobernante. 1 primer líder, el Profeta, recibió la revelación para
conducir su comunidad. Los suce ore s n juri tas 31 dentro de un cuerp
de tradiciones que deben mantener r racionalizar para el orden de la
polis, mientras que la comunidad religio a tiene otra finalidad,
simbólicamente expresada en la pregunta: ¿Qué es r para qué e tá el
hombre?
La visión de Al Farabi s bre el papel del Derecho como un
instrumento racional de organización ocial viene de la posición de la
corriente teológica de los mutazilitas, llamados también lo teólogo
racionalistas del Islam. sta corriente, aceptada como interpretación
oficial del Islam hasta el 8 4, buscaba unir la razón con la fe. La fe no
puede ir en contra del pensamiento racional. on lo defensores de la
unicidad de Dio r de la justicia de Alá.

Lo principio

32

de los mutazilita .on:

'º Al Parabi. Seltrltd Apboris'1JJ, Op. Cit.
Al arabi cuando habla de lo juri tas hace refrrenc1 a los e rucli o de la ley
musulmana, la haria. En efecto, en el Islam, la reología no fue una disciplina
desarrollada, mientras que la jurisprudencia permitió interpretar a la leyes incluidas en
el Corán y en la unna, la tradición del Profeta. i, el primer gobernanre, el Profera, no
necesila er juri ra p r la misma revelación pero lo califa (,·icano del Pr ftta) deben
nea: ar1amcnte interpretar y aplicar la lt!y islámic ..
~ fr. Zeraoui, Zid.m.e. ls/11m y políhro. Op. Cit.
ll

�LA CIUDAD IDEAL DE AL- FARABI

ZIDANE ZERAOUI

70

71

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

•
•
•
•
•

iegan a Dios sus atributos (por temor al antropomorfismo). El
Corán es Creado. Sería increado si Alá era "hablante", cualidad
humana y no divina.
Libre Albedrío.
Condición intermedia del musulmán pecador entre fiel e infiel.
Eternidad de la recompensa y del castigo.
Ley re elada versus la ley racional: la voluntad divina no puede
contradecir la ley moral racional. 1 profeta O es infalible, el
Corán E imitable, la comunidad ES infalible.

Los fundamento de estos principios se encuentran en los s1gruemes
planteamientos:
• El deber del Imán es la justicia: los musulmanes tienen el derecho
de rebelarse contra él a mano armada si no acata este deber.
• Dios no puede ser la causa del mal: es el hombre el autor y por
ende es responsable de sus actos (es el principio del libre albedrío).
• Plantean el concepto de la "gente de la justicia" (Ahl al-adl): la
razón precede al texto, en el sentido que la razón está implícita en
el Corán.
• Dio no privilegia a sus criaturas: todos son iguales en derecho
corno en deberes y por esta razón tamo el Profeta como cualquier
musulmán son iguales frente a la justicia divina.
•
iegan la intercesión el día del Juicio Final: mientras que muchas
corrientes teológicas ven a Mahoma como el intermediario en el
juicio fina~ para los mutazilitas inclusive, el propio Profeta va a ser
juzgado ese día.
Las principales figuras de la corriente mutazilita son: Wasil lbn Atta,

Amru Al-Maqsus quien fue tutor de Muawiya IJ (hijo de Yazid) quien
abdicó por estas creencias y su mentor fue enterrado v· o y Ghailan AlDirnasbqi.
Dentro del pensamiento de Al Farabi aparece claramente muchas de
las ideas mutazilitas, los racionalistas del Islam. Todos los actos del
hombre penenecen a Dios, pero el hombre tiene el potencial de la acción
que le permite tener la responsabilidad de la ejecución. El bien y el mal se
realizan por las acciones voluntarias del ser humano. Pero, la realización
de la perfe~ción no puede concretizarse por un solo hombre, solamente
la persona acruando en grupo llega a la felicidad, apartándose del error y

del mal. Esta posición también tiene un origen mutazilita en la medida
que para la corriente teológica racionalista, solamente la comunidad es
infalible, lo que implica que no puede errar.
Al Farabi diferencia la gobemabilidad del mundo y de la ciudad: la
primera es dentro del orden natural de Dios, mientras que la segunda es
compleja y sujeta a las deliberaciones políticas entre los lideres para
elaborar leyes o prescribirlas lo que conduce a divisiones dentro de la
comunidad. Esto explica precisamente según él la existencia de
regímenes políticos diferentes aunque hayan salido de la misma religión.
Pero el deber del gobernante es lograr la unidad y la armonía de la
ciudad, pero no siempre se puede realizarse. Además la virtud, según él
no es aceptada de la misma manera por todos. Aunque el gobernante
trate de inculcarla, ciertas personas lograrán intemalizar más o menos
según su propia experiencia personal.
Parece que al final de la lógica de Al Farabi "la decisión moral y del
alma se centran solamente en el individuo. Con las obligaciones hacia la
ciudad y hacia los demás miembros, su felicidad depende del
funcionamiento armónico de la Polis"33

4. La ciudad ideal
El tema central de los escritos políticos de Al Farabi es el régimen
virruoso, el orden político en donde el principio rector es la realización
de la excelencia o de la virtud humana. Concibe la ciencia política como
una búsqueda sobre el hombre en la medida que se distingue de los
demás seres naturales o seres divinos, que permita entender su naturaleza
especifica, lo que constituye su perfección y el medio para alcanzarla.

Al contrario que los demás arúmales, el hombre no puede ser perfecto
solame11:te gracias a sus atributos naturales, muy por debajo a los
animales en lo relacionado al físico. Al contrario de los seres divinos el
hombre no es eternamente perfecto, pero debe realizar su perfección ~or
medio de la actividad racional. Así, la búsqueda de la felicidad o de la
virtuosidad es esencial para el hombre.
. En La Ciudad virtuosa o La Ciudad ideal (Al madina al fadilat, es la
obra cumbre de Al Farabi que viene a completar los aportes filosóficos
Bushmiller, PauJ M. Op. Cit.
Cfr. Mahcli, Muhsio Op. Cit. y Taib, Dalila. "La Ciudad Ideal. Una lectura de Al
Farabi" en Verde Jrlam, núm. 6, año 3, 1997, publicación del Centro de Documentación
YPublicaciones de Junta Islámica, Madrid.
33 Cft.
34

�72

ZIDANE ZERAOUI

de Al Kindi. Se ha discutido mucho sobre la comparaoon entre Al
madina al fadila y La RtplÍblita de Platón. Sin embargo, el libro de Al
Farabi sigue siendo islámico en su esencia religiosa. Podemos decir que
su obra es en primer lugar islámica y después platónica. Su pensamiento
refleja una visión nueva de la realidad basada en la razón, en el seno de
una sociedad 'islámica regida por nonnas de inspiración divina, como lo
es la sharia35 (la ley musulmana).
·

La Ciudad virlllosa se divide en dos partes: la pnmera que plantea una
visión filosófica y la segunda, política y social.
"Al-Farabi lo expresa filosóficamente unificando las tradiciones
aristotélicas y neoplatónicas: Dios es el Uno, el Ser Primero, la Causa
Primera, el Primer Intelecto, el primer motor que mueve
inteligentemente el universo. Dios es el Uno, en tanto que piensa en Sí
Mismo crear por emanación la multiplicidad del universo (...). Las cosas
llegan a ser, con una razón como principio de orden. El orden del
universo es necesario para el filósofo musulmán, para poder explicarlo
en el mundo de los hombres, de la sociedad humana. Por esta razón, el
Estado tiene que estar regido por nonnas que procedan de la razón
humana -lo divino que hay en el hombre-, es decir, del reflejo o imagen
de la Razón Universal. Entonces, si el Estado está fundado en las reglas
de la razón humana, podrá ser un Estado Perfecto, una Ciudad Ideal,
donde el hombre puede acceder a Ja felicidad d..ivina" 36 •
El tema central de la Ciencia Política es según Al Farabi, "el gobierno
virtuoso", o el arte del s&lt;?berano que gobierna y preserva la ciudad o la
nación virtuosa y donde el fin es la verdadera felicidad obtenida por
actos buenos, nobles y virtuosos que difieren de los gobernantes
ignorantes que crean ciudades en donde la búsqueda de la aqueza y de la
vanagloria son declarados, falsamente, como principios de felicidad.

LA CIUDAD IDEAL DE AL- F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

73

comunitaria. La siguiente función consiste en explicar la necesidad del
gobierno de convertirse en un 'arte real virtuoso". La última función es
el contenido del arte virtuoso que está divido en dos poderes, la facultad
basada en las reglas generales y por la otra, el expertise que nace con la
larga experiencia, la observación y la práctica.
Para Al Farabi, el hombre refleja el universo de la triada: cuerpo, alma
e intelecto con dos principios: 1a materia que es el cuerpo y la forma que
es el alma. La búsqueda del egundo Maestro es la paz y la felicidad
universales, y no solamente helenísticas como lo veía Platón, pero con la
creación de lazos estrechos entre los miembros que permitan la ap1da
recíproca.
El hombre tiene un estado de perfección hacia donde debe orientar
sus esfuerzos, explorando su instinto naturales y utilizándolos. Además,
la consecución de este estado no puede ser adquirido solamente por una
actividad individua~ sino colectiva. La perfección se logra en asociación
con otros individuos, razón por la cual el hombre e un animal político
y social'.
Analizando Las leyes de Platón y en particular cuestionando el origen
divino o terrestre de las leyes Al Farabi plantea la problemática central
de la ciencia política, el mejor régimen. Para lograr este gobierno
virtuoso, articula la concepción platoniana del mejor régimen con la ley
di ina islámica y la comunidad política con la umrna, la comunidad
islámica. Así, el filósofo-rey o el profeta-filósofo es el er humano má
apto para gobernar según los principios de la virtud. Pero, como la
coincidencia entre profecía y filosofía es excepcional, el arte de gobernar
según la jurisprudencia se vuelve un sub tituto a la ausencia d la
perfecta armonía prof: ta-gobernante.

A la. pregunta sobre e,i que consiste la actividad real virtuosa, el
Segundo Maestro responde diciendo que la Ciencia Política tiene siete
funciones: las cuatro primeras se dedican a las acciones, los modos de
vida y las costumbres morales de; una manera abstracta. La quinta plantea
que estas cualidades no pueden existir en el hombre sin una práctica

Como Platón · ristóteles, considera a la ciudad como la urudad
política .d e base en la cual el hombre puede lograr la perfección poütica.
Pero se disocia de ellos cuando afirma que la polis no es la última
entidad perfecta, sino la umma. El Islam siendo univer al, las entidades
políticas gue pueden llegar a ser virtuosas rebasan a la polis y pueden
inclusive recubrir la tierra entera.

La Sharia, la ley musulmana se basa ea primer lugar en el Curán, en segundo
lugar en la Suona, la tradición profética que se divide en la Sira (camino recto o vida de
Mahoma) y los Hadiths, o dichos dd profeta y finalmente en la jurisprudencia, o la
interpretación 12nto del Corán como de la súnna.

. E ta concepción amplia de la comunidad política conlleva a l Farabi
a enfatizar que el gobernador virtuoso, conociendo la juri prudencia · la
leyes divinas, debe poseer la virtud guerrera para obligar si es necesario a
los ciudadanos fuera de la legalidad a poner e del lado de la virtud y de la
ley divina. Pero la guerra n es un fin en sí. La paz univcr al constituye el

35

36

Ítkm.

�74

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

estado perfecto del hombre, pero una guerra llevada a cabo por un
gobernador virtuoso para restablecer la ley, es una guerra justa. De esta
manera, trata con una racionalidad filosófica, justificar el concepto de
guerra justa y por ende de las guerras para llevar el mensaje islámico a
todo el planeta.
En conclusión a su obra, podemos decir que la filosofía de Al Farabi
parece ser el resultado de una reflexión realizacla a partir de la filosofía
griega, que tiene la intención de ser aplicada a la realidad vivida. u
pensamiento se nos muestra como un intento de introducir una
consideración racional de la realidad en una sociedad estrictamente
religiosa como la musulmana. Y es esta nueva apreciación de la realidad
la que podría proporcionar nuevas normas sobre las que se fundara un
orden social perfecto, el ideal o virtuoso (fadil), en el que el hombre,
definido como un ser social por naturaleza, podría alcanzar su perfección
última y su felicidad. Un planteamiento que se adelanta a la idea marxista
de la naturaleza social del conocimiento y deJ hombre, pero dentro de un
contexto religioso.
Así, su filosofía "tiene un carácter esencialmente político, puesto que
su objetivo final (...) no es otro que el de modificar los fundamentos
mismos de la comunidad musulmana, con el fin de integrarlos en otros
distintos, cuya fuente ya no serla sólo la ley divina, sino una ley
procedente de la razón humana, aunque en el fondo coincidieran ambas,
porque no serían sino dos expresiones de una y la misma ley o Verdad
(...). (ED filósofo trata de probar, además, la identidad de ambos sistemas
precisamente porque la filosofía y la religión son dos expresiones de u.na
sola y misma verdad, conclusión a la que ha llegado por su gran
conocimiento de la filosofía griega."37
Sin embargo, no es solamente en La ciudad virtuos(J que Al Farabi
plantea su visión de la sociedad. El segundo texto en importancia dentro
del tema de la filosofía política lo constituye El libro del gobierno político
(Kitab al siyasa a-madaniyaf8• En esta obra Al Farabi comienza por la
descripción del Ser Primero o Causa Primera del universo; continúa con
la descripción del universo; sigue la descripción del hombre y del alma
humana, con sus facultades, y concluye analizando la ciudad o Estado,
distinguiendo la virtuosa de las no virtuosas. sta manera de abordar la
política tiene que ver que esta última está incluida dentro de la metafisica
37 Al-Farabi. Obra1 jilosójico-polítitas, Madrid, Edit Debatc-C
cargo de Rafael Ramón Guerrero, p.XXIl , XXIII.
38 Cfr. l dt111.

. 75

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

por la búsqueda final de la felicidad en la política. "La felicidad es el bien
absoluto" dice Al Farabi siguiendo que "todo lo que es útil para alcanzar
y obtener la felicidad, es igualmente un bien, aunque no por sí mismo,
sino por razón de su utilidad para la felicidad, y todo lo que aparta de la
felicidad de cualquier manera es un mal absoluto". 39
Por su interés en la lógica y en el pensamiento político, Al Farabi
logra una síntesis platónico-aristotélica, pero diferenciando los aportes de
cada uno de ellos.

Conclusión
A í, Al Farabi con idera a Platón y Aristóteles como la cumbre del
pensamiento filosófico y sus trabajos se enfocan a la búsqueda de una
concordancia interna entre ambos filósofos "en línea con la tradición del
sincretismo neoplatónico. Esta labor la realiza a la vista de los textos
mismos, comparándolos con el rigor de un filólogo. El estilo de Al
Farabi e sistemático, conciso y seco. El racionalismo de AJ-Farabi será
duramente criticado por el místico Al-Ghazali (muerto en 1111), pero
deja abierto un camino que seguirán Avicena y Averroes." 40
Al Farabi no solamente logra introducir a la filosofía griega en el
mundo islámico, sino que integra el pensamiento político a la sociedad
musulmana. Trata de lograr una síntesis entre la profecía y la reflexión
filosófica.
Abriendo las puertas al estudio de la política, el Segundo Maestro se
adelantó al pensamiento de su época. .
" n análisis del término política en su sentido griego no fue posible
durante la Edad [edia latina, al menos antes de la segunda mitad del
siglo XIII. Y, aunque se hubiera dado, ni siquiera habría sido relevante,
porque ~e desconocía la realidad nombrada por ese término. Los latinos
antes de este siglo, ignoraban por completo el concepto de stado corno
conjunto independiente, autónomo y autosuficiente de ciudadanos 9ue
viven de í mismo y según sus propias leyes (... ) En rigor, no exisúa ni
problema de stado ní problema politico, término ambos que sólo
aparecieron después de que fuera descubierta y traducida la Política de
Aristóteles, ya bien a anzado el siglo XIII.

re, 1992. Edición a
Idem. p. 44.
-1o Cruz Hernández, l\liguel. Op. Cit.

39

�76

Y, sin embargo, en una época bastante anterior a ésta, el mundo
islámico ya había desarrollado ampliamente tanto una teoría del Estado,
expresada en las diversas doctrinas sobre el califato y el imamato, como,
de una manera más general, una teoría politica',41. Al Farabi es
precisamente la piedra angular del edificio de la ciencia política islámica.

Bibliografia
ABED YABRl, Mohamed. El kgado filosófico árabt. Al Farabi, Avicena, Averroe.r,
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77

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ZIDANE ZERAOUI

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BUSH..\ITLLER, Paul M. "Argument of Alfarabi's Book of Religión" in
Internet tomado el 07 de noviembre de 2000
CORBIN, Henry. Histoire de philosophie islamique, París, Ed. Gallimard,
1986, menciona la fecha de 872. ·

41

Introducción de Rafael Ramón Guerrero a la obra de Al-Farabi. Obras jilo.rófico-

política.r, Op. Cit, p. X.

ZERAO I, Zidane. Islam y Política. Los procesos políticos árabes ronfemporáneos,
México,'Ed. Trillas, 2004.

�LA SUBVERSIÓN DE LA
"GRAN COSTUMBRE"
EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA
LITERARIO

Jorge Garda-Gómez Ph.D.
Profesor Emérito de Filosofía
de Long lsland niversity

os proponemos llevar a cabo en este estudio un análisis filosófico
sostenido de pasajes varios de obras de Julio Cortázar, el gran escátor
argentino. En particular, nos concentraremos en La vuelta al día ... 1 dada
su variedad y riqueza pertinente y su repetido intento de poetizar en
torno a los fines de la obra literaria. Y ello sobre todo porque la emplea
como instrumento sui genens y en un contexto muy especial, que son de la
mayor importancia para el hombre en cuanto taJ y para el filósofo en
especial a saber: el de la posibilidad &lt;lel conocimiento de la verdad.

Predsión a lifllÍne
En primer lugar, es menester -aunque sólo sea brevemente- hablar
del mét0do que .se va a emplear a continuación. Como se hará patente en
adelante, la textura del escrito de Cortázar e tal que reflexión y
acontecimiento no van aparte ni siquiera se presentan simultánea o
·sucesivamente, con conexión causal esta última. r o; el nexo entre ambas
dimensiones es por dialéctica circular y •funciona ad in.ftnitJm1, de modo tal
que se convierte en el constitutivo fundamental de la obra. Esto implica
1 Julio

1967.

Cortázar, LA v11elta al día en ochmla m"ndos-. México: Siglo Veintiuno Editores,

�JORGE GARCÍA-GÓMEZ

-o más bien exige- cierto modo de examinar y de exponer la misma que
sea adecuado a dicha raíz. A mi parecer, sólo el comentario cótico se
presta a tal tarea, y esto por varias razones. En primer lugar, la naturaleza
discursiva del comentario es tal que se corresponde con el aspecto de
transcurso infinito del libro; en segundo lugar, la constitución mutua que
llevan a cabo ~eflex:ión y acontecimiento en la prosa de Cortázar es tan
íntima y decisiva que sólo una mirada muy ce!'.cana y detallada -y esto es
lo típico del comentario- puede ser fiel a ere ión tal. Y sin embargo
también es necesario subvertir el comentario, pues, si su fin ba de
cumplirse (o sea, sí el significado en conmto de la obra va a hacerse
patente a través de su esfuerzo), no quedará más remedio que
distanciarse del texto, por lo cual no quiere decirse solamente el producir
esa separación que es ingrediente estructural de todo concepto . (y el
comentario es quehacer conceptual o no es nada) sino además el
distanciamiento que implica una mirada con ánimo a superar (ya se
redunde en el éxito o en el &amp;acaso). Pero ésta no es la única dificultad
del método por comentario, ya que, si bien es éste paralelo estructural de
un texto que se quiere a si propio infinito, también y por lo mismo
deviene el comentario una trama cuyo orden de grado sería superior al
del texto que intenta dilucidar. Y esto fuerza necesariamente a que el
comentario se haga selectivo (o en cierto modo mutilador), o que decida
de cierta manera ponerse fin a si propio, sin duda en algún lugar
arbitrario. Válganos de consuelo que el método escogido nos hará
permanecer en contacto vivo con el texto. Esto nos incitará a una
emulación -intencional o espontánea- del espíritu del libro, que no de la
letra, pero, eso sí, dentro.de los limites críticos con el ánimo de superar
que nos proponemos.
Introducción Premonitoria
T~átese sin duda en este libro del remolino de un tour de force, vorágine
tanto por la infinitud como por lo disímil y por las encontradas y hasta
violentas pasiones. Pudiera uno preguntarse, sin embargo, de qué género
es esta obra y se podóa responder -dada la diversidad de temas, sucesos,
personajes y situaciones y basta ·1a multiplicidad de formas, desde el verso
hasta la impresión y el ensayo2- que se trata de un collage. Pero si el colla!!
es género, es menester dar el, principio de unidad que lo establezca. Y
para esto hay que empezar por darle nombre. Creo que el mismo Cortázar
2 Vean.se, entre otros, "DQs his/Qnas z_Qo/ógicas y otro ,a.n" (pp. 109- 11 ) la antología
de poemas de otros que sigue y "EI1ació11 de la mano" (pp. 167 ss).

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
y EL TEL05 COGNoscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

81

-con sus analogías y juegos de palabras y hasta en las ilustraciones o los
grabados- nos da la justa pauta, comenzando ya con el título de la obra y
los encabezamientos de secciones, como son "Julios en acción" y "Un
Julio habla de otro". Tomemos pues a Passepartout, e e personaje de La
vuelta al mundo, de puerta a La vuelta al día. Tomémosle hagámoslo por
doble partida: por ser principal en Veme y por aparecer ilustrado en la
obra de Cortázar aún antes de que éste hable. Acordémonos sobre todo
de Cantinflas y pensemos en Cortázar, siguiendo su ejemplo en el libro
que nos atañe. Adoptemos, en particular, el tono del aut?r a fin de
responder a esta pregunta: ¿Cuál es el fundamento de la urudad de esta
obra en cuanto collage? o es el de Passepartout, por cierto, sino el de
"todo pasa" o el de ' no importa lo que pase". E el mismo principio
-o así parece- que el de la relación de fartí con Troisk-y que expresa
"Los hachacitos de rosa"3. O en otras palabras: se trata de una parodia,
aunque en este caso a veces in referente y sin ironía. Queden corno
esbozo de ju tificación de esto la palabra del mi mo Cortázar cuand
da cuenta del título: "Lester e cogía el perfil, ca i la au encía de tema ...
Y yo pensé en Mallarmé y en Kid Azteca .. .' " e rrata pues de oquedad,
croquis y asociación de ideas. Quizá por aqui a ome u cabeza soñolienta
el surrealismo. Es así que al entender de guisa tal La vmlta al día no pasa
lo mismo que a Cortázar -dibujamos "una lección de huevas", nos
libramos del "cangrejo de lo idéntico" y nos llega "inexplicablemente" el
recuerdo de su tocayo 5. O, en otras palabras, todo vale, y nada. Es el
montón que incluye 'los peces del recuerdo"\ pero, eso sí, corno le
sucede a la esponja cuando respira; es decir, los pece entran y salen~sin
fin y sin huella y con el espíritu opuesto al de la señora seriedad . O
para decirlo de otra manera: codo da igual y ninguna cosa importa. La
falta de ironía refleja es a veces apabullante, pues, con todo, se traca de
una obra de arte que e odia y se de truye a sí misma en el mismo
plantearse, o sea, en su propia factura y no en la opinión del que juzga.
Pero sin duda no le hacemos justicia a don Julio, puesto que nos
arrebujamos con la señora seriedad y hacemos de pedantes8, aunque no
porque las cit~s nos "vistan mucho' 9, sino porque o s sentimos
l

Cf. Guillermo Cabrera lnfaote, Tm tnsltJ tigru (Barcelona: eix Barral, 1965), pp.

.227- 28

Op. Cit. p. 7
; lbíd.
6 lbíd
'lbíd.
8 p. 9.
~ /bid.

4

�82

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCÍA-{;ÓMEZ

desconsolados ante tanta utileáa. ¿Sería quizá más propio -sigamos de
señora seria y pedante- juzgar a lo serio, sin ver siempre que el juego
serio es alado ingenio y no alambicado reflejo de espejo, sobre todo
cuando los espejos no reflejan o se saben a si mismos?. Cuando al fin
nuestro Cortázar llama al pan, pan y al vino, vino, nos dice que el
principio de su libro es el azal0 o la pura concurrencia en el contexto
temporal11, y, sin embargo, no hay sonrisa en..sus labios 12• i se trata del
aletear de un Cocteau ni del jugarse una carta la razón del porque no
(como en L'homme revo/té de un Camus). o hay aquí sistema que sea
nada ptolemaico ni copernicano ni siquiera gesto global a la manera de
un Einstein. Nos encontramos más bien con un retablo -aunque no de
maravillas- donde entran y salen sin ton ni son (ya que no estamos aquí
en ''el gran teatro del mundo") tanto "les admirables secrets d'Albert le
Grand" como "la de que si un hombre muerde a otro mientras está
comiendo lentejas la mordedura es incurable" y hasta "la maravillosa
fórmula 'para hacer bailar una muchacha en camisa"' 13• os res1snremos,
sin embargo, a dar la detallada receta que emule por oposición el
sortilegio de don Julio (trátese de éste o de otro Julio), pues no es
cuestión de mejorana, orégano o tomillo sino de pensamiento creador en
cuanto a la verdad, cosa bien diversa sin duda de la pornográfica
comunicación que consiste en hablar a destajo de imágenes, recuerdos o
sentimientos al tun-tún. Lo cual nos lleva por último a preguntamos si,
cuando nos habla don Julio con el gorro de la señora seriedad, habrá que
tomarlo como pedante o como ballena 14. Pero quizá no se trate en este
10

p. 9.

Cf. La nota al margen en conexión con "Louis enormírimo mJ11opio" y "La vuelta al
piano de Thelooius Monk", .úJ v11elta al día, p. 121.
12
o basta para esto, sin embargo, confeccionar creaciones realmente cómicas
(como "Grave problema argentino", pp. 29- 30) ni di cusiones un.tanto serias sobre el
humof (pp. 32 ss). Es preciso algo más, como llevar en el filo del alma el ingenio
mismo. Cf. "De otra máquina celibc:", pp. 79 ss., "Dos historias zoológicas y otra casi",
pp. 109 ss., "Del gesto que consiste en ponerse el dedo índice en la sien y moverlo
como quien atornilla y destornilla", pp. 181 ss. Y "Viaje a un país de cronopios", pp.
203 SS.
13 p. 10.
14 Por e¡emp
.
1o, en ese maravilloso ensayo - tanto por el oficio como por el amor
y la profundidad de la percepción- que dedicaca a la novela de Lezama: "Para llegar a
Lez~a Lima:•, pp. 135 ss. Sobre todo es digno de ponerse de relieve lo que alcanza
Cortazar mediante su lectura de Paradiso, a saber: el locar lo trascendente, cosa sin duda
.contradictoria al espíriru y al estilo del libro (p. 155), aunque, como nos enseña el autor,
eso no importa en última instancia. El poeta, nos dice, está más allá de la razón y debe a
veces pertrcch~rse de con~dicciones, pues se trata de entrar efectivamente en la cosa (o
sea, en su realidad y totalidad) y para esto la razón o el concepto no sirven (p. 212),
11

83

libro ni de lo uno ni de lo otro, aunque, como dijera el sabio creador del
tercio excluso, entre esto y lo otro no hay nada. Y he aqui, creo yo, la
esencia de este coilage: la Nada e/5 Qo cual no destituye necesariamente a
ninguna de las partes). Y, sin embargo o por lo mismo, las páginas del
libro van impresas.

Exempla
Con todo, no se sigue que haya que desdeñar ni la empresa de tal
escritor ni pasar por alto lo que logra, que -a mi parecer- no es nimiedad
ninguna. Quizá la más alta virtud de la obra consista en hacer aporías y
en exorbitar el proceso hasta el punto de que lo que allí se clice se hace
paradoja ante si mismo. En "Verano en las colinas", la "mujer del autor"
problematiza lo que se propone hacer cuando se pregunta si ha de ser un
. 16. y a esto respon d e el " autor,, con una negat1va
.
lib ro de memooas
pero
no por cierto porque memorias y otros recuerdos no abunden, sino quizá
en virrud de que el campo sea más vasco o, como lo pone Cortázar en
boca de Felisberto Hemández: "sus pensamientos oscilan entre el
.mfi ruto
. y e1 estornudo " 17. V ayan, como botones de muestra los
siguientes: tenemos el obispo de E reux, que es muy pájaro en su jaula
con su clieta de arañas 18 y también muy episcopal 19, pero es además
mandrágora, planta soporífica al uso de hechiceros y otros delfines. O
con la exactitud de fórmula encantatoria: "Yo tengo obispo, mandrágora,
pues "la razón es ante todo defensa" (p. 160). La poesía -tanto en el sentido lato como
en el riguroso del termino- es " de eo de posesión" (p. 212) y en ella se encuentra el
medio de superar la dicotomía de nóumeno y fenómeno que Kant postulara (p. 212). La
poesía (con lezama a la cabeza y Cortázar de enrusia ca) destrona a los comisarios de
este mundo, ya sean filósofos (como Platón) o sus ecuaces politicos, en aquel entonces
o ahota (p. 211 ). Sin negar en absoluto el importante papel que ese momento
aristotélico del tacto juega en los niveles más altos de.l espíritu Qo que llamara alguna
vez yo, ·en el campo de la poesía, el conocimiento sub ratio praesentiat), me parece que
sobre las conexiones que existen entre concepto, intuición y afectividad habda que hilar
bastante más fino que Cortázar. Cf. Jacques Maritain, .úJ poesía y ti arte (Buenos Aires:
Emecé, 1955)· Benederto Croce, Aesthetics ew York: The Noonday Press 1960, cev.
Ed.). Capítulos 1 y 2; Jorge García- Gómez, "Aproximaciones a la poesía •~ Islas
(Universidad Central de las Villas, Cuba), U, 2- 3 (enero- agosto de 1960), pp. 643 ss.
15 O , como dice después en torno a otra pero conexa cuestión, se trata de un
"monstruo en cuamo no es, en cuanto e tá ahí como una nada viva, y de especie de
vacío que abarca y posee ..." (p. 27)

11 .
lbíd.
1 p. 12.
19 /bid.
16 p.

1

�84

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

y además las dos cosas son una tercera en forma de viejo sarmiento [?],
de unos quince centímetros de largo, con un enorme sexo confuso ... "
Esto no lo resuelve tampoco en el juego con el gato que es a la vez
felino, Teodoro W. Adorno y simplemente ado.rno 21 del estilo, ni por el
recuerdo de la "nube solitaria" c¡ue se cierne sobre el cuadro o que -da lo
mismo- va "inquietamente suspendida sobre mi mesa de ttabajo"22. o
hace al caso, por supuesto, que por éstas se interrumpa con imágenes de
otra esfera o raciocinios que justifiquen esto o lo otro. El discurso sobre
Adornos y Obispos se reanudará después, sin más 23, y volverá a ocurrir
alguna que otra vez.

20•

Pero quizá Cortázar -y por ser Caifás- dé en el clavo cuando hilvana
dos cosas: primero, cuando ironiza la «ironía de la pregunta de su mujer"
al convertirla un tanto en "nube sobre Cazeneuve"24 y al responde.1: que,
en cuanto a la posibilidad de escribir un libro de memorias "si me diera la
gana) ¿por qué no?2sy, egundo, cuando hace de historiador y puntualiza lo
que "la real gana" quiere aquí decir:
Una de las pruebas del subdesarrollo de nuestros países es la
falta de naturalidad de nuestros escritores; la otra es la falta de
humor, pues éste no nace sin naturalidad. La suma de naturalidad
y de humor es lo que en otras sociedades da al escritor su
personería; [Robert] Graves y [ imane de] Beauvoir escriben sus
memorias el mismísimo día que se les antoja ....26

Este pasaje es, por lo menos, sorprendente, ya que -a la luz del obispo,
de la nube y de Adorno y del ambiguo y arbitrario papel que juegan en el
escrito- cabria imaginarse que se trata de una entidad más en una serie
que no se cierra de meros seres de razón. Pero, si es así, no seria ya
posible tomar en serio esta tesis histórico-sociológica, aunque quizá sea
ésta la verdadera función de la formula tal y otras por el estilo, a saber: que
el contexto ironiza su intención recta pero, de tal modo, que la oblicua
no destruye lo que dice pri111a facie. Me parece que esto queda confirmado
por la frase del autor y que puede utilizarse de recurso hermenéutico (a
saber; la de "si me diera la ga_na''), y no sólo porque aparezcan en la
!bid
P. 11
22 p. 12
23 pp. 43 SS.

20
21

z4

P. 13

25

lbíd.
p. 13.

26

85

misma pagina y hasta en el mismo párrafo, sino también porque su
presencia pasa de la de entorno a empaque de la propia tesis sociopolítica de Cortázar cuando nos habla de escribir las memorias 'el
mismísimo día que se les antoja". os encontramos así con la 1.-'ersión
subjetiva del principio objetivo y dúplice que vimos más arriba (o sea, el de
"la nada es, y nada importa''), pues se trata de la noción de la real gana o
del antojo como fuente d creación y de conexión en lo creado. Aquí es
donde radica, a mi parecer, la intención informadora radical del libro ,
que quizá su máxima originalidad: la cópula de nada y pura gana está a la
base de este ejercicio que se interpreta a i mismo como fuente y fruto, a
la vez, de la imaginación creadora. Lo que no queda claro en absoluto es
si esto basta -o si no es hasta óbice- para fundar una obra de arte.
Conforme a esto, contiene este libro una incitación a que otros
escritos -de Cortázar o nuestros- lo sigan, y se convierte por ello en
regla y en recurso del método lo cual es, por lo pronto, paradoja. La
cuc tión estaría en determinar no sólo su validez en si sino hasta la
calidad misma de los resultados. Creo que tamo el método empleado
como el producto hubieran sido la delicia de don Segismundo Freud, por
cuanto el principio de 1a real gana opera como el de la asociación libre de
ideas o imágenes y los resultados muestran una plusvalia de
determinación a saber: son ingeniosas, arbitrarias nociones a la vez que
serios instrumentos de conocimiento, ya sea de la realidad actual o de la
meramente posible. Pero si tal es la situación, habáa que preguntarse por
el verdadero origen de lo creado por Cottázar, ya que no podría residir ni
el imaginar ni en el conocer y ni siquiera en el conflicto de ambos en un
mismo artefacto poético. A menos que descubramos, pues, este
fundamento de la prosa de Cottázar, no entenderemos lo que se propone
de veras ni seremos capaces de evaluar us resultados. La cuestión está
en averiguar si tal origen se da en el producto, en el texto mismo (o si
brilla allí por su ausencia). Por el momento su exisrencia verdadera y su
legitimidad aparecen en entredicho, por cuanto la naturalidad y el humor
e entienden como arbitrariedad e incoo ecuencia.
o hay aquí ni
siquiera la dimen.sión trágica de un crear y un conocer que se constiruy n
a sabiendas como lo que se quita a sí mismo y necesariamente, como
alguna vez hiciera el genial Wittegen tein en su Tractaftu cuando supo
que subir por la escalerilla del conocer exige arrojarla Lejos de si.
Pero en Julios en acción ya ha más que sospecha, pues por lo menos a
un Julio se Je sale el refajo. Alli aprendemos que hay que colaborar en
poner en su lugar al hombre, echando por tierra el antropocentrisfJlo con el

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EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

cultivo del senturuento del absurdo. 27 Hay que poner de cabeza a
Tertuliano, porque "ya no hay que creer porque es absurdo, sino que es
absurdo porque hay que creer''. 28 Por ejemplo, pese a la multiplicidad
indefinida de partículas sub-atómicas que descubre todos los días -a
nivd de nudo y mero hecho- la física contemporánea y después de darse
como noticia en Le Monde, es posible -más aún: es imposible y a la vez
menester- decir algo as?':
-Che Coca.... , alcaozame los zapatos de gamuza que e ta tarde
tengo una reunión importantísima en la Sociedad de Escritores. Se
va a discutir la cuestión de los juegos florales de Curuzún Cuatiá y
ya estoy vc.ime minutos attasado30.

Pero quizá no e logre esto sólo leyendo los informes de la física en su
versión mundana y yendo, sin embargo, a la criolla a la ociedad de
Escritores. Es posible que se triunfe por igual haciendo literatura de ella
(sobre todo esta especie de literatura), porque no sólo "la física tiene sus
Talleyrand"31 , sino que la creación literaria tiene sus Cortázar. Al parecer,
no sólo hay que partir de lo que diría el patente de Castro (a saber:
metafísica, ¿para que?)32, sino que hay que ir má lejos y llegar a Cortázar
y por lo menos parpadear ante la pregunta literatura ¿para qué?. El refajo
en este caso tiene dobladillo doble, pues sabe a narcisismo y a nihilismo.
But then, again, what's new, Charlie?, ya que la novedosa originalidad de
ciertos poetas y escritores es eco en el silencio de un golpe con que lleva
ya cayendo el Occidente por lo menos desde principios del S. XIX.
En cierto sentido, hay semejanza o hermandad entre Cortázar y
Kafka, por cuanto ambos no sólo han experimentado una dificultad casi
invencible de escribir -juzgo no a base psicología o de lo biográfico, sino
de la textura de lo escrito-, sino que además han convertido esta
dificultad en sustancia y aporía de la obra misma. A base de este libro,
habría que dectr que Cortázar hace de lo que Hollingdale llame en Kafka
el "infinito de la frustración" la savia misma de su creación, por cuanto
27

28

p. 17.
lbíd.

Cf. El modo tan original con que se agarra con Lévi- Strauss (p. 15) Todo este
rejuego de razones y sin razones resta dialéctica de orgullo y humillación se ve mejor y
con profundidad en la pareja de nociones de la grandeza y la miseria del hombre en los
Penrie.r de Pascal.
29

p.18.
Jbid.
32 p. 17.

87

lo que crea resulta de "dar cuerpo a su propia inhibición invencible"33 •
No hay sin embargo que apretar mucho la analogía, pues, si bien en
Kafka la necesidad y la dificultad de crear y de vivir e hacen literatura,
en Cortázar la literatura se hace necesidad y dificultad ... de si misma.
Puede verse esto precisamente en que Cortázar no se atisface en llevar
una batalla a dos frentes dentro de una misma prosa, no le basta, pue ,
con hacer imaginación aporética y aporética de la imaginación (de modo
tal que prosa y teoría se fecunden y verifiquen mutuamente, lo cual ya
sería de por si hazaña considerable), sino que además quiere continuarlas
en algo hasta este punto de índole heterogénea a la naturaleza de u
texto. Se trata, ni más ni menos, de una incorporación a esta especie de
escrito de la explicación psicológica al uso especie de fil soffa
p icologizante o de p icología filosofante que e propone continuar la
aporética de la creación de una manera inusitada pue no e trata 'ª del
despliegue imaginario de la prosa ni tampoc del repliegue de la misma al
eno propio en el paradojizar teórico visto hasta ahora. A esta
constitución y re-constitución de lo e crito añade una ampliación de la
obra en dirección contraria a la ya sóüta de su obra, se va del campo del
ignificado hacia abajo, hacia los motivos y hasta las causas. Quizá se
deba esto a cierto resquemor en la conciencia del que escribe, quien, en
este caso, no se comenta con lo imaginario -obra y razón de la obrasino que busca -&lt;¡uizá en búsqueda impo ible, por cuanto e intenta
sintetizar lo heterogéneo- busca, repito, incorporar lo que va a sottovóce,
los rumores que Croce en su Estética caracteriza de lo informe o sea, de
aquello que precede y que permanece de por siempre anterior a la
creación o intuición poética. Al parecer Cortázar vislumbra la dificultad,
pues, en vez de dar simple entrada a las fuerzas psíquicas que por alli
pululan, se di pone a darle carta de ciudadarúa mediante la elaboración
que pueda suministrar una especie de razón raciocinante en poe ía, pese
a todo lo que dice contra ésta , a favor de la efecti idad (o quizá por lo
mismo): En otra palabras, en lugar de irrumpir lo inefable 1 lo
inconfesado el terror o la maravilla, hace su entrada un perro doméstico
que resulta ser la. criada respondona de la psicología. La loca de la ca a,
como llamará Sta. Teresa a la imaginación, no se sujeta a razón por ello,
sino que sólo hace mutis y queda transformada, al menos
provi oriamente, en e:xplicacione de motivo y de literaturas rnocivadas.
Oigamos, por ejemplo, algunas mue tras de estas tentativa de
mctarmofosis: "A mi esto me ocurre palpablemente, a veces soy más

30
31

33

R.J . Hollingdale, "An lnfinirv of Frustration'', Tinm ütrra9• SHpplmmtl

(Londres), 6 de [arzo de 1981, p. 243

�88

89

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

grande que el caballo que monto", nos dice, "y otros días me caigo en
uno de mis zapatos y me doy un golpe terrible" 34, añade a punto, lo que
es prueba fehaciente de originalidad si por tal se entiende na11ghtiness. Nos
habla aquí -como se ve de lo que antecede y sucede con respecto a este
pasaje- de una especie de sentimiento de sí mismo que no coincide con
la apariencia de la circunstancia. Este es un hecho, un hecho bruto del
sentir de Cortázar: se vive a sí mismo, de inmediato y siempre, como "una
hormiga que no cabe en un palacio"35. Pero, escritor y teorizador que es,
no le basta esto a Cortázar: hay que dar además cuenta y razón de ello,
pero, por desgracia, no es suficiente ni legítimo que en un contexto de
imágenes -al menos, en un texto que de hecho y quizá a propósito
consista en imágenes en choque- haga irrupción una mera explicación.
Y, sin embargo, eso es lo que hace. Para Cortázar, según nos cuenta, el
concepto de genuino poeta es distinto del de buen poeta, porque el gen'uino
-ya sea bueno o malo- porta como elemento constitutivo de sí el
extraiiamientr/6, en verso de Poe que cita:

sino en fracaso estético. Coloca así al poeta en compañia sospechosa
(aunque la idea sea muy romántica), pues comparte el poeta este
sentimiento de desfase que se aboca a la alucinación con humoristas,
ciertos anarquistas, no pocos criminales38 y cantidad de novelistas y
cuentistas, como él mismo nos dice 39 . Se proponen todos ellos -aunque
cada uno a su manera, y la del poeta es el poema- resistir la deformación
que impone "la cotidianidad codificada". Sjn duda, es esto requisito
imprescindible para la creación de lo nuevo, ya sea verdadero o bello, ya
lo contrario; lo que no es claro es que baste -como el mismo Cortázar
parece barruntar al llamar al sentir de que parte "sector poco
definible',.¡(}- para redundar en genuino poema o en auténtica creación
literaria. Pudiera muy bien acabar mdo en una simple decapitación a
manos de plata, para decirlo a la modernista (que quizá sea L bete noire
del autor). Esto lo sabe muy bien Cortázar y lo dice por añadidwa. Lo
que no ve -y por tanto ni sugiere- es que la incongruencia psicológica de
que habla es imposible de traducir en términos raciocinantes (que son
los que él escoge) y que, aun si traducción tal fuera en principio factible,
no podría componerse con los productos netamente poético e
imaginativos que hasta ahora eran los suyos, pues no se trata ya de
imágenes en conflicto ni del conflicto de razones que saltan de las
imágenes; nos encontramos ahora -y de súbito- con explicaciones e
rupótesis psicológicas a caballo sobre las imágenes (para invertir la
metáfora de Freud). Pero quizá ea esto lo que se propone el autor de I...o
vuelta al día (que no Cortázar mismo), a saber: no sólo trasladar el
extrañamiento la incongruencia del sótano de la fuente a la luz apolínea
de las imágenes, sino además arrimar el ·concepto a la fantasía a fin de
hacer estallar el producto de la creación mi ma desde dentro (o pese a lo
mismo). Trátase aquí, pue , no solo de la formulación sino también y
sobre todo de la consunción de una poética anarquista. En una palabra,
el lagos se convierte en ciq11ilraq11e.

... I could not bring
My passioos from a common spring
And ali i loved, i loved alone
El poema o el escrito surgen a partir de esta incongruencia por lo cual
la obra pasaría a ser interpretación de la incongruencia (entre el sentir de
sí propio que es constitutivo de lo que uno ve y lo que otros ven o la
común apariencia) o salvación intuitiva de este sentimiento paradójico.
Empero, el escrito no es eso en absoluto (aun cuando el punto de partida
consista en cosa tal); es s6lo cuerpo de la incongruencia misma, o, como
lo expresa Cortázar, los poemas son "como petrificaciones de ese
extrañamiento, lo que el poeta ve o siente en lugar de, o al lado de, o en
contra de, remitiendo este de a lo que los demás ven tal como creen que
es, si.o desplazamiento ni crítica intema"37 • A lo que bábria que reparar
por lo pronto que dicha frresolucióo del conflicto no redunda en obra
34 P· 22.
35 Jbíd.

36 Quizá nos encontraremos aqu( con una justificación a posten'ori de un aspecto de
la teoria y la práctica románticas de la literawra y que ha deveoido "tradición" en
mulcirud de "isrnos" del siglo XX y en sus varios reflejos teóricos, desde el formalismo
cl estrucruralismo. C.f. V. Shklovsk.i' El arte como artificio en Ttoria de la literatura tk lo,
fam10Jista1 nuos, Ed. T. Todorov (México: Siglo Veintiuno Editores, 3'. Ed. 1978), p. SS
ss.; Terence Hawkes, SIT'llct11rali!!II and Stmiotiu ¡Berkeley Uoivcrsity of California Press,
1977), PP· 62 SS.
31

PP· 23- 24.

Y esto va al mismo nudo de la cuestión, como Cortázar pasa a
reconocer polémicamente a continuación. ale a la Lidia con sus críticos
armado de maza y lanza Slli generis: e trata del argumento ad homine111 que
38

Cf. "Relaciones sospechosas", Li 1•11tlta al dio, pp. l59 s .

Ha examinado esto en mis detalle -y con gran origi nalidad, hay que añadir- en
"Yo podría bailar ese sillón - dijo Isadora' 1 (pp. 49 ss.), donde el título &gt;' el tema de
análisis -ostensiblemente la conexión de la locura y la creación poética- apuntan a una
dimensión necc aria (pero, con todo, in uficiente) para la creación, porque, aunque "de
poeta)' loco todos tenemos un p co", los términos en cuestión 110 son convertibles.
~0 /bid.
39

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JORGE GARCfA-GÓMEZ

consiste en reclamar que el desasosiego del critico lector reside en que la
obra de Cortázar causa -por lo insólito y la incongruencia de su texturaun trastueque de "la comodidad del que lee',4 1, y de una razón
raciocinante a lo Sancho Panza, o sea, a base del proverbio "palos
porque bogas y palos porque no bogas" o el de "como quieras que te
pongas tienes que llorar", cuando apunta que el deleite que ciertos
críticos experimentan al leer ciertos cuentos suyos y no "Rayuela se debe a
que, al fin y al cabo, en sus cuentos el extrañamiento se desnuda de
reflexión y se viste de señora muy decente, de lo que llama "creación
unívoca", la cual, si es bien entendida (a saber: en sus orígenes), no es
otra cosa que una disrupción más, aunque quizá la más radical, pues
consiste en parecer lo opuesto, cuando es sólo "la clisrupción en plena
apariencia univoca"42, donde hay que poner de relieve lo de apari_encia.
Pero quizá los cáticos no estén tan lejos del blanco como Cortázar
imagina. Sin duda, tiene razón cuando apunta que en cuento o novela se
trata de lo mismo, salvo que en la novela el truco no es la máscara sino
que se da en si mismo, o sea, que consiste, como él dice, en "debatirlo en
un plano dialéctico',43. Los criticas a quienes se refiere no yerran, al
menos en cuanto al sentimiento de desconcierto y de violencia que
experimentan. Es posible que no den en el clavo en su búsqueda de la
explicación de dicho sentir; es más, puede muy bien suceder que su
ceguera en el plano teórico llegue a dejar pasar -por inadvertido- lo
deliberado de la truculencia de la obra de Cortázar. Mas no por ello deja de
estar justificado tal sentir en su pura desnudez, al cual pudiéramos
aproximarnos -aunque sólo sea ligeramente- al dar por razón primicia
de ello, un concepto que Cortázar sin duda menciona y se aplica a sí
mismo, aunque sin comprender a cabalidad su significación: habla de su
propio sentir como de un collage mal resuelto44 , aunque a partir de ello y
por lo mismo debiera decir otro tanto del resultado neto de su sentir,
trátese de la apariencia de la razón o de la razón de la apariencia (o sea
de La vuelta al día o de Rayuela). Con todo, cuando el mismo Cortázar
depone su armadura y habla con la ingenua sinceridad que caracteriza al
verdadero ingenio, confiesa que la propia determinación fenomenológica
de su obra -sea novela, cuento o ensayo- es la de la reflexión, aunque
como ajusto título precisa, "esa r'eflex:ión participa menos de la lógica que
de la mántica que no es tanto dialéctica como asociación verbal o
◄l

p. 25.

--12

Ibíd ·
lbíd
p. 22.

41
4-1

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
y EL TELOS COGNOscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

91

imaginativa',45. Y creo que tiene razón del todo, aunque no tenga toda la
razón. El escozor y la incomodidad del critico no se fundan, como cree
Cortázar, en que en su obra haya mezcla deliberada de géneros ni
heterogeneidad de propósitos y recursos en conflicto con una voluntad
(socavada o expresa) de profecía inspirada (a juzgar por la referencia
implícita al Fedro de Platón), sino más bien la incompatibilidad de
elementos (a saber: imágenes, razones y causas) que pone en el lecho de
Proteo de sus obras. Me parece que su intento redunda por lo menos en
parcial fracaso, pues muchas de las síntesis que produce se deshilvanan o
disuelven de inmediato, por cuanto lo incompatible (y no meramente lo
escandaloso) es lo que quiere fundir en su obra. Quizá encontraría
lección útil en la teoría del origen de la tragedia como síntesis de la
oposición entre lo apolineo y lo dionisíaco, sobre todo por el énfasis que
pone ietzsche en la oposición de los elementos y en la fragilidad de su
síntesis. Pero no se trata siquiera de crear un producto que sea -en sí
mismo, a modo de conciencia- expresión o cuerpo de la imposibilidad
de la síntesis, sea de la vida en general o de la poesía en particular, al
menos en esta coyuntura histórica. Si así fuera, habría un sabor trágico en
su obra, pero esto nos parece brillar por su ausencia. as tampoco nos
encontramos con esa sostenida distancia que es la ironía del eutrapelos46 y
de su obra, que pone el acento tanto en la seriedad del intento como en
la imposibilidad de la apoteósis, al menos a base de las fuerzas de la
imaginación y la razón humanas. Para eso babrí.a que tomarse lo
suficientemente en serio el extrañamiento como para llevar la sonrisa en
los labios. Y esto no lo hay en Cortázar; lo que encontramos allí es más
bien otra cosa. No es siquiera ísifo el que hace su aparición concebido
al modo de un Camus, como el que, a despecho de la experiencia, hemos
de concebir -en la imaginación de la esperanza y contra cronopios y
famas -como el que triunfa al encontrar pleno sentido en su lucha
descomunal e infinita. O en la frase de Camus: "Hay que imaginarse a
ísifo dü:hoso" 47• o; en la obra de Cortázar lo que acontece es que
Sísifo, piedra, ladera, subida y bajada se divorcian complerameme, en
rechazo de toda posible síntesis haciendo imposible comedia, tragedia o
lírica en su autenticidad. La obra de este escritor sólo pone de relieve la
piedr-a, la solitaria piedra que sube o que baja, la piedra que en la
~s p. 26.
44 Cf. Aristóteles, Ét;ca a Nicómaco IV, vüi, 112 a· Joseph Píeper, El otio y la i•ida
ir,1P/ect110/ (r\-1.adrid: R.ialp, 1962); J.C.F. chiUer, Cortar sobn lo edf(carión estética del bo111bre,
trad. V. Romero García (Madrid: Aguilar, 1962) y Hugo Rahner, Man at pi':}
.Y.:
Herder And Herder, 1967).
~~ A. Camus, El nJito dr Sisifo (Buenos Aires: Losada, 5'. Ed., 196 7), p. 96.

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EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNoscmvo DEL ARTISTA LfíERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

repetición polifacética de su ser a los rayos del sol se tomara por tanto
ingrávida e inconsecuente y, sin embargo, devoradora de Sísifo y de su
ideal. Se trata, ni más ni menos, que de un asesinato. Si no nos
equivocamos, el juego a radical que tanto complace a Cortázar -tanto en
literatura como en los arabescos de su política,- no es otra cosa que una
síntesis más que se destruye a sí misma. os hallamos al fin ante la
síntesis que es fons et origo de Cortázar mismo -canto del hombre como
del autor ínsito de la obra-, a saber. la del
rsonaje que hilvana y
deshilvana todas las noches una indeliberada Penélope. Y esto, para usar
una frase judicativa de ietzsche, es la etapa descendente de la vida, de la
vida de un Occidente burgués o anti-burgués, que e devora a sí mismo
entre salvas y protestas de salvación (ya se den tales en obra de literatura
o en congresos de partidos o en invasiones acmadas o de otra especie).
En "Del sentimiento de lo fantástico", hay momentos en los cuales el
escritor y el que hace teoóa del escribir se encuentran felizmente y se
descubren en su verdad. e trata aquí de concephlalizar la transformación
que exige el paso de la función pragmática de la memoria y de los
sentidos (o sea, del modo consueto de la vida) al de la fantástic-a o
vidente (trátese de literatura o de teoáa). Al escaparse del reino de las
"apariencias actuales" y entrar de lleno en el orbe de lo posible, es sin
embargo factible caer canto en el colmo de lo meramente fantástico
como en el del realismo o hasta en ese otro modo de poetizar que
consiste -&lt;ligamos en un cuento- en un enhebrar "más férreo 9ue la
causalidad física',411_ Se espera el desenlace incontenible, sin caer en
cuenca de 9ue con las palabras sólo se está "tapando agujeros" 49 y, de tal
modo, que se crea una tela de araña que da la impre ión de la solidez y la
necesidad de la materia. El secreto de tal incluctabilidad de la narración o
la clave de cualqwer modalidad de la creación verdadera consiste en
aprender a ver "la heterogeneidades admisibles en la convergencian50,
criterio original que sin embargo, pasa Cortázar a interpretar como el
caso, digamos, de "no tener miedo al encuentro fortuito (que no lo será)
de un paraguas con una máquina de coser' 51, por aquello de
Lautréamont y sus secuaces. o repara, con todo, en gue este punto de
Arquímedes en que tiene que aprender a descandar la mirada del que
crea auténticamente no es algo ''po11r épater les bo11rgeois" simplemente, y
tampoco vislumbra que no se trata en particular de hacer necesaria la
p. 44.
¡q p. 45'.
;o p. 47.

43

;i

lbíd.

93

convergencia de paraguas y máquina de coser, sino de librarse de la
esclavitud de la irreversibilidad deJ tiempo y de la causalidad, lo cual no
coincide en absoluto con la arbitrariedad ni con otras cosas por el estilo,
que antes bien recuerdan ot.ra forma de prisión que es función de la
pertenencia a ciertas clases sociales o a sus formas de resentimiento.
Sin duda, el erdadero sentido de su acertada fórmula reside en un
lugar "más allá de las le 1es de la ópcica"52, si por tal no se entiende la
confluencia por el confluir mismo y sí el entregarse a sí propia de la
fantasía para la creación de genuinos mundos posibles, que están más allá
de la gleba de la mera apariencia (actual o factible). Pero para dar este
paso y man.tenerse de lleno en ese máJ allá no basta --como al parecer y
con ingenuidad cree Cortázar- el "acrecer los felices riesgos, la fantasía,
el juego"53 , como nos informa " Un Julio habla de otro' . Haría falta
además -y entre otras cosas- algo que vacilo en llamar seriedad (por9ue
don Julio ha dado a este vocablo un valor de de precio y hasta de
ob táculo). Con rodo, quizá no sea tan desatinado si e ve que el conocer
-y la fil ofía como máximo ejercicio del mismo- es un juego alado pero
que -como t0dos lo juegos pero de modo especiaUsim y, p r así
decirlo por antonomasia- se hare m11y en sem. s posible que el poetizar
sea una de las más ecias actividades humanas, y puede er c¡ue lo sea por
ser máximo --&lt;)Ue no arbitrario- juego. La poesfa ' la filosofía }' la ciencia
y la ra~ruela on (o pueden er al menos) enemigas de lo que Cortázar
llama "la Gran Costumbre", en ese poema intitulado ' Aumenta la
criminalidad infantil en los Estados Unidos"~. Pero esto no hace ni gue
"la Gran Costumbre" se identifique con "/1erprit de sérieux ni que se
hermanen sin má las formas susodichas con la actividad creadora
simpliciter. Decirlo y repeti.clo -como lo hace ad 11auiean1 don Julio- no
ólo e inexacto; e ... una vulgaridad. Los verdadero "asesinos de un
•
ti cmpo proxeneta ,,55 , para usar su ¡:_
nase, no se ·tnventan a s1, rrusmos
como
unos chulos má . i no, ¡qué fácil nos cáa! Pero quizá se trate de un
error de per pectiva -a saber: mmtro error de perspectiva. Quizá
debamo prestar mayor atención a lo que hace don Julio} no tanto a lo
c¡ue dice que hace y mucho meno a u justificaciones de lo que dice
que hace, por aquello de lo que decía Aristóteles sobre los sofistas v
.también por su bon mot sobre los poetas. Con todo, no se cancela por ell~
la posibilidad de que La v11elta al día sea no más que lo que el poeta dice
p. 37.
p. 55.
j ~ pp. 5 - 58.
;, p. 5
;2

;l

�94

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

que dice y, por consiguiente, que se instituyan por su medio modos sui
generis de proxenetismo. Lo cual, sin duda, pondáa en tela de juicio el
valor teórico de su teoría.
Pasemos, pues, a examinar la posibilidad de que la suspensión de los
nexos racionales y la abolición de la Gran Costumbre tengan lugar no ya
en una ficción narrativa o de otra especie sino en una narrativa que sea
ficción tal que se adelante como texto interpretativo de la vida consueta
mientras se vive. Sin duda, encierra esto un~adoja -la de vivir e
imaginar y su trastrueque en cotidianeidad. Si pasamos por alto además la
distancia entre narrador de tal y Cortázar mismo (la cual no es tan
infranqueable ni su término de mundo tan anodino como se piensa),
podríamos disfrutar y aprender de " oches en los ministerios de
Europa"56 • Valga como puente (que vaya del orbe de las fantasías al del
de todos los días) el lenguaje, que aparece aquí extrañado en la distancia
de lo ajeno, de la lengua extranjera: " ... hablaban lenguas que dibujaban
en el oído toda clase de objetos y poliedros inconducentes, es decir que
en general no servía de nada entender algunas palabras que luego querían
decir otra cosa ... " 57 • ¿Quién-en país y cultura ajena- no ha escuchado con
dulzor y miedo algo así como una lengua -pues la hablan- pero
desposeída de sentido, casi reducida al nivel de estructuras meramente
fónicas, con su belleza y arabescos propios, mas que están antes o
después del significante y que, cuando por ocasión hacen guiños de tales,
de pronto revelan el engaño, el malentendido. Sirve esto de súbita puerta
para cobrar conciencia de la &amp;agilidad del mundo interpretado, de eso
que va siempre entre lo arbitrario y el supuesto que hace posible la
telaraña de la vida consueta. Con eso, la lengua se desnuda y se retira y la
realidad aparece en su opacidad y en su resistir impostergables. Si ésta es
la lección, Cortázar enseña bien, y la liter-atura (tanto en este organon que
aquí crea como en esa lengua previa a la lengua en su función real a que
le conduce) sirve a lo que se propone. Y, al cobrarse conciencia tal, se
multiplican ya los supuestos que se descubren:
1. Desde la incongruencia de "la conducta incoherente''58 , a ojos de
ujieres y otros que forman parte de la trama de la vida cotidiana,
del que ni entra en los pisos u oficinas ni acaba por irse.
2. Hasta el descubrir, en su libre vagar como traductor free-lance en
los ministerios de países extranjeros y de noche, "el increíble
Cf. "En legítimo org11/lo" (pp. 129 ss.) y "La hog11era dondt arde 11na'' (pp. 157- 58).
p. 57.
58 p. 76.

juego de irracionalidades [que] había permitido a un argentino
sardónico pasearse a esa bota entre Jas perchas, abrir los
portafolios o estudiar el fondo de los sombreros" 59 , si por tales
irracionalidades se entiende sólo lo que así aparece una vez que se
declara suspensa la trama de los supuestos objerivos y en
operación que hace posible la transformación de atura a manos
de burocracias u otras manufacturas humanas. De este modo, se
hace visible el 1JJundo como tal
Me temo, sin embargo, que 'esa ruptura escandalosa de una realidad
coherente'J60 -y a la cual don Julio e aboca mediante el traspaso de la
1maginacióo de ]a narrativa a la vida de tod s los días, como 11110 de los
medios posibles y legítimos de alcanzar tales conclusiones verdaderas- se
convierte en sus manos en mucho más, a saber: en recur o universal para
pasar de la auténtica conciencia de la fragilidad y facticidad de lo humano
socio-polirico y del error a una que, por u universalidad escéptica y
relativista es gratuita. De nuevo, aunque entre onro ado y alambicados
productos del taller de e cricor, alta la real gana, donde la arbitrariedad de
su creador se transforma en crÍfJle/1 que i111j&gt;J1la al 1111mdo. Queda, por
supuesto, la posibilidad de que e trate únicamente de un experimento
controlado en robar la racionalidad del mundo como medio que permite
al escritor salvar su cordura propia.

"La caricia más profunda" quizá sea la pieza más lograda de toda La
Y lo es no sólo en cuanto al e tilo o a la consecución
narrativa Qo cual ya sería virtud suficiente) ino porque además en este
cuento encarna de manera concreta . ' elaborada la tesis -es decir, la
refutación de la tesis- que de tantos ángulo ya hemos visto. O má bien:
e trata de una hipótesis en i·erifiración 11orralita, cuyo triunfo ería no tanto la
demostración de la nihilidad e irracionalidad posibles de lo real (en este
caso el mundo de todos los dias) cuanto la de vivir egún un nuevo
principio -el que quedaría aJ quedar vacante la Gran Costumbre (al
menos, al nivel de la percepción sensible y de la convención social que en
ella se fundan, e~ decir, el esquema de mundo que se forma por consenso
e inter-subjetividad). Cortázar ha querido llevar a cabo aquí el
experimento narrarivo que consiste en ver cómo se organizan do
mundos paralelos: el consueto de codo y el del personaje de su cuento.
Y, por consiguiente, se ha propuesto determinar los puntos de contacto
entre los mismos a medida que é te se va haciendo imp ible. La ba e de
1111ella al día.

56
57

95

s9 ]bid
/bid.

(J I

�96

97

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

e.al proceder consiste en la suspensión de sólo un fundamento perceptivo,
a saber: la solidez de la materia de los suelos sobre Los que se anda. El
personaje se ve a sí mismo hundirse, poco a poco, primero los pies. y
luego las rodillas, los codos, el cuello, hasta que por fin desaparece ba¡o
los pies de su novia, en el momento culminante en que su mundo y el
común a los otros (el de ella, inclusive) se hacen del todo
incomunicantes: el silencio.

del técnico de la corrección de la experiencia consueta (que es aquí el
médico que prueba sus reflejos) o la de la indiferencia de los suyos
(quienes al parecer nada notan al estar enterrados en sus propios orbes
familiares y acostumbrados, salvo en un lugar y en un momento, al que
se refiere la narración en passant. '¿Se te cayó algo?', le preguntó u madre.
'Los cigarrillos', dijo él, alejándose lo más posible de las sandalias y la
zapatillas que seguían dando vueltas alrededor de la mesa'.6'). Es aquí
donde Cortázar -para hacer justicia a su hipótesis narrativa que le irve
de exploratoria de mundos arbitrarios y alternos- debiera haber e
apoder~do de la narración en cuanto personaje media me eJ chique de las dos
interpretaciones coincidentes y haberse preguntado (con fria lógica o
angustiada pasión o amba ) qué significa en la vida que u11a X sea a la vez
"hundir e en el suelo,, y "agacharse a buscar cigarrillos". Echarno de
menos, por ejemplo, al Sábato de E/ túnel Y, por esto, el tono del
cuento entero es no sólo el de la irorúa y el sabor del nuevo mundo (no
únicamente el de lo ambiguo), sino que además se siente la nueva
experiencia como puro hecho. El cuento deviene espectacular y fracasa. Y
quizá sea aqui donde reside la verdadera piedra de toque para decidir si
se triunfa en la superación de esa tentación que es la Gran Costumbre. Nos
parece que no basta limitarse a poner de manifiesto la facticidad de lo
que acontece y, en el sentido de mera contingencia, su ineluctabilidad.
Hay que ir más lejos para resolver la problemática misma del cuento -o
sea, es menester llegar a ser por lo menos tan raclical en la narrativa como
se postula en la reflex.ión y presentar la vivid11ra de tal mundo (como diría
el otro Castro, el bueno) a fin de determinar si el hecho es puerta de
mundo o sólo pura apariencia. A juicio nuestro, Cortázar sólo logra crear
la motivación para pensar en mundos alterno (y así llegar a concebir
narrativarnente la posibilidad de poner a la Gran Co tumbre en
cuestión), pero, en última instancia, le falta al per onaje y a u experiencia
(conforme a la débil irania y la uave ambigüedad d su vivir la ,·ida) e a
fuerza lógica de beber lo ilógico ha ta la heces y que el teórico ólo
limita a anunciar. Y quizá aquí narrador y personaje por un lado '"
teorizador, por el otro, converjan, lo que nos inclicaria que la debilidad d
la ficción corresponde a la de la reflexión. 1 · oramos la falta de
consistencia y de capacidad de explorar el nue, o mundo }' u conflicto y
diferencia con los otros en· la tarea de ver si la mera posibilidad de un
inundo así sea también real posibilidad. e trata de saber su naturaleza y
las consecuencias de ésta. 1 o es suficiente, pues, sugerirlo, despué de
sus "radicales" reflexione ; es menester ver si la Gran Cosrumbre es ólo

En un principio, las cosas suceden levemente, como si se tratara de lo
inconveniente, insólito, innegable y, sin embargo, inasequible a los ortos.
Al parecer, la medida adecuada es la de to~ar esto con curiosi~~d y
mirarlo con ironía -precisamente la que consiste en poner en cue n?_n la
mundanidad del mundo: "Dio varios pasos más y al final se encogio de
hombros y fue hasta la esquina a comprar LA razón porque quería leer la
crónica de una película',6 1• Y esta medida, que sin duda se pre ta como
entrada, no parece apropiada para convertirse de vehículo del t~no del
cuento. Y, sin embargo, así sucede. Le sirve para cornurucar la
ambigüedad de la experiencia perceptiva y la dubitabili~ad de las
creencia y de los convenios ociales que en tal se fundan. s ¡usto como
medio para revivir (desde el punto de vista del lector que, por la
distancia, se confunde con el del protagonista) la incomunicación entre
los mundos y la suave paradoja de la irrealidad de los mismos, pero no
basta para articular la vivencia de lo que con justicia expresa así el
personaje: "Pensó lógicamente que todo era -~ógico',62• El mundo que se
funda en lo infundado (o sea, en la penetrabilidad absoluta del suelo y en
el progresivo hundirse del personaje) no se presenta aquí, ni de_hecho ni
iocoadamente, por una serie de paradojas anticipatorias hacia lo por
llegar y que culmine en el acontecimiento de gue el piso lo . cubra (a~
parecer, para siempre) y lo encime del todo en su ~undo. Se pierde aqu1
una problemática cuyo dramatismo y cuya prosapia se remontan por lo
menos a Heráclito y cuyos ecos se oyen -&lt;le un modo u otro- entre
Sartre y Camus, para citar sólo algunos de los sabios contemporáneos de
Cortázar. o se pregunta tampoco (por la acción y el diálogo, e
entiende) por qué ólo la materia del piso es así y no la de las cosas
manufacturadas o la de las naturales que no se hallan en la ordenada del
movim1ento.
o ha y desarrollo de la dialéctica vivida en la
incomunicación de dos muod&lt;;&gt;s como, por ejemplo, la de la invidencia
61 o hay que abundar en lo de la selección del título del perióclico y en. la fal~a _
de
pertinencia de los hechos paralelos: el hundirse y d querer leer la croruca
cinematográfica.
C,2 p. 174.

63

p. 1 6.

�EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

98

eso que propugna el pensador de la Argentina o si se funda, por el
contrario, en alguna justicia (cualesquiera que puedan ser sus ilusiones y
abusos). Y, por tanto, oos desconsuela la palidez de este ensayo narrativo
ante los supuestos y los aires de tamaña reflexión. A este fin, no basta
simplemente indicar lo alterno o refugiarse en el conceil de que -por qué
no- la personalidad del personaje es débil y asistemática (o que, por lo
mismo, es reflejo o consecuencia del autor, si es que tal es cierto). s
cuestión de decisión veritativa y exigencia de verosimilitud.
Desde este punto de vista, el modo de subvertir la Gran Cosrumbre
que es característico de "Rayuela parece ser más consecuente. atemos
sólo un ejemplo y tratemos de ver cuál es su sentido en este contexto. En
el primer capitulo, pongamos por caso, nos encontramos con el
"protagonista" y su modo de vivir el mundo ~. por consiguiente, eón su
mundo sui generis) que, por contraste con los de "La caricia", son de
índole muy determinada. En primer lugar, hay un fundamento -sin duda,
irracional- para todo lo que acontece: se trata de una inclinación
subjetiva, enraizada en motivaciones psjcológicas inconfesas e
impostergables, por la cual el personaje se mueve (más aún, se ve
movido) en el mundo. os referimos a la necesidad antigua en su vida
que consiste en obedecer señales en éste: las cosas no acontecen
simplemente; vienen cargadas de destino, de algo que ha de suceder -y el
mundo aquí consiste en ser el teatro donde se desenvuelve tal-. Empero,
la ineluctabilidad de lo mundano no es ananké sino contingencia: la
paradoja se salva, sin embargo, al converrir la fábrica del mundo en
reflejo de la forma supersticiosa de vivirlo que caracteriza el personaje:
"Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo,
sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí
sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial del
objeto caído"M. Pongamos de relieve la contingencia o los aspectos de tal
que presenta el mundo a ojos del protagonista: el objeto que cae al suelo;
el personaje cuyo destino se ve afectado a base de la coincidencia en la
inicial de los nombres. Y todo esto salvo, superado mediante la
imposición de una superstición, cuyo habitáculo original fuera la mostrenca
psiquis del personaje mediante los mecanismos de la proyección y el estilo
de vida de la neurosis obsesivo-compulsiva. Más aún: el mundo adquiere
la necesidad que ha perdido desde dentro a partir de lo que viene desde fuera
(el "tengo que levantarlo ... pbrque si no lo bago va a ocurrir una
64 Julio

21.

Cortázar, F.Jquela, 20a. cd. (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1977), p.

99

desgracia ... "). La única manera de vivir -una vez que la racionalidad del
mundo queda suspensa (ya sea por disolución, como en la reflexión de
Cortázar, º. por imposibilidad psicológico-estructural, como sucede
aqw)- consiste en crearse una necesidad mcedánea Oa del orden de la
s~~ers_tici~n neurótica, en nuestro ejemplo), pues al parecer no es posible
vtvtr sm c1~rta necesidad, o sea, sin mundo u orden, aunque en este caso
resulte ser impuesta y externa y por tanto arbitraria. De donde se sigue
no que no haya mundo sino que el mundo se reduce a correlato de la
imagi~ación y. pie~de su co~sistencia real. Esto sin duda explica el
maravilloso episodio dd terron y su desenlace y exige la pasión de la
conducta del protagonista, la peculiar textura del mundo que así
"organiza" y lo extraño de éste (a ojos de los otros) y la función del
critico irónico de su m_undo (a saber, Ronald). Mas, con todo, no pasa
de ser _esto un e~~enmento de subvertirse a sí propio (trátese del
persona¡e en_ cuestton, del narrador o de Cortázar), por cuanto el saldo
de tal expenrnento (y de tantos otros) no es en verdad la subversión de
la ~ran Costumbre (según se espera) sino su reafirmación, por cuanto es
posible derruirla sólo si hay una pura multiplicidad de mundos posibles
(con-~- yo encerr~do en cada uno de ellos) y no uno que se destaque por
opo~mon al .comun y real de todos. En este sentido (y sólo en este
senudo), el 1ntento de "La caricia" es más justo y, por tanto, más
profundamente subversivo que el que examinamos en Ray11ela.
Pero quizá haya otro modo de suspender la mundarúdad del mundo
que articule esa vocación de Cortázar por "mostrar'' a toda costa que la
Gran Costumbre es sólo eso. Quizá su vida y su obra se expliquen corno
la de un Hume que de súbito haya sidó trasladado de Escocia y su siglo al
XX ~ a la Argentina, aunque, eso sí, sin dejar por ello de escribir el
Treatm y el Esst?J. Conforme a esto, la racionalidad pudiera hacer la
rabo_na por decreto y esto, nos parece, ocurre en los monólogos de
~ers10._ !ornemos c_o mo ejemplo el "C"65 . Trátase aquí de la magnífica
mvenc1on de un mstrumento que -a todas luces- determinará la
~uténtica relación entre la realidad y lo posible, a base del análisis de lo
mtermedio (a saber: la apariencia'í. sto se intenta mediante la reflexión
de Persio, esa _alucin_ada y analítica manera de vivirse que lo caracteriza y
que se anuncta vanas veces mediante la fórmula 'una vez más va a
pensar' 67 . Se propone Persio determinar -a través de ese juego que se

65 Julio

Cottázar, Los pre11Jio.r (Barcelona: Bruguera, 1980), pp. 59- 63.

6(,

p. 63.

67

\'.g., pp- 59 y 61.

�101

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EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISfA LITERARIO

llama conocer68 y que es de índole totalmente experimental-69 si el barco
es como es o como aparece o más exactamente: si, previo a lo real o a la
pura apariencia, no hay una cosa fundamental, a saber: los "proemios de
realidad posible o alcanzable"'°. que es menester descifrar antes de cortar
el nudo gordiano de e e riesgo absoluto de la vida que consiste en decidir
entre dos opuestas y, al parecer, irreconciliables alternativas: la pura
posibilidad (del escéptico imaginativo) y la pura apanencia (que los otros
a bordo del barco habrían aceptado como comRonente "extraordinario o
casi irreal'' del mundo consueto). La reflexión característica de Persio
habrá de dilucidar, por fin las "medidas del ser" que se juegan al naipe
de la vida, de modo que le sea así posible -sin duda, por vez primeratra cender tal rie go insito en la vida, al comprender que la libertad de
vivir no es cosa que competa únicamente a la conciencia individual sino
que conlleva -esttuctural y, por tanto, necesariamente- un correlato-. •.cpara
él la acción de abrir la puerta de la cabina se compone de su acción y de
la puerta indi olublernente amalgamadas, en la medida en que su acción
de abrir la puerta contiene una finalidad que puede er equivocada y
lesionar un eslabón de un orden que no alcanza a entender
suficientememe"~ 1• O, en otras palabras, que la unidad fundamental de la
experiencia -tratese de la reflexiva, como en e te caso, o no- no es la
conciencia sino la conciencia de un mundo, lo cual implica tanto un
modo de vivir (digamos, la percepción sensible) y un punto de vis;;
como un orden que se abre y se configura de manera correspondiente .
Parece aquí que Persio se dispone a ser fiel a la totalidad de la experiencia
y a las dimensiones constitutivas de la misma y, sin embargo nada más
lejos de si. Ya va esto indicado por lo de "un orden que no alcanza a
entender suficientemente" y queda confirmado al declarar el narrador
.
. " 73 o sea, atrai'do por
que Persio es ' un rnsecto
cromo, 6ilo y a 1a vez ciego
la apariencia de lo real e incapaz empero de percibirlo, por lo que su vida
se limita a ser antesala de la experiencia, a esas dudas que -nos dicenPersio llama arte o poesía"'4 • Pero esto no debiera sorprendernos, sin

embargo, ya que, como se anunciara antes, pensar o reflexionar, al modo
típico de Persio, consiste en ir 'contrariamente a la costumbre de todo
desconcertado"75 , pues, en vez de intentar "concertar lo que lo rodea, los
faroles amarillos y blancos, los mástiles, las boyas", lo que hará será
pensar "un desconcierto todavía mas grande ... y rechazara ... todo lo que
se ahoga en formas dadas... o cree Persio que lo que está ocurriendo
. . ble: no 1o q111ere
. as1,,,16
sea rac1oana

100

b3 p. 63.
69 lbíd

·o lbíd.
71 P. 62.

Cf. Edmund Husserl, IdeaJ nlativaJ a una Je11on1enologlo pura y una jilosofia
fanofl1mológúo, trad.José Gao 2•. Ed, (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), lll,
Capítulos Il1 y N . Implícita en esta posición está ya la superación de la irracionalidad
que muestra a continuación, pero eso no le arredra o no lo ve.
73 ]bid.
• 4 lbíd.

Cuando menos, es notable este modo de proceder, pues ¿de qué se
trata en verdad cuando Persio se pone a pensar? o de reconciliar lo
conflictivo ino de exacerbarlo por uperfetación; ni más ni menos que
llevar a sus últimas consecuencias algo que se le ha ocurrido y que no
resulta en absoluto de la experiencia de lo otro (sea real o posible o pura
apariencia), sino simplemente de los avatares de su subjetividad. Hay que
ver con claridad que Persio se hace responsable de lo que ucede dada su
decisión (aunque sólo sea en lo espectral) y del riesgo que implica esto para
la mundanidad de la conciencia, a base de una creencia y de un q11erer que
no sea la cosa así, sino de otra manera. Tenemos aquí a la nada, a la base
del ser y a la voluntad de creer (que no de poder, aunque haya un "puede
ser" -r) de fundamento de la conciencia. o es sorprendente, entonces,
que le sea imposible a Persio ejercer una fundada decisión, no solo porque
no es dado en principio "saber en qué momento la enorme langosta ha
empezado a mover la biela mayor..." 1 8, sino además y obre todo porque,
a base de creencia y volición tales, todas las gulas de resolución quedan
reducidas, rebajadas, mutiladas a priori al mismo nivel de meras
alternativas y ujetas al puro arbitrio de una imaginaria conciencia"'9_ o
hay en momento alguno ni la más mínima sospecha de que la suspensión
y la mutilación de la experiencia así perpetradas descansan en uo prejuicio
que está antes de toda reflexión y que da al traste con ésta, a saber: el que
alcanza apogeo y manifestación en la Europa fin de siede en la batalla entre
racionalismo e irracionalismo, sobre codo con opción de compra de este
último. ·La radicalidad de Persio y la de Cortazar (con el ápico desfa e
temporal entre lo que ucede en Europa y lo que viene a acontecer en
Hi panoamérica · querido tema del autor) no son tales, sino formas
demodées del pensar, por lo arbitrario · paróal de su formulación. n
momento alguno se le ocurre a Persio (¿a Cortázar?) que, para

72

15

'6

p. 61.
lbíd.

r Jbid.
' 8 pp.

59- 60.

..., pp. 61- 62.

�102

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR

1 3

Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

reflexjonar de veras, hay que ser fieles a la experiencia y no anularla de
antemano por inconfesado reduccionismo. Si esto se hiciera, habría que
e tar dispuesto - 1 pasara- a ser gwado por la experiencia misma y -caso
de que tal llegar,a a revelar e así- a aceptar que la realidad se da y que e
patencia como un orden de confirmaciones recíprocas. (Pero ya a
principios de siglo e había demostrado tal cosa) 80• j e to t&gt;S así, no nos
atisfará en absoluto tratar el barco y su aparecer o de de la voluntad de
poder o "puente de mando 81 aun cuando se esté solo en la cabina82 • o;
nos parecerá tal proceder injustificado ejercicio de escepticismo
relativismo. o se puede de ese modo determinar si lo que aparece es el
bauprés del Malco/,n o " i el Makolm, e e carguero modernismo, orgullo
de la Magenta Star, t nga un bauprés ... " 3 egún cal método, codo seria
igual y daría lo mismo, la conciencia se reduciría a un mero reparar (en
este caso, reflexivo) en una pura multiplicidad de meras apariencias
imaginaavas posibles o impo ibles. ada más falto de rigor y de hambre
veritari a. Por decreto y a pn·on lo más importante en cue tiones de
naturaleza y exist ocia se ha decidido, cuando en auténtica reflexión
seria tal cosa lo que habría que decidir y a base de lo que aparece y tal
como aparece, sin prPjuicio alguno. e trata, pues, de una mentida
reflexión r de una que linda en la frivolidad y redunda en reducir la
experiencia a caleidoscopio y al proceder en cuestión a puro recurso
cubista por descomposición y a mero paso y traspaso de cuadro a
experiencia84.
o queremos deor, por upuesto, que hacer tal cosa no sea algo
legítimo en narrativa o que ea imposible crear un per onaje uno y un
mundo uno en un caso como el de Persio. Más aún: negamos que sea
esco así y rechazamo como error interpretación tal 5• Lo que nos
preguntamos es, por un lado, si puede utilizar e la novela (u otro énero
de las bella artes) de modo que funcione como instrumento sujeto a
estas dos precisiones contradirlorias: por una parte, como vehículo de
dilucidacióo · de erdad , , por otra, como medio de di olución y
relativismo. Por otro lado, habrá que determinar si no
trata aquí
Cf. E. Husserl, lnn.rtigacio110 ligua.r, erad. M. Garda Morente r J. aos. (J\fadrid:
Rc,.•ista de Occidente, 1976) , "Prole ómt:oo "; ltkat, 113 y 13 1- 32.

a1P· 60.
lbíd
l lbíd
l!4 Por commste, veáse Aron Gurw-itsch, El caR1po de la concimria, trad. Jorge
García- Gómcz • ladrid; Alianza Editorial, 1979) Panes IV r V.
s; l bíd Parce
2b.

-como en tantos lugares- de un inconfesado renunciamiento no sólo a
pen ar la realidad completa del mundo s1110 además a intentar uperarla
mediante un radical ejercicio de reflexión y fan asía, 'ª ea en ciencia o
en filosofia o en literarura. os parece que Cortázar es un "médico a
palo , y, por tamo, un mal médico. 1 o e orprendenre, pue , qu mm
su literatura como su teorizar sobre ésta y el mundo (fí ico, políticomoral o de otra índole) adolezcan de gran incongi:u ncia y seria
debilidad. Pero volvamo por últim , a ].A mella al día. J\ v ce la
situación no es tan t rrible como parece, bre codo cuando artizar e
atiene más a imaginar a la hil ndera que a hilar u r flexiva imagmación.
En el magnífico retazo intitulado
cerca de la man ra de vi, jar de
A tena a Cabo unión", no sólo no propone una teoría de la mem ri
en el contexto de la creación p ' t1ca (que, p r cien , no e limita a la
literatura, pues cunde a en la vida de todo l día), mo que ademá
no da varia pruebas de fantasía eidética. 1 o propone que la memoria
es ya o parte integrante de la imaginaci · n o una fon11a de é ta, puc 110 no
da o umini tra un retrat fiel o c mplet del pasado. l o se trata d ue
olvidemos y de que la mem ria e té llena d agujeros, ni rampoco de que
recordar -o, m jor aún, con tituir I que se ha de recordar- inflija a lo
materiales una re-or nización -o, lo que es más grave, una condición de
recepción previa- que con i ta en esquematizar o 1dcahzar. La co a va
mas lejos, pues, aun cuando t da estas posibilidade se den, no
entrega aun p r lo mismo la verdad completa del recordar. Cortázar 1
sugiere ya cuando nos dice que ''jamá deberiamo hablar &lt;le 1111estra
memoria, porque i algo tiene e que no e nue tra ... " I¼_ El 1gruficado
aparente de e ta te i n e I in embargo lo que quiere d cir Cortazar.
o es que la memoria ea un poder anónimo, universal e independiente
que e té en mí, su ehiculo idóneo. i 1o;
qu la memori. e poder - y
poder acávo- de conformación · es, or canto no solo algo no a¡eno a la
imaginación r quizás simpl menee parte o estilo e pecial de la mi ma; es
sobre todo e ndici · n \' b
de la fanta fa. Para dem erado n s da el
ejemplo egi:egi -y de 'recio ab leogo en la crudici · n literaria- &lt;lel re~ar
de un via;e. mpieza p r afirmar qu "todo vi jero ... al narrar u penplo
lo rehace ,tP dánaono a encender que n habla de cualqui r Vl, 1et' ino
del que e nstiruye -tamo n su andar com n u reandar lo andado- el
viaje mismo; o sea, e rra a dcl viaj ro a quien el iaje no le acontece
implemente. Pero con p netra.nte intuición ve de inmediac Cortázar
que la única manera de hacer justicia a e e viajar que e rehace en el
11&lt;,

p. 59.

lf1

p. 59

�105

JORGE GARciA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

relato (o sea, en la memoria que se instituye~, es verlo como menester
en sus vinualidades temporales. Por tiempo, sin duda, no se refiere
Cortazar al que marcan los relojes sino a la vivencia del tiempo, de su
pasar, es decir, a las diversas modalidades de vivir lo que transcurre. Así
nos dice -en fórmula poética y por e o, en e te contexto, exacta- que
hay "eres viajes en uno, el real ya transcurrido, el imaginario pero
presente en la palabra, y el que otro hará en el futuro siguiendo las
huellas del pasado y a base de los consejos del pre ente .. .'&gt;89. Y aqui hay
que notar y poner de relieve no sólo el hecho de que la ttes
temporalidades se co-determinan sino además algo má decisivo que el
tercer tiempo del ejemplo (la futuridad) no es, en este caso, una
temporalidad únicamente de aquél que recuerda y relata sino también del
que oye cuando perciba -si llega a percibir- el orbe que se delata ~hora
ante el oído de su imaginación, Surgen a i do cosas mínimas o
esenciales que aporta este aparte a la cuestión de la creación literaria: ese
relatar conforma a un lector u oidor ideal del relato, por cuanto informa
su imaginación según dos notas, a saber. la idealidad (que no e enciende
aquí en lo moral sino en cuanto a la dimensionalidad de lo no físico) y la
futuridad, determinando, con ese fundamento, el reconocimiento de lo
real que acontezca(en el marco de lo que es ahora futuro en el ámbito de
lo memoriado; o sea, cuando se vea y se oiga lo que ahora se anticipa en
la fantasía, de modo tal que la memoria de la fantasía se convierte en
condición de ocurrencia de la percepción actual (que ahora es futura). Es
de notar que, en nuestro caso, esta condición de la percepción es memoria
de otro que me conforma o, para decirlo con mayor precisión, ya que
Cortazar afirma correctamente que el hombre es de su memoria, se trata
de una memoria que se cumple en varios (v que, por tanto, e tablece la
trama apriori que hace posible la comunicación y la tradición), a saber: en
el que recuerda, en el que anticipa (o escucha al que recuerda) y en el que
percibe, a lo cual hay que añadir una precisión que la prosa de Cortázar
oscurece: que el recuerdo presente, en cuanto relato, es fantasía de lo que
el que relata cuenta para el o/ro, el que oye o lee o sea, cuando este aun no
ha llegado a experimentar en la percepción lo que el otro cuenta en
función del relato. En otras p~abra , la memoria -como "araña... que
teje telas aberrantes"90- se convierte en condición del recuerdo, de la

fantasía sen1u strido y de la percepción futura y determina, por tanto, lo
mismo al escritor que aJ lector. La memoria, así entendida (o sea, como
forma radical de la vivencia del tiempo y de la imaginación), es a germen
de la creación literaria como tal. O como dice mas tarde Cortazar en
"Encuentros a deshora' : "El tiempo de un escritor: diacronía que basta
por si misma para desajustar coda sumisión al tiempo de la ciudad { ea,
a lo que antes describía como el de la memoria pragmática y de la
apariencia actual}. Tiempo de ... encuentros en el pasado, citas del futuro
con el presente, sonda verbales que penetran simultáneamente el ante ·
el ahora y los anulan"91 • (Vale la pena leer en su totalidad la pieza a que
esta cita pertenece, por los vario Denkexperimente literarios con lo q~e
prueba en ejercicio su noción fundamental para ver cómo e hace sm
trivialidad.)

104

88 A diferencia de la pasiva, que podrá deccionar lo pennite en rdación al a
memoria ll1J?1Cdiatamente anterior ya constituida o a la anticipación automática. Pero de
esto, en fin, no habla Cortázar.
pp. 59-60.
90

p. 59.

i é ta es la interpretación correcta del enrido de Conázar en e te
retazo, se convierte el texto en cuestión en recurso de interpretación de
su anterior aserto -entonces de viso arbitrario- de que el poeta es
e.,,:trañamiento y sobre lo cual ya cornentábamo que es solo condjción
necesaria pero oo suficiente de la genuina creación Literaria. Pero hay in
embargo que leer la pieza que sigue (''Diálogo con maories") para darse
cuenta como intuiciones y hasta conceprualizaciones tan arriesgadas y
penetrante no sólo se malinterpretan sino que se triiializ.an. Cabria
preguntarse por ejemplo, cómo es posible negazse "a aceptar lo
.
" asoman do al numeno
,
[sic
. ]"91, a menos
inmóvil"9,- y poco a poco u:se
que uno se mueva en el plano de las meras palabras y ha ta del jla1t1s voás,
implemente por reparos contra lo literal en cuanto tal').¡ y por un gu co ·
un regusto de pa ar de una cosa a otra -real -0 posible o meramente
facticia-, ya sea un incidente de ómnibu , el cuento del ogro en el Goldm
Bough o las prácticas y creencias de lo maories. Cuando e llega a e to
extremos, no se trata tanto de locura o disparate como de tontería, sobre
todo c~ando se azona todo eso con un presunto interés socio-político
de reforma del ver y del hacer llámese praxis o no.

6.
p. 63.
'll p. 63.
94 p. 65.

91 p.
92

�SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA
CIENCIA EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA
DEL CAMBIO CIENTÍFICO
-PRIMERA PARTECésar Augusto Reza Rodríguez
Candidato al Doctorado en Filosofia
Por la Universidad Complutense de Madrid

Introducción
Denuo de los temas que ocupan a los filósofos de la ciencia desde la
segunda mitad del siglo pasado, uno de los más acuciantes es el de dar
cuerpo a una teoría del cambio científico que ofrezca una descripción
adecuada de la dinámica de las ciencias en, al menos, sus ramas más
consolidadas.
Prendido de las concepciones puramente epistemológicas de las
ciencias, en las cuales se asignaba a éstas la tarea de construir versiones
fieles del mundo, el modelo positivista del cambio cienáfico ofrecía la
imagen -de un desarrollo acumulativo, por el cual el progreso cienáfico
podía identificarse como el acercamiento creciente de las diversas
disciplinas al cumplimiento de aquella tarea fundamental. Una vez que ha
sido irrevocablémente cuestionado el formalismo en que se apoyaba ese
modelo, lo que ahora se discute es si las propuestas alternativas que han
jdo surgiendo socavan los cimientos de una visión auténticamente
racional del cambio científico o si, por el contrario, sientan las bases para
la emergencia de criterios de -racionalidad más acordes con el desarrollo
del proceso científico real.

�109

CÉSAR AUGUSTO REZA ROORIGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

Dentro de esa polémica, la figura de Thomas S. Kuhn ha ocupado un
puesto central, de tal modo que los desarrollos posteriores a él se
definieron en razón de los cambios propuestos en relación con que el
modelo kuhniano. Después del impacto de su !A estructura de las
revoluciones científicas, que sirvió de estímulo a diversas propuestas de
naturalización de la filosofía de la ciencia, se cayó en la cuenta de que el
desmantelamie~to del universalismo epistemológico propio del
positivismo requería un examen más profun~ pues estaba en juego
nada menos que la posibilidad de seguir pensando en las ciencias como
ámbitos en cuya dinámica están vigentes, entre otras cosas, criterios de
racionalidad cuyo alcance está más allá de los limites de cada contexto
histórico. De no ser así, no se vería cómo cerrar la puerta al relativismo.

privilegió la capacidad de ese estilo para sugerir líneas de acción y de
debate, aunque para ello hubiera de sacrificar la presentación exhaustiva
de sus apoyos. No es que falten ejemplos, sino que no están en esa obra
debidamente representadas las diversas regiones de la actividad científica
en las cuales afirma haber encontrado confirmación de su modelo como
patrón general del desarrollo de la actividad científica en cualquier campo.
Así las cosas, tiene sentido contrastarlo con lo ue puedan informamos
al respecto episodios de aquellas ramas de la ciencia, fuera de la física,
que por su importancia relativa merecen ser traídas a cuento.

108

En este contexto, nuevos empirismos tomaron la palabra. Las baterías
se enfocaron de manera señalada sobre la noción de
inconmensurabilidad, auténtico pilar de la concepción kuhniana del
desarrollo científico. Asimilada en principio a las propuestas de
Feyerabend, se pusieron de manifiesto sus inconsistencias. Quine,
David son, Van Fraassen, Laudan, Putnam y otros más se encargaron de
refutarla. Kuhn reaccionó argumentando que había sido mal
comprendido, pues sus críticos pasaban por alto los numerosos pasajes
de su obra capital en los cuales, a la vez que destacaba la importancia de
la inconmensurabilidad para la edificación de un nuevo paradigma
epistemológico, abierto a la historia y a la sociología de la ciencia,
reclamaba para ella un alcance más modesto del que Feyerabend le
asignó en sus propias obras.
Pero no fue sólo este concepto el que avivó la polémica. Paradigma,
ciencia normal, cambio revolucionario, fueron también tema de un
amplio debate. E igual que con la idea de inconmensurabilidad, Kuhn se
dedicó a reformular estos conceptos para salvarlos de las objeciones,
emprésa que siguió hasta el fin de sus días.
De todo lo dicho por Kuhn a lo largo de más de cuarenta años, y de
Los numerosos comentarios y criticas a su obra, ha emergido una figura
que se ha constituido en punto de referencia obligado a todo intento de
dar cuenta de la dinámica presente en la evolución de las ciencias, e invita
a hacer balance de sus aportaciones, sus méritos e insuficiencias. Entre
Los segundos, yo. destacaría que Kuhn ha cambiado ya definitivamente la
manera de abordar el estudio histórico del desarrollo cientifico.

La estructura de las revoluciones científicas es una obra que tiene detrás suyo
numerosos estudios de caso. Al elegir la forma de ensayo, Kuhn

La genética, con ser una ciencia de historia muy reciente, ha
experimentado un desarrollo tan impresionante que ya disputa a la física
el papel de referencia en los estudios de historia y filosofía de la ciencia.
A ella dedicó Kuhn, en su obra capital, apenas unas cuantas alusiones
sueltas; y ahí la presenta como una de las ramas de la actividad científica
que más parecen seguir en su desarrollo un patrón acwnulativo.
Este trabajo se orienta a contrastar la teoría de Kuhn del desarrollo
científico en el período de la historia de la genética que puede ser
caracterizado como el de la emergencia de su paradigma inicial, tomada
esta expresión en el sentido originalmente postulado por Kuhn en 1962.
Al hacerlo me propongo, por una parte, ver si en efecto es el patrón
acumulativo el que mejor cuenta da de lo ocurrido en la constitución de la
genérica entre la publicación de la obra de Mendel y la consolidación de
la teoría cromosómica de la herencia; es decir, en el período que algunos
autores denominan como_ el de la genética mendeliano-morganiana. Por
otra parte, me propongo analiza.r sj el énfasis que pone Kuhn en el
carácter conservador de lo que él llama fase de ciencia normal (fase que
para Kuhn es la piedra de toque para gue una disciplina alcance el
estatuto de ciencia) se cumple efectivamente en esta disciplina; es decir,
si es verdad que la existencia de teorías en competencia es la excepción
en el comportamiento de una disciplina científica consolidada, excepción
que se presenta sólo en cortos períodos de agitación revolucionaria
separados por un largo tiempo de ciencia normal. Finalmente, quiero ver
si la inconmensurabilidad es uná categoría adecuada para dar cuenta del
corte que separa a dos tradiciones de ciencia normal consecutivas.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRfGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

1. La Dinámica del Conocimiento Científico, en la Perspectiva De

expresar una t~oría en el vocabulario de la otra); los dos, asimismo,
rec~azaron taJantemente la dicotomía teoría- 0bservación (más
esmcta~ente, rechazaron la idea de que lo "observable" pueda ser
caractenzado y e.xpresado mediante un lenguaje teóricamente "neutro"),
con lo cual se dific~ta la posibilidad de que dos teorías rivales puedan
ser contrastadas mediante una evidencia común.

11 O

Thomas S. Kuhn

En 1962 salieron a la luz, casi simultaneamente, The Stmdure ofScientific
&amp;vomtions, de Thomas S. Kuhn (University of Chicago Press); y Realism,
Rationalism and. Scientific Method. Philosopical Papers, 1, de Paul K
Feyerabend (Cambridge University Press) 1 ~ dos de los principales
animadores de la nueva filosofía de la ciencia po q,ositivista. Con dichas
obras, ambos autores se incorporaron plenamente a la critica de la
concepción acumulativista del desarrollo científico (ya desarrollada años
antes, entre otros, por Katl R. Popper y orwood R. Hanson),
introduciendo en el debate la noción de inconmensurabilidad de teorias,
destinada a convertirse en la categoría seguramente más polémica dentro
de la filosofía de la ciencia de las últimas décadas del siglo XX, pues
estuvo asociada tanto a la emergencia de alternativas de todo tipo a la
"concepción heredada" de las teorías científicas, como a la búsqueda,
frente a las amenazas de dilución relativista que dicha noción introduce,
de un concepto defendible de racionalidad científica.
Más allá de las diferencias entre las concepciones de la
inconmensurabilidad sustentadas por Feyerabend y Kuhn (diferencias a
cuyo esclarecimiento este último dedicó una buena parte de sus
publicaciones desde La estructura de las revoluciones científicas), puede
afirmarse que el impacto inicial de estas obras debió mucho precisamente
al hecho de haber sido interpretadas subrayando las coincidencias entre
ambos autores: los dos se perfilaron hacia una reconstrucción del
desarrollo histórico de las ciencias en la cual resulta inadmisible la idea de
que éstas avanzan mediante una ampliación progresiva del alcance
explicativo del conocimiento científico (según esta idea, la aparición de
una nueva ceoáa supone la absorción -y la eventual corrección- de las
anceríores); los dos suscribieron una concepción holista del significado
(conforme a la cual el significado de cada uno de los elementos de una
red conceptual no constituye una propiedad intrínseca de los mismos,
sino que está determinantemente influido por el contexto del cual
forman parte. Por ello, los términos -todos o, al menos, los conceptos
clave- comunes a dos o más teorías científicas no significan en ellas
estrictamente lo mismo, lo que en último término hace imposible
1Traducidas aJ castellano, respectivamente, en 1971 (f. . Kuhn. u utrud1m1 dt
las m'OIHriones cienfíjitOJ. México FCE) y en 1989 (P. K. Feyerabend. Umitu de la ciencia.
Barcelona, Paidós / l. C. E.-U. A. B.).

! 11

Feyerabend orientó su escrito a mostrar lo insatisfactorio del modelo
establecido en la tradición del empirismo lógico para dar cuenta del
proceso por el cual la ciencia progresa efectivamente. Dentro de ese
modelo, ~l desarrollo de las ciencias es visto como un proceso lineal,
acumulativo, en el cual se supone rige la condición de que las nuevas
teorías formuladas en un campo determinado de la actividad científica no
deben entrar en contradicción con las teorías ya asentadas en dicho
campo.
Para el empirismo lógico 2 , la empresa científica consiste en la
fo°1:ula~ón de teorías generales con cuya ayuda pueda efectuarse la
explicación y la predicción de los hechos. Una vez formuladas, las teorías
se someten a verificación contrastándolas, una a una, con informes
observacionales recogidos en el dominio de aplicación propio de la teoria
y expresados en términos de un lenguaje teóricamente neutral. Si
representamos con O al conjunto de hechos en los cuales las
pr~dicciones de la teoría y las observaciones se corresponden (dentro de
margenes de error de medida aceptables), la teoria se considera verificada
en O, ~ proba~le en ~¡ dominio T' (O e T') en el grado en que O le preste
apoyo mducov?. S1 se presenta una ntteva teoria que aspire a constituirse
en una alternativa a la teoría vigente, esa teoría no solamente ha de llevar
a su co~frontación con observaciones de nue o tipo, sino que ha de
ser c~ns1stente con las observaciones ya usadas para verificar a la teoría
am~aor.__ En todo ca.so, la empresa científica está constituida por la
con¡una~n de dos. seaes de conquistas: la creciente ampliación de la base
ob e~•-aaona~ v~nficadora; y la extensión, igualmente creciente, del
dorrurno explica~vo de la teoría.

2 No es nuestro propósi to. ~~ar ~qui .ªI empirismo lógico. En lo que sigue nos
atendremos, por tanto, a la vers1on ma 1mphficada posible de la interpretación que de
~re _modelo está implícita en el rexro de Feyerabend, con la única finalidad de ir
s1gwendo el hilo de su argumentación.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

Para los defensores de esta postura era imprescindible garantizar el
carácter empírico (= significativo, no metafísico) y consistente del
conocimiento científico, pues sin esas características el conocimiento no
puede ser verdadero. Por ello dedicaron la mayor parte de sus esfuerzos
a establecer mecanismos conforme a los cuales fuera posible, por una
parte, vincular la compleja organización formal de las teorizaciones
científicas con la base observacional que le sirve de apoyo; y por otra
mostrar la conexión lógica existente entre teoría ;;ucesivas. Si el lenguaje
en el cual se expresan las observaciones es inmediatamente significativo,
entonces las formulaciones teóricas de la ciencia serán también
significativas si a) es posible ponerlas en correspondencia con (reducirlas
a) el lenguaje observacional, y b) se garantiza que en este proceso no se
produce alteración del significado. Por otra parte, la continuidad de la cjencia
queda protegida si, además de lo anterior, se logra establecer una
conexión estrictamente deductiva entre una teoría científica y aquellas
que la han precedido en el campo correspondiente, de modo tal que eJ
contenido informativo de éstas (J sus evidencias confirmadoras) resultará
incorporado en (.y confirmará a) la nueva teoría.

indicaciones de los instrumentosH, escribe, "no significan nada a menos
que poseamos una teoría que nos enseñe qué situaciones hemos de
esperar que ocurran en el mundo, y que garantice que existe una
correlación fiable entre las indicaciones del instrumento y dicha situación
particular." Ahora bien, si toda descripción de experiencias está cargada
de perspectiva teórica, y puede mostrarse que do teorías diferentes
conllevan distintas formas de mirar el mundo, entonces su adopción
afectará al conjunto de nuestras experiencias. De ello se sigue que "si una
teoría es sustituida por otra con una ontología diferente, entonce
tendremos que revisar la interpretación de todas nuestras mediciones,
por muy auto evidente que una tal interpretación particular pueda haber
.
»3
llegado a ser con e1tiempo.

112

Es dentro de esfuerzos de este tipo en donde Feyerabend ubica a la
teoría de la reducción de E. agel y a la teoría de la explicación de C.
Hempel-P. Oppenheim. Ambas teorías suscriben el principio de
deducibilidad al afirmar, en un caso, que los axiomas de una de ellas Qa
teoria a reducir, llamémosla T') pueden transformarse en teoremas de la
otra (la teoría en la cual se practica la reducción, T); en otro, y por
extensión, que todo lo que la primera de ellas explica es asimismo
explicable a partir de las afirmaciones de la segunda. Ambas, también,
suponen que cuando esto ocurre las expresiones propias de la teoría
reducida conservan en T los significados que tenían en T' antes de
practicarse la reducción.
Para Feyerabend estas teorías, como en general toda interpretación de
la ciencia basada en el principio de invariancia del significado, fracasan
como representación del curso histórico de la actividad científica y no
pueden ofrecer una metodología congruente con un empirismo
razonable. Al presuponer que existe un dominio de significados
establecidos con independencia de codo contexto teórico, como sería el
caso de los resultados experimentales, permanecen en la ilusión de creer
que la conttastación de las teorías científicas se lleva a cabo en un diálogo
entre cada una de ellas por separado y una evidencia imparcial. Pero esto
no es así, pues el sigruficado de los llamados términos observacionales no
puede fijarse con independencia de los sistemas teóricos. "Las

Pero si esto es así; si los datos observacionales dejan a los científico
un amplio margen de libertad de teorización, entonces
resulta
insostenible la exigencia, interpuesta a una nueva teoría, de ser
compatible con aquellas a las que sucede, pues no habrá con ecuencias
en las cuales ellas simplemente coincidan. Los científicos, en esre punto
a lo que en realidad se ven enfrentados es a la elección entre teorías que
dibujan cuadros del mundo di tintos inconmensurables y dicha lección
no puede llevarse a cabo bajo criterios puramente lógicos. En la deci ión
de proponer o adoptar una teoría más bien que otra entran en juego
razones de todo cipo, vinculadas en parte a los hecho e instrumentos
matemáticos de que el científico dispone, pero en parte también a la
tradición en la cual trabaja, a su idiosincrasia personal, a motivo
estéticos y a otros factore de corte ubjetivo. 4
Ya en este punto, Feyerabend coma di tancia también del círculo
popperiaoo. Así como, al margen de las dificultades más básicas ligadas a
la noción de verificación, no pued aceptarse que exisra una misma
evidencia confirmadora para do teorías di feremes, tampoco puede
aceptarse que la falsación tenga lugar entre una teoría y su evidencia en
contrario, pues dicha evidencia supone u interpretación desde una teoría
rival al menos ya en germen.
Todo esto, y las consecuenoa metod lógicas que Feyerabend deriva
de ello -su propuesta de la proliferación de teorías-, está asociado a la

~

P. K. Fererabend, Un1iln ar la ciencia, p. 53.
Cfr. Feyer:ibend, oli. rit., p. 3-78.

�114

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

noción de inconmensurabilidad, desarrollada en su critica a las teorías de
agel y Hempel-Oppenheim.
Como se apuntó más arriba, los pilares de estas teorías son los
principios de deducibilidad y de in~ariancia del sigrúficado, a los cuales
Feyerabend somete a critica revisándolos en una serie de ejemplos
seleccionados, provenientes, todos ellos, de la física.
La critica al principio de deducibilidad la efectúa Feyerabend
analizando el intento de reducir la ciencia galileaoa a la física de ewton
(o de explicar los principios de la primera desde los principios de la
segunda). Un esquema válido para representar tanto la relación de
reducción como la de explicación es:

Ty6 \ - T'
donde T' representa la teoría a reducir; T, la teoría que se toma de base;
y 6, las condiciones iniciales requeridas en el dominio de T', pero
expresadas ahora n términos de T. i hacemos que T' represente a la
física galileana, relativa al movimiento de los graves en las inmediaciones
de la superficie terrestre; y T a las leyes de la mecánica celeste de ewton,
entonces no es posible, afuma Feyerabend, reducir formalmente la
primera a la segunda, pues la aplicación de T requiere tomar en cuenta
tanto la variación de la altura sobre el nivel del suelo (llamémosle h)
como el radio de la tierra (1', y aunque 6 especifica que la variación de h
es muy pequeña comparada con r, mientras h/ r"tenga algún valor finito,
aunque sea pequeño, T' no se seguirá Q.ógicamente) de T y 6". Lo que s
seguirá será otra ley, T'', la cual, aunque resulta experimentalmente
indiscernible de T', no es matemáticamente consistente con ella.s· Ahora
bien, puesto que la mecánica clásica tiene consecuencias incompatibles
con la aquí llamada física gahleana, entonces ésta y aquélla son también
; ldtm, p. 70.
• La razón de esca incoo istencia la ubica Feycrabend co el hecho de que en lo que
él llama fisica galileana vale el supuesto de que lo graves cstan ujeros a una aceleración
vertical constante, y pua conservar lá validez de tal supuesto en la teoría de ewton
tendrían que declararse nulos o ioexiscenres los efecros de toda condición (entre ella ,
por ejemplo, la rotación de la ti rra) capaz de interferir con la con tanda de la
aceleración vertical; en cualquier ca o, c1 resultado seáa un enunciado no consisteme
con las leyes de e~on. El tnteom de salvar la teoría fonnai de la. reducción afirmando
· que la füica de ewton establece condiciones límites sobre cuya base las predicciones
de la ciencia gaWeaoa constiru •en una aproximación sarisfactoria no es aceptable para
Feyerabend, pues la noción de aproximación resulta demasiado vaga y sub jeti"a como
para tener cabida en una teoria formal.

115

incompatibles entre í, lo cual implica que si la teoría de ewton
"contiene" de alguna manera a la de Galileo, la relación dada entre ellas
no se ajusta a los criterios formales de la d ducibilidad. En otras palabras:
no hace falta interpretar el desarrollo científico como un proceso en el
cual las nuevas teorías postuladas necesitan cumplir la exigencia de ser
consistentes con la conquistas pre,ias de la actividad científica para
poder considerarlas como un progreso re pcct de ellas. La ampliación
d I conoam1ento científico con iste, simultáncamenre, en una
sustitución y corrección del conocimiento anterior con la adopción de
nuevo conocimiento.
En relación con la exigencia de invariancia del significado, Pcyerabend
analiza lo que curre cuando se pretende que eries de concepto , a u
juicio mutuamente inconmen urables, pueden manejar e con idéntico
ignificado en teoría suce ivas, ·a sea porque los téanin
figuran
igualmente en llas (como es el ca o del concepto de temperatura en las
termocLinámicas fenomenoló81ca y e raclist1ca, o el concepta de ma a en
las mecárucas clásica y relari 1 ca), o e pre ume que en la nue a teoría
puede identificar e un análo o aceptable para el concepto clave de la
teoáa anterior, como ocurre con el concepto de ímpetus.
Esre concepto, introducido en la teoría ari totélica del movimiento
para caracterizar a la fuerza interna responsable de que uo cuerpo (un
móvil) continúe mm·iéndo e cuando ya no está en contacto con la fuente
inicial (motor) que lo impul ó, permitió normalizar fenómeno que en un
primer momento podáan parecer contrario a dicha teoáa, como el
movimiento de una flecha en el . aire aún después de haber sido
lanzada. i se pretende que la teoría del ímpetus puede ser reducida a la
mecáruca cele te de 1 ewton, conservando la n c1ón en é ta, el
significado que en aquélla fue originalmente establecid por sus reglas de
u o, tal asumo pasaría por una caracterización inercial del ím ecu ,
especificando que "el ímpetu de un cuerpo en el espacio vacío, que no
está bajo la influencia de ninguna otra fuerza, permanece constante. ' 6
Así formulada, de de esta "ley inercial" pued n derivarse descripciones
d l movimiento · inclu o cuantitativa menee congruente con la mecáruca
newtoniana; y sólo re taría identificar en ésta al concepto que absorbe a
Ja noción de ímpetus.

~

ldm,. p. 83.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

116

Frente a la sugerencia de hacer del momentum el concepto adecuado
para cumplir esa función, Feyerabend considera como un grave error
creer que de ese modo se cumpliría la exigencia de invariancia del
significado, pues se pasarían por alto las diferencias semánticas
insalvables que separan a ambos conceptos más allá de la congruencia
entre los resultados que pueden obtenerse con los procedimientos arriba
indicados. Estas diferencias se hacen isibles si advertimos que mientras
ímpetus pretende identificar una causa del movimiento de un cuerpo
(dentro de una teoría que con id era al movimiento en todas sus
modalidades -incluido, pues, el movimiento constante-, como un proceso
causado por la acción continua de algún tipo de fuerza -y por tamo
como algo que reclama explicación- y a cuya extinción el móvil llega o
vuelve al reposo, que es su estado natural), momenrum designa a su
res11/Jac/Q (dentro de una teoría que, por el contrario, ve al movimiento
constante también como un estado que no requiere explicación). Más
aún: porque, como se ve en casos como éste, los conceptos están
asociados a teorías separadas por la inconmensurabilidad, es imposible
encontrar en la teoría de 1 ewton un análogo efectivo de la noción de
ímpetus.
Los conceptos no conservan intacto su significado cuando pasan de
un contexto teórico a otro (no designan exactamente lo mismo), pues
esos contextos están involucrados de manera determinante en el
significado atribuido a sus términos descriptivos. Por esta razón es
imposible relacionar teorías sucesivas exigiendo que sus términos clave
posean en ellas el mismo significado. Por esta razón, también, el
desarrollo científico no puede interpretarse como la. subsunción
progresiva de unas teorías en otras más fuertes. La inconmensurabilidad,
sugiere, por el contrario, que "la sustitución parece ser el proceso que
caracteriza la transición de una teoría menos general a otra teoría más
general, en lugar de la. incorporación o la derivación."~
Ideas muy parecidas a éstas -y en ocasiones aplicadas, como veremos
después, a los mismos ejemplos8- desarrolla Kuhn en La estructura de las
• Idtm., p. 119.
8 Podemos especular que estas coincidencias están ligadas al hecho de que ambos,
en el proceso que les llevó a sus respectivos puntos de vista, sostuvieron
conversaciones que,' según ellos mismos relataron pos1eriormente, tuvieron importancia
en la madur~ción de sus ideas. Cfr. al respecto la ampliación que Feyerabend introdujo
en 1980 a la nota 6 de la obra gue hemos comentado (p. 44-45), y la explicación 9ue
Kuhn hizo en 1983 de sus coincidencias con Feyerabend en Conu:nsurability,
Con,parabi/11]•, Codlmunirabilil)• (recogido en Kuhn, 1989, ¿Qui son la.r m·oh1ciont1 cimt(jicas?

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTiFICO

117

revoluciones científicas. Pretende, en esta obra, llegar a un concepto de
ciencia congruente con el desarrollo histórico de la práctica científica
real, por oposición a versión acumulativista del progreso científico
confeccionada dentro del empirismo lógico, en la cual la ciencia aparece
como el compendio de teorías, procedimientos y hechos que
proporcionan conocimiento verdadero y el desarrollo científico como el
"proceso mediante el que Oos] conceptos han sido añadidos, solos y en
combinación, al caudal creciente de la técnica y de los conocimientos
científicos."9 Vistos desde la óptica de una nueva historiografía, ugiere
Kuhn, los registros de la. actividad científica muestran que no hay
muchos motivos para la aurocomplacencia: ni la aparición de una
primera teoría universaJmeme aceptada por los miembros de la
comunidad científica constituye el triwúo de la razón sobre la
superstición 10; ni el desarrollo de esa ciencia con isre en la ampliación y
perfeccionamiento graduales de la verdad conquistada 11 ; ni son los
científicos personajes cuya decisiones están dictadas solamente por la
actuación de criterios lógico impersonale .12 El mundo de la ciencia es,
en su despliegue efectivo, mucho más complejo de lo que de ella dice la
imagen tradicional.
La estructura de las revoluciones cient!ficas ofrece una visión muy diferente
de la ciencia y de u dinámica. Lo que en este terreno aporta Kuhn es
muy conocido.
ociones como las de ciencia normal, paradigma,
comunidad científica, tradidón de investigación, anomalía, cambio
revolucionario, son ya moneda corriente en el lenguaje de la filosofía de
Y ofroJ msayos, Barcelona, Paidós/1.C.E:.-U.A.B., p. 95-135), a tono con las palabra
finales del prefacio a La uln1ct11ra...
9 T. S. Kuhn, La utru(f1m1 de las m •ol"riones rimtíjiras, p. 21.
10 En la. historia de la ciencia tradicional, de corte positi,·ista, se presume la
existencia de una divisoria neca entre ciencia y no-ciencia, y el nacimiento de la primera
en los cfü·ersos campos del conocimiento se relata como una superación de la segunda,
en episodios en los cuales el enfoque empírico-racional rriunfa frente a ob t:iculos u
desviaciones interpuestos por el predominio de formas de pensamíenro mítico-mágicas
o por el culto a la aúroridad. Así el paso de la astronomía ptolemaica 3 la copernicaaa,
de la física acistotélica a la física de Galileo- ewton, de la teoría del Aogisw a la química
de Lavoisier.
11 En cuyo caso la historia de una ciencia consistiría en d registro de la sucesión
de aportaciones 9ue los diversos ciencificos hacen a la construcción de una teoría
cientifica o a la ampliación de su campo de aplicación.
IZ Lo cual upondria que Jo único relevante para el análisi5 de la acti,·idad científica
escaria comprendido en el ámbito de las relaciones teoría-experiencía.

�118

CESAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

la ciencia. Anotemos pues, en un mero bosquejo, las etapas que en la
~te~retación de Kuhn constituyen el patrón de desarrollo por el cual las
ciencias transcurren.

A Antes de la aparición de un primer paradigma, capaz de nuclear a los
miembros de la comunidad de especialistas dedicados a una disciplina
determinada, lo que caracteriza a una ciencia es la "competencia
continua entre una serie de concepciones distintas de la naturaleza",
todas ellas compatibles con la observación y el método científicos,
que se diferencian entre si por "sus modos inconmensurables de ver el mundo
y de practicar en él las ciencias"13 .
En ausencia de un paradigma que proporcione a los científicos
directrices para conducir la investigación y para interpretar sus
resultados, las escuelas en competencia se apoyan en una diversidad
de recursos externos al campo, que incluyen ciencias afines,
concepciones metafísicas en boga y la experiencia per onal Por ello
"no es extraño que, en las primeras etapas del desarrollo de cualquier
ciencia, diferente hombres, ante la misma gama de fenómenos -pero,
habitualmente, no los mi mos fenómenos particulares- los describan
y los interpreten de modos diferentes" 14 . Los ejemplos, aquí,
provienen también de la ffsica. Antes de la aparición de la Óptica de
Newton, que constituyó "el primer paradigma casi universalmente
aceptado para la óptica física", los científicos se agrupaban en
"numerosas escuelas y subescuelas competidoras, la mayoría de las
cuales aceptaban una u otra variante de la teoría epicúrea, aristotélica
o platónica". Todas pretendían tener la respuesta al problema de la
naturaleza de la luz, pero las opio.iones divergían. "Uno de los
grupos consideraba que la luz estaba compuesta de partículas que
emanan de cuerpos materiales; para otro, era una modificación del
medio existente entre el objeto y el ojo; todavía otro explicaba la
luz en término de una interacción entre el medio y una emanación
del ojo". Y lo que es muy importante: cada grupo podía presumir de
lo bien fundada de su propia perspectiva, pues "todas realzaban,
como observaciones paradigmáticas, el conjunto particular de
fenómenos ópticos que mejot; podía explicar su propia teoría. " 15

B. Las escuelas empiezan a desvanecerse una vez que un inclivíduo, o un
grupo, producen una realización capaz de atraer a los científicos de la
.!(uhn, ob. cit., p. 25, ubrayado mío.
fdtm.,p. 43.
15 lden,. , p. 36 y 37.
13 T . S.
H

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

119

próxima generac1on. stamo ahora ante la aparición de un primer
paradigma, el cual inaugura una tradición de ciencia normal. Como
partícipes de esa tradición, los científicos individuales abandonan la
tónica de discutir la teoría de su campo desde sus cimientos y de
aclarar su manejo conceptual. En lugar de ello pueden dar por
sentadas estas cuestiones y orientar sus investigacione dentro de
cualquiera de las lineas principales iguientcs: 1) la determinación de
aquellos hechos que de acuerdo al paradigma r sultan
'particularmente reveladore de la naturaleza de las cosa '; 2) la
reafirmación de la teoáa del paradigma mediante el e tablecimiento
de hechos que muestren el ajuste entre us predicciones r la
experiencia; r 3) la reunión de hechos que contribuyan a ''articular la
teoría del paradigma resolviendo algunas de us ambigüedades
re iduales
y permitiendo re olver problemas hacia los que
anteriormente ólo se había llamado la atención' ; labor é ta que
supone orientarse hacia: i) 'la determinación de con tante
universale ", ii) el e tablecimiento de leye cuantitath·a , o iii)
posibilitar la aplicación del paradigma a nue\'o campos de interés. En
todos estos casos, el trabajo del científico es más asunto de ingenio
que de innovación, pue el paradigma del cual parte le proporciona de
antemano criterios compartidos para decidir qué problemas on
relevantes y qué seáa una solución aceptable. 16
C. Kuhn señala, como una caracterí rica esencial de lo paradigmas, u

novedad, lo cual permite a los miembros de la comunidad oenúfica
aislarse de las disputas de e cuela.
tra caracteóstica, también
esencial, es que son suficienteme·me incompletos como para que
muchos de los problemas que alumbra estén sin re olvcr, l cual
garantiza a quiene lo suscriben un rico campo de acción. Y aunque el
paradigma, como e ha dicho, proporciona directrice para orientar la
búsqueda de soluciones a eso problemas, ello no quiere decir que
éstas estén garantizadas de antemano. 1\lli entra en juego la
competencia individual del científico. Algunos de los problema
investigados pueden volverse recalcitrantes a los intentos de olución,
en cuyo caso se reconocen como anomalía y e abandonan a la
espera de que los avances de la investigación proporcionen mejores
herramientas para abordarlos ventajosamente. Pero una acumulación
de anomalías puede empezar a indicar que algo anda mal, lo cual
16

Cfr. Ide111, p. 51 -67.

�120

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

permite a los cienóficos mirar hacia otras propuestas, basta entonces
mantenidas en los márgenes del paradigma.

D. Se impone un paradigma emergente. Se integra una nueva comunidad
científica, a la cual se convierten una parte de los miembros de la
comunidad anterior. La nueva tradición de investigación se
desenvuelve en un campo en el cual ha tenido lugar una redefinición
de los acuerdos de grupo -los cuales at ctan a la elección de
problemas, criterios, y métodos- de tal alcance que se produce un
corte radical con la tradición anterior. Ha sobrevenido una revolución
cienófica.
Quiero destacar dos aspectos de la teoría del cambio científico arriba
bosquejada, pues sobre ellos girará el análisi a desarrollar en la última
parte de este trabajo: uno, la naturaleza esencial111ente conservadora de la ciencia
nowal; otro, la caracterización del cambio de paradigma como tránsito
entre visiones del mundo incommnsurables.
Respecto de lo primero, las afirmaciones de Kuhn son contundentes,
y en polémicas posteriores las llevó a un punto extremo. El éxito de un
paradigma restringe a tal grado el campo de visión de la comunidad
cienófica que sus miembros se dedican simplemente a una labor de
limpieza; a acumular evidencias a favor del paradigma. En el período de
ciencia normal, los científicos se esfuerzan por "obligar a la naturaleza a
que encaje dentro de los límites preestablecidos y relativamente
inflexibles que proporciona el paradigma. inguna parte del objetivo de la
ciencia normal está encaminada a provocar m1evos tipos de fenómenos ... Tampoco
tienden normalmente los· científicos a descubrir nuevas teorías"; y más
adelante agrega: "La característica más sorprendente de los problemas de
investigación normal... es quizá la de cuán poco aspiran a producir
novedades importantes, conceptuales o fenomenales." 1 •
La ciencia normal convierte al científico individual en un solucionador
de enigmas, y a la comunidad científica, en administradora de la red de
compromisos que dan cohesión a sus miembros. Estos compromisos,
teóricos y metodológicos, incluyen también extensiones de carácter
metafísico, en virtud de lo c·uales el tránsito posterior a un nuevo
paradigma es visto por Kuhn como una conversión hacia un diferente
cuadro del mundo, Estos otros compromisos, de nivel más elevado,
indican a los científicos no solamente el tipo de entidades que pueblan el
mundo, sino también las que no. De esta manera, el paradigma
11

ldm,. , p. 52-53 y 68. ubrayado mío.

121

determina no solamente lo que se ve, sino también cómo se lo ve. r o
puede extrañar, a la vista de lo dicho que la ciencia normal se considere
como un espacio que deja a sus participantes muy poco lugar para la
actividad crítica.
En relación con el cambio de paradigmas, Kuhn no es menos
contundente, y justifica plenamente d que sus críticos no captaran
ninguna diferencia entre él y Feyerabend. Afirmaciones tales como:
"cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo cambia con ellos';
"durante las revoluciones los científicos veo cosas nuevas y diferentes al
mirar con instrumentos conocidos y en los lugares en los que ya habían
buscado antes"; 'después de una revolución, los científicos responden a
un mundo diferente" 18, resultan, en este sentido, bastante ilustrativas. La
siguiente otra no deja lugar a dudas: "las diferencias entre paradigma
sucesivo son necesarias e imconciliabks... Los paradigmas ucesivos nos
indican diferentes cosas sobre la población del Universo y sobre el
comportamiento de esa población. [En con ecuencia], la recepción de un
nuevo paradigma frecuentemente hace necesaria una redefinición de la
ciencia correspondiente... La tradición científica normal que urge de una
revolución científica es no sólo incompatible, sino a menudo realmente
incomparable con la que existía con anterioridad." 19
Las implicaciones de las ideas anteriores son bastante fuertes. De
tener razón Kuhn, entonces la transición entre paradigmas sucesivos de
una ciencia no puede verse solamente como una reinterpretación de
datos, conceptos y teorías. Éste parecerá ser el efecto una vez que la
comunidad científica haya efectuado la transición. Pero no podrá
instalarse en el "mundo diferente" del nuevo paradigma sin ames haber
aprendido a "ver con ojos nuevos", a instalarse en un " nuevo lenguaje '
que le abrirá un horizonte de realidades hasta entonces invisibles; a
efectuar la conversión cuasi religiosa de pués de la cual la etapa anterior
de la ciencia sólo tendrá para ella valor anecdótico. n adelante, la
fracción de la comunidad cienáfica que haya permanecido estancada en
el viejo paradigma perderá toda capacidad de interlocución: la fractura es
insalvable; los patos y lo conejos se vuelven intraducibles. o e trata,
por lo tanto, de que el nuevo paradigma corrija (y en ese sentido incluya)
al anterior: habla de otra cosa.

1

ídem., p. 176.
165-166.

19 ldo11., p.

�122

123

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

En trabajos posteriores, y en respuesta a sus críticos, Kuhn reconoce
que algunas de sus afirmaciones en La estructura de las revoluciones cient!ftcas
son imprecisas y de algún modo se justifica la lectura que de ellas se
hizo. 20 El alcance del concepto de inconmensurabilidad, por ejemplo, fue
planteado inicialmente de modo excesivamente amplio, al predicarse de
paradigmas y, por tanto, de modo absoluto. Pero aclara que varios
pasajes de esa primera obra reclaman para sus euntos de vista un carácter
provisional, el de anunciar un camino por el que-habría de buscarse "una
alternativa para el paradigma epistemológico tradicional". Así, si
afirmaciones como "cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo
cambia con ellos" plantean dificultades, dice, "estoy convencido de que
debemos aprender a interpretar el sentido de enunciados que, por lo
menos, se parezcan a ésos."

Einstein e taba convencido de que el mundo clásico es la referencia
privilegiada de las teoáas físicas por lo que habáan de buscarse siempre
reglas de transformación por las cuales pudieran recuperarse la
constantes que aparecen en las leyes que describen el comportamiento de
los eventos en ese mundo. Así el concepto de masa. r :1ediante la
transformaciones adecuadas puede obtenerse la dinámica newtoniana a
partir de la dinámica relativista y preservar con ello la exigencia de que
los parámetros de la fí ica sean invariante-Lorentz. La masa en reposo
ewton) e presenta como un caso especial de (equivalente a) la masa
inercial relativista. hora bien, aún cuando sea posible obtener un
conjunto de leyes matemáticamente equivalentes a la de 1 ewton, como
"un ca o especial de las leye de la mecánica relari\·i ta, no son la leyc
de 1 ewton [pues] la referencia físicas de pos conceptos einsteiniano
de e pacio, tiempo y ma a] no son de ninguna manera idéntic s a la de
.
1os conceptos ncwtoruanos
que Uevan eI m1 mo nom bre. ,,~,
-

En el proceso de clarificación, el concepto de inconmensurabilidad se
fue deslizando hacia alcances más modestos. Primero las teorías;
finalmente los conceptos. La idea que al final queda es que teorías
sucesivas no son completamente traducibles entre sí: los conceptos
comunes a ambas no significan en ellas lo mismo, por lo que no pueden
ser asimilados unos a otros sin pérdidas o ganancias de significado. Esto
garantiza la no-vigencia del ideal acumulativo del desarrollo científico,
pues la aplicación de las teorias al mundo no se da mediante conceptos
aislados sino como redes conceptuales, por lo que éstos adquieren todas
las connotaciones que les da su participación en la estructura conceptual
de las teorías en que figuran. Los defensores de la nueva teoría pueden,
desde luego, interpretar a sus predecesores (asimilarlos), pero sólo
después de haber introducido en su equipo conceptual las
modificaciones semánticas correspondientes. Sólo un error de
perspectiva puede llevarlos a creer que los viejos conceptos (la vieja
teoría) pueden conservarse en la propia como un caso limite, haciéndolas
con ello compatibles.
Un error de este tipo, al que Kuhn dedica atención es el mismo
ejemplo paradigmático de Feyerabend: el concepto de ma a en el tránsito
desde la mecánica clásica a la mecánica relativista.

C&amp;, por ejemplo, su (1987), Comenn,rabili!J, Comparabilily, Comm,micabili!J•,
tecogido en castellano eo T. . Kuhn, ¿Q11i son las rtl'olucionu citnt[ft(Os? y otros ensayos,
Barcelona, Paidó / l. C. E. - . A. B., 1989, p. 95-135. La revisión de las tesis centrales
de L.a t1lnltt11ra... comeoz ', sin embargo, mur pronto: ya en L1 posdata de 1969
empiezan a perfilarse estas modificaciones.
20

2. De Mendel a Morgan: La emergencia de un paradigma

Los Principios {endelianos De La Herencia.
En los libros de texco obre genérica con cituye un tópico vincular el
nacimiento de esta ciencia al descubrimiento que Mendel hizo de las
leyes de la herencia22• En otros escritos -entre los que cabría destacar lo
de Carlos Ca trodeza23 y F. A. . Crew24-, en cambio, se subraya el error
de considerar la creación científica corno producto de grande
rnentalidade aisladas. Antes bien, es dentro de un contexco mucho má

21

Jdm,. , p. 163.

La única excepc1 · n que al re pecto encontre t:n la· obras de e te tipo
con uJtadas la con tiruye Juan Ramon Lacadena, quien en su (1999), Gmi1tc11 J!.Wrml.
Conceptos J1mdanm11alt1, Madrid, íme is, p. 15) señala: "e. incorrecco decir -cClmo uelc
hacer e- que la Genética nació como ciencia en 1900 cuando De Vric , orren y
T chermak rede cubrieron las denominada leye de lende!. En realidad... podría
decirse que el arco· de la Genéuca duró ochenta año. , pue to que empezó en 1 65 wn
el trabajo de Mendel y terminó en 1944 con la identificaci • n del ,\011 como el matenal
hereditario".
n todo, en e te texto sigue presente la ncgacion del e. tatuto de ciencia
para los trabajo amenores a la obra considerada fundacional.
n C. Castrodeza (19 4), "~lendcl y su enromo cienófico", recogido c::n J. R..
Lacadena (coord ..), E11 rl cmknario dr Mmdrl: L.a Grmticn '!WJ bq¡, :\ladrid, Alhambrn
(Col. xedra, 15 ~. p. 49-84.
~4 F. Crew (1968), F11nd11mrnlos dr mitiCt1. Madrid, • lhambra, Col. Ext:dra, 29.
:??

�124

CÉSAR AuGusro REZA RODRIGUEZ

amplio de problemas y discusiones donde la obra de unos y otros
adquiere el sentido que a la postre la historia le reconoce. Vistos en su
contexto, los trabajos de fendel no pueden ser vistos como el inicio de
una ciencia, pero sí como la base de un primer paradigma reconocido en
un campo en el cual -como es el caso de la genética- habóan de confluir
los desarrollos de prácticamente todas las disciplinas biológicas.
De pués de haber e tado realizando experimentos de hibridación con
di,rersas variedade del guisante (Pisum sativum) durante ocho años (de
1854 a 1863) en el jardín experimental del mona cerio abadía de Brünn
1oravia, hoy Bmo, República Checa), Gregor kndel pre entó sus
resultados ante los miembros de la oc1edad para el Estudio de las
Ciencias atu.rales de Brünn, durante las reuniones correspondientes a
los días 8 de febrero y 8 de marzo de 1865. Este informe, incluido en
las Actas de la ociedad publicadas un año después, con una tirada de
500 ejemplares, fue distribuido entre 115 insti.ruciones ligadas al quehacer
científico y académico de la época, los miembros de la ociedad, y
Mendel recibió 40 copias, la mayor parte de las cuales él mismo e
encargó de hacerlas llegar a aquellos botárucos europeos que
consideró podrían estar interesados en su trabajo. A pesar de ello, puede
decÍise que el texto de Mendel no fue considerado relevante 25 y
permaneció pracncamente ignorado hasta que en 1900 tres
investigadores: el botánico holandés Hugo de V cies, el alemán Carl Erich
Correos y el austriaco Erich Tscbermak-Seysenegg, publicaron por
separado escritos en los que hacían ver la coincidencia entre sus

Uno de los personajes a quienes MendeJ envió su trabajo fue el botánico alemán
Carl von ageli (1817-1891 ), figura de tacada en la defen a de la reo ría evolutiva, con
quien intercambió al menos diez. cartas entre 1866 y 1873, a través de las cuales lo
mantenía aJ tanto de us diversos experimentos. En la segunda de ellas, fechada el 18 de
abril de 1867, Mendel hace referencia a la "recelosa cautel:1" con qu
ageli acogió su
escnto. Cuando año después (1884), 'iigeli publica su Uno ttoria mtcá"ico-fisiológka d. la
n•olNció", al hablar d los expenmento . de hibndación no dedica a 1endcl ni una sola
mención, Aparentemente, en el ambiente científico de la época Mendel no pasó de ser
considerado uno más de los muchos que estuvieron trabajando en cruzamientos sobre
ca os muy locales. como lo evidencia también el hecho de que en los quince bceves
comentarios dedicados a trabajos de Mendel en la más importante recensión de
literatura cienó6ca sobre hibridación de ese entonces, Dit Pjla"zro-Misrhling (1881), de
'\ . O Focke, no se les otorgue ninguna especial ímportancia. Cfr. C. tern y E. R.
herwood (1973), El origm dt la gmélica. U11 libro frontal de Aúndel, Madrid, Alhambra, Col.
25

Exedra, 85, p. 59-102 • 105-108.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISfORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTfFICO

resultados y los obtenidos treinta y cinco años antes por
reconociéndole como descubridor de la leyes de la herencia.

125

[endel :?6 ,

¿Cómo puede explicarse el hecho de que un trabajo que al paso del
tiempo habría de convertirse en piedra angular de un exitoso pararugma
haya merecido tan pobre recib1miento en el momento de su publicación?
La respuesta no es sencilla pero en todo caso, ello contrfüu 'Ó a agigantar
po teriorment la figura de Meodel, al pre entado como víctima de la
incomprensión de su tiempo.
j a umimo las directrice metodológica de Kuhn, relativas la
recon trucción del pea amiento d un autor sobre cl fondo de idea
vigente en las práctica científica de una ép ca, reconociendo a é tas
'la máxima coherencia interna ' el ajuste má estrecho po ible con la
narurnleza" 27, podremo tal vez lograr un mejor entendimiento d e ta
situación.

La actividad científica d Mendel tu\' O lugar en un amb1ence que
podemos di tribuir en dos frentes. ~ taban, por una parte, lo intento
que de de por lo menos la segunda mm1d del 1glo ~· II verúan
haciéndose por encontrar, sobre la ba e de perspectivas globales de
diverso tipo modelo xplicatt os que dieran cuenta del fenómeno de la
herencia; pero estaban también, p r otr lado, las preocupaciones
teóricas ligadas en ese entonces, desde un enfoque más experimental, al
trabaj de aquellos inve ágadores que habían egtüdo el de arrollo de lo
esfuerzos que los mejoradore de plantas hacían p rencontrar, a travé

y, La publicación en la que de Vrie reconoce ra el descubrimiemo &lt;le i\lendel
(había publicado un mes antes una nota pe liminar en d ,acle no lo mencionaba), " Das
palnmgsgesetz. der Bastarde" a ley de scgrepción de los híbridos) apare.ció en la
revista &amp;rirbt( dtr DmtJdm1 Hoto11i.scbm Gw il/Jrb,,ji (lnformes de la o&lt;:iedad Bolánica de
Alemania), el 25 de abnl de 1900; el de
rrens, ' G rt:gor ~lendel's Regd uber da
\'erhalten ·der achkommcnschaft der Ra senbastarde' (La le~ de Mendel relativa :i. la
conducta de la progenie de híbridos}, en el número de mayo de la misma revista,
aunque presemado apresur &lt;lamente a la oc1edad en . u reunió n dd 26 de abril, al ,·er
que en la noca preliminar de De Vrie éste no daba ningún credito a :-.tendel; el de
Tschermak, "Über Küostliche Kreurzung bei PismH 1ntinml' ( o bre el cruzam1enro
arti fic1al de Pininuotir11n1), apareció poco dtspu ' , también en 19 , en Zritirbrij t j,11 dllJ
landu· l 'rrwcbtu"rmt ;,, 01tumrb. ta obra on comentada por Crew (ob. cit., p. 6 --70i,
las dos primeras están rec gid.a en tern y herwoocl, ob. al. , p. 111 -122 y 123-136,
respecti\·ameme.
r Kuhn, LA u tmdHra ..., p. 23.

�126

127

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

de la hibridación, variedades de un mayor valor comercial u
ornamental.28

lugar (especie) al que pertenecen en la clasificación de los seres vivo . La
promesa que esto ofrecía a la investigación biológica fue tan fuerte que la
posibilidad de tipificar a una especie hizo obviar el hecho de ~ue en la
mayoría de ellas muchos de sus miembros e ~partan del upo. H~y
diversidad de especies, pero al interior de cada una solamente s~ v10
uniformidad. Así las cosas, ¿qué podría llevar a pensar que unas tuvieron
su origen en otras? ta más sencillo creer que las especies habían i~o a í
desde siempre y e re1te.raban siguiendo en todo momento el_ patron de
su creación original. .. s cierto que Llaneo, a raíz de los_tra_ba1os de ~n?
de sus alumnos, Daniel Rudberg, obre una forma de Linana que exh1b1a
característica notablemente distinta a Ja de Linaria vulgariI )' p dfa
reproducirse modificó su original concepto est~tico de e _pecie para
admitir la existencia de un moderado tran fonrnsmo, considerando a
partir de entonces que en la creación de la vida la ob~a habí~ llegado
hasta el nivel de orden o de género, y que en las e peoes podían dar e
variacione mediante cruce accidentales o deliberados de los patrones
hereditario , conciliando con ello la perspectiva fiji ta con la mejora de
plantas29 y dándole más pe o a la idea de que lo emejante proviene de lo
semejante -a fin de cuenta , lo vivo de lo vi\'O-, contra lo que afirmaban
los partidarjos de la doctrina de la generación espomán a.

En tomo a la herencia, había que explicar dos cosas: la continuidad de
la vida, expresada en eJ hecho de que, generación tras generación, los
organismos conservan sus características distintivas; y la variación, que
da cuenta de la aparición (natural o deliberadamente provocada) de
nuevas formas orgánicas a partir de otras previas. este respecto, varias
escuelas pugnaban por consolidarse.
Una de esas escuelas, cuya beligerancia e extendió por
aproximadamente un siglo, fue la integrada por lo seguidores de la
doctrina de la generación espontánea. Después de que Anthon von
Leeuwenhoek (1632-1723) observara la formación de pequeños
organismos en infusiones de heno, otro muchos se dieron a la tarea de
corroborar mediante observaciones semejantes la capacidad de lo vivo
para formarse espontáneamente dondequiera que hubiese condiciones
físicas de ninguna manera excepcionales. En un ámbito en el que el
impacto de la ideología religiosa favorecía las concepcione fijisras las
ideas de Leeuwenhoek y seguidores eran sin duda un baluarte del
naturalismo que desde la física se iba e tendiendo hacia otros campos de
la actividad cieoáfica.
Pero el fijismo no estaba circunscrito al ámbito religioso, ni era
necesario ser un creacionista para encontrar buenos argumentos a favor
de la idea de que la vida no puede generarse espontáneamente, sino que
se requiere el concurso de un algo que sea comunicado desde unos
organismos a sus descendientes. Después de todo e tá en la experiencia
común el hecho de que los organismos se reproducen a partir de ocros
de la misma naturaleza, en una reiteración que permite ver a las especies
como entidades sin cambio. Además, el desarrollo de la sistemática, a
partir del sueco Car! von Linné (1707-1778), alimentó aún má esa
convicción.
De acuerdo con é ta, el conjunto de organismo que constituyen el
mundo biológico exhiben características morfológicas perfectamente
diferenciables, conforme a las c~ales puede establecerse con precisión el

U na serie de desarrollos, que fueron desde las ob er\·aciones de L.
Spallanzani (1729-1799) obre el papel de los esperma~~zoides
(descubierto alrededor de 1695 por Leeuwenhoek al utilizar el
mkroscopio en la observación del liquido eminal de macho ) en la
fecundación de hue·vos de rana; la afümación de Rudolf Virchow de que
las células -esos pequeños orgánuJo descubiertos en 1665 por Robert
Hooke
que para 1840 habían sido incorporad~s
chlelden Y
Schwann en una teoría que les a ignaba el papel de piezas tundamentales
constitutiva de todos los organismos- ólo pueden provenir de otras
células; . a lo célebres experimento de Louis Pastcur (1822-1 95),
orientados a demostrar que los hongos no pueden de arrollarse en
caldos de cultivo c nservado en mbientc debidamente e rerilizado ,
por Jo cual u aparición 'e pontánea' en líquido expuestos_al ~~e libre
debería interpretarse como consecuencia de . su ~ontam1~aoon por
microbios, proporcionar n a la p tre eV1dcnc1a ufic1~~te para
desacreditar esa d ctrina
Sta fue abandonada ya defiru□vamente

Pº:

e

Fue precisamente en el contexto de las eres conferencias internacionales sobn~
mejora de plantas y anima.les llevadas a abo en Europa y Estados Unidos entre 1899 y
1906 que, en la última de ellas, \l illiam Bareson propu o para esto esfuerzos el nombre
de Genética. Cfr. J. R. Lacadena, "Una perspecnva histórico-conceptual d la Genética",
en Lacadena (coord ..), En rl rrntmario de Aimdrl: La Cmitúa ayerJ h~, p. 103. 165, p . 105.
28

Cfr. Alberto o mis (2000), Elfimdador dt lil .r.mitica. i\ltttdd ~tadrid, • i\'Ola, Col.
Científicos para la historia, 2, p. 40 1.
:!9

�128

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

alrededor de 1860) y reafirmar la idea de que la generación de la vida se
produce mediante la transmisión de algún tipo de material desde unos
organismos a sus descendientes, dando con ello cobertura a la
investigación de la naturaleza de tal material y de los mecanismos con los
cuales su transmisión tendría lugar.
Toda vez que para el siglo XVIII habían sido descubiertas las céluJas
se~ales, involuc~das e~ la reproducción de numerosas plantas y
arumales, una posible explicación de la continuidad de la vida era que en
alguno de los gametos estuviera contenido un organismo en miniatura
que, en -~ondiciones adecuadas, iniciarla un proceso de crecimiento y
madurac1on y nacería como un nuevo individuo. Esta idea, conocida
como ~reformacionismo, dio pie a la elaboración de ingeniosos modelos
para a¡ustar esas miniaturas ("homúnculos", en el caso de los seres
h~manos) a las formas conocidas de los gametos y gujar con ello la
bus9ueda de p~ebas observacionales de su existencia. Esta doctrina, y la
consecuente disputa entre "espermatistas" y "avistas" obre cuál de los
gametos era el portador del organismo preformado, tuvo su auge
~ndam~ntalme~~e du~ante el tránsito del siglo XVIII al XIX, pero su
mfluenc1a se de¡o senur hasta los años treinta de este último, cuando se
seguía discutiendo si los espermatozoides debían clasificarse como seres
vivos o eran solamente gametos.
. uevos descubrimientos hicieron que durante la segunda mitad del
s1_glo XVIII ~ buena parte del XIX cobrara actualidad la idea de que la
vida no cons1st~ en la aburrida repetición de forma preexistentes, sino
que _en un orgarusmo en 9esarrollo podían aparecer estrucruras inéditas, a
parur de estructuras previas, como resultado ya fuera de la acción de
fuerzas vitales, _como su~o_nía _e_l barón -~hristia,n von ~ olf (1739-1794)
o de la progresiva espec1alizaoon de te¡1dos y organos, como era la idea
de E~st von ~aer (1792-1876). En ambos casos, la teoría epigenética
cancelo la busqueda de un material específico en las células
reproductoras responsable de la transmisión de características de una
genera~ión a la sigujente, exaltando en su lugar Ja capacidad, concebida
~o~o ~~~rente a lo vivo, para desarrollar nuevas } nueva formas. J
ex1to IIll~al _de esta teoría e·stuvo asociado al fracaso del fijismo
preformac10rusta en lograr al menos una observación concluyente que
pudiera corroborarlo. 30

Con la publicación, por parte de Charles Darwin (1809-1882), de El
origen de las especies (1859), se dio un golpe aún mayor al fijismo, pero
también se cuestionó al finalismo epigenético. Desde la teoóa evolutiva
se esperaba que una explicación satisfactoria de la herencia diera cuenta
de la aparición de nuevos caracteres en los organismos; cambios que,
acumulados al paso de las generaciones permitieran comprender el
surgimiento de nuevas especies. En 1869 Darwin publicaría otra obra,
Tratado de la variación de los animales y de las plantas, en la cual defendía la
idea de que los progenitores transmiten a su descendencia una multitud
de gémulas, copias invisibles y exactas de cada una de las parte
estructurales del organismo, arrastradas a los gametos a través del
torrente sanguíneo, las que luego se combinan en el nuevo organismo
para dar lugar a formas que constituirán, o una suerte de retomo a
alguno de los progenitores, o el desarrollo de formas hibridas. "Cada
unidad de un hfürido, según la doctrina de la pangénesis, debe emitir una
multitud de gémulas lubridas ... ; pero, de acuerdo con la misma hipótesis,
debe tener igualmente gémulas latentes emanadas de las dos formas
progenitoras puras; y estas últimas, conservando su estado normal, deben
ser aptas para multiplicarse ampliamente durante la vida de cada hfürido.
Los elementos sexuales de un híbrido contendrán entonces gémulas
puras e lubridas simultáneamente; y, cuando se apareen dos híbridos, la
combinación de las gémulas puras provenientes de uno de lo lubridos,
con las gémulas igualmente puras derivadas de los mi mos elementos del
otro, determinará un retomo hacia los caracteres de los progenitores; las
gémulas puras combinadas con las gémulas h!bridas determinarán un
retorno parcial; y, por último, las gémulas h!bridas reproducirán la forma
lubrida."31
La teoría pangenética atrajo a Darwin, como a muchos otros biólogos,
seguramente porque pareció guardar una estrecha relación con las
concepciones evolucionistas, ya por entonces el punto de referencia
obligado de las discusiones biológicas. El cambio gradual provocado por
la mezcla de caracteres y la selección natural proporcionaban lo necesario
para explicar la' aparición de organismos nuevo . Pero esto implicaba
postular, entre ottas cosas, la capacidad de los organismos para
responder al medio ambiente evolucionando algunas de sus estructuras.
·Esto podía ocurrir, por ejemplo, como consecuencia del uso excesivo de
Citado por P. Boiteau (1964), La evol11a'ón de /aJ co11ctpcionu biológira1, México,
AM1 p. 14.
31

Cfr. M. W/, Scrick.berger (1988), Gmitica, J~ rd.(1 •. en español), Barcelona, Edic.
Omega, p. 3-9.
30

129

�130

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

un órgano que un medio determinado impusiera a ejemplares de una
especie, según la idea de J. B. De M. Lamarck (1744-1829).
En la -~poca de Mendel, la pangéoesis gozaba del mayor prestigio,
pero el fi11smo no carecía de seguidores. Había quienes abrigaban serias
dudas s~brc la i:ealidad dd fenómeno evolutivo y buscaban pruebas de la
tendenaa de los organismos a revertir hacia las caracteósticas de sus
pro~nitores, con lo cual la aparición de noved~s podría ser vista como
estadios transitorios sin efecto a largo plazo sobreb conformación de las
especies. La postura de Mendel en estas cuestionas no está clara. En las
observaciones introductorias de su célebre trabajo sobre los guisantes,
despu_és de la de~ación de motivos que lo llevaron a emprender sus
expenmentos, senala muy vagamente estar interesado en "la solución de
una cuestión cuyo significado para la evolución de las formas orgánicas
no debe s~r subestimado", 32 sin dar ni ahí ni en el resto del trabajo
m~yo~es ~1stas sobre qué tenía en mente. Y en su ya referida carta a
Nageli de1a entrever sus precauciones de incidir en el debate. "Me di
~~nta", dice, "que los resultados obtenidos por trú no se compaginaban
fa~ente co~ nuestro ~onocimiento científico contemporáneo, y que,
d~b1do a las cttcunstanaas, la publicación de un experimento semejante
ais~do era doblemente peligroso; peligroso para el experimentador y
peligroso para la causa que él representaba. " 33
Cuál era la postura de Mendel es una pregunta que tal vez
perman~cerá po~ siempre sin respuesta. Lo que está claro es que afrontó
su trabajo expenmental para probar una teoría particulada de la herencia.
Sea lo que sea el material responsable de la transmisión de caracteres
éste está constituido por factores discretos que se transmiten sin cambio;
de una generación a otra. Estos factores pueden combinarse en todas las
m~e~as posibles para dar lugar a formas hi'bridas que eventualmente
exhiben caracteres intermedios a los de sus progenitÓres, pero no se
mezclan, por lo que al paso de las generaciones puede observarse la
reaparición de las formas puras.
Puede ser que entre las influencias que orientaron a Meodel hacia el
esbozo de esa teoría hayan estado presentes puntos de vista de las
escuelas beligerantes en·la época, como lo estuvieron indudablemente en
el trabajo de a~uellos hibrida,dores en cuya línea Mendel inscribe sus
32

G. Meadel, "Experimentos de hibridación en plantas" (en C. Stem y E. R.

Shcrwood, ob. cit., p. 3-49), p. 4.
"Cartas de Gregor Mcndd a Carlos

.

33

al.,

p. 63.

.
· ..
ageli. 1866-1873", Stero y Sherwood, ob.

propias aportaciones. En su Experimentos de hibridación en plantas menciona
a cinco de ellos: Kolreuter, Gartner, Herbert, Lecoq y Wichura.
Josepb Gottlieb Kolreuter (1733-1806) fue un botánico alemán que
siendo director del jardín del Gran Duque de Karlsrube a partir de 1760,
realizó diversos experimentos de fertilización y polirúzación en la planta
del tabaco, publicando sus conclusiones en Infor71le p,wio de algunos de los
experimentos y observaciones relacionados con el sexo de las plantas -fechado en
Leipzig, de acuerdo con Crew, en 1788; y según Gomis, hecho público
en varias entregas entre 1761 y 1766-. K6lreuter estaba interesado en
despejar las dudas que Linneo había tenido sobre la naturaleza de los
lubridos, convencido de que éstos no debían ser considerados como
nuevas especies, pues el orden natural no podía ser alterado a voluntad
por la mano del hombre. Creyó poder encontrar en sus experimento
argumento uficientes para apoyar la idea de que los hlbridos formados
en una primera generación filial revierten a partir de la segunda hacia los
caractcres parentales hasta de aparecer completamente, evidenciando su
incapacidad para formar una descendencia constantemente htbrida y, con
ello, nuevas especies de derecho propio.34
En la misma tónica, aunque un poco más moderado en sus
conclusiones que su antecesor y compatriota, Carl Friedricb Ganner
(1772-1850) publicó en 1849 Experimentos y obsemaciones sobre la producción
de híbridos m el reino vegetal, trabajo desarrollado en el marco de un
concurso convocado por la Academia Holandesa de Haarlem sobre el
cerna "¿Qué es lo que la experiencia nos enseña con relación a la
producción de nueva especies , variedades por medio de la fecundación
artificial de flores, una con polen de la otra, y qué plantas ornamentales y
comerciales pueden producirse y multiplicarse por este medio?".
Gartner utilizó en us experimentos el guisante de olor y el maíz y, al
igual que Kolreuter, destacó la uniformidad de la primera generación
hfürida y la reaparición de los dos caracteres parentales en la segunda
generación y subsecuentes, observando que una gran cantidad de
experimento (cetca de diez mil) mostraban que la polinización de flore
con una mezcla de pólenes no traía consigo mezcla de caracteres en la
progenie. Reconoció, sin embargo, que en algunos casos los híbridos
daban lugar a desc&lt;:ndencia constante lo cual pennitfa asumir que por
&gt;1

71).

Cfr. La obras ya referidas de Crew (p. 11), Gomis (p. 39) y Castrodez.a (p. 70-

�132

133

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

medio de la hibridación pudieran formarse nuevas especies, pero iempre
dentro de lo limites estrechos que impone la estabilidad del reino
vegetal. 35

la de construir un modelo matemático puramente operacional con el cual
dar cuenta de los resultados experimentales obtenidos por él mismo y
por otros hibridadores sobre cuya obra estaba bien informado. Esto
explicaría en buena parte las prevenciones de 1endel sobre la publicidad
de sus trabajos: manifestaba la preocupación por no verse envuelto en
disputas que en principio le eran ajenas, y cuya beligerancia podría
oscurecer las bondades de un modelo al que podían ajustarse sin mayor
dificultad los datos disponibles. Explicaría, también, su reacción ante las
dos objeciones principales que ageli le hizo llegar disfrazadas de
sugerencias -la de tomar con cautela la identificación de los caracteres
heredados como constancia de tipo y la recomendación de no interpretar
sus expre iones numéricas como una ley natural-. En ambos casos
responde que se ha mantenido siempre en el dominio experimental Así,
por ejemplo, sobre la primera objeción Mendel responde: " [i afianación
de que de la progenie de lubridos nacen tipos puros incluye solamente las
generaciones durante las cuales se hicieron las ob ervaciones; no van
más allá de alu"'. Y más adelante agrega: 'no puedo juzgar si estos
hallazgos permitióan una decisión sobre la constancia del tipo; in
embargo, yo me inclino a mirar la separación de los caracteres parentales
en la progenie de hfüridos de Pisu111 como cosa completa y, así,
permanente. La progenie de lubridos lleva uno u otro de los caracteres
parentales, o la forma rubrida de los do ; nunca observé transiciones
graduales entre los caracteres parentales o una aproximación progresiva
hacia uno de ellos. El curso del desarrollo consiste simplemente en esto:
en cada generación los dos caracteres parentales aparecen separados y sin
variar, y no hay nada que indique que uno de ellos ha heredado o ha
arrebatado alguna cosa del otro." 38 Y sobre la segunda, después de hacer
ver que sus leyes de desarrollo expresan combinaciones constantes
observadas en el comportamiento de unos pocos caracteres diferenciale ,
señala: ' i entonce extiendo esta combinación de series simples a
cualquier número de diferencias entre las dos planta parentales, de
veras he entrado en el domiruo de lo racional. in embargo ello e
permisible, ya q~e he probado, mediante previos experimentos que el
desarrollo de
un
par de
caracteres
diferentes
procede
39
independientemente de cualesquiera otra diferencias."

De los otros tres autores mencionados por Mendel sólo hemos
podido saber, más allá de los comentarios que éste les dedica en su obra,
que M. ichura publicó en 1865 Lo polinización de híb,idos en el reino vegetal
a partir de los sa11ces; H. Lecoq, en 1862, la segunda edición de Fecundación

na/l(ral y artificial de las plan/as e hibridación considerada en relación con la
hortimlt11ra, la agriC11!t11ray la silvimltrm1; de \1 illiam Herberr (1778-1847) no
hemos podido encontrar mayores datos.
Mendel no hace referencia explicita del inglés Thomas Knighc y de]
francés Charles 1audin (1815-1899), aunque eguramente conocía sus
obras y quedaron englobados en la expresión "y otros" que añade a los
nombre de lo cinco mencionado . Los traemos a cuento porque el
primero de ellos trabajó alrededor de setenta años antes que Mendel con
Pis11m satiz•u1J1 y describió minuciosamente -en "An acco11nt of some
e.xperimenls on thefecundalion of t•egetables ", 1799- las bondades de esta planta
como material experimental y el procedimiento a seguir en su hibridación;
el segundo publicó en 1863 uevas investigaciones sobre hibridación vegetal,
obra en la cual llegó a conclusiones muy próxima a las de f ende!. Dice
ahí: "lo que se produce (en el lubrido) no e más que una amalgama de
las formas preexistentes en lo tipos paternos. El lubrido es un conjunto
de piezas prestadas: una especie de mosaico en el que cada pieza,
discernible o no, se puede atribuir a una u otra de las especies
productoras ... ; todo estos hechos están explicados por la separación de
las esencias específicas en el polen y los óvulo del lubrido. sta
separación se verifica en la amera y en el ovario. Algunos de los granos
de polen pertenecen totalmente a la especie del padre y otros a la de la
madre." 36 o considero de cabellado pensar que leer e ca obra y
confirmar la ausencia de un tratamiento estadístico de la información
haya apresurado a Mendel a presentar su informe aún cuando aJgunos de
sus experimentos e taban todavía inacabados.
Como señalábamo página ~ba, no podemos saber si en d ánimo
de Mendel estaban presenten convicciones como las de Kolreuter y
Gartner. ólo podemos especular. Carlos Castrodeza, por su parte, en su
ya referido escritc( e orienta a atrfüufr a Mendel no otra pretensión que

3

Castrodeza (J/,;d.); Crew (p. 15); Gomis (p. 45).
36 Citado en Cn:w, p. 16.

.\S

li

p. 52.

39

"Cartas de Gregor Mendel a Carlos
/bídt:nt.

ageli. 1866-1873", p. 63-65 .

�134

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ
SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

La interpretación operacional se ve reforzada si añadimos a lo anterior
un pasaje de las Observaciones firuiles en el cual Mendd afirma: ''Este
intento de referir la diferencia importante en el desarrollo de bfüridos a
una permanente o temporal asociación de diferentes elementos celulares, puede
ser de _valor, por supuesto, solamente como una hipótesis ... " 40 , pero la
ausencia de un pronunciamiento explicito no hace inviables
interpretaciones más sustantivas, más aún cuando en esta misma obra y
apartado Mendel parece en momentos estar de acuerdo con el
transformismo moderado de Gartner. Dice: "El éxito de los
e~pe~entos de transformación condujo a Gartner a disentir de aquellos
aencíficos que niegan la estabilidad de las especies vegetales y suponen
una evolución continua de las formas de la planta. En la transformación
completa de una especie en otra, él encontró pruebas i11eq11fvocas de que
una especie tiene limites determinados, más alli de los cuales les es
~posi?l~ el cambiar. Aunque esta opinión no puede ser juzgada válida
1ncondic1onalmente, es de esperar que en los experi1J1entos realizados por Giirlmr
se halle considerable conft17!Jación de la ya expmada conjetttra sobre la
variahilidad de las plantas cultivadas."41

¿~fluyó la indefinición de Mendel ante el debate entre partidarios y
opositores a las teoóas evolucionistas en la pobre estimación de su obra,
en comparación con la otorgada a otras cuyos méritos relativos son
ahora claramente menores? Una respuesta afirmativa a esa pregunta
puede . apoyarse si se contrasta con la relevancia que alcanzó
postenormente, cuando en el ambiente inglés neodarwinista de finales
del siglo XIX y principios del XX fue utilizada por William Bateson para
oponerse a los biometristas encabezados por Walter Weldoo.
. En la interpretación de Cascrodeza, Mendel disponía de una
importante ventaja sobre los botánicos experimentales que le
prece~eron y cuya obra aprovechó para orientar sus propios
expenmencos: una sólida formación científica en el dominio de las
ciencias físicas y las matemáticas, fruto de su contacco en Viena (18511853), como o ente de cursos universitarios, con personajes como
Andreas von Ettinghausen (1796-1878) -autor de dos influyentes libros
sobre análisis combinatorio y matemáticas superiores-; y esto en un
ambiente intelectual no sustraído al imperio de Adolphe Quetelet (17961874) y su convicción de que la adecuada aplicación de los métodos

411

41

" Experimentos en híbridos de plantas", p. 44.
p. 48-49, subrayados mios.

l35

escadisticos permitiría descubrir una pauta o ley en prácticamente
cualquier dominio de fenómenos. 42
Es probable que al revisar los escritos de Kolreurer y Gartner sobre
hibridación desde la óptica de su formación fí ico-matemática haya
logrado al menos un esbozo del modelo que luego da a conocer en 1865
y que éste le sirviera para dirigir sus experimentos. La teoría de la
herencia particulada puede bosquejarse si la lectura de los informes sobre
la tendencia de los hfücidos a revertir a la forma paternas y la
disminución relativa progresiva de las formas lubridas frente a las puras
se realiza interponiendo un pequeño conjunto de supuestos:
• En la reproducción sexual de las planta solamente intervienen un
grano de polen y un óvulo, independientemente de si esto ocurre por
autofecundación o por hibridación casual o deliberada.
• La reaparición de ambos caracteres paternos a partir de la egunda
generación filial indica que la desaparición de uno de ellos en la
primera generación es transitoria y sólo aparente.
• La ausencia de caracteres intermedios su~ere que lo que cada
progenitor transfiere a su descendencia permanece en ella sin mezcla al
combinar e en formas lubridas.
• La combinación de Jos factores parentales en los hibridos se realiza
siguiendo simples leyes de azar.
• ¿Cuál es el patrón estadistico que mejor puede representar lo
resultados conocidos?
Por otra parte, también es posible que el modelo ha_a brotado en
algún momento durante el análisis de los datos que los experimencos
iban arrojando; pero, en este caso, no se comprendeóa el cuidado que
Mendel ruvo desde un primer momento por Uevar un control numérico
riguroso del comportamiento de las diversas generacione híbrida . A mi
modo de ver, desde un primer momento 1endel ya sabía lo que habría
de buscar, dejando al experimento únicamente la tarea de corroborar los
resultados que · en el papel había ya obtenido ensayando modelos
combinatorios que le permitieran explicar los hecho , ya referidos por
Kolreuter y Gartner, de la similitud caracteroló~ca de la primera
generación filial (en adelante, para simplificar, representaremos --como se
hace hoy en día- con Pala generación parental y con Fl, F2, ... Fn a las
42

Cascrodeza, ob. cit.. p. 65-66.

�136

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRfGUEZ

sucesivas generaciones filiales) hacia uno de los progenitores
participantes en la hibridación, independientemente de cuál haya sido el
orden seguido al efectuarla (es decir, que el carácter expresado en Fl
corresponda a la planta productora de polen o a la de semillas) y la
reaparición a partir de F2, por sucesivas autofecundaciones, del carácter
paterno ausent&lt;: en Fl.
Si en la concepción de un nuevo organismo solamente intervienen
dos gametos, provenientes cada uno de la pareja parental, 43 entonces
cabe suponer que en esos gametos están contenidos factores
determinantes para cada uno de los caracteres constitutivos del
organismo; determinantes que en la autofecundación de las líneas puras,
al combinar elementos de la misma planta, dan lugar a caracteres
constantes.'" Si representamos esto con símbolos adecuados, asumi~ndo
que sólo está en juego un carácter, tendríamos que en el desarrollo de las
líneas puras:
Polen
Semilla
Factores determinantes:
A~ A
su combinación produce el carácter
generación.

J

.,

.o., generaoon tras

¿Qué sucede cuando se combinan mediante hibridación factores
provenientes de plantas con caracteres opuestos, si se sabe que la
generación resultante, Fl, exhibe toda caracteres cada uno de los cuales
se asemeja a sólo uno de los progenitores? 45
p

co

ÓVULOS
FACTOR

43 "Según

SE
FERTilJZAN
co POLEN

C0MBINACIO ES

137

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

A

B

AB

A

B

A

AB

A

En los ovarios de la planta productora de células germinales se
combinan ambos factores, AB, y la progenie presenta sólo uno de
los caracteres paternos. El factor determinante de ese carácter domina
al otro en la combinación. ¿Qué ocurre con éste?
Puesto que en la F2 y subsiguientes se producen plantas con el
carácter ausente en las Fl, su determinante debe estar contenido de algún
modo en las plantas de la Fl, aún cuando no se haya expresado en esta
generación. Por Lo tanto, la dominancia de uno de los factores no anula
al otro: éste permanece oculto en Las plantas de la Fl, las cuales
producirán granos de polen y células germinales que contendrán uno u
otro de los factores. La unión de un grano de polen y un óvulo provistos
ambos del mismo factor no expresado en la F1 dará lugar en la F2 a una
planta con el carácter correspondiente, exactamente como ocurre en las
líneas puras. Se trata de un factor recesivo. 46 Toda vez que ambos
factores están involucrados en la producción de variantes alternativas de
un mismo carácter (ej.: la forma lisa o rugosa de la semilla), conviene
representarlos con la misma letra: mayúscula para el dominante;
minúscula para el recesivo. Tenemos, entonces, que sus combinaciones
posibles se asocian de la manera siguiente:
LA COMBINAOÓ
FACTORES

DE

DETERMINA EL CARÁCTER

F1

A,A

A

CARÁCTER

A. a

A

a.A

A

a, a

a

RESULTANTE

la opinión de famosos fisiologistas, la propagación en fanerógamas se
inicia por la unión de una célula germinal y una polínica, para formar una sola célula.,
que es capaz de desarrollarse en un individuo independiente, por la incorporación de
materia y la formación de nuevas células." Mendel, ob. al., p. 43. Ver tambíéo la nota al
pie introducida por Mendel.
44 "Continuamente bailamos en nuestra experiencia la confirmación de que sólo se
puede formar progenie constante cuando las células germinales y el polen fecundante
son semejantes, estando ambos dotados del poder de crear idénticos individuos, como
si de fecundación normal de caracteres puros se tratara". ldtm, p. 2S.
4&gt;''En ros híbridos ... [cada uno de sus caracteres], o bien se asemeja a uno de los
caracteres de los padres de modo que d otro no aparece, o bien es tan semejante a él
que no es posible distinguirlos." ldem, p. 10.

Las combinaciones extremas producen líneas puras Qos factores se
"funden» en un compromiso total). Las combinaciones intermedias
generan planta~ lubridas Qos factores entablan un compromiso

46 " ••• a los caracteres que nada o casi nada cambian respecto de los bfüridos
(siendo por eso la representación misma dd carácter rubrido) se los llama dominanfts, )' a
los que quedan latentes al cruzar e, se los conoce por remivos. Se ha escogido la palabra
nrtsiro pcrque los caracteres designados se reóran o desaparecen totalmente de los
híbridos, peco reaparecen sin cambiar en la descendencia ... ", ldem, p. 10- 11.

�138

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

transitorio) 47 que exhiben el carácter dominante, sin importar de qué
planta provienen los factores opuestos. En la F1, todas las plantas son
lubridas: los parentales A y a producen solamente plantas Aa.
Puesto que las plantas F1 producen granos de polen y óvulos de
ambos tipos, si ahora suponemos que ello ocurre en proporciones iguales
y que en la autofecundación éstos se combinan al azar, entonces:
F2

F1

COMBINACIONES
POSIBLES E
AUTOFECUNDACIÓ

LAS PLANTAS
PRODUCEN

SE
PRODUCEN

CON EL
CARÁCTER

PLANTAS

J39

y carácter recesivo en proporciones iguales. La proporción es ahora

2:1:1 (o mejor aún, siguiendo el orden de aparición en la tabla, 1:2:1).
• "Las formas que reciben el carácter recesivo en la primera generación
[de los híbridos, F2] no varían más en la segunda [F3] con respecto a
este carácter. Perseveran conrtantes en su progenie."'49 (Retomo de la
forma pura).
• "El carácter dominante puede tener aquí [F2J doble signi.ftcadu. es decir,
el de carácter parental [forma pura: creará con constancia] o el de
carácter hibrido. En cuál de los dos significados aparece en cada caso
individual, sólo la siguiente generación lo puede decidir."50

ALAZAR

POLE
POLEN

ÓVULOS

ÓVULOS

A

A

A

A

A

a

A

a

Aa

A

A

a

A

Aa

A

a

a

a

a

a

Es decir:

• En promedio, "por cada cuatro plantas de esta generación I_F2], tres
reciben el carácter dominante, y una, el recesivo." 48 Lo indicaremos
con la proporción 3:1.

• En la F3, de las plantas que en F2 muestran el carácter dominante,
"dos partes producen descendientes que llevan carácter dominante y
recesivo, en la proporción 3:1; mostrando así exactamente el mismo
comportamiento 9ue las formas lubridas [F1]. Sólo una parte
permanece constante para el carácter dominante." 51

• El carácter hfürido no se hereda, sino que se forma por combinación
al azar de los factores determinantes.
Tenemos, entonces, que la proporción da cuenta de la presencia de
caracteres (dominantes - recesivos) en las plantas F2, mientras que la
proporción 1:2:1 indica la naturaleza (dominante - hfürida - recesiva) de
esas plantas. Así pues, "la expresión:

• En F2, la mitad de las plantas serán formas lubridas, mientras que la
otra mitad estará comp~esta de formas puras, con carácter dominante
47 "Cuando una célula germinal logra combina.rse con una célula poleo desen,qante,
debemos suponer que ba tenido lugar un compromiso entre los elementos de las dos
células que causa sus diferencias. La célula mediadora resultante se ~onvierte en la base
del organismo lubrido, cuyo desarrollo debe proceder necesariamente en conformidad
con una le.y diferente de la que rige para cada uno de los dos tipos parentales. Si el
compromiso se considera acabado, en el sentido de que el embrión lubrido está
formado por células de la misma clase, en las cuales las clifecencias son entera y
permanentemente condliadas, en ese caso se seguirá ulteriormente el que el híbrido
permanecería tan constante en su progenie como cualquiera otra variedad estable de
planta. Las células reproductoras, formadas en su ovario y anteras, son todas iguales, y
semejantes a la célula intermedia de la cual ellas se derivan. [Por el conttarioj, en los
hlbridos cuya descendencia es variab(t, ba habido un compromiso entre los diferentes
elementos de la célula germinal y la palinica, bastante importante como para permitir la
formación d~ una célula que se convierte en la base para los híbridos, pero que este
equilibno entre los elementos antagónicos es solamente temporal, y no se extiende más
allá del tiempo de vida de la planta híbrida." ldtm, p. 43-44.
48 Jde,11, p. 12.

A+ 2Aa + a
da la serie de descendientes hi'bridos relativa a un par de caracteres
diferentes. " 52
El encuentro de esta expresión debe haber producido en Mendel la
emoción de un descubrimiento. Se dio cuenta de que con ella podía
explicars.e el comportamiento de lubridos con cualquier cantidad de
caracteres diferenciales ruscretos. También, si se representan
debidamente en la expresión, el de aquellos otros cuyos caracteres
muestran variacibnes intermedias. Incluso, ella brinda una base de

Tdem, p. 15.
Ibídem.
51 Ibídem.
52 Idtm, p. 17.

49

50

�140

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

comprensión de la capacidad de los hlbódos para dar lugar a la
formación de otras plantas igualmente h.tbridas sin que ello implique
tener que considerarlas como nuevas especies; así como de la
disminución de su número, al paso de las generaciones, en comparación
con el número de las formas puras; hechos éstos que sirvieron a
Kólreuter y a Gartner para apoyar sus convicciones sobre la constancia
de las especies. ·

Como puede observarse en las razones, aunque los h.tbridos van
disminuyendo relativa.mente a las formas puras, nunca desaparecen del
todo.
Consideremos ahora, a la vez, dos pares de caracteres opuestos: (A, a)

y (B, b):

Con base en la ley de desarrollo: A + ~ + a, presente en la
descendencia de los lnbridos, sabemos que la primera generación a que
dan lugar estará compuesta por plantas de tres tipos, en proporción 1:2: 1.
Ahora bien, si las plantas poseen todas la misma capacidad reproductiva,
entonces d comportamiento de las diversas generaciones a partir de los
híbridos podrá mostrarse en la siguiente tabla, suponiendo que .cada
planta produce el número mínimo de descendientes necesarios para que
, aparezcan todos los resultados posibles exigidos por la ley (4):

•

4

6

UNA

2

4

4

2
4

1:2:1

28

AB
•

8

16

8

3:2:3

24

28

32

120

112

480

64

32

496

•

63:2:63

u

Proporciones

DESCENDIENTES
A

Aa

1

a

A

Aa

a

2

1

2

2

6

4

6

3

2

3

3

28

8

28

7

2

7

4

120

16

120

15

2

15

5

496

32

498

31

2

31

6

2016

64

2016

· 63

2

63

zn

2

zn

n

Fl
ÓV LO
ab

aB
Ab

AB

PLANTA

AaBb
AaBb
AaBb
AaBb

CARACTERES
AB

AB
AB
AB

Si este es el caso entonces cada par de factores se comportará
conforme a su serie de desarrollo corresponcliente, y en la F2
aparecerán tantas combinaciones como resulten de la
combinación de estas series:

RAZONES

GENERACIÓN

1

ab

Bajo el supuesto que cada par de caracteres se comporte con
independencia de los demás.

2016

1984

31:2:31

15:2:15

7:2:.7

64

AB

ab

Los hfüridos muestran, para toda combinación de caracteres
opuestos, los caracteres dominantes.

Ab
aB
ab

2016

32

16

8

4

6-

32

16

1984

PRODUCE
PI.A TAS

AB

p

6

496

PRODUCE
ÓVULOS

AB
ab

ab

AA

16

8

PROD CE
POLEN

POLE

5

480

120

112

4

2
2

4

3
24

Las formas puras se reproducen con constancia.

PLANTA

GENERAOONES A PARTIR DEL 1-0BRIDO

2

1'41

-1

-t

Serie de A/ a:
Serie de B/b:

A+2Aa+a

B + 2Bb + b

Serie de desarrollo para ambos pares combinados:
+ 2Bb + b) =
AB + Ah + aB + ab + 2ABb + 2aBb + 2AaB + 2Aab + 4AaBb.

(A + 2Aa + a) (B

==

. La F2 estará compuesta por plantas de nueve tipos, agrupables en tres
categorías: constantes (4: AB, Ab, aB y ab), monoh.íbridas (4: Abb, aBb,
AaB y Aab) y dihfüridas (1: AaBb); y se presentarán en la proporción

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

142

1:2:4. Es fácil comprobar que, para cada par de caracteres opuestos sigue
valiendo la proporción 3:1 de dominantes - recesivos.
Por un procedimiento similar pueden calcularse las series de
desarrollo para un número n de pares de caracteres.
Y a en posesión del modelo -o al menos, como dedamos arriba, de un
esbozo del mismo-, Mendel se dio a la tarea de preparar cuidadosamente
experimentos en los cuales probar su correcció y la de los presupuestos
que incorpora. Para ello seleccionó plantas adecuadas, en las cuales los
caracteres a analizar estuvieran distribuidas dicotómicamente, y se
dispuso a llevar un registro puntual del comportamiento de ~as diversas
generaciones bJbridas, asegurándose de contar en ~da ~xpenmento, ~o~
información suficiente para satisfacer las ex1genc1as del análisis
estadJstico. Los resultados, en cada caso, le fueron favorables. Su teoóa
sobre la herencia estaba satisfactoriamente corroborada en PiJum.
He tratado de mostrar que es perfectamente posible llegar a la teoría
de la herencia particulada de Mendel privilegiando las bondades del
modelo matemático para armonizar la evidencia experimental sobre el
compromiso en tomo a la naturaleza especifica de los procesos a los
cuales se aplica y de las entidades que en ellos internenen. Si éste fue
efectivamente el camino seguido por Mende~ entonces estarán
plenamente justificadas interpretaciones como \ª,s que Grif~~s, ~er,
Lewontin y otros ofrecen en torno a su aportac1on a la genenca. Dicen
estos autores: "La belleza del análisis de Mendel está en que no resulta
necesario conocer qué son los genes, o cómo provocan determinado
fenotipo, para estudiar los resultados de un cruzamiento y predecir los de
cruzamientos futuros, siguiendo las leyes de la distribución igualitaria y la
segregación independiente. Todo ello es posible simple_mente
representando los hipotéticos factores abstractos de _la herenaa Oos
genes) mediante símbolos y sin preocupación alguna sobre su naturaleza
física o su localización celular."53
Esto es exacto. Ciertamente el modelo mendeliano puede utilizarse
eficazmente sin necesidad de pronunciarse acerca de qué puedan ser los
factores determinantes, pero ello no implica necesariamente que eo
Meodel haya estado ausente una convicción fume sobre la existencia de
éstos y sobre la naturaleza del {enómeno hereditario.

Sl

A. J. F. Gciffiths (ti al.), 1998, Jntroducci6n al análisis genético, 2•. Edición, Madrid,

fcGraw-Hill, p. 54.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

\43

Mi punto de vista es que Mendel no fue ajeno en ningún momento a
las disputas de su tiempo acerca de la continuidad o variación de las
cliferentes formas de vida orgánica. He dejado traslucir, páginas arriba, la
viabilidad de atribuirle simpatía hacia el transformismo moderado de
Gartner. Creo que esta fue la situación.
o puedo documentar
adecuadamente mi sospecha; simplemente la infiero de los presupuestos
sin los cuales su modelo matemático no hubiera contado con el necesario
punto de partida. Sólo considerando que la descendencia uniforme
producida por las lineas puras obedece a fa presencia, en sus células
huevo y en el polen, de materiales afines cuyo conjunto constituye el
diseño de un nuevo organismo; que la aparición en las generaciones
bfüridas de formas puras junto a nuevas formas bfüridas habla de que la
composición de las células sexuales de estas plantas es sólo un resultado
del modo en que en ellas se combinan los materiales provenientes en
primera instancia de las formas puras; que, por tanto, es por la
composición, separación y recombinación de esos materiales por los que
se van produciendo unos organismos provistos de caracteres conforme
a los cuales se los puede identificar con otros y diferenciar de otros más,
pero que los materiales mismos determinantes de esos caracteres
transitan de unos a otros sin perder nunca su naturaleza propia en las
diversas combinaciones de las que participan; sólo así es posible concebir
la sucesión de generaciones como un proceso cuasi mecánico regulado
por leyes matemáticas de probabilidad. Mendel se manifiesta convencido
de que con un esquemi como éste se tiene todo lo necesario para
explicar el fenómeno de la herencia.54

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s4 Cfr. en Mendel, ob. át., d apartado correspondiente a "Las células reproductoras
de lubridos", especialmente las páginas 25 y 26.

�144

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EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

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ew York.

�EL CONCEPTO DE FILOSOFfA
DE AGUSTfN BASAVE
FERNÁNDEZ DEL VALLE
Mtro. Enrique Aguayo
Facultad deFilosofía
Universidad La Salle

Introducción

Dentro de codo lo que el hombre puede hacer existe algo llamado
filosofia. Tanto la palabra como su contenido no están reservados a unos
cuanto, sino que son de uso frecuente. Así, cuando alguien dice algo
sensato o liga coherentemente sus pensamientos, si define algún tema
abstracto (amor, muerte, soledad), cuando indica normas, pautas o reglas
a seguir, es calificado, ipso jacto, de filósofo. Pero ¿por qué existe la
Filosofía?, ¿en qué consiste?, ¿qué es ser filósofo?
A estas interrogantes responde el. Dr. Agustín Basave porque es
filósofo por vocación y su propia vida le insta a filosofar. Él forja una
filosofía y la encarna, se sirve de ella y la ofrece a sus semejantes, pues
considera que la Filosofía debe estar al servicio del hombre, quien ocupa
el centro de sus reflexiones. Trátase del hombre concreto, singular, el
que trabaja, sufre, goza, se afana por salvarse: el hombre, extraña mezcla
de cuerpo y espíritu que, por su condición de espíritu encamado, no se
identifica ni se realiza plenamente como puro cuerpo o como puro
espíritu, sino que debe guardar un equilibrio de ambos componentes.
Consciente de esa situación humana, Basave elaboró una filosofía al
servicio de la existencia, o sea, encamina ésta hacia su meta definitiva: la
salvación. Así tenemos que la Filosofía que nos ofrece el pensador
regiomontano es una "propedéutica de salvación".

�150

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFIA
DE AGUsrfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Expondremos las reflexiones de nuestro autor en dos grandes
apartados: l. generalidades sobre la Filosofia y II. la concepción
basaviana de la misma.

l. Generalidades sobre la Filosofia
Antes de proponer su propio concepto, Basave analizal en términos
generales, la filo ofía. La a-ataremos en seis temas: 1. su oágen, 2. los
serv1c10 que proporciona, 3. filosofar para mejor vivir, 4. el
compromiso, S. definición de filosofia y 6. denominación del sistema
filosófico basaviano.

1. Origen de la Filosofia
Ella nace A) del asombro del hombre ante todo lo que le rodea, B) de
su capacidad de conocer y C) de la nece idad que tiene de ubicarse y
autoposeerse.

A) Asombro del hombre ante todo lo que le rodea
Ordinariamente leemos que la filosofía nació en Grecia, con Tales de
Mileto, en los primeros años del . Vl, A. C., o probablemente a fines del
vn. También se dice que en Oriente no había Filosofía, sino
concepciones religiosas de las que derivaban algunas verdades de ápo
filosófico. Pero Filo ofía, stritto sensu, no babfa.
Podemos preguntar, sin embargo, ¿por qué Tales comienza a
filo ofar?, mejor aún: ¿por qué el hombre hace Filosofía?, ¿qué le mueve
a filosofar? Para Basave una caracterísáca que cau a la Filosofía es el

asombro.
Es un hecho que el ser humano no está solo en el mundo, en el
universo. Hállase en compañía de sus semejantes y de ottos seres
vivientes y no vivientes. Estar en compañía significa co-estar, co-exisrir.
Co-existencia que, en un primer momento, parece general e indiferente:
todos los seres son iguales, pues co-ex:isten dentro del mismo mundo.
Incluso, éste existe conjumamence con ellos. iogún ser se cuestiona ru
cuestiona a otros.
Cuando uno .de esos co-existentes, el hombre, se da cuenta que es
distinto a todo lo que está junto a él, comienza a inquirir por u
existencia y por la de los demás, o sea empieza a filosofar:

151

El hombre se e: '/raña de las cosas que óen a su alcance, y luego se sigue
extrañando de la totalidad de cuanto hay. En e re instante, ya no cuenta
con las cosas usándola , gozándolas o temiéndolas, ino que e pone
fanle a ellas, se sitúa fuera, txJra,iado de lo ob¡eto y se pregunta con
asombro por esas cosas próximas y cotidiana que ahora, por primera
vez, se le aparecen como problemas y brota entonces, e pontánea, esta
caracceri cica pregunu: ¿qué e esto? ¡Es a í como nace la Filosoffa! [... ]
A í pues, LA FlLOSOFIA ES HIJA DEL ASOMBRO'.

B) Capacidad de conocer
Todavía podemo preguntar: ¿por qué se a ombra el hombre ante la
totalidad de cuanto ha ,? ¿qué provoca en él su extrañeza? Para responder
atendamos al con titutJvo e encial humano, aquello que lo hace er
hombre y que lo distingue del resto de los seres finitos intramundan :
su capacidad de conocer. Él e asomb111 de todo cuanto lo rodea porque
tiene la facultad de conocimiento.
s, entonce , la razón la capacidad de conocer lo que hace nac r la
Filosofía, lo que provoca que el hombre e extrañe de lo que l codea y
aun de sí mi mo. Al adoptar una actitud inquisitiva, causada por la
extrañeza que le lle a preguntar ¿qué e esm? ¿qué s lo otr ?, deja de
co-existir familiar e indiferentemente con u entom ; ya no e pierd y
confunde en la totalidad.
Preguntar conlleva la necesidad de obtener re puesta. 1 hombre e
pregunta por lo que lo rodea y por sí mi mo. De manera que las
re puestas refieren a la co as y a él mi mo.
Dada la multiplicidad de las pregunta : re puc tas, el cr humano a
a enfrentarse con una situación y c1rcun tancia problcmát1cas, pue ya no
co-existe familiar e indiferentemente; ah ra interroga) e autointerroga.
El preguntar va a pr v car el urgimiemo de la c ncienc1a
problemááca, porque el hombre e halla inmer o en esas pregunta y
luciooe que, adcmá le afectan íntimament 2•

' Cfr. Ba ave emández dd alle, Agustín, R,rn hí1toria de la Filosofa 1,rie¡,a,
Edicione Botas, féxico, 1951, pp. -8; "Filosofía y filosofar", en Hun1a11ilaJ, nuario
del Centro de E tudi Humanísóco de la Universidad de 1uevo León, año 11, i o. 2,
iéxico, 1961, p. 17. n addaote FF. 'Fil so com propedéutica de alvación", en
Filosofar Cristia110. s/ ed. o. I, Córd ba., fu orina, 1977, p. 64. En adelante FP.
2 Cfr. F . p. 32; FP. pp. 81-82.

,a

�152

ENRIQUE AGUAYO

C) Necesidad humana de ubicación y autoposesión
La persona quiere profundizar en su existencia y en la existencia de lo
que tiene a su alrededor para poner en claro el qué de los objetos y el qué
de ella misma. De aqw una causa más de la Filosofía: la necesidad de
ubicarse y autoposeer la existencia.
Se trata de saber para qué se existe y regir la propia vida. En este
sentido, es la vida de la persona la que
mueve a filosofar y a
comprometerse con las verdades que va descubriendo.
Dichas verdades no se quedan en la teoáa sino que el filósofo debe
encarnarlas, pues "esta Filosofía no es una simple abstracción; es la vida,
en su sentido radical, henchida de significación"3.

La filosofía le ayuda al hombre a autoposeerse, o sea, que piense y
actúe por cuenta propia para subsistir, ya que es contingente e
incertidumbre radical (mseguridad y riesgo le caracterizar;.).
Desgraciadamente no es posible suprimir totalmente la inseguridad y
el riesgo pero sí se puede guardar un equilibrio entre suprimir totalmente
y vivir en la incertidumbre con la ayuda de la filosofía. Por ello,
precisamente, el ser humano conoce y tiene que conocer la manera de
subsistir, de ir superando su incertidumbre, de encauzar y guiar su vida.
Estas razones son, para Basave, las que fundamentan el por qué del
aserto aristotélico: "Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de
saber' ....

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ello sabe que es distinto a los demás seres que lo circundan, y se
asombra, se extraña, se sitúa fuera de su contorno para preguntarse por
sí mismo y por lo que lo rodea. De esta manera se ubica y autoposee su
vida dentro del mundo y la sociedad, actuando y pensando por cuenta
personal para darle dirección a su vida, según, también, la concepción
que de la muerte tenga.
2. Servicios de la Fil.osofia

Al estar en el mundo, la persona tiene una tarea por realizar. Dicho en
otras palabras: tiene una razón de existir. Pero también el mundo en el
que se encuentra tiene una razón de ser. Descubrir la propia finalidad y La
del mundo le proporcionará a la persona la mejor manera de hacer sus
actividades.
Para Basave, la filosofía ayuda a encontrarle sentido a la existencia
humana y la finalidad del mundo, ya que puede responder a las
interrogantes que hace el hombre a ese respecto.
De entre las diversas preguntas que la gente se hace sobre sí destaca la
que versa sobre el fin de la existencia. Para nuestro autor es la salvación,
como veremos más adelante. Por todo ello, pues, la filosofía está al
servicio de la vida humana7 •
3. Filosofar para mejor vivir

Al ubicarse y autoposeerse, la gente orienta su existencia.
Sabiéndose mortal, la·s consideraciones hechas sobre la muerte
ayudarán a darle determinada dirección a la existencia y, por tanto, será la
forma como se actúe y se comporte uno durante su vida. Por ello, es
muy importante la reflexión filosófica sobre la muerte5.
De 'aqw la necesidad de la filosofía para buscarle y darle sentido a la
existencia: vida y muerte6 •
Resumiendo: de los seres inmersos dentro de todo cuanto hay en el
ámbito de lo finito, solamente el hombre tiene capacidad de razonar. Por
p. 1S; FP. pp. 61-62.
!bid. pp. 16-17~ FP. p. 63.
5 Cfr. Basave Fcrnández del Valle., Agustín, Metafai,a de la muerte, Ed. Jus, México,
1973, p. 14. En adelante MM.
6 Cfr. lbíd p. 21

La filosofía debe explicar la vida y- el mundo en que se halla el ser
humano. Luego, la filosofia tiene por finalidad, entre otras, servir para
mejor vivir. De allí la posibilidad de asumir una vida auténtica, i.e. ser
uno mismo: pensar, hablar y actuar por cuenta propia, sin atender a
prejuicios y costumbres elaboradas y que comúnmente se aceptan a
ciegas, es decir, sin cuestionar.

La filosofía ayuda a eliminar sombras e ilusione de opiniones
elaboradas por otros, en las que no se participa, y permite captar la
majestuosidad de lo contemplado y sobre lo cual se reflexiona, lo que
d~tará al intelecto de un espíritu crítico que facilitará obtener la verdad.

3 lbfd.
4

1 Cfr. Ff. pp. 35-36; FP. pp. 87-88. En síntesis Basave Fernández del Valle,
Agustín, ldtario Filosó.ft,o, Ed. Jus, México, 1961, p. 3.

�154

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsrf N BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

A todas las personas les gusta conocer lo que es tal cual es, sin
engaños, sin mentiras. Por eso pasan su vida buscando, de una u otra
forma, total o parcialmente, de acuerdo a las capacidades de cada quien,
la verdad.
Para Basave una vida auténtica es una vida conforme a la verdad. En
efecto, si no se vive según la verdad no se administra correctamente la
justicia, no se distingue lo bueno de lo malo, n.o se norman las propia
relaciones con los demás, etc. En este sentido, la vida es búsqueda de la
verdad, para lo cual es muy útil la filosofía 8•
Ahora bien, quien busca es porque carece de lo buscado. El
conocimiento de las propias carencias empuja a buscar aquello que
elimine total, o al menos, parcialmente, la deficiencia que viene por ser
limitados, finitos y contingentes. En este aspecto, nuestro autor dice que
el hombre está desamparado, que es indigente e insuficiente. Y, entonces,
lo que busca es disminuir, vencer ese desamparo del que es víctima.
Buscar "eso" que lo ayude a vencer su desamparo es posible por medio
de la filosofía, pues es un servicio que proporciona.
Por ello filosofar es buscar una perfección en un ser absoluto, capaz
de salvar al hombre.
Esa búsqueda es paulatina, se la va logrando a lo largo de toda la
existencia. Cuando es auténtica proporciona wia mejor forma de vida. Si
no se lleva a cabo o no es auténtica, entonces no se sabrá cómo
ampararse, cómo lograr el anhelo de perfección9•
La búsqueda de la verdad, de algo que salve de la contingencia lleva al
sujeto a asumir, con responsabilidad, aquellos logros que ha obtenido, ya
que no tiene sentido encontrar el camino o los medios para salvarse de la
contingencia y no utilizarlos. Por el contrario, al obtener aquello que se
busca para salvarse implica un cambio de actitud, un giro en la vida, pues
el individuo se está conduciendo de acuerdo al saber, a la verdad
obtenida. En este sentido, Basave habla de vivir filosóficamente, que es
la meta del verdadero filósofo: "Vivir filosóficamente es sentir en carne
viva el anhelo de conquistar . la verdad y es también aceptar la
responsabilidad hasta de un pensamiento y de una palabra ociosa".

Allí mismo, más adelante, di~e:
Jbíd pp. 26- 27; FP. pp. 75-76.
9 ldtm. FP. pp. 76-77.
8

155

Un saber de la existencia trae aparejado un consecuente modo de
ex.1stu:.
o se puede vivir sin saber cómo es bueno vivir.
Esforzamos por realizar en plenitud nuestra vocación y
conducirnos de acuerdo con el saber obtenido, es meta del
auténtico 61ósofo 10.

Basave tiene mucho cuidado al hablar de "filosofar para mejor vivir",
pues está en el campo de la Filosofía existencial.
Se trata de elaborar una filosofía que se viva, que se encame y que
lleve a tener la verdad (a esto lo denomina Filosofía existencial), pues el
ser humano debe comprenderse a sí mismo, debe ser responsable, debe
realizar plenamente su vocación personal, debe convivir con sus
semejantes. En este sentido la Filosofía es "una exigencia de orden ético"
y por ello no debe ser solamente una reflexión de la vida o sobre la vida,
lo que daría paso a wia Filosofía existencialista.
s el hombre concreto, todo él, quien decide acerca de las
posibilidades que le constituyen y elige, de esas posibilidades, las que más
le convengan. Es la orientación total de su existencia al logro de sus
anhelos, al amparo de sus deficiencias. s su total unión y aceptación de
las verdades que ha descubierto. En efecto, no es suficiente el
conocimiento si no se lo utiliza, pues ¿para qué sirve conocer algo, si ello
no tiene repercusión en la vida? Una filosofía por mera erudición, por
mero afán de saber, sin acción, sin transformación de la propia
existencia, una filosofía que no se encarna, no tiene razón de ser. Por ello
Basave afirma que filosofía y vida nó están escindidas: la vida es para
filosofar y la filosofía es para mejorar la vida 11 •
4. Compromiso
La filosofía, aplicada a la existencia para mejorarla y lograr la
salvación, implica un compromiso, pues se debe responder por las
verdades descubiertas que se están encamando.

Incluso, antes de filosofar ya existe un compromiso: la estancia del
}:iombre dentro de todo cuanto hay no es absurda, tiene un por qué y un
para qué, tiene una razón de ser: él debe realizar una tarea durante su

'º !bid. pp. 21 y 23; FP. pp. 69 y 71-72.
11 / bíd.

p. 35; FP. pp. 87-88.

�156

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

permanencia en el mundo; mientras hace esa tarea surgen los deberes y
derechos y junto con ellos la responsabilidad y el compromiso.
Compromiso, creemos nosotros, ante todo aquello que el hombre
hace y dice, o bien, deja de hacer y decir. Responsabilidad y compromiso
frente a los prójimos porque parte de la propia acción les puede afectar
positiva o negativamente. De aquí que el individuo se esté jugando, en
parte, su vida y la de sus semejantes, pues · se equivoca en alguna
decisión puede entorpecer, e incluso frustrar, la salvación de los otros y
la propia.
Pero oo solamente ante sus semejantes debe responder la perso~
sino también ante Dios, quien le puso en la existencia, pues es el Creador
de todo cuanto hay, y hacia Él se encamina el hombre para lograr su
salvación, para colmar su afán de plenitud subsistencia!.
Ya vimos que la filosofía le ayuda al sujeto a conocer y tomar
conciencia del sentido que le debe dar a su existencia y de la tarea que ha
de realizar; le ayuda a conocer cuál es el fin al que está avocado: su
salvación (él es contingente, pero anhela ser plenamente) y a elegir lo
mejor, de entre las diversas posibilidades que se le presentan, para llegar
a tal fin. La filosofía le ayuda a ser auténtico, a ejercer su libertad, a vivir
su propia vida desatendiendo a modelos preestablecidos. En una palabra:
la filosofía ayuda al hombre a ser hombre. De aquí que é~ al encamar y al
vivir las verdades que va descubriendo en el acto de filosofar, al
transformar su vida porque ha ido penetrando el verdadero sentido de su
existencia necesita estar consciente del compromiso que va adquiriendo
con las verdades descubiertas y con los cambios logrados. Así, se está
comprometiendo con su quehacer filosófico 12•
En síntesis: la estancia de la persona en el mundo tiene un sentido,
por ello actúa. Su actuación debe ser responsable y comprometida tanto
con sus semejantes como con Dios. La filosofía le ayuda en sus tareas
por realizar mostrándole qué y cuál es su fin último: la salvación. De a~uí
que la filosofía y su ejercicio sea un compromiso vital con senudo
propedéutico hacia la salvación i~dividu.al.

12 ]húi. pp. 15-16; FP. 62. El pensador regiomootano distingue compromiso pasivo
dd activo. Aquél es estar "inserto, enviado o puesto en un mundo"; d activo es el
"quehacer ...:faena vocacional- y ante el cual hemos de ser responsables,

comprometidos". Cfr. FF. p. 28;.FP. pp. 78-79.

J 57

5. Definición de Filosofia
Hay diversas concepciones de la Filoso6a que Basave unifica en una
definición que llatna tradicional: "Conocimiento científico de las cosas
por las primeras causas, en cuanto éstas conciernen al orden natural". o
r chaza esta definición, sino la considera incompleta. Recoge la
fundamental coincidencia de todos los sistemas filosóficos cuando hacen
y definen la Filosofía.
uestto autor hace dos importantes aclaraciones sobre el concepto
tradicional de Filosofía: A) no puede explicar totalmente la realidad. Esto
se entiende porque, a nuestro juicio, es imposible que exista algún
hombre capaz de conocer todo cuanto hay. B) Asimismo, la mencionada
definición es incompleta porque no alude al hombre. En efecto, él es lo
más importante de todo cuanto hay en el ámbito de lo finito. Además, él
• · 13
hace la filosofía, por ello, en primer lugar, debe estar a su seMcto
.
a definición que propone Basave es: "La Filosofta u una explicación
fandaf!Jental de la realidad en/era y una sabiduría vital de los últimos problemas
h11manol' 1., enue los que destaca la salvación.

6. Denominación del sistema filosófico basaviano
Basave denomina su sistema filosófico Incegralismo metafísico
antroposo, fi1co 15. E xp liquemos:

A) lntegralismo

•

El tema central de la Filosofía, según la de.firución recién expuesta, es
el ser humano, el cual está integrado por cuerpo y espíritu· él
experimenta angustia y desamparo ontológico y, a la vez, e peranza
afán de ser cada vez mejor, sin que uno de los dos domme
permanentemente la vida.

13 lbíd. 13-14; FP. pp. 59-60. Brevemente Basave Fernándcz. del Valle, Agusdn,
Filosofla tkl hombre. Fun~111mtos de ontroposojia n,etafi.rica, col. Austral, No. 1336, Espasa
Calpc Mexicana, S. A., iéx.ico, 31981, p. 11 . En adelante FH.
14 Cfr. Basave Femández del Valle, Agustín, Tratado de l'.fttafoica. Teoría de la
Habmcia, Ed. l.imu.sa., México, 1982, p. 269. - o adelante TH.
15 Cfr. FH. p. 15.

�158

ENRIQUE AGUAYO
EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DEAGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

B) Metafaito
Basave no se ocupa de este o aquel hombre, sino del hombre en
general. Lo ve en su ser inteligible, en la estructura y esencia de su ser,
libre de toda fenomenicidad, ve su relación con la realidad última
meta.fisica: Dios. Prescinde -no niega- de los datos revelados para
analizar al hombre (y la realidad) racionalmente, es decir,
filosóficamente \6•

C) Antroposófico
Este vocablo no tiene denotación teosófica. Basave lo usa en su
sentido etimológico: sabiduria del hombre.
La amroposofía bu ca el

entido de la existencia humana, ve su
efectivo acontecer en la historia y sus manifestaciones culturales. Ea una
palabra: "Se trata de inquirir el principio que abarca todos los principios
particulares del ser, del conocer y del obrar del hombre" 17•

II. Concepción basaviana de la Filosofia
Antes de estudiar la Filosofía como Propedéutica de alvación,
tenemos que considerar lo que en el hombre lo mueve a buscar y
descubrir a Dios. De manera que los temas a tratar son tres:
1. desamparo ontológico, 2. afán de plenitud subsistencia! y 3. la
Filosofla como propedéutica de salvación.

1. Desamparo ontológico
Hemos dicho que el hombre busca aquello de lo que carece. El
conocimiento de su carencia le impele a buscar lo que elimine total, o al
meaos parcialmente, su deficiencia. Su vida es un constante buscar y
elegir) entre diversas posibilidades, aquello que le satisfaga. Esta
constante búsqueda tiene su fundamento en el mismo hombre, pues se
encuentra desamparado, es insuficiente y busca su plenitud.
Por su vivencia dentro del mundo, el ser humano se da cuenta que
está rodeado de seres animados e inanimados que no colman cabalmente
sus anhelos, lo que lo lleva a experimentar su finitud: allí donde se
encuentra con alguno de esos, seres, se topa con un límite. Al mismo

tiempo se da cuenta de su insuficiencia, pues esos seres no le
proporcionan "una satisfacción saturadora" 18•

2. Mán de plenitud subsistencial
o obstante, el hombre desea ir más allá de esos seres finitos, de ese
mundo material c¡ue le rodea. Por ello (su limitación y el deseo de
vencerla) él busca algo que le ayude a vencer su finitud y, al mismo
tiempo, le satisfaga plenamente, no paróalmente 19• De esta forma,
experimenta la tra cendencia a la que comienza a dirigirse: "Al
replegamos, por la insatisfacción, sobre nuestra interioridad profunda,
descubrimos el sentido de nuestros limites y palpamos nuestra finitud.
En ese mismo acto captamos la exigencia de trascendemos" 20 . O, como
dice Basave en otra parte: 'Al darme cuenta de mi dependencia de un ser
que no me supera, surge en mí el afán de independizarme de alguna
manera. Se abre entonces el camino de la trascendencia" 21•
Ahora bien, de lo que el hombre ha captado de todo cuanto hay en el
ámbito finito, nada satisface su anhelo de trascendencia. Uo le causa
insatisfacción que provoca su repliegue sobre su interioridad. En este
momento se encuentra solo.
Una soledad que es reveladora de su singularidad, de su originalidad y
que le insta a er tomado en cuenta por alguien: Dios.
Cuando el hombre se refugia en la soledad en u interioridad, es para
conocerse a sí mismo, para ver u fragilidad y u po ibilidad de acabar
con esa fragilidad; en ese momento se ·sirve de la filosofía para conocerse
y conocer su relación con Dios (relación creatura-Creador)22.
Pero no solamente está el carruno de la interioridad personal para
dirigirse a Él. También existe el camino a través de los valores. Esto s
posible porque el hombre capta, en el mundo, la belleza (parúcipe de una
belleza suprema); quiere superar lo finico y limitado por medio del
conocuruento. ~ descubriendo diversos valores que en la medida de ir
siendo más perfectos, son más completos y se van acercando al Valor

Cft. FF. pp. 27-28; FP. pp. 76-77
ldcm
20 Jbíd. p. 39; FP. p. 92.
21 Jbíd p. 27; FP. p. 77.
22 Jbid. p. 27; FP. p. 77.
18

19

p. 21.
Cfr. lrkm.

16 !bid.
17

\59

�161

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFIA
DE AGUsTIN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Absoluto: Dios. Su experiencia de ellos le llevan a descubrir el Valoe de
valores: Díos23 .

realización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu encarnado,
abertura y encaminamiento a la plenitud subsistencial 25 .

Ya hemos encontrado alguien que ha de satisfacer plenamente los
afanes del hombre, que le ha de liberar de su desamparo. Ahora hay que
tender hacia Él, hay que obtener de y en Él la plenítud subsistencia!. Para
lograr esto, el hombre puede valerse de la filosofía, pues elhl le mostró la
existencia de la Verdad Absoluta. Por tanto, erá ella la que le ayude a
recorrer el camino para lograr liberarse del desamparo. Pero la filosofía,
observa Basave, no salva, sólo es un medio para que la persona se salve;
sólo muestra el "para qué" de su vida, no le da en posesión a Dios en
quien se ha de salvar, sino tan sólo una abertura amorosa hacia Él. Por
eso Basave llama a la Filosofia "propedéutica de salvación"24 •

Desglosemos la definición en sus cuatro elementos para mejor
comprenderla.

160

3. La Filosofía como Propedéutica de Salvación
Desde el momento en que el hombre está sobre la tierra es para algo.
Su existencia no es absurda, sino que tiene una razón de ser, tiene un por
qué y un para qué. Esto se lo muestra la filosofía como propedéutica de
salvación.
Cuando él se da cuenta de la tarea que debe llevar a cabo, comienza a
salvarse. Dicho de otro modo: si actúa racionalmente, si busca la verdad
y los valores, si vive una existencia auténtica, en ejercicio de su libertad,
comprometida y responsable, en amorosa comunión con los demás y
con Dios, está en camino de salvarse.

3.1.1. Cabal cumplimie11to de la vocación personal
Antes de estudiar qué es en sí el cabal ... veamos A) cómo aparece la
vocación y B) qué es la vocación personal.
A) Aparición de la vocación
La vocación surge al ejercer la razón y la libertad. Cuando la persona
se da cuenta que es distinta a los demás seres que la circundan (vegetales,
animales irracionales y lo inorgánico) porque tiene conciencia de sí y
porque razona, al aprender su finalidad, el motivo de su existencia y
comenzar a buscar los medios para llegar a su fin último, aparece su
vocación 26 •
Es posible realizar la vocación por el ejercicio de la cazón y la libertad
que lleva al fin último: Dios 27 •
B) Definición de vocación personal
El hombre obtiene su fin último pues tiene la necesidad de actuar
libremente durante su existencia y por elegir los medios que considere
adecuados para llegar a su fin último anhelado. Por ello la vocación
personal es "la inexorable forzosidad de realizar el proyecto de existencia
que cada cual es"28 .
·

3.1. Dc.inición .ilosó.ica de salvación
La salvación se define tanto teológica como filosóficamente. Al
presente interésanos la segunda en la que se inscribe la definición
basaviána:

q

Realización de la vocación personal
Si el hombre va configurando su vida, si va actualizando sus
facultades a fin de llegar a ser lo que puede ser, realiza su vocación
personal 29.

Salvación es, el orden filosófico, cabal cumplimiento de la vocación
personal, fidelidad a nuestra dimensión axiotr6pica, esclarecimiento y
25

Jbíd. p. 96; TH. p. 437.

u, Cfr. FH. pp. 116-11 7.

Cfr. Jbíd. pp. 118-119.
Cfr. fbíd. 117-118.
29 Cfr. Basave Femández dd Valle, Agustín, " Significación y sentido de la vida
27

28
23

2◄

lbíd. p. 40; FP_. pp. 93-94.
Ibíd. p. 41; FP. p. 95. El estudio basaviano de Dios puede verse en nuestro

artículo "'Dios', en la Filoso6a de Agustín Basave'', en ANALOG1A, año XIV, n. 2, Ed.
CEOP, México, 2000.

humana", en H11manilaJ, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de uevo León, año 111, o. 3, Méx.ico, 1962, p. 34. En adelante SS . .MM:.

p. 42.

�162

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

163

I

Basave fundamenta tal realización en los elementos de la vida moral:
cuerpo, afectos, intelecto y voluntad30 •

4) Función de la voluntad en la realización de la vocación.
personal

1) Función del cuerpo en la realización de la vocación personal

Propiedad de la voluntad es la libertad. Por ésta el hombre elige
bíenes. La elección constante de bienes crea hábitos moralmente buenos
que propician acciones buenas y evitan las malas.

El hombre es espíritu encamado. Por esa dui-unidad se dan en él la
vida física y la· espiritual. Él actúa tanto con su cuerpo como con su
espíritu, pero el cuerpo está al servicio del ~tu, pues lo menor y
menos perfecto (cuerpo) se subordina a lo mayor y más perfecto
(espíritu). Esta superioridad se comprueba, sencillamente, así: el cuerpo
vive porque el alma le confiere la animación. Por esa subordinación
menester es que el cuerpo esté ordenado, moderado en los apetitos
sensibles, de suerte que el placer físico se constituya en un medio y qo en
un fin de la vida31 •

2) Función de los afectos en la rea1ización de la vocación
personal
Para Basave los afectos se refieren a la vida sentimental (amorosa), en
la que hay un encuentro del alma con el organismo. Encuentro que hace
que aquélla experimente el amor que expresa y recibe a través del
· organismo (cuerpo) pues éste es medio de comunicación.
Según nuestro autor, los estados afectivos presentan dos aspectos:
intelectual y fisiológico. El primero por parte del alma, el segundo por
parte del cuerpo.
La razón debe dominar los sentimientos, sobre todo los ciegos, a fin

de que el amor sea desinteresado, fecundo, de entrega total de la persona
hacia sus semejantes32•

3) · Función del intelecto en la realización de la vocación
personal
La inteligencia regula los afectos a fin de que el espíritu esté libre de
las pasiones y pueda llegar a poseer la verdad: Dios33 •

30 lbid.
31 Ibíd.
)2

33

La razón debe someter las pasiones para que el ejercicio de la libertad
favorezca hábitos moralmente buenos que pennitan el desarrollo integral
del hombre34 •
En síntesis: el cabal desarrollo de la vocación personal, según Basave,
se llevará a cabo cuando el hombre ejercite su razón para ordenar y
moderar su cuerpo, por medio de la templanza, sujetando sus apetitos
irracionales y los afectos (pasiones ciegas y sentimentalismos) a fin de
que pueda ejercer su libertad para elegir, solamente, bienes, de suerte que
vaya creándose hábitos moralmente buenos que propicien el desarrollo
de su persona. Así estará en vías de salvarse.

3.1.2. Fidelidad a nuestra dimensión axiotrópica
El ser humano es axiotrópico, es decir, siempre desea y, por ende,
busca valores. Esto se entiende porque su voluntad es atraída por uno de
entres varios objetos. Por la libertad elige lo que ha conocido como un
bien, como amable. Si un objeto es amable, es valioso por lo que se le
estima y se le prefiere.
La libertad se mueve entre posibilidades. Elegir entre esto y aquello
no es arbitrario, sino se atiende a lo mejor y más valioso.

Si la voluntad ama y busca lo amable, y si la libertad elige bienes,
entonces la libertad supone el valor.
Ahora bien, la libertad es propiedad de la voluntad que es una
facultad del alma. Por ello, el axiotropismo es una dimensión del
hombre: brota desde dentro de su ser, de la voluntad que es u.na de las
operaciones intelectivas del alma. Trátase, el ax.iotropismo, de los afanes
humanos por lo valioso: la verdad, el bien, la belleza (dadores de sentido

p. 36; MM. p. 44.
p. 34; MM. p. 43.

Jbíd. pp. 34-35; MM. p. 43.
lbíd. p. 35; MM. pp. 43-44.

34

Jbíd. p. 35; MM. p. 44.

�165

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUSTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

a la vida), que surgen cuando él se aleja de las leyes cosmológicas para
encaminarse hacia las leyes noológicas35 •

que ~l hombre no es un ser salvado. Por ello puede luchar para salvarse.
Preasamente la persona que lucha por alcanzar su plenitud está abierta y
en camino de lograrla.

164

De entre todos los valores que pueden incitar y guiar la vida, hay uno
que es el supremo: Dios. Este valor dará pleno contenido a la existencia.
Por ello, el hombre debe aspirar a dicho valor. De este modo su
dimensión axiotrópica se orienta hacia Él36 •
Resumiendo: la dimensión axiotrópka se retiere a que el hombre
capta valores, a los cuales se dirige y escoge libremente. De todos ellos
uno es el máximo: Dios. Él debe ser, entonces, la mayor aspiración
humana. Así el hombre está buscando su salvación.

3.1.3. Escla"cimiento y "alización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu
encarnado
Basave ve surgir el dinamismo ascencional cuando el hombre se aleja
de las leyes cosmológicas (físicas, químicas y biológicas) para
encaminarse a las leyes noológicas (verdad, bien ...), con el objetivo de
esclarecer y empezar a realizar su vocación personal mediante la
realización de valores37 •
Este dinamismo ascencional, que es la dimensión teleológica del
hombre, es su tendencia hacia la plenitud subsistencia! (que en cuanto tal
le es natural), hacia la felicidad absoluta en Dios, al cual es capaz de llegar
porque tiene un alma inmortal por la que aspira a la felicidad suprema.
La persona, por el amor, está constitutivamente abierta a valores,
prójimos y Dios. De allí que pueda proyectarse en un Absoluto capaz de
brindarle su plenitud anhelada. Esa intención manifiesta del hombre
hacia la plenitud subsistencia! en Dios es lo que Basave llama
"dinamismo ascencional de nuestro espíritu encamado" 38 •

3.1.4. Aberturay encaminamiento a la plenitud subsistencia/
Basave afirma: "Todo hombre, en cuanto es, tiende a ser en pknituá'39 • La
realización de esta tendencia púede o no dirigirse hacia la salvación, ya
Cfr. FH. pp. 161-162.
Jbúl p. 163 .
31 fbíd. pp. 116-117.
lB Cfr. SS. pp. 25-27; MM. pp. 39-41.
39 Cfr. MM. pp. 7 y 161 ; FH. p. 166.

To?o hombre que se esfuerza por obtener los medios que lo acerquen
paulatmamente hacia Dios, está en camino de salvarse40•

3.2. Vivencia de la Filoso.ia como propedéutica de salvadón
La salvación personal comienza cuando cada quien utiliza su razón
par~ autod~terminarse, para liberarse de los placeres sensuales y de las
pas1o~es ciegas, a fin de ejercer la libertad, de modo que pueda ir
selecc10oando ~os mejores bienes, aquellos que pongan en la vía de
salvarse y permitan ayudar a otros a hacer lo mismo.
El recto ejercicio de la razón desprenderá al sujeto de lo mundano y
temporal para encaminarlo hacia el Valor upremo, hacia el Ser que creó
todo cuanto existe y le puso el deseo de ser plenamente.
. Cuando alguien se abre, por su anhelo de ser cada vez mejor, hacia
Dios, , ~uando reconoce su insuficiencia radical y su desamparo
ontologico y busca la manera de ampararse reconociendo la suficiencia
de Dios a Quien recurre para llenar su anhelo de plenitud, está en el
camino de salvarse.

Conclusión

_D no de los medios para que el hombre

e salve, es decir, para que sea
feliz plenamente estando cara a cara con Dios, es la fi.losofia, o mejor
aun, filosofar.
Esta disciplina nos mostrará una vía para llegar a Dios, incluso nos
enseñará' su real existencia y sus atributos. Tócanos a nosotros, a cada
persona, dirigir nuestros pasos hacia Él.
Mé~to de B~save, que hace a su filosofia original, es haber
descubierto el aspecto propedéutico y ponerlo al servicio de la gente para
q~e, por la vía racional, junto a la teológica, se salve.

35

36

,1(1

Cfr. SS. pp. 41-42; 1\l!J\1. pp. 45 y 47.

�166

ENRIQUE AGUAYO

Quien no entienda a Dios, pueda salvarse por el puro camino
filosófico realizando, a conciencia y en totalidad, su vocación individual
en sus tareas cotidianas.

Bibliografia
BASAVE FERN.ÁNDEZ EL VALLE, Agustín, "Filosofia de la cultura", en
H11manilas, Anuario dd Centro de Estudios Hum 'st:icos de la Universidad
Autónoma de uevo León, año &gt;-.'VII, o. 17, México, 1976.
AGUAYO. Enrique, "Aproximación al pensamiento filosófico de Agustín
Basave", en EsTUDlOS, n. 46, Ed. ITAM, 1996.
___, "La axiología de Agustín Basave", en LOGOS, Revista de Filosofla, vol.
XIV, n. 70, año, XIV, Ed. Universidad La Salle, México, 1996.

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

_ , "La re-ligación ontológica del hombre con Dios, según Agustín
Basave", en LOGOS, Revista de Filosofla, VOL. XVII, n. 49, año XVII, Ed.
Urúversidad La Salle, México, 1989.

Dr. José Antonio Dacal Alonso
Dirección de Humanidades
Uni\'ersidad La alle

Introducción
En esta ponencia se pretende establecer algunos criterios para la
comprensión de una formación más completa de la persona en la vida
social. e refiero a la llamada formación humanista. importa dejar claro
que no se trata de una reflexión en el horizonte de la futurología -si e
que existe tal perspectiva- tampoco en sentido estricto de un estudio de
pro pectiva en el que se describan diferentes escenarios. eguramente
tiene elementos de prospectiva por lo que se refiere a algunos escenarios.
Uno de estos es el escenario probable o lógiro en el cual de conformidad a
determinada reglas dentro de un contexto -de seguir e aplicando las
reglas- se producirá un fenómeno determinado. Algo se dirá re pecto a
un escenario deseable o utópico en el cual e proponen algunas reglas
para un modo de vida. En cuanto a un escenario posible o futmible por
tratarse de algo contingente e impenetrable para la condición humana no
diré nada.
e trata de una meditación desde aquí y ahora sobre un tema a efecto
de facilitar una reflexión, un diálogo y algunas conclusiones provisionale
al escucha o al lector.
. Los puntos guías de la ponencia son: l. La cultura actual: tendencia r
contradicciones; 2. EJ humanismo· 3. La ciencias humanas; 4.
Educación y humanismo y conclu iones.

�168

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

1. La cultora actual: tendencias y contradicciones

En este apartado no se pretende ningún análisis completo -asunto
imposible e innecesario- de la cultura, sino de poner a la consideración
del auditorio algunas tendencias de la cultura para situar la problemática
de la formación humanista.

Para los fines de este trabajo, por cu/Jura se

ede entender el proceso
espedficamente humano de respuesta a múlti.pfes necesidades que se
intentan satisfacer mediante la inteligencia y el trabajo, a través de la
acción educaáva guiada y conformada por la realización de valores y
bienes.
El proceso cultural no es una enádad extraña o fuera de la perspna,
de la sociedad y la educación, pues todos estos elementos forman unidad
diferenciada dentro del contexto de la humanidad.
La educación -proceso humano y cultural- es el gran medio para
conservar, transmitir, desechar, modificar y proponer valores. Por eso
entre educación y cultura, como entre persona y sociedad, entre ésta,
valores y cultura se produce íntima vinculación que se va diferenciando a
lo largo de la historia, provocando choques, conflictos y crisis. demás
en el proceso cultural inciden factores geográficos y humanos que
pueden favorecer u obstaculizar el mismo proceso cultural.
En todo proceso cultural podemos encontrar unos valores que lo
orientan o guían. Me parece conveniente señalar algunos:
El valor de la acción como actividad y ejercicio de las potencias y
facultades del hombre para resolver sus necesidades fundamentales y
complementarlas en el ámbito corporal y espiritual.
El valor de proyectar como esfuerzo de conceptualización para que a
través ·del trabajo se pued. n resolver de la mejor manera Jas di ersas
necesidades del hombre.
Los valores de orientatión y dirtcción que guían y dirigen conforme a
metas superiores las actividades 1-lumanas que combaten el conformismo,
el determinismo, las inercias, las acti idades mecánicas, repetitivas o de
indolencia. Estos valores permiten asumir actividades, posiciones o
posturas por p~e de los hombres ante los hechos culturales: sociales,
politicos, religiosos, técnicos, científicos, etc.
El valor de la manifestación de la vida humana en todas sus facetas desde
las formas más sencillas hasta las más compleja y comunitarias, en la

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTIJRO EDUCANDO

·169

medida que todos los actos del hombre, aún los de carácter puramente
natural, están transidos de contenidos culturales.
El valor de la civilización como un vasto conjunto de bienes y valores
que le permite al hombre una vida mejor, que a cravés de la educación lo
humaniza e intenta espiritualizar a la naturaleza.
Los alares del saber, del conocer. del i11,:estigar que acompañan a todo
proceso cultural para penetrar la intimidad o el ser de diferentes ámbito
de lo que llamamos realidad.
s el saber teórico y práctico, a su vez
como valores de e..-.:periencia, ampliación y descubrin,ienlo del entorno divino,
natural y humano.

La cultura busca sih,ar o ubicar al hombre, ante distinto aspectos de la
realidad, permitiéndole encontrar su posición o idl!fltidad y al mi mo tiempo
la diferencias con los otros o igJfales, por eso e diálogo interculnu:al para
el conocimiento y aceptación de otros valores.
El de arrollo cultural establece limites en cuanto a los valores
propuestos en un contexto; y simultáneamente e os linute son el medio
o punto de impulso para traspasarlos hacia nuevas metas. e presentan
valores como la tradició11 y la in11ovació11 de toda cultura si pretende
trascender.
Estos son algunos valores que sub} acen en términos generales en lo
que llamarnos cultura; además de los mur específicos de cada sector de la
misma que no serán objeto de análisis. Lo qu será objeto de reflexión
on las tendencias que e rnanifie tan en la cultura actual.

a) La política
Frente a sistemas políticos absolutistas y por tanto autocráticos en lo
cuales el poder reside en una per ona, existen los re 'mene
democráticos en los cuale el p der -al menos teóricamente- [ side ca
todos los miembros de una sociedad.
Un i tema absolua ta, ya no monárqwco mo republicano ha
Uevado a los Estados totalitario en sus moda~dades nacional-s cialista
bolchevique o corporativista, con las figuras de un gobernante llime e
forer, o jefe; soviet, diaador o el general equis; o caudillo.
En el régimen democrático las modalidades pueden er desde la
foona pre idencial hasta la parlamentaria con u primee mini tro que
ejerce las funciones de obemante siempre que cuente con una mayoría
de votos entre lo distinto partidos que configuran el poder legi lati\TO.

�170

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

Entre absolutismo totalitario y democracia presidencial o
parlamentaria, se manifiesta la concepción ácrata o anarquista, que
propone como valor supremo la libertad pretendiendo suprimir el
Estado, sustituyéndolo por formas de estructuras flexibles de
autogobiemo, interrelacionadas y solidarias para atender diversas
necesidades, rechazando el principio de autoridad que exacerbado en los
sistemas absolutistas no tiene límites a la hora de gobernar; y en cambio
en las democracias se regula por el Derecho. bas tendencias anárquicas
no logran articularse.
Hoy asistimos al desmantelamiento del Estado que inserto en alguna
de las modalidades anteriores -excepto el anarquismo por obvias
razones-, con bases nacionalistas y patrimonialistas e restringido en u
soberanía subordinándolo a un poder supranacional cuyos ejes de acción
son las finanzas, la informática, la integración de fuerzas armadas por
bloques a otros Estados, para inducir a través de los medios de
comunicación las conductas que se estiman ' correctas y democráticas":
frente a las que se consideran "incorrectas y antidemocráticas". De un
Estado nacional, libre y oberano a un Estado dependiente o
interdependiente y subordinado al bloque de poder que la situación
histórica le asigna. De un Estado de economfa planificada a un Estado
de economía de libre mercado donde La "mano invisible", como pensaba
Adán Smiht, regulara en beneficio de todas las libres iniciativas de todos,
aunque finalmente sea de algunos grupos.
Del Estado estamental, o del partido único al Estado de múltiple
partidos. Del Estado .sin Constirución y libertades al stado con
Constitución y libertades al menos declarado formalmente. Del Estado
omnisciente y superregulador al Estado limitado y desrregulador. Del
Estado aparentemente aislado y cerrado al Estado multilateral y abierto.
De1 _E tado centralizado y autoritario en el cual el súbdito debe
"obedecer y callar', como querían los Borbones de la llustración
española, al Estado descentralizado y participativo donde quizá el
súbdjto ni obedece ni calla y todo se vuelve confusión e ingobernabiLidad
con la consiguiente inseguridad .y barbarie.

b) La economía
De los sistemas de producción esclavista, feudal artesanales se llega
a los istemas de producción de bienes y servicios de manera industrial y
hoy altamente tecnificada en parte automatizada y robotizada. Del
1

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

.171

FUl'URO EDUCANDO

trueque a la moneda, de ésta a las formas de dinero en papd y plástico,
con tendencia a sustituir ele por otras ilusorias modalidades.
De La obtención de bienes , servicios mediante la guerra, la e clavitud,
la pirateria y la expediciones de saqueo y la colonización hasta la
división intemacJonal del trabajo, gracias al dominio de la ciencia y la
técnica. Estos últimos sistemas son más elegantes y e tán auroleados
con el conocimiento &amp;ente a los antiguo procedimientos más vfolenro
frontales.

H~y a los p~se como los individuos de conformidad a ideo! gía y
paradigma de vida le on asignada cierras tareas en la producción de
bienes
erv1c10 . Todo Lo cual e acompaña c n determinad s
e úmulos a La "inteligencia v buena conducta ' de lo indi iduo ,.
pueblos. Esto e expresa m'ediante términos como "socios", o bie~
"autorización", "certificación" }' 'acreditación", entre otras modaüdade
que se di putan el motor de la producción: el trabajo humano.
s verdad que hoy e plantea -gracias al avance tecnológico- la
desapacición del empleo, más no del trabajo.
Del.trabajo bajo las modalidade de esclavitud y sen•idumbr e pa
al se~1-l.ibre _de la arte anía. Con la Revolución Industrial al trabajo
asalaaado y libre hasta el cada vez má asalariado v menos libre. Del
trabajo corno ca tigo al trabajo como bendición y fuente de todo I
bienes. Del trabajo m derado a la enajenación laboral D 1 trabajo
equilibrado para vivit y atender a la propias nece idade y de la familia a
,·_i,'": para el c:rabajo y la de inte ación familiar. Todo e ro lleva a lo que
1gmend a Hegel pued llamarse: la ' conciencia desgarrada' o el
"corazón desventurado" del individuo y con ello de la ociedad.
De una economía que privilegió La agricultura - recuérde e las res1s de
s fisi ~ e.ratas- a una economía qu ensalzó la indu triaüzación
p steriormente 1 s servicios, lo cual en el m mento acrual al vivir la
post-industrialización, tra.e corno con cuencia, para enormes cancidade
de eres humano , el hambre y la de ertificación de grandes extensiones
de tierra, haciend caer a mucho
rados en la dependencia alimentaria.
trata del "poder de los alimentos' , un poder que ya no contralan los
i'ndividuo , ni iqwera mucho pueblos r stado sino otro
cado r
entidade económJcas.
esto se agrega La dependencia de bienes ;.
materias primas con lo cual la cadena de la -ida y la upervi, encía digna
de la persona e encuentra amenazada.
s el p der de la ciencia y la
tecnología, que pera baj la má cara política del bloqueo como castigo

�172

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

173

de guerra o sanción comercial desconociendo los derechos de niños y
anaanos.

con pretensiones universitarias orientada al trabajo y la movilidad social
que desarticuló las jerarqu.izaciones del pasado.

De la economía autárquica se pasó a la economía bilateral, multilateral
y ahora globalizada. La globalización ya se dio en el Siglo XVI con el
Imperio Español y de manera restringida y analógica en otros tiempos y
ecumenes hwrtanas. Gracias a los avances de las comunicaciones e
informática hoy se quisiera cumplir la
opía del control total
electrónicamente y lo más importante controlar el patrimonio, los
ingresos y egresos del individuo no solamente en el aspecto económico,
fiscal, sino como anna política. Se cumpliría lo contrario que denunció
el filósofo francés Michel Foucault en su obra Vigilar y castigar. Allí se
estudian los mecanismos del poder no como servicio sino como miedo y
terror. En la utopía electrónica se alcanzaóa el sueño de todos los
dictadores y autoritarios: vigilar y castigar a todos. En principio tiene el
inconveniente de la desaparición del dinero -esto es un mal menor desde
otras perspectivas- aunque la ventaja del control y sanción inmediata.
Seóa el sumun de la paranoia y la esquizofrenia humanas. Una gran
tentación ya puesta en marcha en diversos ámbitos: bancario, fiscal,
registro de inmuebles, electoral, etc.

De la sociedad diferenciada por los privilegios de la sangre, el poder o
la riqueza aristocratizantes a la sociedad igualitaria, gue estimula el propio
saber y valer con tendencia a una mayor democracia en los beneficios de
la producción. Este concepto de igualdad rector de la vida humana
queda contrastado por la realidad histórica que acentúa múltiples
diferencias, que encubren servidumbres e injusticias dolorosas.

e) La sociedad
Durante milenios los núcleos humanos -la mayoría- se establecieron
en el campo y en menor proporción en áreas urbanas, las cuales no
estaban lejos de las zonas rurales. Ambas formas implicaban diferencias
en los modos de vida. En la actualidad este proceso se ha invertido y la
mayoría de la población se concentra en las ciudades, lo que sin duda ha
permitido mejorar los niveles de vida. En las wbes se han generado
nuevos problemas: hacinamiento, miseria, pandillerismo, drogadicción,
masi~cación, violencia e inseguridad, entre otros.
·
Se pasó en dos siglos de una sociedad cerrada, tradicional y
jerarquizada en estamentos sociales a una sociedad abierta, innovadora,
de clases con tendencia a la igualdad y movilidad social, hoy en
desintegración masificante y · aparición de asociaciones y grupos
complejos. De una concepción de la vida regulada por los ciclos
cosmológicos a una concepción moderna y posmoderna, regulada por
decisiones individuales y socia.les más dinámicas, donde el espacio y el
-tiempo se contraen vertiginosamente. De una sociedad con escasa
escolaridad, privilegio de unos cuando a una escolaridad más extendida,

La familia corno célula del complejo social ha sufrido profundas
tran formaciones. De una estructura ttiádica: padre, madre e hijos, con
centro de poder y subsistencia anclado en la figura masculina se pasó a la
familia univalente o polivalente, en donde la responsabilidad se centra en
muchos ca os en la figura femenina. Otras composicione se establecen
con personas del mismo sexo. De la familia dependiente
económicamente de un padre, a la interdependencia económica entre
varios miembro de la familia.
De una sociedad que era fi I a sus costumbres y con una moral
proclamada -aunque no se cumpliera- se llegó a una ociedad que
enjuicia y de deña sus costumbres y moral sustituyéndolas por otras que
juzga más adecuadas. En la moral e proclama el permisivismo, el
convencionalismo y el esceptici mo. l re ultado es una confusión que
impide una acción moral orientada. Otro tanto puede afirmar e de los
llamados valores.
Como consecuencia de los enorrn~s y graves conflictos armados t1uc
nos han acompañado a lo largo del siglo r ' , las crisis exisrencialc . e
agudizaron a ni,,e] individual y social ensayándose diver os escapes. Uno
de los más utilizados el consumo de estimulantes y drogas, unas legales y
otras no. El problema se ha convenido en un inscrumcmo de control
polícicü"-social, ademá d un pingüe negocio.
~I

Cinuias, /njii'?11ación )' C0/11,mic,wó11

De unos V'::: -· -::-:
' .-:""Un:'
:n los cuales se moclabnn
las simples observaciones ensible , juntamente con lo imaginario, la
·creencias, la fe en fuerzas oculta que e buscaban dominar o cuando
menos aplacar mediante la mag1a, se llegó a un modelo de ci ncia con
base matemática, con metodología rigurosa y experimentos controlados
9ue permitió un notable aYance en el conocimiento no sólo de la
naturaleza, sino del hombre r la sociedad.

�174

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

El paradigma áentífico de Occidente propone una coocepaon
positivista del conocimiento, es decir, sólo existe como verdadero el
conocimiento cienáfico, que se elabora a partir de representaciones que
de alguna manera llegan a los sentidos y son relacionadas conforme a
hipótesis, leyes y teorías que genera la razón para explicar los fenómenos
cuantitativa y cualitativamente. Todo lo que está más allá de la
experiencia sensible no alcanza el rango de ob)etividad suficiente para ser
considerado, si no como verdadero, al menos como válido.
Esta concepción de la ciencia facilita el extraordinario desarrollo de la
tecnología permitiendo un notable avance material y espiritual de la
humanidad. Simultáneamente corroboramos que el desarrollo es muy
desigual, tanto a nivel personal como social. Además, la ciencia y la
tecnología no son una panacea -sin mengua de sus valores y alcancestambién han generado errores confusiones. La razón no tiene una sola
vertiente como el cíentificismo a ultranza pretende imponer. Al lado de
la razón instrumental existen otras modalidades del saber. La ciencia y la
tecnología liberan aunque también enajenan en múltiples casos por: una
visión reduccionista de la realidad. La industrialización como resultado
del progreso científico provocó problemas muy diver os tanto sobre el
planeta tierra como sobre sus habitantes. Por eso hoy es necesario
reflexionar sobre los alcances efectivos del desarrollo científico y
tecnológico.
Por otro lado la información y los medio de comunicación han
tenido a lo largo del siglo un impacto y un desenvolvimiento
impresionantes. Los medios de información y comunicación rompieron
barreras físicas permitiendo un más rápido y frecuente acercamiento
entre los hombres y las sociedades. A través de esos medios se
ampliaron los conocimientos, los entretenimientos y hasta nuevas formas
de ed_ucación. Simultáneamente se producen fenómenos opuestos de
obreinformación imposible de asimilar, tedio, aburrimiento,
manipulación e inducción de las personas a través de los medios de
comunicación para orientar conductas, modos de vida e ideologías. Las
personas se sienten vinculadas y _aisladas, libres y utilizadas, acompañadas
y en soledad, alertas y confundidas, pues la cLiversidad de opiniones las
suelen identificar con la verdad, la pura subjetividad pretende encarnar la
objetiva realidad._
o se olvide que el grave problema ecológico mundial, en parte
derjva de una concepción científico-tecnológica que al no valorar al

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

175

hombre y a la naturaleza, generó daños y males -como la contaminación
en todas sus modalidades- basta grados irreversibles.

e) El artey la religjón
Hasta donde alcanza la memoria histórica, las grandes expresiones
artísticas del pasado tenían una eminente función social de integración de
un pueblo. En la acrualidad es un vehículo para manifestar la propia
individualidad, en ocasione de forma arbitraria y subjetiva. Del arte
nacido en la comunidad y alimentado en los ideales de la religión y la
belleza se ha llegado a un arte que pretende ser catar is para las angustias
existenciales de un individuo. De un arte con formas definidas y
contenidos afectivos a un arte informal e imelecrual que finalmente
resulta frío y aíeno al corazón de la mayoáa de los hombres.
El arte contemporáneo con sus experirnentali mos sin duda ha
impulsado nuevas facetas en la búsqueda no sólo de la belleza, sino
también de lo feo y sus derivados sea como medio de experimentación
teórica o de propuesta práctica, todo lo cual upone enfrentamiento
entre tradición e innovación. Los múltiples iJmos cada uno con
pretensiones hegemónicas y reducciooistas ilustran esa lucha de
contrarios artísticos y estético .
Frente a las artesanías, el gran arte o bellas artes, han surgido nuevas
modalidades que encarnan los múltiples diseños de nuestro tiempo desde
los icón.icos a los industriales, pasando por los gráfico y urbanoarguitectónicos. Estos representan la_nueva estética y arte que implica
conjunción de ciencia, tecnología sensibilidad )' entimiento que no
siempre pueden ser coordinados. El exceso de inclividualismo y estar
anclados a las concepciones cenacenri ta y barrocas de ver r sentir nos
Jo impiden.
esto se agrega la improvisación académica y cultural de
muchos .que e ostentan como arri tas.
En el ámbito de la religión hemos transitado de las sociedade de
inspiración politc;ísta hasta las teocráticas y de éstas a las ateas. En el
siglo
' hemos asistido a un ateísmo militante, po tularoáo o
simplemente existendal en que e vive sin ninguna referencia a Dios o al
mundo trascendente, se vive encerrado en la pura inmanencia.
e
transitó de la sacralización a la desacr:alización, del dominio ideológico
del clero al dominio de grupos de seglares en nombre de la libertad, la
ciencia y la ilustración. De sociedades guiadas por la fe, las creencias y
formas diver as del mito a sociedade guiadas por la fe en la razón, la
verdad de las ideologías, la doctrinas filosóficas, lo idearios politico y

�176

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

JOSÉ ANTONIO ÜACAL ALONSO

todo esto teniendo como sustrato la razón iluminada o la razón instrumental.
De la vida regida por los mitos a la vida regida por procesos de
desmitologización. Sin embargo, nuevos mitos en el mundo moderno
P?r ejem~lo: la idea de progreso y desarrollo infinitos, la de prolongar la
VJda y la ¡uventud, el de la ciencia y la técnica como liberadoras; el mito
de la razón y la absolecencia de la fe, el mito de la competitividad y con
ella del bienestar y el equilibrio social Smgen héroes micos que
encaman los artistas, los deportistas, en ocasiones -muy raras- los
hombres de ciencia, lo protagoní tas de los medios de comunicación ,
hasta lo políticos, a los que se suelen ver como prototipos de las fuerzas
demoníacas. Se sustituyeron antiguos rituales mágico-sacros, por otros
técnico-formales, sin que la catar is se pueda alcanzar a fuerza de
vaciarlos, repetirlos, colocarlos en pantallas en una nueva realidad virtual
que fusiona espacio y tiempo en una multitud de imágenes que intoxican
y enajenan a las per onas y sociedades.

j) La edt1cación
En el pasado la educación como proceso de información v
formación era tarea que desempeñaba la familia }' la clase sacerdocdl
transmitiendo valores tanto para la vida material como espiritual. Era
una transmisión preponderantemente ora~ ejemplificativa, práctica •
débilmente grafológica. Los contenido ' las formas de educar variaban
poco en el curso del tiempo.
En la actualidad la educación entendida más como modalidad e colar
~ considera como un derecho universal, indispensable para el progreso ;
b1ene tar, al menos en lo que se denomina educación básica. 1énfasi
se dio en los contenidos de conocimiento, en habilidades }' destrezas
diversas y menos en la formación ética }' en la esfera afecti ·a y todo
orientado hacia la incorporación al campo laboral. Los efectos han sido
ambiguos. Por un lado no toda las per onas encuentran ocupación en
donde se capacitaron, o se le subutiliza, o se les pide un reciclamiemo
de sus conocimientos en lo que se llama educación contrnua o
permanente, o se le pide realic::en e t1.1cio:; c:orr ~'i:,Penrnrio . Por otro
lado se sc:.ñala la deficiente formación y masificación de 1a d •cactón.
-

ce

-u:-1 . .

&lt;.

• __

¿~_.

._

• •·-·- , ..~ ,.,., u_... uon, adl, · daffilenn., y capacitación con formación o

é ta con información sin reflexionar en un proce o educatl o integral.
La tarea educativa ha sufrido los embates de las moda intelectuales y
de las decisiones politica para fines no iernpre claro ru mejores. ·

177

oscila entre educación pública o privada, escolarizada o desescolarizada,
entre nacional o internacional, entre educación para er mejore o más
productivos, entre tradición o innovación, entre repetición o cambio,
entre educación pasiva o activa y los medios tecnológicos, o por el
contrario favorece los contenidos, en uno y otro cas con menoscabo
del docente como valor humano.
Las maneras }1 contenidos del amplio proceso educati o
-particularment el que se lleva a cab en la e cuela en sentido lato- ha
sido tan cuestionado que actualmente e vive una profunda confusión
entre todos los agentes del mismo.
Todo lo dicho anteriormente no pretende examinar exhaustivamente
la cultura actual, implemente de crib1r y poner a nu stra consideración
algunos rasgos domina:1tes que expresan las contradicciones en distintos
nivele de la existencia humana. Tampoco se trata de un enjuiciamiento
de esos rasgos o de la cultura en su conjunto. ólo son alguno a pectos
relevante no son todo , ni se producen con ab oluta pureza, ino más
bien mezclado y contradictorios como uele er la realidad.
o e una
postura maniquea o uno u otro poi para encregamo como víctimas
prop1c1a tonas.

Lo manifestado a nivel de di cur o en este trabajo resulta porque esa
compleja y contradict ria realidad foona parte de nuestra condición
humana -es más, esto nos configura- en la dimensión hi tórica ·
constituye pane de nuestro ser y experiencia existenciale .
E sí, un planteamiento dialéctico que tiene u origen en la filo ofía
misma que bu ca desde sus inicios una ince i uperior, no c mo
reflexión ecléctica, sino como a unción critica para encontrar respuesta
a través de conceptos más depurados y si fuera posible nuevos, aunque
no tan nuevos que n llevaran en si algo del pa ado creador. Relación de
contrarios que sólo una razón protéica puede articular para una mej r
comprensión y búsqueda del sentido de la exi tcncia humana.
Además, me parece que no se puede hablar del humaru mo r su rarea
en la educación si no partimos de la particular iruación histórica para
reconocer y hacer re altar lo permanente y universal. e caería en un
abstraccionismo de suyo li.mitante.
o se olvide que el autor y el actor
del drama histórico -pueden ser comedia o tragedia y lo son en muchas
ocasiones- es el hombre como especie, la humanidad como idea
universal o género en determinado sentido y la pet:sona social como
individuo.

�LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

178

179

proceso de abstracción con un fundamento real como on lo individuos
El sujeto de la historia es el hombre y si hablamos de humanismo
tenemos que situamos en nue tras coordenada de tiempo-e pacio y en
tensión hacia la trascendencia.

2. El humanismo
a) Los senlido1 dtl h11ma11ismo
1 escotar romano Aulo Gelio en su obra ochts álicaJ. XIII, 7 nos
habla de la humanitas como una forma de ser hombres a la manera como
lo entendían los griegos en su proce o educativo o paidna, anclad en la
areti o virtud, como una fuerza para alcanzar un ideal, en el caso la
condición de humano.
s verdad que el concepto de humano o
humanidad aóa a lo largo del ttempo. Los filó ofo griego , en sus
reflexiones,
preguntaban por algo permanente a pesar de los cambios,
tanto por lo que se refiere al cosmos como por lo que e refiere al
hombre, interrogaban por una fins o naturaleza común a todo lo eres.
Cicerón al igual que éneca en vanas de us obras no d scriben
rasg s del hombre de la humanidad que a pe ar del nempo nos parecen
reflejar cabalmente el ser de nue trn especie, en e pecial éneca en u
amplia obra filosófico-literaria.
Por humanidad también se entiend el conocimiento de las letra y de
las lengua griega • latina.
La palabra humanismo viene de hun1a11iltJ.I-atiJ humarudad o
conocimiento de la naturaleza deJ hombre. Humanita para otros deriva
de humo o tierra, aludiendo al origen en el espacio y tiempo de los
hombres.
Con la palabra humani rno en cuanto género próximo e quiere
expre ar un atributo predicable a todo humano, es decir, de máxima
exren 1ón, pero míruma o nula compren 1ón, por cuanto desconocemos
el contenido de este ambuto. urge la pregunta ¿qué es lo specífico en
e e atributo uni crsal?
Por un lado cenemos que La noción de humanismo alude a hombre y
no-hombre, a todo lo que e encialmente es diferente a la humanidad y
que puede ser Dios }' otro tipo de seres. Entonces el universal abstracto
de humanismo e refiere al género hombre y a los particulares individuo
que llamamo hombres. El univer al se halla en la inteligencia del que
conoce al predicar un elemento común: la e encia o naturaleza humana
qu s dice de codo los hombres.
ce uruversal es re ultado del

particulares.
Lo que cru:acceriza al hombre y en ello radica su humanidad es su
condición de ser material o corporal · pen ante o racional.
sa
estructura compuesta se halla y une en el supuesto persona. El
humanismo es un re ultadc o efecto d la condición de er una persona
humana. Por re ultado se puede entender el conjunto de logros a que
lleva en el tiempo el e pacio el ejercicio de las p tencias actos de
poseer la condición de persona. E o logro se manifie tan en una
cultura guiada por val re en busca de la unidad de todo u miembro
en el conocimiento verdadero, la luntad buen , la búsqueda de lo grato
en la belleza y la p rfección de la exi cenaa que se proyecta a la
trascendencia.
Existen diver a modalidades de entender el humaru mo de de el
llamado clásico
eco-romano, iguiendo con el cri tiano-rnedie al,
pasando por el de la ciudade italiana del 1glo ..
con figura como:
Poliz1ano, Alberti alle de alli al len Renacim1enco con nombre
como loro, Erasmo
ive Valdé , Bude
otro ha ta llegar al
humarusmo de las tres últimas cenruna como el de la Ilu tración de
fuertes aceocos político- oaales, el del i lo XIX que rrans1 ó d de lo
ideale del s ciali mo utópico y el ociali mo científico la del positivismo
c mteano en el que ci ocia y la nueva humanidad eran u culminaaón.
n el iglo ' ,i., 1 iecz che con us concept s de tran valoración y
uperhombre desplazó al humani mo y lo e 1 có a la zaga de un
vitalismo.
n el iglo
e ha hablado de humaru mo de de po rora tan
dtv rsas como la fenomenología, al exi tenclaltsmo tanto en sus
ver iones ateas como cri tiana , el per onali mo, el e piritualtsmo
crisoano, el racio- itali mo de nega y Ga et, el marx.ismo-leniru mo,
el p icoanálJ i , la filosofía de la liberación y el neot mismo entre otro .
Me mteresa hacer un bre e énfas1 en las po tura d Heidegger y
significativas con

1aritain, por c'uanto representan dos po icione
re pecto al hurnani mo.

· Heidegg r e cribe: "Humanism significa ahora, en el caso de
dec1dimo a retener la palabra: la esencia del hombre, es esencial para la
verdad del er, pero de modo que, en con ecuencia no sea lo de mayor
monta precisamente el hombre ólo en cuanto tal. 1osotros pensamo

�180

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

así un humanismo de rara especie: la palabra de un título que es un lucus a
non Lucendo" 1•
Por su concepción metafísica sobre el ser Heidegger no considera al
hombre como centro de la realidad. El ser es el centro y la clave. Por
eso d hombre es el pastor o el guardián del ser, en cuanto éste es lo
originario.
Heidegger afinna que de todos los entes, ehnás difícil de pens~r es
para nosotros el ser con vida, porque de un lado estamos, eo c1erto
modo, emparentados y del otro se abre un abismo con respecto a
nosotros. En cambio la esencia de lo divino nos parece más cercana o
nos inspira más confianza.
De todas maneras es importante aclarar que al pronunciarse &amp;ente a
viejas formas de entender el humarusmo, Heidegger no hace una defensa
de lo inhumano, brutal y bárbaro. En el afán de reencontrar el ser,
tendrá que darse una distinta forma de humanismo, entendido como
aperrura o un despego del ser en el cual el hombre como tal no pretenda
reclamar para sí toda la atención, en cuanto lo preceden el ser y el autor
del ser: Dios.

Maritain siguiendo a Sto. Tomás de Aquino propone un humanismo
.integral, progresivo, cuya finalidad es rehacer las estructura~ culturales
nacidas en el clima del dualismo y racionalismo antropocéntnco. Es un
humanismo de base cristiana en el cual la persona no será desconocida ni
aniquilada ante Dios.
o será rehabilitada sin Dios o contra Dios, será
rehabilitada en Dios. Un_humanismo que promu~va el desarrollo de la
conciencia: "Los daños causados por la conciencia desgraciada y dividida
sólo pueden ser remediados por una adquisición de c_on~iencia más
perfecta y espiritual. Sólo una conciencia evangélica de s1 rrusmo puede
vencer la tragedia de la conciencia naturalista de sí mismo" 2•
La · concepción naturalista del hombre lo predispone al desorden, la
tragedia y la muerte. Para el filósofo francés, el h~smo debe
integrar las aportaciones de diferentes pe~sonas y_ soc1edad_es sm
prejuicios o segregaciones que llevan al fanatismo, la intolerancia para
quien no piensa igual que otro.

1 Jean Paul Sartre, Martín Heidegger, Carta 1obre el h11manirn10, Ed. Sur, Bs.As.,
1960, p.1 OO.
2 Jacques Maritain, Humanismo integral, Ediciones Carlos Lohlé, Bs.As. 1966, P·
p.76-77.

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

t8I

Heidegger busca un humanismo que se subordina, de alguna manera,
al dominio del ser y no excluye a Dios. Maritain propone un humanismo
que con Dios como sustento tenga por centro a la persona, con la
integración progresiva y abierta de todas las aportaciones del hombre
par.a una vida más plena.
Existe la propensión a restringir el concepto de humanismo a
determinadas etapas históricas. Sin embargo, ya vimos que existen
modalidades muy diversas, que no entendeóan por humanismo volver la
mirada de la inteligencia únicamente al legado de Grecia y Roma. Por el
contrario, se encontrarían expresiones del humarusmo en culruras
diferentes y en tiempos y espacios diversos.
El profano como el experto sienten a priori que el humanismo es una
concepción que resalta la importancia del hombre y sus obras, sin
atender a criterios exclusivamente del tiempo, el espacio, lengua, raza,
religión, desarrollo político, económico, social, personal o cultural. En
otras palabras, existen en común estructuras o expresiones de una
esencia humana propias de todos los hombres que les da no sólo el
estatuto ontológico sino similares virtualidades que los unifican e
identifican y cuya puesta en práctica se objetiva en eso que llamamos
cultura humanista.
Si se examinan con cuidado diversas posiciones en la historia del
pensamiento humano, sean teológicas, filosóficas, científicas, politicassociales, se puede encontrar -por encima de sus diferencias e incluso
sectarismos y dogmatismos- elementos de validez universal reconocible
para el hombre informado y de buena ·voluntad o disposición. Se piensa
-y no sin razón- que aquello que se estima como uno, verdadero, bueno
bello y valioso, debe ser admitido y reconocido por codos aquellos que
desde el estatuto ontológico responden a la condición de ser humano.
Si lo dicho parece ser válido desde una perspectiva teórica y
existencial, no resulta fácil su comprensión y aceptación para todos en
circunstancias espeá.ficas culturales canto de las personas como de las
sociedades a lo largo del tiempo y el espacio histórico.
o se quiere
decir que todas las expresiones humanas tengan valor cultural y en el
e.aso de que algunas lo tengan que deban admitirse sin crítica y
valoración; y aún realizada ésta que forzosamente deban ser aceptadas.
También es válido y legítimo disentir y no admitir valores, a diferencia de
principios éticos básicos.

�182

Josit ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

183

FUTURO EDUCANDO

Por lo dicho, no e extraño que aparezca frente ál humanismo
situaciones paradójicas. Por un lado el humani mo conlleva una
posición de coincidencia tanto en el plano teónco o reflexivo como en el
plano de la exi tencia o historia, al r conocer como efecto de las mejore
propiedades de la esencia de quienes pertenecen al gén ro humano
determinados legados y valores;
por otro lado son esas misma
personas quienes en nombre de razone di ersas e opon n a otras
propuesta de humanismo cliferentes a su contex o cultural.
Esto lleva al tema de la verdad del conocimiento r a preci ar lo ejes
del humanismo, entendidos ésto como los concepto dominantes qu
guían y el fin que e persigue con una propue ta humanista espeófica a
lo supue tos metafisicos en que e fundan.

El trazado o conoc1miento de eso e¡es que articulan y ostienen el
humanismo en ténnioo de emiótica son la estructura sincrónita o lógicaontológica y la estructura diacrónita o
hi tórica- enerativatransfonnacional que operan conjuntamente y remiten a un análi is de la
teoría de la cau a.
Desde la perspecti a de la tau.so material todo humanismo es resultado
de la activtdad cultural del hombre para resolvec us múltipl s
necesidades. Esta propuesta conlle a el momento de la objetividad del
contenido espiritual que otocga su dimensión ceal a determinadas obras
con sus supuestos metafistco .
Por la causa fa1'111al, delmninaliva o tspetijfrali.va del humanismo, éste se
alcanza por la realización de valores ya sea que esto se manifiest n
como actos de personas, o bienes de cultura. La anedad de valore e
enorme · cada grupo humano, de acuerdo a u evoluaón cultural,
enfatiza o privilegia unos más que otro .

A travé de la causa eficiente on las personas en un contexto ocial
quienes siguiendo una tradición e innovando transforman Jo valores &gt;'
con sto el p dil humano. parecen así cultura y ci ilizacione origino/u
y fundantu qu extienden us aportaciones a va to espacio geográficos,
fermento y legado que enriquec a otras culturas.
Desde la perspecova de la caflJa final es la h rencia de los humanista
la que contribuye a la realización del ser del hombre, a travé de los
valores en su cohtexto histórico y cultural.
Un legado cultural es humanista i además de centrarse en el hombre
promu ve su lib ración y su libertad, in cerrarse e. clu ivameme en él, y

conlleva ap rtura hacia Dio ' la naturaleza. n humaru mo su tentado
en la identidad diferencia de J h rnbre que e timule su voluntad
hacia el bien su mtehgenc1a hacia la verdad, su eas1bilidad · senarruent
hacia la belleza, el mundo } Dio , s rá d ma ·or proyección uruversal
qu otro tipo de humanismos cerrados en la exclu 1va dimen ión de
algún a pecto de lo humano, de manera fragmentarta reducc1oru ta.

b) upuutos mtlaftsicos del h11manismo
Lo distinto tipos de humani mo anclan en una concepción
filosófica más o rn nos explicita o fundada que sirve de oporte e
impul o a la creación cultural.
Por rnetafí tea entendem
una reflexión obre el er r. nto en
relación a Dios, como a la naruraleza y el h mbre, que bu ca no ól
de cribir los e nrenidos ont lógico de la realidad mo ene ntrac 1
mido que para la p r na tiene e a realidad. Preguntar por la naturaleza
o e encia de la realidad y por su cau a es formular una pregunta
metafí ica o de filo fía primera com c;cñalab. An tóteles.
Es cterto que los ere humano pos emo unidad de er o e encia.
p r e o podemo hablar d humanidad, de igualdad de derechos
historia humana. tn embargo, e to no 1grufica que en el orden real n
e produzcan la dtferenc1a y ha ta in¡uscificadas di nnc1one . De allí la
d1ver 1dad y pluralidad de formas de vida · humarusrno .

La clifer nte concepcione y upuesto m cafísico n . ól . n
causa de cliver a cultur y humani m , ino de conflicto. interhurn, no~
de vanada complejidad y prop rci ncs qu \·an de de egregaci ne .,
marginacione. , xcluston , pa and p r de oerros, dep rtaci ne • ha c.
la esclavitud y finalmente la muenc d I orro, p e er eso: 1 o ro ~
aquello que no e r e noce com l difer nte, sm como I di únco 9m:
e nece an

upnmir.

Do
ande e:pre 1one de upuest metafi ic han pr vocado clt s
grande den min. cione no ólo geográfica mo culturale y p r ende
humaru ta : la oriental y la occid ntal.
n 1 oriente aparecen la grandes culturas de India, China y Jap &gt;n,
que guían e influyen en otro ) d1ver s pueblo . En lnd1 xi ttn
arias e cuelas filo ófica
edanta aokh, . Yoga, ~liman a, 1 raya,
ais ika, Budt mo, Jaimsmo y el HmduJ mo), en hma ·ao1 mo )
onfu i ni mo), en Japón ( htnto y Budi m -Zen).

�184

JOSÉ ANTONIO OACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

1,85

FUTURO EDUCANDO

Todas estas escuelas de pensamiento decisivas para entender el
humanismo de Oriente parten de una base metafísica monista en las
cuales el énfasis está puesto en un principio espiritual superior que
encierra a toda la realidad o en un principio natural o material -caso de
China y Japón-, donde se inserta el hombre. Todo el esfuerzo del
pensamiento oriental se dirige a explicar esa relación del individuo con el
espíritu o con la naÍllraleza y de la necesidad de hombre de acomodarse a
esas realidades últimas y fundamentales. En otras. palabras1 el hombre es
una parte de un todo mayor al que debe conocer y ordenar su conducta.
Un todo por lo regular impersonal del cual han emanado o se han desprendido
cuantos seres aparecen en el universo. Este todo se manifiesta
doctrinal.mente como un teísmo, frecuentemente como un panteísmo y
rara vez como un ateísmo (China y Japón).

A esta concepción monista pueden sumarse otras concepciones de
similar contenido de los pueblos primitivos, o las culturas de América
precolombina, de África y Australia, cuyos supuestos metafísicos son
similares a las posturas del lejano Oriente, aunque se manifiesten en
religión como un politeísmo.
La cultura occidental tiene dos raíces: una greco-latina y otra judeocnsoana.

En la raíz greco-latina predomina una metafísica múltiple por lo que
se refiere al cosmos y al hombre, pudiendo ser monista, dualista y
pluralista con un.a acentuación a concebir al hombre monísticamente como
una sustancia, como cuerpo o como alma -uno u otro- según que los
componentes de la realidad sean alguno de esos con exclusión del otro.
También se puede tener una concepción dual y es aquella en que lo
corporal y lo espiritual constituyen el ser de la realidad. Finalmente, se
puede seguir una postura plural y es la que considera que los principios
deteniunativos de la realidad son tres o más.
Estas concepciones metafísicas -en particular el dualismo griego-engendraron inicialmente un humanismo antropocéntrico que tendió al
equilibrio del hombre frente al -mundo de los dioses, estableciendo un
punto equidistante entre_lo infra y lo suprahuQJano, sio que el hombre fuera
dominado por la naturaleza o los dioses. Esto encuentra apoyo en
diferentes textos .greco-latinos, lo cual tampoco significa que este ideal se
lograra y menos en favor del hombre, pues la esclavitud de los hombres,
la arbitrariedad de los dioses y la fatalidad de la naturaleza también se
expresan en otros textos.

En la Edad Media el humanismo se subordina a la concepción
teocéntrica. En sus versiones modernas y contemporáneas produjo el
racionalismo, el empirismo, el idealismo, el socialismo utópico y
científico, el positivismo, la civilización urbano-industrial, científica,
tecnológica, con propensión al ateísmo y a una exaltación del hombre y
la naturaleza, los cuales a su vez -paradójicamente- son víctimas en
muchas ocasiones del ideal racionalista , liberal, que desembocan en
excesos totalitarios o individualistas, marginando o segregando a otros en
nombre de una mal llamada cultura occidental, que como afirma M. F.
Sciacca es un "occidentalismo" o las expresiones de una concepción
materialista y mercantilista. Se trata de una concepción ontológica, con
una dialéctica cerrada y excluyente que tiende a un monismo materialista
y ateo. Esta concepción se proyecta en la cultura planetaria y sus
expresiones masificantes, externa y subculrurales.
Otra raíz cultural del humanismo occidental y con diferente metafísica
es la judea-cristiana que nació en el Oriente Medio. En e e ámbito
geográfico habitan los pueblos semitas que elaboran una concepción
metafisica diferente a las anteriores. Su punto de partida e Dios, el ser
innombrable, el ser absolutamente distinto ( anto) a los demás, él es el
creador de todo. El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de
Dios y ocupa el puesto más elevado en el mundo. El hombre posee
libertad y dignidad y está ligado a Dios por fidelidad y promesa. Dios y
el hombre intervienen en la vida del mundo.
Judaísmo, cristianismo e islamismo tiene su origen en la anteri r
concepción y han producido ideales . de humanismo con pretensiones
universales que proponen la perfección del hombre en la áerra y la
bienaventuranza en el más allá. Las tres grandes religione monoteísta
si bien tienen elementos en común, tampoco son lo mismo )' menos en
sus diferentes grupos: calmudistas, cabalistas, hasiditas; cristiano.
católico's, ortodoxos, evangélicos; chiitas, sunitas y sufies.
n todo.
estos grupos se presentan ideales de humanismo, aunque no rodos
tengan el mismo. rango de universalidad.
Por lo dicho no podemos tener una \'Í ióo unilateral del humani mo,
sino plural lo cual no implica escepticismo o dogmatismo, sino p r el
contrario una actitud crítica y de búsqueda de una síntesis superior.

e) Transt•aLoración y posmodemídad
Los diferentes contexto de humanismos a que se ha hecho referencia
han sufrido a lo largo del último siglo lo embate de lo 9ue iguicndo a

�LA FORMACIÓN HUMANISfA DEL
186

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

ietzsche se llama lranwaloración y más recientemente la criti,a a la

posmodernidad.
En el caso de la transvaloración no sólamente se han cóticado todos los
valores del pasado, sino que decididamente se apuesta por su abolición, o
cuando menos por la modificación de su escala o rango de validez, e
incluso tergiversarlos, desprenderlos de su base metafísica y con esto se
tiene la crisis de valores, cuyo apéndice es el "Qilúlismo. Al proponer
ietzsche el Superhombre como uno de sus conceptos fundamentales, se
refiere al hombre que abandona conscientemente todo anclaje meta.fisico
y con ello se lanza a la existencia excéntóca, cuyo único amparo será vivir
en el más acá o mediodía. Inventar todos los días valores que afirmen la
vida en el Etemo--retorno. Se trata de una aventura espeluznante como el
profeta de Weimar manifiesta, ya que el hombre queda al servicio de la
vida.

La crítica de los posmodemos como: Derrida, Vattimo, Lyotard, entre
otros, cuestionan todos los esquemas de la modernidad y con ello lo
contenidos humanistas nacidos hace siglos. in embargo, la razón que
lentamente desplazó la fe religiosa ha caído en sus propias confusiones y
excesos. En consecuencia, estos autores proponen no volver al pa ado
en ninguna de sus formas y si en cambio profundizar y reorientar las
diversas tesis que puedan estimular otras modalidades de vida. Lo grave
de todo esto es que no se ·tienen nuevas propuestas y se desemboca en
un escepticismo mayor. Además, esas críticas se hacen con un discur o
racional sin claros supuestos metafísicos de los cuales no pueden escapar.
o tiene nada de extraño. entonces que los humanismos y con ellos los
saberes y las ciencias humanas sean ho de preciado , marginado y
vistos como algo irrelevante que tiene que ceder su lugar a otro tipos de
conocimientos y formas de vida pragmáticas al servicio de la economía y
sin orientarse a la esencia del hombre. e requiere entonce referirse a
las ciencias humanas.

3. Las Ciencias Humanas
Entre humanismo y ciencias humanas existe una estrecha relación que
es de equivalencia en alguna medida. e di cute si existen las Ciencias
Humanas, ya que de acuerdo a ciertos paradigmas de ciencia las últimas
no parecen responder a aquellos y en consecuencia no tienen e tatuto
epistemológico. Incluso se estima que las Ciencias Humanas carecen de
método o en el mejor de los casos siguen diverso métodos tales como:
el racionali ta, el empirista, el critico-trascendental, el dialéctico el

l87

FUTURO EDUCANDO

dialéctico-materialista, el fenomenológico, el histórico, el formal, el
estructural, el ociológico, el psicológico y el hermenéutico entre orro .
A lo anterior e puede agregar el problema práctico de una pedagogía y
didáctica de las humanidades en el proce o educativo.

La oaruraleza de las

iencia Humana , la metodología e
investigación, la pedagogía y didáctica de las misma son temas
esuechamente vinculado que no es posible examinar aqui 3•
e aceptan en t 'rminos g nerales como núcleos de reflexión del
di cur o humanista: la filo afia, la historia, la p icología, la lirerarura, el
arre, la lingüística, la antrop logía culrural, la pedagogía e inclu o la
religión. Puede discutirse tal propuesta. De todas maneras permanecerían
1a filosofía, las letras el arte, la pedagogía y la historia. Lo innegable en
estas ciencias es que p seen métodos y 9u la razón las configura.
fétodos }' razón que no e pueden reducir únicamente a expresiones de
un tipo de ciencia pues lo conocimientos humanistas son también
científico en el sentido posiuvi ta, aunque también son algo má al
otorgar y orientar el entido de la exi cencia del hombre.
Las caracteósticas del saber humanista se pueden sintetizar así:
e trata de un saber 9ue pretende ahondar en lo más íntimo, en lo
más profundo del hombre.
na a11tognosis de la e encia naturaleza o
estroctura ontológica de la persona humana. Por tanto genera una
e pecie de arquetipo o modelo de hombre, que lo ostiene en u dinámica
transformadora d sí mismo y de la naturaleza.
Es un saber que se presenta con el carácter de orientador, guía, ruto, de
otros saberes de la conducta humana, con e.rvando y acrecentando los
mejores logros de 'sta a Jo lar o del tiempo y el e pacio que llamamo

valores.
s por tamo un saber que promueve valores fundamentales como la
vida humana. Posee elemento de e..'71/icación y compre11sió11 de es
alore
para er realizad~s y ividos en un contexto social.
l saber humani ta coordina diferente aberes p rmitiendo un má
armónico e integral desarrollo oaal ' personal aJ elaborar ínte is más

' Véase: J é ntoruo Daca! Alonso. UI naturoltz.a dt las C,mrias Hvntonas,
"Logos", 1éx.1co, 19 7; ut 1m•tsligarión y /,u 111ttodolo¡,ia1 m las Cmmo1 Hu,,,o,,as, "Lo, s",
México, 1991; PadnJ!.O)!/a )' didártica dt las buf1lm1idadu, " Log s", ~léxico, 1993. R~·i ta de
Filo. ofia, Isa.

�188

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

\.89

FUTURO EDUCANDO

o es un saber infra o supra respecto de otros, pretende la
coordinación de distintas esferas del conocimiento.

completas.

Los valores humanistas ayudan a calificar o juzgar mejor la acción y
destino del hombre, en la medida que no se olvida o posterga lo que de
más universal y permanente existe en todas las culturas.
Las ciencias humanas coadyuvan a establec_er no sólo espacios de vida
democrática, sino particulannente a conciliar el pluralismo ideológico a fin de
evitar las tendencias totalitarias, hostiles y cerradas. Son una especie de
antídoto a las propensiones disolventes de la confusión, el libertarismo y
el fanatismo. Tendencias que llevan a la despersonalización, masificación
y deshumanización en nombte de dogmas y mitos seudo-científicos.
El saber humanista no sólo analiza, también sintetiza, ordena y
sisfe,,1atiza, buscando probar, apoyándose en elementos objetivos, aún
tratándose de la subjetividad humana.
Son saberes inte,prrtativos al buscar el sentido del quehacer humano.
Ejercen una especie de control y a11tocontrol en los restantes saberes para no
incurrir en heteronomías o falacias de método, resultados o contenidos.
Permiten al sujeto del conocimiento regular y moderar sus conclusiones
y pretensiones hegemónicas absorbentes, dominantes y autoritarias a que
impulsa el celo de la verdad o la creencia de la verdad.
Es un saber critico al ju~gar y analizar con rigor, objetividad y método
la riqueza de la vida y la constante rectificación del conocimiento.
Todo el saber humanista se apoya en la metafísica y la axiología como
guías del conocimiento y·la interdisciplinariedad.

4. Educación y humanismo
o sería razonable pretender que toda persona tenga una formación
humanista profunda. La diversidad de intereses, capacidades,
circunstancias y vocación lo impiden y esto en beneficio de todos, a fin
de que cada uno, ea la medida de sus posibilidades, se dedique a una
actividad licita que pueda contribuir al bienestar común. Así como es
conveniente que todos tengamos una información y cierta formación en
otros ámbitos como la ciencia y la tecnología, es necesaria una adecuada
y dosificada formación humanista que deba abarcar las diferentes etapas
· dela vida.

La educación es un hecho muy amplio y complejo que no puede ser
reducido a la institución o escuela no obstante la importancia de la

última. Tampoco debe olvidarse que en el proceso educativo concurren
diferentes sujetos o agentes cada uno con su ideal educativo. Estos
agentes son las personas, la familia, las asociaciones, las escuelas, las
iglesias, el Estado, las nacionalidades, las organizaciones internacionales
de hoy y los poderosos medios de información y comunicación. Esta
diversidad de agentes educativos conlleva una gran conllictividad. A esto
se agrega una serie de antimomias cuando se juzga del proceso educativo.
Por ejemplo, entre autoridad y libertad, persona y sociedad, formación e
información, esfuerzo e interés, realidad e idealidad. Se generan entonces
tendencias reduccionistas, simplistas y maniqueas al analizar la
educación, esta puede ser reducida a cientificismo, pragmatismo,
indoctrinamiento, proselitismo, funcionalismo o reproducción del
sistema social. Se busca promover en los educandos tendencias
individualistas o por el contrario colectivistas.
Puede afirmarse que la educación es el gran medio que las sociedades
humanas tienen a su alcance para conservar, transmitir, desarrollar,
modificar e incluso desechar valores que configuran un ámbito cultural.
o debemos confundir la amplia gama de valores que transmite el
proceso educativo como los religiosos, estético-artístico, intelectuales,
morales, científicos, etc., con los valores específicos de la educación
como personalización, integración social y otros.
Dos sujetos son fundamentales: el educador y el educando. El
primero va a enseñar, guiar, orientar el aprendizaje de variados
contenidos: cognoscitivos, afectivos, ~e habilidades y destrezas y es el
educador. El segundo es el educando que con su disposición pondrá en
movimiento sus facultades espirituales y corporales para adquirir los
contenidos que el primero le propone. e trata de un proceso dialéctico
con fines diversos que pretenden actualizar las potencialidades de la
persona-en sociedad.
En esta etapa de la historia con grandes cambios en todos los órdenes
y el derrumbamiento de múltiples esquemas, ideas y formas de vida para
dar paso a otras que no alcanzamos a determinar o en todo caso a intuir
y vislumbrar, es necesario preguntar por aquello que pueda orientar al
hombre, facilitándole su proyecto existencial con algo más de felicidad y
bienestar.
Si el hombre es protagonista de la historia, aquello que puede
otorgarle una más adecuada convivencia con algo más de bienestar, tiene
que ser el hombre mismo con sus actos y decisiones. Estos actos y

�190

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

decisiones tendrán como centro de apoyo su propia condición de ser
humano. De aquí, a mi juicio, la importancia y tarea de una educación
humanista en el educando del futuro próximo.
Entre los valores de una educación humanista que tendría que ser una
tarea que se asuma por todos los agentes de la educación y
particularmente· por la institución escolar en todos sus niveles y en todo
el mundo social se pueden señalar entre otros !os siguientes:

a)

Personalización

El sujeto humano es una persona en cuanto a sus diversas
dimensiones: física, química, biológica, psicológica y espiritual, que se
identifican y unen en un acto íntimo de integración y dinamismo: la
persona.

la

El valor de la personalización supone el ontológico de
persona.
Este proceso de personalización significa que a través de la educación,
las potencialidades del hombre en todos los órdenes deberán ser
actualizadas hasta donde sea posible, tanto a nivel inclividual corno social.

b) Integración social
En una relación de la persona dentro de la totalidad, se logra en la
meclida que se equilibran en sus justas vinculaciones la acción personal y
la colectiva, en cuanto se forma una conciencia solidaria, madura, cótica
y responsable ante la organización político-social.
En este proceso de integración social participan todos los agentes de
la educación, lo que origina conflictos y desgarramientos que sólo se
podrán resolver en parte por una educación crítica, por una tabla de
valores clara, un conocimiento de la historia y adecuados programas
pedagógicos. Cuando esto no sucede se padece la imposición intolerante
por parte de un Estado o una sociedad civil a través de un patrón único
de vida, o por el contrario se cae en la dispersión que provoca la falta de
identidad y la masificación.

e) Conciencia moral

1.91

no iguales en sus implicaciones. Se debe distinguir entre usos ociales,
costumbres, normas jurídicas, valores y normas religiosas, del contenido
estricto ético, si bien la formación de la conciencia moral conlleva
otorgar su importancia a los cliversos estatutos regulativos de la
conducta.
En la formación además de atender a la correlación entre intención,
propósitos y acción particular, se debe esclarecer la importancia de los
actos h11nianos, el papel de la voluntad e-n ellos, la libertad, la
responsabilidad, preguntar por el sentido del bien, qué es el mal, en qué
consiste la virtud, el deber, a í como el contenido de los principios
generales del obrar humano y Los específicos de una ética familiar, socia~
económica, profesional política e interestatal.
Es inclispensable revisar en los planes de estudio el desarrollo y
tratamiento que se otorga a una formación moral a fin de fortalecerla, o
en su caso incorporarla a la educación.

d) Orientación axiológira
La educación muestra valores que como bienes nos lega la acción dd
hombre. Otra función significativa es guiar y orientar en el conocimi nto
y realización de valores. Tarea nada fácil por cuanta infinidad de
obstáculos impide a un proceso educativo lograr tal propósito. Entre lo
impedimentos podemos señalar las ideologías que en oca i nes
promueven el de precio, el ocultamiento y la modificación de valores.
Otros factores tienen relación con los proyectos de vida personales,
sociales las circunstancia históricas que inciden en el aprecio y
desprecio de valores. Sin embargo, uno de los fines de la educación es
orientar al educando con vertebración plural, en una gama de nlorcs
para facilitarle la vivencia y realización de aquello que anee rodo
promueven el sentido de lo humano, a través de la información,
formación y la permanente aut0formación.
Lo anterior p~itirá por un lado, reconocer los valores de la cultura
nacional y los valore de otras cultura , para encontrar aqueU que
estimulando al hombre como persona social, alcanza rango universal.

Todo proceso educativo de~e atender a la formación de la conciencia
moral del educando.

e) Creatividady humanismo

Una formación ética implica deslindar en la conducta humana los
diversos niveles o estatutos regulativos los cuales son concurrentes más

El proceso educativo tiene el reto de vencer posiciones repetidas,
mecánicas y estáticas dando cabida a otras más renovadas cambianres e
innovadoras.
o es fácil por cuanto se oscila en los extremos de la

�192

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

\93

FUTURO EDUCANDO

contradicción. Se requiere de un análisis crítico y firme voluntad para
encontrar síntesis más ricas y conciliadoras.
No se puede en nombre de la verdad impedir el surgimiento de
nuevas formas de pensar, de hacer y vivir, como tampoco en nombre de
la creatividad lanzarse a la improvisación, la imitación, la farsa y la
superficialidad. Por eso se necesita unir creatividad y humanismo. El
último facilitará la .integración de valores diversos con el afán de
perfeccionar y estimular todo aquello que promueva el desarrollo má
pleno de lo humano.
Me parece que las condiciones imperante en el mW1do actual no
facilitan ni el estudio de las ciencias humanas ni la difusión e introyección
del legado humanista. Existen políticas educativas en casi todos los
países e incluso a nivel internacional para dar un tratamiento sino
excluyente, si marginal a los estudios de humanidades y a otros valores
de la vida en nombre de la economía, la producción, la productividad, la
competencia y la globalización, en clara posición reduccionista en la cual
el individuo queda uncido al carro de los nuevos ídolqs y fetiches en
nombre de la ciencia, la tecnoJogfa y el progreso. La persona queda
subordinada a sistemas y en consecuencia es una parte de ellos. He aquí
que tanto objetividad -lo real- como la subjetividad -la existencia
singular-, se transforman en algo virtual, quedando vinculadas a un
tercer elemento; que si no las disuelve al menos las transforma en partes
de un todo o sistema que viene a ser la nueva objetividad y subjetividad.
Hay diversos y complejos sistemas, los cuales buscarían su unificación en
uno mayor de carácter planetario. Es el momento de las nuevas utopías,
sin hablar claro de opresión y menos de totalitarismos. ¿Se alcanzará este
propósito? o lo sabemos. Lo que sabemos es que una forma de vida
así resultará opresiva e jnhumana, pues una razón monomaníaca trataría
de dirigimos y guiar nuestra vida hacia nuevos paraísos. Se trata de una
visión mesiánica sin contenido trascendente. Por eso Heidegger ha
dicho en la entrevista que concede al periódico Del Spiegel publicado
después de su muerte "sólo uo dios puede salvarnos". Por eso los
nuevos y diversos movimientos ecologistas, religiosos y sociales
reivindican espacios de libertad e imaginación para una vida más
humana. Sin embargo, todos esos movimientos corren el riesgo de
politizarse y ser ·absorbidos por aJguno de los sistemas, en particular el
•científico, . el tecnológico o el comunicativo. De allí la búsqueda de
Jürgen Habermas en su obra Teorio de la Acción Comunicativo de encontrar
puentes para lograr una relación de comunicación del individuo &amp;eme a

los sistemas. La fuerza de los acontecimientos con su lógica interna, no
permite entrever elementos que moderen la deshumanización o al menos
las tendencias opresivas para el hombre en todos los órdenes donde el
darvinismo social pasará su factura con ganadores y perdedores.
Propuestas para una educación humanista:

El panorama de nuestra actual sjruación también nos revela
propuestas individuales y de grupos que no admiten un determinismo o
fatalismo hjstótíco ante el cual no podamos hacer algo o moclificar su
curso. Es posible conciliar la necesidad y la libertad, la lucha con la
esperanza en una vida mejor.
La reflexión en torno a la vida humana conlleva el fortalecimiento y
difusión de lo valore del humanismo, a pesar de lo obstáculos y
rechazos, porque los propio acontecimientos tarde o temprano tendrán
que ser corregidos e interpretados a favor de la persona-social, a meno
que una mutación biológica dejara al hombte como un momento de la
evolución o transformación, en cuyo caso ya no es asumo de nuestra
incumbencia.
Es indispensable que el ejercicio de la razón no sea parcializado al
exclusivo paradigma del conocimiento científico o de las enridade que
reclaman para si la posesión de una razón dominante o positiYi ta,
excluyente de otros modos de razonar. Por tamo en nuestra calidad de
ere pensante debemos ser más cauro
reflexivos ame tanta
afirmaciones y proposiciones que se . no quieren imponer vengan de
donde vinieren. Hay que analizar y .representar antes de aceptar
cualquier propuesta. er más críticos, más reflexivo y prudentes y esto
se logra con ejercicio, información y educación.
El mµndo actual presenta una mayor unidad e integración de los ere.
humanos y en consecuencia mayores diferencias en múltiples cocido:
razas, cultura ciencia, técnica, arte, desarrollo, patrimonios educación
etc. Estas diferencias cuando no pueden ser aceptada o conciliada , o
simplemente controlada , nos llevan a conflictos que casi iempre e
expresan con violencia. Una co a es la integración y otra el integrismo.
La primera concilia y busca soluciones, la úlama impone un ólo valor al
cual subordinar todo y son los fundamentalismos en e pecial de corte
religioso.
En un mundo plural la educación humani ta puede arudar a moderar
las tendencias autoritarias, impositivas, hegemónicas, reinvicatorias,

�194

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

unilaterales, racista nacionalistas o autonomistas desintegradoras, como
las opuestas de carácter anarquista, laxas, heterogéneas, dispersas o
pluralistas desvertebradas que no atienden a las legítimas e inevitables
diferencias de los seres humanos para dispersarlos en ingenuos
cosmopolitismos que atentan contra la identidad y son el medio para la
psícopatología individual y social.

La educación y con ella la formación bl..lfl),anista es una tarea que
deberá comenzar en los futuros educando desde los niveles más
elementales hasta los más elevados, con la concurrencia de especialistas
de todas las ramas del conocimiento -no humanistas exclusivamente- a
fin de alcanzar la mejor integración y con los sujetos de la educación
tanto a nivel nacional como internacional. La anterior tarea no es nada
sencilla, aunque tampoco imposible.
Se requiere elaborar -aunque parezca utópico- y en especial para lo
niños y jóvenes, unas Cartas o Declaraciones de Principios sobre los temas
iguientes: ecología, moral, civilidad, política, salud y religión.
Lo anterior no es tarea de un individuo, sino de grupos
interdisciplinarios que puedan plasmar una serie de principios en esos
campos rectores de la vida humana a efecto de que se introyecten desde
los primeros años de la vida para poder admitir el pluralismo y la
presencia del otro, para facilitar la relación humana creando mejores
condiciones para resolver problemas y conflictos.

Lo manifestado no es una panacea o una utopía, simplemente una
propuesta educativa qu(: se articulará en diferentes momentos y
contenidos para facilitar una convivencia humana fundada en las
mejores aportaciones de la cultura. Para combatir los efectos dd
terrorismo, la drogadicción, la in eguridad y en general múltiples formas
de violencia, de trucción y muerte que privan en el mundo actual se
requiere revalorar y d1fun&amp; el legado humanista tanto a nivel nacional
como internacional, además de suprimir muchas causales económicas
que subyacen en la política de los Estados que on el fermento para una
v1da desesperanzada y con baja calidad. Esas CartaJ o Declaraciones de
Principios ayudarán a guiar la formación humani ta del futuro educando.
Hoy, además de la Declaración de los Derechos Humanos se impone una
declaratoria de Los Deberes H11111anos para establecer un equilibrio ante
políticas reduccionistas y unilaterales que sacrifican a las personas reales.
Sin embargo, lo más prioritario es la difusión y vivencia de los logros

rns

FUTURO EDUCANDO

humanistas a través del proceso educativo continuo, haciendo uso de
todos los medios que la civilización pone a nuestro alcance.

Conclusión
Hablar de la formación humanista en el futuro educando, implica no
desconocer los rasgo dominantes y contradictorios de la cultura actual,
por cuanto la reflexión y el quehacer humarústa no deben estar al margen
de lo que sucede históácamente.
Se debe profundizar en el conocimiento de los grandes legados de lo
humanistas canto del propio país como de otros, a fin de que sean
fuentes de valores y esúmulos para una vida más serena, reflexiva,
prudente y justa.
Es indispensable reconocer el significado que para la existencia social
conlleva el conocimiento de las Ciencias Humanas, su difusión y logros
para que permitan coadyuvar a una más plena convivencia individual y
social.
La formación humanista es parte del complejo proceso educativo que
debe
analizar el contexto socia~ político económico, científico
tecnológico, estético-artístico, religioso, ecológico e ideológico, en que se
desenvuelven las personas y sociedade para proponer valore y
alternativas de una vida con más calidad y plenitud que salvaguarde l;
dignidad del hombre como persona, sus valores y su unidad dentro de
uoa pluralidad de acciones, visiones y modos de vida cultural.

�LA FILOSOFIA CRISTIANA DE
ENRIQUE AGUAYO
Dr. Mauricio Beuchot
lnscituto de Invescigaciones Filológicas
Universidad Nacional Autónoma de México

Introducción
Enrique Aguayo se ha consolidado como un notable filósofo mexicano.
Ha cultivado tanto la lústoria de la filosofía como la filosofía sistemática.
Inclusive, la historia de la filosofía de México, en la que tiene mucha obra
escrita y publicada, y por la que es tal vez más conocido. Pero también
tiene obra sistemática, tamo en temas filosóficos como en cernas
teológicos, por lo que se puede llamar a su reflexión perfectamente
filosofia cristiana.
En cuanto a la parte sistemática filosófica, nos centraremos en la
muerte, la ética, la teología moral y la teodicea, esta última como
preparación e introducción a la teología propiamente dicha. Y de la
teología propiamente dicha, señalaremos algunos aspectos de la
dogmática, tanto del tratado de Dios uno y crino como del tratado de la
Cristología. En todos esos ámbitos se muestra fiel seguidor de Santo
Tomás de Aquino y, de modo muy especial, de Karol Wojtyla, es decir,
del Papa Juan P.ablo II. Por ello nos parece que la obra de Aguayo
responde a una intencionalidad de desplegar una filosofía crisaana, que
no niega conexiones con la teología o desembocaduras en ella.
Referente a la historia de la filosofía en Mé.xico, señalaremos sus
estuclios sobre Agusón Basave Fernández del Valle, Mauricio Beuchoc,
Eduardo García Máynez y Emma Godoy.
Antecediendo a esos temas presentamos breves rasgos biográficos de
nuestro autor.

�198

MAURICIO BEUCHOT

1. Biografia
Enrique Aguayo es Licenciado y Maestro en Filosofía por las
Universidades La Salle y Nacional Autónoma de México; es profesor en
la Escuela de Filosofía de la Universidad la Salle; en esta misma
Universidad es editor de las revistas LOGOS y VERA HUMANITAS; ha
escrito más de cincuenta artículos filosóficos en Revistas especializadas,
asimismo elaboró artículos para el Diccionan Enciclopédico de Grandes
Filósofas-, ha participado en programas de televisión y radio. Es autor de
trece libros, dos de los cuales permanecen inéditos (probablemente vean
luz pública este año).
2. Meditación sobre la muerte
La filosofía ha sido considerada en una extensa tradición como
meditaio mortis-, por eso el trabajo de Enrique Aguayo nos parece el intento
de hacemos recordar un aspecto capital del filosofar mismo1. La vida del
hombre tiene como ingrediente principal la reflexión, y el tope de la vida
con la muerte no puede sino ponerlo a pensar. Ciertamente es en buena
medida misterio, pero el hombre siempre ha ensayado el filo de su
reflexión con los misterios, por más que en la mayoría de los casos no
llegue sino a producir pequeños rasguños en ellos. Tocar el misterio, la
gran ambición -y necesidad- del hombre.
Es muy distinta la actitud del hombre ante la muerte si se tiene la
creencia en la inmortalidad (concepto, éste, que Aguayo cambia por el de
eviternidad) que si no se tiene. En caso de no tenerse, la muerte es mero
término; pero si se tiene, la vida presente continúa de alguna forma en la
otra. Además, con ello entronca la idea de que nuestro comportamiento
en esta vida tendrá repercusiones en la otra. En efecto, cuando se acepta
la idea de la inmortalidad, de inmediato se asocia con la idea de un Dios
juez, y con la sospecha de que la conducta moral actual labra en la otra el
premio o el castigo; pero esa posibilidad de ser premiado o castigado por
lo que se ha hecho reclama la creencia en la libertad. Si no hay libertad,
no hay responsabilidad, y, por ende, no podrá haber sanción alguna. Esto
verdaderamente condiciona la vida y la determina con ciertas
perspectivas.

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

199

Más frente a esto pueden adoptarse varias actitudes. Dejando de lado
la espinosa idea de la predestinación, puede asumirse la actitud de miedo
y de vigilancia para no ser merecedor de castigo, por pensar en un Dios
premiador y castigador -sobre todo castigador- que está listo para
atrapar al hombre pecador en cuanto se le acabe el tiempo de su libertad
con la muerte. O se puede tener otra actitud muy distinta, la de pensar en
la otra vida como el encuentro con un Dios bueno, que ha hecho un
llamado y una invitación al hombre para que viva como hijo suyo, para
s_er después llevado a la plenitud del amor en ese encuentro gozoso con

EJ.
Se ha dicho que la muerte se ha vuelto un asunto privado, mientras
que la sexualidad se ha vuelto un asunto público (siendo que antes era al
revés). La vida sexual, las costumbres sexuales, casi de todo tipo, se
exhiben en los medios de comunicación, mientras que la agonía del
moribundo se esconde, se oculta a la vista de los demás; parece que
aterra ver el proceso del morir. Antes era casi un acontecimiento público,
que congregaba a la familia y deudos en tomo al moribundo, y ahora
sólo muy pocos soportan estar presentes, o están solamente los más
cercanos a la persona. Inclusive se ha acuñado en los hospitales la
expresión ' 1enfermos terminales" para evitar la alusión directa a la
muerte.
En ese espíritu, parece que también ahora la pregunta por la muerte
se ha querido esconder, y hasta sabotear. Sin embargo es la pregunta
más cica. Tal vez haya sido la muerte, el misterio de la muerte, uno de los
máximos factores de admiración y perplejidad en el hombre, de modo
que es lo que más lo ha movido a hacer metafísica. De hecho la
metafísjca, al ser trascendencia de lo fisico, va más allá de lo dado y
hurga en el misterio, en la posibilidad o no posibilidad de algo más allá
de la mue.rte. Ha habido épocas de la füosofia, como hace poco el
existencialismo, en que la muerte sirvió de motivo más importante del
filosofar mismo. Tanto Heidegger como Sartre vieron a profundidad el
carácter de ser-paFa-la-muerte que tiene el hombre. Pero justamente del
sentido que se dé a la muene dependerá la actitud filosófica con respecto
a esta vida presente. El propio Heidegger, a mi modo de ver, dio a la vida
filosófica una intensa peculiaridad de hermenéutica de la muerte, de

medilatio mortis.
1

Aguayo, Enrique, Meditación sobrr la m,mft. Una 11itión esjmanz.adora, Ed. Basilio
ueva Librería Parroquial de Cl.averla, S. A. de C. V., 1éxico,

úñez, S. A. ·de C. V. y

1999.

Sólo si la muerte se pone como pregunta para el hombre, como
problema y cuestión se vuelve, además de un hecho ineludible, una

�200

MAURICIO BEUCHOT

LA FILOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

responsabilidad que afecta la vida. ¿Qué significa para mí la muerte?
¿Qué quiero que mi muerte signifique para mi? ¿Qué deseo que
signifique para los demás? Casi siempre, espontáneamente, pensamos
que queremos algún tipo de recuerdo nuestro en el interior de los
semejantes. Es el recuerdo, la rememoración y el llevar a los otros, o ser
llevado por los otros, en el corazón. Para algunos a eso se reduce el que
quede algo de nosotros después de la muene. Para otros el perdurar, el
pervivir, la inmortalidad, el inmortalizarse o er inmortalizado es el
resultado de la acción salvadora de un Dios.

3. Re.flexión sobre la ética
Enrique Aguayo tiene un texto de ética2 que es muy útil y opo~no
por varios motivos. Es una exposición bastante completa de la ética.
Creo que servirá mucho para aquellos que se inician en el difícil campo
de la filosofía moral.
En primer Jugar, expone la noción de filosofía y ubica la ética dentro
del ámbito de las disciplinas filosóficas. Después da la definición de ética,
tanto etimológica como real. A continuación explicita la moral como la
consideración de las costumbres, con lo cual ésta precede a la ética, la
que tiene ya un papel no meramente descriptivo, sino valorativo y
prescriptivo. Justamente se basa en la moral para añadir una valoración y
una obligatoriedad.
Pasa a establecer las relaciones de la ética con otras disciplinas, que
pueden ayudarla en sus ~squisiciones. Luego aborda el arduo problema
del bien y del mal, ya que es un problema ontológico, que repercutirá en
la noción de bien y de mal morales, referidos a la ética como tal
Viene en seguida la axiologfa, la que es un punto de entrada para la
ética, pues lo que vamos a practicar como ético primero lo vemos como
valioso, es el valor ético. Aquí observo un trabajo muy personal de
Aguayo, consistente en tomar varias cosas de axiólogos mexicanos, pero
dándoles un sesgo original y propio, sobre todo en las nociones de bien y
valor, tragedia, equilibrio e ideal axiológicos.
Los fundamentos psicológicos de la· ética llegan a continuación, y
están concernidos, como es ló~co, con el conocimiento y la voluntad,
Enrique, Éti,a ge11eral, Ed. Basilio úñez, S. A. de C. V. y
ría Parroquial de Claveó~, S. A de C. V., México, 2004.
2 Aguayo,

ueva Libre-

201

para desembocar en la libertad humana, única que puede fundar la
responsabilidad y, por lo tanto, la eticidad de las acciones. Veo, aquí, una
aportación original de Aguayo: los principios de la libertad que completa
con los principios de la responsabilidad.
Se concede una importancia fundamental al fin del hombre, en su
aspecto natural, que es lo que guía la moral filosófica. El fin es el bien, y
tiene grados; hay que buscar el más independiente. Éste se da en la
felicidad, pero a través de la perfección de la vida virtuosa.
También la acción humana recibe un tratamiento detallado. Los actos
del hombre, qae son neutrales, dan paso a los actos humanos, que sí son
responsables. Aguayo introduce una reflexión muy personal haciendo ver
que actos del hombre, como beber, comer, etc., se conectan
directamente con los actos humanos, ya que dependiendo de cómo se
hagan, pueden ser buenos o malos moralmente. Asimismo hay una
meditación propia de Aguayo en cuanto a los efectos de la conducta
moral, en la que considera el problema del doble efecto y del mal menor.
Pasa después a la norma ética, que es la ley, norma remota, pero
rectora de la vida moral, y a la conciencia, que es la norma próxima. En
relación con la autoridad que pone la ley es que se da una
responsabilidad para el hombre. Hay grados de responsabilidad y
atenuantes de la misma, de acuerdo con las circunstancias del acto.
Hay todo un análisis del acto moral, como la finalidad, el juicio de
valor, la intención, las circunstancias, los medios, la consecución del fin y
las consecuencias de ésta. Capítulo principal es el de los hábitos y
virtudes, señalando las cardihales como las más relacionadas con la ética.
o puede ser meno , la virtud está conectada con el valor moral; de
hecho los valores morales se realizan mediante las virtudes que les dan
alcance.
Es indispensable destacar el apartado xvm, Temas especiales de ética,
donde Aguayo aborda, con seriedad y profundidad, cuatro temas
capitales y muy delicados: juramento, mérito, promesa y secreto.
Termina con un capítulo dedicado al criterio de moralidad y con una
conclusión. La cuestión del criterio moral es algo ya muy trabajado por
Aguayo, y me parece que es uno de los capítulos mejor logrados. En las
conclusiones se nos sintetiza lo que hemos aprendido al leer y esrudiar
este libro.

�202

MAURICIO 8EUCHOT

El texto de Enrique Aguayo tiene valores muy altos. Es claro, conciso
y tiene múltiples ejemplos sacados de la vida cotidiana, que ilustran
claramente los temas tratados. Es una muy buena introducción a la ética.
Y tiene la virtud de orientar en el proceloso piélago de la acción humana,
para llevarla a un buen fin.

4. La teología moral
Nuestro autor también se ocupó de la moral en perspectiva teológica3.
Se ha dicho que la moral cristiana parte de un principio formal o
vacío: "haz el bien y evita el mal". Pues, se añade, cada quien puede
entender el bien (y, consiguientemente, el mal) como le plazca, no habóa
ninguna unanimidad. Por ende, no se podría universalizar el contenido
material de ese principio formal. Pero hay dos cosas de las que la moral
cristiana echa mano, y son (a) el estudio de la naturaleza del h?mbre y (b)
lo que Dios le reveló acerca del hombre mismo creado por EL Es decir,
se utiliza una antropología filosófica y una antropología teológica, que,
combinadas, llevan a conocer al hombre para así normar
convenientemente su conducta.
Por eso vemos en el libro de Enrique Aguayo que se conjuntan la
perspectiva filosófica y la teológica, para edificar una moral cristiana.
Ciertamente su perspectiva es más teológica que filosófica, pero no
olvida a esta última en ningún momento. Es el sentido que Santo Tomás
daba a la teología, como la utilización de la Filosofía, esto es, del saber
humano, para estudiar y presentar el mensaje revelado.
Resulta muy necesario poner los principios de la moral al alcance de la
mayoría, y es lo que intenta nuestro autor con su notable esfuerzo de
escribir una obra sencilla y comprensible. Esto encierra mayores
dificultades que lanzarse al vuelo de la especulación abstracta o libresca.
Exige remitir a lo concreto, a la experiencia de la vida. Y requiere además
una expresión que cuidadosamente evite la complejidad y la
complicación.
La importancia de dilucidar lo 'más posible un criterio de moralidad se
ve sobre todo ahora, cuando muchos pensadores han querido
convencernos de que no hay ,criterios, ni reglas, ni principios. Sólo
Aguayo, Enrique, ¿Cómo disti11g1úr el bien del mal? (F,iementos de n,oral cristiana), Ed.
Univecsidad La Salle, A. &lt;:;., México, 1997.
l

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

203

existióa el punto de vista, el enfoque, la circunstancia, todo relativo a la
persona. Pero eso es dejar la moral al individuo, a sus intereses }'
caprichos. Por ello conviene, aunque sea moderadamente y sin rigideces
morbosas, plantear criterios claros y firmes. Tal vez sean pocos y muy
generales, pero suficientes para que la persona los aplique en su acción
concreta. El mérito principal del libro de Aguayo reside en esta búsqueda
de criterios orientadores a la vez que educadores de la libenad.

Él va recorriendo varias instancias de la moral cristiana que son
básicas para la estructuración de la vida moral: los mandamientos, las
obras de misericordia, las virtudes, los dones, las bienaventuranzas.
Igualmente alude a los sacramentos, que son las ayudas para recibir,
recobrar o incrementar la gracia de Dios en el hombre. Eso lo hace un
tratado bastante completo.
Una cosa que resalta en este libro es, en el apéndice sobre la oración,
la utilización de esa oración que es el Padrenuestro. uestro autor supo
partir de una breve exposición de esa plegaria, enseñada de manera
especial por Cristo a sus discípulos, para desplegar sus pensamientos
sobre el tema de la oración. También da un lugar prominente a la lectura
de los salmos como ayuda para orar.
Es muy oportuno este libro del Prof. Enrique Aguayo, porque
presenta una alternativa a las ofrecidas por los que ahora detentan la
enseñanza de la moral, que son, por desgracia, los medios de
comunicación masiva. Duele pensar en los patrones de conducta y
paradigmas morales que inculcan, por _ejemplo, el cine y la televisjón. Por
eso resulta reconfortante el ver que este libro da otro paradigma, muy
diferente, de acción moral.

5. La teodicea y la teología dogmática
Otro libro de Aguayo de filosofía sistemática es un estudio de la
teodicea de Juan Pablo TI, o bien un tratado completo de teodicea a
partir de los escritos del ponáfice4 • Es decir, es todo un recorrido por los
temas clásicos de la primera pane de la Suma Teológica de Santo Tomás,

4 Aguayo, Enrique, La ltodi,ea de Juan Pablo JI. Rtjlexio11es jilosófi,o-teoló¡j,as sobn Dios
Padre, Ed. Basilio úñez, S. A. de C. V. y ueva Librería Parroquial de Claveáa, S. A.
de C. V., México, 2004.

�LA FtLOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

204

205

MAURICIO BEUCHOT

sobre la existencia y la esencia de Dios, aunque desarrollada en un
sentido distinto, más amplia y actualizada.
En efecto, además de tener los contenidos usuales obre la existencia
y las propiedades principales de Dios que desarrollaban lo manuales
antiguos, este libro pre enta elemento nuevos, que no eran babituale en
los tratamientos anteriores, más bien apegados a la manera en que el
Aquinate había expue to en su famosa obra. 'Thmpoco es que se aparte
de ellos, ino que más bien los añade y amplia.
Tiene partes tradicionales, como la reflexión sobre el empleo de la
filosofia en la reflexión obre Dios. También el capítulo obre la teología
y sus diferentes tipos. Lo nu mo acerca de los motivos para hablar de
Dios los modos de e te discurso obre Él ' el estudio racional de las
pruebas de su existencia, e decir, la teodicea.
Como puede verse, el umo Pontífice une dos caminos para aber
quién es Dios: la sana razón o filo ofía y la Revelación o teología.
Aquélla es el esfuerzo de la razón humana para descubnrlo a cravés de
los vesagios 9ue dejó en su creación: "De la grandeza y hermosura de las
crearuras, se llega, por analogía, a contemplar a su utor" Quao Pablo
ll). La Revelación es lo que Dios mismo dijo de í a los hombres a lo
largo del tiempo, quedando escrito en la Biblia.
nece ario reu.oir los datos aportados por la filosoffa y por la
Revelación porque el hombre, por sí mismo, descubre pocos atributos de
la esencia di .ma. fas si recurre a lo que Dios dice de í mismo, el
conocimiento obre Él será más completo, aunque no exhaustivo pue
su er e un mi cerio inescrutable: " i lo conoces no es Dios" Quan
Pablo II).
Pero en el desan:ollo de esos tema , aparecen cosas novedosas, que
vienen ya en el pensamJeoto del Papa. Por e¡emplo, recurre a las ciencia
naturales, para aportar pruebas de la existencia di ina tomadas de la
expansión del universo, d la organización de la paróculas de materia y
de la belleza del universo. Oertamente estas dos últimas pruebas tienen
que ver con la prueba tomista ·par el orden del cosmos, pero van más

allá.
Asimismo, en la parte de la esencia de Dios, esto es, de sus atributos,
. encontramos ci~amente los que se le han aplicado en la tradición como
padre, anto, bondadoso, per onal, creador, tra cendente, sabio el que
es, glorioso, e coodido, eterno, espíritu verdad, perfecto, omnipotente,
infinito omnipresente, Dios de la alianza, justo, fiel y amoroso; pero

también se añaden otros, que tal vez son complementarios de los
anteriores, mas que no dejan de tener su novedad como majestuoso,
inví ible, indulgente, moderado, paciente y ejemplar, que nos hacen ver
aspecto de Dios que son muy importantes para nuestra vida concreta.
Esto habla de la preocupación, no ólo teórica, sino también práctica o
espiritual/ pastoral, del Ponófice.
Para guayo, los atnbutos, que on la esencia de Dios, proporcionan
un "retrato" hablado de Él.
La tercera parte es una reflexión profunda sobre los vínculos entre la

razón y la fe, esto es, la filosofía y la teolo~ Se ve, por supuesto, la
armonía entre las dos, y u complementación, de modo que no sólo no
se entorp cen en sus labore propias, sino que aun se ayudan
mutuamente, cuando se usan bien. La razón puede dar claridad a la fe,
la fe puede dar profundidad a la razón. De ahí que la filosofía puede
hac r muchas aportacione a la teología, pero también la teología a la
filosofia.
n todo ca o, es muy de agradecer esta obra de] Prof. Enri9ue
guayo sobre teodicea, 1gwendo las huellas de Juan Pablo II en lo
diverso escritos que éste ha entregado a los eres humanos, como
destinatario que son de su labor y us de elo .

6. Dios uno y trino
En otro libro, gua ·o nos habla del amor de Dios, uno · trino, según
la teología de Juan Pablo ns. Como se ve Aguayo e a uno de los
mejores conocedores del pensamiento del Papa, y ahora aborda un tema
teológico 9ue es fundamental. En efecto, de de la creación hasta la
consumación en la gloria, nos enconcramos con un misterio de amor,
desplegado por Dios para con los hombres. unque a veces no se ve
muy de manifie to e e amor por la circunstancias de la exi tencia aun
allí los ojos de la fe logran captarlo.
Aguayo comienza por mostramos 9ue Dios en si mismo es amor.
allí
habla del amor como uno de lo constitutivos esenciale de la
divinidad considerado desde la unidad. a al ver a Dio como creador,
com pro idente y como p rsona, se nos presenta como alguien que
ama. Mucho más se ve esto al considerar a Dio desde la p rspecti a de
~ Agua ro, Enrique, E/ amor dt Dios Trino J

no en la teología dt )11an Pablo II (10.éd1to).

�206

MAURICIO BEUCHOT
LA FILOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

207

la trinidad, pues es toda en sí misma un misterio de amor: el Padre ama al
H.íjo, el Hijo ama al Padre y e] amor de ellos es el Espíritu Santo. Pero
todavía se ve más a la claras ese amor cuando se lo mira proyectado
hacia los hombres. El Padre por amor ha creado, a través de su Verbo o
Hijo, todas las cosas, sobre todo a los hombres, y les difunde su Santo
Espíritu como un regalo de amor.

Por eso se trata de una obra muy buena y útil, que debemos agradecer
a la bien cortada pluma del Mtro. Enrique Aguayo, autor que ya nos ha
entregado otros libros de filosofía y de teología, específicamente
siguiendo el pensamienro de nuestro Papa actual.

También utiliza Aguayo la providencia para q__acemos entender que es
un modo del amor de Dios, un amor providente, que, a pesar de la
permisión del mal (tanto ffsico como moral), se cierne sobre el hombre y
lo protege; es que lo principal que le interesa es la salvación del hombre,
y ésta a veces requiere del dolor o sufrimiento para darse. También en la
redención se muestra el amor de Dios, aunque más intenso, pues se trata
de la misericordia con el hombre pecador; y ahí la prueba es que envió a
su .Hijo al mundo, para dar su vida en aras de nuestra manumisión del
pecado. Todo lo que hizo Jesús en este mundo: milagros, predicación,
pasión y muerte, ha sido para llevar a cabo esa empresa de amor que le
encomendó su Padre. En cuanto a la permisión del mal por parte de
Dios, a fin de darle explicación, Aguayo usa acertadamente la imagen de
Jesús como el buen samaritano de su parábola.

7. La reflexión cdstológica

De una manera especial resalta nuestro autor la ley del amor dada por
Jesucristo. El amor de caridad, que es el amor cristiano, supera al amor
humano, y necesita de la gracia para ser alcanzado, pues supone mucho
de renuncia y desprendimiento. Esto es lo que Jesús vino a enseñamos, y
hemos de imitarlo. La imitación de Cristo adquiere un lugar capital en la
ob.ra de Aguayo. Todo esto lo va exponiendo mediante la doctrina
explicita dd Papa Juan Pablo II.
También hace este autor la comparación entre el amor la justicia y la
misericordia. Estas caracteósticas están bien equilibradas y armonizadas
en Dios, aunque, misteriosamente, acaba por predominar la misericordia
sobre la justicia. Pero eso muestra más el amor constitutivo de Dios, y
nos hace darnos cuenta de que hemos de ser muy erios con Él, no
abusar de su bondad, sino ser generosos con nuestros prójimos.
Finalmente, Aguayo explicita i:leralladamente el amor de Dios por su
Iglesia. Es donde más resalta su seguimiento de Juan Pablo Il, ya que, al
ser éste el Papa actual, tiene upa conciencia especial, como ucede en
codos lo buenos i:,onáfice que ha habido, de la presencia de Ojos en la
Iglesja y del acompañamiento que Éste le da en su historia,
concretamente en el momento presente.

Tenemos ante nosotros un libro que busca, ante todo, servir a lo
demás: presentar la doctrina cristiana llevado por la mano segura y firme
del Papa. Aun como teólogo particular, nuestro pontífice se ha
distinguido por haber recibido una formación filosófico-teológica en la
Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma, dirigida por lo
dominicos, y eso se plasma en sus escritos.

Enrique Aguayo consagra otro libro al sentido de la muerte de Cristo
en la cruz según Juan Pablo Il 6• Es un tema de capital importancia para eJ
cristiano, pues en él se centra uno de los misterios fontales del
cristianismo. El misterio de la muerte de Cristo en la cruz se conecta con
todos los demás, ya que nos habla de la Trinidad, con la Encarnación,
etc., etc. Y el ser tratado al trasluz de las meditaciones del Papa hace que
el tratamiento de Aguayo tenga aun más interé , porque se traca de este
jerarca como filósofo y teólogo, no como el dirigente de la cristiandad.
La dinámica del libro de Aguayo va indicando algunas de esas
relaciones del misreno de la cruz con otros misterios del cristiani mo.
Desde el ámbito de la vida divina, al interior de la Sanásima Trinidad, se
habla de Jesús como Hijo de Dios. El Padre nos da a su Hijo, que es el
Verbo divino, la segunda per ona, que se encarna en Jesucristo. Esa
entrega fue para salvamos del pecado, el cual es explicado por Aguayo en
todas sus modalidades, y de las cuales hay 9ue resaltar el pecado original,
entendido como la pr clividad de todo hombre al mal, c¡ue de hecho e
puesta en práctica cuando se cometen lo pecados actuales.
La vida de Cristo, incluida su pasión, es, pues, un don del amor de
Dios. Se trata de· un amor misericordioso. En esto reside precisamente la
revelación y la manifestación de Dios como amor. En lugar de pedir
sacrificios de otras víctimas como en otras relig10ne y en el Antiguo
Testamento, Dios se ofrece a sí mi mo, en la persona del Hijo y con ello
6

Aguayo, Enrique, El sentido de la muerte de Cristo en la Cruz. segtin Juan
ueva Librerla Parroquial de Claveria

Pablo 11, Ed. Basilio úfü:z. S. A. de C. V. y
S. A. de C. V., México, 2004

�208

MAURICIO BEUCHOT

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

209

nos da la salvación. No es posible otra expresión de amor mayor que ésa
de la muerte de Jesucristo en la cruz.

8. Historia de la Filosofia en México

En cuanto al sentido teológico de la muerte de Jesús, Aguayo expone
lo central del misterio pascual: Cristo es el mediador entre el hombre y
Dios Padre; también promete al Espíritu Santo, y por él éste se allega al
hombre. La muerte de Jesús engendra una nueva vida en el hombre, e
incluso alcanza un nivel cósmico su sacrifici~ues renueva a todo el
universo. Además, Aguayo conecta el sacrificlo de la cruz con el
sacramento de la Penitencia y con el de la Eucaristía, pues de la pasión de
Jesús surge la reconciliación y la comunión con Él. Igualmente, en el
trabajo de Aguayo se hace ver la vinculación de la Virgen María con el
misterio de la cruz, como corredentora y medianera de todas las gracias.

Nuestro autor ha consagrado tiempo a sistematizar la obra de
filósofos mexicanos como Agustín Basave Femáodez del Valle, Mauricio
Beuchot, Eduardo García Máynez, Emma Godoy, etc.

Un capítulo muy importante es el que relaciona el sufrimiento
humano con la cruz de Jesucristo. Se nos hace ver cómo Jesús vence el
mal, tanto en su dimensión de pecado como en su dimensión de
sufrimiento. Sobre todo da sentido al sufrimiento inocente, pues él
mismo fue víctima inocente para la salvación de nosotros, verdaderos
culpables. Y es que el sufrimiento se da para crecer y llegar a la gloria. De
hecho, la resurrección es la que ilumina la pasión, le da un sentido. Por
eso para el hombre se abre la perspectiva de poder estar alegre en medio
del dolor.
Además de esas explicaciones filosófico-teológicas del sufrimiento de
Jesucristo en la cruz, el libro tiene dos apéndices: uno acerca de la
excelencia de la religión cristiana, que es muy ilustrativo; y otro que
consiste en un vocabulario, el cual resulta sumamente útil para los
lectores, pues es dificil estar familiarizado con esos términos filósofos y
teólogos. La obra de Aguayo vuelve a manifestar su espíritu de servicio,
al compilar una bibliografla muy útil sobre la temática tratada.
Sobre todo por el teID.1, tan nuclear para la religión cristiana, es de
agradecer el libro de Enrique Aguayo. Puede decirse que es una obra
clara, didáctica y con afán de servir. Eso hace de su libro algo más que
una exposición académica, lo coloca como un texto que tiene que ver
con la espiritualidad, es decir eón la vida práctica del cristiano. En esa
línea, dará orientación a muchos que buscan tomar su cruz de cada día
para llegar un día a la glorificac~ón.

Aguayo inició sus estudios sobre la filosofía de Agustín Basave
Femández del Valle con su tesis de licenciatura, mas no se quedó allí,
sino ha ido profundizando la obra del pensador regiomontano, de quien
ha publicado: La re-ligación ontológica del hombre con Dios, en LoGOS, Revista
de Filosofia, n. 49, Ed. Universidad La Salle, 1989, La axiología de Agustín
Basave, en LOGOS, n. 70, 1996, Aproximación al pensamiento filosófico de
Agustín Basave, en ESTUDIOS, n. 46, Ed. ITAM, 1996, La muerte en la ftlosojia
de Agustín Basave, en
UARIO HUMANITAS, Universidad de uevo León,
México, 1998, La ftlosofla de la educación de Agustín Basave, en LOGOS, n. 82,
México, 2000, Dios en la .filosojia de Agustín Basave, en A ALOGÍA, año XIV
n. 2, México, 2000, La pena de muerte debe ser abolida, según Agustín Basave,
en VERA HUMANJTAS, n. 30, Ed. Universidad La Salle, México, 2000, etc.
Sobre las reflexiones de quien esto escribe, Aguayo tiene publicados,
hasta el momento, tres libros: Pensamiento e investigaciones filosóficas de
Mauricio Beuchot, Ed. Universidad Iberoamericana, México, 1996, La
hermenéutica .filosófica de Mar,ricio Beuchot, Ed. Ducere, México, 2001 y La
filosofía analógico-icónica de los derechos humanos en Mauricio Beuchot, Ed.
Ducere, México, 2004.
Los estudios aguayanos acerca de Eduardo Garda Maynez están en
dos libros: García Máynez 1908-1993, Ediciones del Orto, Madrid,
España, 2000, e Introducción al pensamiento juridico-filosófico de Ed11ardo García
MáyneZJ Ed. Universidad La Salle, México, 2000.
Finalmente, las meditaciones de Aguayo sobre Emma Godoy se
encuentran en el libro intitulado El pensamiento .filosófico de Emma Godoy
Hoja Casa Editorial, S. A., México, 2000.

9. Conclusión
• Por todo lo anterior, podemos apreciar el trabajo que ha realizado
Enrique Aguayo como filósofo cristiano. Ha recorrido temas filosóficos
muy interesantes e importantes, pero no ha dejado de lado la fe y hasta
ha incursionado eo el campo de la teología. En todos los libros que
hemos comentado se nota el afán de servir a los creyentes que quieren

�210

MAURICIO BEUCHOT

ser asimismo pensantes. Su intención es la de brindar un apoyo desde la
filosofía a las doctrinas cristianas que llegan por la revelación y la
teología. Eso fue lo que hicieron los primeros filósofos cristianos, como
San Justino. Realizaban apologética, pero también una profundización
filosófica en los temas de la fe cásriana. Algunos han cuestionado la
existencia de una filosofía cristiana, y aun su posibilidad, ya que
consideran que, por estar guiada por la fe, c~ce de valor plenamente
racional; pero eso sucede si los contenidos (ie fe se toman como
premisas para demostrar lo que se desea, y no si son tomadas como
puntos de llegada en los que se desea concluir. Y esto es lo que ha hecho
que la obra de Aguayo sea claramente filosófica en muchas de sus partes,
aunque ciertamente tiene partes expresamente teológicas. De hecho, el
filósofo cristiano, aunque se distinga del teólogo, no puede dejar de
atender a la teología que lo ilumina.
Además, como lo hemos señalado, el filosofar cristiano de Aguayo
tiene la particularidad de estar muy apegado al pensamiento del papa
Juan Pablo II, quien también dedicó mucbos esfuerzos a la filosofía, ya
que es muy sabido que estudió filosofía en la Universidad Santo Tomás
de Aquino, de Roma (el antiguo Colegio Angélico), situándose en la
tradición fenomenológica, con una tesis sobre Max Scheler. Podemos
decir que esto constituye Wla filosofía cristiana, un filosofar cristiano, ya
de tradición. Y en esta tradición me parece que merecidamente se ha
ganado un lugar prominente el filósofo mexicano Enrique Agua yo.
Hay que destacar la importancia de los escritos de Aguayo sobre
historia de la filosofía cm México: sistematiza la obra de filósofos
mexicanos, por lo que cada libro de él es único en su género. Así, por
ejemplo, no conocemos un texto que presente una visión panorámica,
detallada y explicada, de la filosofía de Emma Godoy ni de la de
Eduar~o García Máynez; la obra de Agustín Basave es basta y original,
pero, que nosotros sepamos, no ha sido estudiada con el detalle que lo
está haciendo Aguayo. Por eso resulta importante ésta ardua e
interesante labor.

MAIMÓNIDES
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO
f tro. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

Como tradición oral la Cábala era entre los judíos la doctrina secreta que
tenia la misión de explicar y establecer el sentido de los libros del
Antiguo Testamento; constituía, en el aspecto nústico, la raigambre del
judaísmo. Opuesta a ella se encontraba la actividad racional, sustentada
en la práctica de la filosofía neoplatónica o aristotélica dirigida a
esclarecer o demostrar la verdad revelada. Así se logró la fusión del
judaísmo y la filosofía griega, de la fe y la razón. La Cábala y el
neoplat0nismo coinciden cuando sostienen que Dios no solo rebasa a
todo conocimiento, sino que es imposible determinarlo; por consiguiente
no es cosa detettninada alguna, es "ninguna cosa".
Para Plotino, el fundador del neoplatonismo, Dios trasciende a toda
cosa. En el orden ontológico ocupa el grado mas elevado; es,
simultáneamente, el Uno, el ser y el bien. Todas las cosas provienen del
Uno po¡ emanación. Et primer grado de emanación es el Intelecto donde
residen las ideas de Platón; enseguida vienen como segunda emanación,
derivada del Intelecto, el Alma del Mundo, la cual su parte superior se abre
al Intelecto de donde se origina, y su parte inferior gobierna el mundo
material. El alma universal no solamente anima la materia sino también a
las almas singulares. Estas, a su vez, están ubicadas entre el Intelecto y
los cuerpos que informan. Finalmente, en lo más distante de la
emanación se encuentra la materia, entendida por Plotino como un
no-ser, como el ultimo grado de emanación de lo Uno.

�212

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

Del Uno emanan todas las cosas; pero él mismo no es ninguna cosa
detenninada. No hay forma particular por la cual el Uno pueda ser
nombrado ya que existe en sí mismo "anterior a toda forma, movimiento
o reposo". En cuanto que para Plotino el Uno está "más allá de
sustancia", "mas allá del ser" y "mas allá de la mente", trasciende a todas
las cosas. De Dios no es posible decir ni saber nada, su esencia sobrepasa
los conceptos humanos. De Él se puede decir lo que no es, pero no lo que
es. Si algo existe después del Primer ~r -expresa Plotino-,
necesariamente ha de proceder de Él... Es necesario, en efecto, que haya
un algo anterior a todo, algo que debe ser simple y distinto de todo lo
que le es posterior; existente por sí mismo; trascendente a lo que de él
procede... Este ser es en realidad el Uno ... no es objeto de concepto ni de
ciencia, y se le denomina "lo que está más allá de la esencia". (Eneadas V,

Dios; éste además de estar por encima de predicados y nombres con los
que puede ser designado, su naturaleza esta rodeada de oscuridad y por
lo tanto, de ignorancia.
•
Una ~e las notas distintivas del neoplatirúsmo es creer que el modo de
ser prop10 ~e la trascen_dencia div~a ~s ser absoluta; por este rasgo Dios
e~ta m~s alla de cualqwer detemunación por conceptos. En suma, Dios
sie?do 10expresable únicamente se revela en el éxtasis es decir en la fase
m~s elevada de la experiencia mística, que es cuando el alma se une con
D1~s. E~ est~ punto, el alma, separándose de todas las cosas, vuelve
hacia su 10tenor en una introversión que la lleva al éxtasis. Para Plotino
la senda por la que camina el alma hacia su interioridad es la que 1~
conduce hacia Dios.
, ~uanto má entra dentro de i misma más se acerca al éxtasis. Peco
ixtam es un salto hacia J11tra, y resulta así que cuanto el alma más se
adentra hacia sí misma, tanto más cercana está de salir fuera de: sí. Pero
no para saltar hacia las cosas exteriores, sino para saltar hacia Dios
p0r~ue es Dios más íntimo al alma que ella misma. A í el éxt,asis, el salt¿

4)
Hay un conjunto de escritos que comenzaron a ser conocidos hacia
inicios del siglo sexto y cuya influencia se dejo sentir en la filosofía
medieval. Su creación es atribuida a Dionisio, personaje del que se creyó
por largo tiempo haber sido discípulo de San Pablo. Lo cierto es que
tales textos fueron compuestos bajo el influjo ejercido por e1
neoplatonismo hacia principios del siglo V de la era cristiana. Los
referidos escritos estuVieron inspirados en el neoplatónico Proclo (411485), de quien Dionisio t&lt;?mó fragmentos enteros, adaptándolos a los
requerimientos del cristianismo. Esto explica por qué a su autor se le ha
designado como el Pseudo-Dionisio. La cuestión medular que entrañan
sus doctrinas se refiere a la posibilidad o imposibilidad de nombrar
adecuadamente la esencia ·de Dios. Dionisia afirma, en su obra Sobre los
nombres divinos, que a Dios es imposible nombrarlo de modo apropiado.
"Es una regla universal que conviene evitar ~ce en el escrito referido-aplicar temerariamente ninguna palabra y hasta ningún pensamiento, a la
Divinidad sobreesencial y secreta ... ".

El centro de las especulaciones de Dionisio es Dios. Enfoca a Dios
conforme a dos métodos. El método positivo consiste en un decir, en
tanto que el método negativo se basa en un silenciar. La primera vía es un
sermo formado de afirmaciones re'feridas a Dios, el cual pude ser llamado
ser, bondad, luz, unidad. ·La segunda vía considera, por el contrario, que
Dios es un no-ser; es decir qut el más alto conocimiento de Dios es
igualmente una ignorancia mística. Según el Pseudo-clionisio, la teología
positiva procede de Dios hacia lo finito, ·disponiendo los nombres o
atributos de Dios, mientras que la teología negativa va de lo finito a

hacia afuera, es un salto hacia Dios. 1

. La libertad que existió en España durante la dominación árabe
dispuso el advenimi~nt~ de una atmósfera favorable para que tuviera ~
gran desarrollo la c1enc1a y la filosofía judia. Con Averroes la filosofía
árabe vive su_~timo esplendor; sin embargo fueron los filósofos judíos
los que la hicieron perdurar con ciertas modificaciones. La filosofía
he_brea, alejada de la mística, constituye una aplicación de la filosofía
gnega a la verdad revelada de la religión judaica. Los dos pilares en los
qu~ se_ apoya la filosofia judía del médievo fueron Avicebron y Moisés
Maunorudes. .o está de más hacer notar que Averroes y Maimónides no
solamente nacieron en Córdoba, sino que fueron contemporáneos y
sobre todo, que adquirieron fama como filósofos v médicos. acid~
nueve :i;ños_ antes de Maimónides (1135-1204) Av~rroes se distinguió
co~o el_m~s renombr~_do comentarista de Aristóteles. Por su parte el
filosofo ¡udío fue tamb1en resueltamente Aristotélico. Estaba convencido
de que a excepción de los profetas naclie ha estado más próximo a la
verdad como Aristóteles.

. La conq~!sta de Córdoba por los Almohades, en 1148, inaugura en
esta poblac1on y en toda Andalucía una etapa de intolerancia religiosa
1

Quites, Ismael. Prologo a "El alma, la belleza y la contemplación" Selección de

Lu Enfadar de Plotino. Col. Austral 985, 1950 p. 31

�214

LUIS RIONDA ARREGUIN

que perjudicó tanto a judíos como a cristianos. Este hecho obligó a la
familia de Maimónides a decidirse por el exilio dada su oposición a
renunciar a su fe y abrazar el islamismo. La primera ciudad a la que
arribó su familia después de su forzado destierro fue Fez, en Marruecos,
lugar en que simularon haberse cambiado a la religión islámica, pero
clandestinamente seguían practicando la fe de sus antepasados. Al ser
descubiertos tuvieron que emigrar a PalestiQ.a y, posteriormente, a El
Cairo, donde falleció Maimónides. La educación: 61osófica y científica del
pensador judeoespañol fue forjándose paso a paso al contac~o con
maestros, sabios e instituciones, en el prolongado y azaroso peregnnar de
él y de su familia.
Diversa y abundante es la literatura médica y teológica escrita por
Maimónides, pero su obra más sobresaliente es la Guía de /01 pe,plejo'r, en
ella pretendió armonizar las Sagradas Escrituras y la filosofía, la
revelación y la razón. Estaba seguro de la correspondencia existente de la
Escritura con el conocimiento fundado en la razón. Eleva a la categoría
de exigencia religiosa la pretensión de alcanzar el conocimiento de la
verdad por medio de la razón. El libro citado estaba dirigido tanto a los
creyentes como a los incrédulos, a aquellos que al descubrir verdades
antagónicas en los textos sagrados, no se deciden a aceptarlas por no
impugnar a la razón, pero tampoco las desmienten por no ofender a la
revelación, permaneciendo embebidos en la perplejidad e indecisión.
El filósofo judío, oriundo de Córdoba, cree que las Sagradas
Escrituras han de entenderse de dos maneras: en un sentido literal y en
un sentido alegórico. El primero se alcanza por la letra, en tanto que el
segundo se consigue "a través de las cosas ~ignificadas _por la le_~ a."
Maimónides dirige la Guia "al que haya estudiado filosofía y adqwndo
ciencias verdaderas, pero que, creyente ea las cosas de la religión, está
perplejo acerca de su sentido, respecto del cual dejan in'certid~bre los
nombres oscuros y las alegorías.' 2 Piensa que cuando la Escntura se
opone a la razón, ésta es la que debe de prevalecer, en _tanto_que aquella
debe entenderse en un sentido alegórico. Para que los mdecisos superen
la perplejidad que los domina es necesario e percaten ~ue en la Lq
existen versículos que es necesaño interpretar en un senado figurado y
no literalmente, porque "tomados en su sentido literal, encierran
contradicciones a propósito de determinadas opiniones y creencias."3
2

3

Maimónides, Moisés. G11ia de lo1 ptrpkjo!. CO ACULTA, Vol. 1, 2001, p. 48.
lbid.; p. 61.

MAlMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

315

Hay una teoría que Aristóteles respaldó, concretamente la que
sostiene la eternidad del mundo, opuesta a lo manifestado por la fe; sin
embargo Maimónides considera que gran parte de sus demostraciones
filosóficas están de acuerdo con las verdades de la fe. De ahí que el uso
imparcial y equilibrado de la filosofía en lugar de conducir a la
perplejidad, es el medio que sirve de "guía" a los indecisos para
encontrar el camino de la Lry. En pocas palabras, llevó a cabo la
redacción de la Guía para que los hombres, confundidos por la oscuridad
de los enunciados comprendidos en la Escrirura, retomaran el undero recto
de la fe que habían perdido.
egún Maimónides ha dos tipos de lenguaje. El lenguaje hablado o
exterior, útil para la prosperidad de las sociedades, y el lenguaje pensado o
interior, ventajoso para las creencia religiosas y la filosofía.
Trascendiendo el lenguaje admitido y comprensible, usado por la
colectividad, se encuentra el lenguaje simbólico de las palabras. Por un
lado "está lo que la palabra dice y está, mas allá de lo gue
inmediatamente dice, lo que la palabra igoifica. Pues bien, es esta doble
función del lenguaje la que esta presente eo toda la obra de Maimónides:
por una parte lo que a primera vista nos dicen los textos sagrados; por
otra lo que realmente, lo que de verdad nos clicen tanto la revelación
como la filosofía.'"'
De acuerdo con el punto de vista maimonidiano la teoría de la unidad
de Dios y la de su incorporeidad junto con la teoría de la creación,
constiruyen las teorías primordiales de la scritura. Acerca de cada una
de ellas la Escrirura no habla con el mismo lenguaje. Habla en un sentido
alegórico de Dios incorpóreo; Literalmente obre la creación. Sin
embargo, hubieses podido materialmente hablar en amba del mismo
modo, ya también literalmente de la incorporeidad de Dios, ya también
alegóricamente de la creación y faimónide no hubie e tenido que
procede"c a su labor de interpretación alegórica o podría extenderla a la
doctrina de la creación ... ¿Por qué hay en ésta letra que debe cr
interpretada alegóricamente, letra que debe serlo literalmente? ... Todo
deben de entender el lenguaje de la sagrada Escritura en algún sentido,

4

Xirau, Ramón. Palalm1y iilendo. iglo XXI EdJtore , 1971 , p. 20.

�216

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

pero cada cual sólo en aquel que corresponda a su capacidad, a su
. ,
•
.
5
preparaaon, a sus merecmuentos.
Las verdades metafísicas resultan incompresibles para casi todos los
seres humanos a causa de su incompetencia e incultura, y de sus tareas de
orden familiar y social que los lleva a ceñirse a la revelación; pero
también son difíciles de captar debido a la diferencia que hay entre la
naturaleza finita del hombre y la infinitud de Dios. El problema consiste
en saber si las palabras son capaces de definir la esencia de Dios, o bien
la limitan. Para Maimónides, los verdaderos atributos no son los que se
realizan por afirmación de predicados, sino "aquellos cuya atribución se
hace por medio de negaciones ... digo: es cosa demostrada que Dios, el
Altísimo es el ser necesario, en el cual no hay composición. Solo
alcanzamos de Él que es pero no lo que es. o se puede admitir, por lo
tanto, que tenga atributos afirmativos, pues no tiene ser fuera de su
quididad...'"', o esencia necesaria.
Para Averroes la religión presenta la verdad filosófica bajo disfraces
alegóricos. Considera que mientras la interpretación literal del Corán es
propia de la gente falta de cultura, la alegórica es solamente comprensible
a los filósofos. El papel que debe de desempeñar la razón filosófica es la
de elegir el sentido en que las verdades reveladas han de ser
interpretadas. La filosofía musulmana creó el precepto de la necesidad del
ser, del que se infiere la ete,njdad del Mundo.
Lo realmente singular de Maimónides fue haber defendido que el
Mundo, aun siendo posible en si, puede en cambio ser necesario con
respecto a otro, es decir, con lo que lo hace ser, pero sin abandonar el
método demostrativo "en el que no cabe duda, consiste en establecer la
existencia, unidad e incorporeidad -de Dios por los procedimientos de los
filósofos, que se basan en la eternidad del mundo. o es que yo crea en
la eternidad del mundo ... pero por este método ... se obtiene certidumbre
compÍeta en tres cosas, a saber, que Dios existe, que es uno y que es
incorpóreo ... "7 Para probar la existencia de Dios, Maimónides acude a
dar por supuesta la existencia de algo, lo cual significa que
inevitablemente ha de existir un Ser necesario. Ahora bien, aun cuando
5 Gaos, José. Fi/01ofta de Maimónidei. Publicación Alicante: Biblioteca V1ttual Miguel
Cervantes. Obra digitalizada por d Colegio de México (antigua Casa de España en
México), p. 7.
•
6 Maimónides; Op111 r:it; pp. 202-204.
lbitf, p. 271.

217

lo que existe sólo sea como posible, sin embargo es necesario con
relación a la causa, que es Dios, el Ser necesario. De esta manera, la
existencia de Dios quedó establecida por el filósofo y médico de la
Córdoba medieval.
Suponiendo que Dios pudiera ser definido mediante la asignación de
predi~ados, el máximo representante del pensamiento judaico opina que
el atnbuto pude ser dos cosas: si el atributo es la esencia del sujeto,
estamos ante una tautología como cuando decimos que el ho111bre es un
ho111bre o que Dios es Dios; pero si el atributo es algo distinto que se
añade al sujeto, es, en suma un accidente de la esencia. Cuando la
corporeidad entra a formar parte de Dios, es decir que lo definimos
como corpóreo, lejos de definir su esencia infinita se la estamos negando,
asemejándolo al ser humano. Los que se inclinan hacia el
antropomorfismo creen que Dios es un cuerpo, mientras que
Maimónides le niega la corporeidad, así como toda semejanza con lo
finito.
Por lo demás, no deja de insistir en la unidad y e pfritualidad de Dios,
es decir que Dios es una sustancia única y simple en la que no existe
'composición ni multiplicidad". Esto quiere decir que no siendo
compuesto ni múltiple, nada finito puede definirlo. Hallándose más allá
de todas las determinaciones, de Dios sólo podemos decir lo que no es.
Dios no es ninguna cosa del.imitada. Por consiguiente, según
Maimónides los únicos atributos dignos de crédito que le conciernen son
los que se le adjudican por medio de negaciones, ya que "lo atributos
afirmativos concluyen adjudicando . a Dios imperfecciones." En
consecuencia, toda vez que a alguien le sea demostrada una cierta cosa
debe ser negada de Dios, serás por ello mas perfecto, y todas las veces
que le atribuyas afirmativamente una cosa añadida a sus esencias, lo
asimilarás [a las criaturas] y estarás lejos de conocer su realidad. El
conocimiento de Dios es un conocimiento por negaciones y el
conocimiento por negaciones es la ignorancia de la esencia''; luego, solo
llegamos a Dios por medio de nociones negativas.
El conferirle a Dios determinadas cualidades se hace con el fin de
admitir su perfección. Aquel que le concede un atributo afirmativo lo
'único que conoce de Él es el nombre, pero su esencia se le escapa. Por lo

9

lbíd.; p. 208.
Gaos,José. Op11s dt, p. 6

�MAIMÓNI0ES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

218

tanto, Dios es, para Maimónides, lo que con palabras es imposible
describirlo. El único nombre que manifiesta su esencia es lo inefable, lo
inexpresable. Ante Dios lo mejor es "callarse". El mayor elogio que
podemos hacer de él es el silencio.
Todos los filósofos dicen: estamos deslumbrados por su belleza y Él
se nos oculta por la misma fuerza de su manifestación, del mismo modo
que el sol se vela a los ojos, demasiado débiles ~ percibirlo... pero lo
más elocuente que se ha dícho en este sentido ron las palabras del
salmista: "Pata
d silencio es la alabanza" ... pues digamos lo que
digamos con el fin de exaltar y glorificar a Dios, encontraremos en ello

n

algo que seri ofensivo ...

'º

Al poner a Dios por las nubes, ensalzándolo, lo estamos en realidad
ofendiendo, asignándole algo que no corresponde a su verdádera
naturaleza. La fi.losofia de Maimónides no solamente niega la posibilidad
de definir con predicados afirmativos la esencia divina, sino que
constituye un llamado a acercarse a Dios por exclusiones en cadena de lo
que Él no es, sin lograr descifrar lo que Él es. Dios no tiene accidentes
que pudiesen ser tomados por atributos afirmativos. Estos representan
para el filósofo judío un riesgo porque terminan confiriéndole a Dios
imperfecciones, haciéndolo un ser producto de la imaginación, o un no
ser.
Aquel que después de oír hablar del elefante quisiera conocer su
aspecto y naturaleza, otro lo confundiera diciéndole que es un animal
con una serie de atributos opuestos a como es en realidad, lo que
realmente se estaría imaginando "es una invención •y una mentira, que no
existe nada parecido y que, al contrario, es un no ser al que se ha
aplicado el nombre de un ser... Lo mismo sucede ... si decimos, entonces,
que esa esencia, por ejemplo, que se llama Dios, es _u na esencia que
encierra numerosas ideas que le sirven de atributos, aplicaremos ese
nombre a un puro no ser." 11 Es decir, que adjudicamos el nombre de
Dios a un objeto inexistente.
Influido poderosamente por el neoplatonismo, Dionisio, varios siglos
antes que Maimónides, opinaba que mientras la teología positiva se
encarga de las denominaciones y atributos que conferimos a Dios, el
quehacer de la teología negativa consiste en mostrar a Dios por encima

º Maimónides, Moisés. Op11s cit, pp. 209-210

1

11

Ibíd. ;P. 218.

.

219

del ser Y del .conoc~~to, más allá de toda afinnación O negación.
Puesto ~ue Dios esta mas allá de todo lo que es; por consiguiente, esta
mas allá de lo cognoscible. De acuerdo con el Pseudo-Dionisio el
hombre
a Dios por el camino de las atrib uaones,
· '
c
d 1puede_eaproximarse
•
uan o as p_e necaones contingentes y temporales del hombre y del
mundo a~qweren una perfección absoluta al ser atribuidas a Dios.
Resulta
para Maimónides atribuirle como suya una
rfi · , intolerable
1
pe ecc1on, so amente porque lo sea en nosotros los humanos.
. . abrás, pues, que si le, atribuyes afirmativamente una cosa
dist1nta de El, te ale!as de El bajo dos aspectos: primero, porque
todo eso que le atr1buyes [sólo] es perfección para nosotros y
seguod~, porque no posee cosa alguna distinta de É~ sino ~
contrario, es su misma esencia la que forma sus perfecciones ... i'2
As~, mis~~• Dionisio señala que Dios se conoce mejor por vía de
negaaon, clic1end~ lo que no es. Los atributos negaávos son los únicos
que cuadran , ~ Dios, porque al _eliminar todo aquello que no incluye
llevan al espmtu_a alcanzarlo,_s~n que de ellos se infiera multiplicidad
alguna. .La necesidad de descnb1r a Dios a los hombres por medio de
perfecciones humanas es lo que ha hecho que los hombres necios crean
acercarse al ser neces~o i:nediante oraciones y plegarias elaboradas por
ellos, pero que en realidad involucran imperfecciones.
, Existen pasajes_de la Guía en los que Maimónides pone de manifiesto
como to~-ª plegana, toda suplica, debe ser silencio; pero también toda
observac1on ha de aspirar hacia algo . más eminente y sublime hacia el
Amo_r. Los hombres ejemplares, para el filosofo cordobés, so~ los que
conciben la v~rd:W y la entienden, aunque no la pronuncien, son los que
observan el s1gU1ente precepto: "Decid [peo ad] en vuestro corazón en
vuestro _lecho, y permaneced silenciosos." (Salmos, IT/'.· 5).
'
Entre Dios y el hombre no bar más que la nada y el abismo.
Aban~onado en . la nada, el hombre avanzando a través de ella logra
aproxi~a~s~ a Dios. El cará~ter espiritual y contemplativo de la teología
de Maimorudes abre entre Dios y el hombre un abismo, el cual gracias al
~mor puede ser salvado, quedando así restituido el reencuentro entre
ambos. Luego, e~ ~or es, en el pensamiento Maimonicliano, el móvil
que hace que el Silencio sobre los abismos se convierta en diálogo.

12

/bid; pp. 208-209

�220

LUIS RIONDA ARREGUIN

En Maimóoides la Biblia y la Filosofía están articuladas, tienen los
mismos orígenes y se encaminan hacia el mismo objetivo; pero mientras
que la filosofía desempeña el papel del sendero, para caminarlo no hay
otro procedimiento que el de la Biblia. Sumergido en el ámbito histórico
y social en que se conectan la filosofía y la religión, Maimónides "une las
dos fuentes del saber para encontrar la verdad: razón y revelación. Lo
más importante es la verdad, si es demostrada r los filósofos debe ser
aceptada y encontrada en las Escrit11ra.r, donde se encuentra sin lugar a
dudas, si sabemos leerlas. Pero si la filosofía no demuestra la verdad que
alcanza y se queda en argumentos nada más, entonces se debe de aceptar
la verdad avalada por la revelación que no es distinta, aunque la ciencia
no la haya alcanzado" 13 En efecto, el único camino posible es el de la
filosofía; pero quién guía al hombre que camina sobre él es la Biblia. La
Sagrada Escritura se expresa literalmente porque la razón humana es
incapaz "para llegar por si sola sin la revelación a conocer que el mundo
ha sido creado por Dios."
Durante el siglo XIII, sin duda un periodo muy importante en el
campo de la filosofía, aparecen las grandes síntesis doctrinales; sin
embargo, en la centuria anterior emerge la Guía de lo pe,pltjos como una
summa de teología escolástica judía estimulada por Aristóteles y el
neoplatonismo. El texto en cuestión lo dirige Maimónides a todos los
que han sido ilustrados en la filosofía, pero están indecisos sobre el
método mejor para acoplar las verdades filosóficas con el sentido literal
de la Escritura. El pensador cristiano sobre el que faimónides ejerció
mayor influencia es Tomás de Aquino, quien al referirse al filosofo judío
lo llama Rabí Moisés.
·
Las ideas filosóficas de los árabes y judíos, concretamente de
A vicebrón y Maimóoides, tuvieron en el póncipe de la escolástica a uno
de su~ más leales expositores. egún Gilson "la filosofía de Maimóoides
y la de Santo Tomás coinciden en todos los puntos verdaderamente
importantes", salvo en haber enseñado el primero una doctrina del alma
tomada de Averroes, que lo llevó a una idea de la inmortalidad del alma
que chocaba con la concepción_tomista que afuma la inmortalidad del
alma individual. Uno y otro instauran la existencia de Dios, canto si el
mundo ha sido creado por Dios de la nada en el tiempo, corno si ba
existido desde la eternidad.

u Axelrod-Koreo~rot, Alicia. Maimónidufilosofo. UNAl\i!, 1981, p. 127.

MAIMÓNIOES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

221

A más de esto, Maimónides se adelantó a Tomás en la formulación
de las tres primeras vías para demostrar la existencia de Dios. Los cinco
ar~entos terminan con la arediad de Dios, es decir que Dios tiene en sj
nusmo la causa y el_p~ncipio .del propio ser. La primera prueba que
aducen es la del moV1011ento: s1 lo que se mueve, se mueve por la acción
de orro! y ést: _Pºr ott?• sin prolongar esto hasta la infinito; luego, es
necesano adminr un pnmer motor, que no sea movido por otro, que es
el que todo m~do llama Dios. La segunda vía que comparten es la que
nos lleva a Dios por el encadenamiento de las causas eficientes sin
extender la c~dena al infinito: todo efecto implica una causa, luego e~ste
una causa _pnmera llamada Dios. Una tercera prueba es la de lo posible y
lo ~ec:s~o en 1~ que el doctor angélico adopta también el argumento de
Maimo~des_: eXJ~ten los seres contingentes y finitos, luego existe el ser
necesano e infinito. Se puede también probar que Dios existe por la vía
de los ~~dos de perfección; a partir de lo que hay de ser, de bondad y de
perfecc100 en los seres contingentes, se infiere la existencia de un Ser que
posee en ~do s~o esta perfecciones; y a esta causa es a la que
llarnam~s Dms. F10almente tenemo la prueba extraída de la finalidad y
del gobierno del mundo: los seres privados de conocimiento no tienden
a un fin, "síno en tanto ... hay un ser inteligente, que conduce todas las
cosas naturales a su fin; y éste ser es al que llamamos Dios." 14
Opuesto aJ Aristóteles oeoplatonizado por los árabes que sustentaba
que ~~ mundo como Dios existen ab aetemo, Maimónides acepta la
creacton del ~und~ por Dios en el tiempo. Para el teólogo judío
tampoco la existenaa puede ser admjtida como atributo de Dio . Es
cieno que en las cosas creada la existencia es un accidente de la esencia·
en Dios, por el contrario, "su existencia es su verdadera esencia ... no u~
ac~ide~te ~ue le haya sobrevenido. Asi pues, Él existe, pero no por la
exutencia; uwe, pero ~o por la vida; puede, pero no por el poder, sabe, pero no
por ~l s~~er, an~~ bien, el tod~ s~ reduce a una sola idea, en la que no hay
mul_t1plic1d~d·:· .
Por consigwente, el hombre carece de capacidad se~ Maimoru~es- para aseverar de Dios atributos que no sean
n_egaavos. abemos de Dios que exi te, pero no sabemos lo que es,
simplemente porque su esencia se nos esfuma, porque rebasa los limites
4e nuestro conocimiento.

14 amo Tomás de Aquino. Suma Ttológica (selección). Espasa-Calpe, Col. Austral
o. 310, 1957, P. 41.
,
15 iaimónides, 1oisés. Op11s dt; pp. 200-201.

�LUIS RIONDA ARREGUIN

222

Así mismo, conforme se incrementan los atributos negativos respecto
de Dios, dándonos a conocer lo que Él no es, se estará más cerca de su
conocimiento, no adjudicándole "ninguna cosa como añadida a su
esencia, o como si fuese dicha cosa una perfección suya, porque lo sea en
nosotros .. .'' 16 Encontramos, pues, que Santo Tomás y Maimónides
convergen también en que los atributos afirmativos con que calificamos
a Dios en nada amplían su esencia. Por o
parte, en tanto que el
filosofo judeoespañol asegura que Dios es uno, sin que haya en Él nada
compuesto, ni multiplicidad ni nada adjunto a su esencia; para los
cristianos, por el contrario Dios es Uno y Trino. Esto es tanto como
decir -expresa Maimónides- que Dios "es uno pero posee muchos
atributos, y Él con sus atributos hacen uno." Si la esencia de Dios se nos
escabulle, los efectos de su acción en el mundo están, por el contrario,
patentes a nuestra observación. Por consiguiente, los atributos de los que
se sirve la Escritura para nombrar a Dios denotan la multiplicidad de sus
acciones, no la multiplicidad en su esencia.
La inteligencia humana carece del poder para alcanzar al Ente exento

de materia que es de una simplicidad extrema. Ser necesario carente de
causa y de afectos, cuya perfección significa negación de imperfecciones.
De Él únicamente alcanzamos que es; pero no se asemeja a ninguno de
los seres que ha producido. ''¡Alabanza a Aquel que (es tan elevado) que
cuando las inteligencias contemplan su esencia, su compresión se cambia
en incapacidad, y cuando examinan cómo sus acciones resultan de su
voluntad, la ciencia se cambia en ignorancia, y cuando las lenguas
quieren glorificarlo con atributos, toda elocuencia se torna débil
balbuceo!". 17 Si de Dios sólo es posible percibir que es (existe), pero no
lo que es; por lo tanto no hay conducto capaz de percibir su verdadera
esencia.
Para Maimónides, tanto antiguos como modernos están de acuerdo
en que las inteligencias son incapaces de percibir a Dios, únicamente Él
puede percibir io que es. uestra percepción consiste en "reconocer que
se es completamente incapaz de percibirlo." Así como al ir
incrementando los atributos de. un sujeto vamos conociendo mejor su
verdadera esencia, de la misma manera, manifiesta el pensador judío más
importante del medievo, conforme vas añadiendo las negaciones en
relación con Di9s, te vas acercando a su conocimiento, negando de Dios
p. 208.
n lbíd.; p. 206.

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SlL.ENCIO

223

todo aquell~ que acerca de Él es inaceptable. Un ente puede ser definido
por_ sus atabutos, por el género y la diferencia especifica, como cuando
de~os que el hombre es un animal racional. Además, el atributo es un
ac~dente q~e trasciende a la esencia; por consiguiente si Dios tuviera un
atnbuto. ~ena ~l s~t~nto de los accidentes que no tiene. Según la
concep~on maimorudiana Dios es un ser trascendente; sin embargo
entre D1o_s y las ~reaturas no puede haber conexión, porque mientras
que_en Dios la existencia es necesaria, en los seres creados es solamente
pos1b~e. Puesto qu~ Dios y las creaturas no caen dentro de la misma
espe~e, no es postble asignarles, en la misma acepción, los mismos
predicados.
~stá claro, pu~s, dice M~ónidcs, para que el que comprende el
senodo d~ la scme1anza, que s1 se aplica al mismo tiempo a Dios )' a todo
lo que esta fuera de Él la palabra existente, es por simple homonimia... Así
qu~ q~eda d~ostrado de manera decisiva que entre los atributos que se
a~¡udican a D1~s y los que se conocen eo nosotros oo hay ab olutamente
~ n a especie de comunidad de entido, y que la comunidad sólo
existe en el nombre, y nada más.'ll

La repercusión de las ideas filosóficas de Maimónides en el
pensamiento cristiano medieval alcanzó a figuras de la estatura intelectual
de Albe~o Magno y Tomás de Aquino. Adoptando a Maimónides,
Albeno_ rmpugna la teoóa de que el mundo material es eterno
ntcesanamente. Así ~smo, haciendo suyos sus puntos de vista, estima
que en aquellas cuesoones en ~s que la filosofía es impotente para llegar
a.re~~tados concluyentes, debiendo mantenerse indecisa ante diferentes
viabilidades, la solución radica en la revelación. Por otra parte Tomás
concuerda con Maimónides en afirmar que la filosofía e tá impo;ibilitada
par~ comprende~ las verdades que la revelación encierra; pero a su vez la
r~zon humana sm la revelación es incapaz de conocer que el mundo ha
s1do creado por Dios.

rfaimónides ~s 1~ personalidad mas relevante del pensamiento Sefardí
de la edad medi.a, tnfluyó no sólo sobre los filósofos crisúanos de la
centuria posterior, sino que su prestigio se prolongó hasta la filosofía
m~derna, ~~ncretamente e~ el filósofo holandés, Benedicto pinoza,
qwen estudio a los comentanstas de la Biblia, entre otros a Maimónides.
Amb~s co~parten el haber sido judíos, aunque separados en el tiempo
por cinco siglos. o obstante que sus filosofías son distintas, están de

l G Ibfd.;

1

lbid-, pp. 199-200

�224

LUIS RIONDA ARREGUIN

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

acuerdo en aseverar la unicidad de Dios, es decir en concebir a Dios
como la unidad absoluta; pero difieren en que el pensador medieval
subraya la trascendencia de Dios respecto del mundo, en tanto que d
panteísmo de Spinoza lo lleva a sostener que Dios y el mundo son una y
la misma cosa.

Vivimos creyendo que es necesario orgaruzar la vida alrededor del
trabajo, cuando lo que en realidad requerimos es planear el trabajo en
tomo a la vida. Vivimos creyendo que lo importante es rescatar el cuerpo
brindándole todos los cuidados, mediante afeites, ejerciaos y dietas, pero
e nos olvida el valor que significa sal ar el alma como entidad
verdaderamente perdurable. Así mismo, sobran los instrumentos
técnicos pero nos faltan los fines desinteresados, como la caádad el
sacrificio. Finalmente, cada ser hwnano vive anclado en un egoísmo
absurdo, haciendo de cada quien el fin de u propio amor, sin percatarse
que el amor al prójimo te conduce a amane a ti mismo.

Adjudicar a Dios atributos es tanto como violentar su unidad. Por lo
tanto, es necesario excluir de Dios todo lo 9.ue lleve a asemejarlo a
cualquier cosa de sus creaturas, porque simplemente Él es Él, es decir
"que no hay nada semejante a É~ de ningún modo que la idea de unidad
se añada a su esencia." Si se quiere hablar de Dios con propiedad, de
acuerdo con Maimónides, e preciso hacerlo con atributos negativos,
porque de ellos no resulta ninguna multiplicidad: no e imponente, no es
corpóreo, no es ignorante. Es imposible aplicar a Dios el poder, la
ciencia, la vida y la voluntad en el mismo sentido que a los seres
humanos, porque seóa tanto como añadirle cualidades a la esencia divina.
De esta forma, la esencia de Dios no se puede decir con palabra .
La discrepancia entre la agrada Escritura y Ja filosofía no impidió la
labor conciliadora con la que ía.imónides se comprometió. Mientras que
la primera afuma que Dios ha creado el mundo de ,la nada, la segunda
asegura su eternidad. Su quehacer filosófico estuvo dirigido,
precisamente, a ajustar la Escritura y la filosofía de Aristóteles. La
filosofía externa a la fe, a que hace alusión José Gaos, es aquella en que la
razón, siendo extraña a ,la fe, se ocupa de ésta desde fuera. La otra, la
filosofía interna a la fe es la que desde dentro de una fe, se ocupa por
medio de la razón de esta fe. Con él la filosofia ¡urna alcanzó un nivel
racional nunca imaginado; pero también es cierto que restringió el afán
de la razón de ir hacia delante. En efecto, la razón en presencia de la
Ley, puede verse reprimida por ,la religión; pero cuando la religión e
iluminada por la razón, posición asumida por Maimónides, logra su
verdaclera liberación de los mito . Asi la fe alcanza su excelencia cuando
es ilustrada por la razón.
La crisis de la época actual reside, en buena parte, en haberse
inclinado el hombre, de modo desmesurado, hacia las riquezas, los
placeres y los honores del mundo, con la consiguiente separación de sí
mismo. Precisamente, el hecho de que el hombre considere que todo
puede y debe s.er cuestionado, lo ha llevado a poner en duda todo
principio de índole político, social y religioso. Pasa la ida convencido
de haber p·erdido la brújula, de estar irremediablemente desorientado.

El problema de los univer ales fue insinuado en un fragmento de la
Introducción de Porfirio a las categoria.s de Aristóteles. En dicho texto e
expone el problema acerca de si los géneros y las especies on
substancias o ólo existen en el entendimiento, ¿están en las c sas o
existen separadas de ellas? Según el reali mo platónico los uruversales
son una realidad en í, trascendente a la cosas individuales (1mim10/ia
ante m11). Con relación a la co as ingulares, los universales on
substancias, "tanto mas reate cuanto mas generales.'' i el re ultado
final del proce o de la abstracción es lo indeterminado, el concepto
general o indeterminado por excelencia es Dios. Esta teoría coincid
con la teología negativa que sustenta que de Dios, lo indeterminado, no
pude decirse sino lo que no es.
Es posible que el hombre de nue tro tiempo, necesitado de creencias
y principios firmes en que apo arse, pueda superar su desonentación si
busca y encuentra como faimónide , el camino que lo lleve por la vía
negativa a decir lo que Dios no es, para poder establecer lo que él
verdaderamente es.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Sabiduría Jose Vasconcelos</name>
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                    <text>TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS
HUMANIDADES EN EL CONTEXTO
TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS, UANLl
Ricardo C. \'1llarrcal ;\rnmbidc:
Jefe Je la Sección de Cicnoa~ $oc1alcs
Centro de Estudio) 1lum:m1-,·c, ,,
L' \'-L

Las sociedades contempor.incas. más comunicadas. intcrdepcndicntes.
ab1enas y plurales han generado procesos intcr e inrra sociales 4uc. en
muchos ª"'pecto'-, escapm a nucqra cabal comprCn'-i&lt;&gt;n. El mun&lt;lo de
hace treinta o cuarenta año,; era mucho má:. reducido, preYisiblc y, por lo
tamo. relativamente más manejable. Hoy en dia. su creciente complejidad
nos abruma y nos deja perplejo . Nuesrra capacidad general de
conocimiento se ha transfonnado en una proh:tbihd.1d de saber
espec1ali1.ado, específico y limitado, que si bien es 1mportantc e includ1blc
ha relegado la reflexión filosófica y social a un simple conjunto de
máximas o recomendaciones morales. El de arrollo cicmífico-tt:cmco,
nódulo de nuestra época, ha dec;encadcnado. junto con sus bondadc.c;,
consecuencias deletéreas para la cxic;ccncia humana: "La compecim1&lt;lad
despiadada, la productividad superflua, la represión cngaño~a y la
brutalidad cínica': "ºn sólo algunoc; ejemplos de cll:1~. La dcb1hdad del
individuo en la esfera de la competencia ha penetrado en lo más hondo
d~ su intimidad, en su uniYcrso p,íquico-mor:11, deteriorando ,u~
capacidades de reflexión. cótica y comurucac1ón.
En ocasión de la conmemoración del 100 ani\'crsario del nacimiento
de Freud, Hcrbcrt :\larcu~c señalaba que: ''El orden tic los ,·alorcs de un
principio no-rcprt:s1, o del progreso, puede dctcrminaN: en ca,1 rodos

�RICARDO C. VIUARREAL ARRAMBIOE

360

sus niveles en oposición al de su conttapanida represiva. La experienCJa
básica de los hombres no eria ya la vida como lucha por la existencia;
sino más bien, disfrutar de la vida. El trabajo alienado se tran formaría
en el libre juego de las facultades y fuerzas humanas. n consecuencia, la
libertad no seria ya un proyecto que fraca e eternamente, el tiempo no
parecerla lineal, sino dclico, como el retomo que está contenido en la
idea de ·et zche cuando Zaratustra se encuentra con la vida: la idea de
la perpetuidad del placer, de la eternidad de la alegria" .1
Aún reconociendo el carácter cuasi-utópico de este discurso
sostengo decididamente su vigencia y legitimidad. Lo que implica una
uerte de mediación entre una visión éaco-pesimista y otra éticooptimista del mundo. Creo que sólo a travé de e ta mediación, nuestra
conducta individual podrla estar orientada a la aceptación del juego de las
ideas, del conocimiento abierto, de la libertad y del amor a la vida en
todas sus formas, en el marco de una sociedad que demanda con
urgencia, una convivencia donde el diálo o, la tolerancia y el re peto
normen nuestro comportamiento.
Por un conjunto de ituaciones del de arrollo lu tórico de la sociedad
mundial; de e ta sociedad aparentemente in honzontes y sin rumbo, los
individuos: ciudadanos· mujeres , hombres; jó enes y niños demandan y
exigen respuesta a su preguntas.
o obstante, en esta era de
escepticismo, por fonuna, parece que no hemos perdido la capacidad de
asombro; aún podemos conmovemos ante la mjustici.a, el dolor ajeno y
la violencia.
Por lo anterior
eri lo que implica para nue tra dt ciplina , la
humanidades y las ciencias ociales, reitero m1 punto de I ta: no sólo
cenemos la obligación moral y el compromiso social de manifestar
nuestra forma de pen ar e interpretar la realidad n te nuevo jglo,
incieno y movedizo, se abr la portunidad concreta, objetiva y tal va.
única, d que las cienCJa humanas tomen de nuevo la palabra y con ello
puedan brindar alcemati as que destaquen la importancia d lo fines, 1
valor de la vida humana la libertad
la jusucia. La ociología, la
Lmgüística, la Histona la Füosofia la Literatura, la Peda o 'a, la
Bibliotecología, la conomía, etc. recuperan en e to momento la
legitimidad de su di cur os.

1 Mil reuse

Herbcrt, ErosJ Ci,•rliz..a 1ón, Ed. Joaquín Moroz, léJUco, 1964.

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
361
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANU

Desde luego, somos conscientes de que en e te mundo nadie posee
roda la verdad ni aene todas las respuesta . ólo podemo ofrecer, eso i
un horizonte má amplio de po ibilidades y opciones que analizadas ·
opesadas racional y éticamente fundamenten nuestra elección para a í
asumir con ecoentemente la responsabilidad de nuestra. palabras y
nuestras accione .
En e te entido, debido a la sobrevaloración del enfoqu empíricocienáfico, la convicción filo ófica según la cual la tran misión de la
ciencia debe er formati\•a, e aplica muy débilmente a los
procedimientos de las ciencias empírica . De esta man ra, no
encontramos con teoría que si bien pueden transformar e en grandes ,
poderes tecnoló ·co , e tán claramente de mculada del mundo de la
vida. E to es, fuera del contexto de la acción e interacción de lo
hombre que comparten una vida en común. Los cgre ad
de las
diferentes carreras uruversitarias que on formados n las en eñanzas de
las ciencias empíricas son, ciertamente, má experto que lo de la
generaciones anteriores; pero muestran carencias en el terreno de la
praxis. Al parecer, ya no existen mucho lugares en la universidad para
los criterios y principios vinculantes, pues las ciencias sólo proporci nan
reglas de funcionamiento, normas de eficacia, dentro de una racionalidad
instrumental meclio-fin, que favorece las habilidades técnicas, pero no
forman aptitudes
actitudes práctica . Antes de que la capacitación
tecnológica in taurase su domjnio, el universitario era un hombre culto
es decir, capaz de orientar . dirigir su acción. u formación era má~
uni ersal en el senado de la uní ersalidad de un honzonce bierto
construido por diferentes perspecá as, lo que le proporcionaba la
posibilidad de interpretar la experiencia científica y transformarla en
capacidades prácticas para u vida colectiva. o e trata, desde luego, de
detener el progreso técnico-científico; no podemos denunaac
unilateralmente el progreso sin tener que aceptar, al rrusmo nempo, un
grave deterioro en el nivel de vida, en la competitividad, etc. 1equilibrio
puede er alcanzado mediante la responsabilidad humana a cravé de un
manejo más consciente de la posibilidades de expan 1ón tecnológicas.
Lo que e reivindica no es la detención del de arrollo técnico
la
su titución de las ciencias por otra
tradic1ones
mo su
complementación. De lo que e trata e de una humanización de la
pasibilidades técnica que abarque a toda la humanidad y qu e té éuca e
integralmente orientada. 2

�RICARDO C VIUARREAL ARRAMBIDE

362

Es en e te contexto de la modernidad inacabada o de la postmodernidad naciente en el mundo globalizado, que es n cesario
re1vinchcar el discur o filo ófico y ooal como un elemento fundamental
que pueda orientar el de envolvimiento de la ociedad y e también en
e e conte. t , que acrualm me on cada vez más nor rio , el ínter' s y la
preocupación por el de tino de la educación en nuestro país y en el
mundo entero.
n el ca o de la educación superi r, que directamente nos atañe, es
nece ario impulsar acciones encaminada a u evaluación, d1agn · neo,
replanteamiento m demizac1ón. La refle."&lt;lón acrual obre la gesoón
m dema y estratégica de la educación superior debe orientar e a defirur y
preci ar un conjunto de criterios, meta , role , e ntexto económico y
político , demanda
cial s, insuumento
re ultados, orientados haoa
la elaboración de un nuevo marco en ra1 con contenido actuale y
e pecifico que vincule en forma inte al • productiva a la educación con
la sociedad contemporánea.
La uniYers1dad pública, por u particular relación con la ociedad y el
.. tado, en cuanto enodad públic que atiende a los mi mos
imere es generale que éste, deb orientar el cumplimiento de u
funciones a la formación de un cipo profesional con un claro p rfil de
compronú o oc1al, tanto a nivel de actitude , como de objetos de
conocunieoto, debe también orientar sus acavidades d investigaci · n, de
difu ión y de extensión de la cultura, al fortalecimiento de la idenadad y
la oberanía nacionales. demás, por su carácter plural, rustórtcamenrc
adquirido, debe garantizar que la función de tran misión y d1fu ión del
conoClffilento mantenga un carácter uruvcrsalista y no dogmático.

Por nuestra parte, · a lo lar o de diferentes admirustraciones hemos
venido realizando acciones y empeñando e fuerzo por mantener vigente
e tá idea de funci namJ nto de las m ticuciones de educación supcnor.
ue tro propósito ahora es conrinuar reforzar te trabajo en us
direcmce prioapale partiendo de que en nuestra e cuela, 1 no es c¡ue
de de u creación en 195 , 1 p r lo meno de de la cr ción de la
carrera de Traducción,
ciologfa, Historia y Pedagogía, hace má de
rreinta año y, )ue , con la reforma a los plane de e tudio de la i te
licenciaturas en 1984 r 1999, se ha manrerudo la preocupación por
impulsar esta ·concepción de la vida académica e in tituciooal. De de

lA5 CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
~63
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA E.xPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANÜ

entonces, la comunidad d la Facultad ha verudo dando pa os
importantes en la dirección de re ponder de una manera creaava e
inno adora a las exigencias d u m mento hi rórico. Hoy, den ro de esa
tradición y ante la nueva
ituaci nes s c1ale e que ere mos
incli peo able una reflexión ena y obj ti a obre lo que orno como
institución y obre nu ero aporte a la oci dad, repen ando · bu cand
rediseñar nu tr cucóculums con la intención adema , de mantener
acrecentar el pr tigto d la comurudad de la acuitad com cenero de
excelencia en nue tras tar as de formación de prot s10nalc
comprometidos con u oempo.3
n e te enado, nuestra ·acultad la niv r idad, c¡ue ustentan su
trabajo académico en los prmc1pios de auconomía libertad, pluralidad y
verdad deb rán tender a consolidar su pre encía , participación en la
sociedad y en la comunidade académica
· pr cuiar que el
conocimiento científico, natural s cial y humanísnco qu ella generan
no sea relegado en la coma de d c1s1one de la autoridad . ro al o
c¡ue no podemos e perar como una e pcc1 de conce ión, e algo qu
debemo conqw tar intcrvmi ndo activamente en la ciedad política y
en la

c1edad civil.

Defender o impul ar la creati idad e un de lo requi no má
importante para el de arrollo d la
c1ed, de contemporáneas y,
parad · jicamente é ta es una de la lib rrade que má ob ráculo ncara
cotidianamente: ¿c • mo conciliar la libertad cread ra mdiv1dual c n la
elaboración de plane de estudio ógido \' el trabajo en disciplina y
profe 100 ? ¿ ómo, frente a demanda ma ificadoras, ap yar a
individuo o grup s con talentos e pecialc ? É te e un r to permanente
de la educación upeti r. r o qu mant niéndono fuera de po 1c1onc
pe 1m1 ta o autocomplacicnr , debemo_ bu car un equilibrio
progr . i,·o enrre la calidad y la cantidad, entre la razón in trumental y la
razón comurucatJva, entre I ciencia la filo ofia: ntr lo artificial )' lo
humano.
E. tam
en · un m mene , tant para la l.: niv rsidad e mo para
nue tra acuitad, n que paroend d lo
náli i , diagnó rico ,,
redi eño má obiet1v y compr m tido , deb m pasar a l.: acción v.
que, por má perfecto v bi n diseñad qu e tén lo programa , su
3Facultad de fil o 1a y u:~, IJ .\.. .l. " Propue

2

Ha berma

Jürgcn. Teoría.J Pra. ii, Ed. Tauros, ~

2005.
drid, 1995.

t:i

de di . cño curricular", \layo,

�364

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIOE

concreción sólo puede lograrse mediante nuestra capacidad de convencer
a l s distinto sector
ociale y s bre todo, a aquellos que toman
decisione finanacra de que la educación e una prioridad nacional, que
la cienaa s motor del desarrollo econ ' rruco que la cultura e , a la vez,
un componente fundam atal del de arrollo social.

La función de la

n.iversidad debe ustentarse en la calidad de la
educaaón supenor y en la necesidad de ofrecer una apropiada
diversificación curricular. La exmenc1a de la educación superior y las
condicione para garantizarla: nivel académico-cienáfico pedagógico de
los docentes. reformas, umovaciooes, ge oón, etc., deb n acompañar e
de una amplia oferta curricular y una movilidad entr estudios ·
Facultades (inclu ive entre diferentes mstituctone para el ca o deJ postgrado) que pemuta la flexibilidad de pa ar de uno e tudios a otros, de
vincular grado • di ciplina
bre todo en la invesogación; rompiendo
así la ri dez de las carreras in altemaavas laterale o paralelas de que
adolece la ruver idad tradicional.
in embargo, tenemos am nosotros, el reto de la ob 1· n
recnológica: alguno autor , por ejemplo, argumentan que con la
gl bahzaci · n la univer idade dejan de er institucione nacionale p, ra
crear , tran mitir conocunícnto y hab1lidade que comnbuyan a enfrentar
y re olver problemas lobales en esta época; por lo 9ue deb rán transitar
hacia la llamada "Uruversidad Tecnológica", que etía la única en dar
re pue ta a alguno de e o pr blemas nacionale e 10t macionale
porque puede de arrollar relaciones esuechas con la industria. in
embar o, no e totalmente cieno que la un1 er idad t cnoló ca ea
garanáa de un mayor compromi o de la univer ·dade con la c1edad
como un todo; pue u c ntribuci ne on mediada p r el ector
privado de la economía ,, en consecuencia, el pr duce de la
mve tigación e privaazado.4
Pero, ¿a dónde conduce e te modelo?,¿ que ap de académ.1co y de
academia? ¿Cuál es 1 futuro de la inve tigac1ón cadémica como libre
invcst1gac1ón?, ¿ uáles on los lúruce qu d berá p ner la oc1edad a
este proceso de m rcantilizae1 · n del conocimiento?, ¿ ómo re citu1r,
pre. ervar r fortalecer el carácter democrático, abierto, desintere ado y
enuin de la actiYtdad académica? ¿Por qué la 1memac1onalizac1ón
(globalización) del etho académico y de la mve ógación científica
uponc necesariamente la comercializaoón de la academia y la
pri atización d I conoc1miento?.
sto
interrogantes
son lo

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA. EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS.

~65

UANU

verdadero de afio que la globalización plantea a las umver idade en
este nuevo iglo.
En e te rden de idea , la educación sup rtor tiene entid , ólo i e
traduce en un aprendizaje intelectual y ooalmentc 1gruficaU\·o, es decir,
1 e· efecava. La adqui ic1 · o de con cim1enco debe . er útil para 1
persona que lo adquiere y para la comunidad qu p ibilit, u
desarrollo. Por ello, la educación no puede er xcluyente, ru hm1tada. 1:.1
de arrollo educativo debe 1mpul ar la formación de 10d1v1duo creanvo ,
re pan ables con capacidad de dec1 1ón, respetuo . de lo demá ~
audadano acri o d dem craaas popular · . orno nadie pued formar
a otro en lo que no p . e, 1 c mpromi o que
n demand. e el
in trumenrar poliaca de pro esi nahzaaón de lo d cenrc e
investigadore , tanto para atraer a la en eñanza a I mejore talento d
la ociedad, como para garantizad opct ne. clara de actualización y
condicione adecuadas de trabajo. ól de e ta f: rma el egresad de la
educación superior p drá (ademá d alcanzar una vida d cor a)
orientar u traba¡o a lo ectore rná ncce nado de la
c1edad: 1 _
marginado urbano y ruralc , la p bl c1one. mdi na y en g neral a
todo. lo excluido del i rema de en eñanza.
na ni er 1&lt;lad inrner a en la oc1 dad, reqwer d una pre cncia
má acti,·a y comprometida con I inmed1 to y c n la con trucc:i · n dt: un
p&lt;&gt;f\.'enir para md má b n ncibl . Por cll debe e tar ,·incul, da e n
la empre a privadas y púbHc. s e inclu. 1ve e n la. in tanc1a de p der.
on nece. ano e fuerzo que up rcn l . prc¡u1c10 y el temor a la
rnnovao · n, a la críóca y a la bbert d .. [-..n nuc tr a , la docencia r la
rnvc tigac1 · n no pueden liffilta e a las ár as lo!- enfoques crnd1 1 nale .
Parocu1armcnrc, nuc tra d1 c1plma deben abordar pe blema concretos
en u nivel c rrespondientc y crea fi rma d cdtic ob1 ava que puedan
cue uonar lo e ril
cradicional de aplicaci · n de lo con cimiemo
adquiridos.
Por e t tn1 mo deb mo concinuar acrecenmnd ) con oli&lt;l:md el
rccon cimicn o a la ·acultad como el centro má 1mportantc del norc te
mexicano en la formación de excelente profcs1onalc en la ciencia.
soc1ale ,. la humarudadc : Los me¡ r . d ccnte n len ua exrranjera,
clocentc · en ci nc1a oc1ales o hum mdad
xpcrto. en pr ce os de

L1 ha l~abd, L, lm·t1fi.~orió11_7 las Un11·•rr1d,1drs lAti11oam,nr1111,11 t11 el w11bml drl
).XJ: Los Drw{ios dr la Globaliz.,1rió11, ol. ·ol AL. Mé. ic , 19%.
4

f ~2_!0

�RICARDO C . VI LLAR REAL ARRAMBIDE

366

capacirac1on y adiestrarruento, en diseño curricular, eo plaoeación de
procesos de educación formal y no formal, invesagadores sociale ,
articulistas, críticos y creadores de literarura, difusores de la cultura, etc.:
en todo el noreste del paí son ca I siempre egresados nu tro , ea de
programas de licenciatura o de po tgrado.
la Facultad acuden las más
diversas inscituc1one gubernamental.e o privadas, siempre que le es
nece aria asesoóa o apoyo en el campo de la docencia, la invesngación o
la difusión de lo social y humano.
Paca hacerlo posible, también hemos de abordar de una manera
istem.árica • planeada los proce o de formación y actualización
docente, lo mismo que la especialización para las actividades de
investigación, ya que de ello depende que como docentes o
mve tigadores eamos capaces de impulsar en el alumno el inreré y el
compronuso con las concepciones lo problema de mayor vigencia en
la actualidad reforzar el papel de la investigación tanto en su ínfluencia
formativa en el alumno, como en la dirección de generar un
conocimiento más completo y profundo de nuestra realidad local y
naoonal a fin de 1nterverur n ella.
Creemos que, es en base al aoálist de e ras posibilidades que una
propuesta de de arr llo in aruc1onal puede irse conscruyendo y
con olidaodo, a partir de la evaluación de la siruaoón de la tendencias
que la realidad social proyecta hoy en día.
i consideramos válidas nue tra reflexiones iniciale , tendáamos que:
l.
A wrur con pa ión y responsabilidad la defen a de la
Universidad pública. Pe curar por todos lo mech a nue tro
alcance, revalorar nue tra fune1ón convencer a la s ciedad y al
stado que el ga to en educación es una inver ión que a largo
plazo, es la más importante para el desarrollo de una nación.
incula.c el proce o de f, rmación de profe 1onalc , en la
Ciencias ociale y Humarudade , con los requcrirnient
del
ector social y del aparato producavo, en con onanc1a con las
nuevas rama de acav¾dades que lo cambio
conómicos,
oales Culturale vienen pr duciend .

ll.

111.

Crear mecarusmo , de colaboración, difusión }' extensión
que perinitan, en alguna meruda, generar nue tra pr p1a
demanda; desarrolland
forma de participad ' n con las
instanoa de coordinación de los sectores productivo y social, en

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
367
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANL}

la tarea de la formación de los profes1onale que la sociedad
necc ira.

IV.

incular las funciones universitarias al desarrollo de una
visión c1enáfica y humarúsaca del mundo, en la per peco a de
generar una cultura universitaria moderna en el conjunto de la
comunidad uru ersitaria.

V.
laborar un programa general de formación (cienáfica,
pedagógica y cultural) de los profe ore
uní ce icario .
spccializando esta actividad y elevando su calidad.
VI.
Promover el de arrollo de relaciones interinstitucionales
en la mtra de configurar programas de po grado (de docencia o
de invesogaa · n) intcrdi ciplinano , con una perspectiva
globalizadora d l carácter del conocimi nto y de us efecto en la
vida social.

'II.

Promover todas las manife taciones de la cultura
uruversitaria consolidando los cspac10 de creación, exten ión r
difu ión de la v1 1óo aenáfica-humanística del mundo.
n
particular, impulsar la actualización
incremento de nue tro
acervos bibliográfico , documental
y arasocos junto a una
política de publicaciones decidida • si temática.

Ahora bien planteada a i la co a , e claro que no e ramo
hablando ·a de un objeo o que pueda con eguirsc ólo meruantc un
cambio de curriculo, con la intr duccion de a 1gnatura de cultur,
general o humaní cica, o un nuevo ru eño de las enseñanza teóac _,
como pudieron pensar quienes, en la lemarua del pnm r cerc10 de iglo,
creyeron que la solución al problema de una univer idad que parecía
mar a pumo de perder $U e pícitu, porque e taba cada vez más onentada
hacia la inve ti ación e pecializada y la en eñanza profe 1 nal, e mbaba
en la recuperación de la filosofía c m la piedra angular de la uru ersidad
(una filo ofia concebida de manera que inclu ,era las humanidade , la
ciencia ociale -v I arte. A un enfoque emejantc correspondería, en u
momento, la ugeren □a orteguiana de 'hacer d una facultad de ulrura,
el núcleo de la univers1dad" 5 ó, má rec1ent mente, la apelación de llan
Bloom, al enfi que que con I te en la lectura reflexi\·a } la di cu . 1ón
profunda de lo clá ico .6
En realldad, e tam
babland de un objetivo s , lo alcanzabl
mediante un nue, o ch ño de la vida uni\·crsitaria, para que e puedan

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
369
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LJ\ EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANL)

RICARDO C VILLARREAL ARRAMBIDE

368

consolidar experiencias practicas cotidianas de distancia, libenad,
autodisciplina, comunicación competición y cooperación sobre las
cuales se puedan constituir lo hábitos correspondiente , cuyo re ulrado
scri~ eventualmente, la formación de un carácter de gentes libre . Y la
pregunta que nos estamos planteando es (no sólo, unque también, la de
cómo acertar en el curóculo ino sobre rodo) la de cómo acertar en ese
diseño institucional.

La Universidad ha señalado Leszek Kolakow ki, en su en ayo ¿Para
qué irve la
niversidad?, que la universidad con ótuye, en cieno
aspecto una forma instituc1onahz da de esa caracteástica b10l •gica
inherememente humana: la curio idad como un libre 1mpul o, la
capacidad para conocer el mundo por el sólo afán de conocerlo. Pero la
universidad e al mismo tiempo, claro está un colo o que sirve para
transrruor p rfeccionar toda las habilidades cecnoló ·ca , de la que
depende la vida de una ci ilización, incluyendo la medicina, mgcnieáa.
derecho, economía y agricultura.
un lugar de la ciencia al ervic10 de
esas habilidades.7
o tiene enodo preguntar cuál de estas dos funcione re ulta más
importante, en cambio, lo que sí e vale decir e que una universidad, de
la cual se su trajeran toda la cieneta aplicadas, quedaría sumamente
empobrecida
quizá, perdeóa u credibilidad ocial y su 1 gitimidad
pero, por otro lado, una universidad que queda reducida a un simple
complejo de escuelas profesionales, dejarla de ser univer idad, al tiempo
que perdería esa función que, históriai e incluso biológicamente la
define: la búsqueda y utilización del conocimiento para el de arrollo
integral y armóruco de la potencialidades humana .
La técnica representa no ólo el dominio d l hombr
obre la
naturaleza, constituye también la po ibilidad objeava de manipulación
del comportamiento humano. n este
ncido la propia acav1dad
científica debe incluir las consecuencias prácciai del desarrollo
cienrific -tecn lógico , por ello, a la vez, e hace tanto má nece aria la

reflexión filo ófiai · social; ·a que las cuestion s práctico morale
generadas por las ciencias mismas.

on

En consecuencia, y e to es crucial para no ero , esrudiame y
pr fe ore que no de empeñamo en el campo de la ciencia ociale y
las humanidade , la formación universitaria no puede, ni deb limitar e a
la dimen i 'n ética de la acatud per onal, sin
extender e y
complem orarse con la dimen ione políticas, ociale , culturale , d~
manera que la compren ión del mundo cienóficam me configurada que
hemos adqutndo en las aula , d fina y oriente efecávam nte nuestra
acción.

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EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Mtro. Hugo Arturo Basilio Olivares
Esrudjance del D ctorado en dmirustración
eo la Facultad de Contaduría Públ!ca y Admini tración
de la n.ivcrsidad Autónoma de l uevo León

l. Inrroducdón

En estas lineas encontrarás las reflexiones que me han serv1do para
ponerme en claro al conocimjenco humano integrado como un i tema
lógico (con cimiento objetivo) y dentro de él al conocirniemo
admini ttati ; a í como e,~denciar u importancia como catalizador de
la evolución de la especie humana.

Esta lineas están rnrigida a encaminar el e fuerzo de todos aquellos
ocupados en el problema, a definir el punto de origen de nuestro camjn ,
de ese que ya hemos caminado con los ojo cerrado , y que nos permita
recorrer el camino con los ojos abjeno , con la diferencia 9ue ello
implica.
Al con iderar al conocimiento como algo que exi ce puede ser
pensado como el ser hegeliano', e to es, u existencia e tá definida por
tres momento :

1 "El ser es el e ncepto puramente c:n si; las detecmmac1ones del ser son, en
cuanto son . ..y t.:n su distinción opue tas a Jas otras; su dcu:rminadón ulcerior Qa forma
dwéctica} es un P1l ·ar a otras. Esta ulterior deteaninac1ón e , a la vez, un ponerse
rxtl"nr,rnwntl' ,. r,,n ,.n,, ,.,, rlPS:lrt'nll~r&lt;:e del conct'ntn '111,. Pro nr,ml'rn .. n •• \'Q J.,, .....

�372

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

3-=73

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

• El ser en sí,
• El ser fuera de sí, y
• El ser para sí.
Por esta razón, el primer apartado lleva el nombre de ''Punto de
Origen"; dependiendo de donde coloquemos nuestro punto de origen,
podremos saber donde nos encontramos (un. ejemplo ma~fico es el
plano cartesiano), sin embargo, para nuestro tema en cuest1on, el punto
00,0) no es arbitrario, está firmemente det~rminado por las condiciones
de existencia de la especie humana.

2. El Punto de Origen
Al visitar la antigua ciudad de Dzibilchaltún ("El lugar donde hay
escritura en las piedras''), uno de los centros comerciales y
administrativos mas importantes de la antigüedad en el none de ucatán
(500 a.C. -1540 d.C.), se puede observar claramente como los ingenieros
mayas definían la estructura de sus ciudades.

Este conoamiento tuvo amplia influencia en la producción\ La
astronomía llegó a er base de la subsistencia y desarrollo de ]a sociedad
maya, llegando a generar niveles de bienestar muy elevados.
Fue ral la influencia del conoctmiento en la actí idad productiva · con
ello de toda la sociedad preluspánica5, que e puede inferir que en el
momento en que este fue incapaz de interpretar la realidad, la sociedad
maya entró en cns1s económica y soc10-política hasta el punto de la
exnnción.
ta aseverac1on es válida para el caso de la sociedades Olmecas,
Teotihuacanas, Maya y Tolteca, de esta última se cuenca con mayor
información a través de los códices matritenses ~os cuales coostitu ·eron
la fuente prunaria de "Lo verdadera h,storia de las roras de la 1 ueva EifJaiia"
de Fray Bernardino de ahagún).
En otra palabra , sírvanos el ejemplo de la sociedades prehi pánicas
como ejemplo de que, la incapacidad cognosciti a de los dingemes de la
producción de la sociedad puede derrumbar una ociedad completa.
prendamo del pa ado para prevenir en el futuro.

quello sabio sacerdotes, especializados en la planificación de sus
ciudades, después de haber definido el lugar en donde de eabao constrwr
la nueva metrópoli y definiendo su carácter (religioso, militar, comercial,
etc.), e tablecian un P
TO DE ORIGE1 CO CEPTUAL, Y
FISICO, con base en los cuales se organizaban, trazaban y construían-.

Aprovechemo la enseñanza de los ingenieros mayas, iniciemo esta
exposición
definiendo
nuestro
P 1 TO
D
RlG
CO CEPTUAL, para mostrar cual es la lógica que op rta e ta
exposición y así minimizar los efecto de nuestra incapacidad
cognosc1ttva.

En todos los casos este P
TO DE ORIGEN esraba íntimamente
ligado con algún evento astronómico 3•

al . rru m tiempo6, por ello e que
cuando ce acerca a alguna de las múltiples manife tac1one de un
fenómeno, se pueden obtener observacionc y re ultado válido , pero
parciales, no aplicables para la totalidad del fenómeno-.

La observación sistemática de los eventos diurnos y nocturnos del
cielo, asociados en forma cau al con los eventos terre tres, genecó un
conocimiento ordenado una visión de la realidad celeste y terrestre, que
era aplicada en todas las actividades del grupo y del individuo.
esfera del set se hace la totalidad del ser, al mismo tiempo la inmediatividad del ser o la
forma del er, com cal, es suprimida" (Hegel, 19 5 versión, p.53).
z " ...a todo lo largo y ancho del tcrritocio maya se encuentran ciudades y centros
ceremoniales ubicados en los mas variados paisa1es: a la orilla del mar, tierra adentro en
las Uanuras planas y secas a lo largo de las riberas de los ríos, a1 borde de los lagos Yen
Las selvas. Todas esas ciudades eran , diferentes en dimen iones y propósitos''
on
Hagen, 1991 versión; p. l 2).
,
.
.
J ''La vasta e tensión del cerrirorio maya con su centenares de petrea oudade. )
mile de piedras e cu.lp1das, puede decirse que no e o tra co a que un mmen5?,
monumento a u extraordinaria preocupación acerca del tiempo y sus consecuencias
(Von Hagen, 1991 versión, p.216)

La realidad e umca

y diversa

• "L:i ciencia calendárica m ya no era solo un ejercicio intelc:ctual. El campe mo
1cnía que aber cuando plantar • cuando sembrar. Dependía del sacerd te-asrrónomo
para aber cuando podía esperar la llegad.a de la Uuv1a. El marino nccesuab3 saber
cuando habría luna llena, eclipse o huracán". (\' on Ha gen, 1991 versi · n, p.21 9).
; " ...astronom1a, religíón, ricual y ciencia, estaban relac1 nad in cimarneme". 'on
Hagcn, 199 t ,·ersión, p. 220).
~ "La e~stencia e la unidad inmediata de la reflexión en sí, \ de la reílé..xi · n en
otro. Ella es, por tanLo, la mulurud determinad.a de I c:xi tente como refle1ados en sí
que aparecen al mismo tiempo en otro. son relativo y forman un mundo de
dependencia reciproca y de una infirura conexión de raz nes y de consecuencias"
(Hcge~ 19 5 \'crsión, p.72).
~ " ... [El] puro !ter e la pura ab tracción y por consigweme, es lo absolutamente
negan\'o, lo cual. tomado también inmediaramence, e la nada" (l legel, 19 5 ,·crsión,
p.54). "En el de,·emr. d er como uno con la n da y la nada com uno co n d . cr, c

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Para 1ruaar la comprens1on de cada una de las diversas
manifestaciones del fenómeno, primero se debe comprender su unicidad.

La velocidad con que esta negac1 n se va dando en los distintos
ámbitos sociales motiva su aumento y se retroalimenta, la vdocidad de
cambio de la cealidad va obligando a una mayor comprensión de la
misma, el ser nanual se conoce a travé del ser social, el cual no e má
que una manifestación del ser ruirural mismo.

374

Por esta razón es válido realizar la comprensión de la unicidad del
fenómeno determinando un punto de origen.
Para empezar debemos aceptar8 que se puede entender cualquier
fenómeno si se identifica la necesidad que le da origen: Todo lo que
existe es necesario y si es necesario existe.
Todo lo que existe está en movimiento y su movimiento particular
responde a una necesidad: la esencia de lo que existe es su forma
particular de movimiento9•
Entonces podemos conocer a lo que existe de manera objetiva
iniciando por el conocimiento de su esencia de la necesidad de su
existencia en una forma particular de movimiento.
Po.r esta razón es que, para este caso, debemos iniciar reflexionando
acerca de la evolución de la esencia del conocimiento humano.
Es claro que el ser social asegura su existencia si transforma
constantemente sus condicione de existencia, las cuales se basan en la
condiciones de producción social (de las cuales se derivan el resto de las
relaciones sociales)'º, esto es, como todo ser, su forma de exi tencia es su
constante negación dialéctica.
desvanecen: el devenir coincide., mediante su contradicción en sí, con la unidad; en la
cual son suprimidos los dos; su resultado es, par consiguiente, el ser determinado".
(Hege~ 1985 versión, p.58).
''Las razones de ser son las mismas existencias, y los existentes, por mucho
respeoos, son ellos mi mos razones y consiguientes a la vez" (Hegel, 1985 versión,

3.75

La naturaleza se transforma cada vez mas rápido a través de una de
sus manifestaciones }' éstas como catalizador, con lo 9ue la naturaleza s
n conociendo a si, cada vez lo hace ma . rápido a travé de u forma
ma evolucionada la mas organizada: el cerebro humano 11 •
De esta manera el conocimiento objetivo se muestra como una fuerza
motriz cada vez más con mayor imponancia en aumentar la veloc1dad de
cambio de la sociedad misma y de la naturaleza 12•
in embargo, el conocimiento
aproximado a la realidad 13•

oc1al objetivo e

a intótico y

Esta caraccetística del conocimient proviene de u dialéctica mversa
a la dialécaca de la realidad, por lo cual, el procc del con cimiento va
rigiéndo e cada vez por un m ' tado que atiende má a la dialéctica de la
realidad, provocando el de arrollo de un cuerpo teooco ma
con ecuente.
Así, uo cuerpo metodológico-teórico puede arrojar conocimiento.
que resi tan con mayor fuerza la prueba máxima de veracidad: la
práctica'\ para lo cual se desarr lla un medio de actuación: un conjunto
de técnica que conforman un cuerpo tecnológico.
Con ello, el conocimiento social objetivo e va conformando en una
triada de cuerpo cognosati o imeractuantes: Metodológico, Teórico y
Tecnológico.

p.72).
, ''La esfera de la e cncia e , por tanto, un enlace aún imperfecto de la
inmediarividad y de la mediación. En ella todo e.s puesto de modo que e refiere a sí,\"
que, además, va mas allá de si, como un ser de la reflexión, un ser en el cual aparece
otro y que aparece en otro. Por esto mismo es también la esfera en que es pu~~
expllcitamcnte la comradicción, la cual, en b esfera del ser, es sóló en sí". (Hegel, 198:,
versión, p.67)

·

"Aún cuando tiene una forma contradictoria, la producción excede su propio
sector estrecho al igual que los otros elementos del conjunto. El proceso siempre
comienza de nuevo partiendo de ella. Es evidente que ni el cambio ni el c nsumo
podrían ser los elem entos predominantes. Lo mi mo sucede con la distribución de los
productos. La distribución de los factores producti,·os no es más que un d:m~nto -~e: la
Producción. En consecuencia ' cal producción determina tal consumo, tal d1strtbuc1on Y
n
tal cambio así como todas las relaciones determinadas entre esto diver os elementos ...
(Marx, 1976 versión, p.37)
10

0

Para encontrar una explicación accesible se recomienda la kccurn del hhm de
Carl agan "Lo1 Drt1¡.one1 di:/ Edln".
1~ "En la época actual, la función de la ciencia ha cambiado esencialmente en
comparación con lo, iglos pa. ado . Hoy, la ciencia es un "generador'' de una canridad
inmensa d conuc1mienms. Aumenta minrerrump1d:1menr la influenc1a ele 1.1.l ciencia en
lá producción material sobre los proce~os sociales". Gguelena, 2000, p.19).
11 "Lo concritto ei concreta, ya que consntuye la sin tesis de numero. :i
determinacione., o ca la unidad de la di,·ersidad. Para el pensamiento constiruye un
proce de 1nte 1s }' un resultado, no un punto de partida·• (Marx. 19 1 ver~ión, p.42).
H ''La reabdad científica consisre en u objctiY1dad, o en, que los hecho , \ la
in\"esogación pl.lt"dt:n ser confirmado o refutado por la experiencia" • li~dcna. 2000,
p.2(1)
11

r

�376

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

3. Argumentación Lógico-Histórica
Definitivamente la conclusión del apartado anterior se debe reforzar
con evidencias empíricas, para ello recurrimos a la argumentación
histórica, expresada de manera sintética como forma lógica de evolución.
La sociedad humana como forma de existencia de seres vivientes,
puede asegurar su existencia manteniéndose ea constante evolución 1~. El
género humano existe a través de la vida en grupo, de manera que la
debilidad física del individuo pueda ser superada por medio de la fuerza
engrupo 16•

El Homo Sapiens es un animal sin pelo, sin garras, in colmillos, lento,
torpe, sin camuflaje, en suma es un animal débil, fácil víctima de sus
depredadores y con pocas posibilidades de capturar a sus presas es un
arúmal con pocas posibilidades de vivir individualmente en la natw:aleza.
Para podec subsistir, los ancestros de esta e pecie se vieron obligados
a reproducirse más rápido que como eran eliminados poc sus múltiples
depredadores (el Homo Sapiens actualmente es una especie que se
encuentra en celo todo el año), elemento natural que le obligó a formar
grupos con mayor interacción entre sus individuos, base para el
desarrollo de relaciones sociales.

Su mayor interacción social permitió que, en grupo, pudieran rechazar
los ataques de sus depredadores, asimismo poder capturar mas presas
para alimentarse, la unión hace la fuerza y con ello aprender a convivir en
grupo. el Homo Sapiens se convirtió en un animal social.
Para el género humano, la evolución natural tomó la forma de
evolución social, lo cual implica superar con tantemente las formas de
vida en grupo: la evolución de su organización.
El HofllO Sapim.r encontró que en grupo podía asegurar su existencia,
solo en grupo podía defenderse de sus depredadores y obtener los

15 " ... El curso de la evolución· es la historia de la vida, el caudaloso río que no
lle\'a a través del tiempo, que a su vez e la suma de las hi torias de cada grupo
particular de orgaoimios". (Arsuaga. 2001, p.9)
16 Para el relíl,tO subsiguiente vuelvo a recomendar la lectura del libro Los dragoner
dtl tdin de Catl Sagan y en particular su capitulo 4, donde se puede enconrear un relato
mas amcoé. Para profundizar un poco mas se recomienda consultar / tnigma de lo
trJingt de Juan Luis Arsuaga. Asimismo, vale la pena consulrar La Jrans.formadón dd 111011()
tn bombrr de Federico Engels. Digamos que en estos tres libros sustento este apartado.

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

'J77

medios para satisfacer sus necesidades de alimento vestido y vivienda¡
por ello, de la forma como se agruparan, dependía su sobrevivencia, por
ejemplo, si contaban con un líder débil, con cazadores inexpertos o bien,
con elementos apáticos y haraganes, podían poner en riesgo la existencia
de codo el grupo.
Los Homo Sopiens formaron muchos grupos en un prin□pto
predominó la organizaci · n de acuerdo a las condiciones biológicas, el
macho dominante dirigía el grupo. Todos los machos buscaban aparearse
para reproducir e, para asegurar que us características permanecieran
aún cuando el individuo hubiera muerto, así, la r producción se
convierte en una lucha entre los .individuos de la misma especie, una
lucha contra la muerte, una lucha por la existencia más allá de muerte.
Por ello es que esta especie muestra mucha excitación por la
asociación de exo y violencia, porque incluso el macho debe mostrar
anee la hembra, el porque us caracteristtcas son las que deben obrevh1ir,
porque es capaz de vencer a otros machos, de tratar a lo otro machos
como hembras de ser un macho fuerte; fortaleza del .indi iduo que
parece ridícula ante la fortaleza de los individuos de otras especies que
son sus depredadoras por los cuales siente temor y respeto, con los
cuales se asocia mentalmente para invocarlos y que pueda asociar su
fortaleza de humano con la fortaleza del animal que lo omete, por ello
el peor tirano es aquel individuo débil que llega a someter a alguno más
débil que él (ya lo dijo el Quijote: o hay peor esclavo que el que lo es
de otro).
La debilidad física del mdi iduo de· esta e pecic, e la que le ha llevado

a magnificar la violencia como medio de reproducción y de existencia.

sí, como ya dijimos, la primera orrna de organización dependía de
estas condiciones de reproducción biológica, el macho dominante era el
que guiaba al grupo, al principio solo recogiendo los frutos que poclian
comer o bien la carroña que encontraban, inclu o la de u misma especie
Qo cual egurameme fue de gran trascendencia social en la parte
te~prana del desarrollo humano pues se ha elevado al grado de rito y
religión: en el catolicismo e roma y e bebe la carne y la sangre de un
-individuo deificado; en la religión azteca se aco rumbeaba co mer la
sangre de los jndividuo deificados sacrificados, etc.).
Entre mayor fuera el número de frutos y carroña que ofrecieran el
medio, menor era el esfuerzo que debía desarrollar el grupo, sin
embargo, no siempre contó con ello y debí · esforzarse por conseguir sus

�378

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

propio frutos y us propia piezas de caza, debían mejorar por un lado
la capacidad física de cada cazador y por otra mejorar su organización
como equipo aumentando así al má.Xl11lo la fuerza del grupo.

El aumento de retos del medio le obligó a desarrollar todas us
po ibilidades para sobrevivir. Ame su debilidad física relativa se vio
obligado a de arrollar u capacidad de observación reflexión y acción
sobre u entorno, asim1 mo, la condición de existencia en grupo le obligó
a de arrollar si tema de comunicación cada vez mas complejos (a través
de sistemas de comunicación no instintivos). orno re ultado aumentó el
número de piezas cazadas, aumentó considerablemente el con urno de
proteínas animales en su dieta, lo cual ayudó al desarrollo físico del
órgano que le permitía realizar sus procesos de reflexión: el cerebro 1~.
El desarrollo del cerebro representó la condición de supervivencia de
e ta e pecie, por fin comaba con un órgano desarrollado que le permitía
'-Uperar a sus depredadores.

El aumento del dominio del Homo Sapims sobre su entorno como
proce o consciente, provocó la necesidad de aumentar este dominio, el
de afianzar su existencia de afianzar su evolución; por lo que buscó las
formas de desarrollar la capaodad de transformación de cada individuo y
la capacidad del grupo. Como individuo, aumenta sus capacidades físicas
y de reflexión. Como grupo, busca la manera de conjugar los esfuerzos
de los miembros de manera que los resultados de su acción siempre ean
más favorables.

El grupo humano hace conciencia de los satisfactores de sus
necesidades, enseguida actúa para cambjar la forma de e.xistencia de su
satisfactor potencial y lo convirtió en satisfactor real.
En la . ~yorfa de los casos, las cualidades físicas del antropoide,
estaban limitadas para hacer suyo el satisfactor potencial o bien para
transformarlo, por lo que:: en la mayoóa de los casos, requjrió de
aumentar la capacidad de su cuerpo, prolongar y aumentar sus entido ,
en o~~s palabras, comenzó a hacer uso de instrumentos auxiliare que le
permmerao transformar con mayor efectividad el satisfactor potencial en
saci~factor real; empleó varas que prolon ban la longitud de su brazos,
afilo roca que aumentaban la dureza y fuerza de sus uñas, arrojó piedras
prolongando el alcance de su puño: hizo conciencia de la po ibilidad de
prolongar su capacidad física con los objetos que le rodeaban.
Ob ervó que, contando con un instrumento auxiliar mas eficiente
podría transformar con mayor rapjdez y obteniendo mejor calidad en el
at1 factor real esto es, un instrumento auxiliar mas eficiente implicaba
una mayor y mejor prolongación de sus sentidos, permitiéndole dominar
con mayor amplirud su entorno, trasformarlo con mayor velocidad. ace
la nece idad de desarrollar cada vez más y mejores instrumento
auxiliare de tran formación' . sí, de manera ordinaoa I humano, para
poder obtener alguno de sus sacisfacrores debía contar con tres
elementos:

1) Con su capacidad física consciente y entrenada para poder
obtener el atisfactor qu de eaba.
2) Con los instrumentos auxiliares de transformación y,
3) Con el satisfactor potencial.

La fuerza del grupo se manifiesta como una fuerza de transformación
con ciente sobre el entorno físico para obtener objetos y condiciones
útile , e to es, e manifiesta como trabajo.

11 "El cerebro no es un sistema que tenga una oc anización nítida.
ude
comparár ele a una ¡ungla feroz de cien mil millone de células nef\•Ío ·a , o neur na ,
uno cuerpos celulares en un pnncip10 redondeados de los que \'aD saliendo
prolongaciones, los axones )" las dendritas. Cada célula nerviosa llene un axón ) hasta
cien mil dendritas. Las dendritas on el medio principal que tienen las neuronas para
obrener información (aprender), y los axones son el medio principal de pa ar
información (enseñar) a otras neuronas. La neurona y sus miles de vecinas mandan
raíce y ramas -los axones y las dendritas- en codas direccione , y se entretejen y forman
una maraña interconectada, con cien billones de conexiones que no paran de cambiar.
Ls mayor d !)úmero de formas posibles de conectar a las neuronas en el cerebro que el
de átomo en el universo. Las c nexiones guían nuestros cuerpos y conductas a la Yez
c¡uc cada uno de nuescros pensamienros y cada una de nuescras acciones modifica
fi._ir1n-wn tf" "" l"l'.IITOne ". (R:ire\' 2002. ri.32).

~79

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

La puesta en acción de la capacidad física y mental del humano
empleando los in trurnentos auxiliares de transformación, aplicada a la
mochficaci~n de la naturaleza del satisfactor potencial, con el propósito
de convertulo en un satisfaccor real, se conoce como trabajo y como
cuenta con ur;i pnncipio y para lle r aun final perfectamente

I " ···l..o que distmgue a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace
_cómo se hace, con c¡ué in rrumenros de tcabajo e hace. Los in tt1.1menros d;
ttaba1o no son solamente el barómetro indicador del de arrollo de la fuerza de traba¡o
dcl hombre, sino también el exponente de las condiciones sociales en que .e trabaja ... "
1 larx, "E/ Capital', 1976 vecsión, p.132)

.

100

�380

e._ CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

381

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

deteoninado, debe seguir una serie de pasos, se le ha dado el nombre
mas preciso de proceso de trabajo 19•
Si precisamos un poco más, podemos decir que en el proceso de
trabajo intervienen tres elementos:
1) Sujeto trabajador (el individuo humano).
2) Medio de trabajo (el instrumento auxiliar de transformación).
3) Objeto de trabajo (el satisfactor potencial}.
El desarrollo y perfeccionamiento de los medios de trabajo, implica d
de arrollo de la capacidad de ob e(Vación del entorno para encontrar las
herramientas más eficiente que mejor podían incrementar su capacidad
de transformación.
El aumento de la ob ervación y con ella el aumento de la capacidad
de transformación del individuo, fue requiriendo que la transformación
de los medios de trabajo se fuese haciendo má complejo , lo cual
involucraba la concurrencia cada vez mayor de lo individuos agrupados
en la sociedad.
La cooperación

entre mas individuos era requerida para la
transformación de mas veloz del entorno pero al mismo tiempo iba
transformando a cada uno de los individuos, condicionaba su forma de
existencia dentro dd grupo la cooperación en el trabajo, iba generando
la forma de existencia del individuo dentro del grupo.
A esta altura, podemos afirmar que, la condición fundamental de
e olución del género humano es el proce o de trabajo, impulsado por el
desarrollo de mejores medios de trabajo.
La cada vez más compleja forma de trabajar como forma de
existencia del grupo fue requiriendo de más individuos y mayor cantidad
de pr-0ductos. La forma y requerimientos de la producción son fuertes
limitantes de la existencia demográfica del grupo humano.

El maror aglutinamiento retroalimentaba la maror capacidad de
transformación del grupo, la cooperación fue generando grupos de
19 " 1proceso de o:abajo ... es la actividad racionál encaminada a la producción de
valores de uso, la asimilación de .las materias primas naturales al servicio de l.a5
necesidades humanas, la condición general de intercambio de materias entre la
· naturaleza y, el hombre, la condición natural crema de la vida humana, por tanto,
independientemente de las formas • modalidad de e ta vida y común a codas las
formas sociales pot igual". (1farx, "El capital", 1976 \l'er ión, p.136).

trabajo e pecializados lo cual fue mejorando notablemente la calidad de
los productos y con ello haciéodo e mas interdcpendientes a cada grupo
especializado, con otros grupos especializados, que a través del
intercambio de los objetos fruto de su trabajo podían cumplir con una
variedad de satisfactores que de manera individual nunca hubieran
podido alcanzar, ni en cantidad ni en calidad.
La conjunci · n de proce os de traba¡o especializados a travé. del
intercambio, es lo que va definiendo a la s ciedad, de ahí que al proceso
conjunto se le llama producción social, o bien, simplemente producción,
implicando todo el conjunto de proce os de trabajo urudo en una
relación de interdependencia a través del intercambio.

Los elementos de la producción ocíal on:
ujeto productor (el sujeto trabajador como ente sociaQ.
kdJo de producción Qos medios de trabajo y los objeto
sociales de trabajo).
3) l objeto socialmente producido.

1)
2)

Ahora los medíos sociales de trabajo y el objeto social de t.raba¡o son
los medios para llegar a obtener un producto, porque ahora, en el
proceso de producción como proceso social de trabajo el medio de
interrelación de los sujetos trabajadores e el producto del trabajo, es lo
mas externo del proceso de trabajo, el pr duct es el medio de uruón de
todo los proce o de trabajo individuales, es el punto de uo.i · n de todo el
individuo, es I medio de unión de toda la ociedad.
Por lo que en este punto, podernos afirmar que la condición de
existencia del género humano e el proceso de producción ocia)
impulsado por el desarrollo de mejores m dios de transformación acial.
El producto es el nexo entre lo proce os de trabajo individuales, es a
través de ello que se relacionan los individuo del grupo humano. s a
través d la producción como el individuo se afirma como un er de
doble naturaleza: como individuo natural y como ente social. La forma
de existencia del individuo natural e da a travé de u forma de
existencia ocial.
• Asinúsmo, lo productos cuentan con dobl n.,ruraleza, por un lado
son objetos narurale , con cualidades fí icas y química . Por otro lado, su
condición de existencia natural al ser transformada por un pr ceso
ocial, les da la cualidad de ser objetos sociales.

�382

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

HUG0 ARTIJR0 BASILIO OLIVARES

Como objetos naturales e como satisfacen las nece idades naturales
del ser humano, es su fonna de existencia natural la primera que se
aprecia por las necesidades má externas d l ser humano, sus necesidades
naturale .
Como objetos ociales satisfacen las necesidades sociales, las
necesidades de reproducción de1 proceso de producció n como medio de
existencia y evolución de la ociedad humana.
La relación entre lo procesos de trabajo s realiza a través del
intercambio, el intercambio entre objetos de naturaleza diferente se
puede realizar porque cuentan con una misma naturaleza social: er
productos del trabajo20 , e pueden intercambiar equitativamente iguales

cantidades de trabajo.
La cantidad de trabajo que contiene un producto, es la suma de la
cantidad de trabajo que aplique el o los trabajadores de un pr ce o de
trabajo particular, más la cantidad de trabajo que e te contenida en los
ob¡etos de trabajo que e empleen ma la cantidad de trabajo de los
medios de trabajo involucrada. n el ca o de estos dos último ,
contendrán cantidad de trabajo i son productos de otros procesos de
trabajo, esto es, que otro individuos hayan aplicado u e fuerzo en
producirlo , qu hayan aplicado u capacidad fí tea y mental en

tran formar.
n el ca o del meíoramieoto de los medio de rrabajo. e una forma
de plasmar una mayor canodad de a roda de proce os de trabajo pasado ,
esto es los medio de trabajo que contienen una mayor di crsidad de
procesos de trabajo individuales s o los má producti os. En otras
palabras, en cuanto mas sociales sean los medios de trabajo mas
producti os serán (entendiendo par productividad a la capacidad de
plasmar una mayor cantidad trabajo en menor tiempo) • e to ayudará a
desartollar con mayor velocidad a la evolución del género human .

Al aumentar la prod11rtividad, se puede pr cesar una cantidad ma}'or de
objeto naturales, superior a la e nridad de producto necesaci s para
satisfacer la necesidades naturales de exi tencia de lo individuos de
211 "El trabajo del ascr y del tejedor, aún rcprc entando acovidad s productivis
cualitativamente d1sootas, nencn de e mún el r un
to productivo de cerebro
hum2no, de músculo, de nervios, de bruo, etc.; por taoto, en este entido ambo son
trabajo humano." r tan, El í4f'Ílol, 19 6 \'er ióa, p.11 ).

383

sus familia , el resto de los productos, en un primer momento on lo
que se utilizarían para intercambiar la cantidad de trabajo n ce aria para
cubrir las n ces1dade del indniduo on men res que las cantidade de
trabajo que pueden transformar lo indi iduos es una canudad de
trabajo adicional a la cantidad de trabajo nece aria para la existencia del
individuo trabajador.
Con el aumento de la capacidad d tran formación de la oc1edad, se
generan olúmcnes mayores de la cantidade de trabajo adicional, con
e cas cantidades de trabajo adiciona~
puede aum ntar la capacidad
mt ma de transformación a trnvé de u aplicaci · n en el pr ce o de
producción.

El aumento de la cantidad de traba¡o adicional en el proceso 0C1al de
producción e e n ierte en la condición para • umemar la capacidad de
transformaaón de la sociedad, e to , el aumento de la capacidad de
evolución de la ociedad.
El aumento de la cantidad de rrabai adicional e la cond1□ón de
aumento de la capacidad de v lución de la oc1cdad 1mpul ada p r el
aumento de la producriYidad, a u v z 1mpul ado por el aumento de la
capacidad de trnn fi rmación de lo medí de trabajo, que a uní m e
impul ada por el aumento de la cialización de u producci · n y de la
producción en general.
Por esta razón n la actualidad la empre. a~ n nen e mo ob1 •tiyo
fundamental la opumizac1ón de su rccur o , de acuerdo con la
tecnología que tenga en u para c n gu1r la obtención del má:uno
bcneficio~ 1•
Así, la tecnología e la pare del conoc1miento objetivo que
e cncialmcnre bu ca opnmizar ci procc o oc1al de pr ducci · n a trav ·
de la opam1zación de los mcclio de pr ducci · n (d , ru s pr yecta haCJa
el re to del quehacer ocial) y que e ubica como ne.·o entre el
conoc1m1enc mct doló ·e -tcónco y la prácáca.
De aquí e hac evidente que el papel d l con c1micn o objet1,•o
como catalizador del de arrollo de la c1edad humana , co mo evidente
ejerpplo recordcmo lo an eriormence com ntado obre Ía desintegración
de la grande cultura prchi pánicas.

me, de 1a empr a c:s alcanzar un OJ\'c:I
· de producc1on tan barato (d ic1cnr )
como r ulte p&lt;&gt;~ible". (Lc fo,·1 ch, 19- 6, p.1 ).
21 "la

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

384

Con esto, nuestro ciclo lógico welve a su punto de origen y nos
muesaa que el recorrido e corr cto, por lo que vale la pena exponerlo
sistemátiaunente y posteriormente aplicarlo a un área de conocimiento
especifica: La admirusttación.
4. El Conocimiento Objetivo

Como se afirmó anteriormente el conocimienro ocial objetivo tiende
a sistematizarse en un conjunto de ere cuerpos cognoscitivos que
cespond n a tres nivele de abstracción diferentes como r puesta a la
doble naturaleza de la realidad: r • ruca y Diver a al mi mo tiempo y a
la interacción naturaleza-hombre.
De aquí se desprende que el conocimiento objetivo de la realidad
d be contar con forma generale que permitan conocer el objeto en
cuestión.
Para el proc so de conocuruemo de la unicidad de la realidad e
cuenca con el método como concepción general de la forma única del
ser. En t rminos de la filosofía hegeliana, se puede afumar que el
método es el er en sí del ser cogno cente (el conocimiento en toda su
potencialidades).
El método como compren ión de la unicidad de la realidad debe
atender a las leyes mas gen rale de la e.xi tencia de lo que es, por llo,
alguno autores lo idennfican como "lógica de la investigación ci náfica'
(Burlatski 1981, p.153) y en este ntido p demos retomar lo que Hegel
dice de la lógica: "La lógica e la ciencia de la idea pura; e to es, de la idea
en el elemento abstracto del pensamiento'' (Hegel, 1985 ver 1ón, p.17)
La lógica se divide en tres p rtes:

I. La doctrina del ser;
II. La doctrina de la esencia;
ID. La doctrina del concepto , de la idea.
Es decir, en la doctrina del pen amiento:
l. En su mmediatividad: el concepro en í;
II. En su reflexión y mediaaón: el ser para í y el parecer del
conceptp;
Ill. En u vuelta a í mi mo y en u r en sí completamente
desarrollado: el concepto en í ; p r sf' (Hegel, 1985 ver ión.

p.52)

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

385

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

í pue la lógica de Hegel equi le a la comprensión de las le ·es má
generale de existencia, todo aquello que exi re, en e te entido oo
pemúte una concepción muy general (abstracta) d la existencia d l
universo, y de ahí e deduce que cada particularidad deberá acender a
dicha r glas neral . a í mt mo de dicha le es e deberán deducir la
leye que tend rán el comportamiento de las diversas paróculandades de
la realidad úruca, esto es I Método22, "[El Ié odo es} ...la base filo ófica
general e in trumento del conocimiento de todo los domiruos".
(Ca tillo, 2 , p.49).
En el pre ene , "Del utJJdio dt los miJodos genera/u propio1 di cualquier
dtnda J de todo el ro11orimiento cientiftco, se oropa la filosofía'. ~ edr v, 1995
versión, p.16).

El método, en u uruc1dad al dcsenvol er hacia la paráculaadad a
gen ando formas de c o cimiento que conectan a la unicidad con la
diversidad, a la generalidad con la particularidadn; "Las parocularidades
del método d penden de lo ra gos especifico de la materia a inve tigar
curo contenido e refle1a a su v z en el método. Este se halla tan
ínomamente ligado al conocimiento ... del mund , que cada pa o
imponante en el desarrollo de la cienoa uele dar lugar a nue,·o
método de tn e tigación '. ,. edro , 1995 ,·e 1ón, p.15).
Dado que 'La ciencia actual reconsriru · el cuadro del mundo en . u
conjunto en u concreción. E e. una d las marufe tacione de la
lógica interna que pr 1de el d arroll de la ciencia. La di ·e idad
cualitativa de la realidad · de la práctica oc1al han sid l factore que
han d terminad internamente lo numero o plano que pre ema el
pen amient humano, us diferent s procedurnentos y mét do y la
d1 tima e fera del conocimient científico, qu e marufi stan de form
diversa en la uce iva etapas r comda p r la ciencia a lo larg d u
desarrollo hi tórtco . •edrov 1995
i •n, p.15).

!2 •o e casual.Íd d que " n la crualidad, el oh¡ct fundamental la teoría ló~ca
lo constiroven la leyc lógicas del pcoce o de conoc1micnto cienu 1co; eo esre cnod ,
c:I de~arrollo de la invesngación ha conducido a I formación de 1 Lol!:'ca de la ciencia y
la mctodologia de la ciencia" ( astillo, 2000. p.31)
"En dtfereotes rama de la ci ocia, egúo . u con enido concrct \" las
parucularidadc d su de :irrollo, el mé odo cientílic s concret en di er me f ~a ,
ponicnd de manifi I una u otr aceta de la concxi · n gen ral que exj re om; l s
cnómeo . o emr u de arr 11 ". (Kedr v, l 995 ver ión, p.l 5)

�387

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
386

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

En cuanto a la forma del conocimiento objetivo que accede a la
diversidad de la realidad, se cuenta con los cuerpos conceptuales
referentes al conocimiento de sus particularidades: las teorías, que en
conjunto forma el cuerpo teórico. Es el ser fuera de sí del ser
cognoscente (el conocimiento con todas las potencialidades realizadas).
De esta manera la concepción de la unicidad de la realidad a través del
método, comienza su diversificación a travé '4e métodos particulares,
''Los métodos específicos se emplean en todas las ramas de la ciencia,
pero únicamente para investigar aspectos aislados de sus objetivos"
(Kedtov, 1995 versión, p.16), el conjunto de mét?d?s es lo ~~e llamamos
Metodolo~ que en términos del conocuruento diríamos que
corresponde al siguiente nivel de abstracción, generalmente leemos que
la Metodología es el "Conjunto de procedimientos de investigación ~ue
se emplean en una ciencia... " (Castillo, 2000, p.51)
bien,
confundiéndola con el Método se dice que " ... representa el con1unto de
determinadas reglas que indican como hay que proceder para obtener el
resultado que se busca ... " (Miguelena, 2000, p.23), o como " ... el_ conjunto
de reglas, de recomendaciones, referentes al curso rrusmo del
conocimiento científico y aplicadas conscientemente por los hombres de
ciencia en consonancia con la diversidad de las tareas investigacivas" o en
pocas palabras que "El proceso de la investigación científica constituye el
objeto de estudio de la metodología de la ciencia..." (Fedoseev, 1981, p.4)

?

Esto es, el método como concepción filosófica de la unicidad del Ser,
debe ser una comprensión que entienda que el Ser existe en constante
movimiento , en constante transformación y por ello su comprensión
..
debe atender la comprensión de su forma de movimiento, a la suces10n
de eventos que va desarrollando en su movimiento, las cuales se van
mostrando al cerebro como etapas de desarrollo del Ser, del fenómeno Y
por ello de las cuales se deducen leyes que explican dicho desarrollo.
De ahí que para comprender cada etapa se deben _segui~ una serie. de
procedimientos que para la comprensión de ~s parn~ulandades a ruv~
metodológico se muestran como metodologias y aun en casos 1:1~s
particulares, como metódicas, que corresponden a ~veles d~ ,abstr~cc~on
menor, esto es, a procedimientos específicos de mteraccton practica.
Todo esto responde a que se pueden conocer los fenómenos una vez
que han alcanzac\o cierto grado de desarrollo y de ahí partimos para
conocer sus oógenes, vamos hacia la investigación del pasado por ello es
que se puede afirmar que la lógica de la realidad es inversa a la lógic~ del
conocimiento y por lo cual nunca se podrá conocer la realidad

completamente,
aproximado.

aspirando

el

conocuruento

a

ser

asintótico

y

En la búsqueda de la comprensión de la realidad, en sus diversidad,
hemos dicho que se van desprendiendo metodologías, que al aplicarlas
comenzarán a desarrollar un conjunto de conceptos relacionados de
manera lógica a través de leyes "Las leyes una relación necesaria interna
general, esencial, estable entre los objetos y fenómenos" (Miguelena,
2000, p.91).
Este conjunto se conforma como teorías especializadas en
particularidade , actualmente a estos conjuntos se les ha denominado
ciencias, estas son más fáciles de conceptuar pues estudian aspectos
específicos de la realidad, con un grado de abstracción menor al
requerido para la comprensión del método las ciencias o cuerpos
teóricos obedecen a ciertas condiciones para ser tales estas son:

1) La ciencia es un sistema de conocimiento en desarrollo. Como
istema comprendemos un conjunto de conocimientos ordenados.
Para ordenar los conocimientos se aplican reglas o leye .
2) Los conocimientos deben ser verdaderos. La verdad científica
consiste en su objetividad, o sea, que los hechos, y la investigación
puedan ser confirmados o refutados por la experiencia.
3) La ciencia consiste en la generalización de los hechos es deór, que
se abstrae de todo lo particular (individual) y se conserva lo general.
4) Lo general se manifiesta en forma de conceptos y leyes. Por tanto,
la c1encia es un sistema de conceptos interrelacionados acerca de
los fenómenos y leyes del mundo circundante.
5) La ciencia permite prever, y de tal forma controlar r dirigir los
procesos.
6) Cada ciencia tiene su etapa de formación. Cada nivel más elevado
s4rge sobre la base de lo alcanzado con anterioridad.
7) La creación de la ciencia exige la elaboración de los métodos
(Miguelena, 2000, pp. 20-22).
De estas 7 c~racterísácas, la número 2 es la más importante, pues la
prueba máxima de veracidad de una teoría es u coocrastación contra la
realidad, y esto se logra poniéndola en prácáca, para ello se requiere
recurrir a uo conjunto de procedimientos que permitan poner en práctica
los conocimientos desarrollados por los cuerpos metodológico-teórico y
de forma consecuente con ellos, eso es, se requiere de la tecnología y en
un nivel de abstracción de nivel menor, de técnicas especificas que
permitan la contrastación acuciosa de la teoría en la práctica y que " ...

�388

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

389

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

puedan conducir a la modificación de tales sistemas y... [ser]. .. ellas
mismas autocorregibles ... " (Castillo, 2000, p.56).
Por el carácter inmediato de la tecnología es que se considera como el
" ... conjunto integrado de elementos físicos e intelectuales involucrados
en la actividad productiva ... " ya la técnica " ... como materialización
concreta de los· elementos de trabajo" (Y ence, 1995, p.2) lo cual puede
aplicarse en última instancia, pues la tecnolo~ y las técnicas pueden
existir antes de aplicarse al proceso productivo, pero sin duda, la
aplicación de la tecnología en el proceso productivo es la culminación del
proceso cognoscitivo, la transformación consciente del entorno para la
obtención de los satisfactores de la sociedad.

B CClnoc:ílllnD Ollj6o
Sdin dul

Sir pn 11
Cl■pollcnallp
T6cnicl 'A. 1" - - Pr6cllca
- - TeCllll'A" - - - - T6cnl!a"AZ-- Prtclca
Tklicl 'M - - Pltdicl

eu.po116rk:o

-=::::::::::

T6cnl!a "B.1" - - Pr6cllca

lillloclalogll'B" - - TIOlfl"lr

~ T6cnl!a'11.2" - - Pridica

Ttcnlc:l "B.rn"-- Pl1t1lcl

lolll0dolo;IY - - TIOIIIY

Fballl

C1111C11

- - - - - T'°1icl 'M.1' - - Pri:b
-=:::::::::::
T6cnl!a'M.2"-- Pri:b

T6cna '11.p' - - Pltc:tlca
Tecnologll

Gllllo~lbllncd6n----Mn,-

Así, con la aplicación de la técnica se va enriqueciendo el
conocimiento tecnológico y coo este el conocimiento teórico, llevando a
un enriquecimiento del conocimiento metodológico, recorriendo una y
otra vez la espiral del conocimiento objetivo, haciéndolo cada vez más
aproximado y buscando alcanzar su asíntota: la realidad.
Hemos visto que el ser cognoscente no es contemplativo, por ello
debe actuar en la realidad, para ello se desarrolla un conjunto de
conocimientos específicos para actuar sobre cada especificidad de la
realidad: la técnica; que en su conjunto forman el cuerpo técnico. Es el
ser para sí del ser cognoscente (el cono0irniento con todas sus
potencialidades desarrolladas vueltas hacia su origen).
Es evidente que cada una de estas partes tienden a formar un solo
cuerpo y con ello a forrrnir un solo cuerpo consistente de conocimiento
objetivo de la sociedad humana.
•

•

Las ligas de comunicación entre el método y cada una de las
teorías es lo que conforma la metodología, la generalidad yendo
hacia la particularidad.
Las ligas entre el cuerpo teórico y el cuerpo técnico, conforman
la tecnología, otra vez la generalidad yendo hacia la
particularidad.

En forma gráfica podemos mostrar al conocimiento objetivo así:

Cuadro 1: El conocimiento objetivo

Estudiando la historia del conocimiento humano se ve claramente 9ue
esta es la tendencia de su desarrollo para conformar un solo cuerpo
consistente a través del tiempo al cuerpo metodológico se le ha llamado
filo ófía, al cuerpo teórico ciencia y al cuerpo tecnológico tecnología y , e
le han dado formas de existencia débilmente relacionadas sin darse
cuenta que son formas de existencia de un mismo fenómeno: J ~
CO OCIMIE V OBJETIVO.
Entre ma or sea la fuerza de unión entre estas tre partes, mayor será
la potencia transformadora del conocimiento objetiyo y con eUo, mayor
la velocidad de evolución de la especie humana; mayor será la
aproximación del conocimiento humano de la realidad.
Con este esquema he analizado alguna forma del conocimiento
objeti: o y ha funcionado, invito al lector a que inclu_a coda las forma .
del con0cimiento objetivo que conozca y se de cuenta de que funci na .
A imismo, le invito a compartirme sus comemarios al correo
harbao@yahoo.c_om.mx.
Una reflexión adicional: El conocimiento humano se puede agrupar
en dos grandes conjuntos: Conocimiento Objetivo y Conocimiemo
Subjetivo. Mucho de lo que hoy pertenece al conjunto del conocimienrn
objetivo, en el pasado fue conocimiento ubjetivo, por ejemplo la
alquimia evolucionó a la química, la brujería a la medicina la asrrologfa a
la astronomía, etc.). l conocimiento ubjeti,•o incluso responde al

�390

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

mismo esquema que definirnos para el conocimiento objetivo, con la
salvedad de que carece de la prueba máxima de veracidad: la práctica.
Con estos elementos como punto de origen podemos pasar a analizar
al conjunto de conocimientos que conocemos como Administración y
ubicarlos dentro de nuestro esquema del conocimiento objetivo.

5. El Conocimiento Administrativo
Comencemos este apartado identificando un punto de origen: ¿Qué
es la administración? y de inmediato encontramos una respuesta que me
parece muy completa: "La administración es la conducción racio~al ~e las
actividades de una organización, con o sin ánimo de lucro. Ella implica la
planeación, la organización (estructura), la dirección y _el control de todas
las actividades diferenciadas que la división del traba¡o presente en una
organización" (Chiavenato, 1998, p.1).
"La palabra administración viene del latín ad (direcció_n, _tendencia) y
minister (subordinación u obediencia), y significa cumplirruento d~ _una
función bajo el mando de otro; esto es, prestación de un serv1c10 a
otro ... " (Chiavenato, 1998, p .8).
Esto es la administración es la conducción racional para llegar de la
mejor ma~era a un objetivo: " ...La tarea actual _de ~~ administración es
interpretar los objetivos propuestos por la orgaru~~c1on y tran~for~arlos
en acción organizacional a través de la planeac1on, la orgaruzac1on, la
dirección y el control [proceso administrativo] de todos los esfuerzo
realizados en todas las áreas y niveles de organización, con el fin de
alcanzar tales objetivos de la manera más adecuada... {con eficiencia Y
eficacia] ... a la situación". (Chia enato, 1998, p.8).
El fenómeno administrativo ha sido abordado desde diferentes
perspectivas a lo largo de los años, al grado que "El propi~ contenid~ de
la estudio de la administración varia enormemente segun la teona o
escuela considerada" (Chiavenato, p. 8). "cada teoría administrativa
surgió como una respuesta a los problemas empresariales más relevao~es
de su época ... [Sin embargo].:. En cierto modo, todas las te~nas
administrativas son aplicables a las siruaciones actuales. Las aneo
variables básicas -tarea, estructura, persona, tecnología y ambientecoostiruyen los • componentes esenciales en el . estudio . de la
administración de las empresas... Lograr que esas cinco vanables se
distribuyan ·de manera proporcionada constituye el póncipal desafio de la
administración" (Chiavenato, 1998, pp.11 -12).

391

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

A continuación se muestra de manera muy resumida cuales son las
escuelas del pensamiento administrativo, el cual "A pesar de todo el
progreso alcanzado por el conocimiento humano, la llamada ciencia de la
administración sólo surgió a principios del siglo XX. .." (Chiavenato,
1998, p.27).24
Al revisar el cuadro 2 con atenc1on y recorrer cuidadosamente el
apasionante libro de Chíavenato Introducción a la teoria general de la
administración Oo cual recomiendo ampliamente) tenemos los elementos
para hacer un contraste con el esquema del conocimiento objetivo
mostrado en el cuadro 1.
a) La administración es la conducción racional de las actividades de una
organización.
La administración es acción, es la intéracción racional del
administrador con la organización, entonces es una actividad conciente
ante una realidad, por lo que en este punto y de acuerdo con nuestro
esquema del conocimiento objeti o, diríamos que la administración está
en el nivel de técnica.

b) La administración implica planear; organizar dirigir y controlar.
Para poder planear se requiere contar con la información que nos
indique históricamente de donde viene 1a organización y los elementos
9ue se esperan enfrente en el futuro, para poder hacer los cambios
necesarios para que la organización pueda cumplir con sus objetiYos.
Para conocer el que se ha hecho e cuenta con herramientas como la
contabilidad, o con las estadí ricas o con los registros cualitativos
necesarios para tener la mayor claridad posible del desempeñ pasado,
para soportar los cambios necesarios en el futuro, mismo que se prevé a
travé de herramientas matemáticas, estimaciones contables de las
principales variables de la organización en conjunto la experiencia y el
sentido común del planeador, lo cual vuelve a ser la aplicación de
técnicas desarrolladas en otras áreas del conocimiento, empleadas en un
campo específico, con lo cual se podría decir que la planeació n se
encuentra en el niv 1 de tecnología.
Organizar, como se puede ver en el cuadro 2, es donde mas a
profundizado el conocimiento administrativo recurriendo a la sociología,
a la economía política, a la psicología y al esrudio mismo del individuo en

14 Ver

Anexo 1

�392

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

las orgaruzac1ones y aún el trabajo de investigación que falta por
desarrollarse para construir un cuerpo teórico de conocimiento
organizacional. En esta vertiente, el conocimiento administrativo se
elevará al nivel de abstracción correspondiente a la teoáa, aún le falta
madurar y tomar su propia estructura lógica armónica con el método a
través del desarrollo de su propia metodología, en este sentido existe un
enorme campo de investigación.
Si analizamos con cuidado las cinco tareas básicas de la
administración: Tarea, Estructura, Persona, Tecnología y Ambiente; se
hace evidente que el camino de evolución del conocimiento
administrativo debe ir dirigido al desarrollo del conocimiento teórico de
la organización, la cual debe cumplir con las TAREAS empleando la
Tecnología que permita la eficiente y eficaz empleo de los recursos,
principalmente el recurso mas valioso, las PERSO AS, dentro de un
AMBIE TE cambiante y cada vez mas competitivo.
Dirigir, vuelve a ser acción, a la administración como ejercicio
práctico de los conocimientos técnicos de la p~~eaci~n y la teo?a de la
organización. Pone al conocimiento adrrurustranvo al ruvel de
abstracción de la técnica.

conocimiento es inversa a la lógica de la realidad, es que el conocimiento
es asintótico y aproximado.
En la correspondencia a la unicidad de la realidad, el conommento
objetivo ha desarrollado el método. Asimismo, en correspondencia a la
diversidad de la realidad, el conocimiento objetivo ha desarrollado un
conjunto diverso de teoáas. Método y teoría consistentes se contrastan
con la realidad para comprobar su veracidad, a través de un conjunto de
técnicas desprendidas del conocimiento teórico, la práctica es la prueba
máxima de veracidad.

El conocimiento administrativo, desarrollado hasta nuestros días a
través de diversas corrientes de pensamiento, aplicadas a clistintos
aspectos de la organización, ha logrado desarrollar un sistema de técnicas
y conceptos teóricos, los cuales no han llegado a ligarse con el Método
(no han reconocido su diversidad en la unicidad 'de la realidad) y por
tanto no ha desarrollado su metodología propia. Es pues, hasta nuestros
días un conocimiento en el nivel de abstracción de la tecnología.
Elevar el nivel de abstracción del conocimiento administrativo es el
camino corto para la pronta evolución del conocimiento administrativo.

Control, para llevarlo a cabo se recurre a la puesta en marcha de
técnicas estadísticas y al ejercicio coercitivo de los mandos en la
organización, por lo que vuelve el nivel de acción, en el nivel de técnica.

Bibliografia

De esta manera podemos decir que el conocimiento administrativo
está orientado a la a:cción práctica del conocimiento teórico de la
organización, sin embargo, el actual nivel de in:estigación en . _la
organización, no ha permitido llegar a ligarlo con el ruvel de abstracc1on
relativo al método, en el momento en que el cono~ento se ligue al
método, desarrolle su propia metodología y sus metódicas, podrá
desarrollar un cuerpo teórico robusto y de mayor efecto transformador
práctico en las organizaciones.

BURLATSKI F. et al. Materialis,110 dialéctico, &amp;lit. Progreso, Moscú 1981

He alú el
administrativo.

reto

para

los

investigadores

393

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

del

conocimiento

6. Conclusiones
El conocimiento objetivo en su unicidad y su diversidad, responde a
la necesidad de la comprensión de la realidad que es única y diversa al
mismo tiempo, y debido a que podemos conocer a la realidad basta que
muestra cierto grado de desarrollo, esto es, que la lógica del

ARSUAGA,Juan Luis. El migma de la esfinge, Edit. Plaza yJanés, España, 2001

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LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
DE MÉXICO

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Secretario de Estudios de Posgrado
de la de Filosofí.a y Letras
Universidad Autónoma de uevo León

Siglo XXI, España 1995.
VO

HAGE

Víctor w. El mundo de los Mtgas, Edit. Universo, México, 1991
)

l. Planeación y evaluación
Como es sabido y conforme a la normatividad vigente, la niversidad
tiene como funciones sustantivas la docencia, la investigación y la
difusión de la ·cultura.
La mayoría de las universidades públicas en México cumplen con
estas funciones en el marco de la autonomía que conceden las
legislaciones respectivas.
Puede decirse ahora, sin embargo, que esta autonomía se ejerce
además sujeta a otros marcos normativos, que se han construido desde el
poder ejecutivo, a través de los órganos del gobierno como la EP,
A UIES,' CO ACYT y otras instancias que inciden y condicionan la
autonomía como ejercicio de la docencia y la investigación. Estos
cambios además . ocurren en un contexto internacional donde la
U E CO y la OCDE tienen marcada participación.
Este condicionamiento ha tenido diversos tratamientos en los
diferentes periodos gubernamentales, pero finalmente han delineado y
redefinido las relaciones del Estado con las insátuciones de educación
superior.
Los nuevos esquemas de evaluación sirven de marco para configurar
las relacione entre l!obiemo v las I.E.S .. partiendo del reconocimiento

�397

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

de que la evaluación de la calidad de la educa~ión _superior no~ informa
sobre el estado actual de la relación entre la uruvers1dad y la soc.tedad a la

alternativas, pero la estrategia fundamental es la evaluación de lo
CIEES, (Comités lnterdisciplinarios para la Evaluación de la ducación
uperior) que constitu e en si una evaluación de pares, en cuanto que
dichos Comités se integran con representantes académicos de las
diversas instituciones asociadas a la
IE .

396

cual sirve.
Puede decirse, sin embargo que, al parecer la pro~ia transfo~ación
del Estado Mexicano propicia cambios en polít1ca e~u_cauva, en
esquemas de evaluación y planeación, lo cual a su vez pro~1c1~ nuevos
tipos de relaciones entre niversidad, la soci'eQ.ad y el propio organo del
estado.
Si bien es cierto que el tema de la evaluación se ha co~~ertido en_ un
tópico de fundamental importancia, hoy en día tamb1~n es v~do
reconocer que la política gubernamental en esta matena se_ h~ ido
modificando en las últimas décadas, incorporando nuevos cot~nos y
requerimientos a los propios mode~os y esquemas,_ correspon~endo a su
vez a nuevos propósitos y perspectivas sobre la calidad educattVa.
En esta época la evaluación de la educación superior ~e ha co,nv~rtido
en "la herramienta fundamental para estimar la solvencia academ1ca de
sujetos, programas, establecimientos y sistemas, se _esper~ qu_e la
evaluación aporte elementos de juicio q~e per:xrutan ~den_ttficar
problemas, modificar patrones de comp?_rtarrue~to, in~oduc_u: ~¡u te ,
afectar procesos de planeación y gestton e ~ttodu~l.[ ~otenos_ de
racionalidad en la asignación y u o de recur os e mcenuvos (Hemandez

2003).
Como se puede apreciar las tareas de la evaluación ! sus propósitos
son bastante abarcativo , pues e ocupan de su1eto , _proce os,
programas, sistemas e instituciones, orientándose hacia la me¡ora de la
calidad educativa.
Por otra parte puede entender e que la evaluación se ocu~a a su ez
de·la planeación, la gestión y ejecución de los pro~esos educaovo~ por lo
que les condiciona en diversos aspectos reonentando propostt~s Y
prácticas en busca de nuevos re ultados, es decir el modelo deternuna Y
orienta los procesos.
La
UIE y el co" ACYf son lo organismos de mayor
importancia que se ocupan de la educación supenor, ambos en
coordinación_ con la SEP. .
Cada uno ha impulsado sus propias estrategias de ev_aluació~ de la
educaclón superior. En el caso de la A
IE , se aenen diversas

Por su parte CO ACYT tiene también di er os esquemas para
impulsar la evaluación, ya sea del trabajo docente e investigador, para 1
cual existe el S I ( i tema acional de Investigadores) y el Padrón de
CO ACYT, así como los Programas Integrales de Fortalecimiento del
Posgrado r acional, donde la base de su operación constitu. en la
evaluación de progr'amas educativos y a partir del reconocimiento de un
nivel de calidad, se definen criterios para el otorgamiento de recur os a
las LE..
e puede decir que en general, estas estrategias de evaluación de la
educación superior en
éxico coinciden con la tendencias a nivel
internacional como es el caso de los paí es de la OCDE donde la
evaluación ha generado ya una ólida ba e de conocimiento que
constituye un componente integral en el diseño de las política.
educacionale y de u puesta en práctica.
En este sentido, el diseño de procedimientos e instrument s de
evaluación ha ido influyendo en la definición de política públicas
orientada a la m jora de la calidad educativa y a La racionalización de
otorgami nto de ubsidios.
partir de e tas consideracione , intentaremos abordar la evolución
que ha ten.ido la evaluación , u influencia en el di eño de p lítica.
educativas en México y valorar en que forma e ha tomado en cuenta la
reflexión pedagógica en esta problemática.
Tres . proce o e verán .mttmamente vinculado a la política de
evaluación n Mé. ico: evaluación, acreditación r certificación.
De acuerdo cqn la

IE se entiende que:

Evaluación e un proce o continuo, integral y paroc1pati o qu
permite identificar una problemática, analizarla y explicarla medianrc
información relevante. Como re ultado proporciona juicios de valor que
ustema consecuentemente la toma de decisionc . Con la evaluaci 'o e
bu ca el mejoramiento de lo que e evalúa y se tiende a la acción· tiene

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

398

399

un carácter relativo a cada institución, al tener como eje sus propios
objetivos y metas, así como las políticas y estrategias para conseguirlos.

• La formulación de acciones institucionales concretas para lograr el

La acreditación es un procedimiento sustentado en un auto es~dio
que tiene como objetivo registrar y co~on~ar el gra~o de acercarru~nto
del objeto ~atizado al conjunto de cntet1os ! ~standar:s _de calidad
aceptados, la acreditación implica el r~co~oc~ento publico de un
conjunto de cualidades, ya sea de una lllS ruc1on o de un programa
educativo.

La finalidad de estos procesos de evaluación, según La normatividad,
es d mejoramiento de la calidad de los resultados y de los procesos del
quehacer académico de las IES, así como la formulación de juicios
fundamentados para orientar la canalización de recursos económicos.

La certificación es el acto mediante el cual se hace constar que una
persona posee los conocimientos, actitudes, destrezas, y habilidad~s para
el ejercicio de una profesión, y se hace constar en la cedula prof~s1on~l- o
en constancia de competencias profesíonales específicas, la cert1~cac1on
es una modalidad de evaluación que se refiere a individuos." (ANVIES,

reordenamiento de áreas especificas de las IES.

Como se puede apreciar, la evaluación se convierte en un elemento
ampliamente vinculado a la gestión, en la medida de que sus resultados
constituyen la base para la toma de decisiones en la administración
universitaria.
1

2001)

En esta tarea, la actividad de los CIEES, como evaluación de pares,
ha sido una estrategia para que la evaluación retroalirnente a las IE y a
sus dependencias orientando la gestión académica de los diferentes
programas educativos.

UIES
0 obstante la precisión de las conceprualizaciones de las
en tomo a la evaluación y la acreditación, la aplicación de esta política, se
ha dado en medio de una polémica sobre los alcances y propósitos del
Estado en relación a la educación superior.

La administración educativa "es un proceso que tiene como propósito
integrar y coordinar los recursos humanos, técnicos, materiales y
financieros de una orgaruzación para lograr sus objetivos eficaz y
eficientemente'' (CIEES, 1997).

2. Evaluación y gestión
Si en el proceso de planeación la evaluación es un medio fundamental
para conocer la relevancia social de los objetivos pl~tea~os así como el
grado de avance respecto a los mismos, su eficacia ~ impacto de las
acciones realizadas, la· información que se genera consmuye la base para
la torna de decisiones en materia de gestión de la educación superior.
En México "la evaluación institucional ha consistido en el análisis
v-alorativo sobre la organización, funcionamiento .y resultados de los
procesos académicos y administrativos a nivel de cada_ una . ?e las
instituciones de educación superior, tomando en cons1derac1on la
evaluaciones de las dependencias y unidades académicas". (CIEES 1997)
En este sentido se recon~ce que la evaluación tiene como propósitos
inmediatos:
• La toma de decisiones institucionales para el mejoramiento,

fortalecimiento y en su caso reforma de la institución.
• La proposición de la SEP al gobierno estatal respectivo Y a la
institución de programas especiales para la solución de problemas.

Es por ello que la administración implica un proce o de
interpretación de los objetivos propuestos por una organización,
dirección y control de los esfuerzos de las diversas áreas y niveles de la
organización, con el fin de alcanzar esos objetivos de manera adecuada.
Por su parte la gestión constituye el esfuerzo continuo y sistemático
de la administración para coordinar las acciones ba adas en planes .
objetivos definidos, a efecto de definir las tareas a realizar para corregir
fallas y resolver problemas así asegurar la marcha de la institución en
una dirección prevista.
Es aquí donde la administración y la gestión, apoyándose en un
diagnóstico institucional, identificando fortalezas y debilidades, han de
configurar un Plan de Desarrollo Institucional, que en base también al
análisis del contexto definan una visión y una rn.isión que han de orientar
sus acciones.
Es decir, la admini tración y la gestión de las IES han de encargarse
de una gama de objetivos y acciones particulares, pero orientadas por
una visión de largo plazo que defina además estrategias y poli~cas para

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

400

el futuro de mediano plazo en todas las áreas de investigación, docencia y
difusión de la cultura.
La gestión así se entiende como un proceso integral que comprende
no solo el acopio de información sino la toma de decisiones,
involucrando actividades comunicativas flujo de información, de
persuasión, liderazgo e iniciativa de los responsables de estas actividades
de gestión hacia el conjunto del equipo acade~ico.
Pudiera afirmarse que la gestión es en si una mediación para
identificar y resolver problemas en forma participativa, es decir
involucrando a los interesados.
Es por ello que los propósitos de la gestión tienen que ver con la
eficiencia de los procesos donde se ven involucrados los recursos
humanos, financieros materiales y fisicos para alcanzar los fines
institucionales.
En otras palabras, la administración y la gestión apoyan y dan rumbo
a la investigación, la docencia y difusión de la cultura, como funciones
sustantivas de las IES.

Así las actividades de la academia y de la gestión han de vincularse en
forma coherente.
Cabe aclarar sin embargo, que con frecuencia se reconoce una
separación no deseada. Por un lado la academia se concentra en lo
sustantivo de la investigación y la enseñanza, mientras que la
administración realiza tareas sin incularse claramente con los fine de la
academia. Esto propicia desintegración, burocratización, pérdida de
recursos y en ocasiones periodos de crisis.
En la época actual se pretende modernizar la gestjón, comando como
base las necesidades de la academia y del contexto social y no solo en la
automatización de procesos administrativos.

401

Desde un punto de vista integrativo, la gestión o mas bien la
evaluación de la gestión han de basarse en la aplicación aquella y en el
análisis valorativo ésta (la evaluación) de los mas diversos aspectos, entre
los que destacan:
la normatividad, los procesos de planeación y
evaluación como actividad cotidiana, la forma como la gestión apoya a la
activ_id_ad ~cadémica _en sus diferentes manifestaciones, el apoyo
adrrurusttat1vo, entendido como conjunto de servicios que facilitan las
actividades de la institución, los recursos financieros y su aplicación, así
como la vinculación que la institución tiene como otras de la misma
especialidad académica.
Cabe hacer mención que un enfoque innovador concibe todos estos
elementos de la actividad institucional pensados tomando como centro
las necesidades del estudiante y de la comunidad.

11. Génesis de la Planeación y la Evaluación Educativa
A fines de la década de los setentas y a principios de los ochentas
solía hablarse de la crisis de la educación superior en México.

G. Guevara

iebla reconoce "un primer momento de la crisis de la
universidad fue precisamente en 1968, cuando se lanzó la idea de que las
univer idades y el sistema educativo habían fracasado en su función de
socializar a la nuevas generaciones." (G. iebla, 1992)

º?=º rasgo de la crisis, establece Guevara, es 1a crisis de prestigio, ser
estudiante era ser subversivo, agitador, nihilista ....
También el gobierno señalaba que las universidades no estaban
respondiendo a las necesidades sociales ...

. _Y ~almente, una nueva acepción de la crisis surge de parte de la
~ngenc1as universitarias, planteando corno problema fundamental la
mestabilidad interna, ante la emergencia de los sindicatos universitarios
en el país." (Guevara 1992)

Por otra parte y con el propósito de dar consistencia a los procesos de
evaluación y gestión, en los últimos años se hace énfasis en la
participación de los actores; es decir la evaluación de las actividades
académicas ha de tener como base la participación de los profesores e
investigadores, como forma, de dar coherencia a los diagnósticos y a los

Frente a todos estos factores, se desarrollaría también u.na tendencia a
explicar los diversos problemas de la educación superior como
consecuencia del crecimiento no planeado, la improvisación en diversos
~spectos, como consecuencia del crecimiento demográfico y el
incremento de la demanda de educación superior.

proyectos de aesarrollo.

El sexenio 1970-1976, bajo el régimen de L. Echeverría se va a
caracterizar por el agotamiento del modelo económico del "desarrollo

�403

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

estabilizador" que había alcanzado hasta un 6% ~e incremen~o del PIB y
un producto per cápita del 3%, basado en la desigualdad social. Frente a
ésta situación de crisis económica y política por las secuelas del 68, el
echeverrismo propone la "apertura democrática" buscando un nuevo
equilibrio con las instituciones de educación superior.

Por su parte la reforma universitaria se dejaba en manos de las
propias instituciones, pero impulsando un proceso con la interlocución
de la ANUIES, que hacía la traducción de la política oficial en esta
materia, pero que en el marco de la autonomía universitaria de hecho
tocaría a las I.E.S. definir este proceso.

La política educativa del régimen hacia la educa~ón superior, como
expresión de la "apertura democrática" se v~ maruf~star en _dos _lin~as
fundamentales: una "mediación bondadosa" en conflictos uruvers1tanos
locales y en la duplicación de los recursos federal~s hacia las I.E.S.: lo
que permitió un aumento anual del 15% en la matncula, con lo que esta

Lo anterior debido al deterioro de las relaciones causadas por el 68 y
los acontecimientos del jueves de Corpus el 1Ode junio de 1971.

402

de hecho se duplicó en ese peóodo.
En los setentas se realizó la reforma educativa que introdujo el
enfoque conductista en la educación básica. Tam?ién abarcó la re:~rma
de la SEP que entre otras subsecretarias cr_eo la de __Plane_ac10~, y
coordinación educativas, buscando favorecer la lIIlplantaaon y e¡ecuaon
de planes y programas de desarrollo en el área educativa.
Sin embrago, la acción de la SEP se conce~traba fundamenta~ente
en la educación básica y de hecho solo tres acaones de la SEP aludían a
la educación superior:
Las que orientaban la asignación de recursos a programas
específicos de diversos campos y especialidades.
.
b) Las que buscaban capacitar maestros para elevar el ruvel
académico mediante cursos temporales y para fomentar la
creación de posgrado. De hecho es en esta etapa cuando surgen
la mayoría de los posgrados en México.
.
.
c) Otras orientadas a fomenta+ la investigación y el intercambio de
investigadores, profesores y estudiantes con el impulso del
recientemente creado CO ACYT.
·

a)

Así el CO ACYT estaría llamado a superar la insuficiente Y
desarticulada acción en tomo al desarrollo de la ciencia y la tecnología,
correspondiente a este organismo y planeación y coordinación para d
desarrollo del país.
La SEP en este período 70-76, impulsaría la reforma ed~:ativa,
buscando la construcción ~e consensos mediante la celebradon de
seminarios regionales sobre la educación básica, primaria y secundaria.

Así la reforma universitaria se vivía en cada institución, según su
configuración política, pero en el plano general del país seáa orientada
por las A UIES la cual va a concretarse en cuatro grandes propuestas de
cambio que empiezan a tematizar la evaluación de la educación superior,
estas medidas serían:

1º. Reestructuración de la educación media superior.
2º. Orientación a las IES para flexibilizar la operatividad técnicoadministrativa de la educación superior: crear un sistema de
enseñanza basado en créditos académicos comunes y de
equivalencias para facilitar el transito interinstitucional de
estudiantes, en lo cual se ha a anzado solo parcialmente.
3°. La A UIES propuso crear un Centro 1 acional de Exámenes v
Certificación, lo cual solo se hizo po ible hasta 1993 con
creación del CE
VAL.

¡;

4º. A efecto de impulsar un proce o de permanente comunicación v
evaluación se propu o crear un sistema de indicadore y guías d~
evaluación de programas académicos y de un órgano de
información. Fue así que en 1972 se creó la Revista de la
ducación Superior, a su vez años más tarde en CO ACYT y en
los CIEE se diseñaron criterios e indicadores para la evalua~ión
de proyectos académicos.
. Como conclu~ión, se puede afirmar que en esta etapa 1970-1976 se
sientan las bases de un sistema que estaría orientado a evaluar lo
programas educativos y a definir criterios para el otorgamiento de
r~cursos.
Estaban pues, estableciéndose las lineas que en el discurso acwa1 se
aluden con los términos de equidad y eficiencia en el uso de los recurso ,
con responsabilidad del órgano gubernamental Puede decirse que en

�404

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

este sexenio se avanzó en cuanto a equidad, pues el sistema de matrícula
creció en un 42%, a esto se refieren algunos como la 'masificación de la
educación superior".
El proceso de sucesión presidencial 197_6-1?82, pro~ició en México e_l
arribo de un gobierno encabezado por Jose López Portill~, que ~nc01~~ro
un país en una aguda crisis financiera, do~de la dev_aluacion, la mfl~c~on
la contracción económica y fuga de capitale's senan las caractensncas
principales del régimen.
'
El panorama era difícil en todos sentidos, pues por un lad?, se tenía
un sistema educativo en expansión y por otro la conttacc1on de la
economía.
Para afrontar estos retos, el Estado eligió la estrategia de planeaciónprogramación-presupuestación, como proceso de ra~i?~zación en el
otorgamiento de recursos financieros; la tarea de ~ngir este pro:eso,
donde la p1aneación era el eje fundante se encargo a Subsecretana de
Planeación y Coordinación Educativa.
En el inicio de Miguel de la Madrid (1982-1988) la economía na~i?nal
se encontraba en franco estancamiento, caracterizado por la fra~dad
interna y )as presiones del entorno internacional. Por l? . anteno~ . el
Estado se propuso objetivos orientados a preservar la esta?ilidad polít1c_a
y recuperar el crecimiento económico e iniciar los cambios que el pa.ts
requería.
Así se puede afirmar que el régimen de ~guel de la Madrid inau~a
la política neoliberal en México con tr~s me~das fundamentales: c~mplir
con el Fondo Monetar~o Internacional, implantar una política de
austeridad económica y de gasto social y redefinir en una primera fase las
funciones del Estado en la economía.
En · materia educativa, la planeación seguía siendo el eje estructuran te
de la política, cuyo propósito seguía sie~d? racionalizar el uso de
recursos a fin de evitar duplicación y desperdicio.
Seria hasta el régimen de Carl9s Salinas de Gonari (1988-1994) que la
evaluación aparece como instrumento para im?ulsar _Y fund~e~tar una
política orientada a mejorar la calidad educatlva, ba¡o la pre~~~ de la
rendición de cuentas, el Estado impulsará una nueva v1S1on: la
evaluación comÓ política educativa.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

405

Lo anterior se va a materializar en una serie de consecuenaas y

estrategias como son: el surgimiento del Padrón acional de Posgrado,
el fortalecimiento del CE VAL, el desarrollo de la evaluación de lo
CIEES en tomo a instituciones y programas de educación superior, la
evaluación a la docencia, proceso de selección de alumnos, programas de
estímulos, otorgamiento diferencia.do de recursos, etc ....
Todo un conjunto de medidas donde la evaluación pasaba a ser la
estrategia fundamental para mejorar la calidad educativa, nos indicaban
que el Estado pasaba de ser un stado Planeador a un Estado
Evaluador, lo cual va a tener rasgos y características fundamentales que
abordaremos en el siguiente apartado.

111.- Evaluación y Gestión de la Calidad Educativa en la
Actualidad
Desde fines de la década de los ochenras el eje educaciónconocimiento seria considerado como factor clave del progreso técnico
de los países.
En efecto, los cambios de la organización productiva ocurridos como
parte de la llamada 'Tercera Revolución Industrial' o "Revolución d la
inteligencia" propiciaron diversos incrementos y transformaciones en
materia de productividad y calidad de bi nes y servicios, todo en ba e a
una mayor e intensiva utilización del conocimienro.

La economía nacional así estaría convocada a enfrentar lo
diversos retos, ahora en el contexto de la globalización.

más

En relación a la educación superior, y como parte del Programa de
Modernización Educativa, se estableció pasar de lo cuantitativo a lo
cualitativo y con truir un nue o marco de racionalidad, donde el
componente innovador sería aporrado por la evaluación; evaluar
istemáticamente logros y procesos con el fin de reorientar acti idade y
poder impulsar las reformas institucionales necesaria .
e establece así que evaluación de los nivele de rendimiento
productividad eficiencia y calidad, de las instituciones y los programas
educativo , sería la base para la toma de decisiones ea la búsqueda de
mejorar la educación superior.
Tres nuevos ingredientes se van a visualizar en esta p litica educativa:

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

406

•

La acción de evaluar se traslada de la actividad gubernamental a

la propia acción educativa.
•
•

El objeto a evaluar seóan las instituciones, los programas y los
individuos actores de la educación superior.
Definición de un conjunto de normas a partir de las cuales el
sistema· será evaluado, lo que implicarla construir un lenguaje
común y aceptado por la comunidad ac dé.mica.

Esta actividad escaria orientada por la CO AEVA, Comisión
acional para la Evaluación de la Educación, que funcionarán . ~n
coordinación al CO PES, instancia encargada de la planeac1on
estratégica de la educación.
También en 1993 se creó el CENEVAL, Centro acional para la
Evaluación de la Educación Superior, organismo técnico encargado de
elaborar los exámenes de ingreso a la educación superior (E . I I'. II Y
III) así como los de certificación profesional al egreso de la licenciatura

(EGEL).

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

40'7

Por otra parte la evaluación como política pública no constituye un
elemento aislado, sino que se articula con otros que el Estado promueve
y que definen su acruación frente a la educación superior:
Racionalización del subsidio público apertura de las I.E. . a Ja
evaluación externa, vinculación con el sector productivo la innovación
organizativa y administrativa en todos los órdenes, así crecerá el impacto
de la evaluación en la gestión educativa.

r

Como consecuencia de lo anterior se han impulsado diversa
acciones: deshomologacióo salarial (programa de estímulos económico ),
formación de fondos específicos sujeto a concurso de proyect s
ampliación de ingresos propios de las I.E. ., así como procesos de
evaluación en todos los casos: instituciones, programas, p rsonal,
alumnos, proyectos, etc.

El origen de esta política se encuentra en la formación de la Comi ión
r acional de Evaluación de la Educación uperior, que para 1994 . e
constituyó en la articuladora de la política pública en la educación
superior.

El período 1994-2000 será así caracterizado por una politic~ estatal
donde la evaluación será un eje articulador, donde la equidad, la
pertinencia, la eficiencia y la calidad. seóan referentes necesar~~s de los
programas y las instituciones educauvas, para .la toma de decis1one en
materia de evaluación y asignación de recursos, dentro de un esquema

La CO
V A se convirtió en una instancia de concertación entre
las dependencias del Gobierno Federal y las instiruciones de educación
superior y se propu o dos objetivo : 1) Impulsar un proce. o de
evaluación de la educación superior y 2) Proponer a la I S, política. v
acciones orientadas a mejorar la calidad de la educación superior.
·

general de rendición de cuentas.

Para alcanzar el primer objeti,,o, la C r
◄V
,. la
lE ,
realizaron diversas acciones, entre ellas ana asamblea ~neral en 1989,
donde se tomaron importantes acuerdo en materia de evaluación.

La década de los nqventas es el periodo en que se configura la
fisonomía de una política que define al Estado
aluador, como ejecutor
de una política donde la evaluación_ aporta los ~~emento: fundamentales
para la toma de decisiones en matena de educac1on sup~nor.

Lo anterior no está ayuno de polémica pues "mientras que para ~os
actores los dispositivos de evaluación han reforzado prácticas educauvas
de calidad, para otros no son sino inscrumentos de control sobre las
actividades de las universidades" (Mendoza Rojas J.).
Se trata en si de una nueva política, cada vez más definida, que en los
noventas se convierte en un instrumento estratégico que pretende
impulsar las rraosformaciones, que la educació~ sup~rior r~quiere, para
contribuir al proceso de cambios que el pais esta sufnendo, en el
· contexto de la globalización.

_Por otra parte se consideró en principio que "lejos de ser un procc e
unilateral de implantación de prácticas, habría de consi tir en la
inducción y apoyo de un proceso gradual de evaluación y cambio
autocli.rigido." (
IES, 1996)
Para el estahle&lt;;:imiento y definición del Sistema
acional d
Evaluación, la
UI
acordó realizar tres tipos de proce o d
evaluación:

a) Evaluación institucional, a cargo de las propia universidades.
b) Estudio del Sistema de Educación Superior
e pecialistas, en una visión del conjunto global.

realizada por

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

408

c) E aluación interinstitucional sobre
ervicios, programas,
proyectos en las cli ersas funciones sustantiva de la educación
superior, con ba e en la e aluación de par , surgiendo a í los
CIE , Comité lnterinstitucionales para la valuación de la
Educación uperior.
La evaluación institucional realizada por 1 CIEE e taría orientada
por tres propósito fundamentales: 1)
nentar el mejoramiento
institucional en su ca la r forma de la instiruci • n, 2) Proponer a la
EP o al gobierno local programa especiales para olucionar problemas
de las instituciones y 3) ormulación de accione in tirucionales
concreta para reordenar área específicas de las univer idade .
sí la
C
jugó un papel de concertación en la educación superior
hasta 1993, ·a que má adelante esta comisión tendrá tareas más

e pccíficas.
En la actualidad el papel de los C
está orientado a evaluar
programas educativo de licenciaturn po grado ea ba e a u.o enfoque
j témico y como re ultado hace una erie de recomendaciones a la
io titución o la dependencia cla ifica al pro ma educativo e , n el
ni el alcanzado. Ea esta última parte ha variado la p lítica pue
originalmente e pens • que la e aluación de lo CIE
no e cla ificabi.,
ni premiaba pu originalmente
afirmó en la e ordinación d los
CI
que "la
aluación cliagnó rica no califica, ni da ifica, ni
cli crimina, ni premia ni castiga. La e aluación cliagnó tica bu ca con un
en6 qu e ncialm me e n tructiv , c:1 con cimiento más sóildo po ible
de los logro y defici ocias de la in tituci ' n o pro ama evaluado y la
cau a de esto logro y defici ocias para d finir accione de
mej ramiento". (P 'rez R cha fanuel, 1996, p.40)
n la actualidad l s IEE sí clasifican los programas educativos
otorgando niveles 1, 2 y 3 s gún la calidad ob ervada lo cual constituye
una reorientación a esta política de e aluaci • n, pu s l ni 1 1 e ocorga a
programas de buen calidad no obstante sta valuación igue
jerciéndo e in nexo al otorgamiento de recur o .
clicionalment lo CIE
formularon los marc s de ceferencia para
la e aluación de cada una de las área ofreciendo a e da en pro ecto
sp cífico e impulsando la formación de organi mo de acreditación
profesioI)al.

4Ó9

Por otra pan el ~onsejo
acional de Ciencia v Tecoolo 'a
A
e con atu o• a pamr
· d 1992 como ,una in cancia
evaluadora d programa de posgrado al instituir el Padrón acional de
Excelencia d Pos do_ • e _tend r a lo propio alumno un si cerna de
beca Y apoy~ de eqwpanuemo_ a Jas in tiruciones si a juici de lo
aluadore clicho pr grama satI facen los criterio de calidad.

(C

Lo cric rios d calidad e ta blec n en rn
· d'1cad r relativo a lo
planes d e tudi , su operación, planta académica, infra tructura
alumno , criterio de selección, proc o de evaluación del programa:
etc.

EJ · sib tema de e aluación de C
YT fu e cuest:1ona
· do por9ue
1
prenua a os pro
de calidad \', de1·aba fuera l s pro amas
. . amas
d
emer nte , propJc1an o lo que se llamó el 'efecto mateo" al cancelar
apoyos a lo pr ama em rgemes que no e incluyer n en el padrón.

. .ª la actualidad e a crítica

tiende a er uperad ya que C L
YT
abno una nue a ~t en tiva de apo •o a Jo programa emer eme d
P grado a tra e d la conv cacoria al Pr ama Inc gral de
Fonalec1mI nto del P fado acional que contempla d apartado : a)
Uno para e nv car a la m cripcíón al Padr 'n aaonaJ d p rad
b)
Con cacoria al Pr ama de orral cimiento d Jo p
d
Po grado (PIF
d d
.
r grama
e
.
on e se valuan lo pro amas emer ente v e
canalizan .ªP Y para u mejoramiento, ujet
a un plan de d ~ollo
con el ob1e~ o de in cribirlo en el Padrón aci nal de Po grado en un
plazo definido n ) mi mo plan.
I PIF P Y cl m delo de evaluaci · n del Padrón
acional de
~ grado de . ,
Yf inclu ' n un quema de indicadore como el
9d s . mcnoono ant
o mm a lo diver o a pecto del pro ama
eC u~cativo que comc1den en lo fundamental e n lo criterio d 1
.
. IE
,\' q~ en c n1unt
con tiruy n n
lo un m delo de cvaluaci n
10~ ca_mb1en una orientación
lobal hacia I
j t m
de
a ,n
msaruc1onal }' d lo .programa educ. ti:vo .
g
p

Lo
·
. pue mfluve
.
• anterior e d fund amental 1mportanc1a
obre el
di s no
de
Jo
plane
de
rudi
.
.
.
.
•
.
o, su operac1 o, 1 oenen o no flexibiüdad
1 .
aes d~e~arusmo de elección de alumno , la inte ación de la plan~
a enuca
, , u prod uca· 1'd d, la infraestructura, etc lo cual, con
f
recuenaa
se pr . ta a val onzacJOn
• .
'
ro
s ubjetiva en relación
con lo
p grama educatJ o obre todo de caráct r emerg me.

�ROGELIO CANTÚ MENDOZA

410

En este sentido la toma de decisiones en materia _de g_estión, estará
dicionada por el modelo de evaluación a que se su¡etara el progra:a
co:í los temas de eficiencia terminal y selección de alumnos se .t?man e
.di ndo en los procesos de selecc1on y en
importancia crucia.., 10c1 e
aspectos de equidad y cobern.rra.
.
la fi
de articular los diversos componentes del
De igual manera,
orma . ,
a
infraestructura,
ro ama educativo: operacton del pwgram ,
.,
P. grula . ,
valuación etc- estarán orientados desde la ev~uacton, en el
vine cton, e
'
'
., d
st1tuye a su vez
d CIEES aún con ser una evaluacton e pares, con
.,
: ~ evealuación 'externa, por lo que condicionan los procesos de gest1on

!

.

., .

académica,
Otro programa que estará incidiendo significativan:ie~te so~re 1la
gestión de los programas educativos es el de fortalecuruento e os
cuerpos académicos.
, .
'grupos de profesores_ de_, tiempo
Los cuerpos acad enucos son
d
com arten una o varias líneas de invest1gac10n o e
comp_leto que
di~ . lin s o multidisciplinares y un conjunto de
estudio en temas sc1p are
objetivos y metas académicas". (PROMEP)
· para impulsar la
L fi
de CA es por otra parte una estrategia
.
a igura
.
vez en un punto de referencia al
investigación, pero se con~1e~e a su
míte a la valoración de los
evaluar los programas acaderrucos, ~~es nos re
r
el programa
profesores, sus p_erf-tles, y su . ~elac1on con alumnos ) con
educativo donde ine1de su acc1on.
En si mismos los CA se clasifican en tres niveles:
a) Cuerpos académicos en forma~ión . ,
b) Cuerpos académicos en con~olidac1on
c) Cuerpos académicos consolidados.

·
la
al · - de su integración Y
Lo anterior como resultado de
ev uacton
productividad.

.
la
otra arte constituyen una alternativa para ~p~sar .
Los _C A por ,
p
d . "definir el rumbo de las insncuc1ones }
colegialidad y escan convoca os a
, ;nfluvendo en la coma de
tl. os'· por lo que estaran ,... ,
d
programas e uca v
.
d
d · del grado de
decisiones en materia de ges~ón educa~ a, _es~ e?e:/~:e asuman sus
desarrollo que 'alcancen y del comprorruso msntuc10

· integrantes.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

411

IV.- Respuesta de las IES a las Políticas sobre Evaluación:
cambios en la organización y en la actividad académica
Las formas como las !ES han recibido el discurso oficial sobre
políticas públicas en materia de evaluación y las acciones que han
intentado éstas para operativizar en la gestión esas políticas, han sido
muy diversas. Van desde la aceptación entusiasta, al acatamiento
resignado, hasta el más contundente rechazo, estando esta última opción
en ocasiones derivándose de movilizaciones en las IE .
Podemos sin embargo reconocer que en forma mayoritaria las IES
han ido incorporándose a estas políticas que se diseñan desde la SEP, la
UIES y CO ACYT, para entrar a su fase de operativización en
diversas formas de convocatorias y procesos de evaluación, todo esto
primero en los ochentas haciendo énfasis en la planeación como
estrategia después en la evaluación en la década de los noventa y
actualmente ligando ésta a procesos de acreditación.
La planeación cobró cuerpo en el Plan acional de Desarrollo, en el
Programa de Modernización ducativa y en el Plan 1 acional de
Educación uperior, a partir de 1983
Las autoridades universitarias detectaron en escas políticas de
planeación "la siguiehtes prioridades: ele ar la calidad de la educación,
aprovechar racionalmente los recursos, continuar con el crecimiento de
la matácula, pero cuidando la calidad, formar profesores, regionalizar la
educación superior, y realizar investigaciones que desarrollan una
tecnología propia". [endoza R, 1986 p. 149).
Los actores políticos en la universidad reconocían la continuidad
entre el PD r el PNES en cuanto a política educativa.
o estl,lvo au ente la critica a los procedimiento de planeación "que
según algunos analistas solo quedan en el formalismo, refiriéndose sobre
todo a la falta de consulta a las universidades y apoyadas en el
centralismo" (Mendoza R. J., 1986, p. 150).
En otra dirección menos crítica pero escéptica, diversos directores ,
universitarios consideraron que el P D y el P
como un esfuerzo
positivo, pero meramente formal que finalmente dejarían sin resolver los
graves problemas de financiamiento, recursos humanos, falta de
participación y la masificación de la enseñanza.

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

A fines de los ochentas el tema de la evaluación se estaóa pl~teando
y al respecto los recto.res de las universidade estatal~s, rec?n?oan que
"la evaluación y el financiamiento eran los temas mas _po~emicos de la
agenda universitaria'' de la reunión de
UIES en Mexicali.

época en el que se producen modificacione in titucionales que la
distinguen radicalmente de épocas anteriores" (Ibana, 2003). Lo anterior
e expresa en los grandes cambios en cuanto a la autonomía, la
gobemabilidad y las formas de organización de la IE .

Fue así que los rectores se dividiero~ en~e los que apoyaban una
política de evaluación, a partir de dos tipos: interna y externa_ Y.o~os
' · nalizaban en forma latente la n cesidad de definir lirrutes
rectores que 1 ,~
•
·
l
entre lo que compete a] Estado y lo que compete a la ~ver 1dades o
cual constituyó un ad errencia importante, pue nos rerrute al tema de la

En la actualidad la
UIE esta impulsando cambios en las IE que
implican la transformación de cada in titución pasando por lo
programas, el financiamiento diferenciado, la rendición de cuenca, la
evaluación y la acreditación, fortalecimiento de los cuerpos académicos,
flexibilización de planes de estudio, mo ilidad estudiantil entre otros,
como condición para insertar las IE en el mercado global del
conocimiento, in abandonar u función hi tórica, como referente
culrural básico de la sociedad.

412

autononúa universitaria.
ún cuando el p
y el P D apuntaban hacía _la
"refuncionalización" de la educación superior con una nueva perspec~~a
sobre vinculación, calidad, eficiencia y eficacia de los IE , la CD is
económica del país hizo perder fuerza a estos proyectos de d_esarrollo,
afumar que no propiciaron grandes camb10s en las
por lo que se pued e
universidades.
e puede considerar que es en la década de lo noventas c~ando la
política se reorienta enfatizando el tema de la evaluación y a partir de esca
inducir en los IE cambios importantes.
Las transformaciones en las IES se an a intensific~r a partir de.1991,
con base en el programa de foderoización Educaova del presidente
Carlos atinas de Gortari.
Cabe aclarar sin embargo, que a est~ cambios_l_e, ancecedie~on la
reformas legislativas correspondientes, como condioon n.ece~~oa para
que, pudieran operar en lo noventas el proceso de moderruzac1on de las

IE.
1 proce

de modernización, ha ,~plicado que las
res~~ndan,
incorporando nu as prácticas acaderruca , mod s de con~ucc1on del
sistema universitario, regulación de_ los_ presupuestos, de lo 10~e o 1!e
académicos, comportamiento estudiantil y sobre todo la operac.10n de
O

programas académico .
·
b
"La oran eran formación no deb circunscribirse a
m em argo
t&gt;d
·•
l
normas y prácticas cotidianas desde las que se regulan la e ucaoon Y a
ciencia sino a ciertos modos ti.e existencia introyectados de manera mas
ner~ en la sociedad y el mundo desde los que se redefine~ las
ge
.
.
.
l
tr ta de un cambio de
relaciones económ.tcas y sociales mas genera es. e a

413

Para que pueda ocurrir esta eran. formación de la lE y su
incorporación a la globalización
están ocurriendo cambios
fundamentado en eres niveles: modificación de la autonomía
univer itaria pasando a una autonomía práctica
upervisada n
egundo lugar la emergencia y fortalecimiento de la gobemabilidad como
requisito esencial de conducción in titucional y en tercer lugar, nueva
formas de o anización qu garanticen una actuación eficaz en 1 s
mercado en que se participa e te último aspecto solo tiene avances
parciales.
Estos cambios stán operand de manera diferenciada en cada una de
la universidade m ·icanas, pero e puede afirmar que en conjunc
constituyen un proce o global de la educación upeaor hacia la mejora
de la calidad, como elemento · y condicione nece aria. que
gradualmente e manifie tan o con tiruyen un a, anee de la educaaó n
superior hacia la mejora de la calidad, como elementos }' condicione
necesarias para que gradualmente se manifiestan o construyan las demá
caracteá cica intrínseca que tienen que ver con lo a pectes cualitati o
de la funcione suscanti a de la un.iver. idad,
Como se ha ~icho la
busca orí mar esta trans orrnaciones
Y en su documento · a educación superior n el siglo XXl contempla
impulsar acciones orientada a la con lidación de lo cuerpo
académicos el desarrollo integral de los alumnos, la innovación
educativa, la vinculación y la gestión, incluyendo los procesos de
planeación y e aluación institucional.

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

414

Adicionalmente a esto las IES están convocadas a la acreditación de
sus programas y la integración a redes, así como al desarrollo de la
universidad virtual.
Todo este conjunto de acciones están operando ) a en las IBS, como
decimos, de forma diferenciada, pero en lo fundamental respondiendo a
las orientaciones de la ANUIES.
En el nivel de licenciatura la acción de los '&lt;slEES ha conducido los
procesos de evaluación y a partir de recomendaciones especificas se
busca mejorar la calidad y con ello la acreditación. También a este nivel
se ha orientado la planeación estratégica a través del PIFI (Programa
Integral de Fortalecimiento Institucional) que contempla el desarrollo de
las IES hacia objeti os de más largo plazo con ba e en una visión de
futuro.
La transformación de la educación superior en México es un proceso
inconcluso, sin embargo se puede afirmar que, ya han ocurrido cambios
importantes en diver as direcciones:
Las IE tienen una mayor continuidad en sus quehaceres
académicos en función al ejercicio responsable de la autonomía ' a
una actitud positiva a la rendición de cuentas, concretándose
incluso en convenios con los organismos que impulsan la
transparencia de las funciones públicas.
Se ha cobrado una mayor conciencia de la importancia de la
vinculación y la incorporación de redes, reconociendo que esto
estará asociado a la consolidación de cuerpos académicos, como
base para impulsar la investigación y una enseñanza de calidad.

•

•

Si tomáramos como referencia el caso e pecífico de 1~ U
L, una de
las universidades públicas de provincia más grande del país, para citar
algunos de los efectos más importantes derivados de las poliócas de
planeación y evaluación, citarnos los siguientes aspectos:
•

Incorporación a formas de planeación estratégica en todos los
niveles a tra és de esquemas de PROMEP que inició los
''Programas de desarrollo institucional" en las dependencias y mas
recientemente los PIFIS y PIFOP, como esfuerzos de planeación a
largo ylazo.

•

•

415

Impl~tación de_ procesos de selección al ingreso de los alumnos al
bachillerato, a licenciatura y al posgrado en coordinación con el
CE ~VAL (Centro acional de Evaluación de la Educación
Supenor).
Actu~ación de los planes de estudio en todas las licenciaturas
para m~~rporar el" "Pro~~ª de. Estudio Generales para la
Formaaon lmegral en cmnadenaa con las orientaciones de las

IE.
Impul o a un conjunto de acciones para la investigación y el
desarrollo institucional con base en la consolidación de lo
Cue~o~
cadé~cos.
t concepto uscituye la diversificación
• de te~os y funoones con que aludíamos la acóvidad colegiada.
Las .acav1dades de evaluación sobre los programas educativos y
pamc~em_e sobre la planta académica han propiciado un
maceado .lllteres p r la formación y actualización de I s profe res
fundamentalmente a través del estudio de mae tría , doctorados
para hacer énfasis en la productividad y la calidad académica de
cada programa educativo.
• La realización de nuevas formas de crvicio de apovo a los alumnos
Y pro~e~ores trae c nsigo la creaci , n de lab rato;io y bibliotecas
espec1ali~adas, así como áreas como eJ centro de Apoy , ervicios
J\cadé~cos propiciando lo que alguno llaman la' complejizacióo
de la umversidad" pues ~ esto se agregan centros de Informática y
?tro que tratan de 1mpul ar la incorporación a red
de
mformación.
.
• Tambi 'n por orientación de
} para atender problema de
rezag
v
d
·
'
d.
til
. . . , e erc1on e ru Jan , ha sido creado un programa
tnsmuc1onal de tutoría que a ::,u vez exi te ya en cada escuela de la
L.
• Los conceptos de vinculación con el enromo s cial y la pertenencia
ª red~s on redimensionado y ahorn la
L cuenca con un
Con _e¡o Consultivo xtemo y diver a dependencia han hecho lo
propio en las áreas de su especialidad. Existe por otra parte una
mee
· · a que todas las carreras sean acreditadas por su
, e1a posmv~
?tganos c~legiadados profe ionales, como un reconocimiento a la
Imp rtanc1a a estos aspectos de vinculación • evaluación externa.
Cabe ha cer menaon
·, sm
· embargo, que no todas las carreras
cuentan
con
. y aceptación a
.
. organi mo s acre dí ta dores con prescnaa
ruvel nacional.

•

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

416

........ entado un cambio importante con respecto a
L ha expe.........
. . d la

La U
la actualización de la oonnati.vidad, lo que ha _propicia o
. , d l Estatuto General otros reglamentos internos de las
apro b acion e
· , d CIEES
dependencias, lo que se toma en cuenta e~ ~ evaluac100 e .d d d
y que desde luego fortalece la gobemabilidad y la capa□ a e

•

•

gestión de los directivos.
Evaluación de la docencia pot el Centt

•

uIm

de Evaluaciones de la

p~"

L.

ul ó al "Programa de Estímulos Económicos a los ro .eso res
p
el
. . d PROMEP significa una modalidad de
que con
ausp1c10 e
.
p
1
.
,
paro·a
·pación
en
la
convocatona
de
PROME
para e
al
evum~
.
. . t de perfil de eable de los profesores, que en s1
reconoClffilen
fun ·
d ¡ d ente en
misma fortalece el equilibrio en l~s . , c1one . , e oc ,
cuanto a horas de en eñan.za, in est1gac1on, ge~~on tutooa, pues
a artir de la entrega de e id ocia y u valoraaon p_o r .parte de los
.
d PROMEP se otorga e e reconoom1ento . a los
diprecovo
e
di er os
I
profe ores que llenan los requisitos y se s otorgan

°

•

•

v.

apoyos.
.
·
· eneral para
El PROMEP se ha convemdo en la estrat~gia mas g
. "di
la calidad de la educación supertor y muchas de sus
1nc1 r en
al . ,
.
. lican diversos procesos d ev uaaon.
acciones unp
L la
De i al im ortancia han sido para el desarrollo de la
. . s
. gu d PO ACYT
I y de lo CIE
que han prop1c1ado
acaones e
•
, ·
d· ·
. .
nante en el currículo v en la practicas aca em.Jcas.
b
cam 10s llllpo
·

Una Valoración Inicial
. n
Ahora b 1e
,

i analizamo el conjunto de ca!I\bios que están
d d
olitica que
. d
las IE mexicanas como resu1ta o e esca p
ocumen o en
.
·
la calidad de la
la evaluación como estrategia para m ¡orar
. . . d un
Prioriza
.....
d
·
trata en prmc1p10 e
educación superior, podemos a vertlr que se
. ula e de
proceso inconcluso en lo global
con elementos partlc r
distorsión.
.
. , ocurre cuando en la búsqueda del resultado el cual
E sta d1stor
10n
d' · · se
puede consistir en llenar indica~ores para luego tener ~a acr~1.tac~~: de
descuidan los procesos, y entonces se da con &amp;e_cue~Cla un
om
.
.
1 alidad es compleja, implica resultado ' pero
mcongruenc1a, pues a c
, . ,
también proceso en su a pecto mtonsecos y extero

417

Aun cuando esto no se puede generalizar si se observa que el
fenómen del marketing impacta igual a empresas que a instituciones
educativa , se requiere ser competitivos y si para ello ayuda una
certificación, entonces e o es lo que importa, pasando a segundo plano
los proceso formati o • de las propias instituciones.

E e es el riesgo, que import ma el resultado (la acreditación) de un
programa educati o o de una institución olo para efectos de marketing
o de ranking que los a pecto realmente cualitativo de lo pr cesos
educativos.
En la inercia y carrera p r la acreditación como resultado y como
producto, los proce o de gestión educativa y de aprendizaje como
formación de los alumnos pueden pasar a un segundo plano, esto sucede
cuando solo nos ocupamo por llenar lo requisitos que los indicadores
de un e quema evaluativo plantea en cuanto a planes de estudio a perfile
de mae tro , productividad académica mecani mos de selecaón de
aspirante a ingre o o índice de eficiencia terminal, todo se convierte a
númer s que c n frecuencia no on repre entativo de los pr ceso
educativo que ma tro
alumno vi en en la funcion de d cencia
inve tigación.
Por otra parte lo enfoque si t ' micos de evaluación de los programas
la rapidez con que e realizan, apena pueden
contabilizar aspecto que e repre entan cuantitati amente: numero d
alumnos que ingresan, que egresan; prot sores y us grado ,
publicaci ne libro en la biblioteca, ~te. Pero por ma que e quiera en
unas cuanta hora no e posible hacer cons1dcracion
erias obre el
c nrexc de e
programa académico, much meno
e da una
compren 1ón cabal de lo proce o in olucrado n la formaci · n de 1 s
sujetos. Prevalece enronce el trabajo de gabin te en el análisis de lo
datos. ·
duca□ vo , por

agudiza, com lo ñala J. a a u al aplicar un
enfoque sisrémko de e aluación a todo 1 programas educativo como
i fueran realidades homogéneas, cuando codos abemos que
precisamente por la naturaleza del contexto están mu lejo de ser una
realidad homogénea.
~ l conflicto

La transferencia de los modeL de g stión · evaluación empresarial al
ámbito educativo, egún J. Ca a su
CO) ha propiciado ctiver as
tensione o problemas:

�LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

418

Un primer problema tiene que ver con la ausencia de la dimensión
"educación" en la gestión educativa, esto ocurre debido a la
aplicación de categorías ajenas a lo educativo.
• Un segundo problema revela una tensión conceptual y valorica
producto de la reconceptualización de la educación desde la
economía. En los últimos tiempos la economía ha copado el
discurso de la política y la gestión edu tiva con tétminos como
eficiencia, eficacia, productividad, competitividad etc.
• Un tercer plano se localiza una tensión entre paradigmas
concurrentes, es decir entre un paradigma con una visión técnicolinear-raciooalista (rigido) y un paradigma con una visión emotiva-

•

no linear- holistica (flexible).
• Es obvio que en la actualidad predomina en los modelos de ge'stión
--evaluación la isión técnica- linear en donde para este paradigma
lo que cuenta es "el producto" de la educación o rendimiento del
sistema, para medirlo, determinando 'niveles de calidad" conforme
a "estándares ', alineando procesos y mejorar la productividad
(eficiencia) y el producto (eficacia). O. Casassus, 2002).
• Un cuarto problema de tensión ocurre en la gestión educativa
cuando existe divergencia de objetivos en los ni eles macro y
micro de la organización, es decir entre la institución y la escuela.
• La disfusión o divergencia de objetivos ocurre debido a que la
institución (macro) responde a demandas de carácter nacional
(integración social p. ej.) o internacional (globalización) mientra
que la escuela se organiza al nível de comunídad y su interé está en
los aprendízajes de los futuros profesioníscas, para lo macro cuenta
m.i.s la economía, para lo micro la pedagogía.
• Por otra parte en la educación superior es notoria la ausencia de
. una formación pa.ra la gestión, tampoco hay investigación en esta
materia, por ello ocurre la transferencia de otros campos
disciplinares.
Es necesario reorientar los. procesos de gestión y con hase en la
participación colegiada pasar de las practicas autoritarias a otras con una
visión democrática de la gestión que de más importancia a los recursos
humanos que a !os resultados. ,

419

VI. Reflexiones Finales

. El proceso de transformaci~n de la educación superior ha estado
impulsado
por el Estado a traves de la actividad legis
. 1atlva
. y de la SEP
•
pn~ero en su fase de problematización incluyendo en la a d~
naclOnal los temas de la evaluación y la calid d d
.
gen
involucramiento
. a _deducanva,
. de los actores de la uruvetSJ
a , construpasando
endo laal
ali
anzas necesanas. .alistamiento
.,
para sacar ad elante estos proyectos con
b
ase en •una movilizac1on constituida por una ser1·e de ace1ones
.
pasos y
estrategias para ten~r un res~ta~o idóneo en las decisiones políticas,
donde la
UIES, tiene una s1gruficativa aportación.
En todo _este proceso de •~aducción de las políticas públicas del
Estado
IES ha ¡uga
. d o un
1 · ex1cano en la educac1on superior la
~ape
!~portante
específicamente
en
la
problematización
mvolucram1ento }' movilización de lo actores de las lE h . 1
'
de eval · ·
alid d d
aaa os temas
u~cton y c a e ucativa como asunros de politica públi •
(Aco ta Silva, 2003)
ca
Por
afirmar que 'la última década d el siglo
. '
1 ello· se •puede
d
marcó
p~ra ·~ uruver 1 ad .una de las transformacione mas significati as de su
histona. Lo cam~10_s operados en tan solo diez anos impactaron como
?~ca
las practJCas y formas de organización y obierno de cada
mst:1tuc1on (lba.rra, 2003 p. 71).

~?t:,

,¡'sta_ , continui~ad de cambios para fortalecer las prácticas de
;;cn~~ci~n
me¡ora . _de ca~dad se. apoyará ademá en las nuevas
'd· ogias de regulac1on neoliberal para inducir en lo hechos de r0
coa iana la n ue a naruraIeza d e1 quehacer universitario.
'
{1 rma
des~:neficiencia d e t~ nue as políticas y su forma de operativización
abstrae ~ en s~ capacidad de distanciamiento, al imponer o rma
eneraltas a oc1a~a a procedímiento_s e taadarizados de aplicación
g
que funcionan como mecaru mos de ind . , d
.
conducras o resp.uescas.
uccion e c1enas
tec~~o e~ta fonna el Estado~ i~~ulsa una politica que e apo} a en
campo gia . que en su aplicae1on propician la normalización de
ada r:r~entos que son sujetos a un seguimiento, para facilitar su
ptacton a un medio cada vez mas demandante.
.
en Resumido
los IE dirfamo s que 1.º cam b.JO p~ruculare
que e tán ocurriendo
y en us funciones ustanavas realizadas a ttavé de sus

�ROGEUO CANTÚ MENOOZA

LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

programas educativos, son consecuencia o están asociados a cambios
más g nerales y abarcativos que tienen que ver con el concepto y
ejercicio de la autonomía, entendida ahora como una autonomía
operativa o práctica, que mas que plantearse sus propios desafíos, debe
mostrar capacidad para responder a los reto que 1 impone el medio,

Consideramos que "la calidad concreta de l
· ·
para el alumno es el a pecto fundamental
a expenenc1a .educativa
educae1ón , u poder d •
. . para entender la calidad de la
.
e 10tcrvenc1on en la
.,
de igualdades ocia1es" (S · , J
compensaaon de las
. acn tan, . 2 O)

420

social, bbow y la globalización.
También la autonomía, tiene que er con e otro cambio general, que
es la gobemabilidad de la IE , ésta entenclidá como la conducáón
cotidiana de la institución, donde cada institución define estructura de
autoridad y formas de organización. Este último elemento consátuyc
otro de los grande referentes de cambio abarcativo, las forma dt
organización en las IES reclaman de la participación colegiada, pero
también de nuevos tipos de funcionarios universitarios con capacid1d de
gestión para traducir un proyecto in titucional en acciones y conductas
que mejore La calidad de los programas educativo
la actividad de la
institución educativa.
Como resultado de estos tte grandes cambio en la autonomía, la
goberoabilidad y las forma de organización lo otro cambios escin
ocurriendo en los asp cto particular s de la actividad de mae tro ,
alumno y autoridade en la operación de lo programas académicos
como materialización de las funcione sustantivas de la universidad,
bu cando hacer de la evaluación
la planeación las estrategias pan
alcanzar la calidad de la educación superior.

-421

Por lo meri r la evaluación , la
., d
han de ocupar e de su dirección d g: ~on e un pro ama educativo
en indlcadore e pea'fi
pe agogica, centrada en el currículo no

co procurar un cli
d
,
estudiante a efecto de mejorar s
d' ~ e apoyo centrado en el
. con altas expectativas de
~pren 1za1e orientada por meta clara
institucional coherente.
umno en eJ marco de un proyecto

10/

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lo llttit•tmdad conltmporánta,

Así, los pr cesos de planeaaón · evaluación de la educación superior
estarán íntimamente vinculados e incidiendo sobre los pr cesos de
stión educativa.
e puede reconocer, sin embargo que la politica sobre evaluación se
ha constituido en un discurso hegemónico obre lo pro
educativo .
o ob tante, la evaluación mas que concretar e en clasifiC2f
programas y asignar recursos, ha de consótuir una estrategia de reflexión
sobre la actividad académica y. como tal rettoalimcotar sobre nuc tn5
fortalezas y debilidades y de ahí derivar conclusiones para la
uón dt
pro ectos orientados a superar estos problemas. Con &amp;ecuenaa estO
requiere apo o institucional y financiero que el stado debe con idcrar

.para la mejora de la calidad educativa.

PRO~[Ep (?O(H)
programa ae
J Mt_Jora1111tnlo delpro_·'esoradtJ,
..
ic

P-

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CASASSUS, Juan (2002) Problemas de la Gestión Educativa: la tensión entre los
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Mtra. Beatriz Liliana De 1ta Rubio
Colegio de ocio! gía
L.
'Miembro director de Consultoría en Educación

(COEO)
Introducción

En el presente artículo propongo continuar con la reflexión en torno a la
ociedad del conocimiento y a las necesarias rclaci nes que se e tablccen
entre ella y la educación. La educación, iempre ha ido con iderada
como un factor prioritario para el de arrollo económico político y
cultural, de la ociedade , l grupo y sectore que la c nstituyen
debido a que su fin último es el pleno de env lvimient de toda las
potencialidade humana de la persona . Hoy en día la educación
re uJta también ampliamente valorada en el contexto de la ociedad d 1
conocimiento, no obstante ninguna de ellas e tá aislada del contexto
económico y político característico de nue tta era, por lo que e
in ludible tomar en consideración la diversidad de factores ,,
dimensiones que las determinan.
En el presente te.·to, planteo alguna de la. características que lo
especialistas han señalado como atribut de la sociedades basadas en el
~onocimiento, con la intención de comprender sus implicacione en
todo lo ámbito d la vida cotidiana, fundamentalmente en el de la
educación. Posteriormente y debido a la inherente relación entre el
nuevo modelo de organización ocia! ,. el ámbito educativo, ofrezco
algunas consideraciones acerca d las circunstancias y problemática
prioritaria que caracterizan a la educación en el contexto actual, ello con

�EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPiAS ANHELAD.6$

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

424

. d d d instrumentar una auténtica
la intención de valorar la posibili ~
e
sociedad del conocimiento.
.
1
al . l XXI se ha transformado ampliamente, los
La vida en e actu sig O
•
l ·,
. .
an ue nos enfrentamos a una nueva revo ucion
especialistas afirm
q
• tífico-tecnoló01cos. Los
da fund entalmente por los avances cien
t&gt;g~sta
~h
do a su vez una serie de transiciones en todas
atados avances an genera
La actual revolución
las dimensiones vitales de los seres human . .
la
, .
. arable a la revolución industrial, en cuanto a s
tecn~lo~ca, es equtdifi? . s en las formas de vida, de producción y en
implicaciones y mo caaone
las relaciones sociales.
Por sus intrínsecas relaciones con la esencia de un~ so:i~dad del
. .
d los ámbitos que mayor impacto esta rec1b1endo es
conoctm1ento, uno e
p
d la roposición
el educativo, como he s~ñalado anterior;°e~:~n~:e :e
en forma
de ue el hecho educaovo, no es un eno
.
.al
aisla~a en la vida cotidiana, sino que es ?r~~samentelí~ even;~:~s ~
•
d terminaciones histoncas, po t1cas, c
como tal, su¡eto a e
. ducativa el análisis del contexto
económicas. De esta manera en matena e
,.
ue se
es una premisa relevante a considerar en toda polioca y propuesta q

¿;

realice.
,
concretamente nuestra entidad federativa, se auto
uestro pats Y,
·
Ante esta.
. d d del conocimiento en prospecnva.
postulan como una socie ª
.
áli' · de los atributos e
. .,
fu
ulta inaplazable realizar un an s1s
v1s10~ d~ turdo, res
. d d del conocimiento y de la educación que le
implicaciones e una sacie a
sea propicia.

Sociedades basadas en el conocimiento

,
00 mayor desarrollo
1
En el ámbito internacional, entre os paises c
. d l .deal de
e ropone un nuevo mo e o 1
1, .
económico Y tecno ogtco, s P
. •
A tal s formas de
. .,
·al
tomo al conocirruento.
e
orgaruzac10n so~1 en
dicho modelo se les ha denominado
organización social que ado~~
S
bl
una distinción entre
como sociedades del conocun.1~~to- e_,esta ~cy:tmente orientadas al
,
·¿
1 sociedades de la llu.onnacion,
estas y as.
l difu . , de información las cuales se cons1 eran
51on
almacenamiento y a a
'
. •
fin
tad.io anterior al de las sociedades del co~o~lffilento c~ ~ la
:1en~al es la permanente generación de conoclffilento, es ec1r
·innovación.

Propongo que la sociedad del conocimiento constituye un modelo o
ideal equiparable a una utopía en el sentido en que se delinean cienos
valores y principios filosóficos que la sustentan, sin considerar las
circunstancias concretas en las que los nuevos modelos se desarrollan.
Los principios filosóficos, ideales, se aprecian al analizar las
concepciones que existen en tomo a estos nuevos modelos de
organización social, tanto el estadio previo denominado sociedad de la
infonnación, como el posterior designado como sociedad del
conocimiento. Así, Castells concibe a las sociedades de la información
como "un utado de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros
(ciudadanos, empresaJ y administración públiéa) para obtener y compartir cualquier
infonnación, instantáneamente, desde cualquier lugary en la fom1a como se prefiere. "
(Castells, 2001: 16)
Por su parte, el denominado Libro Verde sobre la Sociedad de la
Información, la postula como una forma de de arrollo económico y
social en el que la información juega un papel central en la creación de
conocimiento y satisfacción de las necesidades de las personas y de las
organizaciones y por lo tanto es factor esencial para generar riqueza y
mejorar la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos.
(Portugal, 1997) Masuda considera que la sociedad de la información es
un proyecto que al desarrollarse en torno a la información, aporta un
florecimiento de la creatividad y de la capacidad intelectual humana.
(Masuda, 1984)
A partir de las conceptualizaciones acerca de sociedad de la
información -tomada como ejemplo--, arriba citadas, podemos apreciar
su relación antecedente con respecto a la sociedad d l conocimiento. Ya
estas concepciones delinean ciertos ideales socioeconómicos, sobre los
cuales e estructura la propuesta de un estadio de mayor de arrollo.
A p{lrtir del período antecedente, se considera que las sociedades
basadas en el conocimiento on una forma de organización propia de los
inicios del tercer milenio, Tilak (2002) propone que por lo menos, lo
serán en sus primeros veinticinco años. La Sociedad delA:=onocimiento
representa un ideal de organización social y del sistema económico en
tomo del conocimiento, por lo que se considera como un estadio más
aemocrático. La democracia inherente a la sociedad del conocimiento se
fundamenta en las siguientes tesis que consideran que todos los seres
humanos tienen la misma posibilidad de recibir información y a partir de

�426

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

ello crear conocimiento, así también en la estimación del conocimiento
como un bien público susceptible de ser compartido.
Según el citado Libro Verde sobre la Socied~d de la Informa~i~n, la
adquisición, el almacenamiento, el procesarruento, la evaluac10n, la
transmisión, la distribución y la diseminación de la información con
vistas a la creadón de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades
de las personas y de las organizaciones, son competencias_que juegan el
papel central en este modelo social. (Portugal, 1997) La idea de ~ue la
existencia humana se desarrolle en una nooifera y que la actual sooedad
pudiera concebirse como una noocultura, paree~ ~ompatible con la
concepción de una sociedad basada en el conocun1ento y se presenta
como la promesa de una sociedad equitativa, armónica y respetuosa de
los derechos universales y de las diferencias, ya que son condiciones que
le resultan imprescindibles. o obstante, más allá de su concepción y
trasfondo filosóficos, la Sociedad del Conocimiento emerge en el
contexto neoliberal y globalizado, es decir, en un estadio avanzado del
capitalismo, por lo cual no podemos hacer a un lado nuestras r~zonables
dudas respecto a la alta probabilidad de incumplimiento ~e ~s ideales en
términos equitativos y democráticos, ya que la expenenc1a pasada '
presente en materia de educación en los sistemas capitalistas ~os ha
demostrado que la inequidad es una condición imperante en los mismos.

Contextos vigentes en educación y prospectiva
En esta nueva era de contradicciones, de ausencia de discursos Y
grandes relatos, de polari-zación de las desigualdades, ya qu~ la eco?ornfa
se encuentra globalizada en grandes bloques y al mis~o tiempo
segmentada, coa las consecuencias de que la pobreza adqwe~e nuevas
proporciones, formas y grados de especialización, mientras que inmensos
capitales se concentran en determinados grupos no muy gran~e.s y por lo
general constituidos por personas ~das con la_zos familiares ! / o
corporativos, grandes masas de poblacron se paupenzan al ser exclwdas
de las posibilidades de estudio y trabajo fundame~~ente. Es _un hecho,
que las consecuencias sociales de la globalizac1~n, trasCJen?en el
problema de la marginación de personas, grupos _Ypa1ses y se marufi_e~tan
ahora mediante la exclusión que puede ser considerada como la maxuna
e::-..rpresión del desarrollo desigtial p~ quienes no ~eotan con los medi~s
· económicos para acceder a la escolandad y postenorrnente para competlr

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

427

por un empleo que garantice la satisfacción de sus necesidades básicas
~~~ru.
'
La educ~~ión continúa sustentada sobre la base del sistema capitalista

de producc10~ y ~e . una organización social de clases, razón por la cual
afronta_tamb1en VJeJos problemas en nuevas manifestaciones. EJ mayor
reto,_ s~em~re presente en todos los sistemas educativos, ha sido y
contuma siendo el de la cobertura que a su vez está estrechament
vinculado con el de las desiguales oportunidades de acceso a
enseñanza formal -con reconocirruento oficial-. Esta cobertura además
de la, tradicional deman~a de educación básica -por lo menos-, está bo
en día mayormente relacionada con la posibilidad que tengan los diversos
sectore~ d~ población de acceso a las tecnologías informáticas y de
co°:urucac1o_~es (fJC), ya que ello supone la oportunidad de adquisición
de mformac1on y -por orra parte- la calidad de la misma determina el
conocimiento que se pueda generar a partir de ella.

1:

~sí_ la de igualdadc que de hecho se presentan en una sociedad
capitalista con su sistema de clases, se extienden rambién en esta era de la
sociedad red, má allá de las fronteras nacionales v alcanzan dimensiones
mundiales. De esta forma, la pregunta que ~ge es la de: ·cómo e
. una auténtica sociedad del conocimiento que ' responda
post'bl e constnur
a s~s i:nás n_ob~es ideale prop~estos, sobre la ba e de una organización
social meqwtatlva? En tal senado, una nueva forma de manifestación de
la inequidad es la denominada infopobreza, nueva expresión en el contexto
de la C, que se genera debido a la brecha digital o desigualdad en 1
~cceso a las TIC así como a la en eñanza que se traducen en destnformación y ésta a su vez en pobreza y exclu ión.
. El _viejo problema de los regímenes capitalistas es en esencia el de la
1~e9u1~ad que en materia educativa e reflejaba obre todo en la
~ pandnd en el acce o a la enseñanza i rmal y actualmente a la
mformación -en términos generales--. Así como el ;u;alfabeti m ha id
un anee tral pro?lema sin solución de fondo, en el ámbito internacional
se presenta actualmente, el problema del analfabeci mo tecnológico que
afe eta tam b'1en
· a las m.1nonas
· , que no pueden saltar cücha brecha' por
~arecer de los medios y oportunidades para hacerlo. La búsqueda de la
cobertura, llevó a diversos gobiernos a "esforzarse" en la construcción
de e ~uela gue alcanzaran a todos los espacios geográficos, como
garana.a de educación para todos y democratización de la enseñanza·
actualment e este v1e10
· · problema, e manifiesta ademá y en forma'

�429

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

urgente, en la necesaria inversión que los gob~e~os requieren r~ar
para dotar de suficiente y adecuada cobertura digital a escuelas, familias,
comunidades y administraciones públicas, a . ~n de prepar~ a la
población para mantener una eco~~mía compeoova ante los paises con
mayor desarrollo cienófico-tecnologico.

democráticos y plurales, así como ámbitos prop1c10s para la "libre"
circulación de la información y para la generación del saber.

428

Además de · la alta pero inaplazable, inversión en tecnología que
garantice el acceso a' las TIC por parte de ª. p~blación, el desafio
educativo será preparar ciudadanos, -en terrrunos generales- . y
e · nales particularmente, que desarrollen nuevas competencias
proLes10
,
.
.
•,
·b·d
necesarias para generar conocimiento a partir de la mformaaon rec1 1. a,
ara lo cual habrán de entrar en juego otras competencias
pinterrelacionadas que la ed ucaoon
·'
q ue promover
tendra'
_ ·
Anandakrishnan con idera tres atributos primordiales que se _reqweren
en la sociedad del conocimiento: "Capacidad creativa, ta~nto innovador J
habilidad para determinar la relevancia de Los contenidos." (200~ vid en Tarango,
J. 2004: 5) Los anteriores atributos para su logro, reqweren -~ u vez,_del
dominio de diver os grupo de competencias, que la educac1on reqwere
promover.

En el contexto de las sociedades basadas en el conocimient?: al s~r la
información la principal variable económica, la educac1on s1~e
considerada como un factor de de arrollo económico, tal! como ha sido
propuesto por las tesis desarrollistas. Sin embargo, las ~oc1e~ade~_basadas
en el conocimiento, demandan nuevas fo~as de 1~vesa~aon Y de
pro d uCc1·0• n del conocimiento así como de 10teracc1on social.
. . Por
. lo
anterior los fines educativos habrán de replantearse y las ms_nru~~ones
educativas modificar su estructura y modelos de orgaruzaaon Y
operación, para responder a las nuevas demandas sociales.
En la medida en que el conocimiento se propone com? un ~ien
· ·
·
10 tanc1a \'
público dado que la creación de conocurue~t?, en pnmera s. . .
posteriormente la difu ión del mismo, e~ condic1on p~a el adv~runuento
de la sociedad del conocimiento, el sistema educaovo_ se enge co~o
fundamental y resalta la importancia de la ensenanza upenor,
primordialmente la que ofrece~ las universi~~des, ~ues ~n ~?as ~
vinculan como funcione~ sustannvas, la educaao~, la 10ves~ac1on Ybs
difusión de la cultura que son las mismas func1?nes_esenciales a_
sociedades basadas en el coriocim.i~nt~. Las uruvers1dade~, se en:
como espacios relevantes e impresc10dib~es en la promo~10n_ de ,
formación integral: profesional, política y ciudadana en los temunos mas

Sí en las sociedades basadas en el conocimiento, éste constituye la
principal variable económica, es imprescindible que en ellas el Estado
asuma la responsabilidad de propiciar el financiamiento y la autogestión
de las instituciones educativas para la realización de sus funciones
sustantivas, a fin de tener la capacidad de generar desarrollo económico
vía el conocimiento. o obstante se prevé la tendencia creciente hacia el
surgimiento de las universidades corporativas con gran cobertura, al ser
pertenecientes y estar directamente vinculadas con las grande
corporaciones, de manera que representarán una muy alta competencia
de nivel internacional para las in tituciones educativas públicas y para
pequeñas medianas instituciones de enseñanza privada.
En esta nuevos modelos de organización social, los fines de la
educación, además de la promoción de valores de respeto a la dignidad
humana y a la justicia habrán de procurar el desarr Uo de competencia
relacionales que po ibiliten la convivencia y el diálogo intercultural, con
reconocimiento r respeto de las diferencias
promuevan además un
auténtico trabajo colaborativo, asimismo se requiere el fomento a la
actitud critica e investigati a a la capacidad de análisis , síntesis, a í
como a la intuición. En los diversos niveles del istema Educati o
1acional
habrán de promover e entonces, diver o
tipo de
competencias rnultidimen ionales, en diversos niveles de relación. erá
tarea de la enseñanza, propiciar el desarrollo de competencias bá icas,
profe ionales, tecnológicas especializa8a y transversales, de acuerdo con
lo niveles de enseñanza objetivos educativos.
Entre las diversas habilidades y capacidades erá.n altamente valoradas
de manera particular, todas aquellas relacionada con los procesos
dialécticos de difu ión, almacenamiento, codificación e interpretación de
información y creación de conocimiento. La generación de nuev
conocimiento demanda nueva formas de investigación y a u yez, de
creación de nue~o saber que en todos los casos habrá de ser aplicado a la
resolución de problemas prácticos y concretos. e requiere la formación
de profesionales/investigadores, expertos en generación de
conocimiento, es decir, especialistas en inno ación.

�430

BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHEU.DAS

Las necesarias transformaciones de la educación. Principales
modelos educativos

Lo anterior implica que la educación formal tradicional en nuestro
país, ha sido operada eminentemente en modalidad presencial, aunado al
hecho de que la escuela atiende primordialmente a la población
constituida por niños y jóvenes, en tanto se considera como fin esencial
de la educación, la socialización o tran misión de la cultura por parte de
las generaciones adultas a las jóvenes a fin de preservar el slatu quo. Otro
de los fines fundamentales de la educación formal tradicional ha sido la
instrucción, con la intención prioritaria del Estado, de preparar los
cuadros necesarios para sostener la productividad nacional y los valores
ciudadanos que el sistema requiere.
partir de los fines último
asignados a la educación, en el contexto de la enseñanza tradicional,
concebida como transmisión de conocimientos, se han considerado
como fundamentale y han prevalecido a lo largo de muchos años de
desarrollo de la escuela, los métodos educativo centrados en la
enseñanza, en la disciplina autoritaria y en la memorización de
contenidos.

Con b~~e en las _demandas que el nuevo modelo de sociedad impone a
la educac1on, considero pertinente reflexionar acerca de algunas de sus
caractetísticas ~ de las circunstancias en las que ésta se presenta en el
momen~o act:uá.l y _evaluarla con la intención de diseñar políticas y
estrategias que penrutan responder a tales imp~tivos.
A fin de poder afrontar con mejores resultados las transformaciones
que se están llevando a cabo en el contexto mundial actual que
br~v~m~nte hemos analizado, considero que se perfilan como campos
pnontanos a ser desarrollados por los sistemas educativos, la educación
de personas adultas, la educación en modalidad a distancia y la formación
d~ corte ~onstructivista que promueva complejos de competencias en
diversos ruveles de interrelación. Los ámbitos ames mencionados cobran
relevan~ia como modelos fundamentales para la planeación, el diseño y
~a gestión de la educación en el siglo XXI, así como para la
rnstrum~ntaci~n didác~ca que le sea más pertinente, sin que ello impida
la coexistenCJa de diversas concepciones filosóficas acerca de la
educación, así como de una diversidad de teorías, modalidades y
métodos de enseñanza-aprendizaje. Como modelos explicativos o
m~cos de referenci~, dichos. paradigmas constiruyen coordenadas que
onentan las estrategias y acciones de la comunidad educativa hacia el
logro de las sociedades basadas en el conocimiento.
De~ido a que en nues~o país, el Estado es el órgano rector en materia
educauva, ha concebido y caracterizado a la educación de acuerdo con
sus int~reses y necesidades; lo anterior debido a que la educación cumple
co~ .divers?s encargos s?ciales, de acuerdo con el tipo de régimen
polítJco, ast como detenrnnantes culturales, socioeconómicos, histórico
y geó~áficos que lo caracterizan. Analizando la concepción de la
educ~c1on que propone el Estado mexicano, es posible afirmar que
concibe_ ~orno su frn esencial, la reproducción de la cultura y el
rnanterurruento del orden establecido. Asimismo, atendiendo a la rectoáa
Estatal, entre las principales caracteá ricas de la educación formal -e
decir, aq_uella que cuenta con reconocimiento de validez oficial-, qu~ han
prevalecido a lo largo de la historia cabe resaltar su insti.tucionalización
es decir el hecho de que las políticas y propuestas educativas oficiales s~
·insnu_men~n a través de la escuela, en sus espacios físicos, con planes de
estudio, programas y métodos previamente establecidos y generalizados.

431

Por ser el centro de la tran misión del conocimiento y de la
instrucción, así como de la ocialización, la escuela e ha consid rado
como el lugar privilegiado para la en ñanza, que ha sido también
concebida como sinónimo de instrucción. Aquellas per na qu no
pudieron asistir a la escuela durante la infancia al cumplir lo 15 años
pa ao inmediatamente a engro ar las filas del analfabeti mo. La accione.
qüe el stado ha emprendido en materia de educación de adultos, e han
caracterizado por estar direcramcnte vinculada con la alfabetización ca i
en forma exclu iva.
Al intentar promo er la cobertura educativa que c nlleve a la unidad
nacional, el Estado ha confundido equidad con homogeneidad y -por
regla general ha ta hace pocos años- ha dejado a un lado la
e pecificidades regionale , a í como étnica culturales v las necesidade
básicas ·de aprendizaje de acuerdo a grupos de edad,' codo ellos con
requerimientos e intere es diverso y paniculares, promoviendo
métodos estrat.egias, plane y programas de estudio uniformes \ º
monolingües. 1 reto de la diversidad cultural, ha significado u~
problema ancestral al que el E tado mexicano no ha logrado re pender
en forma adecuada, pues como ya señalábamo en la búsqueda de la
identidad y cohesión nacional a hecho a un lado la diversidad cultural
caracterí ti.ca de nue tro país y ha comprometido la gran riqueza de
nuestro bagaje cultural.

�432

BEATRIZ LILIANA DE tTA RUBIO

En el momento actual, las anteriores características que a lo largo de
la historia han definido a la educación y a las instituciones de enseñanza,
se muestran obsoletas y limitadas ante las nuevas demandas del contexto
internacional que modifican irremisiblemente la concepción acerca de la
educación y de su fin último consecuentemente, los métod~s y las
estrategias didácticas pertinentes entre las cuales cab~ . citar las
modalidades en que se opera. Las concepciones y formas tra~e1onales ?e
operación de la educación se enfrentan hoy en día con ':1r~unstancias
particulares que impelen a su transformación ante ~l adverumiento de la
Sociedad del Conocimiento que hemos caractenzado brevemente al
inicio del presente texto. Analizaré brevemente l_a_s circu~stancias
determinantes del cambio de paradigmas en la educac1on del siglo XXI
ante el surgimiento de sociedades basada en el conocimiento.
Por principio es necesario resaltar ~l hecho de , qu_e las eco~orrúas
nacionales se han transformado en un sistema econom1co globalizado Y
por tanto de interdependencia entre diversas naciones, hecho ~ue
determina el debilitamiento de las fronteras y de las soberaruas,
nacionales. Como producto de la globalización, debido particularmente a
la firma de tratados de libre comercio internacionales, así como al
traslado de las empresas de una ciudad a otra, de acuerdo a la
necesidades del mercado, se ha generado la movilidad laboral Y
estudiantil, debido a que el capital y las ofertas de trabajo se encuentran
concentradas en determinados países, mientras que en otro aumenta el
desempleo lo que ha propiciado la migración de carácter !nternacional.
Ante esta dinámica migra_coria y de reticulación social munctial, _la ~scuela
como rr.áxima institución de la enseñanza en los sistemas capitalista , e
enfrenta a la pérdida de su carácter local y cerrado, pa~a tor~arse el
espacio de encuentro de estudiantes, profesores e mvesngador~s
provenientes de distintos países, en este sentido, e corna en el ~spac1_0
idóneo para la convergencia multicultural y para la convivencia
intercultural.
La globalización económica que implica la existencia _de
corporaciones u organizaciones.productivas que trascienden los e~Pª&lt;=:1?s
de un sólo país y demanda además oue as formas de _orgaruzacmn
política en Estados corporativos, supranacionales. De la rrusma man~:ª•
nuestra vida cotidiana e desenvuelve ante nuevas formas de relac1on
. social que son producto de la citada interdependencia _int~rnacio~~• así
como del ·gran avance experimentado po.r las tecnologias mformancas Y

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPIAS ANHELA.DAS

433

de comunicaciones, las cuales se encuentran presentes en todas las
acti~dades humanas y están generando nuevas formas de organización
social en red, las cuales trascienden las fronteras regionales y nacionales,
lo que nos ubica en el espacio de las relaciones internacionales en
espacios virtuales e interculturales.
Hoy en día, la mayoría de nuestras actividade cotidiana
e
en~u~ntran medi~das por el ~mpleo de la computadora y la internet, así,
pracncas comeroales, recreatJ.vas, económicas, laborales, de investigación
y de enseñanza, entre otras, se realizan con creciente frecuencia en
entornos virtuales o a distancia. uevas formas de relación ocial se
están gestando a partir de estos nuevos entornos, cambiando
diametralmente los uso , costumbres y formas prevalecientes. La
educación -reitero-, ha sido uno de los ámbito que se ha visto
ampliamente influenciado por la aplicación de la tecnologías
inform~tica . de ~~municaciones a us tareas, con la consecuente y
ne~e~ana modificac1on de u propia concepción, estrategias, métodos,
act1v1dades por supuesto modalidades educativas.
Por otra parte el acelerado ritmo de cambio en el conocimiento
cienúfico y tecnológico determina la igualmente rápida ob olescencia del
propio conocimiento y de los contenidos informativo que circulan a
tra és de la intemet, así como de los medios ma ivo de comunicación y
sobre todo en los programas texto educati\'OS. unado a lo anterior,
las funcione profe ionales y las acti idades productivas en general e
encuentran en una dinámica de cambio permanente ante la reconversión
del ~onocimie~to y la tecnología, por .lo cual, e e tima que a lo largo de
su vida profesional productiva, una per ona cambiará más de diez vece
de trabajo }' habrá de estudiar al menos cuatro carreras diferentes a fin
de mantenerse vigente ante las nuevas condiciones demandas sociales.
E por lo anterior que la concepció n tradicional v e tácica de la
educación, se ve nuevamente cuestionada, ya que el f~ esencial de la
educación actual no e ya la mernorizaciqp de c ntenidos determinados
ino _la prom cjón de una gran gama de competencia que las persona
r~qweren desarrollar, encaminadas a su desempeño exito o en contextos
siempre cambiantes, es decir que las preparen para la resolución de
problemas concretos, para la transferencia del conocimiento a nuevas
circunstancias y para el aprender a aprender en forma permanente, así
como a bu car, seleccionar e interpretar la información más actualizada ,

�434

BEATRIZ llLIANA DE ITA RUBIO

relevante y a generar nuevo conocuruent~, como . elementos para
garantizar su vigencia y pertinencia a las necesidades sociales.
De esta mariera la educación trasciende la mera concepción fo~al e
institucionalizada, cuyo desarrollo se realiza en un peáodo deterrrunado
de la vida de los seres humanos y se toma verdaderamen~e e
ineludiblemente como una educación a lo largo de la vida. Esta necesidad
de mantener un aprendizaje permanente, no ubica en_ el camp? de la
educación de adultos, que tradicionalmente, insisto, ha sido atendido p_or
parte de las autoridades educativas, en forma remedia!, intentarido_ paliar
las desigualdades de acceso y cobertura generadas po~ nuestro sistema
educativo y que ante las nuevas circun tancias se marufiesta con mayor
claridad como un campo que demanda de un de~arro~o ~tlosófico,
pedagógico/ andragógico y didáctico e pecífico. As1 el ~bito d~ la
educación de adultos evidencia, hoy más que nunca, su nnportariaa Y
particularidades, así como sus requerimientos y ~osib~dades de
desarrollo, con apoyo de políticas y propues~a~ educaovas integrales e
integradoras, en un sentido plural, democrattco y respetuoso de la
diversidad.
s indispensable la generación de propu_e s~s de educación para
adultos acordes con la concepción del aprendiza¡e a lo largo. de_ toda la
vida, que reconozcan las características específicas ~e~ apren~za1e ~e las
personas adultas, así como las di~erenc1as economicas, ps1coso~1al~s,
culturales y políticas entre la mismas, de maner~ ~ue _co~stl~) an
verdaderos espacios para la consttUcción de aprendiza¡e 1gnificauvos
que los preparen para. su desenvolvi~ento personal Y P~:ª un
desempeño profesional que se caractence por la ~~solucion de
problemas por la actualización permanent~ y la generac1on_~e nuevos
conocimientos y les permita mantener e v~entes y c?_mpeaovos e~ ,el
contexto globalizado. En los si temas educaovos mundiales, la ed~cac_1on
de las· personas adultas requiere perroear toda la estructura orgaruzaova
de manera que se generen las propuestas más j?óneas par~ su desar_rollo,
mediante la oferta de diversas opciones educaovas, para ilisuntos ruveles
de enseñanza, campos de conocimiento, sectores sociales Y grupos
culturales de personas adultas; las cuales se inscriban de~tro. _de la
educación formal y no se limiten al ámbito ~e la capaa~c1on, la
alfabetización la instrucción o de meros cursos sm valor curocular que
rayan en op~iories de entreterumiento, di~as pero sin los alcances
esenciales de una educación a lo largo de la vtda.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

435

Por otra parte, si la educación actual requiere preparar sujetos que
ejerzan una actitud analítica y crítica, que sean altamente innovadores y
capaces de resolver diversos problemas y dar respuesta a las cambiantes
circunstancias del contexto, la propuesta de la formación basada en la
promoaon de competencias profesionale , desde un enfoque
constructivista puede resultar de gran importancia en canto pretende un
aprendizaje integral y significativo } permite recuperar la experiencia y
saberes acumulados por las personas, inclusi e permite la certificación de
conocimientos adquiridos por medios educativos informales. Esca última
es una de las necesidades fundamentales que requerirán satisfacer las
propuestas educativas me refiero a las políticas y estrategias orientadas a
la recuperación de los saberes y experiencia acumuladas por los
estudiante , a lo largo de su vida personal y profe ional, las cuales
enriquecerán su aprendizaje individual y el de sus compañeros de
estudios. Por otra parte, si el enfoque de la formación basada en
competencias se limita al desarrollo de una erie de atributos 9ue el
trabajador requiere para su buen desempeño en una determinada función
laboral, puede considerar e practJcamente como
rnommo de
capacitación y por ello, desde mi punro de visea, es cuestionable
concebirlo como propuesta educativa en estricto sentido, sin embargo,
cuando retornamos de dicha propuesta el aspecto con ttUctiv1sta como
una e trategia didáctica congruente precisamente con dicha c rrienre
cogno citivista de la educación, la formación adquiere ju tamenre e e
rasgo de desenvolvimiento integral y con ciente en canco críticoparticipativo por parte de los actores de lo proce os educativo .
Las competencia , concebida como el saber en la acción, son complejo
de atributos que se con ideran indispensables para el de arrollo p r onal,
profesional y también en un campo laboral e pecífico. na comp cencia
no e logra a travé de un acto de transmisión-recepción por el
contrario, n tanto dominio, demanda la participaci , n activa de la
persona que habrá de desarrollarla por lo cual e p rtinente enmarcar la
formación ha ada en competencias en el enfoque constructivi ca de la
educación. Las · competencia están vinculadas con las e cruccura
cogno citivas que cada persona construye para un desempeño
_inteligente, es decir mediante proceso de consttUcción del conocimiento
en forma activa, que es una prioridad actual.
Por otra parte, una competencia no se da en singular ya que consiste
en un complejo de atributo deseables por lo que se de arr lla mediante

�BEATRIZ ULIANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

un proceso en el cual los conocimientos, habilidades y destrezas _s~n
dominados mediante el desempeño de las personas y en tal doffilfllo
participan además factores emocionales y actitu~es, as~ como ~alores
y circunstancias del contexto. De est~ manera ~~sten diverso~ npos y
estilos de desempeño inteligente de las diversas acnV1dades profesionales y
laborales, es deo.r diversos desempeños competentes.

En tal sentido, tanto la gesooo como el desarrollo de los procesos
educativos, han sufrido una transformación substancial con relación a la
enseñanza que se denomina como tradicional. uevas tecnologías y
nuevas necesidades e intereses se vinculan para permitir novedosas
concepciones, opciones y modalidades educativas que están
revolucionando las tradicionalmente empleadas; de la misma manera las
teorías pedagógicas y el campo de la didáctica se encuentran ante una
imprescindible y magna transformación.

436

Asimismo, la concepción de la ed~caci~ en 1~ _sociedad del
conocimiento supera inevitablemente la idea d ser úntcamente una
actividad orientada a la población infantil y juvenil y se valo_ra su
trascendencia y necesidad a lo largo de la vida, n~ci~n que nos ubica en
el campo de la educación de adultos y del aprendiza1e pe~~anente. A su
vez las propuestas educativas para las personas_ adultas y !ovenes ad~ltas
que trabajan, requieren permitirles vincula~ dichas ac_ti~dades con sus
estudios y ponen de manifiesto la neces1da~ de ~senar ~ropues~as
educativas que operen en modalidad abierta, a dist~cta o serru~resen~1al,
a fin de que puedan combinar ambos interes~s. D1ch~ tendencia h~c1a la
vinculación de actividades laborales y educativas se mcrementa día con
día, tanto en el ámbito nacional como intemacion~l .Y mue~tra con
claridad, la necesidad que tienen los sistemas s?c1ales de tmpulsar
diversas modalidades de enseñanza con carácter oficial.
Por todo lo anterior, es posible reconocer que el Sistema Ed~:ativo
acional mexicano, requiere fortalecer el ámbito de la educaaon de
adultos, mediante estrategias, políticas y propuesta~ específicas 9:1e den
fundamento al diseño de opciones educativas de calidad para los diversos
niveles de enseñanza y campos del conocimiento. La población _adulta
requiere que el sistema educativo valore y come en serio sus necesidades
en permanente tr~nsformación ante ~s demandas del ~ont~xto, anc_es de
que el cambio vuelva ob oleta su formación y su ex~er1e?ªª profes1onal,
lo qu~ además de consecuencias personales n,egauvas ~e toma en un
problema de índole socioeconómico para el prus. J\de_mas, tengamo_s en
consideración que las expectativas de vida y el crec'.m1ent~ demogr~fico
en el ámbito internacional muestran una tendencia creaente ~ac1a ~l
envejecimiento de la población m~nd.ial, razón que le confiere aun rnas
relevancia a esta demanda.
Por otra parte, el nivel de desarrollo alcanzado por las tecnolo~as
informáticas y de comunicaciones, permite que las propuestas educativas
a las que hacemos referencia puedan operarse adecuadamente Yc_o n altos
niveles de calidad mediadas por computadora y con apoyo de la mternet.

437

Coexisten en esta época, universidades tradicionales, universidades
virtuales y universidades corporativas, éstas últimas creadas por las
empresas para tener una infraestructura permanente para la formación, la
actualización y la capacitación de s.u empleados, para el mejor
desempeño de sus funciones laborales. La estructura de las universidades
-sobre todo las corporativas- en el tercer milenio, es una e tructura
reticulada, lo que facilita y llevar la univer idad a lo estudiantes y no al
contrario. Las universidades corporativas serán las principales
competidoras de las universidades tradicionale debido también a su
inmediata vinculación con el sector productivo, por lo cual Ja Yinculación
entte universidad-sector producti o es también un imperativo.
En estas nuevas circunstancia , los métodos ducati.vos requieren a su
vez ser transformados pue ni la memorización ni el iodi-viduali mo y la
competitividad, ni el sistema disciplinario r acrítico de la escuela
tradicional capitalista, son propicios para el desarrollo de una sociedad
del conocimiento. Por el contrario, la esencia de este tipo de sociedade
exige métodos educati os que lejo de extinguir la iniciati a, el
razonamiento crítico y la creatividad, en los estudiantes, los fomenten.
Los educadores no podemos seguir reproduciendo las estrategias de
enseñanza-aprendizaje que e empleaban com apoyo a lo si tema
educati os tradicionale , -presenciales y en su mayoría marcados por la
corriente conductista-, ante un contexto que se ha transformado en
forma tan rarucal y que ha modificado el campo de la educación. La
innovación e una competencia que requiere ser desarrollada por los
sistemas educati os, tanto para los docentes como para lo estudiantes, a
fin de que la t talidad del sistema se mantenga en permanente
transformación y desarrollo. Hemos afirmado ya, que la personas que
trabajan requerirán mantenerse en una dinámica de permanente cambio y
aprendizaje de nuevas competencias, muchas de las cuales están también
relacionadas con el dominio de las nuevas tecnologías, primordialmente

�438

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

informáticas y comunicacionales, así como nuevas formas de relación y
traba¡o.
Como didácta, vislumbro la importancia de diseñar modelos
educativos que vinculen entre otros en forma prioritaria, los tres
paradigmas a que nos hemos referido, que p~omuevan. el desarrollo de
competencias, es decir, de conjuntos comple¡os de atributos deseables
para la formación de una ciudadarúa armónic y democrática, así c~mo
para el desarrollo personal y profesional. Dichos mod~~os son pr?totl~?s
dinámicos que se encuentran en permanente evaluac1on y mo~ficac10n
ante las cambiantes circunstancias del contexto y de las necesidades e
intereses de la población a la que se dirigen. Los model~s educa_ti~os_ no
son piezas de museo fungen como represen~ac1ooes ~na~cas
multidimensionales e interrelacionadas que coordinan y onentan el
desarrollo de las propuesta educativas atendiendo a diversos niveles,
ámbitos, dimen iones, concepciones y estrategia .
La vinculación de estos tres paradigmas es congruente y propicia al
desarroll de los cuatro pilares que sustentan la educación propuestos
por la
ESCO en el informe Dclors. Aprender a conocer, a P~:to que
enfatiza los métodos más aconsejables para la construcaon del
conocimiento. En este sentido considero que la educación de corte
constructivista con una didáctica que promueva la formación de
competencias hará posible el dominio en forma permanente de los
compleios de atributos: conocimientos, habilidades metodologías y
procedimiento , así como su actualización de acuerdo a la
circun tancias.
En la sociedad del conocimiento resulta fundamental el aprender a
hacer. Por encima de la memorización y del saber buscar y almacenar
información resalta el análisis de la misma, aunado a. la generación de
nuevo conocimiento y al fomento ya que las ociedades basadas en el
conocimiento demandan que la investigación que se realice, sea
mavormeme aplicada a la resolución de problemas prácticos, concretos,
qu~ fomenten el gusto por aprender y por conocer, la emoci_~n del
de cubrimiento. ediante la participación activa en la construcc1on del
conocimiento se desarrollarán las competencias necesarias para el actuar
sobre la realidad , para autorregular dicha actuación, lo que demanda una
gran creatividad iniciativa y compromiso social.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

439

Si nos orientamos por los cuatro pilares de la educación, el análisjs de
las universidades en particular y en general de las instituciones educativas
evidencia la necesidad de realizar cambios estructurales, en sus
concepciones educativas, en sus métodos y estrategias de enseñanzaaprendizaje, así como en las modalidades a través de las cuales operan y
los recursos y materiales didácticos que emplean. Asimismo estos
modelos propician el aprender a convivir. Si nuestras propuestas
educativas toman en consideración el reconocimiento y el respeto a la
diversidad étnica y cultural, estaremos en posibilidades reales de lograr
una convivencia armónica y pacífica.
Por último si nuestras propuestas educativas integran la diversidad
cultural y social y propician además del acceso el uso de las nuevas
tecnologías, mediante la promoción de competencias, estaremos
desarrollando seres humanos integrales, favoreciendo además de su
desarrollo profesional y laboral, un aspecto más trascendente, su
conocimiento, respeto y desarrollo como per nas que por ende e
extiende a los demás, en donde se cumple el aprender a ser.
Estoy cierta de que los tres paradigmas que hemos analizado no son
los únicos que serán empleados ni los únicos pertinentes para operar con
éxito la educación, pero si los que se conciban como más favorable de
acuerdo con las circunstancias del contexto actual y futuro. La escuela
como institución, a pesar de la serias críticas que ha recibido continuará
vigente, aunque su forma de organización sus espacios y modalidades de
operación serán necesariamente modificadas, a í como los propio
pr~ceso educativos. Hoy más que nunca, es imprescindible por parte de
qmen~s nos desempeñarnos profesionalmente en el campo educativo,
reflexionar y poner en cuestión nuestras concepciones prácticas a la luz
del entorno, de la necesidades e intereses sociales ante los nuevos
proble~as que afrontan y ante las nuevas capacidades tecnológicas que
nos ubican en realidades hasta antes sólo pensadas como perteneciente
a la ficción científica.
Preci amente 'las propuestas y modelo educativos que propicien el
desarrollo de los cuatro pilares propuestos por NESCO, apoyarán la
~ecuperación de su esencia humanista. La educación requjere ser el
campo que anticipe los acontecimientos por enir y prepare a las
personas para su pleno desenvolvimiento ante las circunstancias más
inesperadas. Parafraseando al citado Informe Delors: "La educación es una

utopía necesaria. "

�440

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

Textos de la OberSociedad. "¿Hacia qué Sociedad del Conocimiento?" Unea

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�LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA
POSMODERNIDAD
Lle. Ernesto Diez-Ma.t:tínez Guzmán
Programa de Maestría en Humanidades
Universidad Virtual, Tecnológico de Monterrey

"El mundo iluminado se ha sumido en la barbarie". Afirmación tronante
que no admite matices. Una afirmación que, de cualquier forma, no
carece de justificaciones, conectadas con varios acontecimientos
fundamentales del siglo pasado y con los resultados que tuvieron el
progreso, la ciencia y el desarrollo. El sueño ilustrado convertido en
pesadilla. O, para expresarlo cual desvergonzado robo textual de las
imágenes contenidas en cierto grabado goyesco, "los sueños de la razón
engendran monstruos".
Pero hagamos un breve repaso histórico, para no dejar ninguna
afirmación por bien entendida. Las dos guerras mundiales del siglo XX y,
en especial, la Segunda, dejaron uoa estela de decepción, desengaño y
escepticismo. Conceptos como razón y progreso desembocatoo en la
creación de un Estado tan "racional" como criminal (la Alemania nazi) y
de otro Estado que intentó borrar todo rasgo de individualidad e
independencia (el totalitarismo soviético estalinista). Además, el final de
la conflagración fue marcada por las bombas en Hiroshima y Nagasaki,
con lo que dio inicio la era del terror tecnológico: sabemos tanto de la
ciencia como para destruirnos sin dejar rastro de nosotros.
¿Cómo reaccionó la filosofía ante este pano.rama? ¿Qué respuestas
filosóficas surgieron a parcir del final de la Segunda Guerra Mundial para
explicar a ese ser humano moderno y racional que había llevado a la
humanidad entera al despeñadero? De la Escuela de Frankfurt en sus dos

�444

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN
LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

generacione al de encanto posmoderno, pa ando por I existencialismo
las respuestas a esa crisis ética marcaron el iglo r r la filosofía
contemporánea y el replanteamiento de la educación m1sma, acaso la
actividad más necesaria para completar la inevitable '\ncomplitud"
humana. Como sigue.

II. La Teoría Critica
La primera respuesta trascendente fue la llamada T oóa Critica,
nacida en los año5o 3 con el objetivo intelectual de criticar la m demidad
y el concepto mismo del progreso. in embargo, al criticar a la filo offa
moderna 11ax Horkeheimer y Theodo:t Adorno -los miembros más
famo o de esta corriente creada alrededor de la scuela de Frankfurt-1
no renunciaron en ningún momento a la filo ofía, egún lo anocan en el
prólogo para la edición alemana de su Dialéctira de la I/11stración. La de ellos
es una crítica que se prueba criticándo e a sí misma sin bajar la guardia ·
sin contemplaciones, con la idea de que toda "gran verdad quiere er
criticada, no idolatrada' según palabras de ietszche que gustaba citar
Horkheimer Qay, 9T).
En el prólogo de Dialéctica de la Ilustración, lo autore aclaran en las
primera líneas su objetivo central: "comprender por qué la humanidad,
en lugar de entrar en wi estado verdaderamente hwnano, e hunde en un
nue o género de barbarie". demás eñalan por qué es imposibL , al
criticar a la razón, renunciar a ella misma: n cuanto el p nsamiento
triunfante "abandon ... su lemenro critico... con ribuye sin querer a
transformar lo po itivo que había hecho suyo en algo negativo Y
destructor" (Hoi:kheitner y domo, 51-52). IJor lo mismo, la Teoría
Cótica como bien afuma Jay en la primeras lineas d l Capítulo II de su
texto L4 Inza¡j.nación Dialéctica, no podía más que expre ar e 'a través de
una serie de cóticas de ouo pensadores y tradiciones filosófica ."
Históricamente hablando, la Escuela de Frankfurt nace en el
momento en el que el apitalismo occidental estaba dominado por dos
dinámicas económicas complementarias: los monopolio en expans'ón Y
la influencia de la intervención estatal. También la experiencia soviética
-que había empezado a ser criticada desde lo años 30-40' por filósofos
y artista de izquierda como George Orwell- estaba a la vista d los
miembros del Instituto de Investigación S cial, nombre original de la
despué llamada Escuela de Frankfurt. Frente a e tos pensadore se
formaba, pues, un 1'nuevo bravo mundon que exigía un esfuerzo de
análisis lecrura complecament distinto.

445

Aunque la Escuela de Fr,ankfurt fue fundada en los años 20 con una
clara orientación marxista, esto cambió cuando Horkheimer llega a la
dirección del Instituto en 1931 y, junco con filósofos de la estatura de
Adorno, Marcuse y Fromm -por mencionar a lo más importantes-, crea
la Teoría Critica que e, r pito, con cierto pesimismo el franco dominio
de la tecnología sobre el hombre y el distanciamiento de éste con la
naturaleza, lo que llevaría, por supuesto, a una severa crítica de la razón
instrumental.
Esta primera etapa (o primera generación) de la Escuela de Frankfurt
-&lt;JU-e cambiaría su sede a la universidad estadowúdense de Columbia
ante el arribo de Hitler al poder-, estaría marcada por un claro
esceptici mo acerca de la supuesta "fuerza revolucionaria' de la da e
obrera. De hecho, acaso éste es el primer elemento que aleja a esto
filósofos de sus contrapartes marxistas: la clase obrera no es tan fuerte
como larx suponía y la cultura burgue a es más es able de lo que e
pensaba aseguran lo frankfurtianos.
demás, esto pen adores
rechazan con firmeza el concepto de totalidad y e alejan de lo llamado
Filósofos de la Vida (t presentados por 1 ietz che y Bergson entt
otros) porque creen que éstos habían ido demasiad lejo en su crítica de
la razón llegando al extremo de rechazarla como tal.
Con t do, el di tanciamiento de Marx de lo Filósofi s de la ida no
significa que Horkheimer borra e de su argumentacione la ideas de
ellos que considerara pertinente . sí, por dar un ejemplo, Horkheimer
creía -junto con Marx- que el hombre debía r libre para actuar como
ujeto, y no para ser actuado corno un simple objeto, pero -en
contra te- criticaba la idea marxista de con ertir al trabajo en una uerte
de fetiche ("uo gigantesco talJer" llamó alguna vez domo la id a que
tenía Marx del mundo) y, por lo mismo, le apo taba a una libertad y
felicidad auténticamente humana .
Esto último queda ejemplificado en un bello pa a·e e cr.ito por
Horkheimer en el capítulo "Razón
utocon ervación'' d u übr
Ttoria Crítica, un ·momento en el cual el filósofo toma como ejemplo uno
de los mitos fundadores del romanticismo moderno para argumentar su
~ática a la razón que coarta la libertad del ser humano: 'Romeo) Julieta
murieron con era la ociedad... l entregarse irracionalmente, afirmaban
la libertad de lo individual frente al dominio de la propiedad sobre la
co as'. sto nos lleva a lo que Jar llama en Horkheimer, 'la dignidad del
egoísmo". Es decir, la defensa d la individualidad no a través del

�1

' 1,

ERNESTO OIEZ·MART(NEZ GUZMÁN

446

utilitarismo, sino a través de la interacción comunal, a través de la

1,

comunión con los otros.
Habría que aclarar que la Teoría Crítica nunca quiso convertir e en

:1

una súper-filosofía que diera todas las explicaciones a todo lo que se le

:1

planteara, ni mucho menos una suerte de ciencia to~o.abarc~do~, '.
Incluso, reconocía, con modestia y realismo, que la propia 1nvesngac1on
científica "desinteresada" era imposible en un sociedad en la cual los
seres humanos no eran, en realidad, autónomos.

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III. La acción comunicativa

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Por su parte, Jürgen Habermas -uno de los miembros centrales de~
"segunda generación" de la Escuela de Frankfurt-, afirma que ~a Teona
Cática fue "un intento de dar razón de los desengaños polit:tcos que
representaron el fracaso de la revolución en Occidente, la _evolución de la
Rusia estalinista y la victoria del fasci mo en Alemarua... obre este
trasfondo resulta comprensible cómo en los aciagos año de la Segunda
Guerra Mundial pudo cuajar la impresión de que de la realidad había
huido las últimas chispas de la razón, dejando fatalmente tras de sí una
civilización empeñada en su propia destrucción" (E/ Dismrso Filosófico de

la Modernidad 146).
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Así pues, la esperanza, en palabras de Habermas, era ya irreconocible.
Este clima de agotamiento de perspectiva seóa, a 1~ postre el g~r~en
del escepticismo postmoderno -que erá re 1 ado
n pa mas
posteriores- y, bajo otra per ~:cri a de ~~álisis la . raí~ para que
apareciera una nueva propues~ enea -~ accmn c~~~rucauva- que se
desarrollarla en la segunda mitad del siglo
dirigida p r el propio
Habermas

1

Kart-Otto

pel.

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1origen del~ acción comunicativa explica m~ bien lo diferente que
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447

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEOR(A CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

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1

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LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

es de la llamada razón instrumental. Me explico: ante el problema
irresoluble d los frankfuróano } su crítica de la razón (obligada a
ejercer la crítica sobre sí misma), Habermas se vio im_p~~do a bu~car una
vía alterna. Estamos, hasta cierto punto, ante una rev1 10n de las ideas de
Kant a la luz de teorías del lenguaje y de la comunicación
Las diferencias entre la aq:ión in trumental (funcionali ta, pues) Y la
comunicativa son tantas que marcan diferencias filosóficas notables.
esta racionalidad estratégica e in crumental, se opone, en Habermas, una
racionalidad comunicativa del diálogo, de la argumentación, de la
responsabilidad solidaria. Se trata bien de limitar (¿encau ac, puede er la

,. 1
1

palabra?) los alcances de la razón estratégica, la cual produce la
"racionalización" burocrática que tantas decepciones y crímenes
causaron en el iglo XX. La razón no puede ser válida si se aleja del
sentimiento, del dolor, de la compasión, de la solidaridad humana. na
razón así (in trumental, funcionalista) no puede hacer feliz ni libre al
hombre.

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EJ origen de su búsqueda es, escribí líneas atrás una revi ión de las
ideas de Kant a la luz de teorías del lenguaje • de la comunicación. En
palabras de Adela Cortina en El Q11ehacer Ético: " e trata de una éaca
racional que e niega a dejar las cuestiones morale en mano del ano
entír común del pueblo' y exige que demo razón de nuestras opiniones
morales". s decir, frente a la irracionalidad nazi -9ue se negaba a
discutir ni iquiera las ba es de sus acciones-- había que exigir una
racionalidad basada en la argumentación. í hay que bu car la felicidad;
sí, hay que expresar lo que sentimos, pensamos y que remo ; pee
también es indi pen able que demos nue tras razones de nuestro
acctonar, sobre todo cuando e tamo afectando lo biene y val res de
otros seres humanos.

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Dicho de otra manera, una nueva moral c municativa
posconvencional debe ser aterázada en la realidad, haciendo una
conexión con eJ derecho tradici nal y práctico. A í aun9uc la
diferencias existen on fundamentales- entre la acción in crumencal ,·
la acción di cur i a la razón no puede er en ningun de e to caso ·,
expulsada. A la razón ha que, en todo caso humanizarla. Hablarla,
hacerla pública, hacerla de otros, para que así, al final, ea de todos: de
nosotros y de ellos. n plural.

atada a la técrúca r se atiene a regla de elección racionales. n contraste
la acción comunicativa "es aquella en que los actores no co rdinan u
plane de acción calculando u éxito personal mo a través de un
acuerdo'.

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El enemigo de la razón comunicativa es, por upuesto, cualquier
monólogo. Hay que buscar la creación de una razón práctica per
también solidaria, humana, dialógica. De hecho esta acción comunicativa
áeoe que bu car unirse (¿fundir
puede er la palabra?) c n la
racionalidad estratégica, por lo meo s en el sentido de qu es imp iblc
re olver un cooflicro m diante el diálogo si no se p sibilira, mediante d
derecho este tipo de resolución.

E ta acción racional in trumental estratégica se define a í porque e
dirige básicamente a una meta, elige medios, mid con ecuenc1a , e tá

1

1

1

�448

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

U. CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

449

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA:fEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

La ética construida por Habermas y Apel trata de extenderse de
manera narural hacia otros terrenos: el del Derecho y la Política, en
primera instancia, y luego hacia la medicina, el deporte, la educación, las
relaciones internacionales ... Esta propuesta -al final de cuentas fiel
seguidora de la premisa de Horkheimer y Adorno- no rechaza la
modernidad. Al contrario: se propone cumplir con algunas de sus metas
como la igualdad, la justicia, la democracia y la-_solidaridad. Estamos ante
una ética basada en la idea de que todos los afect dos por el vigor de una
nonna tengan la posibilidad de dialogar. Este dialogo, por supuesto, no
puede ser suficiente si no hay libertad, conocimiento, información: se
trata, en suma, de dialogar, no de intercambiar monólogos.

*****
Para la Ética del Discurso la argumentación es un modo tanto de
verificación como de validación normativa. Así, la perspectiva normativa
dada por la ética, según Habermas y Apel, tiene que ser construida a
través del discurso argumentativo. Dicho con las palabras directas de
Apel, el discurso argumentativo es "el medio indispensable para la
fundamentación de las normas consensuales de la moral y del derecho '.
Esto nos obliga, otra vez según Apel, a organizar la responsabilidad que
tenemos de nuestro actuar como seres humanos, y convertir esa
responsabilidad en una praxis colectiva.
Así, según este principio de validez (consensual, argumentativa), t0do
el que obra éticamente debe llegar a una decisión valida (¿ buena?) a
través de la participación justa en una comunidad en donde los afectados
por las acciones humanas (todos nosotros) podamos ser participantes
reconocidos como iguales. De hecho, la discusión misma presupone que
veamos al otro como igual, con su dignidad humana inviolable. Así, el
diálogo argumentativo podrá er la base normativa universal (además,
fundada en la razón, nunca negindola) con la cual se pueden buscar la
solución de los problemas del mundo contemporáneo.
En su Diccionario Filosófico, Fernando Savater nos entrega una
definición más que rescatable. Para el escritor español, la ética planteada
por Habermas y Apel no es tanto "una doctrina de la vida buena como
una reflexión sobre las ·condiciones de posibilidad de dicha vida, que
deben ser establecidas según público debate en el que todas las voces
sean oídas". Para Savater, sin embargo, esto es · una utopía: "esta
concepción aplaza el ejercicio efectivo de la vida buena al logro del
consenso sobre tan deseable existencia
al establecimiento de
instituciones que la harían por lo visto inevitable". Es decir, se trata de

una posición más bien utópica que tiene sus asegunes en la vida política
(¿realmente debe haber consenso en la vida política?, ¿no es la
democracia el sistema del disenso por naturaleza?) y que en el aspecto
ético resulta interesante aunque, quizá -me atrevo a sugerir- un tamo
cuanto inviable.
De hecho, Apel parte de una serie de suposiciones: que cuando
argumentamos públicamente, tenemos que presuponer las condiciones
normativas de posibilidad de un discurso argumentativo ideal como la
única condición para realizar nuestras pretensiones normativas de validez
y, además, que al hacer esta suposición, reconocemos el principio de una
ética discursiva que rige nuestros intercambios con otros seres humanos.
Al final, la propuesta de Apel pretende ser trascendental pero también
pragmática, pues codo aquel que participe en la argumentación (en la
plática, en el discurso) debe entender que la función no es obtener una
ventaja estratégica (no usar al otro, dirla Kant) sino el obtener las
soluciones necesarias para resolver los problemas planteados, t0do ello a
través del consenso. E ta me parece una propuesta idealista que toma
como principio la existencia (o conformación-evolución) de una
comunidad ideal de comunicación. Por supuesta, esta per pectiva
normativa de la ética de pel y Habermas presupone una comunidad
ideal que, como toda utopía, no existe ni ex.i tirá. Pero que bien vale la
pena irla construyendo a través del diálogo, el respeto, la comunicación,
la aceptación de la dignidad del OTRO.

IV. El Existencialismo
Otra respue ta a lo mismos acontecimientos de la enrreguerras y la
eguoda postguerra provino por parte del existencialismo. En el aire
flotaba la misma pregunta que intentaron responder los frankfurtianos:
¿cómo podemos acercamos no sólo al horror de la Primera Guerra ino
al producto más perverso de la eguada que fue el exterminio masivo de
judíos?
Hanna Arendt -no desde el terreno del existencialismo, aclaro, sino
desde un liberalismo crítico y racional- no resuelve el problema pero lo
plantea admirablemente en su libro Eichmafl en Jemsalen: los crímenes
contra la humanidad cometidos por los nazis no pueden, en realidad, ser
castigados (¿cómo hacerlo?) pero tampoco pueden olvidarse. Es decir se
trata de un crimen tan grande que es imposible pensar en un castigo lo
suficientemente justo. El retrato que se hace de Adolf Eichmann en el

�450

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

libro de Arendt (Eichmann es un oscuro pero eficaz burócrata de la
maquinaria totalitaria cuya conciencia de ciudadano eficiente lo lleva a
cometer crimen tras crimen) es el extremo más perverso del hombre
moderno y su ética puritana: diligente, efectivo, trabajador, responsable.
Por supuesto, el existencialismo vio en esta cara de la modernidad a uno
de los más claros enemigos del hombre.
Pero aterricemos, por favor. ¿Qué propone el,_Existencialismo frente a
este estado de cosas? Permítaseme rescatar algunas lineas del capítulo
pómero de E/ Hombre Rtbelde, de Albert Camus, en donde aparece,
contundente, una frase que, propongo, me resulta el corazón de su
discurso, de su argumentación, frente a la crisis ética de la posguerra: "La
rebelión no se concibe sin el sentimiento de tener uno mismo, de alguna
. ,,
manera y en parte, la razon .
Es decir, la rebelión entendida por Camus empieza por la conciencia
misma del propio valor: porque valgo, me rebelo. Digo no y al negarme a
HACER algo, me estoy negando a SER algo. El esclavo, al decir no, al
mismo tiempo está negando su condición de esclavo. En resumen: es
imposible la rebelión sin la conciencia. De hecho, ésta nace de aquélla,
como un efecto natural e inevitable. Así pues, 1a rebelión, para que
suceda, para que sea, necesita de la toma de conciencia.
Si uno sigue con cuidado la argumentación de Camus, éste afuma que
el hecho de rebelarse, indica que (en plural) "existimos". o es la suya la
propuesta de un solitario, sino de alguien que busca la comunión con los
demás (como lo propondrían Apel y Habermas por otros caminos). La
posición de Camus nos muestra al ser humano tornando conciencia de sí
mismo gracias a la rebelión y renunciando, de la misma manera, a todo
egoísmo. Por supuesto, este pensamiento de Camus nos lleva a la
solidaridad: a la rebeldía causada no sólo por el sufrimiento sino por el
espeétáculo de ver la opresión de otro. De esta manera, el grite de
protesta es, para Camus, la manera de uperarse E el prójimo.
Hay que aclarar: esta posición del escritor, periodista y filósofo
argelino tiene que ver con un~ invitación a la rebelión dentro de los
propios limites que Camus se traza. Como ejemplo: nadie puede
rebelarse de la opresión oprimiendo a otros. Así, está planteada de
antemano la vacuna en contra de los excesos de todo tipo. Es decir, la
. posición moral ·de Camus y su propuesta de rebeldía y conciencia está
planteada ·en la premisa misma: la rebeldí;i no puede pasar los limites que
se ha planteado. Límites que tienen que ver con un examen profundo de
sí misma y sus alcances.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

Y en este contexto, ¿puede el suicidio ser una opción? r o: para
Camus el suicidio es un inaceptable efecto del nihilismo, mismo que no
sólo justifica el suicidio sino el crimen, las dos caras de la misma moneda.
Eo palabras del filósofo, ' no siendo nada verdadero ni fa!. o, bueno o
malo, la regla será mostrarse lo más eficaz posible, es decir, lo má fuerce
posible".
Esto me lleva, ahora, a vol er a citar el texto eminal de Hanna
Arendt: Eichmann en Jemsalén. En este libro, la e critora alemana recuerda
a Himmler (uno de los lugartenientes más influ,•emes de Hitler) v la
acuñación de su frase para los
: '1 Ii honor es· mi lealtad ' . Es d~cir,
lealtad al Fuhrer y a u idea . En un di curso de Himmler antes las
tropa de la
, después de que éstas recibieron la orden de • la olución
final" el diri eme ermano anotaba: " abemo muy bien que lo que de
,·osotro esperam
e algo
brehumano, e perruno que eái
obrchumanamente inhuman s' . Iás claro ni el a!!Ua: ante la abol.ici 'n
de rodo valor humano no queda más que ser eficaz. El a esinato e
vuel\' una virtud y el má eficiente en el crimen e - el mejor, el más
virtuoso. Así, es lo mi mo en sre mundo eficaz", encend r lo hornos
o quitarse la vida. En lo dos caso , e e tá negando a la conciencia, la
po ibilidad de "interrogar al mundo' por parte del cr humano. Quitarse
l~ vida e i?aceptable: para calificar la vida de ' absurda", hay que estar
\'IVO (perdon por la perogrullada), pero, además, consciente.
n e te
entido, no queda más imperativo gue la rebelión, 1 grito el d cir n .
Queda la rebelión com la man ra má radical de exi ár (;aca
la
.uruca
. ..
;:,)
'hora bien, ¿qué pa a cuando mi conciencia de aparece y es borrada
por c mpleto, adormecida, neutralizada? .. n el libro de Arendt hav un
tesrim,oni de un
brcviviente del Holocau ro quien de cribe lo· que
sucedía_e~ ~os campos de exterminio nazis: ' :-..] triunfo de las
exigfa
que la v1cnma t rturada e dejaran c nducir a la horca in prote tar,
~ue ~ nunciaran a todo hasta el punto de d jar de afirmar u propia
tdena~ad ... Los hombres de la
abían que el istema. que logra
destruir a su víctima ames de que suba al paabulo es el mejor ... "
(Arendr, 24-25).
, ¿Cómo entonces, e to millones de personas caminaron hacia la
camara _d~ _g,is?: ¿no poseían ya conciencia? ¿el miedo llegó a borrar
toda posibilidad de rebelión? La clave e tá en el istema: el rotalitari mo
nacionalsocialista PRL IER convenció de u condición de e clavos a
las ,-:ícti.mas -es decir, les arrebató la conciencia-y luego procedió a

�452

ERNESTO DlEZ·MARTÍNEZ GUZMÁN

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

exterminarlos. Las víctimas del Holocausto, de cierta manera, habían
dejado de existir antes de entrar a las Cámaras de Gas.
El grito de Camus (sé rebelde y sé conciente de tu rebeldía) ante la
crisis moral provocada por la Segunda Guerra no podría tener más
sentido que ahora, a principios del siglo XXI. Ahora, más que nunca, no
podemos guardar silencio ni caer en el resentimiento ~úcidamente
descrito por el propio Camus en El Hofl!bre Rebelde). Debemos
comprometemos; es decir, debemos rebelarnos; es decir, debemos
existir... en plural.

*****
En cuanto a la otra figura señera del existencialismo, para el escritor
dramaturgo y filósofo francés Jean-Paul Sastre, en su libro El Ser y la
ada, el hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es
así, no se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un
hecho previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno,
esperando un resultado de ello.
En esta parte de la reflexión sartreana, hay una clara similitud con
Camus y su idea de rebelión y conciencia. Si Camus afirma que sólo se
puede rebelar quien es consciente, quien tiene una idea de su propio
valor, Sartre dice prácticamente lo mismo con otras palabras: "los
motivos para que se conciba otro estado de cosas en que a todo mundo
le vaya mejor" ... pueden aparecer " ... sólo desde el día en que pueden
concebirse otro estado de cosas" y, en consecuencia, ''decidimos que son
insoportables"(539). E decir, de nuevo la conciencia ocupa el lugar
central, por lo menos en este nivel de la argumentación sartreana. Así, d
filósofo francés llega a la siguiente conclusión: existo en la medida que
soy conciente (que me entero) de la libertad de mis actos: existo como
conciencia de libertad. ólo podemos llamamos libres si tenemos la
posibilidad de elegir OTRA COSA. A lo que nos llama Sartre es a asumir
nuestra propia responsabilidad, sin recargamos en otros seres humanos
en las leyes o en las normas.
A Sartre le interesa definir, por principio de cuentas, qué es la libertad.
El hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es así, no
se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un hecho
previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno
.esperando un resultado de ello.
A partir de este planteamiento (la acción que nace de 1a libertad y que
de la propia condencia) artre, después, pasa a analizar el móvil Y

motivo, es decir, los motores de la acción, que están basados en una
negatividad, esto es, en lo proyectado, en lo "no-existente". sí, llega a la
siguiente conclusión: existo en la medida que soy conciente (que me
entero) de la libertad de mis actos: existo corno conciencia de libertad.
Además, para ser libre, solo podemos llamarnos así si tenemo la
posibilidad de elegir OTRA COSA. De otra forma, no puede existir la
libertad.
V.-La Posmodernidad: ¿la última de las respuestas?
Una primera pregunta, sin duda, retórica. ¿El "po t' de la
modernidad es realmente un 'post"? Dicho de otra manera, ¿realmente
la post.modernidad ha llegado después de la modernidad? ¿1 o se tratará
este nuevo estadio de hechos y aconcecimiemos -esto que llamamos
postmodernidad- un mero apéndice de la mencionada modernidad, e
decir, una moderrúdad reformada, aurocrítica, menos ambicio a, más
e céptica?
Bien lo menciona Albrecht ~ eilmer: la po tmodemidad es uno de los
conceptos más elu ivos, sea que se hable de arte, sociedad, política o
cultura. Estamos ante un cambio d época cuyos contornos se nos
escapan, nos esquivan, se difuminan en el aire. ¿Se trata, de verdad, del
fin "del proyecto de la modernidad, el proyecto de la Ilustración ... , el
proyecto de la civilización griega y occidental ' 0 cilmer, 103) o, más
bien de una afinación de esos proyectos: un perfeccionamiento de la
modernidad una llu tración que echa luz sobre sí mi ma, una razón que
e cuestiona a través de la propia razón? O en todo caso, ¿no será que es
ólo "un espectáculo vacío y publicitario ... , una lenta transformación
cultural en la ociedades occidentale , un cambio en la sen ibilidad"
como lo propone, en cierto momento, Andreas Huysscn (Casull , 269)
en su ensayo Guía del Posmodernismo?
Empecemos por partes. i la modernidad, entre muchas otras co as,
está marcada por la muerte de Dios, ¿podría decirse que la
postmodemidad -r sus implicacione - están aparejada con la muerte de
la modernidad, es decir de la Razón? ¿La época p st en la que vivimos
estaría marcada por el escepticismo, cuando no franco rechazo, ame la
ciencia, el progreso y la razón ilustrada? ¿Y si Dios ha muerto -o es ciego
Y sordo para con no otros- y si la razón no tiene mucho sentido,
entonces, en dónde encontrar la raíz a la cual asir e en un mund falto
de conviccione y certezas? Más aún: i en estas sociedades

�ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

454

poscmodemas aparecen, in encibles, la melancolía el e cepnct mo, el
desinterés, ¿cómo entender las dinámicas ociocultural de esto nuevos
mundo po t-capitali ta de e ta nueva sociedad.e mulriculturale , en
donde aparecen de tl das manera , las viejas tensiones raciales la
antigua de confianzas culrurale las nunca resuelta dudas m cales }'
éóca?
\:; eilmer echa mano de lbhan
an para definir el término
"postmodemismo", al que a ocia con un movi~ n_to de' u~aking" o
de-construcción, e decir, un rechazo a la racionalidad totalizante, una
renuncia a la validez ab luca del "e gito (105). l m1 mo ~ ilmer n
recuerda que e ta ten encía no e , en realidad, nada ou~ ~: egún
L otard el postro dernism "aparece como un gran m vun1~nto de
'deslegitimizaci · o' de la mod rn.idad europea... de la cual 1erz che
repre enta un documento t mprano y central'
eilmer, 109).
p tm dern.idad apar ceria entonce
i uiendo ahora a
Baudrillard citad p r ~ ilmer- com ' u
, ntesc pr
de
pérd1da de s ntid , qu ha e nducid a la . c~ión de teda la
hi toria refer ocia. finalidad.e ' (1 8). ta salida, 10 embargo puede
ceoer alguno peligro~: puede ser que no estema anc una córica raci nal
a la moderrúdad y sus demonio todo eU
n busc: d _una
autocra cendencia de la propia mod rn.idad, sino ante una hwda hacia
cinismo el irtacionali mo, 1 parriculari mo. o hacia la e nciencia de la
propia mod midad, ino a la inconciencia de que nada vale la p na, de
La

ue t do da lo mi mo.
a cabo p r la
e· n qué c n i te la crioca a la r, 7.Ón · al ujeto llevada
d
,.
La
po tm dem1dad? '\ eilmer menc1 oa tte forma , e ta cnuca:_.
cimera e la cáaca p icoló ica del ujer y de u razon; lue . la enoca
d la razón in trum ntal •a tr tada y e.-¡,l rada en el anrer1or en ayo,
cuando anal.izamo la pr pu ta de Horkheimer y i\dorn , en u
Dialéctica de la llu traci · n)·
finalm nt , la crítica p r parte de la
filo fía del lenguaje al ujeto constitu •ente del sentid .
ada una de e t, crióca de tru · cert z : la primera, trata de
demo erar la inex.i t ncia del suje.to aut · o mo, sclaY del ubc n e1eme.
on t do Fr ud (creador irrebatible de esta crítica) n era más que un
fume creyen e en la razón y en la Ilustraci · n mi ma: al r conscicnt el
er humano de su ltmitao ne autónoma , era Po ibl qu
nu \ 'O
hombre se .contr laca a í cni mo que fuera capaz ent nder u verdadera
n turaleza que u ara La razón para examinar e y encender e.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

455

D la egunda cócica hemo escrito alg a l lar o de e te breve
en ayo: baste recordar que Horkheimer y Ad rno con u descripción d
la raz ·nin trumental, nos mostraban una m cánica de d mioac1ón en la
cual, ya en el extrem d las ociedade rup rindustrializada , el r
humano ha vu lto superfluo: s un número o una el ·e, sin identidad,
m de tin . Por opuesto, la propue ta de la cuela de Frankfurt nunca
renunció al u o d la razón: e trataba en tod c. , d una razón qu
cntica n. í misma in e nt mplacione de ninguna especie m caer en un
vaóo 1rracionalismo.
Finalmente, la tercera cáaca -ba ada en gran medid en la
propue ca d , irtgen tein- e á ccncrada en la de tru ción fil ,.ófi a
de la concepciones rac1 nali ra del ujc o y del lenguaje; en particular,
de la de trucción de la idea de qu el uj to e n . u cxpcnencia e
1mcnc1onc , es la fucnr de i nificad . lmgüí neo .. X'eilmer 123).
E te e ceptici mo de \X itt en tein no lleva a rdlc ·ionar 6 de ahj a
dudar) e ncc ro que clamo p r entendido : '",·erdad''. ' justtcia'',
"libertad" 'aut d tem1inación '.
e rrat, d n gar 1, bu,;qucda dc
e o. 1&lt;lealc ; e rrata de entender qué dec1mo. cuando decím
as
palabra .
_ca crítica. no ofrecen, una \'l. i · n di er ntc de la p . rmodcrmdad:
no
erara ene nce , de caer en la 1rrnci nalida&lt;l y en b de. e p ranza,
. m de Y r a e , ép ca c rn una modermd. d · radicalizada'', una
modernidad que cambia Je piel no n ce ariam ·nt hnci, una o icdad
"técnico-in ormati,·a, cultural y p linea mente regrc i,·a" :re1lmcr, 1~ 1),
mo hacia un mundo en donde la r, z · n bu que u amotr, . ccn&lt;lcncia, tn
donde l - concept urnversale. de la llusrr. cié&gt;n ~ 1 &gt; \'ÍCj &gt;. ,·ale re de
libertad, ¡u tic1a y aurodererminnción (enrr mucho cm s) tengan un
nue,.· l ignificad . E n
pr ce. d ene nrrarlc _cnndo a nuc ·rr.
epoca e,:i donde la po rmodcrnidad no puede fr ccr un mund nm.'\' &gt;.
VI- La re pue ta a la cri i éti

: ¿una nueva edu ación?

.:n la pnmcra agma del ce:co O I A1111J1cd 111.m(iacnte ,, los 1'o/orn m
Co11cepaón • ·oral.· Cuestiones de , 11/ropolo,~Ít.1 de la Ldumrion, &lt;l&lt;.: ·ullar y
Mctich (pp. 19-2 ), lo. autor hacen un. . erie de considcrac1onc. acerca
de la en I de la m raJ -y, p e 1 tant de l fundament s- a partir d
la apanc1ón del p iuvi mo. i la ducac1ón e , p r upue r , un 4ué y un
para qué, ¿cómo nfr mar L1 educac1 ' n de.de una en is de lo.
fundamenc ? l er humano ,·,ve, ineluccablcmcme, en 1 aqui y en el

�457

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

456

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

ahora. Vive en el presente atado a su conciencia, que le recuerda su
perenne condición de er 'incompleto". Lo que hacemos, lo que
de eamos lo que queremo • lo que con truimos -eso que llamamos
cultura- es un intento inútil de escapar de ese "incomplitud".

sí la insatisfacción ontológica nos lleva a considerar los valores
como algo precario algo de cable, algo que puede ser alcanzado entre
todas las c sas del mundo. Hay que aclarar: el olo hecho de esperar es,
también, hacer. Yo espero que al o uceda y ha o lo conducente: creo
que esto o lo otro es po ibl y en esta ere ncia de can an mi afores )
pro •ecto mi quehacer. aquí debo vol er a una argumentación cla e en
todas e tas páginas: en la vida misma n la educación por supu tola razón no lo es todo. L razón nos da raz ne , claro, pero no
necesariamente órdeoe . n este pant no o terreo en d ndc e
encuentran la conciencia, la voluntad, la duda los de eo y lo acto , e tá
la educación. está con ese fa cinantc ser inacabado que e , qu
mos,
los humano.

n e te panorama, in i to, e fundamental centramo en los proce o
educativo en con tante debate filo ' fico entre lo que el er human
puede-ser y lo que debe- er. sí, pod mos isualizar la educación como
apr ndizaje o como liberación. Aquí regr samos, por fin al concepto de
conciencia, •a tratado lineas atrá : un mirar lo mirado •, por ende n ser
lo que miram s.
di tanciarnos de 1 que emos y de n tro.
mi mo , es interpretarno una y otra vez, de d una e ncicnc1a
concienciante de de un circuJo hennenéutico que nunca
ci rra. i e\

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORfA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

VII. Conclusiones
Me atrevo, en e ta últimas línea a recordar una conferencia dictada
en evilla por Octavio Paz acerca d lo retos de la democracia
moderna . El poeta nos entrega un panorama de olador (pp. 23): en
nuestras ociedades contemporánea nos falta "el otro, los otro ... en
cada individuo aparece la escisión psíquica. E tamo separados de los
otros y de no otro mismo por in isibles parede d eg ísmo, miedo e
inclifi renc1a ... se eleva el nivel material de la vida (pero) de ciende el
nivel de la v rdadera vida... La marca del conformismo e la onn a
impersonal que sella t do los rostr ".
¿Cómo, emonces enfrentar estos r tos? ¿Con las armas de i mpre?
í y no. on la ducación pero no la d 1empre: una nue a educao ' n
que nos permita acerca roo a lo demá , qu no permita r elar al otro &gt;'
a. no otro rru mo , que no permita eguír siendo humanos. iejor
dicho: qu no p rmita seguir tratando de er human s. en Lcamio
aquí e tamo aquí somos.

Bibliografia
RE. DT, Hanna. Eichmam1
Barcelona: Lumen 1999.

tll

Jerusalén:

11

Estudio obre la Banalidad d,I \la/.

1\ , H et al. Temas y Textos de Filosojla. México: Editorial Alambra

Mexicana 1988.

er humano e
R es p rque tiene conciencia. na filo ofía educativa
que no tome en cu nta e te lemento es por decir lo meno , incompleta.

, Albert. El Ho111b Rtbelde.

guilar . ., 19 1.

La conciencia del hombre
una conciencia m ral i es que 1 e . 1
er humano no e , lo un 'poder- er' ino un 'deber- er" en libenad.
o tenemos otra salida: orno humano porque queremo erlo: porque
estamo en e te inacabado e inacabable pr ce o de querer erl . Y

CORTh 1A,

dda. Co11etpdonu de Ética. Trorta 1992.

CORTI A,

dela. Historia de la Ético. doca, 2000.

seguirnos tratando.

Cuesuone de antr poi gía d la educación Barcelona:

La educación, entonces debe manten r vi a la conci ncia: no permitir
que la razón "racionalizadora'
lleve a la ilu íón, a la mentir al autoengaño. Las idea con eroda en ideologías de odio, nihilismo o
confoonismos debemos com,patirlas, también c n idea : con una
autocrítica tan feroz como lúcida.

no

. ' • f ~lich, J.C. Del 011i111al i,unjidmle a los 1 0/om en Co11rrpc1ón 1 ar•al.·
1

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Édicione Península, 1991 .

foro/

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, Jurg n. El Disrurso Filosójiro de lo lodemidad.
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Agosto- epciembre, 1998. pp. 1 -24.
ARTRE, Jeaa Paul. El ery In
·re : Lo ada, 1983.
\;

uelta.

. 261.

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LLl ffiR, Albercbe. "La Dialéctica de la M dernidad y la Po m dcrnidad".
lodemidady Posmoden,;dad. Q. Pico, compilador). Alianza.

En virtud de que el órulo e ba tance explicito .obre lo que pretendo
hacer en este artículo, entraré sin preámbulo en materia. Desde la
per pectiva de los mexicanos la primera razón para e tudiar a Estados
Unidos, su hi toria, su sociedad, u economía. u poütica ,. us
institucionc , proviene de una exhortación de don Daniel Co ío illegas,
para muchos el hi t riador y politólogo má respetado y admirado que
ruv
1éxico en el siglo XX. El fundador del olegio de México afirmó:
' i ha habido hay algún paí en el mund que tuvo tic.ne tendría
nece idad de estudiar y encender a lo E tado Unido , e e paí
.
México". 1 Dad que la demanda de don Daniel sigue)' seguirá vigenre y
que él e una aucoridad irrecu able, u exi encía se conviene en nue tra
primera razón.

r

y

La egunda razón e que E tado. Unido es nue ero vecino ,. no
co~ ic_n i norar al vecino porque no puede ayudar o nos p·uede
pequd1ear, o ambas co as. Todo lo que uccde en La ,·ecindad no afecca
r con una frontera de 3,200 kilómecros de largo muchas co a pu den
uceder. Solo tomar' un ejemplo de mucho que se p drían citar: el caso
de ierra Blanca. sre es el nombre que
le dio a un basur ro nuclear
· Facultad de Filoso rn y Letras, Uni\•er idad Autónoma de ue..-o León.
1 Daniel Co io Villcga , "De la aece idad de e rudiar a Estados
nidos" .At{~li11,
Anuano dt Esh1dilJJ rl1,g/01111mica11os (México: nivcr idad Autónoma de léxico, 1968)

10.

�460

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

que se pretendía establecer en la frontera de Texas y Chihuahua y que
almacenaría los desechos radioactivos peligrosos del noreste de Estados
Unidos. El proyecto fue frenado en 1998 debido a la intensa presión que
ejerció el pueblo y el gobierno mexicano y porque George Bush,
entonces gobernador de Texas, requería el voto hispano.2
Un basurero· nuclear es algo muy serio porque el manejo inadecuado
de ese material se convierte en cáncer y eso se traduce en tragedias para
familias mexicanas. A veces las necesidades de un vecino se pueden
convertir en las tragedias de otro.

La tercera razón es porque Estados Unidos es el país más poderoso
del planeta y las decisiones que se toman allí afectan para bien o pata mal
a todos los países de la comunidad internacional, no solo a México. ¿De
donde proviene ese poder planetario? n su libro El ascenso y caída de las
grandes potencias, Paul Kenned estableció una clac~ relación entre e!
poderío económico y militar. El trabuco económico que construyo
Estados Unidos para convertirse en la primera potencia no es producto
de un accidente o resultado de la combustión espontánea. Es una
realidad fotjada en la historia y conviene conocer esa historia y saber
como lo logró.
La cuarta razón es 9ue ningún país ha influido tanto en nuestro
pasado. La guerra que nos arrebató más de la mitad del territorio es el
ejemplo más visible y doloroso. Pero hay mucho~ ejem~los ~~s de_~sa
influencia en nuestra historia. México no solo sufrió una mvas1on rrulitar
de Estados
rudos, también soportó una invasión pacífica de
norteamericanos y sus inversiones durante el Porfüiato. Lo ferrocarriles
ataron a los dos países con ganchos de acero. Chihuahua, tal vez, fue el
estado más invadido. Esa presencia provocó despojos, . desigualdades Y
resentimientos. Provocó un espíritu nacionalista muy profundo. I o es
casual que Chihuahua fue 1a cuna de la revolución mexicana. Debido a
esa desmedida presencia, un autor ha dicho que la revolución fue la
primer~ guerra de liberación oacional. 3
Otro ejemplo llamativo es la· influencia que ejerció Estados Unidos
para orientar el rumbo de la revolución mexicana. o solo me refiero al

·
2 "Pobrc_!s pero libres de desechos tóxicos, orgullo de Sierra Blanca", El Informador,
24 oct 1998 &lt;http://www.informador.com.rnx/ &gt;
.
.
J John M. Hart, Rlvol11tionary Mt:idco, the roming and process of the Mex1ra11 Rtvolunon
(Berkeley: University of California Press, 1987) 18.

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

derrocamiento y asesinato de Madero atribuido al embajador
norteamericano, Henry Lane Wilson, sino al papel que jugó ese país para
derrotar a Pancho Villa que repre emaba la revolución popular y apoyar
a Venustiano Carranza, representante de la revolución burguesa. n su
texto, Revolutionary Mexico, the coming and process of the Me.x'ican Revolution,
John Hart documentó el papel que jugó Estados Unidos en bloquear el
apoyo a Villa desde la frontera. n cambio, el ejército norteamericano
entregó grandes cantidades de armas y materiales de guerra en el puerto
de Veracruz que utilizó Obregón con gran efectividad para destrozar al
ejército del orte. De esca manera, según Harc,
tados nidos orientó
el rumbo de la revolución y es claro que la revolució n marcó el de tino
4
de México en el siglo
e vale preguntar, ¿Qué hubiera pasado i el gobierno norteamericano
hubiera apoyado a Villa? Un conocimiento de
tado
nidos y de u
iotere es nos permiti.áa descartar esa po ibilidad. in embargo, lo
importante saber es que eso intereses siempre han estado presente para
tratar de influir, condicionar limitar u orientar lo que ocurre en México.
Por eso afirmamos que ningún pai ha influido tanto en nuestro pasado
que los E tados nidos.
La quinta razón es que ningún país tiene tanta influencia en nue tro
presente. En palabras de Josefina Vázquez, ejerce un ' arra tre
gravitacional" sobre México. 5 Esto e indiscutible y lo podemos sustentar
con algunos ejemplos de las esferas económica, soóal . cultural. En lo
económico, para todo fin práctico, lo dos paise e tán casado , aunque
en un matrimonio difícil, a ratos tniculenro. E to es particularmente
cierto a partir de 1994 cuando entró en vigor el Tratado de Libre
Comercio. Estados U nidos es el principal socio comercial de M · xico.
Para allá va la ma or pane de nue tra exp rtaciones .' desde allá viene la
mayor parte de nuestras jmportaciones. ~xisce tal dependencia de la
economfa mexicana que se ha clicho que cuando
tado
nidos
estornuda, a féxico le da catarro. La comprobación má reciente de este
dicho se verificó- tras los ataque terroristas del 11 de septiembre del
20 1 cuando la economía estadounidense cavó en una difícil recesión. La
economía mexicana recibió el impacto de manera inmediata y e estancó,
erando al traste con el crecimiento económico y afectando la vida de
millones de mexicanos.
~ Han, 276-326.
; Josefina Zoraida ázquez, "La enseñanza e investigaci · n de la hi tória de EC
en México", Su,m1da 20 mayo•ago. 1991: 146.

�462

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A EsrADOS UNIDOS

En el ámbito social usaré el ejemplo más preponderante, el de la
migración. Millones de mexicanos han emigrado a stados Unidos, legal
o ilegalmente. Muchos má aspiran a hacerlo. La Patrulla Fronteriza
devuelve a un millón y medio de mexicanos sin documentos cada año,
una población mayor a la de fonterrey. n promedio de cinco mil
individuos, el ~año de un pueblo, son detenidos y devueltos cada
noche. e estima que hay 10 millones de mexicanos en Estados Unidos
nacidos en México y otros 15 millon de segunda o tercera generación.6

progre o material. Esto e a lo que se le
ingún ouo país de la cierra produce e a
atracción. Conviene saber porqué y eso nos ayudaría a aber p rqué no
hemo con rruido un ueño mexicano.

El impacto que esto tiene para México e refleja de dos forma : por
un lado atenúa un problema social muy grave: el desempleo. La
emigración es una válvula de escape que ayuda a evitar movimientos
sociale en México. n segundo lugar, las divisas que mandan esos
emigrantes a México ya suman alrededor de 16 mil millones de dólare al
año y superan la cantidad qu recibe féxico del turismo y de la
in ers1on. sas entradas e conviert o en un iogrc o alvador y en un
nivel de biene tar para millones de familias mexicana . Tal vez por e o
dijo Fausto Zapata que ''la historia nos enseña a desconfiar de Estado
Unidos y la vida cotidiana nos aproxima a él...'
La influencia que ejerce Estados Unido en la e fera cultural es la má
visible. Los patrone de las modas d J consumo y de los gustos que se
estilan al norte de la frontera muy pronto llegan a féxico. olo ob erven
cuantas per onas visten pantalón de mezclilla para verificar ste dich .
La mayor parte de las película qu vemos en el cine pr gramas de
relevi ión provienen de stados nido . Los deporte que mayormente
practicamos con exc pción dd fútbol tienen su origen en e e paí . La
influencia cultural e abrumadora y lo ejemplo abundan.
lo ofrezco
uno: el consumo de hamburgue as. La cadena de comida rápida
McDonald's cuenta con más de 25 mil restaurantes en todo el mund y
hay muchos d ellos en México. Los arco de esa cadena on conocid
mundialmente. La influencia cultural e clara contundente · con cante.

La sexta razón para estudiar a E tados nido e porque se con idcra
1a tierra de esperanza, de oportunidades para d cenas de millones de
habitantes del mundo, incluyendo a 1 léxico.
e pal de 1)ierta el deseo
'

Jc:ffrcy Davidow, El osoy rlpurrroespb, léxico: Grijalbo, 2003) 189.
"f Humberto Garza Elizondo,
Todo lo q11t 11slttÍ siunprr quiso sabn- o(trra tÍr F.statfos
nidos cómo avtriguarlo, México-Estados nidos, 1983 déxico: Colegio de ~léxico:
1984) 80.
6

en d ser humano de bienestar

lwna el 'Ameriran drea11I'.

La séptima razón es porque el conocimiento genera comprensión y
e ta nos ayudaría a superar el etnocentrismo, el nacionali mo dañino y la
xenofobia destructiva. 1 os permitiría uperar la vi ión manique; y
impli ta que atribu e a Estad s
nidos todos nuestros male .
Humbeno Garza lizondo lo C)..'})te a de la iguiente manera:
La ignorancia alimenta in eguridad, tem res, y prc:juicio. ; la
ihtflorancia se traduce en debilidad e incapacidad. El C(ln cimi •nro
genera seguridad, c nfianza y juicio sólid ; el conocímiento e traduce
en fuerza y capacidac:.I. La información e poder, d con cimiento e
poder, el e rucüo e!- poder.

Pedirle a un mcxican que studie y conozca a Jo norteam ·ricanos
no es igual a pedirle qu lo quiera o conviva c n ello . Co ío Villega
no recuerda que hay quienes estudian los alacranes in com•ivir con

ello .9
Una crava razón e tá e trcchamente relaci nada con la ant ri r per
diferente en un a pecto importante. r\l c noccr a
tado~ rudo n
daría otra óptica para ob, rvar a nue ero propt pal . 1 o digo n. da
nuevo cuando afirmo que al alejarno de una co a vece la p dcm ·
,·cr mejor. Lo asrronaura que miran hacia la acrea de. d 1 e pac1
llegan a comprender que omos muy pequeño que formamo. parte de
algo má. grande. studiar a ero paí no p rmire tomar cierta di ranci,
del nue ero. No torga una per p cci\'a como la d I a tr nauta par
ob ervar a México con may r obj .ivi&lt;lad.

La nm·ena razón e p rque lo Estado l rudo. e l. fuente princip, 1
del nac1onalism . mexicano. El nacionalismo, al igual que la r ligión y la
lengua (y el fútb I cuand ju ga la elecc1 · n m x1c na) . una fuerza que
cohesiona al pueblo m xicano. Tener a un adver ano c mún aruda a
.unificar a l s m xicano como lo demo eró la expropiación p tr Íera en
1938 cuando rico y pobres e unieron parn defender la soberanfa anee la

Garza Elizondo, 6-87.
Villcga, 11.

9 Co.í

�18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

464

465

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

amenaza del gobierno norteamericano. La imagen de campesinos de
todo el país marchando con sus ofrendas de pollos y chivos para pagar a
las empresas petroleras es una imagen imborrable de la historia mexicana
del siglo XX.
Vale señalar también que los gobiernos del PRI utilizaron el
nacionalismo para mantener su poder. Comúnmente ondeaban la
bandera anti-norteamericana para g.marse el apoyo de diversos sectores
de la sociedad. Por eso el presidente Luis Echeverría se especializó en
ofender a Estados Unidos: para tratar de ganarse el apoyo de la izquierda
mexicana después de las masacres de Tlatelolco y del 10 de junio de

1971.
La décima razón es que el conocmuento le da poder, o
empoderamiento como se dice ahora, al individuo. Cuando nos armamos
de conocimiento es difícil ser engañado. Tomemos el ejemplo de las
guerras. Cuando George Bush nos dice que Estados Unido va a la
guerra para defender la democracia y le pide a México brindar ayuda,
podemos recordar lo que han dicho otros presidentes estadounidenses

para justificar las guerras.
James Polk declaró que tenía que combatir a éxico para extender d
área de la libertad hacia el oeste. El resultado, como ironizó Josefina
V ázquez, fue la extensión del área de la esclavitud. illiam McKinley,
presionado por la opinión pública y los periódicos amarilli tas de Hearst
y de Pulitzer, le declaró la guerra a España para liberar a Cuba. Luego
procedió a establecer un protectorado sobre la isla. La entrada de
Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, dijo oodrow '\ ilson era
para poner fin a todas las guerras. Después se supo que lo banqueros
estadounidenses habían pre ionado a ilson y se hicieron enormemente
ricos. Peor aún, no puso fin a las guerras. einte años 'después estalló
una guerra mayor, la más destructiva de toda la historia. La guerra de
Vietnam era para liberar a ese país del yugo comuni ta, nos aseguró
Lyndon Johnson. Pero lo vietnameses luchaban para liberarse del yugo
colonialista, primero de Franci~ y después de stado Unidos. Conocer
la historia es una vacuna contra e1 engaño.
Recíentemente el gobierno estadounidense le hizo la guerra a Iraq
para combatir el terrorismo y construir un mundo más seguro. El único
resultado asegurado, hasta ahora, es que habrá más petróleo para
Estados Unidos. El ejemplo de los engaños para ir a la guerra es
especialmente sensible para nuestro país porque miles de jó enes

mexicanos.__
van
en esas guerras · e:·Qué
:,: y mueren
.
f:
para una amwa mexicana?

1m·

pacto pue de ser mayor

La razón un~écima es que debemos estudiar a los Estados Unidos
porque. .ellos .s1 nos estudian
a nosotros
y el que □ene
·
.
_ .
mayor
conoclilllento
tiene
la
venta)ª·
Cada
ano
vienen
miles
d
·
li
d ·
•
.
.
e especia tas d e
to_o t1po a mvesttgamos. Tienen una radiografía muy exacta de lo que
~m:ios y, lo que somos. Cosío Villegas daba este ejemplo: 0 su
b1bliografia
sobre la separación de Tevas
·
.
.,
aparecen 235 citas
de
me.'&lt;.lcano y 465 de norteamericanos. 1º
, Los mexicanos hemos estudiado poco a Estados Unidos. De los 126
o~os sobre es_e p~s que se encontraron en la cíudad de féxico en 1985,
571/~ era~ en mgl~s y 41 % en español olo cuatro de las 126 bras
hab1an
sido
e cntas por hispanoamericanos y solo una por un
•
11
mexicano.

L~s pla~es ~e es~dios de las principales universidades apena
empiezan a 1nclu1r la historia de stados Unidos aunque algunas de ellas
ofrec~ el curso_ solo como optativa. olo dos instituciones en el paí el
Colemo
·
. o: de. ,M,ex.leo Y el In Stltuto
...Mora, promueven de manera activa' la
mvest1gac1on sobre Estados Unidos. 12 En años recientes ha habido
e fu.erzos loable del Colegio de léxico, la U
M, el CIDE v el
In~t1tut? foca para ~u~licar obras obre Estados Unidos y alg~as
uruvers1dades de provincia corno la niver idad 1\uto'noma d
Le'
d"f
·
.
e 1 ue o
on para 1 undir la lustoria de ese paí .
La razón duo~écima es para saber como se define la política exterior
de E_stados Urud~s . p rque esta afecta a todos los país s v mu ,
e ~ec1alrne~t a Mex:c_o. Es bien sabido que la dinámica intem; de u;
~~ det~r~ma_ su politica exteri?r. Dos casos lo ejemplifican con nitidez.
norteamencano del siglo XIX tu- e 1mpu
·
lsa do
i expans1orusmo
bl
nexora eme_nte por el crecimiento demográfico derivado de la
d~ comu~al mmi~ración europea. La población se duplicaba cada 23
anos. Ma y ma p rsonas exigían y devoraban más y más tierra
L

°Cosío Villegas.

1

1uñez Gar ·
ylvia 112
· una remterpretación
•
norteamericana·
.
aa _Y _otros, "H a~ta
de la historia
G
•
.
6
atulo
en
bibliotecas
mexicana
',
Smimcia.
2 mavo-ago. l 985· 111
12
.
. eorg _Le,denberger, "Exploring the Pase of the 'Other': the Practice o.f
.
H
lStOn• 10 i\Jex.1co" j
/
.f ,1.
&lt;h ·Í /
. • o11m11 (!¡ l~t imed Age a11d Prognssi1't' E ra, 1.4 2002: párrafo 6, 81 20
ttp. www.hi torycooperaave.org/ joumals/iga/ 1.4/ leidenbetger.hunl&gt; .
11

c•u

··

�466

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

empujando la frontera hacia el oeste en un espiral implacable. Este
proceso expansionista barrió a los indígenas y se llevó de encuentro a
México. inguna fuerza en este continente lo hubiera frenado. Es risible
decir que Santa Anna perdió a Texas. Texas y todos los territorios al
norte de
bcico estaban perdidos desde el momento que Estados
Unidos inició su jrrevocable marcha hacia el Pacifico.
Tomemos otro ejemplo que afectó menos a éxico y más al resto del
mundo pero que igualmente refleja como la dinámica interna de un país
determina su política exterior. Después de la Primera Guerra Mundial los
Estados Unidos le dio la espalda a Europa y al mundo en una actitud
agresivamente aislacionista. u Congreso rechazó ratificar la Liga de
~ciones, un organi mo internacional, precursor de la Orgaruzacióo de
aciones Unidas que tal vez hubiera atenuado o desarticulado algunos
de los factores que desembocaron en la egunda Guerra [u.ndial. El
gobierno de Estados Unidos permaneció imperturbable mientras Hitler
iniciaba su proyecto ambicioso de rearme y expansión de Alemania. Las
fuerzas internas que obligaron al aislacionismo determinaron también el
destino del mundo.
Conocer esas fuerzas permitióa a México saber qué e puede esperar
de Estados nidos, cómo negociar rnn él, cómo reaccionar a su
conducta y sus posturas y cómo tomar mejores decisiones en nuestra
política exterior.
La razón decimocercera para estudiar a Estados U nidos es porque
constituye una extraordinaria forma de observar los grandes procesos y
fuerza que han formado al mundo moderno. e refiero a la religión, la
democracia, la inmigración, la lucha de las mujeres la tecnología, la
industrialización, el nacionalismo el capitalismo, el imperialismo y la
globalización. Todos esos fenómenos se encuentran en la hechura de
Estados Unidos. Es un grao aparador de la fuerzas poderosas que han
tenido impacto en el mundo.

La razón decimocuarta e tá relacionada con la anterior. r os permiaóa
comprender muchos de los cambios en el mundo porque muchos de
ellos tienen su origen en el poderoso motor capitalista que se fraguó en
Estados Unidos. Tomemos ta!) sólo un ejemplo. La caída del imperio
o iérico es uno' de los grandes acontecimientos de la historia pero no
ca ó solo. por contradicciones y debilidades internas. También se
derrumbó porque no pudo competir con el poderlo económico,
tecnológico y militar de Estados Unidos y Occidente. Había una

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

467

alternativa al sociclismo totalitario. Sin esa alternativa la población del
mundo probablemente estaría viviendo en una época más sombría.
~l tema . de la democracia ocupa la razón decimoquinta. Estados
Umdos ha . sido el laboratorio más grande de la democracia en el m und o,
con expenmentos y experiencias a lo largo de casi 230 años. México
pued~ aprender ~ucho de esa experiencia para la construcción de su
propia democracia. Al ob ervar el largo trayecto norteamericano una
cosa parece extraordinariamente clara: la democracia es un camin~ no
un ~esáno. La construc~i~n democrática es un proceso que n~nca
termma. Como la revoluc1on permanente de Trotsky, exige renovación
con~tante: Esto se evidenció de manera pasmo a en la elección
pres1denc1al del año 2000 (decidida finalmente por la Suprema Corte) en
la que gan_~ un c31:~~ato que tuvo menos votos populares que su rival.
Esa ~~eccion exh:?10 problemas serios en el sistema que requieren
atenc1on y correccion.
¿Que n~s dice esa experiencia a los mexicanos? En nuestro país existe
la_ percep~ion de que estamos en una transición a la democracia. Algunos
piensan, mcluso,_que ya hemos ll~gado. La experiencia ajena nos ugiere
q~e la demo~rac1a es algo que e uene que construir y defender todos los
día~ para siempre. Aquellos que piensan que ya hemos llegado, ahora
e tan batallando para explicar el riesgo de una regresión al autoritarismo.
Ott~- aspecto de la experiencia norteamericana es evidente: sin
educaaon no puede haber democracia. Es la piedra angular sobre la cual
se construye el sistema. Los fundadores del estado noneamericano
ap~ tar~n a educar al pueblo. Por ello la construcción de escuelas y
uruvers1dades en ese país no tiene paralelo en el mundo.
La _educación en . , éxico, e_n cambio se restringió a una capa muy
peq~ena ~e la poblacton. Los liberales del siglo XIX vieron frustrado su
Sueno de_llllplantar un sistema democrático debido, en buena medida, al
escaso 1:1:vel educativo de la ma •ocia de la población. Porfirio Díaz
r~conocio est~ y de~dió que México olo podía ser gobernado por una
dictadura. Mas recientemente, Carlos Salinas consjderó que México
~stªba preparado para una apertura económica pero manteniendo un
es~u~ma político autoritario. México debe tener bien claro cuales son sus
pnondad~s. Podemos aprender de la experiencia noneamericana v poner
la educación en primer lugar.
·

�l 8 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESfADOS UNIDOS

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

468

469

La razón decimosexta para estudiar a Estados Unidos es para saber
qué hizo bien y qué hizo mal. Eso nos permitiría conside~ar la utilización
de lo primero ) evitar lo segundo. Lo que nuestros vecinos han hecho
bien y mal llenaría una biblioteca entera. Me limitaré a. dos ejemp_los
positivos y dos negativos. Desde sus inicios, Estados Urudos ha terudo
una prensa bipe;rcótica. r luchas gobiernos se bao quejado y han rr_at~~o
de amordazarla. Cuando le preguntaron a Tomás Jefferson su optruon,
respondió: "Si tuviera que escoger entre tener un gobierno sin
d periódicos
. , ,, 13
1
o periódicos sin gobierno, no dudaóa en escoger a ~egun a opc1on .
Incluir la libertad de prensa, junto con otras libertades que los
fundadores consagraron en la constitución, es algo que hicieron muy

norteamericano está muy polarizado sobre este tema. Al comentar el
proyecto espacial de ~ush de_enviar astronautas a Marte un cómico dijo
que es para buscar am1gos alla porque ya no tiene aquí en la tierra.

bien.
Pero hay que recordar que en esa misma constitución se consagr_ó la
libertad a portar armas. Eso ha contribuido a convertir a Estados Urudos
en una de las sociedades más violentas del mundo. ¿Quién no recuerda
las escenas desgarradoras de dos jóvenes con carabinas de alto po~er
masacrando a us compañeros horrorizados en la escuela de Columbine

Curio a~c?~e e o u:mi~ames han llegado a una ociedad que en d
pa a~o aruqu1lo a los md1os, encadenó a los negros de pojó a lo ~
mexicanos y le cerró la puena a los chino . Ahora todos convi, en en un
ambiente de aparente armonía. Esa es otra de las grandc:contradiccione que hace del estudio de esa nac1on
· ' una aycnrura
fa cinante.

La ra~?º dec~osé?tima par~ estudiar Estados Unidos es porque e.
una oac1on mulnrracial y pluncultural que se ha convenido en un
gigantesco laboratorio donde com íven annonio amente las razas más
di~rer~as de~ mundo _e? un mismo si tema económico, politice y jurídico.
mgun pa1s ha rec1b1do tantos y can diver os inmigrantes. De de 1820
hasta 1996 se estima que entraron legalmente más de 63 millone de
persona de prácticamente codos los países del mundo. 14

en Colorado? Esto es algo que han hecho muy mal.
n relación al papel que lo Estados U nidos ejerce en el mundo, en el
lado positivo tendríamos que recordar el magnífico papel que . jugó en la
egunda Guerra fondial para sal ar al mundo del flag~lo fascista. o es
descabellado pensar que sin la participadón nonearoencana el _resu1t~~o
pudo haber sido muy djferente. Después del conflicto, una inyecc1~n
masiva de recursos estadounidenses a través del Plan Marshall levanto a
Europa de su postración y ayudó a construir un mundo cualitativamente
mejor.
Pero el papel que ejerce stados Unidos en el mundo tiene un la~o
oscuro. us intervenciones n cada rincón de la tierra han generado odio
y rechazo que se traduce en un mundo más inse.gur? como lo
demo craron lo ataques terrori ta en Nueva York y , ashmgton el 11
de septiembre de 2001 ) en adrid, España el 11 de marzo de 2004.

1 imervencionismo de Estado
nidos provoca rechazo en su
propio pueblo. n sector imporrante de la opinión p~blica_con idera que
el gobierno de Bush se exceclió al mentir sobre la existencia de armas de
destrucción masiva para justificar la in asión de Iraq. El pueblo

Ademá , e. po iblc que podamos aprender Je esa expericncin. L' 11
debate c¡ue existe en México ah ra s en relación a los usos ,. coscumbn.::de nuestras comunidades indígena . L s norteamericano· con i&lt;lc:r:rn
haber resuelto ese problema aceptando la divers.i&lt;lad social \' culrur.tl
pero d nrro de un mismo sistema político y jurídico que gar~ntiza 'º"
m1 mo derechos a t do .
La dccimoctaYa r ú~tim~ razón para estudiar a E radas Unidos c. , 1ul·
una parte de nue tra h1 toaa y cultura e rá allá en los casi 25 millo nes tk
inmigrantes o ruj?s de inmig_raote mexicano. que radican en aqué.l pak
La llegada cononua de mJllones de paisano le ha imectado a C..'~ .1
soci~da~ una dosis permanente de valore . , tradiciones · r c stumbrl'"
mexicana . Lorenzo Meyer ha expresado que la culrura de ~léxico com,
un especi de Al Qaeda cultural ha inYaclido al país más poderoso &lt;.k '
mundo. 16

14 ~-aymond Cohn, "lmmigrarion ro the
aice&lt;l tates" , l~I /.,\ .'tt F.11qrlop,-d1,1, l .¡
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11

�MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAzONES PARA ESTUDIAR A EsTADOS UNIDOS

Este es un giro novedoso porque desde tiempo atrás en México
muchos han expresado d temor de perder nuestra esencia cultural ante la
embestida norteamericana. Por eso algunos grupos rechazaron la
apertura de un restaurante McDonald's en la plaza central de Oaxaca.
Pero esto no es privativo de México. Para lo fundamentalistas islámicos
la difusión de los valores norteamericanos en sus países on obra del
demonio. En Japón, Europa todo d mundo se ha expresado el temor
de que la cultura local será barrida por el maremoto cultural
estadouniden e.

Mi propia experiencia y la de muchos mexicanos que hemos vivido en

470

Por eso resulta paradójico que uno de los intelectuale más
reconocidos de Estados U nidos expre e el temor de que la ola mexicana
inundará a su país. amuel Huntington ha provocado una polémica
apasionada con su argumento de que el desafio más grande para la
identidad estadounidense tiene su origen en la enorme y permanente
inmigración de América Latina, y sobre codo, de México, en la tasa de
fertilidad de esos inmigrantes, muy uperior a la de los negros blancos
norteamericanos. 1

Lo que Huntington ve amenazados son los valores· que hicieron a
Estado Unidos el país más exitoso del mundo entre ello , el
protestantismo, el individualismo, la ética del trabajo, lo derechos
individuales, la responsabilidad y rendición de cuentas de lo gobernantes
y la creencia de que los seres humano pueden consrruir un paraí o en la
tietra. El politólogo de Harvard afirma que lo mexicanos n nos
ajustamos a los patrones que rigieron a los inmigrantes anteriore y que
nos regimos por otra escala de valore . Más aún, la población hispana se
reproduce con mayor celeridad y se estima que para el año 2 50, uno de
cada cuatro estadounidenses será hispanoamericano. La cercanía con
México le permite a esta población recibir refuerzos constantemente,
tanto .humanos como culturale .
Esto esci en el centro de la preocupación de Humington y muchos
norteamericanos pero su análisis e cuestionable en un aspecto crucial.
Cuando insiste que los ruspanos no se ajustan a los parrones y alores
norteamericanos, no ha medido la capacidad y profundidad de
adaptación de los hispanoamericanos al pragmatismo norteamericano.

Estados Unidos demuestra que se pueden conciliar los valores de ambos
países en un proceso de sincretismo cultural. Sin abandonar algunas de
sus tradiciones, los inmigrantes, y sobre todo los hijos de los inmigrantes,
aceptan y se rigen por aquello valores de la ociedad angloamericana
que les conviene para avanzar en el campo económico y social. Es un
proceso selectivo, no excluyente. Lo que también resulta claro es que
Estados Unido iempre ha tenido un paragua cultural muy amplio pero
todas las razas, etnias y grupos aceptan un mismo sistema económico v
un andamiaje p litico-juódico que ha mostrado u eficacia y les permic~
vivir en armonía y con pro peridad.

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REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA
EN LA MANUFACTURA NUEVO LEÓN ,
DÉCADA DE LOS NOVENTA
REGIÓN INDUSTRIAL DE MONTERREY
D ra. Eschcfo Gutiém:z G:ui'a
Doctora en Economfa por la l inivcrsid.1d de Parí.
Directora del [o tituro Je 111\'1::-tigacionL·,
de Ciencias Soci:tks dl: l.1 l '. \:'-,. L

La regiones industriales avanzan de manera difcrcnci. da en b
evolución de lo procesos de ree tructuración productiYa que dan ongcn
a la emergencia de nuevo sistemas prod11rtiros _J' 1110&amp;/os tf¡, ((l/idml t¡uc
participan en la definición de las alternativas &lt;ld fururn dc b
indu rrialización de la naciones .
Obviamente, el universo de la industria manufactun:rn 110 L'S
homogéneo, por el contrario, e encuentra ampliamcnn.: din:r'-it-icadn cn
u interior. Para poder beneficiar e del modelo de apertura 1nrcrn:mnn:\\.
propia de la etapa de globalización económica, las cmprl'::1: b:111 rcnido
que transitar por proceso de transformación de sus compnncnrc: dc1
si tctna productivo. ~ s decir, iniciar pr ce os d&lt;..' r&lt;..'&lt;..'SI rucrur:1c1i"&gt;n
productiva, cambio organizaciooal de la cmprc,;:1 , pnl111cas tk
flexibilidad del. trabajo y isrcmas distributivo de con. t:n~, 1 en 1:i~
indu trias. in , tas rran, formacionc · a niv l micmcconr·&gt;1nico, nn c::
posible alcanzar 1 s niveles de compeátiYidad yuc ha 1mpuc:,;t&lt; 1 l.1
· globalización. Ju tamente, el problema radica en &lt;.JU 11() co&lt;..b!- la:cm~resas tienen las mismas oportunídade de modcrnizar:,;t, de ahí que,
la diferenciación producti a es muy profunda en el !-cno de la 1ndu~tr1a
manufacturera de las regiones.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉ:CADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

474

En la etapa actual de la globalización que estamos presenciando~ los
sistemas productivos se encuentran configurados por la polandad
fordtaylorismo-ohnismo (Coriat, 1993; Boyer y -~urand, 1993): Esta
relación dialéctica entre los componentes tradicionales del sistema
productivo del fordtaylorismo (Estados Unido~) y su confr?ntación c_on
los nuevos componentes del sistema productlvo del ohnismo Qap~n)
van estableciendo las fronteras entre el atraso productivo
(fordtaylorismo) y la modernización (ohnis~o). En consec~encia, la
polaridad atraso-modernidad establece ~n ampli~ rango detenrunado poc
los componentes del si tema fordtaylonsta amencano, por un lado ~ por
el otro, por los componentes del sistema ohnista japonés. El ohrusmo
hace referencia al sistema productivo disefiado en Japón con la destacada
participación de Obno (1989) en la empr~sa Toyota y lo pod~_mos
entender como el nuevo paradigma productivo emergente con caracter
univer al capaz de desplazar los sistemas ford~yl~ris~ do~tes en
los Estados U nidos. Así, en un país, en un distrito mdustr1al, en una
rama de industria e inclusive en el seno de una empresa coexisten dicho
sistemas productivos, híbridos, aunque con predominancia de uno de ellos
Frente a esta coyuntura, en la región industrial de Monterre, se han
ido desarrollando también diversas estrategias productivas y formas
salariales particulares que, al combinarse e~tre e~s, dan origen a esce~ario1
de actividad industria/ que bien pueden ser diferenciados. Cada escenario de
actividad industrial desarrolla estrategias tecnológicas particulares
configura modelos de calidad y productivi~ad_di ~tos, ~enera formas
salariales y de inserción en la estructura de dis~b~c1on d~l ~greso que le
son propias a su configuración industrial participa de di~ontas ~-eras
en la creación del empleo y la calificación. Cada escenario de acu 1dad
industrial es portador de una oftrtá de d~sarrollo económico ,capa~ .~e
convertirse en dominante con el correr del oempo. Dependera del ex.1to
económico de sus estrategias productivas, del peso que jueguen las
institucione creadas para complementar su desarrollo y de las accio~es
políticas y sociales de los
ujetos (trabajadores, empresanos,
instituciones) involucrados.
A mediados de 1993, se levantaron encuesta 1 en el Departamento de
Estudios de Mercado de la ecretaria del Trabajo del gobierno del
ncuesta a las empresas que tienen más de 99 personas ocupada . El nivel de
confianza de la muestra es de 95%. Las empresas que tienen más de ~00 p~~sonas
ocupadas representan e IS¾ de los establecimientos, aportan e180% de la_mvers1on Y12
producción, así como el 65% del empleo. Est:amo hablando de un uruver o de 439
industrias de acuerdo con los daros del Inegi que tienen más de 99 personas ocupadas
1

475

Estado de uevo León. La primera se circunscribió a las industrias
manufactureras de la región industrial de Monterrey que contaban con
más de 99 personas ocupadas y que corresponde, según la clasificación
de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI), a los
estratos de la mediana y la grande industria. El peso económico de la
mediana y la gran industria, como lo arializamos anteriormente, es muy
importante dentro del sector manufacturero, pues si bien sólo
representar! el 5% de los establecimientos industriales, concentran el
80% de la inversión y la producción y aportan el 65% del empleo en la
manufactura en dicho estado (cuadro 1). Esta encuesta tuvo como
objetivo central conocer el grado de modernización en este uruverso
industrial constituido por las mediaI1as y grandes industrias.
Cuadm1

E [PRESAS CO

1AS DE 99 PERSOl AS OCUPADA IND STRIA
W 1 ACT1JRERA
uevo León 1993
~Wes de pesos)

tt-DL' TRIAS

TOTAL

ESTABLECIMlENTOS

INVERSIO

1

PR DL'CCI

EMPLEO

99 v más

439

5%

80%

80%

65%

RESTO

9,243

95%

20%

20%

35%

46,443,11 7

248,930

TOTAL

9,243
9,682
6,7 16,268
Fucnre: Anuwo Estadí t.ico de Nue\'O León. INEG1. 1996

La egunda encuesta se centró e~ la industria rnaquiladora, que en

1993 contaba con 92 empresas, participaba con el 12% de la
exponaciones manufactureras de uevo León y daba empleo al 7% del
personal ocupado en la manufactura en dicho estado. Esta encuesta tuvo
el mismo objetivo: conocer el grado de modernización industrial pero
re petando su status jurídico en el momento de efectuar la clasilicación
según los escenarios de actividad industrial.
De esta manera
c~~o componente
1?'"~nt~s: cambio
d1stnbut1 os de con

la encuesta se propuso recoger información obre
que integran los sistemas productivo , que son l
tecnológico, flexibilidad del trabajo sistema
enso cambio en la organización empresarial. tos

en uevo León. El directorio industrial de la Caiotra contaba con 266 empre. as \' la
mue tea de la encue ta sumó un total de 169 empresas. Los daros corresponden al ~ño
1993.

�477

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

REE~RUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
UEVO _
L EÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

cuatro criterios fueron utilizados como parámetros de diferenciación en
dos escenarios de actividad industrial. Se definió como industria moderna a
aquellas empresas que cuentan por lo menos con tres de estos
componentes, mientras que las que tienen dos o sólo uno de ellos
pasaron a formar parte de la industria tradicional.

modelo 01macroeconórnico
de apertura internacion
. al , pues solo
, particip
d
16
con e 10 e las exportaciones (cuadro 2)
ª

476

Con estos ~riterios las empresas manufactureras encuestadas que
cuentan con más de 99 personas ocupadas en N93 quedaron clasificadas
en los siguientes escenarios de actividad industrial:

1. !.A industria moderna
2. LA industria tradicional
En relación a la encuesta realizada a las industrias no maquiladoras y
de acuerdo con los datos registrados en la Cámara de la Industria de la
Transformación (CAINTRA) de uevo León, el universo tanto del
estrato de la mediana como de la gran industria fue de 266 empresas.
Esto significa que no fue posible ubicar un directorio más completo. De
acuerdo con la CA TRA sólo e:cistían 266 empresas con más de 99
personas ocupadas en uevo León y según datos 0.btenidos por el
Anuario Estadístico del Estado de uevo León del INEGI, existían 459.
Consecuentemente, los datos aquí presentados sólo son representativos
de ese universo de 266 empresas y los resultados pueden considerarse, en
todo caso, como tendencias prevalecientes en la industria manufacturera
que tiene más de 99 personas ocupadas. De ese universo de 266
empresas se obtuvo una muestra de 144. Se trata de una muestra
aleatoria simple calculad.a sobre la fórmula: n= (z2) (&amp;2) / (e2) = 144.
Esto nos da una confiabilidad de 99% con un error de 10%. La
empresas que contestaron el cuestionario fueron 130: seis proporcionó
información incompleta y/ o contradictoria y por eso fueron canceladas;
siete empresas no contestaron y dos ya habían cerrado o no se
localizaron. El resultado del levantamiento de la encuesta en la región
industrial de Monterrey nos permitió llegar a la siguiente clasificación:
1. La industria modema representa el 45% del total de las empresas
encuestadas ocupan más de 99 trabajadores; participa con el 80% del
personal ocupado y concentra el 94% de las exportaciones totales. Es
decir, la industria moderna resultó ser representativa del sector
manufacturero c;:xportador.

2. La itJdustria tradicional representa el 55% de las empresas; cuen~ con
el 20% del personal ocupado y no tiene presencia significativa en el

Cuadro 2

E

~

ESTA A 169 I 10 TRIAS
CO M.A DE 99 PERSO1 AS OCUPADAS
JNDUSTRIA MODER A. TRADICIO AL y MAQ ILAD RA
Nuevo León 1993
Escena ríos
de Actividad
Industrial

PERSO 1AL
OC PADO

EXP RTACI • E

45,568
80%
9,680
20%
55,248

2,706,930
94%
172,783
6%
2,879,713

100%

100%

39

13,557

446,4 7

169

68,805

1 DUSTRIAS

Industria Moderna
industria
Tradicional

58

45%
72

55%
130
100%

Total
Industria
l\laquiladora
Total Encuesta

.

3,329,190

fuente: 1lndustria
Ma quiladora de E..xpórt.'\C1on, INEGI 20{)1
.
2Per pe.cuva Esrndística en Nuevo León, L 'EGI, 2001
1nvcságación directa

Los resultados de esta investí ción d
~.
e campo la presentaremos en
industrialp d 1 . d
. o el analisis de los escenarios de actividad
· tradicional
••
forma p ·e a1 md ustna moderna ), 1ª ·indUStlla
destacando la
arucu
ar
e
sus
cuatro
compone
d
.
apartado E
1
d
me pro uct1vos, en un prjmer

e te ca ítulo abordand

industria.manu~adsegun o _apar~ado . analiza remo el desarrollo de la
componente9
dora,_con enfa is en el comportamiento también de sus
5 pro ucu os antes mencionado .

Laindustna
· mod emaJ la industria tradicional

Características generales
Antigiiedaddde'la s em,p mas. n el e cenano
. de actividad indu trial de la
industr·
' d e Ja empresa forman parte -de la
fábricas1ª .mo ema la . mavo
, na
Ía regió:.•';;;e~;,¡,9u; •mrls;ron el desarrollo de la indusrrialización d;
antígu" ed d
o e e as ueron creadas ante de 1939 es decir u
~ un 39011 0 c.rneron creadas 'entre 1940 r
1959 d ª es mayor de
. 53 anos.
urante el penado d
d 1
.
imponaciones E
e auge e modelo de sustitución de
1979- fund. n la etapa del desarrollo del fordismo periférico -1960e
aron el 21 o/co de eUas y en la etapa propiamente dicha
• de la

�478

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

globalización -de 1980 a 1991- se establecieron el 15%. Por el contrario,
en el escenario de la industria tradicional sólo el 7% forman parte de las
fábricas de formación antigua fundadas antes de 1939. Durante el
periodo de despegue industrial, caracterizado por la sustitución fácil de
importaciones (1940-1959) un sector importante de industrias
tradicionales el 26% se establecieron en la región industrial de
Monterrey. En la etapa del fordismo periférico en {éxico (1960-1979) el
44% de las industrias tradicionales, se crearon en dicho periodo. Por
último en la etapa de la globalización, es decir de 1980 a f991 se crearon
el 23% (cuadro 3). Así, el 67% de las industrias tradicionales fueron
creadas después de 1960, situación que nos indica la vulnerabilidad de
este sector importante de producción en la manufactura y de los
enormes retos que significa la modernización industrial pues a pesar de
ser relativamente jóvenes no nacieron con los cambios tecnológicos
propio de su tiempo y no se ajustan a las tendencias intemacionale
dominantes que están surgiendo como modelos de industrialización.
Por ejemplo el modelo italiano, de la región norte de Italia, basado en
un andamiaje de pequeñas y medianas industrias utilizando nuevas
tecnologías y orientados hacia la producción flexible y diferenciada,
compite por abrirse un espacio en el contexto de la globalización de los
modelos productivos emergentes. Este modelo de industrialización
ostieoe que, las grandes empresas fordtayloristas, concebidas para
realizar todas las fase de producción al interior de la fábrica esta siendo
sustituida por un modelo de desgajamiento de múltiples fases y e esrán
relocalizando al exterior, en fábricas pequeñas, eficientes, fle~bles que
establecen relaciones de ubcontratación. i bien la indu tria tradicional
en la región industrial de Monterrey no esta integrada por relaciones de
subcontratación sólida como el modelo italiano, cabe destacar que el
67% de la industrias que e tán orientadas al mercad&lt;;&gt; interno fueron
creadas después de 1960 en marcado contraste con lo ocurrido en la
industria moderna donde el 64% de éstas empresas fueron creadas antes
de ese año (Cuadro 3).

Más de 53 años
ance.s de 1939
De 33 a 52 año
de 1940--1959
De 13 a 32 años
de 1960-1979

MODERNA

TRADlCI r AL

25%

7%

39%

26%

21%

44%

De 7 a 12 años
(de 1980--1985)
De 2 a 6 años
(de 1986-1991)

13%

J3%

2%

10%

479

n la manufactura de ue o Leo'n , la ramas
. Ramas
. de industria.
, .
md~ ~1ales mas unportames son la metalmecánica, la de mincrale no
me~cos, la de la industria química la de alimentos. En su conjunto
part1c1pan con el 42% de la producción total manufacturera.
Con_ ~cuememe?~e, la industria moderna aJ igual que la indu tria
tradic1ooaJ pamc1pa de las mismas tendencias. A í, n la industria
moderna, ~l 45% son industrias metalmecánica el 16% penenecen a la
rama de _mmeraJes no metálicos; el 14% a la industria química v el 10% a
~a de ~mentos. En u conjunto repre entan el 85% del t¿tal de las
mdus~as modernas y el dinami mo 9ue le imprimen a dichas ramas es
mur importante. u presencia fortalece la e tructura tradicional de la
región i~tegra_da . por índu tria de biene de capital • de bienes
~nterm~dios pnnc1palrnente. A su vez participan de la nuevas tendencias
m_du tnales de de arr llo de las ramas de biene de con umo, como la de
alimento (Garza, 1994). Por su parte, la indu tria tradicional se urna
~ambién a la mismas tendencia . La cuatro rama de indu. tria· más
importantes son la química que concentra al 2 % de la industria . el
25_% lo on de la industria metalmecánica. El 14% pertenecen a rama de
mm~raJe no metálico y el 13% a la industria de aliment , . En su
con¡unto representan el 79% del e tal de indu trias tradicionale v u
pe_ o en la vida indu t~ial de la región es muy imp rtantc pue al ~ car
onentada aJ mercado interno participa de manera actin en los de lo
encadenamiento pr ductivo como pr ve d ra de in umo .

El c~pital exlt~1yero y el mermdo e:xtemo. En la indu tria moderna, la
P_resenc1a del capital extranjer tien una importancia con iderable. p r
e¡e~pl0, el 7% de las empre a. tienen una participación de 1 0%, d
capital extr_anjero. El 2 °/c, de ellas tiene una participación de ha ta 5°., .: ,
capital nacional y hasta 25% capital extranjero r el 66% son industrias
con 100% capital nacional. En otra palabras, ~j 34º/r, de la empre ~cuentan con div . r o grado d e part1c1pac1on
· · · ' d e cap1ta
· l extranjero.
re
.contacto con la mternacionalización del capital de la región industrial de
Monterrev
· · exportadora acumulada
. . , ¡· unto con to d a una expenenc1a
progr~si amente a lo Jargo del proce o de indu trialización impul ado
por dichas industrias, ha favorecido el proce
de adaptación a lo
cambios tecnol ogicos
' ·
· ·
y orgaruzac1onales
que e e tán desarrollando a

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

480

· d alianzas productivas
nivel mundial, así como, a las nuevas estrategias e
en empresas internacionales (Pozas, 1999).
.
.
la ,... dustria tradicional la presencia del capital
Por el contrano, en
,...
. .
. • -,
.
b . Si bien, el 9% de las industnas ttene una part1c1pae1on
exttan¡ero es a¡a.
ntran las
alta de 100% de capital extranjero, en el otro extre~o se e~cue 1 25º/c
.
b .
articipación -75% capital nae1ona y
o
empresas que tienen ªlª P
urna sólo el 16% de las
701
1
•tal tranjero- y que representan e 1o.
s
,
. .

:a~s~: tradicionales han establecido alianzas p~oducti:as b:;c10:ale ~
En marcado contraste con las empresas de la .":dustt1a m ~s :o
alcanza el 34%. En efecto, la industria tradictonal es un
~
apropiado por industrias mexicanas: el 84% son empresas con el 100 Vo de
capital nacional (cuadro 4).

Cuadro 4

PROCEDE C1A DEL CAPITAL
Re ·ón Industrial de Monterrey

CAPITAL
100% acional
100% E.xtran'era
25% Extranjera
5% acional

7%

84%
9%

27%

7%

Fuente: Iovcsogación ditecu

.
., d
· dustrias tradicionales en el
Consecuentemente, la m erc100 e 1a tn
. .
.,
el
.
d
· s· muy poca part1c1paaoo en
mercado presenta las !lllsmas ten encta .
d .
rna oritariamente abastecedor del merca o interno.
merc~do externo y.
esa dedicadas 100% al mercado excemo.
Por e1emplo no existen empr
. , al
do
.
b
,
6% destina el 75% de su produccton
merca
Sin em argo, un_
..
.a se encuentra el 9% de las empresas
externo. En la rrusma rucunstancJ
d
•,
un 32% destina una
d .
entre 25 y 50% de u pro ucc1on y
que e s ~
ila entre el 5 y el 15% de su producción al mercado
que ose
• - ~,
·
ierto
Proporc1on
E d . el 47% de las industrias cradic1onaies nenen ~
ex;~¿ºde e~::~cia exportadora. Por el contrario, el 53% desuna el
de su producción al mercado interno (cuadro 5).

foo¾

Cuadro 5
DESTINO DE LA PRODUCCIÓ
Re ·ón Industrial de Moaterrc '

75% Extranjera
25% acional
75% aciooal
25% Exaao·era

10%

6%

61%

41%

fuente: lnvesripción directa

481

Como podemos observar, dada su experiencia exportadora, que en
última. instancia significa competitividad en el modelo de apertura
económica internacional un sector jmportame de la industria tradjcional
ha iniciado procesos de mod rrúzación industrial. Por el contrario, otro
amplio eccor s ha quedado rezaga.do utilizando los métodos y
estrUcturas tradicionales d producción mdu erial. n el ca o de la
industria moderna la experiencia exportad ra e muy fuerte lo que no
indica qu los proceso de m dernización indu trial han sido inten ivo
en dicho e cenario de actividad industrial.

Reestmct11ració11 prod11diva
El cambio tecnológico en tanto e tratcgia producti a, se viene
anunciando de de principios de los años setenta como la medida
fundamental para superar la crisis estructural del fordtaylori mo en los
países de arrollado . Como lo mencionam
antcáormeme, la
concepción tecnológica fordraylori ta di ñó un si rema de máquinas
ógidas donde el trabajador era colocado en un pue co individual y fijo
obligado a de empeñar una tarea especílica dentro del proce o del
trabajo e impo ibilicado de realizar alguna orra.
ta ngidez del i r ma
tecnológico indu trial constituyó a partir de lo años treinta el isr ma
productivo idóneo obre el cual de can ó el crecimiento &lt;le la
producu,·idad.
d ar, la rigidez del pr ce o tecnológico fordtayl ri ca
constituyó la fuente del crecimiento de la productiYidad. Esta
concepción sobre la que se desarrolló el i tema producciv de 1 "año
de oro" de la economía e tadouniden e adquirió con el tiemp un
crecimiento exponencial, de fragmentación de la rarea y de crecimiento
extensiv de las lineas de producción que acabó p r agorar tanto las
po 1bilidades de u cr cimiento bisr ' rico e mo de su di, eño conceptual.
El 1scema for&lt;ltaylori ta perdió eficacia productiva por el incremento del
aempo 'mueno que acompañaba la concepción tecnológica-organizada
en rorn al "one best ira , de ejecución de una carea.
í mi mo, p rque
un trabajo cotidiano, una vid útil del trabajador organizada bajo dichos
pr1ncipio , de arrollaron la resistencia de lo obrero , el desgano al
trabajo, el crecimiento del ausentismo y de la rotación pre tonando
eriamenre sobre los mecarúsmos que permiten el crecimicnro de la
producti idad. Al mi mo tiempo, bajo este concepto producovo ern
inclispensable almacenar in urnos . lo in entarios manrenían un peso
muy elevado en la contabilidad de la empre a .

�REE~UCTURACIÓN PRODUCnVA EN LA MANUFACTURA
UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

E.STHELA GUTIÉRREZ GARZA

482

El cambio de la concepción tecnológica en el quehacer indu trial se
impuso frente al agotamiento y las contradicciones que el mismo sistema
productivo taylorista había creado. Ante la inflexibilidad de los istemas
productivos creados por el fordtaylorismo se diseñaba una concepción
alternativa como fuente de la productividad: los equipos flexibles
sustentados en la microelectrónica. urgen así, nuevos sistemas de
máquina de control numérico, los equipos computarizados con diseño y
fabricación integrados y los robots (Coriat, 1990).

industria tradicional.

La reestructuración productiva en la industria moderna
Desde el año de 1975, el proceso de reestructuración productil'a, de la
industrias modernas de la región industrial de Monterrey ha sido ,mry afta
J' con una J11erle intensidad. Para el año de 1992, el 97% de las industria
modernas habían invertido en nueva tecnologías. De ellas, el 31 % lo
hizo por primera vez antes de 1979. El 21 % lo hizo entre 1980-1985 ) el
48% entre 1986-1991. Esta actualización tecnológica e notoriamente
reforzada por el hecho de que por Mtima veZJ entre 1989-1991, el 96% de
las industrias modernas continuaron realizando cambios tecnológicos.
Inclusive, el 77% de las indu trias contestaron que ·pen aban hacer
nuevas inv rsiones en tecnología antes de 1996 (Cuadro 6).
Cuadro 6

RESTR cru RACl
PRODUCTlVA
·ón iodµstrial de Monterre,·

• o

97%
3%

47%

31%
21 %

3 %
20%

53%

33%
67%

Primeras
tecnologías
D e 1975a199
De 1980 a 1985

48%

43%

92%

0%
4%

4%
75%

96%

21%

0%
0%
100%

77%

27%
73%

26%
74%

Plan de invertir
antes de 1996

Sí
No

33%

Fuente: [nvestigación dírecca

La modernización tecnológica a partir de la segunda mitad de la
década de los años setenta, se convirtió en el imperativo impuesto por las
relaciones de competencia intercapitali ta. Iniciar el proceso de
reestructuración del aparaco productivo y adquirir las ventaja en
productividad que las nuevas tecnologías ofrecían se constituyó en uno
de los retos más importante de las industrias que querían modernizar e.
En este apartado analizaremos el comportamiento de la ree rructuración
productiva que se desarrolló tanto en la industria moderna cono en la

Sí

De 1986 a 1991
Ultimas tecnologías
De 1975 a 1979
De 1980 a 1985
De 1986 a 1991

..83

0%
8%

Esto significa
q_ue.' en este escenano
. de actividad industrial 1
.,
ali
actu . zac10n, tecnologica
· ó un pape1importante
•
. . ¡ug
en el contexto de lasª
1
re aaones mter capitalistas determinadas tamo por la
. .
exportad
. .
expenenc1a
,1
dor~ como por el pos1c10namiento y liderazgo de las empresas en
e
merca o interno.

· de nueva tecnolooias adquirid f
, En. su gran ffiat'O
1 ría, e1 Opo
maqwnas d c t ¡
,.
b.
as ueron
fu
1
on ro numenco que ascienden a un total 331 · enseguida
eron os robot con un total de 64 Y por último lo' .
eAD/
CA.M con , un to tal d e 33. E tos procesos
·
1 temas
de introducción de
nueva tecnologia son muy diferenciados. En al nas
aparecen como encla e de tecnología de punta ubicara en =~i:nª s
~~:s~~eslabonanlíncon lo típic?s procesos fordtayloristas. n otras, se
líneas dtn en . _eas automa~zadas de pr ducción alternativa a la
producc1 n fordtaylonstas y coexisten al interior de las m ·
empresas
· ¡a ex1stenc1a
•
. de sistemas productivos hiíb 'd1smas
. .
: Es d ecrr,
s1gn1fican a
.
•
n os es
de actividad industrial· Po r úl orno,
.
tamb. , 1 en este •escenar:10
,
suce de
ien a renovac1on total del proceso productivo el des laz .
absoluto de los procesos fordtaylorisra de producción v
us:nutue~~o
por
procesos
de
rodu
.
,
fl
.b
.
,
rod . ,
pd . caon eXJ le aunque nocor1amence orientadosc10n
a la
P uccton estan anzada.

1:

La introducción
de nuevas te cno logta
, mo d.rnco
e , los requerimiento de
califi
., d l
cacion
e
;i.
mando
de
obra
"
·
b'
.
.
. 1 ien este a pecto lo analizaremo
Po te
obrernormeme '¿por lo pronto po d emos destacar que la presencia de los
máqw?s opc~ran o nuevas tecnologías en relación a aquellos que operan
· d usma
· modernas.
im ul nas
d u1as e de 11
. ·.4º./io en ¡as in
te hecho h
P
sa
o
los
requeOID1e
t
d
Lifi
·
,
trabaj d d"f
nos e ca icaaon configurando un tipo deª
inicia a or 1 erente al que crea el fordtaylorismo tradicional. Es decir e
despl un p~oceso de reubicación de la calidad del traba1· o en la fábrica-' un
azamJento del tr b · · l
•
•
inteligente (Dejours 1~9~\~-sunp e hacia el que desempeño del trabajo-

�484

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA
REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

Es decir, que las nue as tecnologías son la respuesta estructural a los
reclamos de flexibilidad que surgieron de de principios de Lo años
ochenta (Bo er, 1989; Tolliday Zefrlin, 1992). on la bú queda de un
nue o pa adigma teórico-hi rórico obre el traba' . in embargo, por
flexibilidad del trabajo se ha llegado a entender muchas co a : nuevas
tecnolo 'a c n equipo flexibles, capacidad de las mpresa para
adecuar e a la demanda rran formación de la ge tión empre aria!,
modificacione en la relación aJariaJ d sreglamenración de las g ti, n
e tata! del trabajo, de I s mecanism in tituci nal de formación de los
alarios, de cienos logro c dificado en lo contratos col cti o , de
anuJaci 'n de alguno rubro del alacio indirecto
reducción d los
ingre o del alari etcétera. P r llo, e útil diferenciar las dos
e rrategtas dominante de flex.ibilidad del trabaj . quélla que e ta
vinculada con las estrategia producti as de largo plazo qu garantiza el
crecimiento d la productividad, competitividad y la obtención de
ganancia denominada flexibilidad dinámica. La otra vinculada a 1
e trate ·a de cort plazo que finca l lo
de la e mpetitivídad ' ele
lo márgen
de ganancia en la di minución del co to lab ral y
denominado la flr:xibilidad es/ática. La fle. ibilidad dinámica
tá
fundamenta.da en 1 cambi tecn J'gico mediante la intr ucci · n de
equi os flexible computarizado que ope óan e me el nue,·o porte
del desarrollo de la producti idad y en c nsecucncia, de la
comp tirividad en el lar o plazo. ste típ de fl x.ibilidad implica una
e rrategia dinámica, pue enera e labonamientos productiv s tanto en el
s ccor de la recnol gía com el di ño en ca cada de nu v pr dueto .
, pue , una e rrat gia para l largo plaz . u impact ería tanto
pan ivo, creand au v
polo d
e arr ll indu trial, e mo
inten i,To, re tructurand la mdu tria manufactur ra hacia adentr .
P r el e ntrano la flexibilidad estática es una e rrare ia basada en un
c ajunto d medida in tirucional y acial gu tienden a r ducir el
e t alari J. ons ·tu e e fact , un proce o de de r gulac1ón qu
ignora o elimina los c ~ di os I borale prec ·i temes con el fin de
c n eguir efect econ m1
que incrementen la compeciá 1dad. t
aum nto de la c mperitividad ·e tá ba ado en la inten 1ficaci · n de la
fuerza de trabaj que incorpora t da las medida posi le que
conduzcan a aumentar la carga de trabajo y reducir I alario. n
con ecuencia este tipo de flexlbilidad implica una sttat ·a está cica de
cort plaz , pue su efect
on inmediat
ayudan a re lver
individualmente la ren abilidad · 1 capital, aunque oc1almentc e tén
d encadenand obstáculos al pr e o global de acumulaci, n. E ta

estrate ia deno111inado flexibilidad estática utiliza
inrensificaci 'n del u o del trabajo c rno
porte de
producri a ( ohen y Zysman, 1987).

485

mér d
de
e rrate

u

,1dent mente, l. estrategia de la flexibilidad dinámica ofrece una
of~na d~ d arrollo económico y ocia) o t nido. A ni,·el endógeno p r
la 1?ten 1dad de cncadcruunient s pr ducriv que e d pr nden d la
poliaca, d re tructuraci · n tecn 1· ica calific ción • pohv, lcnci de J
~no ~e obr r 1~ formación de alto alari s. m p ürjca impul an 1
dinaIDJsmo ect _nal de la re ~¡ ne indu triale . ¡\ ni\'cl ex · no porque
e tructuran _r I cJonc de ~ap1t~l r de trab j altamem e mpctitiva. n
concordaoc1a c o la ex1 encia que imp n la Jobahzact , n d la
economía actual. P r el contrario, la flcxfü1lidad cinca n de encadena
efecto de cr ~imienro_, pu c n el ri mpo la cmpr a queda aún má
rezagada del mvel m di de e mpetirivic.lad prevaleciente en la re ión. e
crea un circulo vici o mientra má e dct i ra u com c □ rindad
apa~ ~~ con º:ªr~r fu rza la nece idad de in crumcnrar rratcgia d :
flex1b1ti~ad dinanuca_ha ta lle ar, la mi rna encrucijada que fue u punto
de parnda:
e adh1 ren a la estrat lia d la tle. ibilidad dinámica O l.
mpre a quiebra.
Lo q_ue .~bm1111n10¡ e,, la ind11Jlrio 111odemo de la rrgió11 í11dustrio/ de MrJ/llelTr)
es""ª difimot1 1nu · an,plia de ~~s polítira.s de jle.,ihilidad di11d11tira del tmhcyo. ¡~
procc o . ~e r tru turac1 n pro ucnva que e 1mpuL ar n on b
mtrocluccion &lt;le nuevas t en I gias lo \'Jd ~nct, . m cmbarg 1
innovación
,,..
-' '
.
, tecnol · 1ca. c. ....n
o· ¡ una de Ja es r, tegia
dt'
modtrruzaci n mdu mal pero n · la úruc."'.
cr
,,
componemc.
participan con la mi ma 1mp rtanda en la e ni rm ción de In
flex1b1Ldad c.lmámica en tan e rrn e ia que pcrmca cod I ,. a p ere .
d I mu~d 1ndu crjaJ. Pardcularmcnc , d ro e
de trabajo, I,
orm, cion de lo alan y la me ida de pi, neaci&lt;'&gt;n ir anizaci nal guc
pa arcm má. adelante a ana.fü.ar.

L, rwtmrt11mc,ó11 prod11rti1·a e,¡ la iJ1dnshid h"rldido110/

�contrario, otro amplio sector se ha quedado rezagado. La polaridad de
esta relación la pasaremos enseguida a analizar.

A pesar de que la introdl)cción de nuevas tecnologías sólo se dio en el
47% de las industrias tradicionales, su impacto en los requerimientos de
calificación de los operarios es importante. En efecto, la participación de
los obreros operando nuevas tecnologías en relación a aquéllos que
operan máquinas fijas es de 6.8%. Esta situaqón está generando una
demanda, aunque restringida, de operarios con requerimientos de
calificación de trabajo abstracto y complejo que re ubica la integración
del trabajo en la fábrica creando un polo de referencia alternativo al
interior de la empresa que desplaza al trabajador descalificado del
fordtaylorismo.
Los datos anteriores no muestran que la industria tradicional esta
fuertemente segmentada por dos polos de crecimiento: el que se
encuentra implementando procesos de reestructuración productiva y
representa el 47% de las empresas aunque con una intensidad media que
no logra ubicarlas como empresas pertenecientes al escenario industrial
de la industria moderna, y el otro polo, donde se encuentran el 53% de
las industrias que no han iniciado procesos de reesrruccuración
tecnológica alguna.
Esta segmentación de la industria tradicional que no existe en la
industria moderna, donde el 97% de las empre a habían invertido en
nuevas tecnologías, nos habla de la polaridad atraso-modernidad que
existe al interior de este escenario de actividad industrial de la industria
tradicional.
Sin embargo, el polo que tiende a la modernidad sigue maoterúendo
los rasgos determinantes del paradigmi del fordtaylorismo, razón por la
cual, ante la caída del proteccionismo, el 41 % de las industrias
tradic.Íonales manifestaron que, con la apertUra comercial -'&lt;l. partir de
1987-, la competencia se había intensificado y la empresa había perdido
mercado. Otro 7% contestó que la pérdida de mercado había sido muy
fuerte en esos años y que e contemplaba el posible cierre de la fábrica
(Cuadro 7).

Se sustituyeron insumos
nacionales
Se perdió mercado
Posible cierre de la
empresa
Fueme: Investigación directa

e facilitó importación de
tecnolo 'a

;ra~c!~i;:: ~:d~:::;•;~:ü.:

7%

d

.

baja intensidad : ; ~~,::

.

d~e1}: ~:~~::i
0

Con ecuentemente
ma'-'oria
ma' .
d ' el ti pO d e nuevas tecnologías fueron en su
qwnas
e control nurn · ·
.,
1
sistemas
CAD/CA.1\1
fu
erico que a cend10 a 75, en eguida lo
, que eron 29 Y por úk
I
b
total de 4 (cuadro 8).
,'
imo, o ro t con un
Cuadro
INTR . ouccró,
D
,'\ ' E\ A T E- • 10L GL\S
R .
e~ón industrial de ,\loncerrer
TIPO DE
~IODERi A
TRADJCIONAL ~1.AQCILADORA

TECNOLOGi.A
Control mecánico

CAD/CAM

TRADlCI01 AL

25%

4%

mvers1on s en nuevas tecnol , p
.
vez ames de de 1979. El 20% e
198 9
ogias or pmmra
Esta situación es reforzad ntre I h -1 85 y e 143% entre 1986-1991.
actualización cecnolóoi
a pal~ _e echo de que por última l'ez la
.
º.ca se rea izo entre 197 5-1979·
14
tndustrias tr di ·
l
en e % de las
inv1ra·o,
a c10na e ; entre 19 -19 5 lo hizo el 5%· }. s , lo el 21 º'
en
nueva
· , entre 198
'º
indu trias d 1 , tecnolo gta
. 6-1991. Inclusive, el 3% de las
¡996. . ec ar que no terua planes de inver ión tecnológica antes de

~

32%

41 %

Podemos decir que la ree truccuración

Cuadro 7

CO CEPTO

27%

36%

;1,

IMPACTO DE LA APERTIJRA CO IBRCIAL
MODERNO

28%

Así, el 47% de las empresas que han introd .d
están impulsando la estrategia de la flexibilidad
o _nuevas _rec_nologías
se encuentren tecnológicamente
d . d nam1ca no significa que
estado parcialmente y en la gran ma~oº , err:1lzadas. En realidad pueden
ria so o e manera fragm
d
enelave productivo restriaoido al .
.
enta a, en
od . , , .
o· s
intenor de los proce
d
~r uccion ap1camente fordtayloriscas. in em
, ~s e
10.tegra de manera decidida a la eta a d
ba~ º'.~uando Mex1co se
mundial, en la se nda mitad d
P , e la globalizac10n de la economía
industria traclici~al ,,a se e tae bla decada de los ochenta, este polo de la
.
.
i
s a preparando y el p
d
expenenc1a exportadora como de actualiz . ,
, _roceso ~anto e
descritos, nos inclica que la estrate .a ~CJon tecn~l~~ca ao~enonnente
impulsad
· •
. gi
e la fleXIbilidad d1námica e
a, en rangos distmtos de intensidad, por clichas industrias.

·

Re ·ón iridu tria! de Monterre

487

RE~~CTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
O LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESfHELA GUTJÉRREZ GARZA

486

Robots

Fucnce: lm·c:5o.~c1ón d1Cect~

331
33
64

75

122

16

o

4

o

�488

Sin embargo, la apertura comercial de 1987 colocó, el problema de la
competitividad como un asunto de todas las industrias y no sólo de
aquéllas que desempeñaban actividades de exportación.
En la etapa actual de globalización de la economía mundial, ¿cuáles
son entonces la~ estrategias del 53% de las industrias tradicionales que no
han invertido en nuevas tecnologías, así como, del 52% de las mismas
que destinan el 100% de su producción al 'tnercado interno y que
obligadamente tienen que defender su posicionamiento en el mercado
nacional? Lo que se observa, es que este conjunto de industrias e tán
implementando la estrategia de la flexibilidad estática, es decir, aquél.la que
consigue aumentar su competitividad reduciendo los costes salariales.
Esto se logra mediante medidas de ajuste del personal, reducción de los
salarios y modificaciones de cláusulas referentes a las prestaciones
sociales en los contratos colectivos. La flexibilidad estática es una medida
de urgencia que las empresas aplican a ruvel micro-económico y que no
desencadenan procesos dinámicos que confluyan positivamente en el
desarrollo económico y social de la región. on medidas de sobrevivencia
que permiten, en el cono plazo, un respiro a las industrias, mantenerse
en el mercado y evitar la quiebra del negocio. Esta estrategia la
flexibüidad estática no puede ser utilizada en el largo plazo. l ajuste de
per onal tiene un lí.rrute a partir del cual las fábricas se paran. La
reducción de los salarios también, pues una vez que era pa a cienos
limites se rompen las condiciones de consenso y entendimiento
necesarias en la relación trabajo-capital, aumenta la rotación, el
ausentismo, los errores de producción, los re-trabajo y demás medidas
que obstaculizan la elevación de la productividad. En suma, la estrategia
de la flexibilidad estática no finca bases sólidas de crecimiento de la
competitividad de las mpresas y con el tiempo el empre ario n lugar de
enconr;rar nueva opciones regresa a la misma encrucijada: o se
moderniza invirtiendo en nuevas tecnologías, nuevas medida
organizacionales y una esáón empresarial solidaria de la fuerza de
trabajo que garantice la cooperación y el involucramícnto del trabajador,
-flexibilidad dinámica- o la competencia lo aca del mercado.

Esta polaridad atraso/flexibilidad estática -,nodemidad/flexibilidad dind!llica
e tá equilibrada en el escenario de actividad de la industria tradici nal. i
bien, el 47% de las empresas hah introducido nueva tecnología , esto no
significa que la empresa en su conjunto ha a logrado una
reestrucruráción total de su proceso productivo. La reestructuración
productiva en este escenario de actividad indu trial es media y de /Jl1)4
intensidad. En consecuencia la nueva tecnologías aparecen como

A89

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

enclaves restringidos a ciertas fases del proceso productivo incapaces
basta ~ momento, de transformar la estructura fordtavloris~
prevaleaente.
'
Por otra pa~e, el 53: o de las indu trias que no han introducido
nuevas tecnologias
t: d tav 1
.
.
. . . mannenen ¡0 ápico prO ceso ior
onstas
con
puest?s
~~viduales y trabajos repetitivos que impri~en un , ertil
de ba¡a calificac1on a los requerimientos del personal.
P

ªJ?S,

El resultado
de esta r elacJOn
·,
¿·a1·
•
.
t ect1ca
entre la p ¡ 'd d
atraso/
111oden11dad,
flexibilidad
estática/'fle-xibi'iJ
d
d'
,
.
an_ ~
d
.
• M1a manuca, es de1prcdorruruo

°

el coni_u nto de relaciones indu triales desarrolladas
or el
fordid.r~yloalrismbo. [ lo nos puede sorprender entonces que en la i~dustria
tra . c10n
o servemos
u na difus1on
· , muy amplia de las' política de la
..
, .
estatJca. Por e¡·emplo ' del total d e ba1as
. d e fi nmvas
..
3flexibilidad
ó
en 1991 el
71/o fu ron re ultado de la p lítica de reaju te de per onal (en marc;do
contraste
rod e· con el 12%
, de la indu tria moderna) el 37011 0 por rnz ne
P uc iva y e1 260i o por la políticas derivadas de la introducción de
nuedvas tecnologías )' programa de calidad (el 561)/o en la indu tria
mo crna) (Cuadro 9).
Cuadro 9
Cr\U ,\ DE L\ BAJA DEFINITI\',\
Región indu tria! de .\lonterfC\
Ci\L'S.~LES
.i\juSU!
Supre ión de linea &lt;le
producción
Reducción de producción
Introducción del CTC de
la calidad
Inrrod ucción de nuevas
tecno1o0as

~ 1O D e R.'&gt;: A

12".lo

TRAD 1c 10:,uL
37•11,,

an1,,

l6"1~

24%

2 ¡n1,,

1Y!.,

'1/o

3 %

19'!1,,

Fu~-nte: lnvesu ~~ción directa

do,,;º &lt;¡uc podcmo .observar e que la estrategia de la flexibilidad n ltilira es
~ /ª;'e en el_escenan~ de la i11d11slria tradicio11t1/, ~,n primer lugar porque el
301
\o~ ~ _las! mdusrrrn.s no han iniciado procesos de rce rructuración
P uctJ\ a a una En gundo l
que • ¡ h. •
·
·
ugar, porque en e1 4 ºlo de las industrias
5

del . ~o~es:teron e ~bse,rva de ~~nera li~itada y aplicada a cierta, fase
tecn~ló .
de traba¡o _), por ultJmo, la Intensidad de la actualización
tradiciogicla es muy baia. Recordemos que el 3% de las indu trias
·
.
tecn 1 na, e no tenían pe nsa do rearJZar mvers1one
en nueva
0 ogia ante de 1996.

�RE~RUCTURACIÓ~ PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
EVO LEÓN, DECADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GAR7A

490

La reestructuración productiva constituye uno de sus componentes
más imponantes de esta estrategia, pero no es dominante. Otros
componentes participan con la misma importancia en la conformación
de la flexibilidad diruiroica en tanto estrategia que permea todos los
aspectos del mundo de la modernización industrial. Particularmente, el
proceso de trabajo, la formación de los salarios y las medidas de
planeación organizacional que pasaremos enseguida a analizar.

Procesos de trabajo dominantes:Jordtaylorismo vs. ohnismo
Como lo señalamos, las industrias están constituidas por una red
industrial integrada por empresas antigua fundadas desde principios de
siglo hasta aquellas establecidas recientemente en tiempos de la
modernidad indu trial. Por ello, en su gran mayoría se han generado
tendencias de hibridación en los procesos de trabajo. Ahí, coexisten los
sistemas fordtayloristas, organizados sobre la fragmentación del trabajo,
con puestos individuales fijos y repetitivos, con los transfers aéreos
típicos del fordismo donde se desplazan los insumos productivos. Junto
con ello, coexisten las máquinas de control numérico insertadas en
algunas fases del proceso de trabajo que son utilizadas para flexibilizar la
linea de producción. En otros casos, son los robots introducidos para
aquéllos procesos que requieren de ma •or precisión en la calidad del
producto. Estas formas se encuentnm a lo largo de las lineas de
fabricación de los productos. Sin embargo, también se están verificando
procesos de lineas de producción gemelas. Fabrican el mismo producro,
sin embargo una linea lo hace con los método fordtayloristas
tradicionales y la otra linea con sistemas totalmente automatizados y
computaázados. Esta combinaciones generan e trUctura tecnológicas
de hibridación de los procesos de trabajo mu . complejas que
transforman los requerimientos de calificación y la condición del trabajo
de los obreros eo la planta.
¿Hacia adonde avanzan los procesos de trabajo en la coyuntura
actual? El taylorismo ¿desaparece? ¿Que tipo de proceso de trabajo lo
reemplaza? ¿Cómo participan los procesos de trabajo en la configuración
de los nuevos sistemas producti os que se están configurando? ¿Cuáles
son la transformaciones que ~e imponen en la condición del rrabajador?

~ ood, 1989, Boyer y Durand, 1993).
La polaridad del fordtaylorismo, en el contexto del proceso de
trabajo,

configura

características:

un

perfil

de

trabajador

con

las

siguientcS

491

• Trabajo disociado.
Solo se valoriza su mano de o b ra y se exclU'-'e
·d d d
su capacJ a
e obra. Impona el trab .
1 .
. '
trabajo intelecrual.
ªlº manua } se excluye el
• Trab~i? fr~grnentado. Contratado para
repetltlvo, fi¡o y de desempeño individual.

realizar un

traba·
¡o

• Desprofe
del traba1·0 · e requiere de trab ªIº
. s1mp
. le
·ali ionalización
d
espec1 za o cuyos conocimientos pueden ser adq . 'd
'
emanas de capacitación.
UtrJ os en poca
• Promoción
vía la antigüedad · La movi'lid ad d e los mercado
·
·
mtertores
de
trabai·o quedaron determina
. d o por el pnnc1p
. . 10
. d
,
•
• premio a la resistencia"• a la permanencia r la lealtid en "1 fiíbric:
Traba¡ador
. , d el eraba¡ador
.
l
d separado. .y ai lado. La condi cion
en la.
p anta e_s e recepav1dad, pasividad e indiferencia en el
productivo.
proceso

la polaridad del ohni smo, construY un pr ce o de
bPor
. ell contrario
.
tra a10 a ternatJvo con las siguiente característica :

,

• Trabajo
inteligente. Donde el traba¡·o manual · el intelectual e tán
fu
ertemente as ciado ,· valorado
• Trabajo
imegrado. C~ncratad p.ara rea li zar trabajos comple¡·os
.
d
1ver ificado y en equipo.
• Pro. fe ionalización del raba·10 . e requiere
.
de trabajo ab rracro,
lifi
ca tcado r polivalente.
• p
.,
,
. r n:1oc1on v1a la capacitación. La mo,·ílidad de lo mercados
mt~aor~ de trabajo quedan determinado
r la
. .. ,
calificación del trabajad r.
P
capac1cac1on ~ la
• Tr~bajador
La condición del traba1·ado r en Ia p lanta es
acnv
·involucrado.
· ·
a, part1c1pat1Ya )' creativa en l proceso productivo.
El re ultado de e ta. tendencia d h'b
. .,
.
moderna e l
fi
,
e 1 uclacion en la mdu tria
a con igurac1on de un pw
d
b .
unfordtaJlorismo dese, nd l l.. •
ceso e tra ªl caracterizado por
cual
. e en e o'Jlllsmo e111erg,e11le como pivote en como a 1
es e reorgaruza el proceso producti o.
in embargo
e im portante resa1tar que e te nuev paradigma del
·trabajo,
el ohni;mo
las relaciones indu tr7J~e p~r ~l mom~~~o repre ema la modernidad de
trabajo
l
s- . e a conclic1on del trabajo y del proces de
que o sustenta tiene u origen
.
1
noneamericana
..
e en ª anagua disidencia
q~e se desprendio del "stablishV1enl' fordtaylorisra.

�492

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Efectivamente, en los Estados Unidos, a finales de los años cuarenta,
destacados científicos de la economía del trabajo empezaron a señalar
que la principal limitante de los sistemas productivos fordta loristas
consisúa en excluir al trabajador como un ente pensante en el proceso de
trabajo. Entre ellos sobresale el consultor estadounidense, Edwards
Deming (1980), quién predicó en el desierto en su país_ pero . ~e
seriamente escuchado en el Japón. Un año después de su pnmer vtstta,
en 1951, la Unión de Ciencia e Ingeniería 'japonesa QUSE) decidió
convertirse, con el apoyo de la industria nipona, en un ~eotro de
In esrigación para el Control de Calidad. El trabajador no se e~uivoca son los
sistemas los que no funcionan sostenía Deming. Para cre~r sistemas que
funcionen con "cero error'' de fabricación es necesario establecer el
sistema de control estadístico de proceso que exige la incorporación del
trabajador como un ente pensante en el proc~so de trabajo: Sin este
principio rector era imposible establecer el sistema de calidad total
propuesto por Deming.
Este clima intelectual del mundo del trabajo en Japón, en los años
cincuenta, se concretó en una diversidad de modelos productivos, como
por ejemplo el de la industria O
y TOYOT (Ohno, 1989). Los
resultados fueron notables. En diez años Japón había sentado las bases
de una nueva concepción organizativa y tecnológica, de fabricación_ de
productos de muy alta calidad que -a ~rincipio d~ la déc~da de l~s anos
setenta- invadieron el mercado mundial. Los e tandares 10temac1onales
de productividad e habían transformado y la crisi del régimen de
acumulación fordista quedó en evidencia.
E te liderazgo indu tri.al de los empresarios japone e colectivizó el
pensamiento empresarial y su filosofí~ se diseminó por tod~ el mu~do
del trabajo. Sin lugar a dudas, fue Ohno, uno los gerentes m~usmales
más creativo en el Japón quién llevó el principio de~ invólucrarru~nco del
trabajador y del ejercicio intelectual como conterudo del tr~baJO a su
xpresión más acabada. l si tema KANBA , más co~oc1?0 com,0
sistema justo a tiempo " ... constituyó la innovación orgaruzac1onal mas
original de la segunda mitad de este si~lo" (Coria~ 1993) .col~cand_o
como condición de su funcionamiento el mvolucra.rruento, la mt:lig~noa
y Ja calificación del trabajador. Obviamente, la propues~a oq?ruzacional
de Qhno fue llevada a su perfección en Toyota del Japon. m em?argo,
esto no significa que todas las empresas japonesa~ trabaj~n con el s1st~ma
"justo a tieippo". i siquiera lo hacen todas las mdustnas a~tomotnces.
in embargo, Benjamín Coriat tiene razón al hablar del ohnmno con,~ una
aportación J.1niversal porque, históricamente, urgió una empresa exitosa.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

493

sólida y compenttva -TOYOTA- que de arrolló de la manera más
acabada una alternativa tecnológica organizacional y laboral al
fordtaylorismo. Pero también porque su modelo productivo esta iendo
incorporado por muchas empresas en el mundo. Finalmente el ohnismo
es la construcción alternativa de la di idencia taylorist~ pue creó formas
de organización producti·,a que se desprendieron de la crítica al
taylorismo originadas en los
tados Unidos pero que fueron
concretadas en el Japón. Esta oferta productiva, social y de desarrollo
esta conquistando al mundo industrial. u aplicación dep nde de
múltiples mediaciones según los paí es, las regiones, las tradiciones y de
la cultura.
·
En la i~dustria moderna de la región indu trial de Monterrey, Deming
fue conoado antes que Ohno. Muchas empre a iniciaron el control
estadí rico del proceso para mejorar la calidad desde 1965.
finales de
lo año etenta, era una preocupación introducir los modelos de calidad
total e . involuc~ar a lo trabajadores en la totalidad del proce o
productivo. Rec1eotement algunas empresas han a anzado hacia el
modelo más acabado de organización industrial introduci ndo el sistema
justo . a . tiempo (KANBAC).
seos antecedente de planeación
orga~ac1onal, aunados a la imr ducción de nuevas tecnologías
~teaormente eñaladas han ido constituyendo un proceso de trabajo híbrido
1me~ado p_o r Jom1aJ fordtay/ oristas descendentes y Jom1as oh11istas e1J1etgentes en
las mdu trla modernas de la región indu tria1 de Monterrey que
pasaremos a analizar.

LA ind"stria 111odema: Fordtoy/01is1110 desce11dente/OIJ11ismo e111ergente
E ta realidad toma cuerpo al analizar la calificación de la mano de
obra en la industria modernas. De un total d 49 mil brero el 25º/r,
so~ técnicos, el 36% son operad re de máquina fija -trabajador s scmicahficados- ) el 39% son obrer s gcncrale , es decir in calificación
alguna (cuadro 1_0). E ta estructura de la calificación de la mano de obra
e un reflej de lo requerimientos producriv s del pr c o de trabajo y
de u grado de m d rnización indu erial.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

494

Cuadto 10

PROCESOS DE TRABAJO

Escenario
Moderna .
Taylorismo descendente/
Qhnismo eroerneote
Tradicional
Taylorismo dominante/
Ohnismo embrionario
1 CAlNTRA, Nuevo León
Fuente: Iovcscigación dii:eeta

Región industrial de Mooterrey
Operadores
Obreros
Maquina
Técoi.cos
Generales
Fija

25%

36%

....._"39%

9%

36%

55%

Total
Encue ta

45,568

9,680

'

Técnicos, nuevas tecnologías) trabajo inteligente
En primer lugar destaca la alta proporción de técni~os en relaci,ón .ª la
.
,
r
l articipación media de lo tecrucos
situación nacional. En e1ecto, a p
. al
d l 9º/i La
respecto al total de operarios en la ¡nanufa~r~anar~;~n eind~scri~· de
articipación media en la rnanu actura e
. . . , d los
P
s de 14% en consecuencia, la alta parocipaaon e
, o~terrey ela i'ndustri; moderna -25%- las podemos explicar por dos
tecrucos en
tipos de consideraciones:
.
· ·
equipo en sus ues
Son industrias intensivas en rnaqwoaC1a y
.
a. .
. d
automatizada y computarizada y, como
acepc1one : mecaruza ª•
.,
d ·
r la que e tán
resultado de la reciente reestructurac1on pro ucuva po
. la
.
b ' , la robótica. n consecuencia,
atravesando, encontramos tam 1~ ,
.,
,
antenimiento e
re encia de los técnicos en operacion, produ.c_c1on ) _m
~ factor importante en el proce o de· producc1on de dichas empre a .
, .
b ·
omplejos en las
b
obre esta base tecnolog1ca, surgen ~a a¡ s. ~
d
¿·das
·
.
•
con la mnovac1on
e me 1
tareas· pr duct1vas que ¡unto
. . t
cada vez mayore de
organizacionales, co~flu •en en ;:~~:;i;:rºejemplo en el 52% de las
trabajo abstracto, calificado Y po . ,
·
l 62% de ellas el
industrias modernas existe la_ ro_tac1on ~e ~area; : s:nal:jan cada vez má
trabajo de equipo. Esta medida_s orgaruzaoo,na ~
de la desprofesionalización que impone el ta) lonsmo.

Obreros no calificados, tqylo,ismo, h"abajo simple
.
, •
, 1 75% de ellos se
Si bien el 25% de lo operarios so~ tecruc~s dau~l e cista del proceso
. detenrun
· ados por la cond1c10nes 1.or ta o ,
encuentran

495

de trabajo aunque subsumidos en la lógica de la tecnología flexible, el
involucramiento, la capacitación y el trabajo iateli eme que caracteriza el
ohnismo. 1 o debe de sorprendemo la exi tencia de un mercado interior
segmentado en do polos, donde uno desempeña la función dominante,
capaz de subsumir al otro en la lógica productiva
rganizacional. Esta
sub unción, impulsada por la emergencia del ohnismo conducirá con
toda seguridad al abandono progresiv del fordcaylorismo. Por el
momento el 36% de los obreros e tán operando máquina fijas y el 39%
lo hacen como ayudante o inclu ive ejecutan tareas de menor
calificación.

in embargo, una vez que en las empresas e e tablecc la medida
organizacional de la rotación de tarea y el trabajo en equipo, la
condición del trabajo se recalifica aún cuando la naturaleza del trabajo
ea simple. s decir, el operario adquiere especialización en diferent
trabajos simples, situación que contribuye a incrementar su experiencia
operaria. Esto e en teoóa. n la práctica, la r tación de rareas y el
trabajo en equipo puede ervir de pretexro para aumentar la
intensificación del trabajo. Esta violación a los escindare mínim · de la
cargas de trabajo preYiamente establecidas genera un de ast mayor de
energía 9ue 1trabajador ería incapaz de recuperar en la horas normale
de desean o. Cuando e to sucede, inmediatamente se refleja en el
aumento del ausencismo, de la rotación y de lo accid nte, de trabaj en
la empre as, característica toda ca talo das por la JU , el Centr de
Calidad Jap nés como ob táculos internos de un programa de cali&lt;lad
total. i bien no conoc mos los indices de au enci. mo y de rotación que
exi áan ante de 1992 en la industria mod roa lo que rec gió la
investigación 9uedan dentro de lo rangos normalc en la ida de las
empresa : El au encismo fue de 71¼1 y la rotación d 7% en l año d
1992 (cuadro 10).
Como conclu ión sobre el proceso de trabajo, podemos decir 9ue la
hibridación de lo s1 temas productivo ~eñala al obni mo como fi rma
emergente capaz de de plazar y sub rdinar al fordtaylorism que se
encuentra en ituaci , n de cendcnte. La e ndici ' n del trabajo esta
adquinendo progre ivam nte el rango de ejecución de trabajo
'abstractos, complejos, calificado , inteli ente y polivalentes, orientad s a
la producción flexible, el di eño diYersificado de productos y la
orientación del servicio al clieme.
Esta combinación de variables está íntimamente interconectada co n
las políticas de formación de los ingre os salariales, la calidad de la

�496

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

creación de los empleos y su inserción en la estructura de la di tribución
del ingreso que impulsan las industrias modernas en la región y que
analizaremos más adelante.

3.2 La industria tradicional: Fordtaylorismo dominante/ ohnismo embrionario
Las políticas de flexibilidad estática instrumentadas de manera
dominante en la industria tradicional son la expresión de los procesos de
reestmcturación media y de actualización teroológica de baja intensidad que hemos
analizado anterionnente. Obviamente, lo que de aquí se desprende, es la
existencia de procesos de trabajo organizados bajo la concepción
taylorista tradicional: trabajo simple, individual y repetitivo capaz de ser
definido en una norma de trabajo y medida por un cronómetro. Es decir,
los procesos de reestructuración han introducido nuevas tecnologías en
estructuras productivas antiguas. En este caso no podemos hablar de
procesos de hibridación de los modelos productivos en la medida en la
que el taylorismo es notoriamente dominante.
Esta realidad e manifiesta en la estroctura de calificación de los
operarios que trabajan en las industrias tradicionales. De un total de
9,680, obreros el 9% son técnicos, el 36% son operadores de máquina
fija (trabajadores semicalificados) y el 55% son obreros y ayudantes
generales, o sea, trabajadores no calificados (Cuadro 1 ). Como podemos
observar a partir de esta estructura de calificación de la mano de obra, los
requerimientos de calificación del proceso de trabajo y u grado de
modernización industrial son muy bajos y corresponde con el proceso de
reestructuración productiva anteriormente estudiado.
La participación de los técnicos -9%- en el total de obreros de la
industria tradicional corresponde a la media nacional que es de 9% pero
se ubica por debajo de la media de la industria de la región industrial de
font~rrey que es de 14%. Es decir, para el contexto regional, estamos
hablando de la existencia de un proce o de trabajo que presenta un rango
de modernidad mu) bajo. s decir, la introducción de nueva tecnologías
-tipo control numérico s1sten:1as CAD /CAM y los robots- sobre
estructuras tecnológicas antigua dominantes quedan subsumida en la
lógica del proceso de trabajo fordtaylorista. Incluso, medidas tale co~o
la rotación de tareas introducidas por el 35% de las empresas o el traba¡o
en equipo integrado por el 38% de las industrias tradicionales no son
suficientes . para transformar la condición del trabajo hacia formas
participativas, colectivas donde el contenido del trabajo sea abstracto,
complejo e inteligente.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN , DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

497

Si b~en el 9% de los obreros son técnicos estos se encuentran
subs~1dos en la lógica del sistema productivo fordtaylori ta que
re~w~re en_ un 36°/i mano de obra semi-calificada para operar las
ma_qumas fi1as o en movimiento y, sobre todo, nece ira de obreros no
calificados par! la realización d~ tr~bajo simples )' rutinarios que
absorben. el 55
·,
. 1/o del total. Es dec1r ru las med1·da d e reestrucrurac1on
prod~cuva, ru a~n aquélla relacionadas con la rotación de tareas O el
rraba¡o_ _en equipo _ han podido transformar la ólida estructura
tecnologtca orgaruzatlva del fordtaylorismo.
in _e~bargo, era nece ario establecer una coherencia y un marco de
ente~~m1ento en el mundo del trabajo de la fábrica. Las reglas de
movili~ad de los merca~~ interiores de trabajo jugaron un papel
determ_mant~ en la adhesion del trabajador al mundo laboral. De \a
extendidas líneas de producción integrada por la fragmentación de
~area~ que caracteri_zan los pr_ocesos de trabajo se desprendieron la
mfirudad de categona de trabaJO que integran el istema escalafonario v
~os ~eglamentos _interiores del trabajo. La movilidad del trabajador ~l
1nrenor ~e es:e sistema fue determinado mediante el principio del prwúo
0 la rms~enaa pues lo que se requiere del trabajo bajo la lógica
fordtaylonsta.' no es que el operario trabaje más imelioentememe sino el
hacerlo_ pers1scememenre. Tarea y resistencia formaron un binomio
deterrruna~te en la promoción. Así ur ió el principi de antigüedad
como v~~culo de la movilidad laboral. Ju tamcnte porque la mi ma
concepc1on tecnológica lo que demanda no es capacidad sino resistencia.
. ~in embargo, la etapa de tran ición que hi tóricamente estamos
~tiendo entre el fordta_yl ri m~ ~- el ohni m ine rabilizan las reglas de
s e tructuras .~roduct1va antiguas. La re istencia, la anti üedad ,. la
ofe~ra de ~ovilidad -pasar a la siguiente cate oría del escala~ ' n para
realiz~r _el 011smo trabajo u otro tan simple y repetitivo como el anterior a
camb~o de un 3% de incremento salarial- perdió p r c mpleto u
~~~tidad d_c. convocatoria. La resistencia del trabajador para aceptar
,ª5 cond1c1one de trabajo e rnanifie ta en la ta a de ausemismo que
llego-~ 13.5% }' la tasa de rotación al 40% anual (cuadro 11). La tasa de
rotacion 9ue existe en la indu tr:ia tradicional es muy alta v e con tituve
en uno . de
, 1os mas
, grandes para lograr incrementar
'
·la
. lo. s o b stacu
producav1dad industrial.

�498

ESTHELA GUT1ÉRREZ GARZA

Cuadro 11
AUSE TIS O y ROTACIO
Region
., 10
. dustn"ald e Monterrey
MODERNA TRADICIONAL
13.5
7%
Ausentismo
40%
17%
Rotación

REESTRUCTURAC IÓN PRODUCTIVA EN LA M ANUFACTURA
N UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSfRIAL DE MONTER REY

ENCUADRE!
iODELOS DE CALIDAD Y PROD CTIVIDAD
MODERNA
ALTAM.E TE
COMPETITIVA+
OFERTA SOCIAL
DINMilCA

TRADlCI01 AL
IN FICIE TEME TE
COMP TITIVA +
OFERTA SOCIAL
ACEPTABLE Y POCO
DINA UCA

REESTR CTURACIÓ
PROD CTIV A

M19 alta alcanza a1 97% de
las empresas
El 31 % de la; m,pre.sas, lo
hicieron antes de 1979
F11erte intensidad, en la
actualización tecnológica
331 máquinas de control
numérico; 33 CAD/CAM;
64 robots

Media alcanza a1 49% de las
empresas
El 37% de lar e,npresas, lo
hicieron antes de 1979 Ba_¡a
intmsidad en la actualización
cec:nológica
75 máguinas de control
numérico; 16 CAD/CA f; O
robots

PROCESOS DE
TRABAJO
DOMit
TES Y
FLEXIBILIDAD
DEL TRABAJO

TªJ'lorista descmdentelolmisn10
enm-gmle Predominio de la
flexibilidad dínámica
El 25% de los obnros son
timicos
El 39% so11 obmru ,ro
caljficados
El 17% de los timicos, operan
nuevas tecnologías
El 57% de las empresas
tienen rotación de tareas y
d 62% trabajo en eguipo
Co11dició11 del trabajo ·
complejo, productivo,
calificado, livalente
317.786.00 pesos de 1993

f"ordtaylorista dominante/ o/Jnismo
rn1brio11ario Predominio de la
flexibilidad estática El 9% de los
obreros ;on timicos El 39% 1011
obrnvs 110 ralijicado1
El 2.8%% de los timicos,
operan nuevas tecnologías El
35% de las empresas tienen
rotación de tareas y el 38%
trabajo en equipo
Co11dición del trabq¡o:
predominio del trabajo
imple, productivo y
fragmentario

CARACTERISTIC

Fuente: ln\·csrigac1ón directa.

Lo que podemos observar con el análisis ant-~riormente presentado es
el conjunto de estrategias industriales que los distintos sectores
empresariales están impulsando en sus industrias con el propósito de dar
la mejor respuesta al entorno competitivo en el que e encuentran, tanto
en la dimensión regional del mercado interno, como en el ámbito del
mercado externo, en el nuevo marco internacional que define la
globalización. De esta manera, lo que configura un determinado
escenario industrial son el conjunto de prácticas empresariales y de
estrategias industriales que tiene como ustento modelos de calidad y de
productividad que generan una oferta social de desarrollo industrial y que
podemos definir como sigue:

Altamente competitivo + tma oferta social dinámica en la industna moderna.
La industria moderna, tal como la definimos anteriormente,
constituye el polo articulador más importante de la industria
manufacrurera de la región industrial de fonterrey. Su peso económicosocial es muy imponante pues representa el 45% de la empresa que
tienen más de 99 perso~as ocupadas, de acuerdo con los datos de la
encuesta.
El modelo de calidad y productividad en la industria moderna es
altamente competitivo y con una oferta social diná1J1ica porque:

• · Los procesos de reestructuración productiva se djeron en el 97% de las
empresas introduciendo máquinas de control numérico,
CAD/ C
robot , así como, un proceso de actualización
tecnológica de fuerte 1ntensidad.
• Los procesos de trabajo présentan un rettairrúento significativo dd
ta.ylorismo y en consecuencia del trabajo simple y repetitivo por un
lado, y por el otro, l!,Il fuerte a censo de la concepóón del
ohnismo, ·con una presencia importante del trabajo calificado de
los obreros, lo que permite la configuración de una condición dd
trabajo complejo, productivo, calificado y polivalente. En este
escenario de industria prevalece la flexibilidad dinámica.

1 DICADORD
PROD CTlVIDAD:
PROD CCIÓ
MEDIA POR
OBRERO ·

197.206.00 pesos anuales de
1993

Consecuentemente, la industria moderna ha desarrollado un escenario de

a~t~id~d industrial de alta prod11ctividady de 11na oje,ta social altamente positiva y
drnam1Ca en su interior. j considerarnos un indicador simple de la
productividad como el de la producción media por obrero tenemos que
esta_ascendió a $317,786.00 pesos anuales muy por encima de la media
nacional de la empresas de más de 99 per onas ocupadas que fue de

�ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

500

282,035.00 pesos: Lo importante es conocer sobre las posibilidades de
que este escenario industrial sea el polo articulador del_desarrollo de _la
industrialización de la región industrial de onterrey o 1 por el contrario
constituye un enclave altamente competitivo sin ~osibili~ades _de i~adiar
su influencia y dinamismo a otros sectores de mdu_stna .al mtenor . ?e
dicha región o si además tiene la capacidad de dinamizar la region
noreste de México. Estas cuestiones las desarrollaremos en la tercera
parte de este libro.

Jnsuficie11te111ente co1J1petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica en la
industria tradicional

tal

La industria tradicional,
como la definimos anteriormente,
constiruye el escenario de activi~ad industrial típico de la etapa indu tria!
fordcaylorista en donde se han iniciado importantes proceso de
cransformación y modernización industrial. Aqw se de~~rr~lla un ~ector
importante de la actividad manufacturera de la region mdusmal de
Monterrey que abriga al 55% de las empresas y al 20% del personal
ocupado de las industrias que tienen má de 99 personas ocupadas de
acuerdo con los datos de la encue ta.

La industria tradicional tiene un modelo de calidad insuficientemente
con,petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica porque:

• Los procesos de reestructuración productiva se dieron en el 49% de -~s
empresas introduciendo también aunque en menor propo~c_1on
que la industria . moderna, máquina de control numenco,
CAD / CAM , robots pero con un proceso de actualización
tecnológica de baja intensidad.
• Los procesos de trabajo pre encan un marcad~ P!edominio de la
concepción taylorista, con una fuerce prese~c1a _de operado re~. ~e
máquina fija desempeñando tareas de traba¡o imple y repet1t~~o
por un lado, y por el otro una presencia limitada de la conc~pc1on
del ohnismo con ectores restringidos de obreros realizando
trabajo calificado, lo que en su comb~nación ~er':1ite la
configuración de una condición del traba¡o ~ayonta~1amentc
simple, productiva y fragmentaria. En este escenano de la industna
tradicion~ pre alece la flexibilidad estática.
Consecuentemente la industria tradicional ha avanzado lentament~ en
los proce ·os de modernización industrial desarrollando 11n escenano tk

actividad industrial de insuficiente competititidady una oferta social aceptable pero dt

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

501

bqjo dit1anlisn10 en el ector indu trial de la región de Monterrey.

i
retomamos el indicador simple de la productividad como Jo es el de la
producción media por obrero tenemo que esta fue de Sl 97,206. peso
anuale mu por debajo de la media nacional de las empre a de más de
99 per onas ocupadas que como lo indicamos anteriormente fue de
$282 35.
pe os. Lo importante, en tod caso e conocer sobre la
po ibilidades que este e cenario industrial tiene de eran formar e e
ingre ar en el escenario de la industria m dema, o en u caso conocer la
posibilidades de fortalecerse mediante el vínculo con ector s de la
pequeña y micro empresa definiendo una tendencia de la
industrialización orientada a atisfacer necesidades del desarrollo del
mercado interno en la región industrial de fomerrcy.

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�DESARROLLO SUSTENTABLE
Y DESARROLLO POLÍTICO
Dr. José María Infante
Subdirector de lnvestigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de NucYo León

Desarrollo sustentable y desarrollo político han surgido en contextos
teóricos diferentes, de allí que se hace necesario tratar de ubicados en un
sistema relacional que permita su uso y, especialmente, su correcta
aplicación en el análisis y propuestas de solución a los problemas que
hoy enfrenta la sociedad mexicana. Lo que sigue es un intento de
camioat por esa senda.

1. Apro~aciones a u.na definición de desarrollo sustentable
Desde nuestra aparición en este planeta, los seres humanos hemos
vivido i_maginando utopías; la búsqueda de un desarrollo sustencable
puede ser una etapa más de esta aventura. Hacer que ese imaginario se
conv:iena en un proceso de transformación real también depende de
nosotros. Como ya lo señala Góran Therborn (2001), el espacio no
decide nada por sí mismo: sólo los agentes áenen esa capacidad.
Pero también es importante que podamos hacer una evaluación
conecta del modo en que esas utopías, convertidas en ilusiones,
modelaron nuestro accionar político y hasta qué punto esas ilusiones nos
condujeron por derroteros inconvenientes al no aparecer los efectos que
se habían pronosticado; entre esas ilusiones, debemos mencionar las
políticas derivadas de la aplicación del llamado "Consenso de

�JOSÉ MARIA INFANTE

504

Washington": la creencia de que lo mercados son eficiente , de que lo
estados no on necesario , de que los pobres y rico no neoen intere e
conflictiv
que las co a aleo bien o mejor cuando nadie se
entromete en ella (Galbraith 1999). La r alidad pr sente mue tra con
claridad que la p líticas implementada a partir de e r.as piruone.
e gada no han producido el mund mejor que prom rieron: la
economía de mercad ha d scuidado -cuando no negado- a p cto
fundamemale de la pr ducci · n de b1ene ; el pg.pel del e tado aumentó
en todo lo países del mundo o e p cial n los de ma or de arr llo
económico· lo c nflicto p r la di tribución d la riqueza e
multiplicaron en t da las sociedad s ' mantienen una elevada cuota de
i lencia; p r último, n
c ooce ningún paí d nd Jo obiernos
hayan pre cindido pre cindan de in olucr r e en todo lo pr ce o de
la vida humana de de la recámara matrimonial hasta la dinámica de lo·
intercambio tran nacionale .
obstante todo est , e a utopía 1gue
am1yend a much s ingenuo de píritu imple.
La crítica al on en o de ~ ashington han sido numer as y
cr cientes: la primera se formula a partir de una d manda p r r petar la
complejidad de la realidad
'k berg 2 3). Esta critica alude a qu1.:
cierto pensanúent económico ha trabajado pr blema r duciéod los a
un núcl o de vari:lble bá icas lim1rada de naturaleza económica, in la
posibilidad de in ertar variable de otra pr cedencia. tiglicz (199 ) ha
comentado al re pecto que es necesario un maror grad de hum1ld, d, ya
que la realidad latín ameócana dem str · la nece idad d reexaminar,
rehacer · ampliarlo conocimiento obre la c n mía del d . arrollo.

Junto a lo anten r. e criticó un confu ión entre medi -fine en la
aplicaci ' n d la id s derivada del on en d '\ a hington ·a qu · .e
\úzo de la privaozación · de la liberación c mercial bj tivo cenrrale de
la policica de d arroU olvidándo e de que ól podían r medio.
para cl verd clero objetiv un crecimiento ust ntable qu1tacivo y

d mocráóc .
Las ideas obre el de arrollo · lo mecani mo adecuad s para u
logro on fuent de debate t • ne m mimental y ería de acertado o
imprudente pretender hacer aquí una rev1 ión profunda de r da. las
po 1c1 ne en jue , de manera
u s ' lo tratar · d e.·pancr
int · ricamente aguello que pued er importante para el deba re. n l 99 ,
el Banc fondial emitió un document rectlcand la idea de que ''la
insticuci ne cuentan'. La critica aludia a la au encia, canto en el marco

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO PoL.Jnco

505

conceptual como en las políticas im 1
~· ashington de las insrirucio
~emen¡adas a para.r del Consenso de
in tituciooe
cin inr gradas nes. 1 ara e . Banco lundial (1998), las
e mformale ¡· unt con u
por ~ comple1~ i t ma d re las formale
mecaru m d e¡
,
en lo comp rtamtent
d
h
ecucJon que uenen efecro
. .
ere
umano \'
.
msaruc1 ne formale e tán co n tnw
. .da por la
rgaruzac1
n . La
•
regulac1 n contratos d ,
consuruc1on , l •e
. r
•
ema norma e tabl cid
'
inrormal
comprenden la éti
I
as nuentra que la
fi
ca Y o val re a ciad O
con 1anza, c operación, creencia ·¿ dad
-como la
reli o o . la co tumbre y ~ • 1 eno
grupa! ~te.-, lo precepto
implícito . gún l Banc M odi 11 temas de cod1go má o meno
protección d lo derechos de un ~ d cd n la probable excepción de In
fueron incluida en la reco prdaop1 a ' 1r~ r de la in ·cituc1one n
m n c1one den ada d l
li
on en o de Wa hing on.
a ap cac1ón del
Hac ya ca i 30 ai'í s la undac1ón D H
...
bu car las ba e d otr d
ll
ag ammar k1old e prop nía
pnnc1p1 . ari f
•
d esarro ~ que e orientara según cinco
·
accion
e nece 1dade
h
aut suficiencia soh·encia eco! , ·ca .
uman~ , end
ncidad,
L • crfin 19'"' ) La
·d d gt ' ) eran formacionc e rrucrural s
·
ncc 1 a e humanas
•
•
b
' materia 1e r no material
Pre cman un xten
a aruc qu va d d
,
. .
'
el memale (que no i ¡
e la b1ologica má
c. tabl cicla en el
an col n ll rest de 1 . ere ,-ivicnte ) ha ta la
.
e e , cultura (expre · .1d d
compren 100 v man 10 del
. d
·
· 1' a , cr at1v1dad
la c1rcun tan~ia de ·,n..1·,··•dpro~t, e ano), pa ando P r la atribuible . .'
w
uac1 n c m J
r •, d
búsqu da de segundad
,
• . . a rea 1zac1on e fama. ¡, o la
para 1 v u mnm
¡
de arroll · 1 n u ra· • d . · 1 d
·
natura eza endógena del
z n e: cr a I ea de
d
us propio alore ' aun cuando 1 .d
~uc ca a ~1edad debe dec1&lt;l1r
di,· r. a. La a uro ufic1enc1a
C :~ \' 7m~ 1:11ª de ·. CI d. d e múltiple )
mund mtcrr I cionad
la d
' d1fíc1l de . tener en un
po 1b1lidadc de 01,
¡' p ro
epeoclenrn1. de otro u rro limita 1
r.-iar e propio de arroll · h c . d ¿·f' .1 1_
de meta, dcri,·ada d I
d. . .
' ' ten
I ic1 lil po rulaci n
lu ,
a e n 1c1 n n qu
,
tonco. Lo ce l. tema I c:ilc .
.
ene~ mr el . UJ t
tecnologí que a ccan a
glob, le imp n n limite al u o de
debe aceptar e que t d ' ,:c;cru~le y futura . gcncract ncs, Por últ1m '
roma de conciencia
~ .
e d arrnll on ntado en función de la
políaca ,. la d . d oc1 imp ne eran f¡ rmac1on en la. e trucrur"
·
en a a r que
· d•
"·
ere hu~an pre ent ,
. tanto m _1v1dual e mo col cuvamcntc lo
am
I mpre re i t nóas naturnlc a l
camb1 s
El l ,,jo
b
-.
eñal b rme so ~ desa1Tollo b111110110 1994 claborn&lt;lo p r el p ID
a 3 que un paradigma de de arroll d bíª parar
. d e1 po rulad
(1994)
de

pr;

i

)

�506

JOSÉ MARÍA INFANTE

valorar la vida huroana en sí misma y no pot la producción de bienes
materiales, por más valiosos que éstos pudieran set. El propósito del
desarrollo debería consistir en crear las condiciones para que los seres
huroanos en su totalidad aumenten su capacidad y las oportunidades
presentes se amplíen cada vez más para todas las generaciones futuras. El
udesarrollo sostenible" debe fundarse en una garanóa ética: las
generaciones futuras deben poseer las mismas oportUnidades d~ que han
gozado los seres humanos hasta el presente. Pet:_o la meta del desarrollo
sostenible no puede consistir en sostener la privación humana, ya que no
debemos negar a los menos privilegiados de hoy la atención que estamos
dispuestos a dar a las generaciones futuras. Esto nos coloca en
situaciones difíciles de resolver: la explotación actual de los recursos
forestales, marítimos, minerales y demás (en el caso de México en
particular) presenta dilemas que no siempre contemplan de manera
equilibrada estas premisas: las ondas frias que dañan al país en los
inviernos nos muestran cómo los campesinos de zonas montañosas del
centro desforestan sin precaución para protegerse del frío (demostrando
de manera práctica que la mayoría de los problemas ecológicos son una
consecuencia del sistema económico social).
Para los teóricos de la O U, sin embargo, no habría una
contradicción entre el desarrollo humano y sus caracteres de
sosteoibilidad, porque se trata de una equidad de oportunidades y no de
logros definitivos. Se postula un universalismo de las reivindicaciones
vitales, cuyas exigencias básicas pasan por no negar a nadie sus
posibilidades de educación, la atención a su salud fisica y psíquica y
aspira a que cada ser humano pueda desarrollar su capacidad en potencia.

El desarrollo humano sostenible entraña varias obligaciones para
quienes estamos involucrados en aumentar las posibilidades de los seres
humanos: una de ellas, la de no incurrir en deudas económicas que
tendrán que pagar las generaciones venideras para financiar nuestra
econonúa actual; otra, hacer fuertes inversiones en la educación y salud
del presente, para no crear una deuda social a pagar por las generaciones
futuras. Debe aceptarse que las deudas, sean económicas, sociales o
polícicas, toman prestado del futuro y roban parte o todo de las riquezas

y de las opciones de futuras generaciones.
i deseamos mantener para las próximas generaciones las mismas
oportunidades de que gozamos en la actualidad, debemos reparar en
varias condiciones: no sabemos cuáles será_n las preferencias de consumo

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

de las generaciones futuras ' ru• tampoco sabemos ,
aumento o .disminución de poblac1on
. , con 1a consi · como se. , dará el
las oportunidades per cápita T
. gmente pres1on sobre
, •
· ampoco es posible
l
d
l
recno, og1cos
. . y en laprever
. en los sistemas de pro d ucc1on
·¿ os.d.a elantos
podran aasfacer más necesidad es con menore c vi a coa
• Jana
. que
que debe conservarse en todo
tos o inversión. Lo
.. ,
,
caso es e1 con1· unto d
di .
permmran a las futuras generac1·0 nes v1v1r
. . en form d'e con1 c10nes que
problema dificil de resolver
.
ª igna,, o cual. s un
d. d
que reqwere de much
e¡ar e considerar a la gran cantidad de
. , os mas e ~d10 (sin
alcanza un nivel digno de vida).
poblac1on que hoy m siquiera

°

Una esfera de especial atención es la d
vínculos entre pobreza y des
ll
. emarcada por lo . estrechos
arro o sosteruble Co
1
1os campesinos mencionado 1
.
mo en e eiemplo de
, os muv pobres
d
a1guna para preservar el deterioro d I . ¿·
c~ecen e posíbitidad
general no suelen estar preocupad e me
ambiente y los pobres en
irracional de ballenas sino p
os llp r a capa de ozono
la caza
.
,
or aque as conting
·
peligro su vida, como la falta d
enc1as que ponen en
desaparición de u medios d
be. agua _(potable o contaminada) o la
e su s1srenc1a.

t

Las teorías obre el de arrollo eco , .
humanos hemos constru1·do
b
nom1co y ocíal que lo ere
¡,
cu ren una e i
· d d
( ruamo 2 03): alguna ponen énfa .
1' r e vana a e p r p ctiYas
s
1
sis en o procesos de
d . ..
on
por
o
canto
inclu,•entes
de
l
mo
erruzac1
n .r
.. .
,
e. emento c mo los val
1
etica 1IDplicira, la tran forma . , d 1 . .
ores cu rumie, , la
·di
aon e a vida hum
coa anos \' los modo de a
. .,
ana en u aspectos
,
prop1aaon r tra f,
·, d
parte de los seres humanos· las t , , d ns ormac1on eJ entorno por
li al
'
eonas e la mode · · ne es, graduali ras -\' e,·aluativa .. e ta bl cea una línea
rrnzac1on
. uclen . er
,
d
or enan las sociedades e ,
.
temporo-e. pac1al
·
gun atn 6uto v e o arrib
'
eguo e calas generalmente im lí .
'
uto oo valorados
Estos atributos sin e b
p cita y de airo contenido ideológic
teoría del desa,rrollo m argo, no las hacen descartables, ya que ..rod~
pone en acto eval
·
naturaleza lógica refieren
uac1ones que por su propia
desarrollo, un tanr d . d a eslquemas de valore .
tra teoría del
d
.
e¡a a a un ado en la
lid d
ependencia, que tomaba ,
.d
ac~a ª , es la teoría de la
'li
.
ciertas l eas kemes ,
ana 1s de lo niveles s· , •
. ,
ianas para proponer un
isrerruco ,. subs1 , .
d
una transformación de ellos e , J
stemJCo e un paí ' planteando
Desarrollo \' subdcsa ll
ned ementos posiri\'o para el de arrollo
,
rro o son os asp
d·c
·
proceso v la dep d
.
ectos 1rerenres de un mismo
,
en enc1a no es ' I
~
.
también tiene us contrap
. o olaun cnomeno e. terno, sino que
oli .
artes en
e cructu
. l "d
d
,.
ra ocia , l ológica y
P t1ca de una nació
n.
na e las cntJca más fuerte que en la

�508

JOSÉ MARIA INFANTE

actualidad se han desarrollado con relación a esta teoría es su
consideración del estado-nación como unidad primaria de análisis,
dejando a un lado las enormes diferencias y variaciones al interior de
éstos. La teoóa de la dependencia no presenta un corpus teórico
monolítico y se han señalado al menos cuatro corrientes; la de los críticos
del estrucruralismo económico la de los neomarxistas, la de los más
cercanos a la ortodoxia marxista y, en olitario, la derivada de las tesis
expuestas por André Gunder Frank (Dos Santos 20 2).
La teoría de los sistemas mundiales fue una respuesta aparecida en la
década de los años sesenta del siglo
para modificar o completar
algunos a pectas que la teoría de la dependencia dejaba afuera o las
nuevas correlaciones de fuerzas aparecidas en el escenario mundial. Dos
aspectos son centrales en esta nueva teoría: la idea de que la categoría
estado-nación es ya insuficiente, no ólo para analizar lo problemas del
desarrollo, sino también para la propuesta de políticas de superación y,
ademá , que economfa, sociología y política habían marchado separada
y no es posible mantener e e aislamiento. Las condiciones económJcas
actuales no pueden explicarse a partir de las teorías económicas clásicas
y, por lo tanto, se hace necesario reformular la teoría de manera total.

La teoría de la globalización es la de más reciente aparición y guarda
estrecha relación con la teoría de los istemas mundiales en cuanto ve lo
proce os de modernización y desarrollo como procesos mundiales,
donde la esuucrura de estado-nación tiende a diluirse cada vez más
Gunto con las ideas de oberanía e independencia) y donde los medios de
comunicación pasan a ocupar un pap 1 central en el proceso de
vinculación de los sistemas sociales. La diseminación de valore
culturales por la web (y sus corre pendientes efectos en las e feras
económica y política) se han convertid en el factor dinamizante del
siste~a social global.
Joseph Stiglitz (1998) ha dicho que desarrollo significa una
transformación de la sociedad, un m vimiento que va de de formas
tradicionales de relación, de modos tradicionales de pen ar y de encarar
los problemas de salud y educación y del uso de métodos tradicionales de
producción hacia modos ".modernos" de hacer las cosas. un cuando en
las sociedades llamadas "avanzadas" podemos encontrar sectores
amplios que recurren a creencias mágica para enfocar la solución de sus
problemas (Lévi- rrauss 1964), eso modos tradicionale no inciden en
los procesos fundamentale de la producción social. Esa rransformacióo

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

.

509

no puede ser un fin en sí y por sí .
.
.
objetivo fundamental, que es ~s~o, sino un ?1edto para alcanzar el
individuales y a la sociedad com e
e dproporaonar a los agentes
0 un to O un mayor control sobre su
destino.
Las teoóas del desarrollo como vem
.
entre los científicos e intelectual'
los, ?enen una larga tradición
es, pero as discusio
e
aparecen en el iglo XX· toda lla .
nes cuertes obre él
'
s e s in embargo po
b
una cuestión central en la concep . ', d la
• . , nen so re el tapete
mientras que en la teoóa plat, c_10n e . evolucion de la humanidad:
ornea qwzá la prime
la
pro blema del desarrollo politice 1 '
ra en p ntear el
más degradadas )r mostrando , ~ proce_s~ avanza hacia fases cada vez
,
as1 una v1s1ón pesimi
d l fu
teonas del desarrollo y la posibilidad d
_Sra _e_ turo las
explicita o implícitamente una .. ,
~ u plaruficac1on
postulan,
,
v1s1on opumista y
nfi
fu turo del ser humano
una co anza en el
d
d
. a sea que hablemos de
d . .,
epen encia, sistemas mundiales O globali . ,
mo erruzac1on,
cierto modelos a
·
. ~acion en todos los casos ha\·
eguir Y parece d fi I
di
·
'
debemos admitir las limit .
J c1 eva, r su mfluencia. Pero
ac1ones que una nación e d
.
~reponer y ejecutar política de desarrollo
,
- sta o . tlene para
sistema mundial Como lo h
_ 1d
auronomas Yprescmdentes del
un estado en bs condicio: sena aal 1¡erborn (2001) es posible que
llevar adelante sus política esdactu es el mundo globalizado, pueda
.
e manera autónoma, ·
producc1ón de valor econo' m1co
.
ea capaz de co
· tempre
l que su
mundial. 1 problema e tá en
. .
_mpenr en e mercado
, .
este cond1c1onarruento· n
d
.,
econom1ca competitiva su one la .
.,
. u a pro ucc1on
racionalidad Y rencabili'd dp d I
i_ntr?ducc1on de la prácticas de
·
a
e cap1tali mo d ·
sabemos no se limita a 1
, . .
orrunante y, como va
'
' as practicas económic
'd
·
c¡ue e todo un ¡ tema d
.
as en seno o estricto
e trastocan.
e comportamientos sociale r culturales lo q~e

"ª

En ociología el , ·
de arrollo e moderniz:::no. paral:io que _ha tenido la te á a del
claramente entre mod . . ~ em . argo, lnch Beck (2 O) di ringue
~ ,:
1mple ) mo d errnzac1on
. . , reflexiva
i"uentra
la mode . erruzac1on
.,
.
racionaliza la tramidi ~~c1onl imple se limita a er una reflexión .
.
c1on a mod . . ,
.
rac1onalizacio' n
"bl
erruzac10n reflexJVa raci naliza la
·
pos1
, · to da ía nos encontremos en la
.fa e de racionaliz
.,
.e que
1 en Mex1co
ac100
s¡m_p
e
pe
.
particular.
ro eso d e be ser ob¡eto
de un debat

q~~

Por su pane, b idea de d
algunas dificultades: algunos esarrollo ustentable también presenta
de los modelo propuestos recurren a

�JOSÉ MARIA INFANTE

510

fórmulas para expresar una
ulas simples más concretamente seu d o
..
la
orm. . ,
,
Algunos definen sustentabilidad como
defiruc1on aceptable.
fu
temente indefinido ejercen ciertas
.
·
sobre un turo aparen
.
pers1ste~c1_a que
.
deseadas sobre el ecosistema y el sistema
ca.ractenst1cas nec~sanas y Esta definíción por ser algo incompleta,
'
,
·
humano que lo mtegra.
fundamentales y sena necesano
d ·a claros algunos aspectos
.
tampoco e¡ . .fi .d d El futuro de todas maneras, siempre es
una mayor especi ci ª ·
.' b "
- · de 1977 Ylia
. .
l ha dicho el prerruo o e1 oe. qunruca
. , .
inoert~; como o
de la realidad son «estructuras dis1panvas
Prygogme (_19832, 1~es:,ic:a: mí respecta, adopto la idea del destino
de final abierto . .n
E ºk rikson de quien mucho aprendí sin
propuesta por pst~oa:es::o :o hace si~o evidenciar con la mayor
que él lo supiera: el
, .
. . , n· hoy en día debe consistir en
. dl
d be ser la prox11I1a vis10 .
,
clanda o que . e
..
t dos los niños escogidos para nacer
mundial
que
petm1t1era
a
o
.
,,
un ord en
d
de humanizar sus invenaones
desarrollarse hasta una ma urez capaz
(Erikson 1979:291).
.
o uesta definiría el desarrollo
Si tuviera que arnesgar una ~: ~s o c'iones de l~s personas y las
sustentable como el proceso de ampl.i . d ptino sin comprometer la
sociedades para controlar su propio es
.
futuro
capacidad de decisión y de opciones en las generaciones del
.

f'

.el

l

2. Desarrollo político

ual . a sea la perspectiva 9ue
Pero el desarrollo sustentable, c qwer
. .
- lado
.
limite básico en la sociedad capitalista ya sena
adoptemo;, u~: un (1996} dado que la obsesión de todos y cada uno
por Theo or_ . orno
. ciedad a.rece ser el crecimiento, se hace
de los que vivimos en esta so
p
.1:
l s ob·¡envos
.,
d lace o contrawga o
0
difícil que esa obsesion
esp
onsecuencta:
.
diales del desarrollo sustentable. Pero lleva . a una c
. , de
pnmor
.,
an medida una cuest100
dado que el desarrollo es tamb1en, en grd
1 ~trocturas políticas
d la consideración de la forma que a optan as e
.
uél
po er,
l l sión de las consecuencias neganvas que aq
que pueda asegurar a e _u .
impone, se hace imprescmd1ble.
.
·
li · han evolucionado de maneta
Las instituciones los procesos po o_c~s
dan cuenta de ellos
•d
y modelos teoncos que
.
l
conjunta con as I eas
•a1
uivocada) i seguuno
(aunque esto se haya dado de mane~a parc1 o eq . eros .sistemas de
a Bobbio (1987), podemos de~u que loali~ P~1;;se basaban en una
.
. •,
lí ·
e se estudiaron Y an zar
.. d
orgaruzacion po oca qu
.
,
tividad vs sistemaudda 0
clasificación bidimensional (ax1ologta o norma

°

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

!';&gt; 1 1

descripción), que conducía a seis tipo : monarquía/tiranía,
aristocracia/ oligarquía y democracia/ oclocracia. El componente
axiológico implicaba que la posible alternancia de las formas mantuviera
una idealidad directiva: se debía impulsar las formas buenas en
detrimento de las malas aun cuando los seres humanos no estuviésemos
en condiciones de incidir en ese proceso. La condiciones en que se
producía el paso de una a otra, con sus componentes de a encía humana
o determinismo cautivó a los teóricos griegos durante vari s siglos y
están planteadas allí las bases para la discusión obre el mejor modo de
establecer una constirución (como llamaban los griegos a la organizaóón
política de la sociedad). Machiavelli es el primero que, a principios del
siglo XVI, despoja a las clasificacione del componente axiológico, lo
cual todavía n se ha plasmado de manera clara en la mayoría del
pensamiento político.

La formas de constitución política con cicla como democracia que
surgen hacja fines del siglo A'VlII en Estados Unido y Francia
presentan limitacione y -sobre todo- contradicci ne entre el modelo
teórico y su implementación: basadas en ideales de igualdad, libertad y
solidaridad, arrancaron con desigualdade , represión constriccion s de
ideas y comportamientos }' claras injusticias, en especial con relación a
los má desfavorecidos. o obstante, por la presión y la luchas de lo
grupos que convivían en ellas, fueron haciéndose más abiertas,
participativas y equitativas y, pe e a las críticas, deseo de eliminación y
altemauvas de sustirución que enfrentaron, hoy e pre eman como el
más deseable de los modelos de ?rganización poliuca ha ta ahora
puesto en práctica en la experiencia humana. Debió sobreponer e a la
descalificaciones de orden religios (tanto el cat licismo como l
islamismo la han atacado) o ideológico Qas ,,er i nes más ort do:(as del
marxismo ~' del conservadurismo) pero terminó iendo aceptada como
patrón .de organización de las in tituciones políticas. Y ello no por
razone axiológicas, sino de efectividad politica: ningún otr
I tema
atiende al conjunto de las nece idades de la población con má eficacia
cuando se adquiere cieno nivel de complejidad y desarrollo ocia) y
econom1co. orno ya lo ha señalado Lipset (1995), son lo países más
~vanzados en su desarrollo capitalista los que presentan mayor
instirucionalización democrática.
La implantación y coosolidadón de las instituciones democráticas se
debió consrruir sobre las re istencias ideológica (que operaron a vece
corno verdaderos obstáculos epistemológicos) a favor de la ejecución de

�DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

512

513

JOSÉ MARIA INFANTE

acciones y políticas igualitarias y la lucha para lograr que los agentes
humanos e instituciones acataran las consignas de respeto a los derechos
humanos y la ley. Aunque ya sea casi un lugar común, debemos recordar
que hace menos de cincuenta años (en la década de los años sesenta del
siglo XX) todavía se consideraba como legítimo el ejercer alguna forma
de dominio colonial, así como instrumentar políticas de discriminación
racial (en especial en Estados Unidos).
Los diversos movimientos estudiantiles que hicieron aparición
alrededor de 1968 cuestionaron el proceso de desarrollo a partir del logro
de metas simples como la extensión de la educación básica o el
incremento de la producción de acero per capita. A partir de allí, se buscan
metas más amplias y profundas en tomo a la realización humana
(Iberborn 2001 ). La idea de calidad de vida incluye factores económicos,
sociales, ambientales y de satisfacción personal.
El movimiento feminista impulsó transformaciones profundas en
todos los campos; aun cuando en lo años se enta del siglo pasado
todavía escuchábamos voces en los sectores progre istas que proponían
mantener a la mujer en las posiciones más relegadas, en la democracias
capitalistas se ha venido registrando un apoyo creciente del voto
femenino hacia los candidatos de posiciones ideológicas ubicadas hacia la
izquierda del espectro politico (fherborn 2001). Por su parte, la
interpretación habermasiana sobre la lógica dual de los movimientos
feministas contemporáneos ha ido criticada
e han propue to
alternativas superadoras: la intervención feminista constituye un reto a
las dominantes prácticas• sexistas y particularistas que dominan en el
presente las prácticas privada y públicas, en especial en éxico (Cohen
y Arato 20 O). Los movimientos feministas bao cuestionado las prácticas
sexistas que informan la sociedad y desafian lo modos por los cuales
estas prácticas determinan la e tructuración de los subsistemas político y
cultural. La lógica dual de la politica feminista se dirige, por un lado, a
una transformación de las práctica discursivas de la identidad e
influencia en la vida ele la política y la sociedad civil y, también a una
política de inclusión que tra_nsforme la instituciones politicas y
económicas.
Como resultado de toda estas presiones }' luchas, tenemos hoy
sistemas que pueden ser definidos como poliarquías, es decir, las
democracias son sistemas de gobierno que reúnen, según Roben Dahl
(1997), tres condiciones: a) una competencia extensa, a intervalos regulares

y sin el recurso de la violencia, entre individuos Y
.
pcr lograr posiciones de gobierno efecti ament . o~~º;/~garuza~os,
te inclusivo
participadón polílica
la seJ~cción
10)
as políticas a segwr, a través de elecciones regulares v limpias d
.
tal que no haya gru
·
.
e manera
d
.
po~ importantes excluidos; y c) la existencia de un
~a o ufictente de hbertades políticas y civiles -libertad de ex resi .
libertad de prensa, libertad para fo rmar ), uru.r
. e a orgaruzac10oes. . · P on,
d
tal
manera
que
se
asegure
la
integn'dad
de
.
,
.
1
• • .. L
a competencia polittca v lae
pamc1pac1on. a evaluación de cada una de esta
di .
. ,.
codavía un alto• monto de interpretación u b'¡ettva,
. . snocohnemo
Clones
unp~ca
con egu1do
11
d
esarro ar aun un sistema de indi d
al
uoiver almenre aceptado.
ca ores
tamenre confiable r

tramen

de

en

de' ~1e:v~:

El compromiso actual por el de arrollo político debe hacer e sah and
rasg?s. fundamentales que no iempre están formulados de manera
;~a~~lt:: un :~uerdo básico con la equidad económica en primer lu r· la
.
a d po ttc~ _que es el presupuesto inicial de la existencia de 'un
s1 tema e~ocratlco no puede de arrollar e de manera adecuada i no se
cuenta con igualdad en otros plano . También debe h b
.
la sociedad civil
.
.
.
ª er un pacto con
que a egure la v1genc1a uruver al e irre tricta de los
d
h h
erec o umanos
· ·
. . Terce ro ' un conoc1m1eoto
profundo ue irva de•
u rento
a
las
acciones
corre
pendiente
sobre
el
modo en 9que 1a gente
d d.
d
~:e ~ isponer e u recursos mareriale y e píriruales para enrir
oc10nes lcomo. el amor preguntarse obre el destino de lo ere
humanos ,. a
d d ·
·
·
lus' ba~ y
imaginar utopía per onales y tratar de lograrlas

I

;;1~9;3)

mo:lro1lcma es que la c~eación de in tituciones por sí misma no
crea . _ca e _ma~er~ ustancial los comportamiento \' por l tanto la
. c1on d 1~st1ruc1one democrática no tendrá ningún efecto ( ellos
eran
a lo e pera d os) I· no e d'ispone de un espacio de
compocontraaos
. .
. rdtadm1~n_to que afianc a e a in ticucione ,. é es el ocupado por
la
ocie a civil.
·

"ª

La ociedad civil, como lo explicara Bobbio (198
b
desde hace mu h •
,
.
..
, esta a presente
más
li
c ttempo en la ceona p haca y recibió un tracam.ien o
amp
o
en
· · en 1 ulumos
, .
cuando
, . Hegel pcr . e recten
\'einticinco años
los cnttcos ncomarx1stas del socialismo totabtar.io hacén .· . 1'
concepto , l
•
'
re, 1vLr e
istema d ) o c?nVlerten_en el ele~ento clave para entender el complejo
e relacione de mtercamb10 que teoian lulY-lr en la esfera pública
al margen de toda 1
· · • ofiCial
· controlada
t&gt;'
a comumcac1on
por el gobierno
o el

�DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

515

JOSÉ MARÍA INFANTE

514

Caído el muro de Berlín, tanto la re~dad
2
rtido
de
estado
(Arato
teoría sufrieron camb1os Y
pa
• d d cJVll como su
. .
misma de la ocie a
_,: . , de ia
sociedad civil en e1
1
.
,
d
1 · ·tucion.wzac1on
modificaaones y a msu
. de prácticas: 1. la garanoa e
.
de una sene
di
presente cec¡UJere
. .,
reunión libertad de scurso y
fundamentales derecho de asocta~on y
oaliciones poliócas libres y
.b .lid
d
de
agruparruento
y
c
de prensa poSJ 1 a
. · , que funcione como un
'
. ncia de una consatuOGJ1
autónomas; 2. la ex.iste
d
la epa.ración de p deres, en
documento legal co1:1pleto, apoya o P?r dos independientes; 3. la
especial la existencia de cortes y 1u_zga. , políticamente accesibles
. .. d
ruos de cornunicac1on
institucionalizac1on e me .
d 1
b" erno y del mercado; 4•
.
· d penruentes e go 1
.
l al
, . ·ncluvendo autogob1emo c Y
Y relauvarnente 111 e
· .,
lítica y economJca, 1
;
la 5 1
descentralizaa_o~. po
.
.a de empresas de pequena esca ~ . a
regional y poSJb1litando la_e..:1stene1 ara la operación de organiza~ones
aceptación y el reco~oomiento p b
entales y de instituaones
.
e1ooale no gu ernam
1 6
nacionales e interna
r
d l s derechos fundamenta es; .
· ·,
l de1en a e O
·
derucada a la uperv1ston y a
. d d civil Pero la existencia
· · aes de esa soe1e ª
·
. al
el financiamient de asoaac10
.
. ue pueden distinguir e
.J : .
es
ufic1ente,
)
a
9
d
0
de estas concuaone n
d .
bre la sociedad civil, cada uno e
.
tos e vista so
di
'
menos tres opo O pun
.
ersiones sobre la
cocom13
· n dif rentes
.
d (Barber
los cuales sosneoe
.
l p der y la liberta
la
elaaones
entre
e
, •
b
. del libecali roo ideologico,
Pu'blico/privado y so re · 5· e 1 p rspecava
2 Q\ . na primera vers1on, ~
. d
si fueran opue tos; el
'
.
ll .
l vida pnva a como
concibe la V1da po oca y . a d
l der , el estado aun cuando se
,
·
'
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o
por
e
P. , ·mo de restncc10nes.
· ·
La
sector publico esta e
•
·
es
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0
trate de estados democraoc 'u
.. modelo son el resultado de
'al
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relaciones soo es que
. d acuerdos e tablecidos de manera
al de una sene e
.
,
relaciones contracto es,
l
. ·,one reafirman sus int re es )
. di ·¿ s v a a octac
. dd
formal donde los LO vt uo ,
encia de ello la ooe a
al
d Corno con ecu
·
'
al
sus libertades frente . e ta o. tituto del ector privado se iguala
ci il e cooV1erte ca 1 ~n un sus
forman en votantes, pero lo
mercado: los consum.1dores . se tran
otante no e convierten en ciudadanos.
. . trata de
.
e odrla llamar e comurutana,
. del mereado , pero no puede
na segunda perspectlva,
.
d 1qu
. . peno
ocreair la frustraciones e unp
d di .dido en dos sectores
e
b"
,
d un mun o
v1
abandonar la ideologia e
l rivado. El ser humano
. . bl
l gubernamental y e p
l.i d a ll
irreconcilia es, e
1 miembro del clan ga 0
significativo de este modelo es e herencia. Los comunitari_scas, en
comunidad por lazos de sangre y 'nar al mismo estado a los intere es
muchas ocasiones, pretenden ubordi

0?0)·

de su comunidad y en ocasiones han dado origen a formas violentas de
nacionalismo, como el caso de la vertiente alemana de la primera mitad
del siglo veinte.
Hay una tercera perspectiva que no postula un recetario
determinante, pero que podría estar guiada por cuatro conceptos:
aprendizaje, ocio, justicia y oporru.nidades. Es perspectiva, tendiente a
una auténtica democracia, distingue claramente 1os ámbitos público y
privado, peto no como campos enfrentados sino como corresponsables
en el funcionamiento de un sector estatal, un sector pci ado y un tercer
sector, el de las comunidades cívicas plurales, donde se mueven las
asociaciones abiertas e igualitarias de participación voluntaria (entre las
cuales deberían estar incluidas las iglesias). La adopción de una cualqwera
de las tres perspectiva debeóa ser el resultado de un proceso de coma de
conciencia social colectiva -operación a la que habría que dedicar
grandes esfuerzos- y además, debemos admitir que cualquiera de las tres
que se adopte -u otra- tendrá sus opositores.
Para . Mouzelis (1995) el proceso de modernización presenta
características diferentes entre los países que alcanzaron primero el
estadio y los que llegaron más tarde a él. Mientra que en los paí e de
Europa noroccideotaJ la inclusión de las masas en el estado-nación
adquirió características de amplia distribución de los derecho políticos y
sociales entre la clase trabajadora, las que se dieron por dos vías: desde
arriba, por impulso de las elites que competían por el apoyo popular, o
desde abajo, por la lucha .de las masas trabajadoras y campesinas, en los
países de desarrollo tardío aun cuando existieran in titucione
democráticas, esta distribución de derechos e inclusión tomó un sesgo
más autoritario y vertical. Los países que iniciaron su despegue más tarde
y que hoy forman parte del grupo de los llamadós desarrollados
prese~can tres rasgos comunes: 1. una modernización agrícola eficiente,
que a la par de incrementar la productividad creó un mercado doméstico
de relativa importancia para los productos industriales; 2. la creación de
un sector industrial que desarrolló su propio nicho competiti o en cierta
áreas en el mercado internacional· y 3. un aparato de estado
intervencionista y relativamente efectivo que tuvo un papel fundamental
en la modernización de la agri&lt;;ultura. El fracaso en esta modernización
~vo efectos sobre el estado, ya que debe recurrir e a práctica
clientelisticas corruptas para asegurarse la aquiescencia de las masas,
conduciendo a un circulo vicioso fatal: un aparato de gobierno
superinflado que es incapaz de mantener un crecimiento equilibrado y de

�JOSÉ MARÍA INFANTE

516

racionalizarse a sí mismo y a la economía. La sociedad civil en estas
naciones, en lugar de adoptar un modo integrativo de inclusión de los
intereses de los sectores populares, adopta una de dos estrategias
igualmente inadecuadas pata el desarrollo político: o lo hace en una
modalidad clientelistica, con relaciones particularistas, o lo hace de
manera populista, por la vía de la adhesión masiva a un líder carismático.
El desarrollo de esa sociedad civil, sin emb rgo, requiere de normas
mínimas que aseguren su funcionamiento y la Asamblea General de las
aciones Unidas aprobó a comienzos de este siglo la Declaración del
Milenio, que establece metas concretas para el año 2015 en cuanto a
desarrollo, entre las que se pueden destacar (P UD 2001):
• reducir a la mitad el porcentaje de la población que viva en la
extrema pobreza;
• reducir a la mitad el porcentaje de las personas que padezcan
hambre;
• reducir a la mitad el porcentaje de personas sin acceso al agua
potable;
.
• lograr que todos los niños terminen un ciclo completo de
enseñanza primaria;
• potenciar a la mujer y eliminar las disparidades entre los género en
las enseñanzas primaria y secundaria;
• reducir en tres cuartas partes las tasas de mortalidad materna;
• proporcionar acceso universal a los servicios de alud reproductiva;
• detener y comenzar. a reducir la propagación del VIH/ ID ;
• aplicar, para el año 2005, estrategias nacionales de desarrollo
sustentable con el propó ito .de reducir, para el año 2015, la
pérdida de recursos ambientales.

En el caso de uevo León, algunas de estas metas implican un
número relativamente pequeño de casos, pero ello no es m~no
importante, ya que es precisamente en la eliminación de pequeñas CI~ras
cuasi marginales donde se requiere invertir mucho esfuerzo ~ todo ºPo
de capital En otros casos, como el potencia.miento de la muier, la tarea
excede las posibilidades de inversión económica y se traduce en el
cambio de actitudes y comportamientos profundamente amugados en
costumbres centenarias que exigen un trabajo más amplio y constante. El
desarrollo . político parecería quedar, sin embargo afuera de las
prioridades.

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

Anexo metodológico
Permítaseme una breve digresión metodológica: me encuentro entre
quienes creen que e1 progreso de la ciencia sólo es posible si tenemos
conceptos más precisos y específicos y que, paca lograr ello, sólo cabe el
recurso de tratar de pasar de los términos pojjsémicos del lenguaje vulgar
a los conceptos sistemáticos de fundamento cuantitativos. Quede claro
que se trata de un desideratum )' que la cuantificación a ultranza e un
error teórico y epistemológico. Pero debernos contar con un sistema de
indicadores
con la información suficiente sobre ellos para poder
establecer los avances en el proceso de desarrollo y evaluarla . Las metas
citadas de Naciones Unidas como pretensiones ideales a cubrir deberian
remitirnos a indicadores e índices que no estu ieran ometidas a
discusión alguna
que evitaran al máximo las interpretaciones
ideológicas.
egún el Banco fondial, hay tres tipos de conjuntos de indicador :
los indicadores construidos a partir de conjuntos de elem nto.
individuales, como los desarrollados por la OCDE, el programa de
indicadores desarrollados por la Commision of Swtainable Dez elop1JJent
(C D) y los indicadore sistemático , de arrollado a partir de un sistema
estructurado (Muñoz 2003)
1

En el caso de las 1 aciones nidas, e ha desarrollado un si tema d
56 indicadores repartidos en tres áreas: social (19) ambiental (19) y
económica (18). 1 ótese la au encia de indicadores referido de manera
específica al de arrollo politico ac1ones nidas 20 1). 1Programa de
las aciones Unidas para el Desarrollo (Pr 1UD 2002), al presentar lo
indicadores de gobemabilidad y desarrollo de los derechos civilc y
políticos, recurre a criterios subjetiYo , como la opinión de e.·perto
locales, _para medir conceptos como competencia en la elección del jefe
del ejecutivo, regulación de la participación, lib rtad de expresión y de
creencias, oposición significativa, autonomía o inclu ión política d
grupos minoritarios, cumplimiento de las leye por el pueblo, calidad de
la burocracia, corrupción y otros más.

3. Los procesos políticos: agentes e instituciones
Entre las muchas cuestione sin resolver de las ciencias aciales se
encuentra el de las relacione entre índi iduo y estructuras sociale ; en
arras palabras, hasta qué punto los seres humanos podemo determinar

�518

JOSÉ MARIA INFANTE

el movimiento de las fuerzas sociales y hasta qué p~to somos el
resultado inevitable y totalmente dete~do d~ esas rrusmas fuerzas
sociales. En la historia humana hemos terudo teonas q~_e han acentuado,
a veces de manera exclusiva, uno u otro polo y tamb1en, por supu~sto
las distintas posiciones intermedias. En lo que hace a democraaa y
desarrollo político, la cuestión ocupa en centro del debate: ¿son las
democracias construfüles a partir de la agencia humana?, _¿son el
resultado de fuerzas históricas inevitables y por lo ~to, s1 ~om?s
capaces de tener el tiempo y la paciencia necesanos, t~rrrunaran
imponiéndose en todo el mundo? Para nú, es_~vidente que runguna de
las dos preguntas tiene una respuesta pos1t1va absoluta y que l~s
estructuras e instituciones políticas son modeladas y nos modelan a partlr
de nuestros comportamientos, siendo varios los procesos · que
contribuyen a ello.
Por el lado del agente, tenemos un ser humano q~e. actúa con pasión
y razón, imaginando, elaborando, proponiendo, adhiriendo o ac~do
doctrinas y prácticas políticas. Todos los seres actuamos e~- un medio_ ~n
el que evaluamos la situación y optamos por cursos de acc1on en funaon
del logro de objetivos más O menos concientemente e~borados. Los
comportamientos de este agente ha~ ~cel~:ado o ralentizado proce_sos
sociales e muchas ocasiones y su part1apac1on depende, en gran medida,
de los niveles de información de que dispone.
Los procesos de desarrollo en general y los de desarrollo político ~n
particular suponen la posibilidad de actuar de m~nera eficaz en el medio
y suponen también ideas progresistas (en el senodo de poner e~ march~
las políticas que determinarán un futuro di~ere~te al que tendna lu ar s1
dejáramos que las cosas transcurrieran por s1 m1 mas).
Pero no siempre puede encontrarse un progreso hacia mejores formas
de organización política: algunos países que habían avanzado _firmemente
hacia sistemas más abiertos en la década de los 80 del_ siglo -~asado
· ·
d. e npo militar o
muestran retrocesos hacia regímenes automaoos
seudodernocrático, como se da hoy en Paki~tán Y en Z~mba~ue. En otro:
casos nos encontramos con políticas ambiguas y oscilatooas, d~nde 5
alien~n y desaniman a la vez grupo que pro~ician. el exuerrusm? .º
fundamentalismo político y la solución por la violencia o el ex~eITlllnlO
del rival. Los e-a.sos de Afganistán, Somalía, Israel y P~esttna son
ejemplos d~ estas políticas confusas y, en ~uchos casos, retrogradas.

DESARROLLO SUSfENTABLE y DESARROLLO

Poúnco

519

Quedan todavía varios aspectos sm resolver (o cuyas soluciones
actuales son relativamente insatisfactorias) en la consecución de una
sociedad políticamente desarrollada: cómo conseguir una distribución
más igualitaria de la riqueza la resolución de los conflictos derivados o
coexistente ; cómo lograr una recuperación de lo procesos de
renovación ideológica en las fuerzas progresistas; cómo superar el
recurso a la violencia como forma de solución de los conflictos políticos;
cómo evitar que los movimientos fundamentali tas de todo signo
aparezcan con fuerza como alternativa política (Iberborn 2001).
Un desarrollo político en un sistema sustentable implica aceptar,
como lo señala Ulrich Beck (2000) que no existe una naturaleza natural:
la naturaleza es un concepto una norma, un recuerdo, una utopía o un
contraproyecto. La cuestión ecológica debe desagregarse en múltiples
aspectos derivado como las formas tecnológicas reproductiva que
reciclan y aseguran los contaminantes derivados, la política de
producción de biene de menor riesgo para todos los a pecto de la vida
humana, la alimentación saludable de todos los eres humanos en el ciclo
de una cadena ecológica histórica y culturalmente determinada, lo estilo
de vid~ desarrollados comunitariamente, los sistemas de diagnóstico r
tratamJento de los problemas de salud con el aporte de la tecnologías
avanzadas, la adecuación de las normas jurídicas a otra concepción del
desarrollo humano, la reforma de la administración pública privada en
función de la disminución del desperdicio de energía (en un sentido
amplio), en fin, la implantación de un.a suerte de democracia ecológica
que eYite la vertiente de pecaminosidad y u concomitante necesidad de
recurrir a salvador .
Momesquieu dijo una vez que ' las instituciones ucumben con la
victoria". Estamos así tiend , en 1éxico, en e te proce o que algunos
insisten en den minar como de tran ición a la democracia a la muene de
la política. Paradójicamente, la supuesta democratización nos está
llevando al de precio de la actividad política. ¿Cuále on las instituciones
política que debemos crear para alcanzar ese imaginad desarrollo
político?, ¿qué sociedad políticamente desarrollada podemos imaginar y,
a partir de allí, ¿como seria e a sociedad y qué in tituciones la harían
v~able?, ¿cuál es el • léxico que queremos y deseamos para e te siglo
~ XI? qui e donde el concepto de autodeterminación cobra entido v
realidad.
·

�520

JOSÉ MARIA INFANTE

4. Algunos problemas específicos con relación al de arrollo
sustentabl
o e mi intención pre emar aquí un modelo i t maoco J e mpleto
de los proce o
las in otuciones política en funci ' n del d arrollo
su rentable; en lo que igue m limitar ' a señalar al uno de lo que me
parecen ine itable enfrentar ' tratar d encontrar una lución:

4.1. Tmaginarios y fantasías
Todas las isi nes del futuro politice · ocial n con rrucc10ne
imaginaria para cu a elaboración pod m
apelar a fanta fas · a
aluaciones más o meno correcta de la r alidad en diverso grado. Y
e a con trucc1one cuando n compartida , pueden m vihzar a las
per onas y lle arla a aceptar condicion que en otra circun rancia on
impo ibl . 'Piénse e en la propuesta por un mundo mejor 1d alizado
qu hicieron po ibl l sacnficio de gen racione enteras en e e e pac10
qu fue la nión ovi' cica. i bien hubo quiene comparcier n el ueño
de u lidere y aceptando también que en é to hub cini mo, mentira
e hipocre ia en grado cli- erso, deb mo recon cer que una parte
coosiderabl de so lideres · su eguid res estaban profundamente
convencido de que lograáan el objeti o. llo ha 11 vad a creer que la
ideología con di tin o grado de ut pi mo n ab olutamente n ce ana
para la movilizad' n de l ma as. in robar , si pudiéram &lt;l1 poner
de una mayoóa de ere human p liticamente educad , la mentiras o
l s di cur o mendaces p drian r fácilmente de cubi rto ·, a u vez,
podríamos pro
ar n cl logr de una m demidad reíle i a.
o bstante, "I hove a drtam ' pudo hab r i el lema rn vilizador d
miles en pro de un futur de men r ufrimient ; el problema e tá en no
confundir la p ibilidad d realizaci · n de e e furor de la realización
de l s de
p r m dio mágico : ' lo la acción lle ada a cab a partir
de , p r evaluacione e ali ta tiene efecto c1ert d rrnn formación.
Tamp co t nemos al aguarda conmi la interpr taci nes delirante de
la realidad; hasta ahora, ningún criterio n a gura una cli criminación
entre la interpr ración delirante y la apreciación reali ta de una 1tuación
p ütica
ufmann 19 2) y ell p rque la acci · n p lítica e mu ,·e
iempr entre e 0 do plan : el del presente a tran formar y el de
futuro a e
' lo un político auténticamente con ecvad r (que no

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POUTICO

521

existe,•por cierto)
.
.que e limitara a de·1ar que 1as co as 51. ie
.
de,'erur
podría evitar e e dilema.
ran u propio

Entr los mito que e ntnbu cr n , toda í
.
rransformac1óo d la · · ·
ª
c ntnbuyen a impedir la
msatuc1on
, lo com
paí e cá el expr ado en la fra e 1 ..
portami neos poliaco del
.
.
e pmsmo tuvo la culpa d
d '
1
mttema acrua, como ocurre con t d mir
.
. ee o . ~
conciencia d culpa incL,ri'dual .
. ' en vano ru ele · acalla la
'
co 1ecava· 1 ·d
adecuada d l
male
d e
'
mpi e una evaluación
. erecto del pa ado p
bili
corrección. P ro Jo ma imp rcante e qu onenra ara
po
I
ar u
l
..
derroter
quiv cad
.
.
a
acc1on
r un
ya que 1a enoca e a l
fund amen ali mo que impide
nueva fi rma de r ruzac1on.
. pa ~ nea ea un
4.2. Participació11 alienación

l;no de l pune de
d
exclusión ocia! vi nr pam ~ impre cindiblc e el análi i de la
(v n
ncral en lo
1aanoam ricano ): no . p nibl Mh x1c
blar d
. ..
pai
la trucrura
ciop lítica ,
• . . paroc1pac1 n poliac, cuando
~ econo011ca exclu . n ¡ te .
una porc1 . n c n iderable de la P blación.
. m tlcam nt a

En l que hace la partiópación p lítica de la
.
•
han con iderado que la legisl . .
.
mu¡er, algun
a1 •
cargo rcpr cncarivo pa lac10n que introduce cu rn. mínima
•
ra a mu1er e
did
c~bar o, alguno di cuten la cfccovidad d~Uamc n ~ adecu:~ad.
p:u e tablecen un mírumo del 3
'.
acrua
11
f
.
e
por c1cnr para e t caro .
rancia, una re1orma con ticuc1 nal de 1999 d .
. .
~ ' en
mitad de La pre idcnc1a municipal ¿¡ b '
tc.:mun que 'l meno la
En el añ 2 1 4
.
e
ian e car ocupada p r mujere
.
,
por c1enr de mu,·cr
•
1
muruc1pale mientra q
ganar n a el cc1one.
1
'
ue en
cc1 ne n
al
había cstablcc1do I t qw· .
1 •
• c1on. e ' para la. que n s
lt
numer de mu· .
1
por c1ent en 199 l ,
.
1cre
cm pa del ,
.
a e ca 9 or cient d ? 1 F
,
fue la lcg1 laa · n 10 la re la
.. . e · ,n tr · pa1 e , no
bio:· en el ca d 1 R 'm ' nr.d c10n mterna de l P· rt1 d 1 que
cam
f¡
mo ni
·l parado l b ·
·
re orma Interna . a partir d 199 . '
•
a n r. im ul . una
mujcrc alcanzar n el d bl d
. , n la el cc1on del año 10 1 la
2002). 1 d b
b
e
a _1cnro en 1 parlam nt tnglé
l 'D
· icionc
ce· · re la
.J:d ª □ene 9ue , r e o 1
po
• ficac1a de la' m w
.
In tltuaonali ra
con rel ci . n
la
.
•
culrurali tas pero má allá del debate
.
c1 l
ta
une cfecco. en c1
.
neo, pareciera qu b medida
rrn c1rcun tanc,
b
'
número de mu1·er
. in cm ar ' el incremenr del
en pue t electrvos por í n e índice &lt;l c, mb, .

�522

JOSÉ MARIA INFANTE

reales en las condiciones de la actividad política de la mujer y por ello las
reformas institucionales deben ser acompañadas por acciones
complementarias que tiendan a la transformación más profunda de las
estructura sociales. En Trinidad
Tobago, una red de
's
denominada Working to Get the Balance Right d sarrolló un programa
educativo con 300 mujeres para prepararlas para comp tir en cargos
electivos en 1999; se obruvo un incremento de la participación femenina
en las candidatura superior al 100 por cí nto las mujeres ganaron un
50 de puestos (P
D 2002).
Pero no sólo las mujer han ido discriminadas istemáticam nte de
la politica; lo pobres (que no on minoría, al menos en léxico) otro
grupo minoritarios también sufren exclu ione de di erso grado tipo.
La campaña eL ccorales e han vuelto cada vez más costosas en todo el
mundo: en
tado
nido , lo candidato presidenciale en 2
invirtieron más d 343 millones de dólare , 92 millones má que en el
año 1980. Michel Bloomberg, candidat a la alcaldía de ue a ork en
2 1 gastó 74 mili ne
su principal oponente 1 millone . Para
Bloombe , el gasto equivale a 99 dólares por oco. n la India, má del
por ciento de 1 fondos ga tad por 1 partido en las el cci ne de
1996 provinieron de grandes empre as. imultáneament , lo partido
políticos han ísto declinar la cifra de u afiliado , 1 que lo hace má
dependiente de fondo e eternos: en Francia, Italia, oruega E tados
nidos el número de afiliados a lo partido político ha bajado a la
mitad o meno de de 19 O. Las encuesta de opinión muestran que en
muchos paí e del mundo los electore tienen más confianza en la
t levis1ón que en lo partid politico (PI D 2 2).
n el mundo p terior a la guerra fría la ideología iguen vi ente :
lo ere humano definen su agencia en virtud d u propia pracacas,
adoptando ide logías ocialmente di p nible creada a partir de lo
di cu.r o de las elite económica
ociale que e expre an a través de
1 medio ma i o de comunicaci · o ( an Dijk 1999).
ta ide lo ·as
pueden raci nal.izar la alienación como ha uo did y uccde en mucha
oca ione . La alienación es el concepto ol 1dad de la ciedad pulenta
del capitali roo que ha de arrollado la cultura de la arisfacción. La
pe na favorecida p r u p ición conómica polioca y cial ueleo
atribuir virtude y cate orias de ah oluto a las in tituci ne c ndicion
en las cuale e de nvuelven; para lo má favorecido de e te mundo la
alienación no tiene cabida teórica n.i empírica, incapace d tonur
conciencia de su pr pia ituación, lo c¡ue ocurre cuando rue n la

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO PoL.fnco

existencia del otro y de sus necesidade , se en , .
.
cuando compran un aráculo
. Y
ganan ª SI mismo mcluso
pr pia n ce idad y de eo ~ruard1 cJaro creb _endo que re ponde a us
· uan
s o 1ernos de lo
·
ava~zado han intentado paliar los efecto de la
. . pai , ~as
subiendo impuesto
mejorando lo ro
en is_ econ mica
meno fa or cid
llo h
,d
p
amas de as1 tenc1a oaal a lo
parte de l
ati fe:ho ( ~b:~h º19~~mp{:, u~a vi lema reacci , n por
su leo estar ali nado . la hi t . d
).
s neo Y pod roso también
·
ona emue tra que
.
lo má afortunado
en numero a oca 1one
no on capaces de p na e
6.
plazo y nin en ibl
-1 •1
.
r n su 1en tar lar
u condic1·on
. . a di.
o reaccmn n de manera activa ,, fuenc a

°

m

·

~e~

J i t ma d medio ma 1 o de com . . ,
televi ión, e ha convertido n J • • al ~cac1on en e peaal la
.
prmc1p tmpul r d id olo .
concomitantement d impuJ ar difierente iorma
e
.
.
gia ¡
de alienación
d
I
ca.
e o proce o electoralc ad
h
.
· ne
fuente d inform . .
ema ' e a con erudo en la principal
. 'd
.
aa n para la torna d deci i nes
es
co10c1 cnc1a que much pen adore d d
. . ,
mera
pre entado e ·ten O en ar
br ~
e_~e~ P cov~ d1 1mile hayan
tel vi i ' n
e 2 04 p .pper 1992 nec t . a d lurutar el poder d la
•
arcon 199 ) La
· b
d
Berlu com en ltalia señal
.
·
mamo ra
1 .
que la m d"d
an a tmp rtanc1a de e a lucha: 1 pr blcma e
e I a propue ta , ha ca ah ra, u len hac r de d
. .
qu bordean al una forma de cen u
p ic1 ne
dencr de u
·, h b.
ra cuand no caen dec1clidam nte
• wza a na que p
.
di criminam
ue c
. n ar n I cerna 1mpo iti o
al
. 9
a agaran pr porc1onalmenre Ja demanda public'ta ·
m1 mo aemp , qu paralel m nt
l
.
J rta
celcvi ión pública n
b
imp antara un I rema de
gu eroam mal d I cu 1 la BB eáa un m d l
egu1r, a p ar de I últim
mbare de lo
dero
d e;
,
a
up ne un proce o adicional, la eliminaci . o
la c
, . du p J.. !lo
obe n
1
'
rru c1on
nu rr
r ame por cual la luc1 , n implica c mpl ja determinaci ne .

df

4.3 Prrj11iciosy ulmolipos
Quizá ea la . fer política la u m ,
. .
expr s1 • n má radical e irracional de U a pr 1~1~0 d . ncadcna: la
~xpr ione en di cur os y comp rcami \~'

:! ~

;1 ::u~e ceruendo

Tleun v n Dijk (1999) ha denunciado el raci m moderno q
se P ancea Ja xclusi, n del otr por u ra go b. 1· .
.
uc ya no
10 0 e , 100 p r lo ue
hace v pi n E
.
a. , c ocr e t mado en bl que a jgnado me onírrucamence
a una cat ona, como el ca d 1 ne
e ta d ouru.d en e que n

�524

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POUTICO

JOSÉ MARIA INFANTE

caracterizados a través del comportamiento de sus elementos más
pobres, asignándoles a é tos las categorías atribuibles al subgrupo y no
diferenciando entr etnia y condición económica. sea operac1on
también e efectúa ntr no otros y podóam s mencionar ejemplos para
todos nuestros grupo étnico . o se trata del multiculturali mo ni de
relativismo cultural, sino que precisamente los ataque a esca posicione ,
que pueden er l ' gicamente correctos dej n entrever e cas formas
modernas de racismo inconsciente de su fal a conciencia.

Lo grupo indígena deben soportar la accione de su alvadores,
quienes de alguna man ca imponen un e quema de valores que l es
ajeno, consiguiendo así una elcito a operación de he em nía: la
aceptación especular del pensamiento del otro obre u propia
condición. La di cusión de lo ordenamiento l gale que rigen paril los
incli eoa d 1paí en los año pasados mo tró la in uficiencia teóricas y
las dificultad para el lo o de políticas coherente .

1 traño e una categoría ociológica con truida

en el pr ce de
cooformaci ' n de México hemo construido de construido exrraño
diferente ; i extraño e lo que queda excluido de acuerdo con lo
estereotipo de un determinado orden social, hem excluido a mucho
mexicanos de la mexicanidad · hemos incluido a mucho foraster o
extranjero . Quizá una de la características del mundo moderno s a la
d la universalización del extraño (Beck 2 ): todos omo extraño · la
consecuencia p lítica es obvia, t do nos enrim amenazado dentro
de nue tro propio mund . l de arrollo político debe crear la
c adicione para la superación de tos muro invisibles, en e pec1al la
de eliminar e o lo artificio legalista burocrático creados par.a
ostener e ta con trucción d l extraño.

4.4. Acatamiento de leyes miilencia
El primer ' rgano que de acata la le • en el paí e el obi mo · us
a encías a oci da incluyendo las encargadas, preci am me, de hacer
cumplir la le . La igencia del e tado d derecho es ho · n léxico, una
utopía. bran los ejemplos: ba ta abrir un p riódico cualquiera en un día
cualquiera para encontrar que el bierno fed ral
us funcionario y
empl ados, lo gobierno e tat le , los obi roo municipale , diputados
, senad re lo periodi cas , los m dio d comunicación actúan
ignorando; contraviniendo incumpliendo~ d sacatando, quebcaotando Y
otras formas de tran: e ión a le •es, norma y reglamento . na de las

525

consecuencia más notoria de e te cornporram ·
1
genera liza da. La moral pública fl .
. Jento es a corrupción
re e¡a una coodició d .
v al ore qu creados . reprod d
.
n e incemalizaci , n d
•,
.
uci
en la 1deol ,
.
de expre I n; 1 el comport .
h .
a, aen n vano canal
d
amiento ab1cual d J
•
s°:1e ad ci por la e itación de I le .
e . o ~1 mbr de una
nuce de la corrupaón
} por m dio Ucit o fücic la
,
e encuentran fu rt
,
aceptac1on del e tad de d
h d
m ntc e tablecida. . La
. .
erec
be r to d
s.u.bl ova y bj tiva • deb hacer e d e ell una ma. a fu
n u era nt
n¡a tod lo acto d qui ne .
c n I a ndamencal qu
los facror cau ale d
aend n r p nsab1lidad pública. i un de
b
e te e ta o de co a
1
a urda ambigua o conttadict . d b
s a XJ cencia de !ere.
legt laci , n adecuada ell
ona e e bu cru- e la e nfecc1ón d ~n.
exclus1 amente.
no e rarea de legislad r
d ah
La ju ricta o inju ricia de la 1 •
forma de pr i , o
d
.
. promueve, en ca i n
di cr as
c.
.,
re I tenc1a en pr d
1.
.'
od
m 111cac1 n del cuerp
. 'di
e una eurrunaci , n 0
¡un co La d b di .
comp rtarruento de ma a
·
e
nc1a civil un
que P r naturaleza
·
que no podria crear e un derech I al
~ e. ttam ntuci na), ya
conrradiccione ( ohen ,
g
parncipac en ella in ca r en
?()()
)
)
to
2
)
ur
, Hannab .\rende
(- 4, cuand un núm r re) u·
, egun
a
vamenre
c
n
ide
bl
d .
llega do al c nvencimi m de
l
ra e e audadano ha
e han vuelt in ficac . ello quell
cal~ale di poruble para el cambio
,
'
n
va a mcerro
d ·
1a in t1tucion
de la d
.
ganr
•1c.
1bl que
• .
·
em crac1 e n ticu · 1
uhc1enr mcm flexible
c1 n e pued n er lo
.
para op rtar la pre 1 n
.
1
qu deb, r curnr e a una gu
.1
· e para e cambio . in
rra Cl\.1 o una r , 1
J\nd rcw Ara
tienen
.
~ o ua n. J an hen ,
tlcgale por parr de agc~~e \~ ºt-~ed1enc1a c1v!I implica iem re act .
1
op1 ruon
· · pu· blica
·
b¡et1 ' , e p rsuad1r a la
neral brc 1 •¡e .' . .dcuv
d,
o po nea particular r de lli 1 J • ami
a
inco
.d
nvcru nc1a d una le\'
alguna pan del i t~ma p
_1 adll _dcd pr ~over al !\in cambi e~
polínca. de 1 d ob di . . ··1' a a a e la 1u uficacion éticas o
'
cnc1a c1v1
'·
una o más fi rma de cll
' par e~ ,·1d me qu la ' paric1ón de
relaci. n a la g b mab.lid ad en un
c1edad implica d1ficulr d . c n
.
1 a r para I
cual d b
panc1p1 de lución.
·
·
e e encontrar algún

li

liu: c~~[

· Har, que hac r una d1 nnc1 , n ta b ,
re 1 tcnc1a cwil \' ob1'ec1·o·n d
·. m ic_~, entre de ob d1enc1a c1v1l
d d' .
·
e e nc1 nc 1
' 1·
.
,
e 1 tmguir orque e trata de e ndu . . ~ - ~ tima
quizá má fácil
un panc1pi m ral particular La
. cea in i,·1~ual que r p nden a
meo r de actividad c n r la . , re;1 tenaa c1v1l pre maría un ado
c1on a a de b d1encfa c1v1L per como

�526

JOSÉ

MARIA INFANTE

ambas oo categoria dinámicas, e mucho lo que todavía debemos tratar
de elucidar teóricamente en esms puntos.
La educación moral debe er rarea de toda la ociedad p _ro_la e ~u~
puede er un vehículo efectivo para ello~ la upu ~~ ep tal 1deiogtca
reclicada en nombre de un falso espíritu d mocraaco en o
?111ºs
tm os ha logrado un efecto perverso: los alumno -~e tod~ . lo ruveles
··'- descon fiando de todo ópo
acc1on poliaca en lugar
salenp de la awa
de in olucrar e acávamente en ella.

4.5. Gobmtabilidady violmcia política
Gobemabilidad significa que una ociedad ~e una nación mantiene un
.
ded manera
e tado de rela tivo
eq uilib n·o , donde lo conflictos e re uelven
•
d el
más o men
atisfactoria en función de los incere e en ¡ue o, o~ e,
. d ad civ
. il cli ponen de mecani m de n goc1ac1on
biemo la ooe
eficac .
e han eñalado e1. .m n'tucione bá ica para la po ibilidad de uru
D 2 2):
.
.
gob mabilidad dem crácica
.
,
fu
·
e
a partir de la exi tenc1a
•
n istema de repre entac1on que oc1 ~
,.
.al
.
d
políticos
a
ciaciones
de
mteres
s
político~1
e
d
e paro os
.•
d funo nam1ento
con olidada y con estilos democraaco
e
interno;
.
lib
. hmpia así
• un istema electoral que rancie el cc1ones re
como el ufra ·o univ rsal·
.
.
de corur les y balances b ado obr la ep_arac1on de
• un 1 tdema
rama I gi laciva judicial indepeocli nt ;
los po ere e n u
• ¡
• una ociedad civil vigoro a, con capacidad para ;perv1~ar ~e
ne cio privado públicos y pr porcionar forma ternaa ·as
parócipación política·
.
• medio de comunicación libre e indepeodi nte ;
• un e mr J efectivo de lo ector CJ·vile sobre la fuerzas armada
r otra fuerza
oliciales.
.
nismo .
han desarrollado una ene de criterio e
ano orga
}.
bilid d ¡\ lm,n
de ell
son
. d' d
ara medir la goberna
a • "'o......
.
in 1ca or
. e ba an en hec·h o o acontecimiento ven tcab1es
" b. .. o ., P deor
o ¡ea
, •
ea que
al, · tra que otro on " ub·¡ea·v , ,
de manera uruver ' rruen
,
cli . d
evaluaci ne en las
dependen de apreciacione que e tan con c1ona as

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POU11CO

527

cuale I punto de Yi ta per onale
1nc n c1 nce d 1 ob rYad r
pueden det rminar Yanaci ne en la c lificac1 · n. Entr lo. primer
cenemo a fecha de la última elecc1 ' n, el p rccnta¡c de v cantes, el ñ
en qu las muj i s fueron habilitad, p. ra ,. rar l . • 1enco.
parlamentan
cup do por rnuj re. I núm r de afih ci ne a 1
sindicaro
panidos pclitico , 1 número de orgamzac1 ne
gubemamencal op rando librero nrc la r. aficac1ón d 1&gt;
tratado int rnacionale en materia de dcr ch rn·il
úJtimo la ratificaci · n d la OnYención obrL lib rr d d
c1ac1&lt; n r
ne ociac1ón colectiva.

n cuanto • l
ubj tiv , ha ' ,·ario. indicador . algun . de Uo
compuc to por má de un it m. La ·ru, r 1dad de , Ja.ryland h.
con truido un , llamado punta¡e p liúc (poli//rol score), elab rado a partir
de la pinión de expcrro en ci rubros: 1 comp e nc1a para la clecc1ón
del jefi del jecuav , la apertura o a mi ma sclccc1 · n la. re cncc1 ne
al acc1 nar d l jefe del ej curh-o, la rem.i.l, c1ón de la parnc1pac1 n
electoral, la regulación en la • el cci · n de I i. puc ro cjecu 1,
, la
compct nc1a en la parnc1pac1 · n.
na
1• ,
Frredo111 l lowe, ha
pr entado re ind1cadore , cada un con una cric may r menor de
ít me de evaluación p r art de exp ·reo : lib ·rtad . ci,·1lc. , cuyo ·
ít me on libertad d exprc ón y &lt;le crccnc1 , dcrechm y ubcrtad de:
a ociac1ón y rgaruzación, v1genc1a del c. cado de dcrcch y de r pero a
l derecho human , auron mi, pcr onal y derecho cconúm1c &gt; ; el
cgund indicador e. el corre p nd1entc a dercch s pnlínc , compuc.: ro
por el ca ne libre y limpia a parar de organizac1onc con p ler re, t
lib rtad de rganizac1 · n p lítica, p i ión . i rnificaci\'a, libre de l.
dominación por parre de up de p d r y • ur&lt; n mi o inclu 1c)n &lt;le
grupo min ritari . l r re r , el &lt;le I.Jb rrad d rcn .• , nene ' ) d &gt;
componcm : la 11b na&lt;l d :pre 1·n y l. bjc.u,idad de lo. mc&lt;li ..
I Banc ~Iundial ha con rn11do cmco and1 ..t.d r · , cada un a par ir
de van comp neme . ~ 1primer , pinión y re. pon abil.Jdad, e integra
por el ccione hbre y limp1 , I.Jb nad d pren. a hb rta&lt;lc c1,·1l · ,
d recho
líac
la pre ncia militar en la p&lt; linea, cambi
de
gob1ern , cranspar noa la c. pacidad de l . h mbrc. de ne ocio para
mantener e infi rmad
• br lo cambi
en lt:y y p !frie s ~ 1,
po ibilidad que e to mJ mo
et re cenen para xpn: ar . u op1n1 ne.
sobre I cambio de esas
y p lírica . O he mcnci nar 9ue
alguno de ta vaJuacion
qu e hacen . parnr d la p1món de
qwene
n e n ideracl
cxp reo I cal
tom, n en cuenca la.

�DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

529

JOSÉ MARÍA INFANTE

528

Bibliografia
evaluaciones de Freedo"1 House, con lo cual hay superposición de criterios
o, en otras palabras, que los ítemes no son independientes. Otro
indicador es estabilidad política y ausencia de violencia, compuesto por
un solo ítem que se integra por las percepciones de la posibilidad de
desestabilización y que distintas fuentes evalúan a partir de su
apreciación sobre tensiones étnicas, conflictos a.croados, in&lt;-iuietud socia~
amenaza terrorista, conflictos internos, fraccionamiento del espectro
político cambios constitucionales y golpes militares. El tercero de los
indicadores del Banco lundial e refiere a la vigencia del estado de
derecho y es quizá el que muestra el mayor grado de subjetividad en su
construcción, ya que se compone por la evaluación sobre la apertura del
mercado, enforceability de los contratos privados y gubernamentales,
corrupción en el sistema bancario criminalidad y robo como obstáculos
para los negocios, pérdidas por y costo de la criminalidad,
impredictibilidad de los jueces. El cuarto se refiere a la efectividad del
gobierno y evalúa la calidad del aparato burocrático, los costos de las
transacciones, la calidad del cuidado de la salud pública y la estabilidad
gubernamental. Por último, la corrupción, con cuatro ítemes: la
corrupción entre los oficiales públicos, la corrupción como obstáculo
para el clima de negocios, la frecuencia de "pagos irregulares" a los
oficiales del gobierno y jueces y las percepciones de corrupción en la
burocracia. Transparencia internadonal por su parte, ha desarrollado un
índice de percepción de corrupción que se construye a partir de
encuestas a expertos locales (hombres de negocios, académicos y
analistas) obre la corrupción oficial.
Es ocioso aecir que México no ocupa los lug.ires más fa orecidos en
estos indicadores, aunque u comportamiento en algunos puede
considerarse satisfactorio. Tampoco hay un país en el mundo que
complete todas las marca , pero a partir de aquí puede· desarrollar e un
extenso programa de desarrollo político.
Una illtima digresión: en trabajos de esta naturaleza siempre se
demandan conclusiones, pero en éste la conclusión es que no hay
conclusión: el desarrollo político y el desarrollo sustentable son, hoy, la
gran obra abierta de la historia humana y en México esa abertura es aún
más pronunciada.

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�LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS
REGIOMONTANAS
Dra. Lylia Palacios Hemández
Maestra en Metodología de la Ciencia -Ui\NL
D octora en Ciencias Sociales- Universidad de Utrecht, Holanda

Introducción
Este trabajo tiene el propósiro de reconocer las características que
conservan las grandes empresas regiomootaoas (GER) como empresas
de origen familiar. Para lo cual se presentan de inicio, las bases y
conceptos básicos que los estudiosos de la Empresa Familiar hao
aponado. Luego se describe y analiza el perfil de un grupo de grandes
empresas nacidas en Monterrey a partir de eres ejes de análisis:
empresa, propiedad y familia. D el estudio podemos deducir que, aún
considerando los factores comunes no hay determinismo regional ni
familiar. Cada GER ha desarrollado un perfil propio de gobierno
corporativo a partir de una compleja fórmuJa que combina los factores
comunes, más la influencia del entorno socioeconómico nacional,
regional-continental y global. El crecimjemo ex.icoso de unas y los
descalabros de otras empresas, la complejización de las relaciones con
capital y socios· extranjeros, y las nuevas reglas que la globalización
impone para la continuidad de cualquier empresa, convierten el estudio
.de estas empresas en objeto de investigación valioso para reconocer
elementos de cambio de una sociedad industrjal como la regiomontana.

�L!LYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

535

534

1. Apuntes teóricos sobre la empresa familiar
.
.
aria de las empresas familiares (EF),
A pesar de la ex1stenc1a centen
, del orbe y de la
.
. .. en muchas econorruas
.
de su presenaa mayootana lla .
en la generación de nqueza
.
,.\m,nas de e s tienen
.. d d
importancia que "'b...
di
. tema' rico s una activ1 a
o sis
2
L 1997)1 ' su estu
(Gersick, et :¡.
b.
tte las décadas de los 60 y 70.
.
ciente que se u ica en
.,
d' .
relativamente re
.
d di d a su investigac1on aca erruca y
institutos
e
ca
os
Más jóvenes son los
. k
al 1997. eubauer &amp; Lanck,
,
t · nal (Gers1c, ' et ando algunos
•
d
la consultona pro esio
alrededor e
1998). En México _ap~na~ se estan ere
instituciones univers1tanas.
. ,
1
.
.
o de investigación contmue en e
Lo anterior expli
. ca que estde cam?
.na empres-a familiar (Sharma,
d fini . , cerca e que es u
,
proceso de e c1on a
k 1998)4 tarea que se vuelve aun mas
et. al. 1996; eubauer &amp; Lanc '
, 'envuelta en transformaciones
problemática dentro de una eco_nomia
profundas desde los últimos 20 anos.

- - - - - - - - -.- - - ~
ticular en América Latina. Poc ejemplo, en
, El fenómeno tiene unportanoa Pª!
ellas en que los miembros de
Ar ntina las empresas familiares, defirudas_ c~~o r:q~esentan más del 80 por ciento.
gefamilia tienen el control legal de la p_rop1e a •
más del 90 por ciento de
; : Colombia la cifra supera el 65 por ciento y en i e.x1co,
.

~J. .

las empresas son familiares.
.
'lia re resentan entre el 64 y 80 por c1e~to.
A nivel mundial, los negocios de fam1
p
o familiares y generan la mitad
E d s nidos d 80 por ciento de las empresas so
En sta o
lB'
~
o r
del Producto Interno Bruto (P r
. f mili res representan entre 6:i y 8 Po
En España, en cambio, los oego~10s ad I a xportaciooes y aportan entre el 50
· l 60 pcr ciento e as e
avocia
ciento de las empresas, casi e
- l
. • Las empresas fami~ares son m J
.
del PIB (C
enEspano .coro.
y 60 por ciento
· . .
003)
en América Latina"' 2:&gt; de ¡u010 de 2
.
el fenómeno gnrpo como mo~~lo de
2 En las economías subdesarr~lladads,
·edad v administración familia r fue
. . . industrial con fuertes ligas e prop1
.
~tsf;::~:o en el aróculo de Led f~l 978).llo de la Empresa Familiar, dependiente de'.
l Uno de ellos es el Centro e ~sarr~.
d Empresas (lP ADE). En Monrerre)
.
d Alta D1rec.c1on e
)
Instituto Panamencano e
.
.
d (Universidad de Monterrey·.
existe un centro ligado a una un1vers1da pn;a ; se ordenan, sólo de lir~r~rura
4En la investigación de Sha~m~, t a., 3 1 o obstante, la discus1on o
mbi.!lación de conceptos
d .. ~idense 34 definiciones d,s.nntas (p. ). _
esta º"·'"
•
d de la supremaaa o co
. al y
.
c1·onaria)· la continuidad gt!nerac1on_'..1
diferencias discurren en derre or
d
'tal (tenencia ac
•
n 1 ....
básicos como el monto e cap1 . . al
En codos los autores aparece co 5.
1~ gerencia familiar, entre las pnnc1p es. d
ta índole que las relaciones afecnvo. •
la empresa e es
énfasi el aspecto su b ¡en:vo en
familiares con\le,•an.

d .

Las caracteásticas pragmáticas del propio objeto de estudio, la
empresa familiar; su funcionamiento y continuidad en una economía
capitalista, han favorecido la elaboración teórica de una erie d
elementos característicos que sirven para identificar las EF. En este
senódo reunimos una serie de aspectos que aparecen reiteradamente en
la literatu.ca revisada (Llano, 1973 y 1994, harma, el al. 1996· Ginebra,
1997; Gersick, et al. 1997; Castañeda, 1998; eubauer &amp; Lanck, 1998·
Lansberg, 1999), y que son útiles para reconocer los elementos de
carácter familiar que contienen las GER.

a) La centralidad del capital
Esta premisa parte de que, quien posee el capital ma)oritario es
quien controla el voto en cualquier corporación económica. En este
sentido, al hablar de empresas familiares, todas las definiciones
incluyen 1a propiedad mayoritaria del capital social de una empre a en
manos de una familia o grupo de familias. Sin embargo, en Ja medida
que la EF crece el conocimiento preciso de esta variable tiende a
escondme a través del u o de diver o instrumentos financieros tanto
entre las EF privadas como en la EF que tienen participación
bursátil. s

b) La gerencia familiar
Para alguno es una derivación lógica de la condición de
propietarios. La literatura empresarial e rudia los factores subjetivo y
0bjetivos que influyen en el de ernpeñ del consejo de adminisrración,
y con ideran de manera particular el papel del director general como
un líder. En el caso de las EF, este liderazg por lo regular se extiende
al interior de la familia propietaria. n las empresa madura o que
están en e e tránsito, e te rasgo familiar de la administración es
equilibrado con Ja creciente presencia de directore e:xtemos y consejeros
indepencl.ientes frente a la nece idad de sobrevivir ea un medio cada
vez más competido y profesionalizado. D igual modo, este comexto

• 5 Lansberg (1999: 2 -28) sostiene que en el caso de las grandes empresas
multigeneracionales, no es posible reconocer el peso de una familia con la sola
\"aluación de las acciones 9ue a9utUa tiene en us manos, familias dueña de
conglomerados globales a su vez po een con iderables cantiJadcs de acci nes a
1ravés de sus instiruciones bancaria , de egurm y de rede. de compañías
Interrelacionada por las controladoras.

�LAs G

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

536

está replanteando el modelo "dueño director'' para dar paso a sistemas
de liderazgo compactldo.6

e) La sucesión generadonal

Parte d la obrevivencia de una EF estriba en aber ceder
adecuadamente la dir cción a la eoeración her dera. Considerando la
variable generación e esrablecen ere tipo d EF: la de padreconcrolador (primera generación); la de ociedad d h rmanos (s gunda
generación);
el con orcio de primo (tercera generación). in
embargo. lo datos revelan la alta mortandad de las F de pámera
generación, pcr lo que la continuidad, por lo meno hasta la tercera
generación es privilegio de unas cuantas en el mundo entero.

d) Conservación del patrimonio
o la medida que la
F obreviveo y crecen convirtiéodo e en
entidade maduras aumentan lo riesgos d pulverización accionaria de
la propiedad -ya sea p r rarru6caci6n de la familia fundadora o bi n
p r la incorporaci 'n de acci ni tas ~ ternos (vía a ociaciones
e traté ·ca o p r bur acilización), y, de incapacidad para realizar un
adecuado cambio generacional. Contra el primer evento mucha
familia recurren a las fi ura del fideicorru o o grupo de control para
mantener la cohesión del capital; y re pecto a la suce ión la ase oría
pr fe ional el e tablecimieoto de ' con ticucione
familiare ' ,
'consejo de familia' etc., n r cur os cada vez más habicuale .

e)

''Renovarse o morir"
Al con iderar l porcentaj

decrecientes de
tercera g neración lo e p ciali ta afirman que la
c otinuidad r caen en grao medida en la capacidad
director encral) de "elegit'' la esrrate ·a d futuro

F de egunda y

53,7

cual,
~ obre
1 tod en tJempo d eoom~ren~~.
t o o a P ctos (ad.mini trativo
, . tena, implica innovar en
lo .ca o de F maduras -de ;e:olog¡co erv1cio lab ral). n
~amJficada ,'
con ob cáculos ara I crura . e _mpleja y familJas
reciclar e mediante la d
P . , ª LnnO\ acion- una pción
I
econ truccion del c
.
e
a e quema de primera generaci ,
orporat1vo para retornar
on.

~t

¡\ mayor e pecificidad al n
enfatizan alguno de lo
auco:e que ab rdan la
mexicana
Ca rañeda (199 ) analiza
fen , ~: nalados. Por e¡empl ,
nzalo
control familiar f''grupo e
, . no de la
and empre a d
\
conom1co '')
cap1taJ ocial acumulad ,. C 1
' c m re. ulrado de un • p bre
• ar o Llano , J
aspecto ubjetivo en 1 definj . , d
oan mebra ubra ·an ocro
l
.
cion
e
G
e ent1do tricto d una F h
. tne b ra (199 : 22) r cnn
h
)
a ca la egunda
..
ermano , al con id rar que elem nr c
. enerac1 . n (sociedad de
enorme compren ión acep.... , d I
mo la relac1on de afecro
,
-...c1 n e auto O d d I fi
que para eJ autor on ¡ "
'fi
ª Y nalidad común"
n d
cu )ver e al ramificarse
e pec1 tcamcmc famili "
n na
la f mi
a~
n una empre a,
pr ce o de mv rtir, d d1ri01r o d
lJa r.,rop1 tana afectando lo.
o·
mprendcr.

t

2. El carácter familiar de 1a grand
(GER)

La ma\'oáa de la

e mpre

ª

regiomontan

R

O
de egun da ,. tercera
Ua so d.P. r dl mcn
de la() familia( ) fundadoraº "ing1 a . y adm1ru. erada por miembro
·
, manucnen 1
con e¡o de admini traci , n
rÍ
. e control del , oco n el
lo e p ciali ta las
R , p &lt;l que, con . rderando la definic10nc e
pu en aun c n id rar e mpr a fam1liarc
ornerac1on.
, 1u Toda
o-

posibilidade de
rincipalmente del
má adecuada la

on la incorporación de co-directore (ca-CE s). · om.
6 Alguna alcernau,•a
que plant a la prud ncia de mantener separad los car
de presid nte dd con eio
(chairman) • director eneral ( EO). .
" Por jemplo, d cálculo de un grupo d iove ngador para sudo ·rudo.
(Gersick, ti aL 1997: 31), )º para la mayor parte de la. ec nomí de occidente, e que
exi ten un 5% de empre as familiares de primera g-cnerac1ón; 2 % de empre is
controlad por la egunda generaci • n, y ólo uo 5% n empresa!'&gt; adnuniscradas par
cons rc10 de pñm . Para México d dato • pro, irnado e : 90% de la empre a.
famitiarc mu re antes de lo cinco año de ,ida y de la que cooúnúan, ólo el tzt/o
pa a a una tercCt'a generación (C 1 en spañ l.com: "Las empre as familiares 10
m •aria en me rica Latina", 25 de ¡unio de 2 3).

LA EMPRESA F AMIUAR y
RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

•.. tan• da hace de: cic:r
em La rcYÍ. i •n nue
.,
.
b pre: :inal ) rcw nalc:s del empre. ariado re ~s car. Cien oca~ fam1laarc ' Lle culrura
ai ?:1,ed:tti reg1om mana cx.iqe un ma\' r ~~-e~:ntano lo lleva J concluir que "en
P 9 G.
p. 54).
' capnal oc1al ,1ue
., c:n "~I re: to de1

emebra
de acou quc ante 1a au encía de lo elemento . ub¡cuw1s , no puc de
empresa. fam1liarc
2unqm. pucd n po.
caractcri~t1ca ( b' .
en c:nudo puro,
.¡
•1••
ccr
.
· O JCtl\"3 )
empn:sa
1
• qu aJ miran extender e ana i. l. de la cnud.1J como
ami 1:ir.
Za .. t con idcramo la connnuid· d d l .
mbran ' ada \ a
e a jorm,mó,, tn1pmaniil li).."lWI 1
d 4u Gener"ct
,: e rnmo
a a.habl.
familia.
.. .n rz • en c:rnpre. as como emcx, \ 'nr
Ira,
nJo

1iabl

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

538

La mayoría cotiza en la Bolsa, todas cuentan con management
profesional y con consejeros independientes. Casi todas mantienen
alianzas de diversos tipos con empresas-líder que controlan, en algunos
casos, paquetes importantes de acciones. Respecto a sus expectativas
de futuro el pronóstico no es homogéneo: están las que mantienen una
posición de m~rcado satisfactoria, y las que han quebrado o están en
procesos de reesrructuración profunda para ev.itar el descalabro.

Describiré ahora algunas características de las GER considerando
los tres ejes mencionados: 1) la tenencia accionaria, 2) la gerencia
familiar y 3) la sucesión generacional.

La tenencia accionaria

Una

característica arraigada en las grandes empresas de
participación familiar en Latinoamérica es su cerrada estructura
accionaria. Esta concentración en pocas manos también ha propiciado
la baja bursatilización de tales empre as, y cuando llegan a cotizar en
bolsa colocan paquetes de poca importancia. En México, por lo
regular, lo han hecho colocando bajos montos de su capital social. {á
aun, estos grupos han privilegiado el uso de la deuda para financiarse,
11
antes que incrementar la colocación pública de acciones.
En opinión del director de una GER, la baja colocación pública
tiene que ver más con lo reducido que sigue siendo el mercado de
valores mexicano, que con la resistencia empresarial para abrirse más a
la participación bursátil. .
En México la gente no está acostumbrada a invertir en la bolsa, a
principios de los noventa era atractiva la colocación porque había
apetito en los Estados nidos por acciones mexicanas. pero al pa ar
ese momento las acciones bajaron de precio
ahora resulta poco
atractivo para las empresas colocar nuevas etnisiones. Esto obviamente
puede cambiar en el momento en que haya un mercado institucional de

11 Esta opción fue cornada ante la enorme afluencia de créditos que México
comenzó a atraet en la segunda parte de los años 70 (que por otra parte fue el
periodo en que ingr.esaron a la bolsa' de valore varias GER], y devino estrategia de
inversión personal de los empresarios generando el peculiar fenómeno ~e
"sustitución de recursos propios por recursos ajenos de fuentes es.ternas". Es decir,
"endeudaron a sus empresas para mantenerlas operando y sin perder el con![OI
accionario de las mi mas protegieron su capital per onal" (Basave, 1996: 68).

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

539

mversores como hay en otros ,
1, .
son las compañías de seguro y l~ru;es,d eduruco ?:1ercado institucional
s ion os e pens1on.
Las principales GER comenzaron a a . .
mercados de valores de Estado
.d P rtJcipar en lo años 90 en los
. .,
s ru os Europa .,, Jap , A
e ta ampliac1on en la actividad bursátil )~ in
, . . on.
pesar de
pennite conocer con exactitud 1
'
f~rmacio~ g~e ofrecen no
tenencia accionaria de
os porcenta¡es Y dismbución de la
.
estas empresa . debido
l
. .,
mformación e controlada
'
.
ª
que a em1s1on de
1
.
por e conse10 de ad · ·
·,
hold1ng, que hasta ahora s·
b .
m1n1strac1on del
igue ªlº control famili
E
corporativo Jo facilita la prácu· ca de r tenc1on
. . en m ar. dstelacarácter
f ..
del mayor número de acciones c d
h
. e
n erec o a voto 1-, ano
D ,¡ eáJº - amil1a
d
mrormes anuales de un gru
d G R
·
e an, 1sis e los
algunas características del co!tºrol e .
~cuadro l) podemos derivar
accionan o:

a)
Hay evidencia
bl L
. f del control familiar del voto en 1as GER
; a pre enc1a amíliar puede dividir e en . f ili
.
.
Del primer ca O encontramo s do mo&lt;l~
am
ar
Y
mulufamiJjar.
ahdades· 1) l d t- •li
1ear, com es el ca de C ·d
nuc
O
y
\ a en man de· dosª 1: e arru a
ttro controlada por los hijos .d \d . .
d
l rmanos .
exten a que en el caso d Al; 1 ~ian ª a; Y2) las de familia
Roberto Garza Sada e Imsae
a reune a .los de cendieore de
dos familia d
~
' empresa repartida a mitade entre las
escen entes de María Garza de Cl . d
'
empresa d tenencia multifamiliar e tá
.ª~10n . Corno
manos de la familia de Eu enio Ga emsa, __ongmalmcntc en
umando por di\·cr O
g
rza ~ -guera que ha ido
evento a otra f J
centro del país. n
ami ms provenientes d 1

,,- De_t: ta manera, aun9ue la familia
,
.
amones, asegura el control del .
posea u~ menor porcentaje Jd toral Je
· ·•
' oto en el con c¡o J d · ·
..
s1ruac1on en la marnría de las GER,
.
t: a m1rnstrac1on. Esrn t:s b.
,9 ~o¡, d
·
··
por e¡e.mplo en Fem
j
f ·•
... '. o el capital económico ,. el 54.6% d 1
.
sa, c neo a_rrnhas poseen el
cap1ral eco~ómico eii de prupi~dad de la fan:./ap1cal de ,·oro; i::n \litro, el 23% del
en d const¡o.
11a ada, e 'brualmente controlan el ,·oto
La avanzad a m
· tegraaon
· • d e :\léxico a la econ()mÍ:i bº
íed eral
a buscar refonnas
b
. ·¡
• a ltrta, ha inducido al g bierno
ursao e para reducir el
¡ ¡1
. .
que siguen manteniendo las principal f ·1·
con_tro l t: \ "OtO e intormac,ón
n L
es ami 1as empre ana
evento delfueron
. 1\loctewma
. (,\lberto Bailltre ) ,.
luego laoscompra
G ta fusión
F
.el e• eern~cena
presencia de u~ verno ruJpisé ·:nc,~ro FBao~omer (i\Jax i\lichel .). \demás de• 1~
Eum•
. Garza Laoüera
.
, ru , hºcomo
·ernandtz \" Juan Ca I B ºf '
,...mo
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•
•
r os rarn t, dado nue
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•
,o 1¡0 vurone .
,

�LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS G~ANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

e) Podemos suponer que la estructura accionaria de Cemex es la

esta~~es y privadas se vienen haciendo para reducir el control de las
fa~as e~ l~s grupos económicos mexicanos, son indicadores del
posible
transito
de. estas empresas hacia esquemas de tenencia
· y
.
,
gobierno mas pareado al estadounidense, acentuándose cada ve
,
,
'bli
¡
z mas
su caracter
· a 1os soaos
·
, . pu co y o cediendo mayor control aca·onano
estrategtcos.
Este escenario , como realidad , no es d escartad o por
.
directores actuales de las GER:

540

menos centralizada de todas las anteriores, no sólo por la
pulverización que sugieren los datos de sus informes, sino por la
escala que ha alcanzado (tercera cementera mundial). o obstante,
la presencia familiar de los Zambrano tiene peso en el consejo de
administración.

d) Hemos incluido Savia -que tiene rasgos d~F más diluidos- para
resaltar el control casi absoluto que tenía su fundador (Alfonso
Romo), en contraste con la dilución que presenta Cemex.. 14 (Ver

e)

Cuadro 1)
Los .idecomisos. En casi todos los casos las acciones preferentes
están concentradas en complejos fideicomisos que las familias han
constituido para salvaguardar el control del consejo ·de
administración. Algunas empresas dan un poco más de
información al respecto. Por ejemplo, en 1997 las dos familias
titulares de Imsa crearon un fideicomiso que tiene como objetivo
conservar en manos de las familias, por lo menos, el 51 % de !.as
acciones de voto.15 En Femsa las cinco familias propietarias
constituyeron en 1998 el ''Fideicomiso de Voto", el acuerdo base
fue depositar en éste su paquete de acciones económicas (29.7%
del total del capital social), con el propósito esencial de votar en
bloque (constituyendo el 54.6% del voto). 16

Este tipo medidas para seguir conservando el control del consejo de
administración por parte de las GER, se suma otros elementos como d
tamaño que algunas han ·alcanzado; la necesidad de recursos externos
para financiarse; la tenencia de importantes paquetes de acciones en
manos de algunos socios estratégicos; la presencia de más consejeros
ligados al capital financiero, así como las presiones que desde instancias
14 La comparación tiene el sentido de observar el comportamiento empresarial de
los directores de las dos únicas empresas de origen regiomontaoo que han alcanzado
presencia global. Savia controlaba en 2001 el 22% del mercado global de semillas l'

producto frescos.
15 umando los diferentes tipos de acciones que mantenían las familia en
2001 (fideicomiso )' partafolio), ésta poseían el 83.95% del rotal de accione en
circulación.
16 Las reglas y candados paca la venta de las acciones preferentes que establecen
1os Fideicomisos, indican la prevención paca la p11l1mzación de las acciones causadJ
por: el crecimiento de las familias, el aumento en importancia accionaria de sus socios
estratégicos, las compras hostiles, así como por las presiones del mercad.o de capi1ales
para dar mayores garanúas a los inversionistas minoritarios.

541

... van a s«:_guir creciendo, porque la empresas familiares que ahorita
son pequenas van a crecer, el día de mañana se van hacer públicas
tar~e que temprano, todas van a llegar ahí. A estas horas varias y~
estan en ese proceso. n

Pero mientras las circunstancias lo faciliten, al parecer la GER, al igual
que mu~has d~ us pares en el país, seguirán manteniendo el control de
las do_s mstanc1~s clave para dirigir una empre a: el director general y el
conse¡o de administración.

La gerencia familiar

El Director General
Como expusimos en el capítulo anterior, los caminos v fórmul
las GER han a~licad? para responder a lo cambios sdcioecon;:~~:
g~obales han sido diferentes. En ello influven: su participación en
di ersas _ran_ias prod~ctivas (productos com~od.ities o diferenciados,
:ercanci~s. mter~e~ias o de consumo inmediato, de mayor o menor
a~mposinon o~ga_ruc~ , de c~pita~ ecé.); la estrategia de crecimiento
. ~ptada (e~pec1aliza~10n o diversificación); r los mercados a lo que e
dmgen (nacional, regional-continental, global), entre otras.
·
· ·
. Estas. son OI1entac1ones
defiruc10nes
de negocio que en última
~ns[ tanc1a son tomadas por cuerpos directivos v que, para el ca o de
.~onterre)', tal du:eccion
·
· · conserva un tuerte
· .regional-familiar Al
fr
arraigo
ente de las _G E~ está un sector empresarial que se ha formado en ~na
prolo~gada Interrelación (por la vía consanguínea como socio de
negocio~.~ 0 a traves
, d e 1os conse1O
. de admmistración)
.
' en empre as de
su propiedad enraizadas localmente.

r Entreví sra a E onque
·
.
Zambrano, Director
General de Proeza.

�542

En la literatura empresarial el papel del individuo en cuanto sujeto
de la acción de emprender es fundamental y alcanza su máxima
representación en la figura del director general. Carlos Llano (1994:
234) estudioso del pensamiento empresarial mexicano distingue tres
aspectos en "la tarea principal" de este actor: a) fijar la dirección
estratégica, b) ii::npulsar a los subordinados a seguir la estrategia fijada, y

e) capacitar a su sucesor.
De manera coincidente Joan Ginebra (1997: 32) afirma 9ue "el
trabajo directivo es el que determina en mayor medida la suerte de la
empresa ... a él se atribuye la paternidad y promoción del Pensamiento
Estratégico". Por lo tanto, en él recae lo que el autor denomina "la
elección del futuro", el cual vendrí~ a ser el
resultado del
conocimiento de la empresa y su entorno. La elección surge de la
"confrontación de las oportunidades, amenazas y responsabilidade
que vislumbra con las fortalezas y las debilidades que percibe en el
interior de la companía y con sus propias querencias. El futuro no es
una 'deducción', sino una 'elección' de la propia Dirección" (Ibíd.: 33).
Elegir el mejor futuro para la empresa dependerá del alcance de visión
del director general; decisión que puede resultar de un proceso
intuitivo o racional, más o menos ordenado o sistemático (Jbíd.: 60-61)
Ginebra retoma los apones del pensamiento empresarial español j'
repara en un aspecto rele ante de la dirección en una empresa: la
administración del poder.18 Menciona que para el desempeño de su
cargo un director general requiere más de 'saberes políticos' que de
"saberes técnicos" porque "Dirigir es un 9uehacer político, de medio
y de fines; y de mediación; y de peleas estratégicas... ¡y de alianzas! De

543

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

En !.as _empresas de influencia familiar el director genecal asume el
com~ro~so para la conservación e incremento del patrimonio de su
propia ~s~e. _u desempeño exitoso contribuye además a incrementar
al presngio soaal de ~ jonJ1ación empresarial en su región de origen.
~mpero, las caractenst:tcas . y habilidades desarrolladas por los
drrecrores de emp~es_as de ongen familiar se han ido transformando
tantob . por el· creclmlento
de la compañias como por lo prop1.
, .
~am 10 soaoecono~cos. . n Monterrey, la Yieja y casi romántica
imag~~ del empresano loe~~ t~, carismático y patemalista -9ue fue
defiruava . para, la construcc1on ideológica de la función empre acial \'
que contr.1buyo a una cultura del trabajo de colaboración subordinada~
hoy puede er menos trascendente que tener capacidad de inno ac10~
y respue t~ ~portuna dentro de una economía abierta de al.ta
competencia e inestabilidad.
,
f:actores
b'La · aceptación de la autoridad •\' la finalidad comun,
su ¡ett os cai:a~teristicos de un_a E
eñalado por Ginebra, pueden
ayudar a perabu alguno cambios en la configur-ación de la dirección
actu.a~ de las ~ER. obre el primero, o la década de los se. ema la
arza ada
autondad oc1al )' política de empre ,ario como u eruo
·
Manuel B~agán Andrés Marcelo ada, Carlos Maldonado, Adriá~
Sada Trevmo, se sumab~ a la que o tentaban al interior de su familia\'
clase. Parte ~e esa autondad e exrendía social e ideológicamenre haci~
una . ~omun1dad . que reconocía tales logros21\ reconocimiento qu la
fa1UJha empre anal asumía como parte de la 'finalidad común' _21

En la actualidad
··
de ¡ s G
. ambos factores
. , e- han desdibu¡·ado e n la d.uccc1on
a.
R. l primero (aceptac1on d la autoridad) por la ramificación
3

poder, eo definitiva.' (Ibíd.: 115)
Basándose en estas reflexiones sociopoliticas concluye 9ue no
puede afumarse que exista una estrategia óptima, ni siquiera en una
misma empresa, porque su orientación y conducción puede
modificarse no sólo ante eventos macroeconómicos nacionales o
9
intemacionales, sino incluso por el cambio interno de dirección.'
1s El autor relaciona la permanencia )' fortaleza de u.na empre a con el adecuado
juego de conveniencias de quien detenta en cada ca o el poder (el cual puede
descansar en un sindicato, un grupo ele técnicos, o en el e¡ecurivo de finanzas, ttc,)Sin sabiduria política, dice Ginebra, el empresario que sólo conoce de productos, de

mercados y de flujos no es empresario (Jbíd.: 94).
t9 Diversos analistas nacionales coinciden en señalar que algunos de \os
problemas que hoy \'iven las GER e tán relacíonado con el traspaso de la dirección

~: lo ~upos a la egunda )' terc~r~ generación. derruí ' y de manera cointidrntt: un
en ~umero de relevos e realizo en un periodo duro parn la te nomía mexican·a
~n~e 994 1995. Un ejemplo de lo anterior sobre el cas de la cri.is inttirn~
sa, esrab
prov1eoe
obrera: "En e\ 97 ......ra se tnua
, en e1 am b'ientc que
ra} no
b' de 1la percepción
.
..
.
_ .' a ien a 11;uac1 n, porque comenzaron a llegar nuc,·os directores con
po!1uca, con o~r~, filos fia, pero algo c¡ue no quedo ahi en claro es el por qu~ por
9ue,~1e ue para aba¡o (obrero jubilado de Cyd a).
'
. .- uponemos_que la ~fir,i:1aci_ó n Je Castañeda (1998) acerca de que en la sociedad
:e~omon:3na ~~1ste ma
capital ocial", e rá directamente rdacionada con d
0
1:eol_?gico que_la hurgue ía l cal logró con ·truir a lo largo de déc:id, ..
2
Otras r inalidad comuo se expresa, a ,·ece 'en términos de un co mpromiso cial.
f .li' epresent: la defen a de una marca identificada con la propia hi. rori de la
ami a y a , •eces mclu o con el apellido" (Ginebra, 199 : 54).

r

º°:1

~~i:

li~

�LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

544

de las familias, el crecimiento de los negocios y el nuevo entorno global
de las prácticas empresariales; lo que dificulta las posibilidades de que
en una sola persona se reúnan las caracteásticas de autoridad

545

siguientes fichas resumen el perfil de los actuales directores de un
d
grupo e empresas de origen familiar.

Alfa

indiscutida.
·
El segundo factor (finalidad común) está aun más mellado. Influye
en ello el paulatino desprendimiento (discursiva y materialmente), entre
la suerte de la empresa o corporativo y la locali_dad que los vio nacer.
Esta separación tiene que ver con la formación y expectativas de las
nuevas generaciones dirigentes, con el propio crecimiento de la ciudad,
así como con los cambios que la gran empresa regiomontana ha
realizado en su proceso de inserción en mercados competidos
(expansión extra regional, relaciones multinacionales, inversión
extranjera directa, mayor bursatilidad, incremento de elementos extra
familiares en la gerencia y en el consejo de administración, etc.).
Igualmente se manifiesta en la menor gener-acióo de empleos directos y
estables para la población metropolitana (particularmente los ligados a
la producción industtial).22 Estas condiciones del mercado laboral se
deben, entre otros motivos, a la expansión extra local que adquirió
relevancia desde la década de los 70, a la reconversión industrial de los
años 80 que redujo las plantillas laborales y, desde los 90 a sus
incursiones productivas y comerciales fuera de México.

Dionisio
·
.
desde 1994.Garza Medina . Dl!ector
general y presidente
del consejo

En consecuencia la imagen de Monterrey se ha modificado
progresivamente de "ciudad de chimeneas" a una de economía más
terciarizada. Este cambio disminuye la identificación directa entre
· · grandes empresas de regjomontanosy el mejoramiento socioeconómico de
las clases subalternas locales, lo que a su vez, transforma el consenso

Cemex

social acumulado.

Quién~ dirigen act11a/n1ente las GER
A excepción de Femsa, todos los corporativos regiomontanos son
dirigidos por descendientes directos de las familias fundadoras. Las

22 Por ejemplo, de las 13 plantas cementeras que Cemex tiene en el país, sólo
existe una en Monterrey; Cydsa ha i4o cerrando poco a poco su complejo industrial
ubicado en la ciudad; Coca Cola-Femsa, que incorpora a poco más de la mitad del
total de empleados de Femsa no tiene ningún establecimiento productivo en la
loalidad. o obstante, tocios los grupos mantienen en la localidad sus oficinas
corporativas, lo que mantiene cierta demanda de empleo altamente calificado, que en
buena medida es cubierto por egresados de las principales universidades locales.

Formación
· pro_¡eszona
,¡; •
L. Ingeruero
.
.
.d yd experien
d~
eta
civil con maestría d l

e;

ruvers1 a e tanford
d
. .
e a
finales de los años 70 s/ i~~:gra ~
admirus~ación en Harvard. A
empresas Titán y Sigma Alim rpor~ corporativo trabajando en las
de administración.
eotos. esde 1990 participa en el consejo

Relación familiar. ieto de Roberto Garza Sada ..
. ..
Sada, y sobrino de Bernardo G
Sd
, . hi¡o de D1orus10 Garza
.
arza a a quien fuer
.d
d
conse¡o por 20 años (1974- 1994).
'
a pres1 ente el
Otras actividades.
. de adrmrustración
. .
Cemex
ING S ParticipaCen 1o .conse1os
de Vitro
'
eguros omerc1al Améric
[i
b
'
iexicano de Hombres de
.
ª·
em ro del Con e¡·o
egoc10s· del C · , E'
·
York Stock Exchange
SE)· d 1'c . ?ffilte 1~cut1vo del ueva
Estudios para América Latín .,'De .d oRaute Consulavo del Centro de
a
av1
ockefeller" de l u ·
•d d
de H arvard y Presidente de la U .
·¿
d
a
ruvers1
a
ruvers1 a de Monterrey.

Lorenzo H . Zamb rano T revmo.
. - D1rector
.
general desde
nombrado ea 1995 presidente del consejo.

1985
y

Formación y . evtie
· · pro_¡monal.
, r, .
''r nenc,a
Ingeniero Mecánico Adm' . d
por el lnstltuto Tecnoló •co , d E
.
.
,rustra or
(ITES1-I) y maestría en ~ . }_ e . _srudio upertores de Monterrey
m1rustrac1on de la Univ rsidad d
e d
e mtegró a la compañía desde 1968
.
e tanror .
1979 entró al conse1·0 de ad . .
. , ocupando diversos cargos. En
m1rustrac1on.
&amp;/ación familiar. ieto de Lorenzo z b
Monterre)· )r obrino d
1 am rano, fundador de Cernemos
e arce o Zambrano H lli ,
'd
consejo de administrac·,
_
'
e on, pres1 ente del
16
Zamb
G ..
mn por
anos (1979-1995), y de Guillermo
rano ut1errez fundador del grupo p roeza.
Otras attil,!idades
EsdmJemE
· bro de los consejos de administración de
Alfa,
Baname~ C
• • Y sa, mpresas lCA F
T 1 ·
También es presidente del Conse1·0 del
emM_sa
.
i~o.
, m1emeberoisad ely Com.1té

IT

�LA EMPRESA F AMIUAR Y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

546

lAS GRANDES EMPRESAS

Consultor de la Escuela de Graduados en Administración de. la
.
·¿ d de Stanford· miembro del Consejo Consult1vo
U ruverst
a
'
· d p ·d
.
l d Sal
mith Bamey y del Conse10 e re 1 emes
Intemac1ona e
oroon
· b
d l
de Daimler Chrysler. Recientemente fue nombrado rruem ro e
Consejo de IBM.

Cydsa
Tomás Roberto González Sada.

sumió la dirección general en 1994

547

REGIOMONTANAS

gerenciales en la división comercial de Fem a Cerveza y en la cadena
comercial OXXO.

Otras acti11idades. Presidente del Consejo de Adm.ini tración de CocaCola Femsa; Vicepresidente del Consejo de Administración del BBVABancomer; consejero de Cyd a, Grupo Industrial Bimbo y Grupo
Industrial Saltillo.
lmsa

y la presidencia del consejo en 1995.

Eugenio Clariond Reyes. Director general de Imsa desde 1976.

.
·
Formación y experiencia profesional 1ngeruero

iuda de Clariond 24, hijo de
Eugenio Clariond Garza, presidente del con ejo y primo de los
hermano Canales Clariond copropietarios del corporati o.

ánico dministrador del
ec
.
.d d d
ITE M mae tría en dminisrración de Empresas en la U°:1vers1 a e
'.
F
. In
ó en 1971 a Vitro corno director de . la
Columbia v en rancla. gres
' .
, 1
. . . , Miquinas Inyectores de Plástico. Postenormente ocupo a
D 1V1s1on
D
, ·
E 1993 fue
Dirección General de
itro Enseres
omesucos.
n
nombrado vicepre idente del consejo de Cydsa.

Relación familiar. Hijo de Rodolfo ?,_onzález Garzan y Lidia ada
Treviño, sobririo de Adrián ada Trev1no.
.
v·
R · Empresas· miembro del
Otras actividades. s conse1ero en mo Y egio
.
' d C · ,
d
cios· presidente e1 om1te
b

Consejo Mexicano de Hom res e ego
,
.
,.
d
Em re arial México-Japón del COMCE (Conse10
~eJ{.lc~o e
p . Exterior)· 'Trustee of The Conference Borrad ; presidente
C omerc10
,
,
•
. t orero
del Consejo de Directore de la Universidad Reg1o~ontan_a. e
d
de la Fundación artínez ada; miembro del Conse10 de V1s1tantes e
George Wa hington

niversity.

Femsa
Director general_ª. parti_r_ de 1995,
Jose, Antonio Femández Carvajal.
d 1
· d drrurustrac1on
en 2001 fue nombrado pre idente e conse10 e a
.

Relación familiar. yerno de ugenio Garza Lagüera.
,r. · ¡. I ngeruer
· o lodu tria! v. maestría en
Formación J experiencia pro_¡es1011a
se unió al
Administración de r egocio en el IT S f.
n 198!
departamento

de

Planificación

estratégica.

Ocupo

posiciones

.
1
· ación para la
Su padre fue ejecutivo_ de Vicro_y ':1~º de lo~ p;~::~:oe~/t~srrx~~rraciones de
exportación. En 1962 fund la Aso~1ac1on p~
acional corno Consejo acional
Monterrey, que luego e transfonno en organismo n
de Comercio E. rerior.
.

23

Relación familiar. Nieto de María Garza

Formación y experiencia profesional. Admini trador de Empre as por el
ITE M. Ingresó a la empresa en 1963. Poco después de constituirse el
grupo Im a en 1976 fue nombrado direcror gen ral.

Otras actividades-. ecretario del consejo de Im a, es miembro de los
consejos de administración de Cydsa, Grupo Indu tríal altillo,
Proeza, Bombardier Concarríl, Grupo Financiero Banorte, r\lpek,
Bladex, Chase Bank of Texas Texas lndustrjes. ...x pre jdeme y
miembro del Consejo Mexicano de Hombr s de 1 cg cios, miembro
El origen de Imsa como empresa familiar c. d único ca.o que est:i
directamente relacionado con la participación directa de una mujer. En el (¡l)
anin:r ·ario de lndu trias Monterrey, doña ;\"lada dd onsuelo Clariond de Canales
de cribe desde la ópcica del empresario rmprmdrdor l:1 fundación de esta empres:i:
"Honor a quien honor merece, a la que debemos nombrar en e te espacio e a ~!aria
Gar¿a de Clariond, mi mamá, que enviudó anees de que ~-o naciera. (...) Mi pap.í er.i
de origen francés, pero toda u ,·id:i en ~léxico e dedicó a la ,•enea de telas. ;\fi papá
e hizo socio de Tir o y de Roberto, hermanos de mi mamá ... dlos a su ,·ez renían un
negocio Je abarrote , pero un día dijo: 'mi experiencia e. en celas... yo ,·oy a encar¡..r:i.r
un carro de ferr carril lleno' ... ,. así lo hizo. Pronto se ,·endieron rodas las tdas , con
lo cual e pudieron comprar u~a bodega de abarrotes en ¡..rrande. Um noche mi papa
murió r mi mamá, ya viuda. empezó a im·errir ya duplic:ir la mcrcancia. Un dia nos
Jijcmn que habían comprado ese nej.!;ocio en \ 'illagr:in y Primera \'e-nidn, era el
. molino de rri~o, poco después empezó la fabrica de ropa y al pa. ar lo año • lo de la
1:imma' .
";'-.li tío Roberto, ra muy enfermo llnmó a m:1má y le dijo: mira, ame que yo falte
,·amos a ·cparar las empcc as, y fue cuanJo hnbló con ' ug-enio !Clariond Garza] para
que comprara Industria :\[onccrrey" (Xm:Jtm Gmlr. publicac1ón interna de lm. a,
número especial del 60 anivc::rsnio, l 996).
~4

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

548

del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo
Sostenible, del Bat Conservation Internacional, del ITES 1, del
Southern Methodist University y del University of Texas at Austin.
Además, es Vicepresidente del World Business Council for Sustainable
Development y del Consejo Empresarial de América Latina.

Vitro
Federico Sada González. Es director general del grupo desde 1995.
Relación familiar.

ieto de Roberto ada García e hijo de Adrián ada
Treviño, quien fuera presidente del consejo de Vitro durante 20 años

(1972-1991)
For111ación y experiencia profesional Estudió Administración de Empresas
en el ITES , maestría en Administración de egocios en IMEDE de
Lausanne, Suiza y cursó el Programa de Administración Avanzada en
Harvard. Ingresó al grupo en L974, y en 1978 asumió la dirección de
Planeación y Finanzas en Envases. En 1985 fue nombrado presidente
de Vitro- orteamérica. Desde 1982 es miembro del consejo de
administración.

Otras actividades. Miembro de los consejos de administración de Alpek
[subsidiaria de Alfa], B
COMEXT, ITESM, Regio Empresas;
University of Texas :MD Ander on Cancer Center. Presjdeme del
Consejo Mexicano de Comercio Exterior; presidente del Consejo del
Museo acional de Hi toria [Castillo de Chapultepec]; presidente del
Patronato del Parque Ecológico Chipinque. Miembro del Consejo
Coordinador Empresarial y del World Business Council for ustainable
Development.
De la anterior información pueden extraerse varias observaciones:

1) Formarión profesionaly presencia social. Casi la totalidad de los directores
(CEO) tienen formación académica en el ITE M y en alguna escuela
de negocios del extranjero.25 De igual manera todos tienen una amplia
participación como consejero de diversas empresas e institucione de
educación superior locales nacionales y extranjeras, varios hao

LA EMPRESA FAMILIAR y

encabezado asociaciones patronaJes }' otro
. b
asociacione
fu d ·
•
son mJem ros de
o n ac1ones mternacionales ambientales } culturales.

2) · Elbrelevod generacional
Todas las GER han pasad o su dirección
.
la
a
auem_,ros e . dis~gunda o tercera generación. Los datos de toma de
po eston nos 10 can que lmsa y Cemex son 1as empresas c
1
directores más antiguo (desde 1976 ~ 1985
.
on
ali , la
. .,
}
re pecavamente) el re os
t
0
re zo
trans1c1on entre ¡ 994 y 1995 T d
relacionadas con eventos críticos en el , . 26 ~ a e tas fecha están
las trayectorias particulares d
d pais. 10 em~argo, a la vista de
hicieron el cambio ames de la e ca a g~po, pareaera que las que
responder y adaptarse a la int::~~a m a r Cerne~),. han logrado
otras. Los directores de e
acton con menos d1ficultade que
iriro productJ·
stas dos empresas, tan diferentes en tamaño }"
1:&gt;·
vo, contaron con may
economia que avanzaba
b' or margen para adecuar e a una
ª cam Jos estructurale ,
experiencia y guía del presidente del
. ) contar?~ con_ la
re pecti o.
conseio de admmmrac1ón
~~. que entraron e~ los noventa no contaron con ese ' periodo de
rac1a . Aunque los directores anteriores habían logrado
. 1
arga crisis de los 80, algunos mo traron dificultade ara ad~perar a
re pondera una economía que se había lib ali d dp
ptarse y
los nue os directores ll
. .
er ~a o, e tal manera 9ue
e incluso d
egaron ba10 c1rcunstanc1as totalmente di tintas
a versas, como fue el ca o de Vitro v Cvdsa r
I
d,
Fem a a la f: l d
· , n e caso
a ta e un sucesor varón l d. , . , .
. e
político y en Alf:
, a irecc10n paso a un pariente
.
,
a, aunque tu o un moderno métod d
.,
d1rector heredó
una
empre
a
'd
,
.
(
e
uce
10n,
1 erurgtca como emblema del gru )u
,
1
que e costo el sobreendeudamiemo del corporaavo.
·
po '

3) La concentración del fllando Contra al
. . .
acerca de la convenienc1· d.
gunas op101ones especializada
a e eparar en do c b
I di
·,
presidencia del consejo, tas GER (al . l
ba ezas , a recc1on y la
económicos
·
Jgua que uen numero de grupo
mexicanos) ' se empeñan en mantener centralizado el
-'&amp; E n 1976 se devalúa el peso de
1985 la mayoría de las emp
.
•
re as e tan
a.mediados de lo no\·enta ¡' • . . .

una C\'era devaluación.

25

Esta característica tiene larga data, al menos los descendiente de los Sada y los

Garza, simplemente han continuado un cipo de formación profesional que us padres
y abuelos también realizaron: por ejemplo Eugenio y Roberto G2rza Sada estudiaron
en el ~UT en las primeras décadas de 1900.

549

lAs ~RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

u. d ?
p e e ..2 anos de estabilidad cambiaria· en
ocupad
'
b d . as en reestrucrurnr la deuda po tcrisi .. \
,uexico aca a e tnin-e ar al 11..C \('\
'.
,.,.
r 1 , Y nuevamente sufre

.r- Federico ada toma la direcci , d \"
Anchor Glas en Est d
U "d ~n e nro arrastrando la mala inver ión de
0
ª
ru o
a
rdsa ll · T
·
experiencia sigru·ficarin en 1
' -• . ' ego orna. Gonz.'le1 ada in
.
.
a
companta
\"
con
un
d
•
.
f:am1lia direcci\·a.
.
t tanc1arr11ento de l. anterior

�ULVA PALACIOS HERNÁNDEZ

550

\ s son a la vez
msa y itro los directores genera e
I
n
l
S
poder. avo e
.' .
.,
residentes
del
consejo
de
adnurusttaaon.
.
P
.
de las GER es que en var1os
Algo Ulteresante en el ~asoal l
sí estaba dividido: en la
.
1
do previo
re evo
.
.
corporauvos e man
..
d l
en la dirección un e¡ecunvo
presidencia la cabeza famili_ar Y e grupo, y En algunos ca os, como
de larga· uayectona en la empresa.
externO
28
· · algap de la edad :
l
so uc1on
, 01 don Mauro
era entonces 1lanos 6
ld I
El Director Genera e gruPo
de Industrias lonterrey.
d l
. . ales promot0res
Amaraote, uno e o ~n~ctp
1974 9ue comencé a involucrarme
Fue a raíz de su falle~1~1;to,(Ee: eni 'etariond, 2003: 81-82)
en mayores responsab1lida es.
g

ha sido en coyunturas difíciles cuando se
En otros casos,
.
1
de largo arraigo en la
decide incorporar . a pro/es1onda es la sombra del líder del
- , en ocas1ones iorrna os a
comparua,
o29·
groP .
'dad de colab rar con Don

. 'fi tivo fue la opartum
d
Lo más s1gni ca
d d su sencillez )' u forma e
Eugenio Garza ada,_d~ poder aprt s: e:traordinaria habilidad para
er tan accesible, pnncipalment\ e
OTan capacidad de análisis ..\O
administrar el tiempa que e basa a en su o -

LA EMPRESA FAMILIAR Y

55,1

lAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

en el mercado interno que prop1oan las propias GER. 32 Esta
transformación tiene que ver con las dimensiones logradas por el
negocio (Cemex, Fem a),33 o bien, por Ja necesidad de sobrevivir a la
propia crisis (Cydsa, Vitro).34 La recomposición de los mando
igualmente se extiende a los consejos de administración.

El Consejo de Administración en Empresas Familiares maduras
egún lo autores estudiados, el con jo de administración
gobierno corporativo de una empresa, es el encargado de elegir al
director y sancionar su ge tión, a í como de entar la bases de la
estructura directiva, adoptando el patrón que intuitiva o racionalmente
asegure de mejor manera un equilibrio del p der. La campo ición del
con ejo es prerrogativa d aquellos socios (familiare o ocicdad
anónima), cenedore de los montos ma ores del capital invertido, y en
cuanto a su funcionamiento específic , las diferencias culturale y
económica favorece la existencia de diferentes esquema de g bicrno
corporativo en el mundo (Ginebra, Castañeda, obra citada )
Entre la EF mexicanas una de la e traregia más difunclida para
mantener el control es la emisión de acciones con r in dcr · cho a voto.
E ra reticencia a la dilución del capital se extiende a la relación c n el
capital extranjero el cual por estatuto corporatiYo no puede adquirir
acciones preferentes. ólo más recientemente alguna G ~R han cedido
lugar a socios extranjeros directamente en la subsidiaria , tratando de
mantener a resguardo u posición_ mayoritaria en el consejo del
holding. Parte d esca cultura centralizadora influye para que, cuando
por diversa circun rancias econó:nicas ,·/o admini . tcatÍ\aS lo
accionistas mayoritarios tengan que realizar una venta forzada, esto
sigue equivaliendo cialrnence a uo fraca o.
;

, 1 la "recuperación" del mando

l familiar no so o
.
.d .
rtante sino también que esto
unipersonal en las GER ha si od1mdpo de c~erpos directivos de alta
·d t s se . han. ro eahO d los cuales se han eiormado
directores-pres1 en e
e .
alidad31 y expeoenaa, mue o e
pr0Les1on

Para e1 contro

_ _ _ _ _ _ _ _ _ __,·""-:-:--

. .
de la primera
1 1
un elevado crectm1ento a o argo
h
21! " Cuando la empresa ha tent o .
.
d levado nivel, y con mue o
f tonal tnterno e e
b"
generación suele existir ya un pro es . 1 . l papel de puente hasta que los 110s
1 f mili 9ue cumple por si so o e
afecto por a
a, . .
, (Ginebra obra citada: 103). .
.
puedan asumir el defiruuvo craspa
la
' alidad vigorosa del fundador uende a
2'I "Durante la primera generac1on,
pe~sonal
tr s caracterí tica desracadas;
.
. d
'pode pcofes1on es con e
. " (G ' bra,
promover la cx.istenc1a e un u_
fu
capacidad técnico-prácoca
ine
la lealtad, la admiración por el ¡e~e_y uan\9set~nflu}'Ó paca que Bernardo Garza Sada
. da; 237) . En Alfa ' la en 1s . e d . l manera que en v·ttro esruvo Erne to
obra cita
nombrara como ~re~t~r a
~~~~b•~fueron relevados por Dioni io Gar~
Martens desde pnnopios
.
ectivamente.
Medina V Federico Sada G onzalez res~
Othón Ruiz }.Lo ntemayor, en su 25
30 (fyA, mayo de 1990, entr~v,sta a . d l lTESM en 1965. Ese año entró a
l
sa) Otho o egreso e
,
r
te u
aniversario en e grupo t . . G
Lagüera do nde de arrollo amp iamen fu
trabajar al grupo al la.do de Eugeruo arza l
re~strucruració n de la deuda, t
espe cialidad financiera . En 1985, eo p enad. , l , Antonio Fernández en l 994.
h
e lo suce 10 ose
f T
nombrado Director Gener al asta qu
"
r . • al" a persona ajenas a la ami ta,
00
s
· · do la palabra .proie
· · Un
31 o estoy restnogten
. • . a familiar de alta formaaon.
. d I GER ha\' presenaa e¡ecunv
pues en casi to as as
•

·a

ª

?.

::f::~

e¡emplo claro e lmsa dond e, de u nue,·e ejecuá,·o principales, cuatro son
mic:mbro de las familias propietaria· y mdos po:eeo e. tudit,s e pcciaJjzado ..
' 1 Los currículos de mucho de los alto ejecuti,·o. (n f. m iliare ) &lt;le los grupo ,
re\"elan amplia experiencia adqui rida en su pa. o por difercme. GER.
11 emex además ha umado un equip , multicul ru ral. algu no de dio originario
de países donde la compañía tiene ub idia ria . Femsa, a nivd mi domt. tico,
mantiene una rotació n interna de sus principale. ejecutivos corno e trnttp;ia para
ampliar la ,·isi · o de los mi mos.
3-1 \ 'itro ha tenido que n mbrar ,·icepresidcme co rpur, rivos ele aira competencia
parn poder realizar una ree tructura de negocio. para enfrenta r la deuda dd grupo.

�LA EMPRESA FAMILIAR y
lAS G~NDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

552

Sin embargo, el giro estructural que dio la economía mexicana en
los años 90, y la carrera comercial que siguen jugando las GER, está
obligando al replanteo no sólo del tipo de gobiemo corporativo en las
empresas, sino incluso el concepto mismo de empresa.
Esto explica en parte que desde antes que fuera obligatorio incluir la
participación · de consejeros independientes en este órgano
corporativols, los principales grupos económites del país ya realizaban
dicha práctica y los de fonterrey también. Esta transformación inició
aproximadamente a mitad de los ocbenta36 , y desde entonces el cruce
de relaciones entre empresarios locales, nacion~es, banqueros, ex
funcionarios de gobierno y asesores extranjeros, comenzaron a ser
habituales en la integración de los consejos de las grandes empresas.
o obstante, varias GER han probado hasta ahora que es posible
imprimir mayor profesionalización al consejo de administración sin
desplazar la presencia familiar.
Para 2001, todas las GER (incluso las que no cotizan en la bolsa),
habían incorporado consejeros no patrimoniales mostrando diferentes
variacione·s en la composición de sus consejos. ws datos que
proporcionan los informes de las empresas los dividimos en siete
bloques (cuadro 2): las dos primeras filas incluyen a la familia y a
accionistas patrimoniales no familiares (presidente y director general, y
consejeros familiares y/ o patrimoniales). En las otras cinco filas puede
haber con ejeros accionistas o representantes de accionistas,
independientes o relacionados, pero ante la falta de información
homogénea nos pareció más importante destacar su actividad principal
(ejecutivos, industriales locales, industriales nacionales, banqueros y/o
asesores financieros, y abogados o ex funcionarios de gobierno).
A primera vista destaca la participación de Lorenzo Zambrano
(Cemex) en cinco de los consejos; le sigue Dionisia Garza edina
(Alfa) en cuatro de ellos, lo que podría confirmar el peso que estas do
empresas y sus núcleos farniliares tienen entre los miembros de las
GER. La información obtenida la clasificamos siguiendo la evidencia
os cefericnos a la aplicación del Código de Me1ores Prácticas Corporativas que

35

entró en vigencia al finalizar el año 2000.
36 Consultar el tema en Rogelio' Hernández Rodrí ez (1988), "Empre as Y
ep1pre arios en el sexenio de 1iguel de la Madrid", en Celso Garrido (coocd,),
Empresarios J Estado tn Amirica Latina, CIDE, Fundación Friedric.h Ebert, U AM,

u

l.

553

cuantitativa. , más destacada par a establecer aertas
.
tendenci· s d 1
con 6gurac1on de los consei· os de adlll111J.. stracion:
.,
a
e a

_1) Consros de composición familiar. El conse¡· o d Im
.
integración familiar Como co .
. d
e
sa tiene una alta
,
·
nse1eros m ependient
· l
reune la experiencia de un viejo
. 'd ,
es a ruve local
y a los lideres de dos GER d empresan_o-1 eologo
(Andrés M. Sada)
e menor anogu·· d d 37 , l
'
nacional ocupa un lugar en el c
. C
e ª • so o un empresario
.
onse¡o. emex con u d ¡
b'
corporativos menos nume roso, muestra un , fuerte no e· os f:go ·1emo
· 38
con apenas dos industriales nacio al
am1~go amiliar '
industria de La construcción)
n esd(uno de ellos relactonado con la
Y otros os de origen ¡ al
d
(Alfonso Romo), dirigente de Savia la otr
oc ; uno e ellos
entonces.
ª empresa global hasta ese
2)etroquúruco
Consejos de composición
.
tiene un localista:
. Cydsa
d
' el otrora importante
consorcio
P
,
conse¡o e com
· ·,
.
familiar se reduce a dos accionistas atr_pos1c_ion peculi_ar: la presencia
todos ellos industriales de lo
al p unoruales y 11 mdependientes
,
,
s cu es nueve on e
· 1 al
el unico consejo donde co .
1
mpresaaos oc es. Es
Junto con ellos también ::;en as cabez~s ~e las principales GER.
Cvdsa.39
los dos pnnc1pales ex clirectivos de
;

3) Consejos de composición indu.rtriaf. El

,

consejeros industriales es Alfa d. d que_ reune el mayor número de
, os e ongen local ru·1tr
e
cuatro pertenecientes a
, .
.
\
o Y emex), y
K.imberly Clart. GrupogruapoLs ~conDomico nacmnales (Grupo Modelo
•.
.
' presenta un ma\'Or'
eqwlíbno
en '½la paru· . n . , ws dY ese) · Ad emas,
1
c1pac1on e co ·
.
.
patrimoniales. El conjunto d
. nseieros patomoruales y no
e grupos en que se transformó Alfa en
y

,, No re1enmo
e ·
a Proeza (ligada a I f .li
ligado en· u arranque con el grupo v·
a arm a Zambranu de Cemex) \' Xignux
lrn
itro . na característi
,
·
'
e sa. e que su despegue como grand
.
ca comun a escas empre as
,K Lorenzo H z b
__es negooos se ubica en los años 70.
. am rano Trevmo es
.
h
Lo
primo ermano de Lorenzo ~Liltno
Zambcano \' Rogelio z b
. . uac1on,
. .: así c mo am
rano
zano amb
, b
adm1ru
de Rodri
T :_
_os m1em r s del conse10 de
También ~s primo segundo de fober:~v1;0, director ~orporativo de finanzas.
Zambrano illarreal, ambos miembr del
ambrano ~tl!arreal y de .Mauricio
2001).
os
conse10 de administración (B 1V: Cemex
·9

,

.

o referimos a Andrés Marcelo Sad

.

1994), así como a Fernando d "[al a, quien esruvo aJ frente del Cydsa (1973h
a a ,, acara su · l ·
di

ermanos González ada (perten .
• . .u tuno rect0r ames de que los
control total del grupo.
eciemes a disonras familias
ada), t maraa el

�LA EMPRESA FAMILIAR y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

554

1994 se refleja en la presencia de tres primos como consejeros que, a la
vez, son directivos de subgrupo.

4) Consejos de composición financiera: Femsa por su parte, integra en su
consejo a bs cinco familias propietarias, pero a diferencia del resto es el
que tiene la más alta participación de consejeros ligados a b banca y a
firmas de consultoría financiera, lo que puede indicar las cuotas de
poder que tiene que compartir con socio tan poderosos como The
Coca Cola, Co.

5) Consejos de composición mixta: Vitro, parecido a Cydsa tiene reducida
presencia familiar y similar a Femsa, destaca b presencia de otro
consejeros patrimoniales no familiares, así como los ligados a
compañías financieras. El de Vitro es el único que incorpora a lo
vicepresidentes ejecuci o y de finanza nombrado desde el año 2000
en bú queda de mejorar la conducción del grupo.

necesidad
• • de establecer las bases apenas 1a empresa hava lo d 0
1
sob. rev1vu
corno
gra ,,
b
b
. negocio para lo cua ¡ proponen ,canas magna
(G me ra, o ra citada), "constituciones f:.-:1:
.
s
"
.
a.uUJJares ,, (G crs1cL.op ·r)
estrucruras evolutJvas" (La b
.
....,
• c1 . ,
parten del p_ri~cipio de la pl':e~:t:P~:~~~ee;~· e~~tci !ªs pro~uest~s
afirman, ca I siempre de embocará en la , .
~n por rneraa,
incluso hasta en su desaparición co
~derdd1da de~ c~raccer familiar e
mo ena a econom1ca.

¿Qué cambia en una EF a] pasar a una
generación?

ste recuento nuevamente nos confirma que, independientemente
de historias familiares, de cultura regional, de mayor o menor injerencia
familiar, de más profesionalización, cada GER ha desarrollado un
perfil propio de gobierno corporativo a partir de una compleja fórmula
que combina todo lo anterior, más una obligada consideración del
entorno socioeconómico nacional, regional-continental y global. E
tarea -ociosa pretender explicar el éxito o de calabro de las GER :i
partir del seguimiento de patrones o modelos de gobierno corporativo
preestablecidos sin considerar el marco local y global en el que ahora e
desenvuelven.

La sucesión generacional en Empresas Familiares maduras
Uno de los .tópicos esenc\ale en la literatura consultada sobre
empresa familiar es el referente a su contimádl1d en la medida que va
madurando. Existe toda una "ciencia" de cómo realizar la mejor
transición hacia la nue a eneración. lucbos autores coinciden en la

egunda o tercera

caracteres fundamentales de 1
• Dilución. d,e ios
'
afecto, ru la aceptación de
.d d .
a EF: m el
fj alid d
,
auton a ' ni la comprensión ru La
m

a comun son ya lo que eran.

'

• Los Dujos monetarios cambian de si

"capitalización' o de " hacer em resa"
r¡p1º· La actitud_ de
moderación en el f
d I
P
' de¡a paso a una cierta
a an e ogro, o inclu o a una acaºtud de
"ordeño".

6)

uevamente incluimos el caso de avía con fines de contraste,
particularmente con Cemex. fientras que el grupo cemenrero deja la
marca familiar en el consejo y la modernidad se refleja en su cuerpo
directivo, la organizaaon dedicada a la agrobiotecnologia
prácticamente confunde o traslapa el consejo de administración con la
dirección ejecutiva (Lansberg 1999). Sin embargo, el poder accionario
estaba altamente concentrado en manos de su presidente.

555

LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

• El
tamaño de la empreb~a ha cam b.iado )' aumenta el número de
familiares que bus
canco 1¡0.

• La estructura directiva es ocu ada
de profesionales no familiare .

p

. .
. .
por un numero s1gn1ficativo

• La drelación del ane1lido
[.-:,:
r
it.uunar con nombres
~:
0

;~::~e~:e;:,i;u::: social:de e'.ª

112).

0

q

relación),

e,;á :r:::ia~

decismn (G1nebra, obra citada: 111 -

El pnmero
·
.
eñalados es difícil rec nocedo en las
GER con
¡ · fide lo ·cambio
•
a m ormac1on que circula aunque al
ayudar a deducirlo 411 El
d
'
.
gun eventos pueden
.
egun o nos remite a un de lo baluarte

~·

n este caso cstan los polémico libro d 1 .
.
rw ca o fue la di puta e u·
. e a ~ a menc10nada
l.rma Sali na
iam 1ar 9ue mvoluc ·
1
G
,ontra u primo Euoenio }' D ; d G
..
ro a . arn:: r arza epúlYeda
r,
t
arza Laguera a]
1
una tran acción con acdones de v1· El nfli
' . ' .' . ~e.usar . segundo de fraude en
e ¡ ·
ª· co cto 1ruc10 en 19 r
•
del gobierno federa I. El ,a
e U
cerrmnó
Ga a intermediación
d
o a fa,·o d . l:&gt; yhº'
d en
• 19 8
,. rza a a, pro,Tocó la renuncia de Javier
' r_ e o 'lº . . e Eugenio
\ isa en el cual había participado ar más d~arza ~ Conse1~ de Ad~mtstrnción de
enero-febrero de 1988).
p
35 ano (El ~ orlf, vanos número de

Roe.ha.

ª'

?º

�LA EMPRESA F AMIUAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

556

encos de la ideología empresarial regiomontana: la austeridad de la
primera generación. Este comportamiento se ha visco profundamente
alterado, tanto por eventos económicos coyunturales, como por las
trayectorias particulares de estos empresarios. 41 El crecimiento y
profesionalización de las empresas, tercero y cuarto aspectos, ya los
hemos abordado. El quinto elemento, también de difícil demostración
con la información disponible, pensamos
e subyace en algunas
42
decisiones recientes en la vida de las GER.
Los cambios que operan en la EF de segunda o tercera generación
se relacionan con la menor probabilidad para que ésta continúe. Otro
aspecto que influye es el tipo de estrategia de sucesión. Entre las GER,
al igual que cualquier empresa familiar, la sucesión ha sido un asunto
reservado para la familia, o más bien, una decisión patriarcal. Aunque
varias dicen contar ya con una estrategia profesio~ lo cierto es que
incluso los relevos realizado a mediados de los años 90 siguieron la
ruta tradicional. El único caso conocido de sucesión profesionalmente
dirigida fue el de Alfa.

Alfa: Un caso de sucesión generacional profesionalmente

dirigida
Luego de 20 años como presidente del consejo de administración de

Alfa, Bernardo Garza Sada arrancó en 1988 el proceso para seleccionar
a su sucesor con cinco años de anticipación. Para tal evento se formó
un equipo integrado po~ el director general, el director de recursos

n ejemplo fue la momentánea riqueza petrolera que llevó a la mayor
ostentación de los empresarios regiornontanos y sus corporativqs. La compra de
flotillas de aviones particulares y lujosos edificios para sus oficinas corµorativas fue
noticia corriente en esos años. Posteriowente, con el cambio de igoo político de los
gobiernos a partir del de Miguel de la Madrid, los grupos má favorecidos par la
reprivatización de los bancos pudieron hacer pingües negocios in-volucrando sus
propios activos como sucedió con Vitro-Serfin. Tal vez po r estos antecedentes, es
que hoy los voceros empresariales resaltan la " sencillez y austeridad" de los directivos
41

de Alfa, Cemex e lmsa.
42 Al respecto llama a reflexión los diez años que Alfa tuvo que espetar pan
decidir deshacerse de su empresa-e;mblema (Hylsa), pues independientemente de
cálculos económicós, d peso de la tradición familiar-empresarial es un factor
· ubjetivo que pudo haber influido. En general, pensamos que este factor subjetiYO es
•a de los de "menor impacto en la toma de deci iones de las GER (dado su tamaño e
integración comercial), a la vista de su respuesta para reesrructurarse productivamente
cuando ha sido necesario.

.

557

humanos del -~po y un asesor externo especialista internacional en
empresas familiares. 43
Alfa es p_ropiedad de cinco hermanos (cuatro hombre y una mujer)
y sus familias. n el proceso solamente contendieron los hijos de
cuatro hermanos, quedando excluido como candidato en l
,,
Ber d G
h.i" L
a uce 100
nar o . ~za, ¡o. uego de establecidas la base cada un d la
tr f: ili d .d. ,
,
a e s
cua o am as ec1 10 y propuso un candidato. 44
El ~odelo para la . s~lección abarcaba: un soporte cualitati o
(entrevistas), uno cua~t1tat1vo_ (cuestionarios), y la evaluación para el
perfil del puesto mediante
diversos estudio · La i·oco
. , b asica
, .
. .
1 rmac1on
para _apoyar ~a decmó~ se obtuvo de varias fuente : una fue la de los
propios candidatos, qwenes evaluaron mediante entrevistas el perfil del
pues_t~. Ot~~• el _de los padres de los candidatos y del consejo de
admm1strac1on
(incluso el primer nivel de 1os e¡ecutlvo
.
.
d e la
.,
corporaoon fue considerado para la decisión).
1

El . p~rfil de puesto _requerido incluyó aspectos referente al
conoc1m1ento
del negocio ' al estilo de ªdrruru
. . uac1on
. , y a la
alid
per ~n ad de los candidatos. Para obtener el perfil idóneo durante
los cL?co_años que duró el proceso, los prospectos partici;aron en
conse10 1nterno de las empresas del grupo. 45
En noviembr~, de 1993, cinco años después de haber iniciado el
proc~s? de suce ion, se había tomado una decisión, y en abril de 1994
~1oru~10 Garza r fedina inició su funciones como direccor general
e¡ecuavo Y pre idente del consejo.
Esta .dinamtca
· · . de uces100
·,
ya está considerada por varios
empresarios
entrevistados
como la que regirá la uce i , n en sus propia
.
em
d
presas.
e manera paralela han creado, al estilo estadounidense
'

H

..i

El
i\"
..
.
• 1 orle. . e bu ca Presidente }' Director", 6 de octubre de 1999.

Roben1:GacandiDdalrosd fuer~n: _~_lauricio Fernández Garza, rmando Garza ada
r D. .~a e ga o YD1on1s10 Garza 1ledina.
'
ada en 1~n~s10
rza l\_ledina trabajo en Ti tán y igma Alimento ; Armando Garza
En tanro, Ro~;;~ad:olioles y en el corpo~ativo ~~I Grupo en d área de planeación.
Femández G
rza Del do colaboro en Titan y Ver.ax; mientras que Mauricio
pue tos d;l ar~a. ~ e~cootraba en ac.ri:·idade externas a Al fa porque ocu aba
en ic10 publico, a su n :z part1C1paba en los con cjos de Grupo.
p

·

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMIUAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

.
C e·¡os de Familia "para informar sobre los
instancias como 1os on
. . ,, 46
negocios y mantener la unidad de las familias

Utilizando este modelo como guía, puede afirmarse que la mayoría
de las GER de ori en familiar que estudiamos se ubican en la
fórmula 11 y N.

558

.

Otto as ecto de la continuidad se relaciona con el esquema de
. . ,P f mili'.,,,.
que predomina en cada empresa. Para observar
orgaruzac1on a
= . . , d las GER es u, til· el esquema de
gráficamente esa ub icac1on e
.
,
evoluciones de la EF que propone Ginebra:

..

Esquema de evoluciones de la Empresa Fanuliar
l
E.F.
1 faxni~

u0Yl JEfl

+

rY:l

~~~

Em ¡x-esa Fllll\iliat
1 fllftlilia

Ill-

r

F

~~

ge~ra
ción

genera
ción

1

El

l

~, [

E2

1

E3

1

=

IV=-

-1

1

Esta experiencia podría repetir e, por ejemplo, en el caso de Alfa, la
cual actualmente 'ª está dividida en ubgrup · donde participan cada
una de las familias propietaria del holding. Podría igualmente . er la
soluci , n para empresas como Imsa. En e re enrid c n, ideramos que
la diver ificación no sólo repre enta una estrategia de obre\'iYencia
ame mercados cíclicos, competidos etc., también es una e tracegia de
salvaguarda del patrimonio familiar.

No_
&amp;miliar

E.F.

3~--

Conclusiones

No familiar \

su~:

Bajo este esquema la solución por inercia (sin_ plaulnea(~r),
. de la fórmula III. La segunda form a
rupo
tomar e1 camino
·
f
t las
.
lacionado'') coincide con la tendenaa a ragmen
negoaos re
, .
cio de menor tamano )
andes empresas en Urudades de ego ,
''Red
:pecializadas en algún tramo del proceso global, fo~~nd~ ,un~e la 11
de e ocios".4 En cambio, la fórmula IV es una com _m~c~on
la
' la I~- se establece un holding o tenedora que en pnnc1p10 _c?ntro o
)
·. d
- , filiales Estas filiales pueden ser fam1liare '
una sene
co~paruas .
·familiar
de tercero ) . Finalmente,
(capital
y
.b.lidades de
Pueden ser rruxta "l
f, ula 1 da enorme pos1 1
menciona el autor, ª orm.
•· ·
, de
maniobra, pues son muchas las combinaciones de part1c1pac1ones )

ª: .

control posibles" (p. 76).

. d d !ro , de Proeza así lo afirmaron.
Los directivo entrevista os e sa ) ,
.
l d . da de los 40.}
~• Este seáa el caso temprano de Cervecena uaubtemoc en a eca
de la formación del gmpo 1\fo11MT?'J' en los año 70.
-t6

Por ejemplo, el e quema II puede explicar la trans1c1on que tuvo
Visa en 1974 a raíz de la muerte de ugenio Garza ada. Ese año
surgía Alfa con Bernardo Garza ada y su hermano al frente, n
tanto qu Visa (hoy Fcmsa) quedaba en manos de Eugeni Garza
Lagüera, heredero del jerarca fallecido. Para ese tiempo, otros rnmale
de las familia Garza y ada ya manejaban eparadamente las empre a
del vidrio (Vitre)
de derivados petroquímico (Cyd a), aunque
políticamente seguía manife tándo e como bloque (Gmpo 1\fo11te~ ~- ~

1) Respecto a la empresa., cuando ésta llega a su madurez
(regularmente cuando arriba a la eguoda o terc ra generación), la.
opc1one para continuar n renm·ar e, reciclarse bien desaparecer
(como negocio familiar o como empresa). Esta situación de cambio
generaci nal y continuidad en un grup de GER, coincidió c n otra
circun rancia de carácter macroec n ' mico: r c nvcrtir e para po&lt;ler
integrarse a la competencia abierta o correr el riesgo &lt;le ser ab orbi&lt;las.
Entre las GER que baj un . e nario compl jo eran irar n en la
década ·d lo 9 hacia una madurez ren \·ada c n cn·ando ha ta
ahora, la estructura de holding están: a) las empresa 9ue mantienen un
perfil diversificado: Alfa e Imsa. La primera e rá en el pre ce
de

1' A la lejanía podemos suponer que la . eparación patrimonial y adrninisttatirn 1.lt.
las entidade que nacieron de CerTecería Cuauht~moc, fue un actor que: redu¡o los
rie ~os para sobceYivir como empn:sa. familiares ante la . eyera cri. 1~ de l982. L' n
e rporaci\'o tan grande con una direccion centralizada ) poco pr fe. ionah7,l&lt;l:t mi
vez hubiera recurrido a la medida que hoy e. t:in tomando al~nos _grupn.
regionmntanos: la ,·enta o cierre de . l~nas Je sus empre as.

�560

LA EMPRESA FAMILIAR y

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

abandonar la siderurgia con la corresp ndiente disminución de tamaño,
la eguada ree tructuró su portafolio haci product s de ma or valor
agregado; b) las que iguen un esquema de e p cialización: emex y
Fem a. La cementera integró tecnología informática (TI) a la
producción-circulación de un producto maduro y la ocra se consolida
como empre a de bebida ; e) las que pr entan problemas críticos:
itto Cyd a. La primera busca al.ir de u crisis inc rna r tomando
gradualmente hacia la esp oalización eo su nego io principal, en tanto
que C dsa está en pe c o de quiebra.

2) n cuan o al eje de propiedad, aunque la tenencia de capital en
manos de la familia ha di minuido, ésta iguen controlando l
con ejos de admini tración y dirigiendo las
ER. n cuanto al
predominio gen racional, éste e ubica entre la egunda ' tercera
generación (aunque en la roa orla mezclan di tintas generaciones).

lAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

561

ante el ri sgo que. repre nra para la
..
• bursaul
, . así
1a partmpaoon
la
comod pred enaa
de socio lobales que en al no ca o ya , on
.
posee ore e imponante paquetes accionario .
.

º?:e

J)
el eje de_Ja familia, el a pecto central de e ce punto e el de la
suces1on generacional. Ha ta lo año och nea I
d' .
suce orio n la
R
.
proce 1nuento
,
era un a unto e trlctameme familiar-patriarcal
1
mas
aun
en
o
ca
en
que eJ de ¡gnad fuera un elemento externo •
O.
C
•
om vuno
,desta dirección extrafamiliar fu la to' ru·ca e ncaitoo
. d l0 .
·
corporaovo urante el lar o periodo de la l I l
. .
em re a 1
.fi . ,
..
· crecimiento
de esca
~
ª. rami cac1 n familiar su relaciones diver a con ca ita! ,.
y la nue a re la que la lob-'·
. . .imponep para.
1ocio extran¡eros,
· dd
.wzaoon
a
conunw
a
de
cualquier
empre
a
h
h
h
.
GER
l
.
an ec o que la principales
r _asuman a nece 1dad de c nrar con una e crareoia uce oria
pro1es10nal.
o·

financiero.

n el mi mo t nor, la apertura económica d 1 paí
1
exportadora d la
de de finale d l
y a e °:regia
fi
·,
. .
e
anos
, forz a la
ttans aliz
ormaoon adm.1rnsrrativa de la m1 ma , de t al manera gue
~en r ~ron do fenómeno : un ' la inc rpocación de con .ero
mdep ndi me a lo con ej de adm.ini tración "' d
la e ntrali J ••
del poder (p .d
d
1
;
zaa n
.
re l eme e con jo y direct r a la vez) en mi b
d1recr de la famili
. . El primer a pecto coincide em
ro
d .
. ª pcopietana.
con la
ten ~~oa . mundial d
de cong ti nar
admtru craoón f: mili
d.
tran par mar una
inde
.
ar me iame la e n ejería
audic ria
. pendí mes. En cuanto al egund , aunqu la ma .
1
directore gen
¡
fi
.
•
na
e
. , era _e mue tra rmac1on . xperiencia de airo nivel 1
concencraoon urup rs nal del mand
al . d l
, a
que Jo
·ali
.
lª e a rccomendac1one
conv
. pec1 . c:15_ en I cerna vienen h ciendo acerca de la
erue~c1a d di iclir el mando entre una dirección ej cutí a externa
Yun pr 1dente del con j d admini traci , n.

Pór lo pronto, en lo año 9 fueron creada figura como lo
fideicomi o o grupo de control para sakaguardar el control del voto

Bibliografia

La madurez de la empresas a la ez g nera mayor n ce idades de
capital, lo que remite a una di yunuva propia de las F: mane ner e
como entidad s póvadas o abrir e al m rcado bursátil. En el caso de
las G R on más las que están in critas en la bol a (algunas de de
finales de lo e enta), contra las que han optad p r mant ner e como
entidades pri ada .'49 1porc ntaje d acciones en la bolsa de las G R
tradicionalmente ha sido reducido (entre el 15 y el 3 1/o), aunque de
avanzar la nue a le_ de mercado d capital impul ada p r l ctual
biemo federal, el porcentaje mínim orzo ament
incrementará,
planteándose al mediano plazo un nue o pr blema par la G R:
reducir la tenencia y control familiar trao itando a e quema
e rporati o más cercano al stad urudense, o salirs d 1 mercado
bursátil con lo cual cancelarían una impon:ant fuente de recurso

:\LB
1, .. " Carlo . (199'&gt;)
. ... , 'La
La principal s GER qu c tiuo s n lfa, eme , Fcmsa, ruma, lm a, mo,
avia, Cyd a; }' La que están fuera on Proeza, Protexa (declarada en quiebra al
finalizar 2003), illacero • Xi nu . partir de las entre i ta hech. a algun
E
re pecto al ingr o a la Bol a, las , r i tencia ,·an de e la comentada por 1
especial! tas de
tad
nido : no desear perder la privacidad n la roma de
dcci ion , ni en el flujo d infonnación bre I empresa, ni tener la presiones de
rendimicot¿ que la dinámica bur ául exige, etc. Pero ou a pecto rele\'ant para d
c o de léxico es lo pequeñ que 1gue siend el mercado accionario I que re ta

incentivos pan a umir I

co cos qu 1mpltca con erursc en empr . a pública.

·
r iones
mdustnal
\' lo empre ari s &lt;l
exico en n nna Pu \ Ricardo Tir d (
d" .
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f/ltxiranos OJ'tr ' bO)•, Edicion , 1C ballito ~{ ~c:.r mad re ), l.Ju tn,Pmarios

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CYDSA
( 54.6"/4)

F'EJttSA

( 54.6%)

and Cultural Cbange Revie1v Vol. 26, 4, S
l

acional

Principal« familias propittarias Otros acdonistas o fideicomisos
familiares rcltvante1
Famili.15 de:
-Margarita Gma Sada de ferninde:z
-Dionisia Gana Mi:dirui
-Armando Garza Sada
-losé Calderón Aya.l.a
-Bmiardo Garza Sada
-Robmo GBl7.a Sada
-Lormzo Ga™ Scpúlvcda +) y
-Rafael R. Piez
~ administración ejecutiva y
directores Ysus fam iliares directos
poseen colectivamente el 6.49'/4
aproximadamenle de las acciones en
circulaciim.

IM A
(575S%)

BMV: CPO·s
YSE: ADS y ADW

Familias de;
-Eugtruo Garza Lagllm
-lose Amonio Ferruindez
-Juan CarlOI BraaifTHierro
-lose C1ldi:rón Sr,
• Con uclo Gana de Garza
-Mu: Michel Subervillc
• Alberto Bailkres
Familias de:

.c.

( 10.41/•)
(7.9%)

Capital ln1ema11onal loe.:
(J .5~, de la clase B y 30%de 01nis

senes)
En Esiados Unidos: 2,650 accionistas
1.cnedores de ADS

Porta(olio de amones no preíi:rcntes
de las dos familias (26.40"'.)

-Fernando Canales Clariond
-Marcelo Canales Clariond
•Susa1Ja Ca11ales de Odriozol.i
•Maria del Consuelo Canale,; de Valdés
(28.nl-', )

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circulación mcdianu un Fideicomiso
en Nacional Financiera. s. .C.

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Naciónal FinanciC!'ll. s.

Familia Gonz.ález Sada

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Massachusetts Institute f Technology nited ates.

5G3

VITRO b/

SAJllA rl

-E~genio Clariond Reyes
• mfa Clariond Reyes .
-San:•ag~ Clariond Reyes
-Ben¡a1111n Clariond Reyes
-Jose Gerardo Clariond Reyes
-Miria Cl&amp;nond de de la Garza
(2R.m~\
• Admin Sad4 Trcviño
(5.97'o) Fídeícom1so de Plan de Pens iones
- Mi._~ellyGollZllladeSada (6.76%) ( 14.18~, ,
• Adrtan S3da González
(5.lm)
• Fedenco Sada G0!1Z41C'l

(S.lS~.)

-Alfonso Romo Gor:a
-Alej andro Gar:a {.agüera
1 .JuD11 Romero Hr,x/ri·

m•4
(17%)

' /rl"·,)

f1t att: BMV. m_rormes muales 200 1.
1/ La informat"i6n aparece despc1SOna!izada d .
. .
CPO .:n fideicomiso y las accione y CPO y csa~ada cmrc la:; subsidiarias. pero deja claro que: .. alvo lo
~ que alguna persona po~ más del cincocponpro_p d de nucs:ras subsidiarias. nosotros no icncmos información
No cst
e cualqutcr clase de
·
j,¡ s· lllllO_s d'irccta ni indirectamente comroladosr ciemo
por 01
. dad
nuc tras accJOncs con derecho a voto.
d Emexhibir el !X'.rcentajc, declaran tener el con110! del~::ic
o por un gobierno" (BMV: Ccmcx 2001)

tqirc,a no fam, har

·

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO:
UN RECUENTO
~1rra. Llclicc Ramo Ruiz·
o rdinad ra del ntro niver 1tar10 d
E tuclios de Géner de In A~L

Introducción

El tema de Ja racionalidad e amplio y contro,·errido, se trata dentro de la
filosofía y la ciencias sociale sobre t d en ép ca de eran ición de la
s ciedades, donde existe una enorme confiúón o una perdida de cntido
aviliza ror:io.
·u ab rdaje e hace cfüícil per ncce ari , en un m memo e )ffi el
nue ero por la den idad de la reama ci culmral exi. ccnre y por la

complejid.1d que entraña abordar ·un abanic de pr puesrns de
racionalidad. na rura para intenrar captar la disparidad de raciocinio., e
compr ndcr c m e que hi t · ricament e ha conc bid la rcalid, d del
desarrollo p r 1 camino de la razón como e ha m Idead b percepción
de I real en concepc
r las
cate orías y p der dar cuenta &lt;le u
limites y· ca
Ha,· inrer· en e re trabajo por c ntar con una vi ión retro p cnva d&lt;.:
la principalc corriente de p n amiem
&gt;bre d arr Uo parti n&lt;l del
supue to de que la manera de racionalizar lo. problcm. tiene
r~percusionc cruciales en la e tilo de abordarlos ,. má aún en las
medida prácticas que se pr pongan para re oh-erlo .

· E rudiantt! del d ctorado en Ciencia ociale con J\cc:muac1ón en D~ arrollo
u ttntabl en el In tituto de Tm·e ti 1':lcionc oc1nk. de la A::--: L.

�566

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UDICE RAMOS RUIZ

Suele considerarse que la preocupación p0r el de arrollo se convierte
en una disciplina después de la egunda Guerra Mundial del siglo
que da orden a las ideas políucas de eso momentos. o obstante, la
temática del desarrollo en sus disóntaS versiones (riqueza, prosp ciclad
mat rial, cr cimiento, bienestar, satisfacción humana, etc), y el intento
por entender cómo e enera el desarrollo para poder alcanzarlo, n e
patrimonio de está época en adelante; m
por el contrario, la
preocupación sobre todo, de los economistas arranca bastante tiempo
atrás.
Desde aquí, s busca trazar un mapa de las estructuras mentale de
conocimiento obre desarrollo que den cuenta de la importancia que
tiene finalmente la ooentaaón que el concepto de de arrollo sustentable
proyecta para leer los umbrales del i lo
Para lo anterior, la revisión de este capitulo e encuentra or nizada
en ecciones. En la primera se pasa li ta al concepto de racionalidad para
recuperar part de la rica discusión del pensamiento filo ófico y social d
la Modernidad donde oac n las reflexion s de es concepto y la
conscrucción de la agudeza de las ciencia .

En la eguoda s cción se rescata parte del patrimonio clásico de las

T orlas del Desarrollo con el imerés de re altar los códí os, los
supuestos y el tipo de racionalización con que se articula tanto la te ria
como la aplicación en políticas para l grar lo fines del desarrollo del
momento.
En tercer lugar, se pre entan lo razonami mos a partir de la egunda
Guerra Mundial donde s ignifica la Modernidad como el pr ce por
l cuál progr si amente se a reduciendo la brecha entre tradición
desarrollo industrial. También en e ta ección, dada la amplitud
hetero neidad de las propuestas de de arrollo existente · en la p sguerra
e decide una atención decciva a esquema cuyo impacto esta má
explorado en mérica Latina.
Porque ha que e tac ciertas que en la de consuucción con tr0cc1on
d la racionalidad de la noción de de arrollo, la economía, en tanto
di ciplina, ha de empeñado un papel central para coofi urar el
pensamiento y encau ar la prácticas del mismo. Cuando la acención se
de plaza de los agregados macroeconómico a concepto micro, má
cercanos a la actuación e impacto de los sujeto ociale , las crícicas ·
observaciones in ~itablemente s orientan a la racionalización de esta

disciplina, a P et que aflora de de la
derechos humanos O la ambientali

q67

per pectivas femini ta

ta.

a

de

,.

En una cuarta cción se recu
racionalidad formal h · •
pera pane e la enoca al enndo que la
ª I.ITlpre o a la te ría . , · d
bajo I dominio d l á1 1
,
) pracoc
el de arrollo
e cu o. era un tema reit
· 0 d
b·
coo xione entre el modo d
craa ,
cu ar las
mét do reduccioni ta y cone /niº ard y el mo~ de hacer ciencia con
e peo amiento comp ·
¿
0
que caracterizan a algunas de la pnnc1pa
. . 1e o. neta
. s c1al
.
aromenta
ho . día os

~

importante en nu tra temporalidad d nde todo'
.
maerto
cambiante• el w
.J.álogo y 1a amal m
pre
ema
b
de arrollo, porque la d n minada
d l d a entre a re -obre
cuarenta años de po guerra e ha d era e e arrollo , de I último
que e le han cli
d
mantelado. on tantos los adjeti,•o
0 anexan
al concepto q
enriquecer lo contenido }' horizonte del mi mo~e no siempre lo an

1.- Sobre el concepto de racionalidad
os par ce importante que para hablar d 1
.
.
propon j de
ll
.
e ª nue a racionalidad que
arr o teogamo en cuenta que cli h
.
a la ciencias y a su prácticas de cü tJn
fi e o concepto, e aplica
contextos hi tórico- ociales V
la
hormas de acuerd
I s
rucho concept .
•
mua as umanas que con truy n

a

;a

a

. . m d rna la raci n lid d h
ret Dentro
. d I amplio e paci· d e 1a c1enc1a

Lerenc1a a una forma' . d p n. ar, a un e fuer7o individual
•
, col ca ce
o
po r e t bl
ª
ce
r
V r aruzar la id
1
humano pr d~cen
d
a y' o con c1m1entos que los ere
n ara.
bt n r la verdad' en forma " b" . . .
La · •
¡ema .
la fí ,c:1 tón dá . ica de la ciencia fue con trwda bajo do prenu a : la d
newroruana
en la cual
encuen tra una imcma
, entre pa ad ,.
tuturo
n ¡ ·
e uempo
1d ali·
. pre ente cocx1· ten t d los tiemp s. y ad .
.
e u smo cart iano d nd e itúa el
.
ma , en
(2000· 7) cli •. 1 ·
,
•
paci · lrnmanuel \J allcr tcin
·
ra. a c1cnc1a pa a r definid
naturales univer ":uc
.
ª com 1a 6 u, qu da de la lcrc
~ qu se mam ruan n e do acmp \' pacio.
.

Pen ar racionalm ntc e una fi rma d
, .
configurada de forma tal
.
practica
cial humana
n ce idad
hque permita que u re ultado írvan a la
Y esperanza umana
in emb
1
Ilustración, en el i lo ,::VIII l . h
argo par_a o filó ofi de la
naturaleza, pero e tán con cie~te ;r umano_es racional por u propia
su e a e encía
.
.
que no s1empr ha viv conforme a
. n ep ca anteriores a ell ' aseguran que en oc ' ne.

�~ RACIONALIDAD DE LAS TEORfAS
y PRACTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LiDICE RAMOS RUIZ

568

los seres humanos, se comportaba de forma irracional. Está concepción
prevaleceáa por algunos siglos cuando se observa a otras culturas como
"salvajes" al no set como la cultura occidental.

Un poco más adelante son reconocidas en la historia de la filosofía
las aportaciones de las idea hegelianas que van más allá de la propuesta
ilustrativa e introducen que la razón está en roda acción humana y en
particular en el devenir histórico.
Ideas que Carlos Marx rescata en el siglo XIX, para destacar que la
racionalidad como práctica social tiene que estar en la estructura social
misma, tan jnternalizada para que la propuesta de cambio que en ella se
produzca deba ser racional. Sustentada dicha racionalidad en la dialéctica
como un modo de pensar como una imagen del mundo: por el lado del
pensar, subraya la importancia de los proceso , de las relaciones, las
dinámicas, los conflictos y las contradicciones, todo lo que permite
reflexionar obre un mundo dinámico y no estático. Como imagen del
mundo, se comprende que no tiene estructuras estáticas, sino proceso ,
relaciones dinámicas, conflictos y esferas complejas.
En palabras del maestro Adolfo ánchez
. (1980:398): La
racionalidad objetiva del desarrollo social o d una formación social dada
no aparece inmediatamente. Se requiere todo un proceso de abstracción
de producción de conceptos para que pueda ser captada como tal. Y esa
es pr cisamente la tarea de la ci ncia y particularmente, para él, del
materialismo histórico.
l mundo de la modernidad en sus diferentes fases hí tóricas no
construye así una ciencia como cuerpo de conocimientos con la
siguientes características:
• Capacidad descriptiva, explicativa y predicti\'a.
•
•
•
•
•

Con carácter critico y metódico.
Fundamentada lógica y empíricamente.
istemática. Comunjcada en un lenguaje preciso.
Con pretensión de objetividad. Uruversal y optimi ta.
Con la razón como motor del conocimiento y transformación del

saber.
• Como fuente de sentido de la vida propia y de la colectiYidad.
En general, apoyados en el modelo científico los filósofos de la
Ilustración , cienúficos posteriores hasta mediado del siglo , r , han

569

creído que las personas pueden co
d
mediante la razón ·y la investiga . . mp~e_n er Y controlar el universo
c1on empmca e pien a
d 1 .
manera que el mundo físico
. d
·
que e a misma
mundo social también tiene sse nge . e ~cuerd? a leyes naturales, el
dominio y la f~agm
· ent . . d ts propias yes, ¡erarquizada donde el
ac1on e a naturaleza no importan.
. R:cionalidad entonces, es acción social
,
,
aentJfica.
. h umanacon
razon, . con
. . Dedicación de la ioteligenc1a
a la
. , razon
propia vida y la de la humanid d
. h .
orgaruzac10n de la
cienúfica por largos años qu/b y estal a s1d?. la fe de la comunidad
.
usca a creac1on de
d
.
racmnal y mejor. Donde todo lo no h umano puede us un mun o ma.
para los fines de lo humano.
arse como medio
A partir de esta idea de racionalidad l
entonces como es que las socied d h
P ena puede entenderse,
sentido de vida. La ciencia c
ª e ª~ o_rganizado el pensamiento v el
orno conoc1m1enro sup ri
·
de conoómiento donde s
.
e ar, como modelo
'
u razon V su verdad s00 f d
progr o social como cons
. - .
un amento de
ciencia.
ecuenc1a inexorable del desarr 11 de la
Los clásicos de la economía v de 1
.
,
ociales, que ahondan en el .
a odc10logia como de otras ciencias
concepto e de arroll h' .
es fu erzos por derivar sus ideas d I
d
o 1C1eron grandes
él, además de desear que f
e :11.unl o real, r buscaron 'erificarlas en
ucran uu es para 1
d
.
estudio critico del mundo d
.
e mun o social y para e}
e su epoca.

in embargo, la influencia de las
igual para la economía ue ara • _post~ra de l. !lustración, no fue
(1981:10) la oci 1 . q dp la s~c1;o~og1a. De acu rdo a Ining z itlin
.
gia se e arroll 1rncialm nte
&lt;:.
ideas de ]a Hustración T ,
.
fl
.
como una reacc1on a las
• U\O Una 1n uencJa má . ¿·
. ..
s m irecra Y negati\'a que
1a economía I' .
.
e as1ca que rec1b10 las r
d
.
ilu trado en forma , ¿·
. p opue tas e los peo ador-s
, mas ltecta )' aceptada posicivamenre
.

A

.

. ugu to Comte desarrolló en 18??
.
.
denominó oci lo ,
1 h
---, su física OClal o lo 9ue él
1ª para uc ar en el cnmp d l ·d
fil
o ofía que denominaba ne tiv
1 ,
o _e as I eas, comra la
roto el ' orden" y fomentado
as, ~ de lo ilu rrad , gu habían
sociedad francesa.
a anarquia que en su época reinaba en la

r

Este autor no e taba a fa\'or de
.
.
.
Revolución del siglo , "VIII o
un cambio rcvolu_
c1onano como la
una evolución natural de las' p r~ude dde acducrdo a ~u rac1onaüdad, se daba
, sacie a es e las ci ·
d 1
pa aba por tre estadio : el ceoló ic '
e?~1as, y e a persona .
acuerdo a su
. ,
g
el mctaft ic y el p smvo De
,
po rura c1enufica "el positiYismo" o "fil1 0 o fí a posmYa"
. . . se

�570

UDlCE RAMOS RUIZ

podían buscar las leyes de la vida social, donde los ~~anees tecn~lógicos
exigían reformas y observaciones del mundo ~s1co y social p~
encontrar sus leyes y así consolidar este tercer estadio natural y evolutivo
de las sociedades sin caer en una revolución.
Siguiendo con la escuela sociológica, arx Weber, en el siglo XX, es
reconocido como uno de los pensadores en la disc'.15ión sobre la
racionalidad moderna. Hay un especial interés eq su tr~baJo por entender
como las ideas O propuestas sociales, religios~s en particular, so~ cap~ces
de afectar al mundo económico y social. Revierte un tanto la raaooalidad
marxista de que los desarrollos bistóócos de los seres humanos, sean en
última instancia determinados por la economía, porq~e confiere a las
e
del mundo social una autonomía relativa de la esfera
otras es1eras
económica.
En su célebre trabajo de Economía y Sociedad (1964)_ ~rienta ~ob_re dos
tipos de racionalidad: cómo acción s?ci~ y como acc1on :conorruc~- ~
primera a su vez la subdivide en razon 10strumental y ~azon valorauva }
dentro de la segunda subdivide en razón formal y matenal
De las cuatro propuestas. La racionalidad formal, llama a una
·,
· · para Weber por la elección que hacen los actores
preocupac1on teonca
,
.
_
sociales entre medios y fines. Elección que esta relaaona~a como esa
gestión económica racional, transformada e~ reglas, regulac1~nes Y l?es
universalmente aceptadas, manifiesta en el dinero como medida de~ alor
de todas las cosas o actos sociales y que desenc~dena _una serie _de
acciones y de estructuras sociales como la burocracia , obJeto de vano
de sus trabajos.
·
Muchas estudiosas y estudiosos de la obra de Max_~ eber e~plic:113
que parte de la influencia que él ha ejercido en los trabaJOS de las e1e~~ 1~s
'al del siglo XX, se debe a que trabajo dentro · de la trad1c1on
soc1 es
,
d en
1• .
filosófica de Immanuel Kant (1724-1804) con una ogic~ n:1ª~ pens~ ª tal
términos de causa-efecto. Favoreciendo con ello el rac1oc1ru~ ocaden
,
·
·al ma culina de tez
dominante que presenta la razon como imparc~ '.
,
e
blanca universal, confiable, desinteresada, autent1ca, y moralment
supeó~r a otras perspecti as de tudio de la realidad.

e

Ahora bien, la praxis a partir de los años setenta del siglo
, cuando
·
· n en la racionalidad del desarrollo elementos nuevos que
incursiona
.
d
· ·
En
cuestionan el no cumplimiento de la propuesta e crec1rruento.
~parienci.a recodifican la naturaleza confinada en el margen de la poScuta

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

econorruca, resigrufican a las mujeres como actrices del desarrollo v
proclaman la necesidad de humanizar el proceso de crecimiento.
,
in embargo, en los escenaóos paradójicos del desarrollo de los países
del momento actual, la crisis de sentido del crecimiento economicista
cambién han cuestionado ese estilo de razón occidentaL como única ruta,
entre las muchas de la vida social para lograr la satisfacción de las
comunidades.
e habla de un desarrollo alternativo a las ideas dominantes , donde
hay dimensiones no económicas que cruzan el enfoque de la satisfacción
de las necesidades básicas y la orientación se vuelve particularista, son los
individuos o a las comunidades en pobreza el foco de la atención. Es en
estos años, donde la propuestas del ecode arrollo v el ecofeminismo son
parte de esta invitación a cuestionar los po;tulados de la razón
predominan te.
partir de una relectura r recon trucción del Materialismo Histórico,
Habermaos intenta comprender la paradojas de la Mod rnidad en el
plano de su di curso teórico social de racionalidad y presenta un e rudio
amplio y alternativo de los postulado d la razón selectiva, de tipo
in trumental, o formal, que amplia y refuerza la argumentacione
alrernati, a .
Con la ruptura del paracligma de desarrollo que dio hegemonía global
al modo de producción indu trial, la dimensiones de tran formación del
conocimiento e vuelven necesaria para entender las dinámicas de
sociedades compleja , iejos problemas exigen ahora nuevas miradas. El
abordaje de forma fina y profunda de la no correspondencia de la vida
real, por ejemplo de las mujeres, con su representación social tiene que
ser abordado para analizar que es lo que so tiene e ca disfunción.
De . aquí que, la racionalidad que plantea la u rentabilidad del
ecofeminismo y de otros aportes afines, surja como r acción a la
aplicación de la racionalidad formal en la economía que se ha extendido
como "pensamiento único" ,, al resultado de un análisis de la situación
actual de la humanidad que,, para mucho autores e de cribe como de
~mergencia planetaria.
Un futuro amenazado, donde existe la ensación de que la ética, la
cultura, la ciencia y los mecanismos de decisión ocia! necc itan la
recon trucción del orden económico y no alcanzan a ser visualizado por
la llamada racionalidad formal y material tiene que fomentar nueYas
fonnas de pensar cienúficamcnte.

�Lf DlCE RAMOS RUIZ

572

2.- El patrimonio clásico de las teorías contemporáneas del
desarrollo
Cada ciencia posee un capital acumulado gracias al trabajo de
numerosos científicos, hombres y mujeres donde en apariencia lo nuevo
remplaza a lo antiguo. Sin embargo en los trabajos recientes en el área de
las teorías y prácticas del desarrollo que e e tema que nos ocupa, la
bases de lo antiguo siguen operando en tas ca ilacione actuales que
atestiguan un proceso de fragmentación. La mayor parte de las obras
consideradas clásicas, son más globalizantes, mientras que la más
cercanas son con frecuencia estudios circunscritos a temas particulares.
Existen variadas explicaciones Cyril Belshaw(1989:2) diría que "toda
las disciplinas son interdisciplinarias en sus inicio , en virtud de que no
pueden tener en ese momento, por definición una tradición profesional
establecida."
Así sucede con las aportaciones económicas que llamamo clásicas,
están construidas a partir de presupuestos filosóficos que darán origen al
liberalismo por personajes sin una formación académica formal en la
economía. unque sí con intereses
experiencias ligadas a ella. u
aportes son clásicos por los diver os ángulos y modo de hacerse la
pregunta que han dejado huella y han abierto lo caminos para
discusione fururas.
Liberar e del poder de decisión del soberano exi t me en el siglo
Il, comprender las nuevas reglas que el comercio, el origen de la
riqueza. La división del" trabajo, el origen del valor de la cosas a
intercambiar, el rol del crecimiento poblacional y lo mecani mos de
distribución del producto; eran su pr ocupacione y siguen siendo parte
fundamental de "los temas" de la economía política.
En. el lenguaje de la época, se cenia una mezcla de historia económica,
jurisprudencia, ociología, demografía, teoría economía, sin hacer
distinciones interdisciplinaria como s rá después a fines del iglo XIX.
Lo supuestos urtiversalizantcs de las iruaciones eran fundamentale
para argumentar "lo natural'' de ios principios del "/aissezfaire'
e elogiaba a la natural za no tanto por su b lleza, ino porque se veía
en ella, una armonía una potertcia creativa y unas leyes consi tcntes. n
la esta época histórica, ootológicamente había una rigurosa separación
entre natura1ez-a y e píritu como principio de vida que permiáa la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

573

confianza
, como f uerza de la
. d' "d alidend la
h capacidad inagotable de la razon
m 1v1 u
a umana.
Por e~to, Ada~s ~~ (1723-1790), reconocido como 'Padre de la
Econorrua
como aeooa se plantea en su libro·· La 1!\rOillra1eza
, , Y 10
, Ca/lSa
d, /¡ Rj
e a queza de las acw~es (1776) una racionaLidad económica fundada
en el pre upuesto de su etos que conducido por la mano invi ibl '
traducen
tas eo un bien comu'n co n una et1ca
, · de e1
· dsus conductas egoí
.
b
tra 'a¡o yl el ahorro asociadas
a la reinver ión de ganancL·a ,. exc d entes
.,
y
a
1
ace
erar
la
formacion
de
riqueza
', . a f:avor
d ¡ ¡
•
· Presenta una aca'tud teor1ca
~ . as eyes oaales .e_ntendidas como 'naturales" como escudo ante el
vte10 arde~ de_ dec1s1ones económico-políticas del soberano v como
certeza rac1onali ta, ahora del intelecto oberano.
,

lib Oalrro perso?aje in . lés importante, David Ricardo de la e. cuela clásica
er aportara a la idea . de crecimieoco , progre d e La nac1one
.
u
conceptos
obre
Ja
vema1a
comparaá
a
lo
rend'
.
d
.
1m1eoros ecrcc1eotcs
. la ·
•, . .
) al aSigna~ion optuna de lo recurso medido de acuerdo a la teoría del
v or traba10.
'
Años má tarde, e añade , la rac1on
· ali c1a
1 d d e¡ , /.~01110 econo11Jiad' que
propone John . Mm (18 6-1873) y que pan de un modelo de cr
humano que define co:n~ aquel sujet que hace lo &lt;.1ue de acuerd a u
actua_l e cado de c~n c1m1emo le facilita la mayor canádad a e ufüle de

:• b1'i:'es necesanos, comodidade ) lujo ' aplicando la menor;,.ntidad
e tra ªlº y e, fuerzo fí ico po iblc, inclu o con un de eo ,f . , d
acumular.
.
e ecm o e
~ l de
d ]arrollo en

los argumento clásico d los ec nom1sra ,

vi re a
partir . e o 1 gro de la elección individual aw1qu u de tino e l b" .
1
colecuv~; enc~ndido ' 1 col ctivo" como el agregado d individuo
~:
cconom1a
wada
p
r
la
•
,
.
.
·
r
.
acumu1ac1on y e1 cn:.c1m1cnro eficiente &lt;le los
Lactore
de
J
d
·
•
·
. y capital
. baj lexcs uniY rsale d
ª pr uccion □erra,
traba¡o
1
e mercado e compr ndida si
, lo 1, 10 , ~ ,
•
.
redu
al
-,
n men
ociale e
cen a regado de individuos y a rasg o atributo individuale .

XIX
.
di. Durante el iolo
e,
'
, a pesar d e lo
vaivenc
culturales de lo
,er~
co~text
histórico
ocialc la marnrí. de lo rrabaj s
6
ctentt
cos Ív hlosófic
fue ron alim nea d O por la· propuesta de la Teoría
• ·
de I E.
,
d da d\ o uoon
de la selección natural de la e pecies de Darwin
~; e onde e al era la racionalidad con que
\·enia perand
trar qu la naturaleza puede cambiar con el tiemp y el azar.

°

al

�574

LA RACIONAUDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

.,
al
b · do científicamente -con
El mecanismo de selecc1on ;;::n~::tt:tun siglo después- e ' en
todos los errores que se le pue
la dualidad cartesiana
lena época ictoriana, ~. reto en~rm~ a
~encionada en la versión clas1ca de las c1enc1as.
.
.
. o es enorme la naturaleza y el uru erso se
La importancia de est~ gir
o'n estáticos no necesariamente
contmuamente no s
,
h
d
hacen y se es acen
tul d cwnulativo porque se razona
hay cambios gradu~es,_hay un lpos : oda las e-species, la creatividad
colocando en la cusp1de de a e ca a e

fil · fi
a la naturaleza y se trasladan al plano oso co,
Hay una aperrura
h
a" de la misma manera que se
preguntas sobre ''la natu~:~e:ade u;::uier especie animal o sob~e la
pregunta sobre la natur
. 1 S desencadena un pensamiento
naturaleza de lo fenómenos so~a es. e_mico v también el lo que se
"biologista"_ res~ecto al d~s:ro
relaci¿nes sociales basadas en
refiere a la idenndad sexua uml
e terminan tra formadas en
las diferencias que distinguen a os :exos, qu , .
.
d
d octal y economtco.
relaciones significantes e po er
.
.
no escapa a esta influencia
El estudio cienófico de lCai:l~: darxc~se observe una sociedad más
. ·
ue desde a v1s1on e
.
evoluc1orusta, aunq .
Ill con un sistema de valores, ideolog1as,
compleja a la del . siglo XV ·1' d vida diferenciados, y donde la
prácticas productivas y esn ol.ís_ e t ;,..dique acumulación ampliada
. , d 1d
Uo exp cuamen e
concepc1on e . esarro d ·
di . de recursos en diversos órdenes.
con crisis repeodas y gran espe( c10
d l
.
· aliza el desarrollo de e ª
sí el estudio cienófü:o ~aoosta, rac1ont1i
ttan formación v la
d ·,
mttoduce con cto,
·
noció~ de repro u~cio~d2d histórica para reflexionar la realidad ~or
necesidad de una rac1on
.,
d coro lejidad económica y ocial.
etapas sucesivas de producc~oo ~ de l p no' m1·co está pre ente sobre
, ·
la pnroac1a e o eco
Pero igual a los clasicos,
.
,
· · de ociedad no
lid d
1 eso s1 su concepc100
otras esferas de la re~ a ~.c1a , individuales sino prioriza la redes de
equivale a la sumatona de su!etos_ . d l s grupos vi to como clases.
articulaciones v los comprom.Jsos et1co e o
.
'
•
0 para esa visión marxi ta, un
Las dinámicas internas a las oac1ones so
. . del excedente, los
. cernactonal la extracc1on
fiel espejo del panorama in
.
ecomendaciones concretas de
.
b. d · . les entre ectores, sm r
., d
intercam ios es1gua
b sea la revoluc1on e 1as
olíticas parciale.s, un análisis del presente .que u '
-~strucruras económicas y sociales como mua de futuro.
.
fue
.
.
X el estudio de la realidad social se
fines del iglo ,
, ,
di . linas separadas en cuanto a
compartimentando cada vez mas con sc1p

humana.

~/~º:~

J.U

575

su objeto de estudio, así que, la ciencia econormca la historia , la
sociología y la ciencia politica que eran ya disciplina universitarias
trataron de dar respuesta al proceso internacional de los fenómenos
sociales.
Como disciplina el conocLm1ento se institucionaliza y se
profesionaliza y en particular la trayectoria de la economía resulta muy
reveladora, en su contribución a la racionalización de la vida ocia!. De
ser, en el siglo XVllI, una forma de autoconciencia de la naciente
hurgue ía a fines del XIX su anterior lenguaje liberador e trueca por
uno legitimador de las relaciones humanas a su favor.
Cada vez aparece en el pensamiento científico y en el pensamiento
común un refinamiento de la falsa contradicción cultura-naturaleza, al
parecer, la fe en el progreso material de la comunidades acentúa el
dualismo entre lo humano y lo natural y se olvidan la razone
rousonianas de la E d11cació11 de E milio, en la libertad de la naturaleza y no
en la represión del mundo lleno de artefacto culturale de reglas
arbitrarias y arrificiale , de lazo ociale dcformant s.
La racionalidad de la teoría marginali ta neoclá ica de fines del iglo
XL y principio del ' ' , se restringe de todo lo s cial y natural r se
apoya en cambio, en la función de producci · n, una vi i ' n técnica, de
combinación de capital y trabajo, suponiendo lo demá factores de la
producci 'n prácticamente "Libre.' , por9ue e tán disponibles de
inmediaro cada vez que se requieran en el imcrcambi , sin co tos de
mercado.
os habla de la di tribución del producto o de la remuneración a 1 s
factores a parcir de u productividad marginal en una iruación de
eqwlibrio o de ocupación pl na de los recursos. D ja de ser importante
el desarrollo económico, fenómeno de lar o plazo. ~ 1principal objeto de
estudio· de la ciencia económica se centra en las ati facciones de la
necesidades individuales de corto plazo, en la utilidad y aprovechamiento
óptimo de los recursos con que cuenta una nación. Da entrada a una
visión etnocentrisra sobre la naturaleza que in ita a ver a lo tr
eres
vivos: humanos, platas o animales o a los sere inorgánicos como objetos
·inferior s sujeto a dominio y control.
Cel o Furtado (1999:41) asienta que "la teoría del de arroll qu .
obtiene del mod lo neoclásico es encilla y formula a í: el aumento de
la producti,tidad del trabajo (que e refleja en el aumento del salario real)
es consecuencia de la acumulación de capital, la que, a su YCZ, depende

�1

.f
576

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LlDICE RAMOS RUIZ

1

577
1

1

1

de la rasa anticipada de remuneración lo nue os capitale
oferta del ahorro.'

del precio de

La mayoría de lo m delos de imulación imple dentro del esquema
neoclá ico están centrada en el crecimiento del ingreso nacional dejan
en un primer m m nt d lado al progre o técnic . Mantienen como
dicen Yutop ulu
I ugent (197 6:25) "tres id as interrelacionada: la

pnmera que se trata de un proc
adual continuo, sin cambios
bru co . La segunda que e un proceso acumulativo
arm ru o,
garantizado por los mecani mo de equilibri automático . a tercera,
que exi te una per pecciva oprimí ta de las posibilidade de beneficios del
crecimiento continúo i l efect s de difusión y transmisión d clicho
desarrollo entendido como crecimiento conómico no ob tru, en'.

1

1

n pleno si lo
• Jo eph chumpeter, rompe de de dentro de la
razón neoclá ica con alguno de us upue t s. o tiene una vi ión del
de arrollo qu difiere de la concepción walra iana del equilibno eneral y
explica que la condicione d 1 de arr 11 de los paí e enfrentan
iruaciones hetero 'nea de producci 'n I n cambiante en el tiempo
por tamo no exi te, un proce o gradual de tendencia al equilibri .

,I

¡,1

11
11

1

I'

,¡

1

!
1
1

i

'1
'1'
1
1
1
'
1
1

11:

i¡

1

,,

''

!

Para este autor no ólo la eficacia }' producti idad de los fact res
s ciale de pr ducción e ne.ce aria para p rcibir el de arrollo
económJco, sino qu e tiene qu ir má allá de e to, penetrar al rden
cial · c mar con lo in trument para e tionar lo pr ce s de
ordenamiento econ 'mi o
cial
poli tic que la in tiruci ne y d
marco regulacori permitan potenciar la d1fer me expre ion del
capital en cada paí . Recup ra con ello una vi ión ocial donde la
intuición y lo de eo mpre aciale
n imp nante .
Igualmente vam a encontrar en la primera mitad del 1glo ~' ' la
propue tas ke ne ianas como el modelo Harr Id al qué e afilia ti mpa
má tarde Domar para pr •encar una visi ' n donde el lemen o cla\'e para
analizar el crecirruent e la inversión y pr p n n para rantizar una
ta a de crecimiemo del ingres un e rucli de la t. a d crecimiento de
la inver ión y el ahorro í c m9 considerar la relación capital/ pr dueto
que úen determinada ci dad en un tiempo dado.
Ke ne mi m bu ca in cuesoooar la upremada del mercado,
orma de e ti : n e ca al que permitan el ar la eficacia · la efic1enc1a
· conómica del primero en la ituaci · n hi tórica d la ran Depre 1ón de
lo añ tr inca del íglo ' . u acucio a inve tigación empírica s bre la
demanda efectiva se fundamente en la raci nalidad n oclá ica .

o oh tam , o gracia a e ca rafa ne clásica, 1 c njunr de
planteamiento económico k n ian
rientación a la
accione gub mam ntales, con cicla n uropa como el estado
ben factor' y en Laón am · cica c mo ' te ria de d arr 11 n ci na! •.
La auto.~dad de ~a ci~nci c nórnic , e d b n an p ne a la
mtegraoon de u rac1onalid-~d a la vida p litica de lo stados-1 aci · n.

1 1

li

t, :
t

11

¡'

La complejidad d lo mod lo econ ' rnic Ke ne iano , e acentúa
durante lo años cuarenta ane. and elemento y relacione entre el
crecirni neo d l producto 1 crecimi neo en la relación mdustrjaproducto; y/o un d plazam1 neo de la mano d obra hacia I et r
mdu tnal; de plazamiento que e eñala con lo m ,·imiem d man
d obra del camp a la ciudades obr todo en los paí e que empiezan
a r llamados ubde arrollado .

1

urgen ademá la preocupacione p r las impLicac1one del
crecim1en d m gráfico r d l.o alario reale n e re marc de la
r lacio?c d la indu tria y la agricukura I mpre ba10 la rac1 nalidad de
cr c1m1 nto del producto nacional de I paí
in embar o . dará un cambi cualitauv n el en que d la teoría
del. d -arrollo _q~e. · lfgang ach (1992: l ) preci a como aquél
penod que e 1mc1a el 2 de enero de 1949 cuando el pre 1d me d ¡
E rado nido , Harry . Truman abre la rn del d arrollo para rod el
mund . Declara un nu vo pr gram qu p rmiará, dice, qu ¡ s
beneficio. y avanc a oófic y nue
progi:·eso indu tri 1 1rv, n 1:1
me1oría y el crecimi nt d la. áreas ubde arr Uada .

:e campo del d

arroll a partir de la egunda ucrra ~ (undial
tendra una r lac1ón má e tr cha con práctica. de de la rganiza ión de
la. • aaone
nida . sta organización pr m verá una en de deb:ue
obre la nue\'a realidad
p liaca y ec n ' m1ca del mundo al cr • r una
en: de instancia com la
mi i · n con · mi a para ménca Launa
(Cl:PAL) en l 9 y la 0011 ión Ec nó_m_ica para \frie n J949.
E

nido , en relao n con
tado , afi ctó , parar de I añ cincuenta la definici · n d
,dcuále er · n I p roblcma ma· urge me a en tremar,
,. cuál e la f, rma.
e en rentar! . , y aquí la c1enc1a e; da , y a _-p c1aJ la cien ia
oc1ale., tcndran un auge y una e pecmlizaaón mu 1tada.

1

1

1

1

1

j

1

11

1
1 1 1'

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,,¡

¡i

1

1

'

1

1

La enorme ucr¿a ec n · mica de I

Otr

l

•

/

1

,.'
!i

�3.-Teorias Contemporáneas del De arrollo

3.1 loderniz.ación y subdesarrollo
1 principio d modernización en el desauollo e lee como proce o
de industrialización má la relac1 ne s cial qu le ustentan.
e
entiende como un pr ce
mediante el cuál progre 1varnente pude
reducirse la brecha entre tradición y m dernización, i e logra para
codo lo países un cammo común a imagen del e quema de de arrollo

occidental.
Por pnmera ez se part d l supue to d de la reoria · la prácticas
científica de occidente que el ubdesarr llo e un fenómeno real
concreto, cuantificable e id ntificable que pu de er objeto de
inve tigación. on paí e iguale a lo otro , pero en etapas diferent s del
camio . actore culturales narurale , de géner o de recur o human s
son ubestimados por dicha raci nalidad de desarroll , que los trata
como si siempre e tu ieran a di po ici , n.
l término de d rrollo, pa ó a cupar la primera lin a de la
p lineas públicas qu pretendían avanzar por 1 camino común y
univer al de la m dernizactón. el e mpromi o público de lo
cado
con el de arrollo e con irtió en una de las grandes ju tificacion s paca
invertir en in estigación social de de lo rgani mos internaci nalcs, lo
e rados y la uni ersidades.
La ma oría de lo j tema univer itario del mundo desarrollad y
subde arrollado donde e in ·e oga, produce y dtfunde la c1encta
económica n clá ica, ll nan su e paci , a partir de la egunda uerra
Iund.ial, con l s e cudio m croeconómico ' dentro de ello la llamada
"ec n mía del d arr U ".

U propue ta d I de arrollo a ciada a ver a la indu triali.zac1 ' n
como la cú pide de I cala e luova, e apo an en varia premisa . La
primera esta fundamentada n el optimi mo obre lo b nefici que la
tecnología de punta pr porciona la condición humana.
egunda
sur e d la nece idad p r 1 G rrera n I
vanc cienáfico dada la
confrontación sce-oc te. La t rcer la e nfianza eo la racion lidad de
lo mecani mos econ , micos para eliminar la de igualdad y la
polarización

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO' UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

578

cial.

e manáen para la plicaci · n de poliáca pública la racionalidad '
la ens ñanza de e as ve 1one n clá icas r ke ·ne 1anas, aquella qu

579

lograron hacer ' e cuela' desde la O tu
. li
está en pl na "gu
f: • ,, . fu P
ra capita sta cuando el mund
rra na ) e nd m nten en:
• Identificar
I d arroll c m d arr U ec n mico y e re com
. .
creom1ent
t , a. la ,·ez. e m mcr
.
. a1 b v,
meneo del producto
naci n ruto percap1t d la nacione .
• Lo factor s ciaJ e aí Jan r e manaenen c.·, no ..
• La libertad ,v l
derecho human
e hac n coincidir con
1
e
emem
polidco
r
a
i
apanarl
d
·
•
.
,
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•

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1 tado deb_rá planificar y mantener política de d
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adecuada para impulsar la m dcrmzac1ón.
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. qu genere

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

580

LIDICE RAMOS RUIZ

economía externas a la industria favorables para l.a expansión de la
economía en su conjunto de forma autosostenible.
Teniendo como imagen a lograr la etapa de madurez en la que están
los desarrollados. Algunas características que mostrarían los avances
serian, entre atgunas; ir contando con un cambio en la calidad y la
cantidad de la mano de obra, ello se vería en la transformación a la baja
del trabajo agócola y la constante elevación del trabajo industrial.
Otra característica sería que al ir creciendo el producto percápita, se
permiten niveles de consumo crecientes de la nueva clase obrera y a su
vez ella, va generando y obligando la búsqueda de nue os satisfactores y
con ello nuevos incrementos de la producción. Igualmente se obliga a un
cambio en la dirección de las industrias que pasan de contar con varones
ambiciosos a getemes profesionales para las industrias cada vez más
como sociedades anónimas que como empresas familiares.
Aparece también la presión para el Estado y las críticas desde la clase
intelectual y política a las políticas públicas y los estilos o las inclinaciones
para favorecer el proceso de industrialización., más todas las posturas
están atrapadas en la premisas permisas del desarrollo y el progreso
técnico.
Surgen las políticas del bienestar público que pretende elevar el
consumo privado con las derivaciones que bastante- conocemo de la
migración a zonas suburbanas, extensión del automóvil, crecimiento del
sector servicios y con él nuevos sectores económicos guía para elevar el
producto, como serán el petróleo, la industria eléctrica, la química,
producción de bienes domésticos duraderos y otros.
Dentro del marco de esta racionalidad, hay economistas menos
ortodoxos, como Ragoar
urkse y Gun.nar Myrdal que tienen
propuestas del desarrollo eco~ómico para los países menos desarrollados
donde se precisan las relaciones de la formación del capital con la
pobreza y el creómiento balanceado de las economías. Y apuntan sobre
las dinámicas de polarización del crecimiento a nivel internacional o
nacional.
Como la ideología del desarrollo esta orientada a que este es un
proceso "natu~' "gradual" en 'evolución", a medida que se fuetao
.d ando las condiciones se pasada de una etapa a otra, es que esos otros
economistas hablen de "c_írculos viciosos_". Vistos como situaciones en
las que diversos factores están tan intrincados e interconectados que en

y PRÁ~TICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

381

conjunto
:c: il alirtienden a producir e stados de estancamiento del que resu 1ta
d wc s .
Modelos como el de Arthu r Lew1s
. (premio
.
ób 1 d E
.
1979, y único economista
.b.' 1
e e conom1a de
.
en rec1 1r o de un
,
bd

adv1erten como la dualidad d e 1a econorrua
, .tntemacío
pais lsu ,esarrollado)
.
denero de las economías locales bd
na
e
ta
igualmente
.
su esarrolladas Ptes
b .
ex-haustJvo sobre las elasticidade s d e la 01erta
e:
.
de trab
· enta
¡ d un tra a¡o
rrusmo por el sector ind u strºal
ªlº, afi .emanda
J , e1 margen de b
d del
empresarios del sector moderno
ene aos e los
procesos de inversión mayores y. c~~o por esa vía, se pueden obtener
desarrollo cuando s logre absor~er la genera .~n c1.rculo virtuoso del
rural por la industria.
poblacion excedente del sector
Resulta conveniente volver a d .
_
teórica se convierte en una . .fi e_c ~ que toda esta racionalización
1
.
.
1ust1 1cac1on política
rnvets1ón extranjera de los or
.
.
. para as propuestas de
paí es ubdesarrollado degarul smos d10ternac1onales, de la deuda de los
,
a avu a con p ést
reforzarían la dependencia .
,
r amos atado que
exmeote y muchas de las
h
ya desarticuladas formas d
nl
.
. veces a ondarían las
d
e e ace mternac10nal
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en
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Estado
U
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,
a_
v
or
e los
.
ru os e orteameuca.

Sm embargo, para l.a Comisión para el D
ll
, .
de la
aciones nidas (CE PAL) el d
e ar~o o de -menea Latina
observa como un proceso d
, b. esarrollo uen otro ingrediente, se
unkel y Paz (197· 32) "U e ca~ io e tructural global. Como dicen
·
na comente de p
·
1 •
9ue pone el acento en la política del desa en am,enro aunoa~ericano
reformas estructurale enl fu . ; d rrollo sobre un con¡unto de
ª ncion el Estado
·
promotor
e
como oncntador,
. r planificador "; en una re1orma
v ampliad .
1
modalidades de financi· on sustancial de las
amiento externo y del
• .
la visión esrructuralista' .
.
comercio internacional; es
Estructural porque había que utilizar
,
.
.
tomara en cuenta un co .
d
. un metodo de mvest1gación que
no estaban iendo obse~~tºd e relaciones económicas }' sociales que
crecimiento o de de
ll es entro de los modelos de desarrollo com
arro o como rapa ,, q
,
dí
e
}' económicos para país
1
. ue si ten an e1ecto sociales
.
es como os nuestro .
~urante esta primera mitad del i lo
g
' ~ucho~ pruses de América
reformas y de inversiones1mdp~nfantes en matena de mdu trialización de
1
•
·
e m raestructura par
racionalización y pl .6 . ,
ª amp li ar os estilos de
acum lati
l aru icac1on acordes a un proce o de crecimiento
u
Y ace erado que no llegó.

Launa hicieron esfu rzos •

"º

?

,

,

�LA RACIONALJDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UO!CE RAMOS RUIZ

582

La mayoría de los estudiosos de asuntos latinoamericanos coinciden
que en 1949, a poco de haberse creado la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL) como organismo regional de_ las
Unidas el informe del economista argentino Raúl Preb1sch sento las
bases de la racionalidad en que criticaba el viejo esquema de la división
internacional del trabajo correspondiente a la teocia neoclásica del
comercio internacional. Estos argumentos y ottos más, de estudiosos ~ue
trabajaron en ese organismo se conocen como "escuela estructuralista

ªª?ºes

latinoamericana".
La teoría del comercio internacional vigente, preveía que la
especialización de la producción y el _intercambio provocarían la
tendencia al equilibrio de las remuneraciones de los factores de la
producción, contribuyendo con ello a modelar ) tender a desaparecér las
diferencias internacionales.
ada más alejado de ello, se observaba ~ los ~ños cuareo~a Y
cincuenta del siglo L-X, donde en los bienes 1ndustr1ales pr~d~c1dos
dentro de los países desarrollados, los frutos del progreso tecruco se
trasformaban en aumentos de los ingresos de los productores pero no en
disminución de precios internacionales. A su vez, los pro~u~tos
primarios, de los subdesarrollados, veían producto del pcogr~so tecruco,
disminuít sus precios y no un aumento de los beneficios de los
productores.
Si bien Prebisch, se manejaba con la misma racio-?ali_dad _de la
ortodoxia del desarrollo, introduce un alegato oportuno y s1gruficat1vo_ en
el lugar preciso y en los tiempos históricos adecuados en que los prus~s
desarrollados reconquistaban mercados y trataban de echar abaJO
medidas proteccionistas en Latinoamérica.

• La estructura del sector económico de los subdesarrollado es dual
con un sector moderno orientado a la exp rtación de bienes
primarios y otro tradicional a niveles casi de subsistencia.
• Las economías subdesarrolladas on mercados indispensables para
los bienes industrializados de las economías desarrolladas.
• Por lo anterior, la maquinaria y la tecnología para la modernización
son importados de economías avanzadas.
• Una decidida intervención gubernamental que promueva un
desarrollo industrial interno y diversificado podría favorecer la
salida del subde arrollo.
Centro-periferia es por tanto un sistema de relaciones econom1cas
internacionales que se dan entre naciones donde el "centro" lo ocupan
los países industrializados con avances en el progreso técnico y que
organizan el sistema mundial dadas sus características estructurales
intemas de amplia diversificación productiva y con nivele de
productividad bastante homogéneo . La "periferia" erán "los otros"
economías con una estructura productiva especializada pero limitada a
los bienes exportables y con niveles de productividad heterogéneos.
La primera época de esta corriente estrucrural-cepalina tuvo su
culminación política, dicen Sunkel y Paz (1977:35) en 1961, en la carta de
Punta del este y en la concepción inicial y nunca realizada de la Alianza
para el Progreso. n esta ocasión los gobierno latinoamericano , dentro
del nuevo esquema de cooperación internacional "multilateral' con
Estados Unidos expresaron su decisión de impul ar y realzar una
planificación como instrumento para alcanzar las metas de la
modernización.

Hacia mecliados de los años sesenca del siglo
desde los estudio
en América Latina, la racionalidad estrucrurabsta s igue dando dentro
de la CEPAL pero fuera de se ámbito empiezan a surgir las primeras
versiones de la teoría de la Dependencia que tiene en América Latina u
auge durante lo · añ s etenta, con una racionalidad e tructural ligada a lo
que muchos estudiosos llamaron l imperialismo contemporáneo para
¡¡cotar sus exposiciones de los clásicos dd imperialismo de principios del
siglo XX.
j

Entonces se formula la tcoóa de la tendencia al deterioro ~e los
tér~os de intercambio, que pone las bases en la versión que ~re?1 ch Y
otros estudiosos latinoamericanos del modelo Centto-Penfena que
razona el subdesarrollo bajo la mayoóa de las siguientes ideas:
• Las estructuras existentes ·en las economías desarrolladas han sido
históricamente determinadas por la forma en que se han insertado
e:!1 la economía internacional.
• La función de estos paí'ses en la economía global ha si_d~ la. ~e
servir de fuente de materias primas baratas par la industnali.zacion
de las economías avanzadas.

583

',

raíz de la obra de Paul Barao surge la moderna teoria del
imperialismo que se desarrolla durante los años cincuenta y se enta con
aportaciones de Paul weezy, H. Magdof, A. Emmanuel y amir Amin a
nh·el internacional. e razona · cuestiona el capitalismo moderno dentro

�584

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

UDICE RAMOS RULZ

de la teoría de la competencia oligopólica entre las grandes empresas
internacionales donde el mecanismo de la inversión extranjera no
funciona para los países subdesarrollados en términos de desarrollo sino
en forma de transferencia de excedentes de los países pobres a los ricos.
Así para América Latina, tal y como explica Esthela Gutiérrez
(2003:33) "la teoría de la dependencia surge como una corriente crítica
intelectual que discute la viabilidad del modelo e nómico propuesto por
la CEPAL. Es decir nace frente a la crisis del pensamiento desarrollista
sostenido por la CEPAL y ante la necesidad de tener un nuevo marco de
conocimiento para las sociedades de América Latina,".
La actividad intelectual latinoamericana estuvo profundamente
influida por la Revolución Cubana y por los estudios empíricos de corte
sociológico que daban cuenta de las grandes masas de marginados
urbanos, de la cada vez peor distribución del ingreso, de los sin tierra en
el campo, de cómo la sociedad de consumo prometida era una_ilusión y
sobre todo de los fuertes intereses de las burocracias regionales con los
intereses de las grandes empresas internacionales.
La dependencia en palabras de Theotonio dos Santos (1986:305) "es
una situación en la cual un cierto grupo de países tienen su economía
condicionada por el desarrollo y expansión de otra economía a la cuál la
propia está sometida." Y agrega, "La relación de interdependencia entre
dos o más economías, y entre estas y el comercio mundial, asume la
forma de dependencia cuando algunos países los dominantes, pueden
e&gt;..-pandirse y autoirnpuls~se, en tanto que los otros, los dependientes,
sólo lo pueden hacer como reflejo de esa expansión, que puede actuar
positiva y / o negativamente sobre el desarrollo inmediato. De cualquier
forma, la situación de dependencia conduce a una situación global de los
países dependientes que los sitúa en un retraso y bajo la explotación de
los países dominantes."

3.2 Enfoq11es a partir de los años setenta
Para estudiosos como oam Chom ky,en el Primer Foro
cial
fundial de 2002, en Brasil; (www.memoria.com.mx) la integración
internacional del período de postguerra se manifiesta en dos fases. A la
primera de 1945-1970, le llama el período de Bretton oods o de los
· años dorados del capitalismo industrial y a la segunda 1970-20 2, que
demanda la atención en este apartado; de desmantelamiento de los
·acuerdos de Bretton oods o de los años pesados, porque se da un claro

5&gt;85

y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

deterioro
, .
d el mundo
. ald de
d los. índices macroeconorrucos
des1gu
a social.

una creciente

Estos síntomas , tarnbi en
· los d etecta Octav10
. Ianni (1993·1'")
d
ex-presa que desde hace unos vein . .
.
_
· ::&gt; cuan o
mundial capitalista entró en un lar ~c1::~do tremra ~n~s, la economía
lento e inestable comparado con lg P 1 .~ de crenmienco lento más
a e, o uc1on que hab1'a teru·d o epocas
preV1as.
~entro de ~a academia, los efectos de la realidad del
obligan a cambios de perspectivas de có
.
.
mo~ento,
de análisis e interpretación de 1 e • mo racmnalizar las neces1dade
os lenomenos nuevos
1
comprender con las formulas v1e¡as
. . d e razonar para a1que no se ogran
tema de la naturaleza erá fund amenta1 en la s amb1ros
.' .
al
eguno. regresar
.
ocros la lógica sigue iendo instrumental al ti
• . conorrucos, para
cerrado el espacio para temas q
d po neoclas1co que mantiene
ue no sean e mercado.
de ~:ll~mit~: d:lc;:::":1:nto, la a~erta ambiental, las mujeres en el
. d . li,
campe mas alternativas al m d l d
in u tna zación aparecen como los temas del d
ll
eo e
reflexiones sobre la acelerada érdida d h
esa~o o a ~ar de las
estados Unidos ante el avance pd
e egemorua econorruca de los
h
e estructuras nuevas en
.J .
que acer avanzar más y mejor, la productividad del trabajo~ropa y apon

;ª

Denrro de esta segunda fa e de ime
..
.
posguerra, las propuestas teóricas
gra~10? mundial del período de
Desarrollo han estado do . d
y practicas de las Teorías del
neoliberal Los
mina
ª
por
el enfoque neoclásico con visión
1
.
. .
manua es y tratados de Economía rese
tac1onalidad que se usrenta en la defens
_P
man una
competitivo como mecanismo de así a~ . de _la _eficacia del mercado
umando la crítica a las form d . gn et ~, optima de lo recurso ,
as e tntervenc1on k rn ·
d 1
por cuanto e le acusa de gene d.
.
, e lana e
cado
.
rar 1scors1one en lo mercado ·.
Además
·
. , la o b s~rvac1ones
e llegan, al M delo de
Importaciones cepalino porque se da
ustitución de
las imporracione . r exportacio
llpor semado q~c la resmcc1ones a
·
•
nes no e an a benefic1
·
parncipación plena de lo país d
d 1
.
.
º
mutuos, m a una
entro e comercio Internacional
. egún Humberto García Bedov ( 1992·12) "
.
, ·_
medulares del neoliber li
· .
·
las ideas bas1ca ,.
a
mo
se
reco01er
n
v
est
que sirvió d
,
.
o·
.
ructuraron en un marco'

pa~

edesarr:u~:, ~:: e~~:":: e:e~:;~:ºc,'.:ci~:c¡°"ó".'ico nlos

oc enea, teniendo en cue t l .
.
os ano etenta y
keync iani mo., y
I
n_a a msufic1enc1a y agotamiento del
.
para os pa1se subdesarrollados, se conciben además

�LlmCE RAMOS RUIZ

586

de lo anterior como una serie de recomendaciones antinflacionarias que
apoyan la resolución de la crisis socioeconómica de ellos al regular el
crecimiento económico en el largo plazo.
Se acentúa así, la racionalidad de la primacía del crecimiento con u.na
creencia del dinamismo intrínseco del mercado y lo relevante, dadas las
circunstmcias
fines del siglo XX, será la aceptación tácita de las
inequidades sociales, donde el desarrollo de la nQ pobreza es la propuesta
a conseguir. Donde los factores de orden social y político permanecen
aislados a pesar de contar con una serie de procesos que se entremezclan
e interconexionan y donde ya, los entramados apuntan a lo que se

ae

termina llamando globalización.
Lo más grave, de esta racionalidad es que, las políticas económi!:aS a
proponer, tiene impactos directos a los salarios, un retroceso a las
prestaciones y a los servicios sociales una desregulación fiscal, una
desregulación de los mercados de bienes básicos y la flexibilización del
mercado laboral que pretende hacer creer que esa caída en la
participación de los trabajadores dentro del producto es una condición
necesaria para combatir la inflación y el mismo desempleo pero que con
los mecanismos del libre mercado retomarán los ni eles "adecuados"
para cada economía nacional.
1 shock de petróleo del 1972 marca una flexión económica que aún
no termina y que ha exigido una reconversión del aparato productivo
para adecuarse a los nuevos precios de este energético que es todavía hoy
la base fundamental del proceso industrial y de roda 1a estrucrura
productiva de las naciones.
Aunado ello, se endurecen las políticas monetaria de los paíse
industrializados acreedores y sus monedas se volvieron caras, el dóla[ e
el ejei:nplo típico, hay un incremento de la deuda de los ·subdesarrollado
a partir de rasas muy caras de interés y de la caída de los precios de las
exportaciones de estos; con todo esto se obtiene un cambio radical del
flujo de capitales de los países pobres y los ricos.
El mundo socialista en esas· décadas de los setenta y ochenta, está
paralizado. Por el lado de la economía, existe una caída de la
productividad de su mano de obra, plantas obsoletas en la rama
industrial, una agricultura pocó eficiente y eficaz para las necesidades de
fas poblaciones, precios inflexibles y una excesiva centralización de las
decisiones · de producción. Por la corriente política hay una serie de
malestares que se atemperan algo cuando Gorbachov propone la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

587

Perestroika y la Glasmost o derecho a la info
.,
las teorías del desarrollo ha,,
d .1 . , rmacion, por la postura de
,
'
J una
es1 usmn por el m .·
busqueda d salidas de mercado.
arusmo y una

. En la década de los años ochenta d .
.
•
instancias internacionales como una 'd.eca'd a ecada
reconocida
por las
é d'd
»
1 ª para el desarrollo,
existen algunas voces nuevas d entro de1 marco
P recon
' ·
se conforma
en
Francia
bautizad
al
,
omtco
como al que
.
ª como teona de la regulación.
Es . trnportante
eñalar, no di ce E thela Gutiérrez (2003· 57) que
Am,
L .
enea ~ttna, el keynesinismo de la e pAL v 1
·.

«

en

Dependencia estuvieron separad
, e marx.1smo de la
unificado se mantuvieron l
os y, a pesar del esfuerzo del enfoque
.'
os sesgos economicisr
. 1 .
respectivamente· la Teoría de la Re5uincton
,,.,,!,, . •
as
Y
socio
por su pan
·ogi.stala
cualid ad de presentar e
.
.
.
e
tiene
di
n cuerpo reonco sustentado
b
para gmas, centrado en el análisis de la histon·a" .

en aro os

La relevancia de esta teoría radica en
.
del desarrollo del capitalismo . d
. lque logra tnt~grar _los problemas
• ·
1n USlfla en una rac1on lid d hi , ·
econom1ca y de re ¡aaone
·
de poder
tonca,
di 1 a a
metodológicamente a un . 1
mun a donde engarza
ruve mesoeconómico
cuenca de un .réoimen de
.•
conceptos que dan
ei acumu1ac1on y de la rela · • al . 1
conjuga ente la forma que im ulsa l : .
'
cion
ana que se
obrera del momento analiz d p
e regimen y las luchas de la clase
a o.

Dicha teoría parte del estudio de la
.
aenc una visión univer alista al
'] reali~ad de fines del siglo XX,
proyecto histórico del capítali
e~tl o maco ta po que intenta en u
smo
us modos de regul · explicación pormenorizada d 1
ac1on tener una
económico in dejar fuera 1 e componamiento de este sistema
modelo los capitali ta v l os pba~tods de los actores a ciales clásicos del
,
. os tra ªIª ores.
Contrariamente a la propuesta
l' .
pre en tan proyectos alternativos d neo; _as1ca, los. r~gulacionistas no
on analítico )' profund·
be po acas econom1cas, los traba jo
izan so re la form
.
económico puede reproducirse.
as en que el sistema
pi na década.
de Jos
lo En
fenómeno
nue,·os
q años novent.a las propuestas teóricas sobre
ue se enmarcan como globali - . .
presentar un nue,·o m ld d
.
zac1on, intentan
°• e e pensamiento
q
•
e1e.memos de análi ·
..
ue proporcione los
sis e 10terpretac1on de e e int · d
.
em bargo Ulrick Beck (1998··164) con 1'd era q e " 1nnca
o
proceso.
S10
1 bali
nue\'a complejidad de la globalidad . 1
u .
o
smo reduce la
económico".
} a lobalizacion a un aspecto: el

?.

�LJDlCE RAMOS RUIZ

588

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

589

y continúa argumentando que "la globalización solo se concibe como
una ampliación constante de los condicionamientos _imp_~estos P~~ el

social que mejoren la asignación de los recursos, la eficiencia económica
y a potenciar el crecimiento.

l Todos los demás aspectos, globalizaaon ecolog1ca,
mercad o m u ndia •
.
·¿ d
cultural, política policéntrica, surgimiento de espacios e 1de~~ a es
trasnacionales, solo se consideran (cuando se l~s presta atenc1on), de
modo subordinado a la globalización econónnca. De ~ste modo _la
sociedad mundial, se reduce y se falsea, en té~os de soaedad mundial

Leyendo los documentos del Banco Mundial y los diez acuerdos del
Consenso de Washington de 1990 y a Joseph tiglitz (2003:247-260)
entendemos que las reformas de la primera generación incluyen
modificaciones de precios relativos internos de eliminación de tarifas
aduaneras, privatización de empresas públicas desregulación del
mercado laboral, agrario y la libertad del mercado de capitales así como
el establecimiento de garantías de protección a 1a libertad privada.

de mercado."
De la amplia literatura (Saxe Fernánde~, Gonzáles Mari~- Argelia,
Estefanía Joaquín, Vil.as Carlos) que existe sq~re la cnuca a _la
globalización como la postura sólo del mercado, solo de la e~on?nua,
hemos extractado los elementos que ellos consideran los pnnc1~ales
argumentos de su racionalidad y que son entre otros:
• La creencia en que la desigualdad económica es natural y un
incentivo para la competencia.
_
.
• La propuesta de que las operaciones de ~e~cado no 10terverudas
maximizan la eficiencia y el bienestar econorn.1co.
.
• La convicción de que las empresa están en un mercado m~dial
competitivo duro y dificil donde b~y que _penetra en_ ruchos
espeáficos reivindicando el principio de venta¡a comparauva y de
especialización productiva.
• La defensa de la mínima intervención gubernamental.
• La reivindicación de la propuesta teórica de los equilibrios_parciales
y el general si los ,precios de mercado son los que asignan los
recursos.
Coincidiendo en el tiempo, para los países subdesarrollados, la crisis
de estos años se razona como una crisis de deuda. Pafa: la tanto el FMl
dial "recomendaron" llevar a cabo los programas de
como. e1Banco Mun
.
·li · ,
ajuste estructural que fueron de dos tipos, una medidas de estab1 _z~cion
y otras de ajuste estructural propiamente dichas. E~ caso de Mexico :
partir del gobierno del presidente Miguel de la Madrid es una prueba d
ello.
Las medidas de estabilización consisten en: reducción del déficit
fiscal, aumento de las tasas de interés, devaluación de las monedas
nacionales y la renegociacióo de la deuda. En ca~bro los program:: ~:
'ajuste estrµctural propiamente dicho . vai:i encaminados a refo~ ·ca '
políticas públicas, de instituciones naaonáles, de estroctura economi )

Para ahondar en el ajuste estructural, en un segundo momento, las
instituciones sociales y la reglas que les institucionalizan deben ser
modificadas y contratadas de otra forma para apoyar la reducción de la
pobreza. Así vamos a encontrar, seguimos con el caso de léxico con
ejemplo práctico, focalización de los servicios de salud, de educación y
apoyos de política social a los pobres.
Igualmente, la introducción de la racionalidad de la competitividad en
la prestación de ervicios público mediante la imwduccióo de
concesiones a empre as privadas. La descentralización a los e tados ·
municipios de una serie de funciones administrativas '! tributarias que
federalicen al Estado y establezcan la competencia por la recaudación
impositiva.
Exi ten entre las sugerencias una erie de reformas al Estado en
cuanto a forma de administración e independencia de los poderc
legislativo y judicial con la idea de combatir la corrupción y aumentar la
eficiencia y calidad de los servicios que pre tan.
e observa un tercer tipo de reformas que Mónica Dávila (2000)
califica de una tercera generación de reformas que tienen un carácter
ambiental y están relacionadas con la creación de fondos mediante una
reforma fiscal o manejo de ga olina , electricidad y otro energético.
Resumiendo, estas reforma que conforman el ajuste estructural no son
sólo de índole económica sino también política y ocia!.
En paralelo, a todas las versiones económjco-polícicas del desarrollo
que se han presentado, donde pasó inadvertida la noción de
s~~temabilidad que se desarrollaba en el marco de las ciencia biológicofis1~as y qu plantea la finitud de los recursos naturales. e pre enta una
se~e de debates que hablan obre el deterioro del "capital natural" por el
estilo de desarrollo implementado con la indusuializaci ' n
invitan a
revisar el marco global de las versiones del siglo • X.

�590

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO'. UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

nida para l De artollo
In cirut d In e riga.ci n de acion
R1 D) que rec noc la int rdcpend nc1a de lo facmre
c1al
· oc1ale · la nec idad d armonizar la ince r. ci n de
económic
ambo cip de facrore para dejar de e nsiderar a lo · gund
táculo " al dcsarroll .
impl '

na racionalidad que avanza en entid ~ abri~ ~a vi 1ón de . la
economía de la indu crializaci · n e la e n m1a e logica. Ella analiza
el lugar de la naturaleza en la economía n u d bl papd de
su.ministradora de recur
, receptor de residuo . D pre__tadora de
· ·
an de de el disfrute del paisaj hasta l pr tecc1on de ida
erv1aos qu
.
al ofr cer protección en la capa de zono para l ray ultra 1oleta.

º:dí

Como lo plantean J an Macúnez y J
Roca .( 2 : 14) la ~cono mía
,
.
b:'·-a
lo
flu¡·
de
n
r
a
lo od de marcnale en la
0
eco1ogica coma WL
.
. •
•
•
•
economia humana analiza la discrepancia entr 1aempo ~~n mJC }
el tiempo biogc químic , y estudia también la co voluc1on de las
esp cie y de la variedad s agóc la e n l_
re hu.man .
abr 1
estudio de la evaluaci · n fí ica de los 1mpacco amb1entale de la
economía humana.
Para esto estudi 05 la ec nomía neoclásica e ncierra en un ~rcul
de produce re y con umidor c rdinado p. r d mercad }: ~~bnc, do
por el ¡ t ma de precio donde
ha) c~btda para 1_ anali I d 1
impact d ¡ uso de lo recur o ma ~u. 1a la e:t rn lidade .
dern
lo impactos no on recogido p r la \ gica de I pr c1 del m rcad .

º.º

J

Al incorporar variabl qu midan I e_ n umo y el flujo de _cn_crf;ias
tant endo omática (explic da p r la b1ol a p r I requertmJ nt
'6
del er humano ,. la ab reí· n de alimento ), como
calon 1c
;
..
,
exo omática ( clarada por la economía la p üoca o la cultu~~ ya que e
r fi rcn a lo u
del tcan porte, l b are o la pr ducc1 n) e otra
rgumentan que la extem ljdad
n "falla del m rcad ' • Ap Y n la
idea que man ja Herman Oal~: oo d plorabl
exit . en la
eran f rencia de costo y efecto ne tiv s a otra p r na a I no
nacid , a ocra e p cic .
D de la c n mía col ' gica hay un cambio radical o 1, mi~ada, al
· · d l b'
· mbar p rman e igual el
preocupar e por la
t1on e am tente. in
•
.
mb d l rací nalidad n odá ica porque I e intcnt abr1~ lo
: ument del flujo del mercado de ta p tura tcóric a lo. conflicto
entre ec nomía · medí ambient~.
habla de una e nomía d l m di ambi ncc o de 1 . rccur
natural c n e t nuev
bjcto d e rudio p r al trab~ ¡ar e n .
método d la ec n mía queda p e e pac10 para I grar un ~ntercamb1o
int rdi ciplinari que permita crear una racionalidad de otr op •
ontinu~nd en e ta línea de raz namiento parnlel a la P tu~
d minante de cr cimiento I al d arrollo. n 196 ·e e n. aruye e

691

1

í, durante la Prim ra Década del De arroll (19 -19 O) que
pr grama de d la acion
mda e inicia la bú qu da del " nfi que
l;nificado" en la formulaci · n d politic. y ro ama. d 1 E rad .
Un proyect qu l ó avanzar muy poc ant la alta m t d 1· g1ca d •
indicad re , anee la ce i tencia p linea y la incap ad d d pr puc ·c..
r mecliale .

En I eran cur de La 'década perdjda parn el &lt;le arroll
ch ne. exi te una dccl ración d la 'aci ne
nid,
admite qu el d rech al d . arr U s un derecho human , e mclu &gt; •
incocp ca n d1ch d cum ne com un d rcch de t ce ra ne . ción,
con v ac1 · n d um,·cr alid. d.
r\. i a parar de 199 , e trabaja en una connotación má técnica que
m ral del conc pe de D arrollo Human y el Pr grama de . 1ac1on

l.: mda para el De arrollo
· D) r nta un índice d · medida del
mismo que integra I
e pcran7.a de vida,
alfabetizac1 · n, e lari ad y p
adqui iri\'o e n el que pretende:
cacalo izar a I paí
con alg rná. pr ci &gt; qu I Pr dueto 'ac1on, I
pcrdpica.
Dentr del p imi. m que pre,·alcció en ,\ménca L una p r lo.
procc o de 'a¡u re crucrural" de e o: últim s v intc añ . del 1~lo
X.·, en el red1 cñ de la te ci y prácaca del de. arrollo . e , \'ama ·n d
cnf qu de • f ujer . n el e arrollo I lED).
Die"' en6 qu que com nz · a v1 ualizar de. de I s ñ
renta. a
pamr de la Pnmera
nfcrenc1a lmernacional d la ~[ujcr, n ~léxico
19 ~, u ne p r objeto mt ar a l. s mu1 re~ d un, m. ncrn bn~rnntt.
funcional a la e trate ia de de. i\rr U dada . ~1 dcsarroll nccc i a d
trabajo pr ducrh· &lt;le I muj re. · pe yccta lucí ne par 1a\c · p. ra
~na m I r me rp ración d ella al mcrcndo.
, la om1 i • n &lt;le
D nrr del on ej
e nomic ,.
Oc arrollo
c1al plaot a un,
ric · de tema . 1 ce de ·ce 1po de
:i d1ch
ccror
de. :ur llo c n el fin de alem, r la a i nací · n d recur
d nde l. a 1gnac1on a muj res n t d un d afio.

�LÍOICE RAMOS RUIZ

592

Las Organizaciones de la ociedad Ci il, (
G · ) dedicada a
promover y trabajar con la mujeres van a pr entar estuclios que
comprueban que este enfoque MED, ha aumentad a menudo la carga
de trabajo de las mujere sin lograr mayor p der económico. La
integración qu s pretende a los pr ce o de desarrollo, in cambio n
las relaciones d~ poder, será parte importante d los temas dentto de la
Cuarta Conferencia Internacional, de 1995, en eijing.
Con otro énfasi , pero no por ello menos importante en lo que e
conoce como la Cuarta Década del Desarrollo, de los año no enta, hay
un ac nto en nu stta economías subd arrolladas por hacer un spacio
conceptual y político para estudiar lo que implica l llamado sector
informal para las teorías y práctica del desarrollo.
Como vemo la discusión obre el de arrollo ha sufrido un amplia
metamorfosi en las última década , canto que autores como ~ . achs
(199 ) Gilber Rist (199 ) afirman 9u d d 1985 e inicia la era d l
'rede arrollo", es d cir, que dado el aju ce esttUctural, a que e han
sometido los país subde arrollad , para insertarse en l modelo global
que demanda el mercado de e tá décadas necesitan de mamelar, en
nombre del desarrollo, lo que en treinta cuarenta año de esfueaos
con ttUyeron mal o da resultados ob oletos para un tipo de racionalidad
de la globalización.
n nombre del d sarrollo, d la
ueva conom.ía, una nueva
racionalidad desarcollista se pone en marcha, la del desarr !lo ost nido o
desarr llo sustentable.

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011d

dtvtlopmtnl of sodological tb ory, Printice-Hall,

�GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL
Mero. Roberto ReboUoso
Profesor l ovestigador
de la Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción
El propósito de este ensayo es reflexionar en torno al tema de 1a
globalización desde una perspectiva culturalista, ya que por lo general se
plantea desde el marco de la economía. Por lo que es necesario analizar
las propuestas de historiadores, sociólogos y antropólogos que han
externado sus pensamientos en tomo al tema. En un primer momento
consideraré las raíces de la globalización, posteriormente, 1'l nueva
concepción de espacio y tiempo de acuerdo a pensadores postmodernos,
así como la tendencia a una cultura global y sus consecuencias sociales.

1.- Las raíces de la globalización. E l modelo Sistema-mundo
Uno de los cambios culturales más significativos en el mundo
contemporáneo es la llegada de la revolución informática a la par de del
fenómeno de la globlización. Autores de la talla de Daniel Bell, Peter
Drucker, M.ichael Porter, Manuel Castells, D avid Harvey y J eremy Rifkin,
entre otros muchos investigadores, se han dado a la tarea de investigar y
reflexionar en sus propias disciplinas sobre el significado de esta
revolución.
El impacto de estos nuevos paradigmas se ha dejado notar en las
organizaciones, las empresas, los sistemas educativos, y naturalmente en
el recurso humano. Hemos pasado de una sociedad industrial a una
sociedad del conocimiento. Parte de este cambio estructural son los

�GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

599

ROBERTO REBOLLOSO

598

intenta iruado en el i lo
arranca en el siglo ~-

nuevo modelos de comunicación, los cuales al aumentar la elocidad en
los flujo de información por medio de Internet.

E te cambio cultural ha m dificado el c acepto de e pacio y tiempo
en todos los nivele de la soci dad. Por lo que es conveniente analizar
dónde está el origen d
sre problema. Por lo que a continuación
intentaré presentar a algunos de los autores más representativos sobre el
asunto.
Emmanuel allerstein, ociólogo contemporáneo, reflexiona en su
libro The lflorld ~ste111 1 obre la necesidad de dar una vi ióo hi tórica del
capitalismo. De de la per pectiva histórica llamada "de larga duraci ' n"
se estudian los hechos históricos locale , que luego e comparan con
otras latitudes para finalmente e tablecer lo que él llama 'el si tema
mundo". n el caso particular de e ce primer volumen, el Profe or
~ allerstein se enfoca el moderno i tema de cfase para de cubrir a
cravés de la comparación entre diferentes regione una amplia

I, por lo que egún el autor la lobalización

EJ análisis .del istema mundo de \l aller tem
. nene
.
. .
la tguteote
caracceosaca 1mponante : en primer luga 1 náli .
, .
una mirada lobal, ob ervand lo ciclor, e a , s~s econom1co desde
, .
econorrucos y en egundo
1
teonmo, e uso de la heuri tica para enconttarl
.
.,
,
amplia • uJ ·d· · li •
una mterpretaoon ma
.
m t1 tsc1p ~an~.. d más el auror pretende ofrecer un un
medio entr la generalizac1 0 hi tórica v la
•
.
P tO
lo r un aoálisi .
. .
J
narractone p roculares para
~al.
s1 t_manco. Tod esto en su intemo por definir el
caplt
. entr I
d 1smo como . 51 t ma basado en 1a comp tenaa
pro u tore y traba¡ad res libre en el contexto del mercado.

:di: en su bu _queda

~ contrib~ción de \J aller tein al proce o de la formación

e~•~
históricos
concr
to
que
permiten
p~t:
gumentaaon, en lo clisonto encla,·e geogra· fic
b d
de

La
autor nos da , .
.
o ra
.,
ra pte para nue tra s1 utente reflexión ent roo a
perc pa n del espacio y el tiempo.

egmentaci , n social.

En el abanico de da es s dale que el autor analiza e pueden
de tacar los siguiente e tameotos: Y ornan (pequeños propietario
libres), trabajadores a alaciado
ervidumbre, cla e intermedia y la
clases clirigent . egmeoto que luego itúa de manera estraté ·ca en eres
de sus conceptos básicos que on claves en u planteamiento: c~ntro
perifeoa y emiperiferia, por ejemplo, la e clavitud perten ce a la
periferia, lo trabajadores asalariados al centro y lo arrendataa
ero elemento crucial en el modelo de aller tein e el papel de la
demografía en el de arrollo de las da e ociales. seo debido a que e tá
ligado a la explosión d las ciudades y la reducción del ai lamiento de las
poblacione . Lo que por consecuenoa aumenta el flujo de p blac1óo
entre las distinta geografias, que e traduce en intercambio tamo
comerciale como cultural , in dejar de aparecer los cíes o letalc
como las epidemias y el hambre.
Para explicar la speculaci · n e inflación durante el i lo
'l
allerstein pone atenci · n al comportamiento cíclic de I s precio
europeos, apoyándo e en autores d la talla d Fernand Braudel ad
Hamilton, Ingrid Hammer t6ri, . . Breener y C. Robinson.
A

ue

O

• gul
an

°

en lo mod lo globales

difer ncia de ~ aller tein, que t ma la "larga d

. , ,, l

0
sigwences
.
uraaon
autore
a· e ns1d rar panen de un mod elO d'J tln
. o que '.oene
ue
,
l
q 'er con os aclo económic
donde el 1
• .
ob ervar 1
,
e emento ponc1pal a
1
a tecn o a, en cada uno de lo ciclo económico .

Para e ·pücar

(sbarecr pping) a la semiperifeaa.

cos -argumento conducen a la discusión del capitalism
modo de producción. :farx había hecho estos planteamiento
iglo MU, en cambio '\ aller tein con el estudio d ca o

2. El e pacio y tiempo.

sta

nue a percepción

e pacio-tem oral v v

;~d;i:i~ u~:'~: ,ti~:~ '.~t~::~ ,ge~;;; d':fio:::lcs ~~~~
1b

opkins'. c n su hbro La (011dició11 de lo pos/modernidad, donde

7:

!lant~~en6to que hoy p r hoy, on argumento
scus1on o re e te mundo po cmod
1
aut r en cue oón es ~· illi
R b
,
erno.
otro
for aa
. _am . o e rry antr p l
de la 1 e
ch l
1 R carcb, qwen di .cuce en e ta !in a de la m derrudad el
~:~e::.u d~ enten?elr el ~apitali ": de de el punto de v1 ta histónco,
L
Y e paaa eguo lo a 1enta en su artículo ' nd r cand·
ap1tausm" (2 2).
m
~¡::;~;e::

e

a t no de lo punto que qwero retomar para con iderar a e to do
u ore ' . eff que ambo
Kondr
. . , pan
. e_n . de I mod elo propue to por
.D.
su
aac par su v1s10~ h1 tonca. La te óa de la onda la as fue
g nda por est econorru ta ru o ' al filo del siglo . •• temo d e lo se

�600

ROBERTO REBOLLOSO

presenta como una repre entación gráfica a manera de ondas donde ~ada
una representa 50 años en el espacio temporal. Cada onda sube y ba¡a lo
que representa acumulación y recesión de manera que se puede
representar la historia del capitalismo. Kondratieff identificó tres ondas
irúciando en el siglo XVIII, la primera va de 1780 a 1850, la segunda de
1850 a 1890 y 1~ tercera del de 1890 hasta años recientes.
Para apoyar sus argumentos Kond~eff utiliza el~mentos
económicos así como el papel de la tecnología para marcar los diferentes
momentos de la historia de cada onda. De acuerdo a este modelo cada
cambio tecnológico sigrufica una revolución, corno ha sido la aparición
de la máquina de vapor, luego el ferrocarril, el telégrafo, el mo:o~ de
combustión interna, etc. Cada uno de estos momentos tecnologicos
marca cambios sociales. Así, el conjunto de las ondas ofrece una
trayectoria histórica marcada por distintos paradigmas; en este caso
particular, el modelo capitalista y la manera como se va desarrollado ~~ ,el
tiempo. Harvey y Rosberry utilizan este modelo para soportar su v1s1on
histórica del capitalismo.
A partir de estos ejemplos Rosberry sugiere nuevos conceptos como
el de espacilidades, estructuralidades y temporalidades producto de este
capitalismo. Además señala que estamos observando una ~ueva forma de
desterrirorialización del producto de todo este comple¡o de procesos
espaciales. Complejo que explica en base a las distinta~ configurac!ones
que se van dando en los distintos momentos, por e¡emplo, textiles Y
algodón en la primera onda Kondratieff, ferrocarriles y acero en la
segunda y así ucesivamente. De tal manera . que con , estas
configuraciones se van construyendo mapas que explican el fenon:ieno
de la acumulación capitalista. Esto significa que cada nuevo paradigma
tecnológico empuja a nuevas innovaciones hasta generar otros.
paradigmas.
Un punto fundamental en Harve es la manera como se d~ los
espacios y tiempos en la v.ida social, dado que su p_ers.pectiva es
coyuntural en la explicación de la modernidad. E_sre autor 111s1s~e en que
"una de las misiones del modernismo es producir nuevos sentidos para
un espacio y un tiempo en un mundo de lo efímero y la fragmentación"

(2002: 240).
Otro aspecto ·digno de ser ·destacado en este autor es el recurso de
utilizar datos de la historia, la filosofía, el arte, la geografía, y todas las
ciencias aledañas, ya que de esta manera ilustra la totalidad de las
relaciones económicas y culturales del capitalismo.

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

.601

Estos autores tienen formación pwfesional diferente, ya que uno es
geógrafo y el otro antropólogo, pero se plantean un mismo problema: la
formación del capital. En este sentido Rosberry diría, la acumulación de
capital bajo una óptica de larga duración, en este caso las ondas
Kondratieff. En cambio Rosberry insiste en la etnografía para entender
y construir de lo local a lo global. Harvey se muestra más bien
preocupado por las formas de lo cotidiano y los significados que estos
generan. En realidad su discurso ilustra "la formación de estructuras de
acumulación dentro del tiempo y el espacio" (Rosben:y: 77), que vienen a
formar lo que se ha llamado la cultura global. Tema que discutiremos en
el siguiente apartado.

3.- Una cultura global
Mike Feathersotone lillcla su libro Global Culture (1990) con una
pregunta ¿Exi te una cultura global? A lo que responde: Si se entiende
algo ligado al stado- ación definitivamente o. i se considera en un
sentido más amplio de cultura y se piensa en términos de proceso esto
se podría referir a la globalización de la cultura. ntendiendo esta
globalización de la culrura en términos de procesos de integración ·
desintegración cultural. Lo cual toma lugar no solo en el nivel interestatal
sino en los procesos que trascienden la unidad del estado o que pueden
ocurrir en un nivel transnacional.
Featherstone insiste en que la légica binaria que bu ca comprender la
cultura en base a términos exclusivo 1e homogeneidad/heterogeneidad,
integración/ desintegración, unidad/ diversidad deben ser descartados.
Para este autor el punto central del planteamiento es sugerir que e
nece ario un nuevo modelo de conceptualización debido a que la cultura
ha sido rebasada por el concepto de estado-nación ya que este concepto
llega a un limite puesto que la imagen global queda como un olo lugar.
El autor señala que el reto para la ociología e teorizar e inve tigar
sistemáticamente_ de manera que puedan clasificar estos procesos de
globalización y estas formas destructiva de la vida social. Más adelante
plantea una serie de cuestionamientos sobre su visión del estudio de la
sociedad tomando en cuenta en primer término el señalamiento que hace
Wallerstein sobre ·el e tudio de la ociedad como un conjunto de
costumbres y modos que mantienen a la gente unida. Así como la critica
a la división artificial entre lo político y lo social que deriva en la
separación de las disciplinas. Waller tein ame e te reto propone un
enfoque de ciendas sodales integradas combinadas con la hi tocia. El

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

lugar de la cultura en la teoría de sistema mundo de Wallersrein está
basada en una lógica particular que es la acumulación sin cesar del
capital.

del cine, la música, literatura teatro y la industria del entretenimiento en
general. En e te sentido la visión hollywoodense prevalece sobre el resto
del mundo, así como el dominio de los medio sobre los a untos
globales.

602

Dentro del mismo libro, se define el proceso de globalización como
"una región de persistente interacción culrural e intercambio", de donde
surge el concepto de los flujos culturales entre diferentes regiones.
Concepto de globalizadón que aparece como flujo de capitales, cuyo
mejor ejemplo son la llamadas n1egajirmas de abogados, multinacionales
con capacidades técnicas y tácticas agresivas que se mueven de un país a
otro a fin de proteger los grandes corporativos, a veces en contra de los
mismos gobiernos que no son capaces de regular a las trasnacionales.
Dentro de esta misma linea de di cu ión se añaden dos conceptos
más: el de localismo, referido a compañías ancladas territorialmente y
gente con poco movimiento. Además, el concepto de cosmopolitanismo
entendido como las redes culturales trasnacionales extendidas en el
espacio. Particularmente, el concepto de co mopolitanismo está
apoyado por los modelos del mundo diplomático y el círculo de los
intelectuales trasoacionales.
Featherstone, además de discutir el concepto de cultura global, señala
distintos puntos de vista sobre el proceso de globalización. El debate
sobre la cultura en el sistema-mundo y el impacto que está provocando a
nivel global. Asimismo propone nuevos conceptos como el de culturas
trasnacionales y las llamadas terceras cultura para la comunicación
trasnacional que valdría 1~ pena considerar en otro ensayo.

4.- flujos culturales globales

603

Una nueva linea de investigación sobre la cultura global ha urgido en
organismos internacionales como parte de esta preocupación. La
U
CO, así como círculos de expertos
asociaciones civiles, han
iniciado proyectos con el objeto de observar la dinámica de la cultura
global; por ejemplo, el caso de Lourdes Arizpe, antropóloga mexicana,
en su informe cultural para la
CO sobre la globalizacióo (2002),
titulado
uestra diversidad creativa,, señala como objetivo eneral que
la cultura t nga el poder de darle un ro tro humano a la globalización.
Este informe está dirigido a los responsables de la políticas
culturales, su intención e ' centrar la imp rtancia de la cultura en la
política, a í como indagar el papel de la industria culturales. Equilibrar
la importancia de lo económico en la poUtica Qo medible, lo
cuantificable) con la importancia de lo cultural (generalmente
inmedible)''. Este informe e rá proyectado con la idea de que l paí e
elaboren sus propias política culrurale y no olo a expen a del
mercado.
Otro etnólogo francés, Jean Pierre Warnier

n su libro sobre La

m,mdializaaón tk la mlt11ra, muestra su preocupación por este fenómeno al
e tablecer su punto de vi ta sobre la indu tria culrural que define como
"las industrias que producen ' comercializan di curso , imágene , arte ,
y, 'cualquier otra capacidad o hábito adquirido por el hombre n su
condición de miembro de la sociedad' y que poseen, en diversos grado
las características de la cultura que acabarno de mencionar' (2002:22).

El tema de los flujos culturales es un asunto . que ha surgido
recientemente como producto del proceso de la mundialización de la
cultura. Autores como anuel Castells, Armand Mattelart y Lourdes
Arizpe han puesto en la mesa de la discusión el problema del papel de la
cultura en relación al mercado mundial, donde el fondo del problema no
solo es un traslado de mercancías, sino el haber convertido a la cultura en
una mercancía.

culturales como bienes culrurale que
~e intercambian y que llegan hasta los rincooe má r cóndito y que
Incluso compiten con producto de las cultura locales, tal e el ca de
la introducción .de casetes que reemplazan el uso extensivo de la flauta
andina y el xilofón. Indiscutiblemente la penetración de la industria
cultural global obedece a una etapa comercial intensa y qu e opone a
-la culturas cradicíonale locales.

Desde la pe_rspectiva de considerar la cultura como producto, los
países que dominan el mercado mundial están imponiendo nuevas pautas
de comportamiento cultural sobre el resto de los países utilizando
distintos mecanismos de globalización. Las industrias culrurales se han
impuesto con valores, ideología y nuevos modos de ver, como es el caso

Warnier e hace la igwente pregunta: ¿Por qué privilegiar el
fenómeno comercial en una historia de la mundialización de la cultura?
lo que conte ta con dos afirmaciones: 'la primera es que la
mundialización de la cultura en la época contemporánea roma prestado

~ arnier entiende los product

�604

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

ROBERTO REBOLLOSO

masivamente los canales de distribución suministrados por el mercado; la
segunda es que gran parte de nuestros contemporáneos consideran que
la cultura es un elemento demasiado importante de la vida para que se lo
deje en manos de los mercaderes del templo" (2002:28).
En el fondo, lo que el autor discute, es el fenómeno de la
mercantilización de la cultura. La cultura de la traclic1ón se salvó de este
intercambio comercial; sin embargo, la tende ia a un sistema mundial
moderno y homogéneo está propiciando nuevos flujo culturales gracias
a las tecnologías, principalmente en el sector de transportes y de las
comunicaciones. Lo que ha dado por consecuencia la fragmentación
cultural, fenómeno que el autor analiza históricamente.
Entre los aspectos que el autor resalta para apoyar su argumento
principal es la aparición de los mercados mundiales. En particular,
Wamier menciona el caso de la aparición de la canción de Elton John,
"Ca11dle in the ight" como leit motiv, en las exequias de la princesa Diana
(septiembre de 1997) que a las 6 semana había colocado en el mercado
cerca de 32 millones de copias en todo el planeta. También es importante
mencionar las novelas de Harry Potter con ecliciones de alida de dos
millones de ejemplares en su edición de salida.
o se puede dejar de considerar a Manuel Castells, uno de los
pioneros en esta línea de análisis. En The etwork Society (1996: 375),
elabora una serie de mapas donde muestra el flujo y el peso que tienen
los distintos países en su correspondencia cultural, aunque inicialmente
hace su reflexión desde una mirada económica.
A través de la discusión de estos autores y el descubrimiento de ver la
cultura como producto está aflorando un nuevo modo de capitalismo
cultural-comercial, donde lo cultural solo es parte de todo un modelo
comercial. Medir las mercancías culturales y su traslado no es olo
econo·mía sino cambio de valqres, creencias, ideología y por lo tanto un
cambio de estilo de vida producto de la globalización. En este ent:ido
Jeremy Rifkin, profesor de Wharthon School, señala que , a estamo ante
"el fin del capitalismo de mercado tradicional y lo que tenemos enfrente
es la llamada economía de la éxperieocia. Lo que está obsoleto es la
propiedad de bienes, lo ·que importa es el intercambio de experiencias,
con lo cual las relaciones ,humanas se convierten en relaciones
comerciales y la· vida se concibe como un negocio. Estamos en un
capitalismo. cultural." (EJ País, 22 de ocrub~e del 2000).

(505

5.- Consecuencias de la globalización

~!

impacto _de la globalización ha sido estudiado por Ulrich B ck,
soc10logo aleman contemporáneo, quién e cribe obre el tema desde los
años ochent~ del siglo pasado. De entrada, las ideas que expone en sus
o~ras, ~spec1almente en Sociología del Riesgo y ¿Qué es la globaliZf1ción? son
re1ter~uvas en . tomo a la idea de una sociedad expuesta al riesgo y al
detenoro ambiental. Asuntos que e tán sin re olver y que por lo tanto
nos competen a todos.
Esta relación entre naturaleza y sociedad que el autor establece desde
el principio del primer libro citado, lo lleYa a formular una serie de
presupuestos que es la base principal de su cliscurso; de hecho, eñala de
manera contundente que "en tiempos de cambio e tructural la
representatividad se alfa con el pasado e impide la isión de las cumbre
del futuro, que por todas partes se introducen en el horizonte del
presente, en esta meclida este Libro contiene un fragmento de teoría social
p~oyec?,va y empírica, sin seguridades metóclica de ningún tipo", y
anade A la base de esto se encuentra La idea de que orno cesti os
(objeto y sujeto) de una fractura dentro de la modernidad, la cual se
desprende de los contornos de la sociedad industrial y acuña una nueva
figura a la que llamamos "sociedad del riesgo"(1994:16).
La idea de fondo implícita en e te nu vo planteamien o de Beck, e la
transformación de una sociedad industrial a un nuevo tip de sociedad.
Concepto diferente al utilizado por -Peter Drucker, Alain Touraine ,
Daniel Beil; en e te sentido Beck pone énfa is en un nuevo concepto
con~tance a lo lar o de su obra: la producción de riqueza y la producción
de ne go .

Ame_e ta plaoteamiemo Beck elabora la siguiente ce is: ' mientra. que
e? ~a sociedad industrial la Lógica de la producción de riqueza domina a la
logica de la producción de riesgos, en La sociedad de ric gas e invierte
e ta r~!ación" (1~94:19). Con e ta lógica el autor rnicia u análisis y pone
a~e~c1on a los problemas bá icos de la ociología, pero de de una nueva
l~gica: las amenaza globales, las clases sociales, el estado de biene rar
la mujere en el mercado laboral la familia, el matrimonio y la
sexualidad.
'
. Beck se aproxima se aproxima a e tudiar la lógica del reparto de la
~qu~za Y de los riesgos _que en el modelo tradicional lo imp nante era
ommar la naturaleza, sm importar los efectos posteriores; ahora, en e a

tª

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

etapa de modernización, lo que el autor trata es de generar conciencia
sobre los efectos destructivos que acompañan al desarrollo de cualquier

Es difícil sistematizar el pensamjento d
fondo de la sociolo01a del .
.
e . Beck dado que en el
e,·
aesgo existen argu
·
e tablecido y aparece una luch
·, .
mentac1one contra tod lo
a accrrtma conrr l
· li
.
}' el resultado social que b
ª ª raciona dad .científica
..
oy tenemos En lo
1
dirige a problemas concretos
d .d·
genera esta sociología e
.
, pro uct os por el
· li
Yel 1mpacto individual, colectivo 1 bal T
cap1ta smo depredador
lo que el interés de Beck po
y g O d · odo eS tamo afectados por
r una toma e c
· ·
este nuevo rumbo del qu h
. , . onctencia es determinante en
e acer socJOlogico.

606

nivel.
Es conveniente destacar una serie de preguntas que el autor se hace
¿Posee el concepto de riesgo en la historia social el significado que le
atribuimos aqw? ¿ o se trata de un U,pahá'no,ne11 de la actuación
humana?
Estos argumentos le permiten definir el riesgo no como una hallazgo
sino como un mecanismo autodestructivo en la tierra como producto
global del progreso que poco a poco agudiza el caso de la pauperización
y los riesgos de salud.
Beck insiste en su cuestionamiento a la racionalidad científica, afirma
que no explica muchos de los fenómenos sociales y señala lo siguiente:
"el efecto social de las definiciones del riesgo no depende de su
consistencia científica" 0994: 38). Esta idea naturalmente es una crítica
sutil al individualismo promovido por el capitalismo y la
irresponsabilidad social que e te ha generado en la sociedad, por lo que
su reflexión acerca del riesgo es sobre lo que ya es real y lo que se cierne

607

Conclusiones
El ~enómeno de la globalización a la 1
,
en la mvestigación empírica P , . u~ de las nu va teona ba adas
achs, Stiglitz, pueden arr~jar º~a~:;p o .l~s de CasreU ' Krugman,
mejoramiento de la sociedad ya ue en ~o ttJv~ que contribuyan al
la marea del mercado L
'.f' q
. ano reci entes ha estado ujeta a
.
. a ci ras negatrvas en t
1.
temdo e te fenómeno en lo
s ,
orno_a impacto que ha
aumento del desempleo 1 ~dipo mas desfavorecidos son gra,·c . 1~1
os to ces de ma · · ,
~
1
salud, La desnutáción masiv
. r mac1on, e deterioro de la
actual.
a parece que son la con cante en la ocicdad

como amenaza para el futuro.
Los riesgos específicos de clase son otro argumento clave en la obra
de Beck, al señalar que muchos de éstos están repartidos entre las clases:
' los riquezas se acumulan arriba, los riesgos abajo, por tanto los riesgos
parecen fortalecer y no suprimir la sociedad de clases" (1994:40). De
hecho la gente con mayores recur os financieros tienen mayor capacidad
de comprar seguridad y de evitar ciertas amenazas; pero sin embargo, no
están exentos de las consecuencias de la globalización, lo que el autor
llama el efecto bumerang, que afecta a todos por igual.
Por último, otro concepto medular en los planteamientos del autor es
el de Defensa de una teoría del aprendizaje de la racionalidad científica, a
través del cual propone que "la ciencia puede cambiarse a si misma y
puede incorporar una crítica de su autoconcepción histórica que recupere
práctica y teóricamente el espíritu de la ilustración" (1994: 234) . Con esta
idea sugiere que el papel de la ciencias en general es el de ser lo
disparadores del cambio de nue tra sociedad y que estos conocimientos
se deben traducir al terreno del conocimiento y su aplicación práctica. Lo
·que por consecuencia requerirá un cambio en las formas de pensar y
trabajar Q994: 235).

Por otro lado, las políticas sociales al re •
a la sociedad global lo que
. pecto no alcanzan a proteger
miseria, hambre en' cermedpdor coLnsecu_encta provoca daños irre,·cr ible :
' ,,
a es o ma dr , .
todo está el con umo co
.
amat.Jco c. que alrcd dor de
mo parte e
, · d
urgente por lo tanto estudiar
l
trateg.tca e lo obiern . l '. s
.
'
a os pensado re q
li
probl emas del impacto de la globali zac1on.
.. ,
ue ana zan ~to.

i°

~as tendencias globales del mercad
.
oc1edades. 1 de plazami mo d l
. h e han impuesto sobre In.
e pecialización flexible parecen ~ cap1r~bl uman por la tecn logia ,. la
·b
,
1rrever 1 es r
:
v1a les ·a este nuevo tip d
. li
. ge encontrar alt rnam·as
distintas comunidades 1
capna smo el _cual hace c. tragos n la.
generación ,. difu ión d 1ca e . . ~a alternanrn inmediata está c.:n la
,b .
,
.
e conoc1m1cnto gen rad
.
pu lica r privada a fi d i
. o en 1as urnYersi&lt;lad s
futuro inminente.
n e ormar una oc1cdad má. e n ciente del

t

· En este entido el traba·o
.
desarrollado p
C
J compara□vo entre México ,. España
lb
or
armen Bueno (2 07) d
1
. .
. ,
eroamericana, refleja un pro fu d .
, e a
ruver. 1dad
de la globalizacióo
.
n o lntercs por entender I fcn , mcn
V u impacto en la soci d d
.
e a contemporánea a partir
deJ estudi de
casos concretos · Buen o, d esarro1la el papel de.: la.

�ROBERTO REBOLLOSO

608

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global Para ilustrar e te proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teórica como empírica.
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HISTORIA

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Segunda
LETRAS

�ACERCAMIENTO SOCIOLINGÜÍSTICO
A LOS DILEMAS DEL HOMBRE ACTUAL

Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Elproblema de.fondo radica en tener con10
referente el desa,rollo tecnológico de los países
avanzadosy no una axiología que lleve como
qe aquellas necesidades humanas que sólo se
manifiestan cuando el hambre desapareció.
F. FemándeZJ 1997

1. Lo mediático
Hoy en día, cabría preguntarse si el acceso al uso de la tecnología y la
inmersión en el ciberespacio, nos ha llevado a olvidar al hombre
relegándolo a simple recepror de una cultura para él desconocida que ha
invadido su entorno y lo ha conducido a una debilidad ontológica, de
ideas y moral 1•
A través de los medios (prensa, radio, televisión y cine) hemos
creado una sociedad ciega y consumista; el hombre adquiere nuevas
formas de vida por la interactividad teleinformática, e interpreta el
1 Vattimo, La sociedad transparente. Piados, Barcelona, España, 1990.
215

�mundo por una metanarración y un saber manipulado. Hay un pensar
descontextualizado de lógica a favor de modelos o estereotipos que se
conectan a procesos mentales conforme a un mercado mundial de bienes
simbólicos2.
Ikram Antaki, se preguntó si la solución a la crisis no se
encontraría en el regreso a los clásicos griegos, pues ellos distinguían tres
niveles de discurso, que se correspondían a tres categorías de personas: el
discurso demostrativo, que alude a aquellos hombres capaces de acceder
al conocimiento demostrativo; el dialéctico, que corresponde a un grupo
más numeroso de sujetos que, sin certidumbres auténticas, aceptan u
ofrecen varias soluciones posibles por cada interrogante; el retórico, que
se refiere a la gran mayoría, asociado a nuestra idea moderna de
igualitarismo, que conduce a la demagogia3• Ningún pensador
contemporáneo defendería esta clasificación, pues el problema de la
crisis actual es falta de comprensión de la persona humana. Lo ideal sería
una democratización de la información que participara tanto del primer
nivel, como de cierta retórica amigable de información.
Indudablemente que las tecnologías mediáticas se han convertido
en el instrumento más eficaz para la deshumanización. Arma poderosa
de los grandes corporativos comunicacionales y entidades oficiales y
privadas que han conducido al hombre a una crisis espiritual de valores e
identidad. Hoy -escribe Baudrillard- estamos amenazados por una
insolación mental, por una profusión enceguecedora a causa del feed-backs
incesante de la información sobre todos los puntos del globo4.
Los medios se han quedado en el nivel de la demagogia que,
asociada a formas politicadas, es el vehículo perfecto para convencer y
manipular al espectador tanto de una verdad como de su opuesto. La
civilización de la iqlagen, ha abierto la puerta a los juegos del lenguaje,
discursos vacuos, indigentes a la reflexión, triunfadores en el artificio y la
manipulación ideologizada de las voluntades populares.
A escala mundial pesa un imperialismo informativo que, a nivel
nacional, es controlado por el estado, convirtiéndolo en aparato
2 Herlinghaus, "Entre posmodernidad latinoamericana y postcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la conmnicaci.ón. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. Núm. 49. Lima, Perú, 1997.
3 Ikram Antaki, Manual del ci.udada110 contemporáneo. México: Ariel, 2000.
4 Warner, La m1111dializaci.ón de fa c11lt11ra. Barcelona, España: Gedisa, 2002.

216

ideológico. La fuerza de las presiones culturales que se produce por los
mensajes transmitidos a través de los usos colectivos de lo mediático,
construyen, facilitan y generan transgresiones y desplazamientos
hfbridos, que descubren un manejo controlador represivo; la
confabulación de un grupo sea privado o estatal, y la actitud de un
público, que ha perdido el derecho a la autodeterminación.
Las mismas estructuras discursivas determinan un papel social de
gran importancia, expresan el consenso que respalda el poder de las élites
frente a una amplia mayoría conformada simplemente por los otros-, que
incluso legitiman, desde el punto de vista internacional, las relaciones
entre los grupos de poder5•
Es indiscutible que un comercio mundial libre y competitivo es el
mejor y más eficiente vehículo de transferencia tecnológica y, por ende,
impulsor de desarrollo. Pero cuando en este proceso convergen la
supravaloración del comercio competitivo y la explotación del hombre,
sobreviene la crisis. Una invasiva omnipresencia de las comunicaciones
que valida la búsqueda de ia riqueza y el poder. Al mismo tiempo que
favorece una anticultura teñida de escepticismo y relativismo, que se
manifiesta a través de la demagogia, arma efectiva de largo alcance para
cambiar expectativas de formas de vida y conciencia en aras de un sueño
de bienestar. Postulados falaces en pos de una felicidad que no existe.
Los enfoques de analistas como Huntington y Warner sobre la
apropiación de la producción, transmisión cultural, concentración
industrial, interactividad de transmisión definidas por el markenting
cultural, y el debilitamiento del rol de intermediarios como religiones,
escuelas, universidad y familia, hacen hincapié en el alto riesgo de la
mente, la voluntad y el sentimiento de los pueblos.
Tal pareciera que e/ imptt!so gfobalizador/ homogeneizador, acrecentara
en forma generalizada la filosofía relativista y el triunfo de la razón, que
es una razón escéptica, mera vacuidad, palabras huecas, indiferencia a la
verdad y consecuentemente, desacralización de los valores. En un
sentido antropológico, hablar de estos tópicos entraña también flujos de
bienes infinitamente diversificados que sirven para construir un macrocontexto social, que determina las formas de poder. Pero ¿quiénes fijan
las expectativas del liderazgo en este escenario globalizado?

5 Van Dijk, La ideología. México: Gedisa, 1998.
217

�2. La mundialización de la cultura
Una de las consecuencias del impulso por el desarrollo, es la
mundialización de la cultura. La industria cultural conquista el mercado
mundial difundiendo su producción.
El término industrias culturales fue utilizada por primera vez en
1974 por sociólogos de la Escuela de Fankfurt. Sin embargo, sólo
posteriormente la expresión despertó interés, cuando la actividad de estas
industrias se asocia a la econonúa que se finca por la venta de espacios,
tiempo de antena y productos culturales.
En este sentido, los sectores del vestido, salud, alimentación,
tiempo libre, hábitat y transporte, son tan culturales como los sectores de
radio, prensa, televisión o cine. Pero, a su vez, todos ellos son objeto de
industrialización y controlados por un mundo, sometido a los vaivenes
del mercado.
La econonúa de las industrias culturales se relaciona así,
directamente con la globalización y su impacto en el contexto de la
actividad internacional. La mundialización de los flujos mediáticos,
tecnológicos y comerciales inundan hasta el último rincón del planeta y
alteran profundamente las prácticas locales. Hibridez simbólica, que
conlleva un gran potencial desestabilizador y acentúa interacciones
complejas, nuevas identidades culturales ajenas al conjunto de los
repertorios de lengua, cultura y acción, que permiten a una persona
reconocer que pertenece a cierto grupo social e identificarse con él. Este
es el drama de hoy. Un hombre desprovisto de referencias propias,
objetivos y valores, herido por un escepticismo y relativismo que
encierran frecuentemente una negación de la vida.

3. La quimera del progreso
Las consecuencias de este drama en el ámbito de nuestra realidad
total son decisivas. Hay una absolutización del poder, que se manifiesta
cada vez más en el marco de una cultura que combina refinamiento
intelectual con prácticas sociales que determinan un comportamiento
comunicativo.
Estamos ante la nueva frontera virtual, el espacio cibernético
que, al proporcionar un flujo casi continuo de información, va
fomentando la cultura de lo efímero. La atención se concentra en lo
218

tangible, útil y asequible. Foro en el que prácticamente todo es aceptable,
y se promueve una falta de compromiso total.
. Al o~servar las formas de actividad humana que constituyen la
realidad soe1al y cultural de los grupos humanos6, así como los
mecanismos concretos que operan en los fenómenos discursivos
pod~m~s afirmar que su función ideológica es la reproducción social d;
un s1?°1ficado esp_ecífico, para mantener la centralización del poder. El
estu~o del lenguaJe que se apoya en la teoría social, particularmente en
~ordie~, Focault y Habermas, señala que los fenómenos de poder y la
1deologta que opera en los textos, tiene lugar a través de interacciones
simbólicas.
·
La id~olo~a se construye con formas lingüísticas, cuya elección
~o e~ aleato~a, smo que guarda una estrecha correspondencia con el
~teres de qw~n lo. produce y el contexto en que es producido, que
mcluye el destmatano. La pretendida objetividad del discurso no es tal,
pero goza de po¿~r para presenta_rse a sí mismo, como la visión válida y,
por tanto, la uruca forma racionalmente aceptada7• Construcciones
s~bólicas o modos socioculturales de producción y recepción de
discursos, que producen efectos específicos de carácter cultural, que
amenazan la democracia.
La~ redes de transmisión, no son por tanto, neutrales respecto a
los conterudos y el control de los mismos. Denotan formas concretas del
entorno sociocultural, y connotan mitos, traducibles en pautas colectivas
de acción.. Comunicación de masas hechas con estrategias discursivas que
ponen en ¡uego normas sintácticas que generan la ilusión de lo real, hasta
crear un flujo hipnótico que deviene en persuasión ideológica8•
¿Cómo restablecer el orden moral y social? ¿Hacia dónde
encaminar una política cultural? El hombre ha hecho del poder el camino
para deificarse así mismo, lo que significa la destrucción de lo humano en
~n sentido total. El conflicto es cultural y moral, pues no existe ningún
t1po de afirmación o política concreta que enderece el rumbo hacia
valores que puedan consolidar un mundo ajeno a la corrupción.

6 Gumperz,_"Li11g11istic and Social Interactio11 i11 Ti110 Con11J11mitiei', The Ethnograpl?J oj
Cov1t111mzcaho11, Amencan Anthropologist 66(6), 11 (Special Issue), 1964.
7 Focault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
8 Lomas, Cómo enseñar a hacer cosas con las palabras: te01iay práctica de la edt1cación /ingiiística.
Barcelona Piados, 1999.
219

�4. Política cultural
Las políticas culturales se fundamentan en tres aspectos fundamentales:
1. Las industrias culturales son una rama importante de la
economía. Crean trabajo, en un sentido amplio, son un factor
de desarrollo económico. El patrimonio cultural,
representado por museos, monumentos, si?os ~stóricos,
paisajes, es ciertamente una dimensión de ~a identidad, pero
también es un recurso turístico, a menudo importante. Toda
política económica tiene también una política cultural.
2. La transmisión de las tradiciones culturales se basa en el
patrimonio heredado del pasado. De aquí que la. ~fusión
cultural está estrechamente vinculada con la educacion, pues
le permite establecer lazos con la sociedad y sus tradicion~s.
3. La mundialización de los flujos mediáticos y comerciales
afecta intensamente a las políticas culturales de los grupos,
colectividades y estados, de suerte que, desde el advenimiento
de los medios se plantea la cuestión de una política mundial
9
de la cultura •
Pero en realidad, son los grupos de poder, los principales
responsables de la dirección del flujo medi~tico. Cor~es~ondiendo al
estado el definir una política cultural y fungir como arbitro entre los
intereses sectoriales implicados en la gestión del patrimonio y las
industrias culturales. La UNESCO (United Nations Educational Scientific
and Cultural O,ganization), que nació en 1945, justamente para reconstruir
el sistema educativo, las bibliotecas, los museos, devastados por la
segunda guerra mundial, era un proyecto idealista que consideraba _la
cultura y la educación no como fines en sí mismo, sino co~o un ~~dio
al servicio de la paz. Ideal que lamentablemente ha favorecido políticas
educativas asociadas a los vectores poderosos de las políticas culturales.
La evolución de la economía a escala internacional y el avance de
las telecomunicaciones en la dinámica de la dimensión globalizadora,

9 Warnier, La ,mmdializrición de la cultura. Barcelona, España: Gedisa, 2002.
220

originaron nuevas formas de control social sujetas a un modelo político
democrático que lejos de dar frutos a prácticas justas, pareciera someter a
las industrias culturales a la estructura internacional, dando lugar a una
política controlada por los fondos- de inversión. En cierta manera, los
procesos de transformación tecnológica, la industrialización de la
producción de las imágenes, los nuevos medios de comunicación
10
masiva , nos sitúan frente a una fuerza subyacente de dominio de gran
alcance. Las redes cibernéticas, desarrolladas dentro de la
macrotendencia de la economía y el comercio, ofrecen sucedáneos que
paralizan la energía humana y la voluntad política, para fraguar a través
del discurso, la producción social del significado por medio del cual se
produce una información al servicio del poder11 •
En este contexto de receptores y productos de la información,
las tecnologías de la información y comunicación utilizan el lenguaje
como arma poderosa a disposición de los grupos de poder. La influencia
de los medios en detrimento del otro colonizado 12, acelera un desarraigo
cultural, arrasando las raíces de la identidad del hombre y de los pueblos,
para dar paso a la progresiva asiatización de las relaciones mundiales.
Esto es, aunque todos los países del mundo están siendo
alcanzados en mayor o menor escala por lo que se llama la
mundialización de los flujos comerciales, la realidad nos muestra un
intercambio privilegiado entre los países más ricos, pues los bienes están
repartidos de manera muy desigual por la superficie del globo. La
evidencia empírica presenta el dominio ejercido por los países ricos sobre
las industrias de la cultura, actividad que pone en juego la capacidad de
los pueblos para crecer, producir su propia cultura y hacerla perdurar
ante las agresiones exteriores.
No se trata entonces sólo de desarrollo tecnológico, sino de
dominar a través de agencias de noticias, de publicidad, exportadores de
materiales impresos, audiovisuales y auditivos (tecnología de
10 P. Terrero, 1997 "Ocio, prácticas y consumos culturales. Aproximación a su estudio
en la sociedad mediatizada" . Diálogos de la co!!11111icación. IX Encuentro Latinoamericano
de Facultades de Comunicación Social. úm. 49. Lima, Perú.
11 Fq~ault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
12 Herlinghaus, " Entre posmodernidad latinoamericana y pos tcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la co1111micació11. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. N úm. 49. Lima, Perú, 1997.
221

�comunicación) corporaciones transnacionales anunciantes, compañias
internacionales de telecomunicación, que nos transmiten ideas que
circulan en enunciados y palabras, que generan la imagen del
acontecimiento y crean o modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar su propiedad. Los mensajes se convierten
en metáforas que articulan el sentido común popular y practican de
manera sutil, la coercitividad. Es decir, legitiman una visión del mundo,
connotan formas concretas del entorno, traducibles en una ideología;
modos de producción y recepción de discursos conforme a la ideología
dominante. Esto quiere decir que la palabra se tiñe de juegos sociales,
con el fin de producir efectos culturales previamente determinados por
los grupos de poder.
La importancia creciente de la producción de comunicación y en
general la extraordinaria expansión de la red informática mundial,
constituyen sin duda un desafío crucial. El hombre moderno recibe a
través de los medios, múltiples ofertas de verdades que van
expandiéndose y tomando fuerza con apoyo de corrientes de
pensamiento, que dan sustento a una política cultural que goza de poder
para presentarse a sí misma como la única visión válida racionalmente.
Este fenómeno ligado a la tendencia de homogenización y multicttlturalismo,
diluye la internalización de un yo, encargado de tomar decisiones y
13
desarrollar el sentido moral •
Vivimos actualmente en una civilización pragmática donde la
calidad de vida, interpretada según cánones de eficiencia económica,
consumismo, belleza y goce de la vida física, posterga o anula la
dimensión profunda del hombre, para fomentar la cultura del narcisismo,
donde los antihéroes y los egoístas dominan el ámbito de lo que hoy se
proclama como producciones culturales.
La cultura entrelazada en la dinámica de estos fenómenos
sociales, está a punto de estallido. Los giros bruscos del acontecer, han
roto los límites geográficos generando intersecciones del espacio, que se
traducen en nuevas representaciones de la historia. El hombre es
arrancado de la esfera del vivir cotidiano, para caer en el dominio de lo
relativo, donde fatalmente es abatido por el juego errático de los signos
que enmudecen el eco sonoro e interrumpido de un mundo
13 Haaften, Wren, Tellings, Sensibilidades moralesy educación. Barcelona: Geclisa, 2001.
222

convulsionado por la inseguridad, el terrorismo, la criminalidad, la
violencia, y la injusticia.

5. El poder de las élites
El poder crea las reglas, pero éstas no son precisamente para el
que las hace, sino se ejercen para los demás. Pareciera que todos somos unos
simios, pues actuamos como tales, es decir, entroniz~mos al simio más
fuerte, el más poderoso, y cuando envejece, le sucede el macho más
joven, y con más vigor. Lo mismo ocurre cuando el poder s:upremo recae
en la persona de aqHél que ostenta el poder. Ejemplo de esta forma de
gobierno podemos observarla en las constituciones modernas, el jefe de
~stado no puede ser sometido a un proceditniento judicial ordinario, lo que sigue
siendo una huella secularizada del carácter incólume de la vida del
soberano 14•
El poder en las sociedades actuales ha recaído en manos de las
élites, grupos que dirigen el rumbo de la econonúa internacional hacia la
conquista de mercados. La búsqueda del poder se hace en un contexto
de democracia liberal, entendida como expresión de la libertad, que en
términos reales, no es más que un instrumento de control y
sometimiento.
Arenal expone en base a la tesis de Morgenthan, que en las
luchas de poder, la política pretende tres metas: una política para
mantener el poder, otra para aumentarlo y una tercera para demostrarlo.
La teoría determina que el sistema es estable hasta que otro considere
que el cambio es provechoso, aunque también sucede cuando hay un
desequilibrio o desajuste, lo que se asemeja a la historia de los simios.
Bajo estas circunstancias, surge el aparato de adoctrinamiento
social, sujeto a los intereses de un grupo, que tiene por objeto la
manipulación del pensamiento y de la opinión pública. Se trata de ofrecer
una imagen del mundo que se ajuste a una ideología. Esto es, un sistema
de propaganda especializada que puede llegar a tener una influencia
decisiva en las decisiones del estado, con la consecuente destrucción de
la sociedad civil y la vida pública, en la que el protagonista principal son
los medios de comunicación15•
14 Amaki, Manual del ci11dadano contemporáneo. México: Ariel, 2000.
15 Choms_J&lt;y, Políticay Cttlt11ra afinales del siglo XX. México: Ariel, 1995.
223

�El modelo politizador del discurso tiene, por ende, un efecto
directo a nivel ideológico sobre las acciones de los sujetos. Una vez que
el grupo de poder logra tener control, puede mantener en estado de
enajenación a una sociedad entera. Ejercer con libertad plena. recursos
inadvertidos de subversión, para actuar conforme a sus 1ntereses.
Camino hacia la destrucción de la sociedad civil, que es finalmente la ruta
de la tiranía.
Se trata de un mecanismo de control social y de pensamiento que
garantiza que los ciudadanos permanezcan en estado de no ~articipació~.
·Cómo se logra? A través de instrumentos de poder que se tmponen s1n
16
~uestionamiento en la nueva cultura a la que se sujeta la sociedad tolerante •
Este mecanismo de control, significa una creciente fuerza de poder ante
el escenario internacional global. ¿Qué expectativas podemos tener ante
esta realidad?¿Quiénes fijan los nuevos paradigmas una globalización que
no es uniformemente beneficiosa para todos los países del mundo?.
Algunos, cierran los ojos ante este suceso. Incluso, el gobierno
actual parece estar de acuerdo con esta distribución de los poderes. Los
verdaderos dueños del mundo, son los medios, poderosa fuerza cultural,
que penetra hasta las entrañas mismas de las relaciones internacionales
de poder.

6. Prolegómeno hlstórico
¿Cuál es la actitud del hombre en este marco de referencia? ¿El
manúfero más altamente desarrollado? ... desde la Ilustración, la ratio se
convirtió en el paradigma por excelencia; nos atrevimos a pensar en el
·
•
•
17
hombre sólo desde la perspectiva genética de su respuesta mstilltlva.
Sería inagotable hacer un inventario sobre las diversas teorías en torno a
este tema. En la senda de nuestra historia, sólo interesa la objetividad, el
dominio de lo observable. Con estos antecedentes, emerge el concepto
del ser biológico que se opone a la imagen noológica. Pero el hombre,
sujeto pensante y sujeto de la cultura, no es sólo materia, posee c_uatro
dimensiones: lógica (referencia a sQ, ontológica (el ego auto-centnsmo,
de donde se deriva la ego-auto-trascendencia); ética (distribución de
valores) y etológica (ego-auto-f1nalidad). Es decir, el hombre comparte
16 Íbidem
17 V. Frankl, El hombre en busca del sentido. Barcelona: Herder, 1996.

224

rasgos distintivos con los seres unicelulares, pero su definición lo
18
rebasa • Hoy como ayer, la auto-reflexividad y la autoreferencia remite al
sujeto a su enunciación, pero no a una enunciación hacia la nada, que lo
hundiría en el vacío existencial. · Cuando descubrimos la verdad de
quiénes somos y lo que debemos hacer, comenzamos a existir, a ser libres
de encontrar un sentido a nuestra propia existencia.
Preguntarse por el sentido de la vida, por su valor, no es una
manifestación sintomática de que el hombre está enfermo, como
pensaba Freud, es sencillamente expresión de madurez humana. Una
forma de afirmación del ser, que se atreve a preguntar por la ·existencia. El
yo tiene como referente, lo humano; pero la conciencia nos pone en
contacto con el espíritu, que trasciende nuestra existencia, nuestra actitud
cognitiva, la historia, y aun todo aquello con lo que nos enfrentamos
cotidianamente.
¿Qué pasaría si no existiera la conciencia de nuestro ser como
personas? ... No dudo que es más fácil pensar y vivir como el homo Jaber,
aquél que sólo conoce dos categorías: éxito y fracaso; el que llena su
9
existencia produciendo 1 • Pero vivir, en tanto trascender, es la instalación
objetiva del sentido, del sentir humano. Se trata de la actuación del
hombre sobre la materia, en la que el sujeto descubre su ser en medio de
la realidad y a la realidad como un ser otro y mismo. El yo sólo es cierto
en mi realidad, sé la fecha en que nací, en la que escribo o leo, pero
desconozco lo que soy, lo que fui, lo que seré. Percibo lo que me rodea,
pero me desconozco, ignoro mi interioridad.
Borges escribe citando a León Bloy: "no hay en la Tierra un ser
humano capaz de declarar quién es con certidumbre. Nadie sabe qué ha
vendido hacer a este mundo, a qué corresponden sus actos, sus
sentimientos, sus ideas, ni cuál es su nombre en el registro de la luz ... la
historia es una inmensa liturgia donde las iotas y los puntos no valen
menos que los versículos o los capítulos íntegros, pero la importancia de
unos y otros es determinable y está profundamente escondida"2º.
La vida es un acontecimiento inesperado. No es una repetición
de algo que queremos decir o hacer. Es enfrentarnos a lo ignorado;
descubrir en cada hecho, nuestra propia existencia; buscar un sentido. La
18 Morín, llltrod11cción alpe11sa1J1iento coJJJp!ejo. España: Gedisa, 2000.
19 Íbide111
20 Borges, Ficciones. Argentina: Emecé, 1966.
225

�experiencia de encontrarse existiendo, permite alcanzar autoconciencia de
21
sentido, que nos defiende de cualquier enajenación o posible extravío •
Entrar al mundo simbólico que abre posibilidades infinitas hasta lo
imaginario, y permite la auto-reflexividad, de donde emerge la
experiencia de la libertad, que no está determinada por las cosas, sino por
la capacidad que tiene el hombre de elegir.
Sólo la persona humana elige reflexivamente; puede discernir
entre el bien y el mal y dar razón de su elección para realizarnos en
plenitud.
7. La moral y la ética
Llegados a este punto de análisis, es importante, examinar a la luz
de la moral y de la ética, las normas y principios que nos rigen, puesto
que somos un animal de realidades, cuyos actos efectuamos
22
colectivamente •
La moral es una vivencia pura, se refiere al conjunto de normas o
reglas de convivencia en una determinada realidad histórica y concreta.
Tiene como finalidad establecer obligaciones de las personas entre sí y
para su comunidad, dentro de un marco de valores aceptados por la
mayoría. La ética parte de la moral, no la crea. Busca racionalmente la
fundamentación, el origen, la objetividad, la validez de los criterios
morales.
Aunque la moral y la ética se refieren a la conducta humana, la
primera establece criterios normativos; mientras que la ética reflexiona
sobre estos criterios. Trata de distinguir lo que el hombre afirma, asevera,
juzga en su existir. En cuanto representa el ser que existe y subsume la
nada para afirmar su ser. Él esy existe.
El hombre como realidad es una cosa más, un medio del todo
óntico, al que llamamos realidad. Por el conocimiento el hombre se sabe
sabiendo y abandona su condición originaria (ser pura onticidad) para
descubrirse como una estructura ontológica, que es propiamente el yo,
donde radica su conciencia moral, que le permite discernir y elegir sobre
sus actos.

21 Kundera, M. La insoportable levedad del ser. España: Tusquets, 2002.
22 Zubiri, Siete ensayos de antropología filosófica. Bogotá: Ed. USTA.1982.
226

Por naturaleza'. el hombre actúa siempre en función de un fin, y
par~ lograrlo pone_en ¡uego sus normas de conducta, aunque sujetas a la
razon como cnteno para la toma de decisiones, lo que puede ocasionar
q_ue,_ eventualmente, decida subjetivamente, considerando el propio bien,
s1n _unportar los demás. Es por eso que existe la lry moral, universal y
racional, que busca el bien común. Lo que es bueno para mí
(moralmente hablando) debe ser bueno para los demás y viceversa. El
deber moral no es, consiguientemente, presión externa ni física ni
psicológica, ni social, ni divina. Es la responsabilidad de hacer el bien.
Las fuerzas culturalmente poderosas insisten en que los .derechos de la
conciencia s?~ violado~, porgue están sujetos a la ley moral, que implica
una abrogacion de la libertad. Aunque ¿de qué concepto de libertad se
habla?
. . , El pro_blema de la libertad trae consigo la responsabilidad de la
~ecision. Realizar un acto humano libre, es una facultad O poder que
tiene el hombre, pero a la vez es un problema de elección. El hombre se
hace persona cuando elige y se realiza en medio del mundo. Los alcances
Y los_ límites d~ mi opción, se miden por nuestras acciones. Ser persona,
consiste en abnrse paso en el mundo; caminar hacia nuestra realización
que si~fica construcción de la realidad, aceptando la responsabilidad
que nos unponen ciertas obligaciones reconocidas como universalmente
verdaderas y sujetas a la moral.
Desde luego que también el hombre tiene libertad de hacer u
om_itir, porgue los actos humanos proceden de la voluntad libre y
deliberada: _Este aspecto nos lleva a hablar de la dignidad humana, como
re:ponsabilidad frente al mundo y a la historia. Apel y Habermas han
senalado_, que la éti~a concebida ~esde una racionalidad dialógica y
compartida, es la dest1nada a constrwr lo humano fuera de totalitarismos.
Pertinente es entonces mencionar, que los seres humanos no
sólo procesamos lo que acontece en el mundo, sino que emitimos juicios
de valor con criterios metalógicos que trascienden lo real. En este
sentido, elegir presupone asumir una postura, una conducta conforme a
v~ores y principios que hacen referencia, a una realidad metaempírica y
vienen a constituir la entraña óntica de las cosas, hechos, eventos y
personas, ordenados en un sistema. Un conjunto de hipótesis sobre la
natur~eza del hombre, el mundo y la sociedad. Los valores, por tanto,
constituyen la base de los procesos psicodinámicos interiorizados de
manera consciente o inconsciente que conforman la personalidad, y la
227

�ideología del ser humano. Todos obramos conforme al libre_ ~b_edrío, a
nuestra conciencia. Pero la conciencia no es infalible en sus Jlllctos. Por
eso, es necesario puntualizar que la conciencia debe educarse a fin de que
pueda discernir, elegir reflexivamente.

8. El criterio axiológico
En un orden axiológico, hablar de educación de la conciencia, se
asocia definitivamente a la estructura ontológica. Existir es descubrir el
espacio íntimo, la fuente creadora de la existencia cap~z ~e hacernos
trascender, a través de la cual podemos alcanzar la digrudad de ser
hombres; tomar conciencia de nosotros mismos como proyecto; aceptar
mi propio valor, cualidad estructural que existe independient_e ~el- sujeto,
pero hace referencia a él, haciendo posible una di~am1:a de
perfeccionamiento gradual, que lo lleva a fortalecer su 1dent1dad y
trascender.
De ahí la importancia del desarrollo del ser humano integral. Lo
que da sentido profundo a la existencia del hombre, manifiesta en la
responsabilidad consigo mismo y con los demás. Se elige en base a ~na
ley de libertad, y ésta es un postulado de la razón, que se concrenza
únicamente en referencia a otro. Cuando el ser humano se abre, y se
reconoce en relación a su entorno, empieza a forjar su proyecto de vida.
El respeto hacia el ejercicio de la libertad y el compromiso moral,
son condiciones esenciales de nuestra existencia. La conciencia de la
libertad la adquirimos porque su razón esencial es la ley moral. Si no
hubiera libertad, no podríamos hablar de ley moral, cuyas líneas están
dictadas por la conciencia del sujeto.
La historia del hombre es, por ende, la historia personal de la
libertad en la cual cada decisión está inscrita en nuestro tiempo
'
particular, histórico y, a la vez existencial, infinito y trascendente. D e
acuerdo a la dialéctica, es en el presente, donde el tiempo de la existencia,
que es trans-histórico, permite al hombre entrar en el mundo de la
trascendencia.

9. El futuro
¿Qué desafíos colectivos nos esperan? ¿Cómo descifrar el futuro?
El siglo ha empezado de nuevo con la lucha de los grandes emporios por
228

el poder, el avance del progreso científico y tecnológico adverso al
hombre, las manipulaciones genéticas, la destrucción de recursos
naturales, otras guerras, fuerzas antagónicas que parecieran vaticinar el
fin de una era.
El espacio se extiende más allá del tiempo y nos invita a
trasponer intrépidamente este mundo en el que el ser humano se
encuentra perplejo, carente de sentido. Liberados los valores, el hombre
lucha consta.ntemente entre la moralidad y la pemusibilidad absoluta.
Sobre el eje temporal coexisten los movimientos cíclicos, llevando
consigo la dinámica del cambio. El dilema consiste en estar situados en
un mundo donde la serenidad es menos verosúnil que el homicidio.23 Sin
embargo, los excesos de la historia siempre son limitados, y bajo la
dicotomia angustia-esperanza, la prioridad es de afrontar los retos de
nuestro tiempo, y redefinir el camino, entrar en un nuevo renacimiento.

10. La ética intercultural
La ética intercultural tiene como sentido principal el ser común a
todos. Su universalidad consiste en ser compartida por las culturas y
constituirse en atributo realmente común a todas.
Nada impide empezar a buscar el diálogo. Ninguna cultura
subsiste sin estar en contacto con otra. Si nos aislamos, nos
encaminaríamos a la deriva y desapareceríamos.
Su finalidad es contribuir, desde las actitudes y la decisión de
conductas, a la convivencia en la diversidad, de manera que se haga
posible el requisito de una democracia pluralista. D esde luego el
pluralismo no es únicamente su único objetivo cívico, posee también un
aspecto moral, como es ayudar a la supervivencia humana en
condiciones de diversidad étnica, nacional y cultural, pues la ética en sí
misma pretende que el ser humano alcance la felicidad además de ser
bueno y justo.
Estos son sus fines. Pero también, la ética intercultural nos debe
orientar en un sentido más genérico o formal a la apertura, porque la
ética es una en lo fundamental, pero es al mismo tiempo pluralidad moral
y cultural en su conjunto. Con esto se afirma la búsqueda de la
23 Lotman, CNll11ray explosión. Barcelona: Gedisa, 1998.
229

�consónancia y la valoración de las disonancias. Por consiguiente, es
ahora, ante el nuevo derrotero intercultural, cuando la ética puede
empezar a cumplir su vieja aspiración universal.
No obstante es necesario cuidar el que la ética intercultural puede
desvirtuarse a sí misma si comete el error de hacer pasar por universal lo
que es todavía una visión particular.
La ética intercultural adquiere relevancia por estar acompañada
de valores compartidos. El pluralismo, como fenómeno sociológico
abarca tres aspectos fundamentales: pluralidad de opiniones y diversidad
de conductas; coexistencia pacífica y respetuosa entre las personas y
grupos que sostienen opiniones y conductas diferentes; aceptación y
legitimación de la diversidad. De ahí, que se convierta necesariamente en
un valor cívico de singular importancia al no interferir con los valores
propios de cada cultura.
Los etnólogos han llegado a una conclusión de manera unánime.
Ellos dan testimonio de la erosión rápida e irreversible de las culturas
singulares a escala planetaria. Pero también, sustentan que en la práctica
de su profesión, y en el contacto directo con las comunidades locales,
esta erosión está limitada por elementos sólidos que poseen todas las
culturas por tradición. Es decir, en todo el mundo hay una producción
constante, abundante y diversificada a pesar de la hegemonía cultural
ejercida por los países industrializados en pro del bienestar de todos los
hombres. En una sociedad inmersa en el consumo, compartir, crecer en
la pluralidad y la apertura a los otros, es signo de vivir, crecer en plenitud
y poner en marcha la unidad entre los hombres, el respeto a las normas
de los otros, para construir una sociedad más digna y atenta a las
exigencias del bien común.

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232

233

�MIGUEL DE CERVANTES: LA MÁS ALTA
Y PERDURABLE EXPRESIÓN DEL
SIGLO DE ORO E SPAÑOL

Profr. Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández Del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

El siglo XVI y buena parte del XVII representan la hegemonía de
España en el mundo y el apogeo de la cultura española: extensa, varia,
difusiva ... ese florecimiento no es casual. Los reyes católicos inician una
labor protectora de la cultura, el espíritu renacentista, que se extiende por
todas las vertientes del pensamiento, fecunda con su sabia la raíz
medieval del pueblo español. El afán de instrucción, en los siglos áureos,
abarca todas las clases sociales, las mujeres no constituyen la excepción.
Hay respeto y afecto hacia el hombre ilustrado por algo se dice: "no
puede llamarse caballero quien no sea hombre de letras". Los mismos
nobles estiman más el conocimiento de las letras clásicas que el brillo de
sus propios blasones. Gustan de las tertulias literarias, de certámenes y de
lectura de obras valiosas, en ese ambiente nació Cervantes. Menudeaban
los cultivadores de todas las ramas del saber humano.
Con América se abre el siglo político de España, con los
Habsbourgs ingresamos en el periodo más brillante de la literatura. Este
periodo -largo y rico- se prolonga hasta los principios del reinado de
Carlos II. Se suele dividir el mal llamado Siglo de Oro en tres períodos:
1.- hasta el reinado de Felipe II (1555-1598); 2.- hasta la muerte de Lope
235

�de Vega (1635); 3.- hasta el deceso de Calderón (1681). Estas marcas en
el tiempo corresponden al comienzo, al !pogeo, y ~ ocaso ~e lo ~ue los
hispanos llamaron el Siglo de Oro. Duena de si trusma, e°,:1quec1da con
los tesoros al parecer inagotables del Nuevo Mundo, Espana lucha ~n lo
sucesivo ya no para reconquistar su territorio n~~ral o para su urudad,
sino para la hegemorúa universal e~ el ord~n. belico y e~ el _or~en de la
cultura busca imponer "a fartiori' su ideal religioso y monarqwco.

Un monarca
Un imperio
Y una espada.
(Soneto de Acuña al Emperador)
España combate sobre todo co_ntra_ Francia. Italia, es el e_scenario
común de ese duelo de múltiples penpecias. En los paises ba¡os y en
Alemania reinan las guerras religiosas. España irá en búsqueda _de sus
antiguos enemigos a Tunez y a Lepan to. Ingleses y flamencos se dis~utan
la supremacía del océano. En su cruzada contra la _herejía, el gobierno
español es ayudado por la inquisición. Todo p:nsatrue~~o heter~~oxo es
aplastado impíamente. A la realización de este ideal político y relig10so, la
nación española sacrificará lo que le quedaba de libertad comunal Qos
comuneros de Castilla, las Germanas de las costas del Levante). To~a esa
anarquía acumulada durante los siglos precedentes, ah?ra sobreexcitada,
termina por agotarse. La obra emprendida por el geruo del _Emper_ador
Carlos I de España y V de Alemania y proseguida por la hábil ~ paciente
perseverancia de Felipe II, match~ hacia
_ocaso con Felipe _III Y
concluye su hegemorúa en los dos re1nados sigwentes. Portugal se liberta
nuevamente en 1640 y los países bajos se libran por el tratado de
Westfalia (1648), de esa España en cuyos do~os no se_ ~orúa el sol.~
mediados del siglo XVII España sólo conservara sus pos1c10nes de Italia
y de América.
_
,
A la muerte de Isabel, la reina católica (1504), Espana hab1a
conseguido su triple unidad: política, religiosa y lingüística. Por eso se
forjó abriéndose en rosa a todos los rumbos.
_ _
La reconquista fue coronada por el descubntruento, lengua y
espada, inteligencia y fuerza, todo es portent?s~. Los li_mites_ entre poesía
y verdad se desdibujan. España avanza en _A.frica _hacia ?nente y
Túnez. El imperio español incluye los paises ba¡os, Napoles, Sc1cilia,

:1

~º-~ª

236

Cerdeña, el franco-condado, el Archiducado de Austria y los extensos
territorios conquistados en América. España coloniza, evangeliza y
contiene la reforma en el concilio de Trento, que duró 18 años y en
donde prevalecieron las _voces de los teólogos españoles. Esta es la
España que se agita y bulle con aire culto, bélico y religioso, en la época
de Cervantes.
La decadencia política y económica vino aparejada en España, de
la decadencia en el aspecto cultural. Afines del siglo XVII se consume el
triste declive. Pero la pujanza intelectual española en el siglo y medio de
esplendor, fue tan profunda y tan· intensa que aun nos nutrimos
espiritualmente de sus esencias, de sus valores. Si tratamos de
caracterizar esencialmente el Siglo de Oro, habría que empezar por las
universidades españolas; lugar propicio para el cultivo de la inteligencia y
del carácter, surge un extraordinario desarrollo, con centros de cultura
superior que se multiplican en toda la perúnsula ibérica. Unos de esos
centros culturales de educación superior imitan a la clásica y tradicional
Universidad de Salamanca, otros a la renaciente o humanista Universidad
de Alcalá. Las universidades son creadas por los reyes (Carlos I funda la
Universidad de Granada), por los municipios (todas las creadas por la
corona de Aragón) y la mayoría por particulares, especialmente
eclesiásticos, que forjan el tipo de universidades-conventos. Su número
llegó, aproximadamente, a 40. No todas podían tener las facultades
completas; por eso se dividían en mayores y menores. La Universidad de
Valladolid sobresalió en Derecho, aunque haya tenido también cátedras
de Filosofía, Cánone:s, Teología, Medicina, Cirugía y Matemáticas,
régimen interior medieval y conexión estrecha con el poder civil.
Salamanca, democrática y descentralizada, compite con Alcalá
aristocrática y ordenancista. Al lado de las universidades persisten los
colegios, con sus rentas, becas y recepción de enseñanzas. Las
ceremonias de otorgamiento de grados (bachiller, licenciado y doctor),
incremeritan la solemnidad y el esplendor que terúan en la alta edad
media. Felipe IV (1625) funda un :.centro de cultura con el título de
"Estudios reales de San Isidro", para formar a los primogénitos de los
nobles. Los jesuitas, por su parte fundan sus colegios. Numerosas
bibliotecas reúnen un importante acervo de libros. Los archivos públicos
de documentos se organizan para conservar la memoria histórica.
España no sobresale en su producción científica, aunque
presenta aspectos valiosos en materia de estudios geográficos,
237

�cosmográficos, cartográficos, náuticos, astronómicos y matemáticos. En
física y química los españoles siguen a Aristóteles y se inclinan por la
doctrina experimentalista. Lo mismo acaece en medicina, botánica y
mineralogía. Lo que resulta verdaderamente notable es el florecimiento
filosófico y jurídico en los siglos XVI y XVII. Este desarrollo presupone
el previo desenvolvimiento de la teología. Recordemos que en el
Concilio de Trento, sus cultivadores principales fueron: Melchor Cano,
Salmeron y Torres, los Jesuitas, Laines Vitoria, Soto, Vázquez,
Villalpando y Francisco Suárez. Quiero recordar que Europa se nutrió
durante más de un siglo, de la metafísica de Suárez, el gran renovador de
la escolástica. ¿Y como olvidar al gran Francisco de Vitoria, el Sócrates
español fundador del moderno Derecho Internacional?.
La figura del humanista Luis Vives, con sus libros de Teología,
Pedagogía y Ciencias Sociales ilumina un singular brillo al Renacimiento
Español. La pujanza alcanzada por la filosofía española se pone también
de relieve en los nombres de Fox Morcillo, Herrera, el Brocence y tantos
otros. Todos ellos muestran una gran libertad de pensamiento en todo
aquello que no era dogma de fe; tendencia al realismo, a la armonía y a
los principios nuevos expuestos por precursores iberos de sistemas como
camino intermedio entre la creencia y el conocimiento, entre la fe y la
ciencia, surge, preñada de amor a Dios, la nústica española:
comunicación directa del alma purificada por la renuncia de las cosas
terrenales, por el amor y la oración, en éxtasis con Dios mismo. La
comunicación del hombre con Dios no implica pérdida de la
individualidad espiritual ni de la inteligencia cognoscitiva de Dios. La
contemplación pura se hermana con las obras de amor al prójimo. La
literatura nústica española se engalana con los nombres de Santa Teresa
de Ávila, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Fray Luis de Granada,
Fray Jerónimo Gracian, San Pedro de Alcántara, Juan de la Cruz ... Se
advierte en todos ellos una gran riqueza estilística y un hábil manejo -en
prosa o en verso- del idioma castellano.
Los problemas jurídicos que planteaban las guerras, las luchas
religiosas y la conquista de los territorios descubiertos, movieron la
participación de los grandes legistas en la vida política. A ellos les
consultaban y les protegían los propios reyes. La cuestión de la
gobernación colonial o el tema de la educación del príncipe incita a los
grandes colaboradores del Derecho Político: Mariana Suárez, Fox

Morcillo, Arias Montano, Gracian, Solórzano, Pereira, Saavedra Fajardo
y una legión que constituye toda una literatura cortesana y política.
El habla nacional entra por cauces gramaticales con Nebrija,
autor de un diccionario y de su Arte de la Lengua Castellana. Valdés, en su
Dialogo de la Le_ngua; Covarrubias, en su Tesoro de la Lengua Castellana Fray
Miguel de Salinas, Pérez de Oliva, Fray Luis de León y tantos otros,
enriquecieron y flexibilizaron la expresión de todas las ideas y de todos
los e_s~ados anímicos. Depuraron la ortografía, fijaron la fonética y
perrrutteron la aparición de las obras maestras de la literatura de los siglos
aureos.
Las Bellas Artes, en la historia de España, nunca tuvieron una
época de mayor esplendor que en los siglos de oro. La nación entera se
cubr~ de monumentos, de estatuas, de cuadros, de obras de arte que
convierten a España en un vasto y viviente museo. La mayoría de los
artistas españoles reciben la influencia preponderante del renacimiento
italia_no, pero la transforman con maestría y con originalidad singular
arqwtectura barroca y plateresca de inagotable riqueza decorativa, de
apasionada abundancia de formas, de patetismo vital trascendente. Hacia
el fin del siglo XVI Juan de Herrera inaugura un estilo neo-romano
conforme al sobrio y antiguo canon. El Escorial (1575-1582) y la catedral
de Valladolid quedan como mudos e imperecederos modelos de esa
desnudez y sobriedad de masas. La estructura se desarrolla con esa
pasión tan española y con ese brillo de un vitalismo de inaplacable vigor.
Retablos, puerta, sillas labradas y escultura sobre madera son en España
más ricos que en cualquiera otra parte. Sevilla y Valladolid son las dos
grandes capitales del arte nacional de la imaginería: Alonso Berruguete
(1480-1516), Gaspar Becerra (1520-1570), Juan de Juni (1566), Gregorio
Hernández (1566-1622), Martínez Montañez (muerto en 1549) y Alonso
cano (1601-1667). Orfebrería religiosa, música y sobre todo, la pintura
genial de Diego V elásquez (1599-1660), Bartolomé Esteban Murillo
(1617-1682), Zurbarán (1588-1601), y el portentoso pintor griegoespañol el Greco (1548-1623).
En la época de su esplendor, florecen en España todos los
géneros literarios. Pero entre todos ellos sobresale, de manera singular, el
género dramático -comparable al de la alta integridad clásica- y la gran
novela de don Miguel de Cervantes Saavedra.
El teatro avanza a pasos agigantados, desde Fernando de Rojas y
Lope de Rueda, hasta Lope de Vega y Calderón. Se inicia el teatro con

238

239

�un naturalismo ingenuo. Estudiantes, bachilleres, liéenciados, alguaciles,
lacayos, soldados y rústicos comparecen en escena tales como son en la
vida real; aún con los detalles más ínfimos. Lope de Vega recurre a
personajes de todas las épocas, con máxima libertad. Reforma por
completo la escena española. Sigue el arte dramático de los corrales y
escribe o improvisa la comedia popular que sobrepasa por completo las
reglas clásicas. Le importan los caracteres, el movimiento y la vida.
Mereció el mayor aplauso de sus conciudadanos y le llamaron "el Fénix
de los Ingenios", "Monstruo de la Naturaleza"," "El Padre Adán de la
comedia".Era usual decir: "Parece de Lope" cuando algo era maravilloso.
Calderón de la Barca supera en profundidad a Lope, fue -que
duda cabe- la figura culminante de la dramaturgia española. Menor
producción pero mayor calidad. Este genio del teatro desprecia las reglas
porque él va a fijar lenguaje, estilo, pasiones vinculadas, realismo,
ferocidad, síntesis de un país y de una época. Personajes sujetos al poder
absoluto del rey y de la religión en lucha contra estos poderes que se
tienen por ineludibles y necesarios, de ahí surgen las situaciones
dramáticas de máxima intensidad y emoción. Debo decir, no obstante,
que en el teatro clásico español echó de menos la ternura, la nota
humanística. El honor y la justicia brillan, resplandecen y triunfan; pero
queda una sequedad anímica y una cierta rudeza rayana en la crueldad,
que campea en la mayor parte de las escenas. Pocas veces la galantería
deja de ser hiperbólica y artificiosa. Se ha hecho notar que el amor sano
está ausente, como lo están también la madre y el niño (Cánovas). La
idea directriz y motora es el honor; es la fidelidad, la fe en Dios y en la
patria, la mujer, mirada como joya o fetiche, es sacrificada aunque sea la
mujer amada, en aras de un honor hipertrofiado por los celos. Diríase
que hay un atavismo sarraceno en ese furor amoroso, en ese orgullo
feroz del marido que al menor indicio o a la menor apariencia de falta,
condena inexorablemente a su mujer. El rigorismo llega hasta la locura
en "el médico de su honra". Recordemos aquella siniestra carta : "el
amor te adora, el honor te aborrece, y así, el uno te mata y el otro te
ansía. Dos horas tienes de vida: Cristiana eres salva el alma, que la vida es
imposible". Siempre me ha producido escalofríos este fanático culto del
honor calderiano. El honor empezó a ser en Cervantes un apéndice de la
virtud. Pero terminó en extermidad, fanatismo, soberbia, celos delirantes,
obnubilación y crimen.

240

En la Villa de Alcalá de Henares, nace Miguel de Cervantes un
domingo de 1547 cuya fecha no ha podido precisarse hasta ahora. Hijo
de Rodrigo Cervantes y de Leonor de Cortinas. Padre pobre, con cierto
linaje, de oficio cirujano.. Madre sin eslabones, pero con buen dote. Le
preceden dos hermanas, Andrea y Luisa; y le van a seguir una nueva
hermana, Magdalena, y un hermano, Rodrigo. En Córdoba y en Sevilla el
pequeño Miguel asiste al colegio de Jesuitas. Sus profesores le tienen en
alta estima. El joven Cervantes se siente atraído hacia las
representaciones teatrales festejadas por Lope de Rueda. Empieza a
presagiar su destino. Su padre se traslada, con toda la familia, de una
ciudad a otra. Tanto peregrinaje no favorece los estudios completos de
Miguel. En Madrid opta por frecuentar los estudios de un gramático,
Francisco del Bayo, y de un humanista, Juan López de Hoyos. Escribe el
joven Cervantes un poema que conmueve la sensibilidad del humanista
López de Hoyos: "Historia y relación verdadera de la enfermedad,
felicísimo transito y exequias fúnebres de ...doña Isabel de Valois". Se
adivina el literato en Ciernes. Verbo ágil, preclaro y armonioso. Pero
antes de su entrega a las letras, va a pasar una larga temporada en las
armas y en las cárceles. Se incorpora audazmente al séquito particular del
cardenal Acquaviva, y parte para Italia. Empiezan sus andanzas militares
con los soldados españoles. Se alista en la tripulación de la galera
"Marquesa" y sale pletórico de valor y de ensueños para combatir al
infiel turco. El día 7 de octubre de 1571, en plena batalla de Lepanto,
recibe dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda. Había
luchado con ejemplar denuedo y singular pericia. Varios marinos turcos
fueron abatidos por este bizarro soldado español que sale a combatir con
alta fiebre y rara enfermedad. Nunca se arrepintió de haber participado
en gesta tan gloriosa, aunque le haya costado la perdida del brazo
izquierdo: " ... orgullo muy noble me cabe de haber peleado en Lepanto
bajo las banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlos V, de feliz
memoria".
¿Por qué no ver en estos rasgos altivos y luchadores un boceto
prelitninar del Ingenioso Hidalgo Manchego? Caballero andante fue, sin
duda el joven Cervantes. Vendrán muchas batallas que arrostra con porte
y distinción. Su pulso nunca tembló, ni su animo; siempre se mantuvo
firme y erguido. Pero la suerte no lo acompaño a Cervantes, cuando
viajaba en la "Galera Sol" y fue apresado por corsarios argelinos.
Arnaute Mami le somete a duro y largo cautiverio. Mas de 5 años ha de
241

�permanecer a merced de la ambición y del capricho del pirata islámico.
Privaciones abundantes, malos tratos, frecuentes daños, humedad que
causa enfermedad, fatiga y prematuro envejecimiento. Nadie paga el alto
precio fijado por su rescate: 5,000 escudos. Bajan la tarifa y sale por fin
libre, gracias a la Orden Mercedaria, a su familia y al consejo de cruzada.
Los intentos de fuga le co~taron muy caros, pero nunca perdió la
esperanza de salir de la mazmorra. En el silencio de la cautividad pudo
escribir La gran turquesa y La gran sultana, Batalla Naval y Los tratos de
Argel. La prosaica realidad y los altos ideales se debaten vivamente en el
alma cervatina. Las finas y gratas fantasías -¡Oh tristeza!- no suelen ser
correspondidas por los dictados de la vida cotidiana. Este conflicto será
llevado, con el tiempo a la esencia.
De vuelta en España saborea, por corto tiempo, la felicidad del
retorno. Vuelve al ejercicio de las armas -Portugal e Islas Terceras- por
algunos meses. Su madurez le exige atender a la llamada vocacional. Su
misión será escribir y escribir. Vuela la pluma y se aquieta el corazón. Las
musas están con él. Frecuenta "Los corrales castizos", los mesones y las
hospederías. Convive con bohemios, ricos en ensueños y esperanzas. En
aquel mundillo de la Villa y Corte, contempla riñas de capa y espada y
sabe de romances imposibles. Autos de fe en plazas públicas; suspiros de
amores traicionados en corazones solitarios, desiertos. Marco inquieto y
colorista que sirve para tejer los hilos de una obra: Ca/atea, -novela
pastoril con frescura, de velos, gracejo e irorúa. Empieza la
representación de sus obras teatrales Los tratos de Argel Numancia y La
Confusa. Saborea elogios y tiene una hija natural con Ana Franca.
En la vida de Esquivias conoce a doña Catalina de Palacioscarente de fortuna y de cultura- pero no de gracia y de fortaleza y casase
con ella cuando tenia 37 años de edad. Su salud ya no es buena y reclama
cuidados más intensos y delicados. Pero sigue en la brega literaria,
ganando brillo y pujanza. Conoce la gloria teatral, aunque le produzca
muy contadas monedas. Siempre se ha dado más culto a la forja y al
comercio que a la belleza del espíritu. La estrechez económica le
persiguió siempre. Aunque le conozcan en los corrales madrileños, tiene
que andar mendigando favores de señores provincianos o de altos cargos
reales. Consigue un empleo: recaudador de provisiones para la armada
imperial. Y cae nuevamente en la cárcel -esta vez de Sevilla- por ajenos
enredos y negligencias. Era el año de 1592, en esa desolada cárcel de
Sevilla va a surgir la intuición de su gran obra maestra. Él mismo nos lo

242

dice: "El Ingenioso Hidalgo se fragua en una cárcel donde toda
incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su
habitación". Inmerso en la realidad de su tiempo, en la época en que
España imperial y · conquistadora asiste al lento e inexorable
desmoronamiento de su prodigiosa grandeza, un hombre se consuela y
nos consuela extrayendo del fondo de su humanidad lo más humano de
lo humano. Ahí en el seno de una España nústica y guerrera, donde las
excelencias de lo espiritual marchan hermanadas con la más
desenfrenada codicia y lujuria; donde magnificencia y miseria muéstrense
indisolublemente unidas, está este humanismo Cervantes víctima y
producto de su tiempo; perdurable expresión del Quijote y del Sancho
que todos llevamos dentro. Él mismo se describe físicamente: "este que
veis aquí afirma en su autorretrato, de rostro aguileño, de cabello
castaño, frente liza y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva,
aunque bien proporcionada; las barbas de plata..." Su semblanza moral la
encontraremos a lo largo de miles de páginas y de hechos.
Cervantes fue un hombre desgraciado e independiente, idealista,
magnámino, observador y un tanto erudito. Estuvo versado en todas las
miserias humanas y fue a la par, convencido de la superior dignidad del
hombre. Soportó victoriosamente las dudas y dio ejemplo, con su
muerte, de lo que es un sincero y verdadero creyente. ¡Que extraña
figura! Magnate de invenciones -un verdadero rey de la imaginación
creadora- un menesteroso de tantas y necesarias cosas. Enriqueció el
género humano, mientras vivió endeudado. Su vida fue una cadena de
fracasos. Asombra su constancia, su indulgencia ante el espectáculo de la
ruindad, de la estulticia o de la torpeza de la gente. Este bravo y blando
caballero sonríe con un amor que sabe perdurar. Saca fuerzas de sus
propios descalabros. Lejos de resentimiento y más allá de la resignación
levanta, para todos los siglos futuros, la gran estatua de su Quijote y de
su Sancho indisolublemente unidos en la lucha de los tiempos porgue se
conocía a sí mismo conocía al hombre; al hombre grandioso que confía
en Dios y que sabe que el hombre -en el mundo- está encomendado al
hombre. Su frustración humana no le hizo perder su idealismo superior.
La imagen de España -y de los pueblos que hablamos su lengua- no
hubiese sido posible sin Cervantes.
Entre Cervantes y el Quijote hay fusión imperecedera. La
inmortal filosofía del caballero manchego y el estoico modo de afrontar
los escollos de la vida, son de pura cepa cervantina. El desengaño y el

243

�desencanto, buenos consejeros, nos señalan límites a nuestras
posibilidades. Aquel hijo seco y avell~nado de la Manc~a sale a p~lear
con gigantes nunca vencidos, es un hi¡o rebelde y levantisco del Miguel
de Cervantes que camino sobre lo palpable y lo real. U~a parte de
Cervantes ha sido vencida por la otra parte fundada en la razon y el buen
sentido, pero siempre queda algo del caballero andante que por su honor
y por su justicia, sale al mundo entero con el fin de "desfacer entuertos".
La grandeza del Caballero de la triste figura estriba en que su ser
es el nuestro. ¿Acaso no comprenderemos que sus fantasías no nos son
extrañas?. Somos cada uno de nosotros -sepámoslo o no- un don
Quijote, lanza en ristre y sueños en la cabeza y ~n e~ corazón. Al lo~o
del flaco rocinante, fustigados por el sol de medio día, nuestro corazon
va ahi dentro de ese inmortal ente de ficción, más real que muchos
fantoches y muñecos que transitan a nuestra vera. Cada vez que
renovamos nuestro entusiasmo, caliente de inagotables energías, es
nuestro genio tutelar quien nos impulsa en la gran ave~~ª- human~. En
vano pretendió el escritor Cervantes ridiculizar, al pnnc1p10, el genero
caballeresco. Lo que verdaderamente hizo fue dignificarlo, sublimarlo.
·Como nos duele verle dolorido y lleno de impotencia, tratando de
levantarse cuando uno de los mercaderes toledanos le apaleo! ¡Pobre
caballero que vocea la culpabilidad de rocinante _r~ra disfrazar su
decrépita debilidad! ¿cómo pueden ser los hechos distintos.ª
el
noble caballero los ve e imagina? A veces la duda le hace sufnr: ¿donde
estás, señora mía, que no te duele mi mal?. O no lo sabes señora, o eres
falsa y desleal". No quería ver lo que hay que ver. La justicia y el bien no
siempre se imponen. Sancho, con su asno, sus alforjas y una bota, no
cree en príncipes y magos, pero tampoco cree en sí mismo. Por eso -y
por cierto ideal escondido- fue presa de don Quijote y, guijotizándose, le
siguió hasta el fin. Ingenuo y bonachón, más que hacer dejar hacer. Pero
no deja de tener un fondo de sabiduría: la vida, cuando más apacible Y
sencilla, se vive mejor. Y esta sabiduría sanchopancesca templa algunas
veces la fiebre activista de don Quijote.
El amo de Sancho -no lo dudemos- es tan iluso como tenaz. o
conoce el desaliento y desprecia los argumentos realistas del buen
Sancho. Cervantes vivió cocido del dolor; por eso su amor es el más
sublime acto vital y humano. Sublima la realidad en aras de ensueños y
de ideales. El amor -mito y sacrificio, honor e inmortalidad- alcanza el
nivel de acción suprema de la existencia y de sacrosanta aventura.

;.º~º

244

Cervantes -como muchos de nosotros los hombres- es muy
vulnerable a la belleza fisica de la mujer. Por eso pone en boca de don
Quijote su escala axiológica: "porgue has de saber, Sancho, si no lo
sabes, que dos son las· cosas que incitan a amar más que otras que son: la
buena fama y la mucha hermosura". Como buen renacentista Cervantes ·
,
'
con su característico equilibrio estético exige, en lo visto, ritmo y
melodía, templanza y mesura. El amor no es un breve destello;
permanece más allá del recuerdo y de la tumba. No es necesario ver con
frecuencia a la enamorada. Para don Quijote b;sta con "limitar amor
entre los dos a un hondo mirar. Y aún esto, tan de cuando en cuando,
que osaré jurar con verdad que en 12 años que ha que la quiero... no la
he visto cuatro veces".
Cervantes, compasivo, le hace saborear a don Quijote, muy de
vez en cuando, las mieles del triunfo. En la aventura de los dos frailes de
la Orden de San Benito y de la dama vizcaína sale triunfante: libera a la
supuesta dama secuestrada y hace huir a los "feroces enemigos (dos
frailes religiosos de la Orden de San Benito). También en la aventura de
los leones sale victorioso.
Para don Diego l\firanda -a quien el Ingenioso Hidalgo le llama
el Caballero del Verde Gabán-, don Quijote aparece como una extraña
mezcla de razón y extravió, de seriedad e infantilismo. También su hijo,
el joven Lorenzo, concluye por decir: "pese a palabras tan serias y bien
fundadas, no dejo de adivinar en el "resplandores de quimera" y sueños
disparatados". Don Quijote concluye su discurso sobre la ciencia de la
caballería con un código ético: " ...por encima de todo eso, el caballero ha
de ser fiel a Dios y a su dama, la vida ha de dar por defender la verdad y
compartir los pecados que manchan al mundo. De todas estas grandes y
pequeñas partes se consume un buen caballero andante. Juzgue vuestra
merced si no aventaja esta ciencia a las más estiradas y pomposas que en
gimnasios y escuelas se enseñan". Más allá de placeres y posiciones
materiales está el verdadero ideal -justicia y amor que se funden y
confunden de la caballería andante- por eso en las bodas de Camacho,
don Quijote toma al partido de Basilio: el pobre y el débil frente al rico y
el prepotente.
E n su plenitud creadora, don Miguel de Cervantes Saavedra oye
los pasos de la muerte. "Bien me doy cuenta de la vanalidad que ciñe el
torso de nuestra vida y el pasajero aliento de nuestras ilusiones y
esperanzas. La muerte es una prueba que trataré de afrontar con valentía
245

�y dignidad". Sus vivencias religiosas aumentan día a día, sin extinguir su
vena literaria. Se prepara para el final, deja atrás el ambiente literario de la
corte (envidias y calumnias, superfluidades y engaños) para ingresar a la
Orden Tercera de San Francisco como hermano novicio. Vive con
frugalidad y sencillez, enfermo siempre. Asiste al declive con ánimo
sereno y realista. No teme a la muerte. Recibe los Santos Sacramentos
con toda unción, ha encontrado la paz de espíritu y muere con
naturalidad, rodeado ¡;:&gt;or hermanos Franciscanos. Amortajado con el
hábito de la Orden, fue enterrado en el Convento de las Trinitarias el 23
de Abril de 1616. ¡Cuantas generaciones han pasado desde entonces!
¡Cuantos cambios han sucedido! Pero ahí está plantado, con su figura
inmortal, el caballero Miguel de Cervantes, inmune al tiempo; firme y
digno, adentro muy adentro, en la entraña misma de la humanidad.

EDUCACIÓN DE UN PRÍNCIPE CRISTIANO DE
ERASMO: UN ESPEJO CON IMAGEN PÚBLICA

Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidades y Ciencias Sociales
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

El humanismo cristiano español, o la síntesis de la cultura grecolatina y el
pensamiento cristiano, estuvo conformado entre los siglos XV y XVI
por tres vertientes: la filológica (introducida por Nebrija en la época de
los Reyes Católicos e inspirada en la obra de Lorenzo Valla: Elegancias de
la lengua latina; Nebrija aduce que una lengua nace, florece y decae con el
imperio que la habla; plantea la necesidad de depurar el latín como
recurso para afrontar la barbarie); el socratismo cristiano (donde la
sabiduría se traduce a través de las acciones cristianas; Sócrates visto
como un modelo de comportamiento moral); y el erasmismo (difundido
durante el reinado de Carlos V a raíz de que Erasmo le dedicara a éste un
manual de comportamiento virtuoso).(Carceles de Laborde, 29-55)
Erasmo de Rotterdam (1469-1536) escribe en latín el tratado
Institutio Principis Christian (Educación delpríncipe cristiano) en 1515 a petición
de Jean Le Sauvage, canciller de Brabante. Se trata de un espejo de
príncipes, "un género tradicional dirigido a la educación personal, moral
Ypolítica de un príncipe".(Blockmans, 34); una obra de orientación para
el futuro rey. La obra es publicada en 1516; tres años después de la
escritura de El Príncipe de Nicolás Maquiavelo.
246

247

�Durante el reinado de Carlos V, en el siglo .1..7VI, se impulsó el
erasmismo en España para proyectar la imagen pública de una
monarquía regida irrestrictamente por un ideario cristiano. No el
erasmismo auto crítico, enérgico y realista que se muestra en obras tan
lúcidas como Elogio de la locura, sino el erasmismo atemperado, dirigista y
utópico que prevalece en Educación de un príncipe cristiano. Esta obra está
en consonancia con el bien llamado humanismo cristiano español que, a
diferencia del humanismo renacentista difundido en otros países
europeos, ve en la religión el instrumento más confiable para la
renovación integral del ser humano.
De ahí el maridaje necesario entre valores cristianos y poder
político. El poder político de un príncipe honesto debe sustentarse,
según Erasmo, en el ejercicio de la bondad y la sabiduría. Y esta es la
imagen pública que precisa transmitir Carlos V con el propósito de
fortalecer su poder imperial.
Cabe aclarar que no estamos frente a un príncipe auténticamente
"maquiavélico" que pretende aparentar ser virtuoso pues es justo
reconocer que estaba moldeado por preceptos cristianos; se trata, más
bien, de un príncipe que promueve su cristiandad bajo el amparo del
bien intencionado libro de Erasmo; libro usado para divulgar, ante la
opinión pública, la imagen de un modelo ejemplar de príncipe.
A diferencia de otros futuros espejos de príncipes, la propuesta
erasmista es sincera y respetuosa. Erasmo se dirigía a un joven príncipe
que aún no era investido como rey, pero que depositaba en él su
esperanza de pacificación. La dedicaba, además, sin ninguna intención
panegírica; sin aspirar a una prebenda política. Y si bien su propuesta es
sincera y respetuosa, también está desprovista de argucia política. Esa
1
argucia encaminada a preservar el poder sin destruir al enemigo • Para
Erasmo bastaba el empleo sabio y bueno del poder para propici~ una
mejora social y política. Virtudes cristianas divorciadas de habilidades
políticas. Esas habilidades necesarias para subsistir en un mundo
irracional y cruento. De ahí la inviabilidad práctica de la propuesta
erasmista. Sin embargo, la propagación del erasmismo en España fue
exitosa. ¿Razón? Fue la justificación filosófica de un pensamiento

1 Difícil precisar el punto medio cuando confluyen, en la misma época de Carlos V, dos teorías
extremas: la "ferocidad" política de Maquiavelo y la "benignidad" filosófica de Erasmo. La ética
política contemporánea aspiraría a una visión ecléctica: la legitimidad de un gobernante no sólo
estriba en que procure el bien público sino en que posea la suficiente pericia para consolidarlo.

248

imperial. La propuesta erasmista resultó funcional y estratégica en
términos propaganclisticos. Poco importaba que Carlos V la aplicara
cabalmente; lo relevante era suponer que se guiaba por ella. Pero detrás
?e todo est? asoma 1.ma pregunta: ¿Por qué Carlos V habría de querer
unpulsa~ l~ unagen de un príncipe cristiano modelo si por herencia ya loera~ swza porque las adversas circunstancias históricas de su tiempo le
advut1eron que no bastaba ser un buen cristiano sino también requería
fortalecerse como tal. Pero la mejor respuesta nos la brinda Erasmo en la
medida_ ~ue contrastemos su ideario politico y algunos de los
acontec1m1entos históricos del imperio de Carlos V. No con el deseo de
parec~r novedosos ante un asunto ya estudiado. profusamente, sino para
a~rectar el recurso legitimador de la imagen cristiana de un príncipe
e¡emplar, a través de sus condicionamientos sociceconómicos y politicos.

l. Condicionamiento socioeconómico. Un extranjero en los
hombros de un reino
. ¿Qué significa ser extranjero ·en el siglo XVI, en España? Habría
que indagar en el concepto de nación, inexistente, en ese periodo:
... en los siglos XVI y XVII el concepto de patria o de nación tiene un
significado dominante limitado al ámbito regnícola. Hasta el siglo XVIIl
no existe conciencia española, ni jurídica ni sentimental. Extranjeros para
los castellanos eran tanto los ciudadanos de la Corona de Aragón, como
para los catalanes, los valencianos o los aragoneses .. . (García Cárcel, 16)

En este sentido, para ser extranjero bastaba con ser ciudadano
del Imperio. Si bien Carlos V era heredero legítimo de la corona de
España, llevaba sobre sus hombros el "peso" de haber sido educado
lejos de España, en Gante. Era percibido como un extranjero en casa. Al
respecto, Alonso Manrique de Lara, obispo de Badajoz, enfatiza en una
carta dirigida al Cardenal Cisneros, el 8 de marzo de 1516, lo siguiente:
El principe, nuestro señor, tiene gracia a Dios muy buenas cualidades y
un carácter fuerte, pero se le ha educado lejos del mundo, y ante todo
lejos de los españoles, y así se le sigue educando, lo que es malo y aún
será peor cuando vuelva allá (a España)

. Agrega: " ... no sabe decir ni una palabra en castellano, aunque
entiende un poco".(Kohler, 47) D e ahí que Fernando, su hermano, fuera
249

�considerado como un candidato idóneo al reino por haber racido en
Alcalá de H enares. El emperador Maximiliano de Austria se había
responsabilizado de la tutela y formación de Carlos, y el rey Penando de
Aragón se inclinó por Fernando. Maximiliano le encomendó a su hija
Margarita la educación de Carlos y sus hermanas en la ciudad de Malinas.
(Cierva, 7)
Aunque a Carlos le correspondía el derecho al reino ¡or ser el
p rimogénito, prevaleció el sentimiento público de que Esptña sería
eobernada por un "extranjero"; lo cual resultaba incómodo ante los
r,retendidos intereses de unidad monárquica. Erasmo, en Ed,cación del
tninczpe c,istiano expresa:
Desearía gue el príncipe naciera y se educara entre aquellos alos gue ha
de gobernar porgue así se establece y consolida mejor la amisad, habida
cuenta de que el principio de la benevolencia se origina por estas
condiciones. El vulgo aborrece y odia los bienes desconoci1os; por el
contrario, los males conocidos son, a veces, objeto de anor. Esta
circunstancia acarreará una doble ventaja: el príncipe estará má; inclinado
hacia los suyos y los considerará más como suyos y el puolo tendrá
hacia él un afecto mayor y, gustosamente, lo reconocerá como su
príncipe. (104-105)

El príncipe Carlos no cuenta, en un inicio, con ese afeco debido
1 ·u procedencia "extranjera". Erasmo no sugiere alguna ~strategia
Dtecisa para resolver esta "limitación", pero tampoco fue necsaria. El
, 1nciller Le Sauvage es el mejor promotor inicial del futu:o rey al
divulgar que, si bien Carlos no fue educado en España, es un príncipe
que asume y practica los valores cristianos al leer obras cono la de
F rasmo. Recibió el apoyo aplastante de su abuelo aún vivo, el enperador
Maximiliano, quien abogó porque fuera elegido como Rey de Romanos y
como su sucesor. Buscó el respaldo de los príncipes electores .!emanes,
en su aspiración al trono de España, utilizando la diplomaci:. E n ese
momento no sabía alemán, pero copió varias notas en este idi)ma para
rer-madirlos de que se inclinaran por él. Tal fue el efecto dipomático,
, J. 1e la Casa de Austria lo presentó después como "un príncipe chediente,
nacido y educado alemán, que sabe hablar y escribir alemán pues es
ducho, y a su edad de veinte años ya es de gran ayuda y una povechosa
,dünza." (Kohler, 62). Asimismo, es decisivo el apoyo de l:anqueros
europeos como Los Fugger y los E lser para que Carlos set elegido
&lt;"mperador. Logró, con dicho respaldo, que los príncipes estuvitran de su
250

lado al duplicar la cantidad de dinero que Francisco I, rey de Francia y
también aspirante al trono, había ofrecido. (Voltes Bou, 93-94). Ya
instalado en el poder, Carlos V buscó en su hermano Fernando un aliado
leal al otorgarle los territorios austriacos, bohemios y húngaros. Esta
estrategia de control imperial la extiende a otros miembros de la familia:
a su hermana María la nombra gobernadora de los Países Bajos, e Isabel,
su &lt;:spos~, asume la regencia de España en varias ocasiones. Constituye
su 1mpeno con servidores públicos extranjeros; en parte porque sus
ancestros (Alfonso el Magnánimo, Fernando el Católico y Maximiliano I)
ya lo habían hecho, y también para rodearse de un séquito que le
r~sultase conocido y seguro. Si después el emperador invitó a participar a
cmdadanos españoles dentro de su gobierno fue porque las Cortes de
Valladolid de 1518 y las de la Coruña de 1520 le exigieron que no
otorgase más cargos a extranjeros. (Ochoa Brun, 26)2. Y también porque
estaba e~ entredicho. su imagen de príncipe español. Lo cierto es que,
por motivos de segundad personal, conformó su gobierno con hombres
de su absoluta confianza, provenientes de los Países Bajos: Adriano de
Utrecht (preceptor suyo), cardenal de Tortosa, nombrado gran inquisidor
en 1517, posterior Papa; Guillermo de Croyy Chievres, su gran
mayordomo; Jean Le Sauvage, jurista flamenco y gran canciller hasta
1518; Mercurino di Gattinara, sucesor de Le Sauvage, desde 151 8 hasta
1530. (Blockmans, 162) Reformó la administración pública de España
c?n ~ase en el modelo desarrollado en los Países Bajos pues se requería
vigorizar la economía imperial. La reforma administrativa fue una
innovación necesaria, pero Erasmo se pronuncia en contra de cualquier
innovación_: "El príncipe debe huir de cualquier innovación siempre que
le sea posible. Pues incluso, si cambia para mejor, la novedad en sí
misma crea cierto malestar." Pero más adelante reconoce que " .. .si hay
algo que ya es imposible de mantener, deberá ser corregido, pero con
tacto y paulatinamente". (1 11)
Lo curioso es que el imperio tenía poca paciencia en reformar
"con tacto y paulatinamente". Se transmitía la imagen de que la situación
económica mejoraba, pero en el fondo no se habían modernizado los
cimientos sociales que la sostenían. La imagen de innovación económica

2 A pesar de esto, precisa José Antonio Maravall, el incremento de colaboradores españoles en el
remo de Carlo s V no significó necesariamente que aumentara también su influencia en tas
decisiones ideológicas del monarca._~Carlos V y el pensamiento político del Renacimiento, 74-76)
Con esto queda claro la unagen polioca de cambio de forma sin fondo.

251

�era necesaria aunque en el fondo todo permaneciera igual, salvo un
imperio que se iba ensanchando. Es una monarquía que prolonga un
viejo sistema de privilegios. Prevalecía el monopolio de las grandes
sociedades prestamistas de la época. Según Kohler los recursos
económicos del rey eran vastos pero insuficientes para realizar su
actividad política. Tuvo que recurrir a esas sociedades prestamistas para
financiar su guerra contra Francia en 1522. A partir de los años cuarenta
las arcas del Estado se habían agotado, y en 1557 la amenaza constante
de bancarrota se perpetuó. (152-153). La campaña de Túnez de 1535, por
ejemplo, fue financiada con plata proveniente de América. (251) Una
posible ventaja económica para el rey, de acuerdo con Blockmans, es el
que los grandes centros financieros de occidente hayan estado dentro de
su imperio: los de Amberes, Sevilla, Augsburgo, Milán, Génova,
Florencia:
En estas ciudades estaban establecidas las mayores entidades
comerciales y bancarias produciéndose más rápidamente por Europa la
circulación monetaria por medio de letras de cambio. (54)
Pero esto era insuficiente porque no se tomó alguna medida
contra el avance demográfico vertiginoso del siglo XVI: " .. .los
aproximadamente 80 millones de habitantes del 1500 aumentaron a 100
ó 110 millones en 1600". (Simón Tarrés, 67) Es un siglo marcado por la
carestía y el hambre:
·
La caresóa y el hambre procuraron regularse desde los poderes
establecidos; se trató por medios que iban desde la multa a la pena de
cárcel, de evitar la acumulación y la especulación consiguiente. La escasez
ayudaba a los especuladores, y el alza de los precios contribuía al
agravamiento de la situación de los pobres y a la generalización del
descontento social ( ...) El crecimiento demográfico, el alza de los
precios, la inmigración del campo la ciudad, llenaron los caminos de
vagabundos y las ciudades de pordioseros en demanda de trabajo o de
limosna". (Rodríguez Sánchez, 103-104)

Toledo, una de las principales sedes imperiales del gobierno de
Carlos V, atrajo la atención de infinidad de mendigos y enfermos
deseosos de encontrar protección en hospitales e instituciones benéficas.
(Morollón, 8) Toledo era una ciudad próspera debido a la expansión
económica de su industria textil Qa sedera) y el establecimiento de la
corte. La pobreza fue enfrentada con violencia: los delincuentes eran
ejecutados públicamente en la plaza de Zocodover; el mismo sitio en
252

donde la Inquisición realizaba sus autos de fe contra los judaizantes.(48)
El converso pobre era visto como una amenaza doble: por ser pobre y
por ser converso; como pobre era un candidato a ejercer la delincuencia,
y como converso nunca dejó de ser visto como un extranjero. En el
tratado tercero del Lazarillo de Tormes 3 el narrador refiere las medidas de
policía tomadas por el ~yuntamiento de Toledo contra mendigos y
vagabundos de procedencia extranjera:
Y fue, como el año en esta tierra fuese estéril de pan, acordaron el
Ayuntamiento que todos los pobres extranjeros se fuesen de la ciudad
con pregón que el que de allí adelante topasen fuese punido con azotes'.
Y así, ejecutando la ley, desde a cuatro días que el pregón se dio, vi llegar
una procesión de pobres azotando por las Cuatro Calles; lo cual me puso
tan grande espanto que nunca osé desmandarme a demandar.(57)

Francisco Rico señala que en Toledo, debido a la crisis
económica,.se prohibió la mendicidad sin licencia del Concejo en 1525; y
que ~ part:lr de 1540 esto cobró más fuerza. Como se sabe, Fray
Dorrun~o de Soto se pronun_ció en contra de la arbitrariedad de esta ley.
Defendía la causa del extran¡ero pobre arguyendo "que nadie puede ser
desterrado de ningún lugar sino por culpa o crimen que comenta". Esto
es, porque le asiste el derecho natural y que "cada uno tiene la libertad de
andar ,,por do?d~ quie~e, con tal de que no sea enemigo ni haga
m~. . . (3~) Asmusmo, ttene derecho a pedir limosna pues "ninguna ley
p~ede ?bligarlos a p::.decer necesidad" (37) Soto justifica que los pobres
pidan limosna en lugares donde haya más caridad porque de lo contrario
tendrían más necesidad (39) Importante es también brindarles
hospitalidad pues todos los seres humanos son iguales y en algún
momento fueron peregrinos extranjeros. (40-41)
A todo esto, ¿cómo respondía el gobierno de Carlos V? Ocultaba
la pobreza sin disminuirla. Por ofrecer un ejemplo: en Toledo se fundó el
Hosp~tal de S~n Juan Bautista o de Tavera (1540) para atender a pobres y
neces~tados que de ese modo dejaban de vagar por las calles,
contrtbuyendo a la mejora de la imagen urbana". (Morollón, 15) Para
Rodríguez Sánchez, la ley contra la mendicidad tiene como objeto
3 E~ el tratado tercer~ aparece el escudero,_tercer amo del Lazarillo. Procedía de Castilla y era
cons1derndo, por lo mismo, como un extran¡ero. A esto había que agregar su oficio, ya en plena
decadencia, que no le garantizaba ningún estatus social; de ahí su consecuente po breza. A pesar
de se~ un "pobre extranjero" que había contraído diversas deudas, es, de todos los amos de
Lazarillo, el que le ofrece un mejo r trato humano.

253

�ocultar la pobreza y reducir las molestias que produce en su entorno.
(240)

º61 . .J:c
;i E
¿Estamos frente a un emperador insens1 e e 10w1erente. rasmo
es categórico. Amonesta a los príncipes que están más ?reocupa~os por
colocar a sus sobrinos o hermanos en el poder, mientras miles de
hombres con sus hijos y esposas mueren de hambre. (11 7) Carlos v_ está
demasiado ocupado en gravar lo más posible productos de pnrnera
necesidad para costearse su guerra. Erasrno sugiere ahorrar pues "gran
impuesto es el ahorro", pero esto se antoja imposible: el emp~~a~or
enfrenta una época de endeudamiento debido a los préstamos crediticios.
Es innegable que Carlos V practica la beneficen~ia, pero nutrien~o su
imagen pública. De ahí la severidad de Doffiillgo_ de Soto. S1 _los
emperadores cristianos predican el ejemplo de la humildad de Jesucnsto
lavando los pies a los pobres una vez al año, "¿por qué no será religión
que cada día coman los pobres en las casas de la gente principal?". (127)
1,.,1 comportamiento ético del emperador es convencionalmente ambiguo:
d, ··extranjero", es misericordioso ofreciéndole cargos públicos a los
extranjeros que le sirven en el poder, pero es inflexible con los
··e:-..tranjeros" que abruman al reino con su ofensiva pobreza. Par~ Soto
el pnncipe tiene autoridad para prohibir que nadie ande a pedir por
l Jios. con tal de que por otra vía provea enteramente todas sus
necesidades de comer y vestir y todas las demás ... " (104-105) Pero,
;cómo ser misericordioso en tiempos de expansión imperial? Fray Juan
de Robles recomienda que la misericordia ande siempre acompañada de
la justicia. (205) Pero, ¿cómo ser justo cuando la justicia es entendida en
tunción de los intereses personales del rey? Justicia es recuperar la
herencia borgoñona arrebatada por Francia.Justicia es hacerle la guerra a
los turcos.Justicia es combatir a los herejes.
Había otra ley en Toledo que afectaba también al extranjero
pobre: el estatuto de limpieza de sangre, que prohibía ejercer ciertos
puestos públicos a cualquier descendiente de musulmán o judío. Este
estatuto remarcaba la diferencia social entre cristianos viejos y nuevos
1Morollón, 68). Los pobres extranjeros azotados solian vivir, según Rico,
en la Plaza Cuatro Calles; un área poblada por hispanojudíos, y referida
en el pasaje ya mencionado del Lazarillo. El ejercicio de la tolerancia
nacia los extranjeros, demandada por Erasmo, se incumple:
Aunque debe ser continua preocupación del príncipe que no se cometa
injusticia contra nadie, sin embargo, según la sentencia de Platón, debe

velar con mayor diligencia para que en nada sean lesionados los legítimos
derechos de los extra njeros, tanto como si se tratase de sus propios
ciudadanos, porque los extranjeros, privados de la ayuda de sus amigos y
parientes, están más expuestos a las injusticias, por lo que se consideraba
que tenían como vengador a J úpiter, a quien por esta causa le dieron el
nombre de Xenófilo, es decir, amante del extranjero. ( I 23-124)

El estatuto de limpieza de sangre está lejos de ser una ley que
responda a un ideal de equidad. En el fondo se sospechaba que los
conversos seguían judaizando con disimulo, y de ahí que se creara el
tribunal de la Inquisición desde la época de los Reyes Católicos. (Baldeón
Baruque, 84)4. Los conversos eran percibidos corno falsos y peligrosos
cristianos nuevos pues "podían ejercer, al menos en teoría, a los mismos
ámbitos que los cristianos viejos, incluidos lógicamente los cargos
públicos". ('/9) La pena de muerte, contra la que se pronuncia Erasmo,
queda justificada en el caso de los conversos judaizantes. o bastaron la
represión antijudía de 1391 en Sevilla, ni la acción violenta de las Cortes
de Toledo en 1480, ni la expulsión de 1492. La acción represiva de
Carlos V contra los conversos brindó la imagen de un príncipe cristiano
que velaba por el bien común. Un bien común selectivo y alejado del
ideal erasmista. Sin embargo, Erasmo recomienda amputar "un miembro
desahuciado e incurable" que pueda dañar o contagiar a ese gran cuerpo
que es la república del príncipe. Sería poco cristiano pensar que Erasmo
legitima la eliminación del judaizante cuando en otros momentos aboga
por la tolerancia hacia los extranjeros. El bien común que exige Erasmo
sería entonces selectivo. Y en esto, Carlos V seguiría el consejo. Si la
tolerancia es la cualidad principal de un príncipe filósofo, según Erasmo,
¿qué clase de tolerancia es la que está proponiendo? A los ociosos, por
ejemplo, exige expulsarlos de la ciudad si se resisten a trabajar. ¿En qué
radicaría entonces la misericordia? ¿Es de cristianos ejecutar a los líderes
principales de la rebelión de los comuneros de Castilla en 1520? ¿Es de
cristianos promulgar leyes para favorecer a los nobles cuando éstos
cometían un delito? ¿Es de cristianos financiar expediciones bélicas
explotando y robando a los indígenas de América? ¿Es de crislianos
4 t\nron10 Domínguez Ortiz, a pesar de su discuáble postura hacia los judíos y com·ersos en
España, cuya existencia "envenenó la existencia nacional durante vanos siglos" (7), admite el
endurecimiento políáco de Cario~ V en la consolidación de los estatutos de limpieza: "Carlos dio
fuerza de ley a los estatutos de limpieza de los Colegios \ 1ayores, sancionó el Cabildo de Toledo,
el más sonado de todos, sosturn siempre a la Inquisición conrra los pri\Jlegios y dispensas que en
Roma obtenían los com·crsos" (35)

254
255

�reprurur militarmente a dichos indígenas por considerarlos, según
Sepúlveda, seres naturalmente irracionales e incivilizados? Podría
argumentarse, a favor del emperador, que fundó el Consejo Supremo de
las Indias en 1554 y que promulgó las Leyes uevas para América en
1542, para evitar la injusticia y los abusos contra los indígenas; leyes que
después se violaron de modo puntual. Podría decirse, además, que hubo
religiosos, como Las Casas, que abogaron por la conquista pacífica
espiritual de los infieles; religiosos combatidos por una filosofía
partidaria del sometimiento forzado de los indígenas. D e que el
emperador condenaba, a la distancia, el abuso de los encomenderos;
encomenderos que perpetuaron sus desmanes. De un rey bueno que
importó negros a América no por conmiseración hacia los indígenas,
sino porque éstos eran menos aptos para el trabajo de las minas. D e un
rey cuya campaña política fue auspiciada por los banqueros Welser,
quienes se encargaron de facilitar el traslado de los negros a América
porque veían en las Indias, según Voltes Bou, un verdadero negocio.
Cárceles Laborde sostiene que las leyes deben actuar como
agentes de la educación moral. Agrega que las leyes serán efectivas en
tanto se cuente con eficaces gobernantes y magistrados ejemplares. Jean
Le Sauvage, el primer gran canciller de Carlos V, el que invitara a
Erasmo a escribir el manual de un buen príncipe cristiano, "fue
odiado ... porque se había apropiado por privilegio real de los derechos
de aduana en la explotación de frutas del reino de Granada, y las había
dado en arriendo de nuevo por la suma de 168.000 ducados".
(Blockmans, 38) Lo irónico: el comportamiento ominoso de un servidor
público que no predicó con el ejemplo.
Es verdad que un príncipe no puede ser el depositario absoluto
de todo lo que acontezca en su reinado, pero es el principal responsable
en tanto es el ejemplo a seguir por sus súbditos, en opinión de Erasmo.
Éste parte del presupuesto de que basta educar a la cabeza de un reino
para que el pueblo siga su ejemplo. De ser así, el rey es el responsable
directo de la aplicación justa de las leyes; de que se ejerza el bien público
con sabiduría; de actuar con tolerancia hacia los pobres, y
particularmente con los extranjeros pobres. Aquí cabría la imagen
literaria, difundida en el siglo XII, de los enanos que van en los hombros
de los gigantes, citada por José Antonio Maravall, quien la utiliza para
explicar la relación existente entre antiguos y presentes (modernos):

l~&gt;s presentes, se dijo entonces, son como enanos en hombros de unos
gigantes,
·
- los annguos;
,
. de manera que, aunque aquellos ~ean , por ..st', mas
pequenos que estos, sin embargo, \'en más ) alcanzan más porque están
colocados sobre su altura. (589)

Pod~m?s to~ar prestada esta imagen para adecuarla a la relación
entre un pnnc1pe (gigante)_ y un enano (extranjero): Todo príncipe lleva
en sus ~ombros un extran¡ero. Un extranjero le permitirá ver, si no un
p_oco mas, al menos v_er desde otra perspectiva, con mayor tolerancia. Lo
cierto es gue ~odo gigante es inseparable de su enano, \' más cuando
alguna_ vez el gigante ocupó el sitio del enano; cuando alg~na vez se fue
extran¡ero en los hombros de un reino.

11. Condicionamiento político. Un portador de guerra en 1a sangre
Erasmo desautoriza la guerra porgue con ella "surgen tod 1
males d 1
, bli ,, (45)
os os
e _ª repu ca
, "porgue es semilla de otra ... y termina con
gra_ves danos y derran:iamiento de sangre" (167), porgue "deja muchos
huerf~nos, muchas vmdas, muchos ancianos desamparados, muchos
mencüg~~• Y en suma, muchos infelices" (169) Sólo existe una excepción:
c~ando -ª~~tadas todas las tentativas, (el príncipe) no pueda evitarla con
dip~o~_acrn. (167) De tener gue realizarla, hacerlo "con el mrnimo
pre¡mc10 de l?s suyos y con el mínimo derramamiento de sangre posible
Ygue se termine lo antes posible." (168).
Erasmo apela a la conciencia cristiana del futuro emperador para
ahuyentar las confrontaciones bélicas:
Después de que el príncipe haya calculado todos los males que se deri\'an
de una guerra (s1 es gue pueden calcularse), medite consigo: &lt;¿Yo sólo
VO) a ser el autor de tantos males? ¿Seré yo el único responsable de tanta
sangre hu':1ana, de tantas viudas, de tantas casas desechas en llanto, de
tantc~s. ~c,anos abandonados, de tantos necesitados sin mereculo, de la
perd1c1on ele las costumbres, de las leyes y ele la piedad? ¿Tendré que
responder de todo esto ante Cristo?&gt;. (173)

en

La _c~hortación pacifista de Erasmo, como se sabe, no tendrá ceo
las dec1s1ones políticas del emperador. Carlos V es un hombre que
porta la guerra en la sangre. La guerra es una suma herecütaria. Se realiza
~~ra darle_ c?ntin~dad a _un imp~rio, y para expandirlo; para defender
ores cnstianos rnamovtbles e inconmovibles. ¿Cómo persuadir a un

256
257

�príncipe contra la _guerra si ya es portador de ella? ¿Córr:io educar
cristianamente a un príncipe adolescente contra la guerra s1 desde la
infancia ha sido instruido por su familia para realizarla?
La educación cristiana, sostiene Erasmo, debe inculcarse en el
príncipe desde su infancia; para corregirlo a tiempo, "cuando él todavía
no sabe que es príncipe".(14) Pero la educación cristiana que Carlos
recibe es mesiánica y bélica. Su familia le enfatiza, desde niño, que será
prioritario recuperar la herencia borgoñona arrebatada por Francia. Que
los turcos son una amenaza latente contra la seguridad e integridad del
reino cristiano; sobre todo desde que conquistaron Constantinopla. Que
cualquiera innovación religiosa (tradúzcase después como Reforma
Protestante) es un riesgo pues vulnera la unidad de un ideario
tradicionalmente cristiano.
Su familia lo instruye, desde niño, no sólo con lecturas adecuadas
a su edad, sino también con aquellas que Erasmo considera perniciosas:
... hoy día vemos a muchos que se deleitan con las fábulas de Arturo,
Lanzarote o con otras por el estilo, no sólo inductoras de conductas
tiránicas, sino incluso absolutamente faltas de erudición, necias y propias
de viejas, de manera que emplear el tiempo en la lectura de comedias o
en invenciones poéticas que gastarlo en delirantes lecturas del tipo ya
mencionadas. (94)

Lecturas caballerescas como Amadís de Gaufa o El cabaffero
determinado de Olivier de la Marche, delinean el carácter ¿aguerrido?
¿guerrero? del futuro emperador. Definen el estilo combatiente y
reivindicativo de Carlos V. Su atractivo descansa en la combinación de
ideales cristianos y una portentosa imaginación. Después de leerlas, el
príncipe Carlos presupone que es posible imaginar un mundo
modificado (más bueno y justo) con base en un esquema exclusivamente
cristiano.
Cuando Carlos lee a Erasmo ya es un príncipe adolescente con
un carácter bélico forjado por herencia familiar. Una herencia familiar
signada por tres marcas: la territorial, la religiosa y la literaria. La
territorial implica la preservación y recuperación de lo propio (guerra
contra Francia para recuperar Borgoña); y la obtención de lo ajeno
(guerra contra Italia para someterla al imperio) La religiosa conlleva la
preservación de los propios valores (guerra contra los turcos) y el
combate de los contrarios y "novedosos" (guerra contra las ciudades
258

protestantes) La literaria presupone la preservación de los valores
cristianos aprendidos y reafirmados en la lectura de obras caballerescas
(gue_rra con~a cualquier enemigo de la cristiandad, pero ejerciendo las
cualidades inherentes de un código de honor: compasión por el
derrotado, valentía, lealtad, etc)5. A continuación veremos como detrás
de estas ~e~ mar~a~ subsiste la inquietud por transmitir la imagen pública
de un pnnc1pe cnstiano ejemplar.
La hostilidad de Carlos V hacia Francia es heredada de sus
abuelo~ Fernando de Aragón y Maximiliano de Austria, y de su tutora
Mar~anta. ¿Ra~one~? Borgoña (herencia usurpada por Francia), Navarra
(region fr~ntenza hispano-francesa) y Milán (aspiración italiana apetecida
por Francia). (~choa Brun, 38) Aunque la guerra parece justa, Erasmo
cuestiona el sentido de lo justo:
--. ¡qué calamitosa y abominable es la guerra y cómo trae consigo la suma
de todos los males aunque se considere una guerra justa, si es que
finalmente puede llamarse tal! (168)

La guerra entre el imperio de Carlos V y Francia es una
confro~ta~ión doblemente reprochable, pensaría Erasmo, por librarse
entre cnsttanos:
¿Con q~é _nombre pensamos que debe llamarse la guerra que enfrenta a
unos cnstianos con otros unidos entre sí por tantos vínculos? ¿Qué decir
cuando I_a ~erra se dec!ara_ no s~ sabe a santo de qué, por odio personal,
por estuptda petulancia ¡uvenil, y se realiza con absurda crueldad
prorrogándose durante muchos años? (170)

La guerra contra Francia se prolongó demasiado. ¿Estamos frente
a u~ rey rencoroso, petulante y cruel? ¿O acaso un rey al que le asiste la
razon de. rr:iantener una guerra que considera justa? Para Erasmo la
urudad cristiana, en este tipo de enfrentamientos, pende de un hilo. Pero
el empe~ador piensa distinto: precisamente esa unidad depende del
somet1m1ento del rey de Francia. Como bien comenta Maravall el vencer
Ysujetar al rey francés era, para Carlos V, una manera de conse~ la paz
5 Muestras de apego de Carlos V a un código de honor: la palabra empeñada (al respetar el
~al~oconducto _de Lutero, a pesar ser condenado como hereje en la Dieta de \'V'orms); la piedad
~ci_a ~l enemigo vencido (al respetar la vida de Francisco l durante su prisión); el honor
reivindic~do (al desafiar en duelo a Francisco D- (Blockmans, 206). Ideales vigentes en un mundo
1maginar10, y colisionados en el mundo real.

259

�de los cristianos; sólo después de esto estaría en condiciones de enfrentar
a los herejes, y desaparecer la amenaza turca. (78) En el fondo, Carlos V
pretendía asegurar la hegemonía cristi~a._ Req~e?a d~mostrars: Y
demostrar al imperio que no sólo era un pnncipe cristiano smo adem~s el
príncipe cristiano más poderoso, influyente e indispensable. Carlos sigue
el consejo de los mayores (recomendación de Erasmo) siempre y cuando
los mayores sean el espejo de sí mismo. Esto explica por qué en
ocasiones obedece el consejo de su gran canciller Gattinara, y en otros lo
ignora. En la lucha contra Francia, atiende las pauta~ . de conducta
sugeridas por Gattinara: voluntad, necesidad y posibilidad. (Ochoa
Brun,33). Lo que Erasmo llama tibiamente disposición de ánimo: "No cabe
la menor duda de que tú, el más ilustre de los príncipes, tendrás esta
disposición de ánimo, pues con ella naciste y en ella te formaron
hombres óptimos e integérrimos" (178), Gattinara lo traduce en
voluntad de poder.
E n la lucha contra Francia, se debatía la imagen de un príncipe
cristiano poderoso (guerrero) y la de un príncipe cristiano débil (pacífico)
Por tanto, la paz, según Gattinara, significaba una pérdida de prestigio.
(Kohler, 167) Desde esta óptica, era menester que Carlos V librara la
guerra contra Francia para atraer la amistad del Papa y conservar el
respeto de los ingleses, para hacer gala de fuerza, y para corroborar que
los franceses eran inferiores militarmente. (165-168)
El ejercicio de la guerra legitima la imagen de un príncipe
cristiano en tanto transmite seguridad y confianza a sus súbditos. Si
Carlos V decide no liquidar a su prisionero Francisco I, rey de Francia, es
no sólo por aplicar una ley del código de honor 0a clemencia hacia el
enemigo vencido; la confianza en la palabra de honor del mismo) en la
cual creía, sino también por el temor a despertar una imagen de
aborrecimiento entre los príncipes aliados. Cuando Francisco I es
liberado, y traiciona el acuerdo de paz sin devolver Borgoña, Carlos V
reniega de la clemencia que había depositado en él. La experiencia le
enseña que la virtud aconsejada por Erasmo no es tan confiable como
parece:
La clemencia invita a mejorar de vida a quienes reconocen su propio mal,
y les concede el favor del perdón al esforzarse por compensar con
buenas obras los errores de su vida pasada ... (107)

260

La experiencia le recuerda que la represión de los comuneros de Castilla
en_ 1520 (una temprana demostración de poder y exenta de piedad) fue
mas contundente. No basta haber heredado el poder, es necesario
dem_os~ar, ante la op~ón pública, que realmente se posee. La confianza
en si ffilsmo es la leccion de la experiencia. Maravall, con notoria lucidez
desvela el valor político de la experiencia en el siglo XVI:
'
En el Renacimiento español no hay propiamente fórmulas canónicas
sobr~ ~I hombre .. -~n España lo que se encuentra, más que
1dealizae1ones, son test1rnomos de hombres, muestras experimentales de
lo humano, en las que se traduce la relación práctica del individuo con su
mundo. A esto se llama en la época experiencia. (37)

Y más a_delante añade: "La obra de un príncipe es una empresa que éste,
con raz~n y volu~tad, trata de llevar a cabo". (48) Sin embargo, Erasmo
d~~confía en los di~tados de la juventud porque sólo la experienciá de los
VJe¡o_s puede suplirlos. Para el filósofo holandés existe una estrecha
relación entre inexperiencia y guerra:
~uizá alguna vez una guerra declarada temerariamente por un joven
mex_perto se prolongue durante veinte años. ¡Qué marejada de males a
partir de ese hecho! (33)

Carlos V, el joven "inexperto", debió haber leído con interés la
dedicatoria de
ebrija a Miguel Almazán, canciller secretario de
Fernando de Aragón:
Deja _de lado _est~s cartas privadas mías y busca en la experiencia pasada,
consúltate a a nusmo, obedécete a ti mismo, recuerda el esplendor de tu
vida cortesa~a y cívica. r a~e mejor que tú puede dar normas a tus hijos,
gue no proVJenen de los libros de los filósofos sino de tu experiencia e
ingenio. (75)

La experiencia personal norma el comportamiento político del
6
emperador . Es un rey acostumbrado a seguir los consejos que le dicta la
6

Erra~a o acertada, la experiencia personal del rey es su hilo conductor. La vejez no es
necesa~iamente garantía de madurez y buen juicio. Carlos V se aferró a sus principios políticos
con ahínco hasta el final de su imperio. En uno de los diálogos de la obra de Luis Vives Budeo le
pregunta a Grmfcrantes sobre la opinión del sabio Flexfüulo respecto a las leyes ,. c~stumbres
cuando
· ·
· • · " G· e
•
•
. • "son
. . malas, irucuas
y tJrarucas . nn,erantes le contesta que "si hay santas le)·es las har
tambten
m1usta
"
¡ ·
· ·
.
'
·
. .
s , pero asume que a tnexpenencia de la Juventud impide apreciar lo justo 0
t
lnJUS o de una ley. (Vives, 205). Sin embargo, )' como ya hemos comentado, Carlos V, en ~lena

261

�razón; la razón del poder personal, que es una pro~on~ación del fa~ar.
De ahí que desoiga los consejos pacifistas de sus subditos. Jean Gla~10n,
uno de sus consejeros, recomendaba mantener la pa~ con Francia (a
diferencia de Gattinara); y otro de ellos, Gérard de Pleme La. Roche, se
quejaba en 1523 de que el rey no aceptara el consejo de nadie Y el que
quisiera decidir y solventar todo solo.. (Ko~er, 174) ... De ~ que no
consulte a los príncipes electores para mvestlr a su. hijo Felipe con el
feudo de Milán en 1540, sin considerar los mtereses franceses
tradicionales en el ducado. (270) De ahí que ignore el con~e¡o de los
militares y ataque Argel a pesar de las adversas :ondic1ones d~
navegación advertidas por ellos; el resultado fue catastro~co y aument_o
la amenaza corsaria en el Mediterráneo. (274-276) De ahí que desconfíe
de los aduladores que pueden esconderse en la máscara de un aparente
buen consejero. Esta enseñanza sí la aprende de ~rasm~, per~ por
razones de seguridad personal: " ... sepa que los más pu¡antes llllpenos de
los más encumbrados reyes, cayeron por las lenguas de los aduladores."

A través del diálogo (sugerido con el uso de la segunda persona
en singular por el rey), el ser humano, puntualiza Cárceles Laborde, se
nutre de la experiencia de la vida, de los otros; tiene un papel clave en la
formación y acumulación del saber. (187) Existen, además, dos formas
de aprendizaje, según Vives y Huarte: con la fuerza del entendimiento
(por medio de la vista) o con la ayuda del maestro (por medio del oído).
Ambos coinciden en que el oído es la forma más efectiva de aprendizaje.
(182). Por eso, Carlos V se dirige su hijo como un maestro que busca ser
escuchado más que leído. Escuchar es asimilar el patrimonio de la
experiencia, y la experiencia respalda la imagen pública de un príncipe
bueno y justo.
Por otra parte, el emperador podrá desconfiar de los consejos de
quienes le rodean, pero atenderá los consejos espontáneos de la sabiduría
popular. En el capítulo VI de la obra Crónica burlesca del emperador Carlos V
de Don Francés de Zúñiga8, el narrador refiere el arribo del rey a
Aragón:

(85)
Su escepticismo en los consejos de otros se evide~cia al eliminar
el puesto de gran canciller a ~aíz de 1~ muerte, de. Gattmara en ~ 530.
Carlos V se convierte en el meior conse¡ero de s1 m1smo. Esto explica el
porqué los consejos que Carlos V brinda a .su hijo ~elipe pr?vienen
esencialmente de su experiencia personal. La unagen publica e.xito~a de
un príncipe cristiano se desprende de las lecciones de la expenenc1a. El
emperador emplea el recurso del diálogo para ~~comen~arle, ror
ejemplo, que evite la flaqueza "que estorba a hacer ~¡os y qwta l_a vida,
como lo hizo al príncipe don Juan, por donde vme a ~eredar estos
reinos". Carlos V se basa en la experiencia fatídica del príncipe Juan para
enfatizarle que "por eso os habéis mucho de guardar cuan~o
estuviéredes cabe vuestra mujer, y porque es algo dificultoso, el remedio
es apartaros della lo más que fuere posible ... " (100). Asimismo le
aconseja que respete a los papas pero "sin abandonar naturalmente
ninguno de los derechos, intereses, ni el provecho común y bienestar de
7
vuestras posesiones". (Blockmans, 216-217) •
madurez, persistió en aplicar leyes severas contra pobres y conversos. Veamos esto como un
ejercicio cristianamente ideológico.
.
7 El diálogo es fundamental en el aprendizaje de un príncipe. En el famoso diálogo 20 de Vives,
Moróbulo intenta persuadir al príncipe Felipe de que abandone el estudio de las letras por
considerar que sólo le sirve a quienes "se inician para el sacerdocio o los que han de ganarse la
vida con el estudio". Lo conmina al ocio y minimiza la labor pedagógica de su tutor, Juan de

262

El rei entró en Aragón y fue en la villa de calatayud recebido con gran
plazer y alegrías. Y yendo por la calle el rei yva descuidado, abierta la
boca; y llegó por quillas un villano de la dicha villa y le dixo: -"Monseñor,
cerra la boca, porque las moscas de este reyno son traviesas." El rei le
respondió que le plazía, que del necio el primer consejo. Y el rei le
mandó dar trecientos ducados al labrador porque era pobre. (13)

Zúñiga. Sofóbulo interviene en la conversación para demostrar el juicio erróneo de Moróbulo, y
que Felipe concluya por sí mismo que "nada hay tan necesario a mi condición y a mi persona de
póncipe como la ciencia y el arte de gobernar''. El recurso empleado por Sofóbulo es el del juego;
Felipe debe jugar a que es rey. Sofóbulo le pide que como rey ordene al caballerizo mayor le
traiga un caballo napolitano "coceador y falso", para que Felipe lo monte. Éste se rehúsa a
hacerlo porque "todavía no tengo experiencia ni fuerzas para regir un cabaUo que tasca el freno".
A lo que Sofóbulo contesta: "¿ o te atreves a subir el caballo y te dispones a gobernar un pueblo
más difícil de tratar y dirigir que cualquier caballo?" (Vives, 159-163) La experiencia se adquiere
leyendo, pero también gobernando. Esto último no lo enfatiza Sofóbulo.
8 Don Francés de Zúñiga (1490-1533) perteneció a una famiÍia de ascendencia judía convertida al
cristianismo a finales del siglo XV. Sirvió como bufón en la corte de CarlosV, de 1517 a 1529. En
su obra Crónica burlesca del emperador Carlos V narra en forma humorística y subjetiva algunos
acontecimientos vividos por el rey en ese lapso. Para José Antonio Sánchez Paso, su estilo de
narrar carece de una estructura interna y coherente; no tiene el propósito de historizar al ser poco
objetivo; "no está más que comportándose dentro de la "urbanitas" y siguiendo la trayectoria
renacentista del yo como eje sobre el que gira la conducta humanista" (43). Aunque el testimonio
~e Zúñiga es siempre partidario de la causa del rey, es relevante porque, en su carácter
llltrahistórico, no pretende ajustarse a un canon predeterminado de composición narrativa; esto le
imprime cierta frescura y naturalidad. Puede o no creerse lo ahí relatado, pero presenta una
perspectiva alterna de la época.

263

�En este pasaje podemos resaltar la importancia de la experiencia
(sabiduría popular) de la cual Carlos V aprendía cuando viajaba. El
consejo de cerrar la boca ~a cautela) pudiera parecer insignificante por
provenir de un hombre humilde, pero el rey le concede relevancia debido
a que lo recibe espontáneamente.
Aunque Erasmo le aconseja el viajar como un medio idóneo para
conocer lo que se reina, y de este modo velar por el bien común, Carlos
V lo hace para corroborar su dominio en él. Por eso asume el riesgo de
realizar viajes largos. La movilidad política es un reflejo de poder
imperial. Esto explica el que su monarquía haya utilizado capitales
temporales para evitar posibles revueltas sociales. (Morollón, 5)
Sin embargo, el viajar como instrumento de dominación política
tenía sus propios límites. Se podía viajar a Francia para someter al rey
enemigo, pero una vez liberado éste, era peligroso y sumamente oneroso
el mantener dicha dinámica. Es aquí donde las alianzas matrimoniales
desempeñan un rol estratégico. La boda de Leonor, hermana de Carlos
V, con Francisco I, se ideó para reforzar el tratado de paz con Francia,
pero en el fondo se procuraba ejercer un mayor control sobre éste
(Kohler, 207) Esta alianza ofrecía, ante la opinión pública, el mensaje de
un rey (Carlos V) que no sólo sabía perdonar a su enemigo, sino que
también confiaba en él, al grado de "cederle" a su hermana. La misma
experiencia le enseñará a Carlos V a no pecar de incauto. No sólo no
recuperó Borgoña, sino que propició la infelicidad de Leonor: no tuvo
hijos con Francisco I, quien a su vez la engañaba con otras mujeres, al
grado de otorgarles títulos nobiliarios. (Blockmans, 44)
La advertencia contra las alianzas matrimoniales ya había sido
enunciada por Erasmo: "Si las alianzas matrimoniales de príncipes entre
sí otorgasen tranquilidad al mundo, desearía yo que todos estuvieran
ligados por multitud de alianzas matrimoniales." Y agrega: "¿De qué
sirvió hace años la alianza matrimonial si Jacobo, rey de Escocia, invadió
con sus tropas hostiles?" (157)
Para Erasmo lo ideal es que el príncipe se despose por amor con
una mujer virtuosa: "la mujer más recomendable por su integridad, por
su modestia y por su prudencia". (156) Si Carlos V elige a Isabel de
Portugal no es particularmente por el recuento de sus virtudes, sino por
intereses económicos. La utilidad de la boda estribaba en que Portugal
aportó una dote que ascendía a dos millones de ducados; los
indispensables para que Carlos V continuara financiando su guerra
264

contra Francia. (Kohler, 178-179) El éxito de la alianza matrimonial la
quiso repetir casando a su hija natural, Margarita, con Octavio Farnesio,
ni~to. de Pablo !Il, para "estrechar" los lazos con el poder papal.
~s~smo, resolVIó casar a su hijo Felipe con_María, hermanastra del rey
mgles Eduardo VI, para fortalecer las relaciones diplomáticas con
Inglaterra. Lo paradójico es que Felipe y Maria no tuvieron descendencia.
(Kohler, 333) Nuevamente los consejos de Erasmo son ignorados.
Las decisiones ideológicas del emperador son hijas de la intuición
política. Carlos V intuye que es un predestinado. Gattinara se lo
confirmó al traducir su voluntad de poder en el presupuesto de una
9
monarquía universal • Para éste, "un Emperador y una sola ley son los
garantes de la paz y de la justicia." (97) Por eso, el sometimiento de Italia
sólo podría cristalizarse con la coronación de Carlos V en Bolonia. No
b_astaba con imitar el ejemplo de Jesucristo; había que superarlo. Es
cierto que Erasmo aboga por una monarquía, pero siempre y cuando ésta
'.'quedase moderada y equilibrada con aristocracia y democracia para que
¡amás degenerase en tiranía, sino que, al nivelarse estas tres formas de
gobierno entre sí, la república adquiriese consistencia". (58-59) Como
sabemos, la aristocracia y la democracia quedaron sometidas a los
designios del rey guerrero. Erasmo reconoce que "reinar es cosa divina",
pero nunca postula que quien reine emule a un dios. Erasmo admite
"q~e ~o_bernar a hombr:~ libres y bien dispuestos ante el mando es algo
mas divmo que humano (60), pero lo dice para recalcar que el gobernar
es un privilegio y una responsabilidad cívica de quien ejerce la autoridad.
En síntesis, Eras~o está muy lejos de promulgar una monarquía
uruversal. Como bien señala Kohler, la única monarchia orbis para Erasmo
era la de Cristo (95); un ideal igualmente pretencioso p~es trasluce una
visión religiosa eurocéntrica. Pero esa imagen labrada de monarca
universal es la que legitima el saqueo de Roma, en 1527.
El objetivo de viajar a Italia era propiciar la elección de Fernando,
hermano de Carlos, como Rey de Romanos y ejercer de este modo la
~ El origen del concepto ."monarquía universal" es medieval. Dante Alighieri, en su tratado
Moaarchia" (1314), descnbe el "Imperiurn" como "el único gobierno temporal unitario que
garantiza la paz _uru~rersal" (KohJer, 95). La visión de 1\lighieri es congruente con su concepción
tolome1_ca (geocentnca). Otro antecedente podría ser bíblico. Salomón, rey adalid de la justicia y la
sab1du?a, encabe_za "metafóricamente" el ideal de monarquía universal. Íñigo López de Mendoza,
marques de Santillana, menciona en uno de sus proverbios: "Salomón sabiduría / procuró/ con
~a qua! -~d,~stró/ _la señoría/ del mund~, la monarchia/ universal,/ sin contienda nin egua[/
omparua . (El cancionero castellano del siglo i-..'V, 16) 1 o es gratuita, por ende, la vinculación de
Carlos V con el rey Salomón.

265

�primacía de los Austrias en el Sacro Imperio Romano. En esta
intervención murieron más de 10,000 personas, se incendió parte de la
ciudad, se hurtaron los tesoros de las iglesias, y el Papa Clemente VII fu?
hecho prisionero. (Kohler, 191-94) Se piensa que el emperador la~ento
el resultado final de su empresa arguyendo que los excesos estuvieron
fuera de su control. ¿Qué hubiera opinado Erasmo al respecto?
Sostendría que un príncipe que lacera implacablemente un remo se
devalúa a sí mismo:
Creso una vez tomada la ciudad al ver a los soldados, les preguntó qué
hacía~. Le respondieron que hacían _lo que suele, hacer __un ejército
vencedor, saquear los bienes de los cmdadanos, y el les di¡o: &lt; &lt;~er~
•qué oigo? ·No son ya tuyos todos estos bienes puestos que me venciste.
e·Por qué epues esos devastan lo tuyo?&gt;&gt; Uununa
. do e·iro por estas
~alabras, instó ; sus soldados a abandonar el saqueo. Esco mismo deberá
tenerlo siempre en cuenta el príncipe: &lt;&lt;T?do l? que se saca ?ºn
extorsión me incumbe; me afecta que se expolie y pisotee a los demas y
todo lo que delinco contra ellos, contra mí mismo lo hago&gt;&gt;. (69)

Podríamos suponer que el saqueo de Roma deterioró la imagen
pública del emperador, pero en r~alidad ~~ , capitalizó este_ hecho
vergonzoso. Se promovió que I~lia ª?qwru1~ un nuevo_ , tmpulso
socioeconómico bajo la tutela de un 1mpeno en v1as de expans10~, y que
además seguiría contando con el apoyo de las principales sociedades
bancarias genovesas para consolidarlo. De rebo_te,. el poder _r~pal
aprendería a obedecer y someterse a los des1gruos_ del maXlffio
¿representante? ¿defensor? de los inter~s~s divinos en la ~er~a: Carl?s V.
·Un tirano disfrazado de interlocutor divmo? Erasmo decia: Pero tu que
~res un príncipe cristiano, cuando oyes o lees que eres imagen de Dios,
que eres su vicario, intenta no enorgullecerte de e~o." (36~ Agre?a: ''.Pues
el poder sin bondad se convierte en puro despotismo, sm sab1duna, en
prejuicio, en vez de gobierno". (36) Más adelante señala: "En fin, son
dignos del título de príncipe, no aquellos que toman la república para su
propio beneficio, sino quienes se entregan al servicio de la república (...)
Séneca dijo la gran verdad de que un tirano se diferencia de un rey por
sus obras, no por el nombre". (40-41)
Entendamos con esto que el emperador tomó la república de
Italia no para sí mismo sino para la causa del imperio de Dios. Por ende,
un príncipe que actúa justificado por tan excelsos ideales cristianos no
debe ser visto como un tirano sino como un príncipe humanista.
266

Aplíquese esto a la ¿Conquista? ¿saqueo? ¿expansión divina? en América.
El emperador anhelaba el beneficio futuro de los pueblos sometidos. Es
de cristianos obrar así. El éxito imperial es el resultado de un
comportamiento ético ambiguo. Erasmo proporciona el origen de esta
fórmula sin saberlo, cuando distingue entre un tirano y un rey:
La intención del tirano es hacer todo lo que se le antoja, por el contrario,
el del rey es obrar recta y honestamente. El premio del tirano son las
riquezas, el del rey el honor que conlleva la virtud. (43)

La fórmula descansa en una mezcla cautelosa de riquezas y
honor. Es decir, se puede ser virtuoso sin dejar de ser rico. Sin embargo,
Carlos V fue cuestionado por su actitud ostentosa al ser coronado en
Bolonia (1530):
... avanzaba el propio Emperador bajo un palio lujosamente adornado,
con la armadura completa y el cetro en la mano. Su yelmo mostraba una
gran águila y las gualdrapas de su cabello eran de paño dorado recamado
de pedrería. (Kohler, 210)

En defensa del rey podemos decir que iba vestido a la altura de
Dios. Que una imagen humilde o harapienta hubiese menguado el
impacto social y político en el espíritu de sus súbditos. Pocas veces un
rey estuvo tan seguro de sí mismo. No sólo predica el paternalismo
recomendado por Erasmo: "Pues ¿qué otra cosa es el reino sino una gran
familia? ¿Qué es el rey sino el padre de muchísima gente? "(52), sino que
le sirve para legitimar su guerra férrea contra los turcos y los
protestantes.
La astucia, una cualidad política tan vilipendiada por los manuales
de comportamiento cristiano, le permitirá intuir y reconocer cuáles son
los momentos y los medios propicios para enfrentar al enemigo religioso;
la astucia, esa "villana" despreciada no sólo por su connotación
maquiavélica sino también por considerársele un "distintivo judío". Al
respecto, Bensión Netanyahu cuestiona la visión maniquea de Claudio
Sánchez-Albornoz:
Dicho en otras palabras, según Sánchez-AJbornoz los judíos de España
se las ingeniaron con su peculiar astucia para enriquecerse a sí mismos y
subyugar a los cristianos, en consonancia con su creencia mesiánica, su
pasión por los bienes materiales y sus ideales comunitarios. Todo esto no
pasa de ser mero eco de algunos clichés antisemitas medievales ...
267

�Y luego apunta demoledor:
Ahí, pues, radica el gran conflicto: de una parte, l?s_ judíos, ricos en
sentido de comurúdad astucia y propensión matenalista; de otra, los
españoles, individualistas, idealistas, soñadores en el otro mundo. Pero
¡qué extraño que este país tan místico fuera capaz de ?ar la vuelta al
mundo en busca de algo tan "abstracto" como el oro! ¡que raro _que gente
tan orientada al otro mundo lograra fundar un impeno mundial basado
.
.
1
,
inevitablemente en empresas mundanas y asp1Iac1ones terrenas. ¡que
inverosímil que pueblo tan poco interesado en el d~~o y tan ignorante
en el sentido de la astucia, contrariamente a los Judíos, estableciera su
poderío sobre el espionaje, el estado policial, la eliminación despiadada y
la diplomacia artera! (100-101)

Por eso resulta más cristiano emplear el vocablo prudencia que el
de astucia; por no parecer reiterativos al afirmar que es más pru~ente
emplear prudencia. En la guerra contra los turcos, Erasmo recorruenda
prudencia:
y O considero que rú siquiera contra los turcos debe dedararse ~a _g~erra
a la ligera, ante todo porque pienso que el reino de Cns~o _se ongmo, se
propagó y se consolidó por un camino totalmente distinto. ~~ vez
convenga intentar propagarlo por medios distintos a los que nac10 Y se
extenclió (...) Ante todo procuremos vivir fraternalmente como
cristianos y, después, si lo consideramos necesario, ataquemos a los
turcos. (176-177)

negociar con el pirata Barbarroja en la costa de Berbería para que éste se
aliara contra los turcos. (31-32) Carlos V sabía que no podía arriesgar su
imagen cristiana; por eso recurrió a estos subterfugios diplomáticos. El
consejo de Erasmo es pertinente cuando dice: "El tirano pretende ser
temido, el rey ser amado" (44), pero el medio que aconseja para evitar ser
odiado es poco cristiano de su parte:
Y no debe pasarse por alto a este propósito el consejo de Aristóteles,
según el cual el príncipe que quiere evitar el oclio de sus súbditos y
hacerse acreedor a su benevolencia, delegue en otros los asuntos odiosos
y haga por sí mismo los dignos de aplauso. Obrando así una gran parte
de la odiosidad recaerá en los que se encargan de la administradón,
principalmente si son además ocliosos al pueblo por otras razones. (109)

La propuesta erasmista es un elogio a la astucia. ¿O debemos
seguir insistiendo en llamarle a esto prudencia? Carlos V aplica de
manera íntegra el consejo del filósofo para evitar el desprestigio. En las
acciones emprendidas para lidiar contra el enemigo moderno de su
tiempo: el luteranismo, el rey se auxilió de medidas cautelosas. Si bien
condenó la herejía protestante en la Dieta de Worms (1521), "no eludió
la búsqueda de formas de entendimiento, plasmados en su insistencia por
la convocatoria de un Concilio ecuménico ... " (Ochoa Brun, 38) Esto
~xplica por qué, a pesar de esa condena, en los Países Bajos se forjó la
unagen de un príncipe hasta cierto punto tolerante. En el fondo, la
"tolerancia" de Carlos V (en el caso particular de Lutero) responde a una
motivación económica y política:

Pero, ¿cuáles podrían ser esos medios distintos para ensanchar el
reino de Dios? ¿medios prudentes? ¿medios distintos a los empleados
durante las Cruzadas, que fueron sangrientos y crueles pero
cristianamente justificados? ¿Cómo se puede seguir viviendo fraternalmente
como cristianos después de haber exterminado con prudencia al enemigo?
¿Medios prudentes son aquellos que empleó el rey para evitar el avance
de los turcos en la frontera húngara? Recordemos dos casos en donde
era ilícito el negociar una alianza con los infieles. En uno de ellos Carlos
V lo hizo indirectamente para concertar una tregua con los otomanos en
la frontera húngara "cuya defensa correspondía a Fernando de Austria,
hermano del Emperador."(Ochoa Brun, 31) Carlos le solicitó a su
hermano que enviara emisarios a pactar temporalmente con el enemigo.
El otro caso se suscitó cuando el capitán Alonso de Alarcón intentó

A este condicionamiento económico es posible añadir uno
político: Carlos inútilmente quiso quemar los libros de Lutero en el
imperio alemán, pues éste contaba con la protección del duque de
Sajonia (el príncipe elector Federico el Sabio, fundador de la Universidad
de Wittenberg) quien exigió que se le diera a Lutero la oportunidad de
defenderse. Por eso Carlos V no pudo actuar a1 inicio con sumo rigor
contra Lutero, y tuvo que ofrecerle un salvoconducto para ser
Interrogado en la Dieta de Worms. (104) Sin embargo, Carlos V, como

268

269

En el imperio alemán el emperador no disponía de medios suficientes
para someter directamente a sus súbditos, estando obligado a colaborar
con los correspondientes gobernadores municipales y territoriales para el
ejercicio de su autoridad. (Blockmans, 104)

�portador de guerra en la sangre~ no olvidaba el determinante ~onsejo
familiar: su ineludible compronuso de defender con vehemencia la fe
católica; y el enemigo acechaba. Supuso, como bi~ comenta Blockmans,
que bastaba con someter a los prín?ipes cristianos para detene~ un
movimiento religioso que ya se habta propagado. (119) Del nusmo
modo, Erasmo supuso que bastaba con aplicar .al pi~ de. la letra las
enseñanzas cristianas para mantener la unidad del rmpeno. Sin embargo,
se superpone de nuevo la ambigüedad ética_ de Cado~ V. T_rata con
clemencia al príncipe elector protestante Fedenco,,despues de tn~nfar en
la batalla de Mühlberg a pesar de que éste se habia burlado de el, en un
escrito llamándole "Carlos de Gante, que se tiene por Emperador"
(K.ohl:r, 333); y no le confisca sus propiedades, pero sí lo humi!la al
obligarlo a que se arrodille ante él, "exigiéndole elevadas sumas de dinero
como indemnización por haber actuado en su contra" (Bloc~a~s, 121)
Tiempo después, en 1551, los príncipes protestante~ se aliaran con
Enrique II, rey de Francia, enemigo de Carlos. La nec;s1dad de _e~frentar
a Francia obligó al emperador a pasar por alto el escandalo religios~ del
divorcio de Enrique VIII, rey de Inglaterra, para asegurarse un aliado
poderoso. (58) Arriesgó su imagen católica, pero pres~rvó su ~o~er
imperial. Abdicó en el momento preciso ~vitan~o que_ s~ rmagen publica
se depreciara, y asegurándose de que su hi¡o Felipe recibiera el trono para
darle continuidad a su política monárquica.
Su abdicación no significó el término de su carrera política. Para
algunos especialistas es cómoda la imagen del e~perador místi~o ~ue se
retira para vivir apaciblemente en el monasteno de Yuste: Si bien_ ~e
dedica aquí a la pesca, al reposo y al cuidado de sus relo1es, ~~mb1en
invierte su tiempo en velar con sigilo el proceso de su sucesion; y a
deleitarse en la lectura de sus obras predilectas; entre ellas, la
recomendada por herencia familiar: E/ cabaflero determinado que, se~ún
Checa Cremades, le había transmitido las principales virtudes del código
caballeresco: sabiduría, honor, fortaleza, nobleza, liberalidad etc. (20-21)
En las ilustraciones de dicha obra aparece su autor dialogando
con Pensamiento, combate con Desconcierto, come con Entendimiento, y en el
llano del Tiempo lidia y sucumbe a la edad; llega al Palacio de los Amores
donde Deseo busca tentarlo con las cosas pasadas. Abandona el Palacio y
arriba a un cementerio "en donde la muerte aparece en todo su horror".
(339-341) En otras láminas de la obra transitan figuras históricas como la
de la reina Isabel La Católica que " marcha segura de sí misma en un

carro triunfal", y que aunque muere, la Fama y la Gloria aparecen dándole
sepultura. (341-342)
Es probable que esta obra de corte caballeresco haya impactado a
Carlos V por tres razones; la primera es que el principal atractivo de la
obra para el rey recaía en las ilustraciones o en las imágenes que
acompañaban a su lectura; esto explica el que Carlos V conciba el arte
(particularmente la pintura y la escultura) como herramienta clave de su
proyección política. La segunda es que se identificaba plenamente con las
virtudes personificadas en el comportamiento del caballero; inteligencia,
perspicacia, prudencia, templanza, a pesar de que, como en la danza ?e la
muerte, ni la más alta potestad mundana escape de ella. La tercera es que
veía, en el desfile de sus ancestros históricos (Isabel, por ejemplo), un
destino similar para él: la obtención de la gloria, a pesar de la muerte.
Pero, ¿cómo vencer a la muerte en vida? ¿cómo asegurarse de que sería
recordado a través de los siglos? Quizá glorificándose a sí mismo a través
del arte. El arte es también portador de guerra en tanto es utilizado para
exaltar los momentos gloriosos del combativo emperador. El arte como
una crónica integradora de sus grandes conquistas. Coincidimos con
Kohler cuando afirma que Carlos V utilizó las artes para dar realce a su
reputación y poder, y para conservar la gloria y la fama de su familia. (95)
Una obra probablemente inspiradora de esta idea es El caballero

determinado.
Tiziano y Leone Leoni son, en la opinión de Checa Cremades, los
dos pintores italianos que exaltan la imagen cesárea del rey a través de su
obra. (276) En la inmortal pintura La Gloria de Tiziano el impacto del
arte en la opinión pública es triple: un rey en actitud humilde que se
desprende de su corona; un rey en actitud humilde que se postra ante las
autoridades celestiales; y un rey en actitud humilde que obtiene el acceso
al cielo. La gloria es la compensación de la humildad. El arte es un
artífice ideológico en la medida que construye y transmite este mensaje
social. Pero, ¿acaso no es legítimo que un emperador desee auto
complacerse a través del arte para asegurarse que ha obtenido la gloria
antes de expirar? ¿Qué piensa Erasmo al respecto? Diría que la auto
alabanza en el arte es una forma disimulada de adulación:
Si tratas de parecer ilustre, no hagas ostentación de esculturas o falsos
retratos de colores en los que, si algo es de verdadera alabanza, esto se
debe al talento y actividad que el pintor evidencia. Más bien al contrario,
reproduce con tu modo de vivir el monumento de tu virtud. (28)

270
271

�Pero para Carlos V no es suficiente haber vivido y triunfado; es
necesario certificarlo artísticamente. Desde esta perspectiva, haber
luchado contra el furor de su época (entiéndase por furor aquel enemigo
impío que desequilibra el orden universal que el rey procuraba mantener)
no era suficiente; había que proporcionar un testimonio artístico de ello.
Tal y como lo hizo Leoni con El Furor donde Carlos V aparece como un
príncipe. magnánimo y bondadoso que "ha hecho que el templo de la
Guerra se cierre dejando dentro al Furor". (Checa Cremades, 287) Pero
aventuremos un argumento a favor del rey. Para Sepúlveda el deseo de
gloria mundana es honesto porque no es contrario al ejercicio de la
virtud. Esto, porque la gloria se ha buscado a través de la prudencia.
(Maravall, 201-02) Y ya hemos visto a lo largo de este trabajo cómo el
emperador ha cultivado la virtud cristiana de la prudencia. La gloria es
virtuosa porque emana del rey. Erasmo, queriéndolo o no, justifica esta
idea. El oro, la púrpura y el cetro son símbolos de virtudes, y el deseo de
gloria no es contrario al ejercicio de la virtud:
¿Qué indica el oro, sino una sabiduría singular? ¿Qué el fulgor de las
joyas sino virtudes eximias y rrúnirnamente plebeyas? ¿Qué la
resplandeciente púrpura, sino el sumo amor a la república? ¿Qué el cetro,
sino el tenaz espíritu de la justicia el cual no se apartará por ninguna
desviación del camino recto? (....) La diadema, el cetro, el manto, el
collar, el tahalí (cinturón) en el buen príncipe son insignias de símbolos
de virtudes; en el malo, indicios de vicios. (28-29)

Erasmo va más allá: una de las más profundas virtudes de un
príncipe descansa en el dominio de sí mismo; antesala de la gloria:
Y si no hubiera a nadie a quien vencer, lucha contigo mismo, pues ése es
el más hermoso de todos los combates y verdaderamente digno de un
príncipe invicto si cada día se esfuerza por mejorarse a sí mismo. (51)

Tal combate consigo mismo que abdica y se despoja artísticamente de su
corona con un efecto certero de humildad. En otro momento Erasmo
menciona:
Que te venza el respeto de lo honesto; que la utilidad pública venza las
inquietudes privadas del alma. (32)

. ~a ~xaltación. artística de Carlos V es exitosa porque mezcla con
sab1du~a, c1ert~s ~~sis d~ protago~smo, y. paternalismo. El emperador
subor~~ el e¡erc1c10 político del b1en publico a sus intereses personales.
Supo ¡ust1ficarlos, ante la opinión popular, como sociales. Reconozcamos
el mérito._ ~ua~do ~rasmo se expresa de este modo: "Piensa siempre
que, d_o~o, tmpeno, reino~ majestad; poderío son vocablos paganos,
no cnstlanos. El gobierno cristiano sólo es buena administración
beneficencia y vigilancia"(61), ¿en qué clase de príncipe terrenal estarí~
pe~sando, cuando precisamente esos vocablos: dominio, imperio, reino,
m~¡estad _Y poderío serían los elementos coyunturales de la pretendida
urudad cnst1ana?
·
·
A pesar de nuestras discrepancias con el ideario filosófico de
Eras~~ en Educación de un príncipe cristiano, es inobjetable su función
coerc1t1va dentro del humanismo español del siglo XVI.
La honestidad del pensamiento erasmista no está en discusión
pero_ s~s depositarios no estuvieron a la altura de ese pensamiento. Fu~
un SltVlente d~ las exigencias reales. Fue adoptado estratégicamente para
fortalecer la tmagen pública de un imperio cristiano: "extranjero" y
bélico.
, . La pro~uesta erasmista, aunque legítima, fue diseñada para un
pnnc1pe 1mpos1ble. El reino de Erasmo no era de este mundo. Ya
Jesucristo ~a~ía advertido que su reino tampoco lo era; tampoco lo fue el
modelo cnst1ano que la Iglesia católica osó imponer a quienes les asistía
el derecho de vivir su fe de un modo distinto.
El ser humano, antes que religioso, es un ser con vocación bestial
qu~ requiere ~er co~stantemente educado. Su naturaleza irracional y
egolatra es qwen me¡or nos ayuda a reconocerlo. En este sentido no
existe una _apla~tant_e, diferencia entre las guerras de ayer y las de ho;. La
gue_rra _es ~aginac1on de poder, y es también poder sin imaginación.
Qwen tmagina tenerlo nunca lo tiene del todo. Subyace la sensación de
que quien triunfa ha sido vencido un poco.

Bibliografía
BLOCKMANS, Wim (2000), Carlos V. La utopía del iniperio. Madrid Alianza
~ro~.
'
CÁRCELES LABORDE, Concepción (1993), H11t11anismo y educación en España
(1450-1650) Pamplona, Ediciones Universidad de Navarra.

272

273

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274

,

275

�LITERATURA DETECTIVESCA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mtra. Juana Garza de la Garza
Preparatoria Nº 9 y 7

UANL
Introducción
La literatura, como todos los aspectos de la vida, es un elemento que está
en constante renovación. Esto se ha .manifestado en todos los tiempos y
en los más diferentes espacios.
Durante el siglo XIX, irrumpe en el ámbito literario un género
que alcanzaría su pleno desenvolvimiento en el XX: la literatura
detectivesca, la cual estudiaremos en el presente trabajo, enfocándonos
tanto en el aspecto teórico como en el práctico del mismo.
El motivo fundamental que nos indujo a seleccionar este aspecto,
es el interés de querer ahondar en un género que, a través del tiempo, ha
suscitado una serie de interrogaciones y de críticas, a veces favorables, en
ocasiones desfavorables, pero siempre con alto grado de polémica.
En el desarrollo de este trabajo, primeramente haremos un
estudio sobre lo que es la literatura detectivesca, con el propósito de
ubicarla en el tiempo y en el espacio, en su inicio y en su evolución,
realizando una breve reseña histórica y mencionando a los iniciadores del
género y a sus principales representantes. Con la intención de encauzar
. debidamente este aspecto de la investigación, procuraremos proveernos
de una serie de fuentes consideradas confiables, con una bibliografía lo
277

�más específica posible.
.
En otr¿ apartado habremos de analizar deterudamente las
principales características de la literatura detectivesca. Para ~llo nos
apoyaremos en una serie de textos cuyos autores son considerados
autoridades en la materia.
En seguida, mencionaremos los datos biobibliográ~cos de una de
las autoras más representativas dentro de la novela detectivesca: Agatha
Christie así como también nombraremos sus obras más sobresalientes.
Finalmente haremos un estudio minucioso sobre una de las obras
pertenecientes a la literatura detectivesca: ,"~oirot en Egi~to", de Agatha
Christie, para localizar en ella las caractensticas que la ~b1_can dentro del
género y analizar detenidamente si dichas caractenstlcas se hacen
presentes en la obra cuestionada.
.
.
. ., .
.
En la realización del presente traba¡o de 111vest1gac1on literana,
habremos de apoyarnos en la metodología utilizada a_ctualmente por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. D e la misma manera nos
auxiliaremos de una serie de libros y revistas que consideramos
autoridades y confiables en el tema.
. .
,
En la elaboración de la presente labor, la fuente pnnc1pal sera el
libro cuya ficha bibliográfica es:
CHRISTIE, AGATHA. Poirot en Egipto. (Col. Selecciones
de Biblioteca de Oro. No. 146.) Traducción de H. C.
Gramch. Ed. Molino. S/N/Ed. Barcelona, 1985.

I
Literatura de D etectives
1. Concepto de género detectivesco
Para comprender cabalmente la función de la novela y en_nuestro
caso la novela de detectives, debemos tener presente que lo impreso
autoriza, ya que al reflejar la sociedad presenta de ella una imagen ac~va
y el escritor se esfuerza en realizar su obra de la mejor manera posible
inventando para ello, si no reglas fijas, por lo menos una técnica ardua Y
meticulosa.
En el género de la novela dete&lt;:tjvesca el mérito consiste en haber
278

sabido fabricar "una deontología imperativa, pero en el terreno del
1
enigma del juego lógico" .Este tipo de novela requiere el arte de la
combinación y exige el ingenio de un experto en el lenguaje.
La novela detectivesca se revela como un juego de la mente en el
cual la envoltura novelesca tiende a olvidarse y el lector se aboca a definir
el mecanismo intelectual que encubre. Este abstracto placer se sitúa
infaliblemente entre el cadáver de una o varias víctimas y el
descubrimiento de los homicidas. Esto implica una proposición mental
de las diversas maneras de cometer un crimen, así como de las distintas
técnicas detectivescas para resolverlo.
Uno de los aspectos más importantes de la literatura detectivesca
se da a nivel técnico: para suscitar la dificultad hay que disimular al
asesino; para dejar al lector una oportunidad de descubrirlo hace falta,
por lo menos, presentárselo. Esta doble obligación forma parte de los
deberes contradictorios del novelista: proporcionar los elementos de una
solución que tiene que volver difícil y sorprendente.
Vemos los polos opuestos entre los cuales vacila la novela
detectivesca; cómo halaga a la vez las ambiciones de la inteligencia y los
apetitos de sensación. Es necesario sacrificar el segundo aspecto en el
sentido riguroso. La novela de detectives despierta toda clase de
emociones, pero especialmente las que responden a los instintos
elementales. Su objetivo final es recurrir al intelecto a organizar y
dominar el conflicto presentado. Este tipo de novelas "representa la
lucha entre el elemento de organización y el elemento de turbulencia
cuya perfecta rivalidad equilibra el universo"2•

2. Evolución de la literatura detectivesca
Son variadas y muy discutibles las teorías planteadas en torno al
surgimiento de la literatura de detectives: desde quién remonta los
orígenes del género a los asesinatos e intrigas de la tragedia griega, hasta
quién afirma que la novela de detectives nace durante el período de la
Revolución Industrial y de aguda lucha de clases, en el siglo XIX.
Sin pretender fijar una fecha exacta de surgimiento del género
detectivesco, no cabe duda de que factores históricos como el desarrollo
1 Callcis, Roger. Acercal!limtos a lo i111aginario. Traduc. de José Andrés Pérez Carballo. (Colee. Popular. o. 414). Fondo de CuJrura Económica. 1•. edición México, 1989. p. 204.
2 Ibíd. p. 294.

279

�de las grandes concentraciones urbanas _-y del con~i~uiente auge de la
criminalidad-, la aparición de las primeras polic1as sec~e_tas Y el
nacimiento de la prensa sensacionalista{ fueron elementos dec1s1vos en la
aparición del género, que nace oficialmente con "Los crímenes de la calle
Morgue", de Poe.
.
Por otro lado la desconfianza popular en la justicia oficial,
engendró desde muy :emprana fecha la figura del detective privado. q~e
actúa al margen (y muchas veces en franca rivalidad) de los po~c1as
oficiales. La función principal del detective es la de perseguir Y
desenmascarar a quienes han atentado contra la vida o fortuna de los
poderosos. Nombres como el de C~a_rles A~guste Dupin, creado por
Poe Hércules Poirot, de Agatha Christie, el celebre Sherlock Holmes de
Co~an Doyle, el padre Braun de Chesterton o el Abo?ado Perry Mason
de Erle Stanty Gardner, son sólo algunos de los detectives creados por la
imaginación de un autor.
.
Es precisamente con Edgar Allan Poe, (1809-1849), escntor
especializado en el género terrorífico, que na~e, en 1841, la novela
detectivesca y su primer detective: Auguste Duprn. Po~ crea l~s t~mas Y
personajes que harán triunfar este género: El detective ex~entnco, s_u
asistente, el crimen y el misterio que lo rodea, así como la 10operanc1a
policial y la estratagema del investigador.
, .
.
Otro de los grandes escritores en el amb1to de la literatura de
detectives es Artur Conan Doyle (1859-1930), creador del más famoso
personaje literario dentro de los investigadores privados: S~er_lock
Holmes, así como de su ayudante el Dr. Watson. Dentro de sus múltiples
novelas podemos citar Estudio en escarlata y El signo de _los cuatro. A este
autor se le atribuye la introducción del método deductivo para resolver
los casos presentados.
En los inicios del siglo XX aparecen en Francia dos de las figuras
más representativas del género: Arsenio Lupin, obra del periodista M_anuel
Leblanc, (1864-1941 ), que fue el comienzo de toda una sene de
aventuras; y R.ouletabille de Gastón Leroux (1868-1927), quien en ~a
novela El misterio del cuarto amarillo desarrolla el enigma por excelencia
como lo es el de la habitación cerrada.
Dentro de la literatura inglesa de la segunda mitad del siglo XX,
destaca Gilbert Keit Chesterton (1874-19 36), creador de la legendaria
figura del Padre Brawn, sacerdote que desentraña de manera racional y
científica los más diversos crímenes.

Otr? de los grandes detectives creados en la literatura es Sam
Spade, a qwen dio vida el escritor Samuel Dashiell Hammett (1894-1961)
con la novela llamada El halcón Maltés. El mérito de H ammett consiste en
"colocar el asesinato entre aquellos que en realidad suelen cometerlo y
no para proporcionar sencillamente un cadáver"3•
'
,
Son ~últiples y muy variados los nombres de grandes autores del
genero detectivesco; a los ya mencionados podemos agregar a Raymond
Chandler, John Dickson Carr, Stanley Gardner, Leslie Chartens, Ross
Mac Don~d, Chester Himes, Peter Cheyney, Georges Simenon y
muchos mas.
?no de los casos más especiales dentro de la novela detectiv~sca
lo constituye la célebre Agatha Christie, cuyos datos mencionaremos en
un apartado especial.
3. Características de la literatura de detectives

A. Presentación de un caso sin explicación inmediata
. Este caso puede ser un crimen, un robo o un hecho delictuoso
cualqwera. El ~scritor es libre de exponer el caso como lo desee, ya sea
e~ ~orma sencilla o de manera más complicada, hasta llegar a formas
t~crucas muy el~boradas. El suceso no tiene una explicación inmediata
s!-110 que se reqwere de un detective para que lo resuelva en determinado
tiempo.
"
~n este tipo de novela, más importante que la historia narrada es
. el ~aba¡~ ~ ue la _rec?nstruye, pues procura satisfacer, antes que nada, la
4
1nteligenc1a . La 1ntr1ga debe ser sólo una y los malhechores O criminales
d~ben funcionar como unidad para que el interés del lector no se
bifurque y no se extravíen los progresos de la investigación. Los
pr? bl_emas adicionales no deben mezclar sus datos con los del enigma
prmc1pal. Esto es a lo que los estudiosos del género llaman "unidad de
acción".
El n~velista escoge la manera más idónea de presentar el caso:
algunos corruenzan su texto presentando el hecho delictuoso, otros lo
narran como algo que ya sucedió, mientras que hay autores que prefieren
3 S/ A. La novela polidaca. Prólogo de Ro mán Gubern. Ediciones del Cota! S/ N/ Ed Barcel
1979. p. 22.
.
.
ona,
4 Callois, Roger. Op. Cit. p. 256.

280

281

�per~onaje sensible en su trato con los demás, pero no debe mezclarse en
mtnga~ amorosas, porque ~ada debe turbarlo, ni el corazón ni la carne
~ebe distraer su cerebro. S1 algún detective muestra a su compañera no
ti~ne nunca palabra ni gest?s afectuosos para ella, quien parece ser ~ás
b1en una col:boradora a ~wen felicita o reprocha, según lo maneja. En la
no_vela d~l $enero detectivesco lo que importa es el sentido intelectu 1
el ¡uego Jogico.
ª Y

hacerlo a la manera tradicional, es decir, empiezan la historia en forma
común y van preparando la mentalidad del lector para el suceso que de
pronto se presenta y que constituye el caso a resolver, luego aparece el
detective e inicia las investigaciones y hace deducciones necesarias para
aclarar el conflicto y descubrir al criminal.

B. La necesaria intervención de un detectivey de uno o varios culpables
En este género es imprescindible la intervención de un personaje
de características muy especiales: el detective, ya que sólo él puede
descubrir al culpable.
Resulta necesario mencionar que en el género detectivesco tanto
el investigador como el malhechor son personas muy inteligentes: el
delincuente busca realizar su tarea de la manera más perfecta posible; el
detective debe encontrar algún error que haya pasado por alto el asesino
o ladrón; para esto sigue el rigor de los razonamientos de sus reflexiones.
Su investigación consiste en discutir posibilidades y llegar al triunfo
cuando consigue que coincidan en un individuo una ocasión y un móvil.
La tarea del detective consiste fundamentalmente en encontrar al
criminal, pero este trabajo está sembrado de trampas: primero se disculpa
a quienes presentan una coartada sólida o demuestran que no tienen
mterés en la muerte del asesinado, pero pronto el lector se percata de que
todos (o casi todos) los personajes que intervienen en el drama terúan
alguna razón para llegar al asesinato y posibilidades equivalentes de
hacerlo. Al llegar a este punto el detective se deja guiar por el
procedimiento de discriminación.
Otro de los medios habitualmente empleados para averiguar
qU1én es el culpable del crimen investigado es ver quién miente; pero
todos, en mayor o menor medida, tienen algo en su conciencia que han
querido ocultar, por lo tanto todos mienten. El detective se esfuerza en
descubrir la causa de esas mentiras diversas y el que ha mentido sin tener
orra cosa que disimular que el crimen, ese será el homicida; para
descubrir esto se maneja una serie de hipótesis laboriosamente
estructuradas, que se van eliminando poco a poco, hasta que queda una
sola teoría y a través de ella la verdad surge por sí sola.
El detective, además de una inteligencia fuera de lo normal, de
una gran capacidad de observación y de análisis, de un poder de
razonamiento y de deducción perfectamente ejercitados, debe ser un
282

El ~sm~ de\ectiv:e ?uede intervenir en Ja solución del crimen o
~bo en va~as histor~as distintas, por ejemplo Auguste Dupin, SherJock
olmes, Hercules Po1rot, Jane Maple, Perry Mason Ellery Queen Philo
Vanee, etc.
'
'
. Por su parte, el delincuente también posee características mu
especiales que ~o hacen destacar del resto de los persona¡·es que actúan ey
el relato· s p
di ·,
.
.
n
d . . , ~ nmera con c1on es su mteligencia para cometer un hecho
elictivo sm delatarse. También es muy importante la sagacidad para
ocultar s~s actos por medio de coartadas aparentemente perfectas su
sangre ~~la al e~fre~t~rse a los problemas que se le presenten duran:e la
plane~c1on y e¡ecuc1on de su delito. El personaje delincuente debe ser
mane¡a~o de tal manera que destaque la actuación del detective para
d escubmlo.

C La fucha de laj11sticia contra la ityusticia
Este aspecto_ siempre está presente en la novela detectivesca ya
sea de manera explícita o implícita.
'
d

En la relación auto~-lector, el primero maneja casi siempre Ja idea
e que lo canallesco, lo rum, debe ser castigado y lleva al lector a desear
que. al fina] de la novela triunfe la justicia, que el delincuente reciba su
castigo. Por ello en las obras de dicho género la mayoría de los escritores
tratan de resolver el caso, o sea, que se atrape al malhechor y lo
castiguen.
Deb_emos anotar que en las actuales novelas de este género, este
asp~cto ha 1do cambiando y, en algunos casos, el malhechor queda sin
caS tigo Yhasta se burla de la justicia.

D. Procedimientos basados en fa razóny en fa observación
Es muy interesante observar que en la novelística perteneciente aJ
283

�.
. ortante más que el relato, lo constituye la
género detec~vesco lo ~p .
' da es sobresaliente el trabajo que la
deducción; mas que la histona_ co~ta ' antiene a medida que se van
· t és de la mtnga se m
reconstruye. El m er
·al hasta que llega a
. d d una manera muy especi ,
desenvolvien o e
. del cual se produce un suave
• en "un problema puro a partir
convertirse
. , ,,s
1
deslizamiento del _enunciado a la so uci:n;ria inteligencia y poder de
El detective, con su extrao
1 el hecho delictivo: una
.,
b a metódicamente a reso ver
li
observac1on, se a oc
.
l l ar donde se cometió el de to,
de sus obligaciones es la de exammar ~ di~g.
algunas huellas que le
d
contrar algún m cio O
·
hí
ya que a pue e en
hi , . En caso de un crimen, necesita
. lcmien estuvo cerca del
Permitan ir formulando una pot~s1s. .
.d
1 cadáver mvest1gar si a oestudiar deteru amente e
'
b arse a buscar la existencia de
tró el muerto y a oc
d
sitio don e se encon .
61
on la persona asesinada. Por 1o
algún individuo que tuviera ~ro .emas e tan sa az ue puede resolver
al el detective es tan mteligente Y
g ,q
Al final él
gener .'
. . ortar lo complicado que este sea.
.,
cualqwer caso, sm 1mp
1h h
a través de toda una sene de
, , stuto que e1ma ec or y,
siempre sera mas ª .
, .
llegará a descubrir al culpable.
juicios y de razonamientos 1ogicos,

E. Preferencia por los lugares cerrados
•
al género detectivesco di
hay. una
nes
E n las narraciones pertenecientes
d
que en esas con cio
fuerte predilección por l~s lugares .dcerra osp,r~::nciado o escuchado por
, difí il
el delito cometl o sea
d
es mas
c que
.
etidos en un universo cerra o.
alcmien: la mayoría de los delitos sodn clomd
bnrru··ento del homicidio al
o. . di
"des e e escu
Al respecto Caillo1s ce que .
, . la menor intervención exterior
del culpable, todo debe producte, ~ s~ tud de un razonamiento bien
y todo alli debe aclararse por a uruca w
6

11 d "
·
eva o .
.
.
b
l momento y el sitio preciso para
El asestno tiene que use~ e
.
en un es acio cerrado,
lograr lo que se propone;.~uando piensa ª::s:i~(o por al~na persona.
se da menos la probabilidad . de que s 1 bo el asalto etc.- se
otros tipos de delitos -como e ro '
'
A· ·
s1m1smo,
d
durante la noche, por
ejecutan casi siempre e~ un lugar c~rra o y eo un sitio donde se
ejemplo: una casa, una tienda comercial, un mus '
exhiba algo valioso, et~.
5 Ibídem.
6 lbíd. p. 263.

284

Cuando un crimen o robo se comete en algún lugar exterior, el
ejecutante cuida que el sitio esté solitario. Si es un asesinato, el homicida
trata de que éste parezca un accidente, pero el detective se encarga de
demostrar lo contrario.

F Manf!JO del tiempo
Por lo general, en la novela del género detectivesco el relato sigue
el orden del descubrimiento, es decir, parte de un suceso (robo,
asesinato, etc.) y de este supuesto se remonta a las causas que ·han
originado la tragedia. D e esta inversión del tiempo, de la sustitución del
orden del acontecimiento por el orden del descubrimiento, se deriva la
situación de la novela detectivesca en la literatura novelada: no se trata de
un relato, sino de una deducción.
El detective, por lo general, se encuentra ante un hecho
consumado: un delito gue se comete, la mayoría de las ocasiones, en
tiempo presente. El investigado parte de ese suceso y maneja el tiempo
en presente; pero muchas veces tiene la necesidad de escuchar datos de
hechos acontecidos anteriormente al hecho delictuoso, por lo que
algunas escenas se reconstruyen en el pasado pero se narran en el
presente. Esto constituye una de las técnicas narrativas más utilizadas en
la novela detectivesca.
G. Manefo de técnicay leng11qje

Aunque el género detectivesco interesa escasamente a la crítica
desde el punto de vista de la estricta literariedad, de su valor
específicamente literario, hay autores que demuestran su magnífica
calidad en su prosa y buenas cualidades técnicas (Edgar Allan Poe y
Samuel Hammett son muestras de ello).
En las narraciones pertenecientes al género detectivesco, se
requiere de un lenguaje claro, preciso, pues el autor, por medio de sus
frases, pretende llevar a sus lectores a la posible solución del misterio, del
caso. Esto implica que los autores gue manejan dicho género deben ser
extremadamente cuidadosos con el empleo de su lenguaje. Utilizan
ciertos recursos literarios como las comparaciones, adjetivaciones,
descripciones y llegan, de alguna manera, a emplear el lenguaje
metafórico, pero teniendo suma precaución de no afectar la hebra en
285

�cuanto a claridad y precisión de los términos utilizados.
.
, .
Por lo general, la historia se narra en forma sencilla, facil de
comprender, y sobre todo, de una manera que logre_ interesar_~ lector e
inmiscuirlo y llevarlo a ponerse en el lugar del detective. Los diálogos, en
la mayoría de los casos, son breves y directos, y sólo l?s par~amentos del
detective se extienden al dar las explicaciones del caso mvest1gado.
Los autores que manejan este género utilizan, por regla general,
las explicaciones incompletas, los diálogos corta~os y son ~uy _proliferes
en el uso de las frases interrogativas, exclamativas y dub1tat1vas, cuyo
objetivo es llegar a deducciones matemáticamente planteadas y
milimétricamente resueltas.

11
Agatha Christie: Datos Biobibliográficos
Se le conoce mundialmente con el nombre de "La gran dama de
la novela policíaca". Nace en Inglaterra en el año de 1890 y muer~- a edad
muy avanzada, en 1977. Fue el tercero y último de los hi¡os del
marrunonio Miller.
Desde pequeña, Agatha mostró una gran afición por las novelas,
mclmándose sobre todo por las narraciones de espadachines y las de
carácter colonial. Sus autores favoritos eran Kipling y Conrad. Más tarde
se aficiona apasionadamente por las novelas de detectives, siendo una
ferviente admiradora de Conan Doyle y su gran investigador Sherlock
Holmes.
Su primera novela policíaca fue E/ misterioso caso de S ryles, escrita
después de su matrimonio con el comandante Archibald Christie.
Cuando finaliza la Primera Guerra Mundial, esta novela, en la cual
aparece el detective Hércules Poirot, se imprime, pero tiene poco éxito.
Su importancia radica, sin embargo, en el hecho de crear un personaje el detective- que luego intervendrá en una buena parte de la producción
de la gran escritora inglesa. Al respecto, ella misma dice:
Necesitaba un nombre ampuloso, uno de esos nombres que Sherlock
Holmes y su familia tenían ¿Cómo se llamaba el hermano de Sherlock?
Mycroft... ¿Qué tal si llamaba mi hombrecito Hércules? Su apellido ya
resultaba más difícil. No recuerdo cómo obtuve el de Poirot. El caso es
que el apellido surgió. Pegaba bien con Hércules: Hércules Po irot7.

. Creó t?da una imagen de la personalidad de este pequeño
detect1v~ de ongen _bel~a: hombre alto, culto, de fmas maneras, una gran
personalidad y una 1nteligencia fuera de lo normal.
Además de Hércules Poirot, la novelista inglesa prueba otras
grandes fi~ras d~l detective: Mis Marple, anciana intuitiva y sagaz con
dote~ de_ mvestigadora. También hizo famoso a Mr. Quinn al
matrimoruo_ B_ereford, a Parker Pyne y Rogelio Akroyd.
Chr1stie es una escritora muy prolífica; a lo largo de 45 años
produce una larg~ serie de títulos de gran popularidad; son ochenta y una
novelas pertenecientes al género.
D en~o de su extensa producción se encuentran: Diez negritos, La
ratonera, Testigo de Ca,go, La muerte visita al dentista, Asesinato en el Oriente
Express, Muerte en el Nilo, etc.
En 1~32, Agatha Christie es condecorada por la reina de
~nglaterra, qwen le. oto~ga el tí~o de "D ama del imperio británico".
o~o antes de monr, cierra el ciclo de sus personajes, pues "mata" a
Po1rot en su novela Telón (1975) y a Miss Marple en Un crimen J0 ...,,,·J
0970.
~.-~o
. Mue~e en enero de 1977 después de una larga vida, dedicada a
cult1var el genero detectivesco con una maestría que no ha sido igualada
hasta la fecha.

III
Análisis de la Novela Poirot en Egipto de Agatha Christie
"No los deifiguró la e'?fem1edad· son muertos
que a!Ín consman la sonrisa en sus ostros
y así, graciosamente los recibe en s11 corte'
Prose,pina."
Henirich Heine

1. Estructura externa

Al realizar el estudio de la obra en cuestión, percibimos, en la
po~tada del texto, la caracterización del detective Hércules Poirot,
teniendo como fondo una de las grandes pirámides egipcias. En la
contraportada se encuentra un listado con los capítulos de las obras más

7 S/ A Op. Cit. p. 14.

286

287

�sobresalientes de.la autora de la novela, objeto de este estudio.
La novela, en su inicio, presenta una guía para el lector que
contiene los nombres de los personajes principales que intervienen en la
obra. Frente a cada nombre se dan algunos datos muy someros de dichos
persona¡es.
La novela Poirot en Egipto o Muerte en el Nilo, está dividida en
treinta y un capítulos de corta extensión. Contiene, además, una especie
de plano del barco donde transcurre la acción.

llevan al descubrimiento de los asesinos.
B. Aparición del detectivey del criminal
. . ,End la novela Poirot en Egipto, el .personaje detective hace su
apanc1on e una manera m
· gul
como:
uy srn ar, pues el narrador lo presenta
un hombrecillo de apariencia cómica, con bigotes negros exuberantes
;~c~iqw;; o;servador ~asual habría creído que hacía muy poco favo:
ez a ante 77 (sic) con su presencias.
.

2. Estructura inte rna

A medida que transcurren los acontecimientos primarios del
relato, el narrador nos va presentando las características del detective:

A. Presentación del caso
Por medio de la lectura de la obra cuestionada percibimos que la
autora, en la presentación del caso, actúa de manera muy convencional,
ya que inicia la narración con la presentación de los personajes y algunos
sucesos que más tarde desencadenarán la acción principal: los crímenes y
el descubrimiento del o de los criminales.
En cuanto al relato anecdótico se refiere, la narración se divide en
tres partes perfectamente delimitadas: en el primer tercio de la novela, la
mayoría de los per sonajes, que luego participarán en el caso, intervienen
de manera muy breve y nos dejan ver su relación con uno de los
personajes de mayor trascendencia: Linnet Ridgeway. En esta primera
parte también aparece el personaje central: Hércules Poirot.
Durante el segundo tercio del relato se suceden los hechos que
motivarán la intervención del detective Poirot y del coronel Rice como
su ayudante: primero es asesinado Linnet Ridgeway y más tarde dos
personas más de las que viajan en el barco donde acontecen los sucesos.
Todo esto provoca que el detective Poirot y el coronel Rice se lance a
toda una serie de investigaciones, razonamientos y deducciones para
aclarar dichos asesinatos.
La obra termina con el descubrimiento de los criminales por
Hércules Poirot, lo que provoca que uno de los asesinos mate al otro y él
termine suicidándose.
Vemos, por medio del resumen del argumento, como la novela
estudiada nos muestra un caso criminal: tres asesinatos que no tienen
explicación inmediata, y que los sospechosos pueden ser todos pero
tampoco hay uno definitivo y no es sino hasta el final de la novela
cuando el autor nos da la clave para descifrar los datos esenciales que nos
288

: érculesi oirot hablaba_ alegremente, su expresión era de beatífico buen
umor. evaba un traJe de seda cruda, un sombrero panamá
espantamoscas cubierto de adornos con mango de ámbar ( ) L ~ .:"1
de H ' u1 p ·
... a vis1on
ere es o1rot, vestido de punta en blanco, con un tra·e de seda
cruda, canusa rosada, corbata negra y albo sombrero (.. .)9.
J

. El narrador se explaya en la descripción física y el atuendo del
d etective a lo largo de la novela.
, Pero los rasgos de su personalidad los conocemos por una parte

~ ~aves de ~as observaciones de los otros personajes: "No es usted l~
uruca _celebnda~ aquí, querid. Ese hombrecillo es Hércules Poirot el
detective (...) (s1c)" 1º
· detective '·
.
' Y, sobre tod 0 , en boca del propio
cuando Linnet Doyle le pide ayuda, él le responde así:
, qwen
No acepto
·
· ·, ~uya. Lo haré por interés de la humanidad.
. runguna
conu~1on
Eso es. Estamos en una s1tuac1ón llena de dificultades y de peligros H ,
lo qu~- pueda por acelerarla (sic) pero no tengo gran confianza e.n ~e
posibilidades de éxito 11.
nus

al
Luego_ aconseja a Jackeline Bellefort que no habrá su corazón al
m , porque s1 lo hace el mal vendrá y entrará en su corazón y no hab ,
fuerza humana que lo desaloje.
ra
8 Christie' Agatha
· 1 en E:g;pto.
· (Co.¡ Selecc1ones
.
_ · poiro
de Biblioteca de Oro 146) Ed Molin
S/N/Ed• Espana, 1985. p. 40.
·
·
·
o.

9 Ibíd Pássim.
10 l bíd. p. 42
11 Ibíd p. 55.

289

�Ante todo, Hércules Poirot se siente orgulloso de su trabajo de
detective:

descubiertos, la mujer afirma:

Yo trabajo con mi cerebro y no me avergüenzo de decirlo (...). No soy de
la clase media, pertenezco a la clase superior (...). Soy detective (...). Soy
el rey (...). Soy libre como el aire12•

Es importante mencionar el hecho de que surge el personaje que
actúa como ayudante: el coronel Rice, persona inteligente y cuidadosa
que ayuda y apoya la labor del detective.
Poirot, por otra parte, cuando es necesario, muestra humildad:
Reconozco mis debilidades, se ha dicho de nú que me gusta complicar,
hacer difícil un caso (...) creyó que ella había picado en el cebo, que la
acusación contra su valor había triunfado donde sus argumentos más
sutiles fallaron 13.

Pero el detective sabe, tiene la seguridad y confianza en sí mismo
de que al final y por medio de su inteligencia y sus deducciones,
descubrirá la verdad. Cuando le preguntan que cómo sabe las cosas él
responde:

¡Todo ha terminado! Fue usted demasiado hábil para nosotros, Sr. Poirot
(.. .) era un juego de necios y hemos.perdido. Eso es todo15_

. Este fracaso lleva a la mujer a disparar contra el hombre y luego
ella m1sma se quita la vida.

C Justicia contra it!fusticia
Esta característica de la novela detectivesca está claramente
marcada en la narración objeto de nuestro estudio. La justicia está
rep~e,sentada por el d~tective y su ayudante. Pero no es la justicia de la
polic1a, de la ley propiamente dicha, sino que se da a través del afán por
esclarecer la verdad, por vencer las cosas negativas de la vida como son
los asesinatos impulsados por la ambición hacia el dinero.
'
Poirot lleva a Jackeline a reflexionar sobre lo tristemente
deplorable de su proceder y ella afirma:
Y? ya no soy una persona que ofrezca seguridad. Yo misma lo noto (...).
Hizo ~sted manto ~udo por nú. Aquella noch~ en Assuán me dijo que
no _abne~e mJ corazon al mal (...). Ahora sé lo que usted quería decir con
abnr . ~l corazón al demonio... (sic) sabe usted perfectamente lo que
acaeao. Eso es lo que hace el crirnenI6_

¡Porque yo soy Hércules Poirot! No necesito que me lo digan (...) Usted
(...) mintió (...). Lo que he tratado de hacer: quitar toda la materia extraña
con el objetivo de que pudiéramos ver la verdad desnuda y brillante14 .

Es notable observar cómo el personaje detective, a pesar de
conservar su posición de hombre algo excéntrico y hasta vanidoso,
totalmente seguro de su inteligencia y de su poder de deducción, hay
momentos en los cuales se torna humilde y se concede el privilegio de la
duda y tiene la suficiente honradez para reconocer sus errores y sus
fallas.
Frente a la personalidad de Poirot, se nos muestran los
personajes antagonistas, es decir, los criminales: Simón Doyle y Jackeline
de Bellefort, los cuales muestran una clara inteligencia y gran sagacidad
en la elaboración de sus planes para asesinar a Linnet Ridgeway. Pero las
cosas se complican de tal manera que tienen que asesinar a dos personas
más. Ellos reconocen que el detective es superior en inteligencia y al ser
12 lbíd. p. 90.
13 lbíd. pássi111.
14 lbídem.

D. Los procedimientos
Este aspecto tan importante es manejado con gran habilidad en la
n~vela Poiro~ en Egipto._ En efecto, al enfrentarse al hecho consumado (el
pnmer asesma~o), Potrot y Rice empiezan a formar una hipótesis al
respecto. La pnmera de ellas la da el Coronel al sugerir que el asesinato
podría haber sido realizado por una persona que no estuviera en el
!(arna~, barco donde suceden los hechos, pero esta primera hipótesis es
llmediatamente descartada por Poirot.
Así se va ideando nuevas conjeturas y de la misma manera son
desechadas por falta de pruebas. Se duda de todos: del administrador de
un posible terrorista que se encuentra en el barco, de una escritora ; su
15 lbídem.
16 Ibídem

290

291

�hija, de una anciana enferma y su sobrino, del médico, etc.; pero, a través
de la observación minuciosa de los hechos, poco a poco se van
descartando todas estas hipótesis.
Es a través de la deducción como el detective llega a la verdad.
Empieza a cuestionarse sobre el arma homicida.
Entonces alguien saca la pistola del lugar donde estaba fuera del alcance
de la vista, debajo de la otomana (...), alguien que sabía que estaba ahí.
(...) Quiero decir que la concatenación de los acontecimientos es
imposible. Hay algo que está equivocado 17•

Poirot realiza una serie de procesos mentales deductivos. Cuando
no encuentra salida, con gran paciencia vuelve a comenzar:
Hemos de empezar de nuevo, dado que nuestra primera concepción de
la historia era enteramente equivocada. Esto es lo que algunas personas
no quieren hacer. Conciben una hipótesis que todo encaje en ella (...),
pero siempre los hechos que no encajan son los significativos 18•

Es a través de todo este proceso como puede llegar a descubrir a
los asesinos así como los móviles que los llevan a cometer sus delitos.

E. Ubicación espacial
La novela Poirot en Egipto maneja la ubicación espacial de acuerdo
a la premisa de la literatura de detectives: el crimen se realiza en un lugar
cerrado: el barco de nombre Karnak.
Esto no significa que toda la acción de la novela transcurra sólo
en la embarcación, pues a través de la lectura y análisis de la obra citada,
notamos claramente cómo la primera parte de la misma ·transcurre en
varios lugares del planeta: Inglaterra, París, etc. Pero llega un momento
en que todos los personajes se concentran en un solo lugar: el Karnak.
Es en un barco de recreo, durante un recorrido por el Nilo, donde
acontece la acción principal: los asesinatos y el descubrimiento de los
criminales.
F. Ubicación temporal

17 Ibídem.
18 Ihíd. p. 190.

292

En cuanto al manejo del tiempo se refiere, podemos afirmar que,
en relación a la acción principal, el tiempo es perfectamente lineal. A
partir del. primer asesinato y desde el momento en que Poirot y el
coronel Rice se hacen cargo del asunto, iodo va sucediendo de manera
progresiva: los interrogatorios a los personajes, las revisiones del barco,
los dos asesinatos posteriores, las investigaciones, el descubrimiento de
los asesinos y el suicidio de éstos.
Con ~ase en lo anteriormente afirmado, podemos aseverar que la
~ovela cuestionada, desde el punto de vista temporal, se grafica
linealmente de principio a fin:

A---------------------------------B
G. Técnicasy lenguqje
.
D~:e Robbe-Grillet_ respecto a escribir una novela que "la forma
es 1nvenc10n y no receta, tiene una arquitectura que no está destinada a
19
nada ni a nadie". El cómo, la técnica utilizada por el autor de "Poirot en
Egipt~" para mostrar la realidad y las relaciones que se tienen que dar en
este tipo de novelas, tienen ciertas peculiaridades que consideramos
necesano comentar.
La presencia del narrador es muy importante puesto que a través
de él, el lector visualiza las situaciones, los lugares y los momentos
determinantes en la obra. En esta novela hay un predominio muy notable
de narrador omnisciente. Es un narrador desde fuera, que enuncia en
tercera persona:
Una _criatura monísima, piensa él (...). No guapa, en realidad, pero
decididamente atractiva (...). La señora Allerton pensó (.. .). Poirot pensó
en su interior (...) tenemos que enfrentarnos ahora20.

Por medio del narrador, la autora se muestra como alguien que
conoce completamente a sus personajes y los interioriza.
También utiliza la técnica del periodismo como una manera de
poner a los personajes en contacto con el mundo que los rodea y para
acercar al lector al mundo de la época. Asimismo usa, con bastante
frecuencia, la insertación de cartas y recados entre sus personajes. Esto
l 9 Robb~ Grillet, Alain. Por 1111a 1101•ela t1llera. Ed. Seix Barral. 1ª edición. Barcelona, 1965. p. 74.
20 Chrisue, Agatha. Op. Cit. Pássim.

293

�contribuye a· aumentar las situaciones tensionantes que conducen al
clímax del relato.
Una técnica muy socorrida es el empleo de descripciones de
personajes por otros personajes, pues no sólo deja dichas descripciones
en boca del narrador, lo que contribuye a dar agilidad al ritmo de la obra.
Por otro lado, la autora utiliza, con bastante frecuencia, la técnica
del interrogatorio. El detective cuestiona, por medio de constantes
preguntas, a todos los sospechosos. Lo mismo hace en sus deducciones
para llegar a la verdad. Así vemos a Poirot decirle al coronel Rice:
Todo está claro, ¿no es verdad? (...) ¿Y luego qué hace el asesino? ¿Dejar
la pistola para que la encuentre cualquiera? ¿Por qué, amigo mío, por
qué?21_

De la misma manera, es muy notoria la utilización constante de
frases cortadas aparentemente inconexas:
Y ni se recatan (...) Ya no puedo alcanzarlos (...) Tengo miedo... (sic)
miedo de todo. Esas rocas solitarias... (sic) y ahora me odian... (sic) todos
me odian... (sic) estoy rodeada de enemigos22.

La ironía es utilizada con mucha frecuencia. Abundan los
comentarios como:
Eres la reina de los detectives. El famoso Hércules Poirot tendrá que
esforzarse para conservar sus laureles si tú decides hacerle competencia23.

En cuanto al uso lenguaje se refiere, debemos destacar que,
aunque éste es sencillo y muy claro, la autora utiliza algunas figuras
literarias como la comparación:
Los ojos abiertos como círculos (...). La escritura de la pobre Juana (...)
parece que se quiere salir del sobre, como una araña enloquecida (...). Es
como la luna cuando sale el sol, queda uno deslumbrado24 .

Asimismo emplea constantemente la descripción, ya sea de
objetos, de paisajes, de personas, etc. Además destacan las frases de otros
21 lbíd. p. 149.
22 f bíd. pássi111.
23 Ibíd. p. 81.
24 Jbíd. pássi111.

i~omas, sobr~ todo en boca de Poirot: "Un qui aime et une qui se /aisse
azmer (...) Le ruz est mort, vive le roi',25•
El manejo del diálogo es otro de los aspectos importantes en la
n~vela. Al emplear una gran cantidad de personajes, hace que los
diálogos se~n muy breves; generalmente se maneja el diálogo directo, con
base en P:eguntas y respuestas, aunque cabe aclarar que en dos ocasiones
la autora 1ntroduce diálogo indirecto.

Conclusiones
La literatura es una constante renovación. Esto se manifiesta de
una . manera muy especial con los múltiples movimientos artísticos
surgidos en las dos últimas centurias de nuestra era.
Uno de los géneros más populares en la actualidad es el
detectivesco, surgido durante el siglo XIX y que alcanza su mayor
esplendor en nuestra centuria. Corresponde a Edgar Allan Poe el honor
de ser el iniciador de este tipo de narraciones en las cuales destacan
grandes n~mbres como Conan Doyle, Chesterton, Dashiell Hammet y
muy especialmente¡ Agatha Christie.
Dentro de las principales características de la literatura
detectivesca está el planteamiento de un caso sin solución inmediata de
una intriga que debe hacer necesaria la aparición de un detective es d;cir
'
'
qu,e re~os_a forzosamente en un acto detectivesco, delictuoso, y de uno o
mas crnrunales que deberán ser descubiertos por el detective mediante
los métodos de observación y deducción.
"La literatura detectivesca llama la atención por inventar cada vez
~ás sus propias reglas: tratan de eliminar, sobre todo, la fantasía y lo
pmto_r~sco; se proponen poner al lector, lo mismo que el detective, en
condiciones de descubrir la solución, pero siempre que esa solución esté
ya ~onte~da en los hechos y pueda descubrirse por medio de la
1nt~ligenc1a_ y nunca por un hecho fortuito o de la casualidad: manejan la
urudad de tiempo y de lugar de una forma muy precisa y marcada.
Dentro del vastísimo ámbito de la literatura de detectives, destaca
de manera impresionante la figura de Agatha Christie, cuya producción
de,
no~e~as ha dado la vuelta al mundo entero y ha sido traducida a
mulnples idiomas. Esta autora mantiene su vigencia en nuestra época y

8!

25 ibídem.

294

295

�sus novelas de detectives son muy apreciadas y leídas por jóvenes y
adultos de diferentes nacionalidades.
En la novela Poirot en Egipto podemos apreciar, a través del
estudio y análisis de la misma, la técnica que la autora emplea en su
creación: hay un caso delictuoso, sin solución inmediata; aparece el
detective -Hércules Poirot- que, de manera concienzuda y sistemática,
va formulando sus hipótesis y descartando posibilidades hasta llegar a
descubrir a los culpables por medio de sus deducciones.
Poirot en Egipto es una clara muestra de novela detectivesca; en ella
el espacio cerrado -en este caso el barco- ocupa un lugar muy
importante, así como el manejo de un tiempo perfectamente lineal.
Aparentemente la novela detectivesca es sencilla en cuanto a
técnica y lenguaje se refiere, pero vemos cómo la autora utiliza diferentes
técnicas narrativas para lograr su objetivo: emplea el narrador
omnisciente, notas periodísticas, frases cortadas; utiliza de manera muy
profusa el interrogatorio directo y breve; y, lo más importante, el método
deductivo, que está manejado con gran maestría.
En cuanto al lenguaje, aunque es sencillo, emplea con bastante
propiedad algunas figuras literarias, como son: la descripción, la
comparación, las frases de otros idiomas, los diversos tipos de diálogos,
etc. Todo esto da como resultado una novela interesante y amena para el
lector.
Retomando la idea de Robbe Grillet donde alude que el novelista
propone y el lector dispone, pues el escritor no le prohfbe nada, es como
hemos llegado, durante el tiempo de la lectura, a las anteriores
conclusiones. En efecto, en la obra hay una problemática que el autor
plantea y que de alguna manera ha quedado clara para el lector.

CASTAGNINO, Raúl H. ¿Qué es la literatura? Ed. Nova. 1ª Edición. Buenos
Aires, 1972.
CHRISTIE, Agatha. Poirot en Egipto. (Col. s·e1ecciones de Biblioteca de Oro.
146). Traducción de H. C. Gramch. Ed. Molino. S/N/Ed. Barcelona, 1985.
LLAPP, Orrín E. Héroes, villanosy locos. Ed. Grijalbo. 1ª Edición. México, 1970.
PRIETO CABALLERO, Raúl; Jorge Luis Pérez. La novela policíaca. Novedades
Editores S/ /ED. México, S/F/Ed.
ROBBE GRILLET, Alain. Por una novela m,eva. Ed. Seix Barral. 1ª. Edición.
Barcelona, 1965.
S/A. La novela policíaca. Prólogo de Román Gubern. Ediciones del Cota!.
S/N/Ed. Barcelona, 1979.

Bibliografia
BAQUERO GOYANES, Mariano. Estmcturas de la novela actual. Ed. Planeta.
S/N/Ed. Barcelona, 1972.
BUCKLEY, Ramón. Problemas formales de la novela espanola conten¡poránea.
Ediciones Perúnsula. 2ª. Edición. Barcelona, 1973.
CALLCIS, Roger. Acercamientos a lo imaginario. Traducción de José Andrés Pérez
Carballo. (Colección Popular. No. 414). Fondo de Cultura Económica. 1'.
Edición. México, 1989.

296

297

�TRANSGRESIÓN Y LA ESCRITURA DEL YO .EN
EL AMANTE DE MARGUERITE DURAS
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neolonesa

ITESM

El presente ensayo tiene como propósito mostrar como en Ei amante
(1997) de Marguerite Duras, novela autobiográfica publicada hacia 1984,
la transgresión es el eje que motiva la práctica escritura! en la autora. A lo
largo del trabajo se plantearán diversos elementos vinculados a dicha
transgresión; el primer elemento a analizarse es el cuerpo, este como
herramienta para ejercer el poder sobre los otros, para transgredir las
barreras de la intimidad y del status social que implican el sexo, la raza y
la vestimenta de los personajes en su contexto sociohistórico. Este
elemento nos conduce al análisis del yo que plantea la autora, un ser
fragmentado, sin nombre, desintegrado y recuperado mediante la
escritura; el tercer elemento es la deconstrucción propuesta por Duras de
la iry patriarcai mediante las intervenciones de los personajes y reflexiones
directas del narrador; el cuarto elemento es la escritura y el género noveiístico
como medios de transgresión; el quinto es un análisis del espacio como
súnbolo de un elemento transgredido a lo largo de la novela; por último,
el acto transgresor por excelencia: la muerte.
La acción transcurre mediante la evocación de los recuerdos de
Duras desde un viaje por el Mekong en el transbordador que va de
Vinhlong a Sadec. Este viaje más que externo, es principalmente un viaje

299

�interno que simboliza una transición -el paso de una tierra a otra-, de la
adolescencia a la madurez interna. La narración muestra la historia entre
la autora a los quince años y un chino rico mayor que ella, su vida en
Indochina durante la colonización francesa y las desgarradoras relaciones
familiares que la rodearon. Sidonie Smith presenta una referencia a la
narradora acerca de esta relación que establece mediante un proceso de
traer al consciente el yo autos, la memoria de la vida bios y la voluntad de
construirse mediante la escritura graphos y de cómo estos elementos
transgreden el contexto en el que se desarrolla la narración y son
transgredidos en aras de una nueva propuesta axiológica:
La práctica autobiográfica se convierte en un medio de cambio, el sujeto
se compromete en un proceso de auto/conciencia crítico a través del
cual se percata de la relación de su cuerpo con el " cuerpo" cultural y con
el cuerpo político. Ese cambio en la conciencia provoca la crítica
culturaJI.

transgresor: la penetración de un cuerpo, la seducción mental y erótica
del otro. Penetrar la piel para entrar al yo, al espacio predilecto en el que
Duras desarrolla su obra: el espacio de la interioridad, la subjetividad, las
emociones y los sucesos ocultos e innombrables. El mismo título El
amante nos arroja ya a esta intimidad transgresora del orden propuesto
por los cuerpos, por la delicada frontera de la piel que nos define como
seres y nos aisla del "otro". El título nos sugiere, obviamente, esta
constante del sexo en la obra dada no sólo a través de relaciones
heterosexuales sino a través del incesto sugerido entre la madre y el
hermano mayor de la narradora y del lesbianismo por parte de la misma.
El segundo elemento dentro de la categoría de cuerpo es ia raza
puesto que se trata de una obra ubicada en una colonia francesa donde
habitan chinos ricos y pobres (colonizados), indígenas pobres y franceses
ricos y pobres (colonizadores). Duras, quien pertenece a la clase
colonizadora pobre, juega al presentarnos a estos tipos: no sabemos si es
mejor ser chino rico y francés pobre; el racismo está presente en ambas
razas. El padre del amante prefiere ver muerto a su hijo que casado con
una francesa; para el europeo colonizador el unirse a un chino
colonizado implica lo mismo. En este sentido, concluimos que en la
organización patriarcal de la colonia hay toda una carga semiótica en esos
cuerpos blancos o amarillos que determina el rol social del individuo y
aminora sus características propias, su personalidad. Los personajes son
su cuerpo, el juego de poder impuesto por éste (hermano violador o
asesino, madre sin placer, Duras con poder sobre el amante ... ). Sidonie
Smith enuncia al respecto:

El primer elemento mediante el cual Marguerite Duras transgrede
los patrones establecidos es el cuerpo; aquí podemos referirnos tanto al
suyo como también al del resto de los personajes. El cuerpo de la
narradora es a lo largo de la novela el instrumento mediante el cual ella
ejerce el poder; desde niña puede parecer lo que ella quiere frente a los
demás. Más tarde, en su rélación con el amante chino es ella quien lo
domina desde la primera ocasión en que descubren sus cuerpos. De esta
manera su cuerpo no tiene la connotación tradicional de "prostituido"
puesto que ella tiene el control y ella recibe un placer mediante el acto
sexual que siempre es llevado a cabo bajo las reglas del personaje
femenino. El amante, el servil, es el personaje masculino, preso de su
obsesión, de su flaqueza, de la ley paterna e incluso, de la ley femenina.
Sin embargo, la narradora no sólo utiliza su cuerpo para actuar sobre los
otros, sino que su cuerpo mismo actúa sobre su "yo". El cuerpo la
transgrede, ella es espectadora pasiva de cómo su rostro se torna devastado .
en unos cuantos años, de cómo se apodera de sus rasgos, de cómo su
cara reflejaba el placer incluso antes de que ella supiera de ello.
Tres elementos integrados al cuerpo que considero importantes
mencionar a continuación son: el sexo, la raza y la vestimenta. El sexo es
quizá la acción principal en la obra mediante la cual se realice un acto

El tercer elemento dentro de la categoría de cuerpo es la vestimenta
del personaje central femenino. Marguerite usa el vestido de seda que le
hereda la madre, se inviste de ella. Esta es quizá una manera de superar,
de transgredir la existencia de su progenitora. Sin embargo, ese vestido
es, además, escotado y transparente; el escote y la exposición del cuerpo
simbolizan de manera velada lo que la madre no dice a su hija, la

1 Smith S., S11ijectívity, ldenlity, a11d the Body: IIVomen Atilobiographical Practíces in the TJ1Je11tieth Cent11,y.
University Press, Bloomington , Indiana, 1993, p. 13.

2 Smith S; S11ijectívity, Identity, a11d the Body: IIVome11 A11tobiographical Praclices i11 the TJ1Jenlieth Ce11t11ry.
University Press, Bloornington, Indiana, 1993, p. 130.

300

301

el cuerpo no puede pensarse por separado de la formación social,
topografía sJTibólica y constitución del sujeto. El cuerpo no es un don
puramente natural ni es una metáfora textual, es un operador privilegiado
para transgredir otras áreas 2.

�complicidad implícita de volverla un asunto público a fin de que traiga
dinero y de que sea víctima de un sistema patriarcal como lo fue ella
(aunque en circunstancias muy diversas), todo esto, por supuesto, sin
enunciarse. Duras asume su cuerpo y su identidad mediante este vestido,
los tacones dorados, el maquillaje y el sombrero de hombre.
Principalmente este último, representa la transgresión de su concepto de
niña a transformarse en "otro", en objeto sexual:
De repente me veo como otra, como otra sería vista, fuera, puesta a
disposición de todos, puesta a disposición de todas las miradas, puesta en
la circulación de las ciudades, de las carreteras, del deseo. Cojo el
sombrero, ya no me separo de él, tengo eso, ese sombrero que me hace
enteramente suya, ya no lo abandono3•

El segundo aspecto va estrechamente vinculado al del cuerpo
arriba expuesto, se trata del yo. El "yo" obtiene poder, por un lado,
gracias a los juegos establecidos mediante el cuerpo, por otro, gracias a la
escritura, al afán de construir el "yo" mediante la escritura de la propia
vida.
Nunca he escrito, creyendo hacerlo, nunca he amado, creyendo amar,
nunca he hecho nada salvo esperar delante de la puerta cerrada4.

La autora es una serie de voces y recuerdos fragmentados
acumulados en el silencio de la piel; la escritura es la profanación de esas
voces, la forma en que su "yo" cobra existencia:
La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni
camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo,
no es cierto, no hubo nadie . . . Con anterioridad he hablado de los
periodos claros, de los que estaban clarificados. Aquí hablo de los
períodos ocultos de esa misma juventud, de ciertos ocultamientos a los
que he sometido ciertos hechos, ciertos sentimientos ... 5

Esta ausencia de centro y de lineas es el rechazo a las estructuras
patriarcales y occidentales; precisamente en esta obra se propone hablar
de lo oculto y no de lo claro, de lo privado y no de lo público.
Deconstruye su interioridad mediante la escritura y, a partir de alú,
3 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets Editores, 1997, pp. 20 y 21.
4 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p. 3.
5 Op Cit, p. 14.

302

elabora un nuevo discurso, una magistral propuesta estética que le
permite construirse a si misma.
Sin embargo, poco podríamos .avanzar aquí sin antes establecer
de manera más clara el tercer elemento del trabajo que es la /ry patriarcal y
la forma en que Duras transgrede dicho canon. Como se mencionó
arriba, el mismo título de la obra ya sugiere esta relación opuesta a la
tradición en donde el varón está para seguir las reglas femeninas, para
servirle y amarla sin condición alguna: el amante. La mujer domina a
través de su actitud, su cuerpo, su silencio y su escritura (esta última es
considerada como un acto público dentro del canon patriarcal). ·
Por otra parte, se presentan otras formas de desmitificar los
puntos masculinos: el amor tradicional, impuesto por el padre del chino
(el matrimonio arreglado con la china) sólo conlleva a la desdicha. El
lesbianismo y la infidelidad presentes en la obra son otra forma de
transgredir estos esquemas amorosos tradicionales. Además, queda claro
que se trata de una obra en donde lo privado está por encima de lo
público.
En esta histoóa común de núna y de muerte que era la de nuestra

familia, de todos modos, tanto en la del amor como en la del odio, y que
aún escapa a mi entendimiento, me es inaccesible, oculta en lo más
profundo de mi piel, ciega como un recién nacido. Es el ámbito en cuyo
seno empieza el silencio. Lo que ahí ocurre es precisamente el silencio,
ese lento trabajo de toda mi vida. Aún estoy ahí, ante esos niños posesos,
a la misma distancia del misteóa6.

Es decir, el argumento de la novela es una serie de microhistorias
no enunciadas que se tejen en el interior de los personajes y que apenas
se sugieren: el amor-odio entre los miembros de la familia, el miedo a la
locura, la angustia, lo que la madre no dice que Marguerite haga y sin
embargo, lo propicia. Las muestras de amor no son válidas por ser
"femeninas", en la familia no se miran ni se hablan, los amantes tampoco
se hablan; esta estructura masculina queda desacreditada a lo largo de la
lectura ya que sólo conduce a la soledad y a la locura a los personajes.
Otras formas de aplastar la ley patriarcal son los hechos de que la
intuición, los sentimientos, los recuerdos imperan sobre la lógica de la
razón, la muerte de Dios cuando la autora confunde a Dios con el
alcohol, el hecho de que la protagonista está siempre sobre los hombres
puesto que ella intuye cosas que ni su amante ni sus hermanos pueden
6 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.36.

303

�acceder; su visión femenina le otorga de una lectura multidimensional
mucho más rica que la masculina, la novela se desarrolla en un espacio
donde la barbarie predomina sobre la civilización. La autora deja ver
cómo en el esquema patriarcal la carencia de macho desposée a la mujer
de una identidad y una dignidad, la relega al margen:
Hélene, pueden casarla, instalarla en la conyugalidad, asustarla, explicarle
lo que le da miedo y no comprende, ordenarle esperar ahí, esperar7.

Esta ley patriarcal ya enunciada encuentra su encamación
principalmente en la figura del hermano mayor de la protagonista:
Confundo el tiempo de la guerra con el reinado de mi hermano mayor
... Veo la guerra como él era, propagarse por todas partes, penetrar por
todas partes, robar, encarcelar, estar por todas partes, unida a todo,
mezclada, presente en el cuerpo, en el pensamiento, en la vigilia, en el
sueño, siempre, presa de la pasión embriagadora de ocupar el territorio
adorable del cuerpo del niño, el cuerpo de los menos fuertes, de los
pueblos vencidos, porque el mal está ahí, a las puertas, contra la piel. 8

Aquí pueden encontrarse claramente estos dos esquemas el
masculino opresor -guerra, reinado, propagación, penetración, robar,
encarcelar, ocupar territorio... - y el femenino oprimido -mezclada,
cuerpo, pensamiento, vigilia, sueño, presa de la pasión, cuerpo del niño,
de los menos fuertes, de los pueblos vencidos, las puertas ... -. La autora
hace referencias directas a la vocación cultural de la mujer:
las mujeres que nunca partían, que se quedaban para preservar la
tierra natal, la raza, los bienes, la razón de ser de su entomo9•

Sin embargo, no todas las mujeres que aparecen en la novela
están exentas de culpa. Duras condena a cierto tipo de mujeres
(colonizadoras) encargadas de conservar los "errores" a través del
tiempo, de reproducir el esquema patriarcal:
No hacen nada, sólo se reservan, se reservan para Europa, los amantes,
las vacaciones en Italia, los largos permisos de seis meses, cada tres años

7 Op Cit, p. 93.
8 Duras, ME/Amante. México: Tusquets Editores 1997, p.81.
9 Op Czt, p. 136.

304

... ellas esperan. Se visten para nada. Se contemplan ... Algunas se
vuelven locas. Algunas son abandonadas ... Algunas se matan.
Ese faltar de la mujeres a sí mismas ejercido por ellas mismas siempre lo
he considerado un error10.

El cuarto elemento a abordar en el trabajo es la transgresión en la

escritura y en el género novelístico autobiográfico. ¿Qué hace Marguerite
Duras con la autobiografia como género? Lo empuja, lo rompe, lo lleva
hasta la orilla y desde allí le muestra el abismo. Rompe con los esquemas
tradicionales de contar la vida propia en aras de una nueva propuesta
estética que, finalmente, la conduce a un acercamiento mucho más
profundo de si misma. Duras logra esto mediante una escritura
"femenina" en donde sobresale la fragmentación, el lenguaje poético y
simbólico, la locura, los elementos oníricos, los discursos que no siguen
una lógica racional. En un mismo párrafo hay saltos de tiempo y de
espacio, se incorporan diálogos, hay cambios de persona gramatical en el
narrador o más bien, hay un desdoblamiento de la voz narrativa que va
cediendo su voz a una tercera persona y al resto de los personajes.
Podemos decir también que la fotografia es un elemento transgresor
puesto que se trata de una imagen -ícono- que violenta el tiempo, lo
atrapa, apresa un instante.
La auto-bios-graphos como género se transforma un poco; todo
se pone al servicio de los elementos "novelísticos"; con esto no quiero
siquiera sugerir que se ha pretendido ficcionalizar el bios, sin embargo,
creo que los elementos están puestos al servicio de una propuesta del
graphos (escritura estética) y con ello, en cierta manera alterados (tal
sugerencia puede comprobarse si se compara esta obra con una escrita
por la misma autora en los años cincuenta Un barrage contra le pacifique, en
donde se también se refiere la relación amorosa con el chino.
Incluso, podemos percibir que la escritura es uno de los temas
principales dentro de la novela. La autora habla de la escritura en cuanto
a la relación consigo misma y en cuanto a la relación con su madre.
"Escribir no tiene mérito, no es un trabajo, es un cuento -más tarde me
dirá: una fantasía infantil." La escritura es el medio a través del cual la
autora devela su "yo". Importa el acto de escritura, el hecho de construir
un nuevo discurso más que contar un suceso. La escritura es el proceso
10 Op Cit, pp. 28 y 29.

305

�mediante el cual la narradora deconstruye sus principales símbolos; actúa
en ella a manera de psicoanálisis. Además, inserta al discurso una serie de
reflexiones subjetivas en las que ella se fascina ante si misma, se juzga, es
una narradora omnisciente.
Otra manera mediante la cual ella deconstruye la novela, rompe
con los esquemas tradicionales es la metaficción. Hay referencias directas
acerca del sentido del acto de escribir, de la construcción misma de la
novela. En El amante la trama es lo de menos; importan los hechos que
duermen en la periferia, lo íntimo se vuelve el centro.
Un recurso estilístico importante presente en la obra que
colabora en la labor transgresora de la autora es la ironía: una manera de
decir lo menos para significar lo más. Esta forma "femenina" de decir lo
que no se puede está presente en múltiples ocasiones; por ejemplo,
cuando dice que aunque tuvieran que vender sus muebles para conseguir
dinero, siempre tenían un criado que cocinaba y les servía; incluso a
veces se daban el lujo de despreciar la comida. La ironía es una forma
más de derrumbar el sistema patriarcal que avala las diferencias en las
clases sociales, de formas de organización social que no se sostienen.
El quinto elemento a destacar es el del los espacios como símbolo
de transgresión. Es decir, la mayor parte de los hechos suceden al
margen de la vida pública o de la vida oficial: en la cantina, en un
cuarto ... De esta manera vemos que la acción se situa en una colonia
francesa y no en Francia, en la alcoba más que en la calle, lo oculto
siempre predomina sobre lo expuesto, el silencio sobre las voces, parte
de los sucesos con el amante son durante la noche y no en la claridad del
día. No sólo los encuentros sexuales sino también los encuentros con ella
misma: sus introspecciones, deseos y meditaciones surgen en la noche, la
noche es su espacio predilecto.
Debió de suceder por la noche. Tenía miedo de mí, tenía mie~o de Dios.
Cuando amanecía, tenía menos miedo y menos grave parecía la muerte.
Pero el miedo no me abandonaba11•

El sexto y último elemento que abordaremos es la muerte como el
acto perfecto que lo transgrede todo. La narradora quiere matar a su
hermano mayor porque es quien encarna la ley patriarcal que la oprime a
ella y a su hermano menor; hay un "velo negro" que la conduce a la idea
de acabar con la ley animal del hermano, la del macho, el poder, el amor
incestuoso hacia la madre. Por otra parte, podemos decir que en algunos
fragmentos las referencias a la muerte aparecen vinculadas al origen, a la
madre y al placer. La muerte es el vehículo para transgredir su relación
con la madre y en ello descubrir su "yo". Aparecen otras muertes como
por ejemplo, la del padre, la de la madre, la del bebé de Duras, 1~ de una
suicida en el barco -un suicida es alguien que decide romper en definitiva
con todos los patrones prestablecidos- y la muerte del hermano menor
como la única salida a su condición de víctima y oprimido.
Por lo tanto, podemos concluir que Marguerite Duras propone la
transgresión de un sistema milenario occidental como lo es el
patriarcado. Derruye uno a uno los diversos elementos que sustentan
dichos valores en la sociedad actual; deconstruye el poder, el sexo, los
espacios, la muerte y la identidad femenina y masculina mediante la
escritura, la instauración de una nueva propuesta discursiva femenina que
también ha logrado transgredir el género de novela autobiográfica. Duras
lanza una propuesta abierta en la que nosotros los lectores también nos
construimos mediante su escritura. La palabra nos transgrede en un acto
amoroso. "No se trata de que sea necesario conseguir algo, sino de que
es necesario salirse de donde se está." 12

Bibliografía
DURAS, M. E/Amante. México: Tusquets Editores. 1997.

SMI1H, S. Sub.Jectiviry, Identiry, and the Boc!J: Women Autobiographical Practices in the
Twentieth Century. Bloomington: Indiana University Press. 1993.

Quería matar, a mi hermano mC[JOr, quería matark,
llegar a vencerle una VCZ; una sola vezy verle morir.

12 Duras, M. E/Amante,. México: Tusquets Editores, 1997, p. 33.
11 Duras, ME/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.13.

306

307

�ALGUNAS CONSTANTES TEMÁTICAS
EN GUADALUPE LOAEZA

Mtra. Dora González Cortina
Preparatoria Nº 7, Unidad Puentes
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
En todo texto literario se encierran dos características peculiares como
son la dosis de ficción y el reflejo de una realidad existente cuya
evidencia es innegable; pero también los escritores han de hacer acopio
de su imaginación y talento para poder crear una obra de esa naturaleza.
Nadie escapa a lo anterior y por ello, Guadalupe Loaeza, ha de
configurar sus textos circunscribiéndose a tales características dado que
en toda época a partir de las revoluciones suscitadas en los diferentes
países, la literatura dejó de desempeñar su función de entretenimiento
para adquirir cada vez más un profundo tono de muestreo, que no de
denuncia, gracias al cual, los lectores a través de su ejercicio, captan de
manera más completa la complejidad del ser humano y las razones de su
comportamiento.
El temno social pintado por Loaeza no es otro que el de las
capitales del mundo donde se nota más el clasismo y "las buenas
costumbres". Precisamente esta es una de las constantes temáticas de sus
productos artísticos y con ella iniciamos este análisis. Enfocamos

308

309

�ironía y cierta dosis de humorismo nos describe y narra Loaeza en Los de
primeramente la obra Los de arriba por sujetarnos a un orden
cronológico.
En esta obra, la famosa periodista y escritora toma un
pensamiento de Carlos Fuentes como epígrafe en el que el escritor
subraya que la burguesía mexicana no tiene idea de la grandeza histórica
de la europea y desconoce las maneras de consagrarse públicamente.
Obviamente esto resulta innegable ya que se debe a causas más lógicas
que culturales: nos llevan siglos de avance y de experiencia, tanto en
épocas de florecimiento como en las de decadencia.
Tanto los llamados de arriba como los de abajo han sido
descritos por otros escritores como Paz, Fuentes... pero lo que interesa
aquí es señalar la manera en que la autora que nos ocupa, narra de tal
suerte que nos invita con su estilo a sonreír ante hechos y circunstancias
que tratadas a otros niveles de mayor seriedad, invitarían más a la ofensa
y al escándalo.
E l estilo de Loaeza siempre ha despertado simpatía en sus
lectores por esa tenacidad de decir las cosas como son, pero bañadas con
sutileza y "candor" para no generar un ambiente narrativo capaz de
suscitar la lágrima o la risa sarcástica, que como ya han dicho algunos
filósofos y escritores alemanes, no es la salida adecuada para lo literario.
Debido a circunstancias políticas, religiosas, históricas, o si lo
prefiere pensar, estimado lector de este ensayo, por azares del destino, en
la sociedad actual y no sólo en México, se ha disparado la brecha
económica y generacional; la primera porque ya no se puede hablar en
los pueblos de nosotros los pobres y ustedes los ricos, ahora es de
decenas de millones de pobres por "los trescientos y otros más, ricos"; y
la segunda, porqu~ como se ha extendido el límite de edad para los que
fallecen de muerte natural, aunque son muchos los jóvenes, también
ahora existen mayor número de personas ancianas, díganlo si no, la
cantidad de asilos, casas de reposo o de retiro y demás instituciones
abiertas para otorgarles lo que hoy se llama calidad de vida.
Que el hombre en lo general ha dejado el nomadismo es un
hecho, pero también lo es que no han bastado las leyes impuestas por el
Estado, ni las normas morales o religiosas para detener dos
características en él fundamentales: volubilidad y contradicción. La
primera ataca fuertemente el sistema social en cuanto la familia y la
segunda, produce el inconformismo ya no sólo del hombre frente a
otros, sino del hombre frente a sí mismo. Esto es lo que con una fina

aniba.
Esta obra aparece estructurada en cuatro apartados que
comprenden desde la década de los treinta -todavía con secuela
porfirista- hasta nuestro reciente siglo XXI; en todos, desde luego, el
enfoque son los de arriba, pero como es lógico suponer, se toca también
los de abajo y los que quieren subir o están en la cuerda floja. En ella se
constata el amplio conocimiento de la escritora, su detallada
investigación y la hábil pluma para diseñar como sobre un escenario, las
penas, alegrías, pláticas, deseos, aspiraciones, juegos y ocupacion~s de esa
clase privilegiada que parece no sufrir y dedicarse únicamente al lujo, las
fiestas y críticas a los que no pertenecen a su gente: la gente bien.
Cuando describe Loaeza lo hace con conocimiento de causa,
utiliza los adjetivos apropiados y la hipérbole que en otros escritores
parece más ficticia, el lector capta que en ella, no lo es. Pero cuando
abandona ese afán de dejar que otros hablen para agregar verosimilitud a
su obra, entonces es cuando más puntos se anota a su favor, porque el
hilo conductor de su humorismo innato, favorece la simpatía de su estilo.
Aquí es necesario destacar otra de sus constantes: el uso de interlextos
basados en opiniones ajenas, eso sí, debidamente entrecomillados y
señalando la fuente de donde se extrajeron.
Dicha constante que otros podrían decir que pertenece más a
cuestiones estilísticas que temáticas, la hemos considerado como éstas en
razón de que los utiliza para ampliar, profundizar, o simplemente para
reafirmar, aquello de lo que ella opina. Cabe advertir que todo texto
literario o no, está compuesto de hechos, inferencias y opiniones; por
ello, mencionaremos una serie de estos elementos que se aprecian en Los
de aniba.
A) Hechos
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•
•
•
•

En la década de los treinta el sector social más alto en categoría
económica y de rancio abolengo estaba constituido por los de arriba.
Esta clase vivía en casonas bien amuebladas donde no faltaba el buen
gusto.
Tenían bajo su servicio un grupo de ayudantes domésticos.
Hacían grandes fiestas a las que acudían sólo gente de su clase.
El modelo a seguir era el europeo, especialmente el francés.
311

310

�•
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•
•
•
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•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

En la década de los cincuenta aparecen los arribistas, tienen dinero
pero no "clase".
Surge una nueva burguesía mexicana: capitalistas (ejecutivos),
comerciantes y técnicos.
Se inicia una mezcla social conveniente.
La moral se vuelve elástica.
Los modelos a seguir eran Londres e Italia.
En la década de los setenta y pese a la tragedia del '68, los de arriba
parecían mantenerse igual, siguen recibiendo prebendas del gobierno.
La gente bien, llamada también "los popis" se mezcla con los
políticos.
Las discriminaciones son más evidentes.
La injusticia social se encrudece.
El PRI ya no sólo cansa a la clase baja, sino también a la alta.
Los jóvenes se solidarizan en el terremoto del '85.
El modelo a seguir era el norteamericano.
Crece el número de partidos políticos.
La clase alta sigue con sus convencionalismos.
Se dan devaluaciones debido a la inflación económica.
Crece la inseguridad, impunidad y la ola de secuestros.
En el 2000, el PAN constituye un parteaguas.
Fox influye hasta en el discurso oral y escrito.
La clase alta discrimina a los nuevos ricos.
El famoso cambio no llega.

B) Inferencias
•
•
•
•
•
•
•

Las mezclas sociales son cada vez más frecuentes y tolerables.
La clase rica, venida a menos, es más escrupulosa.
Los nuevos ricos se vuelven cursis.
La alta sociedad -banal y frívola- ignora que el mundo es cambiante.
Muchas niñas bien no podían dejar de ser racistas y desubicadas.
Fácilmente se acomoda la clase alta a sus privilegios.
Lo menos que les envidia el sector pobre a los ricos es su "clase".

312

•
•
•
•
•
•

El dinero no es la felicidad, pero sí da comodidad y seguridad en la
enfermedad.
Los ricos también sufren porque el dinero. no llena la soledad.
La clase trabajadora sigue igual.
La educación se vuelve elitista.
La pobreza ha crecido.
Los ricos sueñan con ser más ricos y los pobres, con ser menos
pobres.

C) Opiniones
La autora destaca op1n1ones de otros escritores, periodistas y
ensayistas de manera oportuna y apropiada, creemos que de esta forma
elude internarse por los senderos de la literatura comprometida, lo que
dado su estilo, desde luego, sería inesperado. Por esta razón lo que
daremos cuenta en este inciso será de algunas referencias con base en sus
intertextos:
•

•
•
•

•
•

El prólogo del libro Cinegética social -selección de la columna del
mismo nombre escrita en el diario Esto- por el duque de Otranto.
La vida en México de Salvador Novo.
Una entrevista a una niña bien de la revista Social marzo de 1950.
La crónica de Carlos Tello sobre la fiesta organizada por Charlie
Béistegui en Venecia en 1951, calificada como "la fiesta del siglo" en
la revista Gatopardo, agosto del 2002.
Tragicomedia mexicana 1 de José Agustín.
Ricasy famosas de Daniela Rossell.

En esta última obra se inspira Loaeza para elaborar un monólogo
de una niña bien, con el cual cierra con broche de oro su obra Los de
arriba. Hemos de reconocer que desde aquí se apuntala la creación de su
primera novela Las yeguas finas, de la cual nos ocuparemos más tarde, y
que desde luego presenta las características de su estilo que señalamos
anteriormente.

313

�11
La vida de toda mujer está marcada por los hombres que la
rodean, más cuando se vive en una sociedad machista como la mexicana.
Así lo muestra la literatura de todos los tiempos y lugares. Esto mismo
pudiera decirse a la inversa pero con menos razones de peso. La propia
dedicatoria de la autora de Hombres ¿maravillosos? avala esta aseveración; a
sus cinco hombres: esposo, padre, dos hijos y a su nieto.
Con esta obra Loaeza nos recuerda la clasificación que Osear
Wilde hace de las personas en cuanto a su crítica de las categorías buenas
y malas, él prefiere la de encantadoras y aburridas. La conocida
periodista, hoy escritora, nos muestra lo más trascendente de la vida de
artistas, escritores, cantantes, políticos, poetas y familiares. La obra se
divide en cinco apartados o capítulos subtitulados como sigue:
Hombres de leyenda
Hombres de palabra
Hombres de imagen
Hombres de poder
Mis hombres
Se ha dicho que la obra de Loaeza es difícil de clasificar y
efectivamente así resulta. Aquí hay algunas páginas poéticas, hirientes por
la crítica y otras totalmente legendarias, pero en todas sobresale el estilo
logrado por la autora que gusta a los lectores por la facilidad de la
hipérbole, la oportuna colación de la frase sacada de canciones
populares, la anécdota apropiada, y desde luego el humorismo y la fina
ironía.
Lo que sí resulta innegable es que detrás de la escritora hay un
trabajo de investigación muy fuerte y serio, que permite el avance de lo
narrativo sin llegar a un depurado desvío fantástico. Su rica imaginación
le facilita ahuyentar lo superfluo y dejar sólo lo necesario para la creación
de una prosa que difícilmente desea ser dejada de leer.
Hombres ¿maravillosos? inicia con una dedicatoria muy larga: una
misiva al abuelo paterno de la autora, fallecido en 1945. Entre los
hombres considerados como tema para el primer apartado "Hombres de
l~yenda" queremos destacar los referentes a Cantinflas, Joselito y el
t:J.tulado La caricatura de Walt Disnry. En el primero se estructura una
314

entrevista del mimo mexicano con San Pedro y surge el problema porque
el artista se cree con derecho para entrar al cielo y San Pedro se lo niega
en base a que en el diario de registro, aparecen dos tipos de personalidad
con diferente nombre. Uno es Cantinflas de quien se dice que se ha
portado bien y otro, Mario Moreno, ·quien tiene demasiadas cualidades
negativas para que se le abran las puertas del cielo.
Lo anterior descrito y narrado con la pluma ágil de Loaeza se
vuelve casi real y tiene un sabor tan grato que se suscita la complicidad
con el lector. Las dos caras de la moneda también se dan en algunos
seres humanos. Se ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.
En el caso del valenciano de la voz de oro, conocido como El'ruiseñor,
llamado José Jiménez y por cariño Joselito, la anécdota sobre el
descubrimiento de su don para el canto realizado por su madre, está
contada impecablemente.
Otra de las constantes más socorridas en esta obra como en otras
de Loaeza son el recorrido histórico que impregna al tema de interés y
amenidad. El orden cronológico, característica de los textos históricos,
brinda al lector la seguridad de que lo que le llega así pudo ser y como
sabemos la literatura completa la vida, así como la oportunidad de
constatar, por los nombres y fechas citados, haciendo un poco de
memoria, la posibilidad cierta de los hechos.
En el caso de Hombres ¿maravillosos?, su carácter biográfico se
presta indudablemente para que se dé lo mencionado en el párrafo
anterior, amén de ofrecer una información bien recabada aunque
matizada con los colores diversos del lenguaje connotativo, propio de los
géneros literarios. El mismo título de esta obra deja abierta la posibilidad
de creer o de dudar sobre "lo maravilloso" de los hombres gracias a la
ironía que encierra el uso de los signos de interrogación.
En cuanto a "La caricatura de Walt Disney'', otra vez nos
enteramos que la vida del hombre es sumamente compleja, que puede
aparentar lo que no es, cambiar de nombre, realizar acciones nobles a
veces, y en otras, malsanas, que se puede odiar a unos y amar a otros,
ignorando o desconociendo todas las doctrinas religiosas existentes que
invitan a la bondad, piedad, igualdad y amor. En el pecado se lleva la
penitencia, por ello, quien vive de esa manera, al final se queda solo,
arrepentido, castigado o autocastigado, pero nunca contento, ya que se la
pasa existiendo, pero ni vive, ni deja vivir.

315

�En el apartado "Hombres de palabra" hace referencia a varios de
sus poetas preferidos entre ellos destacamos aquí a Octavio Paz y a Jaime
Sabines, a éste le dedica la mayor extensión en esta sección. Del primero,
recoge la experiencia del poeta cuando niño y subraya el tema tan
reiterativo de Paz: la soledad. El desamparo sufrido por nuestro Premio
Nóbel ante lo inexplicable de la muerte, la burla de sus compañeros en el
jardín de niños en un país extraño cuya lengua desconocía y después, las
de otros que lo trataron como extranjero en su propia patria, lo
marcaron para siempre, y de acuerdo al criterio de Loaeza lo llevaron a
crear una de sus mejores obras: El laberinto de la soledad. Los lectores de
Loaeza sabemos cómo se las gasta cuando de elogios se trata.
Lo que sí coincidimos es que Paz muy pronto se dio cuenta de la
necesidad de comunicarse mediante la palabra, y a ello se debe su afán de
utilizarla constantemente en todos los espacios y de todos los calibres,
como lo prueba la extensión e intensidad de su obra poética y ensayística.
Dos rasgos coinciden en los escritores: imaginación y
sensibilidad. La sensibilidad que encuentra Loaeza en Jaime Sabines, es la
misma que ella destila en sus obras, y de la imaginación veamos dos
ejemplos:
No sé si lo soñé o si fue cierto pero creo que un día le telefoneé a don
Jaime Sabines para pedirle consejo sobre el desamor (...) Después no sé si
s_oñé, o me lo contó el mismo poeta, o más bien si lo leí en el espléndido
libro que Carla Zarebska le dedicó al poeta; el caso es que me enteré que
el p_adre de don Jaime había sido una persona de lo más común y
comente, pero eso sí, con una gran sensibilidad 1.

. . Para la creación de sus obras, Loaeza sigue el consejo y la
opllllón de Sabines: vivir y escribir, en ese orden. De qué se puede
escr~bir. De lo que tocamos y de lo que nos rodea. Esto es lo que hace
Lup1ta, como la llama cariñosamente este escritor en una entrevista que
le concede a la periodista capitalina.
En el apartado "Hombres de imagen", incluye a los artistas de su
preferencia, pintores y de cine. Uno de los mejor retratados a través de
su pluma es el del italiano Marcello Mastroianni. En los "Hombres de
poder'~ ,incluye a los de época reciente y entre veras y mentiras, critica la
actuac1on de los culpables del deterioro de nuestra moneda nacional y de

la pérdida de fe en los jefes del gobierno emanados del PRI. Claro que
unido a esto, se desborda en alabanzas al PAN por haber llegado a Los
Pinos, como si en más de siete décadas no hubiera podido hacerlo si así
lo hubiera deseado.
En el último apartado, "Mis hombres", nos describe a sus
familiares más queridos y destaca el tema de la cultura, que es la herencia
de su abuelo y señor padre, reconociendo que de ellos le vino el gusto
por la hispanidad y lo literario. La sensibilidad está presente en todos los
retratos, pero más en los titulados: Amor platónico y Dos estampas de
mi padre.
Estas dos obras que nos ocupan Los de arriba y ·Hombres
¿maravillosos? podrían sintetizarse temáticamente en los siguientes rubros:
la muerte, el amor, la risa, la vida y la política; destacando este último,
desde luego, en Los de arriba.

111
Hemos llegado a la primera obra de Loaeza que sí permite la clasificación
en cuanto a los géneros literarios: la novela Las yeguas finas, en ella nos
pinta la realidad mexicana que rodea a la clase alta en una época alejada
de la nuestra por cerca de cuatro décadas. Queremos reproducir el
epígrafe tomado por ella; corresponde a un pensamiento de Giambattista
Vico (1744) por lo atinado de su elección:
Por lo que la memoria es lo mismo que la fantasía ... y adquiere estas tres
diferencias: que es memoria, cuando recuerda las cosas; fantasía, cuando
las altera y transforma; ingenio, cuando les da forma y pone en sazón y en
orden" 2.

Estas diferencias marcadas por Vico explican quizá sin intentarlo
la tarea del escritor: vivir y recordar lo vivido, pero a la luz de la fantasía
parecerá menos o más adornado y a través del ingenio, ordenado para
darle sabor grato o ingrato, según las segundas intenciones de lo literario.
La autora de Las yeguas finas crea un personaje infantil femenino
para que sea aparte de la protagonista, también la narradora: Sofía. Sin
duda alguna que este nombre no es gratuito; el conocimiento se adquiere
de los libros y básicamente en la escuela; pero la sabiduría proviene de la
observación, recordemos aquí que este nombre propio, procedente del

1 Loaeza, Hombres ¿maravilhsos? Océano, pp. 121,122.
2 Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planer.a, México, 2003

316

317

�,,

griego, eso significa. La historia se ubica en los 60, época muy conocida
por la brillante escritora, dado que son los años de su entrada a la
adolescencia.
Otra vez está presente la soledad, Sofía es ignorada por sus
padres, principalmente por su madre y ella encuentra pese a su corta
edad -once años- un buen recurso, la evasión; mediante una doble
personalidad con la que se hace acompañar para poder hablar y obtener
respuestas, o al menos escuchar sus preguntas. Sin la habilidad de la
escritora para utilizar el humorismo y una fina ironía, esta historia sería
patética y el relato falto de interés para los lectores, pero estos dos rasgos
estilísticos la convierten en una novela que no queremos soltar para saber
en que termina el universo de Sofía, quien se comunica más con una de
las maestras (monjas) del colegio que con su mamá que acostumbra
hablar con sus "amigas" horas y horas por teléfono.
En el Colegio San Cosme, todas las alumnas son consideradas
yeguas finas porque provienen de familias que pueden pagarlo y sólo se
rozan con gente de abolengo, las niñas de hoy proceden de bisabuelas,
abuelas y madres que también fueron yeguas finas; son niñas bien, no se
juntan con cualquiera, sus casas ubicadas en Polanco y demás colonias de
la alta sociedad, cuentan con servidumbre aunque ésta sea mal pagada, y
por supuesto con choferes. El inconveniente de Sofía es que su familia
ya no cuenta con los recursos económicos para llevar el tren de vida de
las familias de la colonia citada, pero su madre desea seguir aparentando
que sí.
En cuatro capítulos, Sofía, narra lo que sufre por la ausencia de
sus hermanas -estudian en Francia- sobre todo por Inés quien le escribe
y le patentiza su cariño; porque batalla con la conjugación verbal; porque
en su dualidad: Sofía la que se rebela, arremete y cuestiona lo que se sale
de su lógica infantil y desacomoda con ello el mundo de los adultos, y la
otra, la Sofía buena, que ama, admira, tiene una buena amiga -Sara- que
la trata como igual, pese a que su familia si cuenta con dinero y que no
haya qué hacer con el desamparo en que la deja la muerte de Sara, Sari,
Sarita.
La Sofía que no entiende cómo si debemos ser buenos, una
compañera no puede soplarle las respuestas del examen para que ella
pueda pasar el año escolar; porqué otras e0mpañeras tienen
comodidades y su familia no; porque su tía no se casó si es más buena
que su mamá; porque las monjas son tan malas si dicen amar a Jesucristo

y a ella la tratan con indiferencia y le recuerdan que le diga a su mamá
que mande la colegiatura atrasada.
La Sofía buena que quiere ser amable con todos; que perdona a
su padre que haya sido infiel a su madre; que sabe guardar un secreto,
que quiere comprender a su padre y que intenta justificar la indiferencia
de su madre.
Sofía encuentra en su mente la solución para que no le duela sólo
existir: unos polvos mágicos que la vuelven invisible y entonces no tiene
que responder cuando alguien le hace preguntas hirientes o de mala fe;
así es ella la que desaparece voluntariamente y ya no siente tan feo el que
otros la minimicen.
En Las yeguas finas encontramos las constantes temáticas ya
mencionadas en las obras anteriores: la vida, la soledad, el clasismo, la
muerte, la política, el abolengo, pero podemos agregar otras como la
intolerancia, el favoritismo, la amistad, la comunicación y la indiferencia.
De todas ellas es la soledad la que parece ser imperante; y es que
de qué sirve el dinero cuando no se puede disfrutar de compañía,; el
hombre conoce que la riqueza no garantiza la felicidad, pero se hace la
ilusión que con ella puede conseguir todo lo que quiera. La novela que
nos ocupa muestra que la felicidad no depende de cuánto tienes en lo
material, sino en cuánto sirves para hacer feliz a otro y a ti mismo. La
indiferencia hacia los demás provoca un gran vacío puesto que el
hombre es eminentemente un ser social y hemos subrayado el término
para diferenciarlo de un sinónimo que le queda chico: festivo.
A Sofía la silencian los adultos porque sus preguntas son como
dardos contra la moral que ellos han vuelto elástica; en el colegio francés
se canta La Marsellesa y cuando pregunta el porqué no se canta nuestro
Himno Nacional, por respuesta obtiene un -Shhh- muy quedito. La
alegría propia de la infancia que no la puede abandonar porque forma
parte de la inocencia que la caracteriza, la obliga a reconocer, ante su
amiga Sara, que ella no nació para monja porque no se quiere casar con
Jesucristo, y cuando ésta le completa que entonces nació para maceta,
Sofía de muy buen humor, le corrige que nació para payasa.
Cuando estuvo a punto de reprobar el año, su mamá la amenazó
de mandarla de criada, cosa que no cumplió, pero Sofía había preparado
tres cartas de recomendación por si acaso. Con los tristes y peyorativos
calificativos que Sofía recibía de su madre era natural que sintiera que le

318

319

�quedaban bien y en ocasiones le hablaba al diablo para que le ayudara, ya
que a su ángel de la guarda no lo veía cerca.
Otro de los temas más socorridos por Loaeza y que no escapa de
esta novela es el racismo. A la madre de Sofía no le gusta la piel morena;
además como buena creída aristócrata es muy selectiva en su
vocabulario, etiquetando como pelados a quienes no hablan como ella,
con salpicones de francés.
El rol de otra Sofía le sirvió a la niña para suavizar su infortunio:
ignorada en su casa e ignorada en la escuela. No llevaba torta para el
recreo y ninguna de sus compañeras era capaz de ofrecerle de la suya. En
su juego psicológico llamaba Sofi a la otra niña a quien se daba el lujo de
observarla, y de esta manera se abstenía de preguntar o responder según
el caso o situación presentes.
En el final de la novela Sofía cansada de no ocupar nunca el
papel principal, se arriesga a fingirse torera y sale lesionada, hecho que no
puede ser comunicado a sus padres porque el teléfono marca ocupado
por más tiempo que se insista. Pero Loaeza saca un as de la manga y nos
sorprende gratamente al anunciar a los lectores que este es el fin de la
primera parte y que habrá una segunda parte cuyo título versa: Lasyeguas
desbocadas.
Lo anterior nos llena de gozo, pero ignorarnos si debemos
tomarlo en serio o si se trata sólo de un final sorpresivo. Claro que
Loaeza tiene mucha tela de donde cortar, por lo cual nos inclinamos a
esperar esa segunda parte que promete ser muy interesante, dado que si
en Las yeguas finas existe la opresión de una educación muy puritana, por
el título de la segunda parte, bien podemos suponer que el tema será la
reacción contraria para lograr cierta liberación.
La obra está llena de las aventuras que vive Sofía pero también de
las desventuras que le toca sufrir por no tener cerca personas que la
comprendan y la traten como lo que es: una niña. La única que le prodiga
ciertos cuidados es su tía, hermana soltera de su madre, pero lo que es en
el Colegio Francés San Cosme, sus compañeras no la toman en cuenta,
con excepción de Sara.
Entre sus aventuras Sofía narra el paseo que realizó una vez a la
casa que los padres de Sara tenían en Cuernavaca, claro está : grande,
cómoda y linda. Pero ella estaba lejos de la envidia pues se decía que en
su casa no cabrían todos los muebles, piscina, coches, etc. de que
disponía esta familia. Lo que más apreciaría sería el apoyo y cariño de sus
320

maestras y compañeras, ya que en el "hogar" no los tenía, pero captaba
perfectamente que eso no lo podía conseguir; de sus maestras sólo una la
apoyó y de las monjas sólo una la trató con compasión, en cuanto al
afecto de sus compañeras sólo lo tuvo de Sara que por desgracia hubo de
morir, ahondando ya de por sí su solitaria vida.
En un cuento de Augusto Monterroso, titulado "Mr Taylor", el
protagonista para justificar que no cuenta con un centavo recuerda una
postura leída en un libro: -&lt;La pobreza no es deshonra si no se tiene
envidia de los ricos&gt;- pero, cuando gracias a un negocio cambia su estado
económico, recuerda otra gran idea sacada del mismo lipro: -&lt;Ser
millonario no deshonra si no se desprecia a los pobres&gt;-. Conociendo la
ironía no tan fina del autor inferimos la convencional postura de este
singular personaje Mr Taylor. En Lisyeguas finas de Loaeza, encontrarnos
que la tradición familiar impone ciertos criterios absolutos que se siguen
al pie de la letra para no perder la posición ganada por sus ancestros,
hecho que no requiere, por lo tanto, de justificaciones ante otros, ni
siquiera para consigo mismo. Si se tiene el dinero se puede rozar con la
clase alta aunque no se haya nacido en ella, pero si se emana de ella,
entonces no importa la estrechez económica porque se mantiene vivo y
coleando el abolengo.
En el cuento ya citado se manejan los conceptos progreso y
democracia en cuanto a su referencia con los negocios; el desarrollo y
extensión de éstos produce el alza económica de los bolsillos de
empresarios y comerciantes, pero el alcance de la evolución tecnológica
populariza los productos, de tal suerte que quedan a la mano de
cualquiera, hasta de diputados y maestros; con el tono despectivo
utilizado por el narrador inventado por Monterroso. La sociedad de hace
cuatro décadas que es el tema tratado por Loaeza en Lisyeguas finas -aún
con su lente muy marcado en Los de aniba-, no deja lugar a dudas acerca
de las injusticias que se cometen cuando existe la disctiminación, cualquiera
que sea su índole.
El concepto subrayado connota otros sentidos que sólo sirven
para humillar y aplicar la conocida ley de la selva que también funciona
en las ciudades modernas, la del más fuerte: desprecio y marcar límites.
Todo ser humano posee fortalezas y debilidades y esto puede
equilibrarse a través de la educación, pero en este terreno, por desgracia,
en nuestro país aún falta mucho por hacer. No basta el aprendizaje de
una segunda lengua que desde luego sería el inglés y no el francés de los
321

�60, ni el hecho de manejar sistemas de cómputo para asegurar el acceso a
una buena fuente de trabajo; el individuo ha de estar contento consigo
mismo antes de emprender tareas de tal envergadura como serían la
elección de carrera, de casarse, de descubrir y aceptar su vocación o un
cambio de estudios o trabajo; esto amerita tomar conciencia de sus
alcances y limitaciones, de un análisis no superficial de lo que dispone y
de los que desea, de la consecución de los recursos no disponibles, etc. lo
que conlleva a requerir una educación integral que le permita formular su
anteproyecto y proyecto de vida.
Cuando se disfruta de un alto nivel de vida, es decir, de la
opulencia, es fácil ignorar las penurias de las clases desprotegidas, y
entonces se toman los falsos criterios señalados anteriormente al pie de
la letra. Por señalar un ejemplo, cuando una joven sale embarazada o
sufre cualquier otro percance -uso de drogas, alcoholismo- en el caso de
los de arriba se puede ocultar con enviarla a Europa o bien casarla con
todas las de la ley como si nada; en cambio, en los de abajo, tal
circunstancia se convierte en una desgracia porque si se elige el aborto,
no hay modo de ocultarlo, y si se opta por el casorio, no hay medios ni
para el "jolgorio" ni para preparar los gastos que se ameritan durante el
embarazo.
El miedo a la humillación se tiene desde niño pero más en la
adolescencia, ese miedo lo vive con mucha angustia la pobre
protagonista de Lasyeguas finas-. Sofía, o la otra, Sofi. La primera observa
a la otra, porque ella se evade para no sufrir tan directamente su
invisibilidad. Ésta gracia inventada por ella deja de serlo porque no fue
voluntaria, sino que se vio obligada a crearla por el trato de los demás.
Ante el estímulo de la indiferencia, siempre cruel pero más aún por
tratarse de una niña, Sofía reacciona con la misma moneda, si ella no le
importa a los demás, éstos tampoco le importan a ella, y su mirada
comienza a destilar ese desprecio por las criaturas que creen ser buenas y
piadosas por creer en Dios, Jesús y la virgen María, porque van a misa y
comulgan, pero de las cuales ha descubierto sus pecados y entonces, no
deja de ser un juez implacable, que sólo lo suaviza el cariño de su tía y la
amistad de Sarita.
Guardar las apariencias cuesta y esto lo sabe más el rico que el
pobre. Nos enteramos por el universo de Sofía, que hay seres humanos
que viven de la ostentación, vanidad, competencia, habladurías, soberbia,
envidia, y desde luego, de las apariencias. Esto último cuesta mucho

porque por seguir con un tren de vida cuando ya se carece de los medios
de que antes se disfrutaba, implica grandes decisiones, como preferir la
compra de un vestido para equis fiesta, que la comida de una semana; la
adquisición de una joya ostentosa a la de un mueble necesario en el
hogar; pagar renta en un departamento o casona de colonias
residenciales, que vivir en casa propia en colonias populares.
De lo anterior se deduce que los de abajo son gente sencilla,
trabajadora, leal y más sincera; sólo puede adquirir lo que su modesta
posición económica le permite, y entre cosas superfluas y necesarias, su
elección es lógica, rápida y prudente. Se atreven a . echarse un
compromiso de casa pagadera a diez, quince o veinte años con la
esperanza de terminar un día y quitarse la molestia y amenaza del
rentero. Debemos admitir que los de abajo tienen poco que cuidar y
mucho por luchar o alcanzar, pero con todas sus carencias disfrutan de
mayor unidad y en las desgracias, se vuelven más solidarios. De esto
carecen los de arriba, ya que en cuanto saben que alguien ha perdido su
estatus, o simplemente se ha enemistado con los influyentes -gente de
poder- en seguida dejan de hablarle y de invitarle a sus fiestas, porque no
lo ven como el hermano caído, sino como alguien que apesta a pobre.
Entre veras y bromas el terreno social que describe Loaeza es
donde vivimos todos, nuestra sociedad mexicana que lucha por mejorar
cada día y no siempre lo consigue, porque la democracia es más verbal
que práctica. Hoy en día dentro de los discursos políticos el país ha
mejorado en todos los rubros: educación, empleos, electrificación, el
campo, etc. pero vemos con tristeza que el camino es largo y el paso es
corto; que son muchos los millones de pesos que se escapan del país en
sobornos, secuestros, robos a mano armada, asaltos a bancos,
"mordidas" en todos los ámbitos, inversión en recarpeteo asfáltico con
registro de primera pero en aplicación de segunda por lo cual los baches
en la primera lluvia se hacen fosos y en tantos otros errores de los que
sólo los funcionarios guardan memoria porque el pueblo está tan
preocupado en qué va a comer mañana, cómo estudiarán sus hijos si no
hay cupo en las escuelas públicas y de su bolsillo no alcanza para las
privadas, si su hijos cumple seis años -por desgracia- en el mes de
septiembre y entonces por haber terminado su educación preescolar ya
no cabe ni en los jardines de niños ni en las escuelas primarias, y otros
tantos problemas de primer orden, que no lo dejan involucrarse con el
quehacer político y tomar su rol civil de ciudadano.

322

323

�Por las razones anteriores se comprende cómo un partido pudo
estar al frente del Ejecutivo por no menos de siete décadas y cómo lo
que hoy nos parece inadmisible -Castro con más de tres décadas en la
presidencia de Cuba- se vivió en nuestro país con el porfirismo y el
beneplácito de la clase alta.
La novela de Loaeza, así como las otras _obras de su hechura
analizadas en este ensayo, reflejan la sociedad mexicana dividida
extremosamente, pero poca cuenta da de la clase media, que es la que
más subsiste, la más trabajadora, la que paga sus impuestos puntualmente
y desde luego, la que más le cuesta guardar el equilibrio para no sucumbir
a la debilidad de los de abajo, ni tampoco pretender acceder a un lugar
que no le pertenece y donde sería totalmente repudiado: la clase alta; por
ello es la más consciente de sus derechos y obligaciones y es la que puede
dormir sus ocho horas sin el miedo a ser robado por humanos, o a ser
víctima propiciatoria a los vendavales climáticos.
Este enfoque parcial es lo que separaría a esta escritora de otros
de mayor renombre y desde luego el incidente de ser mujer. No obstante,
se abre paso en el quehacer literario siendo fiel a su estilo y a sus
intenciones, por lo cual no dudamos que el éxito de sus obras actuales y
las que estén por venir, sea duradero y placentero tanto para ella como
para nosotros, los lectores.

EL LUGAR ES LA AUSENCIA: JOSÉ ÁNGEL
VALENTE Y EL LENGUAJE DE LA DISOLUCIÓN
Mtra. Minerva Margarita VillarreaJ
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
para Catalina Roel;
a la memoria de su padre Santiago Roel García
(1919-2001)

Bibliografia
Loaeza, G., Los de aniba, Plaza Janés, México, 2002.
Loaeza, G., Hombres maravillosos, Océano, México, 2003.
Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planeta, México, 2003.

La escritura de José Ángel V alente (1929-2000) es un legado, una clave
más por abrir dentro de una honda tradición poética que inicia c~n el
gran acontecimiento cultural que significó el hecho que Fray Lws de
León tradujera (reesc+-ibiera), en 1571, El cantar de los cantares, asentando
así uno de los pilares de los siglos de oro.
Como si todo el brillo del espíritu tuviera que ir contracorriente,
esta recreación del carmen más bello de amor jamás escrito, se enfrentó,
de entrada, con el rechazo y la censura. La versión V11lgata de la Biblia se
imponía negando la exploración erudita, y sobre todo, el encuentro con
la belleza. "Oculta Luis tras la transparencia de la traducción su
1
verdadero quehacer: la recreación formal del verso" •
El poeta accede al deseo de una mujer, su prima Isabel Osorio,
para acercarnos lo imposible: hacer nuestro, parte esencial de la poesía en
1 Barasoain Alberto: Frqy u1is de León, ]úcar, Barcelona, 1982, pág. 11.

324

325

�lengua española, uno de los cantos bíblicos más excelsos. Así, El cantar de
los cantares se encumbra desde nuestra lengua en fuente sagrada. Es un
poema que redimensiona su potencia lírica: escrito en el español del siglo
XVI, con la belleza formal de la octava rima, sustrae en ella el enigma de
amor y el paisaje bucólico del remoto paraje de la tierra santa. Las
promesas de amor que se debaten ante la pérdida del objeto amado, en
su fuga constante, no alcanzarían su condición sagrada sin el demorado
trabajo del lenguaje. Y digo que Fray Luis hace nuestro el poema porque
en la acción de traducir se devana el lenguaje hasta su centro primigenio,
las palabras quedan expuestas en su desnudez original y desde ahí son
transmitidas en otra lengua, para nacer de nuevo.
Esta espléndida versión de El cantar de los cantares derribó
fronteras en la medida en que el poeta actuó directamente en la tradición
de la sagrada escritura desde su fuente original: el hebreo. De ahí que una
aportación fuera tomada como una irrupción, como un atentado. Lo
encierran con cinco años de cárcel por mostrar un poema distinto a la
versión latina. Un poema en el que el amor se expresa derramándose.
Como si su trabajo como traductor revelara ese aspecto de lo sagrado
que el dogma insiste en ocultar: negar el cuerpo, su belleza y su expresión
erótica como esencias mismas de la imagen del amor de Dios.
Así, este poema es centro y puente de dos tradiciones que
entroncan en el siglo XVI para desde allí erguirse hasta la actualidad en la
poesía hispánica.
Esta disyuntiva es una zanja abierta, una frontera cultural
demarcada desde entonces por las persecuciones y la expulsión que
impuso la monarquía católica. Y el exilio, esa marca cultural del siglo
veinte español, confirmó que esa herida seguía viva. Si la cárcel ciñó
entonces al príncipe de los poetas, el exilio, esa otra suerte celda en el
destierro, marcó la vida de la poesía española a partir de la dominación
franquista:
Porque es nuestro el exilio.
No el reino.

Noventa y nueve poemas (1981)
Este poema de José Ángel Valente, en su síntesis, ilumina el camino de la
tradición a la que me refiero. El exilio de Valente va más allá, remite al
camino de la exégesis y al retiro espiritual como vías de unión entre

pensamiento y poesía, entre mística y hallazgo poético. Es una tradición
que se arraiga en la fe cristiana, a partir del siglo XVI, y que tiene su
inicial gestor en Fray Luis de León, descendiente de judíos, quien hace
suya la herencia de la lengua hebrea cuya expresión prosperará en los dos
impresionantes carmelitas: Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
A esta tendencia cristiana le acompaña el sino de contrición y
despojamiento, de apartamiento y fundación. Como si el mundo que se
iba, violentado y perseguido del al-Andalus, soterrara en el espacio
ibérico la fuente de su fe y sus tradiciones fueran retomadas en la
conversión, de manera oscura y derivada. Así, la fuerza de lo nombrado
elevó su potencia, pues más de lo que se podía, pedía ser dicho.
Como poetas fulgurantes la tradición suma en el siglo XX a Juan
Ramón Jiménez, antecedente de la generación del 27; a Federico García
Lorca como fuente lírica de esta generación, que introdujo la
formulación de "casidas" y "gacelas"2 en su Diván del Tamarit, y, junto
con el Poema del cante jondo, abrió las compuertas a una cultura
oficialmente negada, a un pasado vivo al invocarlo; a ese poeta
excepcional que es Luis Cernuda, fuego vivo en el destierro cuyo dios es
la daga del amor prohibido; a Luis Rosales como punta de lanza de una
renovación formal de la poesía española que hace derivar en narratividad
el verso libre y fusiona amor, carnalidad y evangelio en el Diario de una
resumcción; y a Claudio Rodríguez y a José Ángel Valente como vértices
diferenciados y autónomos de la generación de la joven posguerra.
Aunque los caminos de estos últimos fulguren por vías distintas.
Los poetas aquí nombrados concentran su devoción espiritual en
explorar la experiencia del ser, es decir su manifestación directa, en el
cuerpo, el cuerpo como morada de la interioridad. Especialmente
Cernuda, Rosales y Valente. En este último la unión es extrema y
meritoria en cuanto a que Dios, y el poder de toda la creación refulgen su
vacío como espacio vital, habitable. La existencia pasa por el vacío o no
encuentra sentido. La escritura es atravesada por la negación como
fuerza que es prueba del poeta, desde un rechazo a la formulación previa,
al espíritu de un momento. Omitir por vía de una voluntad que pide
encuentro. El camino de la palabra es entonces silencio. Aprender el
silencio. Escuchar el silencio. El silencio y su rostro de nada, sin historia
posible, desvaneciéndose los actos, las imágenes:

2 Nombres de formas clásicas de la poesía árabe con las gue García Lorca divide su poemario.

326

327

�Supo,
después de mucho tiempo en la espera metódica
de quien aguarda un día
el seco golpe del azar,
que sólo en su omisión o en su vacío
el último fragmento llegaría a existir
(Raíz/
Fragmentos de un libro futuro (2000)
La experiencia espiritual en torno a Dios se refunde en la nada. Y
como una variable del encuentro que, partiendo de Homero, en la
Odisea es a la vez enfrentamiento entre Odisea y el cíclope. (Al ser
Polifemo hijo de un dios: Poseidón y de la ninfa Toosa, no deja de
apreciarse la condición monstruosa de la intervención carnal de la
divinidad). Después de que Polifemo ha devorado a varios marineros,
Odisea, para protegerse ante la pregunta del cíclope sobre su identidad,
responde con una variante de su nombre: "Oudeis" que quiere decir
Nadie. Siendo Nadie, Odisea puede vencer al monstruo, al monstruo
que tiene una parte de dios. Valente, va diluyendo el contenido de la
persona lírica hasta decir: Nadie, como si en ese Nadie, en esa negación
con mayúsculas del yo y del nombre mismo, existiera la posibilidad de un
encuentro con la divinidad, con el absoluto, que evitara el ser devorado
por ésta. Como si el poeta tuviera que ser Nadie, asumir su condición de
Nadie, para establecer trato con las instancias divinas, que lo implican y
someten, y sólo en el lenguaje aceptan su posibilidad de ser:

El diosy el mar. Y más allá, los diosesy los mares. Siempre. Como las
ag11as besan las arenas y tan sólo se alefan para volver, regreso a tu
cintura, a tus labios mqjados por el tiempo, a la luz de tu piel que el
viento bqjo fa tarde enciende. Territorio, tu cuerpo. El descenso qfilado
de la piedra hacia el mar, del cabo hacia las aguas. Y el vacío de todo lo
creado envolvente, materno, como inmensa morada.
(Cabo de Gata)
Fragmentos de un libro futuro (2000)

3

Todos lo~ poema~ citados -~ertenecen a libros de J osé Ángel Valente. Señalo el título del
poema y el titulo y ano de edic1on del libro.

328

Esa expresión de Fray Luis de León: "Al amor sólo el amor le habla y le
4
entiende y le merece" es motor _de un lenguaje que los poetas
mencionados cifrarán como esencia de su poesía. En el caso específico
de V alente, su búsqueda subsume poesía y mística. Y adentrándose en el
arrojo de la obra de San Juan de la Cruz, su simbología abrevará en la
religiosidad y en la imaginería islámica. De ahí que, por ejemplo, el pájaro
sea un símbolo especial en su obra.
Pero no cualquier pájaro, se trata del pájaro solitario, aquel que
para San Juan debe reunir estas condiciones: La primera, que se va a lo más
alto; la segunda, que no sefre compañía, aunque sea de su naturaleza; la tercera, que
pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color,· la quinta, que canta
suavemente. Recordemos que el pájaro eleva su vuelo con su canto, que
canto y elevación son notas de un mismo sentido que rebasa los limites
del entendimiento, porque va más allá, e incluso, en su espiritualidad no
encuentra eco siquiera en el sentido. Vuela hacia el lugar del encuentro
con el ser cuya remota posibilidad sólo se crea en el interior de uno
mismo. Por eso otra de las ponderaciones de la poesía de Valente es el
silencio. Y de no prestar la debida atención, de no comprender que sus
palabras son aves que se elevan o precipitan, que se encienden o caen
despojadas de sí, no captaríamos cómo esta obra, que inicia siendo
enfática cerrando poemas con contundencia y golpe, regulada por el tono
de su generación Qain1e Gil de Biedma, Ángel González, Carlos Barral y
Claudia Rodríguez) viaja hacia la deriva del yo, nulificándolo,
instalándolo en el lugar que le corresponde: la nada, para así invocar al
ángel, a las representaciones de la divinidad, con la consabida señal de su
seguro arrasamiento:
BORRARSE.

Sólo en fa ausencia de todo signo
Se posa el dios.
Al dios del lugar (1989)
Este poema es una flecha y a la vez un ala, un ala que vuela como flecha
para despojarnos. Va hacia allá. Y si como dijo el Maestro Eckhart, los
sentidos saltan sobre los pensamientos, en la proeza mística que pa1te de
la contemplación y el reposo, el deseo pierde su referente, puede
convertirse en carroña, y en este rumbo la propia anulación trae consigo
4 !bid., pág. 33.

329

�la anulación del lenguaje. Valente logra lo más difícil: asume la gracia,
aunque sea sólo por el milagro de ser apenas su lenguaje tocado. Sus
poemas evolucionan hacia una vía marcada por la disolución. Así, el
poeta acumula silencio como arma de viento. Se aísla en un proceso de
despojamiento que resguarda, pues sólo en él se accede a la voz. El
camino es palabra y la palabra es piedra. Lo innombrable está ahí,
aguardando desde un lugar que no es en la medida que no tiene nombre.
Las palabras de la tribu (1971), Variaciones sobre el ptjjaro y la red
precedido de la piedray el centro (1991 ), así como su edición de Hermenéuticay
mística: 5an Juan de la Cruz (199 5) en colaboración con José Lara Garrido,
son libros de profunda y auténtica atención sobre el fenómeno poético y
la religiosidad del mismo. Y son también los aportes para una disidencia
desde la radicalidad del rescate del mundo místico que puede habitar la
poesía.
El camino de Valente hacia la poesía fue de despojamiento y
comunión. Pero también de reflexión. Y quizás es en este certero
merodeo de sus ensayos donde Valente establece la gloria de su lenguaje.
Paradójicamente para la poesía el lugar que se privilegia es el lugar de la
ausencia. Un acercamiento gozoso y castigado que bordeó la abismal
hendidura. Esa división que da origen. Esa aceptación de la escisión. Mas
su palabra, su palabra paloma, para citarlo, su palabra al vuelo, su poesía,
cuya concepción se adentra en la simbología árabe que se eleva en el
venerado Coloquio de los ptjjaros del místico persa Farid al-Din Abú Talib
Muhámm_ad ben Ibrahim Attar, centra su hallazgo en el sentido en que él
lo entendía y en el que debe toda verdadera poesía encumbrarse: el canto
como una explosión del silencio, como un tesoro por encontrar. De
hecho en ello radica su poética:

Tan sólo escribe criptogrefías. Sigue en su hechura las técnicas
instintivas del disimulo y de la ocultación. Percibido, hace esas
comp~siciones inquietantes. Tal vez hqy en una de ellas, en la que acaso
constzt19a el centro del laberinto, tltl secreto, un tesoro escondido. Pero
no sabemos cuál es.
(Estética)
Fragmentos de un libro futuro (2000)
S~enc~o en cuanto isla interiQr, exilio propio, fundación del margen.
Silencio en cuanto elección de soledad, de soledad como vía de amor. Un

amor que se distancia de la inmediatez para afincarse en lo profundo de
la lejanía, en la labor exquisita de la búsqueda de lo inaccesible. Y lo
inaccesible es lenguaje. Como los pájaros del Coloquio... referido, al
acecho de su remoto rey Simurg, (saben que el nombre de su rey quiere
decir treinta pájaros) pueden buscarlo en la montaña circular que rodea la
tierra. "Acometen la casi infinita aventura; superan siete valles, o mares;
el nombre del penúltimo es Vértigo; el último se llama Aniquilación.
Muchos peregrinos desertan; otros perecen. Treinta, purificados por los
trabajos, pisan la montaña del Simurg. Lo contemplan al fin: perciben
5
que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos y todos" •
Así, la poesía de José Ángel Valente, propensa al v.értigo de la
aniquilación, tiende a disolverse, a explotar brevemente en sus silencios,
a remover en sus líneas y párrafos, en su prosa sonora, la idealidad de su
deificación. No edificación, como pedía Valéry, sino deificación entre
ruinas. Desde el rostro inclemente de la nada. Deificación que se
derrumba en el lenguaje para fulgurar en los espacios brillantes del
esmero, en la blancura del silencio, en el presagio del papel.
Remoto en su sonoridad, el lenguaje emite en breves líneas, en
prodigiosos instantes, su posibilidad, las frecuencias y ondulaciones de su
movimiento, de su ritmo que es alma por manifestarse. Al disolverse el
lenguaje silencia, pacifica. Cercano a la vía ascética de la Canción de la vida
solitaria de Fray Luis de León, que pedía reposo, alejamiento del oro y del
mundo del ruido, la poesía de José Ángel Valente cierra sus lazos con su
tradición, actualizándola. Fragmentos de un libro futuro es un poemario cuya
voz se sitúa en la frontera, en la vigilia entre vida y muerte. Ese camino
cuya trascendencia radica en la fusión del sufrimiento y la contemplación,
en la reivindicación del objeto de amor como asidero del espíritu. La
eternidad es interna y es entrañable porque radica en las entrañas.
Más que síntesis o brillantez, en la brevedad de estos poemas
encontramos los residuos de la vida que ha ido sembrando la muerte.
Hay un diálogo con la muerte. Y más allá. Hay un vislumbre de la
trascendencia. Y el insomnio es el tránsito; la noche: su críptica
inmensidad donde la intensidad está latiendo, dando vida a esa voz y al
mismo tiempo, amenazándola. Encerrada en el centro de sí, orillada al
abismo de un Dios, ¿pero cuál?
Así, estos poemas se sitúan más allá de una posible identidad o
historia, pues ésta deja de tener sentido, ya que todo se lo lleva "el ritual
5 Borges Jorge Luis, Historia de la etemidad. EMECÉ, Buenos Aires, 1953., pág. 144

330

331

�aciago del adiós"; sólo la vida, pálida sombra, encuentra todavía
fundamento. La duda recae no sobre la existencia sino sobre la
ambigüedad de su designio. Más que lección de hunúldad estamos ante
una lección de negación en la cual la evolución mística se retrotrae y viaja
hacia la impureza, allí donde la impiedad anula el perdón y el amor es
golpeado, puesto a prueba como absoluto agente de la redención, ya que
el fuego de la ausencia, el principio de la disolución, el poder del cielo
para disolver están allí, ejerciendo su rigor mayúsculo. Por eso el deseo,
la usura, la corrupción, el ángel, Dios y su inmediata interrogante: ¿cuál
dios?, se erigen como constantes que guardan relación entre sí, y se
desplazan vinculándose.
Lejos de ese encuentro cierto que San Juan de la Cruz logró con lo
divino, ese dejarse volar en el lenguaje, desatándolo, elevando sentidos y
pensamiento en una fusión única, al vuelo. La forma se trastoca cuando
se participa de la sobrenaturaleza. Y los casos son muy aislados e
irrepetibles. En la obra poética de José Ángel Valente, la forma se
aniquila, se resume y disuelve; se convierte en morada el vacío, en ala la
palabra. Pero más que arrobamiento hay un arrasamiento. Un
vaciamiento del ser que es a la vez morada, espacio que sobrevive en la
palabra, que sobrevuela la paloma palabra a la espera de los ojos del ser.

-------------. La experiencia abisal, Círculo de Lectores / G alaxia G utenberg,
Barcelona, 2004.

-------------. Las palabras de la tn·bu, Siglo XXI de España, Madrid, 1971.
-------------. No amanece el cantor, Tusquets (col. Nuevos textos sagrados),
Barcelona, 1993.

-------------. Noventay nueve poemas, Alianza, Madrid, 1981.
-------------. Variaciones sobre elpájaroy la red, T usquets, Barcelona, 2000.
VALE TE, José Ángel y José Lara Garrido, editores, He1mené11tica y mística: San
Juan de la Crut Tecnos (col. Metrópolis), Madrid, 1995.

Bibliografia
BORGES, Jorge Luis. Historia de la eternidad. EMECÉ, Buenos Aires, 1953.
BARASOAIN, Alberto. Frcry Lttis de León, J úcar, Barcelona, 1982.
VALENTE, José Ángel. Al dios del lugar, Tusquets (col. Nuevos textos
sagrados), Barcelona, 1989.

-------------. Cuaderno de versiones, Círculo de Lectores /

ueva Galaxia

Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. Elfulgor, Antología poética (1953-2000), Círculo de Lecto res / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. El inocente,Joaquín Mortiz (Col. Las dos orillas), México, 1970.
-------------. Fragmentos de un libro futuro, Círculo de Lectores / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2000.

332

333

�XAVIER VILLAURRUTIA EN EL CENTENARIO
DE SU NACIMIENTO (1903 - 2003)

Mtro. José Javier Villarreal
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

En recuerdo a Elías andino,
porque Xavier se escribe con X

Xavier Villaurrutia (Ciudad de México, 1903-1950) escribió a cuenta gotas
en los varios géneros que frecuentó. A excepción, cabe advertir, de su labor
como dramaturgo donde lo abundoso -sea dicho de paso y con la
inseguridad de lo que no se ha vuelto a visitar- no compensó la cuantía de la
expresión conseguida. Sin embargo, en la crítica le debemos la primera gran
revaloración, a partir de una inteligente y amorosa lectura, de la obra poética
de Ramón López Velarde. El kón y /,a virgen, además de ser una exacta
radiografía del ritmo sentimental del poeta, del "viudo oscilar del trapecio",
es también una imprescindible antología de la obra lírica del autor de La
suave patria. Si cada época ha de rendir testimonio de la lectura que hace de
sus poetas por medio de una selección de la obra de los mismos; ésta, con
respecto a Ramón López Velarde la realizó, en los años cuarenta, Xavier
Villaurrutia. Aunque su prólogo se publicó de manera autónoma desde
1935.
También está su memorioso y bien ordenado ensayo introductorio
335

�a la Antología de h poesía moderna en lengua española. Laurel. Antología q~e
realizara en colaboración con Emilio Prados y con los jóvenes Juan GilAlbert y Octavio Paz; y que publicara, en 1941, José Bergamín e~ su
editorial Séneca. En dicho ensayo Xavier Villaurrutia, de manera sucmta,
traza las líneas fundacionales de la poesía moderna en lengua española. Es
impresionante su claridad para ver el origen de la bifurcación de los
senderos de la poesía peninsular y de la americana, en lengua española,
cuando apunta:
las oscilaciones entre lo popular y lo individual -característica de la poesía
española de todos los tiempos- se hace presente en los poetas españoles,
mientras los poetas americanos -los mexicanos sobre todo- mantienen su
poesía lejos del contacto de lo popular; o ensayan con inteligencia -los
argentinos sobre todo- wu transfusión de elementos castizos y criollos en la
poesía.

Bifurcación que hoy, a principios del XXI, se antoja un abismo, y
no sólo en el quehacer, sino en la tradición que solventa ambas expresiones
poéticas. Baste mencionar la poesía "de la experiencia", por parte de
España, y la "neobarroca", por parte de iberoamérica. Pero Xavier
Villaurrutia, ajeno -tanto en el tiempo como en el espacio- a estas
nomenclaturas, finalizaba su introducción a Laurel con una cita de Paul
Valéry sobre la naturaleza de la poesía. Y no sólo Paul Valéry, también T.S.
Eliot será otra de sus brújulas para recorrer los intrincados y apasionantes
territorios de la reflexión poética.
Entre los meses de abril y julio de 1936 Xavier Villaurrutia mantiene
una intensa y cordial correspondencia con su amigo Salvador Novo. El
motivo es un viaje y una estancia en los Estados Unidos donde realizará
estudios de dramaturgia en la Universidad de Yale, con su también amigo
Rodolfo Usigli. Las cartas se suceden con esa ávida frescura del que se
entrega al cultivo vital de su desbocada curiosidad intelectual. Por intelectual
entiendo tanto las razones y necesidades del alma como las del cuerpo, ya
que sin esta fusión no hay apasionamiento. Sin apasionamiento no hay
imaginación, y sin imaginación no hay, por ejemplo, erotismo. Xavier
Villaurrutia, durante su viaje, se e&gt;,.'!)One al teatro, al cine, a la literatura, a los
night clubs, y para nosotros -sus lectores- realiza, gracias a su anfitrión y
amigo Agustín J. Fink, su decisiva visita a la ciudad de Los Ángeles que lo
llevaría a escribir ese hermosísimo poema del Nocturno de los ángeles: "Los

336

Ángeles no tiene belleza -le escribe a Novo en una de sus cartas- sino_ en la
noche irresistible. Los night clubs son preciosos y en ellos descanso, bebiendo
cerveza antes de emprender una nueva ascensión al cielo de mi cuarto, en el
noveno piso. Cuando crees que esa ascensión será la última de la noche, una
tentación, una nueva oportunidad. No sé de qué color es el sueño de Los
Ángeles, sólo sé que éstos son azules." Hasta aquí la carta. Luego vendrá el
poema a trastocarlo todo, a cantar ese mundo real -vivido o soñado- que la
imaginación ya estaba padeciendo:
Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en las camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los
goces de su encarnación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los mortales.

Así termina el poema que se publicó el primero de diciembre de
1936 en una plaquette de cien ejemplares por ediciones de Hipocampo,
impresa por Miguel N. Lira en los Talleres Fábula. Poema que incluiría su
autor en su ya canónico libro Nostalgia de la muerte que fuera editado en 1938
por la mítica Editorial Sur de Buenos Aires. La de Borges, la de Bianco, la
de Bioy Casares, la de Victoria y Silvina Ocampo. Pero también la de
Alfonso Reyes, la de Witold Gombrowicz, la de Roger Caillois y la de
Virgilio Piñera. Estamos volando en círculos de fuego y sólo Dante los
comprende.
Y qué decir sobre la devoción filológica de Xavier Villaurrutia por
los Sonetos de sor Juana Inés de la Cruz. De su defensa a Juan Ruiz de
Alarcón vituperado y despreciado por la crítica española de principios de
siglo enarbolada, nada menos y nada más que, por el mismo José Bergamín,
el editor de Laurel. Su excelente Introducción a la poesía mexicana que impactaría
hondamente en la perspectiva posterior de la crítica con respecto al
fenómeno poético en nuestro país. Ya que en esta introducción Villaurrutia
dejará asentadas las huellas que la crítica, a veces por coincidencia y otras
por pereza, no se cansará de repetir: "su apartamiento, su soledad, su
aristocracia, su tono íntimo de confesión, su carácter reflexivo y meditativo,

337

�su color y su hora." Estos juicios de Xavier Villaurrutia fueron hallazgos,
clarificaciones de una tradición que se iba definiendo como tal. Pero tal fue
su impacto que se quedaron como cartas inamovibles e indiscutibles de
presentación, como verdades únicas de carácter escolástico. Y la crítica
posterior, salvo honrosas excepciones, las ha venido repitiendo sin ningún
sentido crítico, valga la redundante paradoja.
Fechado entre 1925 y 1926, pero editado hasta 1928,
encontramos ese seductor y sonámbulo relato titulado Dama de corazones.
Con mucho la mejor prosa de ficción de Xavier Villaurrutia dentro de su
escasísima obra bajo este sesgo. César Moro, poeta peruano en francés y
en mucho menor medida en español, y amigo de Villaurrutia -quien
también cumple este año su centenario- escribió sobre el surrealismo lo
siguiente: formas diversas y delirantes de aerolito sobre una sábana de
sangre transparente que agita el viento nocturno sobre el basalto ardiente
del insomnio. La fiesta propositiva, más llena de inventos, de
ingeniosidades que de hallazgos y descubrimientos, que había iniciado a
principios de siglo con el dadá y el futurismo hacía erupción, en la década de
los veinte, con el surrealismo. La escritura automática, la asociación libre, el
collage, el azar y la dimensión de la realidad onírica se convirtieron en
instrumentos, medios, procedimientos para activar la trasgresión que toda
obra de arte debe contener. La obra como reflejo de la autonomía absoluta
del arte y de la libertad total del artista. Sin embargo, ante tal aparente
desarreglo de los sentidos: la puerta huera del facilismo, la estéril condición
de lo formulario. Y el arte, el verdadero arte no soporta la fórmula, sino que
surge del misterio y crece con él. De ahí que la obra se pueda comprender,
jamás explicar. Lo que se llega a explicar y analizar es el poema, nunca la
poesía. Octavio Paz escribió que le debió a Xavier Villaurrutia el saber
distinguir la inspiración de la facilidad y a no confundirla con el
procedimiento.
Villaurrutia tomó aquello que le brindaba su época, es decir, el estilo
de su tiempo 0as vanguardias y, con ellas, el surrealismo). Lo cribó todo a
partir de sus necesidades creativas más urgentes y lo volvió su "letra", al
decir de W.H. Auden; lo transformó en expresión justa y precisa. Los
materiales poéticos y los recursos formales, en Villaurrutia -como ya vimos
en el caso del Nocturno de los ángeles-, gracias a una paciente y meticulosa
vigilancia amorosa se convierten en poemas, en hallazgos, descubrimientos,
y no en meras invenciones. El surrealismo, como lo vemos a través de

lírica. Por el contrario, si atendemos tanto a su obra lírica como a su obra
crítica nos daremos cuenta que la intención creativa de Villaurrutia no fue la
de refugiarse en un mundo de naturaleza onírica, sino la de integrar el
mundo de los sueños con la realidad diurna por medio de un estado
insomne de implacable vigilia. Su duermevela, su "silencio desierto como la
calle antes del crimen", está poblada de presencias desencadenantes que
igual son resultantes, consecuencias de una vida apasionada que la lúcida
conjura por construir un mundo, no aparte, sino en espeso y sensual
diálogo con la realidad de todos los días. Decir que el universo lírico de
Xavier Villaurrutia está flaco de sensualidad es un exceso que se ha venido
repitiendo sin ahondar en esas presencias marmóreas que, en su
desquiciante frialdad, acusan el fuego de la carne, la exigen a cada instante
como única redención posible, como único puerto a llegar, como "esa
realidad poética que podemos llamar la presencia de una ausencia," como él
mismo lo escribiera en su presentación a la "Exposición de Arte Moderno",
de 1932.
Pero en este reclamo, en este desasosiego de enfrentarse
constantemente con el silencio insomne que antecede el instante del crimen,
la traducción significó otro camino de exploración, de entrega amorosa
donde la pasión se deleitó con la inteligencia y la hizo suya para fundar el
espacio donde la sensualidad es una forma de dicha inteligencia. Sin
embargo, y pese a haber traducido a William Blake (Matrimonio del cielo y el
i'!ftemo, 1929 y 1942), Xavier Villaurrutia era un desencantado de la
traducción de poesía. No creía en ella: "la traducción de la poesía es siempre
un trabajo melancólico. Los frutos de la cosecha son pálidos,
convencionales muestras; basta hincarles el diente para recibir un zumo sin
sabor ni perfume, una ausencia en vez de una presencia deliciosa. La
transfusión de sangre de un idioma a otro, posible cuando se trata de una
obra escrita en prosa, no lo es cuando de poesía se trata." Congruente a su
credo fue su labor como traductor. De André Gide: El regreso del hfjo pródigo y
La escuela de las mteferes, esta última en colaboración con Antonieta Rivas. De
Luigi Pirandello: La vida que te di, en colaboración con Agustín Lazo. De
Paul Morand: Viqje a México. Y de Jean Giraudoux: Judith, en colaboración
con Agustín Lazo. Nunca más la poesía. Su respeto y conocimiento por el
trabajo mayor y su profunda fascinación por el misterio y el secreto que

338

339

Dama de corazones, fue un recurso más en las búsquedas exploratorias de
Xavier Villaurrutia, nunca un fin que parcelara y definiera su expresión

�conllevan todo poema lo inhibieron al acto sacrílego -en el mejor de los
casos-, estéril -en el más- de volver a intentar la traducción de poesía. La
pasión, sin duda, de la difícil libertad del poeta, fue la brújula que guió la
vida de Xavier Villaurrutia; el testimonio de ésta fue su obra.
Sin duda alguna uno de nuestros grandes poetas es Xavier Villaurrutia.

Nocturno de los ángeles
A Agustín J. Fink
Se diría que las calles fluyen dulcemente en la noche.
Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que van y vienen conocen,
porque todos están en el secreto
y nada se ganaría con partirlo en mil pedazos
si, por el contrario, es tan dulce guardarlo
y compartirlo sólo con la persona elegida.
Si cada uno dijera en un momento dado,
en sólo una palabra, lo que piensa,
las cinco letras del DESEO formarían una enorme cicatriz
luminosa,
una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación seria como un ardiente sexo
en el profundo cuerpo de la noche,
o, mejor, como los Gemelos que por vez primera en la vida
se miraran de frente, a los ojos, y se abrazaran ya para siempn
De pronto el río de la calle se puebla de sedientos seres,
caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas,
forman imprevistas parejas ...
Hay recodos y bancos de sombra,
orillas de indefinibles formas profundas
y súbitos huecos de luz que ciega
y puertas que ceden a la presión más leve.

Luego parece remontar de sí mismo
deseoso de volver a empezar.
Queda un momento paralizado, mudo, anhelante
como el corazón entre dos espasmos.
Pero una nueva pulsación, un nuevo latido
arroja al río de la calle nuevos sedientos seres.
Se cruzan, se entrecruzan y suben.
Vuelan a ras de tierra.
Nadan de pie, tan milagrosamente
que nadie se atrevería a decir que no caminan.
¡Son los ángeles!
Han bajado a la tierra
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el espejo del cielo,
en barcos de humo y sombra,
a fundirse y confundirse con los mortales,
a rendir sus frentes en los muslos de las mujeres,
a dejar que otras manos palpen sus cuerpos febrilmente,
y que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cerrarse los labios de una misma boca,
a fatigar su boca tanto tiempo inactiva,
a poner en libertad sus lenguas de fuego,
a decir las canciones, los juramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangre y el deseo.
Tienen nombres supuestos, divinamente sencillos.
Se llaman Dick o John, o Marvin o Louis.
En nada sino en la belleza se distinguen de los mortales.
Caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas.
Forman imprevistas parejas.

El río de la calle queda desierto un instante.
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341

�Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los
hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en la camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los goces de su
encamación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los
mortales.
Los Ángeles, California.

NOVELA COMO NUBE. UNA NOVELA LÍRICA DE
GILBERTO OWEN
Lic. Ludivina Cantú Ortiz
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
Palabra que no sabes lo que nombras.
Palabra, ¡reina altiva!
Uamas nube a la sombrafugitiva
de un mundo en que las nubes son las sombras.
Xavier Villaurrutia

Experimentación, pero más que experimento, juego. Estos dos
conceptos definen la postura de Gilberto Owen en Novela como nube, y no
sólo de Owen; sino de todos los Contemporáneos que participaron del
auge novelístico. Frente a la novela de la revolución surge la ¿novela
experimental?, diremos mejor la prosa novelística de los
Contemporáneos. Posterior a la poesía y anterior al teatro, como dice
Sheridan, se da un auge prosístico entre 1924 y 1928; periodo en el que
surgen Margarita de niebla de Torres Bodet (octubre de 1927), Dama de
corazones de Xavier Villaurrutia (abril de 1928) y Novela como nube Gulio de
1928). La llama fria de Owen había aparecido en 1925, convirtiéndose así
en el iniciador de la prosa narrativa del grupo.
También en este ámbito los Contemporáneos suscitaror
polémica y fueron el blanco de agudas críticas por parte de los virile!
342

343

�pues, según éstos, la novela debía representar directamente la realidad y
poseer un carácter documental, y " porque, en ese género, sí había
quienes se adecuaban a la idea fija y preconcebida de lo que debía ser una
literatura viri/' 1• E sta declaración nos confirma el hecho de que lo que
hicieron los Contemporáneos en su narrativa fue distinto a lo que se
estaba produciendo en México en ese momento; mejor aún,
completamente opuesto.
Modernos, contemporáneos, vanguardistas tanto en la poesía
como en la prosa, leían a Gide, a J ules Laforgue, a Paul Morand, a
Marce! Proust, a Valery Larbaud, a Pierre Girard y ajean Giraudoux. o
es de extrañar que esta faceta del grupo sin grupo permanezca un tanto -o
un mucho- desconocida, y entre todos ellos el poeta más desconocido del
grupo, o como dijera José Joaquín Blanco, el poeta de la mala suerte:
Gilberto Owen.
o se sabe si por descuido o porque así lo prefirió, Gilberto
Owen iba dejando por ahí (en los países por donde viajó) lo que escribía.
Fueron sus amigos los que se encargaron de recoger su obra, y sólo hasta
un año después de su muerte, en 1953, se publicó su obra completa con
el título de Poesía y prosa por la Imprenta Universitaria, en edición de
Josefina Procopio y con prólogo de Ali Chumacera. La segunda edición,
aumentada, fue publicada en la colección Letras Mexicanas del Fondo de
Cultura Económica en 1979, con el título de Obra!. Tenemos noticia de
la tercera edición publicada por CO ACULTA en 1990.
Gilberto Owen, la conciencia teológica del gmpo como se
autonombraba, fue, al decir de Raúl Leiva, tm alquimista de la poesía que

transformaba el plano cotidiano en lingotes de oro, donde su renovada expe,iencia
dejaba pedazos de su alma: piedras preciosas que han enriquecido el li,ismo mexicano
contetnporánea3. Buscador incansable del paraíso perdido según Leiva, y de
la libertad proclamada por los vanguardistas europeos. Buscador de sí
mismo y del amor. Viajero infatigable en busca de sus ideales; no en
vano se identificó con Simbad en su Perseo vencido.
Pero ... ¿encontró lo que buscaba? 01ven es el poeta que no encontró las

cosas que buscaba porque tenía tm te,ror teológico de as11mir!as, de encetrarse en el
infierno de una definición ''imdenta ,,,_

1 ~heridan Guillermo. Los Contemporáneos ayer, F.C.E., México, 1985, p. 244.
2 Esta es la edición que utilizamos para el presente estudio.
3 Leiva Raúl. ln1age11 de la poesía mexicana conte,,,poránea, Imprenta Uruvers1taria, México p. 180.
4 Blanco José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana, Katún, México, p. 192.

344

He ahí a Perseo vencido. La tristeza, la desdicha y la
desesperanza que lo caracterizaban, al igual que el afán de búsqueda y de
libertad se conjugaron para crear un texto original y revolucionario que,
en una primera instancia pareciera oscuro, pero que al penetrar en sus
profundidades provoca un delicioso deleite. H ablamos de ove/a como
nube o ove/a en forma de nube, según su título original. Prosa y no poesía,
¿o prosa y poesía?, o ¿prosa poetizada? Lo analizaremos más adelante.
Pero de lo que sí estamos seguros es que 1\Jo11ela como 1111be representa esa
búsqueda que delineó la vida del poeta. Búsqueda que lo lleva -y nos
lleva- a la experimentación y al juego.
Ahora bien, si en cada época cultural hay una frase de iniciación
en la que se experimentan las formas artísticas que más tarde se
consolidarán, el arte del siglo JG-X, en sus manifestaciones más
innovadoras, es una perpetua experimentación, dice Romero Tobar. Ese
experimentalismo propio de las vanguardias lo abarca todo. Y en
literatura, también la novela experimenta.
Aunque es difícil definirla, tradicionalmente se ha considerado a
la novela como una narración que constituye una imagen de la vida.
Debe presentar una trama, un suceder de acontecimientos basados en el
tiempo que describan una secuencia completa de acciones. Sin embargo,
este género, de oscura ascendencia como dice Aguiar en su Teoría de la
Literatura, es flexible y ambiguo, pues posee un carácter singular que

proviene, en primer término, de Slf !eng11qje. ¿Es prosa? Si se piensa en las epopeyas,
evidentemente sí lo es. Apenas se la co!Jlpara con los géneros clásicos de la prosa - el
ensqyo, el disc11rso, el tratado, la epístola o la histona- se percibe q11e no obedece a las
mismas !eyel.
Por otro lado, discurriendo sobre Pqjaro Pinto de Antonio Espina,
el mismo Owen nos dice que:
Un día del siglo XX la novela se enamoró del poema y la literatura
pareció que iba a descarrilarse sin remedio, pero ya Giraudoux había
inventado unos neumáticos que hacen inútil la vía. (...]
o se entrega al lector con facilidad, este libro de prosas que enmarca
una novela [...] entre relatos incorpóreos que son otras tantas murallas de
un cristal irrompible, sólo sobornables los centinelas para los que se
hayan habituado a leer un poco entre líneas. Hay que abordarlo sin
ánimo de molicie, e irlo rindiendo reducto tras reducto; a fin de cuentas
puede encontrarse, en pago, mucho, poco o nada, según el lector. [...]

5 Octavio Paz. él arco y la lira, r.C.E., J\léx.ico, p. 224.

345

�Todo consiste, en efecto, en sorprender en él una lógica no discursiva,
sino más afinada, injerto de la poética mallarmeana y la fotogénica,
situándose en un plano fronterizo "entre el poema y la cinegrafía", [...]
buscando una especie de"proyección imaginista sobre la blanca pantalla
del libro"6.

Owen nos describe la novela contemporánea, pero Novela como
nube ¿qué es? ¿A qué leyes obedece? ¿Cómo clasificarla? ¿Cómo definirla?
El propio autor nos lo dice: una novela; pero no se piense que es una
novela convencional, sino una novela como nube. ¿Qué significa esto? Ya
desde el título percibimos los dos géneros que confluyen en ella: el
narrativo y el lírico.
El género narrativo está presente porque Novela como nube, ya sea
una novela corta según Juan Coronado, o un intento fallido de novela como
dice García Terrés; es una novela porque, en una primera instancia,
cumple con los aspectos -diremos- formales: cuenta una lústoria, posee
una trama, acción, personajes, etc. Pero en Novela como nube también está
presente el género lírico. Pensemos un momento en el título de la
novela. Desde aquí Owen juega con el leguaje, pues "novela como nube"
es una metáfora, una extraordinaria y gigantesca metáfora que abarca por
completo a Novela como nube.
Una nube es algo etéreo, sutil, inasible. Una nube es amorfa y
polimorfa a la vez; es estática, pero sólo aparentemente porque se
mueve, aunque éste, su movimiento sea muy lento; imperceptible casi a
nuestros sentidos la nube avanza lenta, muy lentamente; y entonces se
transforma, cambia y adquiere diferentes configuraciones. Así es Novela
como nube. Lo lírico está precisamente en el manejo que hace Owen del
lenguaje y en la recreación del instante a través de la imagen y la
metáfora. Por tanto, Novela como nube no es una novela tradicional;
coincidimos con Juan Coronado en que es una novela lírica.
La novela lírica, dice Ralph F reedman, puede ser un viaje de
exploración en un extraño mar subterráneo en el cual el modo lírico -abreviado, casi
truncado, en verso- actúa en un mundo de ficciones poblado por una galena de figuras
animada por una imagineria de escena!. En este caso, el novelista enfrenta la
tarea de reconciliar la sucesión en el tiempo y las secuencias de causa y
efecto con la acción instantánea de la lírica, dice Freedman. De aquí que
Octavio Paz afirme que el novelista no demuestra ni cuenta: recrea un
6 Owen Gilberto. Pújaro Pinto, ULlSES, F.C.E., México, p. 38.
7 Freedman Ralph. L, novela lírica, Barral, Barcelona p. 358.

346

mundo; no le interesa contar qué pasó, sino revivir un instante o una
serie de instantes. Por esto, dice Paz, el novelista acude a los poderes
rítmicos del lenguaje y a las virtudes transmutadoras de la imagen; su
obra entera es una imagen.
Y eso es Novela como nube-. una imagen, una metáfora, una historia,
vestida de arlequín, hecha toda de pedacitos de prosa de colory clase diferentel; una
novela lírica donde a un mismo tiempo se cuenta una lústoria y se recrea
un instante y un mundo en imágenes.
Desde la perspectiva de la narración, notamos el avance del
tiempo en la novela, aunque éste es, como las nubes, muy lento: Nada
9
ese día, ni el siguiente, hasta el sábado, preñado de maravillas •
Con respecto al nivel lírico, el autor desvía la atencÍón del lector,
de la acción hacia la imagen y la metáfora:
Noviembre olía a su día de muertos y todo elyodo marino no bastaba a apagar las
llamas de cirio que eran, alarg,ados e invertidos, los corazonesy las bocas en forma de
corazón de las ,mgeres que se tendían, pesadas de pensamientos cotidianos,
melancólicos, sobre las n,cas y las bancas del paseo. Y las mbias, que eran las t11ás
letradas, sabían q11e en noviembre las tardes tienen que ser de lo más amarillo, y, para
0
lograrlo, se peinaban frente al mar hecho triza/ .

En un nivel descriptivo Novela como nube se divide en dos partes,
cada una de las cuales consta de trece cuadros o capítulos. Pero ¿qué nos
cuenta la novela? Dijimos antes que la novela en el siglo XX también
experimenta; pues bien, Novela como nube es un experimento donde casi
no hay anécdota. Uno de los elementos innovadores del género es
precisamente éste, en la novela casi no se cuenta nada; pero el casi, aquí,
es importante. En ese afán por mezclar lírica y prosa en su creación, los
autores no se preocupan por inventar una historia: la buscan, la utilizan y
la adaptan a sus necesidades.
En algunas corrientes literarias contemporáneas se dio un
renacimiento de los mitos clásicos, un brote de entusiasmo por la
mitología correspondiente a un arte radicalmente nuevo. Díez del Corral
explica por qué:
La índole especial del mito griego explica su ulterior desarrollo fuera de
su propio marco histórico. Los mitos griegos se han comportado como
8 Owen Gilberto. Novela como nube, en Obras, F.C.E., México, p. 170.
9 O_wen Gilberto, Novela como n11be, F.C.E., México, p. 156.
10 lde,11., p. 151.

347

�puras formas en disponibilidades, capaces de aprehender cualquier
realidad histórica y de abrazarse a ella, engendrando inmediatamente un
significado nuevo, saltarín y travieso Tal vitalidad suponía la perduración
no de ciertos temas, estilos literarios, imágenes, alegorías o símbolos, sino
la supervivencia en cuerpo y alma de los personajes de la mitología
greco-latina 11 •

E n Novela como nube Owen retoma el mito de Ixión para
contarnos la historia de Ernesto, que puede resumirse así: Ernesto en
busca del amor y/o de la mujer ideal, se enfrenta a dos hermanas: Elena
(el ideal, el espacio y el tiempo) y Rosa Amalia (falsa, pérfida y muy hábi~.
Termina casándose con Rosa Amalia.
Pero ¿dónde está la relación con el mito? Veamos la
confrontación entre el mito y la anécdota de la novela:

Mito

Novela

Ixión
Nivel Terrenal
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja hasta encontrarlo.
3. Lo encuentra: es Día, hija de
Dioneo.
4. "Pecado": Ixión mata a Dioneo, su
suegro.
5. Ixión es desterrado.

Nivel Mítico
6. Trasciende: Zeus lo acoge en el
Olimpo.
7. Ixión se enamora de Hera, esposa de
Zeus.
8. Zeus convierte a una nube, efelé,
en Hera. La encuentra Ixión y creyendo
que es Hera, la obliga a tener amores
con él.
9. Ixión es castigado por Zeus y lo
envía al Tártaro, donde eternamente
permanecerá atado a una rueda con
serpientes.

Ernesto
Nivel Onírico
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja intentando encontrarlo.
3. Cree encontrarlo en Eva tercera.
4. "Pecado": Ernesto y Eva tercera se
convierten en amantes.
5. El marido de Eva tercera "mata" a
Ernesto.

Nivel Terrenal
6. Trasciende: Ernesto "renace" en casa
de Elena, en Pachuca.
7. Ernesto se enamora (nuevamente) de
Elena, esposa de su tío Enrique.
8. Ernesto ve la sombra de una mujer y
creyendo que es Elena, le propone una
cita para la medianoche. La mujer era
Rosa Amalia.
9. Ernesto se casa con Rosa Amalia; sin
embargo, él ve su matrimonio como un
castigo eterno.

11 Díez del Corral Luis. Laf1111ción del mito en la litera/11ra contemporá11ea, Gredos, Madrid, p. 75.

348

En el nivel ancdótico, Owen sólo narra el mito de lxión
actualizándolo en el personaje. Así, tenemos que la historia de Ernesto,
como la de Ixión, está contada en dos planos:
A. Ixión en la Tierra:
ivel terrenal en el mito de Ixión.
ivel onírico en la historia de Ernesto.

B.
Ixión en el Olimpo:
ivel mítico en el mito del Ixión.
ivel terrenal (anecdótico) en la historia de E!nesto.
Se da un entrecruzamiento entre el mito de Ixión y la historia
que nos ofrece Owen. En el primer nivel que aparece en la novela, el
marido de Eva tercera "mata" a Ernesto, lo cual permite que este último
trascienda a otro nivel, a otro plano; en la novela, Ernesto "renace" en el
plano terrenal cuando despierta de su sueño; en el mito Ixión asciende al
plano mítico, al Olimpo. Ernesto, como Ixión y como Owen, ¿buscará
también la libertad? Es en el cuadro "13, notas de policía" donde matan
a Ernesto; por lo tanto, esto podría se simbólico pues el 13 es el signo, no
de una muerte común, sino de verdadero &amp;nacimiento... Es elfértil reventar de una
granada, cuyo grano, como el de la parábola bíblica, tJJuere para volver a
J?
fiructzificar... Ernesto muere para renacer después, ¿será este renacer la libertad
anhelada? Sí, pero comete un error, vuelve a "pecar" como Ixión, y es
castigado por toda la eternidad. Y a no hay salvación posible.
... si se atreviera a decirle que no es ella a quien esperaba... o, muy
endurecido en el mal estará él, pero no tanto que para salvarse tuviera
que herir a Rosa Amalia, comprometiendo a Elena de paso. Tendrá que
aceptar las consecuencias. Su rueda de lxión será el matrimonio. (...) Es
su esposa. ¡Ay, Elena inasible, haberte amado siempre en imagen! En
Eva, Ofelia, la otra Eva, y todas, todas. Júpiter vengativo, habitante del
Real, seré el esposo de Rosa Amalia, de esta nube! Ixión en el Tártaro, el
matrimonio, el matrimonio 13.

12 García Terrés Jaime. Poesíay alq11imia. Los tres 1111mdos de Gilberto Owen, Era, México, p. 87.
13 Owen Gilberto. Novela como m1be, en Obras F.C.E., México, pp.184 y 186.

349

�Podríamos aventurarnos y decir que observamos aquí la figura de
otro personaje mítico: Perseo, pero vencido. ¿No será que Owen se
identifica a la vez con Ixión, con Ernesto y con Perseo vencido? ¿O los
cuatro serán el mismo personaje en la novela? Lo que sí observamos
claramente es que el autor interviene en su creación y nos hace tomar
conciencia de que él es el creador de "su mundo", él dispone a su antojo
de personajes, escenarios, acciones, ¿y lectores? Es un juego consciente
en el que nos hace participar Gilberto Owen.
Una historia narrada en tercera persona, pero ¿por quién? Por la
conciencia o por la memoria o por el recuerdo de Ernesto, pues mi
personqje sólo tiene ojos y memoria; aun recordando sólo sabe ver, dice Owen.
Novela como nube aparece entonces como un monólogo interior donde
advertimos el fluir de la conciencia de Ernesto; lo cual permite que "el
diseño" de la novela sea un conjunto de imágenes y motivos producidos
por las asociaciones de la mente. Elemento éste constitutivo de la novela
lírica, según ha dicho Freedman.
Sin embargo, esta voz que nos cuenta lo que sucede, por
momentos parece desdoblarse y es el mismo autor quien nos habla:
aparece entonces el punto de vista lírico o el Yo del poeta. En la
mascarada de la novela, dice Freedman, este punto de vista es la máscara
del poeta así como la fuente de su conciencia.
Tendrá que usar un mono clo humo de Londres para ocultarla. Ladrar del
viento policía, investigando asesinatos líricos. A la luna la mató Picasso
en la calle Lepic, una noche del mes de ... ¿de qué año?, del siglo XX.
Aquel profesor de historia que refería: "día y noche, bajo los rayos del
sol, los ejércitos..." La mala música del Sr. unó, fuerte como un trago
de alcohol; los mismos resultados, alcohol o música, bebida, oída 14• (30)

Sabemos que en la novela tradicional resultaría imposible que el
autor interviniera como tal en su obra, a excepción de la voz narrativa,
que es la "voz" que toma el autor; pero en una novela lírica, el autor
como tal y/ o como el Yo lírico o poético aparece en su propia creación:
Entre Robinsón y Simbad anda el novelista contemporáneo. O poetiza la
prosa recreándose en su propio juego, desrealizándola en el narcisismo
del cuaderno de notas lleno de apuntes personales, creando primero los
objetos para subsistir -como el Robinsón de la isla-, o se lanza a la

aventura del viaje por sus sueños y sus instintos en diálogo con Freud
(arduo conversador para señoritas sport) o nos cuenta una nueva vida de
abejas, de hormigas y de térmites, que se parecen al hombre, para atraer
nuestra atención y dominarla en este pequeño viaje del tranvía
cotidiano.[...]
En la nueva novela no nos distraen del diálogo directo del autor, el
personaje y la situación [...] alejada de la anécdota que enriquece desde
afuera el personaje creado, el autor quiere crearse a sí mismo, mira a su
interior, vuelve sobre sus pasos en vez de animar otros personajes que a
su vez se conviertan en autores de sí mismos, [...] El autor lo es todo
como en la poesía y, como en el poema, cada palabra, cada frase vale por
sí, por su propia virtud. Como habla el autor, no el persoi:iaje, en la flecha
partida, dirigida, en el juego de palabras, difícil consonante de la prosa,
hallamos el valor de su espíritu y los matices tónicos de su concepción 15.

(31)

Pero Novela como nube no es sólo una historia narrada en tercera
persona, también es una sucesión de imágenes cuya estructura parece
conformar un cuadro cubista, pues nos presenta una visión fragmentada
de la historia que narra.
Como la nube, la novela de Gilberto Owen parece ser estática, y
en ese estatismo el autor se regodea en el lenguaje, juega en y con la
palabra llena de sugerencias.
Luego la tarde se transfigura, ensaya colores, se va llenando de cosas
milagrosas; [...] Alberto Durero que hace de las suyas, dibujando sus
monstruos pueriles en el esqueleto metálico de un inmueble que no se
acabará de construir nunca, contra el poniente enrojecido. La tarde,
como esas muchachas que se ruborizan queriendo ocultar una
hemorragia inesperada, y es como si la sangre les llenara todo el rostro,
todo el cuerpo. Alguien, vestido de azul, el único sin manchas de sangre,
se columpia, suavemente, en una nube atada de dos pararrayos, como
una hamaca de púrpura 16.

Owen recrea un instante y produce imágenes en cascada, una tras
otra y evita con ello que la novela avance, esto la vuelve lenta, lánguida.
El tiempo está detenido: toda la primera parte es un sueño de Ernesto, y
en la segunda parte transcurren sólo dos o tres días. La novela lírica es

15 Ortiz de Montellano Bernardo. Avent11ras de la 1101,e/a en Co11te111poráneos I, F.C.E., México p. 207.
16 Owen Gilberto, Novela como 1111/Je, en Obras, F. C. E., México. p.157.
17 Ihíd., p. 178.

14 Owen Gilberto, Op Cit., p. 146.

350

�lenta porque el autor se centra en el instante, no le interesa el transcurrir
del tiempo y la acción.
Por otro lado, percibimos que no sólo la novela es como una
nube, también los personajes son como nubes. ¿Quién es Elena? E s
Hera, Eva y el ideal de mujer que busca Ernesto. ¿Y Rosa Amalia? Ésta
es sólo una sombra de Elena, del ideal; Rosa Amalia es Nefelé, la nube
transformada, la impostora. ¿Y Ernesto? Ernesto es su memoria, su
conciencia, sus ojos; la voz del autor: el Yo que junto a Owen se
convierte en creador de su mundo poético y de sí mismo. Es la máscara
del poeta, es su sombra. La relación entre el Yo poético del autor y el
personaje nos conduce a la figura del espejo, en cuya imagen ambos se
funden.
Así, en el aspecto lírico de Novela como nube ya no es Ernesto el
prota?onista; ahora el protagonista es el Yo poético. Éste percibe,
experimenta y transforma sus percepciones en formas poéticas. Trátese
de imágenes o metáforas:
El día, un parpadeo terúa su alba en el espejo. Un espejo que soñaba
retratar a San Jorge, mordido infinitamente por el dragón dorado del
marco. Aplacaría su sed en el estanque, y el que cayera al agua sería
devorado. Rompían a cantar los pájaros en el bosque del tapiz y, en el
nncón más alejado, sobre el piano que jugaba al dominó, no se sabía si
Chopin lúgubre acechaba, santo medieval, al Dragón, o era él mismo
otro dr:gón al acecho de almas sentimentales. Con qué exquisita
correcc1on se sentaban las sillas del estrado 17•

Trátese de paisajes:
Y se entran en una primavera sólo de luces y de sombras, corno
enmudeóda por ~quella carencia absoluta de color; así tendrá que ser
toda. pnrnavern Vl_sta, a través del recuerdo, desde el otoño que ahora
termma. El paisa¡e cuadrado tiene un primer térrrúno con césped y
bancos y un fondo de árboles verdaderos pero corno llenos de noche sin
un amarillo de hoja seca, sin un verdiamarillo de hoja tierna 18.
'

Puede tratarse también de cuadros con técnica cubista:
La nariz, bajo la boca, en el lugar del cuello. Tiene aislada un valor
definitorio independiente; sensual, nerviosa, de alet;s eléctricas como

18 !bid, p. 159.

352

carne de rana en un experimento de laboratorio. Dos pares de ojos, en el
lugar de las orejas, le brillan como dos aretes líquidos, incendiados. (...)
La frente es todo el resto de la cara, multiplicada su convexidad por la del
cristal de la botella 19•

Así como encontramos cuadros cubistas, también hay marinas:
Se sigue una marina muy sencilla. Puede pintarse con sólo tres brochazos
paralelos; en la primera franja, la más clara, se escriben muchos VVVV
decrecientes, cifra de las gaviotas, y en la de en medio basta recordar que
el mar valúa en mil emes de espuma su oleaje; luego sólo falta esparcir
estatuas de sombra por la playa20.

Y también encontramos retratos:
A un lado cose Elena. [...] Vislumbra Ernesto que su figura podría
resolverse en chorros, en corrientes caídas de luces y colores. Está la
cabellera bermeja, sin acabar de caer nunca, con sus oleadas de barro
torrencial, sobre los hombros redondos y perfectos; y en la confluencia
del entrecejo los ojos alargados unen sus aguas azules a la de las cejas,
para seguir por el recto acueducto de la nariz, rosa de agua de luz de
amanecer. Y lo mismo pondría su técnica ésta para el cuello, para el
descote, para ese brazo abandonado sobre la rodilla, ahora que ha dejado
un instante de coser, con la mano detenida en su caer por un fenómeno
gemelo del que inmoviliza, en el invierno del Niágara, estalactitas de
hielo21 .

De tal suerte que, como dijera Jaime Torres Bodet:
... para romper todo comprorrúso externo con la acción, todo diálogo, lla
novela] se ha hecho monólogo interior, autobiografía de pausas y, para
sentirse más sola, se extiende desnuda sobre su reflejo y viaja en él, sobre
su propia conciencia, como un Narciso que hubiera leído a Freud y que,
en vez de acuñar su imagen en la moneda redonda, inmóvil, ele una
fuente, prefiriera fluir con el arroyo que, al retratarlo, lo corrige, lo
deshace y, a pedazos, lo reconstruye 22 . (38)

Así aparece lo que Juan Coronado llama la unidady coherencia total
de la novela en otra imagen: el mito de Narciso, y nos dice: 01ven se ve en su

19 Ibíd. p. 149.
20 Ibíd., p. 159.
21 Ibíd., p. 168.
22 Torres Bodet Jaime. Novelay 1111be m Conten,porá11eos II, F.C.E., México p. 88.

353

�obra. Observa su acto creadory se enamora de la imagen de la nube. Sabe que ahí
está la posibilidad de su transftg11ración23.
Observamos también que en Novela como nube confluyen diversas
"voces": desde Freud y su influencia en el novela psicológica; Proust con
los juegos temporales y la alteración de planos (subjetivo-objetivo); Joyce
con el fluir de conciencia y el monólogo interior; la llamada novela
intelectual con la "supresión" de la historia y de los personajes, así como
la morosidad: elementos básicos de la narración; por otro lado, también
está presente el cine que, con su extrema objetividad, impide que el
narrador describa al personaje en su interior, y sólo lo presenta a través
del diálogo (si lo hay), de los gestos y de las acciones, como lo haría una
cámara cinematográfica. Por tanto, en la novela Owen nos invita a asistir
a un concierto, a su concierto, donde la multiplicidad de voces que en ella
convergen, armoruzan.
Asistimos a la revelación de un texto, en el que los personajes, la
acción, los escenarios son como nubes; parecen diluirse entre las manos
y se transforman ante nuestros ojos. Tal vez sea porque, como dice
Owen al finalizar su novela:
Es un consuelo pensar en que nada se nos da, no conocemos nada en
efecto. De las cosas sabemos alguno o algunos de sus aspectos, los más
falsos casi siempre. [...] nunca se nos entregan, nunca nos dan más que
una nube con su figura ...

Así, descubrimos que en Novela como nube nos encontramos ante
la presencia de una novela poética, polifónica, ambigua, polimorfa,
lánguida, deleitable y difícil de asir en tanto que es una novela como nube.

BLANCO, José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana. México: Katún.,Col. Libro
de Bolsillo Serie Ensayo 1, 1983.
BRUSHWOOD, John S. La novela hispanoamericana del siglo xx. México: FCE,
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TORRE, Guillermo de. Historia de las literaturas de vanguardia. Madrid:
Gudarrama, Col. Universitaria de bolsillo Punto Omega 117, 1971.

23 Coronado Juan. "Novela como nube: prosa como poesía (un acercamiento a Owen)" en

Fabri/adores de dos 1111mdos, UNAM, México, p. 95.

354

355

�Hemerografia
ARELLANO,Jesús: Las obras de Gilberto 01ven, NNEL, México, núm. 40, 25 de
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SEGOVIA, Tomás: Gilberto 01ven o el rescate, PLURAL, México, núm. 39,
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DE LA CREACIÓN EN INSTANTES
ENSAYO SOBRE EL TIEMPO, EL ESPACIO Y
LA SENSIBILIDAD EN LA NOVELA ORLANDO DE
VIRGINIA WOOLF

TORRES BODET, Jaime: Novela y Nube, CONTEMPORÁNEOS II, Edición
facsimilar del FCE, México, 1981.

Mtra. Marina López López
Universidad Michoacana
de San icolás de Hidalgo

Una hora, 11na vez instalada en la mente humana, puede abarcar
cincuenta o cien veces SJI tiempo cm11ofl1étrico; inversamente, una hora
puede comsponder a un segundo en el tiempo 111ental.

Él tiene dos adversarios: el prime,v le presiona desde atrás, desde s11
origen. El segundo le bloquea el camino hacia adelante. LJicha co!lh"(l
ambos. En realidad, elprimero le apoya en su lucha contra el segundo,
pues le quiere empt!Jar hacia adelante e, igualmente, el seg1111do le
presta su apqyo en sH lucha contra el p,imero,ya que le presiona desde
ah-ás. Pero esto es sólo teóricamente asi Pues 110 están solos los dos
adversatios, sino él 111is1JJO también.
FranzKnfka

Lo que me propongo comentar a continuación es la novela Orlando de
Virginia Woolf, a partir de tres temas centrales: el paso del tiempo y en él
el lugar de aparición y actualización del espacio y la expresión de la
sensibilidad. Pero antes de empezar a dar cuenta del contenido de la
novela como tal, y de mencionar directamente los temas presupuestos,
356

357

�me gustaría detenerme en una semblanza de la autora, en una
caracterización general de su obra y en la ubicación y descripción de la
novela en cuestión en el cuerpo de su propuesta literaria. Posteriormente
abordaremos el tema a partir de dos premisas básicas: a) el tiempo y su
vinculación con el espacio y b) el sentido de la sensibilidad en la
configuración de la cultura. Ambas premisas y su vinculación pretenden
ser al menos esbozadas a fin de extraer su vigencia y posibilidad.
Expongo el desarrollo de lo anterior en dos partes posteriores a la
presentación general de Virginia Woolf: 1) Espacio, tiempo y creación,
que persigue señalar el carácter inextricablemente unido entre el espacio
y el tiempo, no como categorías de conocimiento sensible, como lo
concibe Kant, sino como dimensiones de la realidad en las que se realiza
una experiencia, la humana y sus manifestaciones de creación. Tomaré de
paso la interpretación que realiza Hannah Arendt de la noción de tiempo
agustiniana, no por un capricho o desvío del tema, sino porque me
parece que la interpretación arendtinana nos permite tener una
comprensión distinta del tiempo, como no lineal y sucesivo tal como
podemos ordenar los hechos pasados, sino multidimensional, un tiempo
real vivido por seres humanos y expresados, desde nuestro punto de
vista, por el personaje central de la novela de Virginia: Orlando. 2)
Sensibilidad y corporalidad. En esta parte abordamos el sentido e
importancia que Virginia Woolf expone en su novela acerca de la
capacidad de sentir en un cuerpo sexuado, masculino o femenino o
andrógino, en el que se manifiesta la concretud y realidad del ser que
siente y vive el mundo. La sensibilidad y la corporalidad son condiciones
indisociables que constituyen fundamentalmente la existencia humana,
condiciones y capacidades en las que se actualiza un deseo, una
expectativa, y donde se encarna toda posibilidad de subversión del orden
social y cultural establecido. En la novela de Virginia Woolf, Orlando
representa este sujeto sensible, corporal, que subvierte en el transcurso
del relato las maneras de ser y sentir en épocas históricas distintas. Nos
apoyaremos para sostener lo anterior en Orlando, por supuesto, pero
también en la propuesta de Mikel Dufrenne acerca de la importancia del
sujeto como posibilidad de creación de la cultura a partir de la afirmación
del cuerpo y la sensibilidad. La referencia a Dufrenne tampoco es
arbitraria. Considero que el filósofo nos da pistas acerca de la primacía
del sujeto en la transformación de la cultura, pero ese sujeto, aunque
sensible, parece todavía abstracto. La novela de Virginia Woolf, por su
358

parte, nos permite pensar en ese sujeto como diverso, como hombre o
como mujer según el personaje Orlando, tan masculino como femenino.

Virginia Stephen-Woolf (1882-1941)
Virginia Woolf formó parte del "Bloomsbury Group" al lado de
algunos de los intelectuales de Cambridge: Lytton Strachey, John
Maynard Keynes y otros. Virginia y su hermana Vanessa, ambas
integrantes del Grupo de Bloomsbury, recibieron educación humanística
al interior de su casa, por parte de su padre, el escritor victoriano Leslie
Stephen; la razón que comentan Julio de Martina y Marina Brussece se
arguye acerca de esta forma de educación es que en aquellos primeros
años del siglo XX no estaba permitido a las mujeres inscribirse en la
Universidad 1• Desde el principio, Virginia se reveló como una escritora
versátil a diferencia de su hermana Vanessa quien mostraba mayor
talento para la pintura. Según algunas interpretaciones, después de la
muerte de su madre (1895) Virginia experimentaba desórdenes mentales,
que se agudizaron una vez que murió su padre en 1904 y su hermano
Thoby en 1906.
Virginia recibió la influencia intelectual de varios filósofos entre
los que se cuentan Locke, Berkeley, Rousseau y "había leído muchísima
literatura, antigua y moderna, tuvo la oportunidad de conocer la obra de
Henry Bergson, los Principios de psicología de William James, las obras de
Freud (de las cuales los bloomsburianos fueron unos de los primeros
divulgadores en Inglaterra), aceptando, sin embargo, a Freud más como
estimulo intelectual que como inventor de una ciencia y de una práctica
terapéutica"2• Las ideas estéticas de Virginia Woolf, "su oposición al
naturalismo, la apertura hacia el gusto y los métodos de las nacientes
vanguardias artísticas", estuvieron influidas por las ideas de Fry, alumno
de Moore3. En 1912 se casa con Leonard Woolf, en una época Oa
eduardiana) en la que se acentuaba el radicalismo político y los conflictos
sociales, situación respecto a la que Virginia reaccionó radicalmente
mediante la literatura y afirmaba: "cada vez tengo más claro que las
únicas personas honestas son los artistas"4• Fundó la H ogarth Press en

1 Martino,Julio de y Marina Brussece, u1s.filósofas, Barcelona, Catédra, 2000, p. 367.
2 !bid., p. 368.
3 Idem.
4 Diario citado en !bid., p. 368.

359

�1917, editorial en la que aparecieron los poemas de Thomas S. Eliot.
Puso fin a su vida ahogándose en el río Ouse el 28 de marzo de 1941
Según Julio de Martino y Marina Brussece, Virginia Woolf
intentaba alejarse de la narrativa realista y la novela victoriana,
característica expresada en el ensayo La ficción moderna (1915). Virginia
Woolf desconfiaba de la razón y de la posibilidad de encontrar un
sentido en el devenir de la historia y de los individuos. La realidad, para
ella, no estaba constituida por una sola dimensión sino que adquiría una
forma caleidoscópica y mutable, nunca unívoca y unidireccional.
''Virginia Woolf era escéptica respecto al significado atribuible a las
impresiones que la mente recibía a través de los sentidos"5, según ella, las
mentes vivían en un estado de aislamiento permanente bastante alejada
de la experiencia común, quizás en un espacio imaginario y atemporal
que ponía en cuestión las estructuras sociales reinantes en cada época.
La novela... debía presentarse en el espacio-tiempo reversible de la
conciencia y afrontar con diversos niveles de escritura los diferentes
'estratos' del ser, trazando correspondencias y relaciones no
inmediatamente perceptibles entre las distintas mentes y entre éstas y la
'realidad'. 'Quiero inventar un nuevo nombre para mis libros para
sustituir el de noveld [decía Wool~ 6.

En 1922, publica La habitación de Jacob en la que destaca la
"ausencia de trama definida ...de nexos causales unívocos, personajes
delineados a través del análisis de sus estados mentales globales y
fragmentados. Para Woolf, el Yo se presenta como un mosaico en el que
confluyen segmentos de espacio-tiempo procedentes de cualquier
dimensión .. .7" y sus temáticas de fondo eran la crítica del realismo y el
positivismo victorianos·, la disgregación de la individualidad y de la
identidad y la desaparición del significado de la vida de lo singular.
Otro aspecto relevante y significativo de la escritura woolfiana es
su búsqueda de una mediación entre las formas de creación literaria
masculina y femenina dirigiendo sus propuestas hacia una escritura
andrógina: "el arte no podía ser ya sólo masculino, y menos que nunca
sólo femenino, pero la mente superior que podía crear el arte debía ser,
como había escrito Coleridge, una mente andrógina, una mente que fundía
5 Idem.
6 Ibid., p. 370.
7 Ide!ll.

todas sus facultades", según la opinión de la autora en Una habitación
. 8

propia.
El Eros andrógino fue colocado por Woolf como símbolo de la
auténtica creación arústica moderna y, en este sec.tido, la unidad de la
mente entendida como andrógina y no como egocentrismo
androcéntrico es, según ella, el objetivo del arte.
Una habitación propia, tiene la forma de una conferencia en la que
Virginia plantea como tema central la relación que hay entre las mujeres
y la novela, en ella denuncia la ausencia de una tradición propiamente
femenina a partir de la que las mujeres puedan desarrollar sus aptitudes
literarias sin remitirse a las formas propiamente masculinas de significar
las cosas. Según la interpretación de Julio de Martina y Marina Brussese,
una de las propuestas de Virginia en esa novela es realizar la historia del
género centrada en las mujeres no con el afán de hacer una historia
distinta o en la que no aparezcan los seres de género masculino, sino con
una intención de redimensionar las maneras tradicionales de comprender
las formas de ser y hacer tanto masculinas como femeninas. Según los
autores sería "reescribir la historia" intentado explicar la ausencia de las
mujeres en la historia de la cultura. Pero, desde mi punto de vista,
Virginia Woolf no propone reescribir la historia de la humanidad, más
bien denuncia la urgencia y necesidad de las mujeres de crear sus propios
medios de desarrollo intelectual no únicamente literario, sino en cada
uno de los campos del saber humano. La escritora no habla de una
situación inferior de las mujeres en relación a los varones, ni propone
igualar sus condiciones a las de éstos, exige, por el contrario, que las
mujeres sean capaces de crear para sí mismas las condiciones de creación
y afirmación, condiciones de las que, a principios del siglo XX, Virginia
apenas veía indicios. Me parece, entonces, que la consideración de que
Virginia propone escribir la historia del género, es una desviación
realizada por los autores de Las filósofas; cierto es, sin embargo, que
Virginia recurre a los archivos y textos escritos en distintas épocas para
hablar de la situación de las mujeres en diferentes momentos de la
historia: lo que se nos ofrece ( ... ) es un cúmulo de informaciones; a qué
edad se casaba, cuántos hijos solía tener, si tenía una habitación para ella
sola, si se ocupaba personalmente de la cocina o si tenía una sirvienta.
Todas esas cosas se pueden encontrar probablemente en los registros de

8 Ibid., p. 374-375, las cursivas son mías.

360

361

�9

Él era Orlando y el relato de su vida (de los diecisiete a los treinta
y seis años) sólo refiere tres siglos de su existencia, de 1586, según la
fecha escrita en la primera página de La Encina, a 1928. Tres siglos
durante los que sólo transcurren diecinueve años para Orlando y, sin
embargo, ella es la misma el jueves 28 de octubre de 1928 a las once de la
mañana.
En esta mínima descripción se puede resumir a grandes rasgos la
trama de la novela y esbozar un apunte respecto al interrogante que

consideramos central en la novela, "¿Qué es un siglo? ¿qué somos
'nosotros?"; sin embargo, entretejidos al tema del tiempo y de la
existencia humana, Virginia aborda de modo explícito una crítica al
orden establecido, a las condiciones de la vida humana a principios del
siglo XX y el lugar ocupado por las mujeres en las tres épocas (la
isabelina, la victoriana y la eduarcliana) en las que vive el protagonista. En
este sentido, podríamos ir aventurando una hipótesis de trabajo: la
novela de Virginia Woolf tiene unas implicaciones para la teoría y la
práctica políticas, expresadas de forma estética, en tanto que ella toma
como pretexto la singular vida del personaje como un modo de subvertir
el orden dado de las cosas y la manera común que tenemos de ·
interpretarlas: como realidades histórica y socialmente asignadas.
Los temas que se entretejen en la novela son, entonces, el paso
del tiempo, la apertura de espacios, la deconstrucción de imágenes, una
crítica a los roles establecidos, la sensibilidad masculina y femenina, la
relación entre la vida y la literatura y la actitud del biógrafo. Todos estos
temas pueden ser abordados, y como parte de un todo, seguramente,
desde un punto de vista psicologista, bajo dos perspectivas: a) respecto a
la autora: la novela es una expresión de un orden mental desviado
-consideración ya hecha y atribuida a la muerte de algunos de los seres
queridos de Virginia-,1 1 b) respecto a la obra: es pura fantasía que revela
el inconsciente de quien la escribió. También puede ser interpretada
desde una postura feminista a partir de la personalidad del protagonista:
hay una crítica a la sociedad y a los roles establecidos, además la novela
fue escrita por una mujer: Virginia Woolf. Pero desde mi punto de vista,
ambas maneras de interpretación dejan de lado otros elementos
presentes en la novela (más la psicologista que la feminista) dentro de los
que ciertamente se dan tanto la crítica al orden establecido como la
aparición de lo fantástico, tema que por el momento dejaremos de lado,
sólo que dentro de un marco de referencia más general. En el plano de la
interpretación psicologista simplemente hay una reducción y
simplificación del valor literario y la significación cultural de la novela
misma, puesto que ella sólo nos mostraría los deseos reprimidos de la
autora. En el caso de la interpretación feminista nos centraríamos en las
afirmaciones que hace Orlando acerca de su identidad femenina en un
contexto que en algún momento fue suyo, el mundo masculino mientras

9 Virginia Woolf, Una babilació11 propia... , tomado de / ,asfl/ósofas, op. cit.
10 Woolf, Virginia, Orlando, Trad. Jorge Luis Borges, Pocket Eldasa, México, 2000 pp. 12-13.

11

las parroquias y en los libros contables de la época .. . ; pero no es el
asunto central. Lo que la escritora hace notar con estos apuntes es la
relación de las mujeres y la creación literaria, las maneras en las que se
comprendían en épocas distintas los roles de cada uno de los sexos.
Orlando (de 1928), por su parte, es una novela a modo de cuento
y ensayo en la que Virginia asume el papel del historiador y el biógrafo,
narrador de las vivencias de Orlando durante los tres siglos en los que se
desarrolla la vida del personaje; pero a la vez que la autora narra las
vivencias del protagonista nos ubica y describe las costumbres que
caracterizan las sociedades y las épocas en las que Orlando vivió, cada
uso, cada rasgo del paisaje y las maneras en las que el propio Orlando las
vive. Desde mi punto de vista, la novela se desarrolla en torno a un doble
interrogante. "¿Qué es un siglo? ¿qué somos 'nosotros'?", cuya respuesta
está expresada en Orlando, el joven que a sus diecisiete años era Sultán
de Constantinopla y escribía el poema La Encina, en el año de 1586.
Sobre este personaje, valga citar su descripción:
Él -porque no cabría duda sobre su sexo, aunque la moda de la época
contribuyera a disfrazarlo-, tenía hermosas piernas, gallardo cuerpo y
hombros bien hechos; el rojo de sus mejillas era aterciopelado como un
durazno; el vello sobre el labio era a penas un poco más tupido que el
vello sobre las mejillas. Los labios eran cortos y ligeramente replegados
sobre los dientes de una exquisita blancura de almendra. ada molestaba
el vuelo breve y tenso de la sagitaria nariz; el cabello era oscuro, las orejas
pequeñas y bien pegadas a la cabeza. Pero ¡ay de mi!, estos catálogos de
la hermosura juvenil no pueden acabar sin mencionar la frente y los
ojos ... tenía unos ojos como violetas empapadas ... 'f.. una frente como la
curva de una cúpula de mármol apretada entre los dos medallones lisos
que eran sus sienes 10.

362

qr. Martino,Julio y Marina Brussece, Lasfilósofas, op. rit., p. 367.
363

�era hombre, y correríamos el riesgo de olvidar el sentido propositivo que
tiene el propio personaje, tan femenino como masculino.
Sobre esta novela me propongo hacer un ejercicio descriptivo
que persigue indicar en la expresión literaria de Virgini_a nociones ~es
como tiempo, espacio y sensibilidad. Creo que los tres: tiempo, espacio y
sensibilidad pueden ser considerados como categorías de pensamiento
estético: a) el tiempo como el momento en el que se revela la cosa que
aparece, b) el espacio como el lugar del aparecer de cosas nuevas y c) la
sensibilidad como la capacidad humana de percibir lo que se revela, lo
que aparece a nuestros sentidos en un lugar y en un tiempo reales.
No voy a hacer un ejercicio psicoanalítico de las experiencias
relatadas de Orlando; me centraré en las descripciones de historiador que
nos proporciona Virginia Woolf para indicar y subvertir rasgos de la
sensibilidad masculina y femenina -siguiendo a la autora- como maneras
preasignadas culturalmente de percibir el mundo. Es en este sentido
como considero que Virginia no sólo nos indica una noción poco común
de la temporalidad, la espacialidad y la sensibilidad, sino que además
emplea estas ideas para emitir una crítica a las formas establecidas de
entender y vivir en sociedad.
Me incliné por la lectura y comentario de Orlando por dos
razones: a) es inquietante la manera en que se presenta el transcurrir del
tiempo y los cambios que a través de él experimenta el protagonista: su
historia se desarrolla en el transcurso de tres siglos en cuyo tránsito
Orlando cambia de sexo a sus treinta años de edad, después de una
curiosa comprehensión del tiempo aparece en un cuerpo de mujer;
Orlando, además, no encarna la figura de lo que actualmente conocemos
como travestí (un ser humano nacido con una fisonomía oculta tras el
vestido y la apariencia del sexo opuesto); Orlando era, después de un
largo sueño no percibido por él, esencial y físicamente mujer, y b) la
expresión literaria tanto del transcurso del tiempo como de las
transformaciones de Orlando durante tres siglos expresan en rigor el
devenir humano: en los treinta y seis años de vida de Orlando se
resumen tres épocas de la historia británica, sus gentes, sus costumbres y
los climas de cada momento a la vez que se observan los cambios que un
individuo particular puede vivir y manifestar.
Por otra parte, mi preocupación parte de una inquietud personal
acerca de la diferencia o semejanza de percibir el mundo por hombres y
mujeres, inquietud que tiene su origen en la evidente diferencia corporal

de ambos sexos, y que la poeta 12 mexicana Kyra Galván expresó, de
manera un tanto melancólica, como sigue:
Sí y nuestras razas tan distintas.
Nuestros sexos tan diversamente complementarios.
Yin &amp; Yang.
La otra parte es el misterio que nunca desnudaremos.
unca podré saber -y lo quisieraqué se siente estar enfundada en un cuerpo
masculino
y ellos no sabrán lo que es olerse a mujer
tener cólicos y jaquecas y
todas esas prendas que solemos usar.

Contradicciones ideológicas al lavar 1111 plato13

_ _ En el relato de Orlando, el espacio permanece (el Imperio
Bntáruco) aun después del viaje de Orlando a Turquía, inmediatamente
despué_s de su transfiguración; también sus propiedades, sus cargos
(Emba¡ador de Gran Bretaña ante la corte del Sultán), su familia, sus
amigos, su mujer y sus hijos, al igual que los recuerdos de su amada
Sasha, una princesa rusa que lo traicionó con un marinero justo antes de
su transformación. Sólo Orlando y sus formas de percibir y escribir
acerca de lo que le rodeaba, lugares y personas, se modificaba
rádicalmente a cada momento -Orlando escribía poemas desde el inicio
del relato-; todo permanece sin causar gran sorpresa entre quienes
rodean a O~lando los cambios que éste/ a experimenta, salvo a la propio
Orlando qwen, por un lado, se adapta paulatinamente al cambio de su
fisonomía ~' por otro,_ al trato que recibe socialmente una mujer, a sus
comportam1entos y actitudes frente a las presencias masculinas.
¡Ca~i tresciento_s años ~ue estaba trabajándolo [el poema La Encina]!...
¡que poco hab1a cambiado en tantos años! Había sido un muchacho
melan~ólico, enamorado de la muerte, como son los muchachos; y
despues amoroso y exuberante; y después travieso y burlón .. . P ero a
12 .O poensa
. o como se le qwera
· llamar mientras nos ponemos de acuerdo respecto a si una
mu1~r pu~de o no llevar el nombre de poeta asignado comúnmente a los varones. Cfr. Rubí de
Maaa Gomez, Campos,_ Estética y fe111i11is1110, sobre los conceptos de estilo J' diferencia sex11al, en Mario
rii;oro Ram.irez Cobian (Comp.), Variaciones sobre arte, estética y cultura, MoreLia, U~ISt 1-1,

13 Flores, Ángel y Kate, PoesíaJenlinisla del 111u11do hispano, Ed. S. XXI, México, 1998, p. 284.

364

365

�través de todos esos cambios, ella no había cambiado ... Es verdad, qu:
ahora ocupa el trono la Reina Vict0ria y no la Reína Isabel, pero que
diferencia ... 14.

Orlando encarna en momentos distintos maneras diversas de
percibir y describir el mundo, y lo que me .inte~esa_ rescatar de su
experiencia, aunque fantástica, son algunas . unplicaciones para una
propuesta estética anclada en las formas de V1venciar corporalmente 1~
realidad cultural. En este sentido mi pregunta fundamental es ¿~~e
sentido tiene la sensibilidad en la aprehensión de la cultura? Una c~est1on
inmediata a esta pretensión sería acerca de la validez que ue_ne la
expresión literaria para darnos pistas al respecto. No pretendo decir que
en la literatura se encuentren de manera directa las formas concretas del
vivir humano, 0 no así exactamente, lo que me parece es ~ue la
propuesta implícita de Virginia Woolf desemboca en denunciar las
formas de proceder humano frente a lo establecido.
Como indicaba antes, podemos dar muchos enfoques a la
interpretación, pero ahora sólo quiero arriesgarme a hacer un ~sfuerzo
conceptual, filosófico, de la novela de Woolf aunque corra el r~esgo ~e
quitarle precisamente lo fantástico como uno de sus rasgos esenciales; _s!-11
embargo, me tranquilizo al recordar -aunque vaga~ente- la noc1on
arendtiana de interpretación: hacer explícito lo implícito con todo Y_ su~
contradicciones. La angustia puede disminuir, es cierto, pero ¿y s1 mi
objeto a interpretar es una novela y no una obra filosófic~ o un c?ncepto
0 una teoría?¿qué hago con la fantasía?¿la olvido o conv1~rto mi ensayo
que tiene pretensiones filosóficas en literatura? ?l miedo en estas
situaciones, tal vez en cada situación, la pone a una tiesa y se hace una de
dos cosas (o quizás las dos); o deja una lo que se proponía hace~ o busc~
consuelo en sí misma o en otro. Tal vez sin quererlo, encentre uno, s1,
uno, en la propia Virginia Woolf, sólo que en una novela distinta, a
saber, Una habitación propia. Alú Virginia nos da una pista para lo que nos
proponemos; respecto al elemento fantástico -que no es para nada
desdeñable filosóficamente- Virginia Woolf dice lo siguiente:

14 A pesar de los cambios y del paso del tiempo, hay algo que permanece'. que nos permite
identificar a las personas y los lugares, una especie de sustancia que no se mocbfica_a pesar de los
cambios que se dan en esos lugares y esas personas, de las costumbres. Es decir, el paso del
tiempo no afecta de modo sustancial el aspecto y la fu nción de las costumbres, hay algo que nos
permite saber que se trata de unas y no de o tras, pero eso no cancela la posibilidad de que haya
innovación y recreación de lo viejo. lbíd., p. 174.

366

De mis labios fluirán mentiras, pero tal vez se mezclará con ellas alguna
verdad; a ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena
guardarla 15•

Obviamente, la escritora lo decía en relación a Un cuatto propio,
pero ¿no podremos también hacerla decir de mi pluma "fluirán mentiras
[al escribir Orlando] pero tal vez se mezclará con ellas alguna verdad; a
ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena guardarla"?
Desde mi punto de vista hay tres temas generales a partir de los
que podemos tener una comprensión más amplia sin eludir los temas ya
señalados, a saber: el paso del tiempo, la imaginación creadora y la
sensibilidad masculina y femenina (andrógina), sin decir nunca de modo
terminante en lo que consiste cada una. El tiempo aparece comprimido
en una ausencia de medición: parece que lo que le acontece a Orlando
está fuera del tiempo, salvo por los instantes en los que se pasa de un
siglo a otro y excepto por el señalamiento de fechas específicas, por
ejemplo, "martes, 16 de junio de 1712", día en que Orlando se
preguntaba "¿Qué demonios me pasa?" después de asistir a una reunión
social en Arlington House, fastidiada de la gente gritaba: "Ojalá no
vuelva a encontrar un ser humano en toda mi vida", dados los
comportamientos (por lo demás, análogos a los de su faldero Pippin) de
16
la alta sociedad británica. El espacio se actualiza en la medida en que
Orlando vive en las distintas épocas: su casa, los bosques, el reino entero;
Turquía, Constantinopla, Londres, y las calles donde transitó. ¡Ah,
también su cuarto, su escritorio, su cama! Todas sus propiedades.
El paso del tiempo es el eje que atraviesa toda la novela: los
treinta y seis años de vida de Orlando transcurren en tres siglos; pero en
ese tiempo aparece a cada instante la idea de la imaginación creadora a
partir de la que es posible la deconstrucción de imágenes y la creación de
unas nuevas, así como la crítica a los roles establecidos. Pero Orlando no
es un personaje común: hasta sus treinta años fue hombre, después fue
mujer. Virginia Woolf no deja de lado ni a la sensibilidad masculina ni a
la femenina, más bien, el personaje encarna una sensibilidad andrógina a
partir de la que se reconstruyen imágenes, se critican los roles
establecidos y se crean unos nuevos nunca fijos y determinantes, todo a

15 ~oolf'. Virginia, Un c11arto propio, Trd. Jorge Luis Borges, Ed. Colofón, México, 2000, p. 8.
16 V1rguua Wolf, Orlando, op. cit., p. 145.

367

�través de un tiempo n~ unidimensional. Las preguntas centrales en todo
esto serían entonces ¿qué es el tiempo? ¿qué es la sensibilidad? ¿en qué
consiste la creación? Virginia nos da pistas en la novela y a lo que me
dedicaré a continuación es a hablar de ellas.

1. Tiempo, espacio y creación
¿Qué es el tiempo? La pregunta nos remite inmediatamente a uno
de los filósofos que se han planteado el problema de modo directo: San
Agustín 17; no sólo por formular la cuestión sino también porque su
intento de dar una respuesta fue sistemático, aun cuando llegó a varias
paradojas: primero, el tiempo no es en sí un problema, sino hasta que se
pregunta por lo que es; segundo, el tiempo coincide con la presencia de
seres finitos, mortales, cuya existencia permite la medición del tiempo;
así, la pregunta acerca de la esencia del tiempo remite a la pregunta por el
ser de los mortales, pues al igual que el tiempo se torna en un problema
en cuanto se pregunta acerca de su esencia, el ser es un problema no para
otro sino para quien se lo pregunta. El "me he vuelto un problema para
mí mismo" es también una interrogación acerca del tiempo de mi
existencia; pero aquí está la paradoja: mientras se es, no se existe, no se
es temporal (excepto Dios).
Tiempo y espacio son abordados aquí como dos tópicos
estrechamente unidos, puesto que al entender al tiempo como una
sucesión de instantes en línea recta, el espacio también se abre como si se
refiriera a lugares que se suceden uno al otro en una sola dirección. Pero,
si tal como asevero en la hipótesis, el tiempo es multidimensional, el
espacio también lo es. Y parto de una sugerencia de Hannah Arendt para
afirmar esto: el tiempo sólo es posible de medir desde un lugar, un
espacio (ya sea este pasado, presente o futuro) en cualquiera de las tres
dimensiones temporales: "el tiempo existe sólo en la medida en que
puede medirse, y la regla con que lo medimos es el espacio". Ese espacio
está en nuestra memoria, donde se depositan todas las cosas, espacio que
8
puede ser trasladado al futuro, como expectativa1 •
17 En esto seguiremos la interpretación que hace I lannah Arendt del co ncepto de amor en el
santo, publicada por primera vez en l 929 y presentada como tesis doctoral en 1924; aunque el
tema central de Arendt es el concepto de amor, su análisis nos muestra la solución de algunas de
las paradojas con las que se encuentra el santo a la hora de tratar el tema. Hannah Arendt, El

concepto de amor e11 Sa11 Ag11slí11, Ed. Encuentro Madrid, 2001.
18 Hannah Arendt, op. cit., p. 31.

Pero, una premisa más: es el presente la única real de esas tres
dimensiones. El pasado "ya no" es (y si lo es, es en recuerdos traídos del
pas~do al presente) y el futuro "todavía no" llega, si suponemos que algo
s~ra es desde nuestro presente. Por otra parte, el presente está fuera del
tiempo, es eternida_d, puesto que se refiere de una dimensión que no
?ºd~~os detener ru encerrar en un momento inamovible; es, por tanto,
l!lffiovil, permanece aun cuando es imposible de detener.
El Ahora es lo que mid~ el tiempo retrospectiva y prospectivamence,
porque el ahora no es en ogor tiempo, sino que está fuera del tiempo. En
el Ahora se encuentran pasado y futuro; por un momento fugaz ambos
son simultáneosI9_

.
Pero procedamos con orden y partamos de la definición del
tiempo de Agustín interpretada por Hannah Arendt:
En contraste con nuestra comprensión del tiempo [dice Hannah Arendt]
para san Agustín el tiempo no empieza en el pasado para, a través del
presente, progresar hacia el futuro y, por así decir, corre hacia atrás a
través del presente para acabar en el pasado20_

Tal consideración no se refiere a una simple inversión o de una
aparente renuncia a un destino que se realiza en el porvenir. Más bien
~xpresa una paradoja: a nuestros ojos, el tiempo transcurre de form~
lineal y sucesiva _desde el pa_sado (un origen) hacia el futuro (un final).
Para el ~anto, el tiempo consiste en un retorno, en una "precesión". Pero
e~ ese ir avanzando de espaldas al futuro, con la mirada puesta en lo
sido, se recurre a la memoria y a cada suceso posible de recordar del
pasado. Así que, ~l ser h~ano en la búsqueda de sí mismo Oo que es)
desea volver al ongen (Dios); esto implica, según interpreta Arendt que
se desea lo que se conoce, no lo desconocido, el origen no el final.
A partir de la imagen que nos presenta Hannah Arendt de la
conc~pción agus~ana de ~empo, podríamos nosotros decir que el paso
del tiempo adq~ere el sentido de un devenir no de manera progresiva,
tal como ~e entiende progreso: u: de lo peor a lo mejor, sino en un
regreso al mstante del comienzo, al "'de dónde' yo vengo" y no al '"
d'ond,.,
e ire yo a parar". El devenir, entonces, no es en una sola dirección,ª
19 Ibíd., p. 31
20 lbíd., p. 47.

369
368

�sin que se entiendan sus posibles cambios en sentido negativo. D evenir
no es sólo movimiento, antes bien, implica un cambio; no se refiere a un
regreso o progreso, sino a una actualización de las posibilidades de ser a
partir de la rememoración del pasado, puesto que es este del que
tenemos conocimiento, no del porvenir. El ser humano reúne la
extensión del tiempo por la memoria y la expectativa. Pero más que ser
la expectativa lo que guía la existencia humana, la inevitable ruta hacia la
muerte, es la memoria; es el conocimiento previo que tenemos lo que
nos lleva a recordar nuestro pasado: "Sólo el hombre, y ningún otro ser
mortal, vive vuelto hacia su origen último mientras va viviendo hacia la
frontera última de la muerte"21 • El tiempo es movimiento: inicio y fin.
Antes de continuar es necesaria una distinción: principi11m e initium
no son lo mismo según Arendt. El primero alude al comienzo del
mundo y las cosas, sin distinción entre instantes. Con la creación del
mundo apareció el tiempo pero no hay propiamente una separación
entre instantes, una medición. El segundo, en cambio, indica más bien la
creación del alma, de seres mortales y, con ellas, el tiempo. El tiempo, así
entendidas las cosas, emerge de la eternidad como un segmento o un
instante vivenciado por alguien. D el movimiento de la eternidad, que ya
no es eternidad sino tiempo, resultan las tres dimensiones temporales
que conocemos: pasado, presente y futuro; o, en otros términos, el "ya
no", el "ahora" y el "todavía no". Pero como el pasado siempre es lo que
ya no es y el futuro siempre es lo que aún no es, es el presente un eterno
instante. Así, el presente, única dimensión real del tiempo, está fuera del
tiempo, es eternidad.
Ya anticipábamos que el tiempo es movimiento: inicio y fin.
También decíamos que el tiempo inicia con la aparición de seres
mortales, es decir, seres que tienen que morir y con cuya muerte se marca
el fin de su existencia Qa vida es temporal). Inicio es, entonces, entendido
como aparecer, llegar, nacer; fin como desaparecer, irse, morir. El tiempo
no es algo etéreo o metafísico en el sentido de algo que esté más allá de
22
la experiencia de los hombres, sino una realidad propiamente humana •
La vida entendida como un intervalo entre el nacer y el morir es lo
realmente presente: la vida es eternidad porque está entre el pasado y el
futuro, en el presente, una dimensión que está fuera del tiempo. La vida

es un instante o una eternidad. Al nacer nos colocamos en un lugar, un
sitio, un espacio que actualiza el tiempo; ames de ese lugar sólo hay
eternidad, no propiamente tiempo.
Los instantes son en la eternidad, están fuera del tiempo; son
instantes reales que actualizan el pasado a través de la memoria y
posibilitan el futuro con la expectativa. Pasado y futuro son también
atemporales: pueden ser en tanto alguien los hace presentes, pero no son
ya pasado o futuro sino presente. En el presente se configura lo que fue
y prefigura lo que será en un movimiento deconsrructivo-constructivo de
imágenes pasadas y futuras. Piénsese en imágenes de costumbres, de
roles, de identidad, pues la imagen es un recuerdo o una expectativa no
de lo desconocido sino de lo que tenemos experiencia; en primer
término de nosotros mismos. E l tiempo, encendido como progreso de
pasado a futuro y mediado por el presente, es unidimensional ¡también el
espacio! La propuesta del santo interpretada por .1. \rende abre nuevas
posibilidades, como la de entender ambas dimensiones de la realidad de
forma multidimensional, puesto gue a partir de la erncación del pasado
la expectativa del futuro en un instante se abren tantos espacios como
posibilidades de tiempo seamos capaces de actualizar.
Tenemos que pese a la sistematicidad del santo, el problema de la
definición del tiempo no es únicamente conceptual sino, antes bien, una
condición propia de la existencia humana, en la que quien es también
existe; es &lt;lecir, quien vive en el tiempo es un ser humano concreto y
dada su variabilidad temporal no le es posible definirlo, si acaso vivirlo.
El tiempo vivido, puede ser o muy extenso o muy corto y no por ello
falso o inexistente. Tiene la cualidad de extenderse o encogerse, quizás
todo dependa de lo gue hagamos en un instante, y, sin embargo, hay un
tiempo en c1 que se sitúan varios individuos; es decir, el tiempo se
compone &lt;le brevedad y duración objetivas en las que la duración &lt;le una
vida particular se extiende o se contraé' .
En la novela de Virginia Wolf, brevedad y duración son vividas
por Orlando: en él/ ella se condensan infinidad de instantes en un
momento donde se actualiza todo lo que fue la Inglaterra isabelina, la
victoriana y la eduardiana; Orlando encarna un instante (en el presente)
lo que "ya no" es la vida inglesa, r en el vértigo de ese instante actualiza

21 Ibíd., p. 84.
22 Cfr. I lannah Arendt, La condición h11111ana, Paidos, Barcelona, 1987.

23 Af rcspec10 rnlc también la rcYis1ón &lt;le las consi&lt;lcracioncs de Bcrgson acerca &lt;le la duración.
Cfr., por ejemplo, l lenry Bcrgson, "u, 1111t1~111aai,11 mador,," en 0 /Jras esro,~idas, ,\1,ruilar, \la&lt;ln&lt;l,
1963.

370

371

�en breve las costumbres que le preceden, y advierte que pese al cambio
del entorno, algo le perrrúte durar. La vida de Orlando transcurre en una
fórmula: "'pasó el tiempo' (la cifra exacta puede ir entre paréntesis)":
... todo su pasado, tan infinitamente largo y ran múltiple, se agolpaba en el
segundo pendiente, lo hinchaba de increíble manera, lo reñía &lt;le mil
colores y lo colmaba con todos los desperdicios del universo

(...)
Hubo semanas que le añadieron un siglo, otras no más de tres segundos.
En resumen, la tarea de estimar la longimd de la vida humana (no nos
atrevemos a hablar &lt;le los animales) excede nuestra capaci&lt;la&lt;l, pues en
cuanto decimos que dura siglos, nos recuerda que dura menos que la
caída del pétalo de una rosa. D e las dos fo1mas que alternativamente, y lo
que es más confuso aún, simultáneamente, gobiernan nuestro pobre
cerebro -la brevedad y la duración-, una, la divinidad con pies de elefante,
mandaba a veces a Orlando; otras veces, la divinida&lt;l con alas de

En este sentido, la memoria no procede de modo ordenado, tal
como aparecen los hechos, sino de modo e,·ocativo: el recuerdo de
nuestra vida pasada aparece según el momento específico que
evoquemos, nunca hay entre ese hecho específico y nuestro presente el
recuerdo ordenado y sucesivo de todo lo ocurrido de modo
retrospectivo. La Memoria es ese espacio en el que se guardan todos los
recuerdos, es el espacio del pasado que se actualiza y se realiza en el
presente; es decir, un lugar que no se reduce a un sitio específico sino
que adquiere las dimensiones de cada uno de los hechos recordados en
un momento particular: las cosas, los hechos, las palabras, los personajes
que influyeron en un acontecirrúento recordado devienen otros dadas las
formas rrústeriosas de proceder de la memoria. Orlando es capaz de
evocar las imágenes de cada una de las escenas vividas en su pasado y
trasfigurarlas en medio de las cosas y los hechos presentes:

mosca24.

Contracción y distensión, dos movuruentos simultáneos del
tiempo, en los que se añaden años o sólo días. Pero ya decíamos que el
tiempo no es hacia el futuro, sino al pasado (según el señalarrúento de
Arendt sobre la concepción agustiniana del tiempo), sin una negación
total de aquél; así, contracción y distensión actúan en el tiempo vívido o
actual, pero, recordemos, el momento actual es un instante que se escapa
al instante siguiente, está fuera del tiempo, es eternidad, en todo caso es
hacia el pasado: "la memoria es el espacio en el que se depositan todas las cosaJ'.
Así, Orlando se detuvo antes de seguir escribiendo La Encina, el
poema que había iniciado en el siglo XVI, cuando tenía 17 años. ¿Por
qué lo hizo? Este silencio, indica Virginia, es muy significativo: ¡apareció
esa costurera que une con un hilo cada recuerdo, esa costurera es la
Memoria!
La costurera es la Memoria, y por cierro bien caprichosa. La 1\lcmoria
mete y saca su aguja, de arriba abajo, de acá para allá. lgnoramos lo que
viene en seguida, lo que vendrá después ... rn acto más común -sentarse
a b mesa, acercarse al tintero- puede agitar mil fragmentos dispares, un
rato iluminados, un rato en sombra.2.,

24 \'i.rginia Woolf, O rlando, Op. cit., p. 76.
25 lbitl., p. 61.

. .. la tinta salpicó toda la mesa: hecho que por cualquier explicación que
le demos 6· no hay explicación posible: la 1\1emoria es inexplicable) y
sustituyó b cara de la Princesa por otra muy distinta ~a del gordo raído
en el cuarto de Twirchett aqucUa noche en que la Reina Bess fue a cenar
a casa de Orlando, " hace ya tantos ai'ios"J 26•

Siglos después, Orlando se quedó quieta, no escribía, no hacía
movirrúento alguno, era como si estuviera muerta; pero recordaba. La
Memoria aparecía nuevamente y hacía de las suyas. Así que la vida es
Movimiento, corrúenzo y fin27. Movirrúento no sólo físico, sino también
mental, deconstructivo, devenir: devenir no urucamente como
movimiento, sino también como cambio; tampoco como evolución o
involución sino transformación en algo que está de modo implícito en la
esencia de lo que es, una posibilidad real28• Basta un silencio, un quedarte
quieto para percibir el advenirrúento de un sin fin de hechos pasados que
se actualizan en un instante, el presente, y sin embargo cada uno en
26 Ibitlem.
27 "¿Qué es la vida?... ¡Es la \'ida, la \'ida, la \'ida!, grita el pájaro ... una pajita (si chirrido como
el suyo merece el nombre rnn sagrado ,Y can tierno) !dice!, la ,;da es rarea ... la hormiga está de
acuerdo, y las abejas ... Es risa, es risa, dicen las mariposas".
(...)
"• •• fuerza es retroceder y deci.r directamente al lector que espere todo trémulo escuchar qué cosa
es la vida: ¡ay!, no lo sabemos". I/1ítl., pp. l 98-199.
28 "La \-ida, según conücncn todos aquellos cuya opinión ,·ale algo es el t'.1nico tema digno del
novelista o del biógrafo; la \-ida se guía por esas mismas autoridades, nada tiene 9uc \'Cr con estar
sentada en una silla, pensando.
pensamiento la vida son polos opuestos", Jhíd, p. 196.

rn

372

y

373

�momentos distintos: Orlando va a escribir, se detiene, la tinta salpica la
mesa y la mancha que forma delinea el rostro de una Princesa, luego, la
de un gordo a quien Orlando vio "hace ya tantos años". Pero esta lluvia
de recuerdos no es resultado de una mentalidad desordenada, para
demostrar esto basca atender a nuestros recuerdos o a nuestros
proyectos. Y es que, aun cuando se opte por echar a la 11emoria de todo
cuanto hacemos "(porque si podemos, si la decisión no nos falca,
expulsar de la casa a esa loca de la Memoria y a su disparatado sequito)",
aun cuando intentemos hacer codo de modo ordenado y sin desvío
alguno hacia el futuro, en cada momento en que Orlando se detiene, las
pasiones no dejan de aparecer: "ahora, por segunda vez, se detm'o, y en
la brecha así abierta saltaron la I\mbición, esa energúmena, y la poesía,
esa hechicera, y la Codicia de la Gloria, esa prostituta, y se tomaron &lt;le la
29
mano y pisotearon con su baile el corazón de Orlando" .
Los eres siglos que transcurren durante los 36 años de Orlando
corresponden a una memoria histórica: Orlando vive las costumbres y
los ambientes de eres épocas distintas del Imperio Británico (la isabelina,
la victoriana y la eduardiana), mientras su vida se desarrollaba el jueves
once de octubre de 1928, momento en que, además de ser delgadas, "las
mujeres no hacen canto misterio, pensó, empolvándose con el mayor
desparpajo . . . [y] aunque ya había cumplido los 36, no representaba un
día más"3º. Era el siglo X.,-X, no había intimidad, y Orlando
experimentaba simple y sencillamente, vértigo. Subía el ascensor de un
centro comercial al que llegó en busca de sardinas, sales para baño y
zapatos de varón: "que se los lleve el diablo", gritó mientras sonaban las
campanas, porque "oír dar la hora es un sobresalto para el sistema
nervioso" .
Por otra parte, en el espacio de la memoria habita un sin fin de
'yoes' latentes: cada uno de ellos aparece conforme acuden al presente
imágenes de hechos ya pasados del yo que rememora y, que ahora en el
presente, es codo ese cúmulo de 'yoes' pasados:
porque si hay (&lt;ligamos) sctcnra y seis ocmpos &lt;lisrincos que laten a la \'e7
en el alma, ¿Cuántas personas diferentes no habrá -el Ciclo nos asistaque se alojan, en uno u ocro tiempo, en cada espíriru humano? \lgunos
dicen que dos mil cincuent.a y &lt;los 11.

29 l bíd., p. 62.
30 Jbíd., p. 221.
31 lbíd., p. 225.

Los 'yoes' que nos forman, según Virginia, tienen lazos con otra
parte, de alú que a veces aparezca uno y no otro; éste y no aquél que
queríamos: "¡Ven, Yen! Este yo me harta. I ecesito otro" ("de qué mezcla
de cuanto hay estamos formados ... ¡Qué fantasmagoría es la mente y
qué depósito &lt;le cosas incompatibles!''). Pero no se trata de usar un
disfraz en el sentido de que el anterior ya está demasiado sucio o
desgastado, más bien, en el transcurso del tiempo con la mirada al
pasado y a-vanzando hacia el futuro, el yo deviene otro yo que no es otro,
en sentido estricto, sino yo: "devenir no es progresar ni regresar según
una serie. Y, sobre todo, devenir no se produce en la imaginación,
incluso cuando ésta alcanza el nivel cósmico o dinámico. Los devenires
animales no son sueños ni fantasmas. Son perfectamente reales ... El
devenir no produce otra cosa que sí mismo"32 • Como lo dice la misma
Virginia: los trajes nos hacen hombre o mujer, por nosotros mismos sólo
somos seres humanos que devienen de una época a otra, por eso es
"imposible resoker por ahora si Orlando era más hombre o más mujer".
... son los trajes los que nos usan, r no nosotros los que usamos los
erajes: podemos imponerles la forma de nuestro bra;:o o &lt;le nuestro
pecho, pero ellos forman a su antojo nuestros corazones, nuestras
lenguas, nuesrros cerebros . . \ fuerza de usar faldas por canto tiempo, ya
un cierto cambio era visible en Orlan&lt;lo.
(... )
.\forruna&lt;lamente, la &lt;lifcrencia &lt;le los sexos es más profunda. Los trajes
no son otra cosa que símbolos de algo escondido muy adentro ... Por
diversos que sean los sexos, se confunden. 1 o hay ser humano que
oscile de un sexo a ocro, y a menudo sólo los trajes siguen siendo
varones o mujeres, mientras que el sexo oculto es lo contrario del que
está a la visea 13.

El tiempo aparece de forma multiclimensional. Esta me parece
una forma de asumir una posición crítica ante las maneras tradicionales y
ya caducas de comprender el tiempo uniclimcnsionalmente, con un

32 Al respccw podemos señalar que dcYcnir no es únicamc111c mo,·crsc de hol' a mañana o de un
lugar_~ otro (de la puerta de L1 habaación hacia la silla que está en el centro: por ejemplo). sino
tamb1cn cambio. Cfr. Guilles Dcleuzc 1· Félix Gua11ari " Dcvenir-1111cnso devenir-animal
devenir-imperceptible ... " en ,\Ji/ ///ese/as, c;,,.i:a/is//111 ) e~q11i,;,~(re11itJ, \'alencta Pr;-re.xms 1997 p'.
224.
r
"·
'
'
'
33 \'irginia \X'oolf, Orlando, Op. ril., pp. 140 143.

374

375

�principio y un final cuya trayectoria es una linea recca. No quiero &lt;lecir,
sin embargo, que haya una negación de ese principio y ese final.
Indudablemente algo que inicia termina (de esto sabemos que del inicio
tenemos la certeza, mas no del final); pero, lo que está en duda es que la
trayectoria que recorre el moYimiento a que está condicionado, y
enciéndase condición como posibilidad, no como determinación, lo
iniciado sea recta y unilineal. En este sentido, meter y sacar la aguja en el
cajón de la memoria, y si es verdad que es a partir de lo conocido como
podemos desear, permite la creación a cada instante, creación del mw1do,
de la cultura, del sujeto, no de la nada sino a partir de la experiencia
humana misma, no de otro mundo sino del único en que se ha dado un
espacio para la vida y la expet-iencia humanas.
El tiempo es medido por los seres humanos como forma
sucesiva en forma lineal y en la concepción del santo ,\gustín esa
unilinealidad es ,·igente. Sin embargo, como afirmábamos anees, ,\ren&lt;lt
considera que en el ir aYanzando hacia un futuro desconocido con la
mirada en el pasado, el instante presente se abre en múltiples de
evocación \' reconstrucción del recuerdo. Orlando, el personaje de
Virginia W~olf vive en un tiempo multidimensional que no &lt;leja de
aparecer a nuestros sentidos de forma lineal, en el que actualiza un sin fm
de imágene y reconstruye el pasado.

2. Sensibilidad y corporalidad
Pasamos ahora a la sensibilidad. Opino respecto a ella que está
inscrita en un tiempo y en un espacio no unidimensionales; no se
desarrolla a partir de una especie de evolución ni como si fuera una
película cuyas escenas estuvieran w1a seguida de la otra. Es
multidimensional: abre caneas dimensiones como recuerdos confluyan en
un mismo instante, sin importar los lugares y las situaciones dispares que
se actualicen. Pero agreguemos un ingrediente más que le dará
consistencia34. La sensibili&lt;la&lt;l no es algo vacío posado en cualquier lugar
del tiempo y del espacio, ante todo ella es posible por un cuerpo,
masculino o femenino, considerando que la materia inanimada no sienta;

34 ¿O sazón? no, no es el sazón, éste se lo da el cocmcro, es más bien lo que dará rnns1stcnc1,1,
espesura -¡también una ttxrura: lisa, grumosa, quien sabl·1 : en pocas palabra~. un.1 fonn,1, unA
matcna.

376

de todos modos, y sea lo que sea, lo que ahora nos incumbe es la
sensibilidad humana. La cosa que ,·ive ese tiempo real no unilineal, en
espacios que se abren conforme recuerdos instantáneos aparecen, es un
ser humano de carne y hueso, inscrito en una sociedad ) una cultura
dadas. Pero... indiquémoslo de una ,rcz, ese ser humano no es algo
abstracto, sino llue es un hombre o una mujer; sujetos, si queremos
manejar esto más o menos categóricamente: cosas que piensan (segun el
buen Ot:scartes), que sienten (¡urnm, a quién colocamos en este
paréntesis!) y establecen relaciones con el pasado, con sm.
contemporáneos y con su posible futuro, to&lt;los estos en el presente; "lo
cierto es que una cualidad sude estar donde menos lo sospechamos".
Pero anees de hablar de la noción de sensibilidad que aparece
implícita en la noYela de \'irginia \'\'oolf, detengámonos por un instante a
matizar la idea de que la sensibilidad está inmersa en una cultura y que es
de ella de donde adquiere las formas de percibir lo que le rodea. Tvlikcl
Dufrenne, el filósofo francés, nos propone pensar la sensibilidad como la
carne del mundo, pues es ahí &lt;londe se expresa el deseo con to&lt;lo y sus
im·ersiones y Yicisitudes: es en el campo de lo sensible y lo imaginario
que podemos siruarnos. Sin embargo, ese espacio no es algo que esté
fuera de la realidad cotidiana, y en ese sentido, de las formas culturales
reinantes. La idea de Oufrenne tiene mayores alcances: en la medida en
que nuestras maneras de comprensión de la realidad están gobernadas
por las nociones unidimensionales de temporalidad y espacialidad, la
imaginación y la sensibilidad se agotan en canto no haya espacios a los
que remitirse en busca de expresiones nuevas. 1\sí, el arte de elite, el
reconocido como arte, es una manera sesgada de apreciación tamo Je la
experiencia estética como de la creación anística, restringiéndola al
campo de lo extraordinario y otorgándole una legitimidad a partir de
unos critet-ios &lt;lefini&lt;los y, al parecer, inamoYiblcs: "la cultura gobierna la
experiencia estética y la dist1-ibuye desigualmente: para la elite un arte de
elite, para las masas un ane &lt;le masas".'" Tanto el ámbito &lt;le la
imaginación como &lt;le la sensibili&lt;la&lt;l se reducen a lo que es adecuado o
no para un determinado grupo social.
Pero las cosas no tienen por qué ser únicamente de esta manera.
Ya decíamos que Dufrennc considera que el deseo habita en un ser de
carne y hueso, una especie de carne del mundo que experimenta placer,
35 \hkcl Dufrcnnc, ''1./ l11••11r de /11 r.'\.paiwn,1 nltli r,1 m /11 m/J11r,¡'' en \!ano Tco Ramiro CobL'Ín
(ccx&gt;rd.). \ anac1oncs sohrc arle, estcuca 1· cuhura, Op. ni., p. 21 l.

377

�no impuesto ni arrebatado por nadie, simplemente -dice Dufrenne-, es
subversivo y en canto que es vivido por un ser particular, un sujeto, es en
el sujeto donde se encuentran las posibilidades de rehabilitación no sólo
del arte, sino de la cultura en general:
Puede ser que la experiencia estética guarde codavfa su sentido y su
virtud, y que la fuente de sensibilidad no esté agotada. Para descubrirla,
sin embargo, no es del lado de la cultura donde debemos ver, es fuera de
ella, del lado del sujeto, pues es en él donde la sensibilidad puede
desplegarse ... En fin, la iniciativa de la experiencia estéóca está en el
sujeco36•

En este sentido, es en la sensibilidad donde encuentra su
posibilidad de transformación una cultura, una realidad, el arte mismo.
La subversión propuesta por Dufrenne apunta a una noción no
unidimensional de la realidad (noción propuesta también por Marcase,
según el mismo Dufrrenne lo reconoce) y a la apertura de posibilidades
de creación con cada uno de los seres sensibles aun a pesar de las formas
en que en un momento dado se comprenda la creación artística y la
creación en general:
Sin embargo [propone el autor], lo originario está siempre ahí, esa carne
del mundo de la que nuestra carne es réplica. Vivimos esta proximidad
sin saberlo, pero podemos asumirla siempre cuando simpaúzamos con
una flor en un prado, con la curva de una colina, la incandescencia de
una puesta de sol y hasta el despliegue de la jungla urbana ... E s en este
sentido que la experiencia estética de la naturaleza tiene supremacía sobre
la del arter.

Pues sólo a partir de la experiencia que nos brinde la naturaleza,
lo que nos ha sido dado sin petición alguna, como la imaginación se
desborda en un sin fin de imágenes que configuran nuestra memoria.
Y volviendo a nuestra novela, me parece que Virginia Woolf
coincide con Dufrenne y concibe a través de Orlando un sujeto en el que
están las posibilidades de creación de la cultura. Orlando es siempre un
ser humano que permite que el paisaje y los colores, los climas y la
naturaleza le desborden. Orlando no es un ser especial, en el senúdo de

36 lbíd., p. 212.
37 lbíd., 213.

algo exu·aordinario y maravillosa criatura de Dios, sino habitante de una
época u otra, devorado por ellas en cada momento.
Comparaba las flores con el esmalte, el césped a las alfombras turcas
adelgazadas por el uso. Los árboles eran· brujas decrépitas; las ovejas,
penas grises. Cada cosa, en efecto, era otra cosa ,K_
39

Orlando era escritor -y ceiúa dinero- con lo que Virginia pone
en duda la consideración común y aceptada de que los genios y creadores
sean algo suprahumano, más bien, ellos son testigos de una época, la
propia, y la expresan de modo artístico o filosófico, mediante sus obras;
pero no necesariamente tal como es la realidad de su momento: la·
literatura y la vida no son la misma cosa, en la primera se enriquecen los
colores, las formas, las dimensiones de la segunda, no por un capricho
d~l ge~io creador, sino por la capacidad humana de abrir espacios y
~ens1ones de nempo donde parece que no es posible: aunque eso no
qlllta que los grandes literatos de la época isabelina, por ejemplo (y
Shakespeare, entre ellos) hayan sido seres completamente mundanos,
entregados al vicio, la mentira y los enredos ,'11.es. Eran seres humanos de
cuyo interior chisporroteaban luces de ingenio literario.
Así, icholas Greene refiere a Orlando: Shakespeare, 1Iarlowe
Ben Jonsón, Browne, Donne:
'
¡!Quienes¡ habían sido sus dioses! [de Orlando] La mitad eran borrachos
y calavera~. Casi todos re11ían con sus mujeres; ninguno era incapaz de
una menura o de un enredo de la clase más vil. Garabateaban sus
melodramas en el reverso de las cuentas de la lavandera y hacían pupitre
de la cabeza de un aprendiz de imprenta, en la puerta de calle. Así
entregaron hs manuscritos de Hamler; así de Ocelo; así de J.car'º.

Orlando, por su parte, escribía
La _Encina, Poema. Escribía en él hasta mucho después de la
medianoche. Pero por cada verso que agregaba borraba otro, el total a
fin de año, solía ser menos que al principio, y era como si, a fuerza de
escribirlo, el poema se fuera convirtiendo en un poema en blanco4 I.
38 Virginia Woolf, Orlando, Op. tit., p. 108.
39 ¿~erá Orland~ la novela en que : ' irginta \X'oolf expresa en un ejemplo las condic1ones que
considera necesanas para que una mu¡er escnba novelas en Una habitación propia, a saber, dinero
y un cuarto propio?
40 lbíd., p. 70.
41 lbid., p. 85.

379
378

�.As~ cabe decir que mediante el recuerdo de lo ya sido es posible
no sólo reYivir momentos y situaciones agradables o desagradables, sino
también, se abre la posibilidad de comprensión, creación y recreación de
lo dicho, escrito y hecho por otros y por nosotros mismos en un
contexto particular: una sociedad, una cultura. La Memoria, lo escrito, no
está muerto, al menos sí embalsamado: los actos bélicos y las hazañas
son tan inmortales, como lo son las obras escritas, también éstas
inmortalizan a sus autores.
En la novela se describen escenarios y formas de vida desde el
siglo XVI hasta el siglo XX: las maneras de comprender y condenar
actitudes propias e impropias. Orlando tuvo la experiencia de cada
paisaje, cada modo de ser a lo largo de sus tres siglos de vida. Pero,
Orlando, no aguantaba tanto los modales a que estaba obligado, en su
lugar actuaba contra lo dado. Desde mi punto de vista, Virginia Woolf
propone a través del/la personaje la posibilidad de poner en cuestión las
nonnas socialmente impuestas. Y es que, si recordamos el sentido de la
multidimensionalidad del tiempo y el espacio, crear es un acto continuo
siempre a partir de una forma de percibir las cosas. As~ desde su
decepción con el poeta Nicholas Greene, Orlando se consiguió unos
perros con los que pasaba largas horas y paseaba por toda su propiedad:
,\unque Orlando desempeñaba esas tareas a maravilla y jamás discutía
que ellas constituyen tal vez el fundamento de las relaciones
diplomáticas, es indudable que lo fatigaban y deprimían tan
profundamente que prefería comer solo con sus perros42.

Recién nombrado ayudante de la reina (Sultán de
Constantinopla), a sus dieciséis años, Orlando salía disfrazado a tomar
cerveza y escuchar historias de marinos que habían perdido alguna parte
de su cuerpo en alguna batalla. .Ahí, Orlando se involucraba también con
mujeres de toda estirpe.
Digamos que la Yida de Orlando por varias épocas y la constante
rcrrus10n a los acontcclffilcntos pasados, tiene una finalidad
reconstructiva: una manera distinta de comprender la realidad social y
cultural a partir de lo ya vivido, de la memoria que se actualiza con el fin

de proyectar un futuro. En este sentido, la sensibilidad representa un
campo de acción en el que los mortales son capaces de plantearse
mundos distintos, no salidos de la nada, sino anclados en un pasado que
les precede y a partir del que les es posible desear cosas distintas. Los
roles, las costumbres, los modos de ser de una comunidad particular, no
son, en este sentido, definitivas, sino suscep~bles de recreación y
revitalización.
Pero avancemos un poco más, hasta donde nuestras fuerzas y la
novela de Woolf nos lo permitan. Anticipábamos que Orlando no es un
personaje común, y quizás sea el más común de los personajes: a sus
treinta años durmió durante siete noches y sus días, al despertar, era
mujer ¡.Ah, qué golpe a la imaginación, qué verdadera charlatanería! Pero
no, ahora Orlando tiene cuerpo de mujer, vive como mujer.
¡Golpe a la imagm·ación, charlatanería! si lo vemos claro está
'
'
desde un punto de vista racionalista duro, ése que afirma la unilinealidad
del tiempo, el avance de lo peor a lo mejor en un movimiento ascendente
o novelado del espíritu, del absoluto, o de alguna existencia trascendente
a la propiamente humana. Desviación, desorden ¡locura! si con el uso del
pensar somos capaces de negarle contingencia e indeterminación a los
actos humanos; si somos capaces de omitir aspectos de la vida que
pongan en duda lo que pretendidamente somos. Uno de los grandes
errores de la tradición filosófica occidental ha sido el creer que es sólo a
través de la razón como podemos acceder a un conocimiento verdadero,
y seguramente esto es posible; pero ésta no es una razón suficiente para
negar la aparición de verdades más allá del pensamiento entendido como
una capacidad humana contenida en determinados órganos humanos
(interpretación psicologista o mccanicista -más bien- que da por hecho
que los pensamientos y las ideas están contenidas en el cerebro). Más allá
de estas consideraciones intelectualistas, racionalistas, o como se las
llame, y sin tener que recurrir a métodos rigurosos de adquisición de
conocimientos, la imaginación, la sensibilidad, la realidad misma y
nuestra instalación en ella refutan toda negación, toda omisión de los
hechos:
¡Ojalá pudiéramos ahora empuñar la pluma y escribir la palabra fil !
Oja_lá pudiéramos ocultar al lector el conocimiento de lo gue sigue y
deC1.rle en breves palabras: Orlando faUeció y lo enterraron. Pero aguí, ¡ay
de m1!, la Verdad, la Prangueza y la Honradez, austeras diosas que hacen

42 lbíd., p. 94.

380

381

�la guardia junto al tintero del biógrafo, gritan: ¡La Verdad!, y por tercera
3
vez retumban en concierto: ¡La Verdad y sólo la Verdad!~ .

Uno de los temas mencionados de paso, quizás como un respiro
literario, pero digno de considerar aquí, es el de .la actitud del b~ógrafo Y
del historiador que asume Virginia Woolf, actitud que la obliga .ª no
renunciar a ninguna de las formas de comportanúento y las emociones
de Orlando, tampoco a falsearlas, aunque le falten_ datos que e~,P~~o del
tiempo eliminó de los perganúnos. A diferen~1a. ~e todo b1ografo
competente", y más allá de la mera fantasía, Vtrgirua trata ~ Orland?
como un ser humano real, de carne y hueso, del que no es posible referir
la historia total de su vida, pues algunos pergaminos ya no están,,otros se
encuentran quemados y los lugares donde Orlando permanecia no es
posible describirlos de punta a cabo, sus vivencias, su vida entera.
Como por una suerte de honestida?, de f~anqueza, ~emos. de
seguir atemos a cada cambio, no por una razon o actitud profes1on~~ s1 es
que estamos dedicados al ejercicio ~el pens_ar o d~ reconstruc~1~n de
los hechos sino como necesidad vital, de rnstalac10n y reconoclffilento
de lo real c~n todo lo desagradable e impensable que en él se encuentre.

;ª

H enos aquí, por consiguiente, solos y abandonados en el cuarto con
Orlando que duerme y con las tromperas. Las trompetas en fila e1mte~1
un terrible esttuendo, uno solo: ¡L1\ VERDAD! Y orlando se despeno.
Se estiró. Se paró. Se irguió con completa desnudez, ante nuestros o¡os Y
mientras las trompetas rugían: ¡Verdad! ¡Verdad! ¡Verdad!
Debemos confesarlo: era una muje~.

Orlando era fuerte, hermoso y gracioso, caractensticas que lo
hacen ser no sólo hombre, no sólo mujer, sino ambos: andrógino. P ero
antes de poner completo interés en su singular existencia, a~~tamos que
el ser mujer de Orlando le permite ahora poner en cuest1on el mun_do
que hasta antes de su sueño era suyo: un mundo masculino en el que iba
y venía por todas partes; y también preguntarse acerca del modo de
experimentar placer ¡quién vive de modo más intenso, el hombre o la
mujer!
Orlando "reconoció la indescriptible delicia de la primera vez que vio a
Sasha hace cim años. Entonces era el perseguidor, ahora la fugitiva. ¿Cuál
es el i:xtasis mayor? ¿El de la mujer o el del hombre? ¿No son acaso el

43 lbíd., p. 101.
44 lbíd., p. 104.

mismo? No, pensó, éste es más delicioso (agradeciendo al cap1tan
[Nicholas Benedict Bartolus que le ofrecía: "'¿un poco de gordura
señora?' ... 'Permiramc scr\'Írlc una rebanadim del tamaño de una ut'ta'.
Bastaron esas palabras para yue la recorriera un delicioso temblor. Hubo
un cantar de pájaros; hubo una precipitación de totTcntcs"j y rehusando);
rehusar ) verlo triste. Bueno, si él insisúa, ella aceptaría una rebanadira,
pero casi invisible. Esto era lo más delicioso; ceder) verlo sonrcír"4&gt;_

Orlando vive ahora en el mundo de los varones, aunque,
recordémoslo, ella era hombre y como tal tiene la experiencia de la
corporalidad y la sensibilidad masculina, sabe que también los hombres
lloran y se enui.stecen por cualquier nimiedad, pero también se sotprende
de las actitudes que ellos roman frente al descubrimiento de un tobillo
femenino ¡caerse del mástil, por ejemplo!~6 Orlando ,1ve ahora en un
cuerpo de mujer (lo que modifica su porvenir, no su identidad, pues
sigue siendo lo mismo: humana. Orlando, legalmente era mujer: "¿Pero?
¡Ah!, ¿qué resuelven sobre el sexo? J\Ii sexo.. . se declara
indiscutiblemente, y sin asomo de duda... femenino"4;) y busca un
amante: ¡Shelmerdine! En menos &lt;le un instante Orlando se rompe un
tobillo, se enamora, se casa con Shelmerdine y espera un hijo: "Orlando
dio a luz con toda felicidad, el martes 20 de marzo, a las tres de la
madrugada .. . ". De inmediato el siglo X,X: jueves 28 de octubre de 1928
a las once de la mañana48.
Orlando era Orlando, la chica que empolvaba su nariz y sentía
vértigo, quien gritaba en sobresalto al escuchar las campanas que
repiqueteaban el tiempo, quien escti.bía y ganaba prenúos. D evino mujer
45 lhíd., p. 117.
46 lbíd., pp. 118- 119:"Caerse de un m:ísul. .. port¡uc una mujer muestra los tobillos; &lt;lisfrazarse de
mamarracho r d_csfilar por la calle para que las mu¡cres lo admiren; negar instrucción a la mujer
para qu~ no se na de uno; ser el esclavo de la falda más msignificamc, ) , si.n embargo, pal'(mcarsc
como st fue~an los reyes de 1~ creación. ¡Ciclos! Pensó. ¡Qué tontas nos hacen, qué tontas somos!
(. •-)era ,·aron, era rnu¡er, sabia los secretos, comparáa las flat¡uczas de los dos".
(...)
"'Po_r, pobres e 1gnorames qu~ seamos comparadas con el otro sexo', pensú, continuando la
orac1on que dc¡o m_conclusa d1as pasadm, 'am,ados de pies a cabeza como esrán en ranro que a
nosotras nos prohiben hasta el conocurncnto del alfabeto .. . sin embargo, se caen del palo
mayor''. p. 119.
47 lbíd., p. 187. t\quí es cl_ara crítica a la legtslación que decide lo que es algo r lo que no.
Orlando era legalmente mu¡cr Slll u11portar realmente las maneras que tenía de percibir la realidad
)" su modo paracular de , i,·enciar el mundo.
48 lbíd., Marmaduke Bonthrop Shelmcrdinc. Esqmrc: '"Shel, eres 1.Jna mujer', &lt;lijo cUa.
Orlando, eres un hombre, dijo él"', p. 185.
( ... )

!ª

"en el término de tres segundos y medio, wdo había cambiado: se había roro el tobillo. se había
enamorado, se había casado con Shclmcrdinc". p 193.

382

383

�en la multiplicidad de devenires de época en época, de lugar en lugar, de
instante a instante. D evino mujer siendo mujer, y no es gue el hermoso
joven gue era a sus 16 afios, en el siglo XV1, haya sido sólo imaginación:
Orlando ha sido hombre, vivido en el pasado y representa la posibilidad
de crear.
Anticipábamos, sin embargo, gue Orlando no es sólo hombre, no
sólo mujer, ante todo Orlando es hombre y mujer, un andrógino, un ser
capaz de percibir y reconocer las dos formas generales de la sensibilidad
0a masculina y la femenina) pero Orlando es Orlando, un ser humano
49
instalado en la realidad, en el mundo de los hombres y las mujeres.
D evenir otro, masculino o femenino, según sea el caso (y guizás
portando un cuerpo específico no se viva realmente como lo que indica
que se es) permite no adivinar los secretos gue el otro guarda en su
interior, o no sólo eso, con el fin de ejercer un dominio sobre su cuerpo
o sobre su existencia como tal, sino gue nos permite saber gue tanto la
sensibilidad masculina como la femenina proporcionan maneras de
comprender y percibir una realidad común, así como desprendernos de
prejuicios con los gue pretendidamente se tiene el conocimiento total de
lo gue el/la otro/a es:
porque las mujeres no son (a jm:gar por nú rrúsma) sumisas, castas,
perfumadas y exquisitamente ataviadas. Sólo una aburriJísi.ma disciplina
otorga esas gracias, sin las cuales no pueden conocer ninguno de los
placeres de la vidail1•

La sensibilidad como campo primigenio de la creación no es,
entonces unidimensional ni asexuada: ella abarca además de los cinco
sentidos ' la imaginación y la memoria, es, como dice Dufrenne, la
inteligencia del mundo; pero, además, ella se expresa en dos modos
generales de ser: masculino o femenino, o bien como lo propone Woolf,
como una mezcla de las dos, a ratos uno a ratos otro. "Orlando se había
transformado en una mujer - inútil negarlo- . Pero, en todo lo demás,

49 Pnidente es apuntar que Orlando no es ni 1ra\'eSÚ ni ga), lo yuc no implica que haya en d
planteamiento de \'irgmia \X'oolf un rechaw de una o de otra manera de \'Ívir la sexualidad,
tampoco una reivindicación, si acaso un afinnación de que no hay razón alguna para desconocer
sus capacidades, menos aún su existencia real. Es declf, \ ' irginia Woolf no propone un cambio &lt;le
sexo, sino devenir en las distintas formas de sentir la realidad, el mundo, a los ocros seres, las
costumbres, la cultura y redimensionar nuestro modo de comprender y viYir, de creamos fom1as
nucrns de relación cnlIC humanos, más allá de las determinaciones unpuesms ailtural, social e históricamente. de
insralamos, pues en el mundo y sus contingencias.
50 !bid., pp. 117-118.

384

Orla~do era el mismo. El cambio de sexo modificaba su porvenir, no su
1den11dad ... Orlando fue varón hasta los treinta años; entonces se volvió
mujer y ha seguido siéndolo"51 •

3) Conclusiones
La historia de Orlando, o mejor dicho, la historia de las vivencias
52
"fan_rásticas" del. personaje Orlando contadas por Virginia Woolf,
persigue desde m1 punto de vista lo siguiente: a) la deconstrucción de los
roles a partir de una crítica a la manera tradicional de entender la
subjetividad y la temporalidad, b) apostar a una nueva manera de
co~prender ta~to el_ tiempo como la sensibilidad: el tiempo como una
realidad mul11dimens1onal (no sólo bidin1ensional) y la sensibilidad como
algo ~o sólido ni asexual, sino vivo y sexuado, o andrógina tal como el
propio personaje Orlando lo manifi.esta.53 Pero hay aguí además un
supuesto: la experiencia gue nos brinda la sensibilidad va configurando
nues~as maneras de percibir la realidad, tanto en el tiempo como en el
espacio en un movimiento parecido a la exhortación de Píndaro de "llega
a ser lo gue eres" y del kantiano "Ten el valor de pensar por ti mismo"
de desencadenar procesos, de ser lo que eres.
'
E n este sentido, la novela de Virginia Woolf tiene matices de
criti_c~ política, p~_esto que la afirmación de la corporalidad es lo gue
. P?s1?ilita la creac10~ de n_uevos órdenes socio-culturales gue expresan la
:1talidad de la exis~enc1a humana; la imaginación .juega un papel
1mportante, en el sen11do de gue es a partir de la sensación e imaginación
humana como son posibles mundos nuevos.

51 Jbid., p. 105.
52 Pongo_ comillas a la palabra fantásticas porque aun no sé si haya alguna manera de afirmar que
lo fantásnco sea sinónimo de lo falso o que el relato fant-istico de épocas pasadas no nos diga
nada
acerca de ellas -me parece
• mas
· b.1en que se trata ele un elemento de reconstrucción de tres
.
stg,los Y tres épocas en la vida del protagonista muy significati\'o: el cambio de ambiente de
pracncas, de usos, de formas de vida- actualizadas por una mente humana que "funciona'; no
de ma
·
·
.
. nera meca· mea,
smo
tal como •unagmamos
las cosas: arbitraria 1· desordenadamente a
capncho.
'
'
53 Como 1ª nusma
·
\ 'º1Ig1rua
· · 1o propone de manera explícit1 en L111 mar/o propio.

385

�LA SEMIÓTICA EN PANDO Y LIS DE
FERNANDO ARRABAL
Lic. Mónica Borrego Garza
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

1. Introducción
En este trabajo nos dedicaremos a elaborar un análisis semiótico de la
obra Fando y lis del dramaturgo español Fernando Arrabal. Nuestro
. ensayo se propone aproximarnos a esa realidad compleja y superficial de
lo simbólico, como lo cree Iuri Mijailovich Lotman, sobre todo en su
consideración de lo sígnico en el plano de la expresión como un aspecto
simple y en el plano del contenido como el ámbito complejo e inagotable
del signo.
Para el análisis tomaremos en cuenta sólo el texto escrito de la
obra teatral, es decir, el guión y no su puesta en escena. Desde luego
señalado esto a rúvel de delimitación, ya que no desconocemos que la
obra teatral escrita es en sí una representación del hecho teatral, y que la
puesta en escena vendría a ser una presentación de la representación que
por añadidura, conlleva a la variabilidad en la interpretación por parte del
director, los actores, el escenario, los efectos sonoros, el contexto
histórico-social, etc.
En el análisis semiótico de esta obra de teatro, resultó necesario
considerar dos niveles que se combinan para constituir la acción del
hecho teatral: por un lado están los diálogos, en donde pueden ser
387

�analizados los signos verbales, y por otro, las acotaciones en donde se
concentra el análisis de los signos no verbales, pues a pesar de que
aparecen escritos, las acotaciones son una representación y explicación
de los signos no verbales que estarían presentes si se hiciese una
presentación de la representación, es decir, la puesta en escena o el
montaje de la obra.
Por último, cabe señalar que al analizar los lenguajes que
confluyen en el hecho teatral, esta obra, a causa de su singularidad se
dividirá en dos partes, primero en el entendido de una propuesta de
producción textual frente a otras corrientes del drama, y en segundo
lugar presentaremos los códigos y las funciones sígnicas de producción
textual sólo que ahora, centrándonos en el intercambio textual entre los
personajes del drama, esto con el afán de ejemplificar algunos de los
posibles roles que desempeñan los signos inmersos en la obra. En este
segundo sentido, se parte de la visión de una semiótica aplicada, para
localizar y distinguir los códigos paralingüísticos, sociales y pasionales.

2. Marco teórico: Desde la semiótica pura
Nuestro marco teórico de referencia consistirá por una parte en
las ideas semiológicas del intelectual francés de tradición saussureana
Roland Barthes, fundamentalmente en su concepción de la dicotomía
lengua y habla: · la primera concerniente al ámbito normativo de la
significación y la segunda concebida como el ámbito agramatical y
conflictivo de la dualidad que posibilita la reconfiguración del signo. Por
otro lado, partiremos de uno de los postulados capitales de la Semiosfera
de Iuri Mijailovich Lotman, siendo aquél que consiste en aprisionar la
producción textual y la generación de sentido en la confrontación de dos
sistemas semióticos o culturales para la producción de un nuevo texto.
Estas dos perspectivas desde la semiótica pura, nos permitirán identificar
cómo Fando y Lis pone en conflicto una tradición dramática y produce a
su vez un nuevo texto tanto en su contenido como en su entorno
artístico, y que no en última instancia deja huella de la visión de
singularidad desde la articulación del discurso artístico, en este caso de la
alta creatividad del teatro de Arrabal.
Roland Barthes adopta la terminología lingüística saussureana
para concebir al signo, entendido similarmente en su traslación a la
semiología, como un compuesto de significado y significante. El signo se
388

asume como una re~lidad de dos caras representadas por el anterior par
de ~l~~entos. El signo además para Barthes posee un carácter de
ambiguedad y de polisemia.
. El signo se enfrenta con una serie de términos afines, pero no
eqwv~entes como lo son: la señal, el índice, el icono, el símbolo y la
aleg?na. Lo que_ esos términos tienen en común con el signo, es que
rermten necesanamente a una relación entre dos relata es decir el
significante y el significado.
'
'
.
Los relata se asocian con la definición agustiniana del signo: "Un
sign? es una cosa, además de la especie introducida por los sentidos,
rermte, de por sí, la mente a otra cosa." Se asume con una función
evocadora 1•
Pero para encontrar la variación de sentido entre los términos
afines al signo, Barthes propone recurrir a un enfrentamiento de los
rasgos alternativos de presencia/ ausencia. Barthes acude a varios autores
(Hegel, Peirce, Jung y Wallon) para mostrar el enfrentamiento de los
rasgos alternativos del signo con los términos que le resultan afines
presenta~os s~gún 1~ variación de sentido conforme a la representación:
la analogia, la 1nmediatez, la adecuación y la existencialidad.
. , ~l se~ólogo francés, retoma para la concepción del signo
sermologico, la nn~ort_ante ~~ortació? de Louis Hjelmslev para distinguir
que el plano de la s1gruficacion constituye al plano de expresión, mientras
que el plano de los significados al plano de contenido. No obstante en
los co~ceptos del lingüista y semiólogo danés, todo plano implica
necesanamente los strata: la forma y la sustancia.
. . En este sentido, como la complementariedad del significante y
s1~fi~ado, 1~ dicotomía lengua y habla, se entrecruzan en un proceso
~alect1co. ~entras que la le?gua se define como una institución social y
sistema legitimado de la articulación sígnica, el habla lo hace como un
acto individual de selección y actualización que permite la evolución de la
lengua.. La lengua es el esquema o la forma pura del lenguaje; el habla se
deterrmna por el uso concreto de sus consumidores. Con todo, ambos
elem_en~os ponen en crisis un sistema semiótico para encausarse en un
mov1m1ento de reconfiguración simbólica. El fenómeno móvil de
Lengua-Habla, para Barthes ocurre en distintos sectores de la cultura
como lo son el vestido, la alimentación, la industria automotriz la moda
'
'
1 Barthes., Elementos de semiología., Trad. Alberto Mendez, Ed. Alberto Corazón, Madrid, 1971: 57

389

�etc. por tanto hacemos válida su aparición en la articulación simbólica del
arte dramático.
Ahora bien, nuestro segundo aspecto considerado desde la óptica
de Lotman, se detalla con la semiosfera entendida como un modelo de
carácter abstracto y delimitado, esto es, un espacio cerrado en sí mismo,
con diversos procesos comunicativos que funcionan como un continum
traducido en la producción de nueva información. La semiosfera es vista
así, como un gran sistema fuera del cual resulta imposible la existencia
del proceso de semiosis, espacio donde surge la regularidad e
irregularidad semiótica que apunta hacia la producción textual.
Para Lotman la producción textual se puntualiza cuando en la
semiosfera, tenemos la conciencia creadora capaz de elaborar nuevos
mensajes. Nuestro autor explica que cuando se poseen dos lenguajes,
uno de ellos se encuentra formado por unidades sígnicas discretas,
poseen significados estables y una consecutividad lineal de la
organización sintagmática del texto; no obstante el segundo lenguaje se
caracteriza por poseer una organización espacial no discreta de sus
elementos. Así pues, el primer lenguaje se concibe como el lenguaje
verbal natural, y el segundo como todo aquél lenguaje icónico, es decir,
ambos lenguajes mantienen una identidad pero también una diferencia
entre sí, y que en su proceso de entendimiento o traducción producen un
nuevo texto o mensaje irreversible. Con esta consideración de Lotman,
podremos inscribir a Fando y Lis, en tanto creación, desde su nivel
artístico contextual, como desde su contenido interno en donde los
personajes representan sistemas semióticos, lenguajes o textos que se
contraponen produciendo una nueva textualidad.
En suma, estas son las dos perspectivas desde la semiótica pura
que nos acercaran a constituir una semiótica aplicada al guión de la obra
de teatro Fando y Lis. o obstante señalamos que, paralelamente hemos
tomado como punto de referencia, el enfoque de la semiótica aplicada de
Algridas Julien Greimás, Pierre Gieraud y de
oé Jitrik en sus
desarrollos y afinidades con la semiótica del teatro.

3. Semiótica del teatro y semiótica aplicada
Para hacer el análisis de la semiótica teatral encaminada a la
semiótica aplicada, nos apoyaremos en las aportaciones de Noé Jitrik
para el análisis de la obra en su sistema artístico contextual, y para el
390

análisis del sistema semiótico del contenido de la obra recurriré a las
consideraciones de A. J. Greimas y Pierre Gireaud.
.
De _acuerdo con Jitrik el teatro es un sistema en que confluyen
diferentes ttpos de lenguaje, a los que debemos acercarnos y analizar para
comprender el hecho teatral. Dichos lenguajes son:
a) La crítica teatral que es la más frecuente y tiene varios niveles:
de método, de función, de inflexión individual.
b) La teoría o concepción de algunos productores de teatro que
llegan a aplicarse en la obra.
c) El lenguaje de la historia del teatro que registra la existencia de
los autores, sus conflictos y la significación de la obra las
mo~ficaciones de estilo y la importancia que pudieron h~ber
terudo los hechos teatrales en la sociedad.
d) ~l lengu_aJe de la sociología aplicado al teatro, que manifiesta la
V111culac1on entre los hechos teatrales y los acontecimientos
sociales, aquí se incluye el lenguaje de la psicología, que e~
cuando las obras presentan ejemplos profundos de lo que es la
psique humana.
e) El lenguaje de la serruotica teatral, que trata de definir los
signos propios del hecho teatral y descubrir como están
articulados. Aborda al teatro considerándolo como un lenguaje.
Conforme a la propuesta de Greimas analizaremos la
org~~zación te~tual, la temporalidad, la disjunción actoral, los roles
temattcos, la 1sotopía discursiva y las estructuras aspectuales.
Ofreceremos una definición de cada uno de dichos elementos al
momento de hacer el análisis del contenido y entrecruce verbal e~ la
obra.
, En un tercer momento, denotaremos las funciones de los signos
segun Roman Jakobson tal como las retoma Pierre Guiraud en su obra
La ~em~~:ºg!a: referencial, emotiva, apelativa, poética, fática y
metalingws~ca. Dentr? del teatro el uso de los códigos paralingüísticos
toman ~an 1mportanc1a en esta forma de expresión, y se conciben como
l~s auxiliares del l~nguaje que constituyen una serie de signos paralelos al
discurso: ~~tonac1ones, mímica, gestos, tiempo y espacio de acción.
Esto~ a~xiliares del lenguaje son los códigos prosódicos, kinésicos, y
proxerrucos.
391

�De acuerdo con Gireaud las artes son representaciones de la
naturaleza y de la sociedad, pueden ser reales o imaginarias, por ta~to no
es extraño que dentro de la obra teatral se utilicen códigos sociales a
través de los tres tipos de códigos enumerados, estos se encuentran
presentes en la obra a manera de signo~ y formulas de cort~sía, to~os de
voz, saludos, injurias, protocolos y los ntos. Todos ellos sera~ analizados
como el lenguaje icónico expresado en las acotaciones ?el gU1on.
Como se mencionara más adelante, Fando y Lis es una farsa? por
tanto, todos estos signos y códigos sociales s~n empleados para saunzar
de modo grotesco, variados tipos de convenciones.

4. Pando y Lis en su sistema artístico contextual
1

¡Artey cultura no pueden ir de acuerdo,
contrariamente al uso que se hace de ellos universalmentef2

Fernando Arrabal (Melilla, 1932-) ha sido reconocido en su
trayectoria, como ufo de los cineastas, novelistas y poetas españoles más
revolucionarios del siglo XX. Aun y cuando, en una gran parte de ~us
trabajos, haya adoptado al francés corno lengua liter~ria. Su o~ra ha ~ido
condecorada con distintos premios, y ha sido traducida en mas ?e _veinte
lenguas. Entre sus novelas representativas se encuentran las siglllentes:

Baul ba!¿ylove 1959, L 'eterrement de la sardine 1963, Carta al ~eneral !ranco
1978, La torre herida por el rayo 1983, Carta a Fidel Castro del ro1smo an~, La
piedra de la locura de 1984 y Mis humildes pasiones de 1985. Entre_ ~us piezas
teatrales se ubican: Pique-nique en campagne 1952, El tnczclo 1953,
Orchestation théátrale 1959, Pando y Lis 1964, L'architect et l'empereur
d'Assgrie 1967, El laberinto 1983 y Pondrán espos~s a l~s Jlor~s 1984. E~ su
producción cinematográfi~a se anotan La ':avesza del ;mperto 1988, F.óbame
un billoncito 1990 y Ceremonia por un negro asesinado 1991 . 4
Fando y Lis de Fernando Arrabal es una far~a donde -~uedan
expuestos, desnudos diferentes aspectos de la realidad, . fundiendose
todos en una continuidad histórica. E l momento catártico toma su
secuencia cuando Pando mata a Lis: Él le acaba de prometer que no le

pondrá las esposas y que no volverá a golpearla y la obliga a arrastrarse
con las esposas puestas para luego golpearla con el cuero. Queda
rep~e_senta~o. aquí el hombre que obliga a la mujer a hacer cosas que ella
esta unposibilitada de realizar, derivadas de las mismas deficiencias o
d~sventajas que él le ha causado. Pero más aúh, la situación de Pando y
~s vu~lve _l~tente una polaridad que podernos encontrar presente en la
¡erargwzacion de la cultura occidental, no solamente en la tradición
falocrática que marca la relación entre hombres y mujeres, sino también
en las usanz~s elitistas que se dan en la convivencia entre pobres y ricos'.
las .tendencias globalizadoras que intentan regir las relaciones entre
o_cc1dentales e indígenas, hasta la oposición entre cultura y barbarie, por
citar algunos ejemplos.
La hostilidad es una constante en la obra, lo cual le da un tono
grot~s~o5. La agresión de Fando hacia Lis es tan cruda que raya en la
corn1e1dad, como cuando la deja caer y luego la arrastra por el escenario.
"La farsa proporciona el placer de contemplar lo ilícito realizado ante
6
nuestra riente sorpresa" •
En el teatro de Arrabal, la imagen funge como llave de los
estados perceptiv~s que acercan la palabra dramática a la palabra poética,
es la clave ruptunsta del texto arrabaliano que se constituye como macro
texto p~ético. La aproximación de dos realidades contrapuestas vertebra
la realidad o la postrealidad arrabaliana. Representando una
ª P:ºxirn_ación entre dos realidades lógicamente exclusivas 0
existencialmente incompatibles, que no obstante, poseen un fundamento
común a un nivel prerreflexivo.
Hemos de añadir que el uso del lenguaje corporal debe ser
d:v~lado en escena, recordemos que Arrabal llama a esta época del teatro
paruco: la del teatro cuerpo. El cuerpo provoca, asiente y disiente a la vez
de los moldes en gue se produce. Esto se puede entender desde la base
de conexión existente entre el teatro de Arrabal y el movimiento
underground ~ericano, del que Arrabal toma la provocación y en especial,
la provocacion textual y corporal, como uno de los signos distintivos del
teatro pánico.
~sí pues, podríamos tener una definición del teatro pánico corno
una totalidad ~e c?~trarios, una inclusión anti.exclusiva de elementos que
hallan su sentido ultimo en la íntima comunión de los opuestos. El teatro

2 Artaud, E/ teatro y su doble, Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelenda, Ed. Hermes, México,
1992: 11.
3 Diccionario de Biograftas, Ed.

auti, Colombia, 1978: 32.

4 Ver Anexo 1

392

5 Ver Anexo 2
6 Alatorre, Análisis del dra111a, Gaceta, México, 1993: 112.

393

�dramático se afianza en esta binariedad: lo trágico y lo cómico, lo
absurdo y lo realista, lo moral y lo amoral, lo sintético y lo pl~al, lo que
nos lleva a la contemplación estática y dinámica de la vida, a una
exploración pánica de lo circundante.
.
La inmediatez de las representaciones arrabalianas sorprenden al
espectador que se ve expuesto a un instante totalizador en el que la
información procede de la memoria, el sueño se funde con e_l eleme~to
caótico que forma dicha imagen. En el pánico se da la eufona, ? meior
dicho, el pánico se da en la euforia y concluye en ~a fiesta colectiva Y-~º
en la angustia del teatro existencialista de Sartre, smo en la provocacion
de lo común y lo eufórico incluyente.
, .
.
El inicio de la ruptura provocativa del teatro paruco conuenza
con las reuniones en París, durante 1960: Arrabal, Topor YJodorowsky.
El teatro pánico designa todo aquello que sorprende, provo~ando al
individuo moderno inserto en la sociedad postvanguardista. El
entronque del teatro arrabaliano y los supuestos de origen bretonian?
anteriores a él, los sitúa en un espacio concreto remodelando _las tesis
bretonianas en un intento de adelantar la provocación, para arnbar a su
forma última: la totalización de la experiencia. Arrabal marca en su
trabajo teatral sueños, pesadillas y fantasías, unidos a cómicos y grotescos
rituales oníricos, surrealistas, metafóricos, y por ende de natural~za
sígnica que evocan atmósferas inéditas hasta entonces: En est~ s~nt1do
Artaud ha escrito: "Propongo pues un teatro donde v10lentas imagenes
físicas quebranten e hipnoticen la sensibilidad del. espectador,
arrastrado
,,7
por el teatro como un torbellino de fuerzas superiores ..
La provocación vanguardista del t~atro arrabalia~o es ese otro
más de los subrayados del teatro pánico. Esta nace precisamente de la
inclusión, como hemos venido diciendo. Las matemáticas, el orden Y el
principio sistematizador de las posibilidad~s c~ó~cas se funden Y
confunden las más de las veces con el sentido últ1mo del caos, de la
paradoja, lo antinómico, de lo post-absurdo, en cuanto desafío de la
lógica colectiva.
.
Llega así, Fernando Arrabal a producir textualm_ente lo
impredecible mediante la palabra poética-dra~ática, mediante la
memoria como imaginación y biografía, y mediante el azar como
elemento infusor de confusión e imprevisivilidad.

. Esta visión caleidoscópica es la que dota al teatro paruco
arrabaliano, de su aura sacralizadora. Arrabal crea el ceremonial
~ntin~~mativo del teatro pánico en una base sagrada, mediante la
~c~usion de lo barroco, de la confusión y el delirio, pero también de la
logica conformadora de lo humano y de la ilusión de la palabra poética.
Lo .sacrílego sólo es posible a partir de presupuestos sagrados,
p~es_ a nadie se 1~ ocurre revelarse contra algo que para él ha dejado de
existir. La sacralidad del pánico se entiende en los textos arrabalianos
como 1~ sacralid~d de lo dicho, de lo no dicho y también de lo que está
por decirse. El nto se asocia a la palabra, el gesto al texto y lo ritual a lo
profano. De este modo, el teatro pánico resume_ en sí mismo una
con:epción ritual antidogmática de la palabra, de lo dicho como
metafora permanente, de la asociación sacralizada en la creación textual
de lo arrabaliano.
. La indistinción de la moralidad como forma primaria de creación
constin:y~
base conceptual del teatro pánico, revelándose como una
c~te?oria mdispensa~~e ~n la formulación dramática. La llegada última del
Pa~co co1:1? expres~o~ inclu~e?te se da en la catarsis pánica, es la crítica
al sisterr.ia etlco ~ estetlco tradicional, traspasando incluso la provocación,
para arribar a la mclusión totalizadora.
. El_teatro pánico intenta sumergirse en la oposición del bien y del
mal, sm diferenciarlos. Considera que todos tenemos el sentimiento de
pecado y se nos impide que hablemos de lo que es humano cotidiano.
Lo ~~grado se ex?ende así a ~a palabra dramática para sobrepasar
la_ p~ovocacion vanguardista proporuendo una nueva idea teatral: la de el
paruco como expresión adversa y muy lejana del teatro tradicional.
, La voluntad antimanifiestista del teatro pánico encuentra difícil
parametro de superación en la vanguardia española. Lo que hace de los
pr~supuestos del teatro pánico únicos en la vanguardia es su voluntad
~biertamente antiregulizadora. A ello añadimos que la inclusión de las
morales en plural", en la visión antiprogramática del teatro de Arrabal.
Morales en plural: rechazo de una moral única de la pureza y
otras for~as de determinismos que a la larga nos han conducido a la
c~~~enacion (~ la extenn~ación, por ej~~plo, tratándose de una moral
P_ tlca) de quien las practicaba. Aceptac1on de concepciones y modos de
vida totalmente opuestos a los suyos.
.
La ruptura como elemento de provocación, se inscribe en las
primeras manifestaciones del teatro pánico; que aunan a un tiempo el

fa

7 Ibídem.

395
394

�sueño como elemento que conforma la base dramática arra~aliana y, las
asociaciones de imágenes compuestas por términos-sígnos aislados pero
insertos en la sociedad de la que parten.
_
El teatro no tiene porque aceptar la práctica po~tica o s?c1al,
Arrabal considera que no cambiará el teatro cuando cambie la sociedad
sino más bien será el teatro, junto con otras formas cultural~s'. el que
haga cambiar a la sociedad. Hemos de recordar que el teatro paruco, o el
movimiento pánico surge en la década de los sesentas con toda la
intención de protesta iconoclasta.
.
Arrabal había descubierto el universo surrealista el pop-art Y los
happenings. Intenta una nueva experiencia teatral que deno~a teatro
pánico, una red de neurosis sistem~ticas. en el que desliza a sus
personajes en mundo de magia, cuyo vivo e¡emplo encarnan en Fando Y
Lis, quienes celebran el horror del amor y su alianza -casi de un nuevo
sadismo- con el mal.
Resulta así un camino terrorista de ruptura brusca y de la
provocadón inicial' de la vanguardia. Arrabal da un paso más allá haci~ ,la
ruptura, mediante la inclusión total qu~ resulta la mayor p~~voc~ci?n
hasta entonces ideada. Podríamos decir que, la provocac1on paruca
proviene de la crudeza de sus demostraciones y sus_ planteami~~t?s, en
definitiva de la inclusión total de lo humano en un sistema semtot1co de
represent~ción antidogmático, antiprogramático, inclusivo y totalizador
en su definición.

5. La semiosis contenida en Pando

carre_t~ra que narra Lis, tuvo lugar en un pasado reciente, y que su
relac1on con Fando, al igual que los maltratos de éste hacia ella se
.
'
remo~~n a tlemp~s ~ás lejanos en el pasado. Dicho anclaje histórico es
8
muy v1S1ble en el s1gu1ente pasaje:

US.- Nunca me haces caso, acuérdate de cómo, a veces, cuando no
estaba paralítica, me amarrabas a la cama y me pegabas con la
correa.
US.- Ayer te empenaste en dqam1e desnuda toda la noche sobre la
carreteray sin duda estf!j mala por eso.
Respecto al anclaje espacial, los comentarios de los personajes
centrales de la obra, denotan un recurrente volver a donde mismo, y
aunque no se define el lugar explícitamente y nunca se sabe donde se
encuentran, sabemos que es el mismo sitio desde el principio de la obra.

FANDO. - Sí, es cierto, que Vf!Y de prisa pero siempre vuelvo al mismo
sitio.
U S.- Pero otra vez volvemos a estar en el mismo sitio de siempre. No
hemos adelantado nada.
S~ embargo, las enunciaciones de Mitaro, uno de los personajes
secundarios, no revelan que el lugar en que él y sus acompañantes se
encuentra con Fando y Lis. Aparecen evocando un cementerio donde se
despojan de los sombreros.

y Lis

La obra se encuentra estructurada en cuadros. Estos se separan
unos de otros por medio del cierre de telón, en cada uno de ellos se
divide el texto, y existe un predominio discursivo de algún acto_r. Los
personajes de la obra se individualizan como sigue: Lis, la mu¡er del
carrito; Pando, el hombre que la lleva a Tar; y los tres hombres del
paraguas: Namur Mitaro y Toso.
Según habíamos mencionado más arriba, en est~ segundo
momento del análisis, nos remitimos a la propuesta de Greimas. Para
este autor la temporalidad, incluye el anclaje histórico, que es la mención
específica de fechas o eventos; y el anclaje espacial, que es la mención de
topónimos, ambientes y atmósferas. En Fando y Lis aunque no sabemos
en que fecha o época se desarrolla la obra, si sabemos que el suceso de la

MITARO. - Y o te había dicho que él le había prometido ir a verla
al cementerio con una flory un perro.
. . . Greimas asume la disjunción actoral, como una división de
posibili~ad del texto de acuerdo con el predominio discursivo de los
p~rsona¡es en él manifestados. Este tipo de persona¡·e es sobre el que se
fi lª 1~ .:tenc1on
. , a lo largo de toda la secuencia o segmentación. La
opos1c1on actoral, se funda así, en las distinciones categoriales de los
~ Tod_os los pasajes en cursiva, son extraídos directamente de la obra de la cual incluyo una

::ur

0 hago referencia a la
,otostauca
· y _cuya re1erencia
e
· se haya en la bibliografía.
· ·
a . aci , al final. del traba¡o,
~
on especifica, por dos simples razones, primero para no interrumpir la lectura del ensayo
que J_as veces 9~~ se cita son abundantes, y segundo porque la lectura previa de la obra
P
te ubicar con facilidad los fragmentos que se citan.

397
396

�personajes. En el primer cuadro de la obra, aparecen solamente Fando y
Lis, asumiéndose en una participación equilibrada. En el segundo cuadro,
la participación discursiva recae sobre Mitaro, Toso y Namur, habiendo
también participación de Fando. Lis, aunque está presente tiene una
participación muchísimo menor. En el tercer cuadro, la responsabilidad
discursiva se acentúa en Fando, Mitaro y Namur. Toso interviene un
poco y la presencia de Lis se mantiene durante toda la escena, su
intervención es casi nula. En el cuarto cuadro, la participación se carga
en Fando y Lis, mientras que la de Toso, Mitaro y Namur es muy breve.
En el cuadro quinto Toso, Mitaro y Namur sostienen una conversación
que se apropia de la participación discursiva. Fando entra al final
haciendo solamente acto de presencia.
El actor discursivo predominante en la obra sería Fando, pues en
él recae constantemente la verbalización a lo largo del texto. Pero si
consideramos a la pareja Fando y Lis como un personaje colectivo, este
sería el mayor eje discursivo. Mirados de la primera forma, dejando de
situarlos como pareja, Lis se ubicaría en segundo término como un
personaje que constituye la oposición, mientras que Toso, Mitaro y
Namur se inscribirían en el tercero.
Un tercer elemento de relevancia para Greimas, son los roles
temáticos, aquí se localizan las construcciones verbales con sus
elementos dominantes, establecen connotaciones y buscan la
combim.ción entre determinaciones espaciales y definiciones axiológicas.
Por ejemplo una determinación espacial aparece en la valoración de Tar.
Tar es aquel lugar en que la felicidad será alcanzada, es la esfera a la que
todos los personajes desean ingresar, aunque sepan de antemano que
resultará inalcanzable. Si bien el lugar en que se desenvuelve la obra,
como ya habíamos advertido, es el mismo lugar en que siempre han
permanecido. Es la zona de la que quieren escapar y en la que están
condenados a permanecer, aun y cuando anhelen una meta juzgada
como inaccesible9•

FANDO. - Dime que quieres.
US.-Que nos pongamos en camino hacia Tar.

FANDO. - Ahora mismo nos pondremos en marcha... Pero 11.evamos
mucho tiempo intentando llegar a Tar y aún no hemos
conseguido nada.
US.- Vamos a intentarlo otra veZ:
FANDO. - Estás enfadada conmigo porque después de tanto andar,
no hemos avanzado nada y estamos en el mismo sitio que
siempre.
Los personajes creen que al arribar a Tar podrán ser felices
porque entonces realizarán cosas que evidentemente pueden hacer si
permanecen en ese lugar, o si no pueden, tampoco podrán hacer' en
ningún otro lado. En tal personificación del intercambio valorativo, se
hace alusión a las discusiones sin sentido e irrelevantes en las que se
enfocan los hombres que supuestamente poseen y se jactan de un saber
muy vasto, como Toso, Mitaro y Namur. Pero se encuentran en iguales
condiciones que todos los demás porque el conocimiento que poseen no
representa ninguna utilidad.

FANDO.- Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremosfelices.
US.- Cuando lleguemos a Tar, como seremos felices, inventa
nuevas canciones para mí.
FANDO.- Que lastima que no estén los hombres del paraguas. Ellos
saben muchas cosas.
NAMUR- Nosotros llevamosya intentando varios años.
No obstante, la principal valoración perfilada de la obra, es la
relación de dominación existenJ:e entre hombres y mujeres. La grotesca
humillación de Fando hacia Lis, representa uno de los usuales
· tratamientos de los hombres a las mujeres. Fando sostiene que quiere a
Lis, y que le infringe daño sin saber que lo hacía. La desnuda y la ofrece a
otros hombres para hacerlos felices, al igual que en las culturas
falocráticas se exhibe al sexo femenino, en el entendido de hacer feliz al
genero opuesto debido a la belleza que muestra su desnudez. En cambio,
Lis le ruega a Fando que no la abandone, pues él es lo único valioso que
ella tiene. En este punto se vuelve palpable el conflicto de los sistemas de
significación en un plano moral, y que conforme a la óptica de Lotman,
se traducen y entrelazan dos lenguajes, dando como resultado la

9 Greimas, La semiótica del texto, Ejercicios prácticos, Piados, Col. Comunicaciones, Madrid., 1977
6 y SS.

398

399

�creolización que produce una nueva textualidad. Las periferias y los
núcleos semióticos entran en una relación recíproca de afectación 1°.

la . c~n?uce a una muerte irremediable, se va planteando desde el
pnne1p10 a lo largo de la obra, que en contraposición discursiva a Pando
la agramaticidad semiótica de Lis se va consolidando gramaticalmente:

FANDO.- ¡Arrastratef (Pando la vuelve a azotar. Lis se arrastra
titubeando. En un falso movimiento tropiezan sus manos
atadas con el tambor y rasga fa badana. Colérico.) 1Me
has roto el tambor! ¡Me has roto el tambor!
FANDO.- Pero yo lo hice para que te vieran los hombres que
pasaban... para que todo el mundo viera fo guapa que eres.
US.- (Llora) No, Fando, no me abandones. Sólo te tengo a ti.
Siguiendo a Greimas. la isotopía discursiva y las estructuras
aspectuales son dos peculiaridades que aparecen en la obra. La primera
significa la coherencia discursiva en la existencia del lenguaje, y no de una
serie de frases independientes, se reafirma si es posible postular -para la
totalidad de las clases que la constituyen- una isotopía común
reconocible, gracias a la recurrencia de una categoría o de un conjunto de
categorías lingüísticas a lo largo de todo su desarrollo; se basan en una
red de combinaciones, que se remiten de una frase a otra para garantizar
la permanencia tópica. Fando y Lis quieren llegar a Tar y siempre
regresan al mismo lugar, esta movilidad guarda un paralelismo con la
relación enfermiza, pues en ella sucede lo mismo al retornar
circularmente al mismo punto de partida. La reiteración de su regreso al
mismo lugar, la repetición de las reacciones violentas de Fando
constituyen el orden que posibilita la permanencia tópica.
Si bien, las estructuras aspectuales para Greimas componen un
nivel lógico semántico donde ocurren las operaciones lógicas que dan
cuenta de las manipulaciones del contenido del texto, implican también
un nivel discursivo, en donde dichas operaciones se tornan susceptibles a
11
una formulación de gramática narrativa. A nivel lógico semántico
encontramos que por una parte, cada vez que se dice en la obra que se ha
vuelto al mismo sitio, la historia entre Fando y Lis se repite y se legitima.
Fando la trata muy cariñosamente, de pronto cambia bruscamente y la
maltrata de una forma brutal. Esto establece un reflejo entre la relación y
el viaje circular a Tar. Pero por otra, la situación desventajosa de Lis, que

Lis es fa paralítica de dos piernas.
Una cadena de hierro une un pie de Lis con el canito.
Lis sigue llevando una cadena larga de hierro que une su tobillo al
canito.
Lis intenta afíastrarse pero no puede: sus manos unidas por fas esposas
se lo impiden.

US.- Yo sqy siempre fa que tne he fastidiado.
US.- Siempre me dices que no fo volverás a hacer, pero fuego me
atormentas en cuanto puedes y me dices que me vas a atar con una
cuerda para que no me pueda mover. Me hace florar.
Ahora bien, al encaminarnos en un tercer momento del análisis
del contenido_ de la obra, como ya mencionábamos, P. Guireaud apunta
que _las funciones . de los signos según Roman Jakobson se pueden
cons1?erar la c~_ouva, apelativa, poética, fática y metalingüística. En lo
que sigue, escnbiremos casi técnicamente, una breve definición de cada
una de ellas y los análisis a que nos condujeron.
Primeramente tenemos que la función referencial se entiende
como las relaciones entre el mensaje y el objeto al que hace referencia. Su
problema radica en formular una información verdadera del referente 12•

rando va al canitoy saca una coma.
El hecho de &lt;¡ue Fando saque la correa del carrito, nos informa
del carácter violento, amenazante y serio del mensaje que él transmite al
ordenar a Lis que se arrastre.
Por su parte la función emotiva se da en la comunicación cuando
se expresa una actitud sensible con respecto al objeto referencial.

FANDO.- Haré un eifuerzo, pero no sé si podré. ¡No sé si podré!
¡No sé si podré! ¿Tú crees que eso es una contestación?
Créeme, Lis.

10 Lotman,. Sen1iosfara: Semiótica de la mlt11ra y del texto, T. I, Trad. Dcsidcrio Navarro, Cátedra,

l 2 Guircaud, La sen,iología, Trad. Teresa Porraí'ian, Siglo \ ' eintiuno Editores México 1984: 12 )'

Madrid, 1996: 27-29.
11 lbídCIII, 105 SS.

SS.

400

'

401

'

�La repetición insistente, nos indica la actitud de f'.'ando co~ o un
mensaje de desesperación. En las siguientes lineas, la acntud de Lis con
respecto al mensaje es pesimista

La función poética es la relación del mensaje consigo mismo. E n
las artes el referente es el mensaje dejando de ser el instrumento de la
comunicación, para convertirse en su objeto.

FANDO.-

FANDO.- Pero no tienes soluciones para todo
_
US. - No, yo nunca encuentro soluciones, lo que ocurre es que me engano
dicienckJ que las he encontrado.
La función apelativa define las relaciones e~tr~ el mensaje y el
receptor, pues toda comunicación tiene por objetivo obtener una
reacción de este último.

Fando pone sus manos sobre las mejillas de Lls J la nnra
entusiasmado.
.
FANDO.- us ¡qué guapa eres! u s, habla. ¿Te aburre~ ¿Quieres
que toque el tambor para ti? (Fando mzra a Lls
esperando que ella responday luego mt!J contento añade.) .
Sí, bien veo que quieres q11e toque el tambor para !t.
(Fando, muy contento va hacia el carrito, desa!a e~ tambor
y se lo coloca a la altura del estómago.) ¿Que quieres que
te toque?
Todo el discurso y las acciones de Fando tienen un~ ~nción, que
interpela a su receptor, que es Lis, el mensaje tiene por obJe~vo obtener
·, de Li·s• En su mayoría, la brusquedad
de las
una reacc1on
.
. acciones que
, se
dan en la obra, cumplen una función apelativa, pues tienen ademas por
objeto obtener una reacción del público o, en este caso del lector,
veamos unos ejemplos más:

Fando sin ningún cuidado deja caer al suelo a Lis
}ando visiblemente disgustado, coge a Lis por 11na pierna y la arrastra
por el escenario.
US. - ¡Qué canciones tan bonitas! ¡Qué bueno ere~ Fando! (Paus~.
Fando, de pronto, saca las esposas y las mzra ft¡amente. Lis
nentiosamente.) No me hagas sufiir.

402

Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremos
felices.

Para simbolizar metafórica y metorumicamete, la pesll11.lsta,
eterna y absurda búsqueda de la felicidad que anhelan los individuos, se
presenta el deseo de llegar a Tar, y durante toda la obra, Tar se convierte
en el mensaje en sí, y en la temática principal de la farsa.
La función fática por su cuenta es aquélla que afirma, mantiene o
detiene la comunicación. El referente del mensaje fático es la propia
comunicación.

FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme. Qué bonito hace estar
allí (Señala el sitio donde estaba antes.) Oír como discuten
ustedes. ¡Q11é bien lo hacen? ¿Me dejan que yo discuta
también? (los tres hombres del paraguas se miran
disgttstadísimos.) Ella no me quiere hablar y a mí me
gusta contarle muchas cosas a cualquiera. Estqy solo. (Los
tres hombres del paraguas, en el colmo de su enfado, se
acuestan en el suelo, bqjo el paraguas y comienzan a
dormir. Humildemenle.) Dios sé muchas cosas. Puedo
ayudarles con tal de que me hables. (Pausa. Prosigue un
poco avergonzado.) También sé tocar el tambor. (Se ríe
tímidamente.) No m19 bien, pero sé canciones bonitas
como la canción de la pluma. Van a oír lo que es bueno.
(Fando va por el tambor. Los hombres del paraguas
duermen concienzudamente, alguno ronca.)
Aquí hay dos signos paralelos, uno verbal y uno no verbal, que
cumplen con una función fática opuesta, el signo no verbal, que es la
actitud de los hombres del paraguas en inscrita en las acotaciones, tiene
la finalidad de detener la comunicación, mientras que los signos verbales
de Fando tienen por objeto mantenerla.
No en último lugar, la función metalingüística tiene por objeto
definir el sentido de los signos que corren peligro de no ser
403

�comprendidos por el receptor. Traemos a colación un par de ejemplos

considerados indicios naturales, 15 en realidad están muy socializados
como lo demuestra el énfasis en la dicción de los personajes.
'

de este tipo de función:

FANDO. - Lo que más me gusta es besarla. Su cara es m11y suave, da
gusto acariciarla. Acaricia/a.
MITARO.- ¿Ahora?
FANDO.- Sí, acaríciala así. (Fando con sus dos manos coge la cara
de Lis las resbala por ella tiernamente.
La caricia que hace Pando a Lis, tiene como fin definir el sentido
de lo que les propone a los hombres del paraguas hacer a Lis.

US. - Además, siempre me dices que me vas a esposar de las manos,
como si no tuviera bastante con la cadena.
El comentario de Lis, define del signo del grillete, Pando la priva
de su libertad.
Para cerrar provisionalmente este apartado, ya que no se
descartan ulteriores desarrollos, identificamos que Guiraud asume que el
uso de los códigos paralingüísticos, toman gran importancia en el drama
como forma de expresión, dado que tanto los códigos se conciben como
los auxiliares, relevos o sustitutos del lenguaje y constituyen una serie de
signos paralelos al discurso: entonaciones, mímica, gestos, tiempo y
espacio de acción. Los códigos auxiliares del lenguaje son los códigos
prosódicos, kinésicos, y proxémicos, aunque también se entremezclan
con los códigos sociales como lo son: signos y formulas de cortesía,
13
tonos de voz, saludos, injurias, protocolos y los ritos • En nuestro
análisis dichas códigos se encuentran presentes en la obra, y los
encontramos tanto textualmente como en lenguaje icónico expresados en
4
su mayor parte en las acotaciones del guión1 •
Los códigos prosódicos representan las variaciones de elevación,
de cantidad y de intensidad del habla articulada. Desempeñan un papel
importante en la comunicación de sentimientos, y aunque pudiesen ser

13 Tbideni, 63 y ss.
14 En esta apartado del análisis, las acotaciones se muestran en color para poder distinguirlas de
lo 9ue expresan verbalmente los personajes.

404

FANDO. - (Gritando) Te he dicho que mires las flores ¿O es que no
me entiendes?
U S.- (Gritos de dolor) 1Ay, Fando! (Inmediatamente suave, como
temiendo disgustar a Fando) ¡Qué daño me has hecho!
FANDO.- No haces nada más que molestarme. (G,itand(J) Y no
llores.
NAMUR- Sí, eso es. Estábamos tratando de saberpor dónde viene el
viento. (Añade en tono más bqjo)... Para saber por dónde
se va.
. En l~s ejemp~os anteriores, los gritos de Fando indican rabia,
eno10; los gmos de Lis provocan la idea de dolor, y la suavidad el tono
de su voz, evoca el ter:nor que le tiene a Pando; mientras que el tono bajo
de la voz de Namur, illdica que se trata de algo de lo que no quiere que
se enteren los demás.
El código kinésico es simplemente aquél que cumple una
comunicación mediante gestos y mímica.s.

MITARO.- (Sonriente pero incisivo) Sin desear contradecirte
demasiado, quiero dejar bien dicho lo importante q11e es
saberpor dónde viene el viento.
1-'"ANDO.- Bésa111e Lis (Lis lllt!J se,ia e incpresiva, per111ite que
Fando apasionadamente, la bese).
. . La son~sa de Mitaro, nos indica su deseo por ocultar un
sen~ento, rruentras que la inexpresividad de Lis, nos habla de una
surrus1on y de un rechazo a Fando, tal vez por resentimiento.

lS Partimos de la idea de 9ue el signo, sólo alcanza el ru\·el de tal, cuando tiene la intención de
co:urucar. C~ando un fenómeno narural comunica sin intención, se le denomina indicio sui
em argo, los tn~ci?s pueden ser tomados como signos. En el caso del teatro se rec~~ a
moStrar algunos mdic1os naturales, con intención de comunicar algo y es ahí Jond; se convierten
en .signos·. De alu,' 9u~ tomemos como signos
·
,
'
·
algunos fenomenos
9ue
fuera del contexto
teatral
sena considerados 1ndicios.

405

�Los códigos proxémicos utilizan el espacio entre el emisor,Yel
receptor, para expresar la relación que existe entre ellos, o el propos1co

más de lo que los personajes pretenden evocar, mas nunca dejan de
conjugarse con el lenguaje verbal.

de intensidad de su diálogo.

6. Conclusiones

(Fando da 11nos pasos entre el carritoy Lis)
(Fondo irritado, coge el tambor y a distancia de ella, se pone a
repararlo)
El acercamiento de Fando refleja su acritud amenazante. Y la
lejanía de Fando indica su indiferencia hacia Lis.
Los códigos sociales como los tonos de YOZ, los saludos Y
formulas de cortesía, protocolos y ritos, se dilucidan y explicitan
enumerados de la siguiente manera:
FANDO.- (M.19 tierno) Sí, Lis,yo me acordaré de ti.
FANDO.- (Violentísimo) ¡Tampoco!
FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme.

(Los tres hombres del paraguas, de pie y serios se han quitado s11s
sombreros)

FAl DO.- (A,1,!J fiemo) Sí, I.Js,Jo me acordaré de ti_y te iré a 1ier con 11110
_flor y un perro. (Pausa larga. }ando mira a Lis.
Emocionado) Y en tu entierro cantare por lo bqjines eso de
"Qué bonito es 1111 entierro- que bonito es 1111 entierro" que
tiene fa n11ísica tan pegadiZf1. (La mira en silencio, lue?,O
añade satisfecho) Lo harépor ti.
El tono de voz, denota el carácter cambiante de Fan&lt;lo, sus
reacciones repentinas, el temor y la desolación que provoca la actitud de
Fando en Lis, el avergonzamiento en las disculpas, el movimiento que
representa despojarse del sombrero, ._y la enunciación del c~ment_erio
como lugar del descanso eterno, se conjuntan para sunboli.zar.
Simbolizan la convencionalidad que desempeñan los códigos sociales
llevando inherente una fuerza expresiva y comunicativa que pueden decir

406

La representación dramática es una analogía bajo su forma más
completa. Con este trabajo, hemos podido desenredar un poco de la gran
canodad d_e signos y significados que se entretejen en este texto, pues
F_an1o y Us es una obra cargada de signos gue pueden tener múltiples
s.igruficados: El grillete que une a Lis con el carrito, las esposas, el
paraguas de los tres hombres, el viaje a Tar, y una infinidad de
intercambios textuales a nivel de la sensibilidad. Se inserta así en un
sistema semiótico dentro de la esfera artística, como un texto perpetuado
en su decodificación.
Fernando ,\rrabal, como pudimos observar, llena esta obra de
contradicciones intencionales, de irorúa y de sátira de la sociedad
contemporánea. Posee una enorme carga profana, dota a sus personajes
de una fina irorúa que llega a poner en cuestión rituales religiosos de la
mayor seriedad como los funerales. Fando y Lis es una obra compleja,
con una fuerte dosis pacífica y provocativa, periférica y nuclear, ordenada
y absurda. Estos factores su funden y constituyen un agudo
interrogatorio a la cultura occidental por la moralidad que se rige
abrumadoramente.
.
Arrabal toma las prácticas cotidianas y, valiéndose de los códigos
soe1ales, los conduce al extremo y hace que sus vicios aparezcan de una
manera grotesca, llevando de la mano al lector/ espectador al ámbito
ilimitado de lo sorpresivo, y a dejarlo sin otra alternativa más que
rec~nocer y localizar una complejidad de signos que van configurando el
geruo de la obra. os presenta desde su radical singularidad, su visión
creativa del mundo guc nos rodea y en el que él mismo se encuentra
inmerso, y de esta forma percatarnos, que los fenómenos de la cultura se
mantienen sujetos a muy diversos tipos de representación simbólica.

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Sección Tercera
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta
HISTORIA

�EL BARRIO ANTIGUO DE MONTERREY
HISTORIA, TRADICIÓN, LEYENDA
Profr. Israel Cavazos

arza

Coordinador ección 1L toria
Centro de Estudio, Hu.maní ricos
Uni~rersidad Autónoma de

uevo León

E bien sabid que Alberto del Canto e tableció en 1577 un lugar que
fue llamado p11eblo de anta Lucía, junto a lo ojos de agua a los cuale
habia dado e te mismo nombre. ubrayamo la palabra pueblo porque
alude incuestionablemente a una pequeña comunidad o congregación de
iri.clio .
~s conocida también la referencia a que, cinco año más tarde, en
1582 Lui de Car ajal, autorizado por su capitulación con elipe 11 a
poblar I qu • habri de llamar el uevo Reino de L ón, fundó en el
mi mo itio de anta Luda la villa de an Luis; que no prevaleció por
habet sido a alada por los naturales.
Despoblado el ue o Reino de León por la prisión y muerte de
Carvajal, uno de lo uyos, Diego ele fontemayor, volvió 'con doce
compañeros d los que habían e tado en el reino, con us mujere , hijo,
ganados" y fundó la Ciudad Metropolitana de
ue tra eñora d
fonterrey el 20 de epticmbre de 1596.
En el eta de Fundación, redactada por
cribano Di go Díaz
de B rlanga, e expre a que íontemayor la hizo "junto a un monte
grand y unos ojo de agua que !Jaman de anta Lucía' . En el
675

�ñ.alamient de tierra
indio para J propios de la ciudad
pr CJ a
que para el asiento }1 ongregacióo de lo vecinos trazaba y trazó el
pu st de la ciudad ... qu t · junto al monte de no ale m ral , parralc
y aguacatal . , dond al n l
jos d agua qu ~ llaman I anta Lucía, y
la ciudad y a ient señala de lo 11110 ba11dt1y de la o/ro del río y ojo d agua.
o b tame que la traza de la ciudad fue cñalada d una y otra
banda del tÍ y jo d a ua, , con rant qu la plaza may r, la igl ia, l
convcn la ca ·a r al y dcrná , e tu\ · r n hacia la ribera n rt .
Lo primero añ s fueron de extrema
breza. l mi m
fundador hubo d alim ncar e d raíc d lampazo de que abunda 1
oj d agua" ---e menta l ere ni ta-. Para asegurar la ,·ecindad d l
e ca. po lador que lJ gaban a •olicitarla, . e r quería el otorgamient &gt;
&lt;le una fianza por alguno ecino .
El croni ta Alon o d Le ' n r lata qu n 1611 hubo una ayenida
n la cañada del ojo d agua c.¡ue clerrib ' la mitad d la ca a. d la
ciudad" y qu al año igui m l justicia may r Di g R drígu z (Li pu
pa arla a la parte ·ur, p r cr más alta. E te traslado de 1612 podría cr
con iderado e m una nu Ya fundación, pe r cuanto fue eñalad 1u
para 1a plaza ~a d Zarao- za) la igl sia l con ento y casa cales; y
hizo reparto de . ciare. entre I v crn c nf. rm a u amigü dad y a
u

erVlC IO .

lo. estrago. de la inundación había aotec elido tra d graoa;
el fundad r de la ciudad murió en abril d 1611. u re. t e n los d
don iego u hij -c¡uien lo había ustituido en el gobi rno- fu ron
reinhumado en el con\'ent ou vo.
'[ nt n·e~ hubiera d aparecido a n er p( r la munificencia d
don Agusún d
avala, acaudalad rniner de Zacateca . Para que lo
ecinos no desampararan, le m·1
milla harina, ropa herramienta
etc.) d igno ju ricia marores a fin de que administraran n u o mbr .
T gr ' , ad má. qu Martín, u hij ca irulara con r lip IV la población
d I uc,·o Reino d
' n ca, i en los mi m
énnin . qu Luis Je
arvajal.

Monterre en 1626
.1 gobernador M, rtin de Z,wala cntr ' n 1onccrrey el 24 d
a ·to d 1626.
mpr )mctid &gt; a fundar d : , illa. , c n id r ' Fundada la
prim ra imp nicnd a on tr y I n mbr de villa d
erralvo.
s
67ú

vec1no anrigu habrían de protc tar, con iguiendo la re titución de u
j rarguía y d u nombre. Por ca i do añ
1onterre
11am , erralvo.
Don fartín hub &lt;l ~ fundar la población de ese n mbr en el iri.o
actual.
raíz de u llegada, el goberna&lt;lor ordenó al e cribano Juan d
A breo-o otorga á te timonio jurídico del esta lo en que ncontr' la
ciudad. El 4 de ptiembr , acompañad del licenciado Juan Ruiz, d 1
ju ricia mayor Alon o Luca el ueno y de te ti.ge , la recorrió, a fin d
hacer la 'vi ta de ojos' de cribiéndola del modo igui nte :
Preote al con ento de an Franci co a cincuenta pa
de Diego R drígu z y Luca
arda quiene no nvian
eparado d aposento con una torrecilla, habitación c.l
fontemay r con u muiere hijo, .
A cuarenta pa os otra ca a pequeña, in corraJ" compu ta d
"una ala _ un ap nto que le . irve de cocina ' d nd
v1a nt ni
D urán con u familia. e rta di tancia otra ala y ap s nto, vivienda de
J uan Maldonad con u mujer e hijo .
un tiro de arcabuz, la ca a de Juan oli. ''un muJat libr
ca ado con una india de
ahuila" 1 con ti uo a . a tni ·ma casa do
ap sent
habitado por Dieg oli , 'mulato c~ ado c n m tiza' r
p r el s&lt;ldad Leonardo d
end za u erno.
r\ poco trecho' a un lado d la m.Lma ca.a, "una ala grand
cubier ad paja" qu era de Juan d [ontal o me tizo, casado e n una
hija del Yiej poblad r Juan L ' pez, resid ore con ello .
Más delan re, 'a Liscancia de veinte pa o ' la viví ·nda del
oldad 1\1 n
arcí y u mujer y con llo Juan H ernánd z oltero.
e servía d habicaci ' n ' L1na par d vieja y maltratada obre gu ·ci una
cubi rta &lt;l paja".
C ntinuand hacia I norte, a un rir de arcabuz, 'una sala con
un ap cnro y una ocina" r idencia de Juan Pér z de L rma c n , u
muj r
·· .
lad
o d
apo oro , j ía u h.ija, ca ada con
Do ·
a.
igual di tancia, má ad lant , un apo, ent pequ ño", nue,o,
habitad por ~ranci c d · sa 'mufat libre ca ado con una india· y a
un lad apartado "otro ap , ent pequ ño" &lt;lr nde YÍ ía Juan de osa.
má de cincuenta paso , ' otr ap cnto' r cién e n tru.ido en
el cual r:ivía Pedr Rangel, Itero; y a tr s tanto
tr ap ento
" nuc amente hecho 'ele Bart lom ' García, también oltero.
677

�Cruzand hacia la rib ra n rte del río d anta Lucía, n I qu
fue la ciudad an ·gua, el escribano Juan de brego e nstat' la cx..i tencia
de varia ca a . Con igna en u te timonio en I rimer lugai·, la de
Domingo de foral , "ca ado con una india". Lu go, a má. de un tiro
de arcabuz, "una ca a con una ala grande" dond i, fa Diego onzález
con su madre e hija; y al lado de e ta mi ma, un ap nto' habitado p r
P ·dro Velada.
cincuenta pa o. , también n la parte norte del río 'otra ca a
nueva que no tien má. que un apo ento cubierto', en qu ,·ivía
Francisco 1'Iartínez con su mujer hijo .
En frente otra ca. a nueYa 'con una ala y un apo neo cubierto"
qu cupaba el capitán José de Tr viñ ·cuando yj n a oír mi a'.
o hace referencia el criban a l parcdone. del primiti,·
com' nro de ' an Francisco, qu aún exi tían much año, má tard ,
mencionado en las medidas de la ti rra de la iro·en hecha. a olicirud
de Alon, o de León, en la
eta de abildo d Monterrey, el 14 d
febrero de 1642.
\ lviendo al _ur, hacia el si o donde se había principiad la ' vi ta
de ojo ' , un tir de arcabuz, otra ca. a nue,·a e n una sala y do
apo entos", en la cual \1.VÍa Pedro Romero. ivía también alli el . oldado
Diego de ' vila e n su muj r, vecinos d altiJlo.
Comn a cincuenta pa s, la casa d Pablo ánch z. olrero,
compu sta ''de una ala, do apo ento · una cocina' .
Cuarenta pa
má~ adelante tra ca a 'con una ala y do ·
aposen ro ', pertenecient a BI de la arza y onso Treviño, qui~ne
vivían n la haci nda de an ranci. co. de e. ta misma ca a, "un ¡acal
de carrizo cubi rt ele zacat habitado por Pedr Botello de Morales con
. u mujer hijo . Y., a un lado otro ap , ento r cién con truido.
Pr sigui ndo hacia ·1 ur a un lado d I com·ento de an
Franci"co, la casa d I gobernador, compue ca d "una sala nu va y un
apo en o con iet , ventana y puerca ... que par ce son casa realc ".
[ hace el e ·cribano alu ión alguna a la plaza ni a la iglesia
parroquial; certificando únicament qu la ca. a ''e tán &lt;li. tant s una e.le
tra ... sin calle p licía ni comerci ' , ni m do de él, ni repúbbca".
Y concluye afirmando que las d má per, ona casad, s \' olt ra ·,
" ·vian en la e tancia ercana 1•
1 hta descri pcion se halla en el ,\rch1n &gt;.'llunicipal de ',[nnLerrc~, G \71, Vol 2, exp. 2. El tcxm fue
publicado por Dand \lbt n o Cos. io l /istnrit1 dr -:--.11n·o J..,1,11. T J i\lontcrrcy, 1925. p. 2114 y s

67

La Casa del Campe ino
El crecimiento de la ciudad hacia el oriente, fue mu, lent . En el
plano de fonrerre: hecho por José Urrutia -el má antiguo nocido
ha ta ahora- e ve 1 call qu ale de la plaza h, cía e e rumbo por el
e cado non d la parroquia (catedral). R la actual calle ele Aba olo que
baja el río para comTrtis ·e, al cruzarlo, en el camino d I pucbl d
Guadalup . En e ta trecha arteria, .e adYierten una. cuanta, ca as
ai ladas ena-e .i.
e \'e tan1bién en I co tado ur del mismo templo, la actual calle
de campo 11am, da antiguamente de an Francisco. En é, ca, aparee n
dibujada una cuanta, ca a .
Al n rt d , e ta do · calle ·, puc&lt;len ver e n el mi mo plano las
que ah ra , on c.k l\1 relu } Pa&lt;lre lier, totalm nt de. p blada . .
En el cxrr -mo orieote de la de an Franci. co ( campo) puede
advertir. · un e pacio ocupado por la ca, a que construyó el gen ral
Ant nio arda C ello (en nue:tro Diccio1Jmio aparece por error como
!fon o) obre el lar que había ido de ' antiago arrera } lue o d don
I icolás de andale 1\.Ia . i u, qui n , no lo difica ·on. En esa ca, a murió
1gen ral l 8 de marzo de 172 .
u albac ·a t tam&lt;..:nta ·io ~!ateo d Lafita, la ,·endió en dos mil
p ) al g bcmad r don Pedro de Barrio en critura de 22 de junio de
1746 con obligación del comprador de pagar al convento de an
Francisco esa cantidad que García oello había legado para el altar de
J ú i\hría. -.: 1 obernador Barrio re idió en e a ca a. j 1J expre. a él
mismo n u t tament (15 d julio de 1756) reconociendo el ad ud y
u r ' dit y disponiendo e vendie e para pagado . Pero continuó
re idi ndo en ella hasta enero de l 758 cuand c ocluyó u gobi roo. e
fue ntonce. a l\Lxico para pa ar d allí a España in que el I gado
hubi
ido cubi rt .
La ca a, por tanto, ,·oh·ió a pasar a la t , tamentada, p ro com &gt;
ya Lafita el albacea había muerto
có a doña Beatriz
rnández de
Tijerina su nuda, tra"pasar el derecho al ¡ atronato d la ca. a al
g bcrnadc r don Ignacio ssel) Guirnbarda en e critura de 15 de marzo
de 1766, ante Manuel d i\[ardone, , alcalde mayor del Real de abina. ,
residencia de doña B atriz.
sel y uiml arda recibió la finca con la misma obligación de
pagar 1 do mil peso al conYento. El gob mador e ca ó en .M nt rrey

�con doña ~Caría J efa de Larralde y gobernó d 1 64 a 1 72 en qu
murió. Es indudabl que entr lo años de 1764, inicio de u gobiem , y
1 69, de ·u boda, haya consuuid su en rme y e pléndid, casa. En lo
inventario y avalú
hecb s a su muette, expresa que la ca a se
componfa de veincicinc &gt; pieza , "fabricada. de cal ) canto d illería y
la o' . En el t ·cho, había ochenta y cinco viga. de madera }' ocho icnta
nov nta y iete tabla . D la. treinta y siete puerta, , íet ran 'de talla'
Había ademá un portón ' e cojinill , con po tigo. en el zaguán y otros
en la cochera· codo con su herraj y ngoznado . La casa tenía
Yeinticinco Yentana. · siet d ·. tas \ olada de bolill , de madera de
mezquite nuern ', d c chicas, d pin r seí con ,-ridriera coda con • u.
puerta y gozne . e mencionan aderná , . iete alacenas. 1lacia la calJc, al
n rte, un frontispici d dos Yara de algo" .
1 enorme pr dio estaba circundado por un muro de 253 vara
por una parte y otras tanta por la otra', con ciento . e, nta almena que
la herm • an de barro, d \'arÍ . c lore ' y otras ocho almenas en lo
re tant de ella".
on excepción de la cocina, tra cocina cabal! riza, carpintería y
cochera, todo h · pi os eran de ladrillo. En el palio la noria 'con u
br cal, marco y carrillo para acar el agua'. Lo perito. Juan JaYi r
Zambrano y Agu tín de lo. amo ·, valuaron la ca a en ei mil cient
ch nea y . i t pe s tre. y m dio reale .
Al finalizar el sigl , ti obi po don Ambro io de Llan , y aldé
". tableció en te enorme edificio 1 Ho pita[ R al de ue Lra ñora del
Ro ario, gu funcionó allí ha. ta poco después de 1 50. El obispo d &gt;n
·ranci co d P. Ver a, abrió en la mi.' ma ca. a el olegio de iña . 1--;, te
plantel fue atcndi&lt;lo por la, hermanas d la Caridad de ·ele 1856 basta u
expul ión en 1 4 por I gobierno de Lerdo d T jada. uperada la cri i,
anticatólic,, fue r(.!abi -rta la e. cuela con el nombre d 'ol gio d an
Jo é, d las religiosa dd \ rbo ...ncarnado. Durante el conflicto
relig-io, en lo. último tre, 110. le la década d 1920, 1 plantel cambió
su nombre por el d1.: 'olegio Mexicano, que dirigió por much tiempo la
mae. tra "t\Ierced Flore y ¡uc funcionó ha ta lo ' primeros año de la
década igtúent .
En su capilla con cru.ida en los , ñ s veinLe y que su, tituvó a la
antigua má pe9ueña que e tm o ocupando en parte, el mi m · ·itio,
,·ario. pintores entre los cuale figuró el rcgiom mranc res nCJo
rn

680

Ri ~ra, plasmaron con u pincele temas revolucionarios, precur ores de
la pmtura mural n nue tro medio.
En lo inicio del régimen cardeni ta, el edificio fu cedid a lo

c~m~esino in. talá_ndose allí la Liga de omunidade Agraria y de
, mdicato
ampc mos. Desde entonce e conocida como a ·a del
grarista o Ca a d l Campe ino.

Los Barrios del Oriente
La cxpan ·ión hacia la 1. na oriental d fonterrey fu mu) tardía.
E ~ndudab~e que uno de lo. factore que contribu ron para que
creciera hacrn e e rumb lo con Lituyó el h ch d gue l gobernador
imón de Herrera r Le\ 'ª c rnstruvera la Pr a rand n la última
década del ,. 111 pa·ra e~cauzar la agua. de anta Luda.
EUo dio origen a la apertt1ra de la calle que corriendo d
rte a
ur, habría de llevar e mjsmo nombre: d la Pre. a Grand y gue a
partir de 1907 ría cambiad pot el de Diego de Montemavor.
, br · el puente del arr y , 1 g b mador rigió. en l 99 una
bella e tatua de la Purísima y abri · una alam da a la altura de la actual
call dd 15 de mayo que por mucho año llevó e. n mbre de •·Call de
la Alameda' .
A partir d lo últim . cinco años del iglo
r1n el
yumamient empezó a otorgar m rcede. de ·a lar en e
ecl r.
Alguno ,·ecinos emprendedorc. aprov chanclo el agua de la presa
e tablecieron tallere de curtiduría . E ta in talacione dicr n orioen al
barrio que d . de entone , llama d la. Ten ría .
i-,
l mpuL or d e ta actiYidad indu tria! -pé ·imament ituada por
ser el nimbo de lo vi nto predominantes- lo fu don Jo · J\ntonio
Rod ·íguez quien andando l s añ habría de ser el primer g bernador
Jel ue,·o L ón indep ndjen te.
.
na d7 e ta m rced . fue la otorgada a J é Ant ni Quintana,
hacia 1 02. bl ) María Josefa ánchez, su mujer, levantaron allí u
mode ta vivi ne.la. ~¡ pr dio fue cambiando de vecinos y uno de é tos
don Pedro José Borrego construyó n I mi m lugar entr l año de
1 18 r 1822, una ele le ca a. más b lla de e. e barrio. En nue tro día
e conocida omo la asa el ·l en, d , en la e quina . uro ,'t de las calle
de íorelo ~1 Dieg d ,\,1 ne mayor.
7

681

�Hacia el ur de la Pre a Grand en el ancón del río de anta
Catatina emp z · a poblar e n la transición del siglo MJ.1 al XIX, otro
barrio de notaria p breza por estar en lo uburbio de la ciudad. El
n mbre ingular con que
le ve frecuentem nte mencionado n las
mercede d relaci 'n de 1813 y 1815 en adelant , e ademá de
tradici na! y pim resco nada a tono con el píriru religio d la época:
' . . ¡ rincón del diablo' . Todo hace suponer qu e ta den minación
ob deci ' a ci rta r union
n la que los azorado ecinos adverúan el
u o d e pada , mandile, negros con bordado. de caJaycras y otros
signos ex raños, de indudable identi-caci ' n ma ónica. Fu también
con cid como Barrio d 1 F r ·n d I R.inc · n del Diablo, aJu ión a la
fortificaci ne \eyantada alli durante la dcfen a de fonterrey en 1 46.
Ya en plen
iglo XJ r on mencionad , reiteradamente otro
barrios al oriente, ' 1 último callejón qu corre de norte a ur' , l barrio
del t\huaJulco. Al n r riente, el de la Muralla, y má tarde el barci del
Manzanillo, en torn a la plaza que lle ó este nombr y que aunc¡ue
oficialmente le fue impu t0 el de eneral Treviño, popularment e
conocida con el d Plaza del Chorro, por la fuem inaugurada allí en la
década del noveciento treinta. Mucho má tarde aún n l que eran
maizal y cañaverale , urgi · otro barrio densamente poblado, el d la
Luz cuya formación arrancó cuando
comenzó la con ttucción del
Templo de ue tra ñora de la uz, en 1894.
ta zona fue e cenario de pi odio h roico durante la inva ión
am ricana. 1 20 de eptiembre la ciudad fu sitiada. l a fuerza
extranjera ext ndieron u linea hacia el oriente, cupand la villa de
Guadalupe.
no de los reductos má important s d la line n re te, en 1
interior de la plaza, fue l d la_ T nerías.

La calles
Oóginalmcnte rn pav1ment alguno, las calle
olían
tar
intransitable en ciempo d lluvia.
partir de 1 14 emp zaron a r
empedrada_, con piedra bola el tamaño más men s uniform , d jando
a uno y otro lado ang , to canale. de d agi.i . En lo albor d l ·iglo
.,_ ' alguna d la calle más céntrica luci ron un b llo paYimento d
ladrillo. Hubieron de pa. ar mucho año , ca i a m diado &lt;le la d cada del

o veciento veinte, para que fue en pavimentada con cernen t por 1,
empre a HU
a dos p s . m tro cuadrado.
Fue
rnmbién
en la tran ición d I iglo XVliI al :XIY cuan d
h.
. .
izo ~ece ano imponer nombr a la, calle . Antes no hacía falta·
con~dan por alguna e~a parúcular: el jacal I ando, la casa colorada, ~te.;
o b1en por el __persona¡e relernnt qu vivía en ella: calle d ¡ Padre
Rumayor, calle1on de [ariana la gang a, etc.
_Cu~do e hi~o imp ri,o a la n ce idad de que lle\'aran alguna
d n~m1_nac10n,_ e rn . olo quedo e rabi cicla n el uso general. Pero no
habla rotulo, ru placa alguna u lo s ñalara.
l poeta Guillenno Prieto, ~ n e tuv n I m rrey una larga
t mporad: en 64, durant la e tanaa del pr i&lt;lent Juárez; n boca d ¡
Cura ~e 1 ama¡ n (nombr de un peri · die en vers que publjc , aqu0
e que¡ab_a d ~se d . orden n la nom nclatura y n la dición d 1 12 de
mayo, ba¡o l mulo de 'Bauti mo ' e c1ibió:

!,

!Ju ·ue cuerpo
del municipio
(no a ti ílenírc:z)
ni a ti Pinillo.
¿E ciudad é ca
n es laberinto?
De recbo n recho
poned los , ignos
bien lienzo. ~diurnos
bien farolillos.
Que den lo. nimbo.
a lo. perdidos
Que el •eñnr ura
,·a a perder
en esta rnlle.
de 1\Ionterrer

.
~ u j~stamentc ~n e e a~o cuand el gob mador
de_ igno mg ni ro el la _cmdad a L 1cloro Ep t in. Fu él quien
pnmcra nomenclatura formal y fijó placa · el mármol e n lo.
de la cal]~ y de la. plaza . . , \lguna &lt;le ra placa e con
nuestr s dia .

61'11

682

imperial
plan ó la
n mbrc
1Yan n

�Las ca as
Cuando el periocli ta francé Jules L clcrq estuYO en I fo~t~rr Y
en uno de los viajes inaugurale · del ferrocarril en l 883 con hment
ironía de cribió la casa de la ciudad c mo "d hileras d muro · e n
agujeros". Para quien proc día de Parí. y con cía otra ~ande ciud~de
resultó xplicable (aunqu no perdonable por la altanena) gue la, ~ara
así. ¡ ta. in embargo, adapcánd e al meclio, la con tr:1cc100 s
obed cían a muchos facrore · al medi ge gráfico \ clima l
materiales d la región, la pobreza te. por otra parte, no carecían d
unidad ''arquitectónica', en cuanto a la altura· el estilo marcadament
regional y alguno. otr elemento .
La ca a tradicional, f bricada de illar o de adobe, reunió durant
siglos dentro de u aust ridad y cncillez . non ña caractenst1ca
e ncial s: cuarto amp]jo cocina de ba ta chimenea, en .algunos ca~
aleiada para ,·itar incendio pat.io, traspatio y caballenza . ~plio
zaguán de pesados portonc y fu rtes h rrajes para ntrada de carrua¡e o
caballos.
pacio O pasillo hcrm ), eado con macetas. d. h_ lec~os cuya
h ja. ca.i tocaban el uelo. Pisos de ladrillo d ap1cbJJ bnllando de
limpios; grueso muro con e tuco o eojarre "aborr gad ' y rc~1~te de
olán n lo pretile., enroscado en uno de los extremos, caract nstJCO de
lo inicios del XIX. Grande ventanale , iernpre abi 1to y regados,
hechos d hierro forjado rectangular, cilíndrico ' empl mad , a partir del
último tercio del XIX. Alféizar -generalmente fechado- de mármol
negr O pi dra del Topo n lo má. anciouo . Tosc~s pu rta d m squite
0 de ébano con c\a,,azón de tamgos de la misma mader., gozn
forjado en h •rr ría unido entre i y p netrando su agudo garfios en
1 marco, en la puerta, hermo as aldabas y bella chapa , cuya non~1 .
llaY s I] yaban \as eñorns a mi a y basta le. e1.Yían de rma defen 1va.
Algunas puerta. de cuatro h jas -que explican la xprcsión ' abierta. de
par en par" - cerrando las do inferiore a _manera de balcón_ ~ara
impedir \a ntrada de perro puerco y gallinas. Otra ~on o]jd s
postigosque nlreabría la curio idad al paso d tran euntcs . de
entierro . Palio de are, da. en ele o en cuadro, con 1 brocal de la nona a\
c ntro o con un c rpul n o nogal o un, guaca te, cuyo ramaje lo techaba
pt r compl to.

684

Ya en la época d l aug industrial de Monterrev no escasearon
los bell ca erone de d pi os con espléndida bal~~nerfa· v ntanas
con policromado vi rale, y decoración manifie tam nte uropea.

El tráfico
unque e caso, el tráfico era pe ado. focho caballo y b stia,
de carga, poco carruaje y numer as carreta . Esta in r dudan a la
ciudad leña, caña de azúcar illare , arena y mucho ou· s producto de
la región.
En el último tercio del X'IX fue e tabl cido el endci de tranvía,
'de mulita ' y mucho más tarde en lo primeros añ s del XI ,. , los
eléctrico . La línea al barrio antigu , bajaba por nivele ha ta r aranjo y
subía por Padre [ier, para hacer el trayecto Cruz Verde-Lo, Cuartele .
n la década del nov ciento
v inte, lo
automóvik
'.forti11gos "tran p rtaban pa ajeros a tod lo mmb s de la ciudad p r
precio ini rio ·. ~n cuanto al tran porte foráne : a altill
adete} ta,
Marín e c la prim ra " entral d utobu es' estuvo hacia 1915 en 5 de
mayo y Dr. o , . Los Yehícu lo, eran también ''forting ' cobraban un
pe a la ,·ilJa d Hguera (SO km ).

Actividad
gente de 'lonterr y de la das acomodada vivía al poniente,
en el barri de la P urí ima. El crecimi nto ur ano la desplazó primer aJ
Mirador al Obispado, después y, finalmente al Valle; En el barrio
antiguo vi,·ían también familias pudientes méclico , abogado
industriale ·, te p ro había muchas procedente de los municipio
cercano , que , e dedicaban a ctÍ\ idadc agropecuaria .
El com rcio con i tía en los ú¡ ico y tradicionales tendajo. en
los cu.ale
conseguía de t do. Lo vecinos de la calle d
basolo
recuerdan ' 1-:il antiguo maguey' de d n T doro Moreno, en
contrae quina de lo Junco.
l r cuerdan porgu daba e pi ' ndidos
pilone . obre u mostrador ,abfa si mpre una cub ta d agua, con el
tangue amarrado, dond bebía todo el mundo.
Recuerdan también el olor a chicha1rnnes de la carnicería d d n
Rafael;
el santo olor d la panadería' de El o pal de don José E.
&lt;

685

�García, establecida en 1814 y en la que se compraban veinte o más piezas
por un peso.
En muchas casas particulares se obtenían otras cosas: las hojas
para tamal en casa de don l\fauricio; el chocolate en casa de las hermanas
del padre J uanito; etc.
Al comercio fijo se sumaba el de los vendedores ambulantes; los
pregones que ofrecían el cabrito a 40 centavos entero, a escoger; o
cuando escaseaba, a peso o a 80 centavos sin cabeza. La chiquillería de
otros tiempos añora las correosas, los muéganos y las galleras que
pregonaba don Pancho al pasar con su carrito.
rloreció en el barrio alguna industria. Fuera de la ciudad, en el
cauce del Santa Catarina, entre la calle de Ocampo y Allende, se hacia la
extracción de arena, cascajo y piedra bola para la construcción. Las
carretas con esta pesada carga subían por Padre Mier r bajaban por
Morelos por los años del novecientos veinte. Un viaje de arena costaba
dos pesos; el de cascajo 1.75. En los enormes pozos que quedaban al
extraer este material se tiraba la entonces escasa basura de la ciudad; gue
las frecucnces avenidas del río se encargaban de arrasu·ar hasta muy lejos.
Abundaba la industria lechera. Uno de los más grandes estahlos
era, antes de 191 Oel de don Nicanor Villarreal, en la ri,·cra del río (entre
D r. Coss y Diego de Montemayor). En los albores del siglo,
compartiendo con don Jesús el Rico proveía a gran pane de la ciudad.
Los establos de don José Hinojosa y de los Leal, hacia el oriente, surtían
al barrio.
Hubo alguna industria vinícola de carácter doméstico. Don José
Villarreal fabticaba mezcal, aguardjente, rompope y jerez, pero proveía
también al padre Jordán de buen \~no para consagrar.
Muy antigua ha sido la fabricación de tubos de barro, de los
Garza Flores, entre Mina y el río; pero más antigua e importante lo fue la
de refrescos La Reinera, de don Juan Alvarez. En se instaló en Guillermo
Prieto entre Diego de Montcmayor y Dr. Coss parn mudarse más tarde a
Abasolo y Naranjo. Fue también importante la de los Montes, por
Zuazua, bajando el río.

Costumbres

La religiosidad ancestral contribuía a ello. Acudir a catedral a la
misa diaria de 5 o a las demás entre el día. o faltar al rosario ni a la hora
santa. Durante muchos años el padre J ardón la celebró exclusivamente
para, las señor~s. El templo era insuficiente. El fundó la Congragación
Mana que se v10 siempre concurrida de jóvenes de 7 a 18 años. Andrés
Jardón su hermano, recitaba el rosario en los velorios de los vecinos \' les
acompañaba hasta al panteón para rezado ante el sepulcro.
. Se asistía también a misa o a otros actos piadosos en la capilla del
Colegio ?e San José. Los vecinos en el ala que daba a Abasolo, las
alumnas internas en la nave hacia el patio. Los religiosos que atendían el
plantel daban formación monástica a las muchachas del barrio.
.
Por much~s décadas viYieron en éste, además del padre Jardón, a
qwen la geme ve1a_ ?asar ~odcado de niños, flotando su enorme capa
negra, el Juan Trevrno, me1or conocido cariñosamente como "el padre
J,uani_to", y
padre Juan José Hinojosa, a quien no pocos yjeron en
extas1s, no solo al celebrar los oficios, pero cuando caminaba por la calle
con su semblante de asceta.
En el rigor del verano, las aceras se poblaban de sillas ,.
mecedoras austriacas o de la i\íalinche. Alli se saludaba con afecto a do~
Celedonio Junco, quien pasaba con el periódico bajo el brazo, o al

:1

gene~al Garza Ayala, quien -al decir del doctor Gonzalitos- ·'manejaba
tan b1en la pluma como la espada". Entretanto, los muchachos en la calle
jugaban sin riesgo alguno a la ronda, a las escondidas, a los encantados o
al burro saltado.
Los cumpleaños y los días de santo de jó,·enes v de mavores eran
motivo de convi'.rencia y de alegría en la merienda y e~ la ingc~ua plñata.
Igual desbordamiento se observaba en las posadas o en las pastorelas, en
la temporada navideña.
.
En cada casa había piano o se tocaban el violín, la guitarra y otros
instrumentos. Fueron famosas las tertufüs de la casa de don Cclcdonio
Junco. Las canciones, los Yersos y las improvisaciones, hacían la delicia
de los asistentes.
Las muchachas formaban estudiantinas y participaban en las
fiestas cívicas y sociales. Era cal la alegría t¡ue propios y extraños
llamaron a esa zona: el Barrio de Triana.

El barrio vivió siempre en armonía absoluta. Las familias unidas
como una sola. Respeto profundo a los padres y a los mayores. Regocijo
común en los sucesos alegres;. tristeza en los del dolor propio o ajeno.
686

•
687

�Tradición y 1 yenda
demá del com ntario sobre I
ucc · . político o de la
R volución· o obre I último capítulo d la novela p r entrega 9u
incluía r,,/ 111,parcial, la comTer ación bordada obre lo acaecido en_ el
barrí : obre la niña que -;e ca) ó del balcón; obre don en ro q~en
. ali' de u tienda y jamá. vokió; ·obr l j ven a qui n e I de boco el
cabalk y l arra. tró vario metro , etc.
_.
guno uce o tenían cinte vi&lt; lento como I del oflci~ que
xi!rió a la familia a tillón de alojar u casa en 24 hora , para al 1ar o
ella a arranza, in conocimiento d ·. te.
tro. de carácter cbu e com I de la muchacha que conc r
con u novi la fuga y llevaría un manto verd para identi~car . l ,a
abuelita única con quien ,·ida iría a mi a d cinco ) e a ena_ la hora
oportuna para e. capar. P ro la abu la tom · el _manto de la rueca qu
fingía d rmir. El enamorado galán ~a echó . v10lcotam me o~r . , u
caballo, pero n I primer farol ene ndic.l
dio_cuenta de la cootu 1c o.
uentan qu la abuela iba eufórica en brazo del )°'' n_.
.
·
1
b
rwd
paso ,.·
b
d
La lev oda ha ñor a e taro 1 n n e arno;
mbra se ¿yen · e ven en 1 • antigu caserones. Hu o _enterr~do
en el tronco del nogal túnel
ecr to. d la catedral al e legio; muiere
emparedada n l grue . muro · corona d imágene qu al frotarla
hac n realidad lo de eos· pianos qu t can . ol ; caballcr nd udado
qu a punto d I uicidi
ocu ntra en la puerta norte de la cat dral a un
obi p inexi tente qu le ntr ·ga la suma exacta para qu salve al
compromi. o· etc.
.
Guiado , por \'ecin . anciguo n particular por don . ._~uardo d
la Garza largáin qui n ,·ivió allí cuando niñ y qu , 1 c noCJ_ p~lm a
palmo hemos rccorri&lt;lo cst anti ~uo. bar~i~ Ucn de hi tona, d
tradjción ,· de leyenda. rgen u d1gruficac1on y , u r .cat a fin de
d volver; Monterr y e ·tc bello girón J su pa. ado.

LOS PLANOS DE MO TERREY DE 1791
T má fenclirichaga u · va
ociedad Ju v ileonc a de Hi coria,
, eografía y tadí rica

l
19
l virrey Rcvi.llagi redo solicitó al aobernador
d I r ue,·o Rein de L ón, 1 1anucl Bahamoode y illamil, qu 1
rntormara
br el lugar má conv nieot para in talar la d del
bi pado del 1u ,o R in d León.
Baharnonde llevó a cabo la. dilig ocia , integró un expedí nte
con la declaracione. d ocho t tigo y ad má , an xó un inform uv .
La información 1 ,·antada p r I gobernador Bahamonde , e
ncucntra en el rch.iY
en ral d la aci · n, Ram
bisp
v
Arz bi po ,·olumen 10 expediente 3. La copia d e te volumin o
d cumento lleva I encabezado siguiente: 'Testi111011io de las diligencias
practicadas (en 1791) por i:I Gohemador del X11l'l'O Reino de Leó11 (Baham nc.l
y ViJlarnil) sobre el pcmye do11dl' se podrá poner lt1 capital de este Obispado... ", y
está en el Archi o Municipal de M nterrey, i,il volumen 147, año
l 91 expedi nt 12.
En la citada do umentación s m nci na tr ,,ec s un plan de
i\I nterrey, qu . añadió a la dilig ocia . Prim mm nt n el tírul d 1
exp diente se dice qu I diligencia e I em·iar n al ,':irr y
acompa,1ándole 1111 plan (plano) de la n1is111a Ciudad d(, 11/o11ten~y''. En uno de
lo d cum nto adjunto , el gob mador )rd na gue
trae el plano de
,J 12 d octubre d

689

�la p iblación: ·-p11rt1 Jóm1t1r 11110 idw dt esto 111dod, h,íg11se 1111 plan (plan ) de
toda en !t, 111e¡or disposición que sea dable... '' Por últi.m . Bah m ndc en su
informe :tl , irrcy, dice guc 1• remilc I plano ~ ¡u · cgu , mente, notará
1 c.lefe tuo. 9u crn, ,u.inL¡ue • taba hech c n . ncill 1 } claridad'':
''./ lcrm1pmio lc1111bir11 1111 111t1p,1. que IJJfllli/iala rl aclual rstadfl e11 r¡m: 1·11 t'I día se
hall,, esltl dirha cit1datl; dom1J1111!0 q1te, 111111q11e por !t, i111proprmió11 .re h,1 e.vtendido
rll rl 111od(I q11e ,mtor,í la s11pnior m111pnwsió11 de I m·.r/m l :.Y(('/amo, pnv rslci
p11t r/n mn Inda 111a/eri11/irllld, ,rmrillez..1• dmid11d".
De lo anterior \ll d. claro que, en 1-91, el rob rna lor
Baham inde em ió, 1,·irr . R , iUagiged 1 un pi, n d · L\1ont ·rre).
En 193 1 hi, rori, dor antiag Ro I publi \ por pnmera , ez 1
qu den minc1 P,i111er plt1110 dt· la ri11dad d1 \ lo11tmn ", añatli ·ndo LJUc r
del , ño l 91. Ro ·l firma: "i o ro11st,1 q11ie11 htf)'tt sidt, SIi mllor' ) ,up n
qu · trazo en abnl m, y de l'91. Con luye d.1cicn lo &lt;.¡Ul c. taba ' 11 ti
101110 .\' t/1 "1 mlrcrió11 /Jt11"1d,1 0/,isposJ ,, lrzohi.rpos... " &lt;lcl \rch1vo 1em:ral de
la I ac1on'.
EJ mi , m nii que R c.:1 dio a &lt; nocer &lt;lichn plano, el bi,toriadc r
coahml •n e ' 1to \] '. io R bl . hizo rcfer ·ncia a cm&gt; que t rua el
siguicnt urul &gt;: ",\lrrpo di la sil11aao11 d, ,\fo11km¡ del \11,,ro /~¡wo dt /.,¿•011".
Afirmaba l¡uc é t • , par· 1a citado I r el hi tt riad r \lanuel ( roz o )
B ·rra en el capírul \ 111. número -, 141, k ·u ol r. ,\la/niales pam 1111,1
Cmtoomfí11 ,\l, xim11a. r•io-o, l l. 1\l • ~iu Rob!·~ añ d L¡u e l • pl.tn
''t•s nrigi11al n mtmdo 11m1ns cop1t1 111111111sail,1 ", &lt;.¡u n ll1.:, a f h, ) arce &lt;l
firma'.
El plano Jad , e noc r por Re el fue llamado ''f&gt;ltmo ,1110111111,, di'
J79 / ". ( tro ca ·i idéntico, tambi '•n , n · nimo, lo re¡ r dujc l , rc.¡ui c e
joaqum A l ,rn en su Lrabajo 'lmut¿e_,mo11r. bt.ilm1c,1s sr,/m ti ,\fo11t1n~
.alll~epo ", qu • apare ió ·n el \nuar10 [ rllil'I rsidad, órgano el l. OÍ\' f iJ. d
J · L uc,u l,ec'&gt;n juli &gt; de 1950, m'.1mern 9. Y, a imi mo a.1 una dé ada
d puc - lo publi a el padre \urdían
apia 1'ndc7 l'n u obrn [:,,s/11áó11
w rt111la ,\1,11ir1 la P111is1111{1 (L\lc nt ·rr· ·, l 95~). páginas 26) T, , un9ut &lt;..
, scnt1'1 ·rronc, m nt., ·n la página -, que fu "lmmtad(} rll / 719.... ·:
Tr ·1nta :uio de. prn.'.· · t:1 itado mon ·ñor Tapia \{ · nd 7 pub~c.
un plano :in fim1, que ·upue iament&lt;.
el mi ·mu ) • nal'n 1onaJo.
~,firmando 9u foe "di/Jt(Jt1tlfJ" por fray nstób, 1 R llJ&lt;.lo \ ·ajarJ &gt;,

1ardián_dd
m nto fr. nci c, no de M nt rr \'. 1 n otra de ·u
bra , r 1t ra 9u fu &lt;l1bu¡a&lt;l por Bellido Fajardo·.
ol r 1 pl. o (JUC:: reproducen i\Iora ) Tapia 1'ndez, n 1 SO ,
1959 rrataremos má ad 1, n_t • pue 11, c. el mi mo da&lt;l ) a con
r po~
R &gt; l. Lo d ,tutor men I nado no dicen iónd • cncuentra el u
,lle publi an. La dif r n 1a· ntre ,ambo pi , ne&gt; pu t ¡Ln n &gt;tare enq e]
tu~lo 'n la o~namemaci 'm de IJ. c:mdas ) en ouo d tall . -. orno
sen.1larcmo:- ma~ adelant .
Re: P cto al gue in luy el segundo autor en u~ ol ra de 19 9 r
1 96, e: , 1n&lt;ludablcmente, li tinto a les , nt rior, pues u· n J.,,, •.
·
¡
·
gunas
'amm L n traz, d ,·aria calk . ~1 ·ncionaremo d&lt; 1 mpl -: en ¡
plan &gt; de Rod ~ en el &lt;k ¡\ l ra ,, T, ¡1ia '\f ' nd •z , la call•·
, ... Zu·"'"'U
.u• • conc¡U) .
~~ la a_ ~ual. cl _ llcnde, pero cl ·w1, ndo -e, onLinúa una cuadra más ha ta
~ ~uc _d I m anta Lu ia; en el plano qu apar e en la bra · cJ
ap1a i\f nd 'Z (1 &lt; 9) 19%), L'.u, zua e mu) corta ya &lt;.¡u. t mina n la
, ctuaJ d ~for lo .
.
:n lo pi no de Rocl \' d ,\lora ) Tapia }.t ~n I z 1 a, enicla
Zaragl z, &lt; nduy · n la alle .\latamoro · en el publi ad n 19 9 )
1996 t rmrn, una uadra ant ·., en la a,·c::nida Padre, \.úer.
1[

'°'

1

lp11,r/, &lt;lllllMi,,1&lt;. \lnnt&lt; rrn. fin . Tnmrt '· l ni r~ 1.1 p,,gmas -2 \ -,
- &lt;&gt;¡,. (it. Tomo l. p. 67.
HQ1q11 Oi /,
1 í, \k ,en.
p. H'I
1

1/i'f'O JJ(J/1,

,,n ,

6911

En 1994, 11. 1m·1:suga&lt;lore Ro ) J ola \ .astillo ) uarJo
Zaparn Aguilar d uhncron tro phlilc de Montcrrc~ &lt;landolo a
ne cr en la publica JCJn 11rul. d, Jl,1p,1 t/1 l,1 ·,111,,ao11
k, (Jiu/ad de
11
Mo M~t?' dd J\11tro l&lt;ty110 d, l 1ó11, I 9 l. h'&lt;!J' ,i.rtób,11 Bdlido ¡ hijt,rdo qu
ap~rcc1o en s pn mbrc ie 1995, patr 1nada ¡ ur d nb1emo &lt;l . uevc
Le n.

j/

. E_I 11 dt: di J ·mbre d 19 5 mon.Lñor \ur liann ,1pi, :\lénde7
7 t
al ~me -ugaJ ~ 1c:rar&lt;lu Z,1pat \guilar en la iudad de
1 Ie,i: &gt;. I n ~ lu entre:, i:ta, /.ap:lta
\ ruilar Jic yut •1 plan baU, do
P~&gt;r-el e.r_ d(/fn'llle" al "anonirn ", añadi nclo que c:n a(.¡uél " rnp, nde la
lecm'.'1del dilJ/J¡o J Ir, raliw'&lt;l/ltt..... \tirm,1 1ul p ·rtrnec10 "i11dHdablt111t11lt' ·• a la
~opra de_l xp ,!ic:nt n:miti lo ,ll , irre,. on fu, ndo que Ji h
no
eS!m:o flll d11dll , d en \r hi\ o \lunicipal de \fontcrr , \ qu
mediado
del ··1 rJ n • ' l X
.
.
·
, , era proprccfa&lt;l del huonadnr ~f anu I Ore 7cc, y B rra,·

t~ '\

,;t

~ L" l',msi11i,r. l /ufr,mr ,/, 1111,1 ,111a m t d1 IN lm1pln. :\lont rrt:\ l'I 'I p 1'J
~ Don l11drir l111¡ · 1¡, f .J,
1 ,
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•ro1111 '
111n1 1 ,1ú1r.r••• :\font,·rrn. 1'J9(¡ Icono 'f:i IIJ . m p.1g111ar.
(,91

�quien

m n i na n su obra Materiales pam mw

1·:xico, 1

mtogra.fin Iexica1111 '

I Y.

Poco d pué· cl mismo autor reafirma qm:, además d I plano
dirigido al ,·irrc}. ' oh/'Ío111mle ", también
traz' tra "si1J1ilttr', i ~do
anex, do a1 e:-.pedienc (e· decir a la c pia) qu
· halla ~ el~ rchl\
Municipal R giom ntano aunque di h &gt; plan &gt;~•a n este ah1. Anad~ l1U
n
~abe cuánd de apar1.:ció del orndo arch1,·o pcr_ qu , a medJ, do
del siglo XI ' pa ó a er propi ·dad d Orozco · Berr, .
E· decir qu el plan inédito d M nt rrey cncootr~do en 199-+
p nen ció a1 Archirn Regic m ntano, de donde fue susrra1do, pasando
d . pué. a formar parte d la cr lecci~ln ca_rtc gráfi~a de rozc &gt; y Berra. .
Por ·u part mon eñ r Tapia 1lcnd z ahrma qu~, 1 d _plano
debi ron ir an :xo al original · la copia del 'XP 1ent enviad&lt; a
Re, ill, gjged 11 • El mi mo aut &gt;r, n una d . u· bra repr~duc ~mb
plan . obre e!' an · mmo ', die que fu "di/J/!)ado 'p r B lli&lt;l Fa¡ard Y
enYiado al virrev con la menci nada cncue. t, , 1 ,·antada p r aham nde.
Pero al tratar ·obre el localizado por Zapat , uil r, a i nta que 'd,,~e
ser" el que agr go Babamonde , 1 expcdient d 1 91. Tal v z qui o d _cir
que fu añadido a la e pía e te cimoni ¡uc _ guarda n el Archivo
i\Iunicipal R&lt;:gi montano') .
"
. . ,,
Ambo · autores coinci&lt;lcn n 9ue, el 11 ma&lt;lo plano anorumo anexó al :-.p ,dienr remitido al ,·irr y ) , . l encontrado en 1994
l nen ci · a la copia del m ncion lo ex¡ b_eme, l)~C: e gu. rda ~ 1
Arch 1v Regiomontano, d dond fu· ustrn1&lt;l , en techa d , c ne c1&lt;la,
y ndn a par;r a la e lección cartográfica _de ( )roz o y B. rra. , ,
,
l ¡ lano anónim ha p rmance1do 'º el Arduvo C cneral d l,1
1aci · 0 incluid en el expediente em 1a&lt;l p r el g( bcrnador Raham nde
al , irr \· Rcvtllagigcclo.
amo ( 61 ·p . ~· ,\r~obispos, volum~o 1(
expediemc 3). 'I plano I calizado por 1 1m· stt~a lor
rardo Zapata
guilar en 1994
exhibe, &lt;le d el 2? d s pt1~mbre
1995, en el
1Iuseo t tr&lt; pe litan d Monterrey (, nt1guc Palac1 ) lu01c1pal).

?.

Li entr1:\'N;t dc monscñor T.ipia ~lc:n&lt;lcz al m, ,;. ng-ador Zapata \gu1l.1r l' pubh o en I j l!í11ritJ
d, \lmitmn l.'.ncro 11 J~ Jl)IJ(i, scccum D. p:ip,m,1 !. Di ha cmrcn u esta 1nclu1da
~mculn
•' / ¡,s p!,lll()S ti, \/mi/rm'f &lt;le monsen ,r Tapia t',ltnúe~, ,¡uc ,1parec10 en el c1L,1J!l penml1co tic ti

b

4

111

Tapia Mén&lt;l z y Zapata guilar as guran qu el autor de 1 . do
plano fue fra · Crist · bal Bcllid Fajardo.
Hern dich qu
n 1989 y 1996 m n. ñor apia [én&lt;lez
afirmó que el "anónimo ' había ·ido "dih1!)r1do '' por Bellido Fajardo. bre
l plan ene ntrad p r Zapata guilar dice I In derech,1 del re,ro del
Topo, apr,rm- la .fir111r1 'Fa.wrdo '_;, 111111 bim cal~e.,rajiada rúh,ica', añadi nd que
el plano es también dr / 91 )' está.fimmdo por el 1nis1110 t111lor 'raxardo'... '41 .
P :t riormi;;nc a ienta ¡u en dich plano apar cen "1111os S{WIOS que
pNedm ser la ji.mH1 desjig11md11 de Bellido Fqjt,rdo ... '" 2.
Por . u parre Zapata guil, r afim1a ·obre Bellid Fajard : 'a él se
d,•be la elahonrc1iJ11 dr dos 111npas o plmws de la ci11dad. .. " R p cto al "plan &gt;
an ' rumo' pubLicado pe r primera ,. z p r R 1, a, egura gue lo

end

m1sm3 k h,1.
- 13,h/wtrms l11t1e11,1s d, • 11,m
"/ .;,s ¡,la110.r de ,\/,,111,m,-" l"l1

, n,,,,

pnnc1p1 de 1996 rnon ñor Tapia féndez r produc con
alguna. variant , u artículo ÚJs planos de loHtern:y' aunque con tr
útulo 111•
o primer lugar da por h cho que el plan encontrado o 1994
"esta Ji,wodo por d autor Fa.\.'ardo... '
AJ refi rir e , la firma Faxardo y u "bien mligrc!fioda níb,im'', que
e ún él ap, recen junto aJ cerro d I T p &gt;, a egura: 'sí me parece qlfe Qa
fi.m1a) está hecha por 1111a 1JJano lelllhloro.ra" y ''puesta mios despHés por el a11/or
(B lfül
~ajardo)... o, quizá "desfigurada a pmpósilo' (no p d mo
n nder qu dicha mna t □,ra un. bien caligrafiada rúbrica y, a u vez,
e t , hecha p r una mano t mblor a o ddiberadament de figurada). in
mbargo duda que ea el autógra d B -llido ·ajardo, pu
r qu
'poddr; deczi- Fa:v:ardo... " y ad má , "time 1111a níblica tembloroso ... ' (tamp co
p d mo · entend r cuál e la qu apar e tembloro a, la firma o la
rúbrica). oncluy gu , e mo e t plano 'qHedó e11 1Uonle~y, pffdo ser
firmado por el 011/or 0110s despés, o desde elp1i11cipio trazado así... '
Es d cir qu dicho plano p _iblem nt , 1 firmó B llid ajardo
añ de pu' de u lab raci, n, p r e o u fuma "te1J1blorosa", o que la
fuma ha\'a ·d pr m dita amenr de. figurada, p r ¿con qu fin?.

1~1111, \lon1errc1, l 'lll6, pp. 104 1 1OS
D1t1n•1 d, \lt,111,nn· \.l oradn
.
l11dn!., 1111/111,,io d, U,m11.r l 1 ,1/dt·.,... \l11n11.:rrl·\ l ~%. Vc:l~C Id Jrnnogr;1l1;1 ,in pa~mr.
/ :}

692

Jo "no.r plr111or dr ,\lo11trm1· d, Rrllido /·,yardo" en ROt.I. C)!')!ano dl· la ocied;td . ucvolcnn~a de
Hi toria, ,wgrafia 1~~ud1.scica. J•.m:r, \!J.r.w de 19%
11 "Lo.t p/«1111 .r d, \ Tonlm'!_?'" en E/ /Ji&lt;1ri11 ,le \fo11/rm-J', citndo .rnrenom,l'nlC

12

D011 / lndris l1J1!1"1.rio..• \'ca,c la l ono¡.,,raffa

693

�d cumwto d 1 expediente dirigido al , irr y "contienm datos J1ificie11/es para
atn/JJ1idt (a B IJic.lo -ajardo) su 1111loría.. . ' Lueg , ienta t¡u I r h1,·
n ral dL la a i, n taml ién le h, adjucu d ,l n ·llid Fajard ·la
patrmid,id de eslt 11101111. oito... ·•, &lt; • , 1 "plan anónim .1 ' obre ·I rr
plan&lt; d ubicrt por él dice. que lleva ~a firma l·t~-~'t1rdo" ~: p _r l&lt; &gt;
lanto 'ha¡ Mie"',1" de que . u autor ei.; B Uid E11, rdc . J\(kma: anade
qu , J g ·bcrn c.lor Bahamond .. dirta orden pan, qu tlubom~J , I (rmmm111&lt;1
"" 111flpo de la cmdad. .. ' (, 1~n re, hdad Bah, m ne.le rd no que , "p,,~,,
/nn11ar 1111r1 idea dt esltt 111d11d, h1{"tlSt 1111 pla11 (pl. n ) dt· lóda rll la IIJf_JOr
disprwrió11 q11e sea d,1blt ... " E. de 1r t¡ue d , bcrna le r &lt; r&lt;l na qu e lra e
un plano, p ro no die qui.: 1 d b • ha Lr Bellido La1ardo.
Cn r 5um n T, p1 \I 'n 1•z , firma qu n el pbno haUa&lt;lo p&lt; r
Zapata ,\ gmlar, par~c la finna axar&lt;lo) una rúbric, . .\un9u n
tá
mur comLncído puc · luc: 10 • gura t¡ue, t:n dicho plan), ha~ alguno
igno. qu "jml'den su· la Jin11c1 de.rf1w1mdt1 de Bel!tdo hy(/rdo ·: 'P r . u parr
Zapata guilar también di e ¡ue n d m nc1on. d plano aparee la
firm, rax,lrdo .
• &lt; m , cmo , lo. do. plan . han &lt;.ido atribui&lt;lo. a fra,
n t' 1 al
B Uido I ajardo gu rdián d I
m- ·neo franciscano el • ~l nt rr \',
aun ¡uc no cicnen firma ni fe h, . El , ño de 1-c 1 ·t. 1 . ha ad¡udicad &gt;
port.¡u e·taban in luí l . ·n el m n J nad
xp ·diente ) en u copi,,
p r &gt; 1 único gu c n. ta documcmalmc.:nt
que n dicb ,1ñ . e
r m1ti ·, un plano dL ..\f nrL rre) al úrr '~.
D1r, mo , p &gt;r úJum &gt; que qui ·n b. n · &lt;let nicl.tment ambo ·
pl.in •. prct nd1 n&lt;l &gt; cncontr, r la fim,a d B lliJo l ajard , p rdcrá el
ticm¡ o. JJ aur '&gt;grafo d Faxa r lo no apar · e en d llar~ado "pi: n&lt;
anúnim " por e o . e le nombro , · 1, ~ b fim,~t ) l. "lm11 mlt11raj111da
ní/JJico" que ·upuc tam nt , :tpar ce n 1 &gt;tr &gt; plano. junto I e ·,-r ti 1
Top
l icn . 1 garabato de un, tcmbl re • , rubrica . quizá. on
mu ha im ginaci · n, la firma il ·giblc ~ ant1e t :uca del apdlido l ·. xarclc_J,
r •Ja ca le por , lguna cr on,1 de a, anzada ·da I
lhdo r ¡ard tema
1
91
cuar
nta
,
tres
,1ños)
o
en
mal
·
ra&lt;lo
de
alud.
Por trn • rtc
11
dirt.mo · c.1ue, lo ;u1ngr,1 • on cido &lt;l Bellido 1· j, rdo ~ &gt;n ciar&gt;.:
:obri
, mu~ hi n Lr, zado , , _i com la dcgant • rubnca. L~l

m:

1

/111,/u,1,, 11 111/i 11c1s.... p,11!,

,~ op. &lt;.1
I\
1~

"ª 1/J

~•111,J " "

1 ntr \1 t.1 rn {./ [),,, dr \/1111/rm,. ~ m:ul
/l,/,/jr,t ,/J 11111 11,11•••• p.1 •m:t 101

m ncionado g, rabat n st. pare e, □i r ·morament -, a las firma
n c1da I fra~ ~n róbal lhd 1·,jardo.
,ab clamr, n la diligen ia lb, da a cab p r d gobernador
Bahamond_ B lli&lt;lo ·:11, rdo no hizo la má 1 ,,e rcfcr nc1a a lo. pi. ne
o u amplia , derallad,1 declara ión.

Difi r nci

ntr 1

d

plan

eñal r mo alguna &lt;lifcrcnóa cntn: lo· de . plano . I~n
·'anónimo ' ·1 dibujo ~ l,1 caligrafía son má torpe . El plano en ntrado
n 1&lt;9..J. t.i m jor &lt;ldmtadn.
l .a e crirum &lt;le l.. canda. de amb )s
difrr ·ntc. Fn I pnml:ro
la l:xphcac1c ne· ·. tan '~ nl,1s con letra cur. 1m, m1cnrra qu
n el
gundo la letra c. d' imprenta o d · molde , e más c. p,1 1ada. lar, ,
l ·gibl .
Ln ·I pnm ·ro el Litulo ·mp1cz.1 , í: "\f11p,1 d, !,, \it11adó11 d lll
ilfd,1d de ,1o111em¡ t'fl ti 1m1bfJ [~y110 d w11... " Ln d 1.:_gunJo: "\lapa de /11
i/l/(1dó11 de !ti 111d11d di \l{J/l/tm1 drl lltlfl R1)'1Jfl dt L,ro11 .. ''.
El · Len. n útulo
1 ~ nda Je ;trnbo planll es casi igual. in
mbar0 o, l'n J an · rnmo dice que: · enala l. ttuac1on &lt;l ~f, nt 'rrc, "r11
t'I 1111rho Rt¡·11r, d dJII (, 1 e r,1)... '' , en el otro
nu. orr ·et&gt; pu ,._ e
a. ntó: "del 11e,YJ Rrr11n dt l . to11''. rn I primero L kt:: "la dijl' (en blanco)
qe hlli drl piso") c:n I locali7ado por /.ap,1ta \ ruil.ir: "lt,s d1/rrn1ri,u qlfl hay
delpt.r(J ". Pt r últim , ·n el pnmero "L cl1 e: "t1! r¡m podrá,,,, la .111rt.ri/JO" \' en
1 tro: "al r¡, podrá m In s11r11riho·:- la palab1a '¡¡/ 'JI' .. fu re n rt:t cada
pu &lt;lec1a ",r .rt• podm ''.
1.n d plano ¡ ul ti ado p r primera n:z p r Rn 1, o ·ca el 11, mado
'a n · nimc ", no aparece n la canel,1 e ¡ licaciva l,l letra \, ¡u
orr' p ndL la ,tntl rua p.1rroyu1a com l ruJ I c:n a1e&lt;lral, , Ull&lt;.jU dicha
1 tra . í tá L'ñafad, en el pi.me. l ,n d h:illado Líl l C)94 '-C. men I na a. í:
1. Pt1nw¡mt1 ,, ( fllrr/ml 1111t-rí11a,i,1 ''.

• n el plano . nc' nimo la · cm la: e ·tan ·nmarca&lt;l,1 mg nuam me
n &lt;l mac1on , · l(. al enud,1zada } alguno fe ·tone:, r &gt;I ·os \ figur
, m · tnca .. Ln la pnmcrn an la .1p:tr · L, en la partL inftnor, a la
L7CJUÍ rda una cun
:ira c.k homhrt. 111,· ·rt1d.1, de cu, a boca emcrg · un
domo n: ru,tl c1ue n,; uercl.1 d 11nholo d • Lt pal.1bra yut. al de la lo a,
como era rcprcs ·nrndo en los cocl1 c.:~ ind1_genas.

�Ln el plano coconcrad p r /..apara \ gu1lar, la c, rt 1,
cán má
, d rna fo.s. e cnm rcar 11 e n gro a. rl. ) &lt; mam ncaci 'n vegetal.
La · figura· .1pareccn dibu¡ada. con mav r cwdad . 1,, primera cartd,
á oc n la part up ·rior un, mirra. ya t¡uc l:i ciudad d \[omcm.:) rn,
aun9uc inlcrinamcnr \ la ·de d ·l bi. p, d&lt; del 1 u,,. R in l c.lt l ·ún, )
en la p, rrc 111 cnor o.tema una gr,rn flor. La · ·gunda canela parce e tar
. tenida por el bn he_· a c, da lado h, \ una cornucopia \' abai , luce
un,t aY · t¡u · 11 \º n d pi o ocr. fl r. La er era canda · tá adorna a por
un jarr m con un ramo de ll n.: , ,1dcm:í otra d . flor una a cada
lad ; ·n medio tiene un 1·g, ncc, tlorno caligráfico.
l:.n ,¡ plan . 11 ·,mm b anti •ua p, rr &gt;9uia om ertida n catedral
mrcnn, c. tá ·1Lu, d, al orirntc d la plaza principal. 1\p, r e con unJ ·ola
1orr , cúpula; p rada con \tnlana &lt;ld
rn · un gran rcmat •. \duná
de l. puerta prin ipal, habí, e tr, ~ los a catl, lad &gt;, má. ·. trecha. )
·le\', da que p, re u1 r '-tarl importan ia a l. c.lt en m dio. obr · e a
puert, s lateral d la f, eluda había do pequ ña · , cotana . t...l atrio
ar ·c &lt;le b, rd .
En el plano ·ncnntrndo en 199-1 la catt:dr, 1 e th mejor dibuj da.
() c.:nta puerta con cl.n az&lt; n ) arco de mcJ1 &gt; punr&lt; ; ,·emana del corc )
gran remace d im, fr &gt;11tc; un,1 t rre o amp, nano ~ cúpul,t. \ amb &gt;~
lados d · la pu rta central la. d puerca n la b;t e· Je l. corr s . on
m.1 ango. t. . ~ mene , Ita • re ·aleando la puerta prin ipal con u
el, \'azÓn. \1 frcntt: del tcmpl &gt; stá el atri . in I ard ·ar con Yi ·rn la
[ laza mayor.
11.n ·1 phLn anommo I d1buj &gt;de l.1 capilla &lt;le la Purí ima ·s 1m1}
. enollo: t1en nan abm &lt;l. da camp..tnM1 &gt; con dos p 9u 11a ventanas ~
una crur un ·trech cuarto an ·o hacia d nort 'ra. yutza. l.t sacri. ua.
En el , tro plano, d d1I uj e. más dct,1llad : ·1 camp, narto ap, r e m:1:
" '1l1d , con campanas , cuatro \ Lnt, nir, ; la única n,, • m:nc , 1 fr ·nt un
d ·,. lo fr mci pici&lt; ) ti fü ·idt . ten u una diminuta úpula llu remata
un.1 cruz; 1 u. rt&lt; imado al nortL cua&lt;lrad&lt;J.
L~n el &lt;libujo tlel ¡ al io l l ( bi&lt;;pa le , 9u, ,1pare e en d plano
númmo. lo orrc 1&gt;r 'S a , mi o, 1, de s ti la es ·altnaca d hl fachada
pnnc1pal I ien ·n uatro are &gt;. ad, uno m1emra JlK LO el otro plano on
rr ·s 1 ,s ar ·o ..
En I plano 10ón11nc l. apilla &lt;le anta Rjrn c. t:l . nuac.l.1 n la
e quin. noreste de la. actuale , lle I o tor .O"-S ) Padre Jardc'in (anee·

catnp()). En I pLtn &gt; &lt;l . ub1 rto n 19
,
por l. mi ·nu e, JJc dd Padr. J l .
l,. ubica la má al oncnt
.
' e ar on, t mcndo al Ir
li
'
hn d pL no anornm, ·I ali . ,
,
nre un amp o am .
on lu ·e en la actual 1. ;\f , e c. ¡on c.¡u . ho, e la call D tor )
'
, ex , atamoro l, le ·
,
cntr la caUe. Matamc ro ,. \lJ ..d ,
tr t¡u aun n e Lá uazad,
tl li nea&lt;la la . iguic.nt cu tdra · ,I Den c· ~ 11 el otr.º P1 no ~ a aparece
.
1
, , 1 &lt; tor o. . ha I el
m nc1&lt; n~t o tramo entre :\far m r &gt;s ' \ll nd :
.
nonc, "' a 1
. [, n. ·1 anc'm1mo b a tual call~ d , Lua;ua
.
an hanc1&lt;; o (, hora , , emda O
)
. • que s inici, en la de
aunque de, ,·ián 1
,
campo concluye en 1, d, \U ·nde,
, ' o e un c &gt;no rrc h&lt; ha ta d
.
. .
uac.lra ma ha rn d cauce &lt;l ,J •
• P ment
ntrnu un,
Zua;.,ua tcrm1n.1 n l 1 d \U .e dno ama L~cia. l .11 d crn plan fa c, 11
'
L '
1.: 11 e ' ·u conunu· · , 1 .
aun no e tá tr, z, da.
·
aci 11 1ª t ~J cau e dd río,
En d mcncmnad, 1 n &gt; u, • .
• rranza e im ia en I e
. d. 1º?1mo, l,1 actual alle ,apicán 'milin
aucc . no anta
t.;
rccra, hac1,1 ·1 nunc uarn ua i
.
'1
•• nn,1· r corr. en líma
E 1
' ,
e m. ' onc ll\L n la ·n n'd p d \
~n . otro plano la mcnc1 nad calÍ .
1 . '
J , ,a r
Iier.
tra,·ec o t: dcs\'Í aJ
I
llene a mt m, LXlcn.·1 n, P r u
r ~Lamcnt, h ·ra. 11' ti' Pact1z\,1lr a :l\enid,l Hidalgo para c ntinu. r
'

'

1

..

,

La.- numero a,
1
P ano c.-ncomrado
p r
•
P1ano anorumo.
D ifi r n ta

c1r..

1cr.

'

•
•a tc1ui·
, .l. e&lt; ,man
c.1e ponit·nt , orr lllt:. Ln d
L~apata \ gu1lar
.
apare: en mí n ha. c.¡u n el

ntr lo d

'·

plan

an ' nim

Hcm ~s dicho t]llC, adcmá dd plano dad
193 el arc.¡unecro ~J, ra ' l d
.
' conoc r p &gt;r Rod Ln
l 95 ) \ 1959
. _" . ' . t.: P· n: Tapia pubücarnn H.ro ca ·i igual n
·
' re. pc:ca, am nt
c11aJarc: • J
J
pnm ro' d publ1c1d
1 .
, , m &gt;. a Jl.l!1a iforcncias nLr el
·
• 0 por o. otro do, aut re ·.
O b n tare lfU ·, n d tirulo d 1 1·
dontlt dice t tuaJmcm . ''/4, rlá,. (. l l
p, no ~ublt aJ p r Ro·!,
11
la · p ¡. ¡
1 •
•
t:n -, an °) tJ· "b,11 ddptm q
- ,h "
ª ·1 ra i.ltll del están ,·unt' s' · ¡.... n ·1 le¡.,1,lora , Tapia. e a p j· be oc11,,t1
... ,
· parat1a , apar ·ccn 1 1,... , 111,e
'
•
a
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e~tan
1;1 (
tn 1-, 1' tn o) 0 l · d.¡ •
,n 1a.., p. l.tbra q. e hai h '·q ·• \' l ., '.,
. o 'ltll t pi.ro q. f oafjlt1......
d d •
'
. 3 L apa r ·ce
mo .. ..
l .
on e lice m," ddant t1! mepodrd la' &lt;1, f·t1e .1:b . d
' ac cmas,
rn . ,
.
' 7
UJ UJ
íl 0010 " " .
d que publicaron M rn , Tapn l1'l\ Jo- .
.
un, coma deb:11'0 d l"s , I· b
/
. •.
,. go par ,J . a
"· P•1 .1 r, 11 mr· Di ho' rasg &gt;. no aparecen en el
Pano
1 c.¡ue die
' onoc ·r pe r pnmcrn n:z Rod.

·

· • u,

�l .a ornamcnrac1 n d la carr la. en amb
plano no e la
mi, ma, pue: ti o alguna ·ariame n l dibujo.
) j de t\gua d 1onterr ~ e taba circundado p r 1, . actual
e, 11 d t\11 ndc al norte y Matamorc al sur, la avenida Zaragoza al t
,. la call E cobed ) a.l
ce. En la cartela explicativa de ambc p~ao
~ tá cñalado a.í: ' . !JO de ,,guc111111i ~~ra11de_y pm11a11ente". • n I publicad_o
p r Ro 1 lo ñalan con la l tra
. ., jgnificand I_a_, 'V'. ~u:, d rna
d er ¡ jo de J\gua de la iudad, era la "co11;pa11~cton ~d1v1 1 n)
las
aguas". in embarcro en el publicad por\[ rn y_Ta_p1a lend z, d b1~ a
)a qu la 'V e. tá mal dibujada aparece de la s1gw nte man ra: .1 , lo

1e

cual no ti n
ntid .
n la letra P . e indica Yari, - ,· ce., n am o plano el trayect
d l río anta Lucía. ~n \ de .M )ra \ Tapia i1éndez apar ce una de dicha
l tra ca ¡ en el cruzami nt d la , ctual calJ Zuazua c m 1 cauce d 1
rí , pero n n 1d R el.
··
d una . ola nave ab ,·edada Y
La capilla d 1a P un.1ma
campan rio r macad en cruz, ti ne,
.
, lh rid que era, quizá la acri. úa. En el plan publicado P r
1,
dich cuarto apar ·ce dibujad &gt; corn . i hl'.bi ni. id&gt; ~uy ang, ·to. b~ el
que n:produjer n Mora y Tapia M · nd z dich, habtta~on e, ma amplia.
¡0 dllda el plano publicad ) p r M ra y Tapia 1endez n _ c. el
mi m dad a conocer p r R l como pued not. r e n _l tamano y la
ubicación de alguna ca ita choza. o jacal qu no on iguale. en l .
d plan . Hay rro d tall . que 1 : h, cen di(er nt .

!

Los uatro plan s
os refcrim s a cuatro plan)' de Mont rrey: el &lt;lado e noc r
p r Ro I n 19 8, d publicado por 1 tora (1950) y Tapia ;\léndcz (1959)
¡ que público Tapia Méode7 en 19 9 y_ 1_996 y el encontrado por Zapata
Aguilar n 1 94. r in1runn tiene fecha rn_ llrma.
.
Adn:rtimo que lo plan . publicad p r ~1 ra YTap1 1, nd z
n l 50 , 19 9, es el mi. mo, el cual varía en algun s d talle r -p ~cto al
publicad~ por R l l en 193 . 1.os qu incluyó T·ipia \{énde:, t:O L,
Pmiri111a. I /isto,ia... (19 1 9) y D011 udrh A111hrosio... (1 96), ~amb_1 n e el
mi ·m y &lt;li fi re :lel d Rocl y del publi ado p r r rora y Tapia kn&lt;l_'7.
11 m s 'ñalado alguna clifcrcncia. c¡uc hay entre Uos. Pnmer
ncr el dado a conocer p ir Rod n 19
l 1:nc mra&lt;l&lt; pe r Zapat,
69

guilar n 1994. Tambi · n ha~ discrepancia. emr d pul licado p r Ro 1
y 1 qu reproduc n l ra y Tapia M 'nd z en 1950 v 1959,
re. p ctivam me. Por último, citam alguna ,,arianc s que h;y en el
trazo de Jo, calle , en lo plano. de Roel y Je ¡\lora y Tapia Méndez,
re p ero al publicado en 19 9 y 1996 por Tapi ~Iéndcz.
J plano encontrad&lt; 1 r Zapata guilar en 1994 también tiene
algun •. nriance. r p e a lo. tro . ' n ' re la calle Zuazua termina en
la d \ll nde. E. decir que no ti ·ne la Je Ytación que paree n lo de
Ro l ) de M ra y Tapia M 'ndez en los cuales la call Zuazua,
pr I &gt;gánd . e una cuadra concluy en ·I río , nrn Lucía. En el publicado
p r Tapi i\Iénd z, en 19 9 y 1996, Zuazua e' lo llega ha ·ta la de
i\Ior fo ..
,n d plano h, Uadc en 1994 la a,·cnida Zarno-oza l rmina en 1,
call ~[atamoros, d ocle . d ,ía ha ia I poni m . e m· r ·da en una
v r d., y va ti ndo el j &gt; d Agua ti 11&lt; nterrc), ntr ne, e&lt; n la de
Allende. . í apar ce c.n los plano &lt;l Rocl \lom, Tapia ~t · ndcz. Pero
en el publicado en 1989 , 1996, Zara 1 za 1ermina en la actual ay nida
Padt· • Ii r.
I
Ve, mm, como era la '"r-i11tltu/" de ~[ont rrey a fine. de . iglo
~(Vlll, ba. ándon &gt; n el plano n ntrad &gt; n 1994, qu stá mejor
trazado que 1&gt;. &gt;Lro •.
El plano i m: en la patt infi rior tr . art las o rótulo. con notas
xplicatiu . Y ,1 xt'nso títul sigui nt : .\T(lpt1 dt la sil11arió11 de la Ci11dad
rle 1o11tern:}' del J.\11ero l{J.'i110 de uó11. F./ 111í111e1v de casas, de Jtirales o chozas; el
de paz.os o 11rm'cu: ,m·qmas dt t!t'flcJ; l'&lt;Jras castdlana.r qm co11,pn11d1 d1• mimte t1
ponieule .Y dt· 110111• 11 sm;· !t1s diferem"ias q11e llt!)' del piso r¡11e ompa !t1 cti1dt1d e11 el
estado pres111l1 t¡/ q111 podrci !'11 lfl .r!frt•sil'() ,a ortografía la h mo.
mod rniz, do)
La traza de la p ,hlacion e ·r, ba limitada, al nort , por lo,
primero tramos J l. , cru,1-I calk \llcndc \' el rí &gt; d anta Lucía; al sur
por la calle de 'an Francisco (Ocampn) )' el cauc
o del río ' anta
atarin ; al e te, p H' l.t ahora call Diq!;O de \Iont m,, e r \ el icado
cauce d 1 , anta ate nna y. al o ~. te, pc~r la caUe aribaldi.' En l 91,
fontcrrc) y u 1uri di ción L nían uno cinco mil poblad r s.

699

�Fuera de e perímctr al p nieol , . taba la capilla d la
Purí ima 'qlll' l/a111a11 de la Zapatera" Y, aun má lej , ''el palacio quefidnicó

el mior Obispo l 'er¡_f'r en ,ma loma... '

~a I bi pad .
~n la cartela
da inf rrnación muy interesante.
menc1 na
n primer lugar, la anti rua parroquia o catedr I iot rinaria. Lu o L plaza
principal, 9u ra cuadrada, con ciento • treinta Mras de claro". tr edificios
religio
eran: 1 e nvcnto d an --' ranci . co la capill de 'ama Rita 1
igl _ia "caítlll" d an Franci. c raYier, gu h bía . ido de lo je uitas; 1
palaci epi. copal la capilla de la Purí. irna "q11e /la111a11 !t, Zapatera" y l
pala io del bj_p Vcrger " 1:11 1ma /0111t1". ~- tá cñalada, aderná , la ca a
d alf' r z real Oc é Joaquín anale ) pero n s citan la. ca a r ale.
(antiguo Palaci }.lunicipal); "itua&lt;la al p ni nt de la plaza, que n sa
' p &gt;ca . taban rece n truyénd se· ni el p, laci de lo. g bernad res,
ubicad en la crual call -&lt;,scob d al p )nienrc de la plaza de pu ·
Uam,1da d , Hidalgo, ni la capilla d la Virgen del Roble, a :tr, muro d
la pobla iún cuya con trucción lluizá ~a_ había inicia&lt;l .
.\ c mento d
an •rnnc1.c c ·run n la actual a,·enida
( ampo, dond • ahora e. tá el difici del írculn 1 1 rcantil 1[ucuali t .
L capilla de • nta Rita ·e ubic b n la e. guina nore. te de 1,. calle:
ahora nombrada &lt;le\ Padr Jardón (ant s camp&lt; ) Doctor &gt; , • La
1gl ._ i d
an ◄ranci. e Ja\ier n la e (¡uina n ro . te d M r lo. y
b cob do. ➔ l pal ci
piscopal en la squina de ~lor lo y Zaragoza.
·olindaba ,. te al oricm' con la ca. a dd ali/ rez r !al
nale , . ituad,
. obr la mi ma cal\ de Morek · . a la antigua alle principal. E ·t s
d s últim
pr ' d1 ), le,·ant ' la finna com rcial alina y Rocha u
mod rn edificio, in, ugurad a fines d 194- ) b y desaparecido.
En I plano , paree n las calle que c rr ·n de ori ne a r ni ntc,
a. 1 c 1110 l call j ne. ·'qHe c1tral'iesa11 lfl iudtJd de , 'orle 11 Sllr... ' y la.

"rntmdas J' s,dirl(/s" l I s , min &gt; real s.
ciran la ierra , ladre ~)' lo111as q111 c~v,m dr Poniente a ,ienlf' " o
·ca la L &gt;ma Larga; el " en-o llll!Y tillo que /la111a11 dr la Silla" y el rro d l
Top , 1cual •tfisht dos_¡· 111edlll /~guas di lt1 iHdod'.
die gLt había \·einútré ac 9uias qui: cira111da11 (1 toda /11 ci11dad,
por sus mdlro p1i11cip&lt;1les 1111J1bo.r, }' ro11 que &lt; ahaslH'rtl los rerinos •: T mbién e
hac r fer n ia a ' rdenlo J' m,m pozos o nonas q11e so11 los q111' htJJ' n1 toda la

Ci11d,1d".

Al ur y oricnt d la trua e taba l ' Rí d, 5
.
de Ponient, ,1 01ie11te, a o,illa de lt1 i11dad'
o e onlti Cotormo que com
part del añ .
' 1cual permanecía . ec la ma) or
d
_Al ~on aparece ! llamado Oj , d ,\gua d J iont rr '
ene mina o/º de t,g11t1 ""!)' .~1t111de_ rpmlltmmlt' '.
) 1qu
lo dmanantiale qu brota ban al poniente d la p bl . '
. , r\llam
ram b1 n
a O d,
L ,
ac1on
.
.
anta UCJa, l ), d ignan a í "r , . .
111ed1t111os )' perlllam:ntes ,, e ,
. .
,
anos q¡os de r1g11a
rí c.l ; 110
t L .
.
esto e t1gma un r rrente al l]U
11am ,
. n ª ucia ) qu
n e. te plano
d ,·
, ,
los referidos ryos el que ¡mitándo.t
l.
· cd, signa ª i: ./ 117'qyo q11efor11111

a i,1;0,pomrse r;II el d, ' e·

, ,- e r~II ~s '{~/fas
e , &gt;Olldl \..Ofllmln '
d

el grallde, hllffll 1111 do hll !ti lleoar
d ¡
ó
ojo de agua del poni nte ha. ta ~l ~ . ~ qu , e e e d nd nacían l
I
arr ro , &lt;le j ah · h
J\gu,
rand
e le llama
.
:
'
,
e
l
a
ta
su
ncuentr
con
el
d
den mm no.
atarina . le
Tambi , n ap, rcc n, fu ra d la ciud, &lt;l do o· d
"
r/, dirh() cenv (del T
) " .
., l
e agua az¡ifrosa,
opo ... ) otro de «gHa dHlre, peq11e,io v

q11e /l{ICfll ni pi1
pem1af!e11/e''.

afirma qu I pala io d I bi
V
llamad d 1 01 i adc
,b
. -~o . erger, en el cerro ahora
la plaza . . aJ p ' : ta a a tre mil set cienta varas d di tancia de
, , pnnc1p, ) u pi O h .
. .·
.
d L ciudad )' d . ~ plaza. ' e enta ) siete y media Yara má alto 9ue el
e aña&lt;l que, d le .el p,intit.i(J ., d 1 . d d
.
co11¡p,1rlirión" c.li\-j ic'n
r'
d r1
ª
ou ª al on nt ha ta ''lti
.
'
pa1t
e agua al p nientc h b' &lt;l
·1
tr sctcnra etenta vara. \ de ,J in d' .. '. d 1
, a rn
. m1
citada loma, cm . do miÍ ' e
d in _1 n e '~~ hasta l pi de la
di h
nra) o , ar, . dv1rt1endo que d d 1
cd. re~ rt d ·l agua ha ta I pie de 1, l ma el pi o e taba diez .
m ta ma alt \' de &lt;l I I d 1 .
ara. \
vara. ,. media R's 1 , d ' ~ ~za e , mda~I ha t, "lo co11¡po11ició11 •: nue,:.
obla~·,
. 1 ..u t,tn "eintc vara de diferencia · ntre el centro el la
P
d 1, lom, ''n ;.
I
.
'
1 n Y e pi
te111pemmmto ''.
rºr o ma se e:&gt;..pe1111Je11ta o/ro disti11to
. La m elida d la p bl a ' , n d mene a p nient (d
·1
tre ocnrn et nta ,·ar s)
11
,
m1
.
.
a, se c,·o a caho n ' lig11eo recia" Teni Ümit , al rt ntc I m . .
.
•
•
a como
al norte \b 1 ~ anz,ma compr nd1da por la actual caU de M relo

?\l
·
ª00
ur, el cau. d I anta 'atarina al e te o·
d
r. mtcmayor aJ ,e • t ..' 1a manzana . taba d1v1did,
. . . por una calle e 1egod ,
tl n una l tra ma ,
. poniente de I . di&lt;lrra a),
•
yu cu 1ª T · ·l ¡·mut
nalad por 1 •·
.. ,
a me a e ta
a C{IJJtpa11mo11 di' la.r ll)!,lltJS", cercana ' la capilla d La

01

�Purí una la letra V. La mt:di 1ón d . d d r pan d 1 , gu ha ta ·1pie
d I, 1 ma e.Id 01 i pad aparece e n la letra ·
" . .
mó, p r últim{, 9uc la ciu lad "ti lit di ,mrho ·., ~1 nra
s nr, 'i', ra . _; ta m d1da
llc\'Ó , c. bo teni ·n&lt;l como hmircs la
acrnal ali \llendL al norte. d cau del río nta at rína , 1•ur l. call •
Di o d ~Iontemay r al e re } D &gt;etc r e • al o · L ; al norte y • ur , tá
eñalado l limit &lt;le la m clic.la e n la I tr:i ma)Ú. ula L.
M: d una el ena de pu nr . cruza! an el rí · an a Lu ia la
acequia , cal!
) camino. . r
d · clJ s aan, quiza lo.· n:1,1
imp rt nt s: un
br l , ctu, l e lle aribal li ) una má ·n la aY nid.
Jua r z, ambc . c ru rruid en u cruz ami nt e ,n la call Allende q~e en
cr. mo , un n e raba trazab. pue · era el cauce d I anta Lucia. El
rr pumte &lt;l!.!bió tar entr la allc: D t r
• } Di &lt; d
7\1 nt may r, probablcmcnr , ·obre la d Juan l rna I Ram · n, .qu
rampe
e t, ba trnz da ) qu · . i ru , , pro. ·mad m ·nt , el , nugu
t irr ne c.l 1citado río. umro puente. más pcqll ·ño .. e hallaban al non
&lt;l I j &lt;le \gua d la 'íud, d entre la. ca.lle · Je .\fü:n&lt;le ) Ju, n I gn. io
Rarn · n. ) rrc n d cruce de l. call ·• de pue llamad, . Mina ) J.l.
R rn · n que aun n &gt;, par e n lrazada en l planc. \1 p nicnte d ~a traza
urbana había ,., río. pu nt , en la. c rcanía d ·I ccrr Jcl ( )61 pado.
olo do. puente crn7.. ban d río ant, ,¡ltarina, frente la cru. lc.
aU, Ah, ·ol &gt; v 1 r 1 . al oriente:: J · h1 pobla ión.
La a cgui, 1u • ondu 1, 1a !1..la d nada a l. c1ud~d p &gt;r I obi pe
\ r,, •r e rria trl!lnt y ci. Yara m, a.lt c.¡u
I pt o d la pi. 7.,
principal. • ta agua podía U-var. e ha. La di z legua d dis~anci_a ~aci, el
non \ el ori nte. ,\1 :ur de la tr, L., urbana corría l. accqwa pnn 1pal, d
p ni ~t a ri nt . u ur o · ~fa ap1:c ximadam nte, el e pa io
e mpr •ri&lt;lid &gt; cntr la actualc avcrnda. 1lidal
~ () amp &gt;. l~a- t. u
ruzamicnto c n la ca.lle apitán Emilio arranza ·n donde e rn1c1al a la
calle an Frnn i. o.
l::n L . gunda can la de ·sr pL n
•:,¡,plJ a tiu ', la asa de un
·olo pi. o r de.: do. pi , con t ·ch plano, rn.n l,t. 'Jalmras dr p,~dra dt
r,mt1ri,1 )' 111 ,..da•·\ la \1\ 1 nd. on tcch cJ do. agua rnn In 1aca.l
o choz~. 'Jblnia,das de pa!rJJ o tJdobts · lt•dJ,1dos de )'l'ltJa o rrísrrmr dt• sabino':

11
' ) plan
ñala cho col/es pn·11cipt1les de oriente ,1 po11imlt •: qu
ahora 11 ·van I o mbr
campo , u continua i · n Padre Jardón,
l lidalgo, ba olo,
rregidora, Mor l
Pac.lre Mi ·r fat m ro · )
All nd . , \dcmá , aproxim, dam ntc una d cena &lt;le ..tolle_¡oJJu 1""
alra1iPsm1 la ri11dt1d dt 11orle o s11r'' y num r . a ,. r da. o ataj . ratar mo
de 1 · aná u • callej &gt;n .
\1 oricnre d la p bl. ci · n aun no tán trnada. las call (am
cal.l J n ) d J aranjo y .\lina. El primer callejón p r e ·e rumb )
la
, ctua.l c, U Di g &lt;l ~lomemayor.
inicia '. ta en I cauce . ceo d I rí
anta , carin ) . e xu nd haci, d norte, cruzand cuarr calle. , ha ra
wpar ce n la aClual d Padr ~uer. P r :on cinco call . i e e &gt;n idera la
t re ra cuadra o manzana, n J tac.lo ricnt d
tá diddida
p r una c,tlle e rrad . El m1 rn caU j &gt;n , h &gt;rn caU D1 g 1
M &gt;nr mayor, &lt;l viánd . e un po o aJ p ni ne contrnu u u·a, to
hacia I n rt p r . p cio d d) cu dra. má &lt;l n&lt;l tu rcc para c~zar
un puent . no. añ d ·. pué,
·mp z · a llamarla cal.le d, la Pre. a
'rand
d l. Puri:ima. ,uando el gobernad r JI rr ra y Le1va mandó
con truir n ,;ta da urbana el pu ntc ,. pr · d la PurL im, onccpc1 n,
e nclui&lt;l s n l 9 .
J . iguient
l.lej n hacia el p ni nt e la , h ra cal.l Doct r
~o. . Trazad , como la am ri r, a partir d la mar Ln n rt d I ama
atarina, ruza cinco c. lle , egún I plano , n nimo, ~ ci
gtin 1
plan d •cubi rt en l 994· rn .1 primer c n luy n I call ~latam r
· n I cgund ya h . id traz, da ha. ra la de i\11
la atenrior, para c:rmin, r en chch puente. E. te fue durante much &gt;s
ñ • , ''e/ mllqó11 q11t posn detra.r di la ponvq111,1 (. hora car •dral) ... ''
Par, lela la. a tu .les calle Di 'º Je Mon cm,
D tor o .
1gu al r nicntt., la d Zuazu.' 11. ~ada a fin . de.l :1glo , ·v1 II '
principi • d I XI · cal! d ' la ,, tc&lt;lr. l}, a mediado e.le! XL ' , d J Pucnt··
u ,r . .. e otro callejón trazado &lt;le ur ,l nort no l'. inicia a la e rilfa
d I rí , . ioo cn . u cruzamiento con la call de an Frnncis o.
extiende
cin o cuadra ha m el nort ha. La enconcrnr e n la allc c.l ,\.llcnde.
La igu1 nt , ia urbana s el cj non ·- urde la p &gt;I lación, e · a l.
actua.l a, nida Zara o7a, 11am, d, de c.l amiguo cal.l jan d ·J I de .Agua.
ale: d la igl . 1a } conv ·nto de an "' r, ncisc h, cia d non ; aen un.
xt n i •n I tn e uaJra.: y con lu~ e ·n la cal! ,\fatunor . Lu g J

,or,

() 3

�edificara
, al n rt de e ta ciudad · e 11am
,ali d e la C ate d ra I ue\Ta ,,
de pue del Roble basta 19 6 en que
I impuso eJ nombre de J · . ·
p
'l .
uarez
. , or u tlm , al poniente de la a\ nida Juárez, aparece el primer
calle¡o~ ~~zad P r e rumbo. Es la calle nombrada ahora Garibal&lt;li.
En. u U11ci s un camin
·
uoso, que part d e la qu hov e la avemda
Hidalgo y, al cruzar la d
[orelos end reza u trayecto d~ dos cuadra
c1:11za un pu nte sobr el anta Lucía y continúa hacia el n rt
bifurcándose,
fimes d 1 1gu
· 1'
" al orient
.,
.\' poniente n do calill·no .
1.'VIII era el callryon qHe sale de los qjo.r (d wua) de tmfa Ltda.... ''

de vía u trazo hacia el oriente, con ertida en una ereda debid a que el
Ojo de gua de fonrerrey impid su prol ngación hacia l n?rt~. 1
trayecto es d ei cuadras si también se cuenta la call que linuta el
costado ur de la plaza principal.
La calle E c bedo e inicia, como la anterior, en la de an
Francisco, qu es la actual avenida Ocamp . e exáende cinco cuadras y
también concluye en la de Matam ros, ) a que el Ojo de gua de la
Ciudad interrumpe su trazo. e desvía convertida en vereda o callej , n y
cruza con un puente el :ío anta Lucía. A principi s del iglo A'VII era
"el rallejón que corre al costado del colegio de an Xai•ier... ', ubicado é t en la
e quina noroe t de las calles nombrada. de pué Morel y E cobedo.
Lueg e llamó de la Presa hiquita, del Angel y del Teatro.
Paralela a la mencionada de Escob d igue, al poniente d ésta,
la ahora call Capitán Emilio Carranza. En el plano de cubierto en L994
comí nza en el cauce del río anta atarina, recorre do cuadra hacia el
norte y, desviando unos pa os u trayecto hacia el poniente, continúa
otras dos cuadras ha ta concluir co la actual avenida Padre Mier. En el
"anónimo ' su trazo es recto, in la d viación. mediado del siglo XIX
era el callejón d la Dama y, en 1 65, e le impu o l o mbre d calJe

m·

lll

Al p nient del call jón qu ahora
la calle aribaldi había
unos manantial~ que llamar n de anta Lucía circundad
por un
canlillo . que, qwzás, fue de pué ' la calle del Hospital y ah ra avenida
Cuauht m c.

pero si n el d ron t.
La actual av ruda Juár z, corno la de Galeana, se origina en la que
se llamó Calle Principal p teriorment del orne cio y de pué
:M relos. Recorr d cuadras y media, cruza un puente obr el río
anta Lucía , continúa u trayecto hacia el norte. ~ n 1 6-1 89 ra el

callejón q11e stde al Rnble, q11e /la111at1 de 1 r11eslm . eiiora... ", "que l!a1J1a11 de
uestra eñora dei 1 ogal)' ca1t1ino real del T/al!e de foli11t1s (Salina Victoria) ... '
e decir el callej , n que c nducía a la capilla dedicada a dicha imagen y, u
continuac1on el camino que e dirigía al citado vall . A fines d abril de
1793 e alud a 'una calle 1meva qm se /la a abrir que saldrá al Rnble... " La
nueva arteria e trazó por iniciath-a d l obi po De llano y ald ' s para

704

. Hcmo . mencionado nueve callejone que corr n paral los \' que
aflm'leSrJtJ_la c111tlad de norte e, sur''.· Diego de Mont may r Doctor · s,
Zua:-ua, . Zarag za,_ scobedo
ªl icán arranza, Galeana, Juár 2 y
ª~~1bald1. tr) et aun ~o ~stán trazados en este plano: aranj , i\Iin~
Pru a Gucrrer Leona V1can y Cuauht · moc.
Tr s, de
nu :' caUej nes se injcian en la margen izquierda del
rí ili anta~ Catanna: Diego de i\Iont ma)' r , Doctor o
). Capi·ran
·
E
~m o Carranza. Lo dos primero. atraviesan jete y ei calle
resp ctivamente , 11 gando ha ta la de Allende prolongan su recorrido
hacia el norte, pe.r com· rtido en do. inuos s c mino que e enlazan
parn ~ruzar un pu nt e bre el anta Lucía. El tercer callej , n O ea
apitan . arranza ' lo atraviesa cua tro calle , pues se detiene n la de
Padre Mi~:· Otr call j , n, cntr Diego de Iontemayor y Doct r Co ,
qu tambien apar ce en el plano d Crouset (1798) y ahora ya no existe
parte
cauce d l ric p r ól recorre una cuadra ha ta la· calle d
'
Franc1 co.
an
,

de Puebla.
La calle de Gal ana 'lo tá trazada d cuadras, de de la que
fue después call del Comerci r lu go \Tenida Morelos, ahora Plaza
Comercial Iorel s, ha ta la actual call de 11atam ro ·.
La calle Guerrero aun no apar ce en lo plano de 1791 ni n l
de r uset t chado en 179 . tampoco la calle cerrada Le na icario. La
call cerrada d Pará no está trazada en lo mencionad plano de 1 91

unir a 1omerrey con la nu va p blación que él había proyectado qu

•

1?

?el

~

Tres callejone al n de la calle de an ~rnncisco rumb al norte:
Zuaz~1~ Zaragoza )'
cobedo. El primero r corre cinco cuadras,
d~temend
en la actual cal! de Uend . Lo
tro do cruzan . ¡ \'
c1nco calle respecci,arn nte, pr I ngánd e n dos camino o v r da ·
con el fin de rod ear la margenes
,
de1 gran 010
. ele Agt d Monterrey. '

e
705

�.
n ·u r ' rn· 1 en la call Prin ipal
au ·nza
( a &gt;. dos au ¡on
\
.d J árez El primer cniz,
r lo ): la a rualc calle. . , kan, ) " m ' lu, e 1·1 . :'\ [ata moro . El
.
~r
, dcncne
en
•
•
l. h ira a, •md, Pacln: L 1 r ~- ·
. d
sigu para cruzar un
d art na menci ma , •,
_ .
,
egund r e rre 1a
·
. ,
, • t ) Por ulumo, 1 allc1on
•
y
nnnua
•
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tr,
\
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·
1
brc d anta l..ucia .
.
h 1.1 d n rt en a
Pu nt
'baldi imc1a u t.r zo · muo 0 •
'
ll
1
an
qu e • hm·. la '
an l lueg Iac; a cuales
' . 'ª' n1da \[or .
, crual a\'erud,\ llidalgo tr, ,·
.
\ Padre j\ (icrY la calle i\lat m re . l\
aribaldi hast.l l. ca1 ill, d1.: la
·
\1 )OÍ nt , d la ah ira ca
'd' rsa v aun
P
. &lt;l h , "i ·mla e tan mu~ isp
Purí ,ma \ la 1 ma d I b1 pa
'
. . 1: o la . onlla. d la
,
.
\ la alle
manzan,1 . , '
no h. n 1d d hn at ·
·
, \ s caminos \ ' r · la. ·
la
ión
la.
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&gt;za.
jacal
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lc,·anltan)blunt
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u,· • · &lt; n 'rru ci ne
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, ·
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,\l nort · de la Pun ,ma )
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.. d I t rr no ·rmm} incJ-.,o •
d tac, n a1 l.td, , . xucn L
l .i . l I l i p V rgcr ak un
. d Joode e alza p,ua 10 t
·
·
b
cerr dd
Pª
F l llanur, corren d s acequi ·
camin que lo une . 1 ccrn d ·l T&lt; pod. ,n~1ª
de norte d l, capilla de
. 1
te· una r&lt; t.:a c co. t,
l
u
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dingen
h,
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.
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I
tra
la
hc.kr,. &lt;le la 1)ffi , de
q
· b dca o , a &lt;&gt;
'• '
la Purí. ima, e n u amo ar ,
, 1 ac e1uia ¡uc c&lt; oduc d agua
M'
. na I e rr &gt; orr a • ,
bi. p, c.l . i a. re,
1 'obi o \ rgcr. L. e . terreno:' 9u
donad, ' la iud,1d p r
o ..,~; /la110.r d; 1·I 'J úpo ", ;1p, r e ·n en l
u mcntt.. l con et n n e &gt;m
bl d
anag •
d 1 . 1 XVlll prá ticamcnL de Pº a o .
plan d • fine e 1g &lt; '
.11 ·

°

\V
) ho "calle pti11cipali s", que e &gt;rrcn
\hora tr. t, remo de la.
·l"s "dt omnte a p,mit:1ilt ".
., ,ru·c·1ab t..n la
pa ral
' "·
·
1 ,\\ cnid, O amp , "
1
L1 c.l • an han 1.c
, ·a el ori ·nte .'
T ' ~ ) :1: se
t ne.\ ia luc1,
tual call , ap1t n m1 l
arranz,., •
1
, e o d 1 n , anw
.
ll .
s lkgmndo ,, t,1 c au t:
.
,
ruz, 1 a cmco c qon ·
d
· . • a n ntc, son l.1'•
_11
. uL acr, ,esaba,
P mt:n e·'
.
.,1tanna. L
aul)C n
q z
. a / uazu'\ O lCt r o. ) te~ ) de
actual · call de 1:-;cob ·d &gt;, .ar,/ )Z ·d I')' 1,1 ¡ n · n h de.: la pi. 1,
b
p·1rt1r
't"'t, l
1 orcma) r. ,\1 lle, ars . a a
o tu ·e.lo interrumpid, ) ·n LI
d z, rn roza hacia el ur,
de
1P . \ nicipal. La ce ncinua iún
1
l. d nuc.:, o pa , t mu
9 6 1
pctÍmt trn,
e\' n.
d I ali / ,uazu , ll ,·a desde I
e
( camp h c1a el e n .ntc, a parar .
ne m re d I padre Raumin 1 ) Jard n.

º; •~

7116

La ,1\ cmda l lidalg &gt; c originab. ·o su cru;,amic.:n o con la accual
de Zaragc za. t:s c.kcir ·n el co rad &gt; urde las ca a· rcn.1' (ant.i tuo pala io
mumct[ ,11). e prole ngaba h,1 ía d po111enr ' do. Ltaclras, luegi tor ·ía su
curs ) Lntr ncaha , n l.1 call Pnncip;1l lorclo '); .1mb. , m ·rtida.
o una ol.i pn cguían en lll1 larg lr::nccto sin urbanizar , nlazab:m
n ·I amino rc, I que '-C J1r11-,ria a la ,·illn d l aJt-jJlo.
L e lle de \ba olo partía &lt;l • la pi. za pnn ipal ha 1,1 ·1 orienre.
bordean lo el co rnJo nom: Je la cacedrnl
u amo, anu ruc amp &gt;. anto. \tr;n csab, do: call 1onc , .thor. calle. de D, Lor Co s \' icgo &lt;le
Me nu:m:n &gt;r, \ lle raba hast. d au t: J I r10.
l .1 t¡uc 1mm, ba .ti norte b :tntl/Illa pl.11. &lt;l , mu: o pi. za
principal e &lt;lt:nomm &gt;, a principio &lt;ld siglo . ·. · e, lle d I Ü&lt; tor
oricga ~, le c.k 1924, &lt;lt Lt Lorrc ri&lt;lor, .. olo abarcab,t lo. cuaclrns,
d d la de /uanu h ta la de l.s &lt; hedo. hl tramo comprrndido LOtrL
Zua;,ua , J:.1rago/:1, dcsapan.:cir'&gt; . 1 con truir L l,1 ,r, n PI. ;,a n
~[acropl, za dL \lontl'rr ·\.
La rrc artu1a · igu1cnte , :\Iordo., Padre \f¡ -r ~ \[. rnmoro ,
on la únjca ttUL cruzan oda la pobl,1 1ón d • oncntc a pomt..mc.
La ali Princip,11 (\[ordn parte: d I caucL c.Jd río hacia el
p nt ntt , ruz, se1 allcjoncs, la. ahora calle. D1 go 1 1\lonrcmaynr,
Doctor Co-. /.uazua, L.1r. ~oza, l:. cob ·do ~
.arman ~arranza.
&gt;minúa hacia d pe ,mcnt , ·e de·, ia p.tra cntroncaJ con la calle R al
(J lidalg &gt;) ~ u prolongación el .1111100 real a alullo. \hí · · ormrl la
law la dd \le. ón o tk . n \nwnin, de pué nomhnd.1 D g lfad ).
Pero ante t:unh1&lt;.:n hab1.1 • r..n e ,ido otro m.:s c,1llcjnnc , yu · .tl1an d •
t
allc: Principal hacu el nonc. o ca l.1 · actuah:, call ·. d · C, lc:ma,
Juar z) Janbal h.
La ,th &gt;r. ,tHoid.1 P,1&lt;ln: ~liLr ruza n u r orri&lt;lo diez
call je ne , c.¡uc , .1 h ·m &gt;. mcn 101uJo. \ r.l\·c .mdo la .tLIL ;aribaldi. ·i
bifurc en Jo amino., une tuer 1: hacia el non&lt;: &gt; d otro se dingL al sur
par, mron ar on el canuno .1 ,tltilln; c.k L "L' • dt ,pr ·nc.lt otro camino
que conduce a la cap1ll.i tk l 1 Purí m1:1. l 'n d c,;pa 10 quL e forma a
part.ir &lt;le ,anb. ld1. debido a la 11tur ,1 ·1ún &lt;lL nml e ,; amino., sc traz6,
mucho. años d ·spu • • la I lawela de: Holí, ar.
;\f, tamoni Sl ongma, como la demás .. 1 oncnt1.:, t:n el le ho del
ri . ru%a e ho callejonl's par. ntrnncar on un .unino yuL ¡ oJría ,u
la a tual a,· ·n1da Cuaubtemo .

�Allend por último, s inicia con un trazo sinuoso junto al cauce
del anta Cararina. Dicho camino parece er la entrada o salida de e ta
arteria hacia el n rte. Luego e dirig ya bien trazada hacia el poniente;
atravie a tre callejon v detiene en el camino que e la prolongaci · o
d la aCLual a enida Zaragoza, el cual evad al Ojo de gua de la iudad.
El ancho de esta cal\ . debió ser, a principio d Lsigl 'Vlll, de
diez metro ya que, en 171 al llevar e a cabo la medición del t rreno n
que se encontraban el col gio y la igle ia d an Franci,co Xavier, e 1
dejar na la calle Principal r Iorel s) "las docf' varas (diez metro) 11s11ales... "
Lo callejeo eran, naturalmente más ango. to, .

otr hacia el norte quedando otro e u .
trazó a m diad s del ¡ l XI ,
p q . no terreno tnangular donde se
.
gO
una pfac1ta.
\
t
mediado
de
1
59
.
·
"
ella AJ a . .
. ) a se m oc1ona
p/a,;,uda" refiriéndo
.
no tgwente e die que raba e 1
.;
,
coní' para aniba.... • " que ra ¡ " /, . , /, n a. exta caUe de T rán "qlfe
principi de 1 63 . l d
ª, 'P az11e a co110C1da por de San Joaq11í11... ,,
ya la nombran de Bo~,~a~ a 11110 peq11etla plaz!'ela t1ia11gplar, )', en 1 65,
1 ·

""ª

Debemos aclarar que la avenida Padre [i r ll T,
nombre , el d T rán en me
·, del
\ o, ntre rro
embargo en u prolongaa· _molna . elgeneral i\Ianu 1 1ier y Terán. in
"' '
, on 1acia
po ·
h
:
Purí ima se mpezó a d .
1 l .
ruente, a ta la iglesia de la
'
e tgnar a :1ac1a 1819 d
J •
que , 1 dio también a la pla· a d ' .
, e an oaqwn nombre
z e pues n mbrada. d Bolívar.

Ya hemos dicho qu l call Principal ( Iorelo ) y la call Real
(füdalg ) com·erg n, d bido a 9u sta última de ·vió u traz
ri inal
para eludir l cauc el l río anta alarina.
,., n el enclave formado por amba calle , e cr ó una plazuela,
llamada a fine. del siglo X llI del {e ón o de an Antonio, pu en u
co tado nort Jo ' Cay tan o de la Garza y aldé , de ca cado v cino tl
1\lomerrey, construró e] mesón de an nt nlo d Padua. ~ d cir que
el me on dio nombre a Ja plazu la. D la Garza y aldé inició la
erección d la finca a principios d 1793 y, a .u mu rte, currida en 1838
o 1 39 e valu · en ca i cuatro mil pes . (El predi 1 ocupa ahora l
hot I Río). . . n el plano d · ,rouset (1 98) aparee como Plazuela d 1
Mesón. principio &lt;lel igl XL' . denominaba plazuela de la Popa ya
9ue debido a la c nvergencia de las calles mencionada , e as mejaba a
la parte post rior de un barco. En 1864 fue rebautizada con el nombre
ele plazuela Degollad . t\ partir de 1 67 e llam plaza de Jo é María
tvl re! y Pa ón. Al tran f rmar, e la avenida Morclo en zona peatonal
Plaza . om rcial lorelo,, en 1978 d apareció la plazuela Oeg Liado.
· La plaL.uela d 1 Me.ón d an ntonio no aparee trazada en el
plan de l 791. En el &lt;l
rou et (1í98) está -eñalad I cerr no aun in
delin ar, pero con u nombre: Plazuela del fe ón.
Al p njcnte de la plazuela de an nt nio se form '-, un e. pacio
rian1,rular que perdura hasta nuestro dfa .
También iligamo que la ctual a\'enida Padre L [i r al cruzar la
call Garibaldi ·e bifurca n dos camino : uno .e c.lirige hacia el ur y el

708

7ll9

�EL PROTESTANTISMO EN MONTERREY
LOS BAUTISTAS EN LA SEGUNDA
MITAD DEL SIGLO XIX

l\I.A. Cuauhtémoc Cantú García
Coordinador Sección de Filosofia
Centro de Esructios Humanísticos

Uni\'ersidad Autónoma de Nuevo León

Preliminar
El presente escriro Ue,·a implicito un significado en el concepto de la
historia, a saber: el acontecer típicamente humano en el que Lodos
participan y se suman. Esto nos plantea el hecho &lt;le que la historia se
hace no solo por grupos instalados en el poder o en las mayorías, sino
también por los pequeños grupos o minorías, gue en ocasiones se les
rezaga, destierra o margina en el devenir social. Puede ser el caso de
palestinos o judíos, por citar algunos ejemplos, como también los
protestantes. En cuanto a la in&lt;lagación que nos ocupa sobre el
protestantismo, nos ubicamos respecto a los bautistas trazando los
eventos más significativos de su historia dentro de la \·ida nacional, cuya
irrup ción institucional se da como disidencia religiosa dentro de una
hegemonía de la iglesia establecida, disidencia gue tiene su significado
social en el surgimiento del Iéxico plural.

711

�J. Durnnt la egunda mitad del iglo ~ 'D'
empieza a notar la
pre encia prote tante en lo distinto. paí es de m, rica Latina.
ci ·no ól . i pen amo. en un prote. tan ti mo que
marufie ta mediante
la fundaci, n de igle ias locaJe ) forma de rganización in titucionai1.
~n taJ entido México figura como uno de lo primero paíse d 1
cominente n el qu e dieron las condicione , tanto política com
. ociale (con el Liberali m ), para la incur.ión del fi nómeno religio·o de
cipo prote tante que, e ·pccíficamente en Ionterrey, . e definió en u
etapa primera de organización c mo la Pli111era J¡Jesit1 E1•a11j!,élira \le.,icanr1
hacia el añ de 1864. La citada iole ia declararía u filiación bauci ta n
lb 70. P t riormence aparecerían otras forma~ de pr testan ti. mo
ruswnco, tal como pre biterianos metodista , etc.

2. Hi. tóricament la iglc ias de cip pr restante han sido conocida
como un ''pueblo del libro•·. Evidentemente la r fi r ocia no e otra in a
la Biblia como texto acce iblc a r do. el cual .e con id ra regla de f y
nonna de Yida. E to tiene un gran .ignificado para el proce tanci mo
latinoamericano, incluido ñ [ 'xic , pu
I antcccdeme a u etapa
organizacional (o institucional) es 1 colpo1taje. 's a. í que una d la
primera. noticias que tenemo: en Méxic d un colp rror (agente
tnl uidor de Biblia ) ·e r monta hacia 1 2 con Di go Thomp on2
pasror bautista escocé , qu entró por el puerto d Vera.cruz. u

L n ampo de.: 1m esagaciñn h1. róri a pocr) c.\ploni&lt;lo n d que se refiere a la prcscnaa de
rnsnano, no catolico durante d periodo de la .olorua. 1labl:un&lt; · :1s1 le un prmescantJsrnu de
ori)!c.:n no cclcsiásacu (no instit11cion:1l) 9uc e e ficrL a pee unas e ideas que de a4,'llna forma
acnen , mculac1ón con la~ docmna refonna&lt;las. \1 respecto Juho J1méncz Rueda en 5U texto
,.¡ "1111.• ¡ .\11pffrfit11J11es rll la \111l'll Lspml(J, ,eñala quL ,1c¡uello. tempr,mu, protestante· eran
J ·. de corsanos, simple viajerm o comerciante • lo cuak, "m1111tnZflll ,, dl'il11ü1rst tll /,1 ml,1
m~xiam11 bant1 15}6" ( i1:1do pt r arios .\londrag&lt;in, I ./ f,1rf(Jr pmlt!fn11h 111 ...J111,nm L,1111111
LL \ Dl~ Ill, Quiw. 1992, p. _~9), htu c:-.plicana en algun:1 maner:i d mbunat del ' amo ( Hici,,
,n \menea, 1nsntu1do por b lm1u1. 1 10n l .spañnla. \'ea e por cJLmphr Gonzalo Baa
Cam,,rgo, Prokst,mta mp1itid11d11.r por /,1 mq11mrirí11 m 1/111TJt11111nct1. ( 'lf P, ~In, o, 1%11. Tambi · n ,e
ow:de ver la rtc\·tsta Jt H1 ema Eclt:!&gt;lúsuca: / ;por,1, año l. ' um. 1 ljma, Pc.:ru, julio de 1995,
JonJc ,e publican rrcs proceso. de.:,, . pecha de lutcmni,mo t'n \menea hacta 15 ~.
l tr.uab:J de un .¡gcntt de la , nc1cdad Bíbhca Bmán1ca 1 1 ,1r. njcra \Jrugo ¡)t:r unal de Josc
l..1oc,1,1a, R,1dor Jel s1~tcma t'durntlvo t¡ue llc\:l ,u n,1mbre, habia llegado a Bueno, ,\Jrc,
pmbnblcmenre hacia 1818 t0nt.1do por el gobierno arg&lt;Cnuno para orgamzar e cud.t~ n las
c11:1k, ,e .1pltcana el mcwdo bocastem.no. Tmb, ¡o como educador en Uuk Peru, Ecuador )
Cul11mb1n. Tambíen en las ,\nnlb~ nmandn Pwrto Rico (1853) 1 Cuba (183"') \'cr llomc10
~ 'e-rrup, P11llld111eJ del nm¡~elio rll ,\lixim, CL' P. \h:. ico, 1953, pp. 122-140, Pablo De1ros,
H1JfQl1t1 d,,J lmtim1imm, C..BP, 1·.I P.1.,1, 1981. pp. 23 -269; francisco Pancrson, . l n,/1«¡' o/
13t1pllsf uwk in ,\léskt1, B:1¡,ust , p:1rush Publi hmp, l lousc, l ')79, pp ~J-24.

12

cargarn neo de libro c n, tituían 24 mula , habiendo recibido una
gund dotación de.d Londre de 1 O O Biblia y 1,000
u vos
Te tamento . ntre lo lugar que \'Í itó figuran: Pachuca, Querétaro,
Guadalajara Agua caliem
y Zacat cas. ¿Tiene alguna importancia
ocia! incl~ o _política sta primera incursión del colportaje bíblico.
·Claro que _1! J?icho colportaje bíblico en D. Thompson el safiaba un
ord~n en terrrun . de una hegem nía re.ligio a.
í, ucedería que cl
ca~ildo _metropolitano de la capital lanza.ría un edicto que con l
calificativo de delito sanci nada la compra-Yeota d Biblias. dicto
imilare
clieron d d Guadalajara y
axaca. Finalmente D.
Thomp on ali' de México en 1831 no ante d e cribir n u diario: 'no

pa~a~-á m11rho tie,vpo en estas reoio11es, antes de qHe todos ,gocen de completa /ibettad
rehgwsa. LAs restticciones )' prohibitiones que ahora i111piden la obm de la Sociedad
Bíbli~a: desaparecerá e11to11res"'. Dcb mo eñaJar qu D. Th mpson tuv
rela_c~on _con Jo é ~larí~ Luí Mora
poliaca liberal mex.1cana . D manera
on ?n _realidad una aguda p rcepción
R publica qu habrían de encontrar
Reforma PI\ mulgadas p r Juárez.

figura d alta importancia en la
qu la preclicci ne en u cliario
de la fruaci 'n p lítica-social en la
u cumplimi nt con la leyes de
·

3. De e ta manera n
ituamo hacia 1861 en la frontera por la ruta
Brown. ,;lle-l\Iatamoro c.1ue ería el e cenario de nu "º int nt de
c~l~ortaje prote tante. El protagoni ta qu viajara en caballo cargando
biblia y
&lt;le plazara por di tinta parte d l territ rio m xicano
trátaba e de un agem de la ociedad Bíblica: aotiago Hickey5. r atural
d I~la~_da, ·e babia educado para el acerdocio, p r má tard e
conYuuo al _prote. tanti mo. Emigr, a anadá r p steriorm nte a )
tados ?1do , donde p r -l acio de 30 a11
fu preclicador en
~e~
ama, Maryland 1i ouri ) lu g T xa . Hick y fu un via¡ ro
~ntrep1do: cruzó ríos y ne.lo , cerro y Uanos, cabalgando olo o
integrado a cararnna .. Fu a altad y amagado pero tambi 'n r cibid y
ho _pedad d~:ante ·us trav í~ . u ruta iba d d Tamaulipa a u v~
e 11 , xtcnd1end e a
ahu1J . También e hacía llegar a ~an LLú e

yh

. d o por Hornao \\ estrup, Op. ( //. p. IJS.
1~a
ea. e P1:dro Gnngoirc /:/ dtJdor ,\for,¡ li11pulsar th lt1 ,;111.ra M,!ic,1 m ,\J,:-.1rt1 o ic:dad Bíhl1cn en
América Launa, ~/ 1, ,/f.
; Viviendo en Tex.1s traba1i', como ~l'tnte de Li l111rria111 Tr,1rl 1orid)'. r:n 1864 había . olicitado
stiu n mbramicmo como agen e de la · JCtedad Bíblic:i Americana, m1 mo que recibió en
ebrero de ese año.
'

~

13

�inclu 'º a Zacatecas. En los pequeño poblad y rancho. s c.lete1úa
vi itando hogares y ofrecí ndo en venta la Biblia. Había quiene s . la
compraban a crédito e incluso algun s pa aban n especie. u labor era
bien recibida.
í en reporte que Hicke enviaba a u amigos a u
agencia, 11 gó a regi trar ljU en un via¡e a al ·110 vendió ha ta 100
Biblias y l 72 uevos Testamentos; cuando en Zacatecas había I grado
colocar como 5 Biblia ' y 218 porcione neote tamentarias''. Pero
Hickey era conocido como el vendedor del "libro prohibido". E o e
indicativo del ambiente ocio-religio o que e respiraba en el país. 1
respecto . in duda significati a la contra-reacción el rical: la quema
pública de Biblia , las cual s eran decomisada. a la familias. Dicho
incidentes e llegar n a verificar, ntre ott s lugare en altillo y
podaca. El ánim candent social cuya puo-na era religiosa, explica en
parte que Hickey
viera o! ligado a olicitar pcrm.i.o a la. autoridade
de I u o ] ,eón para ,·end r la Biblia. El propio gobierno d · r uevo
L ón pidi · al obierno cotral Imp rial una r pue ta aJ re pecto.
í,
la Prefectura uperior Política del departamento Je uevo León nvió
una comunicación fechada en diciembre 29 de 1864, que a la l tra d cía:

:r.

Exmo.
D. anttag&lt; 1-lickey, ag nte dt: la 'ocfrdad Btblica mcricana
de uenl Ye rk, ha pre entado a esta Prefectura do obra cuyos cltuJo
rengo el honor de acumpa,iar a V.E. para lo efecto. a que se contrae la

le} que arregla el u o de la prensa.
,on moti,,o y en virmd dt: que el ' r. Hickey solicita se le autorice para
expandir esos libros en el Departamento y tro. más qm: piensa rraer, be
creído ponuno informar a V. E. que hace y. algún úcmpo tiue lo.
agentcl&gt; de la pn paganda d I protesrnnti~mo, inrroduccn en e ta parte del
Jmperio esa clase de libros que tienen por objeto difundir máxima
ancicarólica en I país. Y corno esto pue&lt;le causar gra,·es pcrjucius a
nuestra religión a favor de la cual · .1\I. el Emperador ha manifestado en
Ji versas ocasiones un interés particular, e pero t¡ue V.E .. e servi rá darle
cuenta con esta nula para la resolución yue a bien tm·iere dictar~.

La respuesta a la. citada comunicación p r parte de [aximiliano
es n l sumo sorpr ndcnLe, pue tratándo d un emperador cuyo
ctor de apoyo en Méxi o corresp ndía a los consc:rvadores era de
e perar que u fallo favorecí ra a la única igle ·ia en el pais. P ro no
sucedió así. Recuérd . e qu el recién in talado monarca le había

norificado al
uncio J\.p tólico n Méxic 0
.
concordato (relación formal 1' .
·
q~e _para que hub1era
e tabJeciera., entre otras cosa:xico- ~nta ede) 1nd1 ensabl era que
especial al catolicismo" De man ra , la :zhertad de. ~titos mmq11e con protección
Imperial enviad . di
l ~~ a re oluaon del obicrno Central
a me an e e 'vtirustro de G 0 b
.. C
con t h· d
. ¿
ernaaon orté -Esparza
e ª e enero e 1865 a la letra dice:
'
~,~da cuent~ ~ .M. el Emperador del oficio ele I uevo León fecha 28
1.:
mesdon
proXlf110 pasado en uc
'
olicita
- H" k
'
q _con ul
. ta obre la autorización
que
L· M l . _1dc C) ~ara ~xpandir nrias obras cuyos títulos adjunta
. '. : . 1a lem o a bien dis oner que no har razó I al
proh1b1r
• _ ns Jo
eg: alguna
. la venta
. de los Libros, d e que se crarn accnd.id
· · - para
1
amplia tolerancia 9u profesa el gobierno actuals.
pnnc1p10 e e

Aquella "a111pl,i.1 tolem11cia" del fallido i
. h b
.
momentáneamente al incipiente rotestantism:peno u o de_tavorecer
Monterrey Y sus alrededores co~
I
9t se xpandía tanto en
su de tino ..ería marcado con al o en e norte e, e la R ' PÜ blica, aun9ue
la República y la política libcra/ance a todo el pa1s con la re tauración de

4. Hickcy había fijado , u re idencia en Monterr .
.
.
Toma. L [. Westrup L . 1 . .
) , .L. a msrancia de
· a 1e ac1on entre ambo. fu mediant
. .
d
nombre J. uillerm Bu ttler,&lt;1 . \', e trup era tnm1grant
.
_
d un.- ::;u1et. .e
que cuando joven había llegado al paí. n 1852 dadoe u . ongen mg!es
contratado I or un hacendad
.
' .
q
u padr tue
tri o en
.
o mexicano para que m talará un molino de
g
. uana¡uato. En 1856 pasaron a vivir en an Lui Potosí ' ,
tarde se m talaron en la ciudad de Monterrev111_
. } mas
su encuentro I Lickey v Westru : . .
l
1a citada ciudad en 1862 \ 1 ·. ' .
iruC1aron abor pros litis ta en
relioiosa trataron de
.t
1gu1entc ano, en medio de una oposición
b'
,
encontrar un luga fi"1
eJ
protestante por Jo d r 1° en . cual celebrar el culto
gobernador del e't &lt;l o&lt;lminfos, por _1 gu nvmron una olicitud al
a o e uevu Lcon D
Vd
·
e
enero d 1863
l
' · · 1 aurn cm recba 16 de
, en a cu, 1 e apuntaba lo iguiente:

Y

Los
V E prote~rante
1
1que aJ c:tlet f1rmamo , con el maror re, peto u¡Jhcan a
. ... es conccc a el uso Je una &lt;le l:t. e cue1as . públicas para ejercer

lhid. p.

'' \'ea~c Come i\lontcmmor, llirkr,' rlji111d,ulors/c. i\léxico 1962, p. lü.
- ll11d.

J _

:u egtín C~srne Monrcmaynr. /!,,J. p. 18.
Ver Alc¡andru Trc\ mu,
- C:
, m d 1111111,tr,it,
..
.111mmla ,11m1
U3P, El Paso, TL·xa • 1937.

~¡5

�nuestro culro en los días de domingo, entre mnto lop;ramo ele linar un
edificio a e te fin.
uecbmos mu) agradecido por e te farnr y crcrendo razonable la
'Suplica no duda.mu. obtenerle&gt; de \'.E. de quien no u cribimm
obediente adicto. ·eni&lt;lorc. 11.

Aqu lla minoría prote tant recibió inmediatamenc re pu sta del
bernador Vidaurri que con f ,cha 31 d enero del mi mo año, a la
letra &lt;l cía:
1 oafiqu e a los protc. tant : que aunque el gobierno no tiene, rn puede
facilitarles el uso de algunas de la. escuelas públicas de esta capital para
ofrecer su culto. protest'lnH.:.. in embargo, corno por lnB Jercs es libre
en el estado, el ejercicio de ctL'llquiera de dio. pueden s1 le, com·1e □e
establecer por su cuenca el 111 tituto que sohc1ren 12.

El gob mador idaurri ciertament no accedí ' a la p tición del
pré tamo d in talacione públicas; p ro de o..inguna manera de al ntó al
grupo prot stante al contrario le anima a e t1b1 cer por cuenta propia
u objeci'1: , puc t qu la ley I permitía.
in duda alm.ma, aquel grupo minoritario prole tant e motiYo
con la re. pu ta dd gobernador, inri' nd e amparado por la ley. De
e. ta manera .egún \~'alter ~cottn el día primero de marzo de 18.63 e
pronunci, 1 primer di. cur o pr te rant ante un auditorio como de "O
persona a ólo cuadra r media de la Catedral. El evento de antemano e
había notificado al público rn djant un anunci) en una tabla colgada
. obre la calle. En la iguient emana el de marzo, e table i · una
scuela b1blica para niños y adulto que sólo funcionaba lo. d&lt; mingo .
había he ho nombrnmi nto d oficiale v mae tros 11 • Para el me. de
ab1il del mi:rno año
e kbran cull , dominicale. d carácter
prot stante tanto en la mañana como en la, ard , en español ingl'.,
r sp ctJYament .
l r ulta&lt;lo fu la rganización de la denominada prim ra (glesi,1
r:1•t11~oé/ita 1\ fe:xit(lfltl, el día 30 de enero de 1 64. Lo primero. conn::r o.
habían . ido bautizado en una acequia cerca del obi, pado contándose

'
11 C1c:1Jo por ( o~mc \lnmcm:11 or, Op. ( ti. p. .?.U Lo. tim1,m1c~ uan en to1..1l 21. a la c~hecera:
J.imc~ 1li ki:}, T ..\l. \'\°e~1ruo, .. \f. Bunon,Ju,m \'ft~trup.John Butd r, 1::nrrc orrm.
l. J/1id.
1' \ lr \k¡;¡nJro Trc11ñ11, Up. ( ti. p. -lú; 1.1mb1en osme \lonrem.110 r, O¡,. .it. p. 21J.
11 \ ea,c: \kj;rnJn, Tn:11ño. o¡,. CJt. p. -r .

ntrc Uo a lo h rmano Jo · .Maóa y Arcadio ranga. Como pa tor d
la nueva igle ia quedo T más \ trup, a la ,Tez que el r. Hickey
continuaba n u cabalgadura con el reparto de Biblia . A fine del
primer año e habían agregado 22 miembro má . Jo é J\faría ranga
má tarde , hizo predicador pa ando a r alizar pro liri mo en anta
Ro a Apodaca donde e fond, una igle ia en 186 . ab mencionarse
qu en la plaza de la citada I calidad
lle ar n a realizar d bate
público ntre prote tam y ac rdote católico .
S. En 18 515 a in tancia de Tomá 'te trup , e rganizó la e cu la
internacional con I fin de cubór la n c idad de in trucción l m ntal.
Fungió como mae tro el propio r. Wesrrup con colaboraci · n de
conver o prote tantes mi mbro d aqu lla Prim ra [gl ia Evangélica I6 •
J\l r pecto, c mo bien eñala J.P. Ba tián 1-, 1 prOlestanti mo que
figuraba en el país eguía como esquema o-eneralizado el hecho de gue
lo templo qu funci naban los domingo para el culto,
convertían
en e. cuela entre emana, cuando a la yez el pastor l: de empeñaba
como maestro. E ta corr lación io..icial templo- cuela y pa ror-ma tro
muy bien se pu de ver en otro caso altern en 1 u \' O 1 n. ucede que
en 18 Alejandr Tre\'illO una (que se había hech pa t r srudiando
teología a la&lt;lo de Tomá ~ e trup ademá de studiar la ormal en
fonterrey baj la tut ría de füruel F. fartínez) , in taló n an Rafael
comunidad en la cual in tituyó una escuela al tiempo que fundó una
igl ia 1 •

6. "o el año d

5 el avance pro Ji ti ta n • u vo L 'n r alizad por

los prote tam s bauti. ta era . ignificativo.
habían extendido a Villa d
García
atina.
ictoria,
anta
atarrna L mpaz , Ap daca,
nt rnorelo.
ad reyta te. El dia 11 &lt;le abril del citado aii
e
or anizó la Asociación Bauti la &lt;l
ucv León integrada por ei
igle ia que sumaban n total 216 mi mbro 1q. __, ta a ociación n pl no

15

E la época en 4uc J\Ianucl G )nzálcJ. d imn amigo y compadre de Porfrno Díaz, era

Presidente d la República.

Ve. t\le1andro Trc\ iño, Op. Ctt. p. 69.
foriuf.,d m \Je.,.,.-o, l P, \léxico, 1983, p. 155-167.
18 Véa·e AlejanJro
re1·1ño, Op. il, p. 8'i. Ese.a lo ali&amp;t&lt;l fue te tigo &lt;le una concrm·crsia
publi a entre el protc~tantt Jona (,:1rC1a ,. el saccrJnrc cacóltm Lui, Marnn l lern,in&lt;lcz, que
fungía como Parroco en l,al.:ana, .L.
19 lhid. p. 251.
11'
1•

Jean Pierre Basaan Pm1t-s/011tts111Q }'

�tomó la deci ión de publicar un peri' dico para la difusión de ideas. La
re pon abilidad quedó a cargo de Jonás García y Al jandro Trev:iñ . El
primer número salió a la luz el l de mayo d 1904 con el nombr "El
risticmo Bauti.rta",qu e publicó hasta 191 , año en que e fusiona con el
"AtalC1) t/', periódico que se publicaba en León uanajuat 211 •
La proyección nacional de aqt1 lla primera iglesia e angélica
mexicana, qu lt1ego e definiera como bautista e realiza mediante la
organización de la Convención acional Bautí ta gue verificó su
prim ra reunión en la ciudad de féxico el día 14 de septiembre de 1903.
Hub la representación d trece iglesias y una as ciación sumando en
t tal un númer como de 41 men aj ro . A finales d la década de lo
treinLa, dicha convención nacional e integraba por más d 50 igle_ias en
\a RepúbLica. La expectativa actual es que a inici del ¡ re. ente .iglo s
umarán hasta 2 000 igle ias autónoma. en u admini -trac.ión y con
ostenimiento propio en lo financiero . o cab duda, e\ e píritu de . us
fundadores ·igue en pie, en cumplimiento de aquella máx.ima d J ús '7d
1

y predicad.·

Conclusiones

b) Por otra parte, el procescamism0 . . . (111st
' , .
Ba tián) n 1\1 ' .·
·
'
ngrnano
onc , como lo llama
ex.1co, irrumpe en la e ·ce
. 1
religio a. D esde el urg.imiento d 1
. . na na~1ona c rno disidcnci,
al catolicism com única . 1. . , patr.1ot1 mo cnollo e habfa po tulado
, re igion . . to e ve en 'Lo S . .
ación" de 1-.Ior ~¡
&lt;
•• ,
s e11/mllntfos de la
e O , como tamb1en e pu d .
.
consumars la lnde endenci
,
e ' er con l turb1d al
com líder a don J p
\1 a., fa. tarde el ala .con er\'adora tcni ndo
r ligión (la ya t bluc~ds 1) aman, h~bría de reiterar su ideal de una ·o.la
..
.
ª ec1 a en el prus. En 1 ¡; d
·l
.
ongrnario (incluido el baut1· ta)
d_on o ac.1u pr &gt;t tanttsmo
" ,
con su I cur
·
' Li
centro
cr ia
respecto
a la heo-emo
, re¡·1gi. a 1mperant
. o anti-cato co~[,y . de
,
•
•
t-&gt;
ma
porua en cliscu ión el tema de la libertad r ,r .
, . n. J eX1co,
e r mi tía a la cue·tión de la libertad d e 1gi_osa,_ que a u!tima rn~tancia,
inc rporada a la Declaración Uni,·ersale lºttteDncia. RhecucHrd e ¡ue e ta
aqu •U &lt;li ·¿ ·
'
erec os umano As1·
e ª
religiosa
· · .·
·
'
51 encia
pr te tanti mo n !V , ,- • qu~ ongma1:1amente irrumpe con el
.
feXJco, en la s gunda mllad del ·iglo XIX . 'fi ,
una lucha frontal en defen a de un d
l
,_
s1gru co
ad má human . En urna el .
r _e 10 qu. 1ºY. con ticuc1onal r
el derecho de cLi ·en~ en l; prot ta_n_u. mdo ongmarm en el paí ' aporta
' con t ·ucwm e una ci dad 1 al
el marco de la tolerancia no es
P ur , qu n
auténtica democracia.
mo la permanente lucha por una

!

Finalizamo precisando las aportacion más . ignificativas de e te
prote tanti m , c¡u hace Sll irrupción n México en la egunda mitad d 1

Bibliografía

siglo XIX:

B
It\RG , G nza¡o, proteslantl's e,y111cidt1dos
...
Ibe Z . ACl
por la i11q11i.ricio·,1
r0t1JJ1ertcri,

a)
on aplicación e ·p dfica a lo. bauti. tas debe eñalar e que . u forma
de g bierno e congregacional. Esto significa qu cada igle ia local e·
autónoma y se dirjge dcmocráticamcn e. o hay obi pado, ni presbiterio.
~ to tiene un gran significad social, si tomamo en cuen a la
con0u n ia de las trc m narquías ·n la ida d
léxico: Azteca
:..spañola ' atóüca. Euto re. ultó n lo virreinal imperial o dictatorial
inclu o, lo presidencial. De manera qu ·, hacia aden ro de su iglesia
local · los bautistas protestante tenían un v to (que era sufragio
efectivo), por lo que aqu \la comunidade de carácter r lip;ioso se
con títuycr n desde un principio, en omunidadei; educadora. en lo civil
re pecto a \a democracia. E to foe releYantc para un período como el
porfiriato· p ron meno · re\ vante I s parn el lía de hoy.

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LA HISTORIA EN NUEVO LEÓN Y EN EL
NORESTE: ISRAEL CAVAZOS GARZA Y EL

ANUARIO HUMANITAS

Dr. ;\!anuel eballo Ramírez 1
1 ol gio de la Frontera one

IIace p co má d cuar nta año en ag sto de 1959, inició d mr de
lo pr yect • d la entonces ni,·er idad d
ucvo I ón el Centro d
E tudjos Humanístico (CEH). AJ mi m Li mpo que el EH ,e inició
con '!, al año igwente, la publicación del órgano gue concentraría lo
trabajo d investigación realizado en el Centro y que aJbergaría
también artículo d inv tigador im~itado : el A1111ario HHJJ1011ital
decir d J fundad r y director del
11, ] doctor gustfn
Basave emández del
aJI la nu va in titución nacía como "un,
e peranza mexicana e p cíficameme neolcone,a' . Y era una esp ranza
porque, como también a v raba u djrector, llegaba al mundo
académico en una ép ca de crisis, caracterizada por 1 debilitamiento y Ja
di torsión del raciocinio, la scla,-itud de la técnica, la xtrover ión , el
1 Tr

person:i he tenido pre~ence~ al reda tar eHc articulo. D esde luego al profe. or l ra 1
:wam Garza con quien estoy en d uda mtelectual de dt mi mgreso a F.! Colegio de Mtix1co,
hace más d 20 año~, con Cd.o Garza ,uajardo (qepd) porque, generoso como lo recuerdo, fue
él qui ·n me obsequió la col cción de Hm11a111/11.r \ wo Humberco a.lazar porque me a\Udo .1
descubrir la importancia de H11111t111;1a.r para la ~,da intdecrual del noreste.
2 Alberto García
ómez. ·\ 10la en el XX aniversano de la fundación del Cenrm de Esn1dio
Humanistico ", H11111a11itns, o. 20, 1979. p. 7.
2(1

721

�.
.
ntos de disipación la P, rdida del entid del
\·oc no de lo mstr um
·
rta pen ar y saber
.
uruver
o· y en st'nt is , porqu al parecer ya no unpo
sino vivir y er eficiente".
C
d
tudio 1:--I umaní ti.ca ' con
La re p n abilidad d un entro e __,sd
~1 n
se limita al
·
t las cri i del mun
acturu,
u diver a ec':1ones an e • - id de lo fundamentos de la c.ri i y de
eñalamiento mas o menos luc
,
rometid s a r afirmar
.bilid d
de uperarla "'stamos e mp
las pos1
a e
d d. la belleza y los demá valor s etern s en
vitalmente la verdad, la ?ºn a
lim iándolo d
todo lastre
lo que tienen de imperecedero
P

°

circun tancialJ. .
e r Dría el d ctor Ba ave y por la cual s
1 a s cc1one a las qu
. .
h
arú rico ran cuatr :
EH
intentaría
&lt;l
sarrollar
sus
ob1et1
o.
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.
d n hubo
l C
e
.
.
. .
cial En ese nusmo or e
Eí I tr Historia y t ncia o
.
Fil so a, ... as
d na d la seccione : para Filo ofía el prop1
cuatr respon able de ca a u l li • . do Juan Antonio
rala; para
. para L tras e cenoa
-al
1
B
doctor a a ,
G
. ◄ para iencias oa - e
. 1
e
Is 1·ael avaz
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Historia e pr te or
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correr d lo anos 1a
.
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Rangel Guerra.
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bl e ·inclu O el pr pio A1111a110
.
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b. ndo de responsa
secoone
er n cam ia
: dicidad anual
.
l
. era que tu o una P no
ha tenido do epoca : a pnm 196 , 1981 · en ca primera
. .
·¿a . or 22 años e dea.r entre
)
'.
1runt rrump1 P
_
b. , el nuario H/{JJJamlas de 1990 que
etapa es m nester indwr tam ~en
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198?4 l a eminda etapa
br ·,
t rrump1 a en
- · ~ · n
intentó recuperar la pu 1cac1 n in e . -, d l Cen . de
studi
. . •, en l 99 con la reorgaruzac1on
.
,
D
e llllCIO
l
bli . , del nuarioHumamtas num ro 24. e
H
, tico y con a pu cac1 o
d.
umaru
. e han sido lo volúmenes correspon 1 nt s 9u
entonce a e ta. parte, 1 t
.
al iniciar el primer ,·olumen
I-fuma11iía.s ha publicad . Por oertBo qu_ l pr entaba c n un pr faci
di
199
1 doctor a ave o
.
el
c rre . polnb e.?t a , etapa del Anuario H11111tmitas". "' te prefacio . ra_
gu tJtu a a r ue, a
L b'
blicado 3 año. ante , 1 bien
doctor I3a a 1 1ª ia pu
.
1 ·
ec que e mJ m
' I" . d la ituación mundial corno la
incluía nuevo el m n o . para . u ana 1.1 e

ª

.,

.·

°

· •
1--1 umam ocos

de la

nivcr~idad Je

. d d 1 \'alle "El Cenero de E tud10.
; i\gusún Basan· Fern: n e1. e
•
- ,. 1-:J
"t
' o 1 1960 PP· 5-6¡
d no e\
Nuevo Leon ' 11mt1111 ar,
: ,
'
• General de ¡ /111111111it11.r explicaba: .. eanu m .
' :on una _t:s~1crn aclaran?º d ºº:Cl'~e J'J82, con estt: 1!11111rill ~o. 23"'. Al _mismo ncmpo
en el ano
.
1 publicac16n .. \'ea e H1111111111tt1.r,
quehacer ed1ronal mterrump1d
- p·:mas
• 1..nn •ma el apo\(J
ngradecian al Rector rn:gono
. para a
~(l.

23, \9()(1, P•

r fer ncia a la i11/emel y a personajes como fartin T uú1er .l(ing~- Per J sin
duda la intención d reanudar H111}J(mitas era parte de aquel anhelo
riginal qu motivó la. creación d l entro d , tudios Humanísticos en
196 : la crisis generalizada de las ociedade . Y ahora afrentado a la
cri ·i. fini cular. El mismo
H en sta. línea d tgumentación
rganjz · en el año 2002 una erie de r flexione sobre este nuevo
a p cto de la cri i de la que n ha salido la humanidad ahora aumentada
p r el terrorismo el rem:e. de los enfr ntamiento · por cuestione.
' tnica y religiosas, la de trucci · n de la ecología y la falta de con trape. o
a la políticas de lo paí ·e. podero os. El evento e desarrolló dentro del
estival Alfonsino d la niYer idad ut, noma &lt;l
u ,--o León en el
m de mayo d e. e año con el título gen ral &lt;le ""Diálogo intercultural en
un mundo globalizado' .
Teni ndo en cuenta las do época de H1t1JJanitc1s se han editado
un total de 30 ,~olúmene· 1 que ya r pre nta un import:ant acervo
para la inv cigacióo humanística promm·ido por la lT niversidad
utónoma de i Tuevo León. i bi n cada una de las secci ne ha
guardado una identidad propia, . necesario re altar que H11111mlitas ha
sido de d 1960 un foro importante para I desarroll de la.
humanidades en la región r en el paL. Ademá. de qu ha conservado una
relación muy e trecha c n uni\·cr idades e in, tituciones acad · micas d 1
xtranjero. Por su páginas han recorrido fil· ofo ·, literatos y Lingüj. ta ,
hi toriadore , científicos
ciale y otro humani tas d relevancia
nacional e internaci0nal. Aunque la pr ocupación d este arúcul e
e pecíficament , la historia no pue&lt;le d jars de re altar la pre encia de
e critore. e im~eLtigador , que ha tenido Hmllanitas en orr s camp de
la humanidades. I &gt;
éste el lugar para hacer el análi is de b.s
aportaciones que n Filo ·ofía, Letra y Ciencias aciales ha h cho
H11ma11itas:. pero ci rtamenre ha) campo abonando y abundante para
gwen empr ndan esta tarea.

Historiografía de Israel Cavazos Garza en Humanitas
La participaci · n del prof sor Israel avazos arza en H/(/11tJ11itr1s
ha ido d do. manera : 1 rimero como j fe de la ección d historia y
como autor de artícul s en sa mi ma sección. De lo. 30 volúmene que
5

Agustín Ba. a,·c Fcrn:indez del \'all~. "t'\ue,•a etapa dd Anuario Jlumamlol', 1/¡¡111,1111/as, !\o. 2 ,
1997, pp. l l-- 1-1.

°'.

721

�ha publicad Jlllmanikls 11 25 de ellos ha p rticipado c m jefe d la
sección )' en 23 ha int rvcnid como autor.
L no habla d una
pr ncia mu~ ignificati,·a tant por el liderazgo ) la co ~dinaci ' n d
Ca\'azo. Garza en lo e n cimient
hi. tóric
promondo p r el
otro d E tudio Humani rico como d su int ré p r la hi l ria;
e p cialm nce por la hi t ria d l nor te n
n ral e mo d
León en particular.
n ju t mente t &gt;. d - apanad s de l que no. cupar roo. a
c ncinuación. El nore
mexicano ha ido analizado por ª'", zo arza
en difer nt . contenido . En primer lugar n l a pecto de la. fu nte
para la evangelización parti ularment r ferid &gt; aJ iglo ~- En un ágil
r cu neo, te aróculo d l 9 U Ya al I ctor p r lo, di,-er o. e pací
del nore t , incluido Te. as, y p r a pect
r levante com la
fundaci n y bi grafía &lt;le lo mi ioner y la 11 gada d lo tlaxcalc ca
a la región 6 . Por tra part muy intere ante r ult el mdi de l 964
. obr la in ur.i n d l . indios o el oor st en el igl 'l ' la
influ ocia qu ejercí r &gt;n n la f rmación d 1 h mbr d I n rte, la.
causa qu motivaron u irrupci · n y xt rm1ru , y la U gada y
tablccimiento d nueYO grup • e mo J
min l . , ma e go )
kikapú •". Por úlcim refi r' n&lt;l . e al lenguaje d I n r re a u f rm,
d pronunciaci' o, a u arcaLm
· a la c u a qu pudi ron ha r
m &gt;tí,a&lt;lo la parricularidad lingüL cica de la regi · n publi
ayaz ,8
• rza un e cri o en 19 6 •
Por otra part ,
otro g-ran tema 9ue l upa un lugar
pr pond rant en la ht. todogrnffa de ª"ªz s arza n H11111c111itr1s e
r u v L ón con un ingr client mu} c.l finid hacia una ri a ,1. i · n de
. u capa coloniaJ. D . e.le la prim ra ntrega a Hm1l(lf/Ítas cribi · acerca
d las mi i n franci cana. ) h carnet rí. tica.
lo poblad re del
Reyn d I ' n n cl ·iglo VU.
br e t últim a unt
r e.lactó, n efecto u primer aráculo. En él hiz hicapi ' n 1, :; tr
" ntrada. ' principal hacia la Uamad, fr nt ra chi him ca: l. de Albert
del anto (1577) la d Luí atTajal y d la u
(158 l) y la de
d. Montem. yor (15 6). AJ la&lt;lo d 11 analiza la vida y actiúdad

min ·r , oldado , gan. d r y pa t re a I lar d I igl
o e
!vida d lo decman d la e n ega , ni del éxito de guien . in tauran
las prim ra hacienda y los grandes rancho ganaderos''. Al año siguient
publica la e nrraparte del tabkcirniento material del t - u ,·o Reyno dt
L ón. , decir, hac un x en análi. i d la e nqui ta e piri ual. De d
l primeros e m cnto, franci cano. n el nort , h ta el de J\fontcrre)
n 16 )2 &lt;'&gt; 16 . Y d de lue o el e tablccimicnco de la. mi i ne, y ·l
int oto d
cularizaci · o de alguna d ella . \demá , la fundación de
puebl y villa U ,. da a cabo por esto fraile. mene re. d quj ne e ha
di ho qu ''hicier rn surgir alguna d , la. má. pulcnta ciudad . n 1
n rt incógnito" X'. Jim · ne:r forcno). o olvida I nombre de
mi. ion ro. notable. como fray Margil d J ús y fray Juan Lozada, } de
1 · tr · eráfi
qu CU!)atoo la edc epi. copa! d Linare : ntonio de
J sú -, e d &gt;n Rafael Jo. · \ rger, J · M. de J ú Belauzarán. AJ
egund de lo prcladc s nombrados . e I recu ·rda c mo el e n crucror
d 1 )bi pado obra de la qu ' ufana" Ionterre,) 11 _
En otra . ri d aróculo ab r la avazo
arza d g · n r &gt;
bi gráfic a tra,·
d la imc.tigaci'n d algun
g b mant )
per. ona¡ &lt;listinguido de l uevo León. n 1963 publica un intere. ant
y bien documentado t1;xto obre rnnci co de Barbadill Vitoria y las
reforma que in taur ,. n e t arúculo a\'az
rabi c una
an mpalía con . u biografiado a qui n c&lt; nsid ra ' juri con ulto
n tabl , ¡uez r et pacifi ador y fundad r de pu bl . , rganizador
diligente, leal scn·idor del rey e\'angelizador piado o gobernante
magnífi e ~. má 9u t lo, lib rtad r) pa Ir de lo indio ". Ten par,
mí, gu é:t · pued . r un e crito imprc cindible de l. hi, tori grafía
nuevo! n sa 11 • l n lu tro de pué pre entó la. biografía de uatr
gobern, d1 re. de la ép ca colonial: L ·ón d Alza y ;arbizo, J\gu tín de
E h rz ~ ubiza (l\lar ¡u :s ck an l\ligu I de "\guay ), Gr goric de
alina Varona y Pedr &gt; Je arabia orté 1~. Reci ntemcnt
avazo
arza . e ocup &gt; de un p r onaje icmpr ~ pre. ente en la h i to ria de

"ª

Israel Ca\·a;,(Js Garzn, ".\)~unas fuentes parn t, hMoria Ul la CY, ~,clizac1ón en el n re. te",
o. 2-, 19911. pp. 4-3_4 •.
- !,rae! :l\·azo. G.u--✓.n, "Lt! 1ncursinnes Je lo. h,1rbaro, en d noreste.: de 1\lcx1co, durante.: d ~1~)&lt;1
x1x·, f !11,,w1i1,11.
1%-1, PP· in-Js&lt;,.
s I rnd ·.wa7o. Ga.a. ••EJ habla Jd norc\lc ck ~léxico, comc.:ntanm". l lun11111tlc1.r, No. 1 . 1976,
pp. -119 26.

1•

f-/11num1IOJ,,

"º· :;,

24

9 1 rnd f.a,am C,.1r;.,.1, '".\Jguna c,1racrcm1ic.c de lo pobl.tdllrc, dl uc,o 1.con en el ,1~ln
XVII", H11111J1111,11, o. l, l%11, pp. -te,-.. r'J.
111 l ·racl C·1va111 (,aria, ·•La obra tr.111ci, ,111.1 en lomcrre,", H11111,1111t,11 ·u. 2. JI){,!, pp. .¡r
452.
11 J rat:l C. ,·azo (,.iro. "El Licenciado Franc1,cll de B.ub.1clillu \ mma, paetficador I funJ.i&lt;lor e.le
pueblo",/ /,,m¡1111/,1J, 11. 4. 1%J. pp. r5 'lll.
11 lsrad .a,•azo. G:un, ( uatru gohcrnadors · coh,uialc, de
u •yo León. cn ayos bmgr,ifi ·os•·.
H,1111,mifns, ', , 1), 1% pp.

,r.ús.

�uc o León, el doctor Jo é _, leuterio González 13 • Del cam~i' n con~ci_d
como doctor Gonzalitos ,e ocupa no anto por u profe mn d medico
sino como hi toriador.
este propó ito ha , otra erie d&lt;.: cuatro artículo en I?, que
de arrolla aoáli. i que tienen que er con la hi toria de la profe 1one ·~ Y
de las acti idades conómica . 1 primero s una interes~te re ena
hi tórica acerca del eminario de Monterrey; pero que en realidad abarca
mucho mi pue contextualiza la ida e tudiantil _de Mont rr . en lo que
se r fiere n sólo a la f: rmación sacerdotal. Bien e sabe qu en los
eminario del i l
VJII y del XI e formaron tambi ' n ab &lt;Yacio Y
políticos de mucha influencia en la vida e ·tala! nac~onal.
avazos
Garza el eminario de Monterrey es el plante\ educatlvo ma un~ortante
de la región durante la primera nutad del iglo ., IX y "consoruye_ el
·ólido cimiento del humani mo regional y la más ftrm base de la v1da
espiritual del nore te d l país 14 • tra profesión estudi~d~ por Cavazo
Garza
la de lo comúnment e noc1do como c1ru¡ano . n un
artículo ublicado en 197 5 bace un análi is de qui ne desarrollaron esta
profesión en Monterr y duran~e _ 1 iglo XVUl . ~a
vivir en ell~, ya
por presentar. e cuando se olicttaban sus e1V1c10 . ~ otro arnc~o
qu s una remini e ncia actualizada de uno de los pnmero., ~~crib
ac rea de la ganadería en uevo L ón. lnter sante por la de_ cnpc1on de
la riqueza ganadera d la región, también lo es por la~ reflexione finales
qu exp]jcao la h rencia que ha qu dado en el_ nor t de ~quel mundo
de hombres de a caballo declicado a una actividad que 1 no s ya la
primordial sí ha quedado en la top~~ en 1~ e_xpre iones en la
música y de de luego, en la cultura culinaria ·. Por fin, interesante re ul~
también el recorrido que avaz
arza hace de las forma coro e
desarroilar n en 1onterre la actividad s r fer mes a lo pr ·. tamo Y al
refaccionamiento de las acti ídad s agr pecuaria , comercia~cs e
indu triales. Analiza a í de de los pr , starnos h cho por la lgl 1a, la

Y~ª

fsºr

7,'.

cofradía y otra institucion
ele iástica hasta la aparición de los
pnmeros banco .en la ép ca porfiriana, ~ u desarrollo posterior' -.
o p d1an altar lo artículos relativos a la fuente a lo
archivo · la atención a otro, repo itorio de donde obtien el
historiador la materia prima para , u. i nve tigaciones. Desde la tercera
e~trega de H!f111a11ilas en 1962, anz
arza escribió acerca d la
cedula n que lo reye de •spaña . e referían al uero R vno de
León 1ª. Y '.1:á t~d ofreció una detallada guía cronológica· de la
documentaCJon militar entre lo. año l 9 y 1850. Como él mismo lo
a e?11ra, la vi ió?. ~egional . de lo ·uc o es muy importante para
ennguecer lo análi 1s a parar de lo. archivos de lo · hombre, de arma •
que cierrament ', no . in-en sólo para recobrar la hi ·roria militar, . ino
d~sen~boca~ n c sanamente en la hi toria política y obre todo en la
hi_ t na social. _D_e particular importancia en e 'ta guía son los último ,
ano en que I ieX1co hubo d en fremar el e tabl cimi nro de una nu va
frontera c n los Estado
nidos resultado del Tratado de Guadalupe
J-~idal?o ~e l 48'''. · n último artículo concentra la producción
h1 tonografica -en libro y n perióclicos- sobr, uevo León realizada
durante la década de 1 &gt;S año 60. E te artículo c. sin duda el
compl m nto de otro qu publicara CaYazos Garza unos año ante
(1952) en Histolin i\_{e.\.i~a11t1 que compremüa la histori graBa
nuevol one a, u r p s1wno sus fuente e, indu o u historiadores.
Tal a_rtículo apareció con el ugestivo tÍtLd d ' urvo León: la historia y
s~s tns~un_1entos" e iba eguido de un epílogo de Dani 1 0 í~
Vi.llegas· . El que ahora comento apareció en l ill11Ja11ilt1.r en 19 O,. es una
recen i, n exhau ti a y mu) compl ta de cuanto apareció es ·dec nio
sob_r: _aspecto hist · ricos de ue o León y l\Ionterrey en diverso
periodico , boletine , re\'Ístas de di\'ulgación r especializadas, \' d sd
luego fi lleto opú culo v libro:?.
·

qud

¡, l rae) .;:ivazos
(, arz~. "( .rct
· J1to I uansacc1onc JLI i\lomcr-c1 dc amaño" f /111111111il,lf l\,u "8
•
2001, pp. 553-568.
·
'
.'
.- ·
~ n "E-1 ,j· ctor Josc Eleuterio
,om::ílez, u, fuenres como h1 tonogr:ifo",
l srne l ,avazos. G a,,,,.,
~
•
f /11111111/Í/as, No. 29, 2002, pp. 525-538.
.
,,
.
1-1 brael avazos Garn. '·Esbozo histórico del semmarm de Mooterrcy . H11111,1111/as, 1cl. 111,

11

1969, pp. 411-427.
.
.
.
,,
(
lr.racl avazo. Garza," jrujan sen Nucvn Lcon en el siglo XVUl , Humarnra., • o. l 6, 1~75,

15

pp.385-391.
el
d
I
1r, Israel ·avazos Gnna, " H• aent a r b,ana os en
XV!ll", H11mm11/t1s, o. 26, 199lJ, pp. 4..\ l-461.

26

1

uevo Rcyoo Je Lenn, SI,!?;1os ,X\'11 y
.

Israel avazo
·
' • ~ G·acz,1, ·'I neI1cc J e rea1e · ca.lulas
rcl:1111 as a '\ ucvo J cnn 1651-1820'", / /11111,1mt,l.f
o. 3, 1962, pp. 131 .WJ.
'
19 Israel Cavaz lS Ga
· t Ie,
·.1 ramo m1·,·llar l¡c1 \rcluvo ,cncr:il dd 11srndu Je \.ue1·u Leon
- ,, • s, rza, "l , u1i1
179 -1850 • F-/11nm11it11; \:o. 12 1&lt;r I pp n- 154
'
:?J'Ismel G ·
e;
.
.
..
.'.
'
.
·
-·
.
Yl!Zu~
arn, , ut10 Le11n: fo h1 1nru1) ~u~ insrrumt:nros", l/is/t,ri,1 \lr.\7C1111,1 ,·. 1:3
Jij

~nero-marzo de 1952, pp. 494-51-1.
1'9!;?:el .ava~o ,:irta, "1-icha~ para um h1hlm hcmi:rngrafia h1fümca Je
• Hu111t1111!as, o. 11, 1970, pp. % ¡ -J8~.

'
•
un 11 ).,\.'/111, J IJ6Cl-

�Por último hav un sector d la historia de ucvo L ón a la que
avazo Garza le dedi~ ' también una serie de e tudio monográficos las
villas y poblacion rein ras: Marín, anta atarina, Ramone
se bedo,
Galeana, abinas H.idalg y atehuala· é ta última durante la ép ca d
jurisdicción nuevolcone a en los sio-lo XVII y X III._ n otal de
artículos que aparecieron en ndo númer s de f-lNmanztas entre 1965 Y
199 22 . E nece ario de ·tacar el interés por desentrañar Jo
rígene
c loniales de cada una d las poblacione , y el proceso de larga duración
, la· vicisitudes por la que pasaron. D manera por demá ju ta,
avaz Garza destaca en cada uno de lo arúculo la forma como lo
hombre y mujere de e
asentami nto emigraron con l correr del
tiempo y la modjficación de la circu.n rancias histórica , a formar
nuevos núcleos de población n la región noreste. En algunos ca
especifica que antes d ser pueblo, o úllas, fueron constituidas ~on la
catego ía de i•cdle, aclarando que esta jerar~lÚa política "s~guía lo In_Jsm s
lineamientos de las antigua Leye · de lndias, qu cooc díao a e t t1po de
lugare un juez ubdelegado, dependiente de la villa española inmediata
en el gobi rno d la provincia"23 •

Condusión
in duda que lo artículo de Lrael Cavazo Garza aparecido en

H11manitas con tituyen un co1pt1s que da una jsi ' n amplia, contextual y
variada de la rica historia del nort nov hi pano, del n re te mexicano
del antiguo uevo Reyno de León del actual E tado de ue o Le_ó n y,
desde lueg , de e ta emblématica población que ha enido a er la cmdad
de Monterrey. Alguno de e tos artículos bien p tüan . er el míclco
generador para un libro para una im·c tigaci?n ma or con:i~ ~I mi mo
avazo Garza lo a eguró cuand narr' los tiempos y la \ c1sm1des d
la angelizaci 'n franciscana en uc o León y u región de influencia. Y

no sólo lo. artículo. qu personalmente él ha publicado sino también los
de otro im- tigad re. que, invitad por él y por I otros responsables
de Ja sección de Historia, han e. crito en la ca i ya tres decenas de
, olúmene de Htmzanilas. Con sus variacione de tiempo y lugar, forma
de edición . co rdinaci, n Humanitas ha pasado la prueba del ti mpo y
en e te ca o en lo gu , e refier a la hi toria guarda una
ti d
conocimiento muy irnp r antes c¡ue, como los buenos vinos maduran \'
se enriqu cen al paso de lo aii s.
·
resta más qu augurad a H11111a11ítas a la ección d Historia,
y al propi pro6 . or Israel Cavazo · Garza la continuación de u
proyectos para la investigación y difo ión d los conocimi nto
hi tóric s. Lo seguidor s d Clío i mpre al p odien e de nue os tema
y en~ ques erán te tig d la renovación que r quiere el oficio, del cual
la niv r iJad Autónoma de l uevo León ha sido baluarte , tambi ·nen l
terreno de la humanidade. . Habría gu terminar ant un nuevo
principio am · 1 d safio de un nueyo iglo, con aquel ret agu tiniano
que ya l doct r gu tín Ba~ave recordaba d sde el volum n liminar de
H11111anila.r. Busquemo como qwene. van a encontrar , ncontremos
como quienes aún hao d buscar, pues cuando el hombr termina algo,
ntonces e· cuando mpieza' (De Trinfrate f r, 1)24. Y para mayor
c nsist ncia de la investigación histórica qu aún nos queda por hacer a
1 hist riadore de uevo L ón y d l oreste, añadam s el I ma
también de co1te agustiniano, de la ociedad uevol onesa de Hi toria
Geografía y E tadística: In 01J111ilms ven/ns. Conjugada de de lueo-o, con el
d la niver idad qu pre cribe en todo A/ere flav1111a1JJ re,itatis-. y que
también el doctor Ba ave comentó como un I ma "siempre magnífico",
al publicar el primer volumen Jcl entr de stucli s Humanísticos.
orno en otr lugar lo ugerí, no es m ne ter abrir un nuevo camino v
no e tra a d inventarlo, sino de retomarlo.
·

22 lsracl Cavazos Garza. '" l.a Vilh de an Carlos de Marín", Hmna11ita;, L o. 6, 1965, pp. 305-31 ;
"El municipio de anra Catarina en la historia", lllf111a11il&lt;lr. N . 7. 1966, pp. 3\1 1-3 11; "El
municipio de fulmonc , uevo León'', J-l11111(111i/as, 1\o. 8, 196 7, pp. 359-_ 7 1; '_'El_:11uníc1p}o de
cneral •scobedo", H11vu111itas, No. 13, 19 7 2, pp. 263- 27 1; "i\latehwlla, ¡unsdICoon del uevo
Revno de León 1638-1718", 1/m111111itm, o. 14, 1973, pp. 433-456; "La misión de ;ui Pablo de
lo · Librador (ho,· Ciudad de Galc,na, Nuevo León)", J-J.11111m1itas, No. 20, 1979, pp.303-241;
" abi na Hidalgo,¡· ucvo León (comentarios sobre su origen)", Hrr1111111ilr11. o. 24, 199 , PP· 35 ·

372.
2., lsmel

av, zos Garza, "El mllnicipio de los Ramone Nuevo León'', H11111,111i/{1.s,

u. 8, 1967, p.

24

de

364.

18

J\gusrin Ba~a1·c femán&lt;l~;, del ,1lk:, "El Cl:ntm dt: 1: tu&lt;lio~ Humanísitcos de la L1mversidaJ
uevo León", l-1111111111it,1s, o. 1, 1960, p. 8.

729

�PERSO AJES DE CANTABRIA E

AMÉRICA

\LLro. Jesú ' anak Rw:,
Unin:r idad de antan&lt;l r

paña

Fra Antonio de an Miguel Igle ia , Obispo
no d los p r naj
alido de Cantabria hacia Am · rica con má.
can ma y con una personalidad fa ciname fue Fray i\m nio d an
figuel.
. pañol de pura pa, upo integrar e en la vida am ri ana,
conocer, urrir ,. ru tar problema, y oluci n s; su Yida fue una
dedicación a la nueva patria con entu. ia mo ingular.
1ació Fr y Antonio de
an Migu 1 lgle. ia. en Reúlla de
amarg el &lt;lía 19 d marzo d l 2 , i n 1 bautizado l día 24 n lo
nombre d Alejandro Gabino ntonio lgl . ias d 1, , giga.
orrcteó p r la mie, s y lo rob! &lt;lale. cercan . a u asa natiYa,
rob! dal qu aún se con rva. Estudió las p1imcra. l tras en la e cuda del
pu blo y a I poco año intió el llamado a la r ligión ingrc ·ando en el
cercano :;\ [ na terio J rorum de anca atalina de ~l{ ntc
rbán,
dond t mó l hál ito I día 6 de febrero de 1 41 cuando aún no había
cumplido lo. 15 año •.
1 año , i~rui nt el día 25 de febrero de 1742 profe a come
monj jcrónim L mand el nombre de Fra, J\ncunio de , n Miguel, n
honor d l parr n d u pueblo Re\·illa de Camargo .
.11

�·U \il,·¿a en J\lome orbin transcurrió n el ilencio de su. muro
,
,.
en l ora et labora, pero no cab duda qu cultivó ademá de su e pmru su
inteligencia.
.
A pe ar de toda u fama de h mbre cultJvado en la le~a. había
Je era pa ar lo yj jo muro. de Monte orbán y fu sco21d para
u e mar ¡ cto j\ favor d u orden en la niversidad de alaman~a.
1&gt; ,1 de ·pué. a ~er 1 ~tor de Artes y mae rro de Teol~gía ~ l _s col gi~
¡ r jn.i.mo'- d Avil.a igüenza y alama.nea n el olegio de vila ad mas
rue Ju z d Opo iciooes.
1 a ha mo trado Fray

valía

_.
ntonio su pr parac1on, ya . e con c su

r el año 1 66 rnelve a

rbán com Prior. .
_
Poco había de p nnanecer Fray A.ntoruo de an rvligud en
\hnu
urbán pue el año l 6 e· nombrado_ General de la . r&lt;let~
1 ronima y \a prudencia ) sabiduría de la ~uc hizo gala n . u cargo le
11 rn a ' et Visitad r J neral de la, d • a alias.
. .
Aunque fuera dentro ele\ dau tro_ y en su ord~n rel1gi sa ~o~d,
tiabia tran •currido u ,;da de trabajo ·u lama tra ·paso lo · muro ~ llego
.L L ,nocm1 iento de
arlo. 111 t¡ue I día 31 de cptle~br~ de 1 6 le
·
b.
d \ di · e i de ·omayagua en la cap1tarua general el
111L • ruza o 1. p
a
..
. ,
.
,L aLl.'.mala, hm llondura .
a i pa ó un año de de u~ mbrarm_ nt .
k ¡MLhar n );s bula. e hizo el , i~je. En se tiem?o m en Madnd ru en
LaLUl u ó ningún distintiYo pi copal, ha._ta tuc con agr~~o ~n la
,,iu.:dral de Puerto Rico el año 1 7 p r el ob1 po de aquella dioce 1 •
El único düintivo qu u aba habitualment , fuera d las grand
ol mn.idad . era el pectoral )' el anillo, Yi tiendo de jerónimo. ,
T m · po e ión de la &lt;lióce. i d , ma agua 1 día 17 de
,, d 1 · La di · e i• de omayagua
era muy• ext
n .a p . c,
llU\ Jelnbr'•
.
pul lada y con mucha - carencias a las que había que añadir la 1tuac1on
pn.:&lt; &gt;cup,' nt , en ·u zona co tera, pu lo. barco ingle. la atacaban ~o~
frecuencia como suc dió I añ l 9 en ( mo y ,abo rac1a a D10 ,
u,·
tivo •ray t\nt nio de an Migu I publicó I día 2 el
\. ,11 . 111
•
¡. 11 · l)
[ubr de dicho añ ' una circular mandando rezar Pro tmrpo 1e111. · . or' su
OL
· • 1 177 sab m s 11u v1.1to \ a
primera Pa tora l de 20 d e ct ubI o _
.
,
LUuce 1• ,·i ita qu hubo de uspender n tcbrcro d . e m1sm añ P r
moci, os urgente y que p teriorment terminó. .
~ is año stuvo Prny ntnni &gt; d an llgu 1 al frent ~e la
di · ce ·is d Comayagua en la t¡ue brilló , u principa! virtud, la ca~1dad,
e nYertía en arte de ingenio. andad que babia de
que a Y c .
1

32

demo trar con hartura con motivo d d de lo azot má frecuente ,
la viruela y el hambre. El año 1
la Yiruela hizo e era o entre sus
dioce ano y allí al prim r n bu car ocorro y aliento estaba I obi po;
y eras la viruela, el hambr gue uc dió al t rremoto de l 80 qu
de tru ' la ciudad de uat mala.
Para la caridad d Fray Antonio de an Iiguel n había
ob cicuJo y durante cuatro año trajo maíz desd l icaragua pagando a
11 peso la fanega por I crecido ga to que uponía el tran p rtarlo
por mar f tierra, acci , n aún má de tacabl pu la di 'e i. de
Comayagua olamente t nía una renta de 4 O Ope
anuale .
m hemo \'i to Yisiró u dióce i ext n a mal comunicada y
con un clima in an , l qu le vali , a ray Antonio d an Jigu I alir
marcado en u salud para iempre· una caída en una de sa v1. ita. v una
infección en la garganta que 1 privó ca i de la '" z, fuer n I íruto
pers nale d u e tancía n la dióc i de omayagua.
El día 1 d eptiernbr d 17 3 fue promovido a la dióc i d
al]adolid de ~{ichoacán n r [ ' xico, n ticia que comunicó a u
dioce ano n u última Pa ·toral de 2 d ener de 1 4. Permaneci ,
aún vario, me
n
mayagua llegando a la ciudad d t.. léxico n
octubre d 1 4 dond p rmaneció el tiemp indi pen able para arreglar
lo asum de la nu va pr !atura.
gún recog la Gazeto de Mé."&gt;..ico del 1 de noviembre de 17 4:
'La n,miana del 3 de 11oz1ie1J1bre salió de esta Capital para s11 diócesis de "A lichoacá11,
el Timo )' Ri•1110. 1: D. 'dJ' Antonio de ali figlfel", haci ndo u entrada 1
día 1 de novi mbre de 1 4 . in pennitir acto más allá d lo
e trictameme nece ari . H mbr encillo, rel.igio y a c ta, nece itaba
muy p co para u per ona u habitación n t nía má · mueble que lo
preci o , comune y ordinario . pe ar d . u dignidad, jamá permitió
que nadie hicie e algo por él y qu podría hac r I r í mi. m .
Humilde trabajador, apacibl
ínt gro y olidar.io, ·i mpre
encontraba ti rnpo para abrir u el pa h y ·u mano al m n t r
que
non e itaba de ante. ala para acceder a u humilde de pacho.
Eran tiempo de ren vación hasta allí allend los ruare. habían
llegado la · nu va idea, d la llustración, y n faltaron en la u va
. spaña per naje imbuido · de e tas idea , que .irvi ron al pueblo pero
s1:° confundir e con ·1, pue, la razón era el motor de u quehacer y com
dice Arn, rico a tr ''la idea CJistia11a fue s11still1ida en el S{glo X1-1JI por !t1 fa
en el progreso".
í actuó en el Gobi rn d la bien acabada ciudad de
733

�Valladolid, que hoy conoc mos como Morelia n r cu rdo de un de u
hijo más i]u tres Jo ' María 1orelo .
Pero Fray nt nio ·e babía de enfrentar a una dura prneba I año
1785 y d nde iba a d jar con tancia de u temple y de u buen hacer. ~Se
año la ueva España padeció una grav equía y cuando la lluvias
veraniega par óan paliar lo e~ cto. cata trófic la h lada del me d
ptiembre arruinaron la co ecba ; apar ce 1 t míd fantasma d la
muert y con 'l la p te. 1 virrey Gálvez coma carta en el a unto
publicando un bando c n norma. para actuar ant la calamidad· por una
ycz la uprema autoridad \'trreinal se tomaba n ·e1io un mal endémico.
un9ue en la grand ciudade e almacenaba maíz, principal
alimento, en la alhóndigas, pronto esca. eaba y los grandes hacendad
abrían us tr je con precio abusivos inalcanzable para la mayoría· la
e ca ez de maíz, encarecía los demá aliment
e pecialm ote lo
c reale. muriendo l ganados c n el c o iguient abu de 1 precio
por la casez de caro·. i ademá a ello unimo I de. rnpleo en la
mina , obrajes, comercio, hacienda , el problema . agrandaba con el
aument de la vagancia y la mendicidad.
ray Antonio de an ·gu l, el día l d octubr d 1 85 clirigió
una carta al abildo con recado politice " a vario. colect re de
diezmo .
~]
abildo aprueba Lln pré tam
de 30 000 p os al
Ayunrami nto in interé y l día 14
el de Pátzcuar 1 que recibe
,000 p o ) otro 40 00 ,·an para Ti rra aliente para ayudar a la
si mbra d maíz o la tierras d tiego.
Fray otonio d an :Miguel abe que no se alva al h mbr sin
alva parre 1 1 cuerpo, y el I de octubr de l 7 5 publica un edicto
en el que e tá u pro 'eco p Lític ". La cau a es 'de Dio , d I R y, del
bien público y común de lo. pu bl , y principalmen e de lo pobres".
o ha otro motivos en él que I s c.1ue 'in piran la lcye de la
humanidad".
Pero no e, . olamcnte en e to m mt.:nlo cruciale y d ci.ivo.
cuando I bi po an 1iguel traza u plan d ayuda. Va más allá e. algu
definitivo pue nos' 1 hay que hac r caridad sin ju ricia que ignorada
cuando no pi oteada.
E to per onaje hacían su s nicio xten ible , vi ibl c n
ruido ilustrado bu. cando iemprc el medio ficial, era un arma para el
escalafón admini trativo.

. Fren_t a e ta actirud e tá la d Fray Ant nio de an r.Liguel,
encillo e incapaz de adoptar posrura
crviJ s o cortesana . 0
nece itaba capitalizar u mento no bu caba autobomb
era un
misionero gue embraba l amor cristiano y Ja cultura occidental in
paternali m sino con solidaridad d hermano· no desde fuera como
gesto sino desde d ·ntro como entimi nro.
P ro en el iglo de la Luces no e an i\Ligu I un r trógrado,
un _~ombre llcn~ de modernidad, fruto de u dilatada expeticncia
e pmtual y material que la diócesis michoacana iba a r la beneficiaria.
Valladolid de Iichoacán e. una dióc i rica en r nta los 4 OUU
pe o .de ornaya~ua , uperan lo 4 0,0 O en alladolid, p ro ray
nto~ d_e ª.º .Migu l abe que tra
a renta hay per nas. Hac un
estud1 mmuc10 ·o de la situación r problema de la dióce i y traza un
plan d gobierno que , erá iernpre recordado por u ficacia.
En I ciudad de Valladolid ha) un clima de in9u.i tud imckctual
e I cLima dejad p r I je ui a , esp cialmenre por Clavijero· un clima
gu llega al . 'ol gio de
icolá y 9u impregna a profesare y
alumnos, estimulad por p r ooaje que encu mra□ n el Pr lado su
má firm apoyo.
P&amp;ez alama, bad y Qu ipo gue compartí j inquietud s
e piritual , imelectuale y materiales con an ligu I u pai ano el
Intendem Juan 1toni Riaño, quien organiza tertulia literarias a la.
que a i t an ligue!.
. _ 1 alladolid d final d I iglo XVIII ti ne 9u encontrar la
un~10 ~ entre ~o tradicional ) lo modern . De, d la ap nura del ol gio
, 1.11111ar10 1 día 23 d nero de 17 O iendo obi po P dro An lmo
anch _z de Tagle , u cátedras e cubrieron con nicolaíta - pero !:-Uj to.
al _estricto Regl mento dictad por I obi po. Digamos d paso que eJ
p1~m r Rector fue el Dr. Vicente Gallaga í\Jandart , úo abuelo de Migu ]
Hidalgo y ostilla.
E~tre an ~ligueJ obi, po e Hidalgo l rofe or } de. pué R ctor
d~I olegJO ele ~an icolá , tuYo que haber u11a ser cha relación.
Hidal~o _da ciert c lor de jans nismo al su rituir el texto de
ol &gt;gía
· cola t1ca ~e onet, impu sto por el obi p ánch ·z d
agle, para
ptar a u atcdra d T ología. 1fjdalgo pr paró ·u famo. a "Dúerlnción
;hre el_verdade,v, llll fodo de est11rüar Teolo"Ítl 1-:.s~o~áslico". Par~ ~Iidalgo la
eologia no habta c.¡u undamentarla n la op1ruoncs de nstoceJ
ino
en una ' Te logia rnet , dica, acomodada al u de la escuela ' y por

73

7'35

�Teología po 1t1va cuyo fundament
la agrada E. crimra anto
Padre. y Coociüo y ;la otras ciencia que
requier n para u perfecta
HJLdigencia, c mo ,on la his oria, la cronología, la geografía _r la crítica' .
1 ermin ' arr metiendo contra 1 ext d
onet que explicaba en an
JColá y n el eminari Tridentino. D l éxito d u di cur o e rá el
premio
l 2 m dalla de plata y la carta elogio _ª de P ~ rez d~ Calama.
¡ u\ 1\.ntonio de an ~ligu l con u presenaa aval las te.leas del
L.ll~ lrncico 1'1iguel Hidalgo, que comenzaba a . er .o pech so d h rejí~,
1._ru &lt;lado el e píritu liberal de an ligu 1, ra fácil creer que compartla
l•1 c:-iplante fil ófic s y la reb !día de uno d u cur~ . .
.
igui ndo la resi de que el de arrollo d~ la mtetigenc1a_, la
1h.,mu&lt;l del hombre, para Fray Antonio -~ an ~liguel, la ,educac1on d
\u::-. ¡menes, fue una con tant preocupac1 n, y a 1 Yem como manmvo
u.n,1 cuar ot na d jóvene. traíd s d los di fcrent s punto de u ext~n, a
d1occ: i, con la arisfacción de v do de pu , s rYir mucha · parr qwa o
c:n cargos d rang superior. Lo mi mo h.iz c )n un grup de i ' vene
chicas ingre ada n re. er atorio
convento para que e _forma n ~n
l.1~ buena co tumbre . i no a enemo. al Regla111ento qu c:Li al
leg:io
Lk h n eñanza d lrapuato, Pray
ronio d an r.liguel e taba a
luz J I qu · e entendía entone · por educación y má, la fi me~na·
uuui ra pa ad por progresi ta n la K paña de bien avanzado el 1glo
0

de

~º-

Fra\' Ant ni de an Ligu I tampoco e sustrajo a la e rriente
. ale
eran lin a de buen
~U iglo XVIll, d nde Ia. me¡ora mat Cl
g ,bierno.
,alle
mpedradas agua potable n u. fu nte , edificio
it-ligio o ' reparad , calzada , camino , puent fuer n una d
us
upac1c ne má caras.
En ocnibre d 1 85 dirigió un crit al Ayuntamiento en el que
le omunicaba u dctcrminaci ' □ d financiar la con. trucción dd
acut;clucto y el arrcgl Je las calle principale pu
cr~ía qu "el
, Lr&lt;ladcro y di crcto m do de repartir limo, na con de ti rro de la
uc1usitlad y vagabunJería e proy ctar bras en que toda clase d~ g nt
[JCJ re con inclu ión de lo. muchacho. de ocho año para arnba, :e
vLUpt:n y gan n el corr . p ndient jornal c n I que a lo m n &gt; a eguran
, u alimento".
Y n le lleva a esto ni la vanidad ni el ncontrar en la e t · cica d
fa ciudad placer; ~abe que la libertad y la felicidad d un pu blo e tá n la

carencia de necesidad . . altaba trabaj la mendicidad era habitual la
gente padecía hambr y la enfermedad e cebaba n lo · p br ha ta
morir p r millare . Y como bra, . on amare nada m jorque la cifra .
Desde octubr de 1785 enero de 1 86 el obi po de Michoacán
contribu ó a aliviar l efecr d la cci i a ricola con la cantidad de
288,000 p o i nd
alla?olid y uanajuato, c n 6 , O p so cada
una, la más ben ficiadas. El mi mo ju -tífica e t s c:Li pendio cuando
dice: econ mía y p ütica tod
ría vanidad .... i n donara mi renta a
beneficio de los pobres y causa pública'. an Migu I Uegó a privar e de
u carruaje hubi ra tenido que enterrar de lim na, él que era obi po
de la t rcera c:Li , c i n renta d la ueva • paña.
u obra, r ultado d un proyecto político no cabe duda que e
el acueducto d
alladolid, una creación de la ingeniería c lonial, 1\JJí
e tán esos 1 800 metro de grandes arco , gue habían de s rvir de cauce
para I agua de la ciudad, y qu había dado trabajo a mucho nece itado
qu a í puc:Li r n obr vi,rir. Y decimo 9ue fue u obra, no tanto porqu
hoy ea el ímbolo de la ciudad d Mordía sino porgue r presenta la
pr ocupaci ' n de un hombre por el nece irado.
Fu un hombr integrado en una
ciedad qu se abría al
pr gre o a I hombr y a í no encontramo c n que la tercera pa toral
de an Miguel, fue p, ra prom ver la vacunación contra la viru la con lo
que se había d c:Lisminuir la m nandad en la epidemia d un 14% en
lo no vacunad , al 25% en lo vacunad .
Y no e coyuntural ni ca ual su man ra de actuar· es fruto de la
r flexión de un hombre para quien el otr ra su pr 1un .
En u i\lle!Tlorial pó tumo ,e pueden recoger I jdeale d ju ricia
y humanidad gu alentaron a Fra · Antonio de an r.Iigu l. Así podemo
1 er en I punto 44: ' para acar adelante al pueblo americano d 1
n_u erable abatimiento en qu e halla conducir! a la felicidad que
1 mpre 1 he de eado on n ce aria la ley
iguiente :
na ley que e tabl zca la igualdad civil absoluta de la da de
indio c n la cla e de spaii.o! ...
2.
na ley que r stituya las ca ta d cendicnte de n gro , mulaw ·
indi · e pañole qu pad cen nora de infamia d J I cho v
crecho...
·
3.
na ley para dividir la cierras d la comunidad s de indi en
dominio y propiedad entre ello mun ...

1.

73

�4. División gratuita de las tierras realengas entre inclios, casrns y

5.

españoles pobres...
Una ley agraria que conceda a1 pueblo una equivalencia de la
propiedad que le falta, permitiendo abrir las tierras incultas...
Podríamos segufr, pero queda bien claro que esto no es caridad,

sino todo un tratado de política y justicia social."
A pesar de que nos hemos ex.tendido con este personaje, es
mucho más lo que se puede decir y merece. Tampoco Fray Antonio
olvidó su cierra de Cantabria. Gracias a su generosidad el pequeño
monasterio de Corbán es el edificio que hoy conocemos, su Virgen del
Carmen no fue olvidada y se puede yenerar incluso la imagen donada en
la ermita reformada con sus donativos, y la iglesia catedral también
recibió el donati,·o en forma de varas de plata para el Palio procesjonal.
Tras larga agonía, a la una y media de la madrugada del día 18 de
jL1nio de 1804 moría Fray Antonio de San Miguel.
El día 22 fue enterrado en la Catedral, y el 29 a las 3:30 horas de
la tarde Joaquín de la Peña Campuzano predicó la oración fúnebre en
latín y el día 30 lo hizo Manuel ele la Bárcena y Arce en castellano. 1

F Antonius 5. Micbdle, Michoacane11si11111, Pontifrx el Pater: Pace111 111/tus

que
habría de ser inflexible
humana.
,
como corresponde, sino en la política social v
ació Bernardo Martínez y O

.

,

1759, que con el tiempo hab , d
ceio en Comillas, el 21 de mavo de
·11
na e ser uno eso .
b.
,
v1 a marinera r que la llevaro
d
.
s ~meo o ispos que tuvo la
n ª enommarse Vill d ¡
.
Bernardo Marúnez e tr,
· . . , ª e os arzobispados.
11 o en relig1on
1 0 d
en1 a
r en de los
Ca1m
eli tas D escalzos, , rec1·b·iend o e1 sobre
,
.
b
Espmtu Santo.
nom re e e Fray Bernardo de
Como muchos montañeses emi ó a A , .
alcanzar el episcopado
b d d gr
menea donde habría de
1
. o ca e u a gue Fra B
d
a tas en el conocimiento de 1 T l ,
y. eroar o alcanzó cotas
ª eo ogia v otras d · lin
a ocupar diferentes cargos den~o d
. ·d
'.s~1p as, lo gue le Uevó
En Valladolid d 1,r:h
. e su or en religiosa.
.
e uc oacan estuvo de
d
postenormeme pasar a Toluca.
maestro e Teología, para
. . Los di fe rentes cargos y misiones uc 1 .
.
le hicieron cambiar free
9 . e ordenaron sus superiores

.
uencemente de cwdad
,
capellan del ConYento de Sant· T
d
' y as1 en México foe
Sagr~o- de la MetropolitaO: ~res:¡ e la Nueva_Fundación, cura del
ecles1ast1ca. en la Real \' P o ·t- . } Up . mer_ catedrat1co de Disciplina
;
na icia ruvers1da&lt;l d M, ·
cargos, pero señalamos nada más el de 1n ..d . e exic_o. Tuvo otros
de la ueya España.
gwst or honorario del Tribunal

babet, era una de las inscripciones de su pira funeraria que bien puede ser
epitafio o definición de un preclaro obispo de la Iglesia mexicana.

.
AJ morir Francisco Rousct de Jesú R .
.
S1naloa y las Californias por Real O d
s o¡as, obispo de Sonora
' '
r en del 14 d
·
'
nombrado, para esta sede c::p1scop
.
al.
e abnl de 1817, es

Fray Bernardo del E spíritu Santo, Obispo

Mas de un año hab1fa de ta d·
.
pues lo hizo el 18 de mayo de 1818 :n ~r en t~mar p~ses1ún de la 1'fitra,
Fray Bernardo fun·b d ba Igles1_a del Mineral del Rosario.
'
un o
orbo111sta
·,
ependencia de Méxi
· , vto consumarse la
Ind . .
co, aunque con Irurb·d
.
senl1nllentos, al ser depuesto ést
l
i e no marufestase sus
rotundamente.
, e por e Plan de Casa Mata, se opuso

Tres obispos tuvo la iglesia mexicana nacidos en lo que hoy es
Cantabria, pues aunque Luis Fernando de H oyos) Mier nació en Borcs,
entonces en las Asturias de Santillana, pasó después a depender del
Principado de Asturias rucho pueblo. Y tres obispos con trayectoria muy
iliferentes y con juicios dispares: Uno Fray Antonio de San Miguel en su
iliócesis de Vafü1dolid, no sólo embelleció la ciudad con obras públicas
sino que se preocupó por la implantación de la justicia social que
demandaban las clases humildes, cuyo recuerdo queda perenne; otro,
P edro Anselmo Sánchez de T aglc, que en su iliócesis de Durango y
Valladolid, podríamos decir que pasó desapercibido, aunque dejase como
muestra su seminario, hoy Palacio Municipal de Morelia; y Fray Bcrnabé
del Espíritu Santo, yuc reaccionario a toda innovación no supo
acomodarse a la política del México independiente, no en materia de fe

.
Fray Bernardo, como es ló ·co al
. .
circunstancia, fue oposición al nue! '
no as1~nilar con agrado esta
extraifo que mantuviera fuertes 1, ~status mexicano y por ello no es
l
, poem1cas Una d ¡
,
a gue mantuvo con José J·o
. 1~ ,. .
, e as mas conocidas es
al
·
aqrnn ~ernandez ele Li
r
:, guna de sus Co11rersacio11es del pc1 'º , ,¡
.· , zarc J, gue le dedjcó
subversivo y alarmante".
J J t sacmta11 donde Je caJjfica de

El motJ\
· ' O no fue otro qu
•
rango eclesiástico inte1np .
e su apasionado realismo, 1l ' por su
estivo, c¡ue no Ie eleio
· , comprender, aunc1ue no
739

738

�la nu vas corrientes de la Ilustrad' n ien&lt;lo par, él, el
ab luti m la única formad gobi roo p ible.
. _
icod Prior d lo arm litas Descalzo. autorizo a Fray J.s - ~e
Bartolom ' la publicación de I dlfelo de la foq11isició11 en la 9u ' comb, tia
,. c;e negaba la ob ranía d l pueblo.
. .
, .
.
·
El añ 1 1l e cribi · en l D1arto de 1\rlexzro la vida d . _anta
pastorales q"e el pron11cml de
T er a } e I añ 1815 publicó ·.,:hortaciones
.
, . d, Ji!." ., . ,
t,miidita.r df'Sca!zos de la N11cva E.rpt11711 dinge a todos íos s11/Jdzlos e .r11 1ac1011• t11
/11 qm· se remerda la nobleza)' de.rtino de s11 1•oraáó11. .
_
_
Public · a ¡ mi mo tr pa Jrale , la pnmera techada el día de u
•nnswración }' la c:gunda y t rcern en mayo y oc~br d 1820.
u famosa pa toral Lo Soberanía del Altís11110 en la qu ataca la
lndepend ncia, levantó una fu ne p ,lémica y fue contectada_ p r
f' rnández d Lizanli. u autor de o r :,, d cum nto. , mant ru_nd
ce rr . pondencia de div r a ind 1• c&lt; n Pablo de la Lta\~ , cr _rano d
J Lt. ticia y • unto Ed síá ti O · también mantuvo orrc p ndenc1a con el
·rr · id me uadalup Vict )1':ia.
. .
"' ra\' Bernardo d 1 ~:píritu anto, fue un hombre illt bg ~t )'
bit:n prepa;ado I ero intran igent q~e .º sup?_ ac~ptar yu _la C ~ _rua de
la ueva ., paña . c m'Ír ·era en Mexico naaon mdep ndient ) hbr:.
Muere Frny cmard el 2 de n vi mbrc &lt;le l 26 a lo 5 an

comp.1rt1es

dL· Ld.tJ.

P d.ro Antonio d Cossío
ace p ,dro Antonio de
s ío en la pc9u ña aldea dntabra de
)b . . i nd bautizado el día 19 &lt;l julio de 1721.
p dro Antonio d ossi es un ejemplo ciar d cómo . e pLtedc
.11 -, nzar d , xito con· mico y cómo é te abr la. puerta. de la _fa~t~ y la
Lcunomí, &lt;l un paí . El camino má f; cil a -;cg~r e. 1:1 &lt;lcdicacmn al
con rica her dcra de la rru~m~ r_ama.
.
1 1 imt:r ic y el m, trimoni
· I primer O ío c.iu encontramo en el c1erc1c10 comcrc1~ en
\'L·ra ruz e Mateo onzález de o. ío, que sale de be o Ya mc~ados
dL] .,jg!o X 11 funda tl.W ossío qu habría de 1 e1 ivit lurant
1glo Y
1111.::dio.

ta O ' onzález d
md , una v z tabl ciclo reclama a . u
11 nino juan Doming
para c.¡u le ayude en . u. ne ci s 9u' crecen
paularin~rn nt en la ciudad qu era llave del rcin y pu rt:1 d mrada '

salida de la ma) or part de la m rcancía qu
m ví:rn ntre la
P nín ula y la 1 u a E paña.
uando Juan D mingo n .itó una man para su negoci r
un marido para u hija, aca a u brin Pedr
ntonio de Co í que
llega a V ra ruz I añ 1 36 r que ería al final 9uien darfa fama .'
pr spe1idad a a a s í .
' l e cuidaron lo o .. í de . u n ocios m rcantile , in
cultivaron con mimo las ami. tade . Juan D mingo s encargó del
cuidado d lo bien
d I Duqu de Veragua r en ik eo anto
D ming · l Du u de Atlixco le dio p der
obre u bíene en
f 'xico. Pero ademá había que ir cerrando el cerco económico y para
ello, Juan
mingo o sí
e encarga del cobro de la, alcabala en
Veracruz, 1 puerto más importante del irreinato. Además mant nía
una relación con I tro pu r o, ádiz, d cuyo Real on ulado tuvieron
pod re Juan r\nt mio y P &lt;lm Ant oio d o sío.
P dr
ntoni d
o ío sabía c¡ue la aja Real no andaba
boyant y que lo pr · tamos eran pagado. con int ré alro y a í I año
17 57 ingr a O000 p so .
La
rona a.grad ía st . . rv1CJ0. con n mbrami nto
admini rrativos y el 22 d n , iembre de l 61 nombra a Pcdr Antonio
Co. í Regidor
calde :Mayor de eracruz la úeja ... ya gue habéi,
1 ido a u abildo con diferente cantidad
d p
para alir d 1
emp ño
ha t nido e acuando c n exactitud · zel vana
que pu a vu tro cuidado e n lo mple d
mador
Pr cura&lt;lor en ral Alcald
rdinari de ella'.
En 1765 JI g ' a ra ruz el Vi itadc r general del irreinato, Jo é
d Gálvez ntr cu 'ª ITI.l I n una d l, · má importante ra la de
vigilar I d sarroll c mercial entr la m ·tr ' p li y la ue,·a E paña .
u estancia en eracniz y en Jalapa le hizo conocer la
cualidade, de P dm Antonio d
o • ío con yuicn ntabl ' una e tr cha
ami tad y n qui •n iba a en ontrar un valio. aux.iljar para • u pbnc. de
re~ rma de la Real 1-{ ciencia. Para álvcz,
. í ra un . uj t d la
ma •or capacidad, int lig nt y d ne toria , actitud''. Ademá. o ío iba
a r I infiltrado &lt;le Jo é de Gálvcz en cJ pod r d I irrcinato pu
fartín d Mayorga, por muert prematura e in :perada de u ar lli
había cupado el cargo d, irrey en &lt;l trimcnto d' :u hennano Matias de
ále cz.

7-tl

�La vida de Pedro Antonio de o í iba a cambiar radicalmente
pues de afortunado comerciante n eracruz había de pasar a alto cargo
de la dmjni tración gue junto al poder l habría de pr ducir muchos
quebradero de cabeza. José d
áJvcz traía in truccione claras para el
arreglo de la aduana de eracruz, y c □ statada la mala admini tración,
u p nde en su cargo a lo alt
funcionario e tableciendo una
duana dond
cobraóan todo lo derechos rcalc , excepto los ramo,
e ·tancado .
Propone para admini ·trador a Martín J , de legría, ) mientras
é t U gaba a La Habana di pu o qu
ruci e cargo prm1 ionalmentc
P dr
nt nio d Cossío· que había d durar d l6 de novi mbre de
1 67 hast.a 1 7 de epciembrc d 1769, los año más duro. , pues ttn-o
que nfrentar e a I problema que le procuraban 1 s comerciante de
acá y d aU nde los mare .
Durante cuatro mese cedjó u casa para hacer de aduana y
además ólo c bró ha ' ta junio de 1 67 como Admiru trador gen ral.
añ s fueron fecundos, creó ad más do aduanas . ub i&lt;liaria una
en Tali coya y otra 11 Alvarado para ·nrar 1 contrabando;
po ·teriorm nt cr aría otras má. hasta Tarnpic
H aciend u o le las facultade dada, por 'álvez hizo comrnto.
para uministros de carne ' bizc cho para la flota, inclu o c nsiguió d
los uminiscradores de harina gue 1 regala en los aco . os í ce a
como administrad r d la aduana al tomar p esión de u cargo Marún
Jo ' d Alegría el 7 d sepciembre de 1769. Alegria e denielto a La
l labana al año iguicntc por u e nveru ncia con lo · comerciant y u
labor o truccíonista.
na vez má 1 h mbre adecuado era o sí , qu ademá iba
recibir má prerrogativa , pu
I cargo de admini crador d la aduana, se
le agregaban la. intendencia d lo Hospitale , la D legación general de
Real Ramos . tancado , además de alto cargo n I Iioi terio de
1arina.
os ío, para álvez era el hombr ' providencial, para lay rga el
únic capa?. de lle ar a cabo sus encargo .
omo int ndente de lo Reale Ho ·pital s de V racruz se
preocupó d la buena marcha d é tos n un ciudad donde el
paludismo, y I v ' mito o gro ademá de l enfermo d la Flota, eran el
azote qu diczm ba ejército, emigrante y tripuJaci n

42

Para aumentar el núm ro de hospital s pro ·ect uno para
con alece~cia de ldado y marino de guerra· el lugar a d legua en
Los Mornlillo , terreno alto bien ventilado y con agua corriente, iendo
aprobado el R glameoto propue. t por ~os ío por R al Orden de 2 de
D ici mbrc d 1781.
onoc dor de la deficiencia, de las c.l fensa · de
racruz
ío propu · la fortificaci, o del ca tilJo de an Juan de Ulúa y de la.'
playa d Veracruz, agrandando la muralla por la que se introducía el
c ntrabando de mercancías y plata ingr so ¡uc se re taban de la
alcabala .
o ·sío, h mbr eficaz y cumplidor, recibía wd lo p, rabiene
d Mayorga. P co ima?'inaba el Virrey qu se e. taba fraguando'el ascenso
de o ío al gobi rno d la Real Hacienda en cletriment de u poder r
atribuciones.
,
D e l man de . u protect r José d
álvez va a ocupar l
carg
ele mayor re. ponsabilidad del Gobi rno. Por Real Orden
re ervaba a P dro Antoruo de Cos ío d 14 de agosto d l 79, e le
encargó la uperintend ncia y gobiern d la Real Hacienda d la 1 ueva
paña por otra R al C releo el la mi ma fecha le comi.ionan la
cr tarfa de ámara d I virreinato ) uatro día más ~ rd I nombran
intendente del Ejército con 6,0 )O pe o. anual .
. .º · í anuncia a 1la:orga u aüda hacia i\f ' xico, para darle
cumplimi oto y lo hace con sus amanuen ' e gue habían de formar • u
camarilla.
~) 30 d marzo de 1 80, Co ío toma p e ión de su cargo de
ccretano de ámara del virreinato, gue añadido al d l gobierno de la
R aJ Hacienda leja al virrey limitado a firmar d cumentos y el creto .
Para Pedro ntonio d Cos ío o)o él deb d
ntender de la Real
Hacienda, dejando a Jo, notario únicamente para legalizar documento, )
decretos gubernamental .
orno e lógico, lo. n tario, \'tendo us funcion _ di m.inuida
por o ío r claman a i\1adrid su. d rechos. Madrid hace ca o a esta
prot sta y os ío ti ne que volv r al i tema anterior y tuvo qu de p dir
a lo. 20 amanuense que trajo con. igo. o cabe duda que ossío ra un
buen cono edor de la economía la formaci ' n recibida en su a. a os ío
Yen la admi.ni tración d la Real Hacienda fuer 11 do bu na c. cuela .
. Ap rtando prueba, ¡; hacient · dice GálYez n 17 2, que
capncho de los comerciaot
pañ I s de no permitir la fabricación de
743

�aguardi nt d caña en la

ueva " paña, taba perjudicando al erario
público · i
I galiza e su fabricación no se haría más de lo qu
ecretamente e fabrica, inclu o algunas autoridade 1 fabricaban n us
ca a , l que hacía que fuera mercancía de contrabando [ ara lo ingl se .
Por la corre pondencia abundant entre Co ío y
álvez
ab mo que 11ayorga aut rizó con u firma en mat ria económica tod
lo que o í propuso. L R al Hacienda e tá gob rnada por o í ):
caudal , vívere la obtenci 'n de aruda extraordinaria , etc; a lo qu hay
que añadir que como lntendent del jército 11 vaba la con trucción d
cuart le h pitale militare , aYituallami nt y Ye ruario de la tr pa .
P ro ,
ssí que l . obraba tal oto, l faltaba tacto
nfrentó
con lo notarios, dir ctore de alcabala tabaco r nt.a , etc y a í p r Real
O cr to del 21 de marzo de l 2 e le adviert d
u "dur za,
de p cismo y mal trato" y él 1nismo cu nta a Val&lt;lés en carta d l O de
octubre de 1 7 que . e le acu a d · dureza de ·u proYidencia contra
lo. rectore de renta ' · e tá claro, super onalidad n e tá preparada para
tan alto cargo p lítico. Él mi m va labrándo. u pr pia d rrucción
Jo é áfrez ya no le nec ita pue u h rrnan Matía tiene . gura la
silla '.irreinal, que a 1layorga l Yino un p co grande ha ta por u propio
de ánimo, y o ío tiene qu v l er a Veracruz.
hora í, sus enemigo encontraron la oca i · o propicia para
d cargar su ira y rcncore contra 'l · i no l encar !aron como ra
u de e , í le amargar n u último. año , e inclu o a a
ío
admin.i trada por us hijo político , padeció el de pr tigio de P dro
t ruo.
Ant s de e1minar de con cer a e te per onaj ingular cpamo
qui n era u h rmao J oaquín que e mo él
d dicó al comercio) a la
p lítica, cupaodo la administración de otra d la aduana importante
c m era La de Puebla pero que la caída de u h rmano también l iba a

Tribunal de Minería pa and
alcabala tabac , etc.

en . iol , y ce ne rumbre anee tral .
En u carta abundante e informale , ,,erno a un o 1
jcmplo de integridad d nde t do e corrupto desd la audiencia al

dir ctore

de renta
azogu ,

l ald Con motivo d I le amamiemo de 2, 00 di
n Izúcar contra l
ac
mayor el día _l de n ro de l 81,
ío
o el me de febrero r le dice· , V E
b
cribe a J &gt; é. GáJ ez
·
·
· xa a
qu en e te rern h ,
muchos alcaldes may r qu de uellan a 1 h b'
,,
ª)
fu ra un comportamiento general
a ita□ res , y _a_uoque no
recon · ·
d
' má que una acusac1on e el
cmuento e una verdad.
rn·

, .
La in_fo~alidad d
u carta r s rvada a ál z \' n
logica pu s 1 bien había ami tad había diferencia de autoridad , muy
desprende d
u fra
loo-ía e l
.al
ul
) p der,
l b d
'
o·
qw \' pop ar qu Co ío s n
10m re e carácter festivo e irónico e, ; e hombre alid d
b u
llenod de .abiduría
popula
,
.
o
e
e o,
d
r ~ con cierta ocarronería. Do ejemplo
pue en ayu arn a comprender] .
Al comunicar n una d e u carta
. 1os con ·c¡os
. que da a la hi' .
del
onde d Regla, recién fallecido dice: , n tengo hijo
. ¡as
pretenden ca amient con esta niñas ni p
.
para qu1eoc
- di
'
ara rru tampoc a cau a d mi
ano
gno d_e r " r oda calabaza a las que no me xpondr '
com era
.
E habitual n la familia olameme ruv hi'¡a.
n otras d u, cartas hablando de la autoridade di . , ..
azorados
a lo
a.l
.
, ce. , 1ven
.
d
_qu . on m etas conoocndo qu se va acaband el
tiempo e la cucana".
uizá e a inceridad, pu gen ro idad había m trado a raudale
con la ,orona ' le p nvo
· · ª , J, d e alcanzar un títul
·
creemo
h
o oo b·¡·
1 1a110, pue
que en u qu acer hay mérit sobrado , cuando la or na
mo traba ª " ce ha ta gen r a en la conc sión
e
,.·
Dej , d . ~ critos: TnstmcáoJJfS para el Gobierno del o;redor di' ralit.
y m111des de las Jalmas de la ~ Tlft L'Cl Espa/la. lmpres en M, ,1 . 80 res
Regla111ento di I H • 1 J
•
XJco en
y

r

, .

XlCO

dcsl anear d la p lítica.
D e pué d tnd
to ¿quién era Pedro Antoni
qu
intuy &lt;l su actuación, · pu de decir que era un hombre
dinámico, r oaz ) honrado conocedor d I entre ij&lt; de la ec n mía
pero no supo dig rir tant) poder ;, le falt ' tacto ~ mano izquierda tan
ncc aria n p lítica para manejar una bur cracia c n vi. tOS adquirido,

por ¡O

e

17 1).

ospt!a ue com•alfcenaa rxlra11mms de la cútJad Je f ,
.
u, a,
emcmz

Dieoo de Peredo y

elarde

de Percdo .Y Velard
n el Iugar de \ r·I &lt;l a Errugro
, . ,
, . ació
el Die:ro
d
'
a
- 16. 3 ' . era dueño de un de los
· cinco
obra·exico on - e 11 gó el ano
éJco. P queno tall r para fabncar paño qu había n la ciudad de

45

�ca ó c n gu ·tina d Baeza; quien tenía n la ciudad de .México una
tienda de mercader.
ivió D oming de la Canal n la calle de ordobanes 4 de
Done _le d □&lt;le murió el día 21 de diciembre de 1724 u ~-posa
Agu trna de Ba za muri · el día 24 de ago, to de 1 35 y como su marido
fu enterrada n anto Domingo.
rut~ ele
t&lt;.: matrimonio fueron rancisca i\laría, nacida en
~l an~ 1699 y que casaría cuando contaba con 20 año. de edad
con el arques d I ali de la
lina, Gaspar Madraz de la E.cal ra.
. fanuel Franci ·co Tomá, nacido en J\f ' xico el año 1701
contraJ
matrimonio n Guana,·uaco I ,an~o 1 31 co n 11.r
· J ose1a
e'
.
,v ana
abnela el H rvá. Flor , e tableciéndo
n la villa de an Miguel el
rancie, dond dc¡o fundad un mayorazgo. u nieto arci O Iaría
Lor to d la_ anal fue proce ado en Qu rétar el año 1811 por •er uno
de lo c n pir, de r p r la l ndepend ocia nacional.
gu tina, nacida en México el año 1 03, ca ó a lo 16 años de
edad con el
eneral Juan Agustín de . os
ballos Reo-idor del
yuntanuent , hijo del oron l Pernando de la
d
O b J
00
d Jan Mat &gt; de Valparaíso r oriundo de os.
'
.,
n h ·rmano de Domingo d I, anal Franci co de la anal
;mmo soltero en México el dfa 2 de diciembre de 1696 dejando por
1ered ro a u hermano Domingo.
ivía cerca d _u hermano en la call
de Los D oncele y fue enterrado en la at draJ.

El día 21 d junio d 16 1 contrajo matrim nio c n
tonia de
la Peña , Ru da de qui,· l hija del apitán ra.nci co de la Peña.
P r lo tant fue cuñado del Marqués de iJla-Puente }' d P edr
d Tagle Villegas, casado con otra dos hijas del capitán Franc~sco de la
Peña. Pu de er
montañe s, pue
1uri' el
nt rrado en an
n la all Real &lt;l

un ejempl de 1 mucho d la end garrua de lo.
tant el padre como los tre yerno eran de antabria.
apicán Di go de Pcredo el 16 de abril de 1694 iend
Franci co, dejand Yiuda a Antonia d la Peña. Vivió
an Juan de la Penit ncia.

T

Frand co del Pozo González del Portillo
n la ciudad de t léxico o I añ 16 9 había 13 panad ría para
una p blación qu
e cifra para aquella ~ cha c.l unas 5 ) íl
habitante,
no ·olo e l _ca o número in que en cada una d ella
trabajaban' ·por término medio 50 per-onas. Ese era el oficio de
Fran i co del Pozo, natural de Abanillas, quien llegó a la ciudad de

I añ 167 .
Allí , e ca ó el 13 de agosto de 168 c n Juana Fernándcz de
Mansilla. Ya viud , murió I día 20 de octubre de l 10, dejando por
her clero a u hijo natural Franci ·co del P z . Vivía en la calJe de an
Ié.,ic

Agu tín, 3 era de la República d

ruguay.

Juan Manuel González de Co ío y de la Herrán, Conde de TorreCos ío

Juan Muñoz Polanco
Juan fuñoz Polanco ra natural de antillana del .Mar de donde
alió para la ueva E ·paña el año d 1651. I o abemo donde e, tu,·o la
mavoría de e, to añ , ólo que el año 1663 llegó a esrablec r en la
ciu~lad d
' xico d nde puso una panadería negocio ba, tant rentable.

Doming de la Canal y Vél z de las Cue a

Fruto del segundo matrimonio d&lt;.: lonso Gómez de la ,anal y
Enriqu&lt;.: de T rán con T masa élez de la · uevas, nació en Potes el 1O
&lt;le febr ro de l 65 , D &gt;ming &gt; de la anal.
Muy jov n Ueg ' a la ciudad de ~[éxfro pue. cuando c ntaba con
21 año de edad contraj e ponsale. con se nsi 'n Pérez Padr' n
aunque no

c lebró posteriormente el matrim nio. P . teriormcnt

. acc Ju an Manuel ,onzález de ossío n la pcqu ña ald a de
antot1 tudanca d año 1723. foy joven llegó a la ciu lad d México \'
corno tanto · tr - pai anos u5~o . e d e d.1co, a la , tJ\
. 1d;1d
.
comercial en·
la que pronto d&lt;.: ·tacó con igui ndo regular forruna, qu parte d ' 11
pu
di
.. ,
e a
0 a. . sp . 1c1on &lt;le , u patria, una. v ces, }' e tra p, 1·a a,·ud a
h
umarutana, o benéfica, .
·

T

bl_año 1760 a us 43 año" contrajo mattimonio con Juana
er sa na
aball r . n , ño más tarde con motivo de la ouerra ent 1·c
Ep~
' sei
~ ana__e I ng1aterra comenzo· , u ayuda patriótica, pue. uniformó
compamas con un co ·t de 15 00 p sos, donando ademá otros 50,000

e
747

46

�para ga to de guerra y reoalando 4,0 O carga de harina, siendo
nombrado Iae ·tre de ampo de las milicias de ietep c.
~- nombrado Alcalde de la ciudad de r féx.ico el año d 1 64, añ
que pr ta 34,000 pe
a la Real Haci oda. Logre a n la Orden de
alatrarn en 176 .
La orona spañola, por lo, méritos contraído. con ella, 1
1 útulo de 'onde d Torre-C í el día 21 d diciembre de
iguió con u gen ro ida&lt;l, dando donatiYo o pr tanda din r ,
y el año 1783 uniformó las tropas para Ja defen a de Veracru2 con un
co to de 12,000 p o , donando otros 6,000 para la con trucción de 1 •
torre p rala mayor d f n a de la ciudad.

La · apuchinas de uadalupe upieron de • u genero idad, ya
que don ' 5,000 para su capilla.
on motivo de la fundación de la
ociaci ' n de c rn rCÍ'mte
m ntañese " ri to de Burgo " donó 1O000 peso . La fiesta de
fundación e c lcbró en el Conv nto de an Praoci ·co de M ' x.ico el día 3
d mayo de 1 5 y n ella predicó el P. Morfi.
na d la epidemias más frecuente. ra la viruela, pid mía que
dejó entir n an Franci.co el úío 177 . Voh·iú a mostrar su
g n ro i lad, ga tando en mecUcinas, alimento y vestido 30,000 p os.
orno comerciante de tacado d la ciu&lt;lad d M ~x.ico, tarnbi · n
ocupó alguno cargos de ignificación ec nómica como el de cónsul de
R al Tribunal del Con, uJado, lo año, 1 76 · 1 7.
.n u tierra de ori en fue Lugar t ni nte de an Tir ·o, del
nccjo d Tudanca \' del Valle del Río an, a.
u fortuna .se calcuJó el añ 1797 cuando se reconoció a u hijo
mo 11 cond d Torre-Cossío en 508,019 I eso en dio ro, haci ndas
por valor d 325,00 . má otro 40U,000 p o en negocios comercial
u hijo Ignacio Manuel nació n léxico el día 2 de May de
1768 que ad mi d heredar l título de e nde, fue capitán del
Regimi nto de Infantería de Toluca contribuyendo a lo gas o de la
con ·trucci · n d l nm'Ío de 74 cañon c.1ue lo montañe es re idente en
M ' xico regalaron al rey J año 1 94.

4H

Vicente Gómez d la Cortina y Salceda
◄ ruto

del m trimonio de Pedro Gómez de la onioa, hermano
del I Conde de la C rtina y de Catalina alceda y íorante nace en
alarzón el año 1765 ic nte Góm -z d la Cortina
u padre P dr
monio, se había tra ladado desd Co gaya al
alle de Bedoya a cuidar la tierras que allí había comprado y las que
había heredad d
us tío Maria Gómez de Bedoya y atalina
utiérrez.
La vida de 1cente, en u años mozo fue ba tant mejor que la
de . us convecino , u padr habla de 'crecidí imo, co to que me
oca ionar n mis hijos en su carrera ', se e tá refiriendo a Vicente y a
Pedro ' mez d la ortina.
Po iblemente ervand Jo él Conde de la ortina, con una la
bija faría
a peo acía en icente como el mejor partid para ella; sea
c m fo re el caso gu Vicente emigra a ' x.ico y alli en la parrot1uia de
an Miguel contraj matrimonio el día 8 d diciembre de 1795 con u
prima, qu al morir su padre ese mi rn añ , heredaría título y fortuna.
Pero icente Gómez d la Cortina joven r aforrunado esposo
con títul n biliario y grande po, ione , va a vivir tiempo difícil .
, 1 aña va
er invadida por la tropa de rapoleón y n la ue a
, paña correo vient descontento entre nativo y criollos conrra lo
penin ulare, .
orno enía iendo habitual la Real Hacienda pa aba por
momentos difícile. , por verdadero a obio económico y tiene qu recw-rir
al donativo boener o de los particular , . P demo encontrar en las
cuentas de Vicen e Gómez de la ,ortina haber hech d nativo ha ta
abril d 1812 a la ciudad d México p r valor d 1 2 503 pe o .
Ante e ta penuria conómica d la orona, se fo1ma la Juma
Patri 'rica, d la que es v cal Vicente, con I fin d recaudar 2 millon ·
de pesos para el Rey. El a110 1801 la Hacienda pública debía a1 C nd
116 000 pe o a cuenta de lo préstamos, que el año 1813 a cendían a la
cifra de 1 207 223 pe os.
Quizá por las c m ul ion p r la qu pa aba léxico en
aquellos años, y que habían d de mb car en la I nd pendencia el añ
1821
icente Gómez d la ortina trasladó u re idencia a E paña y
aunque había construido su palacio en alarzón así como la iglesia
parroquial y en · lla la apilla-1 anteón en 1819 vhºó en la po e ione
749

�que tenía en Fuentes de Duero en Valladolid, pero todos los veranos
visitaba Salarzón.
El año 1818, aunque su padre Pedro Antonio, dejó la mitad de
sus bienes a su nietos Santiago, José y Josefa, hijos de Isidoro difunto,
Vicente tampoco se olvidó de su sobrina Josefa que iba a contraer
matrimonio con Manuel Otero Calderón dorándole con 5,000 pesos en
oro y plata siendo su cana dotal de 100,000 pesos, cantidad muy
importante entonces.
_
,
Fruto del matrimonio con su prima Ma1fa Ana, nacieron Mana
Jesús, Joaquin y José.
,
Muere Vicente Gómez de la Cortina en Fuentes de Duero el día

03 de Abril Je 1842.
Fue enterrado en la Capilla-Panteón de Salarzón donde posee la
familia un mausoleo de bronce. Además de Vicente, están enterrados alli
su hijo Joaquín y sus padres Pedro Antonio Gómez de
Cortina Y
Catalina Salceda. En el pequeño retablo, hay un óleo con la bgura de San
Vicente Ferrer, que pintó el año 1817 su hija tfaría Jesús.
_
Vicente Gómez de la Cortina, además de 11 Conde de la Cort:toa,
fue Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel la Católica y GenLil
hombre de Cámara de S.M. en ejercicio.

:ª

José de la Puente y de la Peña. Marqués de Villapuente y de la
Peña
Nos encontramos ante uno de esos personajes paradógicos, pues
si admitimos como tesis que los emigrantes a Indias iban en pos de la
tiqueza o de un mejor vivir, el caso de José de la Puente, es diferente,
pues si bien alcanzó una prosperidad económica poco común, con la
misma ó más facilidad se desprendió de ella.
Ha habido bastantes cántabros que con las riquezas hechas en
América hicieron en su tierra de origen, hospitales, escuelas, iglesias,
patronatos, casas de beneficencia, ninguno llegó al desprendimiento_ de
este personaje que ingresó en la Compañía de Jesús al final de su V1da,
después de haber hecho donación de su enorme fortuna.
r ace José de la Puente y de la Peña eo tv[uriedas el año 1663
donde transcurren los primeros 15 años de su vida.

750

El afio 1678 es reclamado por su úo Francisco de la Peña
Salcines, residente en México pero sin hijos varones que se hiciesen
cargo de sus negocios.
1\ la vera de su tío en Ja Ciudad de México se curte en el difícil
~ anejo de
negocios y bueno debió de ser su aprendizaje cuando con
sol~ 19 anos, abandona la ciudad para hacerse cargo de las ,Tastas
haciendas de ganado de su áo, y que poco a poco fue incrementando.
Corno Yenia siendo habitual contrajo matrimonio con una de las
~jas de su tío Prancisco de la Peña, y que al morir heredó parte de su~
bienes que fuer~n poco a pocc, creciendo, hasta llegar a cantidades
verdaderamente importantes; así sus reses lanares ascendían a 150,000
con una utilidad medi.1 de 70,000 pesos anuales; además de poseer
40,000 cabezas de ganado mayor, lo que nos da una idea de la extensión
de sus haciendas.
_ , Per~-e~ José de la Puente hay que destacar otras ,·irtudes que
ex1gian sacntic10 de su persona y de sus bienes. El año 1692, era Alcalde
Mayor de la ciudad de i\. léxico, durante e! virreinato de .!\latías de Gáh-ez
cuando se subleYaron algunos indios, llegando a incendiar varios cajonc¡
de 1~ Plaza Mayor; con tal moti,·o le fue encomendada la custodia de los
molin~s de póh·o~a y ~o solo los defendió del ataque, sino 9ue dominó
el mottn por ser bien visto por los indios.
Carlos ll, en premio, le concedió el hábito de la Orden de
San~ago el año 1696. José de la Puente había de encontrar otras
ocasiones p_ara hacer muestra de su generosidad, y así durante la guerra
entre Francia y España, ante el temor que la escuadra francesa al mando
del conde Chaternau atacara Veracruz, armó una compañía de infantería
Y a su ~ando s_e trasladó a Veracruz, permaneciendo hasta l¡ue
desaparec10 el peligro. Esto le valió el nombramiento de Capitán Je
Infantería.

!ºs

D espués sería la arma&lt;la inglesa la amenazante y Puente organiza
ª s~ ,costa una Compañía ele Caballería para lo que fue nombrado
Capitan de Caballos Corazas por el virrey conde de t\ foctezurna, yendo
de nuevo a Veracrnz.
·
Pero at.'rn no había terminado su participación con el ejérciLO ,, así
en febr~to ~e 1703 armó un Regimiento de 560 hombres, ,isriénd~les,
propo_rci~nandoles armas y sustento hasla junio de 1704, a lo l]UC hay
gue anadir el pcrsonaJ y material sanitario del hospital, lo que supuso u~
gasto de 90,000 pesos.
751

�La o-encr sidad de Franci c de la Puente no tu\'o ni limite ni
frontera cau, a rnpor el conocer alguna d la cifra mucha d ella
anónima pero ·e pu de llevar a ella a tra é. de la inve tigación.
Servando Jo é Gómez de la Cortina y González. Conde la Cortina

r ació ervaodo Jo , ;rómez de la Cortina en o gaya l 23 de
octubr de 1 41. u prim ro añ
lo vivió junto a u padres
trabajando en d campo y esperando un día que u tío Jo é le reclamas
para ayudarle n us hacienda de 1'xico.
Y a í fue el año l 60 llega ervando José a léxico y wza
queda de lumbrad por las pose ione d su tío Jo é y qu 'l había de
heredar y de pué acr c mar.
om todos lo emigrantes, specia.lment lo d l N rte hidalg
p r naturaleza L10a ez alcanzado el éxito económico había qu entrar n
1 grup ocial de lo scogid
pero a p ar de la hidalguía y de la
ri4ueza había que ir escaland peldaño a p ldaño pu to en la
admioi tración virreinal, cuando no ra el maLrimonio la m jor tarj ta de
pre entaci 'n.
, en and Jo ' Gómez de la ortina, concraj matrimonio en
l · xic
I día l 9 de marzo de 177 5 con Paz G ómez Rodríguez d
P droso l1ija de Alon o Góm z de la füircena, ecr tari del virreinato y
nieta de lo conde de an Bartolomé d Jala.

orno otros comerciant di ·tinguido d la ciudad de M ':ic
fue apitán del Regimiento de ~1ilicia · Urbana de la ciudad.
Y c mo venía i ndo h bitual entre los comerciantes rico , avudó
a la Hacienda Real que pa ·aba p r momento de apur . Ingresó en la
'a a d la Moneda en tte año 420,000 p os y 'un importan e
uplemcnr d 100 O pe s ademá, cambió antigua m neda por la d
nu
cuño habiendo pcrcibid 40 000 pe · reserYad l cambi d
60 300 para at nd r el servicio de la menci nada a a a la que añadía l

pueblo de an - gel (de la
armelita De calzo.

iudad de

n la Iglesia de lo

calzaron
la
puela dorad as, a muro
. . de la zt
h
. ,
, as- ac o,
rone1 d
uil· .
a marque,
· ·
icia Fernando C! ,
· ,
R gim1ento viUa, entr gánd le. l
d
.
1ac n cap1tan del
· ·
a pa a Donun l
·
as1 tiendo a la ceremonia ¡ o·a d
go gnac10 Lardizábal
1 or
·
e
e la Real
di
·
E meteno acho ald rón.
u enc1a d México
d

Rj , T,e

en•ando Jo é Góm z d 1
_.
,
c l nial. Poco a P co fue acr¡ t ad orl:l.oa ~abia. entrado en la élit
ti
ceo an
u patnmomo
. lm
erra y ganados·' por m d'1 de su apoderado p dr
, pce1a
R
d , nte en
O
e0 gay~ compró tre itio, La
chirill
, e
o nguez de
caballenas d tierra de labor.
ega
a Y anta Ana y cuatro
fue el conde d la ortina tac - .
su pueblo osgaya- 1 año 1 90
'b an ru con u familiarc. ni con
'
escn e a su he1man p d
la que le c munica haber re 'úd '
mJ o Ltn ca¡. , o que conu· e ro .una
b carta en
de Pala
I v pe an se enta 01 .
en
I
landone
arco cuatro onza
l
.
cuatro nza ese
I
, que .1acen treinta librru
on
cuatr para el Alt t\.Í
osgaya, y las d .
. l
. t '
ar 1 ayor de la lo-lesia d
. '
pa1 a a capilla que en dicha i 1 .
.
P rtenencia . En e ta' carta
. fj re ad em ,
,
se re
, g ta e, de mi
también en e te cajón hay "d
1 ,
a a env1os anteriore y qu
.
.
p atones grande do
J till
cu b1erto , cuchara .y ten d or, d cuchill
.
ce
P
con
d a. o , cloc
,asa d Tr viño'
,
d ,
· marco e plata para la
.
• nvta , ema 50 l
f
distribuya a í: 100 a mi hermana d . pe o uert . para que lo
Treviño y do ciento {Jara la manuten ?, c1denrol para eqwpar la ca a de
c1on e muchach "
l
n
e
testamento
de
su
h
C rt:ina e hac c
erm~n~ p ed ro ntonio Gómez d la
.
n catar que hab1a unpu t 2 00 d
Greffil Mayare de Mad -·d f: ,
..
uro en lo
' I1 ª ª' r de su h1¡a ntonia
d montañe e
I b .'
·
.,
0 otro grup
ongr gación d 1 " • d B
'
co a rn a la fundac1 n d la
n to e ur o 'el año 1775.
C . eITando Jo é ómez d la ortina, a&lt;lemá de I
runa, fue oroncl.
ond d la

donativ de 2,0 ( pe o ' .
an g oero a a.p rtación no podía pa ar de apercibida, y r cibe el
titul de ·onde la ,ortina I día 2 de junio de l 7 3. unqu hay
alguno aut re, qu dicen qu el primer conde fu u tío Jo é la realidad
s qu el título le recibió ~ ervando.
p r C 'dula Real de arlo IV, s 1
~t día 30 d juli de 1793
aot:iago que le fu impue t n el
con ede el H.'lbito de la Orden d
752

t 'xico)

53

�LOS TRES PRIMEROS DUEÑOS
DE LA HACIENDA DE MATEHUALA
Capitán Miguel de E corigüela,
Capitán Antonio Orpinel de E corigüela,
Capitán Francisco de León

i\ltro. Rubén M. Barba aya
[m esti¡.,rador hué, pcd Jel r\rchirn lustóric
del Estado de ' an Lui. Potosí

Introducción
El bjet de , te e crito
dar a conocer n forma s mera las ,,idas Je
lo tres prim r • dueños le la hacienda d :i\lat huala; hacienda 9ue con
el paso de lo años, y c n 1 e fuerzo y te ón d los n. turaJ ~- de a
zona, e convirtió n lo gue e hoy la ciudad de .i\Iatehuala: l capitán
Miguel de E corigi.i la, ,\ntonfrl Orpin I de .. corigüela, hijo y hercder
del anterior y el capitán Francisco de León. La vidas d . t per:onaju,
n u r !ación con la dicha hacienda abarcan un peri &gt;&lt;l gue comitnz,
n 1615 y termina en el añ, de 16 2 casi cincuenta y si t años, durante
los cual . acontecieron in 1nidad de vento. dignos d dar e a onocer,
mucho, d lo cuale se consignan n te trabaj . Debido a l JUC algun
d lo uceso - que e relaLan en este ensay&gt; ac ntecicr n en jurisdicción
del r u vo Reíno d León, me ha parecido que po Iría i- intere ante
para la comuniJad nuevoleone a enrerarse de ello r de conocer má al
detalle la , ·da d lo
r · qu los generaron razón por la cual he
7

55

�, cogido dicho tema para aprovechar la oportunidad que g n~r amente
~-ie brinda la ni,· r idad urónoma de u v León d publicarm , te
mod sto arúculo a traYé de u Anuario Hu111anitas.

Esce11a1io 11a/11ml
en el pa ado remoto fue mar y ~□ el cu~ e
. d
mide d largo a nto vemte
l
fundó la mencionada 1ac1en a, que
• .
b
·1
·
de
ur
a
n
rte
\
en
el
rumbo
oriente-porueore
uo
anc
o
k1 omerro
,
.
.
kil ,
' ue n u extremo nort e li ga con
promedio de tremta . om tros, } q .
.
d
huil
otra llanura por l riente é. tas ·e internan en lo. e tadu
oa .ª
,'
por I poniente la llanura e extiende nuevament haaa
y uevo T.eon v
all
el ur de Coah~la y se adentra en terr n s Zacatecan - · E _re grao v
e formó con almi.ooe. que rell nar n las cu~nca y ima • que
f
on cuando
produjeron los lcvantam1ento montan o al
rmar
d - 0 · este r lleno
O nill
finalizar I cretácjco up rior, hac uno t
oo s
an '
,
1
d 1615 mt
obre el nivel del mar. La. cadena
alcanzo una a tura e
·
.
• l
1 \ 1
qt:1e
lo rodean on· por el orí nt la ,erra E J zu y por e
montano a
'
·
.,
~ .
,
onient las ·ierrns de ,ronado .· Catorce, d cuya er s100 s. orm su
P
al
.
.,
n I clima eco ). con una m d1a anual de
u l el cu en con1unc1on co
¿·
1
20.3º, de temperatura y con lluvias que olo_ alcanzan_ una m. ia anua
entre 300 y 50 mm. y gue umado. a otro. tac~~e dieron ong~n a una
flora c rre pondiente a un rrit rio . mide eraco, _com~ on. nopal
maguey garambullo . encinar arbu ttvo, palma duna ) ama~~?ca
candelilla, guayu1e, gobernadora y en la erranía de al rce el pmon y

n un vaU

qu

por toda L'l región
L _ su lo
agua sufici nt s
su extremo nort,

el zacatal.
d
e
te vall cuando s n pr veídos e
qu e mormao
~- til v cal manit tación , e dio n
tornan en terreno er
,
~ d 1
o una faja que corre de anega , pa and por ~ ra
• ·
•
&lt;li ·
del ur de uevo Leon; al
)le a hasta fat huala y s1gu por - mto,
.
~tar stas ti rra. con much ojos de agua que las pr veyeron del ':tal
C()
'
· ·
'd ' · ·
de o lº
liquido crearon bello oa ·i. en el pai a¡e · ~ -e~~c ' uno
· . d,
unos
aneo
kilom
tr s al nml
a
localiza
e
I
d e agua e, e qu
'
.
lat huala n una localidad llamada pr ci, amente )1 de Agua, Y q~ie n
1 igk, X U e le llamé L t huala la Vieja; en aque~os can 1 1anos
úempo e, LC manantial el be haber tenido un ga. to con.id rabie on1el
cual f rmó una cién ga enorme, cuya derramas por d et~ ~e,
desnÍ\·e\e e rri ron hacia el ur. ... ta abundancia de agua on rm un

756

bosque d encin , piñ n s, nogales y g, rambullos a la era de la ciénega
y canal s del derram qu a u vez irvi ' de abrevadero para alguna de
la especie que armaban la fauna local ólo nombraré al una d ella :
codom.icc , tórtola patos migrant ·, e nejos ratas de campo venados,
tortugas víbora de ca cabel y coralillo
c. n fin un b llo escenari .

J..1Js pobladores itJdígenas
onociendo qu el ng n del hombre amencano fueron las
migraci ne de grupos
iárico de difer mes rígenes a través d l
:; tr ch cl B ring hace rná de cuar nta mil año , y que la gran mayoría
de esto emigrante cont.inuaroo el viaje hacia el sur diseminánd
por
todo I e ntinent am ricano. ., n u rrayecto alguno de e to bandos e
fueron qucdand en regione que I parecieron conveniente para
tablee r , tal
l caso de los que cupar n en forma perman nte la
zona emide értica d nue tro paí ; y preci amente el ,ralle donde se
de arrollan los b cho a narrar e tá localizado en esa zona, en una región
enclavada en el terrü ri d I grup má numero, o y belico o de lo.
hichimeca : la nación
uachichil, cuya lengua hoy de aparecida
perteneció al tronco Yuto zteca; los limite de u territorio eran: por el
sur l Río Lerma y por el n rte l ur de Coahuila; por el poniente las
regione, localizada al e te d l
actual e e tados de Jali co,
Agua caliente, y Zacateca y p r I ori nte la zona ituadas al e te de
Guanajuato )' an Lui P tosí · 1 uroe le de
uev León. Para
controlar tan enorm territorio pactaban con otros grupo ejemplo de
ello e u alianza con lo guamares del actual E tado de Guanajuato,
posiblemente con lo negrito que ra e m se llamaba Ja parcialidad
que tenía por coto el vall ant referido y cuy s limit s e extendían por
lo que hoy e el Estado d
u '"º León ha ta puchimapa y ancLi (hoy
ancLia) enían un pacto emejan para poder r correrlo übrem nt y
aprov char u recur o naturalc ·, ele no m diar este acuerdo l
hubieran_ exterminado lo guachichilc fácilrnent ; tro hecho que pud
e tar a favor de los negrito fue qu · su cLialect&lt; d b haber ido d l
mismo tronco lingüi. tic de aquello , puc, recordcmo qu con ideraban
como enemigos a lo que no ent □ &lt;lían su lengua.
Lo n grito vi íao n un horizont de 1 má primitivo, ca i
paleo~itico dif rían d Jo guachichile f or I e 1 r renegrido d u piel,
u ba¡a estatura y el pelo hir uto, pero tenían co tumbre emejante a
757

�ellos: eran cazador -r col et re , por I tanto nómada ; andaban
d nudo ólo u. aban un ceñidor y andalia d piel· eran muy cli . tr .
en el u o del ar o y la fl cha, la lanza, l cuchillo y la honda; eran
b tic os, cruel y bi o di pue to para la :ru rra· n su · fie ta,
mitotes c mían basta hartar
luego bailaban in d can y b bíao
h ta
rder el con&lt; cimi neo p r la mbriaguez· practicaban la
incin ración d u muerto ; e o ideraban al l com deidad upr ma;
e agrupaban n ranchería e. guro que n Matehuala e rea d la
ciénega tuvieron una. pero no qu dar n ,, rigi de ·u a entamient
porque l mareriales d u lar s ran p rcceder . Ca hacer m n ión
qu t da. la parcialidad que ~ rmabao la ran ~hichimeca, con
mínima di~ r ocia·, t nía.o e stumbr y mod d ida s m jantes, la
de igualdad m: ac muada ra con la naci n qu u terrimrio
colindaban e n ie oamérica j a que combinaban la caza y recol cci · n
c o la gricultura. En re tip de Yida y circun ·tanda lo orpr odió la
e nqui ta pañ la a la cual opu ier n cada una de ella p r parado
o con d rad, c n tra tratando d im clir I aYance d lo
conqui tad re en su tenitori
mu s ra de ell fu r o los caxcanc n
la guerra del Mixtón l guachichile en la batalla por Querétaro r lo
zacarecos y guachichil, en lo combat ~ contra la milicia de Pedr
Ahumada, ej mplo gu dan fe de u her í mo y de la val ntía c n que
d fendi ron su comarca, su m d d vida y u cr ncia .

Lo ocupación Espaiiola
A raíz d la aída d Tenochtitlan en ¡ 5_ ¡ no ól lo e, p ñ le,
hacían plan para la cupaci · n de nu Y
territotio , ino también
al uno , b ríg ne , m fue l a o de 1 icolá d an Lui. lontañ z)
manci de Tapia cacique. otomíe ' qui ne iniciaron la entrada hacia
l. rao hicbim ca. J\[ontañez refundó cámbaro o 1526 y añ má ·
carde pobló an Juan d l Río y l _7 de julio de 153 l fuod · uer · taro,
d pué d ganar una batalla otr indi cri tianizad y I idolatras
hichimeca., . Tr, la d rrota l
h.ich.imeca, e rem ntaron, p ro solían
bajar a hostilizar la. incipi m puebla h, ta qu
l pud ) someter por
1555.

n 1532

uño Beltrán d

uzmán mandó a Juan &lt;l

ñac que

undara un pu bl) que lle ara el nombr de uadalajara al n rt de 1
barranca d I Río anuago, n un lugar Llamad
ochi. tlán, ñac

:u,~p]j :&gt; con u manda.to, p ro d &gt; añ · má, tarde Beltrán vicndc lo
framl d _u dcfcn. a aprob · yu e removi ra hacia 1• ur, 1, v cin &gt; n
u au n_c,_a, la
oraron. en un iúo llamado T nalá en 1533· al regrc 0
d su via.¡e al . olfo viendo que qu 1ía e te itio para su beneficio
p r anal Beltran de uzmán oblig · a l pobladore a mudar e de
nu vo
·•
dal y· e e t blecier
. n e rea de Tlacotán o 1535 , ahí perma n c10
ua a1ara por ca, 1 iete añ , ha ra que el I de febrero &lt;le ¡ 542 se
a mó n forma definitiva a la vera del río an Juan &lt;le Dio en el \'alle
d temajac.
Hem s rela ad brc,· mene la fon aci · n de e ca &lt;lo audade
P rque de de ella
inici · la cupación de la ran Chichimeca ahora
narraré de modo conci o e a apropiacionc .
Juan d Tolo a . up &gt; d la xi tencia ie \'acimiento n Zacat ca
cua_ndo un in&lt;líg n~ de Tlat nang &gt; 1 m , tró ·una pie&lt;lra ri a en pi. ta.
ui~d P r I ab ng n, T&lt; 1 a ll g · al üio del que pr cedía el m tal n
_eplle1:1br d l 546 qu fu donJ e bo) la ciudad de Zacat ca · d
lllmedtato r . ó, a
chi - Llá.n con tr carin
· d ms de nu. i ¡
r..'· d pie
. b rna&lt;lor n . tobal &lt;l
ñat
i g de lb rra. y &lt; tr &gt;. , 1 n avar la.
piedras ~ otrar n qu enian hu na 1 }' de plata ) I I m . Tod ,
meo? .. natc e tra ·I_. ciaron a1 yacimi nt · &lt;l pu ·s ck . up •rar una ri
d v1e1 1tud ~. qu ca J lo ha e abandonar la mpre a en 154 ini ia.ron
la con. ~rucc1 n le un fuert y T 1 . a fabric ' la primera h ci n&lt;l. d
b nefi~t : r 1 2 de_ ncr d 154
unda Zacateca , e n la pr . encia
~
t ;al de_ nate ~ uan ,.. de T lo ·a Di g
lbarra y Balta. ar
; . e Ba.nuclo . n b49 Tolo a, ad ntrando,
n territo1i
guach1ch1l, d ·, ubre la alina de anta , 1aría del P ñon Blan o.
uer ' taro en so año era la fr nt ra con la ,ra.n hichimc a,
p_ara _comunicarla con Zacateca., e abrió un camio que
llamó el
a111.1~0 ~ al de la Plata, c. ta vía cruzaba por domini
de guamar
guach.ich1le · zacat e . , e ·ta im a ión
l . e pañ 1 · pro,·u · la
cruenta Y larga ucrra Cb.J bim a, la cual , t. U· en 1550 cuando lo
z~cateco atac~ro~ una conducta y ninguno de I mq r e cap · c n
vtda· lo ~achichiles y guarnare de inm &lt;liato c:ncraron t.n e te e nflicto
u trate01a
.:11 ,. con emb scacla.
•
~- fiue 1a gu rr=,
rpre. 1Ya
a las caravana '·
9~ . lle,•aban ) traían gent , aba. t~cimicnto, } meLale y con ata ¡u
u_bito Ya de ·hora. a l nu v
entros de poblaci{ n, , tancia , func.l _
mm r -, etc. \ pesar de t~&gt;do la intru ión hi. pana siguió addantc:, , en
l554 Franci, o e.le !barra tunda Fr nillo y mbrer te al año ·igu( nll,

mi:

?

59

�de cubriénd se mina n hal hihuit Rancho
an farún }' "in&lt; .
L gu rra continúa y pret ndiendo el vírre, pr e ger eJ peligro. o a.mm
de la Plata manda fundar an figuel eJ rancie ( h( y de All nde) en
1555.
~ n 1561
e mi.i nó a Pedr Ahumada de ámano para
rganizar una cxp di i •n qu tendría p r obj to la pacificaci , n de _la
región d Zacateca pero él con id r · máL irnp r~t .atacar el Malpai ,
p r er e te lugar el núcleo d la liga entr guach1cl11l • y za ateco.
otra. nacione h.ichim cas el refi rido sitio estaba al n rte d Nom re
de Dio. y al t de urango ahí lo. , tacó y 1 · hiz huir y n la ierra
d
uadiana los alcanzó \' d rr ró; tr • día de. pu , venció a o ro grupo
al nort del J\Ialpaí . Ahumad, e ncluyó la pacificaci ' n de la zona al
l grar una n g ,ciación d paz con l • indio_ d _aín ) . ~~ _.Migu_ l. _1 n
ctubr de e. año \' !vi' a Zacateca ) de mm cliat dingm • u CJ r I o
al ur te d é ta atacan&lt;lo una ranch ría de gi1achichiJe , capturando y
matando a má. d cien- d pu'. de es &lt; dirigí · al riente y recorrió el
ran Tunal in ne&lt; ntrar al enemig l
guachichile
habían
r mon ado y d de la altura vigjlaban us movimi neo , al no ne mrar
r sl ncia d cidió regrc ar a Zacat cas. 1 a pacificaci ' n lograda p r
Ahumada, aunque r mporal, fue l primer gran foerz militar del
gobicrn virr inal con 1 cual se aniquiló f! , u raíz una posible gran
alianza d ,·aria nacion , chichimecas qu de hab rse e o umado
hubiera e rada mucha ,~da al bando e pañ 1 · quizá el cur o d 1 &gt;s
ac m cimiento hubiera idc otro.
an f lipe, ad lante d an Miguel I rand , fundó ~n 1562 )'
al nort de Z cateca , a pe ar d los peligros a que
nfremab~
·olda&lt;l s y ambu ino e d cubrieron la. mjna de Bonanza y Mazapil
en 156 .
al&lt;l ra ntra c mo s lclad en la guerra
·, n 1568
chichimeca, t h Jmbre año m ·. tarde on ribuiría a t rminar re
confli to
o 1 fin d pro cger el camino a Zacat , , qu ra la zona
d □de
daban lo má fiero, a alto. de lo guachichile ·, n 15 O el
gobierno ,'irrónal mando e n, truir lo. pr sidi . . de ( juelos
Portcw lo y para 15 1 . e in talaron tr
pre. 1d10 má. , ya n
juri dicci ' n d la 'u \'
alicia el de L'l, Boca , i, n ~a rand _Y
Palmilla, , este últim a cuatr legua d&lt;.: Za at ca , y ad ntrnndo e haaa
t noro • te d , anta María d l P ñón lanc en 15 fundan el R al &lt;le
harcas, p ro d) · año:. d spu ' , n 1 6, e. arra. ad 1 [ ucbl junto
T

60

con u igl ia y c m nt p r lo guachichile .
n 1 e rrer de 1 :. añ
a e te lugar . el e n ci , como harca 1 ¡a .
La intru. ión del s hi pano por el n rte eguía addante, Albero
anto aliend del í\Iazapil, funda la Yilla d altillo entre 15 5 y
de la ual fu su primer alcalde u juri djcción llegaba p r I sur
ha ta el pue to del Potosí, h y en el E. tado de u
L ón, Entr l 15 l lo límite. de la alcaldía m,1yor d Vall incluían por l nor t
uadalcázar y Iatehuala, por lo c1ue e pu de asegurar que I vall d
Mat huala ya era n cid , y que no hubo a ntami nt en él p r haber
id zona d gu rr ,·iva.
P r la bu na ley d , u. m tal
funda nue\·am ore en
u actual mplazanú mo en julio d 15
u e trat 'gica ubicación
tabl ci ' un fuerte n se R al.
ntrc 15 O y 15 5 la. acci nes bélica de 1 • chichimeca
alcanzaron u mayor int ·n idad mpezar na u ar caballos lograr n una
mayor cooperación entre parcialidade y naciones y lo pames ' arras
tribu entraron a la guerrn· a u vez los e pañol llevaron u p lítica de
1 pre iclio a su atal d sarroll y en Uo em1 1 aron má soldad s n
e c ltar a Yiajer &gt; y a la caravana de carr tas e r aumem de la milicia
y d la guerra a angre y fuego no trajo la paz. Para finales de 1589 el
Marqués d
Lllamanrique acatando ord nes del Rey empez' a eliminar
los pre idio y a r ducir la milicia y entr , en ne ociacione con 1 jefe
chichimeca , m diant I capitane Rodrigo del Río
·gu I aldera,
Francisco de l rdiñ la
abrid rtiz Fuenrnayor, prometiéndoles
alimento , pañ , ti rra y ap r agríe I para gue e a, ntaran d paz.
Ya . i ndo virr y Luis d
elazcc el jov n, en 1590 la paz a anzaba
rápidamente, para &lt;lici mbr de
año l \'Írrey mpez ' a negociar con
lo caudül , de Tla.-.:cal, para enviar cu, r ci nta. familia con el m de
tabl cer ch a. entami ntos c n igl ia ) ca, ad religi o con el fin
de que en, eñaran a 1 chichim c a cultivar la ti rra ) a vivir n
ce munidad. La, familia tl, xcalreca iniciar n u traslado al norte n juli
d 1591 r
repar 'eran en la cuatro z na igui nt . : an Miguel
xqu.itic, Tla,·caliUa y Venado en an Lui. Pito í. Otro
halchihuitcs y an Amir ' , más , l n re de Zacateca . ( tr gru¡ o e
mandó a lotlán 1.:n la icrra
cidentale, , y la cuarta z na n altillo.
lo negritos del all de 1atebuala le s a entaron en enado,
ba¡ la pr t cción d lo capitan · Juan d • la Hija ~rancie de B ·ltrán.
Y a los uachichil s de la i rra de latehuala en Río Grande al
61

�ponjente de altillo, a la rdenes del cap1tan ranci co d Urdiñola.
Pero n todo lo chichimeca aceptaron lo t ' rminos de paz, lo
inconforme e remontaron y de de u reduct montañosos sigweron
op ni ' od
a lo Ín\'asore durante má de un iglo.
Y a í terminó la Guerra bichimeca y mpezaron a poblarse lo
territorio recién pacificados, otorgándo e múl "pl merced d tierra
y r gi trándose mirui por doquier, dando comienzo a una época de
bonanza y c nsolida ión de la Corona Españ la en esta uerra .
Las nmera mercede que s concedieron n el valle de
Mar huala fueron otorgada p r la R al udiencia d .México en
noviembr de 1613, y ejecutada por el alcalde mavor de Valle . En 1616
la alcaldía mayor de Valles pierde part de su rc~rit rio, al formars la
alcaldía may r d Guadalcázar y al pa ar i\Iatehuala a formar parte d 1
Reino d la ue,Ta Galicia.
--&lt; n este escenario y mom ntu históóco
mpieza la narración de
nue tras tr personaje bre em n e biografiado .

El Capitán Migu 1 de E corigüela
Fundador de la Hacienda de Matehuala
uestro p r onaje fue el fundador de la haci nda de Matehuala,
que con l pas de los igl s e convirt:i ' n lo JU h y es la ciudad de
Matebuala.
E te súbdito
añol que llegó a Méxic an e. d 1606, fue un
bombre d dicado a la minería oficio que reclamaba a l , que e
dedicaban a ejercerla, un carácter fu tte, r cio y p rsistenre, con el que
pudieran upcrar la_ cireun tancia tan adYer a a la que e enfrentaban
en la búsqueda de ;ciquella eta qu convertiría en realidad u, sueño de
riqueza y que muy I ocas lograban, y Miguel de E corigüela taba
&lt;lotado de tale a ributo. puc to que p r í tió en la vida gambu ina por
ca i cuarenta años; en ese lap o, r corrió lo, actuale estados de
Zacateca
an Lui Po o í v uevo León descubriendo mina, \'
fundando haciendas deJ . be~eficio d
acar plata, en un m cli~
umamente ho til por su 'propia naturaleza, ést s vol\'Ía má difícil al
sumársele lo ataque de los chichirnec s.

62

uestro personaje nació en la viUa de t\Jbatat , en el Reino de
ragón1, entre 157'" y 157 hijo legitimo de Juan icente Orpinel de
Escorigüela y Catalina RodJÍgu z F rrer2.
Entre 1595 y 159 , casó con doña .francisca de Ca Lro 3, y
procr aron un hij , que nací' n 159 , al cual bautizaron con el noml r
de Juan rpinel de E cotigüela~.
En 1606 aparece u nombre en un documento que forma parte
de lo papeles de una liú de rn.nci co de Cárdena uno de los
fundad re del pu blo d an Lui 1 acaudalado minero, contra ntonio
de · illalobos su mayordomo, en una memoria se consio-na que
le
pagaron 86 p o , p ro in e pecificar la razón de dich pago~. -&lt;.. la
noticia má antigua que tengo dt: u pre encía en e tos lare , (ha ta
ahora) aún s ign ra cuand llegó &lt;le 8 paña ·ólo · sabe que no trajo a
u familia, a la que nunca más volvió a ver.
Para 1612 tenía hacienda de fundición en Ilk cas" y para 1614
contaba con dos má en l alitral· y en las minas de Ramo º.
En 16 lS perten cía a la cofradía de uestra eñora d I Tránsito
en la ciudad ele Zacateca Q; en e e mismo año o]jcita y e le c ncede una
merced por la Real udiencja de la ueva Galicia, d la que era
pre idente don Alonso Pérez M rchant, la m rced con istfa en un itio
de ganado mayor y sci caballería de tierra, junto a un ojo d agua en el
paraje que llaman Matehua1a 111, al sitio lo nombró an Bartolomé v tuvo
en el una hacienda Je minas; a e te as n ami nto se le conocí '· com
fatehuala la Vieja.

Histórico dt:I E,tado de Zacarecas. (En In succmo ·e rn.mi: ,\HEZ). Fondo Notaria. .
n lo sucesivo se citar:: 'L ). Protocolo. de Mateo de Herrera. caja 01. :iño 1645, foja 130
2 Jhíd.
1 /híd.
4 Ibíd.
5 Archivo Hi rórico dd Estado de , .in Lu1 Potu,i. ( En lo suces1Yo se citara: ,\HESLP .) [·,mdo
Afcal_dfa i\lnyor de an Lui. Poro 1. ( En lo sucesivo se cirnr&gt;l: FA\f LP ) Ramo Ü\il, lcgajc 16( 61, fo¡as 31 f, 31v, 1 39f
6 AHEZ. F . Pr~tocolos de 1\lareo Je Herrera., c.1j, tll, año 1645, fo¡a 131•.
7 HEZ. FN. Prorornlo~ Pedro Je (nrnrruhrn,, ca¡. tll, expedí me enern -marzo 161-1, fo¡a 23
nivcrsidad de Guadalajara, B1blmceca Pública del Esrn.do de lalisco. ( · .n lú succs1v&lt;J se CJLara:
l 1G, .BPEJ.) Ramo 'i\·il, ca1a 26, cxpecfü:nu:: 11.
·
~ rchi\'O Parr &gt;qwal de Ziu:atecas. templo :ml&lt;J Dummgo. cofradfo de
uc tra , cñora del
Tránsito, libro de cargo } Jarn., :1ño 1615.
10 A~E I.~. Pondo ,\lcaldía ~l ayor de Charca . ( En lo . ucc 1m se cituá: r \t\l() l.) Ramo
dmm1Suanvo, legajo 17 expcd1cnn.: 04, foja 11 .
1 1\rchh·o

763

�princtpio d 1616, t' dro Martín Bazago minero en Ramos,
otorga carta de fianza a favor d 'I y hasta p r tre mil p o ante el
escribano público de Ramos, Baltasar l\fartínez 11 ; día de pu·~, el ne
de n ro d Escorigüel.a otorga carta de obligación a favor de Juan d
árdena vecino de la ciudad de Zacateca , por la dicha cantidad que s
comprom t a pagar n lo iguiente cinco mese 12 o ea que la deuda
debe estar liquidada para mayo de ese mi mo año. in embargo, cuando
·ó]o han abonado un poco más de mil pe o al principal, llega diciembre
d I dicho año en ,1 fcn ce Juan de Cárdena y con tal moti,·o e hace
público u te ca.mento cerrad en el ual indica que de Escorigüela y su
fiador aún le d ben 1,691 pes y • i tomine 13 . En el dicho legado
nombra por albac a. al t orero Juan de Al arad y a Barro lomé
'ánchez de árdena , su obrino 1-1 aJ año igwcnte, el 06 de fcbrcr de
1617 se otorga carta de obligación por el cotT gidor Frarn:i c Juár z d
E peleta. a favor de Bartolomé ánchez de Cárdenas r contra la pe na
y bien s d figuel de E, corigüela y u fiad r 15• e ignora ha ta hoy, que
resultado. obtuvo el albac a en la cobranza de dicha deuda.
- Franc1sca
. d astro 16 ,
•ste mi mo año de 16 l mu r n , pana
u legítima mujer r p co despué nac n e ta ti.erras ·u hijo el qu
procreó en unión libre con Magdalena Gutiérrez y al qu bautizó con 1
nombre de Antonio Orpinel de Escorigüela 1-.
El 02 d diciembre de 1619 el dicho corregidor de Zacateca ,
adjudica a Juan de Cárdena , pr sbítero y descendiente del finado Juan
de árdena,, 345 pe ·o , 8 tomine. y 1 grano , conforme a la hijuela d
partición 1k y que , n parte de la deuda d figuel de E corigü la c n el
finado.
En compañía con Franci co de León, por el , ño d 1620 1')
&lt;les ubricr n y r gi b·ar n mina en la .ierra de Papagay . , la cual e tá a
catorce leguas al n rt de M.at buaJa, tumbo a altillo, n es R al fundó

11 1\HEI'.. FN. Pmmrnlns ~breo de Herrera, cap1 01. mio l616-l643, fo¡as h, 2fy 2,.
'- Jbid. o,a.~ lf, -4f
n Jl11il 1-o,as 6,. 7f
14 Jh1d. Foja Sv.
1 1/,;ti, roja~ 6,' 7,·.
11 • ,\I IEZ. F '. Protocolos '.\1.ltco dt I krrcra, cgja fil, cxpedí~ntc 02. año 1645, fo¡a 1-lf
1· //¡¡¡/.
1' ,\111 :z. F . 1 rnmcolns \b eo de Herrern, caja Ul, aiio 1616- 164\ i1¡a~ v ~ 8f
"' Ard1i1"1, \lurnc1pal del M:izap1I, Zacatccns. ( F.n lo sucesivo se cnar:i /\ li\lZ. ) Ca¡a l 632-1688.
l .l:gajo 1688.

764

una hacienda de beneficiar mecale , la cual, d ce años más tard la
desinstaló por falta de azogue .
En 1622 nace Juan Guti ' rrez 211 , hijo natural de 1agdalena
Gucién-ez21, y de padr d conocido, por lo tanto m dio hennano de
vientre de Antonio rpinel de Ese ri2iiela.
En 1623 traspa a la hacienda de minas 9ue t nía en harca a
Martln de e tona
fuanda, con cargo de agat éste 3 8 6 pe o , 5 reale ' 6 granos que 1a
hacienda debía a la R al aja d Zacateca , como
con igna en la
critura gue hicieron ante Pedro fonzón e cribano y el juez Tóma de
[rizar, i ndo testigo fray Jeróoim de Pangua y Lorenzo Chávez. E ta
deuda no la pagó artín de stooa 22 •
1 9 d nero de 162 , se obligan fartin d Sestona Miranda v
Miguel d E corigüela, por e critura pública ante Juan de
nteverd;,
eLcribano de u aje rad y fateo de l Ierrera, minero y e cribano del
Cabildo, como su fiador, ante la Real aja de Zacat ca , por 6 368 peso.
2 reales y 5 gran ; de lo cuale 3, 6 peso, procedían de la hacienda de
Charcas y 2,482 pesos y 5 r ales de cinc quintales de azogu 23 •
~n l 632 en soci dad a perdida y ganancia con Francisco de
L ón, in taJa una hacienda de b n ficio de metales en el Real de
oncepción, jurisdicción del Mazapif".
121 de febrero de 1638 Juan de Zuñiga lmaraz, ju ricia ma}0r
y capit.án a guerra del uevo R ino de León toma posesión de la · tierra
gue están hacia el oriente de la acequia de la estancia d Matehuala, que
e de Miguel d E e rigi.iela, rumbo a la sierra de anta Clara 1'.
El 22 de abril de 1643, el pre bítero Juan de Cárdena · al c¡u en
diciembre de 1619 e le había hecho una adjudicación de la hijuela de lo,
biene que quedar n por fin}' muerte de Juan d Cárd nas, acaecida en
1616; o orga ¡ odcr a los ju ce de la Real Caja &lt;le Zacat cas para que
cobren a Iiguel de ~ scorigüela, los 3 5 pe, o
Lamine y l O granos,

AHEZ. r '. Protocolos i\l;ueo del lerrera, caJ:t 01, año 1645, fojn 10\.
Archiw1 del Juzgad 1 de Pruucra lnst:mcia de an cbasa.ín, Agua dd \'enado, S.L.P. Libro l
dt:.I Protocolo de harcas, legaj 1, expediente 35.
22 t\ l IEZ. FN. Protocolos i\Ltteo de Herrera. Cllja 01. año 1645, foj,1 13v.
21 !bid. Fo¡as l Gn 16v.
24 AMMZ. aja Í 632- 16 8, lcg:1jo 1688.
0 fuchill'u lunicipal de loncerrey. ( en lo ucesi\·o. e atar:í 1 ;\IJ\f L.) Ramo Í\ íl. volumen 66,
20
21

expediente 07, año 1638.)

765

�que se le adjudicaron· fectuada la cobranza, la dicha canúda&lt;l deb rá
abonarse a la deuda que 'J tiene a u ez en la Real Hacienda 26 .
orno era co rumbre en la 'poca por el añ &lt;l 1644, iend
,,j itad r d · la lu va
alicia el · ñor oct r don ristóbal d Torre
admití · a c mposición la antigua m re d y otra m rced má hech .
p r ste uperio r gobi rno a Migu l d
corigüela, t niente de
g b rnad r por el u vo Reino de León y protector d lo, indio
chichimeco en la fr nl r s d ' fat hu la, ck qu se le de pachá útul ,
I or trc. itio de g nad mayor ) einl y cuatr caball ría de tierraz-r
to. t rrcnos mere dad &gt;• deb n ser lo d la haci nda. de 'an Juan
Vane a
&lt;lral la Punta y otro· má .
El 04 de n ro d 1645 lo juec d la R al Caja de Zacat cas,
nom ran a Domingo de Zárate, com juez 01111san para gu c bre al
capitán 1 'liguel de scorigü la, el m nt de la hiju la de Juan d
árdena pr bit ro 28 .
)

El 2_ d en ro d 1645 l capitán .Miguel de Jscorigüela dicta • u
e ament 2'1• y a fine d
e m ·. muer en u hacienda d MatehuaJa 111
en una de la cláu. ula de su t . tament pide . r pultad ea l
con nr d 'an "'ranci co de ,harcas p iblement allí rep . an ·u
c nraba al morir enrre s t nta y d s añ &gt; •
Fue mio r ha ta el úJtimo día de su vida v n lo último, treinta
año de ella agricultor y ganadcr , ya que ~ . us pr piedades ~
l rnnrab·rn co cha. d trigo maíz y hon:aliza~; así mi rno, los grand
hato d ov ja que venían d l ur de u rétaro, Huichapan y tra,
regt. n del medi dfa p stahan y s tra quilaban en sus r-i rra,; como
militar e dL tinguió por ·u \·alor ) audacia en lo encuentr s qu o tuvo
con lo naturales los cual deE ndfan , u terr:itoric v u mod d vida
ha ta la última gota de u sangr y ademá con LO 1 ·d ech ; p ro a él
e a ,·iccoria ·, en la pacificación y r ducción de nu . tro ant pa ados, 1
vali r &gt;n el r con cimiento d l gob mador del u vo Reino &lt;le León,
don ~lartin c.l Za\'ala, quien lo nombró t nienre de gobernad ,r n
quella front ra cbi himeca del ur del Nu
Reino.

"º

't, ,\HE/.. ➔
Prrnocolus \laceo de l lerrcra, caia 01, año 1616- IM3, fo¡as Hf,, l:h·.
2- \I ll; 1 P. r \ .\1 H. R¡1mo \dm1111straurn, legaJn 1-mi. exp d1cm · 114.
' \HE/.. I·•. Protocolo. \L11co de Hcrrer;i, ca¡a 01, año 1(,4:;_ fo¡a lllf,
., /11id. Fnin, J4fv 14\·.
"/bid. h1ja1 02i.
•

66

Jucbo, año de pué , algunas familias de espanoles propi ta.ria
d e tancia a lind s o c 'rea d la ba i nda de Mat buala, e ·ueron
a entando en u t rr n ·, bu cand . gurida y pr t cci 'n mi rna que
daban un J a otro formándo e a, í una villa d spañ l llamada
alle de an Franci co d
fatehuala, la cual n conjunaon con el
pu blo de an Franci co fu r o la gén ·i, d la actual fat huala.

El Capitán Antonio Orpinel d Escorigüela
gund dueñ de la Ha i nda de Matebuala
Para comprender much d lo h ch acontecidos en la ,·ida de
e t p r.on.a1 · n c sari una mirada retro p ti a a la~ circunstancia.
p lítica y ociale o qu
de arr lló . u ex.i t ncia.
~n 163 Juan de Zúfiiga y Alm raz cuand Antonio Orpinel
contaba con -1 año. de edad, p r maodat d l gob mad r del Tuev
R ino de León, don j\ Cartín de Zavala toma po, si · n d sd la ac quia.
d
Iatehuala hasta el paraje d I Pablillo juri dicción del valle de
Labrad ,res (hoy Galeana 1 .L.) [ r el dich R in . E to pro,.,.oc ' un
largo litigio por causas juri. diccionale , entre e t Rein y el e.le la ue a
GaJicia que tcnninó hasta 1 54· 116 largo añ , durante los cual el
uev Reino de Le· n trató de incorporar a fatebuala a u territorio ,
n mbrando justicia may r . , teniente d g bemad r y capitane a
guerra.
e pleito terminó cuando la Real udiencia de la ueva
E paña falló prim ro, que MatehuaJa perten cía n lo politi. J a la
ueva Tfilicia y po s añ de pués que en l militar quedaba sujeta a
la olonia del 1 1 u ,. , antand r.
t\bora bi n n I inici de esta etapa hi túrica de Matehuala
.Miguel de E corigücla y u hijo Antonio )rpind juegan un papel mu}
importante.

Entr los intcr .. d la. parte. que interYini ron para que
diera e ta pose. ión y obr t0do para que pudiera e tabl e r e, se pued n
citar entr otro los ..iguientes:
' g &gt;bcrnad r d n Marón de Zavala, e&lt; n est, acción trataba de
xtendcr el territori d I Rein hacia el sur; ba. ada . u r t n ión n lo.
t · nnino de su capitulación con I R y, r pee a la cxten ión erritorial
d cien l guas hacia lo cuatro ~riento . a partir de I ciud d de
M ur rrey.

767

�El apitán Juan de Zúñiga y Almaraz, . u interés era ncontrar un
camino más c rto para llegar con us ganad , a u hacienda de an Juan
en ader yta, .L. demás, era de umo interé ~ara _él,. l _q~, u.
pa. toáa sólo transitaran por tierra que estu ieran ba¡o la ¡u:1sdicc1~n d
la ue\'a E paña, e\':Ítándo problemas p r la trashumancia de dich &gt;
u !:!a.nado por jurisdicción de la I ueva alicia (alcabala , pemi. etc.).
0
y lo d
corigüela, qu e eguro ugu l con cía a don
Agustín de Zavala, padre del gobernador del uev Reino d León, ·a
u familia, por u tratos com nún r ~n I mineral de Ramo~ y en la
vida cial d la ciudad de Zacateca , apro\' charon e ta relac1 n Y la
portunidad de r cibir cu.anti.o o b ncficio -, ~anto en tier~a · com en
nombramientos líticos y militare ; y para evitarse cualqwer problema
juri dicci nal que I at ctara toleraban que l ~calde mayor de Charc~ ,
jurisdicción d la u a Galicia nombrara teOJ nte n ÚJ.te~uala, aun
cuando en u nombramiento como justicia may r s del Río Blanco,
p r el uevo Reino de León, incltúa a Mat huala n u juris~~cción, _'f tan
de h cho era e to c1ue p rmitían que en toda la docum ntac1on fiCJal d
la época se a entara que [atehua.la pertenecía a la jmi dicción de las
mina de Charca ·. Para el uevo Reino de León fueron mu eficac . su
ervicio , pues fueron de cubridore d tierra ' camino pobl~dore Y
en los ca o de alzamientos d lo naturale a u costa y c n nesgo de
us vida. los reduj r na paz· apoyaron decididamente la djfu, ión de la
f Católica· c n e ta forma d actuar y dada La lejanía de la hacienda d
Mat huala de los grande. centr de población
iendo r gión de
'guerra iva" donde se concentraba la actividad expan~ioni ta del
gobernador del
uevo R ino d L ón durante la v1da d lo
. corigü la el confücto juri diccional nunca pa ó a mayores.
a habiendo aclarad la circun tancia en que se d arrollo part
d su vida continuo e n la narración.
~tonio Orpinel d E corigüela naci ' en 161 ll ' po ibl mcnt
en l R ·al) niina de Lo Ramo (hoy Villa de Ramo , .L.P.) u padre
fue el capitán Miguel d Ese rigüela y u ma&lt;lrc Magdalena Gutiérrez _de
árdenas 12 , t nunca
casaron, por lo que
l señala o \·ano
d cwnento como hijo natural.
o contamos c n datos qu no den luz ·obre u niñez y
ad le e ncia· per por su &lt;lich sabemo qu ·a a lo diccinu ve ai'io. ,
11
,1

Al lliZ F•. Prrnocolos i\!aten de Hcmr:1. c:ija OL. expediente 02,, 1io 1645, foja 21 f •
Al IE¿ Ti\: . Pr&lt; to olos t\Ll.tco del lcrrcr:1, c:ija 01, e pediente 02. año 1645, foja 1 f

76~

acompañaba a su padre en las entrada qu hacia · st a reducir y
pacificar a lo narurales33, exp niéndose a grave peligro en el
de cubrimiento d nuevo territorio , camino y cañada. para el paso d
lo ganado , o bien en la defen a y administración de la baciendas de su
padre, el cuaJ eo su e tamcnt reconoce el trabajo y la ayuda d u hijo·
por l que u formación tuvo rodeada de un ambiente de armas
soldad s angre, plata, si mbra y co echas.
n 1641 en premio a sus servicios don Martín de Zavala,
gobernador del uevo R -ino de León, l hace merced de diez itios de
ganado menor y diez d mayor, más tre caballerías de tierra d labor, en
el valle de Labrad r . ; qu' empiezan c rrer de de la, Y rtiente. del
cerro del Potosí d I pue to que llaman de . . ranci co hasta venir a dar
alojo de agua que llaman de Pablill , t da estas tierras están en la
jmi cliccióo del uev Reino de L ón 34 .
En marzo 24 de 1644 e a oraron por cofrade n la cofradía
del anas1mo acramento, Conc pción de ue tra eñora y de las
Ánima . en la igl ia parroquial d l Iazapil (villa Localizada al norte del
actual estado d Zacatecas) el capitán Juan Corté Mudarra y su hija
Graciana, é ta, con el pa o d los años, erá la mujer de nuestro
bio!!tafiado.is.
En 23 de eptiembr d 1644, en la ciudad de an Lui Polo í,
Orpinel otorga carta de obligación por 276 pesos a fa or d Gonzalo
Barbo a Pita, mercader y vecino de dicha ciudad; él dice r vecino del
pue to que llaman fatebuala, juri dicóón de las minas de Ramo ,
uev Reino de la GaliciaJ&lt;,_
El 2 de diciembre de 1644, manifiesta ante León de lza, alcalde
mayor de an Luis Poto í, dos cargas de chile pasilla que tendrán veinte
fanegas que la traed u cosechar _
En l úJtimos día d enero de 1645 muere en la hacienda de
fatehuala, u padre, d capitán 1iguel de Escorigüela tenjeote d
gobernador p r el u vo Reino de León 18 • En u te tamento declara
ten r do hij
el may r Juan Orpinel de E corigüela I cual procr '
L. Ramo ' ivil, volumtn 21, cxpcclicntt 02.
L. [bid
15 Archivo Parroquial del Mazapil. Zacatwu.. (en ln sucesÍ\O se citará: J\P1\IZ -) l.ibru de
inventario d cuentas Je mayord mo~, 24 de !Tiarzo de 1644.
31,
HESLP. 1-i"AM LP. Ramo G1·il, legajo 1644-4, xpcdientc 25 de diciembn:, fo¡as 16f. L6,.
r AH - LP. F M LP .Ramo Civil. legajo 1644 4 expediente 22 de noviembre.
18 AHEZ. · . Protocolos fl!atco de J-Jcm:ra, caja 01, cxpcdicncc 02, año 16 5, foja 2f

769

�con u legítima mujer doña ~raoci ca de Castro, en paña ' 9• y el menor
Antonio rpinel d Escorigü la que lo cuvo con una mujer Itera, él
viudo, por lo ramo _ hijo natural nacido en este Rein d la Galicia· lo
d clara para que é t herede de su bi nes l que le tocar conforme a
der cho· y en el caso qu u hijo mayor fuere muerto, de de luego deja y
nombra por su heredero universal a dicho monio rpin l. y para
cumplir y pagar e te te tam oto deja y n mbra p r u albac a, a su hijo
AnLOnio y a Martín de e ·tona i\liranda, in ólidum; r por enedor d . us
bienc~ al dicho su lújo al qu ruega y encarga procure ir pagand a . u
acre d r s de lo fruto d ·u baciendas40 .
habían pasado muchos días de la muer e de u padr cuando
el prim ro de ebrero se pre ·entó en la hacienda de Matehuala, D mingo
de Zárate, juez c núsionado por 1 juece, de la Real aja de Zacarccas
para la cobranza de cinco mil y tanto peso que el finado debía en dicha
Real aja 41 . Para pro guir a la j cución y embarg de biene , 1 ju z
Zárat , &lt;lis n que lo · albac a. declaren los bien 1ue quedaron por
fin y muerte del deudor. Los dicho albaceas d ciaran lo iguiente
bien
•

•

•

•

na haci nda d labor de riego llamada Mat huala con
toda u ti rra y apero,, ganados, animal . de trabajo, ca a
galera·, huerta )' e da o..
n la que e tán sembrada
cincuenta fanegas de rigo y barbecho, para di ·z fanega. de
maíz.
Unos iti : y ojo de agua qu llaman del Jedral de anta
i\faría, tres legua, de esta haci nda de :Mat huala, jurisdicción
del u vo Rein d León.
Una haci nda de labor de riego nombrada an Juan como a
seis legua de '. ta de r [atehuala dond · e iembran cuarenta
fan ga d½ trig&lt; )' cuatro de maíz; con ·u. apero , , nimale, y
ca. a .
era labor de ri g , llamada 1 'edra) de , an eba tián y
puesto de Vanegas, donde e i mbran ei fane ,a de maíz
tambi ' n con . us casas animale y aper) .

•

•

no sitio de tierra de temporal, a cuatro leguas d esta
hacienda de Matchuala en el camin a harca . El total de
las ti rra de sta labores ·uman veinte y dos caballerías d
tierra y cuatro itios de ganado mayor.
Y por último una haci nda Je 11inas, de acar ¡ lata por
az gue, en el Real de
ncepción, jurisdicción del fazapil
que la tiene Prancisco de eón a medias pero que no aben
lo que Liene42•

Y dicho juez comí.ario hizo ejecución n toda. la haciendas de
labor y nombró por &lt;lepo itari a i\lartín J e tona ya Antonio Orpinel
de E corigüclaH.
El 16 de febrero del mi mo a110 en el R al de C&lt; ncepcic' n,
Mazapil de, pu· c1ue Francisco de León dedata los bienes que
pertenecen a la hacienda &lt;l mina "4 de que fue dueño l capitán 1iguel
de E corigüda el juez Zárat la jecura45; y nombra al mism Fraoci co
de L ón p r depo itario4'' ) le notifica al capitán nton.i
rpinel codo
lo por él actuado,-.
1 23 de octubre d 1645, e tando en Zacatecas, Orpin l declara
ante I cribano real Mateo de l l rrera, que es d gran utilidad al Real
Hab r el que e remate la hacienda J minas del Real de C ncepción,
Mazapil, que fue d u padre, a rancisco de León, porque d hacer! así
se ~ egurará la dicha canlidad de 2,200 pe o que , te ofr c por la
haoenda ) e abonaría □ a lo que
I debe a u Majestad, y además
porque de León e. muy buen minero y el Real Haber se beneficiará con
la plata qu e acare en di ha haci oda; y que otra persona no la
compraría por I lejana que está de los centro d avío y
corr spondcncias 1·• AJ final de u declaración dijo .er de edad d veinte
ocho año .
1 26 de ctubre d 1645 e le r mata la hacienda de mina del
Real de onc pción, l\Iazapil, a Franci co de León, d cual otorga carta

0

12

!bid. l·oja, 2, -3\.
!bid. Foja 3v,
44 lbíd. Foja i.
,, /bid. Foja lk.
"'' /bid. Foja 9f.
F [/11d. 'o¡a 1Uf.
48 //,íd. Foja :!I f.
43

;•, lbtd. foja l 3í
111 l/11d. I-oja l 4f
1 1 !bid. Foja 2f

71
770

�de obligación a favor de la Real aja de Zacat ca · en cal carra ncoruo
J
4'1
rpinel firma y e bliga corno . u fi1aoor .
,
¡\ principi s d 1646 r p rta al g bcrnador d &gt;n ~farttn_de ~a,·~la
rnria, causa : una onrra D mingo el capitán Pabl &gt; ' Juarullo, mdio
guachichile lab ri · c ' mplic . p r hab r ah &gt;rcad a una in~a llamada
Jal ma· y ocra contra un indio cabay )mero na, po~ h~b r h n&lt;l_ ~ Juan
e nzález e pañol, n I li b1 r d [ay · a e t m&lt;li lo ca ugo Juan
. . rnnci co de E cobcd mandánd
cortar una mane y azotánd l , a
títul d • d cir que ra t rucnt dd ju ti i may r. n el docum nto en
qu el g bernador de Za,·ala le da c &gt;mi ión al _capitán .Al &gt;? ~o J Le '&gt;~1
para la averiguación de dicha. cau. a , 1d nnfica al cap1tan ot &gt;OJ
( rpin I de E. e rigii la com ju ricia mayor y capitán a guerra &lt;l l ,·ali
de Labrad re ,. u juri dicci ' n. ( o la que e in lu} :.latchuala)"'
El 29 · d en ro d 16--1-6 el capitán 1\ntoni
rpin I d
E.e rigüela . ca.a e n doña rac1ana ort ' hija d I capitán Juan
rré Mudarr :i .
l l de junio d 1646 firma com l tigo n la carta de r cib
que ic lá Vázquez ot rga a n . uegr Juan Fr.mó e&gt; d Escobcdo
p r la d te que I entrega al ca ar e con su hij, 1\ gu tina &lt;le_E~ o_bc~. .
E te docmnemo c. á fo hado n la haci •nda de 1l rchu:tla, ¡un dice, n
&lt;le Ramo , 1 u ,·a
licia, y e firma ant Juan Muñoz, [ nient n

Matehuala del alcalde [ayor de harca ' 1•
n 1651, a 1ic
V:í.zquez, Y cin d Labra&lt;l r , e I da carta
r quisit&lt; ria para r qu ' rir al apitán rpinel, ~obr qu _pu ble . un:
tierra qu ti n n 1w.: rcecl, o que le , an dada al dicho 1 t &lt; las
ázqu z y a Juan f'ranci. cc de ~, ce b d &gt;, . u ucgro, p·1ra formar
p blaci · n en la. dich , part , , ele 9u , t Reino 1• ería d u_tilid, d Y
aumen &gt; y qu h&lt;&gt;) e rán y rma. y de p hla&lt;las por lo cual piden _ea
r qm:rido ( rpin I a que la pu bl · n I cérmin &gt; • cñ, l. do. o le d ·
r caudo a Vázqucz para upar!, s. Las ti ~r tJUe reclama Vázc.tuez · n
la. qu se I m re d~r n1 a )rpin I n 1641'.
◄ 1 14 d n •r &gt; de 1652 hiz &gt; Yen ta del siti que llaman d l
Pabfülo, a Juan Francisco de E. o\ ecl &gt;, ,·ccino d la jurisdicción d las

1i.

//&gt;id. l·o¡a-'t
" \;\I\I ' L. !tuno J\'il. \11lumt:n • c. pedu.:nrL 2 • h¡a ::¡,.
1 ,\rch1H&gt; Parrmiuhll k Charc:is. ~-1 P. ( l~n l11 ~u i:s1\'u st:

mma d Ram
con cuatro caball ría de tierra, ei · ltJO. para ganado
m ~ r } une para may r, itio para ca a hu na c rral s \ , ca d aº1.la;
e un_r c m _P rla~m r~ d que . le torg ' . Tc ·tigo. : fr~y ju,'lll
reí,
1
dre onzal z y hanc1 e orté. rdóñez&gt;•
,
_, n 1656 algum indi hualabui . a al tan y matan a icolá
· n
¡azquez, } rno d Juan ◄ ranci co de ~ e bed , o la Jab r qu t rua
e pue t de l ,abrad . re., baci nd cautiY
u muj r y a u hij . L
ª-.ª~tantes so_n lo, m1smo 1ue habían h ch otr, mu Lt en el vall d ¡
Pilo □, ~l an
pa ado qu inclu. i, matar n • ldado qu habían
pretend1d apr hend rl .
. u dkh . huyen hacia Ja 2 na altas
d nde unen_al r L de • m e · mplic , , ya e d . juot , ª" nzan má al
sur; e refugian en u~~ ·crranfa cer ana a fat huala. ) g b rnad r
Za,al~ da rd n al cap1tan Ancoo.i ( rpin I u t ni me de g bernad r
qn .:1vc en latehuala, para que I apr henda.
m al~n • &lt;le Jo'
fi ra11d h~bí~n bajad a congr , r a \, haci nda d r fatehuala para
P d r ub I tJ~ Y ayudar a u e mpañcr • que • e habían qu dad
remontad _cUJdando a lo. cautivo · ( )rpin 11 )fr •ci ' a aqu llos• que . 1·
us ~ ~panero ~ambi · n e congregaban Je r cibiría bien \' lo
a2'a a¡ar1a con ba. tJm nto. y r pa, 1 s r m ntad , nfiadament , y sin
ar~a. · presen~'lron en l.a hacienda; cuando ntraron a una galera
~ecibtr lo prom tJdo un cnad c rró el p &gt;rtón v di z doce hombr •
tu rt m nte
arma I , qu
·
.
. t a ban oc ul tos, en el ·mterior
I&lt; '
ªrP~ l~e~di r n. _11?inel l &lt;; Uev · al valle &lt;ld Pil ' n, dond ahorcaron a
,em~do . I cap1ta.n de ellos fu I crdonad por el gob •mador d n
l\Iart:rn d Zava.la, Ypo t ri m1 nt fue congre ad en la mi. ióo fundada
con ':~ n mbr d
ri tóbal d 1 ~ Hualahui e (hoy Hual huj
.L.)"·.
:1 4 d jnli &gt; de 16 6, ·n Zacatccas lo. juect:: Je la Real aja
m_an~lan que , , haga ·1 r mat d 1a hacienda · de Iarehuala an Juan\
an ª~· Para tp yar u mandato comentan qu dich hacienda e tá;
nt naada de r mat . d de 1645, y que
de dkha fecha no ha dado
cuc_nta de ella . ~ capJtán Antonio rpind de F scorigüela, que la ha
~~ntd{ en depo 1to r do [e dicho tiem o; y aunque se han e rit
iferentes cara - para v r .i alguna per ona la ¡uería
arrendar, en
&lt;&gt;n e an- n 11a 1,a b'c.l
I
qui n haga p comprar
tura·, y· us
m rced
u encn n ucia
· ·
c.1·
que ichas haciend""
· prdid
= c"tan
· as y

1'1

CllJr.l'.

1 ca~am1cnm • año 1646, fo13, 24-25.
'&gt;.. \i\l INL R ,\1110 ( 1, 11, ,olmm:n 10, cxp 011:nte !"', fnp~ lf- 2,.
' M~I ' L. RJmo ( .1nl. '&gt;n\umi:n ll(J, e pnltcntc 12, fo¡a i.

\P R. LP.) L1l)fl de cn11em1s

&gt;I

•

r· \1\L\~L Ramo &lt; 1qt, ·volumen 32, f 1as 239 241.
' Hut1Jno del \l(e,'() J{i,ino dr l .Ló11 l 6&gt;0 1690, Juan Bauusu ~hapa, captwl s l\' \' V.
~~3

�arnúnada que no han quedado ma. gue las ti rras, y n e ha po~do
con. eguir qu el capitán Orpinel venga a ta audad aunque ha id
requ rido con cartas ~r..
.
E) 1O de julio de 1656 en Zacat ca se le rematan la , haa~nda
d lab r de fatehuala an Juan y anegas a Franci co d ~ on, ~ner
en el Real de oncepción pero con calidad d que i Ant ru? .. rpmel ele
~ e rigüela, hij natural del capitán i\liuuel de
c oguela, Y u
herccl ~o ntcra e n la Real aja ta cantidad que . d be a u
1.aj tad ca preferid en te r mate;-. .
J yeinte de febrcr de 1658 C rp1nel llega a la laguna d Puca7~
uevo R in de Leó~ n_comparua
0 el valle de la Once lil Vírgene
de fray Juan García, cura doctrinero del convento fran~1scano de
harca . E t pue t e tá com a . ¡ legua de la ranchen~, ded anta
laría a&lt;lelant del Río Blanco, y metió a fray García e~ poses10n e c5/e
,·allc, p r e tar dentro de la juri dicción ecle ·iá rica de dicho c~m;. nto •
El 31 de ago t de 165 v l\'iÓ al valle cl la, )ncc ~fil\ irg~ne
acompañado del alférez rist 'bal or, na~o y &lt;lel a~gcnto _Toma de
Iencl za \' tro oldado , para de qw alir a de cubrir camm? P r I s
llanos al · uevo Rcin de L ón, par, que por el algan la haa_~ndas de
Jo. pa •tor _. El tre d . eptiernbre ·alió d e ce vall ~n ~ mp~111a d~ 1
militare así como de fray Juan García y de alguno indio •. f-&lt;.. te pnmer
día . ubi r n la cuesta del e rro Je an Pablo y la bajaron · llegaron a
dormir al pie de dicho c rro, p r la banda de los Han . junt a una me a
de piedra d cuya cumbre
precipitan hermosa caíd~- d agua, que el
alférez ri t 'bal ronado, la intituló la :M . a d ""lomo· donde nace un
rJ al que e le pus por nombr anta largarita· y en e te ?u o ha~
una nsenada a la que pu &gt; an ntonio l capitán Orptn l.
. día
sigui nte igui ron ad lant vad ando y ruzando \Taria, 'T&lt;:,ce. el no Y
pararon en una rinconada, donde . e junta otro ~~ p quena, Y a e t
puc to lo llamaron anta Margarita· d de d ~cl di~: ·ar n ~1ucho h_~mo
d \o bárbar que habitan aqu 11 · llano . El capitao Orpme~ mcao
p e ión ecl jástica a fra} Juao García, d esto, tcrriton
r c1 n

.:º

d cubiertos~9 •

;¡, ¡\)

11..z.

El Capitán Franci co de León
Tercer dueño de la Hacienda de Matehula
J capitán Franci co de León, fue un h mbre honrad leal,
trabajador } de reconocida apiencia en el laboreo de las mina valiente
como el que má , pue, expuso u vida n la batalla con lo naturale a
lo que e enfrentó bu cando apaciguar!
por e
h cho e ganó el
grado d capitán· o bien cuando en la bú qu da d la plata caminó o
cabalg , por aquella tierra, otitarias inhó pita del norte de oue tro
paí , tan llena de peligro para los que
aventuraban a recorrerlas
bu cando u re oro riqueza difícil s d ene ntrar y qu ya localizada.
aun _era más dur
peno o arrancársela a la madre naturaleza, para lJo
habta que laborar d ol a l todos lo día y in de ·can o n la
o curidad de lo tiro de la mina , mal alumbrada p r J fueg; d las
tea de cote, y a ba e d golpe de pico dad p r aquella mano
fuere y encallecida por e a ruda labor , v nccr a la pared d roca

. Protocolos de i\ laten de l lerrcra, caj:i O1, fo1a 28, .

,- I/11d. l·np1 29(
,K \rchivo ,cncral de la

•
nci,·in. ~n lo ~uccs1,o l. cmmi: A(~'-i.) Rollo 4:i.~88

• an hanrn,co, ( hamt., : .LP. Libro lhua ✓OS 165&lt;.J, fo1a 240- 241.
;9

1 catorc ele cptiembre d 165 los hij del capitán Antonio
rpinel P dr e lné , ·i ndo aún adole cente , n Ypoa, juri dicción de
Charca , fu ron padrino de un niñ indio al cual el pu o por nombr
Ant ni , hijo d una par ja de indi ''".
El v inticuatro de mayo de 1659, Juan ranci co de .. cobedo,
ecino y labrador en l pue t del Pabli.llo, comparece ant Antonio
Orpinel, ju ticia may r de a juri dicción y dij que hace ci año le
compró el iti d l Pablillo por lo cual le pide le dé la p e ión en
per _~na. J capitán Antonio Orpinel de Escorigüela. justicia mayor y
capttan a guerra d l \·all d Labradore , frontera de an Jo ' del Río
Blanco,
dral rand y Matehuala, con todo su contorno · dio por
pre entada la p tición y manda se I dé la pose j , n. Lo cual
hizo.
Te tigo : ranci. co d León 1arco de illagrán Jerónimo de Are 61 _
En go t de 1659, Antonio Orpinel de E corigüela muere a la
dad de cuarenta y d año , en la hacienda de fatehuala. u re to
fu ro · tra ladado l IO d noviembre de 166 a la igle ia de harca .
D j ' al morir a su e po a raciana orté y cuatro hijo : loé , la mayor
de trece año ; Pedro d diez· atalina de i y Jo efa recién nacida&lt;,:?_

Jb,d. Foias 241 - 241

4

1 \

•
1 ·•
R IS:, l. lg e 1•'

r,o lbíd. foja 243
&lt;,J AM1\ L. Ramo ivil, volumen 32, foja. 239,240} 241.
62 P H LP. Libro dl. Difuntos, fo¡a 4v, a.~1ento (ll, año 1660

75

�escondidos en u entraña ' y luego a l mo de
para arrancarle l metale .
f
, ue to a lo a alto , h ta
-1 • or cammos rago o, V xp
d
mula transportar os P
.
· arl la e cliciada y anh la a
la má e rea.na hacienda de roma pa~a ac d l c1·
d l hambre mal
1ma,
di de l s ng r s
plata y todo ello n me o
~ • ndo a los eres querido
y
r h d I
ol dad nocmrna anora
•·
-aris1ec a, ~ ª
era abundante y de buena 1 y, la nol:J.o.a
cuando l truneral ncontrad, .
. de c~bridora e bu caban má
.
l
ntorno de ia nea mma
,
,
.
corna y en
e
.
dí al reclamo d la plata. r\s1 nac1a
vetas por otr s gambusmo qu~, adcu ~
' con e to s creaban nueva
fu d
. ·o un rea.i e rruna )
un nuevo n
trunet
. .
de temor al fraca o e embarcaba n
oece idad y este hombre, tn p1~~a
h . d de acar plata, ya
11 l . talaoon de una act n a
d
ati. facer una e e as: a~□
• b l ·· 1:1.· ad cuado guién le prestara
or lena busca a e sl
P
fuera por azogue
'
. al d o&amp; c'ia sus
rvicio a lo
·
··
)'ª m t a o
lo p os de la mve.r 1 o - . ,
l reale de mjna perdurarán y
·
L p rrrut1a que
mio ro del di trtro e O
.
l
blo y fu I que luz
de arr liaran las villa Y 5 pu
. ,
.
qu en e U s
d
b .· . un· a V la re01 tro prunero
.
d L ,
fatehuala escu no o
.
o·
Franet co e on en
,, d
" má , tarde e□ el cerr de
•
d p apaga)'O· al. nort e .an . ga. ,'1to
J
l
en la sierra
al Ojo de Agua, en e
Fraile, in taló una haoenda del rnu~a- ¡w , fue el lugar donde u
11
ban (acehuala a 1e1a, que
d
puesto que ama
. .. 1 clificara las primera ca a
e mpañero tvügu 1 d
-- con ul e a . e
allá po,r l 615 y alli n una
. . d
d le m rcedaron a · tterra
'
'
v1 1en a cuan
cli" adi , a la vida. Pa emo
haci nda de mina , a las que anta am ' ¡o

°

,

pu s a canta ·la.

De &amp;1a11 a Matehuala
.
. (ría en la que corría un vient cill hel d
En una tarde lluvio, ª)
.
&lt;l enero en este
1
h
l hu os tan comun n s m e
. ,
b
c.¡ue cala a a ta O .
.'
. r· dad e daba epultura al capitan
Real ~
harcas , en la iglc ia !~a
hada tr días; a darle l últim
Franc1 co de_Leon, cual ha .
1 mavordom s y sirviente d us
adiós
hab1an r urud u _arrugo~, o
~rtida tabao su entenado
. ]
lo que ma enoan u p
hac1enc. a , entre .
, J , .
d
rimaldo
u e po a ya
lo rujo. de la ~u1 r que ~o, n
ersonaje, a é o. jóv ne que
difunta, que ya viuda e cas col d
.
Po su e tam oto l deja por
a •u a y que
formó y que iempre tuv
d
. 1 artida de aquél h mbre rudo
hereder ' llos enrian profun a.m ntFe a p
d darle amor- \' cuand
nero o que ue capaz
,.
7
y foert , per a su " z e
.
.,
,
·
r nunci ' el último
fray P e d ro d e Fontl.dueñas· , quien oficio las exeqwa P

e!

1;~ :~~:

:~t:ª
776

amén y los doli ntes di ron la e palda a la tumba bu cando la salida, en
ese m m nt tod había terminado.
Fu un largo pere ·inaje que duró 77 año ; e a a entura en bu ca
de la ati faccione y logro · a lo gue lo empujó la vida mp z · n
1596, año en qu vio la primera luz en u natal Ruan provincia d
I ormanclía, del Reino de Francia63 fue hijo l gítim d
icolá d Ulli r
y P tronila de Lier6-l, no cuento con n ricia de u niñez, pero muy jov n,
a lo dieciocho abriles, se embarcó rumbo a la u -va spaña, en la fl ta
del general don Juan de la Cueva, c.1ue zarpó n el año d 1614 115 y e e
mi mo año debe haber ll gado a · eracruz, un rápido viaj a la ciudad d
éx.ic y de alli al Real de Ramos.
De 1615 a 1619 posiblemente trabaj · toe.!
e o años en la
hacienda de mina de .Melchor de spino a. Debe hab rs di tiogwdo
por u laboriosidad e inteligencia, 1 que le permitió apr nd r
rápidamente las técnica del b neficio de la plata y la admini tración d
e tipo de negocio, ademá por su buen don e.le gent s hizo grand
ami tad s entre ellas las de liguel de E corigüela íartín d
e tona
1iranda y la del propio M lchor de Espin a afectos gu duraron toda
la vida. Era tal la confianza qu desp naba que a raíz d la mu rte de
Melchor de Espinosa, lo acreedores de éste solicitaron a la Real Ju ticia
que en lugar de rematar los bienes del difunto se los entregaran a él para
que los admini trara, a ignándole un salario e 600 pe os por año, él
aceptó en nombre d la amistad c n la familia de E pino a; y con la
pocas utilidad que generaba el negocio fue pagando las deudas, per
lo bienes n alcanzaron para u Liqwdación otal y para no defraudar a
lo que creyer n en ' ] r qwzá también para gu la viuda que de 1 u '
sería su espo a y I hijo de ella n cargasen con el pe o de tal adeudo,
él acabó de pagada con lo frutos de u trabajo, como con ta de papele
y recaudos que tuyo en u poder Jo · de ,. pino a con e to la Real
Ju ticia quedó en entera ati facción, ¡claro!"''.
n 1620 pasó al Real de Charcas dond de ·cubri , y registró
mina y fundó hacienda 6"' . se mi mo año descubrió la mina, rica. qu
llaman de Papagayo , catare leguas aJ norte de la hacienda d

HE LP. FAM H. Legajo 1673. r:-..-pedie□ te OL, foja 2f
Ibíd.
65 MMZ. ap 1632 -1688, legajo 1688.
/,¡; AHE LP. FAM 1-1. Legajo 1673, e.xpcd1ence 0 1, fo ja 2Y.

63

64

67

MM.Z.

l ja 1632- 1688, h:h&gt;lljo 1688.

777

�Matehuala, d nde fabricó haci nda en comparua d !\ligu:I de
Escorigüela, a u co ta la. labró, lo que dur · ~ mpo d 1~ an , Y
d bido a la falta de azogue e vieron en la nece 1dad ~ d 1~~ talarla.
E. re R al perdur' por mucho año , generando grande. nquczas •
n 1632 pa ar n la haci nda de minas de Papagayo al Real d
oncepci · n, juri dicción d 1 [azapil el cual e tá a 2 legua al norte de
Zacateca . De L ' n encontró e t R al apunto ele ser aba~d ~ad por
u v cin
pero él , e pu o a trabajar y a su co ta labr _mma .. qu~
e taban derrumbadas v d poblada de 4 año atrá Y busc Y regi. tro
otra. nu vas v la pu :o o corri nte } labor, y 1 \'ecino mo\'i~o. P r
u entu ia m; bici ron lo mi , mo y ntre todo . lograron co\~1twr un
fundo minero &lt;l dond procedieron gruesa cantidad de plata .
;.l 26 de febrero de 163 1 , aprm·echando la entrada que Juan de
Zúñiga y Almaraz capitán a guerra p r el u '\'O R_ ino de L~ón ~1~0 a
la hacienda de labor de 1 Iatehuala que ra d ligue! de Esconmicla,
entrada en la que de Zúiüga LOmó pose ión d las tierra al nor : d la.
acequia d e ta taocia por el u vo Rein Franci ·c &lt;le L o~ e l
unió y lo acompañó n ·u derr cero, buscan~o nuevo , c~mmo Y
d cubrí ndo ina , y e tran itat· por aquella tierra k llev . ha ta el
cerro del Por sí , preci. amente en el paraje d ·l PabWlo regi tra una
mina a e taca de la de cubridora, a la cual puso por nombr an
farco . u e píritu a enturero y de gambusina lo lle-rnba a la _bús_queda_ Y
regí tro d nuevau mina , y a explorar y conoc r nue,Tos territorios ba¡
L

•

-¡¡

cualquier circun tancta .
ntre 16 2 ,. 1645 su v cindad estaba en el R al d
ncepción,
p ro d él alia c · o fr u nci~, .principalmente a Ramo , ha~ca Y
l\Iacehuala, ya que
tien a not1c1as documentada de su. e tanc1as en
eso lugare .
.
~n la Real aja de la farca de harca · ,·aria. vece eo~e .. 1639 Y
1643, ab nó cantidade d peso: al adeud de Migue~ d E conguela, su
compañero que era qui n . obligaba ante la Real ªIª d Zacatecas por
el azo6ru ¡uc r querían u. hacicn la .. El 29 de e~ero _d~ 1641 n I R al
de Ram s abonó a la deuda de 'ligu l de Escorigucla 60 pe o. 5
tominc · 1 brran

El 24 d marzo d 1644 9u dó r gi trado como cofrad d las
cofradía de hl parroquia d an Gregario d 1 azapil?
·122 d ' n r de 1645, el capitán figuel d Ese rigüela, cücta u
testamento y en una de sus cláusulas declara qu tiene hecha compañia
con Francisco d León. a p rdida y ganancias n una hacienda de mina
que e tá en 1 Real de Concepción. qu e uya, qu Franci co de León
o~ ~ene má que la mitad &lt;le la ganancia í la hubi re. Declara,
asmusmo, que de León le deudor de
p o , lo 6 Oque I hizo d
alcance en la cu ;-ita y lo 100 que libró p r u cuenta manda se 1
cobren, y n otra cláusula dice que de pués qu
separar n d una
compañía que tenía con Franci co de León n una hacienda d mina
(po iblcmente la d
barca ) sacó 35 montones d m ral lo. cuale;
b nefició ) de I ón tomó 250 marco de plata· de la cantidad de plata
que obtuvo de lo dichos montone d contando el co to d la maquila
y el con umo el zogue, menos 1 ' 250 marcos, el 1 remanente la mitad
1 pc1~cncce a él, r ·e remite a los libro que el dicho d León tiene n u
pod r 3 •
Al morir Migu I d E c rigüela, todo ·u biene ·on ejecutado
por deudas por la Real Caja d Zacacecas, y el primero de f brero de
164 5 n ton.i o ) rpinel hijo y heredero del cli funto, declara ante
Domingo de Záratc, juez comi ionado para la cobranza de la dicha
deuda, lo bi ne qu quedaron p r el fin y muerte de u padre, y dice
qu e~ el Real de Concepción quedó una haci nda de mina , que la tiene
Francisco de León en compañia a mitad de perdida ) ganancia pero
qu no ab _lo qu tiene, 1 pide al juez Zárat · vaya a ,erla
personalmente ~.
. El 14 &lt;le febr r d 1645 n d Real de C acepción y ante
Dorrungo de Zárat , juez c mi ionado, Franci co d L ón declara lo
bienes y ~peros L¡ue pert n e n a la hacienda de minas qu admini traen
e te Real ~. Al día siguicnt dicho ju z, d pués de embargar la hacienda,
1~ nomb_ra depositario &lt;l lla, él acepta 1 &lt;lepó ito }'
obliga de tener
dicho 61 nes de manifie to y dar cuenl:t'l de ello ~&lt;, _

-,

' 2

APMZ. Libro lnvemario de Cuentas de Marnr&lt;lomus 2'1 de marzo de 1644

~1
col!

Al~IF.Z. FN. Protocolo. 11lareo de Hcrraa,'ca¡a 01, e:~pedicmc 02, fojas 13f-13v..
/bid. fojas 2f-3f
75 lbid. fojas 7v-8f

7~

Jl11d.

m J/11tl.
-., Ml\1 1 L. Ramo Ci\'11. Yolumcn 66, c:-.p diente f'/.
65( .. ?"
º'A l IEZ. F!\.. Prnmeolos ;-.brro &lt;l1. Hcrrcr,1, ca1-1 lll,año 1 &gt;, to1a _:,, •

7

fbíd. Fojas 8v-9f

76

779

�a 43 de ellos· con lo que el r sto se a entó de paz y ce ar n los grave
daño que causaban de ida, y biene y se a guraron lo caminos84 .
El 1 de juruo de J 656 pide a los ju c de la Real aja de
Zacat cas le admitan su postura al remat de la, haciendas de labor de
Matehuala, an Juan y anega qu fueron de ligue] de . corigü la, lo
¡ueces s la aceptan y mandan e pregon n esa escancia , por nueve
días 85 .

É e mi mo añ , el 14 de ocrubr , ) a en pl na funcio~e de
dep itari pid y l entregan d l Real Almac ' n d Z~cat cas, 5 qumtal~s
&lt;le azogue y ante :Mateo de Herrera, cribano e obliga de pagarlos pata
febrer de l646-- .
.
y ¡ 21 del mi mo mes, cuando por lo juec . d la Real ª lª de
Zacateca .
ha di pue t el remate de la hacienda de la que es
deposirari pid a lo · dicho juec s que ~ adm~tan .' u P . stura qu
_de
22( e pe 0 - de r común en plata. I
dichos tunc1 nano la ac ~tan
inco días má. tan! ,, 1 26, le rematan la mencionada hacienda Y
e le da e . timonio por título -•1, má tarde y ante Ia~eo d Herrera
e criban , otorga carra de obligación por la cual se
l~ga de pagar_
22 o pesos n plazos a i te añ JS y otorga por su hador al cap1tan

I?

ntonjo Orpinel d E corigüeliº.
, .
-Pa an 11 al'ios, en el tran curso de 1 · cual el 1gue perand
c n éxito la hacienda de onc p ión y termina d pagarla, pero con
frecuencia e ha e pre. ent n far buala8 1, e tá al p ndiente de lo qu
ocurre en e a zona le int re a quizá. p r lo bueno recuerd
de
aqu IJo año en lo qu ,·ivi ' e_n ella cuando fo min r en el Real de
Papagayo
hizo bueno amigo , )'
egur 'l~, u de. eo era
v. rabi cerse nucvamcme n aquel di trito y n atenc1on a ello 1 9 d
unio de 1655 ant I capitán Domingo ele Barreda, alcalde may?r d 1
~cal del fazapil, otorga carta pod r al capitán far~n de Roy res1dent
en Jicho R al, para qu administre ·u haci n11 de mina. d
onc pción,
•stu k: &lt;l ja tiempo para concr rar -u plane · .
,
En 1655 el gobernador &lt;l I u vo Reino de _Le~n don _farun de
•ala, le da corni. ión para que proceda contra I indios ncmtgo , qu
habiéndo e alzado hacían rob y muerte cerca ~e fate:;uala, per) en
Lerritorio &lt;le e Reino salió en su bu. ca 1 lo redu¡t~ a paz_ •
En 1656 el general D omingo de Lizaranzu, le cho oueva~ne~tc
c mi ión contra ind1 s alzados y en compañía de 24 soldado y 3_ indio_
· , qu 1u
· nto' a u e . ta, , ..
salio' ,a r &lt;lucirlos~ ;v 1· unt aJ cerro del Potosi,
amigo
, c.:ntabló la escaramuza en la cual se hirier n a mucho '
ah rcaron

1a

za

\H EZ. ¡
Prorocolo 1Luco de Herrera, caj,1 02, expediente 01, fo¡a 23Y.
·
.
Pri,tocolo · 11:ueo de I lcrrera, ca,a 0 1, c:-. pediente 02, l9f- (9\ .
F
,\111 ~/:.
-., Jt,íil fo¡a 23
"" /l11d. h 1¡.is 24\· 25, .
1 Ap( H ' LP. Libro de Enucrro~ \ 'a amienw ·, fo ja 25, año_1646.
.
•- ,\ 111 ~z. l◄, • Prcm,colos Fdip.: de.: Espino. a, caja 01, cxped1cnre 03, lo¡a 01.
,11 ,\Ml\lZ. Caja 1632 1688, expcdicmt: 168~.

780

J 1O d juLio d 1656, no habiendo otra po tura má que la ·u 'ª,
la Real aja de 7,acat 'cas, l remata la m ncionadas hacienda ; el
capitán d León acerta el remate por la cantidad de 2002 pesos d oro
común en plata, 3 tomines y 2 granos, plaws y cláu ula de calidad, por lo
guc los jucce mandan e le dé te tim nio y rdenan al depositario &lt;le
clichas hacienda s la entr gue~''. -,, e mi mo día ante Felip de
Espinosa e criban real, otorga carta de obligación por la que se obliga
de paoar la cantidad concenada en plazos a 4 pe o cada año eguido,
ha ta terminar de pagar8- .
En 1659 por h reacia del capitán Antonio Orpinel de
E corigücla, difunt , r cibe 54 sitios de ganado ma or y rn nor con
varias caballería de tierra que e tán en el Poto í juri dicción del Valle
d Labradore
uevo Reino de eón, el capitán rpinel la hubo por
tre mercede que le otorgó don Martín d Zavala gobernador del ficho
Reino8H.
De pué el I r mate de la haci nda le latehuala pasan cinco
años , habiendo t rminado de pagar el adeudo contraído con la R al
Caja de Zacatecas, por lo cual ya pu d di poner a u antojo de a.
propiedade
l 7 de 'epticmbr de 1661, ante E teban de
lazco,
t ni nte de alcalde mayor del de harcas en e te partido de atehuala
pareció junto con el bachill r Diego igil de Quiñon s, clérig , vecin y
minero en el Real de an Lorenzo de lo, Papagayo , y declaran qu
tán
convenid de hacer tru que, el bachill r igil I da al capitán de León la
hadenda de mina gue tiene en Papagayo , c n u minas y parte de
minas, y él le da a cambio las haciendas de labor d an Juan y anega. y
54 itio de ganado may r · menor que e tán en el Valle d I abrador

/bid.
/\HEZ. FN. Protocolos ·clipe de Espinosa, caja Ul, expediente 02, año 1656, foja 24f
86 !bid. Foja 29f
8' !bid. Foja 17v- 18f
lSIS II
LP. FAM H. Lcga¡o 168 1, expedienie 05, fo ja 2v.
114

8'

781

�del u ,· Reino de L ón, y 100 rese · de un año para arriba, má 1
entr 'ga de un val de 1,500 pe o que tenia a u favor d I dicho bachill r,
8CJ
y e dan por contentos y entregad o' .
.
~l 2 de octubre de 1661, ante stebao de elazco t mente d
alcalde mayor de harca en e te partido d
Iacehuala, da en
arrendamiento la haci nda d lab r de Matchuala a Pedro
nzález d
oli · por tiempo d cuatro año primero iguiente , a partir del primero
de en ro de 1662, p r cuatroci nto p os en real en cada un ano .
Por el año d 1662 ti ne fundada hacienda d . acar plata en el
itio !Jamado an Bartolomé, junto al Ojo de r\gua como una legua
arriba de la ca a. d la hacienda de latehuala, aJ itio rambién e le
conocía como fatehual la Vieja, p r ser el lugar donde Miguel de
Ese rigi.iela di-ficó la primera ca. a a raíz de la m rced que 1
torgaron de dicha tierras n 1615. Y a u ,. z regi tra minas en el cerro
del raile91 •
El 16 d mayo de 1662 ant ranci co de Elizond teniente de
alcalde ma or n el partido d l Mazapil, e ·tando en la haci nda de
Bonanza q~ fue del capitán l"' ranci co d rdiñola declara en l juicio
testamentari de los bienes qu d jó doña I ab I de UrdiñoJa difunta, a
u ni tas Franci ca de Valdez ,, María d Alzeága.
presenta por
.
•
92
t stigo l gobernad r Lw de aldcz, padre de la. her dera .
El 17 de juni d 1662, ante el capitán Pranci co d Eüzondo
t niente de alcalde may r en d Real dd Mazapil dio I oder a Franci co
de Yribe, vecino d hiapa, juri ·die ión de la u va E paña, para que en
d o Rafael d Zúñiga y Trej , \'Ccino d 1
Su nombre r ciba \' cobre
'
p rtido de hiapa, 2 p so d ro común en_ ~eal , que I de~~ d l
arrendami nto por escriturad lo pa. tos de lo ·111os d Iatehuala ·.
F.I 29 de febrero d 1664 ante el alfér z Diego de antiag
teni nte de alcald mayor del Mazapil dice qu d be 6 5 8 1e o al
capitán Gregario d 1\Jarcón, a quien tien arrendada u hacienda de
mina. el I Real de onc pción, Eor 900 pe o por cad, un año- y que
para el pag &lt;l dicho adeudo han conv nido 9u el dicho arrendamient
)

'

;

9 J/11d. Pojns 2f-31
•~• AJ 11• LP. l i\1\!CI l. l..cgaio 1664, cxpl'Clicnl&lt;: 11. foja.~ 1 1-19f
•11 \111-:. LP. F,\MCH. Legajo l(i73, expediente 01, foja 1f
,,, ~ o\L\IZ. C:i¡a 1612-1688, legajo 1662.
q, J\I IE 1.P. P \MCH . l .cg-.1¡0 1664, e pecliente 11, fojas !lf-81.

7 2

l)(l

corra p r todo el tiempo nece an

a dich

prec10, ha ta cubrir la

cantidad adeudada'
El 27 de mayo de 1664, ant Juan de tañez alcalde mayor del
Real de harcas, declara ranci co de Yribe, v cino de e te Real, gue
Franci co de León, minero en los Reales del azapil, Papagayos el
Fraile, l arrendó por do años el agostadero de su haci oda de
tehuala para pastar ganado menor, a razón de ci n pesos por año, lo
cuales 20 pe os e lo pagó por adelantado gue I primer año entró ,
pa tó el ganado, pero el gundo Pedro González de olí arrendatario
de la labor de Matehuala le impidió l paso; por I que demanda aJ
capitán de León por co ta y la de olución de los 100 pesos. El litigio
iguió u cur o hasta gu e dictó entencia la cual lo condenó a pagar lo
demandado 95 .
Para 1664, tiene una nueva hacienda de mina n el pue, to de
Pozos jurisdicción de Charca 9'' .
1 6 d ocrubre de 1664 ante Franci co de la Ro a teniente de
alcalde mayor del azapil, torga poder a Franci co Terraza Ruiz, para
que en su nombre pida a la R al Caja de Zacatecas, 1O quintale de
azogue para , u hacienda d Pozo !.P _
El 22 de junio de 1666, n fatehuala fue padrino d bautizo de
Melchora, hija de Pedro de Ordóñez y Gertudis de la Casa 98 v eJ 24 del
mi mo mes fue padrino de bautiz de Maria, hija de icolá d · rdóñ z
y d María de la, a a w_
l 12 de novi mbre de 1667 1 Marqué de lancera, irrey d
la ucva España, redacta y manda una carta jurada aJ general don García
de argas Maruique on jero de Zacateca , para que la abra , pregone
el 9 d enero de 1668. sí lo hace y por ella e entera que un conflicto
bélko c. tá próximo a estallar entre . paña y Francia y con este motivo la
R ina Regente, manda que a todos l franceses que re iden en e tos
Reinos e le, haga embargo y represaria de ·us per ona y biene por lo
que todos ello deberán manife tar e ant la má cercana auto1idad 1!\'1• El
25 de enero de 166 , el capitán de I ón manifiesta ante la Real Ju ticia
14 .

9-11 i\111%.. Caja 1632- 1688, legajo 16 8.
qs AHF LP. FA,\ICI l. Ramo 'ivil, legajo 1664, exp1:dieme 11, fojas I f-J91'.
% AHEZ. Pondo Real Hacienda, cric Judicial, caja 02, ex pedi nte ! 664-1665 fo¡a 13.
'17 !bid.
'
98 I\P H LP. ljbro J Bautizos y Casamientos, año 1666, foja 32.

'J''fbtd.
11 ~1

fMZ. Caja 1632- 1688, lega¡o 1688.

83

�de Zacatecas una relación de us biene , raíces y mueble , a í como u
deuda qu ascienden a 16,647 pe o , y en tal crito pide qu en
con ideración a • u mucha edad y en wrud de 1 . erncio pre tado a
u Maje tad n lo 54 año que tiene de vivir en e te Reino, n lo que
nunca ha tenido probl mas con la ju, ricia, y que mu ' por el c ntrario
p r el re ultad de u trabajo en difi rente fundo miner
I Real Hab r
ha id muy b neficiad · p r lo qu piel lo eximan d pre entar. en la
ciudad d iléxico y qu le permitan quedar con u. biene, n calidad
d d p itari , y el alcalde mayor del fazapil
mi. tín d
ch rvez,
·
el
di
101
autonza p mento .
:.16 de julio d 166 el Marqué d Mancera, irrey d la l ueva
E paña, manda que nue amente dé infonnaci 'n obre u bi n y vi~a
anee el teniente del capitán Pedro elázquez de la adena, , ecretano
mayor de la G bernación y Guerra de esta
u va spaña, y no
pudiendo la di e en Zacateca , c m riéndola a uno d lo ju ces de la

. 111'.!
Real a¡a
.
El _5 de febrero de 1669, ant Juan d R yno o y Padilla alcalde
mayor de Charca torga u testam nt , en el cual pid er epultad en
•
•
111,
la igle ia del c nvento de an Frano co de harca . Declara qu tue
ca ado con Jerónima d Grimaldo muj r que fu e po ad klchor de
E pinosa, vecino de Ram , ya difunta y qu no tm·ieron hij 1114 •
D clara p r us bi nes una haci nda d benefici de acar plata por
fundición en el R al de onc pción- otra hacienda d acar plata en
Pozo. , o la juri. dicción de harca · y una hacienda má. de acar plata
qu
tá una I gua arriba d la labor de Matehuala junt al nacimiento d 1
agua; y una haci oda d labor que llaman d Mat huala· tre
clava
n gra : ranci ca, Iaría y Polonia 1 y dos esclaYo var n , nt6n, negro
' otro mulato llamad Jacinto 10' .
Declara que debe 7 O pe o a Fernando arda, vecino d an
Lui ; al convento de an ranci co d an Lui Potosí, mil p so · debe a
Jo é de Victoria y
iain 162 pes ; a lo heredero de Miguel de
egovia; al licenciado ranci co de la ruz cura y , icari de Io~terr y
00 p o ; a lo hered ro. de rancisco de
varad , vecmo de

Zacateca , 30 p so ; d be al capitán Gregario de larcón 6 588 p o ·
o_bre la_ hac~enda d
fatehuala, tanto en la de labor c~rr:o n la d;
~as tl , ne tmpu t un c~n de 2 500 p o. de principal y de Jo
1reditos, solo. ha pagad el pnm r ru10 ,v lo demá' , an- 0 que han corn·do
o e ta debiendo. u d udas a ci ·nden más o meno a 11 00 pe O lll6 _
.
ombra p~r u albac a y tenedore de bien
a Jo · de
spmo. a ' a Gabn l L, pez, con a i ·tencia tanto en la, venta como n
lalabs P~1- de Fernand García al cual, para lo dicho, nombra como
acea .
. . Y pagada us deuda nombra por u heredero. a J é d
Es~1no a de la mitad del r manent , por ser hijo de J rónima d
Gnm~do · la que _fue su m~jer; y por la otra mitad a Juan, icolás y
ranc1sco de. 1\laru , ya. EIVlra de rimaldo hijo de Magdal na de
om~do difunta y meto d la dicha Jerónima v re oca y anula
cualquier otro testam nto 108•
,
~ 25 de , eptiembre d 16 O la Junta d Repr alia y Embargos
d Hacienda. de Franceses, at nt a édula Reales del 14 de julio de
di pone que en 1os Remo
·
d1571 r 21 •de febrero d . 15 2 por la cual
e l_a lndia lo e~tran¡eros que r idan en ello por 1 año con ca a"
ba~endas, y tu 1eren casados c n mujere naturales de ello
ca~
habi~o - ~or n~turale ; y como el capitán de León tien prob;d lo
refendo dictarrun~ que e le deb n entregar libremente us bienes 1° 9 .
El 5 ~ dic1 mbre de 1670, el Marqué d fancera, irrey d la
u va E pana, declara que el apitán d León no debe er compr ndido
en _el band por él mandado promulgar y que d be er tomado p r
vecmo y natural de e to Reino -1 ro_
El 28 de ner de 16 1, Juan uti ' rrcz, vecino de harca y que
por mucho año fue u mayordom en u hacienda d Matehuala' en u
te tamento
. 1, por part d e
d
D dice er m dio hermano de Ant nio d rpme
ma
vale re. edara que el capitán d Le , o le d b 350 pesos, r sto d un
0 otro apartado, d clara gu 'I fue con tituid por ten dor d l
. ·
biene que qu dar n del capitán Antonio rpinel finado )' que
l
cen o d ell os pago' 230 P , o , como consta del aju' t d cuenta qu
P r ee

106

lhid.
1lE LP. rAi\!Cl l. Legajo 1673, expediente 01, foja l l f
1o 1 L/11d. Fo ja 2
in-1 /11,d.
w,¡!,,d. l·o1as 2 1 -3f.

1111

1111 ,\

7

4

[bid. foja 21 •

w, Ihíd. Foja 3f
108 Ihid
111&gt;lbui. Fojas I h · l 2f
1w !bid foja l 2f

785

�. . .
harca ' con 1 tro albacea, el cap~tán Juan
hizo ant la ¡ust1c1a d
. . d) J ón como hered r que dice r de
eorte· 1u d a1·ra·' ' qu el cap1tan ha~ ' ad ha, ta ah ra, mand a s le
u hermano Ant nio, no e I
pag
11 1
d d
cobren .
671
1 capitán feliciano Hurta o
El 2 de iulio de 1
,1 Ch .
Juan Guti , rrez, vecino d
mezaga alcalde may r del Reda d . dat~~l pes v 3 tomine , al final
l d
da por erle eu or e
.
,
harca , o ema~
. a fa or d 1 demandame, pero est no
del proceso se dicta cnten~ia
d 1
·r· de León no e pueden
1 . bienes e cap1 an
d 1
pu de cobrar p rque_
, . d d el añ de 1668 p r orden e
i curar por tenerlos_ el, ,~n depo ito

;t

R al

nsejo de l odia ·
latía · te se ncuentra
Para 16 l t nía mina en el c rro de . an
. , h d r d tre
. d 1
. d El Fraile dicha mma terua un on
p r deba¡o
e no
_,
113

,

·

.
J Góm z González teru nt
El 9 de diciembre de 16~ l ante luan_ d d labor de [atehuala
d
h ca arrienda u ,acien a
d
de alcalde ma, or
ª~
.
d 5 años y por 5 Op o en ca a
a ntonio d r\barrategu1, por tiempo

e ·tado

un año 11 4.
,
nzález, teniente de
El 27 d ·¡ulio de 1672, ante Juan . mez
d d acar plata a L idr
d harca , arrienda . u h, e1en a. e
, ' Juan de
alcalde mayor e
. ál:z de olL a Pranc1. co arcia }ª
onzález a Pedr
nz
b · · t del Real de an
.
.
n el nuevo de cu rmt no
11s
lazco, cm Y minero
· d 25 p o n reale •
.
d, n año \' por un pr c1
.
fatía p r u mpo e u
;
f
d .
d bautizo de t\, c ocio
rmo
l ago ·t de 1672 ' ue dpa B
1 15 ({:
· t d • a' istente en
. d 1
alera ,, e
atr1z
·· d /\ntomo
a
)
l1110

libre en cuanto fallezca y pide a su albacea le den testimonio
autorizando su libertad de manera que haga fe. Die que d un aju te d
cuenta que hizo últimamente con Fernando García le quedó a deber
700 pe o n plata, má 300 peso, en plata de ropa gue sacó para el a ío
de u hacienda de Pozo . Declara que le debe F mando García 140
pe o en reale del arrendamiento de u agostader que e 1 rentó en
200 p so )' de ellos ·ólo le dio 60· 9ue le debe 12 pe os en reales gue le
mandó el Licenciado J\J n o ~ánchez Muñiz con él cuando García le
compró la hacienda de Papagaro , diner &gt; qu le debía el dicho licenciad
ánch z; que le e deudor también de lo qu I arecierc haber pedid él
y us mayordomo , en la cuenta de ·u libro. Manda a u albaceas }
herederos - ajusten con el dicho Fernando García. D cla.ra que tiene
trabado pleito con el capitán Gr gario de
)arcón, quien fue , u
arrendatario de la hacienda del ReaJ de Concepción y lo tiene eo grado
de remi ión a I trado manda se siga I pleito hasta que tenga cumplido
efecto la cobranza y co ta gue le debe. rdena y manda qu pagada
todas u deuda , del remanente se aqueo mil pesos en plata y de ell s le
den 500 peso a l ira de GrimaJdo y los otro 500 a Franci co de
Alanís; y del r t d lo bienes nombra a José de b pino a ya icolá de
anís sin que ll ve uno má qu otro, por su herederos uní r ale 11 -.
El 19 de enero Je 16 3, falleció en u haci nda d fundición
llamada latehuala, qu e tá junto al Ojo de t\gua 11 8. El 22 de enero d
1673, e epuJtó aJ capitán Franci. c de León en la iglesia de la atividad
de Charca 119 .

r

•
de1
lacehu al a •.
F
d Ramo d
ri la t mente
· · b d 1672 ant ~ernan
El d d1c1em re
'
1 arti&lt;l de 11arehuala re\' ca y anula por
alcalde mayor de harca _en e ~-, lb
d Fernando arda p r er
un codicilio el nombranuento e al acea
bra a l icolás de t\lanís.
d
\' en u uoar nom
d .
hombre muy ocupa ·' , ,
p I nía negras us e. clava . las
¡a
Ad má e tipula que a Mana y o
'
111

, d
111 \rchl\ o dt:I Juz¡!.ado d t: \ ena 0 •

., (Jrotocolo~ de Ch:irca~. lq.111jo 01.
.L.\&gt;. l..1 b r&lt; I d ~

expediente 35._
lC'I xpcd.ienle ll3, fojas lf-2.Sf
112 M-lELl'. l·.\M 11.Lega¡o &gt; •. d
lllt-0·1•1lJf
·
l
(7 cxp · teme
. • ·
1J
lllt\HE, 1.P. f ;-..10 "~ª''.) 1 ' , . . • , 06 fo a 2.1f-2•h-.
.
..
114 AHE:LP. I ¡\;-,.l 11. Lc~lº 16 1, cxped1t:otc 1
harca~. lcgajfl 19, expcd1cnrt: 03. l·o1as
11, i\rchho del Juzgado de \'cnado, S.1..P. Protncn os u : ,

'¡. (

22f-22v.
.asamicnros, aúo 16~2.
111, AP "H t.P. Libro l de Baut11°~'

86

u-,

I.P. FA\.IU J. Lega10 1673, expcdi1.:nte 01, fojas .u:5¡
1/Jid. l·oja 1(
119 AP H I.P. l.ibro de Entierro 1660-1693, foja 29, a iemo 02

11 ~

78

�LAS UNIVERSIDADES PUBLICAS ESTATALES:
FENÓMENO CARACTERÍSTICO DEL SIGLO XX

niYer idad

Dr. David Piñera Ramírez
utónoma de Baja aliforn.ia

Con la perspectiva que ya no da el naciente iglo 'XI, poderno
con ·iderar que la univer idade pública &lt;le lo e tados de la F dcración
con tituyen uno d lo. feoóm no. má relevantes del iglo J.r . / , n
materia de n. eñanza superior. Particularment durante la , eguada mitad
adquirieron un papel de agente protagónic
en la vida de us
respectiva entidades federale y p r Lamo en la del paí n general.
ctualrnente más d la cuarta part d la población de niv I sup ri r de
léxico cura u e tudio en univer idad e tatales 1•
Para que se advierta mejor I ignif-icad d ello hay que rcc rdar
que a la altura de 1960 la población global de en cñanza superior, en su
cüver a modalidade sólo era d 90 300 c.:studiante , de los que má de
la do tercera pattc e concentraban en la ciudad de Méx.ico y meno
de la tercera pa1tc se di tribuía en I re. ro del país2.

1 Almr1rio eslaiÍisltr(J

200 I . P11'1/,1tió11 m11/or de licenc1t1l11m m 111111'l!rsidodl'S I i11.rtit11tos lemol~~icos, \ U11 · ,
México, 2002, pág. 5 y •ln11r1ri11 e.rtnrlísttro 200 f. Poh/,,aó11 c1rol,1r dr jlO{~ftldo, 1 UIE , \léxico, 2002,
p. 3.
2
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789

�.
d lO ?'038 383 e tudiantc 9ue ati nd i
'
n cambio ahora,. , e
.- 543
77?3
e to e ma, d la cuarta
i cerna g neral de educac1on up nor,
•
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bican en la univer idadc e t.1.tale . era imo
parce, e u
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e, ident proce o de de concen~a~on. hat· 9ue a regar el irop rtant
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cuadro J prote 10 nai s que P
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.,
,
o en fortaiec r Y c1aa icar
Fedetaoon, as1 com . t
d . ,d
tar la e encia regionale que
identidad, lo que qw,,al a ecir, ecan
conf: rman el [éxico plural.

r

Periodización
Propon m
statale :

cuaLro periodo

n I proce o hi

paí . 1 di curso vinculaba a las uni,·ersidades con la Revolución· por
ejemplo, el President López Cateo al e tar en 1962 en la ca_a de
estudio· uperiores de Zacatecas xpre ó: ' en léxico, univer idad y
revolución son consub. tanciales ' . Por su 1 arte, en 1963, el ecretario de
Educación Pública, Jaime Torre Bodcr, en la ceremonia de iniciación de
cursos de la L·niversidad de
eracruz llamó a ,sta ' Hija d l.a
Revolución"".
En e. a atmósfera, la d , cada de lo. cincuenta, vio urgir diez
uoiver idadcs estata.lc en los distinto rumb , d lag ografía del paí : la
de Quer · taro en el centro, las de Tamaulipa y Baja aliforoia en el
norte, ) la de Taba co en el ureste, por citar algunas. En los se enta
fueron otra
iete, principiando por la de Guerrero · en 1960
concluyendo con la de ayarit en 1969 111.
p ar d I estabkcimicnto de e a nue, a uniYersidad s eguía
habiendn un marcado el equilibrio cmre la ciudad de 1 'xico r la
pro incia -según , u le el cir, e- tanto en la población escolar como en
infraestructura y . ub idio . Las univer idad s estatales contaban casi
ola mente con sus r , pectivo. gobierno , pu el apoy le la Federación
ra muy r ducido.
De de esa per pecúva, lo
uceso de 1968 reflejaron l.a
macrocefalia que ufría la educación uperior del país mmi,·ada por la
xcesiva concentración de tudiantcs n la capital. También reflejó el
de inl ré del régimen pr idencial &lt;le Gustavo Díaz Ordaz (1964- 1970)
en la univer idade el lo. e tado , puc en lo seis año no incrementó
el sub idio federal para ésta , ya que p rmancció el mi. mo monto
autorizado al finalizar el periodo del pre idente López Mareos 11 •

t&lt;' rico de las uni,Ter idade

Lento de arrollo: 1917-1950

. d
e nclu\'Ó la tapa violenta d la R v luc!ón . urgió
ra1z e qu_
itad d l iglo una docena de uni,•er.1dade
a lo lar o d la pnmera m ,
d ·¿
blación e colar \' e ca o
l
general teman r uct a P
· .
1
tata s qu _e n_ ...
Entre la de mayor relevancia pod _mo. citar a a
recur os ec n true .
e
l d
uadata·1ara n 1925' , la de ucvo
lichoacana, fundada en 1 91
a e León n l 933ú , la cracruzana n 1944 .
Pa o a la e tructuración: 1950-1970

·
1 t airricola a urbano
El trán ito del ~léxico, pre d m111antem i
º.
,
,
1
uc1da uerra Muoclial, pr du10 un marc que
·JO d u t 11al ' p &gt; tenor a a .g,
· dcl
.
.t ·a a la nuevas circunscanc1a
trat, de adaptar la duca I n um, ers1 an
,
•

J

•

- - - - - - - - - - - \ -- d nto Je l:t &lt;...om1siún de Pl:meación l' Dc~arnlln
J ( onte1&gt; rcnl1✓.1d11 por el nuc. iru
rm,lll o
• l fi
con ha e en li ,s anuano.
1ns•□ ruc1ona1 de 1··1 l 111vt:rs1dac.l .\umnoma de BJ¡a a 1 nmia,
cstadísucns dl' l:i A LIF ' .
_
·1. d \l "rhoar,nia Llruvcrsidad Michoacana d S,m
1 Raúl \rrenl:t (.ort.:~. l l1s/Of11T dt /11 e f/1/'t'ffl/{J
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L
L, Momerrey, \996, p. ~~.
· Ran~d Guerra, op. ni., P· 711•
5 José

790

,.
,\11rt'O

¡.,,m,

Crecimiento fotensi o y i tematización: 1970-1982

1 régimen del presidente Lui. hchevcrría (1970-1976) e
caracterizó por la amplia atención 9u pr , tó a la. institucione, de
educación upecior del país, en buena medida a consecuencia ele lo
uce o, de 1968. Dio un decidido apoyo a la un.iyersidad s Je los

Adolfo Ltipez \!ateo , Pmr,Jt111111/1J t 1111raó11, l &gt;ficma ck Prem,1 de la Pn:~idcncia de la Repubhca.
Méx.tcu, 1%4. p. 153.
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lll Ranf.,,el Guerra, o¡,. CÍI., p. 90.
11 lbítl.• p. 70.
8

791

�estados d

la República, con fine

de desconcentrar la población

studiantil.
na de las accione que es pertinente destacar fue I Programa
acio.oal de Formación de Profesare , que ele ó l niv l acad 'mico d
la casas d e tu.dio superiores de lo estados, al otorgar b cas a lo
maestro de é tas, para hacer posgrados n la ciudad d Méx.ic o en el
extranjero. E e rel.evante programa fue implementado por l~ . UIES.
~l establecimient d I C
ACYT n 19 O dio impulso
coherencia a la investigación, que hasta _ ntonces era casa n los
estados.
Otra medida que trajo con igo notables cambios fu_e el
incremento del ubsidio fed ral a las universidade esratale , que vino a
r sup rior al qu recibían de su respectivos gobierno . Eso . tradujo
en u□ notabl aum oto de la poblaci, o e, colar y eo con ecuenoa de las
planta docentes.
í se formó un amplio sector dedicado de manera
profesional, a la enseñanza.
.
, .
,
En el plano político com s sabido, l reg1men de Echeverrta al
e tar r cient la h rida del 6 , ptó por lo que se denominaría apertura
d mocrática que fundamentalmente se concibió n función de J s
e Lu&lt;liant y los intelectuales. La apertura po tulaba el diálogo, n
u titución de la línea dura repre iva Yidenciada n 1968.
Hubo ectores univer itario. que no di ron crédito a esa política del
régimen y pecialmente en inaJoa, ue o León, 'Pue~la ?uerr~ro y
Oaxaca
dieron fuerte movimientos impulsado por la 1zqwerda'-.
Entre us demanda principale figuraban la de aparición de la
junta de gobierno, la elección de lo r ctores por lo ~onsejeros
universitario , mayor r pres ntatividad en ésto Je los e tudiantcs . la
adopción del istema de cogobiern , e decir que l~s deci i ne_ n las
unidad académica no fueran tornadas por lo di.rectores, s100 con
intervención de alumno, profe res y empleado .
1,n ese ambiente de eferve cencia, la con iderable partida
pre upue tales a ignada, a la uni er idade de los e tad? 1o?1aron un
acercamiento del gobierno federal con la mayoría de uruver 1dade, ~el
país, per hubo núcleos que continuaron n _la ]'.nea de recha~a~ cualqm, r
dialogo o negociación, inclusive e radicalizaron y qu~za ~l ma
caract rí tico fue el d lo llamados " nfermos" de la ruvers1dad de

12

L:.m 1quc de la Gar:z.1, d 11/., /: / otro 111n/'Í1111wlo e.rt11dio11!il, Ex cmporáneos, 1\léxico, 1986, p. 60.

792

inaloa 13 .
la política de apertura del régimen dieron su célebre
respuesta: " o c¡ueremos ap rtura, queremos re olución". 1'1 ... sto
rep rcurió en el estudiantado d un crecido número de univer idades,
qn org.mizó movilizaciones de apoyo a huelgas de la clase obrera y en
general a luchas populares de reivindicación ocial.
o ob cante la crisi económica, que se hizo evidente con la
devaluación del peso mexicano en 1976, último año del mandato de
Ecbeverría'5, en el p riodo del presidente Jo é López Portillo (19761982) e continuó con esa línea d apoyo general a la educación uperior
e ioclu iv se enfrentaron algunas consecuencia del impul o que e le
dio desde el periodo anterior.
na de ell
fue el sindicalismo
universitari , que en momentos se con tituyó en factor de critica radical,
no ólo a la_ csrrucmras educati a , ino también aJ sistema políticoeconómico del paí en general. La iniciativa surgió en la ciudad de
México, dond e acordó formar un sindicato gue agrupara a académic
Y, empleado el la univer .idades de todo el país, d nominado indicato
nico acional del Trabajadores niversitarios ( U T
aJ qu se
adhirí ron vario de los sindicatos d las uni ersidades estatales. Como
e sab el gobierno fecl raJ interpretó al
TU corno una viohción a
la autonomía de la uoiver idade , en cuanto im~licaba la posibilidad d
que per onas ajenas imer inierao en sus contratacione colectiva . Por
e o, en junio de 1980 e publicó el decreto que reformó el artículo
tercero de la CoJ1stit11ció11 GeJJeral de la República, dando rango
constitucional a la autonomía universitaria. En octubre de e año ,
hicieron la consecuentes reforma a la Le Federal del Trabajo, que
entre otta, cosa , impidieron la formación de un sindicato nacional. Ello
~ dio en ~edio de protestas y lucha algunas ba tante viol nta , con la
cu:cunstanc1a que para ntonces ya ra claro que los estudiante dejaron
de ser las voces protagónica en el di cur o contestatario y u lugar lo
ocupamn los maestros y los empleados administrativo .
Desde otro ángul , debe eñaJar e que en 1978 e pu o e□ vigor
la Ley para la Coordinación de la Educación uperior, prim ra que s
_Rod~o l.ópez Zaval11, Utu¡,ío _y 1111Í1"t:r:füldd. El diwmo ed11mtirn de la lfA . /977-1989,
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msntucmncs, EP /UABC/
L ES, Mexicali, 2002, p. 193.
15 J?esdc 1954, o sea durante 22 año , la paridad del pe 'o frente al dólar se había manrenido en
12.:,0 pesos y en !976 Uegó hasta 27.97 por dólar.
13

793

�promulg' obre la materia 16• u objeto es normar la manera en que ha de
distribuir e la función educativa superior entre la federación, lo e tados
y los municipio , a í como la previsión d la partida presupue tales gue
deb rán coadyu ar al desarrollo de la educación uperior.
Reco~tando las acciones que hemos referido en e te apartado, de
la ... p, de la
JE y el CO J CYT, podemo ' considerar que en la
etapa que ,~a d 1970 a 1982, e con olid ' lo que álidamente puede
denominarse i tema nacional de educación superior de nuestro pai ,
tanto por el ámbito que cubre, como por l grado de coherencia interna
que ha logrado. En ello e tá incluido el sub istema de 1a unjver idade
estatale , tema de nue tra exposición.

Evolución cualitativa: 1982 a la fecha
Para entender esta etapa ha , que principiar haciendo referencia a
la ecuela de la crisi de 1982, motivada por la nacionalización de la
banca que se dio preci amente a fines de la etapa anterior.
l ,as ruficultade de la conomía de cri is condujeron a que llegara
a u término el llamado Estado benefactor, cuyo gobierno empleaba
considerable recur os en apoyar a di er os ,ectore sociale en
renglones fundamentale entre ello 1 d educación 17 . AJ disminuir el
(Ya to de tinado a la nseñanza uperior la auto1idade educativa·
se
b
.
.
.
vieron en la nece idad de racionar la matrícula en las mst1tuc10n

, .

1s

pu 61Jeas .
Al reducir con iderabl mente la cobertura de la poblad 'n e colar
por las instituci nes pública d educación uperior, quedó un espacio
de cubiert que pa aron a ocupar la institucione. privadas que se han
constituido en un s ctor en claro proce o de xpan ión, frecuentemente
con niv les académic s muy baj s, fenómeno que por cierto n sólo se
da en M · xico, ino también n toda América Latina 111 •

Caracterizan asirnismo a esta etapa la globalización económica que da una nueva dimensión al c. pacio del orbe- y el neoliberalismo con
u marca?ª r~ducción de la tareas del E tad~, bajo el upue to de que
haya un libre ¡uego de los factores económicos-º.
En e as circunstancia han hecho sentir u influjo en el ámbito
latinoamericano el Banco Iundial y la Organización para la Cooperación
y el D~ arrollo ~conómico (O D ') que mediante los apoyos que
proporcionan para educación upcrior, marcan pautas a los paí es del
continente21 •
sí, dentro de la c1íticas condicione que ha.o caracterizado a la
últimas _década la asignaciones para la educación superior e hacen con
una ene de e p~cificaci~ne , qu giran en torno a optir'nizar el empleo
de lo recurso rntroduc1endo la cultura d la evaluación. n virtud ele
ella se revisa periódicamente el funcionamiento de las institucione. así
como la producción y rendimiento individual de lo académico .
Caracterizan también a la educación superior de las últimas
d ' cadas una serie de pautas que las instancias federale marcan a las
~ tituci~?e de . todo el paí : modernización interdiscipl.inariedad,
vmculac~on
el ector productivo, flexibilizacíón curricular y meta ele
excel ncia. Con alguna, de ella. se ha dado un con iderable Q"tado de
~1om?gcneidad a las casas de e. tudio superiores de oda la R:pública,
tnclwda Ja · universidade estatales.

:ºº

. La_ m~dernización asp~a a upe_rar,;l atraso tecnológico del país y
de las mstttuciones de educac1on supenor--. De ahí el énfasi en renovar,
en~c- ot:as co, a , 1~ equipo de informática. El trabajo interdi ciplinario
e ta ~~tunamente ligado con la fle.xibilización curricular que ofrer.e la
elecc~on por el al~o de c~ate.rias que se imparten en otras carrera }'
amplí~n su formac1on profesional. Esto, que en teoría e, muy válido, en
la realidad ha tropezado e n fuertes obstáculo .
La vinculación propone un acercamiento de lo académicos con
los sectores productivo::; }' gubernamental , para contrarre tar la

e publicó en el Diario O¡irial de lc1 Fcdm1ció11 el 29 de diciembre de 1978.
,- Daniel Levy y Gabriel zékelr, J~slobilid(l(/ .Y r,1111/110. Parado/as del .rislevM pi,/ílif/J

11,

111o;ic,111d, .El
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mexicano", e~ L, ,d11cacifi1111,ptrif/r m p/ prorl!s11 histórim dr Mb..iCQ, Tomo 11, Siglos XIX y ,CX,
EP/ AB /A ' !ES. Mt.xicali, 2002, pp. 621-644.

794

20 Una buena c~racte~iiaaón del ncolíhemli~mn 9ue puede aplicarse a la realidad me.úcana se
encuenua en Lws /',hura, Cbil~. la lrcmsic1ó11 i11tmmi1a/1/e, Editorial Gri1'alho México 1999 pp '6263.
'
'
' .
21

~-~tonJ~ C',-ago T-!Uf,'1.let í R!~ardo _1ercado dd Conado, "La evaluación de la educación superior
;~xicana , [{e_i•tsfa de ~ttd11rano11 s11pmlJ1', Volumen :XIV, 1 úm. 95, 1995, pp. 61-86.
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echaon,
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'
· '-

795

�disociación de lo egresad d las in titucion de n eñanza up ·nor
las demanda reales de tales ect re .
Finalm nte la meta de xcelencia aspiran a nfrentar los retos
que implica e1 Tratado de Libre Comercio.
Cabe de tacar que l
ubsidio que otorga la Federaci, n a las
univer idades tatale , "Van clarament de tinados a que e apliquen la
pautas qu acabamos de menci nar, lo que implica una clara orientación
de tales univcr idades, por parte de la in rancias educativa federale .
De d cie1to ángulo
o se justifica en ,·irtud de que las
uni,,ersidad
estatales on elementos que integran d
tado nación
cuyo proyect g neral requiere el concurso de todo us e mpon nte .
Per así mi mo e deseable que el cumplimiento de ello permita qu la
universidades e tat.1..ie tengan un margen de libertad, que le permita
orientar su rumbo n función d la peCL1liaridade de us re pectivas
regiones.
::!.l proce hi t · rico que a grande ra go hemo plantead en
u a pee os sustanciale no evidencia a manera de corolario, qu i
bien
cierto que ha habid desconcentración e pacial, en e1 fondo e ha
cons rvado la centralización istémica.
Frente a e o manife truno, que las universidades d los e tados
han hecho significativa aportaciones y obre todo tienen tale
pot ncialidade que demandan er rec n cicla .
Ba t mencionar que en u área de humanidade s donde con
mayor lucid z e p rcibe e interpreta la idio incrasia de lo habitante de
us respccriYa regione , lo que nos permite ir má allá de un
convencional sentido de mexicanidad insen ible a las ricas y variada
diferencia que hincan sus raíce n los djver o. olares regionales.
Lo primero que e no viene a la mente es la necesidad de hacer
conciencia de que con ·tiruyen una materia digna de e tudio, que n se 1
d e. time, aunqu haya alguna pequ ña y m de ta pues la hay
también pujante y con meritorios ni,Teles académic .
Desde otro ángulo, p r la fa e histórica en qu han urgido ' e
han con lidad , u contribución ha sido fundamental en la forja d un
mexicano contemporáneo, cívico, laico y con un dar
ntid de
nacionalida l. En sus aula
n u qu hacer int lectual ·e ha elaborado
un di cur o que hace compatible la esencia nacionales con una apertura
a la uni ersalidad· c¡ue está con ciente d lo graves pr blema
onómjco qu aquejan a ran parte d la soci dad m xicana y que por

796

ello abre su puertas a elementos d extracción popular al igual que a los
que pertenecen a otro sectore .
.
_Habemos muchos qu
nos formamos y laboramos en
u_ru er 1da_de_ d este tipo uni,-.ersidade. e ' tatales, que son parte d ]
s1 tema publico de educación uperior, lamentablemente en la actualidad
objeto de sever cuestionamicnto .
studiar pues seria y sistemáticamente la historia de las
univer idades de los e tado es en nu stra opinión, un imperati
intelecrual in oslayable.

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De dolor traspasada
Persm:raba hema,
)111110 a la 1mz la 1\4adrF
Pendiendo ato,wentudo el
hj¡o de ella.

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Stavat Mater
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repre entacione , debidas a la miradas de artistas profe i nal
fonnado en la caderrúa, en el inicio del siglo XXI pueden con tituir un
punto de partida para la .in e tigacióo de lo proceso ideológicos que
permearon la mentalidad de la lite
con formaron una herencia de
signo religio o vigentes aún hoy n día en la religio idad popular. .:;1
pres nte ensayo, es un ejercicio a e te re pecto. La pr gunta centrale
que lo orientaron, urgieron del título de una dramática litografia del
iglo XIX.
En una litografía d lriarte que ilu tra la bra de Ianucl Ramírez
paricio, Los comwtos suprilllidos et! J.'vlé.\.-ico, publicada en 1861, podemos

798

799

�apreciar la capiJla de Jos rvita . La imagen de sus mina , revelan ~a
monumentalidad de u traza neoclásica1 destruida com con ecuencia
del decr to del 16 de pciembre de 18562, que ordenó , entre otras e sas
la upresión del convento de an Francisc . ' sta su r te la habrían de
seguir más tarde, numeroso conventos del clero regular, e mo efecc de
la política anticlerical d I gobierno liberal.
n el sitio que estuvo la capilla de an José de lo
atural
dentro del atrio del convento de an Francisco, , e colee , u primera
piedra en marzo de 1803, con el patrocinio del id~r Cosme de ~er Y
Tre Palacios, y fue concluida a expen a de su vmda, na Mana de
Yraeta, el año d 1806.
Convencido Ramírez paricio del propósito del gobi rno liberal
de uprimir la vida conventual no dejó, sin e~b~rgo de rec •~ocer
acierto de la ' rdene religiosa en el pa ad vmemal. sus tJ:emta ano
de edad, al ciempo en que laboraba baj la órden s de uillermo Prieto,
como jefe de la cción de Desamortización del Mini terio d Hacienda
llevó a cabo la e critura de su obra, en reconocimiento de la trayect na
social cultural del clero regular. La obra d 1 joven p eta, funcionario
del gobierno liberal juarista, fu ampliarn ote ilu trada ~ r la e _mpañ~a
de He iquio lriarte, eguramente a iniciativa d su editor Jo Mana

:º

Aguilar Ortiz.
.
.
l texto de Ramírez paricio y la ilu trae, n de Inaitc: on
di cur o paralelos que no ugier n di er a lecturas. Del e. crito habrá
qu ocupar e en otra parte. Para nuc tro propósito hay que ob ervar,_ n
su conjunto la litografías. E de llamar la atención el empeño del artl t::
por xhibir a los laic
de diver a condición acial, dias de _P~ , de
efectuada la exclau tración, al interior de lo convento ' de relig10sas )'
religioso , ant e~pacios de clausura. La may ría de la iglesia ~ue
aparecen con i tentemente con su puerta abierta , parecen haber sido
eleccionada, por el arti ·ta entre la mejor
muestra del barroco.
Dibuja, en ·u::. interiore , a 1 católico devoto postrado n ración,
frente a monumentale altare , todos llos n oclá ico . I os hace
evidente, en u litografía la conciliación en la mentalidad e térica de
l Iriartc y ía. &amp;1i11a; de la mpilla dt /oJ srml11s. l.Jtografía en '.lfa~uel lla~1irc7. p.uicio. Los m1:1•mtoí
111pri111idos m M ixiro, México, lmprenrn y librería J e J. l. J\guihr y a., 186 1, entre la~ pagina
350-351 .
l • re decreto del gobicrnn liberal fue 1.-xpcdido a cau~a de la dcnunci_
a de un intento ~e
levant.'lmicn o que háuria de llevarse a cabo el 15 de sepacrnbce de 1856, clingtdo por un oficial
del batall ' n Indepcndeocü. fr. Manuel Ramirez Aparicio, Op. cil. pp. 3 l -383.

800

nuestros ilustrados, de las formas barrocas y las clásica propia d 1
"buen gusto" prom vido por la R al cademia de an arlo . Todas
estas imágeoe ademá de mo trar la grandeza arquitectónica heredada
del México virreinal nos dejan ver la apr pjación, por el público, de los
e pacios privado del clero regular. También parecen advertir al
especrn.dor que la supre ión de la órden religiosas o atentó contra la
fe de lo católico ni contra su patrimonio estético. La sucesión de
litografía de los edificios del clero r gular, combinada con retratos de
algunos d los celigio o mendicant s, con tituyen un homenaje a la
labor s cial y cultural de las órdene religiosas y d u patrocínadore
novohi panos.
ólo do escenarios denuncian se eram rrtc la destrucción
arguit ctónica: la ruina de dos magníficos edificio ·, la capilla del
Rosario, en el con ent de Santo D mingo 3 _ la capilla d los servitas en
el con nto Grande de San Francisco. Parecerla qu lriarte reclamó con
ello la pérdida de do obra mae tra : la capilla d I Rosario edificada en
1690; barroca en u estructura y u interiore decorados en el "nu vo
estilo", conforme a los principio estéticos de lo miembro de la
Archicofradfa del Rosario de fines del iglo }.._T\ lJ fue derruida para
abrir la calle de Leandro alle, ' la calle má ton ta del mundo", a í lo
afu-mó Francisco de la Maza\ y la capilla, con truida por la Orden
Tercera de los iervos de la Madre de Djos, en cuyo espacio, más tard
fue construido el I lo el mericano, símbolo de las aspiraciones urbana
de los Liberale -, ávido de borrar el sello monacal a la que fuera capital de
la ucva E paña . Poclríamo conjeturar también que el arti ta en el
contexto reformi ta y anticorporacivo del liberaLism d cimonónico, con
e tas violentas repres ntaciones, qui o dar cuenta d · la supresión de lo,
edificios que fueron ímbolo, en su momento, de los ideales religio o y
e· téticos de dos pode.to as hermandades de las lites del pasado virreinal
dosciento, años de la colocación d la prin1era piedra de la
capilla de lo iervo. de Maria, la litografía de Iriarte "Ruinas de la
capilla de los ervitas", reproducida para ratificar la política de
de ~orcización del gobierno Llberal, no provoca numero as pregunta
a qmenes la observamos a principios del tercer milenio. ¿ quién estaba
dedicada la capilla? ¿9uiénes eran lo crvitas? ¿cómo decidieron edificar
~ fbidw,. Co111't11/o de Srm/Q Do11tingp, Lí mgraffa en Manud R:un!rez Aparicio, Op. Cit. entre las
paginas 10 y 11.
-1

Francisco·dela f:ua, I.a d111lad dn Ubim m ci siglo XI 11. México, PC ' , 1968, pp. 45 l' 46.

801

�su capilla en el itio mismo en qu en el siglo X 1 e~tuvo la c~pilla de
an Jo é de lo
atural s? ¿por qué construir una cap~ a seme1anza d
la ba ílicas romanas?. Estas entre otra , son las mterrogante qu
ori maron el pres r,te artículo.
La historiografía obre los proce os no ohi panos apena ha
hecho m nción sobre la trayectoria d las órdenes mendicante una vez
realizado el proceso de ecularizació n a mediado del siglo
P~~o
ab mo de u labor pa t ral en la urb novohi pana y u tnculaa n
con las hennandade que construyeron su capilla en el convento de
an Franci co. Es aún Ramírez paricio nu stro e critor decim nónico,
el principal referent para aproxi marn a lo diversos u -os del e pacio
conventual. D e pué de u texto, escasamente e hao hecho algun
artículos a prop · ito del edificio5, y -obre las práctica pía ap na e ha
estudiado la congregación d l s vascongado en la de ación de la virgen
de Aránzazu 6, la congr gación de los montañe
en el anto Cristo de
Burgo , e pecíficamente obre la con crucción de u capilla7 • La exi~ a
atención a la congregacione que fueron acogida en el
paoo
franciscano también irvi , de ju tificación y m oti aci , n d l pre ente

~:111-

scrito.

e propongo ofr cer, al lector, alguna da e para la
comprensión de la litografía d cim nónica ' Capilla d los ervita ' y, a
tra é de una nueva mirada a , ta, aproximarlo a la devoción de una de
la advocaciones marianas de mayor vigencia en el México
contemporáneo; me refiero a la devoci ' n a la viro-en de lo Dolores.
Hoy en día, e pueden apreciar iglesia· dedicada a e ta
ad ocación mariana. Ej mplo de é tas on: 1magnífic edificio barroc
d la parroquia de Dolor s donde 1.iguel Hidalgo, u párroco, convocó
Francisco de la Ma¿a, "Fray Pedro de Gan te r la capilla abierta de an José de los 'aruralcs",
Rr/liSlt1 Ane.r de Méxifo, dic. 1971, o.150, año :XlX; Carlos Chanfón Olmo , ·A propósito de la
capilla de an José de lo. -aturales", en Retablo barroai o la 11u111&lt;&gt;lia de Fra11risco de la_,\laZfJ l\léxico:
1 1 1, 19 -1, pp. 41 52; Manuel González Galván, "l1na ilu u-ación sobre la capilla &lt;le an Jo e
del
arurale "en Rlito/Jlo humxo, pp. 51- 55.
6 Entre los csmdio~ recientes hay que menci nar:
Jara Garcfa- yluardo, ··hl milagro J e la
vu~. El desarrollo &lt;le los vascos como grupo ele poder en la I ueva España", en fT / Sm1i,1ario, t.
1, pp. 439-457; Elisa Luquc Alcaide,·· R,/oao11es i11/erco11!J11rolalrs de la Cofradía d~ , fr,i11~nZ!1" n 11
S,mi,wio, t.l, pp. 459--481 de la mi roa autora La cofradía de Ará11z.11z¡1, Pamplona, llmversi&lt;lad de
1 avarra, ediciones um1Le, 1995, 405 pp. y Jo efina Maria ri tina Torale. Pacheco, llmirados en
la I f/f/'tl f'.I!Jarla, los soe1os de la R B P, México, R Bt\P-Ct1legio de las izcruna5- lA. 2001,
pp. 28-31.
' Turia Salazar G marro, La ,apillt, de/ Simio Disto de B1111,os, México. In tiruto aci na! de
Ancropalogía, 1990, 143 pp.

5

802

en 1810 a la rebeli ' n y el templo con tniido un siglo más tarde en la
ciudad de Monterrey por el obi po Santiago de la Garza Zambrano. n
iglesias de las principal.e ciudades del centro de México, aún
identificamos bellos retablo que fueron con truido durante lo siglos
1..'VII y XVIII bajo el patrocinio de los fieles devotos a la virgen de los
Dolores.
manera de ejemplo, vienen a mi memoria, tre de llos: uno
pequeño de e tilo salomónico gue se con truyó a fines del iglo 1..""\TIT
para la capilla de la hacienda jesuita de anta ucía, hoy en exhibición en
el useo de Hi toria
xicana de la ciudad de fonterrey . Otro, de
mayare dimensiones, es el retablo dedicado a la virgen de 1 Dolores
en la capilla del Colegio de an Ignacio para mujere de Ja nación
bvizcaína tallado por Jo é Joaquín de áyago baj0 el patrocinio de
anuel de Aldaco 9 • El tercero, en e tilo neoclásico, en la Catedral de
éx.ico, en la capilla que originalmente fue dedicada a la , !tima Cena y
más tarde se asignó a la devoción de la virgen de los Dolore .
El vicrn s de Dolore , todavía e pueden ob er ar profusamente
decorados, com
ímbolos materiales de la de ocióo, lo altare
domésticos y lo de las principales iglesia . Al centro d cUo la escultura
o pintura de la irgen de lo D lores, que se caracteriza por tener
clavadas en su corazón, de una a siete espadas. Suel er adornada la
imagen con numerosas veladora , aguas de colores, banderilla de hoja
de oro y trigo recién germinado. Todo esto sobr pap I de china
morado, sub rituto de lo brocado y terciopelos de antaño.
He de hacer mención en e te artículo al papel central que
tuvi ron lo jesuitas en la introducción y divulgación d la devoción a lo
D olores de María en la u~ a _. spaña, así como a la fundación en
México de la Tercera Orden de Jo iervos de los Dolare de 1aría
hermandad que apenas dejó huella en la sociedad novohi pana a tra ' '
de su labor arquitectónica. Su derruida capilla en la capital, expre ión
estética de sus congregantes miembros del espacio público ilustrado, y
sus iglesia en Orizaba, eracruz y an Miguel el Grande, to. (hoy de
Allende) 10•

El retablo e propicxlad de la Fundación Cultural Televisa.
M~a Josefo Goozálc1 t\ fari cal " rórúca de la construcción y adorno del Real Colegio de San
l~~•o de Loyola" en. Josefina MurieJ f/. al. Los ,-ascos m ,\ ib.ico y sJJ Cole.gio de las 1 1zcaí=,
Mexico, lG AT M, 1987, p. 144.
10 La información sobre la iglesia de an Miguel fue proporcionada por la Dra. Guadalupe
Jiménez Codinach.
8

•¡

803

�El iglo XVII bien podríamo den minarlo el iglo mariano
novohi pano. Habiend logrado, lo je uita , el a cen o a los altare de
Ignacio u fundador; d Francisco Xavier, 1 apóstol de la India
de
Francisc de Botja general que lo enVJo a la ueva España 11 , s
dedicaron a fomentar la devoción de numerosas advocaciones
marianas 12• Fue el tiempo en que se llevó a cabo la exaltación de las
advocacione de María, madre de Jesucri to procedentes de la Península
Ibérica, tale como la virgen de ránzazu, la virgen de Balvanera Ja
virgen de Mont errat y la ürgen del Pilar; iniciativa de lo emigrante de
diversas entidades d lo reino de Ca tilla y Aragóo, .intere ado en
~ortal cer su identidad a través d su veneraaon, y acogidas
fundamentalmente por la orden franci cana. Lo dominico por u parte
fomentaron la d voción a la 1rgen d l Ro ario, lo m rcedario a la
virgen de la r ferc d en su labor de r dención de cautivos en tierra de
infieles y lo carmelitas el u o del capulario el culto a Ja virgen del
Carmen. Los je uita emprendieron la divulgación de Ja Guadalupana del
T peyac e introdujeron advocaciones mariana riginaria de lo e tado
it.aliano . Entr éstas, hay que mencionar la irgen del Popo1o 13 la de
Loreto 14 la de la Luz'\ la del Refugio 16 y la de uestra eñora de lo
Dolore , que es la que no ocupa.
Ten mo noticia de qu existían congregaciones para la devoción
de lo dolore de María 17 de d el iglo XIII 18 . La virgen de .los Dolore

Josefina Maria Cri tina Torale Pacheco, l/Jutrados en la N11ei:a Esp,11w. pp. 26-28.
Gera_r? Decorme, Libcr.B.V. Jlmio de losjemila¡ n1r.-.icn11os 1572-1952. Pnmeca parre 15 2-1 767,
Ysleta, J exas, 1955 (fexro mecanuscrito), 97 pp.

era celebrada en Europa con oficios mi a por la Orden de Ci ter 19• En
1423, Teodorico, arz bi po de Colonia, fundó ahí una congregación
dedicada a la irgen de lo Dolores2°. á tarde, los miembro de la asa
de u tria dieron muestras pública de u de oción a dicha advocación.
En 1482, Felipe I de E paña fundó una congregación d dicada a la
.irgen de lo Dolores: Fueron congregantes de lla, además del
fundador, Maxímiliano I y su muj r, la emperatriz Margarita, Cario
Alberto y su espo a Clara Eugenia. Esta congregación fue confirmada
21
por Alejandro VI, León X, Paul
Gregario
n Viena, se
.incorporaron a la Congregación de los Dolor tres ernandos. El
emperador el rey de Hungría y I io fante cardenal. sto no explica la
cabeza de las águilas que en oca ione aparecen debajo de la imagen de
los Dolores22 . "'n Gante otra c ngregación cuyo protector fue Felipe
celebraba a la virgen todo lo años por di po ición de una Real
Cédula del 24 de diciembre de 162523 • En particular, la R ina ariana de
ustria olicitó, al Papa Clem nte X, la misa y oficio para todo u
dominios, por lo Dolores d
arfa, en el iernes de la Semana In
Passione. La anta ede aprobó la solicitud pía de la reina en el Breve del
29 de abril de 1671. Po teriormente, Benedicto XIII amplió la concesión
a toda la Iglesia ni ersa1 24 .
La de oción fue intr ducida a 1a ue, a E paña hacia 167725 , por
1 padre jesuita José Vidal 26, de quien el padr Ovi do, su discipulo 27 y
biógrafo28 nos dice:

11

12

11

Conocida también como la virgen de an Luca , cuy origrnal e ci en 'ama Maria la Mayor en
Ruma. an Francisco de Botja envió, como patrona de la Provincia M xicana, cuarro copias de
esra .imagen. Ibídev,. cap. 1, p. 47.
14

En 1~15 _en la Prof~a, fue co teado el primer altar a la ,irgen de Loreco, por iniciati,-a del
1c?las _Amaya. 111 embargo, atribuye la mayor difusión de esta adHJcación a lo padres
Juan BautJ ta Zappa, Eusebio Kin ) Juan de ah·atierra. Ibídem. cap. m, p. 55.
IS El padre José i\laría Genovesí (16 1-1757) mandó pedir una copia de la l'Írgen 9ue había hecho
~IJ1ra::_ su hermano en Palermo de acuerdo a las visiones de una monja. La copia llegó a la ¡ ucva
Espana entre 1729 y 173 l y el padre la sorteó, y por tre ,·eces le tocó al olegio de 1.eón a donde
llegó en 1732. l/Jidt&gt;n1, C.'lp. IX, p.6 .

padre

de/J{)fÍ.011es prorlicos co,1 los Dohm d, la ontiri111a VilJ(OI, iéxico, Maria de Benavide viuda de Juan
de Ribera, 1686, cap. X I pp. 139-148.
18 lbídcn,, cap. XX, pp. 170- 72.
19 Ibídem, cap. X. ' 1, p. 177.
211 lbúle111, cap. XIX, p. 169 y cap. , ' ' Vl, p. OS.
1 1 Jbíde111, cap. XIX., p. 166.
22 Il1íde111, cap. XIX, p. 167.
23 Thíd~111, cap. XJX, p. 169.
24 Juan Antonio Oviedo, r 'ida admira/Jlt apostólí.cos 1111i1isterio.ry hmJicas 1it111des drl 1v:11rrable José Vida/.

16 El padre ~uan_Ju é G~uca (1665-1 15), iciliano, trajo la primera copia de esta imagen y J.¡
coloco en la iglesia de la Compañía en Puebla. lhíde,11, cap. Vll, p. 61.
P Los ~olores de la ~ge? reconoado por la iglesia ·on iete: el dolor 9ue le causó a la virgen la
profec1a del samo imeon cuando presentaron al niño en el templo; d dolor a causa de la
p~r ecu□ón de Herodes; d dolor cuando perdió a u hijo en .Jerusalén; el do! r al \'Cr azorar a su
hi¡o; el dol r al verle morir; el dolor al tenerlo muerto en us brazo · y el dolor cuando le
colocaron en el epukro. Jo é Vida!, Prólogo de us i\Ie111~nai tiemas, Dispmodor efecl11oso, y

Profisso de In éo111pa1lln de jeslÍs de lo Pro1i11ria de N11em-bspaiio. Esrrihiola d podre ]11011 A11to11io dt Ol'iedo
de la 111is111a Ú,111p,11iio, Rertor del Golegiu de S011 ,,. J11drés de Méxiro, y ralijicodor del Santo rjicio quim la
dedico o los &amp;1v:fl111dos Padm dr In mís111a Prot'i11ria de Nlfet'a-España. é..xico, Imprenta del Real y más
Antiguo Colegio de an Tldefonso, 1752, p. 250. También en Jo é Vidal, ,\,Je/lJorins, Cap.
' I p.
177.
25 El padre Oviedo, en la biografía del padre
tdal, publicada en i 752, a.fuma 9ue habían ya
pasado setenta rufos de de que se inició la devoción. Juan Antonio de Oviedo. TbidM1, p. 254.
26 El padre Jo · Vida! nació en la ciudad de ~léxico l' fue bautizado el 6 de marzo de 1630 en la
parroqrua de la anca Veracru7. Murió en el Colegio Má..ximo el año de 1702.

804

805

�Era continuo en u oración y pre encía de Dios, y el hcnn:mo que le
asistía por us enfermedade , lo hallaba muchas ve7.eS todo ab orto,
clavad lo. ojos en una imagen de uc. era eñora de los Dolorc Y
bañado en lágrimas29 .

b tante gue el rrú rno padre ida! nos confirma que fue a
partir de la iniciati a de la Reina ariana de u tri~ , que él fome~tó la
devoción en la ueva spaña, id ntifica djcha devoaon con los ongene.
de la Compañia de Jesú . o advierte como l~acio u fun?ador, fue
fervient de ot de la Dolora a.
Ua le con agro todo su sabados, en
ayuno y penitencia, y iempre traj~ con igo " obre eL e razón' una
medalla con la representación d la virgen de los Dolore · . . , .
Para fomentar la devoción, el padr Vida1 emprendto di ersas
acciones: inició la cel bración anual d los oficio dedicado a la irgen
D olorosa el Viernes de Ramos, en la igl sia del Colegio iáximo de an
Pedro
'an Pablo debajo del coro, en un altar pequeño, dedicado al
c1ucifijo qu
e acaba n la procesionc del eta de ontrición.
Posteriormente consiguió el patrocinio del capitán gustín · rfuñoz d
,andoval, para con rruir en la primera capilla lateral, ubicada al lado
izquierdo del cuerpo de la iglesia, un suntuo o retabl~, cuyo c~sto
ascendió a 20,000 pe o, 31 • Pa ado algún tiempo I padre tdal colo~o en
el sagrario una 'prorugiosa estatua de medio cuerpo de la vu:gen
doloro a ' acto que fue c lebrada con solemne mú ica mi a cantada Y
ermón 32• Para el mayor brillo de las celebraciones consiguió la donación
de alhaja·, candelero , ramill te y ornamento procedente. de Eur~pa Y
ilipina . El padre Oviedo afuma que eran tanto los preciad o~¡e~~
que el padre uperior le proporcionó al padre Vidal, una hab1tac1on
e peu·a1 para guard arlo 33 .
0

r Franci co Xa ier Lazcano, l 'ido fXl'l/lplm; 1ir111der brmwu d,/ 1,mera/Jle padre J11a11 A11/Q11io de
Oriedo, de;,, Co111p11n1a dr Jn1í.r, México lmprcnrn del Real y mas Antiguo Colegio de . Ildefon o,

1760, libro l, cap 12, pp. 44 ) 45.
1•id. .111pra. nota 21).
.
._
..
l'i Francisco de ['lorencia, Mmolo,gü1 de los l'droms !lltlr mitilados, eu pc,feccid11 RtlwrJJa dr In prol'llma dt lt1
Compañ;o de Jesús de /11 1wra Espmia, Madrid, 1747'. pp. 125 126._Hay ¡~e ad~crtir que el p~&lt;lre
viedo encontró [a obra inédita del padre Florencia y la completo. La biografía del padre V1daL
que aparece n el .\Jmologio, fue escrita por el pacL-e Ovicdo.
.,
JuJo ·é Vida!, en el Prólogo de Mrmonas. ,l prólogo 01recc de numeraaoo. lP• 2].
JJ Juan Amonio Ü\'Íedo, Op. ril., p. 250.
J~ lhidu11, p. 253
31 Jbídm1, p. 256.

Proceclió a fundar, hacia 1677, la primera Congregación de los
D olores de aria w que, ademá de velar por la devoción mariana, hiciera
énfa i en la práctica de los sacram ntos de la confesión y eucaristía en
ara d con eguir una "buena y santa muerte" tal como lo realizaban las
congr gaciones fundada en Roma y ápole con el título de la buena
Muerte35 . Para e te efecto, obtuvo por intervención del gen ral de la
compañía, la patente d agregación a la primera ongregación d la
Ammnciata de Roma'1'. imi mo, el padre Vidal después de ei años de
trámit s ante el Padre G neral de la Religión de lo iervo de Caría,
con iguió la patente de agregación y hermandad para los congregant
novohi pano,. Con esto ofreció a lo congregantes todos los privilegio e
indulgencias d que gozaban lo servita r_
En la ociedad novohispana del iglo A,-VII, el ritual contribuyó a
otorgar mayor significado a los congregantes, por lo que el padre Vida]
garantizó que el compromiso principal de los fiele fu ra la cele?ración
anual de la 1esta a los Dolores de Iarfa el Viernes de Ramos. Esta era
precedida de una no ena, que fue e crüa e impre a por el padre idal.
D urante nueve días e celebraba una mi a. En eguida, e ofrecía una
plática espiritual y acto , eguido se rezaban la
oraciones
correspondientes a cada día. El día d la D loro a había mi a olernne y
sermón, para el cual , e invitaba a alguno de los más célebres
prerucadores, elegido entre lo catedrático de teología del Colegio
áximo de an Pedro y an Pablo. Por la tarde, e celebraba durante
tres horas, la agonía de Jesús y los Dolores de atia. En la primera hora
d sde el púlpito se leía la lección de un Libro sobre la pa ión de Jesú y
los dolore de u madre, y se rezaba con ofrecimiento cantados" la
corona de las cinco U~ga . En la segunda hora se cantaban motetes y
villancicos ' muy piadosos ) tiernos" dirigidos a Jesú cmci ficado y a su
afligida madre. n la tercera hora, tenía lugar un sermón fervoroso y
afectuo, o'' y concluía la csión con el canto solemne del Stabt1t Mater

Dolorosc/R_

2ll Jum1 Antonio Oviedo,

86

lbid11m, p. 254.
Ib!de,11, cap. :XU, pp. 183-184.
J()
ongrcgación fundada por el padre Juan Leuois. ruc eJ pumo de partid:i de las congregaciones
niaLiana•. Gc::rard Dccom1c, J/¡ide111, cap. 1, p. 48.
r Juan Antonio de ()viedo, Op. cit., p. 251.
lll lbíde111, p. 254. El padre Vidal tnclu)'c el Sal1t1t i\/11/er T&gt;o/o,r,.r,¡ en btto y en Cl!Stdl:mo ~n sus
J\le111ona.r tienw.... cap. XX 111, pp. 202-207.
&gt;t

35

807

�cudfan a los actos r ligiosos concursos mnum rabies no ólo
de gente popular sino de lo más granado de la ciudad''39 • 1e ~lendor de
la decoración de la iglesia con flotes y numerosas ceras, as1 como la
música de much
acordes e in trumento " era costeado por las
señoras más importante de la capital no ohispana. El padre Jo é Vidal
promovió que est ritual se lle ara acabo en todas la ciudades de la
~ ll
ueva E spana .
.
.,
o satisfecho con la celebración anual, el je wta promov10 que
en el Colegio Máximo, todo los sábado de uare ma tuviera lugar una
plática de tres cuartos de hora obre la bondade de la V~gen y
exhortaba a quienes a istian al amor por la virtud y al de precio po~ los
vicio . "'Staba dirigida principalmente a J niños 'que en copioso
número" acudían a las "e 'cuelas" de Jos padre je uita 41 •
Todo, lo m.iércoles 42 y ·ábados d l año, el padre Vidal hacía
descubrir la imagen de la irgen de lo Dolores, "con muchas ela que
hacía arder en u presencia' . Dejó, también, fundada una renta para que
tod
lo clias de fiesta, a las nueve, diez y once de la mañana, e
celebrara misa en el altar de la virgen de lo Dolore ·43 ,
En ara de extender la de oción en todo los habitantes de la
capital novohi pana el padre idal involucró al cabild ecl iá cico en un
rüual cotidiano en fav r de la Doloro a. Todos lo día , a las tre de la
tarde
daban tres campanada en la iglesia catedral 'corre pendiendo
toda· la jglc ia de Méx.ico para que todo incado de rodilla hagan la
mi ma tierna mem ria, la qual d voción e estendió, y aun per evera en
todo los lugar s e igl jas d este dilatadí im R yn ,~4.
La oralidad fu un recurso más del padre ida! para el fomento
de la devoción. El padre Lazcano lo calificó como ' pr gon ro de la
utilísima devoción 'y le comparó coo an Pablo predicador de
Jesucristo. os dice que:

en sus platicas fam.iliares, en us ermones, en sus libros, en lo caminos,
en lo Templos, en las plazas, no predicaba otra cosa, que a faria eñora
rucificada45 .

Otro· predicadore del clero regular y secular s cundaron al
padr Vida! en el púlpito. Como ej mplo de ello habria que citar al
padre 1arcos de Xaramillo de Bocanegra 46, Bartolomé Felipe de Ita y
,:. de alvat1erra
. 49 y anuel Ignaao
.
Parra4; , fray Jo e, G uerra48 , F-&lt;e1LX
50
Farías , quiene promovieron, con la palabra oral y escrita, la devoción
en Ja primera mitad del siglo &gt;-.'Vlll.
Tal como lo hici ran, en Ja egunda mitad d l siglo XVII y
primera del iglo rvnr otros promotore de advocacione mariana , el
recurso de la imprenta p r el padre idaJ fue su tanti o en la divulgación
de la d voción a los Dolores de Maria. u biógrafo nos ratificó que con
lo 'muchos pa¡ ele y libros" que publicó sobre e ta de · oción:
consiguió, que en codo lo lugares de españoles y aun en mucho.
pueblo de indios se celebre la fiesta de los Dolores con mis a cantada y
sermón, y presidiendo una devoásima novena, y que el mismo día se
consagra sen tres hora por la tarde a la tierna memoria de las agonías de
Chri.to y Dolores de su madre51 •

La primera obra del padre idal, a propósito de e ta devoción,
salió de L1 imprenta en 1685, a co ta de lo congregantes de la Virgen52•

''·' lbídc111. p. 253.
w ld~11,.
11 Ibídem., p. 256.
.
42 En una nota al final Je! ínJice de su Libro bpudn ,ig11dn dP dolor, el padre
ida! incluye la
~,guicnte nota: ·'])ase noticia de que tcido. lo miércole dd .ño ·e d.izc en el Colegio de . PeJro
r S. Pablo &lt;lespuc de la~ ocho una mi sa en el altar de . ñom &lt;le los Dolores para desa_grav1ar
a Chri~to l\uemo eñor, de la intolerable in¡uria 9ue Judas le hizo en ~u venta, } se aphca por
mdos los que asism:rcn ,i ella y andan la ,•stacioncs de los siete dolare ."
41 Juan
ntonio 0\-iedo, Op. dt., p. 256.
&gt;14 francisco de Florencia, ,\lmologio dt Jo, 1'nm11u 111ós mir,lado1 l 47, pp. 125 y 126.

Xmier L'lZcano, Op. cit., lib. 1, cap. 12, p. 45.
Marco~ Xa.rami!Jo de Bocanegrn, Sm11ó11 de 101 Dolores de María S1111/ÍJJillln... México, Her. da.
Francisco Rodríguez Lupercio, 1712.
47 Banolomé Felipe de Ita y Parra, Los do/Qm dr Alana Sa11lísli1111 m el Co11rilio de s11110/1111/ad Sm111J11
qm predíró el Dorl. y 1(lu/ro D. Barthow111e Phelipr de ) 'ta_y Pan-a, mra que jite del S,¡grario de nla S,111/a
}'glem,... l:.11 la Mesia de J-lospilal Renl de esta ú11dnd r/;, México. El t'Íemes de &amp;mof p()r la 111atl111111, ocho de
Abril. a1lo de 1718. A In [tesla #Mar que a r11eslnr Se,lora de /01 Dolomr, 1\;/oria Sa11lirimn celebra
ammaJ,,m,te s11 011grrgarío11, dt11 en dicho Hospital Real. Q11im /tJ ,la a In luzJ' /Q co11ragrn a la ,11i111111
Doloro1n Setinra. i\1éx:ico, he.rederos de la iuda de Francisco Rodríguez Luperc.io, 1718. [6], 1O ff.
48 Fray José Guerra, Sermo11 ti; /.os DtJlorer de fnrfa Ja11tfsimo, se,iorn 1111esfro, q11e m los tres hor11J q11r
t;!kbró el rdigiorfsi,,,o com-ento de 11e1/ra JJ1adrr Sa11ta Clara. México, Juan Francisco de Ortega, 1724.
49 Félix de Salvatierra,
ro/11'11,, drt.'Of,r m bo11ra de /01 dolo= de rmtra s~17ora, la n.,.gen Man'ti Madrr, de
Dios. Co11,p11e1to jlor el bachiller d. Fdit prr,shítero la C/111/ le hace m el hOipital dr 11ertrt1 Señora de fa
Com:eprió11 y jenfr azamJO dr1de el tlitt, ,i.rpera Ji, la A1~11rió11 del Señor pnrn q11e se Arabe el viemes 1ílfi1110 de
Erpíri/11 Sn11l0. Sdmk1 a lo l11z.y la do 1111 det'Ofo de I tm. .fo111ra para pedir 1111a buena 11111erle. Reimpresa en
México en la lmprema de la viuda de Francisco &lt;le Rivera Calderón, 1733.
50 Manuel lgnacio farias, J ,mmy crecidOJ gorm11cioJ, q11r ha logrado en s11 relestial co111ercio fil 111,i; telulial
obr'!Jern Moría fS,,,a. de lo.r Dohm, J\,lé:x:ico, Jmpreurn Real, 1746.
51 francisco de F'lorencia, Op. rit., p. 126.
52 José Vidal, Mo/i,,01, Dispo.ririo11, _y 111otlo de ,1Jsistir o GIJ/Úlo 'eíior 111erlro /nJ lfl!S pmoJOJ hora1, q111:
er/111'0 pendiente m la ,n,z¡y tle nro111p01iar o /(I Sn11rtissi111,1 ! l'irget1 e,¡ lo; Dolo,e..r ,¡g11dis1in101 q11e poderío

808

809

15 Franci'co

¾

�1.emoni:Js tiernas, Dispertador afectuoso y
del'Ociones practicas con los Dolores de la Santissi111fl Virgen, dedicada a lo
n año de pué

publicó

us

congr gante , a quien se dirigió como 'hijo, recomendado d
hri t
de de la ruz á su Querida ladr la irgen de 1 s Dolore ." E de
llamar la atenci 'r. que al inicio d ! libro aparece una lámina grabada en
cobre, en la que se repre cota a an Ignacio con l escapulario d los
serv:itas, arrodillad al pie de una Dolora. a53 . Tal parece que, en la
imagen i ual, el padre Vida] e emp ñ ' en vincular al amo fundador de
la Compañia con la rden de los ie.n·o de María. " n 1688 e publicó
un fragmento de e te libro, con e1 título de Relox despe11fldor de las almas
devotas5-l. En 16 9, tradujo d I italiano al ca rellano la obra de Fabio
Ambrosio . . píndola I LJbro de los Dolores de la virg,e,1 1ada55 , cab ad ertir
que pfndola , e apoyó en el escrito del je uita to cano Thomas de
uriemma, publicad con el título Habitación del alllJa eJJ las 1/agc,s de
hristo, impreso n en cía. n 1692 el padre idal publicó u libr
E.rpada Aguda de dolor, 56 __.sta obra la dedicó también a lo congregante
n la igle ia de an Pedro y an Pablo,
en ella dio cuenta de la
práctica devocionale que é to realizaban. En L694 imprimió la &amp;glas
de los congregantes de . Seiiom de los Doloresy ind11lgencias q11e gr111a1F Hay qu
advertir que los de oto qu leían lo libro obr la Vir en de 1
Dolores ganaban indulgencias que podían aplicar a la alvación de la
almas del purgatori 5~

r7e11dn los 111ortales dllJ!.IISlias de m h!Jo. Co11 1111r1 d¡-1•nciOJ1 ,rpro/Joda para qyudar a los .'l!fillÍZfllllts. J\kxico,
Jmprema de la viuda Je Francisco Rodriguez l .uperao, 1685. ,Ít. p. José Tonbio Medina, La
lmprcma en México, ( 1539-/821), ed. fac iJ11JJar, ~léxico,
M, 1989, t.111, p. 19.
'-1 José Vid al, 1len1orit1s tirmt1s, Diipertudor 11led11oso. y tÍet'Odo11PJ practicas co11 los Doloffs de la S ,111lísiJ11r1
1/irgm, Mé. ico, faria de Benavides, viuda de Juan de Ribera, 1686. ir. p. J é Toribio Mcdma,
L: Imprenm en Méx.ico, (1539-1821 ), ed. facsi milar, ~léxico, U A\L 1989, t.l 11, p. 27.
.Jo é Vidal, R.dox despertador dr fo o/mor dft'Ol,is al m1tiJ11imlo dr k1 Pos,io11 dt 11estm e1iar,}
co111pnss1011 rú los Dolorl!s Je li, \S. 1'irgm. E11 las hord.f ro11sogmda.r t1 lo 111t111oli,1 rú s11.r Dolom, Angmlins,. y
ajli((ioncs, para q11e 111s drl'olos lo nro111p11ñt11 r 11 1•lk1s, México, Hered.:ro. de la duda de Bernardo
Caklcrón, 1688. it. p. José Toribio Medina, La lmprenut en Mb.1co, (1539- 1 21), ed. facsímiL'lr,
México, e \1, 1989, t. UJ , p. 43.
i; Uhm de los Dolom de la n'?,fll i\lmio... , Trad. Jo é Vidal Figuer a, México: Vda. franc1 co
Rodríguez Lupemu, 1689.
51• E:.spado I 1_'l,JIM J;: dolor que /111'0 m s11 fiemo .-or,izo11, y p11ri1111110 ,1/1110 alm1m1da todo p/ liM1p1, de su ,.¡Ja
la myvr, y 111as ,ifligida m11dn•por l,,s l'xmm·a.r pmos di su h[¡o .fems, rdehmdo 1011 fes/u•ns regocijo.r m el Cielo,.
yo i11titarió11 lf!J" m11 uprrial, _y lim111 deNxion m k, Tierrc1. México, en b imprcnt.a .Maáa fe Benav1de ,
viuda de Juan de Ribera, W92.
s· egurameme, el padre C \ 1cdo ~e refiere . las &amp;;:l,1s dt lo.r ro11grrgm1te1 de 1 • Seiiom dé /os Dnkim 1
md11/gmcws q11e.~t1111J11•••• México, Maáa de Bena\i&lt;les, 1694.
"~ José Vidal, Frpada t1J1,11dn, en p~as iruciale· sin numerar.

810

Reprodu jo también numer sa patentes irnpre a y mandó hacer
escapulario negros con el írnbol de la r ligióo de lo servita . gotada
la obra Me1J1orias tiernas de los Dolores dP la f r¡'}!,ffl, en 1695 la mandó
reimprimir
encuad rnar en mb r 59 • Todo e to, qu realizó a u
co ta lo distiibuyó entre jesuita · eculare en toda la ueva España, a
quienes otorgó facultades para D mentar la d ocióo e in cribir
congr gantes; lo primero , en lo colegio de la ompañia y 1
egundo
n l::1 iglesia a su cargo. 1 o comí ionados debían nviar al
padr
idalJ nombr s &lt;le lo gu de eaban inco1porar e para gue é te
lo re~strara en el Libro d la C agregación en .Méxic . este re ·pect ,
no dice 1 padre Oviedo que "venían a millare:: de toda partes las lista,
d lo nuevos admitido c ngregantes"611• En 1687, el je uita u ebio
Franci co Ki.no dio el nombre de ue tra eñora de lo Dolores a su
primera rrúsión, de _la cual irraclió I proyecto evangelizador de la
Pimería61 • Hacia 1695, el propio padre idal menciona que en México,
"en l s primer
i ábado de Cuaresma pa ó de 14 000 el núm r de
congregante la p rsona de má up ición de todo el Reino de lo
ecle iá rico y glares',&lt;,2• Lo ho pitale , próximo al dolor humano,
fueron e pacio propicio para extender la devoción. Hacia 1718,
tenemo. noticia de cómo, en el Ho pita! Real de
arurale, la
Congregación de la Virgen d lo Dolore año con año, el Vierne de
Ramos, celebraba la fie ta tituJar63 . Hay que mencionar también que eJ
ho pital del Divino alvador para mujeres demente, era ben ficiado con
la aportacione de la Real Congregación de r ue tra eñorn de los
D olare y socorro de mujere demente con , ed en la Catedral
_fetrop litana"4. La promoción de la de oción, por la Compañía de
J ús, continuó una vez fallecido el padr Vida!, com consta en alguno
testunonio . En 1747
realizó la reimpresión de las Reglas de los

r

co11grega11/es de ra Sra. de los Dolores6" .

'~ Jo,é ida! Mev,onas lim,a,, d,-.sp.-rtador o)t'd11oso, y de1'0tio11es prartirtL&lt; tntt lo.r dolores de lo Sm1fisi1JJa
mgen, acadas de vano authore. ,\ml,erti.. Hennco} Comelio \'erdussen. MDCXCV.
"º Juan monin Ü\ ieJo, Op. al., p. 252.
M Manuel Ignacio Pérez Alonso, " lntroducci · n" en Eusebio Francisco Nno, 'J., Cart,,s ,1 /,1
~roa1r~, de 1'vl1S1oncs, Introducción y nQt.'I por ... , MéXJco, niversidad Iberoamencana, 198-, p. 14.
Jo e Vidal, ,\lemorias f11m,1s.•., cap. XXI\', p. 218.
63 Ban:olomé Felipe de Jra y Parra, Op. rit., id. supra.
oca 41.
M J:&gt;sc_
6.na Muriel, Hospítalcs de la Nueva España. l-t111dt1rio11rs d, los .riglos ,\1 TI¡ .,\ .11II. MeXJco,
Editonal Ju , J960, 1. 11, p. 111.
1.'' Regl
_ as- Je· 1 s ongregante:. d e ¡ ra ra. de lu · Dolore ·, fundada con au toodad upo tólica en la
igl 1ª del olcg10 Mi.ximo ele "an Pedro y 'an Pablo de la Compañia de Jesú de la ciudad de
811

�n 1753, el padr
ri tóbal Ramírez rector d I olegi de an
lldefonso fundó la Congregación &lt;le l
agrado orazones de Je ú
María ' intitulándola tambi 'n de lo Ool re de faria antísima". Para
u so tcnimiento, el padre Ramírcz impu o a censo 4, UOO p o sobre el
olegio de an Ignacio de Puebla y 800 sobre hacienda de Juan
Fraoci co Retana 66 .
o 1 52 al publicar la biografía del je uita idal el padre viedo
ratificó la xpan i 'n de la de oción a la Dolora a y u vigencia n la
u va E ·paña:
... habi ndo ya pa ado setenta año desde que comenzó, la vemo.
roda,;ia en toda la ucva E paña can en . u \'Ígor, que cada año parecen
mayores lo concursos á la O\'ena, á las tres horas, y á las comuruones
en el mimo dia d los Dolore . 1 ¡ e hallará igle ia eo que no haya altar
especialmente dedicado á la vfrgen Doloro a, ni familia alguna, que no
tenga en u ca a una ó mucha imagene de la afligid:i señora, ya de
pincel ya de talla6-.

obre la irradiación de e't1 devoción entr los indi
O iedo no afirma cómo:

el padre

en medio de u m quedad, y rudeza mue tran gran dcrncion a la eñora
Doloro a. , así como no se haya tlacasqual o casilla de indio en que no
haya imagen de uestra Señora de Guadalupe Pauona niversal de
codos estos Reyno~ tampoco se hallara alguna n que no haya algun
cuadrito de la virgen Doloro a68.

El padr Lazcano en 1760, al ejecutar la biografía del padre
clic :

viedo, no

o ha logrado c. t Reino la fortuna de honrar alguna de u. poblacione
con lo muy Reverendo Rcligi sos Sen·it:1 , pero a la v rdad, aunque
huvicran ido numerosas la casas de est
Pa&lt;lrc no hu ieran

promovido rna , porque no parece po ible ma , de lo que el P.
radico la compa. iva piedad a lo Dolore agudo de faria69 .

idal

o efecto, los religioso servita no cruzaron el tlántico durante
el régimen irreioal, y antes del padre ida!, tal como lo afumo 1padre
Oviedo, no había en este reino el nombre de la Virgen de los Dolore '.
El ritual piado o, el di cur o en el púlpito, la escritura impre a y
la expre ione estética, a propó it de la de ación de la Virgen de los
Dolore , fu ron recur o compl mentario e in aluables parn djvulgar,
mecliante el ejercicio de Jo enti.do la ad ocación mariana qu invitaba
a la oración y al arrepentimiento ala het rogénea sociedad barroca de la
ue a E paña. Iniciativa piadosa de quienes identificaron us
afliccionc , ante la enfermedad o la pérdida de un er querido, con el
dolor inimaginable d la madr ante la muerte del hijo, que es sacrificado
para la redención del g · nero humano.
La expulsión de la Compañía de Jesús ¿acab, con la
congreo-acíoncs a la irgen de lo Dolore ? o hay noticia de la
continuidad de la congregación en el olegio Máximo. in mbargo,
continuaron imprimiéndo e numerosos ermones y novena relativa a la
devoción y cenemo referencia a cómo se realizaba, aún a principio del
siglo XIX, la celebración a la irgen de lo Dolores en el Colegio de an
ildefon o. Durante la novena que ahí tenía lugar los sermon ·
ran
sorteado entre los colegiales y ademá, de considerarlos ejercicio
religioso , eran acto lit rar.io concurridos por' mucha persona de gu to
delicado" 711 •
Despué. de la expulsión de lo jesuitas, la devoción a la Dol ro,a
pre aleció entre lo fiele , ah ra, ori ntado. por lo ' padre de an
francisco. Tenemo not.icia de cómo I franci can
dieguino , en hl.
capital novohi pana, declicaron a la irg n de lo Dolore una capilla
anexa a su iglc ia principal, ubicada al frente del lado poniente d I pa eo
de la lamcda. , ta capilla fue edificada a . olici tud del padre guardián
fra Pa cual de bguía, y dedicada l 7 de ~eptiembre de 1778 por fray
Antonio d Jcsú acedón quien, e.los mese de pués de te uceso, fue
designado primer obispo del I uevo Reino de León -i y poco tiempo

1léXJco, ,. a¡,rrc ,ada por la misma :wthond.,d a la Cungregaciun primaria le la 1\nnunciaca de
Roma, , l,1 anta Religión de 1 ,~ Padre , en·ita . Que han de guardar ll&gt;s congreg,mre de e ta
congreg.mon, con el compendio Je la. indulgencias con et!ida5 a 1,s &lt;~ngre¡;-mtcs por los sum s
pontifices. Retmpre~a en ~léx.ico, en la lmprem.a Re,~ del upenor . ob1ern 1, )' del . _m:,·o r:z~do
de Doña Maria de River'l, 17-n. ir. p. Jo é T nb,o l\ledma, J...1 1mprt!nta en Mex.tco, Mex:1co,
M,t. ,p.69.
1"' Félix Osores. " HisLOcia de lo · colegios ele la ciudad de ¡\(éx1co", en ,cnaro Garcia, "Dor11111entos
i11édilos fl 11111¡ rmw pan,'" historia dt i\léxiro" 1éx.1cu, Porrúa, 1975, (Bibliotec11 Porrúa, 60), p. 959.
"~ Juan Antonio ( vicdo, Op. cit., p. 254.
bli fdem.

Francisco Xa\·11.:r Lai-cano, Op. r,t., lib. 1, cap. 12, p. 44.
Félix O ores, "f-lúl&amp;nfJ de los role:&lt;.ios... , p. 958.
71 Francisco Scdano,
oacias de México recogidas por D. Francisco Sedano vecino de la ciudad
de México. Desde el año &lt;le 1756 con la colaboración &lt;le JoaqUÍ.ll García lcazbalceta, México,
Imprenta dcj.R. Earbedillo, 1880, 1. 11, p. 214.

812

813

''9

111

�d pués falleció in tomar po e i -n de la mitra. Di z año má tarde lo
religio o dieguinos confiaron lo difunto de u Orden a la ad ocación
d lo DoJore de faría y su r tos fueron trasladado a e a capilJa'2_
vanzado el iglo X Ill fue fundada en Méxic la Tercera
Orden d los ervira . Jlabría aqui c¡ue mencionar que Jo ier o de
faría (Ordo Servonm1 E. J\;furic,e f 7irg,inis), mejor conocido como se1-..;ritas,
urgieron n 1240, por iniciati a de icte individuos de la nobleza
fl rentina, quiene manife taron cómo l año de 12 fl n una v1s10n
fueron invitados por la virgen María a viv1r en comunidad r tirado en el
Monte enario bajo la regla de an gu tín, mientra contaban con una
propia. , tos fueron: Buonfigli dei onaldi, Gio anni di Buonagiunta
Bartolomeo degli Amidei, Ricovero dei Lippi- guccioni Benedetto dell'
Antella, Gherardino di o tegn y Ale si de' FaJconeri. La orden fue
reconocida por Benedicto XI, eJ año de 1304, gracia aJ empeño del prior
general F lipe Benicio quien, una ez aprobada, fomentó u expan ión
fuera de Italia. El 16 d marzo de 1524, el pontífic Marún
confmnó
la regla de los h rman tercero ~4 • Lo ervita e xtendieron a Francia
Germanía, al Imperio ustr -Húngaro a parte d
ia. in mbargo
n E paña se e tablecieron ha ta 1895 75 • [ o ob came, la terc ra orden d
lo ervita sí se extendió n el mundo hí pánico durante el antiguo
régimen. Lo terceros fueron fundado en la primer, décadas del iglo
XIV a in tancia de JuLiana Fak n ri, nieta d uno de Jo noble.
fundadore , gui n hacia 1285 oliciró el hábit de Tercera al prior Felip
Benicio-,,_

r

En la ueva E paña, en 1786, el piloto de la armada Jri tóbaJ de
E pínola, retirado a cau a le 'una gran t rmenta de achaque ' , estando
en el antuario de Guadalupe,
ntre lo instantáneo amago d la
' 2 Jo

muerte'', concibio la idea de fundar una congregación con la ad\'orncíón
de lo Dolores de la Virgen- . ño ª antes, había pensado r alizarla en l
pueblo d Tepic, lo qu no hac suponer que sus sen icio. c mo piloto
lo realizó en la. trn1,•esía I or el Pacífico. u modelo a seguir fue la
congregación el "Los iervos de Iaría'', en la parroguia de an
eba tián au.xiliar de la de u u-a eñora del Pilar, en el puerto ele
Cádiz. ,spínola carente de recursos para tal propó ito pues apenas
c ntaba n u r tiro, para u ustento con 27 pesos y do reale de
ueldo, acudió a fray icolá Rarrúrez, religioso de an Franci.co quien
le propu o qu e a ociara con Diego Peredo I Iurtado d Mendoza y
faJo conde del Valle de Orizaba, hermano de la Congregación de la
, anta E cuela de Cri to. El 11 de diciembre de 1786 · dirigieron al
monarca arlo IV para solicitar su autorización para e tablee r la
congregación Je lo T rcero., en la capilJa de la anta scuela, ubicada
en I convento Grande de an Franci. co;8• Por reale e' &lt;lula de 25 de
enero y 22 d abril de 1 87 fue aprobada la fundación ~9 . e le. ordenó a
lo intere ado ciue e pre entaran ante el arzobispo y ante el ,~irrey para
que, con u autorización proc di ran a formar , us e tatuto para el
gobierno e piritual ~ temporal ajustándo·e en lo po ible a los de la
Tercera Orden de en itas de ádiz.
Lo c. ta luto. fueron redactado con la inte1vención de Baltasar
Ladrón d Gueu1ra, r conocido juri ta, entonces oidor el cano de la RcaJ
udiencia, nombrado por el virrey . uperior de las junta ; aprobados por
el arzobi po, pasar m por el uperior gobierno al fiscal de lo civil, D.
Lor nzo Fernándcz d Ah·a8". r em·iado. al C n. jo de lnclia , el
monarca lo. ·ancionó e,, real cédula de 4 de ago to de 17 9.
De la lectura de e te cuerpo normativo podemo aproximarno a
Jos propósito. de lo Terceros ya su organización. Lo objeúvu de la
Tercera Orden fueron procurar I fomento d la d voción a los Dolore
de la irgen, mediante un conjunto d actividad piad sa anuales, y la
xten ión, a lo. fieles congregant , d la indulgencia ·
privilegfr&gt;
spirituaJes d la Orden de lo. ervita . I .a Congregación garantizaba a

e Fraodsco Valdés, OPM. em,ón que en la tm laci6n de los hu us de los religmsos a la
apilla de • uestra eñora de lo Dolores, fabricada a ~nlic1tud del R.P. Guru:dinn,.fon Pascual de
Egwa de la Pr ,nncia á an Diego de ;.. léx.ico. l. de Jfogal, J789.
·
·., El padre Vidal afirmó que fue en el año 1231. :\lemoria. tiernas, cap. X::', pp. J ().172.
7J
onfirmación de la regla de los bennaom ) hem1ana$ de la ,, orden de lo. 1erYo de la E..
Virgen 1forfa. Dada el año del, eñor de 1424. 19 fi. Ccmro de Estudios d Historia de México,
O D ' íEX, fondo LXXVll. 2.
-, L11ddnp,d111 !t11/i1111a, Turna, Instituto della Enciclopedia Italiana fundara da IOi\'a11ni Treccani.
cdic. Roma, 1949, t. X :xi, p. 46 .
- 6 Giuli:1na Palconeá, nació en Plorcncia en 1270, fue nieta de an
lessio Falc nien uno de lo~
siete fondad,ms de los sen-irns. ! lacia 1285 solicitó al general de I,¡~ scí\1tas, :an Filippo Benizi,
el h1íbito de la Tercera rden, siendo la primera en recihirlo. Mtm el 12 de íumo Je 1341 &gt; fue
canonizada en li17. Fue a ignado para su fiesta, d 19 de junto. Enciclopt•dia Italiana, Tom:t,
lnmi11t11 del/,, l::.11rirk1¡,rdia IJa/im1a (11nd11!11 da Goil'dfllli Trrffmll~ edic. Roma, 1949, c. XV f 1, p. 317.

- Cana de Clmswbal hsptnola ding1da ;1] re1· (3 J de enero dL 1792). Cmtro de 1,. nidio~ de
HIStoria de· México, n &gt; DL . lEX, fundo LXXVII. 2 ff. 5tn numerar.
-K Centro de fümt~o~ &lt;lt" Hi&lt;tona de \léxico CO
D 1:--.1 hX. fondo L'\X\rH-2. lihm mnnuscrtto,
Tercera Orden de CIYtt.t , C. 1.
7' 1 f/1ídm1, tT 1.., v 19r.
80 lbídm1. f. 19 , .

814

815

r

�us afiliado atención e piritual durante u enfermedad y al moment de
la muerte.
·
rvita
expu icron la
En la pnmera
part d .- u e tatuto ,_1
,
e true ura de la Ord o, reflejo de la 1erar9~~- d ntr de las
corporaci ne , del antiguo régimen. -- n el_ plano _pmtual, los herman
estaban ubordinad
al
rrector elegido pret rent mente entre lo
com
corrcctore
n la
franc1· can s que hubi en participad
c1·
1
cu
la
uan&lt;l
é
te
e
nía
algún
1mp
1mento,
h nnan dad d la anta, E
.
•
. _
ubcorr et r 1 uplía en •us funcion s. orno . u n mbr 1 1_ndica,
elaban por e) bu n comportamiento ~e lo con~egant
habrtan de
celebrar lo oficio , pre idir la proce 10ne y nt1erro. ele la rden,
poner lo e capulario. d paño negro con el. ímb lo de
rden,_ }
recibir en ella a los fiel que los olicitaran, aplicándol la · !ndulgenc_1~
del onbiemo matenal.
Tamb1en
corr pondi nt . El prior e taba a carero
o
..
,.

!ª

contaba con un ubprior para • uplirle en su r . p nsa~ilidadc . Esto
podrían s r ecle iá ticos
laico distinguid~ por ·u virn:de ya qu
habrí, n de 5 rvir de j mplo a lo. demas herman?s, , elar por 1
patrimonio de los Terc ro , vigilar y n . u ca , corr gira ~- ~erman
·
en u . fu naone
. f-:11abri·an d nombrar t también ocho con 1liano entre
_
lo · cuale debería er el primero el prior que re~ic~t ·men_te hubiera
concluido u g ción.
tos individu habrían de a 1st1r a las JU~ta
contribuir con u refl xión a resolver lo a unto . Para ecrctano habna
de elegir e a un e cribano real, 'amobible a di cre~ión de la me_ª ' al
cual pr su
e múltip] •s funcione , se 1 habna de ofrecer una
gratificación. ntre lo, con iliario
elegía a un contador Y a un
mavordom re orero. É te d bía nombrar mandatario para cada cuartel
de · la ciudad re pon able d e brar la aportación d lo, hermru:1?s.
Había un ma stro d n vici a cargo de preparar para u prof~~1on
durante un año, a lo h rmano admitido!&gt;.
leccionaban tam?1 n a
rman
informante
que
el
bían
irn-estigar
a lo candidato ,
cua tro he
d . ., C b
para garanázai que cumpli ran con I requi it~ d a m1 1~n. a. e
advertir que la hermandad de lo Tercer era 1~ para e ·pan -~e , m
mbarg el fundad r e emp ñó en que e con, t1tuyera . ~amb1 n una
cofradía para per na. de "otra calidad.
1 ~a_n cambien h rmano
cnfi rmero , quiene, tenfan la obligación d v1 ita~- a lo h rma_n~
nferm) a quiene ' debían garantizarle la e nfe 10~ }' la eucan. na
cuando e Luvi ran grav . La Tercera
rden conto con u _ama
femenina. El prior debía hacer e cargo d n mbrar, entr la mu¡cr ,

E

Pa.i:ª

notabl s, priora, subpriora, con iliaria
celadora , informante
enfermeras, camarera para el cuidado y limpieza de La imágene y la
vicaria del culto que debía cuidar de Ja limpieza del templo.
Era un compromiso fundam ocal d la orden J garantizar, a lo
hermano y hermanas que morían el Féretro el paño y la cera . uficiente
para el epelio, al cual debían a istir todo lo · hermano . n lo
estatutos, sobr viv n la, arcaica normas aprobada · para lo. Tercero en
el siglo ::{V, entre la numero a pr scripcione . obre la organización
que denotan la ob e ión por l orden material, propia del iglo de la
Luce .
ada e e capa a quienes la redactaron, la e tructura del
gobiem , las obligacione para con los enfermos y lo difuntos, la
fie ta 911 se habrían de guardar lo ga to que aswnía Ja hermandad, 1
cuidado de la imágene , la limpi za de la ip-lesia, todo 9uedó previ. to n
la normatividad.
Para garanti'.lar lo p1ivilegios e pir:ituale, de la religión d lo
servital 1 lo herman novohispanos e dirigí ron a fray Iaría Clem nti
de Belun , prior encral d la orden qui n, de'de u convent en Roma
expidió la pat nte el 2 de enero de l 91, para delegar, en el padr
guardián &lt;lel onvcnto de an Franci co de léxico, la facultade para
erigir la T rcera Orden y conceder a lo congregante de ambo exo la
indul0 encia y gracia e piriruales que habían ido concedidas a lo,
ervita por lo pontífices lnocencio VIII, 1 mente IX, Clemente X,
Inocencia XI, lrn cencio XII y Benedicto Xlll, ntre otro 2•
El 14 de octubre de 1791 los fundadore e reunieron con fray
Damián Martínez, en su calidad d del gado del prior general para
d ignar a la primera me a de la ongregación. Lo integrante d la
primera me a fueron: fray icolás Ramirez designado corrector por 1
padre guardián; fray Damián 1artínez delegado del superior general d
lo servita ; el prior fue el oidor decano, Baltasar Ladrón de Guevara,
quien previamente, en u calidad de juez real y primer consiliario había
dirigido en ·u casa la redacción de los e tatuto . Como subprior fue
de ignado José Hurtado de 1 [endoza y Malo conde del Valle de
Orizaba. Lo con iliario ecle iá tico fueron el licenciado Joaquín
Ladrón de Guevara y el bachiller fariano Quevedo; los e n iliario
seculares, franci co nronio de Rábago; Mariano Ignacio fadrazo VI
marqués del ali de la Colina· Pedro Romero de T rr ro , segundo
111
ll:!

16

lbídC111, f. 20 r. 1 21 r.
Ibíde"'. f. 25 r.

817

�cond d Regla· lejandro osío, IV margué d
luapa; José fanuel
aklivic o y Gallo JJI c nde d an Pedro del Álamo · I idr de lcaza,
poderoso comcrciant d 1 Consulado, regidor honorario y miembro d la
Real ociedad Bascongada de los Amigo del Paí , guien en 1799 fue
nombrado Caballero de la ruz de arlo lli83 • Como mayordomo
te orero, Cristóbal Espínola, como ecretario el cribano real Joaquín
Barriento . El bachill r Joseph Manu artorio fungió como maestro de
noVlcio . Lo celad ore : Joaquín Ruiz y orcnzo Rodriguez; lo.
informante de los arones, André
ontero y Fernando Hore , )' dela
mujeres: Lui Bermúd z de Castro y lanud 1 nd za. Lo primero
enferm ro : Juan Morales, Miguel yllón y J é Ignacio Romero Zapata.
ntre la. mujeres, fue nombrada priora faría Ignacia Gorráez y Berrio
condesa del alle de Orizaba; ubpriora 1argarita de Mora; consjliarias:
Josefa Rodríguez de Pedroso, conde. a de Regla; Ana faría de elasco y
Ovando VI marquesa de , alvatierra, IX marquesa d
a}jnas y X
condesa d antiago d ,alirnaya; Manuela de Cervante ; María Joaquina
Valdivie o, conde a de an Pedro del Álamo· faría Frnnci ca a 1era y
María Bartola Fernández de Madrid·
anuela García Bra o; · faría
Micaela Ladrón de Gue"Vara; fa.ria Dolore Hu1-rad d
endoza, cuarta
hjja de lo condes del Valle de Orizaba· María Fraoci ca y íaría Dol re,
Gamboa; laria Jo fa Gorrá z, bjja de los mari cales de Ca tilla,
marqueses d Ciria.
01110 maestra de no icias, María Manuela
elgar jo. La camarera d la ,1rgen fue la priora en atención a habers
ella ofrecido y u po o baber donado la imagen- la camarera de an
elipe Benicio faria Guadalupe Cosí , hija del marqué de luapa y la
camarera de Sta. Juliaoa fue Ja cond sa dt; Regla, María Jo efa Rodríguez
de Pedros . o ob tante que el fund;dor Espinola fue de origen
europeo la Terc ra Or~en, d sde un principio, quedó en mano de la
nobleza crioJla n ohispana identificada con los principio de la
Ilu traci · n84 .
.
El 6 de noviembre de 1791, la primera me a de la Tercera rden
de lo ervita
rennió n la sala d juntas de la Congregación de la
anta E cu la , acordó la celebración pública de la fundación de lo

TercerosR5. El lU de noviembre: circularon la invitaciones y la
indicaciones para los a ist ntes a la, celebracione , las cuales fueron
impresas y signada por todo los miembros de la mesa!!('.
Los días 12 y 13 de noYÍembre del mismo ano fu formalmente
e ta'olecida la Orden Tercera, en l::i ciudad de Iéxico, con ví peras, misa
sermón, en la iglesia del convento Grande. 1 amLimo acramento
estu, o expuesto el Jía doce desde las eres a las cinco, y I día 13, de de la
siete de la mañana hasta la cuatnl' . Este día, fra · Damián l\lartínez, ex.lector de Filosofía, predicador general y guardián d dicho convento,
como delegado del General de lo ervitas, ante de la funci{ n matutina,
les dio profesión a los hermano, que integraron la i\fesa. las cuatro de
la tarde, e convocó a la procesión de la virgen &lt;le !os Do1ores 88• El
arzobi po concecli · 80 día, de indulgencias a lo fiele que asistieron a
lo acto, religioso, y UcYaron a cabo la&lt;; 'oraciones aco tumbradas'' 8&lt;J.
Hay gue advertir qu el fundador de la Orden Tercera, no
obstante los e ca ·os recur, o, y_ue manifc tó tener, en prueba de u
devoción, costdi el hábüo , ciento setenta y • is hermano de ambos
sexos, tanto terceros como co rades laicos y edc, iástico , con los cuale,
quedó formalmente constituida Ja Orden Tercera.
e l,jzo pública la fundación de los , icrvo de Ma1ía, con la
asi tencia a la ceremonia d las numerosas congregaciones y con
solemnes proce.iones de las imagcnc, d la virg n de los Dolore , de an
Francisco y d san gustín, a la yu se umaron la de an Felipe
Benicio y ama Juliana de Falconcri. Las do nocbc , la, i111ágenes fueron
escoltada por los granaderos y mú icos del Regimiento rijo de Puebla, a

85 Acuerdo de la Mesa del 'f ercer Orden de los. 1ervos de l\l:ma, 6 de nnY1e111hrc de 1701. Ceniro
de. Esrud10 de 1-lisloria de .\lex1co O1\:DL~fEX, fondc, C\.,'{\ 11-1, hu1a , JO numerar.
11&lt;, (11111tac1óo a la celehracic'in dt:l t· . rnhlccmu nro de la Tercera ( )rden), Sab de 1un1a, ck la 'anta
Escuela 10 Je nrnicmbrc de ¡~91.Cenlru de Esn1dio de f-1.1,tona dt \lt'xlco CO. DL . fEX,
fondo L--C "\'11-1, hoja sm num,r.tr L;ts m&lt;l1Cac1oncs pu·1 b a51,rcncia a 111 misa y a la proce~tCln
tamh1én fueron 1mpn:sas. E. iste u.n e1cmplar en d Archi\·o Histofl&lt;:o dd \rzobispauo de .\1cxico.
, ecre1:1ría :mobispal, rnm cntos, caja 141, exp. 4ú, 1f. D1scn (, 1, rollo 5.,. 18( 10.
R~ Juan José _\Jfaro, ,o!ic1ta licenc13 al :1r1,nb1,pu d, ,\léxico para yut ' L exponga el Sanusimo
acramcmc, los d1a~ 12 ) 13 &lt;le n1"·1cmbrt. En nota ~, margen, Sl' otorga la licencia. :entro de

Esmdios de Hi. tonad~· !\léxico U) Dl \tLX. fondo L~'{\' U J, bo1a sin numerar.
Aviso al Público. Ccnl!o &lt;le Estuwu~ Je H1stona de \fox1co COM)L \t •X. fondo LX:-.,'11 -1,

jj/0

Kl Josefina Mana Cristina Torales PHcheco, l/11stmdo.r m lt1 1Y11e1•,1 E;pwia. / ..(J,r sorios de la Rtal SfJCledatl
Basrongada ,Ir los A111igos dd P,ú;, Mb.ico, pp. l 8, l9U,2U0,212,4_1,287.
84 Junm de la i\fesa del Ter er Orden de IM icn·w de María, 14 Je ocnibre de 1791. Centro de
Estudios de l lislona de J\lcxico ' () TDL~ffi.'C, fonJo L'X\'lJ-2.

hu¡a Sin numlerar.
~~ Juan Ju é 1\lfaro soLiar.i mdul¡,,enci:i, para los fielt: &lt;.JUC astst.111 \ lle\Cll a cabo la, ,raciones
durante los días 12 )' U de n&lt;l\'Ít:mbn:. ·\J margen ,e ano[;! la mnc1:s1ón dt: f!U dÍll~ de
mdulgeocia, Centro Je F.snidio de H1smnn Je Mé-xico CO .'DCMEX, fon&lt;lo LXXVlJ- 1, hoji1
sin numerar.

818

819

�trav '. de las principal cali s, iluminadas y adornada con vi tosas
colgadura . Amba noche la torr el atrio · el p rtal del convento
e tuvieron iluminado y s encendieron "dos árbol de rara úwención",
gu expú:lieron numerosas luces artificial s de color . D o. día. despué
la Gaceta de L\lé.;..ico informó al público l trado:
•uc la concurrencia á ambos acto rn.n lucida como numero a, respecLo á
haber e hecho general convite así á todos lo. Ycnerable órdenc t rcero
y santa c. cuda . . como a mucho individuo de la agradas religiones y
ugetos distinguido por sus empleos, c:ntre w do los cualc · e
repartieron más de do mil luces para la e:-.-prcsada proce ión 91 '.

Cinco me es más tarde, el 2 de febrero fue celebrada la fi ta de
acción de gracias por la fundación de Ja Orden Terc ra d los ierv s de
faría. En e ca ocasi · n, el predicador fu el ya mencionado mae tr d
n vicio Jo é "t\ [anu I art:orio &lt;1i .
Hay que hacer notar que la Tercera Orden de enritas de México
btuvo de1 Papa Pío VI un bre e fechado 131 de juli de 1 92, en él s
concedían la mi ma indulgencia que gozaban l
en-ita en Cádiz.
Para o efi cto el omi ario po tólico General d la anta Cruzada dio
kencia para l u o de dicha indulgencia 'con tal de que la per ona ,
que hayan de ganarla , tengan l umario d la Bula de la anta mzada
cada año '112 e dio el pa e r al al Br v papal el 1O d ocrubre d 1
mimo año 9 '.
En lo qu e refiere ala_ celebrncioncs r ligiosa anuale
ta
fueron d finida , a p tición de la c fradía y hermandade con la qu
comparúan el espacio conventual.
ria obligación men ual la
c lebración a la ,rirgen d lo Dol re , a la hora aco tombrada "c n
m1nJstro ' acólit s ofreciéndo e · la en el c ro . ra compromi del
conv nto de ignar aJ predicador a qui n debían ¡ agár le 6 peso . Por el
sermón 'aunque a moral haya d reducido a tocar com principal
objeto el d lo Dolore de ue era antisuna adre". e habrían de
frecer 20 realc, a la acri tía, obligada a p ner n el altar la cera que la
Orden I entregara una me a para c locar la Imagen de la Virgen y la

•N• 1anuel \ntonio V:tldé , Gaceta de ~léxico, 15 de non cinbre de 1 91, L. IV, nA6. pp. 430-4-J 1.
'11 _l ose

Manuel arcorio, Lafelicidad de McXJco en el cstablccimicnro de la V. Orden Tcrccrn de
los 1cr-. o · de larra, México. Felipc de Zúfuga v O navcr ~. 1 92.
"? Licencia para el uso d la Indulgencia . 2 ff. sin numerar.
entro de 1~. tuclios de Historia de
México. CO 1DL',\IE..X, fondo 1· :XVII-!
" 1 - ntro de Estudios de Historia dc l\léxico, O D MEX, fondo LXXVlJ- 2

20

bancas corre pondientc , con u tapete para la a 1st ncia de l s
individuo . Concluida la c J bración de la eucari tia habría de lle ar e
acabo 1a proce ión de la imagen d la virgen por el atrio lo claustros
acompañada d la comunidad franci cana, por lo que habría de recibir
di.ez pe os de lo hermano servita .
L~ fiesta de ' egunda clase' eran la. de an Felipe Benicio y
anta Juliana d Falcan ri. Lo, mini tro de c r debían oficiarlas con
solemnidad. En s guida de la cer monia eucarística debía realizarse la
proc~ ión de las ~ágene por fuera del atrio bajo d gotera . Al
pr~di~ador Jo ~1abaan de nombrar lo de la Tercera rd n y u pago
s na mdependiente a la limosna del convento. La sacrjstía c locatia la
c ra en el altar, la me a para la imágene las bancas con us tapetes. La
T n~er;1 Orden debía pagar 20 pe os d limosna al con ento, 6 pe o a la
ac~1stJa y ocho pe os al coro. La fie tas de primera da e ran: la titular,
dedicada a los D lor de la Vhgen en la d minica tercera de septiembr
la cual d bfa cel brar e con inguJaridad, y el pésame del viern santo,
por la n ch . _. n la celebración d septiembre la procesión e había d
conducir con las anta imágene ha ta la esquina de la call d Vergara
(h?y _Bolivar), . olviéndo e por la otra acera para entrar por la puerta
P1:°c1pal
atn que U.aman de anta Brígida (sobre lo que hoy es el Eje
Laza ra ardena ), para circular por Jo clau tro .
Tal como d bía hac rse n la fie tas de egunda da e, la Mesa
debí~ pagarle aJ predicador la sacristía debería colocar la cera en el altar y
can~le , la m a y d cel para la rugen }' la · do imágene d lo
patnarca a í como la banca y tapete para las a i t ncia . La Orden
Tercera, para esta función, contribuiría con cuarenta pe os y doce p os
cuatro reales por la proce ión.
la. acrisúa, con quinc p o . El coro
d bía oficiar ese cüa ' con e pecial solemnidad, no ólo n 1a mi a
proce~ión sino también a ta tarde en el Depósito, dando lugar al
orgaru ta qu pu ier la Tercera rden. P r e to , ervicio habría &lt;le
recibir guinc pe o ". n la función d I pésame del Viernes anto por la
noche la sacri tía debía poner el altar para la imagen de la virgen con el
? ose_! negro y demá adorno. gue le entregaran los Terceros cera e
il~na~ión para el cuerpo d la iglesia bancas y tapetes para la
a J _tencia: el c ro debería olemnizar todo lo oficios del pé ame "con
ma¡ stad_-" , I t~rcer orden, en esta s lemnidad, entr gaba, al con nto y
a la acu ua, diez pe o
doce al. c ro. El guardián del conv mo debía
nombrar un relig:io
que, "con devoción y ternura" debía leer la

?el

821

�meditacione correspondiente al duelo de la madr de ri. t por lo cual
e 1 daba un pe o de limo na. El antí irno acramenco deberí~ _e tar
e. pu to durante la
a de toda la funcione , ' en la c lebracion d
los Dolare que tenía lugar n eptiernbre, se debía exponer de las 7 de
la mañana ha ta concluida la tarde. En el conv oto e debería ordenar,
' con toda 1a olemnidad po ible", el repique de campana en las fi ta
de primera y egunda da e· ' la í pera, a las doce y a la oración'. y al día
iguiente a la hora de prima y durante la proce ión". La proce 1~~e ~e
la imáoenes tenían la finalidad de exitar el fervor de los fiele . Año
con añ~, el hermano prior d bería dirigir e al arzobi. p para obtener u
permi o de r correr las calle con la imágen 9~
_
Al iniciar el añ de 1792, la Orden Tercera ya contaba con ma
de ei ciento hermano. terceros cofrade · no sati fecho Cri tóbal de
spínola u fundad r y te orero s dirigió al manare~- arlo_ IV, para
olicitar su real protección a fa r de la congr gac1on, a 1 como el
nombramiento de una persona que, en su nombre repartiera ntre lo
pobres los sobrantes de los ingre o de lo t rcero una ,. z c~steados
lo gast que ordenaban u
onstitucione por el culto a la _v1tgen de
lo Dolore y lo sufragio "de la anta almas del pur atorío"'h .
El 23 de julio de 1793 el monarca xpidió do reale cédulas. En
la primera, admitió bajo u real pr tección a la Tercera Orden d l~s
iervo de Maria96 • ... n la egunda, ordenó al virre d la u a Espana
que nombrara a una per ona, r conocida n la ociedad n vohi pana por
u piedad y caridad para que distribuyera entre los "p bre " el excedente
de los fondo de la on ·egación97 . on e to e ratificaba que n
congruencia con la p lítica secular del e tado borbónico _los T rcer
pretendían la atenci · n e piritual d sus hermano n la entermed~~ y al
m mento de u muerte no habrían de llevar a cab la acumulac10n de

tru

Ejemplo d dio tcncmo una carca fecha&lt;la en Tacubaya, d ~ de may el~ 1795, &lt;l1rigid_a al
ariobi po por d man1ués de la ,olina, 9uien comume1 que el clia 20 de s_epae_mbrc e hana la
celebración anual a los Dolores de la \'irgcn, pr,r lo que ohcna u autonnoon para sacar en
procesión la miagen. •I arzob1 ·pn autorizó la procesión, solicitándole guar~:isen el edicto de l~s
campana,. 1\rch1m Histórico cid ArL bi pado ele ~lexi o. ecrecaría a.rzob1spal /convencos. ca¡a
134, exp. 2/2 ff. Disco 57, rollo 53, 1795.
. .
_.
•1; Cana de (. hristóbal Espinola clirigl(.la al rey. entro de E tud.10 de H1smn, de ~lex1co,
CO ·o ME.X, fondo LX1.'\11- l. 2 ff. sm numerar.
% Real cédula signada en Madrid, a 23 de julio de 1792. ·entro de E~tudio de Htstona de
México CO lDUME ' fondo L.~XVll-1.
.,~ Real• cédula ignada en Madrid, a 23 de ¡ulio de 1 92. Centm de Estudio. de Hisw1i:i. de
~léxico, O ' DlJ t fEX, fondo LXXVll -1.

capitalc ni su préstamo a rédito como otrora I hicieran la cofradía y
hermandades no ohi pana .
.., n una primera etapa, la Orden Tercera cel bró su, funciones en
la encilla capilla de la anta E cuela. in embargo, lo iervo de María
pronto advirtieron que la falta de un espaci propio les impedía los
progr os de la Orden pue no podían r aLizar toda la prácticas
piado a que xigían u
on titucione ; ' en la apilla d la anta
Escu la, le e necesario proceder con mod ración para no interrumpir
los propio de ésta . Por ello, Jo é nfi.guel Aguilera corrector y
comisario; Francisco Antonio ariño de Lo era, tesorero y comisario y
J osé aria B ltrán miembro de la R BAP, .desde 1777, contador del
Real Tribunal de Cuentas98 y entonce consiliario y comisionado,
solicitaron, al guardián del c n ento Grand , la capilla de an Diego, la
antecapilla y dos celda para la sacri tía y una ala d junta . É ta estaba
ubicada en la e quina de la calle de Zuleta. La Tercera Orden ofreció 500
pesos de limo na ha ta completar mil al término de do años, por el
usufructo del edificio, mientras podía con truir u capilla propia. J
padre guardián, fray Manuel de Aranda, aceptó la propue ta el 21 de
ctubre de 1796. in embargo, en 1798, aún no e había ejecutado 1
contrato, pues estaba pendiente la esión de la capilla99 . El 16 de mayo de
e e año, la Terc ra Orden solicitó la de olución de la solicitud del sitio
para la fábrica de u capilla. El 19 fray J é Joaquín yarzábaJ remitió
los documento olicitados. El 25, el secretario del padre provincial
manifestó que la Orden aprobaba sus cornpromi o referentes a la
fiestas de la hermandad y dejaba pendiente la asignación del espacio para
la capilla.
Finalmente lo franciscano asignaron, a lo Tercero , el espacio
del panteón, el mJ mo itio en que estuvo construida la capilla de a□
José de los aLurales. En 1 )03, bajo I patrocinio del oidor decano,
C sme de l\·Iier y Tres Palacio 1txi entonce prior de la Tercera Orden de

,¡.¡

22

11
~

Josefina María Cristina Torales Pacheco, l/11.rlrados en /,1 .'\11em Eipmid. / ,os soáo.r de In Rtal Soriedt1d
BasconJ!.ada de /r,s .~vmgos del Pais, pp. 263, 284 y 400.
I)&lt;) E□ junta del 13 de mayo de 1798 ma□1fe~taron no haher firmado aún el conlrato coa el
Convento Grande. { aja 1-3)
11 •1_Cosme de {1cr l Tre~pa1acios, nació en 1747 en Ali s, provmcm de O,·iedo. u tío juan de
. li~r, inquisidor decano y arcediano de la Catedral en :México, le apoyó en sus csru.dios de
JUOSprudencia en la Lniver idad Je Valladolíd en donde obruvo el grado de doctor en anones\
fue ~eccor y catedrático en elfa. En 1 76 foe d ignaJo protector fiscal de los indio en b
u~enc1a de Perú y más t.-u:de se desempeñó como alcalde del crimen. Pa ó con ese cargo a la
Audiencia &lt;le México en donde en 1785 obtu\"O la pla;,.a de oidor. En cuaLro ocasiones, en calidad

823

�lo ervita e colocó la primera piedra de u igle ia con truicla obre lo
cimiento de dicha capilla 1º1• Concluida la capilla el año d 1806, un año
después &lt;le la muerte del oidor
er Tres Palacios el 25 de marzo, la
Me a decidió rganizar una solemne c remonia para la bendición y la
dedicación d la capilla. Ésta tuvo lugar la tarde del ábad 29 de marzo
de 1806 a cargo de fray Diego de la Piedra , pr vincial del anto
vangelio. El domingo e su pendier o la fe tividad s, en ocasión del
día d Ram s, pero por la noche se anunció u continuidad para el Lune
102
santo, 'con vuelta de esquilas, fuego y demás aparato y p mpa' • Es
día, celebró la misa olemne fray Francisco Planas guardián y Delegado
del General de los servitas y fue predicador el a m ncionado maestro
de novicio el bachiller Jo ph Manuel artorio, 'quien sati fizo
pl nament al auditorio en una pieza oratoria compuesta en meno de
seis día por haber enfermado el que tenia á u cargo e te empeño."
Fueron padrinos de la ceremonia el doctor Juan de lier y illar
honorario del on -ejo de lnqui ición, decano jubilado de ésta, arcediano
d la anta Igle ia atedral de México tío del oidor Mier
J eph
1e ia oidor de la udiencia de México asi rent real de la T rcera
Orden. sistió roda la esa presidida por su prior Domingo itorica
rrutia, qwen en 1784, fungió como alcalde mayor de Cuernavaca· fue
miembro d la Real ociedad Ba congada de los Amigo d I Paí y
caballero upernumerario d la rdeo de Cario 111 (1794)11r, y en calidad
de priora Ana de Y raeta, iuda del oidor Co me d üer y Tre Palacio .
Ana fue la bija menor del comerciante del on ulado Franci co lgnacio
de Yraeta miembro también de la R BAP, de quien heredó una
cuantio a fortuna. onduida la mi a ' se cantó un primero
Stabat
l\foter' ; llevó a cabo u pron sión l padr Ianuel B lea, xprep' ito del
de regeme, tu\'O a u cargo el gobierno del \'trreinato de ;\{éxic . El 25 le marzo de 1 90 fungió
como mecenas de 1, ceremon1a doctorado en teología de fray ervand Tere a de Micr, su
obrino y ahijado. Munó el 3 de mayo di: 1805. Vid. ' ervaod Teresa de Micr. Obras completas
l. E/ beterodn:,:o Jl.lladal11pt1111J. Estudio preliminar y ·elección de rexws de Edmundo O'Gorman.

han~ ·, □

iéxtco U ,\11, 1981 , p. 191.
Carlos
Irnos,";\ propó itu de la capilla de :an Jo é de los ' acurn.les" en &amp;tablo
BaTTOco a la memoria de I ranc1~co de la Maza, Mbuco,
1¡ M, Instituto de lnvcsúpciones

1111

E. réticas, 1974, pp. 43-52.
1n2 Manuel Anwnio \laldé y Juan López anceladn (editor). Caz¡'fll dr .\ltx 1co del mtércole. 2 de
abril de 1806 en Gaieta de México, compenciio de noucias de Nuc\'a España y Europa dd año
de 1806. Tomo Xlll, úm. 27, [exico, imprenta de Don bmano Züñiga y núveros, 1 06, PP·
219-220.
rn, Josefinn Maria

ri. una Tornle. Pacheco, l/11str11dos m lo "r\11el'l1 f.spa1ia. Ltu sonos dr la Real

Sod,,dad R11sco11gadn de /ns ,- lr11{gns fk/ País ,\léxiro 201 y 421.

824

Oratorio d
. F lipe er1- "
les
tr , 1
Per ona de di tinción d
,
en ego e escapulari a "otra
J M
.
. , e uno y otro e tado eclesiástico y secular '
,
,a e a ·e vaho de la Gazeta de M, .
.
fieles su contribucione p
1 clifi ~&gt;;7co para agradecer a todos lo
b d
ara a e cacion d la i l . "
po re, el merito que ha contraído en
f:' .
g esia, aun al mas
ya con u caudal ó ola
.
ta abnca, ya con su int1uxo
.
,
oraaone. y pa s " La c ·u
palacio del mar9ué del Jaral d l B .
.
ap1 a, a un co tado del
basilicas romallils. u na e cen;ral :~~~ e~: ~e- tres
es, al e tilo de las
vara y de lon21rud 30
.
¡e a e¡e d colwnnas" diez
.J:
b
ara . u nave laterale
d .
mewa. u techo qu e P d
.~
era. 0 e siete vara v
•
'
ue en apreciar en la lit
fj' d 1 .
,
de v1ga que de can ab
b
' ogra rn e narte eran
·
.
ao n es elta cofr
d
'
mtenor la Me a como
.
d
imnas e madera. En su
mu tra e u a01·ade . .
b
so re la puerta de la acri ti' lb
.::,~
Clffilento, acordó colocar
'
s a e usto d 1{)rincipal l
f:
[j er y 1re Palacios co 1 .· .
.
. .,
Jene actor o me de
n ª s1gmente lfl cnpc1on:

?ª

En .ufragio y piado a memoria del r D C
.
Mini U'O Honorario del Real
u ;em~ ,osme ?e lier y !respalacios,
Regente electo de e ra Real yd. p .
Conse¡o de India , Oidor y
Real d la V. Orden Tercera du i~nc1a &amp;de. Hermano Prior y A istentc
e iv!aria
·
.,
eapi·¡¡a: su E posa r Hercder e1 iervos
., qwen pr mov10 esta
conclu\'Ó v dedicó en 18()6 . 2ª9'dª i\etnora Dona Ana faria de Yracta la
104
·

•

a

e r arzo

•

u fachada daba al poruente
·
y s a ccndía
11
ma1e tuosa e ·calinata con ..i: .
H1.,
a e a por una
. .
wcnnueve peldaño
T
not1c1a de cómo en
·
• fu
enemo también
·
u intenor eron construid
di
priora, na de y ra ta, el al
os, por spo kión de la
distribuid
l
tar mayor con su coJaterale y nueve retablos
0
,
en
muro laterales realizado
e1
Lopez. Jalear mayor fu d .J: d ' l .
por
maestro arcos
e wca o a a vrrg n de I D l
acompañaban a la imagen d l
.
o
o or s en el que
Falconeri an elipe B . _e a vugen la de lo amo Ju.liana de
d l
rucio, an Juan evangcli ta
ag a ena. Lo colaterale al princi al fu .
.
)' anta María
orazone . Podri
.
p
eron dest:rnado a los agrado
.
amo c n1eturar que aún
d b
col ect:1va, la vinculación d
b
. que a a, en la memoria
e am as devoc1 ne qu el padre Cri tóbal

°

-------

l!J.I i\,fa nue1Amoruo
· alde' • ¡·J • Ló
briJ d
º
u,.n
pez Cancelad ( d. ) G
ª18('6 e 1806 en C.aze!aI dr Jlb.im compendio d a e :rord. ,azeta de México del rrúércoies 2 de
' . Tomo \1I[
·
.
'.
e noUCJa e I urra España \' F
&lt;le.1 2al9-720
. ' l um. 27 Mex:1co, Imprenta d Don •~l:iri·ano zuniga
. -~ y Onmeros
. -~pa l 806
ano de
- - .
llh Antonio
.
,
, PP·
Gama ubas ejecuto en el si lo X [X
1
con p~ecisión ta plant~ de la capilla de lof
: un ? aao del convento Grane.le en el que dibuja
~1l~apilla de ao José de lns aturale ,, ~n ~11a/.~~:-BV1d. Cadlos Chan~ón Olmos" 1\ propó ito de
lv cxico U A,\,! In •
a a memoria d F
·
'
, sututu de loveságacione E t'"' . afT(}(o
'
s euca • 1974, pp. 43-52. e ranc1sco de la f\.laza ,

825

�9~;

devocione. &lt;l quien lo financiar n.
11
o c. tudi
de la capilla d an Jo,' de lo
acuralc. ,¡¡ afuma
que 1 arquit cto de la d lo ervita. adecu · la tnJctUr&gt; d e ta capilla a
lo cimient de la d an J é de aturale , por lo qu . \'ÍO bligado a
con truir un dificio liger carent d p ada bóveda· p r con iguiente,
opt' p r una ba. ílica
n olumna.
techo d mad ra.
compr n. ibl la elección d I u del material liger r in cmbarg , me
atrCY a afümar qu la e tructura ba ilical n úlo bed ·ce al , h irro de
los imiento por ·1 arquitecto má. bien . explica por I in ter· d · . u
patrocin, dore , indiYiduo d cara a lo idea.le- cst · rico mod rn -, p r
1 yantar la igle.ia dentro d I e ttict ord n neoclá ico.
Hcmo dicho cómo en d Méxic ( acional, apenas qued' huella
d lo ·el"\ ita en el grabado de . u ne clá ica capilla ~ en un par de
igle ia que aún hoy día · 1 s califica com de" ervita. ". na ubicada
n rizaba Veracruz, y tra, en an Miguel de Allende. De la prim ra
, ólo tenem - algunas refer ocia que n &gt; c nfuman la ex pan i ·,n d l
T re ro_ co I
e pacios r gi oale. · aca o prnm ida p r los
d ·cend1 nte d l marqu '. del Vall d
rizaba. ---,n l 1
hicieron 1 .
' El 1otal d~ lo emg:tdo Pof lo nuen: ret: blo fut: d~ J
mil cuatn c1cnws . ttenta , d . pesos
s1clt: fL-alcs. Coseos que han temdo lo. &lt;J re1ahlos de la e1pilh de lo~ ~cn;r.1: . .W de &lt;l1ci mbrc d
1 116. •:h" o I i;s,óri«&gt; dd r,ot,,,r,do Je M . ~"'- """"" A,wb"¡,,I / '""'"'"'. e,( 151 ,

11

~

cxp. \momo
1 , _t. García ,uha .. El film, di· 1111s nwerdns, ~léx1co, imprenta &lt;l ,\nuro ,;ucia
111
hermanos, 1904, p. 7"'-..
.hanfon ()\mo . O¡,. ál.
11 "' r.k refi ro :t 'arln

26

ci~ento d I r mpl de
abrtó al cu1to1m. yanzad l iglo ~a. ciuda_d
On:aba } n 182
en
I primera re idcncia
• re u~ida la Compañia de 1 , Ll
;mplo d anta !aria en Orizaba
tuv &gt; fuera
la capital fue el
e, tmcci . n d I capilla d l .
. eracruz. i z añ - de pu. d 1
F
·
rvtta en ·1
•
ran~1 co el padre n itador t\nclr'
1 e conv ntc
rande de an
a nzaba a I padre
t oruno
.
.,
, rto
· a, J 5 d ago, to de 186 , env10
1 70, al morir la fundad . d
. pin?sa }' Antoni Donadoni110
\'era
F
.
ora e la i•I . 1a, na D .
. .n
cruz ranc1 c uárez p d I
omtn a, el &gt;bi po &lt;l
Ord n . de rvtta
· y el t. m ne re do, laed encargó
· wta
· la T rcera
. , a I Je.
nada ªl na a la ompañía d J ú . l ) ~cton a la Dolorosa, devoción
padre D nadoni fue nombrado u ci , c d ?adr D corme, qu el
solo en Ua ha ta l ~ d
p
r de la re 1den ia n l 73
. .,
. .
an
1880 fecha e
y 1v1
1 w~s más. 1 padr Donad ni no , n qu !e a. i nar n a algun .
rvna qu clirigi, de, d
. olo r tauro la Tercera, Orden d
ongr o. , n Mana.na
.
u
amb
en 1 9 \' r n &gt;v,a e a p1aza fu ndo. tambi , n la
_n la .egunda mitad d 1 . 1.
• o cl_culto. mato d I rempl "'
dioce an la igl ia de lo • ig_ ,
1 . 1 uitas entregaron al el .
•an rJ u 1queda c m unacnora
en nz b El .
ro
a ignarur
~: a. .. on n de la iglesia d
Ahora b.
penwent
.
.
• n, a 1a luz de lo ue he
..
re umc m arquitect, njco ne)
9.
m . Y nid exponi ocio to
c b·
· n" t tan a la •, f1 · ,
' · •
am J , y e ntinui&lt;lade qu 1 .
. te ex.1 n con re ¡1ccto a lo
d m di ana &lt;luraci, n ( n ªt , corp
raoo n ptas
· ru, ier n n proce ·
.
, ngregación de los
!ore c r~ , d Braudcl). ivLientra que la
Xll
I
e
- íl &gt;r&lt;.:ntma
· en el iol
•
para tom mar l e ncili m
, e. a la
. n bJ za
travé d e, Jª rac1on
•,
.
.
-i-,
diaria
n aci1 ·n 1Y pac1ficaci 'n n tr u miembro
a
la ontrarr forma católic; ri ·1 1~ o , II, lo j ~uita 'en l e pfotu d
d lo . cramcnto de la peniten
• P I egiar
• · ne la práctica
. nI n la .con
, gregac1
una bu nª muert
,
. n tambié
eta Y a ucan. ua . n ara &lt;l e garanuzar
.
Tuv1er
alud e&lt; rporal de I con .
n e P c1al cmdado en procurar la
mili
e ante la asi l ncia contin~~~ :V ~ g n ral &lt;l lo
nfi rm
:'..n el ·i lo fVlU Io
.~-1 s.
r\'tta. ua11 mat
u , nal y e pititua.l,
. . en l 11 p1uue
e tatuto. en aJ1c1 - n al compromi o

?e

fuunírez r ctor del C le · de a.o lid fon , había realizad a
princ1p10 del iglo
U!. n las na\' lateral , un retablo fue dedicado
a \a anti irna Tcinida con una pintura de Juan el Bauti. ta col cada en
1 agrario uya fábri a co tc · el inqui. idor Juan d ~tier. Había también
un r tablo de an Jo é hech a co ta de la ñora Riba cacho; tro. d .
retabl , d ·dicad
an
• me y a anta J\na, pagadc por Ana de
raeta uno dedicad a la ürgen d Guadalupe a co ta &lt;lel iropr . or
fariano d Zúñiga y OntiY ro . La. imágco d la virgen ) de lo
ant fuer n pinr.ada por J aquín quib 110''. arcía ubas m nciona
qu tambi · n había un retablo dedi ad a an Joaquín y otr d dicad al
arcángel Gabriel c mpren. ible &lt;l ntt de un e tricto programa mari, n .
ienciona tr dedicado a anta Rita y al 'cñor &lt;l la HumildadH'~.
dar qu lo. retablo centrale
bedecier n , la l voción d la
c rp raci · n, mientra qu I retablo lat ·rale fueron de tinado a la

ubas,

1.

1·

D

l. rad h:llzman ,
·
,.
1111 En d archirn ~I
n:llj!/OltJ
Mú·i.-o 1""'80-1830. I\Jé ·1co
••
retrato d I Donad .
cnd_e l. Pr \1ncu /\le ·ican:1 de L.1.
'-· d
,\1\I FCh. 2002, p. 166
111
om pmtadn al oleo
omparua e lesu · ~
rch1\'o el la p .
·
·
· conserva un
· dr los m Ot1crno
¡i\l anac
· ru\mci:1
. .i\lcx1can
.melUc:inn~
. a de 1:11 ~nmp;1ma
. C,ecarcl
,
¡c~ums
16-1 ()"? de J .us.
Ül!com,c. !.1bcr f, V
827 '-· c.,w mccanu. cnio), \ .1 ta, 1953,

111"

,~::~ltt111r,1

m

p.-76..

�.
• 1 ap &gt;YO
. a lo
el , . , n tambi, n hi it:r n htncapt n
d promo, ·r la \ 0
e
d \ \ la mu rte.
, l &gt;S cófrade. antt: la en1, rm , l •
n r ·li rio a de la
Lcrc ·r \ a ·
¡ la corp&lt; rac1
•
. .
V dcmo, dl' ir yue n genera 1 1·
&lt;le lo. siglos 5U ob¡ ·t1vo
O
Europa medieval qu mancu,l1 ·ron
, an ir ,lrg
ac.laptand su act1Yl·da(1e · l: n1
.d
\ gu , in cmbarg &gt;, &lt; Qt,lf
gr ·~nt . , rrn pa. ar n ·
pta - .
.
1 ·aocc d u con h"
- . el . la n e icladc cam Jt
•
·l • acio ibcr amcnc, n
taH&gt;r
e
.
d'f
d.
r
n
con
a
icrto
n
t: p,
, tl·c
I un t
1
tan

,rrcinal.
rr aaci n . l\UC
Tal fu • el c, . o d
cong '
la deH o. . n de lo J 1 re l 1 lana.

"

&gt;rigmar n en tomo a

\Jha Jo dina (rarza \ uñ.

P labra pre ·a
R cuerd &gt; hab r , ·1 itad un p.1m ·c&gt;n por prim ra , cz cu, ndo l nía
.1lr dcd r 1• . ci &lt; 1er aiio de cda
urant un verano onocí c:I
ccm nt rio del Real d an Antonio de Baj, ,a(ifi rnia ' ur; , hí de ·cansa
la a c ·ndcn ia materna ) en el pucbl &gt; , i, e partL de la famjfja.
1\nt • de lle mr al panteón pud apreciarlCJ a di rancia ) , lJUC •
·ncucmra n l dccliv de una l cqucña loma. La panorámica m re ult &gt;
atraycnr ' por9uc las tumbas c. taban en :u r talidad pintada de blanco,
di tr1bui la imétric. m ·ne ) atlom, da. con flor artiti rnles de colores,
pero . brc r&lt; do, por9u1.: el ' pacic luc1.1 limp1n) bien wdado. ,\dmir '
cada rumba n la qu me tlet ma· habi, una en forma le: pir:im1cl )
tra con asp r el ataúd con. truida en h1dril1 , dcjándo • ver en
alguno epukro •mjcJ trwdo, una pan d la o, ,1mcota humana; con
dificultad l í lo. ·pitnfios ) no I e, · , e
cue LH n ~ . obr la fant, sin
9u circulan n torno a lo · ccmcmcno .
La 1mpr . i6n el In visita me dej '
p rc¡ué e c&lt;l1fi , ban Jug- re. olemne, ) de

dolor.

&lt; mm.riada;

no ntu1d1a
an I ellcza a cu · tas del

alí del lu . r ternero , p r &gt; con la cunos1dad de e. plorar
nu am ·nce 'sa lascs de recinto .
:2

29

�. . , p lf c&lt; n&lt; ccrlo . a&lt;la \ cz 1ue
. &amp; d &lt; lía pedir qu
D de nt o . tu\ e in hnac1 n
tad
lguna
tra
c1u
a , m1. padr . me
. _. ba \ municipio. d I
hací.
v1
•
qu ·,d~nrHi ab, n la
m na11 \'aran
aJ pant .o, n. on ust
xpli aba animo ·am nl 1
. do e, 0 \a hi t&lt; ria _·,. ,n
.
. , n d una ru mb• .
. fu- 11·oc1· lduc1en
m cnpa
d 1 . p me
) lluc xi ua
&gt;O 1 pa o e tJ •m
. . lo hay, n h h ant .
,
D ubrí (aunqu o r }•
. . . l
u ,o L n) e
1.
l · ar \1 . ,) • b \ pamcon d 1&gt;s mu111op 1 • e e l registrar,
•
·tn l
•
informac1 n s r
.
.
d l &gt; d cum ·nt
9u
.
r . idc
• 1 D i&lt;lí reunir to &gt;
, b rantl ha
u capna.
ºb'r un r · ena. • 0
f d
•vo\ución de cada um para . cn 1 der en una obra \a m~&gt;~o~a ta l
· 1 e•l de compr
n c1u ne e d ·:carta) 1ruc1c n. &gt;1
l pr pósit ongin,
'l Tdad
d l e tadc
o J J1
,
• . rai' m : por cr a
lo pant onc
. . d . M nterrc\ por Yanas
. . . di r a
te l le cem nt nos t:
. ·1
·rticlio
la. m ticrns
p
apun ·
· · •n un &gt;
- -,
e
. 1 d ·1 Gstado· por r ,uru n e
l.
l ale. ,. hmum n ,
cap1ta e ·
. b . 1 tema ·n lo. are 11,
•
b ne otra o &gt; r
aquí donde vi,·o.
. .
d r cc:tim ru d I
l urucarn nce I•
.
E ·t . a¡ untes prct ne e? ¿ ,¡ . P p ro a la vez . irv com
. d 1 a tra ·e e u m '
.
,
m nt rio de la ou ac
. tr rado pamalmencc.
cet_ c1·,, para le arrollar otro t ma5 1' , *'"' ·,¿ &gt; d cementen d d
re ' r o "
· que 1an e, '
. · · d ,1
e hablará d , los e pac1 . d d d 11 nterrev ha ta pnnc1p10_ e
· da ·ion
, d la au da . ~an1 rancisco
,
1 rigen de la lun
de n J\ ndre ' la
• . . to. on-. 1 C m·ento teno
e ' d . La pur1, -·t m, , l . pant• oe.1
iglo ~ X,
' tedral de .M_onterre{ ~ ~e~' ncl panteón d l , agrad : ~:6 \ . t
municipaJc num r
'
· pn Yi ·ionak dt: 1 3 ) ,
d
anc ón dd . rmen l &gt;. ccm nt no t ice lá c.l lo. ,arz, , ra trata o
p
h e rrc p nde a an
últim aun 1° º) 1 1.
n c &gt;n 1loncerrey.
0 que o tgarc
orill, r n
Pe r lo. ucc.
. . • . ne·,,, e c:-.plican lo
al 1
a ti 1m{ rt,t
"
l,
d
,
con
.
erY,
r la
uo
on sp ,
\ ·ien&lt;l ) enci lmcnt
tablee rl&lt; ) lausurar e
.,
.
pública.
m ncion, rá I r lacion qu
1
()l1 c&lt;&gt;1·n1 ,1Yan ·mo en la ecrur
.
l l·t ciudad \ de u
1
¡
mucnto e '
·
1
.
e. n ede rcaminos qul. uru· ron important .
h n rerudn
e l e p..
.,
el m 1, ranu nt
.
contri! uc1 o en
. l l &gt; cort JO fun r, n .
&lt;l 1
.e.la I or !onde tran. ita ,an &lt;
•.
ci rtl P· nt one
e a
av ru
.
. . obtenida: al n itar
L. . ,mpre 100 •
b
. &lt;l , e:tos , Eunt ..
1 &gt;C, lidaJ 1uedan • . nta das. en lo. . u m,
¡u

mo cuaJqu1 r m trabajo, podrá hab r , pccL
de u
cont1 nido que difi ·ran de la pinic'm de lo lcctorc , motim ufici nt
para alentam ha
uir inv tigando obre el t ·ma.
Por era part , e n:idcro a&lt;lemá c¡u , ria de gran ap rrac, · n
dcmo trar la cxi tencia &lt;le &lt; tro cem ~mcrio en I s cfü 'r · s ejido que
Luv i\Inntcrr , como fo 1 ' o de la J lacienda &lt;le an B 'rnabé d l
Te po ~hj
on . u panteón d 1 ' agrado
r zón e, table jd en l 9
onstruiJ para e\Ílar I lar tray ·cto haci, 1 pant ne de la ciudad.
u da por , , riguar si n lo terreno d lo gu
Lo
rdial s, Lo · Tij ·tina , LI ,\ne · n Labore 1 u va , an Jerónim .
m:alito:, ~I d r ·, L b tanzucla ) Lo 'ri. tal , s di fice' c:-tn la
d ·en ici &gt; púbü , l que no de cart:1mo ·i . · toma en cu nea la
di. tancia y la pobr za d · , u. v cino , que al no poder cubrir el g:. to &lt;lel
tra.-Iad d l cu rpo al pamc n muni ipal habrían r a&lt;l lo suyo
prop1 en
cionc. 9uizá mu) ncillo o aun el. nd a.no ,
&lt;l tal ucn
no quede ref ·rencia pr ci

rque .

1

•

830

Apuat

d al!?llno

m nt rio d Mont rr

T d. ci, ilizaci · n &lt;le la Ti ·rra p r prmutn a c¡ue ea ha
d . arrolladc una cultura monu ri, n ba. a • u forma d ,. ·r I vida ) la
muerte. t\unad al clcm nto e piritual. h. n incerv nid factor
ográfico fí i o. v ambiental . d · la re ,je' n ele lo pu blo qu
e n&lt;lic1onan d pr cd r de u. acto . P r la m1 ma razón e han
ene ntrado cfü r i&lt;lad de practica· funerana y ob. crvamo
n
dettrmin &lt;l1 ca o c1uc la muerte ha c n tinúdo l camino m.1 anh lado
d la nda. Jo a o de lo anc ·s m ncion, el I c n ·ti tuve la cultura
gipcia J la ant:igü dad. J,sr pueblo el • arr ll to I un i. t ma
fun rari ,. re ·ultand &gt; er, c¡uin i • la p, rt • m;Í in re. ante d todo 1 9u •
e a ci, ilizaci6n le, t • a la humanidad.

r~n

orr, . latüudes de la T1 rrn, p ·ro pr mando el mt'nto. en
e mún, se ob crva orno lo pu ·blo pr ·h1 panic&lt; fi rmar &gt;n te d un
complCJn funcr, ric en h &gt;n&lt; r a , us mon:trca. (que de alguna manera eran
e n, id r, e.los como &lt;l1 &gt; s), cal
·I ca de la ruina de Mont lbán ·
~Citl,
n ( ax, a. ~rea ron , dtma , un si tcm. d , ent1 m s ¡u
evolucic nó on el p, o &lt;lel I añ , ) . laban com·encido. d qut el
desu no del h lmbr al f ne cr '. taha &lt; n&lt;lici nade , 1 .· circun tan ia
9u prO\ can n u mu m:.
J

�d
Lo pueblos indí
u O
on manif taron n u.
m rcuoria ma 1or encill z, in que
actividade diaria. Yen u
de l
alor a u cultura· lo e tudi 0
0
e to le re te im portanc1a
. . .
cto a t
anti o poblad re d l n re ·t c inciden n u. ¡moo r p
punf Dada las condici ne geográficas, , umada al temp r~ento ~
la gen.te la práctica fun raria, de e ta re ione re ultar n a1ena a a
realidad d

1
a
única) n el ámbito de nue tr tertic rio durante el nrr tnat ,C ~gl
X 11) e la del capitán Alons de León quien rel~tó_ ·n u. cr~ru~a.
histórica a l I ucv R in de León lo hábito y pracaca d lo mdi
cad v z 9u e pr acaba ant lle la muerte:
oamérica.

na de la. p ca r ~ rencia que hablan d 1 ma ~ i ~o e 9u

lo: difuntos qu n han de com er (que no e a e os), lo entie':an n
.
el campo·
\' por guardar eI cuerpo de animale 9ue n le de tterrcn,
icmbran
epultura de no pale o hace n un cercadill : e mo una gra:
da d molino rama cercad ~ espc. a co n que esta eguro. o tr .
ruc
' encierran; uso anoqu1
• · ll'fl
·
ueman y la cenb.a
en e l mu ndo . I luto 9ue
~ nen e : las incli::i.s, por su marido, hijo o padre herm::tno . sobr
gra!:e aullidos, e pelan to&lt;lo el colodrill con la m~nos, arrancan~o
el cabello ha ta e rea de la oronilla, que qut.'.da muy liso. l.&lt; &lt;lemas. e a
l dlbell c mo cuando lo quita el barbero sobre perne; '
ca beza, corcan e
el
¡ d' d •
entada. en cuclilla ' juntan las m:inos, e de1an caer en , u o, a~ hi ~
a e
po rrazo., que ,.·.
1endolo, , e ·1uz=
~- rá gue del dolor e le quebrara¡ drill
en el cuerpo. Lo mi mo hace n los Yarone ' menos el p ·larse el co
.
T do dJo e una dcmo Lración ricLcula'.

'¡¡

t

Al tiempo d la coo9ui ta müitar de ~ pañ~, en la tierr~ d
, . h bo tra má influv nt que ·ambió I d uno d 1&gt; anngu
enea u
'
,
d
h
1
poblad res de 1 • nuevo rein e pañoles, ?e d .Hon ura a ta e ur
tuale Estado nidos. Lo. inve tigad re hablan de una
y ste de lo, ac
•
diri. ·¿
1
. ·rn piritual c mo je c nttal d l expcdic1one
gt a por
conqw. e,
, li
¡
ndo p r tal
re ' d España para extender la religión cato ca n .e mu_ . .
motirn ll garon l mi ion ros o e angelizadore qw n mtrodu¡ ron
la cr encia del Dio cread r a lo nativ a travé de I a~~ameo~
La naturaleza el I ocu ntro produj la e nfr ntac1on d id
rechazo el ometimi nt a la nu va ~ rma. &lt;le ent nder y d ver la
vida baj la cosm g nía de la cultura ccidental. orno _re. ultad
la
con 1uista 9u dó incorporada la igl ia católica n la , et dad mexicana

?

1 Dt

León, ,\Ion o. Hutori" tld ?\11e1'fJ

Rd110 ti,

1.tm/. .apnulo X1], PP· 1 V 32 ·

832

d l virreinato; por con igui nt toda la c tumbr s derivada le! fi tY r
religi o que imp rar n por .igl
formaron part imegral &lt;le la
coricfümid d, . jn mbarg , product de ta her ncia cierto hábito.
ad ptaron c m I enterrar a lo difumo en el suelo int rior de los
t mpl
[ a ciudad d M nterre) tuvo &lt;l pué de u fundaci · n d finiciva
do. tcmpl
--1 conYento d
an rancisco &lt;le an André ) la
rudim ntaria igl sía may r e nn:rtida • iglo má tard n la atcdral de
la ciudad de f nterre{ C nformc al e phitu d la ' p ca lo.
ccmenteri p rmaneci ron adjunto a lo · lu ares de carácter rcligio o;
p r lo tanto, l s atri s d la iglesia umplian on e ta función. e igual
forma . emplear n c mo epulcr c1 reo
pacio. interno. de lo.
templos, asignado la may ría d la vece. a clérig
bencfacrore. d l
lugar. .Hi ·t riad r . com el Dr. Jo. é El ucerio onzález y anti o
R el, crjbier ,n bre la di □ nci ' n de encierro que existía n la ciudad,
·egún la ca ta
calidad d lru p r ona · a í lo blanco o e pañ &gt;les
t nían el privilegio d quedar epultad en la cat dral a difi rencia de lo.
indi o naturales de la
I s a ignaba el atrio del
d aparecid com· nto d
dr ' 1. in emb rgo, al

2

L, eclific cmn de la Cat dral d Montt:rr!'.) p,tMJ por vana etapas: 'e lc:v.uuó un 1emplo
modesto tiempr&gt; de. pué de b fu nchciun de la ciudad dd 20 de . épucmbre de 1596.
D apareoda fa e&lt;lJfi acion en la mund:ición d 1612, rnl\lo ;1 lcvanr:irsc en 1626 con enctllez.
en la nue, ,l Ira.ta de lll ciudad, es decir. en su ubi a 1ón :1.crual. l lubo penoclos ·in iglesia mavor
hasta ll~ r el c&lt;l1ficm qu conocemos, con \U fachaJ. ,, prop(lrciom:. consolidadas ,1 pani r de
1833. 1cr a Tomás I Ja,·ier \iendm hag-J en La C.1!,dral dr \11111/rrr~n a Aurcliaoo Tap1:1 \lénd~
en f ,i} Gitedral dd ,\ 11m1 Rm,,, tk 1,,-1J11) Por otra parre.:., de&lt; m•cn to de an Francisco de an ndrés
e tuvo ub11:ado en d lugar 9uc ocupa el írnJo i\lerc.·mtil \fu cuahsta ) la calle d Zaragoza I c. a
altura. \'ito _\ le . 1 Roble~ en \1011/mt¡ ,11 la lllSlonn) m la lqmda cxpuc. la funci6n de sre
convento cuandll no habí. e tedrnl en la ciud.1d: L1 Í(lmn S1111 f·r,111dsm /11, 111 pnm,ru ro11slm1d11 ,11
,\ frmkm; r sm10 por 111111 /l(J.r mio.r ¡/, /1111plf/ parro,¡11íalp1,r hoh,r cr1tl'dd11 k1 po/Jladri11 1•11 !1JJ p1111/t'l'l).f tin11po1
dt n1ru su11/ur. 1WlltÍoJi,r" dt.rlmida (I/ { 6 / l /,1 pnhlilli't1 ¡,11/,/ono11. /1)1 rr.;t11.r drl rapit,m Dit¡,11 dt \/()//ft11ul}·r,r
¡· dr !11 h!Jo,111mm lras!.ul,1d11.r 11 /11 min'll {~lt'.ln d, \,111 T·m11,irr"o S11n l11d,u r,111.rtmidu 1111() cara del tio dr
fo11/t1 Cat11ri1111. f./ pri1111r fm1ph, .fr111mrr11110 /Pr r11 .r11s on_~, "ª-' por 1111,tho ti(1,rpt, 1,n11 sin1f&gt;lc e,11;11nl11Í,1 q11r
11pe1111s mhri11 dt lf1.r 11nlom.r111 myM drl JQ/ ,1 /or m·¡ ..nlt'.r I tl1J,1h11 p//.rar el ll/1/111 rlr !11S 1/mi,IJ )' /111 bl'lado1 1im1t11
del 1111i m10. [; / m11ollmfl dr /,i ¡~klia, f'l/11 ,lJ&gt;ldr df up,11/(lli,1 J,,r111ada ,011 .gm .ro.r /ro11cos tlt árbol y rll dla
i11st,1/adas 111.r ca,1,p,111ns para tomr 11m/J11/o r ,Ol{J!.fl'X.llr ,, 101 cofll,11/0s r,mw.r &lt;11 lru 1111íltipln i11J11/to1 dt los

;,,Jins.

1 E te da10 e connc1&lt;lo por rn da. fuenr s: hl ,l lll de Cabildo del 02 d · lgn,10 d • 1626, die 1ue
d Convento de , an hanc1~co d ~an ,\ndrr. utn mu) grandt ceml·mcno para enucrro~ dl
narurale . El Dr. José Elcutcrio Gonzálc;, en ;u obra l TI p1111/o dt hm,11&lt; ¡mhlmi. 1ep11lt11ras. ,1p/itarl11"
la G11dad d, \lo11kmy, vt1 h·c .1 rt.-afi rmar l.1disnnc1ón de IU¾,,arc d entierros pa ra blanco!&gt; e 111cl111s.
to mi mo es pecifica .,nü. ~o Ro •Len u libm '\'11,1r, Ltri11. 1rp1111M hi1toni"01, agreg.i otms d.1wde lo. cem ntcno · de i\Jomctrt:y n 1 1glu XIX .

•J

�Franci. co l lemánclez, e pañol. • n diecr~i re de ago to Je mil
ochocicnto etcnta y un murió fr:mci co H rnándcz, ~pañol, oltero,
narural de las l.la
ananas, conti• ó } recibió l do los demás
sacramento , habiendo te ·wdo antc Ignacio Guerra alcalde: rdmario d
e ca ciudad, fue u albacea d capitán André · González, dejó a ~u alma
por hercd ·ra y ·e mandó enterrar en el convento de an Í'ranc1 ·co con

con ultar lo libro d regi ·tro de nrierro c rre poodient a lo an
de 166 a 1752, en el Archivo Hi tórico del rzobi pado d Mont rrey,
se confirm' que en la catedral también e rificaban entierro para la
gente de color quebrado, e d cir, para la per ·ooa que no eran blanca
españolas, p r ej mpl :

, igilia } misas de cuerpo pre eme, con no\'cnario cantado en dicho
com•ento y má. cincuent.'l misas rezadas, la veLOte por el alma de sus
padres v la treim, por u alma y lo tim1é. Prancisco de la rui.

,\na de Reyna, mulata.
• , n", tjc
.. .1
En diez de mayo de mil ei 1ento esenta Y&lt;)el'• año muno
Re na, mulata Yiuda, confesó y recibió todo lo. amos sacram ntos,
cnterro e de Limo ·na, r lo firmé. rancis o de la ruz.

Fclipa. soliera y coyota. En diez de noviembre de mil ct1:ciemos trece ,e
encerró en e ta capilla de an Jav:ier altera ) CO)Ota, hi1:1 legíuma de
Jo. cph l.óp z }' de /\lagdalena de Peña, recibí&lt;'&gt; los santos sacramento,
no e le cantó m1 a ni YigiJia por ser pobre, conste lo firmé. erónimo
López Prit:to.

rnncisco de Aguilar. mestizo.
..
.
- Ji eci· e1.· d e ¡uru
· · de,( ,níl ei •ciento· etenui .\ uno. muno rranc1
En
. co
. de
.,
__
me
·tizo
ca
ado
con
Juana
Gonzalcz,
mesllZa,
nu
contes_
o
por
\gul uu,
,
.
on
haberle muerto en el campo los indio , emerrosc ~n t: ta parroquia c
vigilia y mi •a. de cuerpo pre. eme y lo firmé. rancrco de la ,ruz.

na de la ruz, negra libre.
·
En treinta y uno dt: julio de rrn·1 c1sc1cncos
se ten t a · llcho años murió
\.na de la ,mz, ncgrn oltcra del ervício de ranmco de 1~ : ruz,
e •
'"" O los •acramentos
con1C$O
rec1'b'10· (o
· de la cucan. .tia &lt;l~
c. trem, un,ción, emcrrose en la parroquia de esta ciudad,
mi ·a e
cuerpo pre eme\' para yue con~tc lo firmé, 11/ SIIJlra. Jo eph Gua1ardo.

:º~

También se llevaron a cabo nti rros d adulto }7 niños indi , en
el agrario de la catedral f ctuad &gt; con mayor frecuencia ntr lo año
de 18l a 1 26.
Página ent ra con asiento. d enti rr s de sp~ le realizado.
en I comento de an Franci co de an Andres perman c n
re guardadas n lo Ubro del citado archi o cclesiá rico d~~ stran~.
que hubo una marcada prefi ~encía por e t ~oov neo qu_ gwza e debi
a las condjci ne tan precana que pre ent la p rroqrna (catedral) p r
muchos añ
7Teg rio Femández c. pañol.
_
.,
En cinco d julio Je mil y sei.ciencos )' selenra ocho _anos, munc~ el
capnan Gr gorio •emández, ca ado con Bcatnz González, con e o r
recibió todo lo sant s, cramenm , se manci enterrar t'11 el convento
de an f.rancisco de esta ciudad, e n &lt;l ~ novenarios cantado , uno en
dicho con\'cmo v otro en la parroqui • c n doscientas mi a en I altar
d 1 Perdón, te t : ante Juan de la arza alcalde rdinario, su_ albacea~ ~1
· F"crnan
· dcz u h"110 } , •u
,·~posa la dicha Bcamz
capitán
regona
,,
~.,
González y lo fumé. ~ranci co de la mz.

P dro, e p.1ño~ alla inferí r. En nut:\' de diciembre de mil ewc1cnto
uarenrn } cinco añ &gt;, e cnterr&lt;&gt; en lugar inferior con cruz alm , capa a
Pedro, párvulo, hijo legitimo de francisco Trcviño, y de Jwma forgarira
de la arza, e pañoles del Vallt: cid ,arri:,al, y lo firmé. Juan Baez
Tmiño.

Po teriormcnte se ce n truy ron l templo d
an Franci co
Javier ', la capilla de La Puri ima y I templo del Roble'. n
e. pacio.
llegaron a v rificar, e enticno , pue. exi te la refi r ncia de hab r exi tido
un cementerio n la igle ia &lt;l an Franci co Javi r'' ' c mprueba que
en l templo del Roble tal o tumbre fu practicada (aun9ue no con la
frecuencia de los otro sitio.) ya que en lo testamento cJ aquella época
lo cJ ,·oto a enraban el d e de . er , epultad en el dich itio o bien
otro pacio, eñalados~.
1 • bre la creacrnn Je] templo &lt;lt· ::ian fr:rnc1.co Janer trnn~cnb1mos d sigim.:nte párrafo ... d mm
Jmf11i1110 Lópi.z Prieto ob/111·0 1111t1 m11rwá11 pam rs/11/J/m.,- m I 702 !t1 Íj!,lrsit1 d,, \',111 h~mnsro )m•irr ¡ 1111
rol1:j1.10 qm•pri11,1j,ió u m,ulmir m lc, mu11z,J110 q11t Je/,, mlrrgó ,11nrormdn ar!1111ln1mlt' /1/Jr las (ll/lu dr 1\fo11'l~1.
&amp;rolmln, Pmlrr \tifr_t ParJs; por dr{l!,fmit1 /11 í111til11rion na 111111 r.,.1/o.¡ Jti/,, 111/!1,ró ,11111 1111111cm n-durido df
JÓm1e.s q11r sig11i,m11 .r11 r,mm, ulaiasltro r11 ,\li:-im, ,11m/r,l,1¡11m J' \m, \l{eprl ,/ Gr,111dr. Año despué ,
contiguo a la 1gltsia de an Francisco Javier c. tuvo c·I convcnt , d la ompañia de J&lt;: u . En
algun momento la iglcs~1 de an l rancisco J~\·1cr s1rno de parr iqu1. y de Palacio de G(}htemo.
.t\nrlré:. Momemayor I lcm:índez. /fotono dr .\fo11ltfTl'J'. p 6"1.
5 Ambo. templris pasaron por varias etapa~ de consu-uccion. El hbrn &lt;lel maestro Israel Cax:J..Zos
1.o 1 'i,y,m d,,J Rob!., explica con c.lcralk el on1:,ten del lcmplo &lt;ld Roblt \' proporciona los
an1cce&lt;lcnce de la formJa n de La I urisima.

Roe], amigo. \ &gt;p. Cit. ( .onsultesc los libros d · encierro. lJ u consc:rv;1 le Arch1rn í-lisccírico del
Arzobispado d~ lomcrre\. r.n el sucio de t·,te com cnto s~ cfrctu. han enuerrus de cualquier
casta: t' p:liioles, me.su:w~, cowrc,. 111d1os. etc.
- r:l Archivo i:ncral del h~~do lk uc\·o lxon, conscrYa un sección de tcs1:11ncmos y jurcios
tcstamcmar1os que abare.in 1.k de principios Jel siglo XIX hasta mcdi:1Jc,~ del ~iglo ,
!'.11 un
6

·x.

834

835

�.
. d lo. templ de no tr
ún e posibl apr ciar en el U1 eo r le
d algun .
.
d d
han dep irad s o cuerpo
d
paL spac1 s
n
d l
ripta Episcopal de la atedral e
Per naje s. e te e l ca o e a d l0 bi po y arznbi po ~ la
· ·na1 ncnte lo r tos e
Mont rre . ngi 1
influyente , estU\TJ r n
Dióc is, además de ~lgunos pers dnaa.l¡ En l 964 se wnstruy, una
· ·
t d la ca e r •
epultado en una v1c¡a cap ·a
ible llegar de cendiendo por una
cripta bajo 1altar mayor a la q~ e . p
concentrar a los obi pos para
e calera 1 calizadas en el baut1steo para rfecramen(:; encajada en la
¡ área •e encu ntran P
d l
e t itio. Dentro d
·
. . ·ben lo nombr s e o
d nánnol dond se in en
d d
l
pared las pacas
r. .
1 dióce i de M nterrey, e e ~ray
que han aclnurustrado a
l
d nd de ·can. an
b.
o l p .
,
dón (1 9) ha ta ll gar a la p aca o
Antonio d J sus ac . . in
ilva (l 976).
.
lo r to. d Alfons E p
. ·nad c mo con. cuenc1a d enterrar
El mayor pr blema ngi . al b ·¿ d n rada en to ,nos
lo ra la m u n a g
. .,
1
cadávcre n lo
mp
. eri de comp io n con e
· ·d d de 1 cuerp s
·
. b I feliPl'c. . l re ulcad de tal
Producto de la proxmu a
. . menee tran 1t'l an o
t&gt;
al
dí
d
suelo p r d n e ana
.
.d ·
pad cimientos mort e
, 1
rudad de ep1 em.m Y
..
·
· dad ' la, situaoon alcanzo
Práctica plago ª ª c mu. n l an~ en ¡a ou
h 1
' el cobro
arancel qu
q u ' conforme tran curner
te
te
c 10, '
. .,
la
un caráct r a rman .
. 1 f ·1ili·ar fueron egu' n la op1mon
d
al
m
nr
an
,
di! cmbol aban lo d u )
,1 , onzalito • lo abu
ma
, _,
· Gonza z,
]'
'
_
d I doctor Jo e l uteoo .
.
l tran cur o del virremato - panol
frecuente cometidos por la igl~si,
e
.
l t a ind P ndi nte .
.
, de puc en a e ap
. en los templ m x.1cano era
}
. l b 'd d d lo ccmenc no
.
.
La msa u n a e
.
d
•d d nadie rcglam ntaba ru
atr l medida. e ani a
ill d
D
co. a general. e e
bl
trató de re lverlo el r y ad
iquiera lo. dérig . El pro em~
. "bi ,
br
d sagradabl
a
rat'z
de
los
comentarto
qu
reo
o
E spana ,

tt

-

. di. uc1one. d 1 re. raJor con cespe&lt;-1.U a sus
~
. d la pnson:r e.o c. t ,lspecm
1esrnmemo, • e • ·
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tJUC ¡1ro&lt;luc1a la muen
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• del sem,r
lus ,,asms &gt; arnncelcs que ,nwna c
Re omendamos \cr la te~um nrana
'
· ,..
1 arle en ·tL tema.
d 1 , ra \ er
.1d ·má tk ,r senalados lo. ck~cos 1

gasw~

,·acantep;1ra4uiendcsee1mour~
. 195~ ecoón:Jusóc1a. sunto:Jucce. e .et.
jllan Manuel Mc¡ia, año de 18(1:,, ca¡a 16\,I &gt;¡ 85 de Ulia E. Vill. nueva de Cavazu~.
. J.
tnmb1t:n rf.rli1111mff1I m/011i,ilt, dd /o11tm1!)
1 . ~la&lt;l de MéXJco m:ne n d subsuelo :1demai. e
Pnr c¡cmpln, la C. t &lt;lral Metropolitana dl a . tu • ial dond( s han dcpmicado lo~ re ros de:
. n lo Cl\·tlc~. uml camMa espcc
los ruchos o urna p,1 •
.
, .·
·1
Lodüs lo . ar,obi~pn• 4uc ha tcmcl1, l'ICexico. , . .ccul. re . &lt;l 1 \rchivo ,cncral d I l,~tado ... ~
,, \ldlse en la caja I h ,ndo .n\onial. cc1on. .
.,, tri11101Jios v1fil'rros, 111i1,u, prom1011rs y dr11111J,
-1nnlf:I (()11 las motas q11, d, ho1 s,·r r1J/1md~~ po~ IJ,of"hZf&gt;~•I: :Úla u 111:rurns dr .rll diótws q11r t·i1'Íon fi1tr,, dr
• . 1 hn
/ nbím,i de \,féxico .1 l!fo11so N1111ez. "'
arr,) r, '
(l//1tmn ,... r e v 'l'"
'
•
/,, ú11dad d, .\lrxicu, mi~ d, 1789.

836

ambjenre guc r inaba en el im ri r de lo · templo · de la iudad de
México como fect de esta prác6ca. Di pu o en su cédula del "' de abril
de 1787 limitar k
ntierro. en lo templo y crear e m nterio ea
de poblado . La m d.Jda 110 tuvo la ac ptación ufic1ente n la capital d
la u a E. paña, y por con igwcntc en el ucvo Reino &lt;l León, pue
ante t ido imp raba un gran s mido de rdigio ·i&lt;lad en 1 . ac os d lo
vecinos, qwen . mo traron r i t ocia ha ia aguello que l de ligara de
sus costumbr ; de modo qu iguier n expi&lt;hend nue a dispo icione
reales en la que e confirm, el de o d qu
n l ~ pu bl
e
construyeran menterios sill exmst1s 11iprete::,do.
La ciudad &lt;le lontcrrcy acat · la órdene real año más tarde
cuando el hedor i11tolemhle en In iglesia reqwri · la ap rtura de un
cemcnterio 111 • n carta fechada el 15 d dicicmbr de.; 181 9ue nvi, el
índico pr curador de Monterrey :ti a untamient &lt;l la capital aquel
per onaje difundía la utilidad de I cementeri
fuera d poblados
propiciada p r lo s ñ re m narcas, pue la ciudad ya requería e!l'Ún la
descripción, &lt;le un , propiad l:
.. .El tempc memo iliJo d · e-ta cíudad y lo húmedo de ~u sudo e, tá
cxigit:ndo In providencia {JUC l:1 real céJufa (O I de l ovicmbre de I l 3)
manda porque siendo princ1p1o!l de corrupci0n, llnido al mucho calor
que awnenta el concurso, principalmente en la c. tación Je l'erano, en
que casi abra. ada la :11 mó frra J 1a igle m ) abienos h poro., no puedo
memos que suceder en lai. cxbalacion ·s aunque imperceptibles de lo
cadá\'eres . e introduzcan in en iblememc en d cuerpo de los vi\·os a
quicm: forzn. amente han Je dañar muchos 11 .

_.:, re precepto traj la apertura en 1 19 d I cementerio de La
Purí úna
ncepción tras lr1 capilk,. El camp . anto ·iguió u.nido a 1&gt;
terr no de un lttf,rar de carácter religioso. La ventaja de ubicar e a
e. uamuro · de la ciudad . ro
al poníente, ai ·ló a la comunídad los
efi cto n ci,· de lo cadá, re ·, pues habr: que aclarar qu par:1 e e
entonce la población urbana se concentraba en lo que hoyes parte d 1
w En rl t11io de l,WJ2 ;,- "°'~i.rtm m ,\lonl,m:,· 11110 rp1dr1111,1 ,le fidm•J /J,1;/,111/c•( .~r,11n; ÍúJ MIIInJ fi1tmJ1 c/r,s;
...q11e mlam/J1111 lm rud,m,rrJ m JI/ dlnti, ► 11tlldl} /,1.f 11111,-r/l}J 11111,b111 ¡ rl /1,ml q11r ,11!,rrah,11111111¡· ror/11, s11mlí,1
ron frra1rnrill ,¡11r p,1ra nilamr m, 0111, rlo 1,m1b,r,1 d otro a n,,dm 11J11111111id1, (11,) t lo ,rh,11/,111 fll , / 0.1,mo, ,¡
mol 1'-Jft1/,o m 1111 a1¡{1d" drl atn'o, ,¡11e solt/ is/o prod11m1 1,1/ mm,pao11. qm· ,•1~1111,po.rib!t 111/nr III dmtm 111 /mm
de lo ¿~ltsio; J' stg1111d1J, t¡111· d h1&gt;.rpital utah,1 111al 1il11,1d1,, p11u Qrt,p11ht1 k1 ~- ·/rt111id11d oni!IIJ,¡/ J., la riml,id ¡ rl
oirr lleMbtJ los 111ü11111,1.1 drl ht1,pl111/ mhrr /,1 d11d.id. Jo,é Eklltcno ,onzáli:z. J_¿¡t 111idimr t k» r11ftrmnlatft..r
dt 1\/a11l,my, pp. 1111
11
rchim Gencrnl dd h,radn &lt;le Ul"\'O Ldm .• 1:caón: C.orrt:,pondcnci:i &lt;le
de Móntf'.rrey. a¡a 1. Fondo _r,lorual.

837

lc.1ldes Pmncro

�e ·tablecimi nt &lt;l aquel recint determjn , la
e otro de : l?nt rrey.
. d la cat dral Y d 1 convento d an
clau ura ohc1al d lo cern nreo
. .
- :
:tante el linaje del
Franci co de an Andrés· P r e ns1gu1ent ' sllm ~p dre la capilla d La
, a er cpultad en aqu a a1ea
di unto, te pasan
ara admitir a todos lo muerto d la
Purísima cr ada expresam nt P
fi •rnó el hecho
. dad12
nzalitos n ·u e, cnto obre pulrura , con 11
.
,
c1u . ·
•
·
·
·
·
ue
impero
ante clivulgrar la bu na orgaruzac1O0
mt
roa q
ant nor no ;n
u,
.
•
en el cementerio d La Purí ima, en su pnmeros an .
• o o·cmpos se cumplió tan ficlml'.nte e ta rden que '~n
, n 1º". ,pnmcr
·
.
.
' tonce se enterraron en e Le cemcmcno·'
1
norugo que muneron en
'
1 d
1
o ca
d b 1
. to ·illí la bóvedas en 9ue e taban ·epu U\ o. e
1
1
3
ye me acucr o
er "
•
•
I'
mcrio e
cerne
.
doctor ,antú , el doctor LTg.irtl'. \'· otro~ vario. scñl)re . 1sle
&lt;ladero pantcon
1 .
1823 ~lás bien que ccmcnteno, cm un ver
'
'
conc uyo en
..
.
, ula mu,• elcgmntc ostenida obre cuatro
pu~ tcní en el centro una cup
.
U b I h
•
a.r poner a lo cadávcre. mientras ega a a ora
columnas, que s •m, p 'd
, 1 habfa en la par des bóvedas o
de SLpultarlo ; alrededor l'. esta cupu a ,
• 1 .
.
los neos ' en . uclo se encerraban los pobre.. .,as
nichos para poner a ·
• ,
d • , 1 d· á para lo que
bóveda, &lt;lcl lado . ur eran las de los accr otc '} a cm
no I eran ... 13

te timoruo hac up n ·r que el refi rido camp~ anr gozó
d orde~ . ha ta de cierta b lleza. Pon mo afian~~r la idea ~~n l
. d
oldado ele la guerra de la intervenc1on norteamericana
comentario e un
,, en c_l
que pr cnció el e~~·enramient_) con la. tropa rn x.icana.
cementerio de La Puns11rn1 n el ano d 1846.
te

1:: ., e'' dente gu. to tan obscrv;1blc co todo los paí es . catc'ilic b •
~- '" ·'
'
:1 1
•
qui reposa a
estimula un gran cuidado de las moradas ~ e os m:1cn: . . d d • de ue
la anturi.1a pobl ción española. Ca.si dos ,glos habmn pasa o e,
-¡;,
- •
comenzaron
u lar~o ueno,
. u \,c¡as- tumba e taban poco marca. a 1
·
•
c&lt; rroia
e
1
r el ucm o· el aire puro\' e b uen lima con,~c~•~L.,,d.m, rná' 11ue
,
.
::ármol y pla piedra. e;cn &lt;le la entra&lt;ln fue siruada _la cap1Ua ~:
. , .· plcmente n una cúpula .obre pilare•. baJo
~looterr ·; consi ua un
11
1 muerto mientra
cual había un alt:tr con una mesa al frente para evar a
r.
d 1
'
. l \ 1as muralla alta . y menesh b'e
1 act·rd
te ejecutaba las exequms.
e
·
¡ habían puesto cañones y d terreno sagrado e ª m
cementeno se e
Id d
¡ b' marcado 1
llenado d tropas. El nid&lt; pi oteo de la -o a e 11 ,a 'ª ' '

1

definmva lo, ~crv1ci lle cnucrro. en b c;11edral. ni en
.
¡ el U/mi f) d, Drj1111r1011tJ
d ¡
1 lo &lt;lemu stra ¡ ur 1emp 0 ,
los onvcntos tle lll cm ac • } as
d I 1 ¡ · , ¡¡ · t. . ~ I ·lr.::-abispado de Alo11l,ITI')' con las
,
di .
1 J1ios de 1817 n /8]6. r ,,_ n:um ,sonro nf
-.
•
nrrt. pon ente a .
d 1
. m r ranc1sco durante e~o, anos.
,1rudas de cnucrros efectuadas en la cate r.t \ en. ',
- ' . d
/.J ri11dt1d dr \11mltnry,
onzáles, Jose Eleut •ríu. Un p1111/o dr h(v,1nu p11bhca, sep111!1mu, f1/'l1Ci1 Pe// r.
Momerrc,. 1882.
.

I!

éspe&lt;l ) e n su :irmas hab1:m e tropcado el mármol, pero no tu\ er n 1
val!)r de ju rificar su profananóo con una defensa d l. tumbas d su,
antepasados, sino c¡ue huyeron en el momento en c¡uc nu, ·trn
abrieron fuego14.

El , rvici públic del e m nt rio de La Purísima e manttn-o
por treinta año (18 19- 1 49). El e pacio r sult · insuficiente ante 1a
demanda de cadáverc qu aturaron el lugar en menes ti mpo del
perado, al grado de revelar. e en I acta d cabildo de lootcrr y en la
e ión del 2 de diciembr d l845 una experiencia de agradabJ 1u fue
presenciada n eJ amp anto al ver cómo al darle .cpultura a un cadá r
s exhumó otro aun frese &gt; lo qu d inmediato fue reprobad por los
jnt grant
d I cabildo }' lo repr nrant de la juma de anidad
qujenes r l &gt;maron el iej proyecto de la csión d l 22 d ctubre de
1 40 de cr ar un cement ri que u ·átuy ra al de La Purí ima de unir e
n una comi. ión y d invitar al párr co d la ciu&lt;lad a participar en la
tar a d hac r po ible la edificaci 'n de tan nece ari &gt;campo mortuorio.
la buena di p ición que pre ent' la comí. ión al pro et no
fu po ibl concretada ha ta nu ve año después (1849) cuando la
población s habfa cxtenclid por I rwnbo de La Purí ima } 1 cólera
morbus del 4-9 accl ró la ap nura de un nue &gt; pan te' n al mi mo tiempo
que c ntribu ó al ci rre del otro.
Habrá que añadir otro dato relevante originado: durante la
apertura del campo. anto de La Purisima qu muestran el interé, de lo.
oob mames de ue o Le6n por con erYar la salud y la limpieza de lo
pu blo.
La autoridad civil , dquirió mayor conciencia de la ventaja. de la
higiene pt1blica a p, rtir de la primera década. d I iglo XL' obr todo
s percataron de u impon ncia cuando la ola de epidemias de cólera
registrada · n 18 3 y 1849 cxtcrirunó una bu na part de la poblaci 'n. El
orjg n del mal no ra otro que la faltad limpieza n lo lugare, pt'1blico
por dond diatiamente trnn itaban l, familias, incluy, ndo &lt;:: también lo
e m nterio . Por e ta razón, lo repr entame
tatale: n dejaron de
in i rir en lo granel
b ~nefici . qu obt ndrían l , pu bl
al
tncorp rar a u. idas las medida de arudaJ y Jo. a\'ances de la ciencia

.

m embargo, no tucroo clau urJdo en

i1

83

H Bang Torpe, 1l1omas, 011r ,1mr,, ,11 ,\fofllérTl'J, 1s.r. Thorpe recopiló l.'n .,u libro lo~ datos
rdmadt,. a el direcmmcncc por h soldnJos p,míopc. en la guerra de intervención
norteamericana.

8.W

�médica 15 h biendo peri dos -no b, tante- n lo que parecía que la id a
e hubic e abandonado por c mpl t &gt; pue. los conflictos político ) d
transici 'n experimentad s en el país relegaron e te senciaJ asp e del
hombr a un gundo o t rcer plan .
Jo é María Pará , primer gob rnad r const.irucionaJ d N u rn
León16 comenzó a propagar el u y e tablccimiento Je cementerj · en
de p blado , y a prohibir las inhumacione n lo templo P_ La mcruda
se fue incorpc rand pauJatinamente en lo· distinto. puebl s del estado;
e r flcjó en la memorias anual de le s gob rnadore , como o cl
ca o del informe di: 1831 del reprt:.entant Joaguín Garcí · en eUa
a nt,: ...no bqya tie111po h{~ar t1(g¡tt10 del ostadri rpte 110 me11te co11 SIi respecli110
cementerio... y agregé qu el cementerio de . rralvo qu daba a di. po 1c1on
para su u o, umánd le a lo cem nterios d l muruc1p10 del alle
de la l ca (h y General Terán), Linare. y Lo Aldama .
1~s .:-i1em ri. s d~ Gohttroo \" de lo avunr;11111cnto del e~cado dt&gt;thcaron un apartad11 a los
ramo. dt alubnd:u.l. vacuna } cemtmcrios. hl gorx..----mador Jo. é i\lru,a Paní en u Memori.1 de
1827 de10 dicho sobre ·alubndrrd lo Mgi.111.-noc: L:s JI/JO dr /o.r 1M11 m dt los 11y1mlo111icnlns sim,prr qt11' se
111m11first, r11 el pmM, ,,&amp;mw m(i rn,edod rr,11,,111&lt;· o rp1du111a el dar 111nmlíall1 r111•11"1 ni!fJl11mm pom to111llr !,l.!
111,dida.r rom·spo11dímtes a Ji11 dr rort,1r ti 11111! J a11xilíor al p11el!!t, ro11 111edim111,11/IJ.&lt; r dnmís J(l(11rros 11rcuan·os:
así /11 hmt ,,, ,ijiraán d,111dn la 111tl)'t1r pmtbo d .m r:xorhll1d J rigi/,11m,1 m la qi¡tlm,ia posada del sam111pió11, 1 ,n
111 nrl11d diJpm/J el,g11/hmo Jf rimdara 1//1 1JJétod11 mmlim tJ 1odn1 M //ll~b/11s dd ,•stodo, mcil1i1Tdote il',1111!111mlr
lo r,mdt1d d, los ¡mdtt'llltJ pt1m fl'tll&gt;etr 1,, 11111/inna y 1di111ml1i.r o /ns 111ti.r 11rm1todos. Por 11/ro portr sr i1111t1/arrm
JJmliJs d, r1111idad 1'11 los p11rl,{¡1s i/0111{¡- 11// /eJ h11hio, rm1 m11, ,r11.,·ilin 1111ufo ,,/ t"cm d, /01 ,ry1111t,111111·11/01 r almldet
_f,1t socorrido la IJ11tJJ1111Ídud t/1 111 ¡msiMI'. 1',mma: } '..rl, prwo.ro _/l111dr, p1uen•,1ti11, r/ n,ás t:•,:t"&lt;·kwlr t!rl mJcl y
de.rol1Jdnr (/111111,~io dr /nJ 1imdns que co11s,1 l1111lós eslrdl',n.f , 11 /11Jlll'f/1/lrd, 110 ho pud1d11 pmpa.~1111&lt; m d utado, ni
011!/ a,1mm1rsr ,·11 tsl,1 mpitt1f.· p11rs a pu11r drl rn,pdin r m11&lt;ro .-or, ,¡11, s, soliri/11 por el .~nbi, nm} J( prti(lrró
extmil, r .-11 el ano ,/~ 1826, 1m ll1;~ó a p11:11d1r e11 1111¡g11110 dr los 1111ios 1¡11t lo n-cih1ero11 J' cufllfl ¡i11m ron1rg11irlo dt
nnrm, &lt;"IJIIS&lt;'T1111rlo J pmpaj!,arlo, )' 10/Jrr lfll /111mo1 ejrrtns q11r se dc!t'r111, ,e 11m·1iln d a11.,-ilm rlt 1111 f,1m/lahrn
prt1thcu, ~ a1111 dtl'/Jf!flf ,ilg11111J.r )!.11J/ns: la //. Ltg1r/;1f11r,1 se dig11ur,i dmrtar ,mm, de ulo In q111•JIIZJ.III por
r1J111~-m,·11I, a}1ror df lll h111na111d11d.
ic, ,obernó del 15 de jumo de 1825 al 17 de febrero de 1827 )' dd 17 dcfcbrero de 1848 al 14 de
i;

en m Je 185(1.
" J1,_-e M..w Para difundió con mayor fürmal1dad l:1 medida de crear los cemcnu:rio. a
extramuros &lt;le lo ciudad, pese a que lo gol 1emos antecesore~ ya habían mamfe:;rado la
import.anda de n,and:ir lo campos mortuorius fuera de la ¡,oblaciones: Cm1r11le1ios: Ll,1(/ dr las
n1edida1 d, s11111,1 111,pnrtn11rrt1 pura In 1,1l11brulad de /¡,¡ p11eblor u el r.d11bkd1111r1//o d, twmllmos a ,xlra11111fll!
a,1110 ll11111m1; ~ Jl/1 rmbargo, dr l,JS m1wad,1J l'tllla¡a.r ,ptt t"óllsi_g11r /1J IJ11111,111idatf ron dirlio f!fühltc11111mt,J dr q11,
rr h,,y,111 ro111,¡,11ritl,1.r todor /01 rí11dmlt1110; y derem1 r}'rhmrlo, 110 h1111 podido M11seg111',-/o rrr los n1,is l1(~&lt;1fl'J J;,f
r.rlado por In mo1rz. ~11 q11r s, (IJC/lt'lllrrm /tJJ hi1bitm1/r.1·; ,,,,, to/ 111oli1•r, 1"11 .-1 1 allt dt la \fott1 do11dr fokm lor
r,-mr1os llrfl.sanns para /,1 n/,m 111alm,1/ di/ tt1111m1&lt;110. disp11Jo la mrpomrio11 de ,1m,'fdr1 tr/11 rl tllftJ pJmxn Jr
mrara bk i11tm111111mlr dr ro11ms de up,110 co/Jln pe111u111eCl' /Ja.¡fll el dí11, r .rolo St mm111trn11 pr,ji-rt,1111e111t
ar,¡{1t11/o.r rl dt r,la c,rp1tol. t los dr las aud11de1 de A-fo1111'11111~/111 y 1)11,ms. Par,, m1101'f/' /(!1/01 los obiliimlof q11t

por r,msa dirha st lts prm11/a11 11 lor dtmtÍs purbloI dd rsta,/o p,m111,rar al ,r,lm t,m s11/11d11hlr d1,po¡1r11111, ÍII''"'"
el ¡pl11mia como 11m,o 111d10 "' q11e la ho,wmhlt l~~u/11111r,1 Jr d(g11or,i dur t1 his ,rpmflJIIIÍenl11s los ,uf,itrios q11r
blJsl,1Ja1 /Jllra lo o/,m n1olrri,1I ¡- s11 mmm•urió11. Alm101w de Gr,/limm dt 182'.

840

La dcci ión &lt;le los gobernanc por manten r lo cement rio
alejado
de la p blacione propicio' fj.11ar 1a
1. atenoon
- ,
.
n ¡ neg cio
u citado en la i_gJ ia a !a hora de llevar a cabo los entierros y en el
cobro p r lrn~arur l s ~cr~mcnt . El ic g bemador Manuel María de
llano n su circular &lt;le ¡u~o &lt;l~ 1 33 di pu o una rie d &lt;' rd ne para
regula~ el e bro ,¡u la iglesia exigía por oficiar lo_ bautizo 1
ca amiento ~ lo ntit:rro ; a&lt;lemá: fue u de
.
'·
prácticas arrr gada a !o
o te:rnma.r coa la , ; ja.
. 18
,
acra.m nto por con 1dcrarlas igualmente
b
a u.JVa •.
El ar~c l Ucgó acompañado &lt;le la epidemia d ·l cól ra morbu d
1833 acont
cido emana rná · t.ar&lt;l •1'' · ' e sa 1oe pot ¡a corre. pond ocia
.
o, t· rnda
mad r de Llan .,. el ob1· po de la d.10ces1
, . ~ray
M ,entre el o-ob
,
1
. o e ana ?e Jesus Belaun.zarán qu e te hecho unió el fuerz de
amba
para erradicar la cnf rm dad · cord aron, pnmero
.
nad autonda&lt;le,
l
,¡ue
, a, cerrar o cem 'nterio I lo templo. ,. tra ladar a I difunt &gt;. de
colera1 afi'lo. ccmenteri e nstruid ·s en l0 ti.e Pº blad s. Esto fue lo que
ba.
¡o a ormula de mee.o y mrm,-e_o dij al obi po:
~-que. no e sepulLe en las iglesia cada veres de pcr ona alguna
ndec?_ra la gue sea, smo t¡ue este ea conducido de la casa &lt;l po~
hab1t.'laon,,~ campos:mc ) in permnir e de sepulrura a ninguna. ni aun

d

e secreto·.

'

corn Por u. p~~ ti obi pn extendió este aYi o a t da parroquia d u
de arca y advtrtJ ~ .' us pr lado cumplir con la cli po. ición del gobierno
epultar a lo. clifuot . de cólera i.'111.icamcme n I
d
extramuro o n s
d
j
.
.
cementerio, e
~
· u caso e crear o mmcd1atament .
d J .Pa~a ntonc_c _la Junta de anidad~t formada durante el gobi mo
e o e aria Para implementó medidas anitar:ia rn lo
. . .
azotados po 1 , 1
E
• rnurnc1p10
, .
. r e e ra. n fontcrrey lo. integrantes de la Junt &lt;l
arudad v1 □do 1a magrutu
· d d el mal p1d
. , nuco
.
a lae
inc mni ron en

- -------

IS Ver el Ir.
- · pe1m /,;s parmq11111r I' c,,pillm drl a!lJdo dr S1m'fl L:011. 23 di: junio d 1833.
Fucm~
\" hiun~e¡ m1111111
~- 1 re ' 0 ,cnl·ral dd I tad d
'
1
·
t
19 \Téase d libro &lt;l l d
1 . , u e uc, ,con. ecc1on: Circulafl:,. Ca¡a -l.
1
,
C
t
octor
lt·man
,
alinas,
.\~,,
t,m.r
s~/Jn:
/;,
riml,ul
21
orrespondcncm entre hrrv Jo,é l\la , &lt;l J
UaJ
, . .
M!trfa d1.· Umo ' h
d d l.
m e - esus e llUJ12nran, Obis¡m de lomcrre, ,, .\l:rnud
1\ 1 \ '.
, ~11 ema or e csr.1do, snlm: In epidemia Je cc"ilcra murbus J "1 •e·
· • case una panc Je 'SL
d
· n. . " onterre1
ec . . \
' e I C&lt;mcspon cnc1a en el \rch.i1·n (, ncral Jd Fst.'ldo 1,
1 . '
21 Jaon: t s-~to~ hclcsiá IICO~. Caja S, c,pedientc 149.
•
e
uevo J.:r n.
ose Mana Para.~ hacia mención de 1- d
gobierno de 1 ?6 18"
b
as 1unm. e . amdad en los mumc1p1u ,\Jemona Je
·
in cm .irgo. l lector Gun.dlez en \ ¡.
\J .,. .1 - '
e la bIeee 9uc ni IS./-?. fl d,
\/
_
· ·•
. ·{~O)· ra11J ,u (11/111r,1 \J{n'fllro11ua
Co,ugo dr fo/11/m"dad / "
o r; ;.111//'m1 /,, pn111rr,1 }1111/a de ,\ 1111idr1d eq1111'(1/n,t, a lo lfllf h,,I' l!1J111/J1J10.r
onn11, o por /IS orlon-r f !11, /11111 T't1lll(Z,, 1 n111ri,m l1Jn1111 l' ( 11rlos · ly,1k1... p.55.

t

841

�anta Catarina: o uenen camp sant ,
.
.
iglesia, pero e te abuso va a
o. e e~ucrra.n los cadavere

orgaoizac1on de un ce111enterio provisional para enterrar a los muerto de
cólera. La creación del nuevo campo mortuorio, que d ató una ligera
cliscu ión con el alcalde por no haber sido avi ado previam nte obre u
formación, e tuvo ubicado al s1fr-oeste de la ciudad por la otra parte del do

a: icolá .. ~dalg : lo tiene al sur de regular con lrucci , n y tamaño sin
qu b por dnmgun aspecto prc ·cnte temore, de ins~lubridad f~ta .
em argo ecenaa y ornato
rque
, . . b.
,
sm
carece de buena portada24.
no cstan icn acabadas sus tapias }

frente afrente del otro ca11rposa11ton.

Pese a lo e fuerzo que clérigo y autoridade civile
emprendieron para exterminar el cólera, el saldo d defuncione a cendió
a 4,741 habitantes 23 · e to según la e ·taclísúca d, la época representaba
el einte por ciento de la población total de nevo León.
xi. te un informe, único en su énero, obr el e tado que
guardaban los cementerios ele los municipio, de ue o León en el año
de 1843. E te documento adcmá de contradecir el supu sro de que en la
mayoría d lo pueblo ya hacían uso de un sitio apropiado para el
de can o de u muerto , nos revela tra circun tancia que lo
gobernadore desconocían o soslayaban; por un lado la falta de recursos
de las parroquias y del ecindario fue una limit.'lción para que l s
muruc1p10 de
ba olo Bu tamante y alleciUo contarari con un
cementerio adecuado: ... ni rec11rso ni esperanza de que lo halla por la extremada
miseria de todos los habitantes. Hubo n cambio otras comunidade que
intentaron conser ar o establecer su cementerio bajo la condicione
que la ley les indicaba:
alinas Victoria: a cxtramuto. de la población. cuenta con un
camposanto de cien vata cuadrada. de muy buena construcción, hacia el
poniente y en el local más a propósito a la . alubridad de sus habitante . .

Pide 1111 i11{i:m11r sobre l,1 1TTJ,r111izyriót1 que sr hizr&gt; de 1111 ce111e11teno prot•isio11nl .rm p,mo ro11odmim/Q.
Contestación: L1111bimdón del w11mterioJ11e p,werto de In)1111/a de S1lllid11d. Puente: i\rchivo eneral del
E tado de • uevo León. Sección: orrcspúndencia de alcalde primeros de j\·l ontcrrey. Caja 1l.
\ño: L833. obre la ubicación de este cementerio prov1 ional., Gonzalitos a emó que el lugar era
entonces la comenzada capilla del convento de Capuchinas, dcspué convertido en uanel de
lturb1de. En la actualidad esto corresponde a la manzana que forman las calle de Arambeni al
ur, ,olcgio Civil al poniente, Ruperto Maránez al norte y avenid:i Juárez al oriente. E l arquitecto
Jiian fanuel Ca as García, asesor de estos npume , señala que la ubicación del cemcnler.io
provisional, egún la descripción del documento de la junta Je sanidad, sería en terreno de la
actual colonia lndependencia: al 111r-oeste de la ri11dad por la otra parte del río ( anrn Catarina) fanli a

22

(rente del olm cafllposa11to (el de la Purísima)
11 b.rtado qm 111,111ifie1t11 el 111í111em de perso1111s r¡ue f11r1u11 nlacadm de la bonuros11 epidemia del róltro morbm,
co11 expresirí11 de los q11e 11111riero11 de dichu mjm11edad t11 lor 16 dütritos d~ q11r se ro111po11e el ntado de r,m'()
f .eón. Fuente: /\rchivo General del Estado de uevo León. ccción: Estadistica de Montcrre)'·
Caja l.

r

De forma similar reportaban el e cado de lo c
. d
...ampazo , onterrev }' VilJaldama
ro en
.
ment no

I

~unicipios seguía cPultando a su, dito,os engl;;~;;:ld:
P ano eran tra ladado lo cuerpo a lo

vecino .

,

¡'º de ]~

ugar o e

camposanto de los pueblos

1 retomamo. el asunto de lo
cem nterio
. .
re petamo la croo l , d
.. ,
pr Y1s1onale. y
desaparecida
, o oligia e su. apanc1on tocaría el turno e ta vez a la
s consttwda por l tr
Bosque d I ' necropo
al
.
ª opas norteamericanas en el
de San 1· I' odg lar /~to Dommgo, juri dicción del actual municipio
co a e os varza.
En lo~ días 19 aJ 23 d epticmbre d J846
fue itiada
Por el b ando mvasor. En la batalla ostenida co 1 la ciudad
.
.
11 e J rrno mexicano en
el puente J L p , ·
nortearn r~:n ~ uns_1ma el ene111igo perdió c~si 1,000 hombres y la, tropa
.
de O tub d a se rehraron 11 Sa11to DoJJJinuo-,
º · AJ poco ucmpo
n l me ,
cuar~el gre alaguel año el ejércit norteamericano con truyó cerca el u
encr en aoto Domio
.
muerto en combate.
oo un cementcno para sus oldados

.
La in
tigacion . realizada, en lo últim
Intervención norteam •
os anos sobre la
encana en uevo León ha
•
'd
de su e tudio ,
f
' n nnquea o el campo
uno de los ) s~s u _nte ' ~oy desemr olvadas y r d cubierta a ortan
'
d aparecido e W11O!UO ma .compJeto acer~a de la existencia
del
c menterio. DJCho lo amenor, transcribimos Jo
com ntario.
referente a
· en Ja voz de los soldados
.
te espac10
Protagoru, tas d la guerra:
e

Sobrr
J
. . e¡ rstr,do ae
los re111mlenns
•• r1 d·
mun1c1pios. 8 ho¡·~, "'
1 . de !t11 n11111u7P"mw
,:s ¡ pueblos de '\1m·o l...t·rí11 ¡ " ''3 \ ' .
'"· ,·uenre: ·e un, Gen ¡ d , 1 ¡· d
·
ano~
saja 32, expediente 520.
era (; •,Sta o de l uno Lcon .• ccctón: Concluidos.
24

=.

"" Cavazos arza, 1. me 1. •Ho11h'sj1Jl'rllrs sohn- lo o11tig11t1 l/111111ra. p. l O1.

843
842

o la

designado ya el terr~o a exLr~::: ~ee~:dp1:d:i n:~Y pronbto por estar
mandada su pr nea con tru . .
.
acwn rum o al norte y
. roco de
. d d
cc1on por el JU z de acuerdo con e·!
Par
esta cm a .
cara

�El 3° Regjmiento de Tnfaoteria con ~ ó un cemenre_rio para los
o ficiale que cayeron en lonccrrey. E un arca cu~drada, simada a unas
yardas al ponienle del camino a lonterrey, y directamente ~ente al
campamento del regimiento (Bo que del ogalar), el muro nene una
altura de cuatro pies, y en el lado situado frente al c8:1npamcnto bay un
pilar rectangular con una cruz encima. E tá cons~do de bloq_ue de
piedra caliza blanca bien acabada. A las 4:0_ p.m., el d1a 25 de oov1embre
se c lebró el funeral de los gallardo 06c1ale muertos, cuyos re ·to, se
habían e, humado de las tumbas de poca profundidad en las cuale • e
habían colocado en el campo de batalla 2º.
00 rumbo al campamento, después de la \7ÍSita a ~fon~erre) qu_e _acaba
de de cribir e, pasé por el campo de batalla, ) me asome al p rabtr que
los perro , lo coyotes babían abie1to m~chas ~mba de po~a
profundidad. El relleno que se hizo para cubnr la zan1a de la Ten~na
luego de caprurn, y en el cual
habían enterrado mucho del cncn1J~o,
era una ma a de bue os r trapo . Lo re. to de nuestro propios
oldados fueron juntos en ~ pequeño cementerio a o rillas d I Bosque de
· auto Domingo (Bosque del ogalarf' .

conteció en la entidad la epidemia d cólera morbu del año de
1849. La Junta de anidad entrevió lo moti o qu originaron el mal en
fonterrey y para sorpre a del gob mador y d la autocidade ~ivilc
qu se jactaban de contar con una ciudad en condjciones de aJub11dad
higiene uperiore a la de otro e tad s, tales argumen_tos se fueron por
los suelo . ,n oficio enviado al gobernador por el pre. 1deote d la Junta
de anidad d ctor Zambrano éste le hizo er el área de la ciudad donde
la epidemi; e pre entaba con mayor fuerza· el espacio correspondió:
...a la pacte noreste, lugar de tenería·, acequia y agua de re~dío cm~ún;
y por la parte norlc en la caU que corre de oriente a poru:me_ hacia el
frente del campo aneo, y por la parte d l ur a la margen 1zqu1erda del
arroyo que corre por este rumbo de la ciudad 28 .

El d ctor Zambrano atribuyó las cau a del brote epidémico:
...a la inmundicia de la

tenerías, } a la acumulación de cadáveres
epultados en dicho lugares, como teatro de la guerra, a los re tos de

lí,

erton Henry, William. Ctr111p(li¡,1dkf!(hesoflbul'1JrVilhAléx11:o.

rr- 249-25()

.

r Giddiogs, Luther. \"kdr/JtS oJ the r,J111paig11 m ,mrthem Mi.xiro i11 eighlm~ b1111dre_d jorlJ s1x and _smn, l!J
al/ r1Jia:r nJ the Pirst Regj111rt1t l!f.Ohw f '011111/em. pp. 237-238. Referencia de Libros proporctona&lt;los
por d inve. tigador Raúl 1~~'.ez. E~ero de ~000
. .
,
,
.
Los dijrm,tes pJ1rhlosy nmmaptos de 1\11t1'fl Leo11 r(portm, /,, ep1dn11~1 rlr raler~ qflt padecen.. 1850. Fuente.
Archi O General del Estado de ucvo León. ·ección: .onclmdos. a1a 37, expediente 624, 421
fojas.

!l\

44

animales in epullos, y a la cxisrencia desbordada · de u corrientes
naturales poco a, istidas; a la presencia del camposanto central, y a la
e rdillera de muladares por la parce sur de la ciudad, cuyo. becho a la
vista nadje podrá desmcntir2'1.

La Junta de anidad recordó al gobernad r una en e de
prevencione c mo meclida d eguridad inmediata ante la invasión del
cólera, entre ella, las má imp nante fueron la limpieza de las tenerías,
la reno ación del agua estancada, y la limpieza } recubrimiento con cal
del camp amo para evitar que la corrupción de lo cuerpo dañara al
vecindari que ya lo tenía rod ado.
J cólera de l 849 d t rmin ' la clau ura del cementerio de La
Purísima y 01illó a construi r uno nuern bajo el cuidado y orientación de
dicha Junta, ,, o,i/las de la rapital por la pa,te Noroeste donde quedaron
epultado los de graciado por I cól ra y todo lo muerto~ d la
ciudad, por más de cien añ s "1•
2'l

//,ítk111.

.1C1A11tes de q111 ro111mzam ,sta pidnmfl /,, .f1111/a dt" mudad prondmaó q1rr Jr hiciera 1111 ümtpo.rm1l1, 111tt1'0,
porq11e el q11e /,(1/,ía rm 1}11/J' jXt¡He11n, hahtfl s..nido lfl'illla r11io.r ¡ ulah,1_l"tl dmlro di /,, ri,idad, p11r.r est,1h11 ,1 la
espalda de la cap1l/ito dr / ,11 P11rínil/f1. Guerrn, Í'rano co. / ,IJS ntidims 1 /,1.r ,·nji:rmedodes dr '1r1111trre¡.

p.112.
1Jf1 b&lt;!)' 1íll1111a111m1t- J' t,m ct1paz par sr, 11/11111w11 qm· p11tdr n:áh,r c,ulJr&lt;'rt'S por n111r/Jl1.r 1• dil(l/ados a11os.
fit!lá11dole sol,1111e11/r flqm/1,, hm11os11m r¡11r ,, rslt1 rl,m de JJ/0llllf1tr11tos dm1 ,,r/,oks rk calidad propia, q11, JJIIIY m
hm•e se rmí11; /J/lcS q11, tJM ¡-,, ro11m1zml11 ill pla11lt'IJ. :--.o t.f por dm11JJ drár t¡llt a,111 f/1 ,•I r1111pos,111lo o
cm,mlai/1 011lzg1((1 r, s1)"ll,111 a1í11 mdtÍl'rrr.r di partimhrrs, pnv p,m1 ello timm &lt;{He 111/tf/drtr 1111 i111pHl'J/Q
etla/ilerido por la JlljJl'1711!7dnd que 1im1• a 1i-do11dcor m hmrjiri1J a ki COll}IIJ//dad. ,\rch1vo General Jd
E tado de N uern Leun . .\lemom del \ vuntamicnto Je i\íonrerre\'. 1852.
Este cementeriu fue conocido romo Pa.ntccin :-lunÍC"lpal # 1, 1an~o r~tc p:imeon como lo~ que se
con uuycmn jumo a el posteriormente, abarcaron una xrensíon muy amplia del cenLro dt&gt; la
ciudad: al 11orte t"Oll 201. ;2 11I1"/ros a c"llli11d,1r ,1 /,1 c,11/r de ft1p1(1, al 111rro11 !8~.60 r 1.11 p11111mtt m11 3-1-9. J8
mehvs a col111dar a la ü1'lt Brar/J. Estu,·1emn n uso hasta qu el gobcmadnr Raúl Rangcl fnas
desti~ó lo terrenos de lo pamc.:ones ~11 scn-icio dt: la 1:ducacir'in públicn del esrado, en cuyo
espacio ~e constrnyó d Centro f•.scolar Vcnu aan i Carmnn, t¡ue incluyó la ormal Superior, un
jardín de niiio~. una primaria, una sccundana. un gm111,1 10, una albcrcn, un cam1 o dt bc1sbol
infantil, un edific1 &gt; de actos culturales v un parque público. rueme: Periódico ( lfícíal, decreto 29,
miércole. 14 de en.:ro de 1959. ,\ partir de b publicación de esre dccrem, el gobernador Rang:el
Fria dio un plazo de norcnta día, para tiut lo~ deudos pasaran a recoger los resto y reubtcarlo~
-si así lo J ese:iban- en d nuern pameon municipal Je :1\'cruda 1.mcoln (Pamcón an Jorge); de
no reclamar nadie los restos pa ·arian :tl rn,,1rio mumcipal del nucrn pantcon municipal. En la
sección Presidencia J\1urucipal, asumo: Pameonc , dd J\rchrvo del Esradu, e con~cn•an la, bstas
con _l~s nombres dt&gt; los difumns que pasaron al osario municipal. Para no perder la memoria
histonca del u o qut: ttffo el sucio I d cspac10 del lugar, en el ' emro Escolar \ enu uano
Carranza., a un costado de l.i Normal , uperior, ·e ccmsc.:n ,luna plaza yue dice: L-.11 .\lm1om1. F.n uk
l11gar es/111•ierrm 11/,ic,1d1,s los pa11ko11r1 1111111iripall'S desdf d r[~lo .\"l.\" b111/r1 el ,,,ia de 195-1. /.,,, ;111v:11!11d füolar
que 1111//r J/1 inMigmáa t11 ku ,,11/,11 q11, ,;/11,ra oarpt111 rslr .rdifJ, pIs,1 m11 rel'm//1711 ti po/n, d,·I p111,ufo. R.
Ay1111/r1111im10 196-1 -1966. ,\o,.irwdmdr 1966.

845

�Con la ayuda de lo doctores Jo é leutcrio Gonzál z y Carlo ,
ala el cementerio quedó e Lratégicamente bi n planeado.
eligió
ubicar el camposanto en el p1111to que está marcado hacia el puente del ca11Ji110 que
conduce a Pesquería Grande pues en canYJ .funeral podrán co11d11cirse los catláJ1eres.
on este acuerdo . e delinearon cuatro manzana de terren ,
verificándo e la bendición del lugar n ago to de 1849.
El nuevo campo mortuorio entró a uplir l ervicio de la
necrópoli de La Purí ima de modo que en aqu 'I continuaron
fect:uando la inhumaciones. in embarg , mese después de su apertura
murió el gobernad r Jo é aría Parás, quien r cibió cri tiana ·epultura
en la catedral de Monterrey31 • El suc o, retomó la costumbre d los
entierros en los templos, con la difer ncia de que los qu desearan ser
enterrado con pompa en Uo o en el cementerio de La Purí irna e
\ ·eron obligados a liquidar diez pesos, e decir, cinco pe os má que la
cuota fijada para lo entierros en el cementerio nuevo 32 .
La 1 gi lación en lo asunto · público se mantu o inestable
durante el iglo XL · mientras la fuerza liberales y con erV"adoras no
re. olvieran us conflicto e interese la ituación política de iéxico su
leye
e m dificarian cada ez que un u otro bando asumiera la
autoridad del país. Por la misma situaci ' n lleo-amo a encontrar órdenes y
reglamentos obre el tema ya sea de tendencia liberal o con ervadora en
lapsos cortos de tiempo. En 1856 e publicaron los arancele para la
práctica de los bautizo ca amiento y ntierro que regían en 1 s
templos de la República exicana de aquel año. Las última págtna de
est impr o asientan el rrmcel de las parroquias de 11e10 uó11 y Coahuila
1

ma11dado obsef7Jar por el ilustrísimo Francisco de P. erea de acuerdo con el señor
gobemadory comandantegmeral Santiago Vidattrriu. Conforme a la legislatura
local, la costumbre d los entierros a babia id erradicada por el
ntonces viceg bernador Manuel María de Llano eo 1833· por lo tanto,
e concluye que po ibl m nte la dispo ición de regular en los templo el
cobro por oficiar lo acramencos n u o León
mantuvo sólo
&gt;1 I Ionr,u F1í11,·bm de do11 José Maria Parás. Archivo General del Estado de

L

uevo León. eccion:

Concluidos, caja 36, expediente 616.
-ii Acta del Avumamienm de Monterre\' del 7 de febrero de 1851.
rchivo General del Esi.ado de
l uevo León." ecoón: Corres pondencia de Gohernaclore , gapi o Treviño García.
aja 1. Años:

t85 l-1852.
En la catedral de Monterrey, como en el resto ele h1s igle 1ns mrucanas, el arancel \'ariaba
dependiendo de la condición de la Rente r de su nece idades, por tal mo tivo hubo una tarifa
distinta para oficiar los casamiento. de viudas lo entierros con mi a sol mae y vi¡Qlla. por
e11:mplo. Fuente: Archivo General del E. cado de ue,·o León. Follcceá;i aja 86.

13

846

durante el mandato de aquel liberal
al
.
de la Iglesia de cobrar po t d
y ter~1mar . u period.o la prácáca
r o o e r tomo ya
.
mandato tuv la uficicnt co
. .
'
que runguna orden o
. . .
nve01enc1a para re P car e.
J\ cliferencia de los arancel d 1856
Comonfort decretó la .Le ,
. .
' me e después, Ignacio
d nero d 1857 En diJhpacli~a el e.~t~l~lec11111ento_y 11so de los cemmten·os el 30
·
e a
pos1cron e e t
l
Comonfort decidió qu 1
. . d
on emp an notables avances.
as n tmas e defun · ' f
•
una autoridad CÍ',.; 1 lo que d .
di
cJon ueran registrada por
v.u,
e mme ato
cli ,
a unto del hombre
•
b
conce o otro caráct r a e t
· m em arg dada la t d
·
··
pre idente, p rmjtió 10 , enu·
'
en noa emiliberal del
erros en 1o templos .
muertos
fueran los presidentes de ,a
' repu
. 'braca ,os
' ar?-ob,sp
te~pr y cuando
lo
. .
b.
1111mstros de coites extrmyera/ ~.
'
"
os Y o upos _y los
La revuelta que causó promulgar la
. .,
los con ervadores aun
11 lib
onst1tuc1on de 1 57 entre
n aqu o
erale 9
.
b
desencadenó la Guerra d R f,
u e ¡acta an de crlo
.
e
orma o de Tres A.ñ
1
conflicto l pre ident B . J ,
.
os. n a etapa del
.
eruto uarez d1et , la Le
pn ando a la igl ia de todo 1
'1
~
• es de Reforma,
despojándola de u p
. d de con~o que t nía obre el hombre "1
ropie a es í nquezas
·
entonce en poder d 1
. , J- ,
que entra11an a partir de
a nac10n uar 2 t bl · , 1
Regí tro ivil el 2 de julio d 859 • : ~ ec1~ a Ley Orgánica del
mismo año, su gobierno ded:ró //; :esae lDln~diato ~l- 31 de julio del
ce1JJenlerios )' ca1J1/&gt;ora11tos
dq
. t~da mten1e11c1on del cletYJ en los
. .
r .
. on e te ecreto e meo .
1
.
adn1101 tración d las autoridad
. ·1 ]
rporan a cwdado y a la
México, re tringjendo a la I l _es t1v1 es, o panteones o cementerios de
.
g
e control obre la muerte
E
tablec1da la rden del 3 l de • li d
·
el gob rnado1· d
T ,
¡u
e 1859 del presidentejuár z
e uevo .,eon y
h il
.
.
,
cerrar nuevamente l
. d oa u a anttago V1daurrj mandó
cementeno e La Purísima
h.b .,
en lo templos in ·
·
di . . ,
Ypro 1 10 lo entierros
.
'
importar 1a
t1nc1on
,
. d
fallecida y af uera el cadárer del obemador o
. o car~cter
la per ona

°

l

'ª

se llegaba a re.me/ar /4or ,.. /1i bf
, del inw110 ohtSpo,J' si tal t11andt1to no
~r
· ' 11~,a ,es pagana11 una 1, lt di -¡
pal1es igualespara la insh71rdó•,p ..; .· I C , 'l~tt ª. _r3!m . pesos destinados en
'' ,.,JJa!7a)' e o,euw
ll"I.
~
• • ~ • ·1m1· .mo 1.d aum.
~ ~or con igu1ence, el alca lJ
o temo, &lt;1rtímlos 7 ¡ 8, Jo si
para los sep11llados e11 el s,,do
a111oridt1d p1íb/ira; r c11fr111rt.r se
P':smtorla.

~

de \!oncerre\ Pablo 1&gt; •
•
ientc· \
,
. . ( e arrcno, dictó en I Bt111do dt Po/ida Bum
d11m
pm111ftda.r 1,,s exb11111acio11rs dt cadát•m, ar1k.r de awiro mios
har,i r:11 los pq,11 es/111•1tron fil /;~1.,,dn, r.w,pto ti caso m q11r lo eXÍjt1 la
,wuic,ones 1/111 mrl1t¡11m los .fam//11/ims 111/diror (/lle df/Ja1t

pi; ~~

b.rlmtdo
prohibidas fa s III· l.m111ac,011u
·
la
k
dr r,uldt•errs dmtro d,- los fe,¡¡ /4 r '/i
.
35 IJ ~o~~da. A/011!,my, llot '/fl)Jbre 28 de 1857
,p o., .ro o se pmmhro11 m lo r11ccsim, /,11 q11r

Penód1co Oficial del füi.a&lt;l o d ~,

. . 1.., de agosto de 1857.
uc,·o Leon.

847

�autorizó entierro de pués de . p dir su decreto, como fue el ca, o d l
pr bítero Jo é Maria de la Garza Maránez, guien qued' epultado en
una bóveda del c menterio de La Purí ima de pué de que el gobernador
con intiera e te acto n un escrit que envió al alcalde de la ciudad 36 .
En el año d 1862 el g b mador idaurri expidió I Regla111ento de
e1J1ente1ios. 1á que un reglam nto pretendió fijar la tarifa por la renta
de fo as del cem nterio ya a a plazo o a perpetuidad. ntre otras
cosas dio u con entmuent para que .la per ona intere ada en
con, truir u rnau oleo eligi ran el sitio que má l s agradara del
terreno p ro ólo lo podían hacer en aquello cementerio que no
tuvieran organizada la área d u interior;;_
La di po ici 'n no ino má que a incrementar la mala fama que
e cargaba l panteón municipal, que ya d por í daba de qué hablar
de de u primeros año , tanto por el d ord n y comercio a la hora de
enterrar lo cuerpo ce mo por la insalubridad generada en el 100. n
ste último a pecto el renombrado doctor Gonzalito hizo aber en su
m mento que las fo as tenían de profundidad de tre a cuatro pie
cuando lo acordado por la ley era d sei pi , d talle qu permitía dejar
lfüre la emanaciones de los cadá eres.
Llegó a un grado deplorable I e tado del cem nterio municipal,
que la comunidad católica exteriotizó u qu jas al cura d la catedral
Rafael de la Garza epúl\'eda. E1 canónigo dirigió un par d mi i a a las
autoridade re ponsable del cuidado del lugar; en ella reportó la
pésimas medida qu seguían al enterrar los cadáveres: que hacían la
fo a de manera que ólo cupieran los cue1pos, y al final la tierra quedaba
amontonada obre lo epulcro ; hizo aber del comercio formado
adentro d l lugar pues por nterrar a lo difunto a ma or profundidad
y/ o elegir el itio de u agrad lo familia.re, del finad tenían qu
desembol ar una cantidad extra al pulturero; e cribi ' que l hecho d
tener un sólo trabajador riginaba otro problema igual d
ave: lo
cadá r se llegaban a juntar y lo deudos tenían qu e perar ha ta qu
una f; a se cavara inclu o -dice en u carta- hub oca iones en que se
quedaban los cuerpo in ent rrar toda la n ch de 1111 día para otro porJaita

orrespondcncia de alcaldes pnmcrns e.le ~lontcrrc)'.
Est1do de ucvo León.

¼

1

aja 46. Año 1859. t\rch1vo General del

ección: Circulares. ,\ño: 1862. Archivo Gem:ral del E cado dl

4

uevo León.

de brazo/~. Por último el cura Rafa I de la wrza epúlv da, argumentó
en u escrito qu el cement ria p r&lt;leria su carácter d lugar agrado j
eguía en esa c ndicione tan lamentable , motivo por el cual ioj óa a
lo re pon abl a que vi itaran I interior del cementerio) comprobaran
lo que d jaba dicho en su carta.
. El juez civiJ Antonio Tame , no dejó de contradecir y ju, ti ficar
las accione, qu I prelado r probó en u carta, pu , el señor, e c1ibió,
taba mal informado. En u conte tación el juez estuvo de acuerdo c n
la deci ión del epuJturero a la hora de juntársele , ario cadáveres y de
sepultar prim ·ro aqu Uo, cu rp ~ de cuyo familiar· hubo recibid una
gratificación mon taria· de , igual forma re. ultaba compr n iblc
-a entaba- que el trabajad r cobrara uo extra a lo deudo, cuando lo
entierro fueran en la noche n hora de de cans , ) qu la retri/J/lció11
a11t1qHe J11era de poca i11¡pottrmria, 110 se rolllpara con lo q11e la iglesia cobraba m
ohYJs tie111pos- los mtie-nr;s et1 el re1J1ente1io se cohro11 a 1111 peso)' a kJs pobres 110 se les
pide nadan.
En cuanto al as o del panteón el ~ ñor Antonio Tames
a e!!llraba qu é te e encontraba en mejor e tado gu ante qu ya no
era el bosq11e de espi11os qu le fue entregado en 1861 por el eñor Orozco
q_ue para limpiar y despejar el lugar tm·o q11e eJJ1plear a toda Ir, p,isión de la
cmdad por 1anos días, _y qlle eso lo podía co11Jprobar co11 los señores Juan Tat11es,
alcalde de esta ci11dad, don u1cr1s Glf(yardo, el caho de presos 1"icmte GarríaJ' otros
lllÓS.f().

:°.

~pué de e t'l leve confrontación ttanscurri · un año para que
el muruc1p10 de Iomerrey verificara lo que r almente ucedía en 1
~ m ~terio. Di pu o el alcald enviar a la comí ión de p licia y al
mgeniero
d la ciudad para cumplir con el encaro-o
d ,,isitar el lugar\', de
.
b
cerciorarse de la forma cómo e efe tuaban lo enti rro . 1 término de
la diligencia oficial remitieron un reporte d nd efectivamente
comprobaron, entr otra cosa , que lo cadávere no eran sepultado
con la profundidad adecuada, .ino gue la tumbas eran ca,·adas co11 1ma
vara Y 1111a tercia. s1!ficiente pma qNe los 111ia.r111as se lrt1s111itan a la at111óifm, e

lil h.l_rall!inigo Rq/í1d dt la G11rz.a \'ep1ílredt1 p,dr se .wlrmn11171 l11s t1rl11tmm·datlrs ,, rl 111,rl esMdtJ dd cenm1/mo.
Archivo Gent'rnl dt:I fatado dl 1 'ut'Yo l..eon. cccion: C&gt;br.1~ Públicas. Año 1 64. ur au!tí1't:m r/t"
,¡urdan si11 mtemir 11_(ailt1 rll' 1rp11ll11n:m. Ídw1.
19
E~i11ez dnl' I11101110 ., rlfl/tS rupomft ,1/ (//1/fÍIIÍ¡p R,Jji,,·I tlr In ( ,orza .l'rpliln d11 snlm el estado dd fflllt'll/rrÍo.
Ar~hivo Gen.:r:il del h . tado de ' uc,·o León. Secc1011: Obr.1s Pública . \ñn: 1864.
•111

lbide"'.

849

�, al re ideme del Con jo de
. .,1
sta not1oa e entrego p
.
baro-o con
infestaran el espaao .
\ mentara al re pecto; m em o '
.
alubddad Pública para que reg 1-:Urero' que sí e autorizó no sabemos i
•ón del ayudante del pu
cxcepci
.
. , d
li era
rmas realizaron.
. aron susC1tan o e g.
tale no
'
.
· rnpo conunu
'
,·
Al cabo de cierto oe
.
.,
r part d lo c1 ngo .
d
lo y re 1goac1on po
I
rencillas con mue tra e rece .
do canónigo Rafael d a
rza
mo fue el ca o del m nc1ona . . ·le el ju z civil la lla es del
~ úlveda quJen al momento de ollc~taruc cuand e hizo cargo del
P enteri~ aquél negó tener\~ y alego q ' ara concluir dijo que el
cem
a le di roo herramienta alguna, ) ~ p . lo tanto a la iglesia. En
lugar nunc
d ' bendito pertenma
l
'IJenterio por ser un lugar sagra o)
di de un oficio, prorub10 a cura
ce, b d 1866 el gobernador, por me o . J de consideración el mí,nero
octu re e
bl
d elo porq11e swwo
·
d f.
de la Garza epúl da do ar a u ,, i11s ortable el rrpetido clamoreo e as
de personas que diariamente mueren, se ha~,a qu? la deci ión del gobernador
s42 El canónigo argumenta a
el tocar la campanas era
ca111pana ·
·
cur •os ya qu
había dejado a lo tern11o
~:ten r, iogre os, y speraba que ;~~
uno de u, pocos m e ~ d
, l 43 terminara el mandato o c1
·d mia e co era
de aparecida la epi e
dl
•
.
l L v General e
referencrn.
_ d 1866 entró en vigor a
1
.•
En el mi mo ano e
un buen número d dispos1oon s
d dicó ntre otra co ª
-011 1 nte en la
Imperio, que e
. .
de lo cementerios. Por con lben torno al e tabl cu:ru:~:edor del ce11Jenfe1io se ab~era11 calles de cuarenta
ciudad acordaron que
. z,efltilado el lugar .
111etros de anch11ra para que se ma11h~v1era unicipal ya staba cercado de fª'-ed : e
Para 1870 el cementeno _m. /.
d 4, con el incoo eruent e
d hacer diflctl O entra ª
l C atto
piedra ¡• tenía p11erla capaz e
p raran en dicho ue o. u
carec~r de árbole y arbu to que pr do d I e tado de abandono en el
,
·d el gob rnador entera
añ
mas tar e,

w

º'

. .,

v:~

:in

d
ue\·O León.
h.
General del Esrado e
d. ·ms dt k1 ci11d,1d. re 1vo
66
11 \.fod11 dt dar sep11lt11ra a los m atd
. eros e.le Montecre,. no: 18 .
• -.
.
ondencia de alca! e pam .
',:caon: orresp
. . . E11 esta or,mó11 los ,1111e11os
' 1·b.d
morb11s ,mahco. . dd
•i e111.
l.
d d sufrió ,111 ,,mro azole de tiikm
,
. d. tos La )1111/a dr ,\c1111 ,1 , q11e
11 l:,,11 l)(/11bre de 11166 a a11 ~
.
((11/íÚlfll sin past1r ti los p11tl1los ,nmt' '.ª .dim trer t711r sr a111aliZfm//1
en msa de "ºs mrses
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s ¡11r tnmo Ju, ·rº
I I
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n'dad mtrr las ,1111cbns pron c11na ,
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J. ,. cAfflíral. mmdinr t 1110
/ 11nv11 ,1119' poros &gt;
1
·mto1m•s se l''1a111o' dt I l1•1t11t
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1
.s . ·
• . -t1r el rastro 11m1/11 rr que rs '
. ,, J qlle prot·oca za11m os.
JI , , de \o11t,1 Luna, er,,.
. d'f'OJ ¡/ aknnt,,m,aao
las ag11t1s "e ,'1 TT{f)fl
•
d' I ,,, dudad 1 q11t es 1111 1ira '
112 113 \. rchl\ o en era1
11 "'
"
· q11e e·slá 1111m 10 0 .d.
•
t711e pm1'fJw
t I no
s ~ !.JJ e11.fer1md,ules de 1o11 tr,"""'
.. ,. PP .
.
• El ut ·no Los me 1ro , '
1
Gonz:üez,. o e e e ;
. , . · nlud Añ&lt;: 1866.
vo l..t!on ccc1on. , ·
. d
.
1
e.le\ F.!.rn&lt;lo e
ue
d ·
de ¡ 66. ctu:il1da es.
. !.dad de Hmilrr,ry, Archivo
41 Gardn de Alonlt"!1• 14
1110s dr la o,ln11111straflÓTI d( esta 11111111crpt11 \ - . 1870. .
45 Ale111//ria dd rswdo qlll' e¡,a
11 1os_ra ·~cción- Estadísticas de 1ontcrrey. t no.

e:r"¡,°

General del Estado de . "uevo ..con. ~c.:

'

.

850

gue se hallaba el lugar, d ciclió d stinar lo ingre os obtenido por
cementerios en el municipio, en el embellecim.iemo d I campo mortuori
y en hac rle toda la mej ra nece arias 46 .
... n el año d 18 O e aprobó la con. trucción de un nuevo
cementerio contiguo aJ qu exi tía 4 . La razón d que ya no era po ible
enterrar má cadávere en l panteón municipal pr pició de tinar en la
primera etapa de u edificación la cantidad de 1,300 pe o , urna
destinada al pago de lo Lrabajadore, y a los illar
labrad ·. e
esp cificó gue en el nuevo panteón e efectuarían las i11h11macio11es m la
tierra o lo que l'll/gamm1le llama11 landas resen'tlndo el otro expresa111ente pare,
mo1111mentos.¡¡,,.
1 hech de hab r t nido nt nce la ciudad dos
cementerio no fue moti o para b tacuJizar lo entierros en los t mplos,
aungu dar e tá que ya no eran realizad · c n la frecuencia
aco tumbrada· el núm ro de e to se limitó y ól aqu llo que pagaban
la multa que p r ley
marcaba, tenían e e privilegio. Tal fue el caso del
eñor Patricio ~lilmo quien tuvo a uno de su familiare epultado en el

Tmimdo 110/itia d C Gohemador del estatÍtJ de abandono m q11r se halla el ca111pnsa11to de esta r,,pital, se ha
srnido dispr,11er m ammlo de u/a jaba q11e por co11dur/q dt 11sted se indl, al R. A,pmtanJimln q11e dig1wnmte
pre.ride, ro,no Jinrt el honor de homfo, por,1 q,~ elprod11do ddfó11do dt cr111rnterio1 q11e 111nm1ob11ml, i11gn:se a la
lmwria 1111111icipnl al . J11ez. regis/n, dtil de uta ri11dod. .rr imierla e11 ti ol¿¡eto a q11e por ley está duti11ado,
promrondo etnbellecer en lo 1111Íi posible el ammlerÜJ dt q11e se trata y h,uer/, todos ln.r mejorias 11errsari"s.
l11depe"'kndo. ,\lonterrry, 26 dcj11/io de 181-/.. AJ oleo/de d, esto arpito/. rchivo Jeneral del E tado de
ue o León. ección: orre. pondencia de alcalde de Monterrey. , \.ño: 187 4.
4~ En uta rapitnl mi )'O 11eruono t11!a11rbar tipanteó11 oJom1ar o/ro /llletYJ porq11e ti a111111'11to dt' In poblnañ11 )'
co11sig11imle111c11k el alto 11IÍ111em de dif11nrio11es, 110 pm11itia la ro11¡pleta exti11rió11 de los cadára'tS. El
l!Jllnla111imto aprmmi mediaJJ/e !ll.f 011/onzacinnes del gobirmo tJ titabkcer otro co11tig110 al que r,..i;tia, O)'mdo el
dicta111e11 del Co11.rtjo de Salr1bddad, sobrr las pfl'amaonts q11e deherú111 ohsrmme aji11 dr co11m1·ar la higimtJ
soluhridad p,íblicn. rchirn eneral del Estado de , 'uevo León. lemona del Gobernador Gcnaro
Garza García. ño: 1 ' 3.
~ En Cabildo ordi11ano de e.rftl jecho aprobó 111 I l. .·fr1111/,1111imlo de es/o dudad al a(1ferdo siguiente: El dtpóstM
de 111il tresaentos trr111la y dos prsos se/mio rentoms qtJe e.&gt;.i.rte MI In tesomia prottdente de mJ1e11ft1ios_J' liemu y
ag11a1, del r11t1/ 110 p11rde rl o)lflllf01111t11Jo dupo11rr, sr 110 tS prel'ia ,111lonz.aaó11 del .r,tperior,~obitmo del estado, se
im-rrtirá e11 /ti ronslmmd11 de 1111 1111em rtnmrterio co11tig110 "I qm· t1r1T111/nm1k txisle, rl mol se duti111mí p¡¡ra "1.r
i11h111nado11u que se l'ffijiq11m m /,1 tie,ra o lo q11c m(e,1m1mfr llo1J1a11 la11dt1s, rr.renw1do rl olm e.,prrsa1J1enle
P"'ª mon11111 11tos. /&gt;aro rslt ,e,t1.rlo sr ru¡11erirá elpm11iso correspondiente i11rb1)·endo m él, 110 ;ó/o la m11tidad q111'
ad11ohnen/e e.,iste, si 110 ta111bii11 lo que se t~I)'" rrct111d,111do hasta el co111pleto dtl pres11p11esto. El C. llralde de
e.r/,1 ciudad quedafomllado paro l'I /111m 111a11e;o y dirtdh11ció11 ti. di,-/xJs.ft111dos. ) · tengo la ho11ra de i11serlado a
111/ed y de .r11plicarle le d nimio .-011 il . Go/lm1ador am.rtit11ri011al tlrl estado para q11e si lo t111irrl: ,, bim se
sin·a otorgarle III 11,perior aprobario11. l..ibrrtad ni la Co11stit11rio11. Alo11temy, s1ptifllllm 27 dr 1880. Jacinto
Colindo. Archi\·O eneral del Estado de ue\·o l .eon. cción: orre pondencia de alcalde de
Monterrery. 1\ño: 1880. Para enero de 1882, las au1oridade de Monterrey, solicitaban al
gobernador, la canadad d 1500 para concluir con el establecimiento del nuevo panteón. Ard11vo
General del E ta&lt;lo &lt;le uevo León. ección: .orrc~pondencia de alcaldes de Momerrev. Año:
1882.
-11,

851

�e~ con ento de an Franci co de de el año d 1862 y olicitaba la
exhumación de u cuerpo cinco año despué 49 • Otra n ricia con ignada
fue la multa de ochenta pe o que d po itó en la te orería municipal el
albacea te tamemario del pre bítero arcediano Jos , Ángel B navid por
permitir que el cuerp del el 'rigo fu ra inhumado en la catedral en
octubre d 1881 511 • Como último ejemplo menciona remo la petición del
c merciante ederico Palacio al gobernador para que el cuerpo de la
eñora María del Refugio Lóp z qu clara epultado en la catedral de
Mont rrey; Ja olicitud se aprobó despué de que eJ intere ado pagó de
multa lo cincuenta pesos indicado para e'te tipo de acto e peciale , y
d c mprobar e mediante el certificado de defunción qu la per ona
falleció de enfermedad no contagi sa en mayo de 188951 •
Once año de pués d la apertura del egundo cement rio
municipal el ayuntamiento juzgó nece aria la a11¡pliación de los panteones y
acordó la construcción de tmo t111evo al poniente de los a11ti0f1os en el r¡11e se

emplearon mate,iales de !J1Je11a calidad y quedó tem1i11ado bcyo el 111ismo orden y
co11s/111cció11 q11e aq"el/o/1. Con este espacio ya erían tre lo cementerio.
de la ciudad registrado en la memoria de gobierno de 1903 con el
nombre de Panteón M1micipaL guido de u respectivo número, e decir,
1, 2 y 3.
La proliferación de lo cemenr rio condujo a la creación de un
Reglamento d Campos fortuorio para la municipalidad d r fonterrey
en mayo de 189253. Igualment la inguietud por conservar el buen
aspecto y embellecimiento de I cem nterios Uevó a los adm.iniscradore

l'I Dispoue rf • Go/Jemodor ljlle Q/(lrg11, J(j/fd pen11iso ol C Francisco Garzo T m•iño pOfo q11e exhlltllt rl
codá1-er de 1111 11i110 de do11 Patricio .Ui/1110 (}lit s, mr11e11tro stp11/todo m rl e..wrmrt:11/0 de Jan l ·rrmrisco dude el
aiw de 1862, ro11111111cm1do é.f/11 disposidón al l""Z. del regulm citil p11m su ror10fllllimlo. flldepende,uü,.
DidenJbre 14 de 1867. .Al C. Akolde 1° denlo cop,ta!. Arclmo Gc.-oeral del Estado de uevo León.

ección: Corrcspoodc:ncia de alcald · de J\lontcrrev. ,\ño: l 67.
1ucy León. · ección: Juece~ de Letras Testamento .. Año:
1 81.
51 Archivo (,eneral &lt;lel
t:ado de
ue,•o León. 'eccióo: orrespondeocia de alcaldes de
Monterrey . Año:18 9.
; 2 ,\rchivo
eneral del Estado de ue,·o León. Informe del R. •\yuntamiemo qu rinde el C.
1 renw púlveda, año de 1891 y 1892, leer la introducción y obra públicas. hn el rubro &lt;le
Poli11a, asentaron: se prohibió lo rrmd11cdó11 dt .-11dátefl'.r m wchesJ' tro111ios duti11ados 11/ senicitJ p,iblito. ( rra
de las mejoras reportadas eo la ciudad en el cuatrienio de 1891 - 1895 fue: """ ji!lco paro
r1d111immadón de p11nlt11ftu. \rchirn .:reneral del
tado de uevo León. 'ecc1ón: Obras Pública .
ño: 1 95.
;J Ard1ivo Gt:neral del Estado &lt;le ).!uern León.
ecc1ón: 'orre p ndencía de alcald
de
Momcm:y. ,\ño:1892.
" 1 \rchivo General del Estado de

52

del lugar a llamar la atenaon de lo propietario, de las bóvedas
de truidas o dañada del panteón número 1 para que las repara e115-1.
on re pecto aJ establecimiento de cementerio. en I pueblo d
uevo León ob ervamo que el interés por crear e t
espacio se
incrementó en las &lt;l ) última década del siglo XTX. Lo. propietario. de
hacienda y los grup de vecino d las rancherías y eji&lt;lo municipal
reconocieron l daño que traía a la comunidad tra ladar lo cuerpo de
lo difunto al pant ón má cercano o aJ de la cabecera municipal,
generalmente localizado a var:i s kilómetro de distancia. Lo prolongado
del recorrido, hoy realizado en un mínimo de ti mpo gracia a la
modernización de las yfas d comunicación y d lo. medio de
transporte re ultaba er considerable i tomamo en cuenta que el
trayecto se hacía a pie, en carreta y expuesto a la inclemencia del
tiempo. Lo peor del asunto e que con la demora el cadá er llegaba
de compuc to y i el difunto moría de nfi rmedad c ntagiosa Ja
comitiva corría el rie go de contaminarse por no darle cri tiana epultura
con pr ntitud. P r e ta razones la gente
unió para c. tablecer su
cementerio a di rancia más coita de ·u poblado , coa recurso
propios y así evitar lo incom enientes qu ponían en rie go la alud de
las familia .
Lo gobernadores recibieron -y en la mayoría de lo. ca os
aprobaron- la
olicitude
para
tablecer panteone
en la,
congregac1one de lo municipio, ; entre ella figuran la de la
congregación de an Antonio n China, .L., en el año de 1880.
Po teriormente se incrementarían las p ticiooe y obtuvieron la
aprobación la Hacienda de guafría en J\.podaca en 1890 la Haci nda
del Peñuelo en 1891 y la Haci nda de .Margarita en Galeana, en 1892. Le
eguirían el rancho &lt;l La Proddencia en General Bra,· , la Haci nda del
Carmen en D octor rro ro, d rancho ochinito en C rralvo, la
Haci oda de !barrilla n Aran1b rri la 1lacienda de Pablillo en Galeana,
la congr gación d
an Juan Bauti ta en anta atarina, la .Hacienda

5'I El acta de comí~ión muruc1pal con fecha 27 d · octubre de 1892 Jíct:: I:J ro111isionor/o dt p,111teo11r.f.J
hospitoles, d snfor C11rzo C.,111/IÍ. i,ynr,llfi q11e ha rrfonidn drteniil,1111ml1 /Qs p,111/eo11es d, /¡, ri11d,1d r ha
mroftlrado qm t'dnrJs d, las llflt'tdtJS 1.,istm/,•J m ¡/ pm1/,1í11 111i111mJ J st' b,1llm1 1111m dutmi1!,1s ¡ r,tr,,s ,11
TPg11hm ro11d1áo1fl'S; que las brittd,1.r co11r1n,;J,,s m los otros dos ¡,,111t,·r,11a se enmmtr.111 m !mm atadv. \ t
llttJrdó que por la s,mt,,tia se 111Jim11e d, q11imr.r sea11 los propit,,m·os d, las hór.-da.r q11t .fr' lx1/la11 m 111nl,1
Mndidón fil d pa11ktí11 r11imero I 11 J,11 d, &lt;Jllr .r, pmwgo p1vred,111 11 111 n.porad1111. r\rchin&gt; ,t:ncral Jd

Estado de ~· ue\ o Le0n. cccic' n:

om:. pondeoaa de alcalde· de :.\lonrerre). Caja 95.

853

�anta Rita n D ctor Arroyo y la Hacienda de anta Maria en Pesquería
hica entre o ra 55 .
a para concluir el .1glo XJX, se aprobó la c n trucción de dos
nu vo cement rios en onterrey: el primero de llo en la antigua
comunidad d an B rnabé, en el Topo hico p r cuyo nombre fue
reconocido56 • En la actualidad, este panteón ll a el nombr de agrado
Coraz ' n y está bajo el cuidado de los poblad res de_ la di~u~lta
comunidad de an Bernabé. Contiguo a éste ex.i ·te el panteon muruc1pal
del Topo hico e tablecido hace cuatr década, .
. .
Finaliza el iglo XL'C. con la aprobación del establec1m1en~o d l
Panteón del
armen. ' u fundador, el doctor
mad Fernandez,
entonce secretario del Consejo de alubridad del stado obtuvo del
gobernador Bernardo Reye la exención de impue tos por v~inte año
para establecer el prim r cementerio particular d la ~udad. _ La
a piración d I doctor Pernández ra la de establecer m1 pa11te~11 de pm11era
clase tal como los q11e existen en las pohlaciones cultas del nmndo y especza/111mte en la

Capital de fa República)' estando yo a11it11ado de los 111ejores deseos de dotar a fa
ciHdad de M.ot1lent[J de esa in¡p01ta11/e mejora q11eJ'ª reclama dado elJ&gt;_roareso q11e ha
alcanzado dm'"(Jnfe la i11teligenle administración de este gobiema5 . D s año
de p~és d torgada la concesión el panteón particular abrió su pu~rta
a la familia regiomontana y a los xtranjeros re ident

n la naciente

ciudad indu trial.

El Panteón del Carmen

56 Tr:inscribimos a conánuación, un e::xtrncto del periódico ,HonfffTIJ .Ve1n, en el upl mento
especwJ con motivo del 'emenario de la lndependcncia, publicado el 16 de septiembre de 191 U.

La Mansi611 de los Muertos.
hfl .\Jr,nlor~'J', donde lod() u gra11dio10 .Y rohm,ío, 110 podía rr!egt1rse al nládo k, 1111111s-ió11 de /or
murrios, la n1orada IÍlti,11a du11de demmsa11 101 q11e después dt r11J1,Plir s11 11IÍ!ió11 sobre k, tiem1, dHemm, el 1ílhi11o
SJ/t/10 fil el lecho IJ/Or//1(/17/J q11, lo piedad de los Slf)'OS [0//Sfl._Uld a SIi 111e,,10na.
La 1J1a11.rití11 de los nmertos n 111/ recil/to sn,~mdn do11dt 110 p111d, pe11dmr elprim, de los 111orlale.s, y o
d?nde solo pmelm lt1 mllno dr los jloll'! que son el tlllb/e,110 d lo gratit11d y del rermrdo: pe,v lo piednd h11111~11t1.
,1e111pre l'a11idos11, 1/m,... a la residmcio de lo.r q11r prmdiero11... todo In po11,po del 111¡0 )' las gratas mnria.s d,,J
arle, de ese arl, .fiio y ri,.f!/do que fll el 111tím1ol dt los rriptai /0/lltJ 1111 tl!pl'(/O f,memrio ,1 la vez. gra11dioso J'
co11111ot'l!tior.

Para aquellos que observan con calma el Panteón del Carmen no
re ultará iodiferent contemplar el icio:
produce una xtraña mezcla
de asombro y respeto al transitar! .

,, Archivo (,encral dd E tado de r uew León. 'ccción: Obras Públicis. ajas 3 y 4.
;,, Dc.~de daño de 1897 los r,:sidcntcs ele .an Bernabc hab1an hecho su inst.1nc1a al gobernador
Bernardo Rcye~ para crear un cementerio, el cual les fue m:gado: L-t población d~- aquella área de
la ciudad a ccndía en aquel cnmnc..:s a 1,142. Mas tarde ubwv1eron la aprobac10~, yue_aparece
c nfumada en la Memoria del vuntamiento de Monterrey de 1899, y 9ue dice as1:
lt,
amgn:gatió11 dt ·,m Bm1ahr, q11e .re h'!)·,; separada de ala poblarió11 por 111111 dislr111rio de seis k,i/¡j,11elror, se /J,1da
smtir de afv,ún /Í1'11,po a esta parle 111 11easid11d q11r St' 11· dolam de 1111 po11leó11 ~ara dt1r_se¡l//ll111,1 ,1 los_ mios de

E,,

/a.r pe,:ro11as ,¡11r Jallum m t1qfltllt1 lor(l/idod y ,rilar de es/e 111odo 101 diz,ersos mco11vemrnlts q11t los mteresados
/mí,111 que ,~wcrr p11ra Iras/miar ,1 los p,mleo11es dr utr, nndad los cad,Íliert.r de_I11J dm~~s.
&gt;' Uherori1í11 ,1 . 'l,,¡(}(/o h •m,í11drz d1mmle 20 ,ufos para romtmir rl PanlfOII drl Cnm,e,1. rchivo General
del E t.1do de

El Panteón d l Carmen cumplió ci n año
ún con e a el p rfil
señorial que lo ha caracterizado de de u 1ruc1os y que ól los
panceon de u ' poca mantienen. o hace recordar la similitud que
guardan entre í, porque resguardan 58 una gran muestra d monumento.
del llamado arte funerario o_ art fúnebre de finale del iglo XIX y
primera década del iglo rX"9•
La apertura de cem nt rio en nuestro país, en mejore
condici ne de pJaneación y presencia como el del Carmen on el
resultado de un proce o de cambios en búsqueda de mejora sociale que
fueron aportando la difi rente administracione. públicas y qu Yini ron
a repercutir en todo lo órd o exi tentes.
1 origen del pant ón del Carmen se remonta a 1899 año que el
gobi rno del general Bernardo Reyes otorgó la concesión al doctor

ucvo León. ecc1ón: once iones.

54

Existen en ,\[ merrey, entre otros, WJ sunruoso pan reón deaom.iruido "El armen",
cuy:t con trucaón 11tom111m1tol honro o los habilm1/es de lo progrwsft1 \Iontmr¡y, pues el/11 es r,-relt1doro drl

alto rtpírit11 nJOral de sus habi/011/rs, porq11e la 111e111orio q11c los p11ehlos co11sogr,m a sus m1tep11Sado.r, es 1111n de
los más elommtes 111a11iltslorio11rs dt lo mll11ro ;onal
E11 rl P,1111tó11 del Camm1 fllrlfal'illn11 l,JS obms dt 11rtr allí ro11.slmidas; sobnvios mausoleos, del ,11,ís
p11ro arte_ ~oli,wo, IJJOlll/fllet1fos del 111ás dtisiro estilo} 111 ropilla 11rdimt(, i111po11e11tey Sl't"rra, q1Ié incita ni esphit11
a /,, 0ffl[lí}1/ )' al remmlo del más allá, donde están 11101rado.r los lb111te.r de In 1id11 terrma/.
La po,tada pri11ripal del pa11león... ts 11111y hm11osa,_) co11sa a los 1&gt;Ísila11/es de aq111·/k1 fnsk 111a11.ríri11,
11110 m¡presió,, auadnblt: en seg11ida se l'l!II lo.r cstltiro.s 11rl1nledos r¡11t ro11tri{J//Jt11 lambiill a horcr 111mns /Ji.si, lt1
1110ro1a d~- los 11111~1101, )' l11eg(I nrpnwde In ri.stn, In lllt{l!/1[/irencit, de /,is t11m/Ja.1, en la., q11e la pírdad mstia110 c11
con,b111aqo11 ro11 ti arle ha11 derrorh,ido d IJ/'O ,:11 ,1m,111na de /01 q11ef,1mm. 1-:,I Pa11tró11 del Cam1m es 1111t1 de los
111yores ohra1 q11e ha hecho el rlr1111/u111ie11/o d, la G11d,,d
59
.
Erure un tratado 5obre la Tipología de la Escultura Tumba! en México de 1860 a 1920 de
Ramirez, que recomendamo para aquello. que deseen mayor informaci6n obre el
SJ~tfica?o de la imbol gía funeraria en nuestro país y sus antecedentes. La obra e una guía de
onentaaón en el esruJio dd Panteón dcl armen Este e~cmo fue localizado en la biblioteca del
. onvemo de Churubusco del ln. timto de Jnve rig:1ciones ·stética de la Ciudad de México. La
información es parte de la publicac1ón E11mmtro d, 111islerior jimera,ios 1111111di11/~s m lo Ci11d,1d de
Mb.ico. ¿1981-1982?

f'.a~t

855

�Amado --ernández611 para c o truir o explotar a nombre uyo o d la
compañía que organizara un panteón particular, eximiéndole d I p~go d
impue to por cinte años a partir de la fecha de su ap rtura verificada
do años má tarde.
1 con jo admini ·trativo de _la _Compañí~ del Pa_nce~~. del
Carmen quedó con tituido en el orden tQU.lente: Presidente: J..,1c~ \ 1v1~no
L. Villarreal.
cretario: Dr. mado Fernández. Te orero: I... ranos~o
Belden. -Primer ocal: r. dolfo Larralde.
gundo v cal: al nttn
füvero y
já. omi ario: Jo é . foguerza. up1ente: :iiguel Ferrara.
El con jo adquirió un área de terreno compue ta de 24 me1nzan~s

con dos días de agua que.fueron de don Miguel de Lu11a_y que ÓQ)' pettenecet~ ~I se11or
Juan . G11em1 que se haya situado al sur de los actuales pan~eo,~es_(muruopa~es)
separados de ellos por la p,vlongación de la r{l//e de Aralllbem, lumland~ al onente
por la calle del Can1posanto; al sur por la prolongación de la de U7ashmgton Y al
, J _J
·
J
(,1
poniente ron propteaaaes part,m,ares .
.
. .
fá antecedentes sobre 1 itio no lo proporc1 na el bi tonador
José P. aldaiía en u libro Estampas Antiguas de 1Io1~terrry al inclicarno
qu la superficie que ocupa e1 panteón fue en . u ttemp 1111 bosque de
6'

aguacatcilesy nogales ·.

.

·
Ya en po esjón d 1 terreno comenzaron a fr~cc1onar. lote a
perp ttúdad en arrendamiento, eparados por an1bHlatonos o pa_ illo • De
igual manera con el propó ito de embellec_ ~lo y ?e cumplir con el
a pect legal de acondicionarlo con v~ge~oon regional e mandar~n
plantar 11 fresnos y 152 abino que di tnbuyeron br aquel espaoo
irregular.

.

E] panteón fue circunvalado con muro de illar rematando con

barandal de ru rro que en conjunt dan una altura d 2.50 me~, •
Todavía _e pu den apr ciar s br la calle de Washington ~rolongac100
rancisco G. ada) la bardas origioale de la que mencionamos, in
embarg , la d la calle d
amberri y del acce o principal del pant ón
on en u mayor parte de concreto y tienen menor altura. o~re la call
d
amberri, el panteón del armen ti n un acce o de alida, el que

gene~alm nt perman ce cerrado iendo el acce o principal I de la calle
de 1colá. ravo a1 qu
permite ingre ar con ,,ehículo.
· 1 panteón ~ 1 Carmen con 1Ta en u ntrada principal una
portada de cant ra di ñada por el arquitecto frcd Gile., quj n dejó un
l~gado de u bra en lo . edificio comercial ~ de la localidad por
e1emplo: el Banco l\1ercantil de ~fonterrey, que e tá obr la calle de
r forelo y Zaragoza.
Co~ crv~ en la averuda principal una capilla en cantera que e
presume tue di eñada p r l arquitecto
ile , la que perman ce
generalment cerrada.
El trazo urbano del panteón del Carmen es r ticu1ar notándo e
sín embarg , qu en las secciones de la entrada las tumba e ubican n
secci n .irrcgulare y emicirculares p ro conservan un orden en su
di tribuci ' □. La av _oída principal y pa illo e tán pavimentado
e~arcad s ror l tre no -, y uno que tro árbol de limón y naranjos
agno qu dejan caer u ombra en las umbas.
o e de xtrañar que en un lugar de pre ocia di cinguida como
del que hablam
e con erven la obra fun raria de la familias más
pró pera de u tiempo de nue tra localidad. Ya ea en una ·encilla \elegante l~pida de. n~ármol blanco con di cree di eño d foUaje de 1;
marmolena Decarurn Hermano o firmada por Alberto Decanio/'' (tuvo
u ucur al eoún la in cripción de la lápidas en \X'a hirnrton 201)
~anufacturada para la familia Frurchild en 1903; o en un monumental
di eño de la familia de Francisco v cca,·iano Zambrano del arti ·ta
italiano Miguel Gjacomino.
,
'
b ervaremos al entrar el mausol o de la familia Armendm
comerciante spañoles radicado en la ciudad de ·de la última década'
d~I siglo XI '. El mau ol o fue di eñado por e1 arquitect inglé
fr d
~tles y con tniido por Pedro
abral. Ademá, d cantera fu
c~·cunva1ado por un pequeño barandal de hierro y su ventanale. on
: 1t~ale
realiz~do con _la , ieja técnjca d l empÍ mado qu r fl jan
irnagene bíblicrus (por ocrto algunos ba tante d t riorado \' n últimas
fechas rotos). La puerta de madera del monumento resguardan una
63

uberacion a

cción: Conct:' iones.

a¡a 14, expedicntt:' 2.
mado Ft:mández durante 20 año para construir d Panteón del armen. apita!

611 i\rchirn General del Est.'ldo de

ucvo Leon.

20,0011. 93 fojas. 03 de 11arw de 1899.
61 Archivo cncral dd Estado dt: 1 uevo Lcon. Op. il.
62 aldaña, Jo é P. F:stalllpaJ Intig,110,- dt ,\/0111,•my. Dtrt:'cción de Promoción Ediron,'ll. Terc ra

Edición. Monterrey, N.L 1981.

856

- 0 ~ 0 un . comcmarm muy per;onal, l.1 obra funeraria Je Dccanini Hermano. \ ,\lhem,
~eca1UOJ, registrada . obre todo en lápid~ as1 como eo c1crrns csculruras. presenrn tratos, fonruL~
de mayor e1eg:t~Cld ).· depur:1_c1on.. f-.1 traba10 &lt;."Tl l:ip1&lt;l.1 se caracteriza por esculpir ,; dar un
1screto ·lltorreli
· ,l 1o. di senos
- Je to
- ll a¡t:s
· o elementos vcgl.'.tales, trazar las leycnth. de los
•
e\&lt;:
e~ilafio e,! le1ra cur. 1\'!I com·1rcienclo a la lo era un monumenco fum:rano por s1 s;1lo. Valclria la
pena estudiar I traba¡o de e rm arostas.

, 57

�,
n· e ingre o a. la
·d en márm l Y o1O • e en
capilla con un altar c nstnu o
- puerta de metal al que tiene
detrás d l mausoleo por unas
catacu robas•
acce o la familia.
, d 1 Carmen parecen v rdadera
Lo mau ol o del pant~on .
, . - orno es el ca o del
ulan a la iglesia gottca:;.
l
fortalezas, algunos m
f mil' d fanuel Garza Guerra, ubicado en e
mau ole de cantera d la a : : r .da por l s con trnctore Pedro
lado der cho al cruzar la entra
e~::co el m num nto no indica
Pagaya
ía en. Tacubaya, . ·t_ mili. Podemo ob -ervar las puerta
.d
,
mbre de e ta a
ª·
fechas, ru a mas no
d
el suelo que conducen a un
cerrada de hierro empotra a en
. , d de repo an lo. re" tos.
til
ubterráneo, qu1zas oo
de encontrar el monumenro de es o
Más adelante, habremos . . d p J • Alaní Tamez· la obra no
. t a la familia e ea10
,
, l
rt Decó perteneden e
1
tor o arquitecto que laboro e
indica a la vista el n mbr de coEl~struc , n de flores sobre el dint 1del
e h d
ealización .. r ero
d 1
di eño ni 1ec a e u r
_
·
eriedad de las linea. e
ertectament con 1a
.,
b.
monum nto com ma P
.
d mausol
é te tamb1en
1
1
t ·o 1emp o e
'
di eño. Al igual que ~ os o.\, . una scal ras que e nducen a las
ti n u altar en el primer ni\ el )
.
d .,
el
criptas.
.
.,
la obra funeraria que e10 en
Merece especial atenc1on
. . .t liano formada por
uema de lo arttstas 1 a
1
Carmen, a mane
di d en la ciudad duran e las
Panteón del
•
•
r
ugu to Mas.ara ca o
·guel Gtacommo )
y
e trabajaran de manera
, d d 1 iglo pasado. a ª qu
.
d
b
.
lD
nz1·0 ó iacommo as a
Prim. ra eca a de
· ado a ne aonu
.
asociada en l taller O mm_
b
·e d tacan p r cantidad Y
O
e
· d pendiente su
ra
· d
y ía, o en 1orma in e
'
le ar n d 1 arte funerano
.. _1:dad a í como por el aport que g
ongimw . ,'
.
~
ccidente a e tas uerra , .
.
d e ta a ociación e tá el mau oleo
De las obra ma conocidas
.
dice- ' Plano
fi
.
pañola Tiene una placa extenor que
.
de \a B ne cencia
.'
:riacomino 1assa y ía. on tructor:
p r M. Giacomin . ContratJ ·ta

;·F

' gel Playan 1926' .
. 1 n altar , n e1 segL1ndo,
El monument tiene eo el pnmer ru e u '
.
o podemo tener acce o a e te
1
, d
ba ·¡ando una d la escalera , as _cnptas.
l Otro maus 1 o ·, a9w po em
.
in
embargo
a
diferencia
de
e pacto,
,
- - - - - - - - - - -_- - Mi el iacomino Y Augusto ~\ai;sa es fucn~e de
64 la obra funerana de los aalmnos. r gu
dí Hacemos notar que en el Pameon del
~
d'
&lt;l la localidad ho'i" en a. '
cista y
invcstigaaon pam e tu lOSO~ e
• 1 rraba'o mandados olicimr a otro~ a
Carmen sc conscrvan de igual manera . o
. di
diente olo por curiosidad anotamos
. dl!d ¡ como ,1 arqwtcctos in cpen
'
marmolerias de la au
as
' .
aparecen en la lápidas.
1enas
s
artmas
y
marmo
que
los nom b re de lo ·
•

858

ob ervar l nombre de l extinto en las placas empotradas sobre la
paredes.
El ausoleo del Gral . Gerónimo Treviño, fechado en 1917, s
obra del arti ta Miguel Giacomino. l monumento s de forma clá jea ;
e tá construido en márm 1 y con erva en el centro el bu to con la
representación de nuestro p rsonaje gue porta con orgullo u medaUas
de hazaña. nacionaJes. Tiene otro detalles la obra n su fachada como
el escudo de arma nacional de su tiempo, un águila, flor s y espadas
emblemas bélicos de la vida del general. Hoy en día luce abandonado .
1 monumenlo de la familia Cantú Treviño combina en armonía
la arquitectura la e cultura en cantera ) mármol. ~1 conjunto funerario
representa en imágene bíblica el recibimiento gl rioso que brindan los
áogelc al alma que ingre a al cielo. El trabajo fu mandado solicitar a
Grandes Tallere de [árrnol Martínez y Massa, que estuvo ubicado en
la calle de ~ a hingt n 207. La primera inhumación data de 1913, no
habiendo dato de la realización de la bra.
La cultura 9u custodia el mausoleo d la Familia iUa.rr al
ubkada en la primera ·ección e una mue tra d e cuJtura"5 qu cobra
fuerza independiem del monumento. La cultura de la ra. icloriana
. D e iUarreal y u nieta Lupita fu encargada al escultor . PonzancJli
de la Ciudad de México de qui n pudimo. constatar sus excelente ·
trabajos en lo panteones r◄ranc , s an Fernando y el municipal de
D olore en visita a la iudad de México.
Habrá que hacer notar que las tumba de menores dimen ione
merec n igual r peto que 1 mausoleo de la primeras eccion . Por

65

Habrá 9ue csmdiar 1 este eatir plasmado a la piedra, es producto no solo del artista y sus
influencias sino de la emocione de sus clientes. La esculrum de la ra. Victoriana M. De
illarreal )' su niet:i Lupita, es de las contadas rcpresemacJones de familia en el Panteón del
Carmen. 'on do figura femeninas: el de una mujer adulta r una niria, L, primera entllJ:i \' la
segunda de pie junto a u ahucia; el retrato a perpetuado un scnumieoto mu} grande e
indes1rucúble de amor que continua aún &lt;lespué de la muene. Ocupándono en obser:ar con
minuciosidad la escultura, nos damos cuenta que el autor de la obra tuvo especial cuidado en
resaltar y hacer notar L1 vestimenta de la dama~ qu1coe.~ portan delicado trajes de la época según
su edade-. L1 niña por ejemplo calza de botines v luce Je p •chera haciéndo e notar lo. pli gue
Y doblecc. del vestido por est. r junto a su abueb. Lle\'a el cabello suelto ) onduJado, e t:
representada parada )' ·u mirada seria se dirige hacia el horizonte. La señora sentada, con un
brazo extendido hacia u nieta, porta un ve ado largo cargado de dcmeotos decorativos, como
encajes, foUa¡e y grecas; las armga en el cuello de la ra. Vi tori:im nos indica que su edad es
avanzada, liev:i un peinado alto y su mirada es fija y profunda Vemo. adcmá otro detalle curio. o
en esta obra, 4ue no voh;mos a observar en ninguna mm obrn funerana d l Panteón del Carmen;
sobre un co. tado ele la Je la e culturn aparece un grabado cl una cria de pelícanos con la madre.

59

�mencionar un ejemplo citareroo I caso de la tumba de lo señores Juan
J. illa rreal y e li tón illarreal.
sentada sobre un espacio triangular, a un co tado de la a enida
principal, localizamo una twnba de mármol cuadrada y de volutn n
cúbico. Tiene grabada en la placa frontal n forma elegante y cut i a la
ley nda: Aq1IÍyacen los restos de los Sres. ]11Cm J. Vil/arrea/y lelitón Vi/lama/
Filántropos 11evoleo11eses. El m numento cu todia una madona con un
niño en brazo y presenta un grabado en los laterale d una guadaña con
una cruz y una antorcha ncendida invertida arnba ·oo alegoría que
no. hacen ·uponer, entr tra co a , que la vida del hombre a llegado a
u fin. n el monum oto además aparece grabada la inscripci 'n de
BJAG[ Hnos S.LPotosí, a quienes fue olicitado la elaboración del di eño.
Cuesta trabajo observar n u totalidad la obra de la que hablamo a que
creció junto a un árbol d limón que cubre con su rama una bu na
parte de la tumba la cual luce da11ada y de cuidada quizá a la falta de
atención involuntaria. E ta e una muestra de monumento funerari de
principios d iglo ,' , d e, celente trazo y manufactura, n dond lo
grandio o del conjunto radica en la sencill z de su forma .
"'n década
anteriore , la gente aco tumbraba comprar
exten ione amplias en lo cementerios para la familia completa· la
llegaban a cercar y a pr tcger con gruesos barandales y dentro de ést
quedaban protegido Jo 1c¡os monumentos.
n el Panteón del Carmen las familia Belden y Larralde Ancira
adquirieron, respectivam ntc, su terrenos para lo su os en la . eccione
de la entrada principal. Llaman la atención las grue a ' cuadrada lápida
con los nombre grabado de la familia Beld n di pue ta en el área
irregular y lo. curio o diseño geométrico d la tumba de la familia
Larralde ncira, como la perteneciente ala ra. Génova . Vda de Ancira
fallecida en 1909, que tiene la apariencia de sarc 'fago· l di eño es del
artista Anastasio Puo-a66 •
on forme recorremo los pa ill
habremo de de cubrir
m numemos y e culturas de ángele dolientes busto d personajes
altorrelieve con l m nto anatómico , bélico y alu iv s a la
Ana tasi Puga o A. Puga como e registraba también en alguna obras del Panteón del
armen (poca y dispcr a) uc un rec mocido arti ta ori~aoo de an l.uis Po10s1 que dejó . us
trabajos en la lgle ia de Guadalupe, .L y el portal de entrad.a del Panteón del R ble; su
trabajo funerario son de cantera ele escala pc,1ueiia en su m~yorfa, ~on ricos en alegorías.
esculpía bustos ele personaj en e te materutl con gran emcjanza, su obra un poco burda, pern
auténtica , bella. Convendña hacerle un estudio.

6t,

860

actividades 9ue realizó en ida el difunto, como por ejempl
I globo
terráqueo de la rumba de ntonio arza antú, la comp ición de la
espada y la gorra en Ja tumba de Llbrado áenz, la mano entrelazada ·
de la tumba de la familia Quintero y la xcelente r pr . ntacione en
bu t del licenciado 'arlo. Treviño y la profe ora Ramona E par.za, así
como I altorrelieves ce n lo retrato d I eñor Hilari Martínez del
e cult r Miguel Giacomino failecído en 1938 y de su c.p sa la señora
R a l.
da de
iacomino. r o podemo dejar d mencionar el
magnífic trabajo con una técnica d porcelana qu
mpleaba la
d aparecida marmolería Gabriel Dannunzio a las fotografía de lo
difunt
gue se conserva □ enmarcadas en la tumba de mavor
aotigü dad. dulw, e infantes, pe1petúan su imagen en los suyos, ~ue
p
a la imempetic
a los años, muchas de 'sra
con rvan en
buena condicione .
La tumba d I gobernador Arturo B. De la arza e otro ejemplo
qu habremo de notar: tiene una ba e de mármol imple y sobre ella un
libr abierto o m tal, r , eñando la vida y el en ti r de la familia hacia el
e poso padre y p lítico; a un c tado de la tumba está la e cultura de
una niña fabricada en metal qu en algún tiempo o tenía en su manos
una clase de objeto· el conjunto es una mu stra orjginaJ de trabajo
funerario de manufactur, moderna.
mo i fuera un encuentro repcncin con una presencia
fantasmagórica no. toparemo con la e ultura de la eñora Manu lita
viuda de haveznava en la tumba de u e po o e hij el profe or
iliberto Chaveznava. T,a e culrura de la nora lanu lita apar ·e n una
VlU-.ina, entada n una illa de macl ra lo de cendiente d esta familia
acostumbran mantener n bu n e tado I monument , ya gue I pintan y
colocan flores rojas en 1a mano , de la ·eñora. u emblant e. erio y u
actitud de protectora cumpl · la función &lt;le velar l sueño de lo suy~s y
de cuidar la tumba &lt;le lo ajeno •.
La tumbas de mayor antigüedad se irán mezclando con la má
reciente perdiendo nuestro interé en la búsqueda de lemcnto o
d talle auténtico sin embargo entre lo generalizado &lt;le alguna áreas,
encontrar mo una qu otra tumba perdida que conserva algo e pecial
como la herreria que cerca I pukr ; el barandal diseñad con tubo de
ferreterías algo cmio o, que pudiera ser de la admiración de un arti. ta
plá rico.

861

�El panteón luce Ueno; en lo laterales de la parte central
han
e tablecido nuevo sepulcros, quizá a v nclidos. Por
parte, el
personal del panteón se encarga de la limpieza y manteru.m1ento de las
área las cuales lucen limpia y cuidadas.
' La admini trae1ón del lugar e tá conciente del val r que
repre enta en la familias regiomontar:ia .. abe del p_atrim nio que
cu todia v de la importancia para la hi tona de una ciudad como la
nuestra. - in embar o reconoc mo gue para seguir con ervando 1
centenario Pant ón del Carmen, L'l soci dad, a í como la in tituciones
pública, , privada iot re ada en pre rvar el lugar_ de?erán_ unir ~ para
conservarlo en buen e tado y así no de aparecer la h,stona esenia en piedra.

-º~ª

E1 Panteón del Roble
1 Panteón Jardín El Roble comprende una amplia extensión de
la a enida Gonzalito y el antiguo camino a García hoy Ruíz ortín s en
u prolongación hacia el ponient , con acce o de entr~cla en la
intersección de e, to puntos y la salida por el extremo pontente de la
traficada calle de Gonzalito .
En el contexto urbano de u época, de los año treinta del siglo
XJ este c menterio quedó comprendido en la intersección de los ejidos 1101te

y poniente de la ciHdad, congregación de los rdiaks, jtmsdicción de este t~1111zicipii' 1;

Otra fuente nos hacen abcr que el a entam.iento del pante n abarco
la tierra d cultivo de la de aparecida congregación de lo
rdiale a í
también hac n constar que el e pacio que comprende el cementeri sigue
coas rvand la humedad de antaño por la mima razón e pres ntan
caso de cu rp s que perman cen incorr mpible como consecu ncia
del agua y minerales del suelo.
.
, .
El Panteón El Roble tien su rigen en la oaedad L"ltt0m111a,
Jndushial y Merca11lil Cm1mterios y Fumraies, S.A. empr sa establecida l IO
de febre;o de 1933 que urge con el propósito de e,igir )' explotar ce1J1enferios

pa,ticulares, b,indar el sen1icio de i11b11111adones, la_ ~11n1111Jactura 1e. afatídes, así co1110
el culh·,,o de )lores J' todo aq11ello q11e tenga rela-C1ot1 co11 el semcto de una m¡presr1
ftmeraria68.

La ociedad quedó con tituida por los socios y accionistas que a
continuación roenci namo : eñoras Dolore Rangel de Larrald y
Margarjta Lagüera de arralde, eñore
dolfo Larralde Jr. Virgilio
Larrald , Ángel de Fuentes y Catlo Dres el.
Hacemo con tar que el a runtamie_nto de Monterrey impuso a los
acci nj tas del panteón la constn1cció11 de 1111a catre/era con anchura 110 menor de
diez metros herha de gravaJ' asfalto q11eJarilite la ro11d11cció11 de cadáverel9.
La orden fue cumplida al pav-imentar
el antiguo camino
carr tero que pa,tiendo de la alZflda 1\Jadero hacia el noroeste une a esta ri11dad

co11 la congregación de los Urdiales-o_
En la época del establecimiento d este panteón, el ector
oorponiente de la ciudad e taba prácticamente d urbanizado; no l~abía
colonias o fraccionamientos de por medio pero tenía la ventaja &lt;le estar a
corta di tancia d 1 movimiento de la alzada Madcr ; e decir el
panteón del Roble e l calizaba a exlran111ros, término que
aplicó en
décadas ant riore para indicarno que lo panreoncs deberían
e tabl cer en las afuera de la ciudad, alejado de la urbanización per
sin ext nder e dema iad de la última vi ienda &lt;l aquella.
Todavía podemo
apreciar
n e t
lugar caracten tJca,
particuJare que ólo e pueden apreciar en lo panteones de mayor
antigü dad. El Roble con erva una b Ua portada de cantera artificial rosa
que stenta en el nicho de la part uperior de su arco principal la
imag n de la virgen del Roble. En cierta eccione de la portada hay
detall de grabado de follaj s emejantes al barroqui mo austero que se
ob crva en alguna que otra igle ia de la región. onserva además una
placa que marca la leyenda Panteón del Roble. ementerios y F11nerales SA
1933., nombre de la razón cial con la que s fundó''. El cliseñ de la
portada
del arti ta Ana tasio Puga, que e caracterizó por emplear la
cantera en sus obra funerarias como la t¡uc e dejan observar en el
panteón del Carmen, por ejemplo.
~1 terr n d I cementerio e asemeja a la forma de un cuadrado·
no hace meno de una década, é t se prolongaba má hacia el poniente,
en la actualidad parte de te s ctor está ocupado por negocio .

69

Archivo ,cneral dd Estado de uern León. ccción: C rre pondeocia de Alcalde~ de
Monterrey. Año: 1933.
6K Archiv~ Gem:ral del Estado dt: 1 ucvo León. S1.:cción: r otarios Públicos. Prococulo uel Lic.
Manuel Ylinliturri, l de abril di! L933.

Acchi,·o General del E tado de Nuevo León. Op. Gt.
Archivo General del E. tado de Nuevo León. 1l,ídt111.
71 Con la ampliaoonc · de la avenida Ruiz Cortincs, la portada original fue destruida
sustituyéndo e prJt una réplica la cual se colocó unos ccncúneu:o atrás de donde se encontraba.
La placa volvió a colocarse nuevamente.

862

863

67

70

�l int rior e tá alineado en forma reticular con calzada ,
camellones , rotondas custodiadas por fr no , palma bambúes y
diversas da es de pino. que predominan en tod el lugar. n la calzada
principal a un co tad se localizan las oficina generales, en eJ centro la
figura de un cri to y má adelante una capilla oratorio que ba destinado la
totalidad de su muro a contener las urnas cineraria para quien prefiera
est erv100.
l panteón d l Roble e. el primero en la región qu brindó el
ervício de jnhumacione con el concepto de panteón jardín. J término
e refiere al i t ma de entierro efectuado en área verde y en el que
sólo e permiten pequeñas lo eta obre el pasto para identificar el
espacio y a la persona fati cida. in embargo también maneja
extensione con lo epulcro tracLicionalc .
hn cuanto al diseño d las tumba podemo m ncionar que
alguna pre entan rasgos de originalidad; todavía se registran en e te
pant ó n obras d la marmolería italiana Gabriel Da11111mzjo )' de A11g11sto
Massa _y Cía que tienen u mejore · mu tra. de arte funcrari
n el
panteón d I armen . D e '. ta e di tinguen la tumba de Tomá Ro ale
Gómez y familia la del profesor Juan Guzmán ab llo, la de la familia
Martín del ampo, la del señor Lui Flores epúl eda, la familia Mariano
f. Pau.l, familia Lozano, la familia de don Juvencio Gue ara ana.l , por
mencionar olo alguna . D e cubrimo qu a un costado d la capilla
oratorio se conc ntran la tumbru de lo fundadores del pant ón del
Ro ble, como la familia de Fuentes Guajardo, anto Dre ·el, arraldc
Rang l y Larrald Lagüera. Hay ejemplo de vitrale emplomado n
criptas en de u o y culturas de la época que p rfilan a la modernidad,
como la del eñor , ng I de Fuente .
Por lo demá habremo, de comentar qu el lugar luce cuidado· la
admini tración del panteón instaló unos letreros en el interior
clifuncLicndo su interé por ayudar a las familia a conservar en buen
e tado I monumento fu nerari .
R cicntemen e
ha vise afi ctado por las obras de ampljación
de la a nida Ruiz ortines, lo qu ha oca i nado cli gu to p r parte de
alguna familias que tendrán qu reubicar lo resto de lo. uyo o la
ár a qu le a igne la admini tración del pant ón . to hecho, aunqu
de menore dimen iooe e asemeja al qu currió con la desafeccación
hace má · d cuarenta año d los panteone m unicipale 1 2 y 3 que
estuvieron en la avenida Venustiano arranza.

Tener una v1 wn del crecurueoto de la ciudad y de su.
necesidade futuras e lo que deberán d contemplar la autoridades para
emprender accione que beneficien en tiempo y espacio al present y a
lo ciudadano qu están por venir. Lo acontecido en el Panteón del
Roble e una experiencia Je la modernidad criticada por much
pero
que ervirá para m jorar la planeación y el rumbo de nue tra ciudad.

El P anteón Municipal San Jorge
mecLiados d Ja década de lo cincuenta del siglo
· la ciudad
de Monterrey comenzó a cambiar su ro, tro por una serie de obra d
urbanidad que inieron a cumplir la. d manda de mejores servicie .
na de ellas, c¡uizá
tablecida má por nece idad qu por modernidad,
fue la creación de la ecrópolis 1H111úcipal o Panteón an Jorge.
e 11 ga a ·I tran itando de ori nte a poniente I camino que fue
la principa.l vía a Torreón y que hoy corresponde a la avenida Lmcoln.
Limi ta con la a.lle M isé. áenz Garza p rten ci nte a la colonia
ra nci co d ·
Í ' la que s une a la avenida Raúl Rangcl Fría · en u
trayecto hacia el norte. E vecino ademá de la ecunclaria fed ral Profr.
Rafael ubiJJas }' de la ca a de reposo para la per ·ona d la tercera
edad, por la parte oriente.
obre lo primero propietarios y el u o de la ti.erra · que ocupa
actualmente el panteón an Joro-e e conoce poc . lnfo1mación
ptec d nte a su creación registrada en algunas cartas urbana de la ciudad
señalan que una gran exten ión de teJTeno al poniente de Ja antig a via a
Torreón hoy avenida Lincoln p rtenecieron al oronel Jesú Ramírez
Quintanilla' 2• J gobierno d le. tado adquirió de pu , s aquellos e pacios y
cedió una parte al municipio de Monterrey para la edificación del
mencionado recinto. Para entonces el área circundante al cementf.'!rio
carecía de vivienda , apenas comenzaba a lotificar e l sector norte de la
colonia Las íitra al mom nto de la apertura, lo único reconocido c¡u
había en esa z na eran Jo l ant one · particulare &lt;lel R ble y T peyac
fundado en 1933 · en 1941 respectivamcnt y que están a corta
distancia d I municipal in embargo cuatro año. más tarde d haber
iniciado su, ervicio ya figuran en lo, plano, alguna. colonia. cercana~
como on la an J rge, del Mae tro · la l\1 relo .
72 Plano urbano 233. Lot1ficac ión v Trazo dd scnor norte de b .olonia L1s Mitras. Junio de

l957. AGEr L

64

,

865

�E te cemcnt rio e tabl cido en el añ d 1956 vino a uplir 1
ser tCJ d l panteones municipale de la avenida Venu ·ano arranza
ante d aprobar la dau ura de aquellos por iniciativa de ley enviada al
-3
ongre o del Estado
1 cierr de lo campo m rtu r:ios eJ alcald de Monterr y, r.
José Lui L zan tuvo la intención de con crvarl , para que se g11arde el
respelo dfhido tl los restos de las perso110.r q11e desca11sa11 e11 esos paJ1teo11es-. oo
obstante fue imposibl cumplir con te propósito, porgue lo e rrcno
fu ron d tinados a la c n trucci, n de un conjunt
ducativ y 1 .
familiare de lo, difunto. t:uvier n qu cumplir con xbumar lo re t)
para d po itarlos in co to alguno en I nue o recinto; y de no r clamar
nadie los cuerpo al osario común de é ·te último lugar-4•
e tu o el in ter , s de que el nue,To cement ri mo trara una
pre ocia digna de d su fachada, ere mo 9u fu aprobado el
ant proyect del arqui ecto Jo é Víctor de la Garza para la con trucc.ión
de la Jochodr1 del gra11 pó,tico _)' ~fici11a.r del paflfrót1 pu
I dibujo n
per p ctiva descubierto en los p riódico de la época coincide c n lo que
b rvam de ' ) n la actualidad-'.
, fácil identificar el panteón an Jorge por mostrar en la bardas
exteri&lt; re la reproduccione. d cuadr · famo o. de arti. tas m xicano
como Jo ' uadalupe Pe ada
n u imag n de la mu 'rte ~ tiva. "1
colorid de fa obras . concentra n la par d del e taciona.rni nt
emicircular, apreciándose figura ab. tractas realizadas por j, vencs
apoyado por el municipio de la ciudad n un pro ama conocido como
1oncerre J ven.
d tinó ad má una ext nsión con iderabl d u
muro para in cripci n . bíblicas, la gue e han , · to difundida
últimamente en tra. áreas d la zona metropolitana. amo todo
pant ón, existen florería. encontrándose in. talada, en 1 xtr mo del
estacionamiento y ólo ll gan n núm ro a cuatro [ or la scasa , cnta ·n
el lugar.
El ccmenc rio ruv n la pan up ri r de la entrada el anuncio
de 1 errópolis 11111ici.pal con letra grand . de hierro y en la part má alta
73 •

l prindpios dr fino t 1mm11o.r al Co11~rrs11 ,M f:.rtndo rl pm1wlo dt l..t'I pura da11111r,ir los Panlr1&gt;11es
,\l11111c1fail,:s, pum rl c11J(I m,mi(ul,11111,s lrn r /01 fllltl'OJ /iJtos pam J(I 1110, s1/1111do1 rll /,, n,r/ón 11orot"Slt di /,1
dudad 111 lt m m1s tl'didos &lt;1l 1111111idpio por rl J!.Ohiemo del ts/(ldo_y q11r s11n1tJ11 rÍl'll/11 l't'/11/1• 111i/ 1mltr,.r r11ndradns.
egundo mforme que nndc el R. /\yuntamiL-nto J e Munterrcl', el ctuda&lt;lano presidente murucipal
Dr. José Lws Lmmo. D iciembre de 1956. AGEi L.
N Penóclico Olicial, L4 de en ·ro de l 95~.
75 Pt:nóclico b/ \ orl,. Pnm ra pi= del &lt;lummg 29 de enero J e 1956.

866

una cruz del mi mo material. Parte de la inscripción fue retirada hac un
par de años, quedando sólo la palabra .Mm1icipal y la gran cruz qu da la
bien enida a lo ,-i.sitante .
D lo pante ne a cargo del municipio d 1 ntcrrey es el mejor
con ervado tal v z por l calizars n '1 la~ oficina, d la dirección
general de panLeone municipale y por ofrecer I ervicio de cremación
a qui n lo olicite. Tiene un o ario e rea.no a la entrada y en eguida de
·sl ob erva.mos un hemiciclo que pro ege n u muro izquierdo los
r to de alguno p r naj de tacad · de 1a vida política, militar y
cultural de u vo León en el iglo XIX, quienc fueron trasladados a
e ta n crópoli por el término de lo ervicios de lo viejo panteone de
la a enida enusti.ano Carranza d nde originalmen e de cansaban. Lo
n mbrc qu aparee n n I
igui nte : anuel faría de Llan&lt;: Lic.
arci o Dávila, Gral. P dr Martín z,
ronel .arlas Zuazua y Esparza
Lic. Manuel P. d Llano Dr. Bernardo Fuga, enient Eduardo Tr viiío,
Dr. P dro oriega L al Dr. arlo f. Ayala, lng. Franci co L. Mier
Mario P ña, eni o e oronel Je ú Treviño árdenas Gral. Mariano R.
i\rr la, ral. Lic. Lázar
rza yala, Eugenio Pérez MaJdonad y el
profi or
tonio Tamez.
orno todo panteón municipal ti ne , u encanto y . u, carencia .
E te se halla dividid en z na y ectore ; la ca.lle y av nida de u
int rior , on d u o peat nal y e tán identificada apr piadam nte con lo
nombre de agrad
orazón Luz, J\ur ra, Ci I Recuerdo, tcétera.
m diaeión d I e m nt rio
localiza un templete sobre una rotonda
donde · fician mi a. en el día d la madre · o en el d lo muerto , por
jcmpl .
Lo epulcros se di. trfüuycn en füa o hilera las turn as e tán de
cara al 1 y en cierto sectore
hallan en ntido contrario. o hay
lujo n ella , pero ob ervamo que I ing nio sobresal cuando ·e quiere
mantener prote 'do y ad rnado d e pa io de un er querido. D tacan
lo túmulos d ti rra con u cruz de mad rn, la familia iembran
alrededor d c. ta cpuJtura encilla planta d ornato, bugambilia y
cactácea d diYer as cla. e para contrarrestar el color de la tierra y
c locan letrer &gt; con rnen aje r ruJado, a mano. Ademá
ti n la
co tumbre d pintar la e. culturas d e meneo y d ye
n col r
chillante que t altan aún má c n la int n idad de la luz.
exc pción &lt;le la zona ori nte (av nida an Jorg y agrado
o ·azón) dond al par cer no e ll van a cabo inhumacione , el re to d 1
1

867

�lugar luce lleno; apr ciamos que e de tinaron área exclu iva para
párvulos y al completar u capacidad, lo nue os entierros para infante·
e realizaron en zona d adulto , percatándonos de esta cliferencia por la
bilera de tumbas pequeña que yacen en dichos ectores.
o hay enta de terreno a perp tui.dad el espacio e renta a un
pJazo no mayor de doce año para po teriormente dar cabida a un nuevo
entierro o de er el ca o e renueva el contrato de arrendamiento.
Considero que la edificación del panteón an Jorg vino a
dignificar en u momento a e to espacios de carácter municipal por
tener área arm nio a , identificable , calles principale pavimentadas y
un orden con iderable en la disrribuci 'n d la tumba . · reconocido el
hecho de qu las autoridades decidieron adjudicarle mayor pr ncia a
esta clase de Jugare desde el momento en gue e aproximan Jo
visitantes por el trazo del estacionamiento que rompe el esquema de lo
tradicional y el particular anuncio de la entrada acompañado de la gran
cruz de hierro. Por otra parte reconoc mo la buena función d 1
muruc1p10 con u programa Monterrey Joven porque entre otra
razones mejoró el a p cto externo del cementerio que frecuentemente
era rayado. in embargo la ITTan tarea a la qu se enfrentan la mayoría de
los panteones munjcipale es la de con ervar sus área limpias y
arregladas, lo anterior e cumple parcialmente porque el scaso per onal
realiza diferente acti idade en su jornada diaria qu le impiden
c ncentrarse e clu i amente en e tos aspectos. aldria la pena r parar
cal punto establecer un I lan d acción con lo deudos de los difunto.
para mantener las áreas al daña a la . epuJturas limpia y libres d
hierbas qu impiden identificar la tumbas. ería conveniente que la
omisión de Monumentos de la ciudad tomara n con ideración el
hemiciclo de la ntrada que luc abandonado ya que aparte del alor que
repre enta en ·í, e el único en u tipo que existe en un panteón del
stado de uevo León .

o se encontró documento alguno
brc la creación de este
lugar in embargo la administración eñala las prim ra inhwnaciones en
el añ de 19 3, gún los libros de regi, tro que se con ervan en u
archivo.
F'l panteón Valle erde muestra caracterí úcas fi ica imilares aJ
de an Jorge y aunque no guarda el mismo d coro gue u predecesor in
duda las autoridad de su tiempo decidieron que con ervara elemento
parecido al rccim oficial del 56.
El tacionamiento del panteón Valle Verde tiene una forma
semicircular la barda lateral
de] acce o de entrada dejan -ver la
in cripción d
ecrópolis 1\l1111icipal y en tro e. tremo rotularon Pa11/fÓt1
Valle 1~erde: al entrar al recinto vemo un templete donde e ofician las
misma pintado en tono claro todo e. to de dimen ione mru pequeñas
en comparación al ya tan m nciooado panteón an Jorge.
Por lo demá da la impre ión que I panteón careciera del
suficicnr orden ya que el trazo y e mposición pareciera gu no están
suj ta a una planeación adecuada· e co e aprecia en la irreguJaridad que
exi t para d finir la distribución d la tumba en L1 falta d camellon
y calles adecuada para el trán ito peatonal y en la abundancia de
matorral y hi rba que contribuyen a ubutilizar eJ terreno.
La, tumbas on en general sencillas; la bay :_i 1a aJtuta del u lo
con techo d dos agua o con una cruz de madera clavada en la tierra
protegida con pi dras de río llamada piedra bola pintadas en colores
llamativo para vitar er atrop ll da . La · familias acostumbran pintar
los monumento de ángeles y vírgenes en tono chilJante y s mbrar
junto a lo epulcro pencas de maguey y planta de la región. La
tumba d mejor cuidado e tán concentradas en la cima d lo. lomerío
donde pareciera r una zona d mayor exclu iY"idad y atención. Hay
creatividad en algunas rumbas: con las ba es de lata de refr seo la
familia realizan cruce arte anale , iendo un detalle origina] y aut ' ntico
en el e ment rio.

El Panteón municipal Valle Verde

l or otra parte, al panteón lo di,, ide de manera natural un arr yo
canalizad y sin e combro qu atravie a de ponicnt a oriente el qu
egún fuente oficiales no da may r problema ni n época de LIU\~ia .
Todo panteón murucipaJ y particular ti ne la obligaci · n de cuidar
Ymejorar los ervicio del mismo modo lo · gue cuentan con el servicio
procuran mantener limpio u
pacios ) contribuir al cuidado del lugar.
En I caso del pant ón Valle Verde hace falta, tal ,·ez, ªI ortar un extra y

El tercer y último d l pantcon municipales de Monterrey e.
1 panteón de Valle erde. Llamado así p r tar comprendido cerca del
sector habitacional del mismo nombre en la avenida Lincoln rumbo al
poniente del panteón municipal an Jorge.

868

�no precisament económico _to puede ser:
tablecer programas
permanente de limpieza y d , hjerbe, siembra de árboles y
mantenimiento de las tumba. . om·endría trazar y pavimentar los call
y camellones de terracería del interior, así también sería útil que las calle
fueran identificada con nombr . e sugiere además que la
admini tración del lugar levantara un plano del terreno para emplear
convenientemente los e pacios que quedan por utilizarse. Estamo,
guros que las uger ncia que aquí
tablecen m dificarán el estado
actual en el que e encu ntra el pant 'n adquiriendo una presencia má
digna.

870

Sección Quinta
CO MENTARIOS Y RESEÑAS

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 2004, No 31, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>'

·\:-,;l' \RIO DEI. r:l~'.\TRO 01; FSll 'DIO~ Hl \L\'.\Js·nu l~

�HUMANrrAS
-- _..__........... '·•~ 2(JIJtl

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FONDO
UNIVERSITARIO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

ARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS I-IUMANÍSTICOS

EDICION 31

�Derecl10s Reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísti os de la
.L.
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por: Myriam reviño

HU MANITAS

myriamtrevino@hotmail.com
Facultad de Artes Visuales U

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTIJDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNNERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario, corresponde ex lusivamente a sus respectivos autores.

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director

Dr. Agustín Basave Femández Del Valle
uevaÉpoca
OCTAVA EDICIÓN
Agosto de 2004.- 500 ejemplares

Jefe de la Sección de Filosofía:
M.A. Cuauhtémoc Cantú Garáa

Jefe de la Secció,i de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la Sección de Cie1tcias Sociales:
Lic. Ri ardo Villarreal Arrambid
HUMANITAS

Corresponden ia: Centro de Estudios Humanísticos
Biblioteca Magna Universitaria "Raúl Rangel Frias"
Av. Alfonso Re e o. 4000 te., Col. Del orte, C.P. 64440
Monterre , u vo eón, 1éxico
e-mail: abasave@ .d iuanl.mx

Jefe de la Secci6u de Historia:
Profr. Israel Cavazos Garza

�ÍNDICE

Sección Primera
FILOSOFÍA
DR. AGUSTÍN BASA\1E FERN.Á.NDEZ DEL V.\LLE: Estmdura)' Múió11 de
la Universidad Vo,"i1,io11¡1/-U11irersidad)' Polítis·a-........................................................ 13
PROFR. DR. HEINRICH BECK: ¿Poder sobre el ser o Poder dude el self - Una
Refle;,:ió11 Filosófico-Teológica-......................................................................................... 31
PROFR. DR. EDU:\LDO FOfillENT: La f 'errlad e1L la Antropología
"Económica".................................................................................................................... 35
PROFR. DR. JOSEF SEIFERT: El amor ,·0!110 perfección pura. U11a mettl_[ísi,:a del
amor como hbn110 fi!,osófico del tunor..................................................................................65
DR. H.C. ERW1N Sl--LIDEL: TrrJ.J bxmr,o.r sobre/,,¡ Triadiddad del Ser................83

DR. J\!AR.L\.NO CRESPO: Nota sobre/,,¡ Tgnoranáa .............................................. 107
DR. JOAQUÍN LOMBA.- Re!tidó" e,¡tre !.a Mística C.iútia11,1. MHsulma11.a )'
Judía.............................................................................................................................. 119
J\ffRO. LUIS RIONDA ARREG UlN HI Naáo11ali.J1110 Cientifa'(} de .fosé Antonio
Al:;yte............................................................................................................................ 153

DR.,-\. H!\TILDE LSABEL GARCÍ.'\ LOSADA: A.s1mció11_y Dese11rol1i111ien10 de la
Filosf?!la Existettri11l e11 },léxico...................................................................................... 167

7

�• ffR . _·\L\ AD R 'IL\ :YRA RORE·: L; Co11tep,:uhl del ·er l11tl!la110 que
J11hJiJte m el Dismno E. e11cialir1a-E 7Jitit11ulista de Emmomrel I .edilas... .................. 193

IC.

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................... ·······························-15

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aplicadó11 itica m el ejercicio proftsio11al. ........................................................................ ..423
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RZ : L.ec111ra deLectil'esca.......................................................................................211

Libre Comer.in de DJéri.·a dtl íorte.

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BRJ L'\ RlYER(: Tra11sgrerió11_y la tsail11ra del;-o e11 '"El 01nm1te' de
fa, ..11ente DurOJ .......................................................................................................... 299
0

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) Z.\LEZ CORTI A: . 1k,1111,11 i'OI/J·kJ11/eJ' (e,nát,~·as Cll
c;uadal11pt l.J1e;_'tJ ........... ........................................................................ ······ ···········.309
ITR MT ER\'.\ L I' .\lUT \ VlLL\RRF \L: ,¡ Ílt"t1re1 /.a eu1Jt11da: Jn.1!
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DR. ZID.

DO\',\L .. -\L\Z. R: ,\Iorkmidad. .................................. 6-3

E Z. RJ OL:l: f'eobainJ' Dem/10 m el Jsk,m...................................... 639

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ProfesioJlal. ..................................................................................................................... 565

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LIC. RIC\RD
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Cie11doy Política........................................................................................................... 4 Ll

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�1. . CUAUHTÉMOC O TÚ G_i\RCfA El prote. tm,tismo e11 Mo111ef7!Y: UJ.r
Bautistas e11 la segm,da mitad del SigÚJ XD( ................................................................. 711
(.o
UEL CEBALLOS RM lÍREZ: La histona de NJ1evo Leó11 .J' m el
romte: lsrael CauaZfJs Garzay el A1111arz'o I l11ma11ita.r...............................................721

DR.

CTRO. JESÚ CAN.ALE RUIZ: Personqjes de Cantabria en Amén~-a................731
ITRO. RUBÉ M. B RBA
: l...os tres pnmeros d1te17oJ de la boáe11do de
N/atehllala...................................................................................................................... 755
DR. DAVID PIÑER.A. Ri ÚREZ: Las U11iJl(midade. P,íblicas Eslatale.r: Fenó111c110
,-anJ..·terÍJ·fico del Siglo XX.............................................................................................. 7 9
1

DRA. fARI CRISTI
TORALE PA IIEC : Historio art.e J' det10,ió11:
jes11ita.r y .remtas. a propósit.o de la del'Oció11 a //Js Dolores de 1Waría en la T11era
Espaíia.......................................................................................................................... 799

ALBA JOS FI A GARZ..A..
i\1onte~

C

A:

iplft1tes de algm,os cemeníenos de
829

1
. . .. . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Sección Quinta
COMENTARIOS Y RESEÑAS
Comentario al tratado de ''Filosofía de! Dmcho ' del Dr. Agustín Basave, Dr. Heinrich
Beck -873-- Ap1111tes para la histon"a de úmpazos de araryo 11evo León Profr.
Israel Cavazos -881- Reconciliar la sombra, Mtra. Elvia sthela Salina Hinojo a 887- Dos poetas en perspectiva Mtro. Abel Garza Martínez -893-- La evasión de la
11ovela tardía Rosario Rosas E colana -899- El narrador: U11a aproximació11 a la
mirada del lector, Lic. Marisa Hidalgo -907- LJJ risa como libertadora de las e¡tmct11ra.r
rígidas m la novela de Hasek, Isadora Montelongo Luna -911- Locke: Teónco del
Ubera/amo Fernando Robledo Isaac -917- ecro/ógica úopoldo Zea, Femando
Robledo Isaac -927- lmmm111e! Ka!!I 1 0-1--200-1 Femando Robledo I ·aa -

941-

10

Sección Primera
FILOSOFÍA

�ESTRUCTURA Y MISIÓN DE
LA UNIVERSIDAD VOCACIONAL
- Universidad y PolíticaPro fr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández Del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos

Unjversidad Autónoma de Nuevo León

Sumario: llltroducción,

1.

Desideratum de la universidad; 2. Esc11elas, rmiversidades y

academias; 3. Lo que se enseifa y lo q11e 110 se enseíla; 4. U11iversidad y política; 5.
Investigacióny docencia 6. Niveles; 7. La masificación; 8. ¿Universidad opluriversidad?; 9.
Bases para la reforma 1111iver:iitmia; 10. Universidady sociedad; 11. Es1mct11ray misión de
la 111/ÍIJ(Jrsidad abierta; 12. Sig11ifzcadó11y sentido de /,a educación permanente; 13. Planeación
y administración del sistema 1mivern1orio; 14. Universidad prospectiva; 15. La universidad
contemporánea a /,a búsq11eda de ella misma; 16. La investí.gación en 1111 mundo que cambia
aceleradame11te.

¿Qué es la universidad? ¿Cuáles son sus elementos esenciales? ¿Qué tipo
de entidad le corresponde? ¿Dónde encontrarla ubicada dentro de la
habie11cia;, esto es dentro de todo cuanto hay en el ámbito finito?
La universidad no es un ser sensible -inorgánico u orgánico- por
más que sus edificios, alumnos y cuerpo de profesores sean entes
capta.bles por los sentidos; ni un ser psíquico, aunque su realidad motive
fenómenos psicológicos: pensamientos, emociones, recuerdos,
voliciones; ni un ser ideal o de pura razón, como el número o la figura
geométrica; sino un ente de cultura. Pero un ente de cultura que tiene
esto de particular: Por una parte, transmite y fotja la cultura; por otra
13

�parte, la cultura le sirve de apoyo. Hay un residuo de esfuerzo humano
anterior que es base de substanciación ineludible para conservar las
relaciones socio-culturales existentes.
Cultura es objetivación del espmtu. Espíritu es lo
específicamente humano del hombre, lo que produce el lenguaje el arte
la moralidad, el Derecho, etc. Como protagonista de la cultura, el
hombre la crea y la vive. Pero los entes culturales no on estáticos, sino
que cambian y se modifican participando en la naturaleza ineludible del
hombre. Como es~ecíficamente humana que es la cultura es el mundo
propio del hombre, su ambiente más cálido y cercano.
Desarraigada de allí donde el ser humano tiene sus raíces, la
cultura es un vano fetiche que termina por disolverse en la nada. Baste
por ahora este apunramiento preliminar. Quede para después una más
extensa dilucidación del concepto cultura en su sentido objetivo y
subjetivo.

1. Desideratum de la universidad
Pero, ¿qué es, en definitiv~ la universidad? Permítasenos
proponer esta definición: La universidad es la i11stitución de estudiantes y
profesores que, por la investigación y la docencia, se ordena a la contemplación de la
verdad, a la unidad orgánica del co11ocimie11to, al crm,plimiento de las vocaciones
personales y a la preparación de profesio11ales necesarios para la realización del bien
común.
Decir uni ersidad es decir universalidad. Cultivar las inteligencias
para que estén en condiciones de comprender todo es uno de los
principales fines de la universidad. Es preciso poner el énfasis en el
hombre. i la ciencia ni la sociedad pueden ser el objeto primordial de
la universidad. i el hombre tiene una inteligenci para conocer, es
natural que se difunda la ciencia. Pero como las facultades humanas son
-en un sentido ~ál~go co~ respecto al Creador- creadoras, se explica el
proreso de_la c_tenc1~ mediante la in estigación. o basta, sin embargo
culttv_~r la mteltgenc1a. El ser humano no es inteligencia pura, ino
tam~ien voluntad. l hombre tiende a la verdad corno al bien. e
req~iere, en_ consecuenci~ formar buenas voluntades. Y como la
sociedad e~ impre~cindible para el hombre -aunque el hombre no sea
para la sociedad, sino la sociedad al hombre- la universidad debe tener
trascendencia social.
14

La universidad exist fundamentalmente para promover el
desarrollo de lo estudiantes como seres humanos hasta su máxima
posibilidad. Cada hombre tiene dentro de sus limitaciones un conjunto
de excelencias, una porción de dones. La universidad debe ayudarle a
hacer el mejor uso posible de esos dones.
La finalidad de la educación no es conocer cada vez más detalles
acerca del mundo, sino comprender el mundo, y comprendemos a
nosotros mismos en él. La tendencia a la hiperespecialización in un
studi11111 genera/e es antiuniversitaria.
Hasta ahora se ha venido pensando en la universalidad de los
conocimientos universitarios. in mengua de tan alta finalidad, es preciso
dar un paso más y proclamar la universalidad en el ejercicio de las
facultades del hombre. o no concibo una universidad auténtica, sino
como instrumen o de cultura para el hombre. 'universidad -e.xpresa
ugusto J. Durelli- es la comunidad a la que pertenecen todos los que se
ocupan del cultivo del hombre: Desde el Rector hasta el ayudante de
trabajos prácticos, desde el egre ado de la primera promoción hasta el
último egresado de la última" 1. El Congreso Internacional de nseñanza
uperior (París;1909) pasó por alto la más importante misión de la
universidad. e habló entonces de una triple misión: 1° una misión
científica: la Investigación desinteresada y el progreso de la ciencia· 2º
una misión profesional· 3° una misión de vulgarización y de formación
del espíritu público. Pero nada se dijo de la universidad persona.lista de
la universidad vocacional.
Elucidación académica superior de las vocaciones con sentido
comunitario· difusión y creación de conocimientos· enseñanza de las
técnicas cultura, educación de la voluntad preparación para la vida,
fu~ció~ so_cial· todo esto debe combinarse armónicamente en el espíritu
um ers1tano.
ólo obre el concepto de unidad orgánica de la cultura, sin
petjuicio -daro está- de la autononúa científica y administrativa de las
facultades, se puede dar un verdadero espíritu universitario. rge
desterrar hasta donde sea posible el profesionali mo. La universidad
debe primeramente formar hombres mediante la educación superior
brindar cultura y sólo secundariamente deb enseñar profesiones.
ncasillar al hombre en una profesión equi ale a encerrarlo en un cuarto
1

DURELLI, Augusto. J. R.tt.ista dt la U11i11erndad de Buenos Aim, Tercera Época ano I , p. 15.

15

�en donde a la postre se asfixiará. Cualquie~ especiali~m? ~partido con
carácter cerrado · le viene estrecho al yo vital. Las _d1sc1plmas ~uman~s
deben agruparse en forma arquitectónica y conforme a una 1erarqwa
interna y cualitativa.

2. Escuelas, universidades y academias
Hace ciento ochenta años, aproximadamente, Schleiermacher
distinguía tres niveles en la comunicación social del saber: la escuela, la
universidad y la academia.
~
. .
La escuela es una institución donde se ensena c1enc1a hecha en
otra parte; en ella se enseña en explicación apretada y dogmática los
buenos libros de texto y no se investiga.
a academia es una institución científica en la que los hombres
de ciencia se congregan para la mutua comunicación y el mutuo
comentario de sus hallazgos.
La universidad es la institución que enseña e investiga. u
enseñanza superior se mueve dentro del saber verdaderamente actual,
problemático y creador.

3. Lo que se enseña y lo que no se enseña
El saber científico cualquiera que sea su materia -matemáticas
biología o derecho penal- debe tener un "sentido" y una "significación"
en la vida del hombre que universitariamente lo posea. Hay aquí en la
mayoría de las universidades contemporáneas, un déficit de radicalidad.
Falta, también, una educación para la libertad: suscitación y
cultivo de los hábitos por los cuales es posible una convivencia pacífica
entre discrepantes. Hay déficit de diversidad, de orientaciones actuales.
D ecíamos que es preciso poner el énfasis en el hombre. Pero
como el hombre es su vocación, la universidad debe tener una estructura
vocacional. Sé de sobra que hasta ahora vivimos bajo el imperio de una
universidad profesional. Pero me parece que en el futuro próximo -si las
cosas marchan bien- el centro de gra edad de la enseñanza universitaria
se desplazará desde la fo rmación de profesionales y especialistas a l,
formación superior de hombres a la clarificación e impulso de las
vocaciones. o quiero decir que la tarea profesional de la universidad
tenga que desaparecer. E n buena hora que se enseñen profesiones y que

se en. eñen de la mejor manera. Pero esta protes10ne deben adecuars a
la. vocaciones per onalc . Y un,1 ocación p r. onal e. más, muchísimo
má · que una profi sión.
Toda auténtica universidad a pira a integrar en la unidad d la
vi ión sapiencial, la inYestigación y la n eñanza upcri r de la , erdad en
todo· u · a ·peer particulare . Quienes pretenden meter la tarea
universitaria a la carea política, de con e n la encia de la universidad,
como organización de la culwa y deforman u fin: la bú queda y
. ometimiento a La verdad, no al g b mame de turno -que m rece de-de
luego todo re pero- elegido po · el pueblo para apoyar . fomentar 1
de arrollo uníver icario, nunca para sojuzgarlo mrnlirariamente. De de la
míe má puras de la libertad brota la xigencia de verdad rota~
proyecrándo e hacia una int gración pl naria de la exi. tencia del h mbre.
Para ati facer cst anhelo, e prcci o que exista una in titución . uperior
de la cultura: la universidad.

4. Univer idad

politica

A la uni er ·idad le compet la d ncia política pero no la
activídad política. El a1te político no c rre p nd a la uniYersidad como
corporación ni a u miembro en cuant miembros de la comunidad
académica. [ aruralmente que lo univer ·itario · mayare de edad, en
cuanto ciudadano de un E ta&lt;lo Li n n que cumplir -como cualquier
otro ciudadano- con u deberes cívicos. Existe ia n ce idad de contar
con un tipo d hombre político univcr itario.
o quererno prec riizar la wliver idad eoclau trada' dentro de
·u ciencia. Mucho meno. deseariamo · la 'univer i&lt;lad miliLame" que
Ucva a u seno lo conflictos pa~ione de la plazuela. Hay una forma en
qu I uni r ·idad, abierta a lo problema de u tiemp , participa de ia
inqui tude · ociale , aceptándolas com un tema riguro
d u
c nsideraci · n ci nrífica. Jl sce e el caso de la ' uní er idad partícipe de
la uni er idad abierta a lo~ problema &lt;l la ép ca, p ro que no confund
su tarea y u t máti.ca con la politiqu ría d facción.

5. Inve tigación y docencia

17

16

�Inveságación y docencia son in ·cindibl s. uiene ponen en el
núcleo esencial de la univer idad la docencia, olvidándo e de la
investigación propician la rutina el automatismo y el anquilo amien~o de
la cultura. Quienes sitúan la investigación en el centro y la docencia en
los aledaños de la unive r idad fomentan la di locación y la de trucción
de la vida uní ersitaria. Gracia a la inve tigación, la universidad se
renueva constantemente e mantiene viva má allá d la~ oluciones
cómodas y amurallada .
E la eterna bú q ueda de fa actividad creadora del hombre que no
reposa defini tivamente n ningún resultado cultural. ' Busqucmo ·, decía
an gu tín, como quienes an a encontrar, y encontrare~o como
quienes aún han de bu car pues cuando el hombre ha termmado algo,
entonces e cuando empieza" (De Trinitate, IX c. 1).
l e píritu hununo está iempre má allá de su obra . Rutina y
dogmatism o on dos escollos que e pued n e ítar por la invcstigaci , n.
La enseñanza, que pretende estar a la altura de oue ero ri mpo, e · una
prolongación de la tarea invc. rigadora. E preci
forjar un ambiente
espiritual vi az incitante para que fa virtual personalidad del educando
se desen\Tllelva dentro de la máxima bjeti idad, dentro de La más franca
libertad académica, dentro de la · mejores re p n abilidade culturale y
profesionales.
Tráta e de buscar la conexión de rodo con co&lt;lo, de no confinar
la erdad en ciencia algun d articular la, facultad , n h1 unidad de la
cultura d poner en movimiento fecundo las tensiones. d hacer de La
universidad la conciencia más lúcida de nue tro tiempo.

6. Niveles
Hay un primer nivel d a.ignaruras indi p n a.ble, para c¡crc ' r
con decoro t , cnico y moral una profe ión.
l segundo nivel exige una nseñanza de problema . por lo
tanto de ignorancias. Se trata ya no de a ignatura ·, sino de cur.
monográficos d seminarios. T ráta e del saber no po, eído y posible.
Hasta ahora no hall.amo en Am érica Latina, por lo meno en la fase
de la universidad c11 transfor1tJació11 en un ni el profi sional d la en eñanza.
Pero vamo hacia una universidad de fase di11ár11ica: Inve tigación y docencia
en indi oluble simbiosis.

18

7. La masificación
La muchedumbr de alumno no con uruye una suma de
inclividualidade · per onales ino una muchedumbre homogénea. La
en ñanza ha quedado uniformada al nivel de la ma a.
La profe ionalización exclu iva y primaria es un grave peligro de
la univer idad contemporánea.
La indotación y la presión de cienos hábitos aciales on ocra
Lacra . Vivimos bajo el nefasto modelo de la uni ersidad napoleónica. n
puñado di persa de e cuela con lenguajes diver os, sin articulación
alguna no e no puede ser una auténtica uni ersidad.

8. ¿Univer idad o pluriversidad?
La fragmemación d la sociedad contemporánea se refleja en la
di gre ación de la univer idad.
La univer idad ex.i te y se ju rifica n la medida que ayud al
cumplimiento de las Yocacione per ·onale . Dentro de esa, vocac10ne
deben dar e, como uno de ·u ingredi nte
las resp cri, a
especíalizacione , profesionales.
fe parece ab urdo reducir la vocación a la proD ión. Y me
parece también U!'} con a. entido reducir la uni er idad a un puñado de
compartim mos profesionales, en vez de hacer de ella una in tirución al
·ervici de las vocaciones humana . :.ntiendo por vocación un modo
peculiar de pr pender a la plenirud, un conjunto de estimacionc y
preferencias gue indj\~dual:izan a la per nas un llamado a ser y a hacer
que ·ólo el hombre siente. Lúcida clarificación de la ,Tocacionc. , dentr
de la cultura, ante que capacitación profe ional. o se puede cumplir la
e pecializació □ profe ional in un pr ,~o de cubrimiento de la vocación,
in la pléyade de valor que orientan una ida ·in ad crrir la misión
personal, única, incanjeable, in ustiruible.
¿ ,órno comprender el diálogo d la ciencias e peciale con fa
sabiduría , in el in trumental filo ófico? Las di er a rama de la ciencia
forman un "c rpu ", un co m s, un sistema articulado no por m ro
capricho fama. eo ino por íntimo requ ·cimiento d su rrucrura .
De d hace alguno años he propu sro la in tauraci ' n de
cátedras c mune, a todo lo e ·tudiantes uniY r irarios. \ ntr p logía
filo ófica Ética proD ·i nal Te ría política, Hi t ·ia de la cultura; la
19

�convivencia en las aula , de técnicos humanista · el diálogo p rmanenre
entre la Facultades; la apertura a la filosofía.
Sé de sobra 9ue ha ta ahora vivimos bajo el imperio de una
universidad profe ional. Pero me parece 9ue en el próximo futuro - i la
cosa marchan bien- l cenero de gravedad de la en eñanza univer itaria
se desplazará d la formación de profesionales y e pecialista a la
formación superior de ho1t1bres, a la clarificación e it11pt1lso de las vocaciones. o
guiero decir que la carea profesional de la universidad tenga que
desaparecer. En buena hora -lo h dicho ya- que e enseñen profe iones
y que e enseñen de la mejor manera pero e tas profe ion s deben
adecuarse a las vocaciones per onale . Porgue la profe ion - 1emprc
las mi mas- se imparten a hombres concretos con u programa
individuale de eri tencia. D ahí la importancia del plan de
personalización del e, tudiante univer itario. Ha) que tomar en cuenta al
estudiante como un individuo y no como número. Hay que saber quién
es y qué es cada estudiante en ·í mismo; de lo que es capaz, de us
problemas, de sus necesidade , de u angu ria~ y presi ne , de us
complejos y po ibilidades. ¿P r qué la univer idad no le ha de a}udar al
universitario
n u pr blema emocional s, familiare . cxuale
estudiantiles. y económico ?. a modernas técnicas p ·ico-pedagógicas
pueden conformar y valorar i el e tudiante e tá bien orientado, si
necesita alguna materias supletoria para us estudios i e, tá adaptado a
u medi social, si su in eguridad es de índole económica si conviene
que estudie tal o cual materia' a nivel elevado".
El desarrollo ocio-económico de lo
pu blos r yuier
necesariamente de la inve cigación cientifica ) tecn lógica. o se trata de
un lujo, ino de una nece id.ad. Al estado le comsponde m1lizar 1111a política de
la ciencia. Pero la cimcia tiene s11 propia a11tonomiay s11 propio ,,alor. Es uni ersal,
aunque sus cultivadores no carezcan de característica nacionales. [á
gue por la certeza de u resultad · se di ringue por sus métodos y su
fines._Marcha por un continuo proceso de hipótesis) rectijicació11 .Y 1111eva conjetura.
~ ~empre el conocimiento se craduc en inv ntos Lécnico y realidades
pr~~tlcas. Cuando a Faraday le pr guntaron ciert día cuál podría er la
utilidad de uno de us descubrimie□ r , com t ' con altivo desdén: ~E
que se pregunta c_u ál es la utilidad d un run r cién nacido? Hoy
estamos un tanto distantes de aquella "ci ncia p r la ciencia' . La ci ncia,
~orno . to~a otra actividad humana, está al ervicio del hombre. La.
.10vesngac1onc
aplicadas pueden
conducu··nc)c., a 1111portaotc.

de -cubrimientos teonco . Esramo · e n ideran&lt;l
por supuesto la
in,·estigación en el campo d L'ls ciencia. natural , . Dc ·pués hablaremos
de la investigación en el área de la¡; humanidade y de la ciencias
sociale .
uel
dj ringuir -e la Úll'fsl~~ación básica o fimdume11te1I p11ra
(c n cimiento d l univer o y de ·cubrimiento de nue o: campo d
invescigac1on in sujeción a programa impue to y sin fin práctico
e pedfico), de la i11vestigació11 básica one11lt1da ( ctor predeterminado de la
ciencia) de la investigación uplicarla (objcri,~o práctico) d las operacio11es de
pnpuración técnica (adaptación ·i temática de 1 · resultado · de la
investigación i temática a la producción indu erial) .
_, l lugru· má, adecuado para la inv ~ ·tigación e la univ r idad.
Importa que el tado consagre en la medida de sus posibilidades una
parte de . us recur os económicos a la in,·escigací ' a. Los paí:es rrui
annzad dedican no11nalmente rná del 1% de ' t1 producto nacional
bruto a la investigación. i e recorra la libre iniciativa del inve tigador, e
obstaculiza el arnnce del aber. obre todo, en la esfera de la
inve tigación pura.
i la cultura y las profi i ne, no estuviesen en un e trecho
contacto con el incc ant ferm nto d la i..twestigación, la univers.iJad se
anguilo aria mu_ pronto. ada seria la enseñanza superi r, i no tuviese
hincada · ·u á,ida raíce en el uelo nutricio d la ciencia. La
inv tigación dignifica a la wliversidad y la alva de caer en la rede de
una mecánica ciega.
Partiendo de nuestra fid lidad a las mejores e encias
univer itaruis, podemos por el espírim de la investigación henchir de
posibilidade y de realidades a nuestra Al111u l,,Jater que se renovará en
nosotto y en la generacione qu n
u edan.

20

21

r

9. Ba e para la reforma universitaria
Atorní ricamente desparramada en un puñado de e. cuelas disper a~,
la uoivcr idad d be bu car:
aber, la implantación de materias
comune. verdad_eramente mu,,crsaJe , - ntropología filosófica,
Te ría política Etica profesional Hi toria de la cultura Raíc s

1. la uni&lt;lad orgánica del

�de la civilización contempo ánea- la apenura a lo fundamento
filosóficos·
2. debe fomentar e el diálogo interdisciplinario, gue e - má amplio
en la facultad gue en el departamento per gue deb obrepa. ar
ambas unidades académicas. Por ejemplo, en materia de
educación, hay que hacer que cLialoguen el pedagog ,, el filósofo
el jurista y el historiador;
3. hay que in, taurar la dcpartamentalizacióo .in abolir la
facultades;
4. el verdadero profes r uni ersita.rio tendrá que er el profes rinv tigador. Cabe xigir inve tigaciones originales, sin caer en
burocratismo. inguoo de lo tipos de investigación -prna
bá ica orientada, aplicada- puede ser ajena a la univer idad. La
uni ersidad ha sido es y eguirá siendo I lugar má adecuado aunque no el único- para la inve tigación. En codo ca o es ella
la que forma a Jo inve rigadore . i e recorta la libre iniciativa
del inve rigador e ob'taculiza el avance del saber. obre todo,
en la e fera de la investigación pura. i la cultura y la
profesiones no e tuviesen en un e trecho contacto con el
incesante fermento de la in e tigación la un.i ersidad e
anguilo aria muy pro□ ro. ada ería Ja en eñanza superior si no
tuviese hincada su habidas raíce en el uelo nutrici de la
ciencia. La investigación dignifica a la u11Í\Trsidad y la salva de
caer en la redes de una mecánica ciega. Debe fomentars 1 cipo
de investigación gue realiza la univer idad, que e· el de
investigación JJJedia. La gran investigación la r alizan lo institutos
gubernamentales: Instituto fax Planck, In tituto Rock fcUer,
In rituto Pa teur, Con ejo
upcrior d
Tnvestigacione
Científicas y lo con orcios de univer idad ·
5. reforma d la primera y de la egunda en eñanza;
6. e tudios selccti o , al lado de CUI o bá icos, para que g rmioe la
personalidad, para que florezca la vocación incanj abl ;
7. bibliotecas ágil que permita□ eguir el movimiento actual de la
ideas en las diver a di ciplina ci ntíficas. Laborato110 ,
aparato , clínica
ob crvat rio, y c lecciones científica·
debidamente organizadas y suficiente ·
8. becas para estudiar po grado en el país y en I extranjero;

22

9. desarrollo de lo
estudios p dagógico · para preparar
debidamcnt el profesorado uni\·crsitario. l. ) . emmanos
pedagógico. de ,-\lemania pucclen e1:vir de cjcmpl~- . ,
10. ala.ria d e ro:sos que p nnitan viv1r c.l la m\·e ·og:1c10n y de la
cát dra:
11. soluci · n al problema de la disciplina;
12. educación inr gral )' atmónica despertando en el alumno el
enrido del ideal;
13. Funci 'n s cial de la nni\~er idad e mo factor de eran formación
cultural;
14. unive sidad abi rta en la socicJad de masas;
15. nece ichd de la educación pcrmaocmc y recurrenre en la ci11dod
t d11mtil•1r,
administración prud ·ncial y eficaz del
16. plancación cicnáfica
si tema uni,~er itan .
1

La autonomía universitaria e , tan sólo, un punro &lt;le partida un
medio para la reforma univer. itaria. ,\utonomia académica, aut nomía
admini trariva, autonomía legi lariva y autonomía conómica -. i se
pudie e- permiten a la univer idad en ei'iar, inves~ difundir_ la
cultura, dar e ·us propios reglamentos, organizar. e func1 nar r aplicar
sus recur. o
conómicos en un plan adecuado y libre. Llbre de
im rfcrencia e taralcs y d · cualquier o a pr i , n d grupo. La
aut n mía puede ser s carnda d sde afuera d de dentr . o basta
que e té con agrada en el papel. Es pr ciso luchar por ella, pre ervarla.
Cuando un csrudiance ingre a a la uni, er ·idad, e de up ncr que
ab por lo m n , leer un libro y dar. cuenta de lo que lee. A la
univ r idad vien a perfecci nar lo hábito · mentale de tr, bajo y
reflexión, a realizar el aprendizaje &lt;le un mérodo, a aum otar su
conocimiento obre materias concreta. a formar u personalidad ética.
e trata, fundamentalm ore, de un trabajo dirigido con Yi ta - a una
formaci , n metódica. El contacto entre mae. tro ) alumno s
indi pen 11ble en la univcr idad. ¿ ómo fomentar. ele otra man ra el
desarrollo espirirual del educando? En este sentido, le s llamados
"estudiantes libre "
los estudiante por correspondencia no son
auténtico e tucliant universitario .
Todo lo 9ue sea a abar con la inestabilidad la ioc mprcn ·ión del
ambiente y la falta de medio. para la invc. rigación, s labor univcrsitari.1.
23

�positiva de primera magnitud.
'fenester es qu los dirigentes
universitarios inco1voren existencialmente la valiosa finalidad de la
investigaci, o bumanisti.ca y científica desint resada. AJ principi de la
autoridad dogmática hay gu opon r el pdncipi de la libertad de buscar,
xponer y examinar la verdad . De 1a armonio a coop ración entre lo
filó ofos, los human.i · tas y los hombres de ciencia depende en gran
pane, la fraternidad . la paz de la naciones.
má allá d la
inve tigación local y de la investigación nacional está la colaboraci ' n
int rnacional.

10. U ni ersidad

sociedad

La uni,·ccidad pu de distanciarse d la ociedad por no adaptar e
a la realidad dinámica y p agresiva, por no superar el conservaduri mo a
u1ttanza o por profesar un progresismo deliram . La uní er idad pu de y
debe transfonnar la sociedad de la cual surge, apuntando oluciones
económicas, políticas y social '. Trátase de una función oriema&lt;lora.
Cuando la univer idad funciona bien ·e convierte en la mejor
conciencia de la
ciedad en gue , ·ve. La exten ión uni,·ersitaria
prolonga en el pu blo la acción de la universidad. La falta de a istencia
económica a la universidad redunda directam nte en el petjuicio d ésta e
indirectamente en perjuicio de la sociedad. univer idad y oci dad deben
hermanar e má allá d la t' cnica, en una fe común n el hombr para
acel rar el procc o de desarrollo -mejoría per onal y cial- dentro de la
paz, la egwidad, la ju ricia el bien común.

pract1ca lleva a la educación a persona a quiene no alcanzan las
universidades preseociale y fonnale , impane educación al meo r co to
po ibl conduce hacia objeti · o - educacionales más prácticos y con
mayor ioculación al contexto ocio-económico de los de ·tioatarios. Los
m nsaje universitarios se transmiten a dista.ocia gracia a lo nu o
instrumentos de comunicación ocial, in un jeed-back inmediato.
La p dagogía ha reforzado sus aspectos científicos, mediante un
conjunto d ciencia conexas- psicología antropología, cibernética
lingüística- que requieren, po.r parte de lo maestto o morútores más
arte que ciencia al er aplicados en lo educando . Al definir la nueva
pedagogía --&lt;¡ue propiamente debiera llamarse a.ndragogía como el
sentido del proce o cultural que bu ca la eclosión y el de arrollo de t da
las virtualidades del er hemos vuelo al sabio imperativo de un antiguo
poeta griego: "Llega a r lo que eres" (Píndaro) .

La andragogía contemporánea en.faca al hombre como orM11is1110 inteligente
q11e c1ct1ía en tm medio sociaL Se trata de q11e aprenda a aprende,: e trata de
capacitarle para la propia y permanente actualización educatiJJa. 1 de fa aje de
l s curricula escolare freot a la realidad del mundo actual· lo nuevo
m di tecnológicos que flexibilizan contenido programas y método ;
La demandas de de arrollo global económico-social de los paí es
acapara la atención de p dagogo y educadore . El teleducador no
substituye la pedagogía del encuentro pero í libera al educador de
algunas tareas agobiante en una sociedad de ma as. _, n roda ca o

i11¡porta recordar sie111pre que la sabiduría es más illlportante para la plenitt1cl de
hombres y pueblos que la ciencia. e UUCJ.a un movuru nt de lo
universitario de avanzada hacia w1a solidaridad y una cooperación

11. E tructura y mi ión de la universidad abierta

educativa internacional.

El auténtico proceso de promoción humana en lo- países
subdesarrollado , sobre tod , requiere de la univcr idad abierta para
ayudar a desarr llar las facultades pot ncíalidade personales. ~nticndo
p r ~ducaci~n _no formal la actividad educacional si. t mática y
orgaruzada, e¡erada extra-escolarm nte, para proveer t:ip cspecificos
de ap~endizaj , a bajo e sto y para ubgrupos particular
de la
co~Wll_dad. La universidad abierta comprend
compen, a la
uru ers1dad formal en un contexto iruacionai anee un gran número d
~~u~a~dos en lo lugares en que habitan y abajan. e rienta hacia la
1llJciat1vas locales y comunitarias, po -ibilita llevar el aprendizaje a la

12. Significación y sentido de la educación permanente
En la base de 1a educación permane□ te e tá la de formalización
d la e trucrura tradicionale,. e concib la educación com un
continuo xi tencial que nos acompañad sde la cuna hasta la tumba.
preciso conciliar la educación general y la capacitación técrúca.
Para eso e requieren instituciones univ rsiraria de vocación
múltiple abierta a los adultos, al reciclaje periódico, a la esp cializaci ' n y
a la investigación científica. 1lientra la educación recurr me postula la
alternancia entre estudio y trabaj , sin uprimir el si tema e colar, la

24

25

�&lt;locación p rmanenre frece la cultura durante coda la existencia
humana, como proceso d una formación integral no e c larizada que se
extiende a lo largo de la v.ida.

13. Planeación y administración del sistema universitario
La vida universitaria marcha, in ludibl mente por fase que
repiten periódicamente: 1. íote i d la
lución in titucional r Jel
e tado actual para concluir con el enunciad de pautas gue guir; 2.
Di tribución del modelo s l ccionado para planear la educación superior
con us consccu nte estrategias para implantar y 3. E quema
indicativos para lo p ogramas de realb.aci ' n próxima, relacionad con
la e tructura ) la mi ión de la universidad en ' U afán d con oLidar e.
La plaoeación e la realización constante y comunitaria de
prev1 ion, en I proceso integrado de tornar deci ione ba ada en
informe fidedigno que impactan el porvenir. abe hablar df 11na
pla11eación cimt[fica cuantitativa financiera J' amiculor. Para ello , preci. o la
medición sistemática de los hechos la s paración de lo incidental, la
fonnulación d una teoúa explicativa y la verificación de la misma,
e itando idea. preconcebidas. •ntre la planeación acomodaticia y la
planeación utópica, yo tt,e hti permitido proponer la planeación pmdmcial
i rema y subsi t ma universitario de r cur os human (planeación
selecci, n e integración, capacitación y desarrollo, notificación control de
pers nal administraci , n d u Idos) no pueden er soslayado por la
actual teoría de la universidad pero nW1ca olvidemo gu rtcurso ,
humanos y planeación wuversitaria se integran, finalmente en una
filo ofía de la planeación
infonnación del recur
humano n las
in titucione de educación uperior. ~l encido final del si tema
univ rsitario del recurso hwnano e la dialéctica d h promoción - y no
d la destrucción- del hombre con ensibilidad comunitaria r con
de ti.no trascendente.

14. Universidad pro pectiva
i irnos en un mundo qu cambia, y que cambia rápidamente.
ovilidad d individu , de masa de simaciones. Tenemos cada ez
26

meno necesidad de peone
más nec idad de inventare .
la
enseñanza . uperior debe prom ver inventor s, auspiciar la investigación
fundamental Los abere · e desga tan y e quedan má anticuado aún
que las propia máquina . Los médico de 7 años por ejemplo, qu no
po eycran má. que los conocimientos adc¡uiridos en la Facultad de
Medicina de u época, no conocerían ni la ulfami.das ni la penicilina ni
los antibiótico , ni lo tran plante de corazón ni los radioisóropos, ni
múltiple y nu vos medi de diagnóstico o de terapéutica. Por eso, e~
preci o ofrecer una educación que forme hombres con criterio ci núfico
y no una simple ciencia epocal que caducará irremi iblemente. ' adie e
hace in estigador -apunta a tón Berg r- e cuchaad conferencias, ni
iquiera manipulando a la en un rincón del laboratorio, ino viviendo
en contacto con lo hombres que saben inventar o descubrir. En la
ami to a familiaridad del laborarorio e
donde se aprend n
procedirni mos,
descubre la eficacia de los método y por encima de
todo, e adquieren la cualidade morales que forman el espíritu
científico".
ecesitamos, en otras palabras una inv stigacióo abierta y
continua. ól el tipo d inve ti.gador
abiertos y flexible puede
adaptarse a la movilidad del mundo en que üvimo .
o e trata tan sólo de prever el futuro, ino de consuuirlo. La
universidad debe promover una en eñanza ' Uperior -docencia e
investigación- abierta activa, 'pro pecti a". I ada pu d hacer e sin
valor sin lucidez y in entusiasmo. unque el mundo cambia el h robre
continúa.
La aceleración de la hi toria es alg más que una crisis. in una
antropología prospectiva no cabe preparar a lo universitario para las
circun tancias y la siruacion s en qu puedan ver e emplazados. Con
muy buen ntido, nos dice Berger qu La universidad no e un fin en sí
misma. Está hecha para la ·da y , preci o que los tudiante pa eo p r
ella para de embocar en la exi tencia que
de arrollará fu ra de la
2
aulas de prácticas . Imp na má la educación que la in trucción. Las
prepara ione
trecbament
pecializadas caducan en uno cuantos
añ . El atiborramicnto in elecrual es un despropó it . Lo que cuenta e
la tranquilidad en el dominio de la técnica la imaginación creadora
com fuerza pr pul ora y como Yirtud vital, el espíritu d equipo 2 BER

,ER, Gastó n, U11it,ersitlad 1olm 111rin_¡ política. ·d.

27

"d. ladrid, p. 59-60.

�conjugando libertad , coordinación-, la aceptaaon valerosa de I
riesgo
el spíritu de iniciativa. En la universidad, no hay que olvidarlo,
e in cota -o debiera inventar - y se ensena a in entar. En ella nacen,
se exp rimeocan se c ncretan y valorizan la vocacione .
Ca i la totalidad de la iove tigación fundamental e realiza o las
aula univ r itarias. D no er por e ta inv ' tigación fundamental, la
inve tigación aplicada -poJarizada por I fin concr e t¡u per igu moriria rápidamente. Para reno ar tod un d minio d I aber, e
requiere una investigación pura más allá de un e trech utilitari mo. e
necesita la inYención a t dos lo nivele ·. ~l ingeniero y el t!mpr ·ario, el
capataz y el técnico pu den realizar invencione, . I
mvem no van
contra la naturaleza, ino a favor del hombr .
La nueva m dicina o el radar del pilot el jet l, t levüón a
colores expresan la potencia del hombre y se in tituyen en u bendici .
Pero son lo humani ta quien , confeccionan la tabla d lo valor , y
rd nan en lo po ible, u jerarquía. Ho •
habla d un humani mo
técnico . En un mundo fa. cinado p r la técrúca I enrid d I human
r sulta más indi p n able que nunca. En e te sentido la inve rigación
hwnanísti.ca tiene una indubitabl primacía pue, to qu lo má. grav y
deci i o problema s n lo que plantea el propio er human . Las
bumanidade no son una simple posición de un va to aber, ni la pura
erudición ni la brillante ret · rica ni el imple conocimient &lt;l la, lengua
dá icas. La humanidadc n brindan el entido de lo humano o no o □
hwnanidades. Legítimamente no cabe p ner el uni,,cr o de la t , cnica al
u.niver o de la cultura.
l hablar de humanism univcr:itario n queremo referirn , ,
primordialm nt , a l · bachillerato. humaní ·rico y a la carrera
humaní rica . "l humanismo univer al n
exclu iYo d la cultura
chísica ni de la cultura m deraa. Tra cicnde a toda la cultura aunqu
e nutra de 11a } a pira a la reatizaci 'o de un áp human ideal. o
hay razón alguna para gue e prive al ingeniero químic o al biólogo, por
cjempl d una vi ión en qu pr ,·al zca el hombre obre la naturaleza
el e ptntu obr la materia. Hay ra go comunes e ociale en lo.
grande. m delo de humanidad: grand
e critore, santos héro ,
arú ta eminente pcn adore egregio, . . . e
mod lo de humanidad
no· ayudan a rec nocerno y a comprendem m ¡ r.

15. La univer idad contemporánea a la bú queda de ella
misma

28

29

La univer idad stá en cri is. Pero cri is quiere decir simplemente
eran formación, cambio profundo, revisión a fondo de viejo moldes y
e tructuras. La no edad de las circunstancias pre ente&lt;:- pued o re umir e
n 1) acrecentamiento de la ma a del aber -de cubrimiento nu as
e peciali.zacione -; 2) acr centami oto de la ma a de e tudiantes (en el
tran. cur
d una vida humana, el número de e tudiant
ha
duplicado mientra que la población sólo ha aumentado en un 25%). e
r quiere má tiempo para formar un profe or de facultad que un
e tudiante.
E preciso organizar técnica ma ivas de oseñanza: trabajo en
equipos y lecturas dirigida en lo primer s años y en lo años uperiore ,
acrecentar la part del trabajo individual re tringir la lección magistral
Pu deo y d b n e tablecer e circuito diver ificado . Lo primero más
cortos y dirigido a los mejore e tudiaotes· lo otros al gran número.

16. La investigación en un mundo que cambia aceleradamente
Lo sabere s desga tao y e quedan más anticuado aún que las
propias máquina . Es pr ci o una educación qu form hombre de
ciencia y no una imple in trucción qu depara conocirni oto de la
época. Hay qu inv otar y en eñar a inventar o de cubrir la verdad. E
preciso est:itnular la imaginación creadora. Todo Uo bre la base d una
antr pología pro pectiva y de una univcridad dinámica. El pa o por la
aula uní ersitarias no e , no d be er, un episodio pa ajero. El
univer itario lle a la marca de su A/1110 Mater, la cooci ocia de qu l
aber adquirido en la uni er idad tiene una función social e importa
r pon abilidade ineludible e indel gable . Hagamo otos porqu lo
univer itario no caigam en la de ilusión
n l vado. u per ista,
por ncima d todo lo episódic
a noble pa.ión d universitario . Que
nue tra universidad a como una antena de or enhiesta y util cuyo
ápic capte
tran mira la má d licada vibracione d la cultura
univer al

�¿PODER SOBRE EL SER O PODER
DESDE EL SER?
Una rejlexión filosófico-teológica
Pro&amp;. Dr. Henrich Beck
Catedrático Emérito de la
Universidad Orro-Friedrich
Bamberg, Alemania

El tétmino "poder", en primer lugar, es entendido en un sentido social y
político. Así, significa la capacidad de imponer su ,~oluntad en una región
social y ejercer influencia o aun dominio. En este contexto, se habla de
un « poder sobre un grupo de hombres ». Un tal poder puede servirse de
medios materiales, psiclógicos y espirituales, y se dirige al ser de estos
hombres. Pero es seguro que no alcanza -como lo hace el poder divinola existencia fundamental de estos hombres, porque no puede crearla y
no llevarla. Sin embargo, puede determinar las condiciones y la manera
de vivir de los otros, y puede cambiar su vida en un sentido decisivo.
Esto es importante: cuando el "poder sobre el ser", así
entendido, es motivado por una disposición e intención egocéntrica,
encuanto que el poseedor del poder, en primer lugar, quiere sentirse y
gozarse a sí mismo en su propia "podcrosidad"; entonces los hombres se
sienten despreciados en su valor como sujeto-hombres, y abusados
como meros "objetos" o "instrumentos útiles" para cualquier fin. E l que
de tal manera se siente como "potente", no los alcanza en su corazón, y
va a experimentar, más temprano o más tarde, el fin de su poder. Esto

31

�ignifica: cómo la es ocia más íntima de ta "por ncia" e revela una
o 'cura imp tencia.
Pero cuando el agente, en u intención capital, quiere , ervir a sus
prójimos, ntonccs no puede imponerse -en el ca ·o gu no tiene éxfro
coa u acritud dirigida al bien d l otro, ti n que a eptar su límite y su
"impotencia' . Pero a la larga, u di posición e intención pr fundam ate
buena y llena de resp to frente al otro, no \~a a quedar dada- y
entonces como el auténtico rostro de um1 cal ' impotencia' • se r v la w1a
'p tencia' much mas e encial.
e pu de decir: él tiene u poder desde el ser. Pu , él e ncu ntra
en corre pondencia y annonía profunda con el ser de su prójimo v
tambi 'n con u propio er. r\.l c nrrario, en eJ ca o primer falta ~
legitimación de de el er.
Hegel, en u famo a ' dialéctica entre el dominador v el en1dor'
,
'
ha de crit
e te hábito d
la co ·as: el dominador cuand
egocémricamenre reprime al rvidor, en realdad e el .n1&lt;lor -p rque
tiene que entir temor frente a él (y frente a u pr pia conciencia moral); y a í, eJ dominad r e reprimido por su tem r. Y d esta man ra, 1
servidor es el dominador, realm ate.
Pero no se pr duce e ta proporci 'n diaJéctica, cuando ambos
lados se re petan mutuamente y se dan a cli posición el uno al otro. Pues,
ntonc~s el domin~dor I ued er y permanecer en r alidad dominador y
el erv1dor en realidad ervidor; e decir, co--sujeto di pue, to al ·ervir.
La proporción dialéctica entre ambo
describe una relaci , n
humanament pervertida una r lación inhumana.
El ejemplo más conveniente para u □ ral ']Joder dominio reo/" e la.
relación de Dios con el hombre: Dios quiere ervir a u criatura · Él
desciende, se enaj na de ~u divinidad y
hace hombre, y acepta el
fracaso d su e ~erzo y una última impotencia uya en la cn.J.Z. Pero, por
un tal renuncia d cada imposición de . u v luntad y &lt;l cada
dcll.lostración Je &lt;le u p tencia divina motivado por u resp · to frente a
la li~e~tad del hombre, Dio gana lo. corazonc · -de ello. que saben
percibir Y concebir lo que aquí ac ntec . El poder reo/ es el poder sobre los
rorazones- en cuanto el corazón habla al corazón. Y el e.rvicio reaJ e 1
ervicio _q~ vi n del corazón en cuanto el coraz , n responde al corazón
y el ·c1V1c10 s dad con amor y libertad.
poder

y rientándo e al prójimo canto má se abre la posibilidad de
ganar la libre concordancia del otro -y por e o e pu d vol cr a i
mismo de una manera má enriguecida-. ¡ uanto má- se té di pue. to a
gre, ar y alir de -~ tanto más pr fundamente e puede regresar a ·i

mi m

mimo!
Podría ocurrir una pregunta: ¿1 o ignifica todo e t un
idealismo, lejan de cada r alidad? La xperi ncia dol r as d la pra:·ás
&lt;l I contrari , parecen confirmar esto: no ha ' algo má intclig me gue el
amor -cuando e incero--. Un "p der r al obre el er" ólo t:icne l que
ama acepta la ' impotencia del amor' . "Pod r sobrr el s r" olamentc e
po iblc como "poder desde el ser' .

Aquí se mue tra una profunda vincuL1ción . trucrural entre
er: cuanto má se abstrae de 1 mism tra cendién&lt;lo ·e a í

32

33

�LA VERDAD EN LA
ANTROPOLOGÍA ECONÓMICA

Dr. Eudald , Forment Giralt
acedrácico de la. Facultad
de Fil •ofia y Ll;!tras
Universidad &lt;le Barcdona

1. La economía el bien común
La actiYidad económica que abarca la producción tran i rmaci ' n y
distribución de lo, bienc · materiale: y servicio que exigen todos ello
n c arios para conscgui.r, y d una forma má. agradable, I s fin .
inmediato de la vida humana. ·e explica p r la dimen ·ión c. piritual del
h mbre. orno ha indic, J el filó ofo español Antoni Millán-Puellc :
' olamenc n virtud de gue en el hombre hay e píritu puede dar en el
ser humano una cierta necc idad de co as artifidale , o ea, de cosas que
no llegan a cxi, tir, ni pueden tampoc er u ada in que funcione el
poder de nuc ·tra razón" 1
La economía también, c m t da otra acci\ida&lt;l del hombr e ·tá
sujeta a l e piritual y por t'lnto, también a sus ley s práctica , que están
exprc ·ada en la ley m ral. u finalidad última a la gu , tán ori ntadas
t da la l ye morale , la d t rmi.nó claramente aneo Tomá , al afirmar

1 \.

\lilhín- Puellc , Uxico /ilfl,ró/ico, Rialp, ~faJriJ, 1834, p. 531.

35

�que: 'Toda la ciencias y la arte
ordenan a una . ola co a, a la
perfección del hombr que e u felicidad -~.
Al hombre concreto e individWll, cuya dignidad ·e . ignifica con el
término "persona" l único que propiamence pued . er feliz, ·e
uborclina la econ mía. :\. cada p rsona má.~mo bien en la realidad
creada.. egún el quinate, lo má perfecto que hay en toda la
natural za"3, está rcfi ri&lt;la toda acá-vidad con , mica. Por e ta finali&lt;laJ
uprema de la iencia Económica pu de hablar ·e de
crop logía
Económica' .
La finalidad e ncial de la cconomfa, como acrivida&lt;L como
ciencia e incluso com
.isccma económico, de ~en·ir a la p r. ona
humana comporta el d estar también al servicio de la ciedad y para
ello la contribución al bien común. Como ha indicado fillán -Puell . , lo
tre constitutivo e · ncial del bien común el bienc ar material la paz
y lo biene culturale estructw.-ados o informados p r la justicia social,
contribuyen a la perfección d la p r na4 .
Parte del bien pro pi de las pcr nas e ·tá incluido en el bien
común. Gracia por tanto, al bien común la per ona pued con egui.r
grado de p rfección qu fuera de la ociedad le crian imposible de
alcanzar. na d la, do fi.nalidadc esenciales de la ociedad consiste en
proporcionar a cada persona la ambieotaci · n .,,v lo. insrrumento
ncce ario para que pueda alcanzar su último fin.
Cada per, ona está ordenada a su bien, a su perfección, n senti&lt;lo
objetivo, o a u ~ licidad n ntido subjeti o. El bi o ·up ·emo o últim
lo puede alcanzar con u conocimiento v con su voluntad. Este último
fin de la per ooa e un factor de unificación social, ya que e da tien n el
mismo.
i esta prim ra finalidad de la soci dad e cá relacionada con los
concepto metafí icos y tra ·cendental de unidad verdad y bien, la
egunda c n el primer conc pro trascendental d s r. Por l ·er personal
d_ 1 hombre, la ocicdad tiene w1a ·cgunda finalidad. u exigencia no
,1ene _d t rminat_la_por la imperfección de la per ona, 9ue n cesita biene
macettaJe y e p1mual gu no puede bccncr en . oledad, sino en la
ociedad. u origen e tá por la en la pcrt cción entítarin d la p rsona.
2 .'amo· orna , /11 Metapl!J.r, Prott11., l.
3/dem. 11m111r1 Thro!Of/llt, 1, q. 29, a. 3. in c.

~~;4_·.\Wlán- Pudlcs, C..ro110111í,1 J' libtrtad, :'\ladrid. Confederación E ·pañola de (
36

. ~J:1$

de ,\horro,

La pcr~ na ce rno max.1.ma p rfección, com la :uprema pa.m 1pacion
creada en I ac o de cr, neccsira expansionarse y comumc:ir. e; e. decir,
&lt;lar e a 1 • d más. Lo hace con las relaciones inrcrpcumalc · on lo.
distioros grado. d amor que implican y con la com,ccucntc solidari&lt;lad
con la. misma en la búsqueda del tin común.
Irúcialm nte, la ordenación a la unidad, la Yerdad ) el bien se
manifiesta en la per on, de un me d 1 potencial e 1mlcrerminado. En la
inteligencia p ·e · una t1.:ndencia natural a la Yer&lt;la&lt;l ) la rnluntad una
teod ncia también naLUral ~ti bi n. Para lJUe • e c. pltciren esm tendencias
e· preciso un dificulto ·o trabajo, especialmente mrerior ya 9uc ' ras
facultades actúan de u □ mo&lt;lo inmanente e íntimo. El bien común es d
9ue proporciona l.a ap.1cla: n ccsaria. para ello.
De la economía puede decir.e, por consiguiente, que está
suborchnada a la vid, inteiior de las personas. Pr r lo mi . mo, que guarda
también una relación directa con la Ycrdad y I bi n &lt;le la pcr ona.
medio para la con ·ccución de ·u finalidad última. El aprnYeclrn.miento,
la trnn~formación , distribución Je lo bienc materiales, la produccié n
d bi ne nuevo. , ) las rchcione económi as, que fa ilirnn , u u. o,
Ue,,an, por cll , al intercambio de ,·al res humanos, l)UL ·e r Juc n
fundamenta□ en lo, trascendentales Y rdadcro y bueno.
En estas páginas, . e expondrán alguna. de las aphcaciones )
consccu ocia de la ordenación de la economía a la verdad . . \l igual lJUC
el concepto trasccndemaJ de nrdad es inmcdiatamcnk antccior y
fundant en la génesi lógica de los trascendentales al cunccpr de bie~,
los principios prácticos, qu ~ se derivan de las relaciones de la economía
c n la tendencia humana a la verdad, . on má. bá:icos y originaJc que lo.
que urgen d u relaci( o con la inclinación humana al bien.

2. La eracidad
Por er personas, por tar dotados de razón } de Yolunrn&lt;l Libre,
todos lo hombre: buscan por naturaleza la verdad 5. ' e ha Jcfintclo
inclu. o al bombr por ·u relación con la verdad en su. d1snntas facl·tas.
El bombr sería' at¡uél gue bu. ca la · rdad ,b
, \demá. el h mi re no sólo . e icntc inclinado por la naruralcz, a
la bú queda de la Ycrdad smo también impera.de por eUa. .omo explica
50ccta

ris!Óleks

lJUI'

·•rudo~ los hombres lk~c;in saber" (1\lct,qiJ1rJ, 1, 1).

~I u, n Pablo ll, / ~de.r rl mlt11 11 I, 28.
3

�anto Tomás: "Toda las cosas hacia la , que el hombre icnte inclinación
natural son aprehendidas naturalmente por la inteligencia como bu nas v
. .
7
;,
p r con 1gwcmc, como necesariamente practicable." . c mo obligados
por ellas. La erdad la ·i nte como una inclinaci · n d
u propia
naturaleza la conoce como p rfecti.n y buena para él. y, por rnnto, como
un d b r.
Por narural za, l hombre tienen la obligaci · n moral d buscar L1
Yerdad, sobre todo las verdades últimas, la gue dan sentido a u vi.da.
Está obligado asimismo, a adherirse a la verdad hallada v a ord nar toda
su vida cgún la exigencia. de la verda&lt;l conocida ·
·
,\J cumplimiento d e"ta obligación e tá ordenada veracidad.
egún anto Tomás. es una vuiud guc Ll va a decir siempre la verdad r
manifestarse al exterior tal como se e. en le i.nterioi-9- Como virtuJ !~
veracidad es bligatoria moralmente p rgue ' 1hcch de decir b ,·erdad
es un ac o bueno y &lt;.: ro e · preci amente la ,"Í.rrud" 10 .
1 acto v raz es bueno porgue sigu el orden natural de la_
co. a : que tiene su origen en Dios, autor de 1a na uraleza, pue 'el orden
e p ctal de las palabras y las accion s exige que é ta sean confonn.e · a la
realidad qu
Itas expresan, como el signo
adecua a la cosa
significada'. ~l no Yiolentar el orden o finalidad natural es un acto
bueno, porque "un de lo ele.m neos l I bien com dice an ;\gu tin.
e. el orden. De lo cual se d riva 9u un orden detenninado constituye un
b1eo d t nnioado '. A todo bien corr sponde una ,'Ít.tud, una cmilidad
que refuerza ~ inclina~ión al mi. mo. ' Luego los acws humanos que
rengan una razon esfiecia! de bondad rcqLúcren, como di p sición a ello.

una virtud especial '

1•

Para la üda económica como para toda la actí,idad . acial, la
veracid_ad -~ una_ Yirtud necesaria, ', por tanto, obligatoria. ToJa
com~n1ca_c1on ·oc1al debe estabJ cerse ·obre la ,·eracidad. cgún ~anto
Toma , tn embargo pu de plantearse esta obje ión: ' E propio de la
7 anto J'om;Í5, .í11111n1;1 rt,ea/,¡~im:. 1- 11. 9. ')-1-. a. 2, in c.
gu.~~1 füsa\'e ~crn~nJc1 del \' alli: hnhla mdu.'&gt;o de fa ' fidelidad Je la \ 1:rdad'', (IUC Jdinc
:orno. h \'Oluntana, \,tal }' ..:omplcta dCTocton &lt;le una persona a b verdad". Indica d&lt;lcrná~ ljUC:
~~'I (idchdad a la. \:erda~ incluye la soli&lt;lari1L1&lt;l con las ntras pcrson:l!i o, mc¡or .11.in. e ,n una
e ~lllltdad de pro1r~o- (,\ gustin ílasan· h:m,in&lt;lcz del \ ', lle, rm1,1Jt, ti, l-il!Jsfl/1//. l11111r ,1 ffl
It1l,i~1~1w m11:o pro~rdilrflr,1 dn,1lvació11, 1\! 'x1co, 1 oncga ~düorcs, 1995, p. 95).
·
9C~. Santo romas, fo1n11111 Thro/11gine. J f- 1l. 9. 109, a. 3, ad l
IOS~tu T más, Sm1J11111 thcolo~wc, íl- 11. &lt;], 109, a. 1, in c.
l l /bid.. ll- 11, l!· 109, a. 2, in c.

38

justicia dar a cada cual lo gue le es debido. Pero por d cir la verdad no
paree qu s dé lo debid . como e verifica en las partes de la ju ricia.
Luego la ""eracídad no e parte de la ju 'cia ' 12 . Responde que: "Por cr
animal ocial el hombre deb a lo demás cuanto
necesari para la
conservación de la sociedad.
hora bien e nece ario para tal
conviwncia el dar mutuo crédito a las palabras y creer no dicen la
verdad. Y en e te mido adguier la virtud de la veracidad ci rta razón
de débito" 13 ·
La ,·eracidad tá relacionada con la ju. ricia, la gran virrud moral,
que e define c m la p rp tua y c nstante voluntad de dar a cada uno
su der cho" 14 • La Yirtud d la ,·cracidad con j te n dar al prójimo lo
ju t 1 c.1uc 1 e'- debido.
J a veracidad sin embargo, es · lo una parte de la justicia en
cuant gu J falta alguna Je las nota de la virtud d la ju. ricia estricta.
• s una Yirtud derivada o imp r6 eta, porque no po ee el débito estricto,
en este caso en cuanto a la ,-erdad. "La v"Í.rru &lt;le la veracidad conviene
con la justicia n dos nota . na en la alteridad. Efecti amente su acto
con iste en manife tar las co a propia ideas
pen ·amicnt , a otro
hombre. La segundan ta común es e tablecer cierta ig11oldad en la cosa ;
y la veracidad en efecto e tablcce la adecuación entre la realidad y su
~igno ".
De las tre nota típicas d la ju ticia -alteridad adecuación
exacta y derecho e tricto- la v racidad sólo cumple las do primera .
' o realiza la perfecta noción de ju ácia en el carácter de débit . o es
, ste en 11 v rncidad el débito legal propio de la justicia, sino un mero
deber m raJ gu xige p r cierra hone. tidad manife tar la verdad a otro
hombr " 1 •
La obligar riedad de la veracidad e funda por con iguieore, en
cierto deber de c municar la verdad po ·ída basado, a su vez en un
der ch no e tricto 9uc ti.ene el homb ·e a la verdad guc los d más
po ccn. La limitación d e te d b r d mani6 st1r v de e t derecho
corrcsp ndi nt de conocer la verdad e explica por [; distinta. e pecies
de v rdad s 9u
pueden manifestar.

l'2.IMJ.. 11- II, q. 109, a. 3, ob. 1).
13/hid. Il- ll. q. !09, :1. 3. ad 1.
14.'am Tomás, S11111111t1 '/1Jcologr,1., Il- TT, q. 58, :i. 1. ob. J.
IS/híil, TI- 11, q. 1()9, a. J, in c.

39

�, n p.rim r lugar, la verdades universal - o científicas guc on
bienes c mun s, no son bj to de la eracidad. u verdad e m.anifie ta o
puede mani fi tar e por llas mismas, por su evidencia inmediata o
medita. o necc. ita la fi en el te timonio d l 9u la e)..'j)fesa. Corno
indica el 9uinate: "La erdad de la doctrina en cuanto e.xpo ici, n de la
verdade que son objet de determinada ciencia no pert n ce
directamente a esta virtud. i en cambio, pertenece a ella la Yerdad por la
qu 'no rnanifestamo al xterior en palabra y hechos tal como , mos
interiormente, ni má ni menos' (Ari tótel , Étira, IV, 7. 4)" 16.
n la, otra verdade las Ycrdade. ingular s y contingente que
penen ceo a la intinúdad de una persona . que n son conocida por las
d má sino sólo irunediacamcnte por quien la expr sa, y 9ue para
asentir en . u verdad es preciso creer en el qu la manifi ca hay que
distinguir. E. tas verdades pued n afectar o no al qien común. La mayo.ría
d erdade' económica.. 9ue no pertenec n a la iencia Econ 'mi~a en
cuanto tal, pertenecen a ta d clase de verdad s. •
i la verdades singulare. y contingente n afectan al bien
común, i son totalm me privadas tampoco e ·tán . ujeta a la Yirtud de la
, eracidad porque n hay ninguna obligación de manifi statla a lo
d más. Explica an o 1 más que la intimidad puede ser conocida n sí
mjsma o en el modo d 'con c r los pen ·amient conforme tán en el
nrendimiento y los af cto. como e tán en la \ oluntad r de e ·re modo
solamente Dio puede conocer lo p nsamientos de 1 . ·c raz nes r lo·
afecto de la voluntad. La raz, o
porgue la Yoluntad d la cri~tura
racional no e tá sujeta más c¡ue a Dio " 17 .
De de el ámbiro teológico, xplica amo Tomá gu : En e ra
vida, un hombr no conoce el I ensarnienro d otro, p rquc se lo
estorban do · ob táculo : la opacidad del cuerpo y la v luntad, qu recata
u, secreto . el primero d sapar cerá n al resurrección y n exi, L en I s
ángeles pero el segund permanecerá después de la re urr cción r eAiste
actualmente en lo. áng le ' 1 •
•
. . _ , lo Dio tiene el derecho y el p der a pen tra.r r juzgar la pr pia
LUnnudad de cada hombre.
har obligaci · n, p r canto de manifc · tarla.
ada pcr ona pose el der cho al re pct de su intimidad, \' no tiene
obligación de manifc tarla a lo- dcmá . Cuando
la confía a· ma3 en la
161/,it/.. 11-ll. q. 109, a. 1, ad J.
17 lbíd, l. q. 57, a. 4, m c.
18fbiii, 1, q. 57, a. 4, ad l.

-+O

confid ncia ami t s, n desaparece el &lt;ler ·ch • únicamcme ·e comparte

· . .da d 19 .
1a mtillll
Las vcrdadc ingularc · y e nringcnt s, que perteneciend a la
incimi lad personal, son rnmbién públicas. por afectar al bien común, en
cambio, están sujeta. a la \'lftud de la ,·eracidad. .\ pe ar dr :u
, ingularidad o son Yerdadc pm·adas, ·ÍJ1( públicas, por e car
c ntcnidas en el bien común. J o &lt;lcmá. Licn n el derecho de conocerla
y tiene, por canto, 1deber de darla a conocer.
_
Explica el .\guinate re. pece a es Las ,·en.Jades smgula r . y
contingcnt que p nenecen a1 bien común, lll.11.'. ' · n &lt;le tal narur, leza
qu d hombre está obligado a manife carla· c_n d m Jmenro que en ~~1c
llegaren a , u conocimiento· por ejemplo s1 afectan a la corrnpc1on
espiritual corporal d la multitud, i han de causar d, iio grave a alguna
p rsona o pre ducir algún orro fecto parecido. En estos asos, ~ Jo el
mundo está bligado a revelar el hecho. ya por medio &lt;le re. tlmomo o e.le
denuncia y la obligaci &gt;n del s cr t no puede prevalecer aquí e nrra este
d b r, porque entonce. ·e quebrantaría la fidelidad que se debe a o os '.
obre las -verdades íntimas pri,,a&lt;la , J.ice eguidamcnce: " tra ·
· ce los hecho· son d ~ 1.al índole que no hay obligación de rt:Ydarlos r
entonce puede uno estar ol ligado a silenciarln , p r cuanto qu se han
conocido bajo cerero. Y en este , upuesto nadi puede er compelido a
quebrantar el secreto, ni siquiera por precepto &lt;le un .uperior. puc to y_ue
e1 guardar la palabra e de derecho natural, y nada pt~ede . cr preceptuado
al hombr contra aquello yue es d derecbc natural''-º.
·
En e t s ca, o , la obligacion e.le procurar el btcn comun y de no
atenrar contra el mismo predomina obre el c.lebcr de la fiddiJaJ. De
manera que: ' reYelar lo . cerero~ en pctjuicio de w1a persona e~
contraria a la fidelidad, pero no i se reYdan a cau. a dd bi n común, el
cual . icmpre debe ser pr fcrido al bien particular. Y por ·co no c. licito
recibir ,ccrctn alguno contrario al bien común" 21 .
Cada per ona tiene la obligaci, n d pro urar d bien común, }
para ello, necesirn conocer los medios gue llevan a esrn fin. Pm
19 Cf. Je u: ,are.fa Li,pcz, /.as dmdu,s l111111t11ms m S1111!0 Tom,i ,Ir lqu11111. P.tmplr,na. fa111~.1. 11&gt;-9,
pp. 1.31-132 y pp. 108-21l
20. :mtv Tom:ís, J11111111t1 Tliwlor.:.111c, 11-11. (¡. ~n, ,1. 1, .111 2 l:n cambio: "\11lm .1yud)o, la hu~ (jllL
se han coufuHlo al ·accrd,1H. t·n $ uctCl e.le confr~tc'in. ,·n mam.:r:i ,il).\u!l~ Jd&gt;L cs1c prn1ar
1csamomo. putsto que: el no a ·ne coooe1mic:n1,, e.le los 1111s111t1~ como homh1 e:. ,m,, .:11mo
nurustro Je Dios, y c~ m, }''1r el ,-incu.lo e.Id sacr.um:nw que cuak¡u1tr pr&lt;'ccpt11 h1m1Jnci'' ilb1d.).
211/,lil.• 11- 11, q. 68, a. 1, ad .

-1-1

�con iguiente. n cesita con cer todo Jo qu atañ al bien común. e tiene
der cho a 1a \T racidad de los d má., al conocimi nto de la verdade que
expresan h cho
público
y que at eran al bien común,
indcpenclienr rnent que u. autore quieran o no mant nerl
en
, crcto por , u carácter ingular e íntimo. En cambio, n e ti n , tlcrech
a conocer lo que iendo privado no arañ al bien e mún, y por tanto, e.
líci o que ·e mantenga en seer to.
e ti n el d ber de rcv !arlo.

3. La mentira
El vicio por exc ·o que e op n a la ,·eracidad es la Yiolación de
1 se reto ·. El vicio por defecto es la mentira. anro Tomá rncu ntrn
tre I mento: en la mcnti.rn: " nunciado de algo fal o. volunrad de Jecir
tal falsedad e int nción de engañar".
La falta &lt;l adecuaci ' n ntr la palabra y el peo amiento del gu
habla e 1a "fa] edad material. por el dich fal
.
s t dada un mal
moral, porgu puede . er d bida a un rr r inYoluntario. o habría
entonces pr piamente mentira, ino equivocación.
l de. co de pervertir del orden natural de la · palabras que on
exprc ·ione d lo · pr píos pensami nto s la "falsedad formal porque
dice con voluntad con cient ' . En lla e tá el mal moral de la mentira.
La int nci ' n expresa d engañar a otr , que está ya impücita n l
?e ac~~rdo entre la palabra y la idea e, la ' fal edad et cÚ\'a, p r la
mtcnc1on de engañar . Para qu exista la razón fonnal de m ntira no e
nece ari t]U • · d · e ta intención, que e quiera rngaiiar e. pliciramcnre,
•~i que ésta tenga éxito, que el otro qu ·de engañad , porque ' s la
tal ~ad t rmal o la ,. lunrad e.le ounciar alg fal o la gue propiamente
con ' tttuyc la menura. De ahí la etimolo ía de la palabra m ntira: mentira
e · lo que s dice 'contra la mente' 22 .
La intención de engañar, qu , de ·prende de la mcnura es
accid mal, y como toda intención puede agra,·ar o aLenuar la
culpabilidad. per ne m di.ficar la maldad d la mentira imcmamentc.
De la_ do. intenci ne · desordenadas que s dan en la m •ntira la gue la
c nstttuye formalmente e la de "e.·prc. ar algo faL o". La era intención
' la de cngaúar otro como consecu ocia &lt;l tal falsedad ', por · r el fu~
del ag nre Y no 1 del acto no e. e. encial a la mentira. Por eso, la.

22Saoto Tomas. S11111111a Tl1t0Mp11,, 11- 11, e¡. 1JO, ,!. 1, m c.

-1-2

· tenc1·o· n de r creído, sino la de
m ntira jocosa ea ]a · qu oo h ay rn
divertir on menara ·.
i e da la prim r int oción la de di nanci,1 de la palabra. con
el entendimiento, hay ya mentira. D ahl gu
i un die una faL edad
formal con intención v conciencia d m ntir, aunque en sí • a v rdad cal
acto, desde el pumo cÍ vi, ta de la voluntad ) de la m ralidad, contienen
en , í mi! mo falsedad y ólo oca. ionalmente la ,,erdad. Pertenece: por
tant a la ·peci d mentira'. Por exi~tir falsedad formal, hay mcnnra.
En cambio n oLr ca o opuesto: i uno xpre, a algo fal o
pcr creyendo que c. Yerdad, e. una fa! edad material no f~rmal porgue
n es proferida con int nción. o alcanza, pues la razon formal d '
. '.
m nara
Cuan&lt;lo ·ólo
&lt;la la segunda intención p ro ,in la primera, in
la fal edad formal no hay mentira: "querer engañar a otro haci 'odo~e
cr er lo que es falso no e · propiamente mentira sino cierta con ecu neta
de la rrú ma' 23 . ería el ca o en el qu conociendo la de c n fianza d 1
otr
e afirma la erdad para engañarle, . a que e ab que la tomará
por fal a. o hay mentira, p ro í u consecu ncia: el ngañ . , .
La mentira e intrín camcnt mala. 1o e mala umcamente
porque e, cá prohibida, ino por u propia esencia. La menára p r
pequeña gu
ea, quebranta I rd n natural d la palabra, com
expresión d la id a, y e to e intrín ecament mal . 'La mentira e mala
por naturaleza, p rqu e un act que recae . obre mat ria indebida; puc
.iendo la palabra igno naturales d las id as, e antinatural ' fuera d I
orden &lt;l bido el ignifica.r p r una palabra o ge to lo que no se tiene en l
.
,24
pen arruent
.
xi ten otro cuatro vicio relacionado , con la mcoára. -- 1
pnmer e la imulación que consi te en "m ntir e n l hecho ' .
Explica anto Tomás qu 'Lo igno. cxteri re n
ólo on las
palabra in también l h chos.
como e pone a la veracidad el
decir una e a contra u pensami oto, que s 1 gue con tituye la
mentira, igualm me e. contrario a la veracidad manifestar con hecho
acciones lo conrrario de lo que uno en realidad I cual e pr piamente
la imulación'.

231bíd. "El de~t:o de engañar es consecucnc1a del aan de mentir, al margen de al e enc.1a de ésr :
lo mí moque l efecto no es de al tsencia de su causa" (!bid. Il- 11, q. l JO, a. 1, ad ).
24/bid., ll- 11. q. 110. a. 3, in c.

43

�En cuanto se falta a la veracidad la ·imulación e· mala. 'Lo
mismo da mentir con hecho que con palabra . Luego como toda
mentira, tanto la erbal como la de otro. signos xkrno , . ca pecado,
también toda imuJaci · n es pecado"25 . · d, ·ene, in embargo, que corno:
"La mentira se da cuando se expre a una co a fal a pero no cuando s
calla algo verdadero lo cual e licito alguna vez. Paralelamente la
imulación exi te cuando se manifiesta exteriormem algo contra lo gue
u~o realmente e pero n cuando se omite la ext riorización de algo
exist nte. Por lo tanto, e pueden ocultar lo pecado sin caer p r eUo en
la imulación (...) para evitar el escándal del prójimo'' 26

El segundo e la hipocre ía. iguiendo a an

gusún, explica el
.AglllO~te que el término proviene de la má cara gue utilizaban los
com ~han es _p ara ararentar qu eran otra p r ona. 'La hipocre ía es una
especie d 1mulaaón, per no de la simulación en g o ral sino de
aquella a particular gue finge otra personalidad distinta d la su 'ª
p~ pia, corno el malvado que quiere pasar p r hombr d bjen" 27 . La
hipocre ía puede identificarse, por ello, c n el fari cí ·mo.
El tercero es la jactan ia que con i te ca n alzar a í mismo
con , u propi~ palabras, como a los objeto que e quiere 'lanzar' 1 ¡ s
se les le a pnruerameme. El ele arsc a í mismo e realiza cuando uno
~abla de .í por ~ncima de lo gue e en realidad" . Precisa que hay do
tlpo de Ja~tanaa. _ _1~a cuando s obrepa a no el val r per ·onaJ
'erdadero, smo la op1111on que comúnmente e ti.ene de u alor (...) Otra
manera es cuando . e excede en la alabanza el valor p r. onal y
verdadero .. La jactancia en entido propio · esta en la que s guía por el
va!or prop10, p rgue "como · te último valor real e más importanre que
la 1de: que p~cden tener de uno los demás, dedúce e que la jactancia ,
da.
prop~nc~tc cua11d_o uno e n ·al.za por encima de lo que en
realidad e , mas bien que ciando se en alza y sobrepasa la opinión gue
comúnmente de él e cien " 28

.

?1ª

_ , ,,Por úl~o, el ~uano es la ironía. En eJ lcnguaj conieme, por
, tro~ e enttcnde al igual un tipo de recur o retórico que coa i te n
decu algo de tal manera que s entienda
e continué de fotma di tinta
a la que las palabras primeras parecen .indkar: el lect r por tanto debe
25/bid. ll- 11, 9. 11 ! , a. 1, tn c.
26/bíd. LI-JJ. q. 111. a. l, ad 4.
27fl¡/J. II-ll t¡. 111, a. 2, in c.
28Jbíd. 11- ll. t¡. ll2, a. J, in c.

efccruar una rnanipu1ación emanuca que le permita d cifrar
correctamente el men aje ayudado bien por el c ntexto bien p r una
p •culiar ntonación del discur o (...) a ironía pre _u~~nc siempre e~ el
de cinarari la capacidad de comprender la desV1ac1on entre el ruvel

.d

,,29.

uperficial y el niv l profundo de un enuncia o
,,
_
Coa e te significado, la ironía supone por una parte una acnrud
mental, en la gue la crítica el e. ceprici mo y la comicidad d~ ·cmp ñan
un papel impottance · por otra "J a ironía e caract riza
el aspectr _
&lt;le la simulación, a través de] cuaJ el emi or habla an e el publico como L
upiera más de lo que dice o igualmente, como i fuera completamente
ignorante' .
o puede con idera.r e como m ntira, porque c. un tropo, un
cambio de una cxpr ión p r ra. La ironía c. (...) ub ritución de la
xpr ión propia p r la con aria. e dice preci am me lo contrario de lo
que se pien a pero de t.al forma que el oyente o lector pueda reconoc_cr a
partir del c ntexto la verdadera intención &lt;lcl hablamc. Como el p bgro
d malentendid? ~ mayor, ~l au~~~lr cura indicar · ñale contexruale
para el reconocuruemo de fa Lrorua .
amo Tomás J nomina ' iro1úa" a una ·pccie de fal a humildad,
a un cipo de mentira.. fü,1Jlica que 'uno se puede rebajar a sí mi ·mo de
do modo . Primero salvaguardando la yerdad pero callando las buenas
cualidades pr pia
mani~ stand
tra de m nor .impo1tancta que
31
reaJmente po ee ' . Esta omisión no con tiruye la ironía pu s no e
miente, ioo que no e marufiesta toda la v rdad. Ya e ha dicho qu no
hav mentira 'cuando e calla algo verdad ro" 32 . Tnclus
pu de
co~ iderarse como una modalidad d ·humildad, la virtud gue mod ra el
de eo desordenado de la propia excelencia. tra vece , puede e rar en
conexión con el ici d la pu ilanimidad, una excesiva de confianza en
sí mimo.
•n cambio, con la ironía e va contra la verdad, porque no e
omite parte de lo verdad ro sino que e dice lo contrari . · mo añad
Santo Tomás, otr modo d r bajar. e a í mi mo es 'no respetando la
verdad· a í cuando
afirma d í un defecto qu n e cien realmente

?º~

29A. l\farclm c r J. r orracldl.l , Dirao11an·Q dr rr:torira. critica y !mni,10/ogia litmma, Barcd on~ t\IJCI,
1997, p. 221.
30K. 'pang, F,1,,d,m1tntfJS de ret6rica literaria ¡ /111bliataria, Pamplooa, EU1 : .-, , 199 1, 3" cJ ., p. 2 19.
31 anto Tomás, S1111111111 Th((;/ogi.i,, ll-□. q. 113, a. 1, u, c.
32/bid.. 11- 11. q. l 11, a. 1, ad 4.

45

�cuando se niega po eer una cualidad contra la realidad mi ma. Entonce
e erdad ra ironia y iempre importa pecado" 33 .
,\dviert el guinate que 'la mat ria de la mentira irónica r d la
jamancio a s la misma tanto i
oral como i e figurada, pu ~o qu
amba adulteran la verdad obre uoo mi mo. egún ro su gra,·edad
la misma. Pero frecueotement l motivo de la jantancia s mal vil por
ejemplo · el deseo de lucr o de gloria, mi nrra que la ironía pretende
evitar aunque de modo no rect la pr ten i ne· ofensi a para otro .
Por e. t (...) la jactancia e p cad má grave qu la ironía. in embargo,
puede dar e una ironía por distinto motivo, por ejemplo, para engañar y
hacer daño en cuyo ca
s pecad má. grave la ironía ,34 .
Podría parecer qu con Ja ir nia
evita la . oberb.ia, "el de o
35
inmoderado de la propia excelencia' .
es a í, porgue " adie c.lebe
cometer un pecado para evitar o o. Por lo mi mo, no • e dcb mentir de
ningún m do para evitar la sob rbia" 36 .
Ta divi ión de la mentira la realiza anro T má no por el objeto
o el fin mi mo de la acción que s iempre malo sino por la intención
que le añade el ujeto. 'Puede diridir la mentira p r el carácter que
?ene de culpa ~á_ o ~eno gra e egún la circun rancia. · el propójw
mtentado ~~ decirla. 1 profiere con I de
de daóar a otro e agrava
su culpabilidad. Tal
la mentira llamada pernicio a. n cambio, e
m nos grave cuando se ord na a conseguir algún bien va ea un bien
deleitable y entonce s da la mentira j cosa; ya . ea un , bien útil para
ayudar a otro o ~ara 'Vitar algún peligro, 1 qu puede e n guido la
mentira oficio a" 7.
n la tres clase de mentira
manci ne u carácter
intrin ecamente mal . in mbarg , con resp ero a la mentira fi.cio a,
cuya intención e, un bi n, paree que ea moral, tal como e intenta
pr_ bar en la siguiente bjeción: '
debe e ·coger I mal menor para
evitar una mal ma or, com el médico amputa un I razo para que no
eofi rm odo el cuerpo. Ahora bi n, hacer cr r a uno algo fal e un

33lbíd.. 11- Il, q. 11 3, a. 1, tn c.
lbíd, L1-íl, q. 1 l3. a. 2. m c.
35JMJ., II-íl, q. 162, a. 4, tn c.
36Tbíd., TI- TI. q. 113. a. 1, ad'.
37/bid., 11- U, q. 110, a. 2, tn c.

mal menor y_ue el homicidio. Lu go e licita la m ntira para evitar yue
alguien cometa un homicidio y para salvar al otro de la muen ' .
La objeción no e pertinente a la ilicitud de la mentira, porc.1u no
es lícito jamá elegir un mal menor para e,·itar otro ma ror. unca hay
que intentar inducir al mal. Como re pande l quioate: "La mentira
n sólo
pecad por el dañ que cau a al prójimo, ino por el d sorden
que implica eo í mi ma. Pero no e debe u. ar de un medio ilícito para
d fender lo · ínter e d 1 prójimo (...) Por lo tanto no
lícito mentir
para evitar cualquier p tjuici a tro.
pued no obstante, ocultar
prudentemente la verdad di imulánd la 39 .
Toda mentira e n í mi. ma e intrio. ecamente mala. Como lo
malo de suyo no puede hacerse jamá , independientemente del b neficio
o daño que le siga, la mentira no puede decir e nunca bajo ningún
pretexto. inguna circun rancia p rmite ju. tificar u i.ntríns ca maldad.
Ientir e ir c otra la natural za d la e municaci · n humana querida por
Dio . Por p rvertir 1 orden natural del l aguaje establecido por el
mi, mo Di
la m ntira va contra Dios. Lo malo de uyo no pu d
hacer e jamá , cualquiera t¡uc sea J beneficio que pueda brener
1
daño qu e pudi ra alejar.
Esta t .i moral · rcfi re a una v rda&lt;lera mentira. Puede haber
expresiones falsas en í misma p r que al utilizarla n se mi, ore ya
que nadie la entiende al pie de la l tra sino n otro sentido habitual que
e el que ha querido cxpr ar el que ha hablado. Tal e l ca o de la
figura retórica de la hipérb le que con ist en 'emplear palabra
exagerada para e}..-pre ar una id a gu stá más allá de lo · límite de la
ro imilitud 40· orno por ejemplo, la xpr ión: "hace un iglo que no
te Yefa .

E ta regla sobre la m ntira. iempre qu ·ea una autentJ.ca
m mira ·e basa en que lo que e· malo iotrin ccamente o por í rni-lno
no deb hacers jamás. o hay ningún fin que ju ti.fique un mal. i para
alvar a una per ona inoc ntc, ni Yitar una gran catástrofe, ni para alvar
la pr pía vida. l fin nunca justifica lo medio .
unca e licito menúr pero hay ca ione. en que e licito cuitar
la verdad, y hasta obligatorio, tal como ocurre, a ,~ ce , en la llamada
restricción mental
xi ten frase
qu
al igua) que lo términos
38lbíd.. 11- U, q. 11 0. a. 3. ob. 4.
39Jl/l(J. , 11-JI, q. l 10, a. 3, ad 4.
-m . l\larchese }' J. f-o rradellas. Oi«io11ario de nMncu. m'flra r tmm110/ogit1hitrmi11, np. iit,. p 198.

46

4-7

�equívocos pued n tener un d ble significado. Por ejemplo: 'He vi ro
comer un pollo". e denomina anfibología J e define como "un
enunciado ambiguo interpretable de dos modo
djferemc ,,4¡.
onnahnente de lo dos enti.dos uno es el má corriente o habitual. La
re tricción mental e una e pecie de anfibología 9u consiste en dar a la
ex pre ·ión ambigua con nue ·tra mente el sentido di . tinto al más patente y
usual. Por ejemplo, si a 1a frase "Te digo que no lo sé . e le da el sentido
de 'Te digo la iguieme palabras: no lo sé se hace una rc:tricción
mental.
Puede ·er de do. da es. R tricción puramente m nta~
anfibología interna, cuando no e deja ningún indicio para conocer o
de cubrir la anfibología. l ·emido qu le da 1a mente gueda rocalmente
oculto. Por ejemplo decir: 'no lo be cogido' , queriendo significar: "no
le he cogido con 1a mano izquierda . Restricción ampliamente m ntal, o
anfib l gía externa cuando el encido que
le da n sólo es interior
ino gue pu de er percibjdo por los demás porgue ólo e ·tá limitado
por la intención. Por ejemplo la fra e " l director tá en una reunión',
que puede entender e como no pu de recibirle' .
La re tricci 'o puramente mental no es nunca lícita porque
sencillamente una mentira. La palabra en este caso dejan d significar
por sí mismas lo pen ado. i fuera licita , tll re tricción e podría mentir
siempr . En cambio, la r tricción ampliamente m ntal no
lícita sin
cau a justa. La razón e porque el oyente, aunque pod1ía descubrir el
cntido utilizado, normalmente □ o presta atención y sufr un engaño. i
fueran lícitas siempre la re tricci nes m ntaJe , se baria imposibl la ,--ida
conómica y social, porqu siempre se sospecharía de engaño y de
fraude.
La restricción mental puede ser lícita, si hay una cau a ju a y
proporcionada. En - t caso e está ante una cau a buena con un d ble
efecto: uno bueno y tro malo. Hay un acto bueno la con onancia de la
palabra con el p n 'amiento, per que produce un doble efccro: uno
bueno ocultar la verdad por una cau a buena, guardar un ccreto
proE ional· y tr malo: el engaño probable del oyente. La licitud dcrí,·a
de la aplicación de las regla morales de lo actas llamad s voluntan
indirectos".
El acto oluntario indirecto o volun ari en su cau:;a es el propio
de aquella acción que siguen dos efectos: uno bu no y ocro malo. Para
llbid., p. 27.

48

que sea Lícito 1 oluntario indirecto; e · decir para 9u no ·ea imputable
el d cm malo a quien pon la cau a indirecta, deben ob ervarse cuatro
regla :
Primera: La acción áene que er buena en ·í mi. ma indifer me. Regla
que e una con ·ecuencia del sigui me principio: 1 unca es lícit
realizar accion s mala (mentir, , a hornar ...) para alcanzar
efe.eros buenos u óptimos. o e puede hacer el mal para lograr
un bien ( 1 fin no justifica los medios). Por ejemplo, robar para
dar a lo pobres.
egunda: El efecto inmediaro primer tiene que ser el bueno no el
malo. Para alguno , i . on al mi mo tiempo, con tal d intentar
el primero, son lícito . Por ejemplo al bombardear LJaa ciuda&lt;l
destruir a culpable e inocentes.
Tercera: Debe intentar. e únicament el efecto bu no
limitarse a
permitir el mal . ólo se permite de una manera indirecta . con
de agrado. i ·e intenta un efecto malo a a:avé de uno buen ,
es un acto inmoral y perver o. Tamp co es licito intentar lo
dos. , oica y exclusivamente hay que intentar el bien.
permít
el mal , porque es inseparabl del bu no per con di ou to y
de agrado.
Cuarto: Tiene que exi ti.r una proporción del bien que se quie ·e lograr y
l mal que se p rmitc. La determinación de una causa
prop rcionada que ju ·ti fique lo · fectos malo de la acci ' n,
c rresponde a la conciencia )r e el principio má dificil &lt;l
aplicar. Deb pr curarse que los daño · no sean mayores que la
ventaja que se obtiene.

1 problema de la re tr:i.cción m ntal licita stá n determinar si
ha causa ju ta y proporcionada.
la hay, uando e_ obligatorio
manife_tar la erdad, porque lo exige la justicia la caridad, la religión
ere.; y por tanto la rc · tricción m ntal e ilícita. En cambio puede . cr
má clara cuando se e tá bligado a guardar un creto, como un ccrcto
profe ional, un ccr o de confc ión, etc. n Jo otro caso no es muy
eguro emplearla~ porque e muy fácil engañar
obre la existencia d
causa que la ju tifiquen. 'ni amente es aconsejable, cuanuo, ademá de
er
rdad ramenre ju ·ta la causa, no exi ta otr procedimiento para
ocultar u □ a verdad, que a bligatoria callar.
.J.9

�4. El fanatismo
Conviene también advertir que la afirmación de la verdad de que
algo es objetivamcnt erdader , no e fanati mo. amo explicaba Jaime
Balm , el fanatism es "una viva exaltación del ánimo fuertem ntc
señoreado por alguna opinión, o fal a o xagerada". Esta definición aúna
dos elementos. Por una parte: w1 excesivo entu ia mo o apa ionamienro
por una opinión, una apreciación personal que no .implica la certeza
absoluta. Por otra, la falsedad de e te parecer o bien u verdad, pero
deformada por extremar su importancia; c n lo cual
nvucl e de
fa! edad.
· l elemento de falsedad o no corr spondencia con la realidad e
un elemento necc ario para el fanatism . Respcct a la verdad, no se da
el fanatismo, aW1que ca muy grand el entu iasmo yue su cite. Hay
entonces como indica Balme "Ent1riasmo n el ánimo y heroí mo n
la acción p ro fanatismo no: d otra manera los héroe, de todos los
tiempos y países quedarían afeados con la mancha d fanático . El
fanatismo iempre e cá conexionado con eJ error y por tanto con el mal.
Puede ocurrir también que algo verdadero vaya acompañado de
fanati mo, porque e mantenga o defienda la verdad con medios
inadecuado , como la imposición la violencia En realidad, como nota
Balmes no no encontramo con la ola verdad, porgue "por entone s
ya existirá también uo juicio rrado, en cuanto se ere qu la opinión
Yerdadera autoriza para aqu llo ' medios, e decir, que habrá error
exageración' . o hay ningún tipo de fanatismo, i lo · m di s gue e
emplean para de~ nder fa verdad, on legítimos y portunos.
Las clase de anatismo pu d o r según los diferenre tip s de
error. ''Tomado el anatismo con t da esta generalidad se extiende a
cuanto objetos ocupan al espfr-iru humano, y así hay fanátic
en
religión en política y ha ta en ciencias y literatma" 42·
o obstante, n entido propio el fanati m se aplica a lo
r ligioso. 'Por sta cau a l sol nombre de fanático sin ninguna
añadidura expresa un fanático en religión; cuando, al contrario si se le
aplica con resp cto a otras materia deb andar acompa11ado e n l
apuesto que la califique: así
dice fanáticos políticos, fanáticos n
42:Ja1111e Balme . E/ proteslu11f1Jm&lt;, mn,pmudo ro11 el ratoliríwm, en Jd1111.• Ohms rnmplcltlJ. op. ríl., mi. !\' ,
\'111. p. 81.

50

literatura y otras expr ione d este tenor '43 . La in~~ación religio a en
el hombre es de las más básicas , por ello el sentlmle□ co que produc
puede exaltar fácilmente; y, si d svía u e~ecto on más gra e gue
otro d scarríos. Declara, por ell , Balm s:
o cab duda .~u , en
rratándo ·e de mate1ias religiosas tiene el hombre una prop ns1on muy
noca.ble a dejars dominar de una idea, a exaltarse de ánimo en favor de
ella a tran. mi tiria a cuantos l rodean, a propagarla luego P r toda
partes, llegando con frecuencia a empeñar e en comunicarla a los otro
· 1 . ,,44
aunque ea con las mayores vto ocias . .
.
También ocurre n lo otro fanausmos, pero no c n la m1 ma
virulenaa. F.I anatismo n el orden religio o se di. tingu del fanati mo
en materia no religiosas. ' n co a de religión adquiei:~ el .~
. del
hombre una nueva fuerza, una energía terrible, una expan 1011 srn límit s·
para él no hay dificultade ·, no ha~ obstáculos no hay embaraz de
ninguna da. e: lo incere es matenal desapar cen enteramente, lo
mayare padecimientos se hacen lisonjero , lo tormentos son nada, la
·, agrada ble' 45
muerte misma es una il u 10n
La inclinación y la pa ión r ligio as n on malas en sí mi ma
pero sí su de. viaciooe : "Acont ce en esta pa_ión lo propio que ~n la
demás, que si producen lo rna ores mal es olo porque e extravrnn de
su objeto legítimo, se dirige□ a él por medios que no _e tán de acuerdo
con lo que dictan la razón y la prudencia, pues que bien observad_o el
faoati mo no es más que el sentimiento religiosos extraviado,
sentimiento gue el hombre lleva consigo d de la cuna ha ta l epulcro y
que e ncuentra sparcido por la ociedad en todos lo periodos de u
existencia' .
, l fanati mo afecta de una manera inmediata las facultades
superiore del hombr , al en endimiento y a la voluntad, que posibilitan
la inclinación religiosa del h mbre ya que están inclinada es ncia.lmente
a la verdad y al bien respectivamente : 'Como este entimienro s tan
fuerte tan vivo, tao podero o a ejercer bre el hombre una influencia
sin limites, apena se aparta de su objeto legítimo ap nas · d vía del
sendero debido cua□d ya produce re ultad s fune ·t "; pue que e
combinan de. de luego d s causas mu a propósico para los ma ore

43Jhitl. Vlll pp. Sl-82.
441Ml , 11 , p. 82.
45lbid , VID p. 82.

51

�desa tre
como on: ab oluta ceguera del entendimiento y ullil
irresistible energía en la olumad ' 46 .
Por u conexión con la religión, el fanati mo aparece en cualquier
religión. in embargo, 'injusticia fuera tachar una religión d fa! a . ólo
porgue en u seno hubieran aparecido fanáticos: e to equivaldría a
de charla todas pue no sería dable ene ncrar una que e ·tuvi e exenta
d cmejante plaga".
o en e da es del mi mo cip ni en idéotic grado. El hecho
e vano gún lo e la per ona en qui n
v rifica egún lo on la idea.
y co ·tumbrc del pu blo en medi del cual e realiza; pero en J fondo e·
el mi mo, y examinada la cosa en u raíz e halla qu ti nen un mi mo
origen la · vi lencia de lo sectario. de Mahoma que las extravagancias
de los discípulo. de Fox"47 fundador en el siglo
l de lo cuáqueros
que se di tinguieron por u mínima teología pr testaore, u pobreza
cultural u pacifism , u humanitari mo qu les llcrn a d f nder la
ab lición d La e daYitucl, la d feo a d la mujer la mej ra de La. leye.
penale y su crvicio activo a favor d I prójimo e pecialmeme n ép ca
de calamiclade · pública .
La te i de Balme es qu
L fanatismo e. un componente
antropológico. ·tá como n estad potencial en el actual . tado d la
naturaleza humana, porque en el fondo del corazón human hay un
germen abundant de fanati. m , y la hi. tocia del hombr n • frece d
llo tan abundante prueba que ap na e encontrará h cho que deba
r reconocido e mo má indudable. Fingid una ilusi ' n cualquiera,
contad 1~ ,'i ión más xtra agaote forjad el i t ma má desvariado· p ro
tened cuidad de bañarlo t d con un tinte religi
, y e tad seguro. qu
no os faltarán pro 'titos cntusia ra qu tomarán a pecho el ose n r
vue ero dogmas, l pr pagarlo , y que e entregarán a vu tra cau a con
una mente ciega y un corazón d fueg ·
d ·cir, tendr ' i baj yuc rra
4
bandera una p rción de fanátic "
. obre I orig n del fanati m explica Balmes que: 'Hay o la
hi tona del e píriru humano un hech univer al y constante, v
·u
vehemente inclinación a imaginar ·istemas qu
pre ci~diendo
completam nte de la realidad d La. co as frezcan tan ólo la obra de
un rngeruo que se ha propue t apartar e del camino común y
.

abandonar libremente al impul o de :us propias inspiraci ne. (...) Lo
que en un principio no rn más que un p n amienlo ingeniosos y
extravagante pasa Luego a s r un germ n del cual nacen ,·áscago. cuerpo
de doctrina y i e ardiente fa cabeza d ode ha brotado e pensamiento.
. i e tá eñoreada por un coraz · n lleno de fuego el calor prnrnca la
. , y ta. el f:anatl. mo, propaga
.
dor de e d o · los c.lcliri
ferm maaon
· .os " 49 .
\ña&lt;lc qu "acreciénrasc singulanm.:nrc d p ligro cuando d
nuevo ·i rema vera . bre materia: religio a o ·e r za con ella · por
relacione mu inmediata : en ronces la, extravagancia · &lt;lrl e píritu
alucinado e tran f, rman en in. pi.racione del cielo; la ermeocaci · o del
deliri , o una llama c.füina, y la manía de ingularizarse. en Yocación
extraordinaria".
demás muchas ,Tece "el orgullo, no pudiendo sufrir opo icion.
e desboca furioso contra todo l que encuenLra establecido, e in ultando
la autoridad, atacando todas la in. tiruci n , y despreciando la. pcr ·onas,
di fraza la más gro era Yioleocia con el mamo del celo y encumbr la
ambic1 · n con el nombre &lt;le apostolado. fá alucinado a Y e que
educt r, el mise.rabi
mantatlco llega qmzas a p r u dir
profundamente de gu son Yerdad ra u doctrina· y de que ha ido la
palabra d I ciel · y, pre entando en el fogo o lenguaje &lt;le la dem "ncia
algo de singular y xtraotdioario, tran mite a n · oyent · una parte d u
locura ) adquien: en breve un considerable número de pro. 'lito~• .
La hi roria mue tra a imi ·mo, gue ' no s n a la ,•erdad muchos
capace de r pre entar el primer papel en e a escena de locura, pero
dc-graciadamenc · lo h mbre son demasiado in n ato. para dejar:e
arra ·rrar p r el primero qu
arroje atrevido a acomeL r la empre a,
pue. que la hi toria y al experiencia hrut n tlencn emei1ado que para
fa cinar un gran número de hombr . ba rn una palabra, y qu para
~ rmar un partido pro malvado, por e trava~ancia por ndícul qu
a,
0
no e necesita má que l vantar una bandera' - .
P r con iguiente: ' o e tá el mal en que e pre cnten fanáric .·
n m di d una r ligión, ·ino en qu ella lo fom1e n qu los incite al
•I
fanati m
le. abra para él anchura a puerta ' . En te · ntid p dría
clasificar a esta últimas religi n s de fanática .

49fbid. \11. pp. 70-71.
50Ibíd, \ 11, p. 71.
51 /bíd, \'lll , p. 80.

46/bíd., \'lll, p. 82.
47/bíd., \111, p. 82.
48Jbíd., Vlll, p. 80.

52

53

�1\ pe ar de la acu acione , de d la Ilu traci 'n, de fanari mo a la
lgle ia Católica, no puede calificar. e como tal. " in duda que la Iglesia no
se gloriará de que haya podido curar toda las locuras de lo hombre y
por tanto, no pretend rá tampoco u d entre u hij
haya podido
desterrar de tal manera I fanatismo, que d vez en cuando no haya visto
eo u eno algunos fanáticos· p ro í gu puede gloriar e de que jamás
religión alguna ha dado mejor en I blanco para curar, en cuanto cabe,
este achaque del e píriru humano; pudiendo, ademá ·, a gurarse que
tiene de tal manera tomada us medida qu en naciendo I fanati mo
le terca de de luego como un vallado, en que podrá delirar por algún
tiempo, pero no producirá ei eros de con ccuencia de a. rro as' .
•n la Igle ia Católica e o extravío de la mente, esos . ueñ · de
delino que, nutrido
avivados con el tiempo arrastran al hornbr a las
mayor s extra,agancia y hasta a lo más horroroso crúnen apágan
por l común en u mi mo orig o, cuando existe n el fond del alma el
saludab]e convencimiento de la propia debilidad y el resp to y umi ión a
una autoridad infalible'.
nr fenómenos extraordinarios como visiones y revelacione , y
la · repercu iones en l cuerpo que les acompañan, como el é~ta i , que
pueden ent nder como ign
del c n cimiento contemplativo de
Dio u otro e tado místico: "mi otra todo e to tenga un carácter
pri ado r oo , e extienda a la verda&lt;le de fe la fgle ia por lo común
d1simula, tolera e abstien de entr mecer e calla, d jando a l enoco
la di cu ión d Jos becho . y al común d lo fieles amplia libertad para
pen ar lo que má le agrade. Pero ·i t man la cosas un carácter má
grave i el vi ionario enmt en cxplicacione obre al uno punto de
doctrina veréi de de lucg que se despliega. el espíritu cl Yigilancia: la
lgl ia aplica at ntamence el oído para yer i e mezcla por alli alguna ,-o%
qu
aparte de lo nseñado por el Divino 1a srro· fija una mirada
observadora obr el nuc\'O predicador p r si hay algo que manifi sce o
al alucinad y errante en materias de d gma, o al lobo cubiert con piel
&lt;le oveja; y en tal ca levanta de de lueg el grit advierte a todo lo
fiele . del ~ r o d J p ligro y llama con la voz de pastor a la oveja
descarnada. 1 sta no escucha ino qui r seguir más que u · capricho ,
entonce la separa del rebaño la declara como I bo y de alli en adelante
el rror y el fanatismo ya no ·e balJan en ninguno q~e de e p rsev rar
n el cno de la Igle ia" 52 ·
52Jbid., \1.Il, pp. 83-84.

Tarnp co e pu den tratar de fanático a lo fnndadore de la
comunidades teligi a
que, a diferencia de e tos fenómenos
particulare han tenido una gran repercu ión ocial. 'Aun cuando
pre cindiéramos del profundo respeto que
merecen u "i.rrude y de
la gratin1d con que debe corresponderle la humanidad por lo ' beneficio
in cimabl s que le han di pen ado; aun cuando diéramos por upue to
gu e engañaron en todas sus inspiraciones podríamos apellidarlo
iluso mas no fanáticos. En cfi cto, nada nconttamo en eUo ni de
frenesí ni de violencia, on h mbrc que de confían d sí mi. mo-- que, a
p ar d creer e llamado por el cielo para algún grande objeto no e
atre en a poner mano a la obra sin haber e postrado anee lo · pie del
umo Ponúfice, ometi ndo a su juicio las regla en que peo aban
cimentar la nueva orden, pidiéndole us luces sujetándose dócilmen e a
u fallo y no realizando nada sin haber obtenido u licencia ' 53
o se encuentra en ellos ninguna mejanza con eso fanático ·
qu arrastran en p s d sí una muchedumbr d furibundos gu matan,
de truyen por todas parte (...) _, n los fundadores de la órdeoe
religio a vemo a un hombre que dominado fuertemente por una idea,
e empeña en llevarla a cabo aun a co ta de los ma_,ore acrifi.cio pero
vemos siempre una idea fija desenvuelta n un plan ordenado teniendo
a la vista algún objeto r ligioso y ocial y obr todo vemos e e plan
sometido al juicio de una autoridad examinado con madura di cusión r
enmendado o retocado según par ce má conforme a la prudencia' 54 . ·
En conclu ión a cuatro preguntas fundamcacaJe que e pueden
formular las re ·puesta de Balmc ·on las siguiente : '¿Podrá negarse
que haya fanari mo, en el mundo? mucho. ¿Podrá negarse qu ea un
mal? Y muy gra e. ¿Cómo se podría extirpar? De ninguna manera.
¿ ómo e podrá atenuar u fuerza refrenar u violencia? Dirigiendo bien
55
al hombre" .

5. La intolerancia
El d recho ba ·ado en el correspondiente deber de afirmar
ab olutamcnt la verdad, no implica tampoco la intolerancia. om el
mi m Balmes indicaba, la tolerancia es "el sufrimiento de una e a gu
53 TWd., vm, p. 84.
54 Ibid., vm, p. 85.
55 lhlfl, Vlll, p. 81 .

55

�e conceptúa mala pero gue e cree conveniente dejarla ·in ca rig (...) la
idea de tolerancia anda i mpre ac mpañada de la idea d mal (...)
T lerar lo bueno, tolerar la virtud serian expresi n monstruosas.
Cuando la tolerancia es en l orden de las ideas upone también un mal
del entendimiento: el error. adie dirá jamás que tolera la verdac.1"56 .
El motivo por el que e soporta d mal o el error , porque eJ
r chazado upondria otro mal más grave que 1 sufrirlo. in embargo la
to! rancia del mal no sup ne la opción del mal m nor. o e elige u opta
por un mal, ino que
oporta el mal elegid por otro, , p rque un
juici prudencial da preferencia a la t Jerancia d 1 mismo para impedir
mayore · mal e ·.
Para comprender adecuadamente la naturaleza con sus causas y
efectos de la t lerancia, Balm s la considera primero en el individuo y
des pu , s en la ciedad.
e llama LOleran te un individuo cuando e, tá
habitualment en tal di posición de animo que ·opo11a , in enojarse ni
· ·
· a la . uya , 57.
al terar e la· op1ruone
contranas
En el lenguaje conient
e dice que hay que 'tolerar la
opuuone ~
o bstante parece que n e te caso, 1a t I rancia n
significa sopmtar un mal dejándolo in ca tigo. A
ta dificultad,
responde Balme : 'Cuando decimo qu t leramos una opinión
hablamo siempre d opinión contraria a la nue tra. En e. t cas la
· ·,
·
· · ·
59
oplnlon a¡ena es n nu stro U1C10 un error" . Por consiguiente,
t lera
algo con iderad erróneo y por tanto W1 ma(
Recon ce, ·in embargo, gue "si nuestra pinión no pasa de tal e
d cir i el juicio bien que afianzado en razone qu nos parecen buenas,
no ha llegado a una completa , eguridad cnt □ce nue tro juicio · bre el
error de lo otros erá también una mera opinión; pero si llega la
convicción a tal punto que se afirme y consolide del todo, e t e, . si
Uegamos a la cert za, entonce
taremos también cicrtc s de que los que
foanan un juicio opue, to yerran".
Hay, por anto, dos c nccpto de opinión, un implicando la
c rteza r el otro la in certeza. i e tiene la propia opinión com cierta . e
tol tarán la otras, porqu ti ' nen qu er n verdadera.
por ell ,
mala . i por el concrari la opinión propia ·e considera como inci tta,

}' por con iguient no e cree que sea errónea la opue ta no hay
tol rancia.
o ob tanre, c n e ta di, ti.ación aparece una nueYa dificulrad,
pue to que si e un deb r m ral I re p -tar la · opininne de lo demá ,
habría que respetar también en el prim r ca o, lo · rr re. . o e a í
poryue "el re petar las opinione puede tener do
entid . muy
razonable . El primero e funda en la mi ma flaqu :ta de convicción de la
p r ona c.1uc re ·peta, porque cuando sobre un punto no h mo llegado a
má que formar opinión
entiende que no hemos llegad a certeza )
por tanto en nuestra mente hay el conocimicnt de que exi ·ten razones
p r la parce pu ta. Bajo te concept podemos mu bien d cir que
re p tamo la opinjón ajena, n lo qu xpresamos la comricción de 9u
podem · engañarnos de que qui:tá n e ·tá la verdad de nue tra parte".
En e ·te sentido, no re ·pecamo el error, porque e de conoce dónde
tá. Por con iguiente, la obligación moral se refiere al segundo caso: a
re petar la· opinioue con ideradas como incierta, .
También la norma e· válida para el segund ca o, cuando se tiene
la · opinionc por rrónea , porque, como añade Balmes, "segund
respetar las pinione significa a v ce re, p car las persona. qu la
e an re petar lb
·
·
,,60. Lo qu no e
pr te
a uena ete r petar u 10tenc1on
re petar un rror.
En realidad, e ·tas dificultades surg n por la imprecisión del
término 'opinión'. a.nto Tomás al colocar l acto de creer c mo un
acto intelectual intermedio entre el pcrfi cto el imperfecto, explica: "De
lo acto que pert nec n al ntendirniento alguno incluyen firm
a ntimi oto in indagaci ' n o pen, amiento corn cuand e con ideran
las cosa que se conocen o entiend n pues e ta indagación stá ya hecha.
tro acto del entendimiento tienen peo ami nto aW1que in terminar,
y. por tanto, sin a entimiento firme. ea que no
incline a ninguna d
las parte , como es el ca o de quien duda, a qu se inclin n a una pan
rná que a otra inducidos por liger s indicios, y e · 1 cas de quien
so p cha s a porque . e inclinan a una parte pero con el te111or de qu la
contraria ea v rdadera,
stamo con llo en la pini ' n. El acto de f,
entraña adh si.ón firme a una , ola parte y co e. to c miene con el que
conoce • entiende. in rnbargo, el con cimient del acto de fi no es

5~Jaimc Brumes. l.; / pmtest,.111/ismo rompomdo m11 rl culolin.r1110, 1,p. dt., XX.XI \', pp. 3~1- 142.
57 ll,íd. , XXXI\', p. 343.
58 J;ume Balmes, /!/ protutanlit1110 c111Jtpamdn m11 ti ralo/ms1110, op. rtl., ;:..: , · :,.,:J\', p. 342.
59 Op. ÚI., c. X&gt;....."'-IV, p. 342.

56

6ll lbíd., p. 342.

57

�perfecto por n encr una vi ióo clara del objeto, y en esto último
coincide con el gu duda, o, p cha y opina •61 .
Conforme a este texto pueden da ificarse lo con curuento
incelectuales del hombre, según sean perfi cta. o imperfectas la operación
intelectual el ej rcicio del pen amienr , "indagación . ejercicio de la
certeza,
'a eotirniento" qu comportan, en icte da e : ci nci,'l, ciencia
aJquirida ign rancia duda, sp cha opinión y fe.
El conocinliento ci ntífico en u fa ·e de investigación y
adguisición po ec un p nsanliento perfecr y tma certeza perfecta. La
ciencia _a adquirida, no r qui re pensamiento porque ya
ha probado,
po ee una certeza perfecta. La fe, en cambio implica un pen amient
imperfecto en cuanto no pr porciona un conocimi nto claro com el de
·
·
la certeza es perfecta62 · Las ignorancia tiuc n es
1
a c1encia
conocimiento no po ee ni pen ·amiento ni certeza. La duda es un
peo 'amiento imperfecto porque no e ha podido realizar c mpletam nte
la indagación y una certeza por ello, imperfecta, en la que no hay
prc(erencia por ninguna de la po ibilidades. ~ n la . o pecha, también
hay p n atni nto imperfecto y cerceza imperfecta, pero c n la preferencia
a una de las posibilidade p rque . po e n eñale. de mayor certeza.
Igualmente en la opinión hay un pensamiento imperfecto una. certeza
mip¡;rfccta, con una preferencia p r una de las po ·ibilidade , per sin
rnc.hcio ', y por canto, con el temor de gue ea erdadera alguna de fas
re tanres.
El ámbit de lo opinable e muy amplio. in embargo hay
mucha ven.lades ab oluta , gu se imponen al hombre de un m d
natural, y gu proporcionan cerr za perD eta un firme a. entimient a la
verdad. Ademá, hay gue ten r en cuenta gu en el orden de lo
principio· por u inmutabilidad y pennaneocia, no son opinables. En
cambio, í se encuentra en el orden de la aplicación coocr ta de los
principio, generales. orno on di tinta. bs circun. tancias y e. po. ibl
un~ aplicación de múltiples m do ·.
ta verdaclc pracaca son
uprnablc ,_no prop rcionan una certeza perfecta y egura. La. opiniones
n son b¡ ro de la tolerancia, . ino los error . , los vicie s.

61.

iu110

Tomás, .\1111111111 T'/,rolo¡/m, 11- 11, t¡. 2, a. l.

Sa,~ Agustín &lt;lio, por dio, la s1wi1cntc dcfimc1ón d e: "ercer ·. pensar con asenrim1enro'' (, an
Agusw1, De f"'ulest111111i11111" 1t111(lom111, c. 2). bsra ccncz:t no la pruporcmna la clara ,·ts1ón dd ,1b¡ctp
mtclccnm.L Slno al ptc~1ón de la volumad. movida por la grncrn Je Dio~.

La colerancia puede con id ·ar
una ·irrud en cu~nt? . se
adquiere como un hábito. " o supone en l irn.li\~duo nueY?s p~n~~p1
. ino má bien una calidad adquirida e o la prácnca una d1, po IC1on d_
ánimo que se va adquiriendo in en ibl mcnt un hábito d sufnr
formado con la repetición del ufrimiento' . Propiamente no e una
virtud, porgue no está dirigida en cuanto tal al bien, p_c ro pu de
con iderarse c mo una con ecuencia de 1a práctica de la vutud de la
prudencia
, .
_
u 011gen e natural. "En lo oral como en lo físico el r?ce atina
el u. o gasta, y no es po ibl que nada e o tenga p r largo t1 mpo en
acrirud yj lenca. El h mbre
indignará una do,, ci n veces al oir que se
impugna su manera de p n ar; p ro no s po, ible gue ~o~tínú
indignándose siempre, y así al cabo vendrá a r ignare a la opo,1c1on, e
acostumbrará a ufrirla con templanza, · por má
agrada· qu
conccpLúe su. cr encia. e contentará con defenderlas y propagarla
cuanto le sea po, ible, y cuand no tratará d guardarlas en el fon~o de
su alma como un preciosos depósito procurando prescn•arla del vtcnto
di ipador que oye piar en us alr d dores ' 63 ·
El hombre explica Balme , con gran sagacidad "c n el traro la
expe1icncia, las conuadicciones ha llegado a po e r un conocimi nto
claro d la verdadera situaci , o del mundo, se ha hecho cargo de la
funesta combinación d circun. tancias que han conducido o mantienen a
mucho des aciados n el error, 'ab en cicrt mod e I ar e en el
lugar en que llo s cncu ntran y a í ient c n má. viveza el beneficio
que él d be a la Prm idcncia , e para con los otros más benigno e
. dulgente,,64.
111
La religión cri~tiana contribuye a la adquisición de la t lerancia
p r enseñar do. ,irtude fundamentales, propias del cri úanu:m : la
humildad y la caridad. La humildad genera la rol rancia porgu 'nos
in. pira un profundo e nocimiento de nuestra flaqueza, que n
hac
mirar cuanto tencmo c mo
nido d Di
que no nos deja
r
□ u ·tra ,·entajas obre nue ·t..ro. prójim
ino com mayores ótul de
agradecinúento a la liberal mano &lt;le la Pr videncia (...) no limirándo e a
la e ·fera ii1di\ 'dual in abrazand la humanidad entera, nos bacc
consid rar como mi mbro de la grao familia del linaje humano, caído d
·u primitiYa dignidad por el pecad del primer padre, e n mala

(i2

5

63 Jaime Bal.me , /.:,/ proll'skm1w110 comp11mdo m11 el rt1tol1Cm110, ( &gt;p. (.i!., .' X.X.l\', p. 145.
64 /bid ,. 'XXI\' , pp. 344-345.

59

�inclinacione n l corazón, con tinieblas en el nr ndimiento y, por
consiguiente, digno de lástima indulgencia en su falta y extravío, (...)
e a virtud no hace indulgentes con todo el mundo porqu no no deja
olvidar un momento qu no otros, má tal ez que nadie nccesiramo
.' de 10
. dulg neta
. " 65 ·
tambten
La caridad cri tiana e otra fu ·ntc de tolerancia, ''La caridad, que
nos hace amar a todo I s h mbrc , aun a nuc tros mayore. enemi os
qu no in. pira la e mpa i, n de . u falca y errores, que no. obliga a
mirarlo'- como herrnan y a émplear lo medios que e. tén a nue. tro
alcance para acarlo d
u mal e. cad , in que no :ca lícito
con iclerarlo privad de p ranza de alvaci 'n, miem:ras viv o s bre la
tierra (...) no ere m ni podcmo. ere r condenado a nadie mienrras
vive, pu s qu p r grande que . ea su iniguidad, t da ía on mayor s la
misericordia de Dios y el preci de la sangre d Jesucrist 66
i e examina la tol rancia en la soci dad se ncuentran las
mi mas caracterí ricas en cuanto a su naturaleza ·u orig n y fmalidad.
También en la ·ociedad, la t lera.ocia n es efcct de un principio, sino
de un hábito. uando en una mi ma oci dad viven por largo tiempo
hombres se difcr ntes creen ia~ rcligi a , al fin llegan a sufrirse uno. a
otro , a tolerar e, porque a esto los conduce el can ancio d repetidos
ch que · el deseo de un tenor de vida más cranquilo y apacible; per en
el corni nzo de esta discordancia de creencias, cuando se encuentran cara
a cara por primera vez los h robres que la: tienen distinta el choque
má o meno - rudo s i mpre inevitable. Las causas d esto e
encuentran en la mi ma natural za del hombre ,, vano e luchar e ntra
ella ,67.
' ,
R pecto a la cau a, , además de la impronta del cri. tianism ,
que ha enseñad 'la fraternidad univecal" hay que notar gu la
tolerancia e ha ido imponiendo lentamente p r la mi ·ma fuerza de las
c sa . ' a multitud de religiones la incredulidad, el indifcremism , la
suavidad d co tumbres, el can anci J jado p r las gu rra ·, la
organización industrial y mercantil que han ido a&lt;lquirien&lt;lo las
sociedades, la mayor comunicación d las pcconas por medi de lo.
viaje d la ideas d aJ pr n. a, he aquí las causas que han producido en

65 ll1fd.. X. ' XJV, pp. 43 344.
66/hid., , ' IV, p. 343.
67/hid., .'XXI\', p. 347.

Europa sa tolerancia universal gue lo ha ido inYa&lt;licndo roJo,
establccién&lt;lose de hecho donde no ha podid . cablecersc Je d 'techo''.
La tolerancia cial no es fruto &lt;le la indif rcncia por la \'crdad
del agnosti.cisrn , 1 del e cepticismo. o de la increJuli&lt;lad. ampocn L'.11
el individuo porgu en sro. ca. o lo que se bacc ante el mal l'.
p rmitirlo, pero sin querer, aun pudiendo, ünpec.lirlo. Puede &lt;lecirse qu '
hay una aprobación dd mi mo. o hay un:1 verdadera tolerancia. C ,mo
nota Balmes: "mal puede indignarse contra las docrrina · a1cn,'ls qwen no
tiene ninguna. y, por tant no encuenrra oposición ninguna (...) I.a
tolerancia en tal ca o nada tiene de extrañ , es natura~ nec ·aria. y lo que
fuera inconcebible lo gue fuera ex:rravagance y que indican, un m, l
, sen,' la rnto
. l rancia
. "6
corazon
Esta a tiru&lt;l flexible tambi 'n se da en la :-1uténrica tolerancia, p ro
la pcrmi ·i ' n no s posiUYa; se sufre por ella. ~·i no ·e impide es por
prudencia · para n acarrear un may r mal. e reconoce, por tanto, la
difcr ocia entre el bien y I mal r no e aprueba el mal, sino L]Ut.:
implemente se permite, p r n p &lt;l rlo eYita ·. De ahí LJUt la toleran ia
supone cierta blandura de :ínun LJUC, nacida del trato y c.l lo. hábitos
que é te engendra, se hermana no ob. ta.me con la: conviccionc
religio a. más pr fundas
con el c lo má. puro y ardiente por h
6
propagación d la v rdacf' .

J'

6. El diálogo
La veracidad, la p odernción, opuesta al fanatism &gt;, y la
tolerancia, qu deben regir en las relacione ce nómicas, para que é. tas
s.Í.1.Tan r almentc al hombre y a las cultura lb·an a un profundo : mido
del ruálogo. L e rt za de la Y rdac.l no lleYa al dist~nciamicmo de otra
posici n . La v rdad no reyuicrc la clausura de la relación on lcr que
no piensan igual, . ino el c.liál go. El serücio al hombr c.1 • la t.:Cl nomia
d b · ejerc rsc en un clima de diálogo cordial. l'...s muy úLil para ello tener
en cuema las lr condicione· &lt;le todo tliálogo, también in&lt;lic, da. por
Balmes frut &lt;le u con cuniemo del pcn ·amiento fil, óficu clásico r
tra&lt;licional y de la bs rvación ele la realidad "ocia! del siglo XIX, raíz ~
germen de la actual.
·

68lbíd., XX..'\J\', p. 34ú.
X.,"XJ\', p. 345.

Wf/¡itf..

6

61

�La primera condici 'o es la comprensión. En wdo diálogo, e
deben. en primer lugar, ar ncler la. otra posicione , guc tienen guc · r
conocida incluso con gran claridad tanto en ·u argumentacion ' como
en su misma fuerza convincent . · Debem
cuidar mucho de
d . poja.rno. de nue. tra id a ) afeccione y guardarno. d pen ar que
lo. demás e bracán e mo obrarfarnos no otro . La c.,pcricncia de cada
día nos n 11a gue el hombre s inclina a juzgar de 1 &lt;lemá. t mándo e
por pauta sí mismo(... ) Esca inclinaci · n e uno de los ma) re b. tácul s
para ene ntrar la \'erdad en todo lo conc rni nre a la conducta d los
hombres ' 7 Lo mism s puede decir &lt;le u m &lt;l d ¡ en ar.
o s fácil la c0mprensión &lt;l lw otrw. D sgraciadam nt , el
con &gt;cinúento de los hombre. e uno de lo e tudio. má difícile. , y por
lo mismo e: rarea espino a d recoger los dat . preciso. para acertar"7 .
no de lo · principale moti,·
es p rquc, en rnuch . de
nuc tros ra.z namicnto , rendemos a urilizar la. comparactone. y c n
resp ero a lo má. c nocido que som s no ocro. mism . . Pre tamos a
l · demá el mi. m modo de mirar y apreciar lo
bj ro. . E ta
explicación tan sencilla como fundada, ñala cumpli&lt;lam ncc la razón de
la dificultad que encontram
n de p jaroo d nu . tras id as y
s nti.micmos (... )
n nadie ,1vim má · ínrimam me que c n n otros
mismo · y hasta lo m nos amig de c ncentrar e tienen por necc ·idad
una conciencia muy clara del curso que ordinariamente iguen u
entendimiento y voluntad. Pr , énta. e un ca. , y no atendí ud a qu
aquello que pasa en el ánimo d l s e tros, como i dijés mo en tierra
extranjera, no sentim . naturalm me llcva&lt;los a p n ar que deb rá de
suceder alli lo mi. mo a cona diferencia gue hemo vi to en nuestra
. ,72.
parna
J ,a segunda condición de todo diál go es la b n Yolcncia. Debe
procurar e ·iempre e ner ha ia d ou·o
manife tarlo, un amor de
bencvol ncia. E ·te tip de amor de &lt;l nación hace, en 1&lt;.liálo , que, .in
despreciar ni humillar al interl cutor sino procurand hallar y val rar la
paite de v rdad que pre enta. ' ;uaud se trata de com·encer a tro ·, ·
preciso separar cwdado ·amente la causa de la ,. rda&lt;l d la cau ·a del
amor pr pío. Importa obr manera persuadir al contrincante &lt;le que
ccdiend nada p r lerá en r puración. o ataquéis nunca la claridad y

º.

-~!;time lhlrnei;, E/ critrrio. en Olm1uomp!tt,11, Op. iit. \ 'l l, pp. 5911--591.
~¡ IIJ//1., \11, p. 590.
-2 1/1//l, \ 11. p. 591.

62

per picacia de . u talento d otro modo e formalizará I combate, la
lucha . erá reñida y aun t ni ' ndole bajo vue cr pie y con la e pada en
la garganta no r cabarci. que
confie ,·encido". Balrocs da para ello
e te mili uno con cj práctico: Hay ci rta palabra de cort ía y
deferencia qu eo nada op n n a la verdad, en vacilando l aclvcr ario
convien no conomizarla si desdi que e dé a partido aoc . que las
co a· ha 'an ll gad a xtremidade dcsagradable ·" 73
La terc ·a condición e la ioc ridad. En I diálogo debe
xpre ar. lo propio, 1 pen ad aclarándol y al mi mo ti mpo
rno. trando "u verdad. ~I diál go no up ne la renuncia a la verdad. ~I
re pet a la pcr ona qu ticn otra posición lleva preci amente a apelar a
. u razón., para lograr el nt ndinuenro mutuo.
Las virtudes de la justicia y de la caridad obligan a e ta sinceridad.
' La caridad n s hace amar a nu • rros b rmano , p ro no no obliga a
reputado por bueno i on malos in embargo, la caridad:
o no ·
pr hfbc el o pechar el cll s cuando hay justo motivo. ni n impide
el ten r la cautela prudeot , qu de uyo ac n ja con cer la miseria y la
malicia del human linaje" 74 .
i la ju ricia ni la caridad comportan un compromiso con lo no
verdad ro, sino la audacia de juzgarlo y de proclamar clara
encillam nt la verdad, pero nunca con encon o anripatfa. .. n todo
diál g , deb procurarse tratar al otr c n indulgencia y benevolencia.
in de preciarle o herid sin hwnillarle y procurando hallar y valorar la
parte d verdad que pre enta. De este m do e le r c noce como un
ac mpañance n la bús 1ueda de la verdad.
Tanto la justicia com la caridad exigen la proclamación clara y
encilla de la verdad. J der ch que tienen lo. demás de conocer la
,, rdad comporta I deber el no encubrirla. in embargo n la
pre entación de la ,·crdad, hay qu tener en cu nrn, ad má de gu e ·
preciso evitar el nfado, la irritación, la en mi tad y el res ncimicnt .
~ demá el diálogo n
ólo d be re petar fa pluralidad ino gue
también deb
r plural. ' orno los sere se diferencian mucho entr í
en naruraleza, propiedades y relacion el mod de mirarlo y el método
de p n ar s bre ell han de er también muy &lt;li~ r nce 75 . •D ahí qu
no puedan hacer e juicios t m rari . " 1 ada má arri .gad gu juzgar
73 /bid., XI\', p. ó 9.
74 lbíd. \ 'Il , p. 592, nota.
75 lli"I.· X\', p. &lt;&gt;16.

63

�d una acc1on y sobr t do de la intención por meras apariencia · 1
cur. o ordinario de las co as lle a can complicado lo · uce. os, los
hombr
se encuentran en situaciones tan varias, obran por can
difcrent s motivos, ven lo objeto de man ra.. tan di cinca , &lt;..JU a
menudo no paree un ca till fantá tic 1 gue examinado d cerca y
con pr encia &lt;l la circun ·rancia , se halla 1 más natural lo má
l do ,,76.
s n cill yarr ·ga
Es p . ibl y n ce aii en cambi , el juicio de h po iciones. en
cuanto tale . La valoraci · n se fundam nta por una parte, en eJ
convencimient de qu el rar en la v rdad e· un bien para la p r ona.
Por otra, que G dos lo h robres cien o el deber de buscar la verdad, de
accpra.rla y vivir confi rme a eUa, y, p r tanto que tienen una
respon abilidad per nal re pecto a ella. ecesitan confi rm a u propia
dignidad humana el bi n de la Ycrdad y tienen, por ello derecho a lla.
La verdad al,ra al h mbre d · los mal s de la igo&lt; rancia y d l error en
todo los ordene teonco y ráctic
que le scla 1zan. Nec Lta
siempre de la luz : el calor de la verdad para ser libre, para vivir e m
hombre.

EL AMOR COMO PERFECCIÓ PURA
UNA METAFÍSICA DEL AMOR COMO HIMNO
FILOSÓFICO DEL AMOR

Prof. Dr. Jo. ef c1fc:11
Rccror de la Academia Tnttmacional &lt;le Filosofü1
Lit'thren.,cein ( Europa)

Trad11rdó11: Kun11 Hin1tm1rier J' Omur Cbairez
P r una meta física d I amor puede encender e una rnrie&lt;lad de tart.·a
fi.losóficas: primero, la expre ión , e puede referir a una filosofía d I er
objeti,To y . bre t e.lo m:cc ario y pur dd amor, al contrario de una
de cripción biográfica o bien empírica dt la · din:rsas exp ricncia. de
amor, como las encontramos en distinta · pers &gt;nas.
na metafhca del amor en c ·re cnt:H.lo no s6lo contra. ca con
una mera de cripci · n mpírica d la. experiencia· reales, ·mo también
con una filosofia r lati ·i ta o subj tivism, 'gún la cual la determinación
deJ amor, en cuanto a su concenicfr , ·ólo e · fruto ck la on. true ión o
e nstirución cultur~ hi tórica o d otra índole. 1•.n este sentiJo una
fenomenal gía real.e ca Jd amor e · i&lt;léntica con una meta fí:Jca del
mt m .

Una "m tafísica del amor" 1ambi1:n pucd refenrsc al intenro d,
entender el ser bj rivo del amor y su papel &gt;ntológtco para la
r alización y actualización de la p r 1)na, y '-Obre todo d pap I qut
76

/hl{/., \ · 11. p. 58(,.

64

65

�desemp ña el amor en la constitución de la comunidad y con e o en la
r alización d la manera de ser per ona como zoo11 poltiikon, un er
orientado hacia la comunidad. na m ·tafisica del am r en e te cocido
forma parte de una metafí ica d la pcr ona y d la comunidad.
na m Lafísica del amor puede dar e también a la rarea de aclarar
la condícioo ontológica bajo la cual
I amor es po ibl · y tiene
ntid : del lado del ~ujeto, acaso la libertad de aqu llos que aman; dd
lado de L'l p rsona-obj ro del amor por ejempl , ~ u dignidad, • u nJ r
objetiYo de s r amada; a. í como su manera de er. na metafísica del
amor en e t sentido también pu ·de preguntar qué clase del . er pu de
por í misma cr obj to d I auténtico amor; qué clase de -valor
e
upon n para el sentido del am r, r cuál e la realización última □ ec aria
del amor por ejemplo; i es que puede upon rse el amor realizad en l
tiempo o . , lo en una xisrencia inmortal.

posición a e. ta - p rfeccion~. puras, xist n las llamad, s
perfecciones mixta. o . ustancialm ore limitada -; por ej mpl , t das la,
e. pecics di: animalc · y ¡ !antas y su clasificaci nes má generales, o
también c ractc1i ricas como la corporali&lt;lad, el arractirn corporal, el
tener un rostrc , la capacidad de reir etc. •\n. elmo cita el ejemplo del oro.
El intelecto está por encima del oro. sin ser por sí mismo ro. o es
po. ibl decir de al s pcrfcccion s que s a absolutamente mrjor
po, ecrlas que no tenerlas; por I ontrario: aunque no ten ria. en el
sentid) del no-. er es . iempre menos bueno guc tenerla, , existen otra.
perfecciones má. alta · que l • son incompatible, . ·,I espú-i.tu, por

ejemplo no consiste en oro o es oro. in embargo,
encialmente má
perfecto que la materia y por tanto, que el oro. in duda alguna una de
las capacidades extraordinaria. de la m nte humana s reconocer tale
p rfcccí ne· pura
insuperables. Reconocer gue no e pued e tar por
encima d I er sino sólo po eerlo completamente que no hay mayor
p rfección qu L ya] r propio en í qu la importancia intrin eca -~el
val r es una perfecci, n in up rabie e inclus la ba e de cada perfecc1on
po ible. La capacidad d reconocer que no . , l la pr picdade
wú er almente pre, emes n tod enr , 1 llamado cran cend ntales
ino también pr piedades que sólo existen en alguno
nt
n el
mundo, como la vida, la conciencia, la libertad, el conocimienco, la
abiduría la justicia y muchas más on ralc perfecciones insuperables,
con tituye 11. naturaleza del cr human en realidad metafísica. El cr
humano como per ona
orienta hacia el er por antonoma ia y hacia el
ser absolut , hacia Di ·.
ta tran cendencia del reconocimiento
humano, qu
ólo
posible mediante el reconocimiento de las
perfeccione · pura , pertenece al er de la persona humana. i el intelecto
hwr-ian no fu ra capaz de r conocer tal p rfeccion s pura, también el
ser ab olut guedaria iempre como una variable d conocida la cual
podría considerar e como " r" o "no er' 'contradictorio" o 'll n de
entido" 'justo" o "inju ' to" "con ciente" o 'incon ciente" .
.. n cons cuencia d e a primera, se pre cota con lógica
irr futable una egunda característica de la pert cción pura: todas las
ped cciones pura· on c mpatibles. i no fuera a í,
decir, i p r
ejemplo, la perfección
y la perfección B
excluyeran mutuamente
sería absolutamente mejor al mismo tiempo po eer la perfección A,
icodo é ta una perfección pura,
no po eerla por r c ncraria a la
p rfección pura B, cuya posesión e buena por anton ma ia. También en
e te aspecco la. perfecciones pura presentan una difer ncia radical a la,
per6 ccione mixtas o sustancialmente limitada . n efecto, mucha de
ésta -por ejemplo, lo di er os género d anímale
planta - e
excluy n mutuamente y n pueden realizar
n un mismo ser.
na t rcera caracrerí cica aún más importante de la p rfecci nes
pura es al mi mo tiempo una caracterí ti.ca doble: p ·uncr , e ·ta
perfeccione pura pueden . er infinitas. La infinidad o contradice a u
ser. 1á aún: estas llamadas perfeccione pura ólo n ellas mi ma en
cuant qu on ab olutamente infinita e ilimitada . n r limitado no
e un s r completo, sin un ·cr mezclado con un no- er; un

66

67

in embargo en la igtúente'- página - gu remo hablar &lt;le una
metafísica del amor en un cuarto . nrido: com pregunta, _j es que el
amor e - s 'lo un fenómeno antrop lógi o, limirado a la existencia y
coexistencia humanas·
si es, lo que , \nselmo de anrerbury y Duns
Escoro JJamaron 'p rfcccioncs pura. ". La perfecci , n pura según
,\ns lmo y Duns E COLO, e: una propiedad o perfección, la cual es mejor
ro eer ser, hablando 'º términos absoluto', gue no poseerla, sea cual
. ea la razón. En ou·a palabra. , una perfección pura e una perfección
insup rabl en el sentido de que cada . uperar de ci rta fi rma de
realiza ión de tal perf cción 'lo puede
r conc bida como una
pose ión má. real, y no como una rran gresión del orden total en el cual
exi ' te esta perfccci, o. , \sí · po ibl ;upcrar un ciCLto grado d 1_er, de la
vida, del r conocimi nto o de L'l justic.in - ' 1 mediant una rcalizaci 'o
más alta de esta. perfeccione .

n

�con cimiento limitado e
o pa..rte ignorancia;
decir, un noconocimi nto; una sabiduría limitada no es una abiduría absoluta; una
felicidad limitada no es la felicidad misma. e p dría d cir que toda las
pcrfeccion s puras son ólo realmente lo que son i son absolutamencc
ilimitadas
v rdaderamente infinitas. También en este asp cto las
perfi ccione puras difieren estrictamente de las perfi ccion mixtas, la
cuale no permiten ser proyectada al infinito o er infinitas . . on
nece ·ariamente finita . n caballo infinito un cuerpo infinita, un árb 1
infinit todo esto s n c ntradiccion s. er infinito contradice a la
naturaleza de estos er y a las p rfecciones limitadas, egún su ratio
fort11cllis. u carácter fini o e~ tá in crico en u ratio fom1alis, qu lo
con tiruye formalmente como tal. Contrariamente a e to, r conoc mo
que en el caso de las perfecci ne puras la mtiofom1alis Oo que con tituy
forrnalm nce un er) no e tá u rancialm nte limitada.
Por tanto aquelio que vale en el ca o de las per.n ccíon s puras, la
11ia negahoms en su encido purament ontológico-lógico, no vale de
ninguna manera para el e.r absoluto para un ente infinitamente bueno.
Por el contrario aqtÚ
válida la via positiva má pura. En e te sen ·do,
Di e lo únic bueno, el único ent , l único abio y ju ro. o cabe
ninguna .restricción o negación de esta p rfoccion s. Di po e toda
las perfeccion pura· en u forma má ele ada e infinita. 1 Las únicas dos
n gaciones p iblcs en el caso d las pcrfeccioo s puras o niegan los
limite de nue tro reconocimiento d e ta· p rfeccion s pura (para Dio
mismo), o le niegan a Dio la formas terminables n la cuale existen
e ta perfeccione , pura n el mundo.
hora, nu tra pregunta e , si el acto del amor e tal perfección
pura, si amar o p eer una naturaleza compatibl con l amor e
ab olutamcnte mejor que no amar o t ncr una na rraleza ¿qu hace
imposible el amor como Ja de una piedra o la de un perro?. ... ·i:o s lo
qu dice .Agusún con una fuerza filo, ófica y convincent que tendrerno
que examinar. Per leamo primero su maravillo o texto:
Si q11ir dixerit: Diligo Dm111. Quem D ·um? Quarc diligimus? Q11ia ipse prior
dik_,·i1 110s, et J na it nobil diligcr . Dilcxic impíos, u faccrct pios; tlilcxit
iniusto , uc fac rct iustos· dilcxir acgr ro , ut fa cret san s. Ergo et nos
diliga11111s, q11ia ipse p,ior dile:&gt;..it nos. lnc rr ga unumqucmquc, dicar tibi si
diligar Deum. Clamat, confit tur: Diligo, ipse scit. •st aliu&lt;l un&lt;lc
inrerrogeror. Si q11is dixetit, inquir: Diligo De11111. el fratnm 11111111 od,1, 111enda.?&lt;:

!n&lt;lc proba · guia menda:· ·1? \u&lt;li: Q11i l'Jllllt """ dil~g,t 1:,1//1:1:1 ••:1~11111
111dff: Dmm qNem 11011 1idr!. r¡Nomodo pote.rl dih~~trr? · uid ergo:' (Jm 1.hli¡:¡;11
fracr m, diligit cr D um? ce . e sr l!I diligac Dcum, ncccs c cst ul
diligat ipsam dilectioncm. 1 umqui&lt;l pote~t Jiligrrc frarrem , c1 non
diligcrc dilcctioncm? Nccc~:c c. t ut dili6,ar JiJcccion~m Qu1J . erg~, qma
diligJt dikcnoncm, iJco Jiligic Dcunfr C ciquc ideo. Dilig ·nd , ltk UorKm.
Dcum diligir. •\n oblitus es quod paulo ano tlixi5ri: '?_eus d1ler_t~o rst? 1
Dcus Jileccio, quis9ui~ diltgil dílccaoncm: Dcum d1ltg1r. Diligt· ergo
frncrem, cr sccurus csro. 1 on potes diccre: Diligo fratrcm. sed non d1hgo
Deum. QuomoJo mentiris ~¡ &lt;licas: Diligo Dmm, quando non diligis
fratrcm; :ic fallen , yuand &gt; J1ci. : Diligo frarr ·m, :1 putc. quia non diltgi:
Deum. ece .e est qui dtligis frnrrem, dihga · ip.am dtlccnonenr dilrctio
au em Df11.r est. neccs~c cst erg ut Deum diligat 9ui:;c¡ui: &lt;liLt,ri.t fratr m. S1
amem non diligi fram:111 qucm ,1dcs. Dcum 9ucm non ,idt:~ quomodo
p tes diligcn:? Qua.re non vi.dcc Deum? Quia . non hab ~t tp am
clilectiooem. ldco non \idee Dcum, &lt;.¡uia non habc1 &lt;lilccuoncm; ,&lt;leo non
haber dikctioncm, 4uia nnn dihgir frarrem: proptcrea ago non \'lder
Dcum, quia non haber dilccttonern. Nam . 1 hab at Jilcctioncm: Dcwn
viJct: 4uia Oem rMctio nt. r purgatur illc oculu. m~&gt;1 magisqu1:
dile tionc, uc vid at illam incommumbilem . ub:tanuam; cuius prae cnúa
semper gaudeat, qua pcrfruarur in aetcmum coniuncru · an ·lis2•
es!.

q1te111

no11 dil~r,it Jmtn•111 s1111111 q11e111 1,idet, Dl'llm qum1 11011 u1dt'I, q110111odn
po1est diligrrd Et boc tll(111dt1i11111 haben111.r 11b ipso, "' q11i diligil De11m, tliljg,il fl
Jralre111 s1111111. \,fagmfice di ebas: D1/igo Deu111; et od · frarrem! O homicida
4uomodo dihgi · D um? 1 on audi, ti ,;upeóus in 1psa I~ristol;1: 0111 1Jdit
fratrcm m11111. honlidda e.rk Sed prorsus &lt;lihgo Dcum, t..JUaITI\is odcrim
fratrcm mcum. Prorsus non diligis Dcum, si odi fr:mcm. Et modo probo
alío documento. Ipse dixit: Dtdít nobis pmecep11u11, 11/ diligt1n111.r 11w1m11:
quomodo d.iligis ewn, cuius odisti pracccprum? Quis est qui &lt;licm: Diligo
imperarorem, sed di lcges t:ms? In hoc inrcllcgir impcratt•r -.1 &lt;lilig1s cum,
·i observenrur Icgc ctu · pcr pn vmcias. Le). 1mpcraroris quae cst?
((.i\landatum n ffum Jo vobi uc vos mícem diligarüm. Dici:i ergo Ll'
tlilig r Ch,i. tum; civa mandarum cíus, el fratrcm dilige i am rn
fraLTem n n &lt;liligi ; quomodo eum diligis, uiu mandatum comcmnis?~
Qllid mi,11

n las iguiente
l ágina , guisiera defender -corno r · is
puramente fil · fica- qu el amor es la perfección pura. ¿Es po ible
fundamentar sea afirmaci · n central de la r velación cristiana, que: lleva a
la conclusión qu Dio,
'el am r", d manera puram nte filo Mica?

2 A~1ín, omenrario a fu primera carta de 011 J11an,

' Cfr. J. eífert, "On the lnfi nite Perfocti n of God '.

6

l

lbíd., IX 11.

69

1 10.

�l. El primer argumento, qu e ' en realidad, má bien una
comprens1on inm diata, con i te ólo n tomar en cuenca las
características del am r y reconoc r, n con ecu ocia la impo ibilidad de
que un ser que no ama a má perfecto que un r que ama. _, l amor
inclu o podría con id rarse como la má , pura y alta de toda las
perfeccione puras. ólo en él afirma una per. ona el ,Talor de otra; ól
en él
entrega erdaderament en él vive una benevolencia como en
ningún ouo acto, una bondad muy up ri r a I elemento de la bondad
en otro acto de la per ona como l eJem nt de la bondad en el
respeto. En el amor e tá una fuerza unificadora como ninguna otra
acción la de arrolla a í como la creaci , n de una unidad más alca qu ól
e posible entr per ona y que supera a cualquier unidad qu
encontrarnos en seres imp r nales. El amor com donación de la
per na misma a otra po ·ee una perfecci ' n ab olutamente no _up rabie
por un er incapaz de amor. in embargo esta comprensión directa
puede er confu:m da también d manera indirecta por una serie d
argumento ·.

2. Prim ro hay que recon cer que la persona misma e una
perfección pura 4• E absolmamenr imposible que un ente o un ah oluto
que no sea per ona, que no d pierte a la conciencia d u pr pío er, ea
capaz de r conocimiento y ea Libre pueda r má perfecto que una
per, ona. De esto se pued n deducir do. argumento a favor d I amor
como perfección pura. 1 primer es 1 ·iguiente: el amor e la única
re pue ta realmenr capaz de corr pondcr a la per ona qua p r na.
Pe:wna est t1tJJtmda propter seipsam (la persona cien que cr ama&lt;la por í
mi ma), postula el pcr ooali mo 'rico polaco de un \l )jtyla o un rycz ó
coro norma fundam ntal de la · cica. ~] re peto a una per ona n afirma
a la persona n u conjunto y, sobr todo el entu iasmo o la admiración
ólo de cierto modo re ponde a una p r ona, seamd11m qHid. ólo el amor
comprende y afirma a la otra persona e11 s11 co,!)1mto. Pre umicndo que
po eer la dignidad única · el valor único de una per na . una
perfección pura, e concluye que re p nder a e ra dignidad de p r ona y
afirmarla d b s runa per6 cción pura. -&lt; gro, en fecro ólo
realiza en
1amor.

• Cfr J. eifcrt. "Esscre persona come pcrfezion.: pura'·, en: De Homine, Roma, 1994.

70

3. Partiendo del h ch d que la pc.rs na misma e una
p rfccci 'n pura, e igu otro argumento a fav r d l amor como
perfección pura. Pues sólo por y en el amor la persona e actualiza
completarn nt a í mi rna. tientra una per ona ólo r c nozca, p ro
no ame, e actualiza y acti a en cierto modo, ól u int lccto y no la
p r ona en su c njunto. La per ona que ama e realiza únicam nt
d dicándose a otra en el amor donándo e en 1 acto del amor, y en la
tra e ndencia única del amor d poder afirmar a otra p r ona por ella
mi ma. Dado que el ·er pcr onal, que por í mi mo e una perfección
pura ·ólo se puede realizar y actualizar completamente en el amor e
deduce a su vez, que el amor también tiene que ser una perfección pura.

4. El carácter del amor como perfección pura también se deduce
del hech de que otra · perfecciones puras en la per na llegan a u
realización completa solamente a trav' d 1 amor. orno primera e tá la
lib rcad.
podría decir que sólo la libertad del que ama e plena y unida
en su pr fundidad y a la vez realizada corno libertad en u entido· e
decir, en la fonna má alta d la afirmación Libre
ilimitada de una
per orut por í mi ma
bre tod de la per ona ab oluta. Mientra I
acto de la libertad ólo se refiera a cosa , o también -de manera
periférica- a per onas, in afumar el alor más íntimo de é tas la libert1d
de la p rsona e tá privada de su po ibilidad má profunda
mi
maravillosa de entregarse al ervicio del am r. o e por la mera acción
ino únicamente por la libre autodisp ·ición de la per ona que e
po eedora de í mi ·ma en libertad; ólo por la libr autoentrega exclusiva
del amor e que la libertad e r aliza en u cntido má profundo. Lo
mismo que se die d la Lib rtad, que por í mi ma e una perfección
pura y que ólo llega a r alizarsc por compl to en el amor, e die
también del papel cooperativ ele la libertad junto con el amor5, en tanto
qu éste o
ea , ólo una re pue ca de la olw1tad, sino también del
corazón. Hildebrand ha demostrado en su Ética que la actualización más
alta ólo se realiza en u coop raci, n con re pue ta de arácter donatiYo
y afectiv y sobre todo, con el amor.
S. C o t tocamo otro argumemo a favor del amor como
perfección pura. -. 1 am r no es 'l un acto del libre albedrío. Aun y
cuando el amor e mo emrega purament olunta.ria, in entimieoto, sea
5

fr. D. on Hildcbrand. Ética, ap. 20 25.

71

�una eorr ga quizá heroica d la v luocad
ria de rod · m do ,
manifi camcnte imp -ro et e iocompler e mo amor, i l corazón
qu das callado. Pu d o
de una mecafí ica d la per oaa ccncrno
qu recoaoc r aderná dd entendimiento y del albedrío, cambi · n el
corazón como de d l • ·entlITll nro.
d la re puesta. afecá a
como dimen ióo independi nt .incfu: en able para el cr integral de la
per oaa. La primera caracteri rica que distingu esencialment la
afecrividad
piritual -que tra vez ha de racado panicularm ne
Hildebrand- de la oluntad e que no e cá n nue tro pod r, in que
p ee un carácc r donatiY y que e expand en n s tr . La segunda
difi rencia
ncial n e la afectividad pirituaJ y la
luncad e el
fenómeno irreductible del ntir mi mo. Y n e re r lugar, la ·fera
a6 ti a s d una óqu za r ralm me &lt;liferenc } diferenciada por cuy
contenid e o e mo incontabJ palabra·, al e ntrario d I caráct r má ·
'lineal" · homog · neo d la luncad m cal. · amor, por el contrari .
iendo p cimentado n la fi rma irr ducribl del cntir, p . yend el
carácter d narivo de una respue ra afccci a fuera de nue tr poder po e
inclu o I carácter má afe civ entr toda la. exp ri ncia. afectiva .
lientra una p
na ·1 ·ienra r pct
enru iasmo, mientra ·ólo
i nta añoranza o ea afectada d
e nte l a la co a de tra manera,
lo má inrimo del coraz · n de la per ona queda como n realizado. Ese
caráct r únicamente afecri o del amor e e pr a con un innúmcr d
ímbol ; por cj mplo, la f1 cha que arra vi sa I e raz · n. ólo I am r
capaz de hac r realidad aquella dim n i · n espirinL1.I compl ta íntima y
afectiva de la pecona su corazón como d del entir. · l cuand
también e i ate amor, acompañado p r el encanto por la per ona
amada. tambi · o la per na mi rna pu d dar a tra en d .entid más
c mpl t y verdad ro d la palabra. 1i ncra I eotimi nto e qu d
callado e ta zona má íntima, qu
I coraz 'n, n hablará. Y aunque 1
amor qu de incomplero in la e pue ta de ,·oluncad aunqu la per na,
ca pu da afirmar a otra pcr ona con un e fuerzo her ico d la
,-oluntad y amarla o mido má pr fun&lt;l coa la voluntad tal amor
queda d I r am nt in ompl e · a í lo mí. ti , l xperimenran ·n d
estado de la . equía pirirual ' d la n che o cura del alma. Pue faltand
l amor xperim mad del corazón c m
d d la afecti,·ida aquella
dim nsi' n del er el la p r ona y del amor personal, dimen ·i · n que ' I
puede er realizada por la v &gt;Z d l e raz · n, qu a irr aliza&lt;la.

72

i, por tanto, e reconoce la circunscancia g ·neral mecafü;ica
bre la pcr ona; e, decir, L¡u ól
1 \T.'11'. afecu ' , 'lo el oraz · n
r atiza una dimenjón p rsonal ni iquicra alcanzable por la admirable
lib rcad c mo tal, v i e rec n e también qu d amor acm:tliza e:rn
dim n i ' o afe tiva del cr y hacer espiritual ele la per. ona de Lal manera
y perfección e integridad como oo l hace ninguna Olfa re pues a, nt:n ·
que er pu , I am r igualm nce una pcrfec ión pura. cuy, p . c:i 'n e.
ab olutamcme mejor que u no-p
i · n ce mu el -;cr pcr ·onal ~ la
afectividad spiriroal mi ·mo ·.
6. Hay tra con id ra i •n má muy r lacionada con lo y di h
que demu . tra I carácter &lt;le) am r com p rfcca · n pura. Ya \n tótelc:
r conoce qu I felicidad, la mdoi1J1011it, e· una perfec ión pura de la
p r na- inclu. o opina c1ue todo afán de la pcrs ma sólo úene I úmco
objerim d alcanzar la f; licidad. E ·tamo l ·j
de afumar u
udairnonismo, qu La f licidad mi ma 'S una perf; ci • n más alta qu · d
am r l ética.rnent , bueno o inclu o gue d amor -;Ól e un medio
para alcanzar el propó·iro de la fi liciclad, I t¡U • p han refutado Rob 11
pa mann o Tadeu z tyczen, a í e m
L chd "r, . ,·. ( Iild ·brnn I y
\ . Frankl. in embargo, e n mimos completam nt c n A.r:L túu~l
cuan&lt;l califica -e m lo harán má tarde \n clrnc d • Cantcrb~ o
T má de ,\quin a la felicidad com una perfección pi:rs nal pura, Mn
la cual una p rs na nunca en ontrará u úlrima r · lización. 'i rtamcnt~
l er humano también pu &lt;l
r f liz en c1 rea m •dida ·in amar. Puede
er 6 liz p r la rcalb.ac~ ' n de • u int r c. p r rec n uniento filo ·ófi o
c.l la verdad p .r • cguir . u ·e ncicncia o acmar justo, por ' U incerida&lt;l,
p r d contacto con 1 b U y e n el . rte. o ob~ranre, si ' mpr c.1u ·&lt;la
cierto qu ningún ou bien más qu l am pu el I rop rcionar a una
p r ona una felicidad tan perfecta y completa: ya cJ acro del , mor mi. m ,
la entr ga del er pr pi y d l oraz ln propm a otra persona, e. I fucon:
d una felicidad corno ningún otro acto &lt;le la pcr ·ona. ¿Cuánto má ·e
p dría decir e.Id · r- amad , de at1uella a fumación &lt;l , la pr pia per. ona
en u c njunto en u Yal r uru o e:: in. u. cituible, afirmaci :in sólo p &gt;i.;ibl
p )r I amor? ¿ Juámo má · de: la
munidad v uní · n on otra p r nna
únicamente p ibl por el am &gt;r, cu ·a aus ncia hace 1mp&lt; s1blc.: la
v rda&lt;lera feli ida&lt;l? La fu rza unificam xclu i,·a &lt;l I mor s d mu ·tra
bre d tomando en uenta que in lu la forma má alta &lt;l uruón
física, la unión • exual, arecc &lt;le roda l'irlm mlihl'll p ·rson, 1 ) LI ga a sl.'r

73

�ha ta algo ·eparador y r pugnanc s1 n s c::-..-pre ión y r alizaci , n del
amor mutuo. Aquí también e puede conocer qu la elicidad nunca
pu de · r pert ca in amor. Ver mo que t da la demá fu ntc de
felicidad del . cr humano de la persona no logran en absoluto alcanzar
é ta. Por tant , de e te argument también e igu ncce ariarn nt que
el am r e una p rfecci , n pura, p rqu la t lic1&lt;lad en su forma má, alta
e frur d l amor.

7. El aro r tan1biéo una p rt cci, o pura porque una ·crie d
tra p rfecci n pura : • I pued n llegar a motivar y r alizarsc a
rravé de él. H aquí prim r la bondad. La b ndad r pr nea, d ci rta
manera, el al r éti.c má~ cemral, la bene olencia aut, nrica hacia otra
per ona el ir.teté altrui ta afumativ ) vivo en u t licidad .
pro peridad. La Yolumad que también ri n , que &lt;lemo trar en la
acción, en el amor activo prornu ve in duda la felicidad prosperidad
de la tra p r, ona. • ta " Juntad puede er bcoév la e inclu re en e t
ca o, ya la dimen ión , luntaria d l amor.• in mbargo sobr tod
f rma part d la bondad a9u I calor d l int r · en la felicidad de otra
pcr ona y en su bien, n sól p r I Yalor intríns co de ésto. , ·ioo
también porque su felicidad y t do lo done. o un bien obj ti o para
l otro. n tra · palabra , como lo demuestra Hildebrand en el
maravill ·o capítulo VTT de u obra Li esenria del ún1or s pare d la
bondad que n ciert mod participemos en el puar má íntim d la
otra per. na al cual ·e dirig en cada p rsona inclividualment diferente,
el bien obj ti o &lt;l ·u srr. Jelicidt1d, pro penaud y bienestar. Por tanto,
mientra, una pcr na ól l haga bien a rra, portJUC sto e · por sí
mi m , ali o pero in afirmar ·n lid,'l.ridac.l amoro a su I ien c m
bien objetiv par(J ella, no p ec aquella caracterí cica d la b ndad. ele la
ben v leacia má auténuca, que '1 r ide o el am r. in mbargo
e, ta p rfección pura má~ alta entre todo los valore ' rico , guc e. la
b ndad e · e · lu i,·amcnt realizable por el am r. 'J cuando amarnos
a otra pcr · na la afirmamo n u o ajunto en su dignidad &lt;le er
amada y u precio idad s ' 1 en la transccnd ncia única d nue tra vida
ínr rior y nue. tra experiencia de la felicidad en el am r podemos realizar
la auténtica b ndad hacia la era pcr ona.
imitar es l caso d la perfecci · n pum d la misericorclia, del
an1or que p rd na
IJlltl a la mi eria del otr .
n er humano qu
carezca por completo d amor, tamp o podría s ·r auténtic:un nte
74

misericordioso. La miscrie&lt; rdia le ·ería imposibl . P &lt;lciamos cirar aquí
lo" 11111raYillosos discurso. gu ' hake. pcar hace pronunciar a di,Tcrso.
J)l'~ maje. fcmcrunc s 1.:n alguno. c.l · su. c.lrama ·; por ejemplo, a Poni~ en
t:I 1111·n-t1d1·r dr í rm'ctll, o en 1
,lllcho mido )' pocas n11eces, d nJc s logia la
p •rfección m.'Í : alta J la mi cric rdi, } s glorifica -u fuente en d , mor
libr ·. Dado que la misericordia p &gt;scc el carácccr de pcrfeccit' n pura, al
i ual ~ tal vez aún má, - que La ju. ricia, :iendo cxclusivamem po ·ible y
pe n able por amor, Uegamo nu n1mcntt: al carácter &lt;lel amor
mu
perfección pum. Parecido • el ca d w1a . erie d ntl r s concrct ·
como el pcrdc' n, la olitlarida&lt;l te.
. El rcc n cimi nto mi mo . obre r do el r conocimient d
&gt;tra persona c mo tal e1 cornpren&lt;lcr a la otra per ona tambi · n e · fruto
dd am r y fundam nrn por u parte un amor más grand · a í e puede
decir que l r conocer, p r lo m n . el r con r a w1, pcr ooa,
tampocc logra alcanzar u p rfección in amor; aun má , (JU ' finalmente
no es po.ible en lo ab · !uro como lo afirmó chder. Pero ce m el
r conocimi.emo e. una p r~ · ción pura, también el amor d b-.! ser una.
9. La ,. colá. rica también re oo &gt; que la unida&lt;l el 11m11ll. es uoa
per ección pum. ' igui ndo a Platón , Plotino, lo fil · soi ~ de la •,da&lt;l
i\[edia inclu, o d fiendcn la unidad come perfección tJU c rr p nde en
ci rta manera a t d nte. in mbargc, "unidad" e , indudablcmcnt , un
término analógic · pre ·enra una graduación n .. u er y ,·alor egún 1
ado dd ser donde e encu ntra la unidad ·u medida y u orma. Per
en el amor la unidad (el 111110N e m 1111io) al :mza una fi rma
complctam ore nuc a gue , pr bablcmeat la más perfi ta. Pues dos
per onas entre , í, al igual yuc la p rs na en ·í misma, nunca pu den
ncontrar aqueUa paz y unidad in e.ri ir únicamente realizables por el
amor. Lo mismo se puede decir de la unidad entre pers n.. qu
trataremo , más adelante. Ya Empédocles ve e ·ro, clicicn&lt;l en el fr. 423
que la co:as ·e juntan por amor} ·e paran por L'l clise re.tia.
1 o ob:taute esta unidad n e. fusi ' n, ni renuncia , la identidad,
sino la C rma más alta de la unidad qu c nse1Ya la idc ncida&lt;l
incomunicable necesaria para la pcr ona ; ·. ta, mpero n que la alg
9ue separa ino ljUc.: se con vi( rt ·n I fundam nto de la má alta
partí ·paci · n } unidad.

75

�1O. El hon11m el 1alor obre todo como preciosidad en sí mi mo
también e tá realizad d man ra única en l amor. El a t1tho11. 1 buen ,
d valor má ciar cambi 'n es una p rt cción pura }' p dcm e tar d
acuerdo con Dante en que el amor e el un
alor infinit ". :\ uí

ncontramo
tro argument
perfecci · n pura.

para d m trar qu

I am r

una

11. in mbargo, hay que desta ar en particular una p rfecci, n
gue e parte d la concepción d I r humano como persona y que
·srótele den mina c mo caráct r d la p r. na c mo zoo11 politikon
r social. La p r na no pucd entend rse implem nte com entidad
ai lada ino que tá ori ntada, egún . u naturaleza, hacia un tú, a í
como hacia un nosorro -en una palabra- hacia la comunidad. a
e n er ación el diál g , a í c roo la" inc atable forma d vida
comunitaria humana, n
ól compru ban un importante h ch
antropol ' gico . bre el humano com s orientado hacia la comunidad,
sino ta.mi ién una característica in ·eparable del er personal. Ha ta se
pued d cir que no sól la per na mi ·rna, qu
y puede considerar
c mo un mundo en sí mi mo. e · una p rfección pura, ino tambi · n la
comunidad entr p r nas por lo m n en el encid d qu com
dimen í ' n d la unidad entre per onas perteneciente a la p r na posee l
carácter de p rfección pura n ce aria para la realización d l er pcrs nal.
• to , a u ez, reconocibl n el h cho d que la felicidad d 1
persona lita.ria no e po ible ·in comun.idad.
Reconociendo e
r ulca in irnblem m I caráct · del amor
como p rfecci , n pura porgue una er&lt;ladcra comunidad entre pcr. ona.
-por lo meno el víncul -ntrc p r. cmas fi rmando un cuerpo de
c munidad, víncul qu e tá ba ·ad o xp ri ocia , má • allá de una
a ociaci ' n, w1 e tad u rras comunidacle objetiva fundadas in am rcr.ía, sin amor, impo ible
impensabl 6• P r canco también la
perfecci ' n d la comunidad confinna el carácter d I am r com
perfección pura.
12. Considcremo · finalmente un argum nt bien difcrcnt .
Rccordemo la dificultad inclu ·o imp ·ibilidad 9u cr ver Pann · nídc
para que pueda urgir a partir d un ser n cesariamcnte ·stentc
etern un mund en 1 ti mpo }' cuya xi tencia no ea n ce aria. sto
0

fr. D. von Hildebmnd. Mewplu ·sik der Geme111sd10)1

76

es r almente una ap da funda.mental &lt;l · la filo ·afia . •\unquc Parrnénide.
hubiera t mado n cuenta la única cau a r siblc de cal . urgimicn o; c.
decir, un ac libre d cr ación como tal como lo ha hecho de cierta
man ra Plac{ o en I Ti1JJoios -lo qu Gim: anni Re, 1 expone d manera
impresionam en u libro . bre Plar ' n-_ daYia le hubi r, n faltad la.
verdadera razon s &lt;le cm jante desarrollo del mundo a partir d 1 ·er
ab·oluc y divino. H gel menó na c mo apar ncement única razón
plau ible d I urgí.miento del mundo a parár del absoluto, que Dios ólo
podría ere, r el mundo - él mi m . e aur rrealiza.ra p r medio J e ta
creacton · decir i él mi ·m d , arr liara y realizara u propio er p r el
pr e so d entrar alir al mundo. l a crcaci ' n s ria entonces una , uerre
de g í mo divino o ca. una forma d aut mcalización divina.
r o ob tante, si la infinidad ab · luta d la p rfección divina la
cual p demos rec n cer p r diY r a· raz ine , pr hibe e mpr ntler la
creación del mundo com autorrealizaci · n de Dio. , ólo qu da una . ola
razón inr ligible que es capaz d explicar 1 acto libre de la creación: el
am r. E ta razón •a la toca el presocrático mpé&lt;locle para quien el
am r
d mdo m d , al lado de la di. cordia, uno d lo últimos
pnnc1p1 divino , in lo cuale no cxi te unidad alguna. ,\ún má claro
queda en te.·tos de Platón y Pl tin y de rr • filósofo d la anagüedad,
egún los cuale la carencin interior de envidia de la nanimleza di\'Ína y el
carácter de lo bueno como diff11sú•11m SIIÍ --cau a que .e difunde r xplica
por í mi, ma- . n la cau, a d la creaci ' n del mund , a partir d 1
principio fundarn mal divin . in embarg l que finalm nt explica la
difu ividad d lo bu no
el am r &lt;l un . r p r. onal· c'l ' t pu de
free r una razón por fin inreligiblc para el hecho de guc sin necesiJad
urge un mundo finito a partir dd "er remo y del Dio. nec , no
CXl t Ot •

. dcmá , sól cm jante rigen d I rnuml y obr tod &lt;le las
personas que se eocuenteran en él - un origen por amor- le conviene a la
p r na. P demo rcconoc r aguí e mo úJtimo principio metafí ico de
la au ·a del er p r nal la r i de la declaración del Vaticano contra la
pr crcaci ' n de s re hwnano in J1itro, de que · · lo ·1 amor es ri en
digno de la exi t ncia de per. na . ambién encontramos e te p incipio
en nuc tni xperiencia pcn ando en lo niño pr cread · sin am r
paternal
ac prado como m r s hecho. , inclus incómodo . ¡ ué
tragedia
encuentra en el níñ n amad ! Tant ólo e p r amor que
7

Giovanni Reale. Por 1111a 1111eva i11terp,.e1ación de fl/auiir : Barcelona. Ed11onal l lerJer. 2003.

77

�L pl:r"&lt; ,na put.:de afirmarsi: finalm ·me com pcr ona, cuanro e ·,'&gt;lo t or
d amor c.1uc pueJt.: llegar exi. ur. l1 n origen fríe y .ín amor de la
p(..rsona contra&lt;lic al s nciJ &gt;~ a la dignidad e u . r.
hlosofía \ rnelacic' nen d contexto de una metafísica del, mor
Sin embargo, n c.lebem : ha rno d la ,i:ra g rcla frente al
hecho d · que para una metafí:t a del am r t¡u re noc ·u carácter
mismo como p 'rfoc i ' n pum · e.la n importan ti.: . difi ulrac.les. Parce que
la Llhima sunpli idad, um, caracte1·istica cld ser di,·ino también
lt l nnn ida por, lgun&lt; · fil ·. , fo , ·onrradi e a una muluplicicfad, o p r l
1m·nu una dualidad J · p r:ooa:. Pero :i □ el: r suprc.:mo ce m tal sól
L 1 ·a ·rn el amor propio o el amor creac.lor de cene.lente . e impondría
1or l l i mt.:no la pregunta de ' Í l :lffiOt interpersonal que con idcramo.
1:, form a primigenia del am r, e una p rf cción pura. Pe r tro lado,
podcmo rec(ln cer l. atirmaci )11 de un niña (Pcrul et P et r ) qu
p,ua c:I amor '"ú ·nen que s r d s ', orne una \' r lackra c mpren. i &gt;n e.le
una m: 1ión mcrafL 1ca; s &lt;lecir, que el am r a si mismo de una pcr'&gt;e na
111&gt; es la fi 1ma prurngcnia , b fonna má: auténtica d I amor. ¿ ómo la
un pli 1dad c.k lo abs luto
m p rf ·cci · n pura put:c.l ente ncc
u H res¡xmdcr con el amor &lt; mo pcrfec i&lt;' n pura? 1--. la dificultad. a uya
oluc1 m conmbuyl'n en cfi·cto nuestra e n lu ion . bre cl aro ,r y la
umJad, es finalJncntc . ' Jo r . olublc por la rc\Tlación cri ruma. Pu-. . ' )
c.:sra t t' onoc ·• al nin-! má · ah &gt; de la mctafisi a, el car: ter de p rfi ion
pura J ·l amor intc.:rpcr onal, ' in lu~ 1 re ela , Di s on el nombr · d ·
amor: Om.r r,m'ta.r t'.f/ Die s · · el ame r nm me . 1
bstam ·• n:c1ia al
mi. mo lÍcmpo la uiplt.: per. onalic.lad de Dios y, n ~ rn, la comuni lady
el amor intcrpnson. len D1 .· :in 1 &gt;S cualc el am res impensabl • n u
, ·rdadtrt &gt; senu&lt;lo. \1 11lli mo tiempo, ubraya la última . impli idnd ld
·u Ji, ino y su um ic.lac.l, que, a :u vi:z, sólo e: po. ibl por la fuerza
11 nihca&lt;lorn ma sublime del amor.
En : ·m ·jantc meta ísica rcYclada, codas L1 e nclu. i n J l
l1 l11sofo a ·i:r a de la u ·tanu, lidad &lt;li\·ina · con. Cf\'an omplernmcncc.
\! rrusm( ri ·mpo, se o rece la davl· para unir las compren:inne.
normalmcntt apena · mpatibl . , yuc lll'van a una p na ca-;i impo, ibl •
de resoh cr.
anto la Yis1ón dd amor como per cci · n pura, qu tit:n su
ongen c11 la f · cri, rnrna y 111c, pm tanto, tambi •n le corre pon&lt;le a Dios
7

en í mi ·mo, e m la revelación d la di fu. ivi ad y b odad del run r,
obre todo d I amor de Dios hacia el ser human , upcran roda
ne pci · n, in lu t da id a qu se hace J fil· fo ac rea d I amor
e mo p rfecci )O pura. mza n te aspecto de una mccafí ica del amor,
xi ca la relación interi r má pr funda entre la raz, n y la fe, entr una
metafísica de índole filo ófica y L1 revelaci · n cri Liana. E · e mo ·i la
ompr nsión filo · fi a má pr funda en cuanto al amor como
p rfecci · n pura pudi ra compl tarse cxclu ivam ntc p r Ja r elación. ~\J
mism ciernp , la revelaci · n •í c ntienc. en un brillo . uperior a todo de
l que la razón humana
capaz d pcn ·ar por í mi ma. aquella
e mpren.ión m: pr funda de La fiJ ofía . obre el am r, r la coru erva, a
. aber, c mo perfi cci · n pur p r anton masía, in up rabi inclu. la
p fec ión d
da 1, . perfi ccion la ínte ·i de L1 perfeccione pura .
E te carácter del amor como p rfi cci · n pura e , ~monees, un
d lo a p ro · en lo que la inmen a gl ria de Di r pr · nea una
razón pr fund' ima &lt;l nue tra fi n J u ti to. a manera en gue ri t
· encarnacic' n del am r mi rn , que · 1 am r mismo y lo revela al
mi. m &gt; tiempo, e ta manera ,1u . up ra r da la filo fía del amor, } qu
la realiza al mism ti mp compl tament le ha reconocibl d
manera única m ·I lagos ·rern y la luz ver&lt;ladera qu ilumina a tud
s sen.:: bw,1ru10 .
La mctafí. ica del am r y l amor humano
ría extrañ i la ,·cr&lt;lad s más alta d una m tafí ica le la
p r ona y del am r no tuY:i an nada que \. r e n la filo ofía de la
pcr oua humana, con la antropología filos · fica.
n r alidad, una
fil ofía lel am r humane ~ particularmente una fiJ
fia d u forma
má, inten. a y pr funda, 1 ame r entre el h mbr · r la muj r, r:
rrechameou: r laci nada
n una m tafísica del runor. La r laci ' o
entre p r un lado, una m ·tafí ica de la per ona ,¡ am r y por otr ,
una fil offa d -l ·er human y tambi · n e.le • u corporalidad, a. í como de
la difer ncia ·ntr · l hombre y 1a mujer · una d · la. randes
nclu ione · que en ntrarno
n la ccol&lt; gia d I cu rp de l'-afol
Wojtyla del P, pa Juan Pabl TI. u e o) ·a del marrirnonio - muchas
veces calificada de on. rYadora- ' , en realidad r ,·oluci
inrerpr ta el amor human y la . L'xuali&lt;lad humana d manera única en la
historia el · ·iá cica, baje la luz de una m ·tafi.ica del am r. Puc · si la

nana

79

�realización má pr funda d la per. na . ólo e 11 ,·a a cab en la entrega
mutua d l am r, re ulta laro que e to aplica de manera particular y única
al amor human má · e mplet
l am r ntr el hombre y la muj r.
Po ·que en e t am r d man ra particular se reconoce y qu da
transparcnt I al r únic
itr perible d cada persona. El facror d la
b lleza d e t valor ele la per na amada, la fa ·cinación por u
exi teocia, a í c m una verdad ra aut ntr a, qu c mprend la
persona p r c mpleto, on o un ntid nuev y particular, eñales del
am r nupcial d una manera muy uperi r a t0do am r ami to o. De
aquí s igu también qu la r ca6 'n má pr funda d I r human es
una vo aci · n al amor que 1 ·entid má profw1d d l cuerp human
en u difi,~enciaci · n n hombr y mujer con i t en que la per, na
humana llega por ·u cu rpo, a ser capaz d dooar a h persona amada
como per ona ncarnada~ d manera má compl ta má real d lo que
se.ría po ible para el er hwnano en f rma de acto puramente
pirituale , por lo m no al nivel natural.
Por ot.r lado, e . iguc de ·de semejante punto de vi ta fil ·ófico
que el en ·do d l cu rp
d la exualidad human queda ·condid y
mal interpretado i o e c mprend prim rclialmente n el · ntid de
xpres1on realización del amor per:onal e ·pirirual. Pu . i la . exualidad
humana e entiende por ejemplo como lo hac Fr ud c m xprcs1O0
de la libido o &lt;l un afán hed ni ta ilimita I de placer e1 cu rpo propio
se cornpr nde primordialmente com fu nte d la pr pia sati facci ' n y
, oluptu idad, ) el cu rpo d la pareja de fa relación e. ual c m medí
de la pr pia atisfacción. n el mejor d los ca o· n mejante
concepto hcdoni ta de la exualidad, c1u indudablernent predomina h y
en dfa, la r !ación xual e c mprende como atisfacción rnunt , c mo
(~ois111e a de11x dentro de la cual cada uno de lo. d , e c nvi.ert en
medio del plac r propi y &lt;lel placer del e tro. J\ í, empero, e entiende
profundamente mal el sentido tant del propio uerpo c mo el del otr
así c mo la e ocia d la per na pr pia y la ajena. Porque cada relación
con tra per na que n afirma y ama a e. La p r- na p r ella mism, la
degrada in vitablemente , un m r m di lo que c ntradicc n I fon&lt;l
a la dignidad d la pers na. •sr curre ·guram nt , en ·u peo· forma
cuan lo una persona L: violada, cuando la er ona del otro s
d •, preciada deshonrada d la man ra má cruel y brutal ' es degradada
a bjero de placer. P r también i.:n aqu Ua r laciones de :, risfacción
mutua en las 9u la mujer es e n ·i&lt;lcrada p r l hombre, vicever ·a el

h mbr p r la muj r com mera fueoc del placer pr pj se encu ntra
una p
r ión bá ica de la relaci ne. incerp r onal s. El orro . , en
ci rto m do con. umido, y eJ egoc mrism de cada uno de la pareja .
conserva rranquilam nte. e ignora de manera radical el ·cerero más
pr fundo y la b ll za d l cuerpo human que · ·lo pu de rc,·cL'lr en u
r lación con el amor. Por tanto, n e · el am r humano del hombre y d
la mujer --como se lo afinna ampliam me d sde Fr ·ud- que e pu d
entender e inrerpremr bajo Ja luz de la exualidad· ino 1uc por l
c ntrari , el ntido d .1cu rp humano y lel placer s xual sól
pu d
c mprender bajo la lnz del amor, que repr ·: nta la da · para el
entendimiento verdad ro del cu rp
hnmano. Pues ·s p r el
r conocmuent mutuo de la dignidad c.l 1 val &gt;r r de la belleza d la
p rsona
de ·us Yalores spirituales y corp rales que se rc\'cla el
" rdad r carácter dona ti
d I cu q-&gt; de la pareja r · mue ·tra
particularmenr ·l cu rpo e mo m dio por d cual el na y s entrega L1
p r ona mL ma u amor el co ·az · n de de . re. human .
~ ntonce, , n d am r la persona del cmo no e degradada a un
m dio eJ pL1cer propio, in qu se com-iert 1 ·enrido mñ íntimo d
la xp ri ~ocia c rp ral pr pia en el sentid de un regalo, una entr ga al
otro un servici a su felicidad, a la afirmad · n de u per ona y n Ja
realizaci • n d una unidad c:xclusivarnente po ·ible por el amor mutuo.
ólo e. te act má e. piritual de tod
la afirmación de otra persona · la
ntrcga mutua de la pr pia rnluntacl y d l propio ntimi nt al otr &gt; por
él mismc, puede actualizar también la dimensión unificadora y pcr-;onal
d la entrega sernal. in amor, e ta dimensión 9uc&lt;la un alg cruel, algo
que vi la al e ·píritu, un, degradación de la )tra pcr ·ona y d la ptopia, de
n&lt;ler a í mi mo. J.,, to
mu stra particularm ntt: cuand ) falta todo
marc pcr ·onal ara tal cnu·ega corporal, como en la pro ·titución o en
una rel, aón periférica, quizá única, que no nace de ninguna ,inculación
p r. nal pr funda comos lo d scribc en Tomfo111 s.
~omprcmli&lt;l el ~enrid de la corp &gt;ralídad humana, c¡ue también
abarca La c mplementación del hombre y e.le la mujer &lt;le modo e pirirual.
psíquico y corp ral se d mu . tra también la pcIYer ión d la: relacione~
h &gt;mosc ua1es y lésbicas donde :e pier&lt;lc esta omplcmcnra iún mutua
de lo dos ttp &gt;: &lt;le I r: na humana, del hombre y el b muj r, \', con
e, o la fuerza L11iificac.l ra d · la e f ·ta s :rnal ced · a una acción sc):ual en
c&lt; ntra de la mnuraleza ele la orporalidad humana.
1

HI

�Sin embargo, ro&lt;lo e to no es ·uticieme para reconocer y ll vara
cab suficienlememe la aplicación compl ta de la metafisica del amor y
d la persona al matrim ni y a la familia. Pues en el núcleo íntim de la
enrr ga del hombre y d la muj r en el acto conyugal, cuyo origen no
dcb ría ser 'Ólo el amor afectivo, sino también la voluntad permanente,
el on ncimiemo y la entrega del corazón humano exi te, al mi m
nem p , un ,;íncuJ , ustancial con la fertilidad humana y con el d sarroll
d nu va vida p r nal, gue crece por la donación mutua d amor d lo
padre y es al mi mo úempo, una nueva donación, la existen ia de una
nu va per ona gue nunca puede tener u causa suficienrc n proceso
bi lógicos o en l amor de lo padre . Desd este punro d vista en el
desarroll &lt;le nu va vi.da re ide también una dimen ión vertical al rig n
suficient únicamente po ible ele una pers na, cuya alma n puede
crearse m diante cualquier causa inrramundial, al amor per. onal de Dio .

TRES EXCURSOS SOBRE LA
TRIADICIDAD DEL SER
Profr. Dr. H.C. Erwin 'cbadel
niversidad de Bamberg

Alemania
'"'XCUf'O ]:

Acerca de la tradición histórica de la tríada de los lrascendet1tales
'tmo' verdadero y 'b11e110
"' n relación con la interpretación del critici rno kanáano, e cun so
corroborar el hecho de qu Kant -a pesar de que por causa de u aporía
del "dolor tantálico" con r sp ero a su pensamiento, debía ser
plenamente con ciente del significado mcdial-integrati o d
la
triplicidad-, se cuidaba de no atribuir ningún ignificado constitutivo a la
tríada trascendental clá ica de uno verdadero' y 'bueno''. Mediante esta
triada, se menciona, d d la ontología pre y po kantiana, el ent en
gen raJ; o bien, dicho con Kant, la "naturaleza de la cosa" para er
aclarada

e. tructuralmente como una consumación de identidad
intrad.ifer ncial (es decir: como interior óntico de un 'uno' i11-sisle11le, de
un ' rdadero' ec-sistente y de un 'bien con-sistmte). -; ce mod de
preguntar te rético acerca del ser es dejado de lado por Kant guíen -en
el contexto de la comprensión m deroa de la fil ofia de la m tafí ica-

1 Ea su época pre-cdtica K;int esruJi' varias vec · el tema de la tóada 1.msccndcmal clástca, p ro
oo 9lliso de n.ingú□ modo rccoas1ruir Sll consi~renci.1 ontológi :i. éase rod,erl l--li1uke. KanLS
Weg zm· Tcan zcndeotalphilosophic, rurtgart 1970.

2

83

�consumó "el cambio hacia lo gno eológico"2; él dice: 'El orgullo o
nombre de ontología) que se jacta de dar en una doctrina si temática
conoanuentos sint¿ticos a priori de co as en general ... debe dejar el
puesto al más humilde título de simple analítica del entendimiento puro"
(KrV B 303 /
247 cursiva por E . .)3. Como consecu ncia de la aquí
implicada revolución del modo de pen ar" (Kr , B XI) Kant reduce
'los elementos de la metafísica a la lógica y incorpora por lo tanto la
ontología a la lógica"4.
Hay que p estar atención, con todo e to al hecho de que Kant
no legitin1a argumentati amente la de ti.tución de la oncología
precedente, sino que coloca sin comentario alguno "jumo" a ella su
nuevo modo de pensar. Kant cita por ejemplo el teorema escolá tico
1
'Qt1ocllibet ens es/ unum, ven1m, bont1111n sabe perfectamente que con él e
menciona el corazón de la antigua fil o fía transcendental. Pero pa ·a por
alto, a propó ito la .intención ontológica aludida en el 'eos' del mencionado
teorema, en el cual concibe '11111m1~ 'vemm' y 'bom,m' como e concepto
puro del entendimiento" (Kr , B 113).
Tal como Han Leisegang lo ha destacado con esta inofensiva
traslación de igni.ficado terminológicos e olapa una voluntad
polémica agre iva de uperación para con todo lo sido ha ta entonces.
Para repre entámoslo con otras palabras el pasaje citado " otraña un
definitivo aju te de cuencas con una parte capital de la ontología d la
escuela wolfiana montada sobre ba e escolástica, la cual forma la
primera parte de la metafí ica y que Kant estaba comprometido a
mantener tal como figura en el manual especifico de Baumganen
escogido por el mi mo Kant para u l ccione ' 5. O bien. romado d d
una perspecá a hi té.rica má amplia, 'la ' rítica de la razón pura marca
como critica a la metafí ica de la filo ofía colar en la época de la
Ilustración, la mpru.ra con una tradición que alcanza por obr la
E colástica de la época barroca y del medioevo ha ta el mismo
~iov,11111i B. Saln. Die lro11Szmden/Qle LJJ,~ik Ki111t1 1111d dif 01110/o¡je der dflltsche,, r/111/philosopbir. f. 11:
Phtlosoph. )ahrl111rh 95 (1988) 18-53, cita p. 31.
l .Resulta signífi.cati o p~r la. equedad de las declru:acioncs de Kant, d hecho d que en relación
dir~ta con la ~ta dada, el ausmo formula una frase acerca del ser actual del pensar: "P asar rs h
amon de ref~ a un objeto L, inruici ' n dada". Con lo etml -en oposición a lo que acaba de
afirmar- mantiene a la base una compren ión 011/0/ógira.
~ C.B. Sola, op. di. (n. 2), p. 37.
; H. Lti.rego,,g, ~lber die Bede11/img des schololischm Satz!s: "011odlibel rns e.,t 111111111, l'mllll, ho11mn m,
~(ll~nl'' fllld Jnf/e füdettllllt~ ¡,, NJII/J Kniik dtr rn11en 1'm11111ft. E11: Ko11!- St11dim 20 (1915) 403--421
2

.

~~~

84

p nsamienco de la Grecia clásica, c. d cir hasta \ristóteles''1' .
bre la filosofía kanciana dice Hegel que "ha ganado tantos
amigos por su alor negativo por librar e d una sola Y z de la Yieja
m ta física.~, a í e como hay gue ' mendcr' principalmcme e, te · xito: la
m tafisica moderna, a cau a d una fuerte influencia n minalista, como
por ejemplo el tipo de p n amiento concepcionalista, repar , m nos en la
realidad del s, e pero mucho más en la posihilidad de la ' ss nria. Este
'e enciali mo' abstracto que corresp ndió con 'una 011entación
conceptual t orético cogno citiva''s e difundí; (sobrt todo en d équim
de una r cepción activa de la. 'Disputaciones metaphy -icac &lt;le Franci ·co
uárez aparecida por primera vez en 1597) en la metafísica cscofar
al mana d I siglo :1.,'IT y condujo a lo que podemos dar en llamar un
' ]vicio del ·er'9: La metafísica degener · en d sgajamie□ to conceptual
" in aporte de fundamento" que se con umó en el distinguir fatuo que
a no apuntaba má a exhibir ningún significado de realidad y por anro
sólo pudo cosechar mofa ironfa. 10. Kant se acuerda de t'"La -también
para él- &lt;le ·olada ituación cuand informa yuc e: 'la moda de la época
mostrarle'' (a la mctafí i a, desde antiguo cel brada como la reina de
toda la ciencia ') ' l maror dcspr cio'' (KrV . \'1TI). E . obre todo
curioso, emper el hecho de que Kant -quien se adelanta n , nunciar un
"giro copernican ' en la c mpren ión de la metafísica (KrY B 71 .)no ólo no contraría el 'e enciali mo' (el cuaJ (por su parte) y tal como
se dijo, ha influido en el de moronamien o del p n ar merafís1co), sino
que de algún modo (a ·aber mediante un componente decididamente
ujetocéntrica) inclu o todavía lo incrementa.
.. uando Kant de cribe la metafísica como ciencia Je lo · límite.
de la razón humana ,,i como 'ciencia de lo primeros principio Jel
6 C.B. S11h1 r,p. ril. (n. 2), pág. 18.
• Yéa e ,.11".f. f lrgtl. \ nrlciiungcn iibcr die Gesch1chre &lt;lcr Phtlosophw IlI, l-rankfurt, ;\l. l971.
pág. 385
R Yéase 1·1,uh ,,il(/rml Lr111.rle, Reformwrsuche prntei.rnnnschtr \leraphi~1k 1m lcHaltcr des
Rationalismus, Augsburg 1988, pág. 292; del mu1110 m1to1; D{IJ D111J!. 1111d di, ,\1,1bod1. \ lr!hodisdu
Kn11stit1111"o11 mul (,r_~et1.r/,111d dr-r fmhm prolesl,1111ud1m ,\fr1t1ph1,.ril.., l1ig.1l/lllg /!)84: ,,dt,,10J 11' dhr/111
Schn1idt-llig(!,c111t/JJ11, Tupim [ '11¡,,,,1111/ü. EJ11t .\f11dtl/.(ud1ir/1/t' l,11mmrirt1Sd11,, 111ul h11mcl.:u lf'i.riw.rch1tjl.
H,1111'111,g, 19 3, c. pc:Q;tlmenrc pág. 191- '\01
9 l hms Sigfárd, Me,, ph) ~1k uod cillS\etgcsst:nhc11. En: K:u1r--. tuJim 61 (1%7) 209-21 (1.
to v·t-:ise par-.1 esro 1
. , !eumchton
'
.
a mo a 1nge1uusa ut'
resptctO &lt;ld mct:1ph1sico
pcn,:;amc: .'&lt;&gt;bum:nrc
lo _ab~u:aclo en: Peter Pelerrm, ( ,rschid1le de,· an;/1;/e/ürbm Jlhilrunplm 1111 pro1t.rtr111tmb111 DmtscMmd,
Lc1pzig 1921 (rcimpr. :tutt¡;,m- Bad Cannstau 1%4), pág. 521-S26
11 Véase l. Ktmt, Triiumc cinc Gel ·t~chcr (1766), 1\ 115 (\'\ 2. 983 (\X'-= /. K,1111. \X'etkt in tchn
Bandcn, ed. por Wilhelm Weische&lt;lel, Darm~t.adt 1')83)).

85

�conocuru nto humano' (KrV B 871/A 843) p n
monee en
evidencia - obre todo a partir de la última definición- u estrecha relación
con la metañ ica e colar de la época y principalm me con la
erafisica
de Alexander Gottlieb Baumga.rten obra en la cual ba aba us lcccione
de da e. Al comienzo de e ta obra
I e: ' letap/!)1s1i:a es/ sáentia prilfla
12
,-ognitio11is b111nanae principia continmi' • E r ignifica lo iguiente: en lo
que re p eta a.l conc pto fundamental d u a í pr tendido nuevo"
filo far Kant no e aparta para nada de la metafísica colar de la
época. : l toma d ella el a pecto gno eológico por bre el ontológic ·
a í e arriesga a hacer cuidado a ob rvacione obre la ' po ibilidad del
conocimiento a priori"n cu nta con la pre encía de los mernfí icos quienes le aventajan por
l hilo conduct r de u principio
oníológicos"1~- cuando o ti ne que no hay ninguna po ibilidad d
conocimiento para el r en sí upra eo oria.l por ello pretendido. ... n
este entid debería ser mencionado, pien a él. el completo fraca o d
toda, la bú quedas en la metafísica' rmtológicamente concebida'~.
Formulado de m do patétic : Kant ha lle\·ado a cab
la
liquidación del concepto ontológico de Yerdad ' 16 • Kant p ne por ciert ,
bajo la órd ne de los viejo ontólogo el peo amiento de p der de
tendencia racionali ta moderno. D de est punto de vi ta hay que
reconocer un ignificado po itivo al critici mo kantian : el haber
levantado un tipo de ' protección' (Kr , B 877 / 849) contra quienes
o tienen la opirúón d que con u interv nción racionali ta pueden
contar e n un ser en í y con un ab -olut tanto c rno con algo qu
pueda manipular 17 • a critica kantiana de la metafí ica tradicional, in
embargo paree dirigir e al hecho de que el con cimiento humano e tá
condicionado por la "inteligencia práctica de con tricción orgánica" 1
(qu e pu d encontrar ra en lo primates superiore ) y d atender "el
pue t ingular" del hombr , guíen pued percibir por la ' ruptura con el

e Yéasc J.C.. Batllllf,arlm, ,\ ktaphy ica, cd. lll, 1laL-w \!a~cbucgiae 1750, 1, pág. 1
n V&amp;.i e/. K,ml, Wclche smd die wirklichcn forschri1rc m &lt;lcr \[ caphysik? (1791; l 04). 14
5,592).
14 Véase /bid.
16
5,593 (cur.;in por el autor)).
15 Véase /1,íd. A 18
5,593).
16 Véase I f. l..d1ega11g, op. dt. (n. 5), pág. 42 .
17 \ ' éa e para esto especialmente Hei11rirb Betk. \atiirlichr fhco/Qgit.
n111dri.fi philosophi.rchtr
Goue crkenntnis, lünchcn- ' alzburg 198 , pág. 64-68.
IH Véase .H1LY Scheler. Dit Stdl,11/f, dei Ale111rht'II 1111 Kou110.r. En: Schele1,
cs.\X'crke. T. 9, Rcrnlünchen 1976, p:íg. 7-77, c1ra pág. 2 .

86

círculo del m di arnbi me' 1'), la 'apertura al mundo '~º, lo c nt nid
de ent:ido upra · n ria] de la sensibilidad inm diata, y pu d por
manife rarlos.
El 'precio" este de su e ne pto mpíric limitado lo paga Kant
con el hecho de 9u su e fuerzo (de p r vida) por encontrar la
totalidad i temática de la metafísica □ o obtuvieron nunca un re ulrado
atisfactorio. En u bú queda e manifie ta a é~ una , otra vez de
distinto modo la triplicidad (por ejemplo, en la tabla de la cat goría , en
el problema del e quemati mo o en Ja concepción de ~ tre critica , la
cua.le por í misma pre entan un e d ) . Pero, a cau a d la menciom1da
limitación del con cinúento, manifie tamente no pudo alcanzar a aclarar
peculativament el onrenido d er de la triplicidad. .. n otra palabra.,
Kant no pudo analizar la triplicidad como una plenitud di tinti ocompo itiva de identidad. Por ell , u p n amiento va a er de crit por
Hegel (y -tal como parece- no in m ti os ni derecho) como ' una
filo o fía del entendimiento plenamente de. arrollada gue r nuncia al
ámbito de la razón 21 com una filo ofía en la cual el 'wdo' integral e
mue tra en un e. quema d e piritualizado d la triplicidad":!:!.
n ca o particular pre nta en e te contexto el comentario de
Kant, acerca de que la triada de lo rran cendentale '111mm' vemm'
'bo1111111' (i.e. el 'e razón' de la metafí ica tradicional) "en la proximidad
de lo oue os tiempos e menciona lamente por razone de h n r
O B 113). D aqu Ua tríada puede b ervar, in embargo un
ionúmer de modificacione en la tradición precedente: por ejemplo:

'mútas- venias'- 'bonitas', ',mitas'- 'aeq11alilas'- 'concordia imitas'..... 'specics'- 'ordo'
tambi ' n:
'j&gt;otentio - sapie11tia - 'bonitas'
'potentia'- sapi-e11tia - amor',
etcétera.). Por mediación d autores como Agu tín (354-430), Pedr
Lombardo (muerto alr d d r d l 1160) Ricardo de t. Victor (mu rto
alrededor del 1173) Alejandr de lales (117 5-1245) AJberto Iagn
(1193-12 O) Buena entura (1221-1275) Tomá de quino (12251274), R b rt Kilwardb (muert 1279), ae tto Eckarr (1260-1327)
Raimundo de abunde (muert 1437) I ic lá de u a (14 1- 1464)
Dio□}r io artu ian (1+02-1471) ranci. co uárez (1548-1617), Tomá
ampanella (1568-1539) Johann Amo Kom n~k}' ( merúu ; 15921

1

lhidm1 pág. 33.
lhíd.
21 Véase G.tr'./•. Urge!, \'orle ungen uber die Gcsch1chtc cler Piulo ophi fll, Frankfurr/ l. 1971,
pág. 385.
:!? /bid
19

:!ll

7

�1670), Gonfried . Leibniz (1646--1716) encr otro se a a intentar
re ol er, para aquellas triadas, una interpretación onto-triádica de e a:uctura r ales positi a y principalment del fundamento ontológico de lo
divino 23 •
GJobalmem dicho, la meta de esta reflexione e el hecho de
que "en el fondo" toda realidad e presenta mediante un proce. o pleno
y diferenciad de identidad, o participa, de cualquier modo en aqu 1
proce o. La tríada de los tran cendentale
que
. acníao
diferenciant meare plenamente en í mismo mue tra algo parecido a la
annonía pree ·tablecida de Leibniz:
una in tancia de la cual proc d n
la "di onancias ' de la exi tencia humana y hacia la cual ellas e vu l en
otra vez di oluble . Mediante una concepción m tafísica que inv lucrara
la int rpenecración pr c sal d l 'uno verdadero y 'bueno ería sin
lugar a duda po ible desgajar aquella totalidad istemática que Kant
toda una ida, ha buscado de un mod má bien inruiti o'
que por
ciert , i mpre e le scapó por cau a de u falta critici ta de sen ibilidad.
u ya m ntada predilección p r la tricowmía tanto como tambi, n u
aserto de que e in ita 'a la naturaleza de la co a' (Kr\ AB LVIJ /
LV) d alli hubieran p dido mostrar su c nrenido real.
uando Kant no torna en cu nta la ya aludida tradición d una
Compárese para c::sco ea particular E. Schadel (ecl), Bibliotheca Trinirari rum. \"ol. TI,
Müncheo- ew Y rk-Loadon-Paris 1988, pág. l83 s.: especialmente también G.lf'. L.tib111z, en:
ichola ]olley (ed.), An npubli.shed Leibniz Mf on i\letapby ics. En: tudia leibnioana \'ll, 2
(1975) 161-189: página 186, línea 302: "111111m, Lffllnt, bo1111nl'; pág. 1 7. línea 61 s: • 1111itaJ.
Jt1pientia, /NJ11it,iJ'; además, J lngister rkard1u, pera L:11ioa 11. Opus Triparrirum, Prol. Ed.
Hildebrandus Ba cour, Ltp.iae 1935, pág. 1-5; Ruhmmdo dt ab1mde. Theologia narurali seu Líber
creauua.rum (reimpr. a pamr de la edición ' ulzbach 1852, :tuttgarr-Bad Cano tan 1965), pá . 7 4:
"potmlin. pmdwtia, bo11ital'. Por el Aquinate ( urna ecológica 1, q. 39 a. ) e exp ne un,
incerdependencia metodológico-si cemánca enrre las cuatro tri,,¡das 'aelemitas-¡pcms-11S11s', '1milt1Jaer¡11alitas-amrordia'. 'polentia-supmllia-honital y 'ex ips1&gt;-per ip.tum-in ipso'. egun E111crich onlh
leraphysik, lnnsbruck-Wien- Müochen 1961. pág. 377 s.) "la doctrina de los uanscendentales
de la filo ofia escolasnca ha tcmatizad us raíces histórica! por Plntó11; sq,in su d ctrina I idt.i
es cl principio la Urudad, la \ 'erdad y el Bien, y por Anstóttlt! para quien el ente es uno, ,·erdadero
• bueno. Por cierto que en Platón y ri tóteles ru el caracter tnádico es citado, m l:t
tta. cend ntalidad es concebida n7r samente como tal en e e ncido. Ya n71íc1ramt'lltC e
Agrutí11 quien mcnci na sas eres determinank uanscendema.lc del enre: ''l\'i!,i/ u/ mill'lfl me q11a111
111111n1 m/ (De mor. lamcb. II 6). '1 mtm mihi tide!tJr essr rd ff"º" ul' (; lil. 11 5). '/nqrumtun, tsl.
q1lidq11id esl. bo1111m ut' (De ~era rel. •' !, n. 21). Por cieno que los ttan ·cendentale on cracad s
primera- ) pnncipalmente en su rclac1ón sisr máoca con L-t triplicidad, tal como aparece, en
Pbrlipp,,s Ca11rrlmi11s en . u "umma de bono' (1231)". A los lugares de gu tÍo que menouna
Corelh pueden añadirse el De civ. Dei Xl1, 1,3: ' Diri1J111s ... 111com11111J,1bilt bo1ll(nt 11011 e.rsr, 11is111n11m.
uer,1111, br11'111n Dcunl'; compárese llllnbién f&gt;tter Schulthess / Jfordi lmhach, Die Philosophw de~
lareimschcn Mittelalters, Zürich 1996, espec. pág. l 7-182.
23

88

compren ión del er onto--a:iádica no es implemente por el hrcho de
gue él -re pecto a la iuvestigacionc histórico-ideológicas- p~e_da
parecer ba tamc ' rto de \1., ra '. orno filó ofo &lt;l~ la Ilu~tr~c! n
también él e tá impr gnado de lo mismos condic10na.nuemo hi tonco
del ' iglo de las ] ucc " · a aber. el sociniani,mo antitrinit.'l.ri 2". E ta
corriente e ·piritual fue e ·timulada hacia mediado. &lt;lel 'iglo ~ ~\'I, entre
otro por liguel ·erv ro, quien tildó de mera 'en, oña ion . " la.
analogías espirituale trinitari,1 · d ·an •\gu cin. • o ~an . de D~scarte
e ro condujo a reemplazar bm camente y m comentan , la
concepción agu riniana (para la cual el h mbr · repre enta n su 'ser·.
'conocer
't11J1ar' una '111NJ/!,l'II de lt1 Trinidad') p r . u 'ro que pien·a".
pinoza hace que la concepción &lt;le I tr~ cend ntal 111/l(JJJ, '::r:1111,
bo1111111 no ean r ferido. al ms, y la pr enta ~1IDplememc com un tipo
de pen amiem " (lllodw roui1t111di) siendo a. i asimilada a la cosa "impropiamente o como un mero mo&lt;l retórico de enunciarla ' (impropre ,,e/
rbetoricef'. A í I concede la paL1bra al indifi renti ·mo, 9u · m gen ral
carnet riza el pen. ar mod ·rn y pre enta para Kant la· condic10ne
hist ' ricerideológica para . u e fuerzo · por dejar la metafí ica transitar
« 1 camino seguro de una ci ncia (I(
B VII). 1 ota ·1 de e te modo
qu la tríada cJ lo · eran ·cendcntale · , maorien 'por rn ro honor' de
re peto a los manuales u ·uales de metafí ica, al modo de un objeto
heredado e n el cual uno ya n . abe qué hacer. Puesto que ~1 n se
re uelv a mprender nada por mantener a la 'Í ta su. implicaciones
te rético-holísica · (algo que, no ob ·tan te hubiera significado un "pa
adelant ·isr mático indudable), &lt;la a conocer a í que ~tá atrapado por
el e píritu general de su ép ca. na "ilu ·cración' &lt;le la llu:tración
condicionada por el ':rntitrinitarismo' ociniano 110 l re ·ulraba para nad.1
ben fi.cio a.
D mo&lt;l di tin to a Leibniz c.¡uc cuando jo,"en compu.o una
'Deftnrio T ri11itatis' en op ición al jef de lo , ocin..iano. , .\ nJrea.
is ·owariu , y también distinto a Hegel que de. cubri · n ·I a,'an e hacia

éa. e en parocular las con 1derac1unt. prclunioarc. h1stóac1&gt;-1dcolop.tca~ en: f,. \d,,rd l. h .ant~
'Tamali cher 'chmcru" \"cr. uch eincr kon~trukún'.n Kntt/J. mu:.-Mnk in outotr1.1cfüchcr

:4 \

Per.;pekúvi:, Frankf./:\1.-lkrlin-Bcrn- l'\\ \ork-Pans-\\wn 1998, p;íg. 'H-108.
&amp;nedictl(J de Spi,10'{_0. Cog11a1a mer phtrn:, l. c. 4 (Opera 1, Hc1Jclhcrg 1?1'i, pág. 245-2.J.•).
C. 11". L:ilmrz pare e " rcacc1ona.r" comra qwencs sosueucn esa '&gt;pmwn qut "la bclkza dd
uníver o y del l&gt;i ·o 9uc no. otros a&lt;ljudicam 1: ;1 la ubrn de D1 s, no scnan m;\s que ddinos de 1 1:
hombres qt11: represcnccn a su modo ,1 Dio." (Di.mur. de :-.1étaphr~1c¡ue, c. 2 11 .d. 11 Hcrnng.
1lamburg 1985, pág. 51)
!.~

WJ

�la conciencia d la libertad un ritmo trinitario fundarn ntal resulta
impo ible para I Kant ("atrincherado' en el pietism ) de cubrir una
interdcpcndiencia íntima entre la triplicidad integrativa -hacia la cual él
en u escritos e encontraba in.i tememente empujado a reconocer- y
el misterio (cri tiano) de la Trinidad. E to último e para él tabú; y habla
de él como 'de un misterio inalcanzable" el de la 'pcr onalidad triple"
d Dio 26 •
---xcurso II:
Acerca de la tradición histórica de
la trÍtida de ciencias: Jísica' 'lógica'y ética'
egún Helga 1ertens, en la filosofía kantiana se pre cota "un
de affo de la yu.xtapo ición de una preten ión si ·temática, por un lado, y
de la resolución aporética de a pretensión, por tro" tarea gue p r u
parte exig urgente laboración 27• gún las in estigaciones prec dente ,
resulta ahora claro cl b cho de que p r las pr ten ion kantianas d
istematicidad no pueda e perarse una
ati facción directa
correspondiente pue to gue la preferencia oca ional de Kant por lo
triádico e tá inficionada por un cierto afecto antitrinitario qu de de el
ociniani mo e ha infiltrado en la filosofía de la llustraci, n.
Dicho de otro modo: Kant ·o pecha la ignificación integrativo-holisica de lo triádico, pero no puede d splegarlo, porgu u tipo de
pensamiento acu a una rela ión 'pcrrurbada con la mctafí ica triádica.
E ta res rva e hacen muy manifie ta en el prólog a su PtmVéase J. Jvmt. Der 1rett drr Pakuliaten (1798), 16 ' 9,285). En ocro lugar (Amhropologic
pragmaa.chcr Hinsicht (1798). ¡\ 146
10, 531)) la 'conccprualización del m1, 1crio de la
trinidad" es cc.ms1dcrado como la cofcane&lt;lacl del alma de locura (vesanm) o birn concebida
como una imposibilidad parecida al movimiento pcrpcru o a la c.-uadracura del círculo. - La
especulación filosófica trUlltarn es rechazada en nuestro iglo p r J_jidui~ B11m¡ s suene en su
'Metafüica' ( 1ünchcn 1935, pág. 425): ' osocros dcbemo dejar para. la Dogmática ... la
fundamcncaaón &lt;le cstr concepto" (de la Pcn;ona absoluta) "en d sentido del arácrer mpcrsonal
de Dios. La trinidad no es un ob¡eco O?) de la filosofia". La teoría Jifcrcnciantr del ~cr
pencnccicntc a l lcinrich l:kck encuentra.. por el conrrario, en "rr11kdad, idra/id11d y bondad lo nudos
dentro del tritono pu d Is r'' (Dcr Akt-&lt;h:craktcr &lt;le 'cins. Eiac spekulati\'c Wcit fiihrung
dc.'i • cinslehr Thomas von quin aus cincr Anrcgung durch das dialcktisch Prinzip I kgcl ·,
•rankfurt/í\i te. 22001, p:ig. 191 s.). Para él resulta que a parnr de fundam neo. filosóficos
oot lógicos se produce una apr =ación a la documa t ológico-t.rinimria. (ílJtd., pág. 20 )- 2 3).
\ 'éase también del 111is1110 011/or. atiilichr '11,eologic. Grundci philosopnischer Gorteslelue.
fünchen-Salzburg 21988, pág. 199-205: 'El Mrrirler 1riper.r1m(1/ (Y n:rtptMd11d} d. Dio.r?'
27 Véa · , 11.
lerlMJ, Kommeatar zur Ers,en EtnleiLUng in K.anrs Kritik &lt;l r rtril k.raft, ~lún hcn,
[975, pag. 12.
26

1n

90

da111entaciótJ de la 11,etaftsica de las cost11111brd. Kant se r fi re allí a una partición p1ímaria &lt;l índole triádico para La ciencia ; y &lt;lic a í: La antigua
filo ofía griega e dividía en tre ciencias: la .flsira, La ética : la lóoica. Esta
divi ión e del tod ad cuada a la naturaleza del co a arur d r ache) y
no hay nada que mejorar en ella ante bien la labor con istirá n ll ar
ad lante l principio de estas divi ione , d m do que, por una parte, e
a egurc ·u integridad mientras gue, por otra, e puedan rectamente
d terminar la nece ·aria· subdivi iones' ( ,{ BA III).
Queda p r pregunlar en e. t texto, otre otra co a qu' pu d
haber dado a entender Kant con la expre ión 'naturaleza de la co a I ara
c n la cual la división &lt;le Las tre ciencia pueda llegar a er 'del wd
adecuada , pu to gu él al mismo tiempo se ve obligad a añadir d
principio' de la di\'isi' n. ¿ crá empero el 'principio el gue d ja urgir
algo desde sí no de m d idéntico per se con la natural za de la co a'?
·Cómo puede Kant hablar raz nablementc de la naturaleza de la co,a,
iendo que él en el mi mo e crito de donde t mam la cita conc d
'qu , p r ci no, uno debe aceptar detrá d l fenómeno algo otro qu no
e un fenómeno, a saber, la, cosas n si'' 'c as de la cuale osttene con
énfasi que no otro ' nunca podr mo ab r qué ean en í mi mas
(G [ ', B 106)?
Para poder alcanzar alguna claridad en e te planteo problemático,
tenernos que remontarnos algo más l jo
(por lo pronto
ind pendientem nte de Kant) a lo qu en la filosofía antigua se clij con
la ya aludida tripartición d las ciencias. La pcrspccti,·a a í ganada
pueden ayudarno para obten r un registro &lt;l cóm concibe Kant la
tripartición d la ciencias· n ello e pone en jueg la cohcrcnt
estructuración óntica d la tres facultades del e píritu a la, que Kant
dedicó tr s crítica y en lla oo pre entada una de.,¡)l(és d la otra (J• oo
una e11 relarió11 con la otra).
La tríada de ciencia. mencionada por Kant parece provenir de
una e tructura sücmático-probl mática qu un puede recon ·truir en la
variedad de los liálogo plat 'nico . Para Dióg ne La rcio la Ji.rica (to
pl!Jsikón) stá r presentada en el diál go c mológico 'Tirneo; la lógica (to
logikón) en lo diál go c m
ratilo', 'Parménides o I ofi ta'; la ética
(to ethikón) n la 't\p logía' en el ' ritón' en 1 'Fedro o en 1
. , con to cxto Empírico informa: 'Plat · n e
'B aoquet ,211 . En
~
reJac1on
211 Yéa e Diógmes L1mio fil, §§ 50 s.
la mcnciC&gt;nada triada se añade 1odavi,-i aciemas 1.ra •
8ubdiv·i iones, por ejemplo, b1 'política' (lo polilikó11} \' la 'mayéntica.' (lo 111aie11tik.ó11). O bien esras ~e

91

�po iblement el qu prepara el camino de ' ta e ne pci 'n (d una
filo ofía tripartita) ya que él ha aclarad mucho problema, de la física,
muchas pregunta de la ética no meno. de la lógica. ya de un modo
d l todo explícito e encu nrra n la división de la fil sofía en el círculo
de J nócrate " (uno de lo e colarca de la antigua ~\cadcmia· 396-314),
"junto a lo ' p ripatéric
y finalment junto a lo stoico " 29 • Para
ic rón no ha_ duda :
a desde Platón se admite el modo triple d l
fil ofar (philo.rophandi ratio tnplex): uno de ello traca de L'l vida y se ocupa
d las co tumbr , el tr trala de la natural za
e ocupa de las co as
ocultas 1 terc ro trata de las argumentaci ne · y se ocupa del juicio
obr lo erdadero y lo falso ' 30• Y ristótele en el primer libro d u
'Tópicos 0jbro qu permite entrever la influencia de la cadernia
platónica) d clara ~o WJ ntirni ·nt ·eguro de relacion · i temattca -lo siguiente: ' Para d cirio e gu máticamentc hay tre da e de oracione
y problemas: uno on lo éticos, orr
lo físicos y lo tercero, las
proposiciones lógicas. La - proposicione 11ca on por ejemplo, las qu
er an acerca de i n ca o de deberes nfrentado hay que obedecer a
lo padres antes que a la l e · o en ca o de la leye lógica , acerca de si
el conocimiento d lo contrario admite o no resolución y, en el ca o d
la físicas, si el mundo e eterno o no lo e ' 31 •
Lo epicúreos también conoaeron la mentada tríadas

c:ienófica 32 . En gran cantidad de enunoac10n
la triada ene mrró
atención entr los estoicos y en gu tín (lo qu . e elaborará en el
excur. o Ill). e e mprucba también en la alta y baja -. dad I dia (por
Juan d alisbury (1115-1180)3" y Girolamo a,·c nanla ( 1 ➔52-1498)'').
También se encuentra e □ 1 fronrispici de b [argarita Philo. ophica'
(1515) d Gregario Rei · cl135 . Juan Am 's omenio la recibió 36 de gu tín
con xpresa alusión. l'inalmente Leibniz menciona que 'fí ica , 'moral y
'lógica' on indicadas e mo los 'tres grand , campo ' del rnund
intelectualr.
Cuand l e, Loic
(Zcnón de 1t10 y n 1po, enrrc
otro ) divid n la filo ofia toda en física ética y I 'gica38, ntc ncc c..¡uic~ n
pre entar con U una totalidad orgd11ica. Jlo· comparan la filo. ofia con
un _ r vivo en el cual la lógica corr sp nd a lo hue o y tendone , la
ética a las parte d carne y la fLica al alma" 3•i_ O bien clic n ello que la
filosofía ería com un 'jardín fructífero': ·'la lógica correspondería a l'l
cerca. la ética al fruto y Ja física a la tierra o lo árbole »w_
En e ta dos comparacionc, se pone d relieYe una comunidad

separan bajo uo aspecto sisrcm;ícico. o bien se reduc n la ya mcnciomu:las. La 'políriat', por
ejemplo. remne a In. 'érica': la 'mayéurica', sin embargo, tiene un significado metodológico, y no
per se sisu:mático (clL1 lb·a a que la conciencia sen ibilizada e diferencie dentro mismo en el
conocimiento de la co ·a, pero no xptc a diréctamcnce nada acerca de la e trucruras de b cosa.
D1ógcnes reficr en su pre enraci, n de Platón en un ulumo lugar (W § 84 )' 90) que habría /m
tipo de ciencu (to pmk.tik,ri,, lo pomikó11. 10 tbeorrtikó11) y que Platón &lt;li tinguiru tres ámbitos del
alma (to logis6kó11. to epit{,yn1etikó11, fo 11!)'111i ó11i, por oerto que él oo e de1a seducu: por I u car aquí
un congrueoc1a ·isrt:márica.
29 ,fo:10 E111pírita, Adv. log. 1, 16 (llülscr 1, p. 16 (= Karlbt111z Hiilser &lt;ed.&gt;, Die Fragmente zur
Dialekrik der Stoikcr. l cuc SammlLtng dcr Tem: mit Jeutschcr Übcrscizuog und Kommcorar.
Tomo t .. ruttga.rt-Bad rumsran 1987, pág. 16).
111 Uaro, Academica J, 5, 19: "hiit ... taro acccpm a Platone plulo.ophand1 racin tnple:-c, 111111 de ,.¡e,
et moribus. altero de narura ec rebus occulns, lrrtifl de &lt;lis eran&lt;l e1 quid ,·crum, quid fa] um ...
iudiomdo". \ 'fase también del n1is1110: Tus ulanae disp. \', 68: • Tnplex illt 01111J1i ¡,111, r.,irtcl: 1111111 i11
rog~lo/io,~t rm~111 ¡,osili11s es/ el in cxplicatioflu flol11r11e, 11l!rr i11 tbsmpllo11e c:,,.-p,1wdom111_fri/!.tr11dommqur remm
rl III ra/1011r mwuli, lcrli11s ti, 111dicm1do, q11id mir¡11r rri sil a111ser¡rm1S, qrad rrp1~~111111s, ;,, quod i,res/ 011mis mm
.r,~bti!iltJJ disserwdi, /11111 1't:n·1,i.r Judic,;11di"; también .fo,rro, Ep1s1. 89, 9: "Philo.ropl,iot /ru portes mt
di.&gt;&lt;:en1n1z. rl 1111A"J111i ti phm111i 11urtorrs: 1110/'cJlem, 11(1/11role1JJ, roho,ro/c111. Pri1110 a1n,po11it 1111in111111. em11ik1
rmm, 11at11rn111 Jt:111/ol11r, ll'rlw propridute.r 1,erl,on1111 e:,,ig,1 rl 1/mrt11rum rt a,g1111m1/,1lio11 1, ,,e pro ,irro fi1/s11
.rribrrp1ml''.
31 \léa e , 1ristótele.r, Tópic l, 1-1 (105 b.19-25).

31 Dióge11t1 /J1trdo X.§§ 29 s.: 1:~1110111"/w,. physihí11, rthiJ:011 (en lugar de 'lógtca', . e habla füJlll con el
mismo scnndo de 'cao ' mea').
n fOdffl/U .'ittmbcne11.rif se rcfiérc a \.ru.tótclcs:
"Jud1 11 libro. componit ·t mvcnicnJi
\'era. faculrntt.:~ ere. famulaotur ci:
P1!,·sit11J es1 ,,,ore.rqu · docec, . ed Íl{(Ím semi
\ucrori sernpcr offiao a ·uo"
(Enrhl:ncus de Jogmatt phtlosophorum. \ ersc,s 823--826 Qohn of . alisbury, Cnthcacus maior
un&lt;l mtnor. E&lt;l br jan ,·an Laarhm'Cn, Leidco--r,...ew York-K beoha\en- Koln 198-. pág. 159;
véase sobre ello ~bién la nora, ibid.., pag. '311)).
14 \'bise G. Su1wu1ro/,1, 'ompcnclium logicae X:J, 15 (Scriui filosofic1. \ ni [ _\ cu.ra de C... Garfagnini e . Ga.rin, Roma 1982, pág. 168): "Phik1sophia rriplic11er d1nclidur, scilicer 1n nam.r.ilem,
011 ralcm et rn ti nnlem".
1:; \\'.-as ·obre ello: [l"j/l¡e/111 Sch111idf-B((~ttJ1111111. Top1ca unn·e.r, alis. Eiac \1odcll¡:!pch1ehtt humarn
nsch r und barucker ts~ n~chafr 11:unhurg 1983, p:ig-. 1 s.
\6 Consúltc::st: J. l. ( ,0111tmffs, Pfone der Dmge / Janua rerum. lntrod. ) 1r.1d por 1-: .• hJdd,
l lamburg 1983, pag 1-9 s.
1• G.I . Lei/miz. l ou,·cau.x E ·saL I\' c.21: "C.1 r troi.r ,spern ¡,, 'J&gt;hr11qlil 1, /,¡ '.\/o1;1/r' el i1 'ui~/1/111 '.
1011/ ro111111t lroi.r ,r1111du pmm1as d1111J le mn11de 1111r/lr,111tl''.
,11 \ 'c.-asc 01ógmt1 Lacmil \'J 1, 39 (l lülscr 1_ pag. 2).
w fbul. \'ll, 40 (l lülser 1, pág. 2).
-1t1 \'c:íse [/;id. La m1. ma comparación e encuentra también en Jc,:to l.111¡,mm.
lh- . log. l. ~l"'
(Hül.~er 1, pág. 16) } ea F,/ó11 de l/t_J1111tlri,1, De mut. nommum § "'-1-: De agnculmra § 1-1 (ambo~
lugares: 1Jülser l, pág. 18). 01igcm adiciona ·lcmcntos bíblico. a e, ra comparnaqn: él h,1hla &lt;le (,1
"viña" y de modo más próx.1.mo en rdaa ' n 011 ~-m sosuene "que b conducta que sigue d
vc:rdadcro mensa1c de ll natur:11 n da ~us frutos ea la vu-rud y C!Jl bs mc.1orcs ) bcUa~
cosrumbr •s" ( omo,_ ID .\latth. 21, 33-43 (Hulscr 1, pág. 18)). El s1gmfica&lt;lo hl'ancnéuuco Je la
triada de ciencms e~rá explicado 1:n / /(]do!. Pirm, C'11, di J. "J'(IJsre.r" dr ,\/mr l11rtlc: /1f /mir 'lofr&gt;,'
pbilosfJ¡,hiqllts sdan [pirtelc. fo: F,1111/u phih,1ophi.t111c.r 11r. 1 ( 1978) 65-83.

92

93

�e trucrural: la fi ica se relaciona (tanto como 'alma' respectivameme
"tierra o árbole ') con las forma concretas in-sir/entes. La 1' gica
c rr p nde con el perfil y forma ec-sislenle ante los ojo (tanto como
' cerca" y hue o y tendone.' ). La ética para terminar r pre ema la
culrrúnación co11-.ristenle
ví ida de lo otro menci nado ( 'partes
carno a " y "fruto '). ., n amba comparacion pu de repr sentar e la
estt.uctura de e ta calidad en d pliegue desde un interior progredient .
ualqui r e tadi n gativo no c rre ponde aguí a ningún ignificado
c n titutiv . Esto ignifica que en la repre entación de un er ivo" y
del "jardín frucúfero" e mu tra de distinto modo la p ·itividad pura
de una plenitud cl ser incr ada41 •
co Empírico umini rra una prueba indirecta d que la triada
de fisica l ' gica ética se orienta a la 610 fía en u conjunto. n • u.
E lemenc · d la cep is pirrónica este arri ·ta ' con. ecuenre d la
refutación busca d m d general y abarcador p ner en cue tión y
de truir codo filo ofar genuino. Él busca, por todos 1 , medio
exterminar de raíz cualquier incenc . i t mático de la filosofía y
principalmem por ello dirige todos ·us embat
contra la tríada
m nciooada. , 1 coocib lo mi mbro d la tríada como parado ·
n
cuya refutación habría d poder alcanzar la imperturbabilidad Qa
atraxía) e decir el estado de ·erenidad del alma p r el cual ella no
entiría el peso' de la teoría física lógica y ' rica 12 .
n el de. arrollo que hace e ·to Empírico • tá tacita mente
pr upu to I h cho de gue la tríada de física, l ' gica y ética tán
relaci nada p r U11 principio d r talidad. fa com este tal principio
p rturba la exigencia de serenidad, entonce bu ca ' I pr vocar la
contradicción y egún el principi &lt;le '~Divide el ÍlllJ&gt;era!", bu al al meno.
ir ganando la d rr ta d I todo rn &lt;liante u triunfo n etapa , br la
parte . fr nt al pr bl roa &lt;le la totalidad, que n pu de er
exp rimenrado en relación con un único lem nt ( ino con la
41

\'éase por ej. Dionisi{) 1rropt1,~ile1. De dir. nom. )\', 10: di' '{~t1/holtto1 bypcrholb, p,iHl1J11 mi, pdr,fu

poü,:· en pnrticuhir Klm,s N?mtr, Das ·• ll"11m"'" dfr roo¡,jin¡g: 'q111,1 1101111s" t&lt;tl/ ti "r¡111a t'(J/11it "!
1

Í:Í/1

Beilra_g z.11111 1 ,rh11/111is tr111 1\ 'eupk1to111s,nr,s m11/ Chrisltnlt1111 ,111/i,w d dls Pri11zjp.r ''bi11111111 e.rl diff,1.iim111 Jlli''.
n: Kurt Ha.sch (ed.), Paru:ia. rucli n zur Phil .oph1c PLnons uml zur Prc,blemgc ch1chtc de!
Platonismus. Festgabe für J hanncs Ilirs hberger, 1-rankf./ ~L l 965, pág. 241-26-t-.
42 Véase Sexto &amp;1,pirico, P) rth. Hyp otyp. 1, 18. -El annado de su esquema es concebido dcsd
aquí: D t-spués de aclarncionc generales e his1órico-61osófica de su e ceptictsmo y ele arr llo ele
elemento del argumentar céptico (I, 1 - TI,12) en pri,mr l11g{lr (T], 13 - 259) hablas lm: problc
ma lógicos, en .1tg11ndo Íl{~,,r (I Tl 1 - 167) sobre problema· físicos (cntr lo t¡uc cucnt d problema de Dios) y, en terrrr Íl~11r (I11. 168- 28 1) s bre problem. s énc ..

9-l-

interdependencia d
todo
momento · junt s) no le hac
especialmente ca o.
cament informa él que "reina un "desacuerdo
descomunal" tanto con respect al núm ro de parte de la filosofía,
cuanto (por aceptad
I número d tres) c n re pecto a la pr gunta
.
» 43
d
ál
' acerca e en cu nene u □ o que c menzar .
Las po ibilida&lt;le abierta por tal d acuerd " son, por lo
pronto muy confu as: ''Diógenes d Ptol mai comienza con la_ ~cica,
pol doro pone, emper la ética en segundo lugar ' Pana.1c1 }'
Po idonio ropjczan con la 6 ica',41 Otros (e toico ) col can la lógica
en el primer lugar la física en el segundo y la éóca en el tercero' 45 .
'Cri ipo (por el ontrario)
d la opinión d que la gente joven d bcría
n primer lugar e. cuchar sobre lógica en egundo lugar brc ética y la
final obre física" "'.
¿Qué no, queda por r tener de e ca tradicione ? · s r almente
impo. ible extra r d aquí a1g en claro, cal como l céptico xto
Empírico e apresura a concluir? ¿ o erá mejor r nunciar del todo a
una compl ta tripartición de la ciencia tal como lo hac la e. pecialización
altamente diferenciada d nuestro día ?
tal vez, ¿n
ria mejor para
virar la coofu ion
a gue com
conclu ión conduc n las
priorizaci ne · anteriore , d dicarse a e rudiar cada uno de e a ciencias
por sí mi ma sin referencia a la otra como mero teoría del er, mero
lógica mero ética?
La c mparacione. m ncionada más arriba,
r ·"º" 'jardín
fructífero" hablan por sí sola contra este intento de "ai !amiento'
metodológico d I ámbito cienáfico particulare ·. Por ello Di ' gene
La rcio acentúa: " a filo. fía) no e una única parte eparada de tra
... ; ante bien ·on la part interrelacionadas con ella, y uno la combina
entre í en la o cñanza"47 .
ri.ipo e crib en ·u manual obre el uso
&lt;le la razón c.¡uc "quien se ocup n primer lugar con Ja lógica, no deberá
d ningún modo mameners al jad d lo re tantes ámbitos de la
filo ofia, sino que d berá incluirlo en r laci ' n c n los hech s',.¡g
Pero se pregunta ah ra, cómo hay qu ju~tipreciar n í mi mas
e ta diferente c n ideracion s sobre las ubdivi ion
d los tre
41 \'éase/híd.

II. 12 s. (llülscr 1, pág. 14).
Diógpres L ,cml/ YTJ , 41 (Hülser 1, pag. 4).
-H \'éasc /bid \11,411 (H ülse.i: J, pág. -1).
-l!, V· 1. e Ph,tmro. De ' toJC. rcpugn. 9 (H ulscr T, pág. 20).
•· Véase Dióge11rs 1..lltn.ifl, Vll . 411 lülscr T, p:íg. 2 ).
4K Véa e P/111,¡rro, De Stotc. repugn. 9 (l lulscr 1, pág. 20).
-1--1

95

�ámbito filo ófico . Por cierto que de d l mi mo punto de vista no
pu den er atendido con idéntica razón, ya gue los tres pun_t _s de vista
cliferenciante tomado en conjunto sl.llI1llllstran un uruco todo
metódico. Para concebirlo de m do rná claro, no ·otro remitimos al
punto de partida señalado por Arriano· e te dice:
El terreno primero }" rruiximamemc necl' ario en la fi.losofia es la aplicación de lo principio , por ejemplo, la prohibición de mentir. El ·eguado
ámbito tiene 4uc ver con la comprobación por ejemplo, de por qué uno
no debe mentir. 1tercer ámbito a egura la comprobación y umi.ni$tra
claros argumento de ello; en este ámbito se prueba lo gue e$ n general
una comprobación lo que e una c ndu ión y una cona:adicción 1 9~
es verdadero y lo qu es falso . Pues bien, el tercer ámbito es nece. ano
•
4')
por cau a del egundo, el egundo por e1pnmero .

J

e reconstruyen de modo "anta-lógico' manifie·to las
condicion d validez para la acción ética: E t.a acción e fonda en una
demostración lógica la cual por su part no pu de fundar e de de si
misma ino que demanda el acompanamicnt de las circun tancia
pue tas en cuestión y u e rr spondient ejecución de s~r. La ética qu~ le
corre pond al hombre como lo "primero", en la media en que aqm e
hace temática la plenitud del eme en g neral y con ello también la
consumación del er del hombre, e lo 'tercero" desde el punto d visra
eo el rden d consecución reconstruido. La condición óntica de la
consumacione temática no contradictorias qu está m diada p r el
"segund
del di cur
l 'gico es el t rccro en l rden del
conocimiento que apunta al fundamento cuando un lo Ye de de el
'primero' de la perfección 'rica. onsidcrad en í é ·te
pre oca 1
primero· es el último "por qué' d t do ente.
El todo de una per p cti a cieocifica e deja apreciar e mo un
uno-en-otro p rikhorético de teoría del ser ( física relacionada e n un
ordo es. ndi') de teoría del conocimientos ('l 'gica' n la uaJ se e ·pre a un
ordo cognosc ndi') y una tcotia de la acción ('ética que toma u punto de
vista del' rd op randi').
Esto significa que cuando para algui n la 'ética' es lo "primer " y
más importante "porque perfecciona el carácter" ntonccs n pu de
dejar pasar por alto ''que n filo ofia la fí ica } la 'l 'gica' d ben

relacionarse a la ética' Sf,_ Cuando para alguien lo ' primer " y más
importante es la lógica 'ntoncc d be e, tar .iempre con ciente de la
función interm &lt;liante de e. ta ciencia (de lo contrari sería aplicable a él
la sentencia ~J"ms loRims /Jlfl'llS asim,s' 61 ). ' orno un Yallado 'UTe &lt;le
protección para las planta y las cosecha · en el campo donde lo dañ ,
malignos ll Yarian a p ·rclidas de valor, así del mismo m do, la parte
lógica de la filo fia e la cu, codia más egura de la, tras &lt;l • patT . , La
ética y la fi ica. uand la lógjca unifica. p r cjempl lo &lt;loblc entido
y las eguivocidades
uando re ·uekc (mediante argumentacione,
corr eta y prueba indubitables) la Yerosimilirud generada por fisma,
y cuaodo disuelve el engaño insidioso, es decir esa seducci, n que
oca i na I peore. daño~ al alma, entone
(sólo entonce·,) ella (la
Jógica) prepara el cspíntu, al modo de una cera alisada, para recibir
fielmente l traz cxpre ivo de la doctrina de la naturaleza y de la
doctrina de la. co, rumbres" 51 . í ahora e para algui n l. 'física' y la
doctrina del ser Lo primero y lo má. imponante pu cien en sí razón. u
pensamiento podrá obc ner plausibilidad, i pu e.le pre ·cotar ·u·
implicaci ne ' ricas por me&lt;liaci' n d la aclaracione. lógica·.
Excurso Ill:

1A s11hsisle11cia C(ltTelati11a de 'ser, 'co!IOCl'r'] 'qlll'rer'
e11 eljilosofar agmti11ia110
La sub i tencia correlativa de ' cr', 'conocer' y 'c.¡uerer, la c.1ue
repre enta un campo de experiencia en la int riori&lt;lad Jd espúitu y a
parcir ele la cual gana claridad la triada cien 'fica &lt;le 'física, lógica' y
'ética', encuentra ·obre e d en el filo ofar agu ·tiniano una de. ripción
pregnam . San Agustín con idcra tambiéo, de mod simihtr a Kant. a La
interioridad del e píritu (inm diatameote acc .ible para I pen. ar hu muo)
como punte de partida para l pretendido autocercioramierno. Pero
exi · t una gran diferencia en c:I mod según el cual st: concibe &lt;licha
interioridad J I píriru y en cómo ella se xplicita t:n su conre;:ruc.lo &lt;le

realidad 53:
511 Yfase Fi/611. De mlll. nom. • ""'5 (l lül'er l. pag. 1 ).
51 \-éase Johann
110, Comcnius. Dt m'llim Imuwm111.
l111Jlemd11J111 1660 pág. 56 (rL·impr en:
on1rm11t, · l11tís0Zf111t1111sd1r \dmjlen. J;d. por E. Schacld. l hldc~hci.m-Zünch-i\cw York l'J83. p.íg.

202)
\'éasc Ph1ki11, Di: ;4,rriculrurn §§ 15 ~. (Hülsrr l, pag. 1~20).
51 \ ' éas.: obre c~to l.!. Srh,11/tl, ~le1afis1ca 1nmt.1.I1:1 dL la persona hun1aníl. ( .nnca cons1mcm ~ Je

52
4'·'

Véase, Jm'rmo, l~pict. Enchir. 52 (l lülscr l, pág. 20-22).

96

9""'

�(l) Kant afirma apodíctica.menee: "Todo· lo pod res o
capacidad d 1 alma pu den acóbuirse a las tres las que ademá no ~
pueden derivar de un fundamento común: la capacidad de conorer, l sen/11·
placer o aversión y la capacidad de deseal' (K , BA /XTJ). Do añ~s antes
Kant había alimentado la speranza d ' llevar a ello tal ez un &lt;lía hasta
la compren íón de la unidad &lt;le roda la capacida~ de raz ~ar ~ de p der
derivar todo de un principio"
pV
162). 1 den rnJ.na mclu cal
empre a audaz como "la necesidad inevitable de ~ razón ~umana''
(íbid.)- y le era claro aún que siempre es una y 1a rrusma .razon la gue
juzga cgún principio a priori'
p\ A 21 ).
.,
qui
formula la pregunta ¿por qu' Kant en la redac~on de la
'Critica del juicio , llega a la concepción d que las rre capacidades del
alma nombradas "no pueden derivar de un fundamento común"? Dicho
de otro m d : ¿Por qué opina que no se pueda decir ni aclarar qu la
razón 1111a, la que e manifie ca en tres capacidade es n í mi ma? Kant
deja in aclarar al ser, el que
manifie ta op rándo e o la c nciencia,
pue to que él se mueve - egún podría afirmarse haciend una
retrospectiva n la hi toria d las ideas- en lo, carrile de w1 razonar que
e olvida del er v d la trinidad; razonar é te que comienza en 1
n minalism de la ' dad fedia tardía, y que por medio del ocianism ,
que a mediados del iglo r I flu)e de d Polonia hacia la .:. uropa
occid nta~ de ·emboca en la llamada filo ofia de la luces. Por ello Kant
no pu de reconocer gue las rre. capacidad clel alma a la que él ·
refiere, proYi nen de una tradici ' n de la analogía de la trinidad y gu de
allí implican un concepto de una autocomprensión clara y coherente del
píritu hwnaoo
•n 1 hecho d qu Kant dej sin r alizar el pr ccto de una
compr n ión en la unidad d toda la capacidad de la razón y -en la
redacción de us tres críticas- a la tre capacidad del alma má bien la
desintegra ant s que ntenderla en un proce.o d unidad vital, . puede
cntcnd ·r c m un "efecto tardío ' de la crítica a la Trinidad en el
·ociani ·m . I ' anr roma en u represi, n titubeante y t mero a de la
'n c sidad in vi.table' de ganar w1a compren ión de la unidad de la tres
capacidade del alma., una determinada "actitud del pen ·ar' , la que 1.:

la racionalidad ujeto-&lt;énrnca moderna fa luz de la iaccnoaclad csp111ru:il
agusúniaaa. En: ocicdad Católica Mcx1caoa de Filosofía (ed.), Actm, del II Congreso .\[undial J
filosofia Lnstiana, Monterrey, léxico, 20-24 dd oct. 1986. \'ol. 11, \iont rrcr- .\lcx.ico 1988, p1g.
555-566; lo mismo en: Estudios 1rinitario. 22 (1988) 429-437.

98

inicia -fom1ulado h.ístóricament - en c ncreto, cuando lvfigucl ervero
se burla d b analogías agustinianas d la Trinidad de. ignándola c mo
'sueños ilu orio .,"&gt;-1_ ( ómo e borra cada vez má durante la modernidad
temprana el perfil int mo en la tradición de la tres capac~~ade d I ~~na
-congruentemcorc con La reárada de una con idcrac1 n omologica
g nuina- se pu de jemplificar para el igl .,_ VJl en l pán ·_&lt;? fi J.
omenío, el gue s rienra tend ncialmenre atÍll trinitariam nter.
Com "fuente' e p cial para la conc pción d Kant de la tres
capacidade del alma aparece en consideración obr todo Johann
Teten , quien publicó en l 777 us 'Intent
filo. 'fic , . obre la
naturaleza humana'. Teten "distingu de man de la e:-..'Periencia (!) no
dos in tre capacidade bá ica del alma, a la gue nombró ·enrimiento,
razón y fuerza de actividad o oluntad" 56 • El mi roo Kam fue un lector
olícit de Tet n ' 57 · de allí que sea fácilmente po ible que él haya
t mado la trinidad d la capacidade del alma como ba e para su~ rres
crítica . lnclu o en u ab tineocia" frente a una pen tración ontológica
de la triada dada de la, capacidade · d l alma par ce ant haber e entido
'confirmado" al 1 cr a T t n :
o c n cerno, la fuerza bá ica d l alma,
porqu no tenem • ninguna jdea de 1 prim ro fecto riginarios d
·u fuerza natural''58 • En ¡r ant aparece e ·a concepción pu s en distinción
cnttasta:
o r ng ningún conocimiento d m~ como yo s~y ino
olameot como o me tFjJarezro a mí mimo" (Kr , B 158). A í como 'la
co a eo í así también el yo en sí d be estar má. allá de t da
c gno ·cibilidad. Y egún parece Kant tu o verdaderameot pánico
frente al hecho &lt;le qu en la interioridad del e píriru hwnano pudiera
descubrirse un ente su tancial. n d scubrimieot tal traería c nsigo el
que la 'apariencia ' se conciban com apariencia de algo . o más
como 'materia d calificada que está a di posici ' n para los acLOs de
54 \'éas(• por j. 1"\-I. Sen,e/o, Chnsrinism1 restiltlcio, s.!. 1553 (rcimpr. Frankf./l\l. 1%6, p:íg. 32:
" 111¡.,,st11111s ... inlemas ... Je lrinifate 1robiJ me mmliJ i//11rio11u 1011111iut''.
s, \'éase f~. d111dtl, faCtJ o (l. Be bachrungen zur Comenianis hco Rczcprwa Wld ~[ochfibuon tnniliitsmcmphp;.ischtr Terminologic: 2. as tncrnale ho112ep1 de.! omcruus). Ea: J.A.
omemus, Pforte dcr Dingc / Jaaua rcrum, llamburg 1989, pag. 209-230; :idcmá J. l. (omemo.
Wicclerholtc Ansprach an Bamn Wolzogen / Iccrarus ad Baroncm ~ olzogcnium mno. Trad.
por Orro Schonbcrgcr, con un comcntano y una t□ trocluc 1ón ,1 la conrrm·cr. ia anti!mciruarut de
'om nio ed. por E. 'chadd. l:.r:mkfurt/ f. ,:ce. 2002.
"'' Véa.e rtliur ·1pitzrd1. Di psycbologi. chen Voraus et7ungen der \rkenntni. kriuk NiOls, 1lall1:
a.d.. 1 97, pág. 19.
57 V éasc / lm11n1111 SchmilZJ W;u, wollt Kant? Bonn 1c:&gt;89 pág. 260.
~ Véase .fohmm fico/ns Trtms. Philosophische \'crsuche über die mcnschlichc I atur. \'ol 1,
Leipzig 1777, pág. 737.

99

�determinad, n de la razón de juicio a priori. 'T da la op ración de la
critica (KU BA
a travé d fa cual Kant intenta reformar el filo ofar,
e pondría con ello en cucsti' o. ¡Ello n podía y n deheríc1 ser! La
preocupación p r una ruina tal del i t ma e rasluc cuand I ·anc dice:
' na gran, . í inclu o fa única pi dra de e ·cándalo en contra de t &lt;la
nuestra critica ocurriría -i hubi , e w1a po ibilidad de demo ·rrar a pri ri
qu todos 1&gt; er pen ant son en í ustancías simpl ·· (KrV, B 409).
El hablar d 'demostrar a priori' c. en esa cica e pecialmcnte ignificantc:
Kant quier c n ello ' poner trabas a t da crítica a u cricici mo. ~ I
sugiere que no pued hab r ninguna otra fi rma de pensar más que u
"aprioristica '. Y tan pronto como alguien e adhiera in res rva, a esa
ugestión, d be admitir libr m nte que e imposible querer dem srrar un
eme en í. Pues 1 abismo entre el ent en í y la apariencia pertenece
consticutivamcnte y "en esencia" al critici, mo apri rí rico.
La pregunta e pu , ¿Puede ' algo" 'a priori en . í d mo trar e?
Los conc pto apri risticos del entendimiento ( ntr lo que e cu nea
tambi'n para Kam la 'sub,tancia') son -con iderado en í- 'to a1m nt
vacío " (Y.·'\ B 102 / A 77). u t tal vacío no permite tomar "algo' en
vi ra o inclu o qucr r demo ·trar. Pero puesto que la 'materia . e.nsible
~bid.) , e enti nde com contenido in forma en el pr es del cono r,
el que e per e (en la conc pción kantiana) un acto s11l?Jetit10 de
formación, en entido literal no ti ne nada para "decir" o para
"comunicar" no pu d realizar e un alg que es en ·í en 1 contexto del
cririci mo apriorí rico- ese alg , para d cirlo a ~ ·e "pulveriza' en el
''limite' entre la forma del nt ndimicnco , in contenido y contenid
·en ible sin forma. a compren ión d lo in alida de dicha consteL'lción
problemática in inúa l pennicir ' ncontrar e' de la forma aprioristica
(gue no se nticnde per e com sin contcnid )y I contenido apost riori.
(el que n
entiende p r e com i.n forma, ino qu él omunica
elem nto ra tros formal , a lo que la raz ' n p rcipiente c ncede
ma or explicirud). El sujeto pr det rminado apri rísitic , que e d ja
afectar p r comenidos-forma a p se riori, se aclara aquí coro la
' ubstancia o sí que impresionada por e cructura de objetividad,
e}..'Pfe a a e rructuras en cuanto gu él (ese ujeto) se difer ncia a ·í
mi mo, introducido en I c n cimiento d la, c a. real .
(2) En Agustín, de manera diferente a L nt las capacidades &lt;lel
·
lem nte, ru. e d.
alm a no s " enum ran " 5'' ·imp
e1an w1a alld
, a o de otra . •\J
5'l En la

cart.,1

a ,arl Leonhard Remhol&lt;l (28./ 31. Dic. de 17 ') (AA X (l 922) 51.J) K,111t es ribt:,
100

contrario ella se analizan más bien bajo el aspecto del ejecutar e integral
del , er en í mi mo. o puede urgir allí fonna alguna de solip i m ,
porque e pregunta en el enti&lt;l socrátic : ¿Da por po.ible el c nacer
la naturaleza del alma in ost ncr Y:íncuJ &gt; alguno c n la naturaleza del
t do 'lº on ello s formula un méto&lt;lo de trabajo que , e propone
xam.inar la e. periencias reales inc.li\,iduales de int rioridad de aguello
guc en cuanro i entidad upraindívi&lt;lual, como acto del er exi · rc
pr viam me interiormente y en cierra forma condici □ a us fa e de
rcalizaci ' n.
-..n cuanto que se parte de la 'aumconciencia como del lugar d
la e ·p riencia originaria del h mbr ' 61 ,
deb pues comunicar la
evidencia tra cendemaJ de aquello gue e el · er'. El er, gue nuestro
intd cto capta como lo má: conocido y aqu ' llu hacia lo cual él onduce
t do los conc pto·"c'1, se refiere at¡uí a 'algo Frente a lo cual lo enti.do
permanecen in sensación''63: a aquel fomlo int ügibl que como la
fi rmación del ente n . í -y de aUí también a lo ·en ibl - partiend desde
adeorr admini tra. i un e. céptico obj rn en contra de ral ·videncia &lt;le!
cr': '¿Qu · pa ·a pues si te engañas?' no hay para .\gu ón moth~o para la
in eguridad. 1 r . ponde así: "Pue. si 111e ett~atio, oy (y) ... sin duda no
me engaño en el hecho de que si que oy"6·1•
La duda de la videncia del er conduce paradojalmente hacia
una incen ificaci 'n d la mi ma. Pue. por medio de la duda . e inaugura
en el ámbito &lt;le la intcri01ida.d del píritu una distancí,1. intelecrua~ por
m dio de la cual el · pu t en cue tión llega a una mayor explicitud.
qu_e él "ahora reconoce ere. parte. de b filosoffa, cada una de las cuales oc11c su. princ1p1os a
pnon, que se pueden tfflllntmr \' c1uc se puede dl:Lcrmmar lll Amplitud del co110C1ffilt:oto po. íble de
ral manera" (cuc;i,·a por E. S.).
611 \' é-.ise Platm1. FeJo 270 c.
61 Via~e 11. Rerk., Der \k1-Chamkter des. in ., 1-r:mkfurr/ \l. etc. 20111, pág. 120; w1,. vers 1 ,n
castdlan:t de csce libe se publico b,1jo d Lindo: · 1 ser como acro, pr . por Iuan (_ ruzCmz,
Pamplona 1%R.
·
e,? :' éase Tbnn1a.; lq11111m. Ül Ye rita te qu. 1, a. 1: "ll/,1d ... (jflod fin'"'º i"lel!ut«.r rrma{'il q111w 11otissh1111m
d /11 ,p,ud 1111111e.1 w11crpl11.r rrsolril. t'II m.r:''
hl Y~-a~c Ha11s CroTJ!. Gad,1111tr, /,ur \'orgc~ch1chtc: dcr \le1.tphys1k. En: (~&lt;lamer (ed.). Um illl'
Regnn~wd1 d r \ 'or:;okmciker, D.m11siach LW.8, pag. 'IM-.Wo, pag. ¼IJ: 'El que ptcnsn asegura
algo a todo lo que e~; algo 1mp rccpoblc para los senodns, dlgo. c.¡ue es uno en todo: ser en rodas
partes de igual mcdicfa, siempre como uno \' el ,rusmo e1'1sttr".
bol \_'éase _ l11g11.rh~111.r. De_civ. Dei Xl. '.!(&gt;: •·, 11/k, i11 /,ir mu lrt1d.1111ttm1m &lt;IQ!.flll/C/1/tl /Íir111id11, dire11lÍirm:
Qm~•.o/,il/tn.rt' J, mlf/1 /allor. flflll. 1\(1111 q11i 11011 ~rl. 1//iqur ,,er (&lt;11/1 potul. 1, per 111/r s11n1. ri (t1l/11r ... Proml
d11h'.o III w qflod 111e 1101•i tm. 1w1 j,1//¡,r"; D1 lih. mi,. ll, J. 7: ''f&gt;m,s 11h.r Ir q,111,ro, 111 dr 111t1nife.rti.r.ri,11iJ
mp1111111ts_txorJ,i,,n, 11/111111 /11 ip.u s1r. 111 /11/orla.m 111rfl11.r, 111 111 h11r 1111tmgt1lio11tji1/lmis, m11111t~¡ur ri 111111
me.r,jc1/ú 011111111n 11011 posmt': De Tnn. ~\. 12. 21; 'Q11i /al/itJ1r, t'ilit".
101

�El espíritu humano se experimenta ahora con -ciente coJJ10 er com er
consciente. E decir: Po, reriormente se le hace "consciente' que ya
staba iempre en el horizonte del ser aún antes de haber comenzado a
cerciorarse de ese er que no ha causado por é~ sino que él expresa como
un proc s interior a él. , 1ser y el st1her presentan, Yi to a L una unidad
de acción la que pone como ''t rcer " a ciante la voluntad. Pue el ·aber
como tal proviene d I er (de rra manera sería éste un ab r del n enr
por tanto un no- aber), n es respecto al contenido otro cosa que e e
ser. En el entido de un pr ceso i,m,anenti s puede entender aJ saber
co1110 el ser en el modo del estar destacado de dt.: sí mismo. E to e': Para
que el ser se pueda reconoc r como er, se ' pro ecta" a í mismo en el
saber el aber, sin embargo 're-fleja' al ser. De e a "confirmación"
recípr ca de er y aber surge la voluntad. Frente al ser inicial y al saber
meditatÍl'o, la v luntad e el mom neo que completa el pr c o originari d
totalidad, 1que corn tal s cxperim nta en la conciencia humana.
Considerado en el orden origina.ria el r es lo "primero" el
aber (correspondicnt mente el reconocer) lo ' gundo' y el querer
(correspondicnt m nte obrar) lo ' tercer ' . Per c o cll no e afirma
ninguna ucc ión temporol en el enrido d un conúnuo auto-relativizarse.
La tríada nombrada e r fiere roás bien a un star en í pleno d er, que
la conciencia humana afectada por el tiempo hace vital y que en efü. se
experimenta como un pul o articulado rítmicam nte. gustín intenta
transcribir e e star en í diciendo:
o nombro ... a e os tres: ser, ab r
y querer. o sqy, yo sé y yo qHiero. o sqy e□ tanto que ·é y qui ro. o sé,
.
•
, 65
qu yo oy y que ro quiero, y yo qlllero, qu o
y se .
Dado qu el pensar del intendimiento con u conceptos que
buscan "con catar" la cosa· no alcanza a e. presar e a experiencia
original espontánea . por ello en cierta medida se encuentra frente a ella
d sconcertado Agu tín agr ga a lo dicho antetiormeote incitanrementc:
"Cómo e realiza en esa tríada una vida in ·eparable -11na vida 1111 e píriru y
tma sabiduría- cóm
e pre nta ntonc
una disti11ció11 inseparahle
(i11srpamlihis distinctio) y no ob tant r pr ema una di tinción, a e. o lo
comprende aquel qu ·esca¡ az ... si él ha encontrado algo. también lo ha
formufado, él no e · fiere a haber enconrrado aquel ser, que t's

del 111m110. Con f. :XH]. 11, 12: "Di o ... haec

1ria: me, 1111;se. 1rllt. sum cnim cr ~cio cr \•olo:
cssc et sc1rl'": De civ. Dei XJ, 26: "E1 J/ill/llS el no~
esse 1101iin111s et id es. e ac nosse 1/ilig111111;"; sobr e.llo también 'f/J0111os l lquiu,u. Comp. theologiae,
O: "In Deo ídem e-~t e.rsr. wtdfl(~ere et amanºº.

1•5 Yfase
sm11

·cien et \'okns, srw csse me et vcU • e1

1'/JIO

12

inmutable qu se sabe inmutable y que quiere ínmutable"66 •
El hablar de ' in-mutable" no debe U ar a la supo ición de que
gu tin aquí releva algo que, como realidad d principios, es en sí inmóv-il '. na concepción tal pa aria de larg-0 frente a lo que él pretende.
'Inmutabilidad' ignifica en este contexto por un lado &lt;Jo intacto 'lo ileso
en la amo-ejecución, per por otro lodo la estructuw (apriori rica) la que
fun~entalmem e sustrae a la condici n contingente del ente
espacio-temporal. El movimiento de er superior y má · puro, el qu
aparece p r "sobre ' la interi ridad humana del píriru como u base de
acóón, se refiere según ello a tre. a pecto. : 1. a realidad in-sistente del
ser n sí, el que e ofr ce espccialm nte en el espíritu humano como
'tesar? de _la memoria enriquecida por la cosas (the aurus mernoriaet
2. la idealidad. ec-sistente n interrumpida del cont nido del r que se
articula ~seoc1almente: ] a razón di.E renciante (intelligentia) 3. la
abundanaa que re ulta de ambos: a bondad co11-sistente la que s gana
en consumada conformidad (en el
pú:itu humano: la voluntad
(volunt.as) que se consuma en í misma y por ello también e capaz d
con. umar a otras ca a ) 68 .
Con ello e parafras a (de modo deficitario) la inmanencia de
acaon (no-deficitaria) del " er" que tolalmenle reposa en sí (como mjé)
del "'aber: que ale totahnente d aquel (como lógos) y del "guerer que
(como p11e11111a) se pone totalmente de acuerdo con l cr y el ,ab r como
e tructura de movirni nto del fundamento de la realidad. E te se r atiza
en simplicidad ' fluída
como armo1úa pre tablecida , --como
e tructura d ?rden, en la que no aparece primerament lo uno y más
tarde lo otro mo en la cual lo otro sale desde lo uno y junto con 'l resulta
un todo articulado. El hombre qu a razón de las e ndicionc
contingentes a la que se ve limitado su exi tir no es algo que ' ' por í

roG\''easc _,, 1t(,11slm11.r,
. Coo fX.LTI
. ~. , l l, 12: "_lo his igirur trihus quam sit inseparabilis rita et una vira

el u~a mens e1 una ssentla, q~ . dc~1que 111.Itp_orolrili.r d1.sfinctio er carncn distinctio, videat t¡u,
P_Olc l -·· ed cum wvcnent w bis aliqwd et ~xem. non mm se putci ur,cnis, e illud, quod supra
JbsiliL: ~ rncommurabtle &lt;¡uod r.rl mcommutabthrer, quod stil incommurabilirer cr Jfllll incomrnurntcr .

Véase del 111irn10. Con f. X, 8, 14; De Trin. X, 12, 22.
68 Pa-': la terna '111e111ori11'-'i11felligc11tio'-'1'1Jh111l11l implicada aqu~ cf. dd 11,is11,0, De Tnn. X 11 17·
e.~pect."l~me~te al concepto aguMiniano de la 'mcmona' lf'ell{k/i11 Sch1111dl- Dmgler l)ie :auh,
memonac' m den Konfic.ss 1onco des hl . ugusnn.
· In: 1{cv. de, emdes augusrinieones
- ' 14 (1968)
•
6?,~9; Cottlicbt ~?h1{~t11, De~ ulbau dcr augusúnischcn ,edachuuslchr ( onf. , · 6- 27). En:
c:hrigcn _Die E~elt dcr 11-tcol~gic, Miii_1chcn 1952. pág. 63-L0(); además Fr,m[f',r / l )",,te.r,
dachtru un Ecmncrn. \-Inemonik von An, to teles bi~ • hake -pecare, cínheim 1990.

' '7

L3

�. , ·ere'' r . ~ "obmcntc pan:icip en e a
ni alg qu • abe , p r .•_1 • qw&lt;lel ' pr' del . ab •r' \' d 1 \¡u rcr pl!ro,
pi nimd e. encialm nr ilimita~ la e -~u 'utur bá. i a·d 1'b luto q_uc l
e n tod limitad de m do y
•
in difi ulcadc. - puede p rc1b1r e
aru.cula triplicitariam nt - aun_que n
• • al l)c alli nu · dice
d u s r e ptntu .
,
cn la ej ucion - lem ntana
•
a í m1 ·m \ -c
, "El espíritu (humano) e lime prrse11le, . e reronoe, . l
.d 1
, \gu un:
t c n ideram . una rnrudad, c aro n &gt; e
tJIJJtJ.
uand c n. td ram :
n de Di ..1,&lt;1
Dio mism&lt; , p r ya d una unag
.
L-1 triada &lt;l
·r- m m na,
n t:. e r-ima en, qu con.1. ce n
. 1 &gt; de la
'
, de" el acm d la eluda ( me
conocer y querer,
u peo d al e ntiog ote " r-h mbr . . uand
d e. peram:a), qu a , e
acu
,u d I cual l viene u dud?;
e
"
b ) d d . se ,mi:rd,, de aqu
( l h m r. u a,
,
. uand ·¡ &lt;luda q11im t n r ert za .
do él duda reco11ocr que el duda,
.
·di d l ·le &lt;Mn:
cuan
, .·
retend dar cora¡ por me o
. :-,y así e mo en lcxic e P
,
d d cir n • t ca. o
.
d qut' u problema . e pu
. da 1
·•¡ I . ·te c. m, gran ~
. di 'd d "ue ' túa en la im non t
d &lt;l en ,Ttas a la ma et
, 7
.
1
a ague qu u a,
b . "· 1 l mbr es má . grande qu . u-;
humana pi.ritual del :er h ro r . 1 , • l
ganado imro. pecti,·, meme
· • " I•1 con cunti?mo
•
,
duda · &lt;l • peraci ne · · ,
. . .
¡
., ' noccr' \' brar
·
ti ' apnort tica e e • 1 ,
•
de la e tructura lDtegra "ª
. . citar • un·1' aut rr alil, ción
u da enrcndid con ello como conl:Ulu m

~

¿ada vc7: má int n ·a del hombr ·.
. ·conoct: '-ll. c m&lt;lici ne. el~
r.
u , el h mbrc c no e \ re
.
.1 ~n .talll qd . .Lr ma.
, alla, de c.·ll
,
1·
hac
clarc
:
..
1 nu, tra
: a. .
t •
d
conrin encta pue e
.
. . am nt babriam . g n ·ra
_1
fu . de no otr) m1 mo, ' 1 rt
naturaieza e c.:
• _..1__ • pr
upamos por
b'd ·
n ncce. muüUu s
nue tra pr pta a. 1 una
.
a rendcrla \' adquirirla de.: otr &gt;.
r nderla por m •dio de la es, e. t c. P
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.
a él t • mb1 :n como 111at siro para
&lt;l e·u

c &gt;mpr ·n&lt;kr lo v re.ladero , como do11t111/e J · bicnL rar intt:nor, para
p d r: r feliz' 1•
hl ·cr en ·í &lt;.kl hombrt', . u conoct·r rdaci nado al . cr , , u
autocc n. umac1é n '11 d act&lt; compr n-.¡,;-o de , olunrad
de amor.
r pre. cnran en 1erra medid. la t· ·tmcrura ba. ica Lran cui&lt;.knr, 1 a partir
d la ual la triad,1 &lt;l • las ciencia. , t¡uc.: ·t rransmir en la tilo. u ta an11gua
gana ·u l ·gitim.1.cion tnc ma e mo c¡t·cucton 1.lt: rotahd u.l dar.1 }
e hcrence. El análi 1 · triadolc' gico dt la inrcriorid1J humana c.: ¡ uirual le
p :ibilita a \gu un también arr ·glar la h purn por la pnnn&lt;la&lt;l de los
miembr
·mgtil.trc d · In rna&lt;la de 1, c1rn ia (mencionada t·n el
.·cur&lt;, II). (] no ·e intr duc prop1amcn e Ln ello, pao un,1 ·olucmn
d ·1 pr&lt; blema d · prion&lt;lad e tá
menida en la arqueúpica gu él
in,·c tiga, ) que ·-1 ·:pre ·a de m do la orneo en "c.rl, l'l(/l'/, ,111¡,¡(''.
La cj cución de i&lt;lcmida&lt;l compn:n:1bl · ptr ·e d 1 ·. cr' inicial, d
'e m:idcra.r yuc &lt;l1 rin uc \ el 'amor yue unifica, prci;cnta, en orra
palabra.-, at]tt lla tríada Je pr111cip10. 1nanulablc, fa (JU • p ·rcil e en la
filo o6a annh7lta prc-agusnnwna - · 1 l&gt;1en ne, en toral lari&lt;l. d, pur lo
meno. en princ1p1 . \~u tin, con mirada reir , ·pccri,,a, 1gu rcaltz, ndo
J., ram en esa línea; el cLc1.:: ''&lt;le allí" (c.l ·1 e. t. r lln&lt; aJc.·mrc &lt;lcl otr &gt;
tripltcJtario de la · r la 1onc. dd er, d ·I conoc ·r ~ cid amar) "han
aclarad, los filó. ofo · que el . 1 ·tema Je la do mna de la . , b1duria como
articulado en cáo (puc cll , mismo. no han fi1a&lt;lo tJUc e 'lO ·ca , ·í, ·mo
(IU más bi •n lo han ncontradc om cal). L na pan puc&lt;le llamar ·e
aqw '/ístr,1: ht orra '/riokt1 •y la tt rctra 'tltm · ... o quiera dcnnu--t· d dio
&lt;¡u lo fil · ofi . en a cri-aru ula 160 al m1rmo Ulmpc hayan peo adu
en algo acle uadn a dio. d la t11111&lt;lad. o r bstani I aren: hal er :ido
Plat · n I pnmero 9u J(."cubno \ re omcndo c., dn I ion, &lt;laJ qu
para ·1 ólo pudo hab ·r ido l 10 ·1 111/or rlt tndo.r los ~ n r, 1,1i1rimt, riel
crworifllimto ) ·] }1111dt1rlrw rli / ,111Iflr. por mc&lt;l1&lt; le 11, u, I ·e , 1, 1: bil:n y
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ii /lúlrr, 1mm,k 11/ r.1t11111u/,i/i,, STIIT · -· ,11 rl./f/, 1. tt/f/, ,,1 Ju11d.1 rttll • 1 !pin/11 Jufl /, "
ltl:i

.-1111,

�n , ·sta. de la tríada de la c1cnci.a apostrofada ·eñala Theo
Kobu ch que en Agu án falta la m ta 1stca 'como di ciplioa pr pia"
pero qu parn él "la razonabilidad d las ere· di ciplinas de la fil ofia
(c n i 't ) n que ella can de naruraleza m tafí ica"7"'. E ro ignifica '11
c o xión con la discu-i · o prccedent , dicho &lt;le manera má clara:
Metafísica sci pr ente en el filo. far agu tiniano, n c nforme a la·
palabras in cgún la co a. • lla e refi r en t c nrcxto (\ , r
corre pond t talmcm al .entido aristot'lico) a una explicaci · o clara d
la realidad d lo· prin ipi s del ent . ,om m m ne c hereme del
despliegue d la ejecución d la t talidad que ua. ci nde al e. pacio al
ti mpo, se diferencian allí entr . í. el e· en í in- i t ·ate, 1 conoc r cistente, guL' ·ale Je aquel y el quer 't con- ·i ·rente. ·oncu rdan c n ell
en cructura ao::ilógica la tres di ciplinas bá ica : la física (!roda dtl ser). la
lógica (teori« del co11ocer) y la ética (teoría de la acción o del amor). l ,a
'raz nahilidad' &lt;l · e ·a di ciplina . d · 'natural za metafi i a', en tanto
qu ella , en vinculada a la razón a un . er que l · pr v1 y a un actuar

OTASOBRELAIG ORANCIA
Dr. Mariano 're ·po
Jnccmarional ,\katl mi · für Philo. ,phic
1.icchtcn ccin .!.uropa)

con ecuov .
(Nota bihliogr,!ftca: La ver 10n alcman, de este aróculo e encuentra en: E. Srhadrl. Kants
''Tantilischer hmccz '. Vcrsuch ·incr kon rrukti,1 cn K.ritizismu Knnk in onrornaJi·chcr Persp ·ktivc, Fraokf./U-Berlín-Bcrn-1 cw York-Pan - '\ icn 1998 pág. 38 -1-0 ; un pasaje ccncral de e te libro (pag. 109-1-1-2) ya e ·tá publicado bajo I útulu: b/
"do/or /a11tálíco" de K.1111/. Intento de un diagnóstic y principio J una 1erapia r · pecto a
una pcrspccava ccórica Je e ralidaJ. En: .r1Jroles del sen1i11orio di bistorid de /ilos~(Ítl ( laJrid)
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17 (200(1) 113-147.)

-} \'éa.e l11g111tin11s. De o,. Det '\\, 25: "Hi11&lt; philosophi s,tpii:n/itJI disdpli,wnl triparli/1U11 rrrr m/11cn111t.
i111n10 triptJrti/11111 w, ,mi111adrertm pQt11rn,nt (11u¡11t ,111111 1ps1 1111tih1m111I. u/ ita m,t, rtd Í/11 r · 1 p,,1111,
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/,1s trib11s aliq111d .&lt;m11ul1ffll 1/t1u11 dr Tmrilatt' rogit11vrri11f. Qu,1m11is Pla/Q pnn111s iJ/(1111 Ji1tributio11t"111 n:ptrus,
rl mf!JO/c111los.1r dfortur. mi 11rq11r 11ot1mrru111 omlli1m1 ,1urt11r 11ifi tÍ(IIS mus rJI. neq11r li1trl~et11ti111 dafQr, 11a¡11r
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'dortn111/. 111flll se dm:) "Pro¡,ttr ol,li11md,1111 l1tt1IIJH1 I,1,,nr 1npar1,1,, •.. "philo1oplús 1m-r11/,1 tri dm1pli1111:
11,1/ltroliJ proptrr 11al11rú111, mtio11,1h.r propt,r docln11a111. 111nmli1 propter 1m1111": adu!ltJS rbul. 1 fll, -1: ' .11111
1t11di11m .rt1pi 11tia i11 ,1t11011t rf m11/u11plu11011r l'rrsctur, muk u1111 parr d11111rlin1. ,1//cra mnlmtplatim di11 ¡,rita/
... omlkr in t1rtliw rx&lt;tl/uHsr mrninrot11r. P_y1hagoras tm&gt; 111ajl,ÍI (fllffen,Pk1tiv,1t'. q111h1,s po11111 111trl/ioo1Ji111
nribus. _in1til111Ht. Pmind, Plato lf':"""l11c im(~mdn philomphit1l!I pufensrr l,nulaJur, .¡11,1111 111 trrr ¡,,1rtr,
,lútribml: 11m1111 111~ral,1n, 1¡1111c ma:,.1111e i11 ,,rlwm 1molur. alftmt 11,1/11ralt111 qm1t mn1/c111p/,1/iom d(/111/a/11 rsJ,
lt'l1ia111 mtio11,ill'IJ1, q11n I,em111 dútrn11i11afl,r a falso ... Fort,11Jis ... q111 i'hr/011(111 r.1tltnJ phtkJJ11pl1u ,e, nti11111
/mJJ/ rrdeq~t J&gt;r,1elo111r,1 ,u11ti11.r .tlt¡llf t'tmnus i11lll/rxis t 11tq111· stmli e&lt;rt_fdJ11" rtMHiort l,111d1111/11r. ,1l1q111d /11Ú
dt Oro ;e11/11111/, 11/ 1//i1 1m,11u1llir el r&lt;11a11 s11b.tisJ,11di d r,1tio 1111dligmdi rl ordn rirwdi. q11om,n tn11111 u11um ud
m1/l(r,1/tm, 11/tm1n1 ,1d mti&amp;11a!m1, 1mi11,11 ad mor,,lrm i,1/dli¡,ilur prrli11tre ''.
1 Cf. T/1. K(JbJJJrb. J\.nículo 'i\letaph)'sik' en: Hi tnrisrht.r ll"órtrrlmr/1 drr J)l,i/os11pb1C. \ ol. 5, lh.s d• rutrgan 1980, column:1s 1196-1217; ci111 e lumnn. 120".

106

' l título de :~~ breve n ca pucd ·u itar d faL a · per pcniYa , llevar
a una e . ndu 1011 qu par ce plau il le. La primera d la m nci nada
expectativa e la iguicntc:

El au r d' a n ta e cupa en ella d form exhau ttva
&lt;le la rel vanda fil . · fi a d la ignorancia.
·s ci ·rtam nr fal, a. Hay mucho a p to relacionado
e n l. r lenrncia filo ófica de lii ignorancia, d lo · cual •s
el autor de . ra · página· no ·e va a upar n !las. D, lo

1 , \ · .farslu.
· · 'Th e ~· m:u111c Conccpaon of ·1roch .mJ thc Í'( und,mon, of Scmanucs" ( 19~} · •
Maruruch
. Pres~. , cw Y rk· l')9 1, PP· 67
in .
_
• \P
· ·,(·J
e ·) Tl'JC PI,
' 11ll•Ofl¡/J' ~¡·1.A11~11og1.
:,.ford l1111\·cr.-111

68

107

�(Pi)

que e trata implemente s d analizar qué upo &lt;le
re pu ta se pued dar a la igui ntc pr gun ta:

(EJ

· .. toda acción realizada por ignorancia una acción_ de la
~a:_ el agen e no pued ser considerado respon ablc?

E11 esta o ta ofreceré una prueba fáctica de la falsedad de (Ei.).

(Pi)

puede formular e de una fonna diferente:

(PJ

¿ 0 conocía el agente que hizo algo por ignorancia todos
los aspecto de u acción?

(PJ

lle a a una nueva y difícil pregunta:

· uál e el "min.iroo" que el agente ha d
., i
considerarle responsable de su acc1 o.

~

aber para

tien que ,rcr con la difícil tarea de esrn~l cer la
'cantidad" de c nacimiento que e oec ita para
considerar una acción como oluotaria. La rcspue ta a
e ta cue tión que en e ta nota quiero e bozar ·on las
siguientes:

(R,)

La

~1 am r de , ta nota es un c. pcrto en I problema de la
relevancia filosófica de la ignorancia.

e hecho, ello puede conducir a la conclu ión plausible a la 9ue me
refería má, arriba.

(CJ

El autor J e esta nota es un ignorante.

·,] lector decidirás bre el Yalor d Yerdad de (CJ. Yo me inclino
a pensar 9ue · cá muy cerca de ser Yerdad. De hcch , pc&lt;lilia a é ·te qu
no se sintiera muy defraudado . i no encontrara aqlú re pue ca a toda, sus
cucsri ne . i éste fuera el ca ·o. Uo con tituiría una prueba ti forli01i de
(C.).

II
E n 1 tercer libro de la Ética ,, iró111aco e. c1ibe Aristórele. que
a9uella co as gue tienen lugar p r fu rza o por ignorancia son
consideradas c mo involuntaria 3 . -., ra tesis e la conclusión de haber
analizad tr tipo d acción.

Amones !lo!tmtarias. n ac1u lla cuyo princtpi motor está
d otro del agente. e trata por tanto de acci nes qu
e tán en nuestro p der hacer no y qu las llevam a
cabo a abi ndas·1• Que el autor de esta n ta está
cscribiend una contribución -más o menos buena- obr
la ignorancia s una acción voluntaria.
AccioJJes im•ohmtari(IS. .n un enti&lt;lo ·trict . on accione·
UJYoluntarias aquellas cu ·a cau a está fuera del agente y
en las c.1uc é re n tiene parte: alguna. En un entido más
amplio, las acciones involuntarias on aquella qu · n
realizadas por temor a malc. mayorc: (por ejemplo
cuando un tLrano me ordena realizar alg moralmente
malo baj amenaza de matar a mi familia) o p r un bjet
noble. La 'amplitud' con la qu ese último tipo ele

(AJ

Un ci rto grado de ignorancia e coropatibl con una
acción moral de la cual somos re pon ables. \unque el
agente ha de r consciente de la naturaleza de su_ac~ióo
y de la posibl s consecueocias d ésta, llo n 1goifica
que haya d tener un conocimiento ''p rfecto' de ambas.
Ha algunas clases de ignorancia que o ptiYan a la
acción &lt;le su carácter voluntario y, por tanto, el agente
pu de ser considerado responsable de la misma.
Hay un 'mínimo" que el agente ha d con cer para que
sea considerado responsable d su acción; a aber, ha de
ser consciente de la naruraleza moral d la acci, n2•

(Az)

gunda falsa expectativa es la iguiente:

Cf. V. Hcld, "Can a RanJom ollccáon Be Responsiblc?" io: J May and . H ffman, &lt;..ollec/il'C
Re.rpoii.ribility. J'illf' Decades y·Debate i11 Theortticnl a,1d pp!üd Ethict, Rowman &amp; Linlefield, 1991, p.
9 ff.

2

h

108

l
4

Éhct1 tJ 1\ 'irónl(/('(}, l]J' 1, l l lOa.
1ÍroRJflro \' H 11~ e
.J:J~

É.tim ll

'

t

'

109

�.
on llamadas involuntarias hace que el ~ropio
acaone
. • d d
minarla
Estagirita dude acerca de la converuencia e en
. '
'.
l :arias". Ello l lleva a con.iderar escas a~cwnes
m o unt
d
mas a la

como "mixtas ; aunque en realida , se parecen . . .
.
la .1 tari.as (puesto que 1pnnc1p10
olumanas que a s in o un
.
l a nt
.en e
d e su roovirniento radica, en última· in tancta,
l
· ,. nadie en
· mo\ "Son pue tale accione ID o untan.a · 5 ,
nu
·1 ·
'
,
·
'
na
elio-iria ninguna de esta cosas por st 1111 m .
f
e eeto, º~
- aqu llos, que
nota "fenomenológica" que acompana a
,
la fuerza y contra su volunrad es el que lo hacen
actuan a
· d
. ho de otro m do, la pre encia e
con dolor o pesar. D lC
.
- d d
dol r o pesar constituye un indicio de la tnvoluntane a

?

de la acción.

acción, entonce es útil acudir al indicio del dolor' ~. Por
todo ello, estas acciones merecen el nombre d " novo1untarias"8•
Por consiguiente el -&lt;. stagirita ar ce rcc
en lo que respecta a la acción moral:

Ignorancia de lo que es debido bacer o es conveniente. -.. sta
ignorancia e señal d l vicio y es censurable. quí se trata
de una ignorancia en La elección, la cual no e cau a de 1
involuntario sino de la maldad.
Ignora11cia general, la cual también merece cen ura.
Ignorancia co11creta, pmtie11/ar de las cimmstancir.1s_J, del oijelo de
la acción. De la per onas que obran así, se dice que bran
in,Tolunrnriamemc. Ha. involuotru-.iedad obre todo si se
ignoran las principal , circllnstancias, a aber, la de la
acción y su fin. Por eso, es muy importante determinar las
circunstancia de la acción. Los qu obran ignorando

(1 1)

(1 2)
(13)

·

,
· El
e obra ignorantemente in
Acciones no vo11mtanas.
qu
.,
h 6 d

sentir el menor dolor o pesar por ·u acc1 o no a.º ra o
voluntariamente, puesto que no sabía lo qu h~cia, pero
tampoco involunrariamente ya que no h~ enndo re ar

alguno por lo hecho6. Ejemplo de este apo de a_c,c1one
"
, sele" a uno durante
una conversac1on
una
son e1 escapar
.
. d
información confidencial, el dispararse fortwto e un
arma cuando e mostrada a otra persona__ el dar una
bebida a alguien P n ando que es una mediana. cuand
en realidad e trata de un ene.no, etc. e trata pues de
casos en los que no hay negligencia alguna por yarte d 1
, Ari tóteles este tipo .de acciones
no
agent e. egun
.
.
pued n er con ideradas como vo_luntana - La ignorancia
indica, pues, ausencia de volun ane~ad,- T~mp co parece
adecuado denominarlas "involuntana , s1 cl ag ote _no
experimenta dolor o pe ar a1 realizarla . C mo ·enala
Antonio Valdecantos, si alguien actúa con dol ~ .Y
&lt;&lt;catnbio d opinión» o «arrepentimi nt0&gt;~, ello _es indic1_0
de que La acción e cabalmente involuntru~a. La 1gnor~c1a
es tan sól señal de ausencia de oluntan dad pero s1 lo
que e quiere es probar la condición involuntaria de la

alguna. de
compa ·ión
Aristótele ,
toda. esta

e ·ta · circun tancias merecen propiamente
perdón aunque al mi mo tiempo reconoce
es imposible p n ar en alguien que ignore
circun tancias. Los jemplo de accione
cometidas p ignorancia que aduce Aristóteles como

casos de (A3) corresponden a e t cipo de ign rancia. •1
que obra en virtud de {13) experimenta -eso s~ después

- A. \'aldccan os, "Fncre b l:,ticn y fa. Pr,éficu. (Rcspon. abwdad., fonuna e íncemdumbre egun
Anstcírele. )' en /:11rtJh,mnr30, 1999, p. 106.
M Rccicntcmcntc GJ Hughcs ~e ha referid&lt;) :ti prublcma dcrirndo de la vincuhción de la
experiencia &lt;lcl dolor o pe ar e n el carácter i.i11oluntario de la acción: 'Thm i.r ,1 sli¡,!11 prohle111.
1ho1it_h. ,Jn.rtotlt 11Ies tlit phra.re '110/ u,lli11/!/J'' In tk.r,-ribe the ,1rliQ11 ns pé,fon11ed "' tlir litm. m1d '11n11i/li1ig__fl lo
describe it i11 /he light ef //,e flgt11/ ~ r,1/1scrpw1/ nwctio11 lo wbut happc11td. Thc Jirst rlui111 is t't11')' lo difmd. 011,
co11 11úlhf'r he 111/lit('l/Y 11or 1111111illi11¡zl¡ don¡~ 10111ethi11g »-'hirh 011r is 1101 doi,¡~ {}/ f/l/, 011d Jl)bttl n11e tlomg dtpt11ds
0111vha1 u11e beúÍ've.r (I f20b20). Morrn11cr, os 11'( hmr see11, thc !mm ',villi,1g.4" {}lid uml'i!lit,g/;,' nrr lo he Jlltd oj
e1ction1 wlrich 1/11. a,~m! pnfom1ed al !he timf. Se seco11d rlaim is mther n,ort dif!imlt..ri11ce ¿J,frto!le bm d!Je.r 11JC
'1111uil/i11pjf i11 tire light r!f hindsi¡/11, d1JJpi!1 u·h,11 hr htu Jtml ,1bo11! thur tmm hti11g applicd to the r1ctio11 1u do11t
ni thr ti111t. Ptrl//Jp.r b11 llmt{f!.hl i.r th,11 (I/ tlie IIÍ11r the (IJ5fllf ll'Ollld !itJtl( hee111111mJ/i11g lo hrl&gt;mv: tJ.r hr did h,11/ hr
hfll k1101J"1. So 11i•n1 if 1/11 ,¡~mi tfo¡,¡ 110/ n'_grd ll'h,1/ !1t1ppmed om Ji11ds 0111? ,,Jm!ollr i.s stí/11101 mlli11g to .r11¡•.
e1,e11 1vilh bi11dsigh1. 1h111 thr "J!flll &lt;1r/ed 1nJ/i,!P.fY. lr'h, don Jie 110/ !mil this t✓1.rr ti/ ex,1rtb• the sn111t 1t'ay os h,
deak 111ilh th, c,m lh, pmo11 IJ'hO lntfr rrgmr ,vhtJI h11ppt'lled, ,md /mm sqy lhnl 1/Jt flllrf/JMlll/11 l{~CIII (l/f/ hr
said /r, hm,e 11rted 1.illi1¡e..Jy?''. G J. H ughes, Jrislotl,, 011 Etb,cs. Rourledgc, l .ondon 2001. p. 124.

~r

5

Ibíd.

r, J:,tim n Iicrímnro Ill, l, 1110 b.

111

11 0

rres tipo de ignorancia

�•,

9

de haber lle ado a cabo su accion - pesar Y
arrepentimiento. n caso paradigmático cría. 1de Edipo,
el cual por ignorancia mata a su padre y, po tenormentc, . e
casa con u roa dr

10

. Podría objerár enos qu (14) □ o e ino un ca O particular de (IJ.
~on rndependencia de 1~ ~acertado o no d
ca crítica, lo qu aquí no
mcere a , pon r d manifie to Ja v rdad de (Ri), (RJ y (R3).

.

11

Tra · haber analizado someramente {1 1) , (IJ e (13), cabe
preguntarse si esto tr s tipos de ignorancia agotan todos lo sentido n
que ésta es rele, ante para la acción moral. En este orden de co as los
ejemplos de ignorancia que , ristóceles no ofrece no son fallo ~e la
perceptividad o ' lucidez ' del agente en lo que e reft~re a la cu.alidad
moral de la acción sino imple "errores fácticos" r fert.do a cualidade.
no moral de ésta 11 • El rror de Edipo es propiamente d orden fáctico,
pues no ·abía que estaba matando a su propio padre y que le~ea era ~
propia madre. La cuestión, pues, que aqtú e no' plantea e 1. no sena
necesario distinguir un tipo má de ignorancia; a saber

Por u paite, , anto Tomá de Aquino di ringue una ttipl
relación de la ignorancia con el acto d la voluntad 11:
1. Si11111//c111eat1l('IJ!e (concomita11ter): . trata &lt;le la igno.rancia d lo que
e ha hecho. in embar~ ,, s1 se hubi ra abido de lo qu
realmente se trataba la acc1on e habría llevado d todas forma,
a cab . El ejemplo que da santo Tomá e muv gráfico.
P ,n emos en un hombr que de ea matar a u enemig~ y que de
hech~ le mata, pe~o pen a_o do que el ob¡etivo de ·u di •paro era
un ciervo: U na 1gt~orancrn le este cipo no causa cgún el
_\qumatc, 1nvolu □ tanedad - ru ~~ c1ue n e la cau a de algo que
repugne a la voluntad- tno n - ,·oluntari da&lt;l" . .t\. uoque e¡
hombre deseaba matar a , u enemigo, no lo LJuería ('JI ado cuando
de hecho _di _p ar' u arma pcn ando que e trataba de un ci rvo.
Por . constgweme el agente es ignorante &lt;le esta circunstancia
part:J.cular de u acción , p r tanto no se le puede hacer
responsable de haber a e inado a "u nemigo.

lg11ora11ciafr11to de la negligencia o de la culpable falta de 'lt1ci~ez"
moral del agente12 • Las acciones lle adas a cabo coa este tipo
de ignorancia merecen censura y on reprobable pue to
que son llevadas a cabo por igno.rancia de algo que el
agente moral debería saber. quí caben no olamenr la:
acciones que ignoran aspectos no morales (como, por
ejemplo el médico que receta una medicina equivocada
causando la muerte del paciente; o el ingeniero qu ignora
la resise ncia de lo materiales empleados para la
con trocción de un puente), sino también aquella. que
de conocen a pectas morales de la mi ma .

la nota anterior.
,J. Hugh s indica en el lcxto citado en la nota , podda pensarse en casos en los que d
agente al obrar por (h) no experimente -después de haber conocido la ,. ·rd:ideras
cú:cunsrancias- pesar y/o w:cpemirnienro algunos.
11 Cf. Hughes. Op.Cil., p. 127.
12 "Aforewer, nJt11[Y cose.&lt; 1vhid1 u'011/d Joll 11i/bi,1 Arú/Qtle's col(gory ef error 1n111/d /,e alff.l ~/ 11cgl(genl'I' or
rorrlesmeu¡ t~ ott ,1/1 rasa o.f 1111i11lmlional arho11, but 1101 olí '!l tbe111 11rr rases wbm- t/,e '{~fllf a111ld hope to
esrapt blame. /1 dorlor prcsrriln11g a UJ1'Q11g potion, an i11ro11,pete11/ ,ir1illery i,,stmdor 1111i11trntio11al!J di.rch//ry,i11g
111issiles: s11cb people tJrf s11rcfy ¡_11if!J, ef prr!fmio110/ mgligwre rmd desm,e mm1rr." ( . hl:nnv • .·1mMle's
Tbtol)' efthr lí7i!I, Duclcwotth. London 1979, pp. 51 -52).

2. :fohsig11ie1~/('JJ1enle (ro11seqNenle,r Aquí se .refiere anta Tomá a w1a
1gn ranCJ.a 'queci&lt;la" voluntatia. ~ ta puede aparecer de do,
~ rmas.
2.1. {wwrancia efecladfl: o qucr~mo · saber, por ejemplo, para
ten r una cxcu a para realizar un acto moraLn ntc malo.
Pode~os usar una ligera modificación ele! jemplo amcri r.
Tm~emo, 9u l hombre que d eaba matar a u enemigo
fue LO formad guc '. te podría · ncontrarsc n algún Jugar del
bosque &lt;lura,ntc la cacería. 'in mbargo d hombre no guiso
escuchar ma. acerca del paradero de ·u enemigo para así
tener .una excu ·a para a ·e, inar a su enemigo , decir
postcno1mcntc que no sabía lo guc en realidad c. raba

'&gt; \' éasc

1n Como

112

1.1

Sm11111,1T/11·0l1J.?,l11c, 1- 11 ae, g. 6, a H. c.

l lJ

�haciendo. u n sre ca 'O, el cazador pu de
re pon abl de la muerte de su enemigo.

er hech

2.2. 1onorancia vohmtaria o ignorancia "mal@ e/ectio11ir' : É ta

la
º
.
ignorancia
de cosa que d b ertamo
ab ·r i~ .
s1,, l a
ignorancia de los principios generale d la l y que l agent
~oral ha d conocer e debida a la o gligencia de , te.

3. Antecedente1JJente {antecedenter): La ignorancia e ' aoteccdent " al
acto de la voluntad cuando 'sta no e, oluntaria y sin embargo
es la cau a de una acción que el ag nte no hubiera realizad i
hubiera abido. Alguien pued ignorar alguna circun tancia de su
acción que n e taba obligado a conocer y como re ulrado d
.
.d i~
ello realizar una acción que de otro modo no hub1 ra qu n o .
n caso particular de igJJorancia e lo qu Dietrich von Hil&lt;lebrand
denominó "ceguera ante el valor moral". n caso paradigmático de · ta
es el de Patricio el padre de an gu tín el cual en i.rtud d u
consideración de los valore intelectuales como ·uperi res a los m ra.l
envió a éste a una escuela intelectualmente extraordinaria, pero que
dejaba mucho qu desear de ·de el punto de vista moral. ' ce tipo de
ignorancia no convierte al acto m ral en una acción involuntaria. La
ceguera moral no es -según Hildebrand- en modo alguno l resultado de
una mera disposición temperamental, ni tampoco e debida a una falta de
done naturales ino que e tá determinada por una det rmioada acritud,
•~ Ad q11ortt1111 Jirtfld11n1, quod ille nror q11i es/ i11 mtio11e, seamd1101 q11od aestÍlnaf /Jonum q11od 11011 1·st bo1111111.
es/ 1tmnd1m1 ig11on111bon1 eltctionis, 11I i11 J tibie. didt11r; ti harc ig11orantia 11011 c,111sal 11wo/1111t"nfl111, qma
1l(Jh111las ht{i11smodi ig1J11ra11tioc q110d11111l!10do ra111a e.rl, d11111 pauionu 11011 rohihet, q11t1 mtio11c111 111 11rsli111a11do
ab,orbl!l1f, quan1n1 rohibitio i11 potts/alt t'ohmtotis est et ideo perw11111 recte whmtall 11np11tal11r. (fo Sml. - d.
39, q. 1, ,1. 1 m/4)
Ad tertiw11 dütndi1111, q11od emr il/e ex q110 011me pccratun, promiil, es/ nror rkctiomJ, Jm111du111 q11en1

dint. f-fatc Pllúfll ig11oro11tio no11 m11sal im,o/i1111ari11111. inn1111 esf t.'&lt;: mromo/a: quia ex ipsa it1di11atio11e r:omrptae //Oh111/alis ú1 pcrrolfffll, q11ae uf prr habi/J1111 ni passio11eo1,
crmsequitur u/ hoc q11asi bon11m aliq11is eligaJ q11od 1'0h111tatipiare/: 1111dt ex fllli ig11oro11liP 11011 ditimm peccat11111
i11fili1J111:pecrnt11111 mim inJili11111 rs/ tpumdo principalis rtJflso pcccoti ut ig,11om11tiu. (111 tnl. 1 d. 43, o./ ad 3).
is "Por último la igum:ancia es anrea:dcntc con r · pecto al acto de la volumad, cuando no es
voluntaria, y sin embargo es ella la causa de querer lo que ín ella n se uerria; como cuando el
hombre ignora :1-lguna cir:cunsrancta del 11cto, que no estaba obligado a saber, y por eso hace algo,
que no haría, si la conoacsc: cal sucede, si uno, despué.~ de practicadas las debidas exploraciones,
no abieodo 9ue alguien para por el camino, dispara una flecha, con la qut da mu,:-ne a un
rranseúoce: esta ignorancia cau&amp;"l im·olumario en absoluto·•. ( ' amo Tomás de Aquino, S11111111,1
throlu¡jat, I-Ilae, q. 6, a8. e )

pbilosdflhus 011111tm n101d ignoronlem rsse
lu11tole

114

de la cual orno responsabl 16. orno él dice " 01n s ciego
·
·
a ciertos
Yalore, porque que en el modo de aproximar aquí a la r alidad domina
un punto de ista diferente d l valor a saber l punto de vi ta d lo que
atisfac nu stro orgullo, concupi cencia" 17.'
.
E n , 'te caso pu d decir que aquella per ona. que, p r
e1emplo e tan tan ocerradas d ntro de su propio mundo O 011 tan
rguUosa qu oo son capace de percibir l valor d otras p r onas on
~oralment re pon~able de esca falta d percepción. unque no on
directamente c n ·aente . on, en e t re ·pecto "ign rant s '. Pueden
'er, pue hecho · re p □ sable por e ta carencia d con cimient . sre
fenómeno inaugura la extrcmadam nre ioter sante cu tión de la
conexión entre vida moral y percepción iotel ctual de lo · valores. in
rer e~trar en un .análi i profundo de e te problema, pennítase tan
l alud.t.r a la exp nencia común d que el hombre 'bueno' el hombre
que actúa bi n, e1 hombre ,i.rtuo o, disfruta de una mayor finura
"lucidez" a la hora d percibir l s valores moral s.

9:1

Despué de haber analizado alguno ca o concretos cr
e tamo. en c ndicione de formular una conclusión.

(CJ

que

o todo tipo d ignorancia pri a a la acc1on de u carácter
voluntario. La afirmación de que la ignorancia con la que e lleva
a cab una acción priva a é ta automáticam nte de su carácter
voluntario h~ de er matizada teniendo en cu nta qu hay
accione realizadas por algún tipo e.le ignorancia y de la cuaJe
p dern ser hecho responsable .

n~ prueba de la v rdad d (Cz) l con tituye la exL rencia de l
que e n f-Wdcbrand hemos den minado ceguera al valor'. na ceguera
que, en cuanto D nna e. p cial el ignorancia proyoca qu la acción
11 Yada a cabo con ella no ea realizada por el agent de un modo
plenamente consciente. Ahora bien, el h cho d qu las raíce última. de
16 Wcirerhm muB bcr aucb eio Ir ngen am lrw11e/111m1 Yorli&lt;..-gcn, da für diese~ eioe sccre i1111trr
B_m:,lsrbt1~ d_cr _Person b dmgt E fehlr die inncre E11tschiedmheil, auf das ngenehmc: überall da,
''~ es_m1t s1ttl1chcn l lnw~rren. vcrbundcn IS I, zu 1-rrzjd,tm. \n ~telle dieser l 'erzjd1tbmitsrl,,1ji, auf
d~r . ~•ch a~ch naturgemn8 eme K,¡"'P../bm1/s, ha/i aulbaut, bcfindec . 1ch l'ielniehr ei11e J!/q/i1ek
l:.:71'(ir/r~,¡~.fl,r t1/lu / 111¡,mehlllt, dtt ':llu : l11gt11th111t ohm uHltm nillko111mM1 brijlt''. . '"· Hildcbund,
;~11ltd1kat !md et/11,rhe rr trtcrkc1111h111. b111t ( '11ter.rtlfl1111¡~ 11bl'r elhischc. tmkt11,prol,/tme /., . 54).
D. , . 1hldebrand, f:.thirs, pp. -16-47.

115

�e ca ceguera radiguen en actitud s como el rgullo y la c ncupi. c~ncia;
de cuyo fomento se es responsable hacen que de esta ausen~ta de
conocimiento debido y de la acción que en virtud de lla e realiza se
pu da hacer re pon ·able al agente. El orgull culpable pu de cegar' al
agence ante un alor como. por ejemplo, la digrúdad d la per ona, que
tiene la obligación de 'ver".
na versión diferente de (Ci) -qu generaliza h consid racione
acerca de la ceguera ante 1 valor- ería:

(C3)

Una cierta ignorancia o faJta de con cimiento
la responsabilidad por accione. moral .

en eso. momentos reparand alg p dría darse d ca o de que yo no
fu ra capaz d pr dccu- esta circunstancia particular 0a muerte del
p rar.io) pero í e tar con ci nt de la oahual za m ral de mi acto. P r
otra pan _si pulso uo inc rruptor en ca a de un amigo y como
cons ·cueoe1.a &lt;le ello cau o una explosión que provoca la de u11cción del
~tlificio todo, pu &lt;lo ·er con idera&lt;l r ·pon able de haber pul ado el
unerruptor pero no de cau ·ar la destrucción del edifici .
. oy consciente de que e ta nota conrien elemento. que
nec 1tan de un desarrollo p sterior. Por e o (EJ es fal a. La razón de u
fal edad es la fal edad de (EJ.

compatibl con

iertamente (C3) ayuda pero ' igue siendo una afirmación muy
general, que conduce a una nueva pregunta:

(Q 3) ¿ uál s el "mínimo' que el agente ha de conocer para er
con iderad respon able de su acción?
Ya he anunciado más arriba una re puesta a (Q 3) :

(A3)

Hay un ' mínim " que el agente ha de sab r para s r con. idera&lt;lo
moralmente responsable d
u acción; a aber, ha de er
consciente de la 11at11raleza moral de su acción.

Com
irginia Held pone de relie e la narural za m ral d la
acción puede ser comprendida o como la r levancia moral el l tipo d
acción d la qu el caso concreto es una in tancia, el alor moral d la
consecuencias que ésta pued traer al ser. onocer la naturaleza moral de
la acción no significa tener un conocimiento compl to. Exigir un
conocimiento completo implicaría, según Held, 'hac r resp &gt;O ·a ble a una
persona de los numerosos a pectos impredecibles d la acción que ésta
realiza" ( ... ) Lo que sí e puede requerir e "el s r consciente del tip de
acción que se e tá realizando pero no que se conozcan todo lo
a p ctos empíricos o morales de la accióo" 18 •
Si, por ejemplo anojo un explosivo por la ventana de la oficina
de mi colega como con cuencia d llo mu r un operario que estaba
18''.

lleld, Jhíd.

11 6

117

�RELACIÓN ENTRE LA MÍSTICA CRIST IANA,
M SULMANA Y JUDÍA

Dr. Joaquín Lomba
at drático Emérito de Fil sofía
uiver idad de Zaragoza

Helmut Hatzfeld 1 ha ñala&lt;lo que la mí cica cri tiana de nuc tro iglo de
ro con titurc, in eluda, el modelo y paradigma d todo tipo de mí ·cica.
Y llo por tr : razone principalment : primera, por haber unido en un
olo bloque tanto la nústica e mo !a a cética i ndo é ta cJ camino
in ludibl para aqu 'lla · segundo por haber ad ptad una filo o fía y
teología (concretament la ari totélico-tomi ta) para explicar lo
fenómeno místico · y tercero p r ten r un ocabulario extremadame□ te
prcci o y apurado con I que pre cotar una t nninología definitiva tanto
d I mund a cétic como d l núsric . Pue. bien, con re p eco a la
segunda de e ta ere característica la refcr nt a la filo fía empleada
para expli ar el misticismo hay que &lt;l cir que el judaísmo y el islam, ·i
bien no aplicaron la filo ofia aristoc 'lica, al meno, al comienzo, hasta lo.
'igl XIT y XIIT, í echar n mano de otras como es la n platónica,
con igual prcci ión y eficacia que I hizo 1a rrú cica cristiana con el
tomi mo y aristotelismo. Por lo demás la primera y terc ra n ras
señalada · p r Hatzfeld son pcrfi eta e integrament aplicable a la. tre.
religi ne p r igual.
' lo eso sin qu antes de que , halla en en la
1

l latzfeld, 11., fat/f/lio.r liter,11ios sobre 1111.rtim ap,11iflla, 1\ladml, 1955.
119

�mí tica cri tiana, e encuentran ya de modo V1·¿ente_ en la mu ulmana y
judía: la imbricación entre a cética y mL tic~ consu~yendo W:ba un
olo camino e piritual una terminología y unbologia en que cxpre an
• los d e am non
· ·d ad a an Juan
Crnz
se encuentran con mucho sig
, . de la. dí
ta Teresa ao Ignacio en la ascética y en la m1 tica ¡u a )
an
'
la
- l
musulmana oriental; pero, obre todo, en e pano a.
d 1
E te hecho plam a num ro a interrogante . una ~e- ~lla la e
porqué de tale coincidencias e idenri.dade y la d la po ibilidad de un
influ·o má. o meno directo. in embargo el tema es ~man:iente
com~licado y oscuro. Por un lado las di cu ione sobre la pnmanedad
d la fuentes de la rrú tica (cristiana, judía o mu ulmana) no l~an ce_ a_do
toda ía. Ciertas lagunas documentale , unidas al componente 1deologi~o
de los inve ·tigadore , hacen que en e te embr_ liado y comple¡o
problema de la. fuente todavía. no e haya llegado ru remotam nte, a un
acuerdo.
qu , a v ces la búsqueda de lo orígene y de
fu ote en
el fondo se convierte en una lucha ideol ' gica en la qu solo e_ busca la
pr potencia d una cultura, de unas ~de_a . religione o ~o o~ ob~e
otras. Por otr lado, sabido es que, hi roncamente, la po 1ble mflu ocia
directa del Islam y judaísmo obre lo autores cri tiaoo _e raba ~u mal
vista }1 tachada de herética por la Inquisición. Mucho libros le1do por
autore cristianos eran ilenciado por e ta razón. 1\part de ello, e muy
po ible que ciertos concepto actitud~ religiosas, p~tos de vista
·
n el amb1em y se tran rruuesen d b ca
a e , neo
y rru' o·co , circulasen
·
.
.
·
d
a oído entre lo círculo religio os 1n necesidad de l ctll!a dir eta e
obras. Por so, d jando de lado e te intrincado _ n? re. ~elto pr blema
me limitar· a eñalar los punto e, encial de c tnc1d ncia entre ~a . trc
místicas. Hay in duda, un fond común una raíz.que ui~e ~ l~ rrusuca '
cultura cri tiana judía y mu ulroana en I medie o ~ paruco y que
p rmite la po ibilidad de c¡ue haya i:1ílujo_· r ales y efcc11 .º , en el ca ·o
de qu lo hubiera. Malamente podra una 1dea, un~ filo
una cultura,
influir en otra, i no hay una base común, un f odo umco qu haga
p iblc el tra vas que haga l 'gico, viable _P?r lo menos no ab urd , el
pa O de un ámbito a otro. Y e o es lo que quis1 ra buscar: la ba e y fond

:ª

~ª-

común.
Por tra parte, n e te en ayo quisiera xpon r lo t 'rm.inos d la
cu 'tión lo má, e quemáticamente posible, en un rema que, a p ar d
haber sido nuestro e pañol, durante och intcn o. iglo. d nuc tra
historia apenas i es conocido. sí pues expondré n primer lugar y
120

bre,·emente la corriente· mí cica y a cenca del islam y del judaí'mo.
Pa aré a continuación a cñalar alguno poc
punto (de en e los
mucho. que se p drfan cxp ner) de coincidencia entre ella y la mística y
ascética cri tiana. Al final, expondré la re. i xplicaci,~a de
ín Palacio ,
la clásica y prim ra sobr l tema, jum con alguna: de la. critica que ·e
l hao hecho para terminar con un br ve e bozo de mi propio punto de
· ta obr I problema.

linea a ·c ' rico-mí cica i lámica · y judías que recorren los
.iet sigl
d dominacíón mu ulmana (d 1 711 a 1492) y durante lo
'Íglos X y 1..""\'l ha ta empalmar con la grao mística cristiana on: el
ufi m alguno poc elem ntos de shl'ísmo y l shadilismo (por la
pan musulmana) y la 'ábala (por la parre judía).
El ·ufismo adopta el nombr eguramente cJd h cho de que sus
adepto· iniciale en Oriente, durante los siglos VII-VIII v tían r paje
á pcr de lana (en árabe s1/ ·) para di ringuirse de los derná ; i bien
La

otro· píen an, con m nor fundament

que e trata de una arabización

de la palabra gri ga cro~ta. D
te término, s1?f, urgirá el con agrad
para d ignar a la mística musulmana_ a la práctica de la misma: tasa11JJ//11/;
palabra que deriva d la raíz .rmvafa qu ignifica "profesar I u.fumo· .
, , cri turariamenrc se ba a el su fi mo n la aleya primera de la
di ci ierc del orcín, dond e de cribe muy brev mente el ,iajc (ishra) d J
Pr fcta a J n1 alén, a partir de cuyo templo y ciudad e opera la ubida al
cielo (1J1i 'rtjy): •\.!abado ca quien lúzo viajar a u icJT , p r la n he
desde la fezquita agrada [la leca] hasta la 1ezguita má r mota
Oeru alén] aquella a la guc hem bendecid u alrccJedor, para hacerle
ver parte d ou tras al ya, lo . ecreto ]. ierto: Él e 1 'Cnt , el
lari id nte". E te pa 'aje su interpretación po teri r di lugar a la
tradición de gne fahoma fu monee iniciad en l
cr tos divmo .
E intcrc. ante con, tarar el hech de que ta tradición i lárnica
d 1 mi'r4J' haya ido profusamente traducida al latín r a la 1 ngua
romance en I mt:dicvo, d mod gue haya p dido llegar hasta Dante, l
cual uponc •\sin Palacios ,·crtió en su Dili11a ,01J1cdit1. De e. te modo
aparece dicha tradici , n musulmana n el capítulo quinto &lt;le la HirtOJia
arab"m del arz bi ·po ele T ledo R &gt;drig Jiménez de Rada en la róuica
Genrral d .\lfr o o el 'abio en la lnJp1111aprm de k, .reta dr Mt1bomo, d an
Pc&lt;lr Pascual · en tra, mucha. más obra. latinas y romane s. Por lo

ura

1 Adopto

Li. tra cnpc1ú11 ~impli tk ida J&lt;: los 1'·rminos 1· nombre.· árabe~ 1 hebreos, ral como ·u •k
hacerse pam comodidad de los le 1&lt;,rc..

121

�demás, e curio o que e ta a cen ión tiene u paral 1? _en el judaí mo,
con la merkabah o scala de Jacob a la que luego e aludtra.
El sentido último del ufi mo e triba en el d eo de_ll_gar al
corazón al interior a lo oculto, al spíritu de la sbarfa o ley coran1ca, a la
baqfqa O erdad r ligio a del islam, para . que, uperad el puro
cultualismo ritualismo formalismo y legali mo ext rnos, entre . el
hombre en contac ro con la divinidad, de fonna directa Y. por m, dio
nústico . Para ello el sufí traza una metodología ~ c~o lan1a, a
traYé del cual llega a ta meta. ondici' ~ ira~~ cLOdible para d1ch
··
· místico
la vía a c 'ti.ca, la punficaaon
de ,la. conducta
el
1tu1erano
.
, .
alejamiento de lo material mundano. E _te ca.a:uno ~s_cet1co-nust1co va
ligad ademá en oca iooe , a una espcae d me~afí_ tea, noi:n~ nt~
n oplatónica, h rmética llamada i,f!m. _El c?□~c~rruento rru uco , uÍl
uele llamar e 111a 'rifa, y al que sabe, al sabio ufí arif
.
,
Digo que uele ir ligado 'en oca.ione ', ª. se upo de _fil sofía'.
porque poderno. di tinguir entre un ufi mo practico popular U:clu o )
un sufismo culto, intelectualizado, coro puede er el de Ibn _al- ,\rif d
Almería (1088-1141) o Ibn ' ,-\rabi de fo.reí~ (1165-1_240). Es unport~;re
ubrayarlo, porqu el ufi mo uele u.rgt~ no -o~o- com~ r ~cc1 n
uperación e incluso protesta contra el lcgali~mo religio o mo mclu .º
contra el islam oficial de la teología (kalám) y del derecho (fiqh).
stn
embargo, a pe ar de sea enemiga antincelectual de _rig~o, adopta
también la fonna culta teórica y filo ófica que acabo de LOdicar. · un
fenómeno mu común ( 1 de la intelectualización de mo\~miento ·
aotintelectuales) en otra áreas de la cultura . oci dad y p n amiento.
·ta actitud, e obvi , le trajo al ufismo mucha incompr o ion
incluso per ecucione , pese a que fu gcncralm ore ac ptad por cl i ·lam
oficial sun.ní. Por otra parte, e ta actitud interiorista d búsqueda de la
crdad oculta hará que el ufi. m
otre en contacto ba tant
problemático p r lo demás, con l shi'frn10 del ~ue habl~_' o e~da. .
no d l _ primero sufíes de qu · t1cne o ucta
Abu az1d
Bascimi, per a muerto en el 874· tra 'l, ilu ·cr p onalidade como
al-Yunayd Hakim Tirmidi y el má importante d todo al-Hallay todo.
llos del siglo IY. La li ta podría er im rmioable, pero ól aludiré a
Ahmad a-Gazzili, hermano del conocido filósofo al- azzali ( 1 !gacel
de lo c.ri ti.anos) muerto en 1126, conocido p r haber e n a ·ad la
linea de los llamados "fieles d I amor" para lo cu.ale l últim secreto
de Dio y la única vía de acce o a ~ 1 e I amor. É t , al- ah.rayurl ' el
A

ilustr Du-J-1 un al 1i ri, del ig1o IX, influirán poder am nt en l
sufi m anclalusL . . n cualquier ca o, la figura cumbre d l ufi mo
oriental e el per a uhrawardi del sigl .., TTI autor de obra como E/
destierro occidental uhro de la sabid11ría !t1111i11os11 y otra mucha · má en la
cualc pr pugna ur.a metafí ica de la luz, fundameot de u mí cica
iluminista, up radora d la tini bla. de la imple y e cu ta racionalidad
cien úfico-lógica.
En al- r\ndalu · el primer mí tic o su fi e el insigne • crucial Ibn
la arra nacido en órdoba en 1 883 d padre muladíes ' y mu no en
1931. u pen amient fue r c n truido por , \ ín Palacios a travé. d 1
te.timooj de Jbn 'Arabi, lbn Hazm (994- 1 65) e Ibn, a'id (sigl
,
pu s de u obras qu e daban eot nce, por definitivamente perdida ,
ól
conocían I título Kitáb al-/Jrm?f (El libro de las letrclS) y el Kitáb a/1t1hsirt1 ( I libro de la explicación perspicaz) . • in embargo, en 19 2, t rn la
d cubrí , , c n lo cual p demo hoy disp ner d l p n amiento íntegro de
tan e encial figura del pensami nt y espiritualidad
pañola. Pu . ,
ci reamen te, tal como , \ ín Palacio lo a entó Ibn fa arra e el padr de
toda la mí cica po t rior no ól islámica ino también ju día y cri. tiana.
En efecto, in pirado en la filosofía n oplarónica y n la del PseudoEmpédocle (c njunto de e crit apócrifo d l filó. ofo de Agrigem ,
mpéd eles) pre enla un mundo en el que la diferencia fundamental
entre Dios y lo cread e que é te
tá compue to de una Materia
niversal mientra qu el 'r ado.r
pu.ro espíritu car nt de t da
materialidad: e_ La forma fil ' fica d di tinguir radicalmente a Di d l
mund y d a mar t ' ricament la tran -ceod ncia del reador.
ta
fat ria
ni crsal pa ará también del P eudo-Emp 'doclcs y d l
p n ami neo i lámic a la filo ofia y mí rica judía como vcremo lu o
al hablar de la ábala y e p cialment d Tbn abir l (h. 1070- 11 1) y de
u libro .L, ji1ente de la Pida, libr gu , a ' u vez, fu traducido al latín,
jerciend a í un influj exrraordinari en el mundo latino eur p o y
cri ti.ano medieval hasta an .AJb reo 1agno , anr T má d quino.
La cuela ma arrí tu o una total vigencia ha ta el final de la
hi toiia de al- \ndalus, funcionando una v e ·s bajo la p.r t cción de lo
pod r · público , y otra , en la cland ti.nidad n la. e cuela mí rica de
lmeria y Córdoba, aparte de algun
fi c má -n lo Algarb , d
P rtugal. En cualquier ca o de entr lo muchísimo místico ufie qu
podrían citar, me.recen ser nombrad
e p cialm ate d : el
' Por mulad1 . e cnncnd el cr1 nano convcrndo al •~lam.

122

123

�almerien e Ton al-· 'fe Ibn 'Arab' citados más arriba. Podemos decir,
sin lugar a dudas, que los do grand maestro, de la mística i_ lámica son
1 citad p rsa uhrawardi y el e pañ l Ibn 'Arabi. Y
prcct amem~ en
este último en quien Asín Palacios, concretamente en su bra E/ tsla111
cristianizado"', centra má su atención, a la hora de tablecer sus paralelos
con la mística cri tiana del Siglo de Oro y, en especial, de an Juan de la
ruz y anta Ter a. Recuérde que el título completo de la citada obra_
es El islan1 rristianiz{lflo. Estudio del "st1flst110" a través de las obras de Abenarabi

de MHrcia.
Ftum de esta magnífica e cuela mística e pañola, o al meno ·u
continuación e la cscu la sbádill cuyo orígenes se remontan al maestro
de lbn 'J\rab.i, Abu Madyan, perteneciente a la escuela ma,arrí de
Alm da. Pero qui n realmente dio nombr a la e cuela fu el magrebí
Abu-1-Ha an al- hadili, nacido en 1196 y muerto en 1258; y su'
representantes má sjgnificados on Abu-1-'.Abba de Murcia muerto en
12 7 en Alejandría, dond toda fa ho se , eoera su tumba n una de_ la
mezquita más bella de la ciudad, e lbo · \.bbád de Ronda, del 1glo
XI . La escuela shádilí prolonga la mí rica de lbn [a arra y de Ibn
'A.rabi, auny_ue con meno talante metafísico y má sen?do práctico J
bú queda fecti a d Dio y de unión inmediata con BI en ~ cual e
confía y entr ga el místico de tal manera gue llega a renunciar a _los
mismos carisma propios del estado de éxta is y d unión con Dio .
También sío Palacios ha estudiado a fondo e ta corriente haciéndola
precursora, junto con Ibn 'Arabi y el masarri mo d~ la gran mís~ca
cristiana de an Juan de la Cruz
anta T resa, adema de convernrse
luego, dentro del ámbito cristiano en el mi tici mo de lo· alumbrad s y
de íiguel de Molinos entre otro . Hay que mencionar a e ce propósito
la obra inacabada de
ín Palacio , Shádilies y alumbrados, que ha \'"Í.sto la
luz en la Editorial Hiparión (que ya ha publicado va.ria obras de
ín
Palacio), hace poco l año pa ado, acompañada por un estudi
iorroductori de la profesora Luce ópcz-Baralt; d la Uni ersidad de
Puet1:o Rico 5 .
La otra. v ta mística del islam es el shf'ismo. Hablar aquí d e te
complejo movimiento que ti.ene repercusiones hasta hoy día com es
bien sabido rebasaría con mucho lo limites de t en ayo. Por ell , y
porgue su incidencia en spaña no s tan importante, me limitaré a dar

ólo alguna noca e encial del mismo.
Shla significa '11 árab "parlido"; es decir: el partido lJUe surgió
ante el problema de la ucc ión del Profeta. Tra. la muerr del tercer
califa, 'Uthman, se planteó l tema de quién debía sucederle: unos
pensaron gue debía er elegido por Yotación, dentro de la inmen a
familia de lo Quraysb, la del l rofcta. É to eran lo que habrían de
llamar e s111111íes. Otro , en cambio, los shtfes, qu rían qu el sucesor
llegara al poder por riguro ·a herencia de sangre, con lo cual su único
candidato era el de cendience ,·arón más próximo a Mahoma; a _ab r:
'Ali, . u primo y yerno a la Yez. Triunfaron lo smmíes al ·ubir al poder lm
Orne as (a lo cuale suc derían despu 's, n el 750, lo, 'Abba íe ) para
1 cual a e inaron a 'Ali: de este modo pa ó e. t candida o a un mundo
de ocultamiento espidrual· con 1 cual los shtie.r quedaron a la espera de
la ven.ida d I Imrun oculto al-111ahdi al final de lo tiemp . Por otro lado
lo shtíes, al correr &lt;lel tiempo s dividieron en múltiples snbsec as, entre
las cual . destacan eres: lo, islllá 'i/ies o scpti111a11os, lo d11odecli11a11os r lo. de

Ala111/it.
E ·ta opción a primera \··ta meramente política, lleYa consigo
toda una concepción filosófica dd mundo d la histo11a del hombre y
de Dios, extrnordinariam nte compleja, rica e intere ante. Ho
conocemo, muv, bien e, te roovi.rniemo minoritario del i:lam, centrado
obre todo en l nín, gracia a lo e tuclio de Henry orbin6. 1\ modo de
, íntesis podemos decir que el p n ami neo shtí , e centra en dos
cuestiones que, como veremo , lo aproximan (no identifican) al sufismo.
Una e J.:: del binomio zcihir y báti11 (lo aparente y lo oculto) y otra la del
e acepto de JJ'aldya, o ami tad cercanía (s entiende: con Di s). egún la
primera (compartida r r el ufi mo), todo (la realidad, la hi. tocia L1
revelación) tiene un a pecro visible apar ntc, tra. el cual e e conce un
sentido oculto sot neo mistetioso.
e sentido ocul~o se le llama
haqfqa (i:·e rdad), término que ,reíamos empleaba el sufi. mo }r que se
uperp n , com en ést , a la sharf'a ley puramente xtcrna a la cual
completa y upera. Ese sentiuo oculto e con cid por los in1Jmes (que
on los equivalente q_ los califas unoitas) los cual , di frutan de la
amistad con Dios (111alf!ya), estando místicamente misteriosamente
unido a Úl. Estos unames conocen lo. divinos seer tos que van
comunicando a lo h mbres. l 1111r1111dto
la in itución gracias a la cual

4 ~ín Palacios 1\I., El 1slllll1 cristianizado. Madrid, 1981.
1 Asia Palacios, l\l.. S{Jadai/íeiy 11/m11/mrdar, Eswdio i11Jroductorio dt u1rr L.ópcZ;B11m/1. ;-.raJnd, 19\IU.

r, \'éasc, 1or CJC'mplo: C:orhin, H., hm dr I)rm. _lorr dr /'/10111111e. I li°r'lllmwllr¡11r tf w11i1111e. Pari , 1983
Ytambién 111.rloirr de li, pl,t!n;nphit 1.r/f/1JINfll(, Pan~, 1974, ,1dcmá~ de otras obra, &lt;lcl mismo autor.

124

125

�se a conociendo má, y má de 1 que había de oculto en la revelación de
Mahoma. Este complejo de idea . mucho má intrincado ' matizado de
1 que aquí he podido i quiera insinuar lle a e nsigo o conduce corn
puede ver e a una nú rica, imilar a la ufi, aunque d una mant:ra
di tinta. La filo ofía y mí cica shtí lleva implícita una onccpci, n
cosmológica, p lítica, ~ciaJ e histórica que el ufismo no tiene aparte de
la diferencias de interpretación del mundo de lo oculto y d lo e ·otéric
que ha en amba ª c rriencc . in embargo s da el mi rno e píritu de
bú queda d lo oculto y de uoi, n mí rica con el b oluto c o Di .
El shí'ismo apenas i entr , en E paña, pue: 'sra, lo mismo que
luego cuando fue cristiana, profe ará el islam má ortodoxo dt: LOdo el
panorama religioso musulmán. Al-Andalu
rá ·unnita cien por cien y
se ad cribirá al malikis1J10, la e cuela má, ore doxa ) rigorista del derecho
i lámico d pués d la ha11balí. Es inrere ante oír a ín Palacio a sre
resp cto: ''Realmente puede decirse que la E ·pana musu~nana fue,
durante u larga hi toria la tierra más ortodoxa de to&lt;la la i lámica.,
por lo mismo que era la más lejana del centro de la fi . uoque ·u cultura
literaria y teológica era un fiel rra unto de la ori ntal sin embargo, la
herejía innúmera del Oriente no encontraban aquí má que un eco ca i
impere ptible. El clero ortodox
mfili.ki comprendí, quizá
instintivamente qu la vida política del i 1am e pañol e tribaba en u
unidad dogmática e in. pirándo e, para con ervarla incólume, en un
criterio tradicionalista y antifilosófico consiguió apagar rodos lo c natos
de innovaci, n con la intolerancia más violenta. El Estado, br codo en
los primero tiempos, apoyó con u autoridad moral y coo medidas
represiva esta política del clero ortodoxo ' . pe ar de t do lo dicho (y
lo reconoced propio ín Palacio'), p netran en la Pcnín ula l ment
ueltos de shí'is1110, en forma d filo ofías llamada por A ín bdli,11íes o
e otéricas, in pirada eo la shf'a. Per sobre todo otra la EncidupedirJ de
los Her1J1anos df lo Pureza inmen a obra shl'ila de ci ncia, m tafísica,
a 'Cética y mí cica, qu tendrá un influjo in o p chado n el p n amiento
no sólo mu ulmán, sino judío8•
l impact se dejará notar, obre t do
n los autore mí tico, y a. cétic , como pu den i:er dentro del judaí m
Ibn Paquda (siglo XI) e Ibn abirol. Hay gue ubrayar la gran carga que
Asín Palacios ~L, , fb11 Mas,117'a_y s11 e.rM!a, en Obrar uro idas, Madrid, 1946, 1. I, p. 24.
Puede vcr..e: \!arquee, Y., La philosopbie des fbomi al-Jty'a,
gclia -Ullc, 19 1: Bausam, .,
L 'Enddoped1t1 dn l •"rate/li della p11rita , apolcs, 19 8; (n,wey,110 m,gli Ikhmí11 aJ 'f!lo , Roma, 11)81 . )
para su impacto m la fil sofia hispano-mu ulmana: Lomba, J.. [.:,/ /:.hro. p11m/r ,lt l:.11rvp,1.
Pe11s11JJ11i:nto n111mln1á11 y f"dío. Zaragoza, 2002.

8

126

contien
ta nciclop día d interpretación alegórica y imbólica de lo·
númer , la letras lo. astro la namraleza encera; 1 cu~ p r un lado la
acercará al efer Yesird y al Zohar d la ábala judía por otro, 6 mentará,
junto con la misma Cábala, tod el mundo de la asrrol gía, tan igoro o
en 1 ledievo y 1.::n l Renacinliento.
í pu , r sumiendo: la gran scuela mí rica e paiiola comienza
en el siglo IX con Ibn Ma arra para eguir iointerrumpidam nte
d ·arrollánd se hasta u clímax: Ibn 'A.rabi. E ta e cuela mí rica
h r &lt;lera del má ranci , ufi mo orí ntal, e e r forzada por lo r tazo
d fil
fía
océricas bátiníes shf'ilas. Po ·teriormente esta e cuela
mística andalus~ conviene en el sbddilis1110 que
xci nd hasta el ./IV
y ),._'V. Y cod e, t conjunto s11.fí-shddili, se e estr chamcnte empar ntado
con la mística cri riana p tetior al siglo .,
ha ca 160
aproximadamente . obre t do con la grande figura de an Juan d la
Cruz r anta Tcre a.
El judaísmo pañol de efarad también ofrcc u dim n ión
mL rica no men imp rtante que la musulmana y rrecham nte
mparentada con ésta la cri tiana. Ya hemo vi to a propósito del
, ufi mo y del sbf'isn10, qu lo encuentro con el judaí mo eran
inevitabl .
oncretamenre el nombre de la mí rica judía es l de Cábala
término que enhebre ignifica 'recepción' y por tanto, 'tradición". La
Encic!opediajt1daica define a. í la ábala: ' istcma místico d intcrpr tación
de la agrada E criruras tran mitido de d la época talmúdica como
a-adición otérica } &lt;le arrollado d sde el siglo XIII en combinación de
elemento fil ófic
e gre \ ajda, ilu tre inve cigad r del
p n ami mo judí e i lá.mico, la de cribe de e te modo: " o que
entiende acrualm nte por ábala e un producto que upone ademá del
antiguo esoc ri mo judío y el cu rpo íntegro d lo· e cricos talmúdico y
midrá. bico la ca.i totalidad d la, e p culacione t ológico-fil ·ófica
del período jud o-árab " 9 .
La mística y oteri mo cabalístico itúan u origen más antiguo
en el florecimiento cultural y religi o p teri r al xilio babilónico
( iglolll II a. .) tomando c mo núcleo e peculati: el relato d la
T

n breve resumen dd pcnsamimto Judío, de la Cábafa y de los influio~ postcriocc en el
pensamicnco puede hallarse en \'ajda, G., l11trod11tio11 ,i h1 J1t111irJIIII d11 M(!)'rll , J.~e, Pan , l 9r' y en
irar, C., ,¡ llirtui)' uf fmsb Phtlosopl!J i11 /he \fuldh: ,~~es. Cambridge, 19 5. También puede
consultarse pam ,·cr el pensamiento 1udío en d \.ortc de :dar-.id I el influjo de la fil ofta
iJárruca en el 1udaí mo mi libro: IA_{ilos?f,a1udía 1/,,m~l!/J&lt;J', Zarag,&gt;za, ·1988.

9

e,,

127

�cr acion en L Génesis, n las vts1ones de Ezequiel y de su escala,
111erkabab (recuérdese el paralelo ante hecho con el IJli'ray del Profi ra
f\1ahoma eo el ufisroo) y en cierto pasajes del libro de E dras. La
hi to.ria es larga compleja. Pero, a manera de esquema umament
re umido, diremos lo iguiente:
_.
.
Cuando la Cábala empieza a tomar cuerpo definitt. o ~n ~n~~t
es con la aparición del libro fundamental de la nú ma:_el Sejer 1 csm, o
übro de fa Creación . Es el libro filo ófico-místico má antt.guo en hebreo Y
fu compue to tal ez hacia el iglo VIII por un autor ru~ó~o aunqu
e atribuye a veces a Rabbí Akkiba. a ' adia Gaón lo tradu¡o al arabe en el
iglo 1 .
, n est libro aparece codo el conjun e de los sefirót o
emanacione divina con la cuale se constituy el mund a la. cuales
va asociada toda una compleja trama de símbolo. de I tras y número y
por los cuale se &lt;l cubre lo culto lo bdtin, qu lat tra lo aparente,
zahir, de la r alidad, para al final, unirse místic~~~te a la_ V rdad
uprema al Creador.
partir del efcr Yesira el fil ncismo onencal e
traspasa a Occidente, concretamcnt a •spaña, obre todo
a Francia,
Italia y Alemania.
La aparición y ap teosis de la ábala corresponde a España, a
farad, en primer lugar. r\nte todo, porque hay toda una pl' 'acle de
autores ascéticos y místicos que preparan est apogeo, entre los cuales
hay que señalar, d acuerdo con 1a opinión de ajda, a lo tudelanos
braham ben Ezra (1089-1164) y a Yehuda ha-I , - (h. 1070-1141) al
barcelonés braham bar Hiyya (b. I065 1136), p ro, obr tod , a mi
encender, a otros dos: al zaragozano lbo Paquda y al malagueño educado
y avecindado en Zarag za Ibn Gabirol. La importancia de e tos do
últimos re ide en que cJ primero, lbn Paquda, n su libro LJJS deberes de los
coraZPnes10, expone una maravillosa magnífica adaptación de la a cética
mu ·wmana oriental y andalu. í al judaísmo terminand su proce ·o
purgativo n el último capítulo d l amor di in , que i no
e encial y
formalmente mí ·rico, al menos abre de par en par las pue ta a la mísri a.
Ibn Paquda, por lo dicho, e una pieza, , mi eotend r fundamental pues
refleja a la perfección tanto la ascética mu ulmana c mo la judía que,
por otra parte coincide de manera orprcndent con lo má . eri de La

ascética cri tiana del Siglo de Or e. pañol 11 . En cuanto al ·cgundo, Ibn
abirol, tal como se dijo ame , transmite c n u Fans vitue La jilmte de la
nda traducida del árabe al hebreo por em Tob Falaquera y también del
árabe al latín por Juan Hispano y D mingo undisalvo mda la tradición
neoplatónica anterior, griega r mu, ulinana. Pero, especialmente las
enseñanza, d l P eudo-Empéd ele, concrecam nt con su eoría de la
fateria ni,Ter aJ) y, por tanto, de lbn Masarra. Como consecuencia, Ibn
Gabirol culmina u i tema filos0fico con una apocco'i. mística de coree
sufí pero adaptada al judaísmo, que habrá d ejercer un fuerte influj
emre cristiano r judío .
Por fin, en J iglo ,_' lI aparece en Ca tilla la obra cumbre de la
nu aca y ábala judía: el Zobar , cuya autoría sucl atribuir e, no e n
plena ~egurida&lt;l, a Moisés de León.
en la 'orona de __r\ragóo urgirá un
grupo Je cabali ta. urna.mente importam en
rona, aparte del gran
ma uo de la ábala, el zaragozano Abulafiah (1240-h. 1291). T do
e. to autores y obra., junto con el Sefer ~ ·esirá, con tituitán el eje y pun o
de refer ncia bligado para coda la ábala p rerior, pañ la y europea.
o quiero dejar pa ar b oca ·ión d ubrayar un hecho, a mi modo de
,,er, importante: 1 Zohar aparece n .astilla, precisamente en a a riJla,
cuna d la gran mística CLi tiana d Juan d la ruz el T r a de Je~ús,
de Lui d J,eón y de tanto má , y a la qu el pr pi
narnun atribuye
e talante tan lúspano tan mí ·rico, tan sublime propio y esencial de
nuestra hi toria. Podrá , cr casualidad (no lo parece) p ro los hechos son
exactamente éso·.
É ta e a grande, ra.gos fa hi. toria de la cábala cfardi El
impact d la mi ma en l mundo cristiano :-erá muy profund . Por
ejemplo, en Rimón Llull, el cual, a su vez también mues ·a pr funda·
huellas ~ufícs y musulmana (par ce que solam ntc abía árab y catalán).
Y, a través &lt;l I lull, obr tod , pero tambi · n &lt;l tros conducto , la
Cábala llegará a afectar muy eriamcnte a Pico &lt;le la tirándola, a Juan

Rcuchlin, a Enrique Corn li

\gripa a Paracclso }' a tr • mucho. ·má ,

aparte Je lo propio judío e pañole que la defenrueron y profe aron.
Tra, e. re breY y rápido recorrido, podemos concluir gue nue tro
ucl hi. pánico, lcsd ' el año 800 hasta 1600 fue la cuna d lo más
grand ~ mmwient místicos mundial : 1 sufi mo con Tbn [a arra y

m Jbu Paquda, Los debms de los rorozym.r, lnt.ruducc1óo, traducci n y norns de Joa4uí11 Lomba.
i\ fadnd, 199 .

11 \ 'cr, por qempln, ,ru craha¡n: "l·.spmruahdaJ y humam~mCl. Dos tc~oro- dt" la c:;pt □ tuahdad Jd
pasad : In Pa9uda e Jgna1.;10 dc Loyola", rn l-lu1111111iw11, ¡-,am el s(~!t, X.,\ 1 Ecl. \Lufa Luisa Anugu.
niver..1Jad Je Dcusco. Bilbao. 2003, pp. •P l-4T'

128

129

�el ingent lbn ·.,\rab~ el shádi!is11Jo, la á~~ y el Zoh~r. los aur re cira_d ,
y toda las escuelas a cérica
m1 nea· espan las de canneli~a •
·
do·"';nicos
¡· csuita
con
repr sentante como
anta
Tere. a,
franoscano , uuu.. ,
,
.
,
an Juan de la rnz, 'an Ignacio d Loyola, Fray Lws de Leon, . -\- lo~~o
de Orozco autor del l ' ergel de oración
del Monte de :º'~teniplaaon
Francisco de
una ·an Pedro de Al ·ánrara, Juan d
vil~ Pedr
[alón de Chaidc Diego de E tella, Juan de lo· Angel ad ma, de l s
llamados 'heterodoxos' por ainz Rodríguez, cale com Juan . d
Valdé , uguel de Molino Miguel ervet y lo alumbrad
del 1gl
}..""\TJ heredero directos de lo hadilie mu ulmanes .
.1.
'
Expon r lo
paralelo , coincid ocias
identidad
de
terminología, contenidos únbolos y actitudes entre t dos e r autores
y escuelas, rebasaría lo límite de un ensa o como este y a~ de un curs
en tero. P r lo demá ahí e tá la bra de figuel ín l'alac10s y d tanto
otros que sigui ndo us huella. han miqu ciclo te sugestivo, f. :~do
y apa ionante campo de ínve cigación. fe limit~é a dar una breVI 1IDa.
pincelada d algún pequeii aspecto d la cue non. _
.
ate todo, resulta curioso observar por e1empl , el llllSm
espíritu de concienciación de lo r ligioso en el judío zar~ozano lbo
Paquda, en su libro Los debem de los comzpncs, y en an Ignacio de L ToL1
en su Ejercicios espirituales. Ambo ponen la má férrea ló~ca deducll ~ Y
racional al servicio &lt;le la iot rio:rización de la fe de la a cét1ca y d la vida
celigio a en general. Y a.~ partiendo del ' Principio ' Fundamento ' d la
existencia d un Dio
reador, concluyen en el deb r que el h mbr
tiene contraido de entregar e por entero a · ~ c n un a t &lt;l fe ioceri r
iocera y pura y con la práctica de una vida d a. c' is que compren~
virrude tao fundam ntalcs como on el abandono incondicional en El
la pureza de intención, la humildad el arrep ntimi nto, la penitencia y el
abandono de lo placeres y bienc, mundano, para culminar, al final, n
el puro am r a Di como réplica al amor que ' l tiene al hombre. La
sh roa' Yi ra ·el judía re uena continuam nr en la página d 1bn
Paquda, con la misma fu rza gue en la obra d Ignacio J L yola:
''E.cucha lsra I el ñor, nu tro Dios e. olarnent un . ,\mará. al
eñor, tu Dio con t0d el corazón, con toda el alma, con t da · las
fuerza " (D ureronomio 6, 4-6). , re e ' quema raci nal, e ce istema
a cérico, esta culminación apa ionadameot
runoco. a
r pite
literalmente en an Juan d la Cruz en anta Tcrc a y en cualqui r a. ceta
mí. rico cri tiano. Por u parte, lbn Paqúda e , además, bere&lt;lero
0

130

indudabl de la má antigua tradición del ·ufi mo i lámico oriental: u
bra pone de r li ve, a través de roda u página la extraordinaria
información y la abundante lectura ufí de u autor. Por otro lado el
libro de Los deberes de los coraZfJnes ti.en a mi entend r varios a pecto
digno · de subra ,ar.
n de ellos e el del 'Examen de e nciencia" expue to p r Ibn
Paqüda en el capíruJo octavo de u libro y qu e halla profu amente n
t da la obra d an Ignacio de Loyola y en an Juan de la ruz. Ahora
bien . te xamcn de conciencia no lo dirige Jbn Paquda, ol )
fundamentalmente a la c rrecci · n d lo d fecr
y pecado y a la
eliminación de lo negativo d la vida moral; in , de un m do muy
dir cto y e p cial a la purificaci ' n de la incenci · n en nue tra accione.
vida. lbn Paquda define a í a la pureza d intención en el capítulo quinto
de LJJs deberes "La pureza en el obrar ante Di ' con i te n tener en la
accione la intención tanto en lo xterior como en lo interi r de
ometerse a Dio por Él mi mo, d eand únicamenr complacerlo in
qu r agradar a lo h robre' 12• De un modo paralelo a como I hace
an Juan de la rnz, en La noche osmra del alm11 13 dond dice: 'D b
pu
gozar el cri tiano, no en si hace buena obra y igue buena
co tumbre sin n i las hac por amor d Dios ólo, in otro re pecto
algun ' . Y ao Ignacio, en la Co11stit11cio11es14 por tomar un jemplo al
azar, afirma bagualm ore: 'Todo e esfu rcen de tener la imención
recta no solam nte acerca del tado dt! u Yida p ro aun d coda. cosa
particulare
iempre pr t ndi ndo en ella puramente l
rvi.r ,
complacer a la divina Bondad por í mi ma y por el amor , beneficios
tan imular
n gu no pr vino má. que por temor de p nas ni
pcranza d premio ". E el tema d 1 !Jlas o purificación interior ame
Dio , tan u ado por toda la a cécica y nú rica mu ulmana) judía.
Enfocado así el examen d onciencia, hacia la btención de ta
pureza de inrenci · n Ibn Paqüda con agra 1 largo artícul t rcero del
capíntlo ctav d Los deberes de lo corazones 15 a analizar la nada meno
qu treinta man ra que propone d
xaminar la conciencia.
no ·
cncon amo c n que n ella ca i 1 men s imp rtante es el recuento
de las falta o mecida·: . io excluir e te asp cto donde má
d tiene e

Paquda, 1.Jls deberes dr PJI rornz.oflts, "P· cit.. r- l .
":an Ju,m de la . ruz l...t11mrhr n.rmrr, ti,/ 11ln1t1. 3, 27, 4.
14 San Ign~c10 Je Lo,· ,la, C..111111tt11rtonn . n.288.
15 lbn Paqtida, Los d;bms &amp; lo.r ro,u,,.011rs, o¡,. át.• p. 249 v ss.
12 Iba

131

�en la con 1der ción d lo done · r · :ibidc de Dio , n _lo mud10 que el
hombre dcb al 'r ad r, en lo qu debe hacer p r I•J, en ·l amor Y
. ctYt io que 1• debe. r,n re. unúd.
uenta. , e rra , má bi~n d · lo
dtsámo modo dt: mcditacion y Je oración intl'ma r.10 profu:am nte
L'Xpuc t . p r nue. tr &gt; randc-, místico: y a cctas, n p, rucular por • an
Jgna io c.h: 1 y la. \ e ·re propú. ico Ibn Pa9ucfa pr p n un t tcm.1 d
oracion egún el cual ha que proc 'Uer I nramcote palad , nd ) la
palal ra la· plegarias y el mismo nombre del cñor a la manera como l
.ufi 1110 dict: que ha.' guc orar r cordando el nombre de Dt :, el dlJ1kr
,4/kíb, om Igna i &lt;le L y Ja habla &lt;le la •orac1 'n p r m1h 'liro:".
Pu , ca. a í la co ·a. , la c ndu 1ón que ·aca 1bn Paqüda de la
1 rácuca del xamcn d conci ·ocia • la . igiúent : qu ' "se &lt;lem·arán para
d espíritu e n e u ·n ia sublim · levadas, que no. ayuJarán a lo rar
coda la.- ,i.rrudc y a ce n:eguir toda la. cualidad •. ·e lenr ·. E. te
ublime rad c rn ·i tirá en la purificaci 'n de lo más preci
d tu
alma, quedando é ra limpia d la. rimebla d la tgnor, neta y n el
de ceo ·o de la luz d la cencza que expulsará el• ru e razón la · ombra.
d la duda" te,. Y an Juan d la ruz. n Dirbo.r di lr1z_y dt amor: "el alma
qu a m nudo ·xamioarc sus p n ami nto , palabra: y bra. [...1
brand por amor d Dio toda L c a , e n Irá muy el. r u cab U) y
mirarl ha el ~ p · ·u cu ll y quedará pre: n · l llagad en un &lt;lL'
m j que
la pur za d mr nción con que bra r da: la e . [...¡
toda la· obra· han Je comenzar de &lt;le lo má. aleo J 1}tm r de Dio . . i
qwi.:re que sean puras r clara ·". mor y mí cica, unid . al c:amen d
concien ia en an Juan d la 'ruz. que en lbn Pac¡úda cunbién 1 ·tán,
porgue d ·di a el capítul d ;cima de ÚJs tlehem de los romzones, al am r
cli\''Íno, v pe rqu n I mi m lugar rnado sobre el , amen de onc1cncia
e mpara a é -~ a la conci ncia, tra el examen • un , pcj yuc ha
quedado limpi , en I cual e r tleja 1 ~abi&lt;lurí.a y am r &lt;l Dio . Y 61 n
e abi&lt;lo qu el c. p j e un •ínill muy re urri&lt;lo n la mí ·ti a en ·ti, na,
e n r tam ncc de an Junn r de ' anta T r , .
La pureza d 10cención ex.tgida e tal 4m: Ucva , Ibn Payü&lt;la a
p .·rular con ·tan cm ·nte un cip Je •1y1c1 a Dio ·, t calm nce
dcsinter • ·ado. ' t • d . interé p &gt;r m&lt;l I que no a d mi ·mo i .
mmpr . ·nt tant ·n l . ufi m mu ulmán C&lt; m &gt; en 1, a: · ne, ju&lt;lía.
,\sí, Ibn Paqúda cita , • t propó. itc mulurud &lt;le , ccc: , qu 1 t .- t J 1

l~odah Ztu'tlh 1 c.¡u · dice: ' o cas, pue. , e me lo ·1en·o · qu, irwn al
tn_c r para r c1btr un . aJarin, . ino como lo: , cla,·o. lJlll rrabajan :1n
rec1b1r ~ j &gt;mar:. Ls1~ princip1&lt;1 tiene. ·u , er i •n prot ,ápi a } l.¡ ida.na
en d sha&lt;l1h lbn \bl aJ , en anta Terc:a en aquel ' ( ui ·n a Die s ril.'.nc
nada k falta, todo le obra", dtch&lt; on 1d1:nn a p,tlabra •n ambo:-.
P, rn lkgar .t t·st.1 ¡ ur ·za y d · 111tc:rc.• imcriorc ,une Oto . d
camin &gt; es laro en la mi. a a cri. nana, musulmana y ¡u&lt;lfa: la ,1s c-,1s 0
pn\'a 1 • n d ·l mundo, ck I matenal yuc en ·l 1 · la~ ad pta el rénnmo
con. agrnd &gt; &lt;l "'uhd , t1ue cc11mcnt· 1&lt;lcnri o. pa. o · procuum1 me \
nrntd1.: · en la, 1rt, formas &lt;le mL □ca. Rece rdemo.·, parn abre, iar, !~
smtc ·1s &lt;.]Ul' ha l • \ . 111 Palac1w a LstL n:specro: • tu&lt;l1an&lt;lo a lbn \fa. arra,
d '. cubr · {,l Lrn\ t: s Je ·u biúgrafo al 1-arn&lt;li) 1 ong n &lt;le ·u as cae ,
1ru ri a n &lt;ln ·utir oncntalc ·: Dü-1- ún al-M1 'ri ( ·1 cu 1 •nlaz, l;
rradicióo hcrmc1ica. la n ·opl.11 · ru a ,. la cri. tiana Je J gtpro con el 1. lam.
in ptr, ndos ,u asccttc,1 en lo · 1 1r/}(J .S, 11101mJ1 d l ,s : &gt;litario · tk la
1 ·bai~a) _} al- ahr,, uri (tnfüu&lt;lo por t I pantd ·me p •r. a r on c,,r,,cr n:.
mu) 1m1lare: a l &gt;s &lt;le I u-1 ún). Put. b1c:n, \ fo Palaci &gt;: hau· un,
d sen c1ón e.Id plan , s c.:t1co mhi o &lt;le · ·m. &lt;los mu ulmanc&lt;; on •ntale ·,
·ubra} an&lt;lo Li 1&lt;lenuJaJ J Lr ram1cnr que titnl' en lbn [a a rn. p r
nue ·tra parte, la repro&lt;lu ción &lt;ld r . to ck \ in n &gt;· tr crá a la rn •moría
asi lit ralment , rnulnmJ dt· pa a¡t·s de nu srr : mi ·ttcos lu:pano-, yue,
~ r bn:ve&lt;l. &lt;l) p r u c,1Jenc1a, no hara falta c.¡uc I rr. n. nb,. Di e el
ilu _rr ar, 1)1, ta arag né. : "I n las : nrcncia. di. per ·as que de ami
ufo:.
ce n:1..n a1~ r · ,m1cndal un método de disciplma a cénca,
b. , d : en la mornficac1on Cl rp rnl mt:clianrc ·1 , \'tmo, para repnmir la
gul. ) la lu¡una; t·n la pobreza , !u mana, contr, ·l ,; io Je la a, aricia; en
el 1lcnc10, onrra fa murmuración. Exige e de. pu ·· adyuirir la · , mu
y CUJn~hr ha ·ta lns on &lt;:fl l'\·ang&lt;.'.·licos: evitar la 1ibu:za n •glig •ncia en
1 :crn 10 d ' DI{). \ la , amdnd espiritual; pracuc, r la hwnil&lt;la&lt;l, •1 amor
d_e l~, · encmtg &gt;· ~ la pa ·1enc1a, j ·rcitar la pentt n 1.: ~ .1 ·pir. r ,11 d n de
~ nm~ , guar~ando d ¡usto cqu1lihno cntr · ·l tcm r ) la csper, nza. J.a
tnltu 1011 c,iauc,1 e. la mera d · wJo cst · amino: ·n lla el ,tima d 1. ufí
n~ ', I nmcnta en i 1111 . ma otra u1 ·,\Cton ) rlpre:c:nta 1 m lJU l. de
.L

Dios ' 1h.

.
Tra · l. pu11firac1on i111enor ) entrega c.l • uucr ·s. &lt;la , 1Creador, el
pnm ·r pa ·o par, cnrrar u1 coma l&lt; con D1 . ~ ururs · ,l Él e •l , etc d
1

11 •

lbn P qüda.. 1,,, ikbmI Je Jo.r nmr:ollts, op. fÍI.. p 2 1
13_

11,,, 11, Z m,/,, l'J ., 12.

IMA. 111 Pal.1no •

!/,,,,\/,1 ,1m1 r

111.1t11.lt1,

tn CJl r,1« ,,,

I.B

1il1s.

\l.1dnd, 1\1-1&lt;,. 1. l. pp. 1115 W&lt;,

�presencia. E re acto implica d
aspccto : uno, el de la coma ~e
conciencia por part del hombre de qu e tá ant Dio, , en . u presencia,
arrojando &lt;le í todo lo que no ea , 1 }' a umien~o la p quedad d l
hombre ante la diTinida~ otr , el acto por el cual D10s ·e hac ~re ente
al hombre, e ofrece y apar ce ante ' L Ambo a_d optan n arab el
mismo término: hadra o !Jttdt1r. En cuanto al pnmer asp c~o , d~ la
cuestión, hay que decir que . una con tante, expr ada con 1dent1cos
término en Ibo Paquda Ibn 'Arabt an Ignacio anca _Teresa an J~an
de la ruz. Los ejemplo p drian mulriplicarc ind fi.nidament . .\s1, la
expresión teresiana de que el alma debe "hacer cuenta de que no hay en
la tierra sino Dio y ella' y la d an Juan de qu "Vive _en sre mundo
como i no hubiera más n él qu Di y m alma nenen paral 1 "
exacto· n la literatura islámica _ judía citada . Ibn Paquda, por ·u parte
al igual que l mí ricos , a ·ceras c1istianos, insist c_o n tantemente en el
hecho de que debemos ser con, cientes de que Dios con ce ta~to l
exterior de nuestros acto , como lo más secret , oculto y e condido de
nue ·u·a intimidad: por ello el h robre deb actualizar continuam nte su
presencia en de. nud z int gral ante el eñ r. n t xto legid al a7.ar, d
entre lo mucho que hay, rcfcrcnt a la pureza que hay que tener ant
Dios, por el hecho de que Él lo ·ab todo: 'Pero l~s d bcres d lo.
corazones no es po ible que, quien los hace lo realice por amor a la
consideración y elogios de lo demá , pue to que lo tro hombre. no
conocen el interior. El que los lleva a cabo únicam me bu ca a aqu l qu
puede con cerlos· y éste e únicamente Di
n alzado ·ea, como dice el
Libro: "Yo el eñor penetro el corazón. sood las entraña "Qeremías
17 10) y 'Lo oculto es del eñ r, nuestro Dios· lo patente es nue tro y
de nu eros hijos' (Dcutcr nomio 29 28)1''.
.
Pero la pre encía de Dio en cuanto manifestación de Este al
hombre, n sol ti ne el entido de rca.poucrta. o 'pifanía divina ino
también del d los nombre divino . n este sentido e trata d una
tradición d po ible origen hermético y que arranca del P ud -Di ni ·i
de su obra De diuinis nominil}/(s. Cieno d talle y el hech d que el
número de esos nombre divino ca l d noventa y nu ve, además de
otro, el cemé irno que como cal, e el má misterio o de todos y que,
incluso, está dotado de podere
cult y e pecialcs es de tradición
mu, ulmana qu vendría a del gipcio Du-1- un. De él pasaría a lbo

fasarra y,
bre todo a Ibn ' \rab~ para terminar, finalmente n las
digflilales de Ramón Llull en el libro de · t Els cent flOtllS de Dm y en Los
nombres divi11os, de Fray Lui de León, in olvidar todo lo que la mí tica d
anta T re a y ~an Juan de la Cruz encierra sobre el tema de los nombres
divino . Recordemo que la recitación d lo · nov nea y nueve nombre
de Di con tituye una d la oracione · preferidas del mu ulmán y qu ,
en I orden teol, gico gran parte de la diferencias de e cuela e criba en
el s ntido literal simb ' lico o e oré.rico de lo nombr que el Corán da a
Dio.
Por orr lado es curio o observar el paraleli mo t rminológico
tan xacto que ha ' entr la dig11itotes de Llull y lo nombre, divinos o
hadrát d Ibn ' Arabi. Ha sido A ín Palacio quien en u llm 1asami y s11
Esc11elá2º ha hecho una tabla de tales corre pondencia . Por otro lado, la ·
rlignilales luliana a f e m lo hadrat de Ibn 'I\rabi imbolizan o
r pr entan sin duda alguna Jo modelo, o paradigma platónico ,
neoplatónicos d I mundo, ólo que n forma de at.ribut -nombre
divinos que tra la palabra oída y l ída en l Libro ant esconden un
sentid
cult0 y mi te.rio o batin que ólo se pu de alcanzar con la
intuición nú cica con el amor.
Este paraleli mo entre Ibn ' ·abí y Ramón Llull nos lleva a otro
ord n de imilitude . Decía el Prof. Gómez ogales 6r pongamo en
u pcn ·o la palabra influj ' n la I crnra del texto que v y a citar) la
iguicnte palabra , por sí mi ma locucntc : 'Pero e qu no solamente
en la cultura árabe e pu d continuar esta linea mística ha ca nuestro
día , ino gu eo el mi mo centro de Europa no ene ntramos con una
repercusión curi a de la mí rica mu, ulmana. n la mí ti.ca renana hay
un parnl lismo xtraordinario con la mística árabe. Ha ta ahora no e
había descubierto l puente gu unía a esa do mí ricas. e conocían
alguno de l , anillo, de la cad na: lbn · Arabi, o místico árab ,
antcriore , ful.món Llull, ic lá de u a y, finalmente, toda la mí tica
r nana. P ro ¿cómo se podía unir a llamón Llull con icolá de Cusa?.
He aquí uo interrogante in solución ha ta muy recientemente r cuyo
enigma ha ido d cifrad en nuestros dfa. por l profesor e pañol
u ebi C lomer. Esta ce is doctoral no permite ho afirmar que la
mística rcnana tá in ílu nciada por la mi rica á.t·a b ,"21•

;:i,

21

1&lt;&gt;

Iba Paquda, Los del,em dt los roraz.onu op. cit., p. 17 .

sín Pal:u.fos, ,\ l., l/111 ,\ lti.r,m,1J' m I :,mela. en 0!,mr Esro¡/dtJJ , 1. l, p. 208.
Gómez '\ ogal , · ., S,1bid1m&lt;1 orirll/(1/ )' Jilos11/ia ,m1h, , en Est11di11f mlm hloso/ia m 11/-, 1ndlllu.r ,

',dici · o dingtda por t\ndré · \laninez Lorca. nthr po , Barcclo na, 1990, p. 14 .

135

�o re ·i t l. rentaaon d aludir brevem ·me, para empezar a
errar &gt;st u,c, aco y ekctivo elenco de paral lo , al d l Ya í me rior, a
la indi~ •rcnci.'l ante r do lo cr ado y a la rcnun a d · lo cari. ma .
1gamos un, e7 m: a ,\ ·ín alaci h, blan&lt;l del .rhtJdilí Ibn · \bbad..2:
"E ta r nuncia aparece ejemplificada bajo únbolo div r o,· que e
reflejan en un tecmci, mu su ·cham ·nce emparentado e n I de -an Juan
&lt;l la ruz. Junto al rénnino &lt;l la a cética tradicional purgaci · n ' Ibn
·. \bbád emplea e r . tr s c.¡ue s n típic • de la e cuela carmelitana:
,·ací ", "desnudez"
lib nad": el alma debe vaciar , d . nudars y
Lib ·rtar e de tod apetito en ·ual, &lt;le rodo ·g í·m , d e da inclinaci · n:
ap . yo en la. criarura : &lt;l b ·a.hr de I c s ·• para ir a Di . ; d be marar
da iniciati,·a., e da aut n mía de . u albedrío para ncontrar el · 1 ·go,
la 9ui ' rud c:ptnruaL la , oledacJ con Di ,. qut e n i te n I
an nadamicmo, en la negación d • ·í mi. ma en d t tal abandon
&lt;l jamicnco ·.
en la mi ma e bra!.' e:ta I e un paral J ccrrnin l 'gico
•ntr 1&gt;s há&lt;lili • y an Juan d I Cnu, u • hite · prin tp le
n en
an Ju, n de la ruz: d • nude7., lib ·rrad, vacío a.lir dt: la o:::u. Y en lo
hadilic. (en la. . cm 'ncias de Ibn · \ta· \ll.1h omemac.Ja. p r lbn
· ,\bbád): ltryrid. &lt;l • nuclcz; hHnil)'d, lib 'ttad· lt1/n~ vací ; aly,m'iy n1i11 alashtih, salir. de la · e ·a . T &gt;do · t paraleü m I a mpaña \:in
Palacio dt.: una . cri • de seor ncia: d
rubo auwre que :e
rre pond n ca 1 lit ralmenL ' . •\J final de e re vacia1rúcnro renuncia y
d nudcz e U
a la nada del yo, al fimá · o &lt;l •\'an · imi nro y
aniquila ión de la pr pia p r onalt&lt;l d ) n ella, a la de e d. la · c sa ·
múltipl . ; con lo cual
e n ·igue una paz ab" luta gu · t rmina en la
unidad (de ~ &gt;rma muy p:1r cicla al Z!II) tta la ual bn.-YI ne el /}(Jqt1 •
p nnanencia· e. decir el 9uetlarse , umctgido en io c:n cuyo cno
r cup ra de nu , el y pcr rran. fi rmad en el interior de la unidad
divina. Fa11J • ? h,,qd · '-&lt; n, l ue .. lo t · nnin &gt; nsagra&lt;l &gt; &lt;ld pr c ·
mí rico mu ulm n qu tt nt.:n u. p.iralelc tarnbi · n en la mi! ri a
n aana.

\nic¡utla tó □ y pcrman ncia, apretura )' c.· pan i ·m, noche , &lt;lía
s n rambi · n r ·nrun s rcp ·t1do
n tantemente en la mísaca 1. lárruca r
ri~cia~a. omc mdica ,\ ín Pala io · la. palabra. emplca&lt;la · por lo·
. hachl1e y p r an Juan d la Cniz • m en rmcm •m par idas: en la
r. ,\ . in P,1L1c 10 . , :--1., 1rn prur1m,r hisf"1111111111r,,/11111n dr \,111 }11,111 ,/1 l., m;: en ()/,rJJ /:rmcid.1r , 1. 1, p.
25.
' IJJ1tl . p. 2 3.
16

m~. ttca mu. ulmana, pbJ. e &lt;l ·m·a ck tjítbada, que . 1gni 1 a rngu,
su1eta_r apretar wmar,
nrr, cr:c, ·ennr d1. gu to, t: ·Lar Ln t
'
expcrun mar angusaa, apretar e el ce ra:wn. an Juan d la ruz, por su
pan'. n 1 1 ocht Osmm del ,,, 1/111t1 uulva lo tt:rmmos orr , p&lt; ndicnre. ,
~aralel a lo anr ·norc .d : apncco, apretura pri ·1ón lpnmir, p 11 r en
e lI h , wn_ura, angu na, pt·n.t. ) ·l b. . t I hirme 1gmfica: •xrc nder,
e,~ an har dilarar abnr la man r mctaf( ncam nte: al an:e e tru·
com do, n:g 11ar. e, sLntir b1cnc:car, c. e r cune •nro cc¡w,·aht·ndo la
"an_chura'' d ' . itn Juan d la C.mz. Ibn Payúcla. por su• p, re. •,10 h: 11:~ Je
apn ·te ango cura pero s1 Je quiebra, fractura Jd alma, en el mi:mo 0
par tdo s ·ntido: cuando le · lm..,·1cnt.:n l hombr dc:gracia \
alruni&lt;l~d .-. entonce: yucbr. ma ·u e ·pmru \ t: humilla''.!\ cxprt ió~
que rcp1tt· a a(~a momento in ·lu ·o a uc:hendo , pa ·ajt: · dt: 1i Bihlit1,
e 1~~ • , por ciunplo d • almo 51, 19: " acnfi io para
L':p1mu qu ·bramado un corazón &lt;.JU bramado y hmmlla&lt;lo
In de. pr iar:L '.
'
Un \'CZ \'.tciad &gt; tksp ¡atlo, hbcrndo, de ·nudado d ce ra;,ón el
alma qued, _inJ1 ~ ·r ntc am · todo lo ·rcadt , a□ t toe.In I c.1u. n 'ea
D10 _- PL·rnuta t:me ha er una omparación cntr ' Ibn \bb,iJ, Ibn
~aqu&lt;la, a~, Juan tk: la ( n11 ) ·, n Ignacio de Lo~ ola, con alguno · 1e ·e .
bl p ·n. am1cnro ele 1bn .\bbad lo e. r n&lt;lrc a ml\ é del re. amomo d .
.\ ~ 1ala 10 ~~: "lbn \bba&lt;l formula uru e p c1 d · rabia c.le
pr ,t ·r ·ncia . _guc ·l alm, &lt;l be adoptar, en fa cual st ag &gt;tan la cal g ría:
le l:i pr &gt;:p ·ada&lt;l y ad, eN&lt;la&lt;l. J que a pire a la pcrfe 1ón debe pre nr
la pobreza a la nyuc%a, d hambre a l. hartura lo ba10 a lo alt la , Ll ·za .1
l n blcza, la humiJJ. ctún , b hl)nr, , la m ·e za a l, alegna.. la cnfc.mi •da&lt;l
a la salud ~ la mw.: rn: a la \'Ída. _Ln co111cid ·ncia es tan ·orprcndcnte. qlll·
ha. la 1 numero &lt;l la · attgonas ,1fc ta, . 1 61 n s n la,; e.le lhn .\bbacl
má prcc1,;a e 1rrc&lt;lu lil les l' ntr&lt;: :1 que la, Je an Iuan J l. Cruz' . I 1
t ·xro &lt;ld propio lbn PaquJa e · el igtut·nrt:: ", on ta~1bicn ·igno. d L. car
en c,;tc: dcrn&lt;lo ran,10 (&lt;lL p rfccciún): d prcfcrtr L mucrr • e tand &gt;
:i~&gt;mcndo · a f?ios, í1 l.1 , 1&lt;la le 111 umi"iHJO' t: l elegir la pobreza .·obre la
nc.1ut:z,1 la rnknnc&lt;lad ;1 la aJud, la &lt;l ·sgrarnt al btt:nc tar; d r ntn.gars
toraJmt·nre ,l lo · decn.:.t ._ &lt;le Dios, contcntándo. • con lo ljUL' f~I

~ lhn P,ll¡úd.t, l .11111I rrr
' ' \ ·10
. p•11• 1n,.
'
r' 1 fJ
pp. 2(,.¡ 2h5.

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ro, {(Jt,r.(Jf/t,, ,,p. (1l, p. _11(,,

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m ,r hirptiJM/111 i,/.

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137

\ 1 }lll/1

ti ( '\.. t'II ( &gt;lr.11 T

r,

l.

1,

�.
'P r cure
l t xto de an Juan de la ruz e c mo 1gue:
q
· ·
· ' ['acu,
~• rn
· a 1o ma· dificulco .·o. No a lo
siempre mclinarse
no a lo mas
más abro o, sino a lo má.. desabrido. o a lo má gu to
sino a lo que
da
gusto.
a
lo
que
con
uelo,
sino
ante~
al
~ese
n
uel
•
a lo
0
00
que es de cama, -ino a 1 trabajos~- º. a lo mas s~o a lo m no . o a
lo más alt y precio o, sino a lo ma ba10 desprerudo. l o a lo q_ue e
querer algo, ino a no querer nada'. , por fin, _el -~e ~ _Ignaci, de
Lovola en « l Principio
undamenro de sus yema.os rspmt11~les: 'P r
lo ~ual s mene ter haccrno indifi rentes a toda las co as cnada. en
todo lo qu e concedido a la libertad d nue tro libre albcdri Y no
está prohibido- en tal manera que no qucram • d nue. tra parte n:1ªs
alud que enferm dad, riqueza que pobr za hon r que &lt;l_ hon r ,rida
larga que corta,
p r con iguientc et1 rod lo d mas; olamcnt
d cando eligiendo l que más no conduce p_ara el fin gu somos
criados . Creo que obra cualquier comcnrano ante tao parcnr
paralelismo de idea
a ece , aun de expr ·i nes. _
ería demasiado prolijo e inútil por lo ob,y10 establecer ~ar~d
entre la unión mí rica profe ada por l mu uJmane , p _r lo ¡u~o Y
por lo cri tia.nos. ste tema, a í como otro much relaavo_s al nu
e tá suficientemente e tudiado hasrn el momento por s10 Palac1 s,
Ricard, ainz Rodríguez, allegas Rocafull Hatzfeld, ,\llis n Peer-,
Andrés
atún, Cil ti, Rou elot, wietlicki, López-Balart, cmn,
uiere'

26_

:e

1:1º

hanan fatr v otro .
olam. nt diré qu la culminación mí tica vi.ene e.~r ·ada por el
término árab ittibad, que
corre pond a la unión xtática con Dio en
el cri tiani. mo tcni ndo los mi mo caracterc. en una y en otra. Hay una
diferencia: que el 1 1am usa do término : ilfihdd ittisdl El : gund ,
ignifica lo mi mo ól que únicamente lo utilizan I
fil' ~ , . La
unión extáúca en el I 1am, a diferencia d l cri tia.ni mo, e pue&lt;l I grar
p r medio de la nú rica pr piam nt tal y por la filosofía. ,\ e ·t~
diferencia que estimo d urna importancia, ' lverem . al final de m1
expo ición.
Per , ademá d e ta identidad d n mbrcs qu ignifican la
unión mí rica, ocurr que también e da un paralelism ca ·i exact entre
lo térmio s que designan lo e tado cspirirualc. (hd◊, la m radas
(111aka1JJ) lo peldaño o grado de perfección (1JJalJ{izj~ lo cari mas
(karóma), a í como las di tinta da e en que cada uno de st grupo de
~&lt;&gt; lbn Paquda.

ubdividen. Incluso hay un paralelismo ca i lit ral entre lbn · \rab~ ~an
Juan de la Cruz anta Tere, a
ao Ignacio de Loyola en la regla que
cada uno de ello dan para di cernir e pirirus y para distinguir entre los
verdad ro y los fal os cari ·ma entre los auténtico don e pccial s
dado por Dios lo que ' lo on fruto de la pr pia imaginación o de la·
uge, ti ne. del malign . Cualquiera qu · 1 a el Kitób al-ma111óqi, libro del
descenso de los astros la R.isóla ol-an1r al-n111hkam, Tratado del precepto laxa/1110 o
la Risála al-amvár, Tratado de. las ll(ces, de Ibn 'Arab~ recordará ca ·i al pie de
la I tra aquello a,i os d ao Juan de la ruz que como é te por
ejemplo, de la 11bida al 111011/e arlllelo dice: 'El alma que apetece
revelacionc d Dio. , a di minu •endo la perfección [...] abr la pu rta
al demonio para qu la engañe en otra semejante , que él ab bi n
&lt;li frazar para que le parezcan buenas". Por lo demá la. Reglas para la
discreció11 de espírit11s ignaciana , pueden hallar su co ca i idéntico n
cualquier a c ta y mí. tico, tanto mu ulmán como judío.
· n la imbología empleada para expr ar la ap t osi d la uni ' n
exrááca con Dio de la relaci ' n má íntima • radical con la divinidad,
hay rambi · n un parnl li mo . orprendenre en el que no ~ preci o me
det nga por I b,~o y en honor a la br v dad que impon o los lúnites
d
ca expo ición. Pero hay una imagen concreta qu imb liza de una
manera general la ituación de Dio en l alma que ha llamado la
atención de una manera muy particular a los e peciati ta. . ,[ refiero a la
imagen d 1 iet ca tillo. conc ' ntrico del alma, empleada p r anta
Tere a y qu se encu otra con muchísima fr cu ncia n la lit ratura
mí cica mu. ulmana. , \sín Palacio o p chó que e ·te ímbolo e taba ya
en L'l má antigua lit ratura ufi y shtidili
' lo que la prueba.
d cwnencale - fueron hallada p co de pué. d la muerte del in igne
ara bis ta. La prim rn, la encontrada por •nrico
rulli Jo. é Miguel
uñoz nclin , c nsi t nl en una traducción dd 1i'rqy o sc1111sió11 de
1aho111a que ra pr ci am nte el &lt;locument que ío Palacio necesitó
para pr bar que Dante pudo ten r accc o a la litci:atura e catológica
islámica en Florencia. El . egundo las Maqá111át al-q11Mb o iforada.s de los
comzo11es de Abu-1-Hasan al-r úri de Bagdad, del iglo D , halladas y
dita.da · p r Paul u, ia en la qu aparece dicho ímbolo de los siete
ca tillos. ifá aún athcrin wietlicki pina que también
halla n la
má antigua tractici ' n h brea. con r tamente cabalística co a que
ín
Palacio. rechaz , o al meno no admici ' o no vi .
tro muchos ·jemplo · podrían aducirs de coincidencia entre

f,os dfbtrrs dt louomzo,1es, op. cit., p. 167.
13

139

�la ascética y mística islámica y la cri tia-□ a. Concretamen~e Ló~ez-Baralt
•ubraya que a v ce
tal la coincidencia entre la_ter~n logia d an
Juan d la Cruz y el i lam que parece haber ccrudo te accc ~o a un
lenguaje mhico tan e, pecializado que lo sufie ~e~on a e 11s1der~o
ecreto", no pudiendo, por tanto, ·er empleado m untcamente por lo
iniciados, lo cual no &lt;leja de orprender ·obremanera 27•
Toda la in estigación histórica acrual vuelve lo ojo en codo
estos tema - al ilu tre arabista e paó 1 D. figu l A ín Palaci centr de
referencia obligada aún ho}7 día. n que algunas de su, te L ~ªº. ido
uperadas. La postura del maestro aragonés es en r umen la 1gwente:
l s primero musulmane oriencale, e. tuvieron en . contacto con lo.
texto cristianos de lo primero iglo y coa los mon1e y anacoreta &lt;le
la Tebaida, de Egipto de Pale tina y de la misma abia. De este modo
Asín pien ·a que el sufismo la mística i l~ca en g~?eral, ~eaen ·_u
origen o el cristiani mo. De este modo, su mterpr taaon e diferencia
claramente de la te i por ejemplo de von Kremer y ax orten que
atribuven el nacimiento del ·ufi mo al pensamiento hindú· d Izutzu,
para · quien I taoi mo y confucionismo fueron qui ne l
d sencadenaron; de Henry orbin que se centra en la . abiduría p r a y
en el maniqueísmo; de icholson y farechal, para quienes 1 ufismo
nace del -□ eoplaconismo· y de Mas ignon y la mayor parte d lo
orientali ta acruale que pien an que el mism islam tiene en í la
suficient fuerza y riqueza interiores e mo para dar lugar a un
movmuento como e I que nos ocupa ahora. Personalment me
ad cribo a la tesi de Ma ignon y e to conv ncid d que l i 1am tiene
n í los sufici nte recur o y riqueza piritual como para dar lugar a un
rnoV1Il1.l.ento ll11SIJ.co como el u:fi mo aun habida cuenta de 9ue ha ra
p elido recibir múltiple influjos posteriore, , como los reciben t dos lo
movimiento de idea culturale , religioso filo ófico .
igtúendo con la te i de A Úl Palacios, tra
te arranque desde
el cri tiani m ori ntal el ufi ·mo endria a . . spruia, enriquecido e n el
neoplatoni mo y concretam nte, con lo text del P eu&lt;lo- 'mpé&lt;locle,
&lt;le la teología J1111 'taz!lí y de cierto lement s báti11íes del shtis1110. D
ca
manera, s con tituiría la gran mística ufí andalu í d 1bn I.a arra, de
Iba al-' Acif, d l hádilismo, de Tbn ' Abbád de Ronda, Je Tbn al-, Abbar
y, sobre t do, del gran ma tro univer al Ibn ' t\rabt &lt;le furcia ( in
contar con la ábala e 1bn abir 1, qu ufri1ían l mi mo impacto).

É ta son las re ·i que. :o tiene ,\ ín Palacio, , en particular en ·u obra ,/
isla1JJ c,istianizudo y en 1h11 Afosc1n-t1_)' s11 1·sa1e/a'1·8. D aquí, de al-Andalus la
gran mí rica mu, ulm,1na t maría cl , &lt;lir ccionc, : una, la cti tiana y
occidental dando lugar a la mística del iglo de ro ( an Juan de 1~
'ruz, anta T re a, sobre w&lt;lo) al pensamiento de Ram · n Uull a toda
la mí cica uropea ) a wia bu na parte de Danc , tal com
ató d
d mo trarlo en u polémico libro La escatología m11s11!1J1at1a en la Di1•i11a
Co,11ediá1-". La era dirección seria la oriental: la gran mística ndalu í
volvería al orienrc mu ulmán de donde vin , para reútalizar el sufi mo v
l,1 mística. 1 ay, pues, do · movimient s de retoro : del cri tiani mo al
cri. tiani rn (p and por el i 1am) y de oriente a orienr (pa, ando por
al-. ndalu. ). La situaci · n la re wnc d , ta man ra: "La cadena hermética
quedaba pue ·, rerum&lt;lada por compl ro: arrancand de e te famoso
teurgo d Egipto IDu-l-1 un al Iisñ], cngarzába e mediante Ibn Ia arra
c n h batiní s e, pañole-. y a cra,Té de los ma arríes y d la :cuela sufí
almerien. e, r tornaba cuatro siglo después, coo los libros de Ibn Arabi
al ri nte de donde :ali ' . Porque bien sabido e el pléndido y ruidoso
triunfo que las obra de Ibn · /uabi obrm ·eron en l mundo oriental' 30_
El mérito indi ·cutible de Asín Palaci estriba en que fu el gran
de cubridor de multitud de autores y documento que in ' l yacerían en
el okido y n que ha sid el impulsor de nueva, inve cigacione sobre la
filo fía la mística y la ascética musulmana. Por otra parte, A ín Palacios
ha sido quien ha detectado rnulttmd de importante paralelism entr la
mística cri tiana y la mu ulman, que ha. ta entonce habían pasado por
d ·ap rcibid - a pesar d lo importante y claro que eran. P r · ·o e ,
como he dicho, el punto obligado d rct reacia en la inYc.: tigacioncs
islam lógicas y por o también e respetado y querido aun por us
detractores, que por ci rr , en alguno. ¡ unto no , on po o . En todo
ca
'º resumiría en I J: siguiente. punro: aquello a pee os &lt;le la · te. L
de A ín Palacios qu hoy han , ido upcrado · o qu rcqmercn ser
matizado aun puc.· tos entre intt?rr gante ·:
En primer lugar, , u afán de reducir 11 cri tiam mo to&lt;la
explicaci · n . obre los &gt;rígcne: &lt;le la mística islámica. I propio dom.in.ice
gipci Ana, aci y • u compañero de im·cstigacion ·s Jardct, aun
admiti ndo el intercambio que hubo entre el i 1am primittvo y I mundo
--1

1\ , 1n Palacio~. \l., &lt;J/11r1J ira¡~1,ft1r 1, pp. 1-21 (1.
Asín PaL1cio~. 1_,,, r•.r,-,1/oltW!1 lllll.flfl111m111 m !u D11111t1 ( .0111(di,1, ;\fadnd, IIJH..J
'III Asín Pal.1c1 ,~. \l., //111 \f¡¡ (/frfl } J// l:rc11r/,, ' en Obr,,~, 1 .lfl!"""'I (. l. r 150.

:?H

2&lt;/

27

López-Baml, L., Sa11 jifa// de k, mzy rl ülam , J\ladnd, 1990.

140

�cnsuano subrayan e te parádismo d don Iigu l. Claude Adda ', una de
las última gu¡ han e, crito sobre Ibn ' ·abi, 1~ die a la z ~uc lo
excu a respetuosamente: admití ndo que e el_ p1oner d__ ~ te apo ~e
esrudio. y ubrayand u mérito indi cutibl , die,~ de la \1Ston ~ue A m
tiene d Jbn -t\rabi: " onviene ubrayar que la f ,da de Abe11arah1 es ~anto
meno fiable cuanto que e tá profundamente marcada y n ocas1on_ s
deformada por lo prejuicio religio os del ~utor ~u . l~ !~~nc1:1,
ciertamente, n l dmlo mi mo de u obra: El islam nsttamzado _)_ ma
adelante die la mi ma autora: " ... tá en su derecho y tal reacc1on e,
perfectamente comprensible, ~'Uli.~nd co~o, Ylene ~e- un pia~. so
ecle iástico formado en un em111ar10 de la l erun. ula lbenca en el 1glo
propósito de e ta cristianización del iJam por parre d A ·ín
Palacio , qui i ra también proponer la cue tión que él da por egura (y
qu incide en su manera d Yer la cultura hi p_~ : ~usulroana) de l~ ba~c
y encia cristiana de la España romana y v1.s1g~o~a; lo cu~ xphcana,
para é~ qu el ufi mo (de origen a imi mo en ·uanoJ cua1ase de una
manera muy e p cial con mayor fuerza en e a ~ p~a ·upu _ t~~e:1ce
cri tiana en us origenc . sí e expre ·a el propio s10 Palac1 -: El
fenómeno d asimilación d la culmra oriental que entre lo mu ulmanes
españole· se realizaba no quebranta la 1 et rna d la continuidad Je)
pensamiento ibérico. i los pensadore ind~pendiente iban ~. buscar
fuera de la patria ati facción a los anh lo 1deal de u· e p1.mu , era
cabalmente porque en te espíritu circulaban t davia p r d baj de la
uperfi.cie po tiza
artificio a de la r ligión nueva, l instinto , la
tendencia la aptitud s ' tn.ica de un pu blo que ante de ometcrs al
i 1am había pen ad y entido otro dogma ·imilar , en el fond , p r
de un contenido m cíonal má rico y d un de arroll filosófico má.
pl no. La int nsa huella n oplatónica de la teologia cristiana, la.
tradicione, neopitagóricas y gnó ticru c.lel pri ciliani mo habían chado
hondas raices en la alma . Y e ta psicología étnica, conservada era el
umbral d la conciencia, e la que obr ,,¡ y la qu r anuda l, Yida del
pen amin to spañol e n lo mi m
caractcr de mi ·áci mo
de
austeridad, en lo emocional, y de pateni m &gt; naturali ta en 1
e peculativ . íntoma de ta bercnc~'l psICológica c. la raza de algun s
de aquello pen adore independiente unido. e n el par me c legal d
11
3?

Addas, ·., Tlm '/Jra/1i 011 la quite d11 . Q1ijrr R111&amp;r , Gallímar&lt;l, Pare., 1&lt;J'Jll, pp. ¡t) )' 2• 8.
sín Palaci , l\f., /m ,f,11mm y m F.!(1(t/,1, en O/mi.e [:.rro,~ida.r, L. 1 pp. 3 -311.
142

la clientela a familias árabes o b rberi ·ca , pero en cuya venas circulaba
angre e pañola como ocurr con 1 inaje del filó fo lbn fa arra, 1
má célebr entre lo rruí antiguo de aquellos pensad r ". Má todavía:
A ·ín Palacio liga el nacimiento d l sufismo e pañoL no ólo al
cri riani mo, sino al pri ciliani mo reinante n algun
ector
de
nue era ociedad vi ig da. in embargo, a modo de com otario, me
pregunto: ¿ e puede hoy osten r la ba cristiana d la , paña vi igoda,
con la fu rza con qu lo hac
ín Palacio ?· ,;ba ca la pre encía islámica
en la penín ula y u imp ición d tributo para xplicar la ma iva, rápida
y decidid~ cooY~~-i : n al i ·lam d lo e pañole ?· · l pequeño, inculto y
de orgaruzad ei rc1to de Tariq . d fu a on ufi.ciente para explicar
em jan~ ~ambio r~~gioso en la t talidad de L1 península? 1 t mo gue
las e nV1caon rcligio as cristiana. de la España romana y · ig 'rica no
fueran tan pr funda y inceras como A ín Palacios imagina.
En gundo lugar, e te mismo e coramicnt por parte de J\ ín
Palaci hacia el cri cianí m hizo que, en ca i n ·, deforma e un rant
su interpretaci · n de cierta · actirude y e tado de ánimo de ilu ere ufíe
mu ulmane , particularmente d Tbn \rabi, al que califica en alguno.
momento de ' p icópara' y a cuya manife tacione y expre iones
mística llama " xcravagancia · ' o c6 cto de la "patología y d la
"hi teria ' in dar e cuenta qu cualquier manife tacióo mí ·ti.ca, en
cualquier religión se presta a e te cipo d lectura, sin que ea pri aávo
del i 1am o de lbn 'Arab1.
En t rcer lugar,
to n ólo p r u per pectiva cri ·tiana sino
también por lo actuale avanc en la h rmenéutica: hoy día
abe que
ci rto términ no . e pueden traducir tal cual pr ·entan in según 1
nivel ignificativo y de cntid n que ª C dicen o e crib n.
í Ana\ at:i
ruce que no e pu de traducir alegr mente luif p r "gracia antificame",
111m11a p r "igl ia ", imdm por " ob rano Pontífic
'11/t1111d ' por
'cl~tigo ', etc. y termina con e te e menrn.rio: -. la rentaci ' n e puede
dcc1.r, de lo mej r 1Slam '1 g)
ccideocalc e p cialmentc i - n
cri rian .
tam
p nsand aquí en cien pa ·aje d
bra de tan
gran valor como la &lt;le ligue! ¡-\ ín Palacio , por j mpl ' 33_ íá aún:
cierta expre ion' que contienen término &gt;puest s e rrelativo , en
árab y n hcbr o y 'n parúcular en I u o lingüí ·ti o sufí y más en
oncrer , shddilí, n aluden al ·ignificad ai ·lado d cada uno de I s p lo.
P r separad , in a la estructura t tal d . · contrario que el árabe
\\ Gardc¡ Anawau. ,\/ystiq11r 11111mh11&lt;111r, P:trts, p. 14.

143

�llama preci amente muqábala, opuestos. E el ca o por ej~m~lo, d lo
binomio, noche-día~ expan ión-opre ión (ba t-qabd), qu~ , ignifi:a~ alg
noche el imple día o la mera expan
ma· qu la imple
..........
. 1. 100
. del
. arumo o
·
"'eparado· e trata má bien de una d1a ecoca roterna con
l

a aogusna por "

·

.

h

r sonancia significati as muy distinta más totalizad~ras en -~ a
noche significa algo en ranto en cuanto e tá al lado del dia (~curnendole
·
al · · ' día'" y la xpansióo alud a algo qu solo - urge en
10 mismo
• termmo
1
.
~ dirí
su concrapo ición a la o pre ión (y a la in er_ a) .. A todo lo dicho, ~a a
personalmente que s un error el rraductr literalmente por e¡emplo,
kalam por fe O unan, i'tiqád y sbaha~a por f, así como tro mucho
término uso.ale en el islam pu ciertamente el conc. p~o _tanto d
teología como de fe on mu di tinto en el islam y n 1en, a.arusmo.
En cuarto lugar,
íu Palacio: no tuvo_ a la mano. muchos
documento fundamentales que han ido apar Cl ndo de pue · d
u
muerte ocurrida en 1944-. , ~ por j mpl d sconoda las obras ~ lbn
Ma arra: Kitáb a/-burtij y Kitáb al-i'tibtir (conocido éste como el Kitdh altabsira) de. cubiertas en 1972, por el Dr. K'lIIlál Ibraru.r:1Ja'far Yqu el
ma tr zaragozano daba por perdida . T~mp~co po~eia lo _dato_' que
ho tenemo , obre todo la Histoire et cl,issificafl.011 de I OCJfl'fC d Ihn Arahí
de O. Yahia, ni los e tudio obre el ufismo gue hoy Len~o , como n
lo· de Fritz Meier y Henry orbin 3-I, por ejemplo. Y, stn embargo, e.
curioso por tra parte que alguna de las interpr taci ne qu~ pre enta
como ro ta hipót sis sin apoyar Jocumentalm nte hoy día e hao
podido confirmar.
En quinto lugar c mo él mi mo dice y rro _despué _de él lo
corroboran: , emejaoza y aun identidad de idea., xpres1 ne y simb?l s,
no ignifican nece ariamente la xi teocia real de influjo , ~arenales
sobre todo cuando no ha con tancia de ell s. Esto que el tiene muy
claro, a vece no lo aplica del tod . Y, pr ci amen e, , sea erá la bas de
mi visión d lo acontecimi otos: la id otidad paralelism de textos
pueden apuntar a otra · xplicacione_ ajena por completo a las de las
influencias materiale y efectiYas.
Por fin en sexto lugar hay detalle &lt;le apreciaci · n discutible y
di cutidos, como e , por jemplo, el que a lbn fa. arra se le califü.1ue
como de filósofo batitti ne platónico o 1 que 1a nota única del sufismo
p terior a lbn 'Arabi a l monismo exi tencial, o la p ca importancia
que da al impacto cabaliscic ) judío sobre detennina&lt;los punto de la
11

Véfüe, por ejcmpl , orbin, H., L 'ln111.rjnafi(III cri11Jrice da11s

144

mL tica mu ·ulmana, ntre tra. afinnacione. que se hao encargado d
rebatir tern, Gard t, orbio wi tlicki_ las ·ümon y otr .
Re pcrando profundamente la labor y tesis del mae tro A ín
Palacio , me atrevería a hacer la -iguient s sugerencias para una posible
explicación de las innumerosa coincid ocia y paralelo 9u acabamos
de det erar, de acuerdo con la actitud que expu e al comienzo de e:ta
disertación: no me rn a centrar en lo influjo, mareriale del islam y
judaí mo sobre l cristiani m (que, como elije, puede ocultar en el fondo
una auténtica guerra ideológica), sino en agu I fondo o raíz última que
hace posibl cualquier influjo, se dé éste real y efectivamente, o no.
.\ntes qu nada, com todos 1 s inYe ·rigadores r e noceo
(incluid el propio •\sin) faltan todavía muchí irnos papeles p r
rcv frer, canridade. enoone. de documento por descubrir, 1~er, csrniliar
) publicar, qu · poc:L.ían, desde dar un giro de ciento och nea grados a las
in e tigaciones acruales ha ·ta dejarla ral com e tán, confirmando o
matizando algwios punto . Pero, ea lo que ea de;; e, ta tar a documental.
qu exige muchc año , muchas per ona y mucha paciencia l cierto e
que, y . ea é ce mi primer punto a con iderar para explicar las
e incidencia. la· tres mística part n de una mi 'ma y común raíz: el
rrúsmo
:1c peo de Di s y de R elación y el mi ·mo libro--punt de
partida la Biblia. Judaí ·mo, cri tianism e islam e pre entan como
vanac1onc sobr un mi, mo tema· a saber, la reve11c1ón mo aica,
plasmada en uno libro qu , en l fondo, ti nen un espírim parecid : u.a
Dios único, abs lutamen e uruco, tran cend nre, misterioso v
dese nocido creador del mund , demente, mi e1icordio o, just~.
d nadar de un có&lt;ligo de conducra y r muneracl r en la otra , ·da.
Judaí mu cristian · mo e i. 1am son tres religione de ba ·e semita que , e
abren las puerta la una a la otra: 1 íudaísm presenta una erie de
p ofcta, que ,·ao p rfeccionand la re,·elación a ttm·és de los ti mpo .
que e ·pera la Y nida &lt;le un&lt; ddinitiv . d Me. ía ; 1 cri. ti, ni. mo, ·in
abolir la ley antigua, se pre, enta perfeccionando a ' sta y ofreciendo el
1 sía sperath · el Llam por :u parte, es la religión pretlicada por orr
profeta, el último. Mahoma ·1 cual asumiendo todo lo anterior, va a 11
cncia de lo I'(; ligio ) bíblico y cti ·tiano: al munotcL mo má · e tricto.
Para el i 1am, ·udios r cri. tiano- ·on llamad : "la genre del libro', c.
decir, ele! libr reYdado por Dios (.\ntigu Tesram neo,
ue,•
Testamento y ord11): juJí · y cristiano. , n con iderados p r el ord11
c rno los hennanos rná. cercanos del dam frente a los infieles (ateo. y

Ir 1011/i.11111 ,/ J/111 1ruhi, Pam. 1958.
145

�· ·
'
l' ·
ue se
polireí tas) . upuesta, pues esta base religi? a c mun, e ogico q _
de encadene en la, eres religione un 1Jltento d~ acce o al _10s
de conocido y misterioso, por una vía mística que lógicame~~e, habra de
cr sumamente similar en lo proc dimientos en hi. temat:1ca Y , n la
terminología. ienen muy a cuento la _p~abr~s del_ profe or . omcz
ogale , que igue eo esto la opinión del ms1gne islam log_ .or~1:°·
exto por mu , sorprendente que sea no d ja de ser una 1~orac1on para
abordar 1 tema de la a:e religione' concretamente del 1 1am d una
manera totalmente distinta. Die Gomes ogales: La conclu ·i, n a la
que llega Corbin en u Histoin de la Pbiklsophie islo111iq11e_, despué de hab~r
estudiado a los hríe los místicos persa , es que el tsbrn e una teona
gen ral de la. historia de las religiones (el ubraya~o e mío). En el
mensaje religio o de cada uno de lo profeta antenore · ~ uhamma&lt;l
del Antiguo Te tamento e incluso del mismo Jesú h~ ab1do r~conocer
lo mu uhnaPe una parte de la Lnz de la r velacioo, de D1 s ~ lo
hombre ; Dio sigue irradiando e a misma luz a rrave d_ lo libr~s
sagrado ·. Y al decir de los libro · agrados, no me refiero_ solo al .oran
ino también a la Biblia incluido el ue o Te tamcnto. 1gu hablando
D ios también a travé d la dial ' ctica del tmvhíd, s decir, de la
unificación. E ta dialéctica l · lleva a descubrir la unidad, n s 'lo en
toda las cosa· ino también a travé d toda la r ligi.on . n t da
ella abe desc~brir la mística árabe lo fundarn nral del roen aje divino.
La práctica del Janá ', del desvanecimiento, aplicada a la. rcligion , l
lleva al sabio árabe a reducir a la nada las diferenciaci ne , para, P r
medio del baq,i ', de cubrir la Luz peanan nt , que e L1 fuenre raíz de
todas las religiones. e podrian aducir para con.firmarl infinidad de
pasajes de distintos autore mí rico árabe ' 35.
· parte d
ta cues ·óa, hoy es ramo partiendo de un c ncepto
de mística y de filo ofía que, válido de graciada.mente para nu tr día ,
no lo era a í para la antigüedad griega para la Edad edia cri tiana, para
el islam para el judaí mo: filo o fía y mí rica no . on. en realidad do·
campos di tinto
het r g · neo
aun opue to , sino que on
sencillamente idéntico . La fil
fía, mendida como amor al aber, a la
sabiduría total, en loba no ólo lo tcóric
ino rambi , n l práctic · y no
únicamente lo teórico raci na~ ino también aquello a l que la razón
científica no alcanza, como e lo mi terioso lo cult . lo meta, upra,
Úmcz ogalt:s, S. S,1/1id11rlo orimtal)' stJÍ1idmia ámbt', en E.rt1u/ioJ dr _filoso/in m (I/ l111dal11.r ,
dingida por Andrés Marrincz Lor a. Barcelona, 1991l, p. 162.

35

146

1ra

x.tra
pararracional;
decir la nusnca.
n texto d l Pseudompédocle · tan citad aquí a p apósito de lo orígenes del u6 mo y de
la Cábala: 'El estudio de la filosofía e de tan aobl condici · n v de tan
ublime e imporrant rango qu todo el que a tal estudio se ·d dique
d be poseer: w1 espíritu puro, incero una sutil e timatiYa capaz de
adiYinar por indicios y además muy poca pr cupacione d la co as
d e t mundo. La excelencia n bl rango d la filosofía es tanta, que
ella misma lo demu tra por u propia es ncia definición. La filosofía
en efecto ilumina al encendimiento con la sublime luz divina para que el
cntendimi nt la bu que. La filo ofía in pira adema el anhelo de
emigrar d este mundo a aquel otro mundo [ upremo], y mueve a hi.
inteligencia y a1 alma a que renuncien a las co as de e te mundo. Ah ra
bien, no cab grad d perfección may r que e to tre grado "36_ a
h mo vi to p r lo demá , qu la cima de la filo~ofía era precisamente el
ittisal o unión mí rica, ténnino idéntico al de itti.had o unión mi cica
religio a. Y ahí e, tá toda la tradición de la filosofía oriental d al- arabi v
.Axi.c na. , por la parre occidental y la orienta~ el judío lbn Gabirol, qu~
so cien la cxist ocia de una lateria niver al, a la manera del P udoE mpédocle la cual e la que diferencia a Dios d la creaturas y cuyo
de a imiento, por tamo no' rico y moral no
itúa a cética y
nú ricamente en el .Ab luto; el mu ulmán zaragozano vempace cuya
filo fía, en otros lugares, h calificado como de racionalismo mí tic o
de mística racionali ta, para qui n también la moral, la razón ci □ tífica y
la nnión mística con l lmel ero gente constituyen 1único camino par~
llegar el hombr en olitari a la V rdad, tal com lo expon n El
Rfgimet1 drl solitana37; o l musulmán Ibn Tufayl, cuyo Robín on ayy lbn
aqzan de u ikJsofa autodidado llega por í olo a la ci ncia racional a
la unión mística; o Ibn Paqüda, canta veces aludido en e ta po ic1on;
o incluso los ari tot'lico
rroes
[aimónides para quienes la cima
del 6.1
far era la unión mística con el Inc gno cible e o L b oluto,
con el no e n Di . P rque e· n oplatoni m filo ófico, e e PseudoEmp 'docle , e e batioi m , mu' tazilismo filonismo fil sóficot ológico-mí tico p netra en forma de una ola pieza toda la
speculaci, n y en a.mi n o judío mu ulmán y cri, tiano. Hacer
di tincione dentro de e bloqu unitario entre filo ofía mtsnca, ntre
pensamiento racional y religión
proyectar burdament pr JU1C1os
16

'7

Citado por ,\sin Palacio en llm AfdJ,1m1 • r11 f.smda. en Olmu b 1rogidtis , t. l. p. 58.
vcmpacc, t:.I r(ep11m dtl solitan~, Introduca{m, rraducoón y noras de J. l .omba., fadrid, 1997

147

�ideológico del mundo actual en una época en que la vida humana era de
una ola pieza y tenía un olo entido: Yivir felices en e ta vida e. perando
en la otra a la cual e podría acceder luego tra la muerte o ahora por la
mística.
Por otra parte no es preci o qu ahora haga aquí una lccci ' n de

historia para demostrar algo tan obvio y evident (aunqu hoy p r
prejuicio ideológicos y fanatizados d
ccid nte y de E ·paña no lo
queramos ver) como e la convivencia tolerancia e interpenetración que
hubo, cuando fuimos musulman
entre cri ti.anos, judíos y
musulmanes. Hay tres hecho muy claros: uno lo expondré a tra és de
un texto de Miguel .A ín38 : Lo historiad r s de la E colá ti.ca han
xplicado en estos últimos año lo orígene de esta transfusión de las
idea mu ulmanas hebreas al mundo cristiano realizada a travé d dos
foco principale de comunicación: la cuela d traductores toledano y
la escuela de icilia. Pero tengo para mí que codavia resca por explicar
rro influjo, callado, e porádico realizado in ist ma ni plan
preconcebido a cravé de canales oculto ha ta la fe.ch · porque e
evidente que la mpresa colecti a iniciada por el arzobisp de Toledo,
Raimundo, no p día ocurrir ele a é te de un modo e pooráneo, in que
hubiesen desd mucho tiempo ante ocurrido caso aislados de
traductores y in qu la necesidad de proporcionar
traduccion
completas se hubie ya hecho entir en toda Europa por la noticia
fragmentaria vaga e imperfecta que de la. obra árabe
hebreas ll ga e
a lo m dio cscoláticos en iglo ant rior al XII.
i e explica
razonablemente que abandona en u patria desd los má remotos
país s de uropa hombre como belardo d Bath, Herman el Dálmata
Alfr do d Morlay Gerardo de remona, Miguel Escoto Herman el
Alemán, para venir a paña a procurarse versiooe de los libro árab ,
i de de mucho ames no han llegado a aquello:s paíse de d España, las
idea de algunos de esos libros, excitando en 1 s escoláscicos la
curiosidad y con ella el de eo d po eedo complero . Por eso yo
sospecho qu un e, amen atento de alguno istemas panteí tas de la
escolástica anterior a Santo Tomá , comparado c n el ufismo
heterodoxo, acabaría por r velar el nexo de unión a que m he referid ".
En efecto; movimient de traducción, como lo de T ledo,
anta 1aría d Ripoli Tarazona, Barcelona; Yiaje de extranj r
a
España; como son lo que cita \ ín y otros má , no surg n por
311

imposición ilustrada de lo gobernante sino por una previa pre 10n
vivida y real de convivencia cial, profunda y incera. Como tampoco e
e~lica in una ,~da fcctiva de .intercambio· lo que el mismo Asín . igu
diciendo n la fil ma obra, un poco más ad lame: ''Lulismo v , cotismo
n, pue. Jo dos último eco cristian
del pensamie~to d Ibn
fa arra. La Italia del renacimiento dá ico es el escenari po tr ro de u
rriunfi ... En FI r ncia en la brillant corte de Lorenzo I fagnífico,
hombres como Pico de la tirándola :Mar ili Ficino y el judío Johanán
Al~~anno, ~~munican e tudia.n y discuten obre tema filo óficos y
religi o , utilizando a Empédoclc y a Avicebrón al lado del fabuloso
Hermes, aceptando un enti.do batíni o 'Otérico en la agrada Escritura,
abu ando de la ~ábala, de la magia · de La ciencia oculta ". Y i hay
condena prohibici nes exc muni ne , proceso inqui itoriales contra
la niver idad de París· c ntra docenres univer itario , por en eñar la
filo ofía de 1\ erroe ,
porque había una pa ión y demanda por aquel
nuevo aber gu l hacía aparecer como ht noHvelle uagm del momento.
Igual e diga del bru
final d la llamada "reconquista · y de ht
e pulsíóo de 1 judío en 1492 por lo · Rey Católico ,
d lo
moriscos en l 609 por Felipe III; d lo proces inqui itoriales contra
falsos converso , contra o pecho os de seguir ideas y cr encías de
judíos y mu ulrnanes. La realidad medieval hasta aquel aciago 1492 fue la
de un sol peo amiento y una ola soci dad que dio como fruto
1•gicam nte, una sola actitud: la mística qu adopta las formas d '
cri tiana judía y mu ulrnana, de acuerdo con la idi siocra ia natural de
cada una de las trc religion .
Es p r lo d más, ilustrativo y clocuent el texto d Asín Palacio
citado má~ arriba, enjtúciando la rtodoxia y rigori. mo del islam de al, ~a!u que e _de arrolla d nrro d I má estricto ash · ari roo y
máliki mo. s d cu: que aparte de raz ne. hi tóricas hemo sido lo
mi m e. pañ les lo. qu durante ocho sigl
profesamos la religión
mu ulmana y lo que luc o no · convertimo al cri tiani mo.
fu una
guerra de ' r conqui ra' sin una 'guerra civil" entre dos grupos d
e pañolc : los del norte cristian
y lo del ur mu ulmaoc . Pero el
e píritu la sangre, la forma d ver el mundo eta la misma, solo que en
versione : la islámica y la católica. Ello explica que la reacci ' n
mteriorista mí cica y a c , tica de la religión fuera id ' n rica, obre todo
teniendo en cuenca que la tre religion s: cri tiana judía y mu ulmana,
c mo he dich an e , bebían n la misma fuent la Bihlia y que la tres

?º

sin Palacios, f., Tbn Mosarra J SI/ esC11ela • en Obra.f Esrogida.f, r.l, o. 155-156.

148

1-1-9

�habían echado mano de la misma filo ·ofía, la neoplatóni a para explicar
m tafí icament . u actitude .
Entonces identidad de sangre y de pueblo idenrida&lt;l de fuente
r ligio. a ~a Biblia y la Revelación~, id nti~ad d~ eleme~t _filo ótic~s
(n oplatonismo, p cudo-emped clismo . an _r,otcli m ), 1dent1&lt;lad ntrc
filo ofia y mística identidad o omurucacton e tre:ha ntre ~ _tre
rehgione dieron por re ultado e quema te. to , unbol , t~rmrno.
• trictamentc paralelos y aun id· ntico , in gue rengamos nece. ~dad de
acudir a influj reale y efecti: os. e trataría otonc de una 1IDple Y
necesaria coincidencia que, dada la circun rancia dicha d no habers
dado hubiera ido extraño y orprend me, la divergencia. Digam qu
no e preci a xplicación cau al alguna para el hecho que h mos
con iderado; cuando hubiera hecho falta explicación es en 1 ca o &lt;l no
hab r e dado tales identidad .
i además de lo dich tenemo en cuenta el m virniento de
traducciooe. , la tran roí ióo oral p pular el tra va e realizado por l .
conv o tanto del i 1am como d 1judaí mo, el cuadr e tará cotalm nt
compl to. o olviclcmo la tradición d que tanto an Juan de la ruz
como anta T re a pro enían d familia conver a del judaísmo. Esto
había qu callarlo a í com también había que callar las 1 cruras
mu 'ulmana y judía · que e hacían que quemar o e conder los libro n
en tian que se tenían: la lnqui ición la intran ig ncia del clero c. pañol
(ante mu ulmán y lu go cristiano) la intolerancia qu llevaba con igo la
unidad religio a española (par cicla a la d 1 • Reye Católico y a la &lt;l
los lmhoad y Almorávide ) bici ron que l d cumentos que habrían
d demostrar l . influjo reales efectiv , hayan desaparecido.
Por fin diga lo que e diga y com
a insinué má arriba a
propó ito del cast llano Zohar
, ta mí rica fue o tenida y practicada
por un mismo pu blo, hoy llamado 'E paña". Mucho
ha di cutid
. obre la exi tencia o no de filo fía y filó ofos en nue tro uelo- much
ha discurrido y elucubrado
bre el concepto de filo fía que o
España haya podid hab r. Lo cierto e que la manera d ver el mundo
d E paña y de l
españoles a tra é &lt;l toda la hi tOt'ia al 'º
excepcion s, e fundamentalmcnt mística, p ' rica, e tética, má que
e trictamente racional al m do francé , inglé · o alemán. Entonce , lo
mi mo da que e pu blo ea cristiano judío
mu ulmán: i mprc
tendrá la misma o parecida reacción ant el mund , ao el hombre '
ante 10 . 1 a sa comunidad reacti a llruném sl racial,
un n los
150

clem nto antes dicho d identidad de fuente religio a y fil s · 6.cas
má todo el ambiente de convivencia que exi ti · no e raro todo el
cúmul de coincid ncia que hemo detectado. E algo parecid a 1 que
ocurr en el seno de una mi ma familia, en la cual, por muy distintos que
ean u mi mbro , icmpr habrá un conjunt de rcacci n
y
xpresiones imilar
in gue para explicarla ea pr ci o acudir a
influjo del padre de la madre o de cualquiera d I hermanos .
P steriorrneme, el tiemp lo iglo la historia las lucha la
p r cucioo s las guerras, hao fraccionado aqu lla unidad originaiia
aquella interirnbricacióo cotr judío musulmanes y cri riano , ha ta
e rallar hoy ne e dio e incompr n ión en que vivimo ·. T nem muy
lejo aqu llo del grao mae tro sufí Thn 'Arabí que nunca com ahora
convendría repetir meditar y bre todo vivir: 'Hubo un tiempo en qu
y reprochaba a mi prójimo i su religión no estaba cercana a la mía.
Pero mi corazón s capaz de con erúr en toda las forma religio.as: es
una prad ra para las gacela el cL1u tro de un monje cri tiano, un templo
para lo ídol
las rabla de la L y mo aica l libr del orá11. o
profe o la religión d I amor.
a cual fuer la dirección que tome la
cabalgadura, el amor e mi cr do y mi fe' .

151

�EL NACIONALISMO CIENTÍFICO
DE JOSÉ ANTONIO ALZATE
Mero. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

La escolástica en España constituyó ha~ta los inicios del siglo XVIII el
sopone que formaba y dirigía tanto a la ciencia como a la filosofía. La
cnseñan:r.a consistía en estudiar y asimilar de memoria el contenido de las
obras surgidas de las autoridades de mayor nombradía. Asimismo, en la
l ue,ra España repercute In situación que imperaba en la metrópoli.
La escolástica, que se había expandido de modo paralelo al
barroco en el mundo OC'vohispaoo, pierde, jumo con el abigarrado estilo
artísáco, su hegemonía hacia me&lt;liados del siglo X:Vlll con la llegada del
racionalismo y el neoclásico. El mérodo Je aprendizaje continúa siendo
el infecundo método memorístico del que no faltaban los c.¡uc presumían
de dominado, como fue el caso de un ciego de nacimiento llamado
Pedro Paz Vasconcclos, quien habiéndolo aprendido rodo sólo con oú-,
"más con cal perfección que oportunamente citaba autores, lugares y aún
páginas y ganó en oposición una cátedra de filosofía".
J,a polírica reformisra de los Barbones habrá de definir
completamente el siglo de las Luces en España y sus colonias Je
ultramar. Con ellos, ~spaña sufre una profunda 1..tansformacíón, derivada
&lt;lel influjo guc sobre la vjda intelectual ejercen la llustración y las ideas
153

�modernas. :Más que una filo o fía la Ilu tración e una di, po ición, una
visión nu a de las cosas. Pero además de una man ra nue a de ver la
co a es un mod dw rente y reformador de enfrentar al mundo a la
vida. C n la creencia en la ·razón que hizo po iblt: el progreso de la
ciencia , creció la certidumbre d 1 hombre en su p der para . dominar el
mundo natural. Lo descubrimiento de la ciencia eran n ro como
medio · útiles para olucionar los problemas y n ce idades que impedían
el desarrollo d la sociedades. Al p reatar e del r troceso que
experimentaba E paña en relación c _n la_· id a _m_oderna gu ~abía_n
penetrado n otro paí • tanto la dina tia borb ruca como _la mm na
ilustrada
pañola abrieron la puertas a la nue as idea gue
contribuyeron a la renovación y progr
de la nación.
,
La infiltración de la ciencia y la filosofía moderna en spana fue
obra de Benito Jerón.irn Feijo quien a tra é de su Teatro rftico 11i11ersal
difundió el conocimiento de la ci ocias ba ada en la ob rvación y la
expecim ntación. _.. l atra o e ignorancia en que vivía España re p cto d
las ciencia naturales era algo que no e podía ocultar. La critica que 1
benedictin hizo de la incultura y ceguera que en el terreo científico y
filosófico pr valecían lo ll varon a e mbarir la e colá rica y la en ñanza
tradicional. u lucha estuvo encaminada p r lo tanto a impugnar la
super tici 'n , la credibilidad que reinaban n amplios estratos de ~a
s ciedad. El h ch era que la Jiu tración jamá dejó enrir u influencia
en ámbito dilatados d la ociedad e pañola ino únicam nte en ci rto
círculos restringido . ólo una minoría participaba del □uevo e:píritu
ilustrado. La fla9ueza de la e colá ·rica residía - ·egún M ñendez 1
Pelayo- no en lo que en eñaba mal sino en lo que dejaba d en eñar ...
no en lle ar el error, ino en matar I germen de la curio idad y con él
mucho errore y mucha erdade .
La nue as idea hacen su arribo a la circun tancia mexicana por
medio de E paña. Con la llegada de la Ilu traci ' n aparece en la realidad
no ohi pana una vü ión r mozada del mundo, que entrará en pugna e n
la Iglesia in tituida como el u tento de la ida e piútl.lltl de la c lonia.
En el e cenario español que c mprende de 1750 a 1 1 , aparece una
actitud de ma or indulgencia para admitir y tol rar aquella, ciencia que
no tenían un conflicto d clarado con las verdad s revelada de la religión.
Tradición
modernidad e Yan pre entando en una &lt;li p ici ' n l
convi encía con el progr o de la ciencia. La~ ideas cientlfica modema

son explicadas en abierta di cr pancia por
tructura , ducativas
heredadas d l pa a.do.
La polici a ilu trada pr _id.ida por ad s IIJ alentó la enrrada en
España y su, e lonias d obra de aurore e.xrranjcro , que al er
aut rizada por la censura era □ divulgada entre la r &lt;lucida minoría
culta. Durante la segunda mitad del sigl :-VTJT e conocida en l\féxic la
ciencia y la filosofía m derna en la obra. de . u. repre. entant _ m,'Ís
influyentes. Los jesuita · criollos - Cla ijcro, Abad, Alegre, 1árquez y
u: ·- ante de haber id e.x.-pulsado a 1talia inician un movimicnro de
r noYacióo de la ,ida intelectual de I' xic . pu sto. a la en ñanza
ba ada en c rrecti,.,.o , utilizan con los jóven mexican
técnica ·
pedagógica · encaminada a per uadir u razón c n dcm straciooes
objetiva .
La e unda etapa de la Ilustraci ' n mexicana
cubierta por
Benito Díaz d Gamarra, filósofo ecl 'ctic autor de Lo Elementos de
.filosefía 111odema bra qu ncicrra lo más ' . el ero d las doctrinas d los
fiJ ' ofo moderno ... ' Jmbuido de la idea filo éticas d l
canc ianismo emprende un xamen crícico de la e colá ·cica. ,onsidcra
junt con los sabio · criollo novohispruio · d l sigl .,~VIII, que de nada
.lr\"e el ilogi. m como herramienta para conoc r el mundo natural.
Piensa que . ól es po ·ible acometer dicha tarea por m dio de 1a razón ,
la xperiencia. De ahl qu el religio o orat0riano procede corno un
auréntic talento innovador cuando cxpre a: · l Yerdadero filó ofo ólo
admit n la · ciencia narurale aquello 9ue ni la razón, ni la xperiencia
se atrev a contradecir ... ' 1•
.,\ partir del úlrimo periodo de la Ilu ·tración n 1éxico comienza
un movimiento cicnúfic y tecn lógico que e caracteriza por un afán
orientado al cultivo de la ciencia
eguid de ·u aplicaci ' n para
·olucionar los pr ! lema del paL Lo cri llo ilu trados no ólo
adqui ren conciencia de la bligaci, n de utilizar lo
nacimiento ·
científico · d ·· Yanguardia para conocer lo recurs
narurale d la
nac1 n, in también de fonnar gente competente que c peren a
d tonar el ambio gue se nece itaba.
La personalidad m duJar y ej d · este m vimicoto ci ntífico fue
José .\nt nio 1\lzate Ramírez (J7 7-1799), e ·tudiance por algún ti mpo
cl I legi &lt;le an Ildefon o donde se gradu ' Je bachill r en ai.tes y n
teol gfa, para d pués empn:nder I s studios que lo llevaron a culminar
1

154

Citado por El, de Gnnan (én) lJ, riwria m /11 1listnrill de \1i:tiro. FCE, 1963, p. 2-l5.

155

�la carrera acerdotal Juan Lui [aneiro llegó a scribir de ·_de l exili
europ O que en léxico permanecen aún jó,Tnes que han ido h _ora Y
prez de la patria y sobre ·ale otre ello Jo é ,~ate de cuyo asiduo
trabajos 00 llegan noticia a despecb del rnmen, o mar que no.
»::?

cpara .
, .
Originario del pueblo de Ozumba, estad d
Iexico, de .rn,
abuelos materno. procede u parente co con Juana de sbaje y ~mír z,
conocida en los ámbitos religioso y literario como or Juana 1ne d la
Cruz. u vida habrá de transcurrir marcada por uoa doble orieotacióo: u
formación religiosa y u inclinación científica. _º _bstante : una
per ooalidad reconocida en el campo ele la cultura oen~ca de su _epoca,
no se atribuye las cualidadc de cienúfico ino la de un simple afi.c10nado
a las ciencias natural s. Entre lo. ilustrado mexicano que comparten la ·
mi mas inquiemde de Alzate por el conocimiento d la naruraleza .e
cuentan a Joaquín elázc¡uez d León José Tgnaci ~attola~~e nt~ruo
de ón y Gama, Francisc Javier Gamboa, Jo ' 1ana focm . figuel
Hidalgo, iniciador de la indepen&lt;lencia de féxic .
iguiendo la direcnice de la modernidad s decide por la
observación y la experimentación c mo l métodos adecuados para
investigar la naturaleza, eliminando el argum nto de a~coridad . . \.sL_ la
naturaleza es, en la apreciaci ' n de lo que lo han tudiado, su ob1c0Yo
primordial de in estigación. A pe ·ar de la . uce ivas prohibici n . que
cortan la pluma de Alzar , toda su obras e rán animadas de un mismo
e píriru: preocupación por la ciencias e:&gt;..-perimemale y u aplicación a
la necesidades del momento3.
La gran aportación de Descarte · a la filo ofía fue haber h ·cho
retornar al hombre hacia í mi mo de cubriendo en u interioridad la
razón como cric rio supr m de certeza. ~l filó ofo rancés tra al
ambiente intelectual novohispano Jel iglo }._'\ II un aliento de c:eencia
en el ser humano concebido prirn rdialmente como razón. Esta e
con ierte en Alzate en W1a facultad básica en I conocimiem de la
naturaleza. iendo un personaje f tjado en el e ·píritu de la Luce no
puede má que a umir una actitud de apertura hacia la id a. ci nci6ca. y
filosóficas modernas. in embargo la fe y la razón tienen en u

2 Citado por Rafael Moreno (en) ''Lo filosojia m la
fiJosofia y Letras 1 10. 27.
}.[, 1947, p.34.
1 lbido11, P. 36.

156

i\Jtrt'O

formaci , n el papel que a cada una le corre pon&lt;lc. i p r la fe e tá
comprometido con la religión, la razón lo hac procliv al cultiYo de la
c1enoa.

a vida d ahogada de , \lzace en el a. pecto económico, aunada a
la educación formal que recibió, la ignificati,·a cantidad d información
contenida en lo libro. que con ció ... lo c ntactos y c lab racione ·
con cienófico novo hispano · y europeos , u c ng ·nira inclinación
naturalista conAuy ron en u formación inrclectual y lo erigieron en 1
mejor y má repre, ematiYo de los il trado mexicano 4 • 1 o hizo uso de
la en, eñanza en la cátedra, porqu n e pre entó el clima propicio que
lo hubiera llevado a de · mp ñar e corno crítico de la phi/os{Jphia prrennis,
que el ciernp con id raba como cierta e irrefutable, pero que era
ncce, an supt'rar.
Para ·ubsanar e ra .iwación se dedicó a divulgar cntr los
mexicanos l • c nocmuemo }' de ·cubrimientos científico, má
novedo o. de la época con el propó ito d
rvir al bien común } a la
patria. La tarea de hacer públicas noúcia de nantraleza cienófica la
realiza lzate a rra,é. de publicacion periódicas. Llevó a cabo la
edici, n del Dia,io Literario de México en 176 , d aparición s manal.
Po teri rm nt , publicó, de 176 a 17 2 lo As11f/tos vatios sobre ciencias y
arfes. uince año de pué ·, en l 8 , con agra a ·acar a la luz pública
otra publicación, a la c.1ue puso por nombre Obseroaciones sohre la Física,
Historia 11atHral )' Artes titiles. Finalmente, pone en circulación por e pacio
de ocho año._ de 1788 a 1795, us cél bre Gt:1zetas de Uterclfl(ra de México,
gue alcanzar n má d ci o núm ros. ,\demá. , colaboró n el Merc11rio
I ·o/a11te. publicado por J . é Ignacio Barcolache y en la Gazeta de Méx-ico,
de fanud Antonio V aldé .
El Real cminari d ~finería proye tado por Joaqu.ÚJ Velázquez
d L ón r Juan Luca &lt;l La saga comenz , u. labores n 1792
fungiendo como director el di t:inguido in,·e tigador e. pañol Fau to
Elhu~1ar. E ta in tirución fu creada para pr parar pr fe ional expertos
en la. faena tic.: la explotación e.le las minas y d beneficio de los metale .
El d ·acuerd urgió cuando lo cienófico · criollos, que habí,111 ideado el
erninario, al pret nder ocupar el cargo &lt;le director para encauzar su
d stino fueron eliminad
anuland
su legítima· aspiraciones.
lgualmenc , para &lt;le · mpe11ar l . cursos d mineralogía, matemáticas,

Espmia. '' Rc,1 ta &lt;le la P.tcultad de
L DI 10 ( ;,\ R(Í.\, .\lherro. Dos mnllfi@ ti, lo lh1.slr,mo11 l1i1pa110,1111,rict11111.
1990, p. 83.

1

157

'.\!11 v UAE:\L

�química y fi ica fueron elegido m ntor_ traído del viej coo?°emc.
E te h cho engendró una siruaci ' n de di gu tos .y red~&lt;: surgid~ d
los má prominente · repre entame. de la e murudad c1 nufica _mexicana
de e tiempo. Cuando .Jhuyar pretendió f czar las co a qu n~ndo qu
e aceptara 1 mét do &lt;l amalgamaci · n imp rtad ~e .\le~ania, ~ar·
e grimió e mo razone parar batir el iment del romeral gua e _pan~l
qu oo p r cratar. e d un procedimiento ur p o es lo h~aa ma
entajo qu l · que en la 1 uc a • paña ran mplcado. comunmence.
alta a la vi. ta qu hay n .\lzatc un in cele tual modero que _m tr _
de ·u 'poca oo ólo úene conciencia de que una nu ,,a parna e . ta
ge. tando ino a la qu e. ncc ari empezar a pr tcg r.
. . . .
La creación d l ' olcgio de la Vizcaína . n 1 6 , dio u11ao a un
pr ceso dirigid a lograr qu la educación en l_'xi~o ~~riera un c~áccer
enteramente lai &gt;. t\ la fundaci · D de e ta Lnstm1C1on ducaava . e
umaron tras cuatro ncauzada a la n e11anza d - la. ciencia : la R al
E cu la de Ciru 'a la Academia d Art . Je an Car!
el Jardú1
Botánico y el Real eminario de i'vúneria. En e te úlrirno ol~gi . e.la
principi por prim ra vez n Am · rica ~a n · ~am.a _de la.. c1enc1a :
matemática
fisica, química y mmeralog,a.
u
nentac1&lt; n
fundam ntalm nt ci núfica l hicieron l e tabl cimient e&lt;lucari o má
emancipad d la Igl ia· pero además fue el e ntro académic de má
alta jerarquía _ aut ridad científica d u ép ca.
Tanto p r la di er a. accion s qu de plegó al lar de u vida
com p r la iruaci n a la que tu,To qu hac r fr nt e pu de definir
a lzate como una p r na d t mpcrameot im eru s
ra un individu e:xtraordimuiamente trabajado y dedicado. 'u
trat -dice Roberto foren
d bt: hab sid difícil por qu t nía
marcada ten&lt;l ncia, a la acrirud ... M tró muy a la clara
r r traído
y nonncment engaávo. .. ra por I mismo. fuertement e ,mbaávo
y ,·iolent . . . Era un h mbre po eí&lt;lc d' tanto am r. que llpo
entregar e apa i nada dev ca ent rament 5•
Hombre de cultura i ntífica a tisima jamás renunci · a u.
in9uietude de investigaci ' n d l mundo natural. u dispo ici ' n para
c )operar por el bi a d la comunidad lo llevar n a ulti,·ai· vínculos e n
1 , repr eotant &lt;l I pod r, de lo. que n icmprc btuv el ap yo
necesario per de l que btu o exp ciencia. muy valio ·a ·. Pen ·aba
T

~ ALZ TE, J é A.ni nio. \1rmona.r t t 11S&lt;!fllS. lnU"o&lt;lucci •a de Ru 1:no \[orl'.a • pp. 5.
1()85.

158

",,\;\!_

que n la relacione · con la autoridad
nec ario conducir. e con
mod ración )'
alir bien librad . r\ egura, por
tra p ·ce, qu el ~ ·cado e aprm~echa d lo hombr
abi , n ólo
para qu l den brill v lucimiento m rambiéo el u cxp ri ncia.
cuando son útiles para u fine .
onfi rme ann7.a d i 1 ,
f, rtaleciénd e n la realidad
n Yohi_ rana la con~iencia d naci , n la idea d qu stá en proceso d
fi rma 100 una patna nu va, c n ra ·
pr pio , clifrrenr · de I d
pañ~ . . , Í, cuaod e menciona el ,, cablo an1erira110 e. tá d ignand
alg &lt;li ·crepanr &lt;l lo europeo. 1~ ro explica la tendencia del criollo a
naltccer la · rea i ne pr pia en las qu
marúfie ·ca el amor a la
p tria mexic, na.
Puc ' bien, el en ·istente nacionalismo d _\.lzat d can a •n d
pilare : ~no que tiene que ver con la divulgación d
ne cimi nto útiles
que r aliza a tra:'és de publicaci n • peri · di a , o la qu refuta lo
mbust , y m nora · que D Pa-.; , R b •rc on y rro urop os difundían
ace~ca ~e , \rnérica n l contin ntc ur p ; el rro
t ' n de . u
naaon,'lli m con 1- re n qu aplicand 1 _ r ultad . d la cien ia para
re olv r lo probl mas de 1'xico, obra llevando i mprc p r d lante 1
amor al terruño. P r e t , una de la misi ne má. importante qu
\Izar :e pr pon 'O u. ga eta , ~ defender a 1' xic
u ulrura ,
á,ili.za i, n ce ntra t d a9uell "impío. calumniadore d • u patria":on palabra. suya.-, c1ue... in haber pu to un pie n e ta ti rra
atrevían a afirmar la co ·a. rná absurdas, exa·avagante · y daño:a para la
f~a .) h nra de 1· xic
\unque la intención de E pana era aplicar la
CJ ocia para sa arle frut a la n ¡uez, . mat rial
&lt;l • ·u e &gt;l nia:, rro
ta el objeti, o oaci nalista del cienúfic m xicano: qu la abundancia d
caudales d &lt;]u estaba h ncluc.la la naturaleza n Iéxic debía
apro,·c hada cicotífi amente ea beneficio de ·u:- habitame ·.
Lo · pr bl m, . qu u ualmt.:nte e pr . entan ' n la socieJad deb n
· .r r su lto~. según \lzatc, p r la i ' ncia fundada n L, :p n •ocia
diana._ \dm1Ja la ouna orno el pu bl me;jcan hace de la experiencia
btcrud: p &gt;r la prá tica una vía . cgura de c n za. i
c.tij • e ea
\k~ai11a -apunta- que aquí infinitos . ujctos sin má in trumcnt is qu •
•u ''l t,, reconocen la ley de los mincralc. · e. toe:, _aben uáota cantidad
d, plata . e ·onn ne en determinada porción de mineral, dirían lo:
al mane. . . . L¡uc e to
impo..ible; no b ante, l. ex1 ·n ocia &lt;lia.ri

"ª

(l .

'

,

,\ \ ARRP. lkm:tbé. :ilt11r,1 mo.:J '""" mml,n1,1 tn el rr /,i X I fil. L.

\l• 1

~
.1,

P· 1 .

�.
b n con la imple vi 'ta reconocer
en eña qu lo r scatadores ... , 61 n ª
. .
_1
,
uí
la
práctica
que
es
el
eguro
mfalible
mae
·tr
'
en
ena
o
1 l
a ey · · · 9
'
1b 7 1l
b e de
uc deban ejecutar g nte que oo de la infima p e. e . . 1 m r
~enci.a por lo tanto aprende muchas co as de la xpenencta d I Yu.lgo de
la abiduría del pu blo.
, J ,
,uand nue tro criollo conoce el Tra1t1do sobre el !t1bo~10 ae 1t1s
·
de 1or~"et obra editada en 1773, confie a haber ufndo grao
tnllltJJ,
b
fu
&lt;l sil.u ión por n haber de cubierto en ella runguna m~o" ra q~e . era
dese noCl·aa para nuestro minero ·, decir, no. encontro la ma ligera
_ ,,
··
ruvie e practicada en las mma · de 1 ueva ,spana .
opera□ n qu no e
d 1 · ·,
I er lo que más oorgullec a nuestro 'infatigable o~rer
a c1 neta ,
como lo llamara don Emeterio V al erd y T llez
el haber
demostrado en mat ria de mina , que lo alemane ma qu rnae tr '
nuestros fueron nue tro di cípu.los.
imi m
1 abi mincr~l~gi ta
ur peo anunciaba en la obra citada haber de cubi_err un pr~cedimienro
, til qu consi tía n u ar el malacate movido por arumal
para
muy U ,
_ ,
dí
" . ,
acar el agua de las minas· anadía que las b mba n p a~ usar e en
países de menor de arrollo, p rque_la . vál~~a era~1 carc_o~da ~ ~ 1
vitriolo de las agua . ' ·Qu · tal? El melito v1a¡er nuneralogico ~x~rcsa
Alzate- con tan a to conocimi otos no · anuncia un descubrumenro
,
' ')
que n ue a paña tiene mas an s qu~ cana . . .
,
Por lo demá , lejo. d concebJ.I la c1enc1a como pura tcona
aqu Ua ti ne para él un s ntid minentementc práctico- e to e . d ~
la c1 neta
e tar al ervicio del hombre de la vida. En una palabra
.,10
.
bl
encierra un fin útil y practico "deb ayudar a t olvcr pro ema • 1en
u tiempo lo real , de Zacateca Pachuc~ y Bolaño e. r_aba.n en
d cadencia por encontrar e inundad_a su. ~1a
7:~re p~b!-~ca i;n el
quinto número del Diario un estudio denommad
Descrrpc1011 de 1111ª
n1áqui11a de vapor para el desc1giie de /(Is tl/~1/{JS ". • n é_l. prop n que en la
faena para extraer el agua de la rmoa . ~ utilice ·e artefacto
ubstitución del malacate. segura que e ufictcnte e n que un p_eq~eno
volumen de agua ea convertido en vapor para p ner , 'en m_ vumenr,
las banda. que extra n la agua de una profundidad d mas de cien vara •
llJ

,

'

.

.

:º

\I .Z TE, losé nromo. ' ,arra a don 1\. ~obre el e. 1ad rnnr,,¡ so en que se lulfa b pr.icnca d&lt;
la minería e~ ueva Espa1'ia '',en i\1enmri11.r y msa¡·os, i :\ 1, p. IOD.
K /MI.: p.94.
? lbítl; p.98.
111 '1\LJ\DI OC RCÍA .. . op11s at, p. 117.

160

om-encic.lo de que lo" con cimiento. producidos I or la
im~estiga ión ci ntífica son útile ·iempr y cuando puedan . er aplicad s
con r ultad p siúv para re ok r lo pr blema. y nec idadc del
ser hwnano, e fácil percibir en la obra alzatiana un vínculo muy estrecho
cntr la ciencia ' la técnica. ,\parte de haber expuesto la n e idad d
usar una máquina para deshu ar l algodón, e dio a la tarea de redactar
un e crito s bre la teca lo fa que debfa er utilizada para que el air en el
interior d las minas pudiera r ren ado, xtrayendo l aire viciado e
imroduci ndo el aire puro. ugirió también emplear un m · todo muy fácil
para e n ·en·ar lo grano. libre del gorgojo.
En fin l:r.ate no encu otra otra forma d ervir a u país que
aplicando la ci ocia al ali\'io c.l l · probl ma de la soci dad. Por ocro
lado la ciencia y la preocupación por la ciencia aplicada qu domina el
arnbient de la . egunda mirnc.l del . iglo XVITl influye decididamente en
la formaci ' n d la conciencia de la nacionalidad. Los cicntífi.c e tudian
l , fenóm no. d la patria, aplican la ci ncia a lo problema patrios y
ello, mismo. tienen c nciencia de c.1ue quiene aplican la ciencia con la
finalidad de hacer cada vez mi felices a la nación, es aman a la patria y
n útilc · a ella y a la huma1údad. Toda u actividad
cifra n e ta
11
e:pr ·ióo: ser IÍ!íl a la ptllrÍaJ' c1 la hN1JJa11idad "
El plan conc ~bido por Jo é Antonio l.zate para uperar el
pa ad cieoúfico n v hi. pano apoyado en ~ \ri tótele e n isúa en darl
una amplia difu ión a la ciencia moderna p r medio de publicaciones
periódica . La ciencia p ripatética, enqui ' tada en la
ni rsidad
Ponrificia . en lo. e legio de las órd ne religiosa , debía ·er uplanrada
por una concepción científica de vanguardia gu en esa poca
reprc. enraban De cartc , Bacon, 'alileo, Leibniz
ewton y otro . La
tar a de en e11ar n la desplcg · n la cátedra, dialogando con I s j •vene ,
.ino n lo. n:ayos cicntífic qu peri · dicamcnt publicaba. D esta
forma, .\lzate y Bartolache fuer o lo, precur r , del periodismo
cienúfic &gt; n íéxico.
'on ideraba que era imperios crear en la ueva E paña una
obra de literatura que apar ciera ce n regularidad. ... n la . egunda
publicaciún peri · dica guc dirigió: Af/111/os rmios .robre rienda y mtes,
confi.e a su limitaciones para cumplir cabalm nre con , a tar a pero al
mismo tiempo experimentaba unos vivo. dese ~ de ser útil a la patria,
11 ~I RE:\O, R. facl. "j ~, fün~ofia ·n l,
l...1trar, No. :i-:-. L N \ \l, 19-P, p. V).

ueva fop,10.1 ", en l&lt;imta d( l., T·,1m/t,11I dr /ilo.ro/it1 f

161

�porque conocía que no ólo nacimo para no~otro más tarnbi~o para
nuestros emejantes. e pregwitaba: ¿e posible que en un rern tan
abundant en sabios; en un paí en que la naturaleza se ha mo trado tan
pródiga en us produccione , se carezca ~e cscrir_os periódico
la
mayor parte de ello acarrean beneficio bien sen, tble. a 1~ aedad,
fomentan la aplicación e timulan el e tudi ' ponen en ilenc10 a lo que
careciendo de talentos necesari s intentan poner las mano en la ara de

!···

finerva" 12.

cabe duda qu ou tr abio criollo fu un hombre caritativo,
que antepuso el bi o de 1 s demás a su biene tar per onal. uando algún
proy ero uyo lo proponía a los circul~s del poder: ~oncretameot~ a la
autoridades del runtamiento de la Cmdad de Mexico y n tenia una
respuesta favorabl , no ·e de alentaba sino que volvía a pre ·cntar otro
que tuviera mejor ¡; rtuna. Fue un hombre que . dio ~orosamen e a la
ocicdad de ·u época. nimado d un de o incomeruble de · rv1c10,
pugnó porque la ciencia fu a útil, aplicándola a las nece idades de
México. I a ciencia ti ne a los ojo de Alzare un ·eotid profundamente
humano- a má de r bustecer la vida tiene el d ber de trabajar para el
mejoramiento de la ociedad.
Las novedad que en Eur pa aparecían sobre cuestion ,
cienúfica eran leídas
en ocasiones traducida por nue tro criollo
ilustrado· pero sabía que lo peor que l podía acontecer a él a ·us
paisanos era e rar reafinnando imitando icmpre la ci ocia venida del
otro lado del océano, in añadirle ninguna ap rtación propia. u
intención fue crear una ci ncia mexicana que respondiera a los
probl ma. concretos del entorno social de su ti mpo. De ningún modo
s con id ró uborclinad a lo criteóos ostenido · por lo. cienóficos
europeo . Él abía que la ciencía
univer al, p ro que no
patrimonio
de los europeos, sino que también e dada a lo, mexicanos la aptitud
para la ciencia, la obser ación y la, creaciones científica . Con
ce
criterio se lanzó a explorar muchos camp s de la realidad, c nsignicn&lt;lo
obtener estudio )' observaciones mu vali a , alguno de 1 s cuale on
válido todavía para la ciencia actual 1 •
a abundant info1mación a la que tu\'O acce o a cravé del
contacto con in tituci nes ciencifica europea , como d la lectura d
LZATE, José nronío. Obra! l. Periódicos, 1 1 i\1, 1980, p.62.
''jo.ri A 11I/J111u AIZJ111f', estudio biográfico por Juan l lcmández Luna, • ecrernr1. de Etlucacion
Pública, 1945, p. Xl ..

12

13

162

libro y revista
le p nrutlo, junto con u di po icióo a la
experim ntación pod r d cubrir conocimi nto nue, o .
u
o científico ilustrado no ólo hizo de la naturaleza u
obj to predilecto de inv tigación, ino que de ella obtuvo las en eñanzas
que orientaron u modo de actuar en materia cienáfica· esto es el
método. E l quehacer científico lo hace percatar e que el método e cJ
modo como el hombre de ciencia explica los hecho. fí ic · e d cir, el
camino de que s sirv para acceder a nueva v rdad gu lo lleven a
lograr el 'xi.to de eado. no de los ra go gu definen el e píritu
ilu trado de Jos · Antonio Izare en l a pecto científico e el haber
ncontrado en la experiencia el punto d arranque para qu la razón
pueda llegar al con cimiento de la natural za. E cima, pue , como muy
fructífero para el pro reso d la ci ocia el u o de la ob ervación y de lo
exp rrmento, .
•I nobl propo tt de que cstuY animada su existencia fue el
e parcir noneta acerca de invento ·, observacione y experimentos
cienúfic que fueran útiles a los hombres de su patria. 'La utilidad
vértebra su concepción d la ciencia, por ello , upen anúemo no o laya
ino tra ciend la id a de una ci ocia, como hoy diríam
m rameme
t nea o académica ' 14 • La filosofía es entendida p r Alzare como la
ciencia útil aquella que iendo d gran beneficio por lo problemas qu
re uelve debe pon r. al servicio del pueblo mexicano. El filó ofo no es
entonce el que e complica la cxi tencia en reflexione inútil s, sin 1
que " preocupa por la ma, or felicidad de los hombre ", poniendo los
conocimiento d la iencia "al servicio ele lo hombr s de u patria ... '
1desamparo de la filo ofía colá rica radicaba egún Alzate en
ocuparse de cue tione speculativas como era el cas del ente de razón
que e ofrecía a u ojo como algo ago, inconcreto e in ubsi tente
muy distante de los probl mas e pecíficos del mundo real. ' n cambio
una d la co a que la nue a filo fía y ci ncia traían era la posibilidad
de aplicaci ' □ concr ta d re pue ta a las co as de la realidad de lo,
cuale la e colástica parecía hab r
ido alejando de una manera
15
e candalo a" •
Por er el ente de razón un ati bo de realidad sin sustancia y
fi nonúa alguna fu ron los filósofos modernos, fastidiado de tanta
di -puta ínútile , l gu d ciclier n u muerte, uprimiéndolo de la
\DI , ·o GAR ·j ... op11rnt; p.137.
H T, 1\laur1c10. Fi/o.rojla)' nenau t11 rl Alex,ro diraochuco, U

163

M,1996, p. 97.

�esta forma la filosofía no e para él pura reflexión br lo
pri.nc1p1os
la cau a últimas de la realidad . . . sin la m ditaci , 0
sobre las necesidades concr ta d la cierra con la - la fu rza de la
razón. u funci' o con · r en preparar hombre para la vida ...
individu útile a la ociedad ' 16 •
La noticias útile que publica en la gac tas cien n el pr pósit
de hacer que la ci ncia aplicada pre te una ayuda ·alío a a la con:iunidad:
pero de ninguna manera e rán dirigidas a
facer a~ r pr p1 . _¿ ue
otra utilidad - e preguntaba- pued di frucar qt11en se dedica a
comunicar a la patria l que l
l que m día ? inguna otra
r 1,
común) que vivir atist cho de qu e epa fue un hombr qu ,º p~s
el tiempo ""egetando· pero si e t corto m · rico
u urp~ ¿no _e~a ~?u-vo
para que aca o e fru tr la aplicación d mu ha idea util _~ .' El
píritu o ·ado d Alzare unid a un t rviente afán de con.tabllll: al
b~ ne tar florecimienc de u país, fue uficienre para que la gaceta
11 varan la luces d la ciencia a lo m xican por spacio d cho años.
que nunca haya decrecido su inter' por U Yar adelante u pr yeco de
v r progresar la incelig ncia d
us c terrán
fu algo qu e tuvo
detemúna o por u re uelto an1 r a léxico.
dmirador del rden e tablecido por
paña o u c l rua ,
nsideraba qu el progre o de la ueva
paña n la gunda mitad del
iglo .1. :vTIJ reflejaba la
entajas d l régimen ilu ~ado. . ~ba
convencido de ue la tarea
mpr ndida p r el g b1erno vtrrClllal
t nía.o como obj tivo mejorar la condiciones d vida d l pueblo. om
1gobierno de la olonia, egún ,\lzar , procuraba siempre I biene tar
de sus ubordinado , haci ndo todo l posibl para que imperara la
concordia, sto ra razón uficient para er leale. _ ob di ntcs a él Por
lo que
ob. rva o hay en nu tr ilu trado e1 m nor a orno d'
impatía por v r a lo mexicano libre de la ujeción poliú a de la

ª?

metróp li.
habi ndo llevad a cab ". ervicio muy -eñalado a la
patria' que hablan d una bra científica d grao nvergsadura,
end r zada a provocar cambi • profundo en la ocieclad , lzate fu
causa de qu má tarde aparecieran opinione idea e int n i nes de
caráct r politico fa arable a emprender la lucha por la ind pcnd ocia
del país. i p r un lado cumplí · i mpre e crupulo am nre fa
16

M

RE1

'0. Rabel ... Op.

'/; p-16.

comisione - 9ue el gobierno del virreinato le ene mendaba por d tr 1
actuó com un fil'&gt; ofo pre&lt; cupad por la felicidad de lo· hombre.· en
urna pu o t do u emp 'ño en hacer realidad 1 bim co1111í11. Re ulla
fr cuente con iderar a la ciencia com una r ali&lt;lad eparad, &lt;le la
polírica, que nada ha t nid que v r on la. \ ici.itl!d s d · nu · tra
historia. in mbargo. ... si nos ituamos de di.:' una pcrpccti,·a má
amplia, la bra &lt;l .:-\lzaLe cupa un lug,u- pr minent L'n l proce o
hist 'ric Jll no lb·' a la descomp .,icióo deJ r ~gimen
1 nial y al
mo,'llili nt de 1ndcpend n ia... ' d c. te punt de ,; ta lo pnmero,
precur ore, de nuc a In&lt;lep nclcncia fuer n ,amarra y \lzatc.:, yu1em.:
parc1
... em
rros la imi me de la füo:ofia y ele la ciencia
m d
.
n decto, fuer n llo. 1 · que al hac 'r qut.· nue rn m ne
rompiera :-u · ,--fucul · con el mo&lt;l lo culmral d la ol nia.. en. ·ñaron a
lo: m xi no 1 valor d p □ ar por cuenta propia- es decir el al r de
formar e en el libre ejercici d la razón, . uperando . í el rit ri de
auc ridad. •u la ntrega amoro. a d . \Jzat a • u pa.í y a ·u
mejantc ,
1 que I impul , a valc.:r de la ci ncia y d la técru a para rcar un
ambiente de tran fi rmaci · n, qu redundara en prm· cho &lt;le lo~
m xican
De las relacione · con el gobierno extrajo cierras en, eñanza ;
entr
tra. , a imiló la comedida r c r m ni a disphc ocia Je lo
pe lüicos. Pu to que oun obtuY ayuda del gobi rno para .r ali/.at 1 ·
pro_ ect : que emprendía terminaba por pagarlo c n su propi )s bienes
' &lt;lin r ; lo únic qu 11 gó a co ch,1r &lt;l ·u rrabaj fueron frnto
amargos'. ~on l el , n miabl fue el esfu rzo que c.lesarr lló. u
virtude. · m recinu ne · le nlicron er admitJ.d por a~ c1a ·t ne
c1enrifica,
uropcas d r con cid pr rigio. El
nidio o d la
natural za m ·cana, don , \lfredo ugc , tuvo el come&lt;limi nt &lt;l darl
l n mbr d AttJ.,: Alzc1tei al insecto obr el qu realu , una
in ·stiga i ' n dcdi ac.la a lu nrar la fama
nue ·tro ·abi .
La incornpr nsi' n que lo r deab, no lo hizo J caer &lt;lt. u ·
propó iro. : ant pon r si mpre lo · im r e· d la nación a I propios.
ic.ndo u pro uc ta rt.:chazada · en ca iones y t.:n oLra ampl.i, nene
r conocida · .in embarg , p ca, ,. e l Y n i(;ron la arr ga11CLa y b
·t nea 1, n. u xil t ncia tran ·curtió d ·prendida dcl nv an ·cimic n LO
1 "}o!r. lnlf1111n 1IZf1lc'; cs1udio hu,¡,-áli n por Juan J lcmao&lt;le;,, luna. ,tLreiaru &lt;lt• Educación

P ALZA'( ',José monio. Gurrfas dt Litemt11ro de 1\lixiro, romo ll. 1831, p.ll 9.

164

Púhlic:t. 194 , pp. XXI - XXII.

165

�. .
, lo
Persuadid de que hay una liga
que lo hiciera alardear de us gr , ·.
b'
una iD\·e tigación
indisoluble entre la teoría y 1~ p~~ctJ.ca, sla HI :Jllu·ca tiene rt.: ulrado
1i
·
aphcac10n en a prac
científica es va a 1 su '
di,
ruvieron regida por una idea
'bl
Las tar as qu ero r n o
. d
l
cang:i
.
b'
r la ciencia ca aplica a en a
claYe: hacer que la erdad de cu lerta p .
realidad en beneficio del hombre y d~ la oc1edad. , . mucho meno
.. n re umen u amor a bue no menguo ru
. .. d
-a d u corazón la conv1cc1on e
. . , arque mantuvo en la en tran '
exnnguto, P
.
la
·dad de •u patria. Lo qu
qu al aplicar la ci ocia uaba¡aba para prosp ln b d , . ·er útil a lo,
hizo e ruv marcado p r el de e que nunca a an ono. s
mexicano.

ASUNCIÓ Y DESENVOLVIMIE TO DE
LA FILOSOFÍA EXISTE CIAL EN MÉXICO
ra. [atilde Isabel García Lo. ada
l1m:stiga&lt;lora- ~1iernbro de la Carrera del Investigador Científico
y Tecnológico d I Consejo acional de lave tigacione ·. ( onicer)
Buen s Aites. geoána

La asunción y de arroll de la filo ofía e · rencial en México e lo gu
n pr p nemo delinear. e torna la e pre ión • filosofía xi t ncial' en
un senlido amplio·
d cir para d ignar un pmsar existencial
desenvuelto, en rná o en rncn te' ricament y también una actitud
e:-..-í tencía 11•
n l mar de la reacción aJ p jtivi m - hacia 191 a2- , ·gent
ha ta apr xi.madamcnte la guoda década d 1 siglo ""r y n I de u
up aci , n 01acia fine de la d ' cada del 20, u influencia h, de aparecid ,
e n lo yue pucdt: hablar. e d una sup rac.i , n, en í ' xi.e , d . ta
orrient del p~n. ar fil ·ófico europeo.) e ha de arrollado la a unci ' n
de la fil sofía d la exist ncia t n éxico y su de. nv lvirni ·nto.

1(f. /üatildc Isabel G:1ma LosaJa. La h'/omfio l:.xi1tomt1l r,1/11 , l rgmfllllL J,11 l111rodlldom. bls. Plu
1hca. Buenos Aires, ,\rgcnan.1, 152 pa . . 1999. l. ·.B. • . 950-2 352-7. En . pccial,
"ln1r &gt;du c1,in".
z T' ngn e en cucnl'll ,¡uc por el ano 19118 ya estaba dcb1lilándosc el po ÍU\'1\mc, en Ju. tn '1em1 c~cmor y poliuco mc,._i , no (( ampcchc, 18-tl-! • laclrtd, IIJ 12)-uno tk los idcólügos J I porfiri mo
(Cf. Antnnm fa o. ()/m11 (om¡,lrt,11. T. JT. llnl\'cn;1&lt;l.td ',mona! \u mnoma de \léxico, D1recc111n
C,cncral de Public:ic1on :. México, 1973. Prólogo pp. &gt;.XI y X.'11).

167
166

�mo figura r pr seotati
d en · ol imiento
de la fil ofía d .la xi cencia en éxico eo el marco antedicho, hem
de considerar a Antoni
a o y dolli knéndez amará. Tambi' n,
habrem s de referimos al "Grupo filo óf.ico Hiperion".
•n
de d u r acci' n al p 10V1smo Antonio a o3 ha
desenvu lto un filo ofar exi t ncial en el d pliegue de un p osar
muo J encamado, vi rido.
; Amoni
aso (1883-1946). l ace l!ll la ciudad de :-. léxico I l 9 de diciembre y muere en la
misrna ciuc:Lid el 6 de nmrzo. H realizado us esnidios en la E cuela '!a.C1onal Prepanuona y en la
E cuela ac1onal de Jurispmckncia donde se ha lici:nciado L"tl D recho. ~e encuentra entre l s
que fundan eo 1909 el Ateneo de la Juvcnrud, cu ·a labor cultural se orientará a e mbanr l.
corriente po icivislll ea México. Enm: lo· mi mbr de dicha asociación, 1un1 a or oi .aso,
cnbe mcncion e a PeJro Hennqu •z Ureña, AJf, o o Re es y Jo.é \ 'ascoocclos. (: lccc1onamo~.
cmre los inregraotes de dicho grupo, pi:nsadores y filósofos) . /\ntonio ai,o, gwen ha ido el
primer secretario del teneo, clicra p r ese entonces sus famosas e nferenaa contra el
p s1civi mo ) e mienza a impartir fa ciredra d · ·ocio! g,a en In ~scuela aciooal J
Jurisprudencia. En 1910, es el primer profesor d fü&lt;Jsofia de la reaén creada Escuebl tle \lms
Esrudio :uyo director ha sido en Ya.ria oca ion'&lt;. l lucha 9uc lo· atcneístas libran conrea I s
Po íth'I ta que se oponen a la fundación 1 la oi,·ccsidad, y 1.unbién omr:1 lo yue lo acu :m
de cliti m , conduce a Am oio ' . o :1 AU nso Rcves y a Pedro Hcnnquez refü1 a fundar en
1912 la n.iversidad Popular, con el fin de fomentar la cultura en el prol&lt;:tariado. ~n 1914, el
Ateneo de la Juventud se cfüu h-e -habiend rríunf, tlo-pues la ◄ cuela Nacional Pr parntom
adopra un plan de c, tu&lt;lios con las hwrunidades com matcrms obligatonas. En 1915 A. ·a.
ocupa la c.licección de esa nusma E cuda e inioa en la Un1 ersidad P puL'lí . u· célebres
conforenaas sobre cri u.anil mo, la yuc serán dcfinll nas de su obra capiuu: La li&gt;:istr11d11 co,110
Eronon1i,, romo Du111ltri1 r ro1110 (,,1,idad (1919). En 1921 es dc:igoado mtcmbro de la cadtmi:i
Mexicana Je la Lengua. Habiendo r1 ocupado el pue to de Secretan,&gt; de la rnv rsidad d1.
México desde su fundación por Justo "ierra así como, p co antes, el de Ouecmr de la Facultad
de Filo. ofia í Letra , Antonio Caso es nombrado Rect r d la mYcrstdad, cargo que dcsempc..-ña
de de 1921 a 1923.
A u-av •s de su vida, recibe A. a o nurn r os nombramientos honoriftcos y se asoClll a altas
corporaciones iorclccrualcs, cnuc los que destacamos: Profci; r E.mcruo de la Uni\·crsidad
1 acional
utón lilll de Mé.xico
[); d.u:cctor honoran l d · la Facultad de Pilol'ofü ~- Letras:
miembw correspondiente de l:t Re:il cademt1 Española; emba¡adm de r.léxico ame la.
Rcpúblitlls del Pt:ni, . hile, la. rgc..-otina. el ruguar r el ílm tl; 1rncmbro honor.trio de la
cademia de !-listona d Bueno. Aires } del teneo de Sannago de hile. Miembro fundad r del
í.olegi i aoonal d México, donde da conferencia en ui- úl.rimos año ; oci d · la Iosuruto
internacional de ociologfu d París. De entre su producción cleccio11nmos: L,, Film~(i11 de /11
/n/Jiinon. México. D.l•., Ed .. " socr s", 1914; Prob/,,,,UJ Filo.r(fl(l}S. léxico, Ed,. Porrúa.. 1915
(Obras omplecas T.11.
.\t 1973); h/6.wfos.J' Dodri11as •\f11r&lt;1les. \(~ 1c Eds. Porrua. 1915 (( .
ompl 1.1s. T. ll. lJ
M 1973) L, Exulmdo ro1110 f:.mflofl/Ítl • romo t1ndad. Mbaco, D.F. Ed~.
Porrúa, 1916; L, f:..,aJ/tnCÍO (01110 Ero11om10 ,"011/0 /)rsiNlfféJ J ro11111 .,,ridi1d \'. :-.tcxico, o.r. d! .
" lbiro i\101/mio", l 'l 19; ?:'. Ec;ls. de la :crei.·ufa tle Educaaón Pública, 1943, 20 p.í~.. Ed1c1 'n
que seguimos y s~n la cual, cit:imQS. Est, ohr.l ha surgido de "una . ·rie J leccmne. '',
"conferencias", ,¡uc ha desarmllado Antonio a o durante el invicmo de 1915 en la nivcrsid:id
P pu.lar fcxtcann -in titucmn libre de en. efulll2ll fundmh1 p r I Ateneo d Mc.xico para 1.11
difusión d · la cultura. Cf. O¡,. rit. pp. 13 ) 1 ( . C. Tomo 111). l lisl1m,1 1' !1110/o¡,111 tlrl /&gt;(IIJ1J111m1to
Pilosqfiro. léxico, 1•. Ed. Sooedad y J breria Francesa, 1920, 2• Ed. Secretaria de Educación

16

El filósofo . \ntonio aso, para ttui n la intuición es l método
&lt;lcl filo far, ha &lt;le. pi gad
u fil so fía de d un intuir~ abort!ado,
ntido. 1 nt ni .a o ha enc;ontrado en el jnruici ni •mo d Hcnri
Bcrg n la P~ dra de toqu contra el p ici&gt;'i mo de \. omte. En
g, ner~
poder decir que lo , diferente. aut re . . gr.
, de nff1d ram
.gu an e 1p~na, Hcnri B rg on entre otro. o mejor, su prnsar, ha
sid para .:\~mrn
una fuente de incitación en el ~arrollo &lt;l un
p nsar prop1 .
ahondando en el pen ar d
n nio .a o c. egm.r
, onti1mar
&lt;l
ac. mpaoan o a nu stro auror en un d line inuo ·o • ,1, e l d e .arro llo
l11UO ·o .del pen '~ de Antoni
a e1 qu . dada su ín&lt;lole, no mueve a
pr fundizar, o me1 r, eguir profundizando en él.
In i t~o en la crítica de •\n onio a. o al positivismo.
nr º ,10 , o ha de.-plcgado u crítica al pu ·ici i me a tnl\ és de
Problemas filosóficos - u primer libro- (1915), en Filósofos y rlodrinas 111oralrs
(19 15)·• •a 1' coªm mm b',
·
.
1en n La e:&gt;..ulmcia
con10 eco110111íc1,
como desinterés JI
como randad (l ed. 1919 2ª ecL - orregida y aumentada-19-t.
u ·tro autor ha njuiciado al positivismo para analizar, en 1
plan~ abstracto su val r como doctrina filosófica pero también ha
e n 1derado la forma que ha a. umido al difundirse en Ie.
'xic o.
o pr guntamos de ·dt: Antoruo a o ¿cuál ha sido la bra del
p mvi m ?

t

La obra &lt;ld p sitivism [esl la obra de la in&lt;lifcr&lt;:ncrn del ideal la obra de
la eJucaaón
funJatla . ·ól11 en 1:a (',1cncm
•
(e&lt;l ucaaon
·
•
. ,
un1la11.r.11
qm.
&lt;le dcno, stn ¡u ofi ac1 n no
I ' 1bl , 111 cu 1tura artJSUC,l, mo ml , CÍ\.1Ca,
rcligi sa, h1, tónca ) bumana)" \ 1n que ana &lt;l e \nmnio Ca~o: Fsta
:i~)lJ~:l )~•1:&gt;rc~:

l·ra11co:~ea01na. l'J26. h&lt;l1c1on &lt;.jUl' ~c:guimn~.lhsmrso.r ,1 In ¡\{l(io 11 Ho.imllu.
,cim:u. . • ' I·. ~- IJh~cnJ de: Porrua 1922. 2'11 págs. htic1ún l!Ut.: t'gumin.. (0.( iomo IX
~ 11•1"0~ D,mmos ,1 fu '&gt;urw1 .\lo.it,111i1. ,\ l éxico, Ed·. Librcria Pc.:Jru Robr~-Jo.1934 211
E&lt;l1 um que seguimos.
'
P gs.
obre ,\nt m :1~u sc:I cwmamo. pnr su refen:naa a nuc~tros fine.: Aguhrin Has , e Fc.:mande~
del' &lt;•,1lle.
B l \?s/01,wliJld! ¡• L,1r1&lt;1111dllJl)J/1· l'· L·&lt;l
• · \tl.l.llUtk • ~ \ . ''- u )ccc1on Oro J~ f u1 tura &lt;,eneral
15
!J
~•entllla, l 9SR , 1~-,- p11os
j\[. . ,. • ucno~ Auc . \,..~
,,. . ( f.. ( .,•ip. '"'l\
,
, • ,\ nrmuo .a~o'' .
"atili.lc_ Isabel C,arcia Los.ida. "/j /&gt;msar l:..,úlmtit1I df l,1to11w ( .mri''. hn nas de ¡mhl.i Kt'n
• Je puhticaa m: ''/11,¡u1&lt;1ml \lr/(lfiiica II l 1lris1J/i1r
' o •
i°lis¡,ll(n!J/11 (.010 (J'.,e:,:lo.r 11~ 1µ'ª 1111~• j" [.~n v1;1s
1

i)

P;r '~,:::/"m~"";.r
. J_~ ·. PP '.!i

2~ 1• n: l :/ p11ulo di_! l lolfllm m r/ \¡4o X.\:./ dnd1 lnit'na , x.icJ,1J
11lusou.1_l' lmonuo .\~ nono C,enmtno 1k• F1l11s11fia I Huninn1tladcs. &lt;.olt: cu'ln
~ spcc:':"-a . T.\11. nrdoba. \rg ·nuna. ,mo 2lHll. L. .R
') 7-9280.
ll~)ruo Ca~• 1- l .a f· 1. ,~neta c:om" Fconnm1a, ·mno O~· m11:rc~ 1 como r mhtJ. tl.11,1 r,t. n
~s~ecrn.l, P· 7(1. 1ntuir e, 1:0111.&gt;ecr \'1t11do. 1-.1 rr~ali.1Jo c.:~ de \n101110 • :1so.
Cf. Dato~ c1raJo~ cnn ina~ amplttud en nota {))
11

~

169

�exp riencia hi rórica c nd na definitivam ni aJ po ·icivi m re landa la
e crechez de • u entid del hombre y d la vida Por lo e: no , para cl
fururo d be climinars para siempre de la cultura m xican~ 6-

n ideremo de qué manera, xpre a \moni
aso la d manda de ·u
e píritu u nec idad exi tencial, qu n . se ~on fi rma. e. n aceptar
lo que •e opon al po itivismo- que la c1 naa ea la uruca fu n e \ alida

:.ºº

ndiquem
también qu
t ruo
a o ha jdeocificado lo
c ncepto de fil so fía metafísica w_
abe preguntar cómo concib Ant nio
la filo fía.
La fil fía n nt ni
a o no
W1 ejercicio
eórico
p culati o d ti.nado a la ari facción de un m ro afán de . aber. Má
que el ·aber por el aber vale para Antonio a o el ab r para vivir.
on id · re e en tal en tido cómo e expre a:

d nue tr s con cimi nto .
in ·abcr nada o ca i nada de la narural za d
.1emprc.
driam . vivir en cambi in aber e' mo
buen ,1vu:
¡...J Primero e 1vir. na file. fía que fu ra sol:un UL teoóa d 1
exi cencia eru incom¡ lera si no va acompañada de una ~ oáa del alor
de la · · tcncia 11 .

?

Qtu ne piensan que la i ocia sin fundamento raci nalc ', es
ir
metafí. ico , pu de b~ car a las n cesidadc meo tale. d_ 1~ humarudad,
qui ncs en la Ciencia fundan o ere n fund:11". coten . m~ral s,
rcligione· nuevas y límic ab oluco. del conocmu nt e cqwY~an
torn.lm nce: la hi. mria a í 1 demue era y corrobora cuand al enalar
los desastres irremediabl
de mies propósito
comprueba
c ncomitamemence la vitalinqui tud del pen amiento (el r aleado e·
oue •ero) ho)' r siempre ávido d pro ·eguir en ·u empcñ consuscanetal
de verdad~.

d de u canea filo ófica al po itivi mo ntonio a , se ha
propue to de envol er un pen ar qu ati f~ a su n cesi~~d vital s
existenciales,
pirituales aquellas que u oran su reacoon a dicha
e rriente del pensar.
ce id.acles que comparte con otro con:ipan r s
de su generaci · n d u prom i • n. a las que expresa -Amoru
a o-

n tal

La respuesta a una doble pregunta ¿ ué e. la exJ 1encia:' y ¿ qué val r
tiene la extst •ncia?. Pero la primera a.ie ·áón ·e ubordioa a la egunda,
c mo e ubordma, para la acci · n, 1 coi cndiouent a la oluntad. La
filo ofia te ría de la J.icha, tic la felicidad, d la b ·aátud 12•

.,n

del m do iguient :
eccsicamo &lt;l una fe parn dar pábulo~ a nuestra religio idad cong;nira·
Je una ciencia para guiar p r la indu. tria nu tro ioAujo . o~r el ~une.lo,
de una metafi ica para ju ·cificar nue tro abcr, para in estlb&gt;ar la·
condicione de nu tr c nocimiento, para legirunar • prcci ar nuestro
Ldca19•

Llegado aquí, corre p nde de tacar la a piracióo d
Ca o fuerte a piraci 'a, a r ·taurar la m tafí. ica.

ntido también clic : "Qué es la filo ofía?' y re pende:

crav · del de envol imi nt de un pcn ar inu ·o
nt ruo aso
también expr a: ''La filo fía la xplicación &lt;l la exi t ocia' 13 •
1 filó fi mexi ano adviert c.¡ue el xi tir, la cxi tencia, pu e
e nsidcrare d sde di tinto
'punt
de vi ·ta ', de de diferent
actitud .
l existir e puede con iderar desde
l pum d vi ta d la
utilidad', 's11b specie 11tilitatis' 14• i
vi ualiza la exi tencia de de ''el
ángul de la utilidad', ent nce , de de
cri 1i ', d d e a vi ·ón d
la uLilida&lt;l e u n la
d dicho án ulo -ha e o tar

Antonio

ntorúo Caso. J•i/1/Jofos_y Dnc1ri11as .\fomlts. J\léxic EJ. Porrúa, 1915, pJOC)
Antoni Cas . Prol,k111os 171/oJiJfim. íéxi o, &amp;l. Porrúa. 191 S p.57.
~ o. intere a ilwninar el té~ino desde su etimol gia_ "Pábulo'' (del larín 'po/111/11111) ma.culmo.
"Pasro, comida, alimenro para la subs1s1cncia o con enración''/ / M t.íC m. Cualquier susreatn o
mantcnmueot en L, co a inmaterial •s". f R 1 c.·u.kaua E pañola. [)irdor,,mo d. k, Lt1,g11,1
Esp,iffola. 21•. et:!. Madrid, 1992, Ed. Kpasa alp . Madrid. ~ pai'ta.
9 Amonio .aso. Prob/r,nas Fik1Jójiros. Ed. Pocrua., 1915, p.81.

ntom a. o. L Problrn1a1 l ·ilnsó.firor, 1k11i1 al.
Antoni &lt;:aso. / /1rtnn11 'f, l11tolog1a dtl 1'111111111it11fQ l-t/016/iro Mé ico. 1•. E.ti. ·oCJ dad y Libr rfu
1-rances:L 1920; 2'. ~•cr, caru &lt;J¡ Educación Pública \ Ltbrcria hancoamcricaoa., 1 26. :.d1CJ n
qu
guimo . pp. 16 17.
•? mom
.a o. ll11d,111.
ll U/ r:,.ilft11ri11 f'Oll/0 (¡'OflOIIIÍO ((/11/f/ dt!$Íllftrr! )' (T}/110 fll/Wll(Í. 1' ,\ I'
D.F. Ed-. México
lodcmo,1919; 2•.\fé. 1co, Ed. de la: emana de hlu c1óo Pública. 1943. 203 pág. •dici ' n
qu seguun y .egún la cual, cm1m . p. 22.
14 Cf. Amomo as.o. L,, ~irtmda
ecrmo,111,1 rohlü dm11ftrisy ro1110 ,midnd; dattJ. di. p. 21.

170

171

10

11

&lt;,

1

'°"'º

�prócuca ' abarcar n la acoon con el menor esfuerzo el mayor
provecho. sto e prop~ nte l con · ~co" 15 ,,
•
.
_,
El existir ramb1 n pu de con 1derac
sub speae chantalls .
gulo' ''punto de vista" 'criterio' acritud d de la cual la exi encia
el existir, a ume 'un nu vo entido' . gún - eñala
toruo a o- ha
revelado el cristianismo.
e trata del "ángulo' d I punto de vi ta' de la acritud' opuesta"
a la anterior. 'El amor de caridad el au · otico aro r, con i te eo realizar
, .
l
h
. . ,,16
el e fuerzo maxuno con e pro ec o JD1Il1ffiO •
También la existencia puede c n id rae e d d l ángul de d
l punto de vista desde la visión del desinterés. i la exi t _ncia s_ , e n idera
de de dicha actitud de intere ada entonce e ta con 1deraaon abr la
e.xi tencia, la ilumina, en su relación con el arte.
D d Antonio Ca puede decir que la exi, tcncia el ex.i tir, al
a utnir al de arrollac la actitud e t • ti.ca, a wn c mo desinleréF.
travé del despliegue de un peo. ar .inuo o, ab rcad . eorido
tonio a o ha ahondado en l existir, en la exi tencia, a la qu ha
con iderado de d distinto punto d ,'Í ta. El filó. ofo m xicano ha
profundizado en el xi tir y lo ha visualizado d de el punto d vi ta d l
iot rés, d de la actitud intere ·ada· también ha, · ualizado el exi ti.r de d
el punto de vista del d interé ; también por último d de el punt de
, ·sta, de de la vi i · n"del a11té1Jtico att1or''-la caritas , lo que e lo mi roo n
Antonio aso d sde la vi ión, d sd la actitud d 1 sacrificio18•
Quercm
insi cir en r altar lo ·igui me. De un m d
nio a ha profundizad en la xi t ocia, en el existir
mo acrificio como am r - el alfténlico a111or' -.
or d caridad que ''e o.si t en alir de uno mismo n clacs a
lo demá , en brindars y prodigar e in mied d ufrir agotamicn '''l.
lla -la xi tencia como caridad- 'la l nitud d1: la exi tencia
'r inguna ley rige la abn gaci/ n" -advi rte
t nio a o- - . l
acriEicio es la victoria '20.

1

ce - - - - -·· Op. ni. pp.21 -22.

f.
17 Cf.
1s _f.

11,

I?
en Ant ru
:?ii

ubrayamo. no otro .
. fbidem. Resalt.'lm nosoa: ..
. Op. di. ap. rv. En especial· pp. 99- 104.
. Op. rit. págs. 22. 154.
. Op.rit. p. 155. propó no del 1 ' l citndo quctcmos de ucarlo. \ 'cm
aso, de :tlgún modo, e ta pr ente Miguel de Unarnuno.
• Op. dt. p. 164.
L

172

qul

La existencia com cariJad como •el aurenuco amor" es 'la
plenitud d la xi t ocia" la viclon(I - máxima- agrcgamo · no otro de d
1aut r , obr la vida, bre el exi ti.r21 •
"" l exi tir la exi:tencia c mo caridad -la cual se hace coJJJo la
22
,,Ji/a - c oc biela, ab reada sentida, a í com caridad como 'el
autcnttc amor" - in istam en ello- la 1•ictoria máxima brc I xistir
m roo.

H mo. ·eguido el d em·olvirnienro sinu
del fil s far de
\.nt aio a o. 1 1filos far xi t ncial d Antonio Caso -c¡u ha a u.mido
Y~ •. envu l~o en 1 mar o d la r cción y upcración d I po i ·vismo en
Iexico- raúfica a . u ro rafí ica ívida su t ntant .
, .
~n cfi cto con ·u ·tento en lla· e decir en u mecafí tea má.
\ 1, 1da que teóricamcnt d arr liada ha de pl gado
tonio ~ª 0 u
fil sofar exi t ncial Un fil ·ofac xistencial qu · de envuelve d d un
pen. ar multifac · uc
esde u metafí 1ca v1v-1da ustenta.nc
roni
as , quien
i lidia am lo l'Ída el pensallliento fra e favorita' de nu tr aucor ha
de ·arr liad - in i rimo n ello- un pen ar h nrado, probo 23. ~ \moni
Cas ha &lt;le arrollaJo u pcn ·ar u filo ofar. viviendo í11teora111cnle u
td ~· . D ahí, 1 acácter ncarna&lt;l de u p n ar y u cualid, d d prob ,
de mteg · . Lo hem 'ª advertido-'· e insi tiro s en U .
con id ra que xiste un vínculo, w1a correlación entre
fi cunclida&lt;l y probidad d l p n ar.

11 Anronu &lt;.,1so ha usadn los térnunw "11&lt;la" ¡ "t::-..Mcna.a" como eqw\'alemes. ( f ~ txiJ!tnm,
Mllfl t 01/0lm;, toOJo dr.r111/rm y cuu,a c,md,uf. r!Jlta. ni. en cspcc1:1I, págs. 99-100, 164,169.
z:, &lt;f. Op.cil. p. IW, el ~ubrn} do e dL ,\nromo .a~o.
,, T ma, que . par ce dt un modo nnual, larenrc. y en más o t·n meno~ ·plim . ~ través Jd
t.lesarrollo t.ld pcris:u t.le Amomo C: so y que no 01:«1 hem des n\'Uelto e n msr tenc1J. Maaklc
habd . cía Lu~ada hlo.rnJra &lt; 111/~ ,r,mon. 1 / T•,/q.«y,,, mn10 1 ·¡,L -id .. Alm.1gcsto, 8Ut'no. 1 Lrcl,
rg~n~. 1 , 113 p,igs. J.$.B.1'.. 950-751 -096-6. en c.p ciaL el ap. L '. 1 amb1¿n: "El pmsarro11
proNdad RL1·11/a tk l1 .\11mdad lry,umnt1 d, l'ilo1t1jl,i a.\ 111. n" 9. (, rdoba, \rgenána 1998 pp
259 266_- '7..J rx1.rt 11n11 ro1110 Jl"'.i!J''. "l /11ma,11/,tt' .\numo del xmro de Esm&lt;lios Humaní rico .
, nll'~rs1dad utonom~ de • uc\·o León. 1 ucn&gt; León, México. .., 2 . 2.000. pp. 81-91.
- 4_ [aulde lsabcl (,an;m Lo~ada. "L/ pou11r ru11 prQ/tida,I" Rcnsu d • }, ~oci dad \rgcnon:i de
Vilos,~,ª: CórJ _b_~ \rg ·nona. a.\ TI I nº Q, 199 . pp. 2 9 2(,6 "l./ ftmar (ra111J,, J, ,\J,1111,d Gonz.a!11
(,1J,1J · \,tpm1ll,1 . Dt·p,trt.1mcnto t.lc Filo~ Íla. 1,;.C ,\ . Buenos ure., ,\IJ(cntma. En \-ia~ d
pubhcac1on.

173

�La probidad del pensar de r\m nio a o conlleva la fecundidad
de u p osar. El p n ar, el filo ofar de
tonio aso es fecundo en
.
.
?5
cuanto e sugerente, 1n puantc.
r uestro autor, Antonio Caso ha asumido y ha d envuelt un
filosofar exist acial -puede decir - n un entido amplio. E to e , el
filo ofar de nconio Caso es e;..istencia/. como pensar y como actitud.
í
con iderado como pen ar, asume en u despliegue, un tono v:íYido,
encamado y en má o u m no teóricamente fundado. También puede
decirse que su filo_ o far e exi tcncial por la artit11d también encarnada
de de la cual lo ha de arrollado11'.
E] método que se sigue o mejor que se c nánua siguiendo,
el
que re ulta de la correlación de dos criterios: el histórico genético y l
ístemático. Y esto es así porque se considera a un pensar en u
desem· lvimiento. n fecro el criterio hi tórico-genético analiza al
pensamiento desd un punto de ísta dinámico; e decir, de ~ _la
perspecti a, desde el ángulo de un pen ar o desarrollo. .. ¡ cnteno
sistemátic atiende a la unidad, virtual, latente, de la bra de un autor o
autore . nidad que en el de, pliegue d l peo ar de un autor no iempre
es explicita. Hay que vincular, ba que integrar ambo crit rio 2 .
continuación hemo de considerar, como figura repre entativa
d la asunción y de en olvimiemo de la filosofía exi ·tencial en éxico a
Adolfo M néndez amará zs_
Agusón Basa e Fernandt.-z dd \'aUe. Voradin_1 Estilo dt Mbdro. -F1111!k1111t11t(IJ dt lt1 Jtxic,midadEd. Limusa, México. D.f-. 1989. 1050 págs. l. .B.r ·.968-18-3112-8.Cf. pp. 44.
' [. {atilde Isabel Garóa Lo. ada. u jilosefia r&gt;:istrodal tn kt , lzy,mli11t1 f11s lntrod11rtom-Ed. Plu
Ultra. Buenos Au:c , Argenrina, 1999. 152 págs. En e pcoal, "lntroducctón ''.
7:1
f. Diego F. Pró. Historia del penso111ienl1) filosijiro ,1r¡,mli110. Instituto de Filo ofía. Facultad de
filosofía y Lcrras. niversidad acional ele . uyo. Mendoza. Argentina., 19 3, 229 pág .
28Adolfo Menéndez amará (J 89- L954). Filósofo nacido y fallecido en :Siéxico. atedráuco en la
fücuela I acional Preparat ria y en la niversidad , acional de [é.,xico, donde ha pmfe ado en la
Cátedta de Introducción a la Filosofía.
Por su referencia a nuc t:J:os fine. ce alt.'Ull qu.: a dolfo Mcoéndcz amará pcrrcncccn los
primeros estudios rclevant
bre M. Heidegger realizado. en México, hacia fine. de la tercera
década del siglo ' X (1939). Ha participado en oogre os 1 aaonales loccrnacionales con
prcscntaaón de Ponencia,. Destacamo su participación en el lll ongre o lnreramcncano de
Filosofu. (México, 1950) con su ponencia· 'Vt lo A11hvpología mdivid11alúftl d, hqyy una 11/fett110/11drin
roltttimta" (¡ocluida en su Opúscul Esq11et11t1 dt 1111 ldtmio. Antigua Librería Robredo &lt;le José
Pocnía e hijos.• uc. Argenrina y Guatemala. féx1co, l, D.r. 1951. 61 pág.· pp.41 -59)
De u producción seleccionamos por su referencia a nuestros fin : Do.r tnS(!)'O.r ,obrt { feidtgs!.Cf. Ed.
Letras de léxico. 1éx:ico, 1939. 61 págs.; J:,an,dismoy M11tiris1110. 1éxico, Eds. asa de spaña en
féxico, 1940: l11iciutió11 t1I la Fiwsojiil. Ed . Anñgua Librcria Robredo de José Porrúa e hijos.
léxico, 1943, 405 págs. (Contiene abundante ílibliografia). menester y prttiió11 del ser. México. ¡unio
de 1946, Eds. ntigua Libreóa Robredo de Jo é P mía e lujos. féxico. D.l-. 128 págs.; bqurt11t1

:is

174

Insistimo en l que ya hemos eñalado. La a unción de la
filosofía de la exíst ocia en féxico y u de env lvimi nto se ha
despl gado en 1 marco de la reacci 'n a1 po itivi mo (hacia 191 O),
vig nt hasra aproximadamente la segunda década del ·iglo
y en el
de 'U uperación. Hacia fines d la década del 20, Ja influencia del
po itivismo ba de ·aparecido con lo que pu d hablar e de una
up ración en iféx.ico, d esta conienre del pensar filo ófic europ o.
Es en dich marco en que Adolfo eoéndez amará ha a umido
y ha de nvuelto un filo ofar exi rencia1.
Reiteramos que e torna la xpre i 'n "filo ·ofía xi tencial" en un
sentid ampli ; e decir para de ignar un pensar xisteocial o una actitud
exi tencial o amba co a (un pensamiento una actitud) a la vez29 .
El filosofar de Adolfo enéndez amará, en el que continuamo
ahondando, e existencial en un eotido amplio como ya lo hemos
hecho norar30•
do1fo M néndez amará ha de envuelto un filosofar exist ncial
como actitud xi t ncial, en cuanto encarnada vívida. Ha también en
dolfo Menéndez amará el desarrollo sinuo o de un pensar xi tencial,
encarnado y en má o en meno , teóricamente fundado.
ha d con iderar en lo qu igue, el despliegue del filo ofar de
n 'ndez amará.
En el permanente ahondamiento en el p o ar de dolfo
1enéndez amará 31 , hemos de recurrir una vez más a la consulta d la
fuente primaria · d cir a la obra mi ma de nue tro autor.
1 pen ar inuo o de _\dolfo Men 'dez amará s ha de ir
hilando.
Dicha hilación ha de ir ofreciend aca o de un modo implícito,
latcnt el c mpromiso d l filó ofo en el de 'arrollo de u pen ar
rk

1111 Ideario. Antigua Librería Robredo de José Pomia e lu¡o . uc. Argentina y
uatema.la.
~hico,l,D.r. 1951. 61 páf\S. -m duloso Opúsculo-.
2'i Cf. l\faulde Isabel García Lo ada. Li Jilosojú iste,,rial t11 lll / lr¡,e11ti11t1. .. ". dott1 di..
"lnrro&lt;lucoón".
:l&lt;• Cf. Macilde T. abe) C.lilrcta 1 . ada. "El ro111pm111iJo dd filósefo t11 1111 ji/qsofar existencit11" En vías de
publicaci · n en: "H11111a11i1,d'. Anua.no del entro de Estudios Humanísacos. niversidad
Autónoma de I ue,·o León. i\ue,·o León. ~lonterrcv, M 'x.ic .
11 :Sfaúkle lsabel ,arda Lo.a&lt;la. "lnquiet11d mtlefiJi~ m fiUsr!fns hispti11oa111crira11os''.En: El p,mto tkl
oofllbre m ti i,_e,lo , 1 rksde , Jmcnct1. Colección Perspccavas. t. \'TI. pp. _77-282. hds. ociedad
A.r¡,&gt;cnon. de F"~ solla e ln~lltuto rgcnrin Germano de Filosofia y Humanidad ·. 2 01.
·órdoba, Argcnána. · -' ron1pro111iso di/ jilósqfo en 1111 jiloso/ár exi1/f11rT111". bn \'Ía d publicacion en
ll11mm11ltJS. nuarto del entro de E.tu&lt;l.ios HumanÍ'lico . Universidad utónoma de Nuevo
León. /\loorerrey, uevo Lcon. \léxico.

175

�·
·a1. s;"';smo
esta hilación, a vece implícita y otras veces,
existenc1
..........
explicita, ha de ir surgiendo, iluminándose y_ mostrándo · , a rravé de l~s
texto mi mos del filó oD mexicano; o, 1 queremo , desde u pr pia
expresión.
·Cuáles han de er la cuestiones los tema
é

que e han de ir

hilando, vinculando?
El filósofo la filosofía, y remas característico. de un filosofar
exi ccncia~ v. gr: el hombre Dios, el exisúr -o i e quiere 1~ vid~- Y la
muerte, y la cuestión el tema que con ideramos,_ int gra, : · ilurruoante,
abarcador en un filosofar exi tencial: el compromiso d l filosofo.
dolfo Menéndez amará ha a uroido a la filo ofía existencial
como modo d expresión de u propia nece idad vital, ncarnada: "debo

.
. ,,12
ctmpl.ir commgo .
,
Desde un filosofar existencial, desde una filo ofía vívida,
encarnada y en lo términos de ella ha de desplegar u pensai:. .
'La filosofía puede definirse una vez que se la ha viv1do qu ~
ha tenido u vi encía, aunque parciend de la ubjetividad personal"3~.
Considera Adolfo feoéndcz amará qu ''El filó fo como amant de la
sabiduría ha dejado de er l descubridor para . cr el inventor_ (el
subrayado e- nuestro) o creador ituación que se ac rea a la act1tud
, ·

pocuca

,,34

.

,

,

eguir el desarrollo del pensar de Adolfo ícnendez amara ~o
lle a a destacar el tono cálido y dir eta que advertimo en su expres1on
· 35 .
en u dectr
e quiere hacer notar que la actit11d filosófica exist ncial
encarnada desde la cual nue tro autor de envuelve u pen ar, e una
actitud d;c;d la cual
ac rea - de de una , · ión integradora- a la
actitud del poeta36• Hace notar dolfo Mcnéndez amará que hay
pen ador s qu han dedicado u atención a la vi.da y a la muerte -a
Dio -; y qu al pen ar a dichas cue tiones -al p o ar la vida y la muen -

32

dolfo Menéndez Samaci. MmesltrJ' Prensión dt! Sn; Mld al. p.7.

a la Pilosoft(I. d,1/11 rit, p. 36.
l,ridadón a la Filoso/la. Mla ril. p. 51.
,s f. Adolfo lenéndcz. amará; en e pecial. Alenesler_y P,rci;ión ,:k/ Ser. fk1/(} cit. "Prologo": Esqm111,1
de 1111 fdeario, doto di. "Prologo".
16
f. iacildc Isabel García Losada. "La Ftlo fia en su Integración a la Poda''. ''Epit11dia" Revista de Esn1clios sobre la Tradición. Buen s Atrc , Argentina. ruvccsid.1&lt;l J.F. Kcnn dy.
Departamento de Filosofía. 14 (1998) 24 245. on mreresame esclarecirruemos obre el rema
que trammos.

;3 _ _ _ __.. lmria/'Í1Í11

las desvitalizan" -el remarcado es nuestro-. Si piensan en Dios lo
desdeifican, -los ascetas anto Tomás de quino-..." 37 •
eñaJa dolfo Menéndez amará que 'cuando se interroga a un
poeta la causa de este fenómeno -antedicho- tan frecuente responde":
"El filósofo con sus razones destruye a lo irrazonable Qo que no se
puede racionalizar, lo a-racional -agregamos nosotros-). La razón agrega el poeta- es la única culpable de semejantes errores: la vida se
vive, en la muerte se vive el acto de morir, a Dios se lo adora.... ". " ivir,
morir, adorar -&lt;:orno un acto de fe amando- y creer son cosas que no
pueden racionalizarse" 'En cambio -agrega el poeta- un poema encierra
esos y otros hechos más, pero sin usar de la lógica"38 .
Y nos advierte dolfo Menéndez amará lo siguiente: "el poeta
habla de dos lógicas enfrenrnndo a la razón el irracionalismo de su acto
creador" 39 •
e considera que en dolfo Menéndez Samará hay una visión
integradora de la filosofía respecto de la poesía. El filósofo y el poeta
asumen actitudes "cerca11as": así concibe la actitud filosófica y la actitud
poética.
En dolfo Menéndez Samará, Dios y el hombre, el hombre y
Dios han sido cuestiones "inaplazables" -latentes, no siempre explícitasª las que le ha urgido constantemente responder a través del
desenvol imiento de su pensar.
Mi problema es clarísimo -dice Adolfo 1enéndez Samará- pretendo
superar mi iniciación idealista que hace de Dios una suma de los valores
de la cultura, sin dar de bruces en la posición contraria el realismo que lo
'desdeifica' con predicados y pseudodemostraciones. Esto ya se había
traslucido en mi libro Fanatismo y Misticismo40 •

Acaso dolfo {enéndez amará desde su actitud cercana a la
del poeta, desde su actitud filosófica, busque aspire a no desvitalizar a
Dios a no desdeificarlo. s que a Dios se lo vive, y más aún así, vívido, se
lo adora, según A. Menéndez amará. o quiere el filósofo, un Dios en
sí, desvinculado del existente al que sólo lo uniese la fe.

,1.1 - - - - - - ~ ·

176

37

Adolfo Menéndez Samará. Menestery Pretisió11 del Ser. data rit. p. 56.

38 _ _ _ _ _ _ _ _
39 _ _ _ _ _ _ _ _
«I

Cf. Mmestery Prerisió11 dtl Ser. datiI dt. Ibídw,
Cf. Mmesltry Precisión del Ser, data dt. Ibl.dm,.
• Menester y predswn del Ser data ril. p 7. Subrayamos nosotros par:i

resaltar lo qu se quiere signifi ar.

177

�e ha dicho que el filosofar de dolfo Menéndez amará es
existencial en sentido amplio como actitud y como pensar.
Desde una actitud filosófica existencial en cuanto encamada,
ívida, y, en y desde un tono que he calificado como cálido y directo
dolfo
enéndez amará desenvuelve un penar en 1 cual hay
cuestiones que, desde un modo de presencia latente son constantes
permanentes y que en su desenvolvimiento se profundizan. sras
cuestiones son -insistimos- Dios y el hombre.
Cuestiones temas de un filosofar existencial -entre otros- como
la vida· o si queremos el existir la muerte el compromiso del filóso o y
el filosofar como compromi o. Temas que escin presentes de un modo en más o en menos- explícito a través d 1 desarrollo del pensar
existencial de dolfo 1enéndez amará.
Así se expresa: 'En realidad, todo mis afanes filosóficos
desembocan (el resaltado es nuestro) en dos probl mas inaplazables,
· y e1hom bre como ente co1ecbvo
. " 41 .
10s
n efecto en dol fo enéndez amar' ad más de Dios una
cuestión permanente latente, es el tema del hombre considerado como
colectividad. 1hombre el existente es tematizada "no como indi íduo
no como un 'yo' sino como un 'nosotros' o como lo denomina 1artín
Buber. Dice . [enéndez amará "La esfera del entre"42• Y continúa
diciendo dolfo Menéndez amará:
En el 'nosotros', en el 'entre' el individuo se diluye, de aparece, en una
n ueva categoáa antropológica-metafisica. o se trata de la suma de dos o
más individuos que arrojan el total 'nosotros; tampoco se trata de Wl
'aosotros'que se constituye como relación entre el 'yo' y el 'tú'; no e
posible concebir el 'nosotros' como w1a especie de entes que coexisten
porque están reunidos en el mundo enfrentándose a éste como objeto;
mucho menos es posible explicar el 'nosotros' por un ' tu' frente a 'mi'
pocque también lo convertimos eo objeto, de in.i. como sujeto.

El hombre - ·1 e ·i ·ccntc- c mo y1 e tá onc lógicamente constituid e m
'nos tr s': i no fu s a. i, no p Jria ser p rfcctible ni comunicar en el
diálogo u pcrf◄ ·ctibilidad; el conocimiento
para scr comunicado; nus
wmunicamos porque conocemos y somo pcrfcctibl ·.; 1 'tu' a qwen
comwuco csra n mí, en tamo que . é&gt;lo por so pu do comunicarle llll
p rfcctibilidad; ·I tú me coo ·ene p rquc encicnJ m1 comunicaciónH.

hombr ha ido un problema 'inaplazable" para .. \.doli
Men · ndez amará , cambi 'o l ha ido Di
Ya bemo dich en
lugar+i, qu
filó fos 9u en el
de arrollo de su p nsar --0 en algún lap de dicho de. en okimi mohan encontrado n la filos fía existencial una vía de xpr ión, ti n n
ntre u · pr blerrui , cu · ne, , t ma · --e m permanente- 1problema
de Di , sea para afumar! , sea para n garl .
dolfo [ n ' ndez amará ha de plegado u filo fa como octil"d
existe11cial. en cuanto viYida, encamada, má · gu como un pen ar
existencial ceóricament fundado. u .filo ·ofar upen ar
· tcncial en
un ntid ampli ~"'.
Llegado aquí, pod m
p eguntarno, d . de
Menéndez
~amará ¿gu · filo o fía cxi ·e ncial es la qu ha de plegado, d senvu lt ?
no r pondcmo desde su mi ma expresión:
i ha de so tene e un cxisteociah.sm n • tro
rd rim
la
d n mm, ción &lt;le filo ofia cxistcnclal~1- no puede er individualista, sino
a&lt;.¡uél ~1u po rule un v rdadcro humanism , c. &lt;l cir, una comunid d J ·
hombre libr
· 1 u cxi ·tcocia d ncro d I ámbito d e a e trucrura 9uc
llaman, s cicdad~-.

n la linea del pcn ar exi t nciaJ
a abri t a.red a qui o
r e noce Adolfo [ nénd z amará como el principal rcprc entante de
e a rri oc - d I pen ar fil ófi o europeo.
De. tacam a imismo que . \.d Lfo f nénd z amará quiere un
'atfléndco existcnna/ismo ' el que pi nsa al cxi t nte c n hondura y enticl

dviértase que según nuestro au tor lo establece con insistencia:

Esq,11ma de un Ideariu, dota cit.p. 8.
Cf. Esquema ik ,m ideario. data di. p. 47. Dond adem.í Adolfo
Menénd z Samará rewit a Martín Buber. ¿Q11t es el hombre?. Eds, Fondo de Cultura Económica,
México 1949, p. 157. W,Eds. [hebreo]1942; &amp;Is inglesa, 1948; alemana, 1948; irad. e pañob,
194-9).

4 1 _ _ _ _ _ _ _ _•
42 _

_ _ __ _ _ _ •

178

Ad1 1 o \len ·nd ~, · am:tri Esq11e111,1 de 11n ldt,,riu; lklltJ ni. pp 4 --49.
.\L,rikl lsab&lt;.'i Gar ·a Lo~adn. ( f. u _/ilomfi,1 cd.tlt11rit1I f/1 /,1 Aff,mll1111.-S11s l11/rod1Jd(l1't-J. Bu nos
•\ircI, Argentma, Ed. Plu., km. 199t) 152 p;igs. l.. .B. 9511 21-1352-7.
~,, _ _ _ _ _ _ _ _.C. L,, Jilb.10/ru rxJJtt11d11/"' /11 Jr¡,111t111a.S111 J,,1111dHrton.s.-Bu no ·
Aires,
rgcnnn a, Ed. Plus Ulrrn. 1999. 152 págs. 1.:.B.1 . 950-21 -1352-7. l'.n cspectal:
"l n troJ uco ' n ''.
.¡¡; _ _ _ _ _ _ _ _ • L /.() Jilosojio r:&gt;.iJ/mnal 111 la ~ 1']!,mimo. .... -; da/11 di. con · tensos
clcsarr Uos en c. p ·aal,''lnuoJuc ion".
~~ \dolí,&gt; \lenén&lt;lcz amnm. E.rq11u,111 dr un Urrlfio. d,,1,1 .-il. p. 59.

179

�de ligud de namuno fil' s fo a quien \.
M néndcz amará preficr má que a L H idegg r -a qui n r conoc a
Ja mbra de or n Kicrkegaard 18-.
., dvierte Adolfo 1 nl'.:ndez amará que fartin H idegger
'
•
,. JJ/9
envuelve, u peo ar 'en HJJ esotm.rmo pres1mft10S0)' vaao .
sí · expr a:
humano' al m d

Aqudla frase d c..¡uc el . cr del he mbre e, un er para la muerte es de una
evidencia... 11 s puntos suspensivo. son Je] cex10 de amarál
cvidentí. irna. · rin z¡1n1 todr: formula Hcid • r cr, !:,'l.lll1llildc&gt; lo o¡os
de pecrivamenrc a la humanidad stulrn, pu ·s cr e ,¡uc d scubnó un,
venlad ames incxpre ada; ser para la muerte, e ·cribe el de Friburgo,
cnvoh,icndo su dicho en un e. otcrisrno prcsuntuo o · vacío; por mi part ·
prefiero le ·r a láximo Gorki o a J\IJgucl de namuno sobre c·e tema,
c.¡ue a l lcid ggcr, aqucUo die n con ma hondura } ~cncido human auténtic cx.istcncialismo- guc el alemán.,.'.

Llegado aqul querem re altar lo iguieate: a filo ofía ex.istcnciaJ 51
"el e ·istencialismo", ·egún lo denomina dolf: M néndez amará:
ha tenido un gran éxito enrre los de hnhla e paú.ola. 'in mbargo, - cña.lac. de esperarse 9ue la , ·c¡a, querida v tradicional España vuelva por ~us
fueros pero de pojada de adultcractoncs hI Lóricas } demagógica , que
p r I t¡ue e refiere a I fi panuaménca u salvación c~rá en resguardar su
tradición colonial pañola, vcncrar u lcycoJa 1r1díg na · p ncr los ojo.
en u propias fu rza. haciendo arte y filosofia Je Liga.dos de ini1ucnaas
cxóá a , como la germano a¡ona. 52 •

-lll _ _ _ _ _ _ _ _ _ _-.Cf. lmaiJ,ilm c1 la blfl1'!fia. dula al. p. 3 .
49 _ _ _ _ _ _ _ _ _.Cf. Almult'r y prerisió11 del .in; dt1lfl al. p.53. Expresión c.¡uo: &lt;l 1lfo
erva principalmente para calificar ·l pensar la muerto: en 1 filé. ofo
~!enéndcz
gemuno.
so Adolfo Mcncndt:z amará. /01ulrr J' pmisió11 dd m: d,1/,1 n't. pp. 52 53. C.orki, la. 11110 ( k-:s.ci
i\fax1mmich Pcshko~·). (186 -1936) ac1&lt;lo y fallecido en lo que ho~· es (,orlo, put:blo cercano a
Moscú. no de los más conocido e ·cntorcs
novelistas rnso .. mtrnduccor del realism
ocialista. Ha ido impul~or de idea dcinocrátic , pacifistas r cultumk . De entre su ¡m duc 1ón
s de t;tca una gran aurobiog.nfia. Cf. Gru11 E11rirhpedi,1 Rlil/p. Tomo XJ. Ed . Rtalp. Madrid,
E ·paña, 1981.
SI Mauldc lsabcl :rarcfo. Losada. Cf. Li jilosofu c:xistmdul ttl la ¿ Jryp1tii1a -Sus illtrocl11rlom.•But::no1J"CS, Argmttna, Ed. Plus lJltta. 1999. 152 págs. l. '.B.N. 950-21 1352-7.
~n espectal:
''Tnuoducaóo".
s~ dolfo knéndcz Jmará. J,1id(rrió11 a !t1 Pilo,ofitT, Jata ril. p. 3
Ubro cnoqut:cido por una
impormnte bibli gralia en ca. tcllano, Entre 1,, ucores arad , con sus cmr . pondientcs
publicaoones. , I! t:ncuem.ran: V1cc11te huone y Carlos Alhcno ·rro, dos rcpr &gt;·enlanu::~. entre
ou s, de la Filo~ofia bustcncial en la Argcorioa.

1O

~abe advertir qu . u fiJos lfar existencial I ha I o ibilitaclo a
, \dolfo Mcnéndez amara pen. ar al hombre concreto, a la p r. ona
concreta - i queremos de tacar u dimen ión metafísica- y p n arla, n y
de de le universal Y tam 11~0, pen ·arla, ilwn.inarla, en cuant i in ·ena en
una comunidad cron tópicamenr · .ituada.
r uestro filó ofo, que ba el envuclw la ftlo ·o ía exi tenciaJ c mo
c1dil11d encarnada Yívida, , como un pl'llsar -en má
n menost óricameme fun&lt;laclo, ha de pi ga&lt;l &lt;le de ella u in9ruem&lt;l metafí. ica.
El de arr llar u pen ar, 'xprcsarlo -cxpn:s1ón ~n la que ·u
inc1uietuJ xi t ncial merafí, ica e ha m ·tra&lt;lo con mnte y lau.:nr ·- ha
ignilica&lt;lo para nue rro filó._ofo curnphr con igo -como he, mbr , c m
xL tente y como filósofo-. Lo que ha idci al mi m tiempo, cumplir
con . u "Jc:tino ·ocia[ ,~.i_ l\fcot:n&lt;lez , amar:
a tra,·és del
dcsenv lvimicnro de su pcn ·ar ) de cle ·u cxpr ·íón en _ de ·de un
filosofar exi tcncial, en un modo en má o en meno. xplícito, mu tra
:u comprmni~ como existente, como p ·rsona y como fil· ·o~ .
Y, al mi mo tiempo, mue tra gue al &lt;l .cny &gt;IYer u fil ·ofar, ese
. u fil s far Jespliega también orno ompromi o; ,;qué e mpromi. o?
cabe preguntar. e. 1 ·e re. p&lt; nde: el comproflll'- que dolfi 11 nénd z
amará ha asumi&lt;lo como
sofo ) de de el ual ele envudv su
filo ofar.
ueremo in, 1, tir en d comprorni o &lt;lcl filósofo } el filosofat
como e mpromiso, cu tión qll
una &lt;le la conquista de la filosofía
existencial que no intere a ahondar.
f~~ rema dd compromiso del filó. ofo ya ha . id
arad por

rn,

no otro •.
D1;.1acamn. d rncahlo "sal1·aoon"(Jwh1t=,M,mt; "lib,m m-,m" ,1.: dar hhcrw.J/ li:wrur/ salmr.
\ccpciom·~ que rl' ·alrarno~ l"lltrc ulra~. Cf. Lu1, l\laccb1 Diá1011,1no dt la l.i-11~11,1 l .Jti11J. 1•'. Js. l),.n
lfo. ·o. Bucnr,. \1tc ..• \r¡tcnuna. 196(,. 2( 10 pág~ ) El submado c. oucsu-n pues descamo.
Jesde L hmnlogra de h, ,-1,cahlos iluminar ·l rex10 tld filóso o que nos ocup;1, As1m1smo n
(unc16n J ·I pcn .ir de \&lt;l&lt; lfo \kncndo .'amara se e ·um:1 11ue c~,i pemanclu en \lamn
l lc1elcggcr.
'; 1\dolfo ~ lenendl·~ amar.í. \lt11t111 r ¡ pl't'rtn/J/1 del rrr.. d,11,1 ni. p. 7 "Prrilog11 ".
' 1 \l,1uld1: Isabel (,aró~ Losada. hlom/111 r 111/rer,1m,11, L/ /i/oso/arrwf(/ ,ia•. Bucno~ \1r , rglnona,
1 d.• 1\1111;1g '!-to 191)-1 113 págl;. L'.B.
95!17'íl 096.6; L·.n e~p ·c:1al L:tp. IX 1nurubdu:
"Co111pm1mso Jd 1í111sofu. 1hl verdad cxisrendil ,. l11 prolnd::id dd pensam1c111o'': Ti/ pmsar ,v1I
pm/11,laá" Fn. Rcmm de l,1 :,ic1edad \rgmnna &lt;lc r;¡Jos1&gt;fi.1. ;t \ lll. n" ?.pp.359-266 Córdoba,
\rgcnun,t, 19&lt;J . \Jcmá. Cf. \gusnn Basa,· hrnandc;, dd \' :,lle. Tmt,1d11 d, / •i/4,rn/1a - lmor" la
hlowjl/J ro1110 l'ropnli1111r11 tic S,1h,mo11-. r-kxicu. D.F. hds. Umusa oncg.1 EJium·. l 9%. 29Ci p.ígs.
1 .B.l\ . %8 \l! +P 1- : en c:pccial &lt; ap. l.· "I ilo~ofia} Filos far" donde el füós1Jfo m x1cann -

181

�Iluminem s el ocablo 'compromiso" de d · u mi ma etimología ~5.
''rompro111iso'' e obligación contraída mp ño fe emp ñada, cabe
preguntar
i l fil' ofo a traYés d su filo ofar acaso no , e ha
mp ñado en de anollar un pen ar h orado, pr b , que s descm'l.lelva
como c. pre ión d u er como libertad.
Ir hilando el de arroll del p asar del filó. ofo compr metido,
r conocible en .\dolfo Ienéndez amará, n
ofr ce la cue ti, n
mera.EL ica de un rn d con tanc , p rmanente.
En fect , eguir el de cnvolvimicmo d l filo ofar de f néndez
amará que ha id una peLona, hombr , i11q11ieto, decir, atendí ndo,
la etimología latina (' i11q11ietalio-011i.r f="inquietud, agitación '; ad ·má el
verbo; 'i11q11ieto-as-are (a) ="inquietar, turbar") 110-q11ieto, c.¡gitado n orden
a la cue. rión del er d 1 ~undam mo permite mo rra.r qué m do ha
a muid en C'tt: autor I despliegu de su inqui tud m tafí ica.
1nguietud que ratifica l pen ar cxi rcncial c.¡uc.:: como -actit/1(1- ncal
ncarnada, pres nta en J \doln f n 'nd z amará un de e □vo vimi nr
de e g • propio y que proy eta en el orden práctico.
D . de el desem· kimi nto de u pensar en el plan m rafí ·ico si
bi n oo es un de. nvolvimi neo -i r mático, dicho peo. ar pr y eta en
el plan práctico, el antr p l · gico- ociaJ.
Ir hilando los tema qu e no han apar c1do -a Yeces implícito ,
otras explícitos- de un m do e ns tan te, la.tente en nue. tra indagaci, n
del despliegue d l filos far xi rcncia.l d ' amará, qu hcm mo trad
n u d sen ol imient tambi · n a través d u propia expre ion en
alguno de sus t xto ignificaci,
no ha po. ibilicadu ad,·ertir n él aJ
hombre, a la persona y al filó ofo comprometido ' a su quehacer
fil ófico como compromiso.
f¡ y u
n fi et , i bi n el ma del compr mi ·o
9u hac r e mprometi.d no .e n ofrece e n amplio de. arr Uos· l
tema del compromi o d 1 filó fo tá encarnad y má aún en añad
1

una "ez nL'i.· como a mi,·és de su prolífi
6.t:1-ha msisa.do en el tema cld filo~o ar como
ompromi~o. cuc ción que considera Wla de las conqmsta~ alcanzada , aW19uc insu6ricnremt·ntc
d :m llaJa, por la· Jwcrsas lil . ofía. de la e..xistcoaa. y que Basa\'1: rcmánde-¡; dd \'nl!e
Je. ermu.:lvc en el parágrafo 7 del ap1rulo c11. do.
'' Cf. Real cademi.a •spru1ola. Dittim,nnri ~ la Ul(~lf(I bpmio/a; 21 '. ·ds. ,\ laJnd. 1992.
1•.ds.Espasa Crupe. Madcicl, España. "Contpromim ·• (J 1 latin "ron1prvn,1Js11w i"n.i En la acc.:pción l '.
Je cs1e vocablo se le " blig-JClon contraída, pruabr.a &lt;laJ , fe empeñada"; baj ), ,IC~·paón 'l:.
"t:mpciío", entre oua l'ignificaci ne·; con desarrollos interesantes.

12

n el p nsar de dolfi Menéodez amará -&lt;.JUien in i timo para la
a11té11tira fil ofía exist ncial pid hondura y nrid humano-.
abe remarcar l siguiem . n I d pliegue d , u fil ofar
reconocible su compromiso com fil' ofo
u quehacer filo ófic
encarnado ' roá. aún ntraiiado.
Mene ter y precisión d 1 Ser no ti n punto final ino varios
uspen iY , -die 1en 'od z amará r firiénd e a un de u libro. porque tengo el prop · ito d hacer la egunda part algún día; n
importa que también la e criba con pr mura o intrauqwlidad debo
cumplir conmigo, que e al mi m o tiemp
umplir con nú de tino
social&lt;;{,

Menester y precisión del Ser. He ayuí i nos d t nemo en el
tirulo de uno d l libr d Ad lfi f n · ndez amará como 'l xpr • a
lo que e· uno &lt;le u pr blema en l ·quede mbocan todos I demá :
el r menest r p.!.í ci ión nece idad del r d pr ci arlo d hac rl
prea o.
trata más u un hito en el itinerario filo · fic de M nénd z
amará. ca o a el leirrn áv del de. pliegu de u filo o far, de ese
LJU hac r filosófico comprometid
n id amo importanr el hacer luz desde la eám l gía de lo.
vocabl s5~:

Ímester".
leccic narno por su r ferencia
a lo qu qu r m d tacar la iguient : "La falca y n
idad de algun
c a' . .Acepción prim ra entre la múltipl del ocabJ . -. timol gía: del
laón '111i11isteri1111/ mase.). Pmisió11 ' (del latín praerisio-011is'· fem .) l. "La
bligaci · n o n cesidad indi ·pensable gue fuerza con ·triñe a ejecutar
alguna c ,a· 2.Detenninación. c ncisi' n '.
e d la rim logía de los v ablo · ·e on idera gu e □ dolfo
fenéndcz amará -d un mod
xplicito- ha babi o la lirencia de lo
co1'f!t1atJ.
de la 11eresidud del Ser ' e a i,·cncia de la carencia y d la
n ce idad del
r
ha da&lt;l en I filó ofo unida a la vivencia de la
11rcesid/Jd :Y de la obligación-de SJI deter111inarió11.
o. int r ·a remarcar l &gt; qu sigu . De nvoh· r un pen ar como
compromi. o n cuanto existeot y en cuanto fiJ · s ~ -para el que lo e «

1

"' \uolfo .\h:néndo '.unar.i.. .\fwrsltry prrd.ri1111 ,k/Jtr. Ú11"1 al. p. . Re. altam s nosotro .
' f. J. Cnromin.1s. J. Pascual. l h,rio11tJrio ,rílifll rlil11old;.:.1ro r,11tdl.111n e l11pti11iro. ,\fadr.i&lt;l. E paña, J,d .
(,redo 1'. 1980, 3'. rc:ímpres1cí11 1991.

l

�es de arrollar un peo ar probo, honrado lo cual es para el filó ofo, al
mi mo tiempo cumplir con u ''servicio social ,,s_
e considera que el tema del compromiso del filó, ofo en el
desenvolvimiento de un filo ofar existencial e amplio y abarcante. De
ahí qu iguiendo el de arrollo del mismo se pueda ir hilando I itinerario
de un filo ofar, que es, de uyo inuoso.
Haber s guido el desenvolvimiento del filo ofar existencial de
d lfo ifcnéndez amará en y desde u compromi o c mo per ona y
c mo fil' sofo nos ha posibilitado mo erar en u despliegue a un filosofar
que está guiado por una vívida inqui tud metafi ica y qu e proyecrn en
lo antropológico.
El filosofar exi tencial de d lfi
enéndez amará, hilado e
iluminado en su desenvolvimiento desd u c mpromiso como filó ofo
nos ha posibilitado mo trar la índ le abarcante del tema del compromiso
del filósofo n un filo ofar e.xi tenci.al.
E
d lfo
enéndez amará.una figura repr entativa de la
asunción y d en olvimicnc de la filo ofía exi tencial en 1éxic y n tal
entido lo hemo con iderad .
Jn i tim
n lo , iguienre. Adolfi feoéndez amará ha a umido
y ha desarrollado un filo ofar existencial -puede decirse- en un entido
amplio. Es decir el filosofar d
d lfi fenéndez amará
e:dslencial,
com actiL11d c mo pmsar. e puede decir que su filo ofar exi rencial
por la actil11d, n cuanto ha de eovu lto u filo ofar de, de una actitud
vívida encamada. imismo el filos far de dolfo Ienéndez amará es
xi t acial como pensar. .\ í con iderado, como p o.ar, a ume, en su
de arrollo, un ton Yivido, encamado y, en má ó en menos,
teóricamente fundad
Habiend llegado a e te punto, detengámonos a considerar al
llamad ' rupo filosófic Hiperión'.
Por qué no proponemos ofrecer en esbozo al 'Grupo filo ófico
Hiperi · n' . Corr pond preguntar e. Y no ocro r sp ndernos. P rqu
dicho grupo ha asumido ea México a la filosofía de la cx.i tencia, de
algún mod como iosuumento conceptual
Tema, •I del serwio J(Jdal del filósofo, en d que insisrimo ) que ra hemo. crarndo. Cf. ~!atilde
fsahel García Lo. adi. Pim(!/lo e Í1Jftgmaó11. -El jikm{&lt;,r l'Ofllo l'Ía-Bucno · Lr , Argentina, F.ds,
Almage.&lt;to 1994.113 pags. l. .B.N.95 -751-096-6. En e·pecial, Cap. XI. stmisrno: ''Elpemorro11
probidad''. En: Rcnsca d la. ociedad Argentina de Fil soffa. Córdoba, Argentina, 199
11. nº
9; pp.259-266. La h"losojia r;,;..¡,trnd11/ e,, la ,, l'l,mlina -S11.r lntrod11rtom-Bueno. Air s, Argentina, F.J.
Plu Ultra. 1999. 152 págs. l. .B.t . 950-21-1352-7.
5t&lt;

a.,

j

4

En dicho grupo 'Hip rión' algw10 ele u miembro e han
acercado, &lt;l alguna manera, a la filo ofía de la ex.i tencia a fin d laborar
una filo ofía del mexicano.
L han integrado jóvenes e. tudios
de la filosofia. Ha ido
fundado y organizado por Leopoldo Zea. hacia fine d la década del 40
(má · precisamente en 19-1- ).
no d lo integrante del grupo "Hiperión 5., Emilio ranga. ha
eñalad guc a1 abordar el e rodio del existencialismo le ha guiado 'un
afán má, bien o un proyecto: l proyecto de utilizar en un fururo que
qui iéramo que fuera inmcdiaro... us repertorio conceptual para dar
una de. cripción del hombr mexicano.,,
Con idera e te autor que lo que decid d valor del
existenciali -mo es u capa idad de dar base a una descripción istemática
de la exi encia humana, pero no d la existencia n ab tracto, ino, de
una xistencia humana , ituada, en ituación de una cxi tencia humana
encuadrada o w1 'habitar geográfico d terminado, n un medio ocial y
cultural también determinado y con un legado hist 'ric preci oGl'.
E te integrante d I grupo "Hiperióo'' Emilio ranga, a travé de
u expre ión mue era gu lo miembro del dicho grupo -algun de lo
cual s, como es u ca o, han encontrado n la. filosofía de la existencia
un medio
in ·trumento c nceprual- han utilizado es in trumemo
conceptual - la filo ofía de la existencia- con adecuación a u propósito
de e claree r e como pen" adore , como filó ofo existentes inserto en
una d rerminada comunidad c ·pacio-remp ralmeote ituada.
Hao llegado a la filo ofia de la xi tencia, n sotr preferimos
' filos fía xistencial en busca del in crumento e nccprual que
nece iraban.
na con ideración aparte cab hacer respecto del propó 1to del
grupo "Hípcrión' de elaborar una filo ofía del mexicano. Y una
' ntología del mexicano'.
En este tema estimamo reb'anre deten rno:. i e ne dem s
que la oncol gía -e tudio d I er en cuanto er- es omología sin más. 1 la
1

' ,rupn filosófico ljUl." ba trJtado de elaborar una filosofia Je! mexicano. hnm: . w; integrante~
figuran. a&lt;lemás &lt;l Le polcf., L&lt;':l. su propulsor, Emilio llranga. Joayuín :-.Iacgre.gor, RicarJo
C;uerm, Jorge Pomll~. y l .ws \ illorn, enir otros. \lgunrn; &lt;le los aule. dan a conocer a la~
úlosofias &lt;le la ~ ·ccnaa, en su \·emón fr,mcesa.
w hnulio Lrang,. (. acido cl 25 Je ag ro &lt;le 1921 } fallecido el 1! de octubre Je 198 ). U.
''/::.1/Jtl)'Q de 1111,1 011/0/~1?,111 tlel n1r:;..1em11J ''. En " _u;¡Jcrno~ \menea no ·" :-.léxico. nº 2. l 949, a.\1TI, pp.
l3&lt;i 1-IB. En speci, 1p..:rn1.

I 5

�filo ofía ver a sobre lo univcr al, 1propon r e lab rar una filosofía del
mexicano es una ' provincialización de la filos fía" en la expresión de
gu. tín Ba ave F mánd z del Valle61 •
la luz del pen ar d ste
prolífico filósofo mexicano, cuya obra ha ido y continúa i ndo
ugerente para no otro gueremo esclar cer la t mática que no ocupa.
J.o, miembros del grupo ' Hiperión", algunos de lo cuales han
ncontrado en la filosofía de la existencia una ba e conceptual adecuada,
han incurrido en una v1 10n regionalista extrema en una
provincial.ización de la filo ofía", al proponer e una "oncología del
.

elaborar una erdad univer al en una circun tancia concretamente
mexicana obre otros hombre igualmente mexicano " 63 •
gu tín Ba av Femández del Valle ha in i tido en el
dar cimiento de u pen ar acerca de la temática de la mexicanidad o i
qu remo , u filo offa de la mexicanidad.
elecci namos un texto qu
con ideramos altam"nte
ignifi.cativo:
1 m_. ·cano - [hombre y cultural in ub tancializarlo - no c. má. c¡ue una
ver t n _
de lo humano. Y esa ver. ión peculiar de lo humano sólo puedo
&lt;l ·cubrirla por lo. camin de la filo ofia de la cu1tura64 ".

,,

mexicano .
Agustín Basave Fernández del Valle quien asume una actitud
dialogal -según lo hemos s ñalado en otro lugar-62 entre la vi iones
uuiver alista regionalista extrema ha de envuelt la temática de la
mexicanidad o i gueremos los fundamento de la mexicanidad es d cir
su filosofía de la mexicanidad; -hombre }' cultura- desde la iluminación
d lo que 1hombre como per ona hac : la cultura.
De de u pensar metafísico "antropo ófi.co -centrad
n el
hombre como per ona- gustío Ba ~lYe Fcmández del Valle ha
iluminado e ilumina el árobit de la cultura. o efecto, de de u p n ar
filosófico -desenvu Lto significativamente en su eta metafí ica- a trav ' s
de u obra, y como una d las proyeccione d u filo fía, gu tín
Ba av Fernández del Valle de envuelve la búsqueda de lo fundamento
de la rocxicanidad, o si queremos, su filo o.fía de la m xicanidad.
La temática de la mexicanida~ lo hemo dich e ins1 tuno en
ello aparece en gustín Ba ave Fernánd z del alle d arrollada como
un stilo colectivo de vida, como "una ver ión de lo human " como un
modo de ser en lo universal". D de esta visión de pliega u filosofía de
lo mexicano - hornbr y cultura- o i 9ueremo ·, su filo ofía de la
mexicanidad.
Para gustín Basave ernández del Valle es po ible fi tjar 'una
filos fía con tilo nacional" en u ca o, una filo ofía univcrsalm nte
álida, construida por nacionale con el inconfundible sello o e rilo
mexican ". Y Lo , en cuanto guscin Basa e
rnán&lt;l z del \'alle
considera guc 'un filó ofo mexicano (eo su caso) c ncreto pu de

ab c l gir, entonces de de lo . eñalado hasta aquí. que en
gustín Basave u filo ofía d lo mexicau
su filosofía de la
m xicanidad co11/lem una filo o fía de la cultura.
.
.,_ \gu ún Ba ave Fernández del · allc n s ofr c -·egúo ya hemo
dicho- como una de las proyeccionc d u filo ofía u filo ofia de la
mexicanidad la cual -insi ·timo en ello- coolle a una filo ofía de la
cultura; e decir, el iluminar, l clarecer lo fundamento de la cultura
to e , la tarea del hombre coro pcrs na, lar -creación de valore .
Con ideramo importante re altar qu algunos de lo miembr
del grupo "Hip rión" -como ya lo hemos indicado- e han acercad d
alguna manera, a la fil sofía de la existencia, a fin de hacer una fil ofía
del mexicano la cual en rigor habría de haber e limitado a r una
caracterología cultural del mexicano65 •
Por gu, hemo pr sentad en e bozo, al grupo filo ófico
Hiperión ' cab preguntar e. Y no re pandemos. P rque dicho grupo
"Hip rión ' ha_a umido en féxico la filosofía d la xi tencia, d algún
modo corno m trumenco conceptual. Ha reconocido en e a linea del
pensar filo ·ófico europeo una ha e c nccptual adecuada, un instrument

Agustín Basa,e FemánJe7 del YaUe. 1 ncaao11 _y estilo de Afo.7ro. -Fmulanm1/o.r de In \fr:,.,ica11idad-.
léxico, D .F. 12 • 1989. Ecb. Limusa. 1051 pági,. l. '.B. '. 968-18-31 12-8. Cf. pp. 36-37.
62
f. nú comcotario a 1'orarión y ali/o de ,\ lb.iro.-F1111d11111e,1los de ltt ,\ltxic,inidad-. data. rit. ,n:
Sapim/itJ. Depanamenro de Filosofía. Facultad de f il ofia y Letra . L ru,ers1dad Católica
Argenri.aa. n.178 (ocHuc.,1990) p.314.

Ci. F,USán Basave Fcnándcz del \'allc. l ()(JJ(ÍfÍnJ rstillJ de Mixim. F,111d11n1mlos de lo 1\ fo.iw1idt1d-.
dota rit. p 39. demás, Marilde Isabel 711.rcía Losada. ·LJ Filosojia to111O Propedi11tir,1 de So/1!dfÍÚ11''.
1lumaniL'ls. nuario del Ceotro ele Estudio. Humanís ticos. ru\'er tdad Autónoma de I uevo
León. Momer_rev., uevo León ~léxt o. Tomo 25 (1998) pp. 611 -6 1 . ora a "Tratado dt Pilosojl,1.
-Amor ,1 la F1/osof,t1 como Proptdi11tim de n'1'tldó11" . de Agu tín 13asm-c Fcrnándci d I Valle).
¡,.¡ /\gustío Basa,e Í'em ández del Valle. l 'ocodó11 , uti/o de Mi:dm. -....-. data. :ir. pp. 111 in fioe. El
ubrayaclo es del autor.. Resalmmos en negrir.i n sotro..
6' Cf. gu tín Basa ve Fernáadez del \ allc. Trotadn dt Fiw,ofia- , 11110, ,, h, Filoso/Ta tofl/O Propedi11lic,1
dr nh•ndó11. Méxirn, D~F. 1996, Eds. Limu a. l . .B.1 96 - 18-4471-8.294 págs.• f. pp 28 1-2 2 y
ss.. •n 1al cnudo, scnala gu IÍn Basayc Pemández del \'allc que ha ido 'amucl Ramo el
iniciad r de ~a _corriente ~~ caracterología cu.ltura.l d I mextcano con u obra: f./ perji/ Jd hofllbrr f
la ml111r,1t11 Mt:-:1((). ( .oleca n Austral, B . A.. 135 págs. '. Ed. 1951 ).

186

l 87

61

63

�para e ciar ccr al exi r nce en cuanr tal , rambién en cuanto ir crt n
. .J- r n t , p1cam
.
una J t rmina a e mum.dad 1ruau;i
'O t '"'.
n la pre nt indagaci ' n hem
s guiJo la a, un i 'n Y
de en olvimiento de la filo fía xi nciaJ en [ ·xico a traYé. del
d arr llo del fil
far d do. figura r pr' cntaciva : \nr ni
)'

A&lt;lolfo Ienénd z amará.
,\ imism , hem · hozad al llamad ·• ,m¡ o Hip rión".
haber delinead al grupo filo · fic "Hiperi · n' ha re. P_ ndid a l &gt;
iguiente: el grupo ' Hip ri · n ha a. umido en 1'xico a la tilo _o fía _Je la
ex.ist n ia, d • algún m d , e mo in:trumenc e nccptua.l. En ·te l ,
dich grup ha re on ciclo n e a lín a del p n ar fil ófic ur p o s
&lt;l cir en la fil fía exL r ncial- una ba conc prual adecuada un
in ·rrumcnto acorde para e lar cr al xi tente en uant tal y también
en cuanto in. n
en una det nninada e muní&lt;la&lt;l
. pac1 tcmp ralm ·nte ·icuada.
Bfülioarafia
J

1- .294.

------------- r 'ocarió11

dt México. -h111da111e11tos de la \lexic,midad-Ed.
I..1mu a, f\féxic . D.I· 198 l. .B. . 6 -1 -311 _- .
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e. pañola, 19 9).
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Porrúa 1922. \ faJ . Libruia Pc&lt;lrc Robml1 .193 .

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Completas T.11. l . \\[ 19-3).

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- ---------- - -;. I 1 J;xistmcia ro1110 T:.m110111ífl ro1110 Drs111/c1is , ro1110 mtlarl. 1'.
:\lé.·ico D.•. r~d.-.• 1·. 1 o \lo&lt;lcrnu 1919; 2•. \.fex.rcu. ~J. &lt;le la
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h&lt;lu a Hin Pubhca. 19-H 203 pag..
- -- --- ---bmr 0111plt.1,u. T. ll. ru,·cNidaJ , cional t\uconoma de
\[cxi o, Dirc cton Gen ·rnl dc Publicaciont: . ~Pxico, 19

Di·:, 1 l•. Pro. Ilis/r,nJ dd P 11st1111iento Pilosójiro A1)!,111tino. In nruro de 1%rofia.
Filo-ofia r l. ·tra . nh-t:rsidad 'a 1onal de urn. \fen&lt;loza
.
'
\rgcn □ na. 1r .

Fa ultad d

\Jixiro •\Jodemo ·, 191 ; _•. b.l . J la e retaría de •.ducaci ·m

\RCÍ \ L&lt; &gt; Al \, \lanl&lt;lc l:abd "F.I pwsar m11 pmbidt1d". Fn; Re, 1 1 &lt;l · la
o ll'daJ \rgt·11ana &lt;l • h.losoti . a. \ '11 J. n" 9 Cúrd &gt;l a, \rgcnrina, 199 .

Pública. 1943.

J ,k nu :tro tnrcr· l.1 e n:1d r.m · n del grupo filo:ó
anahia •n csr:i 1ncfag.1nón ,1 SU$ 1nce.gra111 . , ·n pJm ul.1r

1 8

1w

I hpcnon en uanr cal.

o

-· "el Pm.r,1r Í'ramdo dr \lm111el ·1J11 ...,J/o Cútas''. 'a¡uwJi,i'.
Dep,rramcnro dt' Pilo:-nfia. l ••• A. Bu ·ne: \ir·:, .\rgenúna. l~n , fas d •
publicacroo
l

19

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E rudi s Huma~ rico . niversidad 1\utónoma d · 1ueYO
' n. u ·vo on
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Librería Robredo &lt;le J sé P rrúa
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hí1'0 s. u . J\rg nnna
· y G uatemal . léxico

· Dos ensayos sobrr Heide

- - - - - - - - ; El pHeslo del Hon,brr efl el iglo .'OJ desd. Antbica. c,ciccl, d
rgentioa de FiJo·ofia e lnsriruto Argentim
1e.t1Tu'lno &lt;le ilo ofia y
Humanidad s. ,olección Per:pccti,·a ·. T.Vll. ór&lt;loba. rgc.otina añl 2 l.

l. ~.B.

-92
n v1as de publicación; "ll1q11iel11d .\ le/a¡isiro en Filósofos

Hisp01111a1TJerica11os '.
- - - -; ''El mn,pro111i.ro del_filós~fo m 1111 filosefar existe11dal" En ·das de
publicación ' n: 'Hu111a11i1as".
uario dd enrr de E. rudio · Humanísricn..
Univer idad ut · noma Je uevo ón. uevo León. 1 nrerrey, 1' x:ico.

------- - -----; "F.I Pensar Bxistendal de A11to11io aso':
''kto11io aso (Jextos sig11[firalivos)''.

n vfas de publicaci , n.

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hot11bre en el nglo )(XI desde A11Jérica.. Colección Perspectiva.. . VII. pp. 277-2 2.
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fadnJ, E paña, d.. )redo: 1•. 1980, 3'. reimpresión 1991.
ds. Don Bu co. Buen . Aire:,

~

RÁ, Jolfo, "De la A11tropolog1a i11di1idflalisla de hoy y 1111a
lltfeva so/11dó11 roluti11isla" (Incluida en .u )pús ul &gt; ,sq11e111a (l 1111 ldemio. Anrigua
190

féxico,

L1brena Robredo de José Por.rúa e hijo . léxico. D. •.

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É D .. Z

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Jo é Porrú, e lúj .. ~uc.
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---------; "La Fi/osojít1 en íll lntegrarió,, a la Po .ría·•. "Epi111elia" -Rcvi ta &lt;le
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ni rsidad J. l◄•
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Argentina, 1966.

er.

191

1

n " uaclemo .

�LA CONCEPCIÓN DEL SER HUMANO QUE
SUBSISTE EN EL DISCURSO ESENCIALISTAESPIRITUALISTA DE EMMANUEL LEVINAS
lng. alvador ilYeyra Flores
fae tría en srodio, Humaní ticos
Institut T ·enológico Je
studios uperiores de 1onterre_

Emmanuel L ,'IDa. nació en Kauna , Lituania en 1906 de padre: judío .
Duraot la Primera uerra fundial cuando I jército alemán tomó la
ciudad, la familia emigró a crania. Levina, vivió en Ru ia vario al10 y
en 1923 se in taló en Francia, obteniend evenn1almente 1'l nacionalidad
francesa. 'n 192 y 1928 a i tió a la conferencias d Hu s rl y de
Heidegger o Frciburp.
La filo ·o fía de Levina · está dir ctamentc relacionada con ·u
trágica exp ciencias durante la egunda ucrra undial ya que la
familia el u mayor murió en el hol cau t , y él mi mo fue pri iooero
d guerra en \ lerrumia. e ina. murió en 1995.
Levina fu influenciado profundamente por la filo ofía de
Heidegg r y u n cionc de
r ahí" (Da-Sein) " er en el mundo" (I11Der-lf7elt-Sei11) y " er en el mundo" (Sein-211111-Tode). La bra E/ Timtpo y
el Otro 1 r úne cuatro confcr ·ncia pronunciadas p r Emmanuel Levina
en 1946-1947. Apareció publicada inicialmente n 1948 com pane d

1 Lcruias Emmanud,

U

11,111/)0 1· ti Otro. E&lt;l1c1 ncs PaidQs l bérica. S.,\ ., BarcdonaJ 99.l

19

�una obra colectiva. En la concepción antr p lógica qu Levinas xpone
en sta obra el hombre aparece como w1 ser c mplejo rico en
característica propia , de una naturaleza tanto espiritual como material.
uchas de la tesi que propone Levinas onde contenido ampli y e
refieren a hechos y ocasione importante · de la exi tencia hwnana. e
mencionan a continuación la tesi má importante de evrnas, con
relaci ' n al ·er humano y u característica .
La noción de riempo y su significado para comprender al cr
humano, es el tema preponderant ntre otro que trata Levina n e ta
obra. E ·ta noción refl. ja la infl.u ncia d Heidegger y su obra: Ser y
Tiempo.
rema de la muerte y u mi terio le a igna Levinas también un
lugar importante.
n concepto d gran ignificado, que Levina reconoce en el
hombre, es el d er una per ona, con toda las grandes implicacione
contenida en e t concepto. Levinas se refiere al hombre como er
finito al hacer. una pregunta bre el tiempo. ·• ta e una noción
acorde con la realidad l jos de una ap l gía del súper-hombre, per que
no lo reduce a algo similar a lo animale , como hacen otra
.
.
concepciones reciente .
te filó ofo percibe al h mbre c mo un er acial, que actúa
ante con el 'otro" al que LeYinas llama e plícitamente L"prójimo' . La
relación con lo otro , ocupa un lugar imp rtant n la concepción de
L vina : 'la relación con los demás, el cara a cara con l
tro. , el
encuentro con un rostro en el que el otro se da }' al mismo ti mp e
oculta. Lo otro a umido' son lo demá ... estarna rodeados de re y
de co a con la que mantenemos relacione . fcdiaot la vista, el tacto,
m &lt;liante la empatía o el trabajo en común, e tamo con tro ".
Levina expre a e to afirmando qu I hombre e tá clocado de
una ociedad, la qu
manifie ta n diver a figura como el eroti mo.
la paternidad y la re ponsabilidad respecto de lo demá . Es a í coro el
hombre d
vinas es un ser que ama, con ce el amor a tra ' del
erotismo, que ngendra al hijo, por la paternidad, que r conoce que
tiene una re pon abilidad con el o ro h mbre que encu otra a u
alrededor. 1 hombre de Levina
consciente d la diferencia qu hay
entre el "otro" repre entado por el débil, 1 p bre, la viu&lt;la y 1
huérfano"· en comparación con el uj to al x:pre ar: 'mientra que yo
soy el rico y el poderoso hace m ación d la acción virtu sa y d la
difer ncia e encial entre la caridad y la jusricia.
194

Dentro de u concepción antrop lógica, para Levinas hay un r
qu es nombrad como "lo Ab olutamente tro lo Tra cendcnte lo
Jnfinito"; calificativo mediame lo cual . ce autor hace r ferencia a
Dio . Lc,mas también s r fiere a Dio como ese Dio intelectual" v
r conoc qu el hombre tiene una relación con este ~ r.
·
tros temas importante que definen al hombre de acuerdo con
sta concepción son la ubjetividad
mundo, la oledad, la eternidad la
mat rialidad del hombre, l trabajo el dolor l ufrimienro el uicidio la
. xua~dad humana, la voluptuo idad la caricia, el goce, l¿ feme nin o la
infanaa la sahración, la expcri ncia social l porvenir lo alimento. , la
razón, la luz y el conocimiento.
on re pecto a la carencia qu e le perciben al er humano en
e ta ~onc pcíón al hombre de Levina l hace falta darse cuenta de que
no ,1Y en oledad, aunque diga: ' oy en . ol dad. Por ello el r n mi, el
h cho de que yo xi ra mi cxi rir; constitu e l elemento ab olutamente
intran iá o, alg ·in intcncionalidad in r~laci ' □". É ta
una manera
exagerada d exprc ar l hecho de gue cada er humano ti ne una
int~~ridad incomuni~able la cual no impid que pueda tener y tenga
relac1on con ·u eme1antes y con el mundo qu l rodea. 1 hombre de
L vi.nas le hace falta liberar e de alguna ataduras que le impone d
filósofo com e a tendencia a la oledad, que tiene u ba es, rná en
una literatura nihilista que en una mi. ión moral de ub istir con la ideas.
Al hombre de Levina le hace falta liberar d e e encerramiento
ob e ·i o en la relación con el otro' en el ámbito ocial, que ciertament
1mportante pero n al grado qu le confiere Levina : hav otra
relacion
imponantc para el er humano y debe hab~r una
j rarguización ntre lla . Al hombre de Levina 1 hace falta ten r en su
mente un marco de rcfer ncia más amplio comp ·ensivo e tructurado
de los valores fundamentales: la verdad el bien y la bell za; un marco
qu cont nga t i filosófica obre aspectos imp rcantes del í mismo
como hornbr de su ituación en el mund , y de u ida en sociedad·
aspecto como su puesto dentro del rden de la naturaleza, su
s njbilidad • t roa e interna u d seos e impulso , 1 pensamiento y el
1 □guaje, la xperiencia de la voluntad, la unidad ustancial de la per ona
etc. ~o poca palabra , un marco de r fcrencia que contempl tod el
hombr
onsrituido d un modo orgánico y con una arquitectura
unitaria.

195

�Entre las aportaciones al conoC1IIUento humano que se
encuentran n la concepción de evinas, e examinarán con má d talle
dos de la má importantes m ncionadas en la citada bra: la noción de
hipóstasir y la noción de hay, qu e tán estrechamente r lacionada .

La noción de hipóstasis

É ta e una noción d tipo ntológico de gran profundidad, cuya
comprensión
vuel e esp cialmente laboriosa entre las demás t i ~e
Levina en parte por el e tilo literario que emplea el autor, un e tilo
m tafórico y abundante en paradoja . Por principio el uso d la palabra
"hipóstasis" para ignificar lo que pr pon Levinas . bastant
cue ·rionabl , dado que e ·ta palabra tiene un senrido preciso no ·ól n
la 6Jo ofía, como la er ión griega de la palabra ' ub. tancia' , ino
también en r ología.
on la noción de hipóstasis Levina paree hacer un intento
heroico para de ·lindar l limit entre el exi ·tente y u exi rir para
examinar la relación entre ambo , y para explorar la po ibil.idad d una
di ·ociación o eparación entre ello . En este int nt Lcvina incurre en
alguna contradicciones con igo mismo, como e explica en seguida.
Habiendo afirmado anterionn ore que la oledad aparece como
la unidad indisoluble entre el existente y su acción de exi tir, ahora
expresa que: concebir una iruación en la que la soledad fu ra uperablc
significaría experimentar el principio mi mo del vinculo que liga al
exi tente a u existir. ignificarla acercar e al acontecimient ontológico
n 1 que el exi cent contra la existencia". En e t pum , L vi.na
formula la noción de hipóstasi.r. "Llamaré 'Hipóstasis' al acont cimiento
merced al cual exi tent e liga su exi tir' . Lo que igu on dos
pregunta que
hace Levina ·: ¿Es indi.oluble est vínculo entre el que
existe
u exi tir? ¿E po ibl r montar e a la hipóstasis? oo , 1
plantear e esta pr gw1ta Levinas ha mpezado a devaluar u
afirmación obre 'la ·oledad . P ro no
detien ahí: lo que igue es u
intento de cliso! er lo qu tan dogmáricamente llamo indisoluble.
Recurriendo a Heidegger, cita do términ s empl ados por u ma rro: el
términ femeinigkell, que ·pr sa pr cisamentc el h ch d que el exi tir
iempre e· poseído p r alguien agregand el com ntari d H idegger
encontraría absurd admitir un existir sin xistent y el t nnino
GnJJorjenheil, que suele traducir e por de amparo o abandono· Levinas
196

agrega que, de ese modo, e subraya una con ecuencia d &lt;licho cennino,
siend nccc ario traducirlo p r "d-hcc/Jr,-de-ser-tttrqjado-d la exi tencia. Y a
partir ele esa con ecuencia que e "subraya", y de · ra última a:aducci 'n,
L vinas comienza a deducir afirmacione · orpr ndente · injustificadas:
"Es como -i el exisrente no apa.recie e roa que una existencia que le
pr_cede, como i la xistencia fue e indcpendient del exi ·tente, y el
ext tente qu • halla arrojado no pudi se jamás con errir:·e eo dueño d
la cxi ·tencia. Jusram me por e o ha abandono o d samparo. E, a í
c mo toro~ cue~po la idea de un exi tir que ti ' ne lugar al margen d ~
no otro , 1n ·u1eto, un ex.i tir ·in exi ·tente". La unidad que afirmó
l e,wa, que era indisoluble. ha quedado disuelta.

La noción de hay
L ·vi.na . e pregunta: '¿Cómo aproximarno: a e t cxist:Ir sin
xistente?"· y en apoyo a esta te. is propone lo sigui nt para realizar e ta
aproximaci ' n: "lrnaginemo · el retomo a la nada d toda la co a , ere
y persona . ~ os encontraremo entonces con pura nada? Tra e ta
destrucción imaginaria de todas la co a no queda ninguna cosa, ino
s lo el hecho d que bay. La au encia de todas la. co as e convierte en
una suerte d pre encia: como el lugar en el que todo e ha hundido
como una atmó fera den a, plenitud del vacío murmullo del ,ilencio.
Tra esta de trncción de lasco as y los sere , queda el 'campo de fuerza
del existir impcr onal. Algo que no es sujcco ni sustantivo. El hecho de
exi, tir qu
impon cuand ya no hay nada. E un hecho anónimo: no
hay nadie ni nada que albergue en si esa existencia. E imper nal como
.iluev o 'hace calor'. n xi tir que re iste ea cual ea la negación que
tntent desecharlo. Trremi ibl existir puro . Y para mayor énfa i ,
LcYirias repite casi exactamente l que acaba de expr sar: "El exi tir al
L¡ue intencamo aproximara s e la acción mi ·ma del cr, que no pued
xpr sar. e mediante ningún u. tantiYo, que e. vcrb . E te exi tir no e
su cepúble de una afirmación pura y imple, pue. to que iempre ·
afirma un ente. Pero
impone porque r, ulta imposible negarlo. Tra
toda negación, r aparee · e ta aanó fcra de ser, este ser como camp de
fu rza,' c mo err no de toda afirmación y de toda negación. o e ta
nunca a&lt;lh rido a un objeto qu es, y por cUo l denominamo
anónimo" .

197

�Levina .intenta apr ximar e a e ta misma situación por otro
camino prop ni ndo para se el cas d I in mnio ~º. co~c p~o muy
tri ial como para apoyar
n l para demostrar el e~-ur stn • 1 b ~~ •
m ap , o a e ta propue ra qu ha hech . : m naona qu t~m_b1 n
podem encontrar n H idegg re ta c ~ver1on d la nada en xi
L ina continúa con su afirmactoo s orpr ndcnte a pr po u
d la hipóstasis del hqy. ' El · tir in ex.i tent~ que llamo htry, e el lugar
e va a producir la hipóstasis .
v1dem m~nte no p dem
0 el qu
e •plicar por que
pr duce' . L vi.na no llega muy le¡ con su noci ' n

ti:·.

d hipóstasis.
con es o argum mas y afumacione , Levina con,idcra que ha
qu dado demo trada . u cesi d l ·· rir sin cxisccnt. cuan el , bien
peo ad est s argumento n pa ao _de er un _gran e¡erac10 r tone ,
poco e n inc n t y qu n llega a ju ~ficar la te 1 • . I Á&gt; _q~e e d du~e de
toda e ta afinnacioo qu hace L vma e qu el . tu: e antenor al
existent , e alg "qu le preced y ·t úlrimo . urge d I prim ro en l
acontecimiento d la bipóstasi.r.
Lexistir a u Yez apar ntem nt ur~
de la nada: ' 1 hecho de exi tir que e impone cuando ya no ha ' nada ;
tras la destrucción imaginaria de toda las c as, er · y P r na_. in
duda • t e un modo in ólit que tien el ex.i tente d aparee r.
En c mparación con la tesi d Levina acerca del hc!J com ' l
llama a] xistir sin ex.i t nte t , is bastant e ca a de cont nid , . e puc
menci nar la t sis del •hrry' del Dr. Agu tín Ba a e • mánd z del Vallé
te is amplísima y llena d cont nido , que afirma que 1 campo.d~~ b,.!J''
abarca no tan ólo la co a real, ino también el m real, la p 1bilidad la
nom1atividad y el ente fic tici . o su doctrinad la 'Habenda" L''ha ',
para el Dr. Ba a,e
un conjunto indi crimin do de tod lo nt ,
todas las normatividade de t da la p ibilidad ; la forma g n ral de
preseotru: el nre la posibilidad y la n rma la estructura d ofrecimient
primordial.
'oo r ·lación a Lo r ducci nism
que ·e cncu ntran n La
concepción de Levinas, el má importante o l que in urre s la n c1 □
de ' el otro" la gran preponderancia qu le da a ta te is, o d trim nt
de ou-as t i tanto o más impor ante , en la articulación de una
concep ióo balanceada y orgánica del r human .

~ Basave h :roi ndC't d I V:ill , ,\gu rin. "Tr11tado dr jilosojid' C.1pitulo \ . Ednonlll I.JJTiu a, .,\ .

~[éxico. D.F.

19

La influencia &lt;l Heidegg r, n la ceo.tía antropológica &lt;le Levina ,
ev:id nte; ' e te últim la r con e d un modo bastanc e.&gt;..-plícito.
on algunas de -u e is, L vinas parece querer c locarse un pa o
d lant el u maes o al pum de qu e ha dicho que Levina - e un
autor qu da el iguiente pa a la noción de • Do-sein .
l a ma ria de l r duccionism · que s ob ervan en el texto d
Levinru e pr &lt;lucen p un u o xce ivo de gir metafóric . al d finir
concepto . ucho d esto. giro
o forzado y d cabellado .
citaran alguno ej mplos de reduccioni mo
implifi.cacione,
xagerada que apar c n n ca bra d Len.na :
" ...Lo ctmdenda es el potkr dumlÍr."
•• .E sld 111011ert1 de estar (JCl,Pado consigo IJliSDJO, es la 1110/cnalidad
del s1!}eto".
' ...El n111ndo es 1111 COl!Jimlo de ali1J1tt1lol .
' ... Los alí111c11to.r son lo que caraderiza nuestra cxistenda c11 el
1J11111du".
' ... I~ l11z es &lt;lql(e//o n,en:ed a lo mal hlfJ algo q11e es distintu de 111i,
prro como si de ,mte11Jano salirse de 1111".
' ... Morir es com1erlirse e11 la con1J1oció11 ilt/áfliíl tic/ solloZfJ '.
... El hecho de q11e es i111posi/Jle n1oril'.
"... I pon1e11ir es lo otro. 1A re/adán con el pon,eflir es la relacio11
11/ÍSDIO COII otro .
" ..1..a rida cutidia11a es 11110 pn:octrpación por la sakación. ,s
11111cho 111ris q11e eso, y para lllllrhos ho111brrs, es /Jll!J poco de eso'.

cgún puede apr ciar , Le\'ina convi rt la m táfora en
definicion . mo vu l lírico de una in iración p ' rica e ta fra e.
, tán muy bi n. orno cxpr ione &lt;l una fil ofía, dejan mucho qu
de ear. vi.na. le asigna papcle mu imp nance a algunas noci n
que clifícilm nt lo pu d n d empeñar y además Je crea relacione.
in st nibles con otr · concepto .
mo jempl está la noción c.l
ufrimienco: ' ... partiam . del ·ufrimienro com l ac ntecimi ot en l
que e cumple toda la ledad xi tente
d cir. toda la iot n idad d u
vinculo con igo mism , l definitivo de u identidad ...
La e ne pci , n mrop lógica de E. LeYi.na e pr nea como una
pr pu ·ta de tipo e pi.rituali ta amplia y variada en su coatenid ,
comparada e n tra
oncepcionc c ntemporán a~ muy c. tr clrn
como la de artr las de I s on&lt;luctisrn ; qu conticn r i humanista
r lacionadas e n alguno d l t mas perenn qu pre cupan a l ,
199

�hombre · como el rema del tiemp , l tema de la mu rte. Tambi ' n,
c ntiene otra t is bastante ab traer.as y poc conectada, e n la
pr ocupacione d la vida cotidiana, como la_ te is de la _soledad, la e~ is de
la /Jipóstasis, la re i del bt~y etc. __, n es ra . teslS s . apre°:1 que. Levinas ~
d dica a trabajar la aogo ta veta de la .auna filo ofica ma r cien e . ma
de moda, con la consecu ncia d gu e ta concepción
queda lcios de
abarcar al b mbre compl ro.
.
La tesi y nociones d Levina e tán n un bu n carrun para
in ralar de nuevo a la filo ofía en d up mo papel rector que le
c rre pond a e ca di ciplina ~n la existencia h_~ amt papel qu h~
perdido relevancia desde hace ttempo, por la parc1alidad y la ~ breza de
alguna d La concepciones filo óficas moderna y contemporan a .

ETICA E CIENCIA Y TÉCNICA
F NDAME TOS PARA UN MECANI MO DE
PROTECCIÓ A LOS OBJETORES ÉTICOS

uillermo M. Eguiazu. AJbeno ~forta PRO ABIE
lirrha F. Huisman Investigadora CIUR
Ro, ario - Rep.

gen una

Inttodu ción
.·i t n numero s caso en guc las per. ona n su lugar de trabajo . e
hall~ frem ~ i~acione que pueden unplicar o ·igruficar un ri sgo ya
. a directo o mc.lir cto, para las p 't ona expue ta acto · no écico qu
pued n p rjudi ar n tc.,da la ocic&lt;lad frent a los cual deben optar por
re L&lt;;tlr. e pa i,,an1cnt denunciar abíertament 1•
-f

Esto ·e da fundamencalm ~me en l

fici

cpe cien n que Yer

e n tecnologías de alro ri g ; pero tambi ' n, profundizand
n el
en que, en lo · ofi io. gm: tienen gue ver con la génc is d [
e nocimienro, creación y aplicaci '&gt;n de tecnología .
~n gen ral, est'l, persona. , cuand llegan a t.i ·1tuación limit
en que de cubren l riesgo ci _e ·n en la di yunciva d callar no;
P ro en la mayoría de lo. ca. o d ·ben callar por temor a rcpce alia 2.
: Bultmann ,\ . "G,u11.rm/qs, Gml1,1c/it" ¡..,:naur \ 'crlig l. n 1-426-~7225-6 pg. 2% 19%.
- Bultmann. A. " ltf/ tltr J/111/,mr/í.rtr 11' I( l.nlisr/4 lt 1SJt11.sd111/lrr 1111mdM g1 t1/flt'h 11'1:rdm so!IC11 "
"-naur.\ 'crhg '\49 PPi- 199'.

200

201

�Pese a la po ibilidad de represalias los acto no ético
constitu 1.:n un problema; 1 cual como frente a tro pr blernas
enfr m; a la per ona a ad ptar una actirud re pons~ble de tratar ~e
re l erlo; 0 irresponsable de quedar. e e tátic y oo atmar ~ resolved .
La actitud de r ponsabilidad ética ao ólo ~ aplica ~ _aguell
a pecto directam nte vinculad con el ser humano in cambien fr me
a probl mas que pueden significar rie g para el co .~.te~~. .
El afronrar con re ponsabili&lt;lad un acto no ea~ unplica ~- m
dij la posibilidad d repre alias· por ello, tuvo
o d_ creao?n la
Inicia · a d Protecci · n Ecica la cual es un movmu nro me mao n~I
qu ayuda a la persona~ concr tas en ·u compromiso ético in interfenr

':11~º

la vía legal

normal s:,.

I. Hi toria de la iniciati a de protección ética

La Iniciari a de Protección •rica fue r ada o Alemania por el
Dr. uenter Emd como proy et de la red I
. El Dr. • mde había
' ido in e ti.gador en una empre a que r alizaba cib rn~tica_ y en un
room nt su inventos fuer n utilizado para cabeza. uit ·üg nt d
misile _ El como pacifi ca,
a e e u ; per la eropr a re olvió
el conflicto jubil.ándol .
ucho otr caso pucd o ce citad : A
ikicin M. am.tnu
van Buit nen, I. Herb r y r\. fotta. Todos e t ca o cien n n común
per na que n u oficio n nnal dcscubr n situacione r ñida con Ja
ética que perjudican a la oci dad · e re Í~t n a f rmar p~e d ta ·
mismas por acción o por omisión, ya ea a apañarlru o a beneficiar
on
llas. •sto les reporta dificulcade d diver a índole ~dru:1entalro nt
económica al entrar en conflicto con el pod r y la autond.ad .
J a iniciativa &lt;le protección ' rica ti ne corno fin el ayudar &lt;le
cfü·etsa man ra a e ta per ona . crualmen te, ayuda a numer a
per onas de odo I mwid que han demo ·erad que u carea srá
profundaroen
relacionada con la ' cica. La continuadora. del Dr.

uentcr Emde

actual rcpr

manee d

Bultmann7•
II. La protección ética en ci ncia . tecnolo ía
La cien ia } tecnología se hallan actualmente en un pr ce. o de
aurocrírica y d sde una p tura dogmática en que la doctrina e mriana
po itiva, i bi o había su rituido a l dogmas r ligio o , habfa su cituid
a é. t s por dogma ' ci ntífico. o men e tri to y que obli an a una
adh ión ciega. e ·o tuvo a ~ el d gma d la in cuidad del obj t
t en l ' gico concreto, ba ado n una supue a infalibilidad del m ' t c.l
ci nrific empicado para g nerarlo. i apar cían colateralidad
ine perada nociva a l.a salud e las e n ideraba excepcion · a la regla.
La acumulaci ' n de ca
que c ntradccia.n est d grna 11 a a hacerlo
tambalear. r\crualmente e bu can alida má r ali ca. a la cue. tión cada
vez má candent de lo colateral inesperad en la écnica, que 11 va a
c nflicto evidente
ntr di. cinta · cuelas o m j r a í di tinto
programa. y paradigma ''. quí d b n tener cada v z má cabida lo guc
. e encarguan de e ' taS colateralidade , como objeto propio d
tudio, n
10
una búsqueda incondicional de sus cau a .
t\ ra bú qu da ha contribuid la e o aración de falibilidad del
conocimiento I grad científi.cament fundamentalment expre ado por
la cuc. ti?n ambi nta.1 J la cu . ti ' D ecn génica o t cnopatog ' nica.
Este e un ca o muy particular. en I que la persona: pu d o
ballar siruacione reñidas con la ética t:n todo el proce o que a de de la
génc i.
l con cimient , de arr llo de tecnología , prneba , difusión
ma ·iva &lt;le la mima . Exi ten con cimient
(tecnología ) que on
emplead au □ con la videncia d la e'ii tencia de acío en 1 s mism ,
acíos que pueden significar gu ea la técnica de arr liada a partir d 1
mi rno~ cxi tan d f cto que a corto o largo plazo in1pliquen un daño a
la salud para las per- nas dcfiniénd s n l cgundo ca como

7

Dcoc~-i, L Comentario m Oian·Q Li , orió11. C11ad por R ic.himan - Ro ·ario 2( N)2.
~ Hw:,mao Fuemc R. ;\-l. '·( o n1e11l1.1ril)J sobre kJJ b11 r.r tti;-,u ~ 1111t1 f011d11rt,1 tcoM.,girn111tnlr .rmlwiblr'' .
l

"R

mhicntal4: 11 -127, _001 .

, ·c1rn1cder, . . ~mdc ;,, Laufs, U., "ll"m11 du.r c1n .r.rt11 111•111 sa t-füh1sd1 /i,111dlm III drr
abht1mg,gc11 , Jrbtil-b 11 &amp;J..~l&gt;tr i11 Ko1iflil¡t1dlm". G. Emde \ 'erlag ['.\: PE. 1995.
1, Deis. ror D. "Btmftrth11dK t "crt111mr,rt1mg i11 t!tr l·o,wlJ111~·• Ln \ 'eml~. I BN
825R-31W ·

pg-s. 553 1. 1997.

l ESPE/Ed1ikschuctzinmam·c "Rm,dhmj' ,111 dit l 111ter.r!J1etzrr 1111d Sy,11p11tlri1,111te11 dtr filhikrd111rtz..
illitinli1\ ". ppg 1 4. 2lMlll.
L'lkalo 1. ''Die Mt!IH1dfl/op,1r drr 11iurn.rd1,¡fí/ithtn Fflrrd11111~S/)roJ!.rllllll!tr" I ' B. 3 528-08429 255 pgs
\ 1cwcg anJ : hn Vl"rl. g 1982.
~ Kuhn, T. . 1~, ,•r/mrhlf&lt;1 dr t,r Rrl'(Jfllrmru.r Ciwtíjit&lt;1s''. Bre \' arJOS. Funde de Cuwrn Ecooómit.1
ppg 'H9. l'J95.
111 Egw=. (,. M. } \lona,
. "fe.111,pt1/~~1110/ogl(1: l ,1,1 lo11tn1J11ai111 0 1Jripk1111r p,mJ 1m Fe11ó111um
Tra111dirriphi1,1r''. N ll mb1em.al Año 1 'º ..i . Número 4 . osm 200 1. pp 48-64. 2001.

203

�·, de onocuruento,
· ·
"t cnogenia'' 11 . E ta ap1icac1on
. re'cru·ca

m·

uficienre

e,'idcncia d ino uidad obedece al hech d pri rizar el ben ficio
económic re p et a la eguridad d la, i dad 12.
.
---inalment ya
otra n el asp et de n rmativa internaaonaL
cuando
constatan e lareralidade
vidente en determinada
r enología ; y e to no vita qu sean nviada a tra part del mundo
callando us colateralidad 13.
V mo , ent nce , gu la pe tecci 'n ética en ci ncia y recn lo ria
deb e.tar present o puede ser nece aria en r da la etapa. del
de arroll hasta la aplicación del c nacimiento; a aber:
1. gén -· del conocimiento
2. d arr 11 de t enologías

3. prncba piloto d esas tecnol ía
4. difu ión masiYa d e a e cnolo ·a.
S. detenci · n perrni o d u o o exportación al d tectars
colateralidades tardía .
-; t esquema indica en ~ rma

int · rica lo. cinco punto crítico·

en dond la prot cci 'n ética es nece aria ya qu en cada una de lla no
olo deb n realizar e esaicto. controles de calidad ino que además,
deben e ner. e en cuenta e tricto, controle éticos, a fin de qu no deba
Uegar al punto igtúent sin un e ntrol pr vio_ y, de cr p iblc, ~,ritar la
de un obj t tecnológic con p tenciales tecn patogerua . E n
alguno ca
e imposibl conoc más pese a la_ buena voluntad de 1
actore ; pero pequeñas falta" ética ll van al 061 t final que e nlleva
colateralidades inaceptable .

:R r.&lt;lit• ra l. Bi 950-67 3
Ol2-6 pgs 41 1994.
,
12 Eguiazu. ,. M. y lotr.i, \ . '7rn1o¡w1oy¡.·110/o¡,i~:. ·11J l111pliu111mJr rn _S,~/111/ ll11111i:1w J• ..l:.a,11on11ras.
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/ • 10: ,urrru/,1d &lt;k 111111 t trida 11onfla 1111i1rr111/'. ., .R. ,\mbicmal 2:46:58. 19%.
11

\lotea A ''Teroogmolu¡µi 1 'trdod_r T=1r1J 1Jct1111deJ

204

m11t'f11mC1tJ1"

L,

III. La ética en el mundo científico académico: ¿e obvia, o debe
er e accament explicitada?
• s un lugar c mún qu l científico no d be mentir. El Premio
obel Dr. L I ir .i mpr rep tía a quien le preguntaba cuáJ . eran la
&lt;lotes principal . del invc úgador. Repetía hasta el can anci :
"Fundam ntalm me no m ntir". Ponía e ta, ·rrud ant • que fa vocación,
talento lab ri i ad, y n estaba errado. En la in t:igación ci ntífica
el fraud r el ngaño también pu d ne car pre. nre 14 •
Ahora bien e t ueoa mu ~ am bigu ya qu xi ten trunbi ' o
·ado e.le verda&lt;l _ m mira, y d be un preguntarse: ¿ n qué ituacione
un 1nv 'gador e conrr ta con la r ntación d m nrir? ,; 'uándo un
r sultado ha sid modificado en forma menriro. a para que no c ntradiga
al fi nómeno a la curva e perada? ¿ uánt
p c , cuánto mucb ?
¿ uándo . ha utilizad del poder que da pert o e r a una me a
c,·aluad ra para que un
u di ·cípul
ime ante del propio grnp
de trabaj obten an entaja ? ¿ uán o de ra influencia es p nnitida y
cuándo no pu c.l ·er pt:rm.i ·da? ¿ uánd
ha xcluido un traba jo
innO\·ador por sus falla
eocial ? y cuándo implement por envidia
cólera dd evaluador gu piensa: ~ Por qué no e me ocurri' a mí? ¿Cóm
d tcccar pr cozm ·ntc una falla emocional del e aluador en la e aluación?
¿ ué m cani m eficient pu de haber d ren ión r al y no
administrativa de dictám n n gatiYo ? ¿ óm distinguir cuando d
evaluador dice n porgue no implem me por e modidad o mied a 1
nue,·o y no p r ue
ncia.lmence l pr .entado ea d baja calidad?
¿ u, mecanismo diciente xi ten para come lar la calidad del acto
e aluariv ?'' ·Quién valúa a qui n y baj que pau obj rixas?
En gen ral e ta preguntas se up rúa qu se haUaban implícita
n t d a ro valuativ , y rara vcr ran explicitada .
E. fácil
tecmr o t da e tas actitud el perfil ec n · mic .
\lguna, propen n a di criminar a in stigad r gu pudieran mole tar
a íntere e e cable id · Lra , a b neficiar a algun y discriminar a otr
en la obrcnción de inccn \ , . ·ub idio. de inve. rigación, te.
1

1 ,óm ·z l lcrrera. C.. "l :l¡ra11d1 )' rl o¡gmio r11 k, imv;.I/{~11dó11 amli/ir,i''. Edimn 1
CI -- , (1). 1984.

205

�IV. El trabajo del Parlamento ueco
Paradojicamentc en uno de los país d nd se realiza la mcn r
cantidad y calidad de falla ética n ctenaa técnica urgió la inquietud
d evaluar y i temarizar las faltas más comun . Criticando d
de emp ño ético de 1 científic , realizando c mplejas di 'cu ·iou s. n
una comi ión ge. tada por d patlament u c . A ~ de ·de 1 e n c1do
fraude d Piltdown hasta los plagios rná inocentes en las pre encacion s
de tesi o te ina han id e alua&lt;los con detenimient 15

a&lt;lmini trativo, sí olament
n la p rfección formal de 1 pa. o
interm dio.
Por . t , uo
mbud man uni er itari pu d int rpr tar la
equidad de un dictamen más allá de su perfección formal.

VI. RIPCE

u objeti o en nuestro medio

RIPC ' e la organización filial de
• P • en nue tro paí
ti ne como objeto el ayudar a · bjet r
o disidenr
ético .
principalmente en ciencia y écnica. n obj tor ético n c1enaa técnica
pu _d in~ rp~ , tar e
r as manera , en t das la , tapa del proceso
d un . ugac1on aplicaaon d arroll y tapa e mcrcial de un pr duct .
.
En_la ra~a- científica, pue~e. er aqu 1 que n acepte negociar L,
bu qu da m_c ndictonal del c n cum nto en tema crítico, o que U YM
a compr m1
on el m di arnbi nt o la ·alud hwnaoa, 0 bien a Ja
~anera en qu . r sp ta la id a y la pr piedad int l ctual m ral de ]os
uwemorcs o cread
(r · t ocia a coaumria f, rzosa r part d
0
fondo no 'tico, te.).
'
' n la rapa tecnológica, aquel que no ac pt callar colatcralidad s
d l pr duct n cuesti., a p rqu e ta e op n na un negocio ma i 0 1 •
hn la etap_a de enta
com ·cialización, c.¡u l qu
b erv
fraud y adult raa . ne , aun la má comunc gu generan ituacion
para la oc1edad
re i ta a formar parte de ella .
n ca
conocidos d 1 ' whistle bloJJJer1' en mpre a. nucleare
ea U
sea p r ona llamada en inglé ethical di nler e halla in rm
~~ot a la pr ion que el medio qu e ben ficia c n el pr c d r 0
ct1co l hará n DTlalm nre a p . ar de la, pr me as de ayuda O buena
,. lunta&lt;l. e muy difícil qu de. d
1 ntomo gue cau a [
comp rtamien no étic reciba ayuda.
i no . e cambia fácilmcn e un dictamen equiv cado d buena ~
c~n ~ no
azón e lo cambiará , i e halla c mp.t m tído 0 ~
1tuac1 n s de ocuJtami nto de proc dere no ético .

? ~-

V. El Ombudsman Univer itario
. • o la niver ídad d Karl ruhe, eminenrem ne tecool 'gica, ·e
ha gestado un mbud man universitario, ya que lo perjudicados por
comp rtamieot no ético prefieren acudir al mi mo an es qu hac tlo
p r la vía ad.ministrati: a normal, ya que la mi ma n cont mpht. si la.
pr misa n las que ha ó un acto administra ti o eran correcta 100 u
perfección formal J isrema legal difícilmente da marcha atrás a
dictámene
cu stiona u idoneidad fundamental, ól le importa u
p rfección fonnal E t deja a qui n acud al mi mo en _1 m~nd
cienúfico acad · mico totalmente iuerm , puesto que las modificaaone
r ale. a dictámenes err · neo ólo e logran por acción política y to
tá ligado a la di creci nalidad en alguno ca o. a la arbitrari dad de
actos de la autoridad 16 .
Así por jempl con la siropl aplicaci, o del métod d ignorar
lo realizado hacer hincapié en lo no realizado,
n la imple ub er i -n
de otorgami nt de val re a det rminada pauta ,
pu de fra uar
cualquier dictamen de una c rrú ión valuado a ya ' ea a favor del
e aluad o en contra de él. a vfa administrativa/1 gal sól sirve pata
confirmar el dictamen, per n para ·u re · íón esencial. ol pued
r
declarad nul i x.isten errare formale n 1 e crit , pcr como un
teorema qu parte de prerrlli as fal a , aunqu codo el d sarroU ·ea
correcto el resultado será equivocado.
to o L· interesa al mecani ro

l

,., WF. "TERHOL l. B. "God std í Jmk,,i,rgM" ( ood Co uduct m Res:it-a.rch) ~lats ' . 1 lans o r,

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26

1 Pu. z1.1i. A. "Pror11d11!~l o/ llit &lt;.mffirwcr: '11111/e,'i,r.r J11r Sri111tr 11111/ bngmuniig it1 1hr 21st
.\totkhollll ht!d 111 .\1ndlm/111,S11,,cJr,¡ /.1 to /J( J11t1c ::?.000.

_07

(1111111

�VII. RIPCE

la ayuda a los investigadores en situaciones critica

abemos qu avanzar e~ 1 con cimiento e una frase muy
.
·
innumerables nbetes.
. .
amplia y qu nene
del ue decide a anzar en el conoClllllento
Aquí nos ocupruno_
~ al
l ez sin concesion ni acced r
en tema . de alto comprorruso oo y a a
a propu sta no éticas del ent~rn~di ionalmente realizar e e avance
U na persona que decide mc~n c
Hica erá norrrutlmente
en un campo e pecífico en una iorma esp . e is
.
dministrativo e aluauvo •
.
impedido P r el aparato a .
. ., ,
enseñanza es con iderada
La libertad de mve~~a~ion . Y 'fi
n alguno paí es está
~A, el mundo acadermco e1ent1 co.
fundaroenllll en
.
. . , p r e te moti.v la presión para que
a egurada en la propia ons~t\.1C1 ~ara re tringir la libertad del
determinado temas no e 10 ~ uguen p
L di criminaci' n a
.
d er realizada ab1ertam ote. a
in esugador no pue e
· ·d d
ap van en la
l de arrollo d u act1Vl a
.
in estigadores qu para ~
d
d~m;ca 'll ci orifica e da en forma
.
.
d
evidentemente
nece aria liberta aca '-'-'" ,, ·
d 'herramientas
- , · dir eta al negarle un mmuno
de obstn1coon _in _e .' . aliz~ . , de u ob·¡eto de estudi . e 1
.
la míruma ID orooon ac1on
trabajo y
.
o un marc teórico prestado .
obliga a traba¡ar en lugares y_e
,
forma directa a un
La ob rrucción casi nunca apuntara en
. . t
.
.
d t do En e tos ca. os se procede de la s1gu.1 n e
cuesuonanu nto e 00 · .
l
. i e decid in estigar un
.d
p r 1emp O tre. caso .
manera: con 1 cremo
.
·
ciclón de un ilo o
.d
de plaguicida en el polv1llo que arro¡a un
.
res1 uo
. .
lvo de carbón impregnado con benzoprreno
elevador termmal
el P .
d
d la e mbu tión- o la
· do al aire com pro ucto
d
que pue e er arro¡a
má
se pueda generar
practica de mojar el grano para que pe e

?

aflatoxina. 1 . lid d no se prohibirán en forma dir eta e tas
En a rea a
·
.
,·
al dcmo ttar que
.
. .
ue ueden tener con ecu ocia crmcas
mvest1gac1one 9 P
, .
d b O r ustituidas. Pero l
L0, 01·cas rr o' n ea o no et1.cas
rácticas
tccno
P
0
· a·
e dira' que nl
. ,,.,...,;ento -endra, en forma tn
1Iecta, ya sea porque
.
cue oooau....
. .d
O a anee en e
.
. m lo d terminar plagmc1 as no es u
el p.rimer 1e p
, .
, i
.d de crita· que el P lvo de
conocimiento porque la cecruca P 1a_ . 1 o
.
l se ndocarbóo o el benzopireno se hallan ampliamente descn~o ' enun av:Oce en
que el in tiga.r l agua de má n l grano no c n ntuye

el conocurnento porque el agua se determina simplemente con una
técnica ampliamente descrita, en el tercero.
De esta manera, lo nuclear del problema se deja de lado y se
desacredita la pregunta de fondo por evaluaciones tangenciales. El
mecanismo de exclusión consiste en dejar de lado lo esencial de la
pregunta y evaluar una suma de tangencialidades. De este modo se
ignora como inexistente el objeto de estudio y la suma de
t:angencialidades no es suficiente para otorgar el subsidio, la promoción
del trabajo, o de las personas involucradas en el mismo 19•
Por otra parte, si quien realiza un trabajo se resiste a integrar un
equipo de cortesía con investigadores poderosos que, aunque no
entiendan la pregunta, o la tomen como de interés accesorio, están
dispuestos a coautorizar cualquier proyecto, será simplemente dejado de
lado, pero no por esa razón evidente de proteger la propiedad intelectual
o moral sino simplemente por elementos secundarios como puede ser el
no contar con un grupo de muchas personas; ni la acumulación de
muchos equipos analíticos todo esto a pesar de que pueda haber
producido avances de entidad en fonna modesta20 •
Por otra parte, se niega el acceso a propios becarios, ya que se
niega la ~stencia del objeto de estudio y de esta manera se cierra el
órculo vicioso, ya que la formación de recursos humanos se permite sólo
en la disciplina de los investigadores poderosos del equipo de cortesia.
Por no acceder a amoldarse al sistema o a aceptar sus
condiciones, no se obtienen medios ni personal; y porque no se los
tienen es el argumento que esgrime el mismo sistema evaluador al decir
que "no se Clienta con s1ificiente vo/J,men de trabajo"; y por este motivo no se
otorgan medios ni personal. El sistema crea, así, un círculo vicioso.
Esta historia es común en investigadores que desembocan
inadvertidamente hacia un tema cada vez más comprometido y crítico
por su naturaleza. El sistema los excluye en forma indirecta.
o
menciona al objeto de estudio como argumento para justificar el no
otorgar apoyo al proyecto. De ser así la actitud discriminatoria podría
quedar muy en evidencia. Ahora, ¿cómo y quién los puede ayudar?
Es evidente que si ,ceden a las dos presiones: a) La de cambio de
objeto de estudio y b) a la de integrarse en el equipo de cortesía, de

- - - - - - - - - - -,-,
C d
. R . earch) Marn G. Hanssor, Editor .
• h 1m , B• ''GoJ std 1fiorsk,1i11trt11
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20 Op. Cit.

208

209

19

�ambas formas tarde o temprano su programa será "reestructurado" o
" normalizado" y no cumplirá sus objeti os primigenios. i bien habrá
posibles beneficios económicos para los participantes, el avance en el
conocimiento en un tema científico de trascendencia social será
finalmente el único petjudicado.
Aquí las organizaciones de protección ética pueden ayudar. 21
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21

210

1111d

211

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Amor como profesión pura</name>
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                    <text>no precisamente econo011co, esto puede ser: establecer programas
permanentes de limpieza y deshierbe, siembra de árboles y
mantenimiento de las tumbas. Convendría trazar y pavimentar los calles
y camellones de terracería del interior, así también sería útil que las calles
fueran identificadas con nombres. Se sugiere además que la
administración del lugar levantara un plano del terreno para emplear
convenientemente los espacios que quedan por utilizarse. Estamos
seguros que las sugerencias que aquí se establecen modificarán el estado
actual en el que se encuentra el panteón adquiriendo una presencia más

digna.

870

Sección Quinta
CO MENTARIOS Y RESEÑAS

�COMENTARIO AL TRATADO DE FILOSOFÍA
DERECHO DEL DR. AGUSTÍN BASAVE
FERNÁNDEZ DEL VALLE 1

DEL

Prof. Dr. H.c. Heinrich Beck
Catedrático Emerito en Filosofía en la
Universidad Otto-Friedrich
Bamberg- Nemania

Para entender el horizonte espiritual y el formato intelectual de esa
"Filosofía del D erecho" expuesto en grande, se debe hacer
primeramente unas o bservaciones iniciales referente a la personalidad y
obra del autor en forma concentrada.
Agustín Basave Fernández del Valle es considerado como uno de
los representantes más significativos de la filosofía cristiana en la
actualidad; no solo en su patria México y en Latinoamérica, sino con un
efecto más amplio a nivel internacional; una filosofía cristiana la que bajo
la influencia inspiradora de la fe cristiana que sabe manejar de modo más
efectivo los métodos filosóficos que son capaces de darnos luz
señaladora a los problemas actuales, científicos y existenciales. Basave es
Dr. Jur. (en la Universidad Complutense en Madrid) y Dr. Phil. (en la
Universidad de Yucatán y el Ateneo Filosófico de México) y enseña
Metafísica, Antropología Filosófica, Teoría General del Estado y
1

Agustín Basave Fernández del Valle, Filosojia del Derecho. F1111da111e11/osy prqyecció11de lajilosojia

Jurídica Editorial Porrua, México, D.F. 2001, 965 páginas.

873

�Filosofía de Derecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León y en
la Universidad Regiomontana, en donde, por mucho tiempo fue Rector.
Él fue organizador y Presidente del Segundo Congreso Mundial de la
Filosofía Cristiana en 1986 en Monterrey, uevo León, México y es
actualmente el Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía y de la
Sociedad Católica de Filosofía. Le fueron otorgados muchos doctorados
"honoris causa" en diferentes universidades y premios internacionales.
Sus publicaciones científicas que son numerosas y traducidas
diferentes idiomas abarcan, sobre todo, las áreas de la Antropología y de
la Metafísica, y también, por ejemplo, una interpretación del sentido
metafísico de la muerte2, de la Filosofía de la Historia y Cultura, de la
Teoría del Estado, de la Filosofía Política y una Filosofía del Derecho
Internacional. Para ello, con su amplia extensión de su punto de partida
filosófico, es característico una disputa abierta y constructiva tanto con
los espiritualmente cercanos como también con los de tendencia
filosófica contraria, así con José Vasconcelos, el gran metafísico
mexicano de la Estética al que le dedico recientemente una disertación el
filósofo mexicano Alejandro Ostos Á vila en Roma, así como con Miguel
de Unamuno, José Ortega y Gasett y Franz K.afka. Una buena
introducción y conjunto de las bases de su pensamiento, ofrece Basave
mismo en su obra Tratado de la Filosofía, Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvación (México, 1995)
En la Europa de habla Alemana se hizo conocer primeramente a
través de su libro Tres Filósofos Alemanes de nuestro Tiempo (Monterrey, Mex.
1977), la que presenta a Max Scheler, Martín Heidegger y Peter Wust,
desde el punto de vista de un latinoamericano cosmopolita, en especial
también, su ponencia muy discutida El Hombre y /o Humano, Hominización
y Humanización, en el Cuarto Coloquio Intercontinental para la
Antropología Insistencial Filosófica. Desarrollo de la Humanidad a través del
encuentro de Cultura Occidental y Orienta/ 1986, en la Universidad de
Bamberg3. Al mismo tiempo se debe mencionar aquí su ponencia
estimulante y llena de ideas Los Derechos Humanos, sus bases filosóficas y su
realiZficiÓn bqjo la consideración de México en el simposio Los Derechos Humanos
en el Dialogo Intercultural que se realizo bajo el patrocinio de la Academia

a

2
3

Véase Metafísica de la M11erte Madrid, 1965
Minutas de Congreso, 1988, Tomo l en la serie: E scrit11ras para la Triadica y 011todi11á111ica,

Frankfor

874

E urobpea de las Ciencias y las Artes en 1997, en la Universidad de
Bam erg.4
. Sobre esta ,base de la personalidad científica y de la obra
pu~licada de Agustm Basave Fernández del Valle sobresale ahora s
"Fzlo:of!ª del Derecho•: _con la cual completa de ci;rta manera, toda s~
c~e~tlvidad de pensam1ento. El libro se divide --después de un prólogo (6
pagma~) _- en tres partes, con ~n total de 21 capítulos. La primera parte
(30 p~ginas) comprende la mtroducción a la temática la segund
(apro~adamente 500 páginas) su desarrollo histórico y construcció;
(~proxunadamente 400 _páginas) del despliegue sistemático. El autor
cierra la obra c?n un registro ~fabético de autores citados (6 páginas).
.
~a pnmera parte mtroductoria resalta primeramente la
diferencia entre "ciencias Jurídicas" (en el sentid~ más estricto
l
palab~a) Y la Filosofía propia del Derecho: mientras aquella solam;nt;
descnbe los hechos ~mpíricos y las estructuras inmanentes y lógicas del
Derecho, pregu~ta esta por las razones últimas, es decir, el ser más
profundo Yel_ ongen ~el-Derecho (esto significa por su causa efficiens) total
Ypor su sentido y ob¡etivo máximo (por su causa fina/is). La plenitud de
los aspect~~ f problemas resultantes se muestra posteriormente a través
de_ u? .análisis de la dimensión jurídica del hombre. Así está en el
pnnc~pio de la :ilosofía del Derecho la elaboración del cuestionamiento
especifico filos~fico _Y en esto incluido, el primer concepto del ser del
Derecho, es decir, la idea inicial del Derecho.
La segu~da parte histórica no solamente intenta una Historia del
Derecho, ~s decir, de la Filosofía del Derecho, sino se esfuerza más allá
por una Filo_sofí~ del D_erech? e~ su alcance histórico. Se trata aquí, no
solo de la Histona de Filosofta, smo también de Filosofía de la Historia·
la forma de contemplar y la crítica son fmalmente filosóficas.
'
El . estudio histórico empieza con las ideas filosóficas
correspondientes y los pueblos orientales y de la antigüedad grecoroma?a, avanza de allí hacia la patrística y la escolástica medieval (en
espec1al Agus_:111
' d e Hi_pona'. Tomás de Aquino, Ockham) y sigue la
Es
cuela E~panola de Filosofía de Derecho, en especial en los siglos de
~ro (especialmente_ Francisco Suárez) y la filosofía jurídica y política en el
~glo ~e _la mode:ru?~d (Hob~es'. Rousseau, Leibniz, Locke, Kant, Hegel,
atenalismo Histonco y Dialectlco). Un último capítulo se elabora

1/

d

4Minutas de Congreso, 1998, Tomo 14, en la Serie "Escritos... "
875

�especialmente extenso (por más de 300 páginas) con las ~end~ncias
contemporáneas, como el Neokantismo, Historicismo y Soc1ologismo,
Positivismo y Pragmatismo, Estructuralismo y Existencialismo, la
Escuela de Fenomenología y los conceptos actuales del Derecho Natural.
Aquí también se muestra un especial conocimiento de los autores de
habla alemana (como Rudolf Stammler, Hans Kelsen, Gustav Radbruch,
Erich Fechner, Helmut Coing, Johannes Messner), sin dejar a un lado
otros espacios culturales.
Con todas las atenciones para detalles y diferencias posiciónales,
el interés de Basave se dirige a las interconexiones de sentidos del
"material" de las posiciones individuales representadas de hecho. Busca
realizar, al mismo tiempo, los grandes movimientos históricos de la "Idea
del Derecho". En vista de que quizás algunas ideas del procedimiento de
filosofía de la historia de Hegel, sobresale el hecho de que con Basave no
solamente no se hipostatiza la "idea del Derecho" en un "Espíritu
Absoluto" y en contraposición a ello se degradan las diferentes
posiciones, no a puros soportes de función de una autorrealización en la
historia. Basave representa más bien un personalismo filosijico, en donde los
sujetos de la historia no son ideas generales sino personas responsables
de si mismo e individuales, las que se encuentran bajo el cuidado
existencial de Dios. La "dialéctica" si así se quiere, es con Basave, no un
principio ontológico histórico, sino un principio de metodología de
conocimiento. Ya que la parte de un "prediseño filosófico"
(relativamente vació y formulado como pregunta a un problema) de la
idea del D erecho (en la parte introductoria) suscita la observación y su
equipamiento concreto con sus formas de realización, las que en p~rte
corresponden al sentido, pero también en parte no y parecen necesitar
critica (en la segunda parte histórica) a fin de comunicarlo y presentarlo;
para llegar al objeto propuesto. Con todo el cuidado para detalles y
diversificaciones posiciónales, el interés de Basave se dirige realmente a
los conjuntos de sentido que se sobreponen uno al otro, del "material"
de las posiciones representadas de facto y busca elaborar las grandes
"formas de movimiento" históricas. En vista de que quizás algunos
principios del proceder de filosofía histórica de Hegel se une a una
comprensión de Derecho completa y filosófica (en la parte tres, la
sistemática).
La parte sistemática comienza con la contemplación de la
relación de Derecho y Cultura. Determina primeramente en forma
876

filosófica la idea de la cultura y pregunta después por la interacción entre
el D erecho y la Cultura. El primer capítulo desemboca entonces en una
mención de la relación de "verdad y tolerancia", como debe ser adecuado
entre "el ser y la idea de la cultura".
Est~ secuencia de aspectos de problemas nos da ya un ejemplo
representativo para la profundidad y sistemática filosófica de la
observación aquí presente. Continua con la determinación de la
"especifidad del carácter normativo del orden jurídico a través de la
comparación con otros ordenes normativas dentro de la cultura, como
las formas de trato social, usos y costumbres, la dimensión ética, las ideas
morales de facto o las reglas del contrato social".
Con ello se da el motivo para una reflexión subsiguiente sobre la
me~odo~ogía jurídica, es decir, sobre la forma especifica jurídica de la
ra~1onalidad (deducción y analogía) según una lógica inmanente por si
nusma al D erecho. Aquí se discuten diferentes conceptos y escuelas
contemporáneos.
Prosigue con una "Fenomenología y Ontología del D erecho" en
donde se presenta y fundamenta la posición propia del autor, es decir,
una teoría onto-axiologica de la normatividad. Toma decididamente
referencia a la categoría de la "habencia" con lo que Basave se dirige al
aspecto fundamental ontológico del "hecho", es decir, con las
circunstancias del ser "dado" en presencia situacional. Este hecho se
expresa con la frase: lo que es ser existe. Con eso no se refiere
primeramente al ser, "a mi", sino más bien "a el" o "a si mismo", y eso
es la condición de qve el a mi puede presentarse. Pero si "el ser como
tal" no significa nada mas que "el hecho" entonces se abre la visión
filosófica sobre una razón divina apuntada y referida al "ser como tal".
Así llega Basave a una ontología teocéntrica del amor, la que es
tota~ente básica para el concepto de la "normatividad jurídica". El ser y
la vida es un don de amor, la que está por delante y se basa y lo califica
desde el interior de todas las exigencias del Derecho sobre el
~antenimiento y desarrollo de la vida, que se refieren a "libertad",
1~aldad", y "hermandad". El siguiente capítulo abre, en el final, "La
Dunensión Jurídica del ser humano como fundamento del D erecho" y
fundamenta así una antropología integral y jurídica. Se puede decir que
en esos dos capítulos se expresa el núcleo especulativo de la Filosofía de
Derecho de Basave.

877

�A partir de esta base se dirigen los otros capítulos, otra vez a
cuestiones concretas; ciertamente primero la relación de la fuente
ontológica (propiamente la causa effidens) del Derecho y los orígenes
históricos de su constrUcción e integración. De ahí resulta una búsqueda
de una hermenéutica jurídica contemporánea, la que considera por un
lado la comprensión actual y predominante de la hermenéutica (como la
pura técnica de la aplicación de leyes) pero por otro lado se dirige a una
comprensión profunda del sentido y una evidencia ontológica. Así, no se
queda _pegada a un nivel positivista-pragmático, sino puede emplear
tambiéI) la inteligencia técnica según la medida de la sabiduría filosófica.
Antes dirige Basave la vista a metas y valores concretos del
Derecho como justicia, seguridad y bienestar de la comunidad y la lucha
por esos objetivos. Continua, una reflexión sobre "derechos,
obligaciones y relaciones jurídicas" y otra sobre el fundamento del ser del
Derecho Natural en su relación con el Derecho positivo, así como las
bases filosóficas del Derecho humano. Aquí se hace la pregunta por una
calificación de los derechos (según puntos de vista civil, político,
económico, social y cultural) y su desarrollo histórico se incluye en esa
observación, así como la declaración universal de los derechos humanos

Alguien podría decir que el mane· d
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Anuario de Filosofía de Salzb
XLVI-XLVII/2001-2002
urgo
por.. A nsgar Paus, Theodor W K
pPublicado
.
ublicado en Salzburg und M"uneh en
. ohler, Heinrich Se h llli.dinger,

y el reto por el sufrimiento y la muerte.
Tras la profundización de una visión filosófica a una realidad
concreta e histórica, se presenta la pregunta por el fundamento y el ser
de un Derecho Internacional. El autor lo ve radicado en la dimensión
jurídica-ecuménica del ser humano que debe revelarse en la politosofía

del orden internacional.
Los esfuerzos por una penetración de Filosofía del Derecho en la
vida, se harán aun más concretos cuando ahora, en un siguiente capítulo
se dirigen sobre el Derecho en ejercicio, es decir, a la estructura básica y
la determinación del sentido de la abogacía, de la judicatura y el
notariado. El final de la tercera parte sistemática de la obra completa,
forma un capítulo extenso sobre la Filosofía del Derecho y la Filosofía
de la Política.
De nuestra presentación resumida se remarcaron dos cosas: se

trata de un esfuer-{o impresionante de abarcar una cantidad eno1me de material
concreto en una forwa filosófica profunda y fa obra posee una enonne actualidad, ya
que hace preguntas y descubre relaciones que son de importanda central para la
existencia humana, pero que casi no son tratados de esta manera en obras
contemporáneas.
879
878

�Apuntes para la historia de Lampazos de Naranjo,
Nuevo León UANL, Patronato de Lampazos,
Imprenta Universitaria, Noviembre 2003
2 Volúmenes 375 y 363; 52 páginas, 27 cm.

Profr. Israel Cavazos Garza
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de uevo León

Lampazos ha sido un municipio afortunado, en cuanto fue el primero en
Nuevo León, en contar con un libro sobre su pasado. Fue el poeta e
historiador Leopoldo Naranjo quien en 1934 -hace ya setenta añospúblico su libro: Lampazos, sus hombres, su tiempo, sus obras del cual hay una
nueva edición hecha en 1998.
A 48 años de distancia de la publicación de 1934, nuestro
recordado amigo don Ernesto Zertuche, dio a la estampa en 1982 su
obra: Lampazos, mi hidalga tierra.
Luego han aparecido buenos libros sobre historia de la minería
de ese municipio, debido a la pluma de Mario Treviño, así como
numerosos trabajos de carácter biográfico referidos a notables personajes
lampacences, Santiago Vidaurri, Pablo González , Antonio I. Villarreal,
etc.
La presentación de un libro no cabe duda que se traduce en
motivo de fiesta. Comentamos hoy la obra titulada Apuntes para la historia
881

�de Lampazos de Nara'!)o, Nuevo León, de Leticia Martínez Cárdenas, Jesús
Ávila Ávila César Morado Macías y Héctor Treviño Villarreal.
Est~ publicación tiene su antecedente en 1991. Don Francisco
Zertuche en su calidad presidente del Patronato de Lampazos,
encomendó a estos mismos cuatro investigadores la redacción de un
texto de historia. Este encargo coincidió con el que les hizo también de
rescatar el Archivo Municipal de Lampazos.
Cumplida esta última tarea, se cumplió también con la de
entregar un amplio estudio sobre ~l . , p~sa~o lampac~nse.
Lamentablemente, de este solo se hizo una edioon limitada con el titulo
de Historia de Lampazos del ara'!)o en marco de la inauguración del
Museo de Lampazos en 1994 del voluminoso libro de 874 páginas anda
por alli unos cuantos ejemplares.
. .,
Se hizo necesario por lo tanto esta nueva edic10n, notablemente
depurada que ahora bajo los auspicios de la Universidad Autónoma de
uevo León y del mismo Patronato de Lampazos aparece en dos
volúmenes, el primero de 275 p., el segundo de 363 más 52 del índice
onomástico sin numerar, en formato de 27 cm.
Trae el libro la presentación escrita por don Francisco Zertuche,
promotor principal de la eclición, quien subraya el hecho de co?tener
sucesos no conocidos hasta ahora, así como el carácter geopolítico de
Lampazos, también novedoso.
Viene luego una introducción sobre la historiografía lampacense
y la nota introductoria escrita por César Morado, uno de los autores._
Ya en el texto general del libro, se empieza con el primer
apartado: Entre Cat11Janes y la Iguana 1698-1810 redactado por Héctor
Jaime Treviño Villarreal.
Se ocupa en primer término de describir el meclio geográfico,
teórico y humano, para darnos luego pormenores de los orígenes de_ la
misión y de la obra evangelizadora de los religiosos franciscanos. Analiza
luego las visitas de los gobernadores Vidal de Lorca en 1775 y Manuel de
Bahamonde de 1788.
Al referirse a los últimos años del siglo XVIII, describe las
actividades de Juan Ignacio Ramón y al acercarse el XIX, los estragos de
la inundación de 1802.
En las poco más de 120 páginas de este apartado se registran
sucesos aislados que explican el título de Apuntes de la obra.

882

Un segundo apartado se titula Entre la insumcción y el desefío 18101820 y lo escribe Jesús Ávila Ávila.
Aborda, como el subtitulo lo inclica, y lo acontecido en
Lampazos en la lucha por la Independencia. La participación de Juan
Ignacio Ramón, su correspondencia y su encuentro con Mariano
Jiménez. Nos llaman la atención las páginas dedicadas al presbítero José
Cipriano de la Garza, capellán castrense de las fuerzas realistas y las
aventuras de éste en las campañas desde Lampazos hasta la frontera de la
Luisiana.
Se desprende del texto que había en Lampazos muchos
simpatizadores de la causa insurgente, que acosaban a Zuazua.y a otros
peninsulares.
Sucesos de la vida cliaria y noticias de carácter diverso, salpican el
contenido de este importante apartado. Entre éstos destacan los ataques
de los indios, a partir de 1813 y el papel desempeñado por los alcaldes.
De gran interés son los Anexos. En particular las listas de soldados, las
proclamas insurgentes y especialmente el padrón y el censo de 1819. El
primero con nombres de las calles, tales como la calle Real, la de la
Estafeta, la del Sabino, la de la Ciénega, etc. Documento de gran interés
para los estudiosos de la genealogía.
Con este capitulo de poco más de 120 páginas se cierra el tomo l.
El volumen II se abre con el rubro Los vecinos lampacenses, de
súbditos a ci11dadanos 1821-1867 escrito por la historiadora Bárbara Leticia
Martínez Cárdenas y comprende 84 páginas.
Narra lo sucedido desde la consumación de la Independencia
hasta la restauración de la República. D escribe los estragos de la
epidemia del cólera grande, de 1833; los sucesos de la época del
federalismo; Los de la guerra con Estados Unidos y sobre todo los de
Ayutla y la Reforma, en los que destaca la figura de Santiago Vidaurri;
personaje tan estudiado por la autora.
El apartado concluye con lo acontecido en Lampazos durante la
intervención francesa, tiempo en el que surge la participación de
Francisco Naranjo. Un padrón de 1846 y una nómina de la Guardia
Nacional de 1852, complementan esta sección.
Un cuarto apartado de este libro lleva por título: La época de oro de
Lampazos... 1868-1910 y lo escribe el historiador César Morado Macías.
Lo integran poco más de 120 páginas.
883

�El texto justifica el calificativo de "Época de oro", Lampazos
vive entonces un florecimiento notable. En primer lugar el auge de la
minería; del plomo en la Iguana, del hierro en Golondrinas. Es
impresionante el estudio sobre los fondos mineros, sobre las empresas y
los empresarios y sobre los mineros lampacenses.
De no menor importancia son los aspectos de la ganadería y la
agricultura. Este último descrito al referirse a las haciendas existentes en
el municipio.
Otro aspecto elocuente es el de la educación al relatar lo
referente a las escuelas y colegios y el de la cultura que se deja entrever
en el periódico El Lampacense, del cual hace el autor un resumen de
noviembre de 1891 a noviembre de 1892.
De gran trascendencia fue el impacto de la llegada del ferrocarril,
en 1882 que comunicó a Lampazos con el resto del país y con los
Estados Unidos.
En este apartado, como en los dos anteriores abundan las
referencias a los asaltos de los indios. Lampazos, como tierra de frontera
los sufrió constantemente. Morado Macias los analiza, hasta el informe
realizado por la Comisión Pesquisidora en 1870.
Habría que continuarlos hasta bien entrada la década de 1880. Yo
conocí en Bustamante en 1950 a una anciana que recordaba haber visto
en 1885, en su niñez, entrar los indios a su pueblo en caballos que
parecían sin jinete, pero era porque los indos venían a horcajadas con el
cuerpo hacia debajo de vientre del caballo.

Con esto concluyen los textos de l
contiene otros apartados del VI al VIII dos cuatro autores. Pero la obra
la nómina de los alcaldes de 1752 al 2003 estacando uno que co1:1prende
de lampacenses ilustres que ocup d l y ~~o con 58 breves biografías
Al final d
'd
~ e as pagrnas 315 a la 357.
e ca a tomo vienen 1 , di
facilitan la localización inmediata de ·cual o_s m ces ~nomás~cos, que
el texto.
qwer persona¡e menc10nado en
Cada colaboración esta apo ad
página y al final d
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y a por numerosas notas al pie de
y bibliografías. e ca a apartado vienen las referencias de documentales
En cuanto a los autores
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profesionales. Leticia Martínez C' d,
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y César Morado Macías, además ~:er¡~ ~ u_tonoma de ~uevo León
nuestra Universidad, tl·ene el doctorado en hist
~enciatura
en Filosofía
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Guadala¡· ara. Todos adem , .
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constante contacto con
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~n autores e numerosos traba· os.
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Su aportac1on a la historio afia de N
, J
libro es sumamente valiosa p
11 gr
uevo Leon, en este nuevo
. ·. or e o, nuestra más cordial enhorabuen
d N Nuestr? reconoc1m1ento también para la Universidad A t, a.
e uevo Leon por el patrocinio de la edi . ,
,
u onoma
Francisco Zertuche el Dr D E b'
c1on, as1 como para don
,
,
· on use 10 Gonzál Q ·
Jesus !ruegas, del Patronato de Lam az
ez . wr~ga y el maestro
hecho posible la p· bli . , d
p
os, cuya valiosa rntervención ha
u cac10n e este libro.

En el siguiente y último apartado vuelve la part1c1pac1on del
historiador Jesús Ávila Ávila. El tema Lampazos en fa Revolución 1911-

1920.

Si Lampazos tuvo intervención relevante durante la Revolución
de Ayutla y en la Guerra de Reforma, ahora ha de ser más notable sin su
actuación.
El autor ofrece un panorama general de lo sucedido en el Estado,
para dar cuenta de los clubes liberales antirreleccionistas surgidos en el
municipio y las acciones de armas que tuvieron lugar allí, por ser punto
estratégico para uno y otro bandos.
En estilo claro, ameno y preciso intercala con breyedad sucesos
políticos, estadísticas, casos curiosos y actividades de los alcaldes. Al final
una buena cronología de 1910.
884

885

�RECONCILIAR LA SOMBRA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Universidad Autónoma de Nuevo León.

"La poesía cae sobre todos los hombres, en un
momento dado o para todo el tiempo, como tm
ala de estaño que les abre los qjos y el corazón
para la luz de la vida".
Jaime Sabines

Queda prohibido sentarse en el filo de la tarde / con el alma contenida, /
dice uno de los textos que conforman el poemario Reconciliar la sombra,
del jaliciense Javier Verea (Editorial Ágata, México, 2002). Sus
"Prohibiciones inminentes" son un desafío a enfrentar la lectura y
prolongarla desde el placer del contacto poético a lo ensayístico. Situarse
en el lugar del lector es instalarse en el lugar de la inocencia y, a la vez,
apelar por un conocimiento. Difícil alternativa: leer por el simple deleite
y pretender saber. Sin embargo, son los dos requisitos para penetrar en la
poesía.
Señala Octavio Paz que "La poesía es conocimiento, salvación,
poder, abandono" 1• Y que la actividad poética es una operación capaz de
salvar el mundo, ese mundo que revela y recrea.
Para Gabriel Zaid2, así como el poeta carga sus textos de todas
sus vivencias personales e históricas y las estampa sobre la historia
1

Octavio Paz: El arcoy la lira.

p. 9.

887

�literaria y la altera, el trabajo del lector es descargar el texto en sus
distintos niveles y entrar en él con su propia carga personal e histórica.
"La poes1a
' no es nunca tan una como cuando se d.1vers1ºfiica" .3
Por su pluralidad, Reconciliar la sombra es un poemario susceptible a varias
lecturas; por supuesto, nuestro acercamiento no agota, ni mucho menos,
su estudio. Destacan en todo el texto las variaciones sobre el tema
principal: la vida y el misterio de lo femenino.
Es un libro donde la soledad y el silencio se comprometen en
amante confabulación y de ese vínculo nacen las palabras. En "Mujer
soledad" señala: "Y así/ sabe del amor más que el amorosoy la nostalgia. / Sabe
de la vida en que guarda / su ropa y s11s esptjos. / Es jeliz en su destienYJ. /
Destie,ro 11ngiiento de alma en v11elo. / Pulc,itud de los silencios. / Último espasmo.
Es ese ir-hacia-sí-mismo del que Rilke4 habla. Ese amar la soledad,
soportar el dolor que ésta ocasiona y que el son de su queja sea bello.
La lectura poética es todo un misterio. De pronto el poema
irrumpe e ilumina una parte de la realidad: precisamente aquella que
había permanecido oscura, o mejor aún: oculta delante de nuestros
sentidos. Uno de los motivos recurrentes del poeta es la constante
invocación a sus fantasmas. Desde la dedicatoria y a lo largo de todo el
poemario los llama en diferentes tonos. "Claroscuro" dice: Hqy ptYJclamo a
mis fantasmas / la paz de saberme acotnpañado. / Fest(!jo a los ángeles / la cercanía
de sus cálidos st1spiros. Al mismo tiempo, desentierra la pasión por los
claroscuros: los recuerdos ocultos en el jardín de la infancia y los que la
mujer muerte transporta por las plazas.
¿Y qué es el mundo de los sueños para el poeta? Alguna vez
Borges dijo que las palabras eran como juguetes mágicos para él. Las
cambiaba de lugar para ensayar toda clase de formas. De manera similar,
Verea atrapa las palabras, las moldea y las contextualiza con singular
perspicacia. Invoca los sueños infantiles y los cubre de tranquilidad. En
"Mujer paz" apunta que la noche: Viene de repente / c11ando llama la campana
de los niños / ajugar el primer s11e1io noctt1mo. Pero la "Mujer muerte" Llora
por sus sueños inconclusos / y sus armas grandes que no pueden transgredir / fltgos
verdaderos. La "Mujer vida" es salir del su~ño, es mar abierto, es lágrimas,
es rincón húmedo. La "Mujer miedo" es aquella a quienes miran los
hombres en sus sueños. La "Mujer fuego" Sabe, en elfondo de sus sueños, /
2

Gabriel Zaid: Leerpoesía
Bachelard: La poética de la e11so1iació11. p. 47
4 Rainer M. Rilke: Cartas a 1mJOt'l!II poeta

•

que su dolor es más grande que la vida: Es una mirada especial sobre la
realidad -en la cual se incluye el sueño- que produce un efecto singular
en quien recibe el poema.
¿Quién no está en la cárcel en sus horas de melancolía?, subraya
Bachelard en su Poética de la ensoñaciórl. Esta melancolía que también
aparece como motivo recurrente en el poemario. En "Buscar las horas",
el poeta dice que la vida se hace corta cuando campea la incertidumbre; y
La vida se alarga / cuando el día es tan grande / que se acaba la nostalgia. En el
texto llamado "Silencios" escribe: En estas horas que despiertan / sin motivo
aparente / y pisan fuerte la nostalgia.
En este texto, el autor penetra -desde muy diversos ángulos- en
el mundo fantasmal y sigiloso del ocultamiento. Para él, la "Mujer
sombra" Es qjena a las historias porque gira / en el eje de sus largos fantasmas.
La "Mujer arlequín" Toma café con sus amigas/ y aflora sutilmente su ubic11idad
/ al ritmo de las sombras y los vientos. El poeta busca la luz para estallar en
silencios y crepúsculos. La suya es una claridad que irrumpe en las
oscuridades, una especial iluminación en ese viaje por la nostalgia, en
busca de los fantasmas.
En todo su texto están vertidas diversas preocupaciones de
índole existencial, que son constante objeto de su debate lírico: aborda
con pasión el binomio vida-muerte. Su poema "Vida" termina diciendo:
Pero no me dtjes ir, / vida, / sin morderme el corazón. El epígrafe de este texto
proviene de otro titulado "Mujer muerte": Con sonrisa recuerda / a cada
quien s11 historia ptYJfunda. Vida y muerte se conjugan de diversas maneras a
lo largo del poemario: la "Mujer esperanza" roza el espectro de la muerte
y abre los sentidos con ese dolor desconocido que madura los colores y
crea sutilmente la locura; la "Mujer fuego" reconoce su dolor como más
grande que la vida y embiste y engendra el mundo de futuros muertos.
Sobre el miedo dice que el más terrible, el más profundo es el que se
experimenta ante la vida, que es un abismo enfrentar siempre el día
siguiente, que el miedo del destino y de los errores está siempre latente.
El tiempo es otro motivo de sus reflexiones: la "Mujer
renacimiento" sabe que el tiempo le es ajeno y que el destino es quien
determina su vida-muerte; mientras que la "Mujer vida" retoma las
pausas del tiempo para no dejar cabos sueltos en esos días que pasan
sobre, entre, hacia y desde nosotros. Ese tiempo tan pesado que duele
hasta los huesos y en el que vivimos todos, hasta la "Mujer hielo". Pero

3 Gascón

888

5 Gascón

Bachelard: Op. Cit, p. 22

889

�la dueña innegable del tiempo es, para este poeta, la "Mujer nostalgia", a
quien hay que entregarse para existir doblemente. Ese duelo constante
con el tiempo es otra de las temáticas centrales del poemario.
Los recuerdos, la ternura, la libertad, las horas, la lluvia... la
poliforúa de sentidos que nos ofrece el poeta hace que despierten los
sentidos del lector. Sus poemas son escritos con pasión, con entrega, lo
que motiva la recreación permanente entre el lector y el escritor.
Al terminar de leer una obra literaria ya no somos exactamente
los mismos que cuando la iniciamos. Se abren otras puertas y el placer de
la lectura nos hace conocer otras dimensiones, como diría Huxley.
Es un gozo leer cómo el poeta navega en sus soledades; cómo se
sumerge en aguas de silencio y cruza océanos; cómo se enfrenta a las
sirenas-fantasmas, reflexiona en torno a cada una y crea un universo
paralelo: es, por un lado, su concepción sobre la mujer -en sus sueños y
ensueños poéticos la acerca, la observa, describe-; por otro, su
aproximarse a la vida en sus diversas manifestaciones: ¿Qué es el
desierto?, ¿y la soledad?, ¿y los fantasmas?, ¿y los sueños?, ¿y la paz?
Es en ese universo paralelo donde se apoya la trama poética y en
él Verea deja testimonio de sus nostalgias y sueños. Podríamos llamarle
poema unitario, aunque cada fragmento tenga su valor propio.
Aunque el poeta no nos da lecciones de filosofía, su texto está
saturado de humanismo. Abre la puerta a las luchas de los hombres, a las
batallas del espíritu y al enigma humano.
Su vínculo amoroso entre poesía y filosofía nos remite de nuevo
a Gastón Bachelard, al constatar que "La poesía es uno de los destinos
de la palabra".6 En su "Mujer distancia" nos dice: Abre el tiempo en abanicos
insospechados / y presenta su rostro / que bifurca la ideay la palabra. / El silencio
es tortura de caminos. El poeta impulsa al mundo a convertirse, más allá de
un mundo de la mirada, en un mundo de la palabra. Recordando a
Sartre, podríamos decir que sus palabras están, irremisiblemente,
condenadas a la libertad.
En un texto en el que se aprecia un trabajo largo y cuidadoso, de
precisión y detalle en todos sus aspectos, el autor nos hace ver de nuevo
el mundo y nos lo revela, y nos lo reintegra como vivencia propia. El
poeta no se detiene en la periferia: penetra en lo hondo de la mujer y de
la vida toda; dice cosas reales, humanas. Ése es uno de los aspectos más
importantes de su poesía.
0

Opinaba Jaime Sabines que la palabra sólo es un medio, un
puente que tendemos entre una persona y otra. Leer Reconciliar la sombra
significó descubrir un universo poético donde se concilian - y
reconcilian- los sueños, los silencios, las ausencias, las nostalgias ... en fin,
los fantasmas invocados en la dedicatoria. Este sentido de la vida que
irrumpe desde los primeros versos, se mueve entre los poemas y se
desplaza a lo largo de todo el texto; es un doble recorrido de caminos
paralelos. Verea nos hace pensar que la escritura - y la lectura- de la
poesía es una de las formas más duraderas de la felicidad.

Bibliografía
BACHELARD, Gastón: La poética de la ensonaczon. Fondo de Cultura
Económica (Breviarios, 330). Traducción de Ida Vitale. México, Tercera
reimpresión, 1998.
MANSOUR, Mónica: Uno es el poeta. Jaime Sabines y sus críticos. Secretaría de
Educación Pública. México, 1988.
PAZ, Octavio: El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica (Lengu¡¡. y
Estudios Literarios). México, Tercera edición, 1972.
RILKE, Rainer M: Cartas a rm joven poeta. Obra poética. Versión de Elena Cortada
de la Rosa (Colección Cultura). Barcelona, Edicocomunicación, 1999.
ZAID Gabriel, Leer poesía. Fondo de Cultura Económica (Colección Popular,
358). México, 1987.

Gastón Bachelard: Op. Cit. p. 12

890

891

�DOS POETAS EN PERSPECTIVA
VICENTE HUIDOBRO
Altazor (Viaje en paracaídas)
Mtro. Abel Garza Martínez
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Así como Friederich Nietzsche parodia el estilo bíblico en Así habló
Zarathustra Vicente Huidobro hace lo propio en Aftazor (1925-1931),
donde comienza por referirnos su genealogía (" ad a los treinta y tres
años, el día de la muerte de Cristo ..."; "Mi padre era ciego y sus manos
más admirables que la noche"; "Mi madre hablaba como la aurora y
como los dirigibles que van a caer"), ironiza veladamente sobre el
panteísmo cósmico en la poesía de Walt Whitman al enunciar que
Altazor es "aquel que todo lo ha visto, que conoce todos los secretos sin
ser Walt Whitman ...".
Huidobro-Altazor asegura que su paracaídas "es la única rosa
delicada de la atmósfera". El poema inicia propiamente en el canto
primero en el que se manifiesta cierto fatalismo ("Altazor / Encerrado
en la jaula de su destino") y el nihilismo de la época ("Abrí los ojos en el
siglo / En que moría el cristianismo").
A lo largo de los siete cantos nos traslada de un orden poético
preciso a un caos lingüístico, reflejo del caos mayor que es el universo.
La caída de un ángel salvaje desde el cielo del lenguaje (ese cielo "alto y
azul") es amortiguada por un paracaídas de metáforas e imágenes
poéticas, que durante el descenso al suelo onomatopéyico y musical,
incluso a la desarticulación de la palabra, permite reconocer el credo
poético de Huidobro (recuérdese su célebre consigna: "crear un poema
como la naturaleza crea un árbol").
893

�Con versos contundentes Huidobro señala sus objetivos, por
ejemplo en ese que dice "Canta el caos al caos que tiene pecho de
hombre", la lucha con el orden parece inútil en un mundo donde lo que
más fácilmente prevalece es el desorden; en todos los niveles
existenciales, pero en especial en los sentimientos y las pasiones
humanas.
En el canto segundo destaca la repetición de un verso como
recurso rítmico y solemne: "Silencio la tierra va a dar a luz un árbol"
mismo que otorga un sentido trascendental al cerrarse el canto con este
verso que no desmerece en nada:
Se oye elpulso del 111undo como 1111nca pálido
L:, tie,m acaba de alumbrar 1m árbol

Lo que pudiera leerse también como "Silencio, Huidobro va a
dar a luz un poema" y al final "Huidobro acaba de alumbrar un poema",
lo que me parece una lectura incorrecta. Lo mejor es leer_ el verso tal ~
como Huidobro lo ofrece y no andar buscando palimpsestos, ru
alusiones excesivamente directas a su poética creacionista.
Empero, ¿quién es este Altazor? ¿un personaje mítico, mágico o
religioso? ¿es el Yo-poético de Huidobro, su alter ego? Lo correcto sería
responder que es todo eso y más. Altazor se autodefine como mago y
antipoeta, contra el exceso de retoricismo y la inautenticidad de ciertos
poetas; cuando habla de sí mismo lo hace en tercera persona: "Altazor
desconfía de las palabras".
René de Costa I señala que la voz poética de Huidobro, la voz del
hablante, va cambiando, va saltando entre lo profético y lo burlesco,
entonces cita:
Soy bárba,v tal vez .. .]
Bárbaro limpio de mtinasy caminos marcados
No acepto vuestras sillas de rutinasy caminos 1JJarcados
Soy el ángel sali1qje que cqyó 1ma ,na,lana
En vuestras plantaciones de preceptos
Poeta
Antipoeta
Culto
Antimlto

1 Huidobro,

Vicente. Antología de Poesía)' Poético. ALianza Editorial. pp.159-160.

894

Vemos pues que este poeta-antipoeta no le teme a las
contradicciones, pues ahí está lo profundo de la cruzada por la verdadera
poesía: hay que atacar a la misma poesía. Este es un motivo generatriz,
como situación que engendra.
Altazor es un poemario marcado por imágenes de lo aéreo ("el
alto azor", esa gran ave de rapiña diurna). Los cielos permiten movilidad
y aventura. Por su parte el viaje en paracaídas simboliza la condición
humana moderna, el drama de la existencia humana y quizá la caída es
sinónimo de degradación, o de modo diferente es un descenso a la
realidad, una invitación a poner los pies sobre la tierra luego de haber
visto, privilegiadamente, desde arriba.
En cuanto al estilo de Huidobro, al fin y al cabo vanguardista,
vemos que se caracteriza por ausencia de puntuación, tipografías en
blancos y espacios, creación o invención de palabras hfbridas (v. QT.
"
"
' "y"espaverso").
b
urupac10
En un apartado juega con las comparaciones abusando de la
palabra "como" para concatenar una con otra, generando una tensión
inusitada. En el canto quinto resulta llamativo, e imborrable de la
memoria, la combinación de la palabra "molino" con casi doscientos
vocablos -complemento terminados en "-ento", para que rin1e con la
palabra "viento".
Finalmente en el canto séptimo las palabras ya no se distinguen,
sólo queda una especie de murmullo musical "Tralalí tralalá..." que es
apenas como una reverberación poética, no obstante con anticipación se
nos advirtió que:

A ltazor desconfía de las palabras
Desconfía del ardid ceremonioso
Y de la poesía
Trampas
CÉSAR VALLEJO
Trilce: ¿triste y dulce?

Tti/ce, al parecer fusión de las palabras " triste" y "dulce", es le
título del poemario de César Vallejo. Aparecida en 1922, ésta obra es de
capital importancia para la lengua española; según Roberto Fernández
Retamar esa importancia es análoga a la de La tierra baldía de T.S. Eliot
en relación a la lengua inglesa, o bien lo que el surrealismo a la lengua
francesa.
895

�Tri/ce puede ser considerado en su totalidad como un poema
extenso, o bien puede leerse como una colección de setenta y siete
poemas, en los que lo mismo se subliman que desenmascaran temas
como la infancia, la familia, el presidio, el hambre, el amor, la vida
cotidiana, el dolor, etcétera.
La visión de Vallejo no por ser poética es menos lúcida. Su
percepción es aguda para la emotividad, lo interno, así como para lo
social, lo externo, aun cuando apenas lo insinúe o de una leve pincelada,
produce una sensación de contundencia, de tocar el punto álgido.
Algunos críticos, señala Fernández Retamar, han evaluado que
Vallejo liquidó sus cuentas con el modernismo en Los heraldos negros y que
ya en Tri/ce su estilo y sus recursos son diferentes, constituyendo una de
las más altas expresiones de las vanguardias en Hispanoamérica.
Vallejo juega con la ortografía de ciertas palabras (por ejemplo
escribe alguna palabra con "b" y luego con ''v''), en ocasiones intercala
mayúsculas entre minúsculas, o escribe alguna palabra verticalmente, o
nos ofrece algún verso escrito al revés, es decir de derecha a izquierda:

Oh mudo estruendo
¡Odumodnel(rtse!
En lo personal, sin afán crítico ni objetivo, me gusta mucho el
poema XIII, pues trasluce un vitalismo pensante, un biologicismo
entendido en sus consecuencias psíquicas, donde Vallejo establece una
ecuación que traza el camino del sexo que degenera en seso (más que un
juego fonético de palabras pareciera una ley evolutiva del impulso o
instinto a la formalización del pensamiento, apenas un artilugio de esta
especie animal para subsistir. Sin embargo en Vallejo hay una cierta
envidia hacia el bruto que sacia sus instintos donde sea y como sea).
La relación de conceptos en este poema es por demás interesante
y sintomática: sexo y sombra, muerte y dios, conciencia y escándalo.
Para rayar en el misticismo con ese oxímoron de "estruendo mudo". De
la animalidad a la inteligencia, de la inteligencia a lo incomunicable, se
debate el poeta peruano. En el XIV expresa su incredulidad ante el
malfuncionamiento de todo:

Y es que su lucidez le hace ver que no hay conexión posible ni
orden alguno y lo que predomina es lo incomprensible o el desorden,
por eso magnifica al absurdo en LXXIII:

Absurdo, solo ttÍ eres p11ro.
Absurdo, este exceso sólo ante ti se
suda de dorado placer
Aun más contundente es en, y debería transcribirlo
completamente pero me limitaré a indicarlo, LXXV que inicia y cierra
con el verso "Estáis muertos", hermosa diatriba poética contra los
muertos en vida, los vivos muertos. ¿Es acaso este un ataque de Vallejo
al hombre inauténtico? Me parece que sí, pero no sólo contra el
inauténtico sino también contra el inconsciente, y más cruel contra el que
no sueña ni tiene fantasía, ni imaginación, pues para Vallejo "la vida está
en el espejo" y en el original está la muerte.
Sólo la proyección y el reflejo del arte hacen la verdadera vida; lo
demás es materialidad vulgar, el original, que es el rostro joven de la
muerte; muerte de los sentidos y la percepción, muerte definitiva y
animal.
Vallejo cierra Tri/ce con la imagen extraña de recoger perlas del
cielo, graniza pues, y la lluvia es amenazadora y esperanza, es la
tempestad. Y concluye con un tono por demás dialéctico y profundo:

¿No subimos acaso para abqjo?
Canta, l!t1via, en la costa aún sin mar!
Bibliografia
VALLEJO, César. Obra poética completa. Ediciones Casa de las Américas. La
Habana, 1993.
HUIDOBRO, Vicente. Poesía y poética 1911-1948. Antología comentada por
René de Costa.

Ese no puede ser, sido.
Absurdo.
Demencia.
896

897

�LA EVASIÓN EN LA NOVELA DE LUIS LANDERO

JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA
Lic. Rosario Rosas Escalona
Facultad de Fil,osofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Toda novela es el reflejo de la sociedad, es la unión entre una cultura y
los individuos. La historia se ve reflejada en las acciones que hacen los
individuos en un tiempo y espacio determinado, desde como escriben los
autores hasta como manejan las acciones de los personajes. Para la
generación de escritores de la Guerra Civil Española, sus novelas,
cuentos, relatos, se desarrollaron en un ambiente de enajenación donde
no había frutos, donde la imaginación era el único escape de una realidad
aniquilante.
En la época de los noventa, en España, nacen nuevos estilos de
narrativa, los autores emplean tanto en la estructura como en el
contenido diferentes modos de expresión. Es común encontrar temas o
situaciones relacionadas con la Guerra Civil, las generaciones que
nacieron en la postguerra intentan regresar al pasado, para ver qué fue lo
que les hizo daño, aún en ellos queda el resentimiento contra el gobierno,
tal es el caso de Juan José Millás, Luis Landero, Almuneda Grandes,
entre otros, que evocan al pasado. En complicidad para delatar los daños
de la guerra, crean personajes sin futuro, desolados, inventores de
historias.
Con el gobierno de Franco hubo mucha censura en la literatura
que relataba una sociedad de entonces, hasta la década de los setenta
899

�cuando el régimen cae, se inicia la libertad de expresión, por ejemplo
Almuneda Grandes en Las edades de Lulú, utiliza un lenguaje abierto,
puede hablar de sexualidad sin reprensión o Luis Landero en s~ nov~la
Juegos de la edad tardía recuerda los acontecimientos revoluoonanos
antifranquistas.
Masoliver llama a la generación de los noventa como
"&lt;&lt;pasotas&gt;&gt; por llamarlos de algún modo, ponen en duda la moral
convencional y sustituyen la cultura por la contracultura, para abrazar la
amoralidad o el nihilismo" 1• Esta generación de nuevos escritores lleva
aún la guerra en las venas, deciden cambiar la forma de sus novelas,
crean nuevas reglas e inventando técnicas para la narrativa, dejando
traslucir los acontecimientos sociales que pasaron en la postguerra.
La propuesta de Luis Landero en Juegos de la edad Tardía es una
evasión de la realidad, juega con la identidad del personaje principal. Uno
de los discursos más sobresaliente es la carga de política a la cual España
se enfrenta después de la Guerra Civil, a pesar de que la historia de la
novela es contada en los ochenta, el personaje se involucra con el pasado
por ser hijo de la postguerra y lo que le produjo haber nacido en esa
época, es decir, la postguerra trajo consecuencias que después de años
se siguen cobrando.
Nos presenta la historia de un hombre, por causa de ser hijo de la
postguerra, no tiene una juventud sólida dentro de la sociedad, carece de
una voluntad futura; es un hombre frustrado, pretendiendo ser muchas
cosas, por ejemplo vivir en la selva, ser ingeniero, escritor, no busca
ninguno de sus deseos, entonces empieza a inventar acerca de su vida y
de la ciudad. Estas invenciones son una evasión para lo que no pudo ser
en realidad, oculta su verdad a través de una vida fársica y lo lleva a los
extremos donde casi pierde la cordura. Inventa ser escritor y dirigente de
una tertulia, tiene libros publicados que el gobierno no deja que circulen.
Tiene un cómplice llamado Gil de carácter débil se cree todo lo que le
dice. Sin embargo, esta enajenación se justifica por las raíces de un
terrible pasado, lo único que les queda es inventar para llegar a ser felices.
La insistencia de Gregorio de encontrar un "afán" -a lo que se
dedicaría- lo lleva a que sus esperanzas se pierdan y ejecuta una vida
pasiva. Al conocer a Gil manipula la realidad como le hubiese gustad_o
vivir; primero crea un nombre (Caesar Augustus Faroni), y esto le da pie
para cambiar su personalidad.
1

p.15

900

Las características de una sociedad pasiva se ve en Gregario que
vive monótonamente, va al trabajo, regresa a casa y su mujer se la pasa
tejiendo; a la que apenas si conoce, no salen, creen ser felices por tener
una vida alienada, sin tener voluntad para cambiarla. El autofracaso y la
mentira son elementos que encierra al eje central. En ocasiones, el
conformismo se apodera de ellos, carecen de voluntad para llevar una
vida con más sueños. Por eso Gregorio empieza, inconscientemente, a
desarrollar una identidad que satisface los deseos incumplidos. "Es muy
difícil encontrar a alguien que, como Cristo con la cruz o don Quijote
con sus armas, soporte la carga justa y esencial que le ha asignado su
destino" 2•
El cronotopo se presenta de manera visible, como lo define Helena
Beristáin "se trata, pues, de una unidad indisoluble en la que se
compenetran lógica y recíprocamente la geografía y su propia historia,
captadas y comunicadas ambas por la sociedad a través del lenguaje de
3
sus individuos" el espacio-tiempo determinan a un lugar con su historia,
a través de la novela de Landero se percibe la inestabilidad de la
sociedad, los retrocesos constantes que hace el personaje de Gregorio, el
hombre regresa a la juventud porque " se sentó en la escalera dispuesto a
analizar objetivamente su pasado y a encontrar en él el origen de su negra
. ,,4. A unque temporalmente se desarrolla en los años ochenta, se
desgrac1a
remonta a la época de su juventud, entre los cincuenta y los sesenta, esto
se despliega a la historia de España donde los individuos sufrieron los
años perdidos de postguerra, con espíritus tristes, desolados y sin
esperanza de un bue.e futuro.
Los motivos estáticos y dinámicos van dentro de los elementos
de argumentación, son aquellos "motivos dinámicos (que modifican la
situación) y los motivos estáticos (que no la modifican), advirtiendo que
existen motivos estáticos, en el sentido de que su introducción en el
relato puede no tener carencias inmediatas en la historia, pero puede
resultar determinante en otro punto de ella".5 Hecho relevante en la
novela son los movimientos estáticos porque aparecen en las primeras
páginas elementos que después serán de suma importancia para
desarrollar el conflicto de la novela. Algunos ejemplos son:
2

p.381
BERISTÁIN. 1997:117
4
p.20
5
SEGRE. 1985:115

3

901

�•

"Las conversaciones con Gil dos veces por semana durante nueve
años, la primera mentira"6. Retoma al personaje página~ después pa~a
convertirlo en uno de los más importantes, así Gregono puede dec1r
mentiras acerca de su vida.
"Luck Turner, protagonista de la novela vidas salvqjes, cuyos datos
constaban en los ficheros de las prestigiosas bibliotecas públicas de la
ciudad"7, más adelante se descubre que es de Faroni, la primera
novela; cuenta la historia de la novela, y se puede tomar como una
narración dentro de la narración.
Una fecha importante es el 4 de octubre, aparece constantemente
durante el transcurso de la novela "un movimiento revolucionario
que tuvo lugar en España durante la II República, el
desencadenamiento definitivo vino motivado el 4 de octubre 1934"
(Historia general de España) dando motivos para pensar en la Guerra
Civil, el presente se encuentra vinculado con la guerra porque los que
nacieron en esa época fueron frustrados y crecerán con esas
frustraciones. Incluso Faroni (nombre ficticio de Gregario Olías)
joven idealista, escritor de izquierda, va en contra del gobi~rno
franquista, lo perseguían por sus ideas nuevas, tuvo que hU1r al
extranjero para ponerse a salvo, posteriormente fue ejecutado por el
mismo gobierno; censuraban las obras por sus ideas.

•

•

Así, se unen situaciones temporales y espaciales como lo
determina Bajtin para definir el cronotopo.
En cuanto a la estructura no se puede limitar a decir de cuántos ·
capítulos se compone la obra, es necesario indagar en el lado más
profundo de la historia. Existen dos tipos de estructuras: interna y la
externa, que a la vez hacen de la obra una línea global, Segre afirma que
la estructura es el conjunto de relaciones latentes entre las partes de un
objeto uniendo los tipos de lo interno y lo externo (1985: 78).
La estructura externa de la obra se ejerce por una apariencia
inmediata, según Pottier. La obra de Luis Landero se compone de tr:s
partes, veinticuatro capítulos y un epílogo. Entre la estructura superficial
o externa aparecen poemas de Gregario Olías, personaje principal.
También hay cartas, recados, poemas, que hacen de la forma algo visual,
son elementos que se ven a simple vista. La forma interna, comienza en
6

7

p.17
p.17

902

el pre~ente cuando Gregario cuenta con 46 años, se apoya en una
analepszs cuando era niño y vivía con su tío Félix Olías; vuelve a la historia
a los 46 años y una palabra le hace recordar a Alicia, una joven que
amaba cuando tenía 15 años, dentro de éste flash-back hace un nuevo
retorno a la ~fan~ia cuando vivió con su abuelo. Al final regresa al
presente y la h1stona se vuelve "lineal". El personaje es maduro, 46 años,
cu~ndo le sucede a las personas una añoranza de volver al pasado para
~e¡orarlo, ~orno no puede regresar el tiempo, Gregario opta por
rnventar su Juventud.
_ Desde la perspectiva del tiempo, la estructura interna se hace rica
porque el personaje realiza retrocesos constantes para inspeccionar en su
pasado y regresa al presente con una nueva visión. La forma interna en
un principio es un retroceso tras otro, pero a la mitad se vuelve lineal
para dar una historia en el presente. La novela empieza cuando la acción
está hecha, al inicio se manifiesta una evocación de acontecimientos
~futuros) que se desarrollarán más adelante. Se manejan como una
Introducción, o mejor dicho, se hace una prolepsis en la estructura donde
se comenta lo que sucederá en el texto para no tomar por sorpresa al
lector.
.
El género del contenido de la novela es psicológico, describe la
actitud de Gregario ante situaciones de la Historia de España, analiza la
psicología de los personajes a través de sus acciones en el momento
~rego~o Olías sustituye las acciones de su realidad por falsas, f!º par~
1mpres1onar a Gil (un personaje amigo de él) sino para cumplir sus
~nhelos_ en una realidad imaginaria. Olías tiende utilizar la imaginación
1nconsc1entemente porque su vida es aburrida, hace una denuncia de la
monotonía en la que vive; la novela, reflejo de la sociedad denuncia a
personas como Gregorio, frustradas que inventan la historia de su vida
como más les guste, son hijos de la postguerra sin un futuro incierto con
un pasado que les atormenta. Tanto Gil como Gregorio se necesitan para
poder sobrevivir, colocan puentes ilusorios para evadirse de la realidad.
Mientras que el narrador es "el mediador entre el mundo de la
ficción y el destinatario" (SEGRE.1985:26) y en la obra es intradiegético
porqu_e permanece dentro de la historia; aunque es un testigo que no
mterv1ene, la focalización se centra en el narrador-personaje: "Gregorio
pensó que aquel día de siluetas y medias palabras ilustraba con precisión
lo que había sido su existencia: vivir al fondo de la cueva y ver pasar
sombras, de espaldas a la luz (p.287)"
903

�Según la simplificación que hace Todorov, el narrador parece
saber, y dice, más de lo que saben los personajes. Sabe cómo piensan y
actúan, les permite dialogar para reafirmar lo que él mismo dice. Sólo en
las cartas, poemas, recados, el personaje principal tiene la libertad de
expresarse. En la tipografía aparecen letras en cursiva o mayúsculas
cuando se refiera a algo que el narrador ve, por ejemplo: el título de vidas
salvqjes o el colegio: "ahora ostentaba el rótulo B. A. COMERCIAL
SYSTEM", con esto se puede notar que el respeta los espacios físicos
que observan los personajes.
La evasión de los personajes lleva a una descripción de los
comportamientos ante las situaciones de postguerra, el ensueño y la
idealización toman parte de ese escape. El hombre forma una imagen
ficticia, donde tiene la libertad para crear su propia realidad, pero llega un
momento en que no se puede distinguir de la alucinación, desde los ojos
de quien la origina. Son los ojos de las demás personas los que pueden
diferenciar la realidad de la ficción. El reconocimiento de que se sufre
una evasión es el paso para el progreso y salir del autóengaño.
El hombre, pues, se encuentra inmerso en sus propios tejidos, es
imposible rodear a la realidad sin mezclarse con la locura. Gregario
engaña a Gil y a todo el que se disponga a escucharlo. Es un inventor
andante parecido al Quijote, pero en una sociedad actual; Gil es Sancho
Panza que le cree todo. Gregario al igual que el Quijote marcan un
rompimiento con una época, al _momento de crear situaciones falsas, el
receptor se vuelve consciente para explorar la sociedad en la que viven
los personajes de Landero.

Segre, Cesare. Principios de análisis del texto literario. Editorial Crítica. Barcelona.
1985
Todorov, Tzvetan. Análisis estmctural del relato. Tiempo Contemporáneo. Buenos
Aires. 1970.

Bibliografía
Bajtin, Michail. Teoday estética de la novela. Taurus. Madrid, 1975
Beristáin, Helena. Diccionario de retórica. Editorial Porrúa. México. 1997
Landero, Luis. (1989) Juegos de la edad tardía. Tus Quets. Barcelona.
Masoliver Ródenas, Juan Antonio. (2000) La actual novela española: ¿un n11evo
desencanto? Colección cuadernos de jornada 8, UNAM. México.
Portier, Bernard, Lingüística general. Gredos, Madrid.1977

904

905

�EL NARRADOR:
UNA APROXIMACIÓN A
LA MIRADA DEL LECTOR
Lic. Marissa llidalgo
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de uevo León
''Bienaventurado aquél
qHe ve a través de los qjos del alma,
porquejamás será ciego"
Ivanna

En un intento por acomodar en su cabeza lo sucedido, de lo que forma
parte, en lo que tácitamente le obligaron a pertenecer, el hermano del
ángel de la muerte, hace un recuento de cada instante que recupera con el
ejercicio de recordar, para darle paso al diálogo consigo mismo y
procurar encontrar el lugar exacto de su estatismo.
El hermano del ángel de la muerte es la voz narrativa de la novela.
Hablo pues, de que en· Caídos del cielo, de Ray Loriga, se detecta un
personcge-narrador. Quien nos cuenta la historia, es personaje a la vez que
narrador. Con técnicas de lenguaje que parecen de lo más simples,
puesto que la forma en que fluye la narración es la forma ordinaria de
hablar de España, el lector cree escuchar el pensamiento de quien narra
la historia ''Además, qué cono, era mi hermano. Los de fa televisión son la hostia"
(Loriga, 1995: 13). Es decir, en esta obra, prevalece el uso de la palabra
hablada que llega al lector como simples formas de expresión, en tanto
que al avanzar en la lectura, se detecta toda una forma elaborada de

907

�discurso que da vida a una cadena de imágenes.
Ray Loriga parte de los sucesos para entrelazarlos,ya convertidos
en recuerdos, con sentencias u opiniones que complementan la visión del
narrador, haciendo del lector un espectador de una quebrada ideología de
adolescente.
r o era mala chica. Estaba un poco loca, eso sí. Luego todas las caltas y la
televisión, las fotos, todo eso acabó de trastornarla. Al final hablaba
como una estrella, o era una estrella o al menos parecía una estrella(31 ).

Caídos del cielo está narrada de principio a fin bajo la perspectiva
del yo: los hechos son analizados desde el interior (intradiegético) y el
narrador está presente como personaje de la acción (homodiegético).
La perspectiva narrativa, es decir, la relación entre la cantidad de
información atribuida a cada personaje y la que el narrador se reserva a sí
mismo, es de focalización interna fija. Esto es, que toda la historia es
revelada por el hermano del ángel malvado, a partir de la manera en que
sucedieron los hechos. Sólo por medio de él podemos conocer a los
demás personajes; sus acciones y su pensamiento están subordinados a la
manera en que él las ve. Este narrador homodiegético, reflexiona sobre
las acciones tanto de su propio papel de personaje, como de los otros
personajes y emite juicio sobre ello.
A él no le parecía nada llevarla, pero la verdad es que era muy guapa.
Siguió conduciendo en silencio, no quería que ella pensase que había
aceptado, aunque él sabía que había aceptado ... Creo que él no sabía muy
bien lo que hacía. Sólo quería conducir y conducir y no volver nunca a
ningún sitio. Él en realidad no era un asesino. Leía mudúsimo. E ra más
bien un poeta (39).

narrada la historia. Es así, que la obra se convierte en imágenes visuales,
olfativas y gustativas.
La bala entró por la mejilla, justo por encima de la sonrisa, y después
siguió subiendo hasta el cerebro, al salir se llevó la gorra. El guardia
estaba en el suelo pataleando, ya sabemos que nadie se movió, si somos
honestos, no creo que esos guardias le caigan bien a nadie, en cualquier
caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco, como un
arco sin flecha, un arco inúti1(53).

También el narrador gusta de hacer comparaciones y
analogías cuando menciona:
Un dolor en el estómago. Un dolor agudo, como un clavo... Aquello era
como cuando en una casa hay dos gatos y uno se- acaba de comer al
canario. Yo era el segundo gato. Y el mundo está lleno de canarios... en
cualquier caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco,
como un arco sin flecha, un arco inútil (11, 21, 53).

Lo anterior para asirse, en su papel de personaje, a una realidad
que busca, que necesita para dar sitio a lo acontecido, no utilizando
solamente el recurso de la exploración de la conciencia de los otros
personajes, sino también suponiendo, deduciendo, emitiendo juicios y
refractando su propia conciencia al lector.

Bibliografía
LORJGA, Ray. Caídos del cielo. Barcelona: Plaza y J anés. 1995
TACA, Osear. Las voces de la novela. Madrid: Editorial Gredos. 1978

El narrador emplea el tiempo de una forma extraordinaria de
manera que el presente y el pasado se fusionan. Cuenta la historia desde
el presente, evocando el pasado, éste se trasluce por medio de flashazos
que no están ordenados en forma lineal. En esta obra hay un constante ir
y venir en el tiempo a través de la combinación de retrocesos o vueltas al
pasado con el presente, sólo así, podemos comprender lo que pasa en el
presente.
Este recurso de entretejer el tiempo permite al lector ir
conociendo poco a poco el pasado y volver al presente para hilar las
emociones pasadas con las actuales.
Las descripciones en la novela cumplen un papel importante.
Implican la mirada del narrador y refuerzan la perspectiva de donde está
908

909

�LA RISA COMO LIBE RTADORA DE LAS
ESTRUCTURAS RÍGIDAS1
EN LA NOVELA DE HÁSEK

Isadora Montelongo
Colegio de Letras Españolas

UA L
El ser humano ha sido víctima y v1ct1mario de la esclavitud, de su
libertad física, pero también de su voluntad, esta última es la que lo
levanta y lo hace ser igual en su diferencia con los demás individuos
racionales. Los ejemplos de la esclavitud se han dado desde las antiguas
civilizaciones, se podría decir que el ser humano en su innato que hacer
desde que le otorgó nombre a las cosas y tuvo la capacidad de articular
palabra, alojó en su ser el afán de poseer lo que le rodea, incluyendo a su
otredad.
Precisamen te, lo que el escritor checoslovaco Jasroslav Hasek en
su única novela Las aventuras del Buen soldado Schvezk (1920-1923)
presenta. Es decir, el tema socio-político que trata el autor, es el que
vivió su tierra natal Checoslovaquia, y los países de Europa Central
durante el inicio de la Primera Guerra Mundial, este marco le sirve para
1

En este ensayo entiende como "estructuras rígidas" a agueUos sistemas organizados gue exigen
un comportamiento del hombre, dicrado por tales sistemas. Despojan al individuo de su
comportamiento individual y le responden con un mecanismo esguematizado y rígido de su
conducta ame el mundo. Funcionan en el mundo real objetivo, como las instituciones para el
mantenimiento de la ley y el orden de las sociedades organizadas.

91 1

�realizar una novela picaresca-antimilitarista en donde su objetivo es
burlarse de las estructuras cerradas que aparecen en ella y le dan forma a
este afán de posesión innato del ser humano. Pero ¿Cuáles son las
estructuras de posesión en la novela de Hasek? Son el militarismo y sus
figuras representativas, así como la autoridad de la estructura religiosa2
representada por la figura sacerdotal, entre otras.
D entro de este pequeño ensayo se menciona escuetamente
ejemplos de aquellas estructuras cerradas que aparecen en la novela, y
constituyen las formas representativas de la eterna esclavización del ser
humano en su existencia mundana, las cuales son liberadas a través de
otro mecanismo únicamente humano, la risa3, hace que el ser humano se
reconozca a sí mismo en cuanto tal y lo libera de su compleja existencia.
La novela en tanto novela picaresca, debe contar con un
personaje lineal, éste es Schveik, él esta presentado como aquel personaje
que es dirigido por la voluntad de los demás o en otros términos, es el
sirviente de los servidores públicos que en tiempos de guerra poseen la
"libertad", sin duda Schveik deja caer las cosas por su propio peso
debido a su idiotez, como buen pícaro.
Tan es así, que Schveik desecha el "declaro humildemente", frase
constante del personaje para demostrar que siempre esta al servicio de
los otros, en completa sumisión y sin voluntad propia, no obstante en
un revés de situaciones, trata al capellán de tal manera que su voluntad
no es estropeada ni dirigida por ningún ser como los que había conocido
antes y mostraban abiertamente sus peticiones rígidas bañadas de tal
capricho y soberbia que daban muestra de la animalidad del ser humano.
Pero parece que Schveik hasta se aprovecha un poco con el propósito de
divertirse al obedecer las órdenes de su nuevo jefe y representante de la
estructura clerical; sin embargo, este aparente aprovechamiento, no es
sino la linealidad de su carácter de idiota Idiotez que se transforma en
una estrategia capaz de desarmar a quien sea:
Ya hacía tres días que Schveik era sirviente del capellán de campaña Otto
Katz, y en todo ese tiempo lo había visto sólo una vez. (Fue a recogerlo
de donde estaba, tirado totalmente ebrio como era su costumbre) Schveik
desechó el "declaro humildemente" y empezó a hablar con el capellán

Se torna en cuenta la estructura religiosa como un controlador de masas.
J'La risa y lo cónúco se trata desde el punto de vista de Bergson; es decir, para quien la risa es una
defensa delgmpo socialfrente a la intro111isió11 de lo mecánico en la corriente creadora de la vida (. . .) la risa seria
como 1111 castigo al agente de esa i11tro111isió11 ... (Portilla, 1984: 44)

2

912

con toda confianza: - ¡Te digo que te sueltes! - dijo-, o te parto una pata.
os vamos a la casa y basta. ¡Déjate de cuentos!
- Señor, querido señor, déme una bofetada.
- ¿Una o varias? Preguntó Schveik
Dos
- Aquí están (Hasek, 1992:124)

La estructura religiosa durante esta época de crisis, se aprovecha
de su influencia sobre los creyentes; es decir, lo religioso se toma como
una evasión ante los hechos inevitables de lo mundano, la muerte, como
si la religión liberara de todo; lo cómico muestra que la estructura
religiosa encadena a una idea esperanzada de la liberación y si se
considera este importante concepto como una mera decadencia, como
sugiere Nietzsche, lo cómico al menos muestra aquellas costumbres,
castigándolas con la risa (Bergson, 1962: 13), sugiriendo confrontar el
instante presente a través de un proceso particular como es la risa; es
decir, este proceso desglosa al ser humano, lo analiza en sus partes
núnimas, lo une de nuevo, lo sintetiza, y lo reconoce en su insignificancia
y grandeza ante el universo.
Un ejemplo claro de lo risible en la figura representativa de la
estructura clerical, el capellán; supuestamente, por el pensamiento
convencional es una figura de moralidad y rectitud; pero en la novela
actúa de manera contraria a lo convencional; es decir: Las actittJdes, gestosy
movimientos del cuerpo humano son risibles en la exacta medida en que este cuerpo
nos tace pensar en un simple mecanismo. (Bergson, 1962: 14)
- Ustedes, hombres necios, son incapaces de aprender - continuó el
capellán de campaña- Yo estoy porque los fusilen a todos ¿Me oyen
bien? Lo afirmo desde este lugar sagrado, imbéciles, pues Dios, que no
puede temerles, les hará dar vueltas hasta que se mareen ...
- Ya comenzó; está de veras borracho - susurró alegremente el vecino de
Schveik. (Hasek, 1992: 103)

Mientras que la estructura religiosa intenta acercar a los checos
por medio del temor y sus retóricas efusivas a las normas de mecanismos
cerrados, la estructura militarista se ocupa de las prácticas inmediatas en
las que se encuentra la tortura en cinco pasos, gue van desde las purgas
4
hasta las lavativas estomacales, que obligan a los "no aptos" para unirse
a los frentes de batalla en la guerra:
4

Llamados así por vivir con alguna discapacidad para no ir al frente de la guerra.

913

�Las tormras a que eran sometidos los simuladores fueron sistematizadas y
las gradaciones eran las siguientes:
1. Dieta total: una taza de té por la mañana y otra por la noche y sin
tomar en cuenta la naturaleza de la enfermedad se les administraba
aspirina para hacerlos transpirar intensamente.
2. La aspirina se les administraba para que no pensaran que la guerra era
un paseo, en abundantes dosis de quinina en píldoras, sistema
llamado también "lamer la quinina".
3. Lavado de estómago dos veces al día con un Litro de agua caliente.
4. Lavado intestinal con agua jabonosa y glicerina.
5. envoltura en sábanas empapadas de agua helada. (Hásek, 1992: 79)

Pues defender la patria, por la problemática iniciada por los
individuos que están en el poder, es una labor que les corresponde a los
pobladores de los respectivos países en discordia; defender su nación,
aún si su voluntad está ausente del espíritu patriótico.
(Schveik pregunta con relación al asesinato del
Archiduque a la señora Müllerova, su casera)
¿Le dio uno o varios tiros?
El periódico dice que el señor Archiduque quedó hecho una criba.
Acertó a darle con todas las balas.
Eso es una cosa muy rápida, señora Müllerova, terriblemente rápida.
Para una cosa así, yo me compraría una Browing. Parece un juguete, pero
con ella se puede matar en dos minutos a veinte archiduques, flacos o
gordos. Aunque dicho entre nosotros señora Müllerova, en un señor
archiduque gordo se acierta más fácilmente que en uno flaco. (Hasek,
1992 :27)

Sin embargo, lo cómico se encuentra en la insensibilidad que el
protagonista presenta ante la muerte del Archiduque, o bien, la
indiferencia ante su asesinato. Y a que no hay enemigo mayor de la risa que la
emoción (Bergson, 1962: 13) y si Schveik presentara un mínimo rastro de
pena o tristeza se perdería el sentido de lo cómico, que necesita para
entenderse en una significación social; es decir, para comprender la 1isa hay
que integrarla a su medio natural que es la sociedad (Bergson, 1962: 13), en la
cual se encuentran tales mecanismos cerrados, y que a su vez en la novela
de Hasek son castigados por medio de la risa. O sea, además que a
Schveik no le interesa el individuo del Archiduque, todavía lo confunde
con otro Fernando, que no es precisamente el de Sarajevo, sino un
personaje de un nivel social inferior. Que sin duda rompe la seriedad de
la problemática que dio paso a la Primera Guerra Mundial:
914

-¿Qué Fernando, señora Müllerova? - preguntó, sin dejar de frotarse las
rodillas-. Conozco a dos Fernandos: uno es sirviente del boticario Prusa
quien a su vez bebió por equivocación una botella de loción para ei
cabello; el otro es Fernando Kokoska, el que recoge cagadas de perro. En
ambos casos no se perdería nada. (Hásek, 1992: 25)

Para finalizar abruptamente este pequeño ensayo, cabe decir que
la mayor estructura mecánica con la que debe romper la risa y liberar al
ser humano de sí mismo, es la del sentimiento de ejercer el poder de
poseer a los demás, como en la ley del más fuerte, que se observa en la
supervivencia de los animales.
Schveik vivía de la venta de perros, lo que por cierto en una
conversación con el teniente Lukas, su nuevo jefe, · quien adquirió al
protagonista, como a un objeto, por una apuesta con el capellán, quien a
su vez, lo había sacado de la prisión en donde estaba acusado de
simulador para no ir al frente de la guerra, y le sirvió de ayudante al igual
que al teniente Lukas quien le preguntó a Schveik: ¿Le gustan los animales,
siente amor por ellos? Lo que más me gustan son los perros - dijo Schveik. (Hasek,

1992:183)
Tal gusto que el personaje tiene por los animales es lo que toma
una gran parte de esta comedia antimilitarista; ya que lo cómico está en el
traslado de las características humanas a los animales, poniendo al ser
humano en una situación difícil, al intentarse ver tal cual es por medio de
una representación de un ser que ni siquiera tiene la capacidad de
articular sonidos:
Schveik dice:
Yo quise probar también, saqué al canario de la jaula y se lo di al gato
para que lo olfateara, y antes de que pudiera yo reaccionar el imbécil gato
le arrancó la cabeza. De veras, no esperaba esa bajeza de su parte... y se lo
comió concienzudamente, con plumas y todo, y al hacerlo ronroneaba de
alegría. (Hasek, 1992:182)

Pareciera que Schveik ha traspasado tal pureza como la de un
animal, ya que se ha reconocido a sí mismo desde lo estrictamente
convencional:
¿Sabe usted, Schveik, que me gustaría enviarlo ante un tribunal
militar?- dijo suspirando el teniente. Pero siempre lo pondrían en
libertad, pues no habrían visto en su vida nada tan colosalmente idiota
como usted. Mírese al espejo ¿No se siente mal por la cara de estúpido
que tiene? Es usted el aborto de la naturaleza más monstruosamente
915

�imbécil que he visto en todos los días de mi vida. Pero, diga la verdad,
Schveik: ¿le gusta a usted ser tal cual es?
_ Humildemente declaro, señor teniente, que no me gusta. (Hasek,

1992: 217)

Schveik se reconoce tal cual es, a pesar del desagrado que percibe
en sí mismo, pero a través de un marco cómic~ el autor presenta
aquellos prejuicios que asimilamos dentro . ~e la s~cte~ad de una forma
agradable, por medio de lo cómico Qo risible), liberandonos con una
carcajada.

Bibliografía
BERGSON, Henri, (1962). La risa. México: FCE

HAEK, Jaroslav, (1992). Las aventuras del buen soldado Schveik. México:
CONACULTA
PORTILLA, Jorge, (1984). La Fenomenología del relajoy otros ensayos. México: FCE

LOCKE: TEÓRICO DEL LIBERALISMO
- EN EL TRICENTENARIO LUCTUOSO DEL
CARDINAL PENSADOR INGLÉS-* (1704-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A.C.
El gobernante 110 debe prohibir que se enseñen
opiniones especulativas m cualquier iglesia, ¡mes 110
r, tiene ninguna relación con los derechos civiles. Si 1111
católico roJJ1ano cree q11e es verdad el c11e,po de C,isto
en tanto que otro solamente cree que es pan, 110 ofende
con ello a s11 prijilllo; si tmjudío 110 cree qlfe el Nuevo
Testamento es palabra divina, no altera e,1 nada los
derechos humanos. Si 1111 pagano niega a,nbos
testa1t1entos 110 ha de ser castigado co1110 ciudadano
indeseable. Carta sobre la tolerancia 1689 J. Locke.

Estoy de acuerdo puesto que lo he repetido en diversas ocasiones: el
mejor homenaje que se le puede hacer a un filósofo, es confrontar a
partir de su pensamiento las problemáticas de nuestro presente. Pero me
pregunto si un homenaje a cierta obra filosófica, o a algún filósofo
fallecido hace ya más de cien, doscientos u ochocien tos años; no
representa para nosotros, ya en sí mismo, un problema filosófico, en
• Locke, J. Carta sobre la tolerancia, Dos msqyos sobre elgobiemo civil} otros emitos 155 pp. Ed. Grijalbo
S.A. México, D.F., 1970.

916

917

�tanto que tenemos la obligación de considerar en cuanta la vigencia del
pensamiento o de la misma obra filosófica de tal o cual filósofo. Este
año 2004 resultó ser el más prolijo como nunca en la historia para los add

memoriam o los festivales post mortem.
Lo que quiero patentar aquí, es saber si es posible una
representación adecuada de una obra que no deje lugar a ambigüedades.
O bien, si es que al proceder de este modo, lejos de enriquecer,
hundimos o empobrecemos al laureado; o en el mejor de los casos,
mutilamos su obra y anulamos objetivamente lo que enuncia expressis
verbis, despojándolo así de su poder comunicativo
Incuestionablemente, escribir una reseña implica un ir a las cosas
mismas, es decir, ubicar las notas más distintivas de un corpus, y percibir de
forma somera "los signos" de una obra literaria. Lo que pretendo aquí; al
menos en mis escritos y dada la magnifica ocasión que se presenta este
año para honrar lo mismo a filósofos de la política, de la historia; neoaristotélicos o literatos ex.istencialistas; es reconsiderar el vulgar concepto
de reseña-comenta1io, pues son ellas las que afortiori "adornan" la parte final
de grandes e importantes publicaciones.
Son tres filósofos de importancia universal los que ocupan mi
atención este año. Como tal, y dada mi formación académica, siento con
hondura un íntimo compromiso a conmemorarlos. Pero no deseo
hacerlo desde las problemáticas mundiales que son infinitas; pero si
desde dentro del horizonte de mis significatividades y de mi geografía
afectiva. No encontraría hoy por hoy, una publicación de tan alta
envergadura como el anuario Humanitas para poder llevar a cabo esta
gestión tan encumbrada.

1.- Vida del filósofo

Revolución
Gloriosa de 1688. Murió en 1704 trabapn
. d o en 1a sexta
. .,
edicton de su Ensqyo sobre el entendimiento humano. Es incuestionable que la
fama de Lo~ke, es mayor como filósofo que como pedagogo, pues todo
su
. .
hasta
d pensam1ento posterior fue influido por su emp·mc1smo,
esembocar
en el escepticismo
de Hume· En lo pedagogico,
, .
Locke no
.,
.
pretendio
.
de la
d
· , crear un sistema educativo' sino explicar los lineanuentos
e ucac1on par~ los hij?s de la nobleza, no obstante sus ideas representan
tanto .un
d e su □-empo, como una
, refle¡o del discernimiento pedagóo-ico
i:,reflexion p~ofunda sobre sus bondades, defectos y alcances.
~u mterés por la filosofía se avivó leyendo a D~scartes, aunque su
pensarruen~o se apar:a del racionalismo cartesiano para dar paso a una
nueva ~o~nente filo~ofica: el empirismo, según la cual todas las ideas del
entendimiento provienen del conocimiento sensible. De las sensaciones
llamadas
Loc ke "'d
·
"
. por
"
1 eas s1mples,
proceden las demás ideas'

!.

( c~mple¡as por un proceso de asociación y combinación. En cuanto a
las ideas políacas, ~cke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al
defen~er la separac1on de los poderes legislativo y judicial y la supremacía
del pnmero. Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los
derecho~ naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en
el posterior desarrollo de las democracias occidentales.

Z. Locke teórico del liberalismo
.
. ~urge el liberalismo como resultado de varios elementos: el
inmovilismo
, medieval, el antropocentrismo renacentista
.
. de la econonua
ehl rac1
onali
l
tili
·
, del protestantismo que ya se,
,
smo Y e u tansmo.
Ademas
61 afianzado en Europa y que a la postre se conjugaría adaptándose
rec1~rocamente durante varios siglos. Pero los factores que actúan como
catalizadores
, heterogeneas
,
l
.de realidad es e 1·d eo1ogias
y divergentes, serían
_as c~n_cepc1ones antropológicas individualistas de una libertad
mcondic1onal y general.
lib . Locke -a quien ~e considera en general como padre del
eralismo- debemos precisar qué tipo de liberalismo es el ponderado
por Locke. Hemos visto la linea absolutista, que se encuentra

ª ,ª

John Locke nació en 1632 en Wrington, condado de Somerset,
Inglaterra. Estudio en Oxford, ahí estudiaba griego, gramática, hebreo,
lógica, filosofía, retórica y teoría del estado. En seguida química y
medicina. Trabajó de galeno para la familia de Earl of Shaftebury,
quienes lo tomaron como protector, preceptor y consejero. Fueron sus
amigos Robert Boyle, Thomas Sydenham y Sir Isaac Newton. Luego del
ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra en el año 1689, y
después de colaborar para deponer del trono al rey Jaime II en La
918

919

�representada por los Estuardos de su tiempo1. Así como también por los
escritores que avalan las tesis absolutistas como Fillmer y T. Hobbes.
En 1688 se produce la disposición del último Estuardo. Jacobo II
quien encontró grandes oposiciones en Inglaterra por su abso_lutismo, y
también por su catolicismo. Finalmente llega a Inglaterra Guillermo de
Orange -que viene de Holanda- que es yerno de Jacobo II, y se produce
así esta revolución que los ingleses denominan "gloriosa" o "revolución
sU: sangre"; que significaba la consolidación del liberalismo político en
Inglaterra, o mejor aún, la confirmación de la supremacía del Parl~m~nto
frente a las prerrogativas de la Corona. Esta revolución de 1688, _s1grufica
prolongar esa vieja línea inglesa que se remonta a la Edad Media, y que
tuvo una clara expresión en 1215 al suscribirse la Carta Magna; Y que
periódicamente se pone de manifiesto a través de la suscripción de Biils ef
Wrights. Los privilegios que primero se defienden contra la Corona o
contra determinados sectores, paulatinamente van transformándose en
derechos individuales para toda la población, esto lo conoceríamos más
tarde como el discurso predominante de las democracias occidentales.
Hacia 1688, se registran todavía discriminaciones
particularmente hacia la minoría ca~~lica- poco a ~oc~, ~s~a corriente
liberal irá propendiendo la preservac1on de las garantias mdiv1~uales _para
todos los británicos. El liberalismo lockeano afirma que la existenoa de
derechos individuales debe ser anterior al estado "para comprender
debidamente el poder político y saberlo derivar en su origen, debemos
considerar en qué estado se encuentran por naturaleza todo los ~ombres: .
perfecta libertad para ordenar sus actos y disponer de sus pos,es~ones, de
sus personas, como lo consideren conveniente dentro de los línutes de la
ley natural, sin pedir permiso ni depender de la voluntad de otro
2

hombre" •
El liberalismo que se presenta como la anútesis del absolutismo,
encuentra su justificador y su más gran sistematizador y teórico ~n John
Locke. Este en 1688, se encuentra en el exilio en Holanda. Hacia 1689,
cuando la hija de J acobo I viaja a Inglaterra para ser coronada con
Guillermo de Orange, va de pasajera en el mismo barco que J ohn Locke,
quien trae consigo en sus male~as dos ensayos inéditos, u~o so~~~, ''El
entendimiento humano"; el otro se titula ''Dos tratados sobre elgobzerno czvzl . En
ambos libros, Locke pone de manifiesto la heterogénea influencia que en
1 Jacobo

I, Carlos I, Carlos II y finalmente, el último Jacobo Il.
Op. Cit. pág. 86

2 Locke. L, Dos e11sayos sobre elgobiemo civil

920

él han ejerc~~o distintas _corri_entes doctrinarias. Como ya mencioné,
Loc~e estudi? en ~a Uruvers1dad de Oxford. En el siglo XVII, la
ensenanza se 1mpart1a todavía, según cánones rigurosamente escolásticos.
Además, si leemos este pequeño libro de Locke, ''Dos tratados sobre el
Gobierno Ci~I'~ o mejor dicho ''Seg11ndo ensqyo sobre el Gobierno Civil",
porque al primero ya no se le edita, por cuanto se trata simplemente de
una refutación a Fillmer, que hoy no tiene importancia. Si se lee veremos
que ~eriódic~mente Locke cita a Hooker. Y Hooker es justamente un
Tom1sta anglicano inglés que se opuso al absolutismo de Fillmer. Así, a
trav~s de Hoo~er, Locke se vincula a la vieja tradición populista del
medioevo -partlc~armente a la sistematización de Tomás de Aquino-.
Como consecuencia de esta influencia medieval manifiesta en Locke se
ª?vierten las limitaciones éticas al ejercicio del poder; que ;on por cierto
a¡_enas a la línea absolutista de Hobbes, pero muy aceptada entre el
~s:u~so_ ,marxista
estado de_ igualdad donde todo el poder y la
¡u~1s~cc1on es reciproca, no teruendo más un hombre que otro, no
existlen?o n~da tan e~idente que criaturas de la misma especie y
categona, nacidas para disfrutar de las mismas ventajas de la naturaleza"3
Al mismo tiempo, Locke -que ha residido en Holanda- ha recibido
también el impacto de la nueva filosofía de Rene D escartes, de la critica a
la te~ri~ del conocimiento tradicional, Locke en su Ensqyo sobre el
e~tendtmzento. humano, es un precursor del posterior empirismo inglés, que
tiene expositores como D. Hume, y que paulatinamente evolucionaría
hacia un pragmatismo utilitarista muy hedonista.
En Locke, hay una dosis de pesimismo en cuanto a la posibilidad
d~ ,conocer el mundo del espíritu. Es un psicologismo precursor -como
di¡eramos- de ese empirismo protoúpico de Hume, aquí al mediar estas
dos influencias, encontramos desde ya una contradicción importante en
el pensamiento de Locke, porque la lectura de su ''Ensqyo sobre el gobierno
civil" nos revela la existencia de limitaciones éticas de gran envergadura,
que son como el sostén de todos sus tratados. Hay una constante
afirmación de la prioridad de la ley natural y de la moral. Y realmente,
para hablar de ley natural y de moral es necesario tener una
e~istemología, una gnoseología que nos permita conocer las cosas en sí
rrusm_as, conocer pautas de verdad, y ponerlas entre paréntesis para luego
ª5Umlt después, el resultado de nuestras reflexiones y adherirnos a una
fenomenología que nos muestre ontológicamente las cosas en sí mismas;

:'un

3

Locke. L, Dos ensqyos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 86

921

�salvo que estemos en una actitud ética-práctica, a través de un juicio
práctico al estilo de I. Kant.
Pero no es mi trabajo ni deseo inscribir una crítica hacia J. Locke,
por demás actitud poco recomendable para un homenaje; lo cierto es que
el posterior empirismo inglés, evoluciona más bien hacia un hedonismo,
hacia un egoísmo, hacia el cálculo del placer como elemento único para
distinguir el bien individual; aún cuando le falta un mayor y más
apropiado sustento filosófico. Sin embargo, quiero enfatizar las
limitaciones de carácter ético se encuentran presentes a lo largo de toda
su obra, eso es lo más imputable.
Locke toma como punto de partida una noción, una ficción
política compartida por los voluntaristas: el estado de naturaleza, el
estado pre-social, el estado pre-político. Esto es porque Locke es
profundamente individualista y pragmático, actitudes propias de un
anglo-protestante, quien considera incluso que el acceso a la vida política
debe operar como un acto volitivo. Los hombres -en este estado de
naturaleza- viven en situación relativamente feliz. Es un estado de
naturaleza que difiere del descrito por Hobbes. La antropología de Locke
no es tan pesimista como la de Hobbes. Este pretendía que "el hombre
4
en estado natural, es un lobo para el hombre" • Locke tampoco incurre
en el otro extremo, de las desviaciones mitológicas de Rousseau sobre la
bondad del hombre en estado de naturaleza.
La concepción de Locke es una concepción judeocristiana. El
hombre tiene una naturaleza caída, como consecuencia del pecado
original. Y los hombres -en el estado de naturaleza- viven en situación
de relativa felicidad y son titulares de derechos individuales, que Locke en su libro- a veces engloba bajo en término proper!J, que mal traducido
figura en las ediciones castellanas, como "propiedad" ya que él mismo J.
Locke en otras páginas aclara que esta palabra involucra: derecho a la
vida, derecho a la seguridad, derecho a las libertades individuales y el
derecho a la propiedad, "la razón natural nos dicta que los hombres
tienen derecho a su preservación y por lo mismo a comer beber y hacer
5
las demás cosas que su naturaleza requiere para subsistir". Pero cómo
mostrar o bajo que supuestos, partiría Locke para saber cómo podría
alguien tener la propiedad de una cosa. Cual sería el modo de asignar a
los hombres "el derecho de posesión," si la tierra y las criaturas inferiores

sean comunes ~ todos los hombres, cada una tiene su propiedad, "un
hombre en particular_, con el esfuerzo de su cuerpo_y el trabajo de sus
manos, podemos decirlo, son su propiedad y cualquier cosa que él saque
del estado en que la dejó la naturaleza, ya mezclada con su esfuerzo, tiene
algo de él y por ello se convierte en su propiedad. Como él la ha sacado
del estado común, según se.halla en la naturaleza, le ha agregado con su
esfuerzo algo que excluye el derecho común de los demás hombre.
Porque como ese trabajo es indiscutible de quien trabaja, nadie puede
tener dere~ho a lo q_ue está unido a su trabajo, cuando queda para los
otros suficiente cantidad e igualmente buena."6 Las características más
distintivas de la filosofía lockeana, gozaría también de bastante
resonancia en la época ilustrada.
·
. . . En relación a la propiedad inmueble, dice que también ante la
pnm1t1va no-ocup~ción, el hombre ha cercado y ha mezclado su trabajo
p_ersonal con la tierra, generándose así el derecho de propiedad. Por
cierto, descarta que este ?er~cho de propiedad pueda ser compartido por
muchos. Todo esto nos mdica que Locke tenía una noción no-absoluta e
ilimi~ada ~el derecho de propiedad, no obstante ser -como es- el padre
del liberalismo. ~o~ ~ombres pues, para preservar y disfrutar mejor de
estos d:~echos mdivtduales, resuelven abandonar la etapa pre-social y
pre-polJttca, formulando así un contrato multilateral que es distinto al de
Hobbes y al de Rosseau7. Aquí los hombres no se alienan, no se enajenan
totalmente, no entregan la totalidad de sus derechos individuales. La
única atribución que los hombres entregan, es esa de repeler mediante la
fuerza, la agresión ajena. "al principio los hombres se contentaban con lo
que ofrecía a su necesidad la simple naturaleza. Después -en alguna parte
del mundo- el aumento de personas y ganado, el uso de dinero hicieron
e~casear la tierra y le dieron valor. Así por mutuo consentimiento se
disfruta y se preserva de la sociedad"8•
Es el poder co-activo, que pasará ahora a ser patrimonio del
Estad~ que se forma en este contrato multilateral. Justamente, para
garantizar la segura represión de la violación de los derechos
individuales. El primero, es un contrato multilateral para formar la
comunidad política. El segundo, un pacto bilateral con obligaciones
6

Locke. L, Dos ensayos sobre elgobierno civil Op. Cit. pág. 94
V. El contrato social].]. Rosseau
8
Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 95, 96
7

V. Leviatán. T. Hobbes.
s Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 93

4

922

923

�recíprocas para gobernantes y gobernados, tendiente a determinar quién
ha de ejercer el póder estatal.
Hemos visto que los hombres han salido del estado de naturaleza
para mejor preservar los derechos individuales. Y aquí es interesante
señalar que el aspecto negativo -si se quiere- del liberalismo primigenio,
no es justamente la afirmación de los derechos individuales; sino la
ausencia de una clara noción -en Locke- de bien común. Y en este
sentido, no aprovecha cabalmente las enseñanzas de Tomás de Aquino, a
pesar de conocerlas por su formación escolástica. Hay en Locke, una
presencia constante de la justicia conmutativa, que regula las relaciones
entre los ciudadanos. Y también la justicia distributiva conforme a la
cual, la autoridad está facultada para imponer determinadas sanciones por ejemplo- a los transgresores. Pero se encuentra ausente una clara
sistematización de la justicia legal, que hoy se denomina Justicia Social. Y
que ya s. Tomás la distingue en su clasificación tripartita de la Justicia.
Pero la diferencia grande entre la posición del liberalismo primigenio y
esta otra posición, radica en que aquí, estos derechos personales y
sociales, son encarados en función del bien común. Para ello, el
gobernante es un servidor de la comunidad; es alguien que debe
promover el bien común. En el liberalismo primigenio de Locke, el
gobernante ha recibido exclusivamente la facultad de reprimir las
violaciones que los hombres hagan, de los derechos individuales del
prójimo. Locke no está diseñando el esquema del estado gendarme, del
estado policía; del estado arquetípico del Liberalismo; que no interviene
ni en lo económico ni en lo social, que cuida el orden en las calles. Y en·
esta perspectiva preserva la existencia de los bienes particulares, tal cual
se encuentran. Y esto, en la práctica, se traduce en el disfrute de esos
derechos individuales, exclusivamente por el sector que de hecho puede
ejercerlos.

3. Empirismo y estética
Como expuse arriba el siglo 1..7VII se vio dominado por las ideas
de Locke. Sin embargo hasta el día de hoy podemos encontrar en las
ideas políticas y sociales lockeanas, una abrumadora influencia en los
conceptos del discurso moderno (tolerancia, equidad, democracia y hasta
los ideólogos que pugnan por los derechos de ciertas minorías, Locke
gravita directamente en sus discursos). Pero poco o nada se ha hablado
924

de la idea que este tenía del arte, de fo belfo y sus formas, o bien de lo
proporcionalmente estético; debido a que no se ha estudiado a
profundidad en la obra de J. Locke una preocupación hacia la lectura del
arte.
Contemporánea del desarrollo de la teoría crítica neoclásica fue
'
la orientación divergente de fa reflexión estética llevada a cabo principal,
aunque no exclusivamente por los teóricos ingleses en el marco de la
tradición empirista baconiana.
Los teóricos ingleses centraron sobre todo su interés en la
psicología del arte, si bien no fueron meros psicólogos, especialmente en
ese paso que se da de una manera estrechamente dialéctica, quiero decir,
entre el creador, el lector de la obra y en los efectos· del arte sobre el
espectador, hay en este devenir dialéctico, un momento que se
caracteriza por desplazar la reflexión estética desde el objeto-bello Oa
obra de arte) hacia el sujeto que lo percibe (el espectador). Esta el la
consecuencia de los planteamientos de Locke, que se había nutrido de las
fuentes de R. Descartes (1596-1650) T. Hobbes (1586-1679) y
Shaftesbury (1671-1713).
Todo esto señala las características psicológicas del observador y
el papel que cumple en la apreciación de la obra de arte. Dentro de este
clima filosófico se irrumpe en el horizonte estético, diversas teorías al
gusto, irrumpiendo con la preocupación por lo sublime.
Para Locke, "las sensaciones, las manifestaciones del espíritu se
reducen a sensaciones: sensaciones simples del mundo exterior e interior,
y síntesis de estas sensaciones simples que constituyen las ideas
complejas"9.
El hecho de que la imaginación (o "fantasía") juega un papel
decisivo, aunque misterioso, en la creación artística, había sido
ampliamente reconocido: Pero su forma de actuación -el secreto de la
inventiva y la originalidad- no fue sometida a investigación sistemática
con anterioridad a los empiristas del siglo XVll. Entre los racionalistas,
la imaginación, considerada como una facultad registradora de imágenes
o como una facultad combinadora de ellas, apenas desempeñaba papel
alguno en el conocimiento. Pero el Advancement of Learning (1605) de
Bacon, colocó a la imaginación, en facultad, al nivel de la memoria y la
razón, asignándole el campo de la poesía, a la manera como la historia y

9

Bayer Raymond Historia de la Estética, Fondo de Cultura Económica 11° Edición 2003 pág. 154

925

�la filosofía (incluyendo, por supuesto, tanto la filosofía moral como la
natural) fueron asignadas a otras facultades.
_
Thomas Hobbes, en los primeros capítulos ~e s~ Lev1a~an
(1651) intentó ofrecernos el primer análisis de la imagmac1on, defiruda
o
por e'l, como "sent1·do decadente" , refiriéndose a los fantasmas
.
imágenes, que subsisten despué~ de haber "~esa~o l_~s ~ecan;,sm~:
fisiológicos de la sensación. Pero, ¡u?to ~, esta 1magm~;1on sunple , 9
·
· · almente la "ima01nac1on compuesta , que crea nuevas
es pasiva, existe 1gu
o·
"
- " d
imágenes ordenando las viejas. Hobbes afirma qu~ ~a sene
e
pensamientos de la mente va guiada por un prmc1p10 general de
asociación, pero no desarrolla plenamente esta ide~. !ampoco_ Loc~e va
demasiado lejos en el famoso capítulo "De la asoczaczon de las t~eal , que
añadió a la cuarta edición (1700) de su "Essqy concermng h11man

NECROLÓGICA
LEOPOLDO ZEA

1912-2004

understandini' (1690).
La investio-ación de los efectos psicológicos del arte f, de la
experiencia estétic: (en término~ modernos), s~guió en s~ evoluc1on dos
caminos distintos, pero que ocas1onalmente se mterfieren.

Femando Robledo Isaac.
Centro de Estudjos Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

1) El intento de lograr un adecuado análisis y. explicación de ciertas
cualidades estéticas básicas (la belleza, lo sub/zme).
_
2)

El estudio de la naturaleza y justificación del juicio crítico de: el
problema del "gusto".

Presentación
Le conocí por primera vez en 1999 en la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla, en el marco del XIV Congreso Iberoamericano de
Filosofía celebrado en la barroca ciudad de Puebla de los Ángeles, en el
Estado de Puebla. H abía leído ya algunas de sus obras siendo estudiante
de filosofía en la UANL para el seminario de Pensamiento Latinoamericano
Serían Leopoldo Zea y Luis Villoro entre otros, los encargados
de darnos la bienvenida con una mesa inaugural que los organizadores
habían dispuesto para los más de mil iberoamericanos de diversas las
universidades que habíamos asistido al mencionado encuentro. En el
transcurso de la mesa, la atención se centró en Villoro, pero al término
de la mesa inaugural, Zea fue abordado súbitamente por una gran
cantidad de jóvenes estudiantes y profesionales en el estudio de la
cirmnstancia americana. Muchos pedían les firmara algún libro de su
autoría, algunos otros eran amigos de antaño, otros le cuestionaban o se
oponían sobre lo recién expuesto; pero lo que llamó intensamente mi

926

927

�atenc1on, fue esa sencillez impávida con la que daba la bienvenida y
saludaba o se desredía de otros.
Zea no se guindaba pretensión alguna, a la vez que firmaba
algunas de sus publicaciones en diferentes editoriales. ¿Acaso sería esa
misma sencillez con la que años después José Gaos lo describiría
recordándolo cuando le tuvo de alumno en las antiquísimas aulas de la
UNAM?
Esa noche de la apertura fui de los últimos en quedarse con Zea
para continuar escuchándole; lo más valioso que recuerdo haberle oído
era que: " ... como filósofos tenemos una doble responsabilidad, y en
cierto sentido una ventaja sobre los europeos; pues nosotros para
revelarnos lo hacemos desde nuestra latinoamericanidad y al mismo
tiempo nos revelamos desde nuestra occidentalidad" 1• De eso, entendí
sólo lo que mis lecciones, mi edad y mis cuatro semestres de carrera de
filosofía me permitieron entender, no obstante se me hizo tan sencillo y
tan fresco. Era la primera vez que conocía a un estudioso de la "América
española" sin teñiduras mestizofilicas y sin las apologías filohispanistas al
más puro estilo vasconcelista.
Apenas en enero de este año celebramos nuevamente el
Congreso Iberoamericano de Filosofía en su XV edición. Esta vez en las
aulas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Leopoldo Zea no
asistió y me extrañó mucho no verle por la envergadura del evento. Pude
ver nuevamente durante la apretura del congreso a Luis Villoro y a
Francisco Miró-Quesada entre muchos otros. Este último y otros que
nos dieron la bienvenida en la mesa inaugural, por alguna extraña razón
mencionaron bastante al Dr. Leopoldo Zea durante sus intervenciones
de bienvenida al congreso.
Recuerdo perfectamente y de manera textual las palabras a las
que hizo alusión Miró-Quesada en relación con Zea, a los más de dos mil
profesionales de la filosofía que nos dimos cita en el Perú:

-

Recuerdo que cuando conocí a Leopoldo Zea me preguntó: ¿Qué es lo
que estás escribiendo ahora?
Un libro sobre lógica, le respondí.

[Sic] Leopoldo Zea en el xrv Congreso Iberoamericano d e Filosofía celebrado del 12 al 16 de
Mayo en la ciudad de Puebla de los Ángeles, Puebla. 1999
1

928

Y tal vez lea probablemente no m19 interesado en el tema de la lógica
en abstracto, me recomendó diciendo: por qué ,nefor no haces un libro
sobre la historia de La Lógica en el Perú.
Ignoro cual haya sido el estado de salud del maestro Zea antes de
celebrarse el encuentro iberoamericano, a saber falleció por una afección
cardiaca, ciertamente el filósofo era ya un nonagenario. Sin embargo para
mi los filósofos nunca envejecen, al menos a mi me es tan difícil
distinguirles en ese paso de la aurora al anochecer. No distingo cómo el
tiempo nunca pasa por ellos, porgue yace en nosotros una seriedad
aunada al compromiso que la filosofía nos imputa intrínsecamente desde
nuestra juventud, hasta nuestro anochecer. Se es filósofo o se deja de
serlo - no hay filósofos jóvenes o filósofos viejos-. Somos, como se
decía de Hegel: "Era de esos hombre que no han sido nunca jóve!1es y a
2
quienes todavía en la vejez les arde un fuego escondido". Yo trabajo con
un filósofo, y confieso que sigo viendo al mismo Agustín Basave
Fernández del Valle de hace algunos años cuando fui alumno suyo en las
aulas universitarias dentro de los seminarios-conferencias sobre
Fenomenología husserliana y La filosofía de Martín Heidegger.
A la par que escribo estas lineas, no había pasado más de un par
de días cuando en una charla informal con un colega, rememorábamos
sobre el Dr. Leopoldo Zea. Su vida y obras, su persona, los congresos en
los que le habíamos escuchado y tenido la oportunidad de que nos
compartiera un poco más sobre la cosmovisión de su filosofar. os
enteramos luego por diversos medios de su fallecimiento. Sirva esta
reseña y comentario para conocerle a él, junto con su visión de algunas
etapas y el desarrollo de la historia de la filosofía universal.
Esta publicación legitima los apuntes que Zea utilizó
primeramente para diversos cursos de introducción a la filosofía. Y que
preparó Zea para el Centro de Estudios Sociales que sirvieron de
preparación para el seminario que sobre la filosofía de la ilustración
ofreció el Dr. José Gaos en el año de 1944.

2 Dilthey,

Wilhelm Hegely el idealis1110 Fondo de Cultura Económica. Pág. 15. Traducaón y epílogo
de Eugenio Ímaz.

929

�1912-2004
Leopoldo Zea
INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA*
-La conciencia del hombre en la filosofíaEs habitual que en las introducciones a la filosofía estas suelen
tomar dos direcciones: la sistemática y la histórica. En primera instancia,
se hace una división de los diversos problemas que se han venido
planteando en la filosofía, ofreciéndose una visión más o menos
esquemática de cada uno de ellos sin relacionar unos con otros ni
mucho menos, sin relacionarlos con el hombre y el mundo que' los
provocaron. Se realiza una verdadera disecación ofreciendo esquemas
mu~rtos de problemas que conmovieron a hombres que, como nosotros,
se ¡ugaban en ellos toda su existencia. No hay que olvidarnos de los
"héroes del pensamiento" como los llama Windelband, los hombres de
carne y hueso que los expresaron. Dice Zea: "la historia de la filosofía es
la historia de la conciencia del hombre. En ella se expresa el conflicto
inte~no del hombre, la pugna entre el yo y el mundo que ha hecho
P?s1b~e la cultura, dando origen a esa serie de hechos que llamamos
histona de la humanidad". 3

Zea y el mundo antiguo de los helenos

1. -¿Qué esftlosefía?
Para entrar a la filosofía es menester tener una idea de aquello en
lo cual se va a entrar, cuando menos una idea negativa o positiva de
aquello q~e nos mueve a entrar en eso que puede ser para nosotros algo
desconocido. Nos dice Zea "la primera pregunta que debemos plantear
es esta: ¿qué es filosofía"? pensemos en un explorador, que entra en
lugares que n? sabe lo _que son, y que no necesita saberlo para querer
entrar; pero s1 se reflexionamos a fondo, se observará que no es así: el
explorador entra en algún lugar porque cree poder encontrar algo"4•

· /ntroducció~ a la filosofía U/ conciencia del hombre e11 la filosofía. Imprenta Urúversitaria 1° Edi~ión
1~52. Dtr~cc1on General de Publicaoones-UNAM. México DF. 379 páginas.

~~' Leopo~do. _In~oducción. a 1~, filosofía La conciencia del holllbre en la .filosofía. Imprenta
U1mers1tana 1 Eclic1on 1952. D uecc100 General de Publicaciones-UNAM. México D.F pp 7
'Op. Cit. pp. 12
. .

3

930

Todos tenemos una idea sobre la filosofía, desde el que piensa
que es la ciencia más alta, hasta el que piense que la filosofía es la cosa
más aburrida del mundo. Cuando pedimos tal definición, es porque
tenemos la idea de que la filosofía es definible, acatable, y esperamos que
su historia sea la historia de esta definición que estamos buscando. Si
queremos elegir una respuesta a nuestra pregunta ¿Cuál vamos a elegir?
Lo mejor que podríamos hacer según Zea, es "preguntar a quienes se
han dedicado a dar respuesta a la pregunta" y desde luego nos
recomienda poner nuestra mirada en los más altos entre todos los
filósofos, con la seguridad de que ellos nos dirán qué es la filosofía
Zea nos invita a hacer un recorrido por Grecia, pues es entre los
griegos donde nace la expresión~vocablo phi/osophie que se traduce como
afán de saber. "Al primero a quien se le atribuye este nombre es a
Pitágoras. Sobre lo que este filósofo entendía por filosofía nos dice
Cicerón lo siguiente: habiendo Pitágoras tratado docta y disertadamente
algunas cuestiones, León, príncipe de los fliasios "le preguntó de qué arte
hacía principalmente profesión", a lo que Pitágoras respondió, arte él no
sabía ninguno, sino que era filósofo. Admirado León por la novedad del
nombre, le inquirió quienes eran, pues, los filósofos y que diferencia
había entre ellos y los demás hombres, y Pitágoras respondió: que le
parecían cosa semejante a la vida del hombre en la feria que se celebraba
con toda pompa en los juegos ante el concurso de la Grecia entera; pues
igual que allí unos aspiran con la destreza de sus cuerpos a la gloria y
nombre de una corona, otros eran atraídos por el lucro y el deseo de
comprar y vender, pero había una clase, y precisamente la formada en
mayor proporción de hombre libres, que no buscaba el aplauso ni el
lucro y consideran con afán la naturaleza de las cosas, los cuales se
llaman afanosos de sabiduría, esto son: filósofos. "Es un afán por
explicar las cosas del mundo que nos rodean, la naturaleza y la manera
como el hombre debe de conducirse frente a sus semejantes. Todo ello
proyectado hacia el exterior, quieren saber cómo es que existen las cosas
que los rodean, buscan el principio de ellas, su origen, y les dan diversas
respuestas, para unos será el agua, para otros el aire, o la tierra, o el
fuego, o bien todos los elementos; también hablarán de los átomos. Aquí
la ftlosefía se presenta como un preguntar por los principios materiales del Cosmos,
como unpreguntarpor su orden.
Para Sócrates y los presocráticos será cosa muy distinta, pues la
sabiduría sólo estaba reservada a los dioses, y el saber al que debe aspirar
931

�el hombre es distinto, y hacia otro plano, es decir, hacia el hombre
mismo. "La filosofía es un afán que siente el hombre por el saber de sí
mismo." 5
Para Platón la filosofía es la adquisición de la ciencia. Sin
embargo tal ciencia no se encuentra en estado sensible "el objeto de la
ciencia deberá ser lo inmutable, lo idéntico, lo que nunca cambia"6• Esto
dice Zea, es lo que Platón le llama la idea. Estas ideas, modelos eternos de
las cosas. Residen en el Ser Divino, y todas se resumen y comprenden en
la idea suprema del bien, por lo tanto la filosofía es la búsqueda de las
ideas, un afán de saber qué es la Verdad y la Belleza, la cual no es otra
cosa que el bien.
Aristóteles da a la filosofía un carácter científico que se ocupe de
las causas y los principios de las cosas, hasta llegar al principio absoluto
que lo rige todo. Aristóteles da a la filosofía los siguientes caracteres:
1. Es una ciencia universal "el sabio posee hasta donde cabe la
ciencia de todas las cosas, sin poseer la ciencia de cada
individualmente".
2. Es una ciencia difícil "quien puede conocer las ciencias arduas y
no fáciles de conocer para el hombre sabio".
3. Es una ciencia rigurosa.
4. Es una ciencia dialéctica: "También, que el más riguroso y el más
capaz de enseñar es, en toda ciencia, más sabio."
S. Es una ciencia preferible, "de las ciencias, la preferible por ella
misma y en gracia al conocimiento es sabiduría en mayor grado
que la preferible por sus consecuencias".
6. Es una ciencia principal "la principal es sabiduría con mayor
propiedad que la subordinada: porque no está bien que el sabio
sea mandado, sino que mande, ni que el obedezca a otro, sino a
él el menos sabio".
7. Es una ciencia divina por su objeto y por su sujeto. "La más
divina es también la de más alto rango y la de esta índole la única
que puede serlo de dos maneras. Aquella que puede tener más
que nadie Dios es la divina entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas; ahora bien, ésta, por ella sola, resulta
5

6

Op. Cit., pág. 15
Op. Cit., pág. 16

932

ser ambas cosas: todos consideran a Dios una de las caµsas y un
cierto principio y Dios solo, o más que nadie, puede tener una
7
ciencia de esta índole."
Los estoicos, los epicúreos y los escépticos, sus escuelas dieron
una nueva interpretación s·obre la filosofía. Cicerón dice Zea la llama "la
maestra de la vida", Séneca la define como la teoría del arte y de la recta
conducta. Los epicúreos dan a la filosofía un sentido plenamente
práctico. Epicuro la considera como una actividad que trata de alcanzar
la felicidad por medio del discurso y del razonamiento.
Y así, el concepto de filosofía es ·tan diverso pues todas las cosas
dice Zea "se le presentan al griego en movimiento. Un movimiento que
las transforma"8 el árbol de hoy no es el árbol de ayer ni será el de
mañana. El sol le parece nuevo cada día. Las estrellas están dejándose ver
unas veces para ocultarse otras, los ríos siempre le son distintos. Lo frío
se calienta y lo caliente se enfría, lo húmedo se seca y lo seco se hace
húmedo." 9 El hombre griego se sabe entre las cosas; pero al mismo
tiempo observa cómo estas cosas se escapan y se desvanecen, no puede,
apoyarse en ninguna, todas se transforman.

2. - Visión de Zea delpensamiento cristianoy sus antecedentes
La filosofía tiene aquí un carácter teórico y práctico pues ha sido
necesario que la salvación de la humanidad, se diera por medio de una
ciencia basada en la revelación, además de las ciencias filosóficas además
de las ciencias filosóficas basadas en la investigación de la razón humana.
Explica Zea, que "la razón es la que prepara las verdades de la fe; pero sí
puede destruir las objeciones que se oponen a tales verdades. Aquí la
ciencia suprema es la teología, la ciencia revelada, la filosofía no es sino
una ciencia puesta al servicio de la ciencia divina"IO. Dice s. Tomás: aquí
la filosofía es sieroa de la teología. En el renacimiento dice Zea, la filosofía
vuelve a cobrar "su independencia". Bacon y Descartes dejan a la
religión fuera de la especulación y dan a la filosofía otros objetos de
reflexión.

'Op. Cit., pág. 16,17
8
Op. Cit., pág. 36
9
Heráclito: Fragn1e11tos 39 41 42
10 Op. Cit., pág. 18
, ,

933

�Al paso de la antigua cultura helenístico-romana, el mundo ya
estaba listo para adoptar el cristianismo. La solución a los problemas que
se planteaba el hombre antiguo, la trae consigo el cristianismo, dando así
lugar a una nueva forma de cultura, la cultura cristiana. Sin embargo es
opuesta en su modo de sentir respecto de la filosofía. Para comprender
mejor como surge esta forma de pensar tan opuesta al helenismo es
menester apunta Zea "buscar el antecedente del cristianismo, su matriz:
1
el judaísmo"' • Al mismo tiempo que se desarrollaba la cultura helénica,
en el Asía Menor se desarrollaba una nueva forma de cultura: el
judaísmo. El judaísmo dará las bases del cristianismo ;primitivo, con el
cual se encontraría el helenismo en su época de crisis. La conquista del
Asia Menor por Alejandro puso en contacto a la cultura griega con las
diversas formas de la cultura de Oriente, entre ellas la judía. Los
herederos de este imperio, los romanos, se encontrarán con el
cristianismo en su fase primitiva. Pronto todo el imperio se convertirá al
cristianismo, dando lugar a una nueva forma de cultura, la cristiandad:
!&gt;1ntesis de la cultura helénica en crisis y del cristianismo naciente.
A la par que crecían y se fortalecían estas culturas y nuevos
··estilos de pensamiento", tenía por necesidad que conciliarse dos
conceptos: fe y razón.
El lema de la filosofía agustiniana era "Credo ut intelligam," creo para
co1nprender. La inteligencia era incapaz de alcanzar el conocimiento de la
Verdad; era la verdad que se daba al hombre en un acto de fe, _para
conocer, era menester ante todo creer, tener fe. El conocimiento no tenía
otra posibilidad que la gracia de Dios. La razón nada puede por sí misma
"cuando la razón dice algo sobre la Verdad, no es la razón la que habla,
sino Dios que ha entrado en el hombre por medio de la fe" 12• Dice Zea
que así el hombre tiene un carácter pasivo, únicamente recibe los dones
divinos sin que él pueda hacer nada por alcanzarlo. Así pensaba San
Agustín entre los siglos IV y V. pero la razón reclamaba sus derechos,
algo tenía que hacer, cuando menos recibir.
Dios daba al hombre sus verdades por medio de la fe, pero esto
no bastaba; era menester que este alguien recibiera estos dones, nos
explica Zea "el hombre recibe las verdades de la fe cuando las comprende,
mientras no las comprende no las ha recibido. Es menester, dice Ortega
y Gasset, que el mendigo que recibe la limosna cierre, cuando menos, la

mano par detener la moneda recibida"13• Ahora bien dice ~ea, "el
instrumento que deja de ser un instrumento pasivo y se convierte en
activo es la razón, pues se encarga de retener y comprender lo recibido".

3.- Zea, el mundo modernoy_las nuevas ciencias
Zea ve en Scoto y Ock.ham más ingleses que cristianos, el perfil
perfecto del hombre moderno. Podría decirse que estos filósofos son los
iniciadores de esa discontinuidad medieval, más que de una
descomposición de la cristiandad como le llama Zea. La Edad Medi~ di~e
Dilthey, se apoyaba en un fuerte edificio constituid_o en un fuerte e~~c10
por tres grandes motivos: el racionalismo griego, el s~n~ent~ ~eligioso
y el voluntarismo 14 Ahora el Dios cristiano es un Dios 1mpenalista que
ha sustituido al politeísmo. Religión, voluntarismo romano y
racionalismo griego, coexistían gracias a un bien logrado equilibrio. Pero
este equilibrio queda roto: Dios se ha convertid? en un autócr~ta
irracional, voluntad arbitraria sin planes, verdadero tirano, tal es el D~os
que ofrecen Scoto y Ock.ham el racionalismo _ha sido ~liminado en ,D~os
y el mundo. Ni -Dios ni el mundo son racionales dice Zea, el uruco
racional es el hombre. El mundo coincide con la razón humana, pero no
porgue el mundo sea racional, sino por que le mundo tie~e _la capacidad
de racionalizar el mundo. Obsérvese la manera tan sub1ta como se
abandonaron los antiguos postulados de la filosofía en la esc_olásti~a y en
la Edad Media. La necesidad de la experiencia ha hecho 1mpos1ble la
racionalización de Dios y la ha alejado del horizonte del hombre, pues el
hombre no puede experimentar a Dios en la forma gu? es i:nene~ter pa~a
racionalizarlo. "El hombre se queda solo con su razon, sm Dios y sm
15
mundo, puesto que aún tiene que conquis~arl?" • No obstante el
hombre en esta época siente desconfianza de s1 rrusmo ~ de to~o cuanto
le rodea, pues la religión ya no le alcanzó para_ seguir ~xplicando la
cosmovisión que se la había impuesto "la mundarudad empieza a ser del
dominio del hombre en cuanto se va alejando del trasmundo de la
divinidad" 16• La Reforma dice Zea que fue "un intento del hombre
moderno por recuperar a Dios y al mundo perdido sobre otras bases que

Op. Cit., pág. 255
Ditlhey, W. Hombrey mundo en los siglos XVIy XVII.
15
Op. Cit., pág. 288
16 Op. Cit., pág. 289
13

14

Op. Cit., pág. 216
12 Op. Cit., pág. 254
11

934

935

�no fueran las escolásticas que consideraba habían fracasado" 17• Por el
contrario las nuevas ciencias fue la forma como el hombre trató de
recuperar el mundo. Recuérdese por que el hombre al quedarse sin Dios
y sin cosas, lo único racional ha resultado ser el hombre, y aunque el
mundo tampoco sea racional, si puede someterse al dominio de la razón.
La ciencia nueva tomaría entonces un carácter práctico del cual carecía la
griega, pues era puramente visual, para poder expliearse para sí el mundo.
La ciencia del moderno, quiere ponerlas a su servicio, el griego buscaba
en las cosas su razón, es decir, su orden, sus causas y efectos, el moderno
sabe que las cosas no tienen orden ni razón. El moderno sabe que los
objetos pueden adherirse o no a él. El griego jamás se atrevió a alterar
ese orden. El perfecto moderno para Zea es Galileo pues este además de
alterar el orden de las cosas y los objetos "observa que los cuerpos
tienden a caer en el vacío en forma perpendicular, pero también ha
observado que si en su caída tropiezan con obstáculos, se desvían" 18• Así
en la manipulación de la velocidad de los cuerpos GaWeo establece las
nuevas beses de la ciencia nueva. El hombre moderno se apodera de la
naturaleza y la obliga a seguir el curso que conviene mejor a sus intereses.
La física griega tenía un carácter reconstructivo; trataba de encontrar el
orden que se había establecido en el universo. La física moderna tiene un
carácter constructivo, no trata de conocer, sino de alterar. El moderno
según Zea "puede ahora crear monstruos que la imaginación del griego,
con ser tan rica, jamás imaginó"19. No se olvide que el ideal del hombre
moderno es: volver a empezar su historia.
A la postre el "descubrimiento" de América vendría a salvar a:l
"Viejo Mundo" de su desesperación. América se convierte en tierra de
futuro de los inconformes de Europa, como sucedió con las grandes
migraciones a Norteamérica que huían de persecución política y religiosa.
Renato D escartes, recogerá toda la inquietud del nuevo hombre
plasmándola en su filosofía. El afán por un mundo nuevo, se expresará
en él "como un radical abandono de todos los supuestos en que
tradicionalmente había venido sosteniéndose la existencia del hombre" 2º.
La pregunta aquí nos dice Zea "que hace D escartes con el hombre

moderno? ¿Cómo poner fin a las desigualdades y, con ellas, a todas las
miserias que provocaban?21 •
El nuevo hombre aspira a crear un mundo sin compromisos y,
por lo mismo, sin limitaciones. Un mundo virgen donde todo esté por
hacer, donde toda acción sea posible pues, "las leyes, costumbres,
religión y política presentes, poco o nada tenían que ver con el nuevo
que se encontraba dentro de ellas, como un condenado por culpas que
no había cometido"22• De lo que se trataba era de construir un nuevo
mundo de acuerdo con la fantasía, diseñado en un llanura sin obstáculos,
es decir sin historia, sin tradición, sin compromisos sin la comunidad ni
con los otros. En el futuro el hombre podía ser lo que no había podido
ser. Así Descartes rompe con toda su realidad, con ·todo lo que le rodea:
su mundo, su cuerpo, su psique, hasta encontrar algo que no pueda
negar, como lo es el hecho de estar dudando. Así una vez que ha puesto
entre paréntesis, en duda la realidad que le circunda; una vez que de
acuerdo con un determinado plan "lo que surge después es otro mundo
en el que el individuo; un mundo donde el individuo pone sus pautas y
las establecen a partir de un determinado y racional compromiso"23•
El cartesianismo tendría sus consecuencias en lo que más tarde se
hablará de un contrato social, ha partir del cual surgirían las sociedades
modernas.
Zea todavía ve en la filosofía de D escartes una gran mezcla de
medievalismo. En Hobbes no es así, el filósofo es presentado por Zea
como el auténtico moderno, no acepta sino un método: el físicomatemático, aplicado a todos los campos del saber. Pascal se opondría a
esa tesis "el método geométrico estará bien para la naturaleza extensa,
24
pero hay otra naturaleza tan distinta que es el alma humana" • Spinoza
tratará también de solucionar este problema de la dualidad de objetos de
conocimiento, el cual le atribuye al ser extenso las cualidades del ser
pensante. Hobbes reduce la naturaleza humana a física pura, porque el
mundo físico se caracteriza por el movimiento, la naturaleza humana
también se caracteriza por esta cantidad física. "La causa de la sensación
-dice Hobbes-, es el cuerpo eterno u objeto que actúa sobre el órgano
propio de cada sensación, ya sea de modo inmediato, como el gusto o el

17

21

18

22

Op. Cit., pág. 290
Op. Cit., pág. 292
19 Op. Cit., pág. 293
20 Op. Cit., pág. 307

Op. Cit., pág. 310
Op. Cit., pág. 314
23
Op. Cit., pág. 315
24
Op. Cit., pág. 338

936

937

�tacto, o mediatamente como en la vista, el oído y el olfato: dicha acción,
por medio de los nervios y otras fibras y membranas del cuerpo, se
adentre por éste hasta el cerebro y el corazón, y causa allí una resistencia,
reacción o esfuerzo del corazón para librarse: esfuerzo que dirigido hacia
el exterior, parece ser algo externo" 25. Hobbes, hombre profundamente
moderno le preocupa lo que a muchos filósofos: la felicidad humana.
Peor no la .del otro mundo, sino la de la este mundo. Pero en esa
incesante y perpetua lucha por alcanzar la felicidad "los hombres
tropiezan con sus semejantes y luchan contra ellos, la pugna por el
poder, las riquezas, los placeres, los honores u otras formas de poder
inclinan a la lucha, a la enemistad y a la guerra. Porque el medio que un
competidor utiliza para la consecución de sus deseos es matar y sojuzgar,
suplantar o repeler a otro"26• Hobbes -dice Zea- ha encontrado el
mstrumento para lograr la felicidad del hombre, este instrumento lo es la
razón, la razón geométrica, la razón que es capaz de sumar o restar.
La guerra como se ha visto, es producto de un deseo de poder
que aumenta paso a paso. Para su propia felicidad es menester que el
hombre frene su afán de poder. La paz será un hecho si cada hombre se
propone no ser una amenaza para su semejante, y dice respecto de la paz
"las pasiones que inclinan a los hombres a la paz son el temor a la
muerte -dice Hobbes-, el deseo de las cosas que son necesarias para una
27
vida confortable y la esperanza de obtenerlas por medio de trabajo" •
La razón sugiere adecuadas normas de paz, a las cuales pueden
llegar los hombres por mutuo consenso así aparecería en la escena de la
filosofía David Hume, presentando el hombre divinizado eón el
28
utilitarismo y el positivismo "El hombre es Dios para el hombre" •
La aventura iniciada por D escartes parecía concluir felizmente, el
hombre es ahora creador y responsable de su propia conducta. En lo
sucesivo su conducta será llamada "norma universal" -dice Kant- que la
conducta puede al mismo tiempo tenerse por objeto a sí misma, como
ley natural universal. La voluntad humana se autolegisla y universaliza.
Con un nuevo proyecto de metafísica (Schelling, Fichte y Hegel)
pero es en H egel donde la divinización del Hombre alcanza su más alto
grado. "El hombre es el Espíritu de múltiples brazos e infinitas

cabezas"29 Dios o el Espíritu está presente en cada uno de los actos del
hombre. Es Dios mismo el que actúa en ellos. D e la caducidad y
necesidad que es cada uno de los hombres "con sus pasiones y
limitaciones el hombre va creando un ente insaciable e ilimitado. D el
mundo inmanente saca Hegel el mundo trascendente de la cultura.
D esde otro punto de vista y en nombre de la ciencia, las llamadas
ciencias positivas de A. Comte, diviniza también al hombre, la
humanidad es también lo abstracto del hombre, sus productos
combinados en una cadena sin fin llamada progreso. Dice Zea que la
historia, el pasado es vista como una serie de etapas en las que se va
configurando la que ha de ser su culminación: la etapa positiva de la
Humanidad. K. Marx invierte la filosofía de Hegel pretendiendo romper
con las falsas formas de trascender lo humano llamadas espíritu o
cultura, que no son sino superestructuras, expresiones de algo tan
30
concreto como lo es el trabajo del hombre". Pero no el trabajo en
abstracto, sino el trabajo que cada hombre realiza en particular. Marx
dice Zea ve estrechamente ligado la historia de la Humanidad como "la
adaptación de la naturaleza a las exigencias del hombre. El hombre es
producto de la naturaleza y la naturaleza se transforma por el trabajo que
es el producto del hombre"31 • El hombre al actuar no va creando un ente
abstracto llamado espíritu "no es la conciencia la que determina la vida 32
dice Marx-, sino la vida la que determina la conciencia" . No hay dioses,
solo hay hombre actuando en la modificación de su mundo. Ni siquiera
es válida esa trascendencia es que se empeñó el idealismo.
Zea al pasar por Dilthey, ve en él diversas formas de
historicismo, mostrará cómo es imposible eludir en el campo del
conocimiento histórico la concreción del hombre. La historia está tejida
por un conjunto de actividades personales que en su relación van
marcando las líneas de la misma "la religión, la poesía y la filosofía, no
. expresiones
.
d e ese encuentro entre el homb re y su mundo " 33.
son smo
Expresiones que muestran un afán de trascendencia jamás logrado. La
divinización del hombre, intentada por la metafísica idealista, es
imposible.

Cit,pág. 369
Cit., pág. 370
31
Op. Cit., pág. 371

'29 Qp.
30 Op.

Op. Cit., pág. 339
26 Op. Cit., pág. 342
21 Op. Cit., pág. 343
lll Op. Cit., pág. 368
2,

32

lbidem

33 Op.

938

Cit., pág. 372

939

�F. Nietzsche, por el otro lado y partiendo de la idea de la
voluntad de poder, flagela a "los filisteos" que se empeñan como Strauss,
en crear una religión al alcance de las mentes burguesas. Toda religión
dice Nietszche "si ha de ser auténtica, debe partir del supuesto de la
e~s~encia de un ente que trascienda la vida del hombre"34 La religión
cnsttana es una religión de esclavos, lo que importa no es la vida eterna,
sino la vivacidad eterna, dice el poeta. Y agrega "vivir de un modo
peligroso, es sacar el mayor placer que puede dar la existencia." Esta es la
vida: neguemos a D ios, negamos la responsabilidad de Dios; es así como
libramos al mundo. Nietzsche se atreve a fritar con fuerza: Dios ha
muerto"35 •
. El h~m~re está ahora plenamente abandonado a su existencia, y
esta eX1stenc1a dice Zea, anula toda posibilidad de volverle a divinizar. La
Modernidad culmina con el fracaso que ya vaticinaba Pascal. No le queda
al hombre sino aceptar su suerte, la responsabilidad que implica una vida
que tiene como base la libertad en un mundo donde no hay un Dios que
responda por él. El existencialismo -dice Sartre- "no es un ateísmo ...
más bien declara: aunque Dios existiera esto no cambiaría"36. Zea ve en
el existencialismo una nueva expresión d crisis de la conciencia del
hombre, la crisis diría yo de un nuevo endiosamiento. Pues el hombre ha
fracasado como Dios y se vuelve a quedarse solo, sin trascendencia de
ningún tipo.
El Dr. Zea se pregunta: "¿Aquí termina la historia? No. Ella nos
~a m~strado cómo la crisis es siempre el fin de otra. Una fe, ya
rnsufic1ente, es puesta en crisis; pero de la crisis surge siempre una·nueva
fe, se invierten los valores, y lo que ayer parecía negativo por inseguro
retransforma en lo más positivo por su seguridad. ¿Cuál será esta nueva
fe? ¿Cuál será esta nueva seguridad? Es algo que aún se debate en la
conciencia del hombre contemporáneo; pero que acabará, como en toda
su historia, por surgir. s. Agustín y Descartes, son máximos ejemplos de
conciencias en crisis que han terminado por encontrar soluciones de la
misma de acuerdo con su mundo y sus posibilidades"37 •

Jbidflll
Op. Cit., pág. 373
36 lbide,n
r Zea. Leopoldo Op. Cit., pág. 374
34

LA RAZÓN HISTÓRICA Y LAS LEYES A PRIORI EN EL
MUNDO HISTÓRICO. IMMANUEL KANT* PARA
CONMEMORAR EL BICENTENARIO DE SU
FALLECIMIENTO (1804-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

Para mi amigo el historiadory cronista
de la ciudad de Montemy, Don Israel Cavazos Garza
En testimonio de mi ad,niración
por tan fecunda trayectoria en la investigación

Presentación
En todo el mundo los filósofos y los profesionales en el estudio y la
divulgación filosófica celebramos este año 2004 al estudio en memoria
del pensamiento y obras de Immanuel Kant. En ocasión al bicentenario
de su fallecimiento. En la ciudad de San Nicolás de los Garza, nuestra
facultad de filosofía y letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León
anunció por lo menos tres eventos dedicados a este prócer de la filosofía,
dos de ellos ya consumados con resultados más que satisfactorios**.
• Kant, lmmanuel, Filosofía de la historia &amp;l. Fondo de Cultura Económica. México 148 páginasTraducción y prólogo Eugenio Ímaz.
" Sesión de lectura del libro Los ,í/timos días de Kant de Tho,nas de Q11incq por alumnos del colegio
de filosofía: Lourdes Juárez, Rodrigo Esparza, José Luis Císneros y el Mtro. Pedro Cortés

15

940

941

�Como signo perenne se ha estimado que el mejor homenaje que
se le puede rendir a un filósofo, es dialogar a partir de él y confrontar
nuestras problemáticas del presente con su pensamiento y su obra escrita,
a fin de honrar su valor imperecedero. Sin duda Kant fue la mente más
resplandeciente del siglo XVIII. Su pensamiento llegó a algo mucho más
allá que gravitar con preeminencia hasta los primeros años de la década
de 1900, o mejor dicho, hasta la aparición de las Logische Untersuchungen de
Edmund Husserl. No obstante, sus estudios filosóficos y teológicos, son
lectura obligatoria para todo aquel que desee comprender el pensamiento
de los siglos XIX y XX, así como el estrado filosófico de nuestros días.

1.- Vida del filósofo
Immanuel Kant fue el filósofo alemán más representativo de la
filosofía moderna, su doctrina es conocida como Idealismo trascendental Su
extensa obra y en particular sus tres críticas -de la Razón Pura, de la
Razón Práctica y del Juicio- revolucionaron el pensamiento occidental.
Kant nace el 22 de julio de 1724, vivió una vida
excepcionalmente tranquila, vivía rutinariamente, y, aunque tenía muchos
amistades, nunca llegó al altar y nunca se aventuró a salir más de 60 km.
de Konigsberg, Prusia Oriental, ciudad de su nacimiento y de su muerte.
De los 17 a 22 años estudió en la Universidad de Konigsberg, y
entre otras cosas teología predominante. Se interesó luego en
matemáticas y ciencia natural. Se dice que por ese tiempo predicó algunas
veces en las iglesias del vecindario de Konigsberg, 1 sin embargo, no se
decidió por el oficio de predicador; sino por el de la enseñanza, aquí fue
muy popular y exitoso. No extraña a nadie que alguien tan riguroso en su
propia forma de vida, diera el siguiente consejo pedagógico: "atiende a
los estudiantes de mediana habilidad; a los tontos es imposible ayudarles,
y los genios se ayudan a sí mismos". El escritor alemán Heine,
alegóricamente, ha inmortalizado a Kant al presentarlo como un
autómata: "Levantarse, tomar café, escribir, dar clases, cenar, caminar;
todo tenía su tiempo prefijado. Y cuando Immanuel Kant, en su abrigo
gris, bastón en mano, aparecía a la puerta de su casa, y caminaba hacia la

pequeña avenida bordeada de tilos que aún se llama 'La caminata del
filósofo', los vecinos sabían que eran exactamente las tres y media en su
.,, 2
relo¡ .
Como muchos otros filósofos alemanes de nombradía,
igualmente Kant fue privatdozent por algunos años; esto por el
fallecimiento de su padre -esto parece ser una constante en los genios
filosóficos alemanes-, pues Hegel, Schiller y hasta Husserl se vieron
alguna vez en la exigencia de recurrir a la docencia privada para poder
subsistir.
En el otoño de 1755 siendo docente a la Universidad de
Konigsber, después de haber obtenido, unos _meses antes el grado de
magister con la tesis De igne. Se le ofreció posteriormente una cátedrn de
Poética, la cual rechazó, pues buscaba un lugar enseñando Lógica y
Metafísica que eran a las que Kant realmente aspiraba y que obtiene ya
muy tarde y casi en el ocaso de su vida, esto a saber, en 1770. Pronuncia
antes de abandonar este mundo las palabras: Es is gut. 3 En la lápida de su
tumba se grabaron posteriormente las palabras con que inicia la
conclusión de su Critica de la razón práctica: "Dos cosas llenan el ánimo de
admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y
persistentemente se ocupa de ellas mi reflexión: el cielo estrellado que
está sobre mí y la ley moral que hay en mí"4 Finalmente el 12 de febrero
de 1804 en la ciudad de la que nunca salió muere Immanuel Kant,
fundador del idealismo trascendental.
Casi todo su pensamiento está expuesto en una serie de obras,
que por lo general las destacamos de la siguiente manera: Critica de la razón
pura (1781). Idea de i.na historia universal en sentido cosmopolita (1784).
Fundamentación de la metafísica de las cos!ttmbres (1785). Critica de la razón
práctica (1788). Critica de/juicio (1790). La religión dentro de los límites de la mera
razón (1793). Sobre la pazperpetua. Un esbozofilosófico (1795). La metafísica de
las costumbres (1797).

2.- Kant, o del giro copernicano en la filosofía
El sistema filosófico de Kant recibe el nombre general de
"criticismo" o "filosofía crítica" y se halla expuesto, sobre todo, en las

Rodríguez de la facultad de filosofía y letras de la UANL Jueves 12 de Febrero 18:00 hrs.
Auditorio ffyl-UANL / Conferencia: "Cultura estética contemporánea y la critica del juicio de
gusto en Kant." Sustentada por el Mtro. Alberto Consalvo de la Universidad Panamericana
jueves 3 de junio 19:00 hrs. Auditorio ffyl-UANL
1
Sauer E. F. Losfilósofas ale111anes Ed. Fonde de Cultura Económica. México Pág. 84

Op. Cit., pág. 85
[Sic] Tr. Está bien
4
Kant, lmmanuel. Crítica de la razón pura, "Doctrina trascendental del método", Nomenclaturas:
A 805/ B 833 Ed. Alfaguara, Madrid 1988, 6ª ed., p. 630.

942

943

2 Sauer

3

�tres obras fundamentales de la Crítica de la razón pura, Crítica de la
razón práctica y Critica del juicio. Los elementos introductorios de este
sistema los denomina propiamente filosofía trascendental y los expone
Kant, principalmente, en los Prolegómenos y en la primera de las tres
Críticas mencionadas.
Por "filosofía trascendental" Kant entiende que hay que hacerle
un juicio a la razón humana, sentarle en el banquillo de los acusados para
cuestionarle las condiciones que hacen posibles los conocimientos a
priori. O bien, el intentar responder a la pregunta relacionado a: ¿cómo
son posibles los juicios sintéticos a priori?, o ¿cómo es posible la
experiencia?, o bien a la de ¿cómo es posible la naturaleza?. Kant dice
también que la filosofía trascendental pretende saber "sólo si es en
principio posible alguna cosa parecida a lo que se llama metafísica"5• A
fin de entender cualquiera de estas preguntas, planteémonos las cosas
como lo hace Kant en la introducción a sus Prolegómenos y en las primeras
páginas de la Crítica de la razón pura.
D. Hume sostuvo que en lo tocante al discerninúento de las
unidades formales (entes, ol?Jetos, cosas en sí, etc.,), no era posible un ir más
allá de lo que nos dan a conocer los sentidos y la memoria. Kant supuso
que esta manera de argumentar desproveía de todo fundamento, no sólo
a las teorías físicas de Newton, sino a cualquier conocimiento de la
experiencia. Hume centró su crítica en torno a la cuestión - metafísica por
excelencia- sobre si puede ser concebible una relación necesaria y
universal entre los sucesos de la naturaleza, esto es, en torno a la noción
de "causa". No podemos fundamentar su noción - argumenta Kánt- ni
en la sola razón ni tampoco en la experiencia; se debe sólo a una especie
de fe irracional basada en la costumbre. No es posible' en consecuencia,
la metafísica. Pero es que tampoco habrá verdadera física -comenta
Kant-, es decir, no podrá haber ninguna ciencia de la naturaleza o de la
experiencia en general, si no es posible fundarla en un conocimiento
causal.
A la afirmación de Hume de que no es posible un conocimiento
universal y necesario de las cosas, porque tal necesidad y universalidad no
se hallan en la experiencia, Kant opone la suposición de que, no
pudiendo venir de la experiencia esta necesidad y universalidad y siendo
por lo demás condiciones necesarias de un verdadero conocimiento, han
5

Cassire1. E , LA fikisojia de la luslracüin. Cap. III Psicología y teoría del conocimiento. Pág.120 Ecl.
Fondo de Cultura Económica.

944

de ser un elemento a priori del mismo. Aquí Kant amplia el alcance de la
afirmación de Hume: "no sólo la idea de causalidad no proviene de la
experiencia, sino que de ella no proviene ninguna de las nociones
fundamentales de la metafísica, de igual forma que ninguna de las
nociones fundamentales para entender la experiencia puede provenir de
la misma experiencia; provienen del entendimiento sin más, de la misma
estructura del conocer"6• Por esto dice Kant que debe a Hume "el haber ·
salido ya hace muchos años del sueño dogmático". Kant determina que,
para entender la experiencia (conocimiento a posteriori), es necesario
tener conocimientos que no provengan de la experiencia (conocimiento a
priori): "aunque todo nuestro conocimiento empiece con la experiencia,
no por eso procede todo él, de la experiencia".7 Es decir, no se pude
resolver esta cuestión, ni resolver la cuestión especifica y exacta del
entendimiento humano, sino tan sólo su desarrollo desde los primeros
elementos hasta sus formaciones ultimas.
Sólo así puede tener el conocimiento empírico aquellas
condiciones que exige el verdadero conocimiento (universalidad y
necesidad) y que la sola experiencia no puede otorgar. Esto equivale a un
cambio de método y a a.firmar que no es el entendimiento el que se deja
gobernar por los objetos, sino que son éstos los que se someten a las
leyes del conocimiento impuestas por el entendimiento humano: aquí
está el "giro copernicano", y que frecuentemente suele traducirse como
un cambio de 180°. Una perspectiva radicalmente nueva. Según Kant,
este planteamiento sólo es parcialmente nuevo en la historia, porque un
planteamiento similar se hizo en la matemática, en tiempos de Euclides, y
8
en las ciencias de la naturaleza, en tiempos de Galileo • Las matemáticas
griegas fundaban su certeza en la construcción de la figura que el
geómetra concebía en su mente; la ciencia moderna funda su innovación
en el hecho de que es ella la que interpela a la naturaleza mediante sus
hipótesis. En uno y otro caso, "la razón sólo reconoce lo que ella misma
produce según su proyecto," así era la concepción del conocer en la
época ilustrada9 La validez y seguridad de los conceptos fundamentales
de nuestro saber quedan fuera de duda porque el camino de nuestro

6 Cassirer,

E. Op Cit.. pág. 117
Kant., Op. Cit., pág. t30
8 Kant, Immanuel., Fikisofta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25-27 Ed. Fondo de Cultura
Económica. México
9 v. Cassirer. Op. Cit., pág. 117
7

945

�conocimiento viene de dentro y no de fuera, de la región de las ideas y de
las verdades eternas, no de las cosas sensibles.
Igual ha de hacer la filosofía si ha de progresar como ciencia, y ha
de hacerlo en un doble plano: en el de la sensibilidad y en el del
entendimiento. Por la primera son dados los objetos a la experiencia
humana, por la segunda son pensados. En uno y otro nivel ha de haber
conocimiento a priori, de modo que "sólo conocemos a priori de las
cosas lo que nosotros mismos ponemos en ellas". En esto consiste el giro
copernicano del pensamiento, que debe hacerse en filosofía a ejemplo de
la intuición de Copérnico: si éste, para explicar los movimientos celestes,
entendió que era mejor suponer que fuera el hombre quien debería ser el
espectador y que giraba, de manera parecida Kant cree que, en el
supuesto de que sean los objetos los que se regulan por la manera como
los conocemos y no al contrario, se explica mejor que lleguemos a
conocerlos de un modo necesario y universal.
A la filosofía le incumbe, pues, como primer objetivo averiguar si,
antes de toda experiencia, es capaz de conocer algo aplicable a todo
objeto de la experiencia. El tipo de conocimientos a priori a que se refiere
Kant es el que ponen de manifiesto los juici9s sintéticos a priori. La
hipótesis que plantea Kant es, pues, si existen 'juicios sintéticos a priori.
Pero puesto que las matemáticas y la física se consideran verdadero
conocimiento, la pregunta se transforma en cómo son posibles los juicios
sintéticos a priori en estas dos ciencias. Por otro lado, el verdadero
conocimiento en general se logra a través de la sensibilidad y del
entendimiento, por lo que, coordinando estos diversos pero coinéidentes
objetivos, el plan de trabajo de la Crítica de fa razón pura se dispone en los
siguiente niveles: 1) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
sensible? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
matemática? 2) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
intelectual? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
física? Demostrando, tanto para el primer punto como para el segundo,
que hay elementos a priori (A: exposición metafísica) y que tales
elementos son condiciones de posibilidad de todo juicio sintético a priori
(B: exposición trascendental), Kant se plantea si también para la
metafísica, y para la razón pura, existen elementos a priori con los que
puedan formarse juicios sintéticos a priori. Debe añadir, por tanto, una
tercera pregunta:3) a: ¿Hay elementos a priori de la razón pura? b: ¿son
posibles los juicios sintéticos a priori en metafísica? Las respuestas son
946

afirmativas para la primera y la segunda parte, y negativa para la tercera.
La filosofía trascendental no tiene más remedio que reconocer los límites
de la razón humana; ignorarlos es caer en las redes engañosas de la
"metafísica «natural". Por ello, estas tres preguntas pueden enunciarse de
otra (cuádruple) manera: 1) ¿Cómo es posible la matemática pura? 2)
¿Cómo es posible" la ciencia natural pura? 3) ¿Cómo es posible la
metafísica como disposición natural? 4) ¿Cómo es posible la metafísica .
como ciencia? Kant responde a la pregunta (1) en la estética
trascendental; a la pregunta (2) en la analítica trascendental y, a las
preguntas (3) y (4) en la dialéctica trascendental; las tres partes
fundamentales en que se divide conceptualmente la Crítica de fa razón pura.

Introducción
El brillante fenomenólogo mexicano Antonio Zirión Quijano nos
dice: "toda historia es limitada en cuanto a su materia porque ninguna
puede ser la historia de todo. El límite es siempre relativamente artificial,
aunque ciertas conexiones o extensiones vienen impuestas por la
naturaleza de las cosas o la índole de la materia elegida; y esas
imposiciones son de acatarse, obviamente, si no se quiere hacer una
historia sin sentido -y no sólo sin sentido histórico-, una historia
literalmente incomprensible."10• Estoy de acuerdo que todas las
manifestaciones fenoménicas, no fenomenológicas, de la historia de los
pueblos y del hombre, no pueden ser reconstruidos en su totalidad, pues
el gran tapete de la humanidad se entreteje con "hilos de locura, de
vanidad infantil, y a menudo de maldad y afán destructivo". Aquí
considero que el filósofo se ve imposibilitado en el estudio histórico, en
lo sucesivo haré mención del los porques, pues esto no supone ningún
propósito racional, pero vale la pena conseguir algunos hilos conductores
para tal historia.
La Historia es una de las preocupaciones vertebrales en la
filosofía kantiana, no se puede hacer a un lado el penetrante interés que el
filósofo de Kónigsberg, considerado uno de los máximos representantes
de la Ilustración alemana, tenía de los acontecimientos de la Revolución
francesa; que él recibió con un entusiasmo apasionado, tal como lo

10

Zi.rión, Antonio Historia de la fe11o!lle110/ogía en A-léxico pág. 11. Ed. Jitanjáfora Red Utopía, A.C.
Morelia Michoacán 2003.

947

�lúcieron en su período de lozanía Holderlin, Scheling y Hegel en el
Seminario de Tubinga.
De hecho, Kant es uno de los primeros autores de la Historia de
la Filosofía que se hace plenamente consciente de su presente lústórico.
Al preguntarse ¿Qué es la Ilustración? Al mismo tiempo Kant se está
preguntando ¿Qué es este tiempo que nos ha tocado vivir, este periodo
lústórico del que somos una parte inherente? De hecho, en la obra que
vamos a analizar aparecen rasgos típicamente ilustrados, entre los cuales
hay que subrayar al menos dos: autonomía o Sapere Aude, como el mismo
Kant afirma, la ilustración "es la salida del hombre de su autoculpable
minoría de edad" 11 , con lo que la autonomía moral se convierte en uno
de sus fines esenciales. El individuo ilustrado es capaz de pensar por sí
mismo, y de darse a sí mismo las normas morales que deben regir su vida.
Y emancipación o naturaiiter mqjorennes-. una de las consecuencias naturales
de la autonomía. El individuo ha de ser capaz de tomar sus propias
decisiones, al margen de autoridades religiosas, políticas, militares o
12
intelectuales, lo que implica que "considere el paso de la emancipación"
de todas estas instancias.
Analizaremos entonces aquí, la Filosofía de fa historia de Immanuel
Kant.
3.- La razón histórica y las leyes a priori del mundo histórico
El mundo exterior existe, ciertamente, pero no
podemos tener acceso direao a las cosas-en-sí;
sólo podemos saber de ellas a través de los
fenómenos, es decir, sus apariencias para
nosotros.
Kant

¿Qué es fa ilustración?
Cuando se trata del siglo XVII se puede abrigar la esperanza de
poder caracterizar todo su contenido y desarrollo filosóficos
persiguiéndolos de "sistema" en "sistema" de Descartes a Malebranche,
de Spinoza a Leibniz, de Bacón y Hobbes a Locke. Cosa difícil sería la
reconstrucción e interpretación de la lústoria de las ideas de estos
pensadore.s y sus doctrinas. Estos hilos conductores se rompen en los
11 Kant, lmmanuel., Filoso.fta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25 Ed. Fondo de Cultura
Económica.México
12 Kant, Op. Cit., pág. 26

948

preludios del siglo XVIII. La ilustración tal como la entendía Kant es
distinta del conjunto de lo que han pensado sus portavoces, un Voltaire y
un Montesquieu, un Hume o un Condillc, D'Alembert o Deiderot, Wolf
o Lambert. Ya que la ilustración "es difícil para cada hombre en
particular" no todos pueden lograr salir de la incapacidad de poder
pensar autónomamente. Por esta razón pocos son los que, con p_ropio
esfuerzo de su espíritu, han logrado superar esa incapacidad y proseguir,
. embargo, con paso fiIrme. 13 Este nuevo hombre (no se si llamarlo así)
sm
tendría, pues, que descuidar todo un montón de detalles, pero no podrá
prescindir de ninguna de las fuerzas esenciales que han formado su visión
y ha determinado una cosmovisión fundamental de la naturaleza y de su
historia, de la sociedad, de la religión y del arte. Ergo, si se trata de libertad
cómo poder lidiar o negociar con el mundo si escuchamos "nada de
razones el oficial dice ¡nada de razones! ¡Haz la instrucción! El
funcionario de hacienda: Nada de razonamientos, ¡a pagar! El reverendo
¡no razones y cree! Aquí encontramos todo un mundo de limitantes que
no hace alusión alguna del hombre ilustrado. Se pregunta Kant "¿es que
vivimos en una época ilustrada? La respuesta será: no, pero vivimos en
una época de ilustración". Los hombres de vez en vez se van destetando
espontáneamente de las antiguas formas de pensamiento, aunque estos
ordenes establecidos los a mantenido fuera del estado natural. "razonad
todo lo que queráis y sobre lo que queréis, pero obedeced"14

Idea de una historia universal en sentido cosmopolita
En cierto modo, la concepción kantiana de la historia consistirá
en pensar cómo se van integrando estas ideas a lo largo de la historia,
cómo estas ideas se van desplegando en el acontecer de la vida humana.
Por eso, la primera pregunta que se hace Kant en la introducción se
refiere precisamente a la finalidad de la historia. Según una de las
conclusiones de su filosofía práctica, la libertad de la voluntad y la
conciencia moral se manifiestan en cada una de las acciones morales. Así,
cabe entender la historia como narración de estas acciones. Kant
entiende que la Historia tiene una fmalidad: "[...] al observar el juego de
la libertad de la voluntad en grande, se puede descubrir en ella una
marcha regular; igual que se puede llegar a conocer en el conjunto de la
13
14

Kant, Op. Cit., pág. 28
Kant, Op. Cit., pág. 37

949

�especie [... ] aquello que se ofrece confuso e irregular a la núrada de los
sujetos particulares". Así, el individuo común es incapaz de ver en su
presente la dirección de la historia. Lo paradójico del caso es que ésta
parece estar construida a partir de la libertad de los individuos, lo que no
impide, sin embargo, que haya un "hilo conductor", un propósito de la
naturaleza:
"Apenas si reparan los hombres en particular, ni el mismo pueblo en su
conjunto, en que, al buscar su sentido, según su propio propósito y a
menudo en contraposición a otros, persiguen sin darse cuenta, como hilo
conductor, el propósito de la naturaleza, que desconocen, y colaboran en
su misma promoción, aunque, si les llegara a ser conocida, poco les
importaría."
La historia no se puede planificar, ni es posible organizarla de
ningún modo, pues los hombres ni actúan de un modo plenamente
instintivo (como los animales) ni de un modo puramente racional, que se
ajuste a un plan predeterminado. Lo que en el presente parece una acción
catastrófica, y nos empuja al pesimismo, puede, a la larga, revelarse como
una acción que consolida este propósito del que hablar Kant. La historia
se escribe, así, con " necedad y vanidad infantil, a menudo incluso con
maldad infantil y afán de destrucción". La "contradictoria marcha de las
cosas humanas" desvela "un propósito de la naturaleza". Una historia de la
humanidad implica que los hombres, procediendo sin un plan propio, se
ajusten a un "plan determinado de la naturaleza".

Segundo principio

"En los hombres (como únicas criaturas racionales sobre la tierra), aquellas
disposiciones naturales que aspiran al uso de su razón deben desmrollarse por completo
sólo en la especie, pero no en el individuo". 16
La argumentación kantiana es tan clara que podría ihclu_so
formalizarse. Si antes hemos comprobado que la naturaleza crea los
órganos para que éstos se desarrollen plenamente, y si aceptamos que
esta capacidad humana debe lograr tal grado de desarrollo, cabrían dos
posibilidades:

1. Que fuera posible, en el tiempo que dura la vida de un ser
humano, desarrollar todas las capacidades de la razón.
2. Que la razón se desarrolle en la especie y no en el individuo, de
modo que "una serie imprevisible de generaciones que se
transmitieran una a otra su ilustración, para impulsar, por fin, su
semilla en nuestra especie hasta el grado de desarrollo que se
, . ,,11. eorno,
corresponde por completo con su propos1to
evidentemente, una vida humana no dura lo suficiente como para
que la razón alcance todos los objetivos, Kant opta por la
segunda opción, de modo que la razón se desarrolla de un modo
completo en la especie y no en los individuos particulares. (idea
que será uno de los pilares de la filosofía de Hegel).

Primer principio

Tercer principio

'Todas las disposiciones naturales de una criatura están detmninadas a desatrollarse
alguna vez de manera completay adecuada',i. 5•

''La naturaleza ha querido que el hombre extraiga por completo de sí mismo todo
cuanto sobrepasa el ordenamiento mecánico de su existencia animal, y que no participe
de ninguna otra felicidad o plenitud que la que él mismo, libre de instinto, se proct1re
.
.
, ,,¡g
medtante su propia razon .

Kant apela a la finalidad de la naturaleza uno de los temas
centrales de la Crítica del Juicio . La naturaleza no hace nada en vano, y no
es posible un ordenamiento que no logra el fin para el que fue diseñado.
Sólo en una naturaleza gobernada por el azar es posible que haya órganos
que no alcanzan su finalidad inherente. En este caso, la búsqueda de los
objetivos ilustrados (autonomía, emancipación, justicia ... ) sería tan sólo
una "aproximación desconsoladora".

La naturaleza, que no despilfarra medios para lograr sus
objetivos, dotó al ser humano de razón para liberarlo del instinto. Así, la
razón debía ayudarle a proveerse de todo aquello que la naturaleza no le
dio (idea que aparece también en el mito de Prometeo). El hombre debe

16

Kant, Op. Cit., pág. 42-43

17

15 Kant,

Ibídem
s Kant, Op. Cit., pág. 44

1

Op. Cit., pág. 42

950

951

�sacar de sí mismo víveres, cobijo, seguridad exterior, defensa y todo el
recreo gue le hace agradable la vida. La naturaleza ha sido mezguina con
el hombre, tacaña, de modo gue éste deba esforzarse por alcanzar lo gue
al resto de especies le es dado por dotación natural. Así, el fin del hombre
sería "alcanzar una plenitud en el desarrollo de sus disposiciones".
Cuarto principio

''El medio del qtte se sirve la naturaleza para lograr el desarrollo de todas sus
disposiciones es el antagonismo de las mismas en la sociedad, hasta el extremo de que
éste se convielfe en la,causa de un orden legal de aquéllas'" 9
Según una célebre y conocida expresión kantiana, es la ''insociable
sociabilidad" humana la gue hace avanzar a la sociedad: "Ja misma
inclinación a caminar hacia la sociedad está vinculada con una resistencia
.
. da,,20
opuesta, que amenaza conttnuamente
con romper esta soc1e
Caracterización bien distinta aJ "animal político" de Aristóteles. El
hombre tiende a vivir en sociedad, pues ahí es capaz de desarrollar sus
disposiciones naturales. A la vez, el hombre es individualista y mira por
su propio interés, desconfiando del resto de seres humanos. Esta juicio
armoniza el "hombre lobo para el hombre" del contractualismo
hobbessiano y la bondad natural del estado de naturaleza rousseauniano:
"Mas esta resistencia es Ja gue despierta todas las fuerzas del hombre y le
lleva a superar su inclinación a la pereza21 y, movido por el ansia de
honor, de poder o de bienes, a procurarse un rango entre sus congéneres,
a los gue no puede sopolia1; pero de los que tampoco puede prescindir."
La sociedad implica un tránsito de la rudeza a la cultura, se
desarrollan los talentos y capacidades humanos, y, a partir de esta
sociedad "patológicamente provocada", surge un "todo moral". Sin Ja
vanidad, el ansia, y la competitividad no se desarrollarían otras
capacidades morales y racionales. El hombre individual guiere concordia,
pero para la especie conviene gue haya discordia y conflicto. El orden de
estas tensiones muestra, a juicio de Kant, "el ordenamiento de un creador
sabio".

19

Kant, Op. Cit., pág. 46
Op. Cit., pág. 47
v. El contrato socialJJ. Rousseau

Quinto principio

''El mqyor problema de la especie humana, a c19a solución la naturaleza la apremia,
es la instauración de una sociedad civil que administre el derecho en general".22
Para Kant la sociedad con la máxima libertad es aquella én la_que
los límites de la libertad estén determinados, de modo que la libertad de
un sujeto sea compatible con la de los demás. Sólo en este tipo de
sociedad puede lograrse el más alto propósito gue la natu~alez~ ruede
lograr en la humanidad, esto es, el desarrollo de todas sus dispos1c1ones.
Una constitución civil plenamente justa es .la tarea suprema de la naturaleza
para la especie humana. La necesidad obliga al hombre a entrar en una
sociedad de esta clase, pues al tener que competir con otros seres
humanos, se obliga a sí mismo a perfeccionarse. Kant compara así, al ser
humano con los árboles de un bosgue: "Sólo en un coto tal, como la
asociación civil, obran las mismas propensiones el mejor resulta?o: como
árboles en un bosque, donde uno trata de guitar al otro aire y sol,
forzándose mutuamente a buscar por encima de ellos, hasta alzarse
hermosos y erguidos; mientras gue aguellos gue brotan en libe~t~d Y
separados unos de otros, con sus ramas a placer, crecen raqwttcos,
corvos y torcidos."
Sexto principio

''Esteproblema es, a su vez, el más difícily el q11e la especie humana resolverá más
tarde. ,,23
Kant afirma gue el hombre es un animal que "necesita un señor",
pues de lo contrario tiende a abusar de su ,li~ertad frente a sus
semejantes. Por ello requiere una ley que ponga límites a su voluntad, Y
un señor gue le fuerce a obedecer una voluntad válida en general. El
problema es que hay que escoger este seño~ entre lo: seres ~~a~~s, es
decir, entre otro animal que también necesita un senor (¿quien vigila al
vigilante?, ¿quién juzga al juez?...) El jefe supremo debe ser, por tanto, un
ser justo por sf mismo, y, además, un hombre. Kant lo expresa en otro ~e
los conocidos fragmentos de este texto: "Esta tarea, por ello, es la mas

20 Kant,
21

22 Kant,
23 Kant,

952

Op. Cit., pág. 48
Op. Cit., pág. 50

953

�difícil de todas; su completa solución es imposible; en una madera tan
torcida, como aquélla de la que el hombre está hecho, no se puede llegar
a tallar nada del todo recto. La aproximación a esta idea es lo que la
naturaleza nos ha impuesto." Por tanto, el fin que la naturaleza ha dado a
la humanidad es llegar a ser completamente justa, recta. Sin embargo,
Kant reconoce que este será uno de los últimos logros de la humanidad,
pues es el más difícil de todos, y requiere una larga experiencia acumulada
a lo largo de la historia, y serán necesarios muchos intentos en vano antes
de conseguirlo. La historia, el acontecer humano, se convierte así en el
"banco de pruebas" de la humanidad, donde se acumulan más errores
que aciertos, más luces que sombras.
Séptimo principio

''El problema de la instauración de una constitución civil pe,fecta depende del
problema de una relación extetior legal entre los Estados, y no se puede resolver sin
este último. ,.e4
En este apartado Kant abandona el plano puramente teórico, en
el que ha estado hablando de filosofía de la historia, y se centra en las
condiciones reales (sociales y políticas) que han de realizarse para que la
naturaleza realice el fin gue ha diseñado para la humanidad. Aquí se
refiere a un orden internacional justo. Hasta gue tal orden no se dé de un
modo real y efectivo, la humanidad no habrá realizado el fin gue le es
propio. Los Estados tienden a mirar sólo por su propio bien, son
egoístas, y eso es un obstáculo gue se debe superar. Lá guerra se
convierte, desde esta óptica, en el modo en que la naturaleza realiza sus
ensayos imperfectos que, tras muchas desolaciones, conducirá a una
unión de pueblos. La barbarie y la opresión son pasos intermedios
necesarios para realizar la unión de todos los pueblos. Kant no es, ni
mucho menos, un defensor de la guerra (otra de sus obras lleva por título
La pazpe,petua, y es una reflexión sobre la capacidad de la humanidad de
alcanzar un estado de paz duradero), pero sí entiende la función que ésta
desempeña en el desarrollo de las capacidades humanas. El hombre
aprende de sus errores, y estos le empujan precisamente a una "gran
unión de pueblos" . Pese a la crítica de sus contemporáneos (Rousseau),
Kant piensa que el hombre debe salir de su libertad brutal y salvaje y

24

Kant, Op. Cit., pág. 52

buscar la tranquilidad y seguridad en una constitución legal. Las guerras
son intentos, "según el propósito de la naturaleza", de "proporcionar
nuevas relaciones de los Estados". La destrucción y el desmembramiento
deben conducir a nuevos cuerpos que conduzcan, en último término, a
una república civil con una constitución civil interior y una legislación
exterior. Como se aprecia, Kant aplica en toda su obra una concepción
organicista de la sociedad: el individuo forma parte de la misma, y
contribuye aún sin pretenderlo y sin ser consciente de ello, a sus fines.
Kant rechaza que la realización de esta república civil pueda producirse
por azar. Es necesario que la naturaleza siga una marcha regular. La
unión de Estados, que Kant asume como fin de la humanidad, será difícil
de realizar, pues en el paso previo la humanidad estará "bajo la engañosa
apariencia del bienestar exterior. Al arte, la ciencia y la civilización debe
unirse, argumenta Kant, un progreso moral. Mientras los Estados miren
sólo por su propio interés nada cabe esperar. El trabajo de cada
República en la formación de ciudadanos conducirá, a muy largo plazo, a
una moralización de los mismos, que sacará al orden internacional del
caos que lo caracteriza.
Octavo principio
''.fe puede considerar la historia de la especie hutnana en grande co1110 la ejecución de 1111apla11 escondido
de la nat11raleza para llegar al estado de una constitución perfecta del Estado en el interiory, respecto a
este fin, también en el exterior; co1110 única situación en que la 11at11raleZfl puede desa,ro/lar por
conrpleto sus planes respecto a la humanidad':25

Según Kant la experiencia histórica es un pequeño esbozo, un
apunte del fin de la humanidad. A este respecto, piénsese en la
significación que tuvo para Kant la Revolución francesa, que, en
principio, sería una prueba que vendría a confirmar su teoría. A este "hilo
conductor" de la historia le llamará Hegel "la astucia de la razón" capaz
de desplegar, incluso allí donde aparentemente no aparece, la libertad y la
racionalidad humanas. Con todo, el tiempo transcurrido es aún breve.
Pero Kant piensa que su presente es una oportunidad relevante
para impulsar este proceso, para colaborar con la naturaleza en la
realización de los fines que ésta ha dispuesto. Kant piensa que las
relaciones entre los Estados de su tiempo, y la estructura cada vez más
compleja de los mismos, es un motor que les impulsa a mantener la
25

954

Kant, Op. Cit., pág. 57

955

�libertad y la cultura, que es también una garantía del desarrollo
económico, social, político y cultural. Así, la Ilustración es, en palabras
kantianas, "un gran bien que el género humano debe extender". Los
pueblos obligan a sus gobiernos a extender servicios como la educación y
la guerra terminará convirtiéndose en un peligro, en algo que debe
pensarse muy bien antes de su realización. El "tosco esbozo" empieza a
dibujarse en el horizonte histórico del tiempo en el que vive Kant.
Llegará a realizarse "una situación general cosmopolita como seno en que
se desarrollarán todas las disposiciones originarias de la especie humana."

CANJE
ALEMANIA
KulturAusiausch
Institut für
Auslandsbezlehungen

No. 531 / 4, 2/ 03, 3/ 03, 4/ 03

BOLIVIA

Noveno principio

'Vn ensqyo filosófico para elaborar la historia universal del mundo según un plan de
la naturaleza, que aspira a la plena asociación civil en la especie humana, debe
considerarseposible e incluso propulsor de este propósito de la naturaleza. ,i!6
La finalidad de la historia puede parecer una idea absurda, más
propia de una novela que de un ensayo filosófico. Sin embargo, si
aceptamos que la naturaleza obra según fines, esta idea debería servirnos
como hilo conductor capaz de convertir en sistema lo que, en apariencia,
es tan sólo un agregado de acciones humanas sin plan. Estudiar la historia
de la humanidad es ir descubriendo "una marcha regular de
mejoramiento de la constitución del Estado en nuestro continente (que,
verosímilmente, dará un día leyes a todos los demás)". Este hilo
conductor nos ayudará para comprender el pasado y poder anticipar el
futuro, pero también para abrir una "perspectiva consoladora" respecto
al futuro, de modo que "todas las semillas que la naturaleza ha plantado
puedan desarrollarse por completo y llegar a cumplir su determinación
aquí en la tierra." Kant no pretende una descripción empírica y "objetiva"
de la historia. Él pretende ofrecer unos criterios normativos que regulan
el desarrollo histórico, y, además, cree que la difusión de cultura., o la
misma discusión de esta idea, contribuye a este desarrollo, aportando un
pequeño impulso más a este gran proceso transformador y emancipador.
Para Kant, la historia elaborada por la posteridad será precisamente la
historia de la liberación de la humanidad, la historia de la justicia, la
autonomía, de la unión cosmopolita de Estados.

u Kant, Op. Cit., pág. 61

La unidad Onwteológica de la metaflsica de Arisroteks
Universidad Católica Boliviana
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Año 20, No. 37, No. 38, 2003
Instituto Superior de Estudios Teológicos
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Humanitas
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Católica de Chile

No. 31 / Año VIII
No. 32/ Año VIII

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Mecánica Socia!
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Cuenws Inédi,t,os
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Viaje a Europa

Sobre Etno!ingüísticay otros temas

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Autobiografta

(Ensayos sobre la literatura Colombiana)
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Mercado Cárdenas Homero

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Biograftay Bib!iografta
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Narrativa de José Maria Rivas Groot
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Mitos, !qendas, historia.

Léxico Documentado para fa Historia del Negro en América
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Vila Vilar Enriqueta

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Tres piezas de t,eatro
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Muestra Antológica Torno II
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Los laberintos de la Integración Latinoa111ericana. Historia de una utopía
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Región, Fronteray prácticas culturales en la Historia de América Latinay
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964

965

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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>------------------- (19 6): El crn1e11tetio di' m1lo111óviles, f:.I arq11itedo ) El a11pt:ra,b1r

dr Asiria, Cáre&lt;lra ~1aclrid.
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B,\RTlIE •• Roland (19 7 1): hlmm,tos de se,11iolúgía, Trad. ,\lbt:rt&lt; ~[en&lt;lez, Ed.
lbert

DIEZ-

Sección Tercera
CIENCIAS SOCIALES

, ra7 • n Madrid.

RQ

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Flotes. 'iglo \ crnúuno hdírorcs, léx:i o.
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Poyra;,ian, • iglo

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l lumanu.lades/
/\ 1. ~[¿xi o.

JITRIK

.IIS{IJO

,t

smlirílira del ttahv. Coord .. &lt;l ·

L&lt;. T L\1 . Iuri M. ( 1996): . 1•111iosfera: foJ1iólirt1 de la mll111t1 )' del lt•.,·to T. 1 Tra&lt;l.

Ocsi&lt;lerio

~warro Cátedra, ~fa&lt;lm.l.

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\L\ 'ROPEDl \ 1foipánica (L99-): Fd. EBP, \'o\. 13.1·.sca&lt;los

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)lJ ~.R.r\, Alacia ( 19 9): Esiilístira, poélim J semió1tct1 litm1rit1, Almnza, L'\la&lt;lnc.l.

�ANTONIO GRAMSCI
Ideología, Ci ncia y política

Lic. Ricardn \'ill, rrenl \1ramh1JL
Jefe &lt;ld árc;1 dt iencias ' n i,1ks
Centro lk [ . tuw l . l lumanísuco.
L ni, crsidad \utónoma Je uc, 11 Ldm

D ·cía :i\lax \X'eber n u c. mclio sobre La Ol?;eti!'id(,d r/t&gt;/ 1J11ori111ir11to 1'11 lt1s
Íl'llcia.1·.r la Po/ítirt1 Sociales, publicado en 1904, lo . iguiente: "La ciencia
. ocia] qu ne . olro · queremos pracácar aquí, una ciencia de L realidad;
&lt;..JUen.:mos comprender la peculiaridad d la dela que no. rnclca y en l.
cual stamw inmersos. Por una parte, el contexto~ d sigrnf-icac.lu culmrn.l
Je u di. tinLas manife ·uicion . en su fom,a actual y, pnr la otra, 1,
causa d t.JUl'. hisLúricunente se haya producido preci~arncnre a. í ~ no de
otra orma" 1•
l ,o anterior aparece como conclu. i n Je un planteami ·nto prn Jt&gt;
que de taca la impo ·ibili&lt;lacl ele algún análi j&lt;; científico ,bjcti, o de In
f nómenos oci:.1les que :ea inJcpcn&lt;lientc de per pccm a. e ·pcculu, ,
parcial s que en form, abierta o tácita son elegiJa ,, analizada. }
articulada. por el rn, estigador. En este . encielo no . on las relacione
reale. emrc cosas, sino las rl'lacione. conceptualc. entre pr bkm:L lo que
constitt1\ la d limitación e.le un rnmpo científico o e.le un objeto Je

�inYe tigación. Com han eñalad Durkh im y larx la socied~d no •e
compone de indi,,iduo _· expre a, ma bien, 1conjunto e.le lo_s '-~culo )~
relaciones que ello. rrn mos producen y repr?ducen, c?n tHU) n~o 1
una realidad siu génnis en la que 1 todo es 1empr_ mas ~ue la •imple
urna de las parte 2 . E. ta colncid ncia epi temológ1~a t~aru?c ta desde
mi punto de vista, una orientación bá ica d _l ~aba¡o c1ent1fi~o que 1~
clásico d la ociología han h redad a las . 1gweo~cs ge~aa~on s. ~la.
allá d la · posiciones id ológica , de los stilos de mv_ st1gac1 _n Y d~ ~o
pri ilegio temáticos in tituci nal , in~luy n~o la, d1verge~c1as teonco
metodológicas, el de arrollo de las ciencia .oc1ales ha, tad~ mter. ~cta_do
reiteradamente por la mo Jayable r fercncia a la tcona ooal c ns_tru1da
indi idual y colectivamente por esto pensadore que, aunque analizaron
e interpr taron ituaciones t cial de ·u ti mpo, han logrado rr~scender
sus limit . histórico , convirtiendo, de ta manera, su. aportac1on_~- en
in trumento h urí tices umamente ,·alio, os parn la compren 1011 Y
explicación de la realidad ocial actual.
. ,_
.
Lo planteamient s actuales del qu hacer e1cnt1ttco social p~~ n,
la mayoría de la vece , de una ~electura_ y reflex.ión sobre I s te~ncos
más importante de la ci noa sociales crat~do de r ~~icario
rescatando aguella propue. ta que des La.e~□ ma • . la ?eneraci_on de
problemas que la r pue ta ad hoc a_det ~nmada. ·1_r~ac1one . . E ~o e. ,
en mi opiruón l que constituye la v1gencrn de_ un cla.i_co, . ue ho}, a la
di tancia y n obstante la c mplejidad de la realidad oc1~ u ~en m~c_ho
que decirnos· no prop rcionan mar~~ de rekrencia teonco
met dológico qu inciden en la elaborac1on de probk~-~ re~menre
e era ta de una cue. tión d erudic1on sino de
importante .
pertinenoa.
_
. _ .
Jn e te trabaio int oto destacar con hn d1dact1co algunas de
la aportacione d l p n ador y políti_c ? italian~ Antonio Jram ci (1 _i9¡ _
1937) obre tema. que han a.dqumdo particular rcle\,ao~ta pai~ la
compren.ión d la realidad $Ocia!, política y cultural ac ual: la 1deologta la
ciencia y la política.
Parto d la ob ervaci ne. le ao Dijk ·obre el térrnin &gt;
id ología". egún él el concepco de ideología ha t nid una vida difu. a
y su d finici nes no han sido lo suficicnt mente adecuada. para capturar
toda u complejidad por lo cual opta p r dejarla &lt;le lado, para
!

Bordicu P y Otro.. L/Oftn11 del \ f)no/olfJ, h&lt;l ~1gln XXL, le°'1cu, l978, p.62.
11 2

adentrar e en la problemática intentando un abordaje má · general'.
Pienso que u nf que re umid
n un triángulo formado por lo
conc pto 'ciigniciún", " oci dad" \' '·di cur o" tiene &lt;.¡ue recurrir
xplicita o im¡ Líciram nte a todo eÍ bagaje con~cprual heredado d '
aquello. ren adore:. C.JU e han ocupado del tema. r\l mi mo tiempo,
creo que el triángulo teórico propue. to por Van Dijk, como cñalé
anterjormente, no Jeja de er también una perspectiYa especial o parcial
que, de d luego, e perfccrament legitima.
Por tro lado el h cho de que en la hi toria del concepto de
ideología e hayan g nerado una gran cantidad de &lt;lefinicionc. , punto - de
vi ta y deb, te. acalorado ·, no ha e mas qu r afim1ar La percepción,
como die
domo~ de que la ociedad e div r a y multidimen ional y,
por ello, manifi sta en la teoóa u. contradicciones. La ideología o, má.
bien, las ide logia· . on proceso p icológ-icos cial y culturales llue en
. u configuración ) de arrollo contienen y xpre an la enorme
compl jidad &lt;le la ociedad. De de este punto de ,·i ta, podrfamo. decir,
que por u propia naturaleza, en la ideología . prácticamente lmpo. ible
el poner. e J acuerdo.

Id ología y Ciencia
Las concepcione. del mundo constiLUyen una reprc entacion
. irnbólica e imaginaria de la reali ad que
exprc .. a en lo hábito , el
lenguaje la moral, la filo o fía, etc. Puede . ubyaccr a todo 1 , actos ,
pen . amiento. o manife ·ra.r. e explícitamente n la conciencia de lo.
hombr . . ~kdiantc la conccpci( n &lt;lel mund&lt; lo
er •s humano.
ncucntnn significado a u xis encia y sentido al mundo que los rod a.
J.a , crucruras c.¡ue sistematizan la conccpcione jurídicas,
religiosas, nH rales, política , etc. de lo individuo, son la forma,
ideológica. a traY ;s de las cuales aclquier n conciencia de la r alidad
acial. El coocepro d ideok gfa ha rnria&lt;lo mucho en u sentid de un
'análisis d~ la. idens" en De. tutt de Trae) 5 , ha llegado a concebir e como
el istema le id a " s gún dice Gramsd'. E ·ta primera aproximación de
1 \'an

D11k To.: un \ ., l d111ftJJ1,111, hl.

l,cJ1 s,1, fhrco.:lun,1, :!OOI l.
,\domo I Otro~. 1,, l11)!.'ftl d,/,u ( ima,1r .\11m1!.-s. b.l. Gn1.tlbo, \k,1c1&gt;, 11)78
5 Naess -\., ·' t h~rona del Termino Jdr11log1a", de Dcs1u1t dc Trae) .t 1',1rl \fan., cn l /u/(&gt;1111 ,
E/m1,!ll/os d, l,1 \ 1,,10/r¡f!i,1 drl ( 11110,w11,·11!0, J lurmrnz, comp., Et!. J ,uJdn, B. \m;s, 1%4.
~ ~rllm, c1 \., 1./ \f,,t,mt!ismo f /1.rtorim 1 /,1 Fi/ti.m/1i1d, 8wfdilto (,ror,·, l .d. l .auwro, B. \1r~s. 1')'i8, p.
4 l'oppcr,

�Gram ci a la pr blemática de la id ología, jn mbarg &gt;, no se limita a
concebida ólo como si ·tema conc ptual, sino que comprende a te das la.::
mani e taciooe. de la vida incli ridual s y colectiva . Par Gramsci la
ideología
l entido vivido de las relacion que manci ne el hombre
e n 1a naturaleza \l con lo demás hombre ; la ideología es un "h ·cho de
cultura" que re p~nde a problema generados por la e. truc~ura. soc~ale.
que '0n o serán vivido diferencialmente por I&lt; grup .octale. . 't, en
la id olovía I er ocia! e reflejad de d el ánguJo de la da e o grupo
ocia! al qu p rten ce. La función de la i&lt;le logía parn Gram~c~ e
def nd r v o tener lo intere es de la clase social corr ·poncliente. Lo
intereses d una da e cial, en la medida que coinciden con el deYenir
de la hi toria s expresan en la id ología. in embargo, e a
corre pondencia con el de arrollo bi tórico implic~ también, l_em nto
cogno citivos obj ti,, sobr la realidad· (por e¡e~~lo la 1d ª.. ~e
t\ri tótel . obre el e claYi mo no ·on sól una xpres1on de . u po JCton
clasista también c rte ponden a una ituación r al de su t1cmpo). De ta
manera, el n xo c n determinada tructura ocial, con ·tituy la ba e de
lo c.¡ue
ramsci llama · Ideología I listó1icamente Onránica. ", cuya
validez e explicita en su función como ' orgaai1.adorn de los hombres"·
en tanto que tra. ideología. r sponden a hecho. individualc, o
hi t , ricament arbitrario .s. on preci am nre las pcimcras la. que
in re an a Gramsci \' d nde u tenta un ignificado notoriamente má
ampli del concepto de ideología que el de ttlguno marxi m~ ortodoxos,
en el ntido d qu la ideología no , ólo . un reflejo invertido o
def rmado de la realidad que contri! uye a , u oculLamiento; la i&lt;l ología
como hecho global cultural incluye también a la ci ocia, ( si t.: qui re,
incluve una eric d gradaciones que va de.de el folclore ha. ta la
filo ~fía.( oncepción d~l mundo). ' lo que, ent mees, pareciera qu la
p ici 'n d lo ideológico n el s no de lo gue ramso denomina
Bl qu Histórico" ~. tructura e nómica, oci dad política ) ocied, d
civil). , dich de otra manera, lo qu ahora Uamamos e tado, mercado y
sociedad pued ser con.idera&lt;l corno una ·imple expre·iún de la
hi toria
que reduce las in. tancias de lo ideológico ) Je lo teórico
ci ntífic en l conjunto de la e trucrura sociafl.
· Pm11e J. l\l., I.:./ Pe11sa111ienlo Político dt C,m111Ja, Barcdona, 19~1,, p. 181.
~ Grrun~ct ,\ ., Op. il. P. ·s.
' 1 Poubmza,
. C/tJJes \nc1nh r l 1tJ1lrr [&gt;Q/ítim m rl l;1t11d11 ( 11¡,i1t1/u///, 1 J.. 1ilo :--x..i, :'lli,1co, l%'l. p.
2'i0.

e acribuye así a la ideología el papel Je principio unificador de
u.na_ formación económico- ocial: la ideolc gía como "cemento' &lt;le la
oc1cda~, e °?º rganizadorn de lo. hombre , o creo .in embargo, que
Gramsc1 contunda o r duzca la ciencia a ideología en entido estricto lo
guc pa a e. 9ue itúa a la ciencia n l mi ·mo terr no de la ideo! gía
porc.¡u t.'l.i como ,. ta es una upere trucmra, e to es, que ami 'os
cune pto. e tán inclLtid en otro más amplio: el de ' oncienci, ocia)'
porgue
i~u_al que la ideologí , la ciencia el re. ultado de un procc o
c1al e lu. tonco. E n este contexto 9ue Gramsci concibe a la "filo. o fía
de l_a prax.i ' denominación de su concepción de la reoría marxi ra de la
·oc1 dad e mo intrínsicamenre vinculada a la hi toria y la política: . i se
eparn_ de la teo~ía d la hi tocia y ele la política, la filo. o fía tiene que
&lt;l Yerur_ necesariamente en m lafí ica cuando, una de la. grnn&lt;le
apor_tac1one ~1 p n amiento moderno, representada por la filo.offa e.le la
praxL e, ,prec1,ament la historificación concreta d la filo ofía 111 • abe
cñalar _aquí, que su hi. toricismo n con idernba a la r ligión -Gr, msci
nunca tue an~cl ric_al ~· meno antirreligioso- en I nti o n gativo 9u
1 Iarx. le habta ad¡udicado
como ' Opio del pueblo", criticaba us
a. p cto ,_netafí~ico., pero reconocía que n cuanto que proclama los
Yalor~s pnmor_clialc, del espíritu huma □ o, reflejo u la su tan ia diüna, la
Joctnna d nsco ·ncierra un profundo jncquíyoco contenido ocjal_
.
La igualdad &lt;le lo. hombre , el amor a lo semejante , la caridad
mi. ma coinciden con lo, pn rulados d la. tendencia,' colectivista . 1o
ob. tanrc, ~ re,gre ando al rema de la ciencia, me par ce que en Gram ci
permanece el problema de una alta de distinción pr ·ci a emre las
f~1nc1ones c.lifcrenciale. d 1, id 'ol gí ) ele la ciencia; aunqu amba
?encn
origen_ en la oci dad, n . e identifican ni tamp&lt; en
1~tercamb1~n su !unción. El cará.ct 'r ·ocia! l ,·iene a la ciencia de
d1ferenr~.- tu ?tes:_ en prim r lugar los hombre. que e encargan &lt;le la
g nernc1on c1enríhca son proc.luctos : cialc. que n m1alment
e
c~peñan en instituciones. En s gundo lugar, los instrumento. de
1 □ vest1g,1cic' n n la, ciencias dependen e encialmcntc del dt:. arrollo
ec n ' ~1ico_ y tecnológico d la ~ocie&lt;lad ) , n rercer lugar, la
comurucac1ón ~ el intercambio Je información e realizan a cra,·és de
medio . oc1alcs, aJe_1~á · d que todo. lo. produ LO de investigación
obr lo. que ht actJY1dad d I científico de. can a, .on resultados Je la

ª!

u

?

HJ Gmmsc1 r\.

L, /&gt;n/itm1 ¡ rl L;tailn \fot!1mv, Ed. Prninsuln, Barcclon.i. 1973, p. '.Y,.
-l-1 5

�historia anterior que inrnlucran lo aspecto actual . La conciencia d l
científico e , de de luego una conciencia s cial que sir:e de base a su
creación y posibilita 1 d cubrirni rito y la explicación de lo he~ho, Y
proce o que e inv tigan. ~n est enrido, n es po iblc a:u~1r ~na
'neutralidad axiológica" por part del científic , lo que no 1mp1d ,
nece ariamente, la posibilidad de alcanzar re ultado objetinm nt
válid tant obre la natural za como bre la l ciedad.
En aras de una mayor clarificación obre la problemática d la
id ología y la ciencia en :rr;m ci la c otra, taremos con la con:epción_e
de Lui · Althu ser y Karl Manheim. Para el filó ofo franc' ·, la, 1deologia
on rcpr entacion del mundo que lo. hombre r quieren en -u
relacione con la naturaleza y otro, hombrcs 11 • Tales repre~entaciones
aunqu e ncengan alguno el mento cognosciti\·os ,on un "sistema
dominado por una fal a concepción", sm carnet riza a los indiYiduo
como 'animales id oló0 ·co '. L razón de qu la id ologfa. haya de ~cr
nece ariamente un visión defom1ada de la r ali&lt;latl s que e cá conectada
directament con la e tructura cial forma parte de ella y conrribuy ,
, osrencrla 1:!. Esta concepci ' n n e di tingue, ·o lo fundamental, de la
su tentada por Marx y Eng 1 en el entido d · c.¡ue la ideo\ gía es un
refl j in ertido de la realidad, en tanto gu lo. h mbre. no on
concientes d la· fuerzas que mucv n el proceso idcológico 1\ y si bien se
pued inferir d a u rdo con e te enfoqu , que la iJeología es fal a, no
toda concepci ' n del mundo ha de erlo, en la mtdida en tJUC lo
id ológico e rec nacido, desvelad y pue to al descubierto. Tenemn,
entonce en Nthu er una reducción de la concepci ' n del mundo, n
entido n gati\'O la ideología epar'lda &lt;le la 6.losofia ~ &lt;le las ciencias.
Para ram ci, en cambio la filo fía de la praxi se esfuerza por
una constant uperación crítica &lt;le esos momento ic.le &gt;lógicos que e tán
pre, entes en su concepc100 y que n rigen en I experiencia ni en la
práctica. u métod&lt; ) u e ncepción del mundo permiten una
con, trucc1on n e peculati,·a &lt;lel conocimiento, a rnn és de la
contrastación crítica d los datos de la experiencia, para p:i~ar de la
apari ocia de 1 , fenóm nos a u encia. La filo, o fía tlc la praxis
establece la Yinculación orgánica entre el hombre, 1, socieda&lt;l y la
u

lthus •r L... D1scusmn . obre cl Pcn~am1 nro dl -\nturuu Gr,1m~ci", en fti&lt;l1ou \ ,\hhu,srr,
Pre,cnt ·, C.ordnh.1, l'l~-1, p (,- l)-1 .
1~ \lrhusscr L. l'l//m11r,1 so/m .\for.,:1Jnll1 ¡ 1lun1,111is1110, f .el :iglo X\ 1, \k,ico, 1%8, p. \ Í8.
ll C.m.'l de rccler\CO Engels a rram ~lchnng, 14 Je ¡ulio de I lJl

11

,\l,1/eniJ/is111fl ( /i.rtli1u11 l' \f,lf,rit1lismo Dwlahco. Ed. Pasado)

-116

naturaleza y con tituye, para ramsci, ·l esfut:rzo por fundamentar
ci ntíficamcnt la política, a tnl\'é del análi, is y reflc:-.ión . obre 1a
trucrnra &lt;l cla e· de la ocitda&lt;l ) &lt;le su relación con las prácucas
socialc. y política 14 .
Vemo· qu en la pcrspcctiYa !:-,l'famsciana , u teoría de la sociedad
no puede e tar dcs\'inculada de la praxis, de la experiencia de las clases
. cialcs. -u conccp ión dd mundo no pu dt: dcYenir puramente
cune ptual, tiene JUC articular ·e con la experiencia y l conocimien o de
la cla. e que rcprc ·ma. En d nfoqu , lthusscrian por el contrario,
parece existir una dcs\"inculación entre teoría ) prnxi · que se expre a en la
. cpar. ción cnu·c d cicnúfico (intelectual orgánico) : la clase trabajadora;
entre_ ·1 ~art1d i ) lo, trabajad re ·; en el sentido Lit ral lenmi ta de yue u
conciencia de cla l . es insufüda de de afuera. ram c~ en cambio,
dt: t. ca csc conjunto dt: demento cogno ciriYo como un "núcleo de
buen sentido" dentro la visión heterogénea :, de articul. da del ·t:ntido
común de la · cla. es populares. El ·emido común como Yi , iún del
mun~ , no ólo corre. ponde a una imagen dist&lt; r. ionada de la realida&lt;l,
contwnc un ·'núcleo de buen sentido' 1asado en la e;periencia 1
obst:TYación dir era de la realidad. 1\sí, "la función d I partido (intclccru¡l
colecti,,o) e · la de inrerpr tar y de:arroUar el buen sentido qu e
encnenrra implícito en el . entido común de la clase crabajaclora, para
aproximarlo a la filosofía que lo define ' 1'. Para 7ram. ci, n &gt; e:xi, t acción
unila_teral de lo, intelectuales sobre las ma as, , inn acci6n recíproca por
m dio de la cual la Jase misma influye de di,·er a. man rn , sobre los
intelectuale. : la relación d bt ser chal' crica 11 '.
l&lt;:arl \lanhe1111, por otro lado, aúos ame. había abe r&lt;la&lt;lo esta
problemá ica phmteandu una di , lincic',n L¡uc, de &lt;le mi punto d · \ ista, no
ha ido ,·ale rn la suficil:ntcmcmc: c.:I transito d · la reoría de la idcolo1ría a
la ociol0gia del conocimiento. l~n la concepción de la 1Jcol &gt;gía. , ~bre
todo n la lucha polilica, d di. cu·, o del a&lt;l\'cr ario e ce nsiderado, te mi o
parcialm me, como falso o deformado por . u siruaw,n so ial; la
ociología del conocimiento, en cambio asume la determinación social
del con )Cimt Jnto, pero d de codos, ramo el del ,1d,·er:ario como l'.1 de
uno mi mo, ·in afirmar a priori , u v rdad o falsedad; ne obsrame,

1·1 Gupp1

11 p
11,

1 •tte

Lu íano, en \ltl)usslf\ otto., () 11_ ( 1/.

J.

L O¡,. rtl. p. l '1 .

·

r

1'· 8S.

Jh,d., P· 11r.
-11 7

�o ·tiene una concepc10n elitista d la obj tiYidad capacidad qu e. ta
re crvada a la' libre intelillencia ', a lo intelectual s que por u condición
pueden de prcnd r e d ·u afectos y valore · y_ alcanzar. c ncluj~n
obje ·vam nt valida sobr determinada realidad social. _qw e
confunden (neutralidad ax.i lógica" y objeti,·idad: a urmr una
d t rminada orientación valorativa en el proc o d investigación es algo
muy distinto a ejercer juici , de valor, particularm ne dentro de la
"lógica d la justificación.

Ideología Política
La id oloofa como momenro de la uperestuccura ( 'oci d d ¡,-;l)
es para Gram ci el espacio ·ocia! Fundamental, en el sentido de que el
partido y la hegem nía que pretende difundir entre lo demá grupc
, ociales son centrale en u concepción de la ciedad y de la lucha
política1-. sí, en I conccpt de hegemonía introduce ad má. del
sentido de dirección política l ignificado de dirección cultural, t0 e ,
el int lecrual c lectiY no sólo como f rmación d una voluntad
col ctiva, ino como el propulsor e in taurador de una reforma inr lectual
y moral que lleve a cabo la transformación de la costumbre y &lt;l la
cultura. La teorí, d la hegemonía en Gram, ci :e vincula a í, n e" l a
una nueva ,risi 'n d I partido ) del stado sino que inclu) · su concepción
de la ociedad civil n u, di tinta. articulacion , . Concepción, por cicrt&lt; ,
muv diferente a la de Marx qui n, iguiendo a Hegel c nsid raba a la
ocjcdad civil como el reino de las relacione. económicas. A í, b
hegemonía no tiend s lamente a la formación dc una ,Toluntad colectiva
capaz e.le crear un nu o aparat e rata! y d(; tr nsformar la . ocieclad·
tiende también a la elaboración difu ión y realización de una nuen
conc pción del mundo 1~." L, eparaci · n entre ,ocie&lt;lad ci, il ~ Sl ci dad
p lítica y la ubicación de la hegemonía en el terreno de la ,ociedad civil,
11 van a pen ar a ram ci que una da. e social puede y debe com· rlir. e
en da d.irigent , am s &lt;le que ·ea una clase políticamente dominante.
Debe conquistar la hegemoní, ante. de la conl1uista e.Id poder p lítico.
e de mi punto d • ,~sta, este es un factor fundamental para
ntend r la caída d l" )ciali mo real" en t 989. Lo anteric r inclu.o, está
n con onancia con la re i · de Lenin . obre la occc idad de la

organización ideológica de la clase obrera: iertamente dicl'. Pnulanrza
qu Lenin insi áó en la n ce idad de or9'anización ideológica autónoma
de la clase obrera qu , p r lo demá., e· sól uno de los a pecros de u
organización política, con la diferencia de que e a organización ideológica
?º ten~a gu~ ver con la conqui ta por 1 trabajadores del lugar &lt;le la
1deologta dommame ant . d la toma del poder" 1'\ cue. tión creo, en la
que L nin e taba equivocado.
Esta ob ·er,;acioncs de Poulantzas , crían correcta sól
i el
problema de la hegemonía e acado del contexco en que Gram ·ci lo
. itúa, é te e, p rfectam nt concient d la dificultad de conqui tar la
hegemonía ante, d la conqui. ta del p der político, p r el pe o inmen o
del aparato id ológic e tata! preYaleciente211 • Gram ci de caca la lucba
por la hege1_nonía como anterior a la lucha por el dominio político,
porqu con 1d ra que en la sociedad
cci&lt;lentales la ociedad ciúl e
encuentra ba. tant de arrollada· concuerda con el principio de que todo
proce. o histórico o. cila entre dos punto : primero ninguna ciedad e
plantea objetivo para cuya solución no exi tan o e rén n da. de
ap~ición la. condicione. nece. arias y suficient s y segundo ninguna
oCJedad de aparece antes de hab r de arr llado todo u contenido
poten~i, l. G ram ci piensa que e, as concucione exi ten y que la ociedad
cap1tah ta e tá n u fa e má. al a., pero con iclera que no e. i ten la:
condicione para un trán, ico espontáneo hacia el socíali mo 21 •
~~o ~ue hay qu tomar n cuenta en esta formulacic' n
que
r~m. c1 dehne muy claramente lo. modos de 1, . uprcmacía d un grupo
OCJal; por un lad &gt;, e mo dominio ) , por el otn , corno dirección
imelectu~I: ' n. grupo . o ial e. d minantc res¡ ecto a lo, gnipo
ad,·ersano, qu n nde a som t r, inclu o con las arma~ y e dirigente dt:
lo ?"upo afin · o aliado " 21 • Aquí el sentido le la te i. de guc una da e
oc~~I pu ·d y d be ser una clase &lt;lirigcntc ante· que una clase
p_olí?camente dominante adc.¡ui r su den ta ión , pccífica y no el
1gruficad~ general que k adjudica Poulantza . La conqw ta de la
heg m rna r pre ·nta para Gramscí la posibiliada&lt;l d la el ~es sociale.
de aglutinar en torno a .i a la - demás clases ubordinada dentro le un
proceso c ntinuo y gradual de superación. Vista de sta manera, la

:\.. Op. e_,,., I . 262 .
P1oue J. M. Op. it. p. 221
21 Bobbio l\iorberro, np. C.,t. p. 82.
22 Piotte J. .\1. o¡,. C,t. p. 22--1.
1'1 Poulamzas

.!ri

1- Bohb10 orb,rw, ·'&lt;.,ra1mc1 1 la (.onccpcion de la . nc1ctbld Ci\il'', en P1zzorno a. '1 ( l1ro\,
Gmmsn ¡ !t1.r C11•11a11s Soc111ltI, fal. P3sado I Prc,cmc, C:cirJoba, l(r'.!, pX'.
l~

/1////., P· 9.
41K

�e nqui. ta de la he me nía, la lucha ide lógica e nsmuye una de las
condiciones ma:.- importante para la rnqui:ta del p dcr p lítico, lo qu
al lo rr. rlo po ibilitaría la transformación de la mentalidac.l Je las ma. a.
pop~lare im¡ uL ando , u p, rriciparión conciente y libre en la. ~uc\ a·
rareas generadas [ or la, rransformacíon •. económicas, políuca ,·
. ciale. z .
Pienso c..1ue lo análi:is ) r flext ,n . de \nt ruc Gram. ci obre la
idc logia, la ocicdad ciYil la . ciedad políti , , d r ,1 de lo. intelectual s.
:u c inccpcion d los panid ,. políticos, etc., deben e rnduc1rno . .'1 una
nueva YÍ ión d la rdacic' n ·ntre · cien y p líti a y a una r , alonzac1 &gt;n de
la política n ·u nodo má · noble, e decir, como ~cica de lo cokctÍ\'C&gt;,
tan nece ari, para distinguir, com el pen:. ba, en lo c.¡ue e-; un parmlo
político y lo que son mafia o ecta .
L qu e tabl ce la &lt;lifcreno, c. que mientra. t:n la mafia la
a o iact o
un fin en si 1111 ·mo ~ la éaca y la poliuca ·e confumkn,
r dominan lo intere · particularc · , obre los colectinw el
partid p lícic por l con r, rio, actúa ct mo un órgano J · medi,1 1ón
que repr enta la aut' nticas demand, y a piraoom:s cole ti, a. . En un
parml p ücic g nuino -co a muy difícil de yer en l, a tu , !ida 1- hl
polioca i mprc es onc bida como un pro e o que &lt;le.,,mb icarn c.:n la
me ral, para 1 grar así la im gración de la , inud pri, ada con la , irtud

pública.

Habri, que volver incluso
la concepción clá. 1c,: la ~m.:gaari. tot&lt;'.:lica 9ue aun con u. limilí1cione: hi:rún as, -;Íf\ ic', a ~larx , a
,r msci omc punto de par da para la críuca racL :11 de. Ll "\lobk moral"
característica Je la nururn capitali. m, domk C"- indi pen. al k la
part:1apación dd individuo · rjco, el I ciudadano en lns ,1 une &gt;. e le un&gt; ·
en la se ci dad civil, como ram c1 la conccbia: LSC e"pann :1 eta! donde
e enfrentan &lt; údianamcntc 1.1. id nlo¡!;Ías en l.1 búsc.¡ucda dt: la
hegemonía y el &gt;n cnso.
He intentado rcaliz. r un csclarecimicntn conceptual de ale,unos a!-.pt.:c os
del p n ·mnicmo de ' ram i qu • como es claro c in. cnbc dentro del
cont1.:xto hi tórico ocial d u épo a: el mundo de In primera mttad Jcl
t rlo . ' ' era mu~ d1fer ' ntc al actual en los alborc · del -;iglo ~X l; l.
tran,forrna iún de la ciencia ~ la t&lt;.:cnolog1a en lo focwrc m,1s
importantes del crecimiento económico, el fcnúmcno de l.l glob:tliza H. n
I;\ aíc.la del '·socialt 1110 n.: . I", l.1 dt.:sintegrnc1ún, obre to lo en . u ba. c

cultural de los estados nacionales ~ 1, pmencia &lt;l&lt;: los m c.lim d1.:
·omunicación en la r, de b infom1aciún r dt.: la
ono_ muco to h;1.n tran, fonnado ;1 la soci ,d, d en un conjunto ck
rclaoone._ ~n hd rogénca complejas y conrrndictoria-, 9u mucho · de
lo prono. neo: de 1 ram. ci, como de 01 ro. peo -ad &gt;r s ~n ialc: han
re ·ultado cqui\'f&gt;cad s; no ob:rnntc, e imo ha '-Cñalado Bacbclard, "el
&lt;le arrollo del pmsamiem &gt; humano ~ del e pin tu cientitic , ba con. i tido
1 á 1c. m ·nt
en una ·'n:ct1ficación t.k errores"· 1 ~nbr resultad is
c1cntifi n importamc . . L.- pn:ci. amLnt por e·o, porqut.: nunca se
r!antearon prnblct1~. : rm iale. y t:-xprc:aron h&lt;mc tamemc , u. pumos k
\ 1·ra t¡u , un cla. 1c corno ,ramsc1, . eguirá si ndo una fut.:ntc
indi p ·n al le parad anali i , la r ·tlcxiún y la críu a de b ocic&lt;lac.l.

Biblioorafia
.\Jthu cr L. ··D1~cu,i1',n :obre el P n. ;1m1 ·nto Je \monio ;ram. et'', en Badtou
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Cordoh:t, ¡ 9- L
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B. \irc

!(), .

aess_ \., "His111na Jd rérmino ldcolo~i.1 ", de De ·tutt lk Trae, .1 f-...arl \l.1n-,
en H,r/flt7&lt;1 r / :!t 1m 11/os d, la \ 0111,/1,11/41 del ( 1111ori1111r11/11, l lnrm,·Jtz, comp., l.d.
• 1

E.udeba, B. t\1r s, 1%-1-.

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H11111,v 1t.r111fJ,

iro.

¡t1~8.

�Picmc J. \.L L/ Pmsa111iu1!0 P1,htim de
Popper \dorno ) (
19

Lr &gt;.

,1¡wuri

Barcdona, 1lr3.

L~, l~f!,im delas Cie11das ocial,s. I:d. . n1albo \léxico.

.

Poufamza . , . Oasi:.&lt; foáales

I'

Poder Político m d 1:stado Ctrpitalist,1, [J. , tglo . 'X.L

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Van Oijk T •un -\., Jd¡-o/ogía Ecl.
\'\' b

1

edi , , Barcelona, 2000.

~la" ,\obrr la Teo,ia dt' las Cir11á,1J" \'ocia/es, Ed. f-utura, Bueno . .\Jn: . 19,

LAFORMACIÓ
APLICACIÓ

CIE TÍFICO-TÉC ICA Y SU
ÉTICA E EL EJERCICIO
PROFESIO AL

;\LC. Rogclio .amu \lendoza
ub&lt;lirem r de Posgrado
hi ulrad de hlo. nfía \ Letra~

L \, l

Introducción
La ime ·cigaci&lt;'&gt;n científica en ~léxico ticn raícc · nagua . • 9u . e
r 'montan a la. contribucione precolombinas n a. trc nomía v b tánica
medicinal. Las con trncc1 ne, monum ·mal . 9t1e aún e e nse1Tan c;c n
te. timonio fehaciente de importante &lt;le arrollos en ingeni ria \
r9wc1::crura: ) n nuc tro háhito, .1limentario , crual s ·uh. i ten
anee mtle contribucion · a la te nología d alimento ..
\ a en la ép ca colonial, las primicias d im·e. t.igaci , n quedaron
· parada de lac; del d ·s, rroUo r enológico; así en tamo que I logrn
académico ocurrían ligados a l~L cát dra d la Real ) Pontifi ia.
nive ida&lt;l funJ da 'O 155 l, le • avanc . en ti:cnt logfa - e bn.: tod la
d extr ci '&gt;n de met 1, pre i . o. y en ingeniería- . e r ali.tahan en ,J
sitio mismo i traba1c , t'.Il forma an:íloia a I qu e urría en urop ,
d nd los adelamos t en lóg1 o pre ur ore Je: la re\'olución indu. tria!
dieron fuera de la uni\' r idad.
En re lid.ad, fue: exigua 1, im·e. tigación que . realiz · en nue tr &gt;
país en durant la época e loma!.
fu ha. ta el iglo . '\,1 [l " ... con d
-t!l

-123

�de. perrar intel ' ctua1 J 1 nueYo mund ) cuanuo_ el ~,llent~) inquj itin&gt; ~
los mcxican • e volc '&gt; al conocimient d la c1enc1:r a. 1, la a~rronomia,
la ce rrafía, la tax nomía \ la m di ina recibieron fuerte tmpul u:.,;; e
nri&lt;-¡u •c1
la vida uni~•cr. itaria, creándm,e nucYa.
áccdr~" Y
vigc rizándos la lab r aca&lt;lé1nica, a la pa~ ~¡ue _e f nnab~n _agru~,7c1c,n 's
\
iníci, ban publicacione dedicada. a dilundu el onnc1m1ento
_
·
La hi. tori de México e. rica n p rio&lt;lo de l . cunc.lac.l corto. 0
largo , 1 porfiriato fue un&lt; de c. os periodo ~a~g , sin cmbarg&lt;:,
parad{ jicameme fue el de mayor dc:arro~lo t ·cnol gico· puc. e cr ª. l
si. tema f, rro,·iario, e extienden I cammo y carretera: a la republKa
en ~encra1
e m. oLida la ducaci ' n up rior,
re . u-uctura la
ni~·ersidad ) fcn •ci ndo ·I porfiriato se crean cen ro. e im,tinttos de
inve. ligación.
.
con oli&lt;l., la
E. rnblcciéndo, e la paz pnsr , ( lu 100,ina,
clu aci · n sup rior :;LL ccnta&lt;lo n un m:1.rco con: m:1cional. &lt;.: reconoce
¡ ncce idad de f rtaleccr la. in,g nierías ~ la tecnicas. ,\1 rcsp cto, e
puede afirmar en la última. déca&lt;l_a de p~1és &lt;l lo~ ~ hu 'cr~o~z_o ~
del 6 , que el ln. tiruro Politécnico , rn nal (TPN) ~ la L ni, r'i1cL1d
Autón ma &lt;le i\lexico 1• \
, umicron d liderazgo en marena &lt;le
&lt;lesarrnll &gt; científico ) tecnológico.
En la el' cada &lt;le h • 5e enr,t . e c.b lugar al nacimicnco de lo ·
po.· tgradn . En lo" st.tenr.a. _ impul ·,1 el ·i:,tcrn,1 n, ci rnal_ ~t.
instilllcionc. d •ducación ·upen &gt;r ) . e le con l'.dc, Ln su ma~ ona,
au on miÍ:l a las uni\·crsiJadc: del país. I .n c. a mism ,1 dt'.:cad,1 :e c~ca d
C ) ¡ 1\ \'T. Lo · ochenta e el principio Jd fin Je!, cconnmía n:l•x_1~an_a
osrenida p r 40 año , la cducacic'&gt;n . ufrc la, c&lt; nsrcuencia al di'it111mur
el Producto lntern&lt; Bruli cn rná: (.k IOº 11.
La década de los nm enta s caractcriz, pe r fe ,nal ·e ·r la
repaniacii'm de lo. ci ·ntí icos · im e. uv;ad res ~11.:xi ,m~,._ ' _:·t·
incrementan en m: . del 60º o los recurso. a la cdu aaon , la tomuc1on
de profcsorc inv ·gadnr s se mm\ m11.an la imtitu ionrs e~ . us
laboraton )', \' equipo, comput, ciunalcs. La íntesi hL tc'irica por dec, &lt;las
. . implcme~te un indicador tcmporal, un.1 rcfer ncia lw,tortc:l obh¡!;aJ_a
parcial. En ella quedan in errada lo. di Unto · mrnnLníO'- en que el prus
intentó p ,r í mismo como much
otro. p_ais .: ulxks.' r~ollados,
bu. car pC1on . de: J sarrollo s ial. El recambio dd conoomic.:nto es

1

11 .\rtcht¡\,l, 1995

cada \" "/ má. dináinico. \ctualm me . publican entre 6 ~ - mil artículo:
de im·e tigacíc'&gt;n por &lt;lí, y la mformación cicnúfica aumenta a una t. sa
anual de l3°,o. \clemá , 1 ticmp qu media entr la generación \" d
, pr , echamiento d I nocimicnto · acorta e n e l n&lt;l,1~L
,
La infonnatica y la. t lccomumcacionc hacen má ·xp Jito d
acce. o a la infnrmacic'm r '-C ha acenruado en la · últimas década · la
tendencia a la globalizaciún en todo · lo~ órdc.:ne . D ¡~Ja u naruraleza
uniYcr al, la ciencia se ha comen.ido en podero-o n:hiculo Je
mtegracion intcrnaci inal ~ cn a unto de cr cicmc unp m:anci, en )a&lt;;
agcn&lt;l.1 d la. r&lt;.lacionc:- emre paÍ&lt;;c . ~ féx..i o no e. capa a L m.: cc idad
dc incorporarse a la 'CDnomü globalizada y la dependencia de lo ·
a, anee. ci ·nrífico: ~ rccnl lógico. e.Id mundo: hO\ la, frontera . fi::.1ca dl'.
la geogra "ia del tcrnr ,rio na ionat ya no pod;-; n e islir má. ame b
t 'cnología de informa ion ~ l.1 relee ,municacion . in embargo, el
poderío crecientt de la tc:cmca, a~í cum&lt; e fuemt. de bi ne ·tar, 1a~b1én
puede cau. ar d. 110. cu,·, comención n.-c.¡uier de má. im·estigación \
m jor c:ducaciún .... La part1cipaciún .icti, a dd país en el proce. o d~
~lobaliza 1ón ewoc· 1111c1 y lo'i mtercaml io múl iple (mer ancía'i,
t ·cnolo!,,TÍ:t. , rccurs s humanos. biene" de capital compnrtamienln'cultural · , _eccét&lt;:n1J c¡ue uponl'n 1 ,. tratado. im rnacionaJe. , ,_x.igen,
para er L kctuados S&lt; hre la has &lt;le la cficienci,1 y compeuti, ida&lt;l, un
tncremcnto ck l.l rmJucri, i la&lt;l l]U&lt;- no puede lograr · ·m los
conoomíenros ctcn íficos y tc:cn ilc&gt;g1cos gcrn.rados ·n lo. entro. de
im·e~tigacion Je la
in'-tltuciones de e&lt;luc.1Ción
upe. rinr. Pur
e n. 1gu1emc, e ta~ sc c.-ncuLnrr, n . cnamc.:nce cumpromcudas en el
proce o Je impuLar al pai por el camino d&lt;. la tercera re\'olu ic,n
ci núfi &lt;H cnolcigica ~ l.1 terc&lt;.·ra ru oluc1on Industrial .
3

Técni a ci n ia

t cnoloP"Ía

oci dad

l ·,I análish de lo., conc ·ptm que ,tl¡uí se abordarían del e partir de
un análi. 1. hi. tú11 o &lt;lL la cond1cillni.:. en ]llL ap;treccn cn el d · arrollo
humano. Aún unndo e iste o su le c,tsnr una confusic'in re'ipc~tn a la
B_ rm~ cr inol&lt;'igica en su dt:~arrnUo, l. técnica prccu.k al inicio d l,1
CJeno.
__ Es la "tc:cnica'' (del gri g " /frb11/' ~ignifica arte, d -. trcza,
habilidad, artesanía, la ca¡uodad o poJu·, al h.1b1to o prncu ~ L ,·inu 1
'L l. d~ \llcmk, 1'N=i

-125

�inrel ctual de una p r na para hacer un prmlucto o art facco)
conocimient ·, método proc dimí ntos, hal ilidad s par. hacer un,
operacié ne p cifica de produc i , n &gt; di. tribuoón:·:
. . .
. .
\ j ten mo. qu c.:I hombre o u eYoluoon lu tonca prn&lt;lu1n ~
pcrf ccionó una ri de t 'cnica parn sub ·i. tir, tod cs:o de man -~a
empírica, d sarrollando a. í la agri ultura y much:i anc _ama . I ,a _c•~ncta
apar ceria má. rard ', ha ta on tirwr e en 'una . ac~~1dad d_1ng1~-ª a
pr ducción de id a , con 1, bú 9U1..:da d la ·i rematmK1on, reonzac1on )
lógica en relación a un campo del ono 1m.i ·nto '..
. ..
.
.
t
rd
n
de
idea.,
la
tecnok
g1a
c□a
la
rdkxmn
b1e
lo~
0
contenido y a,·ance. en el ~r a de l. té nica, como c. fuerz &gt; para la
-olución de ·problema · y aparc.:cc en el .;,irlo XVlll e mo una ~cflexii'in
referida al o cimient e· cruco l.'mpmc&lt; ,
p( r dlo qut: pnmer ·e
con. truy · la máquin, de , apor ) de. pué. 1d . arrollo tcóric&lt; 1 dé l_a ~í. 1ca.
í tenemo qu · el de arr U d la técnicn e apny '&gt; n d cnn c1m1cnco
mpúico y ri nde hacia la inn ,·ación, modificando condtci ine. de
máquina
hetramieota. . l a ci neta, [ r . u parte en ba. l'. a la
ím e tigaci '&gt;n pr cura l d ·cubrimi om de la ycr&lt;lad medúnrc la
explicación d la caus en base a L'l bjcti,·1 lad.
.
.
La tccn logia, pe r u parte 'e un tc:nruno 1n1ro&lt;luc1do en el
. iglo ., '\'111, par, r ferir e al conocimi nto &lt;le la forma &lt;le intcgraci1'rn
m cánica d la. p, rte. de la má9uina-hcrramienta"·1 ·.I h mi re
de arrolla la técnica como una fonna de a ti\'idad, un pr &gt; e o d
r laci ' n con la n ruralcza, para m ,&lt;lificarla ~ de.,,Jc luego l gra . u propia
tran forma i ' n. n r lación a1 procc ·o d ·l de. , rn llo de h1 técnica, e
r

no en u

fa, e :

Primera: d ará t •r cogrn 1,· • 1uc e ·pre-.a nhn: la naruralua
y .obre d hombre mJ&lt;;mt.
egund, :, e rrc. pondc a un mo&lt;lel&lt; ideal, e:-- de ir respecw lo t¡L11.:
1 hombre qtücn:: innO\ ar.
Tercera: . e r ·conoce como &lt;le co. i 1cae1on !onde -;e mmerú1liz.1
d mod lo ideal ) t¡uc viene &lt;;Jendo la f, . l' pre du ·u, a.
E ¡ r ell 1u la técnica propicit' de puc..• &lt;; d &lt;l , ·arrollo ck la
cjencia como ecnologia ohre la natural za ~ de de luego nuc,·os
' l'nn&lt;!ntd _llO 3.
~ Pnm:nrcl, ~otn.

426

conocimi ·nto técmco , a ·i I tccnolngfa ría p1imcro un conoc1mKnto
empiri &gt; ) &lt;le pué n ol 'igico de lo: pro e o . lr'.\ c'i.plicac1{ n . obrL l.l
e, &gt;lución d la r lac1one entre ciencia y tecnología la propon \ 'esuri al
distinguir las iguientes f. es de &lt;le. rroUo:
Pnmera f. , e: la cecnolo!:-,tÍa (arte anal) como RUia de l,

c1cnc1a

(preparnd1gmaLÍca)
~-egunda fase: la ciencia parndigmáúca ~ . u diferenciación con resp ' Cto a
la tecnología en el siglo de la Ren&gt;lución ln&lt;lu tnal.
Tcrc ra fa e: La cicntificacion de la L enología, la indu. trialización de la
CIC.OClél.

iencia y J sarrollo oaaJ ·on d re ·uha lo de la conjugacion &lt;l b
ne 1dad de . a□ facer I l . n:qu rim1cntu mmimo &lt;le! h &gt;1nbr · como;
, i\'i n&lt;la, vcsLido calzad a!imenrac1 n y I de ·arrollo d la 1ntchgenc1a.
hn u bú. qu da consrnn e por encontrar man&lt;.:ra. de facilitar la , ida en
comunidad; las ideas del hombr !,e com·ierten en instrumento. cap. es
UL u·an formar al mc&lt;lio, de organizan~ para lograr el beneficio
col ti, o. \ í p ,dcmo. afirmar 9Ll ·n el de. arrollo d la. ·ooc:&lt;ladc d
factor c.lt:t ' rminanrc ha ido l.1 cn.: ariYi&lt;lacl con tantc y activa dd intek·ctn
hum, no.
' 1 11&lt; mbr d d ti mpo. r moto comenz ·, a f, bncar muchc s
tipo nu vos de bJ to. 9uc . rian útiles en la ca7a, la pe ca y
fundam ntalm ·nt ·n la, jc...l'flCultura.
La &lt;lome ticaciún &lt;le.:: phinta. ~ ammal gcn1.:ró ~ ascgurú la
prndu ción de alimc.:.ntc . l~st 1s h1 ieron pe . il I la e~:tcncia &lt;le
p bla iones má. numcr) as ) en con. cu nci, t gcm:rac1&lt;'m de
exc dente·. po. ibilitanclo la~ conc.L ion · tk un. rccruca má. , ;macla m:
la , }far ría, lo · in trumcntos ) la ar ¡uitectura, entn.: otra:. entando la.
ba
para 1 • a ·ntamiento · srablc · y rganizaciom: e i:il · · , política_
ma. e mpl ¡a con tccnologfa más , arjada.
Cuando en el Je. arrollo d la bummidad e h:ibh: de pro}..l"f'l: o se
d ~b ,. •r de de d pw1to &lt;le \Í . ta dd aprun!cha.m iento &lt;ld humbrt.: obre
l . logro cienu ficos 1111. 1110. 1ut.: le dan un igmficado \'ita! a las
c1eda&lt;le. omemporáneas ~ un uturo prom1. orin d · la bumani !ad.
In&lt;ludablcm ·me a la ci nc1a, I en.amiento tr, n forma&lt;l ,r del h mbn., k
debem ). 1 florecimiento de la humaru&lt;lac.l. ,\unquc no d bemo.
c gamo ; por un lado, el de arrollo científico recrn lógic l al . cJYicio ele la

�"J
b
d
ofermL"dad s
humarudad· m ¡ re n.i,· l . de , ~1 a com at
t.:
cn&lt;l~mjca , ma,ore c. I eranza de , ida, m y r conoctml nt &lt;ld cuerpu
humano y u gran p ten ialidad, d l co. mes, de l?s fon~o mannn , de
las r gi nes más inhó. pit •. &lt;lel m:mdo. P r l tnJ me uempn dLbtm s
.·
n
· u 1·U111·cac·1on
p r nue n po&lt;lcmo. osla\'ar la
tam b1en reco
1 •
,
7
parte ne raúva de la ciencia.
. ._
.
,.
f:.I le arr ,llo técnico, 1 n 1tico y . oCLal f.'.!, una tnlog1, qu nt e
Jetinit ria a fox r dd bien
mun. u aplicación pu ·de apron:cbarsc
imcnrado O difcren e: bj tivo!,,, ba a&lt;lo. en la 1mer, ccir'&gt;n hum n Yla
naturaleza. E. decir dep nd de l • inter e. de lo · grup( · _conónucm,
sobre el r &gt;gre o e· cnic y ·u aphcaci n n m , p, ra trnnst º!1.u a_la
oci dad ,· su cultura. •.I de arr Uo · la r ~cnica en . u ongc~ tue
atisfacer Ío. r 1.¡uerimi ncc d · l..'l . oci dad, . in embargo, en ht me&lt;lida de
lograr ·ati. facer . a necc. idade . e fu ron genenu1clo ·xc d ·me. _Y d
: man ra e empcz ' a hablar de pro&lt;lucciún. \l d cubnr la
p tcncialidad d l exc &lt;l 'nt ·. e generaron l. . nece.
' id, de.
. ecnnomJCa.
.
.
de la producción partir de un &lt;le.arre Uo t en log1Co pnmano, n11 1110
~u dio lugar a la ciencia y la L en _lo~a. En . a medid,, la ·_ociccL d '1 .
en \a cicnci: la po ibilidaJ del d minio de los grup&lt; , a lr:\YC. del pmb
económico n .íntt::i ; b t cnolo ía e ¡ )d ·r. Las ncCl:. 1Jadc de L
pr ducción mat rial influyen en el de. arrollo de la cic_ncia a trn, é. &lt;ld
pri. ma del r ;~m o econom1co de ~a ia. snc1L"dad c&lt;~nc1-ct:1.
imultáneamcnte aumenta en el ur o &lt;le la h1. tona la d ·pendencia &lt;lc la
ci ncia 00 r p ·cto a las relaciones oci.ll . . La ciencia ac acla ycz m:s

bajo el contr l i la -;ocicdad , eJ Estado.
La micr ele trónica ha podido rcemplanr no . olo aspe to.
im¡ octante. del trabajo manwll, sint&gt; también del intckcwal \ con ·llo -;e
ha dadc una libcraci ·rn ma i, , d iUt:rza de trab:1¡0 1uc, e n mu:Yo.
j ·tema, de organizaciún y admini!.-traci&lt;' n dd trnba¡o ha ~cncrado
f nómen
ocial s 1ue no pueden :. r mitidos ~ t1ue abarcan de &lt;ll el
l tr 1, ínJtc .. upcriorc:, de eficicn ta produ u, a, ha. La un Je emph.:c
important que cu dona habilidades ~ .:1b ·re::- de L"Ct&lt; re. ihrruficari\m

d trabajadore · , de la pobla iún' .

L ant n )t no obliµ;a a p ns.u 4ue 1, citnc1, , la técnica ~ la
t n logia qu d linean d de . arr &gt;lk . oci-11 · Jehcn de , e~ de. d , u_na
p r p tiYa de la étirn • o ial, parece utópico, pcrn en la , 1Ja { racuca
dcbemo · ,pes, r los camino, de 1, modernización; ·n sint . 1 , d ·btmo.

pug~nr por 9u e rran forme el conocurncnro (ci ·ntítico-lc nolog1 o) en
llll 1~ trumemo del bien ocial. . obre la rclaci m , yue 1:1 Ctl·nc1,t y b
L&lt;.cm a ban de guanLu con el desarrollo social L",istL"n tfü cr: a
propuesta t ·&lt;' neas ut o m:spondcn a las 1gwl'nie: nrrn:ntcs en
matcna de planeaciún.
. La de In c1enutico libcrale , qul tient:n ·u pnncip.tl intc1\: · u1 d
crec1m1entr d ' la ciencia u1 ar:is tk J.1 c11.nc1, n,1&lt;;ma r donck ta
recnologrn tendría un cur o aucomacico. .sta po. íc1t'ln :e oponl: a
cuak1u1 r inrcn en 1{ n oficial t.:n lo asunros cic:ncílicos como , 1 .e
tratara de una , 1nbción al derecho a 111Ycst1gar Librcmc nrc, on mas hi1:n
par~t!•~rio de la t\oluc1on de Ja cienóa ligada al -.;1. tema mundial; C'-&gt;ta
p &gt; 1c1 n comc1d_t._e m la '\pre ion "la ciencia no ucnc frontera.' ~ por
ende con la. poltuc, . ck la glnbalizac1on a roda co ta.
. . Otra ttndencia e. la de In e cnoe onomi a. quc cnn. 1d ran a la
c1cnc1a r cspec1almLntc :1 l: cecnl&gt;lo~a como ml:d10 para . cderar el
el ·-.arroll socioecc n 'imico ~ proponen b inref\·encic'&gt;n dd e taJn para
prom \ er d cr c11111cnt _&gt; de las acll\ 1dade. científica. ~ tecnológ1c:1
. ubrayand &gt; la 1mpnrtanc1a &lt;ll lo. 1nrer · c. nac1onale .
Un rcrccr grupo proponen d crcc1m1cm1 el ~ 1.1 c1enc1a , d , la
conomía, ¡ ero no relacionan esto al de ·arrnlln nacional ~1110 ubican d
cr&lt;.c11rnc~tc de ~a acnctn con objetJ\ o. en i mi. m&lt; ,, umo algo , jeno a
una polit1c~ nactonal, pu1. lo considera c&lt; mo un proc •so autonomo yu
no d hl' . u1ctarsc :1 otro con&lt;lícionamicnto . .
in embargo, d anahs1. de la: pnliúca-. ¡ úl licas en maicna de
c1tnc1a ~ l&lt;:cnología 11ene l]Ue conlt'xtual1zar. e d ntro Jd mm 1111in1tn de
re lirl'C ion.mlil'nt&lt;&gt; de la acri,·ida&lt;l ciemífica , t( nica. L to e. ,1 parcir d&lt;..l
a?otam1cnro de la horJLnntaliJad en la ciencias particul ar 1.¡uc dur.rnte
, 1glo. solo era tra 1-,rrcd1da por la. matemáticas. l--,sla nue\ a , 1 100 tk J
ac:i' idad cien ti ica ha pa , do por dtn:r,a. llapa ·: t ran ·disc1pltnancdad ~
ma. tarde l. muln&lt;l1s 1plinarir&lt;lad.
·
.
T"dº lu anterior, 'it: rrop1cia tras el derrumbe de l.ts tronti.:ra
antiguas dl' la. iencia par iculart , para propiciar ru\'er as fornu: de
wla~oraci,~n. e int ~grabiltclad u1 l, form as de conocLr. L.1 .:;e~und,t mit,td
del , 1glc_, , , h. . td&lt;} r ttg&lt;! d_ la rc\'olu ión rn:ntifico técn1rn yu&lt;: ha
acon_t -~ido en lrc: t. e pnnc1pt1lcs: L rc,olu ion elcctrórnct, con la
apancion &lt;le la: comput, dom. , etc.
. El de. arrollo de l.1 mfonn:íti a, con t(ldas la innm ac1onr en
mat na d si tcmatizac1ún. Las innm ncic ne. Ln B1olc gía, cun dl\-cr'-&gt;1
e

�ap rcacionc n ingeniería biológica ) bimccn &gt;logia con arnnc~- de
divcr 0 , cip y ori mación. . ta revoluci 'n cicnúfi:o técnica C ~e
materializa en l desarrollo ocial a rravés d &lt;ln ersos r_a gi ,s, que
podem
explic r , i: e manific. ta a p, rcir de c.l1, ·r a turm~1· que
,•inculan La inv . tigaci · n y l d arr Uo en la , ociedad . . Prop1c1 ~n
cambi n ¡ c nt nido &lt;ld trab j( d I h mbrc, puc . e m electual1za
profondamcnt y modifica la · form . de
del ujc'.o q~e rra~aja . .
curre un c, mbio en la &lt;lireccion &lt;l la c1 neta - pt op1c1a u
industrialización- m dificandl objetivo ~ funcil ne .. La indu tria •
com·ierte n gestor de la ci ncia, demandando n.:orizac1ó~1 sobn: lo.
pro e &gt;. pr iductivo •. En bm, a t l lo antcrior, ' pued ' at_ir~1ar 1ue la
r ¡ ción ci ocia, técnica ) · ci ,dad, e explicada Je manera di. uma, antes

~-'.Ja

y dc ' pué d la mü, J del siglo ~ •.
.
•
En lo ci mp acrualc c. ta rel, c1on no pu Je cr _abordada
¡ ual en tod ¡ . paí. e~, l u s un cierto tipo d d . arrollo cec111co pued
ser útil en un paí y n cant en otro que ti-.:ne discint &gt;. prnbkm, s~ _
E. p r ell que \ modelo lineal Je &lt;l ~ar: 11 &gt; ya no es . u t1~Kn te
para explicar la r laci · n el cí..:ncia, t · cnic,_y octedad _qu~ conceh1a yuc
el de arr llu ci ntífico pr &gt;piciaría n ce, anamt:nt d l cntco y este el de
la proJucción, 1 cual no ha ocurrido 1.:n difrr nte p,,íscs. . . , . ,.
. por cll p nuno r cup rar el conct.ptn Je "CLen~1a util . es
d ir, contextu, }izarla a la realidad .· ocial de cada pai.. l ·.n nuestro
crit •rio, d pué · de . iolo, de triunfo\' de optimü;mo. la cicnc1, ahora
está llamada a rem cliar y curar la paml ,gias del ·ucma 111Ju. tn:tl
mundial del cu con tituyen ·u ba. . \licmras &lt;-JUl ante_ se , da a la
ci ncia aYanzar de forma estable y , gura en el conocimicmo ~ control
obre el mundc natural h ~ pare e cnfr nt:u, c a much, s inccrci lumbre
en 1 &gt; asunto p ,liri : d l ríe go y del m di 1 .1ml 1~n.tL . l::.n _re. ~-uesta :
esto &lt;,e c:rán de arrollando nue\o e·ttlo. de , - ,·1tl.1ti c1ennhca. LI
enfoque rcduccioni ta analítico, que &lt;l1\·i&lt;le a los sistem,~s cn ~c~cntos
e, \a \"C/ m.t, p1.:qm:ñ , e. siendo suplido por un ·ntoque . 1 temt o,

r:

intéti &gt;\' humanL ti o.
1:as viej, &lt;lic Lomías ntre IC1s bcch s y los , a\orc. , \' cnrrc el
conoc1tn1 nt } l. ignoran ia e. rnn '.'11 ·ndo , u1x·rad. s. Lo. , 1 remas
n. curales . e r onoccn como dinám1 os ~ complc10 · la inteniccioncs
rc:laci nada, e&lt; n la humanidad
n " mc:rv; me,;'', incluyendo a las
propi dades dc la r fle:,,;1ún y Je la con rndiccic'in. l ,a cicnn que re ulta
aprc pi, da • e ·ta nuc,·a con lt 1ún l':--tar: ba . ada ·n lo suput tu, dl'
-1111

1m~~cclicibilidad conuol incompleto ) en una pluralidad de p r pccttrn.
l ·gmma.
.
. L acti, !dad d_c la ciencia del e ahar , r d manejo de las
tn emdumbn:s 1rre&lt;luc1ble. en 1 e )n&lt; imi nto r en la ética, , el
reconoc1m1 nto dl difc:rentc'- per. pee i,·a legítimas \ de formas de
con ·r_- De e,;ta
' □·c~ . e 1,ac ma_
· anal,,ga
, · ,i la, obra" de
. • 1·1i1·m·
. ,~, su prac
une OClcd_ad d mo~ratJ a, aractcfll:lda por la r~rucip, cion extcnsiva \'
la ok-rancia _&lt;l
c.ln-ers1dad. 4omo ahora I pmce ·( político rcconoc~
nuestra. ohligactones. con Ll_- _r nera ionc · futura. con otra , especie y
~ · h cho _
co~ ~) m,: ~º amb1 nr r:nundial, la ci~ncia también expande u
1• n, o de mtcn.:,,;. \ 1, 1m &gt;. en m c.ho &lt;le una rap1J, ) pr fonda rrans1c1ón,
por tant no . ~)d mo pre&lt;lccir u re ulta&lt;los p ro podemos ,1,udar a
n.:ar la cond1 1one" y lo, in. rrume11t ' inccle tu,¡, mediante lo~ cualc.
SL p_
ue&lt;la irianejar ·1 pn &gt;c . o d cambio para (;] ben fict&lt;J del LTIL·dio
amb1cnt global ) h: la humanidad.
La cl moer, tización d e L a, pe to de l:l ciencia no _· un
problem~ ~le benernlencta de gn1p JS formad s, ino (como en la esfera
de_la ~ Uttca) el lc;gro de un . i. rema que a pe ·ar d • • us indictencia. , c.
mas ~t~G\z p, ra e,·Jt_ar l&lt;!s &lt;l '. a. tre resultante de la au. encia pmlnn~ada
de _crmc. • L, ,pencnc1a reciente ha mo. trado &lt;.¡uc esa presencia crítica
s 11~1pona~tc para la . olucic' n d lo a:unms p líticos dc riesg l , de
mecho , mh11.:nre, tanto como lo c. para la oci d d.
' ·
. E. t 1 se hace aún má. compkjo dentro del pnm:. 0 de
~lol _alizac10n, don~ • la politi , ) la e onomfa de las gmnde. potencias
reone~tan l.1 c1cnc1a ) la rccn logi, cum ekm ntos de &lt;lominncion hacia
1 . pa1scs d · menor &lt;le. arrolJo.
hl comercio gfobalizado se conviert a ·í en una e trate~ia de
•. _lu ~e recur. o. natural s ) financiero , , a entuando las ab1: mali..:.
clilcrenc1a entre: l&lt; . paí c. rico ~ pobre . Desgraciadament , 0 m:L bien
co'.11 . pr ic ·~o · aso iados la globalin i , n e ac ntúa , la par O en f rma
&lt;_: 111c1d~nt.e con el el bilitamiento del
'1-.stado le bien star" , d
t rralccm11 ·nto del ncoüb rali . m&lt;, l
ual propicia harn1 el intcrit ~ Id
t rcer . mu_
~d política. d • entregu1smo en tratado · internacionales. J,a
gl balizacinn com pro e o proba! 1 mt'nte . ca im:, crsil I en mucho •
as P c,t .' . 111
· em tJargo ante la falrn tic omrol . inr rno \ l,1 le. im.1aldad•
con. m1ca, . e ,.·ta· prop1o~nc
· , · 1o t_·orm;lr un intercambio
·
ci
comercial
lJUe

!ª

pone n ~ li¡...rr l. s e 0~01n1a: autoctonas) la · fuente ele trabaj &gt;.
Ln e ta rda H n .
mc:rcia! · , se leja · ' ntir en muchos

�.

a pect

I u· indebid de la ciencia ) la tccn logía en W\'crsa. área~
olo moti,·ada por la bú. ¡u da Je una mayor ganancia. 1: n e:ce ca~o ·e
ncuemran múlt.ipl eícmpl ., como la agricultura con la prnlif r.ici ·m
d alim ne &gt;. transgen1 os CU) e e m. umo puc..:Jc tener di, cr. as
cons cucncia ·, o h cndcncia a fabricar en ba:e a la "obsole:-n:nc1a
planeada" , olo para propiciar un ma ·or cnm.umu. P re 111 duda, ·1t,,rnn
riesg ue ~e com: con l u. o mdcbicl &gt; de la tecnología c. cuando lo
procc os indu. trialc implican un marcado d · cnoro Jcl mcdin :-imbitntc.
La e nt.aminación del agua y &lt;lel aire. . tst: om in.it.: ndo en b ~,-rnn
am ·nan d l. humani&lt;lac.L a c. u:a &lt;ld dc-,arr&lt; Uo iodu. t1ial.
E te fen · meno • e manifit: ca tam ién en la dc!&gt;trucc1on de
co i cem, como con. ecucncia de la obten ión Je 1muerÍ}lS pnmas para
la industria, pr piciando a í ~,rand '. ti set¡uilihrius, 9ue en un fucurn
traerán e n ecuencia. fatalc . modificando d cur · &gt; Jel de arroll &gt;. l ..1
guerra es .in duda, la expresión mas, ioknrn del de arrolln re nolog1co y
qu · en mu h
oc, . ionc; -;olo e, promovida con pmp&lt;'&gt; 1to k
dominaci ' n: de . aqueo, la de Ir,,k, \'ietnam, ~kdi &gt; OnentL et • son

amp 1mua . . sra extt.:n 1 . n de la leo-i
°· □ mid ,1- 1 .ª nue, o: par □ c1p ·mrL · en le1
dia1ogos sobre poli tic-a. u ·ne 1 ¡ •
.
' ·p·ira la•
. d. d
• ,
mp 1cac1011es 1mpc
rmmc. canto
· ocit.: a om &gt; para' la cienc1a.
· e-~on un respeto mutuo cntn. la di~ •. 'ptr p cu, ,1 , t &gt;
J
. .
rtrt:nt "
.
' . l m1a c c mocum ntu cabe h1 po. ib1lidad &lt;l , d
11
Ltn dem n te) . 1
• ·
e esarro a1
u mo ranco renuin \ eficaz n la ·'d
d
I
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n ue,·u rcro
·
' '1 a
a. ciencia . Lo.
,
para 1as ten ias ucdcn entonce , com·ertt .
1
uce ore Je ¡,l. 101c1,1
· · · 1l:~ Tr,1nde" •·conc1u1 ta ·" co
rse 1 n o
1
.
•
· ,1d
. ._ . ,
, · - , mo a enttrml:t d O l
¡_; 1ac10, a
ar un, . ig111ticac1on imbólica \ un . dO
a, entura a un,1 nu
•
,
' ·
Sena
rl!norndo dL
, 1gcnerac1011 para la ciencia del futur

132

,,1,

r

pro rrcst&gt;--. n

•
º·
i.:~°¡, 1a _r~ nta'
d dcsnrrollo in lusmal han prop1ci.ldo grnndc

, ..
,1 \ • a 1uman,1, pero hoy 'iL: ce rren grande ne . , ,
.
util1za1nnnoes comrolac.h,
.- . . ·.
1
.·
•
. go 'il , Ll
se ·u¡·•·r ·1 1
l
, . l:¡t:1c1c111 en a. divi.:r .1 · 1 roics1 &gt;ne no
. . .. ' ' os ' .1 or ._. ti ·os l ue
..
1 pu .e1en proptcw
am1ónico •n la .0 1L·,htd.
un dc arrollo

' ohn.: _e ·tl' punto Je' .tlorncion er.ica en ..•·1 ..,, 1· ro 10
· ¡1ro -csional se
h II
l
a J arn tn e . 1g u11.:n1L: aparrado.
a a tivid d prot ional i ntífic
ocia!

i

mpl s de so.
También y sin &lt;lu la alguna, ntrn fac ·ta de la omerciahzaonn d ·
la técnic, con propo i os na&lt;la ;rico:.- i • numtie-.la en la promocion Jet
,.-ici &gt; en di\'er a.:- forma. como el lcoh &gt;l, encn anti.'.. , etc ¡uc pr )pici,111
consecuencia. fatah::. en la ·, \uJ, . e brc o&lt;lo d • lo, jo, ene,. hn el eq:1do
· n rmal' dL la ciencia e m n ·jan las inc rtl lumbre · auwm;uicaml'ntt.:,
lo ,·alore o&gt; , L comentan , no ·e
uchan l,1. problema
fundacíonak:~. : e: reL¡uierc una cien ia donde In , :t.lnrc no t
pre, upnno·an ·ino LJLIL se hagan explíciros. Donde d moddn de
argum ·neo I mítico n &gt; ,\ una proposición formalizad,1, ~1110 un
di::i.logo inc rncti, o. L.1 cicnci,1 par;1Jigmát1ca va no puede 'il'.f ,tLJUdla en
la cual la localización (en lugar ~ tiempo) \ d pmn:so son irrde, an ·
par, la xplicaci&lt; m: . l .a Jiml'.ns1on hi ton ;t, inclu\'endo la rcill.: ,11111
obre el pa, ad &gt; } el futuro le l hunumd,td se l S~,\ , oh tt.:ndo parte
integral de una carnet ·nza iún cicnufica de: la naturaleza.
Cuando a los asuntos &lt;le p()ll\trn ,e a¡ l1c,t la tl·n ta, e ra no
pu •de ofre ' f crtidumhre t.:n SU!&gt; recomL nd ,Kll&gt;l1L'", , lo , alnn:s Lll
confli to en ualyui -r prn e o dt.: torna lk l.ká,i(;ne" 110 put.:dLn
ign rar1s ·, in luso n el propio rnh,110 dt 'Olucion lk problemas. l ·.n c.,t ·
nuC\"O tipn &lt;le cimcia, la cYalu,1c1un dt'. lm resultadm ·1enuticos
requerido. para la coma de &lt;lt.:c1 iones c"\.1µ,c una .. rnmt1n1d.1J lk p.m:s

j

t. nica ;v

'

•

al ra i · n tica

•
,ib ·, 1a. pnitcsioncs
ti nen sus orígtnt.
en la
orga1111;1c1&lt; ,111.:s ,grL111ialc . \ t.:n su en&gt; luc1ón
.
h,tn tcnid, • un l
mtlu~ncia en e·1 l.e
1. _' 110
. . 11 0 } tn11ak:c1m1tntu de la 1 · • gr.m
c mp 1.e 11 t
I
l. os are, : &lt; 17,uc
&lt;en:
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proicsional en
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1
.
I, ,; urn, 1 1d.1de!&gt;
. .
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s \ a. pr,Kt1c,1-. pro es1onal ·: 111' er ··1s
coma1ur1v, sdclm ·r adc,labornl.
. . \ a ,1 'ª
Ct mo !&gt;l..

profe
1ún '•indcfJ .ndi ntt:mcnte
,
Je su imp irtancia \ \'alnr ·n
el mer a ina I·
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1 rel¡u1.1m e&lt;.: orden mstiru onal LJLIL
ut irr,:1n1·•·1g1 ,', o(lJe _dl'l~am~~o ,Jclanzado pm un campo c1ent1fic11 e in el
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tnc .. 1rescnmn un norabk gra&lt;lo Je msmucin;.;;l~::m· ·~:
p, d~J Iecn1ca. 9'" U(»nc una pr ·p:traci&lt;ln ._
..
l

r:o: ·

pcciah✓.aJa.

técni a _'Ln LI ~1,~lt . 1s -~ lo, rasgo_!&gt; c:tn iak . Je una pro!" ·su· n cit.:nt1fic1J• . pu dLn d1sungwr lu_" iguientcs nsptcm::
1.1 pruncro es d k l,i fmm.icion téct .
umpct&lt;;'. 11 ias (:abcr ·,;-hab11JJ , 1, ) d
I nea LIUL' ·rn1 smu~L' LI ,lrl'a de
,lL &lt;.:~
me. t.: en basL a l.t rn t nali b 1
''

.( l . Í Unt1J \IICZ 1 1 R.

lbv1.:1z. JIJ'II

\'tlbm1 1'JCJO

..¡33

�cogn s 1ri,·a, l&lt; . e n c1m1cnto · . aplican : un camp ) &lt;l ccrmm. d 1 1ara
h oluci · n de pr bkma~.
El e un&lt;l 1 m nt
I dominio de 1: tr, clicíon culrural, Je
ompr n.1 · n y la habili lad para unlizarla t.:11 algun,1
u. práctico.
[.! terc r elcmcnt de una pr fc. 100 a reditada e &lt;.¡ue •.,ta del e
d e mar con m elida in. tituc10n, lc ck. conlr I qu
ranáccn qu d
cj ·r icio y pr: ctica d l. citada., e&lt; impet neta. rt:cnica: e , an a d dicar a
a tividad
. c1almenc t(; p in:. ble . .orno e ha J1 he, k tr
·l m nto~ on áruúni · d · la prof • ión on L""-Cll ialc , no· rcfcnrcmo,,
. 10 mbarg , a e t úlum por la impli aciont.: · "º 1ale quL ucm.:n b
pr: ctica prof ·ic nale. cuanc.11 &gt; c'\.i ·r un u o 1ndd 1(\ &gt; JL la ciLnc1a , l.t
nol&lt; gfa.
L • o. parccc &lt;.JUC, t, nto l,1 L ni,·cr idaJ como lo
organnnn.
prot ·innalcs Jcb&lt;.:n acend r i ttmácicam ntc 1. iom1,1r1on cuca del
pr ,~ _i ni ta ) jacer ngilancia p,ira garan izar LI u D ocrnlmLnrt:
r~ p n abl • de la ciencia ~ la tt: nolc gi.. l .os a ·pL 11 &gt; formam o y
v, lor s que e d ben u1dar con titu~Ln part&lt;.. ·. &lt;..nc1al dd curnculo y del
perfil d • e~ · de cu. k¡w ·r carrera.
He\ día
pr&lt; pone formar integmlmLnr ~ .1 futuro
profcsi1 ni:ta : ce mpLtitiY a ni, d mundial, n ialmcntl. respnt1 .1bk.,
r 1 rance. a la dn Lí. 1d,1d ulrur, l, d ,1critud crío a L' inno\'.ldorl' de u
ejercicio pre fe. 1onal. para dark pt rtincn ia ,1 nuc tro programa
acad ··micos.
F n d mundo de la tl! m 1 gia. donde el conn·pro p ·rnm:nci,1
adquiere aspecto de gran ompl ·pc.latl n la fom1a ·i, n ) 1.1 prác11c1 le:
una prof · iún; ·. a&lt;.¡uí donde .1 • u , t:Z, la LSl. 1 cz Je rL ur.11 , Ll
in r ·memo ·n l,1 ne ·e ic.l.l&lt;l Je lo mi:mn: x1gl. nw:, e,._ ·nr&lt;. rn ,s de
e,·aluación n torno a la di 1cncia dL un pn 1g1.1m.1 ,te.id mico.
¿( ué hacer en la ·&lt;lucac1ún profcsion,1I ,llllL l()s n:tO'- lk l.1 úd..1
ocia! y laboral &lt;..n d mund &gt; globalt/., do?
~l · p,tre: L t¡uc, en pnnc1p10 h.1hrcm11 tk r&lt;.'.conn "L"r u
ompl ·jid, 1- ho~ rL ul a m:i
nmplic.1&lt;l11 , Í\ ir L'll .,, 1nlad ,
Je mp ·ñanl. profe 1on:llmcntc pnmLr&lt;&gt; p•&gt;rtJUL el i111h11n d el· ·1o;1onc.
p r. males ,;e ha expandid( ~ ~eguntlo porc.¡ue lm c1111h1m tt·cnolngico~
. on ma. fo.: uuuc-; \ l tr: bajo tienL un ontc 11 &gt; glc ,1 al, J()mk a uce.
no híl hontno lll lu¡~arc. fijo par. d dv, mpcn11 ¡~rnfr i01ul
l : op&lt; rtuno enion e-. retomar l.1 prnpm: ta de form,1c1on
0

imt:1..,rral · "la . up r\ 1, •0 u como utopía'' a partir de ]a-; 11,ui ne._
onLntaC1on , para l. forn1ao&lt; n n 1' 1wnno tk una d1mcnsu·in pc,liuc,t:
I"'
i in d una lim t rNon
. · poli ti• a u . retome b unh &lt;. r ·a!Jdad
o ,l propue ·ta mas nnp rtante del humaru.·mo
• 1.a fii rmacton
· de un, Jim n:100
. . qu .. reconc zca como
onom1ca
m ralidad J, trl'mLnclt de ii..,iu. ldad
l d
ce n e ucncia..
,
n ,1 hlnl ucíon del ingn: e y . u.
•

•

L:tmforma
l·

f] r e n ,cimírnto J 1 &gt;. gr,, es 11robl mru·l
econ rrnc &gt;
• . · ·
&lt;¡u ~ ck ,urollo
, L, ptop1c1ando .il m dJo ambicnt
alJ.d·1 1 tl•· , 1·d.1 '
e1 sam,Uo pleno.
· · '&lt;. '"

• \ 'alorvac1ón
J 1a mit' ª" re 1act me, cncre 11
.
del e-;ru lic , d trabajo) la , ida familiar.
• R{.:conocim,emc •1 la clif.
·
·
ie la r &gt;lcr: ncia. '
&lt;.:renaa o 1, 1~ ttrn a. fomrntando lo. \'alorc
• Re&lt;l1men ionar d , alor dt.: la alegría ,. la lib . . J d
ce ncra las fr rm.1-; h mogencizador·1, d :¡ u..:1 .. et ~a d I pLn .•urnenco
'
•·
• lillZ c1 &gt;11 e u mpo.
\m e tu no on e lo h e .
d J .
actual •s h
.
· artera. e tuturo sino t.unb1én l.1
rí tica , . lt~L _ce la¡ man u~1a nueva lccturn de la realidad -;ocial ' de I·
P'
• I ro e 1una s a efecto de d u
·
.
.
··
programas.
• r run n ia , 1 ce nt ·111Jo d . us

Re9u ·nm 1• H&gt;h-u cxphc1tc · 10
·
la ,lcatud . lJU 1 ..
·
&gt;
_proposno., lo conoc1m1emo:- r
L p ,lOI ,lmo ·n lo r ·rtJI . dd .
&lt;l d
pmf,.ional \ 1 ·nsar t: tt: r ·rfil
c~rr ·..1 o e una carr n
I
·
- ·
t.: 1 no o o en r l.tcJOn a un •·
11 I
rno en rckren ia J. 1 "id . d 'd 1
c.1mpo a Jor.1
a fin d • cuenta. cot~o &lt;l: 1111 (1, t ua ) '-~&gt; ial de.: 1 futuro pmf l&lt; n,11, pu&lt;..
e 1'
rt era \
a set L1na
un, carrua d \ ida . .
b'. .
, •
•
, carr ra pr t smnal es
~en
ando
ltl la torma ion profcsjonal comp r ·n ,
1 n 'SI' t:nlldc
·
tt.:.
1z
.. 1
• •
• i, no
parece 111t ·rco;arw. la propuc r::i &lt;.Í&lt;: R1 u 1
9
' .man u J1tcr n 1ar Ln r l:tci11n al crlil &lt;l
.
-1pt:rfil pre fes1onal ,· d 11cr~-11
.1 .
.p H
t f&gt;tr o lo do elt:m mo :
•
1
a auem1 o.
.\írcntras 4u, 1 I 'rfil prof J00 1I d capacidad , h· bili. 1 d
L'·
dll1t' lo
on &gt; im1emos
'
'
'
&lt;. ª t: \ ·a tttude re
ti
·'
prá rica.· de un ·tmpc · ·t- .: _1 I ·
&lt;.¡u n º· para ck·arrollar la
l pro C. l&lt;&gt;n;u l t: tr I lJO j
a la forma J. n J'
. . , ' , ' t: pcr C1J ,1cac ¡ ··mico rcfürc
un,
C,OCJU)Cla (; JC
oci·tl
,. .
n ) imicnto, , ct1tL1cl • \ , ·al
•,
• , \ po ltlca e n b.1. e en
'
re. par,·t •1 &lt;1c. arm 11 o &lt;l .¡ md,,
·
. •
J lu en un

--------

�medi cultural y acial.
E LO ignifi a qu el profesional, ad ·má de &gt;nt'lr con de. m.:n.
t 'cnica ha de po ccr Yal re. y un.a c nci ncia o ial para de arr llar e
en I mund l.ab ral · con . u pr pia c oc pción de qu el mun&lt;lo ca
capaz de ten •r un vida pl na.

Es reclama de arr llar n e1 . tucbant1. la crcati\"i&lt;la&lt;l en la
lución d pr bl ma a í como la di, po:ic1ón a trabajar en equipo lo
qu implica p ibilidad d e op ración pero también Je iuic10 crítico,
para &lt;li crimmar lo que es c. ncial y tener b acátud d manife tar . u
verdad ante ituaci n
spccíficas culu,·and 1 así los , alorc · de la
democracia ) la tol rancia.
Decía anees qu
imp rtante yuker exphcn lo el mento
e gnitiv , , aloratiYo., in trum ntale y actitudinales d I cun-ículo, para
que formen part de la cultura m citucí nal, ·e requieren a mi juicio dos
elem ntos adicionale :
Primero: reconocer que la formación dt. actitud'. y ,~:tl irc~ en
nu ·tro. alumnos no [unción de una ol, a ign, rura, sino de n da la~
que integran el plan de csrudios, lo cual reclama por supuestt que la
,;, i{m _ubre l aprcnd r a . er ·n cuan te , la fonnacii'&gt;n Jt.: actitud' y
val r s e5té permeada a to&lt;lo el urrícul , en formn yertical \ horizonral.
Lo anterior implica una con. trucciún col cti,·, tanto del perfil de e.rre &gt;
c mo de la . elec ic' n ~ organiza ión de ontenido a e. to propó it s
f rmativm, e. un, tarea Je todo lo· que in e~amo, la planta &lt;lo ente de
una in tituci&lt; n.
~ egund : rcconoc r que n 1 "aprender a si.:r" la fom1aciún de
una acritud criúca ocup, un lugar r lenUlte, implica la ·onform, ción Je
una concepción d ·1 mundo en el alumm . la cu.ti era n:sulta&lt;lo d . u
pr pia historia, dd análi i, de las situac10ncs s &gt; 1alc ~ &lt;ld análi 1s de la
reaLidad actual. L' na actitud rícica t:rá contraria a la. lien.1ciún.
El juicio crírico e lo que pe ·ibilir~1 una ruptura. es lo que pcm1itc
"lih ·rar a los ujeto. d aqu l\os factnrc.:. indiYidual s, in. mucionales o
ambit:mal que imp1&lt;l n \Tr nue\ a .1ln.:rn,H1Ya. 1..k acoon o bú queda d
una nueYa c.,plic, ción' (,\pp. 1985). L. d c1r la l úsqucda J · nuern ·
. ignificad . Por e t la forma i&lt; n c.k imfü idw,. innO\ ,1clores
inY tigaci,o. ) empren l ·dores dependerá en buena medida de la
formación d la capacidad de ju1c10 crítico.
La , p ciclad critica e contrapone "al caracter pa " ·o del :1lurnno
fr nt al c o cimiento pui.: . sospecha &lt;le aqud LJUL licnt: la rl'sput..,ta

, cabada, unin.:r. al o la nluc1ón a codos lcL problt'ma ".
. 1'.o onrribun: a l. f rm, c1&lt;m de una capacidad cmica el
automansrno
omo re..,puest:t l'.'.ducat1Ya, 1ampo u la'&gt;
ficicncia,;
bur&lt; muca-;, lo e rporaLivi. m&lt; . 111 la. canonjía como fi rma. dt:
, . cen. o prof sion.-tl u académico, pues cnntribu, en m~L a la alienacic'm
que la criticidad.
·
I:.s p r ello 9ue. no e ·utic1cntl c,pr . ar en nue tro plan de
~srud1os el e.le co ele ~ormar una capacidad crí ica como \'ertiellll:
tmpnrcance e.le! apr~mJ~r a ~~r, . ino 9uc c. necesario qut e ro forme parre
de_la cul~ur.1 dt. la 111. t1tuc1on, de nu . Lr. práctica. académicas, ba. adas
ma en t rmas parcicipati, as de büst¡uc la \ c in~tru c1ón de acuerdo
que en J a 1one. Yerticale , ~• que to prácric:1 .. e. imulráncamcnt~
ecom·&gt;mtca ~ imbólica actuamos a trn, es de ella r le Jamo significado",
Je ah1 su imp( irtancia forma ti, a.
·
L anterior de nue, o se c &gt;m ILrtC n un prnl lema d1. todo..,:
ma . ~ro"&gt;, alumno y aut~ridadc de la l'.SCUd,, que adcmá la · propi,l
, ut md d . _de la ecrccana &lt;l L&lt;lucacu n Pública nos i.::t:in pidiend,, en
la clal orac1on de pro) eccos ele desarrollo, mediante fotmm, part1c1pati, ,1s
n la con truccic'ln de ;1cuerdo ..
. • on ·monc ,s b . actitu&lt;le. crmca. y panic1paU\ ,L, la: yuc ir:ín
cnntormando un , prcnd r ,ti . cr má. cuc'-tionadore
con m·í
dis~o iciún a tomar d control &lt;le la ,ida personal t. rn~ rc. ar.L ~n
me¡o:ar. las condiciones ) re. ulta los de rral , jo de la , ida ·ocia! ,
acad ·mica.

·

, _. . , \'i, inio. ho~. .n ~ Lex1 o u n:t nilidad ¡ olítirn d1 tmca a la 1.1. ue
exi~~o durante los últimos Sl.'senla a110 , cJr; eterizada por un discurso
~olmco hcgemornco \ único &lt;._JU · L1'-Í~Ía di. c1¡ lin. ~ c m1rol como ,·alorc.
tund_amenc: les. ,\me so d p,1pd rcpro iuct1 r de la ·ducacion era m:ís
cnc1~0. Los tiempos actuales, car,lCtt:riza&lt;los po la di, cr ·1&lt;lad r la
p~urali&lt;lad r · laman la form,lC1on ~ el r( 1rtal ·c1mienw de rnlorL
vmc.ul.a&lt;lo~ a la inclusl\ idad \ la tulcranci, , como ori ntacionc~ tk la
pamc1pac1ún pulitica. 1,a di,crsida&lt;l implica m.n or compkj1 l:tJ c.i.mbien
para I educac1 · n.
~
1 1 ambio político cultuntl t¡uc ,-¡, e ,\ lé,1co en los úhim 1.
anos c. ?;C 1,1do fun&lt;lamcm, lm m rn la c,tl)e ~ por o rn · agencia
cu~turaJe. , ho~ la educa ic'Jn lÍ!'.'.nc ante í el rctn de ofrc cr una formacic'in
ma acord · a 1.:_ ta rcalid,u.l plur,tl, Ji, ~r a , d ·m ¡crát1ca, por l &lt;.JU&lt;:
'1

\J•r

lazzm:m 1

�oecesitamo. reo var nue tra prá ti a d ges o· n ~ participación
univ rsiraria· no puede nu era práctica corre P rn&lt;ler a muJelo

"ª

. up rad

_
.
~ l apr ni r a r erá re ultad de un proo~~o ~ormam o ~uc
· '
r do ,·alor" · l indi\'-idu·tlismo ( orno a ptr, cmn a una y1da
ocurn ra en
•
" .
.
propia) y la in titucionalización. como eodencia a socializa: conforme a
una normalidad y a una nueva Yi. ión dd mundo que e esta ge. , ndo 'n
México.

· ·d
1 currículo en toda. u dimen. i ne , form. ~ oculto y '1,·1 °
. obr rod
stc último, m, t rializado en las pr: ctica. académicas )
polittcas y de g ·úón, traerán un resultad '. ~1ue pu de cnr:e -po~der , l
de arrollo pl no &lt;lcl individuo e a u ab, orc1on por un amh1ent &lt;:.colar
de e cructura rígida · y yerúcale . 1adic puede apn:nder a tomar
decisione si el ambi nt e e lar no . e le permite y 1 &gt;s va entrenando en
a difícil tarea.
La formación pr f ional ha de oncribuir al ap~cndizajc en la
solución de pr bl mas. La cultura académica con r~ucha tn:cucnc1~ hacl'
refcr ncia a siruaci ne ideal' , aj na a \, r ·ah&lt;lad h: la. prnctt a
pr e. 10 rn1k _, rcc mp nemos modelo par ju ·uficar corías por_ lo_l\LIC
es ufTente rep ,n.ar nu stra mi_íón. pr n&lt;ler a ser un pn~~csional
r clama ho) competc:nci, técnicas dt: un án:a p ' ro tambt~n- una
foimaci6n 'cica c.¡uc m . p rmil ntendcr nue tro 9ueh,tecr prntesmnal
c mo realización I cr~cma\ y de . en·i io a la ornunidad.
Es p )f cll 9ue habremo · ch: re~1..,trar ~l, uula1ruc~to- de la
E
() n I entido de que 'la fnrm, c1un dt prnt s1onalcs
1
compctent _ \' comprometidos c n ·1Je arr llo ·ocia! con ·atuyl ho~ día
una misión c;encial dt la Educación uperinr ,ont ·mpor:inea".
Lo. tiempn. a 1ual ~. reclaman "la fonna ión dL profesiona! ·s
capace. no ·ólo de re. olver con diciencia lo. problemas de la prn uca
profe, i mal ,;ino también , fundamcnmlmtn de lo~ar un &lt;lc,empcnu
. &gt; y re. pon. abl " 1" .
pre l. 1. na 1etlc
. .
_ .
os pare •n mu~ pcrtin m s lo concepto · di: \ IYtan, ( Jonzakz
1'1., al r cono •r la c rnpdencia profi:siom1I en :;u. rnractcrí 11 a
fundamental
c mo:
cuniunto de conoc1m1entos, hahili bde.
dispo iciones y onducras que p ,.,ee un, persona yuc k pc.:rmitan la
r , \ización exirn:a de una ,KLi,·idad' profesional en c. lt: caso. Por lo
antc.:rior hahn:n, J . de onccbír en el proc ·, o e&lt;lucaun&gt; a hl formacion d

competencia. d una manera má vin ula&lt;la al funcion mi neo e.le lo
p r. mal n I oncexm de . u acruación profe.,ional ( er · ,·crancia,
flexibilidad, aut mornía, re.:. pon ·abilidad) 9uc a la .imple rnumeración &lt;le:
cualidades o atríbu o. (aptitudl..'., acri1ude . . c&lt; nocimiento, habilidadt: )
9u le hacen pta para un efici ntc d semp ño 11 •
Lo anterior n s indica que d ·b mo replancearno la forma de
expn.:.ar un per 11 de egresado pue. al no rccono er explí a::uncnte las
comp&lt;:t n n . que se quieren formar se pierde la oportunidad el
e t, blc~er una ,· ' rdad ra relaci(. n entre la formación profe. ic nal , t:I
cnnn:rndo dt: la. tarea profe. ional .
E en e LL punto ion&lt;ll la unffcr. idad r yui re r n r una mirad,1
críci~a .~ permanente obre las ondicionc-; en c1uc se Jan Ja&lt;; práctica-,
prot ·. mnall's no , olo n cuanto a lo, conocimient 9ul: ·e aplican, , la
tec~t~logía 9u se r quiere ino caml J • n r , pee o al tipo de actiLU&lt;le y'
~abil1&lt;lad : yue .e r quj r de un pre fcsi rnal ha) día. LsL pr KC o J •
mrerc. rn'.)10 _cnt~e unin:n,1dad ) mercadn laboral es complejo } n.:quic:re
d la msuruc1onc · educatirn. nue\'a prácttcas académica. ,- de
,·inculaci · n con 1 ·ector J l i.:mpk:o que co1Tc. pondc.
·
Ha alguno año. n&lt; preo upaba la funcionalizacic'm d la
uni, cr. idad. E:.s nece. ario no .· ólo reba-.ar esa idea, smo :cr pro:pcct:t\ 0 ..,
re I ec'.º. a e re prohlema \' sobrL todn incorporar la 1ctividad colegiad.1
el , nali , rs d ' la ráctlca profesional &gt; r flej ,1rlo en el curnculum. L en
este , spectc donde . e nota la principal dificultad pnr la propia ·tructurn
d la planta Jocentt: ~ 1, Li:nden 1a a n. eñar ·n fornu trad1c1onal.
_La ml'jor e ·_trategia para analizar alguno. dt: e. tos problema&lt;:. e la
colegrnlidacl n la \ tda ,1 adémica, pues . e re onoce que: la. coh:p;1alidad \
la cola __oraci6n Jel profe. orado no solo son tmportanr s para 1:1
e,·aluac1on d la moral ~ l. ati fa ic1n del pmfc:or... ino c.¡uc son
absolutamente ne csarrm ,_¡ queremm que la ensc11anza
suúe en el
&lt; rden mas deY, d )... la colegialic.LaJ ,. J. colabnracir'rn también s1,n
preci a para a gurar &lt;.JU · 1( &gt;, prc;fc &gt;res _e bcndici n de sus
cxp riencia'&gt; y contmu ·n progr ·::U1do durante ·u a ti, idad prof sional .
~ l apr nd r a cr impli a una f rnrnc1ún del indi, iduo parn el
buen el empeño de roles r.:n la familia, la comunidad, c.:l trabajo, familia,
un ~&lt;~ncepr~ . 1ue se e. tá tran:form, ndo; ,·:i no . e trata le pen-.ar en la
familia ra Ji tonal. :ino l..'11 la Id iglo , 'XI que unplica con fr ·cuen ia
11 Gonúlcz

L

2002
Harwcavc., 14)96

�di,·er ·ida&lt;l d 1tuacioo de padres · hijos, propiciada a \ ecc !tOr los
nu "º roles d l hombre ,. la mujer c n motj, o d I trabajo. Tal\lpoco
ignifica qu ha ocurrido ~na de. aparición &lt;le al &gt;re , sino c.¡ue ~
t; n
crean I tr . , p r l que la ducación tien .1quí una e.arca pcn~
d
reílc:xión y d plam::-1ción de u prop6sicos format1, os pr ,mm 14tcl la
tol rancia como actitud fun&lt;lam ntal.
La. ran, fom1aci n , tecnológica , l. glohahzación, \ con · ta la
flexibiliza ión de las relaciones laborale,; n:cla,rnrn &lt;le una formación
pre f ·ional de comp cencia · gencrnle de un perfil .1mpl10, con los
d minio de lenguaj
e infom1ááca quc hoy .,t, n pre eme · en el
mundo pr ducti, o.
.
Aunado a lo anterit r , e r c.¡uiere ya ie un:1 mayor &lt;l1&lt;,pos1c1on a
modificar prácticas debido a 1, ne;;e1:·idad de clesempe11ar nm ,. )S rol s d
trabajo, debido a lo. r aju e . las nue, a · fi ,rma le contrar,1c1on \ los
cambio tecnológico. rcconocemo: qu los aprendizaje · de larau,·o_
on de ya[or e mporal mi otra~ que la formaci ,n Lk actirud, }
di:po icione. cien ' º una mayor Lr, e ndencia y l'.D di &gt; &lt;lcbcra enfarizarsL
el trabajo educati, &gt;, e decir, de. arrollar im¡ et ·nc1as mstrumi.:na les
con accirudc. fan&gt;rabl al lrnbajo LO equipo ) al cambio dL on en1&lt;lo ·

e, aluar en qu mcdid.1 :-e ha alcanz;1do la vida plena. t: . ne c&lt;;ario que la
Educac1nn uperi r conrribm a a una prLp,1r:1c1un , forma 1c'&gt;n &lt;l1.
crn~p&lt;.:tt:ncia. qLI&lt;: no: habilite para enfrentar los rcw,; profr 1nnale~ ,
se oale · t¡ue la po&lt;.motkrm&lt;lad rLpn.: ·nta.
. Lo&lt;. ci,ndi !onamiento cultur. k . ~ laborak. no siempn:
cuntnbu) en a ello, ,rn embargo, d indi, i&lt;luo con un..1 cnnc1en ia critica ,
la rc:pon . ,1bili&lt;laJ -.oc1, 1 comprom ·tid a ·uel :-1. sponJ r a la ahu ra de la~
ircun. rancia ·wrn lo L 1· ha hah1hrado cognoscitiva, afr.c \ a e
in. trnm&lt;.:malmLnre para la e&lt;&gt;rnpctiú,·i b&lt;l que hm cara tl'riza a, mundo
prof ion,1I.
·
L:1 realiza ic·,n pkna, como cxpresiñn Jd aprendL"r ,l cr, , ha Je
~meml ·r como d Jt: :1rn1l10 op 1mo ck la" cualithde · p~r 011,1.h.: LD la
tom:a"1Ón académica ~-cumplt:rncnrad:1 Ln d ejercicio profe ional con un
sena.do e.le :Ln icio :1 la comuniJ;td, lond ' b ciencu , la •t:cnolo ,fa
. .
.
.
~
prnpJC1 ·n me¡ores C&lt; ndicinnes para lo . erc.s humano.· tn sw, rd aci11n1.:s
con. igo mismos y con la naturakza.

Biblio rafia
ARE( 1 ll ; -\, 11.: /..a lnn.rt1n,u· (111
1

de trabajo.

Lo. proce. o. &lt;le

~ mnac1

,n

profes1on:1l h,thrán JL e tar

a la formaaún de indi, iduo, crcam º"· rdlc'iJ\ us, poli
funcionak \ emprend dor , en programa :\\ anzad &gt;·, qul' propi ien la
e \ucaci · n oncinu,1, abierta \ crínc,1 Ln Jonde d alumno a ·uma d p:1pt.l
de sujeto actin&gt;, con. tru) endo ·u ¡ rop10 aprendizajt: : rnsa\ ,1nd I l.t
12: • n&lt;'&gt;n de . u propia Yida. • Hl'&gt;lth.:rnmn · sin 1.:mbargo, l\lll' cn l'Stc
aprender a cr lo fundamental e · L¡ut: caJ.1 cual Lll ·te Lsfuu-zc &gt; de , 1, ir
·u propia, ida, cumpla sus L'Xp&lt;:ctarÍ\'a,· dl· ale, nzar su suLñn-., sea capa1
1mcntar aquello. cambio del amh1ent ¡uL k rodea , Llllt. su ju1C10
requieren trnn formarst: ~ &lt;.1u , al lu rlo lo perkcc1one , L -;o prrmim &lt;;U
propía :-upcr. ción , 9ue nn ello al concluir l. rcali✓arn 111 dL una 1nrnada
d • acriYidad profesional tL permi1.u1 lk:g,1r ,1 tu ho~a r cad I d1.1 t· 1rnciar tu
convivencia familiar con una • nnris:1. ~ 1-:ra esto p&lt; 1,1hle~

ori nmd

is

or , (, .\l.

J.,,

u,mJo ~LJelc rccono 1..f'L L!llL' al .1pr&lt;:nJcr ,l ·L r como
~1erc1cm uudjano de la reaLizac1&lt;'in pl'r oml 11&lt;&gt; ti ·ne 111d1c.1d, ircs parn
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Plaza 'i \ ·:ilde1 J1) 1)- .

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EZ

1--....

Pl~ll \.T[L, Lwbd 011i1p!M Bó,·it(J.f rI1 l.:. J·t11dios \o,1rdrs d1 la Umda /i, ·¡¡ 1ira.
O La Habana 21ll 13.
\ '1'.

vAz

1~.

+n

~ladrid,

�LOS E T DIANTE DE LA FAC LTAD DE
FILO OFÍA Y LETRAS: ¿TRADICIO ALES,
MODERNO O POSMODERNOS?
.\[tra. (1uadalup
h:hez G )tlzab
~hicstría en Í'.n.cñ:1nza "upcnor

L \, L

I e tudio d l

valore

dentrarsc en el c:tudio de lo · nlorc. e· acc dcr , la op&lt; rtunidad de
cono r a los uj t c.¡u lo. detenta □, e. tratar &lt;l , islumbr, r lo.
proce. o
ircun. tancia que I
roducen, e. int ntar dilucidar lo qu
cambia y I c.¡ue qu &lt;la e. aci bar en un mund donde ol jcci\·idad y
ubjcüdda&lt;l ·e enm:cruzan; es ad más, abrir un e pa io para el
auto one cimiento indí,':idual l' in ·ti ucional y pe r endc. para la
inten tnción ducauva, bj n pen ·ad , re p n able e imcligemc.
El e. wdio de los \', lor ha adquirido rele\'ancia especialm ne
en l :-. úlúmo. ti mpo , . in e.luda debido a h cambios c.¡ue en lo
c.¡uema. s c1al
e han p rfilado e &gt;n clartdad pr y ·ctámlos · obre lo.
diversos ámbit . d la , ida incfü·idu, I , ocial. Lo~ , bor&lt;laj ·s ~ enfoqm:
bajo 1,. cuale
e tud,an lo. vale rc, son &lt;fo er o. y c. tán rd, c1on, dos
con lo intc re. es &lt;-¡uc lo. su. tentan. Puede decir. e qu los val &gt;re , la
G11rJd11/11p. O,,il',z_ (,(/11:,11!(~ Prnfc,c,m de tiempo compku, e mn. 11g:1dor,1 dt· IJ facuhad dt:
Filo ·nfoi y Lctr.1~; con un:1 111ae\lm1 en En~cn,1111;1 , upt:nor, p,1rncip,1 cnmo doct:nH· en la
liccn 1:iturJ r en d posgr,u.lo; r~a .1 m·iJadc. de a~cson,1 ,. c,w,t: on.1 t:n l., mat·~rna ,k
·.du acion. E. coautora Jd hbm l •.r/11,/1,111/ts ¡ ralflTts. FI ,.,,.w d, /11 I ,milt"d d, 11/1,.c,,j,,1 ¡ / .;tr"r
(2003) ) uene publtcac1onc cn J.iversa. rc\1stas locale. \ nac1onnlcs s,llm: cducac10n, li,m1.1c1on
de profe. ore . c~rudume \ valo~ ~

41-S

�ética, ta moral (inclu. la reli~óo) 1.: tán d m da má5 no se ab&lt;~rclan
bajo la 'ptica csenaalmente r ·ligio. a o m rali ta de amaño,_la &lt;;&lt; cu.:dad
, crual ba dado un giro e pe ial hac1, una suerte de moralidad o ~1ica
s aal altamente ccularizada, qu i bien . • pcrmi e ahora cr p~rmnva
con alguno a pecto. c¡ue ante no toleraba, e. n cambi_o tcspccialmentc
celo , con tro . ~ n rérmino · d Lip ,. t. kY, e ta oocdad que llama
posmorali ca 'r pudia la r túnca del d ·ber au~tero, integral, °:ani9uco ~,
paralelamente e n na 1 d ·r cho" inclividual a la uronom1a, al J&lt;.:sco,
a la fdicid el' 1•
I eiercicio de lo val &gt;re . e Ja ahora bajn una nuc, a l~&gt;gica 9~1L'
. e . epara d I culto rcligio o, para adquirir con i ten~rn y eficacia pre p1a,
efü) conduc • ha re lizar e, rudi s que . e encuadran m:1. en d crtmpo de lo
. ocial, donde I ya! &gt;res son concebido preci:amenLe. como crircri &gt; de
orientación de la acción sociaf c. dl' e ta pcr,;pc u, a prmc1palmcnte,
su len realizar-e lm, csruclios de valore. sobre e tudiamL:, como L'. el
ca. 0 del qut: - prc:cnta aquí realizado en torno a lo. , alor~ tk los
e. tudiamc ck la Facultad de Filo · &gt;lfa ~ Letra. TyL) de la nn ·r iJacl
\ ulónoma &lt;le
ue\'O Ld n; cuyos re ulradnl- comnbuyrn al
cono 1m1 nto y compren.·1)n de :. ta comunidad es.ruwamil ~
•vemualmente una parte d cUo , pu d n baccrs&lt;.: e,teo:1,·os. a todo\ ~º"
¡'yeoe. uoiYC.:r ·tano . n todo caso también ·t espera 9ue estu&lt;l1u.
c mo e. te, ocit:nten el tablccimienm &lt;l mcjon:s e tratcgia, educam·a.
y el m •joramienro , adémico, que ' !-'i parle sustantiva del comprom1s.o de
la uni\·e~idad.

¿Qui 'ne

o lo

tudiante d Filo ofia Letra ?

om l jé ,·ene. que . on en u may oria, los esmdi:i.nte. dl' la
Facultad d Filosofía ,· l .ctrn · onform.rn una cwnunid:i.d heterogénea,
&lt;li,· r a, marcada sin &lt;luda por el contc~Ln ocia!, L' onc'im1co ! cultural
del c.¡ue [ roced cada uno de u· alumnos, pero sobre wdo por la
c. tructura, la acti,;dadc. académica · ~ 1, s prac 1c:l. cotidiana. L¡ut:
dir eta indirectamente .e derivan dt ella , misma · que d ·tcnnman ~u~
acúLUde \·aloracionc y rer re entaoon ·. lluc maniliest,111 111clu ·iH:,
0 ten iblemcnt ·. Lo. estu&lt;liant . son reconocido. por d re . ro de lo"
1 IJ¡mn!t. k,. (;11lc:

('.!.O()( J.

1./ (rtp11so1/r, d(I dd, ,. J., ir11,,111u/11l1,r,1 ,l /,.J 1111,¡v,, 11111¡-,,,1 d,111 11r,,11,1,.r. S'.

I:.dicíun, Bar dona: \na¡.,•uma. p. 1.i
,\luño:t ( ;arcia, 11. (11JW1). Los r,1/1,rt'.I

!

1

ed11r,1fmH }

\h~ucl \n~ l Pomía. p. !O

446

r.J r111plm ,11 ,\/, ,1rri. i\lc 1co: ( JU \1

,\ \ l-

umYernrano, ~ aún p&lt; r la comunidad en general com &gt; lo "filó. ofo. ",
. in embargo l!n la práctica forman parte de iete difereme. unin!rso
m nore. con 1gurad . en grnn medida pnr la. lío a. di,; ipliriana&lt;:.,
t oría'i r prá ·ca. , n que s han ac &gt;m dado lo. jó\'ene. ca 1 de. de el
inicio d su trayectoria académica. De e ra forma, los cnku;io.
Qic n iatura. , c, rrera.) d terminan de man ra importante la identidad ti
lo suj to. panicular . ~ contribu\ n a la oninrma mn de H.I nridade ,
col cti\', . , on p uliaridadc. pr~pias, yuc co xist n en la comunidad
11am da Filo . o fía ~ l .ctra .
nsideranuo qu la. circun, rancias hi. rórica. que . e , i,·cn
influy ·n y marcan a la so icdad acrual \ por cnuc lo:
pa ·ios
unfrer itario:, . part • c.k una id ·a b:í.. ica: lo. ,·al re qul' pose n lo .
j '\·enes uni,·crsitario., si bien hacen referencia a los tradicionales v de
h cho e anclan en ellos poseen un conrcnicln diferente producto el~· lo.
proce. o de adapta it' n s&lt; c1, 1 e in tituci nal qul' moldean en úluma
in tancia la: moti,·acionc que condicionan . u re pu· tas ;t la rl':tli laJ
que ,·1,cn.
Por ahora, el e tudio se: bas:1 principalmente en lo datos que
arr ja un cuestionario aplic:i. In (20ll l) a má de 90() e:tu&lt;liantc. ; d
in tn1mento rthorda di,cr o, a. pecto. sobr l. ,·ida oridiana \' e colar·
algunos de lo cual s · ban rc,i ado ya con cierto dct nimi 'nto, tale'
como: d uso dd tiempo libre y su, implicaciones entre los es udiamc,· "U
r ligión-religiosi&lt;lad; las cara tcrí tic..'l o accitudc que lo e. tudiantcs de
~a PF ·L e atribuyen com&lt; parte de . u flbo.r. la.
a. ¡uc más le
interesan en !J ,-ida así
m otro, cerna r laci &gt;nado. con la vi la
familiar, en parcja y cotidiana en general . En e te trabajo, s;c hará
r f~rencia •ó]o a ciertc aspecto de: lo. menc1 madu ·, pt.:cialmenr Lt
act1tud s o arac erí. tica c.¡uc los •. ru&lt;liantc han identificado como
pr?pia.
pan de su perfil pmducro de la visión 9u Llenen ck í
ffil mu , pero Lambién como int granrc de una comuilidad; . . í como la
des acada importancia c.¡ue til'ncn entre . u. im ·re, e , ª) udar a la famiJi. ,
1 grar la reali7.ación p rsonal.
·
La_ p~bJación el la FI·}L se di tribu}C ntr 1&gt;S . ictc colt:gim (lll •
alber~,n: fü~hotccologfa FiJn ofía I li'-_toria Letra. Linf,riiística, Pedagogía
Y
1ologrn; ·e oo cmra ele man1,;ra 1mportant en dos ellos, Lingüí tica

�) P &lt;lag gía, y e - marnrirariamente fem runa, 1erc de cada diez
estudiantes, . on rnuj re . om
. normal, la Facultad e¡erce una
intlu •nci importante en lo. e tudianre , e.le tal manera yut.: define_ la
orí mación , l mido que pu dan dar a e: to a pecto de la \ ida
cotidiana \' a~. démica· e decir, e. tudiar una profesión abre po. 1bilid. d
exp e ari,;a que ólo e pueden on r tar en la me&lt;li&lt;la en 4u _e accede
a los con imiento · e. peciahza&lt;los ) al dhos &lt;-JU carnctenza a la
proD ión. L ,. e tudiante de la facult, d, al igunl qu~ los de otra
pr
·i n
uel n h e r pmente cien: . ra go ,. actJtude que los
identifi an a lo cualc ubyacen ci rt , valore qu · 1

¿C ' mo on lo

tudiant

de ilo ofia

Leua ?

El a unto de la. cualidade. o caract rí ·aca. dt. le . c"tudiame~ e

rele\ante va qu e mo
abe al inr nor de una c munid, d
uniYer itaria, lo e rudiant . son id ' Otificado cgún lo · d/Jos particulares,
qu • . e mforman a la \"C7 n funci · n de la nri oración • cadémica ~
fo rmativa d cada arrcra. Las cualidad que Jcbían ser seleccion. da.
por l
srudiante ·e pre. entaron n m, grupo. dt: cinco cad, uno,
d&lt; ocle p dían marcar e &lt;l, la que consjdcraran p rtint.:nle". Lo iue
aparece con claridad es c.¡uc le s estudiante. pri\ il gian notoriamente la.
i&lt;Tuieme. cualida&lt;lc · o caracccrí. tica. : abi rto rebeld , críti ·. b..
b
fácil [ re umir que en e rn aumcara terizaci ·,n que realizan lo. jú, t:n.:. ,
ticn mucho que , er la facultad y I entorn&lt; &gt; cercano. porque . u
condici ' n de e rudiante uni,-ers1tanc s les pcrmit a c der a un ni, el dt
pcn amiento má. refl xi,·o y/ cumpr nsÍ\ o dt: 1, realicfaJ, ~ pcm1m:
ademá , los currículo dc la: licen iatura de la Í',l ulta&lt;l de hlosofo ~
L ~tn\ oricnrnn de manera xplícit.1 o imphcita al &lt;le. arrollo e:pccíticn dt
e. ta cuaiJJadc . En la rel ción qu · apare e, produ t ) de los porc •majes
gencrale , 1 e ruwante. oincidcn en reconoc r~e como mllcos (C&gt;ll.4" 11),
rebeldes (59.6°/u) ) t1bintos (5 _3110)· . iguicnch en orden c.k. cndenu: pero
mu\ dis ante · de la primera tre · caractuí. cica. mencion, ch, ~crían
tan~bi · n, ambicio. os (~2.5'1o), e. tudm5os ( 12.511 ,1), imd1gente · (, 3" 11) )
egoí rn. (6. 111 ~1). '&lt;mo quiera que hayan i1m:rpr tac.lo ada cualidad
(a. pece en el 9uc se c&lt;ipcra profunclizar po. tcnormcnre), la acumulación
&lt;le un mayor núm ro de frccu ncia. n cstas rrc. "cñaladas, apum:1 hacia
l. 1111p rtancia quL le. dan. En d tk gl )', q.~un las CJrrl"rn , ,1p:1rece
( cgúo lo p re ntaje.) qL1t: . e per ib n mú. crítico lo. ·scudi. nrt: de
ocie lo fa Pedagogía \ L ·tra · se ob. en an mas rcb ,kk:- lo.· estudiantes

d Hi:mria, Filo ofía ~ Lingüí cica .\ plicada; ! ,
con. ickran ma
abienc lt • . tudiant s d oc1olog1a, Fil&lt; fía r íblmt ce logí.l.
Los p rtiles definido n cada uno dL lo progra~a. de la,
carrera 4, orie□ ran con reit ración al desarrollo \ fonnaci · n el
·ca.
~critudes, 1~sma, que adtmá. se r fuerzan con ta~t menre en la práctica
tonnal e mfr rmal; inclusi,·e le • e tu&lt;liantes s · pre ian d po. cerla . .
por~ue la. adjudican de manera natural al etbos profe. i mal &lt;-1uc han
decidid &gt; abrazar. En el caso de la rehcldía aunyue suele adjudicarse de
forma natural a lo. jó, ene. c. ta cual id. d o actirud e má · e, idcnre ,
manifiesta nrrc 1 • :rudjance. de esm comurudad.
.
,\ tribuid, a sí mi mos, o a su . c mpa1iero , ya sea p &gt;rgue e
d m·cn t.; lo&lt;; programas e la: ad1udiquen su. mm:. rro o :e la
atribuyan de. dt.: afuera, e indudahk que e. ta~ cualidade · son
pri,iJ giacla n toriamcm p r la generalidad de lo · e, tudmnte, de la
FF~L. I·.n e ·ce mismo entido y s gún dato p r xo,
en ontró que
mu¡ re ) hombr s tr, du en p rcentajcs más &gt; meno,;; cercano" cnt e 5Í
pero yue a la larga producen prclacinn
clifer me .. ,-\. í. en un~
rdcn, ción de má a m ·nos. para la muj r • le · studi. nte , on rebeldes,
oiticos \ t1hmttJs; para I hombr s, n igual cocido, . on crítims, n hfldes r
obintos. La dif rcncia . • on igna re pecto d la caracr ' rl , cica cmico · ~.
rebelde&lt;; p ro en el ca &lt;&gt; de abicno coincidieron el cincu nt p r cicm;&gt;
de l:omhrc. e igual pn porci(m d mujer ·. L · cualidad t¡uc fuw&gt;n
el !?d.' · por l . alumno . . dan tambi · n . u ·dl a la facultad ~ r pr ntan
p &gt;,1b1lidade · para el di . eñe ~ aplicación de poliü a. a adémica. \
tudiantilc. bien pen .tdru·; ad má. , c. ru&lt;liamc. cnucu rt.:hcltl
)
abiertos puede abrir una YÍa impon. ntc para la on. olidaci&lt;&gt;n de L
fonnaci 'm rntef.rral.
La imp rtancia d
uni er idad

er crítico

r beld

en la

ob. crrn, ser rrítiro e la cualidad o acumd má
imp rtam~ , ~gún l::ts uloracionc. dt.: h c5tudiantc. . Pero ¿:i qué se
re fi r m dircctament · la crítica? ¿qué tip &lt;l critica p · mu •,·en lo.
pr grama: académico. de la facultad?¿ ubyac , t &gt;do. lo pr grama. la
&lt; mo

.

1

Identificado. as1 , 9;ün el documemo otic1al de Rnh.eiin ( umcula r qm: rom1 ne fo~ ph nt· \
1~ 5 de e 111d10 de la H d .. aprobado e n l 91JIJ, por d I l. C. ,n. qo l nt\ cNUno ck l.i

t\~

+19
-14 '

abierto

�ma conc pción . &lt; br la crítica? ¿ on lo. prorrrarna o I profe. re.
lo t¡ue tienen I may r pe o obre 1a formación J e. ta actitud? 'obr
e ca. pregunta. . erá p ible elaborar re. pue tas má o meno acabada.
en un futuro cercan ; p r ahora vale la pena anot;u la 1de1 con la que
no identificamos: a umim la crítica e m una acritud intelectual Y
af •cti, a n r !ación con una propm:. e, de formación acacr mica
u t otada n la refl xión, en el análisi ) en la l ú 9u da de nu vas
explicaci ncs , alt rnatiYa. p, ra a ordar lu problema de! entorno. . ,
En t 'rnúnos de :i rarnsci la critica . una forma Je r tlexmn
obr l pen ami nto vig ncc,
el ini io de una ruptura que, . i e
e intinúa con 'xito pue
ondu ir la pr pue ta d nue\'a al crnativas.
mo acción ducati"\'a e relacioo e n la conformación de una
cuncepción del mund prupia del alwnno a partir del análisis d . us
coodici ne · hi tórica particular y una ,:i. i 'n ~ocial fundamentada ·n
u conci ocia de \a condicion s. La i&lt;lc:a de capacidad crítica, dice
I aquel lazman~ e r laci na on 1a po ibili&lt;lade. de una educa~ión
e mo acc1 n para 1 cam\ iu y la manci acir' n. La crítica e una , corud
c1u reún • el mento cogno cicivo y afecúvos y fundamenta en l &lt;;ujcto
un i tema de eYaluaci 'n fr nte , f nómcnn. , ,., lor • u objt.:to. ocia}cc,;:
la acritud crítica e nJlern un e"amen de lo upuc tos aceptados ~ la
observaci' n de yfa · allernaciva. para el aborda¡ de problemas. er
crítico, por último, impli a un cu , tion, núentu cootinuo frcnt a lo
e tablccid , pero atención:
un proce. o, una acurud, nunca un

fil

re. ultado final.
n la form, ción de una actitud crítica como fundamento d un,
concepci 'n del mundo autónoma del estudiante.!, c. importitntc la
influencia d 1 docente en la C( nformación de dicha conce ción del
mund ; ~I docente puetk promm·er o no d cará cer crítico d l alllmno y
propiciar no :u aut nomía, al impulsar o inhibir valores, cr ·encías ~
nocirni nt . rct1uc1ido · por un peo. ami •oto indcpendi ntc. hl
planteami nt ol ligad e. , i el ni,·d en que la crítica se promueve y se
jcrce n la Ff ~ L, se corre. pond con esta conccpcion • puntad, o ·n
t do ca. o, cóm pued up rar la fa e &lt;lec!. rati, a y a , cc:e:; com ·tataria
n que u l insmlar e, para arribar a la fa e ck las propuc. me,; de la ·
,cc1one .

5 CLv:man 1., Ra9ud (l 91J- ) "( nllc:i ) urriculum'", ... n f:/ ,·,mim/11
111ift mo. De \lb;1, ,\11ci:i (comp. \lcx1co: ·¡ . l ' - l ' \l\l p. 1- 8

450

111111•,l'Jl(,m u.

P, ,,m,

,¡/ 1111,1v1

. r rcb Id , . e _acepta n ~~mera in tancia rnm actitud pr&lt; pia
de lo. ¡ove ne cuya · primera. marntestac1one. &lt;;e dan en el . eno familiar
a rra,·é d l d acato a la autoridad, lu go e hace patente en lo. espacio.
colare . La r b ldía · pus d moda en lo
nta cuando lo
J ven
dd mund occidemal . e manife taron de íonn, o. tensibk n
contra del eslahlisht11ent: formas culturalc co:tumbrt: id a. verdad .
conocida. , religión famiLia y forma. tradicionale. de re~otn.:r ~onflicto . .
:\paree entonce la llamada ''cultura juvenil" y mbién aparece Ja
una~en del ·rebelde in cau. a" muy influ nciada p r I
ten:otipo yui:
el Cine estaba creando. En lo. JÓ\'encs l. r b ]día
a: ciada también a
un afán Je autonomía ) por ocle , la fomiación d una idenLi&lt;laJ·
~ pa_r~c · c. :11 el m~dio para l~&gt; rar en última in tanóa, . u propi~
t~di~ 1duaC1on, es decir, una 1dcnadad :eparada de los demás. r j en
s~g~~ca
r rcbeld
. cr jmTn e. tucliame y r b ,Jde significa (,;e
s1grut1ca~a?) ser un tanto re\·olucionario inconforme. Por otr ladc , b;r
~-ue dcar que la r b !día como igno característico le adol centc ~¡~ven " . u_na actintCJ lemporal. 9ue c.l apar e n la m dida en que ~
'en '. b orb1do. p r las e trucrura. . l cialc. preva! ci ntc. ; en 1&gt;
_ tudi:rntcs ha) que decirlo, se prolonga ha ta el términ de . u
formación prof ional, . desv, n e non riamcnt cuand se cnfrent'ln a
la. e tructura . burocrática y laboral .
na actirud abierta
rclaci na frecuentcment e n la
comprensión, gener , 1dad o liberalidad con que 1 . ~ nómeno , la~
pcr on~ _Y las ~º·as on percibida. ) ,·alor da. · egui\'31 también a la
ac ptac100 de idea } r encia. &lt;liferenL a la. gu ·e o ·tienen en lo
P r nal, _al r peto a la. indi,idualidad s ~ a la wlerancia d la &lt;liYcr ida ¡
de rodo
er abierto es sin &lt;luda una carne crí u a Jdencificat ,ri, Je
l
e tud1anr :_ _d~ •ilo. offa y Letras qui nes . uelen a ptar . 111
demasiado pr ¡u1c10 a los dem:í .

"ª

tir .

Algo obre la jd ntidad

profe i nal

unqu lo. e ·rudi nt s d la · f yL c incidan en . u. caracterí. cicas
general s, hay aspect~. parúculares t¡ll(.. , e □ función de u p rtenencia a
cada un_o de los colegio, los &lt;li, tingucn, dcrid.ndo e en buena m •elida de
1 s P rble. fi rmatiYos tJU ca&lt;l. una dt la. carreras promui:Ye en . u seno;

�O·end

a ¡ t • jó\·ene. e tudiante

n a pn il o-iar la. cuali&lt;lacle de manera
r,-

di fer ntl:
.
· Ot ,¡;,.C!llC
l ldes abierto crít1cos amb ioosos t i;'-'5. • .
reb_
a 1ert s, re belde ·int hvt&gt; ole , e rudjo.os •olid:mos.
rebelde , crítico , abierto , ambicios , cg01s~a ·.
reb lde críticos, abi rt . • ambici . o . tutl~o o.·.
críticos, rebelde , abi rto . ami icio. o ·, e rud~o. ,..
críticos, rebelde , abierto 'a111b~c!osos, ·s~dmso . .
,.
bt' rto·~, rebeldes , amb1c10 n ., solida no .
cn □ cos a

Bibliotecología:
Filo 6a:
1hstoria:
Liogüí cica Aplicad,:
Letras E pai1 la :
P dagogía:
. _ ociología:

do. d las carrera. o colegí &gt;:
110 d • qu
e d estaca e I b
•
d
,
. .
,_ d
. , p dag cría " l tra E pan la. , a pesar e que
c mod n en ra r enaci n
• t,· , ,
•
1)
t.
ruferent s en u orientación forma U\ a. or u par e,
n mu~
. .d
. \'ngu"i t
calificaron como rehrldes en
bibliot ' I go 111 ·tona r ) 1
• •
-·
1
.
l
. d qu n lo r ultado. globale. t'.S mhcos a qu

°

-

primer ugar, 1 n
d ¡ 1 · le
. . . E• n cambi entre lo e tudiantes e co egio
cupa esca ub 1cac1on.
•
•
,.
· ·,
,·¡ fí
arec xi tir un pini 'm djfcn:nt
bre er cntlC(_) 'op1ruon
1o
m, p
-,
d·
,·a qu
ue eguram nt e tá r lacionada con su formac i n aca m1ca, _. . ,
~
11 s l
u actuar n con may r rec I y críuca a la aphca~10n
tuer n
9
-d
· e •cana a 1, realidad
&lt;l I cues ti. &gt;oari , quizá porque po ceo una 1 ea• m, •L 1 lid · ¡ ¡ es un
o anl ac, .·
&lt;l l conce Pt }.• u práctica, la .xcluyen· ide la¡ h bta.· ' encuentra
ilifu o
1
yalor que d sa ortunadamente 1a \·ente o a a l ,
• .
anto n 1 s e 9ucmas e gnitívo:,; de la. P r ona. , como n la practica.
tidiana . re urnrm me se practic, com parte d ·. un s!JOII' de un~
.b.. ,
e ayuda a I necesitados • e ap ya al rc\ccon o a otra
ex l1.t 1c1 n:
'
'
t ) \,
,
.
cnr por el de pliegue mediático que se 1,ace respcc e te
au a , b a 1aun
d'
.
d
ni ,0 ·
llo y por la panicip cié n de per onaj ·._del me 10 aw.,;t1co &lt; • ~po :
ero 11 un paí on má. de cmm:nta rn11I?ncs de pobre., no l'\.l. t ~1 b
~ucad d la lidatidad que c. n ce.aria. Por ello .~tunlj~l en quinrn
lugar,
_ignificarivo lllle tanto le , , !umno. d ·_ hlo"u_ha,_ comn d.
ci ¡ gía, c 11 •ideran que . r ~o!idmios c. una cualicfad ad1utl1cab.lc ~ ll}
, nidiantcs de ) facultad. /1111/Jmosos, es una cualidad lJU ,e en ucnt_r,l en
:~art lugar n sei. de la icti: carrera. , _la ex cpcit''.n es I c~1le_g10 de
Filos fía . ¡ ba em ca o de la connotac1 ne'- ncgam a. que d termmo
- -'
'in-'. ¡ - ~-~l,d-,J~, ,e corn:,pondc con l.1~ marL cu,m:, ,k In. cstt1d1.mn:~ de cada
'1 1...a o,ue.nactc ut: .1~
c.'UTem que mtci..rraron la mue tr3.
• •.
¡. t
• l&lt;luncin A., i•nm¡uc (2(102) "¿Défim de snhthmclad ,.•tlmu,mo en \k. tcof . ,n R ·\tSlJ. - st
\,..u.J.

p,m.

~1

....

·

•

\(éx1co. D. 1.. :ibril.

p e , podría r un ;tspecto para preocupar e, ya que la ambición es un
ra g del tan \·itup ·raclo individuali ·m en función de 1ue podría
conducir a la plicación d la mzrí11 111stm111mltll c 1110 e, tratcgia para d
logr &gt; d objcciY : muy per onalc . d jar d l. do lo asp cm
comunicaci,•o · o humano . in embargo en el ca o de lu, estudiantes,
cr cm s gu la ambición deb, , dju&lt;licar e rná al de to \ ehemente de
lograr meta., per nal ·, acad 'mica·, de 'x.iru profe. i naJ, lo 9u , n
d • i. a&lt;l cuada. e inclu o, &lt;l abl para el logro de I fin s ·ducativo. .
Lo e tudiant

u apue ta por la realizaci ' n p r onal

Rn la condición po moderna en qu · \ i\'imo xi. te una cantidad
important de c a. gue han cambi. do e influr n t &lt;l . lo ámbito de la
vida humana &lt;lan&lt;lo lugar a • n aci ne· di\:er ·a. que e traducen n
a ombro pre cupaci · n inclu. Í\"C, • ogu ·tia con tan te enrr b gente. L •
acontecimiento. actu. les que \·an d ~sde lo, má. funcsros y dcpl rabie.
como la uerra, } 1 ten~ ti m pa. ando pnr lo alarde tecnológico. el
bombardeo c n ·tam d lo 111c1ss 1m-dit1, ha. ta la pro fu a circulación de
bi ne mat rialcs y cultural , des rdenan c n frecu ncia nu · ·trn
cotidianidad y lo que con iderábamo normal, rompiendo 1,.
regularidade puh-crizando muchas ,·eccs nuci;cra. rutinas; lo u ual lo
farnili r. lo predecible se Wuye i no · que de ·aparee . 1':uc_tra
adaptación a lo nuevo nunca tem1ina, p r9ue i mpre . 1m¡ n, algo
má nuevo. Pareciera qu 1 úruco reducto cguro es d í mismo; a. i, Je
1 . gr. nd proyectos comunitario de otro tiempo , e ha pa. ado a lo.
pr y ros p r onal . JjpO\ ctsk~·, a ¡ ropó. iro d la de. aparición &lt;le ). s
utop1a. salvadc ra y de la □ uc, a condición que : in tala al fraca ar ésta ,
acj na al afümar gue 'la min. de la \'Í ·i n ·s pr mcrcica., inaugura una
r I ción in· dita con In vu!orl'.. y un e. pacio ideológico scncialm ·nrc
fímen , mÓ\ il e im::rnble; el imp rio &lt;l fa e&lt;luccjón ha . ido d eufórico
pulturero de las &amp;rran&lt;le id e l gías' ''.
E una clara alu ión a la . oci dad po m &lt;lcrna t¡u · gen raliza ,¡
procc. o de pers nalizaci · n o i ncfü idualización n ténnin s de Beck '", ,1
Este tt:nlll fue prc,cmado como ponencia en d . t~undo C.o~t:.o de [Juc:ic11111 para 1. \'1J.1,
Org:imzado por h1 l \.i'\:L 12,
1· 1.¡ de noricmhrc de .21)()'\
'' l.ipovctsky, Ci!l ·~ (.2000) L/ 1111i,mo d, lo ljllllff/1, f .-11111,d,, ¡ 111 dntino r11/,11 111á1d.tdrJ 11mtl,m,,. .,,
Edicmn. Barcclorn: \n:grJtna, p. ~-l
· ·
JO Bcck.
' locl1 ) Elisabt:t h Hcck (, m henn (2!H 13) L.1 111d111tl11uh"t1t11111. / :/ mdin,/11,,/lflll/f
i11shi11rio1111hzr1do )' !llf fQ/IS(Cl/(/1(1{/J sn,wlu ~ po/ihC(/S, Harcclona: 1mdos l~st:1J,;·1 .o ü:tl.1d, 30

l.,

r

45J
452

�d aut n mía indi\'ic1L1al ) de b
traY
de la bú qu •da e n. tant
1 tiempo menos ui ro • las norma
posibilidad d man jar librem nt
d las organizacion' rígida ·.
e lbsmme,
n ignifica qu la. finalidad . up riore · han
desaparecido ólo han d jade de er d minant
para dar pa ·n a
nccc.ida&lt;l má i.nmediata!'i ) cambi. ntes qu se cncuemran en l, esfera
ubj tiYa, una speci · d nuevo indiYidu li m de ligado ca&lt;l, "·z má
d la nomrns heredadas del pa ad , pero que no por ello . e encm:ntra
en cl grado cero de los \·alores.
T d ) esto marca ) det rmina rambi · n nw.:Y • condjcionc de
d an: U p, ra L'l educaci · o de de la elcmemal ha ta la uoi,·er 1raria,
dando lugar inclu
a un deban: pennanent s bre cuále on lo
obj
y funci ne. que
han de cumplir en lo dh Lí os oin:le.
educativ , , a fect de re ·p nd rala &lt; ci dad . di .e dcb c.u11bién la
aparición d · nueva. per p ctiva de rcfl . ión } , náli. i que se radican
principalm ·ore n I su jet &lt;; tratando d , incular lo: perfile de cados
e n I realmente exi. renté •. En ce . encido, 1, s inv up 1 ncs . obr
valore. actitude-, em cionc , p rcepcic ne. ) otr, s má blls an
preci am nte bren r un maye r conocimiento ck h . uic:tos q_uc
participan n el pr ce o, ·1 ecialmeme de le •m&lt;liante. , n:cunorn:n&lt;lo
qu cu la , o i dad no dcb n ver ·e c m do · uniYer. 1s epara&lt;los k
hech , cli Tourain , 'por í mi mo, ninguno de lns do. uniYcrsos en
qu participa el joven ti nd a fortak:c r u apaciJ.1d de el, l )far
.
proy cto per. onal c. ,. ¡¡ ,
impon, nce qu ' . e mantengan en consraatc
e municaci ' n at ndiendo a ·pecto que e erora . &lt;.: o. k\\ aban . l ·,n todo
ca o, para aL nuar tal '-Ítuaci · n e mene. ter a:umir L\UC la ,·crdad ra
"f rmación int grnl" m se pued con olidar ·i . permanece indif ·reot ,

ª"º

ante el c t1.1diante como . ujcto como per':iona.
1, qu por ah &gt;ra e ha ene mtr, do en C\lL e. tu&lt;lio ti , ,llore. de
los e tud1antc., es que aparecen rr · po ruras yuL puultn cyuiparar. c ,
tcndenci, val ral ·. : una craJkional tra contr, ri, o contraculturnl , una
má que pu de Uamar.e in.ni , :t&lt;.l &gt;rJ.; ·in ml • r.,o, nmguna de dla ·
preva! ce come unica ntrc los jó, ene-.,, ..,,n, ljUl !--l'. , h ·rn.10 o
cmremezchln c n frecuencia. ' nn ello lm •. tudi,Hfü:s acu..,an r, sgo. mu,·
ípic d la epo a, manife rancio on fr cucnc1a LJLll: ··10 11nporrnntL L·

nurse
• d.
. bien con uno mismo" '', lo que, pre ume un 1mcr · ¡¡
m J\ iduo por
sí
mi
m&lt;
anee
9u
por
l
l
.
s mayor l
.
·
o cerna . .
t\ i, n l. línea de e noc r lo valor , ía lo .
tuclianr
ri, il .
.
. '
.
rntere e que lo.
p
gian, . e au cult una ene de a ,
. cram.as. logro. a tuturc
.
pecto d 6c.1ue
.cotTe. panden
.
.a provecto
,
, xp
.
9
J rarqwzar
s
gun
el
peso
•
:
'
,
u
l
.
. que cu, iernn en el momento cru-' 1 1 .e n
lo que mtere
J ·•
.
•
;u.
cnt1uc:ir
, a a t 1on:nt , iguien&lt;lo una idead Bnurdieu
encontrar
u c m rtami m
lJUÍnue
· • un principio ordenador d
'' 1 "a
d e cu bnr rncJus la. m civaci ne
u e mo e l men o p icol · ' · ª
d
·
a er zan siempre las relacion s humana
.
.
gico
n d c n·u
~
. .
. . e nrgaruzaron c. tos , . p cm
1 nto . a bn de que ~ueran 1erar9uizado
·d·
l
má ; E: mene . ) .
" me 1ante cLra ( \:

.:¡ prim r mp d imeresc. rc:ponJ a

' ) lograr un, rcalizaci m per nnaJ (69.8º·u)
b) ca ar con una per na am. da (2~. 'l,,11)
e)I ten r un traba¡·o intere. ame (....J-:i.1-:)-01.)
º
&lt;. ) P_ s r biene: ffi?tcriale y con fon (2G.'tº n)
e) \'1\'tr de acu r&lt;lo con le • ,aJore religio. o (44.Sº o)
El eguado grupo qu da a í:
. er un pr )f sioni ta cxito o ((i5.5'½i)
ayudar a Ja familia (-4 .6º/o)
ganar much &gt;dinero (28.'º'n)
ayudar a 1 &gt;. nece ita&lt;l ( _501¡,)
) pr cupar por la p&lt; lírica u e. Le aí. (4 .5º o)

a)
b)
)
d)

I ,o yue e apr ci, e qu la r ·ahzaci .
. 1
n un yaJor altamente a
.d
• 1 .• n p rsona se ha comen ido
' prcct. o (JOr. a· a2"Cne1··",c1 ones actua1e~ (que en
nue tr
e tu ¡·.
&lt;. i,mtc. parecen equip rar
.
profe ioni ta e ·ita e )
.
• '
e J canan1entc cnn ser un
d
·
, P cialm nt entre ¡0 jó .
.
·ean omct rsc a lo ng res 1·I f . .
. , ne . . L)Lltene no
que no comprende
.
. e u nm1enro ) &lt;lcl . a nfic1 &gt; por id al
_
11 01 e mpartcn hn
· d
.
pro tu. am nte t cnificada la b .
d ~na . ocie ad glohaüzada )
'
u, t]U a
s1 m1. mo y la ohr n i •o cfo

d

--\si ----lo h

11
an cxpre:a&lt;lo I JS srudumee
an e"rca al : cnar
• ·' •·n
~ I•"
de lo. ¡o yenes.

11 Tnu • me. \lam (.'.!llllll ¿/&gt;,~/rr11111.r mir ¡1111/0Jt l' E.di mn. \ln1n ,, D 1 .: 11 I•.. p. 911.
:i-1

ta orclenacic'&gt;n:

Bourdit:u,

P1t!ITe

dISUJ~u me grupal .
• ~.

)

en L:ii

(199 ) Ro~
..,_1JIJ(J ¡,mrft,il.r, Uarcelona: \naora
, ...,7
,., . m.1,p

455

L"tUX&lt;.\·isra,,

lo \.)UC no.

�val re

n

material

orma part de la. prioriJaJe_ m:i. alta. para
l mlJr de ho\,·, c1uc in mbargo no relcg, n d

·
mue has rnu¡cre y 1
,
.
.
.
bien star material p r i le confieren otro tatu. ; lo bien · matcnales,
los objeto , han ido de acralizad , · ya no . uer ·m • la co a · p,nr 1
mísma O por los enrici llue n . prestan, smo ¡ 01: el placer que no.
procuran la relaci n s qu mantencm s on lo ob¡eto. ,·~ no son ~i.;
tip utilitario, im &lt;le tipo lúdico el ahí d con tant cambio u el , fan
por la novedad.
Dt.: e ta manera n d nuc,· pai. aj · cultur, 1 r ~o ial impcrant ·
apar ce un nue O individualismo ue puc ta a la recuperació_n de.: 1,
id nódad mediante la prioridad que ot rga a la aucoe um, , el
autnde arroll , 1, auto~rc.:a.lización } que en t · m1.Íno. y;~nerales s e pone
a la racionalidad in tromental del empico, de las téciu~a. dd m~rc~d?.
La lecci :&gt;n hacia la r alización per.onal que pareciera n pnnc1p 10
c. cremadamcnte indhi.duali, ta, obra e~pli ación en la me&lt;lida en lJUe lí!
r ·)ación con O
tro mi m ·, gobierna más directamente que _la ~1ue
nrablamo. con\ . dcmá. 11. in embargo, l que parecc tradu ir , ·1 e .
d e c siv in&lt;liúduali mo o de índi\ iduali. rno quiz~. irr ~onsable
¡ c&lt; njgna Lip n :t kv n la me !ida en que picosa . ole ·o . 1
como 0
.
· ·· 1
mi mo \ )vida , lo dcmá. , m equi"al' cxactam ·ntc a ln ,·1. 10n t ~ un
indjvid~o libre de toda atadurn. 1'. ~~ tra a en w&lt;lo caso Je un a~an o
mpcñ legítim &gt; d con truir la ex~ ri~ncm de \"ida p\..r onal _ha tc~c_lo
frent al univer. Jd empleo la. tecruca al que nos n.mo Lmpeli~1os
cada ,, z má y pareciera que irrcmediabl mente crca1:do un nuc\'o □po
de media ione. en ere e t mundo de la in. trumcmalidad y aquel de la
id ntidad, pero donde adcmá e &lt;lcb dr.: brindar a ~odos igualdad de
op mll1.idade. , lo que abr un camino a un in~i, 1duali ·me~ re.-~on. ablc.
má uniclc a las reglas morale fundadas n la lthcnad del 10d1, 1&lt;l:H . De
c. ta manera los e, (lidian tes, . e al ·jan un p 1co de la ¡ )si urn trad1C1nnal ~
acercan má. a una pwcurn innovadora incorporando el cambio \'
ons ru , ndo proyecto. con nue,•as p rspccci, as.
.
lo resulta di lk1l com,tat r c1uc In iú\C:nc. e. tmllilntes ,·1,·u1
fn; u nrcm ntc t.: cindido. nrrc lo. unn er os: el de la \'1Ja prof . ional
que ·e acerca impon utul &gt; , y el d la cultura Lk hl ¡u, clllUL~ que s ·
de. arrolL übruncnre en lo · esp ci • uní, crsitam,s p ·ro lJUL es a¡cna ,1 1

cultura e colar al exu·cmo d p, recer mcompren ·ihle o , gre 1v,t a
mucho~ doc ntc .. En e ca r n, ión :e impon cada yez c n mawr
r~~' ndad u~~ nueva p nd ración d pric ridade c1ue a menudo. e
clific'.I de de. cttrar para lo adulto. porque no la han yi,7do, pero en la
que 1uegan un papel prcponderanr crit rios inmateriales de la calidad de
.d 11,
,
.
v1 a.'
·1, [ore¡ ~pi, '. no es infrecucnt ob erYar 9u la disponibilidad
de _□c_mp0 para . 1 m1 m . uelc . er má: valora fa que la carrera
~rotc. 1unal d maye r tracli ión o reconocimiento ocia~ p rquc el
nempo e _la 11~ Ye q~ , bre la. puerta. &lt;l la , ida proF ia· djá)og( ami tad,
cr~para-.1 • 1mpat1a, di,·er, i , o, son in trum nws , ivcnciale. n1Lt\
vali 'º para lo. jóvene guc I permiten \ ivir '·a u man rn' el munJ;,
~-e ho~. De nhí aparente neglig nci, medi:1nce la qu e conduct:n lo.
¡ovene para _9u1ene. ·n lugar de a urnir los modelo y r le · in ulcado. a
otra · gl:nerac1one ckmandan prim ro vi, ir como uj t d u prnpia
existencia: ,·nir la ,·ida propia 1- .
_1-::n t~~do caso, lo que se logró d rivar d l e tud.io, pero tambi •n
de l;1 1tuac1on general e qu exi te una clara v !untad I) · 1 1
· di ·d
on, u
in '1 .uación que impulsa a combinar la pcr onalidad individual \' la
her ncia_culmral con la pa1ticipaciún en el mundo dt: la t 'cnicas &lt;.Íc la
ccon_o mia Yla gesti?n de la Yicfa col ctiva, para con. truir una cxp riencia
de vida personal d1fcrcmc. , )mo clijcra un joven , cti,1 ca de Jo, añ
et nta, 'no 9uerem . una ocicdaJ mejor mañana, .inli &lt;lifercnce ho,"
lo gu en t~ . itua i&lt;'in traduce el derc ho d todos lo · seres humano. a
dar un senado ~ . u _cxi. t ncia, d rccho que • in embargo, impone a t&lt; el
un dcb,cr de l}dandad ya lJUe -~ p_ucdc actuar con un proyc ro que ea
per onal, p ro re puede conducir 1!-,rualmentc a una acción colecü\'a, en
en qu r clamar p·ara .1· 1 d er c ho .cr r uLOrreal1zar.
·
.la mcdida
.
L
tmphca recono r el mi. m &gt; derecho a lo tro .
'
·
. Los estudiante. xpre ·an bien e. t que de cribo, al tratar de
armc~nrzar_en . u .~royec_to dc Yida: _aut rr alizacic' n, profe. iún trnbaj&lt; ,
m~tnmonm, tamilia e mclum e, dmero y bienes materialc ·. Lo &lt;.Jue
ev1dcnccm ntc sale de u e p ctro de intere e s• n "... p,t: to eomo l'/l'lrm
· · .,
:merrlo_ co11 ml~res ~rligioso.r} prMcltpam por lc1 po!t'li 'O e:r &gt; • e pu •d , ob • •n ar
en la ¡eraryu1zac1one. L]UC r 'alizan tanto los hombre. como la. mujcrc .

!ª

fück, l'lnch (ICJlJlJ) Hljolilr /11 lilh'rtad. :O.kxico D 1 • r;CI·
p JL1
1
Beck
·
'1
'
·•
• ·•
• "·
p . ¡. , lnch (-(KI( ) l:l 11r1m111/ caos drl 11111Qr. /J1s mM'il.r jnn11a.r de la r¡l,1do,¡ 11111oro.ri,. 13:trcdnn,iatc os onrextos - hl Rourc, ¡,. 47
·
16

11 Tnura1nt, \l,un. Op. ,11 p. 1&gt;0
11 Lipun:1sk\ , ,illl:s ('.!lllHI') /:/ m¡uímdn

Ld1c1ón 8.1rcdon,: .\n;1gr.11n-t, p.

rlt-l d,hrr. l .1.1l'tic,1111d,,/,,1;1 d, lo.,

:!O
456

-,
1111,tm t1r111¡11,1 ¡/,-111mrt11J(l).r,

~•

1•

457

�Mujer

Hombre :
a) lo ar la rc..:..1.üzación pcr mtl
b)t ner un uabajo 10t re ruit ·
c) ca ·ar. e con una p'!r on, amada
d)po ct:r bi ne matenale
_
) vi\'ir confonw: a"· !ore. rehg1oso

a) ¡ ~rar la r ahzacióo pcr onal
b) ca'.'-ar ·e e ,n un,1 persona amada
e) ten r un trabajo ime:c antL
&lt;l) poseer biene matem,1 ·.
.
e),inr conforme . \ alnrt: reln.,TJ.u n.

en lo que respccta al
La · ponderaciones d · hombre. ~ muier
c.:xacra,rn.:nte e n lo.
scguntlo grup de int r e ,
corr~/ ndcn
resultado arrojado. por la mue tr total .
. d" 'd &gt; d h \ • dcfim.'. por I c.¡u1. hace, por lo
E e1aro que 1 m 1, 1 uc
1 •
uc valora ,. P r las r lac1on . ·acial . cn llue_ !&gt;l encu1.ntra
9
•¿· 1'&gt;
aún la mor t ya no con i ·te prekrc.:ntemenL en
compromcu t , ' 9u
•
' ·•
•
· ·
¡ la
.
. mo. ti ·le, .1· 00 en la pre. r, aci '&gt;o o Lnnqm:cun1ento t e '
t
u re crencta a
t
,
¡·
. 1· "d l"dacl· 1 s ·¡o', ene de ho\' han crecido al alor de c!&gt;tn. cam )1 •
m 1v1 ua 1
,
•
·
-0 ti
d tl
ocialc Y cultural . \' por ello acrúan con mayor naturali a en me I~&gt; 1,e
situacio~ s compleja ) problemáticas t.¡ue . no l
preocupan ni. c.
)lant an pre blema ex.i cen iales como cambiar tk carrera, dt: raba1o 0
~nclu o de par ja a la largo de un lap.c del rminad() por In m~nc&gt;. en
mcdida n que , ntcs prcocu[ aban a le _adulrns; lo nes~~&gt;- e
· ··
m·,., p ,. i'&gt;ten e· c1ert&lt;&gt; p ro camb1&lt;.:n la
dt.: e rnp 1c1on ) ano "
, .
.:
,
p ibilidad . de fincar una ,·ida nu ,·a y d1tcrent
.
Lo. e ·rudjante s pronun ·ian marcadam ·ntL por csras opc1on_c:,.,
minimizand aquel!, _ qu tienen qu ,·er con tro: :i. pecto. c.ll'. '.' \ ida
_1
- ,• - 1 c&lt;)t1'&lt;&gt; e el ca O dt: pn e r 611.:nc. matcrmle &gt;
pcrs n,u y pro 1e 10nm
, .
:• _
.
. .
,_
pr cup, r por la p lítica de te pru o mclu 1vc, y1v1r de , cu~i&lt;l~ ce n
val re religil _0 , , de tal manera 9ue ganan c. pacio enrre . u a. p1rac10n~.
\' por ende, d terminan i.:n mucho su csqu ma dl' \:alores, ~n, e pecial
~ombinación d • la acción in. trumental t1ue caractt:nn a la l'[ oc,1: ~ ~n
acendrad( cm¡ eño por la id nti&lt;lad y la prop1,1 cxi:u:nc_1'.1. Prok.100,
empleo y trabajl , í pero también y ohn: todo _t:11to11-i:t1h::;,11ttn/l. . . . . .
En un primer análi. is nui.:sua conclusmn, tue l\llC lo ¡mene _
eran pre a del individualismo Je \a · poc, , lo 9u1.: l.'\ entualmente ln. ha • i;t
oh idar • de lo demá para pt:n. ar olo en . í nm,nH lo que conlh.~, a

Jª

J , ·

·

n "l·11np11" "

¡,r, 11•rcs1\ ,1 ,n,,

r ., nt&lt;e oh. ,,:r\', r como no st' pro1 1un: una or el ~º"
,
,,11
t
1r
c:gún bt&lt; marcacione~ lk In. c. rutlrnmes, .llµuno mten.:si: ,e .111p.1lman porlJU~ cg.111 ·1•11!. utm.

,~ 1•

111 '- e.,

¡ urccntaics cucan,"·
l'

Tour:une. \lain, Op

( l. P· r~

alguno: rie . go.:; ocia! ·s. in embargo una rdl 'IJOn posteri( r ha ada en
trabajo-; de L¡uiene a irnden e tus a,pecto. en la actualidad'', han
ampliaJu la ompren. tón sohre este: fLnÓmeno ~ an1Ja&lt;lo p:1rn estimar
qu tal . 1ruacic'in no &lt;ld e ,·er e □ ccc. ariam nte como cata rrófica t¡u las
nueYas g nerncione. han . ido uj to. &lt;le nuevo. ~ difl'rent proc ·so,
strucruran ' que m idi fican pues u , i ión Jcl mundo ) de lo. dcm: s
d tal uerte que ·u, asp1rnciooe apar cen como ¡ erf ·ctamcntc
1 gírima. , n una ép( ca dond los moc.ldo. antcriore · ,·a no son ,·álidos,
done.! 1&gt;- .1 luhn. con frccu ncia, n son cap~c · &lt;ll' aconsej;r
ad Cll, damemc pon:¡m: a u , cz, no tjenen expcnencia propias en e u:
. en tido I ara hacerlo.
.omu pu ck apreciarse, lo · e. tudiante.
¡ roy tan
principalm nti.: en las opci nes mencionadas arriba, dc1ando de lado o
ba tan te lejos la cxpccta 1,, . que guiaron lo pasos dL otra.
g n ·racione omo poseer bieni.: mau:riale · preocup, r. e por la política
incluso vivir de acuer&lt;lo ce n valore rdigio o · e:- decir, ello · \' ellas,
jóY ne. ma~ t rilariarn ·ntc e pronuncian princ1palmcme por u ·propia
indffiduac1ón por su idcnridad como er. ona. . mes, lo. proyecros
t nían una cierta garantía ele que habnan de concretar e en algún futuro,
. o po ibifüab. una fe m1a di.'. ··aurorreali1.ación a tra,·¿ de diY ,rs,.
acti,ic.lades, 9u aunqu · fueran ori ntatla en lo fundam ntal p r la
cieda&lt;l, eran un e pa io mi o mene s gur para en ir e bien con 1go
mi ·mo. Lu 1uc la pnsmodcrnida&lt;l ofr ce a los jén·enes de ho\ c.
implemente difrrenr .
·

Re alorando a la familia
E c,·idente t¡ue ranc , ];~ famiLl, com &gt; la per epción t1u ·ni.m de ella
l
jóvem: • ha sufrido cambio: importante, . Ha &lt;lejado de ·er llna
in tancia ,1licnaru &gt;, c. micturn rLproducrora J relacione · de propicda 1 \'
d dominaoon, e táuca ) poco ílcxible, para com crtir. e en una esfor~
pri\Tikh&gt;i, da de la que ya no e quiLre · capar como ,mtañn; incluso, hcw

n dia lo· j()\ ene. , cohabitan (romo11i1~ij cae.la , t:z má. tiempo con u·.
padres. J.a familia e. la única in ticución qu
encuentra en un nivel
mu) alto &lt;l la: \·aloraci&lt; n d · lo e 1ud1anl ·s: &lt;kclaran &lt;lcdicarl mucho
d u tiempo lihr (más d cin o horas a la semana) h1 defienden ante los

l)\IC

211 E~ ~I casu &lt;ll B,mr&lt;ln:u ( JI)\)-); ~l&lt;llkn. ll9&lt;l2, l'l'l(1); [kd. 1991J, 2tKll, 20llJJ; B.1urn;m (21!111):
Touramc (2000); B,lbm,· (1() 1&gt;7) 1 Liprn &lt;..tsk1 /2002., '.!lllJO, 2(1(11 1' ).

459
45

�mbates xt rnos, la valoran aún má que a la igk i, : a la política; Y en
ci •rto entido, pro •ectan una e. peci de Yaloración ncgaú,,, hacia la
facultad, cuando e. pr an que u imporrn.ncia e inllu nci~ ?brc ello;
para reforzar e te a pect , n e uficienremente alta o pn ruana. A. 1,
cuando t jóven . e tudiante se manil:ie tan obre cuál 5 son la. co a
. iruacione 9u má. l : importan, ayl(/ar a la Ja1J1ili,1 de taca por 1
val &gt;ración que hac n al r specto; 1, ubic, n en un ni,·el e rcano , 1 t¡~l:
e locan /oomr !,, rrali'"'aáón personal ) ser 1111 pm}'sionista 1'.'\itoso. Ademas,
también lo
rudianc ~ declaran yu , estar ro11 la.fm111lia, e la actividad a la
c1u más ti mp dedican a la emana. E to, ·i bien r fuerza las tendencias
al r p et , tambi · n deb :er ob n ·ado con cautda, ya no ol~sta_nt esta
"rehabilitación ' d la familia, par ce 9u ral h ·cho no . 1gnifica n
ab olut &gt; un regreso a In. trn.dicionales dcb res pre. crito por la moral
hurgue a · religi . a: n la. • ocieJad~ ~oncen~p&lt; rán~a _·, . e celebra la
familia pcr &gt; bast, nte men la. obhgac1one inc ndict ,n~ ~. 1 cual
. I re.an indu o on ray, na claridad, la mayoría de los e tu&lt;liant •_·dela.
&lt;.Ü\ rsal- licenciatura d la facultad.

"ª

L que e cierto e que 1apr cio por la familia
aparci~~o hoy
con una mayor p ·rman ocia 1 nlro de ella· por panL de lo. )OYt:nc ,
qui ne , aungu ca p &gt;r razone. no ·1cm¡ re ti , Ja._ dirc~camcnt_~ con
tia, d jan l h b"'r cada \'CZ má ard lo cual e ev1&lt;lenaa cambien en
alguna au cul aciuoes r alizadas en lo. último años•i _ La. raz~ne. aún
, tá.n n el nivel de hipé tcsi , p ·ro bien pueJc er: por n ccs1clad, por
d • e &lt;l
ncir. e protegido purqu d tiunpo d ~ e ·tudio
pr lom,ra
porque I matrimonio e apL ;,a o , ún por inmadurez por f, lca ti
compr mis
inclusi, por e. trate~a de sobrcYívenci.t antc b . crisis
con' mica . on todo } ello, 1 familia e,; l reducto mejor, de:pué. de s,
n todo a. bien puede significar L¡ue "d culto a la familia
111ismo. Lu qu
e ha va iad &lt;le u, antigua pre cripcione obligatorias l'.n buu:ficio de
la íntima r atiza ión y de lo. derc ho. ckl indí\·iduo libn. ' ...1 _
h. p cialmcnce entre los e. udiantc. , . e , alma a la familia, p ro se
l conc den caracterL uca &lt;li forcnre. a ln qul'. la identi ticaban dentro cit.:
una su iedad má. ratti ional; creen cn ella p ·ro la Yi~lumbrnn también
com un e pacio para la realjzación pc:r-;onal, diciendo no a la autoridad
11 \k n.:licru

.1

la cncue~rns mundiales ,ll· \'a Ion:, dL l ')t! 1 1 2.llílll,

.1

L1 rncuc~t.l'• n,1C1un~lcs de

1 FG 1 1\9')4) , dd 1\IJ /20(íll)
" !.J¡x,vc,1k\, 1illc. (2lJIKI' ). 1 / 1rrpmmln ,il dd,.-r. 1,1l.flr¡1111dr,lnr.11l, lr1s,111r1or 11,111¡,r,1. 'i'. l.d1c1 11 n.

Harrclon:i: ,\nagr.1ma .• p 1611

~adici )~almcn
in_cu~ ·tio~abl
de lo. padre , n &gt; ac prnndo
mmolaaon
acnfic1
mnec ario. en ara de u mj mbm in
just..i ticaci~n clara ; exigiendo por el contr. rio r, ponsabilidad •mre
todo. _u_ mi' grante ) ~obre tod r p to para la per ona human . ◄ s to
par e ct n firmar emre los · · Yen s e tucliamc , cuando aceptan en má
de un nov nta y cinco por ciento que "lo~ e· n 'l.lg • deben e )111partir los
d ber . del h gar ', por eiemplo· pero también cuando rechazan en má.
¿e un och nta ) cinco por ciento 9ue "h muj r debe dedicarse
mrcgrament al hogar • inclu o cuando tambi · n ma •oritariameme
acuerdan que ' 1 • padres dcb n re p tar la. pr fer nci
~xuale de : u
hij_o ' . T~Jd , dio d nota que ven a la familia, e cien J como un e, pacio
mas _t~eXJblc dond~ pu d r . pirar ·e cierta paz } tranquilidad, l ero
tamb1 'n _d ~ aceptac1 n, d · n:s¡ to a lo. uj to y sobre l &lt;lo para l,
p rrumdad d . _aut rr, ali_7aci · º: l'tluy p , 161 mente porqu }a no e
re peca a la familia en 1, ·1rn la tamilia c mo in crumento dl: n:alización
de la p r. onas la in. titucióo ' obligatoria' . e ha m tamor º" ado tn
in tirución cm ci oal y fl xibl

ntonce ... ¿tradici nale , mod rn

Aun9ue lo
. tudiantes d la Facultad &lt;le Filo fía v Letra ·
'd . - d
.
'
Oíl
1 o thca o d d fuera com
una omunidad homogénea, lo p rtile.
gu e fomentan en cada una de las carreras lo afirmam . anrc:, 1 dan
un _üo p~rticular. E L
traduc n la. re pue ta~ 9ue marcan en el
cu tmnan . obre \ al r : ha) una ócr c incidencia o lo oeneral per
diDer noa
.
r
'
vec · s 1mporrnm
n . lgunos asp c os específicos.
E
po ·ible que la respuc ta · que lo e:tudjantc pri,:ilegian o hnn Yertido 1:n
la ncu ca, ne e c ncret n iempr en la realidad c tidiana o n la
prá ica _académica, in embargo, í n válidas par, c nocer alguna
tend neta. _e- • _squcma. ya] r, les que ubya o a u pre f ·r ocia . \ í
que como m1c1amo. con una pregunta, Lratar ·mo ahora de re. pomlcrla
con _la rescn a_ dc~i&lt;la ; diciendo en primera in tancia que le _'
e tu~ante · de Filo olta y L tra on tradi ional , porc1u • , aloran , la
familia porque pre ycctan ra go e mu.ne a ro&lt;lo. 1 univer iraríos
por9~1c cumplen u rol al . ujetarse a una rmación p cítica para el
tra~a¡o • p&lt; rque d, d &gt; u tatu trnn. it ri J , p rmitcn cri ·car a la
cicdad } a i mi .mo manifi tando c mo jóv ne · que on, r bddía
ant I st~i/11 qM. m mbargo, también son moderno p rc1uc al igual
qu lo ilu trado "d ·l ·iglo /Vlll , adoptan la band ra imel crual de la
461

-160

o po moderno ?

�cnttca para r flexionar y e mprender el mundo, pero también para
confc mur u propia e ncepción obre él y p rqu por ah ra ere n qu
la \'erdad . " u verdad". Por otro lado, igualment .on po·moderno
porqu ap lan pr ci ·am ne a la critica com un · derecho inali nabl "
que nadie ha de arrebatarle , p r9ue 9uizá creen en ·1 mundo pero
de can cambiarlo p&lt; rqu ,':ÍY n rná. que para l mañana para I aquí ) I
ahora porque intuyen que e acabaron la. eguridade ~ yuc la nu rn
ituaci · n e ncuenrr si mpre tran, ida &lt;l novedad y d cambio. Es
d ir, tradici 'n, m demidad r pu. modernidad, oo cate Jria. nunca
acabadas son en bu na medida, arbitraria, y por nd mudabl , así s
que lo e. rudiant pueden er tod e. o y much má ·, porque ti nen a
su favor el t.i mp no han a abad de er.

Lt\Zi\lAN 1 - R.1quel '·Crítica
- J "
mm al \111ro 111ilt':1ir1. \Iéxt t&gt;: E,.l\ currn\.:u\lun)&gt;11az,en l.:.\·/ ar,ríarhfl11 ,111inrsil11rio. O,
· - • •
' · a ~ 'aldé. . 19&lt;r

UPOVl
L.t, nu dd rt1mi. ¡:.,m1r1,s so /.m e/ 111amd11t1lú11m
. r .
1+' Ed :T.
. KY,
B C,ille,;;
l
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1·. , L 2(1110

�EL IDEAL PEDAGÓGICO EN LA
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
~hra. Bealriz l.iliana De Ita Rubio
Faculud de Filosofía~ Letras
U \NL/Colegio de ocioloh'la

El escenario
Toda sociedad determina su propia concepción ele la educación y
establece los fines últimos que la misma está llamada a cumplir, en 1,;&lt;.c
sentido podemos afirmar que -'tluogm: sea de manera implícita o tácita- ,
instituye un determinado ideal pedagógico que compendia el "tipo de ser
humano" gue se desea formar. Debido a su \'inculación con el contexto,
las concepciones de la educación ) los ideales pedagógicos Yarían de
acuerdo con las épocas históricas, con las formas de producción y con la
organización social ) política de los diversos grupos.
Pese a la gran diversidad de concepciones acerca de la educación,
existe una esencia común 9uc la postula como un factor de desarrollo
individual y sc,cial, a través del desenvolvimiento de las pmenciaüdadcs
humanas ~ que la ha lle"ado a su consideración como un derecho
fundamental, tanto individual como colectivo. Si bien dicha esencia de la
educación es común, los fines últimos que persigue de acuerdo con la
función social que se le asigna varían considerablemente, de la misma
manera c¡ue entre la propuesta filosófica y la práctica educativa existen en
rnucbas ocasiones grandes distanaas. El contexto en el que se planean,
diseñan ) desarrollan las propuestas educativas, está en constante

465

�ámbito. e nómic &gt; político, social ) culmral, la
tran. formación en 1
lo individu · y e r re pe blacionak aun9u de
cuale afectan a t d
manera d igual.
.
.. ¡ pre.ent · análi i. prct nd reflexion r en m:no _al_ id al
ped ómco que pu. tula la soriedad del ronóri1J1ie11to) . e realizara cnt, _azando
:"' · · · de¡ ruv
· 1 de en. t.:nanz
•~ a . up"rior
ya
la parnc1pac1on
...
. qut .me
, mter . a
deliberar n la funci 'n qll e a i ,na actualmenti.: a la cducac1on upenor
f¡ rmación pr f ¡ nal d acuerdo e m la. cara terí t1ca ..d l ~nt?rno.
En e te cnti.do, 1 filós f Jürgen Halxrmas plantea que: la l cruc,
siempre un proy~ct bis · rico- e cial y ·n _'l e pro~ l.!cr~ _I que un.~
. ciedad ,, lo intcre es en ella d( minam nencn el pro\ .tto de hacer
.
1
,,
n los hombres y con a e a .
Ho , en dfa afrc ntamos ircuo tanci. s parucufarcs cuyo ,_·amen
re ulta impre cinclible a la intención de . clarecer 1 idc, 1 ped gógico de
nue tra ~p ca.
bido a lo cambio
tructurale c.¡u ha ~en rado
principalm oc la lobalizaci 'o e onómic~, así
mo a _"us d ero. el
análi i d I cont •to
e rna el lememo tundam ntal ~ m o la) a~le n
la planeaci · n y d .arrollo de toda. las actividad· educau\'a. . Adema , L s
con rantc ) ac !erada. tran f &gt;rmaci m s gen ·rada pe r In a\'ancc.
ci náfico. ) en su. aplicacion recnológica,, a. í orno n la. e..rrucrura~,
han determinad ) que la noci 'n de t'Sfftwrio . e haya com· ru~o en d
piincipal ·igno t oo iderar en la plan ac!ún y e, alu'.1cinn cd~cam, , •
t\ctualm nte la i.:conomía
el factor dominante : JUnt1&gt; con l.
política
organizan de t cuerdo con un m ,e.lelo d global~acic n,. ~I cual
c n otuyc una tapa avanzada en los proc o de conl~&gt;r~11a:10n &lt;ld
mercad &gt; mundt,tl e inr rnacionalinciún
onómi a, d1 t111uYo. del
capitali mo. J. \1. \'ida! con idcra , la mun&lt;li. lin ión m1110 Ítt ~11l~11ilwm111

del proceso histó,icr, de exptmsión del capitali.m1~. l' rk sm lrJ't'S .l't'Ollúllll(ll[. ~-ª
globalización e caract riza p r la mttrdep~nd ·no.a _ com\r~ial,
producci ,a, financiera, a · 1 como también de lo llu¡c s de mtnrmacH n ·

i&lt;l as 1.

1 H:tbcnni,. lür¡!cn
\\dxr.
, \"idal,

¡

(r,11,1,1.1

Trmtt.i llit/JO "id,olr,gio", 1'1')9, p.:;:; c11.1 ., \l.iKu

t

1:n ,u

n11 3 •1 \b

f. •·;,,Jundulizacion" \ 1d en \lolina l.u1¡uc. [,i&lt;ld . .\na11l11w,1 d1 ¡,, /;d11111,1t111 /111r,r11/llm 1I.·

r-

,,/1 ,:,,,11t•·,1J d, r/11 J/J:!,urÍtÍII 1 dril¡//,. l 11~
Toledo Pauno. \lcpn&lt;lro. C,/,,/1t1liham,11, l·rtad11- ,1, 0111 l •.rpa "" \11,wl,s. Rn l\la h.1.1p.1L1r,1
Dl\'I 111n &lt;lr Cu.:nw ~o i:'111:~ \' l lum,1rndad1:s. ,\ \1 l. t:1p.u.1p.1.

1 r,IJ

\\'\\'\\.~localn:Yi~1a.c11m/glub1:,.hm1. 2t)(J:\ 09-lll
-166

· con ider, a ·imi mo ·1 h globalizaci,\n como la Ji.1s1· di ht:,_P,tlllfl1JÍt1
1mmdiúl del 1irpitalis1110 rarorklizpdt1 por 111111 1111el'tl /01111a d1 1i1fe,m1tio11
.
I dt,I mpital -promos rli ro11n11tmciríJJ lemolrf2,.im, 111011opoli;;;_orioN
. _. ,
111temtJrio11t1
ce11trali,.,ocio11 fi111111rie_n1- pr,r m1a J/llt!l'tl dÍ1isió11 del lmhqjo) por la ro11solidació11 J
rearlimlarió11 de la 1iq11eza /ra11.mario1wl .
La mundializaci 'n d1.. la ec nomía b.t 1do fa, rccida p r lo
aYanc
n la aplica ione de la tecnología mformática \' d •
comurucnc1onc-. I a parcir dc la.s cuales e ge tan nuevas forn~s de
pr du ci 'n
·isrcm ba a&lt;lo en alianza. cstrat ·gi a. y c, operación
entr grandl!. mpre as de.centralizada ;, org-anizada c.:n red. Causa \
efecto de la globalizacic' n ,;;on también. la continua expan,i · n , ~J
con. L ucnrc fonak:cím1C:nto dL empre ·as trano;nac1onaJe., a í com~ t
firma I tratado· &lt;le hl re comercio inrcrn ionale. yuc han ocasionado
una rccha int ·rdep 'mkncia ccnnoirnca en re dn-er ·t &gt; paí ·s.
l ,.i. nuc, a organiza ion economica globalizaJa demanda un
r 'gimen polícico con el mi mo carácter rran naoonal. Por lo , merior la
rganización pol.Jtica e encuentra también mundializada ,. h e rndo'nac1onale ti ndcn a asociar: · en ente.;· upranacionalcs, tal· e· el ca:o de
la ruón c móm1ca Lurop ·a. e ·o [Íene quL tas nueya fe rmas de
orgaru;1,ación policica rcpre eman una nu va t, pa de L democra ia.
,orno resultado &lt;le esta nueya forma ck org:mizacic}n ·e&lt; nómica
) pohtica eran nacional, e ha de arrollado una nue~·.1 e. trucrura ,ocia! u1
p rmanentc eran formación, ,1o.;í, la soct bd e cncuentrn camb1 ··n
organizada en red lo tlue implica el e rablcc1m1t:n10 J un ·istema dt:
rclacm_n .
imcrdepcndencia tmr1.. mdl\ iduo., m rituc1ont.'- y empre as
en el am?Jto intcrnaci:mal \ nacion.11, l.1. cu, ks t'-lán coordinaJa · por
una matnz e mterrelarionad,L. omo con -ccucncia de esta nrganizac1ún
de la .oc1 dad en red, lo. amhio. t¡uc l' generen en alguno de los
le'.11~nto. afectarán a lo d má e, dcc1r qu on int rd p nilienrc: .
\~uru mo . ur ·n nue, as e. rrucruras, forma. &lt;le regulación, producci&lt;'&gt;n
n la. rganiza ione .
·
E. camhién caracr ristica di unti,·a dl la )ohahzac1ón el qu lo
c ntexto o~ogr~fico· sean :obrcpasado y ql1e los .er·s humano· tengan
plena conaen 1a ck ello. L fim,a dt tratado de librt comucio
imernaci nales con su con· cu ·nt ·,' ptrtura ll' errontcrnc'' ,
liberalización d las profe ion . ", la acumulación del capit, 1, de 1:

?

16
4 _mck1:r ,1g. ,rumi:,. _
R1:m :n,1&lt;ih.1I I nrm~. 11w1t:·1mflt1 d1 dúm11.1 c11111ml,m.1 por ro111p,t1111 i11.r
prvjenon11/rs ,11 /,1 l ·d11,,mn11 \11/ nor ti/ la r!t1p Id, /nb,1/i '{t(lr,11. l ni\ l'l"óltb l d~ GuJd.da¡ar.1. pp. l.

46~

�riqueza, asi com &gt; la conc ntr, ci ,n de la oferta. labor, l s en lo P~ s
más de arrollad y la degradación dt'. lo. renir- . n, rurale. en pru.
meno de arr Uad . , n alguno d 1 , principale factor · c.1ue han
propiciad la cr cieme y pcnnaneme °:1gra~~ón en d ámbito
internacional. E un efect im[ rtant d la nugraa n d encu ntro _ ntr
miembro de una gran cli\·er idad de cultura a lo que . t; ha dcnommado
como mulciculturalj. m · e. n ccsaric eñalar, sin cmbarg , que 1
cncuentr muluculturnl en un conte'&lt;- o gl balizado, representa un
p e ncial rie go parn la di,· r id d y la. 1dencida e culturale d bido a la
col nización d · la má &lt;lébile por la rná. fu rt . en términc
económic •.
El pr )p10 el arrollo de l . m dio \ e enología. de
comunicacione hace factible establ cer relacion emrc pers na que ·e
encuentran en di,·er.
paci aun lo má. r mo o. entr sí ya . ea n
tiemp r al,
decir que I mcn aje ·e mitc y e rec~b en u~ ci _mpo
imultán o -comunicación incr 'nica-, como en un tlemp &gt; &lt;l1fend &gt; comunicación a incrónica-. Dt ha. f rma dL comunicacic." n pueden , er
oralc ·, scrit s, visuale. · multimedia, con apoy &gt;c.l I tclé~ no, la [nt rn ~
lo, at 'lite qu no p rmit n el emple de d.!ver. n recur o. ce mo ·l
corr o lectr 'nico, lo. foros l di cus1 · n, los alone Je c O\ er. aci m
(chat ), hipertexto ) , id conf rencia p &gt;r citar . c'&gt;l&lt;&gt; algunas de dios.
La ruptura d la barrera. spaciotemporal . pu tk rnlund.u n alj..,runn.
beneficio, c m &gt; el po. ibilitar el ncuemrc nuc persona. 1 grupo
di, r. ) cul uralmentc y pucd n prom Y r ·1etiru&lt;l
de re.¡ te ~
c m·i\'encia armónica entre lo mismo:, aun4ue conllern el ya c1 a&lt;l &gt;
rie go d la trnn.culruración.

La o iedad del cono imiento
Este nue,o e ·radio his ónco en gut. v1, 11110.., ha rectbiJo ,fü ersa
den m.inacion · ·: !llodemidad, j&gt;tJslt1/0dmudad ~ reciemem ntc: &lt; mienza a
d fioír ·de com .mrit&gt;dt1d di la i1¡for111arió11 1' Sflaedad rM ro11M1111e11l0. J.o
ci ·ntifico,
cial . afim1an que d siglo X, ·¡
erá conocid
fundamemalmcmc e mo el igl de I in(mmacinn. bta &lt;lesign, c1ún
hac refer 11 ia a la. tran. forma ion s -en lo. p. í. ~.., . ltament
de arroll, do.-, d la· e. tru turas cconómic, s ~ l s pr ce. os ele
pr ducci 'n, de la forma. de organizac1óo ) de reLKiún s &gt; 1al, a, í cmn
d · las forma. ) lo patrones d v1Ja ~ cultura, que sc.. Jcbcn a di, cr. o

fa t re
rdialmeme al grao d rr llo alcanzad p &gt;r b
tecn logía d la comunicación y de la infonnación.
La
i dad d la Información ( I) e una etapa po tecior a la
oci d &lt;l indu tria!, n lla I principal factor económico e la
inf _m,a 1~ n, e ta ic.lea d una . c1 dad de la mformación proYien d
Japon ·s 1mp rtant eñalar amb1én qu oci dad d la Información e
un concepto flexible ) en ernluci · n. _-\h ra bi n
. t. blece una
di tinción ~Lr la ·o iedad de 1a infi rmaci ' n y la d ·1 c n cimi nto ( • ),
-que . ·e e uma un e ' tadi&lt; má avanzado-, en l ntidc n c.¡ue e
con 1dera que má all-í. del Yal r intrín eco a la iof rmación . ncu mra
el valor del conocimiento como producto d la acci · n humana
inteli ·me obre la mi rna, a í e pretend tran itar de la ci dad de la
información a la d 1 on cimi nto.
Algun autore 5 n relación con la ociedad del c n cimicnt
re ·alean la capacidad humana d cr . r ce nacimiento (J1oos), cmre ello
c~be citar al filó ofi Th illard d
hardin, quien al r ferir al e pacio
vital _cr ad p r el p ·n. ami ntc , e. d cir al ámbit d la cultura -al 9ue
conab c_ ~o una atmó fera de pen, amiemo c ne nci nCI, propia- la
fera e p1mual, la denomina noosfera. Bajo e ta mi ma con ideración , en
r lación e n d e tadu actu, 1 d desarrollo de la cullura ,. 1, forma· de
rganización . ocia! y pr du tiva, e de,üma a nu ·tr~ época como
n~ cultura ) . e resalta la exi t ncia de comunidad • noo r · pica, nenrada a &lt;l a rollar pr
os generad res de c n cimiento-. Por u
parte Iuri L&lt; tman, un de los principal . r pre. encante. de la ...,, cuela
mi6t:1ca de 1 Cultura, d igna a dicha atm · sfera ignific, u, a en l. gue
la cultura se r a y e recr ·a p rmancntement mcdi,wtc intcracci ne
dinfünica como semiosferi.
_. ¡ tra. fon&lt;l fiJo, ófico n que se :u tenta la , ocieda&lt;l &lt;le!
e nocimiento: c n i ~. fundamenta.lmen e en la re is acerca de que 1
t1?pl _d la mfon~ac1on y I con cimiento com rnriabl . d I p der le
bnndanan
]
. . un entoque minentemente d mocrá ico , n tam
cono 1~~nto no e agota . ino que . auto • timul, y r quier para u
producaon } con t1m recr aci 'n, d un ambi me d cr aúYida&lt;l d
lib rtad, contt, rio a la bur &gt;cracia y al autoritati. me n el j rcicio del
' ...,ácz \'Jeas, Fcrn~ndo .... oci1edad d1. l.i infmm:1 ion, comunidades noorrop1ca.i, m&gt;&lt;Ht:cnoloda",
en Rrmt,, lbtnw11 nr,1~11tf, Ll11ra&lt;1ti11. Oíl. _ umero 1 1epucinbre- D1c1cmlm. 20111. .\luaogrilirn:
La, nc1cd:id d~ l. !nlormacion.
·
6 Lotm:in, 1un, / .,_, 1e1111nljrrt1,

469

�p der. Otra premisa empleada como argumenro en fa-wr del papel
democrarizador d la ociedad d 1 c nocimi nto C5 que a diferencia de
otro factore d pod r la distribución del conocuruento es más
igualitaria en la m elida en que pobre y rico '·ci nen la mi ma capacidad
para recibirl " y qu mientra mayor acceso a la infnrmao ' n cngan las
pcr ona , má sabia y rica
tornarán. ~e concib al desarrollo de lo.
países y d _u ci~dadano , com un crecimiento ba. ad en el
conocimient y
p tula que la ociedad d l conocimiento e
ustentaóa en estructura
organizacionaJc
borizonu;lc , más
dern crática , flexible. y participativa , cuya functon cría la de
intercambiar y g nerar nuev apr ndizaie y conocimien o. aplicad s a
la re. olución de problema .
~e afuma que la sociedad del conocimicnt &gt; no e. un tin en si
mi. ma sino un medio para alcanzar una meior calidad de ,·ida para lo.
ere humano a que el d :arrollo ele este cipo de organización ocia\
debe procurar 1 bien y el progre humano lo que consótuye el criterio
' rico que la guía. La
E O propone impul ar a la 1 como una
estrategia para incorporar a toda las per ona , principalmente a lo.
ectore'- menos favorecido al u o de la TI que c. una realidad
generada por la reYoluci 'n digital, e ce interés ha ido denominado como
e-inc/11sió11 qu bu ca el acceso a la tecnología. y ·u ad cuación a la,
oece.idade de los ectorcs m nos fa,·orecido, . A inú ·mo c;e pr tendc
impul ar el aprendizaje a istido por computadora o c-learning, cuyo
fines on 1 d arrollo de la. capacidad que permittn el acceso a 1a
información a traYé. de nueYo in. trumento. tecnologico , (TIC) ~ el
d sarr llo d propuc. ta. de formación ~ actualización - en este ambito-,
para lo profesionale &lt;l la diYersa. áreas &lt;le! conocimiento.
•1 uso de las Tecnología Informáticas ) d C murucacionc.
(fl
en todos lo. proc o. de todos los ámbito: de la realidad
cotidiana: ec nómica ocial política y cultural, ha dado lugar a la SI,
también conocida com J ociedad Red qu
el rermino , cuñado por
[anuel astells, al coo, idcrar que r das la. actiY1dades de nu ·- ra Y1da
cotidiana están ya emr laz, da · o interrelacionada .. 1:n la c;ocicdad red,
debid a la interdependencia l~ transfom1acion ·s que se han ge. t do n
lo pah:s d arrollado , afectan al re ·to Je lo. paí c. , aunque d manera
a imétrica. De la mi ma manera al interi r d , lo. propi s paí. s las
relacione.
e
ncuentrnn articulada. en sistema: e influida s
a. irnétricameote.
470

En la oticdad de la información. los "er humanos estamos
recibiend con tantemente int rmación a tra,· · d cÜYerso. medio . Lo
medio masirns de comunicación y la tecnología infonnárica posibilitan
el acce o a gran cantidad de int rma ión proYeniente de cü,,er a, fuentes
y e pacio , podemos presenciar la noticias n el prcci o m mento en
que e e tán ge ando, acceder a biblioteca \' banco de información
perteneciente a di ersa in ti uciones y orgaci ·mos internad nale. , lo
que con. tiruye un importante recur o para la inve tigación \' la
generaci ' n d conocimienr p ro al mil ~no riempo determina , una
saturación de información mulcimcdia \' la necesidad de establ ccr
crüerio~ d~ . elección y Yaluación de l~ misma. De igual forma la
comurucac1one. . e e tableccn mecliamc una red telemática -com la
lntern t- , lo que d t rmina la importancia de e tabl cer área de
informaci ' n común o e. ¡ acios específico para compartir información,
generand a. í "comunidade \'ÍrtuaJ s."
. . La información se ha convertido en la materia prima de la
act:n1dades económica política y ocial y al mismo tiempo e toma una
mercancía gu por tanto atrm·íe. a pr ce os de producción y
c mercialización. En la nu rn economía o conomía informacional, 0 ~
los flujo electrónico de información la materia prima del conocimiento
Y la in~m ación a í en d capitalis1110 digital, el desarroUo tecnoló!s1c e
concebido c mo un factor determinante del progres , lo mi mo que una
con ecuencia del mism ).
Otra carnet rísticas de la , e ciedad &lt;l la información on: el
~recimiento de los empleos dedicados al pr ce amient de la
Jnformación, así e m el urgimiento de nuc\'as profe iooe e pecíficas
pa~a la. atención de la, nu va necesidad y probkmas sociales. la
exige?c1a de preparar y reconYertir la formación y capacitación de lo
raba¡adores de acuerd con las mi ma. , la migración perman nte r 11
co~stante au~enco de grnnd s rna, as de población que bu. can ~ jor
c~dad _de VIda r acce o a la fuente de trabajo conc ntrada
pnmord1~ me en 1 . paí e de; arr liado . La e trucrura ocupacional
de lo, ~a1s s de arrollados se ha transformado, irv,m com ejemplo la~
tadL ttca .d 1990 en qu en Japón el 33.4º/ci, mientra, que n lo
csta~os Urudo , 1 48.3°/ci d los empleos correspondían a profe iones
r lac1onada ' cfüectament , c m el man jo el
información

�( e munjcacit n •s, finanza . cguro ) ·en icios) . En la I las te no! ,:iia
mformáu as, d · omunicacione e ncuc..ncran , mpli. m ntt. e'\tendida
en t do lo. ,esp ci . ~ acri, i&lt;ladc de la , i&lt;la ce ,&lt;liana. DL" e rn manera
lo J.mbttc · con · mice , e m r 1 1, luc. u,
. ncial , cultural, enrre
rrn s en u mrnn mediado · por la utiliza tcln de e t , recur o lo que
ha d t rminado nuc, a fom1, . &lt;lt. r la i · n :&lt; ci,t.l, camhi en todo lo ·
ami tto
y dim nsione
hum. na ,
onúmica , "º i cultural . ,
tran fe rma· inn · organiz cionak ·, n la ducación y en l. , ida otidiana
n g ·ncral- , • lguna. d l.1. uaks t. con. titu) n como , ·maja .
rni n r . que f)tra. cn de. '" ·m. ja.. 1nclu. l ht conc pcione · c:p,1cio1emp 1ralc. :--e han mo&lt;lifi ado afe ·tanclo la pn p1a ltml'ns1ón e ·i. ten ial.
n. e.le la. tran ·formac1om:. undamcnt, k · ha sido la
r d, be r. Cl&lt;. n &lt;le la 1dcncid:1d ocia! a p. rur dd igl" . ' . · , com &gt;
con · cucn in principalmente.. d la di, i ·i &gt;n y c~pcc1ali/.a ton dd r, b.1jo
com nzú a d :-,arr llar: , una m,1yor indi, 1duahza ion, tt..ndencia qut. . c..
fortale e • ctuaJmcnt al dar la pnm. cía al mdt\idun por encima de la
c h.: ri, id, d,, unad a ello la idenúdad . e torna d1fic1l de on utu1r par,1
uj to. ya yuc . e con. tru~c a partir Je la r ·la 1011 t.n red con lo
derná no en forma din.: ct, ) ante un. plurali&lt;lad &lt;le n¡ cmnl· , , alores
r •lari n.- y en pcrm. t1Lnte tran formación, :11 1111 mo tiempo que . e han
d bilicaJo los , alore uni, r ale , ab olmo .. Dl: b1do ,l l)Ut.: ne ro lo lo
: r •s human &gt; ti nen a ce. o a la tecn&lt; 1,~ía ~ mucho otro la r ·chazan,
la on ruc 1ón dt. ht iJ1..:ncidad se. Jifi ult'l par.t ciato gru¡ 1 • t cctorc
ocial ·. .
De igual forma, s • h, r ·ado una mayor brc ha c.;ntr
g ·n racic n · ya 9uc la adultas han tdo alfabetizad., LO la cultura
in1prc., m1cntra, que la j{l\cn ·. lo h, n sido ,l tra,c. de multtmcd1a, In
cual ha gencra&lt;lo para hgm,1· ) o. mm i H &gt;ne d1n:r~t:nt s. Por supur.: to,
n ·] di eño ) l.1 op ·r CH&gt;n J la prnt lll:srn. Ld un1hw, ·. t'undarnent. 1
c msi&lt;l ·rar toda: · ta. nueva: cir un:tanc1 ,1 a c.1ue no hum,. ráeric.ln.
La ' r: ' ,O eñalo preüam ·ntt. .1 Li reaJ 17a H&gt;n de J.1 Pnmtr,l
,umbrc .\lundi,tl obre ,' o , ,dad el· 1: Informa ·1&lt;&gt;n (20112) la impnrt,incia
de 9uL r.: t.1.
iL&lt;l, d e undam nte ·n lo · 1 ere ho. Hu mano \ por
Lamo cst~ ba. ad, en la ígu ildad, la 1u1;t.ic1,\ o ul , la d1gnid,1d humana ,
promul\ a h ausE je' n de la · ne c1;idadc c. InlL rl' t.' dt lo. di, er:o
grnpo. hurnanm. \dcmá~ . ctialo L)llt. el u. n dc Li, TH L un aporn ;ti
l ltch:1 R:m11',n \

111r1,11:u! lol.md.1

1 r,10 1 co (cour,I.) (l'l'))) p. 1••

l{¡¡,,¡

¡ íalid.lJ ,(111,1/mu m /,: 1111,u(,1 ,i,I JJ

/,,; t:11

lmh.:rnnn,

ck _am llo LCOn( m ~ o, tdu _.ui, o. . o ial \ cultural ~e lo n. dos ht11..1po . .
· '. l:lant~a guc L 1 . la tibie sólc a condicion d logi·ar prc:viamcnt • b
sao. taccmn dt. la. n : · 1dad . ba I a:; ele dt hos grup s ~ a t¡ue Je lo
c nrr.mo · ampli,1rnn la: lm:ch.1 · } de. 1gualdadc · •ncrc Jn c.:r l
sec: re : e' lo . i • e . ati. fac n las ne e idades bá ica. &lt;.:n forma e [UÍtatÍ\.
era p , 1bk el &lt;l • arr Uo tiue e · la meta d la . L
.
L~ · implica íone rn d ámbito &lt;lu ·ati, o dt' la ~ oci dad d •1
&lt; no 1m1cnt s JO di\ &lt;:r&lt;;a, ~ compleja , pe r prin ipi , del id .1 ext 11 0
u. u de la · te: ne logia. mfurm:mc, . y de comumca 1 n '.'., un&lt; JL lo
eh.:c10 . . pnnc1pal
e l.1 tendencia
n r.ípidn ,a en o- • hac1.· Ja
ope_rnct m de propuec; ,1. Juc urn a di. tancü, tanto en el , rnl ito
nac1 n I como rnternacional.
. . 1mi mo .1 cons1&lt;ler&lt; r a L1 t:durnc1 ln come fa tor d d . arrollo
ec &gt;n . nuco ~ .ocia) n lo. pai , , e fortalc e J. po rura r I. m, ,l la
ncce 1&lt;lad de \'1ncula rla lirecrnmente con la a ti idad producti, ,1 , como
JOM.: ·ucn 1a, l.
, pacitacion, In formación J. hornl r la formación
pr fe 1011,11_ cobr, n rd~,, _ncia. I:.I con •pt &gt; d ·forma i&lt;' n por
comp&lt;.:rcn ta. c.. ha n ntu1d ·n un principio educatJ\'o
neta) a L te
~u ' 0 ~omexto. 1 pJant amiento de fondo re itle en 9uL· e te up &gt; de
~o~, CJ n re ¡were ~ p ·m11tc un, , in u.la tón c.lire ta mr lo du ambJto. 1ta&lt;lo • au ·c.nci. 4ue "e había c. rndo cñalando mo un fra a. 0
de la scuda pnmordia.lment · en la. sociedad · apitalistas .
.
~I con epr &gt; &lt;l forma ton b, ·ad.
n comp t nc 1a h,tCL
rd rencta ~l un,1 tr, teg1a cdu aU\ . qu , promuC\ e el ªI rendizajc inLr.:gral
d~ ~onoc1mi nt&lt; . hab1.lJdade,' acnru&lt;l . y procc&lt;limi&lt;.:nto . yuc · .
requieren P• ra r alizar una car ·a · p cífi a, un,1 función lal oral O 1·r ·r
una pr &gt;fe JC n, de 1 &gt;. ualcs e iv,.,
, 1c.l •n ,a. . [_,..",
mpcttncia: :
con• tiiu,• t·n• como
compkjo
&lt;l
tales
1tributc
qu
,
p
.
·
_
,
1.:
1 mttt.n que , ana
a Cll _nc 1ntenn nad:L ocurran en f nna . imult, ne. , toman en
co~.-i_ l~ra ton ,) c mte).to, l. ulturn, así como 1, et..i a. E.· isten di,·cr.as
dehruc1onc
e mp r.:·tt:n 1, , t¡u mcorporan
·
• •
•d
alguno
lt. memo
d1 unun a •I omo o rn· ntcs
• ec1ucatJ, a &lt;¡ue 1a guian,
· ' mencionar
·
· uno
e rdc o~ la corncntt. con:tru ll\ 1st d 1 , pr ndi1ajc, p,tra guardar
coi~~u ' n 1ª e n 1~ pr&lt; ~uc. t:1 füo ó ica dl'. un ocJ lad ·n la c.¡uc Iocr humano. tstan &lt;ledJCado a la ce n trncción d ·1 conc cimiento como
tar ·a ·sencial.

K Cfr.

l

r &lt;.&lt;&gt; 19%.
4 3

�La comp tenci se coocib com &gt; un e ropleja e trucrura de
atribucos nece. ari , para 1 de empeño laboral y/ o prof s10nal ·n
ituaci ne
ecífic. . E una tfüer a e mb10ac1ón &lt;le atribm &gt;.
(c nocimicrn actitudc. , val re y habilidade ·) ) rarea· que e tienen que
de mp ñar
n d terminada
iruaci ne .'
L.1
con epci ne
c n true , 1• ta de competencia r cuperan la xp ciencia } la acci,·idad
p conal: ·'E la e&lt; n trucci 'n de apr ndiz je .igni fical!';os ~ ú□le. ~ara
d d empeñ producú
en una itu, ción r al de uaba¡o que se obt.J~n
de la instruccíon, m ) rambi •n ) en gran m &lt;l1&lt;la
00 • · l a tra_.
mediante el aprendiz, je por C},."Pcri ncia en .1cua iones concreta. l
· ll!n
rra ba10 .
El nf 9u por e mpetencia se int1.:r a en d &lt;l ·., rrnll &gt; Y
eYiden ia &lt;le capacidad cogno citiva , ps1colúgica st:n oriom wrn.: Y
a· ctiva .

-.. ce cipo d f rmac1 ' n cu nta ho) en día, con una ~ra~ :ami&lt;la&lt;l
Je partidari . , per también ha .ido om cicla a 11np 1ta~te. enoca . L s
crític
de la ducación ba~a&lt;la en competenc1ru
rgum ntan
fundam ntalm nte que al . runa pr puc:ca e rrccham ntt: , inculada al.a
pr ducn\1dad, reproduce en la formación la dcsiguald:tt~e. dl' clase : 1~
perpetúa y qu i
enf&lt; ca a la f rmacióo laboral pie~Jl' :u enc1a
humanista y crític -tran formadora. P r u pan , lo-. part1&lt;lanos ck c. te
□p de n.señanza con idcran que com co&lt;la educaci, n, cumpl ·u
encarg ocial, no ob tant pr p n n que si .e J : ~rroll ti~ acuerdl 1 con
) . principio. c.l l con ·cructin m ~ de la ducacton tran. tormadora, la.
comp tcncia. pueden tornars buenas aliada c.l c.1u1en n.:cibe dicha
fr rma i •n al promc, r aprendizaje ·igniticam·o · e intt:grak . .
Me ul i aré t:11 la concep t me. consrructi, tsl.l. de la formación
b, . ada en competencia , u , defensor . argumentan l'l1 términos
g ·nerale · c¡ue la structura de la e&lt; mp •t ncia a~lutin, compkj, " d1:
habili&lt;ladl'. , apaci&lt;ladc , actitude., on &gt;cimientos , , ,time., \ u
pljca ión a situaciones c ncrctas :, acciones c.:lipc.cítica , C\'Íta . _el
d . arrollo fragment::iri&lt; de dichos auibutns : pmp1 ta un, educac1on
1nt gral e int •grn&lt;lora que bnnd, signi firnti, 1Jatl al apr 'n&lt;lizajc.
a imi:m , · &gt;. uencn, la vinculación tcoría/pracuc.1 es dirrcta, relaciún
c.¡u ~e &lt;lificulrn en las fonna rraw ionales d · en. c11anza-aprcndizaje. l
1 \i&lt;l en(. lrr,am1.1C1on lm ·rn,1c10n.il Jd Trnb:1jo. C l TI JU&lt; lR "\n\·.1h,.org
,,, DL ( 1 \&lt;)&lt;)&lt;,) Vid en ( .1 11:llanc•. C . ~rdl.mo,, \n.t Ro~:1. /)i.,,:,, ( 11mml.1rr,m l•,rn m ,w;1f•

f'm/e.&lt;i1J11¡1/rf.

p.

11 l.

4 -l

t,11&lt;1,II

·sgrime e &gt;mn otra , ·nraj~ d ht:cho c.k t¡ue l, formación e oricnt.1 más
hacia_ la. fon Íl)nes -&lt;-lUL son ma. amplia - , n1J se lmm,1 ,11 puesto dt:
traba¡ &gt; ~o~. lo u, 1 e nnc1bt. orno una form,1C1 · n l ·xiblL \ poli\ al nte
que pos1b1lna a los traba1adorc,;; y profesionistas el po&lt;lcr n.:soh-cr
probl ma nue, o \ ·,c.1r prcpamdo para dest:mpenarsL Ln funcione. ,
escenario · &lt;lrft:rrntts con mayor facilidad ) mejore resultados.
·

P~&gt;~ upuc.: 10 canro para la &lt;;Oci dad d l con&lt; rmiento Cl)ffiO para
la formac1 n ba a&lt;la c.n cumpetencias la cubenur, de la enseñanza\ ásica
e un r qur it1, pr ,·iu e ind1. pL"n:ablt , motor dd de. arrollo pcn&gt;□ al ,
por . u1 uesro so iocconomico. &lt;le de ·sr, s tesi•. \ ,l qu · proporcion~
prec1 amcntL la ba. dt compt:tL·naa · c¡ut: 1 contexto actual demanda a
lo
ere humano. com!l pu onas como ciudadano&lt;. \ como
tr bajad&lt;~n: , eútando _.-u ex.el~. ion. 1~- neces,mo puntualizar c.Íue parte
d e ta tormaoon baS1ct1 consiste n la \1 n la llamada .. lfabuizacion
t enológica", e: decir 9ue h escuda ret¡uier
nseñar a us c-tu&lt;lian e d
u o d la TI _ , e, icar la hrn-ha d1 1ital.
_
E.I ideal pcdagó~rn &lt;le la ociedad dd conocimirnco podemu"
rntenrl&lt; d la: comr denc1.1~ ljll • pnonza ,. po. rul.1 come, reyws1ro. de
la pt.:r. onas e.o la o 1edad red, n:. aira de es a manera un pnmcr grupo
de compctl-nc1a. que. pod¡_mos tknomrn, r 1m e rigau, as. l .n t.:. c. ent1do
por encima de poseer informaciún, n:sulta11 fundam male&lt;.: el . 'lbt:r
cli ·tingwr qut: infonnac1011 e· pc:rrin me buscar , c.n dontk ha rlo d
proc . an!ientn y In or~n11ac1on Je la infmma~ion \ por supul.!
la
gen~r~c,on de conci 1m1c.nro ~ acciones a panir &lt;lL· la misma. \nte •l
vcmgino,o ritmo dt: cambio en el conoc1mien o e: ,·.dora má. el
aprendizaje dd u o de métodn., técntc," d in\'C 11 •anón a ·i C!lmo b
adl'.cua~I~ büsc.1u &lt;la \ sclcccion d&lt;: fu ntl's de mformac1ó11 pc.rcineml.' :i la
re olu ion d' prol lema concrlln , &lt;.Jll la acumul.tc1ón , ml'.mon 1 aci&lt;'m
de cnntcnidc,s, \ alur c.1u1: ha ·ido fundamc.nral en la c.·ns&lt;:11.1r17 a &lt;l 1,1
scu la en la .. o tl'dadc 1n&lt;lustrialcs ) que ho) se torna rap1dJ.mencc
obsol to.
\dcmá. dl'l aprt:rH.k-r a ,1pr&lt;.·ndcr -sabn husc.tr información
r
ci,
a,
nctu.1lizad,..." y cm t-1a11&gt; p,ua 1a rl' o Juc1on
•
P
t I&lt;. problem.1 '
co~cr 't -_, se &lt;ll'rn,_mda el aprend&lt;:r ,1 m111,;fcnr ll)s aprcnd1njc. en
for~a tl - 1bk ) poliYalt:nt a nu ·nJs e cen;tnos \ pmhk·mas, en e t&lt;:
scnm.~o pode.mm denominarlas como c.om1xtcnc1a d tran frrcncia 0
tran:tcrencialc . 01ra compl'tcnc1a a. oc,acfa t¡uc.· hal rn de. prnrmw r ·L· e .
ent ne , el prepararse para la inccrtJJumbrt y, ante lo inc ·pcrado, l.
1

t;

�capacidad d hacer una reYi ión el 1, · ideru ) t ori, s con c.¡uc se cuenta
en lugar de tratar d .·plicar y aju tar lo. problema. a lo que tenem • ·.e
decir la p ibilidad &lt;l tran formar nuc ·tr s paradigma . Por lo a~t~nor
cñalamo como una competencia el de: rrollo de 1a plast1c1dad
intel cual.
Las comp t ncia reh i nal . y comurncati\·as on c.1ui:rá la. más
alram me \'alorada n e ta . ciedad ba ada en la::. TI -, pu to qu la
c.lu aci 'n req ·
orm~r a l • ujetos p, ra , ivir en 1, ocicdtl(/ Red. ,\ ·i
la may ria d la
fi rra. 1 borale actualc · priorizan c. te tip &gt; de
coinp e ocia 1.:n su: mpleado . D tal . uerce qu la ap, ciclad de
trabajo n equipo, la actitud partici[ atÍ\':t, el domini de_ la · forma de
comunicaci · n oral, . crita \' multim1.:dia --&lt;l ,minio d · oltwar , na,· ·gar
en la web
te.-. La capacidad d e. tabl cer ad cuada. r lacionc~
im rper ooales y I domin.io d rnrio · idi ma.
on r qu1s1m
indi p n able_ que la · organizacione. ex.igen a u ~mplcad &gt; y e c. ~era
qu la. pr puc tas educativa. las prnmuevan, lo m1 mu que la capacidad
de in racción inLercultural e n re p to a la cfü er i la l, por lo que e
apr cía grandcment • también la potmcialirlt1d del apr ndizajc grupal e
intcrcli ciplinari .
n cuarto tipo d competencia. funcbmcnralc ·cm aquella. 1u
e rientan al de. arrollo de la pc:r onalidad, que . e han designado en
t • rmino. genérico como e rnpetcn i, d c.k arrollo humano, las cualc
e al ran com ncc aria para la. relaci me; . ociah:s, obr la bas de:
la prom ci&lt;' n de la propia ·r nalidad a í itemo entre algunas c.lc la
más imp nanc
1 • uta rnnocimienrc ~ l. confianza en . 1 mi mo la
capacidad d · aprendizaje autónom , la iniciativa, la inteligencia
emocional la urogcsri · n, ,l tirud mprcnded a ) prnacti,·:1.
u vez toda e. LO. gnipcr de competencia. . e encuentran
articulada· en torn . las competencia: cognitirn -&lt;.'O .;ltid11 se11slf-, ya
guc la
cicdad del con, &gt;cimiento d~manc.h1 fundamcntalmL"nt un ser
humano con un alw desam llo c.lt: -,us capacid, de. cogniti ·as que le
pcrmimn a partir de u propia orga111za ión r e trucruración de
e c.¡u ma , la m &gt;d1ticación Je lo nmrno. ~ la continua , plicación Je!
razonamientc lógico a la toma dL" dccis1onc. \ a la n::solucic,n Je
prnbl ma. , mediante la acmud rítica. La ~ ci ,J,td del conocimient
promueve un ujeto ' critico" qm.: ::,e de. cm·ucl•:e ha iendo un
p rmanente u o d su alt:1 apacidad analítico-stnrétic, \ generando

con ·t,ntem nte nuc,·o conocimient a partir de la r
cogruti, a la innova i •n la ran fi r ocia y la iniciaci,a.

He mencí nad tan . · lo alguna d los tipo. de competenda.
rran Y r.al qu e e o.id ran má. imponame en la actualidad I ara la
formación en codo. l s campos d I conocimiento, aunqu podríamos
rnencíonar mucha má y e n id rand qu cada ni 1 d o ñanza,
propue ta formati a r camp d I e n cími nt d manchn . u
campe encia. gen· rica y pro~ . i na!
, p cíf-ica .
partir d ~ ta
nue,·a funciones ocia) de la educación el di eñ curricular e torna
una tar a central n la insti uci n
ducatiya r n la orgaruzac1on ::, y
e e trucrura teruendo como base lo. c ntro de inrer's, la
multidi ciplinarieda la r olución de pr blema la fle~bilidad y la
tran ferencia, la versatilidad la poliYalenci,, la in erculruralidad r el
enfc c1uc im rnacional qu r qui ren caracteriz r toda pr pue. ta
ducativa. e igual f &gt;rma 1 &lt;li ño el pr pu ta ducati,·a rc9ui re
pr cupar e p r lograr la int graci · n d la div r iclad in liminar la
dif rcncia y alcanzar la com·ivencia ciudadana armónica y d muerá 1ca.
"La sociedad informaci nal r qui r una ducación i11t rcultural en
cuanto a I e n cimiento r l val r , a í c m la voluntad el
corregir la de igualdad de la· ituacionc y la op munidade '' 11 •
o · cmas tran versales se conciben como elem nto
gen rad res del conocimiento requieren tomar en con ideración los
perfile
ci culturalc
decir la cara teri ticas, n ce idad s y
demanda de lo diver
tudiant r ·up . oci ultumlc., para l¿
cual lo currícuJa habrán dt: pr m ,, r e paci
itrnerari
para la
ormación personalizada y orienta ione didácticas que garanticen L1na
participación actiYa de todos lo sujete . pedagógico y grupo.
oci cultural . simi ·mo para garantizar la con. trucción d una SI
democrática y e9uitaáYa al inr rior d la nací ne ) en la n:-lacion que
ntr c.:llas se e ta 1 cen
imp rrante la ob ervancia y la f rma 1ón
acord a l&lt;. D r ho
undam ntale 9t1c v Jan por I
valore
e nciale a la xi t ncia humana.
En su a. pect filo. · fico má. puro, la , ociedad del on cim1ent
expre. a divcr o id ales: l de una sociedad gl bal democrática \'
armoruca, I de una educación igualitaria qu conduce a la unidad r aJ
re, peto a la di fer ncias a í e mo al 1 rogr o humano da· el

11

.f'(¡

trucrura ión

1mb m6n, r~nci cu. e1

al. 1~ edl1mmí11 111 rl s,¡!/o

.'&lt;...\ 1. Lor rrlos dd /il/11n1111111rdinlo p. 19.

4~7

�conocimiento. na oci dad reA xiva que constantemente
p1en, a r
cuestiom. todo lo guc le rod a sin dar nada por ci rt El ideal
pedagógico 9u
b za e el d un er humano intelig nte, crítico
ver átil, flexible, fo1mado e in~ rmado, analítico, proactivo, competente
para u de empeño en toda la área el cual desarrolla codo u potencial
intelectual y p rmanece en constante evolución para m jorar, capaz de
comunicar e y convivir respetuosamente con cualquier otro er humano
en un ambiente de colaboración y que con. tantemente e mantiene
gen rancio conocimiento .

Ideal en riesgo, lo riesgo del ideal
Ha ta el 111 m nto he señalado la circunstancias d I contexto
actual y 1 tipo de cr human que en él e esboza como id al, in
embargo r ulta impre cindible analizar que toda propuc ta pedagógica
e enfrenta con situacion de facto que de no tomars n con ideración
se conviert n en grave amenazas a su cumplimiento y por tant para el
desarrollo humano integral, d mocráti e igualitario. En est mi mu
sentido, reflexionemos en I h cho de que lo. ideales on faros c.1ue
orientan el d arrollo educativo mfu no son realidade d•;i.das. D csrn
manera, en un int ntu por n p ·car ele ingenuidad y por promover la
reflexión y la coma de decisionc. pertinentes, señalaré alguno de e to
riesgo que ·e \'i lumbran ante las nuc,Ta circun rancia actuales.
E fundamental recapacitar en el hecho &lt;le que la educación no e
neutra, por canto puede tornar. e un instrumento J dominación y
reproducción d l orden e t.'lblecido a í como de cxclu ión o, ca o
contrario, de tran formación, liberación y de 'arrollo J
las
potencialidade, humana . Bajo las actuale, circunstancias • e mue eran
inaplazable: la reflexión · la conceptualización en turn &gt; a la ociedacl del
conocimiento pr via al diseño de propue. tas educativas e a la
importación de la mismas para su operación. Así en las tarea de
planeación educat.iYa y de di ño ~· op ración curricular, reit ro, e.
n c ario tener en con id ración el contexto que es un fac or n
pcrmanent tran ·formación )ª &lt;-¡uc la educación y por ende lo
aprendizajes, están en tr ch. vinculación con el mi. 1110.
Retomando el ncargo social d la educación, . importante
s ñalar 9u c mo en otras época
convicrt n un elem rno clave
para el acce.o a las oportunidades -b ) cn día-, , ía las tecnologías de

información y de comunicaciones ) en ca o contrario n un lemento de
exclusión. El peli6tro inminente a la educación en la ·ociedad de la
información es que la forma en que se accede, organiza, codifica y
tran mir el conocimiento coincide con la de los grupos privilegiados que
deciden también qué 111formación es relevante por lo que erán esto lo.
qu t ngan tna}ore oportunidacle. educaciva y laborale , g n randa lo
qu
con ce corno l:I ejeclo ,\Jateo en I que ,e da má al c.1u más cien 12,
así lo grupo· pri,Tilegiado on lo grupo e n ctado a la r d r que por
ello ti nen mayor acceso a la información. Al re pecto cabe re altar que
en la tapa acru,11 d I cl&lt;.:.arrollo capitali ta, l fecto más gra,,e no
con i te ·n la explotación, ino n la exclu ión, ya que grande masas de
la población mundial que no úencn ,1cce o a ésta· TI , on marginada
de la portuniJad de ganarse la vida y de toda tra po ibilidad d
actividad dentro dL e tL tipo e.le sociedad, de est man ra
encuentran
excluidos.
En cducac10n esta dualización, · concreta en el hecho de que la
sociedad de la infonnación prioriza el dominio de ciertas habilidade .
La personas que no po een la. competencias para crear y tratar la
información o aquellos conocimiento que valora la red quedan
excluido . 'e va caractenzando una sociedad en la qu la educación, al
proporcionar el acce o a los m dio de información y de producción, s
convi rte en un elemento clave que dota de oportunidade o agudiza
itua ione de e:clu. 1ón1' .
'"'ntre alguno de los p ligro,, n relaci, n con el contexto n
materia económica cabe resaltar la política que buscan incorporar a
nu tro país a los mercados mundiale. y tornarlo má e mpetiri,,o en
mat tia de productiYidad. En mat ria 'ocia] es importante ·cñ,1lar el
urgimiento de nuevos proceso. ) . tructura qu e ori ntan hacia la
conformación &lt;le una ,cicdad má mod ma r urbana pero al mi m
ti mpo per ist n di,·cr. os scc ore· social s e indi ic.lu
n l país que
están marginados de los beneficio conómico . Hemos mencionado ya,
cómo las nucns e tructura - ec nómica
stán generando
transfonnaciones radicales n la estructura
ciales y política y por lo
tanto en el ámbito cultural.
El concepto de ciudadano en la nueva economía e tran, orma
para pa ar a ser concebido como un mero cliente o usuario, lo que
12
11

Merton 19"17.
lmbcrnéin, Francisco.

op át. p-16.

479

�up ne la imp rcancia d 1 e n umid r p r ncima d la n a · n d
per na; e ta c ncepci · n del ciudadano c m con uJTI1d r det muna
que la deci ion
crán D macla p r I grup
con capaadad
con, mica I qu implica el fen · men d la exclu ión de aquellas
p r na ) grup qut: car c n d Ja p ibilidad de nerar u. pr pio
recur o e
• ·
y por tant
in capacidad d e n um ·
princi al
de empleado , 1 ancian la muj r lo migraore·
)'
entid e imp nant tamb1 · n ñaJar que l acce o
a la ·
'a y p r cant a la ini rmación cará n r )ación e n l
e ta
· mic d lo
n J qu
amplían las de igu,tld d :
culrur
cial .
La crual
una
econ mía inf rm ci na1 } loba!
caracr ri7ada p r pr funda a im rria. tanc
n eI crcc1011 neo
n la capacidad t enológica ) n la c nd.Jci n
ntr paí
r gi n y aun d mro J una m_j ma ciudad ya qu ·
pr duc una marcada p larizaci · n .ociaJ. \ p ar d gu la cicdad
d la inf rmaci ' n p tcncialmcnr puede beneficiar a e do, 1 . ce r
mu) facribl qu . n anch la brrrho dig,tal en r ilifopolm:s infaricos
ce rn e n ccuen · d la ya xj e nt
el . 1gualdadc. cmr lo
ciL1da
nrr
aí
n I r lau, al acc , u o y p sión de
la. TI
lucí· n d I
ci dade. que mplean t cnol &gt;i!Íru ba , da
n la infi nnaci · n } en la pr ducci · n d conocimicm
ha pu to d
manifi t qu
planc amient
dcm cratizad re
tán
cumpli nd ya qu dicha ociedade
neran . unultán am ne igualdad
y de igualdad hom
n id, d y clifer nciación . on 1 . mo que han
ufrido mar rment tran formaci n : t cnológic• . y produ ti,·a , n lo.
que.: - han 1eoerad mar r d . igualdad .
1 ce o a las tccn I gí. rn má alhí qu el m r acc · o a l.
in fra tructura, ya qu é t. puede tar n rnay &gt;r J m O&lt; r forma
relacionada con l . ab r u ar ·1 equip
. programa ) I r cur
t en J •gic . E
imp rtant qu fa 1.:ducación promu va la
u la ociedad d manda d de t d lo •. ab r com
un imcnt p r d me crac.zar má. su decto .
La ducacion, , demá el f: cilitar ,1 ac
a una formación
b, ada n la adqui. 1ción d
n &gt; imi nto. ha de permitir I d . arr &gt;llo
d la habilidade' ne e aria en la . oci dad d la rnf rmac1é n.
H bilidad • c m l. 1·cc1ón ) l pr e , mi ·nto de la inf lrmación la
aur ne mí , la capa idad para t mar deci I ne , 1 trab j n rup la

íl x.il ilidad ... · n impr ·cinclibk en lo difor1:ore.
: mcr aclo d · trabaj . activida 1• ulrnrak~ y ,·ida

e nr xt
social CO , eneraJ' l 1_
Cn la &lt; ci cla I d l conocimi neo l.
cuela ~ otn . ag nce.
_ c1 hzaJ re · stán i ndo uc tionado. dcb1d a 1a transformacionc.
e c1 culturale. ~
nomic, .
la. yue par c n n d, r re. pu ·ca. ~,
funJam ·ntal yue b in ·u ucione. e lucaci,, h ~ altamentt uc u n.: fa
c.:n .-u ncc ·- idad de ubsi ·t ·ncia, modifiquen h compr ru iém de u. in •
, funci nes, t¡ue
torn n c. paci · d a s d m 1 ráti o y aprendiza¡e
del u. de 1 . TI ~ ~ pnmord,aJmen e t¡uc pr muevan un formacion
cnrico-rd1e ·fra
mo pnnc1pi fundamental para una permalll.ntc
n:risic' n de.: su I r pi &gt; fine" Je . u. logro , de la ·ircun mncia. n las
cual -. .- d ·m ueh-e. ele la tran · orm, cion • nec • , ria. para garanuzar
la i~,u lcfa&lt;l ncre lo · · re humano ·, el re p to a I D r h &gt; Hu man ).
o derc.:cho fundam nrale , 1 rec&lt; n imi nto ,. la pre crvaci ' n Je la
d1fer n 1a en la unidad la dernocrn ia y la e nn,· naa ciudadana, , lore~
qu h. n fe rmado p rte en 1.11 ck cnda filo ofia de la educación ~ yw.
h&lt; \ má · que nunca re ultan irn:ludibl .
\ 1mi. mo l.
u 1, n:quicn: mant n r e
n con tantl
rransformaci1'rn para &lt;lar re pue l, a l.t. ncc ·. 1Jade hum, na. ant d
ambiantc contt:xt &gt; ,
mo or mzaci6n
nen: ·ano qu ·u
c.: . cructura. e mm ·n · má t1exi le. . horizontal , imerdi. ciplinari ,
imcgral . y mpl ¡. s. L ne es.tri , &lt;.JUC la e u la · con · □ ruya e &gt;mo
una organiza ión en pcrman ·ncc aprendiz, ¡ , eran fr m1; ci &gt;n } ~e aon
de
m cimient '-, l)rbranizarse como un, e ,munidaJ de aprendizaje
nn ulacfa on I r ·:- o de l.1 ciedaJ. hn ·stc mism &gt;sentido, llls lt,- rs:L
10. ucuc1on
·ducatJ\ . n ·ce ·ican coordmar . u · p )ltUca. , log-rnr la
com ergencia
tran.: d . 1 r ·ma comp, tihle · ~ ,l tmtr en forma
ordin.1da para atender las problemáu as educatirn. comunc .
l ..t1 J t'r/21n1rio11 e.Id ~lilem ·!abe rad,1 por 1, ) 1 L- en marzo del
21 )! • plantt:, la ne ·e id, d ele c ·tablt t-r cnt ·ri s e munc parn la
derenmnacion y el 1 !,'TO ck ol j tJ\
, cial · en e 1&gt; p,ti. e · del mund ,
en • po~o de la, TlC. hntre le ¡ nn 1pal oh¡cnv . e c1aJ . a CU\(
1 ir&gt; r ,do lo~ pai •. rcqui ·r n contribuir on la Lrradicacicin del
haml r \ ele la poi r z, extrema brindar &lt;lu a icín bá ic, , t da la
poblacion n el ~ímbit mundial lograr la igualdad e.le gcntr &gt;s. reducir la

1

4 ()

lml mon, 1 r.1nc.:1. ·o, O¡, ( 1/. • p. 1&lt;,.

481

�infamil, luchar eo contra d l IDA
garantiz, r un m dio ambiente us ntabl y f mentar una a ocia ión
munrual en pro d I d . arrollo.
maniiie ta la n c ida&lt;l d
cable r
p lítica. pública· que velen por la equidad en el , ccc. &lt;&gt; a Las TI y lo
ca a. de mortalidad mac rna

b ncficio el la.._;.
Ce mo r 'Sultad de la ''r luci · n tecnológica', n cl ámbito
cultural ·e ha ge. tado t. mbién una rernlución ya qu la. ven..igmo. a Y
con. tante.
rnn:formacioncs en lo
on &gt;eimicnros ci ntífico ,
humaní tico, y en la. , pLicacione tecnológica. han introducido nu , a ·
forma d rcl, ción po. ibilida&lt;lc de cncu ntro entre ~upo. ulrurale.
cfü r~ , ce&lt;.:. , a ma\ e r fu ntcs dt información actualizada ) puntual.
Es car a d la cdu~ ción tambi ··o propiciar e pacio. d encuentro
pluricultural , , en d nde tambi ' n s in-luyan pacio, d com·erg o ia
imerg n racional. 1 nterior e n 1 lerand qu existe hoy en día un
P-ran' brecha enlre g o raci ne. que han ido fi rm, da baj parad..igm, .
diferente \ con diY r o apoyo de recurso ) mé od . i.:&lt;lucariw&gt;s,
a imismo, debido aJ con rant incr memo en la migración.
De cal forma, para que la H logr los objeti ·o · d de arr llo
igu, litaric que postula, requi re en materia educatiYa que se cu_mplan
pr1:viamente c n las u·adicional _ xíg ncia de alfab tizaa · n y
formación bá ica, qu . on requi.itos para la ce mprensión y el u. o de
diY ·r. recur o ~ proccd..imicntos ce municatiYn . La fom1ación bá ica
r quiere incluir la capa ttación para el u, o Je las Tl ~, cvitan&lt;lo d e ·ca
manera que ~ c nYiertan en in trumenros d xclu ión ~ . lcanc n 1 ·
ben licio &lt;.¡ll la \'J plant a. La int gración de la Tl · en 1 . procc. o
formati, o. con:tiruye un rccur 1 didáctico de gran imp nancia que
mejora la cal..i lad d lo. pr ce , y enriqu ce los cnnteníd
) t¡u
p rmít n compartir información) alcanzar a grupo x luidos. a i orne
fe rral cr la formación docente.
,\1 haber e ce m·ertid la infon11ación n el princip, 1 factc r
económico deYiene también en un fac10r de p der por llo en la
oci dad de la información en la noo. fcra, a traY ' de L t enología
LOfonnática y comun..icacional e conc otra también ·! p&lt; d r, itemc&gt;s al
re ·pecto, ad~má. del . p ctn relati,· &gt; al acc . o , dicha. enología , la
pérdida de p1fracida&lt;l \ l aumente del control bre los ind..i,·iduo. 9u
up( n el contar en la r d c n grandes banco el inform, ci · n
confidcn ial. La e ucla, para fnnn r al :uj l l gc.:n rac.lor d ,
conocimi ntos, habr' d' pr m vtr pn c os de c n lrucción del

con cimiente tant incfü idual como colectiYo , j como el d .·arrollo
de l. s capacidad cognitiva , p r lo que habrá de mod..ificar ·u propia
rgaruzación c ne pcione. d la en. eñanza ) el aprendiz, je, m · t do, )
. rrategia didáctico. . orno afirma 'a tells, el nu YO apr ndizajc e rá
&lt; n mado hacia el clesarr U d la capacidad cducati\ a que permiLC
trnn formar la inf rmación en conocimiento , ·I e nocimi nt en
accion 15•
•
Edgar t-Iorin en u ti.:xto l..os siete saberes. a&lt;lüerr la importancia
de ~ue la cducaci{ n promueva el rccooocirni ·nto de que n toda
comunicac1on r tran. mi:ión &lt;le ínform, ci · n participan factore extrañ&lt; s
mídos y &lt;ft en la produccic' n d I c &gt;no imient&lt; inten-it:ne I factor
ubjcti,,o ) a que se de. arrolla la traducrn' 11 \' rcconsu-ucc1 ' n d la
información, qu onducc a una int rpretacióa' p r onal. Todos e tu ·
asp r &gt;. en su totalidad pue&lt;l n conducir al crn r a la ilu. i6n en I
ntido e una sol ree timaciún tld mJ mo.
La gran livcr idad d&lt;: opo mes en 1 nda cotidiana e tá
generando una gran incertidumhrc gue no e: fácilmente re. olubl por I&lt;
ag nte. Je . ociali7.aci · n. La totalidad &lt;l ou st.ra · actIYidade \" re!, cic n .
coci&lt;lünas ·e enw ntra media.tt por la tccn I &gt;gía. • ca gran ~anLidad d
cambios se ha interpretad&lt; como un, cri i. d lo, fun famem s, de la
v rd, d absoluta r &lt;le lo. , alorcs. \lguno, crítico&lt;: de la modernidad
(po ·tmodcrnn ·) on ·idcran &lt;-JUL' la cri ·i. s deh1da
la au. ·ncia dL
fun&lt;l, menr, s, a la . impo. icionc de un sistema que op ra mediante una
lógica militan ca, e d c1r, con arreglo a fin ~ n a \'alores la cual
impone a los m1embrn. &lt;le la ocieda&lt;l tro. a umcn qui.: 1:1 pérdida le
ya} re · e debe a d t rmin, dos gnipo · ocialc o col cti, . por jemplo
1 je'.)\ en ,, mienrra, c.¡uc otro: i.:stu lioso consideran &lt;.¡u e d b a la
mulliplicida&lt;l de fon nas d , i&lt;la y de pcn amiento ~ por una ma) or
op rrurudad J acceso a b 1nform:1C1Ón por part d ' lo~ liverscn:;
ectore · de la poblacir'1n ~ qul.' pcnnitc11 confrontar ~ e, aluar
infomrn.c10n . , fi rma d , ida ~ di únt,l manera. de hacer 1 . osa. n
con cante ransformac1ón.
J.a &lt;lucac1on en la era po mod ·rna enfrenta a la p ' rd..ida de la
expectath a: de tran formación como producto d.. la au ·cncia d
paradigma , di ·cur o , utopía. , entre. otra. , c&lt; n lo cual . e debilita d
carácter crítict -tran. f rmador d , l. cducac1ón ) la cultura que le . m
1

¡;

,Nc.:U .• \1.muc:I. 2tK II. p. 21c

�intrin e
o c ncordanci, c n la
la inform, c1 · n a r alizar e en do. et, p,.:
cuy s bj ti,·o. · n analizar 11mpact &gt; qu · la ocicda&lt;l de la 111form, ción
e tá r ni nd
br la c munidad internacional ) e tabl e r p, ut par,
el d arroll
qwla□v d
·ta nue,.
rganizaci · n s cial ) I·
contribu i( n d la Tl , 1 dcsarroll &lt;c1ru
onóm1c ) uhural, l.
e uela r qui •r · ce n ·muí , n 1 . pacio J · e nvcrgencia comunitaria
n c nrr int rrador n el c.¡u coníluyan pcr ona y grup qu • n &gt;
e ngan fá il ac o ) qu d m, s d la infr, e tru cura ) L n xión a la
r c.1, pr ¡ rci ne ap, cirn ión
I r I prio ipal capital 1
humano, e p drí e perar un 1mpacto meno · negauvo en l &gt;s paL c.
·ul de n- llad s u car ·cLn c.l\. c. pital finan i ro, má. ne I capital
int 1·ctu l n . nod c. tn to, p &gt;r upuesr
I de .. rrollo del pit, l
intel ·crual que p rm1ta ex¡ et, ti,·a. le de ·arroll • á fundam ma&lt;lo en

la educación.

\s1mi mo d,tda la e. ten i &gt;n de L · nu ·, ,\s ecn I gía · en t&lt; do·

l l. ,· mbit
de la vida ce tiJiana, :e . pera I la \ un pc&gt;L&lt;:ncrn.l
tr,rn fom1ad r que , p yadc c_n la e lucacu· n lo- D r h : Hum,ino. l'I
r · nocimicnt r •_ peto \ pr r. a 10n de la diH~r 1d d L i&lt;lenúdade
cultural· , entn.: tr ·, d '. mb &gt;c.¡uc ·n m ¡on.:, concl1 iones de, ,da en ·1
ámbic l &gt;cal y gl al. Además d fi &gt;rtal cr la in fra trucrura l
pr &gt;mo,·cr h du , i 'n y la c, pacit. c1on u permit, n a toda la
p r ona ·1 ac , e , u u a la. Tl
e indispen. ablc que se e tabl zcan
política públi a así c 01 e mu g1, para . u u. adc uado e tnici civ ,
&lt;le ley t1ue reglamenten t da· 1, s actindad · l.!u · e r alteen n la 1
&lt;cicd, d en r J, tant
en lo ámbito. na ionale. como en d
nal.
Retomando l p p 1 crícico-~ocial de la cducnción en ~u relación
con · e· nu, · cont xt , t¡u1cro con ·lwr · m un.i cit. le Pet ·r \le l..:m:n
que p . lltla L c, cn 1a u· la p d:tgogía ri11ca como espacio para analizar
la rcl, ci ln 'llll&lt;: la ·peri ·nc1 , el C( no imiemo ~ 1 ord ·n . cial a partir
Je un pcr. p ·cti,·a transformadora:
T d I pre ye ro J la p d. ~fa riti a e t,1 J.ingido a im it;tr a
1 &gt;"- e: Ludia.me y a lo prn~·:orc .1 , nalizar la rclac1ún entre u · pr pt, .
c. pcn neta
·olllhan, s, • us prá ti a pccbgúgica de aula, lo.
ce n 1miencc qu producen , 1.1. cfü,p u ionc l de:, ultural · )
·conc'imica d 1 r I n &gt; ial en tYcrn:ral. .. L p ·dagogi m1 a s · o ·upa
l · J.\'udar a lo es udiam · , cu •-;tionar b f rmaci · n
. u.

mt ·rnac1

.¡ -l

subjetividad . en I e nte to de I. . a,•, nzad
., , t- rmarn n capitali ·tao;
n la rnt
nci
,
n
dL
generar
pr:
cu·
d
· ·
. .,
1
.
, ca p a ogica
que can n rac1sr,
no f xi m , nd
homofóbica y t¡u, e tén &lt;lirigida hacia l.
Lrat_1 orma~mn el orden
ial g neral en int r ' Je u~a man r ju. tióa
racial, d genero ~ econc' mic, . '"
·

Bibli

rafia

B \l DLLOT. hri.tian ) E, T \BLI:T, Ro ·r. La bmda capiMulfl .¡• d
\le. ICO, 1gl11 '·x1 ¡1) .
.
e .
• \ 'Tf; LL , .\ 1anud. I .11 cm de l,1 i11/1m11,1dó11: rro110111Ía, mdttlt1d } cultura. /. L.L,
.ro 11d(ld rnl. Bueno:- \1rc'-, bt \lianza, 2UO 1.
( ~() 1'1 R • a1-,r:i-t~•~c, Rcné ( mtolnl r otros. 011slmrcio11 d1 di.r,110.r mnilf/,Jrn
¡,m . ~1~?el1·11r1,1.r ¡11vj1•sto11,~lt•.r 111 Ir, Ldm;1rió11 \'tip1 ,ior fil la l'lap,1 ,¡, iohali-~"dóll.
111, c 1 1&lt;l: d c.k
u.td. la¡ara.
DL \1.B.\, \h ta (comp.) Po.r/111t1dm1id11d I d11rr1cio11. .\lé ·ico, CI '. ( L'
Porru:1 1995.

\ \( -

( )\Jr l.. \(,l lJ \R, Antonio "J.a 1100 . fcr.t y 1 poder d la infornu ¡1¡11 •n
). S comun1Jadi.;. LO n:d.", 1.:11 Rt1Zf111_l'jlllulm,.
urn. r.
l lAB[ R~L\ , !urgen. ( 1111ri111 Témica (()lito idwlogíll. 1999.

1~1B1'._R

l-r:1nc1:co ( uonl..), cr ,ti. L., d11mdrifl m d SÍ"1Q
c&lt;l. Barcelona, G r:10. 1999.
'

.\'\/.

Los rrlos drl

)11/111-0 1111m•t'1t1lo. 1ª

M L \REt ·• P tcr.Prd,~!!,(lflÍ,1 mlim J m/ltm1 rlrprt·d,,dnm. Jl11lítict1.r t!t oposición 11 '"
ra ¡,o.om,t!, m,1. B.trcch 111a, Piado , 1()97.
1 riu,ri".
~Il R'1·c , Ro ben. "[) d ·w ,\l,1rco 1.n la c1··-nc,
· 1 • m'1 u1
~ ·.1.'', n f .11 SfJ 1r,1&lt;w,1
Madnd. \llanz,t, \'ol. 21 lJ"' .

1(

LI

\ Jl

l 1·.. F1dd. \r1m1l1Jgia dt li, Ltl11u1ci1i11 /ntm11/1tm1!.- das ,1lltmr1tira.r d1,

IITl'(Sli¡,m1011 ) {/; /J,,te.

'' Me Lircn, Pttt:r, ¡99-, p. 2"'!1

45

�MORE

, Prudencian . ' scenarios para la educación en I contexto de la
globalización y la postmodernidad." n Aportes. Revista de la Facultad de
conomía, de la BU P. Año VI, número 16.
4

MOR

,

dgar. us Siete saberes neces01ios para la ed11cación del f11t11ro. Barcelona

Paidó , 2001

z LÓPEZ, !&lt;arla, alán ~ ong Lui y Luna Olvera AJberto dit re )
lnnovación. R.efle;;..iones sob,-e la educación s11perior._ niver idad utónoma de _~e o
León. entro de studios sobre la niversidad.
ompetitividad. onterrey u vo León, 2003.

entr

de Innovac1on y

z VACA , Fernando. " ociedad de la información, comunidade
nootrópicas, nootecnología", en Re1·ista lberoc1111l'rica11a de Ed11caáó11. OEI.
úmero 1 / eptiembr - Diciembre 2001. fonográfico: La
ciedad de la

EL FEMINISMO EN LA CIENCIA
Mtra. Artemi ·a Flores E piñola

Información.

TOLEDO P T

lae tra en fetodología de la ciencia p r la
I L,
Candidata al doctorado ea Estudio obre genero
por la niver idad compluten de fadrid.

O Alejandr . Globalización, Estado-1 ación y E pacio
aciales y

aciales. Revista lxtapalapa núm ro 46 Divi i · n de Ciencia
-lxtapalapa.
Humanidades. U

El feminismo: un movimiento ilu trado
www .glocalrevi ta.coro/ glo bes. btm. 2003-09-0 l.

El feminismo, como movimiento social y político urge de la fila de
una corrient de p n ami nt que, aunque inc1p1ente, marcarfa
radicalmente una diferencia en l m do de ver la vida la ociedad en la
época moderna: la ilu tración. l femin.i mo e va gestando a partir d un.
profundo pro e o de reflexión en torno a la re- ignificación de la idea
ilustrada de igualdad.

"El fcrnini11mo e

en principio una conquista ilustrada" 1 esta
idea de ri tina olina no invita a refl xionar en la íntima vinculación
existent entre el mO\i.rn.ienro ilu trado y el moYirniento femini ta. ~ n
primer lugar porgue la conqui ta ilustrada más rel vante d la época era
el racionali m , por el cual
acudía a las fu nte, de la razón humana,
del pensamiento, para alcanzar la verdad d jando d lado al mito la
leyenda, la tradici · n y la autoridad c m fu ntes de saber y 1 gitimación.
La ilu tración atacaba de frente Jo principio tradicional . de la
verdad · el saber y d jaba en claro que la razón debía su tituir . to
1 Petit risti.na i\lulina D1alértim femi11úla dt• la J/11slrado11. Barcdona: J\nthropus, en coc&lt;lic1un con
la Dirección encral de la Mujer de la CM,I. p. 20. 1994.

486

47

�pnncipio. arcaico. . l fi mini mo d b a la ilu cración prcci am nte la
bandera cl la raz 'n, p r la cual
podían rei,~indicar las n cion d
igualdad ntr I s
·os frente..: a los pnnc1p1 . bi logicistas
tradici nalista r d cult al pasa lo c¡ue &lt;laban fuerza , la idea ya bien
con alidada d la inferí ridad y upeditaci · n de la mujer al yarón.
a idea d iº1lald, d e , n la ilu trnci 'n, uno d lo pilare n lo.
qu de can a la rganización · cial y lo. &lt;l rech del ciudadano Gunt a
la ]jb rtad ~' la raternidad) 1 re uperar la tradición griega . obr lo
a ·p ero igualita-ri, la ilustraci ·in tran fiere e a característica al mundo
polírico, al de u ma: r interé. n e momento. A e te re p c o meLia
Valcárc I indica:

inocente salió el terror" 4 •
.
l-&lt;:&gt; _anc rior b, lleYado a generar profun&lt;la enoca con re ·pecto a
la Llu:itrac1on r su v rdadero b ncficio hacia la humanidad n o-encral.
Efec \_.amente por un la&lt;l ofr ció alcemaÓYa, ideológicas de igualdad
pero por el otro limitab, esa igualdaJ al mundo de l . ,,aronc y om tía
a la naturaleza , la má ab oluta dominación por la técnica \' 1, c1cnc1a
po iti,i a .
·
..l~ il_u aa ión dcsaH·, un aLna en Europa cuyo de tl!lo final es el
~utaJ10... .. ta criuca, la má. nomblc, c. la re 1· que hace a la ilustración
respnnsabl de abnr la caja del pD. ittn mo, d Je encantar, por
upu_._to, el 1~umlo en un m1nimieato . in retorno, que lo!,'T&lt;Í &lt;lesatar el
do~m10 tccr~tco de \a naturaleza hacia uhjcti\·O. aún d sconoc1do. , pero

e Lraduce, pue :i igualdad e\ término gnego I nomta, iguald11d enm:
los ciudadano, e ta vez respecto de \as leyes, \ &gt; 9ul.' m coloca en el

no 11npren,1ble~. , o imprevisibles por t1uc este domini , técnico irá

siempre alfado a cmas cada vez más altas d barbarie social. bs, la t~, i. de
la L cuela d..: hank un. Puede 9uc algún día Ucgucmo. a la . ..: m:\la .. La
snc1cJad 9uc In lngrt• sera repugnante. \l¡,runa de quiciada mezcla de
1\letrópoL~, El .\lundo hliz y 198-l-' .

e nrexto dirccc:unemc pnücico~.

P ro e ta im.1aldad no e. una igualdad para tod
ya 9ue d
ooc pto &lt;le i nomía implica la exclu. ión la ·eparación entre lo qu
n igual
ntr . í y I que n lo . on, Am lia akárc I explica:
... l:i i onomfa tiene J.e particul.1r que también funcion:i sobre 111
ch:mcmo exdwdo ', ·mn un otro, ll s nm , lo. que no son c1udad:tnos
los ,-tranjcros la mujere. , lo es lani:,. Los isiinnmo., los 9u · e
r ·conocen iguales entre s1, aplican cnrrc dio. un princ1pt0 d ·
cquipn\cncia que megan al resto...

'e mo r sulta cvid m , l, utilizaci · n d
ncepto &lt;l i nomta
para la realidad ilu trada fu pr fun&lt;lam nt inju ta e n los e lecÚ\'oS
qu e raban p r definición xcluido de la ciudadanía en vi.rtud de la
pr pía 1 )- I o e po.il l utilizar un pnnc1pt proYt:nience de la
d m era ía griega, de aparee-ida má dl! 2000 añ ant &lt;l qu la
ilustración d . empoh ara u idea , y plicarlo tal ual a un pai n
re,,olu ión r tran t rmaci · n pr funda c.¡ue d . c..:a pr &gt;grc ·ar en l, razón.
Ln 1 munJo grieg &gt; la i,onomin ruocionaba por 9u pem11t1a
imuJtán am m la convi\'cncia de lo · ciu&lt;la&lt;lan
(i rual .) ) d 1&gt;.
escLi.Y (no iguaks). Esta indig-nacion e pu d, apn: iar en 1 :-.igui nte
di.·curso on t da u fuerza y el ridad: "Lo ilustrad s jugare n con la
1de. e &gt;mo si fueran p ·lota. d rada. y d e. iuego aparen em m;
L

nto f mini.ta .urg e m h r dcro Je
que en igln
fTl • e den minó la
en d nd la. fi mini ta. utilizar n el
log l ·, para vindicar cierto criterio.
uni\'l'L alistas como d concepto de ciudadanía.
La a I cripcion, d naclITll mo ·e ,, rían e o la ilu tración
c m en trucci ne ·, a í con • ta misma lógica las muj res reclamarían
el p r qué na er con un exo determinad debía e □. 1d rar. e un h cho
con implicacione direcra. n la . oci dad, como I e taruto de
ciudadanía.
La iu&lt;lad ní " · ría pue · una apue. ta por un mund de u jete
de den.: h s y ne de privilegios un con epro qu bll, ca hacer ab ·rraccic' n
co~tra todo Upo d a I cripcione e. tamcntana. en d nde lo importa.nt
·errnn lo mérit1 i . individuale.· ) no los ad cnptiYo. p r tanto . er , arón
muj r erí a.lg de Ir que . e d beri. hac r ab. tracci( n.
L igualdad que or &gt;rga la c1udadanfa también t ndria que
up ner un derecho igualiLa1io para todo~ lo. individuos de una
c lectividad, c to e lo que reclama ·I feminismo de la ilu tración.

l li tóricam nte l mmimi
es e proyecto cultural y políric
ilu tración el iglo de la. lu e
mism&lt; argum n o ilu:-u-ado el

~ lhitl p. 8.
, /bid. p.S.+.

' \ akárcd \md.i.:i Dd 111iul~ ,1 /,1 ¡~11,1/dnd. Harcduna: ( mic,../bl11sc1fia. p. 17 1 • 1993

' /bid. p. 8
4

~ F.ntendcmo.

c1udatbni~ como ·•ci derecho de rleg1r y sn dcg1d.1 pa.rn la~ in~otucmncs
rcprc~cnrnuva ". \':ucárcel ,\md1J 1 , J111fílm1 dr ln.r 1111,¡trrs. Madnd: Ed1cumcs at..:dr~. p. 21. 199~

49

�LI femmi. mo es una filo. o fía política de La i_gua1Ja&lt;l 9ue sunplcrncme,

orno claro y di. omo on todo lm, principio~ e plantea lo siguiente:
admitida La igualdad emr codo lo . t.-rc hum, n en su procurn de
;1quello que cun. ideran bien s, ¿qué razún ha, para 9ué l:1 mitad de los
ere human i , d coleca\'o completo de la muí re , no renga 1
mismo derecho reconocido. a tale¡; biene. que tieni:' el co\cctl\'O
e impleto de los humano? Esa imerrogación es el origen del pe.nsnm1cmo
feminista ... ~.

Pero una revi.ión t ·órica d de el racionali. mo n&lt; era sufi i nte
para d de arr llo dd femin.i mo como lo corn cem
n la actualidad. La
teo1ía ·e vincul · e n la práctica para dar pa o a un mm·imiento cial
qu r inYindic:uía derech l ícimo de la, mujcre.· cuando el discurs
equip raba a la mujer c o I h mbrc en cuanto a u c ndici · n de
ciudadanía.
Es por eil que ristina [oLina h, ce refer ocia al uncepto de
femini m &gt; e.le.de un doble punto d \'i ta: canto de de la pe pecriYa
t )rica como &lt;l sd un plano práctico y políti o:
pt dt fcJTl.lmsmo c. r." t mado... tn 5U . do ~tnltclos
fundamentales: pnmt.-ro como ''teoría f ·mintst.1" que supone una
re,·isión criuca de la. con Lrucc1onc:~ teóri as que: hablan nhre la
mujer. , . \ egundo, como mov1rrucnm orgamzacln de mujcre dispuesta:
a cambmr. u partí ular. icuactón Je uprc~i6n.

El conc

E. ta idea d l le d · f miru mo e mo leorfa ) e mo ¡ rácrica
\ mlría a tener u aralelo en la r voluci, n fr ne'. a, la cual . itTÍÚ como
cri ·talizad ra y catalizadora de la id . ilu. trad que de. &lt;le hacía má de
L O año. e \ nfan ge. t, ndo en francia am ~ de d r inicio el

mu\'imiento armad .
La ilustraci 'n nm , , imü,m un persp ci\~a cli lécric '' n la
cual la raz 'n universal qu lib raría a rod el género hllmano, no
t&lt; mal a en consideración Je moclu &lt;lir cto a la mujer por qu : "la muj r
L¡ueda fuera d dla c mo aqu 'l
ctor que La· Luces, no quieren
iluminar. 111 "
En . te cntido, vcrno. que d fraca. o d la 1lu. tración e da por
n llevar a la práctic, la ide,. de igualdad para toda l. soci &lt;lad.
conc pt la,· 9u íuodam ntc' ~ t' m &gt;Vimientu i&lt;l ológico y político.
- l/11il.

f-1 mos dicho 9u el fi minismo urge preci amente en

te m mento e.le
reflexión, p ro para ubicar l inicio cid prim r cexto ferruni ·ta en la
h.i. toria d la humanidad existen &lt;lifercnte. punt ,s de \'i. ta.
_ _ _ Cn algunas oca inn . ,
ha intentad&lt; \·er lo · orígeoe del
terrurn mo e~ la :rea ión de obr. s literaria o cicnóhca. de mujere a lo
largo &lt;l~ la _h~ tona_ &lt;l L bwnanidad. Pt:ro e ta bú 9ueda de l s pnmero,
textos tcm1rnsta. m una ubi ación e nt xtual e hi tónca pueden anojar
resul adt no muy pr 1. o..
·e ha tomado ·n oca.ionL. 1ca.o de la obra de ~ri.Lin de Piznn
9~e _, ~' ió a finalc _ del iglo ~ ·rv r princ1pi
el •·v, e - &lt;lecir, ·l p ríe do
111 t~nco denommado renacimicnt . Fue un, pi nera c mo mujer
e cntorn ya que mma la palabra por primera n:z \' u iliza el nominali 1110
de l_a baja edad m clia, en donde &lt;leja claro qu □o- s pu d den o, tar a 1 ,
muierl! · como un I que homogéneo.
.
u obra llamada Cite rle Dtm1e.r, ( 1405) lo que hace
p ner de
mandic_sco gue lo rnl, re. caballerescos no deben ser oh-ida&lt;los y por el
comrano, delK~ rernlorarse y re. ignificar
ya c¡u 1 código de In.
aball ro. e: dtlmder a las mujer , , l c.1u, ap ·la Pizan e. a Lma ética de
la razón.
_ . _ P &gt;r lle n pe d mo. hablar d su obra como el primer rexm
t m1rusta, no basLa con c.¡ue ella e haya atr vido a tomar la palabra por
c1uc no \ 111d1 • ninguna idea de igu,1ldad. ,11a sól menciona cierL
queja el ' algunas mujer s, pero no cut. oona el orden s c.ial ·. t, mental
ni la diYi 1ón ,xual del trabajo.
'
. l:n cambio e pue&lt;lc in cribir en donde podcmo. decir que su
traba¡n e, lo qu' elia ,\more' s d mi ría orne un memorial de agravirn; v
no prcci amcntt como una , mdicaciún f mini. ta. En palabra· &lt;l eli.~.
un m monal de agra, íos e :
... un :enero ,llltl!-,'llO, rLCurru1tl' .1 lo hrgo de la h1~tnria d1.:l p.1mar ado:
p1.:noJ1cam ntL, la. muJt.:rc, t"Xp,1m:n sus qucps ,1rnt lo .1huso, de poder
t¡ut· dan muc~r rn · ncr1ns \':lronc~. drnn. tao&lt;lol.1~ \'crbalmcnr en l:1
liwr.ltura 1111s1ihrina o malrr.1tand11h h.1~1:1 tÍ'lcam ·1111.. 11 ponen tn
cucsnr'm l.i j1:rart1ui•. dL p1 K.kr entre lo g n ro 111 , indican 1:1 igualdad.' r

1~n caml io coml) el primtr tc:,ro \·indicat.i,·o si.: puedL i.:. rnblcccr
~n el . 1glu ~ ~vII con PouLtinc: de: la Barre, fu · un . aCl'rdote l!UL cscribicJ
l1bros sobre teoría femirusta. hra un autor r, cionalista ·eguidor de

p. 91.

n 11n,1 \lolma, )p.Ci1. p. 211
•• Vc:t.e tamhwn .\mdia :1lcirccl f),/ n11uln ,1 /,, ("llald/ld. Op. Cit.
111 1111d.
Pi:11t

490

iI

morm e·,t:11a ·¡1t111p,, t,l

lw11ms111(1.

. h·mim~mo,. :i.1.1drid: LiTi:dr:1. ¡,.56. 199"
Col.

--1-91

�Descarte . u teorí, gira en torn a aplicar la duda m tódica al campo d 1
e n cimienm en no fiarn de la tradici · n, ni de la agrada e criturn ·
en aplicar la . o p cha a la pi tcmologia. P ulaine ú ne una c ne pc1 n
del prejuicio m n raci nali ta qu De. cart , en dond lo que hace e.
exprimir las virtualidade, d l méc d carte iano para l r f rma de la

··._entre mdo lo prejwaos, ningunc hemo podido obs ·rvar 9 ue fuera
ma. apto para nu uo empeño que aquél que e múnmenre e aene
.obr la de igualdad d ambo. exo.... 4

Para. hacer l análi i de la igualdad entre lo exo Poulnin
r curre a la 1gu_aldad d e píriru qu ti n n canto el h mbr , la muj r
e t e la e~enc1a d u peo amient a decir d dia Am ró : ·

co tumbres 1~.
En la época en la que P ulainc: e.cnbía y n::fl xi naba obr la
narnral za igualitaria d 1 exo s g taba un incipiente m &gt;Vimiento
de mujer al qu
le Uamó el pr io.i m . e tratab. d un c njunt &gt;
de mujere acomodada 9u _ reunían para hablar de li ratura, p e ía
arte ~ ciencia . l,a interacción cntr la obra d P ulain y la [ rcci a
no - matiza tanl&lt; la p ici · n radical del prim ro como la compr n ic' n
li.mjrada d la e i. de la igu, ldad por e. t conjunto de muj re. que
cccdian al conocimi nt y di frutaban, con cierta fünitaci n s, de
trabaj . intelectual .
La. muiere. srJn clfas m1 ma. tan con,cnc1d, s ele su desip;u, ldaJ} &lt;le u
incapac1Jad, qu1: no &lt;,lo conrn:nen en , ím1J pan. r la dcpcndc.:nc1a a
la qut: · tfo ometid,1~, smo 111clu creen que é. t..l e funda en l.1
d1feren ia que la nalural za ha cfü,put: ·w ·nm: dla~ ~ lo hombn: . .
Recuerda mu\ buen que cuando ! libro de I Igualdad apm: 1 , . olo la.
prcoo ·a. lo recibieron con cntu. ia:;mo al de ir que les hacía , lguna
jusuc1,i. utro~ le dier n rnlor . obre todo porque halaJ?;:lba -.u rnniJad;
1ero el re. t hablú de él como un. paradt 1a yuc terua má de ~ralant ·ria
qu &lt;l ,crdac.l. .. 1'

'n e ta ref rcocia yemc 1, id a 1uc tenía P ulain . obre t
preci a .'ele ect que u primer libr . obr "La igualdad d 1 ). C'-m,"
(16 73), había creado en el m memo circun. tancial de . u djrnlga ión
entre h. mujer .

Poulain . tabkcc en prim r lugar, la idea de prcjuici &gt; om &gt; una
f m1a di Lor ionada de \ r y onfigurar la r ~da&lt;l ocia!. En . u. análi. is
c n re pccto a t situaci · n de la mujer t, 61 ce que l, &lt;l sigL1aldad que
e cr ía natural en a ép ca en realid, d ol)(;dec a un prejuicio n el cual
participan tant( lo h mbn;s como la pr &gt;pía. mujert: (Yéa-.. la cita

anterior). Poulaine indica:

2 \'l:.-sc umbicn ( d1a \moro,. Op. 01.; \m.-l1a \'Jlc:ín· l. \r.,o ¡ h/1¡.r1,f1ú. \'olm ""lftr I f'l,tlrr.
Ban:do11a: -\nthmpo. \()(JJ
11 Dt la Barre Pnulamc, "De 1'1:xcdh.:nc~ lle, hommc cnnm: l'q.~alirc de, ,cxc,". Cit.1dn 1.:n: C: ·ha
,\moros. lw11podr /0111111.r,1111. Col Fcmm1 mu,. \laclnd: ( :itnlr:1. p. 14-4 l91J

492

?~

El plameamiemo
P ulaine es carte ianam nce ruódo ,. podría
r~ u1;11 e ª. 1: el pre1wc10 relacionado con la de igualdad de 1 ~: cxo e
e ma_ b anad_ } anee mu, ergo, . i p dem) refutarlo (Jerivand ele la
premi a cant:SJ.a.O.ru que 1 . pric no tiene cxo), a ~ rooa I p dremo.
hacer con l do lo · d má. ; • dich de rr , mod
habrem&lt;
comra tad la condicion
de posibili'd d, Oo o• 1o ¡'·ogica
·
mo
pragmaaca~ del programa cartesiano dc.: lucha contra d prcjmcio
ampliado -con connomciones ilustrada .. al ámbito de la praxi soaaJI .

¡nm r aná)j_j·
orno pod mo
b ervar elaram nt
pr p1am n fe mini ta e
l d p o ul am
· , J cu al e ba. a en un
rac1onali m I a tant
fic·1 nte Y por l tant diríamo , ilu erado
(aunc¡ue st ~t r no
pu de con idcrar como ilu. erado).
en e. te
aut
r
d
nde
rna
puede
apr
ciar
el
ri
n
pr
-ilu
tra&lt;l
d
1
e
·
T
d
e 1enu.ru,• mo.
~an
n cuc~ta la h rramj nta ilu trada p r xcelencia: la razón \ al
aplicarla p_a_ra anahzar la _difi r ncia. ncre I
xo. el autor hall g;d a
la c nclu.10~ d~ que e tienen uficiente ba e para dudar de e a \·crdad
~- P r c~n 1gu1 nt para fi rmula~ la idea d c.¡ue n Yirrud d qu
'.°depend1 ntement le) ex e tiene e píritu v el píritu . ) má
1mp rta~t del r human_ '. p r 1 tant h mbr · y rnuj r 11 igu 1 • n
lo t cnc1al, que
qu mb c.¡ b,c11an
.'
. .c.. 1 e. pmtu, d I cual • igu
"'
P rar e 11 pnnc1p10 · fundamental _ d i ualdad \ no d d ¡ u ldad
.
.;,n t • entid Celia Amor &gt;s d fine al femini. m c m • •· ·
tlp~ de p ·n. amient_ n~ p I_, gi o, moral ) p lítico que ti n c· ~;;
refcr me la td a raCJ nalJ ta Jiu trada d igualdad cntr 1 •e. 0 ' 111 •
. J m~~'imienc femini ta e. un proy cto que surge pr ci ·am nte
d_
du traC1?n, come una re puesta a la ituaci • n d opr i6n en t¡ue
n,·ian la mu¡cr y de de , ntaja frent a un rden ocia! e tablecido

U:

!ª

1~

D~ 1 Barre Poulune "De l'égalite de dem. cxcs". En Amnro,

F minismo • :',l,1&lt;lrid Cátedra. p. 124. 19
:: Cllil ,\m ro (199 . Tit,,,p11 di Tcl!/11/llllJ(). Op. ( il p. 124.
elia Amo ( 199 .Tiempo d, Fmr1111Iflto. Op.
p. "U.

c.,,.

49

clia. 'fim,po de

Ft111i111s111f!.

Col.

�cuya e. cructura la mantenían totalmente:: al jada del ab r, del p d r y
d la decision . D r ch y debere · d la mujeres no e an in critos
con igualdad I d lo hombr porque e□ la época con. ideraba que
n eran iguale .
Al continuar con el análi is ru t · ne d l d arr llo del femini mo
o relación a la ilu tración, debcmo. con iderar c m uno d 1
1 m oto má imp nante del mi mo la noci · n que de l, muj r había
e n cruido R u cau. E t aut r con id rado como el fundad r d l
patriarcado m dern 1' x.plica que la diferencia ntre niñ y niña
d erminan • u ducación.
Para r aut r la ducación d la runa d bería d pr pararla
para la abo aci, n, la renuncia y la surni 1ón a 1 . d e de 1
tro.. i
la educación no I aba to, pr babi ment la mujer . ufriría en
fururo para adaptar· a la. in cituci n (particulam1ente I matrim nio)
en las cual debía &lt;l de. ru:r llar u vida. Rou . cau indica:
l .as niñas deb n ~cr acti,·a } diligcnrcs, pero e e no es todo; de de mu)
temprano han de r pr pen a· a aber comen rsc. Esw desn:ncura, en
ca o de que lo ea realmente, e. in eparable de su .ex • } nunca e han
librado de Ua . ino para ponm· inf rruru m.1yor · . O ben ·nmerer e
al dec m durante t da . u ,ida, que e el freno m::í. 5e,· ro y con ram .
E· necc ari , p r tanto. aco tumbrarla. Jesde pequeña a e ta lmutaci · n,
no ea qu de. pué. le. cue t dcma iad caro. 7 o lo que respecta a la
upre ión de c:tpnch &gt;. deb n . Lar di. pue ta a acept, r el des o d lo
dem::í . ·¡, por ejcmpl &gt; h: J;ll ta e rnr iempr trabajando, hay que
impul ar!. s a que lo d jcn d ,. z en cuando. Dcma iada indulgencta la
cm mpc y pervierte con la di ipación, la vanidad y la inc n tanc1a, qu
. on lo· \ i 10. a lo que ·oo m:b propen:a . Para prc,·cnir e t abus &gt;::dcbcmo~ enseñarlas ,rnrc todo, a , ber mantem:rse en l s limite. debido .
La vida de W1, mu¡cr moclc ·ta e reduce. d bi&lt;lo a l das nuc. tra
mst1ruc1nnc. ab. urda , a un perp ruo conflicto con. t~o ITU. ma. Pero c. m
. just, mente porque de . lguna manera deben parúapar n 105
. ufrimicnto. qu . u cxo demorn,tc&lt;&gt; no ha causado 1x.

Rou seau d arre 11' la vi.ión de la mujer c m in ctior al
hombr y c n un r l cial y familiar determinado por el \·ar · n. En u
dá ica no\' la E111ilio, en el capítul
dibuja a una muj r ofía, como
1•

"fr. Cobo Rosa. F1md,111m1/os tlil p,1/narrlld(/ modmw. }tilll ) 11(0/, Rnrw,1111. ol. h:mm1 mos. Madnd.

Các Jr,1. 1995
1~ Ruu .. cau Jcan Jacob (1979). ''D1~cuN1 ~obrt el ungen \ los fundamcntn de l.1 Je 1~a!J. d
entre los hombres". Ciu do en F.rrri/01 dr C o111l1t1lr Tradu ción \ n na. Je • alu u:mo laso.
Madnd . •\lfa¡.ru. r:i. pp. l r -t

49-1

dcarente de cualid de ). ha bilid ade. naturales par e] onoamJento y d
. arroll d roles de la e era pública.
ntra a la mujer en la i· ra
Pl nvafda, n el cuidado d lo hijo la atención a lo traba¡·os domésa·c·o ,.
e &lt; ,rece o mo r t'bil'd
·
J ad el colaborar en el d arrollo del h· mbr~
lib
erando! , 'de la· carga
·
.
' · d m · · tJca
para que
d dique
enteramente a
la\ 1'd a pu'bl tea.
E. eYídent
·
·1
. se con. ideraba
. . qu . la epoca
I u . Lrada, La mu¡cr
1
d
1
t· tab'mcnt d e amb1r pnvad · c n. .ic1 ram
, 1O e a • u ,. z dentro de e te
am llo m_ o lo conc rnicntc ' la nec idad ' . u ·aci .2acc· , L .d·
rou . ·a
&lt;l
•
10n. a 1 ea
. e . ~mana e _que la mujer pertenecía al ámbitc priv, d ,. su
~dt·acwn 1. debena ª) udar para ral decto corre pande a un prej~cio
e tip de. los. tr,
. \ en a1gunos case s 1
. tad • an eriorm ntc [ r p ularn
libr e1e: • 1 l-. L
·a
.
~m1
e con.:;1 ra n parte una conte.· ración a 1, s te j ·de
d 1
1 1 &gt; autor.
&lt; n re . 1 , to a la ic_lca n, turali:ta de Rousscau de c1u•· ¡,,_
di. f. n:nci,1.
" ·
.
exua 1e d et rmma □ ad. cripcione moral
i 7lrn'" ntc
difer
gu m mur
b ill· ·ncmda entre.: hombre. '' ..mu'¡ re. ' en ontramc,• una re pue
r l ,l~te en la ol ra de i\fary \X olL tonccraft, una de la. más imp rtant•:
&lt;l e a ep c,.
"·

°·

. El '.&gt;_rdeo burgué: d la ' poca da a a la muj r . \ a lo. hombr
e p~ 10, d1tcr ~Le. de cción. , nscguía una ju tificaci .' o para c.ue la.
n:3u¡erts
en al :ímbito de k pri,·ado ,, r naba no o I·,tm1□ t 1a
i ¡ ·e redu1c
·
c1uc: ac. arna, ·smo
1 sobr todo el derecho al c·1ercicio pc)l1'a'c°, a los. vare ne •
en e. t
nttt o, L obra de \Y 11 tonccraft fue &lt;lL particular ínter , s.
··.el fcmini me ha t su pr1mcns
.
•
· · r ."tn d1cac10ne.
tt·onca
en roml .
tlL
Jr~
R · l,1 unl\ crsahdad d l.1 r.1z1,n: la obra• Jµ
.. '''la"'
•, ,~
,, o 11 . ronccr:1t1
. ~' mJ1c~cmn tic lo · dcrechr&gt;s d la muwr, puhhcada n 1~92, se
t.: t~trz,1 tn 11 ,t ,lr lo prqu1 111 . ,, iales tk l.1 cp&lt;&gt;e,1, que hurt.1ban a la
mud¡cr llo. dcn:~ho humano. prucl. madu, por la mstauraC1O0 cid nuc, n
nr en lllrgttc. 1'.

.is. ,d \X·c II tonccrafr
' . . se
' ,·in ul·•" ma' a la e. tru tu r,l d e l.
,~ ) al istema d , dommaCJC n (parri, rcadn) 9uc. a una f1l
t··
c¡J·1tlCa. LII
·
'
.
Ola
•• a , io e. mo la . &lt; ·1 Ja&lt;l 1. su '•poca
li
' u tili. ;,;::i b, un d'I cur. o
na.tur~ . ta parn de. nrruar los c.lcrechos de b mujcrc r negársel) ba·
· ,
·
•
' l &gt;
Pnn 1p10
. . . ar,11.1mcnto: &lt;-1uc convernan al " · róo · i\l r -po 11d cr 1as tcs1..
l
natura IS t a: &lt;le Rou · ·cau, la aut r, e. ribió:
oct ·d d

¡q

Pcut

,1 análi

e n . nn.1 \1 " 1m.1

/&gt;
1,1li,l1m ¡11111m1/11 di !.1 i/11,lm mn. ( J/',

495

Ut. p. _ll,

�i... el subli~c
encamo de la mujer, t!gún ll de criben los poeta en la · re, l ·La', e_x1¡.t •
que .·e le sacr1fiquen la verdad ) la . inccmlad, la ,·irrud se c1?~'·1enc
entonce. en una noción relaci\'a, ·in má fundamento que su uulidad. }
e ta urilid, d e· In que los hombre I retenden ¡uzgar arbmariamemc:.
egún su com enicncrn... apelaré al buen enu&lt;lo de ti humaiudad para
·ahcr id obj to de la educación que prepara a la. mujer para que can
c:po a· , irruo ·as r madre sen ·am a parur del emumccimicnto de la
raz6n
la inmoralid:td refinad:1 1 mémdo recomendado en ... (la
duai¿ón de ofía) e~ el que mejor se ha estudiado para lcanza.r
l iego la eXI tencia de ,mudes

aquéllo fin

L

ropiA de un se:,.o...

. :?!•

I ara la autora n realidad de lo que se traca es de analizar y
criticar la p r pectiva d I di cur o que ~vitaba la auténtica igualdad d lus
d rech
ciudadano para l h mbre y I mujer.
n di cm o
ampliamente difundido y argumema&lt;lo en la id as de algun s ilu trndo
de la época ou au Le cke, I,ant, ere.).
P, r, j\farv \'( 11 · onecrafr la educación de la· mujere c. encial
para c.1u . ta
rzan el poder obre ella - m.i mas y ':'antengan una
ind pcnd ncia relativa d lo varone , la au ra md1ca citand a

;i

R u s au:

9ue fav rccí, la e.le igualdad entr h mbr· y mujere . 1· nt, ¡ recur.or
de id a 9u hacían g neral la de. igualdad entre lo genero , fu un
ap y importa.me a todc te e njunt de aut re. du rrado .
orno e verá a e ntinuación en I · ant L'l mujer tiene un conjunto
de caracterísricas 9ue hl hacen clif r nte del hombre y que la prep, r o
para un conjunto de rol·. p cífic y diferenciado,.
La i!u tración tU\' en Kant a un de u, prin 1pales puntal · .
Para este autor, la razón era ·uficient para la compren ión ) el aber. l .a
r, 260 1 lle, ó a consic.lernr que la naturaleza d la difer ocia exu, l mrc
el he mb · · &gt; la mujer e e rre p ndía con un diferencia ntre logén ro . La muj r ra naturalm nt · in · rior y difi rcnr d ·1 h mbre, é. L
último era , uperior y naturah11ente di eren te &lt;le allu 'lla.
Kant analizó la. r lacione . ciale · ntre el hombre ~ la mujer ,
tra,·, · de un razonami nt qu ·en·iría para ju cificar no lamente la
clifer ncia entre ll
. ino también el acce o a lo. role del aber , &lt;l 1
trabaio. La mujc1 ticm: caracteó tica que le ,on naturale ~ que, on
perf ctam nt ifi r ocia! d las del hombre. Mi ntra la mujer y su
in et · on de rd n p1-iY, d , eJ hombre y u rntere:
on &lt;le rd n
común, de orden públic&lt; . 1\ í Kant ·stima qu

Rou 1.-au dice: "Educad a las muj re: como hombn.:. y cuánto más e
parezcan a nu ·. tro sexo, meno p1 dc:r tendrán obr no otros''. Esto c:s
ex,,crnmente In que prercnd, . ~o di:. c yue reng:m p d r , obre lo
hombre , . ino -.obre !las mi ma. 21 •

... el gc:ncro femenino cs msi:nsible a todo lo c:¡ue ca d1:b1:r u nbligac1on.
1~11:i~ hacen algo sólo porque l¡uiercn. 1 el arte con:1ste en hncer 4uc
quit-ran sól 1 lo que i: bueno .. .'' v ma. :idelam die : " ... Lo que el
genero fcmeruno Lienc e, mas 1mpul. o ) corazc'm 4u · carácter. h
orpr ·ndemc 01110 el exo fomemno es towmemc 1mlifrr me al bien
comlln: el ym:, aún cuando nu srnn im, nsibles h. c:ia hi~ pcr. ona~
parucul:lres lJUl conocen. í lo ~can ·n In 9uc coca a la nociún del todo,
que no úcnc para ella. ninguna fuerza; en tamo esto no t:
comprLndidn, lo cual fa1·nn:rc su naniral mclinaciun, a.JSlcn al curso de
los aconcccimicnto , piensan que es absurdo (ICuparsc de algo má l¡ue
de ~u pmp1n prm·echn''.

L ducación como elemento c ntral de la fe rmaciún del r
humano ti n una influencia L talm nte dl!cí.irn en la oncepción idea
que _ tiene &lt;le lo éner , al entender c. co, la amora reclama una
igualdad c mplcta en l cducaci 'n para d m . trar que I s re. ulra&lt;lo
rían iguale. en varan que en mujer :
Luego, déicnno. alcanzar la perf cción corporal pcrm1tié~d~nos ha~cr
d mismo c¡crcicio llUC a los ruño , no . 0111 durante la tnlanc1a, ~mo
uunb1cn n la juYcmud y podremos aber ha ta donde se cxuende h1
up r1ori&lt;lad natuml d l humbn:22•

P ro Rous eau, aunqu influyt:me y c.l tcrminant para la YÍ i &gt;n
d . u época no fue I único qu nutrió con us ideas d discur o i1u. trado
2&lt; 1

\\

ol\ mm·craft 11an· 191r "Vmdic;1cuin de !u, derechos de b mujer•·. riullln cn

f1,111p,, d, {t111iJ1m11tJ. : l.
21 \\ oll~wnc:cr~ft !\lar,

dia Amoró ..
I em1111. mo:;. \l:ulnd. ( .á1c:dra. p..,11.
1 i11d1mrim1 di lo! dtn:d11H d, /,1 11111¡&lt;1: \l,1tlnJ 1·.d. ( .,itcdra. ln,rmuo tk la

_; · Je! todo e, idcme que lo c.¡L1e Kanr ju. tífica e. preci amente la
di · r ncia ntr d hombre ) la muj r, &lt;l ele el punto d Yisra d su.
car, tcrí·tica:, e. n i, 1·. ) &lt;le ·1hí . derivan los &lt;li tinto tipo d role· \
funcion . (publico. ) privado ) e cada s xo. J .a. caracL n uc.:
fem nina. d terminan no ·, 1am ntc su carácter y per. onalidad, también
determinan . us funcione en h1 s cicdad y el rip d, crab, j y cc.lucación

l\lu¡c:r p. 193. 1994

J-....,m Emmanucl "f!lf,ht1d1r1111~t11 11hn d.1.r G,¡,ih/ dt r \'/,1i11m llllfl /.rb,1h,11r11 (Ol1Stn,1rio1Jt! .mlm rl
d, In i&gt;t'llr1 1· /11 ,11/,/1111,)" (Ld. \X 1sd1i.:Jd) :i1..1dn l'O' Po. ml.i 1--.ubiss~ l.u1sa. lr:,Y1 1• }"Jrlln,1.
Madnd: EJ. l lmJ . ) ! loras. p. 1 &lt;N. 19%

!.l

mIfl1111111fn

' /bid. p. 22".

496

497

�al cual pu d n cend r ~ al cual tienen d r cho.
La ilu, traci ' n le ofreció al fenúni m a tra,· ·. de un onjunt de
in trum ot y e trat gia para la reflexión la oportunidad de p der
f rmar un corpu. de c n cimient para intr &lt;lucir e en el debate
ide lógico qu se o- staba.
La ilu tración y us repre ntante centraban u atención n cl
ciudadan ,. u d rech . ,n u definición del hombre m del la id~
ilustrada n~ incluía a la mujer y cuando a ella e ref ría l hacía
aludiend , l r le y funcione 9uc la cied, d ya les había a ignado de
ant mano.

La iruación de de. igualdad ntr muj ce y hombre. n fue tema

a trata por lo ilu erado.. n n l cnti&lt;lo d al!!O qu d b1a . er e,·icado.
uando algún ilu trado
cribió obr las muj re lo hizo para
di~ renciarla má de lo he mbre . La wfcrcncia que en la ' pe a . e
gnm1an ran de caráct r fuodam ntalmente social. La mujer era
ocializada en el b gar para cumplir ce n una misión, la d . er madre.
Toda la influend . . estaban de tinada a la con. rrucción d u
id ntidad a partir d I pap 1 y de tin qu 1 te caría jugar n la so i dad.
u amp de acción ra l dom ·. uco y su lib nad . e ejer ía en el. D
est m d , la socializaci · n de la ni11, condicionaba d d . tino d la mujer
y la ubicaba en u . ici lo qu jusúficaba a . u Yez lo i_nnecesario de una
ap logia d la i uald, d. imultán ament 1,
cialización d 1 , an' n lo
¡ reparaba para u de tin
upar un pu to en el i, tema pr du tiY
y/ ) e roa d &lt;lecisic ne d I E ·tadc , ser ciudadan

El
Dc. d que nue tr, . predeces ras f mini ·ta luchan n pnr
reí, indicar para lt Ja. l. per ·ona. el e me pl&lt;&gt; de ciudadanía, el
femini mo se ubicú como un mm imi nto opu . ro al e cnciali~m .
En este sentido y , unqu · mos mm·imientos d · mujeres hagan
su,·o d término ~ mini t , n realidad, é lo a(.1u ' 1 yuc . wn idera
b ·red r de 1, trndi 1 • n 11u. trada, e. el mm imi nm fcrnini . ta al qu no
r· fcrimo en cst trabajo. P ro reni ndo cn cu nt, que la idea ilu 'trada
de igual !ad terna yue p ·nnear en todo lt ámbito del mi mo mod
com lo hizo la id ' ª d , la c.lívi iérn e.le los cxo .
H, blar &lt;l · xo n &gt;: remit a un a. unto &lt;l · índole bi &gt;lógica ) pnr
rnm
t n m
ue difer nciarlo del ?; ' ner &gt;. -&lt;. l µ; •n ro ·e Ya
49

con tru}t:ndo de modo tal qu cuand na.cerno e nos socializa d
acuerdo a lo gu n det rminada
ci dad
con idcr, que d b er
una niño
un niño. l □ clu ant d na r nue. tr . padre. habrán
pe~ ad n cuál erá nue. ero futur y, qu dep n&lt;li ndo d J x la
: oc1ed, d m~rca una gran distinción d lo qu e csp ra de cada uno. ~sta
idea ha erndo para explicar la divisi ' n • natural ' d 1&gt; r I •n función
de la di ferenci , biológica , qu erian la 1· u ti ficación &lt;l l
·11,r ren ia.
en cuanto , los rol
ciale .
da oci dad define ciertos ,·alore ) norma qu de , cuerdo
c ~ l._ cultura &lt;l t _rm_ii_1ada erán lo gu pr valezcan. El prim r ag nle
oc1aliza&lt;lor es la famtlta y por tanto erá en ella dond a la. niña
1
sucialü:ará d manera di tinta que a lo niños.-~ La fra. can e 'l br de
Beam·oir:
:\.o ·e nace mu1e-r: se llct-,&gt;a a rl . • ingún d tin b1ológico. psiqui o,
econorruco, lldmc la tmag n t¡ue revi e en el s no de la ocicdacl la
hembra human.1 ' 1 •

, En e ta fra e, la ,tutora de me y r um d una ~ rma clara la idea
~el genero, ~on.¡u s par~ muy I ien las diferencia, biológica (que por
supue. to _existen) -~_permite pcn ar en la po ibílidad r ,aJ de que en 1
plan_o &gt;c1a1 s, di.terencia no tienen obligatoriament c.1u traducir e n
detnm nto de alguno de In g · n ,ro .
Debido , qu la. p rsona no d sarrollruno o un medt
: imbóli~~ y fi ico, nuest~a identidad se ya a con~ rmar por medi d la
1meracc1on c n otro nuembr d nu ' tro grupo cial así nu stro"
&lt;le. eos, sentimiento } xpectari,as . erán lo. ,alores que la cultura
srablcce '6 •
l la ta t' te fil mento hemrn, podido ob, en-ar do. idea.
lar_amcnte opu , ta. : la c.¡ue e. tablece 9ue la educación a tra,· ·, d Ja
oc1edad, la e. cuela r la familia cktermma lo r ,1 '- octalc,
rnfigura a
l. ._per:ona ) . u. caracte_ris_ticas de ncro, J la 1d a que e n. i !era c.¡u
cxi. ten la e fcra &lt;lome uca o privada y l:1 pública, la, cuale,
c &gt;rr . pone.len a las di_frrencia : exuale. corre lo. h mi re , y la mujerc&lt;; )
q~ han sic.fo ampliamente m ncionada¡; a raí;,; de !a a □ marcad,
&lt;lih r ·nc1a que CXJst el ·d · la cfü l'-Í • n exual del trabajo, y n ~¡ qu a la
T

f

'◄ c.¡·r. .uv Ruetl. { .,1nnd2 1 Dd \ alk 'I\·rt : a ( 11/l(m 1 \,:,;11,1/uú,J. •\1adrid: nl\T r 1dad
de l..ducacuin a D1 uncia. f"und. c11m l m\ er ·1dJd l .m¡m.:sa. 1&lt;JI) 1
: D~ B e'1UI , Hr 1mont / ./ Sf~11~d" .-1xu. \k 1co. f ondo ,_k lultur:i l .conúm1c. . p.11 196
Cjr. an.- Rued:i L1 nnda r 1 cn:s.i del , .ilk (, ;111m 1 .kw,1/idr1d. Op. Ut. 1991.

499

,lCIIJn:d

�on ignó en la , fera d h priv, d ~ al hombre &lt;l _lo público.
~ :i ten dif r ncia muy marcada· ntre la ac v1dad qu
r alizan la muj r _ ~ la yue realizan lo hombre a cada 'n~r s le ha
asj ad ( ocialmence) r le- en la hi tocia d l: _humamdad. ., ta
.
j rarquizaci · n mue tra qu 1o m,, cu ]mo
. h eg moruccJ ,_, lo femenin
ub rdinado2••
in mbarg
ta gran dicotomía (emr la e·fc.:r [ úbli a " la
privada) no pu de nrcnder e como alg h mog' ne -

muj r ,el

Por ello, pare e nccel-ario tc:ner en claro que_ h J1su~&lt;:3ón -~ubl.icoprivado no es unitaria, 00 compr nde una umca po_s,cll&gt;n s_1no una
farruha compleia de nposiaones, no carentes de , in uhlcion pero
1ampo I muruameme rcdu tibie•!.

Po&lt;lem decir por l taot , qu lo póvado cocí rra la r lacion .
en un e. pací r &lt;lucid , el del h gar, 'º l ual _J , al r . del trabajo
domé rico de I mujer n se le ha dado la r levanaa qu aenc p ra la
pr ducción d bid a la reproducción fi 1ca y . o~ial. Por lo t~t e
imp rtam esta vi ibl di. tinci n d e er~ debido a l_a ·. di_f rente.
maneras en que , n int rpr tada d pend1 ndo _d la d1 aplina Y el
nfoqu t ne el qu
haga u,o para l cstudto. n t momc.:nm
ría útil mencionar la forma n qu a, t •U n) dcfin ~ los d s mund ,
1d lo público, lo pri\atlo:
... un mundc lumino o " reno, nlúsimo que: yo ní . 1qu1cra . ptcho ~ Jd
cual \o único l\U r: e. que e indudablemcnt~ mejor que: el qu~ ·o
habm , tt:ncbro u, ce n u aan isfcra e, s1 me p1rablc por su densidad.
r 'ptando
·n contact •\ .u alcance de
bs
con ~u suel u l·n ,[ que ,. •1,•an·•a
, ,u,
•
,
•
ma gro eras , repuhrflante r ·,ilidaJe ... 1·1 mu~do ~1u pilrn 1111 e:ta
cerradt&gt; uent un nombre: se llama ultura. u. h,1b1mntes on mJo~ ello
J j s :,.o ma:;culino. Ellot-t se llaman sí mismo hombre y humarud_a&lt;l -~
su facultad Je residir tn el mundo de la culcura } de nclim~tarsc en el. 1
le pregunto a uno d
o hombre!-. qut e · In que haci:n d Y todo. ,us
dcma comp,tñeros en ·s mundo me co~tcs1ar,1 t(ll~ mucha . :,sa,·:
libros, cuadro , e tatu.1., ~mfoni;h • p,tracos, tormul:t. Jio e, ... ame e~to.
;trgum •neo tan cooYinc me , mt rcorana rnn do 1hdad y 1lc:ncto. Pi.ro
mt quedaría pcns, ndo no en 13 injusac1.1 m en la arbman:d.'.J Je _e~.
cxclu. mn apli ada a m1 , a mis ompañcrns de cxo y de _mlurturno ...
sino n qu enrone · no ennenJo de nm!!,una •~1anera como es_ lJUc.;
cx 1 ten libn,~ tirm'.1do · pnr muiere , cu:Hlm. pmrados p¡,r mu¡erc~,
~

( /r. \moros Celia. l lfllt/JO d, 1 n11111mm. ( ,¡,. 01. 1&lt;&gt;1r
.
1• .
,-~ Rabom,,,,o
, t· . ora .. publi co ,,n , . do" . 1·.1,, r•••\ 1~c
• ,1 / •-/ J,bal, t l'ln111iJta: Pm•ad11- I 111,/rrr,. Mex1co.
\ .r \rio 9. Volumen 18. octubre. p..l l')IJ8

5O

estatu. ... ¿cómo lograron imroducir su contrabando en fronteras tan
cclosamem · n¡.,rilada. ?... 2''

E ta cica clarifica mej r la vi ión del mund d la cultura qu ·
ubica en e a
~ ra que n &gt; otra , al igual que mucha femini. ta
&lt;lenominamo pública. sta e era la visualiza c m algo ajen a la
muj re. ) al cu • tionar. e Ja pregunta del p r qué hay muiere. 9u
lograr n ingr · ar a ,1Ja i
. upan que a la muj r · no nos jnt re a
crear )' no
n con idera capace de entrar n ella. Par, no. Lras la
e. plicación , pu d d r en función d 9ue, al no er "natural" t, I
exclu ión, xi ·tirán iempre mujere que tran ·gredan la regla·.
on d fi n, m n &lt;le la intr ducción masi,, d la mu¡ere al
m re, &lt;l lab ral, e in.ici, I I ne ) paulatinc r conocimi nr &gt; d la.
funci&lt; n s
la muj r n la .ociedad .r .
riginú
la
u
introducción formal de la mujer en la economía. abe de tacar que 'SGL
incipi nte entraJa d la muj r a la conomía en un piincipio fo ólo ·n
alguna· área , . pecifica. . aquella n la qu la mujer pudiera eguir
~ rol ngando I rol que 1 · corresponde' y por lo Lanto no formaba pan
de muchas ou·a área que parecían Yetadas ha ta entone , como lo
m ncionan:mos má , delante.
La fcra públi qu e la que
le ha a ignado socialmem a1
h mbr · y en b que son la
n mía, la p lítica y la culrura las qu
fonnan parte e el lugar en donde · coman la decisione qu l ermcan
, toda la
d, d n general y 11 van c n igo el po lcr era ccncler a tras
gen racione por que e n ta fer dond . .crib la hi ·toria el · la
hum nidad ) por lo tanto una hi te ria qu ha. ta el m mento ha id(
contada . ólo por lo · hombre · y de lo h mbrc .
La razón y la obj úvjda&lt;l e ract rizan e ta sfera y es p r dio
¡ue las muj ·r · 9uer ·mo ac eder a Ua, pero para ello e n ce ·itan
c&lt; ndicione. Llue le fiworczcan, mientra: · xi ta una &lt;lifcrenci. marcada n
uanco a ducación salud, etc. n · · puede hablar d un desarrollo
humano ólo para unos cuánto , ino que . e Li ne que ] grar que
hombre. y mujere reciban lo mi, mo benefi io .
E t s antcccdeme )! re las d igual la&lt;le ~ Ja con. u1.1cción de
la identidad fo menina como la id nada&lt;l ma. culina, n la que dan pi ,1
que en detcrmjnada ·ituac.ione surjan di, isiones como la divi, ión
sexual d J trabaj que tanto ha ayudado a lo· sist ma: político · y aciales
:!'l Castellanos Ro,ario \frd1t(l/1llll n1 ti 1111J/lflll. Amulogi.J poc11ca prcp. rada por Juhan P:11ley.
:-.léxico: l·ondn de Culrur:i l•conom1ca. p. .283 IIJ 5.

01

�d la acnialidad '.
El trnb, j&lt;
me c. t g ría 1mportam para d anáh í. dL la
onomí, de un ,ci ·d. d
imn duj on I rc,·oluc1ún indu rrial. En
u &gt;rÍtT ne , la rcH&gt;lucíón indust1ial fu un prncc o ec m6mi o }
pr Juctin&gt; d , rr lla I undam ntalmcntc en lnghu rrn ~ con i te en la
m L¡ujnana para la pr &gt;duc i ·m on la con ecuem
1mm&lt;lu ci &gt;n d
tr. m.formaci( n del campe. inado ~ el lr, bajo en lo. tall ·rcs art ·.uul ·s
hacia el obrero asa! ri. Jo.
En lo cal! res arte an l · , prcdomin:mt mente pmpi daJe ·
am1liar . d trabaje • de arrollaba ind1 anc. m ·ntc p &gt;r hombr · ) P &gt;r
mujcrc., p r na mayorc. ~ m •n m::s, la producc1&lt;'&gt;n dcp ·ndí de
cfü •r. s mi mbros de la famih:i ~ no l,}11 ia una d1srinc1on clara cmn: lo.
r les de la p r-on. que particip, ban en unción d, ~ e_. o o etfa&lt;l. . n
la inm &lt;lu ciún J la maquinatia ) la paric1ón tk. las tábrica. la 1tuac10n
cambie'&gt;. Lo. rnUcrcs arte. , naks . e 9u &lt;.Ltr &gt;n , a 10 · ~ ·n l.1 quiebra pe r la
e mp rencia que k pr · nt, an la fábn , o e tran:f &gt;rmM in t:n
f:bri as p ·c.¡ueñ,1 · un la introdu c1ón de maquin, n,. on e tL nueH&gt;
pan rama . rcc rgamzó la pr )Jucción y :e elc:cluo una e tncta
·cpar, c1 n ele fun i mcs emr h &gt;mbrc \ rnujw.: . Lo ,_are m; ) lo.
niñ ).• cudían , la. fábric,. mi ntra · que tn u gran ma\ona las mu1en:s
p rman cían en ·us h , re . Con l. nue,·a di, isi · n . exual del eral , jo en
la re, olución in&lt;lu tnal el • !ario era g. nado por el , arón m1c0Lrn qu la
muj ·r pa &gt; , d ·1 nder ·c númic, en ~nie c.lt: ·._ te.
.
La re, lucion indu ·tnal . aceleró c in el pmc so d · acumula ion
de cap1tak y el d s. rr ,llo de i , cnros r ·cnológic · nuc, o. que
f:l\ un~cían la pro&lt;lucti, i&lt;lad le la m. quinaria ) lo · 1. r ·ma. tk
rr, n ·portac1ón dc h1 ne· y p r ona .
f:I 'iÍ:t •ma apHali. ta por d u.ti sc ha.n &lt;ll\ i&lt;lidn h.., e fcrn \ la
111, ncr:i el · acceder a las n:lac1nnc~ 'iOCtales, h. c1 n cgmdo que la mujcr
&lt;..n arguc Jel traba¡n lrnm: . uc11 \ 1 homl re . L &lt;lcc.\Jc,tsc ,\ l.1
rnanultn ic' n 1 1 hogar d ti· la csf&lt;..ra public1, lowando 1u · 1 hombr
ohtu, ter, un r ·e &gt;no imien o y una rcmt111crnc1on .1 Sll rrnl a¡o fu ra del
ho ,Ir, mJL'ntra:- t¡uc para la ·mu¡&lt;..r ne ,1st · c.;I n.: e no im1Lnto m fa
r mun ·ra I m p ,r u tr, hajo domé 1i o
Ci-t&lt; s rol•.. 1..: p 1fic1 ,.
on in t.1ur.1&lt;l s por la ·ullura
pr ·dornin, nt ,
n ddini ios ¡ or ella mi ma. b. to r ,les
1nscitucirnultz,tn ~ .1.: 11 , an a caho a tra, ~ de la 11 i.ilizaciún ·n el hog.ir

~· nr. (

la vida e 11d1:1na, ya que el rol, e to c.¡ue no. 0 ro. ,. no otra ,
_bsen·amo del papd Jd otro u otra, es decir, aunque rl'ncm &gt;~ &lt;lcfitudo:
Ciertos role.·. la m, ocra &lt;l U ,·arlo a cabo se cumplcr. dL acuerdo con el
rol yuc ob L·n amo J nuc rra madre. nuestro padre. In \ las vcdna
ere., &lt;ll lSia rnanna_siempre rcpro&lt;lucm,o. l'I r JI que Lcncrno, a ta m. 11 ~
en mle'itr, , t&lt;l,1 e.liana.
\

L'll

0

. 1&gt; ll1U) 11111 orra111c connccr d igmfi ado Je! rol lo &lt;.¡ue e en
rcalt&lt;lad
co1nt se dc.:'iarrolla
·
J una
,
•\ •b manera
.
,
, •n 1-, , 1·ua coa·c11ana
le
1
P r nna. 1• 1mpr
&lt;lifi
. nant ·al cr cóm &gt; vi uafüan i.:•11 , -- I&lt; ls ro tes la
cr ncu . la. ~rnnodt:n 1a · para yue podamc ono Lr la manera ~n b
1.¡ue L' forma la 1&lt;lL·nu la&lt;l dt: la · mujeres.
Pero d rnn &gt; imi ·mo J · los rok~ ·s ·olamrnLc d pa n inicial. En
r·)·,1hd,1&lt;l.
· tl'
I on cc:r In
. roles. . prLpara ,\ 11s
' pers nas
· ,1 Jar
, 1.:,¡ r aso ·tgUJCll
im &gt;10. la lf'ln tonnac1on. na ran form. i 'm que no ha de realiza.r-;e
m~&lt;lamlt UL' ·e111n1, dt:s&lt;lL lo falocforrico hacia In gi.nc émrico, •ino
dqando &lt;l • lado ambo: L ·m:mus para incorporar una daci n m ·diáti a
&lt;lifcrcmc:
.. i',lo Sl ru ·d' llp 1.1r u: HrJ:iJ la lú !1 a '1111111; ) u jcr.trlJULl
r• nun 1.ind11
l'll gl.'tllr.tl .,1 c(·nrro al Jcslo &lt;l·· un "nlr&lt;i 1( J
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t xi r,1 d uno 1n1t'. ~ue I Jo • (,1 1mpk- anrt · Jd Joblc. Pi.:n. ar i.:n la
Ju.iltd.t&lt;l t ual c. 1gt· p ·nnanu.:i.:r 1:11 la Jrii.:rtncia. e~ &lt;lt'ctr. 1.:s1:1 cmn: los
Jo • IX n :tr l 11 b tltc nJ:1d m \.jll ·ri.:r \ ol, r a lo m1sm1, m .1 un,l
1&lt;ll'1111JaJ 1mpk-. b1 ron:lcurncía: n.: nunciar a la lr'1g1c:i Jd ccnrm , a l.i
mc1,11l 1·a J l.1 pn 'l'lll'lit p.,ra 11. :ir cnfrt:nrar: a •. r,1 &lt;likrcnct:I
trrcJu thll \.jUt 11t u i.:re b m1x.11uJ. L, mt ttuJ Jr:1 !Tia en dt:cr11, una
c. tmuura pur.m1t111l.' J1tlrtn11.1l en la cu.ti caJ.1 uno d los r1.nmnrn, 110
de.TI\ ,1 dt I orro 1

•\sumim &gt;. , t&lt;mformc a lu pn..,npms fundamcmak· dl'I
femini . mo ilu ·1rad11. lllll' la pa:ona no nacemc, b1ológ1c,unc.:ntt:
pr ·&lt;let ·rrnina&lt;l, a , i, i1 un mi · ·rabi ·c1Jo, pl·ro i: · en ·1 ord •n ocia 1,
~ulmi:al, i&lt;lcolc'igi o \ ·1mholJ o dnnJL . e hallan lo. attumuJt&lt; · dc •. rn
~ ·qwda&lt;lc , 1ue. e han lraduciJo en la pe, ·ici6n d1.· sumí ·iún J • la mujer
~ ~l p, P I drnmnanrc &lt;ld hombre: ~ ·ca-; diferencia 'n la e· mctw·a
1 rar~ui a dt la so ·ic&lt;lad . on las 1.¡ue &lt;lcsl'!nbncan en las m1a ·1,m s dt
cc,nfhcto yut ha~· en la &lt;li\'tr ,l 11n11ucionc. , ociak- . 3:_
La tl'orí.1 Je..· gé1wro 1.: un re ulra&lt;lo Je la hú. yucd.1 t¡uc.· mu ha

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503

!J•"'•

�calm ·nr mn, r } qu; l d .
a qwndo s d cidi , u ar el conc peo d
qu com , ariabl d
disciplinas &lt;l la . Íl:ncia
c_~grup_ac~ ~n n e nuey , u u o en era
ciedad I b' d • _oc1 • ' lr\10 para prcci ar qué ·ra l que I_._:
• 1a tan
n minado
definid
ma ·culín . El g , nero como cat, ría
como l frm run y l
tal •e r fi r a:

mu¡er fcmiru ta h n ·tad realizand pr curand cubrir 1 · , ac1 &gt;
t 'ric _ qu cxi. ten n la
xplica i ne-. del rden ci.-tl e&lt;;iabl ido o
bi n re-d firu n&lt;lo l . r I y [uncíooc.
iale &lt;le la. mujcre: ·n un
mund
r aniza&lt;l p r , arone . •n est
nndo la e, ·o.ría Je géncr&lt;
ap rt un e njunt di.':
ne ·pto y val ra 1onc. 9u o&lt; p •rmit ·n
t&lt;l mi ficar y rgaruzar un e n cunicnt cienúfic qu · -;ol a ulcima ·
fecha se en u otra d . , llad (r &lt;la\ia de m clo umpiént ) por

g ··ner

- la stmboliz, i6n t¡Ul c:iJa cultur.J ..
c. r blccr ndo norma
. . ,
cbbom obr la clifcr ncia . . ual.
.1
)
xptcrau,·as . aal s ol
1
conuucta ·, r In atnhuco J 1 .
·
&gt;re o. papeles, la.
•
. e:
pers nas n funci n d • w, CU&lt;: tpo · l_

mu¡ re.
,\ la muj r ) a l
ha carnet nz, do a cra,·é. u·
la hi. tona p r cualidad i m r pue ta dcnc.r de tu1 ·i ·r ·ma I mario.
que •iempre ·upon una difen.:ncia jerárqmc, . \ connnua 1 '&gt;n p(Jd mo.
, cr e t ·i e m binan d · Yalor . ) car, et ri tic, con la cual .
ha
qu rid marcar la clifi rencia upuestamcnce "natural' c.¡u cxi ·re o una

mu¡ r y un 'ar· n.

Muj re
aruraleza
lnt rior
Infancia

tr

\'ida-mar •ria matt:rntdad

ar ne
Culrura
f~xrcrior
Raz · n/, b ·r_racción
Exi:t n ia
. ujcm
Lo numo
·..-pírini

,ambio
entro &lt;le ta aract n ·n a di otóm1 as po&lt;lcm
ob.·crvar
claram ·ntc ce' m a la mujc
· ha ckfmtd :1 ·mprc n d ·vcncaj,,
ya que . mes vi t, s . ialm
orno uj 'l
iah:. completo · o
in eligen e , sm que ·icmpre
n rdacmna on ·1 mundo ub¡ ·tin,.
•:r no. rcm1r • a qu, no pre untemos por ¡ué la &lt;lifer ncrn
; ual ·t: craduc · en un, de ·igualdad ~ et, 1 qu uac d ·s, maja· para la
mu¡er. \ l t1U · e ha re pond1do lh i ndo que t&lt; da - la· cara cerL nea.
qu · d ·Linen ocialmcnr · a la mujer \ al h ,mbrc ·on apr ·lu:.nd1da._, n &gt;

bi I' gtca ·.
La te ria d
énl'fO
mo
anten rm me nace en un ,imbito &lt;ll e
e n ciruy orno la e lu ion r órica qu
·n I s úlcim : añ ·. .\ medida &lt;-¡u ·

ya I hahíam&lt;&gt;. mcnctonad
tu&lt;li , ·n la Ul11\'Cr. 1dadc:, ,
lu fundamentado aJ crnim ·m
· analiza! a sobr · 1u ; era lo

l..a dtft:rcncta narural, i.:n ·u rda ron e enc1al
J
.
nada de la Í&lt; nn. comt
J
• con e nncumcnro no explica
regu an concn:tamtm. 1
1
1iombrc ' la. mu¡crc!. Dicha
. 1
e • re• I&lt; ni; entre lo
·uh do ·unuh. reo
n:lacton n.; ac1unc son co11vcnc1onal. ; on el
tanto, ócnt·n carácter políri o \ de fuc-o..1 } d . ne ooacion y por
· unqu mu, r ále )· d'f,
naru . 1 . no Cllglndran jam • &lt;l .
• ª· 1 crcocu
I
.
a tr cr.un nrc nonnal&gt; ·ocal o culturnl , ·.
n&lt; nna e , mprt: m ral, pnlíuca
t ·acl~

d.

J.a .onc prualiza I n d · lo cru
, ro
,
e entt· ndr p r gen
P r un con¡unro
dL dem mes e
. .
a
U
I
• nsarumo · n d ndc el . tra,1e
. aJ
e J.' e: a ulrura • rra,·és &lt;l roda
.·
pnn 1p de
forma ton s aJ
• • u maru e, tacton ·. La ·ulrurn •
c. . o t C!&gt;, omo por t:J ·mplo la f ilia d
.
) u.
m ruda los r &gt;l, .
h
• am • ctcrrrunan en bu na
1 Je \ 1
• •
que e ad e n. td rar e m lo masculino
Y I fem ni.no.
l , ha conc&lt;:prnin
· a ne ar &lt;l u
• \nsror ~hca e.Je 1~" f: mt 1ta,
•
ltmm:nrcmlnrt lalocr.tnco \' rn la
d. 1 .
,.. •
. cara rcr
polín a d la rcl.1c1on homb. .
, m tl ,t rn c.¡ut a epta la n.1ruml ·za
1
rl mu¡cr en d rnunmonrn
.. b
o c.¡uc paíl'C port¡uc p m111 l pc-ns·1r en po • l,I
•
• ma.~ • 1 fU dl
tn. ntut1ón ·1 1t
.
1b
.,
• ' ·~ tra11stot1'11.1 JOm: Je la
. rnu¡l r c. 1 re por na rural ·1:1 . . 1.
polm ·11. n:t la rmpidt pcn . .
.
J t: , t . l cm.a~ e. un anrmal
, r c.¡uc un 1a pu •tlJ ·U
1 •.
p,ll:ihra para "dLfintr In JU to ' lo tn usto ·n
a ~ &gt;ten tom.ir l.1
la lc1 c.¡uc se: lo d1c1;1 1 .
1.
l~,tr J1: li011u t: a t: cu har

1.ama. \!arta "( .
.
\ñ 5 \' 1 1
Ut'l o/Jrtm·naa .e ·\uf 1 ~ nno" f·n l
"1 \
' e
t:fllllmhn:. \(,_'. '1 ·o, p.. 199-1
, Clll ·k1. il, lall, /'1'1·
1 //,;d, p. R.
• unra, r,_ ·n. Op. ( JI. p 12
11

.º•

o

�b ef\ ar la idea d g, nero e va constrU)'cndo
oro e pu de
la ·
nrr hombre Y
brc la ba. e de la id nti cación de qu la re Cl o . ale,
n
n
. fu d d en norma m ral convcnooo
y
mu·1cr estan n a a
·
una más
. .
d
.
te biológico . Para apr x.unarno a
caracten oca
terrrunan
. d or género n e t docum nto
completa definición de lo qu e ~ntlen_ P . .
citamo a continuación a nbabib, qwen . plica.
. dif e ncial de los scrc hwnan ~ en apos f mcmno · ~
... a con~trucoon e
. lac·1unal qu. bu.ca explicar una
.
l .
e . una c.atcg na re
'
ma culino . genero
.e
n.... . lo s ·r s humanó.. Las
, d
tipo di! cfücrenoa e "·"'
·
con rrucc1on
un
•
po moderna· ltb ral · o
1iucas,
,
e
. •
can
ps1coana
,
d
1eooas L' rruru ta. , . ·
· · · J Ji(ercnc1as e
. ·t1
1 uesw dl' llllC la c msutucmn
córicas coma en
e sup_ .
.
al, en ¡ que el género no e, uo
gén ro c. un pmc •. o bu ton o ) . ~~..;,, ycuc uonar la opo ic1ón misma
ral \ · n mas es nccc ... ,
h
hecho naru · u
· ···.f
. _ 1 n l e meramente un hcc o
•
·
.
0 La di erencta sexua
entre e o " gener ·
·
· d la di c.rencia
.
[¡
n truco . n e mr rprcract0n e
an,'ltóm1co puc: ª co
h. • . \' cial , 'ue el varón v la
. .
ll; misma un proceso tstooco •
· '&lt;
·. ,
anatomJCa e :ci
'
h
· ro cs un hcchn ta.mbtrn
b, bra J , la cspccie di ficren e un hec o, pe
d 1
_cm
J socialtnencc. La iJcnt1dad ·cxual es un a. pcct? e a
iem~r cons~'
•
. . el énero no e r lacmnan t·nrrc . 1 orno
id nadad de genero. El . laxo }ul g pue la scx.u:iliJad misma es una
lo ha t la naruraleza y
e tura,
•
&lt;lit reacia con mu.da cultura.lmemc"'·

''ª

°

La

hace
se coro nzo a •utilizar
· ·
e timulada p r las mujer f mm.tsra_ qu
20 añ l
u , en la ciencia hab1a un

.
categona

apr ximadamen~

d

géner

.
· qw tud de ver e por
.
1a ID
.
di&lt;l , d cir una pcr pect1Ya yue
androc nrri mo vidente Y ex 11 0 e
'
l
. .
·al r e in ter 's s ti lo hombre . oo o
con idera nue la· pen na.as, '
· ·
7
la ba e d \ conocimiento humano. P ro en
único ac prado· com
·
, ·
Co n ideró en cuanto a su. cara t n uca.
1
d ode a la mujer no •
)' néricas.
1
di v análi ·i
E oiro ha permitido a llevado a eYaluar o e. tu s .
,
... ste r,.
•
•
bnamcnt no han dado una
realizad
obre mu¡crc ·a 9u1.: to
.
'li . . bre la
. ..
bjeti a, por l cual, cada vez más e. tmlios y ana , 1 s , . '
v1s1?n o
. , d e ara rccon mur nuevos enfoque. r once~
mu1er han e tad&lt;_&gt;r_ alizan , ?
.
dcmo-trar la cxi rcnna
n t das la di. ·1plina acaderruca.' a. t e&lt; m par_a
.
d de
mu·¡er
a
tra
·é
de
la
hi
t
ria
ya
c.¡u
parcCI
·a
que
en
~
pasa
o ,
de la
· , &lt;l I mundo ,'lSt, a tra, e
nuestras c1. &lt;lade no hubiera una e ncepcion
de lo • ojo de la mujer.

t ntan

lú

:\l Jr J FJ Hor:is 1' Hora~. p.

Rc:nhabtb ~eyL'l ( iuufa en: l..a~arde \l :m:clri Cr'nmi )' hm1111smo. ' a

26. 199 .

l .

• .

,. .

El estudio d la ci ncia d pué de Kuhn

procc

na de las más imp rtaote · ap 1tacione a la compren ión de los
por lo cual s genera y pr duce 1 con cuniento científic lo

ha d . arrollado Th ma . Kuhn. En u l:i.br
br Li r.rlmchtro rle las
re1'0/1tcio11es cimt[/icas, no habla acerca del conjunto de \'ariablcs 9ue han
d tornar n consideración cuando ·e: intenta comprender al cieotifico(a)
com u jeto social determinado por un conjunto &lt;le caracte ·I ricas de u
grup y su cnrorn .
La aponación funda.mental de Kuhn al conocirnienc:o de los
pr c . os ele la producción de ciencia arrane a por la idea &lt;le periodos
p cíficos d ci ocia normal, con la con ecuenre aparici , n e un
paradigma.
Gn c. te ensayo "cicnaa nonnal" ·ignifica it.we. l!,&gt;ac1( n ba. ada
firmemcncc en una o más realizaciones cicnóficas pasa&lt;ln.·. realiza ionc
yu ~na comunidad ci ·ntífica particular rt·conocc. &lt;lurant ci no
□cmpo, como fnndamcnto para ·u pracaca pcrtcnrJrr.

_,\l hablar sobre 'cierto tiempo' lo que hace el autor es
d terminar la caracteri ttca científica d l contex.t . Cada grupo de
científico tiene una "'poca", en Is ncido de que predomina un tipo de
expli ación, un "Jara&lt;ligma, que condiciona n grao arte la , ctiricl, c.l de
los científico que pertenecen a e. e grupo. Kuhn aporta el análisi, del
de arrollo de la ciencia normal y la transición a un paradigma n el
c ntex:to ci otífic &lt;le cada ép ca d scribi ndo lo factore: lllle actu ban
obre cada grup de ime rigad re para transformar u · idea con
re p cr a la teoría en la qu e tán rrabajand .
l.a física de • ci c(m:lc . d \lmagc -ro Je T )lomeo, lo. Pnncipm~ ) b
( páca dt: 1 c,non, la r~lc uic1dad de Franklin. la Química de Lan11s1er y
la ,eologia de LycU; é tas ) muchas otras obras suvi.emn unplícitam ·ntc,
duranu:. cierto nempo, para Jdinir los probkma.-; ) método · legínmo. de
un campo Je la mvesrigacion para gcncraoom:s suce, 1vas de c1cnúfico, .
E~raban en condiciones Je hacerlo así, dcbtdn a que compartían dos
caracten ·ricaf e enci:tle .. u logro carcc1a uficicntem~nte dt: pr •cetl ·nte.
como para haber pod1d atraer a un grupo Juradero Je parodano ,
alejándolos de lo aspectos de competencia de la acti 1dad cicmifica.

P

i-,:uhn Thomns,. / , r.tfmrl11r,1 ti, lrl.r re,r,/tmimrs m11t(fim1. Mó:im. h111tl1J dr C11//11r,i l !co11ó1111tr1. ¡,,}).

[975

507
506

�multánt-amcm , •rnn lo ba tantc m omplct· para J jar mucho
problema • para . r r~uelr por el red h.mnaJo grupo de c1cnofic )~ .
1

La idea kuhniana d una ciencia qu · c n truy a P~ de la
·
de un grup d cienrífi
qu ·on · paro _aa : &lt;le
mr racc1· · n, 1rntenor
cr
icntifi . y conforman r d s d c muni ~ci , n e · nov ~ a _para _la
' p ca. La cicnaa n : c n truy · ·¡ por rn •cli de una ra 1 naliza~on
· 9u . un grup &lt;l 1· ncític 1 :· que decid •n
pr ci a y exacta ·in
" e 7 uir
ap var una teoría teoría qu . ptican, segun cll · rc~n,
c nvcruememc~ce la r alidad. El bru. e cambio u . tra~ e n. 1 t
nconcrar un nuc O paradigma n md d pr ce o d c1enc1a normal
crfa l qu Kuhn d n mina r 'Y luci n ci ntífica ·.
La int rpr e 1 • n d. dJY rso grup . &lt;l
cudi o. de_la ciencia
han dad a la bra de Kuhn pued adquirir macice ba taoc cli\·ergem •
ncro l s ma · radical . , I rt n comenta qu ex.i e n aqu ll ' · qu · .
d jan ll rnr •ól p r la palabra "re,oluci ' n" 10tc~r ca~ dc:c.le la ma,
rricta izquierda la bra d Kuhn, ha. ca qrn ne 111tcrpr can la
· n:v luci 'n s lo como un cambi d cnfi que para d pr
· 'fi
d d un p ici ' n 4u ti ~nd • l ·ubj O\ 1. ro ab. oluc
o n
&gt;, e
• · ·d c.l
con id rar la ci ncia de pr ,, ta p r e mpk t de la ob1cnv1 , •
c·t.1 onn dCI por lo · re mannco · de. e )so. d ·
el m nor r m, de obJcÓ\ cu,J al
&lt;In&lt; anu oto ci ntifi o ... lo ~~n&lt;lo d I s aumnombradm acolito.
proced •n Je \ru filas &lt;le los declarado n.•, olucionan s pohuco. de uno u

·1 pnmcro d

nfronca ión. cn el e ntcxr d u propia cradici · n } ' u. , al re:.
Kuhn e. rablccc el t · rmin ' paradigma ' para dclunitar c. ta R ría
conjunto &lt;le te rías qu · : n ·e ida por un e njunto de ci ·ntífico ·
9ue . on ui; realvadorc y lo crabajadorc · d · una ci ncia n anal.
Para : t a cpiacfa como para&lt;l11,11na, una tcona Jebe p, rcc ·r m •jnr yul
·u: wmpcuJ rn ·; pu no ncce na e phcar \". en efcc1 , nunca 1, ha l..
r ,&lt;lo 1 ,. h ho. qul e pucJan c, nfronrar con ·lla '.

O · t &lt;lo lo anr rior lo roa. cYtdcnt • la ruptura •pi_·rem 1,gi a
que incr duce Kuhn cuando hace depender la oricnrnci ,n
l rumb
yu l ma la ce ria ci -náfi a n , 1 raci nati m puro o aJ tema &lt;le la
,·cr&lt;lad n l. c1 ·nc1, ino al 1ntroduc1r par, 1 análisi la. ara r ri cica
101 'gica · del , rrupamienro de cienrífico · , por lo ranr
d · la
caraccerí cica. incfü;&lt;lual . de cada un d cUo en u craba10 cotidiano.
La p rsona que h. · cien ia, e ncu otra d e rminad, p ,r un
onjunt dt influcnci que '"ªª d ·d . u acti, 1dad pasada ha ·ta ·u
pr paract n tndiYidual. Kuhn l e:pn:. a así:
.. .la conclu ·i me. pamcularc a yut· 11 gtll' lcl cil orifico) l·,r:ir:in
&lt;lctennúu&lt;las, probablcmcmc por u cxpcnt noa amcnor en o m .

campos, por 1 . acc1&lt;lcrue
prt-p,1ra I n mdtvrclual~ 1•

:o. up

J .,acreditar la cu.:naa ncg,md

1ae 7 , mJ . lo. cuak no ob~tJ.ntc c n. 1J ran que la ideas
kuhniana apoyan a las sur propias Lo. annóru
. cmanoc : d1. la
palabra "rev luct · n'' b•. t n .tl p:t~1.'C1.r par.1 que al~m " , de 1°_
auccxknolllJJlado rcvoluaonano pohll o re. u ncn por . 1mpaoa con d
kngua¡c, ,;1 no con c;I wnc ·pto. Je rcH&gt;lu 1ó n científica... '

otr

te rip de intcrpr taci n &lt;l t bra kuhniana n conll Y n a
un análi i prcci. del pr e .o so 1al s p r l . cual · c n. tJu · la
ci n ia. De d ou tr, p r p ctiYa, la obra c.l Kuhn en cuc non no
p m, n cela d juici Ja objcávidad Je la c1_no, l!n cuanto c~crp d
bt nido · p r la
pe 1en 1 , confrontado. c n la
00 cimi nt •
realidad, -100 I · pr e o qu la e muni&lt;lad cicnáfica d · _arr tia para
efi ctuar c n nci n, lm nr e a p ·re pción de la reatidad \' esa
//,id. p
.
/.
"-· ~krt n Robcrr "Los olcgio 111n:1blc t·n d &lt;le ,1rr11U11 ·n 11111n1 &lt;ll' 1-...uhn". hn· .1 I 1,,
/rnnm1. ( 11'1Tprl.idó111l, ,1dfJ.r Snht. /l,im/1111,1: /&gt;,üi/01. p. 6}-0./. 11~ K

o

cl

. u inve ngac1 · n

~

por :u ¡,mpia

-. ta. d t rminaci ne de la práctica d l ci ntífic no s n nuc, a·
1n 9ue ·e han ,~ nicl dan&lt;l cJ d
I rigen d la cien ta mi. m . Kuhn
·tablece qu par l. 1 crura e rr cm d una t •ocia et ntífica · tl · 1&gt;
date s que la ci ncia ap rm habrían de t m,
en consic1 'ración ·st s
a pecto imervinculam s de l
uj 'to que pr duct::n la ciencia y L'l
culcura en l ·ual ' ncucmran inm •rso y para la ual ·erá la ien ía.
En , ta m1. ma dir cción int rpr tam s 1, id a d
!arta
onzáJ 7 en el · nado d qu la n otaci · n kuhru, 1a n fu· arbttraria
ru asual en u trrupct n n el ambiente académico &lt;l la ép c..
incidió e n un n1unt de re lamo. de diver as rganizaci n , que
rnp zaban a critl ar la . upuc ta n utralida&lt;l cienúfica · l e njunr c.l
dat · te ría:- y onentaci o •s u la iencta daba y yu · • ene&lt; ntrab. n
opu · to a u. me re. e .

11

J-...uhn l11oma! /¿1 r1t111rt11m J, l,,r rr, ,,!11,in11 1 d 111i/kt1.r. Op. (j¡ p.4-1. 167'
/l,ul. p. 4.

o

�De v lar la ideología cult.a en el ongen y en la implicaciones de una
ci ncia ·upucsra.mcnt neutral y bjeciYa ap ló cspwalmcntc a qwcncs .e
enrian amenazaJo por ella: p:1cifistas ... ambi mahsca .... ~ tlllmscas t¡uc
se op nían a que e utilizara \a p:ico\ogía la 61 logia para mamen a
las m·Jien· aJgun · ·scalonc por J ·ba10 del pn ilcgiadu :exo
ma culino ... ~~

A parür de Kuhn la reflexión s br la naturaleza no neutra de la
ciencia ha dad lugar a mucha di cu i ne en cuanto a la racionalida&lt;l de
la mi ma y obre la po ibilidad d una con trucci , n científica adecuada
"buena". ada grnpo d cicnófico o corriente pr doroinant intenta
bac r que lo demá reconozcan 9ue u propia m:ncia . la má
'corr eta" y la mcn s e gada por ideol gía e: ecífi.ca .
De ser e n ·iderada como un producto cultural cp1~tem1camem
privilegiado, y, por talll , l.l5Cepcible únicam ntc Je :m.áli 1s en réanin s
J · racionalidad, la ciencia pa ·a a convertir e (en las 1mcrpretaciooe ·
radical Je Kuhn) en un pr duce cultural mis, analizable en lo~
mimo términos 9uc orr . pr Jucro · orno el arte, la 1tka. políuc, ., la

religión o la litcratura~ 1.

Lo ant rior ha conducido a un análi.~ mucho má d tallado
·obr lo al re en la ciencia, corno los análi i feminista t!n ciencia v
con cucntem oce hacia la r alización de cliv r o. intcnc por definir
lo
alore Jel f m.inism con una determinada postura ante la
construcción d la ciencia l cual ha originad &gt; diver a po. nua ·
epi temológica. frcot al c o cimiem , de importancia tal, que mer ce

analizarlo.

Para el femini ·mo cien un pap I c ntral 1 e mdio de la ciencia,
ya qu · la ciencia ha de arrollado tcoria que iustifican l pap I d sigual de
n el_ámbito cial, r la e ntribución de Kuhn obre l
d sarr llo d la comunidad cienáficas ha pue e el manifiesto qu la
ciencia n e o ucral la r l vancia d l pap 1 del uj ni o la producción
de e n cími nto ( ·ta idea de 9u en ci ocia exi ·ten cierto ·al r d
tipo constitt1 ·vo y contextual ), abre la di cu ión , obre la alt rnativa~
de d el eno del femini rn para la elaboración d una ciencia ba ·ada

la mujer

(fr. Gnn:1,álc1 García i\larra l. " .onlcrgencm \ conllinu de ml&lt; re,: d caso Je las di[ rcnc1as
. cx-uru · en habilidadc cognn:íva: ". -.n: A. •\mbrogi. 1~, n,1111r&lt;1Üz_,1,iun ,k J.i /i/01111,1 dt la nmaii.

41

Balellrcs: UniversiJad de la$ !~la Baleare (en pr ·n a). 2001
41 Ibid. p. 41.

510

en
. vaJ
d re , .pa rticipaci\· .v con fine L:mancipad re dejando atrá
up
ex.1. m ' da. i mo y raci roo.

pi t m l

t

do

ía femini ta

De d 9ue en los años e. nta
di .
.
obra de Kuhn 1
.
_·
rn ª c nocec la illlportam
•
--LI eslmdt1ra de las f?'l'()/11ao11cs cient!ficos (1962/ 19 !)
m nc1onamo

antcriorment

\'

.

que ya

man ra común e consu·ure '1a o~mo,_ g·ule ~as mt rpretacione d . la
,
.
.
nc1a \ 2 ,, rma e mo 1
• 'fi
actuan trent aJ
b ·
·
cien□ JC
tra ªlº e han venid
aLiz
d
Jet nimiento.
an an o et n may r
pie a en l. realización &lt;ld traba'o ciemífic
ha pue t &gt; &lt;le marufic to el .
J
•
el
participaci , n d ·1 u¡·ero ' co·
I
tmpc ~tan te papel gu JLl(~ga n él l
.
•
mu a caracren □ ca d ·
d
influir n !o r ultado ·de su acrivida ~
, e e. t pue .n ll ar a
pemlit a las fernini t·t .
. , L.
te e un nu v enl gue que
.
.
' mcur ionar n lo e tuclim
b
. .
proporuen&lt;l cÜYer a alterna l\'a ·.
.o r c1enc1,
L per pecti,,a feminista n e! d sarroll &gt; de la ciencia s int r a
fi

. .

uand

mIIl.lSmo

con c .noc
. , r cómo lo individuos~ ,\' .-u
I· tema
organ.i1ado d
noc1m1~~to, ) 1ensamienco pu den d t rminar el
e
con trucc1on el la cienci-1 "F I l , rmin " .
1 , t ran curso d la
,· nido apli d
h,.
o epi temo ogia femini ta , se ha
. can , a un cter génco con¡·unco _1 eraba·
1,ran d . , . ·.1 1
u
'JO que abarcan unn
r, .
1, er luat d postura ·, tanto en lo
.
•p1 temología mo • 1 fe - . .
que onct rae a I&lt;
in , b
. llllrusmo. Lo que todo llos tienen en c m ,
em , rgo, , e podn re, umir en !a 1u
. . .
un,
11 tel:1 de 1u1c10 de la
po ibilidad de una t oría d
. . 1
.
'
conoc1m1cnto c¡ue 1
¡
u1eto co~o. c ntc 1,,
gnor e concexto del
A

Desdt lfl/rl epi.rte111()/0&lt;..1!.,Ía_/e111múta w;piJisk1
.a cica ia, . d sc.li.: el punto de \1, . ta (! 1a gent común
pr e l m
un
•. tudi) pr~~n:~~c~al
de arrolla~ c .njunto de pcr ona. llamado al
d d
.
.
as cosa . La c1cnc1a . h, e nsiderad ic
la epoca gncga, orno ·cp, rada 1· I ·c1
.
, mpr ,
de la prá úca n el ·oti&lt;l i
te. a ': a comun. 1 a t ·ona e aleja
o e ¡ue la ciencia r flexi m1 , obre la ide,

iuc

Jos .

""Goniálu (,are1a ,\l.1na l.
!. (ub.) C..1um11 /,amir,
B1buotcca Nuc-\'a, (

••

)¡, \ 2rn~;','

,1:nuo 1 ,·,1n11c1m1tmo" 1 n· 1 ,. •
, d. ¡
· · .opo C.crao Ju,t' \ 1 , ,inchc7 R,&gt;n
;Oar ti/ I' ,·11l/1m1111 rl ,m!lll/f, dr •(lt/, o!. Ramn 1 ·oacd.td. l\ladrid

511

�mienrra. qu. · la vida cotidiana se encarga de 1 · m ne. t r s &lt;lomé rico .
e e e m c.l la ci ncia, c n el tran cumr t! lo iglo , e ha ido
caracterizando c m un aber , gr d y pccializado c n caracterí ti ~
difícilmente compren ibl para el le"º común.
L ci ncia
había definid ·i mpr sí ffil ma n mucha
ca i ne c mo d tada de un mét d (má. &gt; m no: experimental r con
u□ e njunto de paso., técnicas y pr cedimi nto ) que le permite acceder
al descubrimiento de la I yes 9uc ríg n la naturaleza. Idea de
con ptualización que n ha cambiado en la prá rica común ) e lo qu
hemos aprendido y toda-vía •e aprende en la e. cuela y much, .
Lmiver idade ·.
,n la actualidad hay un conjunto importante de cientííco ,
particuJarmente de la ci ncia llamada dur
(fundam ncalmeme
xperimentale y puras) c1ue aboITT1 por un cien ia cuy &gt; métodc único
permita el de ubr:imiemo d nuev s conocimiento y garantice la
n utralidad par imonia r hjecividad d lo mi ·mo .
uando la ciencia empiri ta ha dado re ultado en dond
pu de apr ciar la int1uencia de alguna ide logfa o esgo en I r ultado.
• dice que es 'Ciencia mala', p &gt;rqu no ha abido aplic, r
ad cuadamence la m todología qul'. onll varía a la ·\'ita ión de lo.
en la inrru. ión de variable no contrc lada o d interpr tacion'
n neutra . .
lna de la e rnent
pi, remo!· gica. del ~ mini. mo ha r e gido
1 · ideas del mpírismo para ofrecer alt rnativa al problema de la no
n utralida&lt;l dd e n cimj nto ci ntifico con re. pecto al énero de la
p r rui. 9ue 1 pro&lt;luc .
La epi t mología f minisra mpiri. ca, ba. acla en un mpiri rno al
que en ocasion l&gt;e llama "in renuo" considern qu la ola aplicaciún
, d cuada) c rrectt1 de la merodolo , c1entifi a s rviría para cnrr gir l s
rr re. d gén ·r &gt;.
De de esta pos1c10n . e sostiene 9ue lo. :go s xi ra. r :mclro énim.
. on "m, l. c11.:ncia" y, por tanto clim.in.1ble. con un e5tricto eguimientll
dt.l méwdo cientílico. No se ponen n juicio 1, s nnnnas cicnútlcas
conn~nc1&lt; nalcs, si'lo se: n1tJc:t . u ¡\plí uci · n in orrccta~'.

De de la per. p ctiva del empirismo la ci ncia pu de gen rar

1'

Cfr. Gonúlcz (,arci. !\lana \ bil.1lia J&gt;ércz : eclt:ño &lt;.imd,;, J,mnlil)!.Ü
omplutcnse d .\bdn&lt;l. Te,.to ;\lono¡{r:ifiw. 2tlOI

L

I'

~¡,,,ro.

L'nivcr.i&lt;la&lt;l

conocmu nto no "e::u ta ni e g, do 1 e u an c rrectamente lo
1 rocedimi neo. y
apli a adecuadamente la m to I loma n cesana.
D . d t: te puno de vi la, n h, r qu hac r un nuevo métod científico,
e mo afuma andra Harding:
la luz de e ws cipos de con. ideracione~. e difícil comprender por 9ue
un. ctcnc1a caracrerí:ticamcmc femini5ta lcndria 9uc elaborar un □ uc,·n
mcrodo, al meno i no emendemo~ por "método cienúfico" nad:t ma
9uc: 1) omel r la crn:ncia ) L1 prueba de obsen-acmn ':..pcnm-:111:11, 2)
fundar e en la mducc1ún y en la c.leducci · n, y 1) estar di pue t.1 a
mantener, b1crro nuestro.. upuc~tc,~ b:is1 ns • la criLica. .. 11 '.

J aplic r la mi ·m m todol gía cicntífi a p ro obs rvanJo
detalladam ·nte lo ,·al r . implicados en ella para vitar que influyan en
los re ultado , que la fi mini ra mpiri. ta. con i -ran gu la mujerc.
podrían obtener Jo mi mo re ultado. qu lo hombre · o aún má
imparciale . De e t mol , las per onas fcmini tas empirista. hombre.
o muj re·, tendrían má · imparcialidad c.¡ue la n l fcmini ta (hombre. o
muj res) n \'irtud de haber depurado ·u m 'to logia.
El cmpirismo ftmin1sta di.cutl; ljUe la: muj re (o lo: fcm1ms1,1.,
hombre:; o mu¡ere.) como g rupo es n,;1s probabl · yut: prudui :m
imparc1:tlmcme Jo result.tJos objctin1. de l. inJ:igaaón l(Uc lo.

hombres(,, no ÍLmini tas) como un grupn 1~.

na pu ición t a1lmcnte difcrem a la &lt;l l. epistem logia
mpiri~ta
ría aqu 11. que o nsid rara que el uj to que con ruy la
ciencia ti n
un c njunr
d
caract n t1ca. que íntlu}cn
determinan i.::meme (s rn ept t mológicamen e ignificativa ) en el tipo d
conocimiento que gen ·rn y en la forma como lo hace.
1

Lo f/Jislemo/o._~ía dfl 'Jemi11is/ s!tmdpoinl ''(F.S;
e ha e n. idera&lt;lo t¡u e~i. Lc una po. ibilidad de t Hal • u encia de
valore. , idea y reencias p nen ci nt s a un ujcto cogn . c nce y t¡u
· ta po ibílid, d pem1ir la creación d una ciencia neutra i e a¡ ltca un
injunt de regla. m todok' gica. sp cífrca_. A ~ to :e ha 11. macla
mpm m . trn po ici{rn epistemológica e 9u
ust nta qu ha)
\' riabilidad n lo~ sujeto. ogn Jscente en , 1rtu 1 de su po ici , n,
~,. Hardmg ·,111dra (.1m1111} h,mmm,,, ..\J,,dnd ,\/o1,1/11. p. iX. 1'186
f' 11.inlmg .mdrn (1987). "1h lllt,tabili11 , f thc analvocal cate¡:(ortcs ul femm1s1 1hc1111•". hn Ir,
,mtl sm11tifi, 111,¡11u¡. ( h1c,1i,~1: L m,crs1r,, Lh1C,1go Pre ~- P. 28') 2'JH.

51

�particularm nt por su género, privilegiando a uno obre 1 tro cuando
e trata de analizar la realidad e interpr tarla.
Las femini ta que o tienen esta persp ctiva indican qu la
mujere por no ser el exo dominant ni el creador ni constructor de la
ciencia tienen tma per ·pectiva diferente de de la cual pu d n analizar e
interpretar la realidad. El géner vendria a ser la claY~ para una
comprensión diferenciada d la e cructura del conocimiento en virtud de
que el h mbre, encumbrado en u posición de poder, ostiene un
conjunto de valore y e go que le impiden er lar alidad tal y como e
y por ello e con idera que la miran de modo incompleto y parcializado.
El '.'fe1t1i11st standpoinf' orienta la epi temología hacia la idea de que
la perspectiva de la mujer para la el cci, n de problemas científico par la
presentación d hipóte í y ·u re pectiva c n olidaci , n y prueba pres nta
características difi rente de la estructura científicas que para un mismo
problema podria desarrollar un científico varón. e- 1 ftniinist-sfandpoin!'
implicaría una forma particular de conc pción del mundo y por lo tanto
una interpretación difer nt de su prob1 ma. y us olucione .
stas ideas se u tentan en la detenninación que e ha
con iderado que exi t por parte de los ujeco con re pecto a la
estructura · ciale ec no1111ca . hí en donde la e trucruta económica
y el proceso de producción moldea al hombre y la mujer (trabajador y
trabajadora) se puede encontrar la determinación del uj to p r la
estructura.
Pero cuando e trata de structura diferente a la d la
producción, como upere tructura política , de macroecon mía,
ideológica , religio a , artí tica o culturales, la determinación para lo
exos e diferenciada en función del g, nero. ada escrucmra moldea a
cada se 'O de mod difer ntc que al otro y por lo raoto, e considera qu
sta determinación daría por re. ultado qu el trabajo científico fue e
igualmente diferente en virtud d la diE rente determinaci' n e cructural

La vivencia diferen · d d l ·
experiencia icmaJroe t di~ a e 1lll mo proce O productivo les da
.
. ~n
santas a hombre y mujeres C
.
expenencias se con.figuran realidad d 'd
. , . on e tas
Ja vivencia per ooal.
s e VI a y perc pc1on eparada por
11

fagallón ·armen (1999). "Pnvilcgio t:spit'm1co, verd,1J y relacione. de poder. Un ti bate
obr la epistemología del feminist standp int". F.o: ;\ l. J. Barral ) ocms. lntera«io11u dt11ri11.)' .(é11rm.
Barcelona. :W. kana Ant:rnzyt. p. 64.

514

ancy Ha.rstock indica:

De de la . per pect:iva epi temológica que

tamo

analiz

::~~kep~:=ti~a";;n una po ición di~ rente y privilegiada~:

ª

:ª

ncia

con respecto al hombr .

La formulación
original
del [• se ba. a en do supuestos: que todo
con
. .
.
~mi~ro e itnado y que d sisrema de refer ocia u
Ciipencncta de la mujere es pcivile . d
q_ parte de la
d vi ta que P
. el l
gta o porque proporciona un punto
errmte
ogro de un conocimiem0
·
fi
mundo natural y social~º.
ma pro undo del

,- . ,
pcr ·pectiva c~mo al de F se ba a ademá en la idea de que
1s1on e un grupo acial qu ha stado tradicionalm
puede tener más po ibilidade d a d
ent_e ~ubyugado
probabilidad d tra fi
.•
. cce er a un conocuruento c a
b
.
n ormaaon acial. Lo punto de vista de lo
u yugad~, neo en la caracteri tica de c nocer tant la . . .
c?n crucc1on de la realidad de lo opre re como el m d Vl lalonl
la
dicho gru
. .
un o par e o que
pod crean
para ubs1 t1r y desarr liarse on amb
o
·
·
a VI..1one
n capace, e integrar puenres de transformación y
las cuaJe lograr I cambio.
ncontrar ía por
l

a ,

Lo punco de vista "s· u byugad O ,,
prometer v rsiones eran formadora

• n preferido ·
.
.. d
d porque parecen
.
.
s
mas
a
ecua
a
ustemad
o b1enva
del mundo. Pe o cómo 1111!ar de sde a ba¡. es un
' pr blema qu y
·
1
reqwcrc a menos tanta periaa con lo cuc
..
':1ediaciones de la i ión, como la "~á !mi c_o~. le~gua¡e, ~o~ la

científicas''·

Harst ck ex ·ende el argumento de la.rx de gue los proceso dt:
p ·oducción modelan lo seres humano. y las teoría. del conocimiento,
ampliand el concepro de pr ducción para que incluya ·1 rraba¡o de las

~g

'

La. feminisras manci. ras v la fi . .
. .
discuten " la
· ·,
'
· emuuSra materialista generalmente
,uc p s1c1on de fa mujer es estructuralm
.J:c
del homb
la
ente lUlCrente que la
re y que experiencia de la realidad de fa vida d l .
.
e . profundamente diferc ntc 9ue la de los hombre 49.
a, mu¡erc

de la que e habla.

mujeres -la sub istencia:, la enanza-~ .

re P cto a esta idea

vtS

zacton

tecmco-

4'&gt;_ 1-1~ ro k J ancy "The fomírus, tand inc D el
hmoacal marcrialism" J•n· . d H Pdin
ev op~g che ground for a pectfically femini t
. , . an m ar g and mcnil B H' tikk
d

Holanda:Re1del Publishing Companr, p. 284 _ 19 3
· in
a (e s.). Disrovmng rE,mty.
!bit/. P· 66.
51 H:u::iwa) Donna I Cimcia qboro
•
. tk '" 11,t/Hraltza. Madrid: Cátedra. p. 328.
1995
.
.. .
• ·,l.Y 1111yrm: la rtlllt't'l/(1Óf/
'iO

515

�~-º

1 F e ba a por lo tant , en que el grupo de las mujere tiene
una "mejor" ciencia en la medida en la cual tiene más perspectivas
mayor profundidad para conocer lar alidad ya que la conoce tanto desd
el discur hegemónico como d de u propio di cur o.
Las feministas qu apue tan por ta epistemología verían la
olución en realizar implemente un cambio del uj to cogno cente e
decir quicemo a lo hombre de la ciencia y p ngamo. ª. ~as mujere .
Cuando
preci ament e te hecho l que hemo estado cnucand . qu
un exo tenga un privilegio epistemológic obre otro que e lo qu ha
sucedido en todo e te tiempo con d exo rna culino. De manera que
habría que analizar otras po ible
oluciones al pr blema de la

. El t laciv:i
cultural y con · ¡ el relativi mo de una parte de las
comcnr del fenurusmo se a ocia a la idea de que hacer ciencia con iste
en una n gociación de ' ver. ion s ' acerca del funcionamiento de lo ocial
Y que dicha acci idad no e encu na:a asociada al descubrimiento de
verdade o norma. que rigen la vida ocial.
. . El po tmoderru mo feminista se ba a n la i&lt;lea de gue hay nria
pos1c1~n~ (coda válida.) d de la cuale
e puede acc~der al
cooocl.IDlento ~· de ~ribir e interpretar la realidad. -.. ca p rora, aunque
•: e~cuentr~ 61 n d1fer ociada tanto del empm mo feminista c m &lt;lel
I· , mcluye idea· de amba · n función de u relath1.' mO.
De e te modo, Harding no dice que el postmod rni mo
feminista:
•••rucp;a lo._ -upucsros en los que se basan el crnpmsmo fcmirusta r el
punto &lt;l_e \'l ta fcmuusca. aw1quc también aparecen en el pcnsami ne~ de
e tas tconcas la-' 1Lns1oncs Jd cccpnc1smo p . rmo&lt;lemi ta'&gt;3_

objetividad científica.

La orie11tadót1 epistemológica pos/modernay eljemitlÍsmo
.. ¡ po crnoderni mo
caracteoza como corriente del
pensamiento en virtud d qu con idera que la realidad ocial e~ re~atiYa
al s r humano y por lo tanto no e pued o stabl cer gen ralizac1one
universale en relaci 'n a l que e con id ra ocial
lguna de la característica que elia Amor· menciona como
pertenecieot
al po tm derni roo se encuentran vinculada
metafóricament a un cort jo fúnebre:
Y cuya caractccizaaón umaria ... (dd posonodcnúsmo) ... e concreta,
como s sabido, en como a dctcrminadas actas de defunc100: muerte
dd ·uicto, muerte de la razón, muerte de la historia, muerte de la
mecafisica muerte de la totalidad. • fuerte de roda una rcácula de
categorias • r conceptas cuya r lac1ones orgánicas vcrt braban el
proyect de La moderrudad ... 52

El po tmod rni ·mo e la muerte de la ideas raci nale no en
cuanto a característica humana in en cuanto a forma de e tructurar el
pen amiento científico, com
e. tructura t ralizad ra. D d
el
po tm.od rni roo e píen'ª que existen cli-ver a da para alcanzar el
conocimiento y no olamcnte la razón como ha · diversa \'"Ía para
alcanzar lo diver o d tin d l hombre (ya n hay un único de, tino) y
también para c n eguir la distinta felicida&lt;le Cva n hay una sola
noción de felicidad).

.
~J p ~ ?erni.m po tula una vinculación esp cífica entre
diversa~ 1d a. c1cn11fica! y ·e nutre de corriente y p n ador gue hablan
Y e ·cudian obr la naturaleza r lati,·a del lenguaje v de la condición ocial
de los fi nómenos humano .
·
Junto cnn pcnsaJon:s Je la corrienrc dominann:, como Nietz che
~~rmfa, Foucault, l .acan, Rnrt) Cavcll I-cycrabend, Gadamer,
\X ingcnm:m v L ngLr, r movumemos tnt •lcctualcs, como la semtonca, la
dccon:rru~c,ón,
el
r~icoanáhst$,
el
cstrucruralism,,,
la
arqueologia/gcnealogt.1 \ el ruhiltsmu, las feminista comparten un
prc_ifundo e ccpac1smo rc ·pccto a lo: nuncrado· univcr.alc (o
Ut11Ycr:,Ü1zadorcs) :obre la cxi~tencia, la nacumlcza ,· la fuerza de la
razon, el probrrc.&gt; ·o, la c1cncta. el lenguaje y el ". ujcwl) ·o•~.

.
E t~ c njunto l movimi ntos iotelecmal han g nera&lt;lo una
c1 rta noc1on n la e munidade cienúfica
br La imp ibilidad de la
generalización · univcr alización d los conocinucm s científi o,. -.. l
po tmoderni -~o consi~era guc la ciencia, al ser con, uuida por sujetos
concr to e ·ta determinada por diYer.idad de interpr taciones. rodas
ell~- en función de la. caracterí cica de e, to~ • ujcto ·ítuaci oalment
ubicados en un marco c. pecífico para cada uno de ello . .on cer al
ujeto unp nante para con cer d ttpo de ciencia qu
tá haci n&lt;lo.
El conjunto e.le influencias del conocimiemo científico de de la
~ 1.~ardmg

1

52

nor • s Celia TitRJpn dt FcR1ini.r1110. Op. Cil. p.320. ¡ 99-

Sl 6

ami.

';inJ .1 ( u11at1

&gt;hm1111r,110. Harcelona r~J. \LonH~ p.26. 1986

�p -r-pccriva p . unod ·mi ta (in flu ncia · de l su jet qu hacen la
ci n ·a) haría gu el fi mini m cupara una . cción d ntr del e njunm
de grup s human · y de
munidad . cienóficas qu r claman
l girimi ad para u ab r, 1a que el po ·un d rnism analizarí, la
cara tcá cica d la ciencia en ürtud d la caract rí ·ca d I ujet qu
c n. Lm)' l ·aber.
Tal v z d
tad má. 1am ar.abl • de la cuc:tión ele ·d , , ta
pcr p ctiva pudi ra · r la l.unitación de la influ ·ncia ha a la
r ivindic, ci · o d I ratu de la muj r en la i ncia. E. t qui r &lt;lccrr que
una dclimiraci · n ceórica que permite un r l. ci, m
olx
aurooz, a
Yalidar roda con cimi nt ci oáfico p rque despué:- de rod la c1ená
s "comar hi r ri ', · ría d ' bil al ju tíficar o 1 giümar In • cc1 · n
feminista n ·1e rr n &gt;de la rci, indi acionc d géner .
, n ideramo. qu una p r pecava qu permir la crítica hacia l ·
actual
i tema: d ¡ der n cuanto a la pr duc ión }' di. tribución d 1
on ctmi neo cicnúfi. . ecía igualmente más úúl para vincular la r e rfa
de g · ner&lt; y la práctica r ivindicati,·a de la mujer ..
l ara I ar r·. pond rala pregunta . obr la caracc rísci a que
hace válid al coa cim1em ci ntlfic , la ep tcm logia p modcrni. ta
imcma primemm n e p ncr n rcu Ye la 1dcologí, d ·l u1eto
ogoo e ntc, es cru ituar la fucme básica del aatamiento de la
tnf rmaci ' n, d cal m &lt;lo que
pueda c mpr ·n&lt;lcr u ngcn,
rru tura, funct ' n l.' interpretación p cifica. ) par, lograr tarea ran
dificil se ha g o ·rado una pi. t mol gfa f rruni. ta a la ual denommam &gt;
p . mo&lt;l mi ta' la cual impli a una rcYi i · n crític d lo origene. y
d arrollo del e n cimicm ci núfico en cuanto qu ·: una pracoca
m cliatizada p r un conjunto d · ·1 mento · que L1. determinan, &lt;lcmm de
lo cual la dctt:rmina 1ón d I sujct
u éncr y su c nnotac1 ne.
id 1· gi , s on mu) rcl "ªOl .
•l fi rrurusm
mm,
w1a parte del dam-ismo del
p tm clerai m para inc rp rar la idea d •J conc inucn
1ruad com
conocimiento cl ·I c n . to donde . d . , rr Ua el aber y el u¡ero que
imema acceder a él.
Yo 9uis1 ·rn un.
trina 1.k la objecividaJ en arnaJa 1.jUL awmoJc
pr ) · t · J~ c1 ·nct femini ,a paradúJt o. , cririco : L.t I b1 •ti\ 1dad

El 1 ' ttn derni mo puede d . d !ad
.
O ª un ap e. p cífico de
1~. e
con cimi ot qu b · Ja 'd
ªIº 1 ·a d 1 •mpm m
·
1. .
c n cimicnro n ucr
gen h bl
p~ tem gic P tula un
ind p nd ncia d , ¡
ra za
umv r al con ab lura
rcpr du ido.
u¡ 10 que 1 han cread , interpr tado ·

En u lugar, ¡ po tm d rm. m
má b. 1
osm
d
roa '
. · •e_n . a p1 t m I oía
P •
... ar umcnca a fav r d I
o·
encarnad l
otra la ._
o. c n cmu nto ituad
v
co~a. variada d d claracione . d,
n uru nt irre:p n ablc tn ·1tuabl '"'.
e
Per al demarcarn del mpin. mo } fi
hcm eocon ad un cxcc ·h·o 1 . . .
ctuar u crítica, ta.mbi , n
re
am,
rn
.
O el p tm d
P dría tomar Jcl em ·
.
o enwm .
c&lt; n cimic.:nm ·
pm ~1 - pues L, idea Je la P ibilidad d un
l
igualmente ,·alido para 1 . hombr ~ \' 1
. ,
ar un e t ru . de igu ld d
1
; ' mu re
para
·
.
a en e acc
a la
d ..
tmerpr tac1 · n de la ¡ nci p
U .
.
pr uca o e
po tmod ·rni m perc o a. lara
o, tncluuno. 1 rclativi m del
..
o caur a, e d CI! r
'
.
enoca par ·imonio a al a L , 1
d d . r9uc perma cfccn,ar una
ua c. ta o e la pr d
.,
.
científica.
uccion e tnt rpr ·taci ' n
1

alccrn, O\'a del rda1frismo son 1
.
d .
. ~ conocumemo parciaks,
oliJaridad
la . lfUI a mu n la p , ·1b1hdad de cone ion llamad .
en
po 111ca r e ·. .
·
ep· remolo~ $ .
·
m en;ac,onl:~ comparnda · •n la
locahnhlc \' crícico

Per t mar &lt;l l cmpirism &gt; la
d, .
.
re ·ultar ambi
•l
.. ,
~ n encta a la Unt\ r alidad p dría
d
gu .
empm m plantea la p ibilidad V la td a d
P mo acc &lt;ler o c n&lt;licionc de . al
.
e qu
igualm ne • d.li l
b
,gu, dad ª un c o uní nto
'li
l
para am : gcncr s. En rc:ilidad
1 ..,..,;
&lt;l 1
an:i I parn ular d , I
.
,
.r.uaCt r
·
e as condic1on
n la cualc J
.
e~fr ·man ' la: stt11crura. dd od r
.,
a muJ_r .. e
científico J
• l
P
n r laci n a.l conoc11ru ' nt
que e a mavorcs po ibiliclad
para .
..
a-an fi rmacic' n &lt;l el w-i.
•
u cnuca r u
,1
. ~ pe p ·ctm epi temológica posm &lt;lcnw ~
0
un conc urucn w miad
•i
·
grupo concrc;to &lt;l • ind1\ iduo;;; P r~tJ.~1 ~ r
me_nte idcnci cabl a un
e n tru 100 ti
.
' mi mo ucmpo tender hacia la
.
d
r
ona
)
hac,a
la
rran
onnac1ón
el fa r alid d
b
0 J to e nucstr
, •t udi · p ore LI o, f Iarawa insi te ~11 que:
·
a qu

:~t,

ft:min · ca . ign.ifi , . ncillamcnre, et noc1m1cnro s1tu.1dos\ .
51, lbid. Pag. 11 .
s, ll11J. p. •. i29

519

�generar un con cimiento científico igualmente válido para la mujer y
para el hombr tomando en consideraci 'n tanto el momento de 1~
lnt rpretación de la realidad y la creación &lt;l teoría como Jo criterio
para encontrar la verdad iená.fica.
. Denrr? . de las diver as epistem logía · fi mini tas que e hao
\~erudo -~escnbten&lt;lo. ~ claY~ para la compren ión del proce O de
producc1on d . conoc1m1emo aentífico y el análi i de su caracteri ricas
se :ncu~ntra VUlcu!ado al • uj ro. • el ujeto quien construve la ciencia y
e c~_qlllen d tenmn_a la, c~acterí ricas de la mi ma en pr;ce
a vece·
con 1en~e- , a .: ce: 10con. ciente . egún e con id re el tipo e pedfico
d_ p~c1pac1on )~ de mflucncia d I ujeto en el producto del aber
c~eotilico_ . tend.ra una po ·rura epi temológica empirista, del punto de
\~Sta ferruru 'ta o po mod mi ta.

Lucho a favor Je política. y de épi tcmología · de la localv.ac1ón, d 1
p sici nami mo y de la iruac1ón, en la 9u la paroahdad . Y la no
uni,•c alidad
la e ndicióa para qu
an oídas bs pr tcns1on de
58
lograr un conoamicm racional .

na
pi temología femini ca po modernista fav?r _ce la
incorporación critica de la mujer al mundo n solamente academ1~~ (d
la reproducción del .ab r) sin al mundo cien~c (de u_producc10n) Y
al de u géne is y política (di tribución , utilidad).
unportante, en
cualquier ca , tener a la. mano una herrami ~t~, teórica que ~a,~orezca_ ~
lectura injusta para la rnu¡er d su actual c ndic10n de companet:a relatl\ a
del varón científico.
Haraway e o idera qu las rnujere en cuanto col ctivo
género
requiere d una epi temología que coadyu\' a la comprens1~n ~ la
di criminación el cti.va y acth a de la mujer del mundo de la ciencia ya
que una epi rcm logía que jusci6.qu no to~~ una posición a ~r pó ito
de la naturaleza d la co ·as tiene poca utilidad para la mu¡cre que
trarnn de con truir una política compartida" 59 .
La epi, temol gía posmodcrni ta, al analizar el con_ocimiento
itua&lt;lo, deja de lado la con ideración de las e tructura ·oaales d~ _la
producci ' 0 de conocimi nro. o roma en cuenca el p der ru la func100
que el grupo ejerce en la elección de lo_ tema . · problem~s de
inve tigación y por ello e limitada y li.mitante cuando 1nt nta an~ar el
v rdadero pe o de la mujer como suj to en la pr ducc100 de
conocimiento cienáfico.
En e ta inve tigación, habr mo de r querir una p ~ p~c~,·a
epi temológica qu , al igual gu la. con ideracionc ·oct log1ca
ln1hniana , tome en c nsidcracióo al colectivo científico como verdadero
artífice de la con olidación de la ciencia como proce o activo Y
d terminante del sab r r ~u producción.

?~

Para poder ubicar el aber feminista dentro d lo: de~á_s ._abe~es )
permitir una vinculación ntr la teoría de gén ro y la. rcLVlndicacmn
de la mujer, n ce ita.roo ubicarn y definirn s epi temológicam nt , es
decir indicar e n claridad la idea qu cenem ac rea de la posibilidad de

F:n ~ualquier ca ~: e ~ sujeto y ·on , us características quién
con tmyen _el aber y qwene uenen acce o a él. La olución d l acce 0
de la . . mu¡ere al conocirnien to )' la validez de un conocimiento
de_t r~do p r el ujero e ncucntra preci amente n la ustitución del
su¡ LO. (tngr , o de la mujer a la producción de ciencia) a la u ·titución
(c~mb10 de hombre por mujer -en el ... ) el control de la variable del
u¡ct (po _□ n &lt;lernismo). Pero el ujet y u coote. t on insuficientes
para . e~plicar . pr~~l ma fundamentalc &lt;le la objetividad del
conoclln.tcnro aeotti.lco ... ¿qué impide que el conocimiento sea la
expr , ión arbitra.ria de de e , ubj civo · o la herrami nta de intere s
per. onale: r ociale, ? ¿Cómo se pu de evitar que presuposici ne.
basatlas en ,·aJores c ntcxtuales Ueguen a fonnar parte del tra fooclo de
pre uposicione ?... ' ''" .
. _ . 'sta. cuestiones atañ n fundamcnralrnenrc al pr blema de la
ob¡ t1vidad ' la verdad cicnúfica. El femini mo empiri [a conrc,·tual
re pond a tra,•és d la cvüac1ón del problema del sujeto como único
creador del conocimi neo. E e1 grupo d cread r del conocimi oto y es
el grup guien le da la objetividad a cravé &lt;le la comunicación del ab~.
En el caso de la epi temología empirista contextual, e da
r~. p~csta al problema de la construcción y validez del conocirni mo
cicnt1fico no a tran:., del sujeto y de sus caract ri. rica ·ino a uavé · del
grupo d I colectivo d1: la comunidad científica.
En realidad la ciencia se construy a trav
de grupos y

lbíd. Pág. 335.
s9 !bid. Pág. 130.

.
n~no 11elcn E. "I-cm1rn~mo I filosnfia de la dcncia". En: ~lana 1. (Tor1.z.ile;, et al
11-molo¡J.a 1· HlChé&lt;la&lt;l. 1.IJ1celona. 1 d , \ncl l',ig. ' 4 1\197
'

E111pirismofe111inista conlext11al

(AJ

1

\

520

Lo

521

11'/lntJ,

�u·1cto.

C&lt;

ncrct .•~m n gar la

• no traY ~ d
l
po y la
c1 náfic
.
de UJ co conc.r ro . : e gru
participación d. un c n¡unt
·uoco l c nocimient , l

e l cti, 0

e: una tarea :en 1.almcmc . oc1al, ntan a umu- que ha, a algún npo &lt;le
su¡ ·to qu cup • un:1 posiaón yue le p mura un me1 r accc o a alguna
,·crJaJ d, da d · ant1.:man '".

comunidad cienúfica la que c n tr~yeo ~n e :~ \' a parar &lt;l I mism
validan lo l gitiman, lo r pr du n
u
.
truY n mi e n cimicm .
con
,
crucial para C CC fin, como

De de ta per p criva epi. rern ló ·ca. no c. Yálid qu ninguno
&lt;le l géneros e apropi d ,¡ o CJ.mi nt
I d :arroll tcru nd p r
atad u pre&lt;l minio . obr •I aber
. u ce • p r d -lanc d ·I
t.ro g · ncr . La acocia válida rá la qu . e o truya e: n igualdad de
oponunidadc. de accc o y de pr ducción, porqu e I grup d
, n rn 1•o de con cim1 nr s ) d
mpr bación de 1
, y no I
ujcc , ·I qu d termina . u ,·anee y le 'cimaci · n.
r p ·et , L ngino indica la da p r la cual la munidad
e pu d ir e n tttuyendc ea tom d un bj tiv e mún:

la mumdad acnófi J
¡
La consotu 1 • n de e
b
l-1 m,· l e.le nccno J · a
.
nrr,
us
ro1tm
ro
.
d
¡ ~o la re lac1 a s
· ·
.,...
. ~~ ·nen. ¡ &gt;: productw, e
. ll -=r a Ul!&gt;cnnun.....
___ 1
d
comurudad pue e. cnc~m . ' unii-u. a lo e l , n&lt;lar . cont xruaie.
murudac.1 ci ~rifica, •' q
·
l 61
1
a e
.
indcp1.:m.lience
&lt;le su 1u. t1'fiicaa., n no~&lt;nalca.nnbc·
.
J

ctiva. l grup O la c mumdad científica
·
e ·_r.a pcr nsabilida&lt;l del d arroll , y avanc de la ciencia,
tendrían el p
) la r p.
. aJ fr cria c mo • lt rnaav, una
- . .
cmpm ca onr xtu
. ld &lt;l
, e te tcmJru. m
.
. . articipáram . con 1gua a
·
· · d c1 nc1a d md la mu¡ r
con rru ci m
'
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.
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.
.1
rrurudad . pe r lan . l que
.

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.
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del mdív,&lt;lu I mo \ n r. '
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.
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inabordábl ·. d ntro u un m

.
.
. a uélla ciuc uriltce :p ífi amen u~
1 giurna n &gt; • a 9
,
. . . -) ni 'rn
.
. ·álid or . u métm.lo - ·mp1rt mo cmm1 a ,
.
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,·ariables d •l sujeto ( mpl.!1 mn
'ru.ida p r d control de las
.
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n:m1ycn
.
r d . n r &gt; dL 1 • u¡ to que a
.
m dcrru rn) o P
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d. ·d l p ·r p tmt del fcmuu me
.
d l I )
ra dlida c. e a
.
mu e . :
n tru\'a 'i rualmcnrc por hombr ·: \ mu1cr , .
empmsta, cuand e . . . d ~ mu· re ' \' hombre~ valide p r la
~uan&lt;l el e k U\' c1ent16 o
l . , &lt;le: la r ·alt&lt;lad compartida
. 1 .·, d ambo. gén ·ro una rnterprctac1 n
' '
d 1 •
me u t n
·
·alidad p r una meto o o
1
' cond n ·ad, } &lt;lt:1no. t rad, n a re,
i, ualm ne con trwda p r amb
cien

ta

( rn~1:1·

·
J
, • 1 ' IUTI &gt;lo~a . )(l.\'I 'l ·unucn o t:om
... la dLknsma. ~ _una r.
. la i&lt;lqu1,1 ion de: cono im1cnto
pre upu to cpt. ttmolo•!t o b:t. t n qut
•
1 F·.. 1•) 9.,-1 "• ub¡ccb·• lru" 1wcr .,mi knowkJ •t:··. En. \leo f \ 1•- P1111~r ( ·d..).
Lon mo 11 ceo
l ·,,11mul f.ptstanu~'lfS IIC\ 3 Corl; Routkd •t. P2 1¡_
1

(,2

ftk,,,.

2

mgun ·egmcnco d la comumdJ&lt;l, p ero o o unpot nte, pucJ
n:clamar el pm,J ·gio epi ·termco. :¡ podemo ver a nue tra manera la
lu ión de e:a e tructums, cmon ·s n necC!5llam • entender la
apr p1. 1t' n del poder en la fi nna de autoridad cognu ·cm,ra e mo
inttfo. ecc
la c1t:ncia. o obstante, Ll crw I n Je la democr:1C1a
cogno cim ,1, de L1 ten 1a dcm, ,crán a, . ranr una cu'. a n J
onfüuo, ·. plnnza e mola re ón de la d mocracia polioca(,.I_

w:

, m indica Longmo con tnlir UD e municlad 1 náfica no e
scncialmenr difi r ·ncc de.: con:rruir una e munidad p lírica d ndc
amb
cxo~
encuentren 1gualm ntc &lt;li tribuido.; en cuanc a la
p . ibili&lt;lade de accc o a la pr ducci · n ' &lt;lt tribuci 'n d I sab r
ci ntífi

Ea partí ufa.r, crccm : que csra po rura fr ce una imp mame
aportaci ne. a1 pr blema d 1 ·ujeto c
1 neta.
p dcm re. oh· r l probl ma dd ujcco u uruy ~nd &gt;I por Lr mejor
pi ·ccmi amente" . 1.n qu
ne c. trara d J e o· n. d 1 rup y
cuando mb g ~n ro L. . c. grupo , pr ·fi r ·ncia. exuale , te., stén
rcpre. cmado · p r igual n la i nCJa, ene ne· p &lt;lr m dab )rar e na·
in que.: pnm ninguna Yer&lt;lad dada de.: anc ·mano.
~ 'ta car a .e plant a difi tl d, entrada, pero ·i bu cam una
1cncia le 'cima y en la qu · la: int rprcraci ne de la r audad t a an que
cr tomada· on id rando amb s c I ci,·o , nt ne · conrinu m &gt; con
e:rc rct de dem ratización d • la ciencia.
[.. inalrncntc . ta epi r mologí. fcmmi. ta n apu ·ra p r UD

&lt;rr. (, náb C;111da \lan,1 1 Cr,11,111. fm111/,, ia_¡ •'nav. Op. ( it. 21kt)
MI agmo I lcl ·n l " ub1 r. p.1\\ :r anrJ kno ~1 d ". Op. ( t. Pa •. 118 19fH
61

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. te edd). miJo en: Po.ada Kubi .
. ent &lt;le lo bcUo y I sul lime)" ·&lt;l
) !-lora ·. 199
· ª Lw. a. • txo Y }·seva·u \f dnd ·&lt;l. Il,ra. ·

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•

ci n ia.
acu ·rd con 1 fcmini roo mpiri ta e nte. rual n la medida
n la que la mayor parte de h mbr
r mu1cr • e cncu ntr n
r ·pre ntad . n la ciencia, p&lt; dr m ten r una c1enc1a qu repre. em~ la
ma or part d lo mrere • d • coda la p · na .

I?I~ Bf· \ \ OIR
con nuca. 1968

PFTIT Cn:rina ~1&lt; lina D1tJ/. clica Fcmi11ist,1 de la J/11s1rarió11. Barcelona:
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\' \L
¡\

EL \ melia l.~, poli/lea de las 1111ytrr.t. Madrid: F..di ione.

lOR(&gt; • (, lia Tiet11po d

[~111111is1111J.

ll11ona

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Jf miao

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O:

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ªªº"

áre&lt;lra. 199

,\G
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1,,-; 9 -

' KJ

·u\1ll ne Politira tÚ

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Ticn1po tli en1111m110. ol. Femirusml)s. \lauml: án:drn. 199

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· ' -lpn ·mm. ~kx1 o. 11)9~

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fit:111/IIIJ/o: ,,~ ,po
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Ji ra. ' llora ·. 199

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Debate

,l11rro.J' ¡; "Ji11isv10. ~fa&lt;lnd.

K 11 •, Thorn·
,
• J..ti eslntr/11ra dt lt1r
/.
. .•
ulrurn e &gt;nomica. 19"'5
. rrro 11ao,us ,1e11/ijm1.J. ~ 1 'XI o: l·ondo J •

(

dtl palrit1rMdo 11/fld r11(). Jean _la ob Rou · cau. .,ol.
Femini m ·. ~ladatl: ·ácedra. 199~

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h111dc1nm1los

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&lt;le igualdad entre lo. hombr, ·' . ( nad •n: I:sm/ns de C0111bc1/1. Tr. Y nota. Jl·
' alu nao I la ó. ~ladnJ: \lfa~uara. 19"'9
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EL CI

MEXIC
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526

lcoff · E. Pone r

El 1º de enero dd ano 200-1 e conrnemor · una &lt;lécac.la d ' la enrrncfa en
, igor del Trntadc de Libre ~omerc10 e.le \mérica dd orr~ v no n
10d
lm sector · : · celcbr · con cntusia.sm &gt; orno es el caso de la
indu. uia cinemawgráfica mcxi ana. , \ 1O aiio de dua.ncia. los efectos
d · la ad pción de la · políticas económica. n liberal . en
han i;tdo rná · o gatw · que po ·irin,. .
L:i Rcpubhca .t\k.·tcana. como la mayoría. de lo. paí s. mJC10 u
integración a la globalizacion mediante 1, fuma de t rarac.l &gt; para
prom ver y garannzar el libre cnmerc10, a&lt;loprando política.- conómica.
ncolil crab:;
mo la apertura de los mcrca&lt;lo ·, de. r gulacioncs )
pnrnuzac1ones, 1 9uc ba rcpcrcucido en l. r estructuración, a " ·e s
difícil, d la mav rfa &lt;l · le · e re. inc.lu. tria.le., del paL incluyendo el
, l'Ctor de la. mclustrtas culturalc. como el cin '.
El Trntad de LibrL .omcmo e.le ,\m ·nea del J rt entre
i\ ['xic , J~. tat.!o ni&lt;l y C anat.!á, firmado el 1' t.lt· diciembre de 2002,
fue la prim ·ra re pu sta mexicana frente , la globalvac1ón el cual en la
práctica e nsciruyó el resulrndo de un pro e ·o qu se había iniciado año
527

�anr
y que ha t nido amplia r p rcu i n
o la indu. a:ia
cinematográfica naci nal.
en r do l . ctore e I bra e o
entusia mo l nacimiento ele un acu d que i bien permitió a México
en ar de 11 no a la modernidad im grar, al proceso globalizador ·us
b n licio no han 11 gado a la mayoría .
o la última d · cada, la ciedad m xicaoa se ha trao formado
pr fundamente a partir d la ad pcióo y dcsarroll de la · p lítica
neoliberale · y d la integración económica con K rad
nido
Canadá. ~ n el t rr n d la cultura e han de pi gad en e t ciemp
una vari dad d iniciati a y a nt
cial p r el cll di tintiv ha
ido el retiro d l E tado d alguna ár a d actividad cultural. La
globalización
ha e pr ad en una variedad d acuerdos com rcial
como el TL ·
qu n ti n n a la cultura c mo bj tivo ri riLario.
per qu la afi ccan en alguna ár a · d la. industria· culrural y la
educación. Los
·p ciali ta
han
innumerable
con ecuencra -po iti"a
negauvruc·ta transi rmacione
culturalc .
La
pr ducción
cin mat gráfica
mexicana
di minuyó
considerablem nte durant la llamada década de la globalización '
peri d marcad por las crisil ec n · mica y 1 r tiro del apoyo e·ratal
cuando en 1989 todavía se produj ron 100 película . En 1992, año d la
firma d 1 TL '- 1 la producción ra e había reducido a 45
larg metrajes, y n 1995 a 14
galdc, 2 4). · I circLÚto d la
di cribución y xhibici · n d película lo dominan c i p r compl t ht ·
m'!}ors de ~ tado, nido las cuale llenan la pantalla nacional s con
u película .
in embargo, con r d , la cri is pr ducá a. a partir d 1996 se
han ob n ad algun cambio n la Ltuación del cine nacional: la
pr ducci · n ha mo rrado un repunr , n calidad y canridac.l aun9u
fluctuant ap yada por la participación n copr ducci ne · alguna. d
e ta película
están convirtiendo en · xic &lt;l taquilla al cr romada
p r la llltflors &lt;le
cad
nido para u di tribución , promoci · n,
como por ejcmpl ~ / Cri11Jm del Padr, mmv a nivel nacional, e
l11spiració11, a nivel l cal: y 1 espectador • en u may ría jóv ne , táo
voh;end a 1ru ala d • cinc a v r p lículas nacional . Inclu. o, a nivel
l al, n L último tre añ
tá realizan&lt;l un cin qu podría
idenrificar
orno ' regiom ntano ' el cual par ce tar aprovechando
algunas dl: Las pocas \Cntaja ' d l T
c m s el a c o, propiciado

p r ! libre mercado a las nu ·vas tecnología digital que facilitan lo
pr c -o. de pr &gt;ducción y edlClón. D lo 2 largometraj · realizado en
d 2 3, . ·i (el 20'110) fueron producido por ci□ea . ta · 1 al .
De ta. c n idcraci ne urgio l im r · de inv sngar la
dcr rminaci nes gu e ·rá.n &lt;leerá d e ·ta ·ituación ambiYalenrc del eme
nacional, donde por un lado parece ir recupcrán&lt;l
y bu car un c. pacio
pr pi n la film grafía mundial y, p r ocro, ·ea que trabajar má con
fe que c n pr upuc to, nte la faltad apoyo estatal.
J bj tfro d e ta in,· ciga i n fue.: evaluar la$ con. ccuencL1.
que la p&lt; lítica · económica. n oliberale . ad ptada a rrm·é dd
TL ~- '. han tenido en el proce. o de pr duc 1ón } circulación dt..
peucula rn ·.·icana. , r como ha incidJJo e te impacto en lo. procc o. d
con, umo
rt'cepción
10 mat gráfic
d
los e pccrador .
r giomon rano ·.
La te is Je la que e parte e qu la p ltricas conotn1ca
neohberale adoptada mediante l TLC:\1 no han tenido un impacto
fayorablc en la produccic' n )' circulación de película naci nalc : s1n
embarg , algw1a conch mnes prop1c1ad.1 por I nue o entorno global
han p nnirid &gt; que : breYirn e ·ta inc.lu ma y guc rncluso aparezca una
producctón que p r ~u · caracreri ·ricas pued • &lt;lenorrunar e local
(regiomomana). Paradójicamente, n cuanto al consumo , rece aón en
e ·tudio. amc..:ce&lt;lcntes · ha me ntrado que ha aumentad~ d número de
e pcctador s que en Montcrr ·v a 1scen al cm a \'Cr película mexicanas
rn ·and acJemá una opinión favorable hacia e. ras (TLinojosa 20U3).
Hal ria que aclarar la dctenninaciones de e ta paraJoja.
e adopto un t'nfc que ce · ri &gt;-metodo1 · gico mulridi ciplinari &gt;
de inn: rigación para abordar el probl ma J c.·tudi con rruido a partir
Je do
j ·. : el ::,aradigma histónco de la gl balizacion y el
epi:tem lóir1CO Je la e mplejida&lt;l. En el informe completo se •:ponen ,
di Clttcn lo principak enfoque re , rico, comemporáneo. &lt;le la
ccon mía poliuca de la comurucaci m internaciorntl r Je.: lo csrudios
culrurale. . -e IC\1'-an la: teoria. má acrual o.; &lt;le 1 : análi:i. &lt;le r epc1on
y la teoría d I cin que han abordado L1 cue tión del . pcctador. En la
integración (k lo - cnfo ¡uc. rt:oricos enuncfados 'e manifie. ta la actual
e nYcrg ncia dt: L1s ciencia s, 1ale y las bwnanidadc · 9u • caractciiza al
paradigma . oci cultural J la tnYe Ligación de la omunicaaon de L1
última decada. 6n ese docum mo se pre enea un re umcn de I s
rc ·ultado de ÍO\·csti aci{m.
529

�Implicacione de la firma del Tratado de Libre Comercio d
América del orte para el Cine Me ·cano

dur~nt el sex uio de arlo alina de Gort~ qu incluy · la venta a
paroculare de la pr duct ra - distribuidor . exhibid ra que tenía el
E t.ad . De e te ro do, la industria del cin nacional e quedó in gran
parre de Ja protección e tatal.
En la última década, tres tendencia e bao manifc tado en la
indu tria d I c_~e nacional: a) un proce de contracción, en particular
d la producaon d largom traje ; b) ot.ro d conc ntración en p ca
empresa tanto d la producción como de la distribución y cxhibici · Il' y
c) una acelerada tran nacionalización cada vez má articulada al
mercado mundial d minad a su vez por Estad
nid s ( ánchez
Ruiz, 199 ).
. De d la . firma del TL ~
, la producción d p licula
me~1cana ·e r d~!º de manera drá ' cica y no ha habid por parte del
ob1e_rn un_a polit1:a cul~al con.i tente y congruente que prornue a
prote¡a e ta 1odustna tan J.J11portante para la cultura nacional.

n tro trabaj
a
había s ñalado que 1éxico n p
m
una po ición mu clara n la negociacion d l TL I
e □ lo qu
r pecta al rengl 'n cultural (Hinojo a 2 2 2 03). El jd de la
ncgoaaa n mexicana en
ot oc , Hcrmini Blanco el titular de
la ecr taria d omcrci Jaime rra Puch , no mostraron inrer ' por
negociar la indo cria cultural porque ·egún Uo n regu rían ser
protegida . l
Anexo deJ Tratad que e, pecifican acciones y
. c pa ne por paí. d jaroo o una iruación mucho más dcsfa orable
a México.
En lo Anexo d 1 Tratado relati o a c municación y cultura
ól do párrafo aluden el cine. ' o un dice qu el 3 % d I ticmp
anual en pantalla en cada ala estí re ervad a la pr ducci ne
ro xicana dentro o fu ra del territorio d léxico" en tr qu "lo
di tribuidore d película producida fuera de léxico donarán a la
incteca aci nal, por cada cin o útul s de película importada por tal
distribuidor una c pía de do título de tale pelicula ( asa , 2 O : 144153).
Paralelo a
e realizaron una crie de
modificaci ne al marco legal en el que operaban la indu triru culturale.
para preparar el terreo a la privatizacion s, fu iones e inver iones de
capital e. tranjero que habrían de venir con la firma del Tratado. Los
cambio fectuad a la I gi I ci ' n ,rigente fueron su ·tantiY en lo
referente a d regular para facilitar la comp t ncia comercial, que r sult ·
de igual baj la nueva. condicion s. mre e, to ' cambiw de. cacao la
modificaciones a la Le, de lnversione. Extranjera , Je Derecho de
\utor, una Le de Cinematografía, el Reglarn nto de la Tel vi ·ión por
able y L1 nueva L y de Telecomunicaci ne .
ncre la modifi.cacion má, imp nant , 129 de dici mbre de
1992 (a 12 día de la firma d 1 TL ~
aprob' una nu va y
Pederal d Cinemawgraffa qu derogaba la d 1949 r qu elimina la
meilida proteccioM ta. qu ha ta entone
t nía la indu tria
cinematográfica nacional. o ta nue a Le . u Reglamento apr bado
~n marzo del 2( 1
elimina el 50°/c) bligatorio de e. hibición en
pantalla para las p licula. mexicana que la anrc1ior ley x.igía, y a partir
d l 997
reduj a un 1 %.
n ello e acel r ' un pr so que inició

1 s xenio de Carlo. alina de 'ortari ( 19 -1994) 1 ap tó
todo a la integración comercial con ":!. tados nido y Can dá mediante
el Tratad de Libre mercio de m, rica d I arte. La m dificaci nes
hecha luego a la Ley d inemat afia donde e r duda el tiempo en
pantalla para las p lícula. m xi cana de un 50% a un 10% provocó la
de. bandada de los productore pri ado . 1 1 d julio de 1993 a iete
me e de la 6m1a d I TL Jr , 1 stado remató un paquet de medios
cuya venta t tal sumó 645 millon de dólare
o el que se incluía
T r\ la exhibid ra e. tatal. A í emprendio u ret.i.r del cine nacional
desalojando ~U última fortaJeza: la exhibición.
.
De 1990 a ~ 995 1 número de alas di minur · de 1 96 a 1 +95;
sm mbargo a part1r de 1996 s ob erva uo r cimiento so e nido con L1
parti~ipació~ ,de .empr as como incmark, Cinemex
rganización
Rarrur z (Cinepolis) · [ultimcdio E. trcUa de r n el de arrollo de
lo. mplej , mulitpJ x. En l últim tre ha crecido 1 mercado d la
exhibición , en alr ded r d l 0% anual. Cab hacer notar qu i bi n
crece el num ro de compl jo que agrupan varia ·ala de cine en un
mi. m espacio los cines populare e ind pendicnt , com nzaron a
rrar o vender a los grande. xhibidores aJ n poder c mpctir bajo 1
nuevas condici ne del mercado.

5O

531

El cine mexicano post TLC

na década de obrevivencia

�Con el exenio de Eme to Zedillo (1994-2000) inicia un repunte
del cine nacional. -- n 1997 el gobierno otorga un presupuesco de 135
millone de pe o para la crea6ón de un Fondo de Producción
Cinematográfica. E te monto se incrementó en 1998 a 147 millone de
p sos, y en 1999 la película exo Pt1dor y Llgri1llas de la productora
mexicana
gos Film es tomada por una d la mqjors tran nacionale
para su distribución obteniendo un ingreso en taguilla por 12.5 millones
de dólar al finalizar el año 20 , un récord para una película mexicana
lo qu ya deja ver que el cin mexicano puede r r mable. in embargo,
Jack V al nti, presidente de la sociación de ine de E rado nido
1P :\ por u sigla en inglé ) vino a Méxic a presionar reducir y
evitar ancione a lo exhibidore que no cumplieran con el 1 %
obligatorio de pantalla para el cine mexicano tablecido en la Ley
F d ral de Cinematografía así como para negociar el irnpue to al
copiado de película. e tadouniden e destinadas a exhibir e en lo cin s.
El actual pre id □ te Vicente Fox n ha mo trado una po tura
consistente con re pecto al cinc nacional.
poco me e de asumir la
pre idencia, en marzo del 2001 r alizó una visita de trabajo de do, días
a varias ciudad s del
tado d California o ~ stado
nidos,
reuniéndo e con personalidade de la política del cine de e e paL. . . .se
mi mo mes e aprobó el nuevo Reglamento de la Le Federal de
inematografía que no prevé sanción en ca ·o de no cumplirs con el
10% de tiempo en pantalla para el cin naciooal y
elimina la
prohibición deJ doblaje. El 22 de ago to de 20 1, el presidente Fox
anunció la creación d I FID C E (Fondo de Inver ión y , úmulo al
Cin ) con apenas 70 millone de pe o (la mitad d lo otorgado por
Erne t Z edillo) para el apo 'º de la producción de películas
comerciaJe , in ayuda para l F PRO INE, l fondo encargado de
promo er el cin d calidad.
Dentro del Plan adonal de Desenrollo n el Programa l acional de
11/t,m, 2001-2006 consta gu para el 2006 deberán pr &lt;lucir e
aproximadam nte 60 película al año, entr las realizada coo fondos del
IDECI
y el FOPR C
. En
te mismo documento el
TM INE destaca que el porccntaj de e p cradore que habían vi ' to
cine mexicano en el paí aumentó de 3.9% en 1998 a 15% en el 200 , l
qu auguraba un cr cimiento del cine nacional. Entone s ¿por qué
reducir el pr upu to para la pr ducción?

532

tra inconsistencia en Ja política cultural con re pecto a la
cinemarografia e dejó entrever en la iniciatiYa de la
cretaría de
Hacienda del pa ado mes de noviembre de 200 , d desincorporar 1
In. tituro
exicano de inemacografia, el entro de
apacitaci, n
Cinematográfica y lo E rodios Churubu co Azteca, propue ta que
recibí' un rotundo rechazo de la comunidad cinematográfica los
intelectuaJe , l gisladores incluso miembros de su propio partido. Con
el argumen o del ahorro y Ja austeridad pre upuestaria., el gobierno
pr t ndía deshacer e de e. tas tr s instituciones gue han jugado un papel
da e para fomentar y el cine y la cultura nacional cuyos presupuestos
ciencn un 1rurumo impacto
n el ga ro anual del gobierno.
fortunadamentc la iniciativa no prosp ró.
Víctor Ugalde Secretario •j cutí. o del P nd de Inver ión y
, stímu.lo para l in (FIDE
E), había eñalado ya en un foro que
el TLC
proponía ampliar mercados r reactivar la producción
cinematográfica para alcanzar el mercado norteamericano , m jorar
nue tra econonúa per que lo resultad s ran otro : "Con el TI., •
e e tá obteni ndo exactamente lo contrario a lo prometido por parte de
los teórico del n olib rali mo" gald , 1995). n el 2004 su balance e
más contundem : ' na d, cada d pué-, e podría afirmar que por lo
et cto~ del TL en la indu tria cinematográfica nacional gran parte de
lo arostas }' productores dedicados a la creación cinematográfica de
nu tro paí han pa ado a engrosar la filas del de empleo y la pobreza.
Con el tratado e de truyó, en unos cuanto años lo que tardó más de
ei décadas en c nstruir e: w1 cine fuerte con identidad propia'
ald , 2004: 31-32).

En e te tiempo, la producción de Estados nidos ha crecido de
459 larg metrajes que realizaba a principio de la década de l 990 a 680
largom traje · en tiemp
del TLCr\N logrand un crecimi nto de
32.5% en el periodo. En cambio, l s re ultados n .México han ido lo
contrario. , n 10 añ
de 1994 al 2003, la producci, n de larg metrajes
. e redujo de 47 p lícula que se realizaban en la década anterior a ólo
212 largometraje . La caída fue uperior a 71.62%. Esto trajo con igo
de cmpl o con el con ·ecueme ci ·rre de mprc a· la reducci 'n del pago
de impuestos, la ubutilizaci · n de la capacidad industrial in talada, la
caída de la exportaciones ) el incremento de las importacione de
películas extranjera . ' e redujeron las po ibilidade d expre ión de los
artista mexicanos y la comunicación c n su público.

533

�La compama de la iniciati a privada on la que ~ás
resintieron lo ef cto del
El 90% d lo productores en acnvo
no alcanzan a recuperar lo in ertido debido sobre todo a qu lo
distribuidores y xlúbidores de fuerte pre ocia tran nacional se
quedan con la mayor parte del ingre o e~ taquilla. En ~1- periodo 199~
2 3 la iniciativa prinda nacional redu10 u producc1on de 64 a l
película por año. Contrario a lo supu to _enarbo~ado por lo
neoliberale en tiempo del TL
, se n c 1mn ma los apoyo
estatale para la coproducción d los inversioni ta, privado . 'n ~l añ
2003 de la 28 cintas que e produjeron 16 de lla ·, el 60% oece 'ttaron
d apoyo gubernamental para u realización.
La volución de la películas mexicana pr &lt;lucida. d 1993 al
2003 así corno d número de alas existente r lo. millones d
espectadores en el país, pre atan en la iguiente Tabla:

ne .

Tabla 1
Películas mexicanas producidas, número de sala y de
espectadores d e 1993 a 2003 en México
o. de pel. me
o. de
Millone de
Año
producidas
salas
espectadores
1415
103
1993
53
1994
1434
82
46

1995
1996

1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
Fuente. Sánchez (2000

1495
1639
164_
1760
1979
2117
2579
2823

14
16
13

10
22
28
21
14
28
~

286(
tracia (2001,

62
80
95
104

120
130
139

152

137

-002 2003),Thf II E

la diferencia d la pr ducción a partir de la entrada en vigor del 11.C\ ,
e ro e en el año 1994 gue fue d
que t davía
producían en 199 .

Respecto a la exhibición, la Tabla 1 muesrra que la salas de cine
han mantenido un crecimiento o ·tenido, a pe ar d la fluctuación de la
producción nacional y de la caída de l s espectadorc . De 1993 al 2003
el oúm ro de sala e ha incrementado en un 100%.
n cuanto a la asisr ncia, en 1993 e registraron 103 millone de
espectador , pero su número fue descendiendo a partir ele la cri i de
1994 para luego mo erar d nuevo una recuperación n 1998. El año
20 2 regi tró una asistencia de 152 millones lo que generó expectativas
de que el 2003 iba a ·er mejor in embargo, . a pe ar de su rcpercu ión
en el incr mento del ingreso en taquilla, hay que considerar que el 2002
fue el año del ,:xito de E/ nnmz dfl Padre Amaro, mi mo que de virruó
la. e taclistica de a ist ocia.
D lo. últimos cuatro años. l 2002 ha sido el mejor - para el
cin mexicano. ·i
piensa en asisLcncia y en taquilla, a pe ar de la baja
pr ducción. -:n 1 2000, 11. l millone de e. pectadores Yieron películas
m xicana, , cifra qu aumentó a 11. 9 millone en el 2001. En el 20 2 se
incrementó a 14. millones, para luego disminuir hasta 7.5 mili ne. en el
20 3. Ll cin mexicano generó el 9.6% del ingreso en taquilla en el 20 2,
pero en el 2003 ·ólo representó el SA%.
La caída en la a ist ocia a lo cine e podría explicar por la crisi
conómica y el de 'empleo que e tá afectando a gran parte de la cla e
media, qu es el obíetivo de las grande · exhibidoras y al alza del precio
del bolero qu está privando ele c. ta forma de emretenimi nto a lo.
estratos ociales de menos recur o · que on lo qu prefieren el cine
mexicano. A pesar de ello, e! ingrc. o de lo exhibidore se vio mur poco
afectado. La cinta que recaudó má en taquilla en el 2002 fue El Cri1J1e11
del Pc,dre Á11Jt1ro, con 16l millon de peso . icoti11a fue la cima más
taquillera del 2003 con -U millonc · de pe s.
ugutl \ng I Dávila pre.id nte de la ámara acional
), la caída de la a i tcncia al cine en el 2003 fue un
fenómeno mundial r d país más afectado fue 1éxic ya que en Estado
nid s hub una di minución de 5%, n anadá de 2.Sºlr&gt; en E paña
cayó en 9%, mienu·as que Brasil y Argentina fueron los único que
regí. traron aumento (El orle, 11 de diciembre de 2003, 1\2).
egún

del inc ( ,.\ 1\C

o la Tabla 1 e ob erva qu d 1993 a 1998 la producción d
película, di minuyó drá ticament de 53 a ól 1 la._rgo_m trajes._
partir de 1999
comienza a ver un repunte, que J bien ha ~1d
fluctuante, ha mante1údo a Méxic en la categoría de productor mediano
de acu rdo a lo e tándares de la
E CO. in embargo, ya s notoria
534

46 largometrajes, contra 98 películas

535

�El 15 d diciembr de _O 2 el enado de la República a rob , el
cobro de un pe o adici nal al precio del bol to d cine. La medida bu ca
ap yar al cine m xicano r entr ' n igor el 1 de n ro d 2 3 (con e
pr texto lo cxhibidor aumentar n ha ta n cinco p ' O· el preci del
bol to) .
mo c ns cucncia de ell &lt;liv r a empre as distribuid ra
int rpu i ron d mandas de amparo por stimar que dicha c nLribución
l i naba . u ÍJ1ter
I ·1
d fi ndi ' la c n ritucionalidad d l
' p o en taquilla' , p r a la f, cha no e ha r uelto e ro, 1 c.¡u
tnanti ne en ~ig ncia la medida ha ta qu no · re ueh a l c ntrari .
ubrayar qu d aqu lla distribuidoras gu acararon la m dida
1 I :f ]1
btuv imp rtant recur o &lt;lurante 1 _
p r e ncepr
&lt;l l pag d 1 der ch n cu tión (aprox.imadamenre
mili ne &lt;le
) qu sumad · a lo 15 mili o contemplado en l Pr upue to
-- gr
d la Ped ración para I financiami nt &lt;l pr duccione
naci nal · habrán de al ar el año 2004.
lmp rtan e e menci nar que 1 • ap y
ot r ad s por el
diferente programa de producci · n
de 2001 a 2003 fuer n en rotal 169. De la 21 p licula. mexicana
pr &lt;lucida en 1 20 1, 7 fu ron con ap o del
cado· d la 1-1producida en el 2 02, lo re ibier n; y d la · 2 producida n el 2 03,
17 ruv:ier n el apoyo e tatal. De ahí lo in&amp; p n ·abl del ap yo del
gobi mo, inclu. para la coproducción con inversionista. privado .
p ar d la producción e a a la · película nacional no han
d jad de partí ipar o nwn ro o fe tivale y obten r important ·
premio . ~n el 2 3 participaron en 23 fe D.\'al Ullernacionale, donde
obruvier n 5 reconocimiento . E/ Cni11m del Padrr A 111aro e adjudic '
nu v pr mio en la .,' V entrega dd ri ~ nrrc llo l de m j r
película, director y guión adaptad . El Fe, rival d I
me
Latinoam rican que e elebra anualm ntc n La Habana uba s un
fe. rival en el que la pro&lt;luccione mexicana. iempr
preauadas.
~ órno manten r una producción . u t nrabl } con calidad:' i
bien no ha dejad d haber producct ' n, é ·ta ha . id mu flucruantc· :e
n , itan m chfi ar la. e ndici n acordada. ' O el TL \1 ue tá.n
p tjudicando el de arr Uo de e ta indu tria. Debiera considerar ·e, ahora
qu en el 2004 • abr la p sibilidad d aju rar I Tratado, . i e quiere
impulsar al cin m xic. n gue stá demo trando qu pued
r rentable.
En una p e p ctiva I al, en fonterr . también l 1L ,1
ha
tenido rcpercu.1 ne
en
u pr ducci ' n cin maro áfi a ha

"ºº

56

an. formado la oferta fílmica d l cm y m difi.cando lo patrone
de con uro y pr ce o de rec peí ' n br la p lícula nacionales.

El Cine Mexicano post TLCAN: Capítulo Monterre
L, prod11cció11.

emoria de 11n enC11e11tro

,.:Exist un cin que pueda denominar' regiom man "? Ha ~ta
hace un trc. años no e hablaba de una cinematografía qu pudi a
id orifica con la cultura regí montana; in embargo, 1e tr no y ·x.ito
de la p lícula I11spiración d I jov n cineasta Áng 1 Mario Huerta,
di tribuida p r la 201h enrury o para ·u exhibici ' n en la d an
nacionales marc ' un parte agua de modo que para alguno e p ciali ta
pu de hablar d un cine r ·om mano nte y d pué d lnspirarió11.
n e to coincidieron gran parte de l • cin a ta cntlc
de cin ,
inv tigadore y promocore que
dier n cita n l Prim r
E caral de incastas c Jebrad en I nt rr J en marz del 2 , cuy s
t , timonio ·
re pilaron y d lo cual
e pr oran algun d ello .
Lo qu
tá viend
que en la ciuda&lt;l ·e e tán creando la
c ndici o
j ' ene cin a ta e tén nconrrando
ap , econ rnt
para inv rúr n pr ' et cinematográfico qu
ha ta hac una d · cada no
p n aban. Lo que e p dría llamar "cin
r gi montano' urgí ' a pan.ir de la exhibición d la película Íllspiració11
exhibida en l año 2 01 , que tuYo un éxito ine perad entre 1
e p ctador obre todo re iomoman . Ha ·ta 19 O eran muy pocas la
producci ne · que se realizaban en f nterrey por la scasez de recurso
y tecn l gía p ra la pr duccióo y edici ' n a, í como p r la falta de inceré
d lo· mpr ario industrial . al no
r com neg cio r ntable la
pr ducci · n cin mar áfica. in mbargo en 1 , úlrim
añ
1
panorama de La producción c111emarográfica en el E tado ha cambiad y
el momento actual e muy promisori .
, mparad con 1 número de lar om traj s que e r alizaron o
el _ 02, n 1 2 3 ya , e tá pre. entando una actividad de producción
·teni&lt;la. e de la década de 196
han hecho largometraje pero no
han e nido el r ·con cimiento qu
m r ceo trabajo d muy buena
calidad
n un u o del l nguaje cinemat gráfic ba tant elaborado
com p r j mpl lo larg metraje. de ,erard
arza Pau ti, Rob n
, camilla • J ú T rrc lo que no han e nid difu i · n y

537

�reconocimiento y que fueron realizados en condiciones muy difíciles en
su tiempo.
' principio del año 2000 comienza lo que se ha dad eo llamar
cinc regiomomano" comentó Jo é alindo, productor d La Plebe
Film . Lo factore importante que permitier n gu se de arro~a
fueron contar con los conocimi nto la infraestrucrura y la a esona
n ce aria para l vantar un proyecto. ' racia a la prnducció_n que ha
habido en uevo León, la gente ha aprendido de e as producciones y ,
ha formado con esa películas. e inició una era d producaon
individual y propia" destacó I productor. . .
. , ,,
_ , ,
Por otra parte
n cue ti.ón de distnbucion , enalo Angel
Mario Huerta, productor director de lnspimció11 'l~ da,:~ es ven~c.r la
película como negocio y en on errey hay m~cho diner . Recalco }~e
para la iniciativa privada hay qu hacer atractl o lo proy~c~os y ast s~
pueden hacer película como Inspiración que co~tó un millon 3_ O mil
pe O
y recaudó 90
mil dólar s. El on a ta destaco que
desafortunadamente el productor tarda hasta do años en r cuperar u
inver ión.
Juan Manuel González, director y grnoni ta cinematográfic?,
fundad r del Taller de Creación Cinematográfica de oladero E ·p:ic10
ultural donde también coordina el Diplomado en Producción de ine
y I Taller d
uión para Largom traje explica qu
l cine
regiomootano ha tenido una volución variad~ y obre todo de
"de nutrición" de l fílmico, pue hacen falta idea contar buenas
historias, hay p opuesta para apoyar, p ro ta~bi 'n fal_ta vocación. Para
él, a E tado nido no I inrere a que ba a cm mexicano, porque lo
r curso, qu s obtienen de ello se quedan en México y a. llo no L
convicn . 'Por ello re ulta bastante ad erso eJ TI.. 1 ; tn embargo
vivimo en un mundo globalizado y ya e dificil de cualquier manera
tener acc o a los mercado , l má tri te es que no s un mundo
verdaderamente globalizado e un mundo hecho por stad
nidos".
eñal' que hace falta incrementar el número de espectadores
lo,
beneficios que , e otorgan a la indu tria cinemat gráfica como podria r
a tra és de incentivo fiscale para lo inversionistas.
El problema
que e tamo atado p r. un acu rd
internacional que deteriora cada z má. la industria del crne lo efi cto
del TLC
hao sid adver o y necesario que se replantee la manera
en que se di tribuye el pe en taquilla, que de cada boleto
de cinc un

!

may r porcentaje para el productor. La redi tribución del boleto e muy
importante, la legalización &lt;le apoyos hacia el cine mexicano en énruno
de incentivos fiscale y de ciue se s srcnga lo del p so en taquilla es muy
importante puntualizó GonzáJez. Para él el problema e, una cuestión
política, no artí ·tica, ya que con id ró que el cinc mexican ha tenido un
gran d ·pegue en calidad récruca, lo gue está haciendo gLJe de taque a
niYcl inrernaci nal
· l cioe local ar ce tener buenas per pecti a para d 200..j., un
seis largometraje, que filmaron y produjeron cineasta. localc , durant el
20 l3 la indLJ. tria cinematográfica del Estado de 1 ucvo T. ón s coloca
como una de la más producti\·as del año en el paí . De la _8 que se
r ali.z~tron., e~ fueron pr duccione~ indepenclience locale . De ellas, [ 11
Dil11vio recibí · una ap nación de 700 mil peso del PRO f CI E 4ue
e, el fid icomi:o de •\poy a la Producción Cinematográfica de uern
León, y Siete Días recibió financiamiento del FJDECI E. Los d má ·
on proyecr s independientes.
-\demá ·, por primera vez, la ~Iue tta de Cine d Guadalajara, el
fe tfral má importante de la indu. tna que e realiza en J\Iéxico, ruyo
una fuerte pre. encía de í\fonterr r con una película en competencia, Lis
Uoron11s, y dos en exhibición Adictos y f II Dih,rio. La óp ra prima Las
Uoronas de la regiomontana Lorena Villarreal, ·e e. trcnará en las salas
de cine c m reía!. E 'to habla de que la grandes di:tribuidora se están
interesando por el nuevo 'cine regiomonrano '.

La ármlarió11: la eferta rk pdimla.r n1exica110.r M los cines de lrmtmr;•
Lo. re. ultauos dd anr lisi, de conrenido de la oferta cin rnarogtáfica en
la sala. de cine comercial de fonrerrey de lo. años 1992, 199 , 20 O,
2001, 2002 y 20()3 muestran, en cuanto al pai · de origen de las película.,
gue en ·I año 2002 y 2003 hubo un ligero incremento en el númcr de
peüculas mexicanas exhibida , durant la do semanas compuc tas
mu su·ea&lt;las, con re. pecto al año 2001. in embargo con respecto a
1992 año en el c.1uc e fumó el 'D,C1 , se obs rva una marcada
clisminución.
La exhibíci 'n de película· d
ri en cstadmmíd nse ha
descenclido de 255 p lículas gue se exhibieron eo 1992 a 190 n el 200.1.
anadá no tiene una presencia significativa; en 1992 no se exhibió
ninguna película canadiense en las do, semana mue · treadas mientra ·

538

539

�qu las coproducciones han aumentado con id rabl m me en una
d'cada.

Tabla 2
úmero de películas e hibida por país de origen en la alas
de cine de Monterre durante do emana de 1992 a 2003

1992 1993 2000 2001 2002 2003
15
...o
21
México
96
78
17
E. U.
255 292 225 201 1 7 190
Canadá
o o 1 1 1 o
41
94
Coproduc.
1
5
4
90
28
14
35
Otro país
13
36
36
24
1
1
5
Origen N.I. 88
28
TotaJ:
453 -H3 315 _95 324 344
País

Fu me Peri ' dico

I

orle

Los re ultados de la Tabla 2 mu stran también qu
n 1
último tre · año ha aumentad l númer de película mexicana que e
xhib o l que demue tta que l
xhibid res tán tenicnd c nfianza
o la rentabilidad d esta película .
n I a p cto d e hibición, en la iguient Tabla 3 e mue ttan
1 número d aJa de e.in qu di ron función . la cantidad de p lícula
que
h.ibieron en pr medi p r día d 199- a _ 03. Lo re ultado
indican que en 1O año el númer
d
ala ha aum ntado
con iderablemeote (ca i
ha triplicado) no a í la ariedad de p lículas
exhibida.
• n 1992 exi tían alredcd r d
7 ala. d cin e mercial en
nterr
la mayoría independient~ po que apena iniciaban u
operacion lo complejo multipl ·. En l añ 2002
iacrem ocó a
234 el pr m di de ala de cin qu
&amp;eci r n función p r día,
di minuyend a ..22 en
2 3; también
ob erva qu la ariedad d
película ha decrecido d 32 qu en prom dio e e. hibíao en 1992 a 24

en 12003.

Tabla 3
úmero de ala de cine película exhibida
en promedio por día en Monterre

de 1992 a 2003
1992 1993 2000 2001 2002 2003
Salas de cine
77
78 160 187 234 222
Películas
32
29
_3
22
21
24
uenre: Periódico El Norte

Lo r ·ultado de la Tabla 3 pu den interpretar.

corno una
manifi taci , n de racionaJi mo económico uno d lo principio en lo
gu e ba a la política econ 'mica d I oeolib aJismo y qu n e te ca o
·e manifi.e ta en la tendencia a la reducción d la ferta c:in matográfica
n pr p rci &gt;o al número d alas, esro e , m no película· n más ala
de cin para bten r ma
r ntabilidad.
El 2 2 fu un buen año para el cine mexican en lomerr y
com lo fu en el contexto nacional. n total
e tr naron 33 películas
mexicana durante el 2002, mi ntra que en l 2 3 el númer de cima
naci nale e tr nada. di minu • · a 26. on ba e en
o r ultad . e
puede afirmar qu a í como en I c orexto global y nacional, en el I cal
e e tá rnanife. tand una c nrracci 'o de la f, na cin mat gráfica 1::n
prop rción al aum nt en el número de ala d cin .

El co11s11mo: hábitos PT!/ere11rias de los es-pectadom de cine
on iderand a la a · tencia e ingre. o en taquilla c mo iocticadore del
c n wno cin marográfico n lo últimos tres año
ha ob ervad gue
é to. e han incr mentad en fonrerrey.
reporte
br la
tadí rica de ultura del
◄ l dición 2 1, infi nna qu I E ·cado
de
u o L , n cupó 1 . cgund lugar en a i Lencia, l calidades
vendida , imp ne r caudado, días trabajad
' fimci n pr
ctada · de
cine a nivd □aci na! durant el año 2000. L locaJidade cndida n
e!ic año fueron 7'6 ,1 3 y 1 ingr
n taguilla c rr pon diente fue de
220 220 54 p o .
.. n l 200_ . r gistraron 10'921 481 de así tente qu
nerar n
6-t- mill ne· de pe · d ingr
n taquilla apr ximadamence; ea el
la cifra d a i t nt di minuy' a 1 4 7 785 cifra menor en un

�4% a la &lt;l laño anterior, p ro lo ingre o en taquilla e manru,rier nen
367 millones aproximadamente con el aumenco al. pr cio deJ boleto
iel en DI éxico, 2004). fonterrey representa una buena plaza
para la exhibición cinematográfica en general y para el cin nacional en
particular al meno. así lo eñalan lo dato de lo último año .
trav' d la encuesta realizada en esca iove tigacióo e
constató con relación a la frecuencia de a istencia a la ala de cine que
el número de e pectadore ha mo erado un comportamiento a cend ne
en lo tre año analizado con re p cto a las persona qu a ·i ten cada
semana, iendo el aum nto má · igni.ficacivo el que e regi tr · el del
2002 con re pecto aJ 2001, de 22.25% a 26.25%.
Tabla4
Frecuencia de a i tencia de los espectadore
a las sala de cine de Monterre
en e1 2001 2002 y 2003
'
2003
2001
2002
Frecuencia
27.5%
22.25%
26.25%
Cada semana
26.0°'o
24.75%
38.00%
Cada 15 días
35.75%
46.5%
Una vez o menos al mes 53.00%
100.00%
100.00°0
100.0%
Total

En otro· resultado e encontró que entre el a.t10 2001 . el 2002
hubo un aumento significativo entre lo e pcctadorc que afumaron
hab r visto películas mexicana· de un 56% a un 7 .5%, es d cir, casi tre.
cuarta partes de lo asi tente a la ·alas de cine de Mont rrcy vieron
películas mexicana en el 2002.
Tabla 5
Espectadores que vieron pelicuJa mexicana
en las salas de cine de Monterrey en
e12001 ye 12002
Vieron peliculas
mexicanas
Sí
No
Total

2001
No. de
personas
224
176

%

o.de
personas

56%
44%

400

100%

294
106
400

542

1

2002
o/o

73.5%
26.5%
100.0%

En la encue ta realizada a ..¡. O pectadore · de cine en d 2001 e
1 ~ preguntó u opinión sobre la películas mexicanas qu habían
to
e e año n Jo, cine. de la localidad con el propósito d , explorar su
ac ptación o rechazo hacia e tas nuevas película . En e. a oca ión. del
56% que come taran haber \"1 to película mexicanas un 79º'u dt ello
respo-?dieron . qu
í le habían gustado. Enrre las razone, que
ex~us1eron gwene, conte·taron gue sí les habían gu ·rado fueron: por la
calidad en la producci ' n }' n las actuac1one , el 24º o; m jor trama v
c?ntenid?, el 48°1ti; más entretenidas y Jivenidas, el ..i-%; por apoyar ¡l
c10 mexicano, el 2°-o (Hinojo. a, 2(J03).
En otra encue. ta aplicada en o dembre de 2002 a igual numero
de sp ctadore. · bu có profundizar en la, actiru&lt;le \ valoraciones
hacia la· película. mexicana · y ·e les oliciró que calificar~ los a. pectos
de produ ción, acmaciooc. r temática de la p lícufas ,-ista. en el 2002
en un rango d ~ cinco opcione. que iban de "muy ucoa ' a "p ' simas'.
La opciones de r puc, a gue obtuYteron los má · alto · porc ntaj :
fueron: en producción, el 56.5° o la · calificó como buena ·; en
actuaciones, el 33.25°·11 Ja calificó c mo buenas· v en cuanto a la ·
temáticas el -W. 7 5% las calificó como buena . La maroria de los
espectador s opinan favorablemente Je las produccione . ·
En cuanto al contenidl&gt; &lt;le las peücula. y para explorar el índice
de grarificación, e le. preguntó a lo · especradores en qué medida habían
ncontrad di\·crsion r e cape, conocimieoro e información, refu rzo de
valc~re., rema · d c nvcrsación y em c10ne · en e tas nu
película,
nacionales. Las opciones con má alto porccnrnjcs fuer n: ti -7.5 11 10
conte tó qu encontró mucha di er ión y ·scap ; el 56° o ncontr · p co
conocimiento e información; el 60.5°-o encontró poco refuerzo de
valor ; el 55. 75°1 0 enconcr' mucho remas &lt;le conver ación; , l 54.5º u
muchas cmocion s. Para una buena I a.ne &lt;l I J
pe t~dores, las
pclí ula mexicana .• on fuente de di, er ·ión, emocion , y com·ersación.
D las película· mexicanas exhibida · en Jo cine, en el _&lt;J()2 el 80° ·0 de
s e pecradores encu . tado afirm · baber vi to El ,i111c11 drl Padn·
v1aro. Inclu ·o alguno, de ello, dijeron haberla visto ha ta tr s vece_.
1 dtantc la ob ·ervación r el n:gistro se omprobó qut: ·an
parte ele lo. e pcctadores que asi ·ten a ver c. ta nueva. películas
mexicana son jóvenes, &lt;le ambo · . exo . profesionisras o csru&lt;lian&lt;lo unn
profesión, con empleo y solteros. ,\J cabo Je una década con el
TLC\1 , ir al cine · ha com· rtido en un enrrerenimicnto caro, l que

,·u

,·a·

5-1-3

�está dejando excluid d 1 disfrute de este bien cultural a los sectores
ociale con menor poder adquisitivo.
]__,a

Que e tá lleno.
Qu ya no hay boletos (GD3) .

recepción: horizontes de led11ra cinematográfica de los espectadoresjóvenes

¿ óm se ponen de acuerdo o cómo deciden ir a ver una película? Con

En e te apartado se pr en tan lo· hallazgos con r lación al
análi i d lo proc so de rec pción cinemacográfica que desarrollaron
jóvene que e expu icron al vi ionado de la p lículas mexicana, que se
exhibi ron durante el segundo em ' tre del 2002. e observaron tre
grupo de di cu ión de 12-15 integrante jó ene de ambo · exo y de
edade entre 20-24 año . Las categ rías de análi i fueron lo ritualc
para ir al cine, condicione de los campos de recepción y emantiz~ción,
competencias semió ica disposición del habit11s a pectos del honzoorc
cultural en el que e realizan lo proce o de recepción cin matográfica.
Tr al cine ignifica entretenirnient y diver ión mayoritariamente,
pero tambi · n una oportunidad para ponerse n relación con lo demá ·:
:A veres se 11a a z,er 11na película para analizarla o como cu/t11ra m general, para

involHcrarse n1ds en la sociedad)' poder discutir temas diferentes" ( D 1).
En el discur o de lo participantes r v la el rec n cimiento de
lo · condicionante. campale de la rec pci ' n y de la r glas de expo ici , n
al medio cinematográfico que como
recepcional han adquirido lo jó en :

competencia

pragmática

La persona interrumpiendo.
Que alguna per ona piensen que están o hocele
codo las pareja .
Lo niño qu con u llanto no d jan e cuchar ( D1).

obr

Que I s miércole hay dema iada gente, per e má cóm do
y da má gu to ir al cine que rentar y ver una película en casa
( D2).
Qu la gente mucha
ces
tá platicando cuando
viendo la película.
Qu su ne el celular d alguien en pi na película.
u a ce no hay suficient spac10.
La pantalla ve mal.
La iluminación.

544

tá

esta pregunta e buscó explorar el inicio del ritual:
P r la publicidad
Lo corco.
El clima
La carcelera
Lo actore . ( D1).
La r comendación de lo arrugas,
El e cado anímico,
El títul de la película. (GD2).
Por la cartelera
Por la crítica que tenga una película
Porque alguien te la recomienda.
a publicidad
La polémica que e desata antes de que alga la película
Las recomendacione o la crítica de la p licula.
(GD3).
La publicidad y la promoción que e han hecho n torno a
algw1a película mexicana ha hecho que se vuelvan factore
1mportant en la toma de decisione re p cto a la elección d la
película qu e verá en el cin aun y cuand no cumpla lu go las
expectativa de los e pectador s. Esto do factore e han vuelto
indi pensables en la c n figuración de los horizonte culturales
mediáticos que mantizan lo códig culturale en los que lo objetos
rcpresemad , en este caso las película , adquieren una i nificación
previamente d marcada. La publicidad y la promoción hacen "visible "
los objeto que
determina an ignificados actúan como agentes
culturale que guían la significación.
n ejemplo de ello fue la
prep nderancia qu adquirió en I mercado imb ' lic en su moment la
p lícula de El Cn!llen del Padre A maro, la con ecuente pol ' mica que
g neró.

545

�Con el objetivo de 9ue lo jó en s re elaran la compet ncia
emiósicas que utilizan para de codificar las películas se l - preguntó
obre lo géneros cinematográfic . que má I gu taban. 1encionaron
la comedias, drama
&lt;le u peo o como lo gén ro preferentes,
comentando que a ,,ec la temporada influye mucho eo el tipo de
película que
e, hiben y de la que ti n n JU
leccionar como por
ejemplo HalloweeJJ en el rn s de octubre o E/ Grinch en la época navid ña
(GD2). En estas re puestas e revela la competencia en l
r conocimicnt de da e caractcrí ricas textuale de la, película .
Otro ejemplo de ta competencia nuo tea la diferenciación
que realizaron entre la película de otra época y la má reciente y
cntr la p licula m xicana y extranjera :
La cintas m xicana d ante eran rná humorísticas y
tenían una hi tocia que podía mantenerla sin necesidad d ,
mo trar desnudo o usar palabra· altisonantes.
Ante el cin tcní,1 un humor blanco ahora todo e muy
crudo y on tema de morb que e I que a la gente
actualmente le gusta ver. (GD3).
La capacidad axiológico-interpretativa e otra competencia
emió ica que utilizan l s jérveoes al expresar . u apr ciaciones s bre lo
remas, el lenguaje y la calidad d esta película . En tas respuestas se
detectó w1a recepción diferenciada actiYa y critica, en la que e detecta
un cierto descontento con el énfasi que se otorga a la r pr entación de
los aspecto negativos de la realidad mexicana:
Los diálogo que las películas extranjera traducen al e pañol
l\on pé irnos.
La película norteamericana ab rdan má género y t mas
que las mexicana .(GD!).
El cinc mexicano es bueno, pero tienden a dramatizar y a
xag rar la situacione en las que vivimos.
e ti ndc a g neralizar en el aspecro de que la soci dad
mexicana ti n un bajo nivel cultura~ específicamente eo u
ocabulari ... La mayoría de las p lícula m 1canas proyectan
546

una mala cara de nuestro país, y xhiben sexo y ~iolcncia.

( D2).
rá bi n que traten 1

tema que actualmeme se e. tán
vi ndo en la película mexicana porque si no cguiúan
tapándo e. El tema de la película de "El Crimen del Padre
Amaro'.' ·í es un tema real, pero w1 poco exagerad y muy
generalizado, sólo acan lo mal de léxico y creo gue sctia
bueno que cambién sacaran lo bu no de nue tro paí .

Lo

diálogo gu
e pre cntan en la películas no son
rotalmente ciertos ya guc no todos hablamos a ·í como lo
pintan en la · película mexicana .

o nada má. en la película}· 1!1 Mamá También exageran las
~o erías sino en toda · la mexicana. hablan a í, y por . e
upo de película lo. extranjero cien n a lo mexicano
encasillad s como I ápico ranch rito.
La diferencia entre una película mexicana y una extranjera es
la calidad de la película. Las extranjera no son tan vulgares
como las mexicana . (GD3).

R ulta d particular interés qu no todo e identifican con las
imágcn · del mexicano (en particular cómo repre. eman a lo jóYcnes)
pr pu stas por esto filme · como la de hablar con lenguaj inapropiado
)' la de ser repr entado como "d típico rancherito , es decir no e
reconocen en esa imágen s ni tampoco reconocen corno única realidad
la que representan la p Hcula.s.
Lo archú·os cínematográfic que obre la pelicula m x.icana
,~sta e ·tán depositado en la m mor:ia de los jóvcne , e hicieron
Yisible. al hablar de qué películas mexicanas recordaban haber vi. to. Las
películas que má. mencionaron en los tre. grupo fuer n (s · eoJi ·tan en
orden, de más a meno menciones): E/ rimm del Padre A.111aro; I Tigre de
Sa111t, ]11lia: P1111/o y Aparte; iudades Osmras; Tnspimdó11; De la Calle; El
Caliqón de los Milagros· Se.w. P/ldor Llgrimas; Todo d Pode,;· Lo Ley de
I lemdes- /Jlores Perros; Por la Lihre; Y IN Ma111á Ta111hiM; C..11 Mm1do Ram.
En cuanto a la capacidad gramático-textual, que abarca
conocimiento respecto a la gramática del e ntenic.lo y de la xpresión,
urgier n en las di cu ·i ne aspectos formale de la películas que les
547

�habían resultado más interesante , como escenografía
música, producción y dirección de la película :

fotografía

e fijo en el gui' n, mú ica, reparto y efectos e peciales
( D1).
os fijamos en la
má. (GD2).

cenografía la focografía y

La p lícula del Padre Amaro e tá mejor hecba que la del Tigre
por us locaciones, vestuari , pero no llegó a nue tras
xp ctativa .
La película del Padre Amaro tuvo locaciones reale co a q~
la del Tigre de Santa Julia no, s ' l pegaron la escenografía
cuvo poca creatividad.
Es má. creíble la del Padre Amaro que la del Tigre d
Julia en cuanto a historia y producción. (GD3).

anta

En cuanco a la temática que tratan las últimas película
mexicana , la mayo.ria d los participante coincidieron n qu los temas
de la corrupción el narcotráfico y el aborto º.
o tema n_uevo , y que
lo t roa tabú, como los religiosos y los polittco deben d ¡ar de erlo y
er di cuti.d
abiertamente. Lo jóvenes e proclamaron porque e
traten diferentes temática sin c nsura en las película mexicana .
est e tudio e con tató que existe una r cepción
diferenciada en cuanr a la apr ciacion y los juicio emitidos con
rela ión a la película p ro existen imilitud s en lo patrnn s
adquiridos que cdimentan el ritual de la práctica cultural y ~ri~ntan las
gratificacion s encontradas en ir al cine como I ntr te01ID1 _oto, la
di ersi 'n y la c nviYencia.
o puede decir ·e que . ·e man:fie ~en
proce s qu den cu nta d una recepción homogeruzada; roa bien
tendría que habfa.r e de una r ccpcíón condicionada e trucruralmcnte
por la e casa variedad de opcione filmicas.
.,
te análi is de los preces
de recepaon de 1 , 10 ne
e pectadores de cine mexicano evidenció que exi te un públic que e
e tá socializando n una oferta cultural cinematográfica propia cada vez
más precaria y que demanda más espejos para la construcción de
identidades. Por ello hacen falta políticas cultural , congruente
548

consi tente que protejan y promuevan nu stra industrias culturales
dominada p r inte.re e ajeno a la promoción de la cultura nacional.

Conclusiones
El pr pó it fundamental de esta inve tigación fue evaluar el
impacto que la política, económicas neoliberale adoptadas a tra, é del
Tratado d Libre Comercio d América del orte e t_aba trayendo a la
producción, circulación consum y recepción de película mexicana en
particular en Monterrey, proponiendo un enfoque teórico-merodológico
multidisciplinario para u análi i con tntldo a parcir d los enfoques de
la economía política de la comunicación y lo e tudios culturales.
Los re ultado confirmaron la hipóte i planteada. Tanto fa
producción como la circulación de películas nacionale se han vi ro
red □cidas a raíz de adoptar las política económica neolib rale en el
eccor cinematográfico: d 53 películas que todavía e produjeron en
1993, sólo e realizaron 28 en el 20 3. En e to coincidieron también
promotor culturales cinca ta e inve tigadores, quien corroboraron
que el TI.. AN ha traído más desventaja que v ntajas a la producción
d películas mexicana y que este Tratado tiene que reví ar e.
n cuanto a la circulación, i bien en 1O año e duplicó el
númer de ala de cine en el paí , la variedad de película. exhibida ha
disminuido, a í como el núm ro d películas ro x.icana tanto a nivel
nacional como local. n Monterrey, mientras en 1993
exhibieron 78
película mexicana en do semana en los cines en el 20 3 se redujeron
a 2 , mientra que el número de salas de cin comercial casi e triplic ·
e □ una década.
D e particular interé es el pr misario movimiento de producción
local que e tá desarrollando en onrerrey y que sobresale a la de año
y décadas anteriores: el 20% de la película producidas en el 2003 se
realizaron en el stado de u o León. El hecho d que la mayoría de
lo proy et s sean independiente podría interpretar e como la avanzada
de un grupo d jóvene cinea ta que con enrusiasmo y buena idea
están conv nci nd a lo in er ionistas privados para que lo apoyen n
el financiami nto de su pr duccion .
Por otra parte los resultado del con umo cinematográfico n
los cin de onterrey muestran que la ciudad
una buena plaza para
los lúbidores y en particular para el cine nacional: e ha incrementado
549

�la a i e ncia al cin cada emana
e pectadore d cine mexican
e táo d arrolland actirude
valoracione fa rabie hacia la nu a
propue ca fil.micas. in mbargo aun y cuando se e tá observando una
tendencia fav rable hacía el e o urna , recepción de e to filme , ólo
lo grupo ociale con m dio alt poder adqui iti o tienen accc a u
di frute lo que deja fuera a un 0% de la población 9uc no puede ir al
cine. Habría que considerar una política cultural obr este a pecto.
En cuanto al análi i de lo pr c o d recepción
cinemat gráfica el estudio dem tró qu lo JO en
manifi tan
proce o de recepción acti a y crítica como re ·ulcado de utilizar
compet ocias y abere que han adquirido como parte de us pro ce. o
de cializaci · n cinematográfica, donde la familia , lo amig s ju gan un
papel fundamental.
Ir al cine igue ieodo una d la p ca práctica cul ural
gregarias qu e tán i ndo relegadas por otras práctica rná
individualista como el uso d la nueva ' tecnología como el Im ro t.
demá el análisi · de e ros proce os pon en ·deocia que una nueva
g n ración d e p cradores jó enes e tán aceprand d manera
favorable la película nacionale , con cieot de u realidad ocia],
demandan un cin má comprorn ti.do con u ntorn cultural

id ológico.
ta ituación ambival me d 1m rcado del cine nacional debiera
r cibir má at nción. ¿ ' mo impul ar al cine m xican ? En primer lugar
requi re oluntad política para reconoc r la importancia de fomentar
y proteg r una indu tri.a cultural tao imp rtant para la cultura nacional
c mo I es la cin mat gráfica. n ejemplo de voluntad política fue la
demostración de lidaridad d diputados enador con la comunidad
cin mat gráfica para formar un frent común ante la iniciativa d
de incorporar la in tan ia gubernamental del cin mexicano, la cual
obtuvo éxit . jalá hubiera la mi ma oluntad política para re · ar 1
TL
en lo gu re pecta a la indu tri.a culrural para cambiar la
condiciones del acu rd y hacerlas más eguitati as para lo tr paísc .
di.6.cado el 1L
al que se acata má qu a la Con, tirución
ricana, habría m no bstáculo, para r vi ar el marc I al por el gu
e rige la cin matografía mexicana.
stablecido un punto de acuerd naciona~ e pod ía empezar
p r hac modifi.cacion a la Ley l" deral de Cine y u R glam oto en
cuanto a la xhibición ampliando I p rcentaj d exhibición para la ·

películas m xicanas. Bra ·il ya lo hizo ampli · de ""5 Jia · a 63 d pcn do
mírumo oblig, torio &lt;le ·xhibición para a cgurar que ro&lt;lo film r ahzac.lo
en el paí llegue al publico y tenga ta oporrunida&lt;l de g •nerar ingrc o ~n
taquilla. orno resultado &lt;l' p lírica ' continua a favor del cinc
bra:-ileúu, 1 público para c. ra película se incremento d 7 millonc.:, dt:
e pcctadores en el 1002 a casi 20 millonc · en el 200"". \ umcntar el
p rcenraje de cxhib1aón p Jna monvar Ja inver, ión en el ctor de la
pr ld ucci ' n anre el ascguranucnro d l tiempo en pantalla, ack·má &lt;le c¡uc
el g bi m o aplicara e tímulo fi ·cale, arractirns para lo. inY •r iomna · ,
así captara rccur ·o , con lo: que a :u ve7 podría ampliar el pre upue:ro
federal &lt;le tinado a la pre &lt;lucc1on de película, nacinnalt:s y ap yar a más
crnca m ·n :u. proyectos.
hl papd del E t:tdo es imprc ciu&lt;lible p:ira el o ·temmit't m de
lru cinematografías nacionales pero es preciso trabajar junm; todos [ .·ectorc para mcenr:ivar In prnc.lucrn·m: la comunidau cinema ográfica,
lo · l gi. lac.l re ·, los empre ario: 1 exhibid re. , lo · pectadorc. , entrt
r do proponer meca nismos c.¡ut: nos pcnn.ium producir película con un
rnl r artístico capaz d · lograr l:t comunicación con lo, pt1blic s ma.
diversos, al tiempo que an comp titiva y genuinamente mexicana .
orno futuras lineas de 1m e ugaa &gt;n
propone continuar con
la ob en aci · n de la: tendencia. en la producción y circulación de
p li ulas mexicana , profuncliz, ndo en lo. efectos a largo pla.;,o del
m delo e onómico neolibl'.ral domi.nam de la globafuación; eguir de
cerca la evolución &lt;l • te c1n regiomonrano recién pue to en la c'cen:1
cultural para b. crvar como • rn col cando n lo ílujos globalc. y
nacionales de la cinemarografia; ahondar en om . , s¡ ce tos dd con:um~&gt;
y r cepción &lt;le lo: spcctadon: no con.idcrncln. en c. ra uwesul""&gt;, ción,
como la. implicacionc&lt;: srcticas c.1ue la geopolítica intc nacional del ane
pr pon :1 lo · cspec ad re. . a. í como prnti.m&lt;lv.ar cn su efecto en las
idemiJaJe. nacionale. ; realizar t' rud10s compa.rnti,·o. e n otro paí e. }
cmdadc.; ampliar l csru&lt;lio al análisi!- &lt;le otr : producto: C( mo el ,·tdco:
analizar ·1pap ·1de la tele,·isión J · señal al ierra ~ de paga en la difa ión
del ine nacional.
Por último, hay c¡m: considerar que además dd TLC. r cxi r n
otros factores má alta de 1, política, Labl c1da en el Tratado qu ·
relacionan con una incrgia iot rnac1011al y que e ·tán ,1fecrand ramb1én
a L1-s otra s industria. cul turales &lt;lcl país, esto e:. fa concentra 1ón de la
propi ·&lt;lad, la fusiones ) alianza. , la: cL ficultade · ce múrrúca: d reto de.-

55

551

�la nuevas tecnología , la tendencia a la homogeneización de lo
contenido .
e to ha r que agregar la profunda r compo icione
geopolítica que están provocando grande cambios en la política y
economía nacionale en muchos ca, os impredecibles. En un mundo
uaipolar, controlado por una nueva da global, dond el margen de
deci ión sobre cu stion
nacionale
e vuelve muy reducido lo
Estados-nación no pued n abandonar u papel de r guiar en u propio
territario la actividad de lo mercado .
E difícil predecir o
tabl cer un proa, tico para el cine
mexicano. Lo que í
puede vi ualizar n el pre ente e una
preocupante au encía de interé del E tado por apoyar a ta indu tria
cultural tan tra c ndence para la memoria colecti a de la nación, y en
contrapart trna ctecient generación de cin a tas c n
luntad de
participar con película. de reno ada calidad y pr puesta stética además
de nu va generaciones d e pectadore que e tán desarrollando un
nuevo gu to por e ta película 1 qu hace patente la nece idad de
producir má de nuestro propio e pejo donde e recre n y acri oleo
nuestra identidades.
La mergente confluencia del paradigma histórico d la
globalización
el pistemológico de la complejidad nos bliga a lo
cien tíficos
ciale ' a seguir haciéndoo
preguntas sobre c 'mo e táo
cambiando la estructura globalizantes y lo proce o de integración d
los paí es y analizar u efecto n la · indu tria culturales como la
cinematográfica sobre la que e construyen la cultura y la
comunicación d las oacione . bordar la nueva problemáticas ocioe municativa no ólo e cu tión de a umir reto epistemológico , sin
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¿Será .rig110? de los tie,npos la hipocre.ría evidente doJ1de los
depredadom po11m IOJ reglas del;11ego o los q11e han de ser
sacriftcado.r, daJ1do m11,pli1JJic11to cabal a los req11isitos de la
111oral públictJ.
¿Que? Lts qutda a los dmunparados sino el elegir
de111ocrá11ca111ente la 1na11em de ser sacrificados. parece11
decir, va111os a definir de111ocrática111e,1Je si los f11sila1110s o
los ohorca111os, jl/.sto e.r decir que si te opo11es estarás
rompiendo los reglOJ del111ego_y eso 110 e.r válido.
Ade,nás es 111of1110 de 11na sandó11 Jat11bién definida
de111ocrdticanu11te para que 110 q11ede d11da de la b/fellfl
110l1mtad del verd,'!fl.

En lo tiempo actual las re pon abilidade han empezado a cotizarse
como un valor conómico no d prendidas de lo conc ptos ético ,
deontológico . morale , religioso o de un entendimient politic ino
como una m rcancía cuantificable, de cualquier manera i se logra algúu
a,·ancc en el cumplimiento de las obligacione de lo e tarnentos que
acabamos de enunciar erá provecho o para nu stra ciedad.
La creación de una n rma de cumplimiento d r quisitos para la
re ponsabilidad ·ocial d la
mpr a e un dar ejemplo de la
n ce idad de incluir entre la iover iones que deban hacer e la
referent a las respon abilidade , no es posible en los tiempos actuale
ustraer a la aplicaci 'n d principio que evidencien el cumplimiento
564

565

�de los debere , relacionado, con la integridad b ne údad leyc
laborales, ambientale y buena relación con la oci dad circundante, l
que llaman lo conomista riesgo pair, doode el capital extranjero fluye de
acuerdo con las calificacion d&amp;da en este rubro a I país s gún 1
cumplimiento d cierto parámetro relacionados c n la paz ) la
.eguridad.
De pu · del anterior apunte qui íéramo dar un repa o breve a
la respon abilidad que no ocupan e decir la jurídica. lo haremo.
de manera enunciativa y al final de • tas n ta apuntar m · un proyecto
para realizar xhau ti,,amente la reví ión de los concLici nante legales
que conlle, a el cj rcici de la profe ione y la po ibilidad de cau ar
daño, bien ca ' t d tipo patrimonial psíquico o c rp ral 1•
--&lt; n primer término definiremo
los concept , de culpa para
poder osla ·ar que ignifica el concepto de respon abilidacl en el actuar
profe i nal, ci rt qu e tamo aco rumbrado a mencionar la anci 'n
in hacer mucho caso de la regla apLicable para cada caso de Jo qu no.
ocupan, o en palabra coloquiale decimo ; compórtense corno e debido
pero s lo n raras oca ione d cimo la conducta adecuada en tal o cual
ca o e t, d finida por la normativa que se despr nde de tal o cual código.
E. n c ario r pasar d manera br v la definición d d lito
según el ódigo Penal Fed ral 2 que en Sll Título Primero rcfer nte a la
Re ponsabilidad Penal, del apítulo T, a i nta la. Regla Gcnt:ral
obre
Delitos y Re pon. abilidad dond en su artículo dice 'Delito e el acto
u mi ióo que sancionan la leye penal . En los d lito de re ultado
mat ria] también erá atribuible el resultado típic pr &lt;lucido al que
mita impedirlo, i é t tenía el deber jurídico de evitarlo. __. n estos c,
con ·id rará que el re ·ultado e consecuencia de una conducta omi i·va
cuando determin qu él qu omite imp dir] t nía el deber de actuar
para ello, derindo de una ley, d un contrato o de u propio actuar
procedente.
Ahondando obr el particular en el apítul LLI, artículo 1 del ódigo
Penal Federal' dice:

De Cup1s, -'Id.nano, E/ Dm111 hd. Bo ch, Barcelona 197 5.
.ódigo Penal Federal, Ed. Í!ita 1999.
' Código P1:n:1J Federal, l·.cl. S1sra 1999.
1

2

566

rtículo 13. on autor
1
TI
ITI

N
V
Vl

VIJ
\ II

o participes del delito:

Lo. que acuerd n o preparen su realización;
Lo que lo realicen por í·
Lo. que lo r alic n conjuntamente;
Lo que lo 11 ven a cabo sir\'Íéndo e d tro;
Los que d t rmin 'n dolo arn me a otro a corn terlo;
L0, que d losam 'nte pre ten ayuda o auxilien a orro para u
comí. ióll'
Lo. que con p &gt;. rerioridad a . u ejecución auxilien a1 clelincu ntc
en cumplimi oto de una promesa ant rior al delito)
Los qu .in acuerdo l reYio, inter\' ngan con otro en u
comisión cuando no e pu da precisar d resultado que cada
quien produj

Vercmo
a continuacmn alguna. cxcluyem
de estas
culpabilidade. descrita en el Capítulo 13 qut: en parte hemo
reproducido en 1 • párrafo anterjores, e to 1 haccmo en un afán de
clarificar que; no t Jas las conducta atípicas pueden c nsiderarse &lt;lentrc
de una tipificación de culpabilidad en cual9l1Íera d sus modalidadt:. del
delito: culposo o doloso~.
El actuar en sociedad \ como j rc1c10 profe iunal conlJC\'a
ri sgos que en ocasione pucd n s r tipificad . como delit , Fcmand
Castellanos' relata con accc ibilidad la culpabilidad y la refiere con tre.
elementos definitorio· qu son:
Imputabilidad

Donck se incluyen ac.¡ucllo. upuesto, don&lt;lc el sujeto goza de
. alu&lt;l psit¡uica por carecer de tra torno, mentales o di..: ·arrollo intelectual
retardado (a m11/mrio sens" primera pare · de la fracci 'm \' 11, del An. 15 del
e' dio-o Penal h:deral n léxico).

' • c~un el C(1d1go Pcn31 h:der.11. en ~u amculo 'J obra Jolnsarncntl' r:I 9ue, conociendo lo~
elementos &lt;ld upo pcn.tl " pr~nLOdu c11mu r" uhado up1cu, 4wcrc o aet·pta b rcaliz,1c111n Jel
hecho descrno por b le\',\ obra culpo~.tmcntc d c.¡ur.; prrn.luce el rc:~ult.1do □ pico, 9uc no prcrn,
siendo pn:nsthk:" pn:rni conti.mJo cn lJlK no ~e proJucirfa, t'.O 1inu&lt;l J" la \101:u:ion a un dchn
dL cuid:idn, ljUC d&lt;'bi.1 1· podfo observar ~egún l.1, c1rcun,1anc1a~ y condiciones per.;om1ks.
' ,.1s1c:llanr ,s, femando, / _¡11~m111r11/1Jr dr111,·11Mkr ti, f&gt;cndH, pm,.;/, Etl.Porrua 1()(J&lt;l, :-.k:--ico pg. 24-.

�Conocimiento de La antijuricidad del hecho cometido
La nom1a penal motin al incli,,jduo, en la m dida en que é ce
conoce el cont nido d u, prohibicione , l ujeto ignora que u actuar
esta prohibid por la norma, ya por de conoci.mient d la exi tencia_~i
la lev del alcance d la misma o por cr r fundadam nte que u acc1on
e ta ·ju tificada, p r lo qu e 1nculpable. (inci o b de la fracci · n VIII del
art. 15 del mi m códig )

La inoperancia d la no exigibilidad d otra conducta
Raci nalmentc a nadie
le puede exigir un comp rtamiento
clistinto al realizado, i no pudo actuar conform a D erecho.
(FRAC IÓ IX, del art.15 del mi mo)
. .
La au encia d cualqui ra de
to el mento , 1mp1de la
formulación d I juicio d atribuci 'n inherent a la culpabilidad. Lo tre
elementos apar c n a co11tra1io se11s11 en el artículo 15 d I Código Penal
Federal. 0 má dir cto en arrancá y Trujillo'': " erá imputabl todo
aquel que po ea al tiempo d la acción la_ condióones p íquica exigida
abstracta
ind terminadam nte p r la I y para pod r d aLT llar u
conducta socialmente."
Entrando en materia eamo lo qu
I Título duodécimo
apítulo I R pon ·abilidad P rofe ional del ódigo Penal
d ral n u
artículo 22 no dice:
J\ráculo 228. Lo profe ionist.a , ara La. o técnicos y . us auxiliare~ erán
rcspon ables de 1 • delito 9uc cometan en el ejercicio_de ·u pr fe _ié n, n
los ténninos siguient s ~ sin perjuicio de la. preve_nc1~~c come~da en
la Ley en mi de alud o en otra nom1a .. obre e1erC1c10 profe 1onaJ, en
·u ca ·o:

1. Además de las . an iones fi¡adas para lo delit s que re. ultcn
con umados, egún ·can e tos dolo . o culpo. o , se le _a~l-icará
su peo ión de.: un me a do años en el ejercicio &lt;le la pr fr. ion o
dcfinith a en caso de reincidencia; y
11. E. tarán obligado. a la reparación del daño por U5 act - ~ropio P ir
los de us auxiliare cuando c. tos obren de acuerdo con las 10. LrUccmncs
de aquello.

r

,, Carranca r Tru¡illo, Dm rho Pmol ,\lc,w1110, EJ. Porn1a. Tomo 1, ~léxico 1955, p. 222.
568

Hacemo notar que no
lament
on r pon able_ lo
profi ionistas gue cometan un delit úpificado com delito por lo
dif rentes c · digo ley _ o reglam ntos o demás normatiYidad lo son
también quicnc I au.,ilien, es decir, sus mplead , obr ros, otro.
profesioni ta bajo us in trucci n , por lo cual
una cue tión delicada
1 tar e n ciente del impacto qu la. conducta profe ionale puedan
t ner para el propio profe ioni ta pero tambi 'n para quien
trabajan
para él.
Cna de la actividade, qu con fr cu ocia realizan qui ne
·jerc n una profe ión e la d p rit , para e t pr pósito recurrir mo al
apítulo V d I ódig Penal Federal que trata de la Fal edad en
declaraci ne judiciale \' n inform dados a una autoridad y que en u
artículo 247 tablece
e impondrán d dos a e.1s añ . de pri. ión ) multa de cien a tre ciemo~
&lt;lía. muha: l. Al guc: imerr gado p r alguna autoridad pública di. tima de
la judicial, en ejercicio de u funcione. o con motivo de elfo falcare a la
verdad; l 1. Al que examinitdo por la auroriditd judicial como te ágo o
perito, faltare a La v rditd obre d hecho que se uata d averiguar, o
aspecto, canadade , calidad u otra nrcun tancia. que sean relevantes
para e. tablecer el . encido de una opinión &lt; dictamen, ya ea afinnando.
negando u ocultando maJiciosamentc la existen ia de algún tipo d · daro
t¡ue pu d. sen-ir de prueba de la verdad o f, I edad del hecho principal, o
que aumente o di minuya su gravedad, o que irva para establecer la
aruralcza o particularidade. de orden t ' cojeo o cienúfico que imponen
para que la autoridad pronuncie rcsoluCJ&lt; n sobre mareria cuc. t1onada en
1 a unto donde el testimonio o la e p1ruón pencial e viertan.
annon
p&lt; drá ser hasta 15 año. de pn. 1ón para el te tigo o perico fa!. ~ t1ue
fueran examinado en un proccduniento pLOal, cuando al reo se le
imponga una pena de m,' ~ de , cmte años de pri ión, por haber dado
fucaa pre harona al re. tirnoruo o p ritaje faL o -.

Pucliern peo. ars que lo e tudiante. de la licenciatura afine al
derecho on avezado e n ced re de u obligaci n como tal · perr
la práctica no. dice que n e a í a manera de j mplo; el propi código~
que e tamo r ferenciando en su apítulo TI d nde
establecen la
obligacion qu d rimo n Delitos de abogado , patrone y litigante en
u artículo 231 dice:

- Código Penal rcderal, Ld. ·¡ ta. 1999.
Ídem.

569

�e impondrá de dm a sei~ aiios de prisión, de cien a trescientos día multa
y su pensión e inhabilit-ición ha ca por un término igual al de la pena
señalada anteriormente para ejercer la profesión, a los abogados, a los
patrono , o a los litigantes 9ue n sean os e□ ·iblemente patrocinados por
abogados, cuando cometan algunos de los delito jguiente : l. Alegar a
sabienda hecbo fal o o leye, inex.istemes o derogada ; )' Jl. Pedir
rénninos parn probar lo 9ue notoriamente no puede probarse o no ha de
aprovechar su parte; promo,:er artículos o incidentes que motiven la
uspen ión del juicic
recur,os manifiestamente improcedente. o de
cualquiera orra manera procurar dilaci ne tJUe sean notoriamente
ilegales. 111 ¡\ sabiendas y fundándose en document s fal. o o in \·alor o
en t stigos f,lsos ejercite acción u oponga excepcione en contra dt: otro,
ame la autoridade judicial o adminmraciva ; y lV. imule un acto
juridico o escrito judicial o altere elementos de pru ba y lo pre ente en
juicio, con el 6n de obLencr sentencia, resolución o act admini trati\'O
contrario a la ley.

L profesioni ·ta al eo-re ar de las cuela de conocen, parte
importante de las área del derecho que norman su acti idad y a la. que
d ben dar cumplimiento''.
H m
h cho hincapié en la responsabilidades inher ntcs al
cj rcicio profe ional, pero e justo recordar qu r lacionado c o el
ej rcido de d nd pueden derivar e actos delictivo · existen tambi · n por
otra parte conducta que derivan en delitos por el ej rcicio indebid
profesión, olvemo aJ código 1n citado y en el Capítulo 11.
e
refiere a la; surpación de funcione pública o de profe ión y u o
indebido de cond coracione , uniforme grados jerárquic , di,~ a
in ignia, y ·iglas, por supue to reproduciremos sol la qu · atañen al
a unto qu · nos ocupa in dejar d comentar qu lo e tablccido en e t
arcicuJado e de ob enrancia general 1\ y cualquier persona en el ejercicio

n jercicio d 1a profesión puede vers involucrada en un delito de la~
tipificado en e t código.
r\rrículo 250. Se ancionará e n pri íón de uno a seis años y multa de cien
a tresoemo días: Fracción U. 1\! que sin tener útulo profcs 1onaJ12 0
autc r!zación para ejercer alguna profesión reglamentada, expedida por
a~torl~ades u orgarusmos legalmente capacitado pani eUo, conioime a la~
dispos1ciones reglamentaria del artículo 5 13 con, ÚLucional. a) e :itriburn
el car-.icter de profesiorusta; b) Realice actos propio de una acti\·id;d
P:ofesio~al; c) Ofrezc.a p~~licamemc sus servicio como profesionisra: d)
l se un mulo e umnzacmn parn ejercer alguna act..i\-idad profe. ional sin
tener derecho a ello; e) Con objeto de lucrar, se una a profesmm ras
legalmente aumrizad s con tim:~ de ejercicio profes10nal, o a&lt;lmimstre
algw1a, ociaci · n profesional.

Como podemos v r, puede darse el ca o gu aJgún studiante 0
pasante sin haber cumpJjd lo trámit de titulación y regi, tro de título
para obten r la patente para el ejercicio de la profesión, jerza e ta de
alguna manera cándida sin perca ar e que esta en riesgo u libertad
personal hasta por un término d
año v u pecuru hasta por
trescicnto día de multa.
na \·ez relat_ado lo p rtenecientc al ámbüo normativ del
ejercicio profe ional o las bas ~ reglamentarias de e te ejercicio, vnmos a
dar un recorrido a las activ:idad · operacionalc d I actuar profi sional y
de la cuales puede derivar e alguna conducta delictiva en lo, término~
ant riormente expuestos.

" i P_l'.n amos t'n b legi,Jac1on laboral, la opcion e~ traba¡ar con algun:1 or¡.,ranizacion " crc.'lr 1. 1
en CU}o ca. n deberán conocer lo~ derecho~ y obügac1nncs (¡ue se comrn&lt;.:n al cnmrarme
n :11 conrr,1t.1r pcr,nnal. No debemos olvidar 9w esm en riesgo la libertad pcrso □,tl I el
p;ttnmorno de llls alumnos, egrc~ado ."
1~ Ln el Cod1go CinJ para ~l L tauo ele ue_rn Lcun se establece en el amculo 25111 "Lo. que 111
ten~r el 11rulo correspond1cme c¡cnan pmfr 1001; parn curo c¡c_rcic1u la ley exi¡a mulo, aJerna~
de mcurnr tn la~ penas n:spccavas. mi tendran derecho de cobrar retrihuc1on por Jo. ~erncm~
profesionales que hnynn pre, t:ido"
1' ,J aracuJo 5º de la Consciruc111n Politica de lns hnd,is l 'mdo e t;tblece 9uc: 1\ nin!,11.m:1.
per~on:1 podrn 1mp~dme llUC ~e dewl)ue .1 l.1. projtJlfi11, mdusrna, comercio o trabaj 1 ,¡ut: h.
acomodt: s'.endo uc1t1Js .. L.1 l~r dcterm111ar:i t:n cada esrado, cu:ile on las prof sumes ,¡uc
n ·cesmm mulo p,1rn su e1erc1c10, l.is contl1c1one~ &lt;¡ue deban llenar~e parn nbrcnerlo I Jn .
,mtondades C)lte han de expedirlo ... Lns sernc1n, profesionales de índole socrnl scran 11bhg:1t;ino:
y rcrnbuidos en ~• u!nninu, de: b le~ ) cnn las cxccpcionc.:s l)Ut é:;ta ,eii:tle ... Tampoco po&lt;lr.i
adm1ar ~· convcrn,, n que la per;nna pacte su prns ripción o desúerrn, n en gue renuncit
temporal o pcrmancntcmcmt (J r¡nn r dt1m11i11,1d,1 pmfmn11, indu~triA o cnmercm.
propia,

Lopcz Jimém:1, Roberto, 011tr::,do l11ftm,mo11nl dr lo.r ,\/,. /JC, Nuevo .'iglo l~dmones de Der.:cho
)' Crinunologm. p. I IO. "El Código iril para el D1su:itt1 h:deral cLct': L1 \"Olumad de 1}S
parocularcs no puede eximir de la ob ervancia de la ley, ni alrernrla ni rnouificarla. olo pueden
renunciar.e lm derechos privados l)UC nn afecten direcrami:nt~ el interés público, cuando In
renuncia no perjudique derecho · Je u:rccro"
1° ódigo Penal redera!, Ed. ' i ta 1999.
11 López Jimencz, Roberto, RmJ/(J \'iglo X&gt;.] Je la Facultad de Derecho r Crimm11log1a " ,ua.ndo
hablamos de ob ervanaa general no rcferimo5 a toda la nom1acividad que t·n algún momento tic:
la aca\'1dad profesional deberáa cumplir lo. egresados De6ed11 ademis conl&gt;ccr las
re ponsabilid,1Jes re, pecw a: Impuesto~, ll'IL , conrrato5 de arrcndam1cnt0, compra 1·
financiamiento, pemiisos de opctación, u~o de sudo, penmsos de consrruccion, manc¡o tic
materias conrnmmante , daños ambientales, empaque y tran~pnrrnción entre otra ".

'1

570

�En primer término, para ejercer una profe jón debe contar e c n
una patente para l ej rcicío profesional la cual en Mé~co se obtien .
el R gi tro de Profe j n _ d pendiente de la ecretana de Educac1~n
Pública in este requi ito el ejercicio se tipifica como un delito
su ceptibl de anción, por lo tanto lo. egresado de alguna profe ión
reglamentada deben forz amente contar con él no hay excu a 111
excepción que pueda hacer e al r n un 1wc10, de acuerdo con la
normatividad aplicable 14 •
Pero existen otra pat nte que deben re petarse y que
corre panden a tercero que pu d n v rse afectado cuando e ha~e uso
de conocimi nto o di eño d productos, proce
por lo cuále se
debe contratar, c nvenir p ner a disposición de lo legítimo dueños
las cantidades que corre pondan por el uso de e tos ingenios o
conocimientos qu están prot gíd por 1a ley de la mat ria y por lo
tratado internacional gu México ha firmado con diver o, paí es y
organizacione dedicada a la prot cción intel crnal y lo derecho de
autor.
n ejempl claro de esta situación lo encontram
en la
utilización de sis rema informático ' lo cuál s d ben adquirir e en copias
] gales y que contengan en u preci el pago de dcr chos para u uso·, o
abundando en la práctica médica los medicamento por lo general estan
pr tegidos y olo adquiriendo lo derecho d
xplotacíón de las
patent que los proteg n pu den fabricar e y poncrs
la venta ..
Con fines ilu trativo
n el Título Yígésimo xt d lo delitos en
materia d derech s de autor 15 n el artículo 424 bi
tablccc que:

:n

e impondrá prisión de tres a Jiez a.no y de dos a veinte mil día. multa: l.
A quien produzca, reproduzca, introduzca al paí , almacen~, tran porte,
distribuya, venda o arriende c pia de obra , fonogramas, vid o~a o
libro prot gidos por 1a Ley red ral dd Derecho de Autor, en torma
dolo a1\ con el fin de especulación comercial ) in la autorización que en
los ténninos de la citada ley deba otorgar el timlar de lo derechos de
aut&lt; r o de los derechos conexos. lgual pena e impondrá a 9uicnes a
abiendas, aporten o provean d cualquaicr ~ m1a, materia" prima o
inswnos de tinados a la producción reproducción de obra , onograma ,

14
rticulo 250 del C · ,ligo Penal Federal., " e sancionara c in prisión de WlO a seis anos y multa
ue cien a LCesctemos días: fracción 11 Al 9uc sin tener tinilu profesional''.
1'&gt;
ódigo Penal Federal., d. Si. ta 1999.
16 Me sina, ,raciela
., JA Respmuahilidad ivil m lll Era Temolii._JJ,mi, bekdo Perroc, Bueno ·

videograma o libros a que se refiere d párrafo ant rior o; TI. 1\ quien
fabriyue con fin de lucro un di po itirn o i tema cuya finalidad ea
de act:Í\·ar los di posicivns el ctrónicos de protección Je un prO!,&gt;rama de
computación.

deberá poner atención cuando s realic n trabajos que vayan
en el entido qu explícitamente a ienta el artículo anterior ya que n
olo es p nada la actiYidad directa en la producción ino gue incluye 1
in umo que . e necesitan para lograr eludü· el pago de derecho de autor
incluye además I
trabajo referen es al ubcontrato de procesos
encaminados en u totalidad a la comisión del delit a gue e refiere 1
artículo 424 bis'~.

--.. ta por d má d cir que n la práctica médica encontramo
territorio má dramático en relación con el ejercicio profe ional no es lo
mismo la l siones patrimoniales que las in!:1ingida en J cuerpo d J
pacientes, p r lo cual las imprud ncia m 'dicas conllevan el reclam
airado de qui n las pad ce r alln cuando la re ponsabilidad jurídica e
inso layabl I dañ.o ético que . e d ri a de la impmdencia 18 en I actuar
del médico ácnc también consecuencias gra\·e y moralment criticable .

1' Ver además d capítulo ll, dd titulo noveno &lt;1ue se refiere al : Acceso ilícttu a s1~1emas )'
et¡wpc) · de infonnática del · digo Penal Federal.
IN Damos a concinuaci6n alguno, ejemplos donde e ' tll pre eme la imprudencia médica:
• ua.ndo el gmecólngo que deja Je asi tlr a un parco y dcJega en la comadrona, cuando no
&lt;e preocupo de detectar d cuadro de mxemia, gesto is o prcclamp ia que la embarazada
sufria ( .'f.S. de 2&lt;J de Marzo de 1988).
• Defic:ieme imen·ención a niña Je ocho año5 por rrnumacólogo para prnccicar osteo mksts
del codo izqmerdo, por acmac:1ón prec:1p1rnda y falta de las necesaria. cautela~, cuando b
intervención no i:ra acuciante, ru urgente m peligraba l.l upen 1vcncia de la víctima ( ·.T. .
de 22 de Abril de 1988).
• ()curru1olanngolo¡;o que, trns um exurpac1ón a dedo de amigchlas, no observa si el
pacieme sangra o nu, m auende las mdicac1une~ del nnc re i~ta. ni hace explurac1ón
alguna ulterior para dccc lar la hemorragia que rn invadía las, fas rcspiraconns, falleciendo
po. 1eriom1eme, ~ a en el I lo pit.'11, d intem:nido ( .T., de 5 de Fehrero dt: 1990).
• Cirujano yue no controla la conexión del monitor al principio de la operación r miera D
coa. iente que el .rnestesista, en t..'lles concücium:~, abandone el qttirófano, tras a&lt;lnurnHrnr
al paciente anestesia gcner.il con ínnihación ulotral¡L1eal )' rcspimción a~istida, el cual
ufrió una folu de a1reacion que le produjo lupnxia y parada cardi~ca paro cardiaco,
cuando llegó el ancstc 1sca de nuern ( .T.. . &lt;le .J d epaembrc de 1991).
• D1rec1nr de Lcmro que rofora yue habitualmente los anestesistas abruidoncn un
quirófano, en d transcurso de una inren·cnc1bn para de plazarse a olros simados en
di tmia planta ( .T. . de 4 de cpcicmbre de 1991 ).

Airc.s.1997.

572

5 3

�La imprud ocia médica tomada como ejemplo en t escrito no
implica e ·clu ividad en la práctica m 'dica,
también exte □ iva a las
actividades de dos lo profe ionista , ya qu ningún ejercici profesionaJ
e al a de la po íbilidad de la con"isión de algún delito.
La imprudencia para la práctica profesional d . d un punto de
vi ta juri prudencial con iste en la:
... Omisión de codas las pr cauciones exigibles o que debit:ron
necesariamenle adaptar e en el suceso o e,·enro de que se trate
al
menos, de la má lememales y rudimentarias, por haber incidido, el
agente en 1a omisión de diligencia, en la que no hubi ra incurrido el
meno cauto y precavido, o d más descuidad , abandonado o
negligente de los hombr , por la ilícita infrae tructura del bien juádic
violado.

e debe hacer una ilistinción ntr la negligencia m 'ruca y 1
accidente durante la at ación m 'clica r el tratamient , in gue haya
re ponsabilidad del m · die .
La negligencia m ' dica 19 'comprende la falla del médico a la
confonnidad de la normas de la atención para el tratamiento d la
conrución d I pací nt
falta de c nacimiento, o negligencia al
proporcionar la atención del paciente, que e la cau a directa d un
accidente aJ pacient . En el ca. o de un accidente de, afortunado in
re pon ·abilidad del médico la ociedad deb determinar i e debe
indemnizar al paciente por el acci&lt;l nte y i e a í el rioen de los fondo
para efectuar dicha indemnización. Lru condicione económicas d l paí
determinarán si cxi ten &lt;lich · f ndo, de solidaridad para indemnizar aJ
paciente, in estar a exp n.a del médico.
a. Para el público campaña de información , obre lo. riesg s
inherente a cierto tratamiemo médico y cirngía avanzados;
para lo profe ·ionalc programas dt: formación sobr la
nec idad de obt ner un consentimient infi nnado d lo.
paciente obre dicho tratami nros y cirugía.
h.
ampañas de ensibilidad públi a para mostrar lo problemas en
medicina y la prestación de atención m, dica, cgún la estricta
nece, idad del control del s co to .

1'1 cgún b Jcdaración dt la ,\~o iac1ón Médic,1 \1und1al

574

c.

d.

f.

g.

h.
l.

¡.

k.

l.

m.

Campaña generale d educación de la alud en el c legio y los
lugare· de reunión ocial.
El vación del nivel y de la calidad de educación méclica para
t0do los médico , incluy ndo el mejoramiento de la fomiación
clínica.
r ar ' participar en programa de tinado a los médjco
encargado de mejorar la calidad d la atención médica y de los
tratamiento .
Implementar una política apropiada d formación para médico
gue tienen conocimientos in uficient&lt;.:s incluyendo una política
de limitación del ejercicio profe ·ionaJ hasta que dichas
in uficiencia
sean
corregida .
In formar al público y al g bicrno obr el peligr del de arrollo
d cLiferente forma d mecLicina defensiva (aumenro de
atención
al contrari , ab tención de m, dicos o inclu o
de ·interé. d parte de m 'dico jóvcne por cie1tas especialida&lt;le
d alto rie. go).
Informar al público . obr l po ibilidad de accid n es dw-ant un
tratamiento méilico, qu
on impreúsible, y no son
respon abi]jdad del médico.
olicitar protección legal para lo. médicos cuando los pacientes
ufr n accidentes gu · no on r ·ultado de negligencia médica.
Participar en la cr ación d leye y procedimiento aplicable, a la
demandas por neglig ncia médica.
Oponer e firmcm nte a demanda, poco eria. r a cobro' por
contingencia el part · de lo abogados.
Explorar proc dimicnto innovador para tratar las d manda
por neglig ncia médica, como acnetd s entre la, parte , n lugar
d un proce judicial.
Promm cr la idea de guc lo · médicos se aseguren contra
d manda. por negligencia médica, cancelando el , eguro el mi mo
médico o ,1 empleador .i I m ,dicu e tá empl ado.
Participar en la, J ci. ione relacionadas a la posibilidad d,
ororgnr la indemnización de pacientes dctimas de acciclemes sin
ncgligen ia méclica durante el tratamiento 211 •

~• l.as ,1ntcnore5 ,on l.1s Políticas dnl\'adas de la "Dcclarnc1ón de la ,\ soc1,1c1ón \lcd..1cJ Mundial
obre la egbgcnm 1\léd1ca, \doptada p&lt;&gt;r la l-1' 1\sambb Médica !\fun&lt;lial :-.Iarbclla.. hpana,
, cpw.: mbre de 1992."

575

�La irnp ricia21 en el ejercicio prof ional es el resultado de la aplicación
de proces operacionale errad s que dan c m consecuencia un daño
en el pau;mon.io o en la integridad física o mental de lo individuo
aº1'.cgamo una nota de la juri prudencia de la comunidad autónoma de
• turia en ,spaña 9ue nos ubica n la compr n ión de la impericia n el
jcrcicio profesional.
D b mos considerar además las irnplicacione 9ue ti nen alguna
ue rione c mo:
1 consentimiento para el tratamiento médico
quirúrgic , las implicacione jurídica de lo transplantes, el ejercicio
abu ivo d una pr fesión, las Je ion per anales y la circun tancia ·
agra ante c mo con ecuencia de una conducta profe ionaJ errada:!.!, el
homicidio cuJp o, la eutanasia y otro r fi rente a la demá

pro esion como la ing n.iería 23como e ejemplifica con l s siguiente
hechos acontecido en E paña24 y son lo iguient : se produjeron,
cuand e estaban realizando obra en una carretera y en un momento
dado, tre opera.tic ¡u a la p stre fueron condenados d cidieron la
con trucción de una e, collera de contención 9ue no taba prev:ista en el
plan de ejecución y por lo tanto no e taba pr vi ta en 1 plan de
cguridad que debía co rdinar un cuarto operario también condenado;
Para la realización de ta e collera era n ce, ario habilitar una pi ta para
la ma9uinaria lo que requería labor de movimient de tierra . P ro n
acordó ac tar la zona de la excavación y de la lad ra con ,·alla d
limitación y contención 9u • impidiera la caída de piedra o árb le ni la
olocación de un peón e peciali ta en movimiento de tierras para
pr v nir al ma9uini ta de posibl s riesgo se dice en la entencia.
s
r ponsabl no lo con ideraron oece ario dado que el movimiento d
tierras se iba a realizar a 33 5 metr r a una di taocia n horizontal de 67
metros con re pecto la carrct ra. n día, una piedra d la xcavación
alió del cazo de la xcavadora ca ,endo p r la ladera ha ta impactar e n
la cuneta de hormig · n exi t ·nte en el margen der cho de la carretera,
aliendo despedida hacia el e ntr de la carretera. La piedra golpeó el
cri tal delant ro d un vchícul , rompi' el cristal impactó contra la
cab za del conductor, provocándole la muerte in tantánea 25 ' qui imo

!! .A.P. de¡\ rucias de 21 d Julio de 1995
" ... El owrg.ur1Je:nto de un átul(&gt; profesional crea, mdudablemence, una presunción de
e mpetencia, que encuentra su fase negari\·a en la impericia. enrendiend p •r tal la mcapaadad
técnica para el ejeraeto d L, profesión de que e trate, \ e a impericia tanto puede encontrar 5U
fundamento cau~al ·n la ignorJnci como en la ¡tr:tYemente ddccruosa jecuc1on dd ,teto
requerido profcsionalmenre. Distingue, a este respecto, l.t jurL prudencia entre la "Cldpa del
pr fesional" y la "culpa propiamente pro~ siooal", Siendo aquélla la 1n1prudcnci_a comun co_meoda
por un profesional y e ta la que de cansa en una "1mpencia crasa" ' c:r semencm d 17 de tebn:ro
&lt;le 1986) o en l:t vul.neraaón de la "lcx. artis" 'er ·,:ntencia de 2 de noviembre de 1987), 1 bien,
como se dice en la sentencia de 28 de sepriembre de 198 , los linut entre la "culpa del
profe ional" ¡· la "CLdpa prof sion,tl" , on indeciso y confu os. f-inalmente, para dífere~~ar la
imprudencia temeraria de la imple, ha de att:ndersc al grado de poder de pre\1 ion ( poder
silber") ) al grado de la in fraccion del deber de c1.11chdo ("deber ev1m") er sentencias de 16 de
marw de 1993, 29 de abril de 1958. 28 de nodembre de 19 4 y d 21 de 1.mero de 19 6, emre
otras). Por ello, para poder pronunciar e al re pecto } ¡.,mdu:tr la penas corrcspnndieme~. es
impre cmdible tomar en con~deractón l. s circun, tancia5 concurrente en cada c_aso ' cr
scnt&lt;:ncias de 30 de mayo de 19 8 y de lí d noYicmbre de 1992).... Pue bien, en el caso de
auco, "en el que se en1uicia un upue m □pico de h1potétlca responsabilidad medica por error en
el tratam.1enro" es preci o reconocer que tal error, dadas las circunstancias de urgencia y
precanedad de medios pcrsonalc perfectamente explicadas en el relato de hecho de la :ipelaci.,,
no puede serle atribuido directa Y exclu ·ivamente al acu ado, por cuantc vmo mduado por
compílIL'lllllemo ajeno al mismu que impiclen la imputación objcciva del re. ultado letal a c.¡wea
po ceriom1eme terminó siendo condenado. Por ramo, aunque no e niegue ni ~e afinn ahora la
existencia de una po~1ble culpa, í e pre IF .tdmmr 9ue 1.,l culpa no merece repmche penal, lo
que conduce a &lt;lic1.ar sentencia ab oluroria en esra da. sm pequício de reconocer gue en otro
orden junsJicc1onal puedan exigirse las re. poagabilidade peninente~."
" Pizarm, Ramón Darue~ Re.rpo1ua/1ilidad Cü•il por (/ Rie.rp,r, n nci11 de /111 osas, Lniversidad, Buenm
Aires, 19 3.

St: comete el dcÜt&lt; t"fl los matenales de construcció°' "La acción deb con ·1srir en una
defraudaci · n en la u tancia, calidad o canodad de los materiales utilizado en la ejecución de una
obra
cndido para su consrruccion."
¿Qué aplicación jurisprudenaal uene J. norma, ' .\pti&lt;:ando e ta figura se condeno al con troctor
de una obra luego de haberse comprobado qu el peligro de derrumbe de esm no obedeció a J.
1mpencia de aquél Mll a Jo · fraudes cometido, en u ejecución, entre lo:. que e punmalizaron el
agregado de cascote de ladnllo en lugar &lt;le camo rodado, la carencia casi general de elemento
eHrucmrnles I d empleo de ladrillo parado en lugar de hormigón en la capa compre om de los
enu:&lt;:p1sos (Fallo de la C. . . ab 5, cm1sa numcru l J 7 del 12 de rebrero de 19- 1) fap:ma.
2~ T mado de EUROPA PR ,
l• IA1 sentenaa condena a los cuatro a pagar una indemnización de 96J)(JCi euros a los padres del
falleodo "por el clano moral" y de 3,249.26 euros por lo. gasto de , pdio. Además, se
indcmnizar:i a la nm1a del falleado c a 24,000 euros, ya que llcrnban set años de relación \
teman comprado un piso a medias. También se indemruzar:i a la empre a para la que estaba
trabajando el fallecido en el momemo del accidente, con 6 cantidad de 30,698.27 euros por
gastos &lt;le !,'Tll3, de: reparación del vch1culo, alquiler de un ,·ehículo sustiturono y mercancía
pereada, además de 3,-21.17 euro · por ga tos de cornL 1ón por la apertura de ~a póliza de
créchto e 1men: e abonados. Finalmente. se deberá pagar 402.92 euros al egur del coche por
los daños en la luna del vcluculo accidL'Iltado. De e ta~ canodades responderán de forma din:cta 1
oudaria las compañías de &lt;cguro de las empresas para la~ que trabajaban los cu. ado ·, co~
cargo a la. cuale la cnadas camidadc.~ Jeven¡..,rarán un 1mué anual no interior al 20 por ciento
desde la fecha dd siniesrrn ha~ta la techa del pag comple10.

56

577

.!.i

o,

�reproducir un jemplo real de la actuación d un tribunal pañol para
dar cuenta preci a del ejercicio profi ional errado y la con cuencias
que e. to arroja d b mo agr gar que n e te ca exi tía una póliza d
eguro por re p n. abilidad ocial 2º no qui iéramos uponer qu
ucederfa d no h. b r xi tid esta · lo gast hubieran ido pagad
por los cuatro operario. involucrado n c te ejercicio ¡ rofesional donde
exi rió n gli ncia en el actuar';.
olo d manera nunciativa recordamo alguna conducta qu
bajo de erminada circun tancia pueden ser de carácter deLictiv com :
•
•

•

•
•
•

E.l aborto.
.:;1doping.
La responsabilidad profe i nal en psigwacría.

•

La receta médica .
Lo, a p ctos jurídicos d l. publicidad m 'dica.

•

Ha ta aquí tenem un panorama breve de la implicaci n s del ¡erc1c1
profe ional, apun ada con 1 afán de Uamar 1 atención obre la

!t,

l. o hcm . definid ¿cuále ? son las re pon abilidade en el
ejercicio profe ional.
II.
h mo incluido n c.:l curriculo d la di~ rentes
profesiones la _do~aci&lt;~ n ad cuada para que los prof si nal . qu
egr en d la mst1tucmnes de educación superior cuenten con l conocnru ntos nece,ario, para ten r un cjercici congmcnte con
la di·\'ersa. normativa. , , ricamente aceptable .

I a in tigaci ' n al suicidi .
La conducta del profe or2~ en ma eria del delit de ,~olencia
xual.
Lo
pecto legale de lo psicotrópico · los
estupefa iente~.
la implicaciooe de la vi ita. domiciliaria 2&lt;i_

•

nece.idad de r , ol er la carencia de infom1ación jurídica para los
e tudiantes de las di tinta profe i ne en nue. tras in titucione, de
en cñanza superior y gue aJ concluir . us cstudi de é nJo o no deb rán
de observar n el ejercicio profe ional'"'.
P~ ~ ntam a c ~tinuación un , quema del pr y ero para lograr
los pr posito. que s' denvan de I anteriormente tratado \' dond nos
percatarnos que cxi ten do carencias fundamentales:
·

En un afán de corregir la situación actuaJ, no ncontrarno · en la
fas inicial de un trabajo gu al final nos debe lleYar al conocimiento total
de la, impLi acionc. que tiene el ejercicio profe ional en toda su, leyes
reglamento., norm, . tratado \ reglamentaciones . p cífica ; \ una ,ez
contando con é tas proceder a el ificarlas para la capacitación d los
alumn univer itario en e tas obligaciones que on part importante
del actuar en sociedad como profe. ionale
como dice I ódigo id
para el stado d
uevo J,eón: 'pr Dsore de alguna ciencia '.
La cuatro tarea iniciales con i ten en:
• Planificación Estratégica
• Elab ración de Proc dimiento
• D finición de mpetcncia
•
ignación d Per onal

Mo~set lturraspe, Diez P1cazo, Bu,nc.:lli -Pt:m:t ,. D. Couw e 1h,1 Dtpalma, Rupo11s11h1/itlad

C.ml. Buenos Atrc ·. 1991.

r Fn cl ódigo ( 1ril p:i.rn d rsraJo d,

uen&gt; Leún en el TmiJo Décmm, Capítulo I de ta
pre ración &lt;le ~en·1om profcs1onale .. rriculo 250 chcc: "F.1 que
s n ·1n~s profcsmnjkS
solo cs resp&lt; m:tble hacia 1~ pen;onas a qu1l'nt.: MI'\ e, por ncghl!;enc1:1, 1mpene_1a o &lt;lulo, 111

_rresce

pl'~uicm de l. s penas que mcrcica en caw de Jehto.''
2~ hn el Gid1g:o .1,·il para el t:sc,1Jo de Nucrn León, articulo 2505 die,: " t_1ando varios
profesores en la m1 ma ciencia pre. Len ~us er.1c1m en un neg 10 o a unw, _rodran cobrar l~s
scn-icio. llUc 111d.1\idualmemc hava pre taJo caJa uno" hacemos h111cap1e i:n el lcngua¡e
decimonónico que . e utiliza en cstl código.
2'1 E m s cdicre a los accesos t¡ue todos lo~ profes1onalc. reall.zan .i los lug:ircs donde ¡m:stcn
u. sen·1c1os Jc.:I opo que e ros sean, ,x.1stc responsab11id;1d social cu;1ndo s ,1ccede a
dctt:rmioadas ircas dt la empre. a~. oficinas, lahoramrio, mdustr1alcs, incluso alg:unas cmprt:sa
de audirorfa ex.tema solicitan dentm de ·us procc o~ de maneta obhgawna que tes permitan d
acceM1 &lt;le manera e~plicita y les hagan sah r touas l.1 rccomcndaCI&lt; nes \" la.s conductas aplicables
en materia de segundad para b empresa v tamb1cn para lo, YISJL'lntes.

58

La planificación e tratégica para organizar tanto al ec1uipo gu va
a tar u·abajando como la, materias con las cuál - se tabl cerá el
re ultado o el producto final de la inYc t1gación en cur o y un intermedio
d ndc ·e 'l&gt;trificará el proce o en . us diferentes etapa .

1&lt;&gt;

E tenll, Luis Pascual, J-/,1d(I ,,,, mnreplo ,1rtnt1I di lt1 Raponso/,i/idad C,¡,i/, Bosch, Barcelona 19 9.

579

�Para mejor prov er la definición de lo proce o y el enfoque de
é tos e elaboraran procedimiento documentados donde
especifica
cuále son los estadios y la interactuac.i 'n
interrelación entre lo
c:Liferente actore activ d 1trabajo de inve tigac.i , n.
D e acuerdo con lo procesos qu e han d finido e determinará
el perfil de pue tos y la definición de compet ncía, necesaria para la
lab re gu deban llevar a ab c n la cli criminación proce al en la
que cada uno de los actorc d la investigaci , n tendrá una , eri de
acti idade definida en la cuálc trabajara.
La a ignación de pcr nal lleva l propó ito de otorgar
autoridade y responsabilidade a cada miembro d I quipo para I grar
llevar a buen t , rmino todo el proc
de inve tigación.

Responsabilidad Juñdi~ en el Ejen:~lo de la Profesión

Fase 1

Fase2

Fase3

Elaboración de contenidos

Planificación
Estratégica

Trabajo de
escritorio

Justificación
Normativa

Elaboración de
Procedimientos

Trabajo de
Campo
Deffnición de
Competencias

Análisis

Entrega

La egunda fase del proce o general consi te en:
•
•
•
•

Asignación de
Personal

Trabajo de e, crit rio
Trabajo de amp
Análi i
Conclu ion

FIGURA 1

orno e bien abido una d la labore fundam ntales de la
inv tigac1on _ el trabajo d
crit ri &gt; y e uLiliza para definir la,
fr ntera. de la in estigación que e va a Dctuar a continuaci ' n e decir,
aunado a e to e importante realizar o cada caso, el trabaj d campo
ad cuad para definir la actividade qu 11 van a cabo lo distinto
pr fe ioni ta egre ados de las instituci 11 d ducación superior, una
vez realizado el trabajo d
critorio · &lt;le campo n c sario anaLizar I s
datos arrojado y obre t d
xtraer las conclu i nes adecuada al
propó iLo del ej rcicio profe ional.
orno una tercera parte y primorclial de la inv tigación tenemo
cont mplada la justificación normativa y en ésta harem
un estuc:Lio
e mparativo con lo perfil s, actividade y u reflejo en la di tinta, lcye
c · dig , tratado fumado, por féxico, r ]amcnt y todas la n rmas
aplicable . Pero ad más aquí ene ncraremo la posibilidad d hacer
propuestas lcgi lativas para la m jora de nue tr marc regula ori para
así contar con una ad cuada I gislación en e ta materia que para 1
pro sionales
umam nt importaote 11 •

. , , E n ces~io hacer ~n comentario al avance que en t rubr
a nen los profe 1onales dedicado , a L, medicina, que marca una cota qu
debe s~r al:anzada por lo demás profesioni tas para contar con w1
ma. r~o_1m
·
1'dico que de cer_r~za que sea justo r que prevenga un ejercicio
profesional_ con responsabilidad social étic y moralmente ac ptable.
5 al marco }~ríc:lico quisiéramos tomar como jemplo otra
, i\l r
'e~ la pract1ca d_e la medicina r mencionar a un autor italiano que no
de¡a ver la nece 1dad no solo Je conocer la norrnacividad en l · · ·
- f¡ , · al
•
..
'
e c¡erc1c10
pr _eswn_ , mo ramb1cn la nccc ·iclad de motlemizar. adecuar darle
pertmcncia a _la l~gi laci , n a¡ licablc, de ahí la nccc, idad d realizar
propu~stas legi la1Jvas que sirvan para e te propósiro. Dice Toinma
F o1a'- ' _e, l error puc de encontrar e cu cuakJui r fase de ' la relaci ' n
médico paciente. en lú1eas generales , e pucd n di tinguir:

~:~ºº

•
•
3i

'1

~BJETIVO~

Conclusiones

5O

El error en el pron ' rico.

rr. : ,¡ l., T,munaliU,
. R ,,, l .,.
r.~ .011.rrm111M

1999. '

cr figura 1

1error cJ di gnó rico .

I -

I

~;;r1,c

dr/ \/edm,

581

•

,/1

•

\folmi111 C,c11fmle, ,\fmer\'a i\[cd1ca, ·¡ o rm,)

�•

•l error en la elaboración del plan terapéutico.
El error en la ejecución material d la terapia.
El error en l.a supervisión del paciente.
_, 1 rror n la rehabilitación .
l error en la rnloración del paciente .

•
•

•
•

Se Nqultnl uno POI' profesión

- ---&lt; Adminlstrac16n y
Finanzas

Ciencias de

demás el error puede ·er:

Asesor
master

•

Excusable o inexcusable.

•

JndiYidual o colecfrrn.

•

D bido a actos propio., o actos de lo e lab radores.

•
•

ruco

Electrónica,
Aseso,
masler

Asesor
master

R p tido.

Enmendable o

1

o enmendable.

Experto

jurklico

Computación,

lnlormaciOn y

Comunicaciones

Experto
iurldico

Accuo•11Kfn,
blbllotecaa, Pn&gt;9~m1
de Capa,: ltac Ión

1ngenierla y
Arquitectura

FIGURA%

_ 1 enlace debe elaborar el listado de actividades que realizan los
profesionales en su área; para que el experto juádico defina las
responsabilidades concretas.
. ,Como sub~roducto se obtendrán las competencias para cada
profes1on es dear; el perfil profesional; solo resta tras ladar esta
mformación a los Perfiles Personales de Competencias (PPC).
Los productos que se obtendrán de esta investigación son:
• Un libro para cada profesión.
• Un curso aderuado de responsabilidad jurídica por disciplina
profesional
• Inve~tigaciones jurídicas de alto nivel con aplicación social, y
gran impacto en la legi lación.
• Profesionis tas con un es tricto conocimiento de las normas de
convivencia social.

Bibliografía
11 ~n la rdaciún ey,prrlb ¡1mdir,1-mlart ~e ucili:ramn la cxpcncn i:1s de 1:0 9004:2000 en lo
re fer( m a las compc1cncia~.

Humanidades y
Ciencias

Sociales.
Admlnistracl6n

T d e ro le da una particularidad al j rcicio médico, gue hasta
hoy no se ve reflejado en la legislación aplicabl y qu dcbctíamo partir
de aquí para dar c rtcza a la noble pr fe ión, pero no solo a é_ ta ino a
todas ias profe ione qu d ban jcrc r .
Por último, en la Figura 2 e mu . tra La planificación
admini, ttati,·a para poder efectuar los trabajo, que ya . e han definido en
la explicación J e la Hgura 1 -e requiere por tanto de la participación de
inve tigadores ma ·ter llamado a. í por su perfil dedicado a la
inv stigación en ciencia ·ociale y unido a ésto· los exp reo jurídicos" ,
qnc tendrán como tarea principal encargar e &lt;le dimensionar las
actividad s que realizan lo. diferente. profc ·ioni m; parn reflejarla· en
lo di. cint apartados jurídicos, es decir; estarán encargados de darle una
coonornción jurídica a las actividades proE ionale .
AJ mi, mo ciemp . e contará con enlace. de las dif rentes di ·ciplina ·
pr fe. ionale para qu lo· expertos jurídico. y lo. inv , tigadore. cuenten
con información Je campo d primera mano.

la salud
EJq)ef1o
jurldico

DE CUPIS, Adriano, El Dmio, Ed. Bosch, Barcelona 1975.

Código Penal Federal, Ecl. Sista, 1999.
582

583

�Cr 'TELL

1

· . Fcroand(.) , Li11rtJJ11ient11s :lenu:nlales de Dmrho Penal, E&lt;l.Porrúa

l 999. Méxic &gt;.

_.-\R \ .

)' TRUJILL . Dmd11J Penal \ltx1ra110, Ed. Pom'ia Tomo 1,

r.léxico l 955, pg. 222.
LÚPEZ flillÉ ,z, Roberto. 011/c, ·fo J111tmacio1111/ de los \L· IS ,, ' uen, ' iglo
Eilici ne· de Der·cho y Crirnin &gt;logia, Pg. I IU.

LOPEZ JI{\ -'; '

-z,

Roberto, Rt'riJla

¿~lo

XXI dt !,, FaCJ1!1t,d ,Ir Dnrdlfl .J'

¿ES POSIBLE U A PSICOLOGÍA
SOCIAL
IFICADA?

C11111i110/ogía.
Cú&lt;ltgo Cinl p, rn I E:rado de

I

u vn

Le{ n.

,on:onición Pnlmca de lo: E Lados Urudos.

Dr. José María Infante

\CES ·1 ',\. Jracida 1 ., La Responsabilidad CiYil en la Era Tccnolú¡,rica
\hdcclo Pcrrot, Hueoo" ,\ires, 199 .

, ubdu ·ctor d ltwesngacion

Facultad de Filo,;ofia ~ lxrra.
l.

Declaración de la r\sn iación J\k&lt;lica \ (undial ·obre la . 1egligcncia Medica,
\doprnda por la 4-t• .\-;amblca Médi a \lunJial ~farbdla, E ·paña, ' epriunbrc
de 1992.
Pll..\RRO, Ramón Damcl, Rt.rj&gt;o1u¡1/Ti/ide1d Íl!i! por el Ri1·;;,w, o 1 "ido dt lr,s

os,,s

nivcrsida&lt;l, Buenos t\ ircs, 19 l
.\10.' · •T TT RRA ' Ph, Díez Picazo Bu"odli Pcm:c y Da Couro e 'ih'a
Dcp:thna. fu.r¡&gt;(m.rabJ/idúrl Civil. Bueno. Air ·s. 1991.
1~.'Tí•.\'lLL. Luis Pa. ual, flt,ci{11111 Co11np10 .,,Jt111r1/ dr la R1.rpr111sahilidad c¡,.;1, Ed.

Bo,;ch, Barcdnna 1989.
l•h( )l.,\, Tnmmaso. Re.rpo11sahditt1 Legalf drl i\lctlim di 1\Jdici11t1 Ct'11m.1lf, /\Lincrva

\l ·Ju.: a. 'orino 1999.

E ¡ rnbable c¡uc anti.! de llegar a tma r ·spu sea para esta pregunta
dcbamc Jcrencrnos en alguna. cu scion s previas: ¿ s de:eablc una
p icología ocial unificada?, ¿~· com·cnicmC!', ¿es m:ce ana?, ¿c¡ué e ,
ante toJ } Je ·pué: de todo, una p:icol gfa &lt; cial?
La. lirruraci n · · d nemp ~ c. pac10 m obligan a r :p nckr a
l' tos int rrogant' de manera algo abreviada, para lo cual r curtiré al
ardid Je presentar mi. pn:1c10nc. a man ra de te i, con ·us
correspondicnre. comenranos.
Dadc c.1ue, ·n principio. mi pr nunrnuni nt &gt; • a fayor de una
psicc logí. social unificada. ne d be cnt n&lt;lcr. e lo ¡ue , continua iún
·iguc omo una afirmación excluyente de ella o como una postuL1 1ón
in di. cu ionc:, Lino más bien como una hipór is de trabajo, sabedores
de l!U la con. tirución e.id ·ampo nos ·ni el pr dueto d mi ve Jumad ni
de cuak¡ui ·r otra - incfo·idual o . cparnda- .i110 de fucr%as 9U1.: n . okmo ·
controlar. a&lt;li · debería, pe r lo ramo engañar. : lo ¡u· _iguc no e: un
canon :-ino una propue:ca d · u·abajo c.p~ razones fonnalcs obligan a
pr nrar de cierta manern \ c.¡uc la historia ·e encargará. de e, aluar.
Toni s ría aquél 9ul' reyera &lt;.JUC en cicncia hay cuc:mones clau:umda :

�la unanimidad no es más 9ue fruto &lt;le las circunstancias que en un
momento dado hicieron coincidir ciertas especulaciones; pero la ciencia
rn&gt; más que por medio de las controversias } es de esperar gue lo que
sigue, si alguna virtud tiene, sea ésa: la de provocar(la). .
Las ccsis que a continuación siguen son una sene de propuestas
que tienen la intención de provocar esa polémica y, po~ lo ramo, más que
afumacioncs -como es la pretensión de codas las ces1s- deben tomarse
como propuestas a debatir. Guardo para mí el conYencimient? de gue
mientras no lleguemos a alguna forma de acuerdo o compromJso sobre
ellas no es posible comenzar a hablar de m1t1 psicología social.

negando lo que en ellas se hizo para asumir un nuevo estatuto de
cientificidad.
T2. T oda ciencia es una forma particular de praxis y no está en ella
en juego el problema de la verdad

Durante mucho riempo epistcmúlogos, fiJósofos de la ciencia y
científicos han estado discutiendo sobre qué es la ciencia } buscando una
t·sencia que no puede encontrarse, tal como lo demuestra la misma
historia científica. Si no hay tal ciencia "pura", ¿qué es la ciencia en
general y qué una ciencia en particufar? i\li respuesta es que, entre otras
~osas, es aquéllo que quienes se proclaman científico~ h~n . estado
haciendo y producien&lt;lc.&gt; en un campo particular; no hay c1enufiadad en
términos absolums, lo que hay es una comunidad de cicnúficos
trabajando en un cierto campo: en el caso de la psicología rncia~ creo
yul! ayucllo que hasrn ahora hemos hecho quienes nos de~ominamos
ps1cólogos sociales ha girado alrededor de dos grandes opciones: una.
rnnstiruicla \' oficial, herencia de la rra&lt;lición gestálcic,1, con una
rnocepción ~narcadamentc racionalista del ser humano y una visión
voluntarisra de la estructura social -no c:xenca, e.le todas maneras, de un
trasfondo humanista-; la otra, no conscituida, esbozos o bosquejos
Jc:sarrnllados generahncnte desde afuera, por quienes suelen 110
ttkncificarsc a sí mismos como psicólogos sociales, que por lo canco
n:tkja c:.liversos puntos ele visrn y perspectivas, pero c¡uc &lt;le~emos
,1bordar o enfrentar. Este segundo sector, lé&gt;gicamemc más amplio, ha
pmYoca&lt;lo que numerosos trabajo:, .º pensadores . se '"_can c~Jmo
produciendo ciertas cosas com:spondtentes a la ps1colog1~1 sorntl y
1..ntonccs ésta se com1crtc en una especie de ml-de-sac adonde "ª a parar
iodo lo que no úcne cabi&lt;la en otro lugar de la ciencia. Dc_bcmos_ asuro~
estas dos tradiciones &lt;le manera paralela y trnrar &lt;le consrnur la ps1colog1a
soClal a parcir de ellas, afirmado lo ya construido para poder avanzar y

La ciencia constituye una de las variadas formas de interpretar y
actuar sobre la realidad, transformándola. El que algunos crean que
aquello de lo que se trata es de la verdad no es más que un imaginario
que se ha constituido como fundamento ideológico, que equivale a una
forma particular de ocultar/mostrar lo real
Que el problema de la ,-erdad no es el de la ciencia y viceversa lo
prueba, en primer lugar, la historia de cualquier ciencia: lo que se tomó
como verdad y lo yerdadero en un momento dado pasó a ser rruucrial de
curiosidad histórica en otro; si la verdad fuese "verdadera'' esto no
podría ocurrir por imperio de su propia definición: el que haya ocurrido
-y siga ocuniendo- reafirrna esta insuficiencia.
Un aspecto sobre el que debemos trabajar y reflexionar mucho
más está \~nculado a esta concepción de la ciencia como praxis: si
coincidimos en esto -aceptando que la praxis es una combinación
dialéctica entre acción y reflexión- el problema de la negación en la
praxis ya no puede ser resuelto en el plano de lo simbólico (como querría
Adorno) sino que se asume como negación práxica, que es una
nueva/ otra forma de praxis.
¿Por qué para algunos pensadores el problema de la verdad sigue
siendo un problema cencral en la ciencia? Soy conciente de que no es el
problema de la verdad a secas, sino de alguna forma de verdad Oo cual
implica a las claras su falsa conciencia: sabedores de que el problema de
la verda&lt;l a secas es irresoluble en sus propios planteamientos, lo
expulsan para voh-er a introducirlo como una serie de aproximaciones
sucesivas que suelen comar la forma de metáforas espaciales que
tampoco resisten el men&lt;&gt;r análisis lógico).
El problema -para mí- es que al mantener la cuestión de la
verdad como central en la ciencia y al asumir como postulado implícito
que algunas ciencias son más verdaderas que otras Qo cual tampoco
puede ser dcmosLrado racionalmente), la posición ideológica resultante
tiene claros efectos: 110 se debe tomar en cuenta lo hecho por ciertas
ciencias porque no aenen validez. Como ya muaré de explicar a

386

587

T1. Toda cienci a y su método son su formación histórica

�propó ito de la t i , la psicología ocial dcb a umu:se como
transformadora de una ci na p rción ( má bi n debe asumir una
cierta posición de csU1Jcturación-estructurant -e ·tructurada) d la
realidad.
El hecho de que toda ciencia e construya c m productora
voluntaria -t: involuntaria- de cierto procesos con fect d
traw formación, la hace irremediablemente unida a la dinámica social en
la que e juega iempre alguna forma d · cj rcicio de poder.
,orok1rio I a las tesú I _y 2: las d[frrmcias teórica)' de 1J1étodo en la psicología social
act11al son el resultado de sr, co11.fon11adón histórica

Hay diferente da ificaci ne gue pretenden e tablccer la
naturaleza de la p icología ocia! ya sea gue . e ¡m:tenda evaluarla en . u
dim n ión teórica o en u conjunto. i la analizamo veremo que e~as
clasificacion , no son indep ndienres de la p ición originaria teórica de
guíen las con truyó. Para e,;tar hacer aquí una larga explicación del por
qué de la cla. ificacion y d su importancia en lo esgu mas cienáfico ,
mantendré la posición binaria establecida en lo ' comenracio. a la te i 1.
Ha habido una muy larga tradición de rrabajo en p icología social gue '
es ablecc a partir de las formulaciones de Kurt Lewin y que se
autodenominaren p icología .ocial. L win ~· sus eguidores. hered ro de
la e cu la ge táltica, qu había trabajad la perc pción c mo un
constructo esmicturante-cslructurad d sarrollan u, teoría teniendo
como opuesws aJ psicoanálisí y al c nducti m . ¿Por qu' . e adu 11an de
la psic logía social? ¿ uál era la e" pecificidad gu r clamaban? om
hipót i·, creo qu el nombre fue usado para diferenciar e, lo cual pued
ser en principio acepcabl p r n por razone científicas ·ino
ideológicas: no ·e trataba de un campo e ·p cial sino de una manera de
hacer p. icologia (recordemos que Freud ya había dicho -lo ual para mí
tambi 'n e un error epi tem lógico- que toda psicología e ocia!). ¿ )u '
tiene de cia1 e ta p icología? .\par ntememe, sus , ostenec.lore, creen
cr los único. que analizan el comporta.mi nto de I s indi,·i&lt;luo, en u
medio o en grupos. Debe subrayar. e e ·te ' cr n ·er" porgue debe er
obYio qu e trara &lt;le un ju g -o una traición- de lo imaginario. 1.
·ocial o no ·ocial I cualgui r e mp rrami nto humano no tá dado
por su pre ·nraci ' n real ·ino por el plano conceprual en el que lo
tratamos 1 analizamos. É ta e la equivocación de •reud pero también

por ~posición, la de estos pensadores. I •1 juego de fuerzas Jd poder
convierte a e ra ver. ión &lt;le h psicología en un mod lo aceptado •n un
gran número de ámbitos. También para e ro , e han en av~tdo nrios
intentos de explicación, pero ninguna ba podido dar u •m:_; ele manera
fehaciente d, cw1 hegemonía. ¿ Por JU' la,· po:icioncs ,tltcmativa. no
fuero □ nunca ~c pLada ' d manera completa come psicología . JCial,
como un paradigma en &lt;lrputa? ¿Por que, rodada en la actualidad, e~a
primera forma de hacer psicología ·o ial sigue siend la l¡ue marca la
p~uta a la hora de fijar progra.mru o pr blemas de investigación y, má.
aun, ~oncepm, ~ pcrspecti\·aú Porgue.: tanto tema · cc,m probkmas se
man~en n, aun cuando pueda pensar ·e en los ambtos paradigmáricos
kuhruan s.
T3.

na p icología social unificada pued

er una tarea impo ible

D bo remarcar ayuí I puc&lt;lc :er, porgue no m , rn.: vo a afirmar
gue I ca. ~&lt;~lo ·i tenemos en curnta gue lo t¡ue r.:stá en juego . iempre
en to~o u·al~a,io de la ~icncia e la tran. formación dt: la realitlad y c.¡ue esa
transfonnac10n unplica ·1crnpn.: modelo: imaginarios anticipaJo · )
pro) e ·tado · en el espacio ~ en el tiempo súlo a 1 podr -mos pensar en
wui per~pectiva Je una psicologtn social unificada. . \.gw uop zamo, con
lo. Jo 1ncomTnicntc. clá:icc,s que han Ilcva&lt;l J a mucho~, aunque ca &lt;le
bu □a fi a negar cícncificidad a las ci ocias ocialc ·: la d.1.ficuhad para
al an¿ar acu rd is coosen uale sobre la naturakza &lt;le es modd
le
manera tal gue L1s pus1ble &lt;liferencia. no impí&lt;lan el trabaje eficaz de
ansformación; p, ra usar w1 ejemplo de J, (í ica (insospechable &lt;le
au ncia de cicmificídad), la. posibles diferencias de criterio que tn . u
m mento exi. ticron sobre L1. participación de entidades ext anaruralc ' en
el origen y &lt;lcsenvoh imicnto Jel uni, crso (Jebe recor&lt;larse (jllC 1 ewton
esruvo c1wuelto en innumerables &lt;li:cusionl'.s religiosas) , no i.mpi&lt;licron
entender la fuerza e.le! mnnmicnto Je los planera. y &lt;lemá · objeto,
"ce le tes ' comn su1eras
.
a 1C) L's lJU · lo. rdac1onaban de manera
e pecífica. n ciencias s1&gt; iak: todavía ho) pagamc s p&lt;ir nue, tras
preconccpciones un precio demasiado alto; umdc, a ello, la I ca de
tra~sformacionC$ en la malena e.le trnba10 no parece afectar ningún ti 1n
de Lnt re. es. Para abundar con ejemplos: . i se tratar,1 de •nconwu· un
pr cc&lt;limíento eficaz para el tratamiento del agua mariama, nadie
repararía ni pondría objeciones al uso dt esa agua, hasrn c.iue llegara l
'i89

�momenc n qu eso pr ,porci nara una po:sici' n de poder e ·p cial, l
cual c nduciria a com·enci n : internacionales qu obli aran a c mpartir
d in\'ento o reducir el poder, al meno ha ·ta qu otr
:upo al anzara
e e mimo d mini . •n el ca o de la ci ncia s ciak: l inrere ·e' ctúan d • de I mi mo mom mo que cualquier innovación pretende r
pu ca en práctica -y probablemente c.¡wzru ant ·s-. ,n _segun~ lugar,
ha - efecto. deri,·aJo_ d la repr ·encaci ' n de su. propia acaone de
quien actúan en ese pr ce o de tran formaci, n - ~ a c_om , ujcr . ca
como bjct s- para decirlo de era manera: la c n 1 naa - a~n la q_uc _c
pr enea com fal ·a- d esa eran. fonnación no e: ind ~endi oc · m. &lt;l ¡a
de tener fecto
con ecu ocia ·obre l comporrrum nt de &lt;-llll ncs
participan en e pr ces .
na p. i ología. yue pretenda dar uenra d t do 'Sto sm
rnntradicci ne . de inicio, una tar a difícil.
T4. Para una p i ología ocial científi a, ha que definir e, pr ar
rimero u ontología: ni ha ciencia ni método in ontología

L jos, mu lej : de mi mten i ' n está pr pon r aquí una
· iteración de las ~'Íeja - y ere qu felizmenr sup ra&lt;la ·- di u · io□ e.
obre el bjcto de la ci ncia el objeto de la p ic logía, di. cu. iones
d ·arrolladas a partir de los csqu ma a1thu criano. el neta. influencia
po.itivi. ta ) dt.:·tinad . a d calificar a ~oda f rma_ ci ·náfi.ca q_u no . e
ac m clara a sus cán ne. -lo qu ha ido pe r aun- , de calificar a la
psicol 'a e mo práctica d \·alidcz cienólica. I\u pr cup~ción
,mtolé gica tiene ju camcnte el s ntido contrario:
trata d calificar.
I r , e m c. p ro tratar n la ce ·s , n m par c que baya una
mrol gía e pccifica para la ¡ ic lo ·a acial_ ino, má. bi o, un
tratamiento relacional: la p. ic l gía s cial estu&lt;li fi ·n · meno. qu s n
siempr r lacionl' . Pero . ca. e tructura relaci nale. ¡u ~ . e d n ocre el
·i tema p ic 1·gi o y el -~ t ma :ocial, ._e'}
n apreh ns1blcs omo tale.
v no pu de ha lar e de bjero om &lt;le una ma rialidad mngible. Hace
ya muchc tiempo qu h Ycnid xp nicndn e. ca idea d sobre la
cualidad con ciwtiYa de la p i )logia ·ocia!; se trata de l qw.: al L1no.
llama.rían una intcrci ncia, d la r laci ' n mr dos nJY le d
rganiza ión d la realidad con ·truicl . a par · r
l p ic lógi~ c.Idinido a partir d la pro&lt;lucci 'n, manej y 1. rema de r lac1 ne
imb ' ltcas- , 1 &lt; ial -definidc a ·u \' CZ c mo un ce ajunto d ·

.ª

590

relacione~ de intercambio, que opera en vario plan ·: el de :únbolo. , el
d bicne : el de mujere · . ada uno de . t ni,· l de rganizacióo
ti n ' --en Lrl' si y e n 1&gt;- &lt;lcmá ·- relacione diacrónica y inc.rónica y es
en . e' e njunr sobredetcrminad que debemo ubicar la psic I gía
s ciaL To c. n ccsario seguramente, e. tablcccr la aclara ión s b r cada
uoo d e t - ru\"elc de organización &lt;le la realidad como claros v
di ·Lint &gt; · p &gt;t jemplo, en l ni · l biológico de organizaci · n se part de l;
idea el riela' la qu · n n:cibe t Javía uoa definición univer al.mente
aceptada· p r anal gía, la &lt;lcfimc1ón de lo. ni le: 'p. ic J'gic o
'-i.mb · lico' no pued ·n e rabi , rse de manera categórica., aun9ue puedan
aportar e algunas prcos1 ne. que penniten entender u dinámica d
man ·ra más L'lfa
p ·cífi a.
T5. H a mu ha i nna de organizar la r alidad, aún admitiendo
qu u última ratio perman cerá d cono ida

E. ta . is . '&gt;lo pre1cnde . cr una c mribuci · n a la cu ·ti ' n &lt;le la
c n tiruc1un de las ciencia . ,\ún cuand &gt; podamos reconoc r qu • el
problema de la cL1 ificación &lt;le la ciencia · e ·taba ya presente entr lo
gri g &gt;S d ,:ic &gt;s es una cue. ción que ha o upad l ar nción &lt;le.: ca. i
ro&lt;l lo científicos y 6.1' se fr &lt;l • la cien ia de de media&lt;lc del iglo
./ I~ ·· 'n alguna. rrn&lt;licic ne. cultural . com, r r ejem¡ lo \lemania, es
dificil encontrar a alguien c.1ue no haya dicho algo sobre el punco. 1 o
pretendo . abullirm pero sí qui~·icra marcar alguna diferencia: no e: mi
inreré · la cla ificación p r la cla ·ifi aci ' n mi ·ma ni tamp o rrarar d
e tablccer alguna para marcar terri rio. d p &lt;ler o [i ra. Je influ ocia
y sup ·rioriJ.au. D bcmo. re or&lt;lar que · lo . d ·be a una ncce i&lt;lad d
econnmfa del pcnsamitmo ) porciuc intemamo. no confundirno. con lo
difrr ·nt m dos d ab rdar la r ali&lt;lad qu ac ptam la n ·ce idad de
e ral le er alegorías. En la medida en t)U una praxi: parácular, mi
propia praxis [ ar ca o, tenga w1a cierra sp cificidad, el parricular
re orrc 9ue e a mtsma pr, xi · le imp ne a la ·ealidad . erá difer nte d
cualc.1uicr Lra },.1&gt; ri ncia. La cien ia, como ·ubsi ·tt'ma d las e cructura
ialé . se con, cruyc a partir &lt;le I s proc : ·imb ' li · pr &lt;lucido · por
e a mrma praxis. a Ja 9ue a su Yez habcin ntribuid a pr duar. Ka
praxi · por más ficv. qu ca, no pe drá tomarse e mo un indicador de
qu . e con cen lo: má · íntimo · secretos &lt;le la realidad .in tan ólo que
s po. e el niv I de conocimientc uficienres para impulsar e a praxis

�in qu ell pueda ocupar l lugar &lt;le la erdad. Para mí, por &lt;mo lado,
sa mtio o e ·tructura íntima de la realidad quedará probablcmenr
d sconoci&lt;la por iempre, p ro ello no debe quitarnos l , ueño.

T6. Toda percepción e electi a, modelada por un código siempre
precon tituido o asimilado
\qui de. earía rccup rar algo que b p icología d la percepción de
la e cuela ge táltica &lt;lcmo tró con claridad hace ya casi cien a11 . . La
percepción no con ·i t en una : n. ación de retl jo _d . lo real in~ ~uc e
una con trucción cuya materia prima on lo cod1gos pr -a 1milado
com re ultado de la experiencias pcrsooalc. en la que el lenguaje
constituye l elemento generatriz de codo el proceso, complementada
p r otras forma. de ·i.mbolizar la realidad, es decir, por trn· sistemas de
c municación. La experiencia nunca cobra ignificación ha ca que n e
di pone d I e' digo· inclu o la p . ibilidad de tran ·mitir a xperiencia
e tá condici nada por la disponibilidad de se código y de ello depende
que sea re ignificada, tanro objeti,·a e mo subjetivamente. ~.I lenguaje
cupa I pap 1 central en e ce pr c
p rque e el · 1 r m~ de
comunicaci · n rná. poderoso y elaborado que p seemo · u pot neta e
deriva de que, a diferenóa de otros có&lt;lig . , su misma producción Uámc. e di curs o mcn. aje o habla- pu d transformar el código mi mo.
Pero el código primig ni no s rcación p r onal, vien dado
cialmente, con él y a partir de él debcmo trabajar. o e puede
i.n\'enrnr un códi o per nal exclu ivo -so pena de caer n la e)..-pte ión
p 'ic · cica- ni ramp co e puede su tituir e· , c 'digo por mo má.
conómico o repre ·cntatÍY con facilidad, ni iquiera a partir de actos
'yoluntario.' .
De manera que conocer el mundo, en cualquiera de us a ·pect s,
e un acto que pane de una herencia culrural -que pr&lt;wi ne de los
ancepa ado·, c m t da herencia- y donde cualqui~r. e nocimie~to
nue o riend a c rregir en alguna m die.la, el con clllllcnt antenor.
Cualquier c&lt; nocimi nm nuevo, bablan&lt;l en general de una ci. ncia en
particular, es también una c ntradiccióo del conocimient~ ~ncen r; e. to
explica n parte la re istencia a nucv . c n curuenro: ! el
funcionamiento s&lt; cial de I s paradigma kuhniaoos. n e n C1Ill1 ·nto
nuevo no e má er&lt;lac.l r tJU uno anteri r, ·ino una corrección exigida
por la praxi.. Para mí, esto explica por qué ciettas rutinas de
592

cransformación dd mundo real ·e mantienen in rrnn fonnacionc. , ra
ea que hablemos de producir maíz o misiles: s1 la misma praxis
genera incoherencia no . · pre.: ·ent:ará la ncccsidacl Je cambios \ la
mtinizaci · n se mantendrá, habida cucma d que por otro lado, la p1:axi
tiende p r su propia naturaleza a la nninización, dad el cons1guit.:nte
ahorro de energía que rcpre. enta.
'
En d caso de la p. icología so ia~ hemos "aprenclicJ ' a conoc r v
I ercibir por una serie de mo&lt;leln · que ~e hace nece ario r Yisar: los dejo,
r mu~ onoe1do. estJucma. conceprualc'- dt: actitud, moriYación ambio
actimclinal -por cirar algunos- son ~ a Jemasiado .imple &lt;lerrul'-iado
d mcnrales; en una palabra, in ·uficientes para dar cuenta de nuestra
acc1011 sobr la realidaJ ) u tram.formacion v debcm) · revisarlo
criti amente: 110 . irven corno modelo~ de explic¡ciún ni tampoco para
fommlar prediccione . Pero tampocc, debemos: hact: come si no
hubieran ex.üi&lt;lo inn.:ntar e mcnzar desde b nada: ·so e inútil y .in
s nti.cl . En la. re. is 11 y 12 rnln.:ré a e·re punto.
·

1;0

T7. Existen percepcione
"individuo"

que se dan

o e o que llamamos

La te. i. , nt ·rior no debe hacernos: oh·iclar que d progre o en la
ciencia no . e &lt;l termina por la producciún colectiva tJUe lo informa :mo

que sicmr tt: hay cienrificos que por di,·crso mecaru mo, a \·ece,
inconcientc:, a n:ces alear rio. producen la innO\ ación· hablan&lt;lo en
términ . s gestalticfJs, la pn!"flt111z. diferente 4uc inrroduce un nue, o clemcnro
e.le información allí donde ne, lo babia. De rodas maneras, quede ciar&gt;
que m1cntras esta nue,·a percepción no ·e pueda comunicar -mediante
alguna forma de lenguaje- y no ·a ac ptac.la en el corpus teorico
admitido por la comunidad ci ntifica, no po&lt;lr1 conliidcrru-se como un
nueYo conocunienro.

Po.rt11!tJdo o s1íf&gt;11,sln cJ lc1s /t's1.r ó . 1' 7: lt1 J&gt;s1mlogía soá,¡/
i11amrie11tt•111r11k m !rulos los pmNos J' mlt111us

fl

ha des,1n-olt1rlo

Toda sociccfac.1 ha &lt;lc..,arrollado ) de arrolla mtcrprerncinnc e.le las
formas y con&lt;licionamtentos lJlle el entramado tle los 111ter ambins de
imbol &gt;s, bient'S ~ mujeres producen. ,omo ya lo ha &lt;lemo · trado muv
Ücn Jaudc LéYi- ' trau ·s en su-; ill\"C'&gt;tÍgacmncs sobrt' lo muo:, lo qu~

�e to ' inten tan explicar no e lo que pasó .ino lo que tá ocurriendo y
e o es una forma de hacer psicología ocia! no por inconciencc meno.

T8. La p icología ocial debe enunciar la po ibilidad de un mundo
mejor

eficaz.

Corolario / a las tesis 6y 7: el r11ismo psicólogo social está rondicio11ado por el propio
le11g,1qje que 11sa_y la co11stmrció11 de 1tna psicología social ,m[ficdda dehetia lraLar de
romper con este coJ1dicio11a1J1if!1Jfo como "" p ,itm:r paso.
En general ccndem s a rep ~tir a \"C es sin mucho cuidado lo
con cinu otos qu hemo recibido y quedam J. atrapado n la clva d
nue eros propios signos. samos así el lenguaje a la manera de lo loro. :
no nos pertenece pero impaccamos mucho cuando lo u am os. Para
complicar un poc la · cosas, a Yece. orno vario los loro que
inrervenimo y entonce , lo que imaginariamente pu d repre entarse
como un diálogo n es más que una forma d · aburrid carnaval.

Corolario 2 a las tesis 6] 7: debe hacer.re. sin e111bargo 1112a ruptura con la psicología
social rle los pueblosy mltt1ras
La interpretación que lo mitos dan a la experiencia humMa es

válida p rque e eficaz pero n por cr no contradi r~ria. Parn co_n struir
una p ic l gía . ocia! que pueda a umirsc en un nivel progr .1vo e.le
cientificidad deb mo negar esa. e plicacione primigenias.

Corolario 3 a lt1s tesi.r 6_y 7: mw psicología social q11(' se as11ma como rient[lica rlehe
,f!irmar esasfom1us pn"r11igenias dr explicación
Lo. mito recogen una i nna sp cial &lt;l sabiduría que aborda las
\-iejas cue' riones que en . u momento I aor propuso para la filo· ~a y
que r ·tan aún in xplicada : ¿qué e l hombr ? ¿A qué podem _asp~-ar
o sea, a , n&lt;l vam s y com podemos lograd ? Desde su pr p10 nl\'cl
de análi i , la p icología social está obligada a dar una respuesta a e tos
interrogante y para ello dcb crno. recup rar t d) e e sediment del
conocirniento que on h mito ~, cu 'ª e ·tructura profunda, uoa \·cz
dcv la&lt;la no. mue rra ya una compleja c nstru i · n.

594

. . cguramc~1ce . er~ ésta una de las te is más controvertida pero, i
adm1tuno · las res1~ antenor' , é rn e · ca i un corolario. i ia ciencia tiene
com objetivo la rransformación del mundo, la psicología social
comparte con el rest de las ci ocias ·ociale la n ce idad de contribuir a
una sociedad ~· a un er humano m jore ·. Hay &lt;lema iad s riesg s y en
est pumo, mas gue n muchos otr s, cstamo caminando obre el filo
de la navaja. El puma de partida es que la transf rmación debe tener
objeciv s: no puede hacer a tonta y a locas -ino ubicada en el
ntram~&lt;l ~e s~ntido de la acció n humana. ~ Lo . upone con truir, al
rn~no~ unagmanameme, un m del que lograr. U no d los riesgo. es
en talizar_o reifi ar ese modelo y é ·re es w1 error que la acción política
ha cornead mucha veces carcndo en la alienaci , n. La diferencia entre
tm polític_o y un psicólogo ocial con ·i te en que éste úicim i10 puede
nunca reificar e ·o mundos imaginari s construidos. P r
en otro
sentido el psicólogo social d be acruar políticamente: toda
transfi rmaci , n e una reorganización del equilibrio y tiende a modificar
L1s relacione sociale de los inr r es n juego que son iempr el
re ultado de la. relaciones de poder y por . u propia naturaleza mdas la
relacio ne de poder corrcsp ndcn al ámbito de la política. E te difícil
send_c r n siempre ha podido , er tr:111 ·ilado 'in herida. y en algunas
ocas1on · no~ hem s perdido en la selva de la política; para pruebas, m
remito a la mi ma imag n gue en nue tras propia. facultades , e cuelas
de p ·icología ucle atribuirse a los psicólog ·ociales.
Junto al juego &lt;le reificar existe un a ociad r no menor: L'l idea
de uo mundo m jor en cualquiera de lo entido , pu de a ·ociarse a la
necesidad &lt;le una tarea de apostolado y entonces a n es un proces
regulado confonn a la cientificidad ioo un comportam.iento ético lo
qu e tá en juego. E te es el riesgo derivado de algunos aspectos va
an~izados en la resi y c¡ue mantiene at1n , ario asp eros por resolv~r:
:corno pu de lo no concientizado a ceder a la conciencia en el ca o de lo
social? ¿Cómo e relaciona lo concientizado con In no concientizado en
el proc so . ocia}? ¿ e gu, manera d p icólo o s cial i e que accede al
privil gio &lt;le hacer concienr e. e proc so social puede actu, r s bre la
e tructu.ra social para producir esos efectos i□ asumirse com
"salvador" r Esto 1nrcrroganre h.1plican la re o lución de cuesti ne
595

�éticas pero también, .importantes a pecro d tipo metodol 'gico. o e
puede menos que aceptar el reto d ª"wnir el compromiso político pero
al mismo tiemp n garlo en la propia praxis.

T9. La psicología ocial e una interciencia de dos ciencias que
son previa po teriores: la psicología la sociología
Jomo va lo in inué en la tesi ·

4, no hay para la p ·icol gia ocial

un objeto cdmo lo podría reclamar un pensamiento . operacio1:al
c ncr to: . ólo cenemos una e. tructura relaci nal de 1ntercamb10.

debemo atribuir a1 progr . o, especialmente sobre ·te último cuando
parece que hemos coofuoclido progreso con desarrollo y · stc a u vez
con un mero acumular?
Tanto la ociologfa com la p icología ban progr sado
cno memcme en el siglo pasado y eso añade una dificultad má a la
preten ión de hacer psicología social (l¡ui iera hacer aqui una aclaración
antes d gue e produzcan lo · no .iempr evitable malencenclidos:
c~1an~ digo o iología d be entender e mejor 'ci ncias sociales). enda.
c1 nrui.. han progresado sobr la prcten ión de trnn formació n v su
aceptación o rechazo han e rrido paralelas a sta pretensión: todaYía, hov
el discur de no cientificidad para las ci ncias ocia le · debe er tomad ,
a mi juici? como el efecto ideológico de la negación a las
~an, fonnac10ne propue. ra . egación que como codas ellas, es
1nconc1entc y por e. o mi. mo má difícil de controlar.

parece aguf un incorw niente adicional: ¿d bem . par~ de
con trucciones ya hecha , formulada por una psic logia y una s e1ologfa
previas o debemo · refonnular ambas para una p. ic logía ocia.l ~1 cha a
nuestro propio gusto y necesidades? le parece que desde aqu1 ~u de
partir un camino errado, que guizá tengan ·u origen en expr:s1 nes
ambivalentes como la qu en . u momento
ewcomb u o para
caracterizar la p ·icología acial. alocada a mitad d camino n~e lo que
e una p icologia a seca y una con trucción autónoma que enge como
h cha a m elida no pueJe pen ar( ) como un entramado dond lo
. ocia] queda implícito y, por lo tanto, excluido.
_
.
Esro e. lo que para mí, hace djfícil construir p 1cologfa crnl:
debemo. lanzarnos a realizar una sincr nía d dos procc ) con idcrados
inicialmente c m diacrónico. o, más implemente, a h.ac r una
sincronía de diacr nías.
co , por ' U propia naturaleza altamente
ins uro· por ello también, generador d angu tia. ·nt nce , haciendo
p ·icol gía ocial de los psicólogo , ocialc , e po. ible eorend ·r el por
qué de 1 · comp rtamicnto de reificación qu menci nábamo . .
E a ciencia· previa on consuuccio □c a las que se aplica tod
lo va dicho: son recorte arbiLrario,, modelado por un lenguaje qu a u
Ye~ es previo a u con ti.tu ión como conocimiento ,· que dan cuenta
incrónicamcntc de una ·struccura en c,·olución. 1\ ~uí a umo que oda la
materia está en evolución -desd la ,ran -.xplosión hasta ahora- pcr
que, en el ca. o d las ciencias ·ociale., esta cYolución se pre enta, al
menw imaginariamcnce, como de ritmo má rápido. Pero ello m
presenta otro interrogante sobre d que h venido reflexionando d . de
hace ya mucho ti mp y para el cual no he ene ntradc aún una respuesta
d finítiva: ¿qué qu r mo: &lt;lecir, realmente, C&lt; n volución _pr?gi· so
humano? ¿ uál es el cocido de la e olución humana 1 gué s1gruficado

Pat.tamo de una afirmación: el individuo como tal e una ficción
Yla. e rriente. de peo amic:.:nto que han afianzado al indi iduo parten dt:
postulaci ues más meno ideológica que alimentan del y alimentan
al narci ·i mo. ~in embargo, en ot.r njvel, d bemo afumar ~] indi idu
en cuanto poseedor de una e tructura incoocienr que, c n tituida a
partir de l , matcriale gu la soci dad le proporciona es única n la
estructuración de us contenido . . , to quier decir que nos negamo a
ad1mt1r toda aquellas psicologías que ot rgao aucooomía al iodi,iduo va
sea_ por_ u racionalidad o p r cualqui r otro factor. o negamos ·1a
racionalidad como e n. ciruyent fundamental del p ·oceso p íguic , pero
tampo o la erigim com d elemento d minante. i esto es admitido ,
tamp co oclemm pensar en acepcar com regla del func ionamiento del
pen. amiento la bú. queda de quilibrios
de onsonancia . , I
pen amiento, que dcb ,er tomado en e. te come:: to como op uesto al
conocimient , trabaja con operacíooe, formalc o concretas como
re ultado d la experiencia de un individuo en particular allí donde el
cont xto ·ocia] s' lo pennire, siendo la re. ultante fu,al la equilibración d
e as experi ncia , las relacione afecri,,as que la e nforman y el medio.

596

597

T10. La p icología que toda psicología ocial debe afirmar es la
que con idera al er humano como una compleja estructura donde
la detenninacione inconciente son hegemónica
donde lo
imbólico e el orden con titu ente

�La conciencia funcionará monee. c n nanccmi:nre o no segun
las posibilidad '. gue la rcaliJad pr porciona. :.sa realidad, yue suele
pre: ·ntar a v 'Ct: abruptamcmc, p r tambi~n ·igil ·am nte n) no.
pccm.itc, en oca ·i ncs, encontrar la · e n r&lt;lancia ra ionalcs (y (JlU.Zá
d I ería agregar e que la ciencia ha 1&lt;l ha ·ta ahora el mcj r in. trumcnt
para encontrar ·sa · con orclancia mmquc 1odada no las encucncr ).
Lo incon:citnte, para u ·ar una metáfora topológica muy
socorrida, s l lugar desde donde s pien ·a per n e d lugar donde e
y fa on i ·ncia dt e&lt;:u · &lt;l . cemramiemo pr v &gt;CÓ 'n d cr humano
un g lpe tan brutal al na.rci.i:mo qu · e da\'Ía no se ha podid a:imilar &lt;l
manera integral; preferirno mantener la iltrión imaginaria de . er duenos
d nu . tr propio d . tin anre yu aceprnr gue lo mfü; indigent que
poclem &gt;• hac r · :ól colab rar n 'l.
l os complejc s procc. o. incc nsci nte: se e trucruran orno un
código productor de su.; propia. r gla: para la constitución &lt;le los
' m n aj . · y en el que los proce ·os d la ló ica operacional fi rrnan
paitc de él p ·n no on l s único· que actúan d act ele pr ducir 1 .
mcn ajes. Esta srruccura ~ orden simbólico- organiza la ·trucrura de
la perccp i&lt;' n &lt;le lo rea.l a parcir de lo. date . pcrc pmal · y s a . u vez
esu1.1cmradora le la misma p rccpción. E por e to que en algtma
ocact n . pud &gt; haber di h 'el incon. cient . e -rructura como un
len uaj " aurn.1u d bn emend rse lenguaje d manera má. amrlia e mo
un. is tema de comwucación.

.t:

Ttl. La ociología que la p icología ocial debe afirmar e la que
part
d
interpretar a Ja
ociedad
complejamente e tru turado de intercambio
mat riaJ d la vida h g moniza 1proc

mo un
onjunto
donde la pr du ción

1 al como ad lanté en la te. · 4 la .·oci dad no de:: be cm nder.
má · yuc omo un i ·rema Je rclacion s. P ro e a rcl, 1011 • n e
e tructuran en e rma: mrnar ri les vaga ' e indefinidas ino a partir &lt;l la
concretas forma mar riale. de vi&lt;la que un con1unro d ·rcrnunado &lt;le
·en:, humanos desarr Ua cgún la · condictonc &lt;le u entorno Y" &lt;le su
pr pi.a v lución culturaJ. l) ·be yu ·dar claro que, rn.:. p ndi •mcmcm
a la ~ 11na concr ·tas que a ·umt: esa producci &gt;n mal ríaJ , tá
significada . imholicamcnte. Lo que se d "n&lt; min, &lt;l arrollo r ·cni o ha
terminado por pr &lt;lucir una e mpl ·jidad mi en escas rdacioncs c¡uc el

mism o ·den . i.mbólico rdk·j,t y yue e t: prcsan a tta ·é &lt;lt: todo lo c.¡uc
llamamos cultura, apropia i6n ) negación de la naturaleza. ( . ca gue Ja
cultura · el moJo lk l.a 1ransfnnnación d le rcaJ en un .-enri&lt;lo má:
ampJio que d d · la cit ncia e inclu ·e a sc:i última.
P &gt;r lo ~nccrior. yucrríamo. L"&gt;itar a la p-;1c ,logía social que
C"lamo~ propnmen_d &gt; caer ·n do. erua irme ·: la &lt;le t¡u11:ne, acept, n e.·ra
pre encia de lo oaal ¡ ero l &gt; hacen en forma reificada. donde lo o ial es
un fanta ma c.1ue e. tá allí preseme pero mm a e ·pecific, do en . us
cxpn.·s1 n&lt;.'. dr.:l rmmantc: .• e explica a L. por ejempl , el cambio de
ac111ude-; como d rc:ulrado c..le fü •r,,:a, ·ociale · 9uc nunca . on aclaradas r
además nw1ca :e toman en cuenta n cuanto producida. •sa fu •rza:
o ialcs- como re:ulra&lt;lo J · la prnducci · n material sino c..le anta ma . .
l a otra tenta ióo es la qut: ha a:um1do una corrientl' mu,
c. pt:cífica de la psicología t¡ue, haciend &gt; dd ambiente el m dclado·r
fum1amcnta] &lt;lt' lo que en l'Sl' comc,·to e llama conduela, no nos han
di h nunca nada acerca de t· ·e ambicmc, cuák · son la fuerza: 9 ue 1
C( m~oncn, cóm &gt; se l' tmcturan ni cual es '-U d1nin11ca ni na&lt;la 9uc nos
pcnru~&lt; enrenJcr dl· (jUé manern e ·e: ambic:ntt puede producir ta.
Yanac10ncs conducrnal · .
)uiero rendir at¡ui m1 h &gt;menaje a un Yicjo mal'. tro &lt;ll' la
psi· logia social LJlllCn hacL" ya más de cu, uenra año sci1ak acerca de la
culnua -que no c. nnJa más lJUC la organizac1011 t]Ue a. urnc la
produc i&lt;'m gl ,bal dl' la ,·ida- cm la grnn modcla&lt;lnra de lo ps1c &gt;socta.l:
( tto Klincbc.:rg. i muchos p ic/ logo · sociales hubi ran i-cguido su
camino. ere 9u , hora e&lt;:rnríamo má. lejo del punto inicial. •
n Je arroll Je una concepción &lt;ll' lo ocial e · la ba-.c para
comprenJ 'r el proc :o &lt;le s ct,tlizacu·m, tJUC tanto ha arraí&lt;lo atrae ; 1)s
psi ólog&lt; s socialrs. Pero otra , z, dcbcmo. rec{ rdar yuc e e proceso no
s~ Ja en un mundo Je fantasmas (, unt¡lK los ·anca ·ma: habiten en él)
1110 guc asume forma
oncrctas que ,;;on repte&lt;: ·ncad, s( In de m. nera
.imbóli a.

T12. Lo

e m o tem 'ti
hi t ricam nt, d t rmi nado

de la pi

loo-í

o ial

tán

¿ )uJ e· un campo e ·máti ·o? Para mí, un conjunro lógicamente
or&lt;ll'na&lt;lo de problema . En este punto. r·o t¡ue no hemo: a, anza&lt;lo
mucho, pero crunpoco t&lt;.:ncmo · por 1ué inn &gt;\ ar los problemas a los ·1u
599

�no , cnfrcntamo y que d b mo re ·olver on l mismo que e táo en
origen de la p icología ocial: ¿cóm , por qué y cu~e . de los ra go~
culruralcs ·on asimilado
inc matizados por lo m&lt;ln,duo y en que
condici ne , sea, cóm e e rructura el pr ces de ·ocialización? ¿ ué
es lo que lleva a w1 'individuo a acruar má o meno,
comprometiJamente en una íruacion social
grupal? ¿~ói:11? -~
conscruyen la prenocion s p rcepruale que hacen q~- el 10&lt;li~1du
cvalú una d terminada iruaci ' n en un modo e pecífi.co Y acru en
cons cucncia? ,;Qué tip de int raccione grupales . ociale Uc\'an al
'mdiYiduo a co~struir su visi ' n del mundo, a modificar é m y en ambos
ca •os a comportar
c mo l hace? ¿ ómo pued n ajustar
lo
comportamiento · a la. siruacionc ·aciales .especificad~ por la cultura Y
qué uc de cuando ·to no ocurre. ual~~er ~e-ctor ma_ ~en · ~tent~
Ycrá aquí lo · mi. mos Yicjo t ma ·: ·oci.alizaaon, m~avac1on ac~tud Y
cambio de actitud, dinámica grupal, percepci ' n •ocial, personalidad Y
cultura c nformidad o conformi. mo ocia\.
na lista de temas n dice nada por í misma: &lt;le l gue e trata
e. de cambiar de enfoque
con iguientemente, redefinir lo probl roa·.

Corolario / a la tf'sis 12: 110 se /rata, en n;11chos casos de ron.rlmir ca111pos /emtilicos
,1bsoh,1amc11/e fllf{'l'OS II originales; de !llanera tJJtÍS si111ple, en 1J1uchas ocm-iones el
/lrohleiJ/fl debe ser redimensiotlfldo o rmbitado en s11s nin/es de análisis _y SJIS
rt1t~~orias leó,icas cxplicati11cl.f
~reo que podré ilustrar me1or . te corolari rrabajand con
alguno
j mplo. . T memo. el texto de
~ge . [os ovi.ci , obre
p, ic ilogía ocial. La elecci 'a, por upu • t , e- arbttr~a )' no . e pretende
ªL!ui que sea el paradigma actual d la p icología . cial, pero -~ trata d
un libro que prec nd reunir la tra&lt;lici ne eur pea ~ esta&lt;l t~lden e &lt;le
b r"-icnlogía ·ocia!, , una compilacj ' n guc ha sido publicada bace
•d ,lti\ runente p co ticmp y, en e cnrido puede cr mado com un
rc, Lu representativo de la carea de los psicólop;o aciales. Los grande.
Lema · l s aparrados del libr ), on similar s a mucho'. ?eros texto · de
p ·1cología social: influencia y cambio de actitudes· mdiv1dt_1os y gru~c ·;
p&lt;:nsami nto ,,ida o ial; p icología . ~ial y p:oblemas s c1alc . ¿ u s
ln guc funci na n funciona en est di cur ~
.
Hay mucha co as que funci nan: el rescate de la lit ran~ra d
ficción com una modalidad d • },,rptesión d la p 'Ícología ·ocial; la
600

r d finición propuesta por Mo covici para la psicología
cial (gue
1 .iblemente dcbe1ia er e mpletada con su negación: define la
p icología ociaJ com la ciencia del conili to ntre el individuo v u
so_cicdad ~ , deberíamos agregarle " de la cooperación").' la
re1ntcrpretac10n de lo fenómeno de represcnraci 'n ocial a la luz de la
modernas teoría língiií cica y d la comunicad ' n y • egurament ,
mucha. otra c as má ·.
¿Qué e lo que por lo men para mí, n funciona? La falta d
integración de concepto y teoría, , la recurrencia a c nceptos d spojado
d · u conrexto la -al meno · aparente- impo ibilidad de construir sobre
ba es teórica más firm s y no contradictoria . Y' a e por ejemplo las
relaciones gue J. i\1. Levine y L\J. . Pavdchak
tablecen emr
conformidad y obediencia donde di tinguen ambas p r lo que
p ddamo denominar r laciones h rizonrale
relacion , venicalc
pe.to al analizar la be&lt;liencia no tienen en cuenta la int rnalización &lt;le lo~
mandatos -algo c¡u ya c. taba pr . enle en la sociol gía de Max · b rni tampoco l . proce ·os de identificación -concien e o inconci ntesque determinan la categoría
ciológi a de autoridad legítima. El
esqu ma e nconc un e qu ma obs rvacional externo, empirici ta c.1ue
no puc&lt;l dar cuenra cabal del pr ce o: al aceptar como figura de
autoridad lo gue ello llaman así r no clifer nciar las p sible ituaci ne
r al , n podcmo predecir cuándo se producirá un comportamiento
d terminado; en una oci dad con familias o i remas de par nte co
patriarcales el padre s presentará como autoridad cualguiera s a su rol
prof; ·ional pero n la sociedad industrial del capitali mo la auro1idad
profe ·ional e tá dada por la ne e ·idad cial sentida de la pr fe ión en
cu stióo (por eso cuando w1 médic dice co a un poco tonta ·obre los
roce s s ciale, , suel cr má scuchado y respetad qu un científico
o ial). e con ruyc a í una psicol gía · cial que quizá tenga ,-alidez en
un ci rto ámbito (las vulgannen e denominadas cla es media de paí e
capiralisra c n cictto grad &lt;le de arrollo) pero que ' C pretende de
validez uni,·crsal. i tenemos en cuenta gue aproxima&lt;lamenre l 80 por
cíemo de la p blación mundial no penen c · a la mencionada catcg ría
·ocia), tent.:mos que cuatro quintas parces de la p blación mundial deben
aceptar c mo explicación dlida de su comp rrnmi ·nto un di. cur o
con truido a partir de la exp riencia de la quinta parte re tante.
En rro caso, podemos tomar el t xto del mismo
rgc
lo cm·ici, quien jume con
cnevicvc Paichclcr escriben ·obre
601

�11(

)1

CI

CI
C'.

e
e

e

"conformidad imufada y conYcr i ' n' . D antemano, aclaro c¡u m
paree un tcxro má profundo y má trabajado que el ant ri r- in
embargo, p d m . an tar alguna d ficicncias similare : nand e habla
d confonnidad simulada, . e la d fine e mo un a eptaci · n públi a de
cí reo tipo de comp rtamiem
in adh rirs a ll s en el ámbito
privad . nalizcmos un poco má
· nd se produce fa difer 'ocia
público/p frad ? ¿ uánd
n qué circun tancias, una per na pucd
comporrn.rsC' así? ¿ · m pu de id oti ficar
reconocerse é to? ¿Qué
tipo de mecan.· mo e ? ·Cuándo el indindu hace e ·t conci or menrt ,
cuándo no r qu ; fa~t r · d ·terminan la difer ncia? D ema iad '.
int n:ogam . irr . udt
qwza pero no puedo en cnd r la f01ma d
hacer p ·ic I gía s&lt; cial de trn man a.
T13. La ac ión humana que la p i ología social e pli a
praxis:
la refle, "ón que lo individuo formulan a partir de u ag ncia la
accione que lo individuo r alizao a partir de la definición -a
ece imaginaria- de la realidad; d lo que ello on ideran que e
la realidad
o d b mo olvidar te punto: uao&lt;lo u1ten gamo. a una
pcr ona ra ca qu utilicem · la récni a J e ntrcvi ·ta o un cue:tiornui ,
.e trata ·iempre de una d finición qu · e.a per ona torga a .u ac ión r
d una definición Je la acción rrú ma qu es d esultado d la pr pia
evaluaci · n qul: la p r. ona hace. •sto e l que nos d b hacer
cuidado . a la hora d inc rpr tar o que llamamo 'dar ' y que n e.
más qu ~ una con. trncci · n cx1 rim atal, cualqui ra ca la co a qu
bt ngamos ) la técnicti qu utilic m s para ello. Pen , ademá dcb mas
int rpr rar a la mi ma psicología . cial como una praxi. y al p ·ic · l g
social e Jm una per ·ona qu e comporta de manera simil a otr s
. en:. human
'n la· mi ma conclici n · de allí la. no mes
po íbilidade &lt;l .. gos alca1orio. o . i ·ternáric
n la pr &lt;lucción Je la
p 1colo ·a acial. E to n · lleva a c mduir que toda r fl xión de lo_
in&lt;lividu . obr u praxis e. un imen o de construcción &lt;l un .istcma
de inccq r ta ic'&gt;n o código c.¡uc . e desarrolla frccuentcm nr Je manera
inconsciente para d in&lt;liY1du y que da ignifirndo a la acció n· el
psicólogo
iaJ debe analinr y a . u vez reinte.rprera e. o· is tema para
ubicarlo. n d contexto de la psicología se cial, qu a ·u ycz d b • _ r
con tancemcntc n •gado y reconstruid &gt;. na d la. mclicione · del
602

ele arroll ele toda ciencia c. que parn a, anzar debe negar los logros
ann.:rior s; a dif, rcn i &lt;lL· la pr duc i · n ~mí. rica que pm:&lt;l · . cguir
prop rci nan&lt;lo (e in ·lu. i,ye acr'C'OL'li el) ¡ lacr e t~tico a a,·é: del
ncmp la producción c1cnúfica se ba. a en lo: l&lt; gro antcri re pero
debe negarlos para p dcr progresar.
:ada in&lt;liv1Juc que a túa ·n :ocicdatl l hace a u ,•e;,; sigui n&lt;lo
esa ficción que c: su dcseo ~ qu · . e con ·tn1y a partLr d · u: e p ·nencia.
en · cic&lt;lad, a ,·cces fantasm, g '1ncamcm · o en rr ·sponr.lencia con un
arel n sunbóli o, p ro :1 , 1:c ·. cnm
onsin,cción dL: p )lada de
·ignificaJo s 1,tL , um.¡uc para su pcrccpuém c;;ubj ri,·a r a t nerl . El
problema de 'Stas C rmas, que suelen con ·1 ur en pensar c.l nde no c;;e e.
o cambi~n d nde no e pu de e rar y que c rre-:pondcn a la afü:nación, es
L]lll' no se con. rru~en porqu' sí ni por, olunrnJ &lt;ld in&lt;liY1tluo, -;ino que
on el re ·ultad de un pr ces &gt; en ierca medida ii1,· &gt;lunrarn . E rarea
del p. i ólogo ·orn1I anali✓. ar e ·a agencia human;1 y ·u. e nstrucc1 ncs,
que a v e s corrcsponcJco a pro ·so: d · racionalización ) , por lo tanto,
no siempre presentar,1n una corresponden ia on h s csrru lurns del
i ·tema d I código. 'ada grupo o cada mdivi&lt;luo pucdc inremar
uni, crsalizar su ·anta ma , t.¡uizá debería r un trabaje Jel p. icól go
soCI, 1 d cnm,1. Tarar la 1c.lenri&lt;lad a&lt;l ·cua&lt;la. El psicólogo. ow1l tendrá así
una finalidad &lt;liferl'nte a la &lt;ld misiunno o Jd '·saka&lt;l r &lt;l • alma.": no
, e ocupa d proporcionar los código: a&lt;lc uadc s a lo. agcmcs
·1;1l
:ino d tratar de ii11pul. arios a tomar c ncicncia Je u. pr pi s oJjgos.
( ui;,á mienLras no podamo · &lt; nerno de acuerdo sobre estos
punms, la consrru cion &lt;l una ps1colugfa soóal n ¡ pasará Je .cr un,
fama ía.

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604

L

uevo León, y
en esp cial a fontcrr 'Y, ha ido la industria, ese complejo pr ce o
tecnol, gico económico, social y cultural producto y productor de la
civilización m derna. La oci dad regj montana acruaJ tiene muchos
testimonios de la herencia ultural qu ha con. trui&lt;lo a partir de las
fábrica indusrrial : c lonia~, e cuela:, iglesia. , centro recreativo
&lt;l •p rtivc .
Los hombres que han fundado y e.le arrollado fábricas
in&lt;luscr:ial s: mpre ari &gt; , empleados r obr ros --como productor y
c n w11idores- han sido protag ni. ta· n la con trucción de la ciudadfábrica: -1 nt rrey- al mismo tiempo han contribuid a la &lt;l finicióo d
símb lo. y val re· con, truido bajo la influencia &lt;le la cultura indu trial
con los c.¡uc e han id orificado muchas gcneracion s de regiomontan &gt;S.
La significación his &lt;rica de la· [ábrica · y la indu trialización de
.Monterrey y municipios al daó.o han inspirado a destacado·
intel ctuales qui nes se han asomado a la realidad nu voleonesa para
explicar eJ milagr industrial regio . .ilion. o Reyes definió la ciudad regia
con la fórmula de ' h n · ta fábrica d virtudes públicas' . Raúl Rangel
Fría hizo aportaci nes t, 'rica para conccpcualizar el ignifica&lt;l de L'l
Durante mucho tiempo d ·imb lo que ha distinguido a

ueva York:

cadcmic

605

1

�culrura fabril e industrial. alvador ovo y emesio García aran¡o
elaboraron una explicación literaria de la historia de la ~erveceria
uauhrémoc.
En el e criro que igue nos propon mo informar de las xpre ione ·
con las que la ociedad regiom ntana ha con truido I valores de la
cultura industnal.
1. La cultura industrial regiomontana en Alfen o Reyes
Rangel Fría

Raúl

La cultura indu ui.al r giomontana ha sido motiYo de la reflexión
de los intelectual s más destacados entre llos Alfon o Reyes uno de los
valore. má: representarivw de la literarura hispanoamericana c¡ui n en
su va ca obra literaria le ha dedicado palabra logio a al e píriru
emprendedor regio, en rendido como esfuerzo por venc r obs áculos y
fo rjador d proyecto basado. en el trabajo. Es cél bre su definición de
l _ regiom ntanos como "héroes en mangas de camisa' .
En l e crito titufad :
ueYo León" contenid en I t mo
XXII de 6s obras completas 1 de. taca qu l ucvo León no haya sid un
lugar favorecido por la naruraleza para cr un lugar próspero. Por lo cual
el hombre ha ten.id que cr arl t do. E:t raz oamicmo ha sido
repetido por Reyes en otros trabajos lo cual ·e fun&lt;la en la idea de
subrayar 6. cultura indu trial comparándola con otra regiones del paí en
la c~alc abundan lo bienes prodigad s por la naturaleza. E n lo.
'Regiomomanos' ·\ Reyes die :
En otras wna. la narurakza fue má Ja&lt;livosa. .\1lá (en Nuevo León)
hubo yu arr, ncárscio cmlo, ) csra pugna fclv., esta creac16n sobre la
naJa. e una de la. demostraciones ma patenr . Je la cultura r &lt;le l:1~
pnsibilidacks del csp.iatu. PoR]UC el espíritu es, sobre todo, re tifi ación y
superación, modclacibn que aa.nsfigura el dato bruto &lt;le las realidades
extmore . En nuestra historia onrinúa -\1~ n o Rcye. - Nuevo León s
&lt;lt smca con relieve unico ... , llá
uevo León) no habí. tronco pnrn el
injerto; no ene na·aron los fundad )l"CS un cimicnro de c1vilv.ación
estable s br · el cual plantar ·u nuevo edificio; no concarnn con lo:
brazos del indio para levantar su arquir e ura como contcció en l.
meseta ccmraL Todo fue pugnacidad y ceño duelo Jel hombn: contra el
medio. Un rio casi :,;eco, ma~ 9uc rí camim, &lt;k pc&lt;lru ·cos, se hmcha de
promo) produce me. pecados de. borde . ...

1/\!fon o Reyes. Obr,1.r f//111plelu.r. F.C. E., lé. ico, 1958.Tomo . ·~1l pp. '.! 1 ~ 2J/,uJ. &lt; bras completas. Tomo \ ' 111. pp. 116- 118.

616

_ . i bien e· cierto ¡ue desde un princ1p10 del roblamít'.nto dd
tt:mtono 'e produjo una guerra vin ernre indígenas huachichiles e
hi panos, por ncra parre L1 coloni.zación del \ 'alle Je ~xtremadura, fu
p :·ible gracias al concurso de los indígena, pacificado: 9ut' los españole ~aiero~ de otros lugare del pai. (tlaxcaltccas y oromís), p r otra parte la
m&lt;lu tna en f ue,·o León ·e realizó gracias a la existencia de fuentes de
~aterias primas, como los mineraJcs y la abundancia &lt;le agua, 'ntre otros.
ll1 embargo, la n:flexión apunt1 a Jcscacar la acción rran · formadora del
trabajo fabril. 'l valor Jd discur:.,) alfonsino tiene como fin destacar las
virtudes de los regiomontanos ·n d campo de la producción indu criat
que le da una dimensión n:monal. Com 1ueda dl' manifiesto , 11 el
igrnentc ragmento:
Ho} L1 capual ck N"uevo Lcon e~ la capual mdusrnal Je l:i Rcpúhlrca. Sus
rmJuc10~ ~e derram;ln por d prus. fomenmndo la □(¡ueza local \'
ayudanJ I a la gradual em.ancipacion económica Je la nación, 1 adema¡
lo~an pasar hi$ frnnrcras) competir sin JesJodoru en tierras c¡rraña . •

~n L~,s 1rRio1J1t111!tmos' .\ lfonso Reyes hace re fer ncia explícita ' a
las creaciones fabriles'' yuc hacen famoso al Estado de ueyo León.
~ompara la producción matc.:rial guc di ringue a los r giomontano. , lo

que o cur ·ci~ la producción litt!rarin, no porque haya faltado, . ino
porgue "el rrnlagr Je la creación económica ha :ido... ran ponenro.o
que, de pronro ofusc )' relega en la pcmunbra b obra solitaria ,
paciente de los cscriwre~ ... '
·
\!fon. o R'yc.:s rcbaudza ht capital del r~. tado de Nucrn Lc6n con
·1 tirulo de: H mesta fábtica de ,·irtudc" pt'1blica""-~ Dil uja el perfil Je
los regi.omomano.·:
l·.l fC:!-,rJOmonc,u10. ruando 1111 e~ homhrt dt· saber, es hombre: Je
sabiJuna . . "in :'ISl)mo de burl~1 pu Una .1firmar~c 9uc e:, u □ h,.;we en
mang:1s de cami1;n_ un paladín en blu~a dt obreni, un filowfo sin Mbcrlo.

.
Dos fiíbricas llamaron la atención de Reyes, que fo1.iaron la
identidad cultural indusmal Jt' J\Iomency: La Fumlidorn v la Ce.rveccda":
¡Pinura y resistencia como en d ;1ccro famoso de nuec;tras fundiciones!
¡J ,ewdaJ y frescura orno la bebida cfrtYc.:sccntc de nucstrn. cc1Tccerías
faino as."

Wiid.
➔obra~ complt&gt;Ll

rumo X ¡,p. 51 51.

607

�.\lf, n o Reyes rnbrica su, reflexione obre la cultura fabril e
indu trial de lo rcgiomontano con u poema ''Rnmance de Monterrey'', n
el cual ocupa un lugar d tacado la fábrica y la indu tria, en las ideas de
''fábrica de la frontera" p r lo. pito d tus fragua y de tu industria n
l s silbos'.
tro iotckcrual que ha contribuido a la construcción conceptual
de la culrura industrial y fabril es Raúl Rang 1 Fría . u rel:lexion lo
ubican como cürecto continuador &lt;ld pen amiento de ,ilion o Reye ,
bre la identidad d la cultura basada o la, .·periencias de la industria
y la fábricas regiomontanas. u análisis se dirige má. al campo de la
anaopología cultural y filo ófica.
En Teore111a de 11te11{) Leó,/' Rangcl Fría hace un desarrollo
teórico obre la cultura industrial y fabril de ueyo L ón. omenzando
desd las caraccerí ricas d 1 poblamiento regional desde la eta¡ a colonial.
tra de la. hipót i. fecundas rubricada por el ma rro Rangel ría, e la
importancia d 1 factor rrúgratorio para la implantaci · n fabril en la región,
dice:
fue la gente yu ' e!-tuvo al frcml· de negocios en Monterrey a fine~ del
·iglu XIX fanúlias espai1ola~, fran c ·as, alemanas e Ltahanas (1ue han ido
funcliénd )Se en filiacionc. qm.: · n boy enccramenre mexicanas.

Lo migrant s urnpens del iglo XIX umaJos a lo, que
poblaron I ucvo Reyno de L ón: e pañole , criollo y me ·tiz asL
c m a lo indígena, pacificados traído de Tlaxcala, pr dujeron en
conjunto una fórmul mental, e ·piriruaJ gue hizo po ible-desdc el punt
de,~ rn humano-la industrialización del Regio Monte.
na conu-ibucióo imp rtant' gu hac el. maestro Rang I hías e ·
la conceptualización de la cultura industrial:

reflexión filosófica, el mae tro
mencionados, para concluir que:

t1empc una resulram hi. n· rica, c m

FonJo Etliwrial "1ut·rn Lrnn. \[cmterrel,
1

608

.L. 197 l.

factores

i se hubieran ligad cmr sí.

l
de Monterrey:

La_ u_b1cación dt.: 1&gt; centro manufacrurcros n Jrtcamcricanm:-dicc-más
prox1ma al htoraJ del . \tlántico } en conexi&lt;Jn con cJ comercio mundial
por este océano, cnconcr · su plano de deslizamicnro hacia J\f '.:tico por
una vía ferrocarrilera.

gucd~ foorerr y nlazacl c n Tampico
fatamoro ,
Torre t~ ): _la cap1r.~ ~e la R pública por medí del ferrocarril, qurdó en
una pos1c1on e a~r~~ca entr ~ ·tado nido y Iéxico. in embargo el
nada vale la po 1aon g ográtJca si no se cuenta con hombre cuva
energía y vi ión com'Ícrtan en hechos que gen r n riqueza y bien . ;ar
para . l ~~eblo e 1 que interpreta RangeJ Fria del proce ·o de
combmaeton d hombre , medio geográfico e im~ersión de recurs s en la
pr ducción de bienes.
_
_¿Qué fa~rores fuer rn deci +vo, para la configuración urbana el 1a
c1udadr Jn, talac1onc in&lt;lu 'triale , · ·tablccimicnto bancarios, edificación
púl lica y privada, aneamicnro de la ciudad y &lt;l tación de agua potable.
Como ecto &lt;lir 'Cto del desarrollo in&lt;lustrializaclor la ciudad vi, e
tran~formacione, radicale :
. 1\1

••.la ca a familiar - no · dice el mnesm, Rangel- rransa con la antigua
hucrrn, a la cual apns1ona entre pat10 y mtsp tio. ! lacia el nortt: 1 tras una
apretada faja tlt• ca·, s Je hechura mediterránea... se ·obscr\'an
insral,1c1onc, mduMnalc, , entre una rup1Ja y sinuosa rcJ Je vi\ 1cnJas
obreras; ,ias férr ·,. a cuya orilla st: acomoJan las fábncas, como si
fuc~en otro río: 1 c.:sa anchuro-a rib 'ra que es L, avenida Francisco l.
Madero, duntlc la población obrera pone con . us yompas a,-:ulcs la noca
alegre}' optimisrn del nuevo nl'mpo.

Ldras. Cl'\ ,~rn de l:t FacultaJ Je FilosoCia
'11 nrcrrey. '. l.. sepnemhre de l 946.

'' lr1fl,1r)
111tstr.1s.

Jo

~ En otro trabajo ti~~do Teoría de 1011/em:/', Rangel Fría preci a
erecto de la Guerra n·1l norteamericana e□ e] desarroll industrial

Lo factor s hi córico que xplican lo primero brotes de la
indu tria fabril, se asocian con las con. ccucncia.. de la guerra de Estados
nidos y México, así como con la uerra j\·il e ra&lt;lounid nse. En una

m,r

intetiza

la combi □ac1ón Je e, t:t - fueoas mue~mtn cómo se van uniendo facrore
~ los que sin atribuir propósito ni fine. preconcebido. dan con ei

La industna qut es un medie de pro\.echo y aplicación de rccmsos
e onómi&lt;.:0s es también una forma culrura.l. Pont: énfasi · ·n el CSljuema
racional de la Yida cmn.: wdas las formas que ' tán Ligada con la culrura.
Ha e la proyección del hombre y Je su nr¡:.,ranización social, con hase en
la técnica y la producción de bienes con · mic s.

~ll-'túl Rangel Frias.

RangcJ,

609

1·

Let,..,,s
u,... Je la

\"

I b,'J.,

rU. (',. /u·lú 1( l.

�Raúl Rangd f-ría: n
ólo hizo reflexiones teonca se brc la
culrura fabril e mdu tnal r ·gia , rnml i n
&gt;CU( ó de scril ir relato · Je la
vid, coúdian:i , mcuL el a la acuvidaJ Je L fábri a en par I ular on la
1~un&lt;li&lt;l ra .\lom rrc .
hn 1::./ Rq110 e pueden leer do-; rclal &gt;s que hacen alu ·i, n a
pcrs ma¡ ,, y :mia H ne · 1dcnáfi ada on la yjJ_, f, bnl: ]os , &gt;'s11.r amigos\
Lu b11eh,1.
\I m j r ·sril &lt;ll' Emtlt Zolá eo (,1r111i1111/, R. úl Rangd hías en
Jn.~· )' J/ff tJtllll!,OS, dibu1,1 nn reali rno l. , 1&lt;la c.k una fa.milia obrcr. Jt b
Fundidor . El pcr ·nnajt.· cni ral: Jos ,. hijo ck Raf. d,. de p, dr
de. ,n iJ 9ui n hu a y al tn encu ntra un lugar en la Fundidora,
como ·,·entual, de pdo. arra n . in ~ul r m, e rría l. s ,·1cis1ru&lt;l •: &lt;le la
, ida l I rera el ·nrro Ul' la .íbn a, d ·1·e·ma e · ·ala &lt;.&gt;nano mtl1 al. \.· &gt;eta
origen racial con lo. pue ·to de l
1efc . e para e: ~ pee ne .
R •fin ndo. a Jo: ,, n, rra la. pnm ras rarc.1 · de un , br ·r , r ·i~n
tn r · ad &gt;al traba1 :
~fu,ho · Ji.is pl~&lt;Í. las pu na d la fabnca, . 0!11 ym: u1 c~IJ \. -✓ füe
d1s11nco: lo lbm.uon por u nombR , 1 tLt·r&lt; 11 p. o en l. rqtlfa l:ueml dt
la entrad , rcco~10 un. onrra~ci'ta 1· con otros ma, los lkrnn n p, r el
pann} lul'r n Ul lar:uJo. en los fi h ro. J ·I Pll'&lt;•n.J Jd Jia. 1omakr, ,
p ·on J · cuadnlL1 en lo pauo. &lt;le e.u~ e&lt;,n pata urdtn.in,1. &lt;.arrcoll.1 J ·
m.mu , un,t p.il.t para mon r d mint ni ha. t.l le : carnr p&lt; r J11mk ua
cmpu¡ado h. Cla la boca dc.:I horno: nrr.1 \ e: l'. . .1c, rr ~ c~cc na ~nltd, ha. ,.
el banco Jc ¡.,,r-J . a en un umJuo con \'I ra .11 \Cno e.Id nn

examen médi o Jo:é e · atlmitid1 en fa peona l., )
emp1e1. h d s rip ·ion , i, cnc1a.l &lt;lt l. . cliferrn ia: dc das · · d m o J la
pi. ma:

l

c'-pués Jcl

~Ju ho.

on huar,Kh •

~

,11mbr ·ro d

palm, qul "'ilo m.,c. trm;

mn:anico. \ lo tn ,mi ·ro · lk\'an bota: } chaqueta Je ui:rn. I I.ICl' ll Je
honmga • nJanii:. al Jan:dor del honro, d mo11srmo pan:c1Jo a un
\11k,10 tlll , &lt; mua luam Ji: la · c111r:m. .

) .a· cl1fcrcncia · r, cialcs y de na ionalida&lt;l se ombinan e n lo.
puc. tos y las ¡cran.1uía.s: "l .a g ·nt • •s como la m ·z I c.¡m.· le di &gt; ong ·n a
l. inc.lu ·uia. fu, aba1 la in duda: r lo npatacc · rnt' ·uzo ·. caono l'n d
olor ) en lo. reo or • . L s o fin, k- ) m, e ·tr &gt;• de t. Ucrl'5 o má9utn,:
. onc-x1rnoj ro I mi. mt qu ' lc · jcfi·· l·pro&lt;luc iún prusi nos,¡olarn.

lttul R.111 •d l•r,;1 . f ·I I&lt;,

1m.

1 H úhm J, ,r/,11,11. ,\ lonrurcl ,
6)(1

l l'l- 'l

~ aml·t-icanos· lo empicado. &lt;le la a&lt;lmini -rraciún, criollo ; \ 1, mcr
Jl' l' , l' pan &gt;lc.:s, iraltano.· , fran cst· .'
~Por que a la FundiJnra ·e le llam6 "la J\[ac ·tran/a?". l •l ma s1.ro
Rangd l ·na. ucrn: la re ·pu . ta:
Ct1.1ndo . e 'mcn✓o la fund1c11· n la llamaron "lama{· tr.mz. 1" p&lt;1ryut· la
yut ~,,bin .lntl'~ c:ra ~ar, ha\ ·r cañonl's \ halas. t ·w l ' la int.~en m.i
Cll~O ,d., U' ~u ,tn l:Jllllc. ' la ~ lnll p 11 O &lt;jlll ,,l11 h.1bn &lt;ll ~lT\lr
pa qudlo

. En l..u lllft'ht1, R,mgel I ru s prl'-;t•nra 11,- momento aguado · de
1,s i~ JO &lt;l · una hudga lfl la I un&lt;lidc r, . la reunión dao&lt;lc.: cina cnm le s
acm1 s1a: (,amán, ~fondo. \nc.lrc· \ Jo. e. La para 1p,ción &lt;ll los
c-,ruJiarm~ n el "mm imiuno '. 1 :1 Uc.:gada nrprcst\'a &lt;ll' la policía , el
·n arcclanutmo d1.: lo a~ □, tstas. El motivo t¡ue im 1i'1 la hudga~ la
u pc:nst 1_n uno. obrc:ro ·1n&lt;l1 ahza&lt;l , . La a. ambleas mdicalc. \ luego
la r ·pr · 1 n com a lo. lrndgu1 'ta..
·
2. La fábri a indu tria!

la lit ratura fa ril

l~n d inc•·rt
.. r &lt;l··.. 1as era 1 nea · -e 11a prnt (u tt1o \ s .· 1gul'
pmc.lu llnclo una , a ·,, obra cdttonal obrt los mas &lt;l1,-c &gt;. tema ·:
r~\l ' l,I • 1 olcunc ·, manualc:s, h:.· co ·. \simi ·mo 1.~- fábrica han ·1J 1
fuenic el~ 111:ptracton literaria entn· los . eres humano qut lO ella l '
&lt;lcscmpcn~111. o le tJllt' &lt;l · ·dl· afuera han tt:ni&lt;lo cnnract .
. .
na &lt;k dfa c.:s ·I te ·to d f lom ·n CiaJar,-a Eluondo ( J/(I ¡iuta
lllfJll'ltldhh. ucnrn la v1&lt;la ou liana &lt;ll· lw morndon: k la colorn,1 \ no
d · la hrndtdora. Lont 1tne brc, es 11cnros, Jc:-,Jt d fccw e.Id ruego Je
lo horn . Jt la 1, bnca obre la famas1a &lt;lt lo. mi10 -( 11,1 110 ,1,1 rlc
rrpa1Jlt1- hasta la omp,tntcion t)lll' han· ntrc la l ·un&lt;l1&lt;lor:1 , ( dulc,~a
·obrt ·I gra.Jo _contarmnanrl ) Je fi u&lt;l ·,. J · amba pfanr.~ . Cut nm
,. l. rza en J muhdora ,.,._ ( 1h1l0,t1:
Trxbs l.is m.11unas c.:I sol r1:~h.1lah,1 ror d Ccm, tk l.1 dl. 1 rn,a 1:11 lo
perol · Jt: l., h ~n&lt;l, l11r.1 pa ,1 fun&lt;l1r. 1: luL-go rn un ha7 J • lmgou: .
1.n. •i~1da . l' 1m ,ah;\ un wnc1cno J · mido dl' mayuin.1. ¡.:nía.. ir •na
ll d1kn:nr1: monmu.: ntn \ p,1ra &lt;l11er is 1n,1n11n ·nto,. ba¡o l.:i
d1rrc ion tk un . travm,lq 111cc an1e Jumnw lo!-. trls turnos .

,u

l lom ·ro (,al.arz-.1 ('IJ.,oml, ,. 1
&lt;!I
L \ 1 hl1c111nl's \rl111. :\lorm·rrn.

r k. 1 • ul1.1J Jt C rt Ot W Jt l.1 &lt; &lt;•mutlll.KI n.
191JJ .
611

�n,1011~mental d~ i\[onterrey debe comenzar su rccomdo por '·la
I·unclidora de Fierro y \cero". ·u pre cncia e tmponc, desde lejos, por
1~ gco~etáa de sus chimenea. , d us vi.gas, calderai , &lt;l pó. iws, rubos.
~eles aereos, rorres, grúas, techos } c~calcras, que perfilan su c.xpresiva
s~uem.:. El horno aleo: grandioso templo de la producción ocupa el
:,;1mbóhco lugar r d jerárquic puesto que los azrccas conferían, n sus
metrópolis sagra&lt;las, al bienhechor Queczalcoatl. s ñor d la luz r de la
vi&lt;la. Dt•:p~~s de la Fundidora c.¡uc también podría llamarse el pal;cio del
acer • el \'l 1ca111 · de la ciudad pasará nbligacoriam m a la que podría
lb.m ar. e el palac10 &lt;le: cnstal: La \'idricra. Y pasan&lt;lo como en las plena:,;
de un mu co en los tcmplú~ de la cmd,1d arqueológica, de mam·illa en
maravilla, el vi 11:ame se rrnsla&lt;la a la fábrica guc lleva el nombre
granclio~o dd único héroe .uaubtémoc-c¡ue, en d decir del poem, e
halla a la altura del arre·1•

' omo vivíamos en las entrañas de la Fundid&lt; m. llegaban codos lo~
días unas emanaciones fétida y enrarecida que rompían con la
monoro1úa y gran·dad del mo~enro. Mientra. r ptrábamos e-o.
pe. tazo· e hacían burla. aunque mucho. c rrnban pucna: y venranas
los fuerte o\ Jre penetraban. La combusci · n de gases en la clab ración y
producción d I fierro y acero eran un a ·unm detallado que olo podían
ser CTplicadm, por Poncho, Federico o ,erard , los cienáficos de la
Colonia.
En la fundi ión del hierro podían star present . 57 elemenros decía P ncho- y enumeraba y d . cribía para asombro nue. tro.
íla L'\ll l 7 elementos para pr ducir el simple acero de carbón -decía
Fedenco \' acotaba: mangan.:s , fó,;foro, azufre, silicio, oxígeno, cobre
níquc~ ~énico, t:staño, cobalto, cromo, molibdeno, alwninto,
antimonio ... ¿Y quiere producir un acero ·uperi r?, -lo interrumpía
G nudo-. Enconci:. -decía P nch
' pcrmítanme enumerar e ros
demcnros: cromo. cobalto. columb10, cobre manr,,:ine o, molibdeno,
níqu 1, silicio, ntamo, cungsreno. uranio, vana&lt;lio y cir onio.
.\hora bien, decía icra.rdo, ¿cuántos p1cs cúbico. &lt;l · aire se
nece.itan por cada ron lada de lingot s?
-Yo te conrcsro -&lt;leda l· dcrico- 4-40 mtl pie cúbico~, exacwnenrc.

·1

o

e a í Poncho?
-Correcto -decÍil Poncho- o, lo c.¡ue é:&gt; lo mismo. -1- rondadas de aire.
-\'ámono, dijo el Chaco. ya me dolió la cabeza } la Fundidora empieza

hacer sus nece 1dades.
-·Qué bárbaro • ómu saben canro! -dijo 'huy-.
-Es que se aprenden el "Previ ·ión ) • eguridad" de rnemona, y le
m, checcan n d s lo días -dijo lace-.

ejemplo e el ·igui me, romado d él Pon e11ir, cuand
Fundidora cumplió 50 añ ·:
tr

1

la

Lo~ templos de ~fonrerrcy son SU$ fábricas. en sus torres mcL-ílicas y en
su fundicionc. tiene su, más nobles monumentos. Hay cmdade y
regm□cs que on famo as por las huella~ de sus arco ·, ca~1cumba:-,
mausoleos, ·scacua , castillo. r tcmpl &gt;s que en ellas de1ar n sus
civilizaciones prcrénw .
lomcrrey, al cunrrario ca.'\1 no acnc
monumentos hiscóric ~ de t¡ue enorgullecer-e: le falcan rumas
ar9ueológicas, los castillo · me&lt;lievale • templo. el l renacimiento, r poco
le quc&lt;la Jel mcxicano barroco del siglo .'VI 11. En cambio l\lonrerre~ ,;~
ufana on razón, de p seer algunos de los más bello monumenr s -s1.
. rrísacos- Je nue era épo a: l ~ b,ran&lt;les fábrica. que ta.g-an las nube ·
on !-U: chimeneas hwneames; las torre. &lt;le accr Je lo. aleo. hornos; la:;
pirámides monumcnt, les &lt;le us plantas cléctnca ·; y la maravilla de . u
maljumana, ran perfecta, can amiga del h mbre. ..,¡ temple a
Queczalcoarl. El via1ero del siglo x.: l-!ue desee conocer la gran mna

En la fábrica
ha formado una tradición comunicatiYa por
me&lt;l!o _d rev1, ta. y peri' clico ·. En dios ·e publican m nsaj :
mot1Yaaonale - de la empresa re ru1
obre cumpleano. de lo
trabajad r s · empicados infonnación literaria y científica; ínformación
política )' ha ca p CJnas. Por los año cin uenm, en la fábrica El Porvenir
de El Cercado, 1 • • se eclitaba El Telar, un pequeño perióclic que dejó
de circular po. teriormenre.
Desde lo año ch nta e publica un p yu ño bol cin emanario
baj l rírulo Te."dÍtJ11mdo, qu circula en el int rior de la planta. Difunde
brev . nota informativa obre la vich de la comunidad laboral de El
Pon·enir.
A imi rno los
·abajad re , por su cuenca han editado
publicaciones d contenido sindical.
~n La Leona
publicó d ·de 195 ha La 1960, una r ,,j ta
mensual e n I títul de La R.íterll de las mi:mas característica que las
otras con nota ociale : cumpleaño de trabajador y mpleado , nota·
d p rtiva y men aje de seguridad e higiene. E rurn dirigida por
Baudelio Garza.
l n pcrsonaj de ·tacad de la fábrica La Leona fue Octavi )
H rrcra. ació en an Pedro de la olonia Coahuila el 5 de enero de
1905. Trabajó c mo mayordomo de I camp &lt;le alg d, n de don J ús
J. Llagun . En 1938, a los 2 años, ingre ' n la Fábrica de Hilados y
Tejid s La • na.

9

P./ l'nnrmr. &lt;:mcu nea ;imvcrsano de la Fundulom t-.lonrcrrc}. Cinco de mayo de 1950.

6l3

�Estuv a cargo del depanamcmo de per t nal. De '·píritu
mántico escribió verso qu fueron publicado ' en La RltfCti. Tra, 21
de ;crvicio murió l 2 de 1959. D -~ pc~ema. de ta~a ·l
· ·
1dedico' la fábrica en el qu hace entas1 en el rccucrd ,
s1grnente qu
'
•
lo silbato .
.
fu
t
E una historia ·n la que el aut r e mb1.11~ ~1 e· ~rzo, ~
anhelos de ju ricia. El amor al era bajo fundad ~n el oEic10_ ele la rnclu tna
textil: la trama, la urdimbre, el [ ji&lt;lo de la fanta ·ta y el destino.
,
"
D otro de la indusrria textil pionera La Fama d
ue,-o I~ º?' c.
im ortant mencionar a don Je ús ortés arda, br r~ de la fabnca y
· dical , e •cribió w1 texto titulado Semblanzas. Estampas_)'
tpuntrs
dir?
1gence m
·
·
mo
de mz pueblo: La Fan1C1, 111r11{) Leó11. En el cual narra s_~
ocia f~ .
obrero y e mo habitante de la c muoi&lt;lad en relac10n c n la a nea.

:os

,n·

Dice:

,uanras anoranzas no~ Lrac d recuerdo de la . onorida~ diáfana~ pura de
los pit1Js &lt;&gt; ilbaro. de la fábric:is tcx11lcs _Je l ,a \:ama y l ,a Leona,
eYocarlo~ aguí no e una ilus1on o fanta~m. _ocuma qm.: en aquellos
ncmpos este vallcctllo circunda1fo de montanas, L&lt; do cm qutcrud ~
silcnc10.

Ha ·e un análi is d l origen de lo trabajadore. t~xtilc : 'TodaYfa en
l d. da de lo 30 v los año -tO, 1 trabajador tcxul de L~ Fama .L.
ªrn. :tacl obrero . trita&lt;l camp sin . ].a herencia de ongen pastoral
· &lt;l
t 01· d su
- coraz n
0 se l p &lt;lfa borrar m e , u men e

H~u

,

La Fundidora Monterre

. d . , ditorial de la fundidora puede dividirse en dos
a pt0 u e1on
.
f:'b ·
·on promovida ¡1or la propia gerencia de la a nea .
clicl
l
a ·pecto·: a e
·¿ d J
las editadas p r el indicato y la e operati,-a. r\ lo lar~o ~e la Yt a e Ja
fábrica y del sin&lt;licat , se pr &lt;lujeron diYer as publicac1 ncs, unas e
larga duración . otras de ,,ida efímera.
Colectividad

rganu de In &lt; cieda Recreativa 'Acero . F &lt;litada por los
d la 'ía. fundidora y L\fina&lt;lorn 1 nccrrcy.
empleado,
obrero
Director Pr )f . or im ·)o alazar ¡ ra. n ·u dir ctorio s decía gu
'''.Je

u:

C:onés &amp;.u:cfa . .\'1'n1blm1Zf1J.

bJ,1n1p1u)' ,,¡,1111/t.r d1 1111 p11rMr.

'\ .L. n :rann de l99l.

614

1.~, g1111t1• •\. L :anta

publicaba "poc ía y prosa · regionalc · '. e publicó del 30 de octubre de
1926 a octubre de 193 l.

CyPSA
Con:wno y Pr ,isión ocia! " \cero", . C. L. ernc10,
Prorección y _ulcura. , cmanano obrero-ce operativi ta.
Director: Profesor imón alazar fora (1931-1933) Grnpo de
colaboraJurc : Profesor Jost'.· ' . García E tracia Juan B. E. trada,
Federico B. riartc, profe ·ora Raquel anrú Leal, Emma tr z:á
Pernando Urquijo Jacinto Moreno Aguirre, ( ;uillcrmo Carnzc s ksús
L Tamcz Ramón Cárdena· C. .\ntonio Cerda. Eusebio Garzn.
·
Temas: deportiYos cons jos obre ahorro, re eña · de libro~.
Noticia· internacionale. , nacionalc:-; 1 locales.

Previsión

Seo-uridad

.\nuario d · la hm&lt;lidora ~[onterrcy. e editó a lo largo de 32
año. de 193 a l 969. La publicación naci · bajo la dirección de Manuel
L. Barragán. Tni ció con un ciraj de 20 mil ejemplares, con el "ubtínilo de
'Al111a11aq11e úllllul para el lalln:J' rl bo._gar 111exiraJ101'. En el pnm r númcr e
incluyeron c. critos sobre con · jos prácticos para la. conú. iom: de
·eguridad. Lo, accidentes de trabajo~- us causas.
A lo largo de sus 32 año, el anuario dedicó su at nción a tema,
relacionado_ con mitología y religi 'm dogmas y culro, . ~o mml re , ética
y moral d1.: indi\·icluo r cole tividadc ·, leye . gobi rnos. L ngua, :us
orígenes, su eYolución. fonumento. y obras ar9uitectónicas. Llteratura
universal \' mexicana; mú i a , ciencia .
,

✓

Pa ion aria
R&lt;.Tist, sindical men. ual. Órgano oficütl e.le la ' ección 67 del
indicato [ndu:trial de Trabajadores fincro lctalúrgicos y ' inulares de
la Rcpúblic, [exicana. ' e public{ en la cJ' cada de los treinra. El círulo
alud1.: al obrenombr de Dolor'S lbarruri &lt;li.rig n e comunua spañola.
~ tuYo dirigida por \ntonio Garcfa foreno. Lo artículo. publica.e.los
hacían referencia a la ti -~ ·nsa de la República e pan lla y a la e ndena del
rangtúsmo e pañol, 1 fasci ·mo italiano y el nazi. mn al mán.
\lfon o Rcyc. tuvo oporrunidad de dedicarle bellos
p •n amicn os a la Fundidora. En el cincuenta aruYcrsario de la
(&gt;15

�fae tranza l yó un di cur

cirulado: '/lnt-e los tJltos bomo.r ', en el cual

"... Pues e.rte IHgmjite tenrplo
en q"e e/ esji1erzp del boJJJbre,
entonó cadajomada
"" hi11Jno c1 la libe,tad,
)' ese credó permitió,
que rada obre-ro /miera:
¡Trim?fos... Hono1: .. Dirmidad!
Con lo cuC1I p11do llet'ar
el cotidiano salario,
qtte hizo posihle a los Sfi ros
tener. ..¡PaZ:··Gozo..J' A1J1or!
bs sin rinda...¡ Tiem, blfena!

entr otras e sa clic :
L'l Compañía Fundidora de Fi rro) ,\cero de ~lonterrer ha banta&lt;lo en
1 mundo el nombre de la parna chica } la grande patria, l ha derramado
profusamente el trabajo y el bit:ne~tar, bcndicic:&gt;n de los puebl s 11 •

También exi te una producción p ética, tant de trabajad re.
e mo de empleado , dedicada a la fábrica de fierro r ac ro. n algunas
po sía e mezcla el orgullo regi nal gu
imboliza la Fundid ra
[on err y, con la fübrica com fuenr de eraba jo, forjadora de ,·alor ·.:
di ciplina, am r al trabajo afán de progr s y upcrac1on. ,
continuación se incluy n do · p ma dedicado a la Fundidora
primer e n motivo del cincuenta aniversario y el eguodo publicad
de pu' s qu se clau uró la fábrica.
En la lírica de lo a:abajadore d la Fundidora 1Ionrerrey ' . \ .,
·e &lt;le tacan los valores como el orgullo, el esfuerzo, la c 11 ·rancia, d
optimi rno la labori . idad, el e ·píritu de e nqui. ra · la I gitimidad, la
finneza, el honor- la superación. El el bcr la honra la nobleza. La
dignidad. La fe. La grnndio ida&lt;l. La fuerza y lo mé.rit por el logro de
arrancar a la oaCillaleza pedaz . d montaña. Todo, los valore a ociados
con la actiYi&lt;ladc de la cmpr a que produc fi' rrcas t: trucrura. de
edificio. o maj tu o pu ntes. O máquinas
arad
o aminas d
ac ro ferrO\wios.
uando la Fw1didora 1 ntcrrey . ;\ ., fu clau urada n l 6,
pr dujo un entimienro d pérdida muy profunda entre lo· trabajadores
y cmpl ado. de la fábtica.
Plutarco Guzmán compuso un larg poema en sei acto en l
qu narra la imp rrancia de la Fundidora para la ciudad de fonterrcy
com &lt;le. tino paralelos. Lo intere ante &lt;le la reflexión
que concluye
e n la forma en qu ~ utilizare o la in talacione· de la fábrica, después
del cierre y l e oceptúa com un renacimiento 12. l .a part gu
e mp nen el escrit hablan de la trayectoria de la planra indu. trial, la
fo ión entre la fábrica, 1 cr humano y el a cr . El autor rcs,Jta lo
Yalore, qu . e inculcaron en cada trabajador:

n.o Reyes, 0/,ras ro11,pld11J, Yol. . • 'TJ. Op11r. Cit.
"Edición del au1or. i\loutcm:y, ' . l.. 1991. /\rchivo h111d1Jnm.

11;\IJ;

616

►

La Cervecería Cuauhtémoc

, . D~ ·de el interi r de la fábrica e importante m ncionar la revi ta
~rahqJo Y horro editada por la coop rativa ociedad uauht'moc y
l""'amo ·a. _ ~n 1996 c~~lió 75 año de publicarse la r vista qu h~
d_ scmp_ nad
l ob1et1 ' O de comunicar a la comunidad fabril
Cuauhtemoc. -. 1 primer númer se editó el 4 de junio de 1921. De
acue~d con _l~ omisión alificadora de Publicaci ne de la ecretaría
de ~ bernac1~~• la reví.ta Trt.1bq¡o y Ahorro es la publicación interna má ·
ª_:1-~~ ~~· ~kxi~o lu ~ de Revi.stC1 de Rtvirtas, editada acrualme□ te por
x.cd.r,or.
u pnmer .direct r fue Rafael
' tue
·
._
, R. illan·eal, gru· n tam b.1en
el ,pnmc~ u~ ecret:i-no de la ociedad ,uauhtémoc y Faino a. ,obre la
et\'ecena uauhtemoc
ha e crito mucho. Desde eme ¡
arcía
1 ar~~}º. menci?nado ·n la introducci 'n, ha ta ah·ador
OYO, qu en
u Cr ruca Regiomonrana, hace un paralelo hi. tóric entre fontc.:rrev
la rvcc ría, asi como el argumenm d qu la cerveza e un antíd~t~
contra el ale holisrn die :
\mplio~ c. rudi s esrndi ·oco han dcmoscrado que en los paísc en que
prcdomrna b c ·n·cza, d í'.1di e de alcoholi~mo s infrnor al de aqucU s
en 9u . e bcb ·n , mo Y licores; r que la incidencia &lt;lclicu a e. también
acusaJamcnce menor en h país s cerveceros que en los vinícolas.

fffmli,yl/ )' , lh,,rro. rt:\'lSta
3121. :ibriJ 23 de ¡993.

tn

oanariva tk la ·oae&lt;lad Lmuhtémo · ~ Famosa. \ño 71

61

umero

1

�Y r comienda: ' ... n el comba e comra el alcoholi roo gu
justificadamcnt • libran l s gobiernos la cerveza ha r sulcado ser una
arma de la mayor eficacia cuaod
rorgan la facilidades para su
pr pagación.
Cemento Hidalgo
La planta productora de cemento se fundó n 1906. Durante el
s enio cardeni ta fu con rertida n c op rath~a br ra. Exi te un texto
de la hi toria de la fábrica o cl que incluyó un acró tico ue ilustra 1
pcnsamient de un obr ro coop ra ·vista, sobre la fábrica: crosnco
dedicad a la fábrica Cemento· Hidalgo cuando era cooperativa.
P r Veotura fartú1ez erna

C uando no v rus horno girar
E mbarga una inmen ·a tri reza a mi c razón porqu
M e recuerda aquellos días gris · Je 1932 cuand C mento
us puercas cerr
E migramos a otra· tierras llenos de no:talgía y de c.l lor
N o qui i ra recordar aquellos día aciago, Uenos de mi eria
que
T od pasamos in pan y in sal que comer que d solación
O rem s iempre y pidamos a Dios para que nue tra
cooperativa
S iga siga adelante prosperando para bien de todos.

H agamos de esta indu tria c mentera una fuente
I nagocabl de trabajo y prosperidad para nuestro pu blo y
rcgi, n
D eme · ejemplo de reoacidad, de trabajo fecundo y creador
A h compañer s ocios fundador , c1ue ya se fuer n . que u
vida a lla consagraron
L o admiramos y val mimo. igualmente a lo que están,
nuc ·tro grao r · peto
G ocemo y di frutemos totlo unido como uno solo d lo
beneficios que nos
O torga a todo, 1). :ocio· y trabajad re ·, que por siempr a ·í
ea, que nunca ~ xtinga 1 hwno e.le vida.

igamos conservando las abia rcc mendaciones de nue, cro
gran bencfacto · general Lazaro
C árdcna.
C on unidad iempre . e Uega al triunfo y el triunfo si mprc e·
progr o
L o añ ~ pa an y se nn y us huellas dejan, la hi toria se
escribe para que todo, la compr n&lt;lamos.
3. La cultura ind u trial
disciplinado

na de la características que definen a la fábrica, es la reunión en
un establ cimiento, de un número con ·ídem.ble de p rsonas el &lt;licadas al
d emp ño de labores específica y cu: factor cemra.l dentro de la
fábrica es la di ·ciplina lab rnl. in di ciplina no hay ni productividad, ni
calida_d, ni producción. lo cual convierte y hace Je la disciplina un alor
sup n r a todos lo que se pu dan apreciar en el lugar d u·abajo.
Max Weber' 1 le ha dedicado particular atención al tema de la
'di ciplina &lt;l taller" la cual adquiere particufar importancia n el i cerna
i□dusuifil en la m elida n que involucra la obedi ncia y autoridad. La
obediencia que impera en el caller indusaial e rnluntaria a diferencia de
la obediencia y la di cip]ina milüar lJUe son obligadas. Lo caractcrístic
de la obediencia de taller indu. trial e que uencn orno base la
legitimidad.
La fübnca indu ·erial creó el sistema fabtiJ basado en el c ntrol v
la sup 'rvisic' n de la di cipli.na faboral. i la. labores agrícola , ni el talle~
artesano com tampoco el trabajo domé ·tico de la indu uia a domicilio
requirieron una conJucta tan disciplinada como el sistema ele fábrica -.
n el ·i, tema de manufactura ba, ado en el trabajo realizac..lo en Jo,
domicilios, la upcrvisión era muy laxa y ,._ porádica por el t¡u encargaba
lo productos quien solo YÍ itaba a 1 trabajad re · cuando entregaba L1
materia prirna o al r coger el producro acabado. El taller anc ·anal . e
distinguía porque lo mac tro y l . aprc.:nc.lic s tc,úan la posibilidarl de
renunciar e independizar. e, por cuanto poseían lo. medios para trabajar.
Por ello la cultura fabril lienc una de . us expresiones
fundamentales en la llamada cultura del trabajo, referida específicamente
al i tema fabril Ya! r gue se hi re. alta&lt;lo como una fo1ma distintiva de
1' r-.la.~ Weber,

618

la con trucción de los valores d I trabajo

l'.co11a1111111• soardml,

l•.C.J :. i\lex1co, 1984. p. ¡~o.

619

�lo regiomontanos. Lo cual ad&lt;.1uicr concreción en la disciplina lab ral y
lo valore qu &lt;l ella e generan centralmente el trabajo di. cipünad y
las cara rcrí ticas positint que lo refuerzan: deber asiduidad
cumplimiento, obligación.
La disciplina d trabajo como val r tiene una larga Lraycctona
histórica. Durante la época de..: Luis XIV, su ministro Colbert e &lt;l dicó a
impulsar las manufactura textiles, productoras de género y- calcetería de
lana. __.n las manufactura a cargo del ta&lt;lo Gobelino y ::'avonn ·ri ',
nombró un grupo ele intendentes para vigilar y supervisar la disciplina d 1
trabajo. En ellas ·e difunden valore tale como la ausLcridad, que
c n isre en el ah rr de materiale , la moralidad e. objero de meticulo as
pr scripcione . Durante 11s labore está pr hibido pr ferir palabras
inadecuada ' ; l domingo · y dias festín&gt; , , e promu ,·en la sana
di ver ione, . La piedad e considerada como la bservación de la,
co twnbre · religiosas c1ue garantiza □ la moral y la obediencia. Para el
objct de inculcar la di ciplina el r y y . u mini. tro vi itan lo tall re. para
exhortar a los trabajadores a que cumplan bien con ·u debtr. Grandes
scñorc así como 1 s obispo
ha ta la e.lamas de alcurnia asi ten a la
fabrica c n 1mismo prop ' sito 15•
El propio ir Richard , \rkwrigt inno ad r y promotor del telar
mecánico ganó fama como organizador de la disciplina fabril.
Hubo un tiempo n gu la di ciplina fabril . taba a cargo del
mi ·mo patrono quien fí. icamcntc e taba prescn e en la planta
·upe.rvisando y \'1.gilando el cumplimient de las tareas. El crecitniento y
d sarrollo de la indu a.-ia hiz insuficiente la di ciplina laboral a partir d
la anterior experiencia. e r quiricron método más elaborados y
científico . Fue Taylor quien ·e encarga d elaborar y si. t matizar Llna
teoría bre la disciplina lab raJ r u. correspondientes ordcnami ntos.
De ~ rmación rcligio ·a &lt;-]uáquera educado n traclici n estricta, &lt;l
trabajo, di ciplina y ahorro, Taylor i rmula u admini. u·ación científica
&lt;le! crabaj y doca a la industria de una base conce¡ tual con i tente.
a tradición con tituye un aspect &gt; muy d stacado de la cultura
fabril r giomontana que e ha desarrollad n el interior de la fábricas y
qu e tra ·mitc hacia el resto de la oci dad. La l¡ue e mantiene r
refuerza como valor má· preciado.
·
En el interior de la fábricas y el la mprcsa . pu den en t n ·ar
mucha expre, ion s e p cíficas, de la valoración del trabajo disciplinado
1',

Frcdcnck \lauro. Lu /mmn1l11nó11 drl tr,1b11¡0. (irijalbo, B~rcclona, Espn1'rn 1965. pp. 27') )' hz.

620

com a pecto de la cultura fabril. La revi ta informacirn de la ' ociedad
Cuauhtémoc y Famosa de la Cervecería uauhcém c, n u núm ro d ]
90 anivccario de la fáb1ica, da a conocer el ideario Cuauh émoc. En c.l
punt número YT declara la imp01tancia de la puntualidad:

"Qlfic11 110 pm,deguardar s11s citas,

tl'lll)' pronto

sr constilmrá m ,m estorbo'.

El ideario XII ubraya la nece idad de tar seguro d di frutar el
trabajo o de lo contrario, cambiar de compañfa dice:
~ muy lcgicimo tener pa ariempos predilectos, e in1cré. en otras cosas;
pcr~ si ~e estima com un sacrificio V'cnir Lo, . ába&lt;los, o quedar e en La
oficma mas allá del horario en ca o preciso, enmnce. lo que . e necc. it.'l
· un dt: canso u otra compañia en que uabajar.

El punto YT\ conmina a p n. ar priorirariameme en interés del
neg_ ci~ má, que n el propio, lo qu · p dría definirs como el principio
&lt;le bd lid.ad: "La fidelidad a la empresa promuev I propi benefici ".
El trabajo disciplinado c mo principio fundamental de la cultura
fabril a wn formas p ' cica. como " el ca o de la fábrica t xtil El
Pon-en.ir el ~ l ercaclo u vo León. 16 El siguiente pensamiento fu
fonnulado por cl ing niero Rafael Rico amaniego, director de la planta:
"AJJJor al lrah,!fo

mia aq11el J110111mlo en q11e lodo el pmonal de esta fábrica sin
excepció11 se siJJtitra ínt1n1a11JC11te o,g1flloso df lo qHe hubiera prod11ado ese
día, J satisfecho de baber rralizado a conciencia la parle del esfmrzo q11e rada
mal le b11biera rorrespo11dido fÍWtlat~
.... seria /{}/ 1/JOl/lflllfJ de indescriptible belleza,
.... sería 11111110111ento de trim(lo rolectiro,
.... serí,, 1111 mo111mto de paz social. sería 1111 111ommtn df 1 erdadero
pt1LriotisJJ10,
¡Ese n1ome11!0Jéli:zi 110 dependerá de n(1die soloJ' exc/11sú1a111mte de ti 111is1J10/
se 11101J1e11to se lla1J1a: A1J1or al trahqjo. "
Q11f ber/Jloso

1

1

tra práccica que se ha com-enido en una tradición en el mundo
fabril s la premiación por antigü da&lt;l qu , de alguna manera re ·alta la
l altad del u-abajador con la empresa y con la fábrica.

Ir,

Publicado en '/'r.xti1111111do, órgano mrem de Tcxúks f;/ Pom11ir. Enero 23 d 1982.

621

�En uprum del gmpo ThfSA la revi ta u tra
ntc, en , u
número del 60 AniYersario re eña la c r monia de rccon cimi nr a un
grup d trabajadore de la fábrica 17:
Para rec nocer la &lt;le ·tacada uayecroria laboml de los e laborad ,res de
Cuprum qu · cumplieron jubilosamente 15, 20. 25, 30 y 35 año de
trabajo leal y fecundo en la mpre ·a, • e realiz · una entrega ele pre eas.
Directivos Je Cuprum y represcmames Slllrucaks entregaron estos
reconocimientos d pasado mes de t.i.icicmbr , y fcl1citaron a los
homenajeados por su con tante laborio.idad.

E a mi. ma práctica e puede encontrar en muchas mis fábricas
indu erial s lo cual
ha convertido en una cradi i • n. F.U p rqu la
cultura indu tria! ha creado valor \7 1 d la disciplina o el trabajo
disciplinad e uno de Lo pr.incipalc .

MODERNIDAD
Lle. Ricardo ~ancloval :ala7.ar
Cole:-,rio ele ' ociologfa
FaculLaJ de Filosofía \' Letra. - .\i L

Bibliografía
RE , ', .r\lfonzo. Obras colllpletas. F. . ., ., J\léxic , 195 .Tom XXII
RA
L FIÚ S. Raúl. Cosas N11eslras. Fondo Editorial
Monterrey, I.L. [971.

uevo León.

An11as_)' Le/ras Re\-i, ta de la Facultad de ilo ·ofía y Letras de la
Año Ill . .\1oncerrey. .L. cpti mbre de 1946.

r\ I 1L 1 o. 9.

RA

EL _,RÍ

·, Raúl. BI ReJwo.

11

Lijit.rtc1 del gra11 1111111do, /da rel'!Sta del /,!)o)' de[file
del a111or pn1pio fll lrtfjl' 1/t gak1, is t/Jl(I de rs11s
Íll!'t'IIIÍOl/eS Úlf!.lesa.r q11e liendl'll O la IJ/CCrlllizació11 di'
!t,s do11&lt;1s 11ado111:.r...
Tr,do el 1111111do está cII 111archt1 h11ria n/gú11 _li11. o
g,dopt1 en pos de la Jort1111a. bl lie,;¡po se ha ro11J1erlido
fil el urtímlo lll(ÍS caro, J' 11adie p11ede por lo ta11to
1,•11brgam ti es,, prodigiosa pmd~galit!{/d t¡fle r11po11e I I
mll'cr a c,,.ra ,,/ día sig11imle pcm, rksperlarsr tarde.

libro de relatos. Ionttm:y r .L. 19 2.

➔ RO G
\R.ZA Elizon&lt;lo. Una.fiesta i11olndable. Facultad de Ciencia. ele
la omooicación. U1\NL. diciones Arbo 1ootcttey, .L.1991.

H(

Rauac, Otro cswcl10 &lt;le mujer.

ORTÉ · GARCÍ , Je. ú. Sefllh!tmzas. Esta111pas }' ap,mtcs di! 1111 pt{{:h/o: Lo Fama.
N. L 'anca Catarina, .L. verano de 1991.

¿Qué e modernidad?
Trahqjo y honv, R ·vista lnform, t:iva de la 'ociedad Cuauhrémnc y Famosa.
ño 71 úmero 3121, abril 23 de 1993.

WEBER. Max Erono111Ít1J' sociedad F .. -.. ~léxico, 19 4.
FREDERI
1965.

P I ucRtra

' .!(

fauro. LD pren-erol11ciót1 del tmbqjo. Grijalbo, Barcdona, E ·paña,

Gente, revisti interna de Grupo .\ílS , eclicróa bimc~traL ,uio 25. numero J_9_. an

:\J lcol:í.s J los

va r7l1, 1

uando e acuJc a los libre s Je historia para e n ultar alguna fecha o
da relacionado · con acomecimienLOs del pa ado es e mún encomrar
libro
nmarcados con LÍtul
como: Historia 111odt'n1a, e□ donde se
comienzan a narrar algunos de lo hecho. c¡uc el autor considera como
má - importante~ y 1uc han ocurrid , a partir de un peri do toma&lt;l(
arbitraria.mente en el ti ·mpo. La elección de este period de tiempo, ·rn
embargo, tiene 9u ver e n alguno elementos y caracterí ricas specialc.
que el hi. roriador ha etcctado y c¡ue considera com origen de lo que

.J ,.

622

623

�puede ser llamad modernidad. A í, por ejemplo el. hisroria~lor_Jacquc ·
Barztrn hac ui1 balance de los acontecimiento· ocurndo a pnne1p1os del
siglo )(VI y locafua I s elemento que, desde su punto de vi ta, pucd n
ser consi&lt;l rada com los inici . d la época moderna. Para Barzuo lo ·
u11c1 el la modernidad cien n , u rigen a partir de la ideru que e
desarrollaron desde principios del iglo X'"VJ ' yuc llegan a concretarse
con el aseen o de la reforma protestante. \firma en on es que la_
post rior s revoluciones como la france. a la rnsa_ fueron el ~ ulrnd
de un proc
en l de arrollo de la. idea guc tuv1ero~ s_u ongeo y , e
desencadenaron a través de la hi to1i.a, a partir del RenaclDU nto.

hecho tJUe, de de u punto de vi ta, conduje.ron a uo Lut ro
dcsílusi nado y critico a enfrentar el poder de R ma:
Cran&lt;lc fue el a ombro Je Lutero cuando llegó a ltaJia. l'na vez acabada
la mi a lo sac rdotcs profeáan blasfemia 9uc eran su mayor ncgaci6□ ...
De VJ\Ta religión interior, empapado d los conceptos de pecado y
¡u cificación tal como habían sido expresado en los libros de b teología
ru mana, reforzado con la lecLura árida de la Biblia un bombr como
Lutero por nada pudo haber ido r movido mu profundamente como
por el asun o de la mdulgcncias ... Atacó al Papa con temeraria osadía ....
como J.utero puso de manifie ro con la mayor energía y claridad la
disrnncia a que :e hallaba de ·u esencia el poder Je Roma, com Jiu
expresión a la convicción de todos, como su oposición -c¡u no había
desarrollado aún su. clem ntos po~irivos- complacía también a lo·
incrédulos, y como, por otra parte, al conreo r aquellos elemento. , daba
. ati facción al anhelo ele los creyentes . us escritos jcmeron una
influencia enorme: en un momenco cundjeron por .\lcmani, }' por d

La época m&lt; dcrna comicn~a, d1: modo carnctcristico, con _una
revolución. Suele dcnominarn: rcfonna pmtcst:mtc. pero b sccucn ta t.k
aconrccumentos c¡ue coflllenza :1 pnncipios Jel s. _:\"VJ y finaliza -si l'S
que en efccco ha finalb.a&lt;lo- mas J · un siglo &lt;lc,pués tiene rodas la~
características J una revoluci '&gt; n. Yo nnendo t¡ue é~las on: la
tram,fcrcncia v1ol nu del poder y propit"Jad en nombre &lt;le un.1 idea 1.

,-\ firmacioncs como ésta pueden encontrar u fundamento
. ociológico a travé el la realización d un análisi.. obr l . urgimi mo
ck la &lt; id •as originadas por los cambi s e i.noovacione écnica y
cicncifi.ca a partir dt: las cual - • riginaroo. Cuando apare~iero'.1 la
n venta y cinco re is de u r clavada · en l.a pucna de la 1glcs1.a d
Todo lo antos de ittemberg en 1517, la ciencia se encontraba en un
periodo de e ·pansión gracias a la imprenta que di~ndía ~ pensiu~cnco )'
la, idea de autore. como Copérnico. por mencionar solo un iempl .
'on ste á.11.im en la expansión de las id as característico d l hombre del
renacimien o, r el de. arrollo de la ciencia que le abre una nueva puena y
lo coloca frente nuevas realidade. , ·e comienzan a vi lumbrar los inicio.
de una lib rtad en l pensamiento r un despertar en las id a. gue en l
ca. o de Lutero . e dirigirfo contra los vicios qu detecta dentro de las
ideas hegemónica d 1 dogma rcligi o imperante. Comienzan así a . er
n1estionados alguno hábitos detectados por Lutero hacia l interior de la
Igle ia como s el ca o Je bs indulgencia , y e a partir juscam nt. de
e ·tos cuc ·tionamicnr s, com la i&lt;lcas de Lutero encuentran un rucho
que, sin advenido, ·crvirá como cuña para la posterior escisión d la
Iglesia y los efe t&lt; s sociale · y culnrraJes po. teriores. El hi ·toriador
Leopold Von R.anke, en su libro clá.ico llistolia de los Pap(ls, describió los
1

B.tnun Jacques, Dd ,1r11,mertr a la dtt'&lt;ldt11ci,1: Q1ii11iu1tr,! miu.r d1·

1111crtms dw) Ed. Tau rus, 201J l. p. 29.

l'Ít/¡1

1111111ml 111 Orridwt,· (d,· 1500 "

mundo ·ntcro~.

Efectivamente, la idea. desarrolladas y U ada a cabo, e decir
concr t.[_¿acJa con la acción, fectúan cambios qu afectan a la historia eo
rebción a la magnitud de dicha acción. Pero un análisis sobr el fondo de
las cau a que hici ron po ible el surgimiento de tales ideas ólo estará
completo ha ta anahar la relaciones exi tente entre el desarrollo d la
ci ncia y la tecnología con el surgirnient de nuevas ideas. D ntro d la
per pecriva del hi toriador se encu ntran · 10 lo· hechos hi ·tóricos
desencadenados a partir de una acción cuyos efectos
prolongan y
e. ¡ and o a traY , s del e paci y tiempo. E por eso 9uc mi mras algunos
hi. o.ria.dore com Jacqm:s Barzun consideran que l inicio de la
modernidad cierren su origen a partir d las ideas concebidas desd
principios del 'iglo 1"\71 afumand 9u el estallido de las revolucione ,
como la francesa la rusa, solo s n el desemb cami m de las id as que
ya desde am s, e habían ge tado 3 otro como l hi toriad r Erick
H bsbawm, itúan lo odgcn de la época moderna en los albores de la
ReY lución Im.lu. tria! y su efecto social:

1 Lcopold \ 'o n Rankc, l lirl11ria ,le hi /&gt;,1f1tLr l .d. Fer~.. novena rc1mprcs1ón 2(WI], p. #-6
1 "LJ /flt,ilid.,d dtl 1111111do ()radmt,1/ d,1/in l'llrlf,lJ ,, /11 [den q11, it1(11m,11 c.r/11., nll'ol1m1111~.r (la r.mccsa }' la
rusa) ,111/c.r dt ,ptr esta//,,r,111 c11 l!,t1nr.1_y l11s ro11um/11r_(r.d1m 1/i 1789 f 1917 rólo 111t1mm /111 mcidmtcs r¡m k11
di,p,m1ro11 " Ba nun ,1 acc¡ucs, f)d 11111u11t1'/'r" /¡¡ drrfllltmi-t1: Q11i11iMl11s mi/J.r dr 1id,1 C11!/11ral w Ordde11te (dt
I
1111r.-tros diia) Ed. ·1·aums 2001, p. 29 31J

-oo ,,

625

�;( uc

ignifi a la frase "estalló la rcvolu ión mduscnar' s1gmfi a 9uc un
,,a. en la hi:wna hum:tna, :e libero
de sus cadenas al poder productivo Lle la.. oc1cdadcs humana· c.¡uc dcsuc
entonce se hicieron capacc d una constante, rápi&lt;la } hasta el presente
ilim11:adn multiplicación dr bombrts, b1cne y ·r. icic s. J~w1 e~ lo 9u ·
ahora st denomina técnicruncnrc por los cconmru ca 'el Je. pc:~uc (L, kc
ofl) hacia d ere uniemo auLOsosteru&lt;lo'. ' in~una :oaedad .interior habfa
·i&lt;ln capaz de romper los muroi. c.l unn c. trucrura social prcinc.luscrial,
una cicnci:i v una récruca Jefe cuosas, el pare , el hambre y la muerte
imponían pc~óc.licamcntc a 111 proc.lucc1on".

dfa cnrrc 1780 I 1790, \ por prunern

e las caracterí t1cas panicular que ·l his ciad r encuentra
come el mem c n tirucivo. de l que podría . er con idcrnd com cl
inicio d la ~p ca m derna s pueden apr ciar, n general aquell )S
elementos c1uc marcan la coofi rmación de nueva 01ma rganizat:in.
d la ciedad qu tienen ·u t rigen a parcir del surgimiento de nue\·a
id a. n relaci ' n con lo. cambi
o el avaoc recnológico ' cimtíficn.
A í, es p sibl · apreciar, en L'l descripciones ame señalada p r lo' do ·
hi. toriador , 9ue la modernidad e tá con rmada por I surgimi nLo de
una seri de l mento ) caracteris ·cas apar ciclas en las sociedad . '
qu
scán relacionad s con la on ritu ión de nueYO. m~clo. de
organización . cial política económica etc. que la hace er cfü rente
de la. , ocicda&lt;lc prcm d rna . .

Modernidad: Dos pla aforma
Del análi is ·obre lo km nt • hi rócico:, en genera~ qu e
d arrollan a u:a,·é del espaci y ti mp , y que dan com resultado el
ini i d las nu 'as forma or anizati-rns ocialc' enmarcada. d ntro del
tén:nin m dcrnida&lt;l, e po.ible detectar al ab rdar un mdi obr la
modernidad, al menos, do · 6 rma , a partir d la cu.ale se pue&lt;l ll vara
cabo dicho e. tudio: La m d m1&lt;lad vi ta de de el plano cultural .' a partir
de un punto d sta e nómic . in embarg , e. tu n quiere decir qu
e t.:ncu mran paradas n do. univer o ili eren te· sin r ·laci ' n alguna )
qu el
tudio d • la modernidad enÍl cad
br una p rspcctin
económica pucd d jar fuera la s ·gunda ya c.¡u ti de arr 11 &lt;le la
historia dep ocle de su relación alterna.
\ l l rgo &lt;le la h.istori::i de la ce &gt;ría ocial modero se h, he: ho
patcm sea e mplicidad bjnaria (o dualidad complementafr,:a) aunque
l

l lohsbi\\\m hric. L, mi de 1,, füm/111ió11: /1,V!J U/.18. I..J. Crínca 199 . p. 35.

(i_6

quiza sea preciso eñalar que el énfa ·is pue ·to en la di tinción
corr spondi 'ntc entre la pcrp cti,~a económica f la culmraJ manci ·n
val'iabk, de¡ cnd.icndo de la po tura tcóricaR. De ahí, lo resultados de
una te ría marx.iana, por j ·mplo, con una orienrn.ción ca ·1 xclu:i,·a
hacia la crítica de la cconomfa política dejando relegada · la, cuc ti me,
culturales tJUL' se pre:enran en los escritos de farx como un reflejo de
lfüi determina ionc. hi ·tl rica ." b. te tipo &lt;le plameamienro será. e n la
llegada a la e ·cena hi te· rica de las , iguienrc. genera tone · marxi ·ta , uno
dc lo!- punto. a ser abordado·. -\ í teóri os marx.ista.r como Gram c1
J.ukács, , \domo, Iarcu t.:. te., pondrán más atención a las cuestiones de
carácter cultural. ' in pcrJ r de Yl. ta la csen ia Je la crítica ec nómica
9u sigul:n manteniendo u análisis, el pe o apoyad
obr la
cue ·cione: de raci nali&lt;lad en Lukác ·, L'l razón y el me n domo ( el
papel &lt;le la so icdad civil y los intelectuales ubicado dcmro del
p n ami nto gram ·ciano, en el m, el dt: la uper mucrura., pr ten den
lograr un equilibrio entre los plano ce nómico y ultural. Partiendo de
la ub1cac160 ·o el mcx.co hi. tórico de la. do: per peccivas: economía y
cultura como rnmbién de la. relaciones simérricas y astm ' tricas que
exi:ten mrc ellas, es pe sibl ab rdar un análi,'i. ociológicn de la
rn derni&lt;lad capaz &lt;le ofr cer un diagnó. tico que 1 m las ba:e: para la
busqu ·da ck po ibili&lt;la&lt;l . alrcrnas a la hora de ab )rdar 1 . fen '&gt;menos
&gt;cialc .
,\ . í d J la pcr. pe ti\'a culmral, la m&lt; dcrnidad puede er
caracterizada por el &lt;lerrumbrunien cid . i tema de ere ncia míticoreligiosa · tiuc imp raban ea la
cie&lt;ladc · tra&lt;lici nal 'S y que el
p ·ru ruruenro ilu erado de enmascaró. a ilus aci · n ese &lt;le. p ·rtar &lt;l
ideas que . cudadas c.1 la razón, .e Janzarou a la bú ·qu e.la y cont1uista
de nu v s e ·paci del conocimicmo puede . r C&lt; nsiderada como la
c rri nt de fuerns yu ' d rrumbó. a tn1vé de la cicnci:1 y el pr grcso,
alguna &lt;l la. r encias o ven.Jade que el monopolio rcológico manr nfa.
·~-/ 7 cima~, h'I 11/l{l'll ,mbh•zu! el prognso. ¡El /Jllfllrlo tJlfl' udelim!r1.' Y ¿por qm' 1/(¡
bf.l degirad" •scril irá Rimbau&lt;l mucho riemp de put'.· en ( rua le1J1j&gt;omd"
en el i11fimm aludicn&lt;l a laLidea c¡uc han J, d origen a L1 época m derna
y dibujand los conlorno de una m dcruida&lt;l n ·xpansic'111 dcnt ·o ele la
Francia d 1 7 . Y yu \ cf 'ctlvamcnce, el mundo m&lt; dcmo comiemm a
L

"En ,u\ 1 tt•~is olm: I• u,rba h. \fan. c$cnlw ,¡11l' d ~, humano ·'111 s11 rml11k11I. r{ da11y1111t11 ,/1 !d.r
rrl,mn111 .r 1rn,1!..t'' in ol\ 1dar lJLil parn \lan "rr/,nm1,, rM,1/n" S!¾(n1fi ,1 "rrlarro11u- J, pmd11,·,1ii11 ''. Por
fp tanto f11mun pant de lt l)dsc cconomtca) nu e.le: 1, supcrc:m1crura.

62

�partir d los cuc tionarrúentos r el surgimi nto
la ciencia y el desarrollo tecnológico, de clan
e pcctto · que se e comkn detrá d lo mito
ociedade pr modernas. De tal manera que
considerada, jtmt c n Habermas, como la:

de ideas que, a ~av '
ponen a] descubierto
en que s sustentan
la ilustración puede

d
lo.

la
ser

anrírcsis del ,ruto v como fuerza contraria a él. ~orno ancitesis por9uc
opon al autociau:Ú&gt; carácrcr vmculanre de una rra&lt;lic1ún engranada en la
cadena Je las generaciones la coacci 'n sin coacciones que loi: bueno
argumenros ejercen; como fueria contrana al mito portiue u fun_c.ión es
romper por rm:dio dr ideas :u.:lyuuiJa · pe r el inclh~duo convcmdas en
fuente de motivación l encantamiento que ejercen los poderes
colcctivos6•

Dentr de esta perspecti, a p d mos encontrar reflejaJo el
carácter cultural de la modernidad d de donde ·e puede parcir a travé,
de lo canale de int ·acción hacia lo niveles dt' rario11a/idad que se han d
generar con la completJJeJtlación de la segunda fonna d interpr car la ' p ca
moderm (per pectiYa conómica). A í é ·ta ·e distingue d la ' poca
prcmodernas además p r la especialización dada dentro de la di i ·ión
del rrabaj ocial en el marco &lt;~eográfico de la cuaJ 'C originan las forma de
organización que caracterizan a las soci dade m derna } de las cual
surge el modo de producción capitalista del cual Hab rma di tinguc, en
la superioridad de é te sobre sus predecesores las d s raíce iguicnt s:
la creación Je un mecanismo económico l¡ue hace permancnce
expansión &lt;le sub, istcmas &lt;le acción in cnci naJ-rac1onal y
csrabl cimiento de una legitimación económica mcdi,wt la cual
iJ tema p lítico puede . er adoptado a h nuevo. r yui itos d
raciona~dad onginado. por estos subsí temas m desarrollo-.

la
el
el
la

La

implerneotación d I nuev
sistema político, com
consecuencia de la legitimación 9u el plano ce nómico instaura, puede
ser abordado, desde la óptica de un análi ·is ¡ue e in line por una
orientación fundamentada en el de. arrollo conómico partiendo de la
relación urgida entre: los alb res del • tad -nación con la consolidación
de la Re oluci' n iodu trial y , u po tenor impacto en el munJo
occidental. I ocluso ha ta llegar a su fase má.s ·eciemc en donde el alcance

11

de dicho impacto y u · consecu ocias a nivel mundial -va no lamente
en ccidente- urgen a cau a de los fectos d la globaliz~ción.
As~ es en l seno d lo primero e tado, naci nale donde 'e
concentra el desarrollo tecnológico y cicná.fico que sentará las ba es de
legitimidad del nu o isccma político-económico, a partir d I cual, el
urgimi neo d nuevas ideas como con~ecuencia directa d los efectos
ociales qu dich impacto ocasi na, encuentran también u legitimidad
en la universalización d las ideas gue urgen c n la creación, como
cH; 11 a, en contra de la raci na lid ad in trum mal gestada por la
transición económico-politico-culrural que da lugar a la in ·tauracióo de la
modernidad. Por cjcmpl , cuando R u seau pensaba en un pacto social
que a través de la 11ohmtad general asignaba dirección y orden a la ociedad,
la volun ad individual quedaba excluida y □o era tomada en cuanta. ~e
con idcra al estado civil como un Lodo en el gue sus pare . , el indiY:iduo,
no ·· tía sin como un ente e lccci,·o dejando a í. fuera de m
perspectiva, el interé incfüidual y la participación d La mujer. J la id
sólo ha ta qu e ·rns idea. han id cue ·tion.'lda gue la aparición de otro
tipo de planteamientos se han id ge tando como lo son lo derechos
individuales y lo derechos el la mujer. En tra palabra , la. idea
surgida a causa d l avance el la ciencia la tecnología en [a mod mi bd
on el producto de las nu Ya. nece idad , creadas por el se.r human ,
necesidades gue lo . itúan dentro de una forza a plataforma de
adaptación a los cambio guc d propio avance de la modernidad rra
consig . El proc ~ d adaptación hacia esta transici ' □, en la qu e
genera un cambio radical en la , estructuras de la sociedad tradicional
dando pauo al a in tauración &lt;le la estrucrura modernas, es lo que
c:b -r denominó com racionalidad. Dentro de é ta pued apr ciarse
como la ' do platafom1a . obre la cual s descansa la modernidad con rrúa y culLura- pa. an a era és de di\•crsos canale -in tirucionc, como la e cuela el arte, la religión
te. (subuistemas de acción
intcocionaJ-rncional para Haberma ) generando la legitimidad d I nuevo
orden con · mico y la con ecu nte adaptación del si tema p lítico. E ·ra
adaptación, ·in embargo, , ól dura mientra e &lt;le ·arroUan nueva, idea a
la par de los ad lanto · tecnológicos y científico . 'En cada época -dice
ietzchc- hay un mundo gu mucre y orro que nace11 • '

Habmnas Jürgcn . E:/ dismrso.filorrífico de lo 111oder111dod, Taurur~. ~ la&lt;lrid, 1989. p. 13(1.

' Hab~nnas Jürgen, J..,1ni·11ri,11• '" lemolnJ!.ÍII ro111n idw/11,~ía, en Bamt.'., Khun. y ( tJ:O Estudios ~&lt;,brt'

S(J 1ologia de la~cicncL1$, Alianza. \l~drid 1980, p. 3511

61

~ i\ ierzschc F de neo, l mt,1dt1,· filosó/im.r en Obms ·omplc:tas \ o\. LI E&lt;l. J\gwhr 1962, p. 269.

629

�Efectivamenc , la· e rrucrura que caracterizan a la modernidad
experim ntan una ruptura con la esLructura tradicionaleg que d
acuerdo a la p r pectiva teórica d
idden , pr eman un carácter
discontinui ·ra" en el entido de q ue "la in tirncioncs moderna , n, en
algunos aspectos, única y di tinta en u forma a t dos lo tipo de
rden tradicionalq' . in embargo, y como también lo aclara el propio
iddens más adelante, e t no ignifica qu d jcn de tener, p&lt; r lo menos
alguna relación con el orden tradicional· no e guc hayan alido de la
nada, ino que su forma moderna, las hace únicas con r , pecto a las
tradicional s.
J,0 -i tema económico cultural al pa ar por el proce o de
adaptación que , urge den ero de l s periodos de trao ición de w1a tapa
tradicional hacia una moderna -los procesos de ra ionalidad- adquieren
u legil:imidad a ttaYés de la e}..-pan i, n d los ub is tema d acc1011
int ncional-raci nal detectados por Hab rma .
í. a partir d la
in. tauraaon y adaptaci , n hacia el nuevo rden económico se crean
perspecti as y nece idade, inexi tente en los periodos anterior . a la
mo&lt;lernidad rray ndo consig un d rrumbami nto en el i ·t ma de
rnlorcs y cr encía, para dar pa o a las nece idades desarrollada
gún
lo patrones &lt;l I nue ·os proce
d raci nalidad.

PREMODE RNIDJ\
PLAT AFORMA
CULTURAL

PLATAFORMA
ECONÓMICA

MODERNIDAD

P ATAFOR.MA
UL-n.JRAL

~

----

PLATAFORMA
ECONÓMI

G1&lt;ldc11s A.. Cri11.rm1mcia.uk lt1111od1.n11dad. lid. \ham.a. '.!{ IKI. p. 17.

630

Modenudad, cultura

política

i la, corri ntes de pensamiento generada. n la ilusrrnción
marcaron un cambio radical en la. concepcionc del mundo y pre araron
el terreno para la entrada de la modernidad, no fue ~ino porqu , las í&lt;lcas
accpt~~a hast~ ese cnton e, dejaron de atisfacer la capacidade. de
reflc~ton, oca.1onan&lt;l a. í una cri is en la legjtimidad de la ideas
dom man te . Con el 'nfa i puesto en la razfn, la ideas uni\· •r atizadoras
de democracia y de libertad crán ahora el aporo y punto &lt;le partida del
cual la te ría de emancipación Je la pequeña burguesía e levan rán en
concra d~ la nobleza dan&lt;lo a í lugar a la iniplcmcmación de lo que pu de
s~r con. tderado com) la realización e ncr ta de la política moderna. El
c1emplo característico d este fenómeno ·e encuentra 11 el triunfo de la
Rcv ~ución Franc a y ~! po terior impacto mundial de -u signi.6.ca&lt;lo.
Un e¡emplo sobre la· 1~~ª originadas a partir d la Ilustración qu
encuentran -u apoy politic y filo ·ófi.co en el derrumbrunienco de la
i&lt;l ·a dominante· ha ' ta entonces, encuenua presente dt:ntro de la e bra
~e los e crit &gt;res &lt;le la ép~ca, como el .Marc._¡ué - Je acle para quien la
libenad e encuentra dom10ada por el la. tr que b religión arroja obre

lo. iodiviclu ::

RACIONALrDAD

..---...

s &lt;lcmro_de ta relación económica-cultural donde ·e angina el
ayaoce de las soc1 dade, tradicionales hacia L1 modernidad ,. aún denrr
d 1 misma modernidad ya qu el acelerado aYaocc d i; ciencia v la
tccn l gía no coloca con tantemcnte ante nu vos descubrimie,~to.
~apac • d&lt;.: trn t0rnar ?uesrro cguiliblio ontológico pon.iéndon s de
frente a nu va cucstJ.oncs éri as y retand nuc era capacidad de
adaptación al cambio.

Compamorns: hemos conrrmplado b cabaa de nuestro re) tlrano caer
Jcn~ro cl la cana.~ta &lt;lel ,·crdug1 . ~kmo · visro de:rru1da la mon:uciuía y
barnJo sus adorno.. \Jos htmo:; dccLuado ltbrcs. Pero fram:e. es un
pr~&gt;fundo abismo ::cp.'1ra la declaraaún Je la libcrmd Jcl lu¡,'To Je la
misma., r no puede ex1sru m..1,·or locura que La que consiste •n creer qu .
h1:mus obrcm&lt;lo el segundo cuando, en re:ilidaJ, sñ!o hemos hecho !a
primera. b □erro yul' se mderribaJo d antiguo r(-gimen; pero mientras
permanezcan u, imicnros, en realidad mi ·mrns siga en pie uno olo dt
sus pilare , podemos estar seguros de l¡uc el n: ro no carJará e 11 ver. e
rcsrauraclo. fac p1htr yuL aún 5ubsislc cs h lglc. m arólica Rom.tna. 1 ,¡]
pcnnitlr c¡ue siga n pie, franceses, pa,'lmcncamo; una vez má. d camino
de riranfa; preparamos una \ º 7 mas nuestros cueUos para ! 1 ugo que

631

�nuestra vitalidad arrancó apenas ayer.... Amigos míos, ha llegado la hora
de percatamos que la moral debería ser L1 base de la religión, y no é~m b

\'i tazo ~ I~ libro d historia, ·ea cual sea u p rura ideológica re pecto
al movJJDlcnto, ¡ odrá apreciar que fue principalmente una lucha
in pirada por es mismo ideales univer. ales en c o ·a del pod r de la
Corona espanola.
u tritrnfo las idea de libertad y de justicia civil, e
decir, la idea apoyadas sobr w1 plano uni,· r alista que no
mempla
aun la · necesidades &lt;lel individuo como ujero ino como part de un
Es~~do ~~re ju to y apoy~d Pº: la razón, in tauran la, base para la
lcgttunacron de las nueva 1d logia qu , ba ada pómero en el derecho
con uetudi.na.ri , justifican a l s grande erratenicnte c mo l clcr el
mooop lio de un poder de d minación que ,-iola las' garanúa por '1a
que en un primer momento s luchó.

base de la moral 111 •

La relación exi tente en b época premodernas, entre política y
religión llega a su fin a partir de la idea generadas en la ilustración y que
de. embocan en la creación del Estado-nación c n la eparación &lt;l los
po&lt;leres ccl iástico p r un lado ) el poder politic por el otr . Con 1
triw1fo de la ReYolución Franc a s da inicio a una nueva época
marcada por la · c O' tantes apenura, o nicho. ideológico a u--avé del
intercambio de ideas que con el concepto de democracia lle,·ado a la
pracuca se rigina. • n tra palabra· a partir de las práctica
democrá ·ca, el intercambio c ostant de ideas e amplifica y e
conden a d ntr del e ¡ acio cultural donde La id as han de hallar
refugio parn su posible olidificación po. terior. La ideas políticas
difundidas ahí --democracia libertad, derechos del hombre- e bricncn
a partir de su carácter ,miversaL la legitit11ocíó11 gu servirá, inclu o ha ta
nu stro días, c m punt d partida d I cual la ju tificación d las
CÜ\"etsa · id I gía política han de ser reestructuradas de acuerdo a las
Jiferemes etapas en La gue son concebida . i primero urgi' La
ncc sida&lt;l de crear los derecho civile &lt;le pués, ante el inmin nt avanc
cconómico-culrural acude la urg ncia apoyada s br La
tructura
anterior d la creaci ' n de 1 derecho naturales. reac1on que como
muchas tras han urgido de la necesidad de hacer frente a la mrmenca
qut: la modernidad trae consigo; de tratar de contrarre tar los efecto del
~luggcmaut'' al que hace referencia ' iddens como metáfora de la
modernidad, o al "autómata ' yuc e n s ba e capado d las man de d
la p stura de a tells al referirse al capitalismo I bal y la t enología
infonnáóca. ' n la creación de ambo, d rec ho , el ch·il y de pués el
indi,·idual ·e ha recurrido a la uni,Ter- alización de lo fines para doblegar,
a travé. de la razón, (en el mejor de los ca os) lo medio. . ·í e, com la
lu ·toiia ha demo, trad el tránsito de la corriente ide lógica en la
m &lt;lcrnidad. e, dentro de e ta uerre de bricolaJ,l' ide lógico en d mi
, e de. arrollan las contradicciones imerna. inmanentes a la actividad
política. sí por ejemplo, trasladándono. en el ti mpo y el e -paci a la
R Y lución de la lnckpendencia en 1 '. ico pued · n apreciar e las mi ma
vías eYoluriva d la c ni nte id l ' gica . uicoquiera que eche un
111 r rnneois tic !:&gt;aJ e D natien \lpho nse, / ilor~(ti, m la
L1.gusa. cuarta etli □ón, 19,'S, p. 24"\.

62

11/(q/1,1,

t·n U/mu ( 1J1nple1,u, T om l. Ecl .

las adcL-mce en el tiempo, con la leye de Reforma y lo
decret s d desamortización de las tierra en mano de b igl ia, la
política de Juárez ree trucn1rnrá la id ología dominantes narb lando,
también las idea propia d la ilu tración. E tas accione , ap yadas en el
avance de la ciencia y el progre, o sirven para fundam mar el
pragmati m d la~ concepciones política a partir de la legiámación que
m raura el nue,~o mema económíc . La ecularizacióo de las idea , con
los mi mos fin s de libertad igualdad, respeto ju ºcia etc., aplicadas
sobre I ord n e nómico dominante ha ta entonce si.t-ven, aquí
también como paradigma de las contradiccion · inmanentes urgidas
dentro de la nueva, amalgama, ideológica . La aparición d lo nu vo.
t rrateni nte com con ecu ocia de la compra de la, tierra confi cada
al clero y la e ndicione in una mejoría real hacia la población
dedicada al peonaje, c nforma I a entamienco de la nueva legitimación
t¡L1 a lo largo de lo posteriores O añ s del porfui mo, con todo r, a
cau a de su progreso con olidó el sector agrícola p r jemplo,
·
un ector t xtra rdinariamemr &lt;linámJco. pero colaboró a la de, crucció n
u ' la economía campcsma, usurpó derechos de pueblo. y comumuadcs
rurales 1· lanzó a su · habirame a fa mtempcrie d Jo · mcrcatlos, el
hambre, el peonaje y la cimgración 11

D mo trando a í qu lo que convierte n legitima una acción
política, que
ba. a n la uni,·er alización &lt;le los fines alb rga n su
interior el origen de la contradiccione, que p steri 1mcnte ha de
enfrentar.

11

,\guilar Canún
l ')98, p. 13.

He tor/

~lcvcr l..oren.1.u, l k1 I0111bru dr /,, RP1v,/11ri1il1 ,\Ji:.xirana. Ed. al } \rcna.

,

6j, J.

�Modernidad, economía y política
El accl rad avan e d la ciencia la tecnología en la m dernidad
1uega t:ambién un pap l important d ntr de las oncepciooes
ide l, ica , tao o d minante como alternas. De e ta forma d de arr llo
de la poliáca, a travé d · las difer ntes tapas que coni irman la
m dernidad ncu ntra u ju tificación ideológica en r !ación a los
cambi
bt nid en el mar o de la repercu ion ccunó nica: a cau a
del desa.rroli d la ciencia y la tecnología. P lítica y conomía se
ncuentran má ' rela ionada, n la m dcrnidad qu en cual9ui rn d la
épocas pr mod rnas.
esta relación aum nta d acuerdo al grad de
avance n el de arr U t , cnico y científico d una ociedad. i n época
antcri re. política ) rcli ión . e complcm ntaban teni ndo 1m nop lio
del poder, con el inicio de la época mt derna y cl de pegue &lt;lel
c pítali mo a traYé · del de arroll de la indu tria y el prngmarism
te n lógico-científi o l poder político será no sólo parre in que ·
p dría afirmar que erá guiado por 1, e nclici n cconotruca:. , sta~
: ·rán qui n d cid.irán, ahora, 1 rumb qu la &gt;lítica ha de eguir. 1\ í
lr demuestra la hist ria, · en la actualidad e un fen ' men que pu de
~cr compr bado a tray ' de la información gue e genera e tidiamunemc
a partir d l rumbo guid por la
cratcgia · pt líric . y económica ' d
las naciones así com tambi · o el papel que de· mpeiiao y la influen ia
política sobre la. naci ncs d I mundo los rgani mos intemaci n le.·
mo d F 1] o el Banco f undial del Comerci
CONDICIO ES DE POOBR

DOMINIO

PREMOOERNIDAO

M DERNIDAD

RELIGIÓN

ECON MIA

-

IN FLUENCIA

POLITICA
1

POÚTICA

n repas hiscóric en el desarroll d la on mía 01 derna
demue rra que con l de. punt conómic de Inglat r_ra, de ·pués de La
634

egunda mitad dd ·iglo XVTII el poder político r conómico qu ·
g nera, a travé de la producción, el desarrollo d la tccn I gía,
principalmente n lo m dio d tran ' porte, d comercio )T el de arrollo
del capirnlismo financi ro crán la ba es para ~u aseen o como potencia
hegemónica dejando atrá - a Holanda guicn había mantenido el dominio
12
marítimo y comercial d d 1 ·i lo .,
í con Inglaterra com la
p cencia ecc nómica d minante omi nza la fa. d I engranaje mundial a
travé ' del c mercio 6.nancicr
e lonial. La intima rclaci , n entre la
e tmcrnra onómica y p lítica e afianzará aún má al det erar al
comercio fi.nanci -ro y el diner gen rad p r e te i e ma com los
origene d I p der. e e ta forma, . e mo e de ·arrolla lo LJUe puede
ser considerado e mo la p1imcra. fa e. del capirali m · gue, a tra é
d su continua ,·olució.n, dará como r soltad el inici de I que má
tarde se convertirá en mouvo de inc nformidad encre las col nia de la ·
grand ·
tencia, : la idea · de . oberanía nacional riqueza teni.torial ,
poder ccon , mico. iniciánd . e el periodo d lu has por la ind peod ncia
de la colonias d I cual las naciones carib ña~ han sido las últimas en
consumar. En sint si pu &lt;le decir
qu con la entrada de La
modernidad, el p dcr y la rigu •za
d cubren com in , nimo y ya
para d .igl XIX, e ta i&lt;l a , e ncu n an bi a as mada. n el mu□ d
modern . Purman parre del entorno cultural y s posible nconrrarla en
1 _crito &lt;l la ,p ca. L crítica ue ,farx a la p lírica c n , mica lo
d mue ·an. así c mo también la obrad scritores, c mo BaJzac qui n
a lo larg d ·u 97 n vela que c nforman La comedia b111JJa11a , dedica a
retratar 1 s ra go · má caract rí ·tic qu ' la modernidad trae con ígo.
~ \ s~ por ejemplo en Gobseck dibuja la figura de un usurero quien clic ·
c m· ncido:
Que&lt;la tn nos&lt;ero. t:l úni
cmim1cnm vcrdaclcr qu · la naturaleza no~
ha in funJiJ : el in. tinte, tic nu ~tra con ervación. E.n ue tra. soc1 ·dadc ·
europea • este insumo e U3ffia inrcré:. pc.rsonal. ' 1 hubi ci 1\·tdo tanto
com , yo, : abría, qm: . ólo hay una o a material de un Yalor lo
-uficicnrcmcnrc re, l para 9uc un hombre e • cup de ella. Es ta cosa ... es
el oro. El nro rcprc. cou melas la fuerza humanas ... en cuanto a la~
co~tumbn:s, el hombre es el mismo en todas partes: en todas partes csrá
1:mabl.1J
I combatt cncr el pobre y el ncc,, n Lod . panes es
incvit, bl ; c. prefi nblc puc. , ser el explotador a ser el ''fllor:ado ...

•• : éc Henn, On,g,,11u ,Id ,;,p1talis111a 11mdcm,,. (1J. l·CI ~. ,.r,1 rcimprc 1ón, 1988.

635

�Las idea de p d r r lacionada a1 dinero la in flu ocia que é ·e
cj rce en la, d ci i nes p lítica son así una de las caractcrí ricas más
clistinti a. de la modernidad. Durante el pcóodo del porfi.riaco en
éxico una &lt;le la prioridad política·, i o e, qu L-t má importante,
fue dar impulso a la inver ión extranjera d ntr d l paí ofr ci udo la
facilichdes a lo in ersionista
xtranj ros para la. captación de u
capitale. y dar a í impul o a la iodu tria. Como resultado 'la inversi, n
xtranjera pa o de 110 millone d p o en 1887 a 3-t00 en 1910". De
lo cuale "una t rccra pan de sa inyección fue para h revolución
tecn lógica may r del ,féx.ic porfuiano: h consn-ucción de veinte mil
kilómetro d vias fi rrocarrileras." 13 El impulso en I d arrollo y
xplotación d las mina fue también d tonante importante para la
cread, o de ciudades líneas férrea - y la definici 'o en la incorporación de
'l éxico al mercado mundial. En
a. condicione del progre o
porfiriaoo "la revolución que [ad ro libero no fue hija d la miseria y el
estancamiento, sino de los desamg/os qrte trqjf'ron d 1111¡,eJ' el cambio'"~.
~on preci am nt esto "de arreglos' que ] con cante cambio
trae con igo en 1a ' m dernidad, lo cau ant d 1 . enfr ntami nro
ntre la ideología surgidas com producto del a anee moderno en la
búsqueda ciel poder. Las ideología políticas, relacionadas así, de e ta
forma, a la pragmática cienrifico-r enológica que la modernidad trae
con, igo, dan como re. ultado la concepción de nueva p rspecri a
adoptadas d ntro de la p lítica donde la marcada in fluencia d la temía
conómica dominante sienta la ba e de la legitimaci 'n sobre la cual se
desarrollan las acti idades p lítica . El entorno cultural que se desarrolla
a partir d los cambios intr ducid
por d si tema conómico y su
influ ocia en la. d ci i n . políticas forman part de WJ intrincado nudo
de e ocxionc que darán c m resultado lo
rigenes d nuevo·
fenómeno ocialc a partir &lt;l la idea , que como defen a ontológica, 1
agente de arroll ya ea a niYel interior ubjeti o como paiie de una
e lectividad a travé d la interacci, n.

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1998, p. 12.
H /bid., p. 13, la cursi,·n es mía.

1:1

636

Prlj)(t.f

6 7

�TEOLOGÍA Y DERECHO E

EL ISLAM

Dr. Lidan1: Zcraoui
Dcpartanwnro de Rdaoon1:s Inrcrn.icionalc~
ITl.S\1. ( ampus \fonrcm:\

El &lt;lesarrollo de la , mlcncia religiosa, dd llamado terronsmo 1shimico \
de los mm 1m1entos fundamcmalistas en d Islam, requieren de un anáhs1s
más nguroso que las gern. ralizac1oncs superficiales hechas, en pamcular
por los medios de comunicación. En este cnsa)o no pretendemos rc\'isar
rodo-. los t:kmcnrm, del Islam, religión Je n1.1-. Je 1,300 millones dt
adep10s, sino enfocarnos a dos elementos fundamenrnlcs para entender
la lógica islamica: la lrnlo~1a } el derecho. \licnm.1.s que el cnstiarnsmo ha
dt''-.trrollaJo loo:; c'-tu&lt;.hos trnlógtcos, eJ hbm se ha concentrado más a
cntmucr las leyes t1ue deben regular la vida coti&lt;lrnna de los fieks.
Esta &lt;lift:rcnc1a de rnf09uc se dclK a que d Islam se consáruyó
como rel1g1on de l',Stado durante la vida de t-.1ahoma. El Corán no
plancca solamente dLbercs espmruales, sino obligac,ones legales a los
musulmanl'... Por otra p.1ne, la d1scus1c'&gt;11 teológica no fue de gran
magnrrud en la medida qut· el Islam no rmo c.1uc cuco:;1ionarst· sobre la
naturaleza c.k \lahoma. sunple monal. \sí, el pl·nsamit'ntO islarnico se
centró en particular sobre la interpwtación de las leyes. pcrmllicodo d
surgunienro de un neo pcnsarrnenro legal, que nos pueda permmr
entender una panc de las &lt;l1fcrcncias emrc.· los &lt;l1stintos paíst•s
musulmant·s.

639

�Para I mu ulmane el Llam · din wa da1vla (rcligi 'n y · tado),
qu implica la i.nreracci 'n de la religión n toda. las es6 ra del
quehacer políric : eco □ núa sociedad, familia ejército, ctcét ra. El
lslam, tercera religión revelada tiene sus orig n s n la conc pciones
e pirirual . judias , cri tiana,, pero también en lo mito árabe.
arraigado. n la península arábiga n donde nació la nueva fe. Al inicio
de u prédica el ,\pó rol del lslam [ah ma [ohammed para lo.
musulmanes) se decía solarn me un restaurador de la fi abrahámica }' no
el fundador de una nueva religión. Para él braham no ra judío ·ino el
fundador de la fe m noteí ta un mu ulmán en el entido literal d la·
palabra 'l lam" ('wnisión) y mu ulmán (quien se somete a la voluntad
divina). De e ta manera, tanto el I 1am como el judaísmo y el
cristianc:mo son prol nga i nes &lt;lel men aje monoteí ta d Abraham,
meo aje· adaptado a la condiciones histórica · culrurale. de Las
ociedade que rccibier n la tcv lación divina.
difer ocia del cri. tiani ·mo que . e co1wirtió en religión d l
~ ·tado vario iglo:; despué de la muerte &lt;le Cri. to el I Lam en el año
622, inicio d la Hégira 1 ( alida &lt;le fahorna de la [eca hacia t\1edina),
e convi ne en la r ligión oficial del nu vo Estad diez añ • d . pu· del
inicio de la prédica. i-\ ~ fahoma de profeta y predicador se vu !ve w1
líder político y militar, l que impiim.iní. una caracteristi a peculiar a la
nueva E , ba ada má en la práctica comunitaria qu en el a ·peCLo
e pirirual.

1. Lo pilare del I 1am:
Para el l 1am cxi. ten &lt;los categ ria. de fiele ·: 1 mu ulmán que
tiene ·olamence la fi ( 1 aman) ' l mu ulmán practicante (el muslim).
La fe
pi rd olamente c n I pecado de la apo ta fa ren gar la
es ncia del Islam que e· la creencia en un Dio único ' en !ahorna
como el úlruno de l pr feta . in embarg no rodo. los actos del
musulmanes tienen lo mismo mérito . L
act
e clivid n n:
obli atorio o ayib (lo 9ue el mu ulrnán deb umpli.r nece, ariamentc
para er aceptad por la c munidad) l que le dan al mu. ulrnán un
1 Hegi ra: partir del año 622, lo musulmane. 101ci...m el conceo d • • u t:ra. Sin embargo. en la
medida t.¡uc el año mu ulmán es lunar, cuenta e a menos días (35-1 di.1 )- Cada 25 año , el
calendario lunar gana un año en rclaoón al calendario snlar. La rclnctón es de U.97 cmrc lo dos
años. Así para calcular a t.¡uc ,uio musulmán corresponde el año 2005. debemos ~ustraer 622 y
cfü 1dir el re~w por .9 p3ra obtener 1425 o 1426.

640

valor agregado porque 110 son obligacorio , pero on buenas accione ·,
las acciones permitida o hala!, la reprobabl s (makrur) aunqu n on
prohibida com el hecho de fumar y finalmente la prohibida
claramente (haram). La práctica mu ulmana, por u parte se
fundamenta en el cumplimiento de lo. cinco pilar del I 1am:
1. La shahada o profe ·ión de la fi . La fras 110 htlJ' 1J1lis dios q"e Alá
y \Jr1homa es s11 JJJt nsqjero a ilaha ila Alah, Mohammed rasul
Al.ah) es la e encia del T1am, l reconocimiento de la unicidad de
Dio (Alá) y d fahoma como u mensaj ro ( u profeta) y el . ell
1

de la pr fecía (el último d los profeta ). Para lo · mu ulman ,
t das las religion
rewlada. tienen 1 mi ·mo men aje, per u
forma puede cambiar dep n&lt;liendo d I tiempo lústórico de u
r velación. in mbargo, con !ahorna e da la úlúma revelación
integral . no puede habc.r nu vo pr fi tas:
ella la pr fecía. La
r ,elación fue distinta según cada pr feta: Ioi é la recibió por
scrico Oa tablas) a Crist le fue int riorizado desde u nacimicnt
(por e ta razón . e le rec noce c m el Verbo d Dios o l e píritu
de Dio·): a fah ma la revelaci , n fue erbal a traYés d l .Arcángel
Gabri l. .\sí, la aceptación d la shahada significa la aceptación del
l ·lam. Para conv rtirse, en la medida en que no existe un clero
religioso, l nuevo ad pto ele be simplemente r citar la hahada
frcnt, a un musulmán c mo te tigo y I adepto . e integra,
automáticamente, a la fe i lámica. 'i un mu ·ulmán pecador se
arrepienc en I úlwno momento de u vida y recita la habada, se
c n. idera guc se r integr' a la fe de 1ah ma y puede cr
p rdonado por el poder cLi, ino.

2. El Salat o la oración. inco veces al día el mu ·ulmán debe
hacer su oracione qu iml Iban la umi ión del hombre a Dio .
El horario d la oracione. r gula la ,·ida cotidiana de lo fiele ,
de de la aurora hasta la hora de d rmir dejand
I tiempo
nece ·ario para la. actividades cotidiana . a ración no implica una
olicitud al pod r clivino ino recordar Ja omnip rencia de i\lá y la
infinita d bilidad d I ser hwnano, recitand algún pa aje d I CoráJJ
el libro sagrad del 1 ·lam.

3. El Ram adán el me de ª) un . El noveno mes d l calenda.ti
mmmlmán es con iderado como un mes sagrado d I Islam y
641

�durante te period
d be ayW1ar de. d la aur ra ~asta d
atardecer. El ayun consiste n
lamente n no comer_ -~ b bcr,
ni fumar, ino tambi, n ca no perfumarse no coro ter ilícito. no
tener pen ·amientos e::-.'1.lales cccét ra. ~1 cu~11plimienco de ta
obligación se inicia en la pubertad, pero la m~¡ercs em~arazadas o
en . u peri d menstrual, lo vtij ro y lo en ter~.º esran_ ~ ·ento ·,
d biend cubrir u deber cuando la cond1c1one. física le.
p rmiten hacerlo.

4. El Zakat &gt; el diezmo. Todo creyente debe dar el diez por
ciento d u ganancia 1 décimo día del año mu ulmán. in
embargo la limosna n e entrega aJ -.. cado o al clcr , ino
direcram ot ·ala pers na n cesitadas.
S. El H a O el peregrinaje. Por lo men ullil v z en u vida el
reyente deb realizar el percgrin~je a la _f~ca i su condición
fí ica o financiera l pennit cumplir con el \'.ffi)t:.
Dentr de la vi ión chiita, se agrega un exro pilar el Yihad
(traducid gen ralmence como Guerra 'anta). Este clcmem _no s
considerado en el ·unni mo como pilar ino un d b r, en el ·enad de
guerra, oca ional Ad má. en 1 I:lam el concepto de Yihad abarca n
ofament la guerra in también la idea deJ cornbat (o esfuerzo) de un
contra í mi m .
A í I cumplimiento de la obligacione r ligio a. p rmite
integrar al mu ulmán al resto de la comunidad i lá~ca la mma. EJ
1 1am religión comunitaria,
aleja de la ~e. non
piritu_al para
enfocar má, a los a ·unto coridian s de lo. feligre es e nuanamence
al cristiani mo, nfocad a la . aJyación e piritual, qu se ha eparad d
]a problemática política, aunque pued influir en ella. P~a ntendcr la
e p cificidad d la religión re elada a fah ma hace 1+.tglos, deb m
analizar u surgí.mi nt .
., 1 Jslam no · una religión y fohammcd no : el funcfa~or ~el
2
l 1am ' • ,. ca afirmación de ,. H. Jansen aparentemente c ntrad1ctona,
nos plantea la dificultad d nmar ar a la r ligi, n i ]árnica en un molde
hom g, n por u di er idaJ _ . u originalidad.

' Janseo. G.11. Milit,wl l.&lt;l,1111, Londres, Pan ll Jk Lid, 1981 ()J cu.), p. l

642

Por otra parte. la inexistencia ele un poder religio o centralizado,
la di. tinta corrientes (s111mis1110, ,-/Jiís1110, ¡ur!Jrislllo), la di ·cr idad del
pensarni nto teológico (m11taz.ilis1110, u.1-h '1is1110 qmlirir1110, 111111-yi'a etc.), las
cuatro escuela · juridicas (.rba_fiir1110 111a/ikir1110, ht111aji.r1110 )' ha11balir1J10) y la
diseminación del lslarn ~n region · totalmente hct re gén ·a han creado
vi ioue, e int rpretaciones disrimas, aunc.¡u rudos · refieren aJ mismo
libro . a.grado, L/ .orá11, y al mi ·mo profeta, lohammed.
o :abemo. e:xactarnenre lo yue dijo el Profeta ) lo &lt;.]UC no dijo.
El Islam di: pué. de la de apariaón d I Prniera, con ció distima.
e cu las jurídica (mudúc1b). Lo. rite s que uncdcs practican hoy, no
exisrian en el tiempo del Pm eta . . \ l ,ú l rito lllalíl-::it11, ni d sb(l/iílti, ni el
ha11halítr1, ni el ihadita, ni el ht1lltf/llt1 ex1 úan; podemo. decir lo mismo del
s111111irn10. del sbiís1110, del zaidú,110 ¡... ] Pero, ¿como explicar la aparición de
e te rito-~ e trata de moYunicntos políac &gt;s que ,·icr n la luz en la
commúdad i lámica ' yue se cristalizaron tomando forma. política.
d terminadas. En w_1 inicio, nacieron de un e. fuerzo de im estigación y
especulación (f¡'fil.iod) ·obre d dogma mu · u Imán (aqllidat); más tarde,
jugaron un papel en la \'Íc.la del islam y llegaron tnclu:ive aJ poder.
Todavía hor, lo separati ta · (jau·onj~ e organ~an n partid político y
e proponen acceder al poder en los paí:es árabe con todo lo que e LO
implica: de de l comrc l ck la a.utondad ha. rn la promulgación de
&lt;leer to· y leye , pasando por la dirección del j, rcito, de la policía y de
los cn'.Ício - ecr t s. La curstión no e. religiosa, sunplemcnte temporal:
un grup de p rs na. con creencias particulares quiere: darse un Estado 3•
La d larnción anterior de Khadafi Jemue. tra claramente el papel
9u la política ha jugado de ·Je el inicio el I I 1am en ·u conformación
pe t rior. El caso más claro e · d nacinuento del sh11s1J11J. La bú queda dd
poder por pan de \li. yerno \ primo de Mohammec:L lo lle,·a a la
primera gran esci jón (el Fli11fl d-futhru) Je! Jshim que prevalece ha ta el
día de hor emr ,¡ s1111J1isnm y d sbií.r1110.
'i d Corán e ' en gran medjda acc:prnJo íntegramente p r los
mu ·ulman s I lo 1-fadilhs (o &lt;licho dd Profeta) son ba ta.nte
contradictocio. . .a&lt;la corriente puede justificar , u po-,ición Lomando un
Hadi!b que compmeba u afumac1on. Dentro de la: 1-1- recopilaciones
3 Harb1, \[oh. m1rn:d J. isli11111sn1t ,l.i,11 /(1111 ,, 1 t/tJ/r, ,\rgcl. 1\l. lttluna, 1'192. p.21 5
4 hl (i11-J11. rci:op1laJo &lt;lc~puc. Jl" la muerte dd Profr·w, ha suscitado l,1 rt:.tcoon de i\h por la
upucsca suprcsion c.k- Li 'ium d ... las "d•&gt;~ lun:s" 'IUl dt:~lgU¡Jl,a dammmk al rcrnn de
lohammc&lt;l para Li suce. 1ún \s1, lo~ sunuuas cons11kran ,1 1:~1,1 sur.1 comu ,1po&lt;:nfa m1t:nir:1s yuc
los shíil,1s se basan rn cll.t para rc1l'l11J1car Lt legmm1dad Je la succ:1011 pa .1 \li I su dcsccndcnci.1.

643

�reconocida en d I ·lam 9ue suman decenas d mile de dicho ,
encontramos qu
fohammed dijo, por ejemplo, que "la razón y la
r ligión s n ausente de Aisha' (, u posa pr dilecta t: hija &lt;le .-\bu Bakr,
cJ primer califa d l Imperio musulmán) pero también 9u "aprendan la
mitad de V\l ua religión de la b ca de r\i ha. ' Lo partidari ~ de Ali
s tiene □ la primera ver ión para de acreditar a las fuerzas respaldada
p r La viuda del Apó t 1 &lt;lel Islam, mientra que lo que apoyaron a
thman (tercer califa) n contra de r\lí aceptan el último hadilh.
.. te mi m uso di cinto de la, palabra de Mohammcd o aun del
Corán
encuentra en todos los movimientos islámico . · n el ca ·o d 1
Egipt actual e tudiado por 1Dr. .-\hmad Khalfallah 5 cuatro tendencia
fundamenta.lista ( in wmar en cuenta a la corrientes tradicional s)
ocupan 1e cenario político nacional
1. Lo alafie qu oo a ociacione religiosa autorizada y e limitan a
pr &lt;licar la buena palabra m er orga.n.izacion
e tructurada . Ta
educación religio a
u objeti y se ba ·an en el ver ículo -104: • ¡ h
creyente ! a osorro o toca p n ·ar en Y otros mismo, . El extravío de
l " demá no os dañará si o guiái por el libro ·agrad " 6 que implica w1
distanciamient , sin recurrir a la Yi 1 ncia, d I pecador ·. El papel del
mu ulmán e· u propia pre cupación.

2. La Hermandad Mu ulmana no practica la violencia pero denuncia las
d viaci nes , el abandono de la reglas religiosa. . u ideal e intetiza en
el ver ículo V-7 1: '¡Oh Profeta! da a c nocer wdo lo guc ha dese odid
obr ti de parte de ru eñor porque _i no lo hac . no habrá cumplid
tu men aje." El ersículo destaca la pr djcación y la denuncia d la
dcsYiacion · .

2. Yamiat el Mu limurn con idera c1ue us miembro · oo los único
mu ulmane v rdadero , lo oldados de Dio según reza el v dculo

rXVII-173:

ue tr
jército I s procuran la ictoria.
a necesidad
d combatir el E ta&lt;l impío
una bligaci ' n religio a. .in mbargo
tomando como modelo la , "da del Profeta recon cen a:e. fase. de La

'Citado en 1--farbi, ~!, hammed. Op. &lt;it. pp.53-54.
r, La cita~ d I rm111 ~on e,craídas &lt;le In cJic16n de Edit r. ;-...,1c10aal. ~léxico, tmducc:mn Je
Jo;1qLún ardn-Bravo, 1981. L1 ura (capilu\o) esta s ·i'iala&lt;la por c1.t:ra romanas ' d ,·crsículo pnr
ca.rnctcres arábigo., egún la LraJíci · n omünmeme accpmda. Dependiendo &lt;le las u.1ducc1 ne~
unhzadas, el número del vcr.;Ículo puede van:u.

644

lucha: la predicación inicial el de ·ti.erro (com en el ca
icdina) y 1regre o triunfal con el u. o de la ,"Í.olcocia.

+.

d la hegira a

la única via parar staurar el
E tado _islámico. La impiedad del p der (Kofr al-Hakim) e una
ap sta 1a y el combare n contra de ello e· una obligación religio a gún
~o se~ala d Co,~11 en el er ícul 11-211: " ·e os ha pr crito la gu n-a" que
unplica el uso clir ceo &lt;l I ihad, la uerra anta.

Al-Yihad e tima que la lucha armada

De la misma man ra, el shiís11Jo critica a la e rri nre dominante d
la Sunna, por us de iaci nes del m o aje original. Para los seguidor s
d
lí, el "pap I de un g bierno i ·lámico e tomar d •cision , por
con ultas, ~ ro dentr d l
límite a enta~o · p r la Sharia y en
c ncordan ia con las demandas del moment '' . L baditbs tabl cid
a travé d lo compañero del Pr f; ta ·on dmam nte criticado ·, porque
' to · "
consideraron amoridadc · independientes en mareria de lev
D ivina (muytahid), capac s &lt;le ejercer jtúcios independientes (iytiha '.
~eían tamb~én que i I graban un éxit , erfan recomp n a&lt;lo por
Dios; pero .1 e equivocaban · ~rían petd nados por ~I p rgu, fu ron
compañero, del Profeta ¡¡.
El shiirft10 ac pta lament la tradición trasmitida a rravé d Ali
o d su e·po a •ácirna y de su de cendencia de ·calificando a lo d más
. eguidor s del Profeta. l otro punto de di ergencia se refiere al pago &lt;le!
JUm (la 9uinra parte), cantidad que se destinaba a la familia de
fohammed, eliminad~ por I s111111ismo a la muerte del Profern, pero que
e. con ·erv-a ~n la tradición shiíta. La lista de los cargos en contra de lo
p~ero califas
ba tant larga: la supre ión del Umra (peregrinaje
parcial) de la Mut'a (matrimonio temporal) y de la manera de repudiar a
las ~posa· (' te repudi tr
Yeces ' en lugar de la obligación d
mencionar tr s v ce· la fra ·e de repudio por Ornar), etc ' tera.
Fr me a las di tintas interpr taci oe 9ue cada m ,imi oto le
otorga aJ onín
se puede hablar Je w1a cultura islámtca con mucho. difcrcnre. colore, ,
' ;,,onas" } variaciones, o de varias culturas Jcncro de la ciY.tl.ización
islámi a, según lo que s eaocnda por el t nruno 'culnmt", que, en
cualqu1 r caso, c. una palabra de origen rcc1cntc en d mundo musulmán
~ e utilv.a bajo la influencia Jirccca lel u o que se hac J este término

7 '\

abatabaL Allamah ·ay\Íd
' 19"1
·•'
0 • p.......
. \lu.hamm.1d J Ju s:l\• n. J/Ji'11' ()um
" .. ., lrñn
' • ·/e·u.,

~ ltlu11

645

�en las lenguas occidentales. o obstante si con idcram(l · los elemento,
espirituales e mtelecrnales c¡uc dc:tcnrnnan la vida de una soc1cJad
LradiaonaJ d finimos la cultm:a J modo que abarc¡u ·stos lemcmo
básicos, ntonc ·s, stn duda, hay una única cultura íslamica con disóntas
'zonas" o mundos contenidos en ella,' mundos" que están unidos por el
e píriru y la forma sagrada de la tradiciém , e tán . cparados por factores
locales de ópo étnico, lingüí. rico, gcográfi n u otro. Una ci'-1lizaci n
tradicional, como la del Islam, . tá dominada por una orma dt\'lna, p r
una 'ldca rect ra" que dc¡a su huella más profunda en . us receptáculo.
terrcnaks; in embargo, cada rcceptácul tiene libertad para dernrr llar
. u propias po ibilidades innatas dentro de la tradición en la t¡ut: t: cá
intt:graJo }, así, dar origen a un "mundo ', a una "zona' panicular Jc:nrro
de la marriz general de la tradición en cue rión.
E. rudiar la tipología Je b cultura i. lámica es ocupar.e Je los conrornos y
peculiaridades de esto 'mund()s'' -tale. como el árabe, el iranio, el
turco, el malayo ) el negro-africano- dentro de la romlidad de la culrura
tSlámica, y también analizar las complejas e, tructuras c1ue existen dentro
de cada uno de e co munJo .•l.

La diver idad d
mundo · d
e ed Hu s in a. r n
muestra un lslam bet r géneo a pesar de la uniformidad c ráni a. La
historia la tradiciones y las costumbre imprimier n un scU clistint) a
cada zona integrando elementos locale al men aje universal de
fohammed. ,\ í, hablar de lo derecho humano o comunit.arios en el
I Jam s tomar n cuenta a cada una de la, regiones qu conforman el
va to espacio cubierto por una fe que abarca a más de mil tre cienr
millone d
eres humano , sin rencr una autoridad suprema para
imponer una ola interpretación d la r velación diYina.

2. La teología i lámica
del Islam e remontan al inicio
de la pugna política entre , \1í ' fuawiya, en particular con la batalla d
iffin (656 d. .) qn lleva a un grupo de mu ·ulman a oponecc a la
idea del arbia:aje human propue to p r 1uawiya y ac ptad p r Ali en
La primera e cuela teológica

'1 1

111

asr. cnccl Jlusscm. 1 id")' pt11s,m/Ít11/o m el iil,llll, B:ucelona, eJ. l lcld.:r, 1985. pp.59 60.
111 1.a. sínres1s &lt;li: las diversas escudas 1colog1cas dd Islam fueron sacadas de cli,·er. as ohms cnm.·
bs cuales Baus n~ 1\lcssandro. /J/ /Jli1111 111 ,11 cult11rc1 ~lcx1cu, 1-&lt;C E ( _ol. Brc, iam s mim. 448),
1988. Pue h. 1f nri Charles (Ju:ccoi n). l..11s rrligio11tJ m el ,\/1111do ,\led,temí,h'o ¡ r11 el Omnt, Pro.\11110
(lom,, -~· ~léx,co. :1glr XX 1 (Col. F-lis1uri;1 de las religiones ni'1rn.6) y ]Jl.í rrl~~itmes m11,//l11idar ,,,,
•1.ria)' .r11J rontmmrrimtr.r (101110 1), MéXJCCI, Siglo , ' :\1 (Col. l li.~mria Je In reltgton •~ num.9).

646

la medida que sola111: ntc Dios es el úni o árbitro. E. te mm'llruemo
conocido como Jari i 0o, que salieron) e convierte en la corriente má
e. tricta d l Llarn. lnclu o cuestionan alguno. versículo. del orá11 9ue
supuestamente fueron agregado . . c mo el ca. o de la ura • ' TT-1 a l ll)
que relata la Y ida de J ·é 'u. cf en árabe) y :u r-lacione: amoro ·a ,
porque no puede haber hi ·torias &lt;le amor en el libro agra&lt;l .
Para los jariyíes, el pecado grave excluy al cr ymte de la
comunidad musulmana. J ; fe ) la práctica externa :-on ideales m0rales
obligatoria . Pero la prácuca islámica, como la ración, puede ser anulada
con la memira o la calumnia o con cual9mcr acto rcprobarorio. I rente a
la recompensa final. nu hay altcrnatlvas: e. el paraíso o el infi 'rn 1 ce rn .
A la po. ición radical anterior, los muryíes (lo · c¡ue esperan)
ad ptan una a ciLu&lt;l más benfrola. La condena no pu de pronunciar ·e
ha ca el juicio final. Partiend Je esta acrimJ de csp ra frente a una falta
( olamentc Dios puede juzgar al h mbre) la corriente plantea una
obediencia a la autondad legal indu. o cuand é. t.a orden acmar en
contra &lt;l ' lo · preceptos del Islam. pero en inreré de L--1 c munida&lt;l. Los
muryíe ha en la distincion ntrc l iman, la fe d I ra'l.Ón, r d i 1am,
la profesión oral de esa fe ..\sí, la práctica exc rior no e. &lt;letcrrninant
parar cibir la recompensa ed ' nica. ·) creyent no ,a al infierno aunque
haya dejado e tos precepto: cometido acto: grave:- i su fe inc ma
per I te.
Con esto. planteamient s, la formación ddinit.iva dd sunni. mo
e realiza retomando las principale · ap01tacionc de la muryía: la fe es
, uficiem para la ah ación, pero debe ir acompañada Je obras piado as·
hay pecados graves y leves, pero inclu, ivc lo primero no put&lt;len xcluir
para iempr al creyente dcl paraí. o, c n la excepción d · la apo tasia.
Para f 'ufi Ghassan (de la muryía), Dio. i.mpu o el peregrinaje,
per no hay obliRllción &lt;le referirse a un lugar pr ciso. El peregrinaje
puede realizarse tanto n La leca como m cuak1uier otro lugar sagrado.
,\dcmá. el asuno ( awm), la oración ( alat) ) d peregrinaje (ha ) on
secundario , la , encia del Islam no \"aria i no . cumplen la. prácti a.
religiosa , que no son ubligatorias para ¿i.
La qadiri a (Jt' qadr poder, capr.cida&lt;l) plantea una \"ision más
cercana al cristianism por la influencia de las minorias iraguíes r iría_
sobre ·u fundad r i\1a aba&lt;l el Yuhani (muerto en O_), discípulo de un
cri:tian de lrnq y de aylan al-Duna hqtú, ri tiano comer o. Para esta
corrí □ re, que ·e sitúa dentro de la linea del libre albe&lt;lri , el hombre crea
T

647

�:us acto y por I tant e re ponsabl d

u impiedad y l castigo d b
r terno. Por otra parte no reconoce Jo atributo de io (por temor
al antropomorfismo) y niega u visión en el paraíso como lo plantea la
escuela tradicional.
La corrientes anteriores encuentran u sínte i en la d
principales cu la t ológica del Islam: la doctrina mutazilita y el
ash'arismo.
a il Ibn .\ ta fundador del mutazilismo, niega Jo atributos de
Dios (poder, oluntad ju ricia, etc.) en la medida que ,\lá s Dios,
implicand que todo esto lemencos stán implicicos en é~ per de
man ra divina. uestra e ne pciones de la ju ticia de la voluntad y del
poder no pueden . er atribuido. a Dio porque on concepto humano.
y nue tra percepción no no permite entender ni el poderi , ni la ju ·ricia,
ni la Yoluntad diTIDa que son parámetro má allá de nue ·tra limitación
com s re humano . ualqui r tentati a de definir a Alá e una forma
de antr pomorfi.sm , d reducción d la potencia divina a w1a potencia
con caractere bu.mano .
D
ta manera, el Corán e una creaci ' n divina. frente a Ja idea
del libro "incr ado", et rnamente ex:istente, porqu el t xt . agrado sería
D io mi m por u et rnidad. La l y revelada es así una le racionaL ya
que la volumad divina no puede contradecir la I y rn ral racional
imperante. El ,orá11, a p ar d su creación &lt;livina, e imitable. En la
medida de la r \·elación de la · lcye religiosas egún la racionalidad d la
ley moral la primera no on temas y responden a las necesidade ·
bi córicas por la. cuale fueron creada . Para los mutazilitas las l
religio a deben evolucionar en función de lo · cambio social .
P r tra part , partiendo de la idea de que el mal no podía , r
creado p r Di , pon.¡ue ería atribuirle un auibut negativ , los
mutazilita plantean 1 libre albedd
jti ar o qadiri a) del er
hwnano frente al determinismo (al-yabr). r\ í L1 re p o abilidad e total
del musulmán y, por ende tambi ' n e. total tanto u recornp n a como ·u
ca tig que d ben ·er e erno. , n gand la i11t rce ión d Día del Juicio,
inclu ·ive la d Mahoma.
t último e c gido p r Di . para reYelar el
texto agrado, ·igue icndo un .imple humano falible. • n contraparte la
comunidad í lámica e.. infalible. El d ber del califa e impartir la ju ricia
según la prescripcione dictadas, p r en cas d abu o, la c munidad
tiene el d rech de rebelar e contra él, inclu · e n d u o d la, ·olencia.

648

E ·to · planteamiento re lucionarios hasta para nue tros día ·
fueron aceptado por los califas ha ·ta mediados del siglo I •. Por la
contradicciones de lo planteamiento , como la idea de qu j l hombre
dueño de sus acto Dio no e eJ Todopoderoso, pero e encialmence
por ·u píritu de justicia y de rebelión en contra d I gobernante, las te is
mutazilita fueron remplazada por la a h'arita , má tolerame, y
acom d ricias.
Para el 1\ sh ari (8 4-935) ios e. la cau a y eJ efecto el origen d
los act . E impo ible qu el hombre realice una acción sin 9ue el eñor
no l quiera: ería olvido, negligencia debilidad, imp tencia que son
incompatible c n el p der ab ·oluto de Dio . El determinismo de esca
t i conlleva a plantear que el ca ·cigo, por no depender el p cado del er
humano oo puede er eterno. l musulmán después d un ca tigo
temporal merece l paraíso alvo por lo p cados imperdonables de
bla ·femia de abandono d la fe i lámica. •I orá11, para l ash'arismo,
temo e inimitable, incr ado. D allí
d riva que la leyes religio. a
son también t rna y no histórica . Lo. planteamientos d l parai
asegurad para rodo lo · musulmane y la ob di ocia al gobernante
porqu
el ñor quien debe juzgar los acto , no I hombre explica□ el
mayor atracti o ele e ta doctrina má adaptable a la · exigencia del poder,
que e estab l ce definiti amente como d gma oficial a partir de 1258,
coa la caída de Bagdad y l fin d la dinastía abasí. •l ash'arismo e
vucJve la d ctrina oficial de los mameluco 11 y del Jmperio O romano.

3. La haria
El derecho i:lámico, la hacia, no e refiere a un -ólo código
escrito d manern definiti,,a. La ley mu ulmana es ariada egún I s
plantea.mi oro, de la di tinta· e cuelas jurídicas qu , partiendo del oníH
de la unna (tradición del profeta) y de los hacliths (!.as recopilacion s d
lo dich de lahoma · se recon cen 14, n particular la d Bujaxi, la má,
completa) · la ira (bi grafía d Mahoma) utilizarán lo · instrum oro: de
1a juri prnclcncia para confonnar l co,p11s 1 gal i lámi o. Para Khadafi, la
sharia e un derecho po itivo.

11 l..:1 dma. áa de lo. mameluco , antiguo
sdwos rcbcLid0s en contra del p ,dcr en el Caíro, se
cs1_ahlecc en Egipto e impone a u capital como el nuevo cemro del Llan\ hasr;i. la conquista del
pa1s p r los otomanos en 151 c1ue trasL·ulan la ede del c:tlifam a Consi:.-inúnoph.

649

�Lo que llamamo h y legislación i ]árnica no puede ser atribuida a la
religión (...) Si Lomamos cualc¡uicr afinnación de cualyuier Tmam 12 sobn::
un asunt paró ular. ver ·mos larament I.JllC • e trata de un e fuerzo &lt;le
in e cignción y de ~re uJación ) no &lt;le un versículo dd Cordfl11

A.í, la sunna, fr me a la limitación del Corán se com ·erte en una
d la principales fuente d l der cho i lámico. É ·ta recopila lo dicho y
hecho (sira) tant de 1ahoma como d us principal . c mpañ ros,
parn permitir aJ legislador comar la, acciones d é ros como ~umo de
refereo ia eo la &lt;leci ión jurídica. uando 1 musulmanes recopilaron la
di ·tinta sirat de l · primeros fiele , se tomaron n cu nta dos método ..
El primero con ·i ·te en retomar los haclith y fijar, e de Ll procedencia
para poder evaluar i la p r ona en cuestión es digna de mención. &lt;J
segundo método, e comparar lo distintos hadith y ptar por los
meno alejados al espú-itu del I 1am, y bviamemc que no entren en
coli •i 'n con lo · precepto e pue, to n el orón. in embargo, a pesar
del método utilizado para recopilar los dicho d Mah ma )' de us
compañero muchos texco no tienen la ac ptación de todo ~
mu ulmanes, conUe ando a las discrepancias existentes entre fa vana
e. cu la. jurídica y la c rriente religio a . ,\demá el pe o que e le da
a I s hadiths es infe1ior al del CorrÍ11. 11
La autoridad d la haria ·e deriva de do fu nte mayores dos
meo res. La primera se refieren ob iament al orá11 y a la unna,
mientra c.¡ue la. egunda1ia,, pero no marginales, s la juri ·prudcncia
basada en el qi a (anal gía frente a ituación moderna ) ) el i maa (o
el consenso d la c munidad islámica) que parre de un hadith de
fahoma que reza c1ue "mi comunidad □o puede e. tar &lt;le acuerdo o el
error . E ·te e nsenso puede e ·car ba ado en l iytihad o el e. fu rzo de
reflexión pcrs nal.
pesar de u pe o en la vida c Licliaoa d los mu ulman . la
haria no abarca todo l a pccms de la sociedad moderna. P r e ta
razón, la mayoría de lo paí e islámicos se manejan a tra,·és un dobl,
código: un si t ma ccular y un sist ma religi s . n par_ticular ~ lo q~c
·e refiere a la cue tiones fam.iliare y de herencia. Arabia audita e lran
mantienen lamente c rte religiosas para roda las cuesciooes legales.
La sharia también e utilizada en L1&lt;lá.n. Libia y durante los talibane en
!~ Imam:
11
14

rud1to dcl Islam, gencralmcnri.: cncarg,ido de una mt~tjlllta.
H,1rb1, \lohamrne&lt;l. Op. it., p..'.!17.
)r. E11odop,1edia fí( lhc UritJJI en hrtp:/ / lcx1corient.com

650

Afgani ·rá.n. En igeria, úh.imarnenre ·e ha remtroduciclo la ley islámica
en la parte , eptcmrionaJ del país ( l 2 de los 36 '.stados que conforman a
la F dcracicomo L'l amputa ión de la man para lo ladrones y la
lapidación para el adulterio, pero in rornar en cuenta que la le) islámica
plantea para codo crimen (en panicular el adulterio) presentar a cuatro
te tigos oculare . 1eneralmcnte, en los p, íses en Jondc e ha
r incr &lt;lucido la sharia ~ ha bu, cado ~maer, por razones política , al
cuerpo de lo ulama (los rrudiros musulmanes que han ac.k¡uiri&lt;lo un
fu Lte pe ·o políti
n las últin1as J ·cada ).
n caso poco usual es el de la con de Ontario, ~anadá qu
inrrodujo en 199 l, la mr&lt;liac1ún de la haria para apoyar la ley
cana&lt;liem pero olamemc cuando la: do. pa1tes n musulmanas.
p ar de la rítica d la· feminista ·, La corte ·e ha J. fcn&lt;lida en el sentid
gue la pre ·cncia de la orte mu. ulmana se da wlamcnrc si las do. parres
e nín &lt;le acu r&lt;lo 1' • • \l igual que la lt~) judía caLólica la ley i !árnica no
pued intcrpr ·tarse como urni. com tampoco . er la mi ma n toda
pan s ' en toe.la la hisrori.a.
En mano de lo, mo&lt;l raclo , la ley r ligio ·a puede er moderado
inclu ·ive liberal. En la, mano d lo a&lt;lcpros de la filo.ofia del po tilumio.ismo, la ley rdigio. a s relegada a uo simple rima! (opuesto al
sentido de la k} civil) o simplemente a ser parn: de la hisroria pa ·ada. En
mano de los zd ,te , b ley L com·icn:c en un :rntoritarismo en contra dt
todo · los ficle
i..nclu ·ivc de todas la. penma l¡uc están bajo u
control1&lt;'.
\sL la ley islámica es inspirada Lanto por el ordn, como por la
unna, p ·ro también por las viejas leyes tribales arábiga: y el e:fuct70 de
interpretación ti los ern&lt;litos mu ulmane, Jurante lo. dos primero ·
·iglo del Tsla.m. P&lt; demos decir &lt;.Jlll' no se trata de una le_ · i. lamica, sino
r fcrida al Ish1m inspiracla ¡;O el Islam, en la medida que el conjunto de
la sharia n e basa sobre d libro re,·eL1do. ·ino sobre la exégcsi.
po. terior. De esca manera la haria no es la volunra&lt;l divina, ino &lt;le un
conjunt de principio c¡ue inclusive retoman la Yi ja ley beduina'-, las
leyes e mercialcs establecida. en l. fe a, los p1incipms agrarios de
3 •

15 &lt;;.fr. Wikipc&lt;lía, rhe frel' l'Oq-clnpacdía l'O hup: 11,, w,~.\nktpl"di;i ..:om
I&lt;, ldm1.
1• Beduino : nómaJa ·. t,encr,1lmentl' u.mJo se rd'ilrl' ;1 los bcchuno~. csramos habL ndo de lo.
árnbt·., aum1uc csm astnr:ic1ún fut cit·na sol:imcnre al 1mcm del I bm. hn l·I s1gu1cntl siglo, los
mu~ulminc~ se tran, onuaron t:n c1rnd1nos unio

l'll

capital :, i.lárníca s.

651

O.mm -co como ·n BagdaJ o en )a$ wan&lt;l~·s

�[edina, la Jeye' in piradas de las regiones c nquistadas (Rizancio,
Imperio a ánida, etc) la ley romana y la ley hebraica, para citar
_1
• fl
· IR.
so la mcnt ,uguna
· in
uenctas
Además, la baria abarca la rotalidad religio a, pero también la
política lo ocial, Jo dome tico y la Tirut pri ada d 1 individuo. Pero,
cuando el mu ulmán stá viajando y en parácular en otras ociedade
acepta la no aplicabilidad de la ley islámica como lo plantea U,V- t 7 'Les
hemo dado una sharia en 1a religión, para que la iga , p r n iga a
l que no la conocen '.
La baria s di,"'ide en d · grupos:
•

La regulacion s referente al ritual

•

La r ~gulacioues de natural za jurídica y política

La ley i lámica en la mayoría de los paíse tien una r lati a
importancia (salvo en lo paí es en u fa de rei ·lrun:ización como Irán
I\rabia audita udán y ha ta un cierto grado Libia) en la Yida cotidiana
d lo mu ·ulmanes, pcr
umamente fuerte en lo campo familiares
c mo la familia las boda o la her ncia. ''La sharia gobierna la parte d
la vida de la per onas que no dependen de la l y, dice L •nn , elchman
director del Centro para Ja Le ' I lámica y del edio Oriente. fá d 50
paí
pertenec n a la Organización de la
nferencia I lánúca y
e
de acomo do con Ia h ana
· " 19 .
podemo e perar una c1· rta iorma
D entro de la 1 y i lámica alguno Estados dan una cierta
relevancia a la llamada ofen a del had ( huddud) qu oo delito o
crímene, que reciben un ca, ágo específico como la lapidación (para la.
relaciones se males fuera del matrimonio)
c rtar la mano (para los
robo ), pero el ca tigo no e universalmente aceptado de la mi ma
manera n l s paí es islámico . Otr s delitos como b b r alcohol o la.
falsa acu acion .. on también pa ibl , dd had. Para Arabia audita, . u
rito hanbali la U va a una aplicaci , n textual d J orá11, miemra · gue n
otro· paí es como Paki tán o udán, están en vía de reintroducir el had.
in embargo, la mayoría de lo. E tados mu ulman s no lo tien n dentro
de ·u legi ·!ación nacional, aunque pued n tener al adult 'rio o al estad
de briedad como d lito, in e tar dentro del had. E ' to implica un

'" Cfr. Fnc1·dopa dia of the Onent en http:/ / lcx.1corient.com.
IQ (ji: Guardan I ewspaper:- J m'lited 200-1 en hup:/ / \\1\\1\\ .rhe¡,'\Llrdian.com

castigo di · timo como la encarcelaci 'n o la multa, pero no lo preYisto por
la ley i lánúca.
El ca o de .Amina Lawal de 30 años de edad acu.ada en 1 2000
de adulterio ' condenada a la muerte por lapidación en el orte de
udán, fu el cas de had má pu blicitado e11 la prensa ccidental,
aunque finalmem el gobierno, por la pre ión internacional, s resolvió a
liberarla.

4. Las escuelas jurídica
E l hiísmo tiene su propia interpreraci 'n de la palabra r velada a
tra-vés del lm~ pero en t lslam sunnita exí ten cuatro escu las o
madhhab que co xisten entre sí. Todo lo, erudito mu ulmanc deben
estudiarlas. La e cuela, ·e□en mucho· elemento comunc: pero
también pueden diferir en a untos de la vida cotidiana. La ciencia de la
interpretación de la sharia es l fiqh o la jurisprudencia 211.
La má antigua y la más lib raJ,
la e, cuela juddica hanafí
creada por el Imam bu Hanifa (700-767) de Kufa. ~n su obra KJ.fab al
Fiqh al rlkbar ataca a lo jariyíes y lo qadríes, pero adopta una acritud
expectante (muryía) con re pecto a lo
hiira . Hace prc,~alecer el
iytihad (reflexión per onal) o ra , la elección preferente o la mejor
pción (j tihsan) en el razonamiento jurídico.
La po:ición de Abu Hanifa está en favor de norma jurídicas
c nformes a I pri11cipios de la justicia, per usceptibl de evolución
(conforme al planteamiento mutazilita)
adaptación a la di, er as
circunstancias históricas y geográficas. La , eparación entre la teologfa
(kalam) ) el der cho ·e acentúa por la temporalidad ac ptada del
derecho. El sfuerzo per o nal (iytihad) permite una mayor flexibilidad
de las normas jurídicas además &lt;l la idea de u historicidad qu permite
una aplicación más laxa. ' J i tihsan
nfoca mi hacia la pena menos
drástica y deja al criterio del juez l clemen t
nece ano para u
elaboración.
unque la base de la e cuela hanafi e la religión u flexibilidad 1
permit acercar e aJ derech positivo y a la jurisprudencia modernos p &gt;r
la instrumentación d usul el-fiqh (jn ·trumenros de interpretación de las
fu entes del derecho) más ab1erm. bu Hanifa vivió com comerciante
211 n buca lmtado gener.u obre juri ·pruJencia 1slárruca es:
f"ri.rpmdmce, Pelanduk Puhlicauon , Malaysia, 20/12.

653

¡\[.

11. Kaim1u f'ri11ripk1 ?I IJ"1fllir

�de ropa pero utilizó su tiempo libre para dedicar e al e tudio de la ley
i lánúca. Varia vece recibjó oferta para posiciones p lítica. p ro
siempre la r chazó terminando u vida en la cárcel en el 767. Abu
Hanifa no escabl ció una e ucla formal sino que se dedicó a enseñar sus
idea en Iraq, dejand nacer una v rdadera corrient jurídica. 21 Lo do.
principa.le · discípulos de bu Hanifa, bu Yusuf Yaaqub Mohamm d
ha bani erán I principale · re ·pon abl s de la exten ión de la escuela
en todo el mundo i lámico. Comparada c n la, demás e cuela · la hanafi
es con ·iderada como la menos uniforme por su pluralidad eo aceptar las
ley locale-. Por ejemplo en Jora án (modi.;rno Afganistán e lrán) :e
de arrolló un sistema local de una le r de irrigación tomada de la práctica
cotidiana. En su · inicio , la escuela e expan&lt;lió hacia el oriente i. lámico
( fganistán Tran oxania (Uzbekistán moderno y ·uroc te de Kazaj ·tán)
inclu. ive en el faghreb donde conYivió ha ·ta el siglo 11 con el
malibsrno.
Protegida durante el lmp rio tomano. la e cuela e e ndió en
muchos paí es c m Túnez (al mismo pie que la malikt.), en gipro y en
l es e domina en el centro a iMico y en vario. pai e d Medio riente.
La doctrina fue protegida por lo Imperios 1\.basí y otomano (Jurante lo
periodos d
·pl ndor del Islam) }' el e pacio de su aceptación abarca
ho la mitad del mund islámico: Turquía, 'iria, Jraq, Egipto Afgani tán
y la India. Con alik Ibn \na · (mucrco 'º 795) nacido en ~feclina y
autor del hadith Kitab al- fmva/La emerge la e cuela jurídica malikí qu
explota una jurisprudencia oral t macla de la práctica del Profeta y de su·
tres primeros uccsores, pero qu ·e niega a tomar eo e n, i&lt;leración a la
sunna de Alí. Ibn Ana reemplaza el istihsan por el i ti lah (el imcré
público y el d la c munidad), por lo qui.; da a u e cuela una orientación
dirigida más al grupo que al individuo. La col ctividad tien la prioddad
obre los derecho. per ona.le . sta concepción comunitaria del derecho
emr laza en forma más intima el kalam (t ología) y el fiqh (J er cho).
1 maliki mo es utilizad principalmente en el Maghrcb
1arrucco Argelia, Túnez I ibia ur de Egipto. udán y el centro y
occidente d J\frica y anteriorm nt n la España i lámica (Anda.lucía).
Aunque ·e le atribuye mucha. obras,
falik Ibn Ana.
pr babl m nt e cribi '
lamente Kitab al-M11J11altt1 la má antigua bra
juríclica del Islam llegada ha ra no tro . La bra
basa en el iymaa
con ·en o practicado durante lo primeros iglo del I 1am. 1\ sí qu u

doctrina puede er considerada como una recopilación de la pracuca
legal de kdina. aunque incluye alguno lemcntos pre o non-i lámico .
Inclusive lbn 1\oa le tlio La prioridad a la juri prudencia mcdi.nense má
que a lo haclith y cuando no tenía ni el uno ni el otro, de·arrolló
ind pendientcmeute su propia inr ·rprctación &lt;l la ley haciend
prevalecer el ra' o el qi a , má, 1ue el uso directo Je los dicho el

íahuma.2:!
El mali.kismo adopta una acütud má , evcra h~1cia los her j s
(qadríes) y los cismáticos ·ariyíe ), e incluso , e pronuncia por el d •b r
religio de combatirlo .
luhammad lbn Idns :ti- h:i.fü (muerto en 8-0), di. cípulo de
alik buscó rec nciliar la. di~'ersas ren&lt;lencia., d ctrinal , , pero us
intento lejo de lograr la unidad bu cada &lt;le la comunidad musuhnana
propician el urgimiento d la tercera escuela jmídica, la shafü. om J él'
era má con ervad r yue . u maestro Malik, en el bafiísmo2.', la teología
dogmática y el derecho recuperan u unión incli ·oluble.
.Al- hafü establece un eguilibri entre la tradición y d
taz namiento, e in. i te por igual en el orá11 y 1a sunna. Por otra part ,
de taca el con, o ·o común (i maa) r la analogía (qiya ) como
in ·trumento · de la jurisprudencia. "e rechaza aJ istihsan por su
, ubjctiv:idad )' al i ti lah. La· leyes consen ·uaLncnte accptaJa, tienen la
prioridad sobr la reflexión per onal; y frente a nu vas simacione ,
pregona el u. o d la analogía para det nninar la I y: .,¡ n la época acmal
exist n coche. y en el tiempo d fo.huma había dromedario·, se asin1iJan
las decision ~ tomada en relación al medio de transporte &lt;le amaño con
lo nue o. medí s. i 1a mujer podía manejar un dromedario, pucd
legalment conducir w1 auromóYil.
El shafiísmo mtroduc la noción de i ti hab al-hal
pre. unción Je d recho, según la cual la e.x.is[encia manifie, ta de ' un
e tado de hecho en LU1 momento &lt;lado permite prcsum.ír que e e estado
dure mi ntra no se d muestre lo contrario. ' i una ley es aceptada
comuoitariam are u legalidad e válida ha ta que se demue tre con el
Corán o la sunna, , u caráct r amiislámico. on , \.k:ihafü con. iderado el
verdadero fundador de la ciencia del fiqh, se entra en la crapa dcJ
~ , fr. Encydopacclia of the Oricnr en h1rp:/ / lcxtconcnt.com
Para más detalle sobre el shafimno Cfr. lslmnif /11ris¡,nidmrr: ,\hllfi'i's Rist1l,1, lrn□sLucd wi1h ~n
lmr xlucrion. n1t· · and 1\pprndi,' b} \lají&lt;l k.hadduri, Thc lol¡ns l lnpkms Pre~, R~h1morc

?.l

2,

Cfr. Encyclop:ied.ia •&gt;Í the ürient en hup:/ / le..xiconeat.com.

654

1961.

.

655

'

'

�derecho si temático con los limite qu impon al u o e las fuente y su
po ición cont aria a la intromisión de la teología e peculativa en la
jurisprudencia.
El área que abarca el shafiísmo, en la acrua.lidad se extiende a la
Arabia central y meridional, a Bahrein, Indonesia, Mala ia y el resto del
ud ste asiático, y a , frica Oriental sobre todo en Egipto.
Por último, con Ahmad lbn Hanbal (mu no en 855) se crea la
última escuela jurídica reconocida del 1 ·lam. La Hanbali impone un
regre o a la tradici ' n medinense en que el Corát1 y la sunna son las
única fuent _ d ctrjnale objetivas. Jbn HanbaJ de c mfía tant de cómo
el i tihsan limita el u o del qiya y del ra·y. J ~n su bactitb, el 1\fos11r✓d,
elimina gran part de los dichos de fahoma que e encuen eran n las
demá, recopilacionei, divide lo, hadiths en sahib (sano o irrefutable)
y daif (débil o sospechoso). u obra e considerada corno la má · e cueta
de las 14 r copilacione exist nte pero la más egurn. lbn Hanbal
descartó cualquier dicho dudo o y dejó solamente a los má
comprobables. P r su poca extensión y el método de interpretación
cerrado el hanbalismo e vi to como la e cuela má. conscn·adora.
A pe ar de L1 rupcura lograda por el hafiísmo, el hanbalismo
regresa al periodo preshafü cuando la ciencia del derecho r sidía
e encialm nte e-o la jw:i,prudencía y en la unión con la teología.
La reno aci 'o del hanbalismo por Ibn Taymiya (muerto en
l328) permite la introducción de la idea de el lslat11 difl 11,a dtJJJJlo (el 1 'lam,
religión y E rado) n donde la simbiosis entre la r ligióo y el poder e.
total. Ibn Taymiya es con iderado como la primera manifestación del
fundamentalismo, con su pronunciamiento por un Estado teocrático.
Con el levanta.miento de 1uhamad Ibn Abd el ahab (muerto en 1792)
nace una nueva versión d l hanbalismo, el wahabismo gu
e
convertirá en la doctrina ficial de Arabia audita n el siglo 1,X.
Por otra parte lo líderes musulmanes, hasta la actualidad. han
buscado c nciliar el shiismo con el sunnismo proponiend al liderazgo
iraní, n particuJar convertir-e en una quinta e. cuela jurídica del J 1am.
La originalidad shüta radíca en u recopilación d los haclitb , n donde
e escogieron sólo los que han llegado a trnvé ' de la vía Je ,\li o de
Fátima (su e posa primogénita de fah ,ma), ' s de cartaron a l s
demá califa como fuente de la traclici 'n profética. Además el poder
de interpretación re ide en d lmam (imán i;:n español), el gufa e piritual
que debería er un descendiente de Ali por la rama de Hussein.
656

Esta retrospectiva permit ver la riqueza conceptual del Islam y
entender los procesos árabes en función de la regiones guc han
adoptado un modelo particular de la religión. La vi ión monolítica d la
fe i, l~ca ~o corre. pande a la cli,,ersidad de la interprecacionc
t~ol~gicas ~ a la existencia de la · cuatro e cuelas jurídicas, ni a las
dis~t~ · comente religiosa , como la unnita, la shlíta y la jariyí. Lo
prCJUlClos sobre el fatalismo o l fanatismo islámico no resisten a una
lectura de la diversidad de reflexiones sobr el pen, amiento islámico.
, . Por otra parte, la f-lcxibilidad exist nte permite encender el u 0
mult1ple del I 1am reatiza&lt;lo en la época m derna. Tanto el sociali m)
árabe: como el c~nsen·ac.luri mo saudí o el fundamentali mo religio 0
reclaman u propia lecnirn del 1 1am y la utilizan para lograr su. fines
políticos. sí m&lt;lo di curso político árabe bu ca ·u legitimidad en la
palabra del Corán o en la, enseñanza de fahoma.

5. Los derecho personales
. , . La ~plicaci, n de la sharia fue variada n lo cli tinto paíse.
~slarruco_s. 10 embargo, la esencia ha quedado a pe. ar de la múltiple
mnovacrones .
. n las fuenles dámica tradicionales no xist ningún término
para d ·ignar a la ley per onal, puesto qu teóricament la sharia cubre
toda la vida humana, tanto personal como social. i e te término s ha
u ado reci nternent e inclu o e ha abierto el camino en la lev islámica
con~e~poránea (para personal se emplea habitualmente el adjetiv
ha1s1ya) es porqu , inclu o durante el period orne a la sharia en la
prác~ca no. e aplicaba plenament en determinados a p etas tales como
lo impuestos generales. A imismo la actuación d los gobernantes
1:1usulmanes mucha. vece. no e aju taba a la dircctrice de la sharía.
E, ta es la razón por la que la llamada r formas llevadas a cabo por
muchos Estado mu ' tumane en u intento de introducir determinado
código europeo tale como las tanzimat2·' d lo otomanos n
afectaron pr~fun~amcnte a la e tructurn d la sociedad i lámica. r,0 ' que
ba p~rmaneado mtacto a través d los tiempos ha sido el asp eta &lt;l la
shana qu atañe directa.ro nte a la pcr ona humana com el
matrirn nio el divorcio y las herencia . E ·ro es lo que ·e califica &lt;le le
personal. Este ámbito ha ido el refugio y la plaza fu rte que ha
2~

1':tnzimat: fü/ormo.r llrl'ad,1.r" mhopor el l111pnio 0 1on11111n m d ¡~~Jo XJX.

657

�p rmJ[ido 9uc la ·ocKdad 1·lánuca ·igw ·ra 1cnJo I L1mica , pe ar de la:
Ji ver. a forma Je in ritucionc · políticas guc la h;in gobernad e □ lo.igl pa do. 15•
..,_ ca el.ara vi ·ion Je e~,, d l l St'tn a. r ·obrt' la e\"oluc1on d · la
haria n p •anirc elaborar cieno. clem 'nt : bá ic &gt;. de la ~lo o ía.
1 lámica aunque e mo e ha demostrad_ • la: wver~c~ 1a pcr_·• ·ten en
, arias im rpretacion .. Por . cr d unru m l. pnnctp l comente &lt;l l
J 1am la: po ·1c1 n pr • •111. das refl ·jarán d plamea,ru nr lhm,ldo
erré nearn ·ntl' ortod x .
Lo. princi¡ io· f rmul, dos por el 1 ·lam no ~on implemente
·crmon _ m rak . l., · prcc pt ,: e n. tuu,en orJ n . )' 'i m
pre. rip ion,.. e bligat ria· &lt; m debere · rdigio · . . miemr~ · gu · la
Declaraci ' n ni\' •r al de 1 . Dercch &gt; cJd I lombrc r ·l uva ª, 1 ·
der. h
ce &gt;n &gt;iruc ·
&gt;eiak · , culrurah:. n ttcnc: t:'ilC cara ter
unp •rariw&gt;. Lo. texto intern, ci, nal · . hao quedad e mo :imple
n:comem.l ion s mora.l :. ·.l ( ord11 e nvirttó e ·te . d r ch
en
blig-aci nes r •li ·osas, al mi m &gt; árul &gt;9u b ua 1 ·~o 1, yunc •
'in cm bar
n r do. l : act : tienen l. mt ·ma ucrza rchg1 l ·a.
Las act\.L'lci
e pueden dividir en varia ategc ría =-6
1. \ ione: pres ma (wa ·b), que al hombre ·e le imp ~ n com~
un dcb •r. uien obcd ·ce a Dio umplicn&lt;l tale , cc1 ne. ·era
rccom
yu1en bra n nu·a d · se: &lt;l1.::b ·r e ·.·p ne a
su casn o.
\ c1&lt; ne · re mend &lt;la: alal), pr l\'e ·h a. • l. n&lt;la r lig10. a
J •I indiY1du y de la e munid cJ. ·u omi i , n n ) s ·rá c, tiga&lt;la,
p ro ·u umpliml m tendrá una r mpen. a.
\e ion p ·muu&lt;las cu_ a c~&lt;la? m &gt;ral_ ~, m:urr:; por ·. o ru u
cumplim1cnro mere e prenuo, ru ·u onus1 n a ·t1g ).
4. \e I n
&lt;le.·a n · jadas (makrur) p r · r n 1, a a la
t bcdicn ta t¡u ·e d I e ,
to ..
:&gt;. \ cu ncs prolulnJa.
aram) cuya orru.1c n s, ~re. en! ' Y
premia, micnira. yue su omi ·1óo 11 ·,·a ,lO Jº w1 a:ngo.

1 •. 0 , el 1111 io J su rm. ion prof uc •. Mohammcd ins1. rin rn la
·oli&lt;lan&lt;lad e muniran, má · relevante que la e:: lu.1, a ti ·di a , n a
.,~r • l'\ 1t·tl l lossc111 &lt;&gt;p. ( ,,.. p.-n
1-.ho~I)-. h&lt;l 1 1h 1,,, /IR ,, /t J 1,-11,for., 11.iru:lona.. 1:.J. lltr&lt;lt:r, 1•1x1. r

La p1cJ.1&lt;l no on. i ti..' en tJUt· nll\'rus , ucscro. ro ·tm: a ( ricnrc }
Occ1d -ncc (al riempo &lt;lt orar Piado ·o . tJutcn [... ¡ &lt;la Jirn.:ro por u
amor a 11 s allc •atlo'i, huérfanos. pobre • al tajero, a lo. mcndi o \ pnrn
d rt s ar · &lt;lt· es lm· &gt; .. _ I .1 nn t·n,o omun.irano e b pi ·dra
l

10 .. •

fuodaciun, 1 d ·I c&lt;lific1u ·o ' tJI. I .O'i gohLrn, mc · no put&lt;lm 11npon1.:r l'
sobre la n !untad Jet grnpo como lo scnala la mrc✓ • ·u1 , : ' 1mgún
gobinno e. 1.1bk ido por la tut·tza pued · cr a fHado" . . \lgunas
comentes, como la mnt zilita. , en la rnfalfüilrdaJ de In comuni&lt;l:1c.l,
frcntl' a l.1 fahl llidad ind1, ttluaL in lu. o d1. i\fuhammcJ.
T:11nb1en. d I. lam srnbkci&lt;'&gt; la 1gualJaJ frcrnc a la k·) cmrt· el
neo ) el p brt·. cnrn ti escbrn ) el amo. Fn:ncc a la ¡ reI-,'1.Jnt. J · la
an lC ra 1a dL L '\I ca nbrt . i ·u mi~i 'in era t:kvar lo: e la,· al nin:!
Jt· sus amo , \lohan11nL&lt;l re ponJic'i c.¡uc "lo. un&lt;r \ lo,; o &gt;'- :cm lo
hij, s d \dan, ) e ·tt fu· mido dl' 1, ,trcilla .. _,_ Por otra parw, d
mu ·ulmán p rnd r pl dia pagar ·u &lt;lL u la liberando a un t -;da\ n. 1:n lo
qu · "L' re tic ·e a la mujer t: dl\'a, el nac.unu:mo d · un hi¡o dL I amo la
com erúa , umrnaucamcnrc ·n un,1 persona libn:, i1s1 como a ·u namra.
La no d1:cnmin.1uón en lo r 1am o a la J1gn1d, c.l ) lo· J rcch
fundamentales entre lo crt· · humano e· de ta , da por el had.ith tille
pr ·s nbc &lt;.JU "el :trabe no 1wne run, un mfriw s brc d no-áral t\ 111 d
blanco &gt;brc t l ne. m, ~1110 pi ,r u piedaJ" '.
\ í, el &lt;lLbtr n:h_!to · , e 1 &gt; 1u · JLfucnna a lo homl r ·. La
hben,t&lt;l nr, rg. Ja por 1 lCl al . u humano k pcnnit • a é 11..· elegir la ,·ía
r lig1osa, ·in e n ·mcciún por part · dt· lo crc~1.:ntes. La rehgton n &gt; puede
:er unpuc. ia poi l. fo rza. pue:ro tJUl' ''no hay 1mpo-1ción en el J ·lam'
( cr:í ul, ll -2%)· \ · 1 D10 qtw1e ·e, todo lo hombn: Je l.i Tierra
crccrtan. ¿&lt; )u1ere obhg. r a lo: homlm · a cr r ·rt·nte :' • (. · 99). La
mkrnn 1a r ·hgiosa y d r • peto a la
n L n rn J · k) · dt: má . cm
e encial , para la com i\ ·ncia comunitaria:

n;.- ;&lt; &gt;h m II lt1!
11 1t!11r,11 'lfl ,¡11 t 1Jo/m.r ad(Jrtíis.

1'r,.rolm.r 1111 11d11ra1.r lo ,¡111

)'r1 ¡1i/r,m.

/d,m.• p.2311.

.J.1n~n, l, 11 \li/Jt,mt -·· Op.&lt; l., p. l
~, ( ,a1J, J'.1l1.1r. l{ ¡l. 7MI &lt;Nr 1,, /&gt;&lt;'" t L&lt;la1111,¡11, \r~d.

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l 'J'JI,

l lmn. Bc1ru1. D,1r d "m.11, \lluhnaru,

�ro no adoro lo q11e vosotros adoráis.
f ·osotros 110 ,;doráis lo q11e ·o adoro.
T?osotros tmrtis l'lfl/Slra religión .Y]O te11go la 11Jía. (CI&gt;,.7

a unidad de la Umma de la comunidad islánúca y de la familia,
entendida é ta como l conjunto de los miembros reJaci nad por lazo~
filiales e el elemento encial como deber y bligaci , n para los
musulmane~. La . olidarida&lt;l c munitaria e aún má relevante qu las
obligaciones religiosas. " adie es realmente un verdadero creyente ha. ta
9ue quisiera para su hermano ( n r Ligi 'n) 1) que quiere para sí
mismo",11 planteaba Al- awawi en el igl XJJJ. 'Pues los cr yentes , n
tu. hermanos· arreglad pues, la diferencias de , e tros herman "
(XLI '-1 O) y "no o· difaméis entre vo ·otro·" / ' I 7 -11) ni "tratéis d
espiar lo paso d los demá · ni digáis mal unos d tr ·" ., 'LL -12)
porque "o hemo procr ado de un hombre y de una mujer;
hemos
di tribuido en familias y tribu , a fin d que con cíe eis entr v sotro
.1 LL -13).
El respeto ftJial e fundamental para el Islam, má allá de las
nece idades re ligio a . -.. n fecto, "la piedad filial
una obligación
divina, aunque el padr y la madre ean mu ulmane indignos o
polit í tas. El hijo deberá hablarles c n dubmra, ,rivir con ello , haciendo
el bien'' 32 d cfo el docto del rito malikí bu Iobamroed L\bdallah lbn
.Abi Zayd .Al-Qayrawani desde el siglo
El re p to a lo, padres o a lo
mayore · es una rccom ndación d I orá11 .:~Vll-23-24):
.1

•

Tu eñor ha dispuc to: o admaréí - a nadie fuera de él; (rrataréi ) a
vu ero paJrcs con generosidad; ·i uno de Uo o lo dos lk:gan a la
vejez a rulad , no lt:. &lt;ligas: ¡Ufl, rn los recrimines. Háblales con palabra.
genero a . hxricnde sobre ellos, por mi encor&lt;lia, el ala de la humildaJ r
cli: ¡:e11or mío!: · miscricorcli &gt;SO cun ellos de la mc;ma manera (yuc ellos
lo fueron cuando) me criar(Jn siendo pc(1ucño 31 •

Li&lt;laridad comunitaria ba ·ada en el r . peto filial y n trc lo
miembro &lt;ld grupo, e con olidada por la pr tección de la \'ida del ·er
humano y de sus biene , ya que Dio, 'declaró inta11gibl · la vida del
J.a

musulmá~, ~~ ~~n~ y _u honor salvo cuando exi, te un motivo legal
para supmrudo . Esta libertad del horn bre implica la inviobbilidad de
u h~g~i; P:)rque , rl oní,~ pr l:ú~e entrar en una casa ajena in pedir
permt
• ~l Cora~, ., 8\.J'i. -27) sena.la gue "no entres en las ca -as que no
~,º.º cuyas, 10 pedir p~rmiso. ' Además un hadith del Profeta aclara que
si un~ de "º ·?tro p1dt: permiso para entrar en una casa, debe salir del
lugar s1 dcspue ' de haber repetid u , licitud ere - eces el dueño le
ni gala eotrada" 36 .
'
La unión comunitaria 'e con olida también con la educación. ' s
w, derecho pero también un deber, aber leer r escribir tanto para los
h mb~e . como_ para la mujer s, aún má rele ame que las
p~e- cnpc1on?s nru~I •. El pó tol del Islam decía que 1a cinta cná
pálida
mas ~r .ciada que la angre de un mártir" y que "deb mos
buscar el conocuruento de de la cuna ha ta la tumba".
~ ra obligación e dictada por el Pr feta mismo que en uno de
u. hadiths declaraba gue 'la búsqueda d l saber e un d b r para cada
mu~~án Y cada _musuLnana." 30 • demá , lohammed otorgó la
post~ilidad de . er libe~a~o a los prisionero bajo la condición que
en enaran a leer y escnbir a 10 mu ulm.anes. La educación es, para el
Prof, ca parte de los debere religio os. Los que no -aben leer deben
aprend~r. y los que -aben deben enseiia.r. ''Alguno deben in trui.r e con
sus vecinos y lo otro d ben in truir a sus vecinos, i no el casug
·0
'
(diº
vm~) erá cercano" 38 para Uo i no cwnplcn con su responsabilidad
educanva.

.
La protección i lámica a la i&lt;la del ser humano y de sus biene , e
extiende tarnbi ' n a I&lt; s enemigos y a I s ase. inos no intencionales ¡ la
comunida~
un musulmán deciden otorgarles u protección 0
alv-aguardia (aman). En efecto, "ningún prisionero deberá er matado
de pué · de hab r recibido la aman.
o podemo. violar nue tr
39
compr
1\ ni,·el del homicidio , la muerte 110
.
. mi os con llo .'
mtenc1onal lcberá ·er pagada c n la di a el "pr cio d la angrc" para
compen~ar a lo familiare. , pero su cantidad no &lt;lebe rebasar la tercera
~ ldt QI.

\1-Naw . wt. Qu,mmt,• 1ltidi//JJ, hu-Dhah1, s/ t:, 11)7'), 1l:ltltth 11, p. W .
-11 Al-Qa¡-mw:uu. Abou :,,.fohammt:d AbdaUah lbn
b, Z:iyd. [4 Ri.rolll 1111 F..pitrr 111r In ,"/i,,1111/; d11
dOJ!.Olt el dr Ir, /111 dr !ü/1r111 re/011 le ritr m11/ikik (trad. Léon fü:rchrr), rgcL Edi □ ons Populaircs ti
l'année, l ')90, p.299.
J1 1--.houry, Abdel-Th . Op. Ut.. p.230.
11

6O

•~ s·;a. Co/loqm
16

s11rle.... op.Ut.. p..l-8.
Caid. 1 ahar. R{/lr.vo11 r11r la pmrér ul,1llliq11r,

rgcl O Hice des Publicanons Uni\'ci1,tla1res, 1989,

p.!8'J.
' 7 ldu,1.
&gt;8

Jdr111.

3~ i\l-Qayrawan,,

lbn ,\In Z.1yd. 1.,,, 1i.rt1w..., Op.Ci!.. p.163.

661

�parte del patrimoni del victimario. En cambio al homicida intencional
(amd) e le aplicará la 'ley del talión' .

6. La apo ta ía en el Islam
no de lo. tema acrual en el der cho i lámico, ademá del
e ncepro de had, es la apo tasía40 . Inclu i e en W1 paí. m no radical
como r farrueco · el rey Ha ·san TI declaró~1: " i un mu. u.lmán di~ ." y a
abrazar otra r ligión en lugar del L 1am, d spu' de ·u arre~ ~am1ento,
d be
r llevad frent a un rupo de médicos . p cialt. ta. para
examinarlo y ver si su mente igue funcionando". Esta dcclaració~ ~el
rey alauita~'.! puede sorpr nder a un ccidental, pero I ntro d la logic~
i lám.ica, r negar de la fe, quival ' a ten r s ric trasr mo m nta~e .. 1\ 1,
un musulmán que abandona el I 1am cradicional debía . cr ca ugaclo y
obligado a re
ar a la fe.
La rcislamización dd mund musulmán a raíz del boo/JI petrolero
d J973 no olamente ha permitid la m rgencia d l fun&lt;lam ntalisrno,
. ino también en los paíse. más moderado imponer la haría o por lo
men algunos de us a pecto en particular el tema d la ap?sta ía.
•l concepro de ap tasía en 1 I ·lam e má, amplio qu'.=' en ~l
cri cianí ·mo. La asociación divina ( harika o la ere ncia en la existencia
de otras divinidade ), o la bla femia (kufr) gue pu d er olamentc 1
hech de menci nar a Dios &lt;le &lt;le una per pect:i\·a material son actos
ap tata . lnclu, ive, cualguier acto contra l _orún como nsuciarlo,
quemarlo o implemente ponerlo en un lugar uc10 e una apo ta ía. De
la mi ma manera la burla en rclaci , n a 1ahoma una falta de respeto
&lt;le I s b ch&gt; "
hacia u fam ili.a (ca de alm an Ru hdie IJ\J· ] _,a lista
.
e O idera&lt;lo c mo una apo ta. ía es ba. tante ex ten a: hacer actos de
magia negra, t ncr ídolo ·, decir que la tierra cien una exi tencia previa a
µ, Para mas mfom1ación obre esta tem:ínca Cfr. Diazui. Abd ,11 Rahm,ui al. Thr pt11t1//1e.r for
t1postt1sy III fs/a111 arrordli1J. to t/;e toNr fc/100/s oj l.'.h111ir l..nu •, lsl.:-'nabau, r ·la~i~- Pre·,' 2;104. • bd~I
Rahman, /&gt;11111.rhnmrl o/ lpo.rt,,s,, i11 Islam. ln~mutc
lslam1c Lu hurl:, Lahore, 1~7-; l'.&gt;hamcd
·.El-,\ wa. p11,11sh,11mt i11 /sl.,1111r / _¿/U-': 1 (1J11Jj)oratin· \1114}', 1\mcncan Trusr I nbbcatlons,
Ln&lt;lianapoli.~, 1982.
ir •1/ lk1111, 15 de mayo de 1990.
42 A la monarc¡uia marroquí se le domina como ''alau1ra" por Jcsccnder de mahoma por la rama

or

de lí.
. . ._ · · fu
11 Rushdic. 'alman. Lm 1-ersoJ rn/0111ror, E paria. Ed. Pcnín. ula, 1989. El autor md10 untanico . e
e ndcn:td a muen por un,1 fania (dcclarac16n rdigiosa) de J memi por apostasía en Id medida
yuL su nm·eL1 se burhi de la familia del Profeta del Islam.

662

la creación &lt;liYina, no creer en d Día del Juicio, _eguir creencia aj na · al
Islam com la reencarnación, aceptar gue pueda exi ·cir otro profeta
d pué· d · fah ma (ca.o del Baba' í mo 1~) ere.
•\ ·í para la, cuarto escuelas jmídicas del l ·lam. un apostata debe
. er e &gt;ndcnado a muerte al igual t]UC lo: "hipócrirns" (zindi t¡u ·c
refierc a lo, com-crso. pero c.¡ue siguen practicando su fe pnmiriYa.
Para la e uda Hanafí -;j un musulmán se aleja de la fe e, que
tiene duda . El deber c.lc.:1 Imam e eliminar n él cualquier e.luda para que
pueda regresar al Islam de su propia volunt, c.!, aunque no es nece ·aria
una nue,"a conversión en la medida c.¡ue ya lo era. ~n ca. &gt; de.: requerir
algo de tiempv para me&lt;ltta.rlo. el juez debe torgarle 3 días H. de. pué J e
lo cuale. si acepta nueYamenr el 1.,lam, tiene la sahTación, si .e rehúsa,
debe ·er condenado a muerte. •,n el nrtÍI! :e prcci:a gue ' mata a los que
creen en muchos Dim,e:" ( 'ma II-Tml'h11, IX-5). L aposraras ne
pueden ser consi&lt;lc.:rados como dhimmi ~6 porgue no son con ·idcrados
como seguidores de una religión revelada, aunque ·e comienao al
cristianismo o al judaísmo.
En el hafiísmo, también ªe k nrorga al apo tata 3 día J e
retlexi ' n para regrt'sar a la "n~rdadcra senda" por considerar qu . u
pen ami eneo está con fus &gt;. La apc ·rasía es con iJerada como la peor
bla fcmia, así que si después le este la¡ :o. la per ·ona sigue en u
po ición, d shafü mo rccomicn&lt;lo la muerte inmediata por la espada.
En I ca. o J e un rrepcntinú ·nro, ·iguitndo la ura ,- 1/ Bt,qam (U-2 l ) "y
para lo de entre ,·osotro · c.1uc remcgan de ·u ft, } que mueran como
incrédulo toda ' ll obra se anula ho) y para la eternidad" hanafi mo
plantea la m·cc i&lt;lad &lt;le n: hacer el peregrinaje mieniras guc el shafüsmo
cree que si ya lo había realizado on ante1ioriJad no e: necesario
r pctirlo.

El funda&lt;lt&gt;r Jd malikismo, i\falik Ibn •\nas comen , en u
hadith Al-1H11111,,tta, l1ue 'una ,•e7 ( mar b n ,\l-fat ab recibi a \bu
Mu 'a al-. \ shaari. )mar le preguntó: ¿Ticnc algu1~a noticia? \ la cual
µ l...1 religión BahJ1 tur fundad.1 l'll d siglo \:1\ por [hha l 11,ih ljUl' M' dl·óa un nm•vn profcu
rraycnd • una actuahzac1on del C.flm11. \unquc c.:I baha 'ismo nact Id l ·Lun, por plan, ~r LI
existencia dt· nuc, os pC&lt;1frt:1. cs cons1lk-rad" como una .1po~1asu.
~- Las t'S uda, jurid1ca. &lt;ld lsl:tm 1Jtorgan 1 du., ,11 apo~1.ira. aunyuL en d C1in111 no se m('no,m.1
cs1c plazo ) ,ti conrrnno Sl' soltc11a ,u nind1:n,1c1,111 11t1Uldt;H,1. De hecho, csrn po~ÍL111n ~e
rtl1c1ona más con la prdCIJCJ Jt ( &gt;nut yuc Cl&gt;ll d c-omcnido Jd ( a,111.
4f, Los dbimmis snn lns "pm1cg¡Jns"' 1 t n.:ficrl ., los Cic}clllcs dt· algun,, rdigino re;n•lada
(llamado; abl cl-kitah o la gt:nie dd hhm por rcnn un libro re\ dado) qul' \1\ en en úcm1
1shin11ca y nr, pucdt·n ser ohh¡.:ado: ;1 rcn cg-,u J · ·u fe 1 .1 rnnn:r1irs al lsbm .

663

�respondió que un nombre que había r nuocíado al I 1am fue ejecutado.
Ornar le preguntó si e le había acordado h 3 días para u
.

.

,H

arrepentlnu oro .
ste r lato de Ibn \nas pone de relieve que esta tradici , n de
otorgar 1 s 3 día, (que I maliki mo acepta) v:i ne de la tradición de los
compañeros de {ahorna y no del orón n í. En el malikismo duranre
el periodo ele c nfmamiento no e debe torturar al apó, tata y al
contrario darle de c mer y beber para que pueda reflexionar sobre u
error. En el ca o de per i, tir debe ser j cmad al tercer día al
crepúsculo . •u cuerp no debe ni er embaL amado ni nterrado en un
pan re ' n islámic o en un cementerio d otra religión p rqu no es un

dhimmi.
En la e cu la hanbalí, la má con ervadora existen d
opiniones: darle al acusad I s rre · día, d reflexión o condenarlo a
muerte inmediatamente.
En la ca o de la mujer la discu, ión e má polémica. Lo.
malikitas plantean rambí ' n la pena de m.uert (ele pués de los 3 día )
pl!ro si tá embarazada, e debe permitir a u hij nacer o si e tá ca ada,
d b prim. ro divorciar e, para cr ejecutada. En cambio lo hanafis,
basánd se en la deci "ión de ~'.(ahorna d no matar a las mujere 41\
prefieren encarcelarla ha, ta su arrepenrinúenr
iguiend el hadith
reportado por foaz Ibn abal: 'El pr fcta de Alá dijo: si un hombr e
apó tata, d nl w1a oportunidad para regr sar al 1 1am. i e arr pi ntc
acéptal . ino, cona su cabeza. i una muj r e apostate, dale una
oportunidad para regre ar al Islam. i e arrepienta, acéptaht. i no, daJ
otra op&lt; rrunidad, )' así suc , ivam.cnte 19

de es~osas y de concubinas, a practicar el incesto, a relegar totalmente a
la mu1~. y a heredar las esposas de sus parientes difuntos, el Apóstol
debe rruogar los exce,sos de sus seguidores sin revolucionar por completo
sus ,costumbres. As,, encontramos en el Corán, un gran número de
verstculos para proteger a la mujer, "igual al hombre frente a Dios" pero
también concesiones acordadas a los musulmanes.
Profeta en conformidad a las prescripciones coránicas,
~tr?~UJO, en el _status de la mujer, derechos inspirados por la moral y la
¡ust1c1a. La mu¡e~ se volvía igual al hombre frente a la Ley SO con
derechos de propLedad, de herencia y de gestión personal de sus bienes.
. e volvía libre para trabajar, adquirir bienes y usarlos según sus propios
mtereses_- ~n- lo que se refiere a la repudiación) el Islam reglamentó esta
ruptura ms1stiendo que de los hechos lícitos era el más desagradable a
los ojos de Dios.si
L~ poligamia, limitada a cuatro esposas, fue t.anto una protección
de la muier en la medida que implicaba un trato de igualdad a todas las
esposas, como una concesión a los hombres, por la tradición de la época.
Pero el C()f'án señala que si tememos ser injustos hacia ellas, debemos
tener una sola. "Si teméis no ser equ.itativo con los huérfanos, entonces,
casaos con las mujeres que os gusten: dos tre o cuatro. Pero si teméis
no obrar con jus~ci3:, entonces con una sola" (N-3.) Además, Dios pide
a1 hombre refle.Xlonar antes de tomar la decisión de la separación. "Los
hombres que se abstienen de sus mujeres tendrán un plazo de cuatro
meses pata reflexionar y no separarse a la ligera de sus mujeres. i
durante este tiempo vuelven a ellas, Dios es indulgente y misericordioso"

.

?I

(II-226.)

7. La mujer en el Islam
El punto más c ouovertido del Islam e I papel a igna&lt;l a La
mu¡er n la sociedad. '\ ist por algunos com lenigrnnte, e alabado
como re luciooario por otro . E te h cho e debe a la ambigü dad del
mi mo mcn aje coráLúco. tir ntc a la ociedad de . u Liempo,
ac _tumbrado a nt rrar vivas a la hijas a tener un número indefinido

~- Dja7.iri, bd al Ralunan, Op. (JI.
111 ·cgún L, tradictcin 1slámíca. 11ahoma condenó~ mucnc un Jía a una mu¡er p r su apostaSÍa,
pcro también porque era bru1a, se burlaba Je él en su poemas e incitó ,1 sus hijos a matarlo.
4' 1 Djazm Abd al Rahm.,n. O¡,. .11.

664

El_Cmín o~o~ a la_ mujer la mitad del voto del hombre pero igual a él frente a Dios en las
~esuones relig10sas. Sm embargo, las limitaciones que impuso el libro sagrado del Islam, en el
sigl~ Vll, contras~~ con la si~ción de la muj_ec en el mundo occidental de la misma época. ''En
el Slglo XIX los dirigentes religiosos de Fraoe.ta, teas largas discusiones, decidieron; 'La mujer es
~ ser hum~o, pero ~echa para servir al _hombre'. En los ten:itorios europeos, hasta los últimos
anos, la mu1er no rema derecho de propiedad Hasta 1950, la mujer no fue contabilizada en el
censo ?acional de lngla_term. Hasta 1882, una ley británica, in precedente en la historia del país,
por pnmera vez garanbZÓ a la mujer el derecho a decidir cómo gastar sus propios ingresos, en
lugar de tener q™: entregarlos al marido inmediatamente. Hasta entonces, .incluso las ropas que
D~aba
propiedades de su marido, citado en Musawi Lru:í, Sayyed Mujtaba. lo dvi/i.:rycwn
occidental 111.flo por ojos m11S11lmanu, T ehecin, Ed. Oficina de Promoción de la Cultura Islámica, 1990
p.221. Pero, el derecho al voto les fue otorgado hasta 1919 en Inglatemi y 1945 en Francia.
'
51 Gaid, Tahar. Dirlimmairt élimentain de i'I.rlam, Algel, Office des Publications Univei:sitaires 1991
p.145.
'
'
!O

er:m

665

�Para demostrar la igualdad de las condiciones, el Corán se dirige a
los dos sexos en todas sus exhortaciones "¡Oh! Hombres y mujeres",
"Los creyentes y las creyentes", etcétera.
El Islam otorgó a la mujer, en caso de divorcio, los derechos a
guardar los hijos hasta la pubertad y a w,a pensión alimenticia gue el
sabio Al-Qayrawani le reconocía en el siglo r. También las esclavas se
·ieron protegidas: si la madre es liberada sus hijos menores lo son
igualmente; tiene derecho a casarse; se prohíbe al amo tener dos
concubinas esclavas hermanas; está prohibido durante una venta, separar
la mujer esclava de su hijo menor, etc. como lo señalaba igualmente AJQayrawan1.· 52
in embargo, algunos ersículos dan al hombre la preeminencia.
"Las mujeres respecto de sus maridos y éstos respecto de sus mujeres
deben conducirse honestamente. Los maridos tienen la preeminencia
sobre sus mujeres" (II-228) y sobre todo 'Los hombres son superiores a
las mujeres, a causa de las cualidades por medio de las cuales Dios ha
elevado a éstos por encima de aquellas, y porque los hombres emplean
sus bienes en dotar a las mujeres." (IV-34.) Esra situación ha permitido
los abusos posteriores a la muerte del Profeta e incluso la creación de
hadiths apócrifos para someter a la mujer.
En su libro Le Harem politique, atima Memissi deshace magistralmente,
después de una paciente investigación documental, uno de los más
famosos hadiths que dice:
o conocerá jamás la prosperidad aquel pueblo que confía sus asuntos a
una mujer". Investigó sobre la vida del autor de esta afirmación prestada
al Profeta, y demuestra que el personaje buscaba preservar sus intereses
personales asegurando haber oído tales propósitos. Si durante la Edad
de Oro de la civilización árabe-islámica, las reglas fueron aplicadas con
una tolerancia significativa, a partir de los primeros signos de decadencia,
los "doctores de la fe" regresaron hacia posiciones más conservadorasSl.

La mujer puede ser un imam (conductor de las oraciones), dirigir
las oraciones como el mismo Profeta lo sancionó puede obtener de su
esposo el derecho al divorcio y como lo señaló Abu Hanifa (siglo VIIl)
puede llegar a ocupar la jefatura del Estado54 •

8. El radicalismo islámico
El debate sobre los derechos del hombre en el Islam recobra
particular relevancia en la actualidad por el papel que juega el
fundamentalismo en el escenario político árabe. Con la concepción de
una "nación islámica" y no sólo un Estado islámico, el integrismo se
propone penetrar más a fondo en la sociedad y no solamente guardar las
apariencias musulmanas de los gobiernos. Esta visión conceptualizada
por Jomeini como Wilayat-i-Faqih, el gobierno de los sabios
musulmanes, se impone cada vez más en las sociedades islámicas.
El gobierno islámico no puede ser !'1-Í totalitario ni despótico, sino
constitucional y democrático. Sin embargo, en esta democracia, las leyes
no contenidas penden de la volunrad del pueblo sino únicamente del
Corán y de la sunna del Profeta. La Constitución, el Código Civil y el
Código de Justicia sólo pueden inspirarse en las leyes islámicacontenidas
en el Corán y transcritas por el Profeta, y solamente ellas deben ser
aplicadas escrupulosamente. El gobierno islámico es el gobierno de
derecho divino, y sus leyes no pueden ser cambiadas, modificadas o
irnpugnadas. 55 Para Jomeini, el Parlamento debe ser remplazado por un
"Consejo Islámico de Planificación" que trasmita a cada ministerio las
leyes islámicas que le conciernen, indicando su programa conforme a la
religión, y esrablezca con base en el conjunto de estos programas, la
política general de todo el país.
La aplicación estrictl del Islam, para el In1á11 (Imam) iran~
permite garantizar todos los derechos del ciudadano. En efecto,

Estas interpretaciones contradictorias en el Islam sobre el papel
de la mujer pueden ser ilustradas con dos posiciones opuestas: para AlQayrawani la dirección de la oración no puede estar al mando de una
mujer mientras que para Kausar iazi, ministro de información y luego
de asuntos religiosos con Ali Buttho (Pakistán) en los años setenta.
52

53

Al-Qayrawani, Ibo Abi Zayd La Risa/o..., Op.Cit., p.199.
Mimouni, Rachid De h !Jl1rbmie m généml et de L' intigrisme en partu111ier, Argel, Ed Rahma, 1993,

p.41.

666

en un gobiemo islámico (. ..) todos están bajo la protección de la ley y
nadie puede atentar contra la seguridad, introducirse ea las casas,
detener, encarceJar, exiliar o ejecutar sumariamente a nadie sólo por una
simple acusación o sospecha. En dicho gobierno todo el mundo puede

G.Jl Mi/itar,t..., Op.CiJ., p.184.
~ Jomeini, Ayatolá Ruholah. El libro de Jomti,,i. LJJJ tilas fwsófoas, religiosa.r y momks dd Ayaf.ollab,
Barcelona, ed. Bruguera, 1981, p.13.

54 Janseo,

667

�acogerse con pleno derecho a la ley del Profeta y ningún juez o
dignatario puede quebrar este privilegio.56

Sin embargo, el discurso del fundamentalismo sobre el respeto a
lo~ d_erecho~ _humanos codificados por el Corán no corresponde a su
pracnca polttica. En un panfleto firmado por los líderes del Frente
Islámi~o de S~vación de Argeli~ Ahmad ahnoun, Abdellatif Soltani y
Madaru Abass1, antes de las elecaones legislativas de diciembre de 1991
s_e critica al ~obiemo argelino de impedir al ciudadano de gozar de su
libe~d, particularmente privándolo del ejercicio de su derecho a la
segundad _de su persona, de su religión de sus bienes y de su dignidad, lo
que consntuye una violación a sus derechos fundamentales y al respeto
de sus obligaciones legales y morales.61
. En la situación actual del país, el integrismo argelino pasó por
encuna de sus acusaciones, violando a su vez todos los derecho
prescritos por el Islam.

La peculiaridad de la sociedad shiíta es el matrimonio temporal
(Mut'aa) que es reafirmado por el propio Jomeini. Esta unión no implica
los mismos derechos que el matrimonio indefinido~ pero el tiempo de la
unión debe fijarse en un contrato previo, desglosando las condiciones de
la mut'aa. De la misma manera, "los jóvenes de uno y otro sexo que
frecuentan clases mixtas en escuelas, institutos y otros antros de
enseñanza y para legalizar esta situación quieren recurrir a1 matrimonio
temporal, pueden hacerlo sin el permiso de su padre." 57 La sociedad
propuesta por el fundamentalismo shiíta difiere de sus homólogos
sunnitas por la concepción del Imán. 'ste es
fundamenta] en el sistema (...) de doctrina y organización, de lealtad y de
acción (. ..) Los imanes (...) estaban inspirados por Dios y eran infalibles
(en cierto sentido, ellos mismos eran divinos) (...) Como tal (el imán) era
la fuente de toda sabiduóa y autoridad, de las verdades esotéricas ocultas
(...) y de las órdenes que exigían obediencia total y sin reservas.58

Investido de esta autoridad, Jomeini podía gobernar sin
oposición de parte de sus pares ayatolá. l concepto de la Wilayat-iFaqih es retomado por las distintas fuerzas fundamentalistas, incluso las
de rito sunnita, como en el udán. Para el líder espiritual de la
revolución islámica sudanesa Turabi, "es el más preparado de los
clérigos quien deberá ser el supremo dirigente espiritual y político de la
nación islámica". 59 La visión del stado pregonado por Turabi no difiere
mucho d la idea jomeinista
Porque la democracia no requiere de muchos partidos del derecho de
cualquier individuo de abrir una oficina (partidista) y de gastar dinero
para su campaña, o del derecho de abogar por ideas contrarias al Corán.
Para el Islam, gobernar no es una prerrogativa del pueblo sino de Dios,
quien designó a1 Profeta, quien a su vez, prescribió los preceptos
generales del gobierno de Dios en us propias palabras el Corá11. [...]
Ninguna mayoóa parlamentaria [...] puede nulificar las leyes de Dios
como fueron codificadas en la ley islámica 00

Tdtm., p.20.
p.157.
58 Gellne.r, Emest La soriedad musulmana, México, ed. FCE, 1986, p.149.
59 Miller,Juclith "On Islam's Ideologues" en FordgnAjfairs, no -dic. de 1994, vol 73, núm. 6.
60 Jdem.
56

57 ]dm,,,

668

Los de~echo~ otorgados por el Islam al hombre y a 1a mujer
fuer~n revoluc1onanos, en particular en su tiempo. Mientras que el
conttnente europe? estaba sumido en el oscurantismo, la ley de
Mohammed cambiaba de manera dcistica la sociedad árabe con
deci~ione~ que solamente hasta el siglo XIX las naciones europeas
pudieron igualar. o obstante las aportaciones del Islam las condiciones
de_las sociedades musulmanas fueron decayendo por varios factores. En
pnmer lugar, el mismo texto sagrado y los dichos del Profeta muestran
una cierta ambigüedad, incluso contradicciones, a pesar de la existencia
de los versículos abrogantes y abrogados que permiten diferentes lecturas
de las normas religiosas.
En segundo lugar, los sucesores del Profeta interpretaron la ley a
su ~anera para consolidar sus intereses políticos, con lo cual
?esVlrtuar~n la ese~cia del mensaje original. Las divergentes
mtei:1x~tac1ones mencionadas de las sentencias coránicas permitieron el
surgmuento de varias corrientes teológicas o jurídicas en el Islam, con
sus propias visiones de lo que debe ser la sharia.
.
En tercer lugar, la diseminación de la religión musulmana en
regiones con costu~bres distintas introdujo elementos nuevos, propios
~e las nuevas sooedades, y por ende interpretaciones diferentes. El
liderazgo de los Estados islámicos rurco (Ciller) o asiáticos (Pakistán,
Bangladesh, Indonesia) por mujeres es incomprensible para la
mentalidad árabe.

61

Harbi, Mohammed L'islamisme... , Op CiJ., p.141.

669

�Por otra parte, la misma decadencia del Islam, a p~ del _siglo
XIII, anquilosó a la dinámica región musulmana de los prun~r~ . siglos,
imponiendo valores conservadores fr~n_t~ a 1~ ape~a , u:uc1al. La
prohibición del mutazilismo con su v1:'1~n _raaonal e hist~nca de l~s
leye religiosas encerró a la sociedad 1slanuca en las comentes mas
oscurantistas opue tas a la idea de reflexión, tan pregonada por el
mismo Profeta.
Finalmente las crisis económicas políticas sociales y culturales
del mundo mu ulmán actual permitieron el surgimiento de una lectura
literal de la religión, simbolizada en las propuestas fundamenta.listas.

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671

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Aquí haremos referencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Católica
de Roma
Virtualmente
el único ejemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a \os
7
que se referían por este término. es de\ resultado de algunas pláticas que sostuve con e\ Rabí
\ocal.
Dos Campos.
9 E\ término usado en espa110\ podría ser limpio o puro.
La palabra hebrea .. KashruI .. se refiere a \as leyes dietéticas judías. que se deriva de \a
10
palabra .. kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de \o que comúnmente se cree.
e\ kashrut no se refiere a un tipo específico de comida. sino que a un sistema de revisión de
alimentos d.: acuerdo al ritual judío y cuyo significado está determinado por un conjunto de
critc:rios religiosos precscritos en La Torá (Pentateuco). Dichas leyes buscan establecer un
régimen que beneficie al cuerpo y a\ alma. para lograr un equi \ibrio tanto fisico como mental.
Personas apartadas de \as normas religiosas del pueblo hebreo.
11
Confesión religiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

8

12

de guardar es el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

934

�CERNUDA O
LA EMANCIPACIÓN D EL DESEO
Dr. Víc1or ,vlanucl Pineda

UMSNH
:\forclia, México
No decía palabras
No deri,; palabras,
Acerraha r,m sólo 1111 o m pv imarog,1m r .
!'orq11e ig11orilh,: que el d1•;r11
e.,

I/11'7

p rtguu!ll

C11y,1 re,p11e,1,1 1111 ex1Jtf,
Una /,0¡11 (1/ )'i l ra111t1 1/0 rxisrt
Un mu rulo ru¡,o m ·lv 1w existe
f.o,

f.11 t, C.ú1tt11l,1·
pl,1a rr, proJ,ihlilo,

iQu é es el deseo? La s resp ues tas se puede 11 derrochar, pero
invariab le me nte q ueda h sens,1ción de que igno r.imos casi todo
lo que sign ifica. Lo ignoramo s y, sin emba rgo, es una de las
accion es huma 11as q ue puls:111 Lis 111:1s dclic.idas fibras de lo
probabl e, es el espo lón nLÍs ¡H1nz:i n tc de las fornlr.id cs h uma11as ,
la form a enc:rg ica en q ue 110s .Henazamos a la vida y nuestra
declin ación más rn isrcr iosa a11rc a h muerte . La constchció11 del
deseo es d poblada de nebu losas apócrifos, de espe ram:1s falaces,
de vuelos improbables. Sa lt a J la vista el carfrr er profund,rn1en rc
antin ómico de ro d.1s las rep rese11taciones q ue se d a el dneo .1 ,i
mism o : es io 111:ís pródi~o y lo 111:ís mi serable. el c iclo que 11m
ofrece la vol u ntad human:1 y el infierno de su rc .1lizaci cí n , el
pad ec im1e11to su rgido dl'. nuestr,1 !'i11 irud \' lm done ~ de l.1
cornucopia imaginariJ , es u11 veneno v un b:ílsa1110 . Una de l.1,

�confusiones más persisrenres en torno ,1 l.1 noción Je deseo ts la
de empalmarb con los instintos: n.tda r.111 alcpdo Je\ dtsto como
\a tendencia a rebajar J una obr.1 Je la cultu r.1 .1 los ciclos de la
naturaleza. El deseo no es u1L1 respuest.1 mtc,ínic1 a los estímulos
del mundo circundante sino un,1 clabor.1d.1 astucia con la que se
llegan a tocar los abismos del alm,1 hum,rn:i. El deseo apacienta
múltiples cri:ituras, ya p.ira la vid.1 indi\'idual, ya par:i la vida
colectiva: una de ellos es el erotismo . Un;1 Je las claves modernas
en las que se cifró el papel constirnyenre del deseo ha sido la
tendencia a darle u na vi ncu I ación cero na ,l lo) sen t idos, u na
tendencia a afirmar la hospitalidad del mundo; se puede dec ir
q ue el deseo fue una de las vías modernas que optaba por los
frutos. de la tierra, en agravio de una vis ión allanada por los
rrasmundos v po r la promesa de salvación . El deseo
constiruyenre es una clave de la modernidad, no só lo porq ue
liberó a los sentidos de la superstición rransmundana, sin o
porque desde sus potencias se fraguaron los estilos de vida q ue
hoy en día son reconocidos como posibles en el repertorio de los
carac reres éticos.
En el dominio hispanoamericano se puede decir que ha sido
Luis Ce rn uda quien ocupa el lug:u de un verdade ro
"reformador"; en su ob ra se emplazan muchos de los v:do res
consagrados por el panteón de la actualidad . No hace mucho,
Pierre Bourdieu insistía en que el valor de la intervención
del
1
campo del arte radicaba en la creación de estilos de vida • Tal
papel se acrediró desde el momerHo en que el arte conquisró su
autonomía frenre al dominio eclesiástico o frente al dom inio
político. Se conquista desde el momento en que el arte se
desprende de un seflorío centrado en los préstamos de moral que
le hacían los poderes y de aceptar el des t ino de su adherencia
norm ativa. Según este argumento, los ar t istas son nomo cetas
desde el rnomenro en que se deciden a romper con la impos ición
exrerna de fines al propio arre. El personaje cenera! de ese
espmtu disruptivo es, para Bourdieu, el poeta Charles
Baudelaire . En este punto no podemos hacer sino una pu ntual
comparación: Baudelaire es a Francia lo que Cernuda es a
Hispanoamérica. No estamos diciendo que desde el pun to de
vista formal o de la sustancia poérica nuestro auror sea heredero
del autor de Las ílores del mal. Aludimos, más bien, al brío

938

p recu_rsor que se encuentra en ambos '
l·
const1tu1r un cam
¡, .
. . · &gt; ;¡ •1 voluntad de
_
' Pº te 111rervenc1011 propio de h ) ,.·.
e e I n u da es n u es t ro no m ateca.. S .in d lit¡a ¡)arte d 1 , . ¡ o1es 1,1.
ceñi d a en romo a Cern d·
I
L
'
e a mico ogL1
.
u .1 -e poeta nomoscxual q
d f' 1
mora 1 eclesiástica de dcre c1a
1 e, IZqu
.. 1er
. d a el IIH
. ,
uc
esa Ja a
.
1 1·
b , ,d
. rans1gentc autor
d e poemas autobiográficos
'
, e 10m re e piel
d
or
ma
parte
de
rasgo,
d
-·d
·d
·
,
atormenta
a-.
f
. eu J amente modernos. Ser
,
.
.
poeta, poi
l o menos en nuestro tiempo e
pers onal.
, ons1ste en Invenrar una mitología
. UCna de dlas primeras nota. s que resa l tan en la personalidad d
Lu1s ernu a es su tendcncn' ª asum1r
.
. como públ1. d
l e
va 1ores por los que de inmedi t
I
cos to os os
tip o de "amo r que no se ueda o se be rc~,on_o ce: la elección de un
P
e nom rar E f
· l d·
de llevar una vida somet1'd ·1
l
.' n _renrn a isyuntiva
' a as cx1genc1as d
¡
convencional, o bien asumir abicrt
. d .
e una mora
con secuencia d
.
ª Y ,iu azmente todas las
L . C
s e exponer a Cielo raso su condición "excéntnc3."
u1 s _ernu a es, entre los escritores de len ua
- .
los pnmeros si no es
1 .
g
espanola, uno de
'
que e pnmero en a
.
.
icon oclasta frenre a la pasroral de las, bue~:um1r ~na ~ctHud
l1terarn ra en lengua espar-10!
,
s conc1enc1as. La
'
a va tenia una l
d ' ·, d
exc lusión fr ente a la diferenc ia; ,la de la, edad d;rga era 1c1on e
can afecto, siempre estuvo domin d
oro, a la que era
adopc ión de una moral exreri
a a p_or una tendencia a la
edad de oro v· v·
·' ·
or Y un.3 pnvada. Los autores de la
se sujetaba al t::º\:~c~t~-opulenc1a cre_ativa q~e, no obsrante,
h.
. d l
P
pc1ones de la 111specc1ón vicaria La
isto na e os esc ritores conversos está l
d d
. .
críptic o y generó la
b d
P aga ª e un lenguaJe
cosrnm re e no lh
. ¡
nomb re
E
'ma1 a as cosas por su
·
n esre como en o tros c
d
his roria de la litera rura con la d tos, no se pue e desl indar la
l , .
.
e a censura, con la mo ra l de l
p acorn ea guardia nocturna: el modo barroco d d .
a
elaborada form a de e vas10n
•, de los cont' l
e
ecir
es
una
d. · 1·
·
lenguaje .
ro es 1sc1p 1nar1os del

d

de UEn a ~ez que la república es derrocada, Cernuda es arroJ·ado
.
1ecruales y artistas A
.f spana
. d como muchos otros 1nte
d 1 eren c1a e José G
M , z
·
Salinas, su llegada :o~éx~:~a fu:~b~;.r~o, J oaquí_n Xirau ,º Pedro
primera oleada del exilio . Había
-1,c~a. l _Llego despues de la
dive~sa~ un iversidades de Escoci:n~e~ast;d~;e~~~~:ses~:ñ~la e~
senum1 ento de ser exiliado se padece de una manera
n e,más
e

939

�pertinaz: ser exiliado tuvo para él una connotac1on que padeció
también en el ámbito de la lengua . ¿Qué es la lengua y cómo la
vivió Luis Cernuda? No se limitó a reconocer en ella la primera
fuente de nuestro contacto con las cosas, sino, más aún, le
confirió el carácter de instrumento privilegi1do desde la que la
poesía se construye. Cernuda, que se reencontró con su lengua
después de su letargo americano, descubre en ella no sólo una
atmósfera de confianza sino la sensación de "estar como en casa" .
La lengua, más que ser el resultado de un contrato, es la
expresión más impetuosa de la vida del espíritu y de los pueblos.
Es una herencia construida por sucesivas generaciones y por u na
ardua construcción que cobija a todos los afectos y
conocimientos que una comunidad puede albergar en su culcu r~.
Así pues : "La lengua que h ablaron nuestras gentes anees de nace r
nosotros de ellos, ésa de que nos servimos para conocer el mundo
y romar posesión de las cosas por medio de sus nomb res,
importante como es en la vida de roda ser humano, aún lo es
más para el poeta. Po rque la lengua del poeta no sólo es mater ia
de su trabajo sino la condición misma de su existencia"'. Ahora
bien , (Qué es lo que nombra el lenguaje de Cernuda? Si
pode mos reconocer un objeto que atraviese íntegramente a roda
su escritura este sería el del deseo. No hay discurso sobre el deseo
que sea más legítimo que el que la poesía elabora. Antes que ser
un creador de valores que sirvan para transformar la vida,
Cernuda se remontó a la fuente más primaria de la vida y desde
ella desplegó sus inclinaciones más vitales.
Poeta de las entrañJs, resolvió darle lenguJje a las
inclinaciones mis profundas de la vida, esas que están
sed imentadas en un registro que la moral no puede gobernar . La
divinidad que instruye a los deseos de Cernuda fue Afrod ita
Pandemia: a la Afrodita U ran ia ya la habían dejado exhausta los
grandes poetas místicos españoles. Cernuda no estaba demas iado
entendido en las doctrinas psicoanalíticas puestas en boga por el
surrealismo: la única escuela que realmente tiene el deseo es la
que le aportan las pasiones y los impulsos que se despl iegan
desde las entrañas. "PoesL1 es vivir según la carne", había
~entenciado María Zambr:ino . Nadie como Cernuda supo asu mir
ese drama de una mane ra exaltada e inflexible: la carne no t iene
sabiduría y el deseo es una interrogación s111 resp uesta.

J ustamente
por ser un poeta del dese
b'
, ¡
sa ia que su puesto como
o y ae a carne , Ccrnuda
com
d
poeta estaba
¡
·
promete ora: los poetas d I
en a tnnchera más
comprometidos con ningú e
carne y del deseo no están
diversas morales , P ues ¡a carne
n va or . oficializado
,
. . por ¡as mas
que pacta con ella.
convierte en d1s1dence a todo el

t

No. hay. pa ra nuestro poeta un f }' .d
contenido sobrenatural: el jardín d eª e ic1 ad que tenga un
c~do_s . los apec;cos que cuelgan edcr;;~d~ csd·rá compu~sro por
a m1t1mos, como sostiene O-ctav10
. Paz y J·o- ee·la pasión · Si
que en roda la ob
d
a1me ¡} de Biedrn '
b.
ra
e Cern d
h
a,
auto .1ográfico, podemos su oncr
u a
ay un contenido
ex.p enencia poética a otro u~ro
con ello que no dirigió su
mismo a través de las
qdue no fuera el de revelarse a sí
as que ese a L
,
para escrutar los dominios
, , .'. a poes1a es un medio
hac 1
.
mas 1nt1mos d 1
e] a carne .Y para
d er os gemlí. La retórica d e I a carne
ep urar,
no
pasa
de
.
es
.
ser una expenen .
. a que no se 11 egJ.
precisamente, una experiencia huérf
c~~ .sin, concepto. O rn;Ís
Lo que roca el deseo tard
ana e imagenes.
El pes1rn1smo
· ·
eCO temprano
·
proverbial
d
en ceniza'·
1
'
e ernu d 'l to se ·convierte
pocas cosas que le pued
d·
.'
ca, inc.uso, una de l·
· ·¡
en ,lí sentido - 1 ·d
,ls
n111 0 crue que se despeña d 1 _·
a a v1 a: el amor es un
cad a uno. El ser pas:ido' eor ªlaum·1. a h, .si ma, que reinventa a
sob revivir al ob¡'ero d
P
·· s_ llamas del deseo no pa
.
f' d
e sus pasiones· C
l
, rece
10gra Ia el deseo co mo a 1go que
.,
crnu(_ a remire ·a 1·J
.
f'
b
pero que queda redu cido ,a c en1zas
.
se
a un soplo efímero ,
unJa Irrna
v , _
qu e a memoria de Cer d
ez consumado. Todo 1
b. 1 .
nu a recupenb
o
su ¡eu vidad del poeta la u111·d d d 1· ª.' no parece conferirle a h
d ¡
ª e o v1 , d · ¡
'
o orosos a partir de los cu·1l .
\I .º' sino os fragmentos
Cern uda es un e¡·erc ici J &lt;l, els se reconstituye: la anámnesis tle

cot

.

O OC

UC

o:

Yo fui.
Col111111w rlardiente
I
¡
.
Mard
. 'u1111r.epr1111avert1
. ora o, o¡os gr,lllrles.
B11sq11é lo q11e pe11saba·
p el/JI',
. ' C0/1/0
. ¡¡/ fllllíllll'CC/'
' NI 111 · ·
·
Lo que prnta el rhseo 01 / ' . lr!J tl1e 110 la11g111rlo.

, b'
eante, Slí

( 1,1,

¡

Fui Íllz

1111

o

l'SCC/1/CS
·

dia

Arrastrado en la llama
Co1110 11 11 golpe rle i •inllo
')/¡ 1

')/¡ ()

{/

�Que deshace la so111br11,
Cai 01 lo negro.
En el mundo insaciable.
He sido.
( Dondé ha hi r.: e I olvido, I\ ')

. e ,, ,,
Ccrnuda uru inclinació n
L polítiCJ. del yo r 1 11 '- ~ 11
·
¡·
a
encuentro consigo mismo . Esto no tmp _10
ermanente:
servir
al
P
. . .
ismo o encontrar en sí mismo un mouvo
co111c1d1r consigo m
.
nde la odisea de su
, .
N
por amor propio que cmpre
.
. d
esrer1co . o es
·
d
aso de una estrategia e
. . at uraleza: se trata, en to o c. '
.
d 1
propia n· · to de exp 1orac1on
. , de los resortes afecuvos e os
reconoc1m1en ,
.
l
d y con los otros.
, d
d
a relauonarse con e mun o q ue esta ora O par,
en el deseo una forma de
,
Cernuda se encuentra
As1 cbmo en
. e también oodemos recono ce r en
, ,
r
.
f
b uscarse, per de rsc v• encontrats
.
. I deseo nos arroja hacia uera,
su poesía una tendenc1ahopucsrl a. e
sed de exrerioridad. No se
• 1
·
\so acta e orro,
es un vio ento impu 1
.
de este poeta sin aludir a su
d
rende r e ero t ismo
I
pue_ e comp .
1O
·a fuera de su centro vital , que o
decid ido co raJ e _9 ue
.ª rf~o J
I otros se vuelve pedigüeño y
T d
op1a carne ienre a os
ex1 1a e su pr
' d'd
,
f nda que la que el ama nte
lo instala en una sole a mas p ro u
. ntó antes de un encuentro carnal.
, b'
expenme
,
d. d
I deseo pertenece al am ito
La fi losofía hab1a pre ica o que e
.
b
de
d
I Una trascendencia que, sin em argo, es
de lo rrascen enta ·
.
paflera de viaje de la
d
que funciona como con1
. 1
este mun o y
d
.
ernunentemente hacia a
y I rad y eseo empupn P
,
vo 1unta d . o un
•
no es algo que esta
.
1 O b.
d sus representac10nes
real idad: e
Je to. e
b
l dominio de la realidad con
reduido er: ellas ~ 1s;a:\t~o~ ~~r~~:eo tiene la particularidad de
el imperat1:o de ~nd
b _
do intangible y eva nescente pero
1
b1erto e in ererm 1na '
1
ser a go a
.
1 . d
desde que se levant a a pa rt e
es, al mismo uempo,l es a ·1p1ed r~o que está condensado en los
, , ·
de la cu tura . 0 0
·, 1
mas inuma. ·
I
l'
.
lguna
vez
perrenec10
a a
ora es o po 1t1cos, a
1
l
valores re 1g osos, m
d
. esencia más ligera, los
.
¿ ¡d
Por ser e una
mate ria l1gera e eseo.
·gor por el cielo de los
d
I
se con mayo r v1
d
deseos pue en esp aza_r, d 1
De Platón a Hegel,
.
1
la reg1on e os suenos.
impu sos y por_
Kant el deseo alternó en la mente de los
pasando po r Spinoza Y . . '
stá uesto al servicio de la
filósofos el impulso or1g1n,a l fue
Jisiones del espíri tu; la
sobrevivencia con las mas e eva as

I

942

cul tura se fragua , antes de realizarse en instituciones y en formas
de orientar la vida, en los talleres velados del deseo.
El binomio realidad-deseo tiene para Cernuda un significado
de continuidad pero también de ruptura. Continuidad porque el
trayecto desde el cual lentamen te se cocina la realidad de las
cosas se remonta a un lento proceso de decantación, de filtros
mi lenarios. Apelamos al deseo para imaginar a la realidad de otro
modo. Asimismo, el deseo tiene en la realidad un muro: la
realidad contrarresta al deseo y le interpone los lími tes de la
mo ral o de lo posible. Tienen razón Ortega y Gassec y María
Zam brano en representarse a la realidad como resistencia. La
solidez de la realidad se convierte una muralla para el deseo y le
ofrece a éste el misterio de su espesor, su intransigencia y su
unid ad . La real idad es para el deseo una voluntad inmovi li zada
por la certeza, la razón y todo lo que permite navegar sin
sob resaltos en el tiempo. El deseo promete demas iado; por el lo,
la realidad tiende a impugnar su ligereza. La obra de Cernuda
tiene, hoy en día, todavía un poder que só lo p ueden tener los
funda dores. Sin em bargo, estamos ob ligados a impedir que su
centen ario sea el m otivo para volverlo un autor domes ticado por
los el ogios y los homenajes: habrá que preservarlo de los
admiradores correctos que tienden a despojar a roda revue lta
moral d e su conten ido más profundo. Hacemos votos por que el
márm ol de los tr ibutos n o lo transforme en u n autor
embalsamado.

Notas Bibliográficas
1

I3ourdieu dice. en Las reglas del arte, Anagrama. Barcelona 1997. p. 91 : "una contribución
importante a la invención del estilo de vida del art ista. con la fantasía. el retruécano. la broma.
las canciones. la bebida y el amor en todas sus formas. se ha ido elaborando tanto en contra de
la existencia formal de pintores y escultores oficiales como en contra de las rutinas de la vida
burguesa. Convertir el arte de vivir en una de las bellas artes es predisponerlo a entrar en la
literatura .....
2
Luis Cernuda. i ·ariaciones sobre tema mexicano, seguido de Desolación de la quimera.
CONACULTA. México. 1990. p. 27.
3
Esta es .quizá. la opinión en que más insiste Octa\ io Paz en Fundación y disidencia. FCE.
México, 1994, p. 234: "La obra de Ccrnuda es una biogratia espiritual. es deci r. lo contrario
de una geogratia: un mundo humano. universo en cuyo centro se halla ese personaje -mitad
irrisorio, mitad trágico- que es el hombre": en páginas posteriores, vuelve sobre este
argumento al sostener que "La obra de Ccrnuda es una exploración de si mismo. una

943

�.
de Iwmi·¡J·id
.
d •pro\ 1sta
' · de su_ irreduct1bk
·
•
.ón al tin de cuentas. no es
i una biograt1a cspmtual.
1
orgullosa a irmac1 . '
. d
·l d ·seo puede , crse coml
~
't . .
.
?38)· --¡ a realida ' e e
• . · l. . · Puede s.:r poe 1ca
di fen:nc1a (p. . , . .d ,. r ·!Íe:-.ión so tire esas cxpencnc1as vita \.:S . , . • a ... ( p 139 )·
sucesión de momentos v1v1 os_: e , . . . n.:..:dotas se transmuten en poem s . • . ~ . .
b' afia~ Sólo a cond1..:1on de _que 1'1s ª_, .... · ismo p.:ro. con la m1sn1a intensidad.
una '10gr da la po~sía tenía por obJeto conocerse a_,1 m :t. ·a l ·1 r.-·ilidad \ el d.:sco es algo
--Para Ccrnu
~
•
ognl 1a po.: 1c - ,, _,
•
. por crear su propia imagen. i - ' ' .
.. lP 148) Fn el mismo tenor.
fue una tentativa
, . ·_
, 1 conocerse. sc transllgura
.- . .
. . . ·ne ue
más· la historia de un esp1ntu que. a
1·d t lrial Crítica Barcelona. 1980. p. 70 sost11; q
Jai~e Gil de Biedma. f/ pie de la /e1ra.l ch1 ·\tor,1a de su c.oncrcta e\pcricncia personal son una
"para Cernuda c_l sentl'do de Ia pocs1a
. .\ a is '
y la misma cosa -

1r

EL NARRADOR DETRÁS DE LA PROPUESTA
METAF!CCIONAL DE CARMEN VJNCENTI:
Y LA SOMBRA COMO SIEMPRE DETRÁS DES[ MISMA
Dra. Liduvina Carrera .
lJ nivcr,idad Cenrral And rt:5 Bel lo
Ca rac.1s. Venezueh

La novela de Carmen Vincenti, Y la sombra como siempre
detrás de sí misma (2001), ofrece una construcción textua l, que
parre de Íos acontecimientos ocurridos a
tres señoras
burg uesas, íntimas amigas desde n iñas y de vida incachable( ... )
reuniénd ose periódicamente para hab lar de las mismas
pendeja&lt;las o sumidas en enredos de telenove las que se pueden
ver cómodamente en la noche" (315 ). En cada uno de sus
encuentros, surgen nuevos elementos para la comprensión de h
fábula . Sin embargo, "sin una voz que narre es imposible
materi alizar la narración" (Barrera Linares, L. 1995: 89), y una
de las figuras más importantes denrro del h novela de Vin centi
es la del narrador, porque le v:1 a dar sentido narr:itivo al texto,
se involu crad de manera direcra en el :icto de conr:ir v
"org:inizad la histor ia". (Sfochez Reves, A. 2001: 17) .
El narrador de Y !t1 sombra romo siempre rletrris d e s! misma
cue n ta la fábula, d icho de otra manera, "es el sujero lingüístico
que se expresa en el leng uaje que constitLJ\'e el rexro" rBa l. M.
1990: 12 5) ; po r este mor ivo , su presencia en la obra es de gran
importan cia y lo inceresante es la manera diferente cómo se
construye el relato y no lo que se dice. Por eso, e l elerne ni o de

944

'J-1)

�i
·
1 \' ,1 u r d i e n do
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. 1 fi&lt;'lll',l d e1 nH ,
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es o Pe rt en e e e a ,1 r, .
1 - )er so na) es \ . " "
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est 1 ctr.1
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1os 11_1 los e C,"l10 •somora'' que siempre
. '
empre detnÍi de SI
convierte en a
bra· Y la sombra como s1
. cuenta L.s
. dica el dculo de la o .: . b . " es el nur,,dor que
.
.
in . . . en es t t:, e ..1 so , la som ra S . ·1 \' s·1
.·.
v
deviene
en
i \ i .1 , .
.
misma,
.
, i . de Sabrina, . us,111, , .
, de b propia
h.
rias d1alog,was
, : de s1, esto es,
.
isto
. •1tc siempre dctras
\J nresenci.1 de un
\ ento prese.
1 . \evJ.nte es
r
.. ,
e em Definitivamente, o ¡e h'·1
desde u11;1 pos1c1on
nJ.rrac1on.
, todos los
1 os
d
ue mue,e
.
na r rJ. o r , q J. (Cene t te ' 19 8 9) .
es os i ble o r g;u11 Lar
extra d te ge ti e
. . l1 e este narrad o r'
p\
l) r i me r
1
spect1v.1 1
ucc un
Desde a pe\. ·on;,les. En efecto, se" pro~- . " detrás de la
te c i
. d e sn so tn u i ,1
1os .l u e gos me r.u
.·, desde \a óptica e
' d _
¡nt.:st:n tan las
. \ de nJ.rracion
, pro uce, se
1
n1ve , . ,
E
1~
mise en abyme que se
- , , dan cuenta de
1011
n ,,
·
·1 ,u \C?.,
¿
narrJ.c . e.iones de las nes a~11gas qL~e. Í·,s cartas románticas . el
convers
- · to nor
Sus,un, e , . 1 cxpcot
, i·e11te nol1cta
• ,,1 . no escrt
r
r
diario 1nt11
. s del tío Cosme y e \,
o de Susana.
d Manuel, e espos
d
R og e\io ' \os escrito
. de \a muerte e ,
f . , correspon e
elaborado a parubr
o ficción den ero de la icc1on io o en las
L zise en a yme
io comenr.u
a n
.
del texto en SLl prop
99~. ,02). Con la
\ d doblam iento
'\\o C. 1 ). ~
.
a . es d
u desciframiento (Bustl ¡' f r•n·1 de construir los
c Iaves e s
e· · ,
e ex p l i e a a O ' '.
· ven t ·1 dos
d I mera11cc1011, .5
na es son in
•. ,
ayuda e a
. dos · en ellos, \os perso l
de una ficc ion
eprcscnta
•
.
· . se trata
\
mun d os r
\ .
·or de la historia,
d J~kobson a
· ropia
por otros en e •ntert
, .
el mismo sentl·¿ o que a "

que habla d_e sí :U1sst~;o~nC. 1998) y se cen t ~.: et~r:i\c~ática
meta\ en gua Je (
. r·1 c ·1 o par a replante ar . • rs fi c c ion a Ies
,
de art11
l'd d Los ¡ueoo
categorta
.
ficción y rea I a ·
b I
que los
ondenc1a entre
.
acios textua es
corre_sp.
ad infiniturn \os esp ,
s dentro de otros, a
muluplican
'se presentan texto
·mágenes
. en internamente )
f
v provectan 1
conuen
.
se re ractan .
,
d
d espe¡os que
mo ~
e
as ar, C. 1996: 13).
.
matriz rextual de la
cor.unuas (G ·Jer intento para o rganizar l_a del narrador quie n ,
En un pri
mar en cuenta la presencia
La importancia
obra, hay que dt~ d es el director de orquesdra. \, fichas de \a
ha in ica o,
ve to as as
corno se'
texrual estriba en ~ue m~e \ &lt;rrafía diferente que
de esta \ oz
. a es noronJ. des e a º¡
amigas para
resenc1
,
as tres
nove 1a, su P
. Cuando se reunen
.
·r? Es q ue
. su presenc ia.
d . ,, . Puedo interveni .
anuncia
\ voz del narra or. (
almorzar' surge a
946

aquí les trajeron los platos que habían ordenado un rato antes y
de berÍtln hacer una pausa. Se ven riquísimos" (29). Esta voz
texrnal está presente en todos los actos de las protagonistas y es
capaz de organizar el pensamiento de Susana: "Su sana piensa:
Los exámenes eran terribles. Después de una noche en blanco, la
página amenazante. Y después los interrogatorios. Implacables".
( 38) . Presenta comenta rios irónicos ante la actitud de Silvia y

Sabri na quienes recuerdan la muerte de Manuel, marido de
Susana : "Qué gracioso . -Después que no han hecho sino met er la
uña en la herida. Razón tiene aquello del tigre y el cuervo" (39) .
En el mismo orden de ideas, el narrador describe a Sabr i na:
"Sa b rina es más bien alta, delgada a la fuerza, ni boni t a ni fea
pe ro con grandes ojos negros y expresivos ( ... ) da la impres ión
de sa ber disfrutar cada movimie n to que sucede a su alrededor"
(46); también pone en evidencia el pensamiento de Silvia:
"Si lvia piensa: mira la ca ra de Sa brina ( ... ) la recuerd a sumida
en alcoho l y tr is teza, derrumbad a frente a la ven tana desde
donde - quizás- esperaba ver llegar de vuelta a armando" (55).
De la mism a forma, la voz textual relata diversos
aconte cimientos como la j uvenrnd de Sabrina, su mat rimon io
co n Armando, el n acimiento de su hijo Sergio, la existencia de
la co m pa ñía donde trabajaban los tres mari d os de las am igas,
ent re otros.
La historia sigue su ritmo por medio de los pensamientos
de Susan a, descritos desde la instancia de l narrador: "Susana
también piensa sobre el rostro de su amiga, pero recuerda otras
cosas...
(58) . La voz organizadora interviene con sus
coment arios: "Parece que definitivamente no nos enteraremos en
qué paró el encuentro con el ex de Sabrina" (64); añade refranes:
"Sabid u ría popular: Cuando las ba rbas de tu vecino veas arder... "

(70). E n gene ral, con su palabra: envuelve, distribuye,
interpre ta, comenta y va lora las palabras de los personajes y
llega a fu n dirse con ellas cuando, con act itud irón ica o
simp leme nte dándo les un a función caract erizadora, t raslada a su
propia exp res ión términos que son propios de la verba lización
de los personajes y que han sido marcados como tales (Boves, M
de l C. 1996: 305) . La presencia del narrador que rodo lo ve y
todo lo sabe, aunque a veces se limita a seguir el curso de los
acontecimie n t os y no los ade lan ta, finge desconocerlos: "Silvia
91¡7

�no es tan tonta como parece casi siempre. Quizás en el curso de las
acciones tenga ocasión de demostrarlo pero no les puedo asegurar
nada" (79).
La narración cexrual da cuenca de la casa de Susana por
medio del pensamiento de Sabrina: "S1.brina piensa: un
ambiente exquisito, lleno de flores como a Susana siempre le había
gustado" (89). No sólo se conforma con el espacio físico del
J.mbience, sino que describe a Susana: "Susana es muy buena en
eso de análisis y desmontajes y profundizaciones" (97); a Silvia:
"Mientras Silvia se detiene para organizar su historia, aprovecho
para describirla: peinado de peluquería, uñas cuidadas, mirada de
desconcierto ( .. . ) En este momento tiene la piel opaca y dos surcos
oscuros le marcan la frente" ( 136) y marca las acciones de las
procagoniscas: "Aquí las tres, casz al unísono, prendieron
cigarros".
Este narrador se muestra erudito cuando alude a cexros
literarios: "Susana piensa: en la escenJ. de la muerte por amor
de IsoldJ. ( ... ) pronto Meri sc ófeles desgarrará las imágenes ( ... )
Tristán y Sigfrido frente a Lady Macbeth ... " (98), o en los
momentos en que critica una novela: "Buena novela esa, por
C1erto me permito acocar, porque yo también tengo mi
cultura ... y de nuevo por el manejo del narrador: el lector cae
en la trampa de creer que el personaje es un hombre ordinario
cuyos sueños son perfectamente factibles" (188).
Como se ha podido observar, la voz del narrador tiene
posibilidades de introducirse en el mundo de los personajes,
para opinar acerca de sí mismo y de ellos, incluso lo que no
podría decir en una situación cara a cara. Este informador,
también puede interrumpir la palabra de las tres amigas cuando
lo cree conveniente, sin someterse a la al cernancia de los curnos,
pues le basta inmovilizar el dialogo, "todo esto es posible
sencillamente porque el narrador, como cal, participa en un
proc.eso de comunicación necesariamente alejado en el tiempo y
acaso en el espacio de sus personajes. (Boves, M. del. C. 1996:
307)

Con
codas escas licencias,
el narrador cont inúa
inmiscuyéndose en los pensamientos de las eres amigas:
"Sabrina piensa. iPor qué compraron esa cama tan grande?"
( 11 O), "Susana piensa: la sombra de los árboles reflejándose en
948

sus
ojos
f
. ... " (15)
8 ' " Susana (otra vez)
.
emen1nas vestidas de ne
c.l I
piensa: tres figuras
misma forma
.
gro e a cabeza a los pies " ( 161 )· d 1
"
.
, opina acerca del diálo o
' e a
Men[lra. Ambas están
g que ellas mantienen·
que se mueren
, 1 .
.
n a Igunos momentos .
1 h'
_por o1r e chisme" ( 118)
Ed
.
, ¡uzga a istona· "O
,
.
naª que interese" (151).Y, d es d e su · po eaquienadelante
·,
.
'
conoce os temas 1
.
s1c1on omnisciente
. 1.
' as conversac10
1
.
,
aconrec1m1entos: "Yo ,
,
. ,nes y e hilo de los
si se Qu1za d
. d
pro 61 ema. y organizar I
r'·
emas1a O, ése es el
as 1guras sep
¡
re 1evante, callarme cua d
d b ,
ara r o trivial de lo
"S.
n
e o hacerlo" (163)
comenta:
'ellas se supieran" (171).
) ; por eso

°

"

El narrador está consciente de ue de
.
pero, de eso me ocupo en ¡
q¡,
be organizar su relato :
Como está en un niv I
e dr~ng ,º~ correspondiente" ( 175).
.
e extra 1eget1co n
d .
necramente
en
los
d'
'}
d
,
o
pue
e intervenir
d
1ª ogos e las
·
"Aquí, de
ha. bher podido, hubiera int ervenz'do en la protagonistas:
conver . , L
ic o que ... Pero no
.
h
saCion . es hubiera
d
me quiero ace , I. d
bolsillo" ( 175). A
.
. ,r comp /Ce e tanta filosofía de
contJnuacion
elab
contradi ce los diálogos· "(
.
'
' ora acotaciones y
"
· ment1ra,seguroq
,
to d o) ; avanza en la narr-1, cion
. , d e Ios aco
.ue. esta enterada de
. e o cual se despidieron
.d.
ntec1m1entos: "-Después
d I .
rap1 ,to y Susana ¡ . ,
los libros que sol .
,
vo vio a prometer a sus
dos .amigas
I
uc1onarzan sus v1'd " (26
e1 f ina de la novela "Fin defi·
,, (
as
3) Y anuncia
El.
resta 3 16)
,
¡ucgo narrativo de Ca1·1n
.
. 1
'
en y·rncenti
nove 1a, 11 ega al extremo d,
S
, a autora de la
amigas critica a la "
be qdue ,us;;.na, la más aguda de las
, som ra er ras de ,
.
,,
narrador de la obra· "D b , 1 l
si misma ' o sea al
1 . d.'!
,.
e er1a 1a )er un narr d
'
os ia ogos, los gestos ¡ d
I
.
ª or que ordenara
,
.
' os esp azamiencos A 1 . . 1
arras, sin que nos de mos cuenta ( ... ) -·Q ,· d' ..o , me¡or
, . o. hw·
'.·
a observar y describir o se b 1 .'. d : ue ir1,1. ¿Se limitaría
ur a11a e nosor·
íl .
so b re Io que decimos' ·D _.
· -( ce irnos a 1go sob ..,as ¡Oo re exionaría
pena re íl cxionar? •Sal .' . . ¡
,
· ic
que valga la
h'
·
('' lil.l ,\gomas (j
istona s codas deshibchadas'' ( ) ) . uc nosotras sobre estas
locura" (163). "-s·
. , _ .. . 1 iopongo un tema
para él: la
.
, ' tuv1ci;1111os un n ·i · d
. ¡·
u iera puesto ranos
. ,1· .
, ir;1 or inte ,gente
no
h b
.
' Lr,1geu1as ¡11nt'ls - ~1' 1.
,
se aburrió de oírnos I b'I·
1 ' . ' as )len dche ser que
.u pen( c¡adas v ¡ , - ¡·,
13
poco de color al asunro " (206).
.
( euL io ponerle un
. Al_sentirse retado por las alabras de 1 . . .
o1gan1za las historia .~ según P '
"' a) ar111g.1s, el 11arrador
-~u gusto: 'y a LlllC me 11.111 rn,1do,
')/¡ &lt;)

�reco¡o el pailuelo. AJern,is, lo~ si;uiento e1H.: ucntros de csr:1s
damas fueron bascanres ,\bllrridos, por lo que no vc1le Li pena
transcribirlos en detall e ( .. .) estuvieron conscientes d e que hasta
vo, como narrador, me iba a fastidiar" ( 17 2).
'
En el mismo orden de ideas, el narrador, ,ll sentirse
cuestionado por las protagonistas protesta:
"¡Qué valor el de éstas.' No faltt1ba más que ahora
se dedicart1n a critict1rme. f.o peor del caso es que mi
contrt1to ht1blt1 de lt1 narración de un t1sesinato con algun a
que otrtl historia paralelt1 ( ... ) me pro1Joca dejt1rfos sofos ti
1Jer cómo se !t1s arregl1zn con tt1nto lz'o. Porque ahora es
cuando les ft1!ta " (206) .
U na vez abordado el narrador de la novela, se puede ro mar
en cuenta el segundo nivel de la narración, el de las eres amigas
que se reúnen de vez en cuando para continuar relatándose sus
vivencias: ''Tenemos la mal:i costumbre de siempre caer en
historias antiguas: lo que fuimos, lo que hicimos, lo que
tuvimos, lo que hemos dejado de tener" (63); "Lo que nos ha
quedado es reunirnos cada canco, ( ... ) ¿no es lógico que
eraremos de rescatar otros tiempos donde compartimos tantas
cosas?" (63). En esta instancia narrativa, se desarrollan las
histo rias de Susana, Silvia y Sabrina, la de
sus esposo s:
Manuel, Rogelio y Armando, de los hijos de las tres parejas y
del resto de los entes ficcionales que se dan cica en la
construcción del texto.
El n.nrador estructura el relato, pero es necesario tomar en
cuenta el uso de h foc.di zación; este concepto no sólo abarca al
narrador , sino que c.11nbi é n llega a los dem:í.s personajes del
rexco. Bajdn menciona la polifonLi en el rexco na rrativo, en es te
sentido se refiere a la multiplicidad de puncos de visea (Reyes ,
1984: l 39). Por eso, la diversidad de focalización de los
persona¡es.
Por la conversación de las tres amigas, se da el paso
temporal de la narración ; por ejemplo, el episodio de la muerte
de Manuel: "El solo recuerdo de aquella mañana, de tu voz en
el teléfono, me da escalofríos" (20). Se conocen ocros
acontecimientos por el re lato de Susana , la viuda: "He ev itado
ver a nadie de año en año, pero ya han pasado cantos ... " (2 1);
950

'' Si. me pongo
,J Pe ns H que ,\ es ta h
.
~
1. . , .
"
\ a L u t s M ,rn u e I t , , .
.
o Ll , u l e q u I n ce ú1 os ( 39 ) .
"D. . .
e n 1,1 q u t ne e \ 11 os , T"
"
,
1ec1sé1s aüos O aloo _ . , ,
'
~
111.1 trece
(8 7 ):
"
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,1s1 tenumos ·no' (88 ) · "('
.
estuve por
.
' · . ' '. ·. ¡ •.,on Ernesto
_ a11os ( 11 -))., "C,JSI. veinte
.
En
todo
CJSO, el
,11105
. :, t1es 11¡,1s despUL:s"
( 139 )
mayor carga de ];¡ personaje de Susan;'. es quien lleva la
.
n,1rració n, des pues (¡,,¡ 11 :1rr-,,d&lt;i i·
extra d 1egécico.
,
. ,
En Ios en e u en t ros de Si 1\' i ''
·1
S LI s.,ll1,l. V S·1brt
.
.
d
o bservar
na,
se pue e
. una parodia de enrreo-as novel d · ., 1 '
.
sus historias a maner d r,
1
a as, as mu¡ercs cuentan
'
ª e nove a follecín· "P
tenemos que ve!'nos a
_ d
·
ero en ronces
.
rnes
e un m
cun~sidad" (121); "La a enda de
e,s, yo no aguanto la
empieza?" (123); "Y I g d ,
h_oy es apretada . ¿Quién
a es ten re not1c1as sob
I
l
pero, por lo pron ro veamos ,1
, 1
re a re e novela
más ha pasado?" (133)· ".5· el cap1tu o de la de Silvia. ¿Qué
, ,, 1 se os hago pe
· d
van a escuchar?" (164)
E .d '
rsonaJe e novela me
·
v1 encemence
l
re pro d ucen cada episod .
l d
, os encuentras
.
to nove a o de las vida d 1
con la existencia d 1 .
,
s e as tres
d amas,
.,
e 1nteres por \a
d I
reun1 on. De todo esto
1
f'
·1
.
.
espera e a nueva
.
' resu ta ac1 imao-1
1
f
.
. , b nar ,a recuenc1a del
d is curso o ral dentro d e l a narrac1on
· "Y
reconstruyendo cuentos" (69 ) · "P
·
a que estamos
(65); "Me imagino que qu · , hor eso se las esroy contando''
d
ieres a ora un de
.
f
e personajes y aconcecimienros" (9 7).
smontaJe pro undo
"

Este segundo plano de na, rrat1v1
. 'd a d de la
.
vez, contiene otro que se
,d
s t res amigas, a su
.
'
corres pon e con s. .
escritos: el expediente olicial &lt;
.,
1gu1entes texros
Manuel: "Tres balas e~ 1
d1ue sde labno c~ando la muerte de
e me 10 e corazon A
. Estado del cadáver · en
.. , h .
·
quemarropa .
(...
)
.
d
'
·
pos1c10n orizo
l
d
piso el baño el rose
.
n ca ' cruza o en el
'
ro contors1onado 1 O·
en con erado
por
los
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' os Jos cerrados: fue
1110
14
me ta fi e e i o na 1e de 1a
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s .. ;
( )·
O t ros es e r i ros
5
.
nove a, esran prese
1
os por el Tío e
.
nres en os papeles
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.• d
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·
·
e ª apasionado la
h.lJª e Susana: "se ded ·tea a b uscar
en los pa l d l • .
s1 en cuentra algo que 1
d
pe es e v1eJo a ver
O pue a ayudar ( )
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pape les escritos durante
h
... una cant1 a de
•
.
mue os anos y q
.
I b
mterrn rnable invesr1·g . , d j . .
ue t eve a an una
ac1on e vieJO al
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es que las últimas , ·
respecto. ero lo curioso
pao-1nas
parecen h a 6er d esaparec1do'
. , (6)-)· "El
·· d
b
acert1J
O
e
aquellas
pá
·
·
d
h
"T·
.
g1nas cas i es echas por el ti
" (,66 )
in a revisando lo s pape l es d e l vteJO
. . tío Cosme "e rnpo
1 ;
(66); "Fue
951

�poniendo por escrito, con una memoria privilegiada para datos
y fechas, y con una obsesión que definitivamente traspasa las
páginas" (81); "Yo misma siento un enorme placer descifrando
las páginas" (82) .
El rol metaficcio nal de los pape les de Ro gel io ca nsti tu yen
un misterio para las aes amigas; estas cartas de amor mantiene n
ce losa a Silvia, la es posa, pero al final, ayudan a desenvolver la
fábula textual: "Una caja llena de papeles escritos por el mismo
Rogelio, no a máquina sino de su puño y letra. H abía cartas,
sin fecha pero algunas con la huella de tener años guardadas, de
no habe r sido enviadas nunca ( ... ) Todavía me acuerdo d e
algu n os títulos: &lt;En los bordes de tu mirada&gt;, &lt;Un animal
errante&gt;, &lt;Cristal de tinieblas&gt; y no sé cuántos más" (119). La
celosa Silvia se refiere a estos papeles en los siguientes términos :
traté, también, de quemar interiormente los malditos papeles,
de borrarl o s de mi memor ia" ( ... ) aquellos papeles me vuelven a
bailar f rente a las pestañas" (143).
Al término del relato, estos papeles contenidos en el terce r
nivel me t aficcio n al ayudan a desentrañar la hist0ria; sobre
ro do, dos de ellos: el primero, una larga carta , escrita por
Rogclio y enviada por Susana, la viuda de Manuel, a Silvia,
dejan al descubierto la identidad del amor platónico del marid o
de S ilvia.

Entrega uno
(Para Silvia)
f.1i amor: te quisiera aquí conmigo (.. .) Será un secreto, mi diosa. El
nuís hermoso. Domo tu rostro en este momento, tampoco te dije (268) En
espera del barco que te traerá a mi orilÍII ( .. )dormiré abmmdo a tu irrwgen
(271) (.. .) Susarut, mi diosa, mi amor... ( .. ) te penetro pero no esttÍs (276).
Orro escrito revela nueva sorpres:1 textual, Susana cnv 1a a
Sabrina su di:uio:
Entrega dos

(Para Sabn'na)
Tengo que hacerlo este donllngo. (... ) Sólo que 11~y r1 nuar1r a mi
mt1ri,w (Qui:liÍ deba escnbirlo muchm vm·s parfl conuencmnt de qut
puedo hacerlo" (277) "/¡¡ noche rtntts tendré que dejarlo todo pre¡wado"
(282) "Cuando miga al suelo no uoy ti desperdicútr un solo instrmte.

Borronear las hue¿•,__
.
ta.s con e¡ mismo
- w"i
Desapareceré" (29l).
pano n 1286) ''Después me Iré.
Co~ lo cual, se da cu en ta en f
,
p remed1tado de Manuel
d orma tard1a del asesinato
, por parte e SL
•
ocurre "la marav1·11
b . J propia esposa. De esra
fo. r ma
.
,
osa com ina , d l
, •
e ion e as hojas de l
d1ar10 íntimo [y] la poer1ca
carra de Ro ¡10
· ,, (
es su f icientemente explícit y I
ge_ _ 305). "La carra
·, más completa Lo ª·, e aro , el d iarto. e onsci t uyen la
vers1on
Ev· d
.
mas cercano la verdad,, (315)
1 entemenre aunque I h.
.
.
StJ gesriva, lo aso~broso da I istol rta relarada no deja de ser
.,
e re ato es la f
d
presentac1on.
El narrad
e su
.
' ' or ¡1a esta d o ·
d o r ma
hi storia; además, es un
.,
siempre errás de roda la
.
·
.
pcrsona1e consciente d
a alguien a u "d
.
.
e que cuenta su
h !Storta
.
.
'
n
esr1natarto
•
iversos
niveles
d
e
abst
.
.
,
"
,
caracrertzado
( ... ) por
d~
r acc1on (Ba
L'
En orras pala bras · "el
d
rrera !nares, L. 1995: 89)
,
.
narra or cuenra v 1
.
.
. e n~rrarar10 escucha.
(s an chez Reyes, A. 2001: 24) L
neces ita quien lo escuch
. 1 a voz organizadora del rexro
.
.
e, Y en a novela de C
.
.
e 1 na r rarano aparece alud ' d
1
. .
armen V1ncent1,
.
1 o en os s1gu1enre : .
"
uste d es pudieron ver" (171)- "
s rerm1nos: como
_Reflexiones al margen: pensaba, h un/ poco frío,_ ¿verdad? ( ... )
ustedes" (] 9 1).
acer as, pero me;or se las dejo a
. En definitiva , la p ro puesta
r .
V1n ccnti se traduce como 1
. n1c:lra ICCIOnal de Ca r men
a p r.ix1s e e s
·
uan d o la autora ha est ¡· j I
us escritos teó ricos.
,
u e I a ( o os pro - ,
r·
.·
1 . cesas mera iccionales, en
1as obras. ele diferentes ese 11tores
a[J n o
·_
sus t eor1as desde su pro .
.
..
arnencanos, ha asumido
p1a c1cac1on L·
1I·d j
novel a ha sido posible
I
· ª rea ac texrual de la
porque a aurora 11 ¡ . :l O ¡
su s obras anteriores· El
d
ª e epl a huella de
·
ente e papel (Bustillo e ¡ 9 n~)
aventura metaficcionaf (Busrillo C 1
' ,.
;) y La
co n Pro fu s i ó n I os te m as d 1
' .:. 998) ' do n de h a es r u diad o
'
e J meta11cc1on ¡· ¡ d d 1
,. 1· .
. a ll ,1 ' e personaje v
de 1 na rr:idor en la narra, ti \a
ar 1noamencrn D
,
que y la sombra como siempre detr , d '. ª·. e manera, pues,
parte de un
provecto cscrits. e s1 n11snza se erige como
co noc imientos de s ~
.
ur.11
proveniente de los
.
u aurora acerca de 1· .
d
.
J im:igen
el personaje
del n arrador y· de ¡·1 rner ·,11cuona11·.d·idl•
I · 1
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cuentas, se tra&lt;luce en
, e e:: os re ,iros . En fin de
'
una entrega, mor . , .
gesta d a durante los ;¡ - . J, J
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os.1 ) ,1111orosamcnte
.
.
. , nos e uoccnc1;1 univ, . . . 1
,
.
1 . 11
cr s 1(.lf I a l e e a r m e 11
V1n ee n r 1 / BLI st i 11 o , quien
1,1 cndo
. csccn:i escritura!
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el relato

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narr.1. d ,1 po r .su _n
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Vincenti, C. (200l). y fa
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Venezuela·· Alfaguara.
misma.
v

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
A TRAVÉS DE: PRIMERO SUEÑO

Lic . Graciela Verdín Alvarado
Facu lt ad de Filosofía y Letras

UA\TL

Entrar al mu n do de Sor Juana es enfrentarse a una libertad
de co nocimiento difícil de entender, dadas las circunstancias
en las que vivió en su época. No tuvo otra opción más que
dedi carse a la vida rel igiosa si quería penetrar en la ciencia, la
filo so fía y la literatura, ya que su condición Je mujer no le
permi tía acerca rse a este mundo; pero ser mujer no fue un
imp ed imento para Sor Juana, ella, muy diferente al
pensa m ien t o de las mujeres de su tiempo, decía que su alma
'no tenía sexo', por lo tanto, ser mujer para ella no significaba
el ten er que rech aza r el mundo que deseaba alcanzar, por el
con t rario, e ra enfrentarse con mayor valen ría a la sociedad y al
pensa miento de su tiempo.
Sin duda, Sor Juana representa uno de los máximos
expon e n tes de la literatura del siglo XVII y más aún, una
precu rsora de la poesía actual que sigue vigente hasta nuestros
días p ese a los muchos prejuicios por los que ha tenido que
pasar su obra. Su vida y su obra (muy ligadas como si
formas en una dualidad) han sido objeto de muchas
esp ecul aciones y ha creado diferentes opiniones en los críticos;
much as preguntas surgen en torno a su vida: ,Estaba

954

955

�enamorada?, ¿tenía contacto con mujeres? Tal vez estas
preguntas trastornen nuestra curiosidad, pero no tlenen canta
importancia como muchos creen. Su obra está relacionada con
otras cuestiones que no tienen nada que ver con el amor carnal
o el amor hacia otra persona. Muchos de los poemas de So r
Juana están dedicados a gente ilustre.
En los conventos de México, las monjas gozaban d e
mayores privilegios que en otros países: la servidumbre e ra
mayor q ue el número de monjas, lo cual les permitía manda r
presentes; incluso en los conventos había grandes y lujosas
habi t aciones para hospedar a alguna persona importante y
agasajarlo con platillos y regalos. Es por eso que Sor Juan a
tenía una estrecha relación con diferentes personalidades que
la apreciaban, a quienes, en agradecimiento, les escrib ía
versos, de hecho, ella misma afirma que codos sus trabajos so n
por encargo.
Pero en la obra de Sor Juana hay más que eso . Es a
rnencalid:id que se enfrenta con su condición de mujer y la
socied ad, no podía tener sólo la teoría de hacer vers os
"bon icos" conforme a las reglas imperantes. No, su obra es
mucho más.
La esencia de su pensamiento y la cocalidad de su obra se
resume en su poema cumbre Primero sueño, que en la mayoría
de las ediciones aparece como Primero sueño, que asi intituló y

compuso la madre Juana Inés de la Cruz, imitando a Góngora.
No se sabe la fecha exacta de cuándo fue escrito el poema,
pero fue un poco antes de que Sor Juana entra ra en cuarente na
y en el silencio. Debió haberse escrito alrededor de 1685. Si
digo que el poema resume la esencia de su obra es porque es

«una verdadera confesión, en la que relata su
intelectual y la examina." (Paz, 1998).

aven t ura

Mucho se ha comparado el estilo de Sor Juana con o eros
grandes poetas de la lengua española como Quevedo, Garcilas o
y más frecuentemente, con Góngora. Sin duda, el cítulo del
poema Primero sueño, &lt;le entrada nos remite a Góngora, ya q ue
en la poesía de ambos esd presente la micologfa grecolat ina,
t ambién tienen en común el uso del hipérbaton para crea r su
discurso, pero entre ellos existen gran&lt;les diferencias, como lo
veremos más adelante conforme se analice el poema.
956

El poe~a es una silva, esco es
.
cuya combrnación
, .
' una composición poe'c1·ca
metnca se e.
vers?s_endecasílabos y heptasíl baracEc_enza por ser libre entre
escnb1ó y e¡ d e mayor perfe ª . ,os. sel poe ma mas
, ¡argo que
personal, el que en c·
fcc1on, quizá también sea el
,
1e rt a
O rm a ·
·
111 a S
P 1urna, pero no de su pe
.
Jusu ique el callar de su
d ec·d
.
nsam1enco en el
i_ e retlíarse en las profundidad
_momento en que
m orlí. Por eso, creo q ue e
es del silencio y después
ste poema es .
en su o b ra como e n su vida
importantísimo tanto

r·

,
-En el poem
¡¡ a se habla d. e como
el al
· .
~eno_ pa ra egar al conocimient
1
~a v1a¡a a través del
s1 gn1f1ca lo que para los surrealiso, e sueno_pa ra Sor Juana no
fre ud1anas
del sueñ o como m anif
. t~s, no .se
,
, inse rt a en las 1·¿ eas
estac1011 de l inconsciente
Seg u n Octavio Paz en el
de I s u e ñ o . S - ,
P o e m a a Pa re e e n c u a t ro s . . f. d .
. . « ueno como do rmir · s
1gn1 ica os
no ment irosa sino como .. , ' ueno como ensoñación pero
· •,
v1s ion · s ueñ
v1s 10n; y s ueño como ambic1·0, 'd
o como nombre de esa
11 ,
Ese os dist
· tn
· tos sentidos
e
seo
o J ¡us1on
· , no realizada
,
.
.,
esra n encerrad
.
un a cesac1on casi coral de la
os en otro: el sueño es
~a ~_ividad estimula la actividaJ !~~ct~nes co r porales; esta
_1a c1ona,l y espi ritual.» (Paz, 1998)
a ma . .. es una visión
As1
. , . e 1 a1ma se desprende del ·cu
con oc 1m1enco, es en el sue- d d erpo para escala r hacia el
. no on e la
.
cump 1e su función n ,
, imaginación se desata v
El
. us pura y hermosa.
.
- poe m a com ienza cuando
. , .
d e l.1 ti e r r· ',
a d e ¡,ro11t
u n a PIr :i m I d e d e s o 111 6 ras nace
0
e.1 sueiio se
·
m undo, todos duermen nad
d . . empieza apoder:i r del
es cuando e l cuerpo d;sci a pduel e tnt~rrurnpir ese silencio·
A ,1
. nsa e crab-i¡o
1 1
,
q ui, a poetisa describe I as t· unciones
.
d ' 1 Y e ª ma es libre .
segu n sus descripciones l
h
e as partes del cuerpo
el o r m I·d o ha ee n q u e ha \"'l' os umores
I
q u e s u r ge n de I c u e r Po'
,
, .. u n en ace
. l
es e n esta donde se conccnt
I
entre e cuerpo y el alma·
e on oc1rn1ento
. .
rae pens:im1e1
1
1 l
'
.
,
1 o y a ,úsqueda del

s

Después apuecc otr1,, p 1· r a, 1111. (¡e f) e
1
:l
representa la pidmide m. , 1 . 1 ,
ro a 1or.1 te luz. Ésta
·
·¡
ent.1, \ a comp
.
1
.
eg I Pc I as. E saber es r;í en Io a lt ~ 1 ,
ar ,l e o n ;¡ s P' d mi el es
di cha altura donde se , .
, e alm.1 trat.1 de llegar ll'lci·1
encuentra el
.·
. .
. :-· '
to Ser.
prime, conoc1rn1cnco del

Al

�Cuando el alma llega arrib:1 qued.1 ceg:ida por l.i lu,. de
rodas las cosas que se le present3n, y c3e; el enu.:nd irn iento no
puede abarcar todo ni aprehenderlo, pero el alma no se da por
vencida y trata de escalar nuevamente la pir.ímide poco a poco,
donde un pensamiento lleva hacia otro, hasta alcanzar lo rn:is
airo. Así, Sor Juan3 se refiere a un mérodo de conocimiento .
La luz representa el conocim iento, e l sJber, pero el alma
fracasa: es la imposibi lidad del hombre para lle gar al
conocimiento. El hombre está condenado al cJs tigo por la
osadía, como fe3ro que sucumbe en la fuerza del so l:
" ... l ibre,tendió por todo lo cri"ado:
cuyo inmenso agregrtdo
cúmulo incomprensible,
aunque a lrt vistrt quiso manifiesto
dar señales de posible,
a !a comprehensión no, que entorpecida
con la sobra de ob;etos, y excedida
de la grandezrt de e/Lo rn potencia
retrocedió cobarde. »
( Przmero rnnío, 11crsos 4/45-453 )

El alma, par:1 llega r al conocimiento debe primero conocer
una parre, después, esa parte le llevará a otra, y así
sucesivamente «El almez se propuso subir peldaño tras peldaño,
del reino minera! a! vegeta! y de éste al animal, es decir, por
categorías. La idea de !as categorías se funde aqui en otra, afin
pero distinta: '!a de la gran cadena del ser'.. . que va de Dios a lo
inanimado pasando por las inteligencias angélicas, el hombre, los
animales y las plantas,,(Paz, 1998) .
Después de entrar en es t as categorí as el alma int ent a
penetrar en !a forma más bella de la vida, la de los sentidos y
aún más allá; la fuerza imaginativa , porque es ésta la ún ica
capaz de aprehender los objeros y pe lear con las fuerzas
comunicadoras del conocim iento:
«... y-ésta ya investigadaforma incular más bella
( de sentido adornada,
y aún más que de sentido, de aprehensiva
fuerza imaginativa),
958

que justa puede ocasionar querella
-cuando afrenta no seade fa que más lúcida centelfea
inanimada Estrella . .. ,,
( versos 639 - 648 )

Las cosas son creadas por D ios , pero el hombre es el punt o
de_ convergencia de la creación ". . . es el eslabón entre fas
criaturas mortales~ los espíritus inmortales." (Paz, 1998). Por
es~ Sor Juana defiende las ciencias profanas (estudio de los
m111~rales, la botán ica, la física y las matemáticas ) como el
camino para llegar a Dios . Y ésta es la d iferenci·a
h
que av enrre
Sor J uana y los poetas místicos .
,
Recordemos a San Juan de la Cruz en el Cántico espiritual
donde el alma preten_de as_cender a los desposorios espiritua le~
y, ,por medio de la vida virtuosa, llegar a D ios corno el grado
mas al eo al ~ue pu_ede llega r el alma , a través de la vircud y no
del conoc1rnicn ro inte lectual:
,
«A!lí me mostrarías
aquef!o que mi alma pretendía,
y luego me darlas allí tú vida mía,
aquef!o que me diste el otro día.»
(San juan de la Cruz , verso 38-42)

So,r Ju ana po_ne &lt;le ejemplo a Faetón como signo de
val_en t1a pa_ra_ ,aspirar al conocimiento, éste, hijo de Sol y
Cl imena, pidio a su padre que le dejara guiar su carro duranc~
el d í~. _Incapaz de sostener los caballos, el arrogante j oven
acerco imprudentemente el carro a la Tierra, donde los ríos
comenzaron a secarse. Júpiter detuvo esta loca carrera
fulm in ando al j oven con s u ravo. Los versos en donde se
en c ue ntra este pasaje son de los más hermosos que
enc ontramos en el poema porque revelan la intensidad del
~lma Y de la propia Sor Juana por escalar el conocirnienro, sin
importar el castigo, es arriesgar su vida para volar:
«Otras - más esforzado-,
demasiada acusada cobardía
el lauro antes de ceder, que en la lid dura
haber siquiera entrado;
959

�y al ejemplar osado
del claro joven la atención volvía
-auriga altivo del ardiente carro-,
y él, si infeliz, bizarro
alto impulso, el espíritu encendía:
donde el ánimo halla
-más que el temor e;empfos de escarmientoabiertas sendas al atrevimiento ... "
(Primero sueño, versos 781-792 )

Por último los rayos del sol empiezan a asomarse; el
mundo despierta y el alma deja incompleta su búsqueda q ue
sólo en el sueño se puede dar; "el mundo !fuminado, y yo
despierta". El poema no termina en una revelación sino en la
no revelación (según Ocravio Paz), lo cual no quiere decir qu e
ya no exista la posibilidad de seguir buscando. En el poema es
solo una noche, pero en realidad es la experiencia de roda u n a
vida: la vida de Sor Juana.
Ahora haré una breve comparación entre la poesía de So r
Juana y la de Góngora -ya que tan to se le asocia a la poetisa
con este ilustre poeta-, y afirmaré por qué Sor Juana llega más
allá de la imitación y niega, en cierta forma, las normas
literarias de su época. Los puntos en común entre Sor Juana y
Góngora ya se mencionaron al principio, ahora pasaremos a las
diferencias.
El ambiente que crea Sor Juana en Primero sueño es de
oscuridad, de sombras: ,,Piramidal, funesta, de fa tlerra nacida
sombra», mientras en Las Soledades de Cóngora codo es lu z,
embellecimiento de la realidad a través del lenguaje, sobresale
la descripción de figuras, seres y paisajes, diferencia cap ital
en rre dichos poetas:

«Muda la admiración, habla callando,
y, ciega, un río sigue, que -luciente
de aquellos montes tJljocon torcido discurso, aunque prolijo,
tiraniza los campos útilmente;
orLandas sus orillas de frutales,
si de flores tomadas no, a La aurora,
derecho corre, mientras no revoca,
960

los mismos autos el de J.U S ( /'/ S t tl ¡es ·
Juye
. il.canza
/
'
d
' un trecho
b de si' Y Je
fueoo·
esvwse, y' uscando SI'S
· ,
ó ,
• d 1'51'!0S
errores
dulces
dulce5·
d
,
.
J,
'
tSll flrtOS
Jacen
sus
aguas
con
f
,,s
. j'uego
,
,
" Ctvo
/

(e ongora, pp. 244;

· · ·"

En estos versos de G,ongor·1 q

vemos cómo la d - . , '., ue pncenecen
5o/edad,
j
escr1pc1on o re .,

primen
,
exce ente, con esa metáfora d l .
creac1on de un río es
grandeza de su lengua¡·e s
eb ,¡rlto,_ p~ldemos ejemplificar la
d f
.
.
, uem e ec1m1ent y
,
1 erenc1a capHal enrre
d
o . aqu, esrrib:i l 1
El
estos os poetas.
,
poema
de
Sor
J
.,
..
uananoesunad .· ·,
ex per1enc1a esptr itual y st j
.
,
escr1pc1011; es un·1
•
1 engua¡e
¡
l
'
por su parre, no pone en &lt;l d l
es nte ccrual; Góngora
.
j
u a a real,d d l
'
cam b 10, e la ve un mundo
, ·1·· f ,
a ' a transfigura en
mas al a ue d l
'
poema de S
J
'
ra e os sentidos
.El ,
or uananoe·'
bll . . .
rea l1dad, es la 'ép · d l
. s cm e ec1m1ento de l·
zca e pensamiento' (Paz
a
qu e Sor Juana Inés de la C
, .
' 1998). Es por eso
ruz es un1ca
nor mas establecidas de l
,
, porque transgrede Ía.&lt;,
·
a poes1a ncg ·,
d l
negación de su época.
, ,
ac1on e barroco, v
,1 L1

Sor
después de h-a b er escnro
. su
.
. Juana
d
P .
se re t ira e las letras y se f .
. poema rimero sueño
re ug1a en el silencio

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. 1998. Soledades. México·· Ed'nona
. j Re1..

961

�UN PARAÍSO SIN TREGUA

I

Lic. Raúl Sil"ª Mauricio
Facul rad de Filosofía y Letras
UA.Nl..

Los aconrec1m1entos sociales son regisrrados por la Hisroria con
cierra objetividad, la de un grupo (si romamos en cuenra que la Historia
la escriben los ganadores) o bien por aquellos que tienen la voz y la
posibilidad de dejar un restimonio que no siempre concuerde con el
discurso oficial (si remamos, por ejemplo, un par de libros de Francisco
Bulnes: Las grandes mentiras de nuestra Historia). A medida que avanza el
riempo se puede volver hacia los sucesos anreriores para observar y
proponer un panorama más amplio, siempre buscando la objerividad en
función de visualizar y prever a fururo. Esto sucede en la Hisroria. No así
en la Lirerarura. En ella nos enconrramos con u entramado de elemenros
donde se desafía a la realidad. La lirerarura restifica y a la vez sugiere,
propone y se deslinda, dejando al lecror con un panoramJ que si bien
pudiera ser el detonante par:. visu:.liz:.r a futuro, en esencia nos conduce a
la comprensión humana .
Cabe lo anterior para abordar una obra que sugiere y a la vez
testifica, que da fe y al mismo tiempo desafía al discurso 011cial con una
serie de hechos recurrentes, con acontecimientos que se han suscitado en
nuestro país desde la caída del Porfiriaro hasta hace algunos afias: los
movimientos armados. El libro Guerra en el paraíso parte de la
insurrección y nos acerca a la lucha guerrillera de los :.ñas 70. el rema de
la novela es parre de un hecho social que cabe analizarse desde la ficción
literaria, o bien desde el envés de la información que se conoce en la
acrualidad. Pero por encima del c:.rácter documental o hisrórico no deja

�.•

de ser una obra literaria de 1mpon,111cia rclc\',ll1tt par.1 comprcnd&lt;.:r el
siglo que hemos dejado atrás.
_
Public1da en 1991, la no\·cla abord,1 los convulst\'OS 1110111&lt;:ntos &lt;l&lt;.: la
década de los 70, cuando b presencia csrndiantil y la guerrilla rtsurgian
luego de una brutal represión en aí10s anteriores. La dcrvescencia
mundial del comunismo v el activismo de Li juventud como uiu parte
determinante del rumb~ social, vinieron ,1 detonar los impulsos
progresistas de una sociedad que aún resentía el _de_rrumbe de tabúes
familiares y de roles sociales de género, que se rc.:s1sw a la apertura de
nuevas idciologías. En aquel entonces ya el gobierno l1.1bía aceprad_o la
responsabilidad en la represión del 2 de Octubre de 1968. la imp~1~1dad
reinaba al interior de la administración feder.1I. Grupos parairnlrtares
lidereados por profesores rurales hicieron de la se lva su guarida,
reaccionando ante la represión de que eran objeto por p.irre de las
autoridades. Así es como surgen en Guerrero la Liga Revolucionaria del
Sur Emiliano Zapara, que comandó Genaro Vázquez Rojas, y El Parrido
de los Pobres, cuyo líder fue Lucio Cabañas.
La rebelión, se gestaba a partir de las desigualdades étnicas, los
conflictos por la tierra y la dominación inhumana de los terratenientes
con el campesinado. Los campesinos apoyaban de múltiples maneras, con
una presencia activa en los operativos de ataque . y desar~,e, o bien
participando de manera más discreta, filcra~do rnformacio~ en las
comunidades, abasteciendo de alimentos a los rnsurrectos y sirviendo de
contacto para nuevos adeptos. Por otra parte, en varias_ ciudades de la
república se manifestaba b actividad subversiva por medio de at_enr~dos,
secuestros , donde la licra
comunista 23 de sepuernbre desestabdrz.o. por
b
mucho tiempo la tranquilidad y la conciencia colectiva de empresanos y
funcionarios de gobierno.

II
La novela se desarrolla en el marco de la agitación social de la que ya
hablamos, con retrospectivas que acentúan el ambiente político que se
vivía en el momento. Sin embargo, más allá del contexto en que aparece,
es de suma importancia ubicar una constante en la estructura del libro. A
través de ella la trama se edifica desde dos líneas de análisis que se vuelven
inseparables eras su excelente enlace. Una de ellas 1~ constituyen los
diálogos, en donde mayormente se desarrollan las acciones; la otra, nos
describe más los ambientes y la conciencia de los persona¡es. A craves de

964

comunicados
, · .. v reumones
·
de
..
. de
. prensa ' de conversaciones relee1onicas
md1tares o civiles es como se edifican los espaci·os l . . · , e
¡
. .
.
·
·
, as atmosreras, v os
alt1ba1os emotivos que nos transmite h obra E
.
·,
.
.
. ..
•
. ncon tr,1111os que estos
recursos lrreranos posibilitan una vuelta a la e'poca . d ¡
·
c. · ¡
.
, a ec aracICrnes
onc1a es v estrategias de combate que se emprei1 d1'an a
·
·,
.
·
nre una s1tuacion
beligerante en las comunidades rurales del sureste de México.
?r~a- de las rutas que magistralmente emprende el autor para darle
veros1mrl1tud a los acontecimientos es la vasta do
··
b
¡
. .
'
cumentac1on so re e
tema. Especialista en problemáticas relacionadas con los g
· d·
. .
..
'
rupos rn 1genas
y con 1as act1v1dades md1tares y de las guerrillas Carlos M
¡
,
,
ontemayor
toma os capm:los c~mo catapulta para afianzar una posible veracidad.
Cada uno de estos tiene por subtítulo una serie de dí
e ¡
·
¡¡
as v rec 1as que
msertan a ector en el período histórico en que suceden los Í1echos. Ante
esto, el lector se deja llevar por la otra verdad p
¡ d"
d ¡
, or e 1scurso e os
sublevados.
Los
subtítulos
e¡·ercen
una
doble
cunc·o
,
¡.
d
·
d'
11
.
• , .
.
i n, a e rn 1car el
nempo hmonco existente, y a la vez la de afianzar una conc.1
·, d
· ·¡ · d b
1Irmac1on e
verosimt itu so re lo sucedido en el discurso novelístico.
Por otra parte 1~ retórica que nos presenta la novela, si la vemos
desde el entramado simultaneo y el efecto de simultaneidad no
· ·
¡ ¡
, s pue de
mvitar a eer a como quien observa un discurso cinematooráfico. Piens
en El acoraz¡¡do ~otemkin y Octubre, de Sergei Einse~stein, dond:
observamos lo antenormence dicho. El desplazamiento súbito que hay en
~ad,a uno de los _aparr~dos en los capítulos propone una superposición de
1'.11agenes del eme, sin que por esto se extravíen las bondades de la
!Ite,ratura. Por el c?ntrario, este recurso ensalza la maestría narrativa en las
1~agenes que sugieren y definen. Son valiosos los ejemplos del capítulo
prrmero,_ donde muest:a una de las masacres sobre los indígenas, sin dejar
de apreciar la sugerencia de los hechos como una revelación literaria
Y con su vientre de embarazada, pequeña, pegada a la
espal~a que olía a srzlado, a sudor, hundía un pequeño
prcahrelo una vez y otra. No vio que el otro agente se
incorporaba del suelo. No vio que desenfundaba. Sólo sintió
que algo caliente, muy rápido, la surcaba por dentro y le
'"!pedía gntar. Inclinó ligeramente fa cabeza, se tomó ef
vientre con fas manos oscuras, sintiendo por dentro la
cnatura que se movia y fue cayendo suavemente, como si
pensara en algo propio, íntimo, y fuera a sentarse para mirar
algo simple, bueno. la sangre le fue manchando la ropa con
prisa, a borbotones, saliendo de su cuerpo, de su boca, junto
965

�al cuerpo amorfo de su marido, sin oír Las detonaciones del
arma que la había derribado, que La había dejado así,
quieta, silenciosa, mirando con Los ojos vacíos el oleaje de la
multitud que trataba de huir" (Montemayor, Carlos, 1991,
p.19).
Una amplia cantidad de aposiciones y una larga cadena de oraciones
subordinadas circundan el cuerpo de la novela. Esto fortalece la
incertidumbre e la que está inmerso el personaje de Lucio Cabañas y su
grupo subversivo. Los espacios en donde se desenvuelve la guerrilla, aún
al aire libre, resultan intimistas y nos llevan a comprender las
motivaciones y acciones de los personajes. El ejemplo mas claro lo
encontramos en los capítulos finales. En esa parre el transitar de la lectura
se da en dos espacios, el perteneciente a la selva, donde la guerrilla lucha
por avanzar a otros pueblos, y por otra parte el de los militares , que
intentan a roda costa acabar con el levantamiento. Es importante ver
cómo se desata las acciones a partir de los constantes diálogos de la
milicia, y cómo a partir de éste recurso vemos el avance en la selva, el
movimiento del depredador que va sitiando, cercando a su víctima. Aquí
la escritura se vuelve más dinámica. Fluye. Mientras que en el lado
opuesto, en la selva, el recurso narrativo de las descripciones y la
contemplación en que está inmerso el personaje, denotan al animal
herido, a la presa que en su lento andar no vislumbra ya una nueva
huída. La lectura en coda la novela gira alrededor de ésta bipolaridad. El
discurso de los marginados se detiene gradualmente, incapaz de hacer
frente a la vodgine del autoritarismo, a la velocidad de represión y de
extinción que tienen los mecanismos oficiales. Así, la dialéctica narrativa
nos lleva al final de la novela, donde el personaje yace acorralado y se
refugia en sus pensamientos, vulnerable, a merced de lo que desde tiempo
atrás se presencía: su muerte.

III
Si nos deéenemos a observar Guerra en el Paraíso como una obra
testimonial de la li teratura mexicana, estaremos en lo cierro. Si acaso
optamos por una lectura sobre la recurrencia de las sublevaciones en el
siglo XX, acertaremos en nuestro juicio. Y si nos detenemos a contemplar
las desigualdades sociales, los abismos en que nos ubica la diversidad
geográfica de México, la 111¡ust1c1a que pre\'alece hacia las clases
966

marginadas, y sobretodo la habitual z·nd·c
.
1rerenc1a
con q ue rransttamos
.
e'I d e sur a norte desde la f¡
l
en
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roncera del
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erec o a ser, aunque
emno pre ecz le
,
termia siendo el peor de los de t.
.
' u parazso que se aleja y
s tnos post 61es.

Bibliografía
Bulnes, Francisco, Las grandes mentiras d.
.
Nacional, México 1951
e nueSt ra Historia, Ed.
Montemayor, Carlos, Guerra en e/para/so Ed 0·
M, .
'
· 1ana, exzco 1991.

�EL HOMBRE Y LA CULTURA EN THE KAIZ0

1

Fernando Robledo Isaac.
Centro de r.scud10~ Humaníscicos
Soc1cc.hd Rcg1omontana de Filosofía.

Corresponden al libro que rese110 aquí, una se ri e de arrículos
preparados por el magíster Husserl a la revista japonesa The Ka izo.
Durante 1922 y 1924 se sabe que la fenomenología tenía bastante
aceprac1on en Japón; incluso desde entonces los filósofos
japoneses asistían con frecuencia a las clases y seminarios de E.
Husserl y M. Heidegger. Aclaro que por esta época, la producción
fil osófica (a saber muy fecunda) &lt;le! fenomenólogo , se orientó
hacia los signos del tiem po de la Europa de aquel momento'. El
tema de los artículos se inspira en el nombre de la revista The
Kaizo' que se entiende como Renovación, en el sentido filosófico
ético ~- religioso.
El libro está formado por cinco ensayos: I Renovación. El
probl ema y el método. 11 El método de investigación de esencia.
II Renovación como problema ét ico individual. IV Renovación y
cien cia. V. Tipos formales de la cultura en la evo lu ción de la
hum anidad.
El último ensayo nos permitirá co nocer la obra global y el
sentido de reno vación al que se refería Hu sserl: "mi rema se refería
al título de la revista Renovación. Renovación en el sentido de
conversión ética y de configuración d e una cultu ra ética universal
969

�de la humanidad".' Esca reílexión conduce a la imperiosa
necesidad de una metanoía originada en H usserl a causa de la
guerra. "Lo que ha puesro al descubierto la guerra es la
indescriptible miseria, no sólo moral y religiosa, sino filosófica de
la humanidad." \ La guerra lleva a Husserl a comprender lo que
sign ifica un a d eg rad ación de los auténticos valores culturales,
"Toda, ci en cia, arte, y cuanto siempre ha po:iido ser considerado
como bien espiritual absoluro, se conviene en objeto de
apologética n acio nalista, de merca do y de mercancía nacionalista,
de instrumenro de poder." Es la guerra el pecado más universal y
profundo de la humanidad en toda su historia , pues ha puesto a
prueba codas las ideas vigentes en su impotencia e inautenticidad.
La guerra del presente, convenida en guerra del pueblo en el
más esrricco y horroroso sentido de la palabra, ha perdido codo su
sentido ético. Aquí es donde apunta Husserl la urgencia de una
"renovación ét ica-política". Esca aportación de la fenomenología,
sobre el contexto de una sociedad con necesidades reales (valores,
religión, co mpromiso mor,d de las personas como responsables de
la transformación renovaci ón constante de la cultura, que
determina el ser y las formas de vida de dicha sociedad).
La cultura filosófica va a apostar por procesos de educación
que formen éticamente ciudadanos que fortalezcan la sociedad
civil y humanizar en todo momento los avances de la civilizaci ó n.
En base a la obra tardía de E. Husserl (La criús de las ciencias
europeas; y las últimas public.tciones de sus inédicos) podemos
re al izar el desarrollo de \Js ideas contenidas en estos artículos que
componen Renouació11 del Hombre y La Cultura.
El punto de partida de escas lecciones es su diagnóstico con
respecro al olvido de la tradición filosófica po r causa del
positivismo científi co: " El dominio de esta fi losofía [la del
idealismo} sobre los espíritus fue remplazada por el dominio de las
nuevas ciencias exactas y de la cultura técnica determin ada po r
ellas"·, la ciencia de la época hace exclamar a Husserl: "¡Q ue
inoportuna es la farisaica justificación de las cien cias exactas, que
injustos los juicios despreciativos ;icerca de la filosofía por parte
de quienes han sido educados en las ciencias riguro~as &lt;le nuestro
tiempo!"
Husserl se inte resa por la diferencia que luy e n tre naturaleza y
espíritu; en part icu lar sobre la diferencia entre naturaleza y

ciencias del espíritu • ,,tn
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u~serliana
sobre
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llllfH&lt;.:\IOll.lll(e de l.1 rilosofi.l
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\ e:~ uimucnte de podn .1sum1 r u11.1 ,1cciv1d.1d
')-¡

')70

�pr,1ccic.1 comun11.ir1.1 y sociJl. 1..1p.1L lle llc\',lf .1 L.1bo un.1
renovación del hombre y de "1 c11lt11r,1; rpoc,u Jiloioji',z) pu,·rlrn
logr,ir este cometido) Fn est.1 rcI101•,1n o 11 ~e 111.111d1e,t.1n l.1s
posibilid.1des in-finit.1s del ser hununo. no ,óln 1.01110 indi\'1Juo:
sino como miembro de un,t culrnr.1. pue,10 que en ell.1 se ob¡et1v.1
l.t unid.id de l.1 v1d.1 ,11.Ci,·.1, Je l.1 hum.1n1d.1J. de un,1 epoc.1. de un.t
nJción en gener.11. del mundo de l.1 \'td.1.
Es por tJnto neces,rno un.1 ct11.J com11cuid.1 .1 p.1rcir de un.1
in cencional idad fu nd.1cion.d en hu 111.1 n id.1J. i ust ici.1 como e4 u1d.1d
y racion.1lidad en los diversos .1mh1cos de l.1 vid.1. bte scr1.1 el
sentido pleno de un.t rnlturrt flosof,úz donde se des.u rolle un.1 1&lt;le.1
celeológica de n:nov.tción conrinu.1.
H~1sserl termina los ,trtículos prcvi~1os p.1r.1 l.1 rcv1,r.1 Fhe
Kaizo con un .1pret.1do resumen sobre l.1 cvoluuón de l.i cullllr.l de
Occidente, comenzando por las religiones n.1cur.1les. p.1s.1ndo por
el cristianismo y su dcs.1rrollo en la Ed.1d ~1edi.t. observ.1 este
problema desde l.:i filosofía como cicnci.t c\trict,1; en este senti do11
es un vtistrtgo perenne de l.1 llus1r.1t.ió n y los ide.1lisc.1s .1lcrn.111es.
"L1 acción sigue al conoc1rn1enro .1utencico. ',-\l conocimie nto
,rncénc ico', es decir: sólo quien por su propio estuerz.o teórico
sobre la razón ha ganado p,Ha sí b perfrcc.1 cl.rnd.1d de la norma,
sólo él posee ese conocimien10 auténtico que motiv.t re.tlmcnre a
1
la volunrad." :
Y es que ob~ervar \Js normas generales o mejor dicho las
formas activas de los actos de la concienci.1 alr,1menre desarrollada
es desde la religión; ya que "La Religión no sólo es el conjunto de
los aconrecimienros regul.idos de la exiscenci.1, de los precepros, de
los cultos, ere. l... ] significa más bien el estadio superior de la
cultura mítica." 1' La religión en cierrn sentido se c,1r.1cteriza por el
hecho de que de ella dcYiene un poder ~ocialmente org,rnizado,
que además no se circunscribe a algunos aspecrns de b vida, si no
que aspira a tomar ca rgo de l.1 vida encera. ' La peculiaridad de
una culrnra ccocrácica escriba justamente en que la religión no es
un dominio particular de la cultura, sino la norma que informa la
cultura y la vida en su conjunro, pues consideradas en concrero,
canto la vida sujeta a norm.1 como b vida religiosa coinciden.
En la figura de la conciencia religios.1 medieval del encuentro
de los dos movimienros culrnralcs que he diferenciado (cufrura
griega y expansión planetflrirt de la rel1g1ó11 cmriana). Ahora coda
972

norma de ~alide1. ha de interpretarse en sentido reli .
. ,
,
lo teocentrzco necesita de la are· 1 . , . 1
g1oso, aun as1
1 f "I
icu ac1on tnce eccual del le
. d
a e; · a teología
deviene a caus ª d e e 11 o en c1enc1a
. .
ngua¡e
e
·
·
1
rn d a. c1enc1a soporta un índ1'ce ceo Iog1co
' . ,. 1, L
u111versa
y
· d
d
hacia
, . espec111ca
,~
a acucu
. . la fe da lugar a una critica
de
1
, mo, .erna
religiosa, que debe fijar las formas esenciale 5
a ra_zon et1ca y
de esca razón. "Esca acritud mo d erna h ac1a
. IY las
f posibles
· ·e-.límites
rechazo de la fe como e
.
.
¡· . a e no s1gnmca un
xpenenc1a re 1g1osa com
rechazo de los contenidos e senc1a
. 1es d e 1a ,f s· o ·e-.tampoco
pretensión de libertad de deci· ,
I
e. ignwca una
.6
r si o no a a fe
1
errad
de
decidir
frente
al
aceísmo."16
'
'
Y por tanto una
1
De
.
.
. esta
. . forma se conserv·i' y cr,0 menta cierta
pno
·d d 1 , .
ye-.· 1a ¡ust1c1a; por lo canto som os responsa 61 es m' n 11'a da l al'er1ca
.
r1Jado por una ley ob¡·eciva N
as a a e imne
H
1
,
. . o nos corresponde el señalar E
usser
de .meS1as, funcionario de la h uma01·d a d O m ¿· d ª d ·
•
e 1a or e
Orzente-Occzdente.

Notas Bibliográficas
'. Edmund l lusserl, Renomción del lfombre v f I .
.
Edilori~I. 13arcdona. 2002. 106 pp. En cocdic,i: a ( 11l111ra c_mco t.~nsayos. An!hropos
l luman1dadcs, Universidad Autónoma \I.
1 con la D111s1on de C,enc,as Sociales ,
,r.
.
' l.:lropo 11ana-l11apalapa M, ·. r·
.. ·
, 111¡sat:e 1111d I ortrci"e (191?-19) 7) //
/
.
' '· · c,1co. llulo ong1nal·
.
,,
-. usser w11a XXVII
3 9-t F
. f.rneuen111¡?)
Para este comcntar"tl&gt; la, Ira ducc1on
. , del . prpp.
r
,
.. ¡.. ¡ hr un/ :I ufsat:e uber
icnomenologo cspat1ol Agustín Serrano de l laro ..:1 e.
. ocn e ' ro corresponde. al
fenomenológica. tamhii:n ha !raduc ido al ca•t ·II.'
s. lprolundo conocedor de la filosofia
.
d •
·' e .ino a a gunos fcnom •n0· 1
d. ·
, : ~ ogo~ ) 1sc1pulos
d irectos e 1mponancia pruna. Su más reciente.: traba· Lecct0nes de f-'e110111e11oloiía de la Con.,,
I . JO sobre Ldmund l lusscrl son· Las
Madrid 2002. 173 pp. Es importante mcnc,'o~~~wt1 ' 11,_e,
del 7,empo en l·.ditorial ·¡ rolla.
(t) Miguel García-Barú Ja1 icr San ~1 ·1r1· • 4 _e rS.ira el .\!1111do lberoamencano José Gaos
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Y Guillermo l lo, os Vál.quc, Son las r ·rso . ~ . .
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Y su obra. entre nn 11· poco, /\li•llllllS 'l&gt;ll 111
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' · ,•·n "•¡.cm,1n1a
, Ru,n , los ca 111 h
.
ad··ni·ts
d.e 1J muerte d · s · h · \\'
' · •lf ·
ws rost.:nores a
1a Pnmcra Guerra \ tund,· •il
' •
'
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perdido la, ,da en esla misma guern , \1 ·I ll· -~ . u IJO o gang l lusscrl. que hab,a
. .
'
. , ,gu~
,m;1a-Baro 1/uvs1,rl l'á, 11 1 d .
· ·
·
'g. . ·. ,c,ones dd
Orto.. [3 1bl101cca filosólica. Espaiia. 1997
3
Gu11lcrmo l ln)OS Vúquc,. "l.a i'-1,ca Fenomcnol ·
.. .
'
Hombre\' de la ( ·u1t11ra. Cinco cns·1, os ¡: 1 /\ ti
ogl1,ca . Pag \ 11. en Re11ornuó11 del
4 Hovo
O e
,
.'. .. t . n iropos- A\1 llan:dona "'O0•
. . s. p. H.. pag. VIII. llu. serl c11ado de una car!
\lb S - citada por los edHorcs de 1/usser/,ana XXVII
' a a' ert. ch11c111cr (28-7-1923).

"ª

5

lb1d .. Pág.. XI
!bid .. l'á11. XV
1
lbid Pág. XI V

6

�8

lbid., Pág XVI.
G. van der Leeuw. Fenomenología de la Religión, Pág. 642. Ed. FCE México. l 964.
10 E. Husserl. Ideas Relativas a una Fenomenología Pura .., Pág. 82. Ed. FCE México. 1949.
Trad. José Gaos., lª Edición.
11
Fichte principalmente.
12
Ibid., Pág. XXV.
13
lbid., Pág. 66.
.
.
14 El manantial filosófico de Hegel había explicado ya ampliamente que los puc:blos hab1an
dado forma a la conciencia de la civitas dei que acompañaba armónicamente su devenir
histórico. En el mismo sentido Husserl acompaña a Hegel en las manifestaciones de la
religiosidad y la vida del espíritu helénico y todo lo correspondiente al mundo hebráico.
15
Ibid., Pág. 77.
16
!bid., Pág., IOl.

q

LA CONCIENCIA INTERNA DEL TIEMPO

Pedro Cort~s Rodríguez
Círculo L:icino:imcricano de Fenomenología

Ser - 111111 cosa, pero n,1d11 ente.

Tiempo - u11,1 cos,1, pero nada temporal.
Tiempo v ser
\1. Heidegger

Martín Heidegger estuvo al cuidado en b edición de las Lecciones de
fenomcnologla de la conciencia interna del tiempo que Husserl publicó el
año de 1928, no obstante, tales Lecciones ya habían tenido exposición de
aula en Gotinga por p:me del filósofo de Moravia durante el semestre de
invierno de 1904 y 1905. Allí, Husserl se refería a las Lecciones como una
parre complementaria de las Investigaciones lógicas. Las Lecciones llegan a
ver luz pública, justo cuando había trascurrido un año de la aparición de
Ser y tiempo en el volumen VIII del Anuario de ji!osofta e investigación
fenomenológirn fundado y dirigido por Husserl. Además de lo
significativo de esta comparación, cabe apuntar que en la preparación de
las Lecciones tal y como las conocemos colaboraron con esmero: desde
1917, Edich Stein en la sugerencia de subtítulos y ordenación de los
aparatados en parágrafos; y durante 1926, Ludwig Landgrebe en el
1
tratamiento de los índices analítico y de contenido.
La clásica interrogante de qué sea el tiempo, nos involucra de
manera inmedi:ita en la categoría central para el análisis del ser histórico

,..

974

()75

�pues representa la categoría ineludible al hacer y al pensar la historia
vivida o relatada. En el análisis fenomenológico de la conciencia interna
del tiempo realizada por Husserl, la cuestión predominante de su
reflexión consiste en cómo se llega a constituir la conciencia interna del

1

'

nempo.
El tiempo se constituye en la conciencia, y al saber que es así, nos
confunde el origen del tiempo. Entramos en la paradoja que Husserl
identifica entre el tiempo objetivo y el tiempo subjetivo. Mientras el
tiempo objetivo es aquél que cuantifica nuestros actos; el tiempo
subjetivo es en el que la cuantificación desaparece. Los instrumentos con
que contamos para medir el paso del tiempo como el reloj o el
calendario, son una muestra de nuestro modo de asumir el tiempo
objetivo. El tiempo subjetivo se nos da en la conciencia, cuando
reflexionamos sobre él, pues la reflexión es inmanente, y en este sentido
el tiempo objetivo discurre sin importar su cuantificación, su carácter de
más allá -de exterior a lo inmanen te- implica que su ocurrencia aparezca
de modo trascendente.
El cuestionamiento del tiempo objetivo pone de relieve el ámbito de
la duración como el horizonte subjetivo en que pensamos las tres
dimensiones de b temporalidad: pasado, presente y futuro. Si el discurso
historizante dentro de sus eres paradigmas teóricos, privilegiaba en la
antigüedad el pasado, en la modernidad el futuro y en la
concemporaneid:id el presente,
la sobrescimación de un:i. de bs
dimensiones resub junto a Husserl alc:i.mente cuestionable :i partir de la
consideración subjetiva de la temporalidad.
En el orden segmentado de la temporalidad configuramos con
ingenuidad desde la unidad mínima a la unidad máxima de medición. En
este esquema vivimos regidos por una crónica cadena de la antecedencia a
la secuencia: de los segundos a los minutos, de los minutos a las horas; de
bs horas, los minutos y los segundos a la nuñana, de la mañana a la
tarde, de la carde a la noche; de la mañana, de la tarde y b noche al día
del día a la semana de la semana al mes; de los días, las semanas y los
meses a la primavera de la primavera al verano del verano al oroño y del
ctoño al invierno; de la primavera, verano, otoño e invierno al año del
año al siglo y del siglo a la época.
En la cadena objctiv;i de la anrecedenci:1 y b secuencia no se
contemplan más que dos &lt;lirncnsioncs de la temporalidad, el pasado y el
furnro, en ellas no se pierde la linealidad del tit.:mpo ni la circularidad,
más bien por ellas se unen. El segmento temporal se cnlaZJ. por su
') ] {,

carácter
.
. 1 de periodo , momento ' 1apso, era insta
t P . ·¡ .
c1rcu ar al pasado Y en lo 11·
1 l e:
'
n e. nv1 eg1ando en lo
Ah
. .
nea e ruturo.
ora bien, la dicotomía natural que sur d d'
.
reclama el recurso de la inruicz·o· d I .
ge e tcl1a 111genuidad
.
n e tiempo· sea
b
que es el tiempo o que no se sab 1
.
para sa er que se sabe lo
,
.
, e o que es, o se sabe l
sa be como, o bien, la intuición d 1 .
o que es pero no se
e
d'
e tiempo como al
rorma irecta sin ambages o n11·stenos
. La d'JCot , go, que
• dse nos da de
e
asumir
lo
rempóreo
se
ca
.
.
om1a
t1p1
ca e este modo
d.
,
ractenza por opone
simple y sencillamente por inclinºr·s h .
r una cosa a la otra, o
.
. .
" e ac1a uno de su
¡
. .
o d isconr111u1dad, tradición o
.,
s po os: conr111u1dad
P
rcnovac1on, coyuntura o ru t
ero, ¿_p or qué no considerar la reflexión sobr ' · p ura.'
todas sus dimensiones y dicot
, , ·P
,
e el tiempo incluyendo
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.
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p
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. ,
· ongamos entre
'
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m1remos!o desde su per.fii! c
. .
,
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.
descartamos que el ser del .
(
v1venc1amos el tiempo? Si
.
.
,
tiempo no se agota
1
.
.
en os paradigmas
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.,
'
e o Jeto 111 del l
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tam b zen que se constitu '
, .
'
enguaJe, escareamos
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e imperecedero
Al .
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recoruarlo lo obtenemos con10
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nci,i e a conc1enc1·
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1a re-presentación como el trº"'
.... r me&lt;.. 1ante ·1 r:rnt '
,
(preseme) desde un a!Lí y antes (pasado) o
.d as1a a un aqu, y ahora
(focuro) . No es el esoo11t·1'
es e un entonces y después
·t
, neo prescn te-pis-d
presente-futuro del tcotrop·
.
. . , ,l o, presente-presente v
..
zsmo .1gumn1ano· y au
,
·
acertl)o, tampoco se tnt;:i d 1 11·1110e
r . ,
, . nque tenga tono de
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' ' e ·
penernsmo he1d a ·.
d
. 1
eg:-:,enano en onde
1o s1 o y el advenir conflu,·er1
; en e preseme.
Para .H usscrl la re-¡iresc11tac-1·(),
11 o 1,l· C\'0C'lCton
- . . J ¡ d'1 .
,
·
·
.
.
.
'
e as mens1ones de
1a temporalidad se '·ios ¿.'ll
1 ) LISCO porque VIVJ 1
. , .
Tanto así, que la histori1 \' e··] 11·
.. l r1os y somos seres h1sroncos.
.
,.
empo \'tvzc os no s, d - ,
1
cada hmoriador, ram¡10 ·o . 1
d.c re ucen :i o que narra
, .
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C011Ll O fJOr 1· J' •
conceb· 11 I·
. . · .· ,1 · ttet:itura.
Fenomenolog1camcncc
.
.
IL • , J re-prcsenr-ict ·
conc1enc1 a retencional de ilc•o ,· .-J Al
, on llltcta )llSto con b
'~ \t\t o .
record ·1
d'
1 r
a1go que vivimos en el as·1d' · 1
. . , r me Jan te a iantasía
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·
ie ,1s tflltllStnnr·s l , !· ,
_1· 1 I
.
en un ahora actual de perce) .· . .· - e ,1 tempo1a lt,,1, se con¡ugan
Pues de tal nnn .
¡ ctoncs p1_1~1,1r1,1s )' cvoc1c1011cs secunclarias.
, &lt;:rJ. nos queda de ma11d1cm&gt; u11 ur1'ct
·r 1·I tll.e:' ~ll l1JellV0
..
' '
l

d

')77

�.· , 1 \' iri·irno~ en la Crnr:1sía los
represt:ntauor
, .
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·
des
· de un d 1ma.
l · · ·'
·e ·ucdos Y los d est111os
.. "l·1 es&lt;:ncia de ,1 inrn1oon
1 e
'
,
.
d modo preccpt1\o ,
..
,
Al vivenc1ar un ahora e
.. d· unto de su durac1011 (que
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. \-, el ·.ser ,1 ca. • P ob'¡ero) conuenc1a
. · de ¡o
d el tiempo es -dice
.... fl 'Xl\'ll11Cl1te en
.
nosorros podemos conve1t11 ie c. :._ d I punto de .ihora dd ob¡cro que
Tl conc1enu.1 e
·
..
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, t ¡1rcscnre de modo percepr1vo, es
· \.·iene• d ad. o
aparece duran d o."· ,,\\ \•1v1r un momcn
.,
. °. .· · 1o secundario
. .
·epuon onn1na11a. - ·
. .
. lo que se denon111u perc
.,
::, 1 i· l· . h conc1enoa como un
a
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'rcepoon tras a, Jl .1 a .
.. .
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evocac1on
e
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pe
1
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. . -·o· n a h evocauon ilustra que
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'
• ·
El . ' le1 .I Jpt:1&lt;..epu
.
. ,
que adopta en h conc1enc1a
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a uur.1C1on
.
el ser del riempo se e rne
,
dL1ra tanro perccpuva como
rn
ser
que
I
·
vivida. El ser a /;out es_ , t
, 1
o que pone algo ante os OJOS
.
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·1on es aqw e acr
I b.
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evocatwamcnte. crcepc
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. .
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. , . . ,,, s·
como ello mismo, e ,
l -prese11tac1on v1cana. - i nos
·,
re-presen ta , a re
·,
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. .d I evocamos ¡Jcro su evocac1on es
· ¡ ya v1v1 o o
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rerrorraemos h acta a go ,
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qui en nuesr.a
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·
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,
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. que eras-~or ma un a 1ora ¿·
orig
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. ·idos como los no vivi os y o
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l modificación ocurre a ora
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tomamos en cuenta siempre, es qui e ta
que
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d
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h
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l recuer o as
'
1
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lo suceden. Las intenciones vaCias a
al suceso srno que
,,;
\(ante»ce den
¿· . ·ones opuestas» .
.
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·Cómo entender esa d¡r~ccwn o_p,u d
«haber sido-percibido»
'
1 gnif1caC1on e un
.
a si
pre"ente. Al devenir presente
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d
modo se torna
.,
.
pues el recuerdo s.o o e ese\ b , de ser percibido» pues la expectanva
lo futuro concebimos un " a ra
978

adviene justo cuando se hace presente. Algunas palabras más atrás
insinuaba una toma de postura ante la parcialización de una sola de las
dimensiones de la temporalidad con respecto al discurso histórico.
Retomando un poco esa insinuación, y siguiendo en gran medida la
fenomenología husserliana, afirmaba que no hay motivo justificable para
exceptuar alguno de los horizontes de la temporalidad cuando nos
dedicamos a pensarla, pues al cuestionar el primado de cualqu iera de las
dimensiones temporales en la concepción lineal y circular -a fin de
cuentas geométrica- se esfuma del supuesto de entender exclusivamente
de esa manera el mundo temporal y por ende el mundo histórico . Nos
damos cuenta que al dirigi r la mirada, y al enfrentarnos en intuición
directa con el decurso del tiempo, se nos presenta esencialmente como
una fusión de horizontes en la que confluyen pasado, presente y futuro.
La figura de la que me valgo para expresar este punto de vista es la de una
catarata en la que desembocan dos ríos fluyendo en dirección opuesta.
Uno de ellos representa el pasado como el horizonte de las vivencias y el
ot ro el horizonte del fu turo en que surgen las expectativas. El presente
por su parce quedaría representado por esa catarata como un punto en el
vacío donde se jun tan y desembocan vertiginosamente el fluir de las otras
dos dimensiones. Con este orden de ideas descartamos coda línea o
círculo temporal que nos obligan a concebir funestos Apocalipsis o la
monotonía del Eterno retorno.
El argumento que juzgo más convincente para desacredi tar las dos
posturas citadas, radica en que al considerar el ser histórico como un
ámbi to de sentido jamás agorado en una de las dimensiones de la
temporalidad, afirmamos un marco de significación que reconocernos en
el andamiaje del mundo cultural donde entran en conflicto lo explosivo
de sus diversas formas junto con todos sus contenidos de canonicidad y
de crisis.
El ser del tiempo no es esto o aquello, no se dice de muchas
maneras, no es primero testimonio, luego objeto o únicamente lenguaje
corno lo presume el historiógrafo. El ser de lo temporal lo
experimentamos cada cual en nuestra conciencia para darnos cuenta de
que tenemos una historia vivida y cuya intencionalidad no podernos
asumirla corno una cadena de antecedencias y de sucesiones imbricadas
en fatal y divertida obstinación, o como arrojamiento supersticioso al
infinito.
La imagen ageomérrica de las dimensiones de la temporalidad
representada por una catarata, se apoya en alguna medida en la
979

�fenomenología husserliana que entiende el tiempo como un fluir de la
vida perceptiva\ "las fases de ahora de la percepción -señala Husserlexperimentan continuamente una modificación; no se conservan sin más
tal cuales son, sino que fluyen. Se constituye así lo que llamamos
hundirse en el tiempo."- La percepción así como la evocación articulan la
corriente de vivencia en el fluir de un ser histórico que reflexionamos
desde aquí y ahora sin desconsiderar su antecedencia y su secuencia. El
hundimiento en el tiempo remite a ese vacío en el que los ríos vienen
apretujados desde el pasado y desde el futuro a precipitarse, para
conformar una visión en la que nos abrimos panorámicamente a
subjetivar cómo sentimos y pensamos el mundo acorde a su
temporalidad.
El tiempo actual en particular, y los tiempos históricos en general,
son signos que articulamos sintáctica, semántica y pragmáticamente. En
la esfera sintáctica porque percibimos lo ya andado dentro del entramado
de su formalidad. En el sentido semántico porque implica
responsabilidad ante el mundo en el que nos desenvolvemos. Y en
dirección pragmática, porque demanda b valoración acerca del telas de la
humanidad.
Pero una semiótica del los tiempos se quedaría corta si no asumimos
que el vivir individual renga que renunciar a dejarse atrapar por las redes
de una lógica en la que se sobrestime a grado absoluto cualquiera y una
sob de las dimensiones de la temporalidad. O peor aún, inclinarse por
una de sus posturas optando por la salida de emergencia hacia el umbral
de la irreflexión para remedar a perpetuidad el ritmo automático de la
historicidad.
Así es como cada experiencia individual en el orden de la
temporalidad, nos exige subjetivar el tiempo como una correlación
intencional entre pasado, presente y futuro de tal manera que configure
otras posibilidades de poner en cuestión b concepción del tiempo lineal y
circular. Nos relacionamos con lo que vivimos en el pasado ¡nra aprender
a olvidar y no para atormentarnos con un mejor conocimiento de
nosotros mismos. os relacionamos con el presente porque el deseo de
gritar que nuestro ser histórico experimenta su vida propia con
intensidad. Presagiamos el furnro para asegurarnos las condiciones de
posibilidad de un mundo en donde la duración es nuestro ensueño.
Parafraseando el inicio de La prosa del mundo de Mcrlau-Ponry se
afirma que hace mucho tiempo que se habla sobre la cierra, y las eres
cuartas parces de lo que se dice pasan inadvertidas. Por ello nos resulta

indispensable no deJ·ar inad
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M
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ot~;~-~rF:~;~ame~ce unos pensadores co~-~tro: mera apariencia de un
poder . . tn estas [filosofías] la unidad d
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U ex1s~;r a c~na para la otra y obrar una se ~n ~spac10 espiritual en que
, na I osona que concibe al h
o re a otra."s

:~:o~co, asume los prnblemas ,:;;~;::ala cultma en emicto sentido

~:~o~

recla:aª
,cara~terizado aprendiendo ;/1~/~mp?ralidad encendida
. d
ex1011 mrnarcesible
.
ecczones de Husserl .
111 omeñabl d
es cierto y ·
, s1
e e nuesrra existencia
h
Justo es ese el sentir
. ~o proclamamos un o
co_mo u1:1anos.
h1stona y el tiern o . .
porcun1srno histórico sino
.
hacia lo distinro PEl v1v1dos d_esde nuestra sensibilidad
consd1~er~r la
.
.
oporru111srno tien
I
y enten 1rn1enro
Idens~;1enro se apropia ilícita menee d/ l su ugar allí donde la falta de
enn icar y señalar las farsas d I
o que no le corresponde e
quehaceres reflexivos y al o d I e ser, con~ticuye uno de n~e p ro
resuelve pensando nuestro ~empeo que. g~~u111a e individualmenttºs
Sll1 preJ UICIOS.
se

~

Notas Bibliográficas
1

Estas lecciones se pub! icaron . .
llu_sserl. aparecieron con el o~1gmali~ente en el volumen IX del
..
Ze11be1r11ss1se1ns (hsg M r¡ . !!lulo I orlesungen ::ur PI
Anuario dirigido por
•
· 1 • r e,dcgger) ·I
wnomenoloo · d
.
e,gcr (Munich)· Alexandcr Pla~~d . e Anuario
con1aba con corres 61e ¡· es mneren
.
G ,
erlin) ) corno edit 1\1 . . n er (,\ilun,ch). Adolf Re· h
_ponsa ,a de Morit1
(8
t d
..
or ax N1emcvc 19?8
inac (Gotmga) J\,I
ra ucc,on de ellas corno r.
• r.
.
En
castellano
19 r enomenoloa · d
•
contamos co· ax Scheler
.
) y traducida Otto E L
i
.,,10 e 1a conciencia del'
. .
n una primera
9
tiempo
en Husserl \" e~ 1~ng dder,-_ en CSla versión se inclu\'el:mpo 1:1maneme publicada en
traducción a la q .
e1degger de (1 onne Picard B •
ma_n~ra de introducción ··El
ue nos refcnre
· uenos Aires Ed. ·
enomenologia de la c
. . mos en este comentario corr .
. - llonal Nova. La
finotas del fenorneno' lo onc1encta 111/erna del llempo d1.: la rcc· esponde a las Lecciones de
eo español A
• .
·
1cnte tradu · ·
otras obras de Husser~ también h· gustm _Serrano de Haro. quien a an.cc,o,n. presentación)
La versión de las leccio11 . d S a traducido al castdlano a Jan p. t pck e de haber traducido
basada en Zur PI
e~ e errano de Haro. 173 pp " d .d ª. º. ª_) a llannah Arendt
wnomenolo . d
·• .v1a n Edito I T
.
{lusser/wna. ed. Rudolfl3ohcrn:g,~I- es inn~ren Ze11be1rnsstsei11; (!89;1a¡9/tta. 2002. está
Husserl. Lecciones defi
. , Mtmes l\ ,_¡hoff. Den Haag 1966
/ torno X de
J ~I
enomenolo~i
.
·
.
0 d I
1
usserl. Op. cit. . r&gt; . -., ~
e a conciencia ill!erna de liem1-?o
.
_
4 lb . f
r&gt; ) ·'
6
/( .. p. 68.

· ·

981

't.

�CANJE
Alemania
1

/bid.
77. idea destacamos con Landgrebe. el enigma de la subJ.:ti, 1dad hasta entonces
Sobrep.esta
oculto en.:\ sentido de su radicalidad a la tradición filosófica occidental. pues no es sino hasta
con el pensamiento de Husserl cuando la subjeti, idad se rc~eta como unidad de significación
que arroja inéditas expectati,as acerca del entendimiento ) la sensibilidad: ~ en particular.
como lo señala Landgrebe: sobre el jl111r de la r1da. Es de este modo como surge también la
tarea de pensar la historia y su concepto de temporalidad como problema fenomenológico. Cf.
Ludwig Landgrebe. Fenomenología e /11stona. tr. Mario A. Presas. Caracas. :vtonte A,ila

6

Editores C. A .. 1975.
, Husserl.
cit. 84. carres,anas. p. 41. 1a ed .. tr. ) pról. José Gaos {Primeras cuatro
Husserl. Op
.\feditac,ones
8
meditaciones). Fondo de Cultura Económica. 2a. ed. revisada y aumentada {respecto de la de
1942). cd. y tr. Meditaciones 1-IV José Gaos. pról. ··Historia ) significado". tr de la
Meditación V Miguel García-Baró. México. FCE. 1986. Otra tr. y pról. Mario A. Presas.
Clásicos del pensamiento. Madrid. Editorial Tecnos. 1986. la misma traducción con not. e
introd. en Salamanca. Ediciones Paulinas. 1979.

Ku!tur Austausch
l nsti tur fü r
Auslandsbcziehungen

o 52: 2102, 3102, 4102
No: 5.3: l /03

Argentina
Sapimtia
Pontíficia Universidad
c:itólica Argentina
Fac. de rilosofía V
Lerr.1s

Vol. LV, f-ascículo: 207/2002

·

Chile
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'o. 27/aíio: V]!··'No · _,
, 81ano
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Ponriticia
~111versid.1d
Católic:i de Chile

:\o. 29/.iiio \'lll: i\o. 30 ..uío \'!11

Colombia
Boletín de l,1 ,lrnrlmw1 Co/0111Ú1,111t1,

Tomo 1 [1•

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2001

Cuba
Casas de las Am/rrrn.i

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11&lt;) , OCH¡·IC 20()1•
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España

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Estudios Sobre Educic1ó11

982

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No. :16. 2002.

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Universidad de Gr.und,i

No. 9"&gt;. \ 'o\ .2.2, 2002
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Nu. 9-, \ ' 0 1 52. 2Ull2

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Universid:id de Deu 5 t0

Esudos Unidos
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\ (). , \./\,\. ' No. 1. 2003

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¡v[ichiga11 Awde/1/iárni , .
~1 ichi¡:;an Acadcm\' of Sc1rncc
Am&amp;lencrs

Analogía Filosófica
Centro de Estud ios de la
Provincia de Santiago
de México de la Orden
de los Predicadores

No. Especial 1O, 2002; 11, 2002.
Año XVI, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Andmneús
Frayles Dominicos
de la provincia de
Santiago de México

Ario XII, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Armas y Letras
Universidad Autónoma de
N uevo León

o. 38, 2002; No. 39, 2002;
No. 42, 2003

Cathedm
Facultad de Fi losofía
Universidad Autónoma de
Nuevo León.

It alia
Instituto Venero di .
Scienze Lettere ed Am
Francesc1 Rossi,
Mill'Altre Mamv1glie
Risttrette i11 i1ngwtissimo
Sp,:cio

\'ol. 98, 200 1

Luc:i Azzena,
.
Ordi11ame11ti, Provvisio111
e Riformagio 11i del Co11111ne
di firenzeVolganZZIW __ ~ _
da Andrea Lancia (13))- }))l)

\'o\. 99. 2001

Vol.%

María Oarío:
A11dré Sal/1/oll
María Oarío
André Salmon
..
Afie origini deffa 111odenuta
Poerica
Romr1nica Gandmsia

fondo de Investigaciones
Científicas, Flandes

;-..!emoria %

...............No.;XXX

984

Año 2, No. 4

Ciencia
Universidad Autónoma de
Nuevo León

Vol. V. No. 4, 2002
Vol. VI. No. 1, 2003
Vol. VI. o. 2, 2003

!11vestigación
Universidad de Monterrey
La demoacracia directa en Suiza
Universidad de Monterrey

2001
2000

Logos
Universidad La Salle

No. 88, 2002; No. 89, 2002;
No. 90, 2002

Memoria
De la Primera Semana
de Human idades
Universidad de Monterrey
Trayectorias
Universidad de N uevo León

2001

Año lV, No. 1O, 2002
Aí10 V, No. 11, 2003

985

�Vera H11ma11iras
Univers1dad La Salle

Vol. XV\l, No. 32, Año XVI. 2002
\'ol. &gt;-.'\'11, 10. 33. Año XVII, 2002
\'al. &gt;-.".'lll, ~o. 34, Año XVIII, 2002

Portugal

Vol. LX.'\'Vll, 2001

Boletim da Faculdade
de Direito

e llÍ\'eíSldade de Coimbra
No. 19, 2002

Revrsta cla Farnltlade
de Letrm
Filosofia
Universidade do Parco
como XXXV, 2002

Revista Portuguesa de
/,wórica
f aculdade de Letras
da Universidade de Co1mbra

Es1e libro se irnninó de imprimir en el
rrn:~ de scpriembre de 2003 en 1 .
ralbes de h I
.
. . ..
os
I
, .
.· mpr~ll(a linnu,i1.1ri.1 de
a _l.Jn1vcrs1d.1d Au1ónom,1 de \/ucrn
Leon. El ura¡c luc de 5&lt;)0 qcmp
.1ares.

986

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Carmen Vicenti</name>
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        <name>Conciencia interna del tiempo</name>
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        <name>Emancipación del deseo</name>
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        <name>Paraiso sin tregua</name>
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        <name>Sor Juana Indés de la Cruz</name>
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        <name>The Kaizo</name>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�FRANCISCO JAVII:'. R C I AVIJERO Y
SV HIS r ORIA ANTIGLA Df ~tEXICO
l'ro: ln.H .. -v," l..v,.1
Cü•rd11i1&lt;!,,r ~'l,1,1111 IM, ru
( muo de bmJÍIl.\ Hum.un,,:"'"

l '111\,·r.1,L.J \u1i',11 '111,ul,• :--:11.: , l ,,\11

!J
conq,1,qa c.spaiiola, de una liiswria que:, c:n formJ ~enl·ral y
conrin11.1da comprend1u.1 b rel.1ción de nuesrro p.uado.
l::.xntían cronic.1s de ineHimablc ,·.1lor cscrira~ por lo,
lo n q u 1, r.1 dores o Ios 1111 \ 1o ne ros: .111.1 k ~ &lt;l:: a&lt;.: o n te: e i mi en tos
no1.1bln y u1.1dros m,is o meno~ cxpli&lt;.:iros dc:I dcst'nvolv1mienco
de: la coloni.1.
Fue h.1 r,l las posrrimcria, del siglo X\'! 11 u1.111do pudo
contJr~e ya con un.1 obr,1 que \ 1nicr:i a llen 1r tJn ingente
ncu:s1dad y que, incluy&lt;.'n&lt;lo lo hHt.1 entonce~ conocido, "con
ex(,.clc:nce método, :i.cepnblc crítica y sc:lecr.1 c:rudición; limpi.1
de farndio.sos textos ven estilo dcganrc''·, hiciera revivir .111tc
'
los 010, de Europ.1 v &lt;le l.1 Amer1ca mi~ma, la culrnr.1 de: lo~
,lnt1guo~ mexicanos v el rrasLendcntal aconrccimicnco de la
conqui~r.1. Tal obra fue l.t Hwon,1 Anrrgua de J\fe,·, ro, de
Fran cisco Javier Cl.n·ijcro.
Esre hombre de ralc1110 ex1r.10rdin.uio lll\'O nombre h.1
queda do inscrito en l.t hisrori.1 de nucHra cultura, vió l.i luz
primer a en c:I puerto de Ver.1,ruz. el dí.1 6 dt' \Cpricmbre &lt;le
1..,31 . Tercer hijo de los once que: hubo el n1.11rimonio Je don
Bias UH IJCro \ don~ Franci\ca de Echeg.ir.1y; oriundo él de: hh
'-: &gt; se &lt;lisponiJ en ~1&lt;:xico, en los dos primeros siglo\ de

661

�Monrañas de León, España, y dama ella perrenec1ente a
linajudas familias de la provincia de la Vizcaya, en la misma
península.
La acomodada posición de su padre, hombre educado en
Francia, y los cargos públicos que ocupó e., distintos pueblos,
permitieron al niño Francisco Javier recorrer r:des regione y,
en su diaria convivencia con los indígenas, aprender su
dialectos, adquiriendo en ellos tal perfección que en veince
distintos escribió un devocionario y diversos poemas. Dedicó
especial atención al náhuarl, al oromí y al mixceco y, debido a
su incensa aplicación, supo alemán, inglés, francés, italiano y
otras lenguas vivas de Europa, aprendiendo asimismo hebreo y
el griego que le fueron enseñadas por un jesuita alemán.
En los colegios de San Jerónimo y San Ignacio de Puebla
cursó latinidad, retórica, filosofía, humanidades, teología y
matemáticas y, merced a su inclinación por la leuas, conoció
de sde muy joven las obras de Quevedo y Cervances, Feijoo y
Marrínez de la Parra. El 13 de septiembre de 1748 ingre só a la
Com r 1ñía de Jesús en el noviciado de epoz.orlán y cumplía
apenas veinte años cuando paso al Colegio de la misma, en
Puebla, profundiz.ando allí "con gran lucimienco "1 sus esrndios
filosóficos en la lectura de los rexros de Aristóreles y de los
modernos filósofos: Descartes, ewcon, Leibnirz y otros. Escas
libros eran considerados en el siglo XVIll peligrosos a la pureza
de la religión, "pero los leyó -dice el P. Cuevas- no como están
escribiendo :tutores ligeros de la actualidad a escondidas y de
contrabando, sino con pleno conocimiento y anuencia de sus
.

,,t.

supenores .
Su basta erudición y admirable talenrn le llevaron al
desempenó de las cátedras de letras y filosofía en San Gregor io
y an Ildefonso, de México, y, nombrado prefecco de e
último centro de esrudios, e propuso incroduc ir algunos
cambios en la enseñanza filosófic3., no logrando verificarlos por
ser inadaptables todavía en otro paí es europeos·.
Sus constantes rareas pedagógicas y las delicadas actividade
de su ministerio no le impidieron cultivar su innata afició n por
la historia. El trato que en su niñez había tenido con los indio
echó en su espiricu raigambres profundas de admiración y de
interés por el pasado de la cu!cur mexicana , y fue siempre en el
(i62

preocupación
constan re el h urg·1r e . L.
·
anriguos manuscriros C
1 , ,
n in,orm acíone verbales
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l _e~10 max_1mo de San Pedro v San
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urrn nar mexica
d
,
iguenza y Góngora pl ¿· d d .
no, on
Carlos de
j .d
, J ien o ec1 rse
c.l
a I ea que más rarde realizara ra b ·11 que e su leccura surgió
Relevado de la r f
n r_1 _a nt emenre.
f
d
P e ecrura a s0l1c1rud
' f
pro esor el colegio de Vil l d ¡ ·¿ .
uya ue nombrado
el I1 a be r s1·¿ o m a e H ro de ' . 3 0f 1 , siendo l:! e a ¡r a J·g n I..f I a e i ó n
.
quien uera de
, 1
emancipación política, don M"
l ·H. pues e auror de nuesrra
1gual cargo desempen t , iguGe
idal?o y Cosrilla "'
del senrirnienro
, .
ad)a en uadala¡ara cuando en
d"
.
unanime e J\1éxic "'
.
,
me 10
expulsión de los iesuiras
o se publicó el decreto de
junio de 1767''· P . , . ' proldm1:lgaJo por Cario~ Ill en 26 d
.
, rimer pe 1110
h .
e
ruinas_ sociales '·, y producco
'1.1 acia a~)ajo, d_c nuestras
monarc:1 español, tendiente
. .
conJuct.1 segu1d:1 por el
J 1m1tar a F .
·
·
mue 110s de sus actos d
1.
,,
r,1nc1a v Portugal e
'
· ego 11erno .
·
n
~o obs¡ nce la rigidez. d.¡
.
reprimidos en el pueblo. L t
da to hubo tu mu !ros mal
espafioles, riollos v me r· ~s l,rnlccsrrale rcscnrimienros cnrre
,
izos , 1LJ )1eron l
t.
a 1a r m :1 n tes :d s u m 1 r , e ,
e e e o o r.u p ro po r í o n l.' s
·
..
' ,, , en ano
• . ·
in urre~cIon surgidas del
,· . , pos1~r1ore , ,1 las i&lt;lcas de
Unidos ''.
rno\ 111111.nro l1hcrtario de los EstJctos

de

~1.'rn

La .frao-ara
J
::, - " rra. 'Sra. uel
Ros . " ll ,
a u exilio. De pués de in,·n
. b.l,tr10_ . ~vo ;il p.1dre Cl.1,· 1jcro
d d ¡
" arr.t es v1c1s1t J ¡¡ .
on e a mano ºl'nero a d ,¡ . d
. u es ego .i terr:ir:1,
b
' e co 11 e Aq LI de e . . 1 '
su cas::i v eleccísima t 'bl"
icsp1 e r;111e.¡ ueó
,
, 11 iotc c.1. P:isó luego a B 1
. .
con sus compancros J . e
.
,
~.
o o111a J. conv1,·ir
e In1orrunI0 et l J. 1
b"d ,
a 1a en que e alberrraron .
1· '.. e ,1 sa r ur1 ,1 e llamó
"pa ¡a d.J ne s de Ia o . . . .r.inro
{.
.t11111n1rc
- . J e¡ saot e r h u man o \'
. d
,
ICJ\1nt1c1c1one
. 11
..
.
a t 1na amente Io I j
J.
,
s e r Io ,1 s , eo m o rJ n
.
,1 m a 1 m e n e z Ru cJ ,1
A norando
.
·1 11 r·icrr,i ¡cpnJ.
murió en ] ~8
i

•

Sus obras

De l.1 fe cu .11 d i d ,l d I i l e r ' ir i1' ( j l ·1 I. ] ll s l re
1HOt.llUJl ,
C'll! l l,1
adem;is de 1,JS. )1í 1111cr.1, lO j CLLÍ011n de
_\' (ll",lL ÍOJln \)lll' .l
guis:1 de cn,avo:-, ('11 s11, c\tudí()\ \'Cl''ICl',.
] l ¡l.tn10
1
LC
,
111digc.:11.1.,
1
·

•

�sobre t&lt;:tnas
.
d . . d ivcrsos t ra b.1
en su ¡uventu
, jos
de
¡·
\
1 1111 \' O rl ,l
los
cu,dés h.111
""
....
h. , . cos Y filosó irns, '
..
liter:n10s, tSrori . ·1.
. .. _
ermanecido inéditos
do, li b ros que, si tuci on
p
F u e ·'a utor asimismo de
otros d' _. , 1 gu:1dalu¡1:rna. bas:1d:1
l . 1 rra H... 101
,
.impresos. 5 u 0 Púsculo. so ) I C d ª¡ indio
. Va. ¡enano
. •.
,\' él1 otro!&gt;
1·
L
1 antig uas relaciones e . d
Cesena en 1782 . a
en¡ basados documentos, fue publ1ca_bºt·e.~ en Venecia en 1789 y
ce e r
:r. · ·ó la luz pu 10
l
d
h ·storia de fa Cali.1ornuz v1
1
\!ano al iniciJrsc .1 segu n a
i
~ nda ed ici ón en e casre
.
ruvo una segu
,,
. ·l
mirad de I siglo XIX .
·o m )0!1c n em Piaa n .1 traz.:11 c.:
Los cuatro libros que l.1 e , F 1 . dan lueao un .1 not1c1.1
0 ª• ,\ escas regiones_
ano(ama geogra'fico. de. la, pe
deninsu
Corrés
y dc
- las
P. , . d las exped1c1ones
d escubrim1enlo,
h1 storica e
.
ue inte ntaron su
.
l
l
d otros con quist adores q
d de los jesuitas a el a, e
e
· ·
de
d luego a re 1arnr ]a, encra a . .
s v el marur10
pasan º. .
de las primeras m1s1one .
esrablec1m1enro ,.,
.., e l.

'l.

r 1 ) l '' r ,l

algunos religioso s .
1
. :la de las mi siones ~ue en
Describe más adelante 3 v1t, ·•ntuvieron los jesu itas en
· h o fur1daron ·\' m,,_
·
,
d diec1oc
las rnv1eron
a st1
numero e
l
'etenra anos que
d
a uell:i región du~ante_, os s ' 1ero de m o radores de ca a una,
q
Asie nta la sHuac1on y nun ¡·¿ d de los misioneros que,
cargo.
, las pena 1 a es
.
,
sus distancias entre s1; , . d d
hubieron de ha 6 1Cuars~ ,1
Y
l
grandes c1u ª es,
¿
de b vida
educ1dos en as
'
h 111 b
'' rec ién s:1ca os
· ,, :o l
.
•
quellos
º
res
.
y
rudos
; e
conv1v1r con a
!dados igno rantes ,
d
ás con so
¡·
·
en sus
silvestre o cuan o m 1 infatigable por los re 1g1osos_b
de
sistema seguido c~n ~: ~
, diario bregar con las tri us
tareas de evangel1zalc1on, sula v·1da civi l, religión y i·b1 ue1d1as
· · · as en
. ¿ 1· os para 1n1c1ar
b . tuvieron en tan e_11 aca .as
111
· b . los fruros que sus era ªlº .5 .
,
·
·, econom1ca
s 1n
1 1

~~;~~:/e;¡ modo de l!e~a/u:ªr/p:;~: : :~,j~~nal Colorado Y ::
1
.
.
detnmen
ro del rea' erario,
d
I
presidios
a11'ª existentes;
.
·zación
militar
e
os
¿·
.
1·na
de
los
misioneros
organ1 ,
l
1sc1p 1
'I
restricción can severa que e:ca de la perla, permitida so o ~
1.
so en lo relat ivo a b p ,;
- .as rodas cornadas por e
mpu
l .
·1idad· • nor1c1
I • a
. ¿· para su exc us1va Utl
'
d los padres Sa vat1err '
t n ios
..
de las ca rta s e
de las
historiador Clav1¡ero
D . . del capitán Lorenzo y
iano
,
Piccolo y U garre, dc.l.
• _ or don
Manue 1 Varg as ·
.
.
d
la
Calil'o
rn
ia,
escritas
p
Not1c1as e
.I'
6ú4

Pero su obra max1111a, l.1 que h.1brí,1 de LOns.1gr.1rk corno
verdadera gloria de l.1 inleleuualidaJ rnexi c.111,1, p:ise,1r su
nombre por el mundo literario de la Europa de su 1ic.:111po y
darle celebridad, fue su Histori'a Antigua de ,\féx,co, monurn&lt;:nro
lite ra rio de la colonia:: que, permanecicn&lt;lo mu cho t icrnpo sin
ri val~' solo fue superada hasca que, por los procedirnicnros de: la
escuela h isrórica Je! XIX, se lograron corregir o aurncnrar lo~
daros consignados en ella.
La afección del padre Clavijero por las co sas del pasado. su
empeño e n arrancar a los códices centenar ios y :i los amar il lo!&gt; y
empolvados documenros sus secretos, e~ evidc:nte que se
constituyeron en móviles de sus rareas de invesr igador. L.1
nosralgia de su tierra discante ejerció un influjo ex1r,10rdinariu
en esra previa vocación, pero no cabe la men o r duda que
móviles más poderosos coadyuvaron a inclinar su á nimo por
estos tra b:.1jos e hicieron surgir nuestra primera historia.
Celebrados lireraros de Europa, cons l iruyéndose en
"pintores'' de la América, presentando de ella al vie io mundo
un cuadro trazado con los más negros colores. El naruralista
francés de Buffon, fundando sus teorías "en la humed ad e
inmadurez del conrinenre nuevo" :' !,,. lo re lega ,l marcada
inferiorid ad, describiendo a sus morador&lt;:s , sin conoce rlos,
desproveídos del m:ís l igero asomo de inreligenci,1 :,· raciocinio:
a sus animales en monstruosa despropo rción y a los produ c ros
de su flora en exagerada anorma lida d .
Sccúndalo en sus argumenros Raynal y Roberrson, y desde
su gabinete en Berlín, el enciclopedista prusiano Cornelio Je
Paw, con sus Reflexiones Filosóficas sobre la América, no parece
otra cosa sino gue se propuso a hacer e l cadlogo Je su s
defectos.
Contra estas teorías antiamericanisras surge un bando
formad o d e criollos cultos , novohispánicos en su mayo ría. Con
C lavijero aparecen Márquez, Alegre, Cabo , Mane iro , ere.
Quienes heridos en su amor propio, se levantan conrra aquel la
tempest ad de diatribas. Su act ividad por l lenar su comec icl o es
increíble. Abarcando disrintas ramas de l saber humano escriben
obras de notable inrerés y , "asumiendo un aire de escritores
profesion ales -dice don Alfonso Reyes- se consagran , por un:i
parte a poner en orden IJ tradición; por orr,1 ,1 edifica r UILl
!íG~

�·~

"'i

~

it
J•

,!

,~

· d o las novedades del1
conciencia publica, recog1en
nueva
dando expresión, a la vez, a
pensamie nto eu ropeo Y
b ya disrinto a la anrigua
sentim iento de un pue 61 o que se sa e
. :4
, ¡· que ha comenzado a llamarse patna
mecropo 1,
.
.d d
raseros se observan
o
Es Ia C onciencia de mex1can1. a cuyos
·
d la centuna anrenor Y que marca un
lb
desde los a ores e ºbl
1 spaño l nacido en América
.
. .
percepc1 e entre e e
d
l
d1sranc1am1en co
d I
Cl
.
.
o lo con erario e ca es
.
l
e
,n o e a l avl)Cf e a la Nueva España
v el pen1nsu ar. onSra
,
d
. . alme n ce en o tocanr
'
..
falseda es, pnncip
.. d
d 'de demostrarlo al v1e¡o
- s ha v1v1 o, ec1
donde tantos ano
obra que la dedica a sus
mundo. Sin embargo _de _asenrar en su era otro su objero po r el
.
difícil entreve r que
comparnocas, no es
. 1·
B' n seguro estaría de que sus
hecho de escribirla en Ita iano . ie
,
de verterla al
1
osteridad se encarganan
compañeros o ª P
.
. .
de la coree de España
oste!lano, ya que las mismas in~n.gas
. b
d' ·, n en este 1d1oma.
obstaculiza an su e 1c10
l
an de las fuentes más
Dos mil tr~:c\:~~ars l~!u~1\ ~/~~~rarse a cuestas, ello no
directas para .
q. lo ue está a su alcance. Se va le de
obstante, se dedica a reu n 1~
q
edores todos del pasado
.. , d
companeros, conoc
b
d
la eru ic1on e sus
, d
bl'
í mismo sus cele res
, .
ue habrían e pu ,car as
..
de Mex1co Y 9
E
- O rden·i las not1c1as po r
s de ueva spana.
'
d
libros so b re asunrn
·¿
.
M 'xico· devora con avi ez
.d d
su res1 enc1a en j e
'
.
él recog1 as urante
. o escatima esfuerzos n1 le
llegan a sus manos, n
. . l
b
las o ras que
d'
1 b'1b l iotecas de las pr1nc1pa es
.
· por acu 1r a as
fl
·
arre dran d1stanc1a 5
. d
d b'd
la anricrua in uenc1a
•
¡·
don
e
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I o a
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capira 1es ira .anas,
, .'
documentos v pinrn ras
- 1
guardan cod1ces, mapas,
. : I)
l
espano a, se
., d l
d
procede a escnbH. ara e
·
s y reun 1en o o to o,
. . .
d
mexicana ; '
G regario Blas1n1 impresor e
verano de 1780, log~a enrrcgar a d su "Storia rtntigua del
Cesena, los eres primeros romos . e_
,,
1 ,l ·
mo al año s1gu1en te.
d
Messico . y e u t1mo ro
Í e ración unánime del m un o
El éxito más completo y a ~el P b' ·esuica Fue v ha sido
.
.
el esfuerzo oc sa 'º l
·
•
d'
l,rerario coronaron
d 1780 a nuestros ias,
canta la celebridad de su_ ~bra ~ue, e
sábese haber tenido 15 ed 1c1oncs .
.
1 Rea I Y Pon ri fica
.b
dedtcacona
a
a
•
Abre su l ' ro con s_u d .
os de modestia que le
• d d M' ·
Se a vienen rasg
l
Univers1da
e ex1co...
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''tentativa" escrita con e
.
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·
1
u
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llevan a a lI ic;u O
'
I • .· . d , ¡1 !&lt;.:ctura. que a
, ·1 a su parr 1a . n1c1a a ,a
solo deseo de ser ur1
, '

e

(¡(¡(i

de manifiesto el despertar del sentido histórico del XVIII, al
comemar haciendo relación derallada de las obras que servirán
de fuentes. Su lista comprende la enumeración de aurores que
se han ocupado del pasado de México, y es aquí donde se
revelan el cspíriru crítico del historiador y sus juicios y
raz.onamien tos para aceptar o rechazar la información que le
proporcionan. Ve sinceridad en las carras de Corrés y concede
crédiro a Díaz del Castillo; se si rve de los valiosos daros de
López de Gómara, pero no se pone en el plan de éste de confia r
en informes verbales sin comprobarlos o someterlos a la cri rica .
Desfilan por sus páginas los más destacados escritores, Asia
descend ientes inmediatos de indígenas como de la época de la
conquista; cronistas de la corre ibérica o de las órdenes
religiosas. Le disgusta las continuas digresiones de H t. 1tera y
"las relaciones pueriles y gran copia de erudición superflua de l
pad re Torq uemada ,,:r, y por cuan to al padre Las Casas, .tu 119 ue
muy respetable, se resiste a descansar en algunos pun ros dela
historia antigua de los mexicanos
por tan alt~ rJdos y
exager;¡dos":·_ El estilo de Antonio de Solís, no obstante su
elegancia y pureza, le parece "algo afectado'', y le conceptúa
más que h is ro ria do r, pan e gi r is r a:~.
Nuevo Alejandro :-,_ Tiene más ade lan re lamen raciones por
la desaparición de las obras históricas de los indios, a causa del
excesivo celo de los primeros misioneros; e igua1menre se duele
de no disponer de los manuscritos de Sigüenza, para quien
viene elogiosos concepros por sus inapreciables aportaciones
al escudio de Li ciclografí;i mexicana, genealogías de
emprendedores, orígenes del hombre amcr1cano v otros tem.1s
de capital importancia.
No fa I r a n e n Ia b ib l i og ra fía co n q u e C la vi je ro i n i eia su
H istoria de las ohras de los at1torcs mü notables de su tiempo.
Gages, Raynal, Roberrson, de Paw, ere., ,l quirn&lt;:s, corno y ,1
expresamos, pudiera decirse que consagr.1 su obra.
Obedeciendo a la inquietud y criterio uni\'ersalista del
XVIII, que expansiona su campo de .icción hasta compr&lt;.:nder
todos los aspectos de L1 vida d&lt;: lo\ pueblos '' , h,1Lc el ilu stre
descerrado un:1 "Descripción del Réino d&lt;.: 1\féxi&lt;.0, su tior,1, su
cli ma, sus montes , sus ríos y l.1~0~: sus mincr.dc~, ~u\ pl.1nr;1,.
sus animales y sus hombre:'&gt; ". S&lt;.: muc\l r,1 LOnoccdnr de ,u

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¡l1c.:01.11¡l 11.11'.',n ,.11.11.tc.:rÍ\111..1
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1 . t¡uc.: ll' ¡11c..•1.c&lt;l1l'rllt1,
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poco m,n f
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sirven de ucnres·1 · . l.1 !JUll,1
' mcx11..lll,I\,
·
qul· .11L1 l' •''
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l•1 \'er dJ &lt;l o t'u~cJt •1 d 1- •1'.'..: cx¡1rl'\IO!H:, •1ro111c.
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\ Amern:a 1" e aa,
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traducir o~ co tce\ e ·
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,cc:r aJ.1s corree 1onc,
l
o ineno, cx,1cucud, as
¡)erm I u e ron est,1 ecer.
• isir con mas
·
eser res HHlf )res \ prec.: . •
h s1\1 ncc.: de la epoca
lechas de los acon1ec1m1entos m.1, so re •

r

preh spar h.J .
(,6s

Por cuan10 a 'o, ongenl') del hombre en 1\méru:,1. tonsidcro
autores del 1cn1.t de \1g11cnz.1 y Congo,,t r .il c.:.1b.illl·ro Bo1urin1,
cclcbr.tdo im'l'Stig.1dor y c.:oleu.ionist,1 de .1n1iguedaJn. No
obqance \trnp,Hi1,1r con cl r.tl'1011.tli,n10 de l.1 filo,,ofiJ modc1n.1,
y con las rnnccpciones p&lt;"IÍtÍlJS \ soc.:i 1:,gicn q 11: cmpl'labaintroduc1r,c, su c:.trJ&lt;..tc:1 e invc.:sc1du1,1 cdt·si.i\11c,1 le: lt,1&lt;..c:11
rem111rse totJlmcntl' a l 1, \.1gr.1do~ 1 oros Rnogc 11
crad1uoncs de los ,1borigcnu d, Ch1,1p.1s, ( 116.1, ,\11d1oac.in r
~1cx1co sJbre su relación c:n le tnci~ 10 &lt;..on lo, ,uc.:C,O\ J;I
di I uv10, no prctcnd 1endo ,H l pe ar l.ts y ,ol o si 9 uc l1Vi po bl .ido re,
de escos lug.ues, en ncr.iiL1 c;o nc1dtnc11
,c.- dec.:1.11
desccnd1cnrcs de Noé '\.
Respec.:ro t IJ opinión que " con erudic11111 cxqu1rna "
publicó S1guc.:nza sobre.: l.1 prc.:dilei:c1ón del Evangelio en
Arnenca. por
Jnco ·¡ om,is, no h ,hiendo rnnocido lo,
manuscmos de aquel sabio se ,tbsrienc de h.1bl.u &lt;le ella, pero
añ.1de que no 1:: conforma, ",1 pesar del respllo con q11c m11ó ,1
su autor tanro por su subliml' in!!et o e.orno por , 1 , Ht,1
1i cera cu r,L .. "
Luego dt expont.r ,tpreu tcione,
y con·ccur,l\ con
fund,1mentos en la log1c.a } en l.1 au1orid.1d de la E,c.:rirnra.
acero de paso del hombre~ lo, rninJJlt•s a I uestro conc1ncnte,
acab.1 por admirir l.1 .rntigu.1 un1on Je l.1s 1eg1oncs
seprcnrr1onales de la Amcrt&lt;..,t con Eurcp.1 o \,1a
, 1 ccrnJo su
op1n1ón .ti ju1c.10 de los doctores c.nsc1anos \, sabtcH; pc:rn no .ti
de ctercos filósofos 1ncrlJu H \' c.ipnc.:h Jdo~ .¡ut I rt,f ccan 1,t
autoridad d1v1na; n1 hacen L.lSO de l.ts t1Jd1uoncs humanas, ni
quieren escuchJr l.i ruán
El esulo que aJopca p.tra relatar lo~ progrc,os del r&lt;.: i no
mexicano desde sus modesci~imos origene!) h.1~ta el esplrndor y
caída de .Mocrc:zum;i II. es 1nrcrcs,1111c y ameno. ~u t.t¡&gt;Jc1d,tJ
1rn,1ginati\';1 revive con rnd 1 su grandC'l.a \" &lt;lr.tmausmo la5
encarnizadas batallas en que el a~rojo y 1·1 v,ilt·nci.1 Je los
conccndienres dec1&lt;li:.1 la cH,1bilidad Je un ~cñorto; l.1s
solemnidades ÍJstuosas de hs consagracione\ Je lo~ templos, cn
las. que la sangre y sacrificios eran faccorcs inJisp&lt;..nsablcs Je Hl
bnllanrez, lo\ atinados "golpes de polít11.1 .. de los n.:H·~
mexicanos, o las c1ern.1s cscc11.1s c.k fJmili.H \' cuad105
costumbrmas rdig1 n, 1ndu~tr1 s. ju&lt;.g ) tra1es. c1 .. wdo ~ n
66~

�admirable maestría , pues dijér.ise que, en su mano, se conv ierte
la pluma en el pincel del anista que con riqueza de detalle~ y
realismo cranspona al leccor a v1v1r los hechos mismos que
describe.
La sucesión cronológica de su obra y la preparacion
inreligenre en capículos anteriores de los suceso que se
desarrollan en el que le sigue, mantienen al leccor en constante
ex.pccrariva, y le permiten observa r en el estilo el cambio can
notable que se operaba en el XVlll, respecco al barroco.
Con igual habilidad ,1nima la narrac1on de los
acontecimientos que se empezarí:1n a suceder desde el arribo de
los navíos del conquistador Corees, a San Juan de U\úa, y a las
playas de lo que dos siglos más carde fuera su n,Hal suelo .
S,1 \ran a la imagin;1ción del lector el bullicio incesante del
momento histórico. Los azorados ojos del nativo ante lo s
.in u nciados de Querzacóad y el progresivo asombro del
pcninsuLir que :i. cada paso encuentra "mucho qué ver sus ojos
y no menos qué destruir sus manos" ... •., l nrroduciéndose unas
veces al palacio de Moctezu ma o 1.1 los de los señores de sus
dominios saliendo orras al encuentro de la incontenible marcha
del audaz exrremeño, liene siempre al tanlo al lector de lo que
en cada lugar aconcece. Pinra l.1 zozobra del supcrsucioso rey de
los mexicanos y la acogida que por a~rncia o por la fuerza va n
ganando Cortés y los suyos, hasra culminar con el sitio de
Tenochtilán, "comparable -dice- en los estragos )' lástimas, al
de Jerusalem
por
las armas de los romrnos"'''. Tie ne
expresiones de elogio para los actos de valor de los españoles en
las innumerables acciones guerreras que hubier3.n de lib rar,
pero cobran relieves de epopeya los rasgos heroicos de
Cuiclahuarz.in y Cuauhcémoc y de otros cantos guer rero s
mexicanos. Son de notarse asimismo las obst:rvaciones que po ne
con frecuenci:i. sobre la codicia y sed insaciab le de oro de los
conqui~cadores, haciendo significar que en l.1s cenc.1tivas de paz
hechas por don Hernando en vísperas del sitio. "influía n no
solamente la compasión de tanros miserables, sino ombién el
deseo de apoderarse de lo~ cesoros del rey v de los
paniculares ... -\ "su conducta .ntificios.1 y doblada - die.e en oc ra
parce- demuestra sin duda su h:ibilidad; pero 'iólo pue de se r
alabada dc aquellos concsJnO'i que no conoet:n otr,1 políric.i que

c,-o

el arre de engarí.ar a los h om b res q
enceramenre de la ho
·d d
uc, prescindiendo
nesr1 a so lamen re b
sus acciones"'1.
'
uscan la uti lidad de
L_os ap,untes ge nealóg icos sobre las fo ..
Corres, as1. como las adicio nes que 1uce, mdias
de Mocrezuma
en
.
.v
pa:-a cxp l ,car algunas cos1s
i. ¡
sus pnmeros libros
.
' norau es acus
1
paciente y erudito.
· ·
an a 1nvesrigador
Su s di sertac iones

Por razón de composición, ero
.
.
su obra, escribió inde
d'
p
esm:chamenre ligadas con
o·iserrac1ones
.
pen 1en remen re el . d
CI ..
sobre la ti
1
.
pa re
av1¡ero sus
rei no de México "
1 1-~rra, º1: _a nima les y los hombres del
, ... e 1nro po em .
• l
sus capítu los'" '.
ico y vio enro en muchos de
Someramente nos hemos ocu d
(O ríge nes de l homb re
.
pa o ya de las dos p rimeras
ame ri ca no v e
¡ ,
as siete Disertaciones
.
r?no ogias). El objeto de
1
..
restanres, uene
I
.
l . los er -como1· e. mismo
el av1¡ero nos lo d.ice - a, rcL1t1r
propagados por autores d' .
I
rores ma ic iosamenre
" 1 . .
. lV&lt;:rSOS. a obra de e
¡· l
e principal blanco 3 que
d' . ·
.
,orne 10 ( e P:iw es
e 11
,
se irigen mis tiros"-· º .
.
. n e a como en una sent i n I o alb · - 1 1
.1::,rcg,1- porque
inmu ndicias, esro es los .
d,1nadse ian recogido codas las
,
errores e ro os los de , ,. "
lesc r .. 1
l
mas .
Saratando
1ta a 1a pauno
desba
aapar,1 av.ilr a ,1frenc.1 que Am~rica recibe,
uno, 05 ::i rg u mcncos contrarios, [
esta ece r co'
. ·
. 61
. .
mparac1ones con el viejo mundo
.1
ca l if1cauvos elogiosos
l
• sin recurrir ,l
.
para e suvo porqu "
I
apas ionadamente 'c1 su p,11S
, - &lt;l'! Ce · • j ' ej j · .. e que non
den'
t
orros, se parece ina' s
- co OL,l!H o o ·rnbrc ro&lt;los los
- a un muchlch
1
que dispu ra"'1_ (;¡da uno de 1~ o _que pee.1_que a un litcrH&lt;'
ueva Españ.1 "· es p
J
s .1111m,1les mas comunn de l 1
de Mex1co,
, .
.
rese::nt;i
o en su cx·1 ·1
. qH:lo,
tenido ¡)o
"
·¡ . , e ,1 natur.1 1c1.1. l·.I
ab
cn¡c . 1nu1
·
1
. an d o nado de sí mirnH" r . pe~[!
l
ro. v.1ci.1dn ,.
&gt; , rc.:su ra un p·u ·
¡
·
~n~omp~:ahles defccros Jel sucl 1. : ..11\0 a Ir 'it'.ÍL1l.111Jo lo,
0
infestan .
e c Lurop.i Y L\\ pl.1g.1, lJUc ¡(.'
Con crítica morda·
· ,., .\' I Ie 11.1 J e .I ro 11 .
q_ue " aconseja carilatin,
,"
1 1.1, no .\011 fH&gt;Las l.i\ vcu:,
s1mos f1' lo' so 'ros " s,, l1
. 111::ntc
,1
le
¡&gt; 'iw •,. Je 111 •1. 5 "]~ u 111 .1111· d
su log1ca
' . .h;1Sta. la-. miscri.1
ag.1n con
dt ucir .l un 1rn~pil,d", o C\llC rch.1j.1
llcrtm t11.1drupcdos. ohJctn dl l.1
r,~ 1

�disct1sión. L.1. bibliogr.1fi.1. que 11uln..1 e, .1bunJ;1nt1sirn.1 .hl ,.
figuran en ella desde loc; ,1urores uict.Ínc·o~ h,1\l.1 lo~ cL1siui, de
la .rnrigüed.1d. lnvnrig..1dor .1.Lucio~o. ~.dpic;\ de 1·.Ho.1\ ,.
Cliriosid.1.des sus Diserc.1cioncs con r.rnto ingenio y origi11.did.1d
algun.1s de ell.1s. que prnvoon el inlerc~ t) Lt hil.irid.1d de t¡u1c11
hs lee•·•.

Defensa de los indios
Pero si pua hacer r.dcs 1111pug11.1c1oncs rr .1b.1jó li.1\ta
confundir a sus advers.lrios. no fue el menor cmpc110 cll1c pu~o
en su _ Di~ert.1ción en dci'cns.1 de lo!&gt; ind,u~. -.elebr.1J.1 pin.1
lirerari.1 que k coloca cntr&lt;: los pn.:c11r~nrn de n~1L•\fr.1
i11depende1H.ia, y que l1J. sido, J 1r.1,·cs de un.1 ccnturi.1, f uenrc
valiosísima par,1. el estudio de h hiscoria Je! pe11~.1111ie11ro del
t

¡
IL

siglo XV!ll.
Viviendo en medio de cst: mov1micnw incclecrnal que
operaba con tendencias de .H.:endr,1do mex ican t.)mo l.'.n los
humanistas de su siglo, el con ccprn pHria es en el bien
deriniJo.
Hijo de padres espafi.oks y sin ningun.1 cons.111guinidad con
los indios, siente sin embargo l:1. concienci,1 del probl 1 nu del
mesciz...1je y abov por la fusión de l.:is dos rJ.L.1s, . curo_pca ,,~
indígena, para el surgimicnro de una n,1c1onJlidad ;
proponicndose para ello elevar al indígena al p:ano ~~e le
corresponde ,y resr:cuirlo del derecho de aut0norn1,1
poliuca y
•1
cultural que el mundo de en ronces le negaba .
Si nada agr.1dables habían sido los epíccrns dirigidus a los
productos de la cierra american3., mucho má~ denigran tes
fueron los del indio. Con b.1ses en argumentos infundados se
dudó h 3.srn de su r .1ci o n al idad y esto Fue lo que, cx,isperando los
ánimos de Cl.ivijero, le impuls.ó a salir a su dcfens.1 \__
1
Hecho un esrudio profundo dd tem/ pudo estar en
condición de probar que en nada diferían de Lis de los e~rnpe~s
las alnus de los mcxionos y que, si alguna vez su especie hab 1a
parecido distinta, debíase a que "una crisre educ.ición Y una
dura servidumbre no les habían permirido adquirir las l uces
necesarias para la conducta nacional de su vida ... " '➔

El auror Je l.1s "lnvcsriot&gt;'1cio11c~ (ilosóf'i•c••¡c., .. . " 11 e,--. &lt;.: 11 e. u c n r r.1
orro
¡·_,
f
.caso
. como
b' dd dl' la decisión oue
., "un irali.ino" . ...'- 11 ~11 .,11.\ll
e e, erigir o i_s~a os en .!:is ricas provincias americiiLIS " le agr.ido
a el y al Esp'.rtlll sanco reconocer por hombres a los moLidorn
de esce cont111ence. ·v t1ue,
.1.. no ·ser por el l,), • •,un 5 e, 1.L~• repuc.1na.
·
. .
como desde t'.n _pr'.nup10, por s,iriros o monos grandes""'.
. A tales 1n¡urias responde: Clavijero con 1.1 prescntacion
misma de la bula papal, encaminada no a orra cosa que "a
sosren_er los derechos naturales de los americanos contr:-i las
t~ncar1vas de sus perseguidores" y originada por las continuas
suplicas de los primeros obispos, en su afana de poner coro a
los ª~-~-sos d,e los e~comenderos, "no menos poderosos que
avaros
¡Cu~nto me!or sería -dice m:ís adelante- que el
mundo esrnv1~se habitado de semejantes sátiros, que 110 de
hombres menurosos v calumniadores'"\"
. Tampoc? _podía ·permanecer ind.ifer.ente al ver que .~e les
tildaba de debiles, cuando él había visto ''los enormes pesos que
llevaban sobre sus espaldas" y cuando le constaba .~ simisrno
pes:-ir sobre :llos rndas las forigas, en tanto que el europeo,
desde los d1as de la conquisra. gozaban de sus fruros sin
9
ocuparse jamás de las faenas del campo ... "\
Religión
Serio }' espinoso dilema se presenta al histor iador Clavijero
aplazar a trarar sobre la religión de los anriguos mexicanos.
_La ~~mparación l~isróri~a es el medio a que recurre para la
re~l 1zac1on de su ob¡ero. El corejo imparcial y erudito de la
misma, c_on el concepto que los griegos, eg ipcios, romanos y
erras naciones renían de sus deidades, le lleva a b convicción d~
una, patenre sup ~em~cí~ de los primeros sobre aquel los
1
culus imos pueblos . S1 nr1endo repulsión por nombrar los falsos
arnbu rns de ~us ¿·1v1ni
· ·d a des, opta mejor por recomendar al
lector_ que quiera conocerlos, acuda a la Ciudad de Dios, de San
Ag ustin.
Divide su disertación en eres parres:
Pesa en la primera la multitud de dioses que aquellos
pue~los consagraban al oficio mis trivia l, con los de los
mexicanos que sólo uno er,111
• d e d.1ca d os, sien
· d o siempre
·
las

673

�virtudes puestas bajo su patrón y no atribuyéndoles jamás
influjo alguno en las obscenidades y pasiones del mundo. En
confirmación de lo anterior escribió el Libro VI de su Hütorin.
Rastreando en la micología mexicana y reuniendo no
conjeturas ni fantasías, sino noticias dignas de todo crédito,
logro el Clavijero hacer el catálogo de los números aztecas. Los
de la providencia, el cielo y el aire; los de \,:,s montes, del agua ,
del fuego, de la noche y del infierno; y los de la guerra, del
comercio, de la caza y de la pesca, con la descripción de cada
uno y la veneración de que era objeto.
Para escribir sobre el carácter y afectos de los indios hubo
de analiz.ar primero sus creencias para constituir éstas, con la
urbanidad y la economía -dice- los rasgos distintivos de una
•

I

Ú1

nac1on .
Entrevió la idea, aunque vaga, que cenían los mexicanos de
"Aquel por quien se vive"61 y demostró hasta la evidencia sobre
la inmortalidad del alma y sobre la eterna oscuridad o la vida
deliciosa que Dios les tenía reservados en casügo o en galardón
de su actos de esca vida.
Resumiendo los datos de escritores antiguos describe la
estructura y dimensiones del gran Teocalli. Introduce al leccor
hasta sus más vedados aposentos y le hace participar del horror
que los iberos experimentaron con su diabólica vista. Parece
percibi rse el olor de la sangre que cubre el pavimcnco, y se
alteran escas impresiones de la imaginación del lector las
riquezas de los ornamentos sagrados, la magnitud de aquellos
recintos o la satisfacción de contemplar, desde su eminencia, el
panorama del valle de México que maravillara los ojos de los

.

d

11

conquista ores .
Da noticia de la prodigiosa cantidad de templ os que había
en el imperio mexicano; del numero indefinido de sus ídolos;
de las mortifi caciones y austeridades 9uc se hadan en su honor;
y de la educación de los sace rdotes y demás individuos
consagrados a su culto en los diversos seminarios y monasterios.
Ocho capírulos64 de su libro Vl esdn dedicado~ a enumerar
y describir el esplendor y colorido de las solemn1&lt;ladcs
religiosas, con expresión del tiempo en que se vcri ficaban. U na
a una son escenificadas con realismo, considerad hisrori.1dor :i
cada caso "los errores en &lt;.\lle el encendimienw hununo se
6711

precipita
·g1·0, n" cuando no es gui ª&lt;l 0 por I"·• luL &lt;l e 1a verdadera
rcll
. Por esce motivo, a! hablu d
antiguos mexicanos se
1· be la &lt;..ercmo111.1 que entre los
"
. ,,
exp tea a con 1
.l b
comer a O10s Y que se ef ·
b
a pa a ra teocua lo ·
.
·1
,
ectlla
a
en
la
u1cz1 opochcli. &gt;Jo
d
tercera 1·iesca del dio..
dH
.
. pue e menos ue
'b .
.
..,
e_mon10 su extraña simil1·• J
9 arn u1r a 1níluenc1as del
· d
,uo con el
,
m1srer10s el carolici~m "''
mas venerable de los
1'1

·"º descono ce

o .

¡a ·in d ccenc11 d
1
por los antiguos mexicanos
, e a gunas de ias pr,1&lt;..c1cad.as
d al revisar aun , pero eaoha
puen·1 ·¿
t a
'
por &lt;..once d c:rles menos
·
' ' que en rnrmi ·
'
naciones, pero hace signifin
11 ' somera ' la.., de arras
rom anos se ¡¡ amaba rnpid .raque. ,1 que,encre ¡os ,rnciguos
uon, cons1stent
1
1
que 1os ejérciros llev1b1n
.
e en .1 ¡,1u a de pollos
· • .
· , consigo v q
I
1n1c1ar una batalla·
', ,1cr1"b uven d o a f, ¡ ue consu
. e.iban anees de
no comiesen de &lt;..ierca p~
alca augurio el que los pollos
.
f
sr.1 que es dab
com1an uera de la 1·~" t1la ten1end
.,
an y pero aün si l '1
1
' •
cuando lo comían a·1s·
,
o o un1c,1menre por bueno
· '• 1osamen1c.
Este caso hace afirmar ,11 padre Cln·i·
que, los mavores :1bs d
' ' ¡ero en su opinión de
.
. .u ros toman fH
.
cuan d o l.1 ~ co s J s d . 1
.¡· . ,
o por cJO ne s de &lt;lo" mas
.
d' .
e a re ig1on ~e
f.,
t&gt;
enccn 1m1enro Y lt h
1 '
con tan al humano
,
a ce ex p ,1 \" t r su et
.
ugumento, t'tnico que
1 .• d inrrario st:ntir ,obr&lt;.. csce
no l.l po ido '1cent
¡ 1J modnna
1.loso f'ta.
r .ir te:
f
·¡ llSCrc ¡es
. u ita l1.1hrí I J ,· ¡
·¡ De buc;:na ga
~ 11 '.1 &lt;.:, ] 1
so o esros punros el
- t
, c¡.1&lt; o rcduud o, .1
lecror d I
d.
e~c~ ,roso cem.1 d-: L1 rel1g1 ó11. D1!&gt;1r.1cr .11
&lt;: a ,1gra ablc h1L1ción Je su Hi
.3 '
u n as pe e t o q ue , e
e &lt;l I
. __ ~ ro rr r ,H ,1 p I e\ e n r.1r le:
O 111 0
1 e os s.1c.rd1uos 1
.
pasa d o mexicano eq·
¡
iuni.rnos, e, en el
rgma le uucld 1d \ e ¡
·,
concra su volunc1&lt;l· P, l !
.
ont cn,1t1on. 11,1recelc:
' · ero .1s e,•es de I 1 h·. ·
11 .
Y se ve precisado a .
1. ·
' hCOrt.i "° 1nllcx1hk-,
¡
.t c.H .1r •1 s no o bse 1n re , 1 1
·
os ex ees os a 9 ue 11 e e, .ir o n 1
.. ,
e . 10 1 ro r q ue le c.1 u \.in
\;
•
::i
o~ .111t1gu os mcxrc inos
' o t1cnc ya en ~u LOtHr,t I.H ~bs
J .
.
adversario, de P.1w P
&lt;l
, t111.1 .1~ .1se\·cr.1uone, de su
· ..
' ucs ª m1tt: e\rc en el
•(
J
·-.
1·.
pre ,1&lt;.10 l" ,u obr.1
1a s1m 11rtud de l1. s 11.
r ,1 &lt;.. ll c.1' t l' I&lt;' I os i, 1 , 1
l1
'
e o n I as de !J , o r rt s 11 1c 1· &lt;l
1::- 1 ·,' l e tl ' Pu&lt;.. &gt; o~ .11 n l' r t L .1 n o,
·
'
'
!1l'\ l C
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cc1de
toc..1rlo pH~ ,1 ·
1
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d
•
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' L ,Ir l C 'll 1 ,, ll O r I
crnc dad v sup•·r
t . .
1 ~ . , tH.1.1 .1 ljllllll'\ \":cndo t&gt;l.1
1
,
'- \ l&lt;..1011
dl' º' 11( º' .inn.t,. r-:111,1nlo, ,1

�novedad, cuando el pasado de los puc.:hlos m.ís 1.ulws Je.: l.t
tierra presrncaba iguales c.:iemplos.
Fundado en el testimonio de graves Jucores }' rc,urric.:nJo ,l
la autoridad de los Libros SagrJdos, no de.'&gt;c.~nsJ h,,~CJ
encontrar las pruebas fehaciente) de que.:, al usar de la bJrb,1r1e
de: los sacrificios, los .rnciguos mexicanos no hicieron o rra cosJ
que "seguir las huellas de l.u más célebres naciones del Jnttguo
concinenre, y que sus ricos no fueron mas crueles ni mJs
i rrac ion al es .. -..
Los ejemplos que expone se rcmontJn hasta los primeros
tiempos de IJ humanidad. Fenicia, Egipto, Grecia, Icali.1 }'
Francia; aparecen con su rnelo ensangrentado por lo.'&gt; sacrific.io.'i
humanos, y de la misma España no escapa el índice acusador de
Clavijero. Escudriñando en sus orígene~, encuentra prisionero)
sacrificados en honor de Marce y, ofrecidas como pnn11&lt;.:1a~.
colgadas sus pieles de los árboles '.
"¡Si los españoles que escribic.:ron la hmor1.1 dd reino
de México -agrega-, no se hubieran olvidado de lo que antes
había sucedido en su península, no se hubieran admirado canto
de los sacrificios de los mexicanos!'' El número de víctimas. sin
embargo de las exageraciones de rnuc.hos aurnres, no nene
paralelo con los de los pueblos c1tados; y aún sus austeridades y
morrificaciones resultan opacas frente a las de los sacerdotes de
Belena y de Cibeles o de los penitentes de la India y de Japón.
Sólo para su antropofagia no encuentra el padre Clavijero
antecedentes que lo superen.
Y toda aquella crueldad, y aquella injusticia, y aquella
supersrición, fueron -dice el mismo abace- vengadas por Dios,
que descargo su justicia divina en la miserable posteridad
mexicana·•. Esta explicación del sabio jesuita. se explica en su
respeto a la misma aurnridad de lo s Sagrados testimonios. De
que Dios castiga los excravíos del hombre, cícanse en ellos
innumerables cestimon1os.
La guerra, el hambre y la peste, son -según se lee en el
Libro de Jeremías·◄_ las eres principales manifestaciones de su
ira. Y con ellas castigó a Sodoma y a Gomorra, a Jerusalem y a
Babilonia.

676

Pero las explicauones que me
d .
.
a qut'. según Cla, i1·ero e¡ 1 .ior po ri,rn aplicarse al castigo
.
• . e 11c1eron acreed
1
•
mexicanos , son aquellas diri idas
.
ores os anttguos
.. V
g
por D10s a su pueblo·
/{(Sf1'tlS lun,u 11/lt'VflS
Y /J 11estr11s s()le, d d•
.
,1 b orrec,d,zs mt ,tlm .
,
nni a es t1rntn
11
'
m, son grnvosnr·
d
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' cansa o estoy de

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rerers vuestras m
anos yo esconderé
de l'()SOtros mis ojos- así .
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mismo cuando multiplicareis !tt
manos.!")

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di: filosofia. ohhga1fo a c:,1.ir al cor~1c111c ~11~~\~na p.m.1. un hombre: r1en hmn;1d1 ~ pmle,,;;
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·
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~ IX
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1iencs ra,on. k h,,hia d1,·ho d l'n11 ,ncrtl e .
no,cdadc:~. ~o IC rcl.:10 del i.:111p1eo pJra • . n cuan10 c,runc\. pero no es llc:mpu c.k ln..:cr
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~1lrTC) Cru1, a ~u hem1ano. J1mcno Rued ~
a uantc, ~- c,ll· \,hlO mpcno·· ( Jnil del
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~i~un1os de! goh1emo Jccm d dcrn:10- .. Íti ºJ ' 1 . HI parn J ,,cumr. 111 op111;1r en lo, ali,,,
~1,\RW-.o &lt;. l I· \ ' ,~·
' ·"
11 Jl\!f:~
• &gt;. prologo rnaJo. 11
11 y' • I / Rl l D.\. prologo c11aJu. IX
que 1.,ra1);i ,1cahuha de tirm.1r el Ir,11,,do Je I' t ' • .., •
~.~Jllos siglo,. \.k,1eo. l'uhhcac1one~ 1lerrcria, ', ,• ri el '.111 X.1 Jul1C1 /,ir ih.:. \lc:,1w a tr,11,:,
1'11.:-JI./.IH
1 [)\ • ,.nr1'ill1!!0 CIIJ
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' 111 c,1J,III.JI
•

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�oéuco para 1a noc11e de ·\'avidad· Presentado al ..\'1ño
.
Los más notables son: eertame11 p
.
E - Historia geográfica y eclesiast1ca
•
:r.
D, 1 /"nar¡·es
de la,\ ueva .spana. .
.
d 1
I
Jesús C11rsojtloso11co. ~ os
d --n en versos castellanos e a
. . De las colonws tlmcaltecas. y una tra ucc10
de :,;,·.e.xrco.
Imitación de Cristo, de Kempis.
.
/
d
a r rinomata imagine dela madona de
17 Con el título de: ··Bre1•e tegguag/10 de a pro ig1os G11adalupe del Afessico...
.
; .
.,
is Ediciones de Nicolás García d~ San Vicente. Me:-.1co. 18)_,
to

19 JIMÉNEZ RUEDA. prólogo cnado.. _XXIX
México. Imp. Universitaria. 1943. 145.
Clavijero. Capít11los de historia-' d1sertacrones.
21 lbid.
.
z2 JIMÉNEZ RUEDA. P;ólogo citado. XCXE~~¡ O iisc11/os v hiografias, México. Imp.
::J JOAQUÍN Gi\RCIA ICAZBi\L
- 'P
•

20

Uni"ersitaria. 1943 .. 145
. EZ U11 Factor de la independencia de .\féxico. En
LUIS GON~ALEZ Y GO~Zi\L 1 ~.'
.tB. El Colegio de México. 159
estudios de 1-listonogra!ia amenc,ma. Mex:co. _19E. M México. 1948. Fondo de Cultura
2~ ALl'ONSO REYES. Letras del la Nueva spa .

11 h&lt;s

Económica. 119
_
el XIX v dos en el actual. de estas ediciones una en
Tres de ellas en el siglo XVIII. d1ez _cn
• ast"llano· 1· ,nprcsas en Cesena. Londres.
· gles ,. nuere en e, ...
·
italiano. una en alemá~. _cuatro, en
1-1,ban'I \' Virginia. Ochoa Campos. op. cit.. 20
Leipzig. Filadelfia. Mcx1co. Ja apa. a a ' .
Cla\'i_iero. op. cit. . . prólogo al autor. 40
1
; lbid.. .38

"e

::1

,6

:s lbíd... 43
,
..
, ,.
Lloró las memorias de Aquiles. escritas por
,9 PEDRO MEXIA. D1alogos. S..:,i 11 a. 1570· 6 ·
ll , o
• · de p ue rto llico··. en estudios
. om..:r .
.
RRC)YO "Abad" su l ltstona
io IS"B171 GUTIERRE7. DEL A
·
· .
. · 17
•
"
- • J
M
..
·
.
1948
El
Cok11.10
de
Mcx1co.
de l list0río¡¡_rafia americana. ex1co.
.' - .. 11 A este úliimo lo llama "el Plinio de Amenca
i: CLAVIJERO. op.. prólogo d autor.
H lbid .. IV. 125-27
14
lbid
35
Ohidit.. IV .23-25
.
¡9
Jt&gt; CLAVIJERO. Capitulas de h1S1oria y d1sertac1ones. p.
r 1/istoria ant1g11a... IV. 54
;s lbíd.
N Op. cit .. 11. 329
-111 Op. cit.. 111. 312
41
!bid.. 111. 306
4: lbíd .. !!l. 40
X''Vll
41 JlM~'NEZ
RUEDA. prólogo citado ..,
1
¡
'
/ ·
l • 'l't'/('/Olll'j . ) 2
44 CLA V UERO. Caµit11/os de us1or111 _, 'm
"lbíd
, .
,... &gt;, o aun cuando no hubiere en la América ruiseñor o
.io Refiriéndose al Zcnzontlc. dice.
1er
1
1 haºt~ria el sólo ¿c111ontlt o poligloto
. d , F p·1 por e can10. e •' " • ·
., .. 1¡· t Ant lV. 185
J'ilgucros. quc son estima os rn .uro '.
· 1 . , · , 111 ¡1a1s di.:! 1m111un • 1~ •
..
_
b
para no tener que Cll\ 1( ,ar_ a n111g.l. 1 . . .
·hc1ón al tributo ik p101os que Sl' paga a en
.i' Señala a París 77 cspwes de _
:h111cH:s ~h. c&lt;'.n re.;. c:uropa exigiese tal mbuto de lm pobres
. --si algun so cr,lllll u&lt;.: r.
'
iiempos dc Moctauma. diec , .
. .
lrh lk1nr" Op. cit .. IV. 112 s,.
de su estado. no sol;-l111cnte ~acos. \1110 na\ in~ pm ,
' .
•~ Op. ci1.. IV. 305

678

9

Datos e~tadistkos. mc1fü:inas. ras&lt;,~ de long.e\ 1dad. e1c. Cita el ob,cc.¡u io c.¡ue ,e 11: hi10 al
re) de Espar)a tic un águila bicéfola cncon1raJa en Oa.,aca ( 1.1.JJ l J¡1 rnn~trucc1ón de un
pueblo entero en sólo una noche: (IV. 31-l), la unginal Je1crmim1c1ón de un lonJincn~e qu.:
se
suicidó "por e\ 1tarsc la mole,ua lle \cs11r~c) tlc~nudarsc todos los días... -- (IV. 272)
50
"No ha) duda que hubiera sido ma~ sabia la política de los españoles. s1 en \ e, lk conducir
a México mujeres de Europa) c~cla\'US de ,'\l'm:a. ,e hubiesen cmpc11ado en fo111cn1ar de d ios
mismos~ de los mexicanos. una sola na1.:1ón. por medio dc enlaces ma1rimon,aks" Clav1Jero.
! listona A111igua de M..::-.ico. sclct.:ción de .\fo1ses Ochoa Campos ya ciinda. p.23
" lbid. 26
5
' "Ni la razón de compa1rio1a inclina 1111 discernimiento en su ti11 or. rn d amor de mi nación
o
el celo del honor de mis nacionales me cmpc11a a condenarlos." l. 168
13
"Obsavé atentamente su cani.ctcr. genio. 111clinac1oncs) modo de pensar. ) a mas de csto
he examinado con mucha diligencia su h1stona Jntigua. su religión. su gohinno. su~ le) es :
sus costumbres. Después de una experien..:ia tan grande) de un estudio proliju. por el cual me
creo en es1ado de..... ( romo IV. pp 257: ss)
q Sobre este propósito dice más adelante "El que contemple d estado prescn1c de I¡¡ Grccia.
no podría persuadirse que en ella había habido antcs aquellos grandes homhres que SJbcmo~.
si no estuviera asegurado por sus obras inmortales como por el consc1111micnto de todos los
siglos. Pues los obstáculos que llenen actualmrnte los griegos para hacasc doc1os. no son
comparables
con os que siempre han tenido) 1iencn 10davía los americanos" lbíd.
51
Así llama de Paw al Papa.
16
Buladepaulolll.1537. IV.247
57
Op.. cit.. IV. 249.
SS lbid .. 251
59
lhíd . 257
60
Citado por Clavijero. !bid .. 394
61
Op.. cit.. 11. 61
62
Conocían al Ser Supremo con el nombre de lpalmenoaní. o con el dc Tloque Nahiaque:
"aquel c.¡ue tiene todo rn si". Op.. rn .. 11. 62
63
Del XXX I al XXXVIII, l.ib. Vi. t. 11
64
Op.. Cil.. IV. 401
bj Efectuába~e en diciembre. Los sacerdotes hacían dos estatuas de Huitzilopochtli )' su
hermano con pasta de semillas y sangre de los niños: bend.::ciánlas solemnemente en medio
del rcgoci,1 0 dél pueblo y de los a) uno~ .\ efusiones de sangre. En la mañana del 20
efectuábase la procesión que. saliendo del templo mayor dirijiase al barrio dt: Teotlachco ).
pasando por el Tlatcotlco. Popotla.) Chapultepcc. d.:spués de un recorrido que duraba todo el
día volvía a la ciudad. El rey incensábalos ídolos de masa y enseguida se hacian los
sacrificios. Cond11c1da la dc l luitzilopochtli a cierta cámara y después de, elarla una noche.
fkchábala el Jefe de los penitenh:s y. extrayéndole el corazón. dábalo al rey para que lo
comiese. De la mitad del cuerpo que correspondía a los mexicanos. (la 01ra se daba al
tlatelolcas). se distribuía en panes iguaks a los cuatro cuaneles de la ciudad. donde. a su vez.
se
daba a comer en panículas pcquc11as a los hombres. Op. cit.. pp 168-70
66
Por no fastidiar al lector .
67
Op. cit.. IV. 398
l&gt;8 "No atrcvcrse a decir mentira. ni temer decir la ,erdad" Op. cit., l. 28
69
Op. cit.. IV. 391
70
lbid .. 405
71
"Quien qu1s1ere más ejemplos ---&lt;lice- puede consultar a Eusebio de Cesarea. en el Lib. IV
de Preparac1on Erangélica ...
~

679

�. n - ··con toda!' las &lt;lemas naciones que ª) udaron a u
A ra11 de la conquua. lo. mc:-.ica O •
.
, dc lo monarca~ ca1óli o..
, . d, la prudcn1es ' ·rnuanas 1e)c
.
ruina. quedaron a p_1.:sa~ l.:
•• ó
Í d. precio no solamente de lo~ cspa1~ulc .. s1110
abandonado . a l'.15 miseria. . a 1~ opre i n/ ªu ~~fornes de. cend1cntcs: · 1bid ... 111. 31-1
aún de lo m \llcs e kl\OS a,ncano. ~ t .
74 Cap 29. 1
,~ Cap. l. 14. 1
11:?

1bid..

LA ADVOCACTÓ
Y LA IMAGEN DE
E - ORA DE MO TERREY

ESTRA

Pro f. T o m,h /\lrnJ1r1 c haga C:Ul.'\' 3
\J1t'mbro dl· la _ n ll' dad :-.: un nln111.:~a IÍl'
H, lür1.1 , Cn1gr,1f1.1 \' E11adbt1

J

El 20 de st:priembre de 1996 e elebró el cuarro
centenario de la fund ción de Monterrey. Entre lo fe rejo ·
conmemorativos la noche del día 19 el señor c rdenal don
Adolfo uárez Rivera , arzobi po de es1a arquidiócesis, llevó
a cabo l a e o ron ac i ó n p o n ri fi c ia de la i m agen de
ue sr r a
eñora de Monterrey , que preside el airar m,1yor de la
caredral merropolirana .
Do historiadores han querido demosrrar el antiguo
origen de la advocación y de la imagen de Nue rra Señora de
Monrerrey, sin conseguirlo: don Carlos Pércz-Maldonado y
monseñor Aureliano Tapia Méndez.
obre el origen de esca escultura de la lnmaculada nada
se s be. Pérez-Maldonado afirma: "Existe la tradición,
aunque sin haberse confirmddo, de que estn imagen fue traída
fl la capital del Nuevo Rt'ino de León por sus fundadores "' .
Una década después asienra: " egún se ha dicho -aunque no
ha podido comprobarse- la rrajo a estas 1ierras el mismo
Don Diego de Monremayor" i.
Por su parre,
debe haber sido
colonizadores ... "o,
Monter ny, en cuyo
(í 80

monseñor Tapia Méndez opina: "Se dice
traídfl esta Inmaculada por los mismos
quizás, "llegada como regalo del Conde de
honor se fundaba la Ciudad ... '. Añade que
6/i!

�.,
)
o nen que L1 traerí'.rn
. d ore s (¿quienes.)
supMarr1n
, Abad de Uria,
"a lgun_os hi rona
"
el padre
626
l
de Monterrey en l
.
P rimeros misioneros º.
os
.
. parroco
¡ · oen
mbrado pnmer cura
.
re cauración a a imab
no
al hacerle la primera
f do" el cual se le
Asegura que,
b , · 1 del anriguo esca a
,
en 1945,conserva a ,l go
1
, .
d e laraciones
renovo.
d
,
en una
1 al1
Cuarro décadas . e _pue '
1996, sección cu .. cura ;
. , di o El Norte, )ul10 31 de d la lnm:1culada desde
pcr10
, 1 que la escu cura e
, i
Don Diego
monseñor argu a
no fue cra1( a por
.
1 o podemos ascgur'.H que
d
cargando una imagen
ucg ,
N 1ban a an ar
"
de Moncemayor.
o
, .
d ca ido mecros ... .
e tofad::i en madera pesad1s1ma e

· ·· dad de 1a ·imag en
I

de la Inmaculada,
.
Sobre la anrigüe ª.
, os como lo anceriorcs:
.
, ·tanGonLalez.
\ag ,
c1carcmos
tres resrimon10
.
( 1813-1888), en sus
)
0
El docror José Eleuceri
., ,
(Monterrey, 18 77 ,
L historia ecleslttStlca .. ·
¡ cr ' monran;i.
Apuntes par(l a
. . , en la CJtedra reo10
1 1
de e r i be e I re ca b l_ o q u ex i, e 1u ga r p r i n c i p a l " d e l re t a b o o
En dicha obra afirma que ~
a de la Purísima y que:
l
a
b
a
e
n
es
e
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o
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l
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o::up
,
L
des e a,
"Ésta es a que
d ¡
se ue claramente que

Anngue

d d de la escu cura

;°

.
dt•s e uego,
Primera Parro quin y,
, . escultura que ¡as otras y
1
q
ue
es
me1°
es mtis anrrgua,
,. (Obras Completas, r. 11 I , p .
que es de otra mano .

3 5 1).
, .

.

ue se refiere el docror

¡ Pu rt sima, ·1 lada
L1 9
·•
u e se
La imagen e ª.
Concep ion , q
,
la misma lnmacu
.
J J la cated ral.
Gonzalez, es ,
. lar de la c1uda y e
"d fa
011 ·1 utu '
11
da
e
veneraba como PJ;r d¡rla con la Purí inu,
am.1 \ iza del
No hay que con un
e encuentra frente .1 l.1 P .
.

d

Zapatera " , curo
, templo s

o m b re .
r· . . d e1 . \ XIX s e: ,l ~ OH ó q ue ' a
- de .ino 1 s1g o1 , J. ,se h a 11 aJ;t
l en un
En una resena
d d. . ho s I gIo , ::i es c u eu r
b \ ,, e h J y a 1
principios e__ 1c
en el cenero &lt;ld retJ o qui 'b idc
. h con vidriera ,
.
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d I e) s e a 11 o' n I g o .. . '
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·:1 j llLl tie• en •
1
,
\
on . que, "tL ice poc o tiempo ' e
Agn:g.1

mi

111 o 11

baldaquino que esraba en el crucero del templo. Aií.ade la
crónica que, en el siglo XIX, dicha imagen sólo había salido
dos veces de la catedral: en 1833 , duranre la epidemia de
cólera, por orden del obispo Belaunzarán , y el 8 de
diciembre de 1854, para celebrar la declaración del Dogma
de la Inmaculada Concepción, por disposición del obispo
Verca. (La Defensa del Pueblo, diciembre 8 de 1891 p. 3).
Debe norarse que, a fines del siglo XIX, la imagen estaba
en el presbiterio. En 1813, el cabildo e lesiáHico había
acordado construir el baldaquino o "c iprés", donde fue
colocada la Inmaculada a fines del mismo si 0 lo, pues anres
había estado en el retablo del ábside .
En una descripción de los edificios y monumentos
imporranres de Monterrey, publicada a principio del iglo
XX , se dice que la ancigua imaoen, "segtín referencias es la
primera que trajeron los españoles" y que "puede
considerarse como una manifestación, no de las menos
notables , del arce anriguo español". (Memoria del gobernador
de Nuevo León, general Bernardo Reyes, 1908, tomo II , p.
268),
¿Cómo era, en su origen, la imagen de la Inmaculada
Concepción , patrona de 1onrerrey y de u iglesia mayor? Lo
ignoramos. ¿Será la misma que e ha denominado
uesrr:i
Señora de Monterrey y que a mediado del iglo XX, fue
trans formada
radicalmenre?
Esca imagen sufrió dos
"resrauraciones": en 1945 se le renovó el esrofodo v, ,l fine .
de l 9 5 4 , e I se ii o r a r z o bi po Es p i n o y Si 1v.1 o rd e n ó l a
reforma de h csculmra, "completam nrc, de nunera que
recob re u primitiva aparien ia". Enconce se le hicieron
varias modificaciones, siguiendo el modelo de una .111rigu,1
pintura anónima de la Purísím:1 que esrá en la catedral
reg1ornonran a.

El origen de dicha p1nrura rnónima r.11116ién ,;e
descon oce. Pérez-Maldonado .,Firma q11e '' ricne no 11 enos Je
tres siglos de hJber &lt;: pintado " :' 911e "e · del tipo dl' l.1
escuela religiosa de fines del siglo XVI" . Y añ ,1Jc" o/,,;
sido posible precisar cuando vino este lien zo ,r 1tf ontnre;, 111
quién lo trajo" '. La citad.1 pincur.1 umbién Íue rcstaur.1Ja.

�.
a la In m ac u lada
El doctor Gonza'I ez o'lo menciona

. Lé
1 • u e \'l). l .l" o nl .1
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la llama Nuestra s."nor,
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que es de otra mnno .

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i.'dtimo , en
bre de 17 ?8,
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Lon c lu1·¿ o l "•s fies c.1s anuale
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s .1 f 1rm.
Por

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l\ ue 1r .1
.1nt1s1111a l.1 Vi roen
/v1.ir i:1 " v
t&gt;
esrablecid.1 por lo primeros LOnlp1isr.1dorcs
dd
u evo
Reino de León. (Ohrr,J ComplN,zs, 1. lll. p. 9\J) .

An t igüedad de la ad vocación
¿e u .í n d o

11 a m ú e le

e IÍ o r ;) d
once i ó n?
Pérez-.\1aldonado, en su arrículo de El Norte, Jfirnu que
Diego de Monremayor, al fundar e ·ra ciudad, ordenó que la
advocación de su iglesia m.1yor fuera la Sanra y Limpia
Concepción de la
irgen María, a l:i cu.d imploró como
parrona "b.1jo el rírulo de. ucstra Señora de ,\1onrerrey ".
in embargo la ,1dvocación de
uesrra eñor" de Mo illerrey
no se men iona en el Jera de fundación de la ciudad. Diego
de Montemayor le dio el nombre de Ciudad de
ueqra
Se1íora de Monterrey a la población que fundó, n o a la
patrona cirular de la ciudad y de u templo. E dt'.L i•, dedicó
la iglesia mayor a la Inmaculada
oncepción, 11 0 a Nuesrra
eñora de Monrerrev.
e m pe? ó

a

M o n re r re v a l.1 es e u l r u r .1 de b

N Ll (:' s [ r :l
In m a e u ];id .1

re

A través de los siglos se alude, en diverso documentos.
a la patrona de la iudad y de u remplo, la Inmaculada
Concepción cuya imagen "se venera en la Iglesia Parroquial
d e esta Ciudad ... ".
enc1onaremo
las reíerencias más
antiguas que conocemo
1

A fine de 1599, varios mineros hacen un dona t ivo pa ra
adorno de l:i i 0 lesia mayor, "cuya aduocación es la M,tdrr

de Dios de la Concepción, segr; n lo que tiene ordenado r/
Gobernador Diego de Montemayor ... "'. En acra del
ayuntamienco regiomontano, fechada a mediados de 1625.
se men iona la donación de rierras que había hecho el
fun dador de Monterrey a "la imagen de la limpia
Con cepción de
uestra Señora la Virgen María .. ", para
fom entar su culto y adornar u ternplo b. Un año después, en
l 626, se erige canónicamente la nueva iglesia pa rr oquial,
"con el título de Nuestra Señora de la Concepción ... " . En los
si glos XVII y XVIII hay otras referencias a la imagen de la
Inm aculada y al culeo que e le daba en la igle ia parroquja] ,
ah o ra caledral, pero nunca ~e menciona la advocación de
6 -

�Nuestra Señora de Monterrey. (Humaníras. Núm. 29, pp .

Las pruebas

548-551).
En 1792, al establecerse la sede del obispado del Nuevo

Las afirmaciones de am bos autores
d
ocumenral,
es decir que
carecen
e base
d
do e u me 11 eos .
n o so s t ie n e n s u s a f ir m a e io n es c o n

Reino de León en la ciudad de Monterrey, su catedral quedó
bajo la advocací6n y patrocinio de Nuestra Señora de la
Concepción. Fue hasta el 4 de junio de 1833 cuando el
sexco obispo, Belaunzarán, consagró la catedral en honor a
la Inmaculada Concepción.
Cuando se refieren los documenros antiguos a la pacrona
de la ciudad y de su iglesia mayor, siempre l:i designan con
diversos títulos relativos al Misterio de la Inmaculada:
Nuestra Señora de la Concepción, Madre de Dios de la
Concepción, Virgen de la Concepción, ere. Monseñor Tapia
Méndez supone que, "cal vez" , el restamenro de h india
rlaxcalceca Antonia Teresa, fechado en l 719, sea el primer
documento en que se designa a la iglesia mayor corno iglesia
de l\ uesrra Sefi.ora de Moncerre{ Qui1.ás se: le podría dar
otra interpretación a la referencia que menciona, como
dircn10s en el capírnlo IV de este trabajo. Sin embargo,
co n ocemos dos documentos anteriores a 1719, en los que se
llama a la patrona y a la ciudad con el nombre de Sanca
María de Monterrey:
En 1704 se alude a las cierras concedidas por Diego de
Moncemavor "para el ornaco de la Sanrísima Virgen y Madre
de Di os y, Señor a Nuestra , S rn ta María Je Monterrey .. . ".,. La
orra referencia es al nombre de la Ciudad de Nucsrra Señora
de Monterrey, mencionado en el rcsc:1menco del capidn
Barrolomé González de QuincanilL1, fechado en 1712, donde
se asentó que el testador era vecino ''de esta ciudad de Sant:i
1
"

' de Monrerrey .. . "
Mana
Lo que podemos afirnur es que, a la imagen de la Inmaculada,
la llam:1n N ucsrra Señora de Monterrey en dos t&lt;.:sti monins muy
posteriores, uno de fines del siglo XIX y otro Je..: principios del
XX: la crónica de Fpigmc..:nio R. Mclo, cirada por Pére'I.Maldonado, y 13 Mernorirt del general BernJrdo Revc~ de 1908,
romo 11, p:igina 268.

Pérez-Maldona&lt;lo pretende d
.
.
advocación de Nuestra S edmosrrar la anriguedad de la
e nora
e Jvf on t
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pru e bas 11. El procedimiento
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re f i e re a Ia a n ti g u a .
eds m u y se n e ' 11 o : cu a n d o se
. imagen
e la I 11
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uesrra
Senara
de
Mo
rnacu :i. :i., a llama
N1 d
ncerrcv, aunque el au
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os ocumenros en que ✓
ror a quien cira
0
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N u es t ra S e ñ o r a d e M o l
' y .1 se le n c o n t r a b a la i m a ge n &lt;l e
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:1 1g cs1a mayor
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occor José
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cuentran varios
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1g Ies 1a par ro qui ·il
" (A puntes para la hist
¡ u e se vc..: ne r a en la
&lt; •••
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ona ec esrástic11 ....
Ob ras completas, t. III
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' P· - 10). El docror G
'l·
men ciona. ,a Nuestra'
nor,t d e iM onrcrrev 51· 11 0 . ¡onza
¡&gt; cz., • no
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,t a
u r 1s 1 m a
eo n e e pe 1o n .

se -

El mismo procedimienco uciliz.1
.
p r u e b a de Ia d evo c i ó ,1 q ,
l
. , c u a n d o ,l d u &lt;.. e ' e o m o
, uc se e ten 1'l • N .
Monterrey, dos documenr . f l d ' .i
ucscra Scnora de
1818, en los que no se nieos , ec1da. os en los arios 1816 \'
n c 1o n a 1c h-1 1d
·, .
·
. ,
. , vocac1 0 11 s1110 a l 1
I nmacu lada, Con cepc1on,
como cxnl·
1
•
de esre crabajo,
· r IC.lmos en e capícu lo [[!

, f l1MSU pro p lÍ Si [O dC f ll n J .1111 en t.ir l t l (l ,. (l' l . , ci rad .1 ,
P.ere z.- .d do 11 a tlo 'a rrrm.1 c.:n su .1rcículo ' d' J::I . . VCl o n
pintu ra anónima d I v·
e
, ortc, (lllC l.1
&lt;

,
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irgcn que catedral, "r)osiblc . ,"
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se encuenrr.1 en la
mente rcp1c&lt;;c11ri l N
. .
pues "h ,
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M onrcrrev,
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ura . . .1 nm,1culad,1 er,1 rnuv J1· sr ·
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puc J e: co m¡1ro 1).lr\l' •·11 l.~\
for o gr a,e1'as q ue ha y &lt;le a rn h .is.
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�Fl mismo .wror Ji--c.: que h.1--1.1 19~ 1, el pin101 np.u11ll
Cés.u OñJtivi.1 i:x.1m1no \' ri:,t.111r&lt;1 l.1 p1n1ur .1 .1non1m.1.
se ñ .1 l.\ n do "1.1 pos i b il Id .1 d" d c.: q u c.: l.1 o.._ u It u 1 .1 Je l.i
Inmaculad.1 "h.,yJ ,ido hc.:du 10111.1ndo UHlHl mndclo" l.1
p1nct1r.l J11()llima "y, Je ser .1si. ljlll..'.J,1 ll &lt;.:n1sn1.1 ll l.1 Jud I J&lt;.:
cu.'1 de l.ls dos ,irv1ó Je modelo p.1r.1 h.1c&lt;.:r l.1 ocr1 ·. C1rn10
hemos dicho. l.1 escul1ur.1 de l.1 lnm.H.ul.1J.1 l'.1,l bil'n Jjqi111.1
,1 1J r in ru r ,l, por 1() CJ n Co (.'\{a ll o r ll Jo h .1 h t' r s l'r \'id ll d &lt;.:
modelo par,1 h.1c&lt;.'r b t'~ltil1ur.1. h:c.: en l.1 s&lt;.:~1111J.1
" re s c,1 u r a c i ó n " d e L1 1n m a e u l.1 d .1 c 11 ,111 J o . ¡ir l' m c.: J i 1.1&lt;.L1 11·1 &lt;.: n t &lt;.: .
é s e,l fu e l r a n s fo r m J d .1 p ,l[ ,\ q ll &lt;.: \ l'. r ,ll &lt;.: (1 c:r ,1 .1 l.1 11 i 11 t \1 r ,l.
En resumen, el u111Lo 1e,umon10 que.: .q11Ht,1 csll' .1ucor
parJ probH que .1 IJ .rnrig11.1 1m.tgen Je l.1 lnm.1--t1l.1d.1 se le
d J b .1 el cí tu Io de N ues t r,1 Sc.: ñ or .1 &lt;le .\1o n te rr e\' , o Je fin u
del siglo XIX: la crón1c1 Je Epig,mcnio R . .\!t:lo, Je una
ce remo n I a eel e b r .1 d .1 .1 me Ji :i Jo s J t: l 8 l) l . l:. I o ero
cescimonio, que aparece en l.i ,\ft,mor1,1 del general R&lt;.:\'es

( l 9 O8} , es :i pon a e ió n n u es cr .1.
1H

.\1o ns e ñ o r T J pi .1 .\1é n Jo . por ) u p.1 re e, .1 ti r m J que,
"desde tiempos verd,1dcr:imcntc: inm1.:111oriales", se vencr.1ba
en I a i gI es i a m avo r
un .1 i m J ge 11 de L1 1n m ,1 e u lada
Concepción ... " ([r,1dició11 m,:y11111,1 .). Cu.ltro déodas
después, si n .1 pon J r p ru e b .1 a I g un J. di u:'. que l.1 1111 .1 ~en de
N u es era Se í1 o r :i de M o n te rr &lt;.: \' se ven e r.1 b ,1 "en e I a I t .H m .1 v o r
de Cacedr.11 desde ciempo~ ¡'nmemoriJies ... " . La fr.1~c ll~va
comillas y, ,1unque no dice de dónde Ll romó, es del &lt;.Hado
.1rdculo &lt;le Pérez-M:1ldon;1Jo, publi cado en El Norte en

19 56.
Sobre la anciguedad de la escultura hay ,1lgo sin aclarar:
¿En qué época se inscribió, rn la pe.111.1 de la rnt1gua
es&lt;.ulrnra de la lnrnac.u\Jda Concepción. el dtulo de Ntra.
Srn. de Monterrey? En la m.1gnífic.1 fotografí.1 de la imagen,
camada anres de la~ "restauraciones" por i\1auricio Yáñez,
.1t1nque no s.1bemo~ en qué .iño, y.1 apartce el nombre: de
N ues er ,1 S eñ o r .1 d e ~1o n re r re y e: n la b 3 se &lt;l e la i n1.1 ge n . El
hecho de que el nombre ele ;-..1oncerrcy ap.ire,ca como ahora
se escribe, con dos "erres", nos h,1ce \uponer que esa
1nscripcion es reciente. En los rntiguos documentos de l
,1rchivo municip.1I de esca Liud,1d tr"ines del siglo XVI y
688

XVII) es. t.t· cscnco
·
dé vari:is (

etc. A fines del siglo XIXor~1.1s: .\!once: Rey, ~!once rrei.
palabras así: ¡\fonterey con una\~ .·1t1reccn unidas 1.ts dos
nombre acrual.
'
r · cspués se generalizó el

L as " restau racio n es".
Acerca
. ne s .1 l.1
1 de las
' res r a u r ac lo
.
nma~u ,1da. ambos aurorcs dan
_Jnr1gu.1 esculcur.1 de la
Pe re z. M a l d o n a do f.
n o t ' c ' as c o n r r a d i e ro r , a s.
11 eva d a a la ciudad de al\1c'
irma
que
la anrigu.1
.
.·.
esculcura fue
1a erec h a. Anade
_
x1co, parJ s
¡· d
que 1 ,
.
er esro a a, pno no d
d
,
a rescaurac1ón del .
.1
espues, en Queréraro
or
1
. a imagen se rca]r¿Ó
aunque no
·
,
recisa,
,.'11 Pque' e _arrisca Jesús· Ro d rif!ucz
- ld
·
...
ano
("O
,
.... ··
P
·
· Carlos Pe'r,..,
Ma on:ido_ aclara ... " ' en 1:.·¡ 1Vorte, 1956)
..... -

I

Monsenor
Tapia ,ven
, 1 , d ez as 'g
·
,
renovo el escofodo a l
. '
e: ura que en 1945 se ¡,.
d on
' d e se hizo• el e aanr1guaimag·
b.
' en, ,tunque no dice ...
ra a¡o. Anadc
l
en
escu 1cura la realizó el
.
que a reform.1 de 1
e
.
artista quererano J , - B
a
P ro no consigna en d, d
.
esus · Rodríguez
mariana
... ", 1956) . En su on
111 la fecha. ("Tr d·-·,'
•.
1rr1c l "L
11 u1on
J irma que la prim
'
~
o
os rostros ... " ( 1996}
f
era restauración f
1·
,
aunque no dice en d. d
_ue rea izac.b en 1953
refor
I
on e n1 por quién y
1.•
J' ma
a ll evo, a cabo
el
I
·
que .1, segund11
odríot&gt;ueL,
. a quien
•
ror quer crano Jesus
, B
vio ..
bescu
.
R
esquina del Salón Don Boscl:,~ a¡ando en su obra, en un~
Acerca d ¡
e nue 5 cr:i Catedral "
.
e a segunda r
•,
.. · ·
a irma, que la rca1zo
¡- , •en esrauracion,
Pérez-\1ald
l
Q .:
·• onaco
f
udel &lt;:lar"o el a rr is ( ,l Je sus
,
Ro d fl gu e z' Con e I r·111 de que
q u e un a a n r i g u a Pi n cu r a
, . q u e a r a e n l.1 m is m a fo r m ~ ,,
la
d I
ano111madelaP ,.
,
cace ra de Monterr
y
uris1ma que está en
muy sacisfaccorio" .
ey.
concluye que dicho rrabajo "fue

~

mar '.ºr
ia na. su" parre,
c
•c1Tapia M.en d ez, en su arrículo "T d' ·,
.
.. , ons 1 era que ''l d 1. d
ra 1c1on
cons istió en
ª
e ic,1 a obra" Je R 0 d ,
.
restaurar '1 ese 1
..
nguez
pintu ra al óleo q
,
u rnra copiJn&lt;lo codo d 1-d. d
ue se canse .
1
e .1
eca as después
n ª en a catedral " C
esca segund
' en su Jrrículo ''Lo~ rostros "···f:
uatro
a rescauración "fue
.... ' a 1rn1.1 que
peor 9 ue la an cerio r ....
"
ll89

�En rnumen, J&gt;érel-~1Jldon.1do .1firm,1 que, l.1 .111cigu.1
c,udcur.1 tue llevad.1 .1 l.1 ciudad de i\1éxtco "p:ir.1 ,er
e sr o i.1 d.1 ". pe ro n o J .1 l.1 fe eh a . :\ i1 a J e q u e J e , p ué ~ H
re~r.1ur6 l.i im.1gcn en Queréc.iro, aunque no dice en que
.1110. (f/ Norte, 1916).
p () r \ll p 3 r te t T .1 r i ,l ;\ 1é 11 del a fj mu que en 1 9 ) '1:
m.1ndó renov.ir el c:~rní.1Jo. No mencion.1 l.1 fcc.: 11,1 en que,
po,ceriormcncc, se hizo la 1ransform.1ción complec.1 de l.1
e\ e u 1[u r .l.

("

T rn d ie ió n

m ,H i ,l 11 ,l •• • "

•

19 56 ).

eu

,l

ro

de &lt;.:.l d .l '

después J,lgur.1 que la primera re~t.rnración se llevó a c.:.1bo
en 1953. N~ dice cufodo se re.1li,ó la segunda "rcform;1'' Je
l.i 1m.1ge11. ··tos rostro~ ... ", 1996
El ,c.·1HH urnbi~po E~pino , S,h a. en su decreto &lt;le
191,1, ordenah.1 que l.1 e,c.:uliur.1 de. l.1 lnm.1&lt;:ul.ld.1 .. H.
rc\t,1ur.1r.1 1.:omplet,tml'nte. de m.inc:r.1 llll&lt;-' rccobrt: rn
primi11,·a ,1p;1ricnc1a". FI dc:creto no H: cumplió. En ,u
seg u n d .1 res e,llH a e I o 11 , l.1 a n ti g u .1 i m a gen , u I rió v Jr i a\
m~)diiicacionc, que, qui,h, no er,111 neu:sar1.1,, perdiendo ,u
,crd.1dero c.:ar.icrer antiguo. Podríamos de tr quc fue:
dc~pojada dc Ht bel lez:i or1gi nal.
Los traba1os de amb os a uto rc~.

Los ,tutores cit.1dos escrtl,icron v.irios trab.qos ,obre el
tema dt: '\;ue~rr.1 \c:ño1.1 dl' ~1oncnrey. sin l1Jhcr logr.1do
probu l.i an11guc:J.1d dc l.1 ,1dvo1,;ac1ón y dt: u 1m.1~1.·11.
Pérez-MaldonaJo d., alguno dacm en un.1 Jl' ,11~ ohr.1~ ,.
.1borJ.1 extt:rB,1mcn1e el 1em.1 cn un ,trt11,;ulo pniodis111.o.
Tapia .Mt11de,, le dcdiu rrc, .1rn1.1ilo, .ti 1em.1. ~in~uno dt:
los dos 1.on!;iguc: prob.ir l.1 n:isrenc11 del 1,;ulto .1 N11c:str,1
\c:ñora &lt;le: :\1ontnrc:,· ante:!; Je fino del ,iglo XIX.
l 11seg11id.1 '&gt;Cñ.1Í.1mo, lo, 1r.1h.1jo\ &lt;l~ lo~ mer11.:1un.1dcn
hiscort,tdorn, de los qul' cr.11.iremo 111.1, a&lt;lel.1ntc
Don C.irlo, Pércz-,\1Jldonado .1pore;1 .tl~11110~ d.1rn rn
una obr.1, \' le dedic,1 un .1niudo pniodi\li1,;o:
Li,· C11ul,1d Aftotropolll,111,1 tÍt Nu, St1,1 \e110,,. d,
Monterrn (~fontnrl'\', 19/4(1). c.·s l.1 ohra. l'n.1 d1.:1,; tll 1
Jc,;pu6 ·\c puhlic.:.1 ~u cx1en~11 .1r111.:ulo "[), C.1rl1l\
Pé,ez-:-.Lildon.Hlo .1cl.1r.1 l.1 ident1d.1d d1. l.1 P.u1 1 1

f· 1 h is I o ria do r C.1r l o, J&gt; e: re, -.\ l.d Jo n ,1 dO • e 11 ~ 1 0 b r .t ¡
11
Ciud,1d .\lerropo/",111,1 tlr .Vuorr11 .\010 , 11 de 1\fonrnrn
(.\1ornnrey, 19/46). afirm,1 &lt;.jUl' . .11 llc.:v.1r,e ,1 e iho las
r1.·form .1s a 'J c. 11edr JI .i 11 ncs Jcl "''lo
"I v 1•1 • {f.l d ILIO!),I ¡
t,
•'- ,\.,
imagen" d, ~uesrr.1 "ienor.1 de \I&lt; nr1.·rrcv fue 1 •·ni ZJJ
)
.
1
por otra d e: IJ I urts1m.1 Conc:epc1ón. nbra del ,trtt\l.l
quereuno ~lanuel :--:tiñez Fucnrn \ cnJo colo...ad.1 ése., c.n &lt;.1
alear m. vor.

Lo :interior cs. en sir1esis lo -:iue e,re :i·rror Hierta en
1os p tu de g~a bJ do Je d&lt;' s fo logra (j as de d I eh ,l o br .1. E11 1.1
1
focogr 11 1ter r de: 1 pjg1na ~50 de.e: L.1 imaglll de
¡\ 11 c.: s ( íl "{' ll () f.l de ,\ 1o n {c.r r c.\ ru e \ ll s l j I ll id ,l por () {r; de l.1
P_1; _s1n.;1~ ( on~c.pc101~.": l n 11 fotogr,1ií.1 de l:t :lquicrd.1,
p.1titn:t ~) l, ,1sc:gura : f.sr,1 1m,1ce11 de In l'urís,11111 Conu•¡,r,ón,
11ttnuc"I ,Vrí,íez Fuenre1 f, •
obra tlel • rtr,r.. qrure11, 11
11
coloc11d,1 en el ,1'111r mayor ,1 f111e 1 dd 5¡ /o p,ts,,do, en
JU trrur,ón de la tr,1d1cro11,d 11nngo1 de ,\'utJrr,1 Sniora tlr
1\/011ttrre:, ".

H.iy que hacer no1ar q te c.,re .1u1or, cuando sc: rcitt:re .1
la escultura antigua, IJ &lt;lcnom1na· "/11 trrrd:cio11.tl 1111 , 1g d
1'vuesrr,1
Se11ort1 de ,\/ontnrey!', pero si ,dud&lt;..' J 1.1 0 61 ,1 dt
1
l ñ e 2 F U e O I e S l.1 me n C I O n a CO r
¡ 1 . , r 1 1 m a ( o n e e p C 1(
691

�En los años 194 l a 1945, d !&gt;t:ñor .1r1.obispo Tritschler y
Córdova emprendió la rescauración del presbiterio )' el alc.H

~ayor de carcdral. obras que culminaron con l.,s pinturas de
Angel Zárraga. Fue entonces cuando se construyó en el
ábside la hornacina que aun existe, "donde fue colocad,\ la
P;tcrona de Nuestra Se110ra de Moncerrey'', dice PerezMaldonado en la página 11'1 de su obra. Es decir que, según
él, la imagen " tradicional" volvió a ocupar su lugar, como
patrona titular del templo. Luego veremos que esto ocurrió
una década después, en l 955.
Sin embargo, al mencionar estas refornus de 1941-1945.
e n I a fo eo g r a fía de re c. h a d e I a p á g I n a 2 5 l , a f i r m a : " La
imagt'n de la I'uríS1mrt Jiu colocada en un,1 honwona",
refiriéndose, cal parece, a !.1 obra de ÚÍlC7. ruences, y no J
la antigua esculcura.
Debemos aclarar que, al concluir los trabajos en el alta1
y pic.sbiccrio, se colocó en la hornacin1 la imagen de l:i
Purísima de
úñei. Fuentes. que habí.1 estado en el alca1
m avnr reemplazando a la antigua escultura de \.1
lnnuculada.
La imagen "tradicional", ,l l.1 que.: se ha dado en llanur
NuestrJ Señora de ~1onterrt:y, sigu ió en la sala c.1pitUlar y
en la sacristia. hasta que fue "resraurad,," y entron11.,1da en
la hornacina una d¿cada dcspué5, el 3 l Je mayo de 19'&gt;5.
En la p:ígina 237 de l ,1 Ciudad Metropolitan11 ... , el ,\l1tor
re r ro d u ce Ia p i n t u r a tn u r .1 1 de SaIv., d o r T ar ,l/ o 1l.l , e: n d g r ,\ n
ve\tibulo del Hoce.:\ Ancir.1., ahor,\ cubiena, con d 1en1.1 de \J.
fu ndac1ón de Mon lnrey. Pére-z.-~1.1ldo nado Jescri be l.1
pintura. en que un grupo Je indios n,1rnr.1\c, c,1..uch,1 .1 un
rdigio\O rranciscano, v concluve: "Rindcn cult0 ,1 :--:ueqra
...
.
Se ñ o r ,l d e i\1 o n te rn: y ... " . LJ I m a~c n e \, i 1Hl u J .1 h Iun r: n t e , l.1
d C la I n ffl .1 e u I ad ,1 o ne e pl i l) !1 • q LI e ' C \" e n e r .1 e n l.1 ( ,\{ e J Ll I y
q 11c se h.1 dcnom1 nado N ues t r.1 SeíHH3 de ;-_¡ o 11 ten 1. e
Por t'iltimo JtremO&lt;; que, cn un., ant1gu.1 fnlll!!,l•lrt.1 de. l.1
nave mayor de \,1 c.1tcdr.1l. qu&lt;.: ap.trec..t c::n \J ¡).\ne ,upc:1101
de \J pigin.1 2-')0, Jite: "Oh!&gt;~rvc~&lt;: t:I 1..ip11:~ .d 1.c:11110 dtl
presb1cerio, con la i111.1gcn dc N11eqr.1 )eñor.1 J1. ~!onterr1.\'
en lo alto". Debemos ,1tltr,H que c:I "1.i¡,ré," o h.dd.H\111110

.

e

csr.i ubicado ~ t:ll el
en el prcsbic,~r,·o.
crucero del tt·mplo ' ba ) O 1a

C.

ll p ll l.1 ,

r

J1 O

Por
. orra pa rte, e ¡ autor tlCl 1
ntenor di' /11 Cnted / j
1 ,l e~t.1 val10,.1 lotogr.ifí
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es
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1r1( e 1111 SI~ I o
r d .
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e
6, pues s u obn se
l f- ; \ cur que. ~q~t'in él
en orr.1 de sus obru ·\. . pul ico Cll 1946 \in cn~b 11 oo,
( 19 59 ) .
. ' 11 r,i tl r,18oJI('s h ;stonc,1s regu&gt;mr&gt;n1,1111u
. e, •
' frente a la. ' págin
a se n t ª.n d o que es d e 189 O. ,
, v u t: ve ,1 p u b I i c. ar L1 p e ro

·
- D1c.:ha toro gr1 f'11, 1nd11dablcmc1
ano en qu&lt;: el docto G
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He, es poscnior .1 1g-•
1.
¡ .
r
o n L .1 n d .
· 6• .
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t.:staoa a imagen de 1a 1nmacul &lt;l cscnt to el retablo d o11 d e:
t: n e u e n t r a I a es e u I rn ra e n ' e I a a . . n .la fo ro gr J tú y a ~ e
tml~d,d, h,cia 189 J.
b,ldac¡u,no. • Jondc tu,
. a anrigua imagen de 1 1
pnncipios del siglo "x1x
hab1a CSl,10 o , .1
,
, e n .1u n nn:iaculada
n t eh
centro del retablo en el 'b .d
o. con v1drier.1s en el
del mismo siglo , l ·
.1! s1 _e. seg&lt;in una crónio d~ ¡·· .
•
.,
· -,l cua anade
d
111c.:s
ulemp o , 11 habían colocado :
1 h3 qldue,
. csde "hace ooco
3
e
d~&lt;..ror Gonz.ílez, en rns
en e
p
r
quino . or su parre.
erleslll.st1rt1 ... ( 1877) r·
Apuntt!.r pt1r,1 la Insto.
- "!
,:l1rmaqueli·
11t1
,1110, . e lugar prtncip1I" del rcrabl' 1m.1gen ocupab.i, en c~c
el m15mo sirio que a
. . '. o. E, declí, que seguí:i en
crasl:id.1da desp ,
·, pr1nc1p10s &lt;le! siolo XIX
. J
mcnci
d 1 . ues a
baldaquino
E~ 1 , , .' \len o
ona a, a tm,1oen VJ. a J
.
. n
,1 forografía
y en l.1 cicada crónica , ftc:·drece pírcs1d1i:ndo el bald.19 u1no
ue h aua
·· " poco tiem ' •• aª a ines d e 1891 · !it asienta
q.
0
ciprés, donde ahor·1
quüc hab1a sido colocada "en d
1
• e e.1
se 1
1
escu tura, del rccablo al ... · . ". , gue e traslado de la
y 1891, ,1ño en que concl c1prcs 1' se llevó a cabo entre 187A f
ureron as ob a
1
ines del siglo XIX
I
. r ~ en J. catedral.
catedral, se colocó en el 1' a realtlarsc IJ~ reformas a l 1
Purísima Conce¡Jc·.
abtar mayor la nueva esculcur1 J. 1'
F
ton , o r a de 1
,
• e ,1
uences. La antigua imagen fue dc;u~ret.ino M.1nuel NúñcL
mu chos años, en la sacrisda
p azada y estuvo, durante
a m e d i a d 0S d e I s igI o XX f y : n Ia sa la e a Pj tu I ar ha s eJ q u e
hornacina del a'b s1....d e, d ondeaho
, ue rcscaur,lda"
'
.\' coloLJd a en 1',l
A p · · •
ra esta.
rinc1p1os del siolo XX
.
ac:~ca d~ las dos escul~ur.1s d'1/l~a~ec.en IIHercs.rnres not1c1,1s
unez h1ences, que subsrttu,·ó . l nmat_ulada.' la de J\l.111ue l
,
,1 a antigua imagen
,
• ,l 1e·111 C S

:s ..,

�Núñez Fuenres, que substituyó a IJ antigua imagen, a fines
dd siglo XIX, en el alear mayor de catedral. y la imagen
•
14
antigua .
La referencia a la Purísima Concepción de Núñez
Fuentes es la siguiente: "Ltt Purísima, que está en el alrnr
mayor, es de grandes dimensiones y puede consider,1rse corno
uno de los mtis notables ejempÍtZres del arte moderno".
Sobre la antigua imagen de la Inmaculada, la Nora de Los
edificios ... ( 1908) dice:
"Ha;• ademds en el Salón de Cabildos (sttÍa
1/
,
cnpirular) otra imagen d e Ia ~ 1rgen que, segun
referenc1t1s, es la primera que trajeron los españoles y
que dio nombre a In Crndad, pues se flnmrr Nuestra
Señorn de /lfonurrey. No se pueden aprecwr los
detalles de la esculrura, porque euá colornda en un
nicho muy airo. pero por lo que se ve, puede
co11s1derarse como una nuzn1festttción, no de Lns menos
notables, del arte antiguo español".

A principios del siglo XX, la ancigua parrona estaba
colocada "en un nicho muv aleo" de la sala capicular. Se
decía que, ''según referenci.as", era la primerJ que habían
traído los conquistadores "y que dio (IJ imagen) nombre a la
Ciudad, pues sé llama (dicha imagen) Nuescr.t Señora de
Monterrey". La consideraban "como unJ manifesr.\c1ón no
de l.1s menos noc,1bles del ucc antiguo esp:1ñol". Como se
ve, va se menciona a la antigua esculcur,1 de la Inmaculada
con ·el nuevo titulo. Es decir que se le adjudica a la imagen
el nombre de la ciudad.
Las focografías de las &lt;los esculruras, la antigua (antes de ser
"restaurada") y la de Núnez Fuentes, tomadJs respeccivamence por
Mauricio Yáñ.ez y Jest.'1s R. Sandoval, pueden verse en la obr:1 de
Pérez-Maldonado, la Ciudad /lfetropolit11nr1 ... ( 1946, pp. 238 y
251 ). La anrigua imagen tJmb1én aparece en otra obra del mismo
autor, Narrano,w históric11s... ( 1959, frente a. la página 15).

11
E1 3 l de m ay o d e 19 5 ') l.1 an eIg u .1 es Lu Icu r a J l.' J.1
lnm;u.:ul,t&lt;la Concepción, dos veces rc.:formadJ, fue coloctd,1
en IJ hornacin.1 del ábside. sobre el .de.ir 111,1\'0r Je L1
~aredr:11, d.~rndc .1~or.'1 se &lt;:ncuencr.1. Así. 1~ imagen
rrad1c1onal . muy d1sr111t,1 .1 l.1 origin.tl, ,·o lvió ,1 prt:\iJir e]
a Iea r m a y o r rn H I tu y&lt;.: n d o a l.1 P u tÍs I m ,1 d 1.: !\' u ,í c.: L F u 1.: n t e 5
g u e h ,1 b Í.1 o lll p ,l d o s u I u gJr &lt;l es de f i n e, de I s i g Io X [ X .
·
e 11 ,1 t ro 111 e;: ses des p ll é s ' l.'. 1 pa &lt;l re A II r el i a n o Ta p i ,l
Ménde,, orden,1do s,u:er&lt;lo11.: en m.1rzo Je t'liC ,1110 , cr.iró en
u n a m p I i o ,1 re I e u I o pe r i o d í s e I e o so b re d o 5 a n ll g u ,1 , 1 m J o e 11 e ~
de l.1 \' i r ge n t-.. la rí J q u e , e v c ne r a n e n 1.1 ¡,: i u J
dt'
Monccrrev '.
r.n el mc..:nuon.1&lt;lo .1rríudo ,u autor ~e rcfit:rc:,
p r in c I pa I me ll te. .1 Ia \' i r gen de I Rob] e: r .1 l.1 Je l.1 P11r1sim.1,
ésta ll.1111Jd.1 tJmbién "d/ In :/.npr1tert1". ·
Bajo el subcículo Je "Lit lglesi,1 Jl,q•or'', mencion.1
algunas noticias .\obre t:! rnpueqo origen· de la antigua
e~culiur.1 de IJ lnm.1Lt1l:i.d.1 ~- su "rcsc.1ur.1ción". L'n ;ño
des pu c ~ re pro J lle t: e~ ro~ J J I o 5 en u t ro H eI e u I u . ·· j r.i d Ie I ó 11
m.1ria1u de ,\fonrnrt·:"°', LOlllO \'erunos en el ,1p.1rt.1do !\' de
es re er .1 b.1 1o .

.id

11 I
. L'1_1 ,liio dcspuc,. &lt;.:11 un t·xtctl\o .1rriudo pt..ri1,diqiu&gt;, d
hI s w r 1.1 do r [&gt; é r c l- ~ L11 Jo 11 .1 do .1 fi r 111 .1 t¡ u t· , .1 fi ll t , d c 1 , 1td o
XIX, l.1 &lt;:SLtilrur,1 de l.1 I11n1.1cul.1J.1 &lt;]lit.' prn,dí.1 d ir.ir
mayor de

L1

f11c

pPr "otr,1 J&gt;urt\llll l n1.i,
yucrt:t.lllO \I ,lllllC 1 \:11110
F,ue_ntc~". L.1 .1nrigu.1 im,1gcn . que t·n n,1 &lt;:pot..,1 11&lt;:,.ih.1 ··un.1

modcrn.1.

L,ltedr.tl.

obr,1

l 1(

1

\ll\lltu1d.1

·
Jrtl\l.l

rnn1 c.1 ~· m.111[() dc td,1 hl.111l,I ,

i

,c lllltH.&lt;Í l.'11 l.1
sacriscí,1. "en Jontk pcrm.111nio por m11L!111, .1no, . .. .
ttlC\1c",

A11,1Jc que l 1 pr1nic.:r.1 rc,c.1ur.1L1(111 dt l.1 .1ntit:tt.1 im.ivc:n
fue u_1.rnJo c:I c.tnnni~o :-\11ron10 lit.- P. H10,. 1;,11rnu1 ~lcl
s agr•: r 10 .,e.u _e d r.il . " l.1 11 l' , . t'i I l.1 u I lll.1 d ti 1.: :-1 u: iu, p ,11 1 , L' r
cstof.td.1 , ,1c11do

-.olnl,ld.t dnp11c,

l 11

l.1

,.d.1

~.1p11 ul.11 dl· 1,1

�(J.tedr.1I. :---:o J1cc t'!1 que .1110 ,t' r¡c1.uco J1d10 cr.1h.1)1) pl'ro.
en su obr.1 /.a C111d,ul ,\Jnrapol,r,rn,1.
(ll),¡{,, p. 2.Vl,
J.Íirma sobre lJ im.1gen:
",1ctu,ilm,•11ft'

se

t'11c111 11tr,1

1'11

l.r

úlc n.,ríi1 tfr

/.1

Cr1redr,rl, p{'I o .1 ,1 110 e omo ,1p,1rtc'c' 01 t'Ht' ,l!.r,1h,1do ( /,1
forogr,1fí,1 1/, }',ui,,z), puc'j ra1t·11ttmc•11r,• s,· 111,11ulo
rHof,1r''.
Dice que, J mcdi.1Jos Jt: l 9'i3. l&lt;:!&gt; propu,o .d ,álOr
.1r1obispo Espino y ~ih.1 y .1' P,1dre Río~ "que :,t' 1crm111.11.1
de b I da me n ee L1 1 es t ,lU r.1 u ó n J &lt;-' 1J 1 111.1 gl n ... " . .1 l l1 ~ 11 .ti
J e ee di e ro n .
~ 1i e n er.1 s eJ n lO • d n1t· n u o n.1 J o p .1 J r c R I o ,
" m a n dó h.1 e e rl e m .1 1H o .1 l.1 i m J g &lt;.: n " . rn: nJo I k \' ,1 d .1 en
procesión, dentro de l.1 ocedr.11, e18 de d1c1e111b1c de 19"&gt;3.
d ía e n q u e se 111 i e i ó el A ño Sa n eo ~ I.H i J n o .
E1 1 de di e i e m bre de l 9 5 4 . e I señor .1 u o b1~ p o 1-. ~pin o y
ilva decretó que \J Jncigu.1 cscultuLl Je L1 lnrn.t(ul.id.1 .. .,t:
res ea u r.u .1 e o m p Ie t J me 11 ee . d e m .1 n e r.1 q u e re 1. o b re :.. u
p r i m i t i v.i ,1 p ar i en e i.1 " •• Po e o des p ué s. el m i s m o p.1 d re R ios
"llevó la imJgcn J Qucr¿tJro, en donde el arric;ra J~sús
Rodríguez l.1 estofó r restauró nuevamenrc", p.HJ que
quedara igu,11 a un:i antiguJ pintura J11Ón1ma e.le la
Inmaculada, que se encuentra en la caredr,11 de i\1oncerrey.
Sobre el trabajo de Rodriguez, Pérez-~1Jldonado diee,
complac1do, que "fue muy satisfactorio. como poddn
comprobarlo ahora todos los fieles que concurren a
Catedral". El 31 de mayo de 1955 l.:1 antigua escultura,
"uclta a restaurar, fue colocada en la hornaci11.1 que csr:í
sobre el airar mayor de cHedral.
La mencionada pinrnra, que sirvió de modelo para esta
segunda
rcstaur.1c1on,
dice
Pérez-~1aldonado
que,
"posiblemente, es r11mb1én represenrt1t1u,1 de Nuestrn Soiora de
1\1onterrey, pues ha)' mucha semejanza entre esta prnrura y la
imagen de bulro".
Cabe aclarar que la imagen de bulto de La Inmaculada,
.rntes de su "rcsrJuración", era muy distinc:i a la pintura
.rnónima de catedral, como puede verse en Lis forografías de
L1 rntigua escultura, qlle publica Pérez-Maldon.1do en sus
obr:is L1 Ciudt1d .\lerropolir,111,1... ( 1946, p. 238) )'

•1 l •I P, l,)
") , \ ~ 11 1,l \
otogr.d1.1s Je: l.1 p111cur.1, t]ll&lt;: .1p.1r&lt;:Lt'n u 1 q 1 .lrtlLt1Ío Je/·/
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· , \ 1,/1•/ •,lc///l/1')
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1 .1 s~nH:j .1 111.1 1:nlr&lt;: .1mli.1, 1111.1gc1H·~. c:~culi ur,1 , , ptnrur.i,
se t!ebc• •1 que: l.i 1m,1gc11 Je: bulto fue tr.111.\for m.id.t,
prec1s.1mcn1c:.
pJ1.1 llllC ,;e t)H&lt;:lÍer
,
r •
·1 •1 ] ,1 p 1111 ll í.l, UH11 (l &lt;.'. 1
mismo Pcrn·MJ!don.1Jo lo h.1hi.1 mc:nLion,tJo
El (JtJ&lt;lo .rncor .1f1rm.1 que el cu.idro "t"';Jt' 110 mi•no.r cf1,
tres
n 1/ e / ,t t'Sl'Ut' ¡11
¡· stglns de .hr1berse pi111,1do" •\" l]llC "es del 11rº
re 1g1os,1 ~e f,nt'f d1·/ nglo ,\'\'/". Concluye J 1c 1cndo (en 195(,)
~ lJ e .e I r 1 11 ro r es P_'I Íl?. I e é s.Ir o ñ J ( i \' i ,1 res [J u ro e I L u .u.l ro
. hace unos dos anos y sc11Jló "IJ posihiliJ,1 d" Je: que l.t
1m.1gcn c.l~. bulro "haya sido hech11 rom11ndo como modelo II fa
d~I ~1,enzo , q ucdando "el enigma o /11 duda de rn 11 / de las dO)
N,1rr,1ov111•j
[
..

l11HtJrl(tl) •..

(

1 1)-i•) '

rll'lll&lt;.:

struro de modelo para h,1cer la orra".
Lo cierro es, como hemos dicho, que IJ pintura Jnonima
fue el mod~lo q~e se tornó para "restaur.ir". por scgund.1
Yez., l.i anttgua imagen de bulto. rue entonces &lt;.:uJndo
escultura)' pintura, quedaron c.1s1 iguale~.
•
El HCÍculo de Pérn-MaldonaJo, publ1c.1do en FI Nortt
~fl 1956, se reprodulo tres :1110s después, con el título dc ''La
im,igen de I uesrra Señor:i de Montenev. Patron,1 Tutelar d,
es Ll
e i u dad .. ' en s l1 o b r,l N ~ r r fl eIon I' j hIS l; l"I ¿(I~
reg1omo1!tll11t1f (Monterrey. 1959, p. 14-21).
El citado .irríc_ulo riene algunos errores imporrances, que
no. ,fueron
corregidos
al incl u1r
· 1o en 1.1 o brJ J\·,1rr11c1011e.1
11.
.
.
lustoncas.:. Su autor, refiriéndose a la ubicación de la iglesiJ
~a_yor, afirma que "el Templo Siempre h11 estado en el mismo
ntio que le asignó su jimdrrdor: frente 11 {,1 P/11z,1 1\/,zyor ( hoy
de Zaragoza)", o sea en donde ahora se encuentra l 1
catedral.
·
Lo anterior no es exacto. La fundación de Monrcrrev. en
1S96. fu c aI norte de Ios ojos de J gua de S rn I a 1·u e j a
donde, al noreste de la pina, el fundador le cüncedió u~
~olar a l_a, iglesia mayor. Dich,1 pobbcion dcs,1parec.1ó en 1.1
tund acion de 16~ l . El nuevo empluamiento de la ciudad
ue al sur de los o¡os de agua, levantándose la nueva iglc,i.i,
1

�año después, al oriente de la plaz.1 prin ipal, é ra sí en el
lug r donde hoy e d la cHedral metropolitana.
El u ror e refiere a I a In maculada Concepción. como
parron,l de la ciudad y de su templo. pero la nombra
Nuc era eñora de .\ionterrcy . Afirma que el fund.i.dor dr:
Monterrey, ordenó que la igle ia mayor tuviera la
advo ación de la Inmaculad a oncepción, "bajo el título de
uesrra eñora de Monterrey ". in embargo, la ad vo ación
de
ue era Señora de 1oncerrer no se menciona en el J ·t.1
de fundación de !J ciudad ni en los documento má
antiguos . Monremayor le dio el nombre &lt;le Ciudad de
1 uesr ra
eñora de Monrerre) a la p blación que fundó, no a
la patrona de la ciudad y de 11 templo . En ocr;1s paL1br.1 ,
dedicó l.1 ciudad v la iglc ia mayor a la lnmacul.1&lt;la
Concepción, no a
uc era eñor de Monterrey, que e el
nombre de la iuda&lt;l. 1 n do umenco fechado ere año
de p u é s d e I a fu n da e ió n , .:1 i n es de 1 ~ 9 9, co r ro bo r ,1 1o
anterior pue menciona "/,1 igfesi 1 lllil)'Or de esta ciudad. rn)'fl
advocación es la M 1dre de Dios de La Concepción. Sfg1ín lo que
tune ordenado el Gobernador Diego de .Mo11temt1_yor'' ·..
Hemos di ho que. sin ninguna b;ne &lt;l umcnr.1l. d
citado autor le . djudica a la Inm.1 ul.1da
onLcp ión el
rículo de
ue era
eñoL\ de Monterrey. Al11Jit&gt;11tio al
anr1guo empl:1Lamiento le IJ 1g!e i,1 , .1firm.1: "Alli se le
rindió ulto, en todo uempo. a la Patrona de l I Ciudtlcl:

Nuestra

eiiom de Monterrey ".

En efecto, en !J 1gli:s1J nlJ)'Or o pHíü(JUÍJl, .1hor.1
e a re d r a l. s ie m p re s e lt: r i n &lt;l i ó e u l r J I a p .1 t ro n a p t:r o b.1 j o l.1
advocación Je l.1 lnmatulad.1 Conceptión Así .1p.1rnt, .1
rravés de los siglo , en numerosos documento , .
Pretende , sin base h1\lóriL:1, qut:, de Je lo origene_ de
ciuda&lt;l, existió el culeo .1 . '11otr.1 _ tñor,1 de ~1onrc.:rrc:y.
i n e m ba rg o , e u a n do ~ e a l u d e e n I m &lt;l o e u 111&lt;: n eo \ .1 1H 1~ u o ~ .1
1a p a eron a, no ~ e me n t. i o 11 J ,1 N u e I r a Se ii o r.1 Je .\1 o n ter n.: v
ino a la InmJculada Co11u:puo11 .
In isce en l JnugticdJd dt: l.1 .1dvoL,lLIÚn. l ll ,1 p O rl ,1 f
unJ sol:1 p1ucb,1: "Ls 1111 lia/10 que l,1 rlc1111r"J11 ,, V /ll'.1 [/'(/
eñorc1 cft. /1/onterrey SI' ongnuí c"UII e·/ nr1t111111·n10 tÍ e' !/ 111' .I / /'ti
c11J.dad". Y .1 1rm.1 que: "l.1 Lülllp1oh1u1'&gt;11'' le que, .1

pr1n tp10 del iglo XVII. la imagen Je
onrerrey , )'J e caba en el ale, r d,, la
ue tra eiiora de
. . i gIes I a m a_\' o r ' 1a d.·1 e 1
d ocror Jo ¿
leurerio
onza'! ez en HI Apu t
/
h zstonn eclesi,ística .. . { 1 ??)
n es pttr,1 tl
·
' pue esre autor d '
vano cesramenros, "hechos
1
J e que en
1604) "
en os
nos ub ecuente (
. . . ' s e e n e u e n r r ,t n a l º u n o s I e d
..
a
o n ce pe i ó n ' q u e se ven era
¡ I 1 . g ,lp o
a . L1 pu rí si m a
p
d
a g es1a arroqu1al "
- ara
e mostrar el culro que se le rendía ....
enora de Moncerrev p
d
d
a
uesrra
XI X f h
. , re e11ta o
ocumenros d 1 . 1
, ec Jdos en los año 1816
181
.e
ig o
menciona el " ulto v vene
. , ,, Y
d · En e! primero e
la ciudad, e le Jab; , ¡ rac1011 que, L'sde la fundacrón Je
a a patrona pe ro h de
.
M
Santls1mt1 en su r1do1·able
'
,
nominan
ar/11
misterio d
¡
ConcenCtón
En el
J
e Su
nmaculnrla
r.,
.
segun o, se alude a
su
I magen
, pero Ja llaman \1/ .•
, ,
antí im ,1
aun tT!JttStma 1Vuestrt1
Ptttron,1 Tute t ,zr de tsra Crnd"d
/J
.
enora )'
C
··
" )' rOVll'/Clfl.
- on el hn de rarificar e! ulco que e :i b
Senara de i\1onccrrev "d d
la a a Nuesrra
, .
,
e e tiempos inmc:moriale "
menciona una ron1c1 e crira p
E .
,
0 r
de I si g I o X¡
.
·
d.
PI g me 11 i O R • M e I o a fi ne s
,
, . aunque no ice donde v
d
61' ,
er ara de una re efia de la ce
. . lcuban o t pu ito. e
·1 8 d e mayo de l 91 remon1a .ce e rada, en Ia c:He d ra,1
e
o bisp ado de . Linues 1 ) -, c~aorn m~r1vdo de la r cción del
·"
i:gona e
·d· ,
·
afirma que en el alr
arqu1 10 es1~ .•\1elo
.
'
u m.iror e Je r1c1b "I b 11 '
im agen de 13 Inm:iculidi
. ' . . ¡J ·.' ª ¡J · e, .1-ima
'
• · Ca·ncepc1011
Nuescr:i ·eiíora de ,\'lo11r crrev ., i.:.
i.
,
in1.1gen 11 or1ca Jl
q ·.I ,
fi n es de I s I g 10 XI ·
J · ... ..
u z ªs · e 11 e .i é r o e a , ,1
. , ..
., · · ltl.ln o empieza a ¡)ro
,
1
ad v o a e 10 n q
¡
P J g a r L .1 11 u e v
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u su r l eu)' e ,1 a J n ei ,, u .1 de Ia 1
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prue .1 ocumencal. rambién le J
·l. . 1
de N u e ( r a ::,~u11.1
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nora en onrcrre\· J IJ 1·11
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Pu rí s i m a
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•· ,
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P t u Ll .1 n o 11 1m .1 d t: 1.1
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nccpc1on, que
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re gr o m o n r a n .1 . : i 11 e 111 ba r n o , e n ,
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a r r d i.il

,t

e j mene I o 11.Hl o .ir 1 1uil o de F/
9 lle J I d1 1 r .
.. .b1
tam bién reprcsenrt1iv1 J
'
. S1n~ur,1 po I emcnrc e\
Ad e m á . \ f. • '.. e ' u e r r J ' t: 11 0 r .1 d e ,\ 1o 11 ee r re \' "
5 • t: 11 J o tu g r ,1 ti 1 J · 1
· .. · •
arríe u¡ o V e !1 ~ ,.
l
l : l p In~ 11 r ,1, &lt;]lle r ll 611 () (' n l I di o
.
u OH.l ,\r1rr11uo111•.1 /,1SfrÍnc11 s
¡ 19·9 ¡
asten ea ' en ,1111 6 .1 ' q u t:
e ., u !) u n t· "
•
ort e ( 19 56)

..

'

,1 1 r m a

&lt;

Monterrev.

ea

(,'}')

'uolr.i ,

c1íor.1 de

�Sobre el origen de l:1 esculrurJ y Li pintura, nJd,1
sabemos. Pérez-MalJon.1do dice, .1ccrca de la 1n1Jgcn dl
nuestra Pariona: "según se ha dicho -trunque no lu1 podido
comprobar;e-, la trajo ,z estt1s tiernrs ~! mismo ~0~1 Diego de
Jvfontemayor". Con r1.:spccco .1 la pintura anon1n~a Je _la
Inmaculada afirma: "No ha sido posible preczst1r cu,rndo 11rno
este lienzo a A1onterrey, ni quien lo trajo".
Por nuestra pan~ diremos gue. en la ~-isira 9l~e hizo, a
mediados de 1777, el doctor José Antonio Marr1no., ¡t1cz
visirador y vicario general, a la iglesia parroqui.,l, ahor:.1
catedral, ·ordenó, enrre orras cosas, "que se rcroque la
antigua Patrona .. . "'"'. Qued.1 L1 ~uda de si en. verdad se
refiere a la imagen de bu le o, a la p In tura o a o er.1 t m :1 ge 11 •

rv
A fines del mismo año 1956, el padre (ahora monseñor)'
c r O n is ta d e l a a r q u i d i ó ces is d e i\1o n t e r re y ) , A u re l i a n o \ ,~ p ia
Méndez aborda el rema de Nuesrra Senara de Monterrey .
Afirma que , en 1945, el cíe.ido padre,, Río~ "ma.n dó
quicar de la imagen las vestiduras de cela y quedo al
descubierto algo del antiguo esrnfado", el cual mando
renovar, "aunque no se le puso . e! manto·:, . ,Añade
inexactamente que, ese mismo año, la imagen pres1d10 en~ la
catedra l los festejos del Año Mariano, pues fue en 1?)3.
Luego dice erróneamente que, el Iº de_ diciembre de dicho
año, el señor arzobispo Espino y Silva dio un decrero
"ordenando la reforma de la imagen". La fecha del decrero
es el 1 de diciembre, pero de 1954.
Para just ificar la "refo rma " de la antigua escultura d~ la
Inmaculada, asienta: "EL rostro de la imagen era inexpresrv~,
con un gesto forzado: Las manos juntas sobre el pecho hacza
arriba ... ,. . La fo to g r a fía de Yá ñ e z Io des m I en re .
.
La imauen fue rr:insformada por el mencionado arusca
queretano, ~uien "se encargó de la deLicad~ obra: s_ubstituyó la
cabeza de La imagen, poniendo los m1m_1~s ~Jo_s, ~unq~e
entornando mucho más los párpados; se le de;o mas 111clinac1on
en el cuello y más esbeltez; se le inclinaron mds Las manos y ;,e
le {t.ñadieron hasta las joyas de adorno sobre el cuello y brazos •

-oo

El trabajo se hizo "copirndo rodo" de la pinrur,1 de la
lnm ;iculada que cst.i en la c:itedral de !\1onterrcv. Además se
1e a ñ J d i ó , " e n m a d e r a , el rn a n r o y se p u s i e ro n ;11 á s o m e 11 0 s
los antiguos e o Iores ... ". A fi r m a, por ll l timo, que se o lÍ 11 el
pintor Oñativia L1 escultura de Nuestra Sciío~a Je
~oncerrey podría ser "una copia mal lograda" de dicha
pintura. No está claro si el p1nror Oñativia se refirió a la
antigua escultura antes o después de su ''restauración''.
El 31 de mayo de 1955, la im.igen "resraurada" se co locó
en el altar mayor de la catedral.
E[ mismo auror, siguiendo a Pérez -Maldon.1do, le
a t r ib u y e a 1a i m age n u n a g r a n a n ei g ü e d a d . Af i r m a q u e
"desde tiempos verdaderamente inmemoriales", se venerab:~
en la iglesia mayor una imagen Je la Inmaculada
Concepci ón, "hecha de madera pesada, estofada en colores
azul y oro, segi,n parece, siguiendo los cánones de la escultura
religiosa de! siglo XVI JI, mando menos en el estofado .. . '' .
Aunqu e, aclara, el estofado "puede haberse hecho muchos años
~espues de la existencia de la imagen". Es decir, que la
imagen podría ser rnucho mas antigua.
Añade que dicha imagen, "se dice, debe haber sido
traída ... por los mismos colon izadores ... ", o quiz.ís fuera
"regalo del Conde de Monterrey (v irrey de la
ueva
España), en cuyo honor se fundab·a la Citidad". Concluye:
"Algunos hisroriadores (¿quiénes? ) suponen que la traerían
los primeros misioneros'' o el padre Martín Abad de Uría,
nombrado cura párroco de Monterrey en 1626. Como ya
hemos dicho, hasta ahora se desconoce el oriuen de ·la
anrigua imagen y de la pintura de la Inm aculada ~ue hemos
mencion ado.
Ag~ega que, _"tal vez", el primer documento en el que se
deno_mina Iglesia de Nuestra Señora de Monterrey a la
1gles1a mayor o parroquial, es el resramenro de la india
claxcalteca Antonia Teresa,
llamada
"la
Zapatera",
documento fechado el 20 de octubre de 1719 ~'.
En dicho documento, la testadora pide que su cuerpo sea
sepultado "en la Iglesia de J\:'uescra Seiiora de Monterrey,
Parroq uial de esta Ciudad ... " (La ortografía la hcm~s
modernizado) . Sin embargo, la cita anterior t:imbién podría
7() 1

�referirse al nombre de la ciudad, como si la restadora _dijera:
deseo ser encerrada en la iglesia de l.1 Ciudad de
uesrra
Señora de Monterrey, parroquia de esca ciudad.
.
M:ís adelante el auror insiste en que, en el mencionado
Mayor,
como
rcsrame~neo , "va se habla del rírulo de la Iglesia
..
.
Ig lesia de Nu.escra Señora d_e Mon_rerrey.,-:'. Y concluye q~e
ha habido "una tradición cierta, rnmemonaL, para venerada
(,t Nuestra Señora de .Monterrey) como la fundadora de la
Ciudad Metropolitana " .
.
.
La
tradición
cierca
e
inmemorial.
probada
documencalmenre, es el culro que se le ha dado,__ desde la
fundación de Monrerrey, .t la Inmaculada ~oncepc1on, como
patrona de la ciudad y rirular de su iglesia mayor. La
·'
de Nuescra Señora de Moncerrev, t:S muy·
,l d V0CJCiOn
posterior.
V

U nos meses an res de celebrarse el cu.neo centenario de la
fundación de Monterrey , monseiíor Aureliano Tapia
Méndcz, vuelve a tratar el tema de Nuestra St:'.ñora de
Monterrey--.
• d ¿· h
En 5 ~ trabajo pretende probar le existencia e 1c a
advocación desde el origen de la ciudad: "Baswria que don
Diego de Montemayor huhiera i11vo1tado el r'.ombn• de Nuesrra
e de A1onterrey para que ex1st1er,1. una~1 11uev11
JeJ'lora
, d
• ' n... " . I•uego afirma que el tirulo de Santa l \ arta
tl d vocauo
d de
Monte Rei cxisce en la capilla medieval de los con es e
Monterrey, en la iglesia parroquial de la villa de .\iiontcrrey,
. · (Espana
- ). Debe referirse_ al templo. de Santa
en G a l 1c1a
l•
de
Moncerrev,
XIII o
Mar a
, construido a. hnes del siglo
1 ·,
· · ·
d e I XIV , lo cua I nada, prueba en re J. cion con
pr1ncip10s
f

nuestro rema..
b'
La hipótesis no es de:: monse1íor. ru_e, q_uizás, el sa 10
Gurierre Tibón el primero que afir~1ó, _s 111 ningun~ prueba:
sobre la advocación mariJnJ de la iglesia gal_lega: a clL1 s~
Jebe el nombre que Diego Je Monremayor dio en l 596 a la
ciudad metropolicrna di.'. Nucstr.1 Señora de la Purísim,l

Concepci ón de ,l\.fo n terrev, en nombre de Don Gas par
ZúÍliga. quinto conde de lvfontcrrev" ·'.
En e l e i r a d o a rr íe u l o , m o n se ñ,o r d i ee q u e ¡\1o n te m a y o r
'' tituló a la Ciudad ton la aduornción de La Purísima
Concepción de María, como de Monterrl'y ... ". De donde
conclu ye, unos párrafos mjs adelante, que la imagen de
Nuesrra Señora de Monterrey se veneró "en el ,ilrar mavor
de Catedral desde tiempos inmemoriales".
El autor puso enrre comillas la frase anterior, aunque no
aclara de dónde la rnmó. La a fi rmaci ón de que, la imagen de
Nuestra Señora de Monrerrey se veneró en la iglesia mayor
"desde tiempos inmemoriales", no proviene de algún libro o
documenro antiguo sino del arrículo de Pérez-Maldonado,
publicado en EL Norte en 1956, y, por supuesro, su auror no
aporra prueba alguna para sosrencr su aserro.
Rcspecro a la anrigu:i escultura de la Inmaculada,
monseñor Tapia Ménde2 asegura que se le hizo "una primera
restauraci ón... que fue en realidad un,1 remodelación,
porque se le cambió h expresión del rosrro, poniendo más
abierros los ojos, moviendo un poco las manos que quedaron
1:1 en os j u n ras , )' se I e p u so u n J r ú n ie a J e m a de r ,l y p a s I a
esr~foda. Se le añadió un man ro &lt;le brocado ... ". AÍlaJe que
la imagen se colocó en el prcshirerio de carcdrJI d 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Santo 1\:far1a110.
Esca primera "remodelación", como la dcnomin,1
monseñor , no menciona quién lJ llevó a cabo. El h1sroriador
Pér~z-M _aldonado sólo dice que se le hizo un ll1Jnto a L1
an r,gua imagen.
En la "segunda rc.:forma" de la i,11,1,cen,
11 C \' ,lt1,t ,l Cl 11 o
.,
por el anist,l queretano Jc.::sLÍs Rodríguez: "\e c.1mbió l.1
posic ión de Ia e ..i be, a. l.1 o r 1en t J L ió n Je I os o j os, se Ie a ñ .1 d Hi
un m,tnro empasr.1Jo; \t.' c.tmb1ó rod.1 la dccor,1ción del
vestido ", copi.índosc &lt;ll.'. l.1 mc11cionaJ ,1 pinturJ que esr;í en
la catedral 'los dibu¡o, Jt· 1tín11.,1 y 111.1r11u, cuc.:llo )' pu!Íos
de l veqido. y h,1sr,1 se copi.1ron el uill.ir . .irt:tl.'., ~- puhcr.t\".
De l.1 scgund,1 "rcs1.1ur.1Lió11" l'érn-.\1.i!Jonado mio d11.c
q u e e\ 1e t r.1 b.1 ¡ o " f u e m u y , .11 1 \ f,1 u o r I o, Lo m o po J r .í 11
comprob.líll&gt; ahor,1 rndo, lo, fíele:, que: 1.0111...11rrrn ,1
Carcdr.1I".

�T J Pi J Mé n J a 11.1 h 1.1 .1 fi r m .1 Jo e n / ,1 e;'.' e' t' r .1
h se g u n d :1 " re: s c.1 u r:H.. i ó n .. . Ro d rl gu e ~
( 19 5 6) que, en
· JI' . . , .. t:, dn. i r qui: l.1 c1 m b I o
.
, 11 e abe z .1 u e ,1 1 m ,1 g, e n ,
, .. . ,
b
"su sttrnyo ·
, . l
k FL Di,ino de ,\1011r111t)
'rO en su ,HtlUI º· t
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el rH1mer .irr Ll
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•
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otr,1 parre, en
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.
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tun&lt;iut: cnror1un n
,
"los mismos o¡os. .
,
.,
Rodr1gucz puso ,
,. ' en el segundo que lL: umb10
mucho más los parpad~s ... ·,,}
"L1 orientación de los o¡os ... · .
l
1·l e c\'iJenre.
.
. , d" h rnugua ocu rur.1. 1
La transformacion e · ' . '
, .. , 1 Jeió (;se le
.
d'·· en La Ciacetil que St: e
.
El mismo autor iL&lt;:
l
ll v n1 '1 s csbelro,; se le
. 1· .· · en e cuc o , - · · .. 1, 1Í11dicron
d io') n11s 1nc inacion
.
. l
os
\', por u 1umo, se: c.: • •
inclinaron mas as m,rn ··· , b
I
llo y brnos de la
hasta las joyas de adorno so re e cu e
,
.
L

,.

l

i m a bº en•.. ·
e¡
h J b 1,l
· e· ali fi cado a
e·
e uarro dé ea d .1.s. a,. n res,l "d :Httor
. d obr.i". Ahora ;11ir111a:
1
"
·
10
n
de
a
e
1c.1
.i
l
segun d ,l res r aura e
. l . J' (re 111 o Je la Ció n) rll (.'. p C tH que a
"M
•e9ueesraut1m
•
l
i e p a re e
. -.
d
.•
. d o r ,. ,d r do r m ,1 e o r o
· "
y califica
e
rrai
anrenor ·
' b . d.e HlC. "cuando pone sus
remodela d or d e una o r.1
\
.
s '. o.. se 1,." prop 0 11 e q u e ,1 s h::ig,,. con
inte r prerac1onc
arbitrarios criterios ·
.
Üíl.1rivia, sobre si la
Refiriéndose a la ~ud~ddell p\nro;omando como mode lo
.
lt ra habr1a s1 o 1ec ,:i
,
·bt
a n t I gua es Cu u
"de n {ro de es {a ter r1 e
.
iceversa a irma que,
b'
la pintura o v
'
f.
" el señor arzo 1spo
., "
" . argumcnros irmes ,
d
f
con us1on . y, Si n
f h do el l de diciembre e
Espino v Silva dio el decreto, ec a
.,
El decre t o
,
d
l
nda rc:staurac1011.
1954, ord~Enasan o a se~~1 r;staurará completamente d,e
disponía:
imagen
. .
·enci-1 "
Ademas
obre su prim1t1va apar1
• .
"
manera que rec
..
I lugar que le corresponde ,
ordenaba que se colocara en e
· ¡ de la catedral.
"
como r1ru ar
,
. la imaoen "complc:ramenre y
Se trata b :1 de res ea u r
1 Pb
b asándose en u n a
do origina .
ero,
'
l
1
devolver e 5ll eSCa .
l
I
fue reconstruida en a
.
.
· nón1ma aescucura
.,
antigua pintura, a.
. ,
f··. d
una transformac1o n
forma más
Hb1rrar1a, su t1cn o

r·

:u.

d e Lírraga (a mediados de 1945), se colocó en L1 hornacin::i
d e I a I t a r m a y o r l a ., i 111 a ge n de b u I co e n 1:1 a d v o u e i ó n &lt;l e i a
P urísima'', o sea la obra e.le Nüñez fuentes. Es rJ. imagen fue
recirada en 1955 para que ocupara su lugar "la antigua
esculrura de Nuescra
Scií.ora de J\.1onterrey dos veces
resraurada.
Po r ú I t i m o d i re m os c.¡ u e , e n e I a r ríe u Io " Los ro sr ros ... ,..
a p a rece u n a m a g n í f i e a fo t o g r a fía d e Ia p i n r u ra a n ó n i m a d e h
ca red r a l. e n I a q u e se d i ce q u e " q u e s i rvi ó d e m o d eI o p a
h ace r la escultura de Nucsrra Señora de Monterrey". L1
fr ase es ambigua porque, en realidad, la pint u ra sirvi'ó para
tr ansformar la antig ua escu l tura de la Inmaculada en orra
m uy disrinca, a la que se ha dado en llamar Nucsrra Seiiora
de Monterrey.

r.,

Cinco meses después de la publ icación de su artículo
"Los rostros ... ", monseií.or Tapia Méndcz aseguró que el
arzobi~po Espino y Silva y el historiador Pére1.-Maldonado
aco rdaron que se transformara la antigua escultura con et fin
de que se pareciera a la pintura de la catedral. Y añadió:
"No tenían ningún fundamenro para decidir cal cosa" .
Refiriéndose a Pé rez-Maldonado afirma: "Él se extralimitó
en sus juicios, sin ningún fundamento para dictamina r" que
la pintura "era anterior a la escultura .. . " (El Norte, 3 de
julio de 1996, sección cultural). Es decir que. sin criterio
algu n o, se d ecidió que la pin t ura era más antigua que la
esc ultura, reso lviendo transformar ésta en una copia de
aqué lla.

Apéndi ce
Sob re la s re stauraci ones a la anti gua es cult ura de la
Inm ac ulada Conce pció n, Patro na de la Ca tedral de
M onte rrey.

completa.
al concluir las obras en el
Termina d1c1endo que,
con las pincuras
presbiterio de la catedral, que culminaron

El historiador Ca rl os Pérez-Maldonado sólo menciona,
adem ás de la reparación al estofado. una resrauración.
Afi rm a que l a antigua esculrnra fue llevada a l:1 ciudad de
México para ser estofada aunque no dice en qué afio. Afiade
que , a med iados de 1953, propuso "que se terminara

704

705

�debidamente \a restaurac1on de la imagen", pero sólo se le
hizo un manco, siendo expuesra en la ca(ed ral el 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Sanco Mariano. El l de
diciembre de 1954, el senor :irzobispo Espino y Silva
decreró la restau rac ión de la imagen. Conc l uye diciendo que
en Que réraro " la estofó y, res(auró nuevamente" el artista
Jesús Rodríguez, "para que quedara en la misma forma" que
una ancigua pintura de la Virgen exiStente en la catedral. (EL

Norte, 19 56).
Monsenor Aureliano Tapia Méndez, en su arcículo
"Tradición ma riana ... " ( 1956), asegura que en 1945 se le
renovó el estofado a la an(lgua escu lrura.
Añade
errónea mente que, el l de diciembre de dicho año, el señor
arzobispo Espino y Silva ordenó la reforma de la, imagen,
p u e s e l de c reto l o d i o e n l 9 54. L u ego a fi mu q u e e l a rr is ta
queretano Jesús B. Rodrígue2 llevó a CJbo "la delicada
obra", susr i cu yendo la cabeZJ de Li i nugen, i ne l i nando el
cue ll o y las manos y :iñadiéndole varios adornos, "copiando
codo" de una antigua pintu ra :rnónima que está en la
catedral regiomonran:1. Por último, se le añadió un m:inrn
de mad era •'y se pusieron más o menos los an t iguos
colo res ... " .
Cuat ro décadas después , el m ismo autor, en •' Los
rostros ... " (1996), menciona dos restauraciones. Dice que en
1953 se llevó a cabo la primer:1, "que fue en rc:i l idad una
remodelació n , porque se le cambió la expresión del rostro,
poniendo más abiertos los ojos. moviendo un poco las
manos, que quedaron menos juncas", y añadiéndole "un a
túnica de made ra y pJsr.1 csrnfada". Agrega que se le hizo
una "segunda reforma", cambiando la posición &lt;le la cabeza,
"ajustándola" a la &lt;le la pi n tura de la cacedral. M.-ís adelan te
d i ce que en la segunda rtstauración t:imbi~n se cambió la
orientación de los ojos. se le puso "un manco emp:1st:1do" y
se copió la mencionada pinrura en todos HlS dct.lllcs.
En resumen, Pérez-M:ddon;i.do afirma que, L1 .u1tigua
escultura, primero fut: ncofa&lt;l,1 y &lt;lc.:spu~~ rtst.1ur.da. Por s u
p a ne, Ta pi a M é n de z , en su Jr tí e u l o ·· T r ad i c i ó n m ,H i ;1 n a ... "
(1 9 5 6 ) , s i g u ien d o a P é re z - M al d o 1n do , d i e e: q u e en 1~) 4 5 s c
le reno Vó e I estora do y e X r l i e J l.1 s m ()di fi Ca e i () 11 o q ll &lt;.: 1('

h icieron
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o • p e ro e 11 " Los ro
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stros ... ( 1996) afirm,.1.
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ª · , pues 'a llam ª N uestra Sefi.ora
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monte
rrey.
de

Notas Bibliográfi cas
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&gt; • r --' ·
Pág. 1O
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Trad1c1on mariana...... en La C ,
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Israel
Cavazos Garz·1
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, Los rostros.. :·. l'tnódico· Et l"
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f)i

\ fonlt!rr&lt;'I .

LA PÉRDIDA DE LA LIBERTAD EN LOS PUEBLOS
PREHISPÁNICOS

5 J..: t'ch1wo de

'

Dr. Ernc,ro de la Torre Villar
Universidad :\.ac1onal Amónorna de Méx,co

111 , J d, ~. ,ucmhrc de 1975 sccciún ~cgunda. p.2.
: "Fn t---lon1crrc1 _ España". en l:l l'orn' r· ~(
c q
. •,&lt;i L'•,·i!l~ior lk:,put.'., apar,:.:1ó en
•
•
.
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., , . •n L'I u1anu 1:,1p11a111 , -_ ,_ ·
FI a111culo habia ~ido pui, 1icauo .tnlo e
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1·"1n l.,1111-ermona. org,ino &lt;.:
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1975. , en /' )'S ( Pre, isiún ~ Sq?.ll rit.laJ l. m1, ,cm r, l.:
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de 1lilxr, lo q-¡iniún que w mru-uhu wmo ~·a-ism.
&lt;mou,;_1 •11n!)•1·icúK./a-; kr;_ft'1eJ 110,· Je17111..."&gt;1/'a hi11&lt;1·ia .,dn! tocio
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klf 1."{xuvle1· HufxJ quien /legase C/ &amp;cu· que {(xkJ 17111..'\tJV
OJ1U'll111c1110 de tm diktado ¡xnrxh. se red11da a .1,,fr,,-,- que

wto"KkJ mt1.."i ptvJ /cr; pla:,m J:, A11á/11«K.: CX.11f'X.dxt d tnn:J
me1.1mn.7.\ kx..t~u11a fl Citt O'it1ai ma, ilu51rad1w11111!1CT1 a
di,qnr Ealt."i c,1r,,._,._,._ y .1i hien trJ ¡xx.k..111&lt;:r, glcnan1&lt;;, 111 wn
1111tdv de lln~ 1101 r.."idc;a·1C/¡_1 1711r.."'1Ju lm1,nt1 di! o.p1ellm
1iglas, mmu !1r, ck &lt;fnr, IKX.'lln'!i m c7x.u1 a J1lll'lllfY.n°o11:a s1
l7l'Wlr 11¡xx ¡_,. (l\U/ll0'(6' la (l',('17(,Í,/lk.'(fll&lt;: la hiwcn,rá11il/\,I
de r.."i11r,·¡11.1i1·,..,.., l'K'J (.."i/(1 r!ll\11l1lu t!ll /lle!) u ·rJ\t101d.11./cp1e la del

lliK'UlliL?'IOcli.!1/(]r1111111r.-hr;p11eH11, dd h11111t(rnJc:ne111ul

H,\HC.l-\1:VH.-\ltl'I \
/M,n,J n..,,,L lfa1.,.

Fuentes para su estudio.
Bren análisis crítico.

Precisa r las futnte\ p,tr.1 el cm1dio Je un penoJo hi~1órico, e~ c.m.:.1
diFícil. La dificultad se .10.:1111í.1 cu,rndo Lt (poc.1 en t.1tcstión rn.1 lcj.111.1
cul1ural y cronológicJmrntt. '.\ueqra hiswri,t prcht~p.ínic.i c,t.í di,t.11m·
en lo cultural, menos qut: en el 1it:111po, .1t\ 11 ctu ndo ,1 menudo l.1

~ot,

�- d.
. b, kce 1 \U Jesu)!lOLiinicnlO, mis t¡uc .1
sintamos a!1orar. Es.1 isca11c1.1 o c_L ·1 :. '
.,
d"fi ·ulnd de 1,11111 1e1011.
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incomprens1on o a 1 1c .
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hechos de sus pa res.
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·¡·. . la guerra mi,m .,. Jier.111 !1n :i
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¡ · . l ra el celo aposco 1co } • ~
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hizo que a inrn ru ,
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I· .111 ,··stioación nrch1.,pantc,1. os
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numerosos e1emenros
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ue resran. no muy escasos,
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. .
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,. h· hecho en .ilgun.,s oc1s1oncs.
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deremdo que },l se .1
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. o 1 numerosos cod1ces,
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Los m1s1oneros, s1
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los que Jespués v1n1esen a
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el noble objeco de facil1rar e G\111111l) ? d '
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uaba1ar la santa o ra e ,
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¡· ·'o' 11 los códices va
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y los llevaba con aprecioª
.,
b ancigu.1 hisroria de los
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d.1 orcocupac1011 por
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ex1st11 va muy marca
r
1
. ¡· .
s de San Francisco
,
,
O esca suercc, os te 1g1oso.
. de lenguas ex.nanas, la
Pueblos , nue,os. ·e , con el apren ¿·.1z.1¡e
.
I
000
enrreten1an sus
.. ,
d hábiles imerrogaronos Y ª
. vesugac1on
. . , del pasado
a craves e
.' .
111

descifración de los coJ1ces.
b f . Sobre las cosas de Nueva España
Tal vez la primera de csc.i.sdo _r.ids L0
1el.
denominada -::omúnmen re
.
Fr3.V An res e
mos.
.
,
,. sus rnd10s, ese nea por . ,
b
b . 1 cuales han de ahanzar sus
.
E
b d-1 las 1ses so re :.is
el Libro de Oro . sta o ra , ·. , . O- 1 bra del célebn: filólogo,
. .
1
e~ oosr&lt;.'.nores.
e a o
. 1
op1n1ones os auior r
I . d S· · Tblcelolco al 1gua q ue
. d 1 . '&lt;l den el co eg10 e a.nc1.1000
. .
carcddnco e JClnl ~
bl d -. -¡·
us preferencias por la uenc1a
5
'
u1en !u a e me m.ir
-, ·
L
el p1dre Sa hagun, 9
. .'
d l - s·1nuiences escritores: L,onc.i, as
, • d , ., - hs op1n1ones e o~· o
. 1 1
ecnolog1ca, Cfl\t'.llSe. '
d L .
as con inJependenc1a oe os
, 1 d' , • f orquema a, as .is
d
Casas, den teca Y
,
d z . . Mendiera. Torquenu a.
ocros, y a través de las lineas e onc.1)

e

Aún cu.rndo en h obr,1 se adviene sobre: b aurcnt iLid.1d de bs leve_.,
en dia comrni&lt;l.1s, de toda suerte fueron s:1cad:1s de cód1c&lt;.'.S 1ndíge1u~ 'un
ranco sospechosos para los religioso!&gt;. pero que represt:man sin emb.irgo
las costumbre.&lt;; y las !eres Je los indios.
El ,1rzobispo de S:11HO Domingo y prcsidcnre Je la scgund.1
audiencia l'rl México, D. Scb.1srián Ramírez de h1cnlc:1l, escribe al
monarca, el 3 de noviembn: &lt;lc l 532 una carra con relación a la cedub de
1530 que ordena se averigüe el origen de los esclavos indios para sol rarlos
o mantenerlos en ese esraJo, así coma para aminorar los abusos de Nur"10
de G uim~n•. Esr,i carra conriene imporran rcs daros relarivos .1 los
esclavos, proporcionados ,1 Fuenleal con roda ~eguridaJ par los religiosos
de San Francisco.
En el año de l 535, el licenciado Vasco de Quiroga, jurisL1 de ampli.1
culcura, susrenrada en la tradición del derecho romano, crnonista,
crisriano abierto al soplo de las nuevas ideas matizadas con la cradición
secular, envía al Emperador una Información en Derecho, sobre algunm
provisiones del Real Consejo de Indias". En su infornución, analiza
Quiroga la esclavitud como institució n desde un pun to de visra del
derecho romano. Señala sus elememos y la c:iracceriza con fino sentido,
dem ostrando la inexistencia de escbvos prehisp:ín icos, cal como se habían
concebido por una menral idad europea, y así no dar lugar al
mantenimiento de esa siruación por p:m e de los españoles.
De la misma época, 1536-1 541, procede la Historia de Las Indios de
la Nueva España de fray Toribio de Benaveme, Morolin ía, así como sus
memoriales mas recience/'. De esta obra se expresa con elogio el Sr.
lcazbalceca: "obra encantadora por b sencillez de su narración y que
describe por rodas parres la bondad y la modestia de su venerable autor.
Crece aún más el interés que inspira porque, desnuda de inoportunas
digresiones y moralidades, nos presen ta un cuadro vivo de la época más
interesa nte de nuescra hisroria" (la de la evangeliiaciónt .
Gómara en su Crónic1t General de las I;dias, sobre codo en su parre
1
segunda dedicada a la conquista de México ', recoge las nocicias dadas
por Corrés en sus carcas, así como informaciones personales que le
permiten acertar en sus observaciones. Es la s uya una obra que da
utilísimos da tos. La mención que hJce en su segunda parre, de las fiestas
Y costumbres indígen;is, la hizo con vista a la obra de algunos religiosos;
quien sabe si los mismos empleados por las Casas y urilizan&lt;lo la llamada
Relación de Z umárraga.

711

�11

El Conquistador Anónimo , testigo presencial de la caída de un
pueblo, funda su importancia en el interés qu~ en su ánimo de soldado
despenaron cierras maneras nuevas a su mentalidad. Como un panorama
general, en el que no puede uno derenerse en los detalles, así es su obra.
Para un estudio psicológico de la conquista, esca obra es fundamental. A
nuestro rema proporciona algunos daros.
La ReLac,ón de Andrés de Tapia con maye-res daros que la obra
anterior, pero desgraciadamente trunca, es_ un_ vivo re~rimon'.o de la época
en que Fue escrira. Su autor, hombre principal, ~as 1nrel_igenr~ que el
anterior v más dado al detalle, nos conservó un valioso rcmmorrio de los
14
días del~ conquisca •
Con la obra de Gómara, sobra ,v carece de novedades,
la Crónica de
JI
Nueva bpaña de don Francisco Cervantes de Salazar .
''El príncipe de nuestros cronistas" Berna! Díaz del Castillo, más
curioso, inreligence y capaz que el_ Conquista1"or Anónimo y qu~ Andrés
de Tapia, nos deja en su obra escnra en l 568 daros de reconocido valor
para todos los cernas. Profundo observador, quiere descubrir en cada cosa
extraña para el, su esencia y sentido y a fe que lo logra muc~as veces, a
través de un lenguaje, llano y castizo, base filológica del acrual .
A cravés de la línea de su compañero de latinidad, el P. Olmos, Fray
Bernardino de Sahagún en su Historia de Las cosas de la Nueva J::spaña
logra alcanzar el primer lugar como tratadista de nuemas antigüedadt:~. ~
su cuidado, celo y paciencia debemos el que se haya conser\'ado la nonoa
de los hechos v hombres del pasado. Como Olmos, bebió en l,t más pura
de las fuenres~ )', de los viejos y seiíores principales, recogió todos los
daros indispensables para su obra. Con cbridad seiíala la esclavi_rud y el
cautiverio y nos deja con eso un medio incomparable de conoom1cnco.
Es la suya obra de ncces:iria consulta al que se ocupe_de las cosas ~i:uq~ias
de la Nueva España, v con razón alguien le llamó la Suma de Arnenca ..
Nieto de Nezahualpilli y de una de sus esclavas, Juan Baumra
Pomar, como principal que era de Texcoco, conresró por su Re_lación de
Texcoco, la instrucción inrerrogarorio que por órdenes de Felipe íI se
repartió por rodas las provincias de América, con el Í!n de fo~t;1ar"la
hiscoria de España y sus dominios. Según se desprende ~e b R~l,'1cion, ~l
9 de marzo de 15 72, se :icabó est:i Rcbción de l.i &lt;liscrcpuon della
Representa, sin rener prere1niones históricas, valiosa fuente de
1
información ''.
Diego Muñoz Camargo, el segundo de nm:srros hist?,ria&lt;lores por su
nacimienrn. pues el primero lo es Balras.u Je Ohrcgón . en .,u trunca
712

Historia de T!axcala, proporciona &lt;latm de singular v;1lor. sobre todo en
cua~to se relacionan_ a esa provincia (¡ue sostenía extrañ:.i lucha con los
me~1c&lt;1~0~; por el afán de estos últimos de hacerse de víctimas para los
sacnficios .
. La ~elación de los Se,íores de la Nueva España del Oidor Alonso de
Zoma, sigue a Fray Andrés de Olmos, a Mocolinfa y :i. hancisco de las
Nav.ts, y por tanto es obra bien cimentada como exrracco de las
anrer~?res a lo gue suma el conocimiento y observaciones personales del
autor .
Des~ués de la _obi:a _de Sahagún, la que nos revela mayores daros
;.obre la epoca prchispa_nica, es l.1 del dominico Fray Diego Durán,
en cuya obra -c~mo dice lcazbalccta- acudieron a beber muchos de los
que la sucedieron· ' y guie~ "estaba más conforme a la librería anrigua"\
cal vez parte de esa librena era la obra de Sahagún. Su importancia por
codos conceptos, aún por el último, es capital de nuestro estudio:'.
A Diego Durfo, sigue el P. Tovar, auror del llamado Códice
Ramírez_, ~uien extracró la obra del anterior"'. Por haberse perdido una
obra_ ong111al suya por ~a cual sí sería anterior a Obregón, pues e"
mexicano, hubo de recumr a la obra de Durán, ,1 la cual siguió para hacer
la suya por orden del "virrey D. Martín Enríquez teniendo deseos de
s;ibe_r de _estas antiguallas de esta gente, con certidumbre, m.mdó juntar
las l1brenas. gue ellos tenían de estas cos.1s, y las de México, Tezcuco v
!ul~ se las trajeron, porgue eran los hist0ri,1&lt;lores y sabios en escas cosa¡_
Envióme el Vi:rey esros papeles y libros con d doctor Porrillo, pro\·isor
de este Arzobispado, encarg:índ9-me lo.'&gt; vitsc y ,ivcriguasc, haciendo
alguna relación p;1ra enviar al re\·"· .
_El P. Ac?sra _se sei~·irá de Ía hisrori,l de Tovar p,Ha escribir la panc
relariva a la historia antigua de rn Hisroria Nanmzf v /Y!oral de !t1s Jndl{/s ·.
. La Historitt Edesiásr,'cd lmk1mt de Fr.1:· Je;ónimo de 1\ 1cndiua.
escnra en un lengu,iie perfcuo y con la base t:11 Olmos. ,\1owli11i,1 \· orrm
religiosos, ral \·ez S.1h:1gL'111 y rdcrid,1 a l.i ev.1ngcliz.1ción de bs · ticrr.1 ,
nuevas ~uarda así mismo impurunci.1 pact el es1udio de 1.1 épou antnior
a la venida de los espa11olc!&gt;. Prof'und,rn1cn1e Jocumemad,1, ,l tr;ivó de \ll'I
numerosos capítulos no, de.,cribc Lis costumbres de los pudilos ,1ntit:um
)' la luchad:~ los rnisionnos por rc.1lin1 L1 conc¡ui.,r.1 e,piri1u.d )' \',lrl,l; ,u 1
costumbres .
Del hijo de un princip.il inJio dt Lt \'uc1·.1 E'&gt;p.ui,t. l krn.u1J 0
AJva~ado Tezozomnc. pro\'Íl·nt: L1 Crri 11f(¡/ ,\ft..\·m111t1. Se dice Cuc c,crir,1
en 1)98, pero hay norici,1 de t.¡ue l.1 rnnnLi&lt;í i\ lowlin i.1 . [)l' c,1 ,1 11 1, 1 ,1,1,¡

�como de otras Je .iurores indígenas. dtjl) lc.11h.1kcr.1: "Consum.H.Lt Lt
conquista e inscruidos los 1ndigenas rn 1rneqr.1 cscrirnr.t, ri\',1liz.iron Lon
los misioneros en los rr;1b;ijos históricm, cmprrnJi&lt;:ndo con l.iud.1bk
celo, la t.treJ de comerv:1rnos lo que h.16iJn .1pn.:nJido d&lt;: su'&gt; m.1:·orl'\ .
Más que Je ellos, pues er.rn pcqueí1m ,1 1 momrnro dl· l.1 conqu1\l.1, lo
aprendieron, como los frailes de los \'Íc¡ o, :· princtp,1k\ y de: lm m1s1110,
códices que los religiosos 9u1cne, le,, debieron educar k, J1cron . Sin
embargo de esa idenridad (k fuentes, supieron dar ,l ~ll\ obr.1s un sello
muy peculi:u de factura indígcn.1, Jifícil de rnco11cr,1r en 01ros cscritorc:~.
De ese sentido propio de IJ tradición, nos dice Oro,co y Bnr,i: "ningu1u
rradición me_xicana nos parece m,is genu111a que l.1 conserv:id.1 por
Tewzomoc" '-. Su importancia p.ir.1 IJ esc!Jvnud es gr.111&lt;.:lc:. Se ocup:i con
preferencia de los cautivos que resultab,rn de hs victonos.1s gucrr.1s de
conquista de los mexicanos. Subraya con empeño la !orm.1 Je hacer los
sacrificios y sus prep.uacivos.
Otro descendiente de Reyes. Fernando de Alva Ixdi lxochitl. escribe
numerosas obras. parJ. lo cu,11 se documcnr.1 con los ,111ci:inos v señores de
representación, coteja sus escnros con los códices indígenas v los cerrifiu.
"lxtlilxochid recoge !:is tradiciones cczcocana~, ~uva ~bscuridad v
contradicciones cr~e h:iber disipado; pero se halla ta~ lejos de habcrl~
consegui do. que queda así mismo enredado en las concr:.idicciones"". El
sentido de su obra es el de una petición ' . Sin embargo, :.i él debemos b
conservación de las Leyes de Nezahualcóyod, y ~ezahualpiczintli, que
son la mejor demostración de la exisrenna de un derecho anterior a la
Conquista.
"Rico con los trabajos de los que le precedieron, entró el gran
Herrera, en la espinosa rarea de referir los hechos de sus comparriotas en
el Nuevo Mundo" -dice Icazbalceta-" y en rigor que sí se enriqueció con
los datos ajenos'•·.
De !J Monarquia Indiana de Fray Juan de T orquemada, puede
decirse lo propio de Herrera. Aprovecha las obras de Morolinía v
Mendiera. Una crícic1 severa dice: "recogió los escritos de los misioner;s
1
para tener su obra con recazos de ellas" , "aunque también ruvo la buena
fe de anotar Li fuente de sus noticias'' '~.
Excluidos Fuenleal y Quiroga que pertenecen a otro sistema, el
jurídico, con T orquemada se cierra el ciclo de las obras hechas con un
sentido histórico, aún crarándosc de las Relaciones. Encontramos en clla.s
predominanremenre, l:1 idea religiosa, pero ajustada al hecho que se
narra.

~oturini , _Ycyria y Clavijero, lejos Je .aquellos en el tiempo, siguen
un sistema J1ve_rso y e~tfo alejados aún del espíriru religioso de los
P:Jm:ros. Bocu:m' _rcurnó m,ás fuen:es par~ la hislOria de México que
ningun otro h1sronador, mas sus frutos h1eron reducidos. Lis obras
reco?idas )' que corrieron mala suene, fueron aprove&lt;.hadas por don
Manano Veyua quien nos conservó por copias mucha~ de ellas. En
cuanto a la obra de esce úlumo. formó, en opinión del señor Icazbalce1a.
"la primera Historia Antigua de México, digna de cal nombre" '''.
F~ancisco Jav!er Clavijc:º• escribió la Hisronll Antigua de México que
el :·. C~;vas _c?~s1de~a la _pr~mera gran sinresis de la Historia Antigua de
M~xte~ _- Ut1l1zo la nea 61blioteca de los jesuiras y dispuso de material de
pnmens1mo orden. El señor lcazbalcera da de él una opinión un canto
dura, quizá_ por hacerse partícipe de cierras opi,niones que él combad/,
pero s111 de¡ar por eso de reconocer sus méritos•·.
. C~n la base de Góm_ar.ª,' Bernal, Díaz, Herrera, Pedro Mártir, Salís y
el m~les Rob~rrs~n, escnb10 Prescort su obra. Bien documentada y bajo
un sistema cienriftco, ofrece un buen relato de nuestra historia y es
aprovechable para cienos daros''.
Lord Kingsborough, reunió en sus Antiquities of 1\1.exico publicadas
de 1830 a 1848, gran número de obras casi desconocidas. Su obra fue el
principio de la resurrección de nuesrra historia•·•. José femando Ramíre7 •
r~m_pió el _silencio de nuestros hiscori:.i.dores. Dueño de magnífica
biblioteca dispuso de abundantes materiales para sus investigaciones. A él
se ~~be el conocimiento de muchas obras que se creían ~)erdidas v el
~na!isis de ~;ras. Sus estudios nos proporcionan conocirnie~ros
1nd1spensables .
Jo~quín García lcazbalceta, hizo por la historia de México lo que
Marcelino Menéndez y Pelayo, por la Literatura Española. Hombre de
magnífica preparación, con fuentes de primera mano, su labor fue de
~nor:11e i:11porrancia para los investigadores, ya que con empeño e
i~teligenc1a poco comunes se dedicó .1 dar a la luz obras bases de nuestra
htstona•&lt;&gt;. Produjo así mismo estudios relativos a la época de l:i colonia 110
superados.
A Manuel Orozco y Berra, tocó hacer h síntesis de nuestra historia.
Después de haber "reconocido y extractado innumerables documentos'" y
con un mérndo rigurosamenre científico, rehizo nuestro pasado d~
:11anera_ admira~le. La sobriedad de sus juicios así como su cap:icidad
tntel~c_r'.va le hizo penetrar lo más hondo de los problemas parnos.
Percib,o con talento los fenómenos religiosos, polírico sociales v

-15

�económicos del pueblo mexicano y dio acercadas y justicieras
concl usiones. Difícilmente se podrá superar esta obra de tan insigne
invescigador•~.
Fuera de la categoría de estos eres últimos escrirores, se encuentran
1
los siguiences: Francisco Carbajal, cuya obra t:S de l 86t Bian ~ ,
Lerourneau 1 1, Kohler, con su magnífico escudio sobre El Derecho de los
Aztecas para el que utilizó las mejores fuenres. Su ,Jbra ha servido de guía
para codos los que han tratado algún rema conexo a la organiz.ación social
de aquel pueblo. Con un criterio jurídico moderno, esrudia las
insriruciones indígenas y las somete aun análisis riguroso, como si se
tracara de insriruciones actuales, sin hacer la distinción que salvó a
Quiroga. Su obra, repetimos, ha sido el fundamento de rodos los estudios
jurídico sociales posteriores':._ Herbert Spencer, dorado de un criterio
positivista y a través de la escuela sociológica, hace con la base de
Torquemada y Clavijero un ensayo sobre la organización social de los
,rnciguos mexicanos. A b m1snu tendencia obedecieron Biarr y

Servidumbre y vasallaje
r,i/,

magnífica. bibliograÍíar,,_

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Lerourneau' •
Alfredo Chavero invesngo en Lis fuentes principales y realizó
estudios de utilidad para el investigado/'. José Cant1.'1 Corro, presbítero
uciliz.ó las obras de sus ancecesores y dejó un original trabajo sobre la
csclavitud'1 . Mariano Cuevas ha publicado numerosos documentos de
gran valor para nucsrra historia. Con un fino sentido crítico y de
imeligencia aguda y precisa, ha formado sus colecciones"'. Moreno'- y
Cevallos Novelo'b en tesis de Licenciatura, siguen las huellas de Kohler
con un seiuido jurídico sociológico. Toribio Esquive! Obregón, de
tendencias netamerue hispanas, no reconoce validez al derecho anee/' .
No así Lucio Mendiera. y Núñez. que se ocupa de él con profundo
inrerés00 • Wigberco Jiménez Moreno y Salvador A. Mareos, lograron
hacer de la incerpreración dd Códice de Yanhuidán, una obra valiosa por
cuanta al mérodo empleado, los conocimientos utilizados y b seriedad de
su investigaciónb1• José Bravo Ugarre, ha publicado dos volúmenes de su
Historia de México, magnífico compendio por su contenido y si)rema. A
grandes rasgos sintetiz.a los hechos más salientes, p.1ra lo cual uriliz.ó

1íe,itk, romo inm1e11i1h.1 lifi°irr.;1 y

e/ Rr, (Í;,

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&amp;,lf IU1l1í11U1SJ' il'/"iQrfa¡

mmx/Japor tis obras.

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C-rmimMt:,:u:,m11 C,rp. fil.

Sometidos primero, seiiores des ués lo
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p . ' s mexicanos logran formar un
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a1ianza con ellos v loor:rn op '1 E r ,
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1ospn.:c10 e nuestro
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ra Y seamos vasallos d , , .
que e nues¡ra bella gracia a ll
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e extranos, sera bien
rrarados".
~
e os nos emos, por ser de ellos bien
Las cierras de los sometidos
.
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. · relp,ima~se ª su vez en un principio
,
,, " " ,1 uno igu:i mcnr · '
d'fi d
'
medida que se iban esmrificand ·¡ . 1 e ' mo ' Kan o el reparto a
.

·

,

o a~ e ases.

Al mismo tiempo que se les avasallab,1 ,
.
. .
de ello, se les imponía un·t ol l. .·, ': como ~onsecuenc1:1. &lt;l1rccca
·
·
) ig,tc1on rnbut·1rn
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mexicanos hubieron de suf · ¡
' ' que os.. mismos
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nr a asem.irsc c.:n el hoo L· 'b
su¡eta ,1 rcgl.1s formadas de IC . d .
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. ig:ir en c¡ue se 1.tcí.1.
Asi, mismo iba de '1euerdo con
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esa rnodalid·iJ· .. ,\ 1
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otras cosas de precio: to . 6
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,·
que se e,e11Ji:in 5 1
,
por esciJvos, que lL1ma11 ·11
. : .. 1
•. J os vu1u,rn, íe11dí.rn
e ll'&gt;, _1 tr ,111 &lt;.:.\ mu:, pn.:hcro&lt;,.

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. . 1.'.IÓn 111flu1.1 .1,1 nmmo en el goh1emo f111uro dd
I .1 form.1 .d&lt;le n:u:p
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de lxrli1xochid.

Clases sociales

1 .

B•

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a de cont1u1H.1
\. \,,-1s1l1Ji
· • ·c :tncenorme,m: ~eña!Jdo. ·se

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c:·1 .
1·smo se man.:ó b1t.:n pronto s111
.a¡o ,e 1s1scem.
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MexrcJno.
e cenrra 1
consmuyo e mpeno ' .
. . ti icu1 il Y .1ün cu.rndo ~e

sccma s&lt;:mepnrc , , . ' .
.
llegar ,1 consmu1r un s1
.
c1'&lt;lo· no por em se de~truyo
., d · ·
· los pucbl os 'iome
prercnd10 ar in¡erenci.l ª
. . , •. n lo h KÍan desde .\léxico
f de cuenras ~, m ren en l,l '
.
el mrema,.d,que la in , cipes
.
•
,
.
al
poder
del Empc:r,1dor.
vJSJ11 os su¡etos
. La
donde res1 1:rn os pnn
recieron clases jcrarqu1ndas
· .· · d l pueblo se perf'I.
I o Y apa
.
.
orga111zac1on
.
L ·a sido en sus primeros Jnos. .
. e
nmero
-ta1cua 1h,llll
d
admin1srrattv~menre,
las clases al:iciegas se formaron orras e
' después soc1a_lmente . Ju1_1dco J orlos .:m:sanos ~mercaderes.conocidos
d.
·c1ón consrnui as P
·
·
ll l
me 1ana pos1
I
.. ( h ca en plural) .v ¡unto a e .ba a
1
b de ''poc 1recJt1 poc ce
éstos con e nom _re . d •·1
. 1 11·s" hombres de n:nurale2a li re.
•
.i
r:mos e o~ ca pu 1 '
•
d1
c.uegona ue propie
h
Ies,, ,1p..•rceros libres ' criburanos e
,
b
·
"los
mace
u,1
d
En gr,1 o mas JJO,
'
10blc J. quien tributaban as1 como
duei'w del rerreno, gener::1menre un ,
'
J,

g

,

1

a! Escado'· •
•
• • ,
I .
ó!o .rnre el dignatario a quien
No t&lt;:nían 1mpos1c10n esrat:1 , sino s
l '" los conocidos con
bbrab.111 las rierras de servicio as1gn,1das J su ernpl) co ,
¡
'' {semdores de c.1sa rea ·
d ..
el nombre e recca eque_
. L~ .. d., la merrópoli e5taba una clase
d . d &lt;l la ¡crarqu1a y 1ue1a 'Deseen 1en o e
los 111:weques o
.
de los senores
- · que los somen·an·
·.. ,.~ El
·1·bre de servidores
l •
semi,
l f os de la cierrJ a nuevo senor .
rblmaitl que daban ~arre d~ os_.;rlo ocupaba IJ clase &lt;le hon1bres 9~1e
último escalón de la ¡erar9'.11a sodu ' , emilibrt: \' a los que se conocía
hJbía perdido parre de su liberta , s111 ser s
.
-18

con el nombre de escl,1\·os, por utiliJaJ del tt:rmino, no por corrc!,ponJcr
en su esencia. Denrro Je un régimen teocrárn:o mdit,H la cl.hl' sacerdoral
ocupaba los prim&lt;:ros lug;ire~. A g1,111Jl'.s rasgos esr,1 t:r,1 Lt orgJni1..1uon
social de los mexicano~. Ahora bit:n, dentro del grupo numt:roso. l.1 vida
no se .1jusrab.1 a los cánonl's preusos, sino (llle sufríJ rcbpm1encos. Los
calpullis no daban ab,mo parJ proporcionar cierras a coJos los que rcnÍJn
a ellas dcrecho. La población 1..reci.t. LJs cierras conquisradas reparriJnse
enrre los señores y guerreros principJles, quienes las daban en usufrut.ro a
sus antiguos poseedores. L1 pobbción urbana no p,1rticipaba, sino acaso.
de regalos de poca cuanría. Así. la c11egoría de macehuales crc:cía y como
base del pueblo, servía de sosr1:n a las clases elev.1das.
Tal siruacrón la pudieron bien pronto observar los primeros
cspai1oles gue se prcourp.uon de los problemas Je los indios. Don
Sebasrifo R.1mírcz. de Fucnb! en carra dirigida al I:-.mper:tdor en 3 de
noviem bre de 1532 señala la hondJ diferenciaoón gue cs:t cl.1se sufrfa:
"los gue son pecheros, así c:n conrribuciones pcrson:1les corno reales, se
llaman macehu.des, y éscos eran y son ran súbdicos, gut: aunquc los
macaran no hablaban, y a los que de esros el señor deLÍJ que era csd,1vo
aquel lo era'"''. Vasco de Quíroga subraya esa diferencia al reforirse .11
problema de la esclavirud prehispánica que trataba de evitar sugiriendo se
cnmendJra la cédula de 1528 que perrniría l.1 csclavirud y el herrar a lo~
indios, que se modificó el mismo aí10, así como la Cédub de 1530 en
que se encargab.1 a las auroridadcs abrieran un:1 inves11gación sobre los
abusos exisrenrt:s rocanres al rcscare de los indios, averiguación gue dio
lugar al ju rado mixto a. gue st: refiere Quiroga en su lnforn111cion en
Derecho Jel afio de 1535 ". Dice el licenciado que b cé&lt;lul.1 que permite
b escLwirud: "quita l.1 vida con las liberrades, íl -iqucscos pobrecillos
maceguales que son casi roda l.1 genri: comün de guien estos se:: sin,en,
que son los que a título de esclavos, sin 'icrlo m.ís que yo como delante se
dirá, ahora por la nueva provisión han de ser herrados y vendidos y
comprados sin ninguna piedad ... '
Gómara los compadece: "servíanse de ellos como de beHias en l.1s
cargas, cJminos y edificios''; com,ibanles muchas veces los hijos p.trJ
sacrificios y banq ueres, que era lo tirano y cruel. .. "pechab.u1, &lt;le rres que
cogían uno, y alÍn les t,lsaban l.1 comid,1 ·: y Jgrega: "no usaban vesrir
buena m.rnta ni mirar ,1 su señor... ", si no pag,1ban l.1 renca y criburo que
debían, quedaban por esclJvos hasca pagar; y en fin , los sacrificaban
cuando no se podían redimir" , y &lt;..on un;1 explicación de índole
económica que se adelanra a su nempo nos dm:: "Las reptíblicas no

�.
podían librarse de b servidumbre.,
por c~:1,sa, de la -sal r
por maner.,1 qui•.. viví-in
• muy· traba¡ados ...

O(

ras mercaderías;

El derecho
',
Al lado de normas
.
, n derecho que 1ie regia.
El pueblo mexicano r~nia u ,
. d car.ír rer ¡1ositivo como Lis
¿· ias pose1a orras e
'. . .,
puramen te consueru inar '
· ídicas ouía 1nsp1rac1on
•
l
s
leyes
Tezcucanas,
norm.
1
s
¡ur
.
o
que representan a

Para los azrecas.
d
b , duras su legislación era
eblo &lt;.: cosrum n.: 5
'
. .•
d
Bror:ida e un pu~
h ,
. niegan roda orga111zac1on
.
·
.
Autores
que
¡
excesivamente n gurosa . . , .
. . defienden celosamente ca
, .
l
blos preh1span1cos, ono~
H. .
J.und1c1 a os pue
1·¿ d-,. las Casas en su mona
ando b rea 1 a · - ·
l
1
adelanto cu tura · exagcr
.· . del sistema:
,
d
.dea escueta pero precisa
¡
Apologética nos a llna 1
.
.
// einosy le"es por lm cunes se
" H b 'a pues, puces en i1que os r
.t. .
l ,,
a t'
re zíblirn( e11 el csrndo po!tt1w y rempom ...
conservaban nque!fi1s 'P d
·, d ¡ . , en el seiíorio mexic,1110 era
De los jueces el rnpremo, esprw e IC)' b. por el oficio era
·¿
l
O ·uez ma¡·or, CU)'O nom ,e
el prest eme T J'a caruo · )' opcw
,h : d proveer rn las cosas de n
e
l 1
Cihu.acoat .. · cm
e.. d d I
,
,a di' fas causas que se
··
In hnoen n e reJ, 0 )
. •
gobernaoon Y en
L .
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eran solas las crimmosns,
devolvían a él por rtpe rmon, y e.trts . . .
"
.
i'les
no
se
flllelaba
de
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JI/St1c1a
mayor
.
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porque de as cw •
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.
, del residenre superior. que era justicia
Había orro ¡uez &lt;lespluesf~ . .p ·r1 e cecad v su oficio era conocer
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b de aque o 1c1O. era
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maror; e no m re . .1 . v cri. mina
1 .
, or asesores v acompana os
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.
de rodas las causas civi e~ .
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d I s cu:-iles llama an co n,u1.
, .
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otros os, uno e o
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que quiere decir regidor. Estos eres
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al otro av or ac,
L
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alguac1 mayor, Y
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¡¡ oí:1.11 v libraoan J5 c:-iusas,
.
'. e ¡uncamente con e os . .
1
1
re nían sus ren1enres, ·F-1
.
'I ·1 T l.i.c:rn:car, que a
. . , de bs sencencias, so o e
pero en la pronunc1ac1on
,
I· ba par-i ·rnte el Cilrnacoarl.
. . .
b raba De este se ape •1
' '
,
b
JUStlCta mayor se nom
.d A d. .. El audiencia rema por nom re
"H b,111 asm e u ieniut.
d .

iban a orros dos jueces mayores, que llaman recuirlato, y que siempre
solían ser parienres del señor, y estaban con él, y llevan ración Je su
despensa y plato. Consultan con los señores cada mes una vez rodos lo.s
negocios, y en cada ochenta días vienen los jueces de la provincia a
comunicar con los de la ciudJ.d y con el rey o señor las cosas arduas y
cosas corrientes, para que proveyese y mandase lo que más convenía"-8•
Esto en c~ anto al centro. Las provincias tenían un sistema judicial
organizado 1.
Para iniciar el juicio se utilizaban los alguaciles8º. El juicio era
generalmente oral, y las pruebas orales y escritas, así corno en muchas
ocasiones los fa llos. El sistema probarorio perm ite aventurar es¡;¡
afir mación. Presencábanse resrigos de los que dice Las Casas: "pocas veces
se hallaban falsos, porque no osaban decir orra cosa sino la verdad: lo
uno, por temor de la cierra, por la cual juraban como por cosa divina, y la
forma del juramento era poner el dedo en la cierra y luego allegado a la
lengua, como sí d ijeran: por la d iosa tierra, o divina cierra que nos
sustenta y mantiene, que diré verdad; lo otro, por miedo de los jueces, los
cuales eran muy solícitos y sutiles en interrogarlos, y cuando alguno
hallaban fa lso, rerriblemenre lo castigaban"' 1• Para las pruebas: "había
pin tores, ,como escribanos que anotaban los puntos y términos del
lirigio ....,~.
El noti ttcador de la justicia o "el que la manifestaba era f ecpoiod el
pregonero, cuyo oficio era de gran honra y :iuroridad porque decían al
pueblo la volunrad del re/J; y el ejecutor, era el Coahunac, que era el
alguacil mayor, por sus propias nunos""'1•
En cu:ll1ro al tema que nos ocupa, tenemos que Sahagt'1n nos habla
de que en las casas reales o en los p.ilacios de los señores había salas en
que se administraba jusricí:i siendo Ll primerJ de ella, en la 9t1e residía el
Rey, los cónsules u oidores ~• los noble~, quienes .icom1mbran lihcrtar J
los esclavos hechos sin justicia" .

. T.r1tzo11t1
z
·¡·ISt/'1, ) , así podemos. enr
. ¡ sentenoa,
L
Tlatzontecoyan, a , ;r
l { i ar donde se pronunoan as

Existía para ejecutar Li ¡usricia un sist&lt;:ma carcelario org.rnizJdo.
Cortés, Berna! Díaz, S:1liagü11, 110s mcncion:in un ripo de drcelcs
destinadas :i los cautivos de guerra en lJ cu.d les cc:bab,1n ra1 a sacri ric1rlos
posrenormence.

e
.·) r,&lt;:s·
h l I· &lt;le lm jueces v sus ,unrn
. . "I .os jueces
Gómara a su vez nos ,1) .'1 .
61 :l'ienen renr.1s \º lug.ires que
eran doce, codos l:o m_b~es dancuno'&gt; y i;~~ c:st;s,1s scnc,1J.1s. L{s archcioncs
. del~" ¡usuCla: ere1m1nan , ,
son propios

Las Casas se refiere a elb~:
tcn 1,111 dr..:t:k·s aspcm rn-1s.
señaladamente, donde rnerí.i.n lm de crimen _r lo,, presos en gucrr,1.
Esraban en una casa oscura o Je mu_r poc1 d.lfidaJ, y rn cll.1 l1.1cí.rn un,1
jaula o jaulas, y .1 la pt1crra de l.1 c1s.1, que cr.1 pn-iuc:ii.t tomo pucn,1 de
palomar cerraJ,1 por de fuer:.i con r.1hl.1~ y .mi111.1d.1i, gr.111dt, pic:dr.1, ,I' ,dlí

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sentencias •

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.rnriguo para ,1provech.ulo, ) con l mo
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t . . b 1ucho v los manccnian los amos .
rescataban, como ellos no rra Jaj,1 an n 1
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~1··, o c1si los unos a los orros 1 .
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J, ;1ceern1n cm.,,. · · '
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prospenda • stn ven ~rse .
l . . .·. n 1 un rn;ílisis nguroso e0mo
Se ha pensado, stn su¡ctar ..1 tnsmuuod 1·
lo que de él riene de
.
1
e¡a ·1 un mo e o por
l
el de Quiroga. quien o asem . 'd
h. . . ·a dentro de un mode o
común en incorporar 1a eselav1 r l 1 pre 1spa111c

rom.1110. 1 El Oidor ~e ,1dcl,111u
iguald.1d •

.1

t,11 aft, 111.1uó11 ,. 111t·g.1 l',.1 ~upue~r.1

En CL1.111ro .11 car.ícru de l.1 ÍnstitttLi611, l'or9m:11uJ.1 .d,, m.1 que "l.1
servidumbre de t:Stos no na r,111 pl'nos.1, como l.1 de: lm 111t1rc11m r negro,
entre los cspafíoles"••;_ l.:,11 u1.11nu .1] númno, SL·gtín Zo;·ll.1 ~ na
abunJ,rnre'''' El esclavo en esas condicione) rení.1 ..1 m.i~ de lm dned10,
apuntados, otros, a s.1ber: "Su posl'cdor o Juc110 no rrnía sobre él
derecho de muerre'' . Para poder serlo rcní.1 que sujcc.trse a ll'yes espt:cr.ile~
sobre la marcri:i. En igu.1! forma no podí.1 ser vendido sin ~ll
consenrimicnro y de acuerdo con L1s disposicionc5 leg;1les ". Tenía JSÍ
mismo el duelÍo, un derecho semejante al de persecución sobre el
esclavo,., guíen lo podía don.ir a Sll~ herederos ''"' sin c¡ue por eso pudiera
ser compar:iJ o con una cosa".
Dadas las cosrumbres de los pueblos primitivos, ocurría algunas
veces que los esclavos seguí:111 .1 sus amos a su mucnc ' . Nadie nacía
esclavo: "ningún hijo de esclavo ni esclava que c:5 mucho rn,ís. quedaba
esclavo", nos dice Gómar:1 ..,:_El parco de escbvos era. libre y lo roma el
p:1dre, esr,i escrito en el Libro de Oro'"'. Resumiendo: la esclavirud
prehispánica, no puede ajustarse al modelo europeo, diverge por
completo de él. No se le consideraba al esclavo como una cosa ni privado
de codo género de derechos aún el de vivir, sino que tenía un mínimo
que se le resperaba, el cual perdía por determinadas causas: mala
conducra, deliras, ere. Era un.i caccgorfa m,ís b:1ja denrro de las diversas
clases sociales, nacida no de un hecho pur:i.menre social, sino también
jurídico. Podía muchas veces esrar en mejor condición que un macchual;
pero siempre tenía disminuida su libertad. La situación que le asigna
Qu iroga, llena perfectamente los elementos que en la realidad cenia.
Causas de esclavitud
Acordes en el sentido de las causas que produdan la mengua de la
libertad (esclavitud) están los traradiscas. los antiguos serialan Lis diversas
maneras de caer en ella sin agruparbs, lo que sí han realizado los
modernos desde Clavijero 'r,4. con el fin Je facilirJr su estudio, y desde un
punro de vista del derecho acrual.
Así se dice que tres en rérminos generales eran las f'uenres de Li
esclavirucl: la guerra, la ley y la venta propiJ. Sin embargo, cabe diferir un
poco de esa opinión, ya que la mayor parre de los tesrimonios nos señala
que los prisioneros de guerra o caunvos eran disrinros de los esclavos,

�puesto que se les desrinaba al sacrificio. Tc1.020moc nos habb de caucivos
nrilizados en servicios, y de esclavos del Rey hechos en la guemi y dados
en présramo :.1 los nobles, pero en ese c:.1rn tal vez se trace de vasallos.
Bajo esas bases, anafrz.aremos rodas ,. cada una de las causas de
escl.1Virud.

En primer lugar, la ley.
Li ley fija obligaciones, concede derechos, tipifica delicos, e impone
pe11.1s. No se concibe sino por sus últimas funciones que se pudier.1 caer
en csclJvirnd. Don Vasco de Quiroga niega la esclavirud como sanción a
un delico
explica su :ifirmación: "porque vemos que rc:cicncn su
liben.id y famili:i y casa y lug,u e hijos y mujer v haciend:i y ajuar sin
perder cm,1 alguna de ello, y que es m.í.s en ellos uru manera de alquiler o
n:nca Je obr,1s 111 perpctu11111, que· 110 sen·idumbre que quite liben:i&lt;l .. "'·'''
Su op111ión se comprende si se enriende su posición Je jurisra criado en b
tradición romana del derecho de la cu.1l extrae, bajo un Jn,íli~is Je! nuevo
sistema, la forma en que ha de encuadrar la instirnción a que se refiere, A
pes:ir Je que admite la existencia de un derecho mere los indígenas, no
acepta su violación como fuente de e)clavirud la rnal observó y
1

''

:'

caracterizó correccamcnce.
Contrariamente a su opinión cenemos resrimonios que n:veLrn que el
deliro sí originaba la mengua de la libertad en forma de presución de
servicios forzosa. El Conquisrador Anónimo lo asevera en tal forma , así
como Oud1/'' y TorquemadJ . Así se present.rn los casos de usurp::ición
11
castigado con escLivitud pa1,1 los descrndie1w:s ,,1sí como J los hijm
Je!
111
rebelde, a los que se aumcntaha el c:tstigo imponiéndoles collera • Li
traición era punida dur,1meqtc, Layt:ndo en e~cbvitud h.1.~t.1 h Cll,Hta
1
generación, :1sí como el ocultador dl'l delito. t.l culp:iblc er.t dec:ipirado ' ·.
Fuera de esca clase de dclico~ de ordtn político, tenemos otras causas
de cipo adminiscrarivo: la falca de pago dtl rrihuto, no considerado como
obligación ciudadana sino como imposición forud.1 rcsulranre del
vasallaje impuesto por grado o por fuerza y no cxirn1ble. Quiroga1
1
menciona esa crnsa 11 ' que.: acepr.1n, Zoric:1 ' y lorq11trn,1d.1 'y Cl.1vijcni"
y que rccúa gcncralmc.:ntc.: c.:n l.i, clase.:~ m;Ís luj;l\. t\1ucltm de sus
rnternbros eran dadm en t'icl.1vitud por su_., c,1Lit1uc.&lt;, .

Lesione:. y homicidio
Denrro, :va de una caccgona
, específica Je (H·
con la esdav1rud al que c1u\ i. 1 •
e irns. tl'nen10s castigado
,, .
,10,1 cs1oncs a orra 1 . . 1 "
• ~puni,be con la muerte. salv
j'
F e1s011,1 . 1:1 hom1c1dio
0 y_ue mee 1ara p·rd,
. ·
•
d I
occiso, pJra q uicnes d ·b,1 1 . b .
e
on e os deudos dd
&lt;.: •
rra J¡ar con
,
d
envenerudor le ·1horc16
1 h,
c1r,1crer e esclavo, I" Al
'
' .tn ªP·1 ea ,1n Si tT
-1
·
queda ba como escbvo el J J'
i., .
,1 ese avo d envcnern&lt;lo
.
. •
e rncuenrc . Esco se c f;
. , '
manera: s1 la C'ichv.1 emprc11 id·
' 1 , on irrna con la s1guienre
l
d Id
' .i morrJ e c:ws·1
· d1
ese avo e ueiio Je la mujer e'iclava '·' . '
, 11lt: e parro, quedaba

°

Estupro
Dice hay Andrés de Olm . " . 1
edad para hombre, :1lguno I os. !lt a guna c.:sdava pegucñ.1 que no es de
,. J
~
' ·1 tom,i, es cscbvo el
, , , ¡,
muere,
e orr.1 manl.'1--1
I· .
1
.
' tn1g•1
,, • ,1 curi e p
l'bgtit sc.: te 10 con ella , ·sr·
sobre e,¡-1 e 1 . ~ ¡·e
,,
ano es i re :· llévalo el p·1Jre'"·"
Qu1roga
'
., , llS,lll!lere1•c
¡ .., ¡ .
'
·
causJme de cscl.ivirud '.
. onm cr.. J ~imple relación como

. Sin embiro-o
, º r1os p.1rtc&lt;..' mas corrccra. l·.1 pr.-imcra
Ohispo, va &lt;1ue L1 purJ ·I _. ,
.
,
n: ac1on scnnl co
.l
les1vac; para la cscl.1v.1 no d ·b. ª . . ' . , ns~nric :i y
•
&lt;.: ia tentr sancron n111g11na.

lorma v no la del
.
.
sin consecuencias

Venta de infantes

- En el Libro de Uro, lcemo,: ",j .ilou110~ \' . . .. ,
.
.
esclavo, y déspués se s:1he to l I
t&gt;
rnd1c1Ln ,dgun n1110 pur
· lo
t O\ º-'' que en éll 1 •
y de e ll os d,111 uno ~ti &lt;lut·
.
, 1 , cment¡-ieron, son esclavo!&gt;
-d d
.
u1mpro " m ot. . 1
,
ma re e gu1rn eu el niñ&lt;i l , , . ¡· .
ros m rcp.11 ten entrt L1
t lit: \t:lll IL'fOll v .¡
,¡ J
l . ,H I .
¡ 1 p1l"t·1-.• t1 qw.
de eso l.1 nmad de lm l)1·t·11 t:,, . te
J l o c,cu
¡ ir10 . :\ ni 'ís·
1
compr.1dor1. ,_ Si pom:riormrntc (.·t11, :;,J·, º1 ,ti ·~ i,111 ,t n1110 _1· Ll otra al
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·go. del
robo~ se c.1srig,1l).1 con l,1 muerte,. e.·)llll',_ Kohlcr ,1firm.1 que el c.1sr1._
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bien dernn,rnt o ,1 r.
,
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lltl con Li e~d.1Yitud, y en e.isas g1.1\c. c.. J s de la Crónica ,\fex1ci111a.
ro
- 1 .l
s &lt;.:,1sos rom.100
.
b.
derecho azccca, y ,en.1 .1 ,1 gun~- v , , ....:ro t,unbién nos dice que a¡o
dt ciempos dd ¡rnmer y tercu R~. ·crp ,, el solo robo de un fruco
,
~ kxico m:.b ri:-,or •
·
~ loccernrna 11a l-,1,1 e'.1 i ': ,
~
mociYab.1 d Js,1ere,1m1enco .

Sc.1 ._·01110 (11,·1l', .11111 u1.111,ln ,icmprc litt· u11.1 kgi,Lh.i&lt;'&gt;n )' cosrumb1l·
riguros.1.
el rol1,1 t·1.1 (u,·ncmL'fltl ,.1,1 ig.1du:
¡11111u,ck Lun l.1 t·,d,l\·irud ,¡
'
'
no er.1 Ci.lt1,idcr.1hlc. _1· ,¡ l.1 pn,nn.1 t(1b.1Ll.1 110 ,¡11c1 i.1 ,d L1d1011. podi,1
vrndc1fo .1 orr.1 p.1u t]llt' L'011 el prt'l..Ío 1cuh1do. ,e rt·hicicr.1 l.1 pt:rd1d.1 '.
E n l.i Rcl.1--iti11 de .\lrndo1.1, ~t' t'lllllL'tllr.1n llt.1, lúpc,ro ;1 inJultm
concedido,; .1 los l.1dro11n por uno, dm ~ h.t\r.1 tic, u,os. ¡1(.'ro c..a.stigado,

inexorahkmcnrc .d

lll.ll'ln '.

Abuso de confianza
"H.tcí.111 cscl.ivo ,1l tjlll' venJi;r alguna cierra :1jrn.1 o que ruvic~c
deposir.1&lt;.L1. ,;in liccnci.i1'. ~i d bien cr,1 muchlc ~- lubia sido d.ido en
prés t.imo, depósito o .ilquiler y no ~e volvi:1 o pJgaba, l.1 misma pena era
aplic1da"''•'. El fr,1uJc c 1srig.íb.1sc con idénric:i SJnción.

Esclavitud por deudas
La c~cl.wirnd por deud,1~. ''no er.1 consecuenci;i directa de b deuda,
pero si h,1bía b posibilidad de d.u p,1go y sarisfacción .11 acreedor por
medio de ella"'-•. El deudor er:i rncan::cl.iJo en d l'cilpiloyan o prisión Je
deudores hasta pagar su adeudo con rcsc.He. o llegar ,11 pacco dt
esclavirul '", o bien cnrrcg.1r un subsriruro reledndolo de tiempo en
tiempo, que gener:dmenre era un miembro de l.i familia. El pacto er,1
1 1
fomul y Jcbí,111 pn:1cnci,1rlo cu:mo tcmgo~ ' . Esr,1 cl.1se Je escL1vitud
esr.1ba sujec:i a dos modalidades: o bien a la m.111cra común, es decir
rr:1sbdarse el deudor esclavizado a e.isa Je su acreedor para ~crvirle, o bien
podía quedar en su casa y tr.1bajar tínicamenre par,1 su sefior '~.
"Cu.rndo uno morfo por deudas. romaba el acreedor, si no había
hacienda, al hijo o a la mujer por esclavo" '", pero esa esclavilud, explica
Kohler no lo era por consecuencia de la escLn·irud dc su p,1dre, sino por
su compromiso personaf'. Esca espl.'cie de !iuiza Je familia se prohibió
en l 505 por Nezahualpilli, rey Je Tcxcoco, .1 quien imiró el gobierno de
México '~;.
Esclavitud de los jugadores
"Cuando jugaban a la pclot., y perdían \' no renían de C]lk' pagar, los
ronuban y se servían de ellos cod,1 su vida los que ganab.m; .r si eran los
que le ganaban dos o más y no les pJg;iba, le lb·ab.111 ,1] templo o cu,~· le

�,
. "''"., ), en el Libro de Oro leemos:
• í'.
b d ¡
del idolo
que teman
,
sacrlllca an e anre
. h,
d' lo que su padre cenia o
"el hijo del principal 9L'.e era ta ~r y vee~lo1:ecrecame11te ahogado, y si
ce de cierra mona por
.
d, ¡
ven ia a guna suer l ,,w ~1ás no sólo se apostaban ellos, sino como
era macch ual era ese avo . ,
"~
,
b. , paseaban esclavos ·
¡
dice Sahagun tam len ª
.
. da ·osrnmbre. Gómara
a
l .
era una invetera i_
•
Como se. ve,
¡~;Jo ·ue an el pacalozdi (parolli, especie de
comenta yis•, .dice: Cua ro uenen
. J g y aun
, m ucl1as veces sus personas para
parchasse) Juegan cuan
h,
1 h mbres ba¡·os &lt;.o_ Los así jugados,
1
E I hacen los ca ures Y os O
nl 6 1
ese avos. Sto o. h
, ano
- de cuando hicieron la venta. .
ser pasad o un
"no iban a servir asra . ,
,
d'
ar a servir durante Cierto
Ourán señala una modalidad mas: qdue po 11a p~slo en el plazo señalado,
. ba y e no 1ace1
.
·
o en canrn se rescua
h"os dice
nemp
'
'd·
l
'':
El
tahúr
podía
apostar
a
sus
IJ
'
quedaba a pcrperu1 a ·
,
Ouran

Esclavitud como medio correctivo

La esclavitud como medio de corrección era usada con frecuencia
entre los mexicanos. El padre de un hijo "incorregible, desobediente,
desvergonzado, disoluro y que_ le aprovechaban consejos y
1 1
amonestaciones", como dice Durán , previo permiso de las auroridades
judiciales, podía venderlo
en el mercado sin que pzlra tal existiera derecho
1
alguno de rescate ·~. La pena se agravaba si el hijo despilfarraba la fortuna
de su padre. Si era principal, se le ahorcaba, si plebeyo, esclavizábasele 1- ••

~

Diremos algo sobre cierras modalidades.
Para poder vender a un esclavo, era preci_,¡o ponerle collera, argolla o
cuauhcozcarl,
y "no se le echaba sin tener causa y licencia de la
1 4
jusricia" - • Este género de esclavos como dice Gómara y con él
Torquemada, estaban destinados a la venra y algunas veces al sacrificio 1' '.
El colocarles el collar era señal de su indocilidad averiguada por tesrigos,
lo que hacía perder al esclavo el derecho de dar su consenrimienro para su
venca .

l{i \

Venta por sí propio

,
.
de subdividirse en dos clases: la venta
a) La venra por s1 propio plue d con menoua de la libertad, y la
. .
f erza a la vo unta
b
.
por m1sena que u
'
, .
e nero De la pnmera nos
¡ ncaria hecha con ammo 1
•
1
P enamente vo u
,
b d osrcriormcnrc l:t segund,1.
ocuparemos enseguida para a o~ Jl r p
. fornnción &lt;.le 1535 esa clase
D V
de Qu1rog,1 sena a c'n su in
,
'
h' . b'
on "I asco
. ven
. d en por un cdcm1n o. e icuf(•)_1
l 1 ncces1·¿,l d se
1.11 ¿·1 5
de venra: os
º c::n '
·
r
. de esclavitud rorzosa ·
•t,;
El p D 'n recoge esa rornu
'
de maíL" .
.
ur,1
b· .Vd 1- veracidad de esas ::iJ1rmacioncs. En
Hisróricamenre tenemos prue .1sd e ,1 , d la Com¡uisc-i Je Oaxaca, se
d I R M crezum 1 1 espues t · '
· ·'
tiempos
e'l l ey ' íao Y ·mee e, 1h' am b re. sobrevenida , el monarca consrnno
,
]
desaro rcrn) e sequ , ,
.
h..
ellos mismos por ese :1vos
y aconsejó a sus súbditos vendieran ·~t~usd·1¡0s; h c:ires1í/•·. Sak1gün no,s
I arts menm 11101 ti ICl ,l COI '
H,
d
a gente e otros ug, ,
. ·I ,
l d hl~ del nrccio de compra .
ro
a
estos
ese
a;os
a
o
e
r
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dice que e ey resca
l l .
.
los indios som.:cidm a pagar
.
años te l conqu1sra,
d
1
Durante: os pnmeros
. d ,
.. d' s, much,1s veces para po er
la tasación a los en comen crm, 'en i.tn c:
,

. ,

1,.k

cubrir tal impos1c1on . .
d
A , b. llam.1 Quiro~.1 a Li venta
.
~
. l
b V
dp etwm pt/rt,npt1n 111n. s1
) enta rz .- r
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J
11
.
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c.ipnc
io,
. ieccs1Ja super u.1 o s,1 . ,
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en que p,tra cnar un,1 1 • J
. . . &gt;cncralmcntc los ¡ug,1J ores
, d ' · , dc1crn11n,1 ,1&lt;, pcrson:i\, g
¡ .
hacian e s1 m1sm.1~,
1
J' . ·l ·b 11n un:1 \t:Pund,1 vc.:nt,1 e e s11
•
.
"' s· ·1
LIC ~(.' \'Cll ta Cl e r. 1 '
o
'
'
y las .prostitutas .. p·ig-ir
J e q 1 . .·
1 Jo ·ti nrimer rn111pr,1dor, C.\tc tcnu
e p1cCJ0 L ,l , r
, ,.
propia pcr~ona s111 .'
rnbn: él \' el .-,&lt;.:gundo ptrdí.t lo d,1do .
un derecho &lt;le pcr,ccucion .
,
L _'.,

~2x

, ..(1

An res de terminar con las diversas causas de esdavirud, cabe
mencionar aquellos casos de donación de esclavos duranrc la conquista y
que nos señalan Cortés'·-, Bernal Díaz 1• 8, Gómara 1 ··,, Torquemada"".
Quiroga combare la idea de que sean esclavos y dice: "esros r:iles venían
avisados, persuadidos, atemorizados y mandados por sus caciques o
principales, que aunque fuesen libres dijesen que eran esclavos ... "" 1•

Notas Bibliográficas
1
En El Orr¡:en de los .\fex1ca11n1· la primera de las relacione~ contl'nida en d Lihro
de Oro, en J. GARCÍA ICJ\713AI.CLTA. \'una Colec,•11j11 Je Durn111emo.1 para /u

Historia de ,\,,/éx1rn México. /8lJI . l 11-283, l'emos que lo., misioncrns ,l'
lamentaban de la falta de fuente,,~ del dcsconoc1n11t'r1to de ,u contenido: · c~crnorc.,
o letrados o cómo les diremos que c:ntrl'ndcn bien esto.. son rnuchos lo~ nub.: orros
no o:,,an mostrarse. o los I ibro:,,.. qucm.1dos, que como les hemos dc~tnrido :
quemado así ornamento~ del demonio o wdn lo que es cercmon1ático o ,osrl'l'll0,o
quemamos, y ... cada dia les amenazamos si no lo dcscubrc:n. ahora quc ll'\ ped1111,h
libros, si algunos tienen cxcúsansc con decir yuc) a son quemado~ que pur;i t¡th: lo~
querernos, o que les preguntamos con intento de rcprt!ndcrlo~. los libro, h.-i) cntrl'
729

�ellos que no son reprobados. así como lo~ de la cuenta de los años. meses ) dia~. )
los de los anales, aunque siempre hay alguna cosilla sospechosa. 01ros s, ha1
reprobados que son los de idolatrías. el de sueMs. y uno de una manera de
buenaventura que tira a astro logia. pero mu:,; falsa} oscura de entender.. ··
En la época más tardía. ··]xtlilxochitl. se lamenta de la falta de conocimiemo de
las personas y de los hechos aún entre los ancianos de la Nueva España: sólo en dos
hallo entera relación ) conocimiento de las pinturas ) caracteres. ) que dan
verdadero sentido a los cantos" En la dedicatoria de la H1stvria Ch1ch1meca Cit. J
GARCÍA ICAZBALCET A, La
destrucción de antigüedades mexicanas Obras de. l I-91. Biblioteca de Autores
Mexicanos. V. Agueros. Edit. 1896. l::sta obra corresponde al capítulo XXII de la
obra del mismo autor Don Fray Juun de Z11márraxa. prtmer vh1spv y ar:vh1spo de
México. 11st11dio biográfico y b1bliogr11/ico. México.! 881 .
: B. de.SAHAGÚN. J!tsroria General de las Cosas de la ,Vue\'U Espaiia 3 v.
México. Ed. de Carlos Maria de Bustamante. 1881 . Lib. X Cap. 29. Relata Sahagún
que en tiempo del cuarto rey de México lzcoatl. se quemaron las pinturas. "los
señores y principales que había entonces acordaron )' mandaron que se quemasen
todas porque no viniesen en manos del vulgo ) fuesen menospreciadas... Cita
lCAZBALCET A. La destrucción 15. La edición citada de Sahagún es la que utiliza
KOHLER. para su obra. Hay una edición moderna utilizada por nosotros. en 5 v.
con una introducción de W. JIMÉNEL MORENO. México, D. F. Edi1. Pedro
Robredo. 1938.
1
J. GARCÍA lCAZBALCETA. Hisroriudores de Méxrco Diccionario de Historia y
Geograjia. México. 1854. IV. Aparece como selección en la Ohra Opúsculos y
B1ograjias. Prólogo y selección de JIMÉNEZ RUEDA. México. Edic. de la
Universidad Nacional Autónoma. 1942. Bibl. Del Estudiante Uni~ersitario 38. 2-3
de donde lo tomamos.
4 Loe. Cit. Agrega: --¿Qué habríamos hecho con aquel montón de figuras si los
mismos misioneros no hubieran cuidado de conservamos la corta inteligencia de
ellos que nos queda, y de damos su explicación según la oyeron de los indígenas
expertos, e interpretarlos? ¿Ganaríamos acaso con el cambio si. por cuidar de la
conservación de las pinturas. no se hubiese perdido una sola. pero tampoco que
quedase una línea de sus escritosr
1 Íbidem, 5. En un tono lleno de admiración y entusiasmo por obra tan grande y al
mismo t:tmpo de reproche para los que se hicieron eco de las opiniones de
lxtlilxochitl, en La destrucción ... 100 dice· ··venidos a la predicación, por ningún
motivo estaban obligados a echarse encima nueva carga. ocupando sus escasísimas
horas de descanso en investigar y escribir la historia antigua de estos pueblos. A
ellos que aprendieron la lengua, que estudiaron las pinturas mismas de cuya
destrucción son acusados. que recogieron las tradiciones mas auténticas. que
reunieron todo en laborioso trabajo. somos deudores de lo que sabemos acerca de los
tiempos pasados. Sus inmediatos sucesores 1 colaboradores continuaron la obra:
pero los que llegaron mucho después. como Torquemada. ya no cargaron sobre sí las
indecibles fatigas del apostolado, y al paso que sabían aprovechar. por no decir
plagiar los escritos de sus predecesores. no creían injusto dar crédito a indios

730

em_busteros ~ara culpar de !gnorancia o de celo extraviado a los insignes varones a
quienes deb1an la luz recogida en sus propios escritos: débil retleJ·o opacado p
·1
ñ d.d
·
.
or 1111
a ~ 1 ur~s 1mper11ncn1es de aquella claridad que brilla en la sencillez de ¡05
primeros .
6
La destrucción. 96.
7
_Sobre el L1hro de Oro nos dice lcazbalceta, La de.11rucc1ón. J..J: .. Es un códice del
siglo ~VI que poseo, y que suele citarse con el titulo de Libro de Oro. puesto
poste:1ormente e~ su portada. ha~ una relación escrita al parecer por los religiosos
franc1sca_~os,_hac,a los años de_1_530 a 3..J_. Por desgracia el copiante era un torpe qut:
corromp10 barbara mente su ongmal } deJó muchas palabras en blanco al principio...
Y en _la N.C.D.H.M. 111- XXXIX. tomo que contiene las relaciones antiouas
conterndas al final del libro dice: .. las scb piezas que forman ta tercera y última ;arte
de esre volumen, se han sacado de un codice antiguo que existe en mi poder.
conocido con el nombre de libro de Oro y Tesoro Indico que le impuso uno de sus
poseedores: es el mismo que contiene lo~ memoriales inéditos de Fra, r ·b· d,
M ¡- · T d
. on 10 e
oto lfla. o os estos documentos. excepto uno. son anónimos v de teiras del siol
XVI: Unicamente la primera relación se ha impreso antes de ah~ra [/listona de fo~
Mexicanos por s'.1s pimuras. Fue publicado en el 1. 11 de los Anales di!! Museo
Nuc1~mal de .\fexic~J 188'.!]. los demás estaban inéditos. I. [Historia de los
Mexicanos por sus p111turas] "El original consta de 12 fojas~ no tiene otro lítulo que
esta nota de lctra coetá~c:-a: --Esta relación saqué de la pintura que Truxo RamircL.
Obispo de Cuenc~ presidente de la chancilleria'· Y de letra de D Manuel Lastres.
poseedor del cod,ce mucho más moderna y medio borrada: ··y D. Do. RamíreL el
fundador" ( D. Die?.º Ramire7 Obispo también de Cuenca ) tío. según parece. de
~uestro D. Sebastian. fue el fundador del Colegio de Cuenca. en ~alamanca).
H1sto~1a de lo~ Me_:-..1canos por sus pinturas... Y al fin de la propia letra: .. Fr. Bno.
de S. f-ranco. franciscano -sacada de las pinturas de los me-.;icanos , el sto a
Z .
.. E ' . . 1
. rpo
umarraga . ·st~ 111stona . a declaró antes D. Scbn Ram1rez de Fuenleal pre. De Na
Es?ar1a y la turno a Madnd- de Cuenca 15..JT. (Ese ailo, a 22 de enc.:ro. fal lecio el
senor Fuenleal. El original tiene numerado~ los capítulos hasla el undccuno. los
resta_ntes carecen de numeración. ~ se ha suplido para tacliitar las citas La nota
c:oetanea que lleva al frente nos da a cntcndc.:r que esa copia. ho, on!.!mal. se sacó en
España de la ~ue llc'vó co11s1_~0 el ~cñor l·ucnleal. acornpail~da de pinturas. No
cono~ernos l::i tech~ de la relac1on n, el nombre d.:! autor. Opino que carecen de toda
autoridad las apost1llas de las tres. d.:- las cuales apro\Ccho ú111camcntc:- el titulo por
ser propio.) dar alguno al e::.crito.
.
El se11or Chavero le llama Cud('\ l.11111úrraga. l11JS no ,eo por qué. De
unponede nombre de persona. sena prctenblc el de í 11dex Fuenlec1I pues al cabo él
le llevo a Lspaib. : aca~o \l.: redacto pür orden SU) a 1-r BcrnanJ 1110 Je San
Francisco es Sll_!eto Jesconoc1do en nue\trn l11stona. 1 1 \c11rn Onvco Je idcntilica
con Fr. Brrnard1no de Sahagun, ) tamb1t&gt;n Lastres. wmo abJj 11 ,t'renw'i. más 110
aparece que el P. Sahagún ~e ocupara di.:s&lt;le ~ntonct:~ en tJb ,nateri,h. f.n todo
caso. ya h~ d1ch~ que n~ m~ 1111:recen c1t'dito e~;,\ JHlla, de L:is!ri.:s. porque 110 e,
contemporanco nI da los fu11damrn!os di.: e!la·,.

�El señor Troncoso, cuyas opiniones son de tanto peso. me indicó una vez en
conversación. que ese escrito pudiera ser del P. Olmos. Fundaba su conjetura en un
pasaje del prólogo del Lib. 11 de la Historia Ecles1ás1ica Indiana de Mendieta. que
dice así: [a. de MENDIET A. Historia Eclesiás1ica Indiana. Obra escrita a fines del
S. XVI por fray ... La publica por primera vez Joaquín Garcia lcazbalceta. México.
Antigua Librería de J\gustinos 3 1870. 75-6] [Copiamos integramente pues
lcazbalceta corta] ·'Pues es de saber que en el año de mil y quinientos y treinta )
tres. Siendo presidente de la Real Audiencia de México D. Sebastián Ramírez de
Fuenleal (obispo que a la sazón era de la isla Española), y siendo custodio de la
orden de nuestro Padre San Francisco en esta Nueva Espana el santo varón Fr.
Martín de Valencia. por ambos a dos fue encargado el padre Fr. Andrés de Olmos de
la dicha orden [por ser la mejor lengua mexicana que entonces habia en esta tierra, y
hombre docto y discreto]. que sacase en un libro las antigüedades de estos naturales
indios. en especial de México y Texcoco. y Tlaxcala, para que de ello hubiese
alguna memoria. y lo malo fuera de tino se pudiese mejor refutar. y si algo bueno se
hallase. como se notan ) tienen en memoria muchas cosas de otros gt.!ntiles. Y el
dicho padre lo hizo así, que habiendo visto todas las pinturas que los caciques y
principales de estas provincias tenían de sus antiguallas. y habiéndole dado los más
ancianos respuesta a todo lo que les quiso preguntar. hizo de todo ello un libro muy
copioso, y de él se sacaron tres o cuatro trasuntos que se enviaron a España, y el
original dio después a cierto religioso que también iba a Castilla de suerte que no le
quedó copia de este libro, aunque le quedó memoria de lo principal que en él se
contenía, por haberlo inquirido por diversas veces con mucho cuidado y atención. y
haberlo escrito y tratado de ello en largo tiempo: y como después de algunos años.
teniendo noticia algunas personas de autoridad en España de cómo el dicho padre Fr.
Andrés de Olmos había recopilado estas antiguallas de los indios, acudiesen a
pedírselas. y entre ellas un cierto prelado obispo a quien no podía dejar de satisfacer,
acordó de recorrer sus memoriales, y hacer un epílogo o suma de lo que en dicho
libro se contenía, como lo hizo. Y yo, que esto escribo. teniendo algún deseo de
saber estas antiguallas, ha muchos años que acudí al mismo padre Fr. Andrés, como
a fuente de donde todos los arroyos que de esta materia han tratado emanaban, y él
me dijo en cuyo poder hallaría esta su última recopilación, escrita de su propia
mano, y la hube y tuve en mi poder; y de ella y de otros escritos del padre Fr.
Torib;o, uno de los primeros doce, saqué lo que en este libro de los antiguos ritos de
los indios escribo. siguiendo su brevedad y repartiendo la materia por compendiosos
capítulos en la forma que se sigue''. El señor lcazbalceta agrega: ·'Mendieta habla
además de un epílogo o Suma que el Padre hizo de su propio libro a instancias de un
Prelado Obispo a quien no podía dejar de satisfacer: más aún para Suma es muy
poco la relación Para que el estilo de esta nos diera alguna lul. falta el término de
comparación, por no habemos llegado escrito alguno del P. Olmos acerca de
antigüedades". Finalmente nos dice: "Ignoro quien sea el Fr. Andrés de Alcobiz que
el año de 1543 recopiló en España estas leyes de los mexicanos [se refiere a la cuarta
de las relaciones antiguas comenidas en el libro citado XLIV-XLV]. Muchas de ellas
constan asimismo al final de la Historia de los Mexicanos por su~ pinturas". El
original finnado tiene 3 fojas.
7.32

De lo que Mend1cta escribe podemos de'&gt; r' d 1
escribió mucho más tarde que 01
p e~ cr a noticia de que el P. Sahagún
·¡ ·
· mo\. \ quien ~abé si no •
1
"u wna recopilación'' que vio Mcndieta ·
·•
sena e poseedor de la
En una nota dada al scrior lca7balceta
Espada. extractada de la R ,¡ i. . d ,'
, por el senor \.1arco~ J1méncz de la
é t C 1011
/! ll.\ ("()\"a~ 11(1((1/,/('~ ~, /
'\'
.
· 't
ueru Lspw1a, de
Zo RITA. contenida en 1~ obra d I b · ·
leemos: OLMOS. (Fray J\NDRESe Dcl-a)z ;lcheta ª .que nos rclcrimos XXXI-XXXI!.
d'
.
. ,,u r¡: la~ C:CJ\a1· ¡, I \ '
F
•
m /0,: y sobre esto mismo (el asunto del libro d. . . e(:. u ue,·a ,-spww .l s111
otro libro Fr. Andrés de Olmos de 1 .
O e Fr íonb10 de l\1otol1n1aJ escribió
enviado a Espana y no le 911.edo· at ·m11s1d1ia d rd:n,} no lo pude ver p(1rque lo habia
ras a o e el· ). de
·.
personas. escribió una breve relació11 d 1
.
spucs. a ruego de algunas
e O que se pudo acordar
·1 d' ~
de e ll a. aunque muy poco hube vi Ot
.
. como e ice . Parte
también franciscano llan1ado L· -L~. • ros memoriales hube de otro relioioso
·
rr. , ranc1sco de I N· .
""'
·
lenguas. y que anduvieron mucl10. as a,as. ambos lllll\ grandes
s anos entre los indios t d d
·
y fueron perlados en pueblos de españoles v de i1 . . en e1: ien o en su doctrina.
y averiguar los usos y costumbres d
, 1·1
1d10s: hubieron cuidado de saber
después que los doce . .
e a~ue a genre, y fueron a aquella tierra poco
.
prnne1 os. \ vieron ellos , r- l . .
.
ant igüedades y trataron con indios a;11iuuos
. . .· r. onb10 sus pinturas Y
traté algunos al1os en México siendo ; lli
v1e10.s; Y estos tres los conocí y los
Nuestro Señor", [Zorita vmo como oido , ~r: : ~e qu~ eran grandes sienos de
cargo}.
r u1 l ))4 F.n l 5:i8 todavía estaba con ese

ª

(;;t•

En la propia obra de don Joaquín en la se••
.
263.8_1. sacadas del Libro de Oro, que ~só e
""'unda de las relaciones. antiguas
a In biblioteca de Texas se Ice en
p b odmo todas las obras de este historiador
· ,·
su enea eza o· "Rel · · d
.
.
de lo~ seiiores que ha ser"ioreado , t .
.
ac1on e la gencalog1a \ l111aJe
acuerdan haber oente en estas rartts ~ tl1C'rra di e la Nueva España. desp~és ·que se
. r.
.
"'
es. a cua procuramos d .. b 1
.
in1rascntos. sacados de los 11·bros de caractcre3 de q , . b e s.1 er os rcl11uosos
~
11
los mas ancianos \- que mas not. . . .
e usa an estos naturales. ) de
.
ic1a tienen de sus antepas d
r_
•
mandado de nuestro prelado.....
·
•a os. r.smb11nos por
Y en la tercera relación 281-., o
. .
para nosotros ha sido trabajoso , ·;Úri:'1~e11 de _lo.1 _,1Jex1cano.1. está escrito: "Aunque
algo ocupar el tiempo en ello nJ ta \· u ,oso dilucidar la presente relación \ en ella
causa de entender en lo que toca a ~a ruc uos~~1ente. deJando alguno~ raros· por eslél
füimos enviados ) de
' '
convers1011 de estos naturales a que por V M
nuestros prelados nos fue ene- d
.
nuestro mismo Dios nos fue dada en
. .
arga a y encomendada. ~ de
V. M. es servido de esto por lo uc e:u1:7-e. per~' cons1~erando que no menos Dim ~
en cuanto en nos es. de las cosa~ pa ~ amo~ rc.:sultar&lt;1. sabida por V. M. la verdad
los que han sen·oreado \, l,ab·t d , sa as en o que roca a la genealogía " lina1·c de
J
I a o en estas
t, .. El - ·
·
la anota: "La relación que s1oue ¡ t~. par cs.... seno_r lca?balccta XLII-XLIII
. .
;::
an ~nor] cu,o ono111al lle 10 f .
.
repet1c1ón de la anterior r la SC"llíldal
' . • "'
ne
OJas es ca.e;, una
se agrega que el No lll
"'1·
~ aun copia muchas ,eces sus palabras.¡\ todo
. - ~
·
es a pieza que esta al n
d ,¡ L h
primeras fojas están rotas pod 'd .
rente ~ t m dt! Oro. ~ !)IJS
dificultades. El título e d 1·,
. ri ~s en pa11e lo cual au111enta los huecos '
s e dra coetanea· mas el dt • d I d.
•
·
costumbre "del arpo h
z . · de· la orden
icno e co ice anad10. segun ~u
· · 1uan _umarraga
de
s
F
•
,
~
· • r,1nc1sco. F.I a~unto

�mismo del documento demuestra que el Arzobispo no fue su autor. sino quien lo
llevó a España...
Ahora bien. con estos datos precisa conocer quien fue Fra1 Andrés de Olmos
Su biografía )' mayores Jatos sobre sus obras los tenemos en la historia dc
AfEND/ETA. Op C11 Lib V. Pte. l. Cap. XXXIII. 6-l-l-5 ~ XXXV 6-l6-8 1 651 que
pueden verse en el Apéndice Doc 1
Sobre la obra de Olmos a m::ís de lo ah1 señalado en d Lib. IV Cap. XLIV-550.
nos dice ME,VD!ETA . .. Op C11. --Fr. André, Je Olmos fue el que sobre tod05 tU\'O
don de lenguas. porque en la me,icana compuso el arte más copioso 1 provecho~o
de los que se han hecho. e hizo \Ocabulario) otras muchas obra,. 1 lo ,rnsmo hizo
en la lengua totonaca ) en la huasteca. 1 enuendo c.¡uc supo otras lrngua~ de
chichimecas, porque anduvo mucho tiempo entre ellos... Y sobre sus fuemes Lib. 11
Cap. l. 77: --cuenta el venerable y mu1 rc.'ligioso padre Fr. Andrés de Olmo~. que lo
que con:igió de las pinturas y relaciones que le dieron los caciqui:s de Mex1co,
Texcoco, Tlaxcala. Huxotz111go. Cholula. Tcpeaca, Tlalmanalco :, Ja5 &lt;lemas
cabeceras, cerca de los dioses que teman ..... :) en el Cap. XXXII del mismo Libro 1144: Dice el padre Fr Andrés de Olmos. que quien mas le satisfizo acerca de esta
materia [de la venida de las tribus l fue un indio principal , iejo de Te:,..coco llamado
D. Andrés. el cual preguntado por él lo que sabía acerca de la venida de sus pasados,
respondió:" C. GONLALEZ PEÑA, H1storw de Ju L11.!r11t11ra ,\frxicanu Segunda
Edición. México. Edit. Cultura) Polis. 19-l0. 10 y en la edición de 1928. 20. afirma
que Olmos: .. llegó a México en 152-l", dato inc:-.acto pues corno afirma la autoridad
de Mendieta, vino con el Sr. Lumárraga en el a110 de 1528.
Ahora bien. la opinión del Sr. Troncoso no carece de ,erdad. Su instinto de
historiador inteligente le permitto avizorar la verdad. más le faltaron mayores datos
en que apoyar su conjetura. Viene a probar la paternidad de Olmos sobre el Libro de
Oro. desglosando lo que en verdad no le pertenezca al franciscano. Fray
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS . .~polugJ11cu Historia de /u:, Indias La edición
utilizada es la siguiente: Nueva Biblioteca di: Autores Españoles bajo la dirección
del Excimo. Sr D. Marcelino Mencndcz y Pelayo. Núm. 13. Por M. SERRANO y
SANZ, Madrid. Bailly Baillierc e hijos. I:.d1ts. 1909.
Esta obra iniciada al concebirse como una sola con la Historw Cenera/ de las
Indias. en el año de 1527 como se lee ~n ella en el Cap 11. ) que finalmente observa
el Sr. A. M. FA13IE, Vida y escmos de Fray Barrulomé de las Casas, obispo de
Chiapa 2 \'. Madrid. lmpr. de Miguel Ginesta 1879 1.354-5 y 357-8. fue
continuada durante los años 1552 ó 53 ) concluida entre el 59) e 161 .
Sabemos que el P. Las Casas estu,·o en la ciudad de Mé,ico el ano de 1539
para el Capitulo General de la Orden. Conocemos la fecha de su consagración
episcopal en la capilla de San Pablo en Sevilla el 30 de marzo (domingo de Pasión)
de 1544. en que ofició como consagrame el Obispo Loaisa. Volvió a estar en la
capital de la Nueva España. a la que vino desde su obispado. para asistir a la Junta
de Prelados. ) de donde partió para Espa11a para no volver más.
Según los datos anteriores. el Libro dt? Oro fue esrnto entre los años de 1530)
1535. más cerca de la ultima fecha. Así para la primera venida de Las Casas a
México, el libro estaba tenninado) hechas las tres o cuatro copias de que nos habla

7.H

Mendieta
, el do
·
d
. .
· ·.
. mmico pu o conocerlo o saber d •
relig1osos tranc1scanos tenía A
d
e el, por la am1s1ad que con i&lt;J'
E
.
. n su SC!!un a vuele
. Ob'
spaña los originales o estaba por en~ . 1
a. ya .. ispo. había remitido a
Zumárraga.
iar os con un rel1g1oso. no con el Obispo
J

De reg_reso a España. Las Casas se dedic .
.
Olmos. copia de su libro· "v c
[01
o a ter minar su obra) debió pedir al p
. . orno
mos) no od ' d ·.
recorrer sus memoriales ,· hacer
·1
p ia eJar de satisfacer. acordó de
.
,
un epi º"º o Sun d 1
contenia. como lo hizo... Datos es10s últi :::
. la e o que en dicho libro se
conc~erdan con los de Zorita.
mos ya citados que s011 de Mendieta &gt; que
renemos así que Las Casas es el Prelad O .
.
Por otra parte. las fechas concuerda E ~ 55 b1sp_o a quien se refiere Mendieta.
ocupaba todavía ese puesto en l 558 n., , n . ~ vino como oidor Zorita quien
. .b..
· • Y u1 este uh1mo año
t bl
quc, cscn
io Olmos ··a ruego de alo
..
.
nos la a de la Rt'lac1ón
remitido.
"'una persona a mas de los originales ql1e ya había
Hasta aqui. no se precisa el que Olmos s
.
que Las Casas daba la resolucion a t
bl . ea el autor del L1hro di! Oro Dij irnos
al mencionar. como acostumbraba h:::rf;º1a:r;1a) hatí~ ~usticia al célebre filólogo.
rara en aquel entonces\' hoy 1a1nb·1.
.
uentes u11iizadas para sus obras co~~
.
,
en en numerosos ·
"
As,. en ~I capitulo CLXXV--l60 dedicado ·. casos.
fuentes propias v aienas· ·'A
Totonacas escribe \ señala la•
,
J
•
s, que 10d0 ¡ da· los
1 d
- · '
~
comprende muchas provincias en espec1·a1 fasº.1 11c_~º- e esta Nue\ a Espaiia. que
hac
·,
· ¡
. i,a 1as costas de la mar. lo· h • s b.d d' ue rinon
. . de la 1icrra.
~ in as que cstan
fueron los ~rimeros religiosos qu~ e: ,i ~ell~ !_os religiosos de San Francisco. que
lengua mexicana.\ han sido curiosos qd·1 ·' tierra entraron) supieron mu, bien la
d
·
,
' 1 l"Cnles en
"
· , icio-,
espues
que se convirtieron
v fuero11 , -. . "'
prc::,lllllar
a los indios
,¡· .
.
.
cristianos de los t ,
J
•
Y re 1g1011 de su mfidelidad r•'ro n·
.
rr os, 1:erernonias \ sacnfic10,
·
. .
· "
111guna cosa de ,flo
·
~ b .
. .t
, ,eron. s1110 pllr relación de
1os mismos md10s lo Sur}iernn L
d' 1
.
t
.
o que a ilJO se d1ra d ¡ . . . . . .
ic 10 arn ba cuando habfában1os d I
d , e os rnos y sacri f JC ios. \a se ha
e O\ sacer O11.:s
, ¡ b
·
que 1!amaban Tolones o To1ona
qu1: rn ia en lu prn, mc1a dl' lo~
N
cos. que estaban pobl d 1 •
·
arte. que es lo rrimero qtrl' ,endo de F - 'l
a os iac1a la costa del .\ far di:I
siendo muchacho lo visto por·
.sra, a hallamos. lo hube de per:;ona c¡ue
su~ o¡os estando sol
,
español alguno. ni principio que en 1~· .... J, .. '- .
o entre aque!IJ gl'íltc s 111 otrn
,,
d
" .,Lc:\&lt;1 cspai1a entrar
· ·.
St: guar aron. lo uno por ser muchacl
I
on cmr1,1nos. dl' I cual ll\l
y lo amaban. Este. dcspu-:s ,1enJ 10,. : :1, otro porque lo tu, icron por hijo del Sol
- ,, d 1
.
..
o lo111t,1 e tk bien 111. d 10
.
1º'°ª o. o que diré tocante ¡¡ h r·,¡ · • .
. · l
por .:,crrto. por m,
,
' t l!.!1011. LaClll0llla~ sac 'f
1
de aquella rro,inc1a de los l •itt1 1 , . ·
rr ic,o~. C;-e ~ \ rnstumbres
E .
· ' lt)O 1otonaco.&lt;,·
·
,ste ult11no personaje es sin !!enero de d 1 ,
. •
.
~e
Juan de Mt:sa. de quien n~~ J 1c,
t:~_tJlll lk,o ~n r·cl1g1Pn el nombn:
J7., ...\1U) singular\ e,celenti: \ 'lf()l1 lt.:!·1·1 ··f ,1u .¡ Ori ( JI I rb IV Cap l\',
.
'
' l la\ o . u:in d-: \f. . f·
\ _1
l S.t
Ul' cslL' \leno J,,
D10s nc1tural de Ltrcr""· , illa .1.
ue , llu.J 1uc1a \
. d
'
(como Juan C10111ále1 , otro~ mt1cl10• 1 1.. ·, \1cl11 o nw1u.:lo s;c , 1110 dl' l.h lt1d 1,h
·
.
' () lil 11 ll:C 1() ) 'I e l t ,
j
que era encomendero de u11 !'U ·bl 11
, \ n unp auon de un 110 ,u\ o
t: t1
am.ido 1 ·rnr 11 11
I
· 1
f !uaqeca. se1cn1a lcnu·,s d•· \!. . .
.
_,' , , t:\IC(1. .1unqueJi:di1.'- ·· u,¡' · en a. pro, 111Li;1 de 1•
J \,
t:lclltc -:ngua '\ con 'l'I' harbar.i,
d rfrrnllosa. como era ni110 el J
ll,111 e k sa ¡1 '" ( • I ' d .
1 .
.
consumado l'n ella · ,, t'rni·c(J r rcu1rn
.. 1 dur J e ·iqu
· · ,¡¡ l " &gt;\e
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L o, lllul\h di.:,pue, J.:I 11.rdr. 1

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11/~\~

1

- .\ 'i

\:

1

�Andrés de Olmos. Dióle Dios tan buena alma. que en su puericia ~ mocedad no se
desvarió en las vanidades que en aquella edad suelen ser comunes a los hijos de lo~
hombres, mayormente en tierra tan ocasionada como es este de las Indias, antes se
aficionó al estudio de las letras con inten10 de servir a Dios en el estado eclesiástico:
&gt; como llegase a tener edad y suficiencia, luego se ordenó sacerdote. el cual oficio
ejercitó con grande ejemplo de todos ) aprovechamiento de aquellos naturales,
predicándoles y peregrinando de pueblo en pueblo. particularmente por los partes de
Tanchipa, y Tamaholipa y Tamezín. que confinan con los chichimecas infieles .. •· A
la muerte de su tio le sucedió la encomienda, que empleó en hacer el bien. Por su
renuncia a la encomienda. mereció el titulo de Las Casas. de ··hombre de bien".
En el Cap. CCXlll-559 de la Apologéltca, al hablar Las Casas de la
embriaguez y las leyes que la combatían en la Nueva España nos dice: "Esta fue la
costumbre y la ley y la pena que se tuvo y se daba todos los tiempos que aquella
gente vivió sin que viese cristianos, lo cual todos los religiosos. en especial de la
orden de San Francisco. escudriñaron. examinaron y averiguaron y tuvieron) tienen
por cierto: después de los cristianos haber conquistado aquella tierra y quitado a los
señores naturales y jueces, )' sido causa que no usasen sus antiguas leyes. son tamos
los excesos que en borrachera han hecho y hacen cuando pueden los indios, en
especial si pueden haber venido de Castilla [es la misma queja de Quirogal, que los
mismos religiosos que digo no pod1an creer que no los usasen todos en sus tiempos
antiguos; pero después de mucho y muy bien inquindo. y como dije, mirado y
examinado. confiesan haber estado engañados, y es verdad que esto que aqui digo es
todo escrito de ellos y de sus escritos lo he sacado" .
Dos capítulos adelante 562: ··En el cual se refieren todas las leyes por las
cuales los reinos de la Nueva España se regían·· escribe: "Porque más en suma se
vea la buena y prudente gobernación que los reyes de la Nueva España en sus reinos
tenían puesta, sera bien referir en este capitulo todas las leyes que }o he: podido
haber que había en ella. sacadas y colegidas con diligencia por religiosos muy
entendidos y experimentados y que penetraron de raíz aquella lengua. las cuales
tengo en mi poder firmadas de su nombre y comienzan como me las dieron de la
manera siguiente: Estas son las leyes que tenían los indios de la Nueva España. Estas
mismas leyes, son las que aparecen en la cuarta de las Relaciones Antiguas de la
obra ya señalada de lcazbalceta en: "ltem no bastaba probanza para el adulterio s1 no
tos tomaban juntos, y la pena era. hallandolos apedreallos a entrambos
públicamente" 262. En la Apologética: "Algunas de estas leyes ~uso referidas no son
del codo auténticas porque se sacaron de un librillo de indios no autorizado". 563.
De la obra en poder del señor lcazbalceta. fueron tomadas por D. MANUEL
OROZCO y BERRA .. f/istona Antigua y de la Conquista de .Héxu:o, -1 v. México
1880.1-269-275. Y de esta obra J. KOI-ILER, "r.l Derecho los Aztecas". en Revisw
de Ciencw Jurídica Comparada. Stu11gart ( Wurte111berg. Alemania), Casa [:.dit. de
Fernando Henke 1892. Primera parte de la serte Cultura Jundica de Antigua
Amcrica. Esta obra se reimprimió traducida por el Sr. Ltc. Carlos Robalo y
Fernández. en la Revisra /lus1racla de la Escuela Libre de Derecho. 11 2a. Época.
1923-24. México. Edit. Latino Americana 1924. que es utililada por nosotros.

. !\I final Je esas /('\es \ de I·
' ..
.
crrmenes: l'I primero· de Ío, l;echic .&lt;1~ qul . 1rwh,ben &gt; c;1s11gan cuatro princ1r J.
tercero· de los carnaks el .
~ro) ~ 'íil teaJore~: el Se!rnndo· de lo I· d
a -:~
·., •
·
mano· de las ,, , ..·•
·
~ d rones· el
s1::,ureme
•
,¡
.ad\ertencin' · "Tod n~ 1Js 1e\ l'S Ó' "'ll(nas como
. se Cita• «•
,~ cncucmra
la
:e q~e mas 'iupo de la _k•ngua tnC.\t~ana ~ :i~~~ [;t:,,,tas d:cc aquel :~lrgio~o. que fue
rdad. porque las saco de un libro d. ·.
rcnctro. como d,¡c que son tod·
que los ind ios tenían en !.!ran vene. \ ~1111uras mu: auténtico de Ía l\'ue\'a 1-spa~:,
on1 ,
d
,ac1on \ era ·nt
11
~ na
P "ue es ver ~d todo lo que aquí refinó d·¡ · . ~ re_ l' os de mucha autoridad. \
ten=-º·
d11c
de1 r111smo
.
dl' -;u riomb re. \ as 1. lo.
. como
.
· · lirn1ad0
'
"\. ~o que lo ftrmaba
..
6 dichas. de otros reli!!iosos ct, ·d:· parce~ tambtcn que muchas de la; c~sa5arna
habidas
son con
. estas conforrm·s'·
-:
l
ordenes
· d
, .
y 1\, er~as
1
.
:, aun e SC!.dares. por r111·
Andres de !\l b'
.
· tn a copta o , ·¡ , . sobredicl
co tz l'i diez d..: septiembre de 1'i-tJ en V 7¡'~p1/c1on que firmó Fra.:
.
10 ~s \ erdad, porque .'.I o las sac ué - .
. a a o td, se leL'. "y todo esto
f.1_r11uras es~an escritas estas leves. en unl li/e un libro de sus pintura~. a dondl' por
11111t: ~e m1 nombre
.
ro mu: au1ent1co. :, porque es verdad lo
f·echa en Valladolid. a die¿ del t ,
.
cuarcma \ tres afios Fr Ar d . d
nes de septiembre aiio de lllil \ q . .
t ·
· · · 1 res e Alrobiz"
. urntentos \
.ste Fra~ Andrés de Alcob1· d'
. .
.
e .
d
z. ice Sl'r ,¡ r e I d
?1sta. e los originales remitidos a Es a- t e op1 a or de la nbra de Olmos. o el
sea una mala trascripción paleo!.!nHica p na: dudamos por no conocer el onoinal si
En el Ca
·
·
"
·
.
p. CCX IX-57-1. nos habla L
.
mexicanos. ue lo~ castigos que im ontar ' ~s Casas de las costumbre) de lo~
aqu1 dichas\ que se d..
p ' l por dctermmada:. falws· --1 d
d
.
·
1,1ero11 son \'crdad
. 1
_
·
o as estas co~as
o1111n1cos que han penetrado las le;;~ ast º.lest1f1can los religiosos francisco, ,
corporales )- de espíritu de
. . i'°'uas. : con grandt?.s sudores \
. .
cos1umbrc~ buenas : m;la, /cr:~~:'i1~ '.:;n querido sa.ber de raí1 )- fund,;m:~~~ª-;~:
alg~nos que más cuidado que otros de~ tic. : tamb1e11 lo ¡¡firman seglares buenos
tenido. y digo en \erdad que . " ! render las lenguas e inquirir lo di l
.
escrito, habido de diversas ;1r~~1:~:i:s~Síl\ en substancia de lo que de el los le~,:~ 1~~1;
vocablos)'
. o 1no mudo ni 'al t~ro.
,
·
"'
. . es t"lto porque no suenan tan ·bien
s1110 son algunos
por mis _OJOS he visto. sin quiiar ni oner . _os que cllos_rus1eron. ~ en lo que mio
pronuncio: notifico. y esto Sé teno~ po n~as de lo que siento. entiendo ser verdad
como muchas veces he d1ch
"'
r 1111 en todo lo ya escriro \' que ~e e 'b .
'b - .
o. porque \as• q o·
.
sen tere
eser, a hce1oncs excediendo los 1; .• . ~ ue ,os no tiene necesidad de que
ofend •. ·
.
. crminos de la \ 'rd· J
,
.
_\ o
T
rna. : por su rrnsericordia no trato
. ~ ,ª ·. pues ma1111icsro es que k
rozo en el ~ue hace profesión de s1ncerid:~· t/ºn:t:ncc. n1 me::dité tal granjería··.
Despucs de haber lratado en el u ent~ en toda su obra.
.
~aba_n los ~adres de la ~ucva bpar1/~:~1;fb;~~~-11:o d~ la ~ducac1ó11 que a ,us hijos
: d1c~o en este capitulo. una condusron q
as1 s1e111pn: supuesto. añado a
ranc1sco a los
casos
dichos''
ue
i::tce
un buen rl'li!!íoso
d,e Síln
.
,
~ ·
E.nse!.!utda sobr •I ·
1b
.
e e mismo tema de 13 'd
...
pe eyos. en el Cap. CCXXIJl-'i8'
~ ucac1on de los hijos de nobl
arte d 1
.
- .J prectsa su ori" ·n .. r d 1
.
es \
"~
o o o que habernos en esr~
P - e a enanza de los hijos d precedentes capítulos dicho se ~ . fi e esla&lt;, nuestra~ mdianas naciones en lo .
de la orden d S .
. . . con mna por unas e\hortac1 ,
.
.
s
e an Franctsco me em IÓ d' 1 N
.
on~s que otro re/1oroso
~, ~ Ue\ a Lspaíla. ~stando::, o en Espaib .la

~tº

j

�vieja,. las cuales había el romanzado de la lengua mexicana fielmente sin añadir ni
quitar cosa que fuese de sustancia. sacando sentido de sentido. no palabra de
palabra; porque como él dijo en su prologuillo que a las dichas pláticas y
exhortaciones hizo. a veces una palabra en aquella lengua requiere muchas de las
nuestras. ) una nuestra comprende muchas de las suyas. y porque son cosas de notar
en gente que ha sido hasta ahora tan menospreciada. quise referirlas aquL mudando
algunos vocablos que parecían no bien sonar. según el estilo de que al presente
usamos".
Puntualiza finalmente su autor en el capítulo siguiente 589: "Estas
exhortaciones son !as que. con otras qué por abreviar dejo de referir. me envió aquel
padre religioso de San Francisco estando yo en Castilla. llamado Fray Andrés de
Olmos. padre en su Orden, y tambien en la experiencia de la lengua de la Nueva
España. bien antiguo. las cuales amonestaciones creo yo que sonaban mejor en la
lengua mexicana que en la romance que le~ dio el padre susodicho".
Las pláticas y exhortaciones de que se ocupa Las Casa~. son las mismas que
sciiala Mendieta al hablar de las obras del P Olmos. Ahora bk:n. todas esas leyes.
pláticas, costumbres. y otras que no utilizó Las Casas. reunidas en un manuscrito
antiguo, sí pueden formar la Suma que no admite el Sr. lcazbalccta. que desglosa
sólo \as leyes y otras peque11as relaciones. y olvidase el conjunto.
R La cedula puede verse en V. de PUGA. Ced11/ur10. l- 157. La Curta del Ar:c1/J1spo
en D.1.1. Xlll-256. TERNAUX COMP ANS. Recuil de pieces relativos a la
Conquete du Mexique. l 838. la publica también.
'
Relativas a la mformación que se ordenó ~e hiciera acerca de los indios
1
esclavizados ) vendidos por Nuño de Guzmán. Trata también de las Cedulas de 19
de sepuembre de 1528 en que se ordena se presenten los esclavos a la audiencia para
examinar su procedencia ) marcar a los que en realidad lo fuesen. cedula que se
rectificó el 20 de noviembre del mismo año. La primera de esta~ cedulas es
duramente censurada por Quiroga.
'" T. de OEN/\ VENTE o MOTOLINIA. l listoria de los Indio~ de Nueva Espai\a por
rra) ... En Coleccuín de do&lt;.·11111t'/ltos para fa I h1111m1 de ,\frúcu de I GARCi /\
lC AZBALCET A. i\\cxico. \ 858-1866 2 \. l. El Sr. lcazbalceta es de op1n1on que los
Mcm0riales. son el primer ensayo algo diferente de la Historia. Como vimos
anteriormente. Motolinia había escrito un libro semejante al del P Olmos Mcndieta
nos habla de sus escritos por él utilizado~: más tarde por Lorita: Torquemada.
11 11 istoriadorcs de Mex 1co. 6-7.
Feo. LÓPEZ DE GÓtv!ARA. ( '011t¡111stt1 di! \{Jx1co Segunda parte tk la Cro111ca
12
Ge11er¡¡/ de {a., /11Jws Biblioteca Histórica de la Iberia 2 v ,1l,ico Imprenta de 1
!:,scalante) Cia. 1870. La prnncra ediciones del mio M l ~52
EL CONQUISTADOR ANONlMO. f?dm·/(í11 di.! alg1111a.1 cos,;.1 de f¡¡ \11era
11
[,~paiia y de /u (jra11 Cllldatf de Te11och11tfú11. Mcxico. esc1 ita por un compai1ero de
Hernán Cortes. En Col. JI! Don para I I Je ,\ ft:.\/w de !C AI.BALCETA I De esta
edición se sirvieron los que la reeditaron en '.\tt:,ico. Alcancia. 1938. que e~ la
utiliLada
por nosütros.
l.\ A. de T APlA. Re/a('IÓII he&lt; ha ¡JOr el Se1i11r snhrl' /u ( ·u11i¡11Na ,I,· .\!J.uco
Publicada por IC AlBALCf l A Col Doc~ para l,1 l l. Je\ k,.

-)x

15

~ pesar del juicio anreri
.
1est1gos
de la' Co nqu1s1a
.
~
Vor· tiene mteres· pues· J l:·be I1a ber
b ,1
Salazar de J. H. D!AZ T. HO ease el esrudio critico e
,
rec1 iuo noticias de
l61-¡·
.
ME que
omparat1vo de e·
,sronadores de M . .
.
posee el Colcnio d \1 .
t:rvante~ Je
11 E
•
ex,co. 11.
"'
e ex,co .
. _DIAZ DEL CASTILLO H .
.
Espano lntroducció
· ,.ifr/1'/o I adaúeru Í' I •
19393 v.
n) notas de J. RA/vtlREZ CAB¡~ ~ (ml(¡u1sta ele la Sut'l'&lt;I
,s Cite la nota en que . ct·
A . Mex1co P. Robredo Ed.
t9 J
)a 10 el dato v ·.
. E. POMAR. Relación de T . ea~e nuestra nota.
la H. de Aléx. México. 1886- 1:;ioco En IC AZBALCE·1A. \ ue,·,, C)
la que se han acomodado I J . . 111. Es como su nombre lo i d. r I Docs Paro
B. de OBREGÓN H · os icchos a manera de h1sto .
n ,ca. una relación.
11/
• 1stvnc, d, ¡ d
na.
, ueva España, escrita
é os
escuhrim1e111u1 w1t1 ,
M/\RIANO CUEVAS P?r. el Conquistador. Añ d. ~~w.1· 1· ,1wclemo.1 JI! la
1924 V
. Mex1co De
E .
o e 1:-84 Dese b
,¡
.
éase el prólogo del P C. . pto. du de la Sría D f:..d
-~ iena por
- D. MUÑOZ CA-MAR . UE_VAS.
. e
ucac1011 Púb lica.

ft

~LFREDO CHA VERO G?: !íworlil de Tlurcala p . -- A. de ZORITA B
. Mex1co. Of. ripoo. De la Se
ublicada Y anotada ¡)·'r
re\'e ·I e
'
cretaria d, ¡v
ICAZBALCETA . V
re auon de los .1eiiore1, de I \'
t ·omento. 1882.
DE LA ESPADA. ' ueva Colección. 111. XXXI-XX;IÍ i~1·a Espw}a Publicada por
23 Historiadores d.e •1· .
. ota del Sr M. JIMENEZ
,~
"
11 e.neo 5-6
'5 Carta del p To,·ar al p ~
.
- D. DURAN
. . . costo. En ICAZBALCEl
.
México. lmpr ·d~1Js10Mna de las Indias de la .\'uel'a E~· ~a destrucción. 110-J l 1.
!ó
·
·
a. Andrade y F.•
E
.1pana e Na:, J r
TOVAR o Cód. R .
scalante. 1880 ~
.
t' ,erra ¡. irme
O.
.
ice anmez M
-&gt; \..
rigen de los lndi
. . anuscnto del s, .. 10 XVI . .
José Ma. Vioil Edi~s 11t~e8 hab1tan esta Nueva fap;ña seo. 1nt11ula?o: Relación del
Véase el estu,,dio crí;ic
. (Incluida con la Crónica Me/~ sus h1st0nas. Mex1co.
el Colegio de M - -· o comparativo sobre Frav o·,' D, ,cana de TEZOZOMOC)
!7
ex1co.
. ICbO uran de F SANDOV
.
28 arta del P. Tovar al/'
,
.
AL en
M OROZC
. . costa. 11 O.
.
O Y BERRA
~LVARADO TEZOZ:OMO
. Op~ada sobre Crunul .
.
.9 Refiérase as
C. Cro111ca Mex1can·1 M .. ·. u¡¿w Me.ncana 1 1878
En H.
Jo B d
_u ~ola relativa.
'· e:mo. J. Ma. Vigil Ed
_
i 1 ·. e ?BREGON. Op. Cir XVII
1.
de M.ex1co
. 4.
n H1stor1adores
.
OJeada sobre cronología.. 161
.
entre la obra de Durán \
. Es smgular la marcada jo
.
fuente. o este último . _la de Tezozomoc. Debieron de dualdad arqu11ectónica
Mexicana. escrita po criia_r al primero. H. AL VARADÓe;E~;!nbas de la misma
OROZCO v BERRAr uran hacia el a11o de 1~98 A
d
ZOMOC. Cró111ca
l 878 .
y precedida del Códice R. . , . :ora a por el Sr Lic D. M
B
amue . Mex1
J
.
. J. BRAVO UGARTE H'.
- ,
co. . Ma. Vigll Ed.

e

~

~

Cienc!as Sociales 194 ~llona de ,\léx1co Mcx,co Jus
ICAZBA LC ETA j¡.
l._ ~. 1-13 7 De sus .
Re1 ,sra Je Derecho 1
,
· 1sronadorei· 1¡,, M,
numerosas obr
·
mas detenimiento\ .
. · t • exico 4. "Ojalá h b'
. as escribe
- mas a1enc1011 a la Cronolo&lt;&gt;1a
u ,ese escrno menos. con
.
~39 e . porque es casi imposibl
- e seguirle

�4

l"n ser más que variaciones
• , 1 0 ies' que no sue...
.
de sus numerosa)
en e
...
• · n: ,ac1 taJles •que no l1a\• medio di: reducirlas a. un
de un mismo tema. pero vana:1ont : . publicada por Kin:,borough ( lo m1sm~
.
a p•'rfecto Su H1srorw U11c 111111; UI. .
'da \ e, su mejor obra. aunque
s1stem ...
_
. ción mas segu1 • . ·
·
,r \f, . .
que las Relacw11l!sJ. otr_ece u~~a narr~ KINSEOROUGH. :lntic¡11111es º1 , Ul(O
no escasa de anacronismos E. E .
la edición cnada por KOHLER ..ºP Cn .
'O 1848 9 v en el v 9. sta es
. . . d, Publicadas\
London. ¡g., . .
IXTl ILXOCH!TL. Ohras H stor1ca.1 c.. 891-189?;
Otra cd1c1ón: F. de AL V A
. •.
Of Tip De la Sec. de Fomento. 1
-·.
anotadas por A· CHA VERO Me:\.lC0. .
.
1 lab ,,r·1nto

, - o· ,. ··Descendiente legitimo como e,a
La Jestrncc1ó11 .,4~:,. ¡'c~. quedado reducido a ,ivir con
de a u;lla casa real (la de Acolh~1acan 1¡
10. en correspondenci~ con l~is
cstrc~hcz. y solicitaba del gobierno .:spaño brc habia prestado a los conqu1stador&lt;.:S
.
. qu e ~u antepasado
dl'I mismo
nom de aque 1 f,;I
.,·no. que en cierta manera.
~erv1c10s
d
salzar
!.:is glonas
De aquí el empeño e en . ..
,en1an a reflcj.:irse en su_µerso.,na .
.
. n
; 1 Historiadores de México. L.
b HERRERA de C. BOSII GARCl,\ e
"' Véase el estudio crí11co comparat1,·0EsR·oA reHistoria General de los hechos de los
. de Mex1co.
· -·
El Colegio
'; de -IIERR
del mar· océano (en ocho deca. das. desde 1492 a
caste llanos en las islas\'· ,11ara !irme
15 54 ). Madrid. 17:.9- l 7 ,O
.
,7 icALl3ALCET A. La destrucrn)II 97
éxico 7 J. de TORQUEMADA. Los
,x ICAZB\LCETA Historiadores de M . . ·I or1oen \ "ucrra~ de los Indios
'
Indiana, con ~
=&gt;
• "'
•
.
,eintiún libros rituales~ Monarqu1aD t1brimie11to. Conquista. Con,ers1011. : otras
pOblac1011cs
ese
Occidcniaks, de sus
. •
\· d·d 1723.
. Cosas mara\'i llosas de la misma tierra/ t.-1/~ _1, l• • 9 !\ün cuando en La Jotrncuon. ) 7.
. / • , ~ l l.'
l.'~ /l/J. .
i ICAZ8ALCETA. f/1stor1,u u1e.
• ,J· ctor de 1.,tlilxochitl".
a
;-..; dice que .. no es. mas·qu·unmil'\Oí&lt;.:
t: .
,

i; ICt\ZBALCETA.

i:,~ ~:xil

~o~\3RAVü UGt\R l E. Op C.11 I-L16j 11 chitl son lc1s fue111cs pnnc1palcs de su
• i l.u cles1ruc·ciú11 57 .. forquemada l~a
~d:1~iraci;n que despertaba c11 el autor lód:
ob-ra. Por otra parte. es pa_tentc ~n .e
'c:Jn los pnmeros miswneros. por m~s qL;_e
lo aLleca, y el poco apr~c10¡\t:~ ~&lt;.:e i:~~~esucedía a ~us compañeros Aceta \:1::t;os
, eces asegure lo con1ra~10. "' Le llama en csrn obra "el mas po_pu a~ \; .·da a las
~l /listorwJort.!.) Je ,\lex1w. 9. 1 ,. 1 obn de Cla, iJero que existe tr.1Juc1 '
ti,
e•·crnores \ el mas digno de SL'r o .a '111,baruo mucho más agradnbk Ique a e
,
.
d E
a es ~111 t:
"'
.
.
l
rincipalcs lenguas e -urop . . . . , hasta hoy permanece sin riva
. ,
c\tial: suele haber en el la mc_¡or criu~a . , ' &gt;( \ fex,cv 11'//h a ¡irdm111w1:i, i ~e~1 o/
4; ~ ' H. PR.ESCOTT /11srvry o/ thl.' ui;,4:w·~;mando Cortés. "Jew York 18-1.J.) , .
e·
/he ,,·11l'11!11t Mex,wn c1rd1:a111111 und !,t~ n
'
11.
H Opus
Cit. .
. .
. . ,11 l l. AL v ARADO Tl:ZOL0:1()C · Qnus
1' · .
•\ J. F. RAMIREZ. Cod1ce Ranm~t. t . • ,,1 feo de la pen:gr111a.:1on de las tribu.5
. . al Cuadro ll1~tonu.1 (icro,,.
· \"l'li\
CUBt\~. Atlas
lmerpretac1011
M: 1co1 l:.n A ,,JI
f\.
J b'
aztecas que poblaron el v_a lk ~.e ia~~1 por .. ~k\lCO. 1858. A Ra1111rc1 se e \;
.
. ,-1co Estad1
Geoora
• s1 ico e II istonco. orn
la p:blicación de la obra de Duran

,~i

J,

¡'

~

~ Puede juzgarse su labor por las numerosas obras de este insigne escritor citadas en
este trabajo .
7
~ ICAZBALCETA. H1stonadore.1· dr Mcírirn ~O
48
M. OROZCO Y BERRA. ll1storia Anngua _, de la Com¡uwa de Ale.neo. México.
Tip. De Gonzalo A. Esteva. 1880.4 ~- J. JIMl::.NCZ RUEDA en el prólogo que hi1.o a
la selección de Opúsculos y B1ograjias de J. GARCIA ICAZBALCETA, ya citada.
XVI 11-XIX, da un buen juicio critico sobre este autor· ··Don Manuel Orozco }
Berra. investigador de nuestro pasado indígena. erudito en materia colonial.
geógrafo insigne. La historia en manos de este autor dejaba de ser política. Adquiria
su carácter de ciencia. Desposeída de otra finalidad que no fuera el conocimiento del
pasado. basada en una 111vestigacion pacientemente realizada en las propias fuentes,
alcanzó una categoria y una dignidad que se le reconoce en México ) en el
extranjero...
9

Historia de México desde los primeros tiempos de que ha) noticia. hasta mediados
de/
siglo XIX. México. Tip. De Juan Abadiano. 1862
50
Les
A:téques; h,stoire. moeurs. cout11111e.1. Pam, 1885.
51
L 'Evolu,ion Juridique dan.1 les Dn-erses Roces H11ma111es. París. Vigor Freres
Editeurs. 1891. (Bibliotheque Anthropologiquc XIV). Representa la tendencia
sociológica de querer clasificar a los pueblos primitivos en determinados modelos.
ajustándoles un sistema europeo.
5
~

- De esta obra de KOI ILER, quien pretende encuadrar las instituciones aztecas en
un marco jundico lejano a su esencia y cree en un sistema de vasallaje feudal, ha
opinado el Sr. R. AL TAMIRA. Cuesttones de Histona del Derecho y de Leg1slat·1ón
Comparada.
Madrid. 19 I 4· ''TrabaJo más reciente y autorizado'".
53
H. SPENCER. los antiguos 111ex1ca110.1· Trad. de Daniel ) Genaro García.
México. Tip. de la Sría. de Fomento. 1896.
5

A. CHA VERO. Explicación del Códice J¿roglíf,co de Ch. A11b1n. Es un apéndice
a la obra de Durán. A él se debe la ! listona w111ftua y de la conc¡111sta. de la serie
México a trai-és de lo., si¡zlos Oarcelona. 1888 que publicó D. VICENTE
RIVAPALACIO.
~

55

J. CANTÚ CORRO. la esc/m•1flld en el mundo r en 1\fex1co (estudio libre por el
Pbro. México. Escuela Tip. Salesiana. 1925.

56

M. CUEVAS. Documemo.1· inéditos del siglo .\l'/ para la hwuria de México
corregidos y anotados por el P... Pub!. baJo la dirección de GENAR.O GARCÍA.
México. 1914: del mismo autor es la HiHona de la Iglesia en \1éx1co El Paso
Texas.
Ed. Revista Católica. 1928.5,.
57
M. MORENO. La Orguni:anón polít1ca v ,ocw! de los .-1:!ecus, México. 1931
Sostiene la tesis de una organización central opuesta al sistema feudatario de A. F
BANDELJER. On the Social Orgarnzation and Mode ofGovemment ofthe Ancient
Mexicans. Salem. Salcm Press. 18 79.
58
R. CEVALLOS NOVELO. .
59
T.
ESQUIYEL OBREGÓN..
60
L.
MENDIET
A y NUÑEZ...
61
W. JIMÉNEZ MORENO \ SALVADOR MAT[OS. Códice de Yanhwtlu11
México. Talleres Linotip "Cult~ra ... 1940. (México. Srta. de Educación P1ibl1ca).
741

�,.~ J □ RAYO UGAR n: Opu, Cit.

vida jundica de k:-.ico y abultan u imponancia . Interesa sin embargo. u op1111on ~
el hecho de habemo conservado los restos de u legi !ación. KOBLER. estudia
desde un punto de vista moderno el derecho azteca. Le sigue innumerable legión .
7
LAS C.-lSAS. Opus Cit. cap. CCXll-..:-:i-l-.5. Esta de cripción recibida de los
religiosos de San Francisco. fue wmada integramente por KOBLER.
78
GOMAR.-1. Op. Cí1. 11-315-6

1

~ 0(1 C·11 l-b6 · &lt;:n -,el L,
,... KO□ LER Of' C•11 ,..,
-1--:INCi ' BOROl .lill
. •iro
""1 ornada del ( 'o d,cc• .\fe11d,1L·111u
\ 'rt&lt;: -t\k,1cano ,\111, guo d1: ,\ . Pl ~;'' : \\·~
,le /0.1 1i"1h11rus_e11 Monun;ei~;il ~(;; Clll\1.-i.l P.-\1'\ Ql lAl' lll l.l: lt· ?l~u; k
\Je,ico. 1800-6) &gt; dt: A .
· 1 . . l 1..,~8-161 ::' l rub l1e &lt;:t tr,1 L'.111.:~ . ·I .
.
,. ,
•t sept1crne re a11ons
-·
..
, , ,ve d ( h l t.'l ere
1/11/Ufr.1
l\ltll1C.: l
.
!Mf·ON P.líl~. \lJ!~Oll C.:\
•
.d
. . ri"in al par REMI
.
, autore,. \il menc1011.1 lb .
manusc'. it 1
que concuadan con l,1s de º1_tro J, diun1J~Jcs. a saber· d
ed 1teurs
· .
oporciona la i&lt;;ta "' :='d
d, ¡ 8
KOBLl:.R.
()pus C11 2 ~os pr, l'l nuwa. ! lacuchcalcatl. t.:I pre\1 L'l1tt' c.: 0 -~

t:;'.

~gg \

Cihuacuatl o canciller: _.¡ m1111,tro dic.: , -'\1 ti ·1ohuat·at&lt;:catl. el tltlanú1lqu1. 1c.:
wa1.:a
tribunales. 1 larntec atl·. el I·rahua
,¡ CL1·1Uhnochtl1.
d cu.iull&gt;a 11u,1..&lt;I 11• e,¡ wcutltccat &gt;
t' panL' at. 1:
'
l.
atempanecat . o a c.:
•
.,_ 1~
&lt;: 1
otro .
() . n, 11 -89. HI.RRl· RA Ot&gt; C11 I I - ' -·
TORQUB I ADA ·
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OROZC

79

LAS CASA .. Op. Cu. cap. CCXlí-.-55 nos describe el sistt.:ma al referir·c a
Texcoco: "muchas provincia eran las ujeras al señorío de Texcoco, pero estaban
reducidos en seis pueblos principales, donde había como seis cancil lenas. en las
cuales y a los cuales iban de todo aquel reino a sus pleitos. : allí se cogían los
tributos : rentas. En cada uno de aquellos pueblos. hah/a dos .1ucces, personas mu:
e cogidas, tenidos por cuerdo : hábiles mas que otro. para aquel oficio. Fran
muchas \ eces ésto deudos del re) ... todo el día residían en las ca as de Audiencia o
públicas para administrar justicia. De esto\ e apelaba para ante otro do juecc:,, que
presidían obre todo , y que esto. entenciaban con parecer del re: o se11or. Cada
diez o doce día al rey tenia acuerdo con t0dos los ju ces sobre los caso arduo y de
mucha importanc ia concernientes al bien del reino y de toda la república". Se11ala
una junta principal cada ochenta dias denominada 'auhnallatu ll i.
~o GOMARA Op C11 11-316 "!::ran otros doce CU)O oficio era prender) llamar a
juicio. y su traje mamas pintadas que de lejos se conociesen." Concuerdan su dato\
con los Je Las Ca as.
1
LAS A AS ... loe. Cu.

s: G(},\-f..lRA. Loe Cit. LAS CASAS . loe. C11 cunfirma tal asl'/10 : ··en cada sala
· estaba con los juece 1111 escribano. o por 111ejor clcc1r pintor. que servia de e ribano
die 1ro que con sus pintura o caractere,. las per onas que trawban pleitos . .: las
causa : demanda ) te ti gos . .: lo que e concluía ) ,entc11ciaba. pon1a por
mem oria"
81
LA : CA A ... Loe . Cit.
s-1 ibidem .
85

S.·1/f.,¡c;(·v. Op C11 11 -308. ZOR!T.-1 Op C11 en D 1.1 11-5,1 esta acorde cnn
Sahagun al decir que tenían le:,es para hacer e,clavos: en el co111 rar) vender. !: 11
las Ochema Lt!_i·es de
FLA/ ll 'ALCOYOTZI . que trae ALV
I.\Tl//,,\'()Cf/lTL. Up. C11 l 8l.l, cllada en KOIILER ... Op. C11 115-117. ~l'
menc iona que esas le:,. c estaban di\ 1dida, en cuatro rar1es nccesariu, para cuatn&gt;
conse.10s. "Uno d • ellos di e 1:s el tk los casLl CI\ rlc : cnrninab. en donde e
ca tigaban iodos los g¿neros Lle &lt;.kli10 : pecados". "As 1 nrnmo en est&lt;: tribunal e
rcconocian las k)es que trataban a ·aca de los i:,clavo,.: de las rn1H1rnda, ~ pleilci&lt;,
de haciend:is. tierras y po csioncs : los c.,1.1Jos : Jifrrenc,as J.: oficio.'&gt; ....
LETOR \:EAU .. Op
iguc a '-;ahagun a quien ita. L'n la pagina 11-l
81
' LAS CASA ... Op C'11 cap CCXll-55.'.' DURAN . Op C11. 11-222 '\\11s1gna lo
mismos da10 . ólo que el nombre ue una de la, cárcdc, \ana Durán 111cncio1h1 &lt;:I
Petlaca lli ) el Chauhcall1, : '&gt;l'1lala como lugar de ubicacion L'I qt1L' ho: IIL'llc 1.i
iglc ia de San I lipólito. hra) noticia\ la\ recibl' OR.0/CO Y BLRRI\. r Jp &lt; 11 1283. TORQUl:-.MADA .. O¡, r·,1 Xl\,-I . dice que &lt;:I fcilpilo:,an. &lt;:ni la r,ri~1011
para los deudores.

e,,

�~-QL.IROGA ... Op Cit.370-1
.
ss Ílmlcm
38'l-'JI E,plica la siwaciun ¡unJ1u1 de los e:,cl,\\o~ al csrnhir "Pero¡¡¡
manera , !!enero de e:,cla, o~ o ser, 1dorc:, que por la mayor pan e entre el los , o he
, isw .,. { e~. que es mu) JI krl'ntc de la nuc~tra :, Je la que ie111a11 por ~us le:..-~ I•&gt;~
ciuda~lano~ romanos. porque la ,erdaJ a 1111 ,er no ó 111,b 111 merH)). en dccto. se~un
,·o muchas ,eces por la experiencia he visto :- a, eriguadú : lié caJa d1a_ , eo ~
;veriguo entre ellos. llamadas ) OH.la~ la, partcs en co111raJ1c\OnO Ju1c10 CP
scmejantes pleitos sobre sus !1bcrtadt's. que son muchos ) d1vcr,ns e_ de d1, er~J~
parte$ venidos. que alquiler de obra&lt;, 111 pt!rpe/11I1111 por la vida del alquilado. que en
derecho se llama Jocatw opl!rrm1111 111 perpl!1111I111. que usan mucho entre ,1_estos
naturales para servirse unos de otros. porql1e no tienen ni saben u~ar dél alquil~r de
obras 3 uempo como nosotros. en el cual género 110 ~e pone, 111 as1cnt~ 111 conslltu~ e
la servidumbre en la persona. smo solamente en la~ obras del que as_i se alquila 111
pe,peiuum. 111 se pit'rde por ello libcr1ad ni ingenuidad. n1 ciudad. 111 lam1lia. :- esta~
obras se pueden de derecho mu) bien alquilar) ,endcr. que tamb1en se puede llamar
, llama en derc&lt;.ho 1·e11clit10 vpcror11111 sin pcrJuiciu alguno de la llbcrt~d natural. n•
de la inl!enuidad. con dos condiciones que\\.' entienden aunque no se d1?n en el ta!
contratd: que son que cada e cuando que el así al~1uilado o vendido qu1s1~ra pagar el
interés O subro!1.ar v sustituir otro en su lugar hlJO o pariente u otra pe1 sona. : ::isr
sel'\ ir por sustlt~to.' aunque sea contra la voluntad de ~u alquilador. lo puede' oodr2
mu, bien hacer rada y cuando quis1i:re: ~ aunque se alquile 111 per¡)('f1111111 que es por
wd'a su vida. no queda inútil ni defraudada la líbcnad. ~ este gér1cro '.I manera de
cscla,·os , servidumbre. si tales nombr.:s mcrecc:n. que en la verdad no merecen.
sino que ;raemos corrupto el ,ocablo por \entura por falta de nag.uatatos o por sobra
de malicia. 0 por inadvertencia nuestra. es el que entre estos 11atura!cs se usaba ) st:
usa mucho., as 1cada\ cuando se enojan de ser, 1r a sus amos. su~tllu'.-en otro en su
lu~ar., los ; 11105 0 alq~iladores lo reciben.) ellos quedan libres e lllgenu'.&gt;~ que son:
sal,o ; 0 1amente cuando les acuden con aquel género de obras ) srr~1c1os que as 1
. 1·
alqu'il·iro
,cnu1eron
, 11 . ,. so11 al-\,
, - veces me·.¡ore~· ., más rico~ ,. 111as honrados Y
0 ,
llent:n mejor casa y familia: aJuar que no aquello, a quien sinen. ';, las ,cces.. se
casan los 11:105 con los otros. ellos con sus amas)- ellas con sus amos 0 con sus h1Ja_~
hijos. 0 con sus hermanas o hermanos de sus amo~. ~omo gente _hb~·e: ..
0
CU\VIJERO . . Op Ct1 243. varios siglos después se adh1er~ a _l_a op1111on ~e
Quiroga sin mencionarlo: "la esclaviwd no era más que una obl1gac1011 de serv1c10
personal. limitada a cierto~ términos--.
~() Loe. Cit.
911 GOMARA ... ()¡i. ('11 11-J 15: CLAVIJERO ... Op. C11 1-325. ) KOIILER ... Op
Cu. 32 quien cita al abate. siguen la opinión de Gómara. CARVAJAi ... Op Ca. 8.
Contiene los mismos datos.
.
.
"1 Opus Cil. 349-350. Del extracto se desprende la idea d_e Qu1roga. nacida de su
experiencia como juez en la Audiencia: "entre esta gente 111ng~n escla_,_º qu_e_pie~da
1ibcr1ad ni ingenuidad haya. ) como todos sean 111genuos. aba_10 s~ d1rc1 az,1: lar"º·
pues l)ios pe~mitió que )O por experiencia cierta 1u,1e~e: entendiese~ sur1ese. n~
como privado sino como jue, en la Audiencia de sus hbe11adcs que me esta
cometida por esta Real Audiencia que hago cada día s1mpllrnir t:t de plano entre
-,¡4

estos indios naturales sobre sus libenades donde concurren de muchas diversas
panes gente mucha a pedir su libenad y otras cosas como quien sale y se escapa de
una tan gran tiranía corno era, en la que hasta ahora (que se ha entendido la cosa)
siempre estaban. donde están conmigo cuatro jueces de los mayores suyos que entre
ellos entre si tenían, para que vean lo que pasa e informen de sus costumbres. et
sciant reprobare malum et eligere bonwn..."
92
Opus Ci1 368-9. Adelante amplía el concepto y explica: "y también sólo el padre
puede vender el hijo en tiempo de necesidad. y aún entonces, no para que el hijo
pierda la ingenuidad. sino para que también como cosa de alquiler o prenda lo
retenga el comprador hasta que vuelva el padre o el hijo u otra cualquiera persona lo
que costó o el interés ..." Hecho que concuerda con la realidad como se verá al hablar
de las causas de esclavitud.
93
Íbidem. 368-9. GOMARA.. Op. Cit. 11-314 habla de lo propio: ..Los padres
vendían o empeñaban un hijo que sirviese de esclavo: pero podían sacar aquel deudo
otro hijo, y aún había linajes encentados a substentar un esclavo, pero era grande el
precio que se daba por el tal esclavo" Contradice esta opinión en cuanto a los
encentados ala de Quiroga. DURAN... Op Cit. 11-XX y TORQUEMADA . . Op.
Cir. XIV y XVI citados por OROZCO... Op. Cit. 1-280, en el propio sentido.
DURAN ... Op. Cit. 11. Cap. XCV 111 y el Libro de Oro de OLMOS. en OROZCO ...
l • 269, mencionan el posible rescate del hijo al alcanzar la mayo ria de edad. Citados
por KOHLER ... Op. Cit. 34-5.
OROZCO y BERRA, basado en SAHAGÚN Op. Ca 111-258-9
(Ed. BUSTAMANTE) afirma que: "cuando acontecía el hambre, se vendían por
esclavos muchos pobres hombres ) mujeres ) no solamente los dichos padres se
vendían a sí mismos, sino que también vendían a sus hijos y a sus descendientes y a
todo su linaje y así eran esclavos perpetuamente 'tequ1yotl' ·1tacoyotl' a que se debe
el nombre de 'Huehuetlacolli', servidumbre grande mayor. sen'idumbre voluntaria.
por la cual una o más casas obligadas por el hambre vendían a uno de sus miembros
constituyéndose en la obligación de mantenerla como viva •aún cuando muriera"'
Menciona el hecho de que Netzahualpil!i en 1505 prohibió tal costumbre. Agrega.
que "para que la obligación no pudiera extinguirse. el Seiior nunca tomaba cosa que
de su siervo fuera, ni le pennitía que en su casa viviera", ya que de morir ahí.
tenninaba la obligación familiar. ESQUIYEL OBREGÓN .. Op. Cit l-359 recoge
estos datos de OROZCO.
94
Op. Cit. 389. Véase la nitidez de sus conceptos manejados con un rigor técnico y
dialéctica formidables: "pues además de esto esta manera y género de esclavos que
nosotros tenemos que pierden la libertad e ingenuidad. ciudad y fam ilia. que es la
máxima capitis disminución y lo que se requiere que concurra en el los de necesidad
para ser verdaderos esclavos entre nosotros que son reputados nihil de derecho
civil..." MOR ENO... Op Cil 35 Sin un pleno conocimiento de las condiciones
romanas pretendió incorporarlo.
95
Op. Ci1. 11-181-2. Opinión ala que se adhiere KOH LtR ... Op. Ca 32.
96
ZORJT A... Op Cit. 25 l. Lo menciona SPENCER... Op Cit. 12. MORENO... Op
Cit. 35, afinna: '·cualquier mexica. fuese cual fuese la clase ~ocia! a que
originalmente pertenecía sin perder por eso su posición social primitiva. podía
145

�devenir en esclavo. bien por el contrato, bien por causa de pena, o por cualquier otra
de las causas que daban nacimiento a la esclavitud... Dato que es ine\acto. pues se
ve que como pena se obligaba a un hombre. mejor dicho. se le hacia perder su
posición social primitiva y pasar a ocupar una más baja. pero pudiendo recuperar la
antigua.
CLAVIJERO... Op. Ci1 1-323. considera que la muene del esclavo por )U dueño
era considerada como un homicidio cornun y tenía la muerre por pena: en cambio, si
un tercero era el asesino. se convenía en esclavo del dueño. Dificil comprender tal
manera de compensación. LETOURNEAU. Op (11 11 7 quien lo toma de
BIART. .. Op. Cit. 201 señala que aún cometiendo adulterio con su dueña no podía
ser muerto por el marido.
98 CLAVIJERO... Op. Cit.
11-243: cesaba el privilegio de obtener su
consentimiento, -dice OROZCO ...- Op Cit. 1-282: "si el esclavo era perezoso. mal
mirado, vicioso o huía de la casa: entonces el a1110 le amonestaba una. dos y tres
veces delante de testigos. y si aún parecía incorregible, ponianlc la collera, distintivo
de su mala condición y podía venderlo a las personas o en los mercados··. El primer
dueño tenía facultad para venderlo. I:.n caso de deuda o robo. el acreedor o el robado
r,odían vender al deudor o ladrón para resarcirse del daño sufrido.
9 NEZAHUALCOYOTL... Leyes 19 y 20 1 el Libro de Oro. Citado por
OROZCO ... Op. Cit 1-269 KOHL[R ... Op Ct1 48.
100 ZORITA ... Op. C11 10-90 y POMAR... Op. Cu.75
1º1Tomada la costumbre de los pueblos tarascos se extendió entre los aztecas y otros
pueblos. MENDIETA ... Op Cit 11-41: GOMARA ... Op Ci1 203: HERRERA ..
Op Cit. 111-313 y 11-617. Cit KOHLER ... Op. Cit./6: IXTLILXOCHlTL... Op.
Cit. 1-193 nos cuenta que a la muerte de Maxtla: ••iban ciertos esclavos } criados del
rey muy bien vestidos para ser sacrificados )' morir con su señor. Aunque en este
tiempo no eran tantos corno después se usó", y en 256-7: ..cuando murió
Netzahualpitzintli, le quemaron el cuerpo como a su padre y así mismo quemaron
con él. mucho oro, plata, joyas. chalchihuitcs y penachos. y doscientos varones
esclavos indios y cien esclavos ..." TORQUEMADA.. Op. Cit. 11-523 relata que: "a
los veinte días pasados sacrificaban otros cuatro o cinco esclavos y a los cuarenta
otros dos o tres y a los sesenta, uno o dos, 1 a los ochenta, diez o doce, y esta última
ofrenda que se hacía era como cabo de año, y de allí en adelante no había más
muertes de hombres .. .'· al morir un gran señor. KOHLER._. Op. C 11. 45. con iguales

97

citas, narra lo propio.
1 Op. Cit. 11-314-5: TORQUEMADA ... Op. Cit. 11-563: lo confinna
CLA VlJERO ... Op. Cit. 243: y les siguen: OROZCO... Op. Cit. 1-278: KOHLER...

º"

Op. Cit.32.

OROZCO ... Op. Cit. /-2'0
Op. Cit. 11-242. Señala tres clases de esclavos: los hechos en guerra al ser
aprisionados. los esclavos por venta propia, y los que caían en esclavitud por un
delito. OROZCO Y BERRA .. Op. C11. señala las mismas causas 1-278. KOHLER .. .
Op. Cit. 32. Señala excluyendo a los cautivos, dos solas causas: las deudas y la pena,
más la esclavitud por deudas no es sino una pena por no cumplir una obligación.
Enseguida menciona otra variedad que era la venta por necesidad que entre en la

IOl

I().!

746

categoría de la venta propia, en la cual 1
.
CARBAJAL. .. Op Cit 7. 11-2. ESQU J~~xte;:Rnre~1dad movía _la voluntad.
~ORENO ... Op. Cit. 34. siguen igual pauta
GON ... Op. Clf. 1-359. y
9UIROGA ... Op Cit.419.
.
106
lbidem. . 425
101 0
'P, e··
JI.. 383.
108
DURAN ... Op. Cil 11-?2'&gt; 1 O d
Op. Cit. 266 ss. KOHLER ~ 0-p) eª ·1 r_7en0de sucesión en TERNAUX-COMPANS
,
.
···
· 1 · :, ·
ROZCO Y BER
.
...
de Duran. quien dice que la ley conde b
RA ... Op. C,1 1-281 cita
na ª como esclavo a toda
que un ese 1avo recobrara su libertad
.
persona que impedía
una violación leoal
' caso que es el de imposición de una pena por
109

b

.

Op. Cit 11-51 Por calu ·
LETOURNEAU
C
mnia y como talión. Cita KOHLER Op. Cít. 64.
110 TORQUEMA.D.. 'P· ,1. 1~6 y MORENO... Op. Cit. 72.
...
111
A ... Op Clf Cap. XXV
1" OROZCO... Op. Cit. 1-253. al explicar Ía lá · L
. .
- NETZAHUALCOYOTL " . .
mma XVII del Cod1ce lvfendocino.
..,
... m,e, a.1 Lei·es, en VEYTIA
.
KOHLER. 11., En las Oche111a Lem· de N
. . ... Op. Cu. 421. Cita

O

e·

Citadas por IXTL!LXOCHITL o'
etzahualc~totzin se contiene lo propio.
mismo sentido. Véase en 0ROZC6 ';) 11-1,~7. El Libro _de Oro de OLMOS, en el
Cit.
11-314 y 319•
... p. Clf. 1-274 , as, como GOMARA.. . op.
113
11~ Op. C11. 352 .Jv 361 -2 •
1150p.~il 158-9.Cita MENDIETAY NÚÑF:Z o e·11 ?6
116 OOp. Ce,_, X!V-S OROZCO... Op. Cit 1-303~4 .. Ía t~ae • •
. p. JI 238,
.
.
'17

118 e, UEVAS .. Op. Clf (Docs.) 13.
XTLILXOCHITL.. O Cu C
.
119 NETZAH UALCOYQjL
Lap. 46. Cnada p~r KOHLER. Op Cit 63.
MEN
... e, 6 1AS CASAS
O
DIETA ... Op. Cit I p 9 DÚRAN ·
.
...
p. C11. Cap. 213.
11
Cit.63.
- .
i ... Op C
11-221. En KOHLER... Op
120
... Lihro de Oro en OROZCO . ()p. Cill-270-/
121 s&gt;LMOS
Jb'd
1 em.
12',
• Ibídem. 269
1230'P C'11 4 16. · "El que se echaba con es 1
•
empreñaba de hiJ·o había de deJ·ar s
. e ava o s1rv1e_n1a de otro y era soltera v la
·
u muJer y casa y
· 1
•
toda su vida como esclavo v también 1 1 . - sen ir a _amo de la que emprei'ió.
moría". GOMAR/\ Op C: ,· 11 ., 1' . e iac1a esclavo s1 la empreñada de ello
1
..
...
·
·.) ... s111 ue la o · · ·
d 1 ·
•
aunque algunos contradicen eslO
"'
pin1on e l1cenc1ado y observa:
• ror cuanto muchas veces
.
ese1avos con sus amas •\ las esca,asconsusse11ores·
1 •
ia d b' acontcc1a casarse loscasamiento. y no en deshonra del ~eilor d'
:.n __s e ia ser licito en caso de
CLAVIJERO ... Op C11 ?4' vr· y-¡·¡ cBla ~_sclava . Sigue la opinión de OLMOS.
·d
- J.
A- O ! UR INI o e11 IO
S~nt1 o y Ll::TOURNEAU. ()p Cit 119 _ ,,
' ... P.
6 en el propio
10
14
•
OROZCO .. . Up. Ca 1-270. De este aut- · 1
,
.
ley quinta de NETZAHUAI COYOTL . /r o toma KOHLER ... Op ('11 12.3. La
60 de acuerdo
.
c1ta a por CEVALLOS NOVELO Op. Cu

�Ib idem. -? 73. MENDIETA Y NUNEZ
• ... Op. Cit 29. señala que la pane del menor
se aplica a este para su educación. GOMARA ... Op Cit. 11-313. habla en ténninos
generales y en seguida se refiere a los niños. "El hombre que vendía al libre por
esclavo, era dado por esclavo a quien el quería vender: y esta ley se guardaba
mucho, porque no vendiesen ni comiesen niños··.
1'6
- Ordenanza segunda de NETZAHUALCOYOTL en ALVA IXTLILXOCHITL...
P5
·

Oe,

Cit. 1-237.
La tipificación la hemos hecho, ajustando a los modernos delitos las formas
antiguas. para lo cual hemos procurado concordar los elementos de ellas en cuanto
correspondan a los actuales tipos delictivos sin pretender por eso una identificación
absoluta. sino la más cercana semejanza.
m OROZCO... Op. Cit. 1-245. LAS CASAS ... Op. Cit. 566 explica esta fom1a
extraña a la cultura europea, pero la refiere no sólo al robo de las mazorcas. del
sembrado del templo o de un sei\or, sino a cualquiera: ''Reprendiendo un español
una vez a un indio del rigor de aquella ley que por coger unas pocas de mazorcas o
espigas de maíz hiciese alguno esclavo". respondió: "estás engañado. señor, porque
si aquesta ley no se guardara con rigor y fuera tal que diera poca pena, cada uno
quisiera no trabajar, sino gozar de los trabajos y sembradíos ajenos. y así se hicieran
los hombres ociosos. no cuidando de sembrar. y por consiguiente todos o muchos
fueran ladrones y se perdería la tierra··.
19
~ Íbidem. 273-4.
130
Op. Cit.! 1-220-1.
131 Op Cit. 11-564.
132 OLMOS ... Op. Cit. en OROZCO ... Op. Cit. 1-273.
m Ibídem.
i,~ ibídem.
135 Íbidem.
136 Íbidem. 269. Se explican estas penas como resultado de la cultura agrícola recién
formada y por tanto digna de ser protegida.
137 TORQUEMADA... Op. Cit. Cap. XVI. Citada por OROZCO... Op. Cit. 1-280
IJS OROZCO... Op. Cit. 1-269.
139 Íbidem.
1~º Cita IXTLILXOCHITL. .. Op. Cit. 11-188-9. En KOHLER... Op. Cit. 116.
141 TORQUEMADA ... Op. Cit. Cap. XVI. Y VEYTIA-BOTURINI ... Op. Cit 197.
CLAVIJERO Op. Cit. 1- 324. Citados por KOHLER... Op. Cit. 67.
142 GOMARA ... Op. Cit. 11-313 y 317.
143
Op. Cit. 67-68
144 Íbidem. 66-67. Tomado del Libro de Oro en OROZCO... Op. Cit. 1-270.
145 Ordenanza 18 de NETZAHUALCOYOTL en IXTLILXOCHITL... Op Cit. 11238. Citada por KOHLER ... Op Cit. 112. CEVALLOS NOVELO... Op. Cit. 59. En

12'

la propia fonna.
146En TERNAUX-COMPANS ... Op. Cit. 13 7. También en BERRERA .. Op. Cit.
11-3 y 10. Cita KOHLER... Op. Cit. 60.
147 Libro de Oro.. en OROZCO... Op. Cit 1-274. Corresponde a la ley 59 de
Netz.ahualcoyotl.
748

148 '
Ibídem. Y DURAN ... Op. Cit.1 l-n l.
~OHLER ... Op Cit. 52-53.
150 Ibídem.
151 '
J?1dem. ~OHLER basado en POMAR... O Cit 4 º
comun entre Jugadores y rameras
p.
· ª"'rega que este pacto era
151
TORQUEM.. AgA ..._Op C11.
· Cap
. XVII. Cita KOHLER... Loe. Cit.
153 GOMARA
.
p. Cit. 314.
154 Op. Cit. 32.
155 TO
RQUEMADA ... Op Cit. XIV 17
T1!ados por KOHLER... Loe. Cit
• . y VEYTIA-BOTURINI... Op. Cit. 16
149

QUIROGA ... Op. Cit 416
Íbidem.
· ·
iss o'P· c·it. i ·J20.
(Ed. BUSTAMANTE).
159
. Salvador A. Mateos ha reproducido el ·ueoo
..
relteve en piedra.
J b tomado de los cod1ces y de un
157

160

Op. Cit. 342
Íbidem. 314
162 Op. Cit. 11-236-7 y 146
163 ·
- ·
11,.1 Jbide~,. y TORQUEMADA ... Op Cit. XIV-l 'i-7
Op. Ca. 352.
· ·
165
Op. Cit. 1 !-222.
166
TEZOZOMOC ... Op. Ci1. Cap. XL-366.
167
,
168 Op. Ca.. VI 11-14. en KOHLER ·.. Op, c·1t ,JJ.
A lo mismo se refiere
e· Quirona
º · ZORITA ... OP- C..11· 110. habla de este hecho
169 GOMARA
... O'P u. 11-3 14 Señala esta clase d
su cuerpo, que lo daban de balde .sino 1
,
e venta: .. las malas mujeres de
·
as quenan panar
se vendía
¡
0
traerse bien. 0 cuando ninguno las quena
. por v1e1as
. .
•
n por ese avas
para
.
O feas O e e
por. las puenas". TORQUEMADA ... 0 . Cit 1 __ ,
n,.er~a-~ que_ nadie pi~e
rnuJeres, que se daban a vivir sueltas y~·b d 1 )6J escribe. Habia tamb1en
estado que tomaban. tenían necesidad del ~ra. amente y para proseguir este mal
necesidad que pasaban porque tr b . b \ est1r c_unosa y galanamente y por la
sustentar la bizarría qu~ usaban ll~g:Jbª an en la _vida de amores que traían y por
porque las que se daban a este vicio ~n a necesitarse mucho y hacíanse esclavas.
paga, sino sólo con be~tial apetito d:ns~~~1p~.:ed~.u rntilidad. no era con interés de
de los jugadores y de la modal ídad de ua 1 a . orq~emada también nos habla
CLAVIJERO... Op. Cit. 1-243. OROZCOp~m un año libre~. Recogen esas citas:
Op. Cit. 30. CARBAJAL O C 1 . ) BERRA ... Op C1t.. 1-280. SPENCER...
MOTOLINÍA ... Op Cit. i"~v1.~,-~tno~d;~º~~VEL OBREGON .. Up. Cit. 1-360.
llegando a un punto de su destino se
d. ot1cia de la venta de mercaderes quienes
hacer una fiesta a su dios
. ven ia uno de ellos para tener medios con qué
1m
·
238~rdenan:w 19 de NETZAHUALCOYOTL. En IXTLILXOCHITL. .. Up. C11 ll161

111
172 (!p. Cit. 11-221.
_lbtdem. El mismo cronista señ 1
. recibido, celebraba un ban
1ª a una _co_stumbre e:tran~: el padre con el dmero
quetc a que as1st1a toda la tamd1a· Si alou·
.
e 11 cr1·ado COll)la

749

�1 - d orque de acuerdo con la
algo de lo del banquete, c~ia por esad~aus~~~ e:~/v~~~ 'p~oducto del precio del
costumbre. sólo los parientes po ian is ru
¡~_corregible.
. _? 69
:~: Libro de: 0 - E; O~~Z~~ 1~pyC:~;lica: · .. era la argolla una collera de palo
GOMA
... . p.
. .
salia al colodrillo. con unas puntas tan
delgada como argón, que cenia la gargant: ~e les udiese desatar el argo liado'· .
largas que sobrepujaban Ola ca(b~za.lal ~u0e7n .. Aunq! este acrificio acontecía pocas
m TORQUEMADA ... P 11
•
.
,.
eces porque tOdos lo que se sacrificaban eran habidos en guerra .
176 CLAVIJERO ... Op. Cir 1-243
1 Op Cit. 2a 1-71.
178 Op. Cit. 1-302.
1 9 Op. Cil. 339.
180 Op. Cit. 1-434-5.
181 Op. Cit. 427 .

3-

OTI IA DE LA PRE SA ESPA ~'OLA
SOBRE LA l VA JÓ AMERICA A A MÉXI O
E 1 1846
lkrih ,1 \' illJrrc:al d.: l.3 c nJ,•1Jes
Cole gio de Cro 11 1\t a, e: H111 o ri ,1d o re

t.k ~u e, u León, A.C.

El periódico, tal como hoy lo conoccmo . nació en la
lnglarerra en el iglo X\ III , con anterioridad a ese ríempo,
ex, rieron ciento de forma de comunicación so iJI. Ya en la
Roma anrigua exi rían disrinto . medio , de información pública:
Las Actas Públicas. Actas del Pueblo, onsistían rn una serie de
rabiones expue ros en los muros del palacio imperial o en el foro,
en que
e recogían los úlrimos y mis 1mporranrc
aconrecimienros sucedidos en el imperio .
En la Edad Media, surgieron los mercaderes de not1c1as que
redactaban los avisos rambién llamado folios a mano . Consistían
en cuatro p:íginas manuscrita , que no llevaban ríuilo ni firma,
solamente la fecha y ti nombn: &lt;le la ciudad en la que e
redactaban. Se vendían en lo puerro y ofrecían informaciones
del medirerráneo orienr,11 (lugar en el que e d arrollaba la
actividad
bélica de . las cru1.1das ) , rec ogían noticia&lt;; fa c ilitada . por
.
manneros y peregrino,.
Esro a vi o rLI', ieron un gran éxi ro aunque ra m b ié n fueron
censurados por la auroridade~ de 1üd.1 Europ.1. En el Siglo XV.
con la invención de la imprenta, apuecieron nuevas
publicaciones periódic.1s . [ os o asiona le informaban de un

r•. ,

50

�..

hecho excepcional &lt;le rorma c\'enrnal, cuando la ocasión lo
requería. Los más famosos fueron_ los de Cristóbal Colón,
conrando el descubrimienro de Aménca.
Pronto comenzaron a ser publicados por los gobiernos, que
los utiliz.aban como medio de propaganda. Tenían formato de
libro y portada ilustrada. Desde 1609 cn:ipi~z~n a pu~licar las
Gacetas con periodicidad semanal. Al pr1nc1p10 eran tm~resos
por editores privados, pero enseguida quedaron ba¡o la
protección de los Esrados Absoluro,s, que los utilizaron como
medio de propaganda de la monarquia.
Las gacetas más famosas fueron las francesas: La Gazerte, Le
Journal des Savants y Le Mercure Gafan, . rodas e~las del sig~o
XVII. Estas publicaciones cu vieron gran 111íluenc1a en ~spa~a
donde fueron imitadas en el siglo XVI1I. La pnmera en Espana
fue la Careta de Madrid ( l 661)

1
•

La Prensa del Siglo XVIII
El primer periódico diario nació en ~ngl:irerra e~ el siglo
XVIII. Fue el DaiLy Courrant (1702). Hacia l 715 _h:i.61~ en este
país una gran actividaJ editorial, _Y ap3recen_ u~ sin_ :1umero ~e
publicaciones de periodicidad v:wable. La d,~mbucion se hacia
por medio de pregoneros. Los más im_rorrrntes cenrros de
circulación de penódicos fueron los cafes, donde la gente se
reunía a lec:rlos y comentar las noticias.
Con el desa/rollo de la prensa, ruvo lug.ir el nacimienro de la
opinión puhlica.
,
.
Fue allí en lngla¡erra donde se aprobo la pnrnera _\ey de
prensa burguesa, el UBEI ACT, en 1792 y d~nde .1pare_c10, ya a
finales de siglo, la prensa como negoc1_0. Los 1mp_resos
periodísricos inrrodujcron innovaciones récn1cas, ~st.1blec1~ron
una infraestructura informativa piir,1 opcurar noticias y meiorar
los sistemas de información y &lt;lisuibmión, J medida que se
desarrollaban las redes de fcrroCJrril.
Aparecieron empres,uios con nut:VJ mencali~hd
lucrativo modernizaron sm empresa'&gt;, redu¡eron
aumentaron la capacidad productiva. Un ejemplo de

.
con, fm
costos Y
&lt;:StO fue el

que

periódico The Times ( l 78'i) .

La Prensa Espafiola, Siglo XVI [l
En España no se produce un desarrollo de prensa hasra el
Siglo XVlll. En esca época, los periódicos eran muy caros y sólo
estaban al alcance de una minoría, los editores contaban
únicamen~e con el producto de Li vel1l,i; ya que la publicidad no
se generalizó como medio de financiación hasta el siglo XIX.
La prensa del siglo XVIII, conscirnyó uno de los avances más
importantes _p,or_ el qu_e penetraron las ideas ilustradas en España.
De los per1odicos 1mponan res de esca época dest.ican los
s1gu1enres:
EL Diario de Literatura en España (1737), era una
publicación de carácter cultural y lirerario.
EL Diario Noticioso Curioso, Erudito Comercial y Pofitico
(1758), fue el primero en ser publicado diMiamente; consraba de
dos secciones; una de divulgación que recogía artículos de
opinión , a menudo traducciones francesas; y ocra de información
económica donde anunciaban ventas, ofertas, alquilerc~. ecc. En
1786 pasó a llamarse Diario de Madrid.
El Pensador, diario cosrumbrisca con remas típicamente
españoles.
El Correo de los Ciegos (1786) el cual camb iari.1 su nombre
un año después por el de Ef Correo de Afadrid''-'.
~n esta época, en Esp.1ña, el 80°0 de la población er.1
analtabeca. Los leccorcs de papeles periódicos eran una minoría
ilusrrad ,1 . cornpuesca por nobles, clérigos y mi-:mbros &lt;le la
burocracia real; rc1mbit:n :ilgunos sccco res de la clase media como
médicos, abogados, profesores v comncirnrcs. Haci.1 fin.des Jcl
siglo las cmprc:s.1s i11rroduj~ron innoqcioncs récnios r
mejoraron los mécodos p.na obrener noticias v los sistemas d.e
distribución. t\ dio contribu,·eron l.1 111ec..rni1.1ción de l.i
imprenta, las _me_ior.1s en l.1 f.ihri~.1ción del pJpcl :· cinc.L
El lengua¡c luc mis :t'&gt;Clptiblt .1 un ~)úbliLo poco lubituado .1
leer. Los dominic.ilcs .1coscumhr,1ron .1 l.1 lt:c cur.i .1 las cLises
bajas, e_ hicieron posible el surgimit1Ho de Ll Lireratur,t popul.ir
de los s1g,los XIX y XX, Lrc.tndo el nH:rc.1Jo Je l.1 gr.111 prcn,a de
las ma~as .
~

�Siglo XIX
Tras l:i Re\'olución i:r.1nu:s,1 se: produ jo en rn d,1 biro p.1 un ,t
· · conse rv~dor'l
lurismo
reacc1on
,,
· .y se impuso Je nuevo .el. abso
.
f , por
.· 'd 'icO'., ¡1·benles
10 que 1os pe110
, · tuvieron tlllc d1r1g1r sus es utrZO'&gt;
1· ·.,1
.
e
'
I
ese
·'"
f1ubl1c1cioncs
de
cl
,1L1
rcnJc:11t:1J
po
lt!L,l
1uc 11ar conrr.1 • e ""
•
1
defendieron la. libc:rrad y ejercieron u11.1 tmp orrJ11tc labor c:n .i~
.
-· de l 8.30 .\' 1848. l·ueron
Lreador3s
1.I 6e,..J les
revo 1uc1ones
.
, . de
. .,
'bl 1· ca v ¡·c.:rmenco de b s in~utuC1ones democrar1cas.
op1n1on pu
.
,
·d
1
Tras el triunfo del libc:r,ilismo, rod os los pa1s_c:s occ1 ent:i es
·
(J 881) la libertad de expresi ón y d,uaron leyes de
reconocieron
prensa.
. .J
.•
.A' mediados de esrc siglo surgieron L1s agenu.1s u~ , nou~ia_s y
El desarrollo del ferrooml f.tvorec10 la rap1da
1as de pu,l l·c·d.1d
i 1
·
· ·
d
1
difusión de los periódicos. El Lelégr:1Fo fue _ ucil11.a_ o por a_s
a encías de noticias p.ira difundir informac1on. Se impuso as1,
g nuevo per10
. ¿·1smo en el que los n,ensa·¡es habían de ser claros,
un
concisos y objecivos .
.
.
• d
En la·s primeras décadas del siglo XIX, la prensa sigue _s1e~, o
.
,
·
d1fus1on
11 amplia
un producro para m111or1as,
pero [ltnc
lit'
.
.
debido a la cradición de la lectura en voz aira; la ex1s_te~c1a de los
c:rabineces de lectura y 1a co stu m 6 re de. leer los d1ar10s
. en los
d
ocafés, aceneos y tertulias. En M
d
·
j
I
capnales
. a r1L y e~ as . .
. e
. . f u e crea,' 11dose .un
prov1nc1a,
, ,público lector mas amplio a medida
que se extendió la educacion •
Periódico Eco del Comet·cio
Este periódico madrilei'io ubicado en la calle_LL~na No. _6 de
blic1ción diaria V que cubría a toc.l.is las provincias espan~as
~:ndié.ndose cada ~jempLu a 1O _cuarcos e~ 1846, s~ fun~;O~r
. Caballero quien nació &lt;.:n Ihra¡as , Cuenca en
.
t.ue Ferm1n
'
.
..
d 5
J
en
Esrndió Filosofía en el Colegio ~on c_i 1iar e an ~:in,
Cuenca; tn ,í s rarde ¡cología en la Un1vcrs1da~ d_e Zaragon. diar
En 1820 ab:rndona la CJrrera ccles1asrica para esrn
derecho en Alcalá de Hen_arcs. .
.
ellas
De 1826-1831, escribe var1,1s obras l1rerarn.s, entre
.
;r;
( 1828),
Diccion11rio geograJico
esta d'1st1co de E·p
_) 'iña y Portugal
.
h
. ( I S30) . L:i obra de Fermin Cahallcro a
N ot1.r,.,ts so bre Tto.qu 111

siclo elogí,1da por la propiedad dt' su lenguaje, su interés por l.1
narración y la acritud crírica que siempre le preside '.
Tras la muerre &lt;ll' Fernando VIL regresa J Madrid, fundando
en ésra epoca el Boletín del Comerno, llamado m,ís carde Eco del
Comercio, periódico conocido como órgano de liberalismo más
avanzado y del rnal Cab.dlero, sería su redacror principal. Esre
periódico daba a conocer a sus lectores ademü de las noricias
locales las internacionales, entre ellas, los acontecimiencos de la
Invasión Americana en México.
La primera plana ( 11 de agosto de l846) en su columna
"Noticias estrangeras" comunica lo siguienre:
América, \lemcmz. 2 de julio. El estado mejicano ha llegado a una
sitULtción de fo mas critim. Ltt California dednró su independenci11 _y se ha
puesto bajo /.a protección de los Estados Unir/4s. Elgeneral americano Taylor
no 11gunrd11 JY//lS que /ns ordenes de Washington pam dirigirse sobre México.
El congreso mejicano a eleg1do por presidente al general Paredes, cuyt1.J
fontiones desempeiuzba inten·11amente; y el general Bravo vice-presidente.
Úl. ttmrqufa y el espbúu de rebelión cunde en todas fo provincias. Úts
rentas públicas se hayan en el csrndo mds deplorable. A pesar de In voz que
ha circuku.lo de su salida S11nta Annn sigue fil La Habana. Se cree que solo
espffa para volver a Mejico, a que eL desorden llegue al ultimo grado en esta
repubLica.
En realidad la guerra agudizó la crisis que arrastraba a la
nación desde la lucha independentisra y seguramenre desde final
del siglo XVIII. Las reformas borbónicas y l:i lucha insurgente
habían debilirado !:is rel:i.ciones desarrolladas por más de dos
siglos sin haber logrado fortalecer unas nuevas. Todo esto
obsracul izó la colaboración enrre los rres niveles de gobierno
nacional, estatal y municipal. El gobierno quedó en una
sirnación apurada para defen&lt;ler el enorme Lcrrirnrio sin
recursos, ranro de capiralcs como de hombrc&gt;s requeridos para
sostener el ejército.
En e l ejemplar del día 15 de agosto las noticias son enviadas
a través del periódico inglés Morning Chronicfe.
INGLA 7ERRA, Londres. 7 de Agosto. Toc!ns /ns comunicaáones
que van recib,énr/4se de /.a América, no hacen mrzs que poner m e11it.Ít:naa,
"1. injusticia de fo agresiones cometidns por los Estados Unidos sobre el
tem'tono mejicano.

�Las noticras que se hrtn recibido por el último pt1quebot no han
sorprendido a nadie; pues que al presente todos conocen sobrado bien /¡¡
política que se ha seguido por /.os amen.canos en Tejas, para que pueda
dudti1-se de que Y111cen todas 1m demds msrm·ecciones de úzs orras provmcws
del Estado de México''.
El 6 de julio se publicó un bando que declaraba: "El
gobierno en uso de la natural defensa de la Nación, repelará la
agresión que Los F.stados Unidos de Américrz han iniciado y sostienen
contra la República Mexicana, habiéndola invttdido y hostilizando
en varios departamentos de su territorio".
La resistencia belicisra de Paredes se había moderado en el
poder, al convencerse de la imposibilidad de que el país hiciera
frenre a la guerra. Mas un mínimo de decoro lo obligó a asumir
la dirección de b lucha, a sabiendas de que en el momento en
que abandonara la capital perdería el poder.
Así sucedió y cuando iniciaba su marcha el 4 de agosrn
de 1846, fue apresado al ricmpo que un pronunciamienro en la
Ciudadela resrauraba el orden federal de la Conscicución de

1824b.
En el periódico del día 19 de agosto dice lo siguiente:
INCLA TERRA, Londres. 1 I de agosto. EL p1zquebot Frdelio, ha
traído a Li11erpoof noticias de Nueva York deL 16 de julio. él senado
americano no había adoptado t1un resofuáón respecto aL arancel. No
ht1bían recibido noticias oficiales de Mtjico. Crei'a que eL ejército, que se
halkrba en Liruzres, Cf//nino con dirección a Monterrey. A lo que se deda
Bustam:,nte estílba frente al gobierno y Paredes nuirchaba sobre Út frontera
con faerz/lS imponentes. EL gobiemo nujiwno había espedido un decreto por
el que se decÍLlmn co11jisCt1das todas k rnercrmdas embarmdas en Méjico
por /,¡,¡ vía de Mafílmoros antes y después de su ocupación por el ejercito

americano. (Times)

El presidente Polk escaba muy ansioso por comprarle
California a México, y s:1bía que México se negaría a ello. Pensó
que no había tiempo que perder. Temía que lnghterra la tomara

porque era un punco fuerce en el Pacífico.
Los planes del gobierno de Londres no eran esos, porque no
renía derechos sobre California, como sí los rcnía sobrt: Oregón

con b_c-~dos Cnidos y no había posibilidad de que se iniciara
ocra crn1s anglo-esradounidense sobre California-.
Como se puede apreciar en esce periódico Eco deL Comercro
las noticias internacionales las obtenía por medio de
corresponsales de: Inglaterra. Francia, Bélgica ~• de otros países
europeos.
El día ~2 de ª.~osr~ :n su página principal y en la columna
correspond1enre a Norzcurs Esrmngeras" dice:
. ~.VCLA. TERRA. los pen'ódicos ingleses del 13 contienen t1/guY111S
noncws de Washington del 30 de julio. Elgeneral Taylor se preparaba para
n//lrchar fl ,Honterrey )' a ton//lr !tz oftn1wa. El dla 26 de ao-osto !.os
comeman·os z•ienen de a/.giín edirorialisut: ''Ha tenido en Amhfra un
tZconrecimiento previsto )'tl mucho tiempo hace. la California se ha
segregado de 1\fljico y se une a kz confederación No11e-Americana, como su
centro 1ummd Los otros estados o proiimcias deL Norte de /vféjico también se
le separan.
La referencia a es ros csrados es a los de ~ uevo México v
Arizona , y continúa la nora: Es indispensable ef derecho que tien,e
un pueblo de agreg,'.rse al cmrro federal o de gobierno que rnds fe
convenga. La Espanra entreranto, despndicia fa ocasión de construir
en. aquellas cos_tas. del Pacífico una factoría p(lra el interesante
tráfico de las Frlzprnas ro11 Chi1111. Renentemente se h(I hablado de
colonia o ~nisión esp111íola al N de Cahfonria, no 11 nid11 a
1\lfe;rro. Una urrnnstancrt1 t1lll aprovechable ;1Vo merecerla ser
apreciada t.
·
. . Esrados _ Unidos se enfrentaba , por bs ambiciones
remroriales, ª, Cran Brecañ,1 por el Ürt:gón y a ;\léxico por su
noroeste. La un1ca esper.rnLa de 0-léxico era que esta llara una
guerr~ con Gran Bre1 ,1 iü, pero los bridnico~ no deseaban un
~oníl1cco que los distrJjn.1 Je sus problemas domcsricos v de sus
inte_rcse_s imperi,dcs, por lo qut: ofrecieron Lt ,ección. Je los
temronos h.,s~a el p.ir.~lclo 4t), rn lugu del 5·lº, que prclendí.in
los noncamcr1c.1nos. El tr.1t,1do se firmó en ju nio de 184(, \l'.
esfumaba así la ülcim,i espcrrn1..1 rnoic.1n,1.
'
_Del día 28 ~e agosto el fl'O de/ Comcruo public.1 un.1 notilia
enviada por la Cautrt 1/e Fr, 111 c,rr:

un~.

, . Hemos_ reáb,do d1, .\/1!;1rn q11t' ,i/mn::,m ,1 ji11 dt&gt; j umo. I-1 gmcr,i/
fmedes hi1 s1dfJ t•Íegl(lfJ pre.wlw,, rl,· l1 u-p1íhli(¡1 por 5V 1·otos de &lt;13 dt (¡11,
-,¡-

�const//b// el tot11I. \ 'iiq1r,ú/,,,1tt' Hlill'II por -18. !:l I8 olm,1·0 rl g,•1u-r,¡/
I'r1redn, lz ,uaor1Z11mín p11r,1 po111·m' ,¡/ fmtr: di' lis n-op,L J n'11t111,t' ,11
ejéráto del 110/tt'. El. g1·11c1¡t/ Go11z,ílt-z An·1•11l1 rli-hió rl,:1,1r l1 c11p1.t,i! t'I 1&lt;J
para tomllr el m1111do de/,, 11,111g1111rd1,1 d(' fo trop1Lf d,, J),m,tfcJ. ti g,em7,z/
Mtjía se haflab,1 nwmlrvulo l!Í 1}irmo &amp;I no11e, p1_1es ,4nsr11 1111/~111 wh
l!mn11tl(} a ¡\fejlco, y 11mpudia dtb1~1 pem11111&lt;·cer c11 .S,1n L111s JJorvs,.
Un periódico cM ] J ,1111111ci11 q11t' el gener,1! /lrt·L•,1l1. c:n lugar de
dingjrse rl /,a fo11tem, /,a numh11do ,t G11nd1l1j1m1 11 sofac1~r u,
il'JSurrección. El geneml Brtl1 ·o salió dt' Vi-r11-C111z el 2 I m dm·mon d&lt;'
Méjico, pi1m dese111p('1Ít1r lb fimáOJlf.í dt \ í'cepró1dn1te i11M11/0 ,CJ/
{1//..íC//cia dd geneml Pi1redtS. Coma /¡¡ l 'OZ que !1J5 tl/11(17(//1705 Je' habMn
apoderado dt A!tmnim, pue110 de: mar al 11011e de J;unp1co. que dm11 pocm
mi!IA.s de esm ciudad
[-'1 comisión del congreso me_¡;m110 a L1 que ptlSÓ l1 permón ha
pmenr,1do un proyeao dt.· le;r 1·11 el rwzl se nor,tn ~ disposiciones siguienw:
!..11 nnción mejimn11, usando del derecho de dlfmsa 111ttuml, decilzm se ha!l.rz
r1ctu11fmmte en guerrfl con los Est11dos Unidos. En consecuenárz, ef gob,enzo
mejicano empleará todos los mechas y recursos
estén en j/./.5 manos p~~(/
que lt gumn comiga /¡¡ rfpamáón de _k1 m;una hecha a /.a níl~/On
mfXiertntl. Compleumz los cw-rpos de /,a mrl,cw perm,111emi!, leva!lft1rll de
nuei,10 cutlntds_ferzm juzgue necesarim, bien sea pam completrlr /(}s cuerpos
e:-..-i.stentes O para crear otros. SI tuviese newid,1d de otros poderes espenales, el
congreso se los confiera.
.
"J\tfA..1'co ha dm11m11do sangre noneammmna en suelo
n011eamen'mno '' Uames Polk).
1

qu~

Pane del Conorcso de los Estados ünidos se opuso a b acusación dd
presideme de que 1\tk'Xico er,t el GH.1SJJ1tc _de b guerra, pero aprobaron la s~licicud
que hizo el ejecutivo de recursos finanoeros :,· hum~10s para la camp,ma. De
inmedia10 se dieron órdenes p,u,l y_ue hs Aotas del Pacifico)' Golfo bloqueard11 los
principales puercos mexiCJnos. Para seguir infr)flmndo, sobre b si_tuación de la
ruerra en México, el Eco del Comemo connnua
publicando estos
~concccimienros. En el diario del 2 de octubre ap:u-c:ce lo siguiente:
!NGLA Tf:'RJ?¿-1. Londres 25 de agosro. En rnm1to a la guma de
/vf&amp;.ico y los EstatVJs Unidos, se ha /,echo una nuel!fl ofm,1 de mediación a
/,as potencillS; pero en mso de 110 ser aceptad1.S k1 !11gfoem1, . 110 p,ema
apoyar/,1 por L1 fi,mn de ÍtlS 11mu1.S, El Lord Palmm:011 opma t¡i~e !tz
reunión dd EstlltÍo de Méjico a /,1 co11fedemnón mnenat1vz, no esta tan
cermna como algunos se lo figuran. Ocho millones de mejimnos presentan
-:-58

un medio de resi.stencúz de que no es tan fa.di puedan múnfar las Eswkis
UnitÍIJs.
En todo caso el gobierno velará por la conservación de sus derechos
sobre Méjico, el rual debe a la lnglatma la enom1e SUl11/l de 250 milhncJ
de.francos.

El Heraldo
Otro periódico de la época en España era EL Heraldo, de
carácter licerario poético religio:.o e industrial. En el número
del 2 1 de septiembre en su columna de Correo escranjero dice los
s1gu1e nte:
Por vía de lng/,uerra se han recibido noticias de Vera-Cruz hasta el 13
de agosto. La posición de Paredes era desesperada. Guadalajara y la capital
habían imit&amp;ÍIJ a Vera-Cruz provincút inclinase afavor de Santa-Ana y la
confederarión. Parece que pocos días antes del pronunciamiento de /,a
ciudad de M&amp;.ico, había el presidente salid(} de ella a la cabeza de 4000
hombres, no habiendo ,zun llegado a su noticút la sublevaci.ón de VeraCrnz. En Vera-Cruz se aguardaba por Instantes al general Santa-Anna. El
puerto continuaba bloqueado por la escwulra americana. B día 8 intento el
vapor Mi.ssissip,:· pasar la barra de ALvarcuw para dar un ataque a la
ciudad, pero después de algunas descargas, hubo de retirarse sin con.seguir su
objeto. l..a.s noticias de Matamoros son del 5 de Agosto. El general Taylar se
había puesto porfin en marcha para Camargo, de donde ya había salúw e!
gene_:al V(lood en dirección a Monterrey. Nada se sabia de las fam:.as
mepcanas. En el sud este el general Keamey había avanzado y esperaba
apoderarse de Sttnta-Fe sin obstm:ulo. La correspondencút del }ournal
6-comerse afirma que el gabinete Washingom ha abandonado por ahora
wdos sus proyectos de operaciones contra /,as costas mejicanas, aguardando el
resultado de la. nueva revolución y hasta saber las ideas de Santa-Anna
respecto a la guma. Este general se embarcó el 9 en un vapor ingl.és de poco
porte con los generales Almonte, Bassadrey el ministro Rejón. La aLianzL1 de
las federalistas con Sama-Anna es un hffho notable y que no o.frece al
parecer grandes elm1entos de duración.
, Otra noticia sobresaliente del Heraldo es la que aparece el
d1a 8 de octubre de 1846 y dice:
Por el vapor Bn'tannia, que llegó a Liverpool hace 8 días, hemos
recibido noticias de Neva York que alcanzan al 15 de setiembre. Parece
759

�que fa caja del departamento de la Guerra ~ los Estados -Unidos se
encuentra exhausta y con un déficit de cuatro millones de duros. Hay pocas
noticias respecto a California. Dícese que la proc~ma del comodoro
americano ha colocado en una situación dificultosa almzrante que manda la.
escuadra inglesa en el Océano Pacifico, el cual no s~biendo que hacer, ha
pedido instrncciones al embajador inglis en Washington y al gobernador
general de Canadá.
. .
.
.
En efecto la ocupación de la Cabfornur por os Estados-Unidos, si llega
a verificarse, alterará sin duda las relaciones amistosas que hasta ahora_con
gran trabajo han podido conservarse entre Inglaterra y los Estados Umdos.
Por otra parte Santa-Anna, no ha obtenido salvoconducto del rep:esentante
americano para salir de la lslLz de Cuba sin haber hecho conceswnes para
celebrar un tratado de paz, cuya primera base será probablemente la
desernbarca.á.ón de !.a república americana.
Ya los periódicos ingleses anuncian como pró&gt;.-imo la conclusión Je_ un
tratado de paz entre el gobierno de Santa-Anrlll y el de los ~s-Um~s.
Si esta ultima república logra adquirir así la preponderancza a que aspira,
quedará destruida en perjuicio de &amp;.s naciones marítimas de ~uropa; el
equilibrio de poderes que debe reinar en América para 1mped1r que los
Estados débil.es sean opn'midos por los faertes. la Inglaterra,. ~omo poder
marítimo y como más directamente amerui:mda en SU: ~oswones de &amp;.s
indias occidentales esza mas que ninguna otra potencza interesada en el
mantenimiento del equilibrio americano. Veremos como Lord Palmerton se
desembaraur de esza nueva gran dificultad.
Lo periódicos ingl.eses recibidos hoy contienen noticias importantes de
América. Ya parece que se ha dulo la acción que.se esperab~ e:1tre elgeneral
amen'cam Taylor y el ueneral mejicano Ampud,a. Lm not1C1as de Bourbon
que inserta el Standaty que alcanzan al J6 de oaubre, anunci~n que los
amenúnos habían entrado en Monterrey después de un reñido y muy
sangriento combate, del eu11.l todavía no había pormenores.

A fines de agosto de 1846 desemba rcó San ra-An na,
procedente de la Habana, Cuba. Pudo cruzar el bloqueo
norteamericano gracias a un aparente acuerdo con el agente de
Polk, para facilitar la fi rma de un tratado de paz una vez q ue
hubiera recuperado el poder.
.
A su llegada a la ciudad de México, Sanca-~nna . no q~ iso
tomar las riendas del gobierno y se aprestó a pamr de 111med1aro
760

rumbo a San Luis Pocosí con Lis tropas que Paredes había
mantenido en la capital para sosrener su gobierno.
El 27 de sepciembre cerca de Queréraro recibió L1 noticia de
la Capitulación de Mon rerrer. Fue hasra el 26 dt: noviembre tn
que la noticia de la ocupación de Monrnrcy por el ejército
americano apareció en l:i prensa española en la forma siguiente:
ESTADOS UNIDOS Y ME]JCO. Por Nueva York se fo recibido
noticias de !.a Améná1 que rtlmnwn ni31 de octubre: !h Boston, al ]". dt·
noviernbre y por Ha/,.f· hasttt el 3. Seg,ín una m1111 del Nuevo León,
fechada en Monterrey a 29 de setiembre, el general Taylor había ro11¡¡u/o
posesión de aqurl.l.a ciudtld, l1 que e11arnó elgenn-al~mpudi11, para retirarse
Saltil/o. En ,zquefkt épom se había espamdo kt voz en Monterrey, de que
Sttma-Anna att1b11h,1 de lfegrtr ,,! último punto del fi,me de 13,000
l,omhres, con los que h11ci11 ttcender a muy cercr1 de 20,000 combatientes el
ejército mejicano, de q11e podt'rt disponer :11a vez mmido con Ampudlll; por
lo que el ~jnáto 1m1en·m110 creía mconrn1r 1111rt sma res,'srenart cu,mdo se
apro.\imtlSe al p11so del Saltillo.
En el inter, el generrt! Tr(yl.or se Oc1tpah,1 en fafonterrt')' ck reduMr
tropas y de prepamrprol!t'siom&gt;s con lo que d,,ba tiempo a los g;neral.es Wool
y Keamey para apro.\1·nu1r sw columntts ríe operaciones rz /¡¡ región en el qur
debe mmuobrar. ?or Ú&gt; demris, kzs notio~TJ de Mejico del 23 de setiembre,
nos mrtn(fiest1m que los temom del gmeml Taylor eran al menos
prematuros en lo que respt1cta a/;, aprrJ.\7.mrzcidn de Srmra-Am,a al Salttllo
alfrentt de un ejlrcito: pues que el 15 ambilh,1 de enmzr a .'vftjiro; )' kz
distmma que mt'ditl dt~,de L1 1íltimr1 áudml 111 !::i,zltillo n dtmas,adt, p//1,t
que pued,, fi,111q111'r11-bz en pom titmpo. Se ,tg11r1rclz im próximo maque de
escu~clm 1111u?icr11111 que se hall, 1'11 el golf~ de ANj,to. Hrtn serr sobrt'
famp,m, o bi('// sobre Jl/nmulo.

ª.

0

Duranrc el a110 dl' 1846 !.is nor1c1.1~ ~ohre ;1,féxico
publicadas en los pcriódirns c,r,1r10k~ rc:rmin,irnn LO!l la
ocupación de Tampicu el 2- de noviembre. sin embargo no
a~areccría csrc hecho sino h.1&lt;;r,1 principios de mero del sig;,irnrc
ano.

Las n?ticias ~iguicron flu~·e11Jo en l.1 prrn,,1 (·&lt;;p,t11ol.i ,. rn el
resto Je Europ.1 dur.,nrc el til'mpo (jlll' duró nr.1 g11nr.1, 11.1\r.,
9ue llegó a su fin con h rirnu del Tr.1r ;1 do dl' Cu.1~Lilupc l'I d1.1
30 de mavo
de 18/¡8 .
,

�Notas Bibliográficas
Fuentes de consulta

Hemeroteca Municipal de Madrid, Conde Duque.

Eco del Comercio

'.

Ma.ces 11 de agosro 1846
Viernes 14 de agosro 1846
15 agosto, 1846
19 agosco, 1846
22 agosco, 1846
26 agosto, 1846
28 agosto, 1846
l O de septiembre, 1846
2 octubre, 1846
4 octubre, 1846
26 noviembre, l 846
Hemeroteca Municipal de Madrid Conde Duque.

El Heraldo
21 septiembre, 1846

8 octubre, 1846
7 noviembre 1846.
Aparicio Gómez. Pedro Historia del periodismo español.
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·
crsi a J.: Indiana. lnto;:rnet.

7

s Josefina Vitzquez_!111en·e11ció11 norteamencQna 18-16-/8-18 s,. r , ·.
Exteriores I997.
· · 1.:c ctan&lt;1 de Relaciones

�JUAN IGNACIO USSEL Y GU IMBARDA (1764- 1772),
FRANCISCO DE ECHEGARAY (1773-1774)
Y MELCHOR VIDAL DE LORCA Y ILLENA (1774- 1789) 1
Dr.1 .\ l:m,1 l.ui,:1 Rodn!,:Ut'l-:;1!,1
Ci1lab(1radmc): !l.o,.1lha ~l\:n~ \ ' ..
P.11ri&lt;. i,{ Albr,,, Jnm l.013da
&lt;' J!-:n,Ki n ( ;ün,a~1I R.\

Introducció n

Los estudios hisrórico-sociales que conforman esre arrículo,
como los rrcs anreriores, se enmarcan en un proyecro mayor de
invesrigación -' y sus tres primeras p.1rces han sido publicadas en
es rc mismo Anuario en aiios .rnreriore/.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las tuenres
primarias que corresponden a los Lilrimos eres mandatarios del
siglo XVIII en la etap:1 previa a la insr:rnr:ición de las Reformas
Borbónicas: Ju:in Ignacio Ussel y Guimbarda (1764-72),
Francisco de Echegaray (1773) y Mclchor Vida! de Lorca y
Vi llena (1774) . Sus respecrivos periodos se dieron en la etapa de
las vis itas de inspección cuyas consecuenc ias darían lugar ,1 la
instauración de Lls reformas que cambiarían la Jdminiscración
polírica de las provincias scprenrriona les.
Los cambios se produjeron como consecuencia de esos dos
viajes de inspección, el primero, el que rea lizaron en 1766-68
don Caverano
María Pignacelli
Rubí Corbcra .v San Clirnenr,
.
..,
mejor conocido como el Marqués dd Rubí y el ingeniero Nicolás
Lafora. El segundo y decisivo el del visirador do n José de G:ílvez,
quien, después de Sll viaje septentrional de inspección, propuso a
-65

�Li Conc:, en 1768. junro con el virrey ~Lirqué · de Croix, el
proyecco de reorganiLtción de .1 quellos gobiernos. ons1suo en
la creación del Gobinno y Comandanci,1 General de las
Provincias Internas, el t)Ue enrró en ·uncione en 177 6 con el
nombramiento como el pnmer ~onund;inre del Marqué.'&gt; de
Croix.

Juan Ignacio Ussel y Guimbarda, junio de 1764-1772.
·cuün
el h1sroriador nuevoleoné uvo
trabajo ha servido de
ti
.
guía al presente, Juan Ignacio nació en Cá&lt;liz, hijo d: Bernardo
Cssel, Marqués de U el. Caballero de L1 Orden de Alcanrar.i y
de doi1a Mara:uira
lné. de la Rosa. ·e incorporó a la milicia
::,
n.ival e!&gt;p.inola y fue opidn de fragara de la Real Armada )'
teniente coronel de los Reales Ejércit0s.
Tornó posesión del cargo de aobernador del uevo Reino de
León en 1764. Un año despué dio facilidades para re lurar
familias para la ,1sign,1ción de José de E can&lt;lón en d I uevo
· a n tander. · e de u briero n en 1 66 los mi nc'rale de Stzrz Carlos
del VaLlecillo que dieron gr.in auge económico a L1 región. Por
comisión virreinal e en .ugó de la delimiración de lo poblados
de an Esreban v ::drillo.
Sé ca ' en
de enero de 1769 en la parroquia Jtedral con
doña María Josefa de LarrJldc , hija del gcnt.:ral Francisco Ign.1cio
de Larraldc y d doñ.1 Jo seh Franci.\Cl Cantt't. Compró b casa
que construyera don Pedro Je BJrrios, conocidJ ,1crnalm enre
como la Casa del Agmristll. EnCerrnó y murió durante su
gobierno en 1772 y fue enterrado el 2 &lt;le enero Je 1772. Dejó
aún muy pequefio a quien fue, tal veL su LJnico hi10, Bernardo
U sel y Guimbarda, y el virrey decretó su turel.i y los ueldos de
u padre fueron a ignados a ell.1 y en su beneFiLio fueron
reclamada la cualidades y méritos en el Re.il erv1c10 omo del
tronco in media rn del Marquesado de Ussel '.
Las referentias que hunos lo alizado y an:1liz .1do en AGI
confirman mucha de t: t.1 informaLÍÓn, la .implírn y, en .1lgL'1n
aspecto, la modifion, es la siguicncr::
1.- CONTRATACICJ . 5')06,N.2.R .39 del ~7 de .1go ro de
l 763. Exprdicntc rlc i11forn1tfno11 y f1ce11ci,1 de pas1ziero a indias de
Ignacio Ussef )' Guimh11rd11 . gobern,,dor dd N111•uo Rc11w ele León,

30

-()(.

con sus criados Francisco lgn,roo de Barda.11, natural de Benazque,
hijo de Hermenegifdo B,,rdaji y de iSflbel de Fa/ces, y GinéJ
Cueclas, natural de 'v!urcia, lnjo de Juan Cuellas y de Francisca
Guillén , n 1ueut1 Espnñc1.
En el documento con . tJ que en 1763 rení,1 el grado de
Cc1.pitán de Fr gara Je la Real Armada al tiempo de u
designación como Gobernador del Nuevo Reino de León. El
expediente sólo ontienc la carra en que don Ju.w Ignacio hace
constar que sus riadas eran solteros.
En el AH se localizaron los daros que corresponden a su
padre y que se proporcionaron i.:n oc3.sión de la concesión de la
orden milirar de caballero de Alcántara. En l.i corre pondiente
solicirnd se establece el hecho dt: que don Bern,H&lt;lo U sel v
Guimbarda era narnral de ;\[ álaga :' no habí.1 rt idido en India ;.
En cuanto a u genealogía e propor ion.i la informac1 , n
1gu1entc:
Padres:
El Capitán de lnfflnter!a Don Salvador Ussef y Cuimbarda )'
dona Juana Jvlerchan, su mujer, naturales de Afrilaga.
Abut!os Pflternos:
Antonio Ussel y G111m!Jttrd1z, natural de f,z Vitfct dt B11z en
Francia y D. Juana i\1artel de la P,rz, su illujer, 111tt11ral de l\.fdlaga.

A/1111·/os J1arnnos:
Diego !derchan y Do1í,1 .\f,1r!11 Gr111zdlez

SIi

m11;cr, 11ar11ra!cs di'

Málagit.
Esta gene:11 ogíJ fue pres en rada por SLI herma no completo, don
Carlos quien pidió que l.1 inrorrnación de . u abuelo p.llerno ~e
le vantara en ;\Lílag.i, sic10 cn donde.: ~e podí.1 \.'llCOtHr.H J lo
tem go .
La edad del solicil,llH\.', don Bern.1rdo. cr.1 de entre ~9 \' 32
años,
us .1sccndie11tc'i tcní.111 h.1cicnd;1 en Albolore v
Benemoca rr,t y goz.16.111 del c\t,idn de hiju,J.dgo. \u .diuclo h.1li1:1
sido francé'i de nacimicnr&lt;l y r.1mhié11 poscí.1 noble1.1.
El p::i&lt;lrc del . olicitantc, en el l.,lso, el ,1ht1\.'lo de Ju ,111
Ignacio , h.1bi:1 sido rniliur, ~.q,ir.111 Je militi.t\ y fue h.1uti1:1do el
19 d&lt;.'. febrero de 1ei-0 pt&gt;r el ohi~po tlL ,\l.íl.1g.1 en l.1 .1tl.'d1.il dl

-,,"

�l..1 minl'ri.1 en

L, c1u J:iJ. En el cxpcd1cnt&lt;.: ~&lt;.: ,lllt"\.111 hi, h.111tit.05 d&lt;.: su~
.1sct' ndit'ntes ~· L1 p.nrid:i dl' t:'&gt;pt11l).1k,; dt: ,u.~ p.1dr&lt;:s, o ,c:111 lo..,7
.ihuelos del fururo gob&lt;:rn.1dor, t¡lli&lt;.:110 L,l:.,uun en ~UL1t-.1, el
de enero de 16'58.
l.J fa111ili;1 poscí,1 escudo de ,1rn1.1s. l\11 dibujo del 1111\1110 ,e
incluvc en el expcJiencl.'., y ~~.- \c11.d., que t·q.1b.1 !ij.1do en l.,, us.1,
princ.ipalcs de l.1 farnili.1 del prcte11dic1H&lt;:. Todo-, ,u, .rnt&lt;:p.1s.1do,
l1.1bí.111 sido hijo~d.dgos ~' .d n..·)pt:ctO. L·I soliLir.111re L&lt;)tnprohó l.,
noblcz.i de'. sus anrece,ores por .u11b.1" líncJ5. A p.irur de l'~ta
genealogí.1 se..: desprenden los .111teccdcnrcs L1111iliHc, por lincii

p e rn a,de Jo n Ju :in 1¡;, n c io.
.ir

,l

En AG locali zamos cu.Hro refercnci.is p.1r:1 el gnbern,1do1 y
un, que correspo nde: ,1 su hijo, do11 Bernardo u~sel y
1
GuimbHda. son L1s sie.uient&lt;:s:

1.- PROVINCIAS, I::-:Tr.R:--;AS , \'o\. 109, Exp. ), 1-ol:..304520, úrns de 1764-6'): fü1·1•e.( !11for111n miÍ1tt1res ) rn,rdror de

tropas rle Íit l'ro1•inci,1 ele! Nuevo Re//lO el!' León, sig11,1dos por el
gohan,rr/or l)o11 !gnt1cio Usscl y Guimharda. N11e110 l~e1110 de l:eó11.
En su primera parte el propio Ussel escribe al virrey,
ivbrqués de Cruill.1s, h.1bcr ton1.1do po!&gt;esión dc, b gobernart_ira el
t 3 de mavo de 1764 v esta.r a Lis supn1ores ordenes del nrrey.
rolios mis .1de\Jnrc ~: poco mJs de un mes después de haber
ronndo posesión, don Ju.tn Ignacio procedió a cnvi.H un breve
inlormc .d \'irrc\' del esr:1do de la Prouinci,1. Escribió que no
enconcró novc(L~d que ,tltn-e In q11ie111d e11 que In sostiene mi
rn1dado indu\'cndo hs tres misiones que estaban .1 su cargo.
comenr., que ·los indio~ en ellJs ,1sc-nc.1dos sr hnl/an reduczdos a
rario,ud so,-:'etl.td y con aprulflbfes incrementos n1 religión
Catliá!1c,1.
Cn:i de l.1s r.11e,1s que desarrolló Ussel durante su periodo fue
el cuidJdo de L1 actividad minera como se aprecia en la
documcn1.1ción obcenida. Y,1 en csce prima comunicado se revela
su prcocup,1ción por Jcrccenrar la producción, ajustar los s~~a rios
de los Ir .1b,1 j.1do rcs J un ¡usro n ivcl para su man u cenc1on, Y
fund.1 ment.ilrnence, Jplicar mérodos .idecuados para lograr una
mayor produ1..cion, y,1 que los mincr.1les que salían del Real de La
f¡,11,1J11l, er.rn de buena ley, pero el rendimiento de plar:i de la
mtru er.1 mu,· ese.isa.

:\ue,·\1 le,,11 ,e , 11, 111tl'll,i(i,.1d.1 ,ll11.111tc el
periodo ,ll' t'~lt' ~obn11.1d1H f,I.l-.i,1, .d dn1..t1h 1i111i-.· 11r1.1 de un
nueni ~-.i..·in11enro. el que i111li,d1111."11fc ,t: doi!;.nÓ (orno S,111
l',1blr de'! \ ·,;/lt"L·i¡o ~- en rnbsú·ucnt'-· do-.umc11c.11.'i1.)ll ~1.· le 11.irnt:
~-.1 perm.1ncnccme11te. S,111 ( ·,1rl,,.,- rl,·/ \ ·,¡//,·olio. l .1 111(01111,1,:iún .d
respl'CtO St' 1.'l1CUt'IHr,1 c.:n:
2.- PRl)\'l:\Cl.\S l\:TrR'.\AS. \º ol. 10&lt;&gt;. bp. 1. Fols.11OO. ,1ños de ¡ -(i')-1-- 1: Corrc'spo11cl('11ot1 tlel c;oha11,ulor rle
Nuevo Leo 11, D. lgn,100 L·sscl y G11i111h,1rtl,1 co,i el z·i'rrcy ,\farq iu!)
de Cruill,1s _)' otms ,111tonrl,1df.( sobre t1H111tos t!t.' su c',n~~o. D,1105
rneltos, ~1'.gun_os . 1mporr1111res y otros solo (11noso., r/,, ,1quel/,1
gobenwnon . 5c wcluy,·11 ,dg1111os cst,rdos rll' trop,1s, ,V11cz·i1 Reino de

León.
Esce expediente consta de ,·.uios docurncnros. como L,
r:ferencia cít.1, ,llgunos ~e rele\',wci,, p.1r.1 conocer l.1 política de
Üssel y otros de conte111do poco signifiotivo: sin embargo, no
dejan de tener la imp~r:an~ia de permicir un.1 visión, desdd luego
muy general de l.. co1tdtan1d.1d en el ejercicio del gobierno.
Para_ mancc~er L1 conrinuidad con el Jspecco rrarado en la
referencia anrer1or. aunque alteremos el cronológico, inici.1mos
la descripción ~· an,ilisis de los documcnros con~ el rubro de la
minería .
~ m~diados de 1~G~. Ussel escribió JI virrey Marqu&lt;!s de
Cron: , d:1ndolc nueva 1ntorm:ición ,,cerca del recién descubierto
mineral, que habL1 sid o 11.unado por los mineros Sa11 Pílbfo del
_Va~leciyo., Su riquez,1 i~.1 dí:i en día en aumento. y par.1 el mes de
¡ul10 tent.1 ya n11eue m111as co1T1/'11tes 1'11 1·ews p rmf's co 11 i1copio de
saca de metales, con la ley de seis onzm por doce 11rrob11s Lt1 que
menos c~11 sobra~a g,111,111cia de ligas .. . Debido a esr,1 riqueza el
asenram1enro minero aumentó rápidrn1enrc su población a 800
personas entre patricios y extraño, y ellos mismos solici taron al
gobernador les asignar;i un paraje para esrablecer el Real, así lo
mandó ejecuta~ y les asig nó un lug:ir cómodo para que construyan
e1ificios y haciendas de sacar ron arreglllmienro a la ord('nanza
''.ncuenta y dos del cuadernos de minería. Prob:iblcmenre h,wa
sido en ese momento en el cual se le dio el nombre de San CarÍos
de_L Val!ecillo al real, ya que en carra del 2 de no\'iembre del
mts~1 ~ ,ªñ~ se refiere a él con esa nue\',t designación. Al respecto
escribio Ussel; El 11111'1'0 minerid de S1111 Carlos del Valleci!lo
-(,')

�continúa en acopia de metales e iguales leyes de primera y de día en
dia se descubren ctttas... Como era usual, un acelerado
crecimienco de los asenramienrns en torno :1 los ricos reales traía
consigo problemas de comporramiento anrisocial, por esta razón
el gobernador pidió al virrey le autorizara poner en el Real un
oficial con dos soldados para contención de la mucha canalla que
ha de ocurrir a él y partt que el juez que a(lí mora tenga pronto
auxilio para evitar el extravío de plata ...
Pocos meses después, duran re la visira genera l de la I'rovirwa
el gobernador permaneció rrece días en el n uevo descub rimiento
de minas de San Carlos del Valleciflo . Fue en esa ocasión en la
cual procedió, personalmente, a dejar toralmenre estab lec ido el
Real, registrar !11J minas, arreglar sus laboríos y darle rr cada una /¡zs
medidas correspondientes tl lo prevenido en las Reales Ordenanzas
para evit1n- todo tipo de litigios, registró en ese momento, nu_evrrs
bocas con siete minas que están en corriente. Anoró en esra v1s1ra
que, de acuerdo a los peritos, el mineral promeúa larga duración
ya que rndll dia se descubrír111 11 proporcio}J(1das disM11ci11s nueva
vetas qui' me h,rn asegurado los crrtl'adores tienen m11cl111 mayor ley ...
En esr:1 misma cornunic:1.ción, el reporte de la visita que J
principios de 1768 reafüó Csse l, señaló uno de los problemas
que enfrencó durante su periodo, el abandono de muchas de L1s
pob laciones del Nuevo Reino. El morivo de IJ. salida &lt;le los
habitanrcs fue haberse pas,1Jo muchos de ellos ~1 las Nuevas
Poblaciones de la Coloni,z antes de mi ingreso a t!ste mando y
algunos volunt11riamente después rle mi posl'Sió11, mollidoi riel interés
de 11pasn1wr sus ganados t&gt;n ticrrm nuevas y prornl'tlr su 1111111enro en
la libertrtd de las fieras que en estos pt1iscs los hos1ilizr1n. Como
sabc.:mos, se c.:st.16~ refi ric.:ndo a h recién esr.1hlccid.1 Colon 1.1 del
Nuevo Sancandcr, h.1cia donde bc111dón h,1bí:1 logr.1do .Hr,1er
gran cantidad Je.: antiguos pobL1dorcs Je! NueYO Rtino' c~rn el
consecuente, casi cor:il :ibandono de nurrn:ros.1s pobl.1c1ones
nuevolconesas como va vimos en inciso anterior.
Aspecro de mc.:nc;r imporr.111cia, pero sí rcvtl.1dor del ~rncido
de sumisión, obcdienci.1 \' dcst:o .1bsoluto de sc&gt;rvicio, primero
hacia el virrcv r, ,1 rravés ·de él, .d rey. qucd.1 pl.1-,111,1do c.:n otros
documentos,, t;rn1hié11 p.1rtc tkl mi~1110 cxpcdicntc y quc se
ubican tcmpor.ilmcn1c cn 17()'1. rn cllns. tll) ,c'&gt;lll por el
contenido, t.rnihién por el m.111L"¡n del kngu.1jc, q11,·,l.111

·~1,

manifiestas las caractensr1cas antes señaladas. Ussel informó al
vi_r:ey h~ber llevado_ a cabo, con la fidelidad de mi obligación, las
dd1genc1as necesarias para atender la solicirud de adquirir
veuttdos blancos, hembras y machos, para complacer el gusto de !a
sacratísima persona del Rey Niño.
Con gran pronrirud puso en ejecución las indicaciones
virreinales y envió poscas y correos a pie a rodas los rincones de
la Provincia en solicitud de localización de los venados, Íógrando
por esta eficacltl la ventura de haber adquirido un venado blanco de
dos años de_ edad, d~mesticamente criado, aunque con el defecto de
un º1.º lasttm~~o, sin plena lesión de la vista ... Fue adquirido en
un d1srance SHIO desde donde tardó más de quince días en ser
conducido a la ca piral n uevoleonesa. Desde ahí y después de
hab~rlo curado de la les ión, Ussel lo remitió, con un propio a
Sa lt~llo en un carruaje especialmenre consrruido para que 110
sufriera daños durante el largo viaje y con guarnic ión militar.
Aparre del interés anecdótico de este regalo de dimensiones
reales, el gobernador prometió continuar la büsqueda de orros
ejemplares &lt;le la misma tspcc ie e inclusive de orros animales
terrestres o volátiles quc.: fueran de singular e:xpectarión. Para ello
encargó :J. su teniente de gobernador, Antonio de Urresri, enviara
providencias a sus haciendas, aclarando Ussel que lo considerab;1
difícil debido a lo intrincado y agrcsre de los montes y sierras en
donde se podríJn encontrar e¡emplares can apreciados. Lo
anterior señala hacia una geografía y naruraleza en el Nuevo
Reino b:isrante más ric1 que l.1 acrual.
3.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 95, Exp. 65.
Fo l. 4, del 8 de octubre de 1769: Pidiendo informes sobre las
instrrnrúts del gohen111dor D. fg11t1rio Usse/ y Cuimhrl!'da. Nuevo
Reino tle l,·ón:
Desde San Lorenzo el rey pidió .d virrey de la Nueva Espc1ñ,1,
el Marqués de Croix, le inform.ira sobre.: l.1 conrnnicJcÍón que
había recibido de don Ignacio en el .u10 dc 1768. Se rr;HÓ de un
breve informf que rindi6 .1cnc.1 Je l.1 \'isir:i que hiw ,l \U
prov incia . El contenido del documento se ct:ntr:.1 cn dcstJ&lt;:.lf lo,
aporres que duranrt su ejercicio 'ie li.1bí.111 hecho en rel.1ción con
la m inerí.1 y, preci~.1mrntc, por Ínq,111t.i.h Je él. Seri.d.1 el avance
en el nuevo dc:scubrirnirn10 !&gt;C hJbí.1 rc.ilí1,1do en el Rcal llllt
nombró de St1n Carlos del \lr1/lccillo, En n .1 mi11.1 '&gt;l' 1rni.1 un.1

�producción scm.111.11 de 7 00 m.ncm de f)l.lr.1 y ~e cspcr,1ln, &lt;le
.1cucr&lt;lo a los cxpercos en l.1 111.Heri.1, H'g1i11 los ,nrcligentn, no s61o
su permanencia, cJmbi~n nuyor rendimiento en sus mecalc~ y
unJ crecience produl'.c1ón, si la pobreza del P.t!s 110 nnbar11z,1 rn
exacto laborío.
También informó que se había reiniciado el trabajo de
nuevas veras en el casi ab.u1donado Rc.11 de San Cregorio del
Cerralvo, de nuevo graci;is a su mflu;o y su presencia, !J cual
había animado a los vecinos a nuevos ensayes que promedan
buenas leyes en los metales y les alentaban a conri nuar los
trabajos mineros.
Después &lt;le escas menciones don Juan Igna cio escribió que )U
periodo gubernarivo concluiría en mayo de 1769 y que aún no
había podido complerar los 1G mil pesos que adeudaba por
concepto del gasto que había realizado en su habilitación desde
su salida de España, hasta el momento de su coma de posesión.
En virrud de ello solicitaba la prórroga en su gobierno, en otro
servicio real por el tiempo regular, los cinco a110s que comprendía
el ejercicio de estos ca rgos . Lo pe&lt;lía para poder desempeñarme, o
sea cubrir su adeudo, lo que no había podido hacer en el tiempo
que llevaba, debido, por un Lido a la penuria del País y por el
otro a que se había detenido durante eres años el pago de los
salarios por carece r de fondos la Ca ja Real.
Apoyó su petición argumenrando el desempeño de dos
actividades importantes:
A) El establecimiento en su Provincia del escaneo del
tabaco, sin haber provocado enojos ni alborotos entre los vecinos
como había presentado en casi coda la Nueva España. También
informó que había sido él quien se hizo cargo durante los dos
primeros años de la adminisrración de dicho servicio, después de
lo cual pidió al virrey nombrase administrador, cargo que recayó,
como aparece en otro documenro, en don Cosme Damián de
Arrese. Usse l y Guimbarda le dio posesión y le enrregó las
cuencas de recaudado en la Renta de Tabacos, que ascendió a
mis de 40 mil pesos, además de 1600 que por rédiros había
incluido en ese concepto, canr id ad total que él mismo envió, a su
cuenta y riego, a la capital novohispana. Recibió por esta
actividad el agradecimienrn expreso de la Real Hacienda y el
beneplácito del visitado general, don José de Gálvez.

772

B) También romó a su cargo L1 .1d111inistración del R,11110 ele
AlctTbalas, el cual a su llegad,1, ese,16.1 arrend.1do y .ti término del
mismo se le otorgó comisión p.ira ronurlo a su e.irgo, sin pago
alguno. Logró recaudar m;is del tnple de lo que se venía
percibiendo por este concepco, y como en el caso ,1ncnior, él
mismo envió a las Cajas Reales de la capital el dinero
recolec tado, sin crnsar con ello perjuicio alguno entre los
vecinos.
En respuesra a esre informe, a la. petición de prórroga en su
e¡erc1CL0 y al encargo del rey de informar sobre don Juan
Ignacio, el virrey envió el documento cura signatura es la
s1gu1ence:
4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS DE
CROIX, Vol.14, Fol.112, del 3 de febrero de 1771:
Recomendación. El virrey de la Nueva Espa,ía romunica a don
julián de Arriaga que el gobenwdor del Nuevo Reino de león, D.
Ignacio Ussel y Guimbarda se ha hecho acreedor a que el Rey le
conceda prórroga del gobierno por otros cinco años como fo ha
solicitado, no habiendo más inconveniente que el establecimiento de
fntenden úas. Segunda Serie.
En el breve documento expone el virrey su opinión sobre
don Juan Ignacio, la cual es ro ca l menee favorable a la
continuación en el cargo por un subsecuente periodo de cinco
años. En la carra se aclaran dos aspectos: el primero la confusión
en los nombres de la capital del Nuevo Reino de León, la ciudad
de Monterrey y el Pueno del mismo nombre ubicado en la
Península de California. Confusión que debió haberse presentado
en la Corre, ya que el virrey aclara que el gobernador reside en
Monterrey y nunca ha abandonado esa ciudad.
El segundo aspecto tiene que ver con la posibilidad del
esrablecim ienro de las Intendencias, como el propio virrey tiene
informado al rey de acue rdo al visitador general don José de
Gálvez. En el caso de que se resuelva ese esrablecimienro, el
virrey escribe que sería necesario buscarle a Ussel y Guimbarda
otro destino diferente al que sirve y deberá en tal caso extinguirse,
sin duda se está refiriendo a la gobernatura &lt;le! Nuevo Reino.
Localizamos un expediente m.is en el ramo de MEDIA
ANNATA en el cual queda asent;lda la omisión en que incurrió el
gobernador Ussel y Guimbarda al no haber cobrado el 1mpuesro

�..

de l:1 rn~dia anna ta ª. quienes otorgó cargos en su jurisd icción. Se
proporciona algu na información inre resa nce sobre los personajes
que ocuparon_los oficios de alcaldes mayores en las pob laciones
del Nuevo Rerno de Leó n . La reterencia es:
5.- MED IA ANNATA, Vol. 100, Exp. único, Fols. 101105v., del 23 de junio y 17 de julio de 1775: Dese a la
Contaduría para que informe lo que se ofrez.ca. Así lo proveyó el
Contador Regulador General del Red! Derecho de Media Annata y
L~nzas, que de?acha por ausencia del Señor juez privativo en
v'.nud_del Superior Decreto de el Exmo. Sr. Virrey, y lo firmó. Y.
r.xpedrente formado sobre fa Medit1 Annata que debe st1tisfacer la
parte de don Ignacio Ussef y Guirnbardt1, gobernador que fue del
Nuevo Reyno de León, por Los ministros y justicias que nombró en
aquel/a _jurisdicción.
. _ De la revisión y análisis de estos documenros se desp rende la
1nto rrnación:
A) Para 1773 don Juan Ignacio ya habL1 fa ll ecido, co n esre
d:no se confirma lo escrito por don Israel Cavazos, ~n el senrido
de que e l deceso sucedió en 1772 .
B) ~urante su gob ierno no procedió a rete ne r el imp uesto de
la Media Annara de los oficios que él había conced ido.
Segu ramente lo hizo po r el mo t ivo q ue Ussel aduce en ot ro
doc umento, la extrema pobreza del País. Sin emba rgo, es ca fa lta
de cobro recayó, en e l momento en que se detectó, en ob lig:ición
para su suceso r, don Melchor Vi da! de Lorca y V illena de
reco lectar lo omitido.
·
'
C ) Para mayo de 1775 Lorca y Vill e na proced ió al cobro de
los _a deudos y en la certificación que presen tó en Monterrey a
pedimento del adminis trador general de la Renta del Tabaco del
Reino, Don Cosmé Danúrí11 de Arrese, ha quedado asentado
quiénes era n y qué cargos tenían los deu dores . Gracias a este
dor.umenro podemos asen tar aquí qu ienes fueron los alca ldes
mayo res que pagaron, se trató de los sigu ientes: Berna rdo
Manuel de Umarán , del Real de Sabinas y Vallecillo. Anto n io
López de O rtigón, del Real de Sa n Pedro Hoca de leones, J u:in
Diego Rodríguez, de l Valle de Srtntrt C111hr1ri11a, Ignacio Va lle,
de la Villa de linares, M igue l Gómcz dt' Castro, d\: l V,dle del
Pilón, Geró n imo Gonzákz , de la Villa de Cadereyt11 y, J uan
Joseph Cómez de Castro, de;: l.t Vil/11 de Zerridbo.
774

Dos alcaldes mayores no pudieron pagar por causas
persona les, fueron: Juan B;íez, quien sirvió la alcaldía del Valle
de Pesquería Grande porque ni qué comer riene y, Manuel Sabes
del Vaffe def Pilón por haber fallecido indigente.
Orros más tampoco lo hicie ron por haber desempeñado
alcaldías de pob laciones consideradas de fronrera, mismas que
estaban exentas de esre impuesto, fueron: Juan Sánchez Zamora
de Santa María de Río Blanco y, Fra ncisco Manríquez Malaca ra,
de San Pablo de Labradores
Ocros personajes que decen taron otros cargos y cubrieron su
adeudo , lo fueron: Joseph Salvador Lozano, como tenie nte
general de gobernador y los J.lcaldes ordinarios y regidores de la
ciudad capita l del Nuevo Reino de León: el capitán reformado
Andrés de Goicochea, Ignacio Trevi ño, J oseph Ni ero González,
Joaquín de la G:1rz.a Falcón, Joseph María de la Garza y Lorenzo
de Leó n .
7 .- M INERÍA, Vol. 14, Exp. 3, Fols.1 -3, del 2 de mavo de
1788: M inaj, Prueba dada por don Bernardo Ussel y Gu,mba;da:
A través de este corco documenro conocemos el destino de
aquél hi jo, a quien , en 1772 dejó aün menor de edad don Juan
Ignacio a su muerte y quedó protegido en virtud del Marquesado
de Ussel. Di ez y seis años más carde le encontramos como alcalde
de segundo vorn en Monrerrey, de donde era vecino . En ese
mismo año rec ibió un don :nivo de Ignacio Baldoso en
recon oci mi en ro de los muchos favores que le debía. Se rrató de
parre de la mina llamacb jenís María que dicho Baldoso poseía
en el Real del VaLLecillo: una LMrm de las doce que riene d,cha
rrnna, para que logre el fruto que le corresponde seg1í11 estilo de
minería .. .

Francisco de Echcgaray o Echeagaray, l 77 2- 1773.
Según Cavarns. rllc Co m:indantt: Jcl Rt:gimienro Je
D ragones de México en 177 2, v a l.1 muerte Je \ u antcce~or,
entró co mo gobernad or Je! :'J.uevo Rl'.ino de l.l'.ón \' to mó
poses ión e n marzo Jl'. J 77 2. Produ jo un lnf1mm• s.o brl'. l.i
for_rn ació n de b 111ilici.1, otro so bre tie rr,1, y rn,:i&lt;'i un mJ.¡1c1 del
Rein o. So li citó la c reación de un.1 L0 111p.ií1i.1 fHC \ idi ,11 :,· co n n e

--~

�motivo el v1rrcv comision ó .,1 !:;t'IH:r.d Hugo O'Conn o r pH.l
realiLar L, v1s1ca ,1cosrnmbraJ,, y .iprovn:lur p.ir,1 dc.:j.ir
est,1blecido ei nuevo pn:si&lt;lio en Li1111pazos co n 2::; liombn.:~.
Echegaray reconscruyó pobl.1dos Je.: espú10ln ~• pueblos de indios
con drceles y osas rc.1les.
Mis carde, rn 1777. ocupó el gobic:rno dc.:l Nuevo S.11H.1ndcr,
pero anrcs csrnvo descin.tdo en b gu.1rnición de.: San Carlos , .1
donde regresó para morir el año de l 779.
No se localizó documenrn ,dguno c.:n AGI. Fn r,rnto que sí
algunos en el AGN, sin emb.irgo , no escamas seguro~ que todos
ellos correspondan a quien fue gnbcrna&lt;lor del Nuevo Reino de
León y del Nuevo Sancandcr, especialmenrc cu,111Jo el
concenido es trn t'SCu1.:ro que no permite distinguirlo de algt'111
posible homónimo. A pesar de ello rn ot.11110s el .111áli~is de L,~
referencias c11contr.1d.,s en el archivo 1nexicino cc11rral , son las
s1gu1entes:
1.- REALES CÉDULAS ORIGINALES. Vol. 234, Exp.100,
Fol.!, del 1o. de marzo de 1755: Milicias. Confirmando los
empleos concedidos a Frnnásro Fcheg,rray y Leandro Saé11z de
Pedrosos, de Teniente )' ;1,/férez de Dragones de Veracrnz,
respee ti vrz mente.
2.-GE~ERAl DE PARTE, Vol. 38. Exp. 207, Fols.
233.233v .. dd 3 de nurzo de 1756. No/J/bmn11ento de teniente df'
unrz de lm Compa,ílas de Dri1gones de la Plaza de Veracruz para el
alférez don Francisco E cheganty. Veracruz:
El texro de la primer.1 cédula, que se emitió en Madrid en la
fecha cirJda en la referencia, exclusivamente señala que el rey
confirmó las propuestas que le hiciera el virrey Conde de
Revdlagigedo en agosro de 1754 y se las comunicó a la nueva
autoridad superior novohispana, el Marqués de las Amarillas.
El nombramiento militar de Teniente de Dragones de
Verrtcrnz recayó en don Francisco Echegaray, de donde, en caso
de tratarse del mismo personaje que esrndiamos, prestaba ya
servicio militar en el año de b cédul:i.
La segunda referencia. del 3 de nurzo de 1756, contiene el
ocorgamiento real del rítlilo de teniente de unJ de l:1s Compañías
de Drt1gones de la Plaztl de Veracruz, la que estaba al cargo de don
Juan M:rnuel Lazo Vacarino, en la persona del alférez don
francisco Echegaray. Se le concedió en atención a sus servicios
-~G

de más de diez años, pero no se mcnc1on.1 en Jonde los hJbí.1
prestado. Se proccJió a tom.H nor.i de este ascenso en la
Contadurí:1 de Indias y, como se ved en el siguiente expediente,
se cubrió el adeudo hasra .1gosco de 1756.
3.CORRESPONDENCIA
DE
DIVERSAS
AUTORIDADES. Vol. 2. Exp. 9, Fols. 52-54v. 115v ..
256r.,2G3r. del 31 de diciembre de 1755. 7 y 28 de enero, 11 y
18 de agosto de 1756: Nombramientos. Remire el Gobernador el
memorial de Francisco de Echegaray, teniente de Dragones que
solicita se Le confirme su empleo de lrz Corte.
El mismo Francisco de Echegar.1y, quien, de acuerdo a la
referencia anterior, obruvo el nombramiento de teniente de
Dragones, sup lica, en este segundo documento, le fuera
co n firmado su ascenso y que de sn posible, se le cubriera el
sala rio de su nuevo cargo. Conocemos que había empezado a
servi r el grado de teniente desde ocrnbre de 1753 en la plaza de
Veracruz y que anteriormente h:i.bía desempeñado el de alférez.
Oe5de el ejercicio de su nuevo cargo no había recibido aumento
alguno de salario , conservando el del grado militar anterior. A la
fecha de su escriro, diciembre de 1755, tenía crecida famili,1 y
requería con urgencia conrar con su salario completo.
En atención :1 esta so licitud las autoridades cenrrales
sol icita ron al rey la confirmación de los nombramienros sin
pode r ayudarle, en tanto no se contara con el rírulo respectivo.
ya que se debían observar las órdenes reales de no proceder al
pago del nuevo cargo hasta tener la confirmación real de l mismo.
Ésta fue expedida en la corte española en marzo de 1756 y para
agosro siguienre se dieron las indicaciones a fin que la Real
Hacienda en su caja de Veracruz procediera al pago del salario
co mpleto.

4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES: MARQUÉS DE
CROIX, Vol. 17, Fols. 446-448, del 20, 26 y 30 de agosro de
1770: Milicias. EL Virrey de la Nuevrt España en11ía a don juan
Gregario de Muniain fa propuesta adjunta prtra Llenar el empleo de
Comandante del Tercer Escuadrón de Dragones de México, hecha en
don Francisco Echegaray. 2a. Serie.
In te resante documento que permite, ya sin duda alguna,
asentar que las referenci:i.s anteriores sí corresponden a quien dos
años más tarde sería gobernador del Nuevo Reino de León. En el
777

�presente se hace una muy breve mención de los cargos que había
desempeñado Echegaray, cotnc1diendo con los nombramientos
comentados en las referencias anteriores. La información procede
de quien tenía a su cargo el Regimiento de Dragones de la Cíudad
de México, don Joseph Fcrrer, qu ien propuso a Echegaray para
ocupar la plaza vacanre de Comandante del Tercer Escuadrón de
Dragones de México. La propuesra fue dirigida al v i rrey desde
Puebla de los Ángeles el 20 de agosro de 1770. En ella se
detallan los ca rgos que había desempeñado Echcgaray, y así
sabemos que pa ra agosro de 1770 don Francisco llevaba 27 años,
6 meses y 25 días de servicios militares o sea que se había
in iciado en la carrera militar en la Nueva bpaña en enero de
17 43.
Su primer grado había sido el de Cadete en l,1 Compañia de
Dragones de Veracruz, permaneció en él dos años, un mes y seis
días; pasó, en febrero de l ?li-5, a alférez del mismo cuerpo
mi litar y permaneció s111 ascenso durante 8 años, 10 meses y 7
días. Como ya sabemos, para diciembre de 1753 obtuvo el
sigu iente escalón en la carrera de las armas, el de teniente; lo
desempeñó por o tro largo periodo de 8 años. 9 meses y 21 días
para se r promovido a capitán. Debió haber suced ido esro hacia
septiembre u octubre de 1761 y permaneció con ese grado has ta
el 5 &lt;le marzo de 1770 fecha en la. cual fue nombrado tenie nte
coro nel.
La propuesra del encarg3.do de 13. Compañia de Dragones de
México fue aceptada y apoyada po r el vi rrey, Marqués de Cro ix y
turnada al rey.
5.- PROVINCIAS INTER;,JAS, Vol. 108, Exp. 2, Fo ls. 108132, del 26 de marzo (Fols.11 0r.y v.), l O de agosro (Fols. l 22 r. y
v.) y 22 de octubre (125 r. y v.) de 1772:
Correspondencifl del Cobernf/dor lnteri110 de Nuevo León, don
Francisco Echegaray sobre arnntos de s11 cargo, especialmen te
militares. Nuevo Reíno de León.
En la pr imera carta enrrc.: c.:I virrey, Bucareli y Ur~üa. y
Echcgaray, ésre le comunicó que habí.1 lkvdo ,1 la c.1pital
nuevoleo nesa el 22 &lt;le marzo de 1772 y ese mismo Jía había
tornado posesión de l gob ierno. De: inmcJi:110 recibió h noticia
de l robo de la m itad de.: h cabalbd,1 pcnenccientc a l.1 compañí:i
que prestaba el servicio &lt;le.: guJrn1c1on de la Provincia, robo

7~x

perpet rado por los apaches en la línea fronteriza con la Provincia
de Coah uila. Con este motivo preparó su primera visita oeneral
que le permiriría conocer el estado del Reino, oroani:ar las
milicias y la defensa de las poblaciones a través de lo~ vecinos v
con el lo, no sólo preparase internamente, 1amb ién brinda.r
aux ilio a las provincias colindantes cuando así lo solicitaran.
La mis ma situación de hosti lidad se presentó en agosto de l
mismo año, y de nuevo reireró Echegaray tener dispuestos 100
ho mbres de milicias para enfrenrar a los apaches en caso de que
llegaran al ataque de los territorios de su gob ierno . Sin embargo,
dos meses más rarde, reporcó al virrey en nueva misiva,
enco ntrarse la Provincia en la mayor quietud.
A través de la segunda Cdíta conocemos la existencia de un
hi jo de nomb re Anrnnio, quien esraba al servic io del vi rrey y
había obtenido licencia para llevar a su madre de la capiral
novo hispana a la nuevoleonesa.
6.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 103, Exp. 14,
Fo ls. 1, del 13 de julio de 1773: Que por fo informado a favor del
teniente coronel don Francisco Echegar11y, servidor interino de ese
Gobierno, proponga a esl' oficial a lo que sea acreedor.
. Cédula expedida en Madrid el 13 de julio de 1773 y como
res pues ta a la comuniCJción que el virrey Bucareli v Ursüa
enviara a la corre española. En ella había in.formado
fo vorablemence sobre el gobierno inrcrino en el Nuevo Reino de
León de Echcgaray, y en func ión de ello, el rey le p idió que
propusie ra a este oficial para fo que le juzgue acreedor. La
propuesta que hizo el mismo virrey para Echegaray es la que
aparece en la siguiente referencia :

7.-

CORRESPONDENCIA

DE

DIVERSAS

AUTORI DADES, Vol.24, Exp.2. Fols.4-G, 75-8 1 v 382-383. Jel
I o. y 22 Je enero, 12 de febrero ~· 11 &lt;le novié1;1bre Je 1774 :
Presidios. Propone el inspector General p,tra la comisión de arreglar
el Presidio de la Isla dd Carmen, lll Sllrgento Ma;,o r 1\fothias rle
Carmon11 y al Teniente Coronel Fr1111ásco Fchegar,1y. 1\/éxito.
8. CORRESPO\:DE\:CI:\
DE
Dl\'ERSAS
AUTO RI DADES, Vol.25, Exp. 17, fols. 45, 66-G~ r 12/4, de.:! 9
de febrero de 17 7 4: Ofin11lts. Comunica l'I Gohemrtrl;r q11e llc'l,Ó 11
esa plaza el Teni('!Jre Coro11l'I Frrlllc'isw Ftlil'g,1ray, Ct1p11,í,; dt

�/)r,1go11t's drl R,·gim1,·1u11 de .\fr_\l&lt;'t! , 1 111c'o1pordr.1e co11 los demd.1
o_fr(i,iles qur p11s,rrd11 al !'rt'.llflro tic lt1 isl,1 d,·I Ct1nnt·11 .
En los documentos de csr&lt;&gt;s dos npeJientcs apJreccn como
JJros de inccrés inform.ición sobre el imporcanre servicio qul'
prestó Echegaray a IJs .1uwrid.1dcs crnrr.ilcs en el h·es1dio de Id
!sLt1 del Carmen. Fue propuesro por el inspector Cnient! don
Pascu.1l de Cisneros al virrey Bucarcli parJ rcpre!&gt;enrar al cuerpo
de Dragones, junto con quienes tt'nÍan el mismo cugo para el &lt;le.:
Infanrería v el de Arrillería. La comisión asignada a estos tn:s
militares, ¿onsisriría en :icompañar y JLD,iliar a C isncros en la~
careas de la rcvisra de L1s rropas Jcl Presidio de la lsl:i del
Carmen . El virrey aceptó la propuesca y giró sus instrucciones y
hacer 'entreg:i de los documenros ncc.esHios para que los rrc:s
comis ionad;s pudierJn rnmplir con su misión, mism.1 que habí.1
sido recomendada desde Españ.1. Se les ororgaron sus pasaportes
v cartas de presencación p:1.r,1 el gobernador del Presidio y los
~fic ial es reales de Veracruz con el fin de que fueran aux iliados y
apoyados en rndo lo necesario ,l su 1.uea.
Los comisionados llegaron a Vcracruz a principios de 1774 y
recibieron instrucciones del Inspector General, don Pascual de
Cisneros, sobre las careas para la introducción del Reglamento
Provisional y la rcesrrucrnración del Presidio. El Rcglamenro
había sido e.laborado en septiembre Je 1773 e impreso para su
distribución en el Presidio de fa isla del Carmen. Es claro que esra
comisión está en rnarcad:i en el proceso de escablecimien to de las
Reformas Borbónicas que se dieron a lo largo y ancho de la
Nueva Españ.i. Otro aspe cm de ellas lo enconrramos en estos
expedientes y se desprende de una mención circunstanci_al que
escribió el Impecror Cisneros. Dice éste que había pamdo de
México ,1 Veracruz anees que los ofici:i.les comisionados, con
motivo de dar cumplimiento a fa Real orden en que se me previene
el eswb!ecer en aquella Plaza fo Esrnela de Prácticos de Artillería.
En curnro .i !J comisión que recibieron don Francisco y sus
colegas militares, se llevó a cabo como estaba programada .
Echegarav lleoó a Veracruz a incorporarse con sus colegas el 8 de
febrero cÍe 1774; los tres salieron del puerco el 28 de febrero Y
regresaron al mismo. el 20 de mayo, después de rres meses Y
medio de crabajo. Echegaray continuó su viaje a la cap ital
novohispanJ cinco días más tarde ya que fue el encargado de
780

entregar el informe de l.i comisión. Se seÍ1al.i en el expcJicnrc que
para noviembre del mi~mo aÍ1o cada uno Je lo~ rres oficiales
recibieron como grarificición, por el dcsc:mpei10 de L1 comisión v
los gasros que les había ocasion.1do, l.i cantidad de 50 doblonc;.
No se anot:in los resultados específicos Je la comisión, ~ó lo ~e
menciona que de ella se Lle~prendió la reducción de parte de la
milicia de aquel presidio.
Para los fines de esce trabajo el interés de esra información
radica en permitir conocer datos adicionales de la carrera militar
de Echegaray y comprobar la instrumenración de las reformas
borbónic.1s en otro aparrado presid io del territorio novohispano,
ubicado éste en el extremo sudorienta!.
9.-CORRESPONDENCIA DE DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.24, Exp. 62, Fols. 206, 210-2 I l y 221, del 14, 17 v 22 de
junio de I 774: licencws. fnstrtncia de Francisco de EcÍ1egaray,

Teniente Coronel de Dragones de México en solicitud de licencia.
México:
Al regreso a la capital novohispana después de haber
concluido la comisión en el Presidio de la isla del Crtrmen,
Echegaray presentó so licitud de licencia por tres meses para
permanecer en la ciudad de México v a.render en ella asunros
pendientes para los cuales se requería· su presencia. Contó para
ello con el :ipoyo Jel coronel al frenre &lt;le su Regimicnro y la del
Inspector Genemf Cisneros.
En el mismo expeJienre aparece su solicitud par:i que se le
cubrieran sus haberes correspondienres al tiempo que había
permanecido en comisión fuera de su dcsrino; de csra petición se
~esprend e que se le pagaba en la ciudad de Puebla de los
Angeles, ya que el oficio fue rurnado al Comist1rio de Guerra de la
Puebla y, desde luego, es probable que estuviera desr,tcado en esa
ciudad, ya que de haberlo esrado en la capital no hubiera renido
necesidad de pedir licencia. Lo anrerior se comprueba en la
siguiente fuente.
10.CORR ES PON D ENCIA O E DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.28, Exp. 2, Fols. 4 y 54-55, del I o. de marzo de 1775:

Tropas. Informa el Gobernador de Veracruz que flegttron a esa
plaza fas tropas que manda el Teniente de Drrtgonej· Francisco
Echegaray, para el relevo de las destacadas en la p!tfzrt.

�En los documentos de esca fuente se asic:nca que el reniente
coronel y capitán de las dos Compaiiías de Dragones dei
Regimienro de :viéxico, Echegaray cuvo a su cargo efecruar el
relevo de las tropas destacad:is en Veracruz que habían cumplido
su ciempo de esrancia en esa plaza. Parció con ellas en febrero de
1775 con destino a su cuartel en Puebla. P:ira julio del mismo
año se encargó &lt;le conducir el nuevo relevo a Veracruz y del
conrenido de una de las carras queda claro que el cam1110
uriliLado entre Veracruz. y Pueb la pasaba por Jalapa, a donde el
capitán de las dos compañías envió para conv.alecer de una
qutbrancada salud a 20 soldados a su cargo.
11.- PROVINCIAS I TERNAS, Vol. 143, Exp. 15, Fols.
224-246, años de 1773-1774:
Instancia de Doña Faustinn
Genrndi.,- Bosio, mujer del Capitdn de Drngones don Francisco
Fchegarr1y, gobernador que fue del Nuevo León, para que se le
de111ulu1t In pl11ta que traía entre /11 ropa de su uso y que le
decomisaron los oficiales reales de las Cajas de /i;Jé:uco. Nuevo Reino
de León:
Oc acuerdo a escrito de la esposa de Echegaray, al término
de su mandara interino en el Nuevo León, el ex-gobernador, al
rener la noticia de que estab.i ya en camino su sucesor, dispuso
enviu su rorto equipaje a San Miguel el Grande a través de San
Luis Porosí. AprovechanJo L1 ocasión de contar con buen
arriero, doña Fausrina dercrminó anexar dos b.1t'des &lt;le su
propiedad e11 las que acomodé u111z poca de plat11, ... unos corros tejos
de p!rtta ... cu; 0 peso entiendo, ronsistiría en treinta o cutZrenta
marcos, que había adquirido por disposición del país y vanos //rreos
de mujer. Doña Fauscina renía la intención de recoger la pLua en
San Luis Porosí, pero los oficiales reales decomisaron los baúles y
ante esca si¡uación, presenró reclamación, esr;indo dispuesta a
pagar el quinto real correspondiente y asegurrndo que n? exisría
razón para ral decomiso. Después di.: un año del envio de la
primera solicitud, no había cenido respuesta favora~le_.
Las siguienres referencias corresponden :i los ultimo~ car~os
que desempeñó Echeg:iray, propuesro par:i el gobierno 1n[errno
de la Provincia de Sonor.1 no llegó .t ocuparlo. pasando en
compensación al del Nuevo S.111tander. Veamos qué dicen las
1

fuentes:

12.-REALES CÉDGLAS O RIG lNALES, Vol. 104. Exp.
154, Fols. 1- 1v., del 13 de diciembre de 1776: Se aprueba que
don Francisco Antonio Crespo será relevado de su gobierno, pero no
que fe sucediese don Fr~ncisco Echegaray. Sonora.
13.- REALES CEDULAS ORlGlNAI.ES, Vol. 110, Exp.
184, Fols. 1. , del 12 de marzo de 1777: Relativo al nombramiento
de Gobernador de esta Provincirz para don Francisco Echegaray.
Sonora.
14.-PROVINC IAS INTERNAS, Vol. 247, Exp. 11, Fols.
l 66-170, 8 de agosto de 1776: E! teniente coronel don Franc1Sco
de Echegaray, Gobernador Intendente de Sonora, solicita se fe exima
del pago de la Media Annatrt. Sonora.
l 5.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 112, Exp. 84,
Fols. l., del 15 de octubre de 1777 : Aprobando el Gobierno
conferido a don Francisco de Echegaray en el Nuevo Santander.
Nuevo Srrntanda.
16.- PROVINCIAS INTERNAS, Vol. 146, Exp. 18, Fols.
387-420, aiio de 1778: Sumari,z formada por el Gobernador del
Nuevo Santander don Francisco de Echegaray conrrrt Vllrios indios
mecos que remitió 11 México . Informes de don Pedro de Garibay
acerca del destino de algunos de e/los. Nuevo Santander.
· El análisis de las fuentes anreriores proporcion:i interesan te
información sobre los últimos ar'ios &lt;le la vida v carrera miliraradminisrrat iva de Echegaray, misma que fue p~oporcionada por
quien fuera el visitador general, don José de Gjlvn; son:
En agosro de 1776, Echegaray, conociendo la propuest,\
virreinal p.1r:i que fuer:1 nombrado como gobernador int&lt;:r ino de
hs Provin~ias &lt;le Sonora y Sinaloa. solicitó se le n:kvc1ra dd p.igo
de la Media Ann,n.1, .irgurnenr,rndo que ese .irancel s6lo se debia
cobrar al primer empico: éste lo había tenido como gobcr11.1&lt;lor
del Nuern Rcyno &lt;le: León y en él !1.1bí,1 rnbicno L'I p.1gn durante
el tiempo que le cjcrcicí. Como \·eremos. en realid.1J Echeg,Jr,1r
no llegó a ocupJr el gobierno de SonorJ, sino el de L1 Coloni~
del Nuevo San r:rnder.
lndepend ienremenre de eS!l' c,unb io dL' asign:1citín, lo que
resulta de interés c:n el cont enido dL'I documento · e-, !.1 í11clus Í(Í11
de )a cédula real del 26 de m.n·o de 1774 . r.n dL1 \' ,k .11.. ucrdo ,1
las reformas borbónic,1s &lt;1ue ·,e h,1c1,111 ~enrir \',!, en d ,i111bi10
:irancc:lario, c:I rey mod1fiuí c_-;rc impue-,lo ell rc-,pt1n1.1 .1 l,1'&gt;
-~ i

�rq)crid.1s

111st1111ci1t.í

ti,· u1t/,1 ,-/,1.1t· 1/,· 011pl1•dd11 en 1111, LJomnuos de'

.1111,·nr,1 sobre lo gr,11 0.,-0 tlt'I
1

p,1g11

ti,, l,1

111rd1t1 ,11111,u,1 ...

y rc11ie11do

frcso1rts los 1n(o1111c11ic11r1•s 1¡11,· /,a pror/11, 11/0 ,11 prtÍrt1C,1 ... )' lo q1u·
111, h,111 txp11csto 111111ist1·0, r/1• rorlo t'clo _}' i'xpenc'// Ci,1 ,t q1111' 1/1':,
¡'(}li/erÍ Sll l'Xrl/111'11. Su di..:cis1ó11 t,;l'lll'r.il rul'. &lt;,1Lll' l'll ,1dcl.111(l' lodos
1

.19uellos nombramienros 01org:1Jo., por el re~' , tJUienc.:.!&gt; los
.1sumit.:ran s11tisfagt111 ínregr,1 la mfd1,1 /!11n,zt11 del pnmer t'mpleu
drscontd11dosdn por cur1rt11s p,1rtes e11 el tii-111/)Jo di' cu,1rro a1ios; y ., ,
antes J;ztlaiesf'n, de sólo rl t1e1J1po dfsdt su posesión II prorrata ú11
obli'{,rÍnehs 11 dar {innz,1, 111 i111po11erles otro gr,1u11me11. P:ira
qui;nes JsccnJier.111. en no111br.1111ie11ro, t:n especial en e l ;imbiro
de l.i adminisrración r con ello tuvicrL:n aumcnro de sueldo. solo
contri'l)Uirán en rebc.ión a es.1 Jiferenci.1 &lt;le ~ue ld o y cubridn el
arancel en los siguientes dos úio~.
De reoreso
al nombramiento en favor de Echegaray como
t&gt;
gobcrnJdor interino de Sonor;i y Sinaloa, en 13 de diciembre de
1776 Gálvez comunicó al virrey Bucarcli y Urz.Úd que le h,ibía
dado cuen ta JI rcv del c.1mbio que la m.íxima autoridad virreina l
proponía realizar· en el gobierno de la Provincia anres citad a.
Consistió éste e n relevar del mando interino de dicho gobierno a
Francisco Antonio Crespo y nombrar en Sll lug:ir a Francisco de
Echegara~•. :\ esr,1s medidas locales, el rey, desde luego
aconsejado por Gálvn, respondió que no procedía la
designación, !'ª que la Prov incia de Sonora había quedado unida
en
económico a la recién creada In rendencia del mismo
nombre al frenrc de L1 cual se habí.1 nombrado un Comandante
General. Por esta r.izón debí:i ser retirado Echegaray.
Poco después el mismo personaje escribi ó de nuevo a
Bucareli informfodolc que, como no había renido etecro el
último nombramiento otorgado a Echegaray, el rey, en atención
a los sen·icios v mériros &lt;le Echegar::iy, lo proponía para el
gobierno inreri1;0 del :--.:uevo Santander. Desde luego q.ue el
virrey accpró ~· propuso el ?ecrcro de su nomb.ramtenr_o,
avisándole JI Inspector G:íl\'ez.. Esre, en octubre del mismo, ano
respondió hJcienJo sJbcr que el 1ey habí:1 ororgado el rítulo a
Echegar.1,·, quien lo &lt;leberi.1 us,ir y ejercer en los misrnos rérminos
que lo ha scn·ido don Vicente Gonzdlez S11nt1a1íez y con sueldo de
trn mil pnos.

lo

Las Llltim:is nueve referencias de AGN se rt'ficrcn a.
información posrerior .11 fJllecir111tnto de: don Francisco: A) J res
de ellas esr.ín relacionadas con la .1djudic:1ción de ~u pensión &lt;1 su
viuda y más tarde a su hijo Mariano. B) Tres m,h s0hre el cobro
que se le pretendió h,H.:t:r a don Fr.1ncisco por el impuesro de la
Media Annara. C) LJs tres resc.1nres t~l:.Ín vincu ladas co n
actividades dt otro po,ible hijo , quien ll evó sus mismo$
nombres; sin embargo a.t'tn no disponemos de comprubac1ón
documentad a de este parentesco.
Las referencias que comentaremos para los apJrrados
mencionados son las siguientes, para el primero de ellos:

17.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 126. Exp. 73,
Fols. l 65r., del 7 de noviembre de 1783: Rrspuesta negativa n fo
que solicita doiia Fnustina Gertrudis Bosio, viuda de don Frt111risco
Echegaray, gobernador que fue del Nuevo Santander, ncerct1 del
pedimento que se le dé la rnarra parte del me/do del difunto.
18.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol.188, Exp.
290, Fols. 315-315v., del 22 de diciembre de 1803: Montepío
Militar. Ordenando r¡11e n Mariano Echegarny, hijo del teniente
coronel Francisco Echegaray. gobernador que juf' ele fa Colonia del
Nuevo Santander, se fe asista co11 fa mitad de la pensión que
disfrutaba su madre, Frannsca Gertrudis Bosio, y,
19.- REALES CÉDULAS DUPLJCADAS, Vol.7, Exp. 3\
Fol. 104r., del 22 de diciembre de 1803: Mil1Ci,1s. Comumcando
haber aprobado la mediti Pensión concedida 11 Mariano Echegnrny,
hijo del teniente coronel Francisco 1:"chegnray, de In cual disJ;-utabrz
su madre.
La respuesta a la primera proviene de José de Gálve7. y en ella
hace referencia a la solicitud que hizo la viuda de don francisco
para que se le concediera la cu::irra parre del sal::i ri o de 30 mil
pesos que su marido gozaba al tiempo de su muerre. Dicha
petición fue avalada por el vi rrcy y a pesar de ello no fue
concedida por el rey. De interés rcsulca el conocer el nombre de
otro de los hijos de don hancisco, no aparcciclo en ningün
documento anterior.
Si bien no se le concedió a L1 viuda esra ayud.1, sí goz.ó de l::i
pensión que otorgaba el Afontepío Militar. Scguramen re, a su
muerte, el Supremo Consejo de Guerra acordó, en scpciembrc
del803, que se asisriera ;\ don Mariano Echegar::i_v , hijo del

~wi

�tenie11re coro11e! D. Francisco Echegaray... con la mit11d de lr1
PenS1Ó11 que disfrutó S/1 madre. Así qu&lt;.:dJ claro en Lis dos últimas
referencias:
B ) En curnto al asunrn del pago de la Media Annara, son
rres las referencias:
20.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 146, Exp.
251, Fok 444.44v., del 6 de agosta de 1790: Mi/mas. Se pide
testimonio del expediente seguido sobre la Media Annattz que dt'bió
pagar el teniente coronel don Francisco Echegaray cuando enero al
gobierno del Nuevo Sa11rander, a fin de resolver sobre el i1rnnto.
21.- REA LES CÉDULAS ORIG INALES, Vol. 147 , Exp.
120, fols. 1, de 24 de ocrubre de 1790: Gobernadores. Se avisa
haberse encontrado el testimonio del expediente sobre pago de Media
A11nat11 por el re111ente ({)ronel Don Francisco Echeganty, cu,rndo
entró a servir en el Nuevo Santander.
22.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS
DE BRA NCIFORTE, Vo l. 183, Fols. 259-259v., del 26 de junio
de 1796: Atedia A,111ata. Exención. El virrey dt' Nueva España
ofrece a! seiíor Ga rdoqui el cumplimiento de la Real Orden del Jo.
de marzo relativa a 111 libertad de Media A rinata que Su Magesta d
concedió al teniente coronel D. Francisco Echegarr1y por el tiempo
que desempeñó el gobierno deL Nuevo Santander y ,1 sus sucesores D.
Manta! de Medina, el Conde df Sierrri Corda y sus Tenien tes.
Asimismo que dicho impuesto debe exigirse a los ·Gobernadores de
Provincias I ntenws.
De su conrenido se desprende que varios a ifos déspués de la
muerre de don F rancisco, en 1790, el virrev Conde de
Revi ll agigedo, buscó informarse ace rca de un inrcn~o de exigir el
cobro de la Media Annara a Echcgaray cuando ocupó el gobie rno
d~l Nuevo San tander. An re esca inquietud el rey pidió el envío
del expedie nre p:1 ra aclara r qué había sucedido, poco después se
informó que se hab ía localii.ado el exped ienre y mucho más
ta rde, en l 796, se explica lo sucedido.
Es as í que la consulta de las fuentes señ.ilan que Echega ray
sol iciró la exención de ese pago, no se aclara b.1~:1Jo en qué
razones, pero, muy prob:1blcmcnte y como era lo us ual,
ad uciendo que el puesro er:i de.: carácter tminencemente mil ira r.
Probablemente con la consulra de los .rnrcccdences par.l 1796, el
rey co ncedió, retroact1va111en ce, a Echcgaray L1 libl'ración de l
1

~x&lt;,

pago, por el tiempo que había ejercido el cJrgo, así como a sus
suce~ores. Pero dejó claramenrc esrablecido que deberían
cubnrlo los gobernad~res. de las Provincias Internas, para ese
momento, ya en plena 1nsnrucionali2ación.
C.- El úlrimo aspecrn vmculado con el gobernador
Echegaray es el que tiene relación con alouicn quien llevó su
mi smo nomb re, Francisco Echega ray. probbablementc haya sido
su hijo o descendiente. Es te pe rsonaje aparece mencio n,ado en
tres r~ferenc ias que r~visren un cieno interés, ya que seña lan el
conoc1 m1cnro por vecinos del septentrión de los aconrecim ienros
euro peos más actua les, co ncretamente, el texto de la recién
instaurada Constitución de la República Francesa. Las signat uras
de estos documenros son:
23.- REALES CÉDULAS ORIGINA LES, Vol. 154, Exp.
200, Fols. 258 r. , del 7 de m:irzo de 1793: Tabaco. Enterado del
motivo que hu.~i parfl que tontinué don Francisco Echegaray e
Ignacio Delgadil/o en lfls plazas d(' contador y oficial m1tyor d(' la
Factoría del Rosario.
24 .- INTENDENCIAS. Vo!.80, Exp . 37, Fols. 1-lv. , del
lo. de di ciembre de 1796: Don Francisco Echegaray, conrador
actual y facto r interino del Real del Ros,1rio sobre el Comandante de
dquel!as Provincias de Sonora y Sinaloa. Ho;a de servicios de don
Fran cisco de Echegaray, resiste proponerle para dich11 Factoría
privándole de l11 opción que tiene a este empleo por reales órdenes'.
Tepic.
25. - INQU ISICIÚN, Vol. 1373, Exp. 16, Fols. 213-213v.,
del _12 de se ptiembre de 1798: El 1/lmo. señor Obispo de Sonora
remite a Los seiiores lnq111sidores 11n m1111uscri10 tiwlado:
"Cons'.itu ción de la Rep1íhlim Frilncesa '' que el dif11nro don
Francisco de échegar,z;•, fr1cror 11Jteri11u de Sonora, le envio,
pens~ndo que le podrí11 servir rll' dil'ersión, la que scg1ín dictamen
de duho Sr. Obispo time mucho ele ven,'"º ro11tn1 !t1 rclirz.11i11 . ( f.,1
carta de Fr. FrancÍS/'o, Ohispo di' _&lt;.;o nor,1 t&gt;SlrÍ fachadr1 en
Cole~,io
de N uestra Seiiorrt de C11,td,ilupc de L11ct1terr1s ,1 J] de• s1·pl!l'mbre
de 1798) México.
El co nrcnido de esto~ kg.1jns pone Jt: manific~to qul', en
caso de que el Fr:111c1sco de Echcg.1 ra:· fue~&lt;: h1¡0 dd n
~o~crn ado r, venía rJdicando dur.111tc lo, primL"rO\ ú10~ &lt;ll' 1.1
ultim 3 déca da del XVIII en jt1risdi-.ciún lk l.1 l'1ovi1H.. i.1 de

;¡

-H-

�Sin.du.1. 1.,1111.11.·1.1111l·1111.· l'l1 ,·I N,•,i/ rl,·I No_,,11·10. l l.1hi.1
d,·,1.·mp61.1Jo el ctrgu dl' u&gt;nt.1,lrn ,k l.1 L1&lt;.l u1í.1 del 1.th.1-.,
,1tu.1d.1 l'll es.1 pohl.1uo11 y p,1r.1 l.1 p1 1m.1,c:1.1 d1: 1- 1)J k lu1.
p I t&gt;rrog.1Jo c:I mis nrn ofi1. io.
Tres años m.b r.1nk soliciró ser 1.011l.irm.1d,1 en e l ~.11go J1.:
Lh tor y 1.011 l'St' mou,·o prn1.11có un.1 rl'l.1cio11 de suY11.10 , 1h,lCUérdo .1 ell1 .1 l.1 fl'ch.1 Je! docum1.nlo, 17 96. re111., ·10 ,1irn~ ~er.1 soltero; había i111ci.1Jo \ti ~crvicio pL1bli1.o en ¡- 7 2 como
meritorio en l.l \'i//ti de CnrtfoÚ,1 en Jontk ,l\1.l'ndicí .1 0(1ci,ii
rercuo p.11 .1 p.1~.H &lt;.:omo ,Jiuid m,1_)'or .d Re,,/ tlt-1 RoH1no 1.:11
Sinaloa. En e~e destino desempd'lo lo\ urgos el&lt;.: t(J/i!,1d11r y ¡;1oor
l}/(fY/J/0. En l 791 rue comi\ion.1&lt;lo por la Factor/,¡ p.lLl vi,itar lJ
adminisrr.1uón Je l.1 Vil/11 de (ul1,1 11ín y L1 Je .),111 ~thdHilln,
mismJs que rt:corrió en t0J;1 q¡ jurisdicción. &lt;:n 1796 rc.d11Cí l.1
misma r.irea en la Administracuín ch .~i,111/011. A parrir Je 1794
obtuvo el oficio de J,uror rnterll/o.
ParJ sepuembre de 1798 h.1bí,1 y.1 1.dlc&lt;.:ido, r.11ón por h cual
el Obispo &lt;le Sonora, Fray 1-rancislO (~in C.:\~H:cificar nombre
completo) erwió .1 los inquisidores de l.1 opic.1I un mrnmcrico
~u11lH.1

\'

1

conocimie1Ho de los acontecimienro~ rl.'volu1.:ion.mos de l-ranci.1:
se disponía tambic:n de un s1gnificat1\o Jocuml.'nco. en un.1 fech,1
relativamente re&lt;.:iente al momento gu1.: dio lug.ir .d mismo.

Melchor Vida) de Larca y Villena, 1773-1789.
De acuerdo a C.1va1.0s, don Mel&lt;.:hor prestó servicios duranrl'
más de 35 a11os en el ej~rcirn esp,tiiol, como veremos, fueron

noticia del s1Stem,1 de lrz Francia; me dirig¡ó ese 1111111uscrito,
pidiéndome r.11nbién que lo prtwse por la estafeta tl otro sujeto de
1111 diócesis ruya persona y méritos me son desconocidos. l:.n su
momento el frade. quien aün no er.1 obispo, no cuvo oc.,sión de
leer completo el docurncnto, pero sí lo :.uficientc, pa ra
1.onsiderHlo nocivo para sus feligreses. Tiempo después, ya
consagrado obispo, lo volvió J releer en su sede dd Colegio de
Guadalupe y habiéndome prtrerido muy disforme de fas Doctrina1
C11tólicas y 01 ¡,ariaJ pttrtes impío, tememrio y ofensiuos de 101 oldos
pi,1doso1, ofanswos de las 1Hon,1rquías, escandaloso y seduc1ivo, lo
remito pro111,1me11re. Por supuesto que fue enviado por el Obispo
a los inquisidores y que sus opiniom:s tenían que haber sido en
ese senrido.
Lo interesante de la referencia es que permite conocer que en
una región no cerc.ina a la c.ipiral novohisp,111.1, la Provincia de
'Sinaloa \' en uno de sus ap,1rc:1dos reales, se rení,1. no só lo

basrances más años los que sirvió como militar. Ya en posesione\
españolas fue gobernador de Nicar.1gua durancc cinco aiios, pero.
según esre auror, tuvo una nula residencia, hecho que entorpeció
su carrera. Pasó a Guaremala, en donde recibió su nombramiento
como gobernador del ·ucvo Reino de León; salió de aqudl.1
Provincia de los Confines en el mes de diciembre de 177 2 )' dejó a
su familia en Soconusco con su suegro, Fernando Marríncz de
Bizón, quien era gobernador de la Provincia. En Monterrey tomo
posesión del cargo en julio de 1773.
Impul só las minas en la Iguana )' Va!lecillo, levanró
información sobre casas y solares en [mares, dictó
determinaciones sobre extracción de ganado. Inició la visira de
pueblos y escribió una Relación de disranc ias, fruros, bienes, ecc.
cuyo texrn fue public1do en la Gaceta de México del a110 de 1774.
Más tarde reproducido por Don Jos( J. Eleurerio Gonz.ilez, en su
Colección de Notiárzs y Documentos y no vuelco a aparc&lt;.:er, razón
por la cual lo hemos rranscrico como parte de cm.: trabajo, de su
original y, muy posiblemenre, lo publiquemos como material
anexo a este trabajo.
Siguiendo a Cavazos, resumimos que Vida! de Lorca,
escableció milicias en c.1d.1 pueblo, realizó obras nurerialcs.
techando cárceles v casas reales en ~loncerrey y ocras
poblaci ones. En 1774 repobló los pueblos de Agua/eguas,
Cadereytn y Rlo Blanco. En 1.... 77 la Villa de 1 inares fue ele,·ada ,t
la categoría de ciudad y se creó el Obispado del 'uevo Reino de
León. Promovió de nuevo el escablecimienro del Presidio de
Lampazos con 25 hombres. Fue rcceprnr de alcabalas en 1777 y
ejerció como juez provinc1.1I de la Sanca Hermandad.
Poco después de haber dejado el gobierno del ).;uevo León,
pasó como gobernador del Nuevo Sanrander, ca rgo que ejerció
hasra 1789 y murió en l.1 ciudad de México hac.ia 1797.

-x

-8')

que le había sido entregado por Echegu.1y, cuando e1.1 Jrctor
i 111erin o, es co es en tr e Ios .1 ñ o, de 17 9q y 1796. Se trató de un a
copia de la Constitución de /,1 Re¡,1íb/1((1 Fr1rn11's11, misn1.1 que
Ec.hegar,1y le dió pun, pem,1ba podrí,1 servirme de dwemón La

�Los documentos de AGI aporran los dacos que se resumen a
conunuación:
1.-CO~TR.ATACIÓ , 5498, N. 5, del 17 de enero de 1756.
Expediente de i11formación y licencia de pas~je~o a ln_dws de
Mclchor \/ida! de LorCtt, gobernador de La prcvrrma de N1uzrngua
con sus criados Benito José Baonza y Tomds de Armesto y Quiroga.
2.-Archivo General de Simancas, SECRETARIA-GUERRA,

7279, Exp.80, de 1796:

.

,

.

Se le concedió pensión de v1Udedad a Marta Fr~nc1sca
;-...1an ínei' Pisón y Reynoso, viuda del coronel Melchor Vida! de
Larca. Sólo se le concedió una pensión y no ruvo derecho a la
seo-und:i, que provenía del Monte Pío; sólo a la de vacantes
rn:vores \' menores Je Nueva España de 400 pesos por el resto de
sus· dí.is, ·miencras se mantenga en el estado de viuda.
También queda claro que fue go_bernador del Nuevo
Santander, en cuyo cargo murió, el 19 de JL1t110 d_e_l789 a los 73
años v que sirvió durante más de 55 años de of1c1al y de haber
estad~ casado como 30 años. Su viuda informó que a la muerre
de don Melchor, habí:i quedado con hijas doncellas y que su
marido había sido capitán y gobernador de Nicaragua, en donde
combatió al rey zambo mosquito coligado con _los ingle~es.
,
Había sido capitán de la gue!·ra en l~al1a y hab~a, esca~o mas
de 13 años en los Presidios de Afr1ca, Ceuta y Penon Vel:z, la
Gomcr:i. Una de sus hij:is estab:1 casada con el Marques de
Aguayo, quien ayL1dó a Ll familia a la mu:ne del gobc&gt;rnador.
Tenía dos hijos varones en las Prov1nc1a lnrern:is, el ~1ayor
Je capidn de la Tercera CompaF/Ítt Volante en la Nuev:i ~1zcaya
· 1 · d
del Brigadier Nava , el menor como alferez
de l
.
b a¡o as or enes
Presidio en la Nueva Colonia del Sanr,111der, en la n~1sma en
donde murió su padre y servía bajo las órdenes ,d~l Caballero
Castro. Esra carta de la viuda esd fechada en Mex1co el 28 de
abril de 1791.
En los documentos anexos de este expediente existen las
constanci:is de los servicios que habia prestado don Melchor:_ Se
encontró en el bloqueo de Gibraltar, en las campañas de los anos
de ¡ 743 y 44 y 46, en Saboy,1, _Pi~mon1c y _Condado de N1za en
los años de 1744 - 45 en el Reg1m1cnto de Gran:1da.
Otros documentos del mismo expediente esc.1blecen:
7')0

Que ~u c.1samienro ~e cfcctuci en l.t ciud.td de Guatemal.1 el
19 de nurzo de 1760, que dejó poder gcncr.11 p,1r.1 testar a su
hi jo el alfére, Don Joaquín de \.ida!. Otr;1 hij.1 lo fue Doi'la
María Teresa, quien casó LOn el coronel don All' jo Carcía
Conde, de edad de 44 .1fios, gob&lt;:rnador inrendcnre de Lis
Provincias de .Sonora y SinJlo,t. ~egún AGS / SECREATRIA DE
GUERRA. 7239, EXP.22.
Inform,1 ción confirm,1da y .unpliad.1 acerCJ Je su~ scn·icio) \'
daros personales la encontramos en AGN bajo la sign,1rur,1:
·
PROVINCIAS IJ\:TER.1\.-\S, Vol. 117 . Exp. 2, Fols. 200 ,
200v., del 23 de scpr1c111bre de 17 7 9: Correspo11de11011 ('11trf' el
gobernador de N,uvo león. D. Mf'lchor Vida! de Lorrn }' Villrna r
el Virrey Bucarc!i, so/ne nsun1os dt' aquella Prouinria. /Vueuo Rei11·0
de León.
De acuerdo :il documcnro escriro en st:priembrc de l 779,
sabemos, por mano del propio Vid.11 de Lorca, que era n;nural de
la Villa de C:oria del Arrnbi~paJo de Sevilla de ed,,d de sesenta )'
dos a1íos, de donde el año de su n,1cimienrn fue el de 17 1-. Hij~
de don Francisco Vid.il dt: Lorca y Ar.rn,1. nacido en l.1 \'ill.1 de
Lebrija y dt dor1.1 ~1.1ri,1 Trrcs,1 Villen.1 \' :'\;l\'.1rrete dt h ciucl.ld
de Granad.1.
·
Inició jO\Tn su c.1rre r;1 miliur como rcn1enre en el
Regimiento de l11J111t('ría de \'11lc11u11 en scplit:mbn.: dt 1735 ,.
perm:ineció en ese cargo hJsr.1 el me~ Je enero de 1-41, fecha
h que pasó con el mismo gr.1do ,ti Ri:gimimro de Grt111!lrl11. Par,1
1744 ascendió .1 capidn :· como c,t! pMricipó en Lis cimp,1fiJs en
ltalia, en la Sabo:·a, el Pi,1111onrc, &gt;,;iz.1 :,· l.1 Rivcr,1 de Génov:i ,1 1
mando del Inf,111rc Don rtlipt:. Regresó .1 L\p.l!í.1 en 1-.,&lt;) con rn
mismo R('gimimto d&lt;' C:m11,l(/,1 p,1r.1 p,1:.,tr .d de: Córdoba por
pe rmuta de pl.iz,1 :-· p:irticip.tr en las cirnp,1íi,1~ .1frion.1,; rn i.l'.
plazas de Ccur.t y l.1 Je! Pe1ió11 de \'e ln en l.1 Comcr.1, ,u ccdió
csro en los afim de ¡-:; 2 .d 5•1.
Su primer e.irgo en l11J i.1, ~l- lo ddiiú .1 Fcrn.111do \']. quien
le ororgó el Cohicrnn _¡· ( .'un1 ,rnrl,1 11011 d1' l,1 / 1r111 '1 110,1 rli· ,\'1(11&gt;·,1g,1,1
en donde pnm,t1H.:ció du1.1111l' lllho .11ío, \. ri11dHí 1.111 hu,·11,1
residen e ia que n h l u\' o , ll ,1, u: n, o .1 1 g r.1 J n ·de ten i, n t l' &lt;..oro n l' 1
con .intiguedad del 11lL'S Je n1.1rn tk l _,(H.
Varios ai1os más rar,k, L·n· 1--2. rL·L1h1&lt;'&gt; 110111hr.1111ic11to rl·,d
p:tra el gobierno del \:11,·vo !{,·1 1w dt ! n&gt;n, ,k l lt1.il t1111111

c;1

�¡1()Se\lOl1 &lt;.'I IJ de julin de- ¡--_1. 11 2., d e

1111110

dl' i--ei lue

J~(cndidl1. ,•11 (011n11111111011 rlt' .111 111c"r1ru .ii ~1.1dn ,Í1.· ( ·11 111 t1c l.
En l.'\tl' do..:unH.:ncn no h,h"l' l11L'lh.-1n 11 .1 q1 l''-1,llh.i.1 l'll
Cu.Hcin.1l.1, C.1,·uos 111c11cion.1 c.:¡u1.· jll'I m.llll'1. I &lt;) en n.t prn,·i111.1.1.
~111 espe1.i!'ic.tr el c.trgl1, solo yu&lt;.: i"ue l'll 1..on~e1..u1.·n&lt;.1.1 .1 u1u m.il.1
rl',iJcn&lt;.i.1 y que en l')&lt;.: lu~.ir !'u1.· c11 donde 1·n 1li io el
nombr.1111ic:nrn p.1r.1 :-:uc, o l.enn.
En el mismo expcdicnrl" se lo&lt;..tl11..111 ,·.11'1.1s L,trc,1\ rnpun1 .1
del virrey Buc.n-:li J \'iJ:11 de l.oru c,11110 gobern.1d1n Jl'I '.\u-:,· u
Reino \' una sol.i &lt;le ése,· .11 ,·ir1 n·. En té rm in o, g1.·1H.: r,tlt:, c,un
referid.~s ,l dos a~untos. los de .t~lmin i:&gt;{r.1c1cin 11;rcrn.1 ,. lm de
rebeliones indigcn.u. F11 el primero se hu~cin ~oluc1011n .1
sicu,1óonc:s co1H.rc{,t, corno el 11nmbr.1miento J&lt;.: .ilci ldcs ,.
regí do res ,11 eér rn i 11 o de los pé r io J os. el ¡:u go de ~.1s eo:. pcr\o n .ti e·~
como el .dquikr dé os,1-h.drn,1ci611 . De interés \'Spcci,d e., la
eo mu n i e.i ció n Je I vi rr e:, en e u .rn co ,1 1.1 &lt;; pro vid en e i as q u&lt;: se
debuían com,ir par.1 e~r.1blccn d :iyunt.1micnto Je l.1 1111e1J,1
riurl11d de Linares, recomen d.indo que su ,1k:1kle m.ivor ~e pusil.'ra
en traros con el Ayu1HJmienrn dé l.1 c.1pir.tl nut:,·olconcs.1, ,\ fin
de que ayud.u.1 p,irJ que ~e eft:ctu,1r,1n los pregones p.ira ocupJ r
los oficios di' Regidores que dt'hm crc,1rse 01 l.int1res, ut,wdo 1l los
lioranres par11 que por si o por 111l'd10 d,, prorurador ocurran a
fornwíiz11rloJ )' t1fianzarlos como corresponde.
En cuanto a los problenus con los grupos indígenas, del
análisis de la co rrespondencia se desprende b nisrencia de una
relativa tranqui lidad en la prov111c1a. Si bien existían
levancamiencos, éstos e ran muy esporádicos y algunos en
rerrirnrio comarcano coahuilense, prt'CÍ~Jmtnte en la ruta que
llevaba a la Feria de Salullo y que pasaba por propiedades del
M.irqués de Srn Miguel de Aguayo. Gracias a esr,1 carta. sabemos
que esa !"nia se celebraba durJn t&lt;: el mes de agosto }. que a ella
concurría un buen número de vecinos y .trrieros, quienes se
protegían rnurn:unente; &gt;' p;1ra ese a110 de 1778 habían
organizado un cordón p,tra poder co11tr11er !11.c hostilidades de Los
indios. A I o largo de ese rn ismo .u1 o, el \'irrc:• ordenó al
gobernador tomara Lis providenciJs necesarias para que los
vecinos y las poblaciones se cuidaran de los ,naques.
La t'tltinu de IJs misivJs es la que envió Vidal ,il virrey ,
informándole que por sus continuadas careas y por la escasez de
7'-)2

,1man uenses no h:1bi,l podido poner en limp io l.i Rl'l.1oJ 11 r/,, /,;
Visi'.,1 que_ h,1bí.1 rc,1liz,tdo .1 l.1 ¡Ho,·i1llt.1. Acl.1u que :·,1 se k
hab1 a rc_1111r1do un Resumen d(' /,1., ,-l/m,,-,r rlt t/1II' sc (ompon,· rlrd, 11
P~·o11 1nc:11 \' que consider.1b:1 de import.1111:iJ tjllt' &lt;.O!Hl(Ít:r.l l.1
S1t11anon y Partt's de 1•/l,1. Por es.1 r.lLCÍn k .rnn.th.1 l.1 Re!i1Cion
co 111 pleca. Limen t;tndo no lu hl·r .1corn p.1 ii.1do el J nu1rnen 10 de
~n i'!llPf/. de /11 Proz,111_c111, pt'ro no teniendo, como 110 rengo
intelige11c1a para rn pc~fecta fo rm110011 ¡ tareoc11do t'Sf(' País r/1,
sujeto que proceda 11 elfo. podrá rnplir el q1u' (onno y remitió 11 V. t.·.
mi antecesor, Don Francisco de Ecl1etara¡
El impo runte documento que co;1sritttve su Relación dt• la
Visita, que ejerntá en /,1 Pro1 Í11CÍ1l dl'I Nuc;,o R1•i110 de León su
Gobernado,: el Coronel de !11fa11ta!ll de los Re11/es t~jilrciros Don
Melchor Vida/ de Lorca y \'ille11t1, se cncuenrr,1 bajo L1 mism.1
referenc ia de archivo.
El último de los documenros que localizamos pa ra esre
gobernador, corresponde a la cédu la real mediante L1 cual ob1uvo
su nombramiento de gobernador del Nuevo San tander, es:
REALES _CÉ_DULAS ORIGINALES, Vol. 137, Exp. 66, Fol.
1, del 7 de ¡un10 de 1787: Que se dé pose.rión del Gobierno ni
Coronel D. Melchor V1dal de Lorca y Viílena. Colonia del Nuevo
1

1•

•

•

1

~nMn~~

·

En ella se esc:iblece que el re,·. le ororgó la merced en
Ar~njuez, e~ la fecha señalada e n 1:1 signacur,; :' que ru,·o una
val idez ~e c_mco años y le encargó al virrey le diera posesión sin
mayor dila ción.
Palabras Finales
. H as ta aquí el análisis y comentarios a las act ividades de
quienes ocuparon el gobierno del J\:uevo Reino de León durante
el _X~III. La rica documenración que hemos localizado en los
p~ inc1pa_les archiv~s españoles_ y el cenrral mexicano, se podría
aun ennquecer mas con los ricos acervos !ocales. Sin embargo,
p_ara el caso de Nuevo León, gran parre de estos materiales han
sido estudiad os y acerradamente resumidos en los trabajos de
don Israel Cavazos, mismos que sirven de guía e inrroducción a
lo que a~uí _aporcamos. Sin embargo. la p~sibilidad de incluir,
como apend1ce o en publicación adicional, alguno o algunos de
-cp,

�los documenros originales producidos por los gobernadores,
contribuye aún más a proporcionar fuentes origina les para el
conocimienro de la di11ámica social y política de esa porción del
septemrión que aquí estudiamos. Consideramos como el más
significativo, el producido por Vidal de Lorc.a y Villena, Relación

Anuario
"Humanitas"
de la Universidad A u t onoma
'
d e N uevo
,
.
Leon, que ha acogido la publicación de estas aportaciones.

de la Visita que ejecutó en la Provincia del Nuevo Reyno de león su
Gobernador el Coronel de Infantería de los Reales Ejércitos Don
Melchor Vida! de Lorett y Villena, que si bien ya ha sido
publicado, a la fecha es inaccesible ya que ha pasado a ser
material de fondo reseruado en las bibliotecas que cuentan con esa

Ciudad Uniuersitaria, marzo del 2003.

publicación. Su rescare lo hemos realizado :1 partir de la
transcrip ción directa del original y obra en poder del archivo de
8
esta 111vest1gac1on .
El presente trabajo constituye la parte final de una
interpretac1on y análisis de la documentación h,isca ahora
localizada para los gobernadores del Nuevo Rey no de León. No
pretende, por el momenrn, profundizar en los diversos tipos de
aportes relacionados con las políticas oficiales de administración
gubernativ:i del Nuevo Reyno de León, pero sí incide en sei'lalar
hacia lo s principales mecanismos que conrribuyeron a b
integración rerricorial y pobl.imicnco de la región.
Como todo rrabajo de an;1li~is histórico-social , que pJrre de
fuentes pnmarias, siempre debe ser considerado corno
investigación en proceso, ya que la localización de nuevos
materiales se presenta en el curso de trabajo~. que en oc.isiones,
parecerían no tener vincuL1ción con b rarea cenrral , pno gue
siempre pueden aporrar nueva inform.1ción. Sucesivas visitas a
los archivos esp:.1ño les y mexicrnos, son l.1s que posibilitrn este
incesante enriquecimiento, es por ello que los leuores debcdn
tomar así estos resulc,1dos, insistimos , como en proceso y a la
espera Je nuevos hallngos. '.\:o ob~L\IHC. en algt'111 1nomenro, es
necesario dar a conocer lo logr.1do , rrnro par.1 rn Jifusión y
empleo por los interesados en el ten1.1, como pau l.1 crítio y
complemento de.: información por parte Je c¡uic111.·s l.1 h.1y.1n
•

•

•

I

Notas Bibliográficas
1 A_portcs historiográficos para un esludio histórico-social de los gobernadores del N ·v
Reino de León.
uc O
2

Perrnna1°es y Escenan_os Espado-temporales en la Construcción de Organi::aciones Sociales
~e C1e_11c1~ y Tecnol~g111 que se desprende de la linea de in,estigación EJ fe,fil de fa Ciencia
Y el Cienriflco en ,\1exr::o · Pasado I' fresen/e bajo la coordinación de la autor·
de I
r · s · d ·
'
a en e 1 l.ns11·tuto
nves 1gac1oncs ocia1es e .1a UN/\M. La investigación está auspiciada por el Prol!rama
PAPIIT _de la DGAPA de la UJ\AM y sus resultados se han discutido en el marco académico
9cl Sem'.nano Permaneme lmeri11s1it11cional e lnterdisciplinario de Ciencia , T • ¡ •
'A l
••tJ
· .. N.
} 1 ecno ogw
n 1~no , umanitas . umeros 24. 1997: 27. 2000: 28. 2001 , 29 del 2002 Ed e.
,
Estudios Humanísticos. UANL.
•
· · entro de
4
Ibídem. Tomo 11. p.487.
: Al n:specto véase: Cavazos Garza. Israel. Del lú1el'o Sa111a11der.
PROVINCIAS INTERNAS. Vol. 24 7. E:,¡p. 11. Fols. 166-1 70. 8 de agosto de 1776
7
PROVINCIAS r'NTERN~~- Vol. 117. Exp. 2. Fol. 190. del 15 de abril de 1778 .
8
AGN. PROVINCIAS !Nl ERNAS. Vol. 117. Exp. 2. Fols. 190-220. año de 1778.

de rectado.
Fina lm ente, deseamos .1gr-1Jecer el inrné, , comenurios y
apoyos que el reconocido histori.1Jor Don hr.1el C.1,TtO\ C.irz.1
ha proporcion.1&lt;lo a nue~tro trah,1¡0 v, de,Je luego .d pre:-.tigi.1J o
795

�LOS HOSPITALES-PUEBLO DE VASCO DE QUIROGA:
VISIÓN DE UNA SOCI EDAD DESEABLE'
Dr. Manuel CcbJllos Ramírc7
El Co legio dt' la Fronrcra Norte

Este artículo pretende anal izar una de las obras que más se
han destacad o dentro de los idea les humanísticos y educat ivos
de Vasco de Quiroga. Se traca de la fundación de los PucblosHospicales llamados por él de ''Sanca Fe". Para comprender la
obra de Qu iroga, pro ponemos dos ele nH.'1Hos que a manera de
hilos conduct ores esclarezcan el proyecto de implantación de
escas socieda des. En pr imer lug.ir, pensamos que para
co m prende r el proyecto de Vasco de Quiroga, debernos pa rt ir
del supuesto de que rraraha de fundamentar la construcción de
esos pueblo s, en lo que é l denominaba la "mixra po li cía". Es
decir, sociedades co n u n ;1 1to gr ad o de ei vi fida d en h s q u e
existiera al mismo ricmpo un .deo grado de cristiandad. En
segund o lugar, la impl.111t.H.:ión de los Pueblos-Hospirale\
estuvo condicionada por· el hum.inisrnu renacentisr.1 inspir;ido
en la crea ció n de un mundo reformado d&lt;.: los \'icios de IJ
cristiandad en de cadrncia. Par.1 ello Quirog.1 inrcncó proyecta r
u na sociedad de~ ea ble que fu e r a ,1 n t í tesis de su pres rn re
europeo. Encontró l.1 oporruniJ,1J de h.1ccrlo ;.d ;iprcc1,1r que
los indígenas de las regionés r¡,:cÍén dncubicrtas y
conqu israda s, tenían en sí mi~mo\, cualid.1dn tp1é ltis h.1cí,111
sus cept ibles Je recibir lo\ ,·,dore.., perdidos en l.1 Furop.1
cristiana. Todo e ll o irnplicih-1 en el p&lt;.:m,1mien[() qunogui.1110
un proceso de transmisión Je 1111 mc11 .\ ,1jl' .il1.unc11tc ci\'ili1..1dor
y crisr iani zanrc. l mplic.1h.1, por l,1 1.111ro, un ¡)['oCc\o cduc1ti,· (1
-,¡-

�dirigido espcci.dmentc .1 qL1iencs cr.1n los m.í s c.1p.1cit.1Jo\ ¡ur.1
· lJ \ ºl·J .1 SOC!.l
· l , ..,,
con d UClr
'-' LJ,,
'- 1..-·1 r, los .1Julros. Desde lueg
_ o . esto
no signifiCJba des,tCendcr .1 l&lt;)S niii o~ ~- jt)vcnn, .'11 concr.irio lo\
implicab:i en un procno nuyor que 1ndu 1J .1 codo s lo.\
componentes Je un.1 socicd.1d.

El itinerario mental de Vasco de Quiroga
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J 1111 {¡, 0111,· 111/u"
&lt;'ll ,k 1 &lt;ºeh &lt;1 . J' 1.~ \

El fundador de lm ho,pic,1lcs d&lt;.: S.111c.1 h:. anees de
concrctiz;:ir su proyecto cn la ;---.;uC \ ' J l:sp ,1íi.1, ocribió algunos
docu men cos y r u vo .ti gun as ex pc r ien ci,1.s que c.:: n ~ces.ir, o
de scaca r para comp render n11:: jor l:i hondur~ )' prnh1n~11d.1J de
su pensamiento. Que no cr.1 llll proye_cto c_1rcuns_r_anua: )' J l.1
deriva, lo han demostr.ido &gt;·,1 los quirogu1sus Silno" Z,~vJL1,
Francisco Mirand.1, Rafo.cl Agu.1yo Spcnc&lt;.:r, J. B. \Xarien Y
francisco Martín Hernfoda. ' Z.1val,1 dcmosrró que u~a _de las
inspiraciones fund.1mcntale~ de _la obra hurnan1sri~a Y
educariva de Quiroga la h.ibía oblen 1do ranco de l p~nsam1enro
urópico de Santo Tomás Moro, como del 1dcar10 reform1st_a de
E.rasmo de Rótterdam; g rac i,1s a la 1nflue~c1a ?el pri mer
arzobispo de México Fr.iy Jurn de Zu m:írraga ·. Miranda: por
su parre, des ta có la imporrancia que para la vida di.'. Qu1~oga
representó el hecho de haber parr i~ip a_d_o con el .º~ 1~~0
Ferna ndo de Talavera, en la cvangel1zac1on y organ 1zac10 ~
civil del re ino de Granada, re cién arrebarado a los n_i~ros •
Talavera optó por la persuasión, el_ ejemp lo: la educac1~n, la
co mpresión d e la cu ltura árabe, e in cluso, el ap~end_1~a¡e del
idioma; como mejores formas para que la evange l1 zac1on _fuese
efectiva. Si n emba rgo, a los mérodos de Talave ra se_ opus_1e ron
pronro, ranro la prisa de los reyes cató li cos por c r1 st1an 1zar a
los mo ro s como los mérodos imp lantados por el car d~nal
F rancisco de Cisneros. Éste t.'ilr im o, a la persuasión aconse¡ada
por Talaver,1 , opuso la fuerLa, ~a la comp rensión de la cul rnra
ajena, l:1 imposición de la propia.
.
.
.
Vasco de Quiroga cradu10 su experiencia granadi na en
algunos de sus escriros de e nrre los que desracamos: la
Información en Derecho. las Reglas y Ordenanzas para el
-98

gobierno de los Hospitales de ~anta Fe, su p1op10 1 esramozto
y algunos o eros docu meneo/. Adem.i s, dejó tn trevt:r con
mucha claridad, varios .1spccros que lo disringu ieron
norori amenre de orros CuncionJrios y misi o nero~ ltna ve¿ que
hubo pa sado al Nuevo Mundo. Para profundizar esro~ aspccros
intentaremos an alizar 1) Cuál fue l:i. visión que ruvo Quiroga
de las realidades recién descubiertas: 2) Cuál fue su concepro
y aprecia ción del indígena; 3) Con qué recursos incelcctua les
analizó los fenómenos y problemas a los que se enfrenro; y 4)
Cuáles fueron los proyectos que elucubró para resolver las
siruaciones que se le presentaron.
Quirog a fue enviado a Amér ica como oidor de la Segunda
Audiencia cuyo principal comerido er:1 a.render al buen
gobierno de la Nueva Espaíía. Es necesario decir que la
Primera Audienc ia había fracasado debido a los malos manejos
de sus ínregranres, y que los desmanes de los conq ui sradores
no habían sido pocos.
El reto que tal situ ación supuso para el licenciado
Quiroga, fue exp resado principalmcnre en la Información en
derecho escrita por él en 1535. lnrcnrnndo reconsrruir e l
proceso que
recorrió Quirog:1 debemos decir que en un
principio hubo una gran indignación ética anre la real idad que
enconrró en la Nueva Espa1ía. Tal indignación la morivó el
estado caótico y contradictorio que enconrró al aprec iar cómo
los españoles habían empezado ya a desmembrar las soc iedades
aborígenes y cómo pretendían implantar la nueva soc iedad
"s in orden ni policía". Quiroga denunció e l afon de
apropiac1on y la "cod icia desenfrenada" de los españoles que
"parece que nace y pasa acá junramenre con los que ad
pasan", y que no sólo se limitaba a sus bienes mate ria les, sino
incluía la apropiac ión de su fuerza de rrabajo '. Ésta era más
exp lícira cuando se trarab:i. de ob ligar al indígena a la
explotación d e las minas''. Según la siruación observada por
Quiroga , las sociedades indígenas no ganarían nada con la
introducción del cristianismo, pues se les riranizaría de un
nuevo modo o se les haría desaparecer; ra l como ya había
sucedido en otras parres, lo cual no era para él desconocido:

Porque si de otra manera este negocio se entiende y ha de entender, yo
temo que en breve todo habrrí de ir II dar al tmués y que será imposible
799

�conservar!e como al tiempo do; por testigo en lo porveniry a k islas e Tiem1
1
Firme en wpasado ".
1

Orro problema de aparen re ca rácrer moral, aunque de
hondas consecuencias para la formación de una sociedad
cr istiana, ocupó tamb ién al oidor Quiroga: no sería posible
difundir el evangelio y crear la nueva crisrirndad, can anhelada
por los reformistas católicos, si el conquistador que se decía
11
cristiano no vivía como ral • Quiroga observó que ya en los
p rimeros años de la conquista, parecía ser buena la separación
en ere españoles e indígenas:
Porque entre ellosya se enseña muy mejor sin comparación la doctrina

cristi.ana, que no en las casas ni entre la convmación de /ns españoles con los
ruales, por ventura, seria mejor que no convmasen según las rnaws ejemplos
de obras así de soberbia, como de lujuna, como de codicia qwie est idolonm1
servitus... algunas 11eces lo han dicho y dicen que jugar y Lujunar y
alcahuetear es oficio propio de cristiano{ .
El problema que le planteó a Quiroga la presencia de los
conquistadores y su comportamiento desenfrenado y codicioso, lo llevó a buscar la solución de otro problema: el de la
compresión de la cultura aborigen -reminiscencia granadina-,
y a proyectar so l uciones acordes a esa cultura. En síntesis, le
llevó a cuest ionarse el asunco de la ocredad. C:ierramence no
fue el prime ro que se planteó este problema; pero sí fue de
quienes le dieron una solución original. Poco más de diez años
anees de que Quiroga se interesara por escas sicuaciones. e l
dominico Fray Domingo de Beranzos ya había descriro el
estado de cosas con rinres pesimisras, aunque no por ello
menos francos. Betanzos escribió un célebre texco en 1523:

Todas las cosas de aquestos indios son un abismo de cvnfit.Sión lleno de
mil cataratas, del cual salen miL confi..siones e inconvenientes. De t1t! manera
que aunque lo que se orderuz sed en sí bueno y con santa intmrión proveído
cuando se viene a aplicar a /,a st1bJeta nwflria sal.e dtñoso )' desordeMdo y
1
redunda en daño y disminución de aquellas a quien bien querernos hacer' •
Ignoramos si Quiroga h.1ya conocido este rcxco de
Betanzos, pero sin duda se percató de 1.i misma situación. Pua
800

Quiroga, las soluciones dadas hasta enro nces no habían dado
resultado "por no les conocer ni haber conocido''".
Su visión del mundo indígena fue ambivalente, por un
lado no desconocía "las pestilencias" que tenía y, por otro,
apreció en grado sumo sus virtudes. Entre escas L'ilcimas
de.Hacó: la mansedumbre, la humildad, el Jesprendimiento, la
o bed ien c ia, la doci I idad, el ceremonial i sm o, la si 111 p licidad, la
capacidad innata para rodo; en síntesis, "el menosprecio de Las
cosas que tanto ama e quiere la gente deste nuestro enve;ecido
11
mundo" • Quiroga destacó frecuentemente esca última idea y
la conjugó, al mismo tiempo, con el concepro clásico de la
existencia de un mundo original y primigenio. Aunque más
adelante volveremos sobre este rema, debemos decir que
Quiroga vió el mundo indígena con gran benevolencia,
creyendo encontrar en él un¡¡ humanidad ran limpia y bien
dispuesta, susceptible de recibir los mejores valores humanos y
cristianos:
Con mucha musa)' razón rste de 11oi se !ktma nut·uo Mundo y es/o
nuevo !vfundo, no porque se halló de nuevo, sino porque es en gentes y cuasi

en todo como ji,e aquel de kz edad pn.mera )' de oro( ..) /de los indígenas} se
esperaba e espera en estas partes e Nueuo Mundo u,w muy grande y muy
reforrr111dtz !glesirt.

Para Jemosrrar con m.iy or inrensidad

l:1 capaLidad

de

los indígenas, empleó un :irgumcnco por dem:ís rom:inrico :'
conv1nccnre . Para Quiroga se trataba de personas m,ís
parecidas a los primeros cristianos que a los europeos:
'Andando descalzos con el cabello far1,o s1r1 cosa alguna en la
cabeza, amicti sindone rnp er- nudo, ,1 /11 111tZnert1 que andaban lo.r

apóstoles', -.
En síntesis, Qu1rog.i ,1preció que .se tr,1t.1b.1 de un,1
socied,1d rotalmenrc diferrnrc a L1 n1ropea, y que corno tal.
debía ser consi&lt;lerr1J,1. P.1r.1 ello. &lt;;JCÓ d e lo me jor Je su b.1 gajc
in te Ie e ru al Ios e r ir e r i os que debí a n re g i r l.1 con qui s ra !.
evangeliza ción de las Indias O cL iden tales. Obruvo la s ideas
re c cor as de su pro ye ero so e i,11 i n ~pi r fo do!. e e n l.1 S .1 gr :id ,1
Escrirura , en los cl.ísiLC)\, en lo\ p.1drn de l.1 Igle~i.1 y rn ~u\
1
conrempodn eos ' . Uno de Joi, pri11cipak~ criter io\ lo dedujo
del capírulo 14 del tv.111ge lio de S&lt;111 l.uu): Li p.1r.íhol.1 dt: l.1
KIJ I

�cenJ. Como los co nvidJdü s ,l ella :,e rc51s1icro_11 a as1sr11 o
se hicieron indignos por no llev.ir el vcs ud o .1pr_op1Jdo:
,
Digo a aquestos pobrecillos nu1reo1iles, que sol/ t'll.il tod1 l1 gmtt' t'O'.mm
que de tfln buena gmi:1 mtran en aquest11 gr,111 u11,1 que en este Nuei'O
Mundo se apareja y guisa sin se t'XCII.Stff nifingir cristi,uidtd .
gr,111

Este pL111reamienco es fund:imenral co nsidcran_do L1 idea
milenarista que privaba entre muchos de los 1111s1oneros de
principios del siglo XVI , frente al surgimiento del
proccsranr1smo v a la decadencia del papado. Un ver$o
franciscano de l; época lo decía de orro modo: "La capa de
Cristo q11e un M,zrrín hereje rompía, otro Martín, crztól1co )'
,

)) ~\I

sanro costa .
Una segunda consecuencia obtenía Q\1iroga de la par~bola
de la gran cena que conjugaba con una idea de claro~ CLntes
erasmianos: el de la compulsión mediante el buen e1emplo.
Por un lado, el rexto evangélico dice claramente que hay que
"obligar" a enrrar a la cena; per o por otro, Quiroga est~b~ece
que cal oblig:ición debía hacerse "con_cebo de buena y cristwna
conversación" v no mediante la fue rza· Es nocori~ la influenc ia de Erasmo , pues al margen de la
información en Derecho , Quiroga anota un texto de la
Pardcfesis de aquel auror, sin nombrarlo , desde luego, como ya
se había hecho cos(llmbre entre los autores españoles. El texto
de la Pardclesis de Erasmo transcrito por Quiroga decía así:
Ciertamente con estas tales amuts (la jifosojla de Cristo escrita en los
cor(W)11es y maniJestllM por el buen vivir) muy más presto traeríamos rt /¡¡
Je de Jesu Christo a fos enemigos del nombre christiano, que no con
ame,utWS ni con gul7rttS; porque puesto caso que ayuntemos contra ellos
rodm mantasfi..eruts hay en el mun.do, cierto que no hay cosa mds poderosa
que es/.¡¡ misma verdad de por s/1.
reforzar sus criterios, Qu iro ga aduce también dos
textos pHtlinos. El primero se refiere a que codo pode,; ~~ de
usarse para edificar y no para destruir; es por lo tan_to .~~jeito y
santo pacificarlos y compelerlos, pero no. destruirlos . La
segundJ idea paulina la obtuvo de la primera carra a los
Tesalonicenses: hay que examinarlo codo y quedarse con lo
Par:i.

802

bueno de la\ co-tumhr&lt;.:s ind íg&lt;.·11.1s que, en lOlllCJHU de
Quirog.1, es mucho nd~ que lo m.do·'.
Dos criterio.., m.ís p.trCll"ll .1ctu,1r lomo JlllLIO\ 1eLtlHcs en
l:i 111ent:did.1d de: \'.1~co de Quirng.1. Ambo~ ¡1,trcc..t·11 in~pir,lr~c
en una obr,1 de F r ,1~- A111un10 Je Cu&lt;.:v,11',I, ohtspo de .~ dund610,
CLtulad.1 El Villdno rlel D,rnublo. En él Cuc\',H,1 ,rn,iliz,1 ''un ,1
pldtica quf /)Izo un 1·1/l,rn() de l,ts riba,ts dtl D,wuhio ,r los
senadores d(' Roma l'I cru,I z,1110 t1 quejttrSl' d(' /{(s tirr111Ít1s que los
romaJ1 os lltlcían ('n rn tlerrt1 " . El villano se t¡uej.1b,1 .111te sus
inr erlocurores de que l1:1hí:in sido cod icioso~ :il rom.lf bienes
a¡en os, y soberb ios ,1! pretender mandar en 1ierr.1, t'Xtr.u-us :
Yo no se qué locum le tomó a Roma de t·11111~1r ,1 co11q11istrtr 11
Gmnania; porque si fo hizo con codicirt dt· sus h'sorosJiu' mris el d1111:ro que
se gt1stó en conquis!tlrbt, y ahora se gasta en sustmtar1'1 (. .. ) Si decú que nos
envir1stes a conq11útar r1 }in de que 110 Jiiáamos bdrbaros ni viuiémmo.r
c~mo timnos, sino qur 110s qumades hac1'r 1•Íi,1ir rlebajo dt bumas lqes y
fueros, mi Sl'/1 mi uid1 si tal cosa así mccrlim, (.. .) /~r l'1'ld1d qut nos
gunrddis justicit1 )' tenéis en paz y mmr¡ui!id,rl l1 tima? No por cierto, sino
que los que se mn a!U nos tom1t11 1A h11ciendrty !.os que estdis acd nos robáis
lt fm1r1,, diciendo que pues somos urw gente sin by, sin mvin y sin rry, que
como btirbttros incógnitos nos pueden tomttr corno r.sd.11vos(..) Porque en
nuestra rima no haya mermdem de Cmt,(?_O, ilrcite de /l,fmmftlni11,
merchantes de Tiro, llcero de Canmbrirl, olor;'s de As11t, oro de E.spañtz.
plata de Brerafw, dmbar dt: Sidonia, sed11 ele Drzml{sro. tngo de Sicilia, vino
de Candfa, )' pzirpum de Arabia, no por eso somos brutos en aquellA til?m,
ni dejamos de tmer rep1íblica (..) que el co11tentamienro que teníamm
nosotros con la pobreza, ese tuviémdes vosotros con !t1 abundantin, porque de
esta manera, ni foémdes ,1 rob1tmos la rim'fl rntoncrs ni uiniéramos a
que_¡;1mos a Rom,1 nosotros agora''.

Si hemos querido extendernos en la transcripción selectiva
del texto del ob ispo de Modeño ha sido por dos razones: 1)
para demo srrar la existencia &lt;le una corrienre que, en n ombre
del human ismo. defendía los derechos de los ind ígenas rn
contra de las razones aducid;1s por los conquistado;es; y 2)
porque el func ionario :i quien iba dirigi&lt;l:i la lnform11C1Ó11 rn
~erecho, en alguna ocasión h.ibía comc:nrn&lt;lo con Quiroga las
ideas del Fray Antonio Je Gucvar:i ~''.

�Por arra parce, dos consecuencias más sacó Qu1roga del
texto del obispo de Mondeóo: el respeto a las propiedades y
cosrumbres indígenas, y la necesidad de que los españoles de
ambos lados del Atlántico comprendieran las realidades del
Nuevo Mundo en sus propios términos. Como los españole~
no podían im.iginar un mundo diferenre al suyo -"traemos
corrupto el vocablo" decía Quiroga-, querían imponer codo por
la fuerza. Sin duda, volvió a relucir en codo esto la experiencia
de la evangelización ap rendida en Granada al lado del obispo
t-ernando de Ta lavera:
Pues nuestra manera de ellos no ks amlll ni ÍJ'S es posible ni bastante,
ni aplicable, ni pmcnátble, sino que convmdnÍ7 que se les diese a(l/;1-ma otm
mejor y más confom1e _y apropiada t1 su nw·1ertz de vi11ir y entender, que n
t.tm extmiuty diferenre n ki nuestra( ..) /porque} In maneray condición de In
tierra y naturales de/In l'fl por términos y nortes muy diferemes de los de al!ti
y de los de all.d inlllgíJ1t1bld .
La manera más "conforme, apropiada y mejor". que
encontró Vasco de Quiroga para reordenar las sociedades
indígenas de acuerdo a lo que eran ellas mismas y de acuerdo
al mensaje crisriano, fue la c reación de los pueblos con un
nuevo srn ci do . Pueblos que se desembarazan de los lasc res de
su antigua culcura, y que, al mismo tiempo, no adquirieran los
vicios de la cristiandad europea. El logro de este objccivo no
sería difíci l considerando la mrnera de ser del in&lt;lígenJ ran
propia y dispuesta para recibir la fe cristiana. J\lejor es decirlo
con las metáforas del propio Quiroga:
Htty tanto y tan buen metnl de gente en esttl rierm, y tan bfo1tt1 !t1
cera, y tan rasa In tllbki, y tan nueva la vmyfl... (que) ;·o no dudo sino que
hflciendo flpmtados asi hs dichos pueblm pt1m estm phnttis nuevas rn
nuevos r1tsfldos, se podrir1 de fllJlli'SIOJ tales, con el remudo que dicho tmgo, )'
que en ello se podda temr. f yo me ofrezco ron kr flyud,1 r1'_, Dios ti pontr
p!nntflr (sic) un género de crishimos rl kis dm·rh,rs como todos dl'bit11nos S('ry
Dios manda que seamos y por l't'llf11m como /.(.)s de t, pri1nitm1 lgfesifl:~.

proyccco que . al mi~mo tiempo que remediara los abusos hasta
entonces lOmetidos, ofrccina las gar::incías neccs.irias. Un
proyecto que fuera una solución integral y no "remiendos de
leyes y ordenanz:1.S que ordenando nunca acabrzn de ordenar corn
que bnste; antes por tapar un 1tgujero ha cen Ciento) por desh,zcer
una gotera hacen rnntro" . P.ira ello propone " rundir la cosa de
nuevo", es decir, elaborJr un programa que contemple la
roca lidad de los problem,is y posibilidades &lt;le las sociedades
aborígenes. Y esto no a " nuestra mnnerrz de leyes 111 de
gobern1zción" sino a.dapc,1da a su sencille1., a su modo de
encender y apreciar la vida; porque hacerlas de otro modo
resu ltará incomprensible y dañino para ellos, y se convertid
en un fracaso par.i los rincs evangelizadores de la corona
española. La condición fundamental que propuso Quiroga
par:i la evangelización, fue que contempl.1ra lo que ya hemos
caracterizado como "mixta policía", o sea "un ,nu) b11en estado
q11e fuese católico y muy 1ítif y provechoso nsi para lo espiritual
como parn lo 1empor11!" "'. Con !;ran entusiasmo preveía que si
las políticas de conquisr,1 y evangeltL::ición de la corona.
esp.1ñola se modiric.ilnn y se rom::1ban en cuenta sus criterios':'
las de otros hombres interesados, como él. en el ,·crdadno
be neficio y cr15ti.ini1.ació11 Je los indígenJS, en las tierra..,
n uevas se produ cirÍJn un ,1 nuev,1 sociedad modelo:
Como se hngnn estos p11rblos nuez•os que dicho rmgo. don&amp; se recojfl
este fo1to _Y si este apare;o de p11eblm d(}11de se recop es Dws mv,do que s,'
h11grt, este Sf?iÍ, si _¡o 110 me engmio, el mtÍs fe11110Jo t' pm! agosto q111• ho)'
haya l'1I l'I muwlo (. .. ) /Jor do 1l~'(11111zs l'tH'S 1&gt;11! pt1ro // pms,1r m este gr1mde
aprmjo qui' uco )' llll' ,u/1111ro ot110 111ud10 m111111go
La conjun ció n de las utopías
" 1lr111q11,· Ir /.,/1,1 ,·11 /,1 l't'lrl,,rl ,· / ¡,,1rt'¡u
tf11&lt;' , 11 /Jl't' l //rl f/ 11~ / 111 /11 , ., f', /1,1 1/ll t' , ·-111 , r
f 11, l t'&gt;t' t rl l'/ 11 ,/.- /,f,:,/ /•,¡¡ ( 1 \ ,e' r/if,1t,1u• )'
dft ,111..:,JH'
,11111,1

Quiroga propuso a sus incerlocucorcs en hpa1-1.1 tptc, si
efectivamente se qucr1,1 llevar a c.1bo u11.1 vcrJ,1Je ra
evangelización, se deberí.1 detener de modo i111111.:Ji.1to lo qut'
hasta entonces se había hecho y H: dehí.1 el.1bor.1r un 11ut:vn

l

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l n l 11 1111 ,1u,1 11 &lt;'1 1

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�Inrenr:indo hacer rol1&lt;l.1d "el .1p.11C:jo Jt: put:blos ..
QU i í O ga C l.1 bO í Ó U 11 p ro\' C: U O 1 11 S p Ir ,1 J O C: 11 [ fl' '&gt; ll l O p l.l S : l.i
urnpía cLisic.t que c.:onsiJn.1b,1 l.1 c:xis1c11c.:i.1 de un.1 c:J.td
dor.tdJ; l.1 uropí.1 (íl~CÍ.ln.l que .1firm.1h.1 l.1 rr.1tnnid.1d :,· l.1
comunid,i&lt;l dl bienes; y l.1 utopi.1 rc11.1CL·11rist.1 que, insp1r.1J,1
en Platón, .1s&lt;:gurab.1 la po~ibilidad d&lt;: un gn61nnn pt:rfcuo.
PJr.1 ello se v.,lió dt: Li1s S,H11r11,,lt'S Je: L.uc.:i,1110 Je S.11110~.llJ. dt:
los Huhos de los ,-J.pósroles de Srn l uet~. :· Je l.1 l./ í0pi',1 dt:
To m .is M o ro . E n Q u i ro g.1 , e: s eu \' l ero n p res t: n r n Ios I re:- ,
elernencos qu&lt;:, según Amhico Castro son los 1..onfor111,1&lt;lorn
del uropismo: l:i rngusti.1 del fH1..sente, el recuerdo aJmirado y
la esperanza promisori.1 '·. 1 a anguscia del presente l., Jporcó l.1
decad~n ci J de: la cns CJrnd ad e u ro pea :,· l.1 n cccs1 dad de
reforma; el recuerdo .1drnirado lo susrrajo Je l.1 llamada ed,1d
dor.tda y de l.i "ida de los primeros crist1.rnos; y la esperanzJ
promisoria. l:i obcuvo principalmente de los escrirns Je Tomás
Moro y de Er.1smo de Rorcerdam.
Aunque: en vistJ. de lJ~ circunscancias e intereses, d
proyecco de Qu1roga cnvo una aplicación limic.1da, la
i n s p i rae ió n p r i me r a y I a fu n drn1 e n t a e i ó n re ó r i ca fu e ro n m uy
consider,1bles. En Jos rexros se plasmó princip.ilmcnte el
proyecco de Quiroga: el libro de Doctrina Cristia11t1 y las Reglas
y Ordenanzas par.1 el gobierno de los Hospirales. El primero
fue escrito por Gucierre Gonz,ílez e impreso en Sevill., en 1553
a cosca del propio Qutroga. Aunque la obra se encuentra
perdida, algo se sabe de ella por la noricia que de ella dio
ico lás León en 1928... LJ. primera parre de este cexro la
conforman una serie de indicaciones generales sobre educación
11
y sobre la práccica de las vmudes • La segunda es una serie se
consejos dirigidos parricularmenre a los adulcos. Así, los
círulos de esca segunda p.irce son los siguientes: 1) Cómo ha de
ser conocido el niEo a qué se inclina; 2) De la doctrina que ha
de ,1prendcr el niño Jntes que otra cosa; 3) De l.1 doctrina que
h.1 de aprender el que h,1 de ser clérigo; 4) De la doctrina que
ha de seguir el que fuere teólogo, S)De la docc1 ina que ha de
seguir el jurista; 6) De la doctrina que ha de seguir el médico;
7) De la doctrina que han de segt1ir los nobles; 8) De la
doctrina qut han de seguir los labradores; 9) De la docrrina
que han de scgutr los mercaderes; 10) De la doctrin ,l que han

de seguir los oficiales. Desafortunadamente desconocemos el
contenido concreto de escas rexcos, aunque no desconocemos
el empeño que se guardaba en los hospitales por la enseñanza
de la doccrina cristiana a codos los niveles y edades. En efecto,
de las preguntas formuladas en el Juicio de Residencia, en la
que más coincidieron quienes hubieron de responder fue que
en los hospitales se enseñaba la doctr ina cristianai~_ Esto
correspondió al afán educativo de Quiroga quien en su
testamen to escribió:
Declaro y encargo y si necesario es mandtJ para efecto de lo susodicho,
que en cada uno de los dichos hospitales o por el capellán a quien se
cometi-ere opor el que para ello se añadiere, como abajo se dirá y a toMs !ns
demás indios que allí la quisieran venir a oir y deprender la Mctril'lil
cristiana espin'tualy moral D.terior, de toMs los estados que para este efecto
hice imprimir en Sevz'lla y con esta declaración y dJJctación les dejamos
impresa, que siempre tengan sobradas para ello ( .. )por ser como es la. dicha
doctrina muy úti.ly aprobada para ÚJ, indios grandes y pequefíos de aquestas
partes, saber y deprender la policía cristiana espiritual pero también In
temporal moraly exterior humarul'.

806

807

Si desconocemos el contenido concreto de los precepros
didácticos de la Doctrina Cristirma, no desconocemos
afortunadamente las Reglas y Ordenanzas de los hospitales. En ella
se expresa, sin duda, la síntesis del pensamiento quiroguiano y la
organización social que pretendió dar al "aparejo de los pueblos".
Intentamos hacer una sinopsis entre ellas, la Utopía de Sanco
Tomás Moro y algunos textos bíblicos (Véase el Apéndice). La
comparación entre las Reglas y Ordenanzas y la Utopía ya ha sido
realizado por Silvio Zavala, M.M. Lacas y John Mean/·.
Inspirado por ellos, hemos realizado también la comparación con
textos de la Sagrada Escritura, especialmente con textos
neorescamen rarios. Con ello pretendemos mostrar las fuentes
principales de donde Quiroga obtuvo la inspiración para
establecer escas sociedades.

Conclusión
Si bien, el proyecto de Pueblos~Hospitales de Santa Fe no
se estab leció en la forma concreta como su fundador lo pensó,

�la inspiración fundamcnr.il qul'. lo ~usrc11t.1b:1 sí funcionó como
un ex tenso proyecto ed uc.1 ti vo sobre IJ Nueva Es pan a,
especialmente sobre el obispado de Michoac:ín. Y aunque
luego de la década de 1530, que fue la de planeamienco y
realización de los princip:des Hospitales, el mismo Quiroga se
vió envuelco en problemas que pareciera que desmintieran sus
posruras primeras -cuestión ésta que queda fuera de los límires
de este texto-, el mensa¡e fundamenral plasmado en b
Información en derecho ha persistido incólume para la
posteridad. La permanencia y vigencia de los va lores humanos
destacados en éste, y en los otros documenros citados, nos
hacen pensar en que se trata de un pensamienro digno de ser
recobrado no sólo por la historia, sino por codas aquellas
d isc iplinas enfocadas di rectamente al estudio del homb re y la
sociedad. Es más, en momentos en que los sistemas socia les no
parecen responder del t odo a las profundas necesidades
h u manas, y en momenros en que las supuestas so luciones
parecen estar viciadas de los mismos problemas que pretenden
reso lver; bie n vale la pena reconsiderar denrro de sus jusros
límites lo que p ueden aporrar quienes, en otros tiempos y en
otras circ un stancias, han pugnado po r crear una mejo r
sociedad y un se r humano que sea portador de los mejores
valo res in herenres, a lo que Vasco de Quiroga denominó la
"mixta pol i cía" .

Notas Bi bliográficas
1

Una primaa versión de este tülO fLJc prcscntado como ponencia en el "Seminario de
historia comparada sobre N.1-'.S GrunJt,·!ng ~ los c&lt;lucador..:s latinoamc:ricanos". organizado
por el Centro Regional de Educación de A&lt;lullos ~ Alfabctltación Funcional para América
Latina (CREFAL) ) la lJ111\ers1Jad de Aarhu~ (Dinamarca),
: Para este documento) los demás de \'asco &lt;le Quiroga. l'éase la aclaración de la nota 6.
3
Silvio Zavala. Recuerdo de !"asco de Q111roga. ,vléxico. Porrúa. 1965. Francisco Miranda.
Antecedenies granadinos de Don f ·asco de Q111roga . .-Íhs1de. 1·.35.1971 Rafael Aguayo
Spcncer. Don /"asco de Qu1roga, Ta11ma111rgo de la orgam:ac1ó11 socwl. Mboco. Oasis.
1970. Francisco \~anin Hcrnándcz. Don r "asco de Q111roga. pro1ector de los 111dios.
Salamanca. Uni11:rsidad Pontificia de Salamanca. Caja Salamanca) Soria. 1993. J B. Warren.
/ 'asco de Q111roga y sus I lospitale~-Puehlo de Santa Fe. Morelia. Uni1 ersidad Michoacana.
1977.
4
Sdvio Zavala. Op_ Cit. Pág. 11 :, ss.
'Francisco Miranda. Op. Cit. Pág. 1-16-165

808

6

Estos documentos ~e cncucntrJn en Rafael .·\gua) u Spenccr. /Jon l"asco .. pp. 71-292. ( L~
páginas que se anotan al citar algún documento de \'asco de (.)u1roga s.: encuentran en esta
obra. al meno, que ,e especifique lu contrano I os documento~ a los qt1e nos rcfcrimo~ ~un la
Información en derecho. la, Reglas _1 OrdeJl(/11::as. el frstaml!IIIO :, Curra al Conse10 di!
India:;).
7
/nformacrón en derecho. p. 170
8
Ibídem Pág. 132
9
lbidem P:íg.13 1
10 Ibídem Pag. 193
11 lbidem Pá!!. 115. 135. 199.
12 Ibídem Pá;. 186
13
Cit. en L;1\iS l lanke Cuerpo de dornme111os ti~/ s1~/o .\TI. Mb,ico. Fondo de Cultura
Económica. 1977 l'ág. IX
14
hiformac1ón en derecho Pág. 123
15
Jbidem. Págs. 212. 10-l. 11 O. 12 L 128. 130. 159_ 207
16ibidem. Págs.1 17 ~ 205
11
Cana al Conse¡o de lndras. Pág 79
18
Entr..: los au10rcs griegos ! l:11111os cita a Luciano de Samosata. l loracio ;, Aristóteles.
Curiosamente a éste ú l11mo lo nombra una sola , cz en la larga lnformac1ón en Derecho. ~ esto
a tra1és de un tcxtci de Juan Gason. Sin duda. csto forma pane de su postura erasmista. En
efecto. Erasmo escribió ·-\o ha_,· necc&gt;srdad q11e te allegue, a es/a jilosojia e1·a11géhca
armado con 1,111 e1ro1osas discrplilws rn1110 algrmm p1e11sa11 1 1 110 aquella., co.rns crmosas
q11e de Arrs1ó1eles y :h-erru_1·s se toma11·· l'aráclesrs \1adriJ. S. ,\gu 1rrc 1mpr..:sor 1932. Pag,
-153 ) 459). Entre los Padres tlc la Iglesia) los .:~critorc~ ecb1á,tico, cita a San ..\momo. San
Basilio. Juan Gerson. Jasón Ma~ no. 1~ntrc utros escritor..:s cita a I omás ~1oro. Antonio de
Guevara. Sebastian 13r,mdt. Cardenal C:1\elano. C,uillcnno íludeo
19
J,iformacrón en derecho. Pág. 94
·
20
Alejandra t\.lorcno Toscano. --EJ Siglo de IJ Conquista... ll1S1orra (ienera/ de .\ féxrco.
t\.léxico. El Colegio de 1'lóico. 1977. \' 2 Pag. 38
21
!11formac1ó11 e11 derecho Pág. 10-l
=~1 Erasmo de Róttcrdnm. /'arácfe.m I\\[!. 460. l11/iJrmac1ó11 e11 derecho. Pá!! 10-1
: Primera cana a Corintio, 10:8. $el!umta cJna a Cor111t10~ 13 · 1O: ln(orma;,ó,1 en derecho,
Pác.s. 105. 1961 216
" Primera can.a a Tcsaloniccnscs 5:21: R,·glas _1 Orde11a11:as. Pág. 150 !11(ormacrón &lt;'11
derecho. Páe. l 05.196 \ 21 (l
•· Fra) Antonio de Gue,ara. U n/lwrn dd Do1111hw 13ihhotera de Autores l.spa11oks ~o
65. Madrid. 1873
26
lnformaoó11 en derecho Páe. 1O1
:i Ibídem Pál!. 168
:s Ibídem Pág~ 195 \ C-arta 111 Co11sc¡o de l111iw1 Pag -9
:~ Ibídem . l'áE! 195
30
/bidem. l'á~. 116. 189 1 193
31
Carta al C;,nsejo ele /,;drn.~ Pág ID, e Informal ui,r ('11 derecho l'ag 21,
J: Op. Cit. en Sil\ 10 /a1ala. l?crn;rdo . l'jc 148
JJ Nicolas León fl lrhm de /Joc1mw (·m11r~no \1cxa:\l., .:.. 19~8
4
¡ Sólo conocemos los titulo, d~ lo, \CI\ (1lt111111, ,apituln, de .:,ta parte pnmcr:1 1) 1.)ue 11t1
ande por el mundo n1 ga,;¡e la ¡u, cmuJ l'll pal.1c111. ~ ¡(.)u.: nunca knga 11p1111onc, 111 hando,. J 1
Que cxcus~ d.: ple1tth :, cuanto pudiere. -1} ()u~ no ,e~ bullic1,1,,1 111 entremetido. 5} ()uc
ninguna cosa haga d 111n1u ,111 c11n,.:1t1. ú) Qu.: 11111gun uempo ,ca ,n,pcchtl\O '.\1.:ola, 1 con.
¡:;¡ lihro de ... l'ag 2h
,~

¡,,.;

•

�3

' Hemos calculado que aln:dcdor dd 70ºo de quienes r6pond1.:ron ,:n d Juicio de:
Residencia. contestaron a la pregunta de cuál era la principal acti\ldad en los hospitales.
asegurando que era la ensei'an; a de la doctrina cnsuana. El Juicio Residencia por el cual se
residenció a los oidorc~ de la Segunda Aud1t·nc1a fue ordena por Real Cédula de noviembre de
1535 El juez de residencia fue Francisco de Loa~ sa ~ lo, 11:s1imon10s de cargo } descargo
para el oidor Qu1roga los recibió Loa)Sa entre febrero y mayo d.: 1536. Véase Rafael Agua)o
Spencer. Don l'usco de Quiroga. Doc11men1os, Mé.,ico. s.e-. 1939.
16
Testnmemo Pág. 238
37
Op Cit. Sill'lo Zavala. Recuerdo... Pag 16 a 26. M.M. Lacas. ··A social "elfarc organi¡,cr
in sixthccnth Centur) Ne" Spa1n: Don Vasco de Qu1roga. firs1 bishop of Michoacán... The
Amer1cas v XIV 1957. Pág. 7-1. La sinopsis hecha por John Meany es cnada por Ross R.
Dealy en / 'asco de Qraro¡:a 's thought on war its erasmians and lllopian rools. Indiana.
InJíana Univc:r~il) Prt:ss. 1957. Pág..5

VEN USTIAN O CARRANZA Y J UAN ANDREU ALMAZÁN:
DOS FORMAS DE VIDA
:V11 r.1. Josefina Mogud Flores
Oirecror.1 dd Arcl1i1·() Hisr6rico Condurncx

Carranza no puede co nvencer al rebelde Almazán de que se so meta
al co nstitucionalismo.

XI()

En los com ienzos del año de 1916, en su cuartel general, el
general Pablo González recibió instrucciones del Primer Jefe,
Venusriano Carranza para que le insistiera, una vez mis , al joven
general de división Juan Andreu Almazán - de ve in t1c1nco años,
considerado por el propio jefe de gob ierno como un reaccionario,
rebelde y hasta traidor- a unificarse al constitucionalismo. Pensaron
que el español Pedro Arburúa, residente en Torreón, era el ind icado
para conven cerlo, ya que era n amigos desde que Almazán había sido
designado como irregular en el Estado Mayor del general federa l José
Refugio Velasco en 1913, al ser enviados al norte del país para
enfrentar a los vi llistas. Pedro Arbu rúa se hizo famoso en la zona
coahuilense por las formidables juergas en las que participaba junto a
otros espa ñol es en derroche de alegria, buena voz y cantidades
pasmosas de cognac, y bajo la amenaza de ser expulsado del país, se
le obligó a comprometerse. Así, fue enviado a entrevistarse con
Almazán, acompañándole Miguel -hermano del general-, y orro
español, Valen dn Samaniego -residente en Tehuadn- qu ien llevaba
instrucciones amplias para Pedro Vi llascñor, miembro del cenfrulo
carrancista.
811

�La comisión encontró al militar rebelde, a medi3dos de enero de
l 916, en su cuarrel general de Huajuapan de León, Oax:ica; idóneo
lugar por su precisa situación geográfica, conformación topográfica y
por esrar en el centro de comunicaciones entre la Mixreca y la cosca
suroeste del país, desde donde Almazán efectuaba sus incursiones
guerrilleras contra el gobierno carrancisra. Los comisionados llegaron
en esrado lamenrablc, mal comidos, rozados y .1mpollados. Los hijos
de: don Pelayo tuvieron que regresar con cajas destempladas, ya que
Almazán, de nuevo, no aceptó afiliarse a Carranza. Sin embargo,
designó a su amigo Arbun'ia como su único representante para que
expusiera sus condiciones que verbalmente le confió'. En efecto,
Almazán se cuidó en no dejar nada por escrito y así no
comprometerse, ya que el asunro de referencia era el de aclarar su
posición
revolucionaria
con
respecro
al
mov1m1ento
cons ri tuciona I isea.
Anteriormente, habían sido varias las ocasiones en que don
Vcnustiano promovió su sometimiento a través de distintos
conductos. Carranza no cesó en sus invitaciones para que Almazán
depusiera su actitud hostil contra su gobierno, las cuales combinó
con presiones, algunas de ellas con lujo de abuso hacia sus parientes.
Almazán había leído que Carranza nunca aceprnría en sus fiL1s a
quienes se habían distanci..ido de Madero y se vieran precisados a
luchar contra él. lo cual en su caso constacó. Sin embargo, a su
parecer, ello debía ser motivo suficicnce para ser solicitado o bien
facilitar cualquier arreglo con Carranza, pero se equivocó. Las
intenciones de Carranza eran otras!. Alm:rdn, en un intento más, a
través de su amigo español. condicionó ws propue~tas verb,1les -en
febrero de 1916- a Pedro Villasei'ior, quien a nombr~ de Pablo
González tramitaba su sumisión. Almadn propmo concentrar a su
gente en un solo lugar, en vista de que cenia por costumbn: dispersar
a sus concingcmes, con la aclaración de que sus jefe~ y oficiales
debían permanecer en la ciudad ck México, adem:b de que se
comprometía a desarmar a otros guerrilleros que conocía y hace rlos
defeccionar de las zonas comprendidas en Puebl.1, Mordos, Guerrero
y Oaxaca, zonas que por otra parre conocía muy bien. Al mismo
tiempo, pretendió ayuda monetaria pu:i sus gasto\ de manera
condicionada, a través del proJucto &lt;¡ ue se obtendría de l.1 venta al
constitucionalismo de mil quinientas ,1rrobas de ,1d1car de su
propiedad que cení.1 en Oax.1c.1.
812

El general González se comprometió para que a Alma:z.án y a sus
fuerzas se les reconociera sus grados, se les concediera L. amnistía, y
se le otorgara a Almazán un salvoconducto -éste último
condicionado a su inmediata marcha a Europa-. De hecho, su salida
del país era un asunto muy trillado ya que desde Madero , los
presidenres en rnrno no habían logrado que el inquiero joven ex
estudiante se alejara del país. Consideraban que su exilio era la mejor
manera de eliminar su conflictiva presencia', tal como lo proponía el
general González. La realidad demostró que ni Carranza ni Almazán
tuvieron la intención ele llegar acuerdo alguno. Por un lado, Almazán
persistía en su rebeldía como irregular, soberanisra y felicisra al
mismo riempo, y siempre contra Carranza, en razón de que éste,
nunca le mereció su confiama. Baste citar que no podía olvidar que
el Primer Jefe había puesto en vigor la ley juarista del 25 de enero de
1862, en la cual en una Lista de personas sujetas a juicio por traición
fue se ñalado como uno de los presuntos autores del cuartelazo en el
_q ue él ni siquiera había tomado parre -apareciendo en dicha lisca
como J uan D. •y no A. de And reu Almazán- exiaiéndose
su
b
apre hensión•.
Conmorivode que los Tratados de Teoloyucan no conremplaron la situación de las fuerzas irregulares de las que Almazán formaba
parre -al no ser federal a pesar de que combatió con ellos-, aunado a
la proresra que hizo por la inrromisión norteamericana en los ,tsunrns
mexicanos, desconoció a Carranza como Jefe Supremo de la
Repü blica a través de un mani fiesro, que a caballo, formuló en
T ehuad n, Puebl.1, el 25 Je agosto Je 1914. En el invitó a secundar
al movimienro a "los dignos sucesores de los que llevaron a cabo la
gloriosa epopeya de Churubusco", y alejarse de la tutela de "los
plutócratas de \'&lt;!ali Srrcet" Pensó que este manifiesro lo aplaudirían
los pueb los latinoa111erionos, :':1 que en el resume su ideologí,1
bol iva riana de no ¡.1&lt;.:rmirir la intromisión Je los Estados Unidos. en
éste caso en los asuntos Je ?\1Jxico. Po~teriormentc.: a recurrirí:1 a esr,1
ideo logía, especialmente cu.111Jo fungió como c,rndid.1to oposiror en

1939- 1940\.
Una semana después de public1.Jo el pLrn aludido, el gobernador
de Puebla, Francisco Coss -porra,·oz de C.1rr,111za-, oblioó
a :-.-fiouel
ri
Andreu Almnán, a busc.1r .1 rn herm.1110 y convencerlo de que no
había razó n p.1ra que siguier.1 rebelde.: y conminarlo ,l dc.:j.ir de pck.11
por p uro deporte. Cos~ .v L'l jdc del Ese.ido \farnr
de Conl.Ílc.:1..
.
~

�gt'nerJI Alfredo Rodr1gu&lt;:1 le, l!rm.11011 lo, ,.d\'ocondut lm p.11,1 l 11.rn
Andrc,lll Alm.tt.rn, mismo, &lt;]lit' rcdi.110.
C.irr,lnzJ .1 p.irtir del 1c:tunu1.1m1t'1Ho ljllt: Jt: ,u ~oh1t:1110 h110 l'I
de.: los Est.1dos Unidos, cmpn:11d1tndo .1t1 iv.1, ~e!&gt;1io111.·, dt· p.ll con
codos Jquellos que.: luch.1h.1n en su co1Hr,1 .1 lo Lugo del p.m.
L"nl1z.rndo l.t nedi.1c1on de conoL1Jo~ d.: -\lm.11.ín. Lomo el gl.'11er.1l
RicJrdo Reyes .\1.írquet quic:n ILt:ptú fm1on.1r ~u~ fut:r1,H con Lh
c.irranc1stas- , p1d1ó ,1 Alm.11,1n t]Ul' ,lll.'fHJ1.1, por ,u futuro v
conn.n1enL1,1, el form.tr pJrre del LOns1ituuonJl1,11w. lgu.1lme1Hc:
\'tlbs&lt;:ñor, ,-.1 desde 1915. l1.1b1J prn, H1.1d &gt; J p.1nrn1e~ ctrc.1110, 1.k
Alm.1;,.111, como a su .111c1.111J nudre ,..1 su hnn1.111,1 D&lt;:lfin.1 quie111.:,
Vl\'Ian en Puebl.i, p.1rJ que.: fuer.in donde se 1.·nuintr.1r.1 y lo
convenc1erJn que h1c1er.1 &lt;.JUSJ u : n !.is fuerz,1s LOmti1uc1011Jl1stas,
parJ bien v tranquilidad lamili.u v de los lubJC.1nt1.:s de.: IJs c:xtrem,t'&gt;
regiones donde se hall.iba. L1s senoras Alnuzan no lo~r.1ron que d
general cooperJra dt &lt;.onform1dJd Lon los 1.Jrr.rncis1Js y por dio, los
esbirrios de Coss, romerieron l,1 1·de::,,1 Je enLerrarla, &lt;.11 IJ
pen1rtnc1ana, de dond&lt;: fueron s.1c,td,1s por Ccsjr10 Casero. ~in
embargo, la pc:rseLUuon no ceso t'n derrot.hc.: dt' .ihuso!) c.:ontra los
familiares de Almadn ~, ,1 pes.H d&lt;: que su Jnc1Jno padre fue pr1.:so
en la misma penit&lt;:nciariJ, éste wnrinuó rns actos de 1•sto1osmo &lt;.ontra
los barbaras del norte, los dt· Co,d1t11!11:
Proh,b,o ,1 lm soíor,1S) ,1 los 1111íos qui' mostr,1r,111 temor o
pidienm miurirordi11 .
As1 entonce.!&gt;, !)111 impon.ir los anrcnore!) y consccut1vos hechos,
Almazán prosiguió en su rt.beld1a anciconsr1tuc1onali!)ta y, ti 2.:¡ de
junio de 1916, envió una circular en tono amt'naunte :.i diversos
generales carr,1nc1stas para que éstos ale¡en el conflicto
norceameri&lt;..rno, a la ,ez que cm1ca l,1 posrura del Pnmer Jefe frente
.1 los Euados Cnidos y la formación de un partido únirn sin
roleranc1a o conciliación par,1 quienes p1en!)Jn como él'. La
animadvers1on, rodav1a pn.:senc~ dur.in1e 1916, entre: Carranza y
:\lmazán y que se n:crudeció a trJYés de los años, surge ,1 pnncipios
de 191 1. Son éstos dos pi:rsonajes dd es&lt;.enario revolucionario,
Carranz,1 y Alrnazfo, a t]Ulencs me 1nteres,1 destacar \'.l que resultan
figuras anragó01cas, llc:gando a &lt;.01nc1d1r en conceptos pnnc1pales de
su csenLi,1 hi\tórica.
814

Carranza y Almazán, dos fo rmas d istin tas de vid a region al y
política.
Lo antJgónico enrre Carr.1nza y Alm.11.ín resulra de su., propi:is
circunstancias de vid:i. Carranz,1 nació en t·l 11orcc del p.1ís. el 29 de
diciembre de 1859 en Cuarrociénegas, Co,1huila de Zaragot:i
Almazán, por el conrrario, nació en el sur del país, el 12 de rnavo de
1891, en Olinalá, Guerrero, Discmo de Zarago1-a. Ambas regiones
desde luego conrrasran en su situación geográfica e h1!)rónca y se
delimiran en cuanro que de e!IJs formaron parce los do!&gt; personaje,
citados.
1

fue sino hasta el siglo XIX cuando !)t1rg10 el poblado de
Cuarrociénegas, que era una l1Jcienda perteneciente al marquesado}
mayorazgo de Aguayo, fundado por Francisco de Urdiiiola. Esta
zona es plena de tierras salitrosas, ásperos zacarales de textura casi
mineral, montículos de yeso y pozas de aguas crisralinas que se
reconocía como un manchón inusitadamente verde, asido a las
márgenes de una cuenca gue consuruye la antes,11.i del Bolsón de
Mapimí, y es uno de los últimos puntos de una línea de poblaciones
que apuntan hacia el corazón del desierto. Aunque sus pobladores
ruvieron dificultades para sobrevivir por las irrupciones de indios,
pudieron cosech,u m:iíz, frijol, chile, algodón, culr1var huercos, cri,1r
ganado y hacer prosperar sus viñedos con vinos rojos y blancos. El
apellido de los Carranza se encuentra ligado al poblado desde su
fundación, gue fue prorocoliuda por Antonio Cordero, gobernador
de la provi ncia, el 24 de mayo de 1800. Fue entre 1849 y 1881
cuando su población pudo estabilizarse y su incremenro se hizo
notable po r el progreso general del farado de Coahuil.i '.
O linalan, lugar de nacimiento de AlmazJn, tiene el significado
náhuarl de donde el agu11 u remo/mea y er,1 un para¡e donde se
esrableció un destacamento de rropas españolas con sus famili.1s que
no adm itieron a los indios narur.des de la región, quienes hablaban
náhuarl y en otras zonas, dapaneL,l y mixteco. En un dima templado
sus habiranres desarrollaron rns .1ccividades, pero debido ,1 que las
cierras de labor eran pedregosas y reducidas a cerros y de temporal.
con diftculcad los indios podían ob1ener cost'ch,1s útile\ salvo del
maíz, padeciendo escasez de mc:d10s nacur,1les pJr.1 viv1r. Fn Olrnala,
por generaciones, sus ha bi ra n res, se vieron p recis,tdos ,1 ded icarsc a
0

815

�fabricar las famosas lacas decoradas y esgrafiadas en cajas aromáticas,
baüles para guardar ropa, jícaras para conservar _a 0 ua o pone_r ~ruca,
charolas, muebles, cofres, objeros de adorno, pintado en d1mncos
colores y laqueados por fuera y aromatizaJo co_n la esen_cia que se
extrae del árbol de lináloe. Todos esros preciados ob¡ecos eran
llevados por los olinal recos a di veras regiones del . paí~ para ser
ofrecido y a su regreso inrercambian vivencia o exper1enc1as que los
enriquecían.
. .
. .,
Es a parcir del siglo XVII cuando se da not1c1a de la apar1c1on ,de
lo apellidos espaiíoles que me inreresa descacar , c~mo los Al~a:an,
Andreu v Nava , nrre orros. El mestizaje en Li reg1011 no e realizo en
ciempos'del virreinato con la explotación de l~s indios, ~ebido a que
ésros desaparecieron desde la Independencia,_ al fusionarse con
criollos y mestizos. Durante la Independencia, comenzaron los
de lindes, de cierra favorables a los antepasados de Almazán, que
da can del siglo XVIII, siendo estos los herman_os Maceo y Juan
Andreu, originario de la isla de Mallorca. Los bisabuelo paternos
de Almazán era el respetable espafiol Juan Andreu y s~ e posa
Micaela Huesca
ava Moctezuma y Villalobos quien fue
'
descendiente del mayorazgo del emperador
Mocrezuma "'
De igual manera, los padres de Carranza y Alm~zán fu_eron
hombres que destacaron como legendario e~ su medio al i:11_1smo
tiempo que significaron un ejemplo p:i.ra las vidas y la. formJcion ~e
la personalidad de sus hijos. Por lo_ que s~ refiere a don Jesus
Carranza, padre de don Venustiano, fue teniente ~oronel ¡uar1sra,
fundador de ranchos, creador de caminos, combat1en1e concra los
nómadas y las tribus rebeldes. Prestó servicios imporra1:te al
gobierno de Juárez al organi_zar on sus recur:os
lo prim_eros
oldados que sirvieron al Ejémro del Norte a L s o~denes de Martano
Escobedo; a quien no quiso en[reg&lt; r en una o as1ón, J nesgo de su
vida. Don Jesús se ca ó con su paisana María Jesús &lt;le ~a G1~rza Y
tuvieron quince hijos, de los cuales el onceavo fue Venusc_1ano
Por parte de Almazán, su padre Juan A_ndreu Pare¡~,, aunq~e
fabricante de esencia de lináloe y negociame, cambien cenia
conocimiento de leyes y medicina, los que utilizaba p:ua ay ud a~ Y
defender a sus semejames, como sucedió con lo in&lt;lim de va.nas
regiones quienes con cancernenre eran dcs¡:oj_ados de su tnrcno , Y
que en alguna ocasión por hacerlo fue.: tnJusramente ;ipresado .
L3 comu nidad olinalceca apreci.iba y respctab:1 al padre

de Almazán, -Pap,1ju,1n-, gue era roda una insrilUción en OlinaLí.
Su padre se casó con María Guillerma de Jesús Almnán y 1 av.1
-Manzanita- y ruvicron doce hijo , siendo el Jécimo, J u;rn Is1dro 1 •
Como puede denotarse, tanto Cur.rnza como Alrnadn. fueron hijos
de familia numero-. y sus padre · respon ,lble de su eJucación y
formación . La diferencia enrre la familias e criba en que la de los
Alm azán, de precaria ~icuación, no tenían los recurso que lo
Carranza habían logrado en una mejor posición económica.
Carranza y Almazán, encuentro y desencanto desde 1911 hasta

19 20.
Carranza y Almazán, oriundos de tierras de lucha del norre y Je!
sur, coincidieron en encontrarse a prmcipin de 19 l l. cuando el
primero renÍJ. cincuenta y un afios de edad y era un hombre más
maduro por rreinca y dos a11os, que el segun Jo quien tenía
diecinueve afios. De Je luego la diferencia de edades también
enmarcab a us experiencias polírica . CJrranza, para ese riempo ya
era un viejo zorro en é te :ímbiro: había ido presidente municipal
del ayuntamiento de u pueblo n.11al, en 18 7; presidence del mismo
ayunramiento entre 1894-1895: diputado por Ll XV Lcgi laru ra de
Coahuila, disrriro de 1\1onclova en l 897; dipurado supknce por
Coahuila en 1901; senador ,11 Congreso de la Unión en 1903;
enador Propietario )' (,ohern,1Jor lnrc11110 del Fsc,1Jo en 1908] 909; candidaro inJcpendienre al gobierno del e cado tn 1909;
exiliado en 19 10 a ,ln Anrnn10. fexa\ Lomo miembro de IJ ]ulHa
Revolu cionaria que c11cabn,tb,1 .\l.1e.kro; nombr,1do g.obt.:rn,1dor
provisional de CoahuiL y, comrnd.inre en jefe Je L:r fcrcera 7-ona
Militar de L1 Revolución rn frbrtro Je.: 191 1 .
En contraste, Almaz_in s11lo llcv,16,1 co1rngo '&gt;ll iuvenrnd idl', Jisca
y explosiva en emociones :· p.1\ionL', propi,1-, Je la c&lt;l.1d de un niño
joven que codo lo \·eí.1, lo senri,1 !' lo Vt\·í ,1 i.:01110 .1vcnru1\1 ..1nd,111zas r
grandes proez:i:. Basra ci¡,ir que .1 su dicLiod10 a11m, l'i 15 de
septiembre de: 1909, junto .1 :;u, comp.111eros csrndL111lc), inLÍró l.1
protesta en conrr,1 del gobern,1Jor pnbl.tno, adem,h dt form,ir p.lf{e
del Pa rrido Antireeleccionisr.1 de Pucbl.t y .1lenr.1r rl 111.1dn1rnrn que
Serdán propici.1h a en el E\c.1do . r\lmal.Ín 1..0110Lió ~- rn,todió .1
Madero en el mitin clcccor.il q11c l.1 ciuJ.1J org.111iní rn ,u lio11or &lt;.:11
mayo de 19 l O, .1~i comu c.1mhirn puhliuJ c.irr.1 c\Ltr,,.!i.111rik, Je

�..
¡ LOllll'l 11-1 1.nh ~¡ue h.ibi.111
J b'&lt;l
l 1 1¡irt 1ltll\ll111
l l'.
protesc.1 e i o .1 , .
1 not firismo. Alm.1Z,Íll s,·
·e
d
desconrc:11111 L0ntrJ 1. r
•
&lt;l
m J 1111 es u o su
. l _, ¡ . 1&lt;) ¡ O don &lt;:
asladó l Li ciudad d&lt;: ~-léxico en Sl'pt1e111 )t: te
. , . .
1
t r. - . . .
.. .
dt'. 1 e(_'. n l.t n J rl o ;r. en .l
o especr.1dor de l .1s. ,,lt~!JS
paruc1po
l i:- &lt;l. r ., Lll\'OS
mírines !ueron d1sudrm
. . , dcom
I Congreso ( (_'. cStll un Lo
•
1
ag1tJC!Oll e
,
~
J
1• 1¡ z.ín Ol'l'.S!Ó JyuJ.1 ,l ()\
1
cada a maLhtra1os. ul\tH. e n mJ
r
..
por ,l mon
,
1 p ·l l -\lnui ín prosiou ió sus ag1r.1uoncs
heridos. A su regreso · _ \die,) J, ·
··, .. 1- cl ,·lti¡~lrn revoluc1onano
,.
.
S
n en 11 e v ,1 r ·• L'1L1 ~ , •
pol1r1c,1.s v corw1no con . er 3
.
b - d. l 91 O· ptru éste
. ' por ,,'1 3 J e•-l O t: ,_lQ Je 110\'lt'.111 !C t.:
'
anunciado

ª'

...

f·rac·1s0· en la ciudad .
·
, ·ntt1ra
' ' Por d1ver$ 1\ c1rcunsr.1nc1Js,
.
· ·Ín lérl1llll,l ~LI ,\\t:
,\1 mc1z.,
1 .. '
• l.1 aurops1a
. &lt;l e! CJt1lVt.'.!
, _J.L 'Serdán
\' por t rec1s1on
oblan l realiz..1n&lt;lo
. . •
ln de
P. . .' decide ir a Olirul:í a rcvolucion.ir ,1 su'&gt; 1:a1s,111os. A ,1 _.
pi opta,
. 1 - .
~1Jdero qu1u1 se encuencr,1 en
h s inr•·nu consegu ir os con '
'
perrrec o '. :r,:
Se dirige a e.sra ciudad noneamericana como
Sa n Anron10, . exa~. -.
" 19 l O con el derecho que le oto rga el
exi li ado rnadcrist.i, a hnes de
'
· · · de 191 1 en
1 bc:r parrici¡ndo en la avenrnra p oblaiia · A ror1nc1p 1os I . , , .
rn
. .
- ' , olorián&lt;los&lt;: de ser e port:noz
éscc lugar co1~ci~c con fCarl~asnz~,e:~:;o pohlanos, rcdicuándole el
Y cesngo pr111upal ! e d l
. -·o de s:rni&lt;la&lt;l Se le asign:1 y
,
b
·
de ¡ele e servru
·
·
.
nom ram1ento acomp'ln- u a C-,1rr.1nza
,
en su inmincncc invasión a
com1s1on,1 par,l
· ' '
,
. ,
.
mil veces , va que
C l ·1 la cu,il siempre Alm,!Zan espero una y
.
, d
,ºª 1u1 J,
decidía en llevar a cabo el levantamiento arma o .
Carranza no se
,
.
'ón muy tirante Y definitiva cncre
Esta espera pro':'oco un,1 s1 t~a~ ·l .
o hasta ,la muerte de don
ambos, repercutiendo a traves e t1emp ,
•
l•I
Venusc1ano .

earranz.a y Almazán lu chan por di stintas causas.
. .
1 ·
tud inexperta llena de
P:ua t'ste momento, sin t'.11Pº_rrnr
¡_uve n f'
d d Carr:inza
,
l experiencia pol1r1ca ya orm:.i a e
l
ide.1les de A mazan Y ª
. , Mex .,cana d e 1910 ' ,\' aunque en1
. . . d la Revoluc ton
en e l 1nic10 e
· ·ri i
11
a
.
.
i ne un distinto s1gn1 icaoo, ama
apanenc1a para ambos ,1 e ['_
h· bcr de¡··ido sus estudios de
. , d, q Aln1a1.an ar1rn1c a
'
,
arenc1on - e ue &lt;l' . d l C Olegio del Estado de Puebla, as1 como
¿ 1 10 de me 1c1 na e
¡E d
segu n o, I
. 1 d l N' h' Penitenciarí:i de sea bo,
,
·
•
el
Hospita
e
1no
Y
'
sus pracucas en
d,..
Carranza ha ia
,
J. .
. 1 que para OJlCJmence
pero por una r,1zon c11sr1nra a J
J· .·
d ·bido a su afectación
abandon:1do también los suyos de me ic1na, e

ª,

.

v 1sua

11\.

L.1 razón de Al111.u.1n rc.:111.1 un cnnr,·nido p,trtt(\t11.o. FI
abandono de sus cstllLlios lo, li.lLl.l en !'.1,nr lk l.1 lucli.1
re,·oluc1011.1ri,1 que e,uh.1 por ini.:i.ir ,\Lidero. ,. qlle n.1 un eic111plo
suficiente p.1r.1 l.1s fumr,1s ~ener,tLion&lt;:s. :\dc.:111.1,. ,u, tdc.:.dn c.-r.1n
quijotescos. y .1unque ,en: fon..1Jo ,1 olviJ ,u l.i ,1,·cntur-1 de Co.1hud,1
emprende orr,1, también rn·olucion,tr1.1. en l.1 1.011.1 sur dt.:I p.1is t·1Hrc
Morelos y Guerrero al l.1do dc.: 1/..1p:tr.1, pero por ~u u1e1ir,1 ulmo
embajador de M,1dcro. Cu.rndo ,\Lidero a~umc la prcsidenci.1, se
empef1a en entregar su~ .urnas al gobierno; sinernb.ngo .
posreríormence rechaza al gobierno de M.1dno en ,·1sr.1 dc que este k
propone pdcu conrra Z:ipar.1 . Anre s u neg:i tiva. fue 1.·nv1.1do .1 l.1
Penitenciaría según ordenó ;\ladero . Al poco tiempo. Alm,1z.:in pudo
salir de la drcel, pero al ser perscgllido por lo~ nudcrist:is .
permaneció rebelde al gobierno hasr.1 los momenros crícicos d&lt;.: l.t
Decena Trtigica. En cambio, Carranza para ésto~ momentos, segt.'111
Almazán y otros que lo ,1cusabJn, hacia :icopio de .1rn1.1s desde todos
sus puesros para combarir cambién a Madero, levan¡ando sospechas
entre los maderisras y revolucionarios por su antnior y declJrado
1
reyismo " . ;\Jo obscance lo anterior, es Carranza quien aprovecha
mejor la situación polírica y desconoce al supuesto gobierno legítimo
de Vicroriano Huerta v decide 1n1crar el movimienro
consr ituci onalista como Primer Jefe del Ejército Constitucion.1li~ra, a
fin de reesrablccer el orden legal roro por HucrtJ .
Almazán huerrista no cabe en el constitucionalis mo. Un eje mplo de
su rebeldía concra Carrani.a.
Por lo que se refiere a Almazán, ésre no cabe en el recten
iniciado movimiento consrirucionalista ni en ningún Olr0. por lo que
se ve orillado
a reconocer, entre otras razones al gobierno de
18
Huena • Almazán al fungir
huerrista, es asignado
entre varías
"
~
vicisitudes, al Estado Ma~•or del general federal José Refugio Velasco,
encargado de barir a las fuerzas villistas en Coahui!a. Almazán en esta
zona, gracias a su carácter afable, se h.16ía hecho acreedor ,l 1.1
escimación de todos .iquellos que lo rratabJn, todos le profe~aban
cariño; una prueb.1 de ello. fue el mismo Velasco quien no cumplió
la orden de Hucrra de fusil.1rlo · . MicntrJs Velasco organizaba su
movimienro , así como Carranz,1 el suyo contra los feder.1les. Almazán
por su parte, ocupaba su [tempo en sus labores militares pero
81 ')

�t,1mbién se dabJ. tiempo para cultivar sus relaciones sociJles.
descubriendo que ninguna clase sociJ.I simpar izab;l con CarranzJ en
la región coahu ilense donde se enconcr:iba.
Fue en San Peciro de bs Colonias donde estableció una Ofic1n,1
de Guarnición, la cual era visitada con frecuencia por las principales
señoritas de San Pedro. a pesar de que no pasaban t renes de
pasa¡eros. Así. sus oficiales tenían sus novias a quienes les llevaban
gallos y Alma1.án logró que Mclesio, el director de b orquesta de L1
población, insm1mcncara la pieza El sueño de La Pastorn convenido
en El sue&gt;ío de Almazdn , ademis de que se organiza ran animadJ.s
kerrneses,· de moda en la época. Igualmente, por decreco de la
legislacu ra local. San Pedro de bs Colonias se erigió en ciudad el 21
de marw de 1914, por lo que Almazfo recibió reprc~enr.1ciones
gubern,1mcntales que lo convin ieron en el personaje central de la
celebración. Para ello, sus J.migas le dieron lecciones de baile,
po rque :

Había que evit1tr el ridírnlo de que ,:/ presidente de la
República, por dder,ación, declflrara que no sttb/,1 baila/'.

Almazán cooperó con los preparativos y el 19 de marw fue en el
eren explorador hacia Torreón p:ir:1 decirle a Ve!asco que llc\'arÍa
música milicar a lo que Velasco k increpó que la música y las
serena ras se Lis daría Vill.i, por(1ue h abí.1 movido sm fucrzJs sob re
ellos. Almazfo cuvo que rcgres.ir .1 San Pedro de b.c, Coloni;1s y alisca r
sus t ropas, pero fue co nve ncido por sus ac:omp:1ñ:rnces dl' conur un a
copa an ees de ir a combare ..1 un.1 casJ alc..:gre con amigas; Almaz..i n
bebió m.mell, ancídoco nurwillow conrra l.i rigida de l.1~ piernJS y
entre más copas ingería, rn1s se soleaban sus pies:
Pflra coordinar sus mo11imicntos ro11 l,1s u1clcnci1is tÍl' El
5/lUct y la palma, la Jesusitr1, El ,1h,wdol/(ulo y Dt' Torrró11 f/

Lerdo-'.
Fue a las cinco de Lt m:iñ,111,1 cuando Al111.11.fo .irrihó al rren
explorador, desped ido por ,1ltgres muchacl1:1s y mucluchos. para
incorpora rse a Torreón. Se dio cicmpo t:1111bil5n, p.1r.1 disponer en un
eren para !.is fomilias que rc..:minan perjuicio~ de..: los villi.',l .1 S y
e nemigas de H uena, s.tlic..:ndo por t:I dc\Ícno p,1r;1 protcbe1 '&gt;&lt;.: en 1.o n.1
amig.1. De los jefe, 111ili1.no. \cílo 1\lmJ1.,in rn,o és1,1 .1ud,1ci.1,
mienrr:1s Vi!L1 111ici,1b,1 ,u ;1\·.tnu.: Ln1nr.1 \'el.1\lO. t\ ~u ,·c..:1. el 21 Je
X2!1

marzo, :1 cargo del 26 Cuerpo F.. 1 . d
roma la Hacienda de S·1c.
.xp olr.1 º.r de C1ballería, Almaz.án
.
' tamenco ocal1z. d
&lt;l.
fo rreón, donde por cic t d
' d . .' ª ,ª ª me 10 camino a
.d
r o escen to sonambul)
h
. d J II cg
&lt;
d o rm1 o en sesenta horas · A ¡.,1 h·ac1en
¡ por•¡¡·no aber
Almazán f1udo da -1
l
. '
'"aron os v1 1sras pero
1 es un go pe orac.:i::i
amerral!rtdora que d,.sp·iro' ~
b
r ~ ~ que Se ayudó de una
•
con gran er, • 'd d d d
[a rde has r:1 las 8 de la man~u . d I d~cci~, ~ • es e las 6 de la
. d
.
na e
1a s1ou1e
L 6 11
1n escn prible )' en ell ,1 f ue ¡1en.d o d e gravedo d nre.
I f a aca
. . a fue
Rodríg uez. alma del ataque ·¡¡·
Al
ª, e amoso
f rinidad
.. ,
v1 ista.
mazan
d
pos1c1on, y no obstante que f h .J
.
pu o sostener su
.
ue cr1 o en la pt
·1
d
gmos, boferadas v punrapiés I
,
erna zqu1e r a, con
debi do al ataque ~illis[a rcoreso~ro qui e lsusl aterrorizados soldados,
.
' o arana a uc1aco
d·1¡
tierra, gana n do así uno de ¡
n ro ' a )' pecho a
.
os pocos combares
¡ rd
o b ruv1eron contra los ,-¡1·
.
'
que os re erales
.
\l 1sras, mismo qu~
5t .
redi tuaría a Almazán ':.
e po er1ormenre le
La anterior descripción sobre ¡.
.
.
com bare ganado en condiciones d a p1esencLt de Almazán en un
ba jo órdenes del Pri mer J e d.ª versas conrra las fuerzas vi ll istas,
•¡·
eie, enora no solo h
h
m1 ,rar Y su actuación
.
h l .
• p:1ne uman:1 del
. ,
anee un ec 10 guer
d
.
.
tamb ién la diferencia de L111 •
I
rero escac.1Jo, sino
.
.1 posrn r,1 re )c!dc e
¡ 6.
carranc1sra; no obscanre de q uc. cscc
.
ee dgo icrno
se pro -1 1 1 . o n rra
·
')-~ . e d I
c.. , r1.1ra rriunra oren su
1ü cha conrra Huerca , s•1
' t: ... re' co ¡ e e r • Y h 5 f
.
lo apoyab:ln.
' • ' uerzas nregu larcs que

Esencia históri ca de Ca rranza ,Y Al mazan:
' sus vid
. as paralelas .

e

Ll. ama la atención qtic ,trran2a y Alm '
esen cia histórica en s11
. J , . :lZJn mantengan una
.
'
ll1.lilCl.l
e cntr 'tH
.
.
revo 1uc1onari·1 en la q
. . .d
c.:
.ir st1 c1rcunsr.1nc:1,1
'·
• ue co111c1 en -por ex se refiere a que C-1(1 ·1
. trJno que parC'/.Ll- ,. nue
.
• . uno por ~u cu.
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. ,
historia , desde lucoo con t1111lid ~. ¡· enea, p,lr,l e IZt:11 su prop ia
. .
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·
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1
L .J
1
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, comparen con a
histo n a mexicana · Es
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s.rni O q ur.: ·1 dcbd J J
·•
Plutarco de Quiron&lt;.:,1 en s11s V' J JJ , 11 , a que se crrnc,1 .l
.
f'
· Jm/S rrra e ar es (!ll ,
·
,
¡
,.
' . &lt;: ~u incere~ en .ts
b, IOgra ias q11e escribe es· .J rne• totlo et1co
v rnonl ·• y
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es ce carácter ético \'
-1
11
.
, is,,1._ prec.:1s.1me11re,
.
. l110Ll
COl1 CV,1 J qu. (' . .
.
1
,
para1el 1zen su prescnciJ . 1 1.
.
. e _,.111,111z,1 ~- ¡\ rn.tz.111
, c.:11 .1 11sror1.1 que VI\' . .
• . :. ! I , .
otros pcrsona¡·cs rJ1s1J 1 · 1· 1 1.
.
t:n ,1 c1.1,cs ce .I ttlu de
e
I''
t5 l t ,l IIS"lOfll 111" ·
rorma de vida con I d.
II
·. ' . &lt;.:XlL,ll1,l. conip,u,1ndo ~u
J
e ,! que os 1-s J ,
1
.
paralelas. Sin c1L,d \I
. .. - tc11, ,.icen \m i11d11s l.imbién
J
:1, t lll.lZ.lll
·
.\. (',.11ra111.,1 ] e.v•·i·ci,i
')' LUl1~ll ¡ (,lfO!l ,l

�Plutarco, porque quizá por ello, .unbos n:cut:rd.111 l.ls h.n..liüs y
vinu&lt;les de .1quellos personaje) que ~1dmir.111 o bii:n k) bcnefici,111
como simbología históric1 o polítio. Son ~us propia~ hiogr.1fi.1~ l.1,
que ellos parean al mis1110 tiempo con un pcrsona11.: historlLO.
siempre que renga que ver con b hisrn1 i,1 de :-1éxico. L1 \cmcj:111"1.1
de ambos entre sí, es 1.1 de vivir su propia historia a través de otro:.
protagonistas en sus especír1cas y personales circunsLrnLias. l.o~ Jos,
en consecuencia. se colocan al hdo de las figura!&gt; y hechos qul'
consideran notables y que ri:s;1\r,rn ; no obsranre que dt: origen
algunos formen panc de un miro o ~imbología histÓrJCa n.lcion.d, o
bien de sucesos que indican o consideran repetibles del p,1sado en su
presente inmediato.
Erí el caso de los héroes escogidos por Carr.,nz.1 y Alnuzfo,
asumen sus cualidades y enfrentan siruaciones análogas a \.1s suyas; e~
decir, las reúnen en comp.iración, e50 sí, previamente documcntaJos
en la hisroria de México, a fin de testimoniar con conocímicnco codo
aquello de los personajes y hechos que admiran o desean parodiar
con rasgos de carácter que les son comunes y en lo que se parecen los
pcrsonaies a ellos o bien, las circunstanci,1s en que difieren.
En resumen, Carra112a y Alma:dn coinciden sin proponérselo, en
su esencia histórica. En Carranza el ejemplo más significa t ivo es el de
Benito Juárez; mediance él. Carranza fue el presidente mexica no
- aunque en un princ1p10 fue Primer Jefe del Ejército
Consri rncionalista con funciones presidenciales- que más llevó a la
práctica las ideas juarisras. Así por ejemplo, Carranza uciliza la
imagen de Juárez. para exalc:tr su propia personalidad histórica y
cricicar, para enjuiciar históricamente, a la diccadura huerrisca. Basta
citar la Ley del 25 de enero de 1862 ya mencionada; al igual que
Ju1rez, Carranza también triunfa con tra los reaccionarios que están
concra su gobierno, así como contra la intervención ext ranjera sin
importar los países - Francia o Estados Unidos-. Porque en ambos
casos, los hombres del poder - Ju.hez o Carranza-, luchan a favo r de
la soberanía nacional:'_ Por otro lado, como si se tratara de una
simple coincidencia, tanto Juáre1. como Carranza no son adeptos a la
corrida de toros. Por ejemplo, el primero no era un aficionado
raurino, a pesa r de que en algunas ocasiones haya tenido que acudir
por razo nes de la causa de su gobierno, y Carranza a su vez, proh ibió
tal espectáculo po r considerarlo bdrbar/'. Con respecto a Madero, el
Primer Jefe promueve y acrecienta el mito histórico maderista co mo
822

parre sustancial de su gobierno , que stm
. bo 1.tz·i no sól
:i
que nucrc su propia hisroria consit .
¡-'
. o ,su poc er, s1110
como su principal arma
l' : , uc1on,1 i_sra, strv1c:ndose de ell.,
· •
·
Pº iric.i, en bvor , j ¡
·
co nsmuc1onalisra. Cuando ¡ ·h
'e mo,·1mtenro
el ¡1 uerr1smo,
·
1·denr1•fi1cacl :1 con la usurpacio' r uc \,1,1 _ conrra
caus"
.
..
1 .1 ,v1a(1ero rtene
la
'd J ...
,d e los tu
'. opor1u111b.a de
1egm. mar su presente Y, sentar las Las
Lh es
mexicanos para que se cime
·
euros go 1ernos
en la sombra del Apóstol de ni radran co nsu~~c1onalmc1nc. amparados
a emocracia
Por lo que se refiere a Almaz.:ín a d.f:
requería de los sin1bolismos h. . .· ,
1 erenc1a de Carranza. no
1sro11cos para gobcrn
e uego un gobernant
I
d
ar, porque nunc.1
fue des
. d l1
e, rec 1azan o serlo en 1º4()
1
cam b 10, os uti lizó para J. ustific-ar su propia
. conduct
; pero sí en
d
su pasa d o y en su presenre, como perso . a h'
}' procc
, . cr en
consecuencia cultiva la' histona
• ,. Ia suya prop· naJC
1Storico.
En
' d
1
considera héroes nacio I
'
,
ª ª tr:wcs eMlosI que
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circunstancias
históricas
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, especia mente de l· .
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. , M ex1cana
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e¡emp
o, A mazán
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rres Ycomienza la h'sc
·
d
1
oria 1antes e que
fi1nalice julio de 1916), cuan d o a bandona·
Huajuapan; no sólo por se
d' d
su cuane general de
.
r ase ia o por los em.
que inten raban convencerlo
b
isanos carrancistas,
para a razar su causa . d b' i
an te su enésima neg . . 1
.
, s1110 e tl o a que
·
'
ariva, a persecuc1ó
irremediab le. Tuvo qL
..
n en su contra fue
te emigrar a otro ¡
l
arranza, y ésra vez junto
F 'l' O,
ugar para pe ear contra
donde estallaba orra revol .ª, e ix iaz. Marchó hacia Chiapas.
uc1on, va que d d
1 . Al
,
poner en p ráctica un plan que ac· .. b des de a 11
maz.an quería
af, d .
artc1a a es e hace ue
an e, in tenrar recuperar Belt'ce para IM,ex1co
. H,.
mpo, en su

e

As1 entonces, Almaz:.ín al b d
innumera bles bata llas y _, b'
ª1 an onar su cuanel enfrentó
.
com ates, os que perdió
agu diza ron sus fracasos a lo lara d
.
. uno eras otro, se
le obligó a ¿· . .
¡·
e su travesta hacia Chiapas, lo que
1r1g1rse a e iversas pobl .
.
persecución carranc1·sta En
d 11 aciones para huir de la
&lt;
• •
una e e as L· ¡ · · · 1
,
acompañantes se topar
Ale
, .1c 1tgu1r1, A mazan Y sus
'
'
on con
ronso J Sa .b,_
..
. ntl anez -ases1110 de
]esus Carranza , hermano d e 1 Pr'
Je
senrenciándolo a ni
C 1~1er ere-, capcudndolo y
uerre por un O
d r~
,
de 19 16!·. A pesa d
b
nse10 e \Ju erra a j tncs de aaosto
0
r e que pro abl,
e
no cesó en dar pe
.,
1
cmente arran1a se e nceró de ello
rsecuc1011 a os rebeld f ¡· ..
.
·
tomar una determin . , Al
,
es e 1c1sr:1s, .1 quienes orilló a
,1c1on.
mazan fue el principal entusiasta que

ºº

823

�expuso a sus compañeros jetes, la necesidad de salvarse de , una
inminenre y coral derrota. Para dio, ideó un plan que resulto un
desastre por lo erróneo, al proponer abrir una ?rcch por el cenero
de la sierra, a fin de desorientar a los carranc1stas y Jtacarl_os por
sorpresa a su arribo a Chiapas. u idea fue considerada valien'.e /
aventurera, y quizá en ella rnvo que ver su edad, ya que no nud~o
que dirigía a cerca de mil quinienw_ homl:HeS a u1n lugar tn
provisione , en una abrupta serranía 1nrransnabl~. .º ob canee,
convenció a los expercos milirares con el uso de su h1scona paralela, Y
el pasado lo hizo presente:

.

Herndn Cortés desde playas del Golfo llego a La Gran
Tenoxtidán abriéndose camino y de esta manera !legaremos
también nosotros 11/ estado de Chiapa/•.

Conforme a lo anterior, resta decir que Almazin olvidó recordar
la circunstancias cone ianas, pero aún así, los felicis(a lo apoyaron
quizá por su empuje juvenil, us pronrns ~xiro y su astu _ia de años
de lu ha, y por las pruebas de que en vanas partes del Pª'.s per 1~c,1a
en combacir conrra Carrama; además de no tener otra me¡or opc1on
que la escaparnria. lamenrable~e.nce para Almaz.fo ést,l .1vcnrn:a le
ionificó desconsuelo y remord1n11ento anee el fraca o de Li odisea.
T~das la ircunsrancias le fueron adversas al internarse con su cropa
en l.1 sierra de Chimalapa, el 15 de sept iembre de 191,6, d_e L~ que
salieron h.ista principios de oct.1ubre, con su gente ~uedo aniqu1Lida,
converrid.1 en ruinas humanas". Por ouo lado, HH.lalgo y Ocampo
apare en mencionados en el, relato de la baral_[as que_!ibra ~n man~
de 19 l 9. En este mes, rndav1a en su luch.1 anc1carranc1sca, concentra
aproximad menee mil hombres -h_ambrienrns,Y alimentados só lo coi~
nueces- en la ciudad de Ararnbern, uevo Lean; mencionando q_ue .

iban e11 estado sexual muy peligroso, sobre todo para tr 11.
atacar la ciudad de Lrnare/'.
En efecto, Almazán tenía proyectado a1,1 arla y tener a su favo r

el resultado, en vi ta de ue ya habí.111 aníquil.ido la guarni_ción d~ la
plaz.a en la Hacienda de El Fresno, el 18 de marLo del mismo ano.
En ello, Almazán siguió el

jemplo:

,

.

Del egregio padre Hidalgo que de Las C.ruccj . munfante,
prefirió retirarse con sus ochenta mil indios ,111arq111uulos, tl fin
de saluar lr1 ciudad de México 11 •
82/¡

egtín Alm~1z.án, su hombres estaban alime ntados on purJ
nuez , provocando que su muchachada fucr.1 cxcirablc, considerando
inhumano ~o &lt;lejJrlos libres. Lo Jnrerior se debió a que Almazán con
su caballena pudo despedazar a L1 infantería de Alberca Carrera
To r~es, _que a Li Hacienda_ ?e El Fresno había llev.ido el general
Be n¡am1n 1&lt;HZa. Lo fugmvos abandonaron numerosas carreras
pletóricas de oldac.leras carrancis as quienes:

lejos de mostmrse 11iud11s plañiderm, venían ya gozosas de haber
herh~ cada qiúen su conquista de entre los seres misteriosos que habían
co,mdemdo siempre intangibles, no ttwe más remedio, aunque con
mucho menor elocuencia que don Melrhor Ocampo. que 11.utoriwr
tantas unione~ matrimoniales como e,,m !.as entusiasrm cautivtls, y
por~ue no dec1rfo, t11mbién cautivadoras para tanto abstinente forzoso.
Repito que este manantial de deleite brotó .fente a la ciudnd de
linares l'f 18 de marzo, mando volvíamos a f.tzs crudas heladas de /¡1
región de la Ascensión\ 1•
, ?tras ejen;plos, qui_z:i m;Ís significa tivo para b figura que como
poll[Jco Al mazan alcanzo hasca l 939-1940, aparecen cuando utiliza a
~adero, a la intervención norrcamerican,t y a la Revolución
Mex!cana corno í_mbolo histórico-políticos. Vinculó u pasado
gu.mltero par.t ¡u.rnfic.u su presencia indiscu¡ible como
revol ucion~rio _v reclanur como suya la alegoríJ política por
anron~masia Je L1 luch,~ policic.1 revolu ·io naria: el ·ufragio Efectivo
m:1c.lcr1srn de 191 O rr:111s f ormaJo en la Liberrad, Ordm, /"sticit1 Social
en 1940, integr;rndo J u t,1vor rreinra al'io de lucha r;volucionJria.
De ~sra 111:111er:i, como candid,Ho electoral rescar,1ba todo el p.is.ido
hmonc~ de la guerra ci,·il, única forma Je exigir que se lt
reconoci era u ser revolL1cionJrio ' 1. hnalmence, coincide.: en Almadn
y_C~rranza , el uso guc h,1cen del mico de b figura de ~Lidero, &lt;:n ~u,
d1mncas cau ·as e intereses y' del rn:il los tre s perso1i.tic~ rc~ulLrn
beneficiados hi. tóric1menre. A C1rranzJ , l.1 m11errL· de 1\l.1dero k
resuelve la lcgici midJd que e,pi:r.16,1 de su lulh.1 re\'llllH.:inn.ni,t. A
Madero, porque al morir ~e uc1 :,- UL'LC &lt;;LJ mito l1i\llÍriu1. Y .l
~l~1azán , porque que t,1mbié-11 pudo lcgirimiz.l1 ,u pri:~rnci ,1 uim 11 el
tdoneo heredero rcvolucio11;1rio de origen m.1dtri'iLl, r1.:cl. 111 1. 111 du
combarir por el Sufr.-1gio l-ftcli1 10 de 191 O, tr.1sl,1d,índolo ,l 11) ..¡() ' .

�Cn 1,c.:lmioncs

.

.

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h1c \ c1rn,u.1110 C.111.rn1.1

el Pnmn Jct'c y prc,1dc..:ntc dc
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¡ul'.

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lo 1TprL:,cnt.1n

·. l·J· 1911 h.w.1 \l)2() :-.1crl· .uws l
Rcpuhl1L.I, l o e
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. . . I rni,rno, qul'. &lt;:l (lcncr.d
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.1Jvers.1s con d ic1oncs . ~,
.
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.
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úb¡cto por OIL en e
¡·J· d d. imbo~ concr.1,r.111 por ,us
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popu ar, se : cons S le recono&lt;:c corno d único person,1¡e e
hombre de Estado. e . ·¡
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, fut cap,iz de superar las
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prueb l) para cin1enc.ir t:
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represenrauvo e ª
IO ll ,,, forj,1r el n:icionalismo, so re
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y pudo defender la
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, \o~ bra os nt O 5
·
rodo cuando en renco ª .. d '
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íi~urJ y personalidad
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soberan1a 1uc ona , e ' . d I
h'1 roria del movimiento
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felicisras,
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\ apat1scas, re 11x taL.dos los demás rebel des
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· como comra ro
Villa v los vi isf.ls, ª51
,
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d · ellos no de¡ºó de
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. luido Alrna1.an-.
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.
a su gobierno -1nc dºd
l1o1·das
reaccionarios, rra1dores,
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por ban I os,
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1,
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perscgu11 os
I
l , de muerte . Des e uego,
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denándo os a a pena
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I ,
llicha inicial contra Huerta
. '
ac aro que 5 u
como rriun fador htsronco, , .
1 ,
Huerta en el lado
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• 0 \e&lt;Tmma y co oca a
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1
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· ,
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. no C:1rram.a se co11v1ruo en
conrrano. Ast, enuma l'd d
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1 a.parece con sus lentes
'b . l d
Es en la imagen en a cua , '
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.
. . norque podemos estar
l
fioura nos 1mprcs1ona, r
. d
azulados cuJ.nc o su b
, d I tiempo con la segunda
que
,
seguro5 dc.;, qtie nos• observa a cravcs e

le otorga l1Jber ocup.1do un sHio dt.&gt; 1riunfo en la historia Je Mex1co.
En cambio, el gt.&gt;neral de di\·isión Juan AnJreu Almazán es el
caso conrrario ,1 Carranza. Es a parcir Je su encuentro con C,1rrama
en 1911, cuando se manifiesra entre ellos un.1 mutua animadversión
que marcó su desrino de lucha persona l e h isrórica .il quedar rn lados
opuestos: Carranza en l.1 ley y Almn.:in rebelde a la ley carrancist,1.
Conforme a lo anterior, resulta 111;1s sencillo explicar el triunfo
histórico de Carranza sobre Almazán, a pesar de que t:sre éxito no fue
lo rotundo que el Prirrn:r Jefe esperaba. El gobierno de Carranza
nun ca fue indulgente con el rebelde porque sabíJ que nunca se
rend iría, a pesar del consranre envío de cornisiont:s que le ofrecían como Almazán lo expresaba- eL oro y el¿/¿/???. Almaz.ín tuvo que
asumir ser el perseguido, aunque nunca sometido, a pesar de haber
caído en la sinrazón de su lucha anticarrancista. Por otro lado, las
posiciones opuestas que la historia destinó para Carranza y Almazán,
en sus dos formas de vida, llama la atención sobre un asunto
particu lar. La lucha de Almazán y su :rnimadversión debía terminar
supuesramenre con la muerte de Carranza en 1920 - que obliga a
Almazán a incorporarse al obregonismo y con ell o formar parce del
Estado nacional a panir de enronces-; embargo, no concluye. Por el
con trario. a partir de ella inicia orra fose que culminad hasta l 940.
Y en ésta arra historia, también Carranza resulta triunfador frenre a
Almazá n. Una vez muerro Carranza, el general Almazfo se adjudicó
la tarea de rescatar a algunos de los carrancistas por caídos, que ya no
cabían en el gobierno o los gobiernos posteriores. Uno de ellos, fue
Constan tino Chapiral, quien acompañó a c~rr:rnza en su sal ida de
México, en 1920. Fue Almazán quien gesrionó su reingreso al
ejército y lo hizo subjefe de Estado Mayor, cuando fungió como jefe
de operaciones mi lita res en la Sexra Je fa tura corresponJienre a
Nuevo León.
En 1939, como gobernador de Oaxaca , Chapiral apoyó la
candidatura opositora de su protccror, a pesar de que después, por
exigencia de Cárdenas, fuera forzado a aceptar la imposición de
Manuel Ávib Camacho. Sin embargo, cabe sefialar que otros que
fueron carrancisras de origen, como Jacinto B. Trevifio v Rafael
Zubaran Capmany, también apoyaron la candidatura de Álmazfo,
así como ot ros menos connotados. Lo anterior se entiende debido a
que Almazán -durante su lucha anricarrancisr,1 Je 1917 a 1920, en la
zona de Nuevo León y Tarnalilipas- pudo lograr no sólo el cariño de

�la genre de la región donde operó, sino h &lt;le los soldados y varios
jefes militares carrancisras, como el gener.11 Carlos Osuna, pese a que
1
est:J.ban obligados a perseguirlo '·.
Por orra~ parre, l.1 segunda ocasión en l.t gue Alm~zán ri~ne que
ver con Cdrranza, resulta ser cu,rndo en 1923 -siendo ¡efe &lt;le
operaciones milirares en Puebla-, se ve obligado a recibir como su
protegido ~1 Rodolfo Herrero, considerado el asesino de Carra_oza.
Por varias vicis irudes posteriores, nuevamente Herrero Fue adscrito a
su jefatura de operaciones en Nuevo León. Almazán siempre a~lad
que ésre había sido protegido de Lázaro Cárdenas y M.rnuel Avda
Carmcho, a quienes Herrero chanta¡eaba con !:abiar, e~ razón de
que Cúden,1s y Ávila Cam,1cho resultaban in:1pl1cados. Este asunro
rambién desató dimes y diretes en la conc1enda pres1d.enc1al de
Almazfo, en 1939-1940.-.
fin,1.lm1.:nrc, el rcrcer y último asunro de la relación histonca
Carranza-Almazán, rambién resulta de la cicada contienda elecrora l,
debiendose a la visión política Je Carranza, que por orr:1 parre,
provocaría irremetfoblemrnte, una situación hisróri~~-políri~a difícil
a Almazán v a sus simpatiz,111rcs. Carranza se s1rv10 del Congreso
Constiruye~re de 191 7 para reformar el artículo 103 de la
Constirn~ión de 1857, en su proyecro de Consritución de 1917, al
favo recer la consolid,1ción y sacr.ilinción del presiJencialismo
institucional y constirucional. En efecro, la Constitución de 1917, al
suprimir en ¡u arcículo 108 la responsabilidad que se valida en su
correlativo del 103 de la Constitución de 1857. ha dado lug1r a que
el presidente de la Repl!blica sea incocable rnnsrim.cionJ._lm_enre h~sca
la fecha, resulrando ser el mejor .miburn del pres1denc1al1smo. Esre
·
·1
1,azaro
,
suceso favorecería poster1ormcnte
al entonces prcs1c_en~e
Cárdenas, porque éste fue dtsconoci_do como cal y subsmu1do ?ºr el
general Hecror f . Lópcz, debido al fraude ~lecror,d que comcr10 el
de julio de 1940 contra el general_ Almazan, ele~ro .por la m,1yoria
ci udadana y proclamado pres1denre consrm~c1onal .ror ~I
denominado Congreso Legítimo de los Estados Un1~os Mex1cinos
L:i. propuesra constitucional que Carranza hizo, y .que .F'.1e
aprobada. por el Constirnyente de l91 7, pr~voc_ó IJ. &lt;lescal1t1cac10n
histórica del supuesto presidente ckcro consc1rnc1crnalmenre, general
de división Juan Andrcu Almnfo. A!&gt;Í, una vez rn.ís el h?ml~re de
EscaJo, el prcsidcnrc del orden y l.1 lcg;did.1J co11sr1rnc1onal.
Venustiano Cirr:1111.,1, frt:n&lt;Í l.1\ ,l\f)ILlt.ionn y p,t\ioncs J1.:.,horda&lt;las

,7

de los almazanistas y su ..:andidaro. A pesar &lt;le haber p.eleado en
conrra de lo que consideró l.i farsa del Co11grc.:so Consriruyente en
191 7 y que condenó codo inrenro de conrnlcarla por lo t1uc
consideró la exigencia de los Esrados Unidos, motivo suficiente para
luchar en favor de la de 1857, 1\lm:izán no logró evitar a fururo su
inminente, y cuesrionad:i derroca consrm1cion ,d '''.
La lucha histórica entre Carra111.a y Almazfo coda,·ía prevalece.
Es interesante observar que en la historia oíicial, Carranza -quien a
pesar de no haber dejado nada escrito sobre su acontecer en la
Revolución Mexicana; porque sus obras fueron las que hicieron su
propia historia- desraca sobre Almazfo, quien nunca dejó de escribir
todo aquello que le significara Revolución Mexicana, con el fin de
jusrificar su presencia y conducta. La hisroria oficial de lJ
Revoluci ón 1"'.1exicana ha dejado inscriro que Carr,rnza es el
tri un fador y Almazán el antihéroe y traidor; tal como Carr.1nza lo
calificó desde el princ ipio de su enfrentamiento. Juan Andreu
Almazán ha trascendido por su conducra polémica en la que persisró,
luchando contra Carranza y de todos aquellos que no le permitían
justificar su ve rdadera presencia en la historia de la Revolución
Mexicana.

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división juan Andrt'u 1l/111,1zri11. ( '011n·11dll'tont1 opoJ1ci1in.

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Año 1~r' O.
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R1c 1monu.
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- fondo de' C1drur,1 b:nnom1c1. ;\ b.:1co .

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.
, . ,, ,ral El { ,111·asal lnutilm,·11tc In~ carrancistas
' Juan ..-\ndn:u Almazan· .\ femonas dd (n ,1 . . . ara oblíganm: a que me nndkra.
.
111 1 d, ·1buso a m1, pan en to r
r8 L
prcswnaron. ron J~ . 1.: ' · · • ·b, . lo orque son loros 28 de abril de J&lt;) . a
Pcrs.:cuc1oncs Cap. XL\ III LNll~ qubc ha .an :,\, ~e en . Centro dc Estudios dc l li~t0ria de
1
carta cn b que ,\lma1án auton,a .1 -\r urna conl:.u -~ ¡· e do \IIX t\l;nu,cri10&lt; Jcl gen.::ral
d ¡ • CEII \! Cnwume, - ·on
· · ' ·
·
\k,i,0 Condumc;,,, -&lt;n íl' cante -. . . .- l,7 d • ero de 19 l 6 Guia e i11dlles del arch11·0
C
·
¡
En
proc,o
dc
clast11cac111n.
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1
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Pab lo ;onza e1.. ·
' .
.. d, ·I b ac ll1 3 cargo ck Jose1·1r.a \logue
ores
del Pablo Gon::ále:. tJmb11:n en prO\x:.&lt;l ' \ a or. -I\
.. 11 de cm:ro de 1916
v
v¡
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"T
•I
•nr:rnns
Je
\
cnu~uan0
larranza
.
/b1dem 1(\11'1O-'·' -~ e 'E- ' '

'llian ,\ndrc11 Op C,1~Cap \l.~'lll ... •o
.
Je Venusttano Carranza... ~ de febrero de
1 Ctlll\l Condumc;,,,. l·ondo \\1--t . ~-k::-ram&lt;1;/¡ /
Ar~lmo Jcl general dc di,1s1ón Juan
19 l ó. Villaseñor transen be mema,1e a C.. am.m1aJ. I" 11 eS~u.·111 , S,knz .Dtario. ,\clara al Gral.
·¡· Ji'n'i ,\ndrcu u13n a1.:
·' -·
•\ndreu ,\lma1.a11 1·a1111 ,a in t '
.
d
d. 1958 Pa12s 1 16 que Gon1.ála
.
. ·1L ... 1 J·ario \h:,ico U r. 11 cma;o &lt;!
•
- · ·-· • .
Al mazan. /·. ill\e, .w . '
.
. ·I cncral Tcodoro Eli1ondo. ofreciendo rc~petar su
p1d1ó al cercano ,.:olaborador dt' ,\l111a1.an. ~ lg
\ I az.in r ·ro .'s1e leal mdllar no lo hizo.
'1· 1 n 'ICC!II u ;1 lf'liClllna 'ª J : m _, . l
.
., 1
grado , 1:rall ,car o e t
. .
,
•
·t , aria~ , ccc~ por \ladao , Lcon ue a
;\ccm; d-c su salida al c,tran,1 ero. ésta _1,ue pr0\puJes,a ~lmaán º!' c:t. Fnm:',1'1a ..:on el
·
¡ i lul!rarun con, u 1e~e , n r,u · 1 c. •
•.
Barra. quienes n0 t
, • . •
• I • \I· l •ro hllida celada para &lt;JUC me tus1 1aran.
prcs1dcn1c León de la 13arra. '.'&lt;ut·, .i::. intr,g.,i,. '~ . ate . ,

830

13 de octubre de 1957.
Calixto Maldonado: Los ases11u110s dc&gt; los ff11ores \ladero\' Pmo Suáre: como ocurrieron
Recopílac1ón de datos históricos México. s. p. i. 1922. Págs -1-1--16. 1amh1~n .lcsus Agustín
Castro decrrtó d 7 de marzo de 1916 !'ucra de la k: a Almazán: los soheran1sta:,; que en caso
de su aprehensión podían s.:r ejecutado~ stn formación d..: causa. 1!11 Alfonso I aracena l.a
verdadera Revo/11c1ón ,\/er1ca11a Cuar/ll erapa I I 9 I5 a I 9 I6J Mé~ico. O F r di1onal J us
Pág. 152.
'Acerca de la dbolución del ejército fc:dcral consúltcse CEHM Condume, Fondo CDX II 47
telegramas. 5 a 28 de agosto de 191-t. El cun,en,o en L. 7. 13 de agosto de l 9 1-1. Antlreu. Op
Cit.. afirma en el Cap. XLVIII. p. 309 que el manifiesto fue exhumado) publicado por cl
presidente Lázaro Cárdenas el 5 de julio de 19-10 alinde obl igar a Washington. para. apoyar
la inicua burla al pueblo mexicano que lo el ig1ó presidente.
6
Ibídem nota 2
4

7

lbidem.

8

Ibídem.
Javier Villarreal Lozano: "Carranza. una Visión Domestica". en Avances l11sroríográjico.1· e11
el estudio de I'enu.mano Carran::a. Instituto Estatal de Documentación de Coahuila 1996.
Págs. 34-37.
10
/\ndreu. op. cit. Cap. I Olinalá. Su historia ~ t:I carácter de sus habitantes Un \ 11~je con lo,
generales Francisco R. Serrano) ksus 1\1 (,arza 29 dcjul1ode 1957.
11
Villarreal. Op Cu. Págs. 37-39. Doug las \\' Richrnond La lucha 11ac1onalista de
Venus1iano Carranza 1893-1 920 t-k:,1c1l. I" C. E.. 1986 Páe.s.20-22.
I! Andreu. Op. tit. lb,dem nota 10. Otro pariente 1mporta1He-y cacano de Almazán. fue Juan
Álvarcz.
13
Richmond Op, C1r. Datos hiogr,ilicos en pp. 28--13.
11
Andrcu. Op. Cit. La antipatía de Alma1.án para Carran?a era desde 1911 ~ a sus seguidores
·posteriores. ll1s con,tttucional 1s1as. los con~itlero 11110.1· al:ados ) n11/1c,a de H'i/s011 1-:ra
¡ireferiblc Huena a Carran1a Cana a don l'orlirio en que don Vi:nustiano s.: rc,cla cnmo un
antimadcrista en potencia. 2J de 11011cmhre ,k 195 7
1~ Richmond. Op C11 Pág. 23
16
Andreu. Op (11 !\laderos, mokst:l porque 111" tropa~ prclirieron liC"Cnciar~t ~, me 1ha. l\o
aceptaron seguir con d Arenga, 2 Je octubre de 1957.
17
Richmond. Op. CH. Cap 111 Ladcrrotatklluena. 1913-19 1-1.
18
CEIIM Condumcx Fondo J\IIX --r--.1anuscrnns tic Pablo G0111ak/' Carta de 1\ rhurúa a
Almazán. Op Cit. admtte su .:rror de rernntll:Cr a l luena Descie luego. ,-\ lmn1.in no podía
reconocer a Carran7a d.:h1d() a su cnl.'mtstad rdata&lt;l..1
19
Andreu. Op C11. FI 1ncrciblc cornbaic Je S:icranicnto, l,'na ametralladora l lotchl-111,. mas
que maravillosa milagros;1. Jetu10 a lo:, ,·t1l1stas C:ip .\XI ,Sacramento' Dan1a tragJCa, 22
de enero de 1958
10
Ibídem.
11 Ibídem.
9

1
'

lh1dem. Alrnazan r&lt;',1h.: de \.\:lasto. a 1H1mhrc del prc,1drnte llucna. l;1 l o11Jcco1&lt;1i:11m de
Mérito Militar el 7 cie ma~ c.• de 191-t. p(1r el rnmhatc l1hrJd\1 en l&lt;1 hacienda de 'lacramc.:n1n. .:1
21 demarLode 191-1 \1):,. ,\rcl111olli,11111c.\1~ (a1H:clu..l(h l o_¡a23\I Pn1:-upuc~t11. dhc, ho
memorable se integra a ~u per~onalid.iJ rl'\ oluc1onar1a comn camliJato en l 9J9 : 1&lt;n11 l'or
otro lado. Villa c,igtó a /.1pa1a. en la mire, hta que tu, 1cron arnhm, en Xnch11niko a linc, de
1914. la en1rcga de ,\l111a1an par,1 lu\ d.trlo. del,1Jo la tlt:rrota \ tlli,ta. h~·ch•&gt; qu, /.apatct
rehusó. Francl!SCO Ricc1u: /,o R&lt;•\/J/11uán \fe\1c,11w. l!arcclona. 1 Jttortal lsrugu~r,1. 11170 r
97 indica que Va\com:clo, alinmi que\ tila, /:rp,lla acordaron d intcrL·,1111h10 de prhtonnn,

831

�con el lin ,k tu,ilarlos :\rch1\0 dd gcnaal ,.k JI\ 1s1ón Juan .-\tidrcu Alma,an I Jlll!lta
J1ménct Andreu Libro Núm. 2➔ Junio a octubre de 193➔. r .n
:.i Enrique KrauLe P11eme e111re siglo., l'em,rnuno Ct1rra11:o BioJ?ra/ia J.,/ potlt!r 5 1\ k:--1~11
Fondo de Cultura Económica. 1987. l'ill!s. 27-29,
:• José Francisco Collo Ugaldc 1, 8&lt;'1111;1 J11óre: e11t'm1go de la~ c·orndas de toros' l· n la
Cia,·ew CENl/'O. \1,estra /11s1om1 J1Híre: /h~torw y muo ;1,k\lrn. númcro, ➔9 ~o. pp .rn.
47. Acerca Je la an1mad1 cr:,1011 de l'.1rran1a a lo, toro:,. rnn,últ,;se CE\ 1"-1 Condum,:, ~ondo
XXl--l ··Tekgramas Je VcnustrnM Carran1a.. Cah,; sc1)nlar 4uc Alma,an ror su part.: .:ra
afr:cto a la ncsta taurina. 1\ndrcu. op c11. Cap 1.XYll T1huroncs :- unwn:ra,. no ,ólo peore,
quc los de Acapulco Stn(l más sangutnarill, 4uc lo~ de V,;racn11..
:\ Jo5dina :-.h1g,uel Flores: Introducción a íram:1,co l. \1,idcru· Obras comph•1,1s tle f- ra11C1S('O
/gnawi \/odero /)1sc11rsn.1: 191 /-1913 . '.\k'\ICO Fditur1Jl Clki 2000 l'ág 17
:~ Scgun ,\ndrcu Op Cit. "Recibí la I istta de E1c4uid l'addla. de quien Jamás habia \ab1do
qu.: hubiera andado con los 1.apa11s1a~··, Inglaterra liahia prnt..:gido con Jc~c;iro en Yucatan la
ex1crm111.idora guerra dc castas e 1n1 ad1cndo cada Jia má~ terriiono patrio&gt; c,tende~c hacia
fkhcc. por lo que prct.:nJ1a m\aJir t!l tcrnwrio cuandu prcparab,1 sus conongcntcs para
marchará Chiapas. con la n.::c.:s1&lt;lad inaplaLabk Je conquistar una fracción de lrontcra o del
litoral cn Chiap¡15 ) pro\ccrsc del c:--tcm1r en su lucha contra Carran1a Dicho 1110\ 11111.:nto
armado contra Belice. pru,ocaría su ancxwn a \.lb,irn y aunque la cmprc~a AlmaLan no pudo
llevarla a ckcto. no de,1a de llamar la at.:nc1ó11 el hccho pro1oca11,o contra el gob1ern\l d.:
Carra111a &gt; de hos11hdad a lnglatcrra. lo que hubiera agudi1ado aun mas la situación
internacional de '.\1~:--ico. va dañada por \'1lla en Columbu~. Con~Ltlte~e ,\lbeno Salinas: /.a
e,·¡)(•dic1ón pw1111ra. México. D .r.. Ld1c1one~ 13otas. 1936
~1 Andrtu Op C,r "Una ¡¿mea rnadrugada um lo~ condenados a mul!rtc Alfon~o &gt; Antonio
Santtbáñet. Cómo se realizó el tüs1lamicnto..
28 lbrdem. "rraca,ados .:n San krón1mo. sin noticias del gcnrral !krnanda ~ con ~I enemigo
casi al frente. Fatal prcc1pi1ac1ón"
29 lbidem. ,•lmbt1 del me/o 111¡,ida arboleda cm·,1s lio¡as no lomian los caballos 1· 111 dónde
darles agua Las gentes tenían ,¡11!' exprimrrsc en /11 haca los trapos mo;adn.1·. porque la
!IO\'t:na era constante y la oscuridad com11lew, pero 11/J había charcos \ o podian hacer
lumbre, no lwbia leña seca, se echaro11 u perder rodos los arillos r c1 lo~ 1res días se habían
perdido t0do~ los comesllhles y habia t¡11e comer la came cn111él de 1111esrros caballos y
después la de chango 1·11w /11ego la peor peste. el pá111co. la deses¡,era11:a, eljata/r.1mo. todo
Jo que predisponía al orgamsmo a ser presa de las peores ei((ermedades. llagas en rodo el
cuerpo que secretaban agua lechosa. úlceras en los tobillos, aparic1ó11 en ellas de los
gusanos que no había con que combt111r más q11e con aslillas para u-las ex1raye11do de la

municiones
: desbarrancarse a pi.: por 10,·· -''l)rdo nes. para ca 'r · •
•

que 1mplacablc vigilaba los soleados plan d 1
' seguramentc con d enemi¡¡n
t
salvaba por un míle.rao ) ~-- r~hacs:a. li&gt; ºa~ e
rnS as dd lsimo. Les prometí 4uc s1 10 ;,c

ª~

• • '
' · couena I ccrt T • ·
·
sometido. El ,crdadero milai&gt;ro fue , d ~
· d , ! icaria 4ue por mi orden ~e habian
e
e 1 e1 ,cxo ebil [k ¡0
h ...
centenares. de las mujeres no supe n, de una D.: las ar ·.
. ~ om"r.:s murieron por
las levantaban las mujeres\ algurias carc h h· , '
mas que tiraban los hombres mucha~
.
•
-ª anF .asta .a .sus·. mando,
Una ¡ ,
d
. ·:
Juan
. Prat. iba
. con ocho mese, dt embarazo
· · u, unan1111c la sohc11uJ
d,· ,a1 ,,posa
, .· I' el general
.
y s1 era muJcr se llamara "Nt&gt; u,,,,¡,,cc,· o•,1-- , ·
h b
e uc s1 sa ia con bien
"·' \ s1 era om re --s f · 1:. •
..
.
ahora ha) t-.'o Rcelcccion pero no 1,13, Suf··
E"
u rigio · kcuio . Quizá por eso
)0 lb ·a
.. •
'
. , rag10 · 1&lt;:Cli\O...
' em. En busca de aliados al otro lado d, 1 s·, . M
..
JI lbidem.
'
e ª · icrra adrc
32
/bidem. "Los
JJ Josctin M

hambrca&lt;los pero fog
.
.
·I FI ,
osos_guem11eros. Sol&lt;laderas carranci,tas"
, a , ogu~
orcs. la campana eleC'tora/ d I
.I
.,
Alma:an. C'ontradiclona opos1c1ó11. en proceso
e genelil de d11·1s1011 J11a11 Andre11
34 Ad
OC/1 1..~11111smo
·
JS n reu. ~
general lo opma a.tra,és de sus \fe .
CElli\1
Con&lt;lurne,.
Fondo
, .
de ·Pablo
· mm,as
T
. ..
'j\,flx · "M:rnuscntos
Go · ¡ .. E
ranscripc1011 del dccn:to expedido por Venustiano C
J nza e;,
·n proceso
7
~alacio Nacional. ciudad de Mé.,ico.
arran a el 9 de octubre de 19 l 6 en
Andn:u. Op (11. "Enemigo, lllll\ peliorosos C I O-acababa ,o con¿¡ o él acabab-1 co11m·1·' 1" E"'
. ar os suna cra d ierdadero pelie.ro ,
·
' '
g(
· ntrc otros een eral •s •a
..
Almazán desdi: 1917 a ¡ 910 , ,
.
~ .
' c rranc1~tas que perseguían a
- • en 1,1 Lona norte del pais i:ntr, :-,: , 0 L,,
.
estaban el propio Osuna. Gal indo !\!cocer N r
·
e.' uc,
con ) l arna u 11pas.
Alfredo Ricaut. Benjamín Garza. P~rfirio Go~~á~:rr;tc. Lug~nio Lópc1__ lldefonso Ramos.
segundo de Francisco Murouia
.. odolfo Ciallcgos) Eduardo l lernandez,
Jl

e

.

Josefina Moguel Flores. la ca111pw1a electoral. Op. Cu. En roc~so
lb1dem. Actualmente en proceso un articulo
, • . . p
.
denominado Congreso legir11110 l' d . \qlu, _c srnbo sobre la proclamación que hiLo cl
. .
nr os . e.rtccmos en el 4u, d "i .
.
const11uc1onal al electo general de di, ¡010- 1
, d
.
c ce aro prcsu.kntc
;9
•
.
~ n uan "n reu Almazan
Andrcu. Op. C11. Opma a ~u juicio que cl Constitu1 ·n
.: .
.
rcv1rn la república central de Busta"1·111t • d, ,·,
\ . e te srna solamrnte una farsa para
' " ' c) e .:,&lt;lnta, nna.
J&amp;

carne viva ..
Asimismo. Alma7án menciona en "l/0111e11a¡e a las mu;ert'5 que en el desastre de
Chiapas se portaron con 1111a abnegación _1 mlentía asombrosas". que salió el 14 de
septiembre de 1916. de Santa Maria de Chimalara para cru1ar la ,ierra:
co11 n11/ qu1111e1110s hombres, 1resc1en1as m11¡aes pdeadoras mucha.1 de ellas y
dos mil caballos Dt!sde esa noche nos l!01·1ó consra111eme111e por 111contables
días: ya q11e 110 se pudo hacer !llmbre, deba1u Je/ ag11a 110 había para beber: en
/os cardones de la sierra donde pasaban die:. caballos 110 podÍCln pasar más por
los 01racaderos que se lwcw11 en esa tierra 1·egewl l'lrgc11. 110 hubo que comer
más q11e carne de caballo cruda pnmero 1 desp11és, ;came de chango.'. seis
111gen1eros con brújula nunca p11d1ero11 decirme dónde quedaba el nol'le. pero ni
s1q1J1era me e111mdía11 lo que les preg11ntaba: empe:ó la gente a e11fermarse, a
s111cidarse
Decidí ordénar la desbandada autorizando a todo, mis subordinado, a tirar armas )'

832

8.13

�ANÁLISIS HI STO RIOGRÁFIC O
SOBRE LAS CAUSAS QUE PERMITIERON LA ACUMULACIÓN DE
CAPITAL Y EL DESARRO LLO ECONÓMICO E ' LA URBE
REG!OMO NTANA
Lic. M:iría Concepción H inojos.1 Vclasco

En la tradición judaica, la Biblia considera el trabajo como un
castigo al hombre por haber pecado cuando comió la fruta
prohibida. Sin embargo, en la repúb lica, y aún eJl gr:in pa rte del
mundo, el Estado de Nuevo León se distingue como una entidad
donde el trabajo es un va lor reconocido y practicado.
El trabajo, y por ranro la economía, se iniciaron en el planera,
desde el momento en que los seres humanos abandonaron los
árboles y se convirtieron en recolectores y cazadores. Más carde,
cuando se ll egó a la etapa conocida como pa leolítico inferior,
donde los individuos ya llevaban vida en familia, comenzó,
además, la división c:lel trabajo.
En esa época, las mu jeres cultivaban la tierra y domesticaron
los primeros an imales. Los hombres dedicaban su esfuerzo a la
cacería. Debieron pasar muchos siglos antts del siguiente período
económico. Al poder obtener cosechas superiores a lo requerido
para la alimentación prim aria prop ia de la fam ilia y de la tribu,
encontraron venraja en imercambiar con habitantes de las
regiones cercanas, y así lograron consum ir una rnayor variedad &lt;le
productos.
De ahí conrinuó la evolución, aparece l.1 vid,1 comercial
formal y el inrercambio con dinero, y;i con una civil ización
avanzada. En esr:i época el hombre descubre y esrab lece, las
8.35

�. .
tras muchos muchísimos
5
d Al, final v como
P rimer.1s 1nJu rr1as que permJ[leron,d ¡'
l
greso e mun º·
' siglos, el acelera d o :' Jctua pro fi
.
la cu-ti ha alcrnzad.o
~ lario.
.
a h' ecapa 1nanc1era,
. '
coro
se: lleo-i
ü'
nue'.)tra er,nda&lt;l en ésre momenLo.. d mere.ido· la producción de
Son bs etapas de la econom1a e ., .
.
.
1·
..
,
l.1
cranstormac1on
de
los
pnrneros
y
insumos, la comercia 11.ac1on,
como úlunu, la financier~.
.
canos eras h.1ber acumulado
Es fama general que os reg10_mon desde la segunda mirad del
. l
1. mponances comerc1ances
capHa como
. d d I • 1 XIX inician una nueva
. l XVII hasta la primera nrna
e s1g o
'
d
. d d
s1g o
d
. 1·
. , a parcir de la segun ,l mna
e
erapa la de la in ustria ,~ac1011 . d del siglo XX. Es entonces
dicho siglo Y haS t a la pr1~lera mita
·
,
la ventaJ·a en ser
. . n , (·o diremos conocieron.' ,
cuan dO adquir1ero
trabajadores cécnicos m:~nuales. la ido del valor ahorro, heredada
Continuaron ademas, con
11 '
. , de una manera
de los primeros pobladores, aque os que v1v1an . d
época
d 5
. aceprada aún por quienes, a parra e esa .
,
muy mo e c.-1, Y ' . '
I·
•¿ d Estos nuevos habitantes
. . .
'c:c1ndarse en .1 e1H1 J .
1
pnnc1piaron a ,l\
•
d
.
lleoaban atraídos por a
.
de los Esta os vecinos,
o
f ·¡·
provenientes
b . casas ¡)ara su ami 1a,
. . .d d d
t ar un me¡or era a¡o,
rae, 1t a
e encon r..
do ello ofrecido por las prime ras
escuelas para 5 us hqos, ro
.
1 · ·l de vida de sus
. l
l·
. · lograban meJorar e n,vc:
51
indusu1as oca es, ª
,
_,
· do actualmente por
..
..
.
,
Nuevo Leon es conoc1
,
famd1as. Gracias a esro,
d I Est~dos puncales del pa1s en
·¿ d
l 1enos uno e os
''
ser l:i ent1 a , o ª. n
.
. d la carenciJ de recursos
.,
d e ri qL1,,.,·1
fJesar
e '
generac1on
.._,._,' a
'

I
· 1
la minería,
acrualmence es escas.1, a agncu [Lira,
f
E n e l Esr1do
~ ' d .·.
r
.
r
l
~
de
gua
en
1
l ve 7 por en rrcnt,lí r,1 c.,
·,
.orma
y poca la gan,1 e1 t.1, t:i.
h d·1cho en líneas anterio.res,
s·
¡ roo como se a
permanente. in _em )a o , d
re a l)roducir riqueza en la
.,
. 1tr1buvc gran emen
r
,,
1a reg1on
coi . ,
.
d'
"hecho en Mo;1eerrey o se
. , En ocasiones bast,1 se iga,
N ac1on.
leonesa p.na que sus
l cmpreSJ como nuevo
'
.
reconozca a a
d .
. dos en el resto de l.i n.1ción y aun
produccos sean bu~ca os: acep1,1

Primarios básicos.

en el extranjero
_
.
_ &lt;l
r)tabkt.ió el N uevo
Al . bien ·se enfn:nlJrLl, cuan o se
rnr,1 , ' '¿
~ h ,v1erropolirnna Ciud.1d dl'. Moneen?
Reino de Leon Y espue_s i ' :l
f' icos; . H.ibría carencia
.
blcma de l:i ra e e recursos ,~
. &lt;
d
el mismo pro
:l
,
,·,· asc 7 Jt: pro uccos
1 1
de agua, mala ag~irn_lrnr_a, p¡°ca a~ ':~~
~Jn~;~'5• tan ded icados Y
minerales? Ademas, ~serun o~ 1 º

~c~;

¡..: $(1

afectos a la cultura del trabajo y fueron los creadores de la riqueza
del Nuevo León, la nacida .1 parcir Je l.1 mitad del siglo XJX y el
XX? ,Sería normal para los españoles, o los hijos de los hispanos
peninsulares, establecidos en los primeros tiempos del Moncerrey
virreinal , considerar el trabajo manual, cómo digno de ellos?
No es posible:, pues desde prácticamente el principio de lo que
más tarde fue el reino español. al trabajo manual se le considerab,1
de "gente de poca monta". Los nobles hispanos, el hombre, no se
ocupaban de trabajos manuales. Desde su nacimiento su vida se
centraba en ir a la guerra, ser religiosos o estudiosos de la
literacura.
Los hijos varones de los ricos y grandes burgueses, podían
educar a sus hijos para ser médicos, escribanos, contadores,
abogados, joyeros, oficios considerados propios de burgueses, pero
no de los nobles o "hijod.dgo". Hay que recordar que en aquellos
tiempos, las muje:·es sólo nacían para ser esposas o religiosas, pero
no cenían oportunidad &lt;le adquirir insrrucción, la cual se reservaba
para los varones o denrro de los clau~cros religiosos.
Los grandes comerciantes distinguidos, aquel los que
compraban o vendían cargas de los b:ircos recién llegados de
América o cosechas complccas de regiones empobrecidas por la
guerra, igual que los burgueses, no podían o por mejor decir, no
debían permirir que sus hijos varones
fuesen agricultores
manuales , sasrr~s, zapareros, carpinteros, rnaranccro~, albañiles, o
cenderos.
Cualquier hi jo de España que se sint iera, o qui~icra llegar a
ser "hijodalgo", incluso muchos de ellos dcscendic:ntc~ de simples
campesinos, pero de.scosos de subir en la escala soci.d, pJra logrJr
ingresar a esra categorL1, dcberia dcmosrrar su v;ilí.1 panicipan&lt;lo
en alguna guerra, oficio muy· discíngui&lt;lo, ,1dcm.ís ,er cristia no
viejo y buscar la limpieza de sangre para probar, a m;Í\ de algunas
cos:is sobre sus :lntep.1~.1dos, no h.iher
tf.lh.ljadc, en ofitim
manuales.
Las mujeres, l.1~ hij.is de lo, gr.111Jes hurr,unl'.'&gt; ~· neo~
comercian res, rccihí,111 un:i c.1pa de cullur:i y ,uf"icirnte irVitrucción
como para convertiVil'. c11 oc;isioncs, en l'Spos.1~ Je cmpohrcciJm
nobl es a guienc, t:l!.1,, con rn dore, Jorah.111 de nuno rn,
blasones.

�La península ibérica, aún anees de la época de la invasión
árabe estuvo en constante guerra: ibéricos , celtas, romanos, godos,
· · dos y demás tribus- bárbaras provenientes
del norte
v1s1go
.
,
germánico, asolaron el territorio durante ~rnchos siglos. Oespues,
la lucha , durante 800 años, fue concra los arabes, y al fin, ya como
un solo reino y bajo el mando de Carlos de Habsburgo, I de
España y V del Sacro Imperio Ro1:1:n?, la guerra de la
Esmascalda, donde lo más granado del e¡ercno h ispano, lucha en
el terrirorio llamado más tarde, AlemaP.ia. Al llegar al poder los
Austria, cont in üan en su papel de invasores, ~uerrean contra
prácucamente coda Europa en su deseo de c~nqu1srar, .º. retener,
los Países Bajos, largas batallas donde quienes pamc1pan, se
convertían en "hijodalgo".
En esa misma época, el ir a América en busca de fortuna, - la
cual en la mayor parte de las ocasiones, lograban- aquellos
españoles segundones, valientes, aventureros, con cu ltura_, . o
burgueses con conocim ientos, al menos sab1an leer, escrtblf,
conocían las Escrituras y algo a los griegos clásicos, se converrían
en "hijodalgo", por el simple hecho de cruzar el o~éano. Por ello
no podían ser trabajadores manuales, estaban o~ligados a tener
esclavos, sirvientes o encomiendas para . este npo de. _labores,
a-quella que prod uce la primaria riqueza bás1c~ de una nac1on.
Cont rariamente acontecía con los em1grances a las crece
ias in glesas, donde los recié n llegados acostumbraban
co lo n
. · d
semb rar, cuidar su ganado y aún construir sus v1v1en as con sus
propias manos. &lt;Sería por la falta Je apoyo Je los naturales de la
región, pues debido a su bravura no permicían ser tomados co mo
esclavos? ·O acaso el cosco y manute nción de los pocos esclavos
negros no\edicuaba como para utilizarlos en esce [lpo _de labores?
Aún podría ser una tercera causa. Entre esrns emigrantes, por
tratarse de procescantes, exiscÍJ una cultura
rrabaJO donde, _Yª
en esa época, se le reconocía como un valor, qu1ent.:s se c~~veruan
en ricos, eran los amados por Dios , mientras en el cacolic1smo , el
reino de D ios es el de los pobres. Adcmjs no hay que o_lv1dar la
falta de poblaciones en las colonias inglesas, a d1ferenc1a de las
grandes ciudades de los virreinatos espa11oles.
..
. ,
A los pocos años de la conqu ista y c,1ída ~e I enochurlan e 1:
manos de nucscros antepasados ~sp,1óoles, casi d~ 1nme~ 1.1ro, l~l
m;Ís audaces exploradores cmp1e-¿.1n sus rccorr1&lt;los dt:nlro d

Jd

8.38

llamado arco de l.1 Gr.rn Chichimeca, cicrr.1 que se enconcrab,1
hacia el norte de Li CiuJ,1d de México. Van en büsgueJa de
nuevas fuentes de riqueza, la cual, por aquel entonces, descansaba
además de en los minerales , en la ganadería y en b agricu ltura,
crabajada por los indios encomendados, mano de obra barau.
Estos indios encomendados también labor:iban en las minas,
don de eran pdcricameme esclavos, muy diferente a la ic.lc-a
primaria cuando se establecieron las cncom,iendas.
Tamaulipas, p,irtc del Nuevo Reino de León, fue descub ierto
muy pronto. En 1521, un año después de la caída de México
T enochcidán. el propio Hernán Canés y Nuóo Je Guzmán
desem barcan en lo que más tarde fue la provincia de Pánuco.
Posteri ormente, algunos hispanos inic iaron el recorrido por estos
inhóspiros sicios en 1527, cuando Sancho de Caniego penecra con
una expedición al nonc del río de Las Palmas a la cacería de
piezas, de indígenas que vendían como esclavos a los hacendados
hispanos. En 1527, ya habían llegado a b ciudad de México,
rumores sobre la existencia de oro y sobre codo, plar:i en la reg ión
del no rte.
La primera visita documentada de un español a lo que fueron
más tarde las Provincias de Oriente, fue cuando en 1529, Antonio
Sotelo de Beranzos, envía, direcwnente al emperador Carlos I de
España, un informe sobre la enrrada del comendador Anronio de
Barrios a territorios, por aquellos años aün desconocidos, los
cuales se enconrraban a "150 leguas de Pfouco". Ahí se informa,
haber enco nc rado plata en una sicrL1, la cual se cree pudiera ser la
de Cerralvo, y asegura alcanzaron a disti ngutr humo de alguna
població n indígena.
En ese tiempo aún cuando ya se consignab.1 extrema la fiereza
de las cri bus loca les, los espaf1oles eran recibidos como encmioos y
hechos prisioneros, ca l como lo da a conocer el cronista A.lvar
Núñez Cabeza de Vaca, quien, acompañado de Alonso del Castillo
Andrés Do rantes y de un esclavo negro llamado EscebJni!lo,
estuviero n prisioneros de los indígenas en Florida durance varios
años , sin embargo con gran habilidad , lograron convencerlos de
que eran dioses y podían efecruar curas y milagro~, como resucitar
a los muertos.
_Bajo esta tesis , se liberan y emprenden un viaje de b Florida
hacia el mar del sur, a lo que hoy es Sinaloa y de acuerdo a su
839

�·1rine:-.1r:o. ~,ieben haber cruz.ido por esras ti..:rras, como Ja a
conou::r cr. ~u ocriro, ~ üi'lez Cabeza de Vaca. En 1536, conocen
el terricoriu que más carde se convirtió en c.! Nuevo Rein 0_ de
León, h:ibttJdo por los chich,mecas. El nombre genenco,
despccll\'O con 1._arácrer peyoracivo, era _dado por los cu_lcos
inJíoenJ'i de mesoamérica del centro del aluplano, a las aguerridas
rrib~~ nónudas del non..:, en el sentido de /)ljo de perro, o indio
1

desnudo.
Bajo nea clasifioción se engloba a un n_umero.so grup~ de
cazadores ,. recolectores nómadas de Ar1doamenca, rnbus
zt1raclnclinn°rcas, pa recidas entre sí pero con diferentes lenguajes,
coscumbrv,, cultura y con diversidad de nombres, pe ro todos
ellos, correspond ientes a la civi!i-t.ación nahual_c~ca.
Alaunas Je esta\ tribus 1ndígcn:i.s, se movil izaban dentro de la
cultura~ de los coahuiltécos-kr1ra11k11wrz, carr111c /:rna cotomrznes o
comecrudos del grupo siux-hok,rno, quienes poblaron pdcr icamcn ce
Li rotalid 3 d ele lo que hoy es Nuevo León con excepció~ del sur de
la en tidad, donde habiraban o ingresaban, los cua11ch1chdes ele la
famil ia Hokana del grupo Kt1rankawano, y
al oriente, lo s

Truna11lip,1.
Cuando se d ice que h:ibi caban o ingresa?an al
de .l~ que
hov es Nuevo León, lo h.tcían tras sol1cHar :1uronzac1on de
qu.ienes ocup:1ban esas rierras. Los narurales tenían ll~ sen_cido de
rcspero muy especial. Si deseaban '. r en busca ~e algun a_l1menco,
nopales, runas o cace ría de an1 males, ped1an pe:m1so p~ra
acercarse a cerritorios que no eran de ellos. ¿Que pensanan
cuando rras la llegada de los españoles, éstos no can sólo reco rrían
sus tierras sin su autorización, sino las lOmaban como de su
propiedad incluyéndolos a el los y sus familias~ No lo sabe mos,
carecemos de documentación al rcspecco.
En el travccto de :-lúñez Cahez,1 de Vaca y sus compa ñeros,
muy posiblc~ence c.:rmaron por lo que hoy es, el_Estado de Nuevo
Leó n , al menos eso se deceua analizando la cron10 y los relatos de
su recorrido, donde infor111,1 sobre si[ios que ,1ún hoy puede n ser
identificados. Muy posibkmente conoció \.1 región cerca na a
Mo nterrey, lo que hoy es Apodac.1.
En su escrito da a conocer que divisó hasc.1 100 cJsas, lo cual
.
· l J 1, ' de
permite pens,1r que se tr:naha de un,1_ lOllH!lllt .1 le mas
3
quinirncos individuos, puJíl'.nJo haber s1&lt;lu en un lug.u cercano

sur

)oíl¡{)

las márgenes
del río
.
. Salinas · Encontró , en lo que ¡1oy es
Tamaul1pas, asentam1encos escableci&lt;los, ,1sí los llama, de grupos
de chozas ~n
airo de alguna de lds sierras de la J'amaholzpa,
don?~ los 1nd1genas como tribu, habitaban permanentemente en
famil ia, aun cuando sin gob ierno alguno.
C o n tinúa informando: los amis~osos (?) indígenas escablecidos
en la margen de lo que suponemos es el río Salinas, le d ieron a
conocer que en lo a_lto de la sierra, exist ían poblados mucho más
numerosos.. ,Pretendieron llevarlos hacia al lá, sin e m bargo, N unez
·tal vez tem10 una emboscada y evicó acercarse.
, Si co nsider~mos, como afir man los croniscas de la época, el
numero de habnantcs en cad:i choza era de siete a di'ez p erso nas,
en cad a uno de los lugares detectados , habitaban cerca de mil
indígen as. Es poc? proba~le, por que esa gran cant idad de
person as con. necesidades
alimenticias y de vivienda, , los ob]'1gar1' a
. .
a tener una 1nc1p1ence economía , similar a la de los pr1n1eros
·
seres
humanos sedentarios de la época paleolítica inferior, con división
de trabajo, aún cuando esto si lo c.:onsignan los cronistas. Los
hombres
cazaban, las mu¡·eres hacÍ'ln
el resto
de ]as 1a bores
. .
,
,
1nd1spe nsable para la vida diaria.
. ~uy posiblemente, por la información q ue hemos recibido,
consi de ramos que los habitantes de esras ciaras, vivían en forma
~ú_n_más primi_riva que quienes recorrieron las planicies de África~
in_1c10s de la historia, ahí, al menos sembraban los más elerm:nrales
alimentos _para su subsisrencia, se acompañ,lban, además, de
algunos animales que y.1 h.ibían logrado domesLicar. Sin cmbaroo
entre n uestros aborigcnes,
,
hasta la fecha en el arco de [~ G' rt&gt; ,
Ch. h.
··
an
_1c 1meca, no_ se ha loc1liz,Hlo información ;tlguna sobre
animales
domesucados, 'v su a{Yriculrnra
en ¡oJo c-iso
· 11 .0 • •
. · j
t&gt;
'
• 51
l bü ,l
ex1St_1r a guna , cr,1 de mínimas proporciones.
"'
. fa~ vez fuc'.a debido a no ser necesario para su sobrevivcn(ia,
dispo n1an Je al1rncnto~ y_ .111imaks a l.1 mano. \ro h,1~, que ol\'íd.n
que los hombres de Ll'&gt; tr1hu.., locales er,111 cnadorc.'&gt; mu\· oitoS(JS
Ad e mas,
' el J1ech o de c:i m b i.1 r en form ,1 co m t.111 te J ~ v \ ;en J , . ,- ú ·
1
1 1 11
cuando fuera [an sólo C.'&gt;t,1cion.tl. -cn 1nvinno c:n ,tl(,:111 ~itio
s~guramenre mis ,1hrig,1Jo, y en \'eran o en otro d t Cc1 :r1t1:- le,
dificultaba el tener siembr.ts ,. ,1nim.ilc,.
·
, Sus chozas la., lna11r,1b.1.11 con v.trios p,d(1\ corr.1d,1~ lk .ilgt'rn
arbol , ent rccru?.ado\ c11 h p1111c.1 y cuhicrrw. con p.q.1 p.ir.i f'nr;n,u

!º

,~., 1

�una especie de conos. Erirn c~t.1, h.1h1t.1uo111:~ un_o m_.Í\ pri111ic1v'.1\
q ue Lis paleolír ic.1s afric.111,1,. No obsc.1ntc eqo 11'.1pl1i..:Jb.1 1r.1b.1¡u
p.ir.. sobrevivir. No ccni.1n l.1 idc,1 Je con:.t'n';H lfl~UlllO) p.11 11 ti
fucuro de ellos o de sus FJmilias, .1lgo de lo l7t1e los ,ILllSJb.1n lll~
españoles.
.
_
,
Es ras viviendas. informa el cron1~t.1 Alonso de Lcon en ~u
historia del N ucvo Reino de l.con, se cong1eg:1ban en r.1nchcri,1s,
que la mJ.yor parre de dla.s cont.ib.rn c~n quince t.hoza~ ,tlint,1das
0 d ispuestas en form.1 de media luna. Su~ choz.i~ lJs fornub,in de
zacare O ca rrirn en form.1 Je campana, con una lumbre en el
cenrro. No obsc.tt n te, como se dice en pirr.1fo anraior, era una
economía muy preciri.1 y sumamente dificil._ pt:ro. ~mplicaba
rrabajo, ral vez po r esco no deberían de haber sido cal 1hcados de
"flojos y holgaz.111cs··.
.
,
Su alimenc,1ción parecía a los espaüolcs del siglo XV! l y XVIII
no ran sólo poco vari.1da, sino h,1sra inmun.da . _Consumían
víboras, ratones de campo :,· ro J a clast: Je al1n1.1n.1s. _Mas de
ac uerJo a los cánones acrnales, recibírn 10do upo de
carbohidraros. calorías, minerales, y vitaminas requeridas.
En vera110 se alimcn1ab1n de nopales, ílor de cu na y runas
cocidas en barbacoa, cuando tiern.1s. J\.Ltduras las ucilizaban
secándo las al sol como pasas. Las vainas del mezquire, cua ndo
ciernas, bs masticaban, una vez secas , las molía n en los morcer~s
para obrener harina mezquitanut!, cornida de muy_ gra~ sustancr,1
caliente y seca, hacerlos engordar en ese tiempo. El origen d e la
palabra ·mezquitamal es nauha, lo cual nos indica de do nde
provenían sus lenguajes.
. ,
.
En el invierno ,;,, alimento cons1st1a en d uerno centro de la
lechugui ll.1, la cual requería un coc ímienro duran~e dos días Y dos
noches en los foi;ones, la llamaba n nezcale. Ademas, preparaban el
corazón de las p~encas igualmen te en ba:bacoa, si_n desca rtar ~ue
se aliment.ibrn del maguey, la anacahu1ra, mandioca, calab ac1ta,
chilacavote, nueces, maguacara, fríjol. trigo silvestre y chile.
To.das estas y algunas orras planeas alimenticias crecían en
form,1 n.1tura\ y s~ loc~alizab.111 en aquel entonces, a rodo lo !_argo_ Y
ancho del Estado. Posiblemente sembraban algo de ma1z., Sin
embargo ran sólo rencmos como información las p rnrnras
los cuales, al ser inter p retados por los
ru pesr res Y 1os Perrogl1fos,
__,

arqueólogos, dan a conocer que pudieran ser mapa~ dondL· se
ind icab,111 los m&lt;:jo res sirios para la c.iz,1 v la :.iemb1a.
Aquell.is tribus t¡ue v1v1.111 cerca de ,los r1os Jisponí.rn de orr.1
gran f~enre ,1l1memicia. Com ían pescado, r por rnpuesro los
langosrrnos muy abundantes en muchos de lo~ ríos del área,
desaparecidos en el Estado tan tarde como en la segunda mnaJ
del siglo XX.
Eran diestros pescado res y tal vez para refrescarse en los
cálidos veranos, ~costumbraban nada r en los ríos, algo q ue
muchos de los hispanos no sabían hacer y no comp re ndían.
Cono cían la cu lrnr,1 del agua, pues como se ha mencionado,
poseían u na gran habilidaJ como pesca&lt;lore~ y usab.rn diferentes
form as para atrapar los peces. Tejian una especie de redes para su
cap_rura y por la_ noche, los de~lumbrabrn con anrorchas para
obl 1garl os a refugiarse en las cuevas, un.1 vez .1hí, los e,,rraían, en
ocasiones aún con las manos.
Urilizab:111 también ílechas, y obtenían de los poblados ríos:
robálos, mojarras, b,1gres. catines, besugos a más de algunos
mol uscos y camarones de agua dulce. Estos
alimenros los
tra nsporraban en un:.i red tej ida entre dos pa los &lt;lclgados que
llamaba n cacaxtle. Su alimenración incluí.1 di,·ersos ripo~ de carne
la cual obrrnían de la caza: coneJos, liebres, venados, rejones,
mapaches, comadrejas, arm,1di ll o!&gt;, dacuaches, rapires, casto res,
ratón de campo, cu lebras, víboras, perrito de bs praderas, .trdillas.
con lo q ue completaban su alimentación, por ranro puede
considerarse rclarivamer.re bala nceada.
. Aprovechaba n las abundanrcs aves de la región: p:nos, ocas,
pichones , palomas, cóconos, codornices, perdices, lo exrr.liio es
que ~o hayan tratado de domesticarlos, o :d menos ninguno de los
cronistas d e la época lo consigna. Tenían los ind ioenas ( ·acaso por
J'
. , ')
o
&lt;
su a 1men t ac1on. una gran fuer7..l y agilidad l.1 cual llanuba
mucho la atención de Alonso de León. Son graneles cazttdores y

cuando salen

110

dejan cosa

/IÚ)(/.

Corren como un uenado.

-

Excelentes en la elaboración de puntas de flechas, las usab:1n
no ~an sólo p~ra b g_uerra, sino p:ira cazar los anim,iles que les
serv1an,. ad_em;-is ele al1menro, para cubrirse con Lls pieles en los
crudos 1nv1ernos. Los hombres las u~aban para cubrirse como ~¡
fuer a la capa de San Juan I3a11tisca, sobre uno de los hombros y les
caía hasta el muslo. Las mujeres, llevaban, en 1~ parre posreridr de
843

�su cuerpo , pieles de venado en invierno y verano. La parte frontdl
co n un faldín de z.acate.
El uso de pieles indica trabajo manual. Requerían al meno~ un
mínimo cr.1tamiento, muy posiblemente tan sólo el usual en l:i
etapa paleolítica, cuando, después de desollada la piel. la
masticaban para ablandarla. No se tiene informes del uso del
salirre para co nservarl a por m:ís tiempo, tal vez por la abundancia
de los animales de donde provenían, no tenían necesidad de su
co nservación, posiblemente les era más sencillo cazarlos que
cunirlos.
Te1ían también tiras de piel de conejo co mo vestimenta para
los homb res, en los fríos días de invierno, el resto del año andaban
desnudos y si acaso, con unas teuas de cue ro , las cuales no
necesit ab ,1n elaboración, tan sólo tomaban un pedazo de piel de
cualquier animal, y daban media forma de pie , lo fijab a n con tiras
de cuero o de lechuguilla y les servían para evitar las espin,1s.
Pero su rrabajo iba más alhí. de la vivienda y la alimentación, y
aun cuando, como ya se lu dicho , los hombres andaban desnudos
y las mujeres co n faldillas de zacate cremado, esto úhimo requería
que ellas dedicaran tiempo y esfuerzo a su vescido. sin o lvidar la
ca ntidad de líneas pintadas con las que adornaban rodo el cuerpo
y la cabeu, diferentes para cada una de las tribus .
La fabricación de los arcos y flechas ameritaba gran trabaj o
debido a que usaban raíz. de mezquite para el arco. La cuerda
estaba hecha de lechuguilla, las fle chas de carrizo delgado , y para
endurecerlo lo quemaban al fuego. Las puntas de &lt;liferenres
camaños y piedras calladas. Algunas, las de hachas y la112as, muy
roscamence, otras, pequeñas, con gran adorno y de un cipo de
piedra dura, en especial las urilii.adas como arpones o para la
guerra.
Cieno que tenían una gran facilidad y habilidad para c:dlar la
p iedra y convertirla en hachas o punta &lt;le flecha, pero codo llevaba
tiempo y por s upuesro trabajo, aún para sacar J.delanre su
economía de subsistencia, roralmencc paleolític,1, cua ndo los
cronistas de la época, los califi caran de glotones, epicúreos, flojos y
holgazanes, hay que considerar que dicha calificación proviene de
la cultura de ese enconces, barroci. hispana y renacenrista
europea.

N o exis te constancia de
d
.,
algo deben de haber ciaba Jpro ~ccron para inrercambio n
h
ra o aun e f
' 1as
an en co ntrado en alounos d,e I
n orma muy precaria. Se
ralladas en concha .,, orro
o tipo
.
os escasos encierro ~.
· cuencas
.
de .td
son de la regi ón. Si rec·b,
l
ornos co n elementos q
N
h
t tan a go debían d
ue no
o
a dado a conocer s1· en'" 1'
' ! . e entregar orru artículo
M
1-. •
os u cim
•
•
en rna, ,..,_ L., también había e .
. os enucrros c:nconrraJos
Hay que co nsiderar l . x1srenc1a de algün adorno.
, .
e ttempo .
d
cron1cas. En d siglo XVII I
c~an o se escribieron las
·, europea , de
educac1on
,, os cron1
sras ¡1J b'tan rccib'd
1a
esa epoca
y
1 o
narnra les d e la reaión
, ' .r , 6
por
::,
,a pesar d e qL·e
- branco f)ara ello s, los
para so.brevivir ' .,. muy ~1m1
_. 1ar a ¡ 1 ' de ra¡ ª/ª 'ban en fo rma co nunua
.
pro d uc1r para inrerca~bio
1 ,
. ,1s tri us pal eolíticas al
.
' no o cons1de b
'
no
recién llegados ;
I
ra an rraba¡·o.
Los
d
, ,gua qw 5
parre . e su tiempo a guerrear ci:n~s an,ep a_sados, dedicaban gran
posesiones, cu:rndo
no esta ban ocupad
' en ddensa
de sus
- y
.
.
. fomil'
·
1as
venra , sus hac1enJas o esta ne,· 's E I os en rr por piezas par,1 su
XIX
· ,a l.i imperiosa
•
'necesidad
- '' - n da reg
' aun
, en trado el sigl o
-' ' ex1~u
d ion,
guerra viva. Los atanues P .
de efenderse, era un luoar~de
t.
,
' rrrnero e las 'b
terra, Y mis tarde 1 ¡ .
· rrt us narn rales ¿,.,o'-- es ta
61. b
ce o~ ap ·1ch
? iga an los habi t an res de e . , es y comanches del none
lucha ' d-e Io concr;irio no huhien
SC,l zo na a esra
'
. d._
r en conqanre pié de
nece:ar10 pua la se¡,;undJ crap;, J'.. ~o ~Jo llo~ecer el comercio, r;in
3
El gobierno Es _ l
· ...
e'-ononta.
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n,1no
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d'1,·1..
entre Esp.tn.1
- ,. Po,nw.11
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' ord· · Ja
s·ón
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149"J, al poco · riempoto de su ena
,l por el p
i, . L
ªP· ,&gt;\j• ejandro VI en
Tratado de Tordeci llas b,,, ··lt cl~cu_llfln_rn:nrn y for malizada en el
de
, d
' .. ''". ,l i n r r, 't ,,. . . . l
stues
que se reconoció su c.1 liJ1d. ~'.~·ruon ( e los narur,1les
se es cons1der,1 simples 1111· ]
,
e personas. Al princip1·0
·
¡
· nu es no r 1 ·
1
mmorhta . Tras ardu,h di~cu,iones s . 11, c'.on~ es. carentes de alma
seres umanos, ingenuos \LI1 ·11 1 e: ego ,¡ J conclu sión: si er:rn
, J
..
· . ~ .o, : 11..1 'Ice1J!•u _;,; ¡l't1¡1•s.
·
·
un e,nut'.s d ·I
A
hum
r
c: fLLt1110ci:111c11rn J..
. .
anos con ,tlm,l 1nm ir1 I · I
. '- ~ti c.1l 1J.1d de serc:,
1
co mo se J to
- por ll.1mc11 !os' ·rn
· · la· ~-,u n .•- 1111,lll º'&gt; s_.1 1v,1¡&lt;:,
· i1rnccnce,,
enconrrab:1n al m ismo n1n:I co _uror,1 n.:11.lll'!Hl\(:1, \L pc11s,1h I se
ranro re
,
t:n n ~c1t1\·u de · ' ·
·¿· 9ucr1.1n se ll's proret:ic; ll: 11 l11 1n o, pl't¡Ucno,, por
" ·. •J .¡-.or11r1
·
. j • t: 1l is 1111\1110).
Por l'~to
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menraks .
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�libercad de disponer de su:, pl'.r,011.1, y p.11,1 su prnpio hten, Jdlt.lll
'. • ,
·,1 1)\ ' conqu1,t.1dore\,
qu1e11n
ser encamen dados [ tSll..111\llHe,
·
••
supucscamente los crisrianiL.iri.1n y bmc.irí.111 Li \,tlv.1L10tl de )ll\
alm,1s.
.¡
!
Si lo vemos v consiJerlmO~ 1..011 ojo'&gt; .1cru.1k~ y tKCll en1.1 es,
no parece norm,~1 enucg_u pt'~so11.1s '.1 n,1Jic. ~in -~mb,'1rgo, _c)t.l
·,
rrn sólo de b1L·no sino mas gr.1, e .1un, dt: los
aprop1ac1on no •
,~
J 1 ~
1. ·
1 ..,¡ lJ,, .... c·uerdo .i l.1s kvt's
v onone~ e. 1,1 cpoo,
.
.
h lOiranres, .1 cu .. , i... .,
i
¡os europeos J~c hs
roGos
, . Ji(erenrcs n. •1ciones conqu1~udores o
1, nL1e,·1s
co 10111· zad ores de 1•,
'· rie1rh
· ' con)1d-:rab,in n.1nir.1l.
¡ !
Ahor:i bien, como disculpa. luy que recordar que cn e ,tg o
XVI v XVII, erl coscumbre conur en nombn.: del l~ty y de l_) ios,
codo ' ro que esrah.1 a su ,1k,111 cc, sin _imp~nar qu1c::n _o _qu_ic:_n cs
.
·J
or siolos !os pron1eL.1nos
o usulructuanos,
1
o
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·
,
.
d
l1u b 1esen s1 o p
· 1 . d
n h entrega a los nJcurJle~ de l.i rcgton 111volucr.1. a.
111c uyen o, t' ,
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·
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.
~- , . ¡
1. · ,
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· .. 0 l ll \'c:Z se-1 mt¡or decir .wrn1110, ,1 goo1crno
1.;,sro
per1111t10,
•
'
.,
~
d
espaílOI dar a los conquistadores, p.ira su salvac1on, Lis almas e
los salvajes inoccnces.
.,
_ .
En el caso de !os espaúolcs , donde con exccpc1on dt los 1nd10s
r!axcalrecas a quienes, por el apoyo ocorg:1do a los _conqumado res
•
los aztecas· del México-Tenoch(llan,
en 1a l uc ha contra
. . . ·v .aquellos
,
¡
·
¿·
d
caf1'dad que aceptaron h cr1sttan11.ac1on, os
orros zn 10s e
·
d
restantes indíaenas no tuvieron la suene de ser por considera os
· d' 'd os libres sino su¡·etos a encomiendas o congregas. La
1n 1v1 u
,
d
1· · ,
l
·
·,
· · c·ial ¡, de l\ev·u haci.1 \a ver da era re 1g1on a os
rnouvaoon 10 1 , "
•
•
naturales indi,1 nos -d catolicismo- no se cumpl1a, la mayor parte
de los encomenderos, c:in só lo buscaban mano de obra barata para
su beneficio, la creación de riqueza .
. .
En el México conquistado, el del centro ~e v1rre1naco _de 1~
N ueva España, va para la segunda mitad del siglo XVI, Fel1~e l
h:ibía ordenado· el fin de las enc~miendas'. con 1~ cual se ev ita~;
los propietarios de haciendas y minas, pudieran disponer de rm.
Je obra práccicarnenrc regalada para la s_iem_b_ra y cu1da~o ~e sus
ganados, pues en !as minas, la res1s¡enc1a f1s1ca de l~s 111d1genas
era muv baja v morían muy pronto, tal vez por la ralta de u(a
alimen;ación , adecuada pues hasta donde . se sa ~e, os
roporcionar a11mencos
encomenderos no eran muy d ados a P
. ,
adecuados a los indígenas crabajadores, ni \es pcrm1c1a1'., corno
lo neces.Hio, si ,lcaso auronzaban a
er:rn e esperarse, que C ;,z.aran
..

d

846

las mu jerc,, dc~pués de rc:rn1111.11 'llt !.1hu1 l'll l.1 .1griudt11r.1 o en l.1
casa del p.nrón, el busl.lr hinb.1,; r r,llLt\.
~
Cu.11H.lo en el Ct.'nrro Je! v1rrei11.1ro pnr 1irdcnn de Fclipc I[,
desap:.1reu:n Lis encomicnd.h . .1qucl los i11 L'1.rnfo1mn. decidieron
emig rar h.1ci.1 el norcc donJe. pL1r :-ll kj,1n1.1, 110 cr,1 ~&lt;.:llLillo
imponer L ley y d orden ~- .1s1 se empczo ,\ pobl.ir m.ís .ill.í dd
Arco de la Gr.111 Chichimeo y se conri11ü,1 con l.1 cdcai,1 de p11'Zds.
en especial parJ su venr.1, en los sitios ricos en mincr.1lcs.
AhoL\ bien, a pesar Je l1.1ber sido c.rnccl.1das las encomiendas.
en las lcjJn,b rierr:1s del Nuevo Reino de León, Felipe 11, continuó
perm ici endo su exisrenci,1, se tr.HabJ de rierr.ls aün no
conquist.1d,b o co lonizad.is, y en su affo de incorpor,1rl:is :1 la
corona, entregaba, a quienes se :isent:ir.in en elbs, no r.rn sólo l.1s
cierras, sino los naturales cn encomiend.1s, :-o-u.ndando, ¡,or
su pues co . el quinto par.1 el rey, aun cuando en much.b oc.ision&lt;.:s.
can sólo era el ccrcio.
Por ello encontr,1mos, así se lee en los Prororn los, como había
encomenderos , ~- aún enromendert1s por derecho propio, lo cu;il en
cierro modo, 110 estaba aucoriz,H.lo, las mujeres no podían tener
encom i~ndas, pero L1 ley, cal parece, que cuando se trataba de
personas de calidad era b:i.scanrc flexible, o como :i.conrccía desde
aquella época, no era difícil ··compr,u" privilegios especiales. En
las provincias de Orienre se permiría a los hispanos habitantes de
la región fronteriza, cuvieran un cieno número de indígenas
encomendados. La pdcrica no desapareció hasta inicios de l siglo
XIX, con la extinción de los indígenas locales y la independencia.
Cuando el lusitano don Luis Cuvajal y de la Cueva, viene por
primera ocasión a L1 Nueva Espai'1a en 1567, ciene la oporrun idad
de compartir su largo vi:ije marítimo, con don Murín En riguc·,
quien venía como virrey, e inici:i una larga y buena amistad. Don
Luis se establece en la provincia de Pfouco, cerca de Tampico
donde en 1568 y en 1573, llega a ser Alcalde . Ahí, en la región de
Pánuco, consrruye una gran estancia, st: dedica a la cría de grn:1do
gracias a la bara¡a mano de obr,1 de los indígenas, quienes le
temían por su bravura, situación no muv usual enrrc los narnrales .
Don Luis, antes &lt;le llcg;1r a la Nueva Esp:iña, ya era un
hombre rico, había traba jado en compañía de uno de sus dos
como conrador en el comercio de esclavos, a quienes capturaban
en las cos¡as de Alrica para lle\'arlos hacia Europa donde los

�vendían, aún a la enemiga Albión, el procestance oro inglés era tan
bueno corno el cat ólico.
Con la venta de estos esclavos y como h ombre rico, ya
establecido en una gran escancia en Pfouco , se: dedica no can sólo
a la ganadería, sino continua. con rn ocupación de hábil y valiente
soldado, y por supuesto, esclavista. Su llegada aún cuando sirve
para pacificar, o al menos tranquilizar a los ya para entonces
bravos indígen:is habitance~ de lo que má~ tarde fue d Nuevo
Reino de León, tiene además la finalidad de continuar con la
c,1cería de piezas para su venra a las ya desJ.utorizadas
encomiendas, pero por la necesidad de mano de obra b.nara, había
una gran demanda. y la oferta no era suficiente.
Carvajal regresa a España en l 578 con una recomendació n
muy amplia del Virrey Enriquez, quien le tenía un gr,111 aprecio
por haber sido excelente como pacificador y haber invertido muy
fuerces canti&lt;hdes &lt;le su propio peculio en beneficio del vi rreinato.
La recornenda&lt;.:ión \e .1bre las pucn:.is del paLicio, y ral vez por
csw, obtiene el brnepláciro del rey felipe ll, quien otorga, en las
famosas Capitulaciones, pcrmtso para descubrir. conquistar,
p,1cificar, &lt;lcsignindolc como primer gobernador, del que será
llamado Nuevo Reino de León.
El temrorio entreg,1do :i don Luis es de enormes
proporciones, 200 legu.1s cu.1drad,1s inLluidos d puerto de
Tampico y Pfouco. Las minas de :V1az.apil hasta el límite de Nueva
(;a\icia y Nueva Vizcay.,. de ,1hí hacia el norte, lo que estd por
descubrir de una mar a otra, que no exceda de 200 legu:is de
lon gitud y otra5 tantas de laurnd. Debido al enorme crnri&lt;lad de
terreno quedan dentro de éste, \o-; Jcrn:iles csr:idos d" T.1maulip:i.s,
1':ucvo León y Cuahuih. Incluso sus lirni res llegaban \1;1sta Cela.ya,
en Guan.ijuaro, aún cuando don Luis no tomó posesión de esta
población, y ¡1or tanto regrt'..'&gt;a, más r,1rde, ;ti virrcin,no de la
Nueva l-.spaiiJ.
Además penenccc .1 C'itC NU1:vo Reino, g,r111 ~une de
Zacacecas, Durango. S,111 Lui s Poto~í. Nay,irit, Sinaloa,
Chihuahua y en Texas, un poul tnJ5 ;111.i de lo~ límite~ tk lo que
hor es San Antonio, ha,t.1 e\ lío N11&lt;:(t'.~. r.11 (01110 ptH:dc vc:rse, el
área es t.111 grande, 4uc 1.:&lt;; el L't]lliv,ilentc .1 Li teru:r.1 pHtC de la
hoy Rcpúblici Mcx1can.1. r .'&gt;ll' cnorm&lt;: tcrrirnrio lo rn:ihió un
hombre ,rnn cu.indo no gr:11u11.11nc11tc. hubo un p.1g,o p,1r.1 su

usufructo,
donde se incluían
, de 1as ncrras, lo i b.
,
.
' a mas
au t octonos, para ser crtstianrz..ados.
s na nantes

J ª,t

En las Capitulaciones se consi n b·
que acompañarían a Carvajal 60
que d: los l 00 hombres
con hijos, deberían de
.' d
efie. os, a mas de ser casados y
sei
e o 1c10 1 b d
1
artesanos Y soldados s·
b
a ra or, os restantes
. .
. tn em argo CSlO no se e
¡·,
l
'
porque 1a monvación de los emigran
.
ump
to,
ta
vez.
tes era la d' .
o tener riqueza fácil v ráp.d
. co icia, su deseo de
b
,
t amente Y en nin ,
.' ·
. gun momento buscar
1ograr esta riqueza, a base d e¡ erab a¡o
propio.
. .
M uc ho . menos buscª 6an cnsr1anizar
a ¡
¡
a1guno s, vanos de los acom d d
os n,nura es, pues
. .
panances e 011 Lu ·
. d'
cnman
ts, eran
¡u 10s ,y no
. .os viejos, lo cual O rd ena b a -1a ley p
•
acta virreinato de la 1
E
_
.
ara quienes emigraban
h
.. ,
ueva .spana. S111 emb
se omm o esre requisito e I C .
. argo, aparenremenre
propio don Luis no lo c n as¡·, ªcp1tula.c1ones de Carvaja l, o el
·J
urnp io . arvapl y d ¡ C
conven ct o .a una cantidad de Iusnanos
.
. e a ueva
había
amigos
b
d0
muehos panenres , de q ue ¡o acompanaran
_
,
Y
so
re
ro ,
e
esta 61 ecer el Nuevo Reino d L ,
n su aventura para
de Felipe II. Pero cuandoe . eon, qlue había recibido de manos
'd
vieron ·1 pobrez d T
.
cons1 eraron enoañados "
]· .
'f
a e
amp1co se
. b
b
J rec amaron
uerrcm
e .'
·.
.
enre. · ,l su . ap1tan.
E. spe1a an encontrar en ese ªs 1epnas
tterras
pobl
.
a 1as d e España, y en 15Bl
.
,
•
ac1011es similares
.
, no ex1sr1Jn con ex
•. d !
en e1centro de México.
'
. cepc1on e a gunas

. d. Debido a esrn ' a pesar de o f reccrles rerr,
in 10s para el traba¡'
I
. I ·
e nos para su cultivo e
0·
0
· ¡
cua esnba
· d
.
dr1r los
' indo
auror1za o en l:ls
C aptru aciones: para pode,, enwmen
d
5
que descubrieres y pacilrr íred ( . ·)
e t'Stl provincrn
1 b·
·
J r
es Sit entre la p
nu zeren sen•ido en dicho d . b . .
s
erson11s que me
eS( u rzmzento y
¡
bl
beneméritos para que ,.uot·
, en /os firufos y rr .b entre
d c1·os¡ po . adores
.
o
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suficienrc,
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much
d.
11
.
',
~tos
e
re
;os
rndzos
...
N. ·¡·f d
,
os e e os prefmero b
10

c1v1 iza o ' parr1·eron
.a 1 cenrro &lt;l el
n usclí a "º m,ís·
'
,
5
poblacio nes va edific.,d
pais v e asentaron en
,
" as.
Don Lu is ya como gobern :i.do d 1 ~
.
funda en 1582 • 11• c1·L1&lt;l ,1 J' te
1 L ', r e. l uevo Reino de León
xon
b
.
.
.
metales de 1.1 sicrn d. "-'
c.·
.' par,i O rener bcncfic10 de lo,;
r C' l I
b.
e a Cueva con ,1 e .Jan ,,rcf'or10
~.
, • st.1) ccc r.1111 ién, la \'i!IJ
d 1
•
:1 m1sm:1 l1n·1l1d 1e.l .¡ L
fi .
e dond e se dice ,11r . '
,/ , 1' t: ietHt tc10 de los metales
d
,
' ·
i1!/(/ IJl/ll' l1/ p 1({¡/ p
. L ·
·
•
requer1a la a~isrrnc11 &lt;l · 1
J'
.. Jr,1 t1.10:i¡ar J;i~ 111111;1\.
•
e O', lll 1OS
lllll l11l ,
1
negros en e~ra p,mc dl· 1 t ,¡ .. L
~ ,
, 11a po(o, C\C ,l\'m
· .~ un .1 cspana.

�Como lo~ nJrnrales no ibJn por volu:1t.1d propu, lo, re1..1en
llegados y nuevos propiet.irios de minas y 1Ícrras, iníci.non bs
llamadas encradas, donde per~eguí.111 ,1 los inJígen.ts p.ir&lt;1 co111.1rlos
en encomienda, sin disrin~uir hombres mujeres o niños, pJr.1 usar
la fuerza de sus brazos o vender las piez..1s, como acostumbr.16,111
llamarlos, a los ricos hacenJ.1Jos, nc.:gocio que se convinió parJ los
reineros , y para el propio don Luis, en uno de los rn.ís rcJiruablcs
y b.1se de la poscerior riquen del Reino.
La fuerza de los hombres se aprovechada, a m.í, de las min.1s
en la .1griculrnra y en ocasiones, también las mujeres trab.1jaban en
esta, o en el servicio domésrico. Cu.111do llegaba el ciempo d e la
siembra y el de h cosech.1, ib:rn a la c.11.a de piezas y romaban no
tan sólo a los hombres que requerían, sino también a las mujeres y
a los hijos menores a quienes incorporaban al servicio doméstico
dentro de Lis haciendas y estancias. U na vez que había terminado
la siembra o la siega, los indigcn,1s eran liberados y enviados de
nuevo con sus rribus, sin embargo, las mujeres e hijos, continuaba
en e11co111it'llda en la casa del dueño .
Los naturales, a pesar de haber sido rachados por los cronistas
como incapaces de vivir en familia o sentir amor por ~us hijos., la
mayor parte de las veces no qucrian regresar a sus lugares de
origen sin ellos. y se quedaban rondando la hacienda a fin de
tratar de liberarlos. Curiosa sirnación: desde aquellos tiempos los
reineros enconrraron b forma de maximizar sus utilidades,
minimizando los gasrns necesarios en los insumos y en los
requerimienros de sus trabajadores, para lograr acrecentar sus
rendimientos.
En el año de 1583, don Luis funda la Villa de San Luis en el
mismo sirio donde del Canco había establecido el pueblo de Santa
Lucia, y continúa con sus incursiones en busca de pieza5. No m bra
a Diego de Montcm.1yor, Teniente de Gobernador y Teso rero.
Más tarde, busca preparar a su propio sobrino Luis de Carvajal el
Mozo, como su heredero en el gobierno del Reino.
Pronto se inician los problemas de Carvajal y de la Cueva. Ese
mismo año lo acusan de desmanes , crueldades y de haber ven d ido
a los indígenas capturados en la Guerra de Termapache, co mo
esclavos, violando la leua de las Capitulaciones. Sin embargo a
pesar de estas acusaciones, Carvajal, prometió antes de ser
ap~chendido, en su deseo de lograr que sus compañeros lo
8'&gt;0

siguieran en la a,·cnrur.t Je " ·i cifi __ ,.
.
Tamaholipa, a los 40 soldad
p. tt:ar . ª. los indígenas de la
.
• os, que rcpamri.1 rnrre ellos l 1000
piezas que apresaron en su l'ilrim,1 incursión
, as
cvirar problemas co11 l,1 ,1uror1
.
.d a d del
.
.. Pero para
1
,¡o
que
os
narnrales
esrahan
s
.
v1rre1naro,
d·¿ j
,
•
u¡cros a proceso penal por ,
1 o arras } apostaras, acusación que h 1bfan l ·I 1 . d,
ser
esa tribu, por ello "no se le
d' . . 1ec 10 os tn igenas de
,
s ven ia como escla,·os ,·
'I
se les daría como mercanc1'a . ,, 0010 pue d e V S e. SlllO. tan
.so
o
j
hombre educado e l ,
cr e, arva¡a era un
n e, es Y muy astuto
d
sal ida a sus hechos.
'
·
'
para po er encontrar

e

. El trabajo esclavo de los indios fue Li. ha e
.
riqueza agrícola ' ganader"•• y m1nna
.
E11
s, 1 · de la primera
Carvaja l aprovechó la mano d
6 .
esta u tima, el propio
.
d
e o ra encomendada
mrna e San G
·
· • a j usar en 1a
.
j' . dr~gorio, cercana a la ciudad de León en el Nu
, dcr como eschvo
evo
Reino, a os tn igenas ' a más de ven
JI
que no necesitaba. Don Luis es jj , d
I I
.' .. ~• ª aque os
qui enes quedaron a cargo del Ne\a
a nqu1s1c1on en 1587,
'
uevo ,erno eran pe
crue1es con los natura les v por ello . . .
'
rsonas muy
habitantes de la Villa de, Sa L . , 1ln1c1arlon ataques en contra los
,
.
n u1s, a cu:i. se dcspobl,
1588
as1 continuó hasta 1596
en
y

º_,;,.

°

Pero ~ün ant~s del estab lecimiento del Nuevo Reino de
'
por C~:vapl, se tiene conocimiento que Albe t d I C
Leon
recorno en forma sisremáric
.,
ro e
anro, qu ien
Valle de Extremadura. En l 5~;sta re~1on la ~aya bautizado como
Alcalde Mayor las minas d t~ma1a¿ara si_, ya como Capicán y
explo raba c~n indios esclavose an
r~gorioj Para 1577, las
gracias por supuesto a conca ' por no amar os encomendados
•
r con esa mano de ob b
,
1
como muchos de los primeros habirantes del Rei ra arara,. ogro,
no, convcmrse en
hombre rico.
Don Diego de Monrcmavor en 1596
61
estado el
61 d 5
·
' esca ece donde habían
pue o e anta Lucía eregido
d I C
tarde la Villa de San Lui d C . . 1
por e
anro, y más
s e a1va¡a aprovecl1311 d 0 l
•
ap1tulaciones v el h·a ber s1.do ' n
b d O ,,. as
• mismas
Gobernador la ·ciudad
¡om ra
e111enre de
Monterrey 'T
I
dmct_r~po nana de Nuestra Señora de
.
.
ras a re acc1on del Acr d F d . ,
inmedia co elabora el S - I .
a e
un .1c1on, de
¡ dº
enrt amiento del Asiento y d ¡
r .
n zos para fa Ciudad
d I
.
e as ,e, ras e
Señora. .
y e as Tiem15 e f ndios parta Nuestra

e

.

851

�En el seña"1.miento del asiento y de 1m timas e indios para "1. ciudad y
pam nuestra SeF10m, .., un sitio de estancia de labor, con C1llltrO caballerías
de tierm' y sitio de /mena- ... para ad.orno y ornato de su templo y altar y
cosas newanas a su servicio, el cual sitio de estancia y tierra estiÍn y son ... y
pt1ra ayuda a cultivas 1m dichas tierras, /1}s indios caciques naturales de esta
tieiTa, que son el cacique Napayan gwichicil con su gente y el cacique
A{1?,U1111ron borrado, junto a los ]uaqulfll.enne y Comoagwr coataes, es con su
gente. ltern... una estancia de g,1nado mayor' por el camino de la Guasteca,
en el 11·ó de San juan en b1 Boca al desembocar del río y cuatro cabail.erías
de tima para "1.bor. !tem, otro sitio de estancia para ganado menor', en un
río.. con marro caballerías de tiemt,... con declaración que para
administración y haberes que procedieren de losji-utas de 1m dichas estancirtS,
esté a cargo del fimdador de esra ciudad y sucesores suyos, fllrrl que en ellos
hagan y distn.buyan prtrtt el dicho ornato de los templos y cosas que
ronuengan a su santo servicio, sin que ahora ni en ningún tiempo pueda
ningurut persona eclesiástica entremeterse en lo que toma /,a administración
de &amp;s haciendas, ... Ítem señaló para propios de estlt dicha dudad un sitio de
estancÍtl con cuatro cabrt!/;rím de tierra. por bajo de tierras de nuestra se,iom
con el agua que le perrent'ciere de estos ojos de Santa lucía y de 11}s Nogales y
los máques naturales para el ayudA a su beneficio, el cacique Pita/e y el
mcique Piopi, que están en bt sima de San Grego,-io con su gente, mujeres e
hijos. Item... para 1m cawas que se ofrecieren. .. teniendo en cuenta... poner
todo aufo... para "1. honra y ornnto... según se usa y es com,mbre en los reynos

de su Majest,id.
Cuando se efectuó la tercera y definitiva fundación, en esca
ocasión, canco don Diego de Monremayor como l,1s familias que
lo acompañaban, ya tenían conocimiento de.: los peligros y
molestias que enfrentarían. Algunos eran antiguos compañeros de
Carvajal. Así tras la elaboración del Acra de Fundación de la
Ciudad Metropolitana de Monterrey, donde gracias a añad ir la
palabra "Me tropolitana", se podírn recibir ciertos privilegios para
evadir el pago de algunos impuestos, pero primero, como era
usual en l:i época, se hace el señ:1\amicnto de !:is tierras e indios
para la Virgen y parJ. el Ayuncamienco ~in embargo, de.: inmedi:Ho,
se concede este mismo privilegio a los fundadores.
Esrn era necesario para que abandonaran la comodidad de
Saltillo y aceptaran avecind.irse en e\ Nuevo Reino, por aquel
cnronces, la ultima froncna del virreinato, regi ón semi-c ivili-iada,
8~2

alejada de la ley. En Moncerrcv a pesar &lt;le
empezaron a esrablecer sus h , •
que pocos anos después
, d
ogarc.:s perrnn,1s culr·1s ,
J
se carec1J e codo rino
de n:creac1on
,.
. . las div
. _,. )' preparana5,
r
escasas, diferenre situació ,1
¡
'
. , ers iones eran muy
, a a que se v1v11 • ¡
· d &lt;l
en Guadala' .
Z
, t:n a c1u a de
M ex1co .Y aún
.
, ' , ¡ara o acatecas por 11 .
,
ororgar especial es privilegios a¡
.. ·
'
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Ca as , Ped ro de l.1 G .1 r L,l , i\.l.rn u e 1 :--, k1.lno~, Ju ,111 ¡&gt;¿. 1 n d1.: l nm ,1,
BL s de l.1 C.1r1.1, C,HIO\ C,lllllÍ, l.1 111.1yur p.Hte de óro\, ddii ,111 .\ ll
riq uez.1 ~1 l.1 .1c umu l.1c1ón k [lcr1.1s l' i11J1gc 11.1s e111..1&gt;me11t!.1dns &gt;'
no ha:· '-]lll' olvi J.1r .1 Ju ,111 C.111.tlcs. Andrc~ C ondlu y l-r.1111..i\u&gt;
BermúJn omo comcrc1.111ro e r.1blecidL&gt;s ,\l'111 cu.111Jo t.1111hié11
via n d:rnce , enrrc orro, qr im.
Tan pronco corno 1609, el Gol crn,1Jor J\1on1cm ,1yor autc&gt;ri1.1
al capidn Joseph de TreviC10 , llevar al puerro Je T.1111pi u,
localizado ,1 sesentt1 lt&gt;g11r1s, ca mino de carret11S, 1r ,l comprar ganado
TreviÍlo p.1rce co n una re ·u:1 con h,irin,\. Lo .1grc ivos 1ndígenJ~
de la reg ión, rJ! vez los huJlai es o lo tanuulip .1 cviuron tuviera
éx ito esta primera .wenrur,1 comerci.11. Regrc~,1 .1 Monterrey y
fab rica ocho arreras ~, Jcomp .1ña do con ocho comp.111cro y gen re
de serv icio, parre de nuevo y .1hor,1 sí, logrJ su propós ito .
La ganadería empeló .1 florecer muy pron ro, y cruL,16.1n la
regi ó n gran cantidad de ovejas. En 163- , Anronio Leal introdujo
un reb año de 30,000 oveja de de Huichapan. Después d I largo
via je y haberse adapr, do al clima, se empezaro n a uriliL:ir codos los
produ ctos y ubproduccos de lo .111imales. L:i lana , la e.une, las
pieles. Al prin cipio, en 1sta Je carecer de rc::lares )' gente
preparada para rr:1b.1jar la lan a, e regresaban pa ra u trasquila. a
Queré raro.
in embargo en ese aiio de 1635 , en an Francisco hov
Apod aca, el (Jpidn Alon o de Treviño da en arrendamia,ro, a
don Ju an de Guzmán, vecino de este reino, 1 obraje que rirnc en
di cha hacienda donde e hace jerga, sayal y fr,1zadas, por un aiio y
por tres mil pesos piara de rema. ~·e incluía en l:i renca ve inte pares
de ca rdos, mirad de emborrar)' mitad tle emprinar (sic))' di ez y SJl!te
tronos molientes y corrientes y toda la gente que hoy tiene y
seiscientas arrobas de lrtnr1 mu erta. El capitán se cornprornecía
adem á , rt sustentar a toda la grnte rl su costa ... y a que se le faltrtsen
muchachos para los tomos. dárselos y buscárselos y traerle los que se
huyeren 1•
1

la can tidad e n que se arrienda, indica e trataba de un obraje
muy gran de, tres mil pesos plata en el iglo XV II , era mucho
dinero . Los
rrabajadorc
deben
haber siJo
indígenas
encomen dados , pues se auroriza al capitán Treviiio a ir tras ellos y
ob tener los que requiera . Como pue&lt;le verse, los primeros reineros

�renían la idea del beneficio que se obtenía de la transformación
de los productos\' la incipicnre industrialización.
.
Al principio, como no se disponía de personas que conoc1er.rn
la fabric1ción en rexcilcs, se envi,16.1 la lana ,11 cenero del
virre1nJrn. h.1sra Queréraro para su 1e1ido . pero más tnde, se
1mporraron i n&lt;lios ornmíes, mestizos y españoles para que
enseñaran el oficio .1 los indios laboríos, muchos de el los
descendientes de claxcalrec1s, además por supuesto. a la mano de
obra de los encom endados indios chich imecas, con lo que se inició
L1 fabriL,tLi6n de rexciles en el Nuevo Reino, la que, en el siglo
XIX, Cue el p rincipio de la accual indusrrializ;Kió n.
:\o r.111 só lo los indígenas libres o encomendados fuero n
entrenado~ en l.1 fabricación de textilc~. sino presidiaras quie nes,
en lu~.H de cu mpl ir su sen tencia e n bs drcclcs, eran enrrcgados a
los p;opiec.n1os de los obrajes, a quienes se les vendía el servicio
remporal. Los empresarios adquirían, ju n tO con la de obra b~1~ara ,
el compromi3o de evirar la hu id a de los presos y vcnhca r
cumplieran el riempo de s11 co ndc n.1, por tanto eran c.:ncaJ&lt;.'na d~s
o c.ug.1dos con pesados grilletes . Como cr,1 de espera rse el sa bno
q ue recibían estcVi con dc n.1dos ,1 prisió n, era muy ba¡o, lo cual
permitÍa ab:1 rat:1 r el p roductO terminado.
bistía Ll n1J 110 de obr.1 libre v estos 1rab.1j.1dores L1horaba n al
lado de esros preso~ y en las mis;11:1s condiciones de prisioneros.
I~ua lmcntc y tn los mismos obraje-'&gt;, compartí.rn el rrabajo
e~clavos negros, mul.iro\ e indígenas chichimecas. lsre uso de
mano de ob'r:1 escl.iv:1, que como ya se ha Jicho, era cosrumbre de
ya

la época.
.
, .
Se esrablccen nuevo obra;es en Cadncy ta y SalLnas, p.1ra la
elabo ración de codo 1ipo pre ndas. Ve~1u,1rio de hna para si rvientes
e inc.lír,ena, cncomcnc.Lidos, jorongos, jug.1 s, cob ij.1!&gt;, co lchas,
t&gt;
• l
mantas, jornngos y sa1.1pcs. F~tns Liltimm ~e env1,11,11\ p:u a su
venta a l:1 por .1tp1c l entonce,, Lunos,1 fcri,1 d e S.1liillo, po r ranro
recib ieron c~tc.: nombre.
Pa ra J 667, 1:t~ oveja~ va .&lt;,ohrep,1\,ilw1 ,1 l,1s 300,000, mas el
gobernado r de Nuevo Rcin.o, do11 ~ico li, 1\11...í1r;1g.1., i111'or 111,1b ,1 se
mu ltiplic:1b,1n los nquilmo, \Íll p.1gar a l.1 rc.il h.1ue11d,1 ... y s1 se
cobrara .1 los dueiios pastorc.&lt;,, li111it.1Jrn1c11tc ,1 med io re.il por
c:1&lt;l,1 cabeza del hinbaje que comt'n 3\1!&gt; ovt:¡.l',, n .1 b.1,1.1ntc p :tL1
la paga de do~ pres idim de vc.:1nu: &lt;,old.1dm t¡uc rnn)crvc n Y
X"i/,

defi enden aquel
reino de los d,1ños que causan los indios
bárbaros. Y concinúa la solicitud del Gobernador: \' dem;ís de
esto, hacc_rse pago ,~I gobernador de dos mil pesos e;isJpdos de
oro de mina, que ~1enc de sueldo, sin (JU&lt;:: fuese de gravamen al
que pagare el d icho derecho. Desde aquellos .11105 ya se
acost umbraba defraudar al fisco, ral parece la siruación 110
cam bia .. .
. Gracias a las primera~ trasformaciones de ins u mo agrícolas, el
mgo de muy buena cal1t1Jd, en hanna, la caña de azúcar en
pil,oncillo, azúcar, ~an,adcros y m in:rales, y 01ro tipo de p roductos
mas _el_aborados. Ex1st1a un comercio muy activo cnrrc la region y
los s1t1os cercanos y aún aque llos alejados de la Ciudad, como e·s
Ta~pi co. a don1e se: llcvab~n muchos de los artículos aquí
fabr1 cad os o exrra1dos de l.1s mi n a&lt;;, pues debido ::d incremento de
la ganade ría, los productos obtenidos, la oferta, sobrepasaba con
mucho a l:i demand.1 local. Gracias a esre florecimiento de la
ganadería. a m::ís de la lana transformada, el cxcedenre de los
cueros, r::in_r~ de g,11udo menor corno nuyor que se preparaban
para su envio J Es paiia.
Los_ cueros de los a~imales po r ~upuesro eran ll[i lizados por
l?s habnantes _de l:i. reg1on, en cspec1.d por quienes disponían de
menores med ios económ icos. Los us,16,111 sobre sus camas, las
saleas como colchas o rapercs. El cuero para as iento en las sillas v
mesas en las casas, en l.1s c.urecas y por la gcnre nds humi ld~
como cuberas.
Los comerciantes llcv,1ban en n:cu.is de mulas v c.irrc ca s,
ade1:11s de cueros, plomo, hari n.1 , cr igo, nüc.ir, g.111Jdo y los
texrd es ya t:ll~ abu11d.111te.\ cn Li región. E.\tos producros se
exporta ban J F.urop.1 donde el t.uero se us.1b.1 c ri l.1 L1bric.1ción de
peros Y coras par,1 proceccion del pl·cho de los \old.1dos, 0 cubrir
las naves para c:\'Ít.ir ingres,ir.i el .1gua. Y por supuesto en oc.1 sione 5
~abrado, ~ar.1 las silhs ~· mn.1s de L1 époc.i. Craci,l\ ,1 este
inrerca m b10 de produuos, se ulitrní.1 pl·,c.1do, c.im.mín , aceite
telas'. ali mentos, no pc:rcct"C.lc1m \'lllo ,. .1ú11 ,HLÍcu ll&gt;~ de lu io.
enca¡es, ho)' 110 .fa_ft,111 g/111•rrh rlc Czsrdl,l y d, C./1111,1 pin .1, de oro 0
marfil pa ra los ,ricos halrn,intn de l'~(l' Reino, quie, l'\ l'll\'i.1li,1n,
de su ob r:11.cs, hnas L11us de lm mcrinm ... cuy.1\ l.1n,I\ ,tdtpiir 1,111
mayor lo ngitu d y lllcjor c.d1d,1d en lo\ duio\ i11\·iernm nnncf1m.

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rep;ir (l. ...,., n entre las familias necesira a .
858

para la pacificac ió n de los indios , pero lo Je ''p;iciíicación"
implicaba enviar soldados a l:i cacería de las piezas o senc illamente
extermi narlos como lo hizo en la expedición a cargo del cap1t.í11
Cristóbal de Irurrera, quiLn extermin ó ,1 los ind ios levantados.
Su hijo Marrín fue gobcrn.1dor Jurante 38 años, e igual que
su padre, autorizaba pacifi car a los indios, y aquel los que sc
cazaban eran enviados a las minas dt: Zaca tecas, pero rambién
sostuvo durante varios años, a los habitantes de la región, en
especial cuando había hambrunas o algún evento, como
inundaciones o sequías, dejaban a la población en condiciones
paupérrimas.
Era norm;il llevar a los ind ios obrenidos en la cacería de piezas
a lug~res alejados para su venta, así pretendían evitar la huida, sin
embargo, a pesar de encontrarse en Zacatecas o San Luis Potosí,
donde vendían sus servicios, en muchas ocasio nes buscaban la
forma de regresar con sus tribus.
La población indígena en lo que más carde fue el Nuevo
Rein o de León, se consideraba, podía haber llegado al mi llón de
individuos en 1521 al inici o de la conquista. Pocos añ os más
tarde, en la primera década, se c.ree disminuyó grandemente por
diversos mo tivos. Muchos de los habitantes, fal!ec ieron por b.s
epidemias al no tener defensas contra éstas. Otros fueron muerros
en las gue rras contra los hispanos cuando llegaron a trarar de
esclaviza rlos. Algunos más , ya esclavizados, fueron enviados a Las
Antill as.
Para cuando llegó don Luis Carvajal como gobernador, no
pudo co ntabilizar la población aborigen pues al ser nómadas, se
encontraban en constante movimiento , sin embargo , Juan Baurisrn
Chapa habla en sus Crónicas de más de doscienras naciones, mas no
menciona la canridad de su jetos que las formaban. No obsrante, si
se sabe que muy pronto hubo una disminución cal, gue cuando
iban a cacería de piezas eran muy escasos los indígenas a
encomien da, no pasand o, en ocasiones, de más de veinte, sin
embargo en alguna ocasión el año de 1662, To más García capturó
62 piezas de botín 15 de elLos eran "gandules''~ de todas edades 18
indias borra/ 1O con crías en los pechos y J2 muchachas y 7
muchachos menores. Siempre se entregaba el quinco a su majestad
de lo mej or de las presas o brenidas.

859

�En ocasiones el quinco del rey, que no siempre se cumplía, se
remaraba a los encomenderos locales, pero se cuidaba de remacar
el se rvic io y no al individuo. Desde la llegada de don Manín de
Zavala como gobernador, se llevaba un libro de remares donde se
asentaba el quinto del rey. Para 1672, por orden de la reina doña
Mariana de Austria desaparecen las encomiendas en el Nuevo
Reino de León y se forman las congregas, donde la idea era reu nir
a los ind ios en pueblos y repartirles tierras. Las congregas tampoco
otorgaron protecc ión a los na curales, fueron desaparecidas por
inst rucciones del Lic. Francisco de Barbadillo en 17 15
El comercio fue muy ílorecience, los comerciantes viandantes,
llegaban con un buen cargamento de codo tipo de mercancías, en
1635 las mercaderías fueron valuadas en diez mil pesos. Llegaban
procedentes, de Zacatecas, Querétaro, la ciudad de México y
Puebla. Aquí se recibía además, artículos procedentes del oriente,
los cua les llegaban en la nao de china a Acapulco. Para cub rir las
necesidades de los vecinos, había cambién comerciantes
establecidos en Monterrey, en aquella época eran seis: Diego
Rendón, Juan Canales, Francisco García, Antonio Palacios,
N icolás de Medina y Nicolás de la Serna.
Los viandantes arribaban una vez al año a la población, pero
para poder vender su mercadería y cobrarla, se quedaban seis
meses, Andrés González, Anton io Canales y Francisco Ferná ndez,
llegaban en noviembre y salían en mayo. En ocasiones, alguno de
ellos llevaba como mercancía indios esclavos: Vicente Guerra,
vecrno y mercader de dicha ciudad acusado de haber vendido ocho
indios esclavos en las minas de Guana_juato ... y se Le condenó a
prisión y secuestro de bienes. Como la obtención de indios esclavos
era sencilla, los comerciantes aprovechaban para obtener un
ingreso extra.
Al in icio del siglo XVIII, el Nuevo Reino de L.:ón enfrenta
serios problemas económicos de diferentes ripos y la flo recien te
económica del siglo anterior decae. Su terricorio es cercenado.
Texas ya no pertenecía al Nuevo Reino y ahord, Tamaul ipas deja
de ser parte de éste, perdiendo entre ambos, cerca de dos terceras
partes del uevo Reino que an res de esto, llegaba de mar a mar.
Los indígenas habían disminuido en forma acelerada, desaparecen
las encomiendas y aún las congregas, (mas a pesar de es to , los
rei neros continuaron con su práctica de esclavismo) y al
860

establecerse el :-Juevo Santander, José Je Escando lle,·a ,l trc:~
cuartas parres Je los l1abicantt.:s de '.\luevo León a poblar las nuev,ls
tierras, dejando "desprotcgi~la" b capital del Reino.
La minería , 9ue no era de las mejore~ de la Nueva Espaiia.
baja aún nds su rendimiento, lo lllal obliga ,1 los benefactores de
minas a salir del Reino o bmcar nuevas formas, para la obtención
de mayores utilidades . Las minas son c~lda día m:b escasas ,. más
difíc il se comporta la sicuación cuando desde 1715, hab,iendo
desaparecido las encom iendas y congregas por instrucciones de
Fran cisco de Barbadillo, L, mano de obra deja de ser "baraca'' y se
requiere ahora, el uso de esclavos o de ind ios a quienes se of~ece
parre del minerJl obcenido, encareciendo el cosro v no
permi ciendo sean cornp&lt;.:tit ivos, por la b.lja en la cantidad v e.al vez
hasta en la calidad del mineral.
·
El problema, pH;l los pobladores dd Reino se ,lgudiza cuando
José de Escandón rc:cihe órJcnes del virre_v, de ir a la pacificación
del seno mexicano. F.sc.111Jó11 decide esrablecer pohlaciones ptlra
beneficiar a l'ecinos _y pobl,1dores cttrenres de tiart1s. Quienes IJs
recibieran no p.1garían derechos, y con esr:is Jos opon unidades, de
reci bir t ierras y no pagar derechos, muchos de los habiranccs de:
Monterrey, deciden emigrar hJc iJ l\'uevo Santander, deia ndo no
s•ólo desprotegido a /\fonterrcy. sino pr:ícticamenre desinro . En
las villas &lt;le Cerralvo, Higuer.1s y ,1lgun.1s otra~, los hab ir,rntes
salen, no tan sólo rnn HIS !"amili.1s ~ino con sus garL1dos, para ir .1
fundar nuevas villa~.
C adere:·ra, Lin ,rn.:s, Río Blanco y muchas ocr;1s pobL1cioncs
también sufren despobLimie11to ,. c,1renci,1 de ,·ecinos. En
Mon ter rey, en 173S h.1bir,1b.111, ~úmo c.1be7,;1 Je: f.1111ili.1, SS
es pañoles; 34 mestiws; 21 mul.1to~. En lo~ ;i]rnkdorcs Je ].¡
po blación, 7 3 españoles. 2S mL"sm.os. 25 mul.uos. 1180
habiranti.:s, P.1rc1 1- .í(,. er,111 .1proxirn;1J,1mLnt&lt;: .1000 lo~ ,·CLino,,
ocho años rn:i~ r.irdc, quéd.ib,rn L111 sólo 68S. P.ir.1 ¡-s-, h.1hí.1n
desaparecido de :--.tonrerrey lod,1s l.l\ co1110JidJ&lt;ln dc que: hJbi.1 11
gozado los reinero~ d ~iglo .1ntcrior.
Mas no rodo (ue malo: rn 1-s7 se de'irnlm.: l.1 mi11:1 Je L.i
Iguana en Boca Je I c:011L'~ c11 L1 Pun1.1 de L1111p.110, , con 1/1111
riqueza fabulos1t e11 pl,1t.t _¡ plomo. Por dngr.1 ci,1 fue un poto
ex agerada l.1 iníorm.ición: prod11¡0 mucl,n.i 1;11/lril/1'.1 1'11 poco_¡ dí,IJ ¡io I
sus crecidas leyes; 11q11ellui mi11c'UIJ di, l'li, Jiu• u11 /,1.~,1r10 dt ¡,!111,r qu I ,
S(,J

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puerro de Soro a ' Jrt s' 1i l en 1778, dict3. la. Real Prngmat1ca o
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Poco despu¿s , en 11)6, u ,
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com o en el dilu\'ÍO, un,1 llu\·i.1 d1: -iO dí.1~ \' 40 noche\, ,IL,tbrn c0n
sementeras, gan:.idos, y casa~ habi! .11.:ión de. VL·ci no~.
En 178'), una helaJ.1 111ternpesrin el du de ~.111 Agu sr1 n.
produ ce escasez Je cerc.des y hambrun,1. P.1r.1 Jy'lllÍ.H ,l Lt
pobl ación con rrJbajo el obi,¡H) Rafael J o~é Vcrger, quien hab1.1
romado posesión en 178.3 como O bispo Je Lin :uc~. orJenJ IJ
consrru cción de su palaLio de veranero, en rerrenos d e la loma Je
la Chepe Ver,1, ororgado por el ayuncamiento. L1 ed ificaci ó n se
hizo rápidamente y para 179 0. y.1 csraba rerminJdo &lt;.' I que m.í~
carde fue llamado el Pal.1cio dci Obisps1do.
A la muerre del obispo \'crgcr, un nuevo obispo, don Andrés
Ambros io de Ll.1110s y V:1ldez, tom,1 poses ión l 79 2, ,. conrinúa
con eJ afán de me¡or.ir el aspc-:to Je la c1udJd, : on nuev:1s
construcciones, e inici.1 en el mismo ,1110, l 79 2, d Ho ... pical del
1
Rosario :, principia la Caccdr;1] \lueva en el nnrrc d&lt;.' l.1 ciud,1d,
dond e se gast3.n 60,000 pesos, mu cito de cst&lt;: dinero, en pago .11
arquitecto francés Ju:111 Crousc t, quien cobraba diez pesos di ,~rios,
un sueld o fabu loso para su época.
Se suspende la construcció n Je 1, nue\'a Cnedral por
pro blemas encrc el obispo y el gobernad or por el arqu i1ecw. Se
abre la cal le del Rob le. se levanta el puente de Gu,1dalupc, se
prin cipia el Convenro de C.,puch inas, (no se ter.11ina) 1· l.1 Pres.1
Chiqu ica. Para estos ,1f.os, lo~ indígenas co;1tinu:1ba n
relari va men te ¡ranquilo5, mi YCZ por ser ya cscas,1 su población, y
esro fue lo que pcrmir ió d au¡;c de las co11srruccio:1es . Entre 179 1
y 1798, se lcnntJron ~erenl :, seis n 11e\·as casas. La fiebre por la
construcción hahi:i in\'adi do a i\f ontcrrcy dej.ndo unJ buena
camida.d de d inero en b ciu d.1d. Pero ;-io fue la únic.:i fiebre gue
llegó , en 1798, una epidemia de ,·iruela, &lt;le nuevo, &lt;lism inu\'Ó la
cantidad de vecinos del Nuevo Reino.
Posiblemen rc esra epidemi;i c0nvencicí .11 obisp0 Je Llanos y
Valdez, de s,ilir de L1 ciudad. p:ua lo rnal hizo un;i peri ctó n al re;,
donde decía q lte : con m~j{lr co11oámi('nto de csr,t t1nra, llfgrtb,r ,1 frz
conclusión qur !a ciudrzd de /\!011tern:.i• no cr11 propicirt p1zr11 esrar La
Sede Episcopal, ya que el c/im11 e1·a c,rluroso c,z!i du,z lllt'scs al mio v
también malsano. que ru¡u/ 1111 h,1hi'11 ind11stri,1s )' sl'hrc torl,~,
Monterrey estab11 conden11do a .fl'r " ' ' lugilr cnrto y qu¡· !t1 pow gente
que había era 111dofentc: )' que los ,1rteJ1111os que tra_Jo de otr(ls partes
para las obras q 11e emprendió se a:-osru,nbrilron pronto al ocio en que
1

,

!--(,3

�,1quí se u1uí11 .. . que en el hospaal que fundó, los enfermos traídos de
más de cien lugares lejos, por el clima se enfermab,w más
corrompiéndos;, las medicinas: que los estudiantes del seminrtri'o
sufrían pentllidades y plagas de la región ... y que por el bochorno de la
remperatum, em mtÍs fiícil dormir que orar: que muchas fnmlfins
pasaban las noches en los ptttios ... por el excesivo calor... por tales
motivos cre/11 conveniente trasladar lll diócesis a Saltil/0 11

Al arribo del siglo XIX, Monterrey continuaba con el mismo
ripo de agricu ltura, maíz, fríjol, caña de azúcar, algo de trigo; para
tr:i.nsformarlo en harina, se establecieron seis molinos. 1-Iuerras de
d iversos fruros rodeaban a Monterrey, aguacate, nuez, manzan a,
p:1rras ~ilvesrres, moras. El ganado con tinuaba creciendo y la
ciudad se había convenido en un centro exportado r, de ·a quí sal ían
miles de c.1bezas de ganado entre el vacuno, caprino y porcino.
No fa lcaba tampoco la exportación ranrn haci:1 el resto del
País como al extranjero, de celas hiladas por las mujeres. Rebozos,
jorongos, sarapes, colch:1s, alfombras,
manteles, servi lle tas,
ceñ ido res en lana y algodón
En 1802 se abren dos esc uelas, una para niiios y orra para
niñas, para instrucción grat uita y obligatoria y a los alumnos de
escasos recur~os, se les proporcionaban libros y los útiles escolares
11eces:1rios, y emp ieza el siglo de las luchas por la independencia.
la agresiva acrirud de los ind ígenas que JÚn habitaban en la
región a mas de las incursiones de las rribus bárbaras del norre, no
permitían gran desarrollo agrícola , comercial e indusrriJI, a pesa r
de cs10, ya en esos t iempos el comercio, de nuevo florecía, se
exportaba a diversas poblaciones de Tamaulipas y de Texas.
Caravanas completas de carreras reco rrían los pésimos
caminos, al llegar al Río Bravo o del Norre, tenían, en ocasiones
que esperar varios días h;isra que la corriente diera paso. Había un
camino abierro que iba de Villaldama hasta San Anronio,
incluyend o una diligencia par:i. pasajeros. Ese mismo año , 1802, la
fiebre amarilla ataca a los habitantes de Monrem:v causando
graves bajas. En el aspecto económico, conrinu~ba siendo
primordial la agricultura y en cspeci:d b ganadería, los producros
se vendían en Texas.
Ya supe rada la salida de los reineros del siglo anterior y la
muerte por la fiebre, la ciudad había alcanzado alrededor de 7,000
habitantes. Años dcsrués, rras la luch-1 de: 1ndepcndcncia, la que
8(,4

poco afectó al Nuevo Reino de León, y ya consumada en 1824,
existían 15 tiendas donde se vendía ropa tanto nacional como
extranj era, y 30 rendajos. En la década de los 30'', la población
llegaba , aproximad amente a 15,000 persorus, y se co ntaba con 20
zapaterías, 1O carpinterías, 13 fraguas, 7 sascrerías,
16
sombrererías, 5 alfarerías, 15 curtidurías, 7 platerías, y 1O obrajes,
(telares) a más de jarcieros, bordadores, panaderos, coheteros,
pulquerías , ca rpinteros y herreros.
Ya en el México independiente, el Estado Libre y Soberano de
Nuevo León, logra de nuevo, recuperar su liderazgo en el sector
económico industrial, más no por mucho riempo. En 1833, una
nueva epidemia llega a Monterrey, la de cólera que causó 4,741
muertos en el estado, el 22% de la población falleció.
Los bárbaros gandulones como dieron por llamar a los indios
comanches )' lipanes del norte iniciaron entradas a Nuevo León,
provocando graves problemas al comercio. Robaban a las
caravanas para obte ner piloncillo, mezcal, granos y ganado, el cual
intercamb iaba n por armas y municiones, en muchas ocasiones
frente a las aucoridades que incluso proregí:rn esros robos y el
contrabando, po r el beneficio que a su vez, obtenían.
Por instrucciones del gob ierno central, se forma la primera
Juma de Fomento del Comercio en Monrerrey, poco después
aparece el Tribunal Mercanril, ambas para controlar y estimular el
movimiento comercial de la Ciudad. La Junra y el Tribunal,
pudieran ser las predecesoras de las actuales C.ímaras de
Come rcio.
Monterrey conrinuaba su des.1rrollo, diversos comerci.rnres
extranjeros se establecen en la ciud.1d: J. Hume!! y S. D. Juse ice,
establecieron una tiend:i donJe reparaban relojes e instrumentos
musicales, eran pL1teros, armero~ )' doradores. :1t.!emás de construir
roda clase de muebles f'inos. L'n sastre fran cés, Pedro G. Para11t se
había asentado en la Ciu&lt;l,1d. Los reineros con buen poder
económi co, cenían por cosrumbre ir, año con año , h.is rJ
Matamoros .1 ]3. compra de ropJ y J\'ÍO~ par,1 la c.1~;i".
Mon terrey, a pesar de ser un .1 ciud.1d pe9ucñ,1 no cr,1
preci samenre tranquila. en los últimos Ji&lt;.:z años, hubo muchos
problemas po i ítico~, lo cual ,1feccab.1 ,1 l.1 pobhción. T1I vez por
ese motivo, florecieron ,·,11 ios peri ódicos en L1 regron. El
Corresponsal: El Cemi11da de Nu1' 110 Li:on , El .Vive!: f:'l l.dt((u, \' _L l

�se a,erub.1 el momentO de Lt inv ,1s1ón nortc.1mnic.111.1 cr:1.~ la
.rnexión en 1845, de Texas J l.1 Llnión Americrn.1, lm p:nrttHJs
mex icanos ,n ·ecind,dos en &gt;!ue\·o león. se prep.u.1b.rn p.1r,1
luchar, afectando grJvemciirr, al comercio y l.1 indusrn:t.
Fn 1846, rnienrr.1s el Gr.1I. Anconio C.111 ,des rr:1t.1h.1 de
detener ,1 !Js fuerzas inv:1soras, en i\1onccrrcr se inici.1b.1 l.1 lc.:va,
sin embargo, los habitantes de la~ pobl.icioncs ccrc.1n.1~ ,1 la
ciudad, se '"rehusabrn par.i no dci.ir ,1 sus L1111ilias cxpuesrJs a los
;naques de los indios bárbaros que se h.1bí ,rn increrneiH.~d?. Como
preparación a l.1 llegada de las tropas extran¡er.1s. se obligo a t?dos
los albañi les de Moncerrev ,1 que apoy;1r.rn a los 111gcn1eros
militares en la construcción. de Lis fortificaciones. Los sembradíos
de los. :ilrededorcs fueron destruidos, igualmcnre los jac.1les, pa ra
limpiar el ompo de barall.1.
'"
., _
En septiembre de 1846 , cae la C1ud:1J en. i:1ano~ del e¡ercito
invaso r v b economía encra en un proceso esrauco. (,ran parre de
los habirantes prefieren ab.i.n&lt;lonar Montc:ney hacia p~blacio_nes
adyace n tes, a fin de no a\'alar c.:on su presencia, la estancia aqu1 de
10 ; norre:1meric:inos. Al firmarse I,\ paz y regresar las autoridades
mexi canas los habitanres eraran de recuperar la economía de la
reoión. Para ello el gobierno busca forra leccr la instrucción
pGblica, incrementa la lucha conu~ los in~ígenas, má~ agresivos
,,hora. Invirrre en mejorar los cam inos hacia la nueva fron rera y
abo lir las alcabalas par:1 apoyo del comercio regional.
_ _
En 1848, se calcuL1 l.1 riqueza de la población en seis mdlo~es
de peso~. conran&lt;lo la propied:id urbana y los capirales merc~ ~riles
e industriales. Monterrey puede ser conHderada ~na poblac1~n. de
segundo orden, siendo las de primer ord~n, la crn_dad de Mex1co,
Guadalajara, Puebla, Veracruz y Guana¡uato y s1 Mon_terrey ~0
1
puede esrar 3 esca alrura es por tener tan sólo 26,(~00 ~abna nres
En 1853 se inicia la construcción del Pa lacio Iv1u111c1pal. un
año más tarde se ha terminado la planra baja y una parre de la
planea aira, al lado oriente. Se c1~piezan a le~an_rar unos ~años en
las aguas termales del Topo Chico y una fabnca de az~car. En
] 854 principia la construcción, a tres leguas al pon iente de
Monterrey, de b fábrica de hilados y tejidos La_ Fama,_ c~ n ~~a
inversión de $75,000, y con esto arranca la rea l rndusm alizac10n
de Monterrey. Eran socios de la fábrica, José de Caray, Gregono
Zambrano, Pedro Calderón Peni lla, Hcrnández. Hns., Manuel
866

María del Llano, Valenrín Rivcro , José 1\rforell , J . 1M. (']
• ausen, E.
B: S\eele )' J. B~ Buchard. Ese mismo_año. se consrruye el Templo
dt: Nuesua
Senora del
Roble ' cerminado en 1855 , ~ racias
· a ¡a
.,
.
5
aportacion de los vecinos.
Ya p.ira esa época, existían lo~ primeros grande.s comercios de
aba rro_res, ~! del espaiíol don ,\ lariano Hernfode7. y Luengas,
Pamc10 ~dmo, )' Valentín Rivero, mayoristas que imporraban
~ ercader1a de Esrados Unidos y Europa. Varias sombrererías,
d1 ve rs_os almacenes de ropa y calzado, y panaderías. Abundaban los
ren da10s.
Llegaban arrieros y vendedores del centro del País, muchos de
ellos se establecían temporalmente, en un mercado llamado la
Pl aza d_el Comercio, en lo que hoy es la Plaza Hidalgo. Ofrecían
muy_ diversos __producros: dulces, ropa, encajes, riras bordadas,
deshilados, teJ1dos, rebozos, armas, machetes, instrumentos de
labranza y todo aquello que una población ya imporrance podía
demandar.
En 1857 principia la producción de hilados en La fama sus
tej idos arín no conocidos en la nación pero la calidad de ello; sin
rival .. 1aún comparables con los de fas me'J·orefa'bricas de los Estado
U .d '' E
·
s
nt os .
se mismo año se establece una refinadora de azúcar
por el método alemán, ... industria que para un Estado como eL d;
Nue vo L:_ón en que fa principal riqueza agrícola proviene del cultivo
de fa cana ... es de muy ~rande interés especia/mente si se logra, romo
no es remoto, hacerla ob;eto de exportación para el extranjero.
En 1858 se inaugura el Teatro del Progreso, donde se
prese~tan dos o tres funciones semanarias, siempre que el tiempo fo
permzta, al no estar fas ra!Les pavimentadas, ruando !Lovía se hacían
grandes lodazales que no permitían el tránsito.
En 1859, se inician cl.ises en el Colegio Civil con 70 alumnos
pero un acontecimiento exrerno, la Guerra de Secesión en lo~
Estados Unidos .':ino a modifior la economía de la región. La
en~rme ~roducc1on de algodón de los esrados surei'ios, no podía
sa li r ~ac1a Europa debido al bloqueo de las fuerzas navales
~an qu is, así, Monterrey se convirtió en el cenrro distribuidor de
e:te, el cual_ le producía al Esrado, gracias al pago de derechos,
c111cuenra m d pesos por mes.

_Esto por supuesto, propició el contrabando, lo cual rra¡·o a la
re gion
' gran prospert'd ac1. Muchos extran¡eros
·
se establecieron en
86~

�Monrerrey para comerciar y aprovechar el auge, pero pronro
desaparecc:ría esra ventaja, al llegar la erapa del imperio.
Monterrey bajo el régimen imperial, en 1864, fomentó el
culrivo del algodón, introduce cambios en los trapiches,
(elaboración de piloncillo), ordena se esr.udien los parásitos
agrícolas de la zona y mejora los caminos hacia Saltdlo y Piedras
Negras, pero en 1865, el comercio desfallecía. En ese tiempo la
ciudad contaba con 32,000 habitanres, había 466 alumnos en 4
escuelas de niños y 2 de niñas, sin embargo, el Colegio Civi l es
convertido en cuartel de las tropas del imperio, las clases se dan en
las casas particulares.
Tras el rriunfo de la república, regresa el espí ritu
emprendedor de los reineros y en 1867, se abre una fáb rica de
hielo. En 1870, la. Casa Calderón, comercio al mayoreo operaba
en abarrotes, maquinaria, vinos y licores, mucho de esro ,
importado de los Estados Unidos y de Europa, además llevaba sus
productos a otros Esra&lt;los de l País. En 1870, se inicia la
comunicación telegráfica con la capital. En 1872, funda n,
Zambrando Hns . y don Valentín Rivera, la fáb rica de hilados y
tejidos El Porvcni r en Villa de S:rnciago.
En 1884 contaba Monterrey con 324 talleres y peq ue ñas
fabricas operadas por 1,329 empelados. Exiscían 42 carpinre rías;
42 zapaterías; 25 herrerías; 18 carnicerías; 14 ralabarrerías; 12
hojalaterías; 1O rene rías; 10 piare rías; 9 alfarerías; 9 balerías; 6
fábricas de fideos; 3 cabrerías; 2 fábricas de hielo; 2 aserraderos de
maderas; 2 molinos de trigo, Una fábrica de cerillos, otra de ácido
sulfürico v una más de cJjas de fierro laminado. La
indusrrializ~ción aún estaba lejos de la región, rodo se red ucía a
pequeños talleres artesanales, semejantes a los exisrenres en la
Edad Media en Europa. La economía descansaba en el comercio y
en el contrabando, el cual continuaba creciendo en forma
acelerada.
En 1880, se empieza a gestar el espírirn empresarial ind ustrial
con la primera exposición en la Ciudad, organizada por la
Sociedad Obrera de Monterrey. Tornan parre en ella, 115
expositores con 46 1 objetos diversos presentados: loza de barro,
galleras, chocolate, sombreros, zaparos, cigarros, maquinaria para
elaborar velas, moli nos de nixramal, enrre o rras cosas.

El ano de 1882 fue pródigo en aconrecimiencos p:tra
Mo nterrey. Llega por primer vez el ferrocarr il procedente de
Laredo, ~a luz décrrica, ~ se empinan a tender los rieles para el
fer rocaml urbano de mu liras que iba de la Plaza Zaragoza hasta la
estación del ferrocarril. Se so licita al Congreso la aucorización
para render las líneas telefónicas, empiezan a func ionar en 1883 y
se fu nda la Cámara de Comercio.
'
A pesar de lo que esco pudiera significar, Monter rey se
enco ntraba en problemas económicos, cada día perdía más
com peritividaq, debido a la llegad;:i del ferrocarril a diferentes
ciudades de la• nación, las que ahora obtenían las mercancías a
rravés d_e ésre, mucho más baratas que las que Monterrey podía
proporcionar, el comercio m3yorisra, languidecía.
La actividad económica esraba en depresión y la industria r;1n
só lo producía para la demanda local, sin embargo, en 1886, se
esrn blece la fábrica de cerveza León, la cual más rarde dio origen a
la Cervecería Cu.whrémoc. la que abre sus puerras en 1891, dado
inicio, ahor.1 sí, al auge industrial de Monterrey.
En 1890, principia el deseo de construi.r en la región una
fundic ión Je fierro. John R. Price, un inglés avecindado en
Mo nte rrey, solicira aurorización p.1ra la que se llamaría, Fundición
de Fierro y Elczborarió11 de 1vfaquinarZt1 de Afontt'rrey. En 189 1
em pieza a producir la Suevo León Smeltint,, Refinig and
Manufacturi11g Compttn_r Limited.
En 1892 empezó a rrabaj,ir l.1 Compariífl de /,1 Gran Fundffirín
Nacional /vlexi'r:ana. Refinaba oro, plata, cobre y piorno. fue muy
lucrativa, los inn·rsionisus recuperaron rn capiul en un ano. En
1900 se funda la Cornpr1ni.1 de Fierro y ---1aro ele Afontcrrey, orgullo
de los J uevoleoneses. E.sra ser:í L1 t'dtim.1 empresa que se dad a
co nocer en ésle breYC' an.íl i~i~. En lo_i, inicios del siglo XX, la
Cervecería Cuauhrérnoc, se inreg ró horizont,d ~- \'Crt ic.ilrnence
forman do nuev:is empres.is para L1 obtención de sus imumos.
A la mic,1d de: ese siglo, los empresarios regiomon tan os.
aprovecharon L1 ccrc1.11i.1 .1 lo~ Eqados LT nidos :' l.1 ScguntLi
Guerra :viundi:11, principia u11.1 nueY.1 inJusrrializ.1ció11. Y nace
una leyenda: ~l01Hem:~·, C.1f1Ír.1I !n1.lmtri.1I de .\1éxico v .ihor.i, en
el siglo XXI, C1piral Fi11.111cic1.1. Le queJ ,1 t,111 St)lo ¡~endiente ,1
Nuevo León, lograr l.1 i11Ju~m.di1.1cicí11 1..omo c.1.pi1.1I rcu10l6gic1
para coron:ir los esfucr1.o, .,. \Ueflo,, de lo\ .111tinum rcinerm. '
~

868

�Así cu:urocienros .1110s Je,pué\ de su fund,1c1on 1..t1mo CiuJ.1d
i\1 et I o poli t.111,1 de i\-1on t nrL'V ••19 llcl l.1 pL'q t1L'11.1 .il de.1. ,e co rw iert e,
reJlmente, en una gr.111 1..i11d.1d ..11 lkg.ir .1 l.1 lll.Hl.l tt.1p.1 tkl
desarrollo económico, graci.t&lt;i .1 l.i venc.1 dt' lo~ indigen.1s corno
esclJvos ..11 rrabajo produC(Í\"t) de: lo, mirn10s , ,11 conrr.1bando ran
en bog.1 durante L1 scgund.1 n1Ít,1d dd ~iglu XIX. \' al tr.1bajo
comercial de lo s .rnciguos reincros.

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México, 18 56.

1

870

Notas Bibliográficas
1

Una caballería de tierra es equivalente a 42. 79 1la.
Sitio de hue11a IO. 7 Ha.
3
Estancia de ganado mayor 1.755.6 ! la.
'Estancia de ganado menor 78.27 Ha
5
En 1635 ya se trabajaba la lana en el Reino. ademús. se autoni'aba a los propietarios de lo!t
obrajes hacer entradas en busca de pia~1s &gt; esclavizarlos.
6
El encadenar a los trabajadores. aún los libres. era practica usual en la época. Así se
acostumbraba. los niños trabajadores en Inglaterra en el siglo XVIII. eran encadenados.
7
Los obrajes son las empresas iniciadoras de la industrialización de Nuevo León. por ser lo
más similar a una fábrica moderna.
8
Gandul nombre genérico para los hombres indígenJ.s.
9
Borras llamaban a las mu_jercs adultas. Actualmente se escucha entre los jóvenes llamar
''borras" a las muchachas.
10
El problema del contrabando. desde los inicios del siglo XVIII. era gme en la rl.!gión:
afectaba los ingresos de los comerciantes establecidos &gt; al gobierno. al introducirse
mercancías sin el pago de la alcabala. Con el trascurso di: los años no parece haber mejorado
la situación. aún en estos día~. a p.:sar dd tratado de Libre Comercio, continúa la misma
práctica.
11
El obispo Verger hubiera sido un buen economista. se adelantó a su tiempo. En 1930. en
Estados Unidos durante la época de la Recesión. los economistas John Maynard Keyncs y
Alfred Marshall. sugieren al Presidente Frankl) n Dclano Roosvclt. la creación di: empleos
para
poder dar a la población un ingreso económico&gt; a) udar a la salida de la Recesión.
12
Este hospital de El Rosario. 111:gó GonLalitos a iniciar su pnk11ca tn Montme). ) donde
posteriormente
abrió. por primera 1e1 en la Ciudad. una cátedra de medicina
13
Muy posiblemente el disgusto mostrado .:n el escriro del obispo. era di:bido a los plenos con
el gobernador don Simón llcrrcra &gt; Lt.:), a. qui.:n logró se dew1 icra el proyecto de la nueva
871
2

�. e·n lo .,
,,uc ahlira cs JuareL &gt; Tapia.
••
d , la pob1ac1on
1 b
d
1
,
la
creación
de
un
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c~nlro
e
,
d
.
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al
fallcccr
mientras se ana ,La a
eate ra )
ó
opo'sito dc cambiar 1:.1 ~e e cp1,rn
El b- po no logr su pr
, o 1s
. , \ltri n rnnondo
su petición.
. , • , ra\ ,¡\ pa~() d..:I ucmpo. lkgando .i ~cr · •
i•¡::1 contrabando 1:on11nuaba ~ .x ,1g. 0
como el centro Je és1e
. ·J.
,,
d. la población de l 85ó
. , ! · i\1ontcrrC\. t 1!{90-1960) 1e cnco
to
; ubhcación 1lam'.1d~ El Dt~a~rollt~~~;,i~r~~-~1~~do,,..: a La· Famal e~ lógico ~n u~a
Mauro afirma. que el surg1m11:nto de esta_ a _r_ b.d . ·arrollados. donJc '~ usa mu1:ha mano e
, . dad con maticc:s comac,al"'S .\ "·n pa1~c"- ~u º
soc1e
obra.

~~n~~a

LA FRONTERA ESPIRITUAL TLAXCALT ECA EN
EL NORTE DE LA NUEVA ESPAÑA.
Mtro. Rodolfo fapaw Cárdenas'

El avance promovido por los hombres de la Coron:1 Esp:1ñob en el
seprencrión de la Nueva Espai1a, fue conmuyendo. en el tiempo ven el
espacio, m:is de una froncera; una trama de distintos confines; el judicial,
el mili tar, el eclesiástico, en tre otros, cada cual con jurisdicciones y un sin
número de instancias que se nos presentan incrinc:idas, sobrepuesras, de
difícil comprensión en su funcionamiento desde nuestro tiempo; y
también, aquella frontera producto del ejercicio de b vida cotidiana en
rodas su esferas, que bien podríamos llamar la fronrera verdadera. Estos
grupos, vivieron una reahdad cambiante; espacios un día dominados y
otro día perdidos, fundaciones efímeras; quehaceres convcnencieros de
los capitanes y de los frai les, naciones de chichimecas rescatadas de la
infidelidad por actos masi\'OS de bautismo, sin que éstas cayeran en la
cuenca de su salvación. En otras palabras, la cultura norteña se fraguó en
ese caldero de encuentros y desencuentros de hombres y de visiones,
amalgamando en el riempo una cosmovisión genérica, con arreglo a las
nuevas necesidades d ictadas por la supervivencia ~· la inrndependencia
social, dando por resulrado maneras de in terpretar y adaprarsc a la
realidad.
Nos in teresa la presencia tlaxcaltcca en d norte, porgue vinieron con
mo tivación propia de conquista; así lo comunicaban a sus congéneres y la
mantuvieron como elemenco de fuerz:1 e identidad por espacio de
trescientos años. Así, podemos considerar que en el narre también hubo
una frontera tlaxcalreca en expansión y consolidación constante. No
obstante, nos interesa profundizar en las formas específicas de adaptación
872

873

�y transformación social que esre grupo asumió parJ. mantener su
presencia y sus núcleos de consolidación érnica. En efecto, los

rla..x:cal tecas, reconociéndose como genre de frontera, al igual que los
hispanos, renían clara su ind ispensable presencia, merced a la cual la
Corona podía sentar sus reales. Fue esre un argumenro permanente en
sus alegares para presionar la decisión favorable en sus litigios. También
fue frecuente la alusión a su valiosa parricipa:ión en la co nversión
rdigiosa de los bárbaros del norte.
Esre hacer suya la obra evJ.ngeliza&lt;lora, nos invita a indagar qué can
profunda era esca con\·icción, qué tan auténticamente pudo ser vivida la
religiosidad en las distin tas generaciones de tlaxcalcecas norteños; o si
esr:1mos acaso ante la presencia de un manejo utilitario del facto r
religioso, de un manejo de orden y peso polírico. Responder a esra
cuestión cal vez nos ayude a precisar, de paso, su contribución a la
constimción de la frontera espirirnal del none colonial. Ah?ra bien, con
relación al rópico de \a cristian ización rlaxcaln;ca, Gibson· documenta,
unJ. serie de narraciones que tienen visos de leyenda porque no poseen
constancia fehacience ames de la primera mitad del siglo XVI, bs cuales
revelan ya el esfuerzo, una vez entendido el ~isrcma colonia\ español y su
sustento, por presencar a los nobles daxcalcecas como fervie ntes
simpatizadores de la nueva religión; pero también como base de un
cue rpo de argumentaciones que serán urilizadas en sus peticiones y
alegatos políticos. Lo asentado permite aseverar que el crisrianismo cuvo
más de un uso en el seno de sus relaciones sociales, algunas de mayor
util idad en la vida terrenal.
Considerando que los tbxcalrecas venidos ,11 norte en 1591, llevaban
serenta años en concacto con b nueva religión, quedaría por preguntar
cómo fue su expresión en estas tierras y si esa crisriandad de los
rlaxcalcecas en el none, guardó las mismas dimensiones en lo espirimal y
terrenal a lo largo del riempo, que se apuntaron rempranarnenre en la
Provincia de Tlaxcala, o si la segunda fue prevaleciendo sobre la primera.
Intentaré, entonces responder a estas incógnitas. ~os serviremo~ par.a ral
propósito, de una capel lanía de misas funda das en San Esteban de la
Nueva Tlaxcala, en el año de 1734, por Don Esteban de la C ruz Y su
legitima esposa Doña María Catalina, tlaxca lcecos, de q uienes, el alcalde
ordinario de primer voto, dio fe de ser conocidos, y comc,rncia de estar
bien instruidos en la lenoua
castdlana .y en los misrerios &lt;le nuesrra sanca
b

[' caro,¡·IGl.l

Ié

El cerna .de la capellanía nos sicüa, en el ámbiro de dos problemas
claves y conuguos del cacolicismo medieval; los asunros de la usura y el
purgarorio. Temas que forzaron muchas horas de discusión en el sen; de
la Iglesia carólica, el primero, incluso desde tJempos de Carlomagno',
pasando por los Concilios de Leerán, de 1179 y 1215' y, en el Concilio
1
de T renro, concluido en 1563 '. El segundo, hace su entrada en l.1s
discusiones reológicas a fines del Siglo Xlll y cobra inusitado interés
también en el Conci lio de Trente, a raíz del cual se acordó una fuerte
propagación de la idea de su exisrencia~.
.
La. inrroducción ~el purgatoriunz, en los escenarios post rnorcem hizo
111sufic1enres los amenores recursos compensatorios, tales como donarivos
en. t_jerra~, di~ero, ~~ificaciones. re_ligiosas,. i~cluso sus propios hijos\ al
ex1g1r la 1ntenonzac1on del srn nmtenro rel1g1oso mediante la contrición,
acro de conversió n protunda, especialmente anees de la muenc de los
pec~d.o res, que . abría h posibilidad del purgarono, donde igual se
s~fnnan penas .mfernales, pero no en perpetum, pues al paso de un
tiempo, dependiendo de los pecados y de la ayuda recibida de los vivos,
1
el paraíso era el destino indefecrible •
En el pr.imer tercio del Siglo XVII la creencia en el purgacorio se
había general1~ado en Améríca; de manera que para enronces, la mayoría
de los novoh1spanos creía im~mediable pas.1r una temporada entre las
animas del purgarorio. El hecho ks infundí.1 gran temor, el cual se
acrecen raba con la incerridumbn.: de no s.1ber cuánto tiempo pod rí,1
permanecer su alm.1 en pen:1. Sin embargo, b Iglesia también ofreció las
vías para reducir la esranci:1 en el purgarorio, con recurso~ como la
ind.ulgencia )' los sufragios. Desrac.11110s los sufragios porque refieren 1.1s
acciones que los vivos re:1liz.Ü),1J1 como ,1uxilio espiri tual a las almas de los
di'.un~~s tales como or:iciorn:s, limosnas, obras pi,1dosas, penitencias ~·
misas . Es en este contexto donde cobró viJ;1 l.1 c1¡xll.111í:1 de mi~.ls.
como mecanismo .1 .rr:ivés &lt;ld cual las fami lias pudieron .1~cgurar qu( un
sacerdote oficiara m1s.1s a favor &lt;le b salvación de sus almas.
Entre las obras o icvdos píos, L1 capel!Jnía sobresalió en su
propósito emi nentemente rel igioso, r su génesis se loCJii,a rn el sl'no del
derecho canó nico. De hn.hn, exist!n on dos cipos de updL1ní.1; l.1
llamada edesdsrica u col.1tiv:1 y l.1 l.1ic.1 o profan.1. l..1 prirnn.1 tenÍJ. c¡uc
ser a~r?m.a&lt;la por d P.1p.1 u d obi~po, dcpcndí,1 de l.1 juri.,dicc1ón
ecles1ast1ca, el c.1pclLí11 &lt;ld)í,1 pcncneln .11 de.To, y c.:I princ.ip.d y su rent.1
pasaban J. fo rm.1r prnc de Li lglc,i.1. L1 c.1pcll.111í.1 laic.1, rc~Í&lt;;tÍ.1 l.1
tnterve nc1·o' n (1e 1·J 1g1c:su,
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por 1o c.¡ue 1m licndcl.'.tos
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1. l 11\ J\10. Ll\ il .\' [ll) l1.1hi.1
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pero su con tct . . .
.t,. d . l
¡ued.rndo el ,uper.ívit pJr.1 e
generalmente una 1111111111.1 pJne e .1 rent.1. l
capellán' -.
. ..
. · ipdl.rnía rumlad.1 por Esreb.111 de
Revisando las c.uactcr1SllL,lS l1t: 11, L, - . .
l .. fi{lldar en la
~1 . C :.ilin1 diremos qui.: fue su ,oluntJt ... .
.
b Cruz Y l. ana .11., . • ; ' d . ·/io ut'blo 1111,; c,ipe!lr1ni',z co/,//Iva de imsas

wsa de su momd,1 q111 f)_ta ~ n l 11 . -:
d,, rent,1 en cada u ,1 111ío con la
de dos mil pesos de pnnnp,r )' lit nro
d
,,,
. . , d uinff misas rez/ltlrti por sus a/mm y las Je sus pa res... y a
obl1gac10n e q
¡
.. J . Rodrí&lt;•uez de b Cru1.. De
, ¡
h·3 brí:i. de &lt;Hl enar s11 1ntJO. u.u1
:-.
..
l
cuyo
mu
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se
·
b
ll
,
1"~ r,·forid
(On a
,
l
l -, so re upe .in1as,
•
.I uimnlto
r
acuerdo a a regu acion
, . · ¡· .
t· te -wud·u a l.i s.1lvación de

. d
l.
. nro¡)os1to re ig1oso L • , •
garantt:i e un )ten. su r
d.
_.. 1o que discre¡),1 rcspecw
l . ·ll-ín h.1st·1 su or cnauon. .
.
almas'! sosrener a cape ,
• . , l connonron co mo colativa y sin
· re entonces, es que a
·
a la norma vigcn
l l l. ·&lt;linario de primer voto, con
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. ·¡ . ce escn6ano pu 1 1ILO. r
tcsngos ovt es ~ an
·
•
que d número es bastante
.
bl' a d concraro, notamos
misas a que o ig .
d
. do oeneralmente, el sesenta por
, d quince m1s·1s reza as, Luan
º
l 1
como o.
-. . b e11tre treinta Y cuarenta misas anua es, o
.
d los casos se s1rua a
,
.. 1
ctento e
,
n interés m:b rerrenal que esp1mua .
cual denota para nuescro cadso, u
J
- lar que b fund-ición de dicha
,
d 1 .
se pue e sena
En apovo e O ,isent.l 0
. .
h
· J 1· ·smo Juan
, .
1. . consmu1r la crenc1a e mt
c:ipellan ta se apron:cu parla
· •
¡~ ¡, posibilidad de que el
I C , on O CUJ 1 Se CJnCC ., "
d
Rodríguez e a ruz. _c
.
. po ¡1 renta no sea objeco de
.
.
· · . l ce y -11 mismo r1em , ·
pammonto se csptmua t,
,l " se compone... de una huerta
, nl'lS a ·1 casa que ...
algún gravamen; :w_n d - be 'con -las paredts dobles nuevas /11.ertes y bien

d

toda cercada d(' tapia e tt O
d' d Lt , con mil doscientas parrds
. · d d dos varas y me 10 e ª 0 )
d
d
acon ioona as - e
, al aprecio corriente importan os
nas)'
on·as
segun
g, -andes y pequenas que u
"
d t es t1n-os podrá La dicha casa
.
mil y cuatro cientos
pesos..." , Pero , ... antes e r ¡ .
fi " amas
.
.
,,
le ·icomoda con e mismo in, ...
valer más de cznco mil pesos... ' se ·.
. 1. " .
un rancho que se
,
L .
n patnmomo
con
l
de la capeL ama ~o cztwa... u
ba·o el o·o de San Lorenzo, con casa y
encuentra a la salida del pueblo, . J_ l d J arro mil pesos v doscientos
planrado de "sepería", con un pnnc1pa e cu
,
de renca anuales. D
E b ¿... la Cruz hace un monraje muy hábil,
on sre an L
En este
cas0 ,
..
.
l " de algún gravamen.
·u hqo y evitar e Pªoº
l
para incremenrar a re~ta a s
, .
.
.. debe entender nomás
Además, llama la arenc1ón que el parnmon10 se ...
876

durante La vida del capellán... y ... que después de su jctllecirmento haya de
volver el ditho rancho ,ti tronco y repartlrsela entre sus hijos y herederos y solo
La capeilan!a colativa... se ht~ya de mantener en su fuerw y vigor
imperpetum... ". Se asegura también que a su (ilkcimiento. han de seguir
"... en derecho de patrones los hijos y nietos "... de mayor a menor por
Línea de baronía... ", cuidando además, no mermJr más de lo necesario el
patrimonio famili.u e incrementar el superávit en beneficio de los
patron os, quienes se reservaron el poder para la administración, tanro de
la capellanía, como del patrimonio asociado.
El interés rcnrista que reviste el caso, manifiesta cómo la intención
por la salvación de sus almas, en el esquema cristiano, no estaba en el
cemro de la atención de. los del pueblo de San Esteban o al menos de esta
familia. También es posible que dominara ya en el seno de la comunid:id
tlaxcalceca de San Esceban, el pensamiento monetarista, que tanto había
combatido la Iglesia. Lo anotado nos permite adentramos en el tema de
la usura, ya apuntado como segundo p11nro de estudio del presente
rrabajo . .Ésre aparece en cuanto nos pregunt:imos qué se hacía, tanto para
obtener la renta , como para usar el superávit que la capellanía producía.
Recordemos que ante el poder de corrupción del dinero; nacieron
órdenes rel igiosas que se opusieron a la riqueza; entre éstas los
mendicantes franciscanos, quienes, como sabemos tuvieron a su cargo la
cristianización de la provincia de Tlaxcala y la de los vecinos del Pueblo
de San Esteban; de ral manera que la larga tradición cristiana de condena
a la usura, la conocieron por estos hombres cuya enseifanza fundamental
fue el valor espiritual de la pobreza.
No obstante, la usura, fue la base para el desarrollo del crédito, el
cual habrá de adquirir varias formas, todas las cuales presionaron a la
Iglesia, quien terminó por reconocer J los ricos como seres dignos de su
11
riqueza . El ablandamiento de la Iglesia anee la usura permició que ésta
fuera deslizándose poco a poco a los ámbitos precoses del capitalismo.
Cuando la Iglesia in ven ta el purgatorio, se permitió, de paso, el progreso
al usurero, quien dirigió la economía hacia la actividad prestamista en
instituciones, como las actuales, sin que mediara culpa o pena. Sin
embargo, en el año en que se fund ó la capellanía que estudiamos. 1734,
existía ya la actividad inherente a esras instituciones por nacer, actividad
que, al parecer, en el Pueblo de San Esteban, o al menos en la familia de
Don Esteban de la Cruz, claxcalteco. venció el obstáculo ideológico que
pudo trabar y retrasar el desarrollo de un nuevo sistema económico en el
none de México.

�Dado que hemos afirmado que la capellaní_a referida, sugiere u~a
incención más rcntisra que espiritual, puesto que mceresa as~~urar al hl)O
y asociar el superávit y los bienes que soportan la fundac10n al cr?~co
familiar, como forma de preservar el patrimonio en el seno de la fam_iha Y
de la comunidad de San Esteban; pudiera pensarse que ral tendencia era
común en la Nueva España, pero, lo anterior no acontece en c_res
capellanías, hasta ahora localizadas, las cuales tueron fundadas en la villa
de·I Santiago del Saltil!o, más o menos concemporaneamencc.
.
La primera de ellas en el año de 1657, establecida ~or Diego de
Alonso y su mujer Isabel Flores, con un principal de dos mtl ,resos y una
renca de cien pesos de oro común, apoyando la fundac1on c~~ dos
caballerías de cierra y su agua, más una cuarta parre de un s1~10 de
ganado mavor y menor; con la obligación para el capellán de dew una
misa rezad~ cada semana y comprar el vino y las hostiasH•. La_ se?unda,
por Nicolás Guajardo, fundada en l 687, también con un pnno~al de
dos mil pesos, una renca de cien pesos de oro común _anual, respondiendo
por el contrato, una casa en la calle principal de Salt1ll0, con s:la cech~da
con viguería labrada, una recámara con sus aposemos y zaguan,
siete
cuartos con techos de morillos, además de una huerta con arboles
frutales. La obligación aquí, es de veimicinco misas rezadas, más la
compra del vino y hostias1-. La última, fundada por Bernarda de Herrera
en J 689, con auroriz.ación de su legirimo esposo, Alonso de CepedJ, con
igual capital y renta, acr:ivesando para la fundación, un mol1110 en la
hacienda de las Palomas, una caballería de tierra. y dos días de agua c~da
mes'". Para nuestro propósito vale decir que . ;seas
capellamas,
espiritualizaron los bienes, requirieron la a,rr~b_a~1on del obispo para
validar su fundación y cuidaron que el capellan 1mc1~l se ordenar~ con la
rema; igualmente, que las misas se dijeran en la capilla y ante la imagen

'!

de la devoción de los fundadores.
. .
La información revisada permice aseverar que acros_ rel1g10s0s
semejantes fueron vividos y concepcualizados de manera d1fere'.1te, al
parecer con mayor apego material entre la fan11l1a daxcalteca. As1, D~n
Esteban de la Cruz, establece en el contratO, que :i fal_ta de capell:.in
miembro de su familia, porque la línea de sucesión se hubiera agotado, el
derecho de parrón de la capellanía recayera en los gobernadores _del
·bl
" por ser casa de comunidad en que St' fimda La dicha
pue o
...
,
h" d 1
, ' '' y que entonces se ordenara como capel!an un 1¡0 e
capelianw... ,
.
.
l
pueblo, el más pobre; y si éstos no pudieran. ~es~lver el p~rronaco en os
términos senalados, entonces ti escado edes1asuco lo h1c1era; relegando
!P8

así, a una p~sibilidad remota la intervención de la lglesia en el manejo de
la capellania y resguardando el pacrimonio para sus congéneres
claxcalrecos.
Pero, ¿existía aún el senrimienco de idencidad émica entre los
claxcaltecos de San Em~ban, capaz de organizar escas esrraregias a un
nivel soóal?
Siguiendo los pasos a Don Esteban de la Cruz, se ha localizado un
e_xp~d ienre del año 1809'", el cual contiene el curso seguido de un largo
lmg10 por un solar, que en esos años revive Don Pedro Sánchez contra
Don A~aricio Valverde, pleito que resume los propietarios del predio
remontandose al a1ío de 1732. El sicio en disputa después se conoció
como la Plaza de las Cruces, localizado a espaldas de la Parroquia de San
Esteban, y el cual terminó vt:ndiendo el párroco José Manuel Camacho,
al ayuntamiento de Saltillo en el año 183iº; quizá aquí esté la razón por
lo que Don Este~an cuid_ó no espiritualizar los bienes comprometidos.
En el expediente existe un documento fechado en abril de 1744 el
cual contiene una nómina, por barrios, de vecinos rlaxcaltecos, de San
Esre_b_an, quienes realizaron una aporración de cuatro reales por cabeza de
fan11lia, para comprar el terre~o aludido, donde se formaría una plaza.
~?s. cosas nos rnceresa de dicho documen co. Primero, en el p:frrafo
1111c1al, c_n el cual se presenra el asunco, se asienta que " ... el cabildo y su
llecmdano tuvo por conueniente se restituyera dicha tierra y se aplimra a la
cofradía .del Srmtísi~110 Samzmento ... "; para ello se le pagaría a Don
Prudenc,o de Or~bw Itme:r~ 1~ cantidad de cincuenta pesos, y por el
colateral, se pagana a Don Cmcobal de Robles Navarrete, b cantidad de
ochenta pesos y cinco reales.
Del cxpe~_ienre s_~ despren~e que el cerreno en litigio, pasó a ser
prop1cda~ de u11.l hqa narural , L1 cual casó con un mulato , a quien
... lo~ anc1t1nos co':,rJu1st11rlores no pcnmrieron el que se {(Verindnra y agregfll'i/
en dicho pueblo... . El mulato venJió !J herencia de su mujer a :-..fachías
de Agu irrc; pero el cabildo rJmbién le impidi ó su uso. Sin que quede
claro cómo, el sol.ir pa'iÓ .i propied.td Je Don PruJencio; quedando así
~n _manos de españoles; poniendo t:n ril'sgo la integrid:1d terriro1úl v
ecn1ca, puesto que sc11 alan en c~.1 primera p.me, Li cxisrencia de u;1
m_andamienro en c.:I arLhivo, de que no se consicnt.1, " ... Sf' ill'n mdl'
ningunos españoles, mul11tos. mcsti;:,os, ni rnt1!q11ier omz rní,dad... ". r.izón
por la rnal el Cabild o 'ie dio ,l l.1 c.irc.t de restituir d sobr .1 l.1 co mu11id.1d
por _medio de la Cofradía v re~t.tbkcer ;i&lt;, Í, l.1 f:1lr.1 a l.1 "lc.1l t,1d", poi
alguien cometida.
L

'

�El om&gt; Jsunto inu:n:s.urn.:. '&gt;l'. rcl1c1c Jirc1..r.tn1cnre .1 Don Es1cbJn &lt;le
L1 Cruz.. Por b relación .1ludiJJ. s.1b(.·1110) 4uc: ptnencció .11 b.u-rio de San
Esteban, dado qut' Jp.rn:u.: en c11JrrJ posición. De~pués de él, se
inscriben sic:re princip.1le~ y luego cu.m:n1a nombres 111,is, )'J sin el don,
pero cooper:111do con igual CJnriJ.1d. D-: la posición gu;1rdada en la
relación, ~e deduce que Don Esrdi;rn no c:rJ el más ri..:o o Jc~r.1udo en su
barrio, sin embargo, manifc:stó en el co1nra10, que: tenia Jo;, hijos más,
los cuales habían recibido ;,u hercnci.1 con ,rntdación a b iundación de la
capellanía; Si consideramos qul'. la norma vig&lt;:nte i:n cst: tiempo, preveía
que sólo podía compromcters&lt;: en la capellanía b quint,\ p.irrt: de: sus
posesiones, cntoncc:s cstaríamo~ anrc un Don con muy bu&lt;:nos rec.,ursos y
potencial hn,rnciero.
Ahora bien, la rd,tción por barrios Je 1744. a la que nos hemos
referido, consigna a cuarenta y un señores principales. Si cad:i uno de
dios hubiera poseído. en promedio, un patnmonio como el de Don
Esreban, podrfamos conjernrar, a reserva de comprobarlo cabalmenre,
que ex:isda en San Esceban una n.:d t1n:1nciera basrance considerable, y lo
mismo perfilar el papel de las capelbnías en esce pueblo que como
sabemos, estaban en la base del siscema crediticio de la época,
general menee a rravés de los depósiws irregulare?, teniendo como
mejores solicirames a los comerci;rnres;"" dos circunsr:rncias generales que
estuvieron presentes en San Esreban de la Nueva Tlaxcala, como fuerzas
integradoras que co:idyuvaron a la consolidación érnic:i. y a la identidad
social.
En síntesis, vemos en esrns daxcalreco:, norreños del siglo XVIII,
renovad:1.'&gt; pauc:is culrnrales -ancbd:1s en viejas tradiciones. No son los
daxcalrecos qut en la lund:ición de San Esieb:in, en 1591, hicieron valer
sus costumbres (und,Kionales, como manifiesta resistencia a un proceso
que inrenrab,1 cancelar sus raíces cosmogónicas. Ahora, encontramos a
unos daxcalrecas inmersos en b culrura norteña en formación,
.:onsolid.idos rerrirnrialmenre, haciendo uso de los marcos religiosos para
formar \az.os que nuuen su origen y comunidad presente, pero también
para incorporarlos ucilicariamenre en su fortalecimiento económico.
La familia Je Don Esteban de la Cruz., manifiesta una forma
específica de enfrentar. qui'l.á la mejor maniobra culpígena que la Iglesia
ideara, parJ aceror a los feligreses a su seno. Pareciera que escuviera
presenre orra forma de pensar respecto al supramundo, y su amparo,
diluyera la preocupac1on por el destino final planreado por el
cristi,rnismo. Qui,j en el sc:no de b comun idad daxcalteca de San

Esteban,
..·
O 1a v1genc1a
. . l el recuerdo
.,
&lt;le Lt e
.. ,
al1v1ara a pres1011 de la lol~ 1 ..· l
osmov.1~1on mesoamericana
.¡
.
o t:Sla uu:1 a observ
· d.
.
'
apego ,\ a sevendad de ellas.
anua c sus pracncas y el
Lo
. encontrad
1
1 anrerior
l explicaría la d'f·
' crenc1a
l
t axca teca y as tres capdlaní f. J· 1
. a entre a capellanía
·¡¡
..
as un atas en b V 11- d I S .
~ V ren ns , 1[i a e ;1t1t1ago. Los de
la v1 a esp1rnualizaron los l).1t:nes
sus almas; es decir, el scnrido Y el ti d , ~arn re orzar su deseo de salvar
r
del establecimienro de la ca · 1 . ?n
eligwso dominaron la intención
.
. d
, pe 1ama, ero en 1
11 ,
d.istanc1a e lo espirirual esta, presenre en la . a cape. , anta tlaxcalteca ' la
y mermar lo mínimo nec
. 1
. tntenc1on de conservar sus
btenes
A
, 1 b' .
esano a renta en be c . d 1
si, e o 1ec1vo renrista don . , 1 e d . ,
ner1c10 e superávit.
f;
d ·
..
imo a rnn ac1on v s
acror e tntegrac1on social Y ! .
1
,
e nos presenta como
Por orro lado
. · le mico ª rnmeme utilitario.
' ,espos1 6 equelacond·-· , d
estos momentos más un
ic1on e tlaxclateco, fuera en
.d
,
argumento eco ' .
I'
'
neces1 ad de identidad étnica
d' nom1co-po 1tico, que una
d' d
puramente icha
esru ta o, es de notarse que lo h.. d
, 'porque en el documento
Rodríguez de la Cruz. Ana l sMt¡os_ e Don Esteban se lbmen: Juan
d I C
. ,
, ncz amnez de b Cn z. A d .
e a ruz; como si existiera la int . '
1
t y n res Marrínez
más, los nombres de sus '¡ ..
Tenc1061~ ,º a tendencia de españolizar
e d d
, 11¡0s. am ien e 1 .
'
run a ores hayan renunc1'ado I J
t
r su ta Interesante, que los
'
a os nerecnos "
h 6
... " como co d .. ,
... que a lan en favor de
1os naturales
.,
,
n 1c1011 para oarant·
1 b
1:
izar a ucna fe en la
fun dac1on de la capellanía , cuand o fue stem
1
.
a1egada ante la Corona.
pre ª pnmera condición

rº

I?ual~ente se puede pensar ue esre · ¡ .
mane¡o unlitario de b capella , 9
1 u nmo asunto fuera parte del
'rna, como o fueron 1
.
ya comentadas; acciones
.
as ouas circunstancias
.d
, aparentemente
¿·
.
'
cons_1 era la inteligente maniobra de la
contra tetonas, si no se
~erc1ben nuevos elemenros para definir¡;~~ fo~ma parre, )' en la cual se
nem. po que se vivía· maneras i ¡·
t dent1dad rlaxcalceca, acorde al
n
d
,
nte ¡oentes e ada
..
uevos erroteros para el pensa . o
l
. prac1on, que abrieron
m1enco y e quehacer fronterizo.

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EL LIC. DON JOSÉ ALEJANDRO DE TR.EVIÑO Y GUTIÉRREZ
UN APUNTE BIBLIOGRÁFICO

Notas Bibliográficas

Lic. Era~mo E. Torres Lópe1
A~ociación ;\!Jciunal de Abogados. A.C.

.
• .,
de Estudios l\tulw.Jisciplinanns dt: la Um\crsidad
Profesor ln\es11gador dd Ct:ntro, 11
·. C ,lonial por la U1mcr~idad Autónoma de
.
de Zac~t•·c~s
en i~tori.1 l
,\utonoma
" ~ "'· Doctor:mdo
•

Introducción

f~~i:ii~\.-harks T/mcala en el 'ligio \TI _FCE. l\1é:\ico. 1991. PP:. .J 1- .J~7 ~ Ln lo sucesivo.
' Archi\o :vtumdp:il de Saltillo. Pres1d..:nc1a M11111c1pal C 12/ 1. E .J6. Jf.

Don José Alejandro de Trevi110 y Guriérrez dest:1ca en la vida
social y jurídica de Nuevo León principalmenre por dos razones:

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~ ldcrn \\'obcser. p. 9.
., Op. Cit. LeGoff p¡i. 97-98
10 Op. Cit. t.cGu!T pp 109-1 1O.
I I Op Cit. Wobc5Cr, rr 95- 107
Op. Cit. \l,iobcscr. pp. 17- 19
1
)
e· \\1S PM CPII
E.-16 31'
h b'
Cp. it. ' ' · · ·
,
•¡ . a h ,apellania ,aho que en este no a 1a
14 El patrimonio tenía caractcns11cas s1m1 are, : .'
'· ·
capellán~ la renta era recibida por el patron del mismo.
1' Op. Cit. !.e Goff. pp. 60-6 l.
16 AMS. Pi',1. CI E-12.21".
• A\1S. f'M. C4. E 25. 2f.
f• ;\i\lS. P1'.\. C.J E 58. 21
19 .i\ M \ Pi\1. C58il E6l 8ílf
-i _ .
•
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s \ i\eua, C5 . F 2 bis -~ 1 Y I. J . 3!
.
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1s r
"1-~r~1~ ti1;;~sÍar din:ro que pagaha akahal:1: se garant1n.1ha mcJ1ante !1atlur~~
:: Op. (11. \\'ohescr pp. .J0-43.
1

-

• Instituye formalmenre la enseñanz~ del Derecho en el Esrado.
• Es el primer Presidenre del Tribunal Superior de J usticia.
Sin embargo, su trayectoria y su obra de jurista, maestro.
escritor y funcionario no han sido rescaradas de acuerdo a la
dimensión histórica que le corresponde y sólo comamos con la
ficha bio gráfica que nos ofrece el historiador por antonomasia, el
Maestro Israel Cavazos.
En virtud de ser reconocido como el primer cacedr,í.cico del
Derecho, así como por otros mérirns. su vida reclama un esrnd 10
amplio y de tallado; que profundice en lo ya conocido y aporte
nuevos daros. En eso hemos trab:1jado y en ranco aparece
publicado, ofrecemos una apretada síntesis con daros inéditos que
hemos localizado y que expondremos en el cuerpo del presente
escrito.
Con la in formación reunida por D. Israel Cavazos
establecemos siete etapas o momentos en la vida del fundador de
la hoy Faculrad de Derecho de la UANL y son:
883

�Con la información reunida por D. Israel Cavazos
escableccmos siete etapas o momencos en b vida del Íundaclor de
la hov facultad de Derecho de la UANL y son:
¡_ S~s primeros veince años: ( 1759- l 779). Su nac1m1enco; su
famili,L

II. Su estancia en el convcnco franciscano de San Andrés en
Mon terrey donde cursa lacinídad y retórica (1779-1780).
11 1. Sus estudios en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en
G uanajua co . (1781-1785).
_
IV. La permanencia en la capical d~ la. Nueva ME~p~na(lc7o8m5o
alumno de la Real y Pon tificia Un1vers1dad de ex1co
1790).
V. La edad madura: su rerorno a San Miguel el Gra nde sfie'.1do_ ya
su actividad como pro cs10n1sca
a b oga do; su macr imon io
( 1790 - 1817).
_ .,
Vl.- La vuelca ,1! sol.u no rceno (1817) y la real1zac1on de _su obra
fundaciona l de la cáted ra y la magisrrarnra ( 1824 -182)).
y_

VII. Su fallecim íenco ( 1830).
De cada uno de escos puncos se conocen ünicamen te los
aspectos ~enerales; pdcticamente tan sólo los enu nciados. H ~ce ya
muchos ;ños, en Li comunidad jurídiCJ. nuevole~nesa, se repite su
nombre cuando se habla del origen de los esrnd10s del Derecho; y
cad,l enero se con memora el comie nzo de los misn_10_s _~ero ~1 0 se
inten ta invest igar en corno JI jurista que_ los 1nic10; as 1 _por
· . lo res::dcando dicho mérito, lo mencionan Hermenegildo
e¡emp ,
,
c , H,
Oávila, Francisco Valdés Gómc1., Ratael Garza anrn,
ecror
Gon1.ále1., José Juan Vallejo y ?1uchos más. ?rros ~ucores lo cales
han elaborado un pertil biográhco sobre el Lic. Jase Ale¡a ndro de
T reviño y G uriérrez pero sin mucha forruna; .1sí vemos que:
1.

En 1942 el Lic. Helio Flores Gómez, en Universidad,
órgano del Consejo de Cultura Superior, (No.l
septiembre de 1942 pp. 103 - 10~) publica el t_~xto

Datos Biogrríficos del Lic. Don Alejfmdro de Trev1no Y
Gu.tiérrez, Fundador de la Fnciilrrrd de Derecho
conteniendo ,1lgo mucho rnuy breve y con má~ bue_na
incenc1on que conocimiento sobre e,I pe~s_ona¡e; dice
por ejemplo: "ingresa al Seminario Conciliar y abraza

el ~stu~io de _ la carre:a del Derecho" pero el
Sem rn ar10 comienza a funcionar en 1793 y para
-:nconccs José Alejandro ya había concluido la carrera
el~ abogado en la ciudad de México (véase el punto V
de los arriba anotados).
2. En enero de 1949 el periodista Manuel Plowels G.
escrib ió en El Poruenir una nota conmemorativa al
125 aniversario de la fundac ión de la cátedra del
Derecho esbozando algunos datos biográficos carentes
de veracidad .
3. En, 1949 el P_rof. Plinio D. Ordófiez en un largo
amculo aparec ido por parces en sucesivas fechas en El
Porvenir y bajo el título de "El facror humano en la
educac ión plÍbl ica de Nuevo León ," dio a conocer
breves biogratías de educadores; la de nuestro in terés
conrie ne información escuera y errónea en alounos
0
punros; seña la por ejemplo: "Hizo sus csrnJios en el
Seminario Conciliar de Monrerrey". Ya comenr.rn1os
lo equivocado de esta afirmación en el punco 1.
4. En 1952 el mismo texro, pero con otro rírnlo, se
reproduce en Annns y letras (afio IX No.3 p.6) con
las características ya d ichas.
Esros a~1tores muesrran as-~ectos_de la vida del personaje, pero
muchos nns son lo~ que
&lt;.:JLln srn ,1dentrarse en su biografía
cuand o se h.ibl,1 de b creación de la carrer.1 de abocrado.
Es a partir de 1959 que podemos con ca/ con ll!l;J nota
biográfica general y cierta del primer jurisra-catcddrico de Nuevo
León, graci:1s a las i,west igaciones de D. Israe l Cav:nos Garz:1. Sus
~p~rracionc! Lis dio ,1 conocer pr imero en l11rcrfol1,z !\:o. 61 Je
¡ul10 d~ 19)9 y luego en El Porvenir del 2.3 de enero Je 1974, 2ª
sección·, cuyos daros am.ilg:i.ma y presenta en su Diccionario
Biográfico de N1ier 0 !.eón (lJANL. 1984 en dos volümene,; Li
segunda ed ición es de 1996 en un volumen) v en Escritores de
Nue~o León (U,-\\"L. l 1)9(i). Con p0Hcr.íorid ,1d J csras
pub licacion es, quienes toc,111 el ccm.1 del inicio de los esrudios
j~ríd icos en la enriJaJ !·lo l.1 figur,1 Je su fund,1dor, ::,e hasan en
dicho auror. Rccienremcnre llocío Condkz i\!.1i, \' Edmundo
Derbez. Garcí.1, en ~endo~ L' inrc rt:~.111res cn~.n·o~. h,rn .iludido al
personaje que an,1li1;1111os . La Dr,l. Condlc~ .\1.1i1 puhliu1 /.r1

!o

1

�emeríanz1t del Derecho 1'11 Nuao l.i•ow !,o ,,,_,,1111,u&gt;nt') l' loJ
hombres' v el Lic. Oerbei. G.11cí.1 L1 hulqmd1'11rt,1 &lt;' 11 ti !'v't,l'ito
Rewo de· León. Prnnnp1mó11 de Jo¡1q111J1 ti,• ~nwlondo }' Ji'cty
.~eri1t1ndo fert·s, 1 de 1\/ier'. L,'n.1 y otro h.11.1.:11 .1pon.h.ionn puJ un
mJyor conocimienro de b \'id.1 Jd lu11J .1dor de l.1 LJrrer,1 de:
.1bogJ&lt;lo.
~Los dat0s que hemos rc:uni&lt;lo los .1grup.1111m ,. cxpon&lt;.:mos
Jenrro d&lt;: los ~ierc: punto~ .int&lt;:s ~l·1ialado~ (nurneros l-\'~11) .. _rn
rorno .1 i\1arín, N. L.. IJ tierra 11,H.11 Je Jo,J :\lej.rndro Je 1 r&lt;.:v1no,
hav v.uios rexros de dimnguiJns cron1st.15. El primero es Jcl ~r.
Ju:in José de la Guza y ,1p:irn:ió c:n 188' cn el romo 111 Je las
Obras Completas de: Gonzalitos (C1p . XXII l. P.igs. 111-130). el
segundo rs del Prof. .-\lberro S,in&lt;..he;, \' lo _publi:ó en t l),J3 L1
Sociedad Nue\'olconcsa de Hisrori,1, Gco¡;rafía )" Esc.1d1rncJ: sin
embargo ninguno de los do:. men1..1on.1 .11 ilusrre m.líÍnc:115c, l.ueg~
escribirían sobre Marín. N. l.., IH.1el C:w.nos c:n 196)
(retomanJo su escmo de 1959 al hablJr del Lic. de Treviño }'
Guciérrcz)' v Ramiro Leal Gonz,íla en una obr:i de 1994 Y
reedirad.t e~ el 2000, quien sólo lo ctta t:nm: los lug.ireños
distinguidos, pero eso sí en prim&lt;:r t~rmino".. ~1_.ís adelant_c la
profr,t. Elda Feliz Gonz,il&lt;.:l, cronist.i del mun1c1p1_0,. redacto un
texco sobre Martn, N. L. para el número dl' mayo-¡ul10 dd 2001
de b revista Presencw Le~islattua (No . 3) del Congreso local pero
sin mencionarlo. En 1999 la Faculrad de Den:cho y Ciencias
Sociales v Colegio de Criminología de la UAN L. al conmemorar
el l 75 ~niversario de l.1 imp ..rtit.ión de la primera dred ra Je
Derecho, v como un homenaje a su iniciador :' a su tierr.1 natal.
~forin, N.' L., editó un folleto de 43 p,íg1nas con cexros de v.uios
autores en los que se alude JI Li c. José Alc¡andro de Tr_eviño y
Gur iérrez apoyándose en los daros '.nvesrigados_~or Israel C:ivnos.
Dos obras más cenemos, publicad.is tamb1cn parJ. celebrar c:I
175 aniversario del inicio de los escudios jurídicos, escritas una
por monseñor Aureliano Tapia Méndez y o tra por _el. pbro. J•
Antonio Porrillo Yaladez pero sin el propósirn de enfac1zar ~n la
biografía. El primero publicó en Cebrero ~el _200? La P_n,merrt
Ciiredrll dr: Derecho Civil en Nuevo León. EL Semmano Concdutr de
Monterrey, que luego se reproduce en Derecho Siglo XXI, reví.sea de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Colegio ~e
Criminología de la UANL número 1 enrro-abril del 2000 pp.2)1

88(1

42. Y en el año 2002 el pbro. J. Anconio Portillo da .1 conocer ~u
libro Ln Cdtedrn de D,·rerlio Canónico )' Cfril ... editado por la
mism a inscitución el.lucati\'a.
Recorriendo el camino .tnd;ldo, pero buscJ.ndo concinuJr y
ampliar la brecha, y precisar .1lgunos daros, trn:1mos las siguic.:ntes
notas partiendo del esquenu convencional dl: siere puncos en que
quedan comp rendidos los diversos aspeccos de la vida del Lic. j osé
Alejandro de T revi ño y G u riérrez.
I. - Los primeros ve inre años: 1759 - l 779.

Esra etapa se inicia el jueves 22 de febrero de 1759 fecha
del nacimienro de nuestro personaje, el cual cienc lugar en la
Hacienda de San Antonio de los Ma rtíncz (hoy Marín, N. L.) Su
parcida bautismal la dio a conocer el invesrigador Cavazos Garza
en El Poruenir, del 23 de enero de 1974. El documento original
obra en el Archivo Eclesiástico en Monrcrre~• y se puede rambién
consul tar en el inmenso ace rvo filmográfico de La Iglesia de
Jesucristo de los Sanros de los Últimos Días, mejor conocida
como la iglesia de los mormones. Por no haber párroco en la
HKienda cicada y siendo ésta jurisdicción de Salinas Vicroria. el
reg isrro bautismal corresponde a la parroquia de este lugar, es
decir a IJ iglesia de Nuescra Sei1or.1 de Guadalupe. A continuación
transcribimos el mencionado documento, moderniundo su
ortografía:
José Ab:janclro Rw1ón. EspmioL
En once d1írs del mes de nlllr:w d,, mil sererimros cincuenta y nueve en
!t, nyud1 de pmmquia de San .Antonio de ws .Martí.nez. bautzzó
solemnementi- con ueces de pdn'Oco el S. Br. (b,1chiller) D. lgn11cio Jvlardnez
11 José Af.e;andro Ramón de diecisu&gt;te dias de 11nc1'cw, hijo kr;ítimo de dn.
Joaquín de Treviiio_y de dñ,r. Luisa Gutihrez.. españoles, 11ecino, en dicho
puesto. Fuei'OJ/ padn'nos dn. Francúco Gon:uílez 1\/agas y df11t. Gertrudis
Gonuilez a quienes t1mo11estó su obligación J parentesco l'Spirú:u.al y para
que conste ÚJ finné.
Licdo. José Antonio Martina. (nHmáz).(Libro de bmmsmos No. 3
foja 51 0 756 - 1772), de !t, iglesia de Nuestra Seiiom de GUlltiA!upe de
ku Salinns. Rolw No. 605,402 consulMdo t'II kl Estactl \ í,/ft, Verde de !.a
iglesia de los mom1011t'S)
887

�Con base en esta información, fech .ida e! domingo 11 de
mJrzo de 1759, arribamos a la fecha de su nacimiento que fue el
¡un·es 22 de febrero dd mism o ,1ño . Queremos comenrn r ~u~ el
M:.iestro Cavaws Garza comienza el documento de d1 stinra
manera a como aparece líneas arriba, pero sin diferir en su
contenido. La transcripción que hace el Maestro después del
nombre empicz.a así: En esta ayuda de parroq111t.1. de San Antonio de
los lvfartínez, en once di({S del mes de marzo ....
En es te mismo libro hemos enconuado !o., asienrns
baut1Sniales de cinco hermanos de José Alejandro Ramón. Con él
incluido fueron seis los vástagos del matrimonio de TreviñoGuriérrez, cuya relación es la siguiente:
1. Isabel María, nació en julio de 1757 (foja 24),
2 . José Alej.rndro Ramó n, nació el 22 de febrero de 1759
(nuestro biografiado).
.
3. José Dionicio, nació en abril de 1761(toja 90), .
4. José Rafael Esranisbo, nació en mayo de 1763 (fo¡a 108),
5. Isabel Maria Ramona, nació en 1765 (foja 126).
6. Anna Ma. Felicidad, nació en 1768 (foja 155) .
Todos de apellido de Trcviño y Gutiérrez. En algunos de
estos regisrros se señalan como padres_a Joaqu ín de T reviño ~
Luisa Guriérrez (es el caso del registro parroquial de Jose
Alejandro Ramón) y en otros se indi ca n los nombres compleros:
José Joaqu ín de Treviño y Ma. Lu isa Gutiérrez.
Creemos que tal es la familia del Lic. de Treviño_ y G~riérrez.,
considerando el nombre de los padres, l.1 r,uonable d1stanc1a entre
un nacimiento y otro y el origen comün de rodos en el Valle del
Carrizal jurisdicción del Valle de las Salinas.
De los eres últimos asiento~ (puntos 4,5 )' 6), se desprende
que el matrimonio de Treviño-G uti érrcz ya no radi caba _en la
Haci enda de San Antonio de los Marcíne1. pues el de 1763 &lt;l1ce de
los padres del bautizado: "ve ci nos del puesro de A~ ua Negra"! en
los de 1765 y 1768 leemos que tntOllLes &lt;.:ran vecinos de los
Anteojos". Podernos concluir que si en el lapso de 176?,,a. 1768 _l~s
padres de José Alejandro Ramón vivian en estO'i lugares ta~1b1en
éste, pues su edad oscilaba entre los cuacr~ y los n~1eve an os de
edad. En la Carra General del Estado de uevo l con, levantada
1

888

por la Comision Gcogdfica-t.-;plor.tdor.t rn 190ú, Agu,1 Neg.J .\e
aprecia a l.i m1tad dtl umini1 tr.11.i&lt;lo e,1 línc:.i 1&lt;.:_lJ ,k ~l.11ín J
Dr. Gondlcz. Hemos bu\CJUo \111 éxito la p,,1 uJ,1 m.1rnnH11l1,d Je
los padres del Lic. Jose .\lt ¡JnJro &lt;lt" Tru·iÍJn. &lt;.¡t-':: debt wrnt.u en
algún li bro Je matrimonios .111ter101 .1 1~,:; 7 , a1íu del 11,t.:i1111i:nto
del primero de los seis arrib.1 .111ocado,. Fn los l1hros p.1rroqu1.1k.-.
de la iglesi,l de Nue~cr.1 Señor,1 de (;L1ad.1lupi:, de ~alin,n Viccori.1
no aparece.
Quercmo\ asenrar que dicho .1 110 de 1757 u&gt;incidc Lon el
auge del m111eral Je l.i Igu,1na en L.1mpnos, d rn;il -dice
Gonzalirns- '\onrnbu_HÍ mucho al .wnientu de: est.1 pol,l.1cion y
de otras .-.illlad.1\ al mismo rumbo". l'.11 \t7 esro no ct.n~.1 rdac1611
direccJ con m1i.:srro person,1jt pern n p,11 lt: Je: .'ill uH,&gt;1110, lOmo
rambíén lorm:l p.1ne dd concexro roliriw soLi.d en que ~L
desarrolló, Li c1rLllllStJ11ci,1 Je h.iber nacido y 1..reci&lt;lo bajo c:I
reinado de los ílo1 bones. Es ros h.1bí.u1 de~plaz.1do .1 l.1 d1n.1Hfa de
los Habsburgo en el gohierno de Esp.111,1 ,lesde el .1110 dt 1-oo y
jusro el J1ío de l 7'i9, cuando n,lCL José Ale¡Jndro R.1món,
asc iende al trono el Rn· C.1rlo\ III r~ inrndo Justa l -ss. FLIL'
célebre por las 1111meros:i~ e 1mpo1t,1ntcs reforn1,1s que i111p!.1111ó y
la mcdid :i de cxpuls.1r, en 1-c,-, a los ¡e,u1t.1s Jl roJ.1, .-.u,
posesione,, intluyendo c.l.110 ;i l.1 ~un•,1 l\p.111.1. ''\ 'n pc1iodo dt·
modern i?.:1c1ón )In p.ir,t!elo en la hMori.1 dr.: Ec.r,1ñ.1·· di Le Je e,t,1
etapa .\1ario R0Jr1guo'. FI \'ur.:vn Relno &lt;le l ,·t·,n 1:c \'Í\'Ín de:
cerca este Slllt'SO put.:s nu hab1.1 .1t¡u1 Jt~11it.1., dc,tk 1--d en (lllt
emigraron .1 tict r.1, dt mt.:jnr dinu. t'\ t1l:1.1r .\ P.1. r.1,, Co.1hud.1.
Dos reyes ll1,Í!&gt; rt'in,lrnn tn l.:s p.111,1 &gt;. lll tud 1, 'llS C(llo111.1, en
el tie mpo en qui.: v1,·10 l ost' \lc¡,111dro R.,11,ci11: C.1do, 1\' &lt;..¡111en
reinó J e 1'88 ,l 1808; ~· lutsll l·ern.111d11 \'ll d Lll d g11h::111ú dt
1808 J 1833 LOll l.1 inturnpuon dt.: 1808 .t 1813 tkhida ,t l.1
invasión Je bp ,1í1.1 por l." fuu,.1~ dL ~ q,nlc,in. Ct1mo ,,dit·;1w~ cl
Lic. Jost' Alej.indro dt.: l'tt.·, irío ~· l,ut 11:ri o ,·1, ici -¡ .1Í1\1,: dl' 1~~ 1)
a 1830, justo t.:! t1empo t¡uc: Jl·in 11011 lm rl'yt·~ mt.·11Lin11.1do~. \j
Carlos lII p,fü&gt; .1 l.1 1!1,1or1.1 por ,l1 ¡H1l-c1c1 ,lt: tl'l\ilutt111,k1&lt;·,11
&lt;le! imperio csp.uíol, !·t.:rn.1nd1&gt; \ 11 lo i"ut pn1 ljl!c t 11 ,11 rl·Í11.1dn ,e:
dio l:i luc:h .1 por l.i i11dq,l'11du1L1,1.
Así mi,11w ljlll'f-:mo~ rq.\1,tr.,r qul' en 1~-...:; tlllll lu,,,¡, i.1 ,·1,n,1
del gobcri1.1do1 D 1\kklio~ \'id.d dt: 1 t)ll,I .il \'.ille J~I (º.11111.tl,
jurisdiLción del\ .illt· de l.1, \.il111.I\, dondt· vi\1.1 ti tlllc•111n ¡,i,·L11

�de 16 :liio~ José Akj.1ndrn R;1111on. Q11.:d.1 pend1c:1H&lt;-' 11HL1g.ir s1
éste recibió dt: dicho ;;olwin.,dnr .,\~ún .,po,·o p.1r.1 p.1~;11 .1
Monterr.:y J. csrndi.H o si h11hll .1\sun.1 1.:bLion: o ,i 1nflL1ylÍ .:n d
el pre~bícero que firrn.1 \:1 a-:r.1 b.1uc1rn1.il. c\ \ 1L.. Jo!&gt;l'. 1\nrnn10
Manína, pues ~ll tr,1ycL10ria es l,1s1 iLknllc.l .1 l.1 que ,iguió l11.:go
José Alejandro de Tre,·ií\u. ~cgún .tr10t.1c1on qu,: .1p.irc.:ce en ,:\
libro de brnriws &lt;le l., P.1rroqui;1 J,: Cu.id.ilupc Jc ~.,\111.1~ \'idoria
volumen lll que: Lomprendl' de: ¡--.6 .1 1-~2. y &lt;-¡Ul'. u&gt;p1.1mn~ a

continuación:l.1bro de b,1pt1J7&gt;/05. Que corre deirÍi.• 1·c111tey odm d,· ,1hril d,·/ ,nío del

bilJO i'¡ n11d,1do )' c.¡rgo de Se,íor
Licenciatlo Don José Anto1110 Btnuzrdi110 Al,1rtí11ez Bc11,nwles y Flores.
colegit1l i¡ue fue m el Rtrtl di: S,m hw1ml'O di- Salt's rÍf l,1 Vi//¡¡ de Sm1
Mig11fl f/ Gmndc y después en el Re,d) 111,is (lllliguo rlc S1111 J!defa11So de{¡¡
ci1ul1d de A!A:ico: e11 él t&gt;:vmlÍ11i1dor; s111od11I dtjunst,IS, hl'sidrme de l.m
11cade1mm de Crí11011ts, Í t)'fS y leología J\foriil Bachilln en Filosofa y
mnbos Derechos, Licmcwio e11 .\agrados Ctí110111's por &amp;1 Real y Pontificia
Unil'ersidlld de 11q11elÍ// Jmperi,d Co11e, oposI(or a !11S Ctítcrlms de Cdnones
y Lyes, Ct1tedrritico Substimto de UIS de \lisperas de S1gmdos Cánones,
Clm1mtin11S, Decreto y /nstiM,1, Abogado ele 1'1 Real Audienciil dt estíl
Nueva &amp;pañiT, primer Cum Beriefioado por su Majest11d y Vicario Juez
Ecíesirísrico de fstos Vidl.es de Nuestra Señont de G1111dtiL11pe de lm SaLiruts y
Gm1Z11les con sus agreg,uios por el limo. y Rmo. Soíor Don fr. Franciscode
S(IJz Bzmuwennmz 1\IJartíne:z de Tejruit, Diez de \lázsco, por fil Diviruz
,rt,ri1ci,1 y de Íll Smzm Srde Apostólicll Obispo de CuatÍlilnjam, Nueuo Reyno
de l1 Ga!icia y de León, Prouinci,1s dA Nay,irit, CnL[fornim, Coahui!ll y
1fX/1.S de el COJJS~jo de m M19est1td" (rollo G0'/102 de h filmorcc., de la
iglesi:i de los morrnoneS). l.J)s dJtOS Jntcriores coinciden con los que
registra Israel C'..Jvazos en su Diccion,1rio Biogrrifico de Nuevo León en la
ficha relativa :u presbítero José Anconio Martínez (2l ed. 1996, p.323).

Sníor

de setenmtos ,·i11rne11tr1

_l' .i/'Ís

ll. - Su Estancia en El Convento de San Andrés en Monterrey

( 1779-1780).

De ;1cuerdo con lsrael Ca\'azos "no Jiu s1110 hasta rnrnplidos
veinte años (1779) cuando logro pasar t1 Monterrey, mMriculándose
en las cdredrns de latinid,1d y retórica. que imparria el padre
1
Rumayor en el conuwro de San Fra11osco"· • Hoy p. no exisre ese
convenro de franciscanos que es,LIVO ubicado en el espacio que
8')0

ocu. r.
nl.'l cJI l', ¡' ru1
-• 1u l\\ 1crunril f\1 ll fll.\ ¡·I.\Ll
. l'tl 11 11· l l)
St.ooeuú a Z.H.H'Oi' l 1· ' 1 .
j
. -.,1 e le
L,1m¡rn de
C'
·•
,1L ll\l'l\l () r·q¡ · di.
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en lo que
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�hoy son los territorios de Tanuulipas, Texas. CoJhuda \' :-:uevo
León dándole corno sede la villa de Linares, elev,tda entonces a
ciudad por el rey Carlos lll con techa 19 de rn.tyo del ~7 Dos años
después, para curnplimentJr est.1 disposición, el l 4 de: febrero se
expide una Real Cédula donde: se: prc:viene al Dr. Eusebio Ventura
Beleña "procediese a la división y adjudic.H.:ton del terriror10 de
1
que debía componerse el Obisp.1.do" \. Como primer obispo de la
nueva diócesis fue nombrado el franc15cano Antonio de Jesús
Sacedón, siendo consagrado como tal el l 8 de abril de 1779. Era
el Dr. Venrura Beleña, Oidor de la Real Audiencia Je México y
uno de los abogados m:is destacados de la Nueva Esp.1ña, al que
volveremos a tratar más adelante, y quien re,1liza su encomienda
entre marzo y agosco de ese año. No c.reemos que para cumpli rla
hubiese crnido que viajar a escas ticrr,1s pues sin duda aprovechó
los trabajos preexistentes. en panicular el informe ck O. José de
Osorio y Llamas quien señaló que "debe siruarse !J silla episcopal
en medio de la diócesis,(),) concemplo con belh proporció n la
villa de Linares del Nuevo Reino de León" "'. D. Eusebio Ventu ra
publicó por bando el 2 de septiembre del 79 la delimitació n
1
geográfica del nuevo obispado • y par.1 tomar posesión del mismo
salió de México hacia Linares frav Antonio de Jesús S.1cedón,
1
llegando a Monterrey "cal vez por ;.widaJ" ·' del mismo año, pero
~intiéndose enfermo "no quiso hosped,ll'se 01 la casa que se había
arreglado para él y se quedó en el convento de San Andrés, ;unto ni
templo de Snn Fmnásco p,1rtl tomar 11n desc11nso y seguir hacia
L1nare;" 1 • Sin embargo no logró concinuH puc5 ".1gra,·ado de su
enfermedad, murió el 27 de diciembre dé' l 779";,. En ese tiempo
José Alcjrndro Ramón era esrnd1ante en el convento.

ll l. Sus Estudios en San M igucl el Grande, Guanajuato .
Al concluir en Monterrey una p.ntt: dd progr.un .1 c~colar dt:
su tiempo, José Alejandro R.1111011 ~e: 1mcr1he en el lle.11 Colegio de
Estudios de San hanLi~co Je \;1\n conuguo .1 L1 Con~regh.ión &lt;le\
Orarorio de S.rn relipc: !\:en de la vtlb &lt;lt: ~.in Miguel el Crande,
Gu,1najuato. ";llli actthó los 1ílr111wl St'IS mt·st•s tic rrt1Írit',1 .rurrnndo1
wsegu1dtz los dos y 111ed10 a,íos di' Jilosofi'r1", diu: D. hr.1cl C:.1v.no/ •
Creemos que c:n 178 l &lt;lebic) ingre\,1r Jo1..~ Alej,1ndro R.11nó n al
Colc.:gio Je San h anusco &lt;l&lt;: ~.ti&lt;:\ c11.1ndo wnc.1h.1 LOll 2.2 ,1iim Je
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edad.
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qué escog ió San Miguel el Gr· d I
de _1 revino. Pero ¿por
an e para conunua1 sus e d' ,
. . Y e 1 •l,...,uevo
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No Io SJ
' bemos, pero esta pobl .1c1on
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mancc:n1a n estrec.h.1 vinLLila-1·o·n
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del siglo XVII puc.:s grandes e x t.&lt;:11sione.s
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"ma11ro mor,1do, ffe111111rlo lo., c;r,w1,uu uJ H",-,1-' 1·n,·,1rn,1t/¡1_,, 1•1•rdt's los
¡;iósofos, y Los teólogos bl,1111',1s" ''. bn 1~8 2 t:I reuor dd Colegio, el
Dr. Día1. &lt;le G.1n1Jrra y D.l\'.lllls, luce pub liur en \lc.:x1LO 1rn
opüsculo conteniendo Li d i\e1r.1ció11 de uno Je los ,1lum110., del
Colegio que versa sohre la Urilul11d de /,¡ Gt'oml'tri11 pt1rrt las
Czenc111s y Arres: neasidnrl de dla pt1rtl t'l t'St11cl10 filo.1~firo. Al final
del impr~so aparen: una lisr.1 de lo~ alumn_?\ próx'.mos a Jise~rar
en examen públiLo en hs Ac.1dem1.is Je (.,eometrt:1. En cs:1 l1sra
esrá nuesrro personaje; \111 l'mh.irgo ap:irl'Cl'n l'quivoc.1dos los dos
apellidos y el lugar de origen, pero sin duda se tr.ua de nucsrro
José Alejandro Ramón (v:?a~e .11 final el ;ip¿nJice). Cabt'. observa r
lo siguienre: en dicho .1ño de 17 82 José Alejandro era el único
esrndianrc del Nuevo Reino dt'. León v sus compañeros
pertenecían a diversos lugares dé b :--.:ucv,1 hpa11a. En cuanto al
error sobre el sitio Je origen, atín hoy es común ubicar corno de
Monterrey a quien es de otro lug:u- cercano. Nos llama la ,H:nción
la edad Je los colegiales p11e~ dice que no pasan d~ los 1) años
pero en 1782 José Alej:i.ndro contaba con 23 de edad· '.
Es digno de mención que el Dr. Juan Benito Dín de Gamarra
renia en tonces 38 afios y era va a.ucor de varias obras que José
Alejandro Ramón debió ,conoc~r: Máximas de Educación en la
piedad crisri:rna y en la política para instrucció_n de los al~m nos
de l Colegio de S. Francisco de Sales del Oratono de esta vill a de
San Miguel ( 1772); Academias de filosofía (1772); ~len:enta
Recentioris Philosophitle ( 1774) Errores del Enccnd1m1ento
Humano ( 178 1) y Academias de Geometría 0782) . Un año
después, en 1783, ·moría este ilustre rector originario de Zamora,
M ichoadn ''.
Nos dice el Profesor Cavaws Garza, que José Alejandro cursó
seis meses de re rórica y dos y medio años de filosofía en San
Miguel. que tuvo como maestro al pad re Carlos Anronio Mar_tíne-z.
y que "el 5 de enero de 1785, el ~bro. Ramó~ ¿1ona, Prepó~1,to de
la Congregación de los padres filipenses, cert1j1Co la _conclus1on ~e
esras materias, a fin de facilitar eL ingreso de José Ale1andro Ramon
en la Real y Pontificia Universidad de México" ll.

8&lt;J4

IV. La Permanencia en La Capita l de La Nueva España co mo
Alumno de La Real y Pontificia Univer1. idad de México ( 17851790) .

Al empezar el año 85, José Alejandro R,1111ón se inscribe en la
Universidad. Fue un año de nulas cosed1.1~ que provocaron en
San Miguel el Grande 3,356 muerres 1._ Aunque ya no estaba él en
esa villa debió resenrirlo , pues la carisrrofe fue general. Dice
Gonza liros que 1786 se llamó el año del hambre "por In grande
escasez de frutos de la tierra que produjo la terrible helnda tzcaecida
la noche de/ día de San Agust/n del afio anrerior, q1u arruinó las
sementeras en casi toda la Nuevn España" ''
En la Universidad -nos dice el profesor Israel Cavazos- "tuvo
por compañero de esrudios a Mariano Matamoros" " y en el lapso
que ahí permaneció, de 1785 a 1790, es probable gue haya tenido
acceso a la impresión en italiano de 1a obra del historiador
veracruzano Francisco Javier Clavijero Storw AntLCa de/ Messiro
que pu blicó en 1780 en Cesena, Icali.1, durante su destierro.
"Muchos ejemplares" llegaron a la Nueva España enrre 1785 y
1786 precisamenre a la institución a la que Clavijero dedicó la
obra: La Universidad de México. El r:::cror, al recibirlos, entregó
"uno aL virrey, otro al arzobispo, otro al presidente de La Real
Audiencia y· otro asimismo a varías personas de conspicua
dignidad''' . Estas entregas tenían cieno grado de reserva, roda ve1.
que provenían de uno de los jesuitas expulsados de h Nueva
España por órdenes del Rey 19 años antes.
En 1787 moría en Rolonia, lralia, francisco Javier Clavijero .
Este suceso y la llegada de su libro a la Un iversidad, en el tiempo
en que José Alejandro esrndió ahí, tal vez movieron su interés para
traducirlo al español. Bien dice el profesor Cavazos "tradujo de/
italiano, probrzb/emente durrmte su estancza fil México, la Historia
Antigua de México de Clavijero, ruyo manuscrito conserva In
Biblioteca del TernoLógico de Monterrey" '(·.
También durante su tiempo de esrudianre apareció publicada
la obra del Lic. Eusebio Venrnra Beleña, Recopilación sumaria de
todos los autos acordados de la Real Audiencia y Sala del Crimen de
1
esta Nueva EspaFia -. Ya expusimos en el punto II de esre estudio la
relación de Yenrura Beleií.a con el Nuevo Reino de León y la
posibilidad de que José Alejandro supiera de él cuando esrudiaba
895

�en ,\1onrcrrcr en el convento de franciscanos. Ahora en México
como cursa~re de abogado y parcicularmence al ejercer la
profesión anre la Real Audiencia, era obligado conocer c:sa
imponanre obra que contiene la aplicación de la legislación
enconces vigente.
"De los documentos correspondientes a sus estudios en México,
sólo hemos logrado encontmr rn grado de bachiller en cánones, que
renbió de manos del Dr. Lrzrrr1ñaga el 21 dr 11bril de 1788". En el
aucillo !t: arguyeron los bachilleres NicoUs Oláez, Andrés de la
Fuence v FranLisco de la Concha; y en el asiento de su grado
aparece la nota siguiente: "por pobr~ le perdonó el Sor Rector lo
de la arc1" según nos informa D. Israel Cavazos '". Dos años
después recibe~ el rírulo y ejerce SLJ profesión "como abogado
m:1rricui.1do en la Real Audiencia";•).

elevado a villa y dejaba de ser Hac1end,1 de los Mamnez para
llamarse villa de San Carlos e.le Marín.
Seis afias después, al empezar el ,1ño de 181 O, lo encontramos
formand o parce Jel Colegio de Abogados de la capital del
virreinat o como sinodal. según una nora de la prensa dt' L1 époc:i
que dice:

El ilustre y real rolegio de tZbogados de es111 mpitd/, con tTrreglo a sus
est11tutos, ha procedido antes de ayer a !ti elemón de s11 rector, y salió reeleao
de cuarto afio, el S,: Lic. D. Antonio Torres limja, oidor honorario de !ti
Rea/Audiencia de Gumiabzjrzm, a/mide del m·men interino de esta real srt!tt
del m·men, af!,ente foral nurs antiguo de real haáendt1 y de! ramo de
temporalidades, y presidente de !tz rml academia de deredJO teórico prdmco
de su ilust1·ey real cokgio.
As! mismo se procedió a !tz e/,ección d,, los denuís empleos que previenen
sus estlltutos, y recayó !ti de consilian'os en los licmciados D J\1an'rmo Pn'n-10
de Rivera, D. Pedro Ca/indo, D. Manuel Vi!l.aseñor, )' D. Domingo úrso
de /¡z Veg,z; prosecretario, el lir. D. JosefFtzlcon; Promotorfoml, el Lic. D.
Antomo Mnroso; Tesorero, L1e, D. Jos~f Francisco Ca.stniieda; Sinodales,
los licenciados D. Mmano ¡i,imo de Rivem, D. Antonio M11t0Jo, D.
Dommgo Laso de k1 Viga, D Juan Josef Flom AJuorre, D. /oJefivfan'n
Ftrlam, D. Rnf1el Mdrquez. D. Manuel Cerquem, D. Josef Alexandm
lreviño, D. joref L.ópez Saltzmr, D. Manuel Villaseríor, D. Rafael Pérez
Maldom,do y D. Pedro Cdrdenas." (Diario de J\,féxico. México. Mmes
30 de enero de 181 O Tomo XII, :-:o. 1582 p. 120).

0

1•
1

V.- La Edad l\1adura: Su Matrimonio y Su Actividad Profesional.
Señala D. Israel C:i.vnos que obtenido su tÍtulo Je abogado
ejerció en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en Guanajuaro
donde "co ntra jo m:i.rrimonio con doña María Purificación lgnacia
e.le la Peña y Dominguez""; contaba con 31 años de edad pues esrn
debió ser por 1790.
Es fácil advertir que es el riempo de la culm inación del siglo
XVIII y el pronto inicio Je! XIX, pero principalmente so~ los
años cercanos al comienzo de la guerra por la independencia. Y
esa villa donde Jo.sé Alejandro vivió y esrudió, fue la cuna de
Ignacio Allende y de los hamanos _Ignacio y Juan Al~ama, s_irio
próximo a Dolores (hoy Dolores Hidalgo) donde broto la ch ispa
que encendió la hoguer.1.
Pero creemos que pronto regresó a Li ciudad de México pues
como señala la Dra. Gonzfo:z M:i.iz "entre 1790 y 1811 con
frecuencia se ocupó de representar desde /11 capittd los asuntos de sus
paisanos"· m:Hriculado en la Real Audiencia para ejercer su
profesión, como lo con~ignó D. Israel. I a ciudad de México
comaba en 1793 con l l 2,92Ci habicanrcs ; según el censo que
mandó levanrar el virrey conde de Rcvillagigedo y que dos años
más tarde, al ser corregido, llegó a 130, 683. De acuerdo con lo
dicho por los auteres locales citados, José Alejrndro de Tr~viño y
Gurié rrez radicaba en México cu,rn&lt;lo en 1804 su ~olar nativo era

Cuacro meses de~pués, en junio de 1810, v sin duda :nín
permaneciendo en ,\-1éxico, el Lic. José Alcjand;o de Trcviiio v
Guciénez es incluido rn una ccrn,1 para elegir al di pur:iJo por ~I
Nuevo Reino de León "a las Cortes de Mt1dnt! del rt,10 s1gu1eJ/le, ,1
la cual ~sistió .f11n11 José de la Garzt1, canónigo lectora/ de /,1
catedrat4·. Esos diput:i.dos reunido, en Españ.i fu&lt;.:ron los ,1 ut orc~
de l:i. Consmución Poliric.1 de la ~lon.1r9ui.1 Esp:i1íol.1, firm~1J,1 el
18 de mano &lt;le 1812 :· primn.1 vigcnrc en l.1 Nut:v,1 Esp.lii;1 donJc
fue prom ulgada y jurada el .10 Je ~ep11rn1brc dt'l rni,mo ÚH) . I ,t
Dra. Gon:.dlez M,1i,, es quien por primcr.t vez n1rnlion:1 c¡ut: el
de Trev irío ! GuciJrru, estuvo t'll u11.1 terru p.ir.1 ekgir .il
d1purado del Nuevo Rl'ino ck l.t'cín. d,HO c¡ue tom&lt;Í de 1.t\ .1u,1\ de
cabildo de j\1ontcrn:r. En nue\lr.1 111vn1ig.1(.i1í11 he1no, t·11ui1nr.1do

L!c.

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1810. Tomo XIII. No. 1800, P·-7 ►).

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. de .,'1cxto1.
. : . Tcsumunio
l.1 lndc¡xndc:110.1

.\lk-nde).

8')8

VI. La Vuelta a l Solar Norreño (I 8 I 7) v La Realización de su
Obra Fun dacional de La Cátedra y L~ Magistratura ( 18241825).

.
" bocrado de esta ReriÍ
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. ~ St' le ubica como a tA nuesrro persona)c .
/) I Co/'Cll/1" lo cu.1! rom,1n.1os
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.t111die11ri,z e /1/ 11'1 uo . d d. l . instiruciones en e\e r1empo y
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como p;imc1pancc:
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al Nuevo Reino e e .l
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. , . hi se preparaba, io 1111c10
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Id' 16 de sq){lem ne 'en la mJdrugad:.i d e i:i
1 1 . , .co qu\.'.Jó plasmada en una
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d gran va or 11srori ,
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de ese comienzo, e .
' . . l ·s proraoonisras:
. gnac10
. , de uno de los pnnc1pa c
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dce\aracion
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Aunque el Lic.:. José :\kj.rnJro Jc Trn1i10 \' Ct1t1t'·rre1. \'ÍvÍ.1 L'll
l:i capital de l.1 Nuev,1 E\pú1.1 y los .u11niorcs ~ucoo~ rcní.111 lllg.1r
en orro sirio, éstt· no le cr.1 ,iicno. Por el conrr.1rio. L'll :):1n ,\ 11gu&lt;.'.I
estudió\' c.:01Hr.1jo m.Hrimonio \" ~in duJ,1 cení.1 JfllÍsuJl'~ ,. 1al ve,
rambi én L1111ili.1rcs. Pero c;1 1.11110 l.1 r.evollll·ión · por [.¡
independenci., crt'CÍ.1 ..1 l.1 rnel1.1 del .1i10, en mero de 1811, d
Colegio de Abog.i&lt;los Jesign.1bJ nucvo rccror en la pcrson.1 del
Lic. D. Juan Josc: Flores AI.Hom.: y nuestro person.1je, cl Lic. de
Treviño )' Guriérrez. conrinu.1h., como Sinotbl rn dicho cokgío.

ocumen .

Una nueva erapa se .1bre en l:.i vida del Lic. José Alejandro de
Treviño al regresar al rerrufio de donde partió en su juwncud. No
sabemos si con antcrioridJd volvió alguna vez, pero ahora
regresaba en forma definitiva tras haber permanecid o fuera de
Monterrey por espacio de 37 años; primero como esrudianre en
San Miguel el Grande y en rvféxico: y luego en ésta ciudad
ejerciendo su profesión. Respecro al rcrorno D. Israel ha señalado:
"le vemos llegar a Monterrey a medi'r1dos de 1818"''; sin embargo
hay al menos dos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey que nos ubican en el año de 1817. Uno es el relativo a
una perición de su viudJ, donde díce: "que su esposo desde el año
817 que se vino ha Méjico (debe ser de) ha servido ... "
Y el otro,
fechad o en enero de 1821 , es una conresración del Avunram ien ro
al virrey comunicándole que el Lic. de Treviíio y Gutiérrez
"habiendo residido en México 30 flños hace poco más de tres se ha
11
avecindado en esta tiudad' • En el punto .1nrerior (Y), quedó
establecido que buena parre de su vida profesional lJ pasó en la
ci udad de México.
4

· _

En enero de 1817 el capiran retirado de milicias provincia les
Francisco Bruno Barrera, nuevamente había sido electo Alcalde
Ord inari o de la ciudad y por ministerio de ley ocupó el gobierno
de la provinci a del Nuevo Reino de León en ausencia del titular,
que lo era el coronel D. Bernardo de Villamil. El Comandante
General de las Provincias lnternas de Oriente era D. Joaquín de
.\ rredon do y es en esrc año, en el mes de abril, cuando

�desemb.ucan en Sorn La Ahrina el i11s11rgence español Francisco
Javier .\1ina y Fray Servando Teresa Je Mier.
Casi al terminar el año del 17, el 20 de octubre, tomó
posesión como gobernador político y militar el coronel D.
13l'rn21do Je Villamil. ,iunque sólo por unos meses pues en
feb rero , a la vuelta del año, pidió licencia ocupando de nuevo
inceri11amcme la gobernación el Alcalde Bruno Barrera quien
había sido rceltcco como Alcalde Ordinario para el año de 1818.
A:1nquc sabemos que el Lic. de Treviño y Gutiérre2 ra?ica en
Monterrey a partir de 1817, l.1 primera mención a su act1v1d;1d es
de 1818. t,n una sesión de cabildo se acuerda "se libren con esta
fecha contra el lvfayordomo de Propios los cincuenta y seis pesos que
reclama ef licdo. D. Alexandro di' Írevi,ío ... ,,..,.. Y no es sino hasra
1819 en que figura en l.i polírica local. Como sabemos. cada año
en enero son elegidos los integrantes de! cabildo, y en 1819 vuelve
a ser electo D. Francisco Bruno Barrera y formando parre del
mismo, en lo que creemos es su primera participación pL!blica,
aparece el Lic. ]ose Alejandro de TrevilÍo como regidor honorario,
"quedando por ahora sin com1S1Ón especia!"' y p~ra esrar li~re "para
el desempeño de los muchos asuncos que r1ene pend1enres la
nU
ciudad de que se irán ene.irgan do oporcunamenre .
En 1820 el Lic. de Treviño y Gutiérrez resulta electo Alcalde
Ordinario de primer voto, puesw que equivale J lo que hoy
denominamos Presidenrc Municipal. Como ya dijimos en enero
de cada año se renovaba el Ayuntamiento de: l.1 ciudad y era
costumbre que el cabildo salirn1c elegía JI entrante. Desde 1816
venía sien do reelecto el capic,in Francisco Bruno lhrrera y en
ocasiones ocupando simultáneamente c:I cargo de gobernador en
forma provisional; así sucedió durante el año anterior de 1819.
Ahora, en enero de 1820, el Lic. de Trc:viño y GuriérreL ocupaba
la Alcaldía de Monterrey apenas a dos años y meses de haber
rearesado ,1 la ciudad rras. una :lLlsencia de .37 .111 0~. Cuando partió
a San Miguel el Gr:111de por 1780, Monterrey t&lt;:nia menos de 685
habirantes, según dijimos en las primeras líneas del punro UI_;
ahora en 1820 "el numeroso veri11d11rio llega trtsi 11 Of/Ce n11!
1
almrzs"'' • En em: año el cabildo quedó inlcgr.,do, .1dcm.ís del Lic.
de Treviño y Guciérrez, por Bern.1r&lt;lo Us~cl y Cuimh.1rJ.1,_n.:gidor
perpetuo; Sanlos Urihe, R.1L1cl Ec.1 ~-1tÍ'lquiz. Jo~é Antonio de h

Garza Saldívar, José Antonio Rodríguez y 8 personas más; la
mayor p&lt;1rte habían ocupado cargos edilicios en años anreriores 1•&gt;.
Sin duda un factor que iníluvó par;1 que el Lic. de Treviño
ascendiera a Alcalde Ordinario para cubrir el ano de 1820 fue que
el capirán Francisco Bruno Barrera había solicitado su reriro
hacía tiempo para poder acender sus descuidados negocios~,
Durante rodo este año y tal vez por el doble carácrer de abogado y
de Alcalde Ordinario, el Lic de Treviño y Gutiérrez interviene en
múltiples actos jurídicos como testamentos, préstamos, fianzas,
compra-venras, ororgación de poderes. Tuvo también calidad de
eleccor en octubre de 1820, junco con Joaquín de Arrcdondo y
Mioño, José Ma. Guriérrez de Lara, José Andrés de Sobrevilla,
José Mauricio Alcocer (de Saltillo), José Trinidad de Arrese y
orros, cuya finalidad era elegir a los diputados de las cuarro
provincia; internas de oriente a las corres,:_
A poco de haber romado posesión de su cargo el nuevo
cabildo en enero de 1820, es restaurada en España y en México,
la Conslirución Política de la Monarquía Española; sin duda este
suceso influyó muchísimo en los acontecimientos posteriores pues
al año siguien ce, esto es en 1821, se proclamó el Plan de Iguala y
se declaró la independencia. Si bien en esre año no tenía cargo
~dilicio alguno el Lic. José Alejandro de Treviño y Guriérrcz, los
aconrecimiencos hicieron necesaria su intervención como veremos
luego. A mediados del año 21 llega ,1 ,vlonterrey el coronel Gaspar
López para sustituir a D. Joaquí11 de Arredondo como
Comandante General de las Provincias Internas de Orienre y de
inmediato pretende hacer de SJltíllo la capital de las cuatro
provincias , generando la inconforrni&lt;laJ del Ayunramienro de
Monterrey por lo que se nombra una comisión "01u1bt'Zada por
José Alejandro de Tre1 hío y G'uriérrez, enrtuxr1da di' red11tt,tr 111111
representación dirigida a lrnrbidc y n l.ópez"\', donde mosrraban SIi
oposición a las medidas com,1d,1s por éste.
O. José Alejandro de Trevií'lo vuelve .1 ocupar la Alcildí.1
Ordinaria en 1822 a partí r de mero, cornp.1rriendo l.1
responsabilidad con Juan José de L1 C,1 r7.a T reviño. 911ien en 18 1O
fue dipurado a las Corres en E~p.111.1 por el Nunn Reino de León.
según vimos en el punto amer1or (V). T.1mbién Furmt'.&gt; p,1nc dd
Ayuntamiento de este ,1iio D. Pedro Condlo. rn quien uccnrn,
ver al impresor que cxi~[ÍÓ en c~tc ttc111pn. i\,i 1111\lllO
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intentó renunciar. i'-105 IL - ,
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penos,t enfami'dad tj ut' mino
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\-aldin el 11 de febrero de '. 822
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grnvemen
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est,t o flSH o
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,
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certificando la delicadeza e su
ctrl y admi11istr[[dor de li1 JOttCa
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Ferrer profeso.r de J.1n11a d. J , Jo u711i11 \11fln¡1erde.
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d l hospital general de eJtll ~111- d, Texas quien ht1b1t1 llega o a
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admitida hasra el 19 de Jllnl.:ltldor-el alcald~ primao de M_onterrey,
me "lasjime1ones de gobe1 - . , d, lturbide'\ señal.t Edmun do
a5 u
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· ,r,
L't ca
Alejandro Treviño P~.r is r Ló ez comunicó al nueuo )eJe fº i 1
Derba y .1grega qnc G¡ispal •es p órdenes ) decretos del ~up1:em:
hasta tres ¡1eces todas, ~~ e~Les' reciar sus órdenes pues _Jamas e
e .f ,,,. La rc:criminación l.l interpuso
Go bierno" v· - lo acuso
¡ tuuse
• de reettJO . , · d'
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,
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Guriérrn.
I cenit de su rrayectona com 0
El .1ño de 1824 marca e . d I Derecho en lo que hoy es
1 iniciar form,i\mente
ensen_anz; -~n de la cátedra de Derecho
~uestra entidad federaova . La tu~\a~:1 un decreta del. ~ongre~o
tiene como antecedete l ~~~\ue dispone el establec_1m1ent~ ~
General. de octubre e
- a~ance educativo se debió a
raal
cácedrJS de Derecho. Es.te¡· lad de diputado al Congres~ Cdenerde
"en s11 u1 u , . , q11e se caneed.ieran cate ras
Servando pnc~
conS1git10
Co nst1tu¡e11re, propuso Y
,,,

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1 .

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t'L'•'ILlll ,\ •
)\ltlh: dl'L'f'-l'.

!ª

-

902

se

derecho en los seminarios de pro1•n1tÍ1t y que pudiesen estos otorgar los
grados de bachií/er" . Fue a~í como se inició el l 9 Je: l'ncro de
1824 la enseñanza íundica en Nuevo León dentro Je los claustros
del Real y Tridentino Colegio Seminario. "El recwr d,,¡ Seminario
Dr. Frannsco Arroyo nombró, un p,ir de días trntes, al Lic.
Alex:andro de Treuiño )' Guúérrt'Z corno crztedrdtico 01 propiedad"'' .
La ubicación tísica del Seminario en ese momento l.i situamos en
una finca "frente a fa plaza de armas (Zar,1goza) que 11ela al norte, y
haciendo esquina con el callejón del ojo de 11gua, hoy calle de
1
Zaragoza"'' • En otro texto D. lsrael alude a la misma ubicación:
"por los días de la independencia y hasta 1826 se halla (el serni11ario)
f rente a La pftiza viendo al norte y haciendo esquina con La actuid
caLLe de Zaragoza inmediato lll templo de San Fmnc1sco"'·•. Esras
descripciones nos ubican en la Gran Plaza justo frenre J la entrada
principal del Condominio Acero.
A 64 años de distancia de ese comienzo, esto es en 1888, el
Lic. H errnenegildo O:ívila. da a conocer el documento que
resrirnonia ese histórico inicio y que a la lecra dice:
EL Licenc1~zdo Don José Alexandro de TreviF10 y Crutibrez,
Magistrado Presidente del Tribw111L Supremo de justicia de este EstaM
Libre de Nuevo-León _y, Guedrdtico fimdador en propiedad de la Cdtedra
de Derecho ptíblzco, canónico y ciuil que por Decrcros del Soberano
Congreso de la Nación, y de este refendo Estado se ha erijich en este
Pontificio y Tndentino Seminan·o &amp; Cemfico, y Juro en debidaforma: que
desde el día diez_y nueve de Enero de núl ochocientos veinte y ruatro, en que
se insta&amp; y rzbn'ó solRnmemente !.a expresada. Cátedra h&lt;ISta el día de hoy,
han 11Sistido dianamente a e//,1 sin intem-1pción alguna (hs) jóvmes
cursantes siguientes: Don Juan Nepomuceno de la. Gar:w y f:.i1111, Don
Benu1rdo Wsell de Guimbarda, Don Ramón Gregon·o Guerra, Don José
Angel Benavrdes. Don Valeriana Borrego, Don Sant111go Montemayor Evw
y Don Leocadio Garibay. Así mismo certifico: que CÚ•sde el ciúulo día de l,z
apertura hasta e! de ho_)', h,m completado con exceso los nfmdos;óvenes los
cursos de Estatuto que e:dge l,z constitución deJalisco, adoptada y nwndadtt
obseroar por Decreto del Honomb/,e Congreso en este dicho Colegio
Sermru1áo; sinzdo de adueJtir, que el día ueintey siete de Diciembre del año
próximo pasadJ de veinte y seis, debieron los {').presllMs jóvenes jurar el
último de sus cursos; pero como ese d!a y los inmediatos subsernentes faeron
feriados, mrmteniéndose cerrada !.a Universidad, no pudieron verifimr/,o
hasta el día siete de Enero de este año, en que se abn'ó, quedm1do f&gt;..peditos
&lt;)03

�pam recibir el grrub el día ocho: y de consiguiente, desde ese día debe
correrles /¡¡ pmanria. Y parti los efeaos que a los interesrubs convengan,
siento In presente en /¡¡ Jvfetropolitana Ciudad de Nuestra Señora de
,'v!onterrey, rt cuatro de Julio de mil ochocientos veinte y siete. - Lic. jph.
61
Alexandro de Trev1no y Gutiérrez- Una n,brica.
Al año siguiente de haberse abierto la cátedra de Derecho, se
crea el Tribunal Superior de Justicia en el Escado, teniendo lugar
"el J 6 de julio de 1825, por Decreto número 44 de fecha 3 de ;ulio
del cuado año, habiéndose designado como primeros Magistrados los
siguientes: Primera Sala, Lic. José Alejandro de Treviño y Gutiérrez;
Segunda Sala, Lic. Pedro A. Ballesteros; Tercera Sala, Lic. Rafael de
Llano; Asesor, Lic. Juan Baurista de Arizpe, fungiendo como
Presidente el Magistrado de la Primera Sala"/,('.
Seis aí10s atendió la cátedra y ci nco la magisrrarnra, no sin
contratiempos pues en 1828 ruvo serias dificul tades con el
Presidente de la Legislatura local. el D r. José Francisco Arroyo,
quien promovió en el prop io Congreso un juicio censorio en su
conrr,1 y del cual logró salir airoso. A la distancia, lo anterio r nos
revela la independe ncia absoluta que había entre el Pode r Judicial
y el Legislativo.

VII. Su Fallecimiento y su Partida de Defunción . l 830.
Dos afies después del incidente con el Dr. Arroyo, fallecía en
G uadalupe, . . L. el Lic. José Alejandro Ramón de Trevi ño y
Gutiérrez el dos de noviembre de 1830. H emos localizado el
asienco de su defunción en los libros parroquiales de aq uél
municipio, registro que es desconocido por lo que no duda mos
que esca sea la primera vez que ap:uece pub licado.
AL MARCEN:

86. El licenciado Dn. Alejandro de Treuiño y Gutiérrez de

Monterrey.
AL CENTRO:

En el pueblo de N S. d.e GU1UMlupe a !.os dtJs dirz.s ele! mes de
noviembre de mil ochocientos treinta: Yo el Presbítero Francisco de Paula
Treviño uicano enmrgado de esta ayutht de Parroquia: Dí sepultura
')()/¡

}osé Alejandro de Trez,iño , e .,
ad.
I'urifimáón !(J'Juu:ia de , ) n r1~tTen;eDz: cm_ o que fi-te con Da. Ma. De la
,Y
ILl I e1111 ) '
omm(IU(!Z
·
1 ·
J __
tesrar &amp; b ·, 'e.·· ª qu,m ae_¡o poaer para
. n to ws santos sttcmmenros de penitencia E
,
,
de un dolor tle p L ,
y :.:..trl'1?1/lunc1on: muno
.
u mon )' para que conste /,o fi , r. .
Trev1ño. (rúbrica)
rme. rmnruco de Paula
La anterior partida de defu . ,
dos de BAUTISMOS de 1 . l __ncd10n se encuenrra dentro del libro
a 1g esta e Guadal
~
Tal vez por no estar en el l'b
upe, anos 181) -1845.
antes y se puede
¡1 ro correcro no había sido localizada
consu rar en el Archivo E l . , .
Mon terrey.
e es1ast1co de

Notas Bibliográficas.

1·'Apunte Biográfico ron algunos Jatos médito~ Je! h..
. .
,
1
fu ndador de la cnseñan1a del O ·h
.1° mas Ilustre de r-.lann. N.L v
.
•
cree o en la cnuJad··
·•
2
Este articulo es reproducido luego en /Je. ·J
("
la Facultad de Dcrc~ho \ Ciencias Soc·q¡ •'·edL ~º¡ YLJ ienc1as Sociales Rc1 ista cua1runcstral de
.
.
lucS e a
,\NL Vol !JI ' .
J umer~ especi~I 7 pp. }-9.
·
'
·
· Junio- septiembre de 1975.
N
Gonzalez Ma1z. Rocío: / ÍISloria de la (acu/t,;d de D, .
,
182-1-2002 Monterrey. IJA~L Facultad J. D· "
._tretlw \ Crun1110/ogw de la C'.-t\L
i Dcrbcz García. Edmundo· / a lnd
i ~ crccho ) l rurnnologia 2003. pp 9-60.
. d ,
· ·
epemenc1a en el \ 11ero f?,
d L .
oaqum
e
_,.,rredo11do
,·jrar
'iervando
1'
d,
• inv e evn. Participación de
J
Histórico de Monterre\: Ai\o número 6 er,:sa e \l1er. Fundación Publtcacit\n del Archivo
sH . .
•
JU 10-agoqo de 2002 pp 5 27
umamtas. Anuario del Centro d· F t d' , - .
.
. . .
317. Se impone comentar que en ~a -~á~ i~~6!~1~a.n1:ucos de la L,NL.1965. No 6 pp. 305aspectos biográficos del Lic. de írc1 i1~/ (' _e. este anuario. se muestran los principales
1769 e
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\ iut,encL pero por 'iig ·
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. . omo e año de su nacimiento. sien&lt;Ío 17 59 d ~ .
' un error e de&lt;lo aparece
pagina leemos lo siguiente· '"Una b.
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. orrccto. Igualmente al pie de la misma
N h b" d
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' iogra mu1• ampln' v~as,
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ª ien o en esta referencia
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Yl.t.:tras. ~1ontt.:rre\ ··
1 0ñ ¡ d
~ o e1 numero d • la bl · •.
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se a a a tan,t? en las colecciones e&gt;.1stcntes como e .e . p~, tca.cion. hemo~ buscado la nota
la ~1acstra G1sella Carmona ~m que hallarnos\ is n el lnd1cc ~~e de las mismas ha preparado
vanos errores redactó el Profr Ordó~,
tc,10 b1ograf1co alguno. di~tinto al que con
puntos 3} 4 de la Introducción.
1 e/&gt; que&gt;ª comcntamo:- al inicio de este trabajo en los

2

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Historia de la vil/u de :\!arin Presidencia Munici i ·
•
•
1al de Mann.1994 ) 2·' edición en el a"
1G
_
e ~rae a1 azos Garza
"º
onzález, J. Eleutcrio: Colección de Noticias ,
.
.
~- León. corregidos Y ordenados ti
.
. Docu111e11tos para la l hsloria del btado dl·
ciudad~no... Montcrcy:· Tipogrnlia de t\ntonio
e manera:vi·,
4ue ,fonm:n una re¡ac1lln
· seguida. por d
s
Rodnguez.
Mario.
El erper
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.
.
.
.
icr.
Calle
de
Aba~olo
nüm
36.1807. p. ;-,
C1
.
,mento ae Cad·· en('
.
, __
9 u tura Económica. 1984.
·e111roa111enca. Pág.13. :vk:-.ico Fondo d~

2000. ambas llevan prólogo d' 1· ·I C .

Cavazos Garza. Israel F.! J -¡ / .
.
Monterrey '3 de
d. . un, cuº' Je la l:scuela de l.ews Periodico: ··FI l'0r\ •'n1r··.
·enero e 1974 1a
,.,.,.
·
n
,J
..
·
,
5
1
11
- · '"'"' . - pagma

905

�10

~1endirichaga. Rodrigo. Los C11a1ro Tiempos Je 1111 Pueblo. ,\11e1·0 Leim en /u /listona.
Montem:) . ITESM. Pág. I62. /\no 1985.
11
Ca,a,os Garza. Israel. Dicc1011ano Rwgrá/1co de \uevo /.eó11 2' Ed. \lomerrc:••
GrafoPrml. Año 1966. Pág. 158
11
1krnández ) Dávalos. J. E. Co/ecc1ó11 de documemo~ para la !11stona de la guerra de
independencw de .\lex1co de 1808 o /821 . Declaraciones de fr Servando Micr. Primera
dt'claración. 22 de septiembre de 181 7.
11
C;:nazos Garza. Israel Opus. Cit. D1cc1011ano Biográfico.. Pág. 347.
10
Re\ isla. "Armas y /.e1ras ··. Año I numero l O octubre 31 de 19-l-l. Reproducción facsimilar.
Montm.:y LJM-,L Primera Época. 19.\.\-1950 lomo l. Pág. 57.
11
Gonzále1. J. Ekutaio. Orus Cit. Colección de 11011c1a, . . Pag I OO.
1" l"apia Ménde7. Aurcliano. La creación del obispado del _\'11evo Reino de León Bula
"Rela1a Semper " 17~~. ln1roducc1ón ~ cdicion de ... Producc1oncs Al Yoko-EI Troquel. S.A.
Monterrey. 1984. Pág. 1O.
11 González. J Eleutcrio. Opus C11 Colecc1ó11 de .\'01ic1as ... Pág. 100.
13 Tapia Méndez. Aureliano la Primera Cá1edra de Derecho Cil'tl en \ 11evo León El
Se111111ario Co11ciliar de Jlomerre,1. l!ANL. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Momemy. 2000. Pág. 36.
1q lbidcm.
1
° Cavazos Garza Israel Opus C,1 D1cc1onario Biográjico de . Pag. 456
11
Cavazos Garza. Israel. Ibídem Nota 8.
:: Gonz;\kz. J Elcutwo. Opus Cit. Colección de .\'011cws ... Pág.11 l.
21
Guana111aio. cerros y ba1ias. 1es11gos de la J,is1orw Monogralia fatatal. Pág. l 03. Secretaria
de Educación Pública. México.1982
24
Gonzálcz, José Eleuterio. Opu~ Cit. Colección de 110//c1as ... Pág. 40.
i; Quixano Zavala, Manuel. la l 'enerable Co11gregac1ón d,!I Oratorio de .V. P. S Felipe Neri
de la villa de S. ,\lig11e/ el Grande Obispado dt! ,\/ichoacá11 e.tpone IOSJIIStos motivos con que
ha resm1do :;er visitada en c11a1110 /(ll. y e11 i:uanto Casa de Estudios. e11 lo respecrivo a su
gobierno 111/erior económico y académico. .\ /)(Ira 110 sep¡1rar de sus deliberaciones al P. Dr.
U Juan Benito Día: de Gamarra. Las dictaba el l1c U..\fanuel Qwxano Zal'Gia .!bogado de
la Real ..t 11d1e11c/(/ de es/a \ 11e1·a fspwia v de .rn ll11s1re y Real Coleg10 Con licencw. Impreso
en ,\fé.mo por U Fel1pi! de Lú1i1ga _¡ Onmwos. mi/e del Espíruu Sama. aiio de 1782.
lntroducc1ón. Pág. 1
:i. Ibídem
27
lbidem
28
lbidem
' 9 Día.r. de Gamarra~ Dávalos. Juan lkn110 .\lcmmc1s de /:,d11rnción. Academias de FilosoJia.
rlcadenuas de Geome1ri(J. Presentación de Carlos I krrejón Peredo. El Colcg10 de Michoacán.
Zarnora.1983.
30
Ibídem.
11 Ca\'azOs Garza. Israel Ibídem Nota 8.
32
Opus Cit. G11ana;11ato. cerros _1 bajíos. testigos . p.105
JJ Opus Cit. Gonzálcz. José Eleut~rio; ColeCL'1ó11 de J1011cws ... Pág. 106
34
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. /J1cc1011ano /J1ogrújico ... Pág.519
is Manciro. Juan Luis y Fabri. ivlanucl. l'ulas de .\lex1caJ1os 1/usires del Siglo XI'!!/. Prólogo.
selección\ notas de 13ernabc Navarro. UNA.\!. BEU No. 7-l l\l~xico 1989 P,k 160.
16 Cava,,o; Gar,a. Israel Opus Cit. D1ccwnario H1ográfico ... Pág. 520.
~
31 Ventura 8ele11a puhlicó esta obra en 1787. en la capital del \ irrcina10 ) se vendía por
suscripción. como era usual en la edición de libros destinados a un púhlico especializado y
reducido. En ese año Jo~é Alejandro de I re\ iñu ) Gutiém:, aa estudiante en la Real Y

906

Pontificia Un.1versidad de México) aunqut: no aparece en la Iisla de su~criptores que contiene
la obra ~:b10 conocerla) consultarla para el e,1ercic10 de su profesión en la Real Audiencia.
Hay ed1c1on de la UN/\M de 1981 rnn prólogo de la Maestra l\laria del Refugio Gonlález
38
Cavazos Gar,a. Israel Ibídem Nota 8. El 1--1111daclor J&lt;' .. 2• sección. página 2'
39
lbidcm.
40
lbidem
41
Gonzála 1\1ait. Rocío. Opu~ Cit. Nota 2. .. La E11seiía11:,1 del D.•recho ·. Pág. 24.
42
Ibídem.
43
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. El fundador.. Pág. 2'
44
Archivo Municipal de Montcrre:-,. AIIM. Actas de Cabildo. Vol. 999 Acta 79 No, iembrc. 4
de 1830.
4
s Archivo Municipal de l\lonterrey. Al-l.\1. Correspondencia. Vol.8 Expediente 4 folio 4 de
fecha enero 22 de 1821.
46
AMM. /\IIM. Actas de Cabildo Vol. 999. 4 de enero de 1818.
47
AMM. AHM. Actas de Cabildo. Vol. 999 -l de enero de 1819
48
Ibídem.
49
lbidcm.
50
Cavazos Garza. Israel El Muy Ilustre .·lyw11am1e1110 de .\fonrerrev desde 1596. 2• Edición.
Monterrey. l 980. Pág. 78.
·
51 AMM. AHM Actas de cabildo Vol. 999. Enero de 1820
51
Domínguez Martinez. Juana Margarita. F1111dac1ón. Publicación del Archivo Histórico de
Monterrey. Año 2 número 6 julio-agosto del 2002. Pág. 28-32.
53
Derbez Garcia. Edmu11do. Opus Cit. Nma J. la /ndependencw en el \uei·o Reino ... Pág.
7.
14
Cavazos Garza. lsrad. lhidem. Nota .\9.
1
: Cavnzos Garla. Israel. Opus Cit f/ Fundador ... 2·' pag
16
Derbez Garcia. Edmundo. Opus Cit. /,a Independencia en el Suero Reino ... Pág. 22.
11
Ibídem. l'ág.22
18
Ibídem. 1'61? 23
19 lbitlem.
~
60
lbidem.
61
Cavazos Garza. Israel. Escri/01-es dl' .\ 'uevo León Oicc1onar10 810 hibliográjico. LJANL.
Pág. 29. l\1onterre\ . Ar1o 1996.
62
Portillo Valadc;_ J. Antonio. /,a cá1edm de Derecho Canómco v C/\'1/ en el Seminario de
~0111errey. Facultad de Derecho~ Cmninologia. l ' ANI. l\.tonlcrrc:·· 2002. Pág. 28
Cavazos Garza. Israel Bre1·e lustorw de \'uel'o /.eón Ñléxico. 1-ondo de Cultura
Económica. El Colt:gio d.: :--.1é~1co. Sene l3n:vc~ historia, de lo~ Esiados de la Rcpublica
Mexicana. A11o 1994. Púg 115.
.. Cavazos Garza. Israel. lsbo:o lusuinco del Se111111ano de .\fo111erre1· ..l lumanita,"
Anuario del Centro de E,tudios lluma11ist1.:os. '.\o. 10. '1ontcrrc\ L'\L. ;\,1o 1969. f'ag_
418.
.
61
Lic. Hcrrnenegildo Da, ila (inrmilc, Biogra/iu del Doc1or José Ue111mn (ivn:ó/(!:
Edición facsimilar. l-.d1cwne~ '·i'I I Vokli.. \l0111crrc1 1975 Pal! .¡o
66
Mario Ca111ú Leal ) :\1arco Amon111 Lci¡a Se11ila11::.n h1stó~·1m del Tr1h11nal Supa10r efe
J11s1icia del Es1mlo. Gobierno de '\uc\ O Lrún. \'1on1.:rrc~ Año 1979

�QUERIDA, SOMOS CATÓLICOS
PERO NUESTRO CORAZÓN ES JUDÍO
Lo que los padres cripta-judíos dicen y sus hijos entienden 1
Dra. Schul:unitl1 C. HaleVI''
Hebrcw Universi1v
Jtrusa.lcm, lsr.1cl
schaln,·@n.huji.ac.il

Introducción.
Desde el descubrimienro del crípro-judaísmo en los alrededores de b
ciudad de Belmonre, Portugal. En la segunda década del siglo XX, varias
invesrigaciones demuesrran la sobre vivencia del cripto-judaísmo entre los
descendientes de los forzados a converrirse al carolicismo de la pcnínsul.1
ibéric.1. Sin embargo b mayoría de las investigaciones sobre el mundo
moderno del cripto-judaísmo, persiste dondequiera, y a través del mundo
por todo España y Portugal ejerciendo su iníluencia, desde Macau y bs
Filipinas hasta Áfric:1 )' por codo el "Nuevo lvfundo ".
Aunque b expresión de esre fenómeno varía de localidad en
localid:id y de farnili:1 en fornil i,1, existen muchos .1specros en común.
Desafortunadamente, casi rodo lo que hemos aprendido sobre l:1
transmisión de b herencia o la identidad judfa, se obtiene primeramente
y sobre todo, por la familia. Enconrdndonos a veces con fuentes
imprecisas. Por es10 mi~mo, es muy bmcnrnble comider:1r que
posiblemente, un:1 de las partes llegue a fal rar en nw:srro rom pcc.1be2,1&lt;,
cripro-judío. Esros, son te,rimonim de ,1qudlos rnya herrncia cripwjudía fue transmitida con conocimienrn a b generación siguiente.
Por lo general, no es comt.'1n enconrr.H que ,dguicn pueda decir
ambigua o uniformemente t¡ue cm: o .1qud ~e.1 judío, \(Í]o d t'&gt;ri lo de

�vid:i f.uniliar e~ ln 4uc pone et1 1.1k, preJ1oml'tltO\ ,\ 1111cqr.1\ pregu111.1,.
Fn los dern,Í5, cisos !J form.1 y n.1rur.1le,.1 de l.1 tr.111\111i,i,'i11 L\Ul'. nuntu,·o
encendida IJ iJcnri&lt;l.1J juJÍ3 dur.rntc i'.kil,m:rnt.: cnL,l de b 1111r.H.l tk u11
miknio. ,ólo rt'prescnu un ;.:11igm.1: ¿Por qué h.1,· dcm.1~i.1~!01, ,11111s1m,
t,unos J,Ho,, r.111t.1s rd.1tos inJ1rcLt11~ tr.trnmiiido, por .111u.rnos: y que
t'srin en un conrcxrn dentro del cu,11 Sl' le pul'd,1 inu:rprt.:t.n? ~De qw.:
form.1 bs úlrim.1s betH.:'.1.1cioms de uipro judim-pw:Jl.'n . ser
comprendidJs' /~ué es lo que los Jo.:t:11dil'11tcs di.' .H.¡u_i.:llm, c1ur n:obrn
esus fuentt'S i111prccis.1,;, csper.in luccr LOll es1,1s m1snus~ .. ,
.
Fste escriro es un e~tuJio prclimi11.1r sobre lJ u-amrn;.,1011 Je ratees
judías entre ,1nusm1. Esrm Jese&lt;.:ndicnrt's hien pue~en servimos de
información como tucnre prim.1ria ,1ctt1.1l111cnte. t h rcestrucrurado
mens.1ics \' los ch inrerpreraJo. ~egún como mi, fuclHC5 me lo han
companilo . .\1t: beneficio en L'Sre cm1dio por mi fa!11il1~rid:1d&gt; con la~
di\'crs:is coloni,1s a1Higu;i.s v 111.b represcnr.mv.1s de E~p.rn.1 : 1onugal,
pues me fr1cilican gr.rnd~mrntc mi pcrsp_ccm·~ r_or.11. Au:1que hs
mencionadas coloni,1s han cambudo, los cnpro-¡udtos wda\'l,l poseen
,1lounos de los métodos de transmim su herencia secrt:ra, tal como en b
..icd,ll
La renuente neoativa
:111::,c·o
l::,l
" . ·
::,
rnor f),Hte de los anci:mos,
. ,1 bs nuev:is
forrn.,s "poco convencion;1lcs" tomad.i!&gt; por sus ~~sccnd1cnres. Hoy - al
;iprender Je su p,1sado judio sccrcro por_ 1.1s L1111d1as- nos muestra que,
aunque los p:1dres en casa se h,111 csforz,1do p.ua cr:rnsm1_r1'.·. y par2
prcser\'ar su identidad secreu; t:llos no concempbron h pos1bil1d_ad de
t:(eccuar ningún cambio en su comporramtcnto, es decir, convemrse al
1

judaísmo.
. .,
_
Esta necesid.1d de poder interpretar el s1gn1hcado de escas _senal~s
ace rca de un posible pasado judío, se convirrió. e'.1 ~n saber d1scern1r
sobre b manera que los resrimonim que rdatan 1111.'&gt; 1n~ormadorcs.' fueron
tomados por ellos, de L1 forma que yo misma los h:~bria enrendi?º· Por
un.1 parce, me mencionaron algunas :osas. que_ n:e, parec1an ser
dc:cbraciones muy cLu,,s sobre una pasada 1denndad ¡ud1a pero que a su
vez no tenía imp;cro alguno en los informadores. Por orra, las indi~ectas
más leves rales como un encanto naco por el hexagráma, o ciertas
hi~rorias ~obre algunos apellidos que eran de origen judío, bien
podríamos basarnos en esro.
..
Una vez, mve con cieno grado de cerreza de que esta fa~1!1~ cuv~
una herenci.1 judia patenrc en la familia de mis fucnres, dmg1 mi
atención ,1 los vestigios dados y como los inrerpre_raba~., Después de
larvos
inrérvalos no habí.1 nada qué mis fuentes 1dent1l1caran como
::,
910

vestigios :1lgo que habían n:cibido. v Jgreg.rndo otros deralb rn
consideración, mencionado a menudo i,;cid:111~111n11c t:n ci&lt;.:no plazo, tal
patrón de conducr.1 comenzó .1 111.1111f~&lt;;r.1rst'.
Ese~ es1uclio se: basa en t.:11rrcvisr.1, cnn IJ.\ pl'Lrnnas c¡uc por
~enerac1011es han obst:r-·ado y observado rradinoncs poco comunes: y que.:
tntenran poner en un contexto, o n,111 n:cibidas dt· m,rn&lt;.:r.1 indirecr.1 en
relación a su i&lt;lcncid.1d judía secrer.t.
He procurado rcconsrruir el proceso, sus códigos, ~· el conrexto
tardío que ilustra las declaraciones dadas en el pasado. Esus Fucnces
vienen de varias regiones del Brasil. de Mc:xic.o y de las regionc:s Je!
sureste de los Estad0s Unidos de Norteamérica y que pem:neció ames a
México. De Cosra Rica, Puerco Rico, Gu.uemala v Colombia. l:.n todos
los casos podía yo idenrificar una cantid,1J impr~sionanrc de prácricas
cripto-judías en el origen de estas familias, aum¡ue mis fuemes 110
siempre son reconocidos como tales, (como judíos).
Debo mencionar que la exrensa mayoría de las personas que
descubren su lierenci:i judía oculr:t, no hace ninguna inrcnro por cambiar
su identidad actu,tl o forma de vida religiosa. Pero e~os pocos que lo
hacen, )' la forma en que he arestigu:ido la respuesta de la familia a sus
preferencias, así como el impacro que tenía en ellos, me han dado una
mejor perspectiva en la din~ímica de dicha transmisión. Es importante
reiterar que el grupo del que esramos procurando .iprcnder más, es un
secreto circundame; sus ancianos no revelan esra clase de secretos a los
forasteros y, por lo general, ellos nunca imenraron ningi'in
reconocimienro por parre de una comunidad judía ortodoxa.
Transmisión.

Casi sin excepción, la rransm1s1on es selectiva. Los ancianos
seleccionan a un niño p:ira que sea el portador oral de las rradiciones de
la familia, en base a lo anterior se elige al adecuado; al m::ís viejo, o al más
joven, masculino o femenino, algún niero o bisnieto. En la misma
familia, la opción se puede hacer para enviar a orro hijo para ser
monaguillo o una hija que se educará en algún convenro.
E_n familias donde está implicir:1 la rransmisión, en quien se
depositan las rradiciones pueden variar significarivamcme, y el comexro
en el cual se heredan, hace rambién una gran diferencia c:n rnanco a la
manera en como se rransmiren.

91 l

�Para la. mayor parte, cuando la transmisión es ~csignada, l~s
trJnsmisiones orales en guien han sido depositadas, se con\'il'.ncn despl'.es
en respuesta a la ;1tención del niño. El resultado es que es .º~uy peculiar
como !os hermanos de una familia pcrcibJn igual las trJnsmis1ones orales,
incluso si las indicaciones originales y directas t1uc: ellos n.:ciben son las
mismas. L,1 volumad de reaccionar ,1 los cesrimonio~ y a los recuerdos
sobre su pas.1do judío son muy diferemes dentro de cad,l familia.
En cieno sentido, la orrcdad es típica entre los que se confiere t,1les
fuenres v los infornudores tienen dittculrad de describirlas. Sobre todo,
me dic~ 1~ que se sient&lt;:&gt;n en parce como con un cierto aire de enigma que
no podrían definir. Como se puede_inc1'..lcar este ~ecrer~. qu~. puede ser
preserv:id,1 diciendo a los m,í.s pequenos, somos d1erentes o, no le dzgan
al mundo exterior qué es lo que pasa en nuestra casa.
.
En la mavoría de las familias nuesrra discusión se coma en que s1 se
podrían obse~ar también pdccicas cripc~ judías :n el hogar, tales como
el encendido de vdas, el consumo de ciertos altmencos, es deCJr, leyes
dietéticas v de costumbres de luto. Aunque: las regulaciones del alimento
relacionadas con los leves diececicas judías, esdn a menudo presemes; y
los niños las reconoce~ rararm:nce como leyes, puesto que los privan d~I
consumo de algunos alimentos tan sólo por consideración ,1 su _P:opia
salud. Por otra lado, cuando el niño se relaciona con sus trad1~1ones
cripco- judías el define su cripro-judaísmo como una especie de
catolicismo más ortodoxo; y no com.1 en cu,111ca el concexco .~el
catolicismo cradicional, así como tampoco conu en cuanca a las fam il ias
judías observadoras de su religión para poder tener un.1 explic~ción
alternativa de sus hábitos reL1cionados con el consumo de ciertos
alimentos.
.
También pude observar una actirud ríspida y alguno~ comenra~10s
anciclericalcs; así como algums posturas; incluyendo b abmnenc1~ de 1r a
escuchar misa, son muy comunes en c,1les familias. La .1cepcación que
Jesucristo era un "b;en hornbre" pero no Dios, es otro .aspe~co
prominence del credo cripco-judío. siempre prescnrc en los t:m~_on,1os
de los procesos fo rmales de la inquisición. Aunque e~ algunas ram1.ltas se
mantuvo una aversión muy fuerte h,Kia la pcr~onal1d.1d dt: Jesucristo, la
mayoría de los casos gue he encomudo, rdlej.111 c5ra rnsrnmb~c
resperando a Jesús como un proter:1 o ;vbestro, esro es lo ~¡ue los hace
menos participe en los inúriles rirn,1lcs de b Iglcm • l\o lbm:u al
sacerdore cuando una persona esd muriendo; inclu50 cuando el enrie~ro
se hace en última inscancia de la manera católica 11orn1.d, e.\ muy comun,

esto especialmente en las ciudades más grandes, donde los hogares
cuando escán de luto asumen el control del proceso de sepultar a su
difumo, limitando las opciones de los ricos del entierro.
Los niveles que va rían del acceso a la idenrida&lt;l y herencia dentro de
las famil ias gue he encontrado se pueden di\·i&lt;lir en s~is niveles:

l.T ransmisión explícita.
La que se transmite a los niños explicicamence, y sin ningún dato
preciso sobre la hisroria sefardita e identidad de la familia. Esros casos se
extienden de las fami lias donde la herencia judía se discute abierramence
a los casos donde la información a los mños es en privado.
2. Mensajes diversos.
Los que mencionan rener un origen judío, ocasionalmence los
mensajes or;iles son deliberadamente inconsistenres y conrradictorios.

3. Mensajes aislados.
Aquellos que sol~menre pasan inadvenidos y que pueden ser
~ácilmeme ignorados. Estos incluyen la enseñanza de gue la fami lia es
diterente en cien;i manera de ocra~. o de que cienos apellidos de la
fa milia son ti picos de "cristianos nuevos" esto es lo que se les confies:1
solamcnre a aquellos niños en cuyas familia~, muestran actirndes muy
serias y responsables; gradualmente se les va informando más.

4. Confirmación Retroactiva.
Los que no dicen nada, pero .1uüan diferente c.k lo nor111,tl, v
solamenre si se es cuestionado de m,rn&lt;.:ra 111qumnva por rns propios
hijos, se les explicad su rnrnpon,1111ienro debido .1 la herrnci.1 judía que
ellos poseen.
5. Confirmación en caso de crisis.

Aquellos que no dicen 11ad:1 t'll .1bsoluro, rípiumcme m.unie11cn 'ill'i
prácticas i.'inic.1s en scc.rcro. r h.1bl.111 sol.imrnte de lm origu1e\ de l.t
familia en una situKión de crisis.

�(1.

Transmisión desconociJa.

Son los que nunc.1 n:conm:cr.tn (.'!1 sí 111isn10~ Je furm.l cxplKiLa unJ
herrncia ju&lt;lí,1, aunque viw11 p:tu l.1s 1r.1Jioonc:.-. del uipro-jud.tí\mo.
Transmisión explícita

Las declar.1eiones ciar.is que 1n&lt;liL,1íl unJ. idcnrid.1d cripro-judía,
varían de familia en familia. lncluvcn
decLmcionc~ consistentes ,y
,
precisas por ejemplo: "somos judíos•· o somos srf1rd1úslchrimM nouoslgenre
da nacaoletc. Los mensajes nds explíciros y mis .ibicnos induyen la lista
de los miembros de la famili.1 que son judíos: Sorno~ ,cLm!ius por los
cttarro · lados (rodos !.m :1buclos \011 judíos). Esras declaraciones v:111
acompañadas .1 menudo con u11.1 advcrrencia: "ru puedes c,1S11ru· solamente
con los nuestros" (los nuestros dtt Gente) y virrualmcnte siempre con la
inscrucción de orar solamente a Dios Padre. Algu11;1s veces se les
comenr:i .1 los mas pequeños que no lOdos los miembros de la famili., son
judíos, y se les consigue una lista de aquellos que no posean este mismo
linaje. Los ,rnrccedenrcs familiares se pueden uansmirir rambién,
informando a los jóvenes de cu.indo llegó la familia a su localidad accual,
por cuál ruca y ,t veces, Lis razones por las cuales debieron quedarse en ral
o cual ciudad, son también proporcionados.
A veces la respucsra a la pregunta de algún pcquei'to se acompaña de
algún daco sobre la prohihición de ingerir cienos alimencos o práccicas
exrrañas que subsisten en la fomilia, esca es: "fa ley de Moisés".
Enrrc los que se me fue dicho explícir.1mente y sin necesidad de
haberlas pregunrado, esrá el ejemplo siguiente en Costa Rica. Un hombre
¡oven fue el primero en cscuch,ulo por su abuelo cuando él tenía seis años
de edad , que er,111 Sefardiras. Aquí lo escribo texrualmence y en sus
propias pabbr.is:

Cu,mdo tenia seis años d&lt;' edad, de w111 manera muy ocasional mi
nlmelo n/11terno me dijo q11e éramos sefarditas. Pregunté lo qt,te significaba
eso, y él me d{jo que él era de lcs muchos judíos que habían salido de
Port11g11ly de Espmítt; que habían hace muchos llños llegado para practicar
el judaísmo, pero que habían sido forzados para no inmferir en la vida
espintual de los católicos, pero él seguía nlilmeniendc uruz noción que su
1·itl1 era ;udi,1.

Su abuelo no sabía que ah·1 mismo
·
¡13 b'1.1 ,S'e¡arduas
f.
.
. d ,
qut practicaG·1n
e1 Ju Éla1smo
y
pa
·
él
l
•
·
e ,r, d
d.. '
ra , e cerm1110 ,&gt;l'_¡tlr i era equivalenre ,1 cnpco-judío. '
. .. J}lº que por ambos lados,. sus padres eran scfardiras, v por csro
mismo,
d' F
·
e
· · .
. d e . se casó con . ,una Srfa
J' r, 1· .sre ¡oven I ue c1 rcunc1dado \'
baunza o al .nacer, crec10 como car,¡·
.
o ico no pract1ca111e. A edad muv.
breve, a esre ¡oven se le di¡·o que era de o ·o-, . d'
.
,.
.
1
ntien ¡u 10, pero YJ no mas
s1110 so amente
enrre
sí
mismos
y
ahora
ll
.
I
,
.
I
· · • e os se casan so amc.:nre entre sí ·
O rro e¡emp o es en Nuevo México.
·
•

Cuando
niño, a esra persona se ¡e menciono
• , en vanas
. ocasiones
.
su padre q.ue ,- su padre era un marrano-- su madre era al
pa1ecer
• . . _una 1ud1a ashkenazi que se hab1'a
•
convem.d o al
cnst1an1smo
evanaélico
y era
·
·
.
.
'
l h
ti
',
una m1s1onera cnsnana activa. Esre

Pº'.

mue ,ac o por a~os nunca supo lo que significaban tales cosas
eventualmente
vio la posibilidad d e tras
. 1a&lt;l·arse a Israc l En'
.
rerros~ecuva, ~I se dio cuen~a que su padre le transmitió m~chas
rrad1c1~~es cnpto-judías. El compara la matanza ritual ~~
apre~d10 a hac~r en Israel, al método como su padre lo había
ensenado, por e¡emplo:
•

En Texas, unal mujer que fue criada• por su ab ue 1a y
c?~s~anremenre e recordaba que su familia eran ¡udíos. Ellos
v1v1e'.o.n como los demás católicos, y ella misma profesaba el
carol1c1smo. Est?s se criaron con muchas tradiciones judías por
?rdra parre su primo en la tierra del, nada sobre una conexión al
JU a1smo.

•

Cuando era ap.enas un niiio, cierto individuo de una región
cercana
de Monrerrev, ' Méxi·co • Esta ba presenre
d a la ciudad
.
~:a~ o una muJer des~ '.amilia habló para ello sobre los orígenes
J dios oculrns de la familia, esto durame un enrierro Le h 61
!' ·
d.
•
a aron
exp 1c1.~a y u-:cramence de los orígenes judíos de su familia, casi
una de\.ada mas rarde, cuando él pregunró a su abuelo.

•

Una mujer de la Argenrina fue criada conforme al cacolicismo
pero _cu~ndo ella el cumplió doce años, su abuelo le declaró qu~
eran Jud1os por ambas parres (todos sus abuelos eran judíos).

Mensajes mezclados
Los mensajes de conílicto pueden ser rransmicidos por uno más
1
'
miemoros de la familia:
•

91-i

915

�•

L. na mujer del norre del Brasil, menciona que su padre le
mencionó que ellos eran ¡udíos, pero que elb no debía
mencionárselo a cualquier persona. Posteriormente, algún tiempo
más rarde, le dijo que eran católicos, pero que tenían un "corazón
judz'o ". Los miembros de esta familia er,rn feligreses activos en la
Iglesia católica. La hermana de su padre insistió en que no eran
judios. ~ino c:itólicos, explicando el por qué la familia h.1 rcni.do
una buena posición económica y dado alimenco a mucha genre,
incluyendo judíos. Así, habían adoptado algunas costumbres
iudi,1s. Esr.1 fue la respuesta a la pregun ta sobre su identidad
";somos judíos~" No en codas las costumbres. (de hecho,
abiercamenre no había familias judías pobres en h región.) En su
casa no había objeco alguno en su hogar que los idenrifaase como
juJios. Su pJdre usaba la estrella de seis pumas, que ella no
identificó como judía hasra que ell.i conoció a algunos judíos

posrenormcnie.
El sentido de recibi r mensajes de conflicro de una persona es
diferente entre como se rdaca por separado a individuos diferente e
individualmente. El último significaría cípicamenre una desgana de parce
del que comparce la información que el otro elige comparrir con algún
descendiente en panicular, o el hecho de que el más anciano miembro de
b familia no fuera informado de las rradiciones que ahora se transmite a
los más jóvenes. Por otrJ parte, las conrradicciones se dan a parcir d e la
misma fuente que podían implicu varios aspeccos y repercutir
gravcmencc. Primeramente ent re ellas es la incertidumbre del transmisor
en cuanto a la capacidad del dcs-:cndiente de administrar la información
corrccramence. El que recibe la información conrradiccoriamence,
dependerá mucho de su acrirud hacia las dos posibilid;1des. Ocras veces,
las contradicciones se presen c.111 en un esfuerw por rescindir los
rransmisión oral dadas a alguien que no las recibe, o cuando ocras
ancianos se oponen al esfuerzo.

Mensajes ambiguos.
Las declaraciones ambiguas y los comentarios predispuestos parecen
ser la esrraregia más común de la transmisión del cripro-judaísmo puesto
que esta herencia es secreta y las declaraciones son muy profLrndas y

precisas, la transmisiones orales &lt;u
difíciles de clasificar o incerprer.ir. 1 e son muy profundas; son muy
Cuando la rransrnisión de la herencia fami li.1r rn
manera conscienre, raks rransm1·s·o .
d.
ma un lugar &lt;le unJ
•
1 nes puc en ev·iluar u
. 'd d
contin uar cultivando lo que se uene
.
.
b.
,
.
rnc¡or u 1cado r- na
1, recepnv1.. a y
son como los guij·uros brillantes
b'
. a es rransm1s1ones
·
'
' &lt;.¡ue son 1en f)ercibi lo
d
escue1an
1nrrospeccivamenrc.
r
&lt;. s cuan o se
1
Algunas \'eces los ancianos expresan cierr1 id 'fi . ,
judía que pueden ayudarlos ·1 cxpl,·c 1 • enltJ 1cac1011 con la genre
•¡·
' ·
.u ,l natura en del e ¡
l
'· Y 11 cga r a' 1•
nace ,qued a
f:ami ia comparte con la gen re. .JU dia
reconocimien to explícico.
' ·
as cercamas el
Una
en d Bras1·¡ , que se absruvo de d •.
"/l persona
,
e os estrl/1 nuwtndo rt nuestros herm
"
.
ec1r,
.. d 1 , . .
anos ' mientras que las
nor1c1as e os d1as s1gu1enres
habl·
b d .
"
•
,l an e L,na gucrr 1 e I
¡ ,.
accos terroristas comcri&lt;los contra judíos.
' n srae o
Una madre del sureste Je los Eslados
,u ' 11 .IL¡os de Norr A · ·
· ,
obsesivamenre condu¡·o .
h..
I
que
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ª su 1/ª a o )Servar las películas eJel menea,
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oro
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o
momento
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d
ausro
11
famil'
1· . , ' Pl . n~nca i¡o na a absolmamenre .1cerca de la
ia en re .1c1on a ¡uda1smo . Ami),ls
. fucnrcs mencionad
.
,
elnf:con:,r_aron e~enrnalmen re otra confirmación &lt;les:, idenrid id 1u~ía aqu1
a ami 1a pose1.1.
·
, &lt;.j ue
•

· Por lo general rom 1 tiempo
,
I
1
complementarnos para r~cuperar ;0 ;:Ll~i~ei~~: 11:;~~l~r~
1i~r podemos
entenderlas de una vez Y que Jcscubnmos 1
. .
_c .i oral para
·
'
e conccxco apropiado.

¡~;;~;

•

Me fue mencionado ror un,i mujn J, C:
R' _
.
con\'ertido al jud.1ísmo en su .1dolcsc:nc·,º,1·,su ic1 que ,e hab,a
.
.
.. ,
~u famil ia la .ipovó
-.1_unque .ipo,.1ron su dcu,1011 de L'Oll\'C1ti1:,e l . j . .
m1enrra, 911&lt;.: db todavía c:,t.1b.1 en :,u Jdolc•c•·11c·1.'1 )lll ,11srno
. '
l
'
' ~ ,1- llllllC,l '&gt;C
menoono ~o.¡s'.1 .1 g_una que podría implic.ir que l.1 famili:i tm·iese
un
1uc 10. U11 F
1.ir de:. 1
, LHJe. dur.rnre el curs&lt;) l
. ongen
.
10r.1s n1.1s
· . -· · e ll.1 111\.'.llCHmÓ
.
la. hm1srn1. con\CfS,~uon,
t¡ue Sll n,tdn.- le hal1le
.
el1c o dunn r ,
.
r
, 1.1
.. · .
, e su 1111H.'1., que ucnos apel lidos rn '&gt;ll famili.i cr.111 de
c11st1tmos 11ue1•os. lnclu-,o dc,pu~\ de decirme , r ·11 .
d, f b. .
.·
.
t:\ O, L ,l ~urum que
po ia ia. et
.
1 .
s
f un. .uertP me11s,11e escondido
.
Lll lll,llHO ,t e onnen de
u prop1,1 Jrllll1.1 (Por orr.i n.me ~u ¡1ri1110 l1 1111 ' .. 1· .· &lt;&gt;
b 1 · ·J
r
• • o &lt;.:xp llll 11ne11rc
so re t ortgrn JU ío de rn r1mil1.1.)
•

�· comun
. · J,c \.1 e,
•v¡1rc:,ÍÚn .onl
.1mbi,,u.1.
e~ déclfks .1
De 11ccho, 1.1 m:t\
·. .
~
!

9 Li.c cienos ,ipcllidos· en l.1 Limil1J.
los pequenos,
cristianos nuevos.

•

~011

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, . . Llt:·1 ºr1s·
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sin n111guna inrención que cll.i lo divulg:1r.l. ~olamente el '.1pcll1do
-no los .rnccp.1s:1dos. p.1sé por .ilro s0Li~1cntc .1. m1e~,h~os
ce.canoS de \·,, f~1mili1,
• crin
• 1· udio. Lis pr.1c11c,'&gt; cnprn-¡ud1as,
Fueron oh,erv.H.Lis terminantememc en '&gt;ll, hog.1r. pero
. . t:,l\·¡' . Sol .uncntc JÓllS despucs de que
elb1
. '
d eSCOllOCI'd ,lS pJ.r,1
.conrra¡o
. nupcias
.· i.:on
.
in ·¡udío • _.v luc00
Je_ \ll• _convcr,10n
a
l
~
_ _.
•.
, d '
..\h reconsideró las 1111port.l1Ht:S d1.da1.H.. llJ11CS en
¡u a1smo. -. •
l· · - . l
relación a bs leves dictéricJ~ de su hogar duramc J n1nez, os
cosrn m b res de lo..s f'unenles
· • ,v cod·is los ocras, se remontan a una
,
cripto-·¡udfa. Con d judJísmo orrodoxo moderno ~ue
pracuca
d .. , d
, .
ella praccicaba. Su ¡ndrc no se opuso a ~u ects1on e_comc1 tI'.se
. da1smo,
,
1·1 pliso obº¡eción alouna al ¡1reparar Sll vida al esn\o
a1¡u
1
•
' ::,
•. 1 d
"d
.
d.
La
reacción
de
sus
pactres
era
de
una
mac
a e
d e vl a 1u 10. ,
' .
.. . . .,
, ·d
. d·,1d . l,,
nunca hab1a . s1 •o
avu d 3 con ans1e
.,, ¡)alabra ;ud10
.ronuná1da en voz aira en casa de sus pad'.es, csro l_e: romo mas
~e una década para que su p,1dre reconociera expli~1-¡amente la
. Ju
. d'1a qtie tenh• presencia en su familia; por la
hcrenc1a

etimología es dado por un amigo judío que sea experro en la m3teria: el
signillcado bien puede ser relev,111te.
Por otro lado si se ha esudo dando como un dato muy oculro. y se ha
dado rambién como rradición fo.m iliar, entonces su signiticado puede ser
considerable, sin importar su exacrirud. La preocupación aparenttmenre
excesiva por apellidos rznunm esd muy probable conec¡ado con su uso en
la habilidad de la trJnsmisión de la herencia orJI.
Cuenran a los pequeños las historias bíblicas sostenidas en la Biblia
hebrea, con un énfasis en b identificación con la gente de Israel. Esto se
enseña a unJ edad joven, rípicamenre como pláticas de sobremesa y a la
hora de dormir. Es importante inrenrar y entender, si el sencido de la
idenriticación que se da, es uno de substirución, es decir. "somos los
herederos espirituales de la gente de la Biblia", o uno más directamente
en un sentido más profundo. Otros mensajes ambiguos se pueden dar
por la enseñanza a los más pequeilos como "rezos del hogar" y se exhorta
que en el país los sacerdotes no deben saber sobre su existencia. 1-\tas son
típicamente tradiciones orales y puede ser prohibido escribirlos en un
diario familiar. Pero existen las excepciones.
•

confirm 1 ción retroactiva.
Lo anted .1ch o, an1bos ·son e¡·emplos de mensa jes ambiguos,
h aunque
' · en
' l ·mo la misma declaración fue alenc,1do por mue as prawcas yl
1u
e
u,
.
•
ne
.d
evc11ru·1lmenrc
por
el
descendiente,
m1enrras
que
e
enrendl a
'
·d
lla
anterior, la hija nunca consiguió tener un punto de pam a, aunque e

se convirtió al judaísmo orrodoxo.
..
_. . _ r ,
apellido se utiliza para cransm1rn un:1 he1cnc1a oia mas
l
d
uan o e ,
.,
{e una
consistente, puede haber una imcrprecac1on c?n un coi:rexco _dY e
•r
(por e¡emp
·
1 R as se lee mvern o como
genealogía judía unirorrne.
o, ºl
.
, G a
Zzkhor, recuérdese en hebreo; Ximenes es de !a mb~ de_ ~ev1 , arz ,
proviene de hebi:eo E&gt;.pulsión que es Cerush, etc.) Lah1sronc1d~d !e cales
et1mologías populares es inconsisteme; pero para _la relra~c_1~ . e. es~~
esrudio, la importancia es su fueme, no su validez 11swnca, s1 t

e

A una mujer del estado de Bahía en el norcsre del Brasil, sus
padres le pidieron cuando ella era pequeña, que todas las
mañanas de domingo transcribiera oraciones en un cuaderno
especial. Ella tuvo que adornarlo y allí sus padres
ceremoniosamente lo ocultaron arriba en un escritorio antes de ir
a la Iglesia. También he vis ro un cuaderno en el cual una mujer
anciana escribió sus oraciones porque estaba empezando a
olvidarlos. Pero en general, IJ gente que sabe los rezos orales,
también saben que no deben ser anocados. Estos paquetes
sellados pasan a veces a través de las generaciones con
prescripciones que no deben de ser abienos.

El hexagráma, o la estrella judía, o la estrella de David, aparecen
como una símbolo en comi'm. Son entregados a sus descendientes, a
menudo sin razón alguna, y son utilizados como una forma identificarse
como anusim. Sobre codo se usan dentro de h ropa, algunas veces con un
símbolo cristiano o como símbolo en la misma cadena.
•

Una fuente de Texas, recibió un crucifijo roro envuelto en
plástico como preseme por una anciano en su juvcnrud, sin
ninguna explicación. Ella estaba triste, pero lejos de entender el
mensaje por sí misma.
919

918

�•

•

Un hombre joven, qué se encon traba buscando raíces ¡udí:ls en su
familia, su primo le dijo a manera de respuesra: "nosorros usamos
la esrrella". C uando no encendió, se lo repicicron m,is carde se lo
explicaron.
Un parienre de un anusim masón del sur del Brasil, &lt;lijo que él
consiguió su estrella (con la inscripción, shaddai en hebreo) de su
abuelo. Cuando prcguncé si había algún significado unido, él dijo
"no''. aunque él sabía bien de sus orígenes judíos. Pero su esposa
concescó diciendo "s í, su abuelo era un judío". Escá claro que en
generaciones reciences la esrrella judía o el "hexagr,íma" ha sido
utilizado a menudo por el anusim como símbolo de su idencidad
judía. Sin embargo, los hexagrámas son también populares entre
los masones que las llaman las "estrellas de S:1lomón" o "escudos
de Salomón" por lo tanto csro es imponanre para encender el
simbolismo en dichos objetos. Esca rarea es complicada más por
el hecho de que muchos anusim son masones accivos. Sin duda,
algunas logias masónicas en América latina, parecen haber sido
lugares de reunión para los anuslm.

Cuando los niños son llamados a hablar, para inrerprerar la
cradición oral, éstos muy a menudo son alenrados por bs pdcticas que la
familia mantiene que por lo regular dan lugar a las pregunras de los más
jóvenes. Las restricciones alimenricias inician la lista Je prácticas
inusuales, desde que los niños saben que otros comen alimencos que su
familia llama impuros o insanos.'' Mis fuentes indican que el alimento
traído a la casa por personas ajenas a la familia , son desechados más tarde.
Pudo también haber habido conversaciones sobre ser ''más limpios" que
orros, o sobre ser realmente de Espafia, o pertenecer a la nobleza. Los
padres la mayoría dd tiempo, plantan su semilla encaminada para
transmitir su idenridad secreta.
Admitir un trasfondo judío de parce de los ancianos cuando son
confrontados por sus descendientes, toman muchas formas. Si los
descendientes vienen a las ancianos con prcgunr.1s que son el resultado de
la transmisión secreta consciente, y no parece escar lr.1umacizado o
enojado en exceso, conseguirán general mer:te ,1lgun,1 clase de
confirmación, que será elaborada sobre conforme progresa en la
rrayeccoria donde había sido concebida. Si los . descendie~tes se
sorprenden con su reacción, o si el anciano percibe cualquier orra
amenaza, la confirmación será retenida; mientras que los casos donde los
920

niftos desafían a sus ancianos en base ,1 la 111fo 1m,Kion \- ,11 comcxto
encontraron después de dejar el hog.u, que pudo h.1ber sid~ 1.1 excepción
en el pasado, csrn es si nrom,irico a Lt rr.rnsicíón que e\r,i afecrando al
a1wsm1 conremporáne_o. Sin embargo algunas vece5 , los p.ldn:s piensan
haber hecho dedarac1oncs, que no se en tendieron corno cales. Mis
fuent~s declaran que no fueron inform,1dos, pero sus anci.rnos me indican
que s1 lo fueron, o yo p~1c&lt;lo estar cn_ten&lt;liendo tJUe fueron partícipes de
oc:os re;aros que se _volvieron ,1 mencionar, como en el caso mt:ncionado
mas arras con la mu¡er de Costa Rica.
Confirmaciones tardías.

. La ülrima confirmación puede significar la exitosa conclusión de
mculcar
la
· despues
• ' Je que ¡a
.
. , herencia del cripto-¡'udaísmo
.
.
, J)L1ccle \'e rnr
111formac1on que fuera rercn1da o remarse por cu,1lquier razón, algunas de
las cuales hemos refe'.·~do a anccriormente. Sin embargo. puede ~iparecér
que haya una 1ntencron o preparación por parre del anciano. l 1n niño
puede ~~~prender a u~ anci.rno con preguntas que son resu ltado Je la
rransm1s1on
n c 011 orr::is
e
&lt;l o
.
. , oral. que
. vienen por comp·1rJ.cio'
,
, , 1uenres,
Lrean
-·, a(l u1' es ¡a
.una s1rnac1on
. cnnca
. ,y una posible confirmacio' 11. l ,,a diºsri· nc1on
1mporranc1a ~el 1ntenro d_ondc los ancianos parecen luberse propuesto
mamener algun conoc11111enro sobre sus orígenes a sm descendirnres, y
prepararlos para cuando el rnomenro sea necesario. Aun(¡uc P' . :
·c, ' \
f'
,,rC:ZC.l
dJ!l~I una con rrmación 1.1rJi,1, puede ser dclibcrad::i por p,me Je los
anc1a~os, o pro~ocad~ por los nuevos descenJit:ntcs, porque es de un
~alor tnmenscJ. Esro viene a &lt;l1solvl'r l,t duda con 1.1 cual las person.ls yuc
1nrenta1~ cnrc11der su ~1ercnLia, deben 1.onfront.u y' p.ir,1 d (.'rudi.o,
proporciona
un enrcnd1mil'llro cn ,,peneraL mientras. gue e-11 •1 e"i
.
., r1 ¡or.l ¡,l
11erenc1a del crip10-jud.1ísmo J(.'~dc las fuentes.

•

Un cl:ísico ejemplo de una dc:l iber.ida confirn1.1ciLÍll urdí,1 : L.:n.1
mujer de Colo111bi,1, habí.1 esudo interes.1d.1 en Israel \' trní.1
afecto ~or_el ju~,1ísmo desde su niríez . EIL1 le pidió .1 su p.idre gue
le cons1gu1c:ra l1~ros ;1Cer~.1 de la marcria, lo rnal él hizo, siempre.&gt;
agreg.rndo que el no s:161.1 el por qué rodo rn: incl.'rés..\liemrn
que ell.1 cur,.1b:i l.i sccund,1ri,1 rn un.1 (.'~cuel.1 c.:.mílic.1. dl.1 e,crihtó
un .mícul~ pr~_-1sr.1di en l.1 public.icíün de HJ csrncl.1. - 1)e~puc,
de su publ1cac1on, d hcrm.lllo de ~u abuelo h invitó .1 q ¡ oftLÍii.1 ,.
le preguntó por qué h.1hí.1 hl'd1t1 l'SW. Ell.1 dijo que 110 \,thi,1 , t]ll~.
&lt;l 21

�.
- -¡· ·J 1&lt;l ,nn
ul!l \(1) 1ud10, :· p,ir.1
1 1 , , rnJo
l''&gt;l.l ,1 \111 •
r ••
siempre 1.1 )l.l 51.:t
.
·
, \ 1 ¡)nmcr pt..:r\011.1
. 1 j"
, se m !11[U\'l l.'J.l .1,1. put..:, .
lsr.1el. r.src e L110 quL 11 \ . t ~ 1 l" 1 fue un l llllío 1 .1 JL)vcn
J
¡)e ll O l '--,l),Ol11 ,..
.
·
t..:11 lubcr \\ eY.1uo ~u J
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1·l -~" lo t1Llt' dl.i qut~o
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1
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¡u,b1smo. pno no ru. '. . . , J l. uc dl.i debia de cnrn:,·1~1.1rs&lt;.:
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•

'

e

Confirmación en situaciones de crisis.

Mud10s padre~ de familia nuncl 5c proponen divu lgar ,u5 orígenes
judíos. pero se sienrcn obligados uundo están frrntc ,1 una siruacion rn
crisis, o nuncio los confrontan rnn prcgunr,1s direct.l5 que no anticipan.
bs sci1ales pudieron haber sido mancj.id,h muy discn.:La e
inconscicnrcmente y las indic.1cione5 deducidas por la generación más
joven como un esrilo de vida, de com1mbrcs, de mensaje subliminales.
Pero las ancianos no pen\aron completamente en lm puntos ,1 cxplic.tr a
la generación siguiente, t,1 mpoco sobre el daros en cuestión que habian
sido deposirado en ellos. Las re:iccioncs varían, ~- dependen en gran
manera de las circunstancias. Por ejemplo, s1 juzgan que uno de sus
descendienres (hombre o mujer) son responsables y rn.is Jiscmos &lt;1uc el
resro de l.1 familia, los ancianos de b comunidad pueden decir m,h
conforme pasa el ciempo.

•

Un hombre de Cuaremala poseía un especial encamo para hablar
sobre los orígenes de su fomilia sobmcnre cufodo él esr::i.ba en un
grave peligro. Él menciona, que en los E.E.U.U. antes de romar
una examen académico muy imporc..1nrc, denrro dd grupo. orro
esrndi.rnre, un compañero judío, había idenrificado el Shema, y
cuando él prcguncó a Sl1 madre clb reconoció que la familia, y el
rezo era de origen judío. Aunque la m:1drc: había indicado
claramente haberle enseñado algo de la herencia judía a su hijo,
no hay seguridad de que ella enseñara a su hijo compleramenre
los ancecedcnrcs fomili;1rcs. Aunque bs circunstancias la
condujeron a enfrentar alg11nas pregunras directas, que solamente
ella eligió conrcsrar.

•

Una mujer adulu del Brasil, vino de visira J. Israel, y encontró
que muclus tradiciones del judaísmo le eran familiares. Ella
llamó a su madre}' preguntó si hs cosrnmbres que recordaba de
su niñez, denocaba un origen judío; su m.idrc le respondió, "sí,
pero de eso ya fue hace mucho tiempo". Cuando la joven mujer
decidió que se converriría al judaísmo, su tía abuela le escribió
explicándole que aun no era el riempo propi cio, (vivir
abienamcnre como judío). No se dijo nada hasta que ella crajo a
colación su deman(b, y probablemente, nada h:ihría sucedido si
no hubiese sido por el viaje~, las pregunras can rdev.1nre5.

,
_.
car&lt;lia~ pueden prcscrv.ir eco~ de la
Much.1s de l.1s conhrn1J_c,10,1;esE· . . r· au.1 forrnJ de rr;rnsmisión
. . , "d J b I ·on(mon . su an 1::,
rr.1Jicton
eat J et. i • J -. l iscar el rct'reso v, otras veces, no.
. l
scrucc1ones u1.: n . .
o
,
1 1 d
.1loun.1s veces 1nc uye 111
r ·¡· d
11 ·ren1.ia ·¡udía en su ec rn_ e
:
,
.
b
de la iam 1 ia e su e
.
d. l
lnforrnar .1 los m1em ros
1 ,
cUsico e¡emplo e a
muene es ,,¡
... más· excremo, pero e mas
confirmación rardía.

. d e E· spanJ.
_ su p:i.dre , le dijo en su lecho
1
mu1er
Por ejemp o a una
. d'
E, re mérndo es muy viejo y se
de muerte que eran JU ios: . s
b',
ciona
en
la
lireratura
rab1n1ca
t.rnl
ien.
. d l. d , o
en
n1
. , un er l1(\1co e ¡u :usm
·
·
\
11enc1ono
• A un hombre de i\-1cx1co_ e ,
d., , ·an ·¡udíO'&gt; pero él nunca
- . que el v sus p.i tt..:S c1
,
hace crncuenra anos
·. ,
.
l cuesrionar,1 al respecro.
..
1 ·¡·o- \' cv1co que se e
.
,
se lo J qo J rns 11 ~ •
d
és que él wvo g,1rannas
.
1 cho de rnuene. v espu
. d, d'
Solamenre en su e,
. , 'd · d ro de la comun1da ¡u 1a;
d ue sus hiios sen.rn b1ement 05 em
1 ..
e9
. ·o este conocimienro a sus iqos.
foe cu;rndo les rransmtCt
I E E U.U. le fue dicho por su
• Una mujer del suresre de os . ,. . \la quería saber quiénes
que st e ,
n1a dre, el1 su
- lecho de muerte,
.
eran, debía asistir a un.1 sinagoga.

•

922

923

�·.
cden \'erse obligados a revelar el origen
,\lo-unas veces los anci.rnos pu
. ¡ d de alaunos
J
l o f ·11·1~ a los descendientes; como resu r.1 o
b
ne ,, am ••
.
I
· ·
specíficos por e¡emp o:
,lC01nec1m1enrns e.
' _ ..
, .,
id.rnJo lejos de la
. b r o ele b, hmil1a
que se esca mL
•
'
U11 m1em
entidad.
·ri . u intención de contraer nupcias con
Un jo\·en que ma111 icsta s
.
• dicha persona lo
alguien fuera del grupo (aunque es muy r,1ro que

•

•

Una madre ya muy anci,ina responde a su hija, que a ella en los
años 50's le pregunraron si era judía, primero inremó evadir la
pregunta, entonces dijo: "sí, mis cías me lo dijeron cuando era
. - ,,
nina .

•

Un hombre joven le preguncó a su padre, '¿nosotros somos judíos?"
él recibió una respuesra con estas palabras: "no preguntes, piensa".

•

Una mu jer en México, que hizo esta misma pregunra a su padre
duranre una década, simplemente se le respondía con miradas
fijas y ninguna respuesta en concreto. Ella no estaba lisra para
hacer conclusiones desde la ausencia de respuesra, o de silencios
que tenían un significado; finalmence recibió su confirmación
cuando su padre estaba en su lecho de muerte.

•

Un hombre de Puerto Rico cuando renb 20 años, leyó sobre los
anusim por su patrón, cuando cuestionó a su madre por ve2
primera que si eran judíos, ella reaccionó con un día de silencio.
Después le dió una lisca de los miembros judíos y no judíos de la
famil ia y la historia de los traslados de la familia desde que
salieron de España.

nunif1esce explícic:1mente).
.
.
,
.
. , sa su interés pMa convi.:rmse al 1uda1smo.
Un 1oven que expre ' .

•

·
·, donde un .inceg rai'te
, • de la' de familia abandona
¡ la·
En una s1tuac1on
,
~ , . ¡ los :1nciano~ pueden e eg1r
'&lt;l d I f T11 imcruura con tlltt(lr o,
.
l 1
comun1 a , a ami : '
J' _. . d, la familia e indicarle e va or
entre explic:1rle el ongen y lastra icton~s e. d'o o de una comunidad
de buscar otras personas de origen wpto-Jll 1
'
judía orcodoxa. ·
d0 aIgu1en
. te
l b·ate su intención de contraer
. ,
,\launas
ocasiones, cu,111
l
la familia le a&lt;lvemra
0
O
I
1 ) que no perrenece a grup ,
·
nupcias con a guno ¡ti
.
.
es después de evaluar a
, . l· d () En siruac1ones poco comun '
"
que sera a1s a o a·
"
I _
, » falla la narnralaa de Lo que
alguno (a) que no sea uno de OJ nzwt,os
... '' lo qL1e nos describe será expres.i&lt;lo.
somos
•

. , asumadre que el nropósito
del
.
11 i' ·1 le menciono
r
En un caso, una l· . . d,
. cnción Je convl'.rri rse a
.
Cas,·1r5e con un hombre ¡u 10, y1su _1nr"no nccc)it:is convemrte,
judaísmo; }' la madre ap&lt;:nas cxc amo
)''.l. lo ere~" (jud b) .
,
.J,. ro\·ocir 1 los anci.inos a discutir
.,
,
mun
que puu-..
P
' ·
l
L1 sirnac1on masco_ . . d d~
l
eda de otra, no es por as
· d' i ,latamil1a on i.:no esqu
·

los orígenes ¡u tos te
. '...
v que :.us padres no explican; sin
d los niííos tan rnqu1s1uvos,
. . d'
preguntas ~ .
.
or completa de su herencia ¡u ia.
embargo estan conc1enres p
Algunas reacciones de interés en est,l categoría i1_1~lu'.l•en: . - . J'.
una
1..
.
.
resó
su
1nrenc1011
Je
.rn.1
11se
J
• Cuando un 1 1)º t:xp,
v
k
s ¡)adre~ (provenicnres de
'dd'díaen;--.;uev.11or,su
.
d
cornunt a ¡u '
h b'
est ido Lompran o sus
.
, uc por anos, a I,lll · •
.
Puerro R1co , 9 . , 1. j • 1,
nunc.i k menc1onaron
.
d b car111cena KOS Jt r ' pero
a11mentos e .. ·
J',
,, xro 110 m'.cesit..) que te
nada a su h1¡0) le respon teron '. f, "
com·ierran, recuerda que rn y,1 eres 1u&lt;l10 .

La respuesta a la pregunta, está quizás en lo más cercano ve y
pregunta a tus tíos". Entonces de es1a forma se transmite la historia y la
genealogía. Diversos (lJ1usim han enconrrado que algunos de sus parientes
han vuelto al judaísmo en varias fo rm,1s. desde la completa re-conversión
para contraer nupcias con un judío, hasra adoptar y criar a un nifio judío,
ere. Esros parienres sirven como ratificación también.

El Silencio.
Finalmente enconrramos señales vagas , que no son intencionales Je
parre de los transmisores. En muchos casos hoy en día, los jóvenes
encuentran su ambieme fuer.i de comexlo, donde los padres y los abuelos
tienen ún icamente el control. Así, .liiadimos que el comportamiento y b
forma de vida pudieron no hahcr sido rraicionadas, .1w1&lt;..1ul'. en el fondo
lo hacen. Con esro no quiero decir que Lis ,1ncianos no quieren que el
niño siga en su rrayeccori:i, ~ino que lo qut se proponen es. no &lt;lar \'Í:is de
comunicación explícir.1. Los que pueden ser incluido~ en csra cacegorí.1
son los descendientes de los niños elegidos p:ir,1 el .1&lt;locrrin,rn1icnro, o l.1s

�fomiliJs qué perdieron lo~ medios o l.i \'olunt.td Je comun1L,1r b
idenridad al Jescendienté.
.
.
En varios casos, b C1mili.1 nunu Lon!trrnó lo qui.: d rní.o c.:nurndc
como herencut judíd en 1,1 _{tm 11/1r1. 1os n:su!t.1do, aqu1 put'den ser
devastadores.
• UnJ per,ona de ~v1~xico, qui.: se convinió .il jud.1ísmo Y dnpués
de casi dos déc.1d,1s de csr,ir .111id.rndo en su cabo.,\ L1 1Jc.1 ~k que
le hablaran extens.rn1enre sobre al[!_u1us pr.ictic.1s. Dcsc_ubnó una
conexión anusim Fl se Lo1wirció en conou:dor dd fenómeno,
sobmcnrc años después de \ti conversión. Pero l'\"CIHU,1lmenc:,
cuando sus p.idres no discu1i.rn sobre su 1mporc.111c1.1 co~ el,
comenLÓ ,1 dirigir l.1 misma l'ncrgia l1.1ci.1 n~·g.lí rn_ misma
· exisrenciJ anusim. lamcncándose si otros hab1.1n rc.:c1h1do la
lástima de l.i comunidad judí,1. Él p::isó u1u cnormt: c.1nndad de
tiempo y esfuerzo intentando sabo1ear ;1_ ~eros. y pro~urand_o
borrar el sionific.ido judío en bs tr,Jd1c1oncs que el hab1a
considerado ~rcviamcntc como r.11 en su famili.1.. Los prác[lcas
que él habü e&gt;.aminado conmigo .111os anr_cnores no , son
claramente de los más comunes par.1 las regiones de donde

•

proviene.
_ _.
_
Una mujer brasileñ.1 comema que su tamil'.ª nunca t~e a la
l¡!_lesia. Ella describe el estar parada en el exterior de una; _m_cluso
e~ bodas. cuando era ,1penas una ni1\a. Su madre le explico que
esto era par:1 "conseguir u&gt;Ul mejor opinión de /(1 ~o_v:11 ". La ma~re
obserYÓ muchas de las leyés dietéticas, y no permiuo que sus hi¡os
comieran alimemo alguno fuera de casa, e(c. Pero ,1 ella nunca se
le confirmó nada. La hijJ se convirrió al judaísmo, enronces se
11
casó un gentil y se mudó al lej:rno Esre.

N uevas opciones: Las trrmsmisi01zes contiguas,
Los recursos v 1.1 transmisión de una familia p:isan por los ancianos,
muchos anusim r~man la rransmisión contigua que va más alU del círculo
de la familia. Algunos se han organizado en grupos de apoy~. Esto
representa un des::irrollo fascinante; y_ esrá bas~~o en métodos anu~uos Y
modernos para ganar acceso a la 111formac1on y al reconocim1enro.
Ambos ejemplos que a continuación expongo, se desarrollan dentro del
cripco-judaísmo tradicional, hasta que finalmente encontraron el
926

conrexro que los condujo a encender completamente fuera de: los límircs
de sus familias.
El P~:mcro se me presentó con transferencias vag:i.s, y la
confirrnac1on que se había dado en el pasado, fue dada ocra vez en un
escenario póstumo. Lo tardío solamente recibe una confirmación
retroactiva.

•

La hija de dos ministros protestantes en Texas, tenía el
conocimiento de prácticas y actitudes poco comunes dentro de su
fami].ia. Lo~ me~sajes que ella había escuchado eran típicos de los
anus1m, e inclu1an un profundo sentido de ser diferentes a los
demás. Había enconces un indiscutible senrimienro de apartarse
de la gente de los alrededores, así como también muchas
tradiciones cripro-judías relacionadas al alimento v muchas otras
indicaciones. En su familia, "las ancianos seleccio,nan a un niíí.o
p~r g~neración; a ese__ni~~' se le_ cransmir~ la genealogía, y la
h1srona oral de la familia. A algun otro miembro de b familia
ape~as si _se le da una muy breve explicación". Y no es lo que s~
le dice, smo más bien lo que no se le dice; entonces es cuando
ellos obtienen sus propias conclusiones. Su abuela le diría: "si te
lo cuenco codo, irá de oído a oído hacia los de afuera, así que ve
e invesrígalo".

•

El haber recibido muchas enseñanzas, y haber sido criado con
muchas prácticas, nada de esro se inrcg,ró a la naturaleza de los
secreto~ _judaicos de la familia hasta que ella fue a la escuela y
aprend10 un nuevo conrexro, de algunas de las historias bíblicas
que ella ya había interiorizado: "Cuando en 1965, aprendí por
p~1~e~a v:z que los judíos no son "el pueblo antiguo de la
Bibl1~ , as1 como había entendido roda mi vida, sino que viven
en 1111 generación como judíos, que Israel es una nación; 1Valla
descubrimiento!''

Co~fronrando. a sus padres, por el judaísmo de sus prácticas, ellos
r~spond1eron, admitiendo: "re dijimos que nosotros somos espaíí.oles."
S111 embargo, cuando ella elige asumir su descubrimiento la conclusión
lógica - fue convenirse al judaísmo y casarse con un judío- rn decisión no
fue aprobada por sus padres, y esto significó el final de la buena relación
con su familia. Aunque ella no tenía ninguna duda sobre el resultado de
sus conclusiones, y al mismo tiempo encontró confirmaciones adicionales
1

927

�en relación a la herencia judía de su familia, de fuentes tan alejadas, por
e1emplo de sus primos que se criaron en Uruguay. b falca de aprobación
por parte de sus padres le resultaba lastimera. Ella ruvo 9ue esperar m~s
de dos décadas, para que su padre explícirameme reconociera su herencia
judía -anee las cámaras de la televisión israelí- aparenremence alejado d_el
remar de que su secreto debería morir con él. -esca mu¡er, como un sin
número de anusrm, abrio un camino y dio recursos para otros. Ella buscó
otras creencias para pertenecer al grupo y consiguió lo que le interesó.
Ella acercaría a personas su edad, se senda los mismos amecedences y les
habló sobre el tema de la herencia ¡udía.
• Ocra mujer encendió su identidad judía relativamente ca:de,
después de que una persona externa identificara su herencia y
prácticas dietéticas como judías. Ella confro_1:tó a su madre q~e. ~
su vez admitió el origen judío de la familia. Ella se conv1rt10
como un recurso más, enviando paqueces de información y
ayudando con genealogías, y comparce esra historia con1;1i_go:
Mientras que viajaba, ella se decuvo en d noreste ~e ~1ex1co,
cuando ella vio lo que ella parecía ser una estrella ¡ud1a en el
cuello de otra mujer. Cuando ella se acercó, resulró que
solameme eran unas figuras que se enrrelazaban. Ella pregunró al
respecto, y la orra señora !e dijo "lo ha notado", y le explicó la
form,1 ambivalcnre de conseguir la atención de orro anusim,
aunque esro no era basranre obvio para otros. Aquí tenemos un
ejemplo contemporáneo de las formas de señalar a uno que va
más allá de la familia cercana, pero aunque se permanece dentro
de un grupo percibido corno seguro.
Ambas mujeres tuvieron una charla en un lugar público sobre su
herencia, e hicieron constantes esfuerzos p.1ra entenderse y reconocerse.
Los grupos y las sociedades de ayuda con varios objerivos tienen, un
ancecedencc en los E.E.U.U. En el Brasil y otros lugares. Ast la
cransmisión esrá adquiriendo hoy día una nueva, fo~ma conrigu~ de
reconstrucción, después de una tendencia, a una comunidad de anuszm.
El nuevo camino a dicho contexto, sobmenre complicará en el
futuro la imponancia de los padres que rodavía exptrimencan
profundamente el miedo a la manifestación:
.
• En México por ejemplo, los resultados de . la: ~lecciones
electorales, han fonalecido la auroridad de la Iglesia Cacoltca, esto
ha causado una gran pn:ocupación entre algunas de mis fuentes,
928

quienes han reconsiderado por su propio bien, no hacer ninguna
declaración.
•

Un hombre de Esrado de Ceara en el Brasil, no se le mencionó
nada aisladamente acerca de lo que él podía recordar. Sin
embargo, había actitudes hostiles en la casa de sus abuelos
alrededor del éste. Él encontró su conexión con el judaísmo
cuando él fue a la Universidad en Sao Paulo y descubrió que
había judíos de verdad, vivos, sin embargo las cosas cambiaron
abruptamente de alguna forma para él, y comenzó a examinar su
pasado, y encontrar la verdad sobre su herencia. Los asuncos de la
fam ilia eran mantenidos para no declararlos ante cualquiera;
incluso para mí misma. Esto les horrorizaba. Él no fue muy lejos
de su hogar, las experiencias y costumbres de su niñez nunca
encontraron un contexto en el cual tener una confirmación al
respecto.

Recientemente, el internet se ha convenido en un recurso
importanre para los anusim. y las listas del correo electrónico que envían
y suscriben para los anusim está prosperando. En estos foros, el anusim
expresa sus preocupaciones y hacen preguntas que pueden ser incómodas
para algunas personas que ellos conocen. Yo he recibido mensajes por
centenares, muchos de los cuales se convirtieron en misivas a largo plazo
y algunos han concluido también en encuentros.
Es importante observar aquí, que ha habido varios esfuerzos para
organizar comunidades de anusirn en el úl timo siglo. Estos grupos son de
gran inrerés, pero son enteramente fuera del alcance de esra investigación,
puesto que la transmisión puede ser interna relegada y substituidas por
las prácticas y enseñanzas del grupo.
Un caso histórico.
Para ilusrr.1r el proceso completo de l.1 transmisión en rns diversos
grados, el descubrimienro personal. y la confirmacicín n:rroacriv,1
eventual que el rt1111mn puede experimcnrar, tengo uru histori:i personal
de un joven individuo, desde su nirít:7 h:isr.1 el dL1 de hor.
Yehudah creció en el Estado de ~1aranhao en el ¿xm:mo nonc dd
Brasil. Sus abuelas marcrna y SU\ abuelos paremos murieron ;111tes de (llll'
él naciera. Inés, su abucl,1 m.ucrn;t, vivió con él de~de lo~ dos ha-'&gt;r,1 qut:
ella murió cuando él tuvo l ') afias. Yt:hudah t·r.1 muv cerc.tno a \U abuda.

�Ella le habí.1 enseí1.1do much.1s hiscori.1:&gt; Je y ,\...:cr...:a Je Lt Biblia, ,hÍ 1...omo
levendas cales como cuando S.llomón lubbba con los ,rninnles. Su abuela
n~nca urilizó b palabra _judl'os. Ella utilizó simµrc el povo de Israel e
lsraelttm. Él se sentía sicmpn:: ditercntc. Su familic1 nunca comió l'!1 Lis
casas de otras personas, y siempre l'11 su ..:asa, h,lbb famili.Hc\ ~obirn..:ntl',
sin genrc de afuer.1. Aunque su~ pa&lt;lrcs se h.1bí.rn convcnido ,1 l.t Sl'Cl.l
/ ldventist!l del Séptimo Dl,{. ~u ,tbuda y bi~.1hud.1 no eran .1d\'cntistas
(quiénes piensan que son el verd.1dcrn Israel). Cu:indo Yehuchh tenia seis
:1ños, se sentía ya diferente. En el primer grado escolar aprendió cómo
vino la gente de Ponug:i.l y sobre codo como se había colonizado el Brasil.
Él preguntó a su abuela de donde provenían ellos; y se le dijo
primeramente que ella venÍ.l de Holanda. ¿Pero cómo, él preguntó, si
rengo ~n ,1.pcllido portugués? Él hizo llluchas pregunus .1cerc1 de sus
fam iliares nacidos en el siglo pasado, incluyendo sus lÍ:1s abuehs ya
difuntas, v sobre su bisabuela Rufina. Entre sus diez y veince años él
empe1..ó a ·escribir las listas de los apellidos de la familia, poniéndolo junco
a un árbol familiar y uno genealógico. Él descubrió que Aguiar, su
apellido corno él sabía, era realmente el apellido de Rufin,l su bisabuela
materna, a lo que él mencionó. "est0 no es correcrn".
No se le dijo mucho sobre su bisabuela Rufina, que apellido se le dió
a él. Yehudah se mancuvo buscando inform:1ción sobre su bisabuela. Esto
era lo que a él le daba curiosidad sobre ella; algunos de sus herm_anos
pueden incluso no saber ni siquiera el nombre de su bisabuela. El en
repetidas ocasiones pregunró a su madre si conocía a Rufina Rodrigues de
Aguiar. Todo lo que ella explicó fue que Rufina había insiscido en legarle
su apellido a él, y a coda su descendencia y no Castro, que era el de su
padre. La madre de Yehudah era muy cercana a su da "Tía Ta". Y fue
Tía Ta la que había arreglado el matrimonio del padre de Yehudah. Toda
b información sobre Rufina vino de Tía Ta v no de su madre. La madre
'
de Yehudah sabía que había algo especial en la familia. Su bisabuelo
empleó profesores para que les enseñaran a sus ríos abuelos y las das
fueran educadas en el hogar, no en la escuda (codas las escuelas eran
-:arólicas, y uno ruvo que ser bautizado para ser admirido). Aunque los
anteccdenres familiares no son comencados a los profesores particulares,
el conocimient0 y la especial influencia de Tía Ta tenían en comparación
a la bisabuela, que fue excusada bajo el argumento que Inés (su abuela) se
opuso a sus profesores y sabía menos.
La limpieza era extrema, antes de cada comida se lavaban las manos;
renían un fregadero especia\ para e\\o. Nada de esto era real para sus

930

amigos. La_ familia ten_ía sus señ:1lcs especiales pJra idemificarse unos con
orros. T ~nian SU propio lenguaje. Por ejemplo: al beber leche significaba
1
ser esnoo.
~
:,fistorw de trancoso _signi'.1ca una hisrnri,l realmente triste. "U/, coco
meu se refiere a un animal imaginario; El co los devoró significa. "Las
pobres almas
. , que
._ no saben de lo que les estamos
'
• hablando"
•
,
• El!os sennan
1
eran
espeCJa.Jes,
pero. no
pueden
decir m.ís• · -Sab'
''
i·
.
.
• 1.1 11 ma~ que otros, eran
mas estuu10s0s.
Rec161eron
instrucciones de conrraer nupuas
_. so lamente
.
,
con su propias gente: Casare solamente con uno de nosotros. Da Gentes.
. E_l padre de :ehuda~ era ~ecio y distance. Él no contó muchas
h1sronas,
, 1a 8'61'
· ¡
dpero1 cenia una diversa míluencia en él · Su pa d re 1e1a
1 1a
me uyen o e nuevo rescamento, pero se concentr"b" en l
r ·
d ' d I B'bl'
" ·•
os prorecas
car¡ ios e a .1, ta, leyendo cualquier cosa para hacerlo por el Mesías y
so amente le drna eso.
'

TU IMAGEN EN MI ESPEJO
Por. Schulamich C. Halevy

Cual virgen que se acere~ a un extraño con quien la han desposado
dubztante me acerqué a ti
trepidante expectación,
rezando q_z~e tal vez, como en antiguas leyendm,
nos hubieramos conocido en anteriores vidas.
Pues no miran al futuro fas almas separadas por largo tiempo,
sino al pasado.
Nuestras mimdas se cruzaron y de repente lo supimos.
¡Cómo olvidarlo!
Seiscientos años atrás nos había mecido, ju11tos,
el dorado sol de Sefarad.
Cantábamos los mi.smos romances, compartíamos el mismo vino
en el esplendor de Granada.
Cuan apaciblemente navegdbamos por aquel sueiío
de armonía y cultura comparrida,
de humano paraíso.
Entonces se desató la tempestad.
Sorprendidos y confusos, corrimos,
y en nuestra h11ídrt,
9.31

�nuestras manos se separaron.
Torrenciales oías
de gentes y sucesos
nos barrieron.

Cuando llego 111 hom de mne,
111,n no habi'a aprendido cómo agradecerte
rodas c:sas nuevas vzdas,
todo el gozo y el dolor
que me brindó tu valiente viaje,
que mtn me mantiene hasta reencontrarte.

Uno aL otro, nos perdimos
hace quinientos años.

Mrl novecientos noventa y tres,
quinientos un aiios
¿Dónde mds ahora?
¿Qué nuevas estaciones atravesó
tu solitario peregrinaje?
¿Hallaste rernendo a tu corazón?
Recuerdo el desgarrador sonido, cuando rebosó tu corazón
en e! cmnposanr:o.
Grande y tierno, ¿quedó en él fugar pam mí
para continuar conmigo mi andadura?
(No pude escuchar t11 respuesta a mi ruego).

Un pt1Jo mds allá
mi pie ai~n inseguro
en fa arena aún húmeda y blandrl
por eL fbdr de la marea.
¿Cómo osaré mirar?
Sin saber aún cuánto falta por reconocer
en este naufragio,
ni como atravesar medio milenio.
Mas a pesar de nuestras raíces en tierra firme,
aún podíamos oír el Lamento de nuestras ahnas,
ajenas al tiempo y al espacio.
Se abrazaban er1 un vuelo de fantasla.
Elevándonos por encima de iras)' temores,
de muros y distancias
creadas por quinientos años,
revoloteamos por nuevos panyes
de vidm que podríamos haber vivido,
de gentes que podriamos haber sido.
Lloramos nuestras respectivas desdichas
llevamos flores a Los campos de nuestra niñez.

Quinientos un (lños, ¿te quedan foerws?
¿A,in caminas junto a tu alma?
¿Viajas en tu vigilia o en tu sueiio?
Porque nuestro espíritu, fo sabes, jamás sentará ralees.
Quinientos un aiios.
¿Buscas aún mi imagen en tu espejo?

Notas Bibliográficas
Cuando Llego La hora de irme,
descubrí que
habías pulido mi espíritu
cual brillante genut.

tt,

Y bril/1,bas
en c,zd11 una de sus miles de fizcetm,
tan lejos como alcanzaba
mi Ancestral memoria.
932

1

Traducción por: Joseph Abusac de Souta Frand..
Schu lamith C. I lak1) . Es Folclorista. poeta. maestra de estudios judaicos Jel Sperrus
lnstiwre ofCh1cago FIia está corrigiendo un libr\&gt; dd dme1 Torá escmo por muJeres)
actualmente se encuentra haciendo un libro a partir de fuentes de los descendientes de judíos
convertidos al catolicismo de Espalia) Portugal.
3
Hebreos forzados a tü111 crt1rsc al catolicismo
4
Nues1ros anlepasados eran Judíos
1
En la ciudad de Bclmontc por ejemplo.
2

933

�Aquí haremos rcierencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Ca1ólica
de Roma
VirtualmcnH:
el único eJemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a los
7
que se rderían por este término. es del resultado de algunas plálicas que sostuve con el Rabi
local.
8 Dos

Campos_
El término usado en español podria ser limpio o puro
La palabra hebrea .. Kaslirw" se refiere a las leyes dietéticas Judías. que se deri, a de la
10
palabra ..kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de lo que comúnmente se cree.
el kashrut no se refiere a un tipo especifico de comida. sino que a un sis1ema de re, 1sión de
ahmentos de acuerdo al ritual judío y cuyo significado es1á de1enninado por un conjunto de
criterios religiosos precscri1os en La Torá (Pentateuco). Dichas le)eS buscan establecer un
reg1men que beneficie al cuerpo y al alma. para lograr un equilibrio 1an10 fisico como mental.
apartadas de las norma) religiosas del pueblo hebreo.
11 Personas
Confesión rdigiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

9

12

de guardar e~ el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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