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                    <text>EL
A~o

XL

SEÑORITA CAROLINA VELAZQUEZ Y SU6HKURSKI.
Reina de los juegos fl o rete,;¡ organiz ados por la Unión Uµiversi,,l d&lt;:, Ei;otudiantes,

�Retualidades.

La nueva faz del zapatismo.-Documen..
tos para la historia.-L os juicios
temerarios.

Contra todas las previsiones, contra todos los deseos, mani- de loe enemigce "au o 1trance" del señor Madero. En loe actuafestados con harta elocuencia, de la inmrnsa mayoría de los ha- les mome ntos bueno es que el público ~ensato consigue hechos
bitantes de la República, las hordas zapatistas, lejos de deponer tan significativos.y que prueban elocuentemente la sinceridad y
las armas y a~ogerse á la generosa amnistía prometida, siguen buena fe de las palabras impresas.
cometiendo sus depredaciones habituales, desafiando al GobierEl historiador del porvenir no dejará de hallarse un tanto desno Constitucional. El señor Madero, después de agotartodos los concertado, al encontrarse con la multitud de datos que le pro·
medios pacíficos y diplomáticos encaminados á evitar más de- porcionan las crónicas de esta época y su perplejidad será justa
rramamiento de sangre, está dispuesto á reprimir toda clase de si ~e atiende que para llegar al eonocimiento perfecto de los hedesordenes y obligar por medio de la fuerza de las hrmas á que chos la abundancia abrumadora de documentos es perjudicial,
los bandidos é incendiarios zapatistas se sometan al Gobierno, tóda vez que de ella surge para el historiador la incertidumbre.
úni,o medio para que la tranquilidad vuelva á reinar en aquellas En el caso de la conducta seguida por el señor Madero en More·
desoladas comarcas. Es de desearse que tales propósitos de ener- los, teI!drán que desechar todas esas maliciosas interpretaciones
gía no flaqueen un solo instante; que la política del Gobierno de la prensa de esta época, realizando verdaderas pobrezas. de
en esta cuestión sea todo lo enérgica que sea posible, aun cuan- perspicacia, pera llegar á un resultado satisfactorio.
do tenga que recurrirse á los procedimientos crueles. Los banY no es por falta de datos é informaciones por lo que la pren·
didos de Morelos no podrán nunca aducir disculpa alguna, toda
ea obra en ese sentido. Motivos suficientemente poderosos exis·
vez que el señor l\.adero, con su carácter de comisionado del
ten para que los criterios periodísticos se inclinen :3el lado de la
Gobierno para pasificar la República, primero, con el de primer
verdad. Es que esas razones son bastante débiles para matar
magistrado de la República, después, ha tratado de resolver la
el apasionamiento, mala fe y venalidad de les escritores de esta
cuestión de una manera práctica y generosa. Seguramente que
época.
los enemigos del Gobierno en Morelos contaron con alguna simPero ¿qué importa no estar del lado de la verdad y la justicia,
patía en un principio, atendiendo que la mayoría de los descon i;i el público gusta de sensacionalismos y, perezoso de meditar Y
tt!ntol!I la componía las sencillas gentes del campo, honradas y
reflexionar decenidamente sobre árduas cuestiones, pide expli·
laboriosas, que no encontraron otro medio de protestar contra
caciones fáciles? Un árdite les importa á los editores que el criun estado de cosas que los perjudicaba, que la rebelión. Pero
terio popular necesite ser orientado hacia la verdad. Por eso el
ahora la cuestión presenta otra faz absolutamente distinta. E1
ilustre historiador de los pingüicos oyó de un viejo sabio estas
problema. queda en pie, pero para resolverlo con alguna probapalabras:
bilidad de éxito se hace indispensable que renazca el orden, al-"Un consejo. Si quiere usted que su obra sea bien acogida
terado profundamente en estos momentos por gente malvada,
no pierda ninguna. ocasión de alabar las virtug.es que sirven de
por bandidos profesionales, que han encontrado en el saqueo y
sosten á las sociedades; el respeto á la riqueza; los sentimienen el robo un modus vivendi.
tos piados0s, principalmente la resignación del pobre, que afianAhora el!I llegada la ocasión de anotar las incon&amp;ecuencias de za el equilibrío social. Asegure, caballero, que los orígenes de
la prensa y buena parte del público. A raíz di la interpelación la propiedad, de la nobleza, de la gendarmería, serán tratados
de la Cámara de Diputados á los secretarios de Gobernación y de en su historia con todo el respeto que merecen semejantes ins·
Guerra, los periódieos, en envenenados artículos, lanzaron al ac- tituciones; propale usted que se halla dispuetto á tomar en con•
tual Presidente de la República el cargo de fomentar la insurrec- sideración lo sobrenatural, cuando convenga, y así conseguirá
ción Morelense, en donde, decían, ejercía un amplio poder, para usted la admiración de las personas decentes.''
.ipaciguarla después en dos tres días, cuando hubiera asumido
LUIS ZAMORA PLOWES. t
el poder, á fin de consolidar su prestigio con ese golpe teatral.
Eran de leeriie entoncel!I las apreciaciones insultantes, los die·
tados de egoíl!lta, antipatriota y fomentar de rebeliones que se le
lanzaron, y que el tiempo y los aoontecimientos recientes, se han
encargado de desbaratar completamente. Pocas pruebas se han
pre&amp;entado tan contundentes y, claras como ésta, de la mala fe

La mes.1 de honor del b:.nquete ofreciJo pJr el Club Aq uiles Sed:i n :il señor Pre5iJente de la Repúbli ca , en el Bucareli Hall.

Lunch ofr:ido por una 50 ciedad de obreros en el Tivoli al señor Presidente.

779

�Visita de los petriodistas á Belem

Aeta ali da des .

Grupo de presas en el. dep;ut::imento de mujeres.

Momento de dar l:t co LiJ1 á los presos en el Departamento de Encausados. En la galería de arriba e~tá el Departamento de distinción.

-

En el moment&lt;f' de dar la comida á)os presos.

Señores Guiebaldo Romero Amador Lozano y Wulfrano Vázquez, Sabalcaide
Administrdor y Alc~ide~ della Cárcel de:Belén, respectivamenk.

El Ministro de Instrucción Pública presidiendo los juegos florales organizados por la Unión Universal de Estudiantes
y un grupo de las damas de la corte de amor.
'

�•

- '1tt"

..... -

-~

Aetualidades
LOS JUEGOS FLORALES ORGANIZA.DOS POR LA UNION UNIVERSAL
DE ESTUDIANTES
,wuwuc;uwuw,w,wuw,wuw,w,w+•

(

\t

Señorita Dobres Reyes Morán.

Señorita Alicia Rivas Catellanos.

Muy lucido resultó el torneo literario que organizó la Unión Univer8al de E:3tudiante3 en el Teatro Arbeu. La reinn dr. la Üegta, señorita Carolina Velázquez y el encantador grupo de distinguidas señoritas que formaron su corte de amor. contribuyeron con
su gracia. y gentileza, á dar gran realce á la fiesta. El poeta premiado con la flor natural, don Joaquín Méndez Rivafl, eseuchó ruidosos aplausos, prodigados con justicia por la distinguida, aunque no muy numerosa concurrencia que ocupaba la sala del Arbeu;
los demás pobtas premiados fueron tambien aplaudidos, asi como el man.tenedor de los juegos, Lic. García Narnnjo.
La velada terminó con la representación del ¡egundo y tercer actos de «Lucía», en los que, como siempre, hizo derroche de
arte la diva Regina Vicarino, de la compafiía de ópera que actúa en el Arbeu.

Seiionta Isabel de Garay.

Seiiorita Concepción de Garay.

\

\

\

\

:
Señorita Margarita Olsen .
Señorita Elena \Valter.

Señorita María Lazo.

�Aetqatidades

Aetttatidades

~

veces más grande que la mayor
hormiga de la tierra , y las duras
Cómo los pintan los Novelistas.
placas que cubren el cuerpo de
estos seres son, en algunos si tio!:1,
Dl:l verdaderamente extraorde un metro de espeEor. Con sus
dinaria puede calificarse la imamandíbulas, uno de estos inginación de algunos novelistas
men sos insectps purde partir
científicos al uso, que tomando
por medio á un eltfrnte con
como teatro de sus asuntos los
rnnta facilidad como una hnrmiga parte una delicada brizna
mundos planetarios, se ven oblide hierba. Pero lo peor de todo
gados á crear para ellos ha bitan.
son los insectos voladores, con
tes de todas clases con objeto de
1111 enjambre de los cuales 1-01:1que el protagonista de la noyela
tienen los viajeros una verdadt&gt;no se encuentre solo en tan aparra batalla. «Muchos de ellostadas regiones. Robida, el autor
dice Mr. Astur-tenían de treinde los «Viajes de Saturnino F1:1.ta á cuarenta pies de longitud ,
r,1.nduli&gt;, ya nos pintó á los habinon g11.rrab enormes, afilada~ y
tantes de Saturno con las manos
terriblemente larga!:1, y mandíterminadas en aletas como dA
bulas armadas de hrilh1ntes 6111.pato y una trompa elefantina
c
lo~ dientes.i&gt; A mayor abundaque acababa en una suerte de
miento, la respiraeión de est&lt;•R
!!racioso abanico; y el célebre
curiosos eeres era venenosa.
Well s, en su «Primer hombre en
Lord Redgrave, el héroe nnla lunai&gt; habla de los selenitas ó
velesco
de Griffith, desembarcó
habitantes dei nuestro satélite
en Ganimedes, una de las tr .. 1-1
como hombres parecidos á horlunas de Júpiter, y la encontró
migas, como de metro y medio
poblada por una hermosa raza
de altura, con el cuerpo escamo·
de
hombres y mujeres que viso y tentáculos en vez de manos.
vían en unas como estufas muy
Todo eRto, sin embargo, resulta
bonita!'; las ciudades y hasta los
contrario á la opinión de Griffith,
campos estaban cubiertos de
cuyo protagonista, lord Redgra·
cristal.
como invernadero.
ve, encuentra en la luna una poPeru
donde más singulares
blación compuesta de monos
habitantes ha colvcado la imaciegos y pelados, lívidos y griginación de los novelistas os en
se3, mientras Pallander, autor
Copia de un ret. ato hecho por Peiegrin Clavé que representa á
Marte. Wells en e&lt; La guerra de
de «A través del Zodiaco)), nos
don Andrés Quintana Roo. El autor de esta copia, que ha ~ido
los
mundosi&gt;, puebla este plane dice que los habitantes de la lumuy ceiebrada por personas competentes, es el artista señor José
ta de repugnantes monstruos,
na tienen cuerpo de hombre y
cabeza de mono. Según este úlInés Tovill~, que es uno de los pintores del personal artístico del
semejantes á calderas, so bre
zancos de cien pies de altura,
timo autor nuestros vecinos del
Museo Nac10nal.
'
aunque
luego resulta que éstos
satélite de enfrente conocen ya
la industria zapatera, porque uno de los personajes de la novela no eran sino los cuerpos artificiales que construían los marciadescubre sobre la superficie de la luna huellas inequívocas debo- nos para albergarse dentro, porque realmente no eran los tale~
sino trozos gelatinosos protoplasma con tentáculos muy largos
tas clavadas con punta cuadrada.
De~pués de todo, acaso Julio Verne, introductor ne esa claf&lt;e en vez de brazos, y un cerebro que combinaba aquel mecauisde novelas, anduvo más acertado al decir que en la luna no ha- mo. E3 singular el contraste de esta teoría con la del célebre
bía seres vivos. En su novela loe viajeros no llegan á poner el Flammari6n, que en su «Urania)l hace de los marcianos, seres
pie en el satélite, pero se acercan lo bastante á él para cor.ven- un ooco inferiores Rolamente á los ángeles.
Otro novelista, Roberto Cromie, nos representa á los habitancerse dP. que no tiene habitantes.
tes de Martt: muy parecidos á los de la
Griffith, en «U na luna de miel en el estierra, sin otra diferencia que ser más bapacioi&gt;, nos presenta á los habitantes de
jitos y tener la cabeza más grande, y aun
Vénus como sere3 medio humanos, medio
hay otro autor que dice que aquella gente,
11. ves, revestidos de suave plumón y volanigual en nosotros en rn aspecto general,
do con tanta facilidad como andan. Pérez
presenta como única diferencia el tener la
Zúñiga nos dice que los venustianos tienen
piel transparente y de un bonito color
una voz semejante al dulce silbo de la ocaazul.
rina: y Fred Jane, autor de «A Vénus en
cinco segundoi&gt;, nos pinta el planeta habitado por pulgas tan inteligentes como
grandes, á las que da el nombre de &lt;1 thotbeen». Edwin Pallander opina que el pla;
neta Vénus tiene un reino floral en vez de
Ofl:fenda fillal.
un reino animal. Rosas gigantescas luchan
¡ Madre!, dime, ¿en qué flor fué transmutado
con mastodontes y .i:ionsiguen vencerlos;
el
hierático
numen de tu vida,
enormes cactus, semejantes á reptiles, sti
cuando el disco del mal cayó impensado
ponen en acecho para atrapar al descuidasobre la gloria de tu frente erguida?
do viajero; las violetas bufan encolerizadas
i Madre !, dime, ¿en qué flor el Dios amado
y las primaveras roncan cuando están con·
cautivó tu virtud inextinguida?
tentas, y arafian si se les irrita.
¡Debe ser su corola un dón sagrado
Curiosa en verdad es la descripci6n imaque restañe la sangre á toda herida!
ginaria de los habitantes de Saturno que
el millonario Juan J acobo Astor hace en
Flor mística y alada, luminosa,
su interesante «Viaje por otros mundosii.
tal como un faro en prodigioso puerto,
Supone aquel planeta poblado por espíri¡tu alma-estrella- convertida en rosa!
tus que flotan en el espacio, pero que pue¡Oh!, ¿dónde está esa flor? ¿quién la habrá visto?
den tomar forma corporea á voluntad. En
Y la fe me responde:- Está en el huerto
Júpiter, el mismo autor coloca una pobla ·
que cultiva el Doliente Jesucristo!
ción compuesta de insecto~, pero insectos
GUILLERMO PRIETO YEME.
Seíior Lic. don Rafael Dondé, fallecido
de un tamafio colosal; una hormiga, por
la pasada semana,
Tacubaya, Septiemb,e 24 de 1911.
ejemplo, es muchos cientos de miles de

Los ha~itantes de otros mundos

Señor Lk . don Ramón Miranda y Marrón,
de quien se h&gt;t ocupado la prensa en estos dins con
motivo del rnoide ute ocurrirlo eu el Mini sterio de
Justic ia, durante la toma de posesión de h~ Cartera
por el eeuor .Mioistl'O \T{1zquez T,t¡:le.

Señor Juan Sánchez Azcona,
nombrado secretario particular del Presidente de
la República.

Stíior Ingen ien, don Eduardo H:iy,
nombrado últimamente Inspector General
de Policía.

Ex-alumnos del· Instituto de Tecnología de Boston, que han organizado una agrupación, denominada Club "Tech" de Méxi, o.

----- - -

-- __,...__ ~-.,.,__ ·-

----~-----------

�~etualidades.-El señorr de la Barrrra en Vetraer.uz.

Aetualidades
EL SR.

DE LA

B A. R RA.

EN

V b: RA C H. U Z .

La últimi fotografb toma:la del señor de la Barr:i .- EI capitán del Barcn.-EI licenci~díl de la Peña y Reye~. Smet11rio de la Embaja:la extraordinaria en Italia, antes de embarcarse, acompañado del General Torroella. - El tla~atlan tiLO "La Ciiampagne.''
BA.N Q UKTE DB:

El público esperando la partida del vapor en el muelle de sanidad.-El señor de la Barr:i llegando al muelle.-El señor de la Barra
subiendo la escala del " Champagne."

P E RI O DISTAS.

G~upo de comP.nsales al banquete ofrecido el pasado miércoles á los periodist:is metropolitanos por los señore:; Ferre! y Moheno.
directores de '' El Demócrata Mexicano."

�Teat.t1os.-uos atrtistas del Rtrbeu

Yanquis y japoneses

d.ial! un cambio en la orientaci6n del sent1m1ento ......
No son los sentimientos los únicos que
El color de la futura humanidad
pueden variar, sino el mismo ((color» del
mundo civilizado. Los individuos de la
raza amarilla son en mayor número que
Más que probable e~ inevitable una
los
de la raza blanca; lo~ elementos malaguerra entre el Jap6n y lm1 Estados Uniyos,
tártaros, negros y cobrizos, suman to·
dos. Los dos pueblos son j6venes, son ¡.:o .
d&gt;tvia
mayor número; desrontad las razRs
berbios y son ambiciosos; ambos pueblos
inferiores,
como la neherlandt-sa au8traviven alrededor del mar Pacífico, y en su
lima,
piel
roja, que tienden á desaparenecesaria expansi6n nacional se han de
cer,
y una vez mezcladas las di versas
tropezar algún día; y ambos pueblos neporciones humañas en este tráfago de los
cesitan golpearse, puesto que las naciotiempos
mCldernos, preguntémonos: ¿Cual
nes valientes proceden del mif:lmo modo
será
el
color
triunfante en el mundo civique los jaques, se decir que llega un molizado?
¿
Vencerá
el color blanco el comento en que exclaman: ((Uno de los dos
lor
et~rnizado
por
el arte belénic~? ¿O se
e3tá de sobra en el mundo.,,
formará
un
color
distinto
mezcla de toSupongamos que en esa lucha gigantes.
' porvenir
&lt;to~?
¡,Seremos,
pues,
en
el
«mesca salga triunfante el Jap6n. ¿Qué harán
ti~os))? .....
entonces los japoneses? ... Al valorar las
La familia blanca necesitará preparane
ventajas de su triunfo no han de tenerse
para una lucha tremenda y decisiva· ya
en cuenta únicamente las tierras conquisno se luchará en el porvenir por m~raK
tadas, el material de mar y tierra arrebaprovincias, sino por el predominio de la
tado, la indemnizaci6n cobrada y la contierra; ni se luchará más por conflictos
siguiente gloria; ha de contarse ademáE',
de raza, de lengua, de moral intrínseta y
y sobre todo, el espíritu de plenitud que
de «color11. Si la raza blanca uo Fe arma
llenará la poblaci6n nipona, el entusiasde una heroica crueldad y no arrolla á los
mo nacional y el sentimiento de expandemás grupos etnol6gicos, deberá resiO'si6n conquistadora. ¿A qué nueva emnarse á fundir su color en la univers;I
presa se lanzarán los japoneses vencedoEl tenor Edmundo Anaya.
mezcla del porvenir. Porque en adelante
res? ¿Sobre qué otra naci6n rival dirigirán
ya. no serán posibles los aislamiento!',
sus tiros en el porvenir? ¿De qué manera querrán intervenir en 103 merced á log medios rápido3 y profusos de comunicaci6n, al
negocios, no ya solamente de los mares Amarillo y Pllcí6co, si- cosmopolitismo, al cambio de costumbres y de ideas, á la reno del mundo entero? ......... .... ..
lajaci6n del espfritu patri6tico exclusivista. y á la emigraci6n.
Existe aún otra terrible inc6gLos pueblos se visitan, se con
nita. Los chinos comienzan á
funden, se dan y se toman mudesentumecerse; la raza amarilla,
tuamente. Una simple moqtaña
tan dúctil, perspicaz y fina de
· bastaba antes para que dos puenervios, es singularmente apta
blos se desconociesen, se odiasen,
para plegarse á nuevas formas
hablaran de dissinto modo y pende vida; posee la cualidad de asi ·
saran contrariamente; mientras
milaci6n de tal modo, que ninque ahora, ni el mucho mar, ni
guna de las industrias se le resisel desierto, ni las descomunaleR
te; imita maravillosamente cuancordilleras impiden la conjunci6n
to cae en sus manos; tiene una
de 103 pueblof:l. Pues si con esta
fuerte tenacidad, unida á un seraµidez se confunden a hora los
creto orgulltcie~raza que ie hace
hombres, ¡qué ocurrirá al cabo de
considerarse como superior á las
dos, de cin co siglos! Y entonces,
demás castas que pueblan el
cuando todas las razas se mezclen,
mundo. Más bien que en estado
cuando los pueblos se sumen y
de agotamiento, esta raza permarenueven, como tierras aradas 6
nece en una especie de colapso.
como pinturas de acuarelas que
Pero de su inmovilidad puede sase disuelven en agua, entonces,
lir cuando menos se espere, y su
¿cuál ci vilizaci6n vencerá, la blan·
dPepertar será rápido é impulsivo;
ca 6 la amarilla? ¿Cuái será el covéase el ejemplo del Jap6n.
lor de la humamdad civilizada?
¡Qué podrá suceder luego? Los
¿Cuál el Fentido de la vida, de la
individuos de raza amarilla su·
morai, del valor, de ultratumba?
man medio millar de millones;
En llegando á este punto, la imalas familias similares, como aon
ginaci6n no concibe sino un térlos mongoles siberianos, los inmino decisivo del dilema: matar,
dochinos y gran parte de los maexterminar á las otras razas para
layos, suman otro respetable golque la raza blanca se salve. Pero
pe de millones; lanzad esas geneste recurso hubiera sido hacede·
t~s á la actividad, dadles consisro en épocas más rudas y vigoro·
tencia de Estado!! independientes,
sas, no ahora, en que la orientamezclad ese ma sa humana en los
ci6n de nuestro sentimiento busca
nt-gocios mundiales, esparcid su
los caminoe de blandura, ahora
comercio, su industria, sus cosque nob hemos hecho humanitatumbres, su moral, su filosofía
rios y cobardes los hombres euro·
sobre lo ancho de la ti erra, y un
peos. Sin embargo, nuestro hunuevo período se habrá abierto
m11nitarismo tendrá:que ceder a)·
entonces en la historia, semejangún día á la presi6n de la nece~1te al período de la dominaci6n
dad · nuestros sentimentalismos
de los bárbaros 6 á la irrupci6n
fem~ninos se trocarán en verdadede los mahometanos en las ribero sentimiento varonil; y el bom·
ras mediterráneas. Un nuevo curbre blanco dando de mano ií. sus
'
'
.
so en el camino de la humanielucubraciones
de filoeof1a
senil·
dad, acaso una desviaci6n profumental, se verá obligado para de·
nda del sentidode la vida munEl b .rítono Jo~é Torres Ovando.
fenderse. -J. M. SALAVERRIA.

I

~~A

lASt//

DAMAS .

CRONICA DE PARIS

que wporlar el peso de los sombreros de terciopelo, ni aun en
el rigor del invierno. La higiene aconseja que las cabezas de los ni·
ños no se cubran nunca; pero las mamás no se resignan á llevará
sus bebés sin sombrero, y han optado por ponét'selo de paja en todo tiempo. La dificultad consi ste en que conserven su elegante sen·
cil lez, propia de la infancia, sin caer en una vulgaridad fastidioFa.
Parece ser que el
modelo iniciado, y
muy bien acogido
durante el verano,
se reproducirá en la
pr6xima eR t aci611
en paja fina 6 de
Italia. Tienen la forma de los que usan
1os segadores d e
Castilla, con la copa
llamada pierrot y el
ala, plana. He visto
u no ideal dentro de
flU extremada sencillez. Una c inta
bastante ancha de
t e r c i o p e lo bleut
bleuet rodea la copa
y cae en dos lazadas
que se unen á pelo·
esto no tiene nad~
de particular; 1o
nu evo y original son
unas bolas de terciopelo igual á la
cinta y cosidas en
el borde inferior de
é,sta, del tamaño
de n uesces grandes,
separadas unas de
otras de cuatro á
cinc() centímetros.
Hacen el efecto
de un collar de cascabeles; pero están
c isidas dP m O d O
que no se illU!iVan.
E; u na fantasía
muy bonita y á propósito para nifios
de cuatro á siete
años; antea resultaría dema~iado sombrero, y despues dern a s i ad o infantil.
Loa colores más en
tioga son el ya indicado, el rojo cereza
el negro.
Comsa D'ARMONVILLE.

Por mucha inspiraci6n que tengan los creadores de la moda
es Ctl'i imposible que su fantasía les sugiera siempre ideas nuevas. Involuntaripmente y muchas veces sin darse cuenta resucitan algo que gust6
'
mucho en otros ·
tiempoe, y que ahora se nos ofrece como inédito.
Las ruchés de ee·
da deshilada fueron
un adorno predilecto de las damas
de principios del eiglo XIX, y en la
pr6xima temporada será el nuestro.
En distintos anchos
y mezclando d o is
tonos que armonicen bien, se hacen
adornos deliciosos,
de una souplesse elegantísima, para rodear las echarpe3 de
~asa, los abrigos de
liberty y el borde de
la¡¡ faldas.
La moda de los
fich-us y las túnicas
nos perm.iten utilizar para. nuestras
toilettes los bonitcs
crespones de China
bordadoe, que duermen el sueño del
olvido, en el fondo
de un armario, di-8de h a c e muchos
años.
Los blancos, i:-i
están un poco de:.lucidos se tiñen perf Pctamente en toda
la escala de tonos
claros, amarillol',rosas, azult-s 6 lila",
sin pPrdn el brillo
y la flexibilidad de
nuevos.
Para un vestid o
de baile se puede
hacer esta bonita
combinaci6n aprovechando uno de
esos chales á que
~&lt;.e-me refiero.
Mi señora doña
Una de las pun Estefanía , á l o s
tas se .corta en for·
treinta y cinco años
ma de nchú, natutenía un hijo casado
ralmente adaptáncon
una joven de
···
---Vestido
de
"g:irden
party".
dola á la medida del
diez
y
seis, modesta
bu~to.
y rica pero de poca
El fichú abierto por el centro se coloca sobre los hombros, de gracia. D0ñ~ Estefanfa había sid? y era elegante y hermosa, de
modo que los flecos caigan sobre loa brazo~. Delante ee drape. wucha gracia y de mucha sal, y a pesar de que se hallaba envíecruzando las puntas á lo Marie Antoniette. En la espalda se su- peras de ser abuela, á toda costa q?,ería conserv~r la superiori.etan con un bot6,1 de esmalte sobre un canesú &lt;le tul plegadito, d_a1 de que habí~ estado e~ poses1on mucho tiempo, mirando
ldel mismo color que el cre3p6n. Con el resto del chal se hace la s1empr_e á la ~UJer de su h1Jo c~n desdeñ?~ª impertinencia.
túnica, rodeada de fleco y montada sobre una falda de museli- Dim e, h1Ja mía, decía en cierta ocas10n á su nuera ¿qué
na de seJa con borde de terciopelo.
darías. tú por tener esta cara,, este talle, y toda esta figur~?
La moda de los niños será en un todo contraria á la fiuestra,
La Joven modesta, contesto:
afortunadamente para ellos, porque sua cabecitas no tendrán
-Lo mismo que darías tú,mamá, por tener mis diez y seis años.

�De todo an poeo

AN~r,nOTA8 Y r.nRrn8mA OF.~.

viurlos y libres cuando quiernn, y por Jo m11chq., íle to:los los:que se pueden inren·
mifirno ns voy á explicar en cuatro pala - t:ii·.
braq Pl sii,tema que sigo para conseguir esP,,r PRO. faltánrloles estaR disputiifl, prinUn aguador de la Cibelef', que de nor.hl'I te nbjeto .
cipian muy pronto á langnidecP-r; laR a.tay por el Prado marchaba e~te veterano cnn
Yo soy de la mejor pasta de maridos &lt;'il. la melancolía, RP. apodera de r,lla~ f'l
~u cuha al hombro, rn desvi6 :ilgunnR pa- que se puede encontrar, y jamái,, cualqui e- mnraRmo y vienen á caer en una PRJ)P.&lt;'ie
ROS dPl c11mino, se tropez6 y dió con la cu- ra que sea el motivo que tenga, disputo rlP. ]Pt~rgo continuo q11e concluye pnr lleba y la cabeza en loR postes de piedra que cnn mi mujer, ni la contrarío en lo mús várFefas.
cercan la fuente de Neptuno.
mfoimo; pero habéis de tener presente que
***
Llep;6 inmediatamente 11n cirujano, y la falta de d:sputas, decontra,iedade~ y de
Viendo
en
un
cementerio
unos carláre·
eoroo le reconocief'e en medio de la obscu- rencilla!'. es coea extraordirrnriamente fa.
reR
sehtado!'l,
&lt;lijo
un
.fil68ofo:
ridad. le pregunt6:
..,:,;·i; la] al bello sexo; porque la contradicci6n
- No p1irmita Dios que mP. siente en
-Buen hombre, ¿es en! las sienes:¡e n PH para hR dama s un ejercicio necn:arío á donrle ·no hay permiso para levantar.-e.
1londe se ha. hecho usted el mal?
rn rnlud, y el mejor régimen, ¡,ar11 vivir
-No. señor, dijo el aguador dolori cln,
***
¡quía! si ha sido en la fuente del dio~ Ni.Mand 6 á un peluquero un cahallno
tuno.
ANTa::S CD PODER
tontn quP. lA hiciese un peluquín á la mo***
utilizarlos, os menester extraer el
rfo, y ei'tándoselo proban&lt;lo, dijo al marsOctavio y Apicio, nobles caballeros rnhierro ú c,ro de la piedra mineral.
tro:
mano&lt;1, regalaron al emperaJor Tiberio un
Lo mi3illo uuedo decirse del acei- Hombre, me parece que está corto.
pe:-c1&gt;do muy apetecido entre ello~.
te de hígado de bacalao puro.
.-Señor, respondi6, él caerá, que abo·
Tiberio, por avaricia 6 por curioi:idad lo
Sus virtudes no se encuentran en
ra está en bruto.
envi6 á vender al mercado, y dijo á los
sus materias grasosas y mucho
***
circunstantes:
ménos en su asqueroso sabor y
Un
caballero,
á
quien
se rogaba asistie-Mucho me engañaré, si Apirio ú Ocolor. Sus efectos sobre los nerE&lt;e
á
la
tertulia
más
selectR
de la sociedad
tavio no compran este pescado. Efectivavios y la repugnancia co11 que lo
de un pueblo, se resistía abiertamente
mente, Apicio y Octavio lo pujaron á porrecibe el estómago, son más que
porque no iba á ella la mujer que amaba,
fia, y qued6 por Apicio en unos dos mil
suficientes para contrarestar·, en
y
como no era prudente fundar en esto EU
seiscientos reales.
la mayoría de las gentes, sus
negativa.
solfa decir:
Este apreci6 la compra como un verdabuE:nos efectos como medicina, y
- ¡Oh! no iré á esa tertulia, en donde
dero triunfo, por haber conseguido i,ervir
eso sin tomar en cuenta que es
no se encuentra otra c0sa que leños para
en su mesa un pescadQ que el emperador
de dificil digestión. Sin embarel
fuego.
había vendido y Octavio no había comgo, siempre hemos tenido moEra invierno, el círculo se iba ensanprado.
ti.o para creer, que envuelto en
chando, y la ama de nuestro caballero
el
los
elementos
que
componen
***
:iuQlent6 el número de los tertuliM. En·
aceite de bacalao, se encontraban
Un paje de Federico el Grande, lo im ·
1pnces,,t&gt;or aquello de «la rnga tras el cal·
propiedades curativas del más alpacient6 un día de tal suerte que el rey le
dero,&gt;1 el buen hombre se present6 inmeto valor. Pero fué necesario sepadi6 una bofetada; el criado se dirigi6 á un
diatamente.
rarlas
de
su
nauseabunda
matriz
espejo de la misma cámara, y, con mucha
Antonio, que así se llamaba el criad.o
en
que
estaban
combinados,
y
esRangre fría, se puso á componer rn, cabede
la casa abri6 la puerta del sal6n, y dito es lo que con grán éxito se ha
llo,, desarreglados con el golpe. ~~
jo
anunciando:
efectuado en la elab0ración de la
-¡ Miserable! dijo Federico, tú tienes la
-El caball ero N.
PREPARAC80N d~ WAMPOLE
audacia .. , ..
La señora de la casa lo vi6 entrar, Fe
en cuyo efic:i,z re;::iodio, tan s¡¡ -Señor, respondi6 el criado, es sofasonri6, y &lt;lijo en alta voz al criado:
.
broso como la miel, tenemos tocia
mente porque los caballeros que i,stán en
-Antonio, un leño má~ .... .. para chila esencia del Aceite de Bacalao
lR sala no se apercibau de lo que ha pa amenea, que se está apagando, hombre.
puro, combinada con Jarabe de
dn entre nosotro:1. Fué tal la tentaciór. de
Hipofosfitos Compuesto, Extracrisa que caus6 al rey esta salida, que tuvo
***
tos de ntlalta y Cerezo Silvestre .
necesidad de pasar á otra habitaci6n.
Preguntaron á Tiberio:
Estos ingredientes, constituyen
- - ¿Porqué conservaba tanto tiempo los
***
un reconstructor de tejidos, un
mismos magi~tradOR y oficiale~?
- Amigo mío, decía un estudiante á
purificador de la sangre, y un re- No me falt,t razón para ello, rPsponotro, á quien había prestado dos duro~,
constituyente general incompara&lt;li6. Todo em plPado q ne se ha enriquecido
por Dios te pido que rrie pagues mía cu1ble. Ante este remedio, la enfercon él t áquoo &lt;h·l pueblo, como ha bFcho
renta reales, porque no puedes figurart e la
medad se retira con una eficacia
~u negocio, principia á pensar en el de su
falta que me hacen.
y rapidez, que asombra á los fadueño pero si le doy un sucernr, oe que--Basta, no digas más, contestaba el deu cultativos tanto como deleita á
rrá ántes enriquecer, y lo padecerá el eEdor, porque te aseguro, que de una manelos enfermos. En los casos de
tado.
ra ú otra. te los pagaré dentro de diez dÍa f".
Escrófula,Diarrea Crónica y Afec***
- ¿Qué es eso de una manera ú.otra? no
ciones Pulmonares, jamás deja de
Rog6 un joven á 'f imoteo, poeta, y ~ú ·
hay más manera que pagarme mis dos duproporcionar un alivio y curar.
sico celebérrimo, que, Jo enseñase á t8ner
" El Sr. Dr. N. Ramirez Arellano
ros.
Profesor en la Escuela Nacional
la flauta.
***
-¿Has tenido algún maestro, le prede Medicina de México, dice: La
Un cirujano alemán, merendaudo una
Preparaci6n
de
Wampole
es
do6unt6?
d'd
tarde con sus amigos, les decía así:
-Sí, respondi6 el j6ven, he apren 1 0
blemente eficaz en las Afeccio- Me he casado cuatro veces, y os asenes Pulmonares, por la acción de
con otro.
guro que si esta mujer:se llega á morir,
- En ese caso replic6 Timoteo, me dit·
los
principins
nutritivos
del
aceime casaré con la quinta, porque soy afirás paga doble, porqJé tondré_ que' hacert:
te
de
hígado
de
bacalao."
Nacionado á las sensaciones; puede ser, queolvidar lo que sabes, y ern;enarte lo qu
;iie sufre un desengañ.o con esta.
ridos, continuaba diciendo, que vosotros
De venta en todas las Boticas.
ignorae.
ignoréia el medio de quedar los hombres

Macheta, mujer anciana, litigaba un
día y defendía ella misma su pleito, ante
l!'ili'po rey de Macedonia.
Este príncipe, que se levantaba de la
meea soñoliento, nada había oído ; de
rnerte que, cansado de su charlatanería,
la conden6 injustamente.
Oy6 Macheta la sentencia, y ainallerarse ni descomponerse, dijo en alta voz:
-Apelo.
-Y ¿á quién? le preguntó Filido.
Apelo de Filipo, que acaba de comer y
está dormido, á Filipo, en ayunas y despierto.
-Admito ese recurso, dijo Filipo, porque tienes raz6n.

***

Un enfermo, que no tenía mucho de sabio, dispuso en el testamento que le abriesen y reconociesen despues de muerto.
-¿Para qué' ee ese capricho? le decía
su mujer afligida.
-Yo te lo diré; he oído disputará lo.~
médicos sin que se hayan convenido en la
naturaleza de mi enfermedad, y quiero tent:'r el gusto de 6aber si se convienen en
la verdadera causa de mi muerte.

***

A una dama discreta que hablaba mny
en secreto con un caballero, le preg,unt6
su marido:
-;.Qué decias á ese importuno?
--Lo que era imposible que adivinases:
hablábamos bien ti.

***

Iba de noche un ciego, por la plaza con
una luz y un cántaro de vino.

- -Vaya una ocurrencia., le dijo un amigo, ¿para qué quieres la luz, si nada vez?
-Lo quiero, para que los locos como tu
no tropiesen con mi cántaro y me lo ha·
gan pedazos.

***

Cierto príncipe present6 á Lisandro dos
v~~tidos magníficos con el fin de que su
h1Ja, que estaba en Lacedemonia, escogiera uno, el que más le agradara.
-Mi hija, dijo Lii;andro, lo escogerá
mPjor; y se llev6 los dos.

***

Visitando un madrileño la universida d
de Salaman ca le dijo al amigo que lo
acompañaba:
-He aguí un sitio, en el que se disputa hace mas de cuatrocientos años.
El madrileño pregunt6:
-¿Y qué se ha decidido?

***

Estando enfermo un carpintero, sus
apren~ices perdieron una sierra, y fu é tal
el enoJo que el pobre hombre recibi6 con
esta noticia, que se murió casi de repente.
Pocos dfas despu és, estaba en la agonía
otro vecino, y sabiéndolo la carpintera so
fué á hablar con él, y le dijo:
-Mira, Clemente, cuando llegueA al
cielo, ha.iás el favor de decirle á mi Carmelino, que no esté con cuidado por la
sierra, porque la encontramos debajo de
la arteza.

***

Púsose un día el loco Juan García sobre
el parapeto de la puente del Guadalquivir, en Sevilla, diciendo á grandes voces:
-¡Nada, hombre! ¡nada, hombre!
Acudi6 mucha gente, creyendo que se
ahogaba alguno, y le preguntaron:
-¿Qué esto, Juan?
ReE1pondi6 muy sereno.
-Nada, hombre, nada.

***

¡VAYA UN EMPERADOR!. - Dominiciano
vivía retirado en su gabinete, entreteniéndose en r,oatar moscas con un punz6n.
Pregunt6 un cortesano á Vivio Crispo:
-¿Hay alguien con el emperador?
-Ni una mosca, respondió.
Esta bufonada le cost6 la vida.

***

0

Nuestros RETRTAOS de hom·
bres son varoniles.
Muestran la fuerza, energía
y carácter del modelo.
Son RETRATOS que reflejan
la impresión que deja un hombre.

fot~grafta

'MARST'
1!!' de Nuevo México N? 6.
IIIEXICO, D. F.

,
. Mexicana 1034, Neri
Telefonos . . Ericsson ;z995.
Sírvase tomar el elevador.

- ¿Por qué llevan las cruces en las procesiones?
-Porque no pueden ir solas.
-¿Cómo concluyen todas las cosas?
- Con una S.
- ¿Cuál es la cosa que menos deseamos
ver.
-La cara de un acreedor.

***

UN l\IARINEEO GALANTF.. - Estando para
partir de L6ndres, para Batb, 1.la duqueEa
de Devonshire, que era una de las mujeres más hermosas de Inglaterra, se aproxim6 á ella un marinero y se quedf&gt; mirándola con la más extraordinaria atenci6n.
Ya iban á montará caballo los postillones, cuando sacando este hombre un cigarro de su petaca, Ee acerc6 á la duquesa y
le dijo:
- Señora, ¿tendréis la bondad de prestarm e un favor?
-¿Y en qué, contest6 ella con dulzura,
os puedo ser útil?
- Yo, señora, re8pondi6 el marinero,
qqe me permitieséis encender el cigarro en
vuestros ojos.
Sonrióse)a duquesa al oír una galantería tan original, pero no se enoj6.

791

Después, cuando caballeros de la altn
sociedad le dirigían agradables cumplimientos, rnlía d, cir:
-Todo es muy bueno, pero es mucho
mejor lo que me dijo el marinero.

***

La preciosa, la. líndísima, la hechicera
Leonor, enrantadora niña de quince año!',
que está soñando con un miriñaqu13 nuevo, decía eE-ta mañana:
-¿Me comprará!', tío, un miriñaque de
verdad?
- -No, hija mía, que será mejor de ballena.

***

-¿Por qué estás triste y taciturno? decía la hermosa Rosalía á un amigo, cursante d':l estadística.
- Porque estoy calculando, vida mía,
que en cada minuto que recorre la manecilla de tu reloj, mueren sesenta personas
en el mundo, y es preciso confesar que eFto es grave, demasiado grave, para que no
pensemos en ello, y demasiado terrib!e
para que no e~temos tristes.
- Ved ahí una cosa particular, dijo Rosalía, yo miro la cuesti6n por el lado contrario; yo pienso que en cada segundo,
que en cada pulsación de mi arteria, debe
nacer lo menos uno; esto eP, sesenta 6 algo más en cada minuto. Dime ahora, al
mirar mi relox con la misma idea: ¿no es
la imágen que yo me formo mucho más
agr11.dabie?

***

EsTo ES CREIBLE.-El presidente Rosas
que era tenido por hombre de talento, pe'.
ro más que todo por avaro, había casado
su hija con un juez joven, que se le quejaba todos los días del carácter frívolo y
prodigalidad exagerada de su mujer.
Fatigado Rosas de oír continuamente la
misma queja, y no queriendo, por otra
parte, entender el objeto á que se dirigía,
dijo un día á su yerno:
-Decíd á mi hija, que si en lo rncesivo
ns da más motivo de disgusto, la voy á
de~heredar sin remedio.
El yerno no se le volvi6 á quejar.

CRIMINAL
IN DI FER EN CI A!
Es una verdadera desgracia ]a
criminal indiferencia con que algunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y raquíticos á sus hijos sin comprender que labran su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedades, pe.
ro muy especialmente contra la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con remedios
asombro s os para evitarlo y
ocupa el primer lugar la medicina llamada "Creosofosfatin a,"
que no solamente purifica la sangre, dá fuerzas, cría carnes y mejora las funciones digestivas, sino que, salva á más del 80 '/o de
los tísicos en el primero y segundo períodos.
Para los enfermos del pulmón,
pecho ó garganta, nada se ha conocido tan cficáz.

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1 íd. de,, 10,000 ................................ ,, 10:000
1 íd. de,, ,\000 ... ..... .. ..... ...... .. . .. .... ,, 5,000 :
5 í&lt;l. de,, 1,000. ..... .. . .......... ... ...... ,, 5,000 ~
líO íd . de,,
200 .............................. ,, 34,000 •
l 99 í&lt;l.
du,,
100 ....... . ....................... " 19,!}00

+

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APROXIMACIONES:

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99 aproximacion e3 á la centena del número que obtenga el

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99 aproximaciones á la centena del número que obtenga el :

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                  <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fL
AAo XI.

MÉxrno.

DOMINGO

26

DE NOVIEMBRE DE

1911.

Nmr. 48.

-

SENORITA JOSEFINA LLAMOSA,
quien contraerá matrimonio q~ntro d!i! breve~ dfa~ ~on el &amp;eñpr Lic~n~ifl.PP Bravo :J3~tapcoµrt,

�. Aetualidedes

LOS GEMELOS

Lo que pretende Reyes.-El primer Gabinete
Maderista.

El t6pico del día, la cuesti6n palpitante, lo que tiene los ánimos sobresaltados y las imaginaciones calenturientae, son los
vientos de fronda que corren por ahí, soplados por los peri6tlicos diarios y que recogen é hinchan los pesimistas, para hacerlos pasto de su volandera chismografía. La contrarevoluci6n vreparada y armada por el General Reyes, según el sentir de los
partidarios de éste, es inminente y fatal y no está lejano el día
en que veamos dibujarse la expresiva silueta del bravo General,
sobre las terrazas del Castillo de Chapultepec, concediendo entrevistas sobre democracia á un novísimo Creelman, 6 bien di:
rigiendo negligentemente la mirada desde el Caballero Alto, sobre la ciudad muerta y arraEada por los vengativos ímpetus de
las hordas negras!
La verdad es que no parece sino que el General Reyee, es la
manzana de la discordia, entremetida en nuestro país para dificultar todo progreso y consolidaci6n nacional, porque 8i bien Jo
que intenta crasamente el General Fracaso entra en la categoria
de las locuras, ciertamente es que esta misma locura puede traer
á la patria adolorida, la anarquía más e~tupenda que pudiera
contemplarse en país algune, si el Gobierno no toma con mano
de hierro las providencias necesarias para evitarla. NoEotros
creíamos que la ambici6n-patrimonio de todos los hombresera lo único que hacía cometer al General sus desacatos; pero
ahora en vista de las convulsiones que sufre la Nación y que
creemos serán las postreras, firmemente creemos que el General
Reyes, obra con el m6vil de sus pasiones desatadas y con el de·
seo de nngarse de las befa11 y el escarnio de que fué certero
blanco. Con la divisa de «ó César ó nada)) el General Reyes (tipo
de tragedia ó de sainete?) pretende debilitar el Gobierno dt-1 !le·
fl.or Madero, esperando la ocasión en que la volubilidad del pueblo tan experimentada por él, haga. derramar pródigamente á su
alrededor los favores de su popularidad, que alguna vez obtuvo
pasajeramente. Vana, candorosa, ingénua esperanza! Los héroes
(y más siendo de cartón) cuando pierden el favor del pueblo si
acaso vuelven á recuperarlo no no es precisamente con actos antipatrióticos, ni provocaciones superficiales, que tienen, además,
el demérito de haber sido forjados cuando la patria tiene hambre y sed de paz.
Entre tanto, y ahora mismo, ya comienza á dejal'Se oír el fatídico crascitar del cuervo del Norte, que parece actchar el mo·
mento oportuno, en que deba regalarse con los despojo5 de la
Patria, asesinada por sus propios hijos!

lero, que también desempeña sus funcio. nes de Primer Mini s·
tro, es un nombre inteligente, capaz, bien
equilibrado,sereno. Su
esfera de acción es muy extensa y así lo ha demostrado acupando sucesivamente las carteras de Fomento, Justicia y Relaciones
Exteriores. Ciertamente que el st-ñor Calero ha dejado á su paso por dichos Ministerios, landables huellas. Seguramente que
si se aprueba la ley sobre inamovilidad de empleados Federales,
ño tendrá efecto en las dependencias del Ministerio de Justicia,
pues el Eeñor Calero, hizo un cambio completo en el personal
de empleados, cambio que aplaudimos de veras, atento siempre
á la ley sociológica de la renov1ci6n, de la que es afecto sobremanera en todo órden de ideas tal vez por seguir la frase danunziana «Rinovarse 6 morire.»
El señor Don Abraham González, Secretario de Gobernación,
es un revolucionario de buena cepa, probo, bien intencionado y
conocedor de lo~ hombre~ y durante su corta administración como Gobernador Constitucional de Chihuahua ha dado buenas
pruebas de su aptitud política y administrativa. Desgraciadamente el pueblo chihuahuense lo reclama para que rija sua des·
tinos y el sefior Madero probablemente se vera privado de rn
valiosa cooperaci6n.
Del señor González Salas Ministro de Guerra y Marina, se di ce que se ha hecho impopular con motivo de la debatida cuestión zapatista y se agregaque laopiniónpública, esa imaginaria
opini6n pública, tan llevada y traída su estos últimos tiempos
y que á veces se emplea como azote, como gato de siete colas
paar flagelará los hombres públicos, lo rechaza abiertamente.
Cierto es que en la Cámara de Diputados fué siseado; pero este
siseo fué reflejo de la opinión pública? No por parte de los Diputado~, pues estos en manera alguna representan al pueblo de
hecho y no por parte de la galería que ademas de su reducido
número, esta formada por un público curioso, burlón y apasionado. Lo quA hay es que la opini6n pública la pueden formar
actualmente á su manera ó un periódico ó un grupo reducido de
personas.
Al señor Ingeniero Manuel B@nilla Ministro de Comunicaciones, tambien se le ha formado una atmósfera hostil de todo
punto injustificada. Afortunadamente la gente sensata, no hace
aprecio de esos insulsos ataqnes y burlas, que vé por mero pa·
satiempo. Se censura al señor Bonilla que use corbata verdeó
Los gobiernos fuertes, los hacen los gabinetes competentes. roja, se le critican versos apócrifos, se le ridiculiza como mal
Si no se tiene uuo de gran capacidad moral, respetable ante la literato ó como cursi redomado; pero jamás se tacha su labor coopini6n pública, y azás idoneo, de nada servi'rála organización mo Secretario de Estado, pues la Secretaría que es á su car~o
de grandes cuerpos de policía, ni destacamentos de sabuesos y marcha digna y perfectamente.
Sherlock Holmes, para procurar que la tstabilidad de la RepúLa única tacha que ce les pudiera poner á los sefiores Ernesto
blica no sea perturbada, ni registrar hasta el último escondrijo Madero y Ra!ael Hernández, Secretarios de Hacienda y Fornen·
para descubrir complots y maquinaciones revolucionarios. La to respectivamente, es su parenteeco con e! señor Presidente de
contrarcvoluci6n vendrá indudable, indefectible, fatalmente, si la República, pues el nepolit,mo aunque á veces sea justificado,
el Gobierno por sus actos se hace impopular y este se halla ac- se presta Eiempre á torcidas interpretaciones. Por lo demás los
tualmente en manos del Presidente de la República, con el con- señores Madero y Hernández 11on personas gratas á la Naci6~,
sejo de sus Secretarios de Estado.
• inteligentes honradas y que tienen la gran cualidad de ser riEl Gabinete del sefior Madero, posiblemente Iio está consti- gurosamente serios.
.
tuido por notables estadistas, ni talentos organizadores de priSería inconsecuencia examinar las personalidades de los Mimer 6rden, porque para ello, habría que armarse de la linternl:!, nistros ;restantes ya que estos son nuevos en la cosa pública, re·
de Diógenes para de!cubrirlos; pero dadas laa condiciones de vándonos nuestro juicio para mejor ocasión.
nuestro medio político, llena en su mayoría nuestras aspiraciones. El señor Secretario de Relacio11es, Licenciado Manuel CaJACINTO.

Los condes de Ligneville y de Autricourt, hermanos gemelos y deECendientE&gt;s
de una de las cuatro
familias de la antigua
caballería de Lorena,
tenían una stmejanza
tal, que cuando vestían, por dive,tir,e,
un traje igual, sus criados los equivoca han.
Cierto día se divirtieron con una escenb
en extremo graciol:la.
Ligneville m a n d ó
venir á un barbero; ee
hizo afeitar un lado, y
después, á pretexto de
una urgencia, se fué
al aposento inmediato.
Su hermano le esperaba allí, y poniéndose
la bata de Ligneville,
como igualmente el
pafio de afeitar, fué á
sentarse en el puesto
de su hermano.
El barbero, sin reparar en la mudanza,
fu é á afeitar el otro lado, pero ¡cuál sería su
sorpresa, cuando vi6
que en un instante le
había vuelto á crecer
la barba.
Confuso en extremo, mira y vueJ.v13 á
mirar aquel hombre,
sin atreverse á tocarle,
y no dudando fuese

f

El señor Licenciado Pino Suárez,' Vicepresidente de la República, saliendo de la
Cámara de diputados, después de protestar,

79,
algún demonio que
había tomado la figura del conde de Ligne·
villa, da un grito y cae
desmayado.
Acuden t o d o s los
criados y mientras le
prodigan los auxilios
oporturios)ara hacerle
volver en sí, Autricourt vuelve á su cuarto y Ligneville, medio
afeitado, vuelve á ocuoar su puesto.
· Ya repuesto el barbero, encuentra al conde ocupando el asiento, y lo halla. confor·
me él lo había dejado.
Entonces se sorprende
nuevamente; cree un
suefio cuanto h a bí a
pasado y no 50 convenció de la verdad hasta
que vió á los. dos-hermanos juntos.
No menos que la semejanza, la simpatía
correlacionaba á eEtos
dos gemelos: siempre
padecieron iguales enfermedades; sus dolores eran idénticos, y
su conducta y sus suefios enteramente iguales.
· Ambos padecieron
una fiebre lenta que
los llev6 á la sepultura en un mismo día
y hora, á Ligneville
en Francia y Autricourt en Baviera.

***

El señor Vicepresidente llegando á Palac!o, en cuyo sal.ón amari.llo se cfectu.ó_una ceremonia con la asistencia-del.señor
Presidente, su gabmete y diversas com1s10nes,

�Aetualidades-Llos Sttbseetretatrios de Estado.
llitetrattttr&amp;

797

:r:~ ·-· .. .

TENEERAX
La noche muy negra,
El viento muy frio. Sobre la metrópoli
La peste exhalaba su vaho de huesa.Las rachas heladas,
De muerte agoreras,
Silbaban burlonas cual si fuesen brujas
Que del aquelarre maldito volvieran.Dentro de la casa la pálida novia
Tendía las alas, dejando la tierra.El estaba solo, solo en la Negrura. dentro de la Angustia pavorosa y fría,

Llorando á la puerta.-

Cruzó un alarido de madre el Silencio . cruzó la Negrura, se detuvo el viento

Cruzó el alarido como una ave negra.'
Después sonó un tiro, brillo un fogonazo que rasgo la noche
Como un ave roja y siniestra.
'

JY.1:IS VERSOS
¿Porqué tus negros ojos inspiran mis poesías
gravando en sus estrofas las suaves armonías
que encierran sus abismos de esencia espiritual,
Y vierten en sus líneas escuetas y sombrías
tu alma toda entera con solo tu mirar ...... ?.
Porque tus labios rojo!! inspiren en mis versos
las notas más sublimes en tonos tan diversos
haciendo de mi estrofa un canto celestial
y vibran en mis versos tan rítmicos y tersoil
las voces más divinas del coro angelical.. .... ?
En fin, porqué en mis versos palpita tu alegría
tornándose mi estrofa tan pálida y sombría
Si brota de tus ojos el llanto y el pesar ...... ?
-Mis versos son tu alma que vuela hacia la mía
y surge de mis labios trocados en poesía.
ALFREDO RENOHAW DE OREA.

Las rachas heladas cortaron su vuelo;
Mas después burlona!!, macabras, aviesas
Hasta el lecho mortuorio llegaron
Por ver cual yacía como un muerto lirio la pálida muerta.-

Señor Lic. don Bartolomé Carbajal y Rosas,
Relaciones.
Señor Lic. don Federico González Garza,
Gobernación.

Las brujas fatídicas, las rachas heladas
Am~molinaron el polvo y la arena,
Danzaron su ronda,
Sobre el cuerpo inmóvil del pobre poeta¡
Mientras roja corría la sangre
Como una blasfemia.. -

Señor Lic. don Jesús Flores Magón,
Justicia.
Señor Lic. don Franc!sco Díaz Lon bardo,
Fomento.

FRANCisco BUITRAGO DIAZ.

Señor Lic. don Jaime Gurza,
Hacienda.
Señor lng. don Alberto Pani,
Instrucción Pública y Bellas Artes.
Señor Ingeniero don Manuel Urquidi,
Comunicaciones.

POU~ CBLtüB 2Ul tl'AifllB,

Señor General don Manuel Plata,
Guerra y Marina.

'

Dice el anciano:
De engaños fué mi corazón herido
y llevo el alma triste y dolorida,
Amor es la quimera de la vida
que muere entre las sombras del olvido.
El joven dice:
De mis años en el cristal brillante
contemplo la sonrisa de mi amada,
iluminada mi senda su mirada
y creo en el Amor con fe constante.
Y concluye el poeta:
Amor, bella palabra, dulce nombre,
escrito estás en las fragantes flores,
el céfiro te eleva en sus rumores
y te pronuncia palpitando el hombre.
Cuando en los ojos el Amor fulgura
es que sueña la mente vago anhelo,
y Amor lucen los astros en el cielo
y canta Amor el ave en la espe!!ura.
Amor brota del pecho al suspirar
á los labi&lt;,s asoma en la sonrisa,
y gime Amor la perfumada brisa
y ruge Amor también el ancho mar.
Amor es como faro de ilusiones
que alumbra con destello luminoso,
ese fantasma azul y misterioso
que habita del ensueño en las regiones,
cuando sonriente juventud lo mira
se vuelve realidad que Amor inspira;
pero la yerta ancianidad no alcanza,
¡que se trueque siquiera en esperanza!
Noviembre de 1911.
MARIANO LEON y ORTIZ.

Señor General don Victoriano Huerta,
cuyo último brindis, en el que protestó su lealtad al gobierno
constituido, ha causado una favorable impresión.

A

TI, SEÑOR.
Al ~- P. José ~. Catrtraón s, u.

Cruzando la existencia una alma pía,
muertas las juveniles ilusiones,
en continuo luchar, fin ambiciones
descansar olvidando ella quería.
La paz buscaba y por doquier veía
la negra ingratitud, viles traicione~,
el odio envenenando corazones
y encubriéndolo todo hipocresía.
Crímenes, vicio, llanto y desventura,
la maldad imperando inicuamente
y por otros sufriendo el inocente.
No quiso ya mirar tanta amargura,
los ojos leyantó y al ver el cielo
cifró en amarte ¡oh Dios! todo su anhelo.
MARIANO LEON y ORTIZ.
Né~ico, Noviembre de 1911.

•

�lVIR.T~IffiOftIOS

¡r··
'

.

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. '

POR
A. H. BORDEN .
•

.

. .~

L.OS PROGRESOS DEL AUTO

.

' .

. . 1

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·~·,::·.
' , ..

/ .__ . -

'

Señorita Angela Bringas y de Ja Torre,
Señor Licenciad;, don Ricardo Couto,
.
distinguidos jóvenes pertenecientes á prominentes familias de Orízaba, quienes contraerán matrimonio en esa ciudad el 29 de los comentes.

No es de creer, por varias y obvias razones, que el automóvil tal suma es una. bagatela. De aquí que solo en el distrito de
IIPgue _á suplantar nunca. el ferrocarril para cortas distancias, Nueva York, corran más de 200,000 autom6viles, es decir,
pno s1 ha llegado á preocupará las compañias ferrocarrileras más carruajes automáticos que almas hay en una gran ciusuburbanas, especialmente, y acaso solamente, en las grandes dad, y que prestan un servicio excelente con el buen afirmado
urbes de los Estados Unidos.
de las carreteras y el aefaltado de las calles, n.o sólo entre los
El número actual de automóviles es fabuloso y el tránsito grandes centros y los hogares, sino para los negocios mismos
entre las grandes ciu'
dadas las grandes disdades y los distritos
tancias de esas ciudarurales que les cercan,
des monstruos.
que bahía llegado á es·
Para largos viajes se
tar monopolizado por
está extendiendo tam ·
la locomo,tora, va
bién mucho el automósiendo conquistado rávil. Centenares de perpidamente por el auto·
sonas viven á cien y á
móvil. Y ello es lógi doscientas millas de
co. Quien conozca á
los grandes centros,
fondo el carácter yandistancia que salvan
qui, su vida, sus aeti·
en una ó dos horas de
vidades; así como la
un viaje cómodo y
peculiaridad sinRular
agradabilísimo. En los
ele sus grandes centros,
días de invierno, con
comprenderá que el
lluvias y nevadas, la
automóvil es una nedistancia entre la escesiilad. Disponer en
tación y el hogar es de
cualquier momento de
lo más molesto que
un vehículo veloz es
pueda imaginarse El
'·
ventaja tal que nadie
viaje directo desde la
apreciará sin duda cocochera á la oficina en
mo la aprecia el nor·
un automóvil que dia·
teamericano. De ahí
pone de calentador auque millares de homtomático y de más
bres de negocios y
Automóvil inglés con cocina , comedor y dormitorio.
comodidades que el
profesionales que vimejor pullman es induven á treinta y á cuarenta millas de distancia de las urbes en dablemente preferible al tren con pllsajeros incómodoe, con codonde tienen sus negocios no resistan las desesperantss tablillas nQcidos importunos, con trasbordes de trene2 y tranvías y esdel los itinerarios de trenes. ¡Aguardar quince y veinte roinu· peras en los andenel".
tos en una estación! ¿Qué yanqui lo aguanta? Y lai:s detenciones
Y es cierto que la cm,tumbre del automóvil destierra. el uso
de los tranvías, las paradas de los trenes y de loe elevados y los del ferrocarril. Esa libertad omnímoda que se goza viajando en
torbellinos de la multitud en las plazas públicas?
un vehículo propio y rápido no es comparable á ninguna otra.
Añádase á e!!to que lo más probable
Los millonarios americanos que poseen
es que el hombre que ha trabajado
varios automóviles, suelen hacerse pre·
ocho 6 diez horas febrilmente tenga que
ceder ó seguir de otros coches con sus
vi11j11r hora ú hora y media de pie en
servidores. Para giras al campo es una
una plataforma sin poder leer el periógran comodidad que no satisface el fedico 6 las cotizacionee de última .born
rrocarril. El grabado primero de esta
ni releer su c(memorandum&gt;,; que las
página, por ejemplo, reproduce un corestricciones gubernativas sobre la veche con dormitorios para cuatro perlocidad de las locomotoras en los dis·
sonas, cocina con refrigerador y come·
tritos urbanos obligan á los trenes á
dor, pudiendo alcanzar una velocidad
guardar una marcha desesperadamen·
de 75 millas por hora. El segundo grate moderada, que loe; millares de crubado corresponde á un automóvil que
ces, de ((swiches,)) obligan á paradns
ofrece la particularidad monta.ble y
tan frecuentes que ningún tren pasa de
desmonta.ble de convertirse en casa. Es
las veinte millas por hora hasta que
muy propio para disfrutar de las deentra en línea abierta., y se comprende·
licias de la selva duran.te varias semará que el automóvil sea una verdade·
nas como aquí se acostumbra, lejos
ra. solución. No hay que estar pPn·
del enloquecimiento delas grandes ciudiente del reloj para saber si se podrá
dades. Tiene dormitorios, cocina y saó no alcanzar tal ó cual tren, tal 6 cual
lón para cuatro personas, pero puede
vapor, no hay que ser esclavo del ho·
conducir cómodamente dieciséis y, al
rario ferrocarrilero. ¡ Cuántas veces tras
desmontarse, darles á todas alojamiento
una carrera por entre el bullicio de
cómodo. Su máximum de velocidad es
una plaza se llega al muelle ó á la es·
de 65 millas por hora, no menos que
tación en el preciso momento en que
cualquier ferrocarril.
el vapor zarpa 6 el tren parte!
La construcción de esos coches se haTodo ello sin contar las ventajas hi·
ce sie~pre bajo planos eepeciales. Se
giénicas y el placer de un viaje al aire
ha batido con ellos el record de la cubiabierto, sólo, sin impujones ni moles·
cación, excediendo en mucho álas
tias que el automóvil evita y que, ade·
ravillas que con frecuencia admira.Automóvil convertido en cas'.l de campo.
más, llega antes.
moa en las construcciones navales.
Mucho ha contribuido al asombroso
Puede asegurarse que no hay una. pulJesarrollo de la industria de automóviles la podularidad de sus g~da cúbica sin objeto. El coche cuyo cuerpo central reproduúltimos tipos y la democracia de PUS precios. Hoy se adquiere c1mo~ en el tercer lugar de esta página, es un modelo de consun automóvil por $300, para t.res peraonas, paga~eros a pla· trucc1?nes de esta índole. S? propietaria, la famosa actriz y mizos, como ae compra una máqurna de coser, un fonografo, etc. ; llonana. Mrs. Anna Held, v1aJa en él con mucha frecuencia. El
es decir lo mismo que hace pocos afi.os costaba una motom· comedor, como puede verse, es espléndido y completo. Anna
cleta. Para. un hombre de negocios, un médico, un arquitecto, Held suele hacer con este:coche viajes muy largos. Va iempre
11

ma-

Señ()r don Joaquín Jurado

y

señora Maria del Castillo de Jur:idn.

�.. ,.

800

--· ~

...

,,.

1

~

- - --

- ........ _ _

,..,

'-•

La cocina con ruedas dd Emper.:dor d.: Alem,ini.1.

Un niño que no puede hablar á su padre.
Un caso de herencia extraordinario.
La millonaria Ann Held, almorzando en su automóvil.

801

llos ptrogtresos del aoto

llos ptrogttesos del a.uto

Auto de N.it Goodwing, con sleeping y toilett.

precedida por otro coche en el q lle van su mayordomo y dos trasl~da de un paraje á otro según las perspectivas que desea s11
camareras, quienes preparan y adquieren cuanto ella desea. capricho.
El invento es como sigue. Trálase de un autom6vil lancha 6
Cuando ?mpr~nde viajes de varios días se hace seguir de su
para
expresarnos mejor, de:un automóvil conectado á una l~n~
autom6v1l-cocma en el cual no falta nada de cuanto pudiera
cha,
de
tan sencilla man'era, que el lector se extrañará de no
necesitar el chie.f más exigente.
El grabado que sigue es modelo de confort para cortos viajes. habérsele ocurrido antes, si es que realmente nunca se le babia
Su propietaria, la millonaria Mrs Maxine Elliott, declara que ocurrido. El bote está amarrado ante la rampa que parte de la
se ha olvidado por completo de las trepidaciones ferrocartileras, cochera, y dispone de dos ranuras paralelas para que las ruedas
de las paradas dese!!perantes de los conductores y de los negros del auto entren en ellas y lo coloquen en la posición exacta que
es necesaria para que una transmisi6n una el eje del vehículo
de los pullman.
Un justo apreciador de las ventajab del autom6vil, es el Empe· con el de la hélice, al tiempo que el coche ee levanta un tanto
al efecto de que las
rador de Alemania.
ruedas giren en el
Posee una hermo~a • .•. •· · ·
- .
~...
"""'
vacío. La lancha así
c~lecci6n de automó- ' · · ~
impulsada,
toma
vlle2, no tan nume·
·
- ~ • lt ,J;,.
una gran velocidad
rosa como suelen
y se dirije á EU mue·
serlo las de sellos
'
,\
',
lle, en donde otra
·.
postales, pero de
rampa parecida á la
más valor. El co·
·
de la cochera faci·
che-cocina que sue·
li 1a el paso á la tie·
le seguir á su tou·
rrn firme.
ring-car y que re·
P!4ra salvar el in·
producimos interior
conveniente que
y exteriormente, da
pre,enta la diferenuna idea eeacta del
cia de nivel del agua
adelanto conseguipor la marea, el
do en esta clase de
bol e dispone de vál·
construcciones.
vuln.s que al abrirse
Ningún hotel posee
ó cerrarse permiten
una cocina m á a
hallar el nivel exac·
completa ni más
que seque
deeea,
c6moda. Estas co· i..:.:.-'-'-:...::.:=::..:....---'-'~~====~=~====----l~::.--==;.;.._-.,---=-_;.¡¡" to
operación
se
ciaas con ruedas
hace durante el via·
Touring·car
de
lujo,
de
Mrs.
Maxine
Elliott.
pueden y deben adje, ya que el nivel
quirir la misma velocidad que el coche que las precede, que no 1rn dstiene más que del agua es conocido. Al llegar á la orilla se desprende la trans·
en el momento preciso de servir la mesa. El Kaiser sírvese por misión que lo retenía, y el auto sigue su camino.
De cuantas maravillas nos admiran en las modernas construc·
lo común de su tren de automóviles cuando asiste á las ma·
ciones
de los cochea para ferrocarriles, ninguna resistirá las que
niobras militares, yendo seguido, adem~s del coche-cocina, del
á
diario
se inventan para automóviles. Solo cuando el aeropla·
6mnibus en donde va el servicio del Emperador.
no
surque
firms los airtis aparecerán otras mayores, porque las
Pero la última novedad y progreso en automóviles acaba de
exigencias
serán también mayores dado el problema del peso,
aparecer en Chicago. Mejor podríamos referirio como excentriy el cerebro del hombre tendrá que luchar en una esfera de ac·
cidad, porque s6lo en muy raros casos tendrá aplicación el nue·
vo modelo. Un millonario de Chicago tenía dei;;de tiempo ha el tividad de5conocida basta ahora.
Mas, por hoy, no puede negarse que de cuantas industrias
caprichoso deseo de vivir en pleno lago de Michigan, para dis·
modernas
han admirado al mundo con su portentoso progreso,
frutar de una soledad y un silencio absolutos á lo cual tenía un
la
del
automóvil
ha rebasado ya las esperanzas que en ella ee
derecho indiscutible. Su ilusión era una casita flotante, si bien
tenían
cifradas.
anclada para evitar todo lo posible el vaivén del oleaje, pero
había un problema previo que resolver por qué quería nada
menos que poder trasladarse de la casa al despacho en autom6·
á un enfermo, para que lo asistiese, una muj~r
vil, problema que preocup6 á más de un ingeniero, dado que la queTrajeron
sabía
hacer
muy buenas conservas, y habiéndoselo di·
cosa no era de fácil resoluci6n sin el auxilio de un invento. El
cho,
respondi6:
oro, sin embargo, aguza tanto la inteligencia de los hombres
-Pues que me conserve la vida, que no be mene~ter otra
que se invent6 para el excéntrico Jo que necesit4ba, hecho lo
por ahora.
CllR l coni•fruyó IR ra¡:R flotante veril11dero p11 lario Rcu6tico que

--~-J:~~~-i
,
.
:
.
1· .
-

·------..

Interior del automóvil co(ina, del Kaiser.

todos los esfuerzos posible~, y por más qutl fuera inmenso el cariño que ít t:tu padre le tenía, no podría hablarle.
Los médicos encargados de observar tan notable caso, asegu·
ran que las condiciones físicas y mentales del nifio no presentan
la menor anomalía. Las leyes de la herencia son la única explicación po3ible para este fenómeno. 'foda sensación puede pro·
ducir un cambio físico; lo mismo la cólera que la alegría dan á
nuestro rostro distintas expresiones, y cuando la sensación lle·
ga á su colmo, estos cambios pueden hacerse permanentes y oca·
sionar perturbaciones orgánicas. En el presente caso, la ira de
la madre y su re3olución de no hablar al marido causaron una
perturbación en su sistema nervioso, y esta perturbaci6n, transmitida al sistema nervioso del niño, debe influir en ciertos ner·
vios, que, relacionados con la laringe, le impiden hablar apenas
sus pensamientos se encaminan hacia la idea de su padre, sin
que la fuerza de voluntad sea suficiente para contrarrestar la in·
fluencia de los cen·
tros nerviosos tan
extrañamente afectados.

Una criatura, un inocente uiño de diez años está siendo ahora objeto de la atención de todos los médicos de todos los filó·
sofos de los Esta1os Unidos. Semejante en todo á cualquier otro
niño, gracioso, juguetón, inteligente, fuerte y risuefio, eEte niño
se queda mudo apenas se ve ea presencia Je su padre aunque
puede hablar perfectamente á cualquier otra persona. '
Ni los ruegos, ni los castigos, han logrado que este niño hable
al hombre que le dió el sér. Y no es que tenga miedo á su pa·
pre, ni que éste le haya jamás amenazado ni castigado para merecer tan cruel venganza. Según' los hombres de ciencia, se tra·
ta solamente de un
ejemplo curiosísimo
de influencia prena·
tal.
~-&lt;.r-Seis meses antes
de que este niño
viniese al mundo,
EL ERROCARRIL
su madre iuvo un11.
seria disputa con el
MAS ALTO
marido por cualquier pequeñez do·
mé!tica. Su e!tado
Presumen los suinervioso hizo que lo.
zos de su ferrocarril
buena señora diese
,le la J ungfrau, y
á la cosa m6s im·
todavía más de la
portancia de la que
línea de Gornerrealmente tenía, y
graft, que sube á
en aquellos momen·
3.019 metros; pero
tos de c6lera juró
Eli bien es cierto que
que jamás volvería
ésta en la más eleá dirigir la palabra á.
vada de Europa, no
su esposo. Cosa sinpuede competir con
gular: desde aquel
la línea de Oroya
momento, y á pesar
Mrs. Tyler Morse, que ha olvidado ya el uso del ferrocarril.
en el Perú, llamada
de las súplicas de
Ferrocarril Central.
su marido, la muEl
punto
culminante
de
esta
línea
está
en
la
mitad del tunél de
jer no volvi6 á hablarle hasta que nació el nifio. Entonces, coC'1.ldera,
y
se
encuentra
á
4.
780
metros
sobre
el nivel del mar,
mo si despertase de un saeño, la esposa recobr6 su jovialidad,
casi
á
la
altura
del
Mont
Blanc.
ecb6 al olvido su amenaza y continuó siendo para él la mujer
Este ferrocarril, que permite pasar en ocho horas desde un
carifiosa y comunicativa que había sido eiempre.
clima
tropical (8 grados al Sur del Ecuador) á la regi6n de las
La buena armonía del matrimonio creció al aumentarse la fanieves
perpetuas. es uno de los más maravillosos del universo.
milia con aquel niño, objeto del carifio materno y del orgullo
Tiene
de
extención 222 kilómetros, cada uno de los cuales se ha
de su p11dre. Pero he aquí que cuando el chiquitín empezó á
bajado
en
su construcci6n de un mill6n de francos de costo. No
pronunciar las primeras palabras, se observ6 que se dirigía siemhaciéndose
Ul!O del carbón. para la locomoci6n de este ferrocarril
pre á su madre, como si le estuviese vedado hablar al padre.
pues
sus
maquinas
marchan por petr6leo, y las pendientes son
Por algún tiempo, el fenómeno permaneció inex1,1liC$\ble para
tan
continuas,
que
puede
descender un tren sin el auxilio de la
todo el mundo, excepto para la mujer, que comen~ó á sospechar
máquina
desde
la
salida
del
tunél; al nivel del mar, recorre de
la verdad. Deseando encontrar un remedio) rog6 al niño que saesta
suerte
una
distancia
de
170 kilómetros sin gastar un cénludase á su padre cada vez que le viese entrar en la casa, y, en
efecto, el niño se llegaba alegremente al autor de sus días le mi- timo.
~-&lt;.r-raba sonriendo y ...... nada más; de sus labios no salía el menor
Un jugador perdi6 cuanto dinero tenía en la noche de Navi·
sonido.
dad,
y á la mañana siguientei cuando los amigos, que ignoraEntonces la afligida madre recurrió á la11 amenazas y después
ban
el
suceso, le daban las buenas Pascuas, les respondía:
á los castigos. Todo lo sufri6 el niño en silencio, y solo cuando
-Así
las tengan ustedes.
los golpea le dolieron, confes6 á su madre que aunque hiciera

y

f

�I

VIDA TEATRAL
POR L.A. OPERA
~ida, Lu,cía, Tosca, Rigoletto, Fausto, Traviata, Trovador, fuerzo y el cansancio que por la confianza de que á estas alturas
Baile de Mascaras, Cavallería Rusticana y Payasos. He aquí las ( 2, 100 metros) brille siempre igual el bronce de su garganta.
óperas ~epresentada, ha~ta ahora por el simpático cuadro lírico
En tonas las obras ha cantado con buena fortuna, pero lo redramático de Arbeu, que tanto y con justicia ha merecido los fa. cordamos especialmente en Aida, Traviata, Tosca, Payasos y
Yores del público.
Fau~to.
CorrP. por ahí una grata noticia: se han contratado ya por la
¡ Ah! canta la cavatina Salve dimora, casta, como mandan los
cumplida empresa
cánones, esto es,
Sigaldi- Amaya
como la escribi6
nuevos elementos
Gounod, y por la
que contribuirán
. fidelidad y exquigrandemente á
sitez, B atta i n
prolongar la temarranca una ovaporada, pues de
ción en ese conoseguir con los que
cidísimo trozo.
hoy se cuentan, se
Vengamos ahocorre el riesgo de
ra con Píceo, un
suspender las repico de oro ciertapresentaciones,
mente, como dedado el incesante
cía desde su platea
trabajo encomenuna linda sefiora,
dado sobre todo al
en la primera de
tenor Battain y al
Payasos. Después
barítono Picco.
del admirablepr6Ojalá que á la
logn, qne Picco devez se refuercen
clama y canta con
los coros y se les
toda la. intuici6n
haga estudiar un
de un artista sepoco más. Sin ei
vero, es de espe·
talento de Nacho
rarse que labren el
Castillo y sus esconsiguiente epifuerzos como di·
logo tantos aficiorector ¡oirfamos
nados que en cada
unas cosas!
reuni6n e u r si ó
Es ya res judicurai á medias ,
cata-como dicen
destrozan ese belos juris-que Rello pasaje leoncagina Vfocarino es
valir,o. La verdad
una prodigiosa
se impone un mucantante cuyos do·
tis ...... no absoluto.
minios se extien La única obra
den cada día, y espíritus inteligen en que Píceo no
com·ence es en Rites le auguran que
goleuo, es u::: paen el cielo de su
pel ..... vicepresiarte esplenderorn
denc;al, muy difíjRmás se pondrá
cil, y Picco desel Rol.
conoce los detalles
La arrogancia
más importantes,
de Carlos V en el
amén de la poca
zenit de su podepotencia de su
río fué diaculpahien impostada y
ble.y ¿qué diremos
voz.
dulcísima
de ladiva eI.JcantaLa señora Frery,
dora que apenas
una Aida impeca·
ha tramontado las
b 1e , ardorosa y
frescas colinas de
sentimental,
carela aurora y ya surce de un órgano
gfl aceleradamente
eeguro, pero com·
hacia el glorioso
pensan sus agudos
mediodía?
brillantísimos y
Los críticos exiACACIA GUERRA,
sostenidos
de que
gE&gt;ntes-y vaya si
Jos hay- concuerbella primera tiple del Principal, que sigue conquistando grandes aplausos.
tanto gusta el gros
public . Además ,
dan en sus juicios
viste
con
propiedad
y
está
siempre
atenta
á
la
acción, dos cosas
y en sus presagios respecto de esta peregrina norteamericana de
que
olvidan
mucho
los
artistas
del
tablado.
La
escuela de canto
alma ítalo-francesa, por igual graciosa y dulce, lo mismo fuerte
de la señora Frery-dentro del método francés, del cual n.o soen la pasión que frágil y tenue en los ensuefios.
Materia será de un extenso artículo el comento que haremos mos partidarios-es muy apreciable. Los bajos Cre~y y Miracle
más tarde á la interpretación que hemos visto y oído, sentido y están constante:nente á buena altura. Ambos trabaJan con em·
gozado de Lucía, Gilda, Violeta y aun del airoso pajecillo Os- peño y lucimiento. Apuntamos Rigoletto, Aida, Lucía y Baile
de Máscaras. Queremos olvidarnos de un cierto Mefist6feles.
ear, por la Viccarino, siempre Regina.
De intento dejamos para mejor ocasión la tarea- ardua de v~Battain, tenor elegante, conocedor á conciencia de la1:1 obras
que canta con esa su voz de raegos netamente masculinos aun ra.s-de ocuparno3 de nuestros apreciables paisanos. El prop?s1en los pasajes más agudos y dulces, se ha captado sinceras eim- to de la empresa por despertar en ellos una segura emulación
patías. Se sabe mucho de sus descuidos y volubilidades, se la - al lado de artistas completos, es por cierto muy loable, ~~ro .tal
menta que á las veces confíe demasiado en el brillo de su voz, y empefio lo resienten los dileUanti. Esa política de conc1hac16n
así se le oye á las veces enronquecida y vacilante en las notas deba sobrevenir después de la Reforma y de una Guerra de Tres
graves ó en las cadencias á fior di labro, quizá menos por el es- 6 más afios.

T e a t tt o s.-S o e i a 1 e s
EN UN TREN l-1:LECTRICO
BLI COLIECCIOfUSTR.

En París, las seis de la tarde.-En el tren que va ...... á ..... .
¡ poco importa! Basta saber que ese tren es

boletos. Me diréis que hubiera sido más sencillo hacer pagar su
aeiento al señor; de acuerdo, pero como ya ha abonado el im·
porte nadie lo obliga á reincidir, presentando el boleto justifica·
tivo, lo que no quiere, de ninguna manera, dE&gt;jar de hacerlo.
El revisador tiene razón de insistir; el señor no teme tampoco
al dedicari:e en busca del penoso boleto.
Las diez de la noche. Continúa la sesión.
Las once y media. Se puede calcular en
600 los papanatas que contemplan al sefi.or,
al revisador y al tren.
Las doce de la noche. El sefior se levanta, se golpea la frente exclama:-¡Eurekal
El revisador, creyéndose insultado en el
ejercicio de sus funciones, se aprontó á hacer proceso verbal; pero no tie:r.e tiempo,
pues el sefior &amp;bre su gran cartera. ¡Oh
e~tuporl en ella hay un boleto, uno solo.
El revisador lo examina. E i el bueno, el
que correspondeal día.
Ji~I revisador lo rompe en la extremidad
y parte con la conciencia tranquila por
haber cumplido con su deber.
El sefior, libre por fin, se gana á su pró·
ximo domicilio. La muchedumbre se dispersa.
Ahora se establece una cuestión: ¿por
qué eee señor no rompía los boletos?
¡Dios mío!. .. muy sencillo, los coleccionaba. -EDUARD BIGOT.

de tracción eléctrica y, aunque fuera á vapor no ofrecería ningún inconveniente pa·
ra el asunto de que se trata.
Ei vehículo se detiene delante de la estaci6n. Intrépidos viajeros penetran en el
tren, una vez efectuada esta operación, el
conductor vuelve á partir, con el tren, se
entiende.
En la plataforma: gente cualquiera. En
el interior: gente como la de la plataforma.
Un sefior, ~entado, con su gran cartera en
las rodillas, come ...... co11 los ojmi, á una
cortés viajera sentada delante de él. E~e
señor, que no llama la atención, parece que
tiene los bolsillos llenos de papas debido á
que éstos están rellenos.
-Hay sitio, exclamó el guardatrén.
A esta «llamada al pueblo» cada uno Paca el dinero necesario y recibe en cambio
uno ó dos papelee unicolores ó multicolores,
según el trayecto que recorre.
Todos los boletos llevan esta indicaciqn:
r, Este billete debe ser ¡resentado oumdo se
solicite y debe destruirse al bajar del tren.))
De repente, como una flor doblándose Señor li~enciado Ignacio Bravo Betancourt,
EL LADRON Y EL MEDlCO
bajo el pe3o de una mariposa, sube miencuyo matrimonio con la señorita Josefina
Llamosa está ya anunciado,
tras el tren camina, un revisador. Con esa
Un médico de Londres, de mucha repolítica exquisita que nos legó el gran siglo, ese importante funcionario exija el bolefo de cada viajero y putaci6n, y muy rico, fué un día á. percibir una cantidad bastante considerable en billetes de banco y en oro.
le saca un pedacito.
Cuando volvía á su casa úon el dinero, le detuvo en la calle
Cuando llega delante del sefior de los bolsillos hipertrofiados,
el revisador, con un gesto donde transpira toda la autoridad de un hombre tan apresurado que casi no podía echar el aliento,
quien le suplicó fuese á visitará su mujer, que estaba con un
que estií revestido, pide el papel que da derecho á viajar.
ataque
tan violento que exigía un remedio muy pronto, ofreEl señor, con una sonrisa, registra uno de sus famoses bolsillos y presenta al revisador un boleto que en seguida es recha- ciéndole una guinea por aquella sola visita. El médico, que era
muy avaro, aceptó la proposición, y dijo
zado por é,te con di•gusto. ¡ Estremecéos,
al hombre que echase á andar y le dirihonrada gente!. .....
giese.
E:1te boleto no es del día y no coincide
Con efecto, llegaron á una rasa en una
con los números del carnet del gu udacalle escullada, subieron al pi@o tercero y
trén.
entraron en un cuarto cuya puerta cerró in¿Fra u le?...... ¡ no l ...... nueva sonrisa del
mediatamente el conductor. Después, prestñor y desaparici6n de su diestra en la
sentando al médico con una mano una pisprofundidad de su bolsillo. Pre~entación
tola y emefiándole con la otra una bolea
de un segundo boleto rehusado. Sucesivavacía y abierta, le dijo:
mente, tres, cuatro, cinco, diez, veinte,
-Esta es mi mujer; tuvo un ataque que
treinta boletos sufren la misma snerte. Sipui:o en el estado en que la veis ; vos sois
la
lencio profundo, el horror desfigure el semuno ne nuestros más famosos médicos, y
blante del guardatren.
yo Fé que ninguno puede curarla como vos,
Mientras que el tren corre á través de los
pues acabáis de tomar en cierta parte el recoches y los automóviles, el sefior, siemmedio que ella necesita ; aplicádrnle, pues,
pre con el mismo gesto maquinal y tran·
inmediatamente si no queréis que yo os
quilo, presenta nuevos boletos al revisaaplique dos píldoras d~ plomo que se hador, que siempre los rechaza sin piedad.
yan en esta pistola.
Se ve que el bolsillo izquierdo del señor
El buen doctor hizo algunos gestos, pese desinfla y que las papas de que habláro obedeció. Ech6, pues, en la bolsa abierbamos recientemente, no son sino boletos
ta las guinea!! que llevaba y procuró salen reserva desde hace meses, afi.os tal vez;
var
los billetes; pero el ladrón, que lo coal si11mcio mortuorio se sucede un dulce
noció.
le dijo:
cuchicheo al cual parece participar el tren,
-No es justo que hagáis gratis una cuque salta en sus resortes.
' raci6n tan feliz; ya sabéis que os prometí
El revisador está descolorido, el señor
nna guinea ;soy hombre de honor; tomadla.
está ro~ado y sonriente: y no es ya un boPero yo sé muy bien que tenéis en el bolsileto que aparece, sino familias enteras. de
llo unas recetas sumamente eficaces para
boletos, ¿qué digo famflias? ... ¡colomas,
evitar la recaída del mal que acabáis de cumultitude:1! El sobretodo del sefior ha
rar: hacedme el gusto de entregármelas.
vuelto á tomar poco á poco su aspecto norCarlos P-rJ:wé,
El médico no tuvo más remedio que dar
mal, los bolsillos están vacíos, pero quedel Teatro Lírico,. quien aca~a de celebrar
los billeteF, y entonces el ladr6n, ocultando
dan los de la levita, del pant11.lón J del chasu función de gracia.
la pistola debajo de la capa, le sacó del
leco Su conteuicto comienza á desparra·
no metiese ruido, y le dejó en la esquina
cuarto,
diciéndole
que
maroe en un conjunto azul verde, rojo, naranjo, amarillo, etc.;
los vi"jeros abandonan co~ pesar al revisadar, pues han llega- de una calle, mandándole se abstuviese de seguirle.
El bribón escapó sin duda á buscar habitación en otro barrio.
do á la esta0i6n.
Las nueve de la noche. Alrededor del tren, la gente mira al
señor imperturbablemente rosado y son~iente, di~trib~yendo
uno á uno, al revisador, cada vez más pálido, una mfimdad de

�Aetualidades
Aetualidades.

UNA BUENA VISITA

Era un hornbre alto, barbudo, andrajoso, un gitano indudablemente. Deslurn brado por la claridad del pleno día nada deb!~ distinguir en aquel aposento oscuro; y antes de e~trar, vaHaber sido joven y bella, haber tenido ojos llenos de vfreza cilo un poco,
Y. como un sol el cútis, haber piado por el camino como una ave'Pero Luciano se había puesto en pie. La figura del extrafio
c1lla ..... y volverse u na vieja que casi ya ni se menea, que ape- visitan te nada bueno le auguraba.
nas habla ... ... ¡oh, pobre madre anciana! ·
---¿Qué se le ofrece á usted?-preguntó adelantándose dos
Luciana la c o n-1
·
_.,.._.....,
parns hacia la puert.emplaba. Recién
ta.
llegado al suelo na'"
Al oír aquella voz
f!
.!
tal, de!!pués de algu¡
extremecióse el desnos años de ausenconocido. In dudacia, ¡cuán cambiada
blemente creyó al
VE&gt;Ía á la buena de su
meterse alli que no
anciana madre!
había nadie, y su priEvocaba recuer·
mer movimiento fué
,los. A los ~esenta
darse á la fuga.
nfios, aun era ella vi.Pero entre él y la
varacha, y á eu hijo
puerta estaba LuciaLucia.no, que tenía
no, y de nuevo claya sus cuarenta y
maba la voz de éste,
cinco, le contaba bis·
entonces ya alterada:
torias infantiles y le
-He preguntado
hacía recomendacio- ...,x."J~
á usted qué es lo que
nea como si se trata- ·
se le ofrece.
sede un chiquillo:
-¿Qué se me ofre·
«Ponte el sobretodo,
ce? ¡ Tu pellejo l muchacho, que e 1
respondi6 el gitano1
tiempo está fresco.
sacando un cuchillo
¿ Piensas en tomar
de la faltriquera. los g u antes? Que
¡Déjame el paso liguardes compostura
bre ó ponte en guardonde vayas.»
dia!
Asimismo, , si el
i -1 Ah 1 ¡ ladrón!
cuadragenario no
, , 1,· ¿Con que venías á
era dócil, levantaba
1 robar?-·exclamó Lu.,
ciano sin retroceder
ella la mano con ade·
' · j un paso. ¿Creías enmán resuelto ¡ oh !
.. ; contrar Rola á una
¡sí! su ma110 surcada
VÍf\ja, ¿eh?
de venae, que al caer
-¡Paso l-repiti6
no hubiera aplastado
el bandido, agachanuna mosca y decíado la cabeza como tile: «Aguarda, rena·
gre que se prepara á
cuajoi,.
dar un ealto.
¡Oh! ¡aquel ,,rena-¿Paso? Sí, en secuajo»! ¡Qué no dieguida, entre dos gen·
ra Luciano por oírsedar mes.
la disparar aun
-Pues bien, ¡to·
cuando sólo fu es e
mal
por vez última! En
Lucia.no s6lo tuvo
cuanto á la guantatiempo de dar un
da, la recibiera con
salto atrás. El vaga·
más gusto que la mehundo se le echaba
jor de las caricias.
encima cuchillo en
Pero la mamá iba
mano. Por fortuna
á cumplir los ocben·
tenía que habérselas
ta y dos, y ya nada
con un adversario
la conmovía ni nada
más fuerte.
era capaz de ponerla
Luciano no hizo
furiosa. Ni aun el demás que saltar, co·
cirla su hijo: «Vaya,
ger uno de los nudo·
mamá, tiene usted la
sos bastones que ha·
nariz como grano de
Señor don Alfredo Ramos Martínez. nombrado Subdirector de la Escuela Nacional de Bellas
bfa junto al sill6n,
tabacoi&gt;. No, no se
Artes,
encargado
del
departamento
de
pintura.
en los cuales se apo·
enfadaba, ni enviayaba su madre, y
ba. ya mirada alguna
con
él
dar
un
golpe
que
paralizó
el
braz)
que
blandía el arma.
fulminante á su irrespetuoso chico. Inclinada en su sillón del
-1Ahl ¡así, así! -exclam6-Yo seré quien te deje sin aliento
tiempo del imperio, incapaz de dar un paso por sí sola, toleraba
cuanto le dijesen, y, si un rayo hubiese caído en la casa, no con· ¡misera.ble! ¡carne de presidio! ¡aguarda un poco!
Y Luciano apaleaba al ladrón que tan imprudentemente sele
moviera mucho más) la infeliz que los cisnes ya de,dorados del
había
metido en la casa.
sill6n, cuya cabeza se doblaba pensativa en ademan de llorar el
Entregado á semejante tarea, de súbito hrnzó un grito:
ccotro tiempo&gt;,, el «otro tiempoii para siempre desaparecido.
-¡Mamá!
Y cesando efi su vapuleo, pareció que los ojos le salies~n de
Una tarde de verano, m 1entras madre é hijo dormitaban en la
sala, cuyos postigos se habían cerrado á causa de las moscas, las órbitas al ver un prodigio que le llenaba de emoción Y
movióee un ruído sospechoso en la pr6xima estancia. Dijérase asombro.
Efectivamente, era milagro ó algo parecido.
que alguien andaba por allí con paso furtivo. ¿Quién iba de tal
modo por la casa? Todos los criados debían de hallarse haciendo C: La anciana. madre se había levantado sola, «como en otro
la siesta, según la apetec~da co3tumbre gascona. Luciano volvió tiempo»; «como en otro tiempo», había andado»; «como en otro
la cabeza para ver quien se aproximaba; y abriéndose la puerta tiempo» levantaba su mano; y ella, que ya ni sabía hablar, rugía
con aire amenazador, dirigiéndose al bandido.
u avemente dibuj6se en el umbral una silueta inesperada.
1

***

805

-¡Renacuajo! ¿Te atreves á tocar á mi chico? ¡Aguarda! ra un espacio de tiempo más 6 menos breve. Una vez que ha
¡a¡?uardal
pa8ado el efecto de la droga, lo único que se experimenta es
Y, á su vez, ~egaba, pre?ipitábase, se rejuvenecía, se volvía una sensación de horribla variedad, generalmente en el estomafuerte. por eflp~c1.o de un mmuto, viendo en peligro á rn hijo. Lo go, la cual produce un desasosirgo que solo se calma repitiendo
que mngún medico pudo lograr, lo había hecho aquella sacudi- la dosis de narcótico.
da repentina, devolviendo á la impotente madre los músculoe
Probablemente, la droga que más extrafíos efectos produce
la palabra, toda su energía de los treinta años.
' en la mente humana es el hachich, que se obtiene del cañamo
- 10h! ¡mamá! ¡Mi pobre mamá curada!-exclamó Luciano
indio, y cuenta con muchos partidarios en los países orientales.
cayendo ante ella de rodillas y besándole las manos surcadas d¿ Lo más curioso de este ingrediente, es que hace creer al que lo
azuladas venas.
coma todo cuanto se le dioe. Si es un árabe, bastaría decirle
El gitano, juzgándose dichoso con aquella tregua, puso pies que es sultán para que inmediatamente se pavonée entre los suen polvorosa.
yos y ordene con despótico acento ejecutará sus enemigos. DíPero ¿qué importaba su fuga? Luciano sólo veía á su madre, gasele que es un gallo, y cantará y cacareará como pudiera haá aquella mujer que, antes de abandonar el mundo, había podi- cerlo el más gallardo señor de gallinero. Se cita el caso de dos
do hacer siquiera un último acto de madre; y dos lágrimas de yanquis que quisieron experimentar en sí mismos Jos efectos
ternura brillaron en sus oj'.lti.
,
del hachich; á uno de ellos se le
-·¡Mi valerosa madrel-dijo,
dijo que era una locomotora, y
estrechando contra su coraz6n á
empezó á resoplar y á silvar, cola octop-enaria. -¿Con que es cier·
rriendo con toda la velocidad &lt;le
to que be podido oír á usted hasus piernas en torno de un meblando en voz alta, que he podisa, hasta que cayó rendido de fa.
do verla andar sin bastón y levantiga. Al otro so le hizo creer que
tar la mano para pegar, como en
estaba muerto, y &amp;in pari,rse en'
otro tiempo? ¡Ah! ¡bendito 1:ea el
barras empez6 á dar instruccb..1ee
ladrón! ¡En buena hora vino! ¡Sipara su propio entierro.
ga usted andando, manténgase
También hay quien gusta Je tousted firme! ¡Póngase usted furio·
mar cocaína, aunque esta sustansa, madre mía! ¡Oh! ¡se lo ruE&gt;go!
cia. no adormece ni sugiere agraPero ella, bajando la cn beza,
dable:1 pensamientos, sino que
volvió á encorvarse, recobró el
pone al paciente en un estado de
aspecto de cosilla quebrada. Con
fem bloroso atontamiento muy pacorto paso y apoyándose en la pa·
recido á los primeros síntomas de
red, regresó á su asiento, y dFjánla intoxicación por la estricnina.
dose caer en él, apenas pudo bulPero el más singular de los narbucer estas palabras, dirigiéndose
cóticos es el que podríamos llaá su muchacho:
mar á la vez el más artístico de
-Esos gitanos... ¡qué pl11gal ...
lo~ venenos, el bot6n del mezcal,
Corre el cerrojo, chico ..... Y que
e•pecie de cactus que crece en las
no salgas sin sobretodo; pues haproximidades del Río Grande, al
ce fresco.
sur de los Estados Cnidos. Cuan·
do se masca uno de estos botones
1Cuán hermoso fué oír de 1,ue1:e ven escenas de brillantísimos
vo aquella. frase!
colorfs, junto á las cuales resultan
Pero fué la última. Cinco mi·
pálidas y deslucidas las tintas de
nutos después la octogenaria ~e
la aurora boreal y de la puesta del
hallaba sumida en nuevo letargo
sol. Los indios kionas usaban
en su sillón con cisnes desdoramucho en otro tiempo este narcódos; y pronto aquel letargo había
tico, cuyas extraordinarias prode agravarse, tomando otro nom·
piedades refiere en los términos
bre que hace extremecer el corasiguientes un hombre de ciencia
z6n de los hijos. ¡Pobres madres
que tuvo el capricho de expe1iancianas!
Señor Lic. don Cecilio A. Rovelo,
mentarlas:
Pero Luciano se sentía dichodirector del Museo Nacional de Arqueología.
((Cuando masqué el cuarto bo·
so, muy dichoso por haber vuel·
Habiendo taniño Yerifleati vo en dfaa paFa,tos el onoró.is lc;o de este
t'
l
t'
to á verá su madre completamen·
distinguido hl1toriador y arqueólogo, R.us nuru~rMas amistades le rlnon mezca , presen oseme una se·
dieron justo homenaje tie estimac11fo y r~speto .. Unimns nue•tros vorie de visiontS deliciosas, tales cote viva, «como en otro tiempo»; y
tos á los que con el motivo antes eitacto re,•ibló el 8•fio1· Rovelo Y es·
1.
1 h
d · Ú
al terminar la siesta los criados,
peramos qu11 por mucho titt111po continúe rigiendo sabiamente la im·
mo Jam11S as a goza O nmg n
portante lnstituuión de la Qll,&lt;; es hoy ~irector.
ser humano en condicioned nordió á uno de ellos la siguiente or·
males. Un panorama inmenso y
den:
-Vete á la bodega, torna una botella de buen vino añejo; y hermoso', cambiando constantemente, con variedad infinita de
si todavía encueutras en el camino un campamento de gitano~, colores y formas, pasaba rápidamente ante mí. Creo que he exdásela de mi parte á un mocetón barbudo ·y andrajoso que ha perimentado grandes placeres en muchas ocasiones anteriorel! á
aquella, pero Jo que aquella noche disfruté na único en la histenido á bien hacernos una visita.
toria de mi vida. Los colores de los objetos eran maravillosos,
JUAN RAMEAU.
como los colores del espectro, pero intensificados como si se viesen á la más fuerte luz del sol, y en cuanto á las escenas, pareEFECTOS CURIOSOS DE NARCOTICOS
cíanme: unas dibujos de tapicería; otras, grupos de seres hum11nos danzando procesiones, etc., y otras, encantadoras escenas de
la naturaleza.,,
{! láudano, el hachih, el mezcal.
EXTRAVAGANCIAS MACABRAS.

La natcoticomanía se extiende más cada vez. La costumbre
de fumar opio empieza á extenderse por Europa, y de día en
día aumentan también los aficionados á beber láudano.
Cuando se empieza á tomar láudano como bebida, no se le
encuentra cualidad ninguna que justifique su empleo, pero pronto el cerebro empieza á concebir extrafios pemamientos, unidos
á la agradable seguridad de poder tener constantemente las más
admirables ideas. A medida que la afición al láudano aumenta
en el individuo éste siente como si su persona se elevase hasta
las nubes y desde allí contemplase á este mísero mundo sintiéndose completamente fuera de él. Por supuesto que esto sólo du-

Algunas perrnnas han tenido la extraña ocurrencia de dii.po·
ner extravagantemente de su cuerpo para después de eu muerte.
Así, un francés manifestó en su testamento el deseo de que se
hiciese con eus huesos un juego de ajedrez. Un yanqui dispuso
que curtierafi su piel y que hiciesen de ella un tambor que había de ser tocado con baquetas hechas con los huesos de las
piernas; y un asesino inglés leg6 á sus hijos los dedos de la mano con que había cometido el crimen, porque aquellas reliquias
podrían hacerles cada día más amantes de la honradez, al considerar como aquellos dedos lo habían llevado á él á la cárcel y
á sus hijos á la miseria.

�806

A\liaeión.-De Todo un Poeo.

Aviaeión.-De Todo un Poeo.

La concurrencia en las tribunas.
Un aeroplano en los momentos de partir.

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES.
LAS MADRES
debieran saber. Con la mayor
parte de las niílas, sus tribulaciones proceden de la falta de nutrición, tanto en caEdad como en
cantidad. Hoy dia se denomina
esta condición por el térmitto de
Anemia; pero las palabras no alteran los hechos. Existen miles
de nifias en esta condición ; algunas de ellas están en la edad
de los misteriosos cambios que
conducen al completo desanollo
y necesitan especial cuidado.
Muchas sucumben en este periodo tan crítico y la historia
de tales pérdidas es la más triste en el curso de la vida. Un
tratamiento conveniente podría
haber salvado Ít la mayor parte
de estos tesoros de sus padres, si
las madres hubieren sabido de la
PREPARACION de }VAMPOLE
y la hubieren administrado á sus
hijas, con el resultado de que habrían llegado á ser mujeres fuertes y sanas. Es tan sabrosa como
la miel y contiene todos los principios nut ritivos y curati vos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, que extraemos de los hígados frescos del bacalao, combinados con J arnbe de Hipofosfitos
Compuesto, Extractos de Malta
y Cerezo Silvestre. Para lograr
el desarrollo de nifios pálidos,
raquíticos y demacrados y especialmente aquellos que padecen
Anemia, Escrófula, Raquitismo
ó Enfermedades de los Huesos y
la Sangre, no tiene igual, pues
sus propriedades tónicas son excelentes. '' El Sr. Dr. José M.
Guijosa, do México, dice : He
empleado su Prep1,ración de
Wampole en una Seliorita que
presentaba atgunos síntomas inquietantes en ~i aparato respiratorio y ctesde el primer frasco
comenzó á notarse ali vio marcado, habiendo desaparecido toda
huella de enfermedad al terminar el sexto frasco." Nadie
sufre un desengafio con esta.
De venta en todas las Boticas.

Mis Quimby en su monoplano.

Miss Moissant eri el espacio.

NO l'AS CURIOSAS
El doctor alemán Brunhuber ha dado
á la estampa un libro sobre el periodismo
contemporáneo.
. En él se consigna que el primer veriódico semanal en Alemania fué la «Gazeta
de Strasburgo,» en 1609· en Inglaterra el
ccDaily Courant,» en 1702, y en Fran~ia,
el «Journal de Parí@,» en 1777.
Para formarse idea de la rapidez con
que antafio se hacía. el servicio de informa~i6~; baste. saber que el terremoto que
se smtio en Lisboa el primero de noviero·
bre de 1755 no fué conocido por la prensa
de , Londres hasta «veintiocho día.e» despues.
A! lado. de este ejemplo presenta el
ccDaily Maili&gt; aquel su «record» de informaci6n que realizó en noviembre de 1903
publicando á los veintisiete minutos» d~
pronunciado un discurso de Chamberlain
en Manchester.

***

Un día, no hace mucho, llegó á París
enfermo, un norteamericano multimillo:
na.~io. Padec~a. de una neuralgfa aguda,
canficada de incurable por los facultativos
de su país. Sus indagaciones pusiéronle
en manos de un especialista electroterapéutico, y sometido á su tratamiento acabó por sentirse cura.do y satisfecho. '
Su satisfacción paró en agradecimiento

- Es.e bulto que tiene usted en la cabeza indica
un ca~acter brutal y feroz.
-~1, señor fren.ólogo; el carácter de mi mujer:
M~ tiró un plato a la cabeza y me ha salido ese
chichón.

expresivo. Cuando el médico, que era el
doctor Doyen, entraba en sospecha que
el enfermo fuera olvi~adizo, encontrórn
un día con un sobre misterioso que 1e sacó de apuros. _Dentro del sobre iba una
carta del americano reconocido y con ella

¡Oh los Valientes!
No se crea que vamos á tratar
de aquellos que luchan en el campo de batalla, no, vamos á tratar de tipos que, por desgracia
abundan mucho en los dos sexos'.
1=,lega Ud. á una casa en la que
el Jefe de familia se encuentra
con un fuerte catarro y un poco
de, calentura; al preguntársele
que ha hecho para combatir su
enfermedad, contestará: Nada,
yo nunca me curo, no tengo miedo á las enfermedades. Y nuestro hombre se queda tan satisfecho como si tal cosa.
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro; solo le
ha quedado una tosecilla seca,
no puede dormir, ha perdido el
apetito . y se va adelgazando á
gran prisa; pero como es valiente, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tomar luego la ''Creosofosfatina''
líquida.
Es querido lector, que el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera tomado la misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está expuesto á contagiará toda su familia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes; deben cuidarse
tomando la admirable medicina
que dejamos nombrada; con ella
se evita y ~cura la Tuberculosis y
todas las enfermedades del pul·
món, pecho y garganta. , Tambien la hay en pastillas.

un cheque po_r, valor de 100,000 francos y
el ~eta de ces1on de un palacio que este
último poseía e~ el Arco del Triunfo, y
que estaba apreciado en un millón
ce Mot de la fin».
.·
Los tribunales de Párís entienden ahor~ en una causa que el mismo norteame·
ncano ha promo~ido contra Doyen, para
que éste le restituya el palacio y el dinero, por no haberle curado completamente ..... · Porque le ha vuelto á doler la
cabeza.

***
Inglaterra es el país de las costumbres
extrafi~s i la q~e está establecida en Henley
desde ti.empo mroemorial no es de las menos cunosas.
Días pasados reuníanRe en fraternal
banquete loa co.ncejales de aquel ¡;&gt;ueblo
!• como es de ngor, sirvieron champafi~
a los comensales en unas copas estrechas
d_e 90 centímetros de altura. Es obligator10. apurar la copa de un trago, y si alguien no puede consE&gt;guirlo los coperos
vací~n el contenido sobre la. pechera de la
camisa del mal bebedor.
¡Felizmente, existen en Inglaterra coEturobres más encantadoras!
_

daron ~olos el prior y el concinero. Los
subordrnados no podían ser liOenos pero
con todo, el prio! le echaba de auto~idad,
Y, se daba ~anta importancia como si tuviei,e deba Jo de sus órdenes cincuenta ó se·
senta reverendos.
Un día, que el lego se había caneado
ya ~e. ta~ta impertinencia y de tan poca
fam1ba_ndad, le dijo:
-Mire, padre, cómo manda y cómo
m~ trata, ~orque si me hace m'uchas lo
qmto de pnor.
'
-1!neolentel un lego quitarme á mí
de pnor. Querría ver cómo.
- Yéndome del convento, padre deján.
dole solo.
'

***
Durante la guerra de loe franceses en
un convmto de una ciudad pequeña, que-

Casa FAYARD, BLAYN y C•• de P.AlUS.

Lo mas barato 11 lo m ft '
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R~UMATISMOS, LUMBAGO, HERIDAS '

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CRECENCIA DE LOS NIÑOS
DENTICIÓN DE LOS IIÑOS
ENFERMEDADES DE LOS &amp;HUESOS

• a1tt1

do y postura artísticas de cada retrato, damos la atención
individual necesaria para así

11

hacer un estudio de la más

I

atractiva personalidad. Por
eso agradan nuestros retratos.
FOTOGRAFIA

1:~

ª"' ron.u LAI F1&amp;MA.c1,: Y DIIOOOSlll..&amp;l.v.

ESiffEliiífiro

-· --.c.e-=oc.-•a--

En ,todos los casos arriba asad el

A la composición, alumbra-

~

ToB,co excelente contra Jo, CALLOS OJOS-~u·,.

FOSFATOnECAL
GELATINOSO
de E. LERQYFarmº, PARIS

J dt lu Elllermedadea que reaoltaa de elle
por las p LDORAS

~f.r~l~~Jr~t!~!.~!
'

gantes s11lino
~8 de los purJ11lap11 , sené s. 11c1bar,esc11rnóne11

estrellimien't¿~~o l~~~ cuyo uso el
mas pertinaz.
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                    <text>fL
A~o

XL

MÉXICO, DOMINGO

============a============""""-'~.;;;,;;.,..,..,.'='-;..;=¡~=

3 DE

DICIEMBRE DE

1911.

NUM.

49.

===~;;Q:;;a~==a====,=====================~===~===

SEÑORITA ESPERANZA MONTERO DEL COLLADO,
APLAUDIDA i\fEZZO- SOP.RANO DE LA COMPAÑIA DE OPERA QUE AOT{JA EN EL ARBEU.

�Aetoalidades

811

NUEVOS ARZOBISPOS
11111111.. ,.. ~

·

El podett eneadenado
Apiadado Prometeo de los míseros mortales, por favorecerlos
robó el fuego divino y púsolo en manos de los hombres con el
que aprendieron muchas artes y no contento aún con ésto, hizo
habitar entre ellos á la ciega Esperanza, lo cual bastó para que
dejaran de mirar con terror la muerte. Airado y celoso Zeus del
titán, mandó á la Fuerza y á la Violencia que lo extendieran sobre las altivas montañas del Caucaso y clavados los cuatro
miembros del gigante en las duras rocas con broncíneos clavos
un feroz y carnicero buitre devoraba entretanto sus entrañas.
Prometeo impotente contra la fuerza y la violencia era el derecho vencido, la acción purificadora aniquilada, el pasajero vencedor del poder usurpado, el liberador, condenado á sufrir el
más espantable y trágico suplicio, por una justa y temeraria empresa. Y desde los tiempos del divino Schylo, cuántos Prometeos han presidido los actos de la humanidad! Los rebeldes contra la tiranía de los hombres, los redentores de la humanidad,
los que roban á la naturaleza sus arcanos, los países indómitos
ante la brutal fuer za de otros más poderosos y potentes, son
otros tantos Prometeos devorados, hechos polvo, sacrificados
con todo lujo de crueldad y todo linaje de cobardía, en aras de
la ambición, de la codicia ó simplemente de la más torpe y necia venganza. Ahora mismo, entre nosotros, tenemos un nuevo
Prometeo, guardada la debida y justa proporción respecto á la
leyenda. griega, pues ésta se desarrolló entre divinidades y nuestros actos son puramente humanos, demasiado si se quiere.
Siguiendo pues las mismas proporciones, caeremos en la cuenta de que en el viejo régimen tuvimos nuest,ro Olimpo, con sus
dioses consentes, mayores y menores, nuestro Júpiter Tonante
y su cortejo de auxiliares, su Vulcano, su Mercurio, su Minerva hasta su Baco, retozón, dicharachero Se ignora la existencia de algún Marte...... Pues bien , allí, sobrelas rocas
del cerro de Chapultepec, el Presidente de la República, en
apariencia feliz y gozoso, perennemente sonriente, no es sino
un nuevo Prometeo encadenado con las oxidadas cadenas de
los amigos del antiguo régimen , clavado por la mirada investigadora de la opinión pública y devorado pérfida é insidiosamente por ciertos buitres de la prensa y por las locas ambiciones
de sus amigos, hoy sus más crueles enemigos. Y para que nada
falte al cuadro, Mercurio, amigo de todo el mundo, viene á darie
consejos importunos.
El, por favorecer al pueblo y apiadado de su mísera condición
de esclavo, en su pequeñez y á sabiendas, luchó con un poderoso
Júpiter, arrancó el poder de sus manos usurpadoras, sacó á luz
la constitución que tenían encerrada bajo siete llaves aquellas
manos fulminantes, destronó á los que gozaban de la privanza
del amo y s13ñor, suprimió las mercedes feudales y poniendo en

libertad el pensamiento,
di6 alas á la prensa, con
lo que el pueblo considerose satisfecho.
Pero sus enemigos no durmieron, y hábiles en la intriga y duchos en l~ mentira, tejieron cautelosamente la red con que intentan cojer, unos, granjerias, otros, el brazo que pudiera hacerles
daño y los de más allá, sin saber lo que pretenden, tienden la red
á troche y moche, ávidos de desorden, oposicionistas sistemáticos.
Cuando el señor Madero en sus giras democráticas recomendaba, imploraba al pueblo que se agrupara á su alrededor y lo
ayudara en su labor gubernamental, debió haber hecho lo que
se hace con los chiquillos caprichosos. Debió decir: cccuando entre yo en el poder retírense de mí y les ruego que me ataquen
rudamente y fomenten la anarquía por todas partes.&gt;&gt; Y entonces
los resultados hubieran sido en sentido inverso.
Y bien, los desórdenes (más ficticios que verdaderos) que
han tenido lugar en toda la República y que no son en realidad
sino una especie de eangrías necesarias para la salud del cuerpo, han sido sofocados conforme han ido apareciendo, sin alardes de fuerza, diplomáticamente y no como quiere algún peri6dico, que lamenta la mano de hierro del Gral. Díaz é intenta
hacer crecer desmesuradamente la figura de éste, insinuando al
señor Madero la política dictatorial. ¿Y que sería esta política,
en manos del señor Presidente, sino la dernparición inmediata
de esos mismos peri6dicos, la apertura de las mazmorras de S.
Juan de Ulúa y la negación de toda justicia como en los tiem·
pos no muy remotos de triste recordación? ¿No sería esto un
retroceso, una retrogradación á la política florentina, hipócrita
y maulera? Dejérnos correr el tiempo, m~ordemos los aventu·
reras épocas de nuestros conquistadores y embarquémonos en
esta nueva carabela democrática, con fé é ideas nuevas, seguros
de que llevamos por timonel á un hombre patriota y de elevados pensamientos. ¿Se pretende establecer un parangón entre
este y el anterior Gobierno y sembrar la deEconfiaoza y la intranquilidad á fin de que la paz jamás reine entre nosotros 6, tal vez,
desorientar al señor Madero en la recta línea dd conducta que
debe seguir? De cualquier manera, ante las necias insinuaciones, ante los burdos insultos y las mordentes caricaturas, el señor Madero permanece íntegro, inmaculado y soberbiamente sereno.
Prometeo se encoje de hombros, á pesar de sus cadenas.

LKOPOLDO

Con general beneplácito han sido recibido en México, por
todas las clases sociales, lm, últimos nombramientos acordados por S. S. Pio X, en el
Consistorio celebrado hace
pocos días en Roma.
Será nombrado Arzobispo
de Michoacán el Ilustrísimo
señor doctor don Leopoldo Ruiz, actual Arzobispo
de Linares, (Monterrey), y
que esta vacante será cubierta por el Ilustrísimo señor
Francisco Plancarte y Navarrete, Obispo de Cuernavaca,
que es ascendido á la categoría de Arzobispo.
Los nombramientos se hicieron en el Consistorio secreto celebrado en Roma el lunes
último, y en el Consistorio
celebrado hoy jueves se debe
limo. señor Dr. D. Francisco Planear- haber pedido el palio para
te y Navarrete,
los Ilmos. señores Ruiz y
nuevo Arzobispo de Linares
Plancarte.
Su Señoría Ilustrísima, el
(Monterrey).
señor Mora, nos informó que
aún no sabe quien será designado para cubrir la vacante que deja en Cuernavaca el Ilmo.
señor Plancarte.
Ambos nombramientos serán recibidos con gran alegría por
los fieles de Michoacán y de Linares, pues los agraciados son
prelados de grandes virtudes y prestigio, y figuras salientes en
el Episcopado Mexicano.

·"'

Ilmo. señor Doctor Don Leopoldo Ruiz,
nuevo Arzobispo de Michoacán.

ZAMORA.

Banquete ofrecido al señor Vicepresidente Lic. José María Pino Suárez,
la semana pasada, por un grupo de amigos.

�812

Aetua1idades
Aetua1idades

813

/

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!·

".·.\'

I

I .

I

1

l.

1

·~

i
General Manuel Asúnsoio,
muerto á balazos po r Pablo Escandón jr.,
el día 24 del corriente, en la cantina
drl Jokey Club.

Licenciado José;María:Lozano,
que se había encargado de la defensa
de Escandón.

Doctor Adrián de Garay,
quien asistió á Asúnsolo en los primeros
momentos y quien practicó la amputación de la pierna deEs candón .

H onda sensaci6n h a causado en todas las
clases sociales la tragedia deearrollada la
pasada semana, y cuyos protagonistas fueron muy conocidos en México.
La muerte de~ General Asúnsolo, prime·
ro, la de Pablo Escand6n, jr. , después, fue·
ron 103 acontecimientos culminantes de este drama, que más impreEi6n causaron y
que han llenarlo de luto á dos honorables
familias de la alta eociedad mexicana.

Señor don Eustaquio Escandón y señora Guadalupe de Landa y Escandón, distinguidos mexicanos cuya boda se efectuó en Octubre último en
Londres. En la fotografía se vé á las niñas Sofía y Carmen de Landa, hijas del señor don Guillermo de Landa y Escandón, que
fué Gobernador del Distrito Federal.

,

.,.. (.,I'

.

-j'

Licenciado Roddguez Aréchiga,
J uez instru(ctor.

Todos los años, los amigos y admiradores que dejó en gran número el maestro Ricardo Castro, organizan una sencilla ceremonia al pié de
la tumba del inspira'tlo compositor. Nuestras fotografías muestran las ofrendas florales depositadas en el sepulcro y algunos
de los amigos del maestro Castro que concurrieron al panteón .

,
El General Asúnsolo
á los dieciséis años de edad.

Doctor Sánchez,
uno de los médicos legistas que practicaron
la autopsia del general Asúnsolo.

RopJs que llevaba puestas el Gral. Manuel
Asúnsolo, el día de la tragedia.-Pueden verse en la fotografía las manchas de sangre y en el cuello
el orificio de entrada de
la bala que le produ·
jo la nerida más grave.

�uas obtTas y faltas de la fle11mana laiea.

LAS OBRAS Y FALTAS DE LA HERMANA LAICA

ELENA ARIZMENDl MEJÍA
POR EL LIC. JOSE V ASCONCELOS,

..

La revolución es una necesi6lad en todo Estado donde ia renovación de las clases y la selección de los hombres deja de hacerse en forma normal. Por reacción del equilibrio moral los
los pueblos sienten l~ necesidad de llevar á las funciones del
poder si no á los mejore!.", sí á quienes repreaentan un término
medio aceptable de respetabilidad. -Existe inmanente en el pueblo la tendencia de llevar al poder á sm mejores elementos morales, obedeciendo una necesi.
dad dinámica, porque la fuerza
ja.más deja de estar acompañada
de cierta virtud,fradica escencialmente en la virtud, ó en otros
términos, el que ha de conservar
el mando necesita poseer cierto
género de virtud. Las revoh1ciones lae desencadenan las antítesis morales; en el poder vencido
siempre se encuentran los más
marcados tipos Jel egoísmo, de
la ambición, de la crueldad; para vencer de este extremo de humaM decaimiento aparecen los
héroe3, los santos, los que son
por el contrario extremos de humana grandeza: El brillo de las
revoluciones se explica porque
son obras de los más fuertes y
puros impulsos humanos contra.
la ceguera, contra la torpeza de
la naturaleza normal que desciende abandonada á si propia.
Siguiendo el hábito en mo de
comparar las cuestiones sociales
con movimiento y curvafl puede
afirmaree que hay un instante
en que la miseria colectiva alcanza un punto más bajo, una
depresión máxima. Antes de
que rn rompa la paciencia, siempre se produce un acto que P.i,'1
según el símil vulgar, la gota de
agua que colma el vaso y dern1ma el líquido. La dictadura de
Díaz, tan larga y cruel, derramó mu?pas ve.ces la gota de agua sobre el vaso colmado y la indignac10n social fué muy lenta para convertirPe en corriente vengadora. De mucnos actos puede
decirse que fueron el colmo, lo intolerable; pero aún está. vivo
el recuerdo de Ja vergüenza, del espanto, .c?n que la sociedad,
sabiendo que los heridos en fa lucha fractic1da, quedaban abandonados en el campo, sin curación ni alim~ntos, escuc?ó una
voz de maldición, voz que pa:.recía el alma misma de la dictadura porfiriana, voz que sonrojaba y hacía temblar: «vamos á aten-

- - - -- - - - - - ..--

der álos federales; porque los otros, los bandoleros, no nos inspiran piedad. &gt;&gt;Al conjuro de esta blasfemia nació una sociedad ó cosa así llamada, que para consumación del sacrilegio se denominó
á si misma con la santa palabra de Cruz; la cruz que vuela entre los peligros sobrP. el pecho de las criaturas más generosas del
mundo, las benditas hermanac, de la caridad y las afiliadas laicas que hacen el bien quizá sin fé, ni más amor que el del bien
· mismo: la Cruz Roja.
Después de este instante todo
había sido profanado y el único
anhelo de las gentes de bien ern.
destruir, clavar el hacha en el
tronco podrido, prender el fuego
purificador.
La maldad refinada despierta
todas las fuerzas del bien y ellas
desencadenadas revolucionaron
al pais con la fiebre de actividad
generosa que después de las infamias recordadas, se dernrrolló
por todas parte~.
Algunos estudiantes comenzaron á insinuar que irían á curar
á los heridos, muchas damas
pensaron lo mismo; pero, desgradada mente, la masa humana
euando quiere andar se siente
aún más torpe que cusndo procede individualmente. La inteligencia. es una mara vil la porque es excepción, pero mucho
más de admirar, aunque sea una
admira.ción dolorosa, una estupefacción es la tontera , el a bsurdo de los intentos socialei;:. Al rebaño ciego le falta.ha pastor, la
legión de la caridad estaba. en
pié llena de deseo, pero sin guía
y como siempre pasa en estos
instantes de vacilación, todos Ee
preguntaban, ¿cómo? ¿de dónd.e
rnlen en estos casos los que atinan con la forma?
Hay seres que se creen ya muertos y, sin embargo, les está reservado su instante, su misión pobre ó sublime. Seres ardientes
que comienzan á vivir y se sienten por momentos exhaustos .é
inútilee. Desencantos de esta suerte llevaron á una joven dehcada al destierro. Quizás sintiéndose como ofendida, cambió de
patria y de amigos y se fué á meditar con sequedad en el alma,
bajo los retiros de algún convento extranjero, donde pasab~n
lentos sus días. Pero esas almas Ee encienden de nuevo fácilmente, siguen unidas en la vida, y son capaces de arder de pie·

- --·- · -

·

dad por el dol.or ageno, aunque tenga~ el corazón frío para el había entregado esa cantidad , no esperó las órdenes de la Mesa
prop10 y los OJOS opacos para el porvemr. Así volvió la herma- Directiva antes de hacer gasto alguno y la sociedad comenzó á
na laica Elena Arizmendi Mejía. á su patria necesitada. Atraída disgustarse,{aunque los heridos se felicitaban por la oportunidad
por una. alta misión, trabajó sin descanso, infundió en todos de los auxilios recibido3. Lo más importante de una sociedad,
ánimo y resolución, se enfrentó con la Directiva de la Cruz Roja como la Cruz Blanca&gt; es la disciplina, «la disciplina es un de
organizó todas las voluntades, y pocos días después quedó cons: los factore3 del exito en una asociación ·'del carácter del de la
tituida la Sociedad de la Cruz Blanca Neutral que la eligió Pre- Cruz Blanca», dice uno de sus jefes, en·tono de reconvención
sidente fundadora y honoraria.
para la pobre señorita.
Constituyeron la Mesa Directiva de dicha.sociedad&gt; como Pre103 señores de la Cruz Blanca&gt; con ayuda de la:señorita Ariz·
sidente el doctor don Regino
f mendi, instalaron en Ciudad
González, Vicepresidente el doc/uárez un hospital de sangre.
tor don Jesús Amor, y Sacreta¡La señorita Arizmendi no se
rio el doctor Carlo3 Franco. Se
·presentaba todos los días al jefe
nombró Presidente honorario á
de la brigada. para pedirle órdela sefiorita Arizmendi,~para signes, sino que recorría las dos
nificarle el reconocimiento de
ciudadel:l, la ame1icnna y la mesus servicios como organizadora.
xicana., hablando con toda clase
de la benemérita empresa.
de personas, sin permiso de su
jefe, colectando fondos, organiSi la señorita Arizmendi huzando fiestas de caridad, hacienbiera sido una burguesa vanidodo activa propaganda en la que
sa, habría gozado el honor de
se servía, ¡oh coquetería imperpre3idir la sociedad de la Cruz
donable! aun de su belleza, y
Blanca Neutral, junto con los tatambién de lo que los médicos no
lentosos médico3 de la Mesa Diquerían ver, éle un raro sentido
rectiva y los miembros de la SO·
práctico. La eeñorita Arizmendi
ciedad de estudiante3, pero no
era el alma de los trabajos que
eran los honore3, ni la solemnise hacían en Ciudad Juárez&gt; pedad oficinesca de las directivas,
ro por modestia, por ese afán
ni el brillo vano de las asamque
tienen las gentes nobles de
bleas, lo que la había obligado á
hacer que todos participen en la
abandonar su retiro, sino el gri·
obra que emprenden, la sefiorito del dol6r y el goce de la acta Arizmendi hacíaJel~honor de
ción. Ella no era para elogiada
ostentarse como Presidenta de la
en las crónicas reporteriles, sino
Cruz Blanca Mexicana y la Dila aventurera del amor que an·
rectiva y los Jefes de Brigada co·
siaba el frio de las nieves, las pemenzaron á mirar con malos ojos
nalidades de la enfermera, las
aquella
propaganda. La señoriresponsabilidades dolorosas del
ta Arizmendi era demasiado
que va á mirar el sufrimiento y
bien acogida por el Presidente
no sabe si podrá aliviarlo. Con
Provisional, por los Jefes insurpermiso ó sin permiso de la Di·
gentes,
por las autoridades amerecti va marchó á curar á los he·
ricanas, por todo el pueblo:lde
ridos que, anteriorment~, no soambas ciudades.
lo quedaban abandonado3 en el
Entonces se celebraron concampo de batalla sino que cuanciliábulos
para disentir el castido había tiempo eran bayoneta.go de la escandalosa , la señoridos para rematarlos y evitarse
ta Arizmendi usurpaba funciola molestia de curarlos. Mas no
nes, era incapaz como enfermesólo para la emoción heróica de
ra,
adulaba á los jefes revolucio103 sufrimientos altos está connarios, y se paseaba en automóformado el espíritu de la noble
vil con la señora Madero. Almuje1 sino que también para
guien averiguó que la señorita
ejercitar la paciencia soportando
Arizmendi babia recibido un
las órdenes impertinentes de un
donativo de $30 procedente de
médico jefe de brigada sanitaria
la Eeñorita Emilia McWilliams,
á cuyas órdenes quedó la seño·
de Clifton, Arizona. Esta suma
rita Arizmendi, y aquí empezano fué remitida á la Mesa Diron sus faltas, porque no fué lo
rectiva
para que tuviese á bien
bastante sumisa 15ino que cedien·
ordenar su aplicación, por una
do á la pasión de un ardor huparte, porque el dinero hu bía simanitario, violó quizás los sado remitido á la señorita Arizbios reglamentos de la benéfica
mendi
y no á la Cruz Blanca,
sociedad de la Cruz Blanca Neuademás porque la señorita Ariztral, deteniéndose en Monterrey
mendi era Presidente Honoraria
para. recaudar fondos. ¿Quien la
de
la Cruz Blanca, y también,
ha facultado para recaudar fon- '
y principalmente, porque había
dos? deben haber exclamado los
urgencia para usar estos fondos,
dignos miembros de la Mesa Diy
no se podía esperar~la venia
rectiva, ¿acaso llevaba un oficio
de
los señores médicos. Sin emfirmado por nosotros contenienbargo, este ha Tsido ufio de los
do esa autorización? La insuborcargos más terribles que han landinada. señorita Arizmendi rezado
contra
la
señorita
Arizmendi
aquellos que no dieron el dicaudó en Monterrey $1,200 ó 1,300 que fueron entregados por
neroJni
tenían
por
qué
intervenir
en el destino que se les dió;
miembros de la familiaMadero, y cito el nombre de los donantes
porque después este dinero se gastó con conocimiehto de las per- personas que muy tranquilas en México desde sus casas ó desde
sonas de la familia. Madero que se encontraba en el Paso, lo cual sus oficinas, se sentían desatendidas porque;ño se les consultaba
justifica á la señorita Arizmendi de uno de los principales cargos el empleo importantísimo de la suma de $30, donados por un
que se le han hecho. No obstante que el donativo lo recaudó la · particular en los Estados Unidos. El dueño del dinero fué meseñorita Arizm!llndi sin que 103 donantes tuvieran en cuenta su nos exigente, pues en carta dirigida á la sefiorita Arizmendi, fecarácter de socia ó Presidente de la Cruz Blanca, sino su misión chada el 24 de septiembre de 1911, le dice:
de caridad, ella tuvo la generosidad de entregar $600 al jefe de
su brigada. Olvidó n.otificar á la Mesa Directiva de México que
( Concluirá en el número próximo.)

�l.tos tlombtTes de la ~evolueión

y

AQUILES SERDAN
POR EL LIC. ISIDRO FABELA .

Todo lo tuvieron los atenienses bajo Pisistrato : paz, pro,qperidad, mejoras mat~riales; todo,
menos lo que dr,, á todo eso v,n precio para el alma: la libertad.&gt;&gt;
JUSTO SIE~RA.

Todo lo tuvimos los mexicanos bajo Porfirio Díaz: pa?'.,
prosperidad, mejoras materiales,· todo, menos lo que dá á

vando en su espíritu adelantado á la política de su tiem~o2 una

fe de ap6stol y una videncia de. ~rofeta: que puso al serv1c1~ de

la Repú ulica en ocasión prop1c1a, con ~l fin de reconq__u1st~r
los derechos' que soñaron darnos los cons!1t?rentes del ano 5, .
Cuando el 1m01ador Madero funtodo eso un
dara en México el Centro Antirrelec.• ~,,.-~~..,,.
.r-c.
_ ...,. _
cionista, Serdán,en Puebla, pri ncipi6
precio para
el alma: la
sus trabajos en consecución de idealibertad.
les. Anhelaba lo que el Centro anhe\:'.
Todos lo
Jaba: Libertad y Democracia. Su lasabíamo.:l ¡,odos lo sentimos Y tobor fu é activa y fructífera: logró el
dos toleramos, sin embargo, la tiraestablecimiento de clubes de obreros
nía, de grado ó por fuerza, porque
en Puebla y Tlaxcala que tuvieron
la conciencia popular estaba a~etarpor !in trabajar por la efectividad
gada en una vieja l?esadilla de 1leg~del sufragio en las elecciones de.. ...
lidad : unos recibiendo los bellt'fi·
1910. Su ilusi6n estaba informada en
cios de la[alianza delyo?er po~ítico
un amor á la Patria purísimo, que
con el monopolio econom1co, alianza
hizo palmario posteriormente con su
engendradora de tiranías; otros, soabnegación en el sacrificio y su per·
portando medrosamente l~ voluntad
severancia siempre viva. La médula
única del César por espíritu de conde su voluntad fué el altruismo, que
servación; y los más, vivie:ud? en ~a
uo buen patriota ni siquera piensa
inconsciencia política por la merCJa
en las ventajas inmediatas, ni mede la costumbre.
nC\s él que jugaba la vida en la conPara. el resurgimiento de uuestra
tienda, minuto á minuto.
Fué un intransigente en sus ideapatria á la verdadera vida. de lo~
pueblos libres eran necesarias. una
les políticos.--No alcanzaba á comprender cómo se pens6 en tolerar la
causa determinante que, sacudiendo
al pueblo, leJ[hici~ra suspirar c_on
presidencia de Díaz y s6lo .trabaj~r
fuerza y abrir amph~mente }os OJOS
por la elección legal del Vicepres1para mirar su'oprob10 y aquilatar su
dente si el causante de nuestra atopoder; y un r:dentor, un alucina.do,
nía p~lítica era el propio Díaz.
un valiente' un héroe
quet sup10ra
En fecba de triunfo comenzó el
d'
1
Aquiles Secd á n .
darle la razón de su 1sgus o, ª enéxodo terrible Y que noble y hermo·
tarlo para la reconquista Y conducir- , .
samente ! C 11 nobleza de un nuevo Guzmán y hermosura de un
lo al triunfo[con el sangriento pero legttimo derecho de las revou
episodio de Ilíada..
luciones.
- ====
Cuando el 15 de
La causa :determiSeptiern bre de 1909
nante iué el estupen ·
trrs esbirros armados
do fraude elector:il de
sola rada.mente, le in1910, y el hombre,
timaron rendición
Madero.
por Pl delito de cony comenz6 la glo-.
duci6n al pueblo en
riosa tragedia.
1as manifestaciones
El grito redentor
libertarias, con su
al vieBto, hizo brotar
dignidad atávfoa Y su
fuerte valor, arrebató
del pueblo los palade las manos de los
dines entusiastas, caballeros andantes dü
sicarios la sarmas que
]e amenazaban Y
patriotismo que se
cuando los viles te·
lanzaron al palenque·
míall' por sus vidae
de los ideales polítifrente á frente del de·
cos con la buena fe
feusor de su honor,
Aquilesleva~tó la.voz
de los honrados, la
si¡nceridad de los
de la misericordia y
buenos y el arrojo de
del orgullo: «No los
los bravos.
mato porque no soy
Aquiles Serdán fué
cobarde como uste·
de los primeroi,.
des. Les basta su ver·
Era como todos fui·
güenza»
mos: ciudadano sin
y comenz6 el mar·
ciudadanía; pero lle·
L os huérfanos de .Aquiles Serdán,

1

=~

~~~~~-~~~-===================~

tirio y principió la gloria.-¡Imposible perdonar al osado el afán asombro, admiración respetn pudo contemplar al indomable
de ser libre, porque allí donde se iniciaba la independencia indi- Aquiles al frente de una manifestación de protesta contra el
vidual se engendraba la rebeldía.
pervertido gobierno, ejemplificando así á los ciudadanos con la
Las persecuciones templaron su voluntad y acrescentaron su elocuencia de su carácter: el valor, la primera de las elocuencias
fP. No desmayó nunca ni con las penurias de su hogar ni con las según Lamartine. Fué la última protesta pacífica. acordada con
vigilias de su santa
el candidato á la
madre ni con el
Preoidencia, señor
llanto de sus hijos.
Madero, para dePreocupánbalernmostrar á la Patria
bretodo los pei,ares
de modo solemne y
de la patria irre·
público la necesidenta.
dad de la revoluY se hizo un ca ción y su justificarácter.
ción ante el mundo.
Los ayunos · y el
Las revoluciones
escarnio lo agiganempiezan por lapataron. El desprecio
iabra y acaban por
lo hacía misericorIn. espada, d e c í a
dioso y el insulto lo
Marat. Cumplida
tornaba bueno.
quedaba y maltreY cuando el calacha la misión noble
bozo le en.fermaba
de la palabra; la esel cuerpo, le arrebapada emprendería
taba el aire, el sol y
el respeto á la 'ley.
la luz, sus labios
Una sola injustisonreían á la esposa
da habría bastado
martir y el beso pa·
pars. que existiera
ternal floreci6 ex·
amenaza contra toquisita.mente en su
&lt;lo3, c o m o afirma
boca, porque el doMontesquieu, y en
lor está hecho para
México, donde la
l os desheredados ,
Justicia era para
los escépticos y los
unos cuantos, es
débiles.
decir para ninguno,
Y Aquiles era un
la a m e n a z a se
Aspecto de l::i calle "M~rtires de ~anta &lt;;:!ara,". durante la 1mnifestac\ón popul~r verific:ida el transformaba e n
fuerte como homdia 18 de los comentes, primer an1versano de la muerte de Aquiles Serdan.
bre y como ap6stol.
atentado y contra
¿Sufrió?
los atentados de un
Tal vez por los demás, que él quedaba pagado en felicidades mal gobierno existe siempre la defema social; porque allí donde
cou la co~ciencia absoluta del cumplimiento de su deber para. impera la justicia las armas son inútile3, pero donde existe el desconocimiento de la ley la revolución se impone.
si mismo y para la patria.
.
.
Cuando hubo sufrido la condena 1~justa del delito supues·
to creyeron muchos,creyeron todos, que Aquiles Serdán, doblan¡Qué osado, qué vigoroso, qué valiente, qué gran patriota fué
do la serviz, acataría
Aquiles Serdán cola voluntad de Cémo revolucior,ario!
sar poniendo su al¡Y qué grande sebedrío á los pies de
rá en la historia nala Dictadura.
cional como mártir
Paro Aquiles perprecursor de nuesseveró. No temía ni
tra tercera independencia!
·
á ley ni á la inocen ·
cia porque creía en
c&lt;La sangre de Sersí mismo como credán fué el bautisyera en el pueblo.
mo de la rovoluCuando Barra, el
ción» ha dicho el
tamborcillo francés
grafi apóstol, Ean·
del ejército republigre de héroe que
cano, al dar de be·
ascendiendo el pueber á sus caballo3
b1o le hizo comprenfu é sorprendido po r
der q u e merecía
un pelotón de r&lt;'a·
venganza, sangre de
listas que rodeándo·
redención,sangrede
lo le intimaron:Ppopeya, s a ng re
«Grita Viva el rny, ó
herma.na de la vereres m u e r to . &gt;• tl
tida por aquel Getamborcillo sublime
neral Bertón de los
conteHt6:-c&lt;Viva la
famo5os «Caballeros
República » y f ué
de la Libertad»eneacribillado por las
migos de los Borbobalas del rey.
nes, que subió al
cadalzo lanzando el
Así Aquiles, que
grito bendito dec&lt;Viamenazado con la
va la libertad»; i,anpérdida de la liberCapilla ardiente en la casa de la fa:-nilia Serdán, el 18 de los corrientes.
gre hermana de la
tad y de la vida
de Hidalgo y deMo·
cuando la potencia
. .
gubernamental le record~ los tormentos del pres1&lt;l10_ la per~- ralos. En la casa h:stórica, frente á la esposa viuda que sabe
pectiva de la muerte, d1Jo estas palabras que repetu_an sus hi- ser fuerte porque lleva incrustada en su pecho con la mano prejos con altivez espartana:-c&lt;Ahora, como nunca, trabaJaré por la potente de la histNia la gloria de su Aquiles; contemplando con
unci6n venerativa los tristee ojos de la viejecita, madre de helibertad.»
,
Entónces el apóstol se convirti6 en héroe Y el pueblo con
[ Concluye en la pág. núm . 822].

***

.r

- -- - -- ------------~- --~~-·-·--, ..- - - - -

�VIDA TEATRAL

TEAT~OS

"LA. BoHEMrA.," en el Arbeu.-"Lrnro ENTRE EsPrnA.s," en el Principal.- Molasso, en el Colón.
De las representaciones efllcluadas durante la temporada de las aplausos que desde su platea de proscenio ha dedicado al
Arbeu, solo la de la 6pera ccLucía» puede haber superado á la novísimo director el sefior Ministro de laa Bellas Artes y eso
magnífica de «Bohemia.»
nos huele á ilustraci6n porque ...... los viajes ilustran. ¿Verdad
La Vicarino ha suscitado en nuestro ánimo sentimientos Elorduy y del Castillo?
'
emotivos de positiva delectación y nos ha recordado á la extraordinaria Livia Berlendi por eu interpretación netamente
Después de las mil peripecias zapatistas acontecidas al buen
francesa del papel
amigo Molasso, su
de Mimí. afiadiéntrouppe pan to midole además, varios
mieta se ha presendetalles del mejor
tad o nuevamellte
gusto, muy humaal público en el cénnos y propios nada
trico Teatro Colón.
más de quienes aliEl personal se ve
mentan su espíritu
ahora un poco re·
en la llama inex·
ducido, porque faltinguible de la insta n l a chanteusse
piración. RecordaFougére, su fal~a
mo~ á propósito la
costilla, el gracioso
actitud de la RegiQuincy y dos ó tres
na Vir.arino cuando
artistas m á s q u e
el raconto de Margustan de las coscelo: al decir éilte
tumbres mexicanas
quti es un poeta, la
y se han dedicado
pecadora sentimená estudiarlas íntital y por eso mismamente.
ma ávida de ensuePara llenar esos
fio, levanta al cielo
huecos-que quien
sus ojazos- húmeeabe hasta dónde
dos, brillantes y terlo sean-deben hasos, como el lago
ber llegado yá de
mágico de HeineNueva York diez 6
y antes de bajarlos
doce artistas de vapudibunda y recariedades, entre los
tada, finge con ellos
que se cuentan una
un movimiento que
bailarina, dernier
parece de ansiedad
cri por su agilidad
ó de angustia, de
y elegancia, y tres
admiración 6 de esmujeres hermosísiperanza, nostalgía
mas del coro del
del empíreo adiviManhattan que, conado alguna vez en
mo las del Metropo·
medio de su vidll
litano, saben transfrívola de amores
tornar á los milloinesperados ó de canarios y más todaprichos instantávía aunqe con meneos. Y déspues,
nos ventaja, á los
cuando Mimí mira
Ricarditos brujas
el pedazo de azul
que no alcanzan á
celeste ofrecido al
tocar ni los polvos
gris de su corazón,
de arroz de aquellos
cuando á su vez ex·
cútis de azálea.
plica quién es ella,
Molasso y sus hilo hace con una terjos, la escultural
nura y un apasioHariet Roch, Esnamiento ingénuos
ther Scozzi y May lánguidos, ya no
rion Naylor son hoy
temerosa d e q u e
los consentidos de
tanta dicha puede
los numerosos con·
ser mentira, al concurren tes al Colón.
tr11.rio, confiada y
Se ensayan nue·
segura en la realizavas pantomimas y
ción de 1 ensueño
actos de variedades
acariciado.
y-nota-bene- la
orqueeta ha sido re·
En la escena de
f rmada y se oye
Anna Frery, soprano dramático de la Compañía de ópera.
la muerte, la Vica mucho mejor que
rino se convirtió doestudia
más
y ...... hay más
lorosamente á la escueta sala de un hospital montmartrino don- en el Teatro Mexicano, porque se
de hubiese observado en sus clínicas el de3bordamiento hácia luz.
la muerte, de tantas existencias jóvenes y hermosas de la CiuNingun éxito han logrado
dos estrenos h9.bidos última·
dad- Luz 6 de la Ciudad-Fuego, diremos para concretar ei
mente en el «Teatro Principal.»
pensamiento.
«Lirio entre espinas» que literariamente es una obra no .exen·
Los demás artistas: pero principalmente Battain y Picco, canfaron muy bien c&lt;La Bohemia» y el castellano director de orque:i· ta de bellezas llevada á la escena resulta verdaderamente rnmo·
ta, como siempre: sacando todo el dulce jugo á la bella partitu- ral y reµu gna'nte. Su asunto es de aquellos que por escabroso
ra y disimulando las deficienciascon lo3 esfuerzos de su talento se estrella en el teatro, aún en el mismo teatro de S. Jv.l. «La
y del estudio. Nacho del Castillo va recorriendo aceleradamen- Tanda.»
.
Martínez Sierra que es un poeta de altísimos vuelos y un h·
te el camino de Damasco ó lo que traducido-traducido .en ro·
mance- quiere decir que merece ya un amplio auxilio oficial terato exquisito, induuablemente que escribió é hizo representar
para su perfeccionamiento en Europa. Ya hemos visto y oído «Lirio e3tre e3pinas» á guisa de ensayo, por si el tema y los pro·

***

¡ '

io!*

AMPARO

GARRIDO,

cuyo beneficio y despedida se celebró en el Lírico el viernes pasado.

El otro estreno ae llama «Las Hijas de Lemnos,» un dispara·
cedimientos de su desarrollo eran sancionados por la crítica Y,
te
cómico·lírico que no ha gustado ni al enano González, que
en tal evento insistir en tratar con su misma florida retórica
todo
lo vé grande y bueno.
.
otros árduos temas de la moderna escuela que cultiva Martínez
Pero hay qne conformarse: la cumplida empresa está por dar
Sierra, y á la que podría denominarse escuela romántica expemuy pronto á luz (?) varias de las. novedades tandófi.las ~ás
ri rn en tal.
Ese fracaso alegrará á las musas de la novela y la po~~ía, en aplaudidas en Espafia. Buenos abrigos se preparan en el Pnr.·
un momento insano olvidadas por el cantor entre los Jovenes cipal para este invierno. Esperemos.
cantare;; matritenses.

�llA

INVISIBUE
~

Aetoalid&amp;des.

.............................................................. .

POR MAURICIO JOKAl
El doctor J ohn Csermely, famoso médico y cirujano f ué obli·
'fal era la iutensi&lt;lad de su dolor.
gado á recibir con urgencia uu visitante en hora muy t~mprana.
-¡Es sorprendente!- No distingo nada en la mano.
El hombre que esperaba en la antecámara
- Ni yo. Y no obstante es tan terrible el
le había enviado un recado por conducto
dolor, que si m me nlivia usted pronto te&lt;lel criado, manifestándole que esperar semo perder la raz6n en el término &lt;le una
ría peligroso, pues necesitaba de su inmehora.
ciiata asistencia.
El cirujano tom6 un anteojo y observó
El cirujano se visti6 presuroso y admitió
más detenidamente.
al hombre. A juzgar por la apariencia y
-La epidermis sana. Las arterias en acmaneras de éste, parecía pertenecerá la altividad. No hay ioflamaci6n, no hay indita sociedad. En su semblante pálido se
cios de cáncer. Esta mano se encuentra tan
mostraba la huella del sufrimiento; su maperfecta como la otra.
no derecha estaba envuelta en un paño
-¿No ve usted amoratado?
negro pendiente eil derredor de su cuello.
- ¿Dónde?
Aunque pretendía resignaci6n, se le escaEl extraño dibuj6 con un lápiz un círpab!ln quejidos de dolor.
cuio del tamaño de un penique. El médico
-¿Es usted el doctor c~ermely?- pre·
volvi6 á observar y entonces supuso que el
gunt6 con voz débil.
paciente solo padecía una enfermedad ima-Yo §PY, señor.
ginaria.
- Peraone usted no haberle conocido an-Permanezca usted en mi casa y quizá
tPs; no vivo en la ciudad, vengo del campo,
dentro de pocos días sentirá alivio.
y s6lo le conozco por su fama.
-No puedo esperar. No piense usted
El doctor comprendi6 que el enfermo no
que estoy demente. El lugar que le he marpodía tenerse en pie y le mostr6 un asiento.
cado me duele horriblemente. Se me debe
-Estoy cansado-prosigui6 el hombre.
de operar.
- Hace una semana no duermo: algo debo
-· Pero yo no lo haré, dijo el cirujano.
tener en mi mano derecha; no ~é que podrá
- ¿Por qué n6?
- -Purque su mano está en pnfecto es·
ser; tal vez un carbunclo, 6 probablemente
tado y no distingo en ella herida alguna.
cár.cer. Es un dolor agudo. Primero se presentaba de tiempo en tiempo. Ahora no ce- -Lo que si me parece, es que en realidad me toma usted por un demente ó cree
sa, ee continuo, sin pausa, sin alivio. He
que me bromro. -Ji jo el hombre á la vez
acudido á infinidad de medic~nas en vano.
r¡ue extrnín rh·l bolsillo de su casaca un biEste dolor horrible insiste y vengo resuelto
llete de mil florin es, colocándolo sobre el
á que se me opere la mano, que se caute1·scritori o.
rice la herida; si dura una hora más me
-Así porlrá juzgar que no soy un niño
vuelvo loco.
Señor Ingeniero con José Cov:1rruJ,i:1~,
y que necesito cte sus serv.icios importa11te~.
El cirujano trató de consolarle.
nombrado Director General de Correos.
Ruego á usted me corte.
- No es necesario recurrir desde luego á
-Y yo aseguro á usted, señor:
ia operaci6n; tal vez una pomada
c·almante remediará su enferme- ;·--:------:= -~::--:====-- -~~- ~-----!!"!""-- -i Si me diern todo el oro del mun·
do, no me induciría á ver un
dad.
enfermo en un hombre i;nno, ni
-¡No, señor! ¡No más emplasmucho menos á cortarlr,
tos ni remedios! ¡S6lo necesito el
-¿,Y por qué no?
cuchillo. ¡Vengo üon el prop6,ito
-Porque destruiría tono mi
de que se me corte la mano! ¡Una
crédito profesional. El mundo enherida tan dolorosa!
tero le tomaría á u"ted por un
El enfermo acercó su mano al
idiotfl y en mi vería el deFeo de
cirujano, que principi6 á quitar
beneficiarme 6 un ignorante por
las vendas con cuidado.
no notar su locura.
- Mas le prevengo, señor pro·
- Muy bien; al menos hágame
fesor, que no se sobresalte por
usted un favor. Pract,icaré la opelo que va usted á ver. Mi dolenración yo mismo. Mi mano izcia es extraña, muy fuera de lo
quierda es un poco iísptra, mái:i
usual.. .... quedará usted admirapor esto no hay diferencia. Usted
do; pero le prevengo que no rn
aplicará llls vendas cuando yo hasobresalte .
ya terminado.
El doctor asegur6 al enfermo
El cirujano se convenci ó ele quA
tener un corazón fuerte y que por
el
extraño en realidad tomaba rl
lo tanto nada le arredraba. Sin
asunto seriamente, y más al wrle
embargo, se sorprendi6 grau&lt;leextraer del bolsillo de su ca~aca
mente al quitar las vdnda1:1. No '
una navaja. Un minuto má, y la
encon tr6 ninguna herida en l::t
epidermis
había sido cortada.
mano; por las quejati del pacientA
-Deténgaee usted. exclamó el
Ae podía creer que en realidad
cirujano, más asombrado que el
sufría.
paciente y temeroso ?e que. Fe
-¿D6i:ide está la herida?
ofendiera
alguna arte.rw.!- 18.1 la
- Aquí, señor, dijo el extraño,
operaci6n
e,i necesana prosiga·
mostrándole en el revés de la mamosl
no el punto donde parte el ramal
Tom6 la navaja y colocando
de arterias.
la
mano del enfermo sobre su roa·
Todo su cuerpo se estremeci6 '
no
izquierda, instole á que vol·
cuando el cirujano le pulsara.
viese la cara á· otro lado.
-¿Siente usted presi6n si le
- La mayoría de las person!s
toco? ,
Señor General don Jo~é Delg~do,
se
afectan cuando ven su propia
El hombre no pudo contestar;
á quien el Gobierno ha confiado delicadas é importantes comisio· eangre.
pero las lágrimas asomaron á sus nes. Este militar sufrió graves daños y persecuciones por parte de la
( Continuará. )
ojos.
· administración del General Díaz.

El popular matador de toros Gaona, tuvo la humorada días pasados de subir al espacio en compañia del aviador Oyot.
La fotog rafía muestra á los dos tripulantes á bordo del aeroplano.

Una mútua felicitación después de la proeza.

821

�Hombttes de la ~evolueión

HUELGIST AS DE LEVITA
¡

VENTAJAS DE LAS MULAS

LEYES PROTECTORAS
..,11

Es un hecho admitido que las mulas
Solemos representarnos á Jo.ihuelguis_Dei;:de~hace mucho tiempo veníase tefas como gente de blusa 6 tr11je~de mecá- poseen ciertas ventajas rnbre los cabalJop m1endose la desaparición completa de una
nico, con el rostro blll.n queado por el yeso y una de ellas es que son más rnr.as. Re~ e•pPcie de le6n sin melena que se criaba
6 ennegracido por el humo del taller; re· lati va mente padecen pocas de las enferme- en Guyerat, J que era la única variedad
ro también hay huelguistas qn1i visten á dades que atacan al caballo, y no es pro- que habí11 sobrevivido en las Indias asiá la última moda y gaetan cosméticas. Con el fin de conservar la
raza, las autoridades indias dictico para el pelo. La huelga d1i
taron leyes prohibiendo en absolevita más reciente ha sido la de
luto que Fe cazasen, á menos
los rep6rters de la prem:a i1.leque los cazadores fuesen prforimana encargados de la informapefl 6 patPntados de la provin&lt;'ia
ci6n parlamentaria de la que :Vil.
rle Katiavar. Hará próximamenhemos hablado y que fué motitA cinco años se sabía que exisv:ida por haberles llamado un
tían unos do~cientos leones Pn
miembro del Reichshig. HPir
las selvas de Gir, última trincheGroever, en pleno parlamento,
ra de la especie; pero á con~ec,cu11drilla de puercos pabrnes1&gt;.
cuencia de la protección de las
En Londrel'l, durante f.1 mes
autoridedes ha ido aumentando
de enero del año pasado, Re dPel número de un modo inquieclararon en huelga lo~ artistas de
tante. Como ya son muchoR y
los principales c,music hallF1&gt; los
la c11za escasea en aquella Felv11,
prefesores de orquesta y ha~ta
las fieras se salen de sus nomilos acomodadores se unieron á
nios y se meten en pleno día en
elloEl, y durante algunas semalos
pueblos de los alrededores.
nas estuvieron cerrados muchos
Durante el pasado año ¡::e code aquellos teatros. Recuérdase
que una cosa parecida ocurri6 en Grupo de ciudadanos que integraron en Puebla el primer Co!egio electornl mieron unos cuantos centenares
en las elecciones para Gobernador.
de bueyes y mataron bastantes
E-.paña hace cuatro años con
indígenas, á pesar de las Cllm·
motivo de haber hecho cArrar el
pañas
hechas
por la prensa india, pidim·
defecto&amp;,
ó
mábable
que
tengan
aquellos
gobierno el teatro de la Zarzuela á conseculas que hacen desmerecer el valor de do que se organizasen batidas contra los
cupncia de ciertos couplots políticos.
Una huelga de médicos podrá parecerá aquél en el mercado en muchos casos. Por intrusos; pero en cinco años s6lo han eido
nue,tros lectores cosa extraña, y sin em- esta causa, pues, no sufre depreciación el muertos siete.
Uno lo mat6 el príncipe Ranjitsinhji, y
bargo, ha ocurrido más de una vez. Los valor de la mula.
Cuando se compra una mula, pocas ve- los seis restantes cayeron en una cacería
mineros inglei;,es llevaban sesenta años pa·
organizada en honor cl~ cierto personaje
ganclo á los médicos de su club á raz6n de se exige un examen de vetuinario.
Se conoce, igualmente, que en cuanto á inglés, en 1~ que muri6 el jefe de la. poli·
30 céntimos semanales por cada minero.
A un que sus salarios habían aumentado inteligencia, fuerza muscular y resi~tencia, cía de Bombay á conEecuencia de las acocai.i en un setenta por ciento durante este la mula exede al caballo; ni es tampoco metida'3 de una fiera.
Los cinco años de tregua en la persecup~ríodo. la paga par~ los médicos conti- tan nerviosa ni estirada. Posee roE1jor insnua ha siendo la misma, hasta que éstos, tinto de propia conservaci6n; au vitalid11d ci6n de leones ha servido para demostrar,
en 1902, se negaron asistir á los enfermos es mejor. Puede agoantar má~; se mantie- por lo menoe, que la raza asiática ein merlel club si no pagaban má!-1, medida que ne en pie con más seguridad; cuando se la lena no está hoy por hoy amenazada de
adiestrn convenientemente es más CODS- total extinci6n.
le~ valió el triunfo.
El que aun haya leones en Asia sirve
Un año más tarde los médicos de Sajo· tante, y de más confianza cuando trabaja
tambifo para deeengañar á las muchas
nia adoptaron una medida semejante ~n con nrrers.
µerson~s que creen que esta fiera vive FÓvist.a del abuso ele rnciedRdes mutuas de
lo
en Africa , cuando en un animal que,
esas que prodorcionan médico y entin·ro.
no
ya en los tiempo3 prehistóricos, sino
Había doctor que por un sueldo mezquino
aun en la atiguedad, se criaba en la misma
tenía que asistirá centenares de pacientes
G1ecia.
al mes, y á nom;ecuencia de ello treF cien tos médicos de los alrededores de Leipzig
se declararon en huelga.
En mayo de 1904 el puerto de Marsella
estaba lleno de buques mercantes á bordo
de los cuales parecfa reinar la soledad más
absoluta. No se trataba de una huelga de
marineros, sino de una huelga de capitanes, que se negaban á desempeñar su car.R2lHu85 SE~OAN
go mientras no Ee les concedieee poderes
para tratar á sus subordinados como se
[ Concluye de la pág. llr7.]
merecían. Entre los marinos reinaba por
roes, que parecen ver entre los cristale~.&lt;!e
entonces cierto espiritu de insubordinasu
llanto, la soberbia actitud de sus b1¡os
ción, y los oficiales franceses no querían
mártires
muriendo jovenes por def~nder
com promisoe mientras no se les autorizaee
la
libertad,
para fraternizar con los dio~es;
para reprimir con energía cualquier conato
y mirando jugar á los hijos de Aquiles
de motín. La huelga di6 por resultado que
que no saben todavía que llevan en su
-¿Qué te parece mi novio? ·
muchos transatlánticos dejasen de circular
frente
un nombre inmortal, yo pienso con
-Elegantísimo; no hay más que ver lo bien
por aquellos días, y el correo de Francia
gravedad
en cuánto debe la Patria á los 13
que
lleva
la
ropa.
para América tenía que ir por Inglaterra.

[os Hombrts dt

la RtUOIUCión.

··-···...... --·

mártires de la calle de santa Clara, que
deep?és ~e pe~ear con bríos dignos de los
Ilbmcammas o de los Asenzos quizá murieron con el más horrendo d~ los desen .
cantos: el de creer inútil la ofrenda de sus
vidas 1in la contiendalibertadora.
Morir por la patria con un rayo de esperanza en la conciencia es sentir la be!leza
de la muerte. Pero morir como los &lt;,trece»
con la certeza del martirio infructuoso es
llorar la tragedia de la vida.
'
Cuando Aquiles en un supremo desaliento se recarg6 en el piano exclamando
lentamente.-,,Ya no sirve este rifle» mientras las balas enemigas tornaban una
casa,. en mansi6n lege~daria, y la esposa
nerv10samente le ofrec10 un nuevo rifle ...
-Nó es eso: contestó Aquiles con la ga·
llarda nobleza de un nuevo Cuauthemoc:
- ccEs inutil matar á esos infelices si la
causa está perdida. »
Levant6 la frente blanca y atormenta·

da y pensando en que hasta el último
ad~li~ había caído, entre ellos Máxim,p,
¡Max1mo el temerario! el divino herma
no que .lo acomp_añara d~sde que el peligro
le segma, sus o¡os her01cos se impregnaron de una tristeza inmensa que parecía
entr~ñar el dolor infinito de todo un pueblo irredento y vencido, la tristeza más
grande de su grande alma ..... .
F.rente ~l sepalcro de Aquiles Serdán,
cubierto siempre de flores simb61icas de
ofrendas amorosas del pueblo que le quiere tant~, pensé e~ un pequeño monumento de piedras hacmadas sin harmonía ol·
vidado allá en el fondo del Mont Parn'asse
e?, Paris y que tiene esta sencilla inscrip·
c10n:
((Aquí. reposan Tolleron, Carboneau y
Plegmer, muertos por la Libertad ei 27 de
Julio de 1816.

UN CAMBIO

equitativo. Incuestionablements
se realizan fuertes sumas de di.
nero por las especulaciones más
sencillas; pero las grandes fortunas proceden de los negocios
legítimos y de buena fé, en
que los efectos proporcionados
valen el precio pagado. Ciertos
afamados .hombres de negocios
han acumulado sus millones enteramente de esta manera. Exactos y fieles en todo contrato ó
compromiso, gozan de la confianza del público y dominan
un comercio que- no pueden alcanzar los competidores tramposos y de mala fé . A. lo largo no
paga engañar á otros. Un farsante puede anunciarso con un
ruido semejante al sonido de mil
cornetas, pero pronto se le llegn
á conocer.~ Los fabricantes de la

-

MANAN A...... ..
Pregunté á un niiio:
--¿,Cafées género masculino?
Y dijo de buena fé:
- No, señor, ultramarino.

PREPARACNON de WAMPOLE

siempre han obrado bajo principios muy distintos. .Antes de
ofrecerla al público, se cercioraron perfectamente de sus méritos
y solo entonces permitieron que
sn nombre se diera á la estampa.
Al público se le aseguraron los
resultados, y encontró que lo dicho era la verdad. Hoy la gente
le tiene f é como la tiene e:r. la
palabra de un amigo probado y
de toda confianza. Es tan sabro·
sa como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y cura.
ti vos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, con Jarabe de Hi·
pofosfitos, Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre. Ayuda á la di·
gestión, arroja las Impurezas de
la Sangre y curn la }rnemia, Escrófula, Debilidad, LiI.tfatismo,
Tísis, y todas las Enfermedades
Demacrantes. "El Dr. Ramon
Macias, Profesor en la Escuela
Nacional de Medicina de México,
dice: - He usado la Preparación de
Wampole con buenos resultados
y la seguiré aplicando com0 efi·
caz para enfermedades del pecho
y de los nervios." El desenga.
ílo es imposible. En las Boticas.

Bories, Raaulx, Goubin y Pammier en
1822.
Unos con el riflf&gt; aun aumeante otros
eti la guillotina, murieron aquellos' famosos c,Sargentos de la Rochele» que dieron
su sangre por derrocar la tiranía de Luis
XViII.
Bories, el último en subir al cadalso
con inspiraci6n de profeta lanz6 á la mul:
titud espectante que le veía en la sublimidad del martirio:
¡c&lt;No olvidei~ que es nuestra sangre, la
sangre del pueblo, la que hoy se hace correr! ¡Recordad que es nuestra la venganza y que la causa por la cual perecemoE1
debe triunfar!
'
Y así como la sangre de los eargentos
de la Rochela fué vengada al derrumbarse
fatidicamente en 1830 la corona del sucesor de Luis XVIII, asila sangre de Aquiles Serdán y de Máximo y de Carmen, la
espartana gloriosa, no se vertieron inutil·
mente por la libertad y por el bien de la
patria, que cu~nd~ u?a causa es justa, como afirma J uho S1mon, tarde 6 temprano
ti:iunf? y la de aquellos mártires, lleg6 á la
victoria que nuestro pueblo merece.
ISIDRO FABELA.

..

Esta es buena época par hacer á la niña un retrato
contamos con todas las
facilidades ne cesari as.
Nuestra habilidad en estt
Fentido no tiene rn perior.
Tendremos mucho gusto en
mostrarle nuestros trabajos.

Fotografía "MARST."
THEFONOS:
Mex: 1, 034. Neri.
Eric: 2,995.

Sírvase tomar el elevador.

Es el grito, esperanza y refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ig.
norancia.
Tristes hogares donde impera·
esa palabra! Infelices seres aque·
llos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó niño en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
Cuantas vidas segadas por esperar •á mañana! Entre nosotros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo de la
salud, decir: mañana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en se·
guida una bronquitis y . . . . . no
hacemos caso, mañana me curo·
luego una laringitis y .... maña~
na me curo. Despues viene la ca·
lentura en la tarde, la tos muy se·
ca, los imsomnios y sudores noc·
turnos; vemos á un médico nos
examina, se pone serio y fr~nce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce parala Tuberculosis:
''Creosofosfatina.'' Es cierto
que con ésto nos vamos á curar·
pero en un tiempo mucho mayo;
que el empleado si desde que comenzó el catarro hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes del catarro, a haciéndonos al r mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis ( tí sis.)
Mañana... Mañana... Mañana...

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                <text>El Tiempo Ilustrado,  1911. Año 11. No. 49. Diciembre</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>fL
A~o XL

MÉXICO DOMINGO

==============='="=======================

10

DE Ü ICJEMBRE DE

1911.

Nux. 50.

=========================================-

ARTE FOTOGRÁFICO

I

'"?..

....

1

Retrato del distinguido artist(pintor señor don Félix Parra.
Estud i o p ot&lt; A, Ca1&lt;1&lt;iUo, f Qtbgnfo de «Bl T i e m po I1u st1&lt;1do,&gt;

�Aetualidades.-ltos p.tremios del Colegio lVJilitarr.

NUESTRA OA~ARA

Si usted lector amable, no ha podido asistirá las sesiones efectuad!ls últimamente en la Cámara de Diputados, en virtud de
sus ocupaciones, 6 no ha querido ir á contemplar á nuestros
Padres Conecriptos arrellenados en sus curules, por ser de usted
t1geno á la política 6 ya sea porque por más argucias que haya
empleado no la podido hacerse del boletito verdb que da acceso
á las galerias del mismo color, si al día siguiente de una sesi6n,
toma ueted los peri6dicos del día y lee una cr6nica parlamentaria, seguramente Ee verá transportado al templo de la Vfotoria
de la Roma antigua 6 á una asamblea de fil6sofos discutiendo
en los bancos del Are6pago. Y si acaso esta idt&gt;a 1mbeiste y no
quiere volar con las menudencias del día y Fe hincha usted de
sano ardor patri6tico, jamás vaya al blanco palscio legislativo 6
de lo contrario tendrá usted que confeEar, que su imaginación
es bastante desordenada y que la literatura reporteril, de suyo
fantaseadora y cada vez más, es vanidoea, hipócrita é ignorante
y pomposa por afiadidura.
Los sucesos políticos, st&gt;gún viejas reflexiones, deben verse
como las decoraciones de los teatros: desde lejos. De cerca son
manchas borrosas, pinturas de brocha gorda, líneas indefinidas,
barbaramente trazadas.
Allí está, si no nuestra Cámara de Diputados. Para el que no
sepa su formaci6n, para el que ignora que alH se sientan (salvo
honrosas excepciones) con el ceremonial parlamentario y la parsimonia correspondiente á un padre de la patria, el amigo del
Dictador, el hermano del Ministro, el suegro de su hijo, el re·
comandado del Subsecretario y finalmente como en la adivi·
nanza familiar el compadre de un amigo del primo del cufiado
del exgobernador X, t&gt;sta Cámara vista á través de las informaciones periodísticas y teniendo en cuenta los arrestos juveniles
de sus miembros, parece que tiene teóricamente la representa.,
ción genuina del pueblo mexicano. Y qué delirante entusiasmo
y cuánto fervoroso agradecimiento, producirán al ne6fito esos
discursos virtuosos, calonianos, erúditos, llenos de celo patriótico y altamente edificantes y moralizadores, propios para levantar el decaído espíritu público.
Pero la verdad es, dicho sea con toda la libertad de pensamiento y de imprenta que sean poeibles, que algunos de esos
sefiores han tomado á la patria y á la ley, como á impúdicas
terceras, y que esos torneos oratorios, glorias de vanidad y de
intereses particulares y aún duefios de la espectación pública,
pronto pasarán desapercibidos, olvidados, nulificados, indife·
rentes ante el criterio pmificador de la opinión. Porque ¿qué
capacidad moral tiene esta Cámara, á la que falta la sanción del
pueblo y por ende la fuerza suficiente, el poder bastante para
ejercer libremente sus funciones? 8u actitud debía ser sería, mesurada, pasiva y no de mera obstrucción, burlesca y de una actividad hnsta cierto punto alocada. Allí están sus desordenados
debatee, que más bien parecen escenas de género chico, las bur-

letas del público tan de ·
primontes para el civismo y el cúmulo de iniciativas, las más de fá·
rrago,presentadas en este período de sesiones, todo ello verdaderamente deeesperante para los que queremos tener UIJa República seria, sana y vigorosa.
Fuera del señor Bulnes, ante cuyos divertidos discursos, ta·
lento é ilustración rendimos parias, no hay en la Cámara de
Diputados, lo que se llama grandes y buenos oradoree. Después
siguen las medianías, los que preparan arduamente sus ditcursos, ostentan grande documentaci6n, pretenden dar cátedra imitando á Bulnes, de quien no apartan la mirada desde la tri.
buna como buscando ó su aprobaci6n 6 su indulgencia, y que
terminan sus peroraciobes, después de vistosos lugares comunes
y de pe8a'1os circunloquios, sin haber entrado al fondo del
asunto debatido, logrando de cuando en cuando, arrancar un
frenético aplauso á las galerías, con el relumbr6n de una expre·
sién huera y el oropel de una frase chabacana. Y finalmente
vienen los que representan el papel, que hacen las margaritas
en manos de los enamorados.
Hace pocos días nos encontramos con un altligo nuestro que
no tiene que comer por ociosidad patriótica. Concurre tod8s las
tardes á la Cámara de Diputados, conoce á tvdos ellos y hasta
se dá el lujo de contar chascarrillos eobre sus vidas. Venía radiant&lt;&gt;, agitando los brazos en alto, en actitud mahometana y
en la profundidad de sus ojos, brillaba la chispa del fanafümo
patri6tico.
Vengo de la Cámara, - nos dijo resplandeciente y agitadoAhora si ya podemos decir que tenemos representación nacional. Los diputados hacen gala de independencia y nuestra Cá
mara se parece á los parlamentos extranjeros. Los diputados se
insultan ......
Sí- le respondimos- se parece á ~os parlamentos en que tiene
su Palacio Legislatin, bien acondicionado, EUS ujieres propia y
elegantemente uniformados, sus oradores del pró y del contra,
sus sesiones l,orrascosas y hasta si se quiere los insultos entre
los diputados, por más que en ultramar se llegue á las ví11s de
hecho y se resuelvan esta suerte de conflictos por medio del
duelo ó de tribunales de honor 6 cuando menos por sonoras bo.
fetadas. !Aquí ni siquiera tenemos esto!. ....... En lo que real.
mente no nos parecemos á los parlamentos, es en que los miembros de estos son legitimos representantes del pueblo. Y p:ua
terminar te diré,· que aunque repugne con nuestras ideas, ante
estos des6rdenes é inconsecuencias camarista1.1, á veces echamos
de menos, la mano de hierro del dictador ¡Necesitamos urgen·
temente en nuestra Cámara un Maese Pedro, el titiritero de que
.nos habla Cervantes!
LEOPOLDO ZAMORA.

El señor Presidente de la República rodeado de su gabinete y de altas personalidades en la. Tribuna Monumental de Chapultepec durante
la ceremonia de la repartición de.premios á :os cadetes.

Aspecto de la concurrencia que asistió á la repartición de premios.

�.R.etualidades

LOS FUNERALES DE PABLO ESCANDON

Matrimonio Bravo Betancourt-Llílmosa.--La novia firmando
el acta matrimonial.

Señor Alfredo bias y señorita Boney, que contrajeron
matrimonio últimamente en Santa Brígida.

LAS ELECCIONES MUNJCIPALES.···Un ciudadano depositando su voto en la casilla electoral instalada en la calle del Havre.

La salida del cortejo.

Los dolientes en el ranteón.

Ceremonia religiosa efectuada momentos antes de depositar el féretro en la fosa.·· Retr:ito de Pablo Escandón.

�R etu &amp;ti d ade s.-Bx ttT &amp;nietro

Todo se interpreta

Aetualid&amp;des.

dará diez realee. Acepto, dijo el chalán, porque el precio de lae
dos cosas juntas me conviene, y sea la tasaci6n de una maner
ú otra, á mí me es igual.
De eBte modo, la buena mujer, tan escrupuloBa en el cumplimiento de la última voluntad de su marido, di6 á los parientes de é~te los diez
reales que rnc6 del
caballo, y se qued6
con la concienci11
tranquila, conservando los cien duros que le dieron
por el perro.

Un lugareño, poco antes d(morir, llam6 á)u mujer, y la
dij():
--He hecho testamento, y para pagar d(alguna manera el
cariño que me has
tenido, no te he olvidado en él; antes
por el contrario, te
be dejado alguna
cosa que puede rnr·
virte de mucho.
-Yo apreciaré tu
recuerdo, marido
M. L. Y ORTIZ.
mío, dijo la mujer
fingiendo que llo~~
raba.
-Escúchame,
continu6 el marido.
Ya sabes que tengo un ca b a 11 o;
cuando me haya
muerto lo venderás
tú mi!lma , y entreAunque á primegarás á mis parienra vista parezca
tes el dinero que sa11,¡;omhroso que un
ques de él.
Lápiz sea la cau0 a
ele la muerte de una
-¿Qué lo entrepersona, ha ocurrí·
garé dices?
do,
en efecto, que
-Sí; pno espe·
tan inofensivo objera. También sabes
to hA. privado á la
Grupo de concurrentes al banquete ofrecido en Chapultepec,
que tengo un perro;
~ ;f ciencia de uno de
en
honor
del
señor
Ingeniero
don
José
Cobarrubias,
director
general
de
Correos.
pues bien, te lo resus miembros.
glllo generosamente
Viajando por el interior de Africa el sabio alemán Vogel, 1leg6
para que lo vendas si quieres, y retengas su im:r,orte, 6 _lo
conserves para que te guarde la casa; y te aseguro que te servirá á un Estado cuyosa.lva.je jefe, 'al ver que el viajero se negaba á
entregarle su magnífico caballo, ~motin6 co~tra él á los indJgede gran consuelo, y que sales bien librada.
El lugareño se muri6; y la mujer, queriendo obedecer á&gt; su nas, presentándo~e c?mo un peligroso hechicero «que escribfa
marido y cumplir con su deber, cogi6 una mafiana el cab11llo y con una pluma sm tmta.&gt;i
Excitada la imaginaci6n del populaC'ho, se lanz6 sobre el po·
el perro y los llev6 á la feria.
-¿Cuánto quiere usted por ese caballo? pregunt6 un chalán. bre viajero y lo mataron con la mayor crueldad. He aquí, pues,
-Quiero vender, re3pondi6 la mujer, el caballo y el pe~ro c6mo un inocente lápiz ocssion6 la pérdida de una persono.
juntamente, y si á usted le conviene, me dará por el perro cien
duros, y por el caballo .... .. ¡qué diablo! no hemos de reñir, me

l~Ué viajero
célebremurió
por un lápit!

•

I

B'\lena parte del parlamento alem{ln ha mostrado su hostilidad al;Can·
ciller Imperial con motivo de la celebrac;ión del .tratado franco-alrman.
En una t1e la; sesiones del Parlamento, hizo el Príncipe he~e~ero '¡ªusa
común de una manera ostensible, con los amigos de la polltica dd goÍ
. bierno,' lo que le valiq una $everél tepri111enda de su augusto pa re e
Emperador Guillermo.

LO QUE SE SIENTE EN LA GUERRA

Cuando volví en mí me estaban vendando la pierna, y una
voz decía:
-¡ Ya se fueron I Esos pícaros se han retirado cuando se han
cansado de matarnos gente.»

He aquí las impresiones que se experimentan en el campo de
batalla, según las ha referido un militar ha·
- - -"&gt;&lt;.c-"-blando de su primera. acci6n de guerra:
La
petulancia
da un sabio.
,,Tendido en el suelo, con la culata del
fusil contra el hombro, ví por primera vez
la brutalidad de la guerra, una matanza
Un matemático célebre, que fué á tomar
en la que mis compafieros iban cayendo
aires por algunos días á su pueblo, por pura
sin poder hacer ninguna baja al enemiéleferencia se encarg6 de formar los presugo, oculto tras de sus trincheras. La expuestos y arreglar las cuentas de algunas
citación de los primeros momentos me
obras que tenía el Ayuntamiento. Asistía
abandonaba poco á poco. Hasta entonces
generalmente á toda11 las sesiones del cuerpo
no había disparado ni un solo tiro y em·
municipal para tratar de los asuntos que le
pezaba á sentirme malo. Un gemidode
habían encomendado; pero como desde la
uno de mis compañeros, á unos cuantos
altura científica en que se creía colocado
metros á mi izquierda, me hizo volverá la
veía muy bajos á los vecinos lugareños,
realidad. Vi que su cabeza caía contra el
trataba á los pobrts regidores con cierta
suelo y quedaba enterrada entre la hierba
insolencia y con cierto desprecio intolera·
seca. Sentí que la sangre circulaba velozbles.
mente por mis venas y que el cerebro me
Esta cotidu.cta lleg6 á irritarlos tanto, que
hervía. Una nubecilla de humo se present6
un día, uno de los regidores y no el más
ante mi vista y disparé contra ella mi pridespejado, le dijo:
mer tiro con un deseo inexplicable de ma- Tanto es el orgullo que tiene usted,
tar. El malestar había d68aparecido. Ahora
señor don Anacleto, con sus cuentas ó con
rechinaba los dientes ansiando venganza.
sus cuentos, que algunas veces he llegado
Una saguoda nubecilla. Casi simultáneaá creer si sería usted de otra masa que los
mente contest6 mi fusil y vi rodar un bulto
demás hombres. ¿Cree usted, desde luego,
desde lo alto de la colina. Acababa de maque nadie hay que le gane en las cuentas,
tar un hombre, con tan poca emoción como
Señor don José L. Couto,
y que no hay una sola que usted no sepa
cuyo matrimonio con la señorita Genoveva sacar?
si hubiera encendido una pipa.
Fortuño se verificó la pasada semana.
Una bala silb6 junto á mi cabeza y ví que
-Veo que estas enojado Gervasio, dijo
en seguida un hombre había estado tendido
el mateDJático; pero desde luego te aseguro,
á mi derecha se levant6, se agit6 convulsivamente y después que efectivamente no hay cuenta, por difícil que sea, que no la
volvi6 á caer. Aquello era horrible. Morir en medio del fuego y saque.
el e3truendo de la batalla parecía más agradable que perma·
- Yo apuesto cualquier cosa, á que no saca usted la que yo le
necer tendido esperando inmóvil el momento de detener con el eche, y ahora mismo podemos hacer la prueba entrando en el
propio cuerpo uno de aquellos mensajeros de muerte. Otra bala corral, para que no se traten estas cosas en la sala del consejo.
me arranc6 un botón de la homFueron todos efectivamente, y
brera, pero ni siquiera temblé.
Gervasio el regidor cogi6 una
¿Qué importa un bot6n cuando se
cuenta de su rosario, la ech6 al
tiene la muerte tan cerca?
pozo, y dijo:
Cinco veces disparé contra la
-Sáquela usted.
trinchera. Aquello parecía inter-Todo el ayuntamiento en pleminable; pero en un claro de
no prorrumpi6 en una carcajada,
aquel chaparrón de balas ví que
que sac6 al rostro los colorea del
un bulto se separaba de la trinmatemático.
chera y se arrastraba dolorosa·
-¡Val s6lo de esa manera me
mente hacia un punto donde
podías haber vencido, dijo des·
parecía bailarse el grueso de las
pués de haberse serenado algún
fuerzas enemigas. Aquel hombre
tanto.
dt!bía Fer un herido, acaso un mo-Eso está por ver, contest6 el
ri hundo; pero nosotros también tealcalde, y si no veamos si lo venzo
níamos nuestros heridos y nues·
á uated, aturdiéndolo completa·
tro3 muertos. Antes de que pudiemente con una cuenta formal y
ra alejarse mucho, una docena de
tan eencilla como las verdades de
disparos detuvo aquella sombra
· Pero-Grullo.
que se arrllstraba y la dt&gt;j6 en el
-Véamoil.
flitio. Cuando hay balas volando
-¿Cuánto valen cien huevos á
por todas partes, la. sed de sangre
doce cuartob la docena?
no cleja lugar á la compasi6n.
-Señores, dijo el matemático,
Otra bala desvi6 mi fusil y se
necesito pluma, papel y tinta, pa·
perdi6 en. el aire. En aquel mo·
ra averiguar el número de docemento no me ·ocurri6 considerar
nas, y luego, multiplicando las
lo cerca que había estado de mí.
docenas por el precio, y dividían·
S6lo miré el arma para ver si
do este por doce, para saber el
babia sufrido algún desperfecto
valor del pico, y uniendo este va·
antes de volverá emplearla para
lor al que resulte de la multipli·
matar.
cación de las docenas, procederé
Al cabo de un rato noté que
á una simple suma y les daré á
se me turbaba la vista y se me
ustedes la contestaci6n que me
iba la cabeza. Me llevé una mano
piden en media hora.
á la pierna al sentir en ella un
Señora Genoveva Fortuño de Couto.
-Pues nada de eso es necesaescozor que podía ser debido á
rio, dijo el alcalde, porque cien
alguna rozadura, y sintiendo que la ropa -estaba mojada com- huevos, ·á doce cuartos la docena, es lo mismo que cien huevos
prendí que me habían herido. Cuando se piensa en acribillar á á cuarto el huevo; esto es, valen cien cuartos.
balazos al pr6jimo, es difícil notar el dolor físico.
-¿Quién sabe más? dijo un regidor.
Poco á poco me eentía más débil. Oía los tiros como en un
. El matemático se cubri6 la cara con su pafiuelo, tom6 el somsueño, y el horror de toda aquella escena f ué desvaneciéndose brero, y se march6 tropezando en los muebles y en las paredes.
poco á poco....
Ya no ha vuelto á la casa del ayuntamiento.

�tas obras yfaltas dt la btrmana laica
(CONCL UYlt)

«Muy apreciable señorita: Doy contestación á su cartita, que
hac~ días rec~b~. Me preg~nta usted si me acm,6 recibo por la
centirlad remitida: debo mformarla de que lo hizo usted habién~olo yo recibido con mucha oportunidad y apruebo s'u invars1ón. Re3pecto á los proyectos de sus enemigos no se fije
'
ueted en eso; siempre que alguna
persona pone en práetica sus
ideae, tratan de perjudicarla; esto no es raro; por lo tanto debo
confesar que en mi concepto, usted fué el ángel protector de los
lib~~tadores de nuestra Patria y
felicito á usted por sus accione¡¡
tan nobles.
Perdonará las faltas de ésta
pero deseo salga en este Correo
dispongo de poco tiempo.
Sin otro asunto por ahora, quedo de usted S. S.-FirmadoEmilfa Me. Williams. (La carta
original obra en mi poder.)
Lo:1 señores galenos murmura·
han porque la señorita Arizmen ·
di no rendía cuentas; pero obser·
ve el lector que la señorita Arizmendi no recibía dinero de la eo·
ciedad y que tampoco lo recaudaba por virtud de que represen·
tara á la sociedad en ninguna
forma sino por su prestigio perso·
nal; porque ella era la popular,
la simpática, la amada, la feste·
jada, la que lograba acceso en
todas partes, y ablandaba 'todas
las codicias. No llevó una conta·
bilidad en forma porque sus atenciones eran más urgentes, su pre·
eencia por doquiera útil. Preocupado por socorrer, su amor no
hacía cuentas; élla abría las bellas manoó por donde pasaba el
río de la caridad, y los necesita·
dos la bendecían. No existen li·
broa de contabilidad, pero sí co·
mprobantes que puede ver el pú ·
blico, pues pua ello están en mi
poder, y testimonios de personas.
encumbradas por sus _méritos y
honorables por su conducta, quie·
nea me han expresado su admiración y gratitud por la obra de
la señorita Arizmendi. Porque
es curioso que sólo ha encontrado
censores mi defensa entre algunos
de sus jefes y entre personas que
no presenciaron su labor. Mieri·
tras aquí en la capital se lacen·
suraba y se la destituía, en la ciudad americana de El Paso se le
daban banquetes cuyas crónicas
guardo también á disposición del
público. Mostraré .esos.documen·
tos para que se vea cuán triste es
que aquí en su patria la señorita
Arizmendi haya encontrado indi·
ferencia y hostilidad.-Tan importantes y notorios fueron los
servicios de la señorita Arizmendi, que merecieron el reconocí·
misnto oficial; para comprobarlo y por la simpa.tia que merecen
los actos de los gobiernos provisionales, siempre generosos y superiore~ á todo gobierno real, copio con la ternura que esta cla~e
,l e dJcumentos me inspira, el decreto siguiente:"

y

·,

ACUERDO

En atenci6n á los grandes eervicios prestados á la nación du·
rante la lucha actual por la Sociedad Filantr6pica denominada
«La Cruz Blanca Mexicana», el Presidente Provisional de la República, C. Francisco I. Madero, en acuerdo de hoy, ha tenido
á bien decretar que dicha instituci6n quede reconoci.ia como nacional con todas las franquiciaP,
derechos y obligaciones que tie·
nen las asociaciones Eimilares en
el país, disponiendo que i:;e le
guarden la protecci6n y comideraciones que á su mny elevada y
patri6tica misión se deben.
Comuníquese á la Presidenta
de la Asociación denominada «La
Cruz Blanca Mexicana». Publíquese y cúmpla8e.
Dado en el Palacio Nacional
nel Gobierno Provisional de la
Repúbliaa en Ciudad Juárez, á
los veinticinco días del mEs de
Mayo de mil novecientos once.El Pre8idente Provisional de la
República Mexicana.-Jihmcisco
L Madero.-(Firmado. )-El Secretario General. -J. Sánchez Azcona. - (Firmado. )-Al margen,
un sello que dice: Gobierno Provisiona! dela República Mexicana.
Otro incidente vino á precipitar la ruptura entre la muy dig,na. Mesa Directiva y la rebelde
señorita Arizmendi. Encontrán·
&lt;lose ésta en el Hospital de la Cruz
ijlanca conversando con un rep6rter y con la eepoea de un doctor americano, llegaron dos enfer·
mos devueltos del hospitel de en·
fermedades infeccioeae, donde no
,les correspondía estar, y el doc·
tor encargado del hospital de la
_Cruz Blanca se neg6 á recibirlos
porque los señores alópatas de su
mando se traían sus rencillas con
los homeópatas que tenían á su
cargo el hospital de infecciosoe.
,La señorita Arizmendi cometió
'la insubordinaci6n de nclamar
'contra tan poc;a falta ya no de ca·
ridad, eino de sentido común, y
recibi6 la respue·ta de que élla
no tenía autoridad ni yoz ni voto
;.n el asunto. porque la honorable
M:ern Directiva no le habfa dado
f.acu)ta-des para resolver esas cues·
,tiones. Soport6 con pacienci_a es·
tas groserías pero llevó su msu·
bordinación hasta el grado de
comunicarse con los homeópatas
y 'ayudarlos en sus trabajos.
Su incansable afán de complacer á los demás la hizo cometer
nna nueva falta, una grave falta
contra la letra misma de los
texlos de la venera.b_le institución de la Cruz Blanca, porque de·
· be tener muy presente el lfctor, que la Cruz Blanca es ?eutral¡
neutral como balanza para aparrotes¡ como. ag~~ hervid~; &lt;_:&lt;&gt;·
mo sopa sin sal. Si los neutrales persegmdores de la sen.onta
Arizmendi hubieran dej11do ~u-s irnportante.s Jabores de oficma Y
su3 c.lcb.ites ac.dém:co 3 subr~ lab respoornb11LJa&lt;les agenas, l a~a

Eltna Jlrizmendí me¡ia,

Por el tic. '.Jost Uasconcdos.

trasladarse al lugar donde el sufrimiento
reclamaba manos pia&lt;losas maoos, parciales, manos amigas del sufrimiento y no
las frías de la neutralidad, Eegurame~te que
al encontrar3e ante dos heridos abandonados, uno inrnrgente y otro federal, no habrían levantado á ninguno de los dos, temerosos de violar la neutralidad si atendían
primero á uno que á otro. Por fortuna hubo persona..s que como la señorita Arizmen·
di renunciaron á los estatutos de la sociedad ante el dolor que gemfa y aliviaron el
sufrimiento con deepilfarro fervoroso, con
esa eeguridad que lleva siempre el amor, de
que basta para todo y para todos, porque á
medida que se da, lejos de amenguar se
agranda. Y como no s6lo es de atenderse
el dolor de la carne, eino que existe tam·
bién el dolor y el amor de los símbolos, los
cuales las almas femeninas comprenden
como si su ternura fuera un perfume tibio
que rodea cuanto contempla, un día la se·
fiorita Arizmendi recogi6 una canana abandonada, y con gracia festiva se la cruzo al
pecho y un fotógrafo fij6 el instante. Nunca lo hiciera, porque los neutrales de la
ciudad de México miraron la fotografía cen indignación, ¿cómo,
pues no era la sociedad, neutral? ¿qué diría de esto la Cruz Ruja; qué pensaría el sefior Gene·
ral Díaz? ¿qué iba á decir de la
descarada, la buena sociedad?
Queden los galenos y la buena sociedad con su asombro y su
opini6n¡ Elenita en ese instante
fué un símbolo y es curioso
pensar que gracias á ese arran·
que, su figura de bailadora de
sal6n pasará á la leyenda mexicana con la canana cruzada al
pecho. Y bien está con tal insignia porque también su bon.
dad fué una fuerza. la más po·
sitiva de las fuerzas y aumentan·
do en símbolo el poder de su co·
raz6n con la fuerza material de
la p6lvora de los cartuchos, signific6 sin proponérselo la reducci6n á unidad de esfuerzos dispersos, el poder ciego sumiso
al poder noble. El ímpetu reivindicador, el rayo justiciero de
la canana insurgente lleg6 al
término de su objeto transmutándose en el amor de la caritativa joven ; por eso la fotogra·
fía que di~gustara á los neutrales, pasaba de mano en mano bajo la mirada satisfecha de
los combatientes redimidos por
el esfuerzo de la rebeli6n y la
generosidad. Era necesario pa·
ra la consumaci6n ideal del
conflicto que una mexicana,
una mujer de la misma eangre
que manch6 las campiñas desoladas, revistiera la canana, ya
no con la actitud fiera del coro·
bate sino con la serena alegría
del triunfo, era necesario que
esa fotografía recorriera el paía
confirmando á todos en una
11nunciaci6n: ya vienen los fru·

tos del fatal desastre. La humorada de re·
tratarse con canana le conquistó mayore3
simpatías entre el pueblo y los insurgentes;
desde entonces cuanto ella pedía quedaba
de,de luego concedido, los auxilios abundaban y comez6 á reinar la alegría de la
cordialidad. La señora Arizmendi fué lazo
de uni6n entre los home6patas y los al6r,ata&lt;&gt;, entre mex:canos y americanos, federa·
le~ é insurgentec1; la jefe moral de todas las
rnfermera!:', la amiga Estimada de la he1óica f~milia Madero, la mimada de todo el
público, como lo prueban las cartas dtl
Gral. Vi ljoen, de los Dres. Yard Lyrrch y
Ander~on y el testimonio de todos los me xicanos que se encontraban en Ciudad J uárez. Despert6 entusiasmo, reuni6 dinero, lo
gastó bien. Sofiando con la ampliación in·
drfinida de su obra, pasó con ese objeto á
Chihuahua, donde organiz6 también los tra·
hajos &lt;le la Cruz Blanca. Eo esto se ocupaba cuando supo lo que pasaba en México.
Lleg6 entonces por primera vez á rns oídos
el coro de lamentaciones y de censuras de
la envidia: esa música dal triunfo que co·
nocen cuantos han ascendido á alguna cumbre .humana. -Er, México se la expulsó de la sociedad que organizara, s~gún el texto de la comuninaci6n relativa, porque de·
seaban procurar: el mayor res·
peto y decoro para el Santo
Principio de NEUTRALIDAD
que le sirvi6 de LEMA á nuestra INSTITUCION, gue le sirvi6 de PEDESTAL y le di6
NOMBRE, VIDA, pues no en
valde es conocida en todas partes con la muy significativa denominaci6n de «CRUZ BLAN·
CA NEUTRAL MEXICANA&gt;,.

/

'

Jtsta expulfión y las seaiones
acaloradas que la precedieron
exitaron la maledicencia que se
dt-jó oir hasta en las columnas
ele los peri6dicos, la belleza de
la heroina realzada por lo~ azares ele su campaña humanita·
ria di6 pávulo á fantasías complttamente desprovistas de fun·
da mento. Pero supongamos ror
el gusto de hacer teorfa, que la
hermana lafoa no mio reparte la
dá&lt;li va de la caridad, sino tam.
bi én el amor de su corazón ¿que
proba1ían tales excesos sino que
sn alma desconfiada del de,tino, se detiene á veces en lo efímero y pone en ello el amor que
bu,ca empleo aunque sepa que
se ¡,quivocará una vez más?
C: ua pa señora, 6 más bien como me gusta llamaros: rnñorila ·
quizás alguna vez, justament~
ofendida babeis pensado abandonar la tarea penosa que ini·
ciasteis; pero ya que os han retenido los sufrimientos que reclaman alivio, quedaos también
por la admiración llena dg afecto que en tantos habeis merecido
&lt;lespertar. Almas como la vuestra dejan en el ambiente frescura
Concluye en la página :834,

�VIDA TEATRAL
La Opem.-Po1· el Principal.-Mola8so.
Tenemos que confesar que los brillos de nuestra actual temporada de 6pera, se han empafiado ligeramente. «Manon" la delicada y poética ópera de Massenet, puesta en escena esta semana
dejó mucho que desear, á pesar de los esfuerzos del brufiidor
maestro Castillo, quien hasta el presente ha hecho por que sea
esta una temporada brillantísima. Cierto que la Frery es deleitosa en cualquier papel que se le eonfié, como cierto es que el tenor Battain tiene
una hermosa voz en
el registro agudo ;
pero la «Manan»
más bien que por
voces sonoras y hermo&lt;ae, necesita rnr
cante.da por voce3
perfectamente educadas. Y no quere·
mos decir con rsto
•
que los estimables
arli-tas precitados
no posean escuela
de canto, sino que
sus facultades no se
ciñen á la partitura
de 1':Iassenet. Y no
h&lt;ty que querer can·
tar todo, porque el
proteísmo, si en po·
litíca es profocti vo,
en el canto puede
ser p~rjudicial.

***

: 1

1

1,

1

'1

ne este espetaculo de perlas. Dígalo sino, la gentil, bella y habilidosa bailarina Ana Kramsler que acaba de debutar y que
trae locos á más de cinco petimetres d1, la «creme» por las caricias de sus ojos. Y no le va en zaga la otra debutante, Cristina
Peredo, bailarina del genero espafiol y andaluza por la car!\ y
por la gracia y por haber nacido en la Andalucía Mexicana.
Sería injusto no consagrará la bella sefi.ora Scozzi unas cuantas lineas, pues no
por haber hechoelogio de au encantadora m a n e r a d e
cantar, en otras
ocasiones, nos vie.
ramos p ri v II dos
ahora de volver á
hacerlos. Esas bar·
carolas de ardiente
Pabor napolitano,
fogoi;a¡1 1 y calientes;
las suaves y tiernas
romanzas de Tosti
cantadas á flor de
labio y su figura
eimpática y hermosn, son otros tant0s
encantamientos de
Ja Scozzi, á la que
no deben dejar de
oir los amantes del
bel canto. Bien hace
Molasso en conser·
varia en su compa·
ñía, pues es u ·1
atracti vomásquesu·
ficiente para agotar
las localidades del
modernismo Teatro
Colón, en[donde
muy pronto, dicho
sea de paso, vere·
mos á los activos
empresarios Sigaldi
y Alva, regentear la
compañía. que hoy
actua. en Arb e u,
aunque algo sanea·
da (poca cosa en
verdad) yaumenta·
da con 'cuatro artistas delfbuene. cepa·
Como que no han
sido contratados á
humo de pajas, sino
con el ojo conoce·
dor del señor Sigal·
di, tenor y empre·
eario, viejo conoci·
do nuestro.

«El Monaguillo
de las Descalzaen se
llama el estreno ea·
batiao del Teatro
Principal. Y en ver·
dadquepor lo que vimos en el primer ac·
to, (porqueelsegun·
do nos di6 miedo)
hubimos de creer
que estabamos en
el Teatro Hidalgo ó
leyendo une. novela
de nuestro venerado
compatriota D o n
Juan A. Mateos.
Estocadas por doquiera, crímenes de
encrucijada, viejas
zahories y cataclismos como en la Ca·
baña de Tom. La
música c o m o 1a
tempera tura de estaEl
noehes: l.,ajo cero.
Sfn embargo la galería como siempre
z.
estuvo en su papel.
Aplaudió á rabiar.
Y si la EmpreAnna Kresnser de la Compañía Molasso.
sa que regentea el
caballtlroso señor
del Villar no quiere pedtlr su dinero 1 haga auto ?e fe con las
y
obras que le lleguen de esa calaña ó s1 no que despida á sus cos·
tosas tiples y contrate á Pedrito Servín, que nos parece anda
coneluye de la pág, 833
por ahi bebiendo los vientos de la cesantía.
de flores. Dejaros partir de nuevo al destierro sería e0;pobrecernos: lirio de la revolución, último deseo de los combatie~te~ mo·
ribundos consuelo suave de los heridos, luz de las med1tac1ones
Molas!'o con su compafiía, ofrec~ todas l~s noches al pú?lico sombrías'· realidad de todos los amores; cuando paeais, muchas
metropolitano, un caiiente y regociJado abr1g?. Sus pantomu~.as nostalgia~ se alivian con la paz de vuestra generosidad. Quedaos
grotescas unas y otras delicadas, son.aplaud~das por. el púbheo aquí porque sois, no como la Elena de Esquilo, r?sa de amor que
hurgues, avido de soltar el trapo á r~1r y fehz y ~a~1sfecho con punza los carazones, sino la fuente donde se satisfacen.
las cabriola'! de los payasos y los bailes de rara agi61dad de Mo·
.Agente exclusivo de «El Tiempo Ilustrado~ ~n SalUllo,
lasso.
Y aún para los que gustan de la belleza plástica, les vie- Coahulla, eeñor Francisco A, Medrana,

Las bbras

***

faltas de la hermana laica.

CRONICA DE LA MODA

MUNDO FEMENINO
AB~IGOS Y VBSTIDOS.~·LllNER.S GEf,IB~RllBS DB LIA

f,'IOOR..~~sif'l.fOf'I.U:¡s Bf'I. BLaR.f,lCO.-·IlR.BO~BS DB AGUtJA.
Aublicamos una concreta explicación rnbre las pieles que se
usarán en el próximo invierno, reproducimos en obsequio de
nuestras estimables lectoras las últimas novedades que van á
La. necesidar:l de los abrigos apremia. Es la preocupación de
imponerse en la estación próxima, todas ellas
las mujeres que desean unirá la elegancia la
de muy buen gusto y de gran atracción.
economía. En puridad, para vestir bien hacen
Pieles y terciopelos. He aquí lo que ven
falta tres abrigos de invierno. El de mañana,
nuestros ojos ávidos de belleza y majestad en
el de tarde y la salida de baile ó teatro. A ve·
la moda deteniéndoee pasmados al contero·
ces puede suprimirse el último de modo que
piar esa; ricas confecciones de pieles finísimas
sirva uno mismo de tarde y noche. Tal vez por
donde los dedos resbalan con suavidad de seda
eso tienen preferencia los abrigos de terciopelo,
y que tienen precios yerdaderament~ 1·egios.
de ese terciopelo especial que se parece al peluL·1s mujeres nos entusiasmamos precisamente
che, .sin ningún adorno y con un gran cuello
µor las pieles porque son rica!', elegantes, cos&lt;le piel 6 con bordados de excelente aspecto so·
tosas; y cada vez que admiramos en las vitrinas
bre las telas espon jo~as. Algunos, muy lindos,
esas pieles e,pléndidas, no podemos menos de
llevan una amplia pelerina rodeada de fleco.
recordar los peligros á que se aventuraron los
Las que no puedan tener más que un abrigo,
cazadores en los deslertos heladosdeAlaska, en
harán bien en elegirlo de terciopelo de color
las estepas de Siberia, parajes todos de desola·
Bombrío, forrado de liberty, con un gran cueci6n donde esos pobres séres sufren el hambre
llo oria do de fleco 6 de skungs. Se hacen tam·
y la 'sed lejos del mundo, acechando noches y
bién forrados de muselinas de seda superpuesnoches la fiera que he de contribuir más tarde
tas, de colores diferentes y veladas por una ga·
sa oscura.
con su piel al principal adcrno de la dama ~e
sociedad. Cuando se considera, puP.s, los pel!·
Las salidas de teatro son amplias y cómodas:
gros que cada piel significan, ha.y que conve~ir
de seda y terciopelo guarnecidas de pieles, bor·
en que no es exajerado el precio que se pide
dados y flecos, con forro de brocado antiguo.
por ellas.
Por lo general, para las que pueden permitirse
La combinación, por ejemplo, que se ve en
todos los lujos, la piel preferida en las salidas
este grabado, :que es de piel
de teatro y abrigos de no·
legítima de armifio y que
che es el armifio; en la ca·
•
consiste en estola, manguito f
lle, á no ser que se vaya
y bolsa de mano, costar!i. á
en coche, se prefiere la mar·
quien quiera poseerla algu ·
ta, tan elegante con sus to·
nos cientos de dollars, pues ,
nos rojizos, y la nutria como
I
que sólo la bolsa cuesta 12f ,
más señas y poco llamatidollara, si bien tiene la mon·
vsa, porque la mujer ele·
tura de plata. Antes la piel
gante, aunque persiga la
de armifio se consideraba
originalidad, ha de buscar·
exclusiva de las per~onas
la Ein abusar de los brurnos.
reales, pero ya ahora se ha
Necesita ocultarse, perder·
democratizado algo y basta
se con cierto pudor de las
tener la bol.8a bien repleta
promiscuaciones con la mu 1ti tud. En los abrigos de
para adquirirla.
mañana imperan los pafios
El modelo primero de e'3inglerns y los ratines de dos
ta misma página, es de zo·
caras, que se vulgarizan derra negra muy 9oa, de pelo
masiado rápidamente.
largo y sedoso. La estola es
El rQtine se emplea tam·
de nuevo modelo y de gran·
bién
en los vestidos trotleur
des dimensiones el manguide mañana. Es un lindo moto. La tercera figura de es· '
delo el traje de esta tela cote grupo ostenta una va.rie·
lor azul rey con revés de radad que destaca muy v1goyas
blancas, sin más ador·
rosa!llente. La parte del cenno que unos botones del
tro se compone de tiras de
mismo color.
pief de foca, siendo los bor·
:
Para tarde se sustituye
ues de zorrro blanco. El in·
este
vestido por el de terciogenio puede suplir el costo
pelo, con gruesos encajes
exagerado de ese juego de
blancos y ligeros toques ce·
pieles con material€s menos
reza. Se admiten este año
costoeos, usándose para el
en ellos largas mangas, que
centro género imitando piel,
nos libran sufrir las crude·
de los que hay una gran va·
zas del invierno.
riedacl y piel blanca en los
En las horas de intimidad se prefiere un deshabillé de lana
bordes'. La estola y el manguito son lisos comp1etamentey se
azul pálido ó rojo en forma de kimono, con un galón Pompa·
forran de satín muy fino.
dour 6 bizantino.
Y por último, para la noche se llevan deliciosas sinfonías de
Cuando Platón veía á alguno cometer una mala acción, no teles blancas y oro bordadas de franja de perlas. Se cubren con
se metía. en afeársela, eino que entraba en sí mismo, y se pre- el abrigo también blanco y le. echarpa bayadera en encaje y armiño. Una ligera nota negra ó azul caracteriza el gusto persoguntaba:
-¿Has hecho tú otra cosa semejante?
nal, y nada hay más bello y más sencillo para soiré y el teatro.

á

•

I

�Atrque1ogía

Aetualida des.
-Alt·je erns ideas fatídicas de su mente.
-E-toy cierto, clentro de un mes el dolor volverá, aseiuró el
extraño con acento de abatimiento. -Más á pesar de todo que
venga. ¡E8toy en manos de la suerte! ¡Adiós!
El ciruj11.o refirió á otros médicos acerca de la enfermedad

L A HERIDA INVISIBLE
POR MAURICIO JOKAI

(Continúa. )
No es necesario, yo indicaré á usted que tan profun·
do debe cortarme, contestó el extraño.
Y presenció la operación con perfecta calma; su ma·
no·no ge movía sobre la del cirujano. Cuando se concluyó
de cortar en derredor del círculo marcaio, suspiró como sintiéndose aliviado.
¿Nada molesta á usted ya?
-Toda la pena ha cesado, dijo el extraño sonriente.
El dolor de la herida es insignificante comparado con
el dolor primitivo. Como un soplo de brisa después de
un calor sofocante. La sangre supura. Déjela usted correr. ¡Me siento muy bien, muy bien!
En tanto que rrn colocaban laA vendas, la cara del
extraño cambi6 por completo. Un semblante halagiHio sonreía al cirujano. Parecía un hombrn vuelto
á la vida; en su rostro no existía ya la menor huella de
angustia ó desesperación. También volvieron los colores
á rns mejillas.
-Acepte mis más sincfl'as gracias por el gran favor
que usteJ me ha hecho. La recompensa que le ofrezco
no está en proporción con sus servicios.
Mas la opinión del cirujano fué contraria. No quiso
aceptar 103 mil florines; entonces este sugiri6 que dicha
suma se donara á un hospital.
El cirujano visitaba al extraño en su hotel, donde
permaneci6 hasta que la herida cicatriz6. Durante este
tiempo tu \'O oportunidad de convencerse de que trataba con un hombre inteligente, de alta cultura y de
posición distinguida. Después de ser operado no traslucía la menor traza de poseer trastornos mentales ó indisposiciones físicas. Luego regres6 á su residencia en
el campo.
Tres semanas habían transcurrido, cuando una mañana, á la hora temprana usual, fué anunciado el mismo hombre extraño por el sirviente del cirujano.
Su mano estaba cubierta con un pañuelo como anteriormente, su rostro tan destruido por el dolor que con
dificultad se le conocía. Se dej6 caer sobre un ei116n
mostrando su mano al cirujano.
- ¿Qué á sucedido?
-No cortamos bastante la última vez,-dijo el en·
fermo con voz hueca. El dolor ha vuelto, quema con
más crueldad; tengo el brazo dolorido. No quiero moh·starlo á usted otra vez; sufro y espero que este dolor

Mas no se qué demonio murmuró en mis oídos: ((Todo es para
hacerte cree.rii,
El hombre es tan necio que cuando es más felíz, busca la desventura cobardemente.
)Ii esporn maba una peqmña me 8a para surcir, cuyo cajoncito siempre estaba cerrado. Noté que nunca dejaba
la llavecita en la chapa ni
mucho menos el cvjóu
abierto.
Es t o comenzó á atormentarme atrozmente,
¿Qué tenía allí guardado
que ocultaba de mi? Yo
me torné sombrío. No creí
más en su cara inocente,
en rns caricias. en sus ojos
claros, ni en sus besos.
Un día vino la conde~a
y la llevó en su compañía.
Nu stras residencias estaban situadas á corta distancia una de otra. Doc:il
aceptó la invitaci6n de su
antigua ama, porque la
prometió ir en seguida.
Cuando el c1muaje se
h ,bía alejado, busqué pre·
suroso todas las llaves del
c:istillo y con una de ellas
ab1í el cajoncito.
Quedé suspenso y asu~tado por un momento. Era
Con motivo de la celebración del onomástico del señor don Cecilio A. Rovelo, Director del Museo de Arqueolo·
un ladrón, un ladrón forgía é Historia, un grupo de sus amigos y subordinados_organizó una a_gradable yelada en aquel establecimiento. Es· zador de cerrujos que pre
ta fotografia representa una de las escenas de la comedia que desempenaron vanos aficionados.
tendía robar los secretos
de una mujer indefensa.
misteriosa, quienes dieron sus opiniones sin llegar á una r.on· ¡Mis manos temblaban! Uno por uno saqué todos los objetos
clusión.
del cajón. En el fondo encontré un paquete de cartas que pude
El mes tran.currió presto y el extraño m;sterioso no volvió. reconocer á primera vista. Eran cartas de amor!
Semanas más tarde se recibió una carta de él, y esto es lo que
El paquete permanecía atado con un listón color de rosa de
el &lt;'Íruj1no pudo leer con me:cado asombro;
.
.
orillas plateadas. Cuando le desate supuse que podrían conte((Querid,) profesor:-No quiero que usted y otros médico¡-:, lD· ner secretos de mi espOEa, que databan desde su infancia. Y
vestigadorrs científicofl, vivan dudandó acerca de mi fxlrañ.a me pregunté á mi mismo. ¿Puede ser ella responsable de cosas
dolencia, que quizá muy pronto me llevará á la tumba. E·cn- que sucedieron antes que fuera mía ...... Justo es que pudo tebiré la historia ele mi horrible enfermedad. Hace una semana ner caprichos inocentes antes de conc,cerme. Quién podía acuque me volvió por tercera vez y ya no he pretendido luchar con· sarla de pecadora? Y sin embargo yo estaba foto á acmarla.
tra ella en vano. Escribo estas linea colocando yesca ardiente Leí las cartas una tras otra, hasta el fin ..... .
Fubre la herida invisible; en tanto que la yesca arde qut-mándo¿Qué había en esas cartas..... ? La maldad más espantosa que
me no siento tl terrible dolor.
se haya intentado contra un hombre. ¡Un amigo mío las había
Hlice seis meees yo era un homure feliz. Vivía de mis rentas eecrito y en que lenguaje y con que pasión tan autorizada! ¡E~sin preocuparme de nada. Era amigo &lt;le todo el mundo y podía cribía sobre el disímulo, sobre los maridos estúpidos! ¡Aconee·
gozar de todo lo que no hombre encuentra en el placer. Hrce j11ndo á la mujer el medio de burlarlos!-( Concluirá).
un iiño contraje matrimonio con
una hermosa joven bien educada
y rle sentimientos nobles, aya &lt;le
una condesa del lugar. Mi esposa
era pobre más no solo por gratitud á que la hice gran sefi.ora, sino
también por su amor ingenuo, me
amaba profundamente. Medio año
había transcurrido desde entonces
y éramos muy felices. Si dejaba
mi residencia por algún tiempo
para ir á la ciudad, ella estaba
impaciente durante mi ausencia.
Solía caminar media milla á encontrarme en el camino. Me , aperaba, y si sufría algún retardo,
no anhelaba entregarse al rep&lt; so
en toda la noche. A veces la cond~sa, después de mu~ho.s~plicarla, lograba la fuera a v1S1tar, regresando el mismo día, estando
1,aparada de mí solo pocas horas.
Su afección á mí era tanta, que
en las reuniones no prdería más
compañero que yo, y lloraba si
sl!gún jóven la cumplimentaba.
En breves fraces: tenía por esposa
á una niña inocente y pura cuyo
único pensamiento era yo.
La concurrencia que asistió á la fiesta organiwda en honor del señor Rovelo.
0

-

"Miquixtli," la diosa de la muert~. Her~oso ídolo encontrado la seman11 p~sada en las excavaciones que se estan p~act1cand~,en las cal.les de Santa Mana
la Redonda con motivo de las obras de mtro duwon de ;:,guas.

'

Las famosas ruinas de "La pírámide del Tepoxteco," cercanas á Cuernavaca,
y que fueron visitadas hace días por los alumnos de arqueologí:I del Mu!&gt;eo Nacional.

En la fotografía puede observarse un característico vestigio de "Miquixtli" diosa de la muerte.

-

se esparcirá poco á poco: hnsla !.legar s.l
corazón y pondrá fin á esta miserable
exi~tencia. Pero esto no sucede Pl dolor
no se esparce, ni pasa más all(i del ~írculo indicado. ¡Es ufi dolor mexphca·
ble! Mire usted mi cara y rn convencerá.
ILa cara del extraño parecía de cera l
El cirujano quitó las vendas. El lug11 r
de la herida estaba completamente res·
taurado· una epidermis nueva y ~ana lo
cubría·1 las arterías funcionaban sin ce·
sar; el pulso latía, pero sus músculos todos temblaban.
-¡Esto es maravilloso! Este ~aso .superaá todas mis pasadas experiencias,
exclamó el cirujano estupefacto.
-¡ Es una mara villa que tortura, doc·
tor! ¡No busque ...... ¿Para.q~é investigar
la ca usa? Alivie este sufrimiento; tome
sus instrumentos y corte más profun·
do ...... ¡Esa es mi suerte!
El cirujano oper6 por seg~nda vez,
haciendo penetrar más la navaJ~· Y o~ra
vez percibi6 en la cara del paciente ~1g·
nos de alivio y raptos de placer al muar
brotar su sangre en abundancia. Pero
en e3ta vez no torn6 la sonrisa en el ros·
tro cadavérico del paciente.
-Gracias doctor. Todo dolor ha ce·
sado· en corto tiempo cicatrizará la he·
rida.' No obstante, no se enfade si regreso
dentro de un mes.

�De todo un poeo

Los botes automotores.

NEUROSINE·PRUNIER
RECONSTITUYENTE GENERAL

Mr- G. B. Eggert al final de su artículo
ilustrado, que bajo el título de ((Varios tipos de botes automotores», publica en el
número correspondiente á julio, de la revista ((América» que se edita en la ciudad
Buffalo, N. Y., E. U. A., prP.dice elfuturo de esta embarcaci6n, en los términos
siguientes:
En todos los casos en que se ha ensayado en el bote automotor, ha probado su
eficacia para competir con el vapor, aun
cuando puede decirse que su deearrollo
acaba de empezar.
¿Quién puede asegurar lo que será el
resultado final? Ya nuestros ingenieros
navales han ofrecido construir para el gobierno de los Estados Unidos un cazatorpedero equipado con un motor de gas.
El gobierno ruso tiene en uso un número

1 :

SIEMPRE LA VERDAD,
"Cuando est(i Ud. en duda diga la verdad." Fué un experimentado y viejo diplomático el
que así dijo á un principiante en
la carrera. La mentira puede
pasar en algunas cosas pero no
en los negocios. El fraude y engaño á menudo son ventajosos
mientras se ocultan; pero tarde
ó temprano se descubrirán, y entonces viene el frae;aso, y el castigo. Lo mejor y más seguro es
el decir la verdad en todo tiempo, pues de esta manera se
hace uno de amigos constantes
y de una l'eputación que siempre vale cien centavos por peso,
donde quiera que uno ofrezca efectos en venta. Estamos en situación de afirmar modestamente, que sobre esta base descansa la universal popularidad de la
PR.EPAR.ACION de WAMPOLE
El público ha descubierto que
esta medicina es exactamente lo
que pretende ser, y que produce
los resultados que siempre hemos
pretendido. Con toda franqueza
se ha dado á conocer su naturaleza. Es tan sabrosa como la
miel y contiene todos los principios nutritivos y curativos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, combinados con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo Silvestre.
Estos elementos forman una combinación de suprema excelencia
y méritos medicinales. Ningun
remedio ha tenido tal éxito en
los casos de Influenza, Pérdida
de Carnes, Debilidad y Mal Estado de los :X ervios, asi como todas las afecciones que pl'Oceden
de Sangre Impura. "El Sr. Dr.
Porfirio Parra, Profesor de Medicina en México, dice: La Preparación de Wampole está compuesta de los principios nutritivos del Aceite de Bacalao, Malta,
Hipofosfitos y Cerezo Silvestre.
En las personas debilitadas esta
medicina me ha servido perfectamente." En todas las Boticas.

-¿Por qué escribe usted calor con acento?
-Porque ile oído decir á papá que desde hace
unos días "el calor se acentúa.

de lanchas pequeñas de gasolina como botes correos, los cuales son capacea de cruzar el Atlántico. Todos los pescadores del
mundo y especialmente loa que residen en
las co2tas dei Atlántico. han demostrado
la superiodidad del motor gasolina sobre
los botes de vela 6 remo. Todos los días
encontramos botes automotores prestando
sus servicios en nuevas empresas y su tamaño aumentando de una manara permanente. Cuando finalmente sean vencidas
del todo la tradici6n del vapor y la duda
respeto de la seguridad del motor de combustión interna, llegará el día en que máquinas de miles de caballos de fuerza hagan funcionar buques de carga y paf8jeros
á traves de los mares.

Nuestros RETRATOS

de hom-

bres son varoniles.

Muestran 1a fuerza, energía y carácter del modelo.

Son

RETRATOS que reflejan ~a
impresión que deja un hombres sin la

FOTOGHAFIA j j

MARST''

1:~ de Nuevo México, número 6.
MEXICO, D. F.
Teléfonos: Mexicana 1034, Neri.
Ericsson 2995.

.L .
1

"

Sírvase tomar el Elevador.

..JI

Botes salvavidas de mimbre.
Se ha inventado un nuevo bote salvavi.
das en Holanda que promete dar resultados no obtenidos hasta ahora con loa modelos conocidos. La novedad conE:iste en
el material de que el bote está construido
que. no es otro que el mimbre. Un bote
de estos es realmente inrrompible, como
ee ha demostrado en un choque recientemente ocurrido entre un yate y una lancha autómovil. La violencia del choque
qued6 mitigada por un bote de :mimbres
que pasaba entre ambas embarcaciones y
que 1,ali6 de la aventura con el mástil y
las cuerdas destrozados, pero con el casco intacto y sin sumergirse.
Añádese á estas ventajas que el bote
salvavidas de mimbre, por ser de un material que no se pudre, no necesita pintura. Además no se agrieta, es mucho más
ligero que los botes ordinarios de madera,
y con mlsmo peso que éstos, puede ser
más grande y tener cabidad para más
proviciones. Su baratura es otra candi,
ción que lo hace muy recomendable·

J. OLLIVIER Y CIA.
~

m

1
~

-~

~
iJlfltl

Pobres Niños.....

ta.

MEXICO, D. F.

•

Un sargento econ6mico hasta la exageración, convidó á sus amigos cierto día, y
les dijo: Cuidado, señores; sintiera que por
mi prodigalidad de un día, padeciera algu·
no de una indigestión.
-No tal: podéis estar tranquilo, pues
una comida semejante es imposible digerirla.

Es común que los matrimonios
se verifiquen por la sola voluntad de los contrayentes, sin tomar para nada en consideración
las dotes físicas ni el estado de
salud.
Esta última condición debiera
ser de grande importancia y hasta de ley. Figúrese el lector, á
quien suponemos padre, que uno
de sus hijos (hombreó mujer, )
va á contraer matrimonio con
un ser enfermo de tuberculosis,
que por desgracia abunda tanto.
Toda la descendencia tiene que
ser tuberculosa y servir de vehículo al contagio de millares de
seres. Los niños de ese matrimonio son anémicos, delgados y
no pocas veces nacen con defectos orgánicos: jorobados, tuertos, cojos, etc. , etc., y todo por
una complacenda ó amor culpables. Debían antes los padres ó
los mismos novios hacer que se
curara el enfermo, pues afortunadamente la ciencia cuenta hoy
con una medicina maravillosa
para combatir ese mal: la "Creosofosfatina;" con ella en p_oco
tiempo pueden contraer matnmo
nio seguros de que sus pulmones
han sanado, de que su sangre
está pura y de que su generación será sana y robusta.
Si no&lt;tubiera tanto egoísmo,
todos nuestros lectores recome~darían por humanidadala m_ed1cina que dejamos nombrada a los
débiles, anémicos y á los enfermos del pulmón, pecho y gargan-

AP. POSTAL, 45. Esq. de la Avenida de San Francisco y Palma.

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                    <text>AM XL

MÉXICO. DOMINGO

17

=======aa============================

NuM. 51.
1911.
~ ~ ~~ ~~=========================

DE Ü ICIEMBRE DE

1 .

1

.J
El señor Presidente de la República en la exposición de fotógrafos.
li4ct algunos meses, con molloo dt 14 entrega dt la banttra al 31~ Batallón, en tbauulftpec, se reunieron. dunnte la ceremonia, el señor madero y tl general 'Reyes.
ta fotografía Qut el señor madm Obs,ry4 nprmnla ti momento en Que ti divisionario llrOl)uso al señor madero lanzar la candl4at11ra ~evo-mac1m. Tnútll u de(ir que el actua•
Pmldente de la llepúbllca no aceptó IA proposlclóu.

1

�·- ¡~/!%J

~ ~ E l Camino de la Vida.=-~

En los primeros días del mes de abril del presente afio, cuando
aún dominaba en todo su apogeo la administraci6n mercadista
en Michoacán, un grupo de personas, anhelantes por el progreso
del Estado, emprendieron sus trabajos electorales, procurando
por ese medio un cambio radical y completo para la situación
política, alle6ando elementoe y personas enteramente nuevos, á
efecto de imprimir á la administración pública orientacione'3
distintas y bené~cas para Michoacán, y las cuales deberían traer
como consecuencia,
más fácil vida y más
amplio desarrollo
para la patria de
Morelos é Iturbide.
Con ese fin, y después de maduras
reflexiones, lanza·
ron al público la
candidatura del dis·
tinguido señor Doctor don Miguel Sil·
va para gobernador
del Estado; cuya
personalidad de antecedentes absolutamente !impíos y
honrosos, y de una
popularidad com plata, al grado de
que los mismos
merca distas , 1os
más interesados en
conservar su preponderancia en el
poder, no hallaron
una tacha que po·
ner al candidato; y
si no lo aceptaron
desde luego públicamente, tampoco
lo repudiaron , pero
sí dejando ver su
sorpresa grata, que
ni aun trataron de
disimular.
Otros candidatos
más previsores ,
comprendieron a 1
punto la ventaja inmensa que sobre las
suyas tenía por su
absoluta popularidad, la candidatura
del señor Silva , y
prudentemente se
__l retiraron de1 tor-

mo, y después de haber salvado al Estado, y muy principalmente á Morelia, de imponderables males, recibió en compensación lo que se otorga por premio á todos los buenos: ingrati·
tudes tan sólo; ya que aprovecharon los más ambiciosos
de todos, aquella ocasión, para poder 'desacreditar la candidatura más popular, la más digna, y hoy por hoy, la única
que puede y debe sostenerse en MiC'hoacán, tratándose de su
verdadero bien y de su perfecta tranquilidad.
Con tal de Eacar
avante intereses
particulares, a mbiciones bMtardas
y satisfacer ruindadea inícuas, se llegaron á inventar
consejas acerca del
doctor Silva,las que
afortunadamente
para bien de Michoacán no encontraron eco, y si ape·
t nas,
cuando mucho, entre verdade·
r o s ignorantes y
perfectas nulidades
sociale&lt;l, pues que
las clases pensado·
ras, las que de ver·
dad representan el
capital, los agricultores, los terratenientes y, en una
palabra, la gente de
valer entre noso·
tros, ha estimado
siempre y siempre
estimará lo que el
doctor don Miguel
Silva vale y lo que
siempre ha de valer.
Como una prueba
patente de esta verdad, el 25 del pasado noviembre, un
grupo de amigos an·
tiguos organiz6 un
banquete en honor
del señor Silva, sen·
tándose á la mesa
noventa y tantas
per:;onas, todas ho ·
norables, todas desprovistas de vulgares ambiciones y
to d as adictas d e
neo.
á
d
Señor doctor don Miguel Silva.
verdad á la candi. candidato
.
.
·
Pero
pesar
todo
ello, en
el fon-e
Unico
hasta.hoy,
a1Gob'terno de M1'choacan.
datura «Silva»; Yá
fin de que se pueda
do muchas pasio,
nes quedaron ahogá.odose en propio despecho, y dispuestas siem- formar juicio por ese medio del círculo qnc apoya incondiciopre al aprovechamiento de la primera oportunidad que surgiera nalmente los proyectos para el futuro Gobierno de Micho~cán,
damos en seguida una nota completa de inv .1ados; los debiendo
para tratar de destruir al enemigo. Esta no se hizo esperar.
Las últimas convulsiones de la revolución repercutieron á tal advertir que están señalados con mayúbculas los ~iembro~ ~el
punto en Michoacán, que se llegaron á temer serios atentados Partido Católico Nacional que no creyeron convement~ asistir,
en Morelia, y de hecho, ocurrieron desórdenes tan graves en la por no tener aún candidato señalado por la Convención,. co~
capital michoacana, que puede decirse, acabaron en veinticuatro bastardilla se citan los que no pudieron asistir por causas JUSh·
horas con la administración pública. Y á ese grado ya, y tenien- :ficadas, medi ante correcta excusa.
Tal es la prueba palpitante de la popularidad del doctor don
do á las puertas la anarquía con todos sus horrores, las miradas
de todos se dirigieron al único que, como conspicuo ciudadano Miguel Silva, para gobernador del Estado de Michoacán.
capaz de salvar una situación comprometida, salvaría la nuestra, tanto por su respetabilidad como por su patriotismo, y el
Lista de invitados al banquete ofrecido en honor del señor docto:
cual no era otro que el doctor don Miguel Silva; y al que todos, Miguel Silva el día 25 de Novienibre de 1911, verificado en el Ca81,·
sin distinción alguna, se dirigieron, pidiéndole que aceptara in- no de Morelia.
terinamente el gobierno de Michoacán.
Anfitriones (Comisión Organizadora.)
El noble doctor, sin medir los peligros y dificultades de una
Sefi.or licenciado don Felipe de J. Tefia, Lic. don Felipe Cassituación del todo anormal, como lo era entonces la que atrave- tro Montaña, Lic. don Manuel Ibarrola, señor profesor don Ra·
saba la República toda, aceptó sin vacilación el cargo dificilísi( Concl"J'e en /apág, 852)

Homenaje á Don Victoriano Agüeros.

Hace años llegó para mí la vez de ::nirar cómo era la Vida.
· y seguía, cuando ocurrí? que ~n in1!1aculado luch~dor, que des
Hallé que estaba hecha de cieno y sangre, de oro y lágrimas, de niño me conocía , oyo de mis J~b10s cuál ~ra mi suerte y aso
y por eso fué que de su seno s6lo brotaron impuros verdugoe, mándose á mi alma supo distingmr una claridad muy grand&amp; y
avaros y víctimas.
·
una lobreguez muy espesa, que la ocuµaban toda, pero no se
Ví que todo en derredor estaba sombrío y que, si había luces confundían porque eran el Bien y el. Mal. ~utonces me habló
irradiando en lo alto, no ponían claridad en el sendero. Supe con iguale3 palabras hermosa e que oigo de mi padre cua n?o su·
que la llanura se tornaría abismo bajo pisadas incautas. Los que f ro y como él, me señaló la meta en que no h.~Y noche m ,creagredían se contaban por miríada:; y tanto3 como eran , tantas púsculo sino luz luz por todas partes. No d1Jo, empero, como
las heridas que em'
'
había rnjuzgado á
purpuraban la livila Vida ni por qué
dez del vencido. Alsiempre fué suyo el
tas cumbres q1Je no
triunfo, mas yo in·
pudieron alcanzar
quirí, contrariando
la Virtud, ni el Ge·
su modestia, las fanio, ni el Trabajo,
ses Je la cruzada
se sintieron hollaque emprendió,
das por séres envigrandiosa y épica,
lecidos que faó una
que en nobles reliehebra de metal preves surgía de los
cioso. En el am bien.
años de media cente se preeentía la
turia.
marcha rumorosa y
No hombre viril,
lúgubre de un grlln
ni en la gloria de la
justiciero, el Dolor,
juventud, sino
que iba :lesgarrancuando niño, hubo
do corazones sin ver
de beber las aguas
que la sangre negra
salobres del sufride unos, corrSa, en
miento, que no lo
supremo afán de
po3traron abatido,
maldad, á junta11~e
ni prendieron en sus
con la roja y pura
1iupilas el trágico
de otros, para f~fulgor de rebeldias
cundar, como si·
y corajes. Sintió
miente única á la
fortaleza ante la
madre tierra, de
amargura de las CO·
donde así surgiríll ,
rns, guardó sereniprolífica y con t1n uadad cuando acreda, la raza malditll.
cían las tinieblae, y
Comprendí en sn mente, apenas
tonces el por qué de
formada, encontró
estar maculadas aluatural que el dolor
mas que cuando
mordiera sus carfueron blancas pug·
ne:a, atribuyéndolo
naron, en vano, por
á ~í mismo, sin que
haber seguido siénla fiera humana tudolo.
viera culpa en ello.
Y fuí al combate
No es maravilla que
y sentí pavor, el ex11sí rnceJie1rn, pues
traño p a v o r d e
i-e hallaba en él perquien abrigando pucepci6n clara y era
janza no sabe emcri stiano : había
brazar rodela ni eecomprendido cómo
grimir tizona. Con
y por qué un homartería y tino y cons·
bre divino, el Nazatancia, me hacían
reno, cruz ó toda s
tropezar para que
las vías y senderos
no triunfara en la
para enseñar d6nde
justa y matar tamestaba la Verdad,
bién anhelos qu e
donde estaba Dios.
surgieran de revan"Salto de:Camela," Uruápan.- Estudio de Paisage por Antonio Carrillo.
Más tarde, cuan·
cha: felon es en el
FOT. DE "EL TI EMPO IL USTRADO...
do el huracán de las
acometen, diestros
.
.
pasiones quema y
cuando herían é intangibles en la fuga, así eran los enemigos. destruye, cuando palpamos sangre de un justo que muere y llaIgual que los sucesos, las circunstancias se volvieron fatales, gas tumefactas de un miserable que vive, cuando con garras y
abrumadoras, contrarias, como si alentasen ánima que las mo- diente3 ar~ebatamos de la. hogaza el blanco pan de l os nuestros,
viese á ello.
cuando maamos que los otros hombres cultivan la planta del
Bregué, bregué mucho, mas mi hazaña fu é loca y ~alí maltre- Mal Y. destinan su semilla de muerte para nosotros y para los
cho: ~n la liza quedaron tan grandes manchas 9ue daba pena que viven en nuestra alma y son de nuest.Ia carne cuando
mirarlas: eran de sangre mía y de sangre que hice correr. Cuan- eso sucede, mll:chos, casi todos los corazones se aprestan y van
do iba de vuelta al hogar, casi no divisaba, ó veía en rojo y ne- al palenque luciendo por mote en las señoriales banderolas desgro los matices que dab~ la luz á las cosas y me sentí. estrujar plega?as, la sentencia del pueblo mosaico : «ojo por ojo, diente
y oprimir por impulsos iracundos que á ~oco se cambiaban en por diente.»
laxitud, tristeza y deseo de nunca h~ber sido. .
E l no hizo como la turba: permaneció sereno, aceptó el com·
Pasaba el tiempo, la lucha empezo otra vez desigual y seguía
Concluye en la página 846.

'

�Aetaa1idades.-Lla Exposieión de Fotógtrafos
Aetaalidades.-ua Exposieión de Fotógttafos

"Después de la lluvia," por Samuel)Tinoco, de "La Semana Ilustrada."

"Segadora," por Gerónimo Hernández, de "Nueva Era. "

· ,. _
"Pescadora," por Gerónimo Hernández, de "Nueva Era."

"Coloquio," por Eduardo Mechado, de "El Amigo del Hogar."

"Paisaje." - Gilberto Eguiluz, de" EI Zig-Zag."

�Lta rnaetrte del señorr Agüerros.

.Aetualidades

Quiero seguir combatiendo en
la Vida por el' camino que me sefi.alaron dos almas justas y grandes: mi padre fué el primero y el
ó~culo que cada día pongo en su
hidalga frente, no es sólo de cariño, encierra también gratitud y
promesa fiel de Eeguir el derrotero que marcan las huellas de su
planta.
El blanco paladín que me señaló también hacia donde he .de
seguir caminando, ya no existe
pero su obra imperecedera dice
clama que donde él estuvo se per·
cibían, y se palpaban, las virtudes
que son coraza, yelmo y espada,
para cruzar sin pena el camino de
la Vida, aquellas virtudes que no
tienen principio, ni término: Fe,
Esperanza y Caridad.
¿A qué mármoles y bronce,
que perpetúen tal obra?

y

PARIS.-GRAN HOTEL DEL LOUVRE, donde se hospedaba el señor Agüeros y pasó los primeros días
de su enfermc:dad.
.

.

EL CAMINO DE .LA VIDA
Concluye de la página 843.

bate, empuil6 la espada y no tremoló blasones cou leyendas; la
r

En días pasados, que llegaron
de .tierra extrafia los restos de ese
hombre bueno que tanto quise, miré agrandarse más sus virtudes, sentí amarlo más y cuando ya el féretro se perdía en la ne·
grura de la fosa, no puse dique á las lágrimas que de mis ojos
cayeron para ir á juntarse con las otras, las de sus
hijos, mis hermanos.
MANUEL GAMIO .

•

El vapor francés "La Navarre" en que fueron conducidos los nobles restos de nuestro Director,
atracado al mu elle fiscal de Veracruz.

llA BXPOSICION, 08 .A~TE FOTOG~AF!CO

PARIS.-CASA DE SALUD DE LOS HERMANOS DE SAN JUAN DE DIOS, situada
en la calle Oudinot núm. 19, donde ocurrió el failecimiento del señor Agüeros
el domingo 8 de octubre á las 7.10 p. m.

AUTOMOVIL·AMBULANCIA de la Cruz Roja,
en que fué transladado el señor Agüeros del Ho·
tel del Louvre á la Casa de Salud de San Juan
de Dios, el viernes 6 de octubre.

veste blanca que lo cubría habló más que torres
y castillos y cuarteles: justaba por el Bien.
La batalla fué famosa y tanto, que todos saben la gloria de sus episodios. En una sagrada
,.,
torre de marfil abrigó á los suyos y la puso luego en su corazón para que no le alcanzase pro.
fanación ni peligro. De3pués, la espada luciente comenzó la obra, blandida con fe muy honda -..
y empuje muy recio. Y fué extraordinario que
esa espada cuyos mandobles eran certero~ y el
peso abrumador, no hiriese y que borbotones de
sangre enemiga no humedecieran las arenas.
Era que sus golpes no buscaban vidas, ni dolor,
ni sangre y sólo tendieron á apartar, á endere·
zar, á corregir; fueron golpes de plano, lealeP,
que no herían, que no dejaban la cicatriz del
rencor. Con él no aconteció así, siendo mucha~
sus heridas, porque el ataque era otro: los ace·
ros iban rectos á su pecho; los puñales, los da.r·
dos, las piedras plebeyas, todo lo inmundo y
venenoso le hería por las espaldas. Así y todo,
al ponerse el sol, cuando se·levantaba el campo,
acontecía un milagroso resurgimiento: las heridas se borraban sin dejar sefia, el blanco ropa·
je guerrero parecía más blanco que lo fuera ja·
más y una sonrisa de amor y concordia florecía
en los labios bondadosos. Era un eterno triun· PARIS.-IGLESIA PARROQUIAL DE SAN FRANCISCO XAVIER, situada en el Boulefador ... ........ ..... .... ..... .. ... . , .... ..... ... · · .... .. vard de los Inválidos y en cuya cripta estuvo depositado el cadáver del señor Agüeros, desde
...... .. ...... .. ... , .. . ... . .. .. .. .. .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. .. . d 10 de octubre al 1s'de noviembre últimos, fecha ésta en que fué transladado á México.
I

cen meneionarse los de los hermanos Caeasola, de Carrillo, Her
nández y Tostado.
Por nuestra parte, nosotros felicitamos cordialmente al Presiden~e de la Asociación de :B'otógrafos de la Prensa, Agustin
Carnrnla y) todos los miembros de esa simpática rnciedad, -por
el éxito obtenido.

Un halagador éxito him alcanzado los fotógrafos de la prensa
en su Exposición de Arte fotográfico. Gran número de traba·
j11i expuestosseven·
dieron en alto3 precio:1, lo que ha animado á e~tn. Fimpá·
tica agrupación á
organizar una Pe·
gunda Ex:po,ición,
para dentro de al·
gunos mese!'!, y que
promete alca nin r
un éxito a.rtf ¡:tico y
pecuniario aún mál:!
grande.
El señor Pre· i ·
dente de la R.. pú ·
blica, acompaña.do
de algunos miem·
bros de su casa militar, visitó la Ex:po3ición momentos
antes de su clam:11ra, quedando sumamente complacido de Jo;¡ trnh:ijo~
de los fotógrafo~ de
la prensa, Jl n r a
quienes tuvo r.·irifio~as frasee de felicitación y alientn.
Entre los traba·
jos fotográficos, to·
El señor Madern y los fotógrafos expositores.
dos notables, mere-

Volvía Delille de
casa de unos amigos á media noche,
cuando se le acer·
caron dos hombres
de aspecto sus::,e·
choso que indudableme~te no venían
con intenciones pacíficas. Uno de ellos
se adelantó un poco
y le preguntó qué
hora era.
De!ille Fe hizo
atrás y dei.:envainando la espada, le
contestó:
-A estas horas
mi reloj no tiene es·
fera si no esta aguja.

***

Un enfermo can·
sado de médicos y de
medicina s, solía decir con mucha gracia:
Yo quiero curan·
deros y no médicos.

�Aetualidades

La llegada del cadáver del señor Agüeros á tierra n1exicana.

"L::i Navarre",. antes de ser inspeccionado por el delegado de s:inidad .
Entrada á la Bahía de Veracruz del trasan tlántico " La Navarre", á !:lordo del cual fué conducido el cadáver del señor Agüeros á playas mexicanas.

Momentos en que fué conduciJa la rnja mortuoria por el mue JJe de sanidad.

·-'--__-_-_-_-..:-_-__-_-~_--_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_:-_-_-__-_-_-__-_-_-__-_-_:_-_-_-..:::.-~~--=------ -~=====--=---=---~ __-_-_-_-__-_- -_-_-_-_-~ ---~~~-~----~ .......--~

tos funtralu acl stñor DlmM 4c "€1 tltmpo" v4t 11 €1 tiempo Tlustrado."

l11~11111tos en Qvt fnt itcposltd• 11 u1a mortmla en 11 fm.-EI mtclo uecn41cno la ump1 411c cona11cc 11 tcpcyac. ·- C1ca1111 al Putch -Dvmtc ta misa de mrpo ~mente tn 1•• nm, 4t 11 Bum,~.

�Dos Notas d e Arte
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F-, eeita l de Atrternisa Elizondo.- 1.Jas aodieione s e n el estadio de Ogazón.

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ESCUHS I ON Cll:l:NTÍl&lt;'lCA POl-l VERACUlJZ Y PUliBLA

El seilor Ministro de Iustmoci6n Pfiblica y Bellas Ar•eRen la Isla de Sacrificios, rodea&lt;10. de los comisionados del Mu8eo Nacional qne tuer~n á estudiar las rulnaJ
recientemente descmbiertas y de otras diijtlngmdas personas.- Exoavac1unes heohaR en el interior del Fuerte de Loreto, Puebla
duurleRe han hal larlo nn ,s onrio~a~ cata.&lt;·11111ha,.-EI Fuerte de Loreto.

Una dama cultfaima, Mad .
Jeanne Roux, organizó una
hermoea fiesta de arte que
tuvo lugar en su residencia de
((La Villa des Roees, 11 er, San
Angel.
Cupo exclusivamente á ln.
consagrada pianista. la st fi u
rita Artemisa Elizondo m1111tener durante dos borns In
ddeito~o encanta miento á u II
grupo de inteligente!!, mit-ntras sus manos corrían J.IOr "1
teclado como dueña y domi nadora del monstruo negro que
acaricia tan bien cuando así,
como por Artemisa es herido.
E1Steinwny, bello y potente
bruto, abierta su bocaza. de
madera y de marfil, deliciosamente rnboreó ricas rnpas
de miel que le diera au dueño,
oon esas manos de Ana de
Austria. hechas para entretP·
jer sus propios laurele!!. ¡Y
con cuánta gracia lo fustiga
y lo inquieta y lo doma la artista! Con cuanta gracia, sí,
pero ella no hace ninguna,
como que es inteligente éins·
pirada.
Compruébalo ahora más ,
su interpretación de las obras
que formaron el bello programa.
En el primer número, ((La
Sarabande,1&gt; de Bach-Ponce,
acentuó delicadamente la marca de
un único estilo logrado, en que la
voluptuosidad y la pena se confunden.
Siguió Artemisa con el doliente pol11co, ejecutando sus preludios 3, 7 y
17. En el último, lleno de melancolía, -el tema: dos almas que ago,tó
el dolor-me pareció que el espíritu
de Chopín aleteaba en torno de Artemisa para comunicarle beatitud y dar·
le gracias y bendecirla más tarde en
el Nocturno núm. '7, intensamente comprendido, cada duelo y cada queja con
su verdadero matiz .
Señalé después con lápiz azul, para evocarlos en los breves momentos
de la dicha que sólo da el ensuefio, el
«Nachstück» y el ((Warnum)) del mismo Schumann.
Tangible como una esjera de Cl"istal,
f'l alma de la intérprete tembló entre
sus pestañas como una lágrima. Ella
comprende y hace sentir que en esa
música están incluidos los más altos
misterios de la Belleza, como en los
astros que constelan el espacio infinito
están incluidos los misterios dA la
vida.
No se atenúa la impresión, el caracol del oido reproduce á voluntad, el
motivo alegre y rumoroso al principio, arrullador al final, de la &lt;CLa
Fontaine Lumineme)) del moderno
cnmpositor polaco Bortkiewiez, que
Artemisa tocó con pulsación extraor
dinaria y vigorosa brillantez
Ah! con qué claridad y sutileza de
radencias supo decirnos la ((Gavota))
&lt;le Rameaux-Diéoer lo mismo que
la «Romanza)) de Grünfeld, una linda
melodía á la manera de Godefroi.

Esta · nota volandera dice
p,co del magnífico triunfo alcanzado ayer por la renom ·
brada nov;a del piano. El selecto auditorio que sin ce,ar
la. ovacion6 aun no abandona
el co~entario entusiasta. que
ojalá trascienda benéficamrn·
te á los pocos verdaderos cu 1ti vadores del arte en México.
Se obsequió espléndidamente á la concurrencia con
un té- champagne y la dm-fia
de la casa, como gran stñora.,
como exquisita en el difícil
att':l de agradar, prodigó á
cada uno atenciones y coro·
placencias.

***

i

ARTEMISA ELIZONDO.

PEDRO OGAZÓN.

Una de las qujntas de San
Angel, llena de rosas, coquttu
y fre3ca como nuestras muchach~s del Valle, en los últimos días se la convertido en
un verdadero cenáculo de
arte puro y regenP.rador por
obra y gracia- y que no es
poca en estos tiempos calamitosos-de Pedro Ogazón,
nuestro indisputado primer
1,ianista y, sin duda, uno de
los más conspicuos educadores del sentimiento estético
mfüical aplicado al ¡.,iano.
Corno los dones de la nri ma vern, los laureles de Perico
reverdecen y se multiplican
cada vez qub un donoso capricho lo
anima á deleitar á la legión de sus
admiradores. Pero el virtuoso no se
conforma con esto y hace bien. Su
pr6dig:&gt; esfuerzo se anticipa victoriosamente á un otoño todavía muy distante y ya nos ofrece sazonados frutos
en un campo amplísimo y feraz. El
árbol joven «á cuya sombra scherzza
sus arrullos Filomelan es robusto y
enhiesto, y de su tronco, con la abundante savia que por él corre, empiezan
á alzarse muchos brazos nuevos.
Dualidad extraña es ésta que en
Ogazón nos hace distinguir separada
y claramente al ejecutante y al miiestro, al orfebre y al elaborador, que
por igual son meritísimos. Demaeiado
bien 1,aben los pedagogos cuán remota
es esta conciliación y cómo el que la
alcanza puede ufanarse de recorrer
victoriosamente el camino de Damasco, . por encima de cuyas escarpadas
colinas que lo bordean, se esconde á
las profanas miradas el dios Exito.
Como res judicata, es ocioEo insistir
aquí acerca de las condiciones por las
que se ha formado el raro prestigio de
Pedro Ogazón. Sabemos mucho de su
tnnperamento exquisito que el mismo
Hoffman calificó de ((peregrina facul tacin y que á mi, coµio á mu9hos de
nosntrmi, ha generado -esa fecund11 nte
lluvia del espíritu convertida en lágrimas cuando en un tierno pa1,aje á la
llama divina de Beethoven ó de Bach
&lt;le Chopin ó de Schumann añad¿
Ogazón el brillo propio de un~ sincera
emotividad.
No nos sorprende ya, tampoco, la
(Concluye en la pag. 855)

�852

A

et o sd id ad e s.
Ae ta a li dades.

Nota Político-social
( Co11cluye de la f,ág. 842 1

fa!'} E!izarrarás, señor Lic. d11n

Antonio P. Carranza, y señor Lic.
don .Joaquín Romero.

~ t:1&gt;L11 r Guuzález, stñor &lt;lo11 lJiódoro Videgnray, sefior doctor don
Anastacio Guzmán, s~ñor doctor
dnn JoFé Lari s, señor doctor clon
Antonio Verduzco, Eeñor Lic. don
Antnnio Ibarrola, señor profeFor
d 111 Francisco de P. Lemm, señor
d .n Gustavo Lindacher, sefiOr
Lic. do11 Fnrniencio Fuentes, señor
licenc:ado don Aélolfo Cano, y rnñor proffsor don Atanasio'Min.

S~ñnr tic. don Mariano Castro
Montafio, señor don Enrique Eliz marás, señor don Félix V. Alva, ~eñor don Miguel Estrada
RimÍrez, señor Lic. don Enrique
- -~...,......_
Doenzain, señor don Bernardo
Livares, señores don Eduardo y
ENTRE UN ARTISTA YUN NOBLE
&lt;lon Ramón Santoyo, señores &lt;lo11
Luis G. y don Luis Dávalos Jr.,
señor don Pedro Gutiérrez Bal·
El célebre pintor Holbein es·
buena, señor don Joaquí11 Sá·
taba en rn taller haciendo el remano, señor don Jesús Solórzano
trnto de una señora , con mucha
Pliego, señor Lic. don Mariano
prisa. cuardo un conde inglé~ se
Palacios, señor don Antonio Ca.·
em¡.,efió en entrará interrumpirle
rranza Laris, señor don José .Hi
en su trabajo, aunque el artista
lariés, señor don Rafael CaFtro
le h:.1bía suplicado con palabras
Montaño, señor don Librado Oratentas que le dhimulase no recitiz, sPñor Lic. don Julio Ramía z
birle en aquel momento. Insistió
Wiella, señor don André!'I Menel conde con tal arrogancia, yue
dizábal, señor doctor don Rafael
agotada la paciencia de Holbein,
Campuzano, señor don Joaquín
abrió la puerta y cogiendo al caE. Ü.:;eguera, sefior don J oaq,uín
ballero por el cuello de la camifa
Oseguera, señor don Adrián Itnrlo lanzó rodando por la escalera
bide, señor Lic. don J. Joaquín
donde recibi6 algunos coscorroSegura, señor don Ignacio Marnes, y el pintor volvió á su taller
tínez, señores don Ram6n, don
cerrando la puerta; pero á poco
Salvador y don Miguel Ramírez
rato oy6 las amenazas de los cría- dos del conde que querían vengar
García, señor don Ignacio de la
las magulladuras y contusiones
Lama y Macouzet, señor Lic. don
Grupo de inv itados al banquete organizado en Chapultepec
de su amo: y viéndose en tal aprieRafael Sámano, señor {don Juan
en honor del señor Ministru de Comunicaciones
y la señora de Bonilla.
to se salió por una puerta excuFlores Anciola, señor don Juan
sada y fué á echarse á los pies del
B. Macouzet, señor Lic. don Ma- a
riano Cañedo señor Lic. don F r nciFco Herrejón, señor don rey Enrique VIII, al que refirió lo ocurrido. No bien había obteRamón Herr~J'6n señor don J. Refugio Gómez, señor don José nido el perd6n de S. M., cuando se presentó el conde. lleno de
' Manuel Garc1a
' Gomez,
'
A. Ortíz señor don
señor don Loren zo vendajes, pidiendo justicia cont1 a tales insultos; pero el rey, manifestando su senti miento por los golpes recibidos por el conde,
Larrauri Montaño, señor don Jesús Medina Ojeda.
se empeñó en que 1:,e concediese
Invitados de honor
un generosq perd6n al agresor;
Señor doctor don Miguel Silmas al ver que el ¡¡graviado deva, señor don Pedro Antonio
sairaba su empeño y que no haSantos, señor Lic. don Francisco
blaba más que de venganza, le
Pérez Gil, señor Lic. don Adaldijo revistiéndose de rn ~era
berto Torres, señor don Felipe
dignidad:
lturbide, señor don Luis Urqui-Tu vida va á responderme
za, señor don Eduardo Pesquera,
de la de mi pintor: no debes exseñor don Eduardo A. Ayken,
trañar la consideración que yo
señor doctor don Vicente Arale dispenso, porque has de saber
g6o, señor don Mariano de J esfü,
que condes como tú los hago yo
Torre3, señor Lic. don Pascual
en el acto, tomándolos aun de
Ortiz, señor don Herculano Ibala clase más miserable de los al·
rrola, señor profesor don J o~é
deanos, y que de todos mis.conOrtíz Rico, señor don Celso Rodes no se puede hacer un pmtor
mero, señor don Alfonso Alvicomo Holbén.
rez, señor don José Martinez
v vvvv
Uribe, señor don Estaquio Roch ,
señor don Franci.sco Rodríguez
Sámano, señor don Alberto Padierna, señor don Baltazar Izquierdo, señor don José María,
Muy ~lenta la presentamos á nuestros
lbarrola, sefi.or don Andrés Callectores por el conslaerable atraso con qua
derón, señor profesor don Porfise distribuye este nú111ero. Un cúmulo de
rio Martínez, señor doctor don
Fernando Alemán, señor don
dificultades de última hora, como la des·
Carlos Hard, señor don FRANcompostura de algunas de nuestras má·
CO ZA VALA. sefi.or Lic. don
quinas á causa de los temblores, 1 ot~as,
FRANCISCO 'vrLLALON, fenacidas de las mejoras y nuev 1 organiza.
ñor Licf·nciado don J. MAción material que tendrán "El Tiempo" ·'
NUEL l'REVIÑO, señor licen"El Tiempo Ilustrado,'' á partir del p11·
ciado don JOSE UGARTE,señor
mero de enero, han sido las cau~as de
Lic. don Nicolás Méndez, señor
este contra tiempo, qua somos los pnmE'.~s
licenciado don Manuel Padilla,
en lamentar. Aprovechamos esta ocasion
S('ñor Lic. don Antonio M Arro·
para
anunciar á nuestros lectores que para
Sr. P1 o-f 1l r.n n a r,iel F. 11- Sr. don Enrique Arre- Sr. don llfRnuel G~rJ/O, señor Lic. don .José Trinid ad
zurrarb.
g um.
ola GómH,.
el
año
de 1912 tes preparamos muy gratas
García Vázquez, señor don Fran Vecinos prominentes de Morelia iniciadore? y activo~ propagan·
sorpresas,
además de nuestra acostumbrad.a
cisco Javier Gil,señor doctor don
distas de la candidatura del señor doctor don Miguel Silva para el
edición
extraordinaria
de año nuevo.
Domingo González, señor don
Gobierno Michoacán.
11

__

El ~e ñor ductor don Migutl Silva y la Comi~ión organizadora del banqutte ofrecido el 25 J e! pasado.
Señor Lic. don Manuel lbiirnda.
Sefwr Prof. don Rafael Elizarrarás.
Señer Lic. don Antonio P. C;1rr;rnza.
Séñur Lic. don Fdipe de J. Tena.
Señor doctor don Miguel Silva.
Señor Lic. don Fdi¡;e Castro Mt nt~ño.
'

{

EXCUSA

Grupo de algunos de los concurrentes al banquete ofrecido al señor doctor don Miguel Silva el 25 del pasado en el Casino de Morelia.
El doctor se ve en medio de dos respetables ancianos, personas prominentes en Morelia por ~u representación social y por sus prendas persona les.
Son los señores Lic. don Pascual Ortiz, abogado de r.ota y don Herculano lbarrola, fundador de la respetable SociedadJM ichoacana de Fuerza' Hidroeléc-..
trica lbarrola, González y Compañía.
'
•

�LA HERIDA INVISIBLE
............-..~~.,...,.._

POR MAURICIO JOKAI
ICOf'iC~UYB)

¡Y todas estas cartas principiaban desde la fecha de nuestro
matrimonio ...... !
¿Cómo describir mis emociones?
Mi estado era el de un inioxicado con veneno mortal, el cual
apuré hasta su última gota....... había leído todas las cartas.
Después las coloqué en orden, atándolas con el listón y cerré el
cajoncito.
En la tarde regresó mi esposa; dejando el carruaje Ee arrojó
en mis brazos colmándome de caricias, tal era su alegría por estar á mi lado. No la dí á entender mi trizteza.
Cenamos, y después de charlar alegremente, nos retiramos á
nuestras respectivas habitaciones. ¡No cerré los párpados! Des·
pinto conM las horas que pasaban lentas ..... .
Cuando i:;onó la hora de la media noche, me levanté dirigiéndome á su alcoba.
¡Qué lmmosa estaba entonces! ¡Su cabellera blonda parecía
de estambres de oro! ¡Su cabeza reclinada en cojines blancos!
¡Semt&gt;jaba un ángel entre nubes! ¡Mentira de la naturaleza ......
¡ Dar apariencias de inocente á una mujer malvada! Yo estaba
l11co, ebrio de venganza, obstinadamente resuelto. Mi único placer era quitarle la vida. Sí, su vida en cambio de mi honra ultrajada..
¡El veneno hacía sus efectos en mi alma!
Coloqué mi mano derecha sobre su cuello de alba blancura,
oprimí con todas mis fuerzae. Abrió por un instante sus hermo~os ojos azul-oscuros y me miró dulcemente ..... luego los cerró
por última vez ; ¡estaba muerta! ¡Su última mirada no fué de
odio! ¡Murió fin exhalar una queja!
Sélo una got-a de .sangre arrojó de su boca que cayó en tl dorrn
de mi mano en la parte que 11sted ya sabe; la cual noté haeta el
"iguiente día, cuando ya e~taba seca.

Los funerales se verificaron sin gran pompa; no hubo esquelas. Vivíamos casi aislados y ninguna averiguación oficial vino
á perturbarme. Además, no tenía parientes ni protectores que
indagaran respecto á su muerte repentina.
Cuando regresé del cementerio; no sentía el menor remordimiento en mi alma.
Fuí cruel para ella, pero así lo quiso. No la aborrecía, pero
no podía olvidarla. Creo que nadie en el mundo ha cometido
un asesinato á concieneia como yo lo hice.
Al regresar á mi castillo me esperaba la condesa. Estaba visiblemente pálida. El horror, la tristeza, la pesadumbre ó yo no
sé qué causa, le impedía hablar con claridad. No entendía lo
que me decía en voz baja. Al fin t9mó mi mano y temerosa me
dijo que iba á comunicarme un secreto, confiándo en mi discresión . Presumía que como caballero no abusaría de ella.
Me comunicó que en vida de mi espo~a le había dado á guardar un paquete dd cartas que por su naturaleza, le era imposible
guardar ella misma; sin embargo, ahora me suplicaba se las devolviera. Le pregunté acerca de su contenido y me contestó:
-Sefior, su esposa fué más generosa que usted. Cuando act&gt;p·
tó cuidar mis documentos, no me preguntó su contenido; me
dió su palabra de honor y me prometió no enterarse de ellae. Y
estoy segura de que nunca lo hizo; tenía un corazón noble y se
hubiese avergonzado de romper su palabra de honor.
-Muy bien, ¿como puedo reconocer el paquete?-pregunté.
- Es un paquete atado con un listón color de rosa con orillas
plateadas.
--Lo buscaré, le contesté.
'fomé las llaves y principié á buscar el paquete que ya conocía
perfectamente, aparentando no encontrarlo; finalmente abrí el
cajoncito pequeño.
(Concluye en la pág. 856.)

Curiosidades interesantes.
El poder lumínico de una luz disminuye con la altura, es decir, la cantidad de
luz que produce un foco luminoso en
combustión es tanto menor cuanto mayor
ei:; la actitud del lugar. Una bujía ó una
lámpara de gas alumbra más al nivel ilel
mRr que en la cúspide de una montaña.
La razón es obvia. A mayor altitud co·
rresponde menor presión barométrica lo
que equivale á decir que á igualdad de ,·o ·
lumen el aire pesa meno!.', y por consiguiente contiene menos oxígeno, indis·
pemable para la combustión, como lo es
para la re~piración.
Las rliferencias llegan á ser notables.
Se han hecho estudios comparativos por

- - - ---- - - -- -- - - - -

-¿Pero cómo vas á echar esa ca¡ta al correo,
si tiene el sobre en blanco?
- Es que no quiero que se sepa á quién se la
escribo.
Mr. Brenrond con la luz de gaE!, realizan·
do sus experencias en la línea del ferrocarril del Norte. En España, entre Madrid,
cuya altitud sqbre el nivel del mar es d11
.595 metros y la Cafiada que está á 1375
metros de elevación. Generalizando los
resultados obtenidos, y tomando á París
como punto de comparación para las altitudes, he aquí las cifras que expresan el
poder lumínico de una misma luz en di·
ferentes ciudades.
Altitudes

Poder lumfnico:

París ............... O metros .. .. ............ 105
Viena ............. 68 ,, .... .. .. ..... 103
Moscou ...... ... 255 ,, ....... ... .. .. 99
Madrid .... ..... 595 ,, .................87
México .. ...... 2212 , , ................. 30
De las cifras anteriores se desprende
que la cantidad de luz produce por un foco de gas en México es la tercera parte de
la que ese mismo foco produce en París.

---

La señora W. H. Pope, directora del. &lt;;:ol('.gio Inglés para ~eñorit~s: ofr~ció el Tiércoles pasa~o, con motivo de su día onomá?~ic~, un almuerzo:en
la pintoresca municipalidad de Tlalpan a las d1stmgu1das senontas que reciben en aquel plantel su educac1on .•

Un hombre, que empezaba á encanecer,
se presentó á pedir una gracia á Adriano,
y se la negó.
Poco tiempo después,aquel mismo hombre, que se había teñido de negro loe cabellos, volvió á pedirle la misma gracia.
Conociólo el emperador, y le dijo:
-Ya se la negué á tu padre.

Dos notas de arte
(Concluye de la pag. 851)

perct&gt;pción fina, de concepción exacta y
rápida.

***

Pero ahora. severo y mudo, en lo alto
técnica impecable, el mecanismo seguro y de la gradería aparece el educador. Despreciso con que el pianista logra de manera corridas fas cortinas de fa academia un
fidelísima traducir las concepciones e11cri- roi'tro cejijunto nos invita á nent'.trar.' Ya
tas por loE apóstoles del arte, porque todo no qut&gt;da sitio por invadir. Pronta fué la
ello es producto de una labor de estudio ocup11ción. Sohre1las librería11, en el zórigurosamente metódica, larga y de bt&gt;ne- calo de: las jarrlineras, al piA de las e~tádictina tenacidad aplicada á facultadPS tuas, por rlon&lt;l6 quiera vé~e á los devotoP.
innatas de asimilación, de delicadeza, de Entre la mirnia enredadera que &lt;lecnra
el pórtico, se acurrucan y hacen mutis los
operistas del bosque: apenas abrt&gt;n las alaF
cuando oyen aplaudir, pero guardan com:
postura temerosos de que el dómine Ee enfade.
UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.
Parece un día de premioe. Los educanSe creía antiguamente, que una
do", lo mismo que oficiantes en las solt&gt;mmedicina era benéfica en proporl1PS fiestas dfl la religión, se han ataviado
cion á lo repugnante de su sabor
ricAmente. Cada uno que 11ega ante e! aly olor; pero ya sabemos que tal
tar blanco y negro del piano, deja hermoidea era un disparate. N'o hay
sas ofrendas, ya olientes á mirto Eiuaves
ninguna razón por la cual la mecomo las violetas, embriagadoras ~orno el
dicina deba ofender á los sentinardo ... ... Poco á poco se difunde el arodos más que los alimentos, y por
ma del exótico bouquet; estimulan y tonilo mismo, uno de los t riun!ou
fican sus emanacione~. Re experimenta
más grandes que ha alcanzado la
1ma dulce sensación de biPnestar como
química en los últimos años, concuando el alma fie reconcilia de algo que
siste en lo que se puede llamar
olvidaba, de algún consuelo que de!ldeñó
la redención del aceite de hígado
en medio de sub dolores hici-bas .....
d(l bacalao. Todo el mundo sabe
Entonces se desata el placer comprimicuan asqueroso es el sabor y olor
do, surge la cálida alabanza, estallan las
de esta droga en su estado natun:anos con sonoridades cordiales y-desral, y no es de extrañarse que la
cendido de su pedestal-se confunde enmayoría de la gente declare que
tre nosotros el hombre de la cara torva.
prefiere sufrir la enfermedad á
Ahora es un niño sonriente y jubiloso al
tomar el aceite de hígado de
cual se vuelven todas las miradas.
bacalao puro. Ahora bien, es
una de las leyes de la naturaRecogiendo impresiones, apun taré en
leza, que un remedio que es reseguida las obras mejor ejecutadas por los
pugnante al olfato y al paladar, y
aventajados discípulos de Ogazón en el
que tambien revuelve el estómacurso de las tres audiciones que ~e han
go, no puede producir buenos reverificado en su estudio, más con el ánimo
sultados, pues el organismo se
de est.i.mularlos que. con el .de reflejar la
rebela en su contra y á gritos
potencia de sus cualidades didácticas, ampide deshacerse de él. 'El milabas cosas logradas airosamente.
gro apetecido se encuentra en la
«Légende de St. Francisco de Paule ;&gt; de
PREPARACION de WAMPOLE
Lizt
y «Sonata Op. 27 núm. l, ii de Be~thoen la cual tene~os la parte vaven,
por la señorita Leonor Boesrh _
liosa del aceite, sin los demás ele«Snitesii
de Mac Dowell y «Noche de Primentos. Este moderno y eficaz
de Schumann.-Liszt por la semavera,i&gt;
remedio es tan sabroso como la
ñorita
Alicia
R. Guernsey. - :cPoloneEa»
miel y contiene todos los prin(do
menor)
de
Chopin
, «vals» (mí mayor)
cipios curativos del Aceite de
de
Moszkowski
y ((Nocturnoi&gt; número 3
Hígado de Bacalao puro, que exde Liszt, por la señorita Laura Palomitraemos de los hígados frescos
no. -«Lieberliedi&gt; de Schuman-Liszt y
del bacalao, combinados con Ja«Preludio
y Fuga» (mi menor) de Menrabe de Hipofosfitos, Malta y_
ilelsson,
por
Roberto Ursúa. - ccChaconnei&gt;
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
(
re
menor)
de
Bach-Bnssoni y «Rapsodiai&gt;
de los alimentos, evita y cura la
n~m.
2
de
Brahms,
por Manuel Rodríguez
Dispepsia Nerviosa, .Afecciones
V1zcarra.
-«Les
deux
Alouettes&gt;1 de Lesde los Pulmones y todas las enchetizki
y «Estuders MignoDJ&gt; de Schüt
fermedades que se originan por
la rnñorita
Ana María Vázquez. __ ce J~a'
por
las impurezas de la sangre. "El
,.) R ff
.1
F 1,e~1see»
11€ a por la Reñorita Catalina
Sr. Dr. F. Utrraga, Profesor en la
Castillo. cclmprom~tUJ&gt; emi bemol) de
Escuela Xacional de Medicina de
S?bubert, por Enrique Aguirrl3. -ccl'reluMéxico, dice: He usado la Prepad10» de ~t~phen Heller, por la sefiorita
ración de Wampole, como tónico
María Cr1strna Alas. - «Rondó Capricciosoi&gt;
reconstituyente, con muy buen
de Mendelseon , por Juan Arturo Michel.
resultado. " Nadie sufre un desengafio con e,sta. En las Boticas.
FRANCISCO GANDARA.

***

�8,6

De todo un poeo

El secreto del frasco Thermos

.Agente exclusivo de «El Tiempo llus•
trado• .. n Sal tillo, Coahuila, señor Fran~
cisco A. Medrana,

Para muchas persofias ~s un misterio tl
cómo esos frascos de viaje llamados Thermos, pueden conservar durante muchas
h0ras invariable la temperatura de un líquido, lo mismo que éste se encuentre
helado que hirviendo, ó poco menos. Hay
quien cree en un mP.canismo oculto, y para muchos, el hecho es tan enexplicable
como podría· serlo para nuestros ·abuelos
si levantaran la cabeza y se enterasen de
qu1i tales frascos existían.
i .Todo el secretp, sin embargo, con~iste
en que el frasco es doble. Está formado
por dos frascos de cristal, uno dentro de
otro, con un eepacio intermedio. Se extrae
el aire de este espacio, y Re cierra perfectamente, haciendo así el vacío que obra
como un mal conductor dela temperatura
y permite, por tanto, al contl&gt;nido del
fraFco, permanecer caliente ó frío largo
tiempo.

Importante descubrimiento
En el curso de las excavaciones de la
iglesia de San Silvestre, en Roma, se ha
hecho un descubrimiento de interés histórico para la Iglesia católica.
Mientras trabajaban varios obrero.a bajo
la vigilancia del cura de San SilveRtre el
pico de uno de ellos chocó contra un ct~erpo semiduro~ descubriéndose un ataúd de
, lomo, perfectamente cerrado. Lo tranRnortaron á la secl'etaría de la iglesia, danclo aviso al sumo pontífice, pueF, groi,namPnte grabados en el plomo, i:e di stingUÍRTl
las armaR papales medioevales y diferentt&gt;R imcripcioneE'.
Entre mortajas se distingufan tres cuerpoF, dos completamente pulverizados y un
tercero conservado intacto, que parecía
una momia dormida.
Los documentos encerrados en el cajón
Astablecían que éstos eran loRrestos de los
Papas Silveetre~. Esteban y Dionisia, qu1i
habían encerrados en el ataúd con numArMas reliquias-que no han sido identificadas aún-de los primeros mártires riel
r.rii;tianismo y enterrados por el Papa Pablo I, á mediados del siglo VIII.
También se pu¡:io á descubierto una hermosa columna esbelta, de mármol griego,
y diferentes fragmentos de la cornisa que
adornaba el templo de Agripa. sobre cuyo
emplazamiento fué construida la iglesia
de San Silvestre.

El primer pantalón

Ij

Los pantalones largos son mucho más
antiguos de lo que pudiera rnponerse. E~tudiando los monumentos antiguoR, Fe ven
ya pantalones entre los soldados de la an·
tigua Roma, en los persas de la época seRánida y, antes que éstos, en los medo?.
F,l pantalón medo era exactamente igual
que el que llevaban nuestros padres cuando eran jóvenes, es decir, un pantalón
muy ancho y muy flojo, haciendo muchos pliegues al andar.

LA HF.RIDA INVISIBLE
(Concluye de la pág. 854).

-¿Es éste?-dije á la condesa dándole
el paqnete.
-¡Oh. sí, sí! Ve usted están atadas laR
cartafl. Su noble esposa nunca se enteró
de RU contenido.
No intenté levantar la vista; temí que
J11yem en mí algo que le revelara mi faltll.
La dije adiós, y me excusé de no acompañarla por estar solo. La condesa se alejó
prPQurorn.
Tenía razón de ser infiel la condesa ...
Era esposa de un hombre perverso y corrompido ...... Al ser yo igual hubiera merecido que mi esposa hubiese sido lo miR·
mo. Pero ¡ay de mí! Mi esposa fué un
ella desea un retrato de
~ngel
inocente que amó á su eflporn bai,fa
A
él o él~uno de ella, 11 osel
instante
en que la asesin6 vilmentP, CA·
olros hacemos amboE'.
garlo
por
la
ira!
trabll~?agrada a los do~,
No recuerdo que hice en las primeraR
_ _ _ tamb1en complacerfohoras ; solo ,é que cuando volví á la razón,
mm, a Usted.
me encontré en el sepulcro, cerca del ataú&lt;l
que contenía los restos de mi espo8a a¡;,rsinad11.
En uso pleno de mi raz6n, comercé á
1
hablarle en eAtos términos: Así romo me
11maste hasta la muerte, dadme la gracia
1~ de Nuevo México, número 6.
nA la venganza en eRta vida. ¡No reFervPs
tu venganza para el otro mundo! ¡TortúMEXICO, D. F.
rame, hazme sdrir! ¡Ee justo el castigo
Teléfonos: Mexicana 1034, Neri. ·,, antes dA mi muerte!
Ericsson 2995.
¡Los labios de•ilá muerta estaban muy
"
pálidos! ¡Una ~ota de sangre roja se distinguía en ellos! ¿Era acaso una visión mi
fantasía
loca..... ..? La muerta se acercó
Hay elevador continuo.
hacia mí muy despacio y abrió sus hermosos ojos, así como lo hizo la última

Cu .. ndo

~u ~stro

I FOTOGRAFltM~RST"

1

L

[I

vez y besó mi mano, pero la gota de sangre quedó en sus labios.
Con tales palabras de desvarío hablé á
la muerta silenciosa. En ese instante miré
levantarse la cubierta del ataúd y el cadáver se incorporó sin ruido.
,
Anonadado caí de rodillas ante el féretro, colocando mi mano al borde del ataúd
y sobre ella mi cabeza con fiebre.
Después cerr6 lps. párpados, cayó de esµaldas sobre la fría almohada y se rerró
su ataúd!
Poco tiempo después un fuerte dolor me
Facó de mi estado inconsciente. Presuroeo
i,alí en busca de aire fresco. Era temprano
y rn1die Fe dió c1,1.enta de mí.
No había i:angre en mi m;mo y me do·
lía como si hubiese tenido fuego. El dolor
creció hora por hora y nunca ha cesado.
Algunas veces he dormi.do con la cansación del dolor. A nadie me be qaPjado,
pues no me creerían. URted ha sido testigo de cuanto sufro y del alivio qne he
Rent;do después de cada operación. Pero
tan pronto como me cicatriza la herida. se
renueva el dolor. Es ya tercera vez y no
tengo fuerza suficiente para combatida
maF.
¡Dentro de una hora moriré! Esto mA
conrnela que ella se haya vengado ~e mí
en esta vida que dete.,to; en:la otra me perdonará!
Doy las gracias á usted por sus bondadosos servicios. ¡Dios lo bendiga por ello!))
Días después la prensa publicaba la historia de un noble que se había suicidado.
Algunas personas aseguraban que Ee había privado de la vida por la tristeza que
le causó la pérdida de su esposa. Pero los
bien informadoA daban por causa una herida invisible. Y los médicos científicos
decían que el conde sufría la monomanía
&lt;le adolecer de una herida invie-ible y quemante, que no podía ser curada.

EL DEBER.
Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
todo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes, pern
entre éstos, uno de los más importantes, y tal vez el más de::;tuidado, es el que tenemos de
procurar la conservación y mejoramiento de la especie.
Ha.v homiJres que, consumirndo todas sus energías en el desempeño de sus diarias obligaciones, se sienten contentos y
creen no tener nad;i que repro·
charse. Ellos están equívocados
si descuidan la salud y olvidan
que es necesario ser fuerte para
poder crear un hogar feliz. ¡Pobre de aquel que engendre s~res
débiles y que solo sirvan para rnspirar lástima! Su mer:nori~ na
será respetada por prop10s m extraños.
Si Ud. se siente fatigado del
pulmón 9 pecho por el exc~so·de
trabajo, debe atenderse mmediatamente. Podemos recomen- .·
dar como el mejor remedio Y. preventivo para la tuberculosis, la ,
''Creosofosfatina. ''

Una "posada" entre la clase hum ilde del pueblo, Fot. de "El Tiempo Ilustrado" tomada en una casa de vecindad de los··arrabales de la capital.

Colació ·n
Las golosinas, y entre ellas los confites, han desempeñado un
papel interesante en la Historia de México; los confites eran y
siguen siendo el ingrediente principal de la colación, y la colaci6n, á su vez, era número de programa, imprescindible, en so·
lemnes ceremonias.
La entrada del virrey. la toma de posesión del nuevo cabildo, las bodas de plata del obispo, la canta misa del bijo-dalgo
descarriado, vuelto al redil por la puerta del claustro, el aniversario de la toma de México, las prósperas nuevas del feliz alumbramiento de S. M. la Reina, el bautizo de un mayorazgo y las
setecientas fiestas religiosas que por lo bajo se celebraban durante el año solar, con misa de tres padres, sermón por doctor
horlado, gran orquesta, procesión, verbena, toros y árboles de
fuego ; todo ello requería echar la casa. ó el convento por la ventana y obsequiará la concurrencia, á los invitadoe, á los huéspedes, con lo que por sinécdoque, se llamaba «colación)), y en
realidad, y según la hora, constituía un desayuno, un «tente en
pie,&gt;, un refresco, una merienda cardenalicias, servidas en mesa
de caoba con finos manteles de seda, en vidrios de lujo primo·
rosamente tallados, en porcelanas chinescas, en vajilla de plata
quintada.
En estas colaciones las golosinas ocupaban el lugar principal;
las había en conserva y secas, las últimas dispuei,tas en bandejas de metal precioso con servilletas deshiladas; ahí el fragante
canelón y el marmoreo confite albeaban entre pedacitos de papel dorado, gualda, azul, recortados en forma de corazones diminutos, áncoras, estrellas y otros símbolos llamados {(agasajos. 1&gt;
Agasajar era bafiar al agraciado con esa lluvia de colores, «echar
jura,1&gt;lanzar por los aires, para regocijo de granujas, puñados
de confites y canelones, entremezclados á veces con monedas
flamantee.

dulces finos. Leo en un calendario de 1837 que las reverendas dela
Concepción eran especialistas en empanadas; las de Jesús María,
en la preparación de dulces, e~pecialmente los que imitaban
guiead&lt;'s; las Jerónimas, en calabazates, laR de la Encarnación,
en miel ro~ada; las de San Lorenzo, en alfefiiques y caramelos
«particulares;)) las de San Bernardo, en tostadas para enfermos,
todit clase de dulces y bizcochos; las Claras, en cajetas; las de
la Enseñanza Nueva, en chocolates; las de Belén, en lo propio.
Las monjitas eran un verdadero enjambre de abejas del Señor,
diestras en el manejo de la miel rubia y del azúcar blanquísimo;
en la tregua de sus ejercicias piadosos hacían trémulos y diafanos pescados de jalea color de topacio quemado, modelaban pomas de almendra, esculpían corderillos de alfeñique, calaban
naranjas cubiertas; rellenaban limones de esmeralda c0n la blanca estopa del coco rallado, doraban al horno suavísimos pane·
cilios y hojaldras que se deshacían con el aliento, recamaban
un plat6n de leche quemada con fantásticos dibujos; sírnbolos y
dísticofl, formados por grajeas diminutas; amasaban olorosos nuégados y ante un ejército de nervudas molenderas, receta en mano, tanteaba la sabia mezcla de cacao, canela, azúcar y bizcocho para la molienda de chocolate, ese néctar profesional, pudiéramos decir, de Ja gente que viste hábito y de los cristianos
viejos. En todos los conventos había un tibor ventrudo con tapa de hierro forjado, lleno hasta los bordes, de confites ..... .
confites para juras.
De~pués de una fiesta de repiques á todo vuelo, mirábase la
calle tapizada de goterones de cera, agasajos y confites pisoteados. Andando los tietnpos, cuando se iniciaron las guerras civiles, cuando hubo partido liberal y conservador, solían mezclarse en el arroyo, el agasajo con el harapo de uniforme; el mediecito nuevo con el botón del chaquetín; la gota blanca de la cera
con la mancha mate de sangre, la bala achatada, con el confite
enlodado ...... según que ganaban los rojos ó los mofios verdes;
Aparte de los confiteros-que para ejercer el oficio sufrían exa· á los primeros se les recibía con disparos, á los.segundos con Te
men-las mongitas eran las encargadas de surtir á la capital de Deum, palio y .. .... colación.

***

---- _..

Corriente

�860

Colaeión Corrrriente

.

***

Las madrecitas dulcerat1 nunca pudieron imaginarse el mal
que hicieroi.t á la gran masa fomentando la costumbre de abusar
del almíbar, en la alimentación; los mexicanos deben al buñuelo, á la cha1~amusca, á las calaveritas de azúcar, á la calabaza
en tacha, á f.os chongos, al chocolate espeso, á los confites y _á
otros primor es de repostería y de culinaria nacional, ser el pueblo del globo r°n intestinos menos dii:ciplinados y peores dentaduras.
·
Y los hombres de digestión mala y de dientes podridos son
esclavos del cólico y del dolor de muelas; y con cualquiera de
ambas cosas en\el individuo no se va á nin\
guna parte.
\
En México ha sido costumbre dar y pedir :
las albricias hasta por la pérdida de un pleito; dar y pedir el · volo hasta por el nacimiento de un niño primo en tercer grado;
ofrecer á las visitas una copa ó un platito de
chongos queretanos;' castigará los escolapios
con ayuno de chacu.alole; comparar á una
mujer hermosa á mi edificio de mármol; á
un cuadro al óleo; á , una camisa de señora;
á todo lo flamante ...... con un dulce: dar de
cuelga á las personas de la familia urÍ amplio
y htindo platón de duraznos en conserva;
acompañar la propina ó la dádiva en efecti·
vo, con estas palabras: ((Toma para tus dul·
ce!!,ii y rellenarse durante nueve noches de
posadat1 con la famosa colación, ¡ay! que es
una de las pocas cosas netamente mexicanas que nos van quedando. Las poeadas son
las fiestas de los confites.
Llev&amp;n las andas, después de disputárselas
á dos chiquillos débiles, otros dos muchachos fortachones; ahí va el «Misterio,i) los
peregrinos; siguen oliscando la novena, caladas las gafas, dos venerables tías, alumbradas por criada idiota; cantan las seniles voces
la bella letanía; después, radiante de júbilo,
la gente menuda con velitas, las personas
formales haciendo guasa de aquello, los en amorados formando pareja, la servidumbre á
retaguardia, con aire hierático y devoción
verdadera, contestando el ora pro no bis; desfilan por los corredores, se dividen en dos
grupos el que pide y el que dá posada, los
separa una vidriera, .Y entreabriendo la pue.r~, se p~~an mútuamente el cuaderml)o con la letra de la v1eJa canc1on: á la
postre, entran en tumulto al _apose~to donde ~e enc.uentr~ el
rrNacimiento,i) y la. chusma mfant1l, y el peloton felmo gritan
á voz en cuello. «Tiren confites y canelone3, etc ...... )) La olla,
la piñata, la vasijal_de barro adornada con oropeles y papel de

De Soeiedad

861

colores, se mece en medio del patio, pesada y llena hasta la boca de frutas y de dulces, entre los cuales es típico el confite· á
ciegas intenta romperla el elegido para manejar la estaca y ~na
vez rota, se anojan po.r los suelos en ~onfusión y desord~n para
coJer lo que se pueda, grandes y chicos y
·,
mientras las ancianas pelan lentamente 'un
tejocote, y el caballerango muele con los
dientes poderosos un&amp;. caña, y crepitan aquí
y allá los cacahuates, y chupa la recamarera
una naranja, y alguien prohibe á su hija Sagrario que coma jicama porque es muy fría,
entre tanto eso sucede, la heroína de esa
noche reparte los juguetes con colación, y si
no alcanza echa jura de confites á los que
quedaron á mano. Un chico solloza en un
ricón, inconsolable, diciendo que son unos
ordinarios, que no vuelve á irá esa casa, que
los va á acusar con su mamá.
-¿Por qué lloras, nene? ¿qué te hicieron?
)
¿por qué me sacas la lengua?
- ¡Porque á mí no me tocó tamborcito !
- Vamos, cállate, no seas tonto, yo te daré
de mi colación ... .. .
Y tritura un cor.lite de los grandes, que
parecen matatenas, y todavía sigue gruñendo.
¿Qué fueron muchas de las guerras civiles
anteriores á las leyes de Reforma-leyes
prohibitivas de reposterías y dulcerías, y
confiterías revolucionarias, donde al lado del cucharón para
el almíbar se hallaba la turquesa para moldar las balas, --qué
fueron si no una jornada continua, un paseo de peregrino buscando posada en todas las formas de gobierno conocidas en·
tonces? Jornada continua en que chicos y grandes contestaban
la letanía sin entenderla y esforzabiin la voz para pedir confites y canelones, y al romper la olla proclama, adornada de
oropeles y papel picado, se arrojaban como fieras en rebaño
ambicioso, 11obre un montón de dulces estropeados é inútiles
tepalcates !
El Confite, el confite de las juras, el confite de las antiguas
verbenas, ha perdido su prestigio; hoy no queda sino la golo~ina anual, el proyectil inocente de los chicuelos, el que caei parece 11.vergonzarse-como si estuviera vestido de manta ó fuera
un dulce en camiseta,-de estar mano á mano con los últimos
productos finos y vistosos de la dulcería moderna, cuya colación
se compra por kilos, ya no por arrobas anticuadas y se usa no
para juras políticas, sino ...... para endulzar las costumbrts en
las posadas de muchachos.
ANGEL DE

CAMPO.

00.Q.O....QO~-ºOOO.OODOOOOO_QOOOOOOOOOOOQQOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOCOOOOOOO

o

Hemos tenido que lamentar un hecho sin precedente en la vida periodística de nuestro se·
manario. Por primera vez- y será única seguramente- se han juntado, con considerabilísimo O
retardo, las distribuciones y despacho de las ediciones correspondientes á dos semanas ·
consecutivas. Los perjuicios que con esto hemos sufrido son grandes, pero no los lamentaríamos, si no fuese por los que hemos causado á nuestros numerosos favorecedores, á quieg nes presintamos nuestras excusas más rendidas. Las causas de esto -han sido muchas y no
hay para qué enumerarlas. Baste el ofrecimiento muy formal y la protesta que hacemos h~y
ante nuestro público, de que no volverá á repetirse en lo sucesivo, pues tomamos ya las deb1·
das precauciones.
§ &lt;&lt;EL TIEMPO ILUSTRADO» será objeto de muchas mejoras en el año 1912, y creemos Y
esperamos que al ver los lectores nuestros esfuerzos, sabrán perdonarnos lo acontecido.
LA. RED~CCION, .

o

g
§.

8oooo0ooooooooocoooooocooo000000i0ooooooOOOOOOOOOOOOOOCOOCCOOOOCOCCCCCC~~

El señor .Ministro de Guatemala, doctor don Juan J. Ortega, y su distinguida hija la señorita Concha Ortega
, .. · ofreqierón el .pasaclo lunes una brillante recepci6n en el edificio del Automovil Club,
J
.
al sefior .Ministro de Relaciones, L~c. Calero. A la elegante.fiesta, agradable por mil títulos
. ': .
; ., ' ' asistieron 'la~,yrin.éipale~ familias de nuestra bu!lna sociedad.
'
-

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1

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En la iglesia de nuestra señora de los Dolores, de la Colonia Romo, se efectuó el día 2 del actual, el enlace matrimonial del se·
fior don Felipe Pardinas, laborioso joven perteneciente á la colonia española, con la bella y distinguida señorita María Illanes
Blanco. Fueron padrinos de mano,i, el señor don Miguel Illanes Blanco y su señora e3 posa dofia J o:efa R. de Illanefl, y los de vela·
ción, el señor dori· Julián" Pardinas, comandante de artillería del ej~rcito español, de operaciones en Melilla, y la señorn doña Dolores Pardinas, ambos hermanos del novio, á quiene3, en la ceremonia religiosa, representaron el señor dou Francisco del Collado
y la señora doña Dolores Y. de del Collado, respectivamente.
La novia recibió muchos y muy valiosos regalos juntamente con las felicitaciones de las numerosas amistade:; con que cuenta
entre lo más selecto de la sociedad mexicana, felicitaciones á las cuales unimos la nuestra J?UY sincera.

•

LOS TUNELES DE
LOS ANTIGUOS
El túnel del Simplón, esa gran
maravilla del siglo XX, no es mucho más de admirar que el túnel
de que habla H erodoto y que había en la isla de Samos cinco siglos
antes de nuestra Era. Esta gran
galerfa subterránea, fué vuelta
á descubrir accidentalmente en
1882. Creese que los antiguos la
construyeron para evitar que la
ciudad se quedaee sin 1igua en el
caso de que algún enemigo la pusiera sitio. Es un túnel que evidentemente se comenzó á abrir
por sus dos extremos á un tiempo
y aunque se ve que el punto de
unión de las dos secciones no estaba bien calculado, es una obra
admirable, que además de perforar
una montaña de 220 metros de
altura, pasa por debajo de un ria·
chuelo. Este es, por consiguiente,
el primer túnel subacuático que
hubo en el mundo.
No es, sin embargo, el túnel ro ás
a ntig uo, porque en los tiempos en
que ocurió la guerra de Troya ya
se construyó un túnel de ocho kilómetros de largo para desviar las
aguas del lago Topolia, en la Beocia. Hace algún tiempo se habló

Doctor Armando J. Riva, nuevo Ministro Plenipotenciario de Cuba
en México, que llegará próximamente á esta capital.

ya de un túnel abierto por los
hebreos en tiempo de EzequiaP,
ósea unos 700 años antes de Cristo, túnel que tenía por objeto llevar el agua de la fuente de la Virgen hasta el estanque de Siloe.
En el número de los túneles ó
excavaciones subterráneas de importancia histórica, hay que incluir las célebres catacumbas de
Roma, verdadera red de túneles
que suman más de 800 kilómetros
de longitud total Taro bién hay
catacumbas en Francia, Grecia,
Asia Menor, Egi:eto, y hasta en el
Perú.
En Etruria las hay muy intereFantes por que han sido construí·
das en forma de habitaciones, con
los muebles, las sillas y las camas
talladas en roca viva, y la bqveda
esculpida imitando vigas.
En la antigua Roma ya había a)·
cantarillas, como la cloaca ~áx1·
ma con struida por los Tarqurnoe,
lo bastante largas para que por
ellas pudiese caber cómodamente
una carreta cargada.
.
Muy notables también entre estos pasos subterráneos son la, cueva de Hércules, en Toledo;-y el
túnel que en Granada iba de la
Alhambra al Albaicin, y muchos
otros que conducían desde fama·
sas fortalezas al &lt;)ampo para p~rmitir ealidas en tiempo de asedio.

Llegó de nuevo la Pas·
cua coronada de aromas
silvestres y trayéndonos el
gran cesto lleno de flo res y
de las frutas de la estación.
Se arremolinan delante
de los escaparates los ni·
ños escogiendo los juguetés que anualmente con·
memoran para ellos la fe·
cha sagrada. Allí se ve la
muñeca con trabas en el
vestido, con las ropas ce ·
ñidas hasta lo inconcebi·
ble, que parece ahogarse
.
oprimjda por ellas, imitación burlesca de los trajes, que nada tienen de bellos, usados ac·
tualmente por muchas señoras; el negrito que con sus pies pone
en movimiento un coche cargado de bombones; la graciosa pa·
reja que da vueltas bailando el vals; la caza del ratón persegui·
da hasta dar con él, y muchísimos juguetes más.
Llénanse las calles de gente endomingada que recorre las ven·
tas, que entra en las pastelerías, que escucha la música en las
plazas públicas, que ríe y pasa en incesante procesión.
En los clubs, en loe restaurants de
lujo, la cena de Navidad aguarda á los
vividores que tratan de ahogar en el
champagne un tedio inmortal que parece más hondo mientras más se esfuerzan por llenarlo.

brea, ha invadido los cerebros y los corazones. Los
mismos que de ella renie·
gan no hacen sino proclamarla cada vez que ponen
como fundamento de sus
nuevas doctrinas, la misma
idea de la fraternidad hu·
mana, de humana igualdad
y de la suprema libertad
que el Nazareno anunció
en Judea en medio de la
emoción de los humildes y
el desprecio de los poderosos.-Llegó la Pascua, y
con ella todo el mundo civilizado se regocija porque el mundo sabe, por encima de las
doctrinas y de las vanas discusiones, que es el aniversario de ~a
ley de amor que hizo mejores á los hombres y mas blanda la v1•
da que rasgó con un rayo de esperanza un cielo nublado de fatalidades y que levantó con un grito, nacido del fondo de la con·
ciencia humana, las frentes abatidas por la servidumbre.
Es la fiesta de los niííos, porque niño fué el que adoraron loé
pastores y vinieron á visitar los Reyes Magos del otiente. Es la
fiest a de los niños porque en aquel día,
remoto y siempre tan presente á la me·
moria de los hombres, toda la humani·
dad nació á una vida nueva y una in·
mensa esperanza recorrió la tierra como
un soplo de primavera que mágicamen ·
te despertara flores y frutos sobre un
Ha venido la noche que en nuestra
lengua se llama por excelencia la No desierto.
che Buena, y en sus lechos muy blan \
Lo mismo donde la nieve cubre los
cos sueñan los niños con el Pesebre de
campos y viste de blanco los empinados
Belén, con el niño luminoso, en cuya
techos, que donde el cielo lleno de esluz increada se baña el rostro de la Virtrellas derrama sobre los hombres el
gen Madre y que calienta cor su hálito
perfumado aliento de la noche estival,
tibio, el buey y el asno.
en todas partes es la Noche Buena que
viene cada año á visitarnos, que nos
Sueñan con un paraíso de juguetes y
trae puras alegrías en la infancia, ím•
de luces, de caricias maternas y de alepatus ardorosos en la juventud, dulce
grías que son las únicas de este mundo
ealma en la ed:id madura y olas de reque nada puede turbar, alegrías que los
euerdos en la vejez.
brazos de la madre defienden del aire
helado que pudiera _marchitadas.
La canta el pueblo y la perfuma con
Y allá en el fondo de los templos, el
n mos de albahaca. La celebran los pe·
sacerdote vestido de blanco y oro, alza
queños que todo el año la aguardaron
á la luz de los cirios la Hostia Inmacu·
,como la hora de la realización de los
lada, mientras el coro repite las alaban·
sueños. La profanan los mundanos en
zas del Niño que nació en Belén.
sus orgías. La santifican las v!rgeues
del Señor que van, á la media noche,
La humanidad ha querido renegarlo
muchas veces, negarle su divinidad y reducirlo á las preporcio- entonando los salmos con los cirios en las manos á cubrir de
nes de un humilde agitador que logró infundir en el almli de unos nardos y azucenas el figurado pesebre.
Pero toda la humanidad la recuerda, y dos millares de años
cuantos pecadores, un sentimiento de piedad humana.
¡ Inútil tentativa! La doctrina predicada por el Niño de Belén no han hechó sino ahonda1· más y más la sensación de alivio y
ha infundido toda la civilización moderna, ha empapado las de esperanza que invade e1 corazón del hombre en esta única no·
constituciones y las leyes, ha señalado el rumbo á las costum· che de la larga jornada.

�Aetualidades

EuPE~DOfi

Aetualidades
reservado y una manera de saludar tan política y fría que im po·
nía á todo el mundo.
Todos los domingos salfan el
padre y el hijo de pa1rno, limpios
como dos monedas nuevas éiban
á los mu15eos ó al jardín de plantas.
Alguna vez lo habían vi~to
.antes de la hora de comer en un
pequeño café de los alrededores
en ~onde Tony tomaba á pe·
quenos sorbos una copa de ajen·
jo-la única de la semanamientras Adrián á rn lado mi·
raba grabados en los periódicos.
-No, señ0ras, decía á la.s ve·
cinas la portera, que era sentí·
mental, este viudo no se volve·
rá á casa_r. El domingo pasado
nos cruzamos con él cerca del cementerio de Montmartre en donde sin duda está enterrada su
mujer. Daba pena verlo con su
huerfanito al lado. Ha debido
adorar á su difunta ...... es raro,
pero hemos tropezado con un
inconsolable.
¡Ah sí, por cierto! Tony Robec
había amado tiernamente á su
mujer y no podía consolarse ·de
haberla perdido. Sólo que no
era viudo. ·

CUSr,tTO DB r,tRVIORD

I.

Ton y Robec era un obrero que
vivía en la calle Delambre y to·
do11 losvecinoslejuzgabanviudo.
Su hijo con quien vivía, era
un niño de unos seis años á lo
más y l:liempre estaba aeeado como si no hubiera carecido de su
madre, y ni el padre ni el bij"
tenían nunca el vestido sucio y
descuidado.
Todos los días salía muy de
mafiana Tony que trabajaba en
una imprenta, llevando á su hi·
jo medio dormido aún y lo deja·
ba en una escuela de las cerca·
nías, volvía por él en la tarde y
juntos hacían sus compras para
la comida y la cena, encerrán·
doseluego hasta el dfa 1:1iguiente.
Las vecinas de buen corazón
se compadecían de aquel pobre
hombre, hermoso aún, y que á
lo más tendría unos cuarenta
años, de pálido rostro, barba ne·
gra en la que se veían algunos
hiios de plata y decían á excu·
sas suyas:
II.
-Este hombre debería volver
á casarse. ¡Tan buen sujeto!
Corta y nada alegre era su hisNunca se desarregla.
toria: obrero trabajador, pero
-Con seguridad encontraría Concurrentes al Concierto de la artista señorita Artemisa Elizondo
medianamente dotado para el
una buena esposa que le cuidase
en la Ville des Roses, San Angel, el 15 del actual.
trabajo, había llegado tarde á
Fot. al magnePio, de Sosa y Mendoza.
parar la letra y á ganar la vida de
á él y á su pequeño.
-¿Habéis notado que bien
una manera pasable.
cuidado está el niño? Nunca está sucio ó roto. Se ve desde lue·
Por esta razón no había pensado en casarse cuando había pago que ea todo un hombre de orden y parece que gana sus diez sado de los treinta años.
francos diarios.
:f:e habría c?nvenido una muchacha juiciosa, que hubiese co·
Bien hubieratl querido trabar relaciones con él, cosa que por lo noc1do como el los horrores de la miseria. Pero al amor se ocu·
común, no es difícil entre vecinos, pero Tony tenía un aire tan pa bien poco de las conveniencias. Tony perdió la cabeza ante

-

EN HONOR DEL SENOR PRESIDENTE.

86,

BODA!S OH. PLATA.

· Grup.i u~ concumntes al b1nqJ~t! ofre(iJo por vJrios amigos :il señor Lic. don Jesús Tapia y Solórzano, con motivo de sus bodas de plata como abogado.

Cm:um:ites :il b inquek con que el señor don Guillermo Heinriches
y su señora esposa, honorables miembros de la Colonia Americana, celebraron sus bodas de plata.

Fou1. de Et Tiempo nustrad-0

la hermosura de una joven florista de diez y nueve años, inteligente sin duda, pero también frívola, que no pensaba sino en el
tocador y que sabía vestirse con cuatro trapos como una prince·
sita.
Había por fortuna algunas economías y pudo por lo tanto
procurarse hasta el lujo de un ropero de luna-ochenta francos
en el faubour Saint Antoine--en donde su mujer pudiera verse
de pies á cabeza.
Se cas6 con Clementina y en los primeros días fué entera·
mente dichoso.
¡C6mo se amaban!
'feoían dos piezas en el quinto piso de la calle de Port-Royal,
con una ventana desde donde se veía todo París.
Todas las tardes, al salir de la imprenta, situada en la már·
gen izquierda, Tony Rebec con su paletó que cubría su blusa
de obrero y que le bacía aparecer todo un señor, iba á la calle

de los Saint3·Peres á esperar á su mujercita que volvía de la
calle de Saint-Honoré, donde estaba su taller.
Muy juntos y del brazo, llegaban pronto á su lejano nido y
'
tomaban alegremente su merienda.
Pero los domingos, sobre todo, eran ~spléndidos.
Estaban bien en su casa; tanto peor, pues no saldrían.
¡Qué hermosos desayunos de verano con la ventana abierta
sobre la gran ciudad!
Mientras él sabor(laba su café fumando su cigarro, Clementi·
na regaba los tiestos de flores colocados en la ventana. La veía
tan contenta, era tan ftliz que se levantaba encanta&lt;lo y lo sorprendía dándole un beso en el cuello.
-¡Oh! Mira, ¡qué tonto eres! etc., etc.
De pronto un nifio, el pequeflo Félix á quien iban á ver cada
quince días á Margency en ca~a. de su nodriza y que murió de.
convulsiones al fin del año.

LA ARQUIDIOCESIS DE OAXACA EN EL TEMPLO DE LA:ENSENANZA.

Dos detalles del adorno dd salón y de la escalera pdncip:i.l del Circulo Francés, engalanado para el baile ofrecido por sus socios en honor
del ~eñor Presidente de la República, don Francisco f. ,\\adero y su señora esposa.

El altar rr¡ayor y el Ilmo. señor don Eulogio G. Guilow, Arzobisoo dt&gt; l\ntequera, durante la función celebrada el 18 del actual por los dtó,
licos oaxaqueños en honor de Nuestra Señora de la Soledad de Oaxaca.

Fots. de «El Tiempo Ilustrado. &gt;i

Fots . de Et Tiempo Ru,t,·ado.

--~-----~--~------~------.--~---.. -- 1 '.1"!'- r+---,---------------

�· 866

Aetualidades

Consoláronse, sin embargo, con el nacimiento de su segundo hijo Adrián á quien quiso criar Clementina.
Dajó el taller y tomó trabajo para su casa.
Ganaba menos, es cierto, pero tenía á su hijo consigo y salía
á pasear á Luxemburgo llevando á su bebé en un cochecito
dándose aires de toda una señora.
Y Tony trabajaba como un negro, hasta por la noche.
Sin embargo, el trabajo estaba escaso, se endrogaba.
Después, cuando el niño fué destetado é iba al asilo, la madre, frecuentemente ociosa, siempre coqueta, se fastidiaba en
su casa.
¿Adivináis lo que pasó á aquel pobre hombre envejecido antes de tiempo, lleno de angustias y de deudas y aquella cabeza
de veinte año3 hermosa como una Gracia?
Una tarde, al volver de su trabajo acompáñado ~e "Su gami.n
á quien había recogido de la escuela al pasar, Tony Robec encontró sobre la chimenea una carta.
De ella cayó, al abrirla,-el anillo nupcial de Clementina. -. ·~
En aquella carta, Clementraá ·. '
decía adiós á él y á su hijo y les
pedía perdón.
'
·

rn :~ ..

.¡

VIDA TEATRAL
como los que tienen los niñoa pobres: una corneta, un polichinela y unas canicas.
Estos objetos que habían sido depositados allí estaban nuevos y parecían haber salido el mismo día de la ti~nda.
-¡ Ah, juguetes! gritó alegremente Adrián ante el modesto
hallazgo.
Pero el padre había visto un papel prendido con un alfiler en
los juguetes y se inclinó para leer lo escrito.
_
·
cc Para Adrián, de parte de su hermanito Félix que está ahora
con el pequeño Noel. ,&gt;
De pronto sintió que su hijo se apretaba contra ·él y le oyó
murmurar con una voz de espanto:
-¡Mamá ...... ! y descubrió á pocos pasos de allí, arrodillada
cerca ~e un grupo de ci~reses, á una m!Jjer vestida con un traje
y un cnal que habían sido negros, y en los que se veía el sello
oorrible de la miseria, muy pálida, con los ojos hundidos y que
tendía. hacia él sus manos juntas en ademán de súplica.
Es creíble, señores jurados sanguinarios, que el pobre obrero se
haya acordado de aquél que nació en el día de Navidad y que
ensefió con el ejemplo y la palabra el perdón de las injurias. Su
corazón plebeyo, además, igno·
iaba lo que es el amor propio y
la venganza.
Después de un momento de
duda, debida menos al recuerdo
del pasado ultraje que á la lástima que le causaba ver en un es·
tado tan miserable á la. mujer á
quien tanto había. amado, empujó severamente, hacia ella, á su
hijito.
- Adrián, dijo, vé á besar á
tu madre.
Con sin igual ardor, tomólo ella
entre sus brazos, dándole millares ele besos en la cara, en los cabellos, entre lágrimas y sollozos
de alegría.
Luego, volviéndose hacia su
marido y sin levantar los ojos.
-¡Qué bueno sois! murmuró.
Pero él estaba lejos y le con tes·
tó con la boca seca y contraída,
casi duramente:
-No hables y dame el brazo.

¡Oh, vo3otros, s~ñores jura.:
dos, que á cada momento dejáis
en libertad á los maridos ultrajados que ven rojo y que matan
al aman'te y á la mujer, invocando el crimen pasional, váis á encontrar al pobre Tony muy ridículo y quizá vil!
Tuvo más dolor que cólera,
lloró mucho y cuando Adrian le
decía:
-¿ Dónde está mamá? ¿Vol verá pronto mamá? besaba frenfticamente al pequeño diciéndole:
No lo sé.
·'*' .,., _:--;
Clementina se había escap.ado
en los primeros días de mayo(Cuán perversoes á veces el olor
de las lilas! - ¡Tony, para julio
había.vendido casi todo su mo~iliario para pagar sus deudas y
se fué á vivirá la calle Delambre queriendo desaparecer; por
eso vivía tan discreta y dignamente con su hijo y se le creía
viudo.
V
Hacia á fine;:; de i,eptiem bre
No hay mucha distancia del
recibió una carta de su mujer;
cementerio á la calle Delambre.
cuatro páginas incoherentes y
Hicieron el trayecto rápidadesesperada!!, en las cuales i:e
lmágen de la Santísima Virgen de la Soledad de Oaxaca,
mente y Tony sentía el brazo de
mezclaban lá tinta y las lágri- que se venera en el Templo µe la enseñanza de est,1capital, y en cuyo su mujer temblando en el suyo.
mas.
honor celebró días pasados una gran función la Arquidiocesi de Oaxaca.
El niño le precedía, lleno de
Su amante, un estudiante de
·
gusto, examinando los jugu~tes
medicina, había partido hacía!mes y medio, para pasar las va- que se había encontrado. - La portera de la casa en que vivía
caciones con su familia ; no escribía, no daba seüales de vida.
'1.'ony. rn encontraba á la entrada de a~uell~.
.
Estaba abandonada y ella, la traidora, había sido traicianad a
-Señora, le dijo Tony, aquí está m1 muJer que viene de pro·
á su vez.
,
vincia en donde estuvo seis meses cuidando á su madre enfer·
Se arrepentía, pedía gracia á gritos.
ma y que desde hoy vuelve á vivir conmigo. . ,
. .J
Esto causó mucho daño al pobre Tony.
Y al subir la escalera tuvo que sostener casi a la desgrac1aaa
Pero, tranquilizáos, jurados feroces que tenéis el alma del que estallaba en sollozos y desfallecía de emoción y alegría.
Moro de Venecia, y si os place, conceded un instante vuestra esVI
timación al pobre hombre. Tuvo el valor de no contestar á la
"r
esposa~culpable.
Cuando hubieron llegado á la pobre habitación, Tony hizo
IV
que se sentara su mujer en la única ~illa ,~e había y de .~uevo
le puso al niño en los brazos; despues fue a.sacar del caJon de
No volvió á haber noticia alguna de Clementina sino hasta la una cómoda el anillo de alianza de Clementrna y se lo puso de
víspera de Navidad.
nuevo en el dedo: y sólo entonces, sin una palabra de reprochP,
Todos los años tenía Tony la costumbre de llevar, e~ com- sin una alusión amarga. sobre fil pasado, silenciosa Y gravemen·
pañía de rn mujer, un modesto bouquet, unas cuantae v1~letas te con la amplia O"enerosidad de las almas sencillas, la bes6 en
mustias y una rosa "marchita, al sepulcro de~ peg~oño Félix.. la' frente para que\ stuviera segura de que de había sido perdo
Por primera vez hizo Tony aquella peregnnac10n con la úm- nada.
ca compafiía de su hijo, y al traspasar la puerta del cementeFRAN~OIS COPEE . .
rio, bajo el fúnebre cielo de invierno, sufría más que r.unca con
Traducido para EL TIEMPO 11.0STRADO.
el recuerdo de la ausente.
- ¿Dónde estará pensaba, qué habrá sido. de ella?
Pero, al llegará la pequeña tumba de Félix se detuvo sorprendido.
Sobre la lápida había tres ó cuatro juguetes de poco precio,

Madame Buttm:fty en el Colón.
La' brillante y animada temganarse por completo. el favor
porada de ópera que, iniciada en
del público-y ellos bien lo sael :Arbeu, continúa. en el Colón,
ben-es ofrecer continuamente
promete á los aficionados de la
novedades más ó menos efecti·
,~uena música· más de una sorvas, en la ~edida de lo posible.
·,presa.
· El inteligente e~presario supo
~~
organizar una homogénea com.
{&gt;añ(a. y atraerse al público, de
Un ferrocarril
· .µna manera amplia, como lo
, prueban los libros de la contadupostal subterráneo
,ría.. El signor Sigaldi ha resuel ·
tP, pues, un problema que es·
taba en pié desde hace algunos
afioM, con gran contentamiento
Dentro de poco tendrá Berlín
de los numerosos dilettanti me.
lo que no tiene ninguna ca pi tal
xidltnos.
del mundo, un ferrocarril ex·
.Le segunda etapa de !a temclusivamente deatinado á llevar
porada de ópera ha comenzado
el correo desde la oficina central
eri el Colón con un éxito. La obra
hasta todas las sucursales ó estade l&gt;uccini Madame Butterf/;y fué
fetas, como decimos por aquí.
cantada el pasado sábado con
La conducción se hará por mebastante buena fortuna. Jln ella
dio de un ferrocarril subterráhizo su presentación el tenor
neo con una velocidad de 45
Amadi, antiguo conocido nllfS·
kil6metros por hora, velocidad
tro. Amadi vuelve con su fre;;ca.
que en las calles no puede jamás
voz, de volumen y extensión
conseguirse.
poco considerables. pero bien
Se trata de un ferrocarril enatimbrada, dulce y manejada con
no como que el túnel, abierto á
habilidad. La parte del marino
m~y poca distincia bajo el pi~o
yenkee á él encomendada, aunde la ca.lle, no tendrá más de 70
que no ofrece brillantes oportucentímetros de altura por metro
nidades de lucimiento, fué cany medio de ancho.. No hay que
tada discretamente por lo que esdecir que la máqurna, una pecuchó el artista debutante justos
queña locomot?ra eléct~i~a. fonaplausos de la distinguida concionará sola, sin maqmnista de
. currencia que llenaba la bonita
ninguna clase. Los vagones, efi
sala del COLÓN.
número de cuatro, llevarán una
saca cada uno. La vía será do·
Como era de preveerse, la 03·
ble con carriles conductores, y
trella de la compañía, la soprano
entre las dos vías habrá una
-lírico señorita Viccarino, obRegina Vbrino y el t~nor Am:idi,
senda estrecha por si fuese pre·
tuvo una nueva. victoria. Interen el primer acto de Madamt Btttterfly.
ciso que entrase un hombre pa·
pretó á la apasionada geisha con
No
· "rrecrlü
verdadero arte, conquistando calurosas y justas ovacione3. ra hacer cm. l quier
"' º· ·
. se trata de'd un simple
f t"prosrno
de
una
1 ea que, e ec 1vaLa señorita Delgado y el simpático barítono Picco, á pesar de yect o que pue de o, no reahzarse,
, .
á
d ¡
que su participación en el desempeño de Madame Biitterfly es ment e va. a, ¡¡evarse á la practica·' como que ya· est
· · cerra
d B olí e
muy corta supieron sacar todo el partido posible.
cont ra'to en t ra 1a. d"1recci'ón de correos y el mumc1p10 e er n.
Un aplauso entusiasta y · sincero al
·maestro Castillo por
la firmeza y talento
que desplegó en la
su tordinación
obra. de Puccini. En
esta ocasión, como
en las anteriore11,
Ignacio del Castillo
Cierto soldado,
e 1mprobó sus granque en una carga de
des .méritos de macaballería estaba
estro director y de
ya al alcance de un
ser uno de los eleenemigo, y á punto
mentos más valiosos
de darle muerte,
de la compañía.
oyó tocar retirada,
La empresa ha
y parando su caanunciado la preballo, dejó~ libre y
sentación de nuevo"
sano al que huía,· y
artistas y esperamos
fe volvió.
que el público que-Estando ya tan
de satiRfecho de
ceHa, ¿por qué :no
ellos. Creemos que
lo 111a.taste? le precon estos consideraguntó un camarad11.
ble3 refuerzos, los
- Porque en la
se-ñores Sigaldi y
milicia, es ant es
Alba, actuales emobedecer al general,
presarios puedan
que matar á un enevariar un poco el
migo.
repertorio, pues uno
de los secretos para

~

�Ae tu a 'ti da d e s

Posada organizada por la simpática rnciedad '' Jun ior Dancin C lub," de la que es presidente la bella señorita Concepción Cerisola,
en el Bucareli Hall, el miércole~ pasado,

SENTENCIAS EXTRAVAGANTES
PE R C&gt; PR A C T ICAS

.¡

Ea muchas países tienen los maghtrados mucha más libertad
para sentenciar y. condenar á los delicuentee que la tienen los
jueces aquí. Ha0e pocos afi.os se jugaba muchísimo en la Mancburia rusa. Todos los hombres gastaban el tiempo y el dinero
en torno del tapete verde, y como conse·
cuencia, el trabajo estaba abandonado.
Las autoridades impusieron multas, pu·
sieron presos á al~unos jugadores; pero
tod-0 fué en vano. Por último se decidió
condenar á todo el que jugase á llevar en
torno del·cuello una argolla de hierro. El
efecto fué sorprendente: el día siguiente
se habían cerrado todas las casas de juego.
El 9 de julio de 1906, la&amp; autoridades
de Chicago descubrieron que en los almacenes de Marshall Field, que son lo(más
gran0.es del mundo, no había ningún signo, flecha ó manecilla que indicase dónde
estaban las puertas de salida. El delito
podrá parecer pequeño, pero no lo ee tra·
tándose qe un establecimiento cuyos inumerables departamentos forman un verdadero laberinto y donde en caso de pánico ó de incendio sería fatal la ignoran·
cia de las salidas. Para castigar aquel descuído, las autoridades hicieron cerrar los
almacenes durante tres horas, nada más,

A UNA MARGARITA

Señor Roberto R. ~Urzúa.

Señorita Alicia R. Guernsey.

· Señor Mlnuel
Rodríguez Vizcarra:
""

:

Pert.o o gazón, nuo de-nuestros más presti"iados artista
.. · 6
¡ d
·
• '
· í
.,
.,
con 111objeto de presentar á sus discfpulos La cutt'a y ni stinguid!·;;;~;:en~Y: ~~re .etiitr•ouesrl~;¡ su poétlcoº"oha!Pt'' deSa n Angel,
.
, .
.
, .
talento educador de Ogazón y el dominio que del piano tiene~ .,.
e
~sids
í
ªiª
au
icl[!Des
ap!Hudió
calurosamente
el
mnra,llloeo
'
, 8 5 s 1se pu os, 11sonJeras esperanzas de arte.
. , ,• ' '

1

Blanca y sencilla flor, de agreste prado,
orgullo y prez, cual de la patria mía;
de oro es tu corazón, y plata fría
puso el destino á tu esplendor helado
Estrella ú hostia, del jardín amado
le finge al trovador tu poesía,
y un poema de amores nos envía
tu simbólico cerco deshojado . ... !
Pues bien, yo quiero, Que al fulgor escaso
de la tarde silente y misteriosa,
si lle.gas á vivir en el regazo
de mi apasible y tierna y casta diosa,
seas la postrer estrella de mi ocaso,
6 la primera flor que orne mi fosa ... . 1
ANGEL J, GARRIDO.

pero este breve cierre costó á la casa cerca de veinte mil fran·
cos: tan importantee sofi sus entradas diarias. No hay que de·
cir que al día siguiente todos los establecimientos de Chicago
tenían letreroe y señales in dicando las puertas de salida.
Un magistrado de Brooklyn, s~ntenció recientemente á un individuo acusado de haber abandonado á su esposa é bija 1 á llevarlas á Coney Island (la célebre playa neoyorquina) u na vez
por semana. á besarlas por lo menos una vez al día, á dar á la
madra seis dólares semanales, y acomprarle de vez en cuando un
ramo de flore3. Le prohibió que consintiese á su suegra intervenir en sus asuntos
domésticos y le advirtió que los'.efectos de
e,ta sentencia durarían cuatro semanas. Al
cabo de ellas, marido y mujer tenían que
volver ante los tribunales para dar cuenta de su conducta, y si alguno de ellos ha·
bía desobedecido sería severamente caR·
tigado. Transcurrido un Ti!les, el matrimonio y la niña se presentaron ante el
magistrado más felices y contentos que
nunca. El representante de la ley les folicitó por su nueva dicha y declaró que basta entonces no había dictado !lentencia
más satisfactoria.
A propósito de simtencias raras, puede
recordarse que en Escocia, hace algunos
siglos, los que eran llevados á lo tribunales por deudaa, tenían que vestir un traje
á rayas grises y amarillas tan llamativo
como feo. De este modo se consiguió que
muy pocos escoceses dejasen de pagar sus
deudas.

ANTE UNA CONCEPCION DE MURILUÍ
...

Señor·don Antonio Mercenario,
Senador y ex-gobernador del Estado de Guerrero,
fallecido esta semana.

Ganando el Cielo vas de astros cercada
De nubes de arrebol y ángeles bellos·
'
. el manto azul y los cabellos, '
Al aire
Al pie la luna y la serpiente hollada.
Sonrosan tu mejilla nacarada
Del pudor y del alba los destellos·
Abres los ojos, y fulgura en ello;
De tu amor la pureza inmaculada.
Ni en el sol ni en el iris ni en las flores
Halló jamás la humana fantasía
De la luz que te envuelve los colores.
Y es que Muri_llo, con la fe por guía,
Al Cielo fué á buscar los resplandores
Que circundan tu imagen, Madre mía.
FEDERICO BALART .

.....

�De todo an Poeo
DE LA MULTITUU
Que han usado nuestra. pre,.
paración ó que la están usandG
en la actualidad, jamás hemos
sabido de ninguno que no haya
quedado satisfecho del resultado.
No pretendemos nada que no
haya sido ámpliamente justificado por la experiencia. Al recomendarla á los enfermos no
tenemos más que haoer referencia á sus méritos. Se han · obtenido grandes curaciones y de
seguro que se obtendrán muchas
más. No hay y podemos asegurarlo honradamente, ningun otro medicamento, que ¡meda emplearse con mayor fé y confianza. Alimenta y sostiene las fuerzas del enfermo durante esos periodos en que falta el apetito
y los alimentos no pueden digerirse. Para evitar las falsificaciones ponemos esta mairca de
fábrica en cada botella de fa,

mortero con poca arena, amortiguaa las
variaciones térmicas. Pero estos materiales µorosos se impregnan pronto de humedad. En las parede~ que separan una
habitaci6n de otra debía dejarse un espacio de cinco centímetros, que podría llenarse de trozos de fieltro, algodón traoos
y pa¡,el. En los pisos debían coloc~rse una
especie de colchonetas de carb6n y escorias de hierro, y los techos podrían eEtar
formados de dos capas separadas para que
el aire pudiera circular entre ellas.
Estas son las conclusiones sacadas por
un higienista alemán, que se ha ocupado
extensamente del aeunto.

- - -·~ ~~~Un retrato pendolístico
El arte del dibujo, que pudiéramos llamar caligráfico, por ser más bien J:., borde
pendolista que de dibujante, hizo furor en
siglos paeados en toda Europ~. En E~pafia sobresalieron en él Morante y Torío-

1

1

----·---

Huevos pasados por agua sin agua
Es una novedad que ha empezado á explotar uno de los principales hoteles de
Londres, y como el fen6meno, digámoslo
así, Ee verifica en presencia del c011sumidor, está llamando mucho la atenci6n y
es objeto de no pocos comentarios.
El camarero pone sobre la mesa un aparato semejante á una caja, da paso á una
débil corriente eléctrica y mete la cantidad
de huevos que se deseen en el calectador.
Al cabo de minuto y medio, ósea la mitad
del tiempo que se necesitaría empleando
el viejo procedimiento del agua hirviendo,
están los huevos en punto para ser comidos.

•

1

!
1

incomparable mérito por lo complieado
de sus detalles, con la particularidad de
que, á escepción de las faccione¡:: todo el
dib~jo está hecho sin levantar l~ piuma,
con un solo trazo.

Educando con postales
"Preparación de Wampole" y
sin ella ninguna es legítima. Es
tan sabrosa como la miel y contiene los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Bacalao
Puro, que extraemos de los hígados frescos del bacalao, con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Malta y Cerezo Silvestre.
Tomada antes de las comidas,
aumenta el apetito, ayuda á la
digestión, y vuelve :t los placeres
y tareas del mundo á muchos
que habían perdido ya toda esperanza. -" El Profe sor Adrian
de Garay, dice; Con buen úxito
he usado la Preparación de Wampole en los Anémicos, Cloróticos, Palúdicos, en la neurastenia
y en otras enfermedades que de·
jan al organismo débil y la sangre empobrecida, y los enfermos
se han vigorizado y aumentado
en peso." En todas las Boticas.

¿Qué grueso deben tener las paredes?
Al calentar nuestras habitaciones du·
rante el invierno, desperdiciamos una gran
cantidad de calor á cauA.a de la delgadez
de las paredeil de las casas.
Las paredes de 20 á 25 centímetros, tan
corrientei en loR edificios construidos á la
ligera, son insuficientes por completo. Con
las paredes de 60 centímetros son mucho
menos sensibles las variaciones de tempe·
ratura; mas para conseguir que no se notasen tales variaciones, se necesitarían
muros de un metro de grueso, como los
de los antiguos castillos. Actualmente,
nuestros arquitectos, lejos de aumentar,
procuran disminuir el espesor de las paredes, cosa que puede hacerse echando
mano ue ciertas substancias que contribuyen á aumentar la solidez.
Lo más importante es la naturaleza de
los materiales. Las sustancias porosas per·
meables al aire. los ladrillos huecos y el

Esta es buena época para hacer ála Niña un retrato. Contamos con todas
las facilidades necesarias.
Nuestra habilidad en este
sentido no tiene superior,
Tendremos mucho gusto
en mostrarle nuestros
trabajos.

Fotografía

l4arst.

la. de Nuevo México núm; 6,
r,'IBXICO, D. 'F,

\ Mexicana, 1034, Neri.
Teléfonos: ')
~

Ericsson, 2995. - - •

HAY ELEVADOR

\

especialmente el primero. que gustaba de
adornar sus manuscritos con flores y animales dibujados con un §.?lo .trazo, sin le·
vantar la pluma. Pocos 1 sm embargo,
comiguieron llegar en este arte á la altura
del inglés Nicolás J arry. De él se conserva
una colección de retrl\tos muy curioeofl,
como el de la reina Enriqueta María, espoeo de Carlos I de Inglaterra. Aparte de
lo perfecto del parecido, tiene este traba.jo

Se empieza á pebear en Alemania en la
utilidad de las tarjetas postales ilustradas
para educar á los nifios de las escuelas.
De algún tiempo á esta parte vienen publicándose en ei extranjero ·series ele post~les ~e historia, de zoología, geografía,
h1stona sagrada, etc.; el museo escolar de
Breslau ha empezado á formar una colecci6n de estas tarjetas, y pedagogos eminentes como Harms, Tischendorf y Rodolfo Schmidt, han aplaudido el proyecto
y aseguran que tendrá notable éxito.
Apuntamos la idea por si los maestros
mexicanos quieren imitarla. Por regla general, las postales están mejor' hechas qne
las láminas y mapas que se venden para
las escuelas, y además son muchs más
econ6micas.

-

CRIMINAL
IN DI FERENCIAl
Es una verdadera desgracia la
. criminal indiferencia con que algunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y raquíticos á sus hijos sin comprender que labran su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedacies, pero muy especialmente contra la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con remedios
asombrosos para evitarlo Y
ocupa el primer lugar la medicina llamada ''Creosofosfatina, ''
que no solamente purifica la sangre, dá fuerzas, cría carnes Y.mejora las funciones digestiva,~, sino que, salva á más del 80% de
los tísicos en el primero y segundo períodos.
'
Para los enfermos del pulmón,
pecho ó garganta, nad'.l. se ha conocido tan eficáz.

�</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>fL
Ato XII.

MÉxrco,

DOMINGO

~~============================

7 DE E NERO

DE

HH :&amp; .

========,=r-.=====·=============r..~ri".5~

Recepción hecha en la estación de Buenavista al distinguido
escritor argentino don Manuel Ugarte.

�A etoalidades

El Niño de los Santos Reyes .

..
•,,

p,90909090

(~ASGO DB CR~lDAD C~lSTlAfOl)

En la mche del 5 de enero de 188 ... vís,era de la festividad
de los Santos Reyes, caía sobre la ciudad una lluvia de nieve.
finísima, delicada, semejante á pequeños hilachos de blanca
lana.
A lo largo de la calle caminaba un niño de unos ocho años,
uu dee:graciado de miserables harapos vestido: con las manos
metidas en los bolsillos de su chaqueta y el cuello escondido en- ,
tre las vueltas de una vieja bufanda, iba encorvado, tropezando, r
como quien ya no pUtde tenerse en píe, como quien no tiene ni
aun fuerzas para respirar.
I

En aquella hora, las doce de la noche, y con rudo temporal
de nieves, la calle estaba desierta, asemejándose á una ciudad
abandonada; y si de cuando en cuando el niño encontraba un
transeunte, oíasele ealmodiar con débil acento.
-¡Una limosna por amor de Dios! ¡No he comido en todo el
día!
Y caminaba algunos pasos al lado del transeunte, con una
mano extendida y el se.oblante apenado, teniendo la esperanza
de obtener limosna para comprar un pedazo de pan; pero los
transeuntes iban envueltos en capas ó sobretodos; y andaban
muy deprisa, y el pobre mendigo no conseguía conmoverlos col"
sus lamentaciones.
Anduvo así largo rato, con el rostro azotado por la nieve, lo~
vestidos empapados, los pies ateridos, las manos henchidas de
frío, y buscaba acaso un cobertizo donde guarec( rse, una casa
en construcción, el dintel de una puerta. ¡Y sólo veía la ancha
calle toda blanca, toda cubierta de nieve!
Y de repente vacilaron sus pasos, y acercándose á un palacio
inmediato, dejóse caer inerte en un ángulo de la portada, cruzó
las manos sobro el pecho, encogió las entumidas piernae, acurrucóse en el menor espacio posible (¡pequeño fardo de mieeria
humana!), y quedó sumido en letargo profundo.
Y la nieve continuaba cayendo, como si los ángeles sacudiesen en la altura las plumas de sus alas.

-¡No, nol-exclamó entonces 111 ¡::eñora.-A la cocina, no: á
mi recámara ...... ¡pronto! ¡á mi g~binetel

III
El niño mondigo fué llevado á donde dijo la dama , quien,
ayudada por su criada, desnudóle apresuradamente, le envolvió
en buenas mantas, le friccionó el aterido cuerpo con agua dP.
Colonia ...... y el pobre niño no recobraba el conocimiento ni el
calor de la vida: era horno una masa inerte, y causaba pena
contemplar su semblante pálido, sus ojos cerradoe, sus l_abios
dernoloridos ........ .
¡Oh, sí! Aquel espectáculo hacía daño, y la señora y sucria·
da v~rtían lágrimas que rodaban hasta las mejillas lívidas del
niño.
A poco rato entró en la estancia el esposo de la noble dama,
segeido de un médico.
-Doctor-le dijo-he molestado á usted para que vea á e5te
desgraciado niño ...... Es la víspera de los Santos Reyes, y cuando los niños felices sufñan con los juguett s y dones que les en·
vían desde el cielo, este infeliz ha caído ye,to de hambre y de
frío á la puerta de mi ca!la ..... . El es tam hién un don del cielo
para mí: ¡salvémosle, drctor!
Acercóse el médico al niño y examinfile detenidamente.
-¿,Hay esperanza de salvarlo?-preguntó anhalaote¡la señora.
-Vnemos ..... no puedo responder todavía ...... Ahora, no
hay para qué ocultario, está grave, muy g-rave, ..... Por fortuna
e~ robusto y ...... ¡el infeliz debe estar habituado al sufrimiento!
Continúe usted, sefiora, friccionándolo con agua de Colonia y
cada cuarto de hora &lt;lésele uno cucharada de la poción que voy
á recetar ...... Volveré dentro de cuatro horae.

P~rsonal del nue vo Ayunt:1mie nt , de la Ciuú:1d dé .\1 éxico , después dé present 1r sus fdicit-iciones de añ1 nuevo al seii0r Presidente de la República.

IV

Hace dos días que el pequeño mendigo e,tá delirando.
¡Pero qué delirio el suyo!
E~ un delirio que no le causa sufrimiento, sino felicidad, y
acaso por la primera vez en su vida: sueña que le dan muchas
II
li mosnas, mucha¡¡, porque mueve con frecuencia los labios y
murmura sonriéndose: "¡Gracias! ¡gracias!": sueña que come
Una hora después, el ancho firmamento, en toda la plenitud i&gt;xquisitos m11njares1 porque abre y cierra la boca y se limpia
de su grandiosa cúpula, presentaba un color obscuro y siniestro, con el revés de la mano; sueña también que los Reyes Magos I~
la nieve había ce¡;iado, y no centelleaba un lucero; allá lejoe, han traído ricos juguetes, porque supone que tiene entre su~
hacia la cumbre del cielo, veíase la luna detrás de opacos nuba· brazo_s un polichinela, y le habla, y le besa, y le arrulla como á
rrones, parecida á un formidable ojo velado.
· na muñeca, y aun le dice frases de consuelo......
·
Aparecieron por el extremo de !a calle dos linternas de un
¡Pobre alma inocente que tanto ha sufrido, consuela á un sér
carruaje, destacándose en la sombra como refulgentes pupilas más desgraciado! Y consolar á quien es más desgraciado es ser
de un monstruo; rodó el coche hasta el palacio y paróse delante feli z......
de la portada; el lacayo saltó del pescante y dió un golpe en la
-¿Pero ya no hablas, nifio?-exclama de repente la se:fiora.
puerta, y cuando ésta se abrió por dentro, á la luz de les faro- -¿Por qué abres loe ojos llenos de asombro, y me miras á mí,
les distinguióse al niño cubierto de nieve.
'lUe estoy sentada á la cabecera de tu lecho, y mirasloscuadroi:,
-¡Aguarda, Bautista, que hay aquí un mendigo!-gritó d los tapices, las colgaduras, los muebles-? ¿Quizá preguntas á tu .
portero.
débil enebro si todo eso ss verdad. ó si todavía tstás d&amp;lirando?
-¡ Eh, chicuelo!~ -exclamó el lacayo, dando un puntapié al ¡Es verdad, es verdad, niño! ¿No Íne ve&amp;? Ahora soy tu mad1e
niño.- ¡Arriba, imbécil!
y re cuido y te quiero por aaior de Dios, inspirada por la santa
Y apenas había resonaéo esa brutal exclamación, abriéronse caridad cristiana...... Ya no serás un niño abandonado, un nilas dos portezuelas del carruaje y salieron por ellas un caballero ño vagabundo y miserable, sin padres, sin albergue, sin ve~tiy una señora, los dos j6venes, apuestos y elegantes.
&lt;los sin pan· desde hoy serás mi hijo adoptivo; el niño de los
-¡Pobrecito niñol-gritó la dama conmovida- ¡No lo lasti- San tos Reye~ .... ., ¡Abrázame, para da~ gracias á tu mad~e!.: ....
méis! ¡Metedla 'á la casa!
aQuiéres el aguinaldo de los Magos? Tomale, toma el pohchmeY en seguida, quitándose rádidamente los guantes, puso una la que arrullaba~ Y.besabas en tu delirio. ¿No _lo vss? ¡Mírale
mano en la frente del méndigo, y sintió escalofríoo al encontrar- bien! Es un pohchmela de verdad ...... con traJe encarnado y
la helada.
azul, con galones de oro, con cascabeles de plata ...... ¡Ah, Dioe
- ¡Jesús mío) ¡está muerto! ¡muerto de frío!
mío! ¿Te ríes, niño, te ríes? ¡GraC:as, Sefiorl ¡Se ha salvado!
- ¡Por Dios, Luisa mía, tranquilízate!-dijo el caballero, que
Y la caritativa dama, arrodillándose al pie de la cama, hunexaminaba también al niño.-Sólo está desvanecido ...... Su co- dió su frente entre ambas manos, y murmuró lentamente:
razón late ... , .. le siento balpitar.....
- ¡Déjame ahora llorar un poco! ¡á cada uno le llega la rez
Y volviéndose hacia el brutal lacayo, le dió esta orden:
de ser feliz!
- Llevadle á la cocina ...... cerca del fuego ..... y que le den
X.
¡nmedlatamente una taza de caldo.
1

El ~eñor Gob:rn:llor Jd Distrito Y los señ~res Preféctos Políticos del mismo, después de presentar sus frlicitaciones de año nuevo al señor Pre,
s1dente de la República . -Fots. de Et Tiempo Ilustrado.

�4

A

Aetaa1idades

etaalidades
-------

Nuevo Tren Mono-rail.
Vivimos actualmente en una
época de maravillas y nos hemos
acostumbrado tanto á oír hablar
de cosas sorprendentes y estupendas, que ya las tenemos cosas corrientes. Sin embargo, debemos
admitir que Mr. Cleveland Mo:ffett
en su artículo que aparece en el
número de Julio de «América» revista mensual ilustrada que ve la
luz en la ciudad de Bu:ffalo, N. Y.
E. U. A., nos ha maravillado una
vez más. El describe el nuevo tren
mono-rail, inventado por Mr.
Bren!}an, en la forma siguiente:
ccSuéltelo» dice el inventor á
uno de sus ayudantes y entonces
vese avanzar en línea recta de detrás de los árboles un objeto pequeño y extraño que se deslizaba
rápida y suavemente en direcci6n
á nosotros. No produce ruido; no
exhala humo ni vapor; no choca
con nada ni se inclina; marcha
sencillamente á lo largo de su pequeña vía sobre la hierva muy
~uavemente y fulgurando á favor
de los rayos solares. ¡Es el ccgiro
can, sobre el ccmono-rail»I
A medida que se acerca oímos
el bajo susurro de sus ocultos giroscopios ( en el modelo grande l
estos giroscopios Ferán completamente Filenciosos), y nos extrañamos de la considerable anchura del carro en proporci6n á su
largo. Sugiere la idea de un acicalado vaporcito del río, y ente-

ramente di~tlnto de torios los coches de ft'rrocarril. Ahora la vía
Re tuerce en cnrvas muy pronunciaclas hacia la derecha; el carro
da vueltas con la mayor facilidad
y se inclina ligeramente hacia el
lado interior de la curva; luego la
vía cambia otra vez y el carro da
vueltas con la mayor iacilidad y
se inclina ligeramente hacia el lado interior de la curva· luego la
vía cambia otralvez y el ~arro deslizándoRe suavPmente Be pierde
&lt;let rás de los a1 bustos. Surgiendo
fuer1t P.ºr el lado opuesto, y penetra valientemente en un puente
colgante, 6 sea, una cuerda de
alambre tendida sobre una hon&lt;lonada, en medio de dos pequeñas colinas set.enta y pico de pies
de cuerda tirante para recorrer el
pequeño carro. Cruza de lado á
lado, sin sondear ni ladearse y
luego retrocede de nuevo,· al dar!e
un ayu.dante contramarcha, hasta
el medio de la cuerda donde es detenido, permaneciendo allí perfectamente quieto y seguro, mientras los giroscopios los sostienen.
Esto es algo nunca visto en el
mundo ¡una masa inanimada, de
peso igual al de un hombre ha·
lanceándose sin ayuda alguna sobre un al11mbrel

Señores Lic. don Pedro Lascurain é lng. don Carlos Herrera,
e!t:ctos Presidente y Vicepresidente del Ayuntamiento.

Balzac ha dicho en una de sus
cartas:
ce Los hipócritas no sirven á Dios;
pero se sirve.a de Dios para engañar á los hom bresl

Grupo de miembros del Ayuntamiento de la ciudad de México, en el que aparecen los nuevos concejales pares, junto con los consejales 11ones electos el año pasado.- Fots. rte "Et 'I'iempoitiistmdo,"

El Padre Heredia organizó días pasados una hermosa fiesta de caridad, e,n su escuela-taller.-Una multitud de chiquillos y pobres vergonzantes
recibieron un regalo de Navidad.

EL KAISER, INDUSTR.LAL
Un peri6dico inglés publica una extensa información sobre la
fábrica de porcelana que Guillermo lI de Alemania tiene establocida en Cadinen.
Conocidas de todo el mundo son las enciclopédicas aptitudes
y gustos del Kaiser, pero seguramente pocos habrán pensado
en la probabilidad de que entre esas aptitudes ostentara la de
f_abricante, y tan gallardamente, que ha merecido que Carnegie,

el rey del acero, le otorgue un diploma especial de capitán de
industria, diploma que Guillermo II ha recibido con gran complacencia.
Desde la fundaci6n de la fábrica todo pasa por manos del Emperador. El es quien ha escogido el alto personal administrativo: el cajero, los;empleados, los jefes de Eervicio, hasta para ser
reclutados han necesitado del marchamo imperial.
El Emperador es quien indica la clase de mercadería preferida por el público; todos los modelos son sometidos á su exa.

El filántropo sacerdote y grupo de damas que lo ayudaron en la distribución de los objetos que adornaban el Arbol de Navidad.

�Aet:ualidades

6

..

Aet:ualidades

7

-Un paso más sargento, tratad de caminar!
-No puedo más!
El niño bmcó entonces: encontr6 una piedra con musgo: esa
(CUENTO)
fué la almohada! S)bre la nieve extendió su capote desafiando
á la fuerte brisa que lo cortaba!
'
· Caminaba al través de la estepa infinita, el viejo veterano
Los ojos del anciano se apagaban; ee acost6.
sargento mayor del Gran Ejército, y el tamborcito de cabello;
-No hay que llorarme tamborcito· he marchado derecho
rubios.
mi ca~ino; no he. hecho mal á nadie;' he dado mi sangre á la
Las nubes s:i abrían á veces para dejar pasar un día lívido Francrn; es una vida hermosa! Me voy contento de encontrar
que se arrastraba
allá arriba á mi emcon pesar sobre la
perador.
tierra.
Te quiero mucho
La frente del antamborcito; me diciano estaba venrás una oración, Y
dada con tiras de
á ti que Dios te · ,
género blanco manguarde y te lleve á
chadas de sangre.
tu pitís. Vamos, siSe apoyaba sobre
gue adelante!
el nifio.
El anciano se caLos dos tenían
lla un momento, y
sus uniformes heluego se levant6 un
chl)s pedazos.
poco exclamando
El sargento no tedébilmente:
nía más fusil, solo
-¡Viva Francia!
su bayoneta estaba
¡Viva el emperador! .
pasada por su cin·
Y volvió á caed .; .
tura. El tamboreicon los ojos cerra-''.~.: if~h
to tenía todavía los
dos.
· ,
dos palillos de FU
El
tamborcito
lo
tambor parados por
contempló c o m o
su tahalí.
dormía; luego, cq- .
Estaban débiles,
mo
se volvía más
extenuados.
pálido
y no se mo-Sargento ¿suvía,
comprendió.
frís? dijo el niño.
El alma del viejo
-Taro borcito,
veterano había paratiende bien estas
B
t
d
·
d'
tido,
radiosa; al papalabras: Cuando
anque e e peno ista\ofreci~? ~?r "E I Imparcial" para fe~tejar el éxito de las carreras
raíso
se sufre por su emEl tamborcito llo- .
a omov1 1st1cas orgamzadas por ese colega.
p_erad?r y la patria,
L
.
r6 mucho tiempo.
s1lenc10. ¡ ~o se debe _quejar nunca!
uego, hizo D?-UY cerca una especie de fosa, en la nieve; y
Se hu~d1an en la meve hasta la rodillas.
arrastró, despacw, muy despacio, el cuerpo de su viejo amigo. ·
El anciano se tornaba muy pálido.
~vanzaba la noche; con la bayoneta del viejo soldado cabó
-Tamborcito, dijo él, quisiera dormir; deja á tu pobre ami- Jª tierra Y poco á poco la cubrió.
'
go, el s~rgento, descansar en pa~, con la cabeza sobre una pieLuego se arrodilló
dra, Y sigue adela~te. Anda hijo, anda d~l lago ge l!!&gt; Francia!
.-Sargento, al pie de nuestra cruz de Bretaña, habéis dicho á
~¡
~Í· ·l~~;i~~·n~~- -~~··t~fií~·
~i
m1 madre que lloraba: ccYo velaré por el chico.ii y or defen- cito apercib10 alguno1:1 troncos é hizo con t-llos una cruz· luego
derme tenéis la frente abierta y os debilitáis á cada ~aso Sar· la colocó sebre la tumba.
.
'·, .· ,
'·
gento, no os abandonaré jamás, yo os llevaré· haced un ~sfuerEntonces-con los ojoe humedecidos levant6 la mano á la al
zo Y encontra~emos el regi_miento. Apoyaos e~ mí soy fu;rte!
tura de BU frente, haciendo el saludo'militar.
~
-TaD?-borc1to, tamborcito, quiero dormir· busca una piedra
h aced m1 lecho!
'
'
( Concluye en la página 16.)

EL T .A.MEORCITO

Algunas de las pers0nas que resultaron agraciadas en el reparto.

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1

1.

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1 !

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I

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I

I

men y con mucha frecuencia, él rectifica la obra de los artista~.
Los obreros _que trabajan bajo la alta dirección del soberano
no se quejan de la suerte. Mediante un .alquiler, punto menos
que nominal, ocupan habitaciones confortables, cuyos pla110~
fueron dibujados por el propio.emperador, y cada casa tiene su
jardín. De3de el lunes al viernes la jornada de trabajo eR de
siete horas y queda_ reducida á tres el sábado; por último 1 el
domingo, el descanso e~ ·ob3ervado con estricto rigor.
Pensiones par~ lo.s ancianos, para las viudas, para los huérfanos, nada se ha olvidado. , En verano sports al aire libre, y
duranteel mal tiempo juegos de so~iedaden el local cerrn·
do, al abrigo de la
intemperie. En toda Alemania no h I y
un solo director de
fábrica que sPa mús
popular que él.
M;ientras que el
f•mperador está en
s.u residencia no de·
j t de visitarningún
día á las seis de la
mañana los talleres
de la fábrica, y al
entrar dice con voz
fu e rte : cc¡Buenos
días,.. trabajadores!))
Los hombres Je responden todos á una
voz: ¡ccBuenos días,
majestad!)) Luego se
en ter a minuciosamente de la fabrica·
ción de la porcelana
y termina invitan·

do á comerá uno de los jefes de servicio. Cuan~o no está en Ca
dinen, el emperador recibe semanalmente un informe oficial so
bre los trabajos de la fábrica, y res¡ ond~ con un rescripto, en
forma correctiva, conteniendo cem:urns ó el0gios é intrucciones.
El capital de2.500,000 francos invertido en la manufactura;Jle
Ca&lt;linen no rinde más de 9 por ciento de beneficio. El Empe,rador ha instalado en Berlín un gran almacén de cuatro piso1:t/ don·
de se vende la porcelana de Ca&lt;linen. Una inscripción con J~t~s
enormes ostenta el nombre de Hohenzollern. LoR francese(,;we
decía un periodista romano. no deben fo1jarse ilu~iones; á pesar de todas las palabras pacíficas la
guerra francoalemana tendrá que esta·
llar, porque ella es
i
•l
11ecesaria á Inglate1
rra., que quiere deb: litará BU rival eco·
nómica; es necei a ·
ria á Alemania, q11 e
quiere ahogar e II
sangre sus últim ll s
vergüuenzas y r,izarcirse de sus pér
didas económica~ ;
necesarias á la coro
na italiana, que se
siente a menaza&lt;l:i
por el socialismo, y
necesaria á Clero, 11
ceaux que, obligada
á detener el mov miento democrático
bmca una división
para eternizar,e en
el poder.i,
IGNOTOS.

:·¿~;~e;1~:·~; -~1 b~,.

.de.·;~~;;· ·¡~~b~/

NUPCIAL

Señor D. Ped:o B.1rand11 Me. Gregor.

Prlra. el día 2-5 oel corriente, está anunciado el enlace del conocido caballero don
Pedro Me. Gregor con la ,.señorita María
Carbajal. La cei;em.onia Pe verifica ,á en
la ciudad dé CariS.'péalfe''y promete consti.
.tuir una brillante.nota social.
... r, :::,-

· - - - - - · - - - - - - · - - - --

•

1,•

r

S., ñorita Marí.1 Carbaj,JI.

,---....----,,----·-,r- : : - - - - · - - - - - - - ~ ~ ~ · ·- - -

D~tllles diversos de la fiestl ·atlética celebrada e~ la Esc~eb N. de Ag~cultura en honor deI Gobernador- de Sonora, senor
_ Maytorena.
-

�9

Año Teahral.

Mal cornenz6 el afio 1911 para una de nuestras más queridas
¿Qué más necesita una mujer para cautivar?
De diversa índole, pero con igual animaci6n, fué la t~mporada
artistas de teatro. En los mentideros, en lo3 café,, en los corrillos dpoca monta y en los salone3 más encopetados, el tópico más socoa del Teatro Colón, en donde actuó la compafifa dramática de Prurrido del día fué el divorcio Fábregas-Cardona, tema de palpitan· dencia. Grifell, artista de clara y buena dicción y de mejor intui·
te interés que despert6 viva curiosidad, un poco insana, dando lu- ción artística, cualidades éstas ya
gar á que se forjaran los más crueles epigramas y á que nuestra sancionadas por el público del teagoma hiciera algún gracioso jeu de sprit que hacía sonreír picarez- tro Principal, en donde estuvo cocamente, .cuando no derramar 'una ,lágrima pía y generosa. Y el mo primera tiple, con el aditamento
lazo matrimonial que más que }azo pare9ía ser un nudo gordiano de una voz regular. Pero si la Grifell
que nadie deshiciera, después de bienhe- por sí sola fuera bastante para anichora paz conyugal,· fué definitivamente mar una temporada (nada más una
desatado por la inflexibilitlad de la ley y temporada) ¿qué mucho que el negopor ende deshecha la razón social y artísti- cio que hizo la empresa fuera fabuca. Lástimafoé en v·erdad esta separación, loso si ademis Aé introdujo en nuesno sólo -en el orden moral, sino también tras costumbres la tanda de rnoda, el
por lo que al teatro nacional se refiere, pues teatro por sécéiones, tan cómodo, al
10:1 esposos Cardona siempre fuerón atenaléance de todas las 'fortunas y aún
tos ~ la prosperidad de nuestro teatro y al más, haciéndonos conocer las más
cultivo de la dramática, de la cual nos hi· bellas producciones de la dramática
cieron.conocer las más bellas prodl1cciones, espafiola contemporánea?
con luao.de propiedad y riqueza escénica.
·c on esta cowpaiiía vimos por vez
Una ·de las µ!timas comedias q~e estré- primera la '((Rima Eterna,» de los
naron en esa épo'ca fué «Genió y Figura,» hermanos Quintero, hecha en homede ~arcía :A.lvarez, Paso y Abatí·, neo-in- naje del altísimo poeta rqmántico
gemos populares e3pañoles que han hecho Becquer y con el fin de allegar fondesfilar por los escenarios de género chico dos para erigirle_un monumento, el
los más encontrados tipos de la go!Íería, que á estas horas ha sido inauguraVirginia Fábregas.
la hampa y la burguesía madrileñas. La do poéticamente y con el beneplácito general. No es en realidad
.
obra no es ni con mucho una finura ·de in- ((La ·Rima Eterna» una obra de polendas como debi6 serlo ·, ya que
genio, como era de esperarse, y más bien nos pareció pródúcto de
era para glorificar.al poeta sevillano;
la .empecata~a m~sa ~~ cuatro conterlulios de ·ca-~é que pas~p .el. día
el intento de sus autores. loable sobre
ay1vando la 1magmac10n para hacer brotar el chiste consuetudmaman'era, no tuvo el éxito que era de
r10.
desearse, por ser un trabajo superior
á sus talentos, porque obras de esta
Si bien el pasajer? retiro de Virginia ]'ábregas nos dejó un vacíci,
pro~to fué -llenad~ e~t~ con creces con la opulenta pom¡.,a de la traíndole deben ser escritas precirnmenge.d1a. El teatro yir~i~ia ]'ábregas abrió sus forjas, sacudió su mute por grandes y buenos poetas y los
ma Y se pr~Pª:º, :11stién?ose de nuevo. para recibir dignamente á
hermanos Quintero no lo son. «Canla g~an trágica 1tahana M1mí ~guglia. ¿Quién no recuerda aquellas
ción de Cuna,» de
MartLez Sierra,
veladas de intenso séntimien·
to estético, cuando aquella
fué una de 1as
mujer menudita, toda nerobras qtie obtuv1evios, nos hacía reir con:sus
ron franco éxito en
actitudes insuperablemente
Prudencia Griffel.
esta temporada,
cómicas, y estremecer de paéxito que fué jusvor y gimotear de ternura con to Y legítim0. Y todo el teatro de 'los Quintero,
sus crispaciones sublimemen- bien representado en lo general y algo de Benatetrágicas? El debut de esta en- vente en perjuicio de Los intereses artísticos de
cantadoradonnafué con la vie- este celebérrimo autor, -por la mala interpretación
ja por conocida «Zazá,» obra que hicieron de su teatro, y comedias de Linares
que .siempre deleita á nuestra Rivas, ~chagaray, "'\'.ital Aza y piezas de los muburguesia desde el se·gundo chos sameteros españoles, fué lo.que rezaron los
acto, pues el primero siempre p~ogramas, termin~~?ó ;est~ temporad~ tan pinle ha parecido escandaloso á ~ae para empres~~1?s, com1co~ y p~bhc.o con la
.
esa gente mojigata, que se~alé ,~-~us!!ada .separac10n de l,~ Gr1fell, a quien susP&lt;1co Ares.
un tanto del estrecho cartabón 1tituyo 11a segunda dama Joven Consuel'O Abad·,
de su moral. Despué~ ·'sigui&lt;l ~', 'actriz 'Re :mediano talento y de co~fus~ dicción, por lo que el púun desfile de piezas 'dfam~ti;
bhc~, a pesar de la ba~atura del
cas, pintoresco y abigarrado.
precio ~e ~en~rada, to~o .el partiDesde la siciliana &lt;(Malia i&gt;
do de deJar triste y so11tar10 el teacrúé'Í- blriente hilida ·coir:o
trd ·Colón, abandonándolo al fiero
,la: lés6oria del/Etna, ·dbra en
:am~~ de,ridfoulos raton'es.
Mímí Aguglia·.
·qü'e la Aguglla pudiera 'ser E'S·
'lisJ.
.
.
tuaiaqa ·como un tipo de clí·
;' d,
mea, hasta el c(Asno de Bundano·,i1 supe~abundantemente jo'é~sa·,
pasando por la ((Cena dell e füffei&gt; &lt;l'é Sen -BenelJi. de ·colorido hist6rico, c(La Figlia di Jorio,i&gt; de trágico sabor bud61ico y otras mu·
ch11s que llenaron nuestro espíritu con dulces ·emociones artística e.
'
1'
Noche á 1;1oche y ~l final de cada acto, el público en ·el paroxismo
d_el entusiasmo tr1but.aba á Mimí y su compañía calurosísimas ovamones. Justo es co:r~sign~,r que el elemento estudiantil fué pode:ro·
so fac~or para. la ammac1on de esta temporada y el camerino
de la
1
Agugha, ~encillo, humilde, modes~o cpmo l~ sabidu ría1 . siempre ~- ·
\t't ··· j. ,
estuvo ab1~rto p~~a la cho?arr~;ª Juventud estudiantil. · Esta pára
dem ostrAar su carrno y admirac1on por Mimí le ofreció una comida
:~.
en. 8.~n ng~11nn ~rara avis en nuestros anales teatrales) á la. que
f~
as1st10 la eenora F~breg~s. Con !~ Aguglia vinieron :comp prim·er
11ctnr Dante Cape)!i, art1stll. sobrio y Feco, y como dama joven la
ttr · A r v·
esposa, de éw, AHla: Zanclu, lllUJ.t·i' ht'rmo a, eie·o"ªnte y· cl iscnt:', . . . im1 gu.g i~ 'Xn i.rginia Fábre_gas en el bar.quete ofrecidC' á la primera
.
,
·
'" ·
por los estudü,ntes: ·

t~

'J_

No es esta Opereta síno una colección de valses :del :viejo músico
Fuera injusto dejar en el tintero y no recordarlo en estas eferdvienés,
aquellos valses vertiginosos, frenéticos, que hicieron las de·
ride9 el beneficio del bu.eno y chi~peante Pedrito Servin, empreealicias
de
la corte de Napole6n el pequeño, bailitdos impetuosamenrio y' actor del teatro Hidalgo y amorosísimo padre. Servin ha site,
como
.un torbellino, en las mascarad.as
·
do el hazme reir, en la buena defidci6n de la frase, de dos generade
la
Gran
Opera
y
en
las
grandes
'
fiestas
ciones. Sus tipos ridículamente cómicos fueron reídos estrepitosa
y francamente por el público sui gmeris que concurre á ese t_eatro. cortesanas. Todavía al oír sus sones tocaPedtito nunca se vi6 expuesto al amago de algún es· dos por los vocingleros organillos, sentimos
pectador calenturiento, .porque nunca hizo tipos de cierta nostalgia por el pasado, 11lgo así co·
traidor, ni sua mejillas recibieron el villano naran- mo si sacáramos del viejo arcón dA nuestros
jazo, .porque él siempre represent6 tipos c6micos: al 11buelos mantones de la China, chalecos bor·
criado burl6n y dicharachero, al lazarillo, al idiota, dados é infladas crinolinas.
al' rezon~6n y á todos esos personajes de los dramas
¡Cómo ha de Fer! Ricardo Bel!, nueEtro
espeluznantes, forjados cori el objeto de suavizar los
efectos terroríficos por medio de la risa inocente y gran payarn, no escap6 al sino fatal y este
honachona. Le deseamos sinceramente para este ~ño murió, Eevándose en su mortaja el cascabeleante réir de la chiquillería.
año una buena cosecha de pesos fuertes.
·
Como
todas las v:idas de los payaPor el me~ de febrero, las avanzadas
sos célebres, la suya fué t6pico de
del reclamo nos trajeron el cascabelean te
1rnécdotas interesante~, que relarumor de la opereta y con famélicos oí'
tadas
antes con la sonrisa en los
dos recogimo~ de la memoria los dulces
IRbios,
ahora haéer. escapar ·una
aires de los valses vieneses, la buJ.Jiciosa
lágrima furtiva. El que hizo reír
música
de
Strauss
el
viejo
y
la
tierna
de
Paco ·Martínez.
Pc&gt;Jrito Ser\'Ín.
.al lodo México, jamás encontr6
Leo Falle. Esperanza Iris, graciosí!'lima
quien
hiciera
desplegar
en
franca
divette, conocida nuestra desde su infancarcajada la austera comisura de sus labios, En la vida
cia, in~inuante, con el atractivo de una vida aventureprivada su seriedad era manifiesta, y con carácter y enerra, de voz pequeña y aterciopelada, nos trajo la compagía
pud0 formar una .familia laboriosa y honesta, y 8Í con
ñía más homogénea que hemos visto de este género. Las
sm
cabriolas y chistes de
~ecoraciones, los traje!!, la direcci6n escénica (y cómo
Josefina
Peral.
'verdadero
ingenio nos dej6
J)o, sifué de Miguel Gutiérrez) irreprochables. Y las in·
un recuerdo que guardamos
cansables ((Viudas Alegresi&gt; que tanto han andado por
nuestros escenarios, unas veces con buenoe, otras con malus pasM, an la urna de nuestro corazón, como
hicieron de caballo de batalla de esta compañia, y á decir verdad, perfecto caballero y amante de subofueron Hamativas esaa viudas, tanto como las alocadas y volublt&gt;-s, gair, jamás lo olvidaremos-.
en estado de merecer, que extrañan la dulcedumbre de la luna de
¡Aleluya, aleluy:i ! ¡Alegrémonos
miel. ¿Y cómo no citará Josefina Peral, también paisana y también vieja conocida de haber nacido! ¡Felices Pascuas! Las
nuestra, y al actor campanas de la ciudad tocan á gloria.
Castillo, de bien in- Después del luto religioso de rigor,
tencionado gracejo, cunde la alegría al tronar los cueles de
que tanto nos hizv · 1os judas y la gen te se regodea pensan ·
rtír en ((Aires de Pri- do en las novedades teatrales que se
mavera?» Es bien co- le preparan. Entre éstas está la comnocida la costumbre pañia de don Juan Balaguer, distin que tienen todas las guidísimo comediante., simpático á
étoiles de dar sus be· carta cabal y que más que actor pareneficios, más propia- ce un viejo hidalgo de casa solariega.
mente dicho que él 'Con él vinieron la primera actriz Conpúblico se los. dé, .y cepción 'Catalá. muy hermosa y con
la Iris 'tuvo el suyo 'eea frescura y frondosidad de las muesplendoroso 'y de jeres 'venecianas pintadas por el Tigran succés e o n 1a ziano, y su hermana Carmen, actriz
c(Viuda Alegre» ( cuán del género de las ingenuas, impecable
do no?) y la c(Cuarta y de porte 11ngelical; la ceracterística
Plana,» esa zarzuelita Dolores Estrada, lo mejor de esta
tan bien hecha y cu- compafiía. después de Balaguer; Diaz
ya originalidad jamás Adam~, Torner..... . No estrenaron
muchas obra11, pero su repertorio,
pudo ser imitada.
Señora Abad.
Y opereta ·tuvimos aunque ·de sobra conocido, fué tan
también en el teatro bien representado, que pasamos unas
Lírico, de menor cuantía pero, de mayor esfuerzo, y tan fué así, noches deliciosas, riéndonos á tod0
trapo con las ge,ticulacioque la empreea de este teatro fue la primera t'll luchar
nes de Balaguer y alhegánpor introducir la opereta en el gusto del público, tan redonos con RU elegante y
hacio para ello, consiguiéndolo al fin, con todo y ·no tebuen decir. Después lo viner muy buenos elementos artíEticos, pues fuera de la
mos en el Teatro MexicaVehi y la Garrido, de espléndida voz y muy pronto ma110 (antes «Virginia Fábre·
lograda por falta de dirección, lo demás era nna pena
E~peranza , Ii is.
gas») con e 1 éxito que
verlo y oírlo. Recordamos al tenor Arroyo Gil, para
e-iempre obtienen los artisquien la sepultura acaba de abrirse prematuramente y
tas cabales y de justo renombre.
~no de lo!:! consentidos del público burgués y de las seEn el teatro Principal, cuya empreRa. to,1os los :iñ••s y
ñoritas de segundo patio, por su voz melosa y sus actitupor Pascua nos ofrece novedadeP, poco tuvim os para
des donjuanescas. Cantó todas las operetas conocidas y
nuestro contentamiento, pues
pese á lo atrevido:y exagerado de la tigura, diremos que
Torren t.
•
volvimos á ver á la señora
·como el:cisnti, muri6 cantando.
Pronto hubo de ser · Vehi, · algo desmejorada, y á · la señor!l
reforzada la compañía ~lvarez, del todo claudicante aunque
del Lírico, y al efecto siempre defendiendo artificio~amente
~e contrat6 á la gracio- {por instinto de conservaci6n) algun0s
sísima tiple María Co- de sns bellos ra$gos naturalei:. La ~efio·
nesa, elemento de va- rita Acacia Guerra á &lt;:J,Uien un cronista
lí~, pue~esta chica t~n llamó carámbano por la frialdad de su
,.
bien baila un garrotin ,. temperamentci, debutó poco tiempo.des- ·
...
como representa una , .pués en este teatro, perdiendo poco á poopereta? debutª. ndo ,&lt;:o su frigidez y acabando por ser actu11l.con c,A1res de Prima- . mente una de las tiples consentidas del
.vera.,» de Juan público tandéfilo.
· ,"
' '
Ei gr~cho Cnstilló,
S1r:i11FP.
El tr'unío de la revolución y fo~ rnln·
Cos~ y la Griff. l.

***

***

�Año TeattTa.1.. · ·
mi¡iades que le s1gui~ron,. n&lt;? ,a~engu~r.on en n~da, .la vj_da teatral
e1·México, sino qu~ por el c~n~r¡¡.ri~, _un n\ilElVO ~~µero teatral~? Capullo ,de arte.-Con .todo y la simpatía de que ~iempre ha gozae_n,t!e~e~ió ,en nue3tro~ es~enar!q~¡ ,el g~~~~o p9lítico,. qué_nQ l?aso do .eft.ta, culta artista, simpatía exacerbada, con las contrariedades
de ser un ensayo, por el tn~p-__gi;tl},í.\O_Jng~-n~o ~e -~~~- a;ut9r~~ y la.Jno- tan ~lllargas que,sufrió, no tuvo la acogida que era de esperarse,
portunidad de rn; citas. ,-X.si _a t_
i,tes_tuvim9(~sa e1¿~erme~ad artís- siµ d,µda algtina, por.la competenéia que le hizo desde el teatro
rp_e~i.c!).·no la -.Compañía Balaguer:
_
· ·
... , . ,~i_qitqu~ s~_lla!Da el g~nero &lt;:lp.i90, nos
: . vim_os ~:X:P:t__!:~st9.§ : á .ca_er1-e1_1, ot!'~·eq.-_ .. Su debut en ,eLArbeu, ~n.el cual el enternecimiento del público
. · : .1eli,nedad; (metJJ.p.t~.iS¡qµ11¡c;\ie_e~ ;l9~ bnrgu'és llegó al · paroxismo cuando se presentó esta 11rtista en e,sce., .J ,: ;g~lipos)p:iás -pe}igrQ~¡i.Ji,9a_
be,_cpq¡() , na. fué con:,Los Fanwches, del célebre comediógrafo Pierre Wolff. ·
,: ; e,s la p,olíti~a err .llJl~tro~ t~atros &lt;'Q: La. trama.harto .vulgar de esta comedia, la pintura de cier.:
mentada por 9~e~i~.9s y g~nte;de r:tn- tas costumbrts. del mundo elegante y los sentimientos que
a,iiman sá H1s :personajes de sobra conocidos, deEmerecrn un'
sar insulso. .
·
tatito de el prestigiado nombre de su autor.
· ·: 'Jr'. Ei. T:endliio.Maderista, :eftr.e1rncf,~J~n
Or.ro &lt;'streno·ifué Lo viejo, del poeta mexicano Marcelino
el .:.'.Ceatro Lírico,
). ,
·. Dávalos/ obra de tendenciás políticas y de
,., , ,es:una de'las pie- ··,·
escaso mérito, porque trató de hal.!er un
,· . : :: za¡¡,de lá ·ándante' ..
i;imbolismo de -nuestra situación política y
·tt.-f~ · politiquería á que ·
bien sabido es que estas obras simb6licas
hacembs . referen
solo patrimonio de los genios. Pno es
son
cía, Es una pa1 o
cosa
corriente en los escritores primerizos
dia del vulgar Te110 conteote:rse con las especulaciones accenorio de Zorrilln, ,
~ibleé á me talentos, sino que siempre trahecha con el áüi, ·
El Tenor
de subir á las inmarcesibles cumbres
tan
Arro)O Gil
mo de hacer· ·reir,·
donde solo ínoran los verdaderos genios.
cosa que en· parte
Probablemente el sefior Dávalos pudiera llegar á
se consiguió, no
ser genio, ya que nadie está exento de dar una sorpor la bondad del
presa y dejarnos con nn palmo de boca abierta el
libreto, sino más ,.
MariJ
C onesa.
día
menos pensado: Pero 'confefemos que no es llebien por la nore . d ' · L
.
gado
ese momento aún, no porque el señor DávaRicardo Bell.
dad de verá nuestro~ ~ersonajes má,1
l11R
no
hay11.
d1-jado
de
darnos suficientes pruebas de su talento
conspícuoEt, ridicuiizaclos por algu
puee
sus
esfuerzos
en pro del arte nacional serán siempre
literario,
nos cómicos de pacotilla. Después vino illéxico al día, de Capell», loableP.
'
.,
úb
autor español, quier. de,5de entonces v10 en nuestra corn p. 11ca un
La Ley de K,irma, otro de los estreno11, drama que pudiér11mos
rico filón que explotar y que 11h' ra.se e!1cuentr;i comprrnd1d~ ent.re
los extrarj ·ros á quienes se les aphcara el articulo 33, por rnm1s· llamat mexicano por su autor, el doctor Krum Heller, alemán de
cuirse en 11uf'stros asuntos políticos de una 'manna tan brutal y &lt;,rigt&gt;n y que lleva largos años de re8idencia entre nosotros y, iidemá,i, porque la mayor parte de los acontPcimienks de esta obra, Fe
realmente perniciofa.
'
desarrollan
en México, fué recibida por el p6bliro con cierta cuEn México al día se hRcían inmoclera&lt;las al11 lm z1s al Jde de la
riosidad por trntarse en dl:i ciP1tos pu1 trs &lt;le drncia oculta, de
re.vol tildón
ernterismo
y se de11iy e o n un
graba . promucho de
fusamente
benevolená personacia por su
jes del go·
ori ginal¡ibieruo raíd ad y el
do Aquí
orientalisresalta de
mo un poco
una manecha vacano
.) ra palmar
de ciertos
1' : ria el afán ·
pasajes. El
' de mercanDr. Krum
tili~mo de
Heller, que
e~te autor;
en el carna pro ve-.
Otra escena de "La Princesa del Dollar."
p o de la
Amparo GarriJo.
chanclo circiencia ha
Carmen Catalá.
c·unstantenido más
cias propicias para hacer negocio pues últimamente trató de llevar
de un éxito, no fué -feliz en este ensayo dramático. Hay, sin ern·
á AFcena una 0bra en que se bef¡ á aquel áquien. tanto alabó.
bargo, que aplaudir su buena intención.
Y á propó,ito de la producci6n nacional reducida á abastecer los
Después del fracaeo de esta temporada, Virginia Fábregas, un
teatros que explotan el género ínfimo, parti?ularmente al T~a~ro
poco
decepcionada con la indiferencia del público, le,·antó la tien ·
María Guerrero, no podemos menos de consignar en e~ta cront?~
da
y
march6,
precedida por su compañía, á mPjores tierrae, en
el cisma habido entre empresarios y autores. El co~fl_teto surg10 busca de paz, de
dinero y de aplauf'o.
debido á la pt:tición de los autores encaminada. á :ª?tbir mayore;
Los gloriosos tiempos del género chico, aquella etapa en que creíaemolumentoe. La empresa negóse desde un prmc1~10 á acceder a
mos
ver una feliz y novedo~a orientación teatral, con La Viejecita,
las deman las de los autores, á pesar de que éstos re~1bí~n ?erechos
La
Revoltosa,
Gigantes y Cabezudos, (verdadera edad de oro de la
irrisorios y que sus· producciones, más ó menos s1cal1phcas, son
tanda)
ya
tan
IPj0s de nosotros, fueron pronto olvidados y el irn·
el único estímulo que tienen lo , tnn peluoeo río de la
dófilos de gubto estragndo dt »&lt;JIIP·
sicilip~
is, como
1103 rumbos. Cualquiera que tea (')
han dado m lla··
resultado de esa controver.~iii, lii nrmar á todo lo q11~ '
dad es que el público está pr,co in·erle•¡iide aires el e '
res1do en él. Autores, artistas .r 1·111Mont·
Snl,mra,
presarios de tlll jaez, 1111
rnartre 6 de bamerec~n nRda. más.
rrios bajos, arnsaPor fin, despu és &lt;le ,;,11 lló nue~trosteatr, s
chas tribulacioneP, ~e pr de euburbio, frr·
~entó bia vamen te Virginia
cu
entados por ho:··
Fábrf'gas en p) Teatro Ar·
Intérpretes de "La Princesa del Dollar" en el "Lírico."
teras y menestrn ·
beu, con t'l genera 1ron ten·
les. ¡Valiente eduta miento dtt su público. ,·su compafiía, sin grandes vacación cultural ésta para el pueblo! ): todavía
riaciones, fué la IílÍsma ~9ue la acompañó por tantos
añns d&lt;i \'ida artística'; :en ' ella figuró Alfredo Solares, hay quienee, con todo el cinismo de .un. apache,
se atrevan'á decir que protegen la producción arquien de,de aque-lhs animádas temporadas en el Hidal· tística
nacional, brindando facilidades á los f eugo eslu vo siempre á su lado; los hermanos Nieva y Guado-autores de casa, para rep:esen~ar sus obras
d!ll upe ~6pez del Castillo, con el aditamento de la' pri· .. nameabundas.
- •· ' ·
· Pardavé.
meriza en achaques teatrales Sarita Uhthoff, hermoso . Pues bien: durimte el año retropróximo, en los
Juan Balaguer.

tt

Año T eahrai.

~

U :ia

rs :~n:i de los ''F,intoches."

�t.2

· Año Teat.ra1.
El buen Molasso, un napolitano de corazón bien puesto, al ir á
co~prar en NtJw York ciertos enjuagues para sus suripantas le
fueron éstos envueltos en un peri6dico de fecha atrasadísima que
ley6 por mera casu_alidad y como esa fecha correspondía á '1a de
nuestra revolución, y como en aquel entonces
se hablaba en yanquilandia de México, como
se hablara de las Indias en tiempo de Colón,
el pobre Molasso creyó que e3to era una jauja
de empresarios águilas y sin dar tiempo á que
la Fougere comprara un postizo dernier cri y
una crema que todavía usa la Patti cuando
canta delante de un snob príncipe teutón y
festinando á la Scozzi que se ocupaba en esos
momentos de hacer un rosario de limones para conservar la voz, zurció pantomimafl fra.
guó bailes, confeccionó destro'
zos y f'e lanzó á México y así ,
El maestro Ignacio del Castillo. fué ello, pues el inéxito lo coronó, diseminándose su comp~ñ:a. A últimas fechas el gran Molasso contrató i
á !a _únic:\ bailarina de valía que tuvo, la sin par
C,1s1111a Pért&gt;do, jovenzuela de diecisiete primaver11F, Lle rar11. agilidad, de mirar de fuego y picarezca
1
P· r aña'1idura, llevándosela consigo á ignotas tiP,na~ Y nosenecesitaser unErasmo 1'fata, para predecir la suerte que espera á la incauta joven con el
tímido Molasso.

rino, El Barbero d{ Sevilla, la mejor ópera bufa que se ha escrito
la fastuosa Aída, Rigoletto, Traviata, Bohe·
·'
mia, fueron las óperas más celebradas.
Una de las notas más artística'l del año,
fueron los conciertos de Julián Carrillo, el
distinguido y culto maestro mexicano, que
tantos y tan legítimos lauros se ha conquistado. El, con Meneses, Campa, Elorduy,
Castillo y toda esa interesante plé,rade de
músicos, cuya brillante labor ha sido ya san.
cionada por la crítica severa y de análisi~,
forman en México nuestro prestigio artístico
mnsical, no avalorado todavía y aún no volando en alas de la fama, todo debido á
nuestro enteco ambiente y á la proverbial desidia y apatía de nuestro temperamento. Compartió 1os
aplausos con el maestro Carrillo el tenor tudesco Ludwig Hei:fl, magnífico como cantante.
En el teatro Principal, cuya empresa esconsel'vll dora de i,~yo, de babtidorei:l para adentro, debnt6
una fig11r1lla de tanagra que se llama Herminia
QuileA, simpática tiplecita, no más grande que un11,
m~ñeca. Y fué_t?,davía más lisonjero para el pÚ·
bhco, la reapanc1on en este teatro de María Cone·
11a, Jncansable bai.larin~, ~cupletista, tiple, canicie·
, -1 ,
r;stica .Y ~n~e qmen rmd1eron t1ibuto las tres graa opera es el espectáculo culto por excelencia.
etas m1tolog1cas. La Conesa es una de esas artistas
intuiti~as 9.;le nunc~ han paeado por el crisol de
Desgraciadamente, y aunque nuestro ambiente rs
propicio para ello, rara vez tenemos oportunidad de
una duecc1on artística y que sin embargo son el
o~r bu~nos cantantes, contentándonos con mediaEugene FJugere.
enr~nto d~l público por su natural graceJo su esntas, siempre que se nos pida un precio razonable
.
tud10 concienz.udo 1 talentoso. En efecto, ·la ConeFa
por oirlas. He aquí el éxito de las óperas popillare•, no ttene voz y sus cantos son rab10samente aplaudidos· nunca le
pues el público asiste á ellas aunque sea solamente por han enseñado á declamar y se mueve en la escena cod naturalir~galarse con la pura música. Tres temporadas de ópe- dad y dice úu afectación y muletillas, que muchas viejas lobas de
ra hemos tenido sin interrupción algn na, y todas ellas la escena usan y abusan. Y después de esto danhan dado margen á un éxito ·esplendoroso y metálico. za todo género de bailes y viste tan elega~te coPrimero la ópera popular, que sin i1itención dolosa, lla- mo un modelo de Paquin. «La Moza de Mulas, &gt;i
ruaríamos populachera: óperas representadas á veces por en que se reveló como característica; ccLa Niña de
aficionados, á veces por artistas de forzoso retiro y á oca- los Beso:i, ,, que muy pronto alcanzará el centesiones por cantantes ó mejor dicho por cantadores de re- nario, menos por sí misma que por la labor de
gi~tro dudoso. La segunda temporada fué más seria y la Conesa, y «La Casta Susana,)) han sido con
en ella si no vimos elementos de gran valía, como era de otralil mucha.s, el escaparate donde ha ·lucido esta
esperarse por el p1ecio reducido, al menos ríos dimos el mimada tiple sus encantadoras facultades.
Juana Alva.rez de la gustazo de poder predecir que algunos de ellos serán en
Para terminar, haremos mención de aquellos
Cuadra.
lo porvenir magníficos cantantes. A Regina Vicarino ci- a_contecimie~tos excepciaµales y sonados, que
· taremos en primer·lugar (como corresponde á una regi- tienen el caracter de extraordinarios y de alguna) por la general simpatía que lograron atraerse su vozfresca y nas otras manifestaciones de arte.
extensa, de hermoBo timbre y BU admirable intuición artística. DesCuando la revolución estaba en su apogeo y
pués viene el barítono Picco, opulento en la buena escuela italiana aún no se firmaban los tratados de Ciudad Juápronta á desaparecer y el tenor Battain, rico en voz, sobre todo en rez, ignorándose por ende, si la guerra civil con·El tenor Alemán Hes
el registro agudo y finalmente los bajos Crety y Panciera, insupe- tinuaría ó no, la señora Elena Marín de Bauche
rables como caricatos. No podríamos seguir Ja
Alccalde, distinguida artista, organizó una fiesenumeración por orden de méritos, porque todo
ta teatral :en beneficio de la Cruz ·Blanca neu·
lo que resta corre parejas con la insuficiencia artral mexicana, la filantrópica institución fontística. El barítono Torres Ovando. la soprano
dada á iniciativa de la gentil é inteligente señoMontero del Collado, la contralto Adriana Delra Elena Arizmendi Mejía. La señora Marín
cantó selectas piezas de música :y los Licenciagado, el tenor Aoaya y la Frery (sin especificación) fueron malísimos algunos y simples aficic cloR Luis Cabrera y JeE-ús Urueta pronunciaron
nados los otros. Sin embargo, si no un elogio insendos discursos, ganándose ambos calurorns
sincero reciban los néofitos artistas mexicanoq un
ovaciones. En esta noche memorable se oyeron
aplauso alentador. Qufdense los justos elogios
los primeros preludios revolucionarios de Ja Capara el maestro Igñacio del CasLilb, héroe de eH.
pital, porque el público solivia~tado por las frata jornada artística, jornada que tuvo feliz térmiLa Coupletista Scotzzi.
bl'S candentes de los oradores, lanzaba fren étino y pudo salir vi ctoriosa, debido á la inteligen.
cos vivas al jefe de la pa8ada revolución ymuet'l batúta de é~te. A propGsito del señor Castillo, viene de perillas ras al gobierno que aún fe rnstenía con un s6lo pie.
'lo qu~ dice una de las publicaciones mf.s
Otro acontecimiento excepcional, fué el home!la}~·á Bena:vente,
importantes de Milán y reza así': «La or- verificado en el Teatro Arbeu y con la cooperación del literato esq uesta, poco numero~a. fué hábilmente pañol Mariano Alarcón y la compañía
&lt;tirigida por el maestro Ignacio del Ca8ti- de Juan Balaguer. El señor Alarcón
llo, un joven mexicano que tiene verdad e- leyó un delicado estudio sobre las mura vocación de artista, lo que ha sido re- jeres del teatro benaventino, repre¡;:en.
conocido por eminentes directores de or· tándose la obra satírica «Lo Curei,, y
qubsta que han ido á México en los últi· ccLa Señorita se aburre:)) del miemo
mos diez años y de los cuales ha sido el autor.
brazo derecho. b e,grnciadamente sus méEl cronista termina esta Romern,
ritos nunca han sido justipreciados por las crónica de la vida teatral del finado
autoridades mexicanas, las que deberían año, vida que se CPrró con broche de
enviar al maestro del Castillo por algún oro con la Compañía de Opera que
tiempo al extranjero, para poder dará su actualmente nos visita y hace rrece,1
país un artista completo. El público lo porque plegue á Thalía sea oadivof'a
avacionó siempre calurosamenre; pero él con el año actual y séamos bien sermerece más que el aplauso de sus conciu- vidas de ver oro y oír sonido de oro
dadanos.
,, Lucía de Larnermoor, rica en me- puro en nuestros teatros.
Rcgin~ Vic1rino.
lo&lt;lfa fl, en la 'lUe está admirable la VicaLEOPOLDO ZAMORA,
L.a sopra no Frery.

~ l

¡A las gangas! JA las gangas!
Hay en Madrict algunos pr.-nderos que van siempre por e~us
calles y por esas casas de Dios
á caza de gangas y que indudablemente deben enconirar alguna puesto que se enriquecen.
E¿ la tienda de uno de estos señores míos, se present6 una mP. ñana un caballero envuelto en
su luenga y desafora.~a capa. ~:~ ·
có un cuadro, y d1Jo con mucha cortesanía:
- ¿Hará usted el favor de ·
guardarme este cuadro? v o y
.ahora á la oficina, y lo rec~geré
á la tarde cuando vuelva a pa •
sar.
-Con mucho gusto, caballero.
-Que no se lleguen á él los
muchachoi;i, porque es un cuadro
que compr6 mi abuelo en la almoneda del infante don G:ibriel, y lo apreciamo\ much~.
El prendero se qmdo exarr,I·
nando el cuadro, luego volvió
al arreglo de sus rr,uebles, baF1a
que una hora después se r·:r;eEen ·
tó otro caballero á comprar una
mesa de despacho y una sillería, porque estaba ponienoo cas11. Nada de lo que tenía el
prendero le gm;tó , pero repa-

:----1

***

y

I

.Aetualidades
r¡,,ndo en el cuadro, lo exam! nó detenidamente, y luego. p1·
&lt;lió el precio.
- No puedo venderlo, con tes-.
tó el buen hombre, no es mío.
El caballero lo volvió á ,exa·
minar y dijo:
- Cien duros ofrezco á usted
de gratificación, además del precio del cuadro, si encuentra el
medio de que sea mío.
- Ya he dicho á usted lo que
hay An esto.
·
- El caballero ,se marchó y á
poco rato volvió con otro que
dijo ser pintor. ·
Lo examinaron detenidamente hablaron en secreto algun~s minutos, y después, el comprador dijo al prendero:
- Doy cuarenta µ¡il reales
por el cuadro, y cuatro mil rea. les para usted &amp;i me lo proporciona. .
- Caballero, dij o. el buen
hombre aturdido; vuelva usted
mañana, yo haré lo que pued11 ,
pero de nada respondo.
Luego que se marcharon, el
prendero cogió el cuadro y lo escondió; A las cuatro de la tarde
volvió el dueño.
- ¿En dónde está mi cuadro? •
-Tengo que hablar con u,sted.
- Hable usted, pero nada tie-'

1(

Personal que asistió á la exhumación de los supuestos restos de Matamoros.-Fts. de E l

Tiempo Ilu st1'do.

�Aetoalid&amp;des
ne q u1, ver lo uno coa lo oti o.
¿En d6nde está mi cuadr1,?
-¿Quiere u,,ted venderl0?
-No stñor.
~. -Yo tengo quien dé por él,
cien duros.
-No me conviene.
-Doscientos.
-Nada.
-Quinientoi:.
-Nada, nada.
- ¿Quiere usted mil?
--No, eeñor.
-Pues haga usted lo que
quimi, dijo el prendero fingiendo hallarni apuradu; pero
he tenido la deE&gt;gracia de que
me lo robasen, ¡infeliz de mí!
¡ buen día he echado!
-De¡;gi;aciado de usted ¿r¡ué
l,a hecho? _dijo el cabaliero, ¿sabe usted que es un cuadro que
ciaban en ·la mano diez mil durrn,? nada, á toca-teja.
--¡Pobre de mí! haga ui:tecl
Jo que quiera, llévese Uéted lvs
muebles, llévese usted todo; per,, me han robado el cuadro.
El caballero se dejó caer enci rna de una butaca _desespera
do.
--Dígame usted bu&lt;&gt;n hombr~, dijo á poco rat0, cuánto dint'fo podrá usted arreglarme?
-Mil quinientos duroP, no
tengo un maravedí mas aunque me lleve usted á la cárcel.
-No, no le llevaré á usted
porque no es un criminal; de·
me usted ese dinero, y si algón Grupo de jóve nes que corrieron "gallr)'' en autom óviles para dar seren:1t:1s a vanas señurit:is .

Los automóvi les del "gallu" de los jóvenes de l.:i " creme:"

Fots. de «Et Tiempo Ílit~trwlo. 1,

....

día nos volvemos á ver y me
quiere usted dar más ... le aEe·
guro que ee lo tomaré en seguida.
El prendero pagó, y escoudió
su cuadro más adentro, espe·
rando al comprador.
PaEÓ un día, una semana, un
mes, y no pareció.
Eot6n0es llamó á un pintor
amigo, y le dijo:
-¿Qué le parece á usted este
cuadro?
- -Hombre, no es malillo.
- ¿10 quiere usted comprar?
-No, señor.
-¿Qué podrá valer?
·-Ya rnbe usted, señor Juan,
que los cuadros están muy barato?.

-Pues, bien, dándolo barato.
--Hombre, si le dan á usted
ruaren ta reales, no va usted mal
librado, señor Juan.
-¿Dicfl ueted cuarenta ó cuarenta mil?
-Cuarenta , Bf'ñor Juan, cua·
renta, y es mucho.
-¡Ah! ¡me he perdido! ¡ladroriesl ¡infiimes ladrones!
Despues de e~to, comprad ga·
11ga1&gt;.

Un rico puso en su testamento, la siguiente cláusula:
--Nada dejo á mi mayordomo, porque hace diez y ocho
años que me sirve.

�</text>
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                <text>Literatura mexicana</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fl
A~o XJJ.

MÉXICO, DOMINGO

14

DE ENERO DE

191~.

Jv\. aria (onesa.

MARIA

CONESA.

NuM. ~-

�19

A etualidades

, BA.NQVETE OFRECIDO POR EL SEÑOR PRESIDENTE AL H. CUERPO DIPLOMATICO,

Chapado á la antigua, bonachón y dicharachero, don Domin·
go era un viejo ~riollo adinerado, cuyas aficiones favoritae, la
rifia de gallos y las carreras, le habían consumido parte de su
hacienda.
En su antigua quinta del camino de Sorchantres, vivía retirado del mundanal ruido, sin más compafiía que la &lt;lel negro
cocinero y un mocetón achinado que servía de mandadero y
mucamo, de jardinero y caballerizo, según se nece~itaran rns
servicios para algunas de esas tareas domésticas.
Muy de tarde en tarde, don Domingo bacía atar el tilbury y
salía á la ciudad á visitar sus innumerables compadres ó á formalizar alguna apuesta con sus viejos amigos para las riñas que
se celebraban casi todos los domingos en su quinta.
Una tarde, hace de esto más de veinticinco años, llegó á casa
de visita. Era un día canicular, sofocante, de verdadero fuego.
EL gran patio embaldosado de piedra gris, parecía que cmtelleaba á los rayos del sol, sin que sirvieran para atemperar sus
ardores, las glicinas y madreselvas que formaban . una e,pecie
de verdoso toldo junto á las puertas de las habitaciones.
En medio del patio se alzaba como un granítico monumento
el colonial aljibe1 con su armazón de hierro, adornada de arabesco!:! y en la que los geranios habían encontrado asidero para
trepar á mansalva y dar una nota de frescura, como un oasis
en medio de aquel descampado en el que brotaba fuego.
El zumbido adormecedor de los insectos, la quietud de aque·
lla hora de la siesta, invitaba más al deEcanso que á recibir visitas, por más democráticas que fueran, y aunque se tratase del
buen don Domingo, quien al atrave~ar el zaguán hacía oir sus
consabidos:
-Ave María Purísima. ¿No hay nadie en esta casa? ¿Cómo
está, comadre?
,
Aquella tarde la conversación giró al rededor de los 3bligados
temas: riñas de gallos y caballos.
No sé cómo, poco á poco, se :formalizó una apuesta sobre no
recuerdo qué punto en di,,cusión. El hecho es que se convino
en jugar un par de botellae de cerveza y en el acto los dueños
de casa que habían salido perdier.do, mandaron á !a sirvienta
al almacén de la esquina con encargo de traer dos de aquellos
antiguos porrones de barro: único envase conocido entonces del
rubio y refrescante licor.
-Dícele que te las dé bien frescas.
-Sí señor. Las tienen en el zótano.
No se conocía por aquel entonces ni asomos de hielo.
El aljibe era la mejor heladera, y colocadas las botellas en el
grueso balde de madera aduelada, un barrilito de Málaga, descendieron pausadamente al fondo del pozo, dirigiendo la opera ción el mismo don Domingo.
-Bueno, compadres, voy hasta el centro á hacer algunas diligencias y á la tardecita vuelvo para tomar las cervezas.
-Hasta~luego, don Domingo, no vaya á faltar. Müe que lo
esperamos.
-¡ Qué esperanza, comaare, si soy el ganador! A las cinco
vuelvo ..... Cuidado con las botellas.
-Vaya, no más, compadre. Verá qué fresca va á estar.
Y don Domingo subió complacido á su tilbury y al trote Ele
perdió por la calle, desierta, rumbo al centro.
Nosotros, á quienes cuando llegaban visitas, nos confinaban
en las.últimas piezas con la severísima consigna de no hacer
irrupción en el patio ni en la eala, supimos por la sirvienta que
en el aljibe estaban las dos botellas de cerveza, esperando el
momento del sacrificio libatorio.

Julio, el mayor de los tres hermanos, concibió una idea soberbia. Apenas enunciada fué aprobada por unanimidad. En
el acto se distribuyeron los cargos, como se hace en un ejército
para acometer algun'll ar&lt;lua operación de guerra. Yo estaba encargado de distraer la atención de mi madre y procurar quepa· ·
eara al segundo patio. Mi hermafio Ernesto debía entretener lo
mejor que podía á mi vieja tía ven cuanto á Julio ...... que lo
dejaf:len no más. El iba á llevará cabo, la gloriosa empma.
En cuanto á papá roncaba deliciosamente en un sillón de viaje, ·en la fresca penumbra de su escritorio, el diario caído á un
lado, el gato ronreando apaciblemente entre sus piernas.

....................... . ..... ········ .... .. . ....... .... . ········ ······
A las cinco en punto don Domingo llegaba sudoroso y coloradote, hacién&lt;losele agua la boca á la idea acariciadora y reconfort.mte de que muy en breve iba á saborear la fresca crrve·
za que desde su ausencia se helaba en el fondo del aljibe.
Hizo palmas, que más bien parecían aplamos de victoria.
Mi padre despertó sobresaltado. El gato pegó un brinco. La
sirvienta corrió á ver quién entraba, y poco á poco, como á la
voz de un conjuro, el patio que había sido baldeado profmiamente y que perfumaban las glicihas y madreselva~, invitando
á disfrutar de su frernura, se vió animado de voces y rirni;:.
·-A ver, comadre, haga traer el!os vasos. Apareció la criada
con la bran bandeja de plata y los varns inmaculado,,.
Don Domingo, ayudado pcr mi padre, elevaba reposada y
alegremente, brillándole los ojos de satisfacción, el pesado balde.
-¡Ajajá!
Un último eefuerzo y apareció en el brocal el barrilito, des
bord'.indose el agua fresca y cristalina por los aros de hierro,
mientras en el fondo se oía el chapoteo que prcducían las gotas
perdidas.
-A ver, compadre, venga ese tirabuzón.
¡Pum!. ..... ¡Pum!. .....
Las dos botellas quedaron descorchadas.
Don Domingo ·aferró una de ellas y mi padre la otra.
Inclinadas sobre los vasos iban á verter el precioso líquido.

·········· ··· · ...... . ··········· ·· .... . ... ········· ....... ..... ..... .
No son para descritas la estupefacción, la rabia, la de5esperaci6n de don Domingo; ia seriedad de mi padre y las carcajadas de mi madre y de mi buena tía.
Aquello no era cerveza ...... era agua, mucha agua, coloreada
apenas con un poco del primitivo líquido que encerraban las
botellas .. ....
Don Domingo, después de un rato, acabó por reírse. Era el
único recurso que le quedaba.
-¿Pero cómo ha sido esto?
En el fondo, nosotros bebíamos de prisa la cerveza que Julio
había hecho pasar prolijamente á un jarro de la cocina. El cambio se había hecho sin que nadie lo advirtiera. Luego había llenado con agua las botellas, las había vuelto á tapar, disponiendo prolijamente los alambres y la laminilla de plomo que envolvía los cuellos de los porrones.
Mi madre lo compzendió todo, conociéndonos como nos ·conocía.
Aquella noche no cenamos y fuimoa á dormir mucho antes
de lo acostumbrado.
Don Domingo se vió obligado, af menos por ese día, á quedarse sin cerveza.
ANTONIO

E. MORELLI.

Los lugares de honor: señora de Cólogan, señor Presidente Madero, señ:ira de Pino Suárez, señor Ministro de F1ancia Lefaivre.

DELA VIDA
Un florecimiento de ilusiones

Y nos sentimos alegres, abiertos á la idealidad que llega á
nosotros y nos envuelve en sus promesas de venturas, en sus
ensoñaciones delicadas, en sus nobilísimos deseos de recrearnos
el espíritu con la seductora ilusión de los lindos ojos que nos .
miraron afables y risuefios.
.
Rimeros del ideal vamos por la incertidumbre de la vida
esperando siempre la noble quimera que nunca llega.. . Y cuan~
do nos engañamos creyendo admirarla en unos ojos de pureza
y de gloria, nos vence y tortura la idea de que pueda hallarse
la sofiadafelicidad en
la tierra .....

¿No habéis sentido momentáneamente una plácida emoción
de ternura que evocaba en vuestros anhelos la acariciadora mirada de los ojos amados? Misterioso é ingente poder del cariño
que tan hondo llega á los ensueños del alma! Es una emoción
delicada y serena; un
madrigal que rutila
luminoso en dos pensativos ojos;es la sonrisa que es flor de gracia e n t re femeniles
labios entreabiertos.
Cuando veis pasar,
andando menudamente, ágil y esbelta,
una figura que es primor de gentileza ;
cuando cruza rápida
la adorable evocación
de idealidades nuestrn.s, surge en el recuerdo como un flo recimiento de ilusiones, los pensatirns
ojos que miran acariciantes...... Y entonces la emoción plácida, serena, de alegría
ingenua, parece un
consuelo y una esperanza á las sensible
inquietudes que son
Los lugares de lvrnor: señor Embajador Wilson, señora de Madero, señor Ministro de España
poesía de anhelo de
Cólogan, señora de Calero.
las genWes almad.

T, S. Ciutlérrez.

-¿Qué es indispensable para que un
hombre coma segunda vez en un día?
- Haber comido la
primera.
~¿Por qué causa
el famoso Aníbal tenía solo un ojo?
-Porque era tuerto.
-¿Cuál es el hombre de bien que mira
á su mujer con malos
ojos?
-El que los tiene
enfermos.
-¿Por qué siegan
los hombres los prados?
-Porque no saben
segar ellos mismos.

�Ila manifestaeión en pttó de la pttensa Hbtte.

la atenei6n que el
de esos graves caballeros y señoras á
quienes s-qs ·dolencias les obliga á ser
todo oídos para enterarse de lo qu_e: pasa en escena.

Teatro ~ara sordos

La manifestación contra la prensa alármista: Iós maniféstantes-organiz-ándose"'en·el monumentt á Juárez.

Fotografía en que se ve la indiferencia con que (los mismos manifestantes~vieronl!a: fracasada protesta contra la: prensa.-Fols.:ae "Et 1'ie1n1Jo Ilustl'cul-0•'

21

Varias empresas
teatrales de Nueva
York han tenido
una feliz iniciativa'
que seguramente
dará -ila vuelta al
mundo. Han reservado una fila de bu·
,. I
tacas para las per·
Mas vale paJaro
eonas que padecen
de sordiira, cuyos
en mano .... :
·•
asientos están pro- -- .J
vistos de un pequeUn andaluz filé
í\o aparato llamado
« Acusticol, i&gt; m u y
un día á casa de ún
parecido al receptor
maestro de esc.uela,
de Toledo y le·rogó
telefónico. E~, en
~ ,que le prestas'e·cinreali&lt;la~, u-n teléfocuenta ducados. El
no, tan p~rÍéccionado, de placas vibra·
maestro, coín pla1&lt;loras de tan gran
ciente, sacó de .,su
~onoridad, que el
cómoda una bolsit
oído más rebelde
donde tenía dicha
puede petcibir clacantidad en pesetas'
ramente la más iny se la entregó al
signifi cante nota
andal uz, el cual la
dicha ó cantada.
guardó en el bol$illO
En los teatros donsin contar las mo·
· Los manifestantes á su paso por la Avenida J uárez.
de i;e ha '·colocado
nedas. El maestro
esta clase de aparaentonces le pidió la
tos los asientos son muy buscados por los sordos, y es de ver la bolsa con pretexto de rectificar la cuenta, y la volvió á guardar
extraordinaria atención que prestan á lo que pasa en la escena y en la cómoda.
el júbilo con que aplauden, satisfechos de poder disfrutar como
- ¡ Qué! ¿ya no me presta usted esa cantidad? dijo el andaluz.'
los demás mortales de los incidentes del espectáculo, que antes
- Un hombre qµe toma el dinero que le prestan sin contarle,
s6lo percibían de modo iucompleto. Esta idea generosa ha im- repuso el maestro, prueba hasta la evidencia que no tiene intenpulsa~o á un empresario yanqui á construír un teatro exclusiva- ción de pagarlo, por consiguiente, dispense usted que quiera conmente para sordo_s, persuadido de que no hay público que preste servar eñ mi poder una cantidad que no quiero perder.

Los manifestantes desfilando por la Avenida de San Francisco.

I
1
'

�un t1:1iunfo del Pa1:1tido Católieo -El Ayu'ntamiento de Toluea.

Aetualidades

22

be, para evitar la comezón que el burro
padece en la piel á caur~a del polvo y de la
caspa que naturalmente se Je produce.
Sin raz6n se le maltrata á este animal,
y por falta de buen sentido Je parte de
quien le castiga; bastaría reflexionar que
es un burro, para explicar.se sin ira que
cometa ciertos excesos ó caiga en algunas
faltas, que desde luego podrá comprenderse que son involuntarias y originadas de
su poco talento.
Por si lo dicho fuera poco para ponderar las ventajas de los asnos y discul pH r
sus defectos, hemos de añadir que se alimenta con las plantas más espinosas y ásperas de los campos; que come la paja y
los restos de las verduras que dejan 6 desprecian los demás anímale~. resultando su
manutención al alcance de lae familias

\
f

(

REPARTO DE ROPA A LOS NIÑOS POBRES 1
Señnr Ingeniero Manuel Medina Garduño.
Gobetnador Constitucional del Estado de México.

Lo que valen los asnos.
Más que por convencimiento, por preocupación y por rutina, se da poca importancia á los servicios importantísimos que
prestan los asnos en las casas de labor y
en donde quiera que hay necesidad de erriple~r animales de cargas.
Cierto .que sus grandes orejas y poco esbelta conformación le hacen aparecer me·
nos hermoso y útil que el caballo, á cuyo
mismo género pertenece; pero no por eso
es despreciable ni pierden mérito sus buenas cualidades. En loe animales domésticos no tanto ha de mirar el labrador la
belleza de las formas cuanto las aptitudes
para el trabajo y la economía de su manutención.
El burro ó asno es verdadero modelo de
animalee trabajadores, pacientes y sufridos, agregando á su fuerza y resistencia
incomparables una sobriedad á toda prueba. Trabaja mucho y como poco, se quiere
mayor ventaja?
De joven, cuando es buche y hasta siendo después asnillo, «no piensa» más que
en retozar; pero cuando llega á la edad
adulta es muy «reflexivoi, y reposado en
sus ademanes y movimientos. Con admirable paciencia permanece horas .y horas
con la carga sobre sus ,lomos sin exhalar
una queja ·ni:mostrarse malhumorado. Si
se revuelca á veces con ,la ca.rga, culpa suele ser del amo que no)e .limpia como de1

SPíior Jesús M~ Hernández.

Señor don Antonio Barbabcsa,
Presidente Municipal de Túluca.

Señor Mariano Garduño.

· En las últimas elec:iiones d61 Ayuntamiento
de la ciudad de Toluca. fué sonado el triunfo
que, sobre los partidos cóntmdientes, alcanz6 el
Partido Católico Nacional, cuyos candidatos resultaron electos para integrar el cuerpo concejil de la capital del Estado. Hoy damos á conocer
á los vencedores, personas todas bien conocidas
en la sociedad toluqueña.

no por amor del dueño, sino por el afán
de descansar ó de llegar al pesebre, y si se
interpreta así habrá que convenir que obra
con todo el juicio y la cordura de que.es
capaz un burro, aventajando en ello á muchos señoritos que en todas partes se hallan bien menos en su casa, á la cual regresan siempre malhumorados y mohínos.

~~

ANECDOTA.
Un plantador americano, y no tonto,
según verán más adelante nuestros lectores, echó de menos en su caea una, cruz de
oro de mucho valor. Sospechando que el
autor del robo debía ser alguno de,los negros bozales que acababa de compra:r, ideó
para descubrirlo la siguiente ingeniosa treta: convocó á sus esclavos, y después de
1 eferirles el suceso, añadi6 en tono ,, solemne:
-Movida por mis ruegos y oraciones la
Un detalle del repa1 to.
gran serpiente que adoráis, y que,adivina
las cosas más ocultas, me ha revelado en
más pobres. Sirve para montar, para car-. la noche pasada que el ladrón se haHa engay para el tiro; su docidilidad y_su P!:1· tre vosotros, y que deberé conocerlo en
ciencia le hace casi insustituíble en las no- una plumita que le habrá nacido en la
rias; ara bien en los terrenos ligero?, y sabe punta de la nariz.
mostrar su cariño á la casa del amo aligeOír estas palabras, llevarse uno de loe
rando el paso· espontáneamente cuando negros. la mano á la ante dicha prominenvuelve hacia ella.
cia, y fl,plicarle su dueño un puntapié á
Esto último dicen algunos que lo hace, cuenta de cuentas, fué una mbma ,coea.

1

l

1

Señor José Díaz González.

Señor Francisco de P. S.uárez.

Señor
Vicente Cordero Montes de Oca.
;

i

-~!

"·

Grupo de damas que efectuó la distribución .

· Puesto de bolsit:is de colación.

Señor Félix Castro.

Señor Rafael Barbabosa.

Señor Leopoldo Vilches.

�Llos Atttistas de la Opetta.

IJos Atrtistas del Ptrine~pal y del lVfe:xieano.
- - - -- -- - - - - - - -

Rosita Arriaga, del ·mexicano .

Artistas·'del teatro mexicano.

la Moda y el Divorc'.o.

Por los t~aJros metro~olitanos.
,: . '.·,1;---

81:lnc:i S.w:i~ki
-:-"""""'~--=·~,~

"'
11

El tenor Amadi.
Regina Vicarino.

El maestro l¡nacio del Castillo.

Sign&lt; r Sig: ldl, empmr.rio,

Artist¡is &lt;l~ todos los géneroR
ocupan ··1os tflatros de la metr6poli. En"tre ellos figuran algunas
estrella~; cantantes de mérito,
:1 rtista~ incipientes unos, vif&gt;jo¡,
lobo~ oe. la eFcena otros; actorcillos de tre~ al cuarto.
En el Col6n, las tres figuras
nrincip·\les, ya consagradas pc,r
loR aplausos calurosos del público, son la soprano Regina Vicarino, de voz de oro y magnífir,,t
escuela de canto; el joven y tnlentoso maestro del Ca~tillo, cu·
yas innegables cualidades artís·
ticas serán justipreciadas dentro
de pocos meses por públicos extranjeros y el irreprochable barítono Píceo.
En el teatro Principal siguen
interpretando las piececillas de
género chicoi como en años anteriores el popular Gavilanes.
Eduardo Pastor y la inimitable
y simpática característica Etelvina Rodríguez. Entre las tiples,
sigue figurando con beneplácito
rlel publico de este teatro la be11a. Acacia Guerra, la que puede
figurar entre las mejorss arfütas de su género, por su hermosura y cualidades de .actriz. El
público, que bmca en las tan·
iias algo más que el couplet y el
tango, ha prodigado sue aplausos y así lo seguirá haciendo,
seguramimte, á Acacia Guerra.
Con justicia sigue siendo la imprescindible de los tand6filos, María. C, ,nesa, cosa natural dada la juguetona·graP-ia, sus arlmirables dotes en el baile espa·
ñol y ~n ángP-1, como se dice en argot ~.evillano. Herminia Quiles, muy Rpreciable
tiple c6mica, que
ha tenido algunos triunfos EO ·
·nados, completa
la eimpática trinidad de tiples
del Principál.
En la modesta
compañía dramática que actúa
· Arbtas del teatro mexi- en el Col6n, descano.
de luego figura el
viejo actor Coss,
siguiendo recibiendo nme3tras de aprobaci6n, como en tantas temporadas anterio·
re~. Completa el cuadro Rosita Arriaga y
otros artistas de menor cuantía.
Las fotografías que publicamos en nuestras página:A podrán dar idea á nuestros
lectoree de las cualidades físicas de las tiples del María Guerrero.

Caso curioso de divorcio en
Alemania. Los alemanes, como
se sabe, son muy snios. Un esposo ha entablado demanda de
divorcio porque su cara esposa,
( ¡carísimal) se ha sometido á un
régimen rigurosísimo para adelgazar. No podía la buena sefiora
lucir los vestidos estrechos que
estilan 11hora y se propuso quitarse carnes empleando una m1&gt;dicaci6n que en tres meses la hizo perder 15 kilos. Pero estomayormente no le importaba al
marido.
-No es que haya adelgazado
--decfa en su demanda;-es que
ha echado un humor de todos
los demonios, porque ha perdido el est6mago y se ha puesto
nerviosa. neurasténica, imoport.able. ·
Y el tribunal ha dado la raz6n
ni marido, declarando que celo
físico y lo moral de la demanda
han sido alterados efectivamente, y no por uña enfermedad in~\'itable, sino por obra y gracia
&lt;le su propia voluntad .»
Se dice que el esposo e~tá loco
de contento. ¡Claro! No tiene
que aguirntar las intemperan ·
das insufribles de su mujer, ni
pagar las cuentas de los vestidos.... estrechos, pero caros.
SUCESO VERIDICO PROBABLE.
Un letrado de la audiencia de Valladolid, dt"fendía uno de esos pleitos no muy
claros al torpe ojo de "'-~- , --'·· .
los profanos: tl abogado C'rey6 conducente
una dilaci6n para dar
mno fuerza á su alegato ; pero el presidente,
qua no lo enteudía de
la. misma manera , le
ri,convino con la vulgar frase de:
---Al g, ano, al grano, ~eñor dtfensor.
Este lo mir6 con
\
mucha rnrenidad, y
det&lt;pu és de una breve Joaquín Coss, del
pama contestó:
mexicano.
-Paja y grano nece~ita el tribunal, excelentí8imo' ~eñor.
Luego continu6 su defem a con una admirable circunspecci6n.
~

-Don Enrique, rey de Castilla, acos·
tumbraba decir que temía más las maldicioneo de su pueblo que las armas de'"sus
enemigos.
·

Herminia Quiles. ·
.......

,....

• .,

, ...... ~·....

~

-¡..

-

_......_ .................

-- ,_..

_________ _____-~---__,,.,..
,...

.

�llos Rrrtistas del Prrineipal.

Etelvina Rodríguez.

Eduardo Pastor.

La heroína francesa del hacha

mendo hachazo dejó en el sitio
al abanderado.
La desmoralización de lastropas asaltautes al ver abatido su
pabellón fué completa·. L:is tropas de Carlos se retiraron re·
nunc_i~ndo á invadir la part~ sept~ntnonal de Francia, y pocos
d13s después Luis XI entraba
en la ciudad en medio de las
aclamaciones de sus heroicos defensores. El estandarte tomado
•fue llevado á la r,apilla de Santa
Angandra, patrona de la misma
Juana, á quien desde entonces
conoció todo el mundo con el sobr~nombre de ((Hachette,, ó Ha- chita.

Juana Hachette y su Fiesta.

Dentro de poco, á fines del
presente mes, la ciudad de Beauvais, Francia, celebrará la fiesta
con quP, anualmente recuerda á
la figura más saliente de su his·
toria, á la heroína Juana Hachette. Una curiosa ceremonia
en que las mujeres, y habland¿
con más exactitud, las jóvenes
desempeñan el ~rincipal papel:
trae á la memoria de los vecinos
deiBeauvais el 26 de junio de cada, año la hazaña de la qnt, podnamos llamar la María Pita
francesa.
Et afio 1472,...cuando Carlos el
Temerario se sublevó contra
Luis ~I, una de las primera§
poblaciones de que quiso apoderarse fué Beauvais. Los habitantes de la ciudad, fieles á sumon_arca, _hicieron una heroica resistencia, en la que tomaron part~ hasta las mujeres y los nifioe.
Sin embargo, los insurgentes lleva b~n la de ganar, y uno de los
oficiales de Carlos el Temerario
había conseguido plantar el pabellón de los buques de Borgofia '
en la muralla , cuando una joven, Juana Laisne, armada de
una pequeña hacha de cocina se
lanzó ,sobre el estandarte l O
arranco con sus propias manos
. Yá renglón seguido, de un tre)

Francisco Gavilanes.

27

llos Atrtist&amp;s del 1Yiarría (}aetttrerro.

estatua á su hé~oína, y la plaza en que se encuentra e3 teatro de
. la parte más importante de esta fiesta. Al acercarse el solemne
d[a la ·plaza se convierte en una verdadera feria: colócanse
en ella a~ientos para el público y se levanta una tribuna para
las autoridades. La tarde del día 25 fügan á la plaza algunas
:..
piezas de artillería,
= - --- - -= ~
1 con las que se hacen
salvas para anun1 ciar que la ((fete de
l' asaut" ha comenzado. A la mañan11.
siguiente la ciudad
entera aparece en·
galanada con colgaduras y gallardete~;
vuelven á dispararee los cañones y el
pueblo se entregaba
á toda clase de regocijos.
Pero la verdadera
solemnidad no comienzahasta las tres
de la tarde, hora en
que la procesión es·
tablecida por Luis
XI sale de la catedral en dirección al
· monumento de J uana Hachette. Gran
número de jóvenes
vestidas de blanco
Anita Sánchez.
figuran en la comí·
tiva; en ella va tam bién t-1 relicario de Santa Angadrema, llevado á hombros por cuatro mujeres coronadas de flores, y detrás marchan cincuenta 6
fiesenta niñas, vestidas igualmente de blanco, escoltando el estan·
darte borgofi6n, trofeo tomado por la heroína. Hasta hace cosa
de cuarenta años se sacaba en procesión el pabellón auténtico de
Carlos el Temerario, de seda blanca sembrada de grandes floro·
nes; pero el temor de que cualquier accidente estropease la reliquia fué causa ide,que se hiciese una reprodución, que es la que

Luis X r., supo recompepsar
~qu~lla ª?cton heroica, no con
rnút1les cmtajos y medallat1 1:&lt;ino dec~arando á la ciudad' de
Beauva1e exenta de ciertos tributos, _dotando á Juana para quA
pudiese casarse y concediendo á
ella Y á su marido el privi!Pgio
de no tener que . psgar derecho
d_e puertas, tributos ni contribución d_e ninguna clase, fuese
cua~qu1era la ocupaci6n á qu~ se
dedicasen y el punto de Francia
~onde se establecieran. Ademá 8
ordenó al rey que todos los años
se celebrase la fiesta de Sanra
Angadrema con una solemne
procesi6n: en la cual las mujeres
¿e la ciudad tendrían derecho á
ir. delante de los hombres, inmedrn ta mente detrás del clero.
En efecto, desde entonces celebra Beauvais esta solemnidad
En 1851 la ciudad· levantó UDá·

Leopoldo Berbtáin;

Isabel S!lavedra,

-·~.~------··__

,_,__,,_ ~ , . . , . . _ .

hoy se. emplea en esta ~o.lemnidad, y que por ci:-;to~ está ya tan
de~colorida como el or1gmaL Al llegar la proces10u a la plaza to·
dos los que en ella figuran se sitúan al rededor de la estatua, que
en un momento queda cubierta de flores y coronas de laurel. Las
jóvenes vestidas ·de blanco se acercan entre tanto á uno de los
cañones y entonces empi~za la parte más caracterMica de
1a ceremonia. La
tradición exige que
en ese día Fe disparen cien cnñones en
honor de Juana Ha·
chette y que los dh;paros sean hechos ·
precisamente por f&lt;
manos femeninas. ··
Una por una, en riguroso turno, ague- •
llas muchachas, á
quienes su blanco
atavío dá el aspecto
de antiguas vestales, van acercándose al cañ6n v haciendo fuego.· Desgraciadamente para
la seriedad de la fies·
ta, esta parte de ella
da siempre lugar á
incidentes cómicos.
La mayor parte de
las jóvenes ae echan
á temblar en cuanto
María Caballé.
les llega la vez de
hacer de artilleras, •
y muchas necesitan.que el jefe de pieza les repita tres ó cuatro ve·
ceE las instrucciones para dispar'ar. Nurica falta algún paisano
oficioso, que queriéndoselas echar de entendido se coloca porgalantería donde no debe y sale con la cara negra ó el pelo chamuscado. La fiesta no termina con esto, sino que dura una semana,
dúránte la cual se celebran conciertos al aire libre, exposiclones
de ganados, carrera de bicicletas, concursos gimnásticos y!otras
. divf'.lrsiones por el estilo.

______

JuHa Pacello.

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~epatttieión de Espadas.

Aetualidades

PEUGROS DE lOS

maniobra de los aparatos á personas suma·
CINEMATOGRAFOS.
mente jóvenes que no
conocen el oficio en modo alguno.
Lt boga que han alPor tales moti vos, re·
canzado los cinematórnl vióse no permití r el
grafo~ tiene por conse·
empleo en lo~ cinematócuencia ~ultiplicar los
grafos
en público más
peligros de su exbirique
de
personas
que tención. Las película~ que
gan autorización en rese emplean para repre·
. gla. Esta se consigue tan
sentar escenas en movisolo después de un rigumiento: son muy comroso examen en el cual
bus.tible3 y aquellos que
i:e
interroga al candidalas emplean ó manioto
acerca
de lo referente
bran son con mucha
á
las
.
repre~entaciones.
frecuencia incompe~enAdemas, no puede extes ó demasiado jóvenes
hibirrn aparato cinemapara comprender cuá~tográfico
alguno como
to se exponen ellos misno
se
baya
exhibido á
mos y á cuánto exponen
los
inspeetores
y éstos
á los espectadora~ si lleno
lo
hayan
comprobagan á olvidar las prerlo y admitido. Finalcauciones necesarias.
mente,
no se antoriza
Los muchos y graves
ninguna
instalación ciincendios ocurridos han
nematográfica
en local
llamado la atención de
cuyas entradas y ~alidas
las autoridades sobre esEl señor Presidente entregando su espad~ á un nuevo oficial.
no estén dispuestas de
te género de espectácumodo
si llega el ca·
los hoy popularísimos. En Nueva York, donde se han repetido so, pueda escapar inmediataménte el público. que,
Se han impuesto
estos incendios, á consecuencia de la alarm\\ del público, la mu- reglamentos especiales para la construcción de los aparatos á fin
nicipalidad ha tomado medida3 serias para evitarlos. Bueno fue- de poner al espectador completamente, á salvo de explosiones,
ra seguir en todas partes el mismo ejemplo. En Nueva York se de humo ó de fuego. Ya era hora de que se proveyese á ello
cuentan en la actualidad 180 cinematógrafos y se ha echado de después de tantas desgracias personales.
ver que el 90 por ciento de ellos serán dirigidos por personas in~~
capaces en absoluto y que un 70 por ciento de las tales Iii aun
Hablaba un adulador con una persona á quienes necesitaba.
saben leer las instrucciones impresas á que es preciso atenerse. E-.,ta le dijo que había leído un libro; y él, por adularla, exclamó:
Se ha comprobado asimismo que frecuentement':l se confía la
-¡Qué habilidad tan rara saber leer!

El Presidente de la República visitó el jueves las obras del desagüe del Valle. Nuestros fotógrafos tomaron las presentes vistas,
que representan los momentos principales de la excursión.

29

�Aetua1idades

~~A .LAS(
DAMAS'
C·RONICA DE MODAS
Los rnmbreros de fieltro blando, 'Yª de matices vivos, ya de
lana~ obscuras, triunfan en e-tos momento&lt;', y la variedad de
sus formaP, debida á su flexibilidad, entra por mucho en su
éxi to 1 porque cada cual puede arrugar el sombrero á su gusto,
darle la forma que mejor le parece y encontrar la que mejor
sienta á su fisonomía. De aquí surgen las sorpresas que cada
día se ven en la constante persecuci6n de una idea nueva y personal para la adaptación de estos fieltros. Fácil es dar á un

sible á los cambios nerviosos: la mano.
Son ya muchos los médicos que estudian
y comparan estos signos para formular el
LO Q.UE SE LEE EN ELLAS.
diagnóstico y hasta para conocer la propensión del individuo á tal ó cual padeciNo hay signo más seguro para conocer miento.
el estado de ~alud de una persona que los
La piel de la palma de la mano ~s. un
que presenta la parte del cuerpo más sen- si(l'no de gran valor para la medicina.
C~ando aparece so,nrosada es indicio de
salud, de pureza de sa?gre; flxcesivamen.
te roja, indica tendencias á la apopl egía y
á la hemorragia cerebral; suave y sedosa
4
.
\
augura el reuma 6 la gota, húmeda, sig·
nifica que el individuo debe moderarse en
el traba jo mental 6 en los placeref'. Los
vicios traen eiempre como resultado la
frialdad y la humedad de las palmas, so'
bre todo cuando la fuerza nervio~a está
agotada.
(• .
Para las enfermedades del hígado y las
r
afecciones biliosas no hay síntomas más
seguros que los que ofrecen las manos.
La proximidad de una enfermedad cualquiera puede observarse en las manos aun
antes de que el paciente se dé cuenta de
ella. Ante todo es digno de notarse que
las formas de las líneas principales co·
rresponde al e~tado físico y mental del
individuo. La línea de vida, que rodea la
base del pulgar, no presagia por su longitud una larga vida, pero registra por lo
menos la intensidad vital del organismo,
y las líneas de la cabeza, del corazón y de
la salud muestran si el individuo goza de
buena ealud y puede llegar á una edad
Coro nel Felipe Angeles,
avanzada.
nuevo Director del C olegio Militar,

Las manos y las enfermedades.

tr~r·za de lana gruern, ya del color qel fielt~o, ya de otro que
contraste con él. Se vende11 hechos, pero es facilísimo y más
econ6mico hacerlos en cal:'a.
Las plumas siguen siendo un adorn~ elegantísimo de los ~om·
breros, y hay que pont!r en primer término, como á reinas, las
plumas de avestruz; pero en vez de colocarlas como el año pa·
sado, blandamente acastadas sobre los sombreros y alargando
negligentemente sus garbas, se las coloca ahora formando grupos y penachos 6 levantadas en altas paletas. Se les da el movimiento conveniente armándolas ·con alambre. As1 alam bradaf',
las plumas lloronas tienen sus oarbas anudadas en los dos ter·cios de su longitud y tres veces éfrieHercio de su cabeza, y co-

~~

\

f

)

CRONICA DE MODAS
(Concluye de la ¡;ág. 30.)

mismo sombrero do3 6 tres 11spectos diferentes. Basta abollarle
hoy de distinta manera qne ayer, y llevarle un día sin adorno,
prender en él otro día una pluma, para convertirle, sucesivamente, en forma de sombrare de vestir, destinado á completar
el traje de tarde para visitas.
Los fieltros terciopelo y los flamencos son los que están más
de .:noda. A veces son de doble cara ; la superior obscura, y la
inferior clara, con lo cual sientan muy bien á la cara. Claro es
que la idea ha nacido de la gran moda que alcanzan este año
las telas de dos caras. Los hay gris topo con reverso coral, pardo nutria 6 castaño con reverso gamuza, negro con azul marino
y hasta blanco con reverso anaranjado. Estos fieltros cuestan
de veinte á cuarenta francos.
Los fi.eltroii lisos merinos son más bar.atos, y con ellos se hacen sombreros muy graciosos si están arrugados con acierto. El
fieltro de pelo se lleva también mucho.
El adorno más de rµoda para estos fieltros es el cord6n 6 la

mo el alambre ~e encorva al~í en forma de cuyado, la cabeza resulta muy nutrida y volumrno~a , · haciendo contraste con el resto de la pluma. Se colocan estas plumas con. la cabeza hacia la
parte posterior del sombrero pa:'.ra que. se acentúe su hechura tirada hacia atráfl. Se hacen también plumas de avesiruz mo~tadas en forma de pequeñas somfbrillas que cubren la copa del
sombrero. La sombrilla constit!uye un casquete más 6 menos
boro beado, según es más ó mén'fs 'alta la copa que han de cubrir.
Al lado de las largas plumas.de avestruz, se ven otras cartas
enrolladas en espiral, que se coló'can en racimos, se las reun~
al pie de las paletas altas.ó se~las pone en forma de ramos desordenados, a.un.que este últimcl'tiene, en realidad, poca gracia.
Las plumas de fantasía son innumerables, formando alas
paletas 6 cuchillos. Muchas de estas últimas tienen una mitad
lisa y la otra plumón de buitre imitando «aigrette. ,,
Se ven también muchas alas y paletas formadas con grandes
(Concluye en la pág. 31. )

plumas de ciime, lisas, y en el centro plumas pequeñas de cuello de gallo, pegadr.s del revés para dar un aspecto más hueco.
Hay alas en forma de palmas, como las alas pedales que tienen
casi el aspecto de un guante sin dedos, para niño ( más grande),
las alas raquetas, anchas y rerlondas, y otras,
. La jerga, el buriel, la ratina, el terciopelo de lana y paño,
son este invierno las telas de los trajes sastre clásicos. Para de·
cidir entre una y otra comparad sus cualidades respectivaa.
Las jergas que se fabrican este afio rnn de canutillo grueso,
lisas y borrosas, Cflmo algunas «cheviottes. i&gt; Resisten admirablemente á la lluvia y al barro, y son telas prácticas por excelencia para los traje3 de calle y de r,aseo. Ofrece además la jerga una ventaja muy apreciada por las que tienen la virtud 6 la
necesidad de ser econ6micas, y es la de no pasar de moda. Lo
está más 6 menos, oero ae lleva siempre.
Ei buriel tiene cualidades prácticas análogas á las de la jerga,
pero la moda no lo acepta siempre, y además, como tela de fan.
tasia, es mucho más cara.
Tarr~ bién lo son el terciodelo de lana y la ratina, y nadie puede predecir si su éxito será duradero 6 efímero, y en cambio
tienen el atractivo de que se hacen con ellos trajes muy bonitos
realzados con adornos de seda mate 6 brillante, que consiste~
en franjas en forma, cuello~, carteras y solapas. Así combinados estos trajes, visten lo bastante para constituir trajes de tarde
·
y de visitas de intimidad.
Tan resMente como la jerga. menos caro y más fácil de trabajar que el terciopelo de lana y la ratina, el paño tiene los votos
de aquellas personas prácticas que quieren que un mismo ves,
tido les sirva para todaB las horas del día. ü n traje de paño se
puede llevar lo mismo para hacer compras por la mañana que
para hacer visitas por la tarde.
Señaladas las telas, os diré una palabra respecto de las hechuras. Las faldas siendo sumamente estrechas, pero en un ochenta por ciento de los modelos aparecen amplificadas por medio

Señor don Mario Méndez,
110:11!:rado Director General de Telégrafos.

un:detalle singular: cuando la pa 1ma
de la:mano es muy grande los_ die1,tes I e
pican rápidamente.
La mano cubierta de una verdadera recl
de rayas que se entrecruzan en todas direcciolll:ls indican un temperamento nuvioso y enfermizo : es la mano de los locos. Esto no quiere d(Cir que el que la
tenga asi haya de volverse loco por pre·
cisi6n; pero sí que debe tener mucho cuidado para evitar cualquier terrible deEenlace.

de una túnica. En cuanto á las chaquetas, las hechuras son variadísimas. Apenas se ve alguna chaqueta corta. Las aldetas,
empalmadas ó no, se alargan hasta diez 6 quínce centímetros
por encima de la rodilla. Muchas tienen el cierre del cuello muy
alto, lo cual les da un aspecto confortable y muy de invierno,
sobre todo cuando el cuello es de pieles. Las manggs son llirgas
y rectas, verdaderas mangas de prendas de hombre. Debemos
feli~itar~os por ello, porqu.e ni las mangas ensanchadas por
abaJo, m las m~ngas :fruncidas bajo un puño y formando bullón
hueco! de las que se ven algunos ejemplares, sustituyen con
ventaJa á las rectas.
En general, se puede decir que nunca se mostró la moda más
c~prichosa Y, variada. Parece que tiene declarada la guerra á la
simetría. 81 el delantero de una falda es recto, la espalda es de
dos trozos, y simula una especie de túnica con ancho dobladillo y tal vez unida á la falda, en los costados, por medio de botones. Con frecuencia, el paño de la espalda en vez de ser plano, tiene cerca de la cintura algunos gruesos frunces cosa á que
no se prestan todas las telas, y aun las que á ello ~e prestan,
han de estar ayudadas por los lastradores para tender los frun·
ces é impedir que se ahuequen.
Las medias túnicas figuran en muchos de estos trajee ni pespunteadas á la falda, ni tan por completo separadas de 'ella que
se salgan de su sitio á cualquier movimiento, sino sujetas de
~recho en trecho por algunos puntos bridas que les dejen cierto
Juego.
También las chaquetas participan del afán de romper la simetría, y se ven muchas con los delanteros ampliamente cruzados con botones en la solapa que monta en el cierre, al costado.
Suelen tener también en la parte inferior una ·franja en forma
más alta detrás ~ue ?el~nte en muchos modelos, y recta e¿
otros, como un Jareton o ancho dobladillo. Otras veces no es
un? ~ranja sin.o ~os superpuestas, como si fueran dos pliegues de
rehg1osa. Casi siempre estas franjas son de la misma tela que la
chaqueta; pero también se hacen de terciopelo, de seda mate 6
raso, que tienen el aspecto de arreglo de una chaqueta corta.

V. DE CASTELFIDO.

/
(

�Aetaalidades

PERCANCES DE AUTOMOVILISTAS REGIOS.

o

&lt;le Bélgica; Ja historia &lt;le sus percances llenaría un tomo. ·
En ciert11. ocasión, el a ütomóvi I
de Leopoldo se rompió en el camino de Ledf'.'ghem, y como tl chauf·
fer viese acercarse á un agente de
policía le dijo:
-Haga usted el favor de buscar·
me un caballo para que lleve hasta
el pueblo el automóvil de su majestad.
'
-¿El automóvil de quién?--preguntó el policía.
·
-De su majestad, del rey de los
belgafl.
El iigente quedó un momento
pen~ativo, y luego, con aire de persona que no se deja engañar fácilrntntP- dijo:
-Todos los chauffeurs dicen lo
mi,mo. Vaya usted y busque el cab dl1,.

En nuestros días, desde el k:oisn
al empérador de China, todos los
jefes de Estado del mundo usan el
automóvil. Como es natural, su c,1·
lidad de soberanos ó príncipes no
evita que estén expuestosá los mismos percrnptls que loH demás automovilistas; ape11as h~brá un solo
miembro de familia real que no haya Rufrido alguno.
El rey de Inglaterra, que durante- ocho años ha sido un verdadero
entu:-ia.sta del automóvil, es tal vez
el que menos peripecias ha parndo,
lo cual hA bla muy alto en favor de
sus chauff-urs. Su único percance
de alguna importancia ocurrió en
el otoño de 1906, al ir á !ad camiras de cahal.os, cuando el automóvil derribó á un transt-unte y le produjo algunas leai,me~. El duque de
Cunnaught no ha tenido tant11, suerte. Un día que salía de Edimburgo,
En un ho@pital de locos de In·
donde había estado ¡.&gt;rl'Sf'ncianrlo
glaterra, algunos de ellos, que se
una revista, su automóvil chocó
haliaban convalPciPntes, se qtiejac&lt;mtra un carromato y quedó desron al director de lama la 1-opa que
troz·,do, ~alienrlo el duque con al~e les daba, y é1-te ericargó al mé
gun11s hPrida~ graveti.
dico que rn a~t-gural'e del fundan;¡ más atrevido de los automomento de la queja, para lo cual
viliilta~ ngio:,; es el duque de los
pa~ó á la cocina, en dondf' hnvía
Abruzos. Hace ~eis añ .. s Ee dedicó
una desmesurada caldera. De real dt&gt;por1e aut11movili-ta con gran
nente uno de lol'&lt; loco~ más fomientu,iasmo, y habiendo comprado
do8 se acnca á él, y mirándole con
un automóvil muy ligl'ro, el conde
ojos de~eur11j»dos que anunciaban
Loa matadores Gaova y Pa~tor. las figuras salientes de nuestra
un vrinci pio de acceso, le dijo:
'Col tteletti lA &lt;lesatió á una carn:ra.
E,;ta se celebró en noviembre del
actuaiidad taurina.
-D, ct"r, t-Stáis gordo y guapo,
»ñ, de 1902 entre Turín y Bnlonia. El tiempo estaba húmedo y y creo que echándoos en la~marmita sald1á una excelente soel "uelo re~baladizo. Cuando iba á cirn kilómetros por hora, el pa ..... Hagamo3 la prurba. t;.• . · .
automóvil dAI riuque de los A bruzos p11tinó en una curva muy
bus comp~ñ~ros apoyaron la, rnrrenri11, y acorralaron a_) mébru,ca. y fué á pegar contra una piedra kilométrica. Júzguese dico para ecbarle¿á cocer, cuando é', r, n la mayor seremdad,
cómo seria el g,,lpe cuando la µiedra saltó vola.ndo y f1,é á pa- J... s ref'pondi6:
•;!,\,
.
·
rar
á
1rd,1ta.
metros.
~.,r
R11,
·ut&gt;sto,
el
automóvil
qfüdó
hecho
-Detenéos
un
poeo:
la
idea
e
rn111·
ingeniosa
Y oporfurn1;
1
1 0 vo Y fné un v, r la.11ero milagro que el duque sa liese t-in má~ pero ¿,,o advertíH~que mis vestidos ~cha1ía11 á perder el caldo?
avería que una h·~ión en una pierna.
Ante todas co~as ; s precirn quo me los quite; aguardadme, pues,
La ¡nirn fmt vez qu·· el príncipA heredero ne Grecia quiso guíar quA al in~tante estaré de vuelta.
u11 »Utamóvtl estu,vo á punto de mat:ir,e. B 1j,1ba un c:101:no en
El Hgumento satisfizo á los loros. y el c!octor tuvo la dicha
cu~sta bastante ra
de que le dej11sm
pida, cuando f'I vesal ir de la cocina,
híc.ulo se desvió á
sin que se obRtinau ., lado y rayó en
Ff'n en ser FUS ayuuna cu11eta d~ dc1R
das de cámara.
m•itro~ rle profunrlid»d Cuando recogieron al príncip ... ,
estaba sin corn·ciRf•fiérense, de un
miento y con la c:i.cochero que tuvo
ra y el cuello lln1os
de heridas. Dos
Felipe IV, llamado
el ca talán, cosas
amigos que l e
muy prontas. Vi·
acompañaban Raliehiendo del Escorial
ron también llen•·S
á Madrid S.M., hade ht-ridas y c0nt11bía nevado mucho,
siones, y por si todo
estaba mak, el caesto no era bastanmir.o, y en un paso
te, los caballos de
peligroso, dijo:
un coche donde venía la esposa del
- Apéese V. M.
No quiso Felipe
príncipe, se espanIV bajarse, y á potaron al ver caer el
automóvil y estuco volcó el coche.
Salió el rey y oyó
vieron á punto de
&lt;leci r a.l ca talán:
despeñarse con el
-Me alegro, vicarruaje y su pro·
ve Dioti.
pietaria.
- ¿De qué te ale-·
De todos los reyes
actuales, el primero ~•.;:..;1:~~~;;!;~~~~~~!!!!~~!'!!!!!'!!!!!!!!!l~~!!!!!!!-;;~~~:2S!fil!l:L_..:..J gras pícaro?
-De que Vuesque montó en autoBanquete ofrecido por un grupo de empleados del Banco Nacional al señor don Luis Uhink,
tra Majestad no se
móvil fué Leepoldo
cajero de esa institución .
haya lastimado~

=

.:~

0

�</text>
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A~o

XII.

MÉXICO, DOMINGO

21

DE E:trnRO DE

191~.

NuM. 3.

NUEST~OS P~ELt.R.OOS.

'

I

1
1

,,

.

. j
1

limo.:señor Dr. y Mtro. don Leopoldo Ruíz y Flores, Arzobispo de Michoacán.
(Fotografia tomada momentos después de su coossgración en la Catedral de Morelia,)
J, M. Padilla, foto.

�R.etualidades

LOS VIAJES.

..........•..•.•
,... ...........
(y~~~~
,

Son las ocho de la mañana de la víspera del día de Reyes ....
Pepito va á dar principio á la importante operación de desayunarse para ir luego á la escuela.
Sonrosada aun su faz por las matinales abluciones, con el ca·
bello reluciente y artfsticamente peinado por su mamá, y la
servilleta anudada tras la eabeza y rodeando su barbilla cual si
hubiera de ser afeitado, el hombrecillo parte con sus diminutos
dedos los tiernos bizcochos, que va sumergiendo en el pocillo
de hirviente chocolate .. . .
¡ Qué guapo está Pepito! Ojos azules, cándida frente, sonrosados labios sombreados por ligera capa de chocolate... Para
su mamá es uno de los ratos más felices del día el del desayuno
de su pequeñuelo . . ..
Extasiada, recrea en él su mirada cariños~, que relampaguea
de intensa dicha y con la sonrisa en los labios escucha las feli·
ces ocurrencias de Pepito, para contárselas después fielmente á
su marido.. . .
•
¡ Y hoy si qne está ocurrente! ¡ Como que esta noche tiene
que poner sus zapatitos debajo de la chimenea !-sin dejar por
eso de llevar con frecuencia á su boca la cucharita de plata que
le regalara su madrina, hace á su mamá preguntas sin fin:
-Mamaíta . .. .
- ¡Hijito!
-¿Vendrán 101:1 Reyes?
-¡Cómo no!
- ¿Y si se olvidaran?
- ¡No tengas cuidado; no se olvidarán!
-Y ¿cómo se las arreglan para pasar algunas chimeneas sin
entrar?
- Porque las conocen muy bien. . .. Y saben los nombres de
los niños. . . . ¡No ves que todo lo saben !
-¿Pues entonces sabrán que lo que yo quiero este año es un
aereoplanó? .... ¡ Ya sabes, una de esas cosas que vuelan haciendo fox .... fox ! .. . .
--¿Quién lo duda?
-¡Y . ... me lo traerán?
-¡Según .. . . eso depende . . . !
Pepito intranquilo, interrumpe su desayuno y con la cucharilla en alto, pregunta con ansiedad:
- ¿De qué depende? .. . .
-De que tú quieras mucho al Niño Jesús.
-¡ Pues no le he de querer! - dice Pepito con aire que no da
lugar á duda alguna de su sinceridad.
- ¿Y por qué le quieres tanto?
Con encantadora espontaneidad P epito se levanta, enlaza sus
bracitos al cuello de su madre, y responde :
- ¡ Porque me ha dado una mamá tan buena! . ...
¿Quién d11da quePepito tendrá el a ereoplano deseado? ... . Mil
que ansiara los hubiera log rado con eiltas palabras .
Y la prueba está en que apenas Pepito había salido para la
escuela, su mamá se puso el sombrero y se lanzó á la calle en
busca del codiciado juguete.
- ¡Qué lástima- se decía mientras caminaba, que nuestramo·
desta fortuna no nos permita poner á Pepito en un buen colegio
donde pudiera desarrollar sus buenalil disposiciones! ¿Qué no
hubieran logrado de su corazón sencillo, bueno y lleno de entusiasmo, maestros instruidos y sólidamente cristianos?
Menos mal que según informes, que más de una vez se había
procurado la mamá de Pepito, en la escuela neutra á que acudía su hijito, se respetaba la neutralidad! Y mientras no se des·
truyera su obra, ella se comprometía á hacer de su hijo un cris·
tiano práctico y sin tacha.
En tanto Pepifo con su acostumbrada formalidad atendía sin
perder palabra á las explicaciones de su maestra.
Era esta todavía muy joven, quería deveras á sus discípulos
y ellos le correspondían con igual cariño.
Pero ¡ quién había de pensarlo, era rabi~sa librepensad?ral
Si hasta entonces no había hablado á sus discípulos de Gahleo

y de la noche de San Bartolomé, era sin duda, porque leía en
sus cándidos ojuelos que no le entendían una palabra. Mas si
se ofreciera nna ocasión de librar á aquellas almitas de añejas
preocupaciones no la desperdiciaría.
Y fué lo que ocurrió precisamente aquella mañana, cuando un
. rapazuelo sin pedir la palabra, gritó:
- Señorita ¡J uanito dice que si los Reyes vinieran á traer ju.
guetes, que se les vería!
Al oír tal cosa la clase entera tembló cual si escuchara horrenda blasfemia. De todas las bocas se escapó un ¡¡oh!! de re·
probación.
La joven maestra aguardó á que se calmara la indignación
popular. Las miradas de todos se apartaron de Juanito, que
confundido bajaba la cabeza y se volvieron á la maestra. Ella
con la más dulce sonrisa, con melíflua voz, les dijo.
-Mis querídisimos niños, Juanito tiene razón ... . Los Reyes
Magos no existen.
-Pues á mí, protestó uno de los pequeños, me trajeron el
año pasado un caballo mecánico.
-¡ Y á mi un tambor! . .. . dijo otro.
-¡ Y á mí una caja de bombones!
La maestrita soltó una carcajada.
-;Niños, niños! dijo, si no hubierais dormido como un lirón,
hubierais visto que todas estas cosas tan bonitas os las regalaban vuestros papás. Vamos á ver, tontillos, ¡ cómo se arregla·
rían los Magos para pasar por los tubos de las chimeneas! ¡Uf!
. . ¡ Bonitos se pondrían!
Los más de los pequeñuelos, con la inconstancia y la volubi·
lidad propia de sus años se echaron á reír al imaginarse á los
Reyes con el aspecto de limpia chimeneas.
Pero algunos, que veían desvanecerse sus ensueños poéticos
y un mundo tan hermosoi sintieron como si en sus jóvenes al·
mas se desmembrara algo muy grande!
¡Qué triste fué la comida en casa de Pepito!
Quien solfa alegrarla con su charla, inagotable, que era Pepito,
estaba serio y taciturno. Y el que otros dias recibía los postre.
con una salva de aplausos, vió poner en la mesa un hermoso bizs
cocho, recién sacado del horno, sin inmutarse más que si fuera
de mármol.
Sus papás se preguntaban con la vista ¡qué enigma era aquel!
Pero no acertaban á adivinarlo.
La solución la obtuvo su mamá cuando al acostará Pepito, le
preguntó:
-iPero, vamos á ver, Pepito, no te acuerdas?
- ¿De qu é mamaíta?
- De poner tus za patitos debajo de la chimenea para que te
los llenen los Reyes.
No pudo acabarla frase; como torrente largo tiempo represado, la indignación de Pepito rompió los diques . De sus ojos
brotaron lágrimas ardientes. Y comenzó á sollozar.
-¿Qué tiel)es, hijo mío? ¿Dime .... qué te pasa?
Muchas veces tuvo que repetir estas preguntas la cariñosa
madre, para lograr que entre sollozos exclamara Pepito:
-;-La maestra .. . .. nos ha dicho .... que los Reyes Magos no
existen .....
,-¡Sí que existen, hijo mío!....... Han entendido mal lo que os
dijo la maestra!
,-¡No, no! Yo he entendido bien. !No existen los Reyes! Son
·
nuestros papás los que.... .
No pudo decir más, le ahogaban las lágrimas.
Sus dapás se miraron con honda tristeza.
¡ Cómo no! Aquello sig nificaba algo más que una íntima dicha
arrebatada á ella y á su hijito: era la negra duda que comenza·
ba á filtrarse en la tierna alma de Pepito. Y entonces compren·
dieron aterrados el daño irreparable que en una·alma cándida é
inocente puede hacer la palabra de un maestro impío.

""" '1'T

inútil el esfuerzo ;
el que nunca hu hiera tomado agua no
s a b ria distinguir
nunca los sabores
de los diferentes vinos .
La base no se im·
provisa, por ern rn
pasa junto á lo grande sin notarlo; como los que cruzan
por el lado de la fe.
licidad y no la ven.
Tal vez dentro de
algunos añois la mayoría de los que toman un va por harán
acopio de ideas, entusiasmos, impulsos é ideales que
contribuyan al progreso nacional.

Este mes es el de
los viajes en auto·
móvil, á pesar del
tiempo variable,
pero la moda así lo
indica y se la obe·
dece.
La manía de los
viajes está en pleno
esplendor, en auto
los más poderosos;
por el camino de
hierro los que no
pueden mal gastar
más que corto rato.
T (\ d o s anhelan
ver lo nuevo y de
ahí el incansable
movimientoquetra- ta de vi~itar h0sta
los amigos ó conocidos más lejano3.
Un animal extraño
Reproduzco unas
frases de La Bruye·
re, que tienen siem ·
pre actualiadad:
Señor Lic. d1m Julio García,
Eo una ocasión
"Hay que satirizar
nombrado recientemente Subse:rétario de Relaciones Exte~iores.
cierto impío, homá esa gente que nunbre ligero y auda z,
ca está en reposo, curiosos de conocer ambientes nuevos por me- se presentó al Padre Houdin de la compañíafde Jesús, y le dijo:
dio de largo3 viajes, de los cuales no hacen relación alguna ni
&lt;,Padre, aquí tiene usted un ateo. ))
hacen memoria de ellos, que no llevan apuntes de lo intereean·
«¿Dónde está?))
te que ven y que van para mirar expresamente, y que no ven na&lt;,Aquí, yo soy. ¿No me ve usted?))
da, que no se aperciben más que de alguna que otra torre nueva
Retrocede como espantado el jesuita, y tomando un antEOjo
ó c,1mpanario y pasan por ríos cuyos nombres desconocen, ni lo que halla á mano, mira de pies á cabeza al insensato joven.
preguntan al atravesarlos; que salen de su patria para volver á
«¿Qué hace usted Padre?,,
ella sin haber aportado nada útil; que les agrada estar ausentes
«Contemplo, responde, ,cá ese animal ex traño que llaman ateo,
por el gusto de que se sepa que vienen de
que aun no conocía ...... ,,
.
muy lejanos paises y que anhelan que los
Corrido el pillo, con las palabras desextrañen los suyos.
preciativas del religioso, desapareció cuIndudablemente que los viajes traen
bierto de vergüenza.
grandes ventajas; pero es cierto que si
A la verdad, no se concibe cómo puede
aprovechan muy pocos de ellos, porque
haber hombres ateos: es necesario que hatoman el cambio como una vista panoráyan perdido la raz6n.
mica que se borra con la misma priea que
Pero de seguro no hay ateos en el tranuna película.
ce de la muerte: á veces hasta los remorLa cauea está en la educación. ¿Cómo
dimientos tardíos de esta última hora
puede gozar un museo el que no haya esmanifiestan la existencia de un Dios justo.
tudiado ui conozca el mérito de lo que encierra lHJUf&gt;l edificio? Sin preparación f S

J UAN DE T OURELLES.

Señor Lic. don José R. Aspe,
nuevo Mn.istro Plenipotenciario de México
en Italia.

Señor Lic. don Justo Sierra,
nuevo Ministro Plenipotenciario de México
en España.

Señor don Ernesto Fern ández Arteaga
nombrado Ministro residente en Hondur;s
( De un retrato antiguo).

�Aetaa1idades

Oe Soeiedad.

37

ESCUELAS D OMI NI C AL E~ PAHA OBREROS.

La señora doña Sara P. de Madero y damas que conrnrrieron á la
fiesta inaugural de las escuelas dominicales para obreros.

La señora de Madero y sus acompañantes, presidiendo la fiesta de
inauguración celebrada en el teatro del Conservatorio.

EL lVIAL FRANCES.

En la parte más religiosa la población crect, mientras que Ja¡:
poblaciones menos católicas comienzan á ser atacadas del «mal
francés», esto es, de la despoblación.
La despoblación creciente, sus causas y sus remedios.
El remedio de la Francia está únicamente en el restableci·
miento de la religión, única que pt1ede indicar la razón de la
Las últimas estadísticas oficiales de este país Ron aterradoras. vida.
Los franceses, bajo la influencia sectaria marchan á la total
¡ Desgraciados de los esposos que no comprenden la santidad
decadencia nacional, según lo hafi declarado M. Folloville en el de su estado, porque acumularán falta sobre falta y la rendición
reciente congreso de la natalidad franceea. El mal que los ·aque- de cuentas ~erá un dfa muy terrible para ellos!
ja no desvasta solamente á las capitales sino que devora hasta
¿Por qué hay tantos matrimonios en Francia que no frecuenlos.campos. Algunos de los departamentos descristianizados se tan más los sacramentos? Es porque ellos no se consideran dig·
parecen á esos árboles gigantescos que la tempestad ha herido y ños de aproximarse al altar, porque no tienen valor para poner
deRpojado de verde follaje.
término á una serie de infamias de donde les viene un entorpeciLa Alemania y la Francia tenían eu 1850 la misma poblac;ón. miento moral, un profundo letargo para todas las cosas del alma.
de treinta y cinco millones de
Ellos no tienen dnecho para
habitantes cada una. Hoy Frandespreciar á las criaturas que la
cia tiene treinta y nueve miilones
miseria arrastra en el lodo, pory Alemania sesenta y dos!
que sus faltas son ptores que las
de esas desgraciadas sin tener sus
En 1897 el número de falleciexcusas.
mientos ha sobrepujado en más
Allí donde las ideas y las prácde veinte mil al número de naciticas religio~as permanecen flore·
mientos habiendo nacido treinta
cientes, las familias son numeroy tres mil nifios menos que en
sae, y el sentimiento del deber
i906.
cumplido, aun á costa de grandes
Y esto pasa sin que haya habiesfuerzos, reina f'Il el hogar dodo epidemia, ni guerra, ni azote
méstico, y los esposos pueden mialguno, en una época en que la
rarse sin rnnrojarse.
ciencia se muestra orgullosa de
La enseñanza laica está dando
prolongar y proteger la vida husus frutos. Ella ha producido
mana.
esos millones de apaches, de maSe han propuesto numerosos
tiimonios estériles, de invertiremedios, abaratando la vida, gedos, que los degradan ante el
neralizando la higiene, establemundo.
ciendo la gimnástica obligatoria,
Sólo el día en que la Francia
pensionando á las familias que
baya vuelto á su vieja fe, á su
tienen más de tres hijos, facilitanvieja dignidad católica, recobrará
do el trabajo á los obreros, dismiGrupo de militares vencedores en el primer concurso organizado su gran corazón y los hogares se
nuyendo los impuestos, impo¡;or el Club Hípico Militar.
poblarán de bellos niños, como
niendo impuesto á los célibes,
antaño. -C. B.
llamando á los emigrantes, pero todo ha sido en vano.
La razón de ese fracaso es que los legisladores franceses no pueden remediar un mal que ellos mismos han causado con sus imEn Laponia, todos los habitantea de aquella glacial región,
pías doctrinas.
visten de idéntica manera, y el observador más perspicaz.y exEse mal no proviene de raza, que cuando era católica se ropro- perimentado no es nunca capaz de distinguir á primera vista,
ducía frondosamente. Bajo Luis XIV la Francia poseía un cua- un hombre de una mujer. Llevan todos, sin distinción de serenta y uno por ciento de la población total de las grandes po- xos ni edades, pantalones ajustados, medias-gruesas de piel
tencias. En el Canadá sesenta mil franceses católicos se convir- y zapatos puntiagudos. Además el cabello largo es ornamento
tieron al cabo de cien afios en dieciocho millones de habitantes. que usan los lapones de uno y otro 6exo.
La causa de la despoblación es la moral laica. La prueba es
que .esa disminuciGn de natalidad no se acelera todavía más gra- ¿Que tal, mi querido enfermo, qué tal nos encontramos
cias á los d~partamentos franceses que permanecen creyentes. hoy?
El mismo hecho se observa en Bélgica.
- Eso es lo que le iba á preguntar á usted.

~'f~

***

M·1 trimonio Icaza-Cabrera.-Los contrayentes durante la ceremonia
nupcial en Santa Brígida.

NUPCIALES.

Matrimonio Kuhn·Couttolene.--Un detalle durante la misa de vela·
ción. [Parroquia del Sagrado Corazón.}

erguida y el continente altanero. La majestad real parecía ser su
elemento, una majestad «importante,» dice Saint-Simón. Después de lavarse las manos con la servilleta mojada, que le ofreDos matrimonios elegantes se han celebrado en esta semana, cían ( después de examinarla bien, se entiende), el capellán de
constituyendo las notas sociales más salieñtes de ella.
palacio bendecía los manjares; el rey se sentaba al fin.
En el templo de Santa Brígida contrajeron matrimonio la be«Generalmente comía solo, sin ceremonia. Toda;la vajilla era
lla señorita ~arfa Cabrera, y el joven don JoEé Ignacio !caza y de oro. La Princesa palatina, madre del duque de Orleans, que
Ca macho.
fué más tarde Regente, afirma haber visto á Su Majestad comer
Por otra parte, en la Parroquia del Sagrado Corazón, de la cuatro platos llenos de diferentes sopas, un faisan entero, una
Colonia Roma, se unieron la bella
gran perdiz, un gran plato de enseñorita Virginia Couttolene, de
salada, grandes rebanadas de jadistinguida familia de Puf'bla, y
món y de carnero con salsa de ajo,
el joven don LeonardoKhun, apre·
un plato de pastas y además fruciable miembro de la colonia 111€tas
y huevos duros.
mana.
«Tanta
comida no le aprovechaA ambos matrimonios concurrieba;
tenía
malos dientes y tragaba
ron numerosas familias de nuestra
con
glotonería
mascando mal. Sus
buena sociedad, con cuyo concurvértigos,
indigestiones,
reumatisso, tuvieron mayor realce las ceremo,
mal
de
piedra,
gota
y
catarros,
monias.
son conocidos; continuamente había que sangrarlo y purgarlo, y en
esos
días llamados de media dieta,
LUIS XIV
no comía más que un caldo suculento con tostadas, una sopa de pichones y tres pollos asados.»
Los siguientes fragmentos de
&lt;,La pompa y la limpieza de la
&lt;cNos Loisirs» son la evocación ue
comida
real e3taban lejos de ser imun curiosísimo momento de la vida
pecables,
si se tiene en cuenta que
real en Versalles.
en los primeros años del reinado
ce En los bajos del Hospital de
de Luis XIV no se conocían los teVersalles, llamado entonces el
nedores. La cuchara sólo servía pa«grand commun, &gt;&gt; ee habían instara
las sopas; en cuanto á los guisalado las cocinas. En las habtaciodos, se comían sencillamente con
nes situadas debajo de éstas se alolos dedos, lo mismo que las salsas
jaban los oficiales y la servidumbre
y las legumbres.»
de palacio, más de 1500 personas.
Los
novios
Leonardo
Kuhn
y
Virginia
Couttolene
después
Y;;é'~"&lt;::&gt;
En este número, la tercera parte
de la ceremonia de su enlace.
'
El de rnis pecados
pertenecían á la cocina y serviFOTS . DE "fa TIEMPO IL USTRADO."
dumbre.
Pregunta el médico á un enfermo
~&lt;Utia vez la. sefial dada, la comida, ó como decían entonceE" la
pr6x
imo
á
morir
de
una
enfermedad
que el facultativo no acier«viande du r01J&gt; (la carne del rey), salía de este piso bajo, cru- ta á descifrar: «¿Qué dolores tiene usted?,,
za~a la calle para llegar al palacio y des1.més de recorrer cinco ó
El enfermo: «No tengo más que un dolor. »
seis piezas, llegaba á .la habitación donde la mesa estaba puesta.
e,¿
Y cuál es?» se apresura á preguntar el médico creyendo desEste paseo de la c?m1da ~eal cons~ituía una ceremonia oficial y cubrir
la enfermedad.
'
era costumbre de ia gente descubrirse ante tal procesión incli&lt;cEI
de
mis
pecados,»
contesta
el
paciente.
nándose; y poco faltaba para arrodillarse.
'
. Este es el dolor que habéis de sentir siempre. El pr,)feta Da&lt;:Los que han visitado el palacio de Versalles pueden fá cilmenvid
lloraba día y noche sus pecados hasta decir: «Fueron para
te 1ma!!'marse el espectáculo; el rey tomaba las comidas en su
mí mis lágrimas el pan del día y d; la noche ...... »
h~bitación, frente á l~ ventana central desde la cual se ve la AveY}osotros que ha?ríais me.recido mil veces el infierno, ¿no
mda ~e Parírs. Anuncrnba Ja comida con gran ceremonia.
habtis de llorar también?
«Lms Xlv, como es sabido, no era alto; por eso usaba altos tay pedid con vuestras lágrimas {\ Dios que os preserve
cones y monumental peluca; su andar era admirable; la cabeza deLlorad
caer eh pecado mortal.
1

�El mar ha tentado siempre la codicia humana· y el caso no
es de hoy, sino muy antiguo, como lo prueban aquellos versos
de uno de nuestros poetas clásicos.
"La codicia en las manos de la suerte se arroja al mar: la fra á

las espaldas, y la ambición se rie de la muerte.''
A~n no hace mucho tiempo que un sabio profesor de la Univers~dad de Bruselas nos anunciaba que había descubierto el
med10 de extraer el oro que en suspemión contienen las aguas
marinas.
¿De dónde procedio ese oro? ......... : el mar combate de continuo rocas y montañas que lo encierran, y en sus aguas hay
P.ºr lo tanto, partículae, infinitesimales ó poco menos del' pre·
01oso metal.
La teoría del sabio Belga fué una de tantas brillantes teorías
que ?º obtienen pract~ca é .inm~diata confirmación, y el oro
contmúa en las agu.as, mtang1ble e inexplorable, hasta la fecha.
Pero en cambio encierra la líquida llanura multitud de buques náufragos, y entre ellos los hay y los hubo bien provistoi;i .
abarrotados casi, de espléndidos tesormJ.
'
::~ Recientemente se han encontrado lingotes de plata en las
blondas arenas del puerto de Gouberville, lingotes que á no dudar, proceden de los navíos que combatieron en la batalla célebre de la Hougue.
Sabiendo que en el mar yacen fabulosas riquezas, nadie se
extrañará de que un día ú otro se constituyan sociedades dedi·
Ciidas á extraerlas en aqueilos mismos lugares donde se perdieron.
Se uso para el objeto un aparato que se llama hidroscopio,
una especie de anteojo gigantesco, destinado á explorar el suelo marino; el cuerpo dal instrumento no es sino mi tuvo metálico de gran diámetro, en cuyo extremo inferior se acumula un
sistema de · lentes, reflectores y lámparas eléctricai;i, mientras
el superior] se.afirma á un pontón, á una gabarra, ó á un buque
cualquiera.
El hidroscopio funciona como una draga excavadora de aire
comprimido;' es en esencia, una bomba que aspira del lecho
del mar, agua,:arena, piedras, (fango, moluscos y vegetales;
las substancias aspiradas caen en un tamiz, que deja escapar el agua y examinar con todo detenimiento el resto. Inutil

Grupo de c0ncurrentes al banquete
ofrecido por el señor don Ernesto Pugibet, á un grupo de sus amistades,
en la Ville des Roses.
Fot Sosa y Meiidoza.

creo añadir que la de operarse :siempre sobre las costas 6 en
parajes de limitada profundidad que viene á ser lo mism o.
En España existen los famosos galeones de la bahía de Vigo;
todos habrán oído hablar de ellos, y aun sabrán que en diferen·
tes ocasiones se ha intentado explorarloi;i, aunque infructuosamente. En 1702 cuando aún éramos grandes y fuertes cuando el
sol no se ponía en nuestros dominios llegó, á Espafia una flota procedente de América, y Cdrgada de las riquezas que durante tres años, se habían extraído de las minas de oro y plata; evaluábase aquella carga en 700 millones muy corridos:
navíos militares escoltaban á los galeones pero al llegará Vigo
fué atacado el convoy por una escuadra anglo-holandesa, que
mandaba Sir George Rook, y llevando nosotros en la acción la
peor parte, decidieron nuestros marinos echar á pique los galeones, para que sus tesoros no aprovecharan al vencedor.
Y esta es la hora en que aún duermen en el fondo del mar
los 700 millones.
En cambio, una compafiia británica trabaja .ahora con éxito
er. el sal va mento de la fragata inglesa Lutín, que el año de
1793 se fué á pique en la costa holandesa á no mucha distancia de Terschelling.
La fragata Lutín llevaba 30 millones de lingotes de plata y de
oro; se han salvado ya 2.500.000 francos, y el resto continúa
hundido en el fango á diez metros de profundidad, aunque el
ingeniero director de la maniobra confía en sacarlo á luz.
Junto á estos tesoros indudables, tesoros en cierto modo
conucidos por saber P.l nombre del buque que los conducía y el
lugar en que se hundió hay también tesoros fabulosos y fantás·
ticos, inventados por una imaginación exaltada, y populariza.
dos más tarde por la 'leyenda.
Entre Cuba y Puerto Rico, por ejemplo, pretenJe la tradición que ti fondo del mar se halla sembrado de oro, plata y
piedras preciosas, procedente de los naufragios de muchos buques españoles que se fueron á pique en pleno siglo XVII.
¿Habrá historia más romántica y novelesca que la de los te·
soros del Mary- Dier?
En 1835 había fondeado el Mary-Dier en el Callao; el ejército chileno invadía el Perú, y el puerto perur.no no tenía un

La soprano Blanca Fox y el tenor Amadi en la escena final de ''Favorita."

VIDA TEATRAL
f:Atnft:frftr:ttft

«MIGNON,» en el Colón.-- La pianista hú.ngarn Yolanda Mé1'0, en el Arbeu.

Concbt¡•c en la pagi1,a39.

El escritor argentino don Manuel Ugarte, que dará en breve dos c0n·
ferencias sobre la unión latino-americana.
El escritor aparece acompañado por unos jóvenes normalistas.'
Fol. de "Et 1'ieinpo ltmt1·ailo"

Hacía ya más de seis años que el público metropolitano no sa·
boreaba la deliciosa partitura del maestro Thomas. Desde aquella inolvidable época, en la que Luisa Tetrazzini y L;viaBerlen~
di cantaron en el Arbeu "Mignbn, '' todas las empresas se habían
aostenido de hacerla figurar en sus repertorios.
Esta semana se cantó esta ópera ea el Colón, con un éxito
bastante incompleto, debido, principalmente, á que el público
gusta demasiado de la música vigorosa, siendo realmente extraordinario el caso en que la música delicada y poco melódica ~es. pierte grandes entm1iasmos. Si bien es verdad que las localidades fueron totalmente ocupadas por el público la noche del pa·
sado martes, comenzó á notarse la indiferencia de la concurren·
cía desde que la orquesta, dirigida con la habilidad de costumbre
por el maestro del Castillo, tocó la bellísima introducción.
Y la actitud reservada y fría del público siguió hasta el fü1al,
por cierto inj 1stificadamente, pues si bien el desempeño de "Mig·
non'' no fué absolutamente bueno, fué muy discreto. El _tenor
Amadi canto apasionadamente el papel de Guillermo y hubo de
bisar, á las repetidas instancias del público, la deliciosa ro·
manza del cuarto acto. Blanca Fox tuvo oportunidad de lucir su
espléndida voz. En más de una ocasión los buenos aficionados
prorrumpieron en calurosos aplausos, contrastando su entusias·
mo con la marcada indiferencia del resto del auditorio. El bajo
Crety, al que hemos aplaudido otras veces, como en el "Barbero
de Sevilla'' y "Fausto'', no estuvo lo afortunado que hubiera si·
do de desearse en su parte de Lotario.
No obstante la apatía general, "Mignon" nos hubiera dejado
gratos recuerdos si no hubiera la empresa encomendado á la se·
ñora Zavaski la parte de Felina. Pero con esta artista no puede
haber tiempo posible. En las anteriores funciones ha substituido
con bastante mala fortuna á la señorita Vicarino; en "Madame
Butterfly" hizo patente su inferioridad respecto de aquélla. Pero
esta vez el fracaso que ha tenido en la obra de Thomas ha col·
mado la medida. Durante toda la obra el público sufrió los desaciertos de la artista, aún más desafinada la noche del martes que
las .anteriores, hasta el punto de protestar ruidosamente en los
momentos en que, no sabemos por qué causa, quedóse suspensa
dos ó tres veces en la polaca del tercer acto.
No e3 posible exigir que la Vicarino cante todas las noches,
pero el público ha demostrado con su abstención de concurrir al
Colón la5 noches en que canta una artista de tan mediocres facultades, un desagrado que debe preocupar á la empresa.

***

El viejo y destartalado teatro que ha llegado á adquirir no sa-

hemos que aspecto simpático á traves de tantas temporadas difíciles de olvidar ha abierto una vez más sus'puertas á una alta
' húngara
.
artista, la pianist-\
Yolanda Méro.
.
.
Estas temporadas, ya se sabe, no se caracter1.zan por lo animadas toda vez que el público selecto es en 1.éxico muy escaso.
Esta v~z, como era de preveerse, el teatro estuvo casi)~desierto.
La Srita. Méro, es una acabada artist a; sus facultades excepcionales y aqmirable técnica, hacen de ella una alta personalidad del mundo artístico, como lo comprobó rotunda~eate
la noche del martes pasado. Desde un priD;cipio se ?º~quistó la
admiración y simpatías del selecto audito!10 que as1~tió al concierto por su personalísima manera de mterpretac1ón de los
grandes maestros.
. .
La brevedad de esta crónica nos impide, como quisiéramos,
extendernos más. Baste á nuestros lectores saber por ahora qne
esta exquisita artista húngara hizo prodigios de técnica, de cla·
ridad é inspiración, interp!etando desde Heymann, Merkler Y
Dohnany hasta llegará "El Sueño de amor, " el lnocturno Desdur, para finalizar con una Rapsodia de Liszt.
.
El público que asistió á la velada, compuesto ~e .mús!cos, .de
artistas, de "dilletantis," premió la labor de la d1sbngmda pianista con nutridos aplausos.

LOS TESOROS DEL MAR.
Co11cluye de la página 38,

mal buque de guerra que lo defendiera. Angustiados y llenos
de sobresalto los más ricos habitantes de la ciudad, temerosos
de perder sus riquezas, suplicaron al capítan del barcn inglés
que se las guardara: y el Mary-Dfor se llenó de alhajas, de mo·
nadas de oro, de perlas y brillantes, de zafiros, de esmeraldas
y rubíes.
Sucedió lo que era de esperar; el marino inglés en un mal
cuarto de hora ( malo ........ para los peruanos, se entiende,)
levó anclas y se march6 á ocultar su botín en la isla Cocos s1tuada frente á Panamá, pero cuando trató de abandonarla .un
huracán formidable estrelló, al Mary-Dier, sobre los a~rec.1fes
sin que ni uno de los hombres que los tripulaban cons1gmera
ss.lvarae.
La isla guarda un secreto: ¿hbbrá entre mis lectores alguno
que quiera descubrirlo?

�Ctróniea Exttranjetra.

Ctróniea Exttranjetra

41

EL VIAJB; DE LOS R&amp;YES INGLESES A LA INDIA.

1

1

1

Viaje de los reyes Ingleses á la India.

Llegada de los soberanos á Delhi, bajo el ricó parasol imperial bordado de &lt;·ro: detrás el virrey lord Hardinge y su hija. .

El sherit lee el discurso de bienvenida á los soberanos, en el muelle
de Bombay, donde se levantó un pabellón para recibirá su desembarque
·
á los reales viajeros.

Las bellas pans1enses quieren sangre
Las luchas brutales de los pugilistas negros, yanquis é iñgleses, en las que mana: sangre y los hombres caen derrocados como bueyes bs_j~ un golpe de maza, tal es hoy día el deleite de
las bellas par1s1enses, lo que hace furor en la «élite» de la hermo~ura y de la elegancia femenina.
El famoso Pelican: Club de Londres, ha arrendado en París la
sala Wagran para que los franceses vean luchar en ella á los
más rnlvsjes 'de los bóxeadore¡¡· y no son los franceses los que
se han entusiasmado, sino las f;ancc&gt;sas.
Las par~sienses se parecen por el nuevo sangriento espectáculo. Han, visto á .un blanco molido á puñetazos por un, negro en
en la ~as. sangrienta lucha 9ue se puede desear; -han visto al
c~mpeon rnglé~ Hinry Shearrng derrotado por · el negro califorman0 Sam Mac Ve~, Jo han :visto arrastrándose á sus pies para
que lo retratarno, :::rn poder apenas re~ollar, con una herida en
l~ frente abie:rta por e! puñetazo d.el negro. Las elegantes de Pans confies~n 1_ngenuamente que asisten á estos espectáculos porq.ue nece31tan algo que las divierta y las interese; porque nt-ces1tau una lucl;ia de verdad. DePpués de uno de estos combates á
puñetazos, &lt;iL'Illustration)) decía: c&lt;No fué bastante brutal, no
corri6 la sangre.11 Exactam·ente lo nfomo repiten las ·herhiorns
espectadora@.
.
.
Todo el París elegante estaba presmte el día de la lucha del
negro y del ihglé;:.. Los precios se subieron, porque se prometía
que el espectáculo sería sangriento y toda la gen.te «chíc)i tomó
localidades .Y asisti6 en traje de etiqu.eta. En las primeras filas
tornaron .ª~1e~to doscfentas m_ujeres, las que necesitaban algo
que las d1v1rtiese .y las entretuviese. . ... .
·
Con alegría de todos, : al se1;undo encuentro· ya corrio la sangre. Al cuarto, -Harry.Shearing rodaba por el suelo y no podía
levantarse. 1.C6mo aplaudía el público, 'y en especial las hermosas de lag primeras filas!,
-¡Magní.fico golpe! gritaban.-jMagnífico golpe!
:
-La lástim.a -.d.ecían algunas-;-es que no ·ha durado más que
uoa hora.

Bautizo d(uaa nueva Infanta de España.
Miembr0s de la fami lia real española en la solemnidad del bautizo de
1a•infanta María C ristina, nueva hija de los reyes de España, nacida el 12
•
de diciembre.

Después de un almuerzp en el Palacio del gobern~dor de Bombay,
sir George Clarke y lady Clarke acom pañan á los ~oberanos
á su automóvil.

Todavía más emocionante para la sociedad parisieme fué la
sesión en que el _Cllmpe6n Tommy Burns venci6 al sudafricano
Smith. Lai mujeres gozaron entonces como nunca.
- j Bravo, bravísimo!- gritaban las lindas espectadoras al V&lt; r
que rlos veces sPguidas, de otros tantos puñetazos, hacía Burns
brotar la Aangre de la cara de rn contrincante.
- ¡Acábale de una vez!_-Bramaban otras poniéndo!e de pie.
Burns e1-quivaba admirablemeute los golpes de su contrario
y éste se retiraba poco á poco.
'
-jCobardel-exclamaban las admiradoras de Burns sentadas
.en la primera fila.
De un puñetazo magüitrn,l el campe6n derribó á rn contrario
cuan largo era. En el colmo de su -entus~asmo, sus admiradoras
chillaban con más .fuerza que nunca:
-¡Acaba con él, acaba con él!
Repetimos que las que así se expre~aban á la vista de la sangre y de las c,mtusione~, eran las más elegantes damas de París, las más distinguida!", la rccréme,1i Cansadas de los deportes
franceses, necesitaban ver algo más real, más terrible. Cuando
se cansen también de ésto, ¿qué será lo que pueda divertir)a5 y
entretenerlas?

LA PUERTA ES ESTRECHA
«,Señor cura,)) decía en cierta ocasi6n al venerable párroco de
Ar~ un hombre grueso y colorado y cuyo aspecto contrastaba
con la palidez y demacración del buen sacerdote, «cuento con
U..tPd para que me lleve al cü,Io, y para conseguirlo me agarraré á RU FOtan~. ))'
.
«No haga Usted tal cosa, amigo mío, replicó el cura rnnrien do, «pues la entrada.del ·!)ielo'es muy estrecha y nos quedaría·
mos los dos á:la pu.erta. )J
.¡Ah estuvo rµuy gracioso.el buen cural Y habló muy bien: la
puerta del cielo es angosta, y para pasar por ella hay que haceree
pequeño por la humildad y qelgado pór la niortificaci6n, es de· ·
cir, hay que humillarse y_mortificar~e. · ·

..--- - ·- - -- - -----. --,--..,,=--------- -

La guerra lta_lo,turca.
Las tropas italianas marchando sobre las dunas, hacia Tadjourah , el 13 de diciemb1e último.

�43

llOS AGlJADO~ES DE llllVIA

• •'
J

••

..

·1·

(Apuntamientos por Ricar _o Palma,)

Los proveed~res á domicilio de agua, ó aguateros, como, con do, e~ como quien dice de ayer por la m11ñana.
mejor índole filológica dicen los argentinos, constituyeron e11
Los aguadores festejaban · anualmente, en la igle&amp;ia de· Sa!i
Lima un gremio sujeto á pragmática ó reglamentación, gremio Francisco, á San Benito, patrón del gremio, y era para ellos ese
que. á Dios gracias ha muerto desde ha casi medio siglo. y sin .día de ancho jolgorio.
e3peranza de resurrección, pues como dice un poeta:
'
'Al incorporarse un aguador en el gremio entregaba cuatro pe·
'
sos al alcalde para fondos de la asociación. al incre·mento de
Aquel que dijo á Láza.ró·: ¡levanta!
los cuales contribuía semanalmente ·con la cuota de un real
no ha vuelto en los eepulcros á llamar.
de plata.
También esta'ban obligados los del gremio á regar cada sibaCuando fundó Pizarro la ciudad tenían los vecinos que ocudo, de cuatro á cinco de la' tarde, la plaza Mayor y las plazuepar un doméstico pa- las de S11n Francisco, Santo Domingo, la Merced y San Agustín.
ra que, en grandes
Cuando desapareció el gobierno monárquico y vino l~ repú·
cántaros de barro, blica con sus furolerías de igualdad democrática, el gremió de
trajesen, del río al ho- aguadores se convirtió en potencia política par~ los actos elec·
gar, el refrigerante é cionarios. El alcalde se convirtió en personaje mimado por ,los
imprescindible líqui- caudillos. El que contaba con el gremio, tenía asegurad,o el
do.
triunfo en las elecciones parroquiales de la capital de la RepÚ·
Tan I uego como la blica. La disciplina era ~na maravilla, pues nadie osaba hacer
trata de negros se ge- la más ligera observación á un mandato del alcalde. Al ingresar
neralizó, las perrnnas en el gremio, todos los asociados hahían prestado juramento de
:icomodadas q uisie- ciega obediencia. Eso sí era autocracia y Bo pampirolada como
ron consumir mejor la del Czar de Rusia.
agua que la del cauce
Hubo en Lim a, por los afios de 18150, un caballero acaudaladel río, y mandaban do, al que bautizaremos con el nombre de D. José Francisco,
un esclavo, caballero pero muy metido siempre en belenes de poHtica, el cual calculó
en un asno que sus- que el hombre que consiguiera hacerse dueño de los aguadores
tentaba un par de pi- sería siempre el mimado por los magnates de palacio, lo que se
pas. á proveerse de llama una potencia. Nuestro politiquero se convirtió en pafio de
agua clarísima en la lágrimas para los del gremio, que, en cualquiera tribulaci6n
Piedra Liea y otras doméstica, acudían á él
vertientes vecinas á y con frecuencia los
la ciudad. Cuando en salvaba de ir á la cárcel
1650 se erigió, con por borrachos y pendengasto de ochenta mil cieros. El era obligado
pesos, la pila monu- padrino de bautizo de
mental, que aún perdura, en la plaza Mayor, se aEociaron los retoños, y, por suquince ó veinte negros .libertos, organizando greini@ para pro- puesto, que oiempre teveer de agua á los vecinos, asignando el precio de medio real nía compadre alcalde.
de plata por cada viaje. Un viaje.. de agua constaba de dos pipM. Tuteaba á todos 1os
Desde sus primeros tiempos se singularizaron los aguadores aguadores y hasta les
por la desvergüenza de su vocabulario, tanto que era como re- daba monises para que,
frán para las buenas madres limeñas el reprender á sus hijos á su salud, bebiesen co·
diciendo: «Callen, nifios, que por las lisuras que dicen, me pa- pas en la pulpería.
recen aguadores.,,
En una ocasión viéLos del am):mlante gremio se anunciaban con el tintineo de ronse varios aguadores
una campanilla que sonaba á cada paso del. asno, y conforme á complicados en un juisu 'pragmática ó reglamento estaban obligados á consagrar, quin· cio por pecado de hurto.
cenalmente, una tarde á la matanza de perros callejeros que no Don J oeé Francisco se
ostentaran un collerín, obtenido por su's dueños de la. autoridad puso en movimiento, y
de policía, previo el pago de dos pesos~ Barato era el seguro de . después de recia fatiga,
vida, siendo el mes de Diciembre·el designado para renovación consiguió que el juez
de la póliza, digo,, argolla.
. '.
sobreseyera la causa, deLa matanza la efectuaban 'los. agqadores armados de gruesa jando á todos los acutranca con contera de plomo; y en esa tarde era horrible y re- sadores en libertad de
pugnante el espectáculo que ofrecían las calles de Liwa. Fué repetir la hazafia. El
después de la batalla de la Palma, esto es, en 1856 ó 57, cuando gremio agradecido, y sin que diecrepara voto, noml&gt;ró á Don
el bocadillo de carne envenenada substituyó al feroz garrote, José Francisco aguador honorario, distinción que á nadie se hasistema que no admitía privilegiadas excepciones caninas. Igual- bía hasta entonces acordado.
dad ante la ley de muerte: tan perro era el chusco como el miLos sábados á las tres ds la tarde, se congregaban los aguadomado falderito. Quien deseaba salvará su doméstico cancerbero, res al rededor de la gran pila de la plaza. A nuestro politiquero
tenía que vivir averiguando, por el aguador de la casa, cuándo se le veía paseando delante de la·arquería del portal de Botone·
era día del bocadillo, á fin de tener encerrado al ladrador. Cuan- ros, y cuando, al pasar lista gritaba el alcalde:-¡José Francisco:
do dej6 de funcionar el gremio, quedaron los perros en Lima aguador honorariol,-nunca dej6 de oírse la voz que contestaba:
como moros sin señor y libres de todo smto.
-¡Presente, señor alcaldel-y cumplido el deber disciplinario,
El establecimiento de la perrera municipal, reforma que aplau- se iba paso entre paso para. su casa.

.

Despuée de la lista discutían sus asunti·
llos los asociados, y terminada)a junta, empezaba el regadío de la plaza..
.
,
La acción de los aguadores en la vida pohtica era la siguiente: desde la víspe_ra ~~! dia
designado por la ley para la const1tuc10n de
las mesas de distrito, que debían recibir el
sufragio de los ciudadanoe, los aguadores se
congregaban en algún caserón viejo, dejando
á los partidos contendientes en lib~rtad para
la lucha. Los aguadores, en su encierro, eran
sólo un cuerpo de expectativa ó de reserva,
que había paeado las horas consumando
aguardiente y butifarras hasta que les llega·
ba la noticia de que el partido popular ó de
oposki6n al gobierno había triunfado ó estaba en vía de apoderarse de la parroquia de
San Marcelo, por ejemplo. Efie era el instan·
te en que aparecía D. José Francieco, revólver en mano, y gritando:-¡ A tomar la mern
de San Marcelo!-¡A San Marcelo, mucha-

AUTOMOVILES QUE SALTAN Y QUE VUELAN

i.

i·

'

)

chos! ¡Viva el gobierno!,- repetfa el alc!lde con un énfasis que se prestaba á esta d1spa~atada traducción criolla.: ccMuchachos?
ª'luí n.o hay más Dios que Mahoma y m1
compadre D. J osé Francisco, que es su pro·
feta. &gt;&gt;
Y garrote en mano, daga ó puñal, al cinto,
en medio de espantosa gritería y a carrera
abierta se lanzaban los doscientos negros
a()'uado~es sobre los ocupantes de la plazue1t que tras ligerísima resistencia y un par
d~ cab~zas rotas, ponían pies en polvoro~a.
¡Victoria por los aguadores .. .. y por el gobiérno!
A Dios gracias, desde hace casi cu~renta
años en el eleccionario de las parroqmas no
corr~ ya sangre. Embolismos y trampas pacificas en las ánforas han reemplazado al democrático garrote de los aguadores, gremio
que ya no es más que uno de tantos recuerdos tradicionales.

comprimido que produzca el mismo efecto, es,~eci~, que lance
el automóvil al aire eP el momento oportuno e 1mp1da todo choque brusco al volver al suelo.
.
E l invento de Farman es muy diferente; se trata dE1 la aph?a·
ción al automóvil de un mecanismo parecido al de su máquma
voladora. En la trasera. del vehículo coloca un propulsor que
funcion a por un motor propio y obra en el aire de la misma
manera que el propulsor dP. un buque en el agua; aumentando
notablemente la rapidez. Un autom6vil ordinario provisto de
este propulsor, puede tener doble velocidad de la que tiene; un
automóvil de carreras podría llegar á hacer 200 kilómetros por
hora. Aunque rea lmente el automóvil así modificado no haría
otra cosa que correr por el suelo,
al que en él fuese le parecería
que iba volando, pues el propulsor aumentaría la velocidad pre·
cisamente el doble.

La última pslabra en el automovilismo, es el automóvil de
caza, que puede saltar una valla ó un foso, un arroyo ó un maciso de arbustos, con la misma facilidad que un caballo. Teníamos ya el automf:ivil de tracción que podía subir y bajar colinas y pasar arroyos y pantanos; teníamos también la máquina
inventada por Henry Farman, el campeón de la navegaci6n aérea, que ha dotado de alas á su
automóvil y puede volar sobre
el suelo. El automóvil de caza,
inventado por el yanqui Carle- ·
ton Webb, reune todas estas
condiciones y otras mucho más
notables. El chauffeur mueve la
palanca y el automóvil avanza
sin detenerse ante ningún obstáculo; puede levantarse sobre
las ruedas posteriores y saltar,
sin la menor sacudida, todo lo
que se le ponga por delante. Se
La indulgencia.
dirá que un automóvil que salta
en el aire, al caer quedará desJuan VII, rey de Portugal,
trozado; pero todo está previsto.
. . era demasiado indulgente. Cier·
En el momento de saltar, t&gt;l
to día le presentaron, para que
chauffeur mueve la palanca en
firmara, la sentencia de muerte
sentido contrario haciendo que
" ' de un hombre que reincidi6 en
salgan bajo la caja del vehículo
en otro crimen después de haenormes muelles que dan al conber sido indultado por horrible
junto la elasticidad necesaria pa ·
asesinato.
raque caiga sin ningún choque
«No le indultéis,,, dijo el Conbrusco y pueda seguir corriendo
de dos Arcos; echa cometido un
como si nada le hubiese ocucrimf'll demasiado infame.
rrido.
«¿Uno?» dijo el rey. «Ha coEl esqueleto del automóvil de
metido dos.&gt;&gt;
caza es, á la vez que muy fuer«No, sefior, uno solo. El sete, sumamente ligero. fütá consLUIS FREG
gundo !o cometió vuestra Matruido con tubos de acero, y el
m dom iugo pasado sufrió nua teniule corn ada. de uno de los toros li·
J.estad, porque no debía perdomecanismo para saltar consiste
d iados en el coso de la Co ndesa Lit I ogicli&gt; J'ué parecida á l a que rnfriií
nar el primero á un gran crimien una serie.de muelles muy sóel inolvidable para la afición mexic:,1ni Antonio Montes . Los ruéclicos
na!.,, Avosotros, padres,'madres,
lidos. Mientras el automóvil va
que lo asi:1te11 e~peran que sanará dentro de algunos me~e~.
oíd lo que os dice Dios: Qui parcorriendo por terreno llano, los
cet virgae, odit filium suum : Quien
muelles permanecen recogídos, sin prestar ningún servicio, pe· no usa, cuando sea menester, el palo para con su hijo, le odia,
ro en el momento en que se toca la palanca, salen con gran fuer- porque lo deja para su mal crecer vicioso y malo.
za levantando el coche en el aire por encima del obstáculo que
Ya sabéis que por palo se entienden los castigos, las reprense oponga á su marcha.
siones, las amonestaciones, etc.
Apenas hecho el invento, ya piensa su autor en modificarlo
¡Cuántos hijos se pierd,en por la mala educaci6n de sus paventajosamente, sustituyendo los muelles por un aparato de aire dres! Estos responderán de las almas de ellos.

-· - -

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._

·- ..

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- ·--

�~~A lAStº

JUVENTUD HEROICA.

· O~MAs···
PLUMA DE MUJER.

, Venid viejos re~uerdos; batíd las níveas alas,
TraeJ toda la gloria del tiempo que corrió·
Venid al viejo bosque Y haced que vuestra~ galas
Deslumbren á quien antes jamás las contempló.

Venid con vuestros ecos trayendo á la memoria
Lr&gt;s hechos que adormece el tiempo que se fué
Haced que el mundo advierta las ráfagas de gloria
Que el Padre de la Patria desde su trono ve.

Sabía que sus hermanos en lucha que horroriza
Con esforzado aliento b1egaban sin cejar
Y entonces aquí mismo, también entró á la liza
La sangre de sus venas dejando derramar.
¡Quisiera de las auras la melodiosa rima
Cuando las frondas mueve con ecos de laud!
i Quisiera del zenzontle el canto que sublima
Para cantar tus glorias, excelsa juventud f.

Haced vibrar las frondas de viejos ahuehuetes
:'e.stigo~ inmutables de hazañas mil y mil,
EntreteJed con flores vistosos ramilletes
Para alfombrar la planta de juventud viril.

Entonces con que ritmo melódico y sonoro
Los ecos de tu gloria habría de pregonar ......
Con que grandeza entonces con que arrullo canoro
Tus infantiles glorias habría de proclamar ... ...

De juventud heroica que siente por lae venas
Cor~er sangre de fuego que sal;&gt;e prodigar,
Da Juventud heroica que no sufre cadenas
Porque es la descendiente de Escutia y de Melgar.

Tus fastos ya gloriosos, pregonan con vehemencia
Tu esfuerzo poderoso para vencer aquí
Y armada con el brío que dan honor y ciencia
Te llevas de nosotro¡¡ la admiración por tí.
('1

Aquí bajo la fronda del viejo bosque umbrío
DondE) su ruda imagen el rey nahoa grabó
De la niñez heroica con muy pobre atavío'
La cuna humilde Y blanca tranquila se meció.

Aquí creció su aliento nutriéndose fecundo
Con nobles ensefíanzas que marcan ~l deber
Deber que suele á.veces mostrar altivo al mundo
Que un niño, por Ja Patria, gigante puede ser.

•

•

von que recog1m1ento se pasa hoja tras hoja;
Con que fervor se admira la fe que te animó
En las tremendas horas de llanto y de congoja
Que aquel sol de 6eptiembre iluminar osó.

El Dios de las Victorias tu firme planta mueve
Porque jamás supiste temer ni vacilar:
Con la razón. dominas al infortunio aleve
Con tu valor indómito lo sabes abajar.

:ru

¿Quién no recuerda acaso la página más bella
Que de 1.a historia patria se vino aquí á esculpir?
¿Y qmén no mira, entonces, en el autor de ella
El brazo que se yergue marcando el porvenir?

¿-~uién es el que ha dudado en horas de decaimiento?
¿Qmén no ha confiado siempre en esa juventud?
¿No es ella de la Patria el más firme cimiento?
¿N es ella la que eneefia á odiar la esclavitud?

_nunca te domeñas ni cedes al halago,
Ni deJas que se embote tu aliento varonil·
El hombre languidece en el momento aci~go
Porque el halago trunca su calidad viril.
Tu sabes que de todas las más nobles virtudes
La más preciada y grande radica en el valor
El da todo el esfuerzo que tu jamás eludes '
Para vencer á todas, pues él es la mayor.

°

¿No es ella la que altiva opuso por escudo
Contra enemigo hierro su ánimo infantilJ
¿No es ella la que enseña que en el peligro rudo
Es cuanio debe el hombre mostrarse más viril?

Por eso cuando inquieta sintió la extrafia planta
Hollando de su bosque el místico vergel
Se irguió como las ondas que el huracán levanta
Para cefiir su frente de mirto y de laurel.

Es tan intenso y hondo el alto sentimiento
Que dentro de tu pecho le guardas al deber,
Que nunca lo razona tu altivo pensamiento
Y solo tu alma grande lo sabe comprender.
¡Bendita sé! Recoge el trémulo murmullo
Que surge de las almas que bien saben amar ......
Las almas que saludan con inefable orgullo
A los Hermanos dignos de Escutia y de Melgar.
.~1éxico, diciembre de 1911.
EDUARDo1NORIEGA.

::=:==============----=~~....._--~----=====---~~~~~~~~
------------ - - - - - --- - - -- ~------....;.:_-~ '

abatida, con.la cara entre las manos y todo el cuerpo Eacudido
por la angustia del llanto. De intento había procurado quedar·
se sola para aquel.adiós doloroso en el cual gemían todas las
ENTRE MADRES
memorias clel reciente drama ...... Cuando sintió en la escalera
Es plácida la noche en que esta mujer:aoda lentamente un rumor de pasos importunos, se arrancó con valiente esfuerzo de
camino blanco bordeado de casas. Estas casas, asomadas al ca· aquella cruel delectación en que yacía, y de puntillas,j queda·
mino, est~n cerradas y silenciosa~; están dormidas. La noche; mente, como quien pirn en recinto sagrado, fu é entornando las
coronada de estrellas, puertas y recorriendo
q u i et a y hermorn, las habitaciones con
también parece dormi- una suprema mirada
da en los brazos del es- de despedida.!
La llave giró en su
pacio azul. Late la vida del valle con un in- mano tembloros:t con
tenso latido misterio- . un chirrido ~gudo coso, amasado de cuchi- mo!(una queja, y la
cheos de hojas y gorjas mujer creyó que había
de ag'.la, y late el co- dejado guardadas para
razón de la caminante si empre las úl tim as
con el apremiante la· huellas de la página
más triste de su vida...
tido de la emoción.
Pero he aquí que
Es que la mujer ha
buscado con la mirada otra mano indiferente
una casa de aquel ca- había abierto aquella
mino que anda lenta· puerta cerrada con tan
mente, y la ha encon - profundo respeto, y
trado con los balcones otra madre feliz había
abiertos de par en par, entrado triunfalmente
desbordante de luz, co· por aquellas desiertas
mo única nota de vida habitaciones, mecienen aquella hilera de do en sus brazos á un
P.dificios muertos ..... . niño sano y reciente;
Precisamente la mujer he aquí que la densa
pensó encontrar vivas atmósfera de suspiros
todas las casas menos que había sido aventa·
aquélla.. ... Aquélla no da por las carcajadas
podía figurán,ela más sonoras, y el penetranque con las puertas en- te aroma de las flores
tornadaR y las habita- marchitas había que·
cione~ dee ier1.as. Se tl ado vencido por la
figuraba que la voz que gloria odorante de las
o~ara alzarse en aque- flores lozanas ......
La mujer, que desde
lla soledad hallaría un
eco lastimorn, y que aba jo contempla con
siempre, en aquel re, avidez penosa esta in·
cinto abandonado, flo· mensa trafüform11ci ón
taría como postrer ji- de la casa que fué surón de una tragedia. ya. no eabe todavía
una densa atmósfera qué clase de felicidad
de suspiros y un pene· es la que se desborda
trante aroma de flores en risas y en luz y en
marchitas .. ....
flores, por aque l l os
¡ Pero no era así; la balcones que ella cerró
casa estaba bien viva y un día, piadosamente,
bien despierta, llena como quien cierra los
de luz poblada de ru- ojos á un cadáver.
mores gratos!
Y cuando desd e el
Al acercarEe más la blanco camino se sien·
peregrina ha visto en te poseída de ansiosa
el balcón saliente unas curiosidad de saberlo,
macetas que asoman por el balcón lumino·
Vestido para señorita joven .
entre !os hierros hojas so y fl orido se escapa
Modelo de abrigo de terciopelo.
y flores de plantas pri- un blando cantar...... .
mororns, y ha sentido dentro del salón risas , y rharlas alegres. ¡Es la madre feliz que arrulla al niño desvelado!
Llegando J a al borde de esta casa feliz, la viajera ha cru zado los
Entonces, la pobre madre desgraciada, que no estrecha en sus
brazo~sobre su corazón palpitante de sorprern, y se ha detenido brazos cruzados más que un corazón palpitante de pena, sien te
á contemplar despacio, con inexplicable sentimiento de despe- que su despecho por aquella felicidad que invade y domina el
cho y de ternura, el aspecto risuefio de aquella morada que fué lugar de .sus desconsolados recuerdos, se deshace en un arroyo
suya y que abandonó en día fatal, empujada por el destino.
de lágrimas ..... Ya todo ee ternura generosa en el alma de esta
Recordaba aquella última hora de despedida, cuando, ya des- mujer, porque el cantar que allá arriba se mece entre flores pre·
halajadas las habitaciones, ella se había sentado sobre la tarima gonando la dicha de otra mujer, es el santo cantar de una bueque el tillo formaba en el umbral ele la hcmda alcoba donde el na madre...... -No ha sido profanado el nido que guarda la pániñ.o Ip.ur~6.
gina más tirste de una vida. El dolor sublime perdona á la suUoa desolación inmensa había caído en aquel momento enci- blime alegría, y la solitaria viajera sigue su camino lentamente.
ma de su alma. No sabía cuánto tiempo habfa permanecido allí
CONCHA ESPINA DE SERNA.

�Patra. las t:&gt;amas.
¡

&gt;

LA TIRANIA DE LA MODA

Y ya lanzada la idea, acéptela quien quiera.

..La pga para la defensa del decoro femenino está esperando
que una alma elevada, libre y: superior á las preocupaciones soTan tirana es que ha necesitado obtener un privilegio exclu- ciales, se atreva á lanzar el grito de independencia contra la tisivo de incompatibilidad con Ja molestia, á causa, claro, de la ranía de la moda ex tranjera. Surja pronto esa alma elevada. Su
mujer, para que pudiera ser tolerada.
,, .
.
. grito Berá patriótico y será bien aceptado hasta· en beneficio de
'•Lo que es moda, no incomoda: ' ' y satisfechas con este axio- la tsté~ica fdmenina, porque por desgraciada que saliera la moma suntuario, van las pobres víctimas de h moda arrastrando da mexicana, ¿1legaría á ser tan ridícula y molesta como las
sus cadenas por la calle; unas veces con faldas «entrevés, » que modas de ·París?
no las dejan andar; otras con tacos tan exagerados que las obligan á andar en constante equilibrio; otras, con unos sombreros
SBC~BTOs t:&gt;e TOCAºº~
tan descomunales que han obligado á la municipalidad á pemar
Hay tres especies de piel: la que requiere Jas abluciones con
..
en abrir con toda ur.. agua fría:, aquella á la
.
cual conviene el agua
.?
:~:~ci;ar~u~:~s p::~~~
muy caliente, y .finalcircular libremente las mente, la que no neceseñoras que se ernon- sita agua. (El agua no
den debajo de ellos; hervida es s i e m pre
otras van torturadas, mala.)
martirizadas cruelLas m:ujeres muy
mente cpn corsés im~ elegantes y las grandes
posibles que las defor- artistas que han l"a biman, quelasenferman, d o conservar la belleza
que las obligan á per- de su rostro hasta una
manecer rígidas 6 vio- edad muy avanzada,
lentamente dobladas ... usan recetas propias v
Pero las pobres víc- no emplean jamás el
timas tienen dos razo- agua.
nes poderosísimas paAdelina Patti, la fara sufrir sin protestar mosa cantantA, hoy
estos continuados tor- baronesa de Cadersmentos: primera, qt~e trom, hace veinticinco
es moda, y «lo que es años que no usa Al
. moda, no incomoda,ii agua p&amp;ra la cara. Se
y segunda, que lamo- frota el rmitro con una
da viene de Parfo. ¡Oh crema fabricada por
París! y qué seducción su dama de compañía
tan amable ejerce la y que f'e dice hecha FeVilla Luminiére sobre gún 11n11 fórmula &lt;lel
las mujeres!
siglo XVIII. Esta. fór¿Cómo no recibi r las mula parece ser la simodas por molestas, guiente:
por incómodas que
1 dracma de tintura
sean, si vienen de Pa- de b1mjuí.
rís?
1 dracma de esencia
¿Quién tiene inde- de limón.
pendencia sufi cien t'e
1 onza de espíritu de
para aceptar la patente vino muy puro ..
de ((mal gusto, i, opo8 onzas de agua de
niéndose á lo que de rosas.
París nos envían esos
E&amp;ta mezcla será inadmirables modistos, corporada.
esos maravillosos greCaetigándola vivamios que irradian por mente á la CPTR virgen
todo el mundo lae lu- y al blanco &lt;le ballena,
ces de la elegancia y el ilerrP.tidos al baño de
buen tono que alum- María, tanto como sea
bran el camino triun- necesario basta profa l de la moda i~pe- ducir una eterna espurante? .....
mo..a.
Pues, sí; ha habido
Empleada por mey hay quien se atreve dio de un ligero maeaá :,ceptar esa patente je. el efecto es marade mal gusto. Y no es villo•o. Por supuesto
Modelo de abrigo de pieles
una sola, son muchas :
Vestido de calle pJra señ0rita.
que la crema es absoson las señoras de Bar- lutamente inofensiva.
celona que han constituído una Liga para la defensa del decoro
POR UN SOMBRERO.
femenino, que tiene por objeto oponerse y, más que oponerse,
rechazar las modas por costosas, por molestas para la mujer, y
Hallándose en un teatro de la calle Market de Filadelfia, el
crear, en cambio, una moda c6moda, higiénica, elegante, econóescultor Emile Edwards, ocurrió que enfrente del asiento que
mica y, sobre todo, nacional.
ocupaba había una mujer con un enorme sombrero puesto que
fü el grito de rebelión que lanzan las señoras de Barcelona le
impedía ver la escena.
contra la moda parisiense; ea el grito de libertad contra e,a tiEn forma cortés, el escultor se dirigió á la dama suplicándole
ranía insoportable. Y esta actitud de las damas de Barcelona,
se lo quitara; pero al notar que ésta no le hacía caso alguno,
que
lo confesamos públicamente, nos parece altamente simpática y
se
lo
arrancó de la cabeza y lo hizo pedazos.
merecedora de ser imitada.
Antes
de que los acomodadores del teatro pudieran llegar
¿Se atreverían las damas mexicanas á hacer otro tanto? Aquí
adonde
estaba
Edwards, quedaba ya muy poco del sombrero.
donde la elegancia y la belleza, enaltecidas por el buen gusto,
Como
consecuencia
de ese acto, el escultor Emile Edwards
son cualidades inseparables de la mujer) sería el colmo de la
dlstinción, d61 chic, del buen gusto, una moda nacional, un a fué arrojado del teatro, arrestado en la estación· de polícia y retenido bajo .5anza de $ 800, hasta vista ulterior del caso el juemoda netamente mexicana!
ves próximo.

__________
,

:;:;-)'?,;-'- ~;~~~J·;;i,t-

-

a
her visto en sueño á un niño que debí_
hallarse en su oratorio y al cual no co
nocía
ni de nombre todavía; perc;, estaba
Cuando los moros hubieron invadido á
seguro
de conocerle si se lo pre~,entaban .
España, de tal mo¡fo quedaron mezcladas
Conforme á las sefias que él dio, pronto
las poblaciones cristiana s con las musullo encontraron en el patio, y conducido á
manas, que les er~ ~uy difícil á los homsu
presencia acaricióle, dióle algu1;1os conbres de diversa rehg1on reconocerse, faltos
i:ejos
y le envió á jugar. Era precisamencomo estaban de una señal exteri or que
te el mismo.
dii-tinguiera á unos ele otros.
Don Bosco dijo entonces: «Ese niño aún
F ué preciso bus?ar dicha ~e~al, hacien·
no
ha hecho el Pjercicio de la buena muerdo que á simple vista los cristianos se rete.
No le perdáis de vista; que se confie·
conocieran y pudiesen de este mo lo presse no hay que perder ,tiempo.,i
.
tarse ~yuda.
! IEl catequismo tomo el asunto con mterés y muy oportunamente; pues á poco
el
~i'ño, á consecuencia de una caída, era
BASADO EN EL HONOR.
llevado á la cama, y horas después morí.a
Sin duda habrá Ud. visto en
sin haber dado la menor señal de conocilos periódicos, con relación á almiento· pero en la mañana del mismo día
gun remedio, alguu anuncio cohabía Jr~cibido con excelentes disposicio·
mo este: "Si despues de un ennes los santos eacramentos.
sayo, Ud. nos es?t·ib~ que este
Amigos míos, yo no soy un don Bosco
***
remedio no le ha surtido buenos
para
predeciros el día de la muerte; pero
No hay que perder tiempo- Un aviso. creo no
efectos le reembolsaremos §. U d.
'
.
equivocarme si digo que dentro
su dinero." P ues: nunca liemos
de poco moriréis.
tenido motivo para hablar de esEl venerable don Bosco dijo un día haTal vez sea éste un aviso de Dios para
ta manera con relación al remeque
os preparéis y arregléis las cuentas
dio designado en este artículo.
que
ltenéis
pendientes con Dios, que es
En un comercio que se extiende
vuestro gran acreedor.
por todo el mundo, n_adie se ha
Traed bien á la memoria que mueren
quejado jamás de qt\e nuestr_o
cada
día de noventa á cien mil personas ;
remedio haya fallado o ha pediy
¿no
podríais vosotros, cuando menos lo
do la devolución de su dinero.
pensáis,
formar parte de ese gran número?
El público nunca murmura de
pctn honrado y habilmente elaborado ó de una medicina que
produce los efectos para los
cuales se ha elaborado. La

El bigote.-.Otras señales.

PREPARACION de WAMPOLE

está basada en la lealtad y el honor, y el conocimiento de este
hecho de parte del pueblo, explica ~u popularidad y gran éxit o. No es el resultado de un
suefio 6 de una casualidad, sino
de afanosos estudios fundados en
los conocidos principios de la
ciencia médica aplicada. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
todos los principios nutrit ivos y
curativos del Aceite de Hígado
de Bacalao Puro, que extraemos
directamente de los hígados frescos del bacalao, con J arahe de
Hipofosfitos, Extractos de :Mal~a
y Cerezo Silvestre. Este remecho
ha merecido los elogios de todos
los que lo han empleado en cualquiera de las enferm~dad.es p::ira
las cuales se recomienda como
alivio y curación. En los cttsos
de Escrófula, Anemia, Resfriados
y Tísis, es un específico. " El
Dr. Manuel Dominguez, Profesor
de Medicina en México, dice :
He encontrado la Preparación de
Wampole de acción eficaz, como
reconstituyent e. La seguiré_empleando con plena confianza en
los casos de su indicación." Cada
dósis es efectiva. En las Boticas.

Quedó al fin resuelto que SA dejaría?
crecer debajo de la nariz una línea ho.rizontal de pelos, y debajo de los lab10s
también un manojito perpendicular de
pelos, que darían al conjunto la figura de
una cruz.
¡Vaya! ¡la curiosa invención!
Hay otra señal por la cual se conoce al
cristiano: es la señal de la cruz.
El buen cristiano no deja nunca de hacerla cuando Fe levanta 6 se acuesta, cuando se f:Ítltlta á comer, cuando empieza su
rezo ó su trabajo ó estudio, cuando se encuentra en tentacionAs ó peligros.
Este acto da un buen rum bo á todas
nuestras obrasj es como el timón que guía
la nave.
Hechas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, 1108 Rerán alt~mente meritorias, y nos valdrán l~ c.ont1n.ua asistencia de la Santísi ma Trimdad.

EL DEBER.
Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
t odo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes, per0
entre éstos, uno de los más importantes, y t al vez el más de3cuidado, es el que tenemos de
procurar la conservación y mejoramiento de la especie.
Hay hombres que, consumiendo todas sus energías en el desempeño de sus d iarias obligaciones, se sienten contentos y
creen no tener nada que reprocharse. Ellos est án equívocados
si descuidan la salud y olvidan
q ue es necesario ser fuerte para
poder crear un hogar feliz. iPobre de aquel que engendre seres
débiles y que solo sirvan para inspirar lástima! Su memoria no
será respetada por propios ni extraños.
Si Ud. se siente fatigado del
pulmón ó pecho por el exceso de
t rabajo, debe atenderse inmediatamente. Podemos recomendar como el mejor remedio y preventivo para la tuberculosis, la
"Creosofosfatina."

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·~•@+w:•~·~·*•*•*•**•~•*•~•*•*•*•*•*•~•*•*·~·~·*•*•*•*••*•*•
ZAFATER·IA DEL ElLEF ANTE

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V

1

Un incrédulo--Los misterios.

«Yo no puedo persuadirme de que tengamos alma», dijo un joven libertino á un
i;acerdote.
«Y ¿por qué?» le contest6 éste.
«Porque no puedo verla.»
«¡ Bien! vamos á ver. ¿Piensa usted?»
«Sí, que pienso.»
«¿Piensa usted en algo en este instante?,,
«Sí, pienso en una cosa.»
«¡Babi Yo no lo creo.»
«¿Por qué no lo cree?&gt;&gt;
ce Porgue no veo el pensamiento de Ud.»
Bsto fué un rayo de luz para la inteligencia de aquel joven, que no dud6 ya de
la existencia de su alma.
Se creen muchas cosas que no se ven. y
¿por qué no habríamos de creer en los
misterios de la fe, cuando es la miRma
Verdad infalible quien nos los enrnña?

***

Los anteojos verdes.-- Buen resultado.
Erase que se era un pobre jornalero, el
cual tenía un borrico. Como no te11ía pasto verde para darle, sino paja y virutas,
di~curri6 en su magín un medio muy curiorn para que el borrico comiera y no se
muriera de hambre. Y ¿qué hizo el buen
hombre?
Se fué á la ciudad, compr6 un par de
grandes antiparras verdes, y se las puso
al borrico. Dicen-yo no salgo fiador de
la verdad-- que el animal, engañado por
la. ilusi6n, comía y mascaba de lo lindo
paja y virutas como si fuera alfalfa.

Soy de parecer que á veces nos vendrían
bien también á nosotros un par de gafas
que nos hicieron parecer du~ce lo amargo
y gustoso lo desabrido.
Porque muy á menucio Dios para nuestro bien LOS manda comer un paú muy
duro, amasado con lágrimas, y no3 bri"da
un brevaje muy amargo. extracto de acíbar.
En estos casos, lectores míos, poneos
un par de gafas; las mismas que aconsejaba un venerable Padre á un penitente:
Considerad, por amor de Dios, lo amargo
como dulce, y todo os parecerá dulce.
Este medio ha dado espléndidos resultados.

día por lo menos veinte millones &lt;le vr·
vientes.
Pero no se crea que estos microbios son
perjudiciales al cuerpo humano;· al contrario, son su gran defensa contra otios
microbios.
Hay terribles combates de microbios en
el cuerpo humano.
Los microbios, por ejemplo, de la leche
matan á los microbios del c6lera, y este
sangriento combate, más furioso que to·
dos los de los rusos y japonese", termina
en una hora, en que millones de bacterios
han devorado á millones de bacilo3.
¿Infeliz del hombre si el ejército invasor de los microbios ha vencido al ejército
defensor de esta ciudadela que &amp;e llama
hombre! En un momento quedará destruído, es decir, morirá.
Microbios. --·Otros bichos.
¿En qué habéis pensado al leer esto? En
nada tal vez.
Y bien, habrías podido pemar in la
gran
miseria y debilidad del hombre, que
Tomamos de un peri6dico:
puede ser presa de esos séres imperceptiUu gramo de quello Gruyére contiene bles que se llaman microbios. Invisibles
90,000 microbios. Si el queso es viejo, auxiliares de la muerte, ellos minan sor·
esta cantidad se duplica y algunas veces damente nuestra existencia. Nuestro cuerllega á un mill6n de microbios en la can- po está invadido por ellos, como un tiemtidad ordinaria de un pedazo de queso de po el de Hércules por ese enjambre de
Gruyére. En la leche y en otras especies pigmeos de que nos habla la Mitología.
de querns no hay tanta cantidad de dichos
Habría.is podido pPns11r también en los
animales, pero es incalculable su número. otros bichos que se cebarán en vuestro caEn las bebidas, sobre todo en el vina- dáver en el lúgubre recinto del sepulcro ...
gre, y en las demás comidas, viene á ha¡Oh, debilidad del hombre!
ber como la mitad del número que en
el queso; pero como la cantidad del resto
de la comida es muy grande comparativamente del queso. y la atm6sfera está atesAgente exclusivo de «EJ. TiemlllJO Ilue,
tada de microbios, según el cálculo de los trado» en Saltillo, Co,;i h 1.1..t~(I., l;lt;(Í.QC' Fran.
doctores Weigman y Zwirn, devoramos al cisco A, Medrana.

f~

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                    <text>fL
=A=&amp;=o=X=IJ=.=--===========:=~M;'.;É'.:X:':ICO, DOMINGO

NuM. 4.

28 DE Et.ERO DE 1912.

I.dl A~TJSTA SEÑO~ITA 81J8f4A lYID{,

euya Exposieión de auadttos:se abttittá al páblieo el 19 de Feb11e110 pttóximo.
l!'ot. de "Et Tif1111JO Utt8ll'Ctclo"

�•

Vida Soeial.

Así en la tierrrra .....
La discusión llevaba camino de ser interminable.
Los contertulio¡¡ de mi tía estaban in_flamados de espíritu beli·
coso, y Jo mismo el refunfuñador ex-intendente Sr. Vacas, que
·el melffluo doctor Férnandez, que el bonísimo P. Capellán y que
mi insignificante persona, no dábamos paz á la lengua en la tarea de controvertir acerca de lo que cualquier novelista folletinesco intitulara pomposamente "misterios del corazón.''
--La resignación es cosa santa-·observaba dulcemente el P.
Sapellán.
·
--La desesperación es sentimiento disculpable en los que
sienten vibrar, entre los estremecimientos del cuerpo, los nervios, tirantes como cuerdas de una arpa pulsada por el dolor-·
exclamó el émulo de Galeno y de Esculapio.
--La resignación suele ser la hipocresía de los débiles para
sentir y para protestar--gruño el ex-Intendenle, chupando un
descomunal tabaco.
--¿Resignarse no es tanto como inclinar la cabeza bendiciendo
la voluntad de Dios?-·pregunté suavemente Da. Rafaela, la
simpatica ama de llaves de la casa de C~rdenns.
-Comprendo--insinué yo·· la resignación triste, como epitafio
escrito por la vida ante el espejo roto de otra vida truncada; lo
que no comprendo es que en la reeignación haya alegrfa y en el
llanto amargo gratitud sincera ......
--Tiene razón, pollo·-asintió el Doctor;--tu teorfa es humana.
Convino en ello el Sr. Vacas; formularon protestas el P. Capellán y Da. Rafaela, y, al cabo, mi tía, que nos habfa estado
escuchando sin pronunciar palabra, dejó reposar un momento
los bolillos, que no descansaban casi nunca entre sus ágiles de·
dos, y exclamo:
--Se han empeñado ustedes en una discusión inf:rntil, y ile de
tratarles como á niños; así, pues, va de cuento.
A pesar del respeto y del afecto que á sus contertulios merecía Da. Antonia, hubo gestos de asombro ante tan brusca salida,
y an poco estuvo que el ex· Intendente no se arrancase renegando de la forma poco parlamentaria con que la señora de Cárdenas ponía punto á los debates.
Tras breve pausa, comenzó á decir la narradora.

***
-Cuento y cuento como que era el Rey más grande, más noble,
más bueno y más justo de todos los reyes; y este Monarca ten fa
P.ntre sus súbditos á un caudillo esforzado, inteligente y puado·
noroso, que por sus altas prendas fué siempre objeto de señaladas muestras del real aprecio. Dióle ascensos repetidos; concedióle todo linaje de honores y de recompensas; favorecióle
otórgándole por esposa á una de las damas más bellas y más
dignas de la corte; apadrinó al hijo único que nació de aquel
enlace; y tantos y tan frecuentes fueron los dones regios, que
contarlo sarfa tan imposible como contar por menudo las lágrimas de cristal que se han necesitado para formar la inmensidad
de los mares.
Como es natural--prosiguió diciendo mi tía,-·la gratitud del
caudillo fué tan ilimitada como puede ser, dado lo estrecho del
sentimiento humano. Celo, abnegación, sacrificios, cuanto es
dable hacer á una criatura hizo por su Rey el valeroso luchador,
y si no hizo más fué porque no supo. Andando el tiempo, llegó
un mvmento de prueba. En apartados dominios del vasto imperio
de aquel soberano, ¡,,ndaban soiiviantados los súbditos, y sentíanse menesterosos de un gobernador que con mano firme los
dirigiera y con el ejemplo los estimulara para guerrear y vencer
contra huestes enemigas que de continuo hacían irrupciones y
saqueos pcir aquel territorio.
Allá fué, investido de plenos poderes, el protegido del gran
Monarca, y allá establecióse con su familia, comenzando á admi-

nistrar con prudencia, á pelear con bravura y á ganar victoria~ y
. comarcas para su egregio señor.
Má&lt;;··añadio suspirando la señora de Cárdenas··ya es sabido
que son pocos los que alcanzan las cimas de la perfección ...... 1
El ex-Intendente, el Doctor y yo interrumpimos el relato con
toses muy expresivas.
,;
-Cuiden esos catarros, señores"· exclamó sonri'3ndo la vest~~a
dama,-·y luego continuó :·-El hechr fué que el Generalfsimo'de
los reales ejércitos durmioee, como vulgarmente se dice, en Jós
1
laureles, y aun cuando siguio sirviendo á su Monarca, no demostró tanto celo como en un principio.
Llegaron ¿cómo no? á la corte noticias de la tibieza que el bizarro caudillo sentfa en el cumplimiento de eu deber. Cuando
se trataba de dañará un favorito, .la envidia y la murmuración
cuentan con medios de comunicación infinitamente más rápidos
que los de la telegrafía eléctrica.
Disgustóse el Soberano con las nuevas que le dieron; benigno siempre, y siempre dispuesto á la indulgencia, achacó aquellas faltas de su predilecto súbdito á distracciónee nacidas de
los cuidados qne un esposo y un padre debe á su' compañera y
á su hijo. Y pensando en que así era, envió hasta el Generalísi·
mo á un mensajero con el encargo de traer á la corte al unigé·
nito y á la esposa del insigne caudillo. El mensajero llevaba
una carta del Monarca que decía así:
"Venga á mí tu mujer y tu pequeñuelo; aquí vivirán á mi am .
paro haciendo votos por el mejor éxito de tu empresa; nada les
faltará. Conságrate por entero á mi servicio, y cuando hallas
cumplido por completo tu misión en esos mis dominios, yo
mismo iré á llevarte á los objetos de tu cariño ó dispondré que
venga&amp; á reunirte ce,n ellos .... ''
El Generalísimo-siguió mi parienta-obedeció el mandato re·
gio, y en su obediencia, aparte de la consideración de creer que
se había hecho acreedor á castigo, hubo gratitud jubilosa, gratitud nacida de lo más puro del alma, al considerar que los seres
amados de su corazón estaban para en adelante bajo la mejor de
las tutelas y á cubierto de todo riesgo ......
--Perdor,e, señora mfa··interrurnpió el doctor Férnandez,··
si n;e permito observar que un rey tal como el que usted nos
pinta, sólo existe en Al país de las consejas, donde Aladino impera con su maravillosa lámpara y donde los palacios de pedrería se abren al conjuro de un Sésamo mágico ... ;,.
•• Y yo añadió , ·habló el ex-Intendente--que todos qui9iéramos estar en el caso de ese fantástico Generalísimo, para que
nos cayeran semejantes brevas .....
• - Y yo hago constar· murmuré impaciente- ·que aún nos falta por saber el final del cuento .....
•• Que dicho sea de paso-- apuntó burlonamente el Doctor- re·
sulta más so sito que un huevo sin sal.. ....
--Pues si ustedes me lo permiten-·concluyó la señora de Cárdenas--les diré que ni el Monarca que se les antoja tan ideal, ni
el caudillo cuya suerte les parece tan envidiable, son productós •
de voluptuosidades imaginativas, y sí seres que están al alcan ce de nuestras almas. Volvámosla al reino de la eternidad y en
él encontraremos al Rey de reyes; bajemos la vista á la ruindad
de la tierra, y en cada hombre que se ve privado de su esposa y
de sus hijos encontraremos al caudillo de esta historia.
Y ahora--·dijo Da. Antocia- -comprenderán ustedes cómo
nuestro infortunado amigo, el coronel Bravo, se resigna sin desesperación con la desgracia que le abruma. Lo que para uste·
des resulta envidiable y apreciable, dispuesto por un Soberano
de la tierra, debe ser, como es para el coronel Bravo·, más dulce
y más consolador cuando emana de la misericordia del cielo.
M. R. BLANCO·BELMONTE.

IMPRUDENCIA TEMERARIA

51

lavar en casa, se exhibe á los ojo&amp; de los maliciosos ~or !ndis·
creci6n de servidores faltos de seso 6 sobrados de dafilna mtenci6n. No los inculpemos. Tengamos la franqueza de reconocer
En los grandes centros de poblaci6n, y muy señaladamente y de proclamar que los poco avisados somos noso~ros.
en las pequeñas localidades, es frecnentíeimo oir relatos críticos
A nadie se le ocurrirá discutir á voces en med10 de la calle
de dichos y de hechos referentes á tal 6 cual familia.
respecto á la dote de una hija, al casa~iento Je un hijo, 6 á la
En tales relatos, abultados en tercio y quinto, y desfigurados molestia que un pariente 6 amigo ocasiona.
al correr de boca en bo·
Y, sin embargo, los
ca, palpita un fondo de
Un matriruonio elegante.
que de ello se recatan
verdad arrancado á la
no se guardan para exrealidad de la vida.
presarse con libertad
Ese fondo está formado
dentro de la casa, sin
por detalles de orden
parar mientes en que
verdaderamente íntilos que en la casa habimo, por juicios salidos
tan no son por igual
de labios del padre, por
acreedores á la confian·
observacionesformulaza, ni por ende fieles
das por Ja e9posa, por
depositarios de lo que
ideas reveladoras de un
se quiere guardar en
criterio más 6 meno.'!
secreto.
sano, y por apreciacio·
¿Habrá qué decir el
nes lógicas 6 absurdas.
medio
único de evitar
¿Quién reveló esos
estos
disgustos
y de po·
detalles? ¿Qué oído rener
coto
á
estas
decogi6 con fidelidad fo.
masías?
nográfica los términos
No hay manera de
de un debate familiar?
obtener
una servidum¿Qué lengua los llev6
bre
que,
por defecto fíal terreno del dominio
sico
6
por
exquisitez
público? ¿Por qué caumoral,
sea
sorda,
ciega
sa, frases nacidas en
y
muda
para
cuanto
el secreto del hogar roentra por la vista y por
daron por el arroyo, se
el oido y puede ealir de
enlodaron por el fango
los labio?. Peroen nuesde la plaza y sirvieron
tra mano está el impode pasto á Ja maledieensatez reflenernos
cencia? ¿Dónde está el
xiva y moderaci6n pruresponsable de que esdente.
to suceda?
Para lograrlo basta y
, Sin gran esfuerzo, y
sobra con tener en
a poco que ce mire, hacuenta que es muy dillaremos que el reo y ·
fícil
que otro tenga la
la causa eficiente de tade que estadiscreci6n
les daños está en no,mos faltos, y que es
otros mismos, dentro
muy fácil que el criado
de nuestro propio raadicto,
mientras está á
rácter y unido á nues·
nuestro servicio, sea
tra naturaleza.
tornavoz desleal tanlue·
La imprudencia, ef':t
go como deje nuestra
hija de la vebemencia
casa para servir en la
en el pensamiento y de
&lt;le
un amigo 6 enemigo,
la intemperancia en h
ante el cual aparecereexpresión, es el origen
mos en caricatura por
del mal que deploraaquellos actos 6 frases
mos.
que requirieron, para
Personas discretas y
i;er realizados 6 dichos
prudentísimas no se
la ausencia absoluta d~
recat!\n para manifes·
personas extrañas.
tar en alta voz sus más
ARACELI.
reservados juicios en
presencia de los sir-~~
vientes. Acaso-como las antiguas patricias
romanas-entienden que el sirviente de hoy,
RETIRA ESE POLLO.
como el esclavo de ayer, no es un hombre,
sujeto á todos 103 bajos apetitos y á todas las
ruines pasiones, que le impulsan á la calumUn jefe revolucionario está almorzando,
nia, á la murmuraci6n y á la venganza innocuando
su criado le dice: «Señor, un huelguisble de los mismos que le dan el pan que es su
ta
pregunta
por Vd.»
sustento y el albergue en que halla:amparo
nQue
entre;
pero antes trae los rábanos y
y· descanso reparador.
El templo de la Enseñanza durante el
retira eee pollo.»
Aventurar observaciones ante los criados matrimonio de la Sri ta. Guadalupe Gar·
¡Oh¡ ¡supiera el pobre pueblo cuanto le es·
es exponerse á que esas observaciones, por cía Elguero y el Sr. Enrique L. Cor.
quilman
esos que en nombre de la libertad
i~reflexi6n 6 por otro m6vil peor, sean repe· cuera.- Retrato de la desposada.
fraternidad é igualdad le roban la fé del alm~
t1das y comentadas fuera del recinto del que
y la plata del bolsillo! Ved c6mo medran á
nunca debieron salir. Y esto, que reimlta altamente pernicioeo
en ~odo tiempo y lugar, es funestísimo en poblaciones de eEcaso expensas de los bobos. El pueblo para ellos no es sino un escal6n para subir sobre el pedestal de la gloria .... .La ambici6n
vecmdario, donde se convive en la misma sociedad, donde los es
la furia que los domina.
conocimientos se imponen y donde el trato es inevitable.
en esto, cnando oís á ciertos charlatanes propalar ideas
Pensad
Trastornos dolorosos en la familia, diferencias de triterio en
subversivas
...... y también en esas otras palabras del siervo de
punto á intereses y materias sociales, menudencias infinitas de
Dios,
el
venerable
Don Bosco: c&lt;Con ideas revolucionarias no se
orden doméstico, toda la ropa sucia, qu6 16gicamente se debe llega al cielo.»

�A eto ali dad es

Aetoalidades

El Junior Club en la Escuela de .Agricultura.

EXCVRSION 08; LOS ALUMNOS DEL MUSEO NACIONAL,

w,w,w,w,

Tribunas para los invitados,

Stand donde se hicieron los ejercicios.

Nuevo Museo Histórico en la casa que habitó el señor Cura Mo·
relos en Morel ia, en el que se conservan algunas reliquias de él.

Los excursionistas en el interior de la. Capilla Expiatoria
del Cerro de las Campanas en Quérétaro.

El domingo pasado se verificaron con gran lucimiento, en la Escuela N. de Agricultura, los Juegos Olímpicos orr:inizados ¡:or el Junior C lub, y
que no habían podido verificarse antes por circunstancias especiales. La fiesta estuvo muy CClncurrida y alca11.zó muy lisonjero éxito.

SOCIETÉ ÁCADÉMIQUE n'HISTOIRE INTERNATIONALE
e~. / ,/ .,

c;)f, ,,p . ,
.•• L
,
.., #
a-.//,1/,
j/dJ
.
';;;Z/.eda,ia,,.co,ycn,m,rmen/-.cváV..ux,,.,:t«, . 7/"Jaáúr(y'C)l_./f, - -l.% -/~fu

.

50,Boulevard S~ Jacques, 50. PAR IS
·V· -- ~

~d. .¡f) ~
. .ir~, · d,-L /@
//lkt
fa/
Pedt. .'el. .a. ~Vlettr.· ...//°.{¡ ~Jl'Wáa{/bm?4T1&amp;?Uht?ci,t,k-fj1Ó,uú'1ú111tatr'

CD~ :o~ 911,J~J'
,~

,a,,-~

e~

Exteriordei Tc:mplo de Santa Clara en Querétaro, que iba á ser destrui·
do para ampliar el terreno donde se construye la catedral de dicha ciudad.

Los excursionistas en el lugar por donde pasaron las fuerza s
Republicanas. con lo que terminó el sitio de Querétaro.

Inauguració n : de un g itnnasio en l a Escuela§de Ingen ier:Js,

- -~~l.daL-~t!.,.:LLu*""'~~_/
&amp;: '.'.'___

~-~~~~~-~Ji!út.~;f~cee . . .~(9/~

(/ ,~-=

~ 0'...ú....;J.,..~, '

){~,k

5/'-';'&gt;«.&lt; •

El señor Ministro d~ Instrucción Pública y el señor Director
de la Escuela de Ingenieros á la hora del lunch.
Diploma correspondiente á la:medalla de oro otorgadara I conocido historiógrafo señor Lic. do n Genaro García
por la Sociedad Academica de Historia Internacional de París.

Grnpo de estudiantes que asistieron al acto.

! i~~f;l:ti~ ~~~i~u~!'a~ f~if~~,
~~gse· 1ii~ruc~~o~t
lllicaJ1 ~ giou a sio Y pelu.qtiería,in ~talados recientemente en el.departamento que ocupa eu
º
es
se e arro116 un progrnma deportivo Y term1116 el acto ofrec1ondo una copa de ehampag .

1

el Pa1!~{~~~t;~~~!1
ue al señor Ministro .

1

vo

1

�54

Aetaalidades
Aetaalidades

Granóes artistas falsificaóores y~ran~es Museos esfafaóos.

tes del antiguo testamento. La falsedad de los manusc~itos fué
descubierta á tiempo por un francés, sin duda menos dispuesto
La falsificación de obras de arte no esi cosa de hoy. Cuando el que los inglese3 á gastar dinero por poder añadir algunas JínPas
arte griego estaba en su apogeo había en Grecia artistas notables á la Biblia. Hasta el especialista hebreo del museo británico fué
que se dedicaban á falsificar obras de Apeles y de Fidias. An· engañado por el hábil fa lsificado.. El IQismo Shapira había ven·
dando los tiempos, eminencias artísticas como Miguel Angel, dido poco antes por ochenta mil francos una colección de ceráentre los escultores, y Andrea del Sarto, entre los pintores, no mica mohabita falsificada al emperador de Alemania.
Pero la falsificación más extraña de nuestros tiempos es la del
creían rebajaBe dedicándose á falsificaciones del mismo género.
griego Constantino Simonides, de quien con razón se ha dicho
De Miguel Angel se sabe que
que no ha tenido rival en el arte
intencionadamente e u te rró Hu
de
la caligrafía ni en los estumagnifico Hércules niño para
.
dios
paleográficos. Algunos de
que tomase aspecto de antigüelos manuscritos que vendió eran
dad, y á su debido tiempo lo deauténticos, pues, como el mismo
senterró,lo envi6 á Roma y lo exdecía, para falsificar los veinti·
. puso como un tesoro de los tiemcinco mil manuscritos con que
pos clásicos recientemente desse presentó en Londres tendría
cubierto. El cardenal Riario ~e
que haber Yivido más años que
dejó engañar y compró la estaMatusalén. Sin embargo, lamatua, pero cuando se descubrió el
yor
parte de ellos eran falso~: pa·
fraude fué devuelta al escultor,
el aspecto de antiguos
ra
darles
joven y sin gloria todavía en
habían sido previamente lavaaquel entonces. Enterado de to·
dos con sumo de tabaco.
do ello, Césat Borgia fué á busNotable es también el caso del
car al escultor á su estudio y
esultor
Bastianini, algunas de
comprendiendo que aquel artiscuyas obras :figuraron hasta hata sería algún día famoso, Je
ce poco en el Louvre como del
compró el Hérculee por poco dinero.
renacimiento italiano. El talBastianini
era un pobre muchacho
El nuevo comprador sabía
que copiaba con :fidelidaci bustos
muy bien lo que se hacía, y tan
Estudiantes de las Escuelas de Ingenieros y Bellas Artes con el poe.
pronto como Miguel Angel ad- ta Manuel Ugarte, á quien le fueron á presentar su adhesión con mo- y bajo-relieves del siglo XV, sin
propóeito de engañar á nadie.
quirió fama reven:lió la escultu- tivo de las declaraciones que publicó el distinguiáo argentino.
Los anticuarios eran los que
ra al duque de Urbino por una
Fot. de El Tiempo Ilnstrdo.
compraban sus copias por unas
cantidad exhorbitante.
·
cuantas
liras y luego las vendían
r. Otro caso histórico es el retrato de León X por Rafael. Habiendo sido preRtado el cuadro por unos días á Cosme de Médi· por miles de francos, como si fuesen esculturas antiguas. El go·
cis, quedó éste tan encantado, que inmediatamente encargó una bierno frances pagó por una 13,600 francos y la puso en el Loucopia á Andrés del Sarto, copia tan perfecta que cuando estuvo vre junto á una obra .de Miguel Angel, creyéndola antigua.
Entonces lleg6 por primera vez todo esto á oídos de Bastiani.
terminada engañó al mismo Julio Romano, que había colaborani,
que inme:liatamente reclamó sus derechos de autor, y ocudo en el original con Rafael. Todavía hoy, los. grandes críticos
rrió
una cosa verdaderamente singular. Todos los inteligendel arte no están conformes sobre si Cosme de Médicis devolvió
de impostor al joven artista, censurando su atre·
tes
tacharon
el original ó si entregó la copia.
vimiento
por
querer atribuirae obra tan notable, y el mismo
fo célebre falsificación de Shapira estuvo á punto de costar
francé3
que
compró
el busto en Florencia volvió altá y amenazó
al museo británico veinticinco millones de~francos, precio que
dicha~institución se disponía á pagar por unas supuestas varian- al escultor por haber dicho semejante bla8femia artística. Por
fin, todo terminó gracias á un italiano que tuvo la magnífica

idea de hacer fotografiar al empl~ado de la fábric,a de tabacos en
la misma postura para comparar luego la fotografia.con el busto.
El parecido era tan exacto qu ~ tofos comprend~eron _la ver·
dad del c1so. Sucedido, como este y como el todav1a reciente de
la tiara de S::1itaferneF1, obligan á decir 'JOn
Saint füuve que "la última palabra d13l arte hay que buscarla en los faleificadores.»

que ha cogido la costumbre de arrancarle pelos del bigote. Basta
que lo vea ocupado ó hablando con un amigo para que ehtre Y
le diga con la mayor naturalidad del mundo:
-Papá ... vengo á ... eso. - Y se sube á una silla, para P~?er
realizar cómodamente la cruenta operacion.
El celo paternal reviste diversas formas.
Así como hay padres que creen que l'a.?ue·
na educación consiste en atar á los h1JOB á
la pata de una cama y darles con una z~pa·
LO.::; OH100S
tilla en la cabeza existen otros que le dicen
á
usted con mucha naturalidad:
Tudo padre debe de mostrarse car;ficrn
cJn sus hijos porque para eso es padre.
-A lo~ niños no es preciso castigarles
Pero no todos siguen esta línea de conpara que adquier,an .dot.~s de respeto. Por
ducta, y hay algunos que entran en su casa
mi parte educo a mi hiJo de una manera
de3esperados, y Jo primero que hacen es coespecial: cuando quiere romper un cachagerá un chico por el cogote y decirle:
rro ó hacer un agujero, ó morderá la n?u-¿Ha estudiado usted la lección? ¿Sabe
chacha, yo le dejo, y cuando se ha s~hdo
usted quién fué Isabel la Católica? Diga uscon la suya, hace usted de él l.o que qmer~,
ted. algo sobre la dominación de los godos ...
porque es muy dócil. Ayer ~1 Antolin quiPronto, antes que lP. rompa á usted la caso pintar de negro á la abuelita, y yo no me
beza!.... Los niños que tienen padres asíCno
opuse. Cinco minutos después, .estaba tan
pueden crecer ni romper los pantalones con
tranquilo como estoy yo ahora. Nuestra ma ·
confianza, y viven tristes y flacuchos como
Señ0r Senador Francisco Albistegu1,
la fortuna nos ha lleva&lt;lo más de una vez á
fallecido el 22 de los corrientes.
103 gatos cuando se mojan. A lo mejor i:ie les
casa de don Basilio, que vive bajo la ~li!Or·
pregunta: -¡¿Qué tienes, Manolín? ¿Estás
me pesadumbre de tres chiquillos indomamalito? Y el interpelado:Contesta:-T1mgo un bulto en este lado. bles · desJe la mañana á la noche viven sobre su pap~, y uno se
- ¿De alguna caída?
le si~nta sobre de las rodillas, otro se monta á horcaJadas sobre
-No, señor; de mi papá que medió ayer una patada.
sus hombros, y el tercero se sube encima de sus dos hermanos p~- ,
Hemos conocido á un padre que cuando no tenía que hacer, ra dominar la situación en absoluto: de suerte que don B~s1ho
cogía á su hijo por las piernas y lo fregaba todo con jabón y es· desaparece bajo su prole, y no puede escribir, ni hacer piti.llos,
tropajo, porqu'El era persona muy aseada; después lo P?n~a á se- ni afeitarse. -¿Está el señor visible?-preguntamos en e1erta
car, y aunque el chico gritase pidiendo socorro, él se limitaba á ocasión á la criada.-No, señor; dijo ella.
decir sentenciosamente:
.
- ¿Pues qué le pasa?
-·¿No es mi hijo? Pues hago de él lo que me parece.
-Está debajo de los nifios, y no puede ver á nadie. .
Con esos padres tremebundos contrastan otros de sentimientos
A todo esto, don Basilio se considera el hombre más feliz del
dulces y de ternura infinita, padres de mantequilla, que duermen mundo.
con sus hijos y están diciéndoles á cada rato:
¡Allá él! -L. T.
- ¿Quién te quiere á tí, cielo de la casa?
A ver, muérdele á tu papá en la barbita....
Más ..... más fuerte ..... ¡Ay, qué niño tan
mono!
Lo3 niños se acostumbran á hacer todo
i
!
lo que quieren, y á lo mejor entran en la sala cuando hay visita, en estos términos:
-Con el permiso de ustedes, voy á arreglar este asunto.
,
Y entra en la cocina,para decir á la criada: Anda, Isidora, no lleves la contraria á
Candidito¡ dE:ja que te pegue con el palo,
porque si no, va á coger .una rabieta y puede ponerse malito. Como padre benévolo y
cariñoso, uno que conocemos hace ~año~.
Tiene un hijo que parece una sombrerera y

.

El señotr Ptre sidente ep Xieo,

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Grupo de.concurrentes á un banquete ofrecido á don Gust.wo Madero por varios amigos, y que se efectuó días pasados en el Tívoli del Elíseo,
Fot Sosa y Mendoza, ·

-----------------------~----------------........- ,~ ..

__..~

El domingo próximo pasado el acaudalado español señor don Iñ igo Nor1ega, ofreció al señor Presidente de la Re·
pública, don Francisco I. Madero y á
otras distinguidas personas un espléndido banquete en la Hacienda de Xico,
que explota la Compañía Agrícola de
Xico.
En nuestras fotografías se ven al!se ñor Presidente de la República y .al señor Noriega en la escalinata ge Ja Ha·
cienda y á la señora de Madero rodeada
de algunas damas que la acompañaron.

'

�57

Aetoa1idades

Aetoa1idades

BXCU~S1or,¡ 081..t safio~ P~BSIDBl"iTEI A SAr,¡ tJUAr,¡ TSOT I¡,iUACAr,¡.

coadttos de la señorrit&amp; Elena lYiix.
~

Desceudiendo ·de la Pirámide del Sol.

Crisantemos.

1'

'J

~

Composición del natural.

·..

.

'"' f"'.'.

~

Claveles."

Al pie de la Pirámide del S_ol.

En la casa de los sacerdotes.

Reparto de ropa á los niños pobres, hecho el dcmingo últimº en et Teatro del Conservatorio.

Amapola~.

' - _.., . ..

Banquete á la policía en Mixcoac·.- El señor Gobernador de Dbtrito
presidiendo la mesa de honor. .

�Un cuadro rival

de l a ''M ona L.isa. ''

Desde que «Mona Lisa)) desapareció tan
misteriosamente del Louvre, las autoridades de ese museo de fama mundial están
tomando multitud de precauciones para
salvar de una suerte igual la otra obra
maestra de Leonardo da Vinci.
Eita pintura, igualmente estimada por
los conocedores del arte pero opacada por
la enorm~ fama de «Mona Lisa» ó «La Joconde» como es conocida en el mundo entero, es un retrato ideal de Lucrecia Crevelli, la hermosa poetiza Lombarda que
inspiró á da Vinci durante su juventud.
Debido á la banda de metal que adorna
la frente, la pintura es llamada ((La Belle
Ferronniere. ii En esta obra Leonardo ejecutó tales maravillas en ese par de ojos
admirables que es difícil precisar si tienen
menos influencia que la sonrisa de «l\fona
Lisa.1&gt;
Los admiradores del gran Lomb&amp;rdo
siempre han dividido su atención entre
«Mona Lisaii y «La Belle Ferroniere&gt;&gt; observándolos durante horas enteras enloquecidos ante esa sonrisa y esos ojos y
después escribiéndoles cartas de amor.
Estas cartas de amor á los retrJtos de

bellezas italiauas que descansan en sus
tumbas desde hace trescientos años son
abiertns y leídas por -ke__ autoridades del
Louvre; á uno de estos en'amorados se le
atribuye el robo de «Mona Lisa.1&gt;
Desde la desaparición de esta C1bra maestra se han multiplicado las visitas y cartas
á ((La Belle Ferronniere&gt;&gt; y la conducta de
algunos de esos admiradores es tan fanática que ha sido necesario vigilar la pintura durante dfa y noche-asimismo se ha
prohibido acercaroe demasiado á ella.Cuando Leonardo da Vinci pintó á Lucrecia aún era un primitivo-Todavía no
descubría los efectos de la luz y la atmó5fera. Cuando pintó á la poetiza era un
pagano&gt;cuando pintó á ((Mona LisaJ&gt;era
un místico.
-No es menos maravillo:,o en concepción
ó ejFlcución el retrato de Lucrecia que el
de c,L'l. Joconde. » Simplenlente es más su·
til, más difícil de en tender.
El público, voluble como siempre, est á
perdiendo rápidamente el interés sobre la
pérdida de ((Mona Lisa)&gt;y ccLa Belle Ferroniere,&gt; está ocupando su lugar.

"La belle Ferronniere"
Célebre mrndro de J,eonardo de Vinri,

DAMAS CONTRABANDISTAS.
En las aduanas de Dover, Inglaterra ha
sido necesario establecer un cuerpo de inRpectores denominado «Dog Squacli&gt; con el
fin de evitar el contrabando de perros. Los
miembros de ese cuerpo esperan llegar (i
ser unos expertos y notar á primera vista
la diferencia entre un perro y un niño. En
las nochee obscuras y de neblina sus oídos
les ayudarán muchísimo.
He aquí el caso que se registró hace poco en e5a Aduana:
Del Yapor procedente de Calais d~scicnde una arrogante se fiora ricamente ataviada y seguida de una doncella que carga
cuidadosamente en sus brazos lo que parece ser un niño lujosamente vestido de encajes.
((Señora,» dice el inspector atentamentr,
«¿ha declarado Ud. el bulto que carga la
doncella?))
«Caballero&gt;)) contesta indignada la dama, ccmi doncella carga á mi bebé, á rni
hijo.»
(( ~'1il perdones)) replica el in5pector, prrn
como la doncella sigue á su señora y e,t:t
allí cerca da un pellizco tremendo v con
gran habilidad al bulto que lleva l~ doncella« y ¡Bow, wow!» dice el «bebé.&gt;&gt;
No queda más remedio á. la seííora que
pagar al Gobierno Británico los derechos
sobre su valioso perro francés.

COSAS VIEJAS.
Yo busco con ansia las cosas añejas_
que cubre del tiempo polvoso capuz, .,
los cascos mellados con ásperas cejas,
las férreas tizonas con puños en cruz. ·~·
Pesadas gualdrapas de pieles bermejas;
dalmáticas mustias con gemas sin luz,
y en sándalos hechas his arcas tan ritjas
que ha.siglos guardaron las perlasdeOrmuz
Adoro los vasos que huelen á incienso,
me encantan los cuentos de brujas que pienso

oyendo consejas del suelo e3pañol;
y es fin de mi anhelo de gocss sencillos
vagar en las torres de viejos castillos
que baña amorosa la lumbre del sol.
,JAVIER

SORONDO.

FRASES DE ORO.
Todos saben que la excelencia de la raza, la fuerza del pueblo, se deb~ sobre todo
á la suerte de la mujer.
El nifio debe más á su madre que.Íl i:, u
mismo padre. Somos y seremos eternamente deudores de las mujeres.
Para los hombres rnnsatos la. mode~tia.
es el primer atractivo en una miijer bor¡j ta; sólo los necios prefieren la coqueterí_a.
Una dama contrabandista.

Pe las mujeres~_-®ltlfJ.P3dre ama con _.
deeinterés.-Ricardo Soler..

~RALAS(/
DAMAS'
El corsé á través de los siglos.

Desde entonces formó parte del atavío femenino la baequiña de
terciopelo con armadura de hierro y varillas de madera, asta ó
metal. La moda, de dichos instrumentos de tortura duró algunos sigloe. En vano importó á la Italia María de Médicis el po·
lizón que abultaba las caderas. y el corsé ballenado, que rectificaba. el resto: t0dos los retratos de la época basta Luis XV Y
XVI de Francia, dejari adivinar la prernncia de las ccarmaduras
de busto.»
En tiempos de Catalina de Médicis, e&amp;ta estética del corsé em·
peoraba aún, alcanzando el verdadero máximun de fealdad.
Veamo8 como nos describe á esta dama
cierto cronista de la época: «Catalina hallá·
base aprisionada en su cárcel-ballena; los
pliegue3 de las faldas caían rígidos; asemejábanse las mangas á dos grandes alas negras;
su pequeña manteleta y su blanquísimo
cuello de lechuguilla le daban la apariencia
de un gran insecto.»
En verdad que no hubiera podidoideam,
nada más incómodo, rígido y feo, que aquellos corsés; probablemente, excedieron en
incomodidad á los corsés de hierro, llevados
algunos años más tarde.
El traje de Cristina de Francia represen·
ta ya una ligera modificación beneficiosa
en la forma del corsé, aunque sin duda alguna, debía conservar el artefacto car:&lt;i toda
su anterior rigidez, y esto mismo ce observa
en los corsés de las centurias siguientes.
Rousseau habla en los más duros términos
de ccesos cuerpos armados con ballenas, ha·
jo los cuales disimulan sus for::nas, en vez
de realzarlas, las caprichosas mujeres.)&gt; Y
se cree que los anatemas del filósofo no fueron extraños á las mejoras introducidas en
el corsé tornándole prenda llevadera y sen·
cilla de forma, tal era el corsé en boga du·
rante el siglo XVIII y que lleva el nombre
ele ccCorps de Dame» origen .acaso de fa palabra corsé.1&gt;

La tantas yeces mencionada «noche de los tiempos,».frase q ne
pndríaU1os sustituir por la ya menos usada de las &lt;&lt;brumas de
lae etlades prehistóricas,» envuelve todo lo relativo Ít la forma
primitiva ctel corsé. Seignoraen .absolutocómo fueron y de qué
f~cron los primeros cefiido_res de torsos femeninos. De lo único
que se tiene seguridad, porque en la mujer palpitó siempre, el
mismo sentimento de coquetería, es de que el coné existió en
lati más remotas edades. Tamb;én ee pudiera garantizar, dada la psiquis del i:;exo bello, que el cors_; varió constantemente de
forma á partir de su aparición, y que sus
materiales de construcci6n debieron ser tan
varios como rudos, empleándose ya las fibras vegefales, ya el lino 6 el bocací, ya las
acreditadas barbas de ballena.
No ha existido prenda de indumentaria
femenina más censurada y anatematizada
que el corsé. Pero, es lo cierto, que el corsé sobrevive á los peores ataques, debido
principalmente, á que, hoy por hoy, la confección de ese artefacto y su adecuada adaptación á cada tipo femenino han llegado
á constituir una ciencia, depurándose de
paso el perfeccionamiento artístico.
Contemplando ahora algunos modelos de
corsés antiguos se comprende, no obstante,
con cuánta justicia se ha abominado de
esa prenda, en otros tiempos verdadero
aparato de tortura sin la más remota semejanza con las sutiles y elegantes obras maestras de la moderna cc,rsetiére.
El ceñidor de lino dá idea de una de las
más elmentales formas de corsé, usada aún
hoy por la mujer del campo en algunos países de Asia y en el Norte de Afric11. Fué el
corsé de las hetairas y de las bailarinas de
Gades; es el mismo corsé de las almeas, de
las bayaderas, de las Fátimas y Zoraidas
que pueblan los harenes de Oriente.
Si las mujeres griegas y romanas no conocieron el corsé verdaderamente tal, usaron algo que se le asemejaba y que lleYÓ
lC1s nombres expresivos de' strophion, stetrodesmis, toenia, zona, fasllares; etc. Consistían
aquellos corsés, por lo general, en vendas
de hilo, y aún de cuero fino, destinadas á
sujetar el pecho y á comprimirlo en la medida reclamada por el concepto de la belleza
femenina dominante en aquellas épocas.
No es admisible que, durante la Edad
Media, cuando los vestidos de las mujeres
modelaban las formas hasta la cintura, renunciasen las hijas de Eva al deseo de apa·
recer esbeltas. De ahí que pueda observarse
en todas las estatuas de dicha época, que
las damas usaban, ó bien dos trajes f'upnpuestos y artísticamente apretados, ó bien
una especie de ju,tillo que dibujaba rn
busto defde el cuello hasta la cintura. Lit
cota atrevida (tal es el nombre de la prenda en cuestión,) moldeaba perfectamente
el busto sin comprimirlo.
Pero al llegar el siglo XIV, y con moti ro
de haberse empezado á adoptt r el desrote
(Isabel de Baviera, mujer de Carlos VT de
Fra-,cia, abus_aba grandemente, de c1ichn
mo_Ja,) el corsé flexible viene á ¡,er sustit,JÍ·
do por el corsé reforzado con va1illas meti'tlicas ó ballenas.
Mc,delc, de abrigo de paño.

-------..____

:....

-·

·---~---·---~ -

UNA MISA DE ALBA .

Era en los primeroR días del imperio. La
ví~pera de una gran festividad, un teniente
general invitó á cenar en su casa á varios oficiales de su misma graduación y á un mariscal de Francia. El bafiquete y la algazara
se prolongaron hasta cerca del amanecer.
Al retirarse á descansar, dijo uno de los comr.nsales, al oír tañer la campana: «Puesto
que es dfa festivo vamos á miea antes de
acostarnos, » y se encaminaron á la iglesia
ele San Roque.
Después de una noche de orgía y de regocijo, se puede comprender la escasa reverencia con que se presentarían los alegres
camaradas eu la casa del Señor.
Mas' he aquí que de repente aparece un
hombre de pequeña estatura que iba como
amortajado en un largo capote, que les interpela con acento breve é imperioso: «Lo que
eAtáis haciendo no está bien .... Cuando se
viene á la iglesia se debe tener en ella toda la
corrección y compostura que un lugar sagrado i:e merece. ¡Respeto y silencio, señorei,.!»
El hombre pequeño del capote grnnde,
r.ra nada menos que el emperador Napoleón
I, que hacía una ronda en la iglesia de San
R·ique de París. Este hecho tan Eencillo al
parecer, puede ser más elocuente que mucho3 sermones sobre la santidad de nuestra¡¡ iglesias y el respeto que se les debe.
.... ___ .,.

__________ ___
.

�60

lla Moda á t.t1avés de los tiempos.

186o- 1861

61

ua lVIoda á trravés de los tiempos.

1865 1865

1869 - 1870

Pocas cosas hay tan mudables como la Moda. Véase si n6, la serie de modificaciones que ha sufrido en medio siolo y que están
r~presen_ta~as en los_curiosos grabados que hoy ofrecemos á los lectores de «El Tiempo Ilustrado. » Comienzan con c;inoliria q~e
hizo decir a un escritor de aquel tiempo: La muje1· comienza á ocupar rnucho lugar en el mundo, como lo prueba la crinolina. En ~ues-

1:

1903

1905

1909

1908

se juzg6 bdispensable para rnstener la parte posterior del vestido y sobre todo la gran cantidad de tela que se usaba . El peinado
fué variando también, y después las cachemiras en excesiva cantidad que se usaban en los vestidos se aprovecharon -;&gt;ara hacer
túnicas ú otras cosas, cuando no se aprovechaban para convertirlas en carpetas de mesa, fundas de piano 6 cortinas. En 1886, la
silueta femenina empez6 á afinarse y á alargarse y bajar el talle, y la Moda hizo que la cantidad de tela que había diEeminado por
arriba, se acumu1ara en la parte inferior. Vinieron las colas, tan pesadas y molestae, por el año 1890, como fueran los polizo·
nes anteriores. Más tarde, hacia 1893, el exceso de tela se revel6 en las mangas de globo, que llegaron á adquirir enormes propor·
ciones. Esta nueva moda apaieci6 repentinamente y lleg6 á ser semacional, increíble, extravagante hasta la locura. Posteriormen·
te, mud6 la moda de la falda, adoptando la forma de campana, de paraguas 6 de embudo, y de 2 m. 25 de amplitud que tenía.
lleg6 á alcanzar 6 6 7 metros de diámetro. Con el nuevo siglo vinieron nuevas modificaciones que fueron tendiendo sucesivamente
á la pureza de la línea. Nuestros grabados. representan las variaciones que en el vestido, peinado, sombrero, etc., ha tenido la Mo·
da en la primera década del siglo XX y los lectores podrán ver, para terminar, algunos modelos de vestidos sastres, de -(lltima
creación, estilo que ha resultado sumamente c6modo y práctico. ¡Qué diferencia con las crinolinas de hace cincuenta y tantos años!
.. ........... ......................................

~

==-~~~~~~~~~~

1876

18&amp;:l

1885-1886

tros grabados no solamente se ven las variaciones en el vestido, sino también en los sombreros peinados so~brillas v en una
P.alabra, todos los d~talles que c_ompletan la «toilette.» Esa moda antiestética se prolong6 hasta' 186E, fecha en que la·~iioda evolu·
e1on6 un poco, declmando la cnnolii1a, Y apareciendo poco después la falda doble superpuesta. En 1874 apareci6 el poliz6n, que

1895
-- ~

-?"""""'~

-

- -- -- --

1899 --1 900
-

-

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1910-1912

1910-1912

1910-1912

r9ro-1912

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~

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1• w• n.."-'""

PASATIENIPOS
LAS NIEBLAS EN LONDRES
CHARADA
En el mar segunda prirna;
segunda tercia en el mar,
y el todo de esta charada
en el campo lo hailarás.

QUISICOSA
por Ramón Botellla.

Fórmese una lista con catorce apellidos
muy usales, que al mismo tiempo indican
nombres de otras tantas plantas, y tomando una letra de cada uno se leerá verticalmente el nombre de una capital que á la
vez está formada de nombre y apellido de
varón.

***
JEROGLIFICO COMPRIMID O
por l\Iassanet.

, _,_R_E--~P-A_N_uco
____ ,

CHARADA8
por •r orres.

Mi prirnem es una letra,
mi cuai·ta letra también ·;
es otra let ra mi dos
y es otra letra mi t?-es : ·
ninguna es letra de cambio
ni letra para poner
música ningún· maes tro ....
y en cuanto al todo diré
que es nombre de un personaje
que t odos conocen bien.
T rabajos de pi·im_a y dos
suele:, hacerse en la g-uerra
y en la tierra y en el agua
andan segunda y te1·cera.
Te1·cera es propia del tiempo
de lluvias, fríos y nieblas.
Está dos veces segunda
en Roma, y para que sepas
lo que es el todo, te advierto
que suelen tener orejas
y en ellas se ponen plantas
que sólo la sangre rieg,a.

La~ snluciores en el próximo 1,úmcro.

- - - -- - ·- --- - ANEUlJ Or1, AIS
LCGOGRIFO NUMERICO
p ,r Guillermo Ramo s.

6

36
15 1

36 21
3 723 4
34 5 627
1234 5 67
34 5 34 5

15 63 1
2731
312
27
2

Número romano.
Pronombre.
Nombre de mujer.
Objeto.
~stado individual.
Nombre de clown.
Nombre de varón.
Aumentativo.
Diminutivo.
En música y en exámen.
Adverbio.
Negación.
Consonante.

***
JE ROGLIF ICO COM P RIMID O
por Massanet .

C EM
T

LERMA

ROMBO
pot· Mo re no.

o
o oo
o oo o o
o oo
o
Substituir los ceros por letras de m odo
que se pueda leer horizontal y verticalmente; 1? Consonante. 2° En alg unas zarzuelas. 30 Nombre de varón. 40 En las
poesías. 50 Vocal.

El célebre marino Juan Bart envió á su
hijo á dar cuenta de un a victoria al Rey
Luis XIV. Enterado el Monarca de que
el joven también había tomado parte en
la batalla, haciéndose notar por su arrojo,
le dijo:
-·¿Que premio quieres .... ? ¿Una char.re·
terra ó una pensión?
--Ambas cosas son buenas-·le coqtestó
el muchacho .
·
Y el Rey le concedió las dos.

***
Cuando cayó Isabel II sus amigos políticos trataron de pasar en seguida la
fronte ra é in ternars e en Francia y el Gobierno constituido había ordenado que se
les exig iera á todos el nombre y la profe.
eón haciéndoles firmar.
Al pasar el señor Ríos Rosas le preguntaro n :
--¿Cómo se llama usted?
-- F rancisco Ríos Rosas.
-· ¿P rofesión?
--Literato.
- · Firme usted.
Un andaluz que espera el turno, oyó lo
q ue dijo Ríos Rosas y contestó al ser interrog ado:
-·¿Cómo se llama usted?
- -José Gordiyo.
...¿Profesión?
--Literato.
- • F irme usted.
•. Zi, pero er cazo é que.... no zé ecribí.

***

E n una tertulia.
- - Lo que es yo·-dice un joven·· si me
llego á casar y me molesta mi suegra, la
hago inil pedazos.
--¿De veras?--le dice un banquero que
está arto de su mujer.
-- Sf señcr,

--Pues, ¿quiere usted aceptar la mano
de mi hija?
En un tribunal.
El acusado tiene ochenta años y el pre.
siden te le dice que ha sido condenado á
veinte años de cárcel.
·-¡Muchas gracias, señor presidente, no
esperaba yo vivir tanto tiempo!

***

En una fotogragía.
El fotógrafo.-- ¿Quiere usted el retrato
tamaño americano.
El payo ( con ingenidad) .•¡Hombre! Si
es por el mismo dinero, hagálo del g randor de los pantalones.

***

Cuentan de Quevedo, que al llegar un
día al Alcázar de Felipe IV, recibióle el
Rey diciéndole:
·- Venga un verso Quevedo, venga ahora mismo.
- • Dáme pié para ello, Señor-contestó
el poeta .
··Toma el mío, replicó el Rey alargándole el suyo.
Quevedo arrodillóse, tomó en la mano
el pie real y dijo en seguida:
En esta humilde postura
Dais á entender ¡Oh Señor!
Que yo soy el herrador
Y Vos la cabalgadura.

***

El árabe Hatemtaz era considerado como uno de los más bondadosos de su
época. Preguntáronle si había conocido á
un hombre de corazón más noble que él
y reRpondió:
·· Un día encontré en el campo á un pobre que había hecho haces de leña para
quemar. Díjele por que no iba á casa de
H atem taz, donde se repartían grandes regalos á todo el '}Ue lo visitaba, y me conteRtó :- E l que puede comer con su trabajo
no quiere deber favores á nadie. Este
hombre-añadió el árabe bondadoso-tiene
un corazón más noble que el mío.

***

Nuevo Diccionario.
" Calumniar" - Mancharse mucho, para
salpicar un poco al prójimo.

***

En el andén:
- Conductor, ¿dónde está el departa· ·
mento de señoras solas?
- Señora está lleno. P ero aquí hay otro
enteramente vacío. Si quiere usted estar
seg ura de viajar sola, no tiene más que
ponerse á la portezuela hasta la salida.

***
Un niño observa una caja sobre la cual
se lee el sig uiente letrero :

Pensi6n para caballos.
- Dime mamá, ¿les caballos van á la
pensión para aprender?
- Seguramente. ·
El niño reflexionando:
- ¡Ah! Ahora comprendo por qué los
caballos no son burros.

Lo que son y lo que ocurre con ell~s

destrozá ndose en sus esfuerzos por salir
de allí. En la oscuridad, un os cuantos
carruajes habían chocado entre sí atropellado á los peatones, y á causa de lo resbaladizo del pavimento, los coches no habían
podido contener á sus caballerías. Del
suceso resultaron 16 heridos, la mayor
parte de lo. cuales murier on pocas horas
más tarde.
No sor. estas víctimas por accidente las
úni cas que cama la niebla. Infiltrándose

¿Quién no ha oído hablar de las nieblas
de Londres? Londres, construido en un a
r egión h ú meda y á orillas de un gran río,
es por excelencia la capital de las nieblas.
Se calcula que detide 1892 hasta la fecha,
la capital de Inglaterra ha sufrido cada
inviernO' de ·98 á 160 días de niebla, pero
ae una niebla especial, reforzada, por deLUNA DE MIEL,
cirlo así, con el humo que vomitan millares de chimeneas de fabrica; una niebla
que con razón se ha hecho más fam orn
que la torre 'de Londre¡;i, la abadía de
' Westminster ó la catedral de San Pablo.
Nada tan triste y ex trafio como el aspecto de la gran metr ópoli británica en
un día de niebla. Desde las ventanas del
hotel, el extranjero contempla con asombro una masa de vapores grisáceos ó amarillentos, que dejan apenas penetrar la luz
del sol, y en medio de los cuales se deeta·
can á lo lejos las luces de gas. ó los focos
eléctricos rodeados de un halo que parece
suavizar la luz del mismo modo que la
bruma misma amortigua los sonidos. Las
figuras de los transeuntes y de los vehfo ulos que circulan lentamente, llevados los
caballos del diestro por sus conductores,
surgen de pronto entre la niebla como si. luetas de gigantes; al pie de las fuen tes y
de los monumentos brillan hoguera¡;:, y
-Mi querido Gast6n, hénos aquí unidos )ara
muchachos desarrapadoA, antorcha en toda la vida, nada ni nadie podrá . . . . . . . .
mano, se ofrecen á conducir á los tran ·
seuntes extra viados.
Nieblas galantes y trágicas
Algunas de estas nieblas ha n alcanzado
celebridad. Tal fué la de 1783, precii:am ente el día que Jorge III ha bía elegido
para hacer su en ~rada en la City, El a com·
pañamiento aconsejó al rey que volviese
atrás, pero él r espondió : ' 'Ya echaremCls
á la niebla; tal vez levante, y aclarn el
día" Y en efecto, la niebla levantó al
poco rato como cortesana galante. Tam bién es celebre el día del cumpleafios de
la reina Victoria, de 1832. E l cielo, muy
nublado desde el amanacer, oscureció máA
y más á m edida que avanzaba el día, y
á las doce estaba tan oscuro cnal si fuera
de noche; á menos de diez metros ho se
distinguían los cordones de l uces que adornaban los edificios públicos.
Pero la niebia más famosa, aunque de
una fama bien triste, es la del 11 de febrero de 1873. En este día por la tarde,
un grupo de transeuntes se arriesgó á cruzar la plaza de Trafaigar, enteramente
sumergida en capas de niebla. Nunca lo
hubierañ hecho. De pronto, de las profundidades de aquella masa de vapores,
sali er on desgarradores gritos ; acudieron
los " police:nen, " y con ayuda de sus linternas pudieron ver un inform e montón
de coches, carros h ombres y caballerías
que rodaban por el suelo aplastándose y

ya buscado la manera de combatirlo.
H asta a hora , el procedimiento más acertado fué uno que se propuso en 1884, y
que consistía en destruir la niebla por
medio de descargas eléctricas; pero los re·
¡:ultados de los ensayos que al efecto se
hicieron. fueron ca~i n ulos.

Episodios cómicos.

... , ,Más no todo es triste y sombrío en las
nieblas londinenses; sus crónicas registran
más de un incidente divertido.
Se cita, por ejemplo, elcaeo de un tran ·
seunte q ue en medio de la niebla creyó
ver á otra persona que i ba á tropezar con
él, y en el m omento de extender la mano
para detenerla, tocó el frío cristal de un
escaparate sobre el cual se reflejaba su
propia imagen. En otra ocasión, cierta
dama, viendo que un h ombre seguía infistentemente sus pasos creyó que se trataba de un mendigo y le dió una limosna
el supuasto pobre era nada menos que un
miembro de la cámara de los lores. La
escena más frecuente e&amp; Ja de una persona
g ue, al oír de un p olicía la recomen dación, de q ue no abandone su acera derecha, se está horas y horas andando sin
llegar á su caeia ..... . .. y dando vueltas á
una manzana como los guardias de una
conocida zarzuela.
Una carrera en la niebla.

El 21 de enero de 1865, d urante una de
las nieblas m ás densas que ha habido en
Londres, dos jóvenes de carácter alegre
apostaron una pequeña cantidad á ver
quien llegaba antes al extremo opuesto de
In, capital. A los pocos pasos uno de los
contendientes tropezó con un coche de
punto y casi se destrozó la cara. E l otro
to mó el partido de correr gritando: «¡F uego!, ¡Fuego!», pero eso no le impidió tro·
pezar con un chiq uillo q ue, alumbrado
con una antorcha, guiaba á un caballero
anciano. El viejo propinó al corredor U:i:ia
reg ular paliza; pero aquél siguió corriendo hasta llegar á un sitio donde lucían algunns hoguera~. Allí le i nformaron de
que estaba precisamente en el sitio opuesto de donde quería llegar, é iba á empren- . ...... . separarnos!
der de nuevo la marcha cuando un guarda
le detuvo acusándole de lad rón. E l corre~or quiso explicarse, pero el policía le di·
JO : «Entonces, ¿qué es eso que lleva usted
en las vías respiratorias, estos densos vapo
en la mano?,, En rn lucha eon el ca ballero
res cargados de hum o de fábrica, Sfl df'teranciano, q~e resultó ser un general, el jominan mil peligrosas enfermedades pulven le babia arr ebatado inconscientemenmonías, pleurecias, laringites gravisimas.
te el bastón, un hermoso bastón de ébano
La niebla recoge y lleva á los pulmones
de sus victimas, todos los miasmas y mi- co~ pufio de oro y las iniciales del propietario. Por más q ue protestó de su inocencrobios de que está saturado el ambiente
cia, el infeliz fué á la cárcel y su adversade la gran capital. Los médicos ingleses rio ganó la apuesta.
atribuyen á la niebla el 25 por ciento de
También fué chistoso lo ocurrido dulas defunciones que ocurren en Londres
rante la niebla del 15 de noviembre de
durante el invierno. Si á esto se une q ue
1855 á un muchacho de los que se ofrecen
el meteoro cuesta á la capital m il libras
á g uiar á los transe untes. El chiquillo
di arias por aumento de alumbrado, se
ofreció sus servicios á una señorita que
comprenderá que más de una vez se halos aceptó al punto; algunos metro~ más

I

�Vatdedades.
tas reglas sobre la prudencia que daba un .
viejo muy prudente:
Antes de hablar, meditad bien lo que
vais á decir.
.
No os metáis en camisa de once varas,
es decir, no os metáis en asuntos que no
os importan.
No toméis una determinaci6n seria sino
después de tres días de reflexi6n.
Por último, preguntaos si lo que vais á
hacer,·no os caueará ningún remordimiento cuando os encontréis á punto de morir.
La mujer, aunque débil, es la columna
de hierro en que se apoya la felicidad del
hogar. -Encarnaci6n Pardo.
, ,,

***·

1

lI
;\: ·.- __ _
r-LA SEÑORA: Está bien. ¿Me reprochas.m,
lujo y te niegas á pagar la cuenta del sombrero 1
que acabo de estrenar?..... Pues, prefiero morir y
me echo por la ventana.

allá, dos alemanes que vieron brillar la
antorcha entre la niebla pusiéronse á seguirla. Algo más adelante, una señora y
su bljo que se considera han perdidos se
unieron á los alemanes. Después fué un
un perro que había perdido á su amo y
con el instinto propio de su especie se unió
á aquel grupo de seres humanos; más tarde un niño que se había perdido en su
camino al colegio; luego~ •un caritativo
caballero y una muchacha que vendía
floree, á la cual había encontrado llorando en el umbral de una casa; más allá un
par de vagos que por no tener 'otra ocupación siguieron á la comitiva.
La extraña procesión llegó por fin al aitio donde iba la señorita, que había ajustado á su guía en la módica .suma de 80
céntimos. En aquel momento una ráfaga
de aire disipó un tanto la niebla, y júzguese del asombro del muchacho al ver
que por tan poco dinei:o había conducido
nada menos que á veintinu~ve personas y
un perro á través de las tinieblas y dificultades de una niebla de Londres.

Una madre nunca podrá convencerse &lt;le
que existe el desdén en los hijos. ., ,
.Agente exclusivo de «El Tiemp.; Ilus~
tracto» en Saltillo, Coahuila, señor Fran
cisco .A., Medrano,

--./.;.

~t(

.

....

Un robo.-La prudencia.
Daba un caballero un banquete en su
casa, y aunque todos los convidados debían ser personas decentes, sin embargo
uno de ellos se escondió un cubierto en el
bolsillo.
El dueño de la casa, que no era ciego,
observó la acción y calló; pero deseando
al mismo tiempo recuperar lo robado ain
dar un escándalo , cogió otro cubierto y lo
escondió.
Poco después el criado enca;rgado de la
mesa los echó de menos, y principió á entrar y salir buscándolos por todas partes
sin decir palabra.
,
e&lt;Toma, descuidado», l~ dijo entonces el
dueño, dándole el cubierto; «el señor N...
te dará el otro, porque lo hemos hecho só- ,
lo para probarte.ii
¡Ah! la prudencia, amigos míos, e: la
virtud de los viejos .....
Los jóvenes obran siempre con precipitación, á tontas y á locas, y no hay que
extrañar que sus obras tengan siempre mal
resultado. Aprended bien de memoria es-

3- . . . . . Ah ! iQue sorpresa! Decididamente
soy un imbécil; estos inmensos sombreros de
moda tienen su mérit11; sirven de paracaidas y
pueden ser verdaderos salvavidas.

2-.EL MARIDO. ¡ Y vivi~;en. un quinto piso ..... !
Malditas casas estas que construyen ahora· . no
voy á llegará tiempo, ¡Dios mío, Dios mío . .'..... !
!Socorro; que me quedo viudo!

. LO QUE HARA.
· Una mujer compra una.máquina de coser por el trabajo que
ejecuta y no como un mueble.
Un hombre lleva -qn relox . para
que le indique la hora y no como -,inversión de un capital sobrante, y el mismo principio so
sigue en ·el caso de enfermedad.
Necesitamos la medicina ó el
tratamiento que . alivia y cura.
El tratamiento de una enfermedad' no admite empirismos. La
gente tiene derecho á saber lo
que es una medicina y sus efectos antes de tomarla. Debe haber I dejado conocidos antéceclell tes de beneficios en. casos idfnticos, una·serie de curaciones que
prueben sus méritos é inspiren
confianza. Precisamente porque
tiene t'~les antecedentes, e.s que la
PREPARACION de WAMPOLE
se compra y emplea sin vacilaciones ó dudas. Su buena fama es
la sólida base en que se cimenta
la fé d~l público y el buen nombre tiene que ganarlo. por buenos
resultados. Para los fines pam
los c1rnles se recomienda, es leal,
eficaz· y práctica, hace precisalnente lo que tiene Ud. derecho
á esperar'de ella. Es tan sabrosa
como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y curativos del ·Aceite · de Hígado de
Bacalao Puro, combinados con
., Jarabe de Hi11ofosfitos Compuesto; Extractos de ,Malta. y Cerezo
Silyestye. , Merece la más J)lena
confianza en ,casos · de Anemia,
E,scrófula, Debili~ad S erviosa y
General,Jnfluen~a, Impurezas de
·la S~ngrc y, Afecciones, Agotantes. ''El Dr. Ma:J:\uel Carmona y
,. Vane; Ex-Director de la Escuela
, Nacional ,de Medicina de México,
dice : ·Conoz'eo y .. empleo su preparación,·en. todos 'los casos en
que es necesario reparar las fuerzas del organismo ; teniendo la
ventaja de que los enfermos y
aun los niños la toman sin repugnancia." Nadíe sufre un desengafio con esta. En ·las~Boticas.

�</text>
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I í

AÑO ·xu.

I

'1)

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,

MEXfCO, DOMINGO 4 DE FEBRERO DE 1912.

NUMERO 5.

,,., .,

UN FA S ·":) DTFIOIL.

Precie:

2l .s. en la Capital.

2t :s. en los Estados.

�......................~··················

fl

"HOTEL SAINT
LOUIS"
---~-Situado en el centro co~ercial de la ciuda-0, (1ª· calle de San
Agustín, núm. 30), próximo á Teatr~s y Bancos, está dotado de
cuartos y departámentos de luj-0, con barws para familias.

ASb XII.

MÉXICO, DOMINGO

=============c:=====a::================

Hotel de primer orden.

4 DE

FEBRERO DE

1912.

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Alfredo Bloch, Jos~ Slgnoret.
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SUPLENTES: Carlos Casasús, Rafael L. Hemánde1, Lic. Femando Ouret,
Alberto Terrazas, Jesús Salcldo y Avllés, Mariano Yáñez, Carlos Bracho,
Guillermo Ancho, Mauricio Ullman, Bmuto Shroede'i. Francisco Madero.
INTERVENTOR DEL GOBIERNO: Juan N. deOt'alaclo.- SECRSTARJOt:
Miguel Lanz Duret.-COMlSARIO: Juan F. Brlttingham.- COMISARIO S..
PLENTE: Josi Gondlez Mlsa.-COMISARIO SUPLENTE: Manuel Su6ra.GERENTE: Fernando Plmentel 'f Pa~aca,-SUB·GERENTE: Federico (la&amp;
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NuM. 5.

�.Aetualidades
FIESTA EN LA. ESCUELA MlLI'I'AR DE ASPIRANTES,

Hundida en el pecho la barba del color de las azucenas, pos·
trado resignadamente en amplio sil.Ión de labrado r_espaldo que
tiene por remate la real coron~, deJando vagar la mua da D?elan·
cólica por los espléndidos tapices de la magnífica estanma, el
anciano Rey se hace servir la ce~a.
._
El cocinero de Palacio, un artista. de la raza de los Montmos,
apura inútilmente cada día los primores ~e sus. confeccione~,
las exqui~iteces de sus guisos y la fecunda inventiva de su ~emo
culinario, ein lograr que el Monarca haga honor á los apetitosos
manjares que se le ofrecen.
Aquella noche el Rey ha invitado á su me~a á los tres persa·
najes más adictos á su persona y más emprngorotados de la
corte.
Van sucediéndose los platos y, como de costumbre, el Sobe·
rano apenas si prueba bocado.
Con su'sobriedad corre parejas la del obispo don Alonso, prelado venerable, confesor del valetudinario Monarca.
En cambio, el Dr. Henares, primer médico de Cámara, y el
veterano Guimbarda, generalisimo de los Reales Ejércitos, comen y beben copiosamente, dejando ver en la rubicundez gozo·
sa dei semblante el placer íntimo que experimentan al regalar
el paladar y al fortalecer el estómago.
Cruzado de brazos tras el sitial regio está Ruiz, el servidor fiel
. que entró en Palacio siendo pajecillo de áurea caballera y que
ha encanecido siendo sombra del cuerpo de su augusto i:ieñor.
-Ruiz-clamó con doliente voz el Monarca.-¿Nos servirán
perdices? ..... .
-Sí, Majestad--respondió con dulcedumbre respetuosa el
servidor. ·.
-¿En salea?--preguntó el Soberano.
--Sí, Majestad-afirmó Ruiz.
El Médico y el Gener11lísimo cambiaron una mirada que valía por todo un poema de jubilo inefable.
En el mundo entero tenían fama las perdices de los banquetes
reales. Luculo se hubiera sentido humillado al catar aquel plato que ni en sueños adivinó.
.
Sin embargo, ctecíase que el Monarca se limitaba á probar un
trocito de las renombradas perdices, rechazándolas inmediatamente y murmurando ron honda tristeza: "No es esto."
--Ruiz--habló el Rey.--¿Te acuerdas de la perdiz que comi·
mos en la choza del leñador'? ......
--Sí, Majestad-contestó el vetusto escudero escanciando en
la copa regia vino dorado como el sol andaluz.
-Estimula al cocinero, y dile que si me sirve una perdiz tan
gustosa como la que el leñador nos brindó, tiene su fortuna hecha-añadió el soberano.
Luego, tras un sorbo del añejo vino, el Monarca, mirando á
sus invitadoe, dijo:
- Más de tres leguas anduvimoa á pié extraviados en el bosque, y cansados y hambrientos fuimos á dar en una choza po·
brísima, donde, tras larga espera, un matrimonio de leñadores
flos ofreció, en dornajo de madera, ricamente aderezada, una
perdiz que mi escudero cazó. El pah era moreno y duro, man·
teles y cubiertos eran cosa desconocida en aquel selvático lugar;
por bebida tuvimos el agua fresca de un murmurante regato,
y, sin embargo, proclamo que aquella perdiz, por lo especial dP.
su condimento y por lo agradable de su salsa, fu é uno de los
mejores bocados que probé en mi vida.
-Perdonad, Sefior-observó traga!ldo apresuradamente el
Generalísimo.-Pero creo haber oído decir á V. M. que diputaba como excepcional la perdiz que comimos al pie de los muros
de Roblefía, sobre el campo de batalla en que mordieron el rol·
vo los enemigos de la patria, aquel día manumitida por V. M.
del yugo extranjero.
-Brava jorna&lt;la fué aquélla, mi fiel Guimbarda-exclamó
con mspiro de añoranza dichosa el Soberano. - Por cierto que
inútilmente vengo encargando que se averigue la receta de la
salsa que bafi.aba á la perdiz inolvidable que devoramos tras el
combate y toma de Robleña ...... Ruiz-añadió-dirás al cvcinero que si da con el secreto de tan exquisita salsa, cuente por
suya la dehesa del Espinar.
- Bien, Majestad.
- En aquel instante, el venerable obispo D. Alonso se dirigió
al Rey presentándole un memorial.
Henares y Guimbarda miraron rencorosamente al Prelado, que

con tan escasa oportunidad abrió un paréntesis en el banquete-¿ De qué se trata?-dijo con indiferencia el Roberano.
-Se trata Señor-dijo con firmeza el Obispo, poniéndose de
pie,-de un 'ruego empapado en el llanto de_una atri.bul~da f~milia. Se trata de implorar de Vuestra MaJestad rrnsencordia
para que un hogar no quede en lutos, para que cinco pequeñuelos no sean huérfanos, ¡.,ara que una desdichada esposa no se
vea sumida en triste viudéz y en horrible desamparo.
-;Osáis
~
' acaso, hablarme eu fa\'or del mi~erableaEesino .Juan
de Chiclana?-rugió el Monarca, golpeando con el puño la me·
sa de roble, que retembló con retiñir de argentería y de fino
cristal.
-Hablo, Señor-replicó solemnemrnte don Aloneo, -- en
nombre de Jesucristo.
-Alabado sea por siempre- murmuró el Soberano doblando
la cabeza.
-Amén-balbucearon el Médico y el Generalísimo, con malhumorado acento.
-El Rey de Reyes-prosiguió el noble prelado- perdonó á
los infames verdugos que le dieron ::nuerte afrentosa ...... Perdo·
nad, á ejemplo del Divino Rey-suplicó, arrodillándose, - al_loco que alzó el bra7.o armado contra el pecho de Vuestra MaJes·
tad.
- Señalaré rentas á la esposa que m:i ñana será viuda; ampa·
raré á los inocentes que en In. orfandad queden, pero castigaré
al loco ...... Alzad, don Alonso-habló severamente el Monarca,
- y no olvidéis que el loco por la pena es cuerdo.
Silencio profundo reinó en el comedor. Al cabo, el Prelado,
irguiendo su hermosa figura, exclamó:
- -Permita Vuestra Majestad que me retire; he ofrecido al reo
acompañarle en la capilla, y corro á cumplir mi promesa .....
-Esperad, Padre mío- interrumr,ió el Rey,-os ruego que
concluyáis de cenar ..... Ruiz-ordenó con pausada voz, - que
el Jefe de la guardia vaya á la cárcel y disponga que se suspen·
da la ejecución del condenado, .Juan de Chiclana vivirá.
-Gracias, Señor--sollozó don Alonso, besando la temblorosa diestra del :Monarca.
Sobre la mesa humeaban, rnrvidas en repujada fuente de plata, cuatro hermosas perdices.
El Rey, cuyo apetito se había despertado por obra de la emo·
ción ó por virtud de la espera, trinchó una pechuga, y, al saborearla, gritó alegremente:
-¡ Admirable! .... . ¡Exquisita!... .... ¡Delicadísima!. .... l\Ii
cocin ero ha dado al fin con una t!alei:i semejante, aunque mejor,
á la salsas que gusté en la choza de los leñadores y junto á las
murallas de Robleña.
Sonrió levemente el venerable Prelado; comieron con gran
fruición Henares y Guim barda, y cuando de las perdices sólo
quedaron los huesos, el Rey mandó llamar al émulo de Montiño para premiar su talento de guisandero.
Dejóle hacer don Alonso, y luego, á los postres, satisfecho,
sonriente, habló así:
-Seiíor, el in1:1igne Dr. Henares dirá á Vuestra Majestad que
con veinte años de edad, tres leguas de paseo, salud y hambre,
no hay comida mala, siquier se haga en pobrísima choza.
-Exacto, Señor--afirmó el Galeno.
-El generalísimo Guimbarda- continu6 el buen Obispo-sabe muy bien que el laurel ganado en el campo de batalla y la
gloria de redimir á un pueblo de extranjero yugo son, para el
paladar de un guerrero, de un patrióta ó de un soberano, con·
dimentos que hacen alimento sabrosisimo de los más insípidos
manjares.
Y yo diré que siendo sal~as magníficas las que se confeccio·
nan con hambre y juventud, ó con abnegación y heroismo, hay
otra salsa infinitamente mejor y más delicada ....
-¿Cuál?--insinuó el Rey.
- La que Vuestra Majestad ha hecho practicando la caridad ,
olvidando las injurias y demostrando que la mayor de las gran·
dezas está en el perdón.
La dulce lágrima desprendida de las pupilas turbias del Mo·
narca, rodando por la barba del color de las azucenas, fué á dar
en los labios de Ruiz, que arrodillado besaba las ropas del Mo·
narca, como lebrei fidelísimo que con sus caricias se asocia á las
satisfacciones del buen amo.
M. R. BLANco-"BJ.;LMON'l' E.

Pirámides de infantería.

Carrera de obstáculos.
Con asister.cia del señor Presidente de la República se efectuó el lunes último una fiesta en la Escuela Militar de Aspirantes con motivo del sép·
.
timoaniversario de su fundación.

LA POLICIA DE NUEVA YORK.

alumnos aprenden cómo han de conducirse con el preso para ha·
cer el at_estado. Todo agente de polícia debe llevar consigo un
cuaderm~o para ap~ntar el nombre y señas del preso, las cirHOMBRES QUE SABEN DE TODO.
cunstancias y motivos de su detención y todos los demás detalle!:! concernientes á Jo misma, datos todos de gran utilidad
cuando se ve ~a causa, á _veces muchos meses después.
Tan pronto como un aspfrante á polícia de Nueva York recibe
Cada tres d1as un médico da en la escuela una conferencia
su nombramiento, para lo cu.\l se exíge que tenga buena con- sobre aquellos extremos de cirugía elemental que debe conoctir
ducta, un metro sesenta y ocho centímetros de estatura mínima todo el que vela p_or la seguri~ad pública. Con un esqueleto y
y de veintiuno á treinta años de edad, queda obligado á asistirá unas cuantas lámmas a~at?m1c_as los futuros polícias aprenden
la escuela de instrucción, y sólo á los trein á d1stmgu1r una fractura de una contusión
ta días de clase se le permite vestir el uni.
ó á cortar una hemorragia. Aprenden
ligera
forme y prestar servicio.
también la diferencia entre la sangre veneEn las clases de instrucción se da á prime·
nosa y la arterial y la manera de detener
ra hora lección de código y ordenanza, se
una ú otra, y se les ensefia prácticamente
estudia el reglamento de coches, tranvías
á poner vendajes y ligaduras, porque en
y automoviles y se aprenden en excelentes
Nueva York el policía que encuentra un heplanos las calles, pasos, edificios, etc., de
rido ó _un contuso. ~stá obligado á prestarle
la ciudad.
los primeros auxihos mientras llega soco·
En seguida viene la instrucción práctica,
rro. En las clases de medicina se oyen los
de la qne están encargados dos teaientes.
más curiosos diálogos en tre el conferen·
ciante y aus oyentes.
Un alumno hace de criminal, otro de agente, y el segúndo recibe la orden de detener
-Supongamos-dice el primero- que en•
al primero y meterle en la prevención.
cuentran ustedes un hombre desangrándose
Por regla general el primer día el alumno
por un brazo; la sangre es muy encarnada
toma al supuesto reo por el cuello, de la
y sale á borbotones. El infeliz tiene una ar·
chaqueta y lo trae á la clase poco menos
teria cor~ada; le ponemos una ligadura y la
que á rastras; pero el profefor se apresura
sar:gre sigue saliendo. ¿Que haríamos en·
á corregir este procedimiento defectuoso.
tonces?
Si el preso es hombre fuerte y la ameri·
-Yo le cauterizaría la herida con un hie·
cana está vieja, una sacudida le basta para
rro ardiendo-dice un alumno que recuerda
e_scapar, dejando el cuello en manos del pola lección sobre mordeduras de perros ra·
hceman. Debe sujetarse al detenido con la
biosos.
mano izquierda por dentro del brazo dere·
- Yo man daría llamar á un sacerdote-cho, retorciéndole la manga para formar
con testa otro, demostrando su previsión.
con ella una fuerte ligadura; así se tiene la
En Nueva York hay también po,lícfa á ca·
mano derecha libre para sujetarlo mejor si
ballo, y los alumnos que han de pertenecer
trata de hacer resistencia. En caso de neceá las secciones montadas aprenden otras
sidad, con esta mano puede el agente sacar
cosas de su incumbencia, entre ellas el mo·
del bolsillo una fin ísima cadena de acero y
do de detener caballos desbocados para lo
pasarla por la muñeca del preso, que enton·
cual se da liber~ad á. un caballo engancha·
ces ya no se atreve á resistir, porque los
do á u~ cochec11lo ligero. El agente tiene
eslabones le cortan la carne al menor mo ·
vimiento.
que salir en pos de él~ galope tendido, ade·
lantarle por el lado izquierdo, pasar á la
Además, nunca se debe llevar al detenido
derecha por delante y en seguida parar en
tirando de él, sino 1Ievarle delante, sobre
S
doctor don Nicolás León ,
seco, extender y tomar la rienda del caballo
tódo al llegar á la prevención; es preciso Delegadoeñor
de México al Congreso de America- escapado en el momento en que éste va á
que en caso de un prostrer conato de fu ga
nistas que se reunirá en Londres en Mayo
d l
próximo.
pasar e argo. El profesor, hace verá los
el agente sea un obstáculo entre el preso y
alumnos que de este mo~o no hay peligro
la puerta.
de choque ó atrc,pello, como sucedería si
..
Cuando se detiene á ~a delincuente por sorpresa tomándole se qu1s1era
cortar
el
paso
al caballo pcmiéndoeele delánte.
por la espalda, eJ políc1a aprend~ á tocarle antes, sin que aquél
de
la
mañana
terminatt con algunas nociones de
Las.
clases
lo note, los bolsillos de la americana para saber si lleva alguna urba~1dad Y a~eo personal. Los
botones del uniforme deben esarl!la prevenida. El cacheo del preso, una vez en la prevención
siempre brillantes, l~s b_otas lustrosas, los guantes blancos
exige también cierta práctica; después de buscar en los bolsillo~ tar
s~ usan en verano limpios y sin zurcidos.
se le debe pasar ambas manos por encima de toda la ropa. Mu· que
F1gúren_se
- dice el oficia.! instructor . que de impro.
rhos ladro~es llevan limas ó ganzúas colgadas á la espalda ó en v1s_o les env1an ustedes
á
prestar
servicio en Madison Square ó en cualas ~antorr11Ias, ·y no hay que decir si se aprovecharían de ellas
qU1er otro paseo elegante. ¿No les darla verguenza presentarse
a1 verse en el calabozo.
con los guantes sucias?" En la escuela hay una pequeña sala de tribunal, donde los
Sigue en la pá¡lna 13.

�LOS ZAPATISTAS EN HUAJUAPAM·

FIESTA EN LA ESCUELA INDUSTRIAL DE HUERFANCS.

V0luntarios del pueblo en la azotea del Palaci0 Municipal
defendiendo la plaza. ·

El señor Presidente en el acto oficial.

Los

EnucADORES DEL

JAPON.

Los síntomas de una guerra yanquijaponesa y la posible pre·
ponderancia del Japón sobre el Pacífico, que podría determinar
su influencia sobre el continente americano le da un interés de
actualidad al estudio de la civilización de ese imperio.
, Dos grandes corrientes de ideas predominan desde hace tiempo en el Japón: un movimiento retrógrado y un movimiento innovador. Los unos desean que conserve el imperio del, Sol Levante sus viejas tra.diciones y sus antiguos usos, los otros quieren asegurar al Japón un lugar preponderante en el concierto
asiático europeo, que es un concierto poco armonioso. Los retrógrados se reclutan: sobre todo, entre los banqueros, y los progresistas entre los intelectuales.
La vieja moral budhista y sintoísta ha expuesto al Japón á

.'

71

Aetualidades

Aetualidades

Aspecto del salón en el mom,ento de la ceremonia.

un gran peligro de perderse. Bajo la influencia de esas ideas, al
nivel de la moral pública se rebajó tanto que el pueblo insul H
estuvo á punto de dejarse absorver por la China. Pero despuás
ele esa época crítica, no muy lejana, pues de ella no hace más
de treinta años, lo cual es muy poco en la historia de una nación, las cosas se han modificado profundamente.
El .Tapón se ha levantado brioso y robusto, una vitalidad nueva lo anima desde entonceb, y sus islas asoleadas y sus verdes
paisajes, comenzaron á dar asilo á una población industriosa,
comerciante y activa. Un profundo deseo de r,onquista se apoderó de pronto de ese pueblo y con tal empuje procuró ilustrarse, que hoy está al corriente de las ideas nuevas y de los ;últimos progresos realizados en todas las ramas de la ciencia) de la
industria europess. Las principales escuelas militare,, universidades y liceos de Europa, abrigan una colonia japonesa tan numerosa como asidua en el estudio.

Ahora bien: ese cambio tan brusco y profundo en las costumbres y en el carácter de un país bo se ha realizado sin motivo.
Cabe s?bre ese punto hac~r .investigaciones penetrantes respecto
de ~as mfluencias y necesidades de primer orden á que ha obe·
decido ese pueblo antaño indolente y rutinario.
Cualesquiera que sea la complejidad de esa.s causas un he·
c~o es ~vi~e.~te, y e~ .que el ~ov.imiento inicial del pr~greso nipon corncid10 con la mfluenc1a hbre del catolicismo en el imperio del Sol Levante.
Hay que reconocer la influencia indiscutible y directa de los
misioneros católicos en el Japón durante
los últimoP lustros.
. En 1862 no existían en todo el Japón
smo algunos misioneros católicos'retribuidos por el gobierno de Napoleón IIl en
calidad de intérpretes agreaados al co~sulado francés. En esa époc~, bastante leja-

.

'

Portal ''Valerio Trujano" tomado como fuerte por los volu~tarios . . . ,
del pueblo,
,·

no siendo más que cinco individuos fundaron e.n Tokio y en _Na~:
gasaki los primeros colegios católicos. En 1888 los colegios dirigidos por religiosos no alcanzaban más que ocho alumnos Y,
hoy alcanzan á una cifra de mil ciento dieciocho solamente 1-0s
alumnos de internado de Osaka. y del colegio cosmopolita · de.
Yokohama, sin contar los demás discípulos de los establecimientos católicos. En ellos se educan los hijos de los ministros, al-.
mirantes y en general los de las fiotabilidades intelectuales y
políticas del país. Los padres marianitas ocupan. varias cátedras
en la universidad imperial y enseñan idiomas en varios colegios
delEstado. Ultimamente acaba de fundarse una universidad dirigida por jesuitas.
Es de notarae que esos grandes centros
de instrucción católica que han llevado
la cultura al Japón se han fundado con
limosnas de los católicos del mundo cristiano.

MANIFB:STACION EN PRO DK LA UNION LA.TINO~AMERICANA •

'

Estátua (\el Gral. don Antonio de León.

Capilla del Cal varío donde se parapetó el "Tuerto
Morales" para hacer fuego á los federales.

La Catedral de cuyas bóvedas hiciero~ fuego
los federales á los zapatistas.

na, el gobierno nipón espiaba desconfiadamente todos los actos
Ahogar las penas en Dios.
de loa cristianos recién convertidos á su credo. No habían transcurrido diez años cuando se creó en Nagasaki un obispado.
La obra de los primeros catorce misioneros, voluntariamente
De_cía un borracho consu~tudinario: "¡Quince años hace que
desterrados en una n.ación hostil, fué muy fructuosa. La perse· me esfu~rzo por ahogar mis penas en aguardiente sin' poder.
cución de 1870 no hizo más que contribuir á la propagación de consegmrlo !"
'
'
·
~na religión que no contaba más que con la sangre de sus már¡Pobre dial,lo! no en el licor, sino en Dios debías ahogar tus
tires, la cual, como siempre, fué prodigiosamente fecunda. En penas; y ~ntonces hasta las penas más agudas se te habrían tro1~74 hubo ya sacerdotes católicos japoneses, y en 1886 fué pre- cado.en ligeras.
c1.so crear un segundo vicario en Tokio. Los misioneros mariai Pues ¿hay ta~ vez amargura tan grand'e que no pueda endul~
mtas llegaron en 1887 é hicieron prodigios. Fueron ellos los que, zar este pensamiento: Hágase la voluntad de Dios?

Los manifestantes en la Avenida de los Hombres Ilustres.

Fots. ele El Tiempo n11:t1•aclo.

E.1 J !f~ P&lt;lític0 y soldados federales defendiendo la plaza.
1

Vista panorámica de Huajuapam.

�73

H.aeia Tierrrras llejanas.

Hacia Tierras Lejanas.

gaitero an6mada. Erguido, como un triunfador ant:guo, miraba
fijamente el incendio purpúreo del ocaso, como si así se recon·
centrasen las impresiones amargas de su vida: el caminar por
los prados frescos á la luz suave del alba, el repicar alegre de
las campanas en los días de fiesta y aquellas danzas bajo los
castaños, junto á los bardales en la hora dulce y solitaria del
angelus campesino. Y con el alma encogida por la enormidad
de la nostalgia sentimental, con ....... ·
el gesto gallardo de los grandes
dolores morales, murmur6, mi·
rando al mar obscuro y á la cos·
ta lejana:
-Mi alma si non ye buena des·
gmcia andar pel mundo lmscanclo
fortuna ........ .

Y reaparecían los fantasmas de otras épocas, sepultados en la
negrura del recuerdo .. .... Aquellos viajes á Oviedo el día de la
Ascensi6n, aquellas excursiones de muchachos á · las huertas
vecinas, aquellas sonatas moduladas á la dulce paz de. la tarde,
entre el griterío de los romeros alegres .. .......... .......... .. ,....... .

···· ···· .. .... .... ·························· ··························· ·········
--¿A qué hora lo tiran al agua?

r--===============~===·

I.

Entre el abigarrado y heterogéneo mont6n de gentes .extrañas
que embarcaron en Coruña para América, destacábase por su
peculiar inanera:de vestir el tío Falo de.la Cor.rada, gáitero'ho·
norario del concejo deCarreño, condecorado alegremente con los
aplausos de cu~ntos mozos y mozas.le escucparon e1:1 las ~estivas
romerías y comensal obligado de cuantas'refociladoras comil~nas ·
se organizaban en las fiestas sacramenta1es de ' las trece parro- ·
quias que componían el mínimo concejo.
'
Era el honrado gaitero un hombre' de•historia so~bría, cuyos
orígenes databan del día de Navidad 'del año'58, en que suma·
dre, la tí~ Brígida, llama!la la Chata, lo 'ech6,' en~re angústia·s y
gemidos, á este mundo de miserias. De rapaz ·ayudaba á misa
en la iglesuca bizantina de su pueblo, y el cura, hombretón
1

••

1

dejando solo y libre.al mísero tío Falo que reincidi6 en el ma·
trimonio, invitando al honesto tálamo á una rubia de Logreza·
na, de quien se enamorara en la romería de Santiago .......... A
cuenta de Sil músfoa y. de su honradez, edificada en sesenta
año~, con una sucesividad nunca interrumpida de buenas acciones, vi6se un día de San Juan libre de la pícara rubia , propia·
tario de una pomarada asaz, fértil y padre de una hija, que, á
los diecif!iete, march6 á o~ro concejo, casada con Nal6n de Pru·
na, carrete'ro que hacía viajes semanales á Candas y más aficionado á l¡i. sidra que á las. lindas rapazas. En el espacio de algu·
nos años, el· tío Falo de ~a Corrada fué feliz, como lo puede ser
un hijo de madre·mortal:'
Por efo -c.uando una ·tarde anunci6 solemnemente, en el lsgo
de Lfn: de Podes, que pensaba marchar al Brasil, cuantos allí
bebían sid.ra quedaron estupefactos, esperando á reng16n seguido la explicativa del gaitero. ¡Explicativa! El solariego trovador
no tenía por qué darla. Era aquella una irrevocable decisión
que había arraigado en su alma sana y viril, después de muchas
noches de imsomnio, cuando la soledad, en figura de trasgo ma·
ligno, venía á contarle calladamente historias de miles de pesos,
apilados en un almacén obscuro, allá lejos, muy lejos, á dos mil
leguas de la patria asturiana.
Alguien, agazapado en la penumbra de la bo_dega húmeda,
apunt6 sibilinamente.
-Non fagais caso; mal rayo me parta si non tá borrachín ...
Borracho estaba, borracho de dinero y de riquezas ...
A la mañana siguiente, una clara y luminosa mañana de
Abril, tom6 la carretera de la villa, cabizbajo y melanc61ico,
olvidándose de saludará los buenos labradores que se dirigían
hacia el mercado. Corría en el ambiente un tibio aroma aldeano
de tierras fértiles y de árboles en flor. A intervalos, rodaba len·
tamente, por la soleada carretera un viejo carruaje, tirado·
por un rucio flaco, cargado de años y de achaques. La pupila
roja del sol abríaRe sobre los campos floridos. Los álamos pardos y tristes sacudían el rocío fresco. El gaitero marchaba, su·
mido en la lobreguez de sus pensamientos, con el rostro abierto
al viento que orea y al sol que quema, con el alma cerrada á
las caricias de la luz rnnriente. A la legua de Ambiedes, donde
una piedra blanca y polvorienta marca los cuatro kil6metros,
tropez6 con su antiguo compañero de andanzas y romerías Ma·nin del Galupo, el celebrado tamborilero de Vielles. Salud6Jo
con gravedad, sin detenerse á parlotear pretextando que llevaba
prisa. Le hacía daño la presencia de aquel hombre robusto y
ajeno á toda suerte de preocupaciones.
Cuando lleg6 á Avilés, eran las nueve. Una nébula blanca se
extendía sobre la ría donde se balanceaban pataches viejos. En
la plaza del Mercado, logr6 vender á un vecino de la Moniella
una vaca y dos xato.s que arrastrara desde Amhiedes. Concertáronse, tras muchas disidenciaa y contiendas, en dar por el ganado sesenta duros y robla paga. A la tarde, después de comer en
casa de Silveria la roxa, en la Plaza de la Constitución, á la derecha st&gt;gún se entra, el tio Falo camin6 hacia la aldea, abatido
y regocijado á un mismo tiempo.. Por ~n, ya 'se veían en perspectiva las lontananzas del Brasil, aquel vasto país donde los
millones ruedan alegremente sobre los mostradores. El domingo, antes de que la campana llamáse á misa, el tío Falo de la Co·
rrad11, renegando por un momento de sus creencias religiosas,
cruz6 el puente de Cañedo y sigui6 la carretera de Amar, que
había de conducirlo á la tierra de la fortuna y del dinero.

grueso y recio, que usaba de gañanescas familiaridades con to·
dos sus feligreses, instruyérale, agradecido á sus servicios de
ac6lito, en las .abstrusas reglas de una gramática nebrijense, cur·
tida por los años de 1869 tenía un puesto de libros viejos en el
Fontán.. Mas no se sometían á la dura nobleza del rapaz aquellas
vaciedades del mascula sunt maribus, y así después de vanos es·
fuerzos soportados por la paciencia del párroco, se desisti6 de la
instrucción clásica que hubiera puesto al rapazuco en condicio·
nes de llegar á call6ndrigo; como firmemente anhelaba la tía
Brígida. · Larga era ya la vida del gaitero, aunque poco fecunda
en acontecimientos que dominasen la negra vulgaridad de las
existencias aldeanas. Abandonado el áspero latín, 'a:diestrábase
Falo en la gaita, instrumento músico qne le I prometía renom ·
bre inmaculado y popularidad augusta entre ·sus compatriotas.
Bajo las melanc6licas umbrías de la aldea, resoQaban de continuo notas aflautadas y chillonas que alegraban y enternecían
á todos los corazones de dieciocho' anos. Pronto corri6 la vo11 de
la gentil habilidad que el de la Corrada poseía y un primer do·
mingo de Agosto, en la romería de Ambiedes, fué proclamado
rey absoluto de cuantos gaiteros comían la ciiayada en las rec·
torales circunvecinas...... Un corro de mozos aclam6le acredita·
do tañedor de gaita, amenizando la campesina ceremonia con
sendos palmotazos sobre la recia espalda del tío Falo ...... De~de entonces, todos los domingos del alegre Agosto, así que Dios
II
amanecía, cruzaba las escarpadas callejas de las aldeas, festiva
procesi6n de rapazucos desarrapados que vitoreaban jubilosaEl vapor sali6 de la bahía, á las seis, cuando ya el sol amor·
mente al afortunado hijo' de la tía Brígida ...... A los veinte años
cas6 con una mozona de Santa Marina, que le quit6·salud y le tiguaba fúnebremente su luz, y el mar tornábase acobaltado,
di6 disgustos ...... Por aquellos tiempos el señor Obispo de Ovie· como una inmensa masa de nubes plomizas.
Allá en proa, el tío Falo agitaba tristemente su montera desdo, haciendo la visita pastoral, admir6 sus musicales destrezas
y le regal6 una tabaquera, que él s6lo usaba en los días de ro· pidiéndose de aquella ciudad que por vez primera veía y que se
mería, luciéndola miefltr¡¡.s spplab~ .l:¡, gaita. La mozona de le representab~ ()Olll,O l~ ~nte.sala del.a gloria, como el punto á
Santa Marin11. baj6 ál Flepulcro á c()nsecuencia ne un mal pnrto, rlonrle convergían s~s ensueños de ricacho y PUS recuerdos de

-Probablemente á las doce,
cuando esté el pasaje durmien·
do. ¿Va ueted á esperar?
-Sí, señor, es triste, y á la
vez curioso, el espectáculo.......
fa luna ascendía en el hori·
zonte brumoso, pálida como el
blanco rostro de una muerta·.....

IV

III
- Diz el ilot.or que no pasa de
hoy .........
-Abiiltábame mucho que no lle·
gara á las ~uatro.
Conversaban así en un corrillo
á tiempo en que, acompañado
del médico, me disponía á pe·
¡1etrar donde el pasaje de tercera
· dormía. Apestaba á pies sudo·
rientos y sucios, y, de una es·
quina, venían hálitos de enfermedad. El tío Falo!agonizaba en
una litera miserable-en un&amp; litera de aquel vapor que le había
de conducir al paÍ'! de los ensueño3 áureos y de)os millones de
pesos ...
--'-Borma ...... pomarada ...... la mí fía ...... Madre de(alma ......
gemía angustiosamente, estropajeando incoherencias por la bo·
ca contraída .... ..

-OrernuR.... recorrla.re, Dómi·
'lle, qiiid acciderit nobis.. .. .. I'ater
noster ...... l!;t ne nos ittdncasin ten·
tationem ..... .
-Sed libera nos ámalo.
Silbaron en el puente, viró el
vapor con rapidez y el tío Falo,
abrazado á dos enormes pasillos
de hierro, hundi6se en el ·agua
amarga y vieja del mar ronco,
sobre cuy(superficie:la)una tejía urdimbres fantásticas .. ... ... .

LA POLICIA DE NUEVA YORK.

mente se les hayan designado, y cada alumno sigue hasta media
noche á un agente veterano para observar todo cuanto éste hace
en el servicio y perfeccio~ar su aprendizaje con el ejemplo.
De este modo las autoridades de Nueva York consiguen un
cuerpo de seguridad verdaderamente útil y eficaz, en el que cada
agente sabe su deber desde el primer día que presta servicio. Y
eso q~e la escll:ela no supone ningún curso complicado ni ningu·
na asignatura marbadle. Un mes de práctica, eso es todo.
Verdad es (}ue. además de la e~cuela hay otras cosas que ha·
can un buen policía. Desde que mgresa en la academia el agente
empieza á percibir su sueldo.

HOMBRES QUE SABEN DE TODO.
Sigue de la página 69.

Las dos horas de escuela que tienen por la tarde la dedican
los nuevos policías á la instrución militar, á las órdenes de un
sargento, y luego quedan libres hasta las ocho de la noche. A
esta hora tienen que estar en los puestos de policía. que previa·

········· ········· ............................. .. ··· ···· ····· ....... ·.........

Cuando nos retiramos á nuestros camarotes, miré al firma·
mento de bruma, y, en el tremendo asombro, en el fúnebre si·
lencio de la noche obscura, percibí á Saturno que describía un
lento arco .. .. ..
~ .

PEDRO GONZÁLEZ BLANCO.

Señor Manuel Mart;nez del Campo Y señorita Mercedes Cuevas, distinguidos mi.embros de nuestra Sociedad, que se unirán en matrimonio próxi,
rn 3men t~ en esta cap1till.

------

..-.. ·----~ -

'

. ...-

·- - - ----- ..- - ·-

-

----

�,

Ctróniea Exttranje:tta

CtJÓniea Exttranje11a.

74.

UN CUENTO.
(Traducción del Vasco)

75

LA CORONACION DEL REY DE SIAM

pero me tiré al agua bien pronto
y lo saqué, no dudando que él
me debe la vida.
-Muy hermosa es tu acci6n,
contest6 el padre, pero ayudarnos el uno al otro en los peligros, es obligaci6n natural que
tenemos todos.
En seguida lleg6 el tercero diciendo:
- Caminando por unos tremendos pefiascales encontré una.
vez que uno de mis mayores
enemigos dormía profundamente en la orilla de un precipicio,
de tal manera, que si hubiera
hecho un pequeño movimiento
corría el grave riePgo de morirse. Pero, p11.dre, como si hubiera
sido mi amigo más sincero lo cuidé y lo eaqué de aquel peligro
tan inminente.
-Hé aquí el mejor de mis hijos, contest6 el padre, dándole
un fuerte abrazo, y prosigui6:
-Toma esta preciosa sortija,
hijo mío, que tú la has ganado,
porque el acto mejor y más digno de celebrarse es el hacer bien
á nuestros enemigos.
( De Egutegi euzkr,tarra.)

Erase un padre de familia rico, que reparti6 su enorme fortuna entre sus tres hijos, reservándose solamente una sortija con .
valiosos brillantes. Un día llam6 á sus tres hijos y mostrán - ·
doles tan valioea prenda, les
dijo:
.
-Esta sortija la reservo para
regalár~ela á aquel de mis hijos
que ejecute la mejor acci6n. Id
por el mundo y que cada uno
me cuente después la buena obra
que haya ejecutado.·
Al cabo de cuatro meees volvieron los hijos á casa de su padre y el mayor se adelant6 á decir:
-Padre, un extranjero medej6 al cuidado de su casa, repleta
de oro, pude haberle robado todo sin temor á nada ni á nadie,
pude haberme hecho colornlmente rico; pero á pesar de lo
que dejo dicho, preferí cuidar
con toda sinceridad y legalidad
los montones de oro de mi He,
,Obraste bien, le c:mtest6 el
Nos quejamos aquí, dice Nuepadre, pero no hiciste más que
vo Mundo, de Madrid, de las dicumplir con tu deber, pues si
ficultades con que tropieza la
Los infantes don Fernando de Baviera y don Alfonso de Orleans,
hubieras robado á tu jefe, humujer para ganarse la vida honal llegar á Melilla á tomar parte activa en la guerra.
bieras sido el hombre más desradamente, y más de una vez se
preciable y malo de este mundo:
ha expuesto la queja de que el
porque nunca deben utilizarse malas artes para apropiarse de lo despacho en muchos comercioe debería estar desempeñado por
ajeno.
peraonal femenino. Estamos conformes; pero en todas partea
Inmediatamente presentóse el segundo hijo y dijo:
cuecen babas. Lal!l "costureras"· más hábilee del mundo son ...
-Caminaba un día por la orilla de un río caudaloso y un ni- los hombres japones.es, y sus rivales más formidables los homfio cay6 al agua; si no le hubiera ayudado: se hubiera ahogado; bres también de Persia.

La coronación del Rey de Siam

El Generafüimo del Ejército de la República china
Li Yuen Hung.

La coronaci6n solemne del
rey de Siam tuvo lugar el 2 de
diciembr? último en Bangkok,
once días antes que la proclamaci6n igualmente solemne de
.Jorge V en Delhi, como emperador de las Indias.
Después de diversas ceremonias entre las cuales se hacen
notar la del bafio real y la
ofrenda al soberano, de la agua
consagrada por los brahamane3, representando las ocho
provincias, el Rey V1idjiravudb, según las antiguas costumbres de Siam, cie proclama
él mismo soberano, en presencia de príncipes reales, de altos dignatarios de la Corte y
del Est11.do y de representantes
especiales de las naciones del
mundo.
Entre los representantes especiales que 11.sistieron á la ceremonia de la:'coronación, ~e
hicieron notar el ~prínci pe y );1,
princesaJAlejandro de Teck, .el
príncipe y, la princesa Guill ermo.de Suecia, el gran duque
Boris de Rusia y el príncipe
Waldemaro de Dinamarca.

•

Los señores De Selves, Caillaux y Clemenceau momentos despu és
de la caída del Gabinete francés.

-

Anécdota de Elihu Roo!.

El rey de Siam conducido en su trono de oro rumbo al templo donde va
á orar por su pueblo.
La primera apmición del rey ante el público.

La siguiente anécdota se
cuenta de Elihu Root ex-Secretario de Estado del Gabinete
del ex-presidente Roosevelt.
Un día en su oficina llama á
James su muchacho mensajero
y le dice:
- James ¿quién se ha llevado el cesto de los papeles?
- El señor Rilley, señor.
- Y, ¿q uién ee el señor
Rilley?
- El mozo de limpieza.
Pasa un rato.
-Jame!1, ¿quién ha dejado
abierta esta ventana?
-El señor Leutz, señor.
- ¿Quién es el señor Leu1z?
- El criado, encargado de
limpiar las ventanas.
-Oye, James, aquí llamn.rnos á cada uno por su nomhre y no ,,señoreamos» á nadie
¿0yes?·
El muchacho se retira.cabizbajo por la reprime.nda y al
poco . rato abre la puerta y
grita:
- ¡Elihu, aquí hay un hombre que le busca ...... !

�.. h

~~~~~~-~~~-~
K NUMERICA

ROMPE CABEZAS
por NovPjarqne.

1

o

2

---0000
5

o
7

----

3

o

110r r.amos.

4

0001

6

--00000
8

({ 7 1 4 () 7

Nombre de varón.
A&lt;ljeti ro.

3 4 1 G7

PlnntA.

5237

AojP.livo.
Verbn.
Not1t.
Número romano.
Negación.
Héroe t&gt;Spañol.
Fruto y persona ideal.
Compuesto químico.
Tiempo verbal.
Verbo.

1 2 3 4 fí 6 7

6 4 l

9

00000
000
000
Sustituír los puntos por letras para que
leyendo con todas ellas un refrán se pueda leer en los grupos indicados:
Grupo 1?-De una letra. Preposición.
2?--De cuatro letras. Tablita de madera ó de metal, con mango.
3?-De una letra. Consonante.
4?- De tres letras. Igualdad de lascosa~ en la superficie.
5?-De una letra. Número romano.
6?-De cinco letras. Ocultación de un
astro en el horizonte.
7?-De cinco letras. Herramienta del
arado (plural).
8?-De tres letras. Hermana.
9?-De tres letras. Tiempo verbal.
COMBINACION
por B.otella..

00000
Sustitúyanse estos puntos por letras tales, que, combinadas entre sí, sin repetir.
afiadir ni suprimir ninguna, den lugar á
cinco nombres distintos, á saber: apellido
conocido· cuerpo celeste; espacio de tiempo (plur;l); parte del pie, y molueco.

6 7
3

3 4

326
3
4
4
4

7 3
3 3
5. 6
3í

7
67
26 7
5 6 4 5

ACROSTICO PERSONAL
por Molino.

•
o
o
o
o

o
•
o
o
o
o •
• o

o
o
•
o
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o o o •

o
o
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o
•
o
•

•
o
o
o
o
o
•
o
o o o o

o
o
o
o
o
•

Sustituir las Oy los cuadros con letras
de modo que en las líneas horizontales y
en las diagonales de cuadros se lean nueve
nombres de varón.

Las soluciones en el próximo número.

Soluciones á los pasatiempos insertos en
el número anterior:
A la Charada ROMERO.
A la Quisicosa
CEREZO
ROMERO
MANZANO
ROSALES
CENTENO
MORERA
ENCINA
CASTAÑO
PI NO
NARANJO
OLMOS
PERAL
ROBLES
A.LAMO
Al Jeroglífico coml:')rimido
NOTARIO.
Al Logogrifo numérico
ANTONIO.
Al Jeroglífico comprimido
CEMENTERIO.
Al Rombo
M

DUO
MUNDO
ODA

o

A las Charadas
CEBEDEO.
ZAPATOS.

ACROSTICO GRAFICO, por Novejarqúe.

4.52
314
7€,6

Descífrense estos dieciocho fragmentos jeroglíficos y colocados en columna ~n el mism9 orden se verá que con la primera sílaba de cada uno
de ellos se lee en acróstico un refran,

membrillo las tres veces, y al acabar ln.
operación, 1,e ech6 el soldado á reír .
-;,Te .ríes?-dijo
el cabo.
.
.
1
- Sí ; Ja ...... Jª .... Ja ...... .
Cosas de la miliciá- Un gusto que
-Pero ¿por qué?
-1\Iíreme
usted bien.
merece palos
-¡Calla, es verdad! Tú no eres el que
debía recibir los varazos ...... ¿por qué no
has reclamado?
Un soldado fué condenado á recibir tres
-¡Toma! Por el gusto oe decirle una
vatazos. El cabo que debía dárselos se .vez que se ha equiyocado ( !)
vanagloriaba de ser un hombre que no se
equivocaba nunca. Llegó el momt&gt;nto, y
llamado el soldado, le sacudió la vara de

ANE'c DOTAS Y CURIOSI DADES

***

Casos y Cosas

LA CONFIANZA
dijo un sabio, es una planta de
lento desarrollo. La gente tiene
fé en las cosas que vé, y hablando en sentido general t iene
razón. Lo que ú. veces se llama
fé ciega no es f é de ninguna manera, pues debe haber una razón
y hechos para tener en qué fundarse. Por ejemplo, en lo que respecta á una medicina ó remedio,
ia gente pregunta "¿Ha curado á
otros? ¿Se han aliviado con ella
algunos casos semejantes al mio?
r-· ¿Vá en armonía con los descubrimientos de la ciencia moderna
y están sus antecedentes al abrigo de toda sospecha ? En tal caso, es digno de. confianza, y si al·
guna vez me encuentro atacado
de alguno de l os males para los
cuales se recomienda, ocurriré á
él en la plena confianza de que
me podrá aliviar." Estos son los
fundamentos que han dado á la
PREPARACION de W AMPOLE
su alta reputación entre los médicos así como entre todos los
puehlos civilizados. Este eficaz
remedio es tan sabroso como la
miel y contiene los principios nutritivos y curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Hipofosfitos, )falta y Cerezo Silvestre. Con t oda prontitud elimina
los n.cidos venenosos que engendran la enfermedad y las demás
materias tóxicas que se encuentran en el organismo ; desarrolla
un fuerte apetito y buena digestión, y es infalible en Postración
-que sigue á las Fiebres, Tísis
y Enfermedades Agotantes. "El
Sr. Dr. Demetrio Mejía, Profesor
en la Escuela R. ele :Medicina de
niiéxico, dice: Mi juicio respecto
á la Preparación de Wampole se
halla robustecido de tiempo a. tráz, concediendo á dicha preparación todo el mérito y toda la
importancia que en realidad tiene
en la terapéutica. n El desengafio es imposible. En las Boticas.

--Mira qué cuarto más precioso acabo
de alquilar.
-Mny bonito, pero no vas á poder dormir, porque da la alcoba á una calle por
donde pa~an coches á torias horas.
--Ya me acostumbraré.
--DeEde luego; pero el primer mes no
rns á pegar un ojo.
-Se me ocurre una idea.

-Veamo!'.
- Ese primer mes lo paso fuera de México.

La doncella:
-Yo tengo que decirle una cosa al
señor.
El señor:
-¿Qué es ello?
-Pues que yo no puedo aguantar más
el genio de la señorita, y me voy de la
casa.
El seííor:
· - ¡Feliz tú!
Efitre amigos:
--¡Qué alfiler de corbata tan bonito!
¿Es de malaquita?
- No, es mío.

¡Oh !os Vaiieíltes!
No se crea que vamos á trJ.tar
de aquellos que luchan en el campo de batalla, no, vamos á t ratar de tipos que, por desgracia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se encuentra
con un fuerte catarro y un poco
de c2.lentura; al preguntársele
qué ha hecho para combatir su
enfermedad, contestará: Nada,
yo nunca me curo, no tengo miedo á las enfermedades. Y nuestro hombre se queda tan satis-_
fecho como si tal cosa.
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro; solo le
ha quedado una tosecilla ¡:ec:i..
no puede dormir, ha perdido el
ap0tito y se va adelgazando á
gran prisa; pero como es valiente, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tomar luego la "Creosofosfatina"
líquida.
Es querido lector, que el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera to,
ruado la misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tornarse varios y está expuesto á contagiará toda su fa.
milia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes; deben cuidarse
torn:i.ndo la admirable medicina
que dejamos nombrada; con ella
se ev ita y0 cura la Tubercul osis y
todas las enfermedades del pu lmón, pecho y garganta. \ Tambien la hay en pasti_llas.

�Microscópicas
La felicidad es verbo
Que todos conjugar quieren;
Es un verbo extraordinario
Que se ha de conjugar siempre:
En pasado, con recuerdos
Que se fueron y no vuelven,
Y en futuro, que no llega,
Con esperanzas alegres.
Cosa rara en este verbo:
¡No tiene tiempo presente!
II.
Hemos de pasar.la vida
Por una ley misteriosa.
Haciendo algo muy sencillo
Que nos da provecho y honra:
J uetificando esperanzas
De los que amigos se nombran,
Y realizando temores
De todos los que nos odian.

Agente exclusivo de «El Tiempo Ilus•
trado» .. n Saltillo, Coa huila, señorFran
cisco A. Medrano.
·

cía, en siglos anteriores, como signo de
mal agüero y como objeto de burla: al
condestable Montmorency, que era romo,
se le llamaba en la corte el romo Montmorency, y el duque de Guisa, que también
era romo, creía que por eerlo manchaba
el lustre de su glorioso escudo de armas.
La duquesa de Maine tenía por comensal. casi diariamente, á su capellán Charles Genest, y cierto día: buscando un anagrama con el nombre del a.bate, le dijo:
G' est large nez; y era en verdad, tan ancha
la nariz del eclesiástico, que fué objeto de
punzantes sátiras y caricaturas para el Duque de Borgoña, el conde de Matignon. y
otros magnates de la corte.

***

La nariz de la Marquesa de Villette
madre del amigo de Voltaire, era tan lar'.
ga como recta y fina la de su amiga la ConR. DE CORDOVA.
desa de Coutades, quien, para consolarla
elogiábale sus manos deliciosas y sus pie~
enanos; pero la Marquesa de Villette cansada de oír Eiempre los mismos elogi~s, se
Al REDEDOR DE LA NARIZ.
entendi6 en el presidente Perigny, famoso por su agudeza de ingenio, para bur(Apuntes de varias clases,)
· ·
larse de la Condesa.
Un día, hallándose preeente varias person~s que no ~~t~ban en el secreto, PerigSigue de la pagina 78.
ny mterrump10 a la señora de Coutades,
aplastan las narices de sus hijos, porque que prodigaba elogios por milésima vez á
opinan que es una locura llevar la nariz la delicadeza y blancura de las manos de
la Marquesa, y le dijo :
delante de los ojos.
Las narices romas eran tenidas en l!'ran-Pues no está ahí todo el encanto de

mi señor~ la Marqu~sa.: es injusto que
se~n· el~g~ados sus d1mmutos pies y sus
ar1stocrat1cas manos, y ningún elogio ee
otorgue á su nariz.
Todos los contertulios se asombraron de
aquellasfrase3 de PerigIJ-Y, juzgándolas de
mala manera, y despues de algunos··momentos de silencio; aquél prosiguió de este modo:
·
, -¡Sí,: señore~! Ha:y que otorgar elogios
a la nariz de m1 señora la Marquesa. ¿Es
larga? Pues por eso mismo se acerca más
á quien la habla, en señal de amistad no
fingida , sino sincera ..... .
El aud~torio aplaudió aquel panegírico
de l~ nariz de la Marquesa de Villette y
la señora de Coutades1 mordiéndose 'loe
labios al eEcuchar la pu nzante indirecta de
Perig~y, se c?nsol6 des~e entonces de que
su amiga tuviera, ademas de man.os aristocráticas y piee diminutos, nariz larga y
elocuente.

***

Un recuerdo para terminar.
. ¿Sabéis ~uién fué nariz de plata? El saL10 Juan Craon, uno de los eruditos má s
,t?,signes de mediados del siglo XVI: ba1 10se en desafío por una dama de la corte
Y su adversario le cort6 de una estocada l~
na.ri,z; pero el, eminente c.irujano Ambrosio
Pare le coloco una nariz de plata revestida de piel de la frente, y Juan Craon se
quedó con .el nombre d.e Nariz de plata.
El desdichado, víctima de las discordias religiosas y civiles que ensangrentaron entonces el suelo de Francia, muri6
en el ,patíbulo en diciembre de ·1561.
EMILIA DE

8***

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                  <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>fl
Aso XII.

MÉXICO, l&gt;uMIN1.&gt;0 ]

J DE Fi,;tt 1rn1w DE 191 ~-

ARTE FOTOGRAFIOO.

Convento de ~an Francisco: Querétaro
Estudio fotográfico por· A, Carrillo,

NuM. 6.

�De soeiedad.

UN RETRATO AL CARBON.
(I-I istorieta).

...

~

.

Y volviendo al punto á la orilla del río, con el retrato en la
El joven pintor Emilio X*** salió de su casa en una hermano,
contemplándole satisfecha la aldeana continuó, lavando
mosa mafiana de Agosto, con el álbum bajo el brazo y la caja
la ropa, y se retiró con el lío después de concluida su faena.
de lápices y carbones en la mano.
,
-Adiós, caballero, y otra vez gracias,-dijo al marcharee.
Era en Oviedo, la bi~tórica ciudad de :Fruela y Alfonso II el
-Adiós, mi lindo modelo-conteetóla el pintor.
Casto, vagaba ·al acaso por el cámino de Mieres, sabiendo que
pronto encontraría en la comarca algúri lindo paisaje ó ruinas
célebres, puntos de vista encantadores para estudiarlos y copiarlos' en su álbum.
Al cabo de una hora de camino, á traves de un bosque de enEra mediodía cuando Emilio pensó en que, si podía beber
cinas y castaños, llegó á la orilla de un río qu·e descendía ru- agua fresca y cristalina del río, no contaba con un pedazo de
moroso por estrecho valle, describiendo en aquel sitio un!l curva pan que llevarse á la boca.
entre arbm,tos y espadañas, una de esas graciosas curvas que
-- ¡Diantrel-murmuraba.-Si pudiese encontrar por: estos
tanto regocijan á los paisaji,tas.
alrededores, un mal almuerzo, para no volver á Oviedo ha~ta la
-¡Dt:ilicioso!-exclamó Emilio, contemplando el paisaje.- noche ..... . Porque esta vista es deliciosa, y no quisiera dtjarla
¡Delicioso! Aquí tengo soberbio estudio, mullida alfombra de 1,in terminar mi estudio......
'
césped si quiero de3cansar, y agua cristalina que convida á beY al llegar á este pupto de su monólogo, sintió detrás de él
heria ...... á falta de un vaso de sidra ..... . ¡ Lástima que no baya una voz que decía: • .,
podido eucontrar el hotelito donde habita mi maestro!
-Que sea en hora buena, joven; le felicito muy de veras,porSentóse el joven en la fresca hierba, frente al río, y los rayos que está 'muy bieh, hecho ese bo~quejo.
del sol, e~cudriñando el e~peso follaje de encinas y castaños, y
-¿Le parece bien?-conte~tó el artista i;in dejar el trabajo,
paRando por los huecos que trazaba en las copas el vientecillo suponiendo que le hablaba algún transeunte inoportuno.
de la mañana, caían de soslayo sobre la corriente límpida de
--No sólo me parece bien, sino que le admiro.
las aguas, que resplandecían y centelleaban.
-¿Es usted aficionado á la pintura?-preguntó Emilio sin
Emilio abrió im caja y su álbum, tomó un carbón y empezó volver la cabeza.
á dibujar, cuando vió á una aldeana que llevaba un lío de ropa,
-Un poco-le respondió su interlocutor-un poco ..... .
y la cual, sin preocuparse del artisra, arrodillóse en la misma
Y soltó una sonora carcajada. ·
ribera del riachuelo, dejó la carga en el césped, levantóse las
Emilio se volvió airado para contestar severamente á aquel
mangas del vestido hasta el codo, sacó un pedazo de jabón mo- atrevido, y dejó caer el lápiz y el álbum al reconocerle.
reno y comenzó á lavar una camiea.
¡Mi maestro!-exclamó.- ¡Mi querido maestro!
I Aquella muchacha, vista de perfil, como entonces podía verla
-Abrázame, hombre: abrázame.
Y maestro y discípulo se abrazaron carinosamente.
Emilio, ostentaba facr.ioties muy regulares, y además tenía blancos y redondos brazos, bien torneada garganta y talle esbelto y
-¡Oh, querido profesor! ¿Y usted me dirige esos elogios? ¿A
flexible, á juzgar por sus movimientos: era, en suma, una figu- quién debo sino á usted miE,mo, sólo á usted, mis progresos en
ra 'excelente para el cuadr'ito que el pintor empEzaba á bosque- · el artt?
jar en una boja de su álbum.
·
- No es eso, Emilio: si debes algo á mis lecciones, debP-s más
-¡ Hola, ntfia !- se atrevió á decir Emilio, sin moverse de su á tu aplicación. ¡No he tenido, no, muchos discípulos como tú !
asi'ento--¿Quiere úst&lt;Jd ·volver lá cabeza· para mirarme?......
-!Maestro, por Diosl-intequmpió Emilio, más ruborizado
.:_¿Para mirarle, caballero?... ... ¿Por qué?
que una doncella al oír la primera declaración de amor.-Pero
--Porque voy á hacer su retrato.
¿cómo le encuentro aquí, habiéndole buscado varias veces y
- -Pues no, señor, no quiero-respondió i,onriendo la aldeana. siempre en vano, en la capital?
'
-¿Pues no ve usted que tengo mucha ropa'. que hivar, y es im-Porque habito cerca de aquí, en mi casita de campo .... ..
posible perder un minúto? ¡Me reñirían·en casa si tardase en · La casualidad, amigo mío, la casualidad, que eabe hacer bien
volver.
las cosas ..... Vamos, sigue tu estudio ......
- - ¡Yo se lo ruego por favor, hermosa nifíal ¡No rehuse usted
-No, maestro: le seguiré otro día, pues ahora tengo la dicha
e~a gracia á un paisano!. ..... P0rque supongo que usted será de da estar hablando con usted......
·
As.turias, á juzgar por su gracioso dengue 'y sus frese.as mejiY mientras Emilio sacaba la petaca y ofrecía un excelente
llaEt, ¿eh?
!,
habano á su antiguo profesor, éste hojeaba pausadamente el ál.'..-);H, señor: soy de Oviedo.
bum artístico de su discípulo.
-¡Qué veo!-exclamó de repente el maéstro.-¿Quién te ha
- ¡Ah! P~es. ju¡;to; paisana mía; porque también yo soy de
Oviedo'. .... .: Va:triol'l;:"¿consiente usted? , i,
permitido hacer este retrato?
-¿Y me dará 'el retfato? · ·
'),
El retrato que entonces contemplaba el maestro era el de la
.:.-¡Prometido!
. . .
.
gentil lavandera.
· - Bueno, consiento -:'-resiw:ndió la muchacha.
-Pues el mismo original.
Y Emilio se mordi6 los bi'bfos,· porque aquella promesa se le
-¿Te burlas, Emilio?
había escapado demasiad1:i'pfo'nto ...... Mas como poseía en alto . · --¡Nunca rria!;lstro! ¿La conoce usted? Es una muchacha ling~ado el arte especial envidiable del retratista, con pocos ras- dí.:,ima, ¿verdad?
go~ da lápiz.t.rnz6 en ~l papel, con habilidad y exactitud prodi- . -¿Te-parece así?-:--preguntóel mael;ltro qonextraño acento.
giqsas,· las lmdas facciones de la muchach~.
· :i' --¡Ya ló ·creo! ¡Enca1itadoral Apenas hace veinte minutos
Y en seguida, sin que ésta lo observase, copió el retrato en eEtaba ahí, en la orilla del río, lavando ropa. ¡Me lo pregunta
otra hoja, le arrancó del álbum, y se presentó á la aldeana, di- usted de un modo tan extraño!. ....... .
ciéhdola:
-¡Cuando pienso en ello, mi querido Emilio! .. . :..... En fin,
-Se ~cabó, niña ...... Ahí está lo prometido.
¿has almorzado?
-¿Y~?- lijo la muchacha con algún pei,ar, levantándose y
- Ah, qu.erido maestrol-exclamó el joven con regocijo. Precorritndo hacia Emilio. - ¡Pues si apenas Ra tardado usted me- Jisamente cuando usted ha llegado aquí estaba yo pemando en
dia hor:1! ,. ¡ A. ve~, á ver l ¡Oh, Dios mfo_l ¡Qué bieQ está! ¡Si soy que el cielo me enviase un par de perdices e~tofadaP ......
la mismá1 · ¡Gracias, caba.ilero, gracias! · .
- -Pues te ha enviado á mí- contest6 eonriendo el maestro. 1

y

¿Quiéres acompañarme? No te daré perdices estofadaF
EL COLOR DE LOS SENTIMIENTOS
pero no te quejarás. ¿Vamos?
... ..... .
- Vamoe, maestro, vamos.
I Es locución ésta al parecer fan anómala como d ·.
·aos
' bores melod.iosos. y sin embargo muchas
ecu:veces
somexY el profesor y su discípulo, cogidos del brazo, se dirigieron calientes o.sa
con paso rápido á presamos!(n uestra
'
una·casita cercana, opini6n calificando
oculta entre los ár- un objeto con epíteboles del bosque.
tos tomados de coeas diversísimaP ,
que de ningún mo'.
do le convienen pe--¡C atalina !ro
que declaran bien
gritG el maestro
nuestro
pensamiencuando hubieron'
to:
así
decimos
dullegado á una plara
á
una
fotografía
zoleta de rosales que
servía de atrio y chillona á una pintu~
vestíbulo á la ca- ra, pesada á una música, etc.
sita.
Recuerdo que un
-Voy, papacontest6 en el inte- ciego de nacimienrior de la caea una to manifestaba por
medio de sonidos
voz argentina.
.,Y á poco apare- varios el concepto
c10 en el umbral la que había formado
gentil figura de Ca· de algun9s colore;,.
talina. ¡Era la her- El rojo vivo, por
mosa lavandera re- ejemplo, le parecía
tratada por Emilio! una cosa así como
¡Qué encarnado UO Sunido de cornese pueo su lindo ros- tín, y así de 1los de'
tro cuando la joven más.
reconoció
al
pintor!
·
~~ñorita Margarita Santín,
Podrá parecer ~1C. C arneiro de Fontoura
que se umra_en matrimonio próximamente en
-- Pon un cubier- go singular, jugue- que se Señor
unirá ~n matrimonio próximam~nte en .
esta ca_p1tal con :el señor de Fontoura.
to .... para este con. tón ó francéi,, si se
esta capital con la señorita Santín.
vid1do ......
qui.ere, que son muy
- ¿$abes,·p_apá? ...... -murmuró la niña.
amigos de_novedades y paradojas los franceses pere or otra
p T.Sí, ya sé~ ¿pues no h~ de saber que es inútil presentártele? parte /'xpl1c.able perfectamente el atrib',uir colores'á los se~timien/r~ e~ camb)º. ignoras que tu retrato es obra de mi predilecto tos. ~s lo ?1erto que no es eso cosa nueva y en prueba de el! '
1~c1 pulo E.m1ho ~***, uno de nuestros pintores más distin- ¡ay ~ cop,1ar par~. diver~ión de mis ledtoreg un párrafo d~i
~mdos.-~;lro, q_u.endo ma~stro, no exagere usted, por favor ... _
rance~ ~P?n Gozlan, ee_cnto el 9 de Mayo de 1841, sobre eso dé
rnt~r:r~mp10 ]¡_~1li?·:-El .retrato de esta señ.orita es un bos' ut O los sent1m1e~tos colo~eados ? los colores de los sentimientos
. pun crogms, un sencillo croquis sinimportanciade ninguna cfa~; ' q~!:l .~S lo mismo. Dice así: «Co:mo soy algo loco, siempre hó
erodís1 ._:u.sted lo permite, volveré
' .. · ,.
.
.
refen~o, no sé por qué, á un color
un a ~rox1mo
' · ......... y entonces
''
·
ó
matiz los afectos que experime"nerpp~zare un retrato de verdud..... .
to. Así para mí la piedad es un
··., ,(~J, papá, síl- grit? Catali_na.
color az~l celeste; la resignaci6n,
~ ¿~~e6esitas acaso m1 permiso,
de un grni perla; la alegría de un
Emrh_c{ ---:-respondió el maestro. verde manzana; la satisfacción de
Aquí s~r~~ bien recibido siempre.
café
con leche; el placer de c~lor
Y Em1ho, en la época que :fijade
rosa
afelpado; el suefio, de huron, los tres de común acuerdo em mo
_de
tabaco;
la reflexión, de anapezó el retrato de Catalina. '
ranJado;
el.
~olor,
de color de ho¡Qué feliz era el joven artista
llín i el fa~t1d10, color de chocolate·
contemplando á su gusto á la herel pensamiento de tener que pa.1a:
mosa aldeanital y no se apresurauna
letr~, gris plomizo; el recu~rba, en verdad, para concluír su
d~
del
dmero que se ha de cobrar
ob~a: habitualmente empleaba diez
ro~o escarlata.. ....... Acudir á un~
sesiones en hacer un buen retrato
pr1~e:a i.nvitación, color flojo ; á
al óleo; pero en aquella ocasión
una v1g~s1ma, de té cargado. En
pasaron do?e, quince, veinte sesiocuanto
a la dicha es un color
nes, Y el prntor no concluía el reque no conozco.» Ni yo tampotrato de Catalina .
co, P.ero espero conocerlo en día
Siempre tenía que hacer algún
no leJano.
!etoq_ue, dar nuevas pinceladas,
ilummar un poco más la mirada
~~
dulcificar más todavía la sonrisa ... '.
buscar pretextos, en fin para perPensamientos
manecer días y días en ;quella casa, donde su maestro le trataba
. Pa!a algunas mujeres, la concomo á hijo querido y la hija de su
?1enc1a es un ~orsé que se ensancha
maestro le inspiraba una pasión
o se estrecha a gusto.-Liserol.
avaRalladora.
Y s~~edió lo que debfa. euceder:
U~ pré8tamo pequeño puede prode ses1on en sesión y de ret oqu e
porcionarnos un amigo agradecido .
e? ~etoque, el joven artista empeun préstamo de consideraci6n es se~
zo ª ~acer el retrato de la señorita
g~ro que nos proporcione un eneCatalina, Y terminó el de la semigo. - Syrus.
ñora _D~ Catalina de X*** esposa
del pmtor Emilio de X***·
!1'uir por cobardía es vergonzoso ·
d' . .
. . Señor don José Porrúa,
evitar un peligro
J ULTÁN G. DE ÜMAÑA.
. . es pr ueba depru-'
1st1ngu1do penod1sta esp,, ñol fo llecido t n Madrid recientemente. d entes. - Grnsti.

�Página atTtístiea.

Aetualidades
Fiesta en la Escuela Normal f- ara Profesoras.

Expo~ición de trabajos
ma nuales.

Aspecto dd _patio durant~ 1
la tiesta.

El público y la

ver~a~

Una noche hallábase reu1;ida
una tertulia de señores americanos en torno de una mesa en
un restaurant de Wáshingtou.
Terminada la comida, no que·
daron sobre la mesa más que
los últimos dobles de cerveza. .
Los comensales, invadidos
de aquella alegría, que es el
premio otorgado á los que ~an
comido mucho y han bebido
con mayor abundancia aún,
charlaron á más y mejor, de
todos los sutiles argumentos
en torno de los que puede el
espíritu hacer ejercicios gimnásticos sin perjudicarse de·
masiado.
.
De pronto, no sé.á prop6sito
de qué 1 uno de ellos dijo que el
público.si~mpre está ávi~~ de
la verdad, y que es un pes1mo
sistema el de ocultarla á la muchedumbre.
- Que el sistema sea horri·
ble, no lo discuto; pero que el
público esté ávido de verdad,
eso lo pongo en dudl\, respon·
di6 otro comemal.
Como es natural, la contestaci6n dió motivo á otra contestación y prosiguió la charla,
sobre el tema mencionado, durante algunos minutos, sin
que ninguno de ambos interlo·
cutores se mostraee dispuesto
á ceder ni un ápice en su opinión respectiva .
Finalmente, el segundo interlocutor propúsose demostrar
con los hechos, que no era tan
fácil fiarse de la verdad.
· -Pues entonces, ya que sostiene usted eso, ¿quiere demostrarlo?1 dijeron los reuni·
dos.
-Estén todos usted&lt; s mañana á las diez en la plaza del
Parlameñto: lo verán.
Naturalmente, apenas reunidos los amigos, vieron al cl,s·
cutidor, el cual llevaba colgado

El señor Subsecretario de Instrucción Púb:ica
presidiendo la tic::.ta.

Banquete en X :ichin1ilco .

al cuello una, gran~bulsa reple·
ta de dinero.
Acto seguido hizo éste seña
á sus amigos para que se acer·
casen, y colocando precisamen·
te en el punto de mayor trán.'
sito de público abrió la bolsa,
sacó un puñado de dollars nue·
vos y relucientes, y alzando la
voz púsose á gritar:
-ce¡Dollars nuevos, salidos
hace poco de la casa de la Moneneda, á diez sueldos uno!»
El pregón hizo reunir mucha
gente en torno al c(cbarlatán. »
Algunos, oída la proposición,
limitáronse. á sonreír y se marcharon; otros, más curiosos,
se llegaron á decidir á palr,ar
y examinar las preciosas monedas.
Todos reconocieron que el
trabajo era perfecto, y que has·
ta el precio parecía justo; pe·
ro, en general, nadie estimó
que el pequeño objeto valiese
diez sueldos.
Cón todo, un cintero compró
una de las monedas.
- ¡Bah!, dijo riéndose; le
daré un bromazo á mi mujer.
Finalmente, comparecieron
dos guardias, los cuales, despué~ de haber examinado bien
las monedas, y considerándolas extraordinariamente bien
imitadas, detuvieron al vendedor por expendición de mo·
neda falsa en público! ... .

"La primera pipa."

El aria final

1

D~talle del banquete ofrecido por los empleados al J efr del 11uevo

Departamento de Agricultura del Ministerio de Fomento.

U o célebre cantante se ha·
liaba gravemente enfermo. Fué
á verle un amigo momentos
notes de expirar y le dijo:
- cc¿Cómo esiás?i&gt;
- ,cVoy á cantar el aria fi.
nali&gt;, contestó el artista.
¡Siempre la muerte!
¡ Es tan útil pensar algún
tantico en ella I

"La trampa de los dad0s. " - Cuadro de Woodville.

�IJa IJeyenda de la Hietrba Santa

Ca J:tytnda. 4t la fiitrba Sa~~a.
,,

(C UENTO ARABE)
Maestro, la hora del nwghreb ha pasado. Tus ojos ciegos, no del sol, pintaba en el aire sus espejismos; brillaba la arena como
ven como mis ojos; en cambio, mi torpe corazón no siente como mont6n de polvo de oro, y las siluetas de las duna.a recortándose sobre el fondo azul, deslumbraba con su blancura de sal.
tu corazón santificado.
Allá, bajo las tres palmeras que retorcieron los vendavalee y
-¡S6lo Dios es grande, s6lo Dios es vencedor y poderoso!
_'._Señalaste este día y esta hora, oh Maestro, para iniciarme tostaron los rayos del sol du_rante muchos siglos, brota escaso
1-:
en el gran misterio que ha de dar luz á tus ojos i,ecos, y forta- ma.nantial de agua fresca y apetecible.
Al
pie·de
aquella
vena
rota,
bajo
el
toldo
ondu]ante
y rumoleza y sabiduría á mi coraz6n y á mi entendimiento. He aquí
que la hora llegó, y tiemblo cual si cayera ~obre mi frente la .roso de las palmeras, se alzan las tiendas de lino dé la caravana.
mirada divina de Mohamed.
¡El sea loado!
-Ya la neblina, flotando como el Jaique vaporoso de una
virgen, álzase en el río y extiende sus trémulos velos en el.feE&lt;pa~~ ,·
cio. La brisa columpia el fuste de las palmeras y hace sonar las
hojas con vibraciones de guzlas: los picos del Atlas ciñen su turbante de sombras, y la estrella de Occidente se"eleva, triste co-·
mo el amor, intangible como la dicha .... '.. Maes~ro, mi corazón
está puro ¡Dios lo sabe! • Pon tu mano sobre mi cabeza y háblame.
El viejo Hach Sliman-Elarbi hundi6 su barba de nieve en el
hueco sombrío de la capucha azul: movió los labios que agitaba
el rezo, y elevando las ésferas turbias de sus ojos sin luz hacia
el firmamento,· invocaba un destello de la suprema sabiduría.
-Lo que ha de ser, está escrito.
•·.
,
Y colocando la mano diestra sobre la frente' calenturienta de
su discípulo amado, aquel santón que muchas generaciones conocieron viejo y respetaron como sabio, h» bl6 con el acento grave y el EOlemne ademán de los patria'rcas bíblicos. ·
.
.'._Corrían las lunas en que Mobained ·¡él sea loádó ! vivía entre los mortales. El gran destino no se ho bía cumplido: el Pro- ~i r
Los camellos pacen de las escasas gramíneas verdes, con el
feta luchaba con el espíritu del mal en este mundo. Hombres
vientre
en el suelo: tendidos también, y encadenados, descansan
de nuestra propia raza, aconsejados por aquel eRpiritu, decidielos esclavos.
ron ¡él los perdone! dar muerte violenta al enviado de Dios.
Los árabes, envueltos en grandes albornoces, discurren, esMahomed·lo supo ¿qué cosa escapará á su sabiduría? .y cuanpingarda
al bombro, 6 aparecen sentados libando el cahuach
do protegido por las sorobraEI cayeron sobre él para herirle, la
arbmático
en vasos de cristal labrado, y fumando el delicioso
sola mirada de aquellos ojos acostumbrados á ver en todo lo\fro.
.
fuodo, anoriad6 á los pervereo~. Mohamed cóntinu6 su oración, tumbok en larguísimas pipas.
A la lu,z delicada ·y· rbs~cea del crepúscuio; ven !lf•gar el especy los agresores, cargados de cadenas, esperaban con !as' priroeluces del día los primeros dolores del suplicio. El santo oró y tro vacilante de un mendigo moribundo. Tendi6 sus brazos con
lloró mucho aquella noche, y cuando el alba comenzó á teñir suplicante ademán aquella especie de sombra, y pidiendo hoscori fajas blanquecinas el horizonte, salió de su tienda, dispues- pitalidad con voz emonquecida, desplomóse en el suelo.
El jefe de la caravana tendió la mano al caído y lo condujo
..to á perdonar á los miserables. Los miserables habían sido~deá
rn
ti~nda, para compartir la sal de la amistad y el agua de la
gollados por la guardia del Profeta. Los cuerpos amontonados
.
···, .~ · ·
protección·
llamaban á los buitres del aire y á las fiera"l del desierto. Afli-!Dios es grande! Hermano, te debo la vida.
gi6se Mohamed ante aquel grupo de inertes cabezas, y proster-¡Dios es justo! Herin.ano, la vida ea de Dios: El la dá y El
nándose hacia el Oriente donde se anunciaba con luces áur~as
la
quit.a, según está escrito en el gran libro,. , ,
.
y franjas de púrpura la salida del sol majeftuoso, lloró sobre
-Vengo
de
allá,
l.lll_lY
lejos,
de
las
regiones
donde
el sol se
aquella tierra enrojecida, porque no había podido perdonar.
oculta:
he
c~minado
varios
años
por
el
de1:1iérto,
registrando
to¿Comprendes la santidad de este llanto?
En aquel mismo sitio humedecido por sus lágrimas, brotó una dos los ~epltegues de la llanura y tod0s los hueco's de la montaplanta extrafia y de-conocida que cada cien años cúbrese de flo- ña: Sorprendí el misterio de la existencia de muchos pueblos
res azuladas y olorosas. El que coja estas flores, llevando el co- que la humanidad n~ conoce, perdidos en el seno ignorado de
razón limpio de impurezas, será justo, será grande y sabio y ca- esta tierra; dejé pedazo's de mi vida y sangre de mis venas en
una peregrinación que espanta ...... Mi cuerpo se rinde, se insi inmortal como el Profeta.
clina
como la palma vieja, az.otado por las fatigas del hambre y
-Maestro, tn palabra me extremece ...... El que no está puro
calcinado
por el deseo ...... ¡No quiero vivir! La noche, la ineral recoger la plti,nta ¿qué clase de castigo sufre?
cia,
el
descanso,
.todo lo que 'sea reposo me subyuga:
- Sfl queda ciego.
-Hermano,
hablas
como los sabios, y te quejas como los in-¡Dioses grande!
-Yo ví la flor, toqué la hierba, sentí el perfume santo pene- fieles. Lo que ha de ser, será.
-He pa,ado mi vida buscando las enseñanzas del Profeta (El
trar hasta mis entrañas como efluvio del paraíso, y, como estasea
bendito en la plenitud de los tiempos); he ocupado mi inteba impuro, me hundieron en noche eterna y aprisionaron mi
vida con cadenas de sombras que tú solo has de romper, si pue- ligencia en descifrar las eternas verdades bajo la dirección ·de
un justo, que allá me espera en su lecho de muerte; he negado
des ...... Allá en el desie1·to se encuentra la «hierba santa,,.
todos
los goces á la Naturaleza y todos los apetitos á la carne,
-Deja que bese tu rodilla ...... bendíceme, Maestro: dame tu
buscando
la perfecci6n para encontrar la «hierba santa» que se
báculo para que me apoye en él, como he apoyado mi entendimiento en tu sabiduría ...... ¡ Dios me gqíe y Mohamed me am- esconde y me evita cuanto más le busco .... .. Hermano, lavopare! Adiós, Maestro; el desierto me llama, ¡qué oscuro está! luntad se rinde, el coraz6n se desespera.
-¡Quién puede conocer los pensamientos de D_ios! ¡El s6lo
Y es allí donde voy por luz para tus ojos y santidad para mi eses
grande! Tú 1 que has pisado mucha tierra, y has examinado
píritu ..... :
.
Declina bit f.l clía: el desierto iluminado coh los últimos rayos muchas µlan taP, y pasando muchas lunae estudiando los libro

santos, y acostumbraste la vista á leer en esa página del cielo bia suelt~ sus velos ...... Allá quedan solitarias las tres palmed?nde l_os· ast:os ~scriben cosas que yo no conozco, ¿has. apren- ras, meciendo sus ramas sobre el manantial y sobre el cuerpo
J1do, di, lá ciencia de infundir salud y vida en los cuerpos?
-Muchos hombres he salvado, cuando ya tenían eh rostro
vuelto hacia: el Oriente.
-Entonces, ¡Dios es poderoso! no busques esa hierba feliz
cuya posesi6n te enloquece. Quédate en el desierto. Yo te dar é
mi hija Sida, que es embeleso de mi alma. Ahuyenta su ehfermedad, y te la entrego: y tuyos serán mis tesoros y mis esclavos
Y.el marfil ~ el oro y las plumas y las pieles y el ámbar y las
piedras premoslls......
-~alvaré ~ tu h.i)a si su muerte no está decretada. No quiero
tus bienes, m tu hiJa tampoco ...... ¡La hierba santa 6 la muerte en el desierto!
'
Y~asiend~ del~ mano al peregrino, entraron en la blanca tien- •
da, forrada mterwrmente de damasco rojo y adornada con tapices, alfombras persas, pebeteros de Stam bul, bandejas cinceladas y ebúrneas lámparas de huevos de avestruz.
Bronceadas esclavas .sirven de rodillas á una~figura pálida y
vaporJsa que yace reclinada i;obre un mont6n de cojines.
El ara be l~v,ant6 aq~ella figura bla~ca, arranc6le el jaque· que
parecía un giron de mebla y descubri6 el rostro ideal de la niña abandonado de un árabe 'ciego tendido en la arena abrasadora..... .
'
'
enferma.
Ya las prime~as ráfa~as sacuden el ramaje y pasan silbando
- ;Mohamed me guarde! Tu hija es co.mo el sol de lo&amp; desiercomo vanguardia de sierpe: el ímpetu acrecienta, y el Smun
tos: deslumbra y mata.
Y ante aquella mujer pálida que vestía kaftán celeste y ceñía grande y magnífico, levanta y deshace montes de arena 1 arranuna corona de flores azuladas envolviendo las sienes en nimbo ca palmeras seculares, vuelca gigantes rocas, abre surcos inmende ~uz div~na, el pereg~ino tem~laba ...... La sangre que en el sos, y pasa barriendo la extensión bravía con formidable fuerza
de la Naturaleza irritada.
des1er,to hierve desperto su espíritu con fieros latigazos.
. -El ave de la muerte-decía el padre-se ha posado en esta ... . . .. .. . .. .. . . ... .... .. ' . .. .. . . ... ...... .. . ....... .
.b,; J vit·jv H11d1-S l11nau .ElaJül yc.1 l:c, t u :,u l~~i;~·;j~ ..
tienda.. Alguna sierpe pic6 en sus labios y en su corazón, por~eado de ?eudos y amigos, De todos rn despide con la tranquique m1 pobre gacela sueña y soñando dá besos en el aire.
--:-Tu hija me ha mirado, ¡Dios es grande! Su enfermedad es lidad de~ Justo y la alegría del creyente. Su discípulo amado ha
mucho tiempo que p·artió, y no vuelve ..... ¡quién sabe! la cehierterrible ..... . es amor.
Y abriendo l9s tostados brazos, como si fuese á cojer un mun- ba ~anta,, se esconde á la mirada impura.
Vuelta la faz al Oriente, el anciano Sant6n murmura el credo
do, e,trechó aquella cabecita pálida con ansia de condenado
C?n afán de calenturiento. Un grito' de espanto llen6 la estan~ musulmán; ¡Dios es Dios! y Mohamed único profeta de Dios ...
Y cortando su despedida el hipo de la muerte cay6 en e! poscia. La corona de flores, dePprendida de las sienes vírgenes rot~er leta~g? de su agonía, aquel que muchas generaciones cono·
d6 por el suelo y se deshizo en la alfombra.....
'
i Luz, luz! pedía el ena~orado caminante: ¡luz! hasta que to- meron VIeJO y respetaron como sahio.
Un hombre entró con pasos vacilantes y avanz6 hasta tocar
cando las flores con los piés, compren'di6 el árabe infeliz la. enorel rostro cadavériéo.
'
me magnitud de su desgracia.
- ¡Maestro mío, no mueras!
- ¡La hierba santa!. ... .. ¡Ciego para siempre ... ... maldito sea
AJ so~ido de esa voz abri6 el moribufido sus ojos sin luz y
yo. que la toqué impuro!
reconociendo
al discípulo, pareci6 revivir en un relámpago'de
Y t~~diendo _sus manos, !rémulo, ébrio; desesperado y rugienvolnntad.
tt&gt;, salio de la tienda y cayo de bruces en la arena.
- -¡Tú, - dijo. - ¡Tan tarde!
i El Smi~n, el Smun! gritan. los árabes. Ese grito hace temblar
-;
La. noche .eterna está ?onmigo . .. mis ojos, como los tuyos,
,
en los desiertos: es el anuncio de la muerte que llega sobre las
ciegos ¡ci~gos para siempre! Bendíceme, Maestro.
estan
alas negras del huracán.
-Estaba
escrito.. ... ¡Dios es grande!
Con loca rapidez des~rman las tiendas, recogen lo~ esclavos,
Y
en
aquel
punto expiró el Hach Sliman Elarbi uno de los
ciir~an los camellos, y a todo -el correr de las asusta&lt;!as bestias
srntones más queridos en todo el Moghreb al-aksa. '
aleJose la caravana.
El horizonte Ee enrojece; los astros se nublan; la sombra turJo~É NOGALES.

;;i·~~i¡~·;¿:

~

~ -======='=====-ººº===========--~~
IL USION DE OFTIOA

1.-H~ ahí una personad~ extraña apJriencia en un grn n coche . .

2 . - . . . . pero

las apariencias enp;añan.

--~~~~~===~~==============================~

-·'

�88

CARLOS

Rritistas mexie:inos

DTCKENS.

7 DE FEBRERO DE 1812

Señora María M. de la Fraga, sopr:rno ligero que debdó con gran éxito en el Teatro Colón.

UNA PROFETA EN SU TIERRA

AUDICION DE CONRADO TOVAR

MARI ."'. M. DE LA FRAGA

UNA LISONJERA ESPERANZA.

Con asistrncia de muchas damas y cab~l~eros_y de no pocos
El vulgar proloquio «Nadie es profeta en ~u tierru,,, tantas
veces confirmado entre nosotros más que en nmgu~a otr~ ¡,arte, representantes de la prensa, á quiene_s ded1c,c ~l Joven Tovar la
ha sufrido una feliz fxcepción en el caso de una ~1~pát1ca me- audición verificóse ésta la tarde dP.l Jueves ultimo en el elegan~
, .
xicana, la Sra. María M. de la Fraga, de cuyos ex1tos dn~a,nte te rnlón de conciertos de la Sala Wagn_er:,
La ú!tima de "Aida,, con que se dt'sp1d10 la companía ?e opera
la última temporada de 6pera hemos dado cuenta en Er, 11rn·
en Col6n y el recital de Tuvar, constituyeron
PO diario y de quien publicamos hoy dos
laR dos únicas notas artí~ticas de la. semana.
retratos ~no de ellos en traje de carácter.
El predilecto discípulo de Moctezuma, cu·
'
La nueva soprano comienza apenas rn ca·
yas
cualidades salientes hasta ahora , .s~n la
rrera artística. Nacida en una de las más pinpr eci~i6n y el vigor, más que la emot1V1dad
torescas poblaciones del Estado de Veray ln, delicadeza, rn va i-evelando acelerada·
cruz, Huatusco: sus primero~ trinos se conmente
una personalidad por I~ pureza y l_a
fundieron con los de los páJaros, entre las
exactitud. A decir verdad-y sm que ello s1flores de nieve de ·los cafetos y á la sombra
o· ni6que un reproche- Tovar debe luchar
de los platanares; pero una voz como la.suya
;nucho todavía p:ira afinar su tempera·
no podía paear inadvertida, y pronto la Joven
mento. Obra c;erá é,ta del tiempo y de sus
María --casada desde los quince años con un
consign ientes enseñanzas, sobre todo d_e
apreci~ble caballero,-se r~~olvi6 á ve_ni.r á
:1quellas c¡ue ofrfcen el dolor y los eacud1México, y confiar la educac1on de su prmle- ·
m1entos de la gran entraña.
giada garganta al empeñoso y competente
Hasta ahora Conrado Tovar-cuya brava
maestro Pizzorni. Tres afios fueron más que
melem1,
aunque demodé, nos recuerda al &amp;esuficientes para adaptar aquellas facultades
ni:d
Paden:w~ki-es
una promesa que cris·
naturales á la buena escuela de emi~ión, Y
tal izará en pocos años; su asid.ui?ad.;n el esde ésto dan fe todos los diletanlli que la ha n
tud io y sus facultade3 de as1m1lac1on, que
escuchado últimamente en Lucía, en SGnámsu
rnae¿tro y compañ~ros recon?cen, le prebula y en Rigoletto.
paran
un amplio camrno de realidad y de no
Su voz es fresca, de timbre de cristal y de
e~casos
triunfos.
gran extensión. En la Gil~a la hemos oído
En
cuanto
á la audición, compuesta de n(1dar un limpio mí bemol, sm el menor eduermeros Hquisitos, especialmente del incom zo. Canta á fiare di lavro. Agreguemos que
rarn ble y doliente Cbopin, apuntamos por
frasea primorosamente y á cada_ palabra le
1:-i
fi el interpretación su Nocturno N? 13, y
da la inflexión debida , porque siente lo que
...
1
3er.
Scherzo, una pá gina dulcíEima de los
canta. La sinceridad es lo mejor de su ta·
Señor Conrado Tovar,
dw·pciona&lt;los.
aventajado pianista mexic;mc.
lento.

El mundo literario de Inglaterra y de los
gran sentimiento de rns adoradore9, en Junio
Estados Unidos celebra el miércolee, el cende 1870.
tenario de Carlos Dickene, el.novefüta insigLas obras de este popular escritor están
ne, el periodista que empezó como simple
revestidas de un mér¡to singular, y todos i;us
taquígrafo del True Sun y lleg6 á fundador
adornos son tan sencillos como agradables:
del Daily News, el prodigio de actividad lite·
el estilo es pintoresco y seductor: fácil, ameraria que, hijo de un modesto empleado,
no, variado; y los sucet1os naturales y en
supo con su laborioEidad crearse una renta
extremo interesantes. Jamás podré yo olvianual de diez mil libras esterlinas.
dar los gratos momentos que me proporcioCon motivo de la celebración de este cennaron la Historia de David Copperfield y algu·
tenario, nos ha parecido oportuuo reprodunos de los Cuentos de Navidad. En estas precir hoy el siguiente artículo de nuestro finaciosas joyas de la literatura inglesa contemdo é inolvidable Director, el señor Lic. don
poránea, encanto y deleite de los amantes
Victoriano Agüeros. Dicho artículo fué pude las Mrae, dá Dickens pruebas admirables '
blicado por el año de 1877 en ((El Siglo XIX",
de rn talento de narrador elfgante y a meno,
cuando el señor Agüeros era folletinista de
así como también de su fina y profunda obaquel diario:
servaci6n.
ccNaci6 este famoso novelista inglés en
David Copperfield es una historia intereEañPortsmouth, cond~do de Hamsphire, en fo.
tí&amp;ima y conmovedora. En la primera parte,
glaterra, el 7 de Febrero de 1812. Así que
((Recuerdos de mi niñez," un niño inocente
tuvo algunos conocimientos elementale~,
Anternece los corazones con los sufrimientos
Ultimo retr.1to de Dickens.
su padre lo coloc6 en clase de escribiente
injustos que padece. Viviendo en el hogar
en el estudio de un procurapatt&gt;rno, al lado de ese sér eterdor, y allí comenzó á escribir
namente adorable que se Hama
artículos de co~tumbres, cr6·
madre, recibe humillaciones
nicas de teatro, etc., que se
y maJos tratamientos de perpublicaban en los periódicos
sonas extrañas, Ein que ¡ay!
con el seudónimo de Boz. Esle sea permitido quejHrse, ni
tos ensayos, notables por su
recibir la s caricias maternales
originalidad y aguda sátira,
como en otro tiempo, ni ir á
obtuvieron en general muy
visitar la tumba de su padre
buena acogida; lo que animó
en el vecino cementerio. El
al joven Carlos á tscribir novepobre niño parte désterrado á
las. Dió, pues, á luz, [,os Paun colegio, y sufre allí los ho·
peles del Club Pickwick, obra lle·
rrores de la soledad. P ero
na de novedad y de interés que
aquellos 11ñbS' de ~3:margura y
reveló desde luego el talento
de penas borran en el infeliz
distinguido de su autor. La .
David la inexperiencia infaninmensa ropularidad y el extil, y le hacen comprender su
traordinario éxito de su prideEamparo y su situación tris·
mera novela, hicieron que los
Cas:i de curiosidades, en Londres, que inmortalizó
tí~ima. Meditando en su poreditores pidiesen á Dickens
Dickens en sus obras.
venir, adopta la resignaci6n y
empeñosamente nuevas proel trabajo como los únicos meducciones, y así, sucesivamente, di6 á luz: Obiverio Twist, Nico- dios para hacérEelo dichoso. Ya en la segunda parte del libro,
lás Nickleby, El Almacén de Antigiiedades, Barnaby Rudge y otras. ccRecuerdos de mi juventud,» Daniel es un hombre juicioso que
En í844 hizo Dickens un viaje á Italia, del cual public6 des- piensa y se deja guiar por la rtfl.exión, com.iguiendo de este
pués una interesante relaci6n. Continuó la serie, comenzada el modo labrarEe por sí mismo un bienestar dichoso. ¡Cuántos
afio anterior, de sus célebres y bellísimos
infortunioe, cuántos desengaños. y qué amar·
CuE~TOS DE NAVIDAD: El Canto de Navidad,
gos días antes de unirse á la amada de su
Las Campanas, El Grillo del Hogar, La Batalla
coraz6n ! Antes de llegar al puerto, ¡qué tfmde la Vida, El I'o,qeído, La ,.,asa de Alquiler y
pestades tan furio¡:ap, qué golpes tan rnnos
El Velo Negro. Hizo también algunos viajes
en el océano de la vida práctica! Muchos
á los Estados Unidos, en donde fué siempre
afirman que la vida de David Copperfield
recibido con entusiasmo, pues no s6lo era
es la vida de Carlos Dickens; y si esto es así,
allí querido y admirado, sino que su presenhonran ciertamente al gran novelista inglés
cia proporcionaba á innumerables perEonM,
todos los r11sgos y epiEodioe, todas las luc-ba s
el interesante y agradable espectáculo de las
y ~acrificios consignadas en eeas páginas.
lecturas que hacía él públicame~te de sus
Los Cuentos de Navidad se distinguen prin·
obras, según acostumbraba hacerlo en Ingla ·
cipalmente por sus tendencias á predicar la
terra. El natural atractivo dP. estas fiestas
virtud y el amor al trabajo, á corregir los
literariae, la voz varonil de Dickens, sus mo·
vicios y las malas inclinaciones del pueblo,
dales finos y elegantes, su porte majestuorn,
poniendo á su vista ejemplos de bondad y
noble y simpático, y las magníficas dotes de
de honradez dignos de imitarse. Hay en
actor y orador que le ador11aban, atraían cer·
estas candorosas narraciones mucho ingeca de él un concurso numerosísimo y e!conio, notable originalidad y una gracia exgido.
traordinaria.
La venta de sus obras y estas lecturas dieTal es, en pocas palabras, el juicio que he
r:&gt;n al popular noveli;;;ta una fortuna crecida ;
podido formarme de las obras y del carácter
fortuna que él siempre dividió con los pobre~1,
de Carlos Dickens, uno de los escritores con·
los huérfanos y los ancianos desvalido'!. Estemporáneos que más honran á Inglaterra.
te raego de su vida acredita bien la bondad
de su corazón; y su generoso desprendimienVICTORIANO AGOEROS».
to se explica por el amor que en todo tiempo
- - - profesó á los de~graciados. Sin. embargo de
En el estudio de un pintor.
esto, Dickens pudo dejar á rn .muerte á sus .Sr. do.n Francisc~ del Paso y Troncoso. .
El retrato do.-Todos di:)en que. mi retraherederos la enorme suma de 80 000 libras rnbi~ mexicano qu~ vive en Europa hace vemte to tiene una expresi6n bestial
~t 1·
(800 000
, ) .'T '
,
anos y que ha sido nombrado Delegado de
.
·
e, er mas
'
pe,os . ¡ afito as1 le
México al Congreso de Americanistas
El pintor.-No ee culpa mía. ¿No me ha
de Londres.
exigido usted un parecido perfecto?
produjeron sus obras! Bajó al sepulcro con

�90

e rrónie&amp; Extrr&amp;njerra.

Crróniea Extrranjerra.

EL I~CRNDIO pE .. LA EQUITATIVA" RN NUEVA YORK.

.IJ..R CHGBI\IH 08 tJO~GB V EN LIA If-lOJH .

El edificio de " La Equitativa," de N,,eva York, transformado en
''palais de glace," por el aguJ que arrojaban las bombas.

Las bombas de vapor c..1bierté1S de nkve, lo que h;.1cía
muy difícil las rnan1o brJs.
El lunch en la selva.

UN INCENDIO BAJO LA NlEVE

UN PUESTO COMUN

Murió un ambicioso qne siempre importunaba á los ministros
El martes 9 de enero, el grandioso edificio de la Compañía de
Seguros &lt;1La Equitativa» de Nueva York, situado en la Aveni- con la petición de todo género de destinos, y SU3 amigos le puda Broadway, fué destruido casi totalmente por utl terrible in- sieron en la tumba el siguiente epitafio:
cendio que causó una docena de víctimas.
Aquí y((.ce R. M.
Los bomberos tuvieron grandes y penosas dificultades para
en el único puesto que nunca solicitó.
combatir el :fuego debido al exct&gt;sivo frío que ese día hubo en
Y á ese puesto todos hemos de llegar: es el escollo á donde
Nueva York; el agua que se arroj~ba profusamentealedificiose
van á estrellarse todas las ambiciones de eEte mundo.......
congelaba rápidamente, á pesar del calor de las llamas.
No fuéramos tan ávidos de honore3 si tuviéramos á la vista el
Esto parecería increíble si no lo atestiguaran las fotografías
que publicamos en esta plana.
S"pulcro.
EL NUEVO GA.BlNETE FRANCES.

Detalle de la cacería: cuatro tigres y una gacela.

Jorge V en la India
De conformidad con el programa arreglado de antemano para
el viaje á las Indias, el Rey Jorge
V salió de Delhi algunos días después de la solemne coronación,
para ir á cazar el tígre y el rinoceronte en Nepal, mientras la reina María permanecía en la Rajputana descansando de las fatigas de la expedición.
.Para recibirá su huésped imperial y su comitiva. el Mabarajah de Nepal, Cbanqra Sbam~ker
J ang, hizo construir en pleno bosque dos campamen_tos, ~istantes
el uno del otro diez kil6metros.
El Rey es un cazador consumado y quedó muy satisfecho del
resultado de su expedición.
Se cobraron treinta y nueve tigres, de los cuales veinticuatro
fueron muertos por el Rey, dieciocho rinocerontes y cuatro osof:l.
La hazaña más notable del Rey
fué cuando mat6 sucesivamente
con las dos balas de su rifle á un
tígre y á un oso.

Doctrinast
rancias'
.

r

Plat6n, el gran filósofo, había
cometido el dislate de definir al
hombre: un bípedo implume.
Diógenes, el cínico, queriendo
dar una buena lección á Platón,
desplumó un pollo y fué á arrojarlo en el lugar donde este filó·
sofo daba cla1&lt;e, y dijo con sumo
desprecio: «He aquí el hombre de
Platón».
.
A lo cual respondió éste muy
s 1lfnrado: «Eres un Sócrates loco».
En suma, á Platón, que no te·
nía el dón de la fe, se le podrían
perdonar esos dislates; pero que
en pleno siglo XX haya hombres
que patrocinen doctrinas rancias
y heréticas, esos sí que han de
ser unos locos de atar.
Esas doctrinas, mil veces convencidas de error y condenadas
por la Iglesia, 6rgano infalihle de
verdad, son : el liberaliFmo, el socialismo, el materialismo, etc. .
A buen entendedor, breve ha·
blador.
1

S. M. el Rey Jorge V en su elefante de caza.

Los miem bros del G:ibinete Poincaré reunidos en consejo en un salón del Ministerio de Marina.

Dos tigres abatidos frente á la línea Je caz:1dores.

El soberano, en su ele'tante de caza, cargando su rifle.

�'

~~A

LAS//

OAMAs··.

PASATIENIPOS

La misión de la mujer.
JEROGLIFICO COMPRIMIDO.

PEONZA NUMERICA

LOGOGRIFO NUMERICO

por llfassanet.

FRE

100

T

U
M

9. 6

12

PLANTA

12 3 4 56
3 42 2 6

CHARADAS

1

5 162
315
51

Nota musical.
Artículo.
Nombre de mujer.
Apellido.
Moneda.
Verbo.
Nota musical.
Vocal.

por Betella.

I

Primera, segunda-tercia
árbol que en montes abunda;
poblaci6n es muy nombrada
la cuarta tras la segunda;
parte de _nuestro organismo
son los segunda-primera,
y es el todo un apellido.
¡Si esto lo acierta cualquiera.!
II
Mi amigo segunda tercia,
que trabaja de una-tres,
es un primera-dos-dos,
más borracho y todo que
er mismo vino que bebe,
todo, por cierto, también.

LETRA NUMERICA
por Gallo.

45131&gt;47 Verbo.

4217347 Idem.
En el campo.
174
7l 5
Aparejo.
71o
Culpable.
2 1 !1 1 7
Verbo.
Idem.
23 747
Tiempo de ver,Q9.
474
Verbo.
547
Apellido.
764
2675176 Animal.
1234567 Estado de América.

¡por Senesenin.

5
62
496
6249
4 5 623
426426
9642682
45357849
1234.56789
1 2623862
4562382
685427
96849
3849
4 15

35
8

Vocal.
Negaci6n.
Adverbio.
En música.
En el teatro.
Aumentativo.
Nombre de varón.
Diminutivo.
Nombre de mujer.
Idem íd. var6n.
Drama de Echegaray.
Parentesco.
Diminutivo.
Nombre de mujer.
En la China.
Nota musical.
Número romano.

Las soluciones en el próximo número.

· Soluciones á los pasatien ¿os insertos en
el número anterior:
Al rompe cahezai::
1 2 3 4 5 (i
7 89
A PALA

R

RAS

L OCASO REJAS SOR DAS

A la Combinaci6n
SARTO.
ASTRO.
RATOS.
TARSO.
OSTRA.

A la K numérica
RICARDO.
Al acr6stico personal
ANICETO.
ANTOLIN.
SATURIO.
TIMOTlW.
EUGENIO.
HILARIO.
LORENZO.

Estos siete fragmentos constituyen un jeroglífico, pero hay que acertar de qué circunfe.
renda se empieza para que, dando la vuelta hasta tomarlas todas, se pueda leer un refrán
muy conocido.

Al acr6stico gráfico
1.-LOcomotora.
2. - QUEso.
3. --TElescopio.
4. -- HAda.
5.- TOmo.
6. - CAdúceo.
7.-DOmir.6.
8. - PORdiosero.
9. -SUma.
10. - ERmita.
11. - TEla.
12.-NOvela.
13.-LOro.
14. - TENdido.
15.-GAStador.
15.-PORtal.
17. - FUERza.
18. -TEjado.
Lo que te ha tocado por suerte no lo
tengas por fuerte.

Acerca de este asunto, quP- adquiere cada día mayor importancia, y que es y será ohjeto de discusi6n en todos los países
civilizados, escribe una señorita norteamei-icana á un peri6dico,
las siguientee líneas:
"En sus descripciones de los Estados Unidos dedica usted
algunos párrafos á la mujer yarikee, tratándola quizá con harto
rigor: dice usted que el hombre rasg6 el velo que ocultaba las
perfecciones de la mujer, y escribió sobre nuestra frente lapalabra libertad, sin saber
que era nuestro martirio
lo que escribía; dice usted que nos han hecho
libres para .no cuidarse
de norntras, y cita usted
ejemplos y saca consecuencias que nosfavore·
cen muy poco, á pesar ·
de que atenúa sus juicios con galantería y
re e o no ce al mii:imo
tiempo que no nos faltan virtudes. Agradeciendo los l ama b 1es ·
.elogios y perdonando
las censuras, me determino á diri~írme á UR·
ted, exponiéndole mis
razones: quiero persuadirle de qne la mayoría
de nosotras no piensa
como juzga usted que
pensamos; quiero con·
vencerle de que la mujer
norteamericana s a b e
comprender sus deberes, y no aspira, en ge·
ner!\I, á confundirse con
los hombres; quiero que
distinga usted entre la
gran masa femenina y
las oradoras de club que
han perdido la cabeza.
"Antes de que usted
y otros e1,critores se di·
viertan en comentar los
discursos oídos á las su·
fragistas de Nueva York
y Chicago, deseo hablar
como representante del
vulgo de las mujeres, co·
roo una de las infinitas
que pagan culpas ajenas
y no quieren ser responsables de los ca pricbos
Modelo de abrigo de casimir. ·
de ciertas minorías osadas y tumultuosae. ·,
."Caei todas nosotras despreciamos en absoluto esos prlvile·
gios del hombre que piden algunas. Pedir nuevos derechos pa·
ra influir política y socialmente, sería por nuestra parte decla·
ración vergonzosa de ineptitud y de impotencia. ¡Pues qué! ¿No
influimos? ¿No podPmos influir de una manera decisiva' en los
asuntos de la naci6n? La mujer honrada, la mujer de su casa,
tiene en su bogar la primer tribuna del mundo ; tiene en su vir·
tudel ejemplo más admirable; tiene en sus lágrimas, en su resignaci6n y en su silencio el lenguaje más elocuente.
"Vedla, rica 6 pobre, recogida en su domicilio: no viste dura
cota ni empuña fiamígera espada; no pretende disputar al hom bre los tesoros del saber y los encantos del arte; ni en el revuel·
to golfo de la política lanza su bajel desafiando á las tormentas.

Pero ¿qué importa? En el fondo dei hogar apacible elogia á los
buenus, compadece á los malos, ora por todos; coadyuva silenciosamente á la obra de la civilización, mantiene unidos los la·
zos de la familia, forma mujeres que llevarán á otros hogares la
ventura, y hombres que serán los soldados, los artistas, los obreros de lo porvenir: anima al esposo que vuelve al puerto huyendo de la tempestad, fortalece su abatido espíritu y renueva la
savia de su cerebro, para que torne al campo de la lucha vigoroso y alentado. Y detrás del esposo, más tarde, irá también el
hijo¡ el hijo, preparado por la madre á la batalla de la vida.
¿Qué
aprende el niño en las escuelas? La moral escrita' la reli.,
g1on en preguntas y respuestas, el derecho impreso en un pedazo de papel, lo que ense·
ñan los libros y lo que
explican los profesores;
enseñanzas incompletas
y frías que pueden llenar la cabeza, pero que
no tocan al coraz6n, que
hablan al raciocinio y
no despiertan el sentimiento; castillos de nai·
pes que el infortunio de·
rribará de un soplo; ar·
madura de cart6n que
no resiste á loe golpes
de la desgracia: es la
teoría de _la existencia,
no la práctica útil y con·
veniente, no lo que en·
señan las madres, por·
que s6lo ellas saben enseñarlo. ¡Infeliz del que
no tenga por primer
maestro á la que le di6
el ser! Porque la madre,
después de nutrirle en
seno pr6vido y cariñoso, después de embalsamarle la atmósfera que
respira con el tibio aro·
ma de los más codiciados besos, después de
1efrescarle la tez con
raudales de dulcísimas
lágrimas, después de
eneancharle el ánimo
con las más suaves cari·
cias, después. de rodear
su infancia de las más

~~¿~~. 1~~aª;Ji1:ict~ee~
8

li'

J

un regazo amante, deleitoso abrigo en unos
brazos siempre avaros
del ser amado y la más
pura luz en una mirada
inefable, le da lo que la
ciencia no puede otorTraje de paseo.
gar al hombre, la edu·
caci6n del alma; le ensrña lo que no Ee aprende en los colegios,
el temor de Dios, el respeto al prójimo, la religi6n, la benevo·
lencia, la virtud, el culto del honor, la estimación de sí mismo
y el amor á la patria. Todo esto sin libros, ni horas de clase, ni
enfadosas obligaciones, por medici · dE&gt;l ejPmplo, de la palabra
persuasiva que brota de los labios maternales como brota el
cristalino arroyo en la risueña cumbre de la montaña. ¡Ay!
Los que no conocieron á su madre, los que en la niñez se vieron
privados de esta segunda vida que se llama. cariño maternal
entran en el mundo atemorizados por la deF&gt;ronfianza, recelosos'.
tristes, eom bríos; marchan cual nave Ein tim6n, caen t&gt;n brazos
de la casualidad, y s6lo se libran del peligro y se salvan de los
escollos cuando les acude misericordiosa la Providencia. En

�Patra las Damas.

94
1

'

cambio, ¡qué animoso el hijo que dió los primeros ¡mo~ rnste· e~, para él, ángel en la niñez, musa en la juventud, prototipo de
nido por su madre, que iluminó sus primeros pensamientoa en sus ensuefios, faro, norte, estímulo perenne de sus obras, re·
la radiosa claridad de sencillas explicaciones inspiradas por la compensa digna de sus afanes, gloria de su edad viril y refugio
más tierna solicitud! Sabe, siente, puede pisar con firmeza el de su vejez. No mira el hombre al horizonte sin verá una muáspero sendero. y la memoria del ángel tutelar que le guió le jer en los celajes de lo porvenir: ¡es la imagen de su esperanza!
"Continuamente se refleja en el carácter del hombre el espísirve de estímulo y de alivio en los amargos trances de la jornada. Es hambre do3 veces: una, porque ha nacido; otra, porque ritu de la madre que le &lt;lió vida, de la esposa que le ayuda y le
ha visto los primeros relámpagos del firmamento tempestuoso fortalece, de la hija que le seduce y le cubre de flores el camino.
"¿Qué privilegio puede ambicionar la mujer que sea superior
cobijado en el materno seguro; porque úna mano siempre leal
y una inteligencia nunca obscureci&lt;la le mostraron el horizonte, á este derecho propio, indiscutible, único, debido á la omnipo·
le abrieron las puertas del misterio y le dieron las armas de más tente voluntad del Hacedor Supremo?
''Y si la mujer quiere ampliar con la instrucción la red forfino temple, la confianza en sí propio y la fe imperecedera.
midable
de su influencia, ¿quién se lo prohibe en los pueblos
''Quitad hoy á las madres el instinto supnior, la percepción
sublime q·ue emplean en beneficio de i:; us hijos, y veréis, á pesar cultos? Abiertas tiene á su curiosidad y á sus ambiciones aulas,
de los libros y de los maestros, qué sociedad tan perver,a, tan biblioteca¡:, museos, carreras independientes y empleos oficiales.
"¿Qué más necesita? ¿Qué más puede necesitar?
ignorante y tan cobarde conl:ltituye la generación futura .
"La
que exige nuevos derechos, prueba que no sabe utilizar
"Diréis que omito la influencia del padre: no la omito, pero
la pongo en segundo término. El padre, con innata rudeza y los que tiene; indica que tampoco sabria eervirse de los que la
otorgaran.
~ ·
·
varonil empuje, impone su voluntad al ni"Si Ja mujer no hace uso del privilegio
fio, le manda, le am.,drenta, y no cuida de
natural que Dios le ha concedido, no será
convencerle por medio de halagos; le dice:
digna de lástima por los efectos de su indi"Devuelve golpe por ·golpe, mata al que
ferencia. Pero no debe salir á la calle á
''te hiera, estudia aunque no te guste, se
competir con .el hombre cuando posee bas"bueno para evitar el castigo." Y la matantes medios para dominarlo en la sasa.
dre no impulsa al nifio á la lucha, no le
"La mujer que huye del hogar y de la
obliga al .. studio, no le apremia ni le amefamilia en pos de los derechos reservados
naza; pero á la vez, con el delicado tacto,
al hombre1 sólo aspira á ser un hombre
con la rara maestría de que ha dotado el
más. Esto es absurdo y resulta irreverente,
cielo á la mujer, y sólo á ella, hace comporque
demuestra pretensiones de enmenprender al nifio que la cobardía es vergon- .
dar una obra divina.' ·
zo3a, que la bondad es loable, y que el es"La mujer, dentro de su esfera., puede y
tudio es necesario, citándole oportunainen- .
debe
alcanzar el reFpeto, el auxilio y las
te los hechos de los buenos, de los sabios y
consideraciones
que merece. BaEta que se
de los héroes, y el premio que les concede
proponga obtener lo razonable y lo útil con
el mundo y el que les reserva Dios. Y así,
el mismo tesón que emplea en algunos de
evitando el rigor y salvando el fastidio, le.
sus caprichos.
hace despreciar el miedo, aborrecer el mal
''Quizá no falte quien imagine que doy
y sonrojarse de su ignorancia; y de los bra·
importancia á la influencia de la mujer sozos femeniles, incapaces de herir, sale el
bre el hombre. ¡Error será el imaginarlo
hombre honrado, batallador, estudioso, a~No hay más limitación de la influencia fe.
tes de que el padre lo imagine ni lo commenina que la distancia moral ó material,
prenda. ¡Gloriosa conquista del santo amor
cuando ésta separa mucho á la mujer del
maternal!
·~
objeto de sus pretensiones. Pero dentro de
"Pero ¿qué mucho, si el hombre ya cursu radio de acción, toda mujer que ee retido por la experiencia cae también bajo el
suelve á conseguir algo de un hombre que
soberano dominio de la mujer, y no logra
se halla á su alca'nce, rara vez deja de conquebrantar el bienhechor influjo de la tímiseguirlo. Es cuestión de tiempo, de pasida esposa, de la débil criatura que apenas
vismo y de oportunidad. Casi todas las mupuede y apenas sabe? Si el hombre es virjeres lo saben; y las que no lo saben lo sostuoso, acendrará sus virtudes; si es ate&lt;.&gt; y
pechan.
libertino, al volverá su morada sabrá re"A menudo, hombres que no retroceden
portarae, ocultar sus defectos, esconder en
ante ningún riesgo ni coneideración, se delo íntimo del corazón las viles pasiones que
tienen ante la terquedad de una mujer.
le destrozan; y á la vez escuchará con resEntre mil ejemplos históricos que podría
peto supersticioso las plegarias de su comcitar, elijo el siguiente: Napoleón I, en lupañera, dejándola libre para educar á los
cha implacable con lo Gran Bretafia, prohijos, reconociendo tácita~ente la superiohibió, bajo los penas más duras, la introridad de la madre y admirando la abnegaducción y el uso en Francia de las telas
ción de la víctima, aunque él no sepa coinglesas. Tres razones abonaban la orden
rregirse.
.
del Emperador: el patriotismo, la conve"¡Cuántos hombres que hacen gala de su
niencia de favorecer la industria nacional,
impudencia en .público moderan sus accioy la neceaidad de mermar los recursos del
nes y sus palabras al verse delante de la
enemigo más peligroso. Pero estas razones
resignada es posa! ¡Cuántos, después de una
Otro modelo de abrigo de casimir.
fueron nulas para las mujeres: todas las
noche de orgía, entran silenciosos en su alelegantes,
todas las damas de la corte, y á
coba para no turbar el euefio de la inocente
compañera! ¡Cuántos insensatos declamadores que blasfeman su cabeza la emperatriz Josefina, vistieron telas inglesas de con·
por hipocresía y niegan la existencia de todo lo grande y de to- tínuo, burlándose del Emperador. Y Napoleón I tuvo que toledo lo puro, hacen en la hora de la,muerte, cont1itos y arrepen- rarlo.
''Yo creo, firmenente, que si las mujeres se coligaran para
tidos, la conieeión de q~e se burlaron, sólo porque la esposa lo
quiere-, s6lo,porque el remordimiento entra en su alma impelido obligar á los hombres á cometer el mayor disparate, se rnldria n
con la suya.
por una mujer!
" La suerte de loe hombres consiste en que la mujer no ama
"Y ¿qué no podrá decirse de los milagros del amor, del sentimiento celoso que tran~forma á los ignorantes en sabios, y el esfuerzo colectivo: se satisface con el individual, y prefiere las
convierte á los cobardes en héroes, y hace brotar la eantidad en pequefias victorias, porque puede alcanzarlas sin auxilio ajeno.
i,Mas en las luchas parciales que la mujer sostiene contra el
el Jnismd seno del crimen?
'U~n todos. los grandes actos de~ ~on:ibre interviene siempre la hombre, no ha menester ningún apoyo; le basta su natural pemujer ;,tant&lt;;&gt; en el deseo de adqumr, que lanza al aventurero á ricia y su intuición maravillosa.
»¿Por qué no aprovecha estos recursos en beneficio de la hulas más arie~gadas empresas, como en la sublime locura del
pa,~~ioti~J;l}o1 que arroja .al anciano contra las bayonetas enemi- manidad? ¿Por qué no procura la reforma de las malas costum.
. \ gas. En ella encuentra él á todas ho:'.ls un poder regulador; ella
Concluye en la página 96.

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
¡Ea!-gritó el inspector-¿qué manera
de arrojar los baúles es esa?
El cargRdor se quedó perplejo y varios
de los viajeros volvieron la cara al oír los
gritos del inspector, esperando la disculpa
del cargador.
-No ve usted-añadió el inspectorque se está rompiendo el cemento de este
andén.
.

El parroquiano al mesno.-No puedo
tomar esta sopa.
E: mesero se la lleva y trae otra di~tint.a.
El parroquiano.-Le he dicho á usted
que no puedo tomar esta sora.
El mesero furioso llama al propietari0.
El propietario viene y dice aI parroquiano: ¿Por qué es que no puede usted tomar
esta sopa?
El parroquiaño. trr.n quilamente: -Porque no tengo cuchars.

***

ANTES DE PODER

utilizarlos, c~i menester extraer el
hierrJ ú oro de la piedra mineral.
Lo mismo puede decirse del aceite de hígado de bacalao puro.
Sus virtudes no se encuentran en
sus materias grasosas y mucho
ménos en . su asqueroso sabor y
olor. Sus efectos sobre los nervios y la repugnancia con que lo
recibe el estómago, son más que
suficientes para contrarestar, en
la :oiayoría de las gentes, sus
butnos efectos como medicina, y
eso sin tomar en cuenta que es
de dificil digestión. Sin embargo, siempre hemos tenido motivo para creer, que envuelto en
los elementos que componen el.
aceite de bacalao, se encontraban
propiedades curativas del más alto valor. Pero fué necesario separarlas de su nauseabunda matriz
en que estaban combinados, y esto es lo que con grán éxito se ha
efectuado en la elaboración de la
PREPARACION de WAMPOLE

en cuyo eflcaz remedio, tan s:&gt;.
broso como la miel, tenemos to&amp;,\
la esencia del Aceite de Bacalao
puro, combinada con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Uerezo Silvestre.
Estos ingredientes, constituyen
un reconstructor de tejidos, un
purificador de la sangre, y un reconstituyente general incomparable. Ante este remedio, la enfermedad se retira con una eficacia
y rapidez, que asombra i los facultativos tanto como deleita á
los enfermos. En los casos de
Escrófula, Diarrea Crónica yAfecciones Pulmonares, jamás deja de
proporcionar un alivio y curar.
"El Sr. Dr. N. Ramirez Arellano
Prnfesor en la Escuela Nacional
de Medicina de México, dice: La
Preparación d_e Wampole es doblemente eficaz en las Afecciones Pulmonares, por la acción de .
los principi0s nutritivos del aceite de hígado de bacalao." Nadíe sufre un desenga:ño con, esta. ,
. De venta en todas las Boticas.

Hacían notar á Gedeón que sus niños
tenían una apariencia triste y dolorids.
-Es verdad-respondió Gedeón;-yo
los castigo todo el día para que pierdan
ese carácter, y no puedo conseguirlo.

Entre ama y criada:
,, ,i
-¿Es cierto que quie1es a·bandonarme
Catalina?
- , ;'r:
'
¿Por qué? ¿Qué móvil te obliga, á ello?
-No es de los móviles, Sffiorita; es un
sargento de caballería.

***

Una rnñora, acabando de pedir informes
sobre una criada.
·,, ,
-¿ Y discreta?
-¡Como la tumba!. ........ Es ,ea paz de
romper toda la vajilla y no decir 'ni una
palabra.

***

Los caprichos de Jo~ ricos s~n,los vicios
de los pobres.-Margueritte. . ,: .

***

Antes del baile. -Agustir,a, ¿ha traído
nsted las flores que debo llevar en los cabellos esta noche para el baile?
-Sí. señora, pero ..... .
-¿,Pero qué?
- Que he perdido los cabellos.

MAÑAN14 •.••,.,,••
Es el grito, esperanza .Y· refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen ,·éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobard~a, la impotencia ,y :la ignorancia.
, ..
Tristes hogares donde imper~
esa palabra! Infelices seres aquellos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar su s
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó niño en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
Cuantas vidas segadas por esperar á mañana! Entre noso-·
tros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo de la
salud. decir: mañana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y .... . no
hacemos caso, mañana me curo;
luego una laringitis y ... . mañana me .curo. Despues viene la calentura: ,~h la tarde, la tos muy se·
ca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce parala Tuberculosis:
''Creosofosfatina. '' Es cierto
que con ésto nos vamos á curar ·
pero en un tiempo mucho mayo;
que el empleado si desde que comenzó el eatarro hubiéramos
usado esta medicina; con- ella se
de~truirían los gérmenes del ca~
tarro, -,haciéndonos al mi s mo
tiempo inmunes para la Tuberculosis ( tísis. )
Maña na... Mañana... Maíiana.. .
..;., :

. ..

~,..,,. .

' -~ ...

~ .... .:.. ·• ', -i,'),.

, ...... .:,.. &gt;

�L.f\ MISION DE LA MUJER
Concluye de la página 94.

bres? ¿Por qué no trata de corregir lo qne nunca se torregirá expontáneamente?
»Den el ejemplo las ilustres, las ricas y las sabias. Déjense de
perseguir derechos ilusorioH y de aquilatar deberes imaginarioe.
La misi6n de la mujer civilizada, al principio del siglo XX, ea
una misi6n de paz, de caridad y de progreso. Yo me determino
á exponerla en lo, términoE siguientes:
i&gt;Redenci6n de la mujer pobre, que vive más 6 menos esclava
en todos los pueblos de la tierra. Necesita educarse, instruirse,
tener un trabajo propio de sus fuerzas y de su sexo. Debe ocupar detrás del mostrador el sitio que hoy ocupa el hombre. Debe emplear su minuciosidad y su constancia en tareas de orden
más superior que las que hoy absorven su cúidado.
11Re&lt;lenci6n del niño pobre, que con peligro de su vida y menoscabo de su salud, es víctima de la necesidad, de la codicia y
de la infamia. Una ley severa debe prohibir el trabajo de los
niños.
)1Redenci6n del criminal, que, aunque haya delinquido por
arrebato, por ignorancia 6 por miseria, queda eternamente sujeto á la falta que cometi6, sin que le sea dable regenerarse. Hay
que distinguir en los grados de criminalidad, y no confundir al
de,graciado con el asesino incorregible.
»Castigo enérgico de la blasfemia y grosería, vicios estúpidos
generalizados por el indiferentismo que nos abruma.
»Suprésión de ciertas noticias que publica la prensa peri6dica y que causan evidente p13rjuicio: tales como los relatos de crímenes, de suicidios y de robos ingeniosos, y los ataques á la vida privada.
»Supresión de las corridas de caballos y de toros, luchas de
gallos, de fieras y de púgiles, y todo eF&gt;pectáculo en que pueda
peligrar la vida de una persona, 6 se busque el martirio de los
animales.
»Supresi6n del duelo, co,tumbre bárbara que se sostiene en
parte por culpa de la mujer.
»Propaganda contra la guerra, y proclamaci6n del arbitraje
como medio único de arreglo y como sentencia definitiva.
»Probibici6n absoluta del uso de armas, cauea principal de la
mayoría de los crímenes.
»Apelaci6n constante á los principios del honor, de la forma-

lidad y de la hiJalguía, ú fin de cúmeguir que desaparezca el es- ,
píritu del robo, extendido por todas partes bajo diverEas formas
y á fin de lograr qu., la palabra del hombre vuelva á tener cré.
dito y valor, como en los tiempos legendarios.
»Guerra perenne á la inmorulidad en todas sus manifestaciones, hasta conseguir arrojarla de los lugares donde se exhiba..
»Guerra sin cuartel á las bebidas alcoh61icas, origrn de multitud de catástrofes, asesinatos, locuras y pérdidas.
»Guerra á la falsedad, al cinismo, á la política viciosa y especuladora, y á la desmedida ambici6n de los agiotistas en todas
las eaferas sociales.
i&gt;Supresiéin de las pompae fúnebres, resabio del gentilismo que
ya debiera estar enterrado.
i&gt;Liga internacional contra la mendicidad, la ignorancia y la
holgazanería.
l&gt;Reglamentaci6n prudente del juego, ya que este vicio universal resiste con fuerza in quebranta ble á todas las prohibiciones.
i&gt;Estudio perenne y ordenado de los grandes problemas sociales que preocupan á la humanidad, inspirándose en la vida real
y en las necesidades presentes, hasta desterrar las corruptelas,
utopiae y rutinas que imposibilitan el progreso.
»E,;tudio profundo de los elementos adversos 6 favorables que
nos rodean, para evitar que continúe la decadencia moral y el
empobrecimiento físico de las actuales razas.
)&gt;Propaganda activa y tenaz en pro del matrimonio, procuran·
do á la vez la emancipaci6n de la mujer por medio del trabajo.
Es preciso que .el ca~amiento llegue á ser el fruto del cariño y
&lt;le la discri&gt;ci6n, no de la necesidad 6 del cálculo egoísta. Es
indispensable que la mujer se haga re!!petar, y que no crea el
hombre que la salva con el matrimonio. Es necesario que desaparezca la fábula de la inferioridad di:i la mujer: la mujer no es
inferior al hombre más que cuando se propone serlo.
)&gt;Apunto las anteriores ideas, no porque juzgue imposible su
desarrollo simultáneo, eino para que vean las mujeres que tienen materia á su dispoeici6n. Procurar que llegue á realizarse
algo de lo que indico, será obra mfü, meritoria que la rebusca de
un título de académica f, de una cédula electoral.
))Hoy la misi6n de la mujer es amplia y geneross, por lo mismo que ya no debe PXifltir la hembra ignorante arrinconada en
un ángulo del hogar, sin aspiraciones, iniciativas ni conocimientos. La mujer de nuestra época circula con libertad por el

Concluye en la última página de ávisos.

rLOTEiiif
*ÑiCiiiÑ1t1
•
•
~

-----

~

: OFICINAS: 5a. Donceles No. 121. Teléfono Ericsson 2247. :

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MEXICO, D. F.

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para el Miércoles 28 de Febrero.

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575 premios y terminaciones que importan
$ 129,840.00

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+
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Billete entero .........$10.00.

Vigésimo ...... $0. 50. :

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•

Miércoles 14 de Febrero, sorteo con premio :
principal de $20,000.
~

.+
*

~ Billete entero ............ $4.00.
Vigésimo ........... $0. 20.
.~.
Miércoles 7 y 21 de Febrero, sorteos
..
con premio principal de $10,000
~
Billete entero .......... $2.00.
Vigésimo...... -, .... $0 10 •
Lunes y VierneEi, sorteos ron premio principal de $1,000. '11
O
Billete entero ...... $0.25. Quinto .. .... $0.05.
•

f)

.
g
............~···············~·
+

~

:

Administrador,

:

Pedro Sandoval y Gual. :

Es9.

Av. Sn.fr ar,\ci seo .Y Monte dePiedad

Q\RLOS Jl.RELLANO .Yt~

MEXIC.0.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A&amp;o XII.

MÉXICO, DoMINl:lO

18

DE F E BRERO DE

191:t.

NuM. 7.

KERMESSE EN MIXOO A O

El señorr Pttesidente en 1&amp; kerrmesse de MixeoaG.
Fot. ele "El Tiempo Ilustrado.".

�A et a a 1i da ·des

99

FUNEHALES DE DON ANTONIO GARCIA CUBAS.

(LEYENDA)

l.
He aquí lo que ocurrió hace mucho tiempo, muchos 1,iglos,
en los días venturosos de la reina San cha, que hilaba, tejía y
cosía las camisas de sus hijos .....
Alzábarn en la cumbre de árido peñasco un castillo antiquísimo llamado el Castillo de Terciopelo, .porque la hiedra y el
mu~go que cubrían sus murallas y torreones dábanle de~de lejos
la hermorn apariencia de un palacio empaverndo con mmenso
tapiz de terciopelo verde.
Hahitaban en aquel castillo roquero el famoso Conde de Saldaña y su hija Beatriz: él había sido un valiente guerrero, .que
ganó brillantes lauros en combates contra los moro3, enemigos
. de la patria cristiana, y bandas, jofas y preseas en. torneos y
juegos de armas; ella era una angelrcal doncella, rub1a y melan·
cólica, que tenfa la her:r3os~ra ~e l~ s hadas y los ~nos encant~s
de las niñas de esclarecido hnaJe: OJOS azules de muada dulcísima frente alabastrina, mejillas pálidas, labios sonrosados,
die~tes que simulaban perlas, cabellos de oro que la ceñían el
rostro con purísimo nimbo de luz.
.
Y sin embargo, al verla tan bella, vestida de blaJlCO y adornada su gentil cabeza con flotante velo, sentíase penosísima sorpresa, malestar indefinible.
¿Cuál era la inexplicable imperfección que perturbaba la armonía de su ser? ¡Beatriz, la hermosa Beatriz no sabía sonreír!
Cuántas veces el Conde de Saldalia, su amante padre, quiso
indagar las causas de aquella incomprensible deficiencia!
-¿Te fastidias aquí, en este palacio de tus antepasados?-la
. .
.
preguntó un día. .
Y Beatriz, moviendo apenas sus roJos labirn~, respondióle con
tristeza:
-¡Quizá sí! ¡quizá no!
-¿Eres desgraciada?
-¡Oh! No, porque amo á mi padre.
- Pues sonríe una vez, sólo una vez, en nombre de mi amor ...
-¡No sé sonreír!
-Inténtalo, has la prueba ......
-¡Ay! No sé sonreir!. ....
.Y aunque había llegado ya á la mística edad en que las doncellas sonríen y murmuran cantos de amor, soñando con el
hombre desconocido todavía que ha de cautivar su corazón,
¡Beatriz no EOnreía!
El Conde consultó con los astrólogos ( charlatanes de aquellos
días) y le aconsejaron que buscaFe, para distraer, á su hija, un
enano etiope y un juglar provenzal; pero ni el enano, aunque
apuraba sendas botellas de vino aragonés, ni el juglar, aunque
pulrnba el laúd y cantaba trovas con singular maestría, consiguieron provocar la risa de Beatriz.
- ¡ El amor la hará sonreír, pensó el Co~1de &lt;le Saldafrn.
Y expidió mensajeros y heraldos á las crndades y pueblos de
cien leguas á la redonda, invitando á los jóvenes caballeros á un
paso honro3o en la plaza de armas de su castillo; pero entre l?s
homenajes y la!:! adulaciones de lo~ apuestos donceles. Beatm
no abrió sus labios á la sonrisa.
-¿Quién te place más-preguntóla rn padre- entre esos bizarros caballeros que te_ dedican amables lisonjas?
-Ninguno-respondió Beatriz.
-Tu corazón no palpita por el más valiente, ni por el más
gentil, ni por el más .... ,?
--No, por ninguno: todos me causan igual fastidio. ~
El Conde no tuvo más remedio que despedir cortésmente á
los j6venes caballeros invitados al torneo, y entregóse después
á. meditaciones tristes, á lúgubres presentimientos.
Y pasados ocho días ordenó á sus farautes y trompeteros que
subiesen á las almenas de la torre del Homenaje y convocasen
con los estridentes sonidos de trompas y clarines á nobles y pecheros y en presencia de uno3 y otros, habló de esta manera:
-¡Nobles y pecheros! En nombre de Dios, que me ha de
juzgar, y en nombre de mi santa esposa, que en el cielo vive,
prometo dar en matrimonio á mi hija Beatriz, que llevará en

dote la mitad de mis bienes, castillo, y hercJade~, al hombre
que la ofrezca en su canastilla nupcia~ un talismán, un amuleto,
una joya que la baga sonreír. ¡Ensillad vuestros palafreneb!
¡Partid! ¡Recorred el universo en busca del talismán de las son·
risas de mi hija!
lI.
En una aldehuela situada en el fondo du hermoso valle habitaba con sus padres un joven llamado Teobaldo, famoso cazador
de halcones v azores.
Un día, á "1a hora en que el sol b1·.llante se ocultaba detrás de
los altos muros del castillo, mientras tl joven s~,ltaba &lt;le ro?~;n
roca buscando nidos de aguiluchos, sorprend1ole una vmon
maravillosa: allí mismo, al pie de las verdes murallas d~l Castillo de Terciopelo, paseaba lentamente la h~rmma Beatm, vestida de blanco. ¡Parecíale una bada, una criatura sobrenatural!
Al punto se ocultó en la hendidura de una roca, turbado ante
la maravillosa aparición: mas luego la siguió de lejos, ~asta que
la gentil doncella entró en el castillo, y el puente levadizo se levant6 con siniestro ruido de cadenas, cerrando la ancha pote~na.
La noche sorprendió á Teobaldo, que contemplaba con miradas de melancolía infinita los ajimeces de los torreone:1; y cuando volvió á su aldehuela, cantando tristemente, pensaba en que
un pobre cazador de halcones era indigno de ltvantar su mirada
á la frente purísima y altiva de la lija del Conde de. Saldafia.
Y sin embargo, el día en que las trompas y !os clann~s de los
farautes del Conde convocaron á nob'.es y pecheros al pie de los
muras de! castillo, Teobaldo, al oír el juramento del padre de
Beatriz sintió inflamarse su corazón y fulgurar sn mente con la
quimérica esperanza de conquistar el talismán precioso...
Pero ¿dónde encontrarlo? ¿cómo emprender un largo viaJe, á
través de comarcas desconocidas, de montañas y llanuras, de
valles y sierras, si no teñía corceles de combate ni palafrenes de
corte?
Una tarde, el hado de los caistos amores le infundió un sueño
muy pesado, y le dijo entretanto:
-Tu corazón es bueno, porque ama; tu pensamiento es bueno, porque está consagrado á ~a muj~r de tu amor. ¡Yo te protejo, Teobald? ! Toms. eata varita, plan tal~ en ~~ ,vaso lleno de
tierra y presenfasela al Conde de Salda na d1c1endole que la
guara'e en una sala del castillo, en la que nadie. pueda entrar
antes del día señalado para el concureo de talismanes. Pues
bien: cuando tus rivales hayan mostrado sus joyas y amuletor,,,
éogerás la varita, se la ofrecerás á Beatriz, ·y Beatriz sonreirá y
amará.
Y al punto desapareci6 el hada, y despertó el joyen Teobaldo. quien, después de frotarse los ojos, cont~mpló c~n desaliento la varita de la benéfica hada ...... una van ta serneJante á seca
rama de abedul, torcida, nudosa y fea.
·
Pero el joven cazador de halcones cumplió las órdenes de la
misteriosa hada: plantó la varita en un vaso lleno de tierra, y
óe presentó con ella ante la férrea poterna del Castillo de Terciopelo, solicitando ver al Conde.
Y dljo á éste:
-Hé aquí mi talismán para vuestra hija Brntriz.
-¡ Vive el cielo!-gritó el Conde de Saldafia- ¿Te atreves á
ofrecerme una rama seca, torcida, nudosa, negra? ¡Mereces, insolente, que con ella te rompa las costillas!
-¡Guarda0s señ::&gt;r Conde! ¿quién os ha dicho que esa rama
no ha de hacar' que sonría y ame vuestra hija? Hasta el fin nadie es dichoso, y si yo tengo el derecho de responder á vuestro
llamamiento, vos no le tenéis para. juzgar de la valía de mi
ofrenda antes del día señalado.
El Conde se rindió, aunque de mala gana, al lógico razonamiento de Teobaldo, y rogó á éste que depositase el tiesto con
la yara en solitario aposento del castillo.
·
Y el cazador de balcones, accediendo al ruego, llevó su ofrén·
da á la estancia designada, colocóla cerca de la ventana, cerró
en seguida la puerta y se guardó la llave, diciendo:
-¡Hasta luego!

Llegada del féretro al Panteón Francés.

Momento de la inhumación.

IH.
Inclinóse más todavía, puso los labios en la flor, y sonrió por
Pasaron meses y meses.
vez primera en un beso.
· .,
Hacia mediado1:1 de Abril, en plena primavera, llegaron á las
-¡Bendito sea el cielol-gritó el Conde, lleno de alegría.
puertas del castillo tres pesados carromatos, con tres antiguos
Y Beatriz, alzando su gentil cabeza y sonriendo á todos los
pr.. tendientes á la mano de la conde.~ita Beatriz. ¡Los otros pre- concurrentes, cortó la blanca flor, se la puso en el cabello, y di·
tendientes habían dasistido de su empeño, por no encontrar un jo á Teobaldo, estrechándole la mano:
talismán extraordinario!
-Ven, prometido mío, y dim€: ¿no estoy más bella con esta
Las trompas y los clarines resonaron y el pueblo se agolp6 en rosa
de amor.?
la sala de hono:r del Castillo de Terciopelo, donde estaba la hermosa Beatriz, junto á su padre, los dos sentados en rojo trono,
y ella vestida de blanco.
,
He aquí la historia de Beatriz y de Teobaldo, que se casaron
Los pretendientes empezaron á mostrar sus ofrendas.
y fueron felices.
El primero abrió numeroRos cofrecitos,
¿Hizo mal ó bien la hermosa niña en
y arrojó sobre la alfombra una cascada de
desdeñar
diamantes, joyas y ricas preseas,
diamantes de Golconda, perlas del Mar
por una blanca flor?
Rojo, ágatas orientales, zafiros de Ceilán,
¡Ah! Si este hecho os parece inverosíturquesas de PerAia, topacios de Bohemia,
mil,
lectoras mías, fio olvidéis que aconamatistas de la India . ....... Mas Beatriz,
teció ...... en aquellos tiempos en que la
después de contemplar con desdén aquereina dofia Sancha hilaba, tejía y cosía
llas luminosas piedras, miróse en un es·
las
camisas de sus hijos.....
•
pejo y exclamó:
·-Son más bellos mis ojos y mis dien.
L UCIA NO DE BURGOS.
tes que todas esas piedras preciosas.
•t El segundo presentóla telas riquíbimas,
~~
brocados, terciopelos, damascos, rasos,
maravillosos tejidos de los primeros tela.
res de Toledo y Valencia, de Tiro y AleDon Antonio Barcia Cu~as
jandría, de Polonia y Arabia; mas Beatriz, mirándose al espejo, declaró:
-Todas estas telas no valen tanto como mi frente nacarada, mis mejillas de
El martes 13 del presente falleció en el
rosa, mis cabellos de oro.
seno de la Santa Iglesia Católica, ApostóEl tercero la ofreció ricas joyas, y Bealica, Romana, el st:ñor Ing. don Antonio
triz, que consinti6 en ceñir su brazo con
García Cubas, profesionista, geógrafo, esuha pulsera, dijo: .
critor y publicista, ampliamente cono·
cid o.
-Ah, no! ¡Es más delicada mi blanca
mano que el oro de esos brazaletes!
El señor García Cubas muri6 á una
El mísero Teobaldo, al ver la indifeedad muy avanzada y deja entre sus deurencia de Beatriz ante aquellas riquezas,
Señor Ingeniero don Antonio García Cubas,
dos esposa, hijos, hijas políticas, nietos y
exclamó con alegría:
fallecido en esta capital el martes 13
biznietos.
·-¡ Ahora me toca á mí!
del corriente.
Nació don Antonio García Cubas en la
Y pocos momentos después presentó á
ciudad de México y recibió su instrupBeatriz, entre el estupor de la muchedumbre, la maceta con la ción artística en el Colegio de Sao Gregorio. Fué uno de los
rama.
flfndadores de nuestro Conservatorio Nacional de Música, coPero ¡cómo había cambiado aquella ramal Sus nudos tenían mo miembro de la Sociedad Filarmónica. Hizo carrera de inguirnaldas de verdes hojas~ y en su tallo se columpiaba una es- geniero y se dedic6 especialmente á trabajos geográficos publipléndida, perfumada y lozana rosa blanca.
cando en diferentes épocas Atlas con cartas de la República y
¡Oh poder misterioso de la benéfica hada!
particulares de los Estados.
·
Beatriz miró á la flor y palideci6; y luego, cautivada por el
Sus funerales se efectuaron el miércoles 14, á las once de la
perfume delicado, dulcísimo, suave de la rosa, inclin6se hacia mañana en el Panteón Francés, siendo presidjdo el duelo por
ella, y murmuró trémula de emoci6n:
los hijos del finado y por el sefior Lic. Manuel Calero, Ministro
-¡Qué hermosa es!
de Relaciones Exteriores.

***

•

'

�Aetoa1idades
100

IOI

Aetoatidades
EXOURSION .A LA FABRICA «SAN RAFAEL y

A.NEXAE»

KERMESSE EN MIXOOAO

Puesto de atole y tamales, atendido por las señoritas María, Isa·
bel, Josefina y Matilde Cardoso, Francisca y Leonor Fernández,
Guadalupe Téllez y Concepción Pérez Gallardo.

Puesto de conjfeti, atendido por la señora Adela Domínguez de
Navarrete y señoritas Luz y Esper~nza Magaña, Beatriz y S;ira
Navarrete, Amelía Unda y Esther Marenco.

RELOJES CURIOSOS

ciertas clases de flores se abrían en determinadas horas del día.
Las dispuso, pues, en círculo en su jar"dín, de manera que des·
de las tres de la mañana basta las diez de la noche pudiese ea·
her la hora, consultando su reloj de flores.
Un mecánico americano imagin6 nada menos que un reloj
movido por un volcán. Este atrevido artífice vive en un lugar
pequefio de uno de
los Estados del Oes·
te, donde abundan
los «geisers.,) Su re·
i4 loj se compone úni·
r , ..., camente de horario,
agujas y palanca. Esta, por vía eléctrica,
se halla en conexi6n
con un «geiser» que
en intervalos justos
de 38 segundos des·
pide una columna de
agua caliente del interior de la tierra.
Cada vez que este fen6meno se efectúa,
la palanca hace adelantar las agujas so·
bre el horario en 38
segundos.

El descubrimiento del rádium ha inspirado á un mecánico
londinense la idea de construir un reloj que pudiese andar ~O, 000
afios seguidos. La construcción es la siguiente: La cantida&lt;l co·
.rrespondiente de rá·
dium es adaptada á
un electroscopio mi·
núsculo, formado de
dos laminillas de plata. La energía des·
plegada por el rádium
pone en movimiento
un hilo de aluminio
que, por decirlo así,
representa el motor
de la máquina de reloj. El inventor sos·
tiene que, según sus
minuciosos cálculos,
el rádium no se ha·
brá evaporado hasta
dentro de treinta mil
años, y por tanto el
reloj andará duraute este lapso de tiempo. Dicha asevera·
ci6n, á buefi seguro,
será difícil de com ·
probar.
Otro reloj, no me·
nos curioso, pero en
cuanto á duración
contrario del ante·
rior, acaba de construir un aficionado á
flores y jardinería.
Grupo de Señoritas y niños que colectaron dinero en !(kermesse para la Cruz Blanca Neutral.
Fols. de El Tiempo Ihtst,·aclo.
Había observado que

Los perio·distas al pie de_lúascada.

--

La señora. - J uana, lo&amp; platos que po·
nía usted en la mesa
anoche estaban verdaderamente sucios.
¿Qué dice Ud. á eso"?
-Juana.-Yo creo
que la señora debía
comprar'. platos ne·
gros¡ así no se les vería lo sucio. ·

Vista general de la Fábrica de p;1pel "San R~fael y. Anexas." .

�Vista del patio.

Exterior del Colt'gio.

cambiando de aires, el Prínci¡,e
pudiese tallar mf'joría y alivio
en ¡;us crónicas dolencias.
Ocupado en el examen de los
d~spachos recibidos de las ciudades de Cartagena, Málaga, Ali·
cante, Gibraltar y otrns, eubre
tan importante ai,unto, se halla·
ba el grave Monarca español al
declinar de una tarde &lt;lt-l mes
de Enero del año ya rd~rido,
cuando en el dintel de la ex ten·
sa y suntuosa cámara Re11l Apareció su i:ern-tar10 Mateo Váz·
quez, conrluciendo en la mano
un pergamino emollado, ~~&lt;lo
portador tal vez de una m1s1va
impo1tante.
-ccPa~a1l, mi buen secretaria
-dijo el Rey- ya habéis entendido-continuó-la poca salud
que tiene el Príncipe, y cuánto
tiempo ha que le dura la cuartana lo cual le tiene tan fatiga·
do flaco, que ha parecido á
nos y á los médicos que muda·
rn de aire, y sería muy conveniente mandarle á alguna ci udad de la costa de la mar, en
que con la templanza del aire
podría ser que se le alivie ó qui·
te del todo el daño que le aque·
ja. &gt;&gt; (1)
-Precieamente, sefior, de es
to pretendía hablaros. El caballerizo mayor del Príncipe, el

SAN DIEGO
Narración Histórica

1

•

,'

A e t tJ a 1i d

Inat.tgtttTaeión de un C-o1egio Católieo.

102

I
El año de gracia de 1562 apareció ¡,rdiado de desdicha~ y
amarguras para los amautes hiJ.os de la crietiandad y de nues·
tra~ gloriosas conquiotas. En re·
btil1ón los morii;cus granadinos;
aju:itada la. deegraciada paz de
Catea u Cambres1s, que sólo cons·
tituía. una ¡,rórroga á las ínter·
mioables luchas con Francia; en
guerra las armas e·pañolas en
los Países Bajus, en Escocia y en
Inglaterra; aprestándol!e lasfuerzas de la nación para ensanchar
nuestros duminios en Africa y
para la anexión del reino lus_i·
ta no: tal era el estado de E~pa·
ña al empezar aquel año, regi·
da por el poderoso cetro de la
sacra Real majestad del Eeñor
r~y D. Felipe II.
La ealud de D. Baltasar Carlos de Austria, presunto beredt •
ro de los reinos españoles, había
infundido recelosas sospechas de
un de~graciado fin á todos sus
eúbdito:1 y aun á su tétrico padre: por esta causa se pidieron
noticias desde el palacio de Madrid á las autoridades de varias
poblaciones, con el fin de que,

'.

j

J

~

I

y

El limo. Señor Arzobi~po oficiando.

í1]

Histórico.

a d es .

maestro Luis Quijada, acaba de llegar desde Alcalá de Henares tereta, curandero ó charlatán morisco que gozaba de gran as·
con este pliego para vuestra sacra R1&gt;al majestad.
cendiente en la corte por la fama de sus renombrados especí-Veámosle-contestó al Monai::ca.
ficos.
Y en breves instantes ley6 el contmido del pergamino, en el
Llegados que fueron todos á Alcalá, el Rey fué enterado mi·
que se le daba cuenta detallada por su hermano don Juan de nuciosamente del estado del Príncipe, y, como siempre, al
Austria de que, jugando D. Carlos con el príncipe de Parma primer medida que adopto el cat61ico Monarca f ué encargar se
Alejandro Farnesio, y con ellos D. Juan, pues todos eran casi hiciesen multitud &lt;le rogativas, procesiones y toda clase de actos
de una misma edad, habíase caído de espaldas por las escaleras religiosos, para impetrar del cielo la perdida salud de su hijo.
del palacio arzobispal,
Empero éste no me·
donde se hospedaban,
joraba, y parndos que
Ceremonia en honor de Vicente Guerrero.
y producídose una an·
fueron algunos días,
cha herida en la ca oe·
ee acud ió primero, sin
za y una fuerte conturesultado algun'o, á
sión en la pierna dere ·
Pinlereta, y dsepués á
cha. (1)
los médicos, sin logrnr
Era para la cirugía
é· tos otra cosa que dide ento:ices aquel caso
latq r la herida, poner
sumamente comproal de~cubierto el crá·
metido y complicado,
neo y abatir las esca·
sobre todo por ser déeas fuerzas vitales del
bil y azas enfermiza la
enfermo á fuerza de
constitución de D. Car·
sangrías.
los; así es que el Rey,
Este extrafio ~iste·
terminado que hubo
ma de curación deterla lectura, levant6 la
min6 en el paciente
cabeza, y clavando la
una fuerte erisipela,
vista más bien que mi·
que se le extendió por
rando á su secretario,
todo el cuerpo, y un
le dijo con cierta preestado de postrnción
mura:
tal que hacía eiiperar
- Ordenad inmedia·
un resultado funesto.
tamente á Raimundo
Perdida toda espede Tassis, mi director
ranza á los veintiún
de postas, que dentro
días de dolenciB, en
de una hora he de sael lecho drl enfermo,
lir para Alcalá.
á lo largo de su cuer·
-Está bien, señor.
po ardiendo en fiebre,
Y desapareció el sese extendi6 por orden
cretario por la amplia
El acto oficial en San FernanJo.-En la tribuna se ve al señor
del Rey, su padre, el
puerta de la regia cá.·
Licenciado Antonio Ramos Pedrueza.
seco cadáver del cocí·
mara.
Fo'. ele "El Tiempo lli1st1·aclo."
nero de un convento
Pensativo y contrade Alcalá, muerto cien
riado quedó el Monarca: recogió los varios pliegos que llenaban años antes, é inmortalizado más tarde por Murillo que lo pin·
la gran mesa de nogal, y salió al poco rato á dar las últimas ór- tó arrobado en místico éxtasis, mientras los angel¡s se agrupan
dene3 para su improvisado viaje á Alcalá de Henares, y á des· alrededor de su marmita.
pedirse al mismo tiempo de su esposa dofr\ Isabel de Valois, á
III
quien dejaba a6n convaleciente de enfermedad variolosa.
Aquel cocinero se 11am6 luego San Diego.
II
Díjose en la corte que el principe don Carlos habl6 muchas
Curiosa y extraña comitiva cruziba una hora más tarde por veces de la santa vida y virtudes del venerable Diego preconi·
la que después iné Puerta de Alcalá de Madrid.
zadas por sus hermanos da religi6n; por eso el Rey m~nd6 des·
Detrás de la silla de postas que conducía al grave Soberano, enterrar el cadáver, y como se hallara momificado colocarle
cabalgaba su secretario Antonio Pérez, acompañado de los pro· como queda dicho, sobre la cama y tan cerca del doÍiente com~
fesores de cirugía y ciencia médica J trnn Gutiérrez y Ptidro 'fo. fué posible.
rres, y les seguían buen número de guardias, cuadrilleros, peoEsta medicina determin6 á las pocas horas una recaída tan
nes y acémilas.
grave, que el doctor Mena, recién llegado á Alcalá de la Univer·
Después, entre varios familiares del Santo Oficio, y resguardo sidad de Salamanca, pronosticó la próxima muerte del deedi·
con escolta de los tercios de Flandes, marchaba el famoso Pin· chado Príncipe. Don Carlos, l!!in embargo, sanó, y el milagro
result6 tan probado, que Felipe II pidió y obtuvo ]a canoniza·
[2] Todos los hechos son verídicos, é históricos los personajes.
ci6n del humilde lego de Alcalá.-JUAN P. BELTRAN.

-

.A.L PIE DE LA LETRA.

Aspecto de la Capilla á la hora· de la Misa.

Uno de los corredores.
Fo/s. ele "El Tiempo Jtuslrado."

-A Ud., stñora, por su complexión robusta, le conviene un
un ~a.ño largo ... . muy largo . . .. y á Ud., caballero, corto .. ,.
cc,rt1s1mo.

-¿ Y has mirado bien en todas las tiendas . .

-Sí, mujer, te juro que son el baño más corto y el más largo
que he encontrado.

�Aetualidades

Aetualidades

104

CARRERA DEt MOTOCICLETAS MEXICO-TOLUCA

Grupo de invitados al banquete en honor del General don José Del·
gado con motivo de su nombramiento de Jefe de la Zona Militar de
Chiapas, celebrado el dom ingo último en el Tívoli del Eliseo.

Grupo Je miembros que integr.111 la Junta Direct!va de la" Agru·
pación Democrática Pacificadora Nacional," fundada por inicia ti va del señoi Profesor Luis G. Guzmán. ( X)

AMOR DE AJY.'.CORES
Momento de afütarse para la salid¡,,

Salida de los corredores. (X; El vencedor, señor Enrique Payne.

NUESTROS GRABADOS

donar nuestras playa&lt;i sin antes haber puesto á los pies de monumento conmemorativo de los héroes de 47, una corona de flores coma ofrenda de admir.ición hacia aquello3 cadetes que murieron en defensa de su patria..
La ceremonia estuvo muy conmovedora y terminó un poco
antes de las 12 del día.
·

El domingo 11 del actual el Ilmo. señor Arzobiiipo don .José
María Mora y &lt;lel Río bendijo solemnemrnte el nuevo edificio
de la Escuela Católica Franco-Anglais, Santa María, situado en
:k
la Calzada de la Verónica.
*'*
Galantemente
invitados
por
el señor don José de la Macorra,
Fueron madrinae, entre otras distinguidas damas, las Eeñoras
Gerente General de
Sara P. de Madero,
la Fábrica de' Papel
de la Arena, de As·
DE SO OIEDAD
de
San Rafael y
pe, Campero dePas·
Anexas,
los miemquel, Fernández de
bros
de
la'!
Asocia·
Rovelo, Garamendi
ciones
de
Periodisde Brani:ff, de Cuetas y Fotógrafos vivas y de Araoz.
sitaron
el eábado 10
La Santa Misa fué
del
corriente
la gran
dicha por el s~fior
fábrica
donde
fuePresbítero Mauricio
ron
obsequiados
con
Rousselau y el ser·
un
gran
banc¡uetr.
món estu,;o á cargo
Los invitados rndel srñor Vicario Ca·
lieron
á las 8 de la
pitular don Anto·
mañana
de esta canio de J. Paredee.
pital acompañados
La n umero&amp;a con·
por el sefior de la
currencia visitó los
11acorra y regresa·
amplios salones desron cerca de laa cin ·
tinados á dormitoco de" la tarde.
rios, clases, refectolios, etc., quedando
***
muy safüfechos de
Para
el domingo
la distribución ge·
11 del corriente or·
neral del nuevo
ganizó el periódico
plantel.
ccNueva Era,n una
carrbra
de motoci E 1 SHñor Presicletas de México á
dente de la Re¡..,úbliToluca y regreso,
c~, don Franci1:&lt;co l.
que
se efetuó con reMadero, se presentó
• .iic'
gular
éxito.
' ·
.
á las cinco de la tarResultó vencedor
&amp;, ; {&lt;: di: 't •#• .,," $ia{WAssi$'ni ·. X
de del domingo 61el sefior Emique
timo en la kermesse
Grupo
ce
señoritas
que
ofrecieron
una
fiesb
en
la
"Quinta
Rusalia
"
á
los
caballeros
que
dieron
'
Payne, que fué pre·
verificada ese día en
un baile en su honor, en el Casino de Santa María.
miado con una copa
el pueblo de Mix·
Fots. de El Tiempo Ilusll'ado.
de plata ofrecida
coac, siendo recibi·
.
por el conocido sportman mexicano don Alberto Braniff.
do entusiastamente por la numerosa concurrerma.
El st-ñor :Madero fué recibido por una comisión encargada de
***
atenderlo y una bella sffiorita- le di6 la bienvenida con frases
A inicia ti va del sfñor profesor Luis G. Guzmán se ha formagalanas, á las que conteEtó el st-ñ?r Presidente dando las gracias do una rnciedad denominada ccAgrupación Democrática Pacifi·
por las atenciones de que era ob¡do.
cadora Nacional•&gt; cuyo objeto principal y único es trab~jar .en
Poco tiempo después se retiró el señor l\ladero s~endo dfspe- pro del re~tablecimiento del orden y la paz en nuestra patna.
dido por la misma comisión encargada de recibirlo y atenderlo.

***

• ..

• 1

..

, .,.,.,;...

.; ·

***

El distinguido poeta argentino Manuel Ugatte no quiso aban·

--- ~--- ------------------ - --·

( CANClON TROY ADORESCA.)

Decid una sola palabra, y un ejército de esclavos, negros co·
mo el fondo del precipicio de Geb-Elvira, se pondra á vuestras
órdenes; decidla, y de la Circasia y de la Armenia doncellas
vendrán á quemar perfumes en vuestro camarín.
Amadme, noble Alicia, y en los
treinta y dos remates de vueetra
condal corona engarzaré joyas tan
valiorns que los soberanos más
ricos envidiarán vuestr:a riqueza.
-Esperad, rico D. Nuño.

-Riqufzae, poder y amor¿s te brindan, mi hija queiida; Ei
los aceptas, rnla, muy sola quedará tu madre, vieja y sola como
la vieja torre feudal de los Aguilares.
Para tí tu madre anciana sólo tiene cariño.
Alicia, mi hermorn hija, no te apartes de mí: yo te amo más
que el rico D. Nuño, más que el guerreador D. Gonzalo, más
que el buen trovador Fernán ........ ..

***

r~El ábrfgo acab6

con las flores
del aciano.
I El ábrego gemía estrellándose
en la cruz del camino; en la cruz
que velaba el inacabable dolor de
una anciana.
~ Sonriente de gozo, acompañando á una gran dama , pasó ante la
cruz y alejóse el rico D. Nufio.
Refrenando el corcel, el Alférez
de D. Gonz~lo depositó al pie de
la cruz el último trofeo arrancado
por m señor al enemigo.
Arrodillado ante la cruz el tro·
vador Fernán entonó una endecha triste como el ¡ay! de un ago·
nizante, y, rompiendo las cuerdas
de su lira, se march6 para nunca
más volver.
Sola, rnla, velando día y noche
sobre la tumba de su hija, quedó
la anciana Condesa de los Agui·1ares. y cuando Fernán alejábase.
la infortunada señora, sollozan~
do, exclamó:
-¡Alicia, mi hermosa hija, la
muerte de mi te apartó; pide á la
muerte que me lleve pronto á tí ;
porque yo te amé y te amo más
que el rico D. Nuño, más que el
guerreador D. Gonzalo, más que
el buen trovador Fernán ...... 1
M. R. BLANCO-BELi\10NTE.

***

-Por vos, mi hermosa dueña,
he vencido en cien combates, y
los cascos de mi corcel de batalla
han machacado más cráneos enemigos que ·hebras de oro tenéis
en vuestras blondas trenzas.
Guerrero y rudo soy; oídme:
. Dadme vuestro amor, y en cam·
bio seréis sefiora de cuantas tierras se divisan desde el más alto
pico de Sierra Bermeja; dadme
vuestro amor, y en cambio alfombraré vuestra estancia con bande ras enemi¡rns; dadme vuestro
amor, y en cambio derribaré con
mi lanza cien tronos para hacer
uno digno de vos.
- Esperad, esperad, valiente
D. Gonzalo.

-Señora : mi bien, mi luz, mi
cielo; no aspira á vuestro amor el
pobre bardo; pero si le permitís
que bs ame, si le permitís que
bese humilde el borde de vuestra
túnica, él vendrá todas las mañanas cuando el alba sonría, y os
despertará cantando amores, y
~~
pondrá en su lira notas dulces co·
mo el gorjear de los pájaros, ecos ·
LA FALSA VERGUENZA
El pceta Manuel Uga,te en el monumento á 105 Niños Héroes
suaves como el murmurio del arroen Chapultepec.-Fots. de "El Tiempo Ilustrado."
yuelo; permitidme que os ame, ·I
Cierto cristiano te avergonzaba
condesa Alicia, y de mi arpa bro·
de hacer la señal de la cruz en
tarán himnos á vuestra sober~na bermosurn, cantosá vuestros c,jo 3 pre enci~.de un_forabtero. ~o vió un amigo sincero y leal, el
azules como la flor de los acianos; y cuarido surja la noche del i::ual le d1Jo : ¡Como! Jesucrnto no se avergonzó de morir en la
fondo d~l lago, el trovador arrullará vuestro sueño entonando cru z para redimirte, ¿.y tú te avergüenzas de hacer la sdial de
cantigas misteriosas y refiriéndoos, entre los arprgios de su laúd nuestra rfdención?
las b~ladas fantásticas que endechan las náyades en sus palacio~
¡A cuántos deberíamos decir lo mismo!
de cmtal y los coros que canturri~an los gnomos martillando en
¡Se avergüen zan de mostrarse cristiano1,l
las entrañas de la tierra.
Pero cabed que también Dios se avergonzará de vorntros en
-Espera, espera, espera ...... , mi buen trovador Fernán.
el día de las cuentas.
0

------·.. -----

-

- - - - .... - - ~ ·...

..!':

..............._ ,

- -,..,._._

--

.

�106

.Retoalidades .

.Reto ali dad es

biciones y hasta egoísmos, creyendo honrada~ente que estas
EDUCACION DEL SENTIMlENTO
ensefianzas no los llevarían más allá de los lír~ntes_ P,or n1~otr.os
Ha.y que tener franquez, suficiente para confesarl0: la edu- apetecidos. Desde que el pequeñuelo co~m.enza. a b.a ucir,
prin01p1a. á mamfeE tarse
caci6n de la niñez y rle
inconscientemente el
la adolescencia es tarea
DAMAS D.1..STING U IDAS
egoísmo de los padre~.
reservada exclusivamen-Este niño no quiere
te á los padres, y, por lo
á
nadie
más queá suma·
general. los padres, ya
má-suelen exclamar sasea por ignorancia., ya por
tisfechíi:imas muchas seabandono, no saben 6 no
ñoras.
quieren cumplir misión
- Ei te bebé s6lo quiere
tan alta como delicada.
á
susJ~papás
y á sus.her·
Muchos. padrt'S y mumanitos-oímos
derir en
chas madres creen que la
no
~ocos
hogares.
1
educación de los h jos esy así es, efectiva y destá limitada á la instrucdichadamente.
ci6n y á la corte~fa.
En cambio, son conla·
Así pensando, estiman
dísimas
las madres que
que nada les queda por
pueden
decir:
hacer cuando los maes-Mi hijo quiere á totros, los profesores, las
dos
los que puede y deinstitutrices, las acadebe
querer,
á los que le ·
mias,colegios 6 liceos dan
profesan
cariño,
á los que
por acabada y completa
tienen
derecho
á
su resla cultura intelectual del
á
su
g~atitud
peto,
1 á su
alumno 6 de la alumna,
y
a
su
piedad,
simpatía
y cuando la alumna ó el
y quiere además á otr~s
alumno saben presentarmuchas cosas que rontrise correctamente en los
buirán á hacerlo más
salones, a I terna r finabueno y más noble. Soy
mente en una reunión,
yo quien le enseña (t i::ensaludar, comer, bailar y
tir este amor, á querer lo
producirse con arreglo al
noble, lo honrado Y. l.o
c6digo de urbanidad EO·
bueno, procurando dll')·
cial.
gir
y encauzar sus sentl·
'.:. Amarga y dolorosa es
mientos
afectivos. Soy
la sorpresa que reciben
yo
quien
le enseña, desal comprobar que el cade
la
edad
más tierna,
ballerito estudioso y apli·
ternuras
y
delicadezas
cado y la jovencita im~
harán
mirar
con
repugtruída y atenta, en los
ancia
al
correr
el
n
que tantas ei,peranzas pu' groseríaP. y tiempo
las
rumsieron y por los que no
dades
que
son
temibles
pequefios dispendios reaescollos pa!'a la juventud.
lizaron, no son consuelo
Soy yo en fin, quien al
del hogar, alivio de tri'
•
l
propio tiempo
que rncu.bulaciones, báculo:de:la
ca en el alma del peque·
senectud caduca y rayo
ñuelo las nociones del cade sol que alegre las trisriño
le inculca la contezas de la senilidad: ¿C6'
ciencia
de los debert'S que
mo explicar esta desilupara
consigo
y para con
sión? ..... .
sus semejantes.
Digámoslo sin rebozo:
La madre que se ex·
porque se cuid6 de la
pre~e
en estos términos
educaci6n de la il'.ttelies indispensablemente,
gencia, y se descuidó ;de
modelo acabado y per·
la educacióñ del sentifecto de educados del
miento.
sentimiento.
Se olvid6 que «todos
Esa madre sahe que
los grandes pensámien·
tenemos
coraz6n ((para
tos nacen en el corazón;&gt;&gt;
usarlo;,&gt;
sabe
que el corase creyó que los impuleos
z6n
tiene
virtudes,
y sadel eentir s61o dan por
be
igualmente
que
l~duresultado fantasías capricación del sentimiento
chosas, escrúpulos de meconsiste en suprimir 6 en
nor cuantía !Y arranques
atentar
lo más posible
irreflexivos que las perlos
defectoe,
y en procusonas que se dicen «equirar
el
crecimiento,
el deslibradas» consideran corollo y florescencia de
mo el colmo delo ridículas virtudes.
lo.
¿C6mo se llega al logro
Atendióse, sí, á ense.de tan hermosos resultafiar á la adolescencia
dos? Mediante un método
aquellas máximas de mosemejante al que emplea
ral y aquellos concept_os
Señorit1 Magdalena Dehifond.
para elducar la vozb dt
de honor que nos conviesus a umnos un uen
ne tengan en cuenta para
.
profesor'
de
canto.
Los
ejercicios
inteligentemente
gradu~llevar dignamente nuestro apellido. .
.
dos
truecan
en
agradable
una
voz
que
~ra
des~~radable,
YrealiCon el mismo criterio egoísta los adiestramos para qu~ 1mp1e·
zan
el
milagro
ele
que
pueda
cantar
quien
naCJo
con
escasa
voz.
ran luchar por la vida, despertando en ellos amor _propio, am-

.

NOTAS DE ARTE

BODA DE UN 'I'ORERO Y DE UNA BAILARINA,

Los granees triunfos
f

Í

107

para los cuales el odio
personal es el mejor
estimulante.
Un hombre célebre, en la hora del
triunfo, obsequi6 con
un banquete á los
que lo habían atacado rudamente. « A
vosotros debo mi
triunfo»-les dijo«mil veces creí caer y
el odio de ustedPs me
sostuvo, muchas gra.ct1.is, sefiores. »

En la espinosa S('ni
1
da del arte los gran·
1
des artistas han tenido que luchar: nnas
veces con el error,
otras con la intrigii,
y muy frecuentemente con la envidia de
los que, hermanos
00000
d e 1 arte, debieran
unir¡:e en fraternal
y
abrazo.
Los qu'e no han
Alberto Cosío, "Patatero."
FernandJ Are u.
po3eído un. espíritu
El doctor Hall ha
Que
se
unieron
en
matrimonio
el
Iones
último.
fuerte, cayeron en el
queri,lo determinar
desaliento nulificande un modo absoluto
do así cualidades que quizá les hubieran conquistado jufta fa. (según él) por qué se aman los hombres y las muj•res, y cuáles
rna. No así los que lucharon her6icamente y supieron elevar-,e son las cualidades füdcas de nno y otro Eexo que más atraen al
triunfantes sobre los ambientes bajos.
contrario.
Eotre los grandes maestros, Miguel Angel se distinguió por
Comenzó por formar un censo de mil enamorados de distintas
su espíritu fuerte. Acosado por todas partee, f:le asiló con la clases sociales, y les fué preguntando qué era más lo que les
convicción de un filósofo en un mundo poblado por su imagi· gustaba en su amante.
nación portentosa, y desde allí contempl6 con indeferencia el
Coi.forme recibi6 las reepuestas, las iba cla1,ificando con la
hervidero de pasiones en que se consumen los humanos.
mi~ma for:nalidad y con igual precit-ión que si se hubieee trnFortuny fué el .blanco de intritado de una cofiecha de garbru1gar sin nombre. Nunca la malzos, y cuando hubo completado
dad tomó forma tan repugnante
suR lista1:1, pudo deducir de ell11s
como entonces, pues la envidia,
cuáles son las coeas que más desimpotente para. eclipsar á aqurl
piertan y excitim el amor.
genio por medio de una lucha
Figuran en primer término los
noble, apeló á la infamia; y la
ojos femeninos; más hombres se
infamia triunfó destruyendo un
enamoran de los ojos que de cual·
corazón noble que hoy ae conserquier otro ra@go físico.
va en urna de oro, pero no las
Después de los "jos, lo que más
obras del gran artista que son la
atrae á los hombres es el cabello,
&lt;leeesperación de muchos pintoy srguidamente una dentadura
res que en vano tratan de eorprenbonita.
der lo~s ecretos de aquella mági·
Las mujeres, eegún la e5tadísca paleta.
tica del doctor y profesor yanqui,
Goya se conqni&amp;t6 no pocas
~ustan ante todo y sobre todo de
enemistades porque en sus retrahombres de espaldas anchas, cuato~ reproducía tielmente todos los
dradas y robustas.
defectos físicos de personajes con
Unas buenas espaldae pueden
los cuales la naturaleza se había
compensar muchos defectos masmostrado despiadada.
culinos, según sus declaraciones.
Hoy mismo ya podemos anLos hombres que tienen una den·
darnos con esos realismos.
ta dura blanca y bien formada ocuA Gandarias le dijeron en Papan el segundo lugar. Y el tercero
ría :¡ue su estatua «La Armonía»
y cuarto están reservados á los
estaba deshonrando la Exposique pueden ostentar largas pestación, y si no es por Zuluaga. que
fias
y grandes cejas arqueadas.
se impuso y dijo que precisamenDespués
de los citados, los raste era lo mejor que había, (lo cual
gos
femeninos
que más seducen
reuonoci6 el Jurado) hubiera queá
los
hombres
eon,
por su orden,
da'.'lo desapercibida.
los 11iguientes:
Rodin, el gran escultor francés,
Estatura, talle, pies, cejas, tez,
tiene su estudio lleno de obras que
mejillas, forma de la-cabeza, garle mm devuelto, obras que quizá
ganta, orejas, barba, manos, cuemafiana constituyan el mejor pello, nariz, ufias y el contorno de
de~tal de su gloria.
la cara.
El mérito siempre se impone.
La nariz remangada, los lunaEl mismo Sorolla, cuyos cua·res y un cuello largo han servido
dros Ee compran hoy en sumas
también no pocas veces para es·
enormes, ha sentido también las
clavizar á hombres.
mordeduras de la envidia, pero á
pesar de eso, él v11 de triunfo en
00000
triunfo esparciendo rayos de luz
El
que
pretende
enriquecerse
arrancados á la naturaleza por
en
un
a
iio
corre
peligro
de ser
medio de sus vigorosos pinceles.
ahorcado
en
seis
meses.
-(Pro- Los triunfos de los grandes arverbio italiano.;
tistas han sido casi siempre el .fi.
,f'("
La amabilidad es otra clase de
nal de una la,rga y penosa lucha,
,· SeñoritJ Clementina Nuño,
moneda
con la cual hasta los más
lucha de la cual s61Q. pueden sapobres
pueden
pagar su cuota.que
se
unió
en
matrimonio,
en
el
l'emplo
del
Espíritu
Santo,
lir vencedores los espíritus fuertes
con el señor Ezequiel Alvarez Tostado, el sábado 10 del presente.
Mme. dti Deffand.

La ciencia el amúr

�~"A
LAS(/
DAMAS'

.PASA TI E lVl PO S.

~. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _. . . . . . .,. . . . . . . . . .111111

LA MADRE ·y EL CUARTO

J.
1\1 lnAG IL\ ~1 A. -

CA DKN,\.

•••••
••••
••••
•••••••
••••
••••
•••••••
••••
••••
•••••••
••••
••••
., •• •1t1

......

***

xxxx
Sustitúyanseestas cuatro inc6gnitas por
lrtras que equh·algan al nombre de un
animal. Cámbiese la tercer letra y dará
pnrte de ur. árbol. Vuelta otra vfz á cam·
bia r y resultará ensenada. Otra vez y serú cebo para pescar ~ardi~1a~. La m_i~ma
operación y se tendra calidad de origen .
Vuelta á lo mismo y dá animal. Idem y
dará pez marino. Con lo mismo y se oh·
t,iene instrumento para pescar pulpos.
Igual operación y resulta cortadur~ hecha
en el quijero de un brazal. Cámbiese, fi .
nalmente, y dará flor de olivo.

• 1 M ll

Soluciones á los pasatiempos insnlos
en el número anterior:
A la Peonza numérica:
ELVIRA.
Al Jeroglífico comprimido:
FRECUENTEMEN'f K
Al Logogrifo numérico:

HORTENSIA.

• • • 1)

Sustitúyanse los puntos por letras, y
horizontal y verticalmente se leerá: Parle
de un árbol; impresión que afecta á un
sentido· en la Tierra; cuerpo perfumado;
en el m'ar; apellido ; atrevimiento; indio;
descuidado; acción de avergonzar;:µueblo;
movimier1to circular; que exhala. fraga~cia; compoeición poética; saqueo, y an1·
males.
JEROGLIFICO COMPRIMIDO.

TO

A las Charadas:
I. -ESPINOSA .

U.-PELEON.
Al Acertijo jeroglífico:
. .
El orden para tomarlas es el s1gment&lt; :

'l.

J

11,

-cho
~

el

-de-

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ya-

••

I

-ro

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-. VIO

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¡-y-¡···nO
.. ...
.. ...

ya-,.--:::- .•el'·

...

.. ..

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-ce

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-ro,

...

.,-za,.·· 1 San- ..-de-~ 1 -ce

•• '·
••
O·
A· -lleEPI., •• 1
(11

·'

11,

-ro.

-·

/

y el todo: Una mano la otra lava y las
dos la cara.

Las soluclooes en el préxlmo número.

J

_..;. l

A la letra numérica:
ECUADOR.

CHARADAS.
I
Por dos de su amigo Luis
perdió su to.do Reguera
c.on Jornfa Jabalera,
hija de doña Beatriz;
y en tan sublime desliz
tomóse por compañera
prima una dos-primera
de muy lejano país.
II
Tercia-dos-tercera y lodo
son colores á !a vez,
y prima-.segunda tiene
el color prima-dos-tres.

CABALLO

-'
taro-

-ja-

el

.;,
l

t;,

a

·:.e t.
-de- -de-

•-~-'-·-·~r4-~-~--'~-101"7·---..:!...__!.
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t.

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-to

esr

Vemos en primer lugar á las mujeres que, obligadas por la
miseria, tienen que ganar¡;e el rn~tento con rn trabajo fuera de
casa. y no pueden educar á sus hijos, pues emplean rn fuei za y
DEL NINO
su tiempo para sólo poder conservar rn existencia füica. Aquí
toda censura sería injusta, todo consejo superfluo, toda exhorGloria al hombre de ciancia que escudriña las leyes de la Na- tación ridícula. La viuda que tiene que ganar el pan de sus hituraleza, que penetra en la vida de los animales y en el de~arro- jos, la vando ó planchando, en un taller ó en una fábiica, etc.,
I lo de los planetas, que averigua los cursos de los mundos y no puede decir: «Yo me quedaré en casa y educaré bien á mis
anuncia la vuelta de astros que se ocultaron á nuestra vieta!
hijos», pues más importante y necesario que la educación és que
¡ Premio haya el artista que ma·
el hijo tenga que comer, y en in·
neja. escoplo y pincel, y cuya!
vierno tenga un cuarto caliente y
cbras regocijan á miles, el que
un vestido de abrigo.
c.m la invencible fuerza de los
Aquí deben entrar ayudando y
isonidos conmueve el alma, el que
socorriendo las mujeres ricas y
con el imperio de la palabra en·
más felices.· Erijan inRtituciones
tusiasma y enaltece! Mas ofrezpara entretenimiento y educRción
camos el mayor homenaje á los
. de niños pequeños pobres, Jardihéroes de la humanidad, que elenes Froebel y otras fundaciorns
va ron y perfeccionaron á sus herbenéficas, para quitar á esas pomanos; ofrezcámosle á hombres
bres madres el cuidado de sus
cual Pitágoras y Sócrates, sacerpequeños durante el día. Aundotes de le virtud.
que este remedio está muy lejos
)fa:i si hablamos de los biende ser la perfección, es sin emhechores de la humanidad, no olbargo infinitamente mejor el esvidemos á la madre, que vive motado de madre é hijo con él que
rlesta en el círculo de sus hijos,
lo Eería sin este remedio.
obrando el cimiento en el coraEn mejor condición está el gran
zón de sus pequeñuelos para tonúmero de mujeres que no tienen
do lo bueno y bello, para todo lo
que trabajar fuera de casa para
grande y hermoso de las generaganarse el smtento, pero que sí
ciones futuras! ¡Rindámosle de
tienen que atender á todos los
todo corazón también á ella la ad·
quehaceres domésticos sin ayuda
miración y el respeto, pues bien
de nadie. También á ellas les
lo~ merece!
quedará poco tiempo que dedicar
La. e,posa junto al esposo, raá sus hijo!', pero sí podrán tenerdiante, ambos de felicidad, es
les á la vista, dejarse seguir por
seguramente un cuadro hermoso,
ellos ú la cocina y al cuarto, po·
y la mujer hacendosa disponiendrán dirigirles esta y aquella pa·
do en los lugares confiados á su
lal,ra dulce y cariñosa, y en alcuidado, para que á todos sean
gún rato de ocio dedicarse á ellos
agradables, es edificante; pero la
un poco. Sin embargo, tampoco
madre cariíiosa, rodeada de sus
aquí hay que esperar mucho,
hijos, jugando y enseñando, enJiues si la madre está colma da &lt;le
treteniendo y corrigiendo, siendo
trabnjos, el nifio la molestará,
y haciendo feliz y dichosa, esto
f:U!. preguntas y sus exigencias ~e
es venerable, esto es lo más herle harán fastidiosas, el chico no
moso y grande que el hombre
la podrá seguir siempre de ará
puede contemplar.
para allá, y aunque evaluemos
A los maestros se les llama fre!:'11 mucbo el carifio materno, no
cuentemente los modeladores de
se enseñará aquí tampoco mUl:ho
la generación futura, y los que de
hueno. La madre se incomodarú
entre ellos ejercen su cargo de
é impaci entará alguna vtz, y la
una manera ideal y no dan sus
educación requiere tiempo y un
lecciones sólo á jornnl, seguraestado de ánimo alegre y tranmente merecen la mayor conside·
quilo.
ración y también otra recompen·
De educación sólo podemo~ ha
sa de la que generalmente reciben;
bfor donde á la madre 6 á otra
pero la semilla de todo lo bello,
perdona dedicada á este objeto la
bueno y generoso la siembra la
.
quede bastante tiempo para pomadre t:in el corazón del niño,
Tra¡e de casa.
uer ocuparse de los nifios y jugar
debe sembrarla la madre. Ella decon ello~. En la clase medin en
be despertar su entendimiento; debe enseñarle á ver, á oir, á que ~e confía á sirvientes la mnyor parte de los quehacerf's'&lt;lo·
hablar ; debe templar su corazón piadoso y tierno, acostumbrar- mésticos, y en la clase alta, en que todos los trabajos ~e confirle á una actividad útil, llevarle por el camino de la verdad y de ren á aquélloE1, la mndre tiene tiempo para ocuparse de co~as de
la razón; el la debe dar á la pequeña vida la dirección conveniente. mayor importancia y más noble~.
¡VosotraA sois, oh madres, las que podéis hacer que todo cambie
En la clase acomoilada., y principalmente en la rica, ee confín,
en la tierra ! 1Vorntras sois de quienes pende el bien y el mal, el cuidado y la educación de los ni fios á sirvientes tomadas ex·
la felicidad y la prosperidad, la moralidad y la capacidad y la presamenle para este objeto, y sobre este punto debo d&lt; cir alfuerza ele las genera ciones venideras! 1En vosotras está que la gunas palabras.
tierra se vuelva un cielo!
1.-En general diremos que deben confiarse los ni·ños lo menos
posible á criadas, que, por lo general, no se ocupan absoluta mente nada en los pequeños; el niño lae pregunta tre~, cuatro y más
Pero ¿cómo se lleva á cabo en la realidad de la vida el· cum- veces, y no recibe respuesta; al fin le pegan un grito lo recha·
·
plimiento de este venerable deber de madre?
zan destempladamente; si por ignorancia comete alguna torpe·

-

JI

1
1•

1

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�11 O

Parra las Oamas.
'·

za, no le advierten con amabilidad y cari,ño, sino le reprenden ños ¿qué tal les va? También ellos lo pasan: apenas se les conduramente; si desea que algo le expliquen, se burlan de su ig- teeta; no deben reír, correr, ni gritar; quizá se les regañe injus norancia; si cae y se hace daño, la primer palabra que le diri- tamente, y en cambio se les dejará pasar indebidamente alguna
falta 6 grosería para no producir un disgusto; y si ya son algo
gen, sin reflexión ni motivo, es: «Te está bien empleado».
En otros1muchos casos, la cooversaci6n de las nifieras con· mayores y entienden lo que se habla, tanto peor, pues generalsiste en sandece.3 y tonterías perjudiciales para los niños; les mente las conversaciones de los grandes no son nada oportunas
enseñan chistes estúpidos, y creen que han conseguido una gran ni buenas para los oídos de los niños. Quién puede juzgar cuántas ideas err6neas y nocivas tienen i,,u origen en una conversacorn.
ción
impremeditada 6 mal comprendida?
,2.-Co~o no todo puede hacerlo la madre, deberá abandonar
Déjense,
pues, á los pequeños, alegres y felices, en su cuarto
ciertos quehaceres á criadas y dedicar ese tiempo á la educación
de
juego,
y
,ara todos será un bien.
de sus hijos. Deja que la niñera lave, planche y rnpase la ropa
4.-Educar es difícil; fatiga y gasta, y la
de tu hijita, y entretanto baila, juega y
·
madre necesita sus horas de descanso y
corre tú con ella, háblala y hazla reír. CtJ·
distracci6n. No debe consumir sus fuer·
de toda otra ocupación á la sirviente antes de
zas demasiado, sino comervarlas para
ceder la educación de tus hijos.
tiempos venideros y para los días y las
3,-Pero una cosa debo acentuar, esto
nochei: en que quizás ha de i:er más indises, que la madre tiene también que dedipensable que en la vida cotidiana.
carse á cosas extrañas á la educación de
Economice sus fue1zas para una. enferla infancia, y que estas cosas tampoco las
medad. Si sus nervios se han rnelto tan
debe descuidar. Es fácil decir: «Una ma·
sensibles que todo la irrita, la wbresalta,
dreno debe perder de vista á sus hijos,i;
la sil.ge, la asmta, ¿qué provecho mean
es una frase admirable aquello de: «El
de esto los hijos? La madre nece,ita desdestino de la madre es confundirse con
canso y di~tracción, no sólo para bien de
sus hijas y sacrificarse por el bien de sus
los hijos, sino para bien del marido, de
hijos», pero tampoco es esto prudente.
los parientes y amigos, de sí misma.
Estt&gt; destino sería inhumano: si la madre
5.-De regla sirva que debe educar
se sacrificase por sus hijas, éstas por las
quien para ello más apto sea. Si la madre
nietas y é~tas por las biznietas, y así sucomprende, ó se le hace comprender quien
cesivamente, la vida de la humanidad
bien la quiera, que es demasiado débil,
consistiría en una cadena de sacrificios.
que no puede llevará cabo sus preceptoe,
En la existencia humana no habría lugar
que no sabe hacer frente á las súplicas
á la alegría, á la diversi6n, á la felicidad;
reiteradas y zalamAras de sus hijos, que
todo ·serí9¡ un gran sacrificio continuado.
no le permite f\U salud resistir al ruido y
Personas ricas que pueden trazar su vicontinuo movimiento de la juventud 1 ceda según les plazca, hacen muy bien en
da entonces el dernmpeüo de la educación
tomar un aya instruida, que se baga car·
á otra persona. En estos casos, tristea por
go de parte de los cuidados que requieren
cierto para ambas partes, la madre tiene
los pequeños; bien sea una muchacha de
que avenirse á ver á ¡.,ns hijos durante las
alguna experie"lcia, bien una viuda jocomirias, cuando la ocupación del comer
ven, de carácter dulce y alegre, que á la
les di,trae por completo, á llevarles algumodestia re'Gna un juicio recto, y cuya
na vE&gt;z de paseo, á jugar un poco con ellos
manera de ser aparezca tranquila y enéry proporcionarles esta ó aquella alegría;
gir,a. Si en esta persona. se encuentra una
pero la verdadera educaci6n tendrá que
ayuda tal cual debe ser, concédasela tamdirigirla otra persona.
bién posici6n digna dentro de la familia,
Quien no sepa educar con deseo y aley rerompénsesela bien, pues ella está he·
gría, quien sólo á di~gusto tolere la precha cargo de parte de los cuidados de la
sencia de lo~ niños, no puede obtener ninmadre.
gún buen éxito de sus et fuerzos. Mas si
Cada cual tiene sus miras personales;
la madre posee un carácter afab!e y alecada cual debe disfrutar alegremente de
gre y capaz de adaptarse á la infancia; si
cuanto sea noble y bueno, y este goce nasu inteligencia es clau y su corazón bontural no debe ni puede negársela tampo·
dadoso; si la salud no le falta, entonces
co á la madre. :;i confi6 parte de los cuiábranse de par en par las puertas del
dados de sus hijos á buena aya, puede
cuarto de juego dtt sus bijoi,,; allí hallará
con la lectura fomentar su inteligencia,
su ventura y su cielo.
cultivar sus sentimientos, conmoverse con
B. WILA.
la música, frecuentar el círculo de sus
amigas, llevar el manejo de su casa, y aún
le quedará bastante tiempo, si es que sa·
LA MUJER PREFERlDA
be distribuirle bien, para pasear con sus
hijos y jugar con ellos, para vivir entre
elloi! é influir sobre su inteligencia instruEl tipo id~al de la buena mujer es:
yendo, y sobre su alma enalteciendo.
1? Aquella que baja los ojos y se tiñe
El cuarto de juego debe ser la predileclas mejillas de púrpura, como los arces
ta estancia de la madre. Allí debe sentirde Otoño, cuando los h.ombres la dirijen
se feliz, allí debe desarrollar su mayor
la palabra.
actividad; en sus hijos debe encarnarse y
2? La que nunca y en ninguna forma
continuarse su manera de ser; todo lo
contradice á sus padres, hermanos, pabueno, noble y bello que éstos aprendieElegante abrigo de raso.
rientes y amigos.
ron de ella, deberán legarlo á sus descen3? La que sin ser hermoea, tiene un no sé qué que la hace
dientes, siempre tendiendo al perféccionamiento de la humani- encantadora y arranca suspiros de quienes la contemplan.
dad. El cuarto de juego es el mejor campo de maniobras de
4? La que no cuelga su saber de las naricei::, para exhibirlo.
una madre, pero ¿su única morada? ¡no! Si recibe visita. no se
5? La que nunca drja ver su ira, y cuando ríe no lo hace á
la llevará al cuarto de juego, ó lo más por un momento. Los niños no deben estar presentes cuando hay visita. La presencia c~ncajadas.
6? fa que tiene menor cantidad de vanidad y el espíritu limde ellos tiene sus inconvenientes para todos. La visita está mopio,
lesta con los juegos, las preguntas, la intranquilidad de los ni7? La que no derrama á cada paso abundantes lágrimas.
ños, y no puede hablar con libertad; la madre se encuentra en
8? La que es poco celosa y desconfiada.
la situación bien desagradable de tener dividida su atención en9? La que tiene el rostro redondo y ovalado, de perfil correctre su amiga y el niño; aquí reprende, allá contesta, aquí habla, to, contorno pleno y miradas que derraman amorosa ternura.
allí regaña, y á la larga, se 1~ hace insoportable. Y á los peque-

Cosas que hay que saber

tar ~escados, se les frota bien con un poco
de tierra durante uno ó dos minutor,, Así
de.saparece el olor completamente.

Las armaduras de las camas pueden
mantenerl!le limpias y brillantes, frotánd~las con un, trapo mojado en aceite de
C'na mitad_de limón en el agua quesiroliva, despues se las seca bien con una tela
~e
p~ra remoJar las toballas con que se
seca.
limpian los trastos de cocina las purifica
y lava muy bien.
'
***
Las raspaduras de patata secadas en
Para quitar el mal sabor de los tenedores y cuchillos que han eervido para cor- un horno, sirven muy bien para encn1der
el fuego, porque arden mejor que la ma·
dera.

***

LAS MADRES

debieran saber. Con la mayor
parte de las niñas, sus tribulaciones proceden de la falta de nutrición, tanto en cal:dad como en
cantidad. Hoy dia se denomina
esta condición por el término de
.Anemia; pero las palabras no al.
teran los hechos. Existen miles
de nifias en esta condición · algunas de ellas están en la ~dad
de los misteriosos cambios que
conducen al completo desarrollo
y necesitan especial cuidado.
~uchas sucumben en este per10do tan crítico y la historia
de tales pérdidas es la más triste en el curso ele la vida. Un
tratanúento con rnniente podría
.haber sal rncl o (L la mayor parte
de estos tesoro:; de sus padres si
las madres hubieren sabido d; la
PREPARACION de W AMPOLE

y la hubieren administrado {t sus
hijas, con el resultado de que habnan llegado á ser mujeres fuertes y sanas. Es tan sabro~a como
l~ i:iüel y c~n:ticne todos los princ1p10s nu LntLvos y cnratirni; del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, que extraemos de los hígados frescos del b,icalao, combinados con Jarnbe de Tii_pofosfitos
Compuesto, Extractos de )falta
y Cerezo Silvestre. Parn loO'rar
el d,e~arrollo de niños pálidos,
r~qu1ticos y dethacrados y especialm~nte aquellos que padecen
Anemia, Escrófula, Raquitismo
~ Enfermedades.de l~s Huesos y
la Sangre_, no tiene igual, pues·
sud propriedades tónicas son excelentes. "El Sr. Dr. José l\I. ·
Guijosa, de :México, dice : He
empleado su Prep1,ración de
Wampole en una Seiiorita que
pr~sentaba algunos síntomas i.uqmet~ntes en el aparato respiratono y desde el primer frasco
comenzó á notarse alivio marcado, habiendo desaparecido toda
huella de enfermedad al terminar el sexto frasco ." Nadíe
sufre un desengaño con esta.
De venta en todas las Boticas.

ANEO DOTAS YOURIOSI D.ÁD ES
Un condenado á muerte, después de
haber oído la lectura de su Fentencia insulta gr~vemente aLjuez, y éste le di~e:
- ¡Mue usted, desdichado, que está usted agravando su situación.

***

-¿Cómo está tu suE&gt;gra? Me han dicho
true e~tá gravemente enferma.
-~stá mucho mejor; pero aún no se ha
perdido toda esperanza.
·
En un tribunal.

***

El_presidei~te_. - ¿Por qué figuran en estos libros cred1tos y transacciones abrnlutamente falsoE?
El comerciant~. -Como me dijeron que
debía ~acer un inventario, no he tenido más
remedio que inventar algo.

***

En la peluquería:
- ¿Por qué cuando me corta usted el
pelo me cuenta siempre historias terroríficas?
-Pues l~ cosa es muy sencilla. Porque
así. s_e le e!1 zan á usted los cabellos y esto
facilita mi trabajo.

Pobres Niños .....
Es C?mún que los matrimonios
se venfi.quen por la sola '-'~Juntad de los contrayentes, sin tomar para nada en consideración
las dotes físicas ni el estado de
salud.
Esta última condición debiera
ser de grande importancia y hasta _de ley. Figúrese el lector, á
quien su~_onemos padre, que uno
de ~us hiJos (hombre ó mujer, )
va a contraer matrimonio con
un ser enfermo de tuberculosis
que por desgracia abunda tanto'.
Toda la descendencia tiene que
ser tuberculosa y servir de vehículo al contagio de millares de
sere~. Los niños de ese matrimomo son anémicos, delgados y
no poca~ ".eces 1:acen con defectos or~amcos: Jorobados, tuertos, COJ os, etc;, _etc., y todo por
una complaceneia ó amor culpables. _Debían a~tes los padres ó
los mismos nov10s hacer que se
curara el enfermo, pues afortunadamente la ~i~ncia cuenta hoy
con una med1cma maravillosa
para co~ba~i,r ese mal: la "CreoS?fosfatma; con ella en poco
tI~mpo pueden contraer matrimo
mo seguros de que sus pulmones
ha~ sanado, de que su sangre
e~!ª pu~a Y de que su generac101! sera sana y robusta.
81 nc&lt;1mbiera tanto egoísmo
tod?s nuestros lectores recomen:
d~r1an por _humanidad.da medicip1i: que deJa~os nombrada á los
deb1les, anemicos y á los enfermos del pulmón, pecho y garganta.

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fL
A!o XII.

MÉXICO, DOMINGO

ESTATU. A

25 DE

FEBRERO DE

191~.

NuM. 8.

DE-WASHINGTON

E sta tua d el li bertador Geor ge W a shington.
,.
,;4

!

...
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'

LA CUARESMA.

I

La religi6n, madre a,morosa del hom~re, maestr~ de la. na~u·
raleza, atenta siempre a establecer poéticas armomas y s1gmfi·
cativos contrastes, ha colocado los santos días de la Cuaresma
en la más bella estaci6n del año; las horas de grave meditación
y de tristeza después de las de !ocas alegrías; los momentos d_e
melanc61icos recuerdos en medio de la pompa y esplendor pr1maverales. Pasaron las hermosas fiestas de Noche Buena, con
sus bulliciosas Posadas y sus goces inocentes y puros ; pas6 tam·
bién el Carnaval, esa dfrersión peligrosa en todo tiempo y hoy
peligrosísima para la moral y las buenas costumbres; pasaron
esas horas de entusiasmo freoético, y hoy ha llegado la Cua·
resm11 el tiempo de la abstinencia y de la mortificación, de la
penit~ncia y de los pensamientos piadosos.
La Cuaresma es quizá la época más simpática del año, por·
que sus días tristes y tranquilos traen á la memoria recuerdos
muy queridos para los corazones cristianos; porque cada una de
sus horas y de sus cP.remonias en los temploP, causan en el alma
cierta dulce melancolía que trae consuelos inefables. Es la épor.a de las fiestas del hogar y de la familia, de las lecturas piado·
sas presididas por nuestra madre, de las pláticas con el sacer·
dote de la fe y de la sencillez candorosas de la infancia. Es la
époda en que asistimos al templo diariamente á pronunciar
nuestras oraciones, en que el interior de la iglesia trasciende á
delicioso incienso, en que los niños hacen su primera comuni6u
y van á buscar al campo y á los jardines flores frescas y oloro·
sas para pont,r en los altares. Es, en fin, la época de la meditaci6n y el recogimiento; de los grandes desengaños, pero también
de los mayores consuelos.
La religi6n nos recuerda desde el primer día de la Cuaresma
que del polvo salimos y al polvo hemos de volver, como si qui·
siera con este recuerdo poner en nuestra alma el germen de una
fecunda y saludable tristeza. Ilusiones de amor y de gloria, as·
piraciones al bienestar y á la riqueza, satisfacciones y complacencias del espíritu; todo se apaga y se desvanece ante esa voz
severa que proclama nuestra pequeñez. Nace entonces la re·
flexi6n en nuestro espíritu; y coñ los ojos de la imaginación ve·
mos pasar unas en pos de otras á la vista de Dios todas las ge·
neraciones, y unos en pos de otros todos los pueblos, según la
enérgica frase del Marqués de Valdegamas. ¿Qué ha quedado
de ellos, en efecto? Reyes y guerreros, artistas y poetas, sacerdotes y magistrados, conquistadores y esclavos; todos yacen
convertidos en polvo miserable, todos están olvidados en la memoria de los hombres.
II
En estos tiempos en que poco se cree y se tiene fe en Dios;
en que se ha echado á un lado la religi6n para. no oír sus advertencias; en que todos procuran hacer alarde de un necio es·
cepticismo fundado sólo en la ignorancia, es difícil que la ense·
fianza benéfica de la Cuaresma dé algunos buenos frutos, atra·
yendo á los hombres al interior de los templos. ¿Quién tiene
hoy valor de aparecer hijo de la religi6n, ante una sociedad
donde abundan los desdichados que no quieren ya creer? ¿D6n·
de están esos ánimos fuertes y valerosoe que desafíen las burlas
de l~ impiedad, haciendo alarde de sus creencias y de su fe?
¿Qué se hicieron los que en otro tiempo confesaban pública·
mente la piedad de su alma, y se entusiasmaban defendiendo
sus sentimientos religiosos?...... .. . ¡Ay! triste es decirlo: han
desaparecido, 6 los pocos que quedan no son como los que en
tiempos anteriores salían á la defensa de rns creencias. Hoy,
empéfianse muchos en fingir ante los demás lo que no son; ocultantsus ideas religiosas, ó con un cinismo vergonzoeo ultrajan y
escarnecen lo que acaso tienen grabado en el alma, lo que sin
duda aman, veneran y practican en el interior de sus hogares,
lejos de las miradas del mundo. La mujer, s6lo la mujer es la
de siempre: e6lo ella conserva inc6lume en su espíritu aquella
fe sencilla que la consuela y fortifica en sus dolores; s6lo ella
. ama el templo y se prosterna humildemente ante la Virgen, pi·

díéndole mercedes; s6lo ella escucha con respeto la modesta
plática del sacerdote, y es puntual en asi..,;tir á las solemnidades
rtligiorns. ¡Profanaci6n ina udital Nosotroi:; los hombres tena·
mos quehaceres más importantes; á nosotros nos falta tiempo
para ocuparnos en prácticas piadosas. En vez de leer algo de
religi6n leemos los peri6dicos del día; en vez de asistir á algu·
na iglesia á oír el Evangelio, vamos al billar, ·al café, á las redacci-ones de peri6dicos en busca de enredos urdidos por la maledicencia; en vez de meditar un rato sobre el empleo que damos á los días de nuestra existencia, pensamos en los goces de
mañana, en los frivolos amores de ayer1 en las diversiones que
nos esperan y nos ofrece el mundo. He aquí por qué en nuestros templos jamás se ve una concurrencia numerorn ele hombres y por qué muchas veces los que allí se ven, pertenecen
s6lo 'al pueblo, á la clase pobre, á esa gente infeliz y desprecia·
da que acude á pedirá Dios remedio á sus males, sin avergonzarse de hacerlo, ni preocuparse por la s burlas de los incrédu·
los. Y en verdad, no se comprende la crnsa de este aielamiento
y frialdad de los hombres. La religión cristiana es madre tan
amoro~a y tan buena, tan hermoso y consolador es creer; tan
naturales son en el alma los sentimientos religiosos y de piedad,
que no es posible dejar de desear los tesoros de gracia del catolicismo en medio de las miserias que nos afligl'll en la vida.
Digan lo que quieran los impíos: lo cierto es que llegan días
en la existencia del hombre en que se siente un hastío profun110 hacia todo lo que nos ofrece la sociedad, sus diversiones, sus
placeres, el lujo, las comodidades, el bienestar; en que el trato
con los hombres nos fae.tidia, el bullicio del mundo nos molesta, las seducciones del vicio nos repugnan y horrorizan; en que
se desea, en fin, el olvido, el silencio, la· paz y la soledad del
retiro. Pues bien·: ¿qué hacer entonces, sino acudir al seno ca·
riñoso de la religi6n? ¿D6nde ir, sino á las melanc6licas soledadPs de un templo cristiano?...... ¡Dichosos los que todavía
creen! ¡Felices los que sienten latir un coraz6n alimentado por
la fe y las esperanzas de los primeros años ......

III
Acaso se dirá por algunos que el abandono en que van quedando los templos, es indicio seguro de las raíces que ha echado en nuestra sociedad la ilustración del siglo XIX. Acaso ~e
dirá que están en su postrer agonía las preocupaciones del fana·
tismo religioso; y que si las señoras asisten á las iglesias en ma·
yor número que los hombres, es porque entre ellas no se ha extendido todavía la luz de la filosofía moderna. Pero se engañan
lamentablemente los que eso creen. No: no se debe á la igno·
rancia el que la mujer abrigue aún en su alma la piadosa fe que
meci6 su cuna; no se debe á la il11straci6n del siglo el alejamiento de los hombres. Se debe á otra cosa: se debe á la indo·
lencia, hija de ciertas injustificables preocupaciones, con que
vemos lo que más debía interesarnos: el cultivo esmerado de
nuestro espíritu al influjo bienhechor de la religi6n, y cierto
temor de parecer sumisos y creyentes en una época en que todos
blasonan de incrédulos y escépticos; es la tibieza de nuestro
carácter voluble y caprichoso, que nos impide hacer lo que tal
vez deseamos ardientemente; es, elj suma, la indiferencia en
materias religiosas, que nos ha invadido y que casi nos domina
ya. A lo cual hay que agregar la desconfianza q_ue abrigamos
de que sean bien vistos por los demás los actos de nuestra fe y
de nuestro respeto á Dios. ¡Cuántos, por ejemplo, tóman ceniza
con la mayor devoci6n en los templos, y se borra11 la cruz antes de salir á la calle, mientras muchas señoritas se pasean á la
mitad del día por los lugares más concurridos sin mortificarse
ni avergonzarse de llevar en sus blancas frentes el sagrado signo
de la redenci6n!
¿Qué significa este contraste? Significa que hoy nos dan
ejemplo de valor y de entereza las mismas á quienes con nues·
tro orgullo apellidamvs ignorantes y fanáticas, nosotros los
hombres ilustrados del siglo XIX!
VIC'fORIANO AGUEROS.

Aetu&amp;lidades

!!5

Un Rasgo de García Moreno.

do al Excmo sefior Presidente. AdemáP V. E. me ha inferido
una injuria al sospechar de mi honrade~; yo, que be sido y soy
h~m?re de hon?r, que nun.ca he faltado á mi palabra, al cumP.h~mento de mis compromisos, tanto privados como públicos y
c1V1les, en una palabra, Excmo, Señor: en donde me paro yo
Esta gloria de la América Latina á quien han tratado de oomo honrado, nadie puede pararse.
,
.
'
ec11psar por ente~o l?s sectarios enemigos de la Iglesia, era, co-Celebro muchí~imo señor don Fulano, pero me hará usted
mo se sabe, un JUrisconrnlto consumado y un gran carácter el favor de traerme sus testimoniales mañana á estas horas. ·
pero para el mundo y sus secuaces tenía un gran defecto: el se~
Al día siguiente rPgres6 á Palacio don Fulano con las escritu·
observante CAT6Lico, APOST6uco, ROMANO y PIADOSO. Contamos ras, Y. después de ojearlas García Moreno ( quien había seguido
el cuento como nos lo conta1:on.
· eP_tud1ándolas por las copias de la viuda,) le dijo al honrado:Estando de Presidente, se le acerca un día en Palacio una se- Bien, Dr. F.; comprendo que las escrituras son inconmovibles
ñora que pertenecía á una de las más respetables familias de invulnerables; pero Dios Nuestro Sf'ñor que todo lo vé (y ai
Quito, y le dice:
d.~cir esto, fijó la mirada e?bre el Fulano' con aquella penetra~
Señor Presidente: vengo en demanda de justicia que me nie- c1on que le era característica y que el otro no pudo resistir
ga.n Jos J~~ces y A_bog~dos. Fulano, á quien encomendé la ad· pues baj6 la vista y palideci6,) lo juzgará á usted. .
'
mm1strac1on _de m1H b10nes cuando quedé viuda, me exigi6 tras·
El Fiilano, vuelto de la sorpresa, jur6 y protestG que era ino·
paso .por escritura púhlica de mis
cente, que se Je calumniaba, etc.,
propiedades, para podtirlas admi- rrb~,-;:;:,--t.-_::,,,_,,...,.,,..,.........,...._.....,..._ _
etc., pero G,.rcía Moreno era un
nii-trar con mayor ÍMcilidad y de.
hombre que penPtraba en el infenderlas contra la avaricia de un
terior de sus semejantes, y haqía
pariente, quien entabl6 un juicio ···
comprendiclo que :a viuda tenía
contra la mortuoria de mi esposo
la razón y la justicia ante Dioi,i, y
para apodnarl'e de ellos. Y conel abogado las tenía ante 18 ley.
fiaba, señor P,esidente, en la hon·
García Mor1mo dl-'j6 pasar algu·
rad'"z de Ful.a.no, y todo anduvo
nas semanas sin diuse por notifiá _pl-'dir da boca, habiendo ganacado del aimnto. Unl día que se
do él el pl~ ito, y me pagaba ha~ ta
hallaba rodeado de algunos ami·
hace pocos mt-St'S las rentas de
gos di~cutiendo sobre el im pue~to
mis bienes, aunque dir.ha Tf'nta
predial y las bellas fincaA q110 pa·
venia mH1,gna11do RPn8iblemente
ga.ban poca cosa, Re volvi6 á uno
de do¡., afio~ á esta fecha. En días
de los prei:;entes, y le dijo: ¿conopasa&lt;los, viendo yo que no me
ce usted la finca de F ......?
pagaba ya, y adt-más destiando
-C6mo no, Excmo. Señor., es
di ..poner de una de miR fincas pa·
una.finca bellísima y muy valiosa.
ra una obra de caridad, le exigí
-¿Cuáuto valdrá? ¿Sabe usted
el pago y las escrituras de mis finsi la quisina vendn ...... ?
cas, el cual me contest6 con risa
-Lo ignoro, Excelencia, pero...
sard6nica que nada me dt-bía y
-Me hará ustt&gt;d un servicio
que las finca~ que yo llamaba
en irla á ver con Zutano, y desmías, eran de él, y que si no el
pués de cerciorarse de su bondad,
aceptaba .voluntariamente un a
proponerle compra por dinero al
miserable pensión, como gracia
contado. Pero trate UAted de conpodía ejecutarlo. No han valid¿
seguir el precio más b»jo posible,
r~egos, ni amenazas, .ni lágrimas,
y que Zutano esté presente, y ojalá
m evocarle la memoria de mi esalgún otro amigo de usted cuan·
po~_o, á quien parecía tenerle gran
do traten el asunto del negocio
cariño. Nada, señor Presidente,
para que haya testigos y no m~
nada me ha valido. Me he dirigipida más á mí si me conviene
do á todo~ 1oR abogados más nocomprarla.
·
tables de Quito, he hablado con
Ya el lector se figurará que es·
Jueces y Magistrados, todos me
tuvo bien cumplido el deseo de S.
han deshauciado en vista de estas
E., habiendo pasado á la hacien·
egcrituras y la respetabilidad de
da de F. los tres encargados, y
Fulano.
después de minucioso examen de
Ilmo. y Rmo. Señor don Tomás Pío Boggiani,
-Déjeme usted, señora, esos
ella, le propusieron compra reciDelegado Apostólico de S.S. Pío X.
documentos, y vuelva dentro de
biendo
en contestación una' ne6atercero día,· estudiaré el asunto,
runica fotografía que ha sido posihle tomar del nuevo representante
de S. S Pfo. X, pues aunque nuestros fotógrafos lo han intentado varias tiva más redonda que uná calaY haré cuanto pueda por usted. veces, se ha op_uesto el Ihuo. Sr. Boggia111. La fotografía que reprodultaza.
-Dios Nuestro Señor lo ilu- ~/~c°asJ~t~~!t1r~s~:N~~~~~ ~:~:!n~~~al!r elseñor delegado de laBaLos enviados insistieron, y llemine á usted, señor Presidente,
garon á ofrecer un 20 por 100
Ylogre salvar algo para esta pobre viuda.
menos de la suma exagerada que F. exigía en caso de resolver
. -García Moreno quedó bastante impresionado con la ante- á desprenderse de la finca tan codiciada. No recordamos si era
nor relaci6n, porque conocía de tiempo atrás, tanto á la E1:fiora algo así como doscientos mil pe~os en plata. Sea de ello lo que
demandante, como al Fulano demandado, á quien reconocía fuere, sup? .García Moreno lo sucedido, y 6, los pocos días envió
gya?des dotes de ~bogado, p~ro también de vivo. Una ojeada otrcs com1S1onados para proponer compra de la hacienda.
rap1da por lae escnturas, basto para que se convenciera que leE~tos fueron trata.dos lo mismo que los anteriort&gt;s, y las pregalmente era imposible deshacer la inícua trama urdida y sal- tens1011es de F. subieron de punto, puesto que subi6 el precio
var los biene3 de la viuda. Cavil6 algún tanto, y luegd como en un 30 por 100, pretextando que aun así era muy barata
movido por una inspiración de lo Alto llamó á su Edec¡n y le por los rendimientos anualt&gt;s que producía.
'
envi6 con una esquela adonde el Ful~no, citándolo á Palacio
García Moreno hizo declaraci6n jurada á todos sus comi'"ioesa misma tarde.
nados sobre el asunto, y luego al Jefe del Catastro de fincas
No se hizo esperar el mencionado caballero de industria y raíces, respecto á la suma que bajo juramento habíale declara·
García Moreno, después de saludarlo cortésmente le llev6 á 'su d? su dueño para el efecto de pagar la contribuci6n correspon.
despacho privado, y, sin rodeos, le echó en cara ~u infamia y diente.
le exigi6 la devoluci6n de los bienes de la viuda.
Hizo llamai:_ á Palacio al Fidano, y le dijo :
.
, F'_ul~no _Re 1P;vant6 como se yergue la serpiente azotada, y ne·
- U.ited, senor D. F., me ha dicho que se considera el homgo ~ pies JUnt1llas la trama, declarando que 1011 bienes eran bien bre m.á~ honrado del ~mndo, que jamás ha faltado á su palahabidos, y ~agados religiosamente á la viuda, quien había mal- b_ra m a sus compromisos, y sin embar!{o, tengo la pena de de·
ga.~tado el dmero, como podía probarlo con las escritura.s pÚ· cirle que es usted un estafador en grande escala ...... No se sulbhcas que reposaban en su poder, las cuales dejarían convencí·
Sigue en la página 119. !

~-~-----=

l

t

�'

De soeiedad.-Blegantes matttimonios.
Aetua1idades.

I

17

lhauguración de la Estatua á Jorge Washington.

La tribun 1 oficial.

''EL JUEGO DEL POLO"

Señor Luciano Wiechers y señorita Ana Rull
que contrajeron matrimonio recientemente.

Detalle de la ceremonia en el Templo
de Santa Tcresa.

Señor Thos. Burns y señorita María Luisa Ortiz, que se unieron en:matrimonio la semana pasada.-Grupo de concurrentes al banquete de bodas.

Momento de la inauguración.

Pau; pero hasta 1891 permaneció dicho juego en el más inex
plicable olvido.
Fué efitonces cuando el conde de la Rochefoucauld consiO'uió
Como el tennis y el golf en el campo, como el bridge en los salones, el juego del polo ha adquirido ya carta de naturaleza en· fundar en Bagatelle un Polo-Club, que á fuerza de ~elosos ~mi·
dados pudo hacer prosperar. Hoy el juego indio hace furor en·
España. Los importantes partidos que se juegan en el Hi- tre
los ricos, que es un sport muy caro.
pódromo de Madrid, y los que se verifican en l::lan Ildefonso,
El polo se juega en un terreno rectangular, de 275 metros de
demuestran que el polo es uno de los sports que obt:ene la preferencia entre alguno~ madrileños. Será interesante por esto dar largo por 183 de ancho, con piso de buena tierra blanda semalgunas noticias de este juego, que no es, como pudiera supo- brada ~e hierba, cuida~osamente entretenida con siegas'y riegos rac10nales. Es preciso que sea absolutamente liso, y que tonerse, invención de nuestros días.
Dice una leyenda oriental que el juego del polo nació en el dos los destrozos causados por los cascos de los poneyr, sean
'
reparados inmediatamente.
caletre de un infeliz indio condenado á muerte, que habiendo
Los
poneys
deben
tener
como
alzada
máxima
1,48
metros.
Se
logrado curar con su invonto el aburrimiento de su soberano, el
adquieren
en
Mongolia,
Túnez
y
Argelia;
pero
los
mejores
perrajah, se vió rico, poderoso y
primer ministro, é iñ.dultado,
tenecen á una raza especial que
no hay que decirlo, de la pena
han crearlo los ganaderos inglecapital;- condición precisa para t·
ses. Según sus condiciones y
todo lo demás.
preparación, se venden desde
Es verdad que el permiso de 1 :
3,000 hasta 10,000 y aun 12,000
seguir viviendo le duró poco al ·,.
francos. En Espafia se produpobre inventor del polo.
¡,
cen buenas jacas de polo.
Figúrese el lector que se perHay que tener en cuenta que
mitió ganar al rajah, y éste, que
sea cualquiera la habilidad de
no quiso aguantar semejante
un jugador de polo, un poney de
humillación, tomó la cabeza del
buena clase le da una evidente
indio por bola, é hizo con lamasuperioridad sobre sus contrinza un goal definitivo en la nuca
cantes. Para poder seguir una
del pobrete.
•
partida es necesario tener por lo
Pero el polo estaba inventado, )f:
menos cuatro poneys.
y su fama se engrandeció de día
Después de un largo aprendien día.
zaje en el manejo del stick (maFerdussi, el poeta de las rosas,
za) y de la jaca, el novicio pracasegura que el shah Afrasiab le
tica aún el juego durante algún
divertía mucho ser árbitro del
tiempo antes de tomar parte en
juego de cho_qrin; juego muy separtidas formales.
mejante al del polo que hoy coEl polo ground, ó campo del
nocemos. Una miniatura que
juego,
está circundado pór una
se conserva en el British Muvalla de 30 centímetros de altuseum da fe de ello.
ra,· que la bola no debe franLos indios, como se sabe, son
quear
bajo la pena de ser recojinetes muy notables. Viéndogida
y
entregada al árbitro (amles hacer alardes de precisión y
pere).
arrojo, comprendieron los ingleEn cada uno de los extremos
ses el partido que podría sacarse
del campo se encuentnan los dos
del varonil deporte.
postes (.qoals ), distantt!s uno de
El nombre de polu se convirotra
7,50 metros.
tió en polo, y en 1860, ya con
reglas 'establecidas, oficiales inEl árbitro arroja la bola en
gleses hicieron los primeros
medio del campo, donde se engoals.
cuentran los dos bandos ( teams),
En todos los regimientos de
de cuatro jinetes cada uno, lleaquellas colonias se desarrolló la
vando sobre blancas cami:aas
afición, y no tardó en llegar á
bandas de diferentes colores.
la Metrópoli.
Colocado un team frente al
Hasta 1880 el polo no se acliotro, con tres jinetes en fila y
mató en Francia. Algunos tímiEstatua :il·libertador Jorge Washington, ob~equiada por la
capitán (back) á retaguardia,
Colonia Americana á la ciudad de México,
dos ensayos se realizaron en
al hacer la sefial el árbitro se dicon motivo del centenario de nuestra Independencia,
rigen hacia la bola y con las.

�\

1

·- . ·-

I

18

Festival en hono11 de la seño11a JVJadetro.

mazas tratan de llevarla al campo del contrario, hasta hacerla
pasar por los goals. El partido dura reglamentariamente una
hora, sin contar los
descansos, y se divide
en series de diez minutos. Entre cada diez
se descansan cinco minutos, y se cambian
1as j a c as; pues por
reeistentes
que fuesen,
no podrían
tomar p11rte
en do3 series
seguidas.
Como en el
fuut-brtll, cada jugada
_de polo tiene
su arlversario determi-

·- -

. ·- -

--

..... ~. ·--

-

··-·. ··- ~ -

-

.R.et:oalidades

á su adversario de ningún modo. Todas estas faltas, entre otras,
se cuentan en perjuicio del team que las ha cometido; hay algu-

Fiesta de Aniverrsatrio en la Eseoela de Agrrieolt:orra.

I I

9

ENVIO
A Lupe.

Del hUfrtecillo ignorado
donde brotan mis quimeras,
tomé las flores primeras
de un clavel disciplinado;
son los versos que, extasiado
mi pensamiento te envía.
y si tú, clemente y pía,
los guardas en tu memoria,
¡ para qué quiere más gloria
mi altanera fantasía!
JAVIER

SO RONDO.

•

Coro

de ejercicios militares.

nas que dan lugar á suE:pender el juego y á apuntur un tanto.
La característica del jugo, hermoso,
aunque violPnto, eE: queexigeuna absoluta disciplina, una completa obediencia á la&lt;i óraenes del capitán.
Un jugador hñbil en é~te, puede
comprometer Pl triunfo de su bando,
si procede ¡wgún su caprirho. Aparte
de la 11gilidad y la sangre fría, e¡:a ley
de obediencia hace dt&gt;I polo una excelente gimnasia para un pueblo.

Reinas de l:t Fiesta.

Un Rasgo de García Moreno.
f('o11 cl11yt d e la págini 115. )

fura usted, que las pruebas las tengo en ia man,,; hGlas aquí, dijo, mostrándole loj documentos arriba mencionados.
D.!FidanG se quedó como si le hubiera caí'Jo
un rayo, trat6 de disculparse, pero Gar JÍa Moreno lo contuvo con una miradc1q ue le penetró

PENSAMIENTOS
l;,a mujer no suele tenn caráctFr
hafólta que
secaf'a; antPM tiene,
'
gen~ra l m .. nt~,. t-1
que su novio quiere,
ó PI qu"' á
su ma&lt;l,e le
acomoda.
. P.

.

Coro· patriótico "La Paz."

I

nado, pero el papel principal corresponde
al capitán. Mientras dirige la partida, dando órdenes que deben de obedecerse instantáneamente, debe defender sus goals.
Tiene, pues, que atender á todo, á las faltas de sus contrarios y á las de su campo,
y si se ofrece la ocasión, con su carga brillante atacar al enemigo en sus mismos
goals.
Las reglas principales del juego son las
siguientes: un jugador puede dar encontronazos á su adversario, colocarlo off sidt
(fuera de sitio), p@ro no puede eoganLa Sra. Sara P. de Madero acompañada, de la Sra. Directora
charlo con la maza para evitar que dé á la
de la Escuela de Artes y Oficios, presidiendo la fiesta.
bola, á menos que ésta se encuentre entre
ambos ó detrás del contrario. No debe pegar con la maza á las
En sabiendo la pasión dominante de alguno, se
jacas contrarias, ni dar á la bola cuando salte al aire, ni tocar seguro de agradarle. -Pascal.

No hagamos juramento", pero ob:::emoil
cual si los
hu bi é r amos hecho.
-Rochpe·
dre.
La mejor
escuela del
nifio es la
madre.
puede estar

1

1,

Juego de los Listones.

hasta el alma, y con voz enérgica le dijo:
' - Ha estado usted, señor D. F., el hombre más honrado del
l!,'cuador, estafándole al Tesoro de la Nación, durante diez años
una suma quf calculo en tantos miles de pesos. Oiga usted ; es~
ta suma estará pagada. dentro de tres días, y paga usted, además, h deuda de la vmda N., ó le hago seguir un juicio por
estafa, y lo destierro del país por infame.
No hubo réplica; antes del tercer día, la Nación y la viuda
N. habían recibido las sumas que el hombre más honrado del
Ecuador había so:ñado dejará sus descendientes.
Este hecho fué poco divulgado, por la caridad que siempre
tuvo García Moreno con sus prófugos. .

Corredores en Bicicleta.

·-,

··i". J

El vencedor de.las carreras en bicicletas premiado

- --~·--------,.. . . -.- ·-·-

�E:xposieión Niontenegtro.

120

Retrato de los niños Alonso y Fernando Regil.

La moral de tres por tres.
Tres pocos y tres machos funestos al bom·
bre':
Saber poco. Hablar mucho.
Tener poco. Gastar mucho.
Valer poco. Presumir mucho.
Tres muchos recompensados por otros tres:
Mucho estudio.
Mucha ciencia.
Mucha honradez. Mucha paz.
Mucha reflexi6n. Mucha sabiduría.

Página arrtístiea.

I2I

" Guadalajara. ''

1res buenos médicos:
Los doctores Dieta, Alegría y Trabajo.
Tres cualidades para ser jeliz:
La paciencia para soportar los malei::.
El temor· de Dios para soportar los vicios.
Lit calma del coraz6n para wportar las
flaquezas del pr6jimo.
Para vivir en paz:
Escucha ...... , observa ...... ,· calla . .. .

" AB ,~. NDONADOS.' '

~

..

Cuadro de John Charlton, exhibido en la Academia Real de Londres.

J UEGO DE PRENDA 8,

-

Dibujo de H. H. Flere.

. r,&lt;

,-r-- ~,

!.. ~ ___:

�Ctróniea Bxtrran~erra.

122

Ctróniea Ext11anjetra

•

OONSFLRAOION DE FRINOIFES

El jefe del movimiento mnnarq•1ista, Pc1:va
Couceiro, en Calais.

Den .V\iguel de Braganza em!x1rcánjose
rumbo á Douvres.

CRONIC'A EXTRANJERA

DJn ,V\:rnuel, de Portugal, llegando al hotel
Lord Warden, en Douvres.

***

Al regresar de su via je á las Indias el Rey Jorge V y la Reina María permanecieron en la Lila de Malta durante tres días,
siendo muy festejados por la poblaci6n isltña y por los buques
de guerra que se encontraban anclaJo:s, entre ellos, varios acorazados franceses. El RHy visitó el buque insignia Danton y distribuyó varias condecoraciones entre los marinos franceses.
E::1tos ft1stejo., tuvieron una nota triste por las noticias recibidas de Egipto en que se comunicaba 1a muerte del Duque de
Fife, á consecuencia de
una pleuresía que adquirió al naufragar el
buque Delhi.

L~ curiosidad de los fotógr,d&lt;ls-que son los mejores memorist~s y los cronistas más indL~cretos rle la actualidad-despoja imp1amenteá losgrandessuce~os político~del ambiente misterioso que
los rodeaba en otros tiP-mpo.,. Elex Rey Manuel de.Portugal lo supo ya por experie 1cia dura.nte una época bien dulorusa de su
vida : es él, sin duda, en la hi.,toria de ]03 soberanos el primero
que al verse obligádo á
abandonar su remo no
pud&lt;, evitar que el objfltivo de una cámara oficiosa fotografiara su al.
ceceo
coba, desordenada todavía por la rapidf'z de la
Ni
partidaymo,trando aun
en las alfomhras y en
los sillones las rre11das
Se lee en una corresde ropa que usara en la
pon&lt;iencia particular de
noche auterior al día
«Le Matin:»
fatal.
«Con la proximidad
Otra hábil ifidii::credP- lCls grandes cal, ,res,
ción de 1.. s reµ6rt er·curio., ísimas órdenes
fotógrafos consiste en la
mi1itares aparecen, así
revelación úitimamente
f'll Inglaterra, como en
hecha de un nuevo prolaA posesiones britániyecto que el Rey Macas.
nuel abriga. En efecto,
La semana última, en
hace pocos días el exel campo militar de Al-·
Soberano de Pllrtugal y
der~hot, el Comandante
su primo don Miguel de
prohibi6 á su rf'gimien·
Braganza tuvieron una
to encerarse los bigotes,
entrevista en el Hotel
porque, á su modo de
Lord Warden, cuya
ver, les daba una rabioentrevista parece haber
sa similitud á veletas.
sido sugerida y preparaEl Comandimtedel reAlcob:i hist6rfca ?el hotel Lord Warden: en el rincón, la mesa., iluminada por dos velas,
gimiento de York-andda por el conspirador
donde fue firmado el pacto entr~ don Manuel y don Miguel de Braganza.
l,qncaster, en Blwckportugués Pai va Coucei ·
ro, j~fe del movimiento
down, emitió, á su ve1,,
monarquista. Los dos personajes se encerraron en una pequeña antes de ayer, una orden que prohibe á ·rns soldados poseer gaalcoba tapizada de rojo y permanecieron allí por algún tiempo. tas 6 perras.
Despué~ de su partida fueron encontradas en la mesilla del cuarPero lo más original del caso es la orden que acaba de dar el
to dos bujías prendidas, papeles desgarrados y qu13mados y un Comandante U. W. Evans, del Regimiento de Zapadores núrr.esecante que tenía las huellas de una de las dos firmas que de- ro 3, acantonado en Bombay. Héla aquí, ta l como sali6 á la luz
bieron haber sido escritas al pie del pacto ó documento secreto pública en los muros de la caserna:
que consigo llevaron los nobles portugueses. De todos estos deccA los oficiales casados y á los conscriptoR del Regimiento de
tall,es se desprende que la conferencia tuvo por objeto la renun- Zapadores número 3:
cia de don Miguel de sus derechos 9J trono, revelándose así una
Cuando, próximos á 103 calores estivales, nos apercibimos para
rivalidad dinástica hoy que el gobierno republicano lucha con aban donar la Primavera, el amor se apodera de un modo parti
grandes dificultades.
cularísimo del coraz6fl de los jóvenes; por cuya raz6n deseo ex-

gatas, ni mujeres ....

123

poner claramente mis opiniones respecto al matrimonio en mi
10. Venera y ama sobre toda las cosas á tu suegra: acuérdate
regimiento.
que á ella debes tu dicha conyugal.
El proverbio que dice:
Los dirigidos á la esposa son originales de Carmen Sylva, reiLos Coroneles deben casarse.
.na de Rumanía, y dicen así textualmente:
Los Comandantes pueden casarse.
1? No originarás la primera disputa, pero si es inevitable, luLos Capitanes no deberían casarse.
cha con valor. Salir victoriosa de la primera riña doméstica pueLos oficiales subalterno3 no deben casarse, es la expre~ión d~ equivalerá elevarte, en lo futuro, en la opinión de tu marido.
exacta de mi modo
2? No olvidarásque
de pensar relativo al
te has casado con un
EL RftY JORGft V H:N MALTA.
matrimonio en el
hombre y no con un
ejército.
diot'. Por lo tanto,
La vida en Pooba
no te sorprendan smi
y en Kirkee es muy
fragil idades.
apremiante, y todo
3? No bables siemoficial casado es caupre de dinero á tu
i;a de un aumf'nto en
marido Procura más
el gaeto de la comida.
bien 1irregl11rte ton lo
Además, es muy
que él te dé.
justo qne el marido
4? 81 crees que tu
se mues1re cuidado~o
mi,r do carece de code su dama y la cour11 zón, r• cunda que
sagre una gran part~
tiene un efi't6rmgo.
de HU tiempo. Los c11 ~ ;;.
A¡,t- lando pi-ri;ii·trn·
pitaneti y los oficialei:;
tem, nte á su f'!ltÓm11sub.dternos que ·dego con manjarf'1- bien
b,rn conocer perf,cta condiment11doi;i, te¡..emente á sus subordi rá, al cabo, mái,1 fánados, trabajar y jucil toearle al coraz6n.
gar con ellos, no tie5? Una vez, de
nen la lícita libertad
cuando en cuando,
que se rt-quiere para
pero no muy á m€contraer nupcias.
nudo, le dt-jarás la
En otros lugares
última palabra. Esto
no sucede lo mismo.
le lisonjeará y no te
Un Capitán no vive
hará ningún daño.
con sus subalternos,
6? Los periódicos
Llegada del vapor "Melina" al puerto de La Valette conduciendo á los soberanos británicos.
y no teniendo por lo
los letrás por entero,
tanto, la comida de
sin limitarte á las
que goz:rn los que hemos apuntado anteriormente, necEsitan de historias de sociedad y de escándalos. Tu marido se sorprendeun interior y perciben, por consiguiente, un sueldo más elevado. rá agradablemente al ver que puede hablar contigo de asuntos
Por todas estas razones, á partir desde hoy, el capitán ó generales y hasta de política.
subalterno que determine contraer matrimonio, pedirá al mis7? No 1:;erás descortés aunque regañes con tu esposo. No olmo tiempo, la autorización debida, para cambiar de guarnición. vides que en algunas ocasiones le creíste poco menos que un se- U. W Evans, Comandante del Regimiento de Zapadores, 3. midios.
8 De vez en cuando permitirás que tu marido vea que saMandamientos
be algo más que tú,
reconociendo que no
matrimoniales.
eres completamente
inf.t lihle.
Ll)S siguientl's, di9? Si tu espoi:;o rs
rigidos al esposo, son
in tt-ligente, serás su
originales de un filóamiga; si no lo Cf',
sofo alemán, éuyo ·
e:erás á un tiempo
nombre i,e ignora:
amiga y comejera.
1? Evita toda con10. Estimarás á los
trover.,,ia verbal. Aunparientes de tu marique fueses el prínci
do, y PE1pecialmen1 c
pe de los oradores,
á su madre. Ten ¡nesiempre serás vensente
que ella le amacido .
ba wucho tiempo an2? No olvidPs jatei; qua tú.
más que tecarn-.te con
coco
una mujer, no con un
ángel.
En una peluque1 fa
3° No rehuses á tu
d., barrio.
mujer el dinero que
El barbero tiene la.
te pida ; roba, si e.;
manía de contar sui,;
preciso, un pedazo de
· penas á los parropan.
quianos,
4? Si observas que
-En fin - decía
tu mujer no te ama
días pasados á un
lo bastante, acuérdabuen hombre, áquien
~e d_el amor que le
La Revista en la plaza de Palacio: los marinos franceses desfilando ante la tribuna real.
razuraba hacía más
inspiran los ·trajes y
de media hora-pónlas joyas.
·
gase ustéd en mi lu5? Deja siempre á tu mujer la última palabra.
gar. ¿Qué haría usted con un individuo que le hubiera dado
6? No leas libros que ella no pueda leer sin gusto.
semejantes motivos de queja?
7? No muestres nun ca espíritu lógico.
El parroquiano, feroz:
3~) Dile á tu mujer que es la más bella de las nacidas y que
-Lo .condenaría á que usted lo afeitara.
tú P-r&amp;A indigno de ella.
9? Si tu mujer es estúpida, procura no ser más estúpido que ella.

�~1'A lASt/

PASATIEl\1IPOS

DAMAS .

El tocador de una novia
12345
f5 2 1 2
321
23

I
Cuarta-rrimera-t er cera.
en un prima-cuarta halló
un prima-cuarta-tercera
entre una mata que vió
de tres-segunda-tercera.

5
5 4
345
4 1 2 3

Eu sus manos lo tomó,
y un examen dos-tercera
de él hizo, mas lo dejó
todo de que lo supiera
álguien, y se retiró.

l

••••
•• •
• ••• ••
•••

Dos-tres-cuarta, hoy dos-tercera
el primera- dos-tres·cuarta
¿lleva mucha tres-primera?

ROMBOS.

o

o o •

o o

o o •

o o

o •

•

•

........

o

Al mt&gt;tagrama:

.Religiosa.
Pronombre.
Consonante.
Nota musical.
Comestible:
En los carruajes.
Pueblo ca_!;lán.

RAN~ RAMA, RADA, RAB~ R~
ZA, RATA, RAYA, RAÑA, RAFA, RAPA.
A la cadena:

o •

.

f.•

III

•
•••••••

Ave.

..

A mí todo, que es de un-tres,
el mar que por allí pasa
casi la segunda-tres.

o •

Soluciones á los pasatiempos imertos
en el número anterior:

Arbusto.

COPA
OLOR
POLO
AROMOSO
CUADRADOS.
,.
OLAS
SALA
Il
I
OSADIAS
•
INDO
11
ADAN
SONROJO
ORIL
.J IR O
OLOROSO
Sm,tituír los puntos por letras de modo
ODAS ·
que hurizoutal y verticalmente d_igan: En
SACO
el primer cuadrado: mineral, uem po de
ve, bo, tiempo de verbo, tiempo de ver?º·
os os
En el segundo: fl,,r, numbre de varon,
tiempo de verbo, pla1Jta.

12343

II
•

***

· LOGOGRIFO NUMEIUCO.

CHARADAS.

o

• • . ,:;
• • • ••
••••
••••

o o.º ·º
o o •

o•

A las Chararll:ls:
I.-A)10R.

o o

•

JEROGLIFICO COMPRIMIDO.

o

Roriz mtal y verticalmente, sustituye~rlo los puntos por letras: se leerá: ,en
el 1?; consonantP; un óxido; putrefacc1on ;
nombre de mujer; pintor español, ( n. '
1568, m. 1G25); río en L~~on~a, y _let:·a.
En el 2?, letra ; astro; provmc1a; apellido
conocido; líquido, verbo y vocal.

l

·- _,.150015010

1

II. -MORADO.

Al .Jen·glífico colllprimido:
TRASTEO.

Al Logogrifo numerico:
Las soluciones en el próximo número

RAMON.

El Salto de Caballo:

n ESPH\ANZR CARIDAD
a..-----1--uu........_...___ _

~t

.PRUDlNCH\ ,JÚ5TIC.11\
ro~'fRL\: 'Z R 1'ENP1.AN2A

U..:~---J.--

JEROGLIFICO.

EPITAFIO.
Aquí yace el caballero
Bien molido y mal andante
A quien llev6 Rocinante
Por uno y otro sendero.
Sancho Panza, P.l majadero
Yace también junto á él,
Escudero el más fiel
Que vió el trato de Escudero.

Es muy difícil aconsejar tocante á este respecto ; pero ein embargo, daré una idea sobre lo que dicen en el extra11jero.
Antes que nada, dicen que ha de tenerse una esrPcie de Fachets para en él guardar la motera, cajitas de polvos, boL,itaE&gt;, etc.
Para estar el sachets
perfumado se le ponen
raíces de Vetiver y una
muñequita conteniendo
polvos verdaderos de violeta que estén impregnados de esencia encontrada; en igual cantidad se
ponen ambos perfumee;
esto es mucho más exquisito que cualquiera
otra agua de olor que Ee
busque.
Ahora se venden uno_,
«sachets» esrJeciales que
están muy de moda y
que tal vez la juventud
los prefiera á lo que llaman «upper ten»; puede11
encargarlo si mejo1 les
parece.
Muchas perfuman la
ropa limpia y para ello
hay que escoger un olor
sumamente delicado; las
muchachas usan dos procedimientos: 6 echan µolvos odoríferos 6 unas hojas de florei-; éstas tienen
Ja desventaja de que se
marchitan y cambia entonces el perfume que de
e11 as emanan, que se
siente como viejo.
Una receta recomendable es la que sigue: «se
mezclan diez onzas de
hojas secas de alhuzema,
trea onzas de benjuí pulverizado y seis onzas de
polvos de Ohipré. Todo
e~to se mezcla y se le
\;,
añade de!'!p-q_és media
rlracma de aceite de alhuzemai&gt;.
Vestido de calle
Esto se coloca en una
bolsa forrada con muselina, y después con feda y se mete entre
• la ropa, cerrado, el escaparate, naturalmente que el olor se ad·
hiere á los objetos de vestir.
Para ponerse en los lugares que sudan mucho, como debajo
riel brazo, nos advierte una joven griega que lo más práctico es
hacer una preparación de «baking sorla)) y de polvos de talco.
Primero se lava uno con agua y jabón y. después se ponen los
polvos antedichos; como jabón para estos casos es bueno el amarillo, porque contiene álcali en pequeña cantidad; frotarse un
poco con alcohol es conveniente, porque es antiséptico, y, por
último, se usan los polvoe á que me he referido.
Como en los 1míses cálidos se suda mucho, bueno es conocer
estas recetas que son baratísimas y están, pues, al alcance de
todo el mundo. Se pu~cle probar para ver si nos sientan, como
lo garantiza la jovencita del país de Haydée.

'

Los oídos son dos y la boca es una, para enseñarnos que del&gt;emos oír mucho yhablar poco.--Zen6n.

El telar

de lsis

Has de saber primeramente que Isis fué y es, eo mi concepto, la más hermosa de las diosas. Osiris, su marido, aunque
sabio y poderoso, algunas veces se sentía herido de celos por
ella, porque solamt&gt;nte en sus amores se parecen los dioses á los
mortales. El palacio de la divina esposa era de plata y eHaba
situado en la más alta
.
montaña de la Luna, desde la cual se dirigía frecuentemente al Sol, fuente de la eterna iuz, y en
donde Ooiris tenia su pa·
lacio de oro, que ciega
con su esplendor á los
hombres que se atreven
á mirarlo.
Una vez, los dioses no
cuentan por dfas, mientras se hallaba con él bajo el techo del dorado
palacio, I~is fijó por casualidad sus ujos en Ion·
tananza, en el extremo
límite del universo, yvió
pasar á Indra con un
ejército de monos cabalgando en sendas águilas .
El amigo de las cosas vivientes, así es llamado
In&lt;ira, r1-gresaba victorioso de la última gufllra
con el odiuBo Ra.. aka,
seguido del héroe .Rama
y de Sita, su espo~a, la
más b~lla de las mujeres
después de L,is.
Lá esposa de Osiris se
incorporó, y del'ciñéndose el cinturón de estrellas,
lo agitó ealudando á Sita:
saludo á que correspondió Rama agitando á su
vez el lucientf3 escudo.
De pronto, entre el ejército en marcha y la divina pareja del palacio de
oro se interpuso algo que
parecía la noche é impedía completamente la visión; mas no era la nochE&gt;,
Blusa de encaje inglés.
sino Oairis que arrugaba
el ceño.
El asunto de su conversación en aquel momento era tal cual
s6 lo á los dioses corresponde. Mas Osiris se levantó y dijo majeatuo~amente:
- RPgresa á tu morada. Yo solo emprenderé el trabajo. Para
hacer una criatura completamE&gt;nte feliz no nece,ito de tu ayuda.
Isis tenía los ojos tan grande~ como los de la sagrada vaca y
al mismo tiempo dulces. Volvióse sonriente de cara á su señor
y, poniéndose en pie, le dijo :
- Te saludo, Osiris; sólo te digo hasta más ver, porque sé que
no tardarás en llamarme: impMible es que sin mi ayuda hagas
una criatura c0mpletamente feliz.
- Veremos, dijo el dios.
La esposa regre,6 á su palacio de plata sobre los montes de
la Luna, y sentándose en la cima de la torre más alta, se inclin6
sobre su telar.
En la mente de Osiris se agitaban grandes ideas: tal era el esfunio de m voluntad, que en la bóveda celeste las estrellas temblaron y algunas se desprendieron y cayeron. Isis · las vió caer

�Patra las damas.

126

dfsdo su torre, pero nada dijo 1 y siguió tranquilamente bordando.
Muy pronto apareció delante del disco solar un punto negr.o
que fué creciendo paulatinamente hasta alcanzar mayores d1mesiones que la luns..
.
!sis supo que aquello era un nuevo mun~o, un gigantesco
planeta que arrojó su sombra sobre su palacio, demostrá~ddole
cuánto era el enoJO e1
dios su esposo. Mas
prosiguió bordando su
telar.
Poco á poco, de la.
masa confusa del nuevo planeta se destacaron montañas y mares:
ríos y torren tes. Despué~ vió algo que se
agitaba y se paróasombrada. El primer hom·
bre atónito, abría sus
ojo~ al Sol en ~eñ.al de
tácito reconomm1ento
á la fu ente común del
calor y de la vida. Y
en torno suyo floreció
la tierra y se cubrió de
selvas y de prados, Y
se Jlen6 de toda clase
de a'lim11les.
Y f&gt;l hombre se sentía feliz y no se cansaba dii contt-mplar con
ojos llenos de asombro
aquellas dP.~conoc,das
bellezas. E !sis oyó á
través de la atmó~fera,
como fragor de trueno
lejano, una carcajada
de burla:
-¿He tenido necesidad de tu ayuda?
Mira una criatura perfectamente feliz.
Pero !sis se inclinó
silenciosa sobre su telar. Esperaba.
No pasó m u c h o
tiempo sin realizarse
una transformación en
el primer hombre: tor·
nóse melancólico y se
pasaba días enteros á
la orilla del río, absorto y aburrido. Y mientras Isis obse1vaba con
alborozo este caro bio,
la bóveda celeste volvióse á estremecerse,
por lo que Isis conoció
· que la inteligencia
creadora de Osiris se
consagraba de nuevo
al trabajo. Y he aquí
que la Tierra, hasta
entonces maea gris y
fría, fulguró en mil
colores: las montañas
Elegante traje de "satin"
se tiñeron de púrpura,
los valles de verde, el
mar de azul y las nubes de innumerables tintas. Y el hombre
palmoteó de alegría, siµtiéndose curado y feliz nu~vamente.
Jsis se sonrió desde su torre del argentado palacio.
Mas en breve el hombre se cansó de los colores, y presa de la
misma apatía, recorrió suspirando y desconsol~do el mundo. Y
otra vez se oyó el trueno de la voluntad del D10s Creador, y á
la vez se vió al hombre parar el oído y escuchar:,su sembl~nte
irradió de gozo y por pri~era vez tuvo la percepc1.on del somdo:
el viento le murmuraba ignotas armonías, . y música eran e~ movimiento de las hojas, el rumor de los arroyuelos los variados
trinos de las aves en el bosque. _El ho1;1bre era fehz..
Entonces Isis se puso pensativa, y a pesar de admirar el genio de su divino esposo, dijo para sí:

l.·

r

-Calor Movimiento. Sonido, Luz, no existen más elementos
..
de belleza'y todos los tiene el mundo. . .
Si el hombre sintiese de nuevo el fastid10, Om1s tendría necesidad de acudirá ella. La aguja seguía bordando la plateada
,
h b( d
tela.
y el hombre fué feliz largo tiempo ; parecia que no a ia _e
aburrirse ya más. Pero Ieis no era impaciente y 'resistía en e1!encio las sonrisas
,
,del
Sol. Espero, espero, y
por fin vió señales de
otro cambio en el hom ·
bre. Los sonidos se hi·
cieron familiares á su
oído, la costumbre lo
hizo indiferente al chirrido del grillo como
al canto dd ruiseñor,
como al rugido del
mar. Fué languide·
ciendo y se arrojó de·
solado en las riberas
del río, permaneciendo inmóvil.
!sis, movida á compasión, quiso ha bl~r:
-Señor mío, tu criatura está agonizando.
Osiris, compren·
diéndola, calló: no po·
dfa hacer nada más.
-¿Hii de ayudarte?,
preguntó ella.
Pero Osiris, sobrado
org11llot:o, no contestó.
Entonces L,is dió la
última punta á su tela
argentada, form6 con
ella un rollo cintilante, y lo arrojó al espacio, de manera que
cayese junto al hombre. Y éste, al oír el
rumor de ia caída, levantó la cabeza y contempl6. ¡Oh, maravilla! Una mujer, la
mujer primera, se reclinó sobre él para socorrerle. Le tendió la
mano. El la tomó, in·
corporóse, y desde entonces no sintió jamás
el falltidio y fué eternamente dichoso.

~~
Pensamientos
Una cabeza bien orgaizada se aviene á todas las almohadas que
le depara la fortuna.
El sueño de la dicha
es una dicha real.
¿Qué es de nuestra
Traje de piel de ·'ratón"
alma cuando dormimos? Yo creo que se va á su país, y que muchas veces no ha
regresado aún cuando ee levanta su dueño.
La conciencia es el huésped más benigno, ó el más inc6modo.
Un alfilerazo es una herida si toca á una cicatriz.
El amor filial es como una letra de cambio librada por al
abuelo contra el hijo, en provecho de los nietos. - NicoLAY.
La familia es la patria pequeña; la patria es la familia agrandada.

Graciosa ocurrencia- Hablar poco.

Iguales

Encontrándose San Francisco de Sales
en París, acudieron murhas señoras de
distinci6n á visitarle, y cada una con una
dificultad que proponerle.
Una le pedía un dictamen; otra. otro ;
y todas á un mismo tiempo. No sabiendo
el Santo á cuál atender, les dijo á todas:
"Ahora bien, señoras: yo iré satiefaciendo á todas vuestras pre¡1:untas, con tal
que me respondáis á ésta: ¿Qué os parece
que se sacará de una concurrei1cia en donde todos hablan y nadie atiendt?"
Viéronse las señoras un poco sorprendidas de la pregunta, y enmudecieron todas, como cuando una multitud de ranas
grita descompasadamente en un estanque,
y en cuanto se tira una piedra, se zambullen y callan.
¡Oh! eso de hablar mucho, es un defecto harto común.
Y ésta era una queja del Eclesiástico,
el cual decía: " Los necios tienen el corazón en la boca, porque hablan á trochemoche ...... "
¡Y comete tantas faltas quien habla mucho! No es esta sentencia mía, siho del
Esoíritu Santo.
San Pablo da este aviso á Timoteo:
"Noli esse ~erbo8us-No quieras ser charlatán. "
Habla poco: nunca te arrepentirás de
haber callado.
San Bernardo nos dice: "Antes de hablar pesa tus palabras sobre las balanzas ¡
de Jesús, pensanrlo cómo hablaría, cómo
se expresaría Jeeús en esta circunstancia,
en tal otra, etc. : en suma, toda palabra
antei; de pronunciarla." dice el, "bis veniat
ad limam qua,r,i acl linguam--pase primero
dos veces por la línea antes de pasar por
la lengua."
El preceptor de un príncipe le toma la
lección de Historia.
- ¿Qué me dice V. A. acerca del emperador Calígula.
El príncipe no contesta.
- Perfectamente, señor - exclama el
cortesano.--Cuanto menos me hable de
ese emperador, tanto mejor.

-Necesito dinero, pero quiero ser generoso con usted. Si me paga la mitarl ele
lo que me debe, le perdono la otra mitad.
-Hombre, también nece~ito-dinero yo,
pero á generorn nadie me., ga na . · ¿U,tPd
me perdona la mitad de la~ deuda? Pero
yo le perdono la otra mitad.

!.a célebre imagen drl Señor de los Corazones
que se venera en Huajuápam y que libró
á la pobiación de pefecer en el sitio
de ' 1812. cuyo primer centenario
se celebrará el 23 de Julio
de este año.

El andaluz embarcado

Tom filósofo. - Prohibición de carnes.
Un pequeño periódico de Luxemburgo
contenía últimamente el cai;io de un buen
campel'lino, llegado un día viernes á Bruselas. ERt.e bravo hombre, cristiano excelente, pero de un carácter vivo y jovial,
P.staba acompañado de un peno, su fiel
Tom.
Al medio día entró en la primera poi::ada que encontró á su paso y se puso á ia
mesa. Se trajo primeramente un gran pedazo de carne asada.
Un cahallero de bigotes largm1 y barba
espe~a, dPspués de habPrlo trinchado,
quiso servir un pedazo al ciimpesino.
«Gracias, graciaR. » dijo ést.e, «¿no sabe
usted que hoy es viernes? Ni por todo el
oro del mundo comería carne. J&gt;
«¿Cómo?J&gt; replicó el caballero, llamando
la atención de todos loR comensales, «¿cómo, amigo mío? ¿Usted está tan atra@ado?
Se ve quP. viene del campo. Dígame, ¿piensa que Dios se preocupa de si come ustPd
carneó pescado? Nosotros que eomos'.fi·
lósofoR tenemos ideas más altas y eleva·
das. Vamos, acepte este bocado,»
El buen hombre tomó el pedazo y lo
puso en su plato. LuPgo, volviendo la cabeza: «Tom, Tom, » gritó, y el perro de un
salto fué á sus pies: y le presentó el pedazo de carne que el perro engulló en un
abrir y cerrar de ojos.
cc¡Oh! ¡oh!» dijo el filósofo, cr¿qué hace
usted?»
ccEscuche, señor,nespondió el otro con
gran calma, ({no nos disgm;;temos. Quería
saber si Toro era filósofo. Veo que lo es y
que no se mquieta más que Ul'lted del vierne~ y de los preceptos de la Iglesia. J&gt;
Hubo un estiillido general de risas á
expensas del pretendido filósofo, el cual
se fué corrido y avergonzado.
¡ Qué bella lección!
En cuanto á vosotroe, lectoreR mios, no
queráis ser tan filósofos como Tom, pero
sí, buenos cristianos que cumplen con los
mandatos de la Iglesia, y buenos hijos
que obedecen á las órdenes de su Madre.
Por otra parte, el ayuno es necesario
para vencer las pasiones.
Nuestro Señor dice que el demonio de
la concupiscencia no se vence sino con el
ayuno y la oración.
San Ambrosio dice: «El ayuno es el
fund amento de la caetidad.,&gt;
Permítasenos también estas preguntas:
¿No tenéis pecados que ex piar?... ... ¿Cuál
es vuestra penitencia?...... ¿Y con la vida
regalona que lleváis, ten.éis pretensiones
de ir al cielo?......
La contestación para vosotros.

***

Un andaluz se había embarcado, en
en tiempo de guerra, en un navío francés.
Como el Capitán se dispusiera para trabar combate con un navío inglé3, advirti6 que el andaluz estaba temblando de
pies á cabP,za.
- ¡Qué! ¿Tembláis, señor pasa jero?-le
interrogó.
- ¡Yo temblar! -contestó el andaluz.
El albordaje es un juego para mí; sino
que el cuerpo me conoce y se extremece
del peligro á que va á exponerle mi valor.

***

- -Yo, dice una señora, tengo la costumbre de hacer mis visitas cuando el tiempo
Entre vecinos de mesa redonda:
está muy hermoso.
Nadie me hará cre€r que un cuchillo
- Siempre es más agradable.
y un tenedor puestos en cruz traigan des-Sí, porque cuando hace buen.tiempo, gracia.
la gente á quien va una á visitar está de
- Es claro, eso es una estupidez. Un
paseo.
salero volcado, ya es otra cosa.

Una voluminosa señora entra en el
tren; donde ocupa doble asiento.
- Yo creía-dice un viajero á su vecino
de al lado- que los tranvías no se habían
hecho para los elefantes.
La robusta señora, que lo había oido,
le replica:
- Caballero, el tranvía es como el arca
de Noé, recibe á. todos los animales, desde los elefantes hasta los asnos.
El excesivo apresuramiento para remunerar un beneficio es una muestra de ingratitud. ·- La Rochejoucauld.

�De todo un poeo.

Un hombre muy listo que afirma donde
le ap1·ieta el zapato.

Un descubrimiento.
El mejor amigo de la calvicie es el sombrero.
Un anat6mico alemán dice que la caída

prem11tura del cabello se debe en gran parte itl U!\O del sombrero.
E l bulho enferma y pierde jugo nutritivo por falta de aire.
Los peores sombreros son los de castor.
Los de paja, en verano, no impidenlacirculación del aire y no atacan á la raíz capilar.
Por eso, dice el anatómico, se nota que
nunca empieza en verano la caída del pelo, ó se suspende si estaba iniciada.
Recomienda el doctor que ¡.e usen soro·
breros flexibles cuyas paredes sean muy
pornsas.
- ¡ Dios mío! ¡ Que todo en el mundo teng~
Y que todos los días se haga un lavado cabello, todo hasta la sopa! ¡Todo menos mt
capilar con un desinfectante, con lo que respetailbísima cabeza!
~e evitará la caída del cabello.
Ya lo saben los calvos ...... ; pero á los
Con rosas de Andalucía ,
calvos no les hacen falta estas prácticas.
Nieves de Sierra Nevada.
Ya lo saben los que no quieran serlo:
lavarse cuidadosa.mente y usar sombreros
III.
porosos.
Te reja, con ser de hierro,
Y tendréis siempre pelo.
Acaso me compadezca,
Al verme ronda que ronda,
Sin que te asomes siquiera.

Cantares

UN CAMBIO
equitativo. Incuestionablement3
se Tealizan fuertes sumas de dinero por las especulaciones más
sencillas; pero las grandes fortunas proceden de los negocios
legítimos y de buena fé, en
que los efectos proporcionados
valen el precio p3g~do. Cier~os
afamados hombres de negocios
han acumulado sus millones enteramente de esta manera. Exact os y fieles en todo contrato ó
compromiso, gozan de la confianza del público y dominan
un comercio que no pueden alcanzar los competidores tramposos y de mala fé. A lo largo no
paga engafiar á otros. Un fars'..tnte puede anunciarse con un
ruido semejante al sonido de mil
cornetas, pero pronto se le llega
á conocer. Los fabricantes de la
PREPARACmN de WAMPOLE
siempre han obrado bajo principios muy distintos. Antes de
ofrecerla al público, se cercioraron perfectamente de sus méritos
y solo entonces permitieron qt:e
sn nombre se diera á la estampa.
Al público se le ase~uraron l~s
resultados, y eiicontro que lo dicho era la verdad. Hoy la gente
le tiene fé como la tiene el'. la.
l)alabra de un amigo probado y
de toda confianza. Es tan sabrosa como la miel y contiene todos
los wincipios nutritivos y cura~
tivos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, con Jarabe de Hipofosfltos, Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre. Ayuda á la digestión, arroja las Impurezas do
hi, Sangre y cura la ~\nemia, E¡¡crófula, Debilidad, Liu.fatismo,
Tísis, y todas las Enfermedades
Demacrantes. "El Dr. Ramon
Macias, Profesor en la Escuela
Naciona1 de Medicina de México,
dice: He usado la Preparación de
Wampole con buenos resultados
y la seguiré aplicando com0 eficaz para enfermedades del pecho
y de los nervios." El desenga~
ño es imposible. En ias BoticHs.

I.
Nunca lloré y ahora lloro
Por culpa de tu desdén,
Que t11mbié11 lloran los hombres
Si se empeña una mujer.

n.
Dios ha mezclado en tu cara,

IV.
En sabiendo que me quieres,
Ya no quiero saber más,
Qne quien más sabe no sabe
El contento que me das.

V.
No hay árbol que me dé sombra,
Ni fuente que me dé agua,
Ni cielo que me dé sol,
Ni amor que me dé esperanza.

VI.
La. limoma que yo pido
E~ limosna de esperanzas,
¡ Mt1 aeerco á todati las puertas
Y todas tstán cerradas!
KARCISO

DIAZ DE ESCOVAR.

EL DEBER.
La fotografía puede óne ser un
artelsegún la habilidad del fotógrafo
Un artista puede aumentar la be·
!laza de una bella mujer, hacíendo
resaltar ciertas líneas en la composición yaumentando ódisminuyen· f
do la intensidad de la lux y de las
sombras.
Nosotros somos artistas. Hues·
Iros trabajos lo demuestran.

Fotografía

"M~HST"
1~ DE NUEVO MEXICO Nº 6.
M éxi co , D. F .

Teléfonos:
Erío. 2995. Mé•. 1034 Ne,i.
Hay ele,ador continuo.

Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
todo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes, pero
entre éstos, uno de los más importantes, y tal vez el más descuidado, es el que tenemos de
procurar la conservación y mejoramiento de la especie.
Hay hombres que, consumiendo t odas sus energías en el desempeño de sus diarias obligaciones, se sient en contentos y
creen no tener nada que reprochar se. Ellos están equívocados
si descuidan la salud y olvidan
que es necesario ser fuerte para
podercrear un hogar feliz. ¡Pobre de aquel que engendre seres
débiles y que solo sir van para inspirar lástima! Su memoria no
será respetada por propios ni extraños.
Si Ud. se siente fatigado del
pulmón ó pecho por el exceso de
trabajo, debe atenderse inmediatamente. Podemos recomendar como el mejor remedio y preventivo para la tuberculosis, ia
"Creosofosfatina. "

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.
.\~O

XII.

Nm1. 9. :

Mfarco, Dm,nNao 3 DE MARZO DE 1912.

ARTE FOTOGRAFIOO
1.

:

iI

: 1

RIO DEL CUPATITZIO.
Eetudfo por A, Cerrillo.

"'-.......

-

�.Aetualidades

I
Hay en el hombr,e un sentimiento innato de amor hacia un
ser·superior y perfecto, que incesantemente le impulsa á tribu·
tarle ardientes y sinceras adoraciones. A él eleva los himnos de
su gratitud cuando la felicidad baja á su pecho y el bienestar le
rodea, y á él también acude con sus plegarias en deUlanda de
consuelo cuando se siente agobiado por el infortunio. Adán, en
el paraíso,. gozando del inapreciable tesoro de una inocencia sin
límites, obedecía á la necesidad de recoger su espíritu un mo·
mento para entonar hermosos cánticos de alabanza al Criador;
y más tarde, cuando la perfidia del ángel de las tinieblas consi·
guió su primer triunfo, y nuestros primeros padres y sus des·
cendientes comenzaron á experimentar extrafias angustias y dolores, aquel sentimiento se avivó rápidamente, hasta manifestarse en inocentes sacrificios de mansos y blancos corderos: así
era como los hombres primitivos, ignorantes y sencillos, mos·
traban al Ser Supremo su gratitud y su amor. Sin emba1go,
poco á poco fueron olvidándose de su verdadero Dios; pero aun
entonces, deseosos de acudir á su ser poderoso que lo:i protegiera, formaron ídolos: adoraron los objetos que. cautivaban BUS
sentidos, haciéndose así merecedores del terrible castigo del di·
luvio. Sus regeneradoras aguas, caídas del cielo con singular
profusión, infondieron en los hombres sentimientos de profun·
do amor y de piedad, transcurriendo de este modo muchos siglos, sin que el temor de Dios se extinguiera en sus corazom·s
ardientes. ,Entre tanto el género humano crecía, formábanse fa.
milias inruensae y pueblos numerosos; se eLsanchaban ésto~
más y más, invadían las selvas, y las tribus atravesaban las
montañas, :yendo siempre en busca de tierras férliles y pintorescas. Muchos de estos pueblos volvieron á olvidarse de DioB,
tornáronse en gentiles y paganos, y adoraron divinidades creada~ á su antojo. Hubo, en pero, una nación que se mantuvo
fiel al único Sefior del Universo, y con la cual se dignó formar
alianza. Los patriarcas, con ella, parece como que aseguraron
para siempre su dichosa prosperidad, cerrando su corazón con
la llave preciosa de la fe, para que jamás penetraran en él profanos sentimientos.
Vinieron otros tiempes y costumbres, y comenzó una era nue
va. para la humanidad: la civilización derramaba sus Jucfü por
todo el universo, y las moI1tañas y los mares eran atravesados
por numerosos guerreros: en Grecia se cultivaban los entendi·
mientos, florecían las artes, las ciencias y las letras, y había fi.
lós 1fos, poetas y oradores que derramaban la ilustración en las
masas. Mas ¿qué cosa se ocultaba detrás de todo esto? L'l ·civi ·
lización griega, si bien atendía á las diversas necesidades del
pueblo, si bien cuidaba de su ilustración y su cultura, no guiaba
á los hombres por el recto sendero de la verdad: ficciones más ó
menos poéticas eran la' base y el objeto de las creencias reinan·
tes, y una filosofía no del todo vana, arreglaba los deberes de
los individuos y las costumbres de las eociedades. Así nació en
Grecia la mitología, y al cautivará unos y avasallar á otros con
sus multiplicadas formas, engendró el malestar que siguió des·
pués, el abandono, la licencia. y los repugnantes excerns que
fueron el escándalo del mundo. ¿De qué servía al pueblo hele·
no el genio de sus poetas, lo p~udencia y severidad de sus legisladores, la inspiración de sus artistas, si á la influencia de ellos
se sobreponían la corrupción de las costumbres, la falEedad de
sentimientos y el envilecimiento en todo?
·
Dirigiendo la vista á la Roma de aquel .tiempo, ú la antigua
orgullosa señora del mundo, encontramos igualmente el reinado
absoluto de las pasiones, el materialismo dominando las almae
el desenfreno impulsando á todos á la satisfacción de grosero;
apetitos: no había allí ni sentimientos delicados ni aspiraciones
nobles y elevadas: todo era asquerosa y repugnante sensualidad ·
sólo se renoía cu.lto á ídolos y dioees inmorales; y se extendían:
en fin, por doqmera, y por doquiera sembraban el desorde·1 el
imperio del paganismo con todos sus horrores, el dominio' de
de las pasiones con todos sus inmundos caracteres.
.En otros templos, no sólo habían llegado hasta el refinamiento la inmoralidad, la corrupción y la abyección, ~ino que ade·
más, la luz de la cultura no había. aún derramado sobre ellos sus
benéficoa resplandores: las disbadai:s co=tumbres y los instinto¡,
feroces de alguna~ razas, eran cons~cuencias naturales del aislamiento en que vivian, y especialmente de su negra ignorancia y
1

de sus sangrientas y continuas guerras. Los bardos de la antigua Escocia, hasta Oesian, no lograron nunca disipar con la
melancolía y la dulzura de sus cantos los instintos guerreros y
el amor á los combates en que se abrasaba su pueblo: los trovadores y los poetas tampoco pudieron desterrar del seno de las
familias del Norte las poéticas pero absurdas supersticiones q~e
detenían sn mejoramiento; y era que ellos mismos, no obstante
poseer una alma privilegiada, estaban contagiados de idénticos
error~s ..,En las Galia~ se practicaba con singulares prerrogativas
la rehg10n d? los druidas; y ésta, aún más que los ritos salvajes,
fomentaba vivamente con la pomporn majestad de sus numerosa~ ceremonias, los instintos y las c1&gt;stumbres depravadas de los
hab\tantefl de los ~os9ues, no cuid~ n&lt;lo en manera alguna del
cultivo del entendimiento y del corazón.

JI
E?tre tanto, habia llegado la hora de regenerar al mundo: Je·
suc.nst?,. rodeado de espl~n.d~r, apareció sobre la tierra, y, sol
de Justicia y de verdad, dünpo con rn presencia las negras som·
lm,s en que la prolongada noche dt-1 paganismo la había tenido
en\'uelta: su moral santa y pura estrechó con vínculos de amor
las soci~,dades y l~s familias; inspiró á los corazones creyentes,
Pncend1,o el e~tus1asmo de los soldados de la cruz, para ir; corno
Pablo, a predicar por todo el mundo; y fioalmente, hizo que los
pecadore:; ~r!epentidos, ya consolados y perdonados, abandona·
rau las dehc~a.s de la !ida. para ir á buscar, ó Jaignoradagloria
&lt;l? o~curo m1s10nero, o 19:s austeridades de la penitencia en meª!º de callados desiertos y de solitarias cavernas. Así, por mecho de la t~rnura y del amor, penetró el cristianismo en los pai·
se, más leJanos, en los más ocultos y aislauos territorios: con·
q~i1-tó el corazón d_el hombre, brindándole una felicidad y un
bienestar d?rnonoc1dos, y uniendo al mismo tiempo á los pueblo,; de la tierra con el dulce vínculo de la concordia y de la fra.
ternidad.
Hé aquí el origen de las sociedades cristianas de esas fami·
liaH i_nmensas y numerosas en, que la religión d~ Jesucristo era
qut-nda y respetada: ella atendía á las necesidades de todos
co~solaba á los d_esgra~iados y á los huédanos, inspiraba á l&lt; ~
artistas sus _cr;lac10nes mmortales, protegía las ciencias y las le·
tras, J presidia, en una palabra, el sorprenJente movimiento
del genero humano. Increíhle parece, pues, que una religión tan
pura, tan santa y tan benéfica, hubiese tenido entonces y tenga
todavía hoy t~rri?les y !uriosos enemigos. Los emperadores romanos la ~ers1gmeron sm descanso durante muchos siglos con
todo el od10 y el rencor que un corazón perverso puede abrigar
contra Jo· bueno: lanzaron sobre los que la predicaban tremendas a~enaz~s y ,castigos, fomentaron el paganismo y el desorden
para Impedir a:31 el. deearrollo de una creencia que se abría paso
por entre la abyecc1.ón más. vergonzosa: ni un solo día dejaron
de derramar en el mrco la mocente sangre de los mártires. Pero
al fin llegó la hora del triunfo y ctel regocijo: Constantino entró
á ~orna, ~erribó los ídolos, destruyó los profanos templos, cerro pasa mm pre las puertas del anfiteatro y sobre las ruinas de
aquella ciudad desnaturalizada, plantó el ~standarte santo de la
c~uz. Ya entonces la barq~illa del cristianismo pudo flotar plácidamente sobre el océano mme~so del mundo, impulsada por
el suav~ y amoroso ~oder de la fe de los hombres. Sin embargo,
en )~s tiempos sucesivos no faltaron filósofos que siguieron com ·
batiendola; mas sus ataques fueron vanos, porque en nada rnen·
guaron el amor, el respeto y la veneración que la humanidad le
tributaba.
III
En el siglo pasado, terribles y multiplicados fueron los ata·
ques contra el catol~~ismo. Voltaire y Rousseau, precursores fu·
nestos de la revoluc1on francesa, pretendieron derribar con su
filosofí~ i_mpía,. su. sátira ven~n?,sa, S? i.ronía corrosiva y amar·
ga, el soltdo ed1fic10 de la rehg1on cnetiana, ese templo gran dio·
so y ~terno ante el cual se habían estrellado la rabia y las p6r·
secuc1ones de los emperadores romanos. Pero el furioso hura·
cán levantado por aquellos filósofos, no logró ni un momento
hacer zozob~ar barquilla de. Pedro, que en ésta como en otras
vecee, quedo trrnnfa~te de la ira. de los _h~m~res. El propósito
que se formara Voltaue-destrmr el cnst1amsmo por medio del

!ª

ridículo--'causó estragos lamentablER en las sociedades de en- cer el bien, lleno de ardor y entusiasmo elevadísimos· le"ant'
.
' ' gene·
o su
tonces: muc~~s, deslu~brados por el genio de aquel hombre voz en me d.10 del lú gub_re}1'lencio. y d~l desfallecimiento
perverso, qmsie~on segun sus prer.eptos. ya lanzando dicterios ral. «Cantemos esta relig10n sublime sm miedo-exclamó·-dE:contra el !ostro mmaculado de la religión,· ya afiliándose entre fendámoslah contra las burlads y mofas d~ la impiedad; de~os á
sus enemigos para no aparecer enemigos de ella. ·Triste est d c?nocer )_' aga.mos va.1er to as sus gracias y bellezas, como se
el de un :pueblo que se avergüenza de sus creencia~ é, que fá~il~ hizo en tiempo de Juhano; y puesto que un nuevo siglo parecímente deJa á otros ultrajarlas! Sin embargo, Voltaire quedó bur- . do en la sofistería á aquel ha vuelto á producir contra nuest
lado en su~ d~seos; como quedarán siempre burlados los que altares unos imultos nada dese,mPjantes á los de aquella é 0 ~~s
pretend~n 1mita~lo. El decía: aplastemos al infanie. y aun se atre· en_ipleemos contra los falsos filosofos de esta época moder~a el
vía á s.e~a.lar la epoca en que debería consumars~ la obra que mismo gé~ero de apolo~ía q_ue ya emplearon con tan buen éxito
había m1ciado y comenzado; y ya vemos que el cristianismo bri- l~s Gregonos y los Apolmanos contra los Máximos y los Liballa en todo su esplendor; gra~de Y. majestuo~o siempie, respeta- mos.&gt;&gt;
do, ~mado, firme en la~ ~onc1encias de .;us hijos.
Chateaubriand comprendió desde luego la grandiosa ' misión
Cierto es que la perniciosa semilla del siglo XVIII dió sus quo quería de~empefiar: no desconoció ni sus peligros ni sus difrutos, frutos amargos y 1;11ortale~, que eerán Ja eterna de~hot1ra ficultades. Iba á ponerse frent~ á frent~ de una falange de men.
del género humano. Nació la retidos filosofos, cuyas únicas arvolución; brotó de las ruinas de
mas eran.la ~urla, Ja sátira y la
las sociedades cristianas esa sermala fe: iba a llevar la voz en depiente .honible de mil cabezas
fenea 1e u_na caUEa santa, pero á
que con rabia feroz derramó el
la eazon vista con odio; iba á haveneno de la maldad en las al
bl~r en ~ombre de la religión
mas de los hombres: azotó enfumisma Y a combatir por ella con
recida la fe y la piedad del puebrío Y con valor heroico en el
blo,dearibó altares y monarquías,
campo á que le llevaran. La Ju.
profanó las tradiciones y se burló
cha debía ser sgitadísima y tre.
de la virtud...... Hubo un momenda.-Apareció en efecto el
mento en que pareció sucumbir
Genio del Cristianismo, llenando
la obra de Cristo por tantos siglos
de alborozo á los católicos y de ira
respetada, en que parecieron perY de despechq á los partidarios
derse para siempre las preciosas
de la revolución. El libro ca'usó
garantías en que descansaba la
una sensación extraordinaria y
s~ciedad,en que ésta parecía perel triunfo del autor fué completo:
dida en una noche oscura sin luz
todos leían aquél con interés
ni brújula que mostrasen ~¡ camibuscando ansiosos los dulcísimo~
no único de salvación. Los filó
c?muelos que encerraban sus pásofvs, sn medio del desorden
gmas: las almas que recordaban
arengaban á las masas excitand;
ho~r,orizadas los males de la revosus pasiones, escarneciendo con
1uc10fl,encontraban deleites regainfames concept.0s la religión de
lad.os en su galano estilo; y por
J?sucristo, cuyos dulces y armo·
último, en todas las conciencias
mosos cantoa no ·resonaban ya
renació la antigua fe, el mismo
bajo las bóvedas de los templos·
amor Y veneración al cristianisla~ muchedumbres, lleuas de
mo. He aquí por qué puede decir
ror por aquellos discuBos infer~e q~e á Chat.eaubriand debe
nales, se lanzaban ebrias de sanFrancia el restablecimiento de
gre y de ira contra todo lo que
i,us creencias religiosas. Por lo
antes habían respetado y venerademás, véase lo que él mismo dido; y el pueblo en masa, desene~, en la Defensa de su obra, refifrenado á la vista de tanto escán·
r1endose al magnífico éxito que
dalo, cometía por todas partes los
obtuvo_: «Tómese un pasaje impío
más atrocPs y vergonzosos delicualqu~e~a Y compúlsesele con
t?s...... ¡Crisis fatal q11.e anuno~ro rebg10so del Genio del Cristiaciaba la disolución de todos los
Señor D~n J. ~a~ón Jbarrola, que celebró sus bodas de oro de
nismu sobre el mismo asunto y
vínculos soeiales después de aque.
Ingeniero Civil Y Arquitecto
Véase la pág. 135
nos atrevemos~ d:cir que el ~ellas tremendas conmociones, des. i
gundo neutrah7.ara, cuando no
pués do aquellos dolores y der.
·
destruya, el pernicioso efecto del
aquella~ lágrimasl-La agi.tación fué disminuyendo ul fin: ¡~ta· primero: ¡tal f_uerza tiene l_a pura y sencilla verdad com arada
ban saciados todos, y :¡:,rec1so era que acabara la inmunda orgía
con la más bnllan~e. mentira! .Por. ejemplo, Voltaire se 6urla á
la sangr.ienta ~ inf~.me bacanal. Había llegado el hastío, y con é'1 . menudo de _los rehg1osos, pues bien, póngase al lado de su
una serie de mq~1etudes de_voradoras, de remordimientos crue- burl~scas, pmtu¡as el fragm~nto s?bre las misiones ó en el u!
les. Al ~uego ardiente de la impiedad y de la irreligión habíanse se p~nta a las or?enes ~osp1talams socorriendo al viaºero\n
c?n~um1do en a9uellas almas envilecidas todos los buenos sf'n· me.d10 de los desiertos, o el capítulo en que se describ~ á los
tim1ente&gt;s: tan solo había en ellas ruioas, cenizas ...... resultado rra1les comagrándoee al servicio de los hospitales asistiend ,
O
final del desenfreno de sus pasiones.
·ª
o~ apestados en las bafios 6 acompafiando al cad~lso á
El ,cristi~nismo; al po~o tJempo, vino á re~tafiar tantas heri- minal; Y á fe mía que la ironía quedará sin fuerza al unau? cndas, a !eed1ficar tan.tas mst1tuciones convP.rtida s en ru inaP, á las _burlas ~e convertirán tal vez en lágrimas. A lo! re r~ciue
comumcar nuevo ahe~to y nueva vida á aquella eociedad que de ignorancia qu~ se han hecho al clero cristiano dad p
es
parec~a muer~a para siempre. El cristianismo, en fin, devolvió puesJa los inmensos trabajos que hubieron de ~mpren~~~ rfi;
l~ savia pur_ís1ma de la moral y de la fe á los pueblos que habían monJes para conservar los manuscritos de la antigüedad. si se
sido contagiados por la revolución.
les acusa de barbarie y de mal gusto, presentad por tod; respuest~ las obras de Fenelon y de Bossuet; y si os ob ·etan al
IV
nas pmturas grotescas y ridículas de los ángeles y de Jlos Fan~~contestad
y ,oponed
. t•1amsmo
.
f d los efectos sublimes del cns
en Ja'
Empe:o, fuerz~ era v~lver la vida á aquella sociedad moribun- Parte d ra1ll~.1ca
e 1a poesía, de la elocuencia. v de las bellas
da,. re.a~unarla é rnfun~1rle nuevo aliento con dulces ensuefios artee, y_vere1s cuál se desvanece al punto la funesia impresión
de fehcidad; presentar a su vista la s bellezas dé la fe y de Ja es- que pud1er~n.?aber prod_ucido las fátiras y los earcasmos.JJ
peranza, hablándole en un lenguajirnrmonioso y poético · recrea .
A la apanc10n del. Genio del Cristianismo se levantaron or tola, en fin, con. risu.efios ~ apacibles cuadros de ·bienestar pa{a das partes exclamaciones de desagrado y de enojo l
a_
conmoverla e mspuarle ideas nuevas, y n uevae ,aspira'Ciones los que habían dafiado los corazones y se gozaban'e;~~~rf~Jor
~fobo un ~ombre en Francia que así lo comprendió: el ilustre
en tanto que los hombres de buena fe y recto espíritu volvían ~1
inmortal vizconde de Chateaubriand. Animado·del deseo de ha-

fu:

é

Sigue en la p6gina 135,

�.A eto

ali dad es

SOLEMNE TE :D,EpM EN LA . CATEDRAL
El domingo último se efectúo en. la Oatedral Metropolitana ' la solemne ceremonia de
. Te Deum en acci6n .de· gracias por
el feliz arxibo á esta CA.pita! de Mons: Tomás Pío Boggi'a.ni, Delegado · Apost6lico de S. S. ~l Papa en .la República Mexicana.

-·

A et o a) i da des
y la humareda que sali6 de tan diminuto cuerpo, no dejó de no-

minista, en(l!:110,, una ~(lmi~nc;I:a pa~i re~I;l~·z ai t1D proyecto de
ley que otorgaba a fas mujeres el derecho al voto fué rechazadª
por 299 votos contra 190. ·-- · '
Una diputación :
compuesta &lt;le varios
miembros del Parlameno, someti6 al Presidente una solicitud
subscripta por numerosas firmas~ en que.se · ·
pedía el sufragio universal.
Posteriormente á unit
comisi6n femenina deseosa de saber el efrcy levantándose, pro- to que producirían sus
sigui6 su camino.
reivindicaciones en la
Pero he aquí que vida política, Mister
entre las nubes que el Asquith contestó que
viento arremolinaba el gobierno había oben torno á su cabeza servado hasta entonces
deshilachándose entre una conducta neutral .
los pelos de su barba, en el asunto y qur, E'Il
vi6 venir en direcci6n lo sucesivo, p~ocedería
á él un mosquito, todo de igual modo; las fealas, que empez6 á dar ministas podían obte·
vueltas junto á sus ner de una·mayoríade
sienes.
la Cámara de los Co- ·
Era un aeroplano, munes la introducción
Señor don Gustavo A. Madero,
que, muy á su pesar, de una enmienda en
Nombrndo Embajador Especial en el Japón,
i&lt;eguía la dirección que la ley proyectada, ex- Señor LiceRciado don Miguel Díáz Lombardo
para dar las gracias al Gobierno del M1kado
le
imponÍ
. nt~· t ena·iendO 1a apl'!Ca- Ex-Secretario de Inst. Pútilica y Bellas Artes
por la. Emhaj,na. Especial aue envió á México
.
a e1 v1e
que ha sido nombrado l\liniRtro Plenipotenciario
en el Centeuario de nuestra Independencia.
El gigante lo esqui- ci6n á las mujeres. El
de México en: Francia.
vó de un manotazo, presidente, en nombre
pero el mosquito volvió á cosquillearie la oreja: tir6le un segun- del gobierno, di6 á la Comiid6n la seguridad de que aceptaría la ,
do· manotazo, pero tan bien tirado esta vez, que lo cogi6 de lle- decisi6n asi formulada.
no. Luego sopló en su mano para limpiarla de los desechos de
El ministerio, por 6rgano de su jefe, ·declara como se ve que
11las, antenas y patitas que en ella quedaron pegados.
carece de opini6n sobre el particular. El hech~ es por d~más
- ¡Vaya qué bichos más iwper·
..singular y anómalo. Pero si el mitine~tes h~y en esta tie~ral,--murp o L I TI o A
· nisterio carece de parecer, los mi- .
mu~o rascandose la orep.
nistros tienen el suyo, y ya es de
Y en cuatro zancadas,--ya es sa; ¡, ,' ! /
pública notoriedad que la mayoría ,
bido que todo gigante que se rt&gt;spede los miembros del Gabinete brita, viaja con botas que á cada zantánico se inclinan ante el voto de
cada hacen siete leguas de camino,
,/
las mujeres. La minoría, á la cual
--3e volvi6 á la tierra·de los giganMr. Asquith pertenece, opiÚa en
tes.
sentido opuesto.
APELES MESTRE.
··,._;:_,

EL GIGANTE .

tar un hormigueo especial que le produjeron las balas al rebotar en sus labios, dejándole cierto sabor desagradable.
..
--¡Qué asco! --exclam6, escupiendo á
diestra y siniestra.-¡También éste es un
b i ch o venenoso-Y,
¡clac!, d es pu é a de
a¡.,lastarlo entre sus dedos, lo tir6 al. agua,
donde se sumergió en
un abrir y cerrar de
ojos.

Deseoso de visitar países desconocidos, vino de su tierra un
gigante.
Andando, andando, vi6 de súbito dos líneas plateadas, relucientes como dos hilos de tela de araña, que paralelamente se
extendían á sus piés, atravesando llanuras y contorneando montaíías hasta perderse de vista.
El gigante mira ha esto con profunda extrafüza,
y pensaba:
((¿No se diría que dos .diminutos caracoles han
caminado muy juntitos, dejando tras ellos una
doble estela de plata?-.. ,. Pero ¿c6mo hubieran podido recorrer . tan largo trecho sin acercarse ni
apartarse un punto el uno delotrv?.... .. ., ¡Esmaravillosoli&gt;
En estas reflexiones estaba engolfado cuando
oyó lPjos, muy 11-jos, un silbido prolongado, y
vió avanzará lo largo de la doble línea argenteada
un gusanillo negro que,-dada su excesiva pequeii.ez. - corría vertiginornmente.
El. gigante lo miraba correr, con . gran curiosidad y observ6 que de su hociquito, que llevaba
mu; ievantado, salía. una humareda inextinguible
que' se extendía detráf: de él cual. blanca cabellera.
- -¡Vaya un animnli o curioso!-pensó. -Y 3ga-

~
--'-1·.

La comisión del Cabildo en espera del
sefjor Delegado Apostólico.

Al acto, organizádo por el Cabildo de Méxi_
xico, asistieron Monseñor Boggiani, Su !Ex
celencia Ilustrísima. Don José Mora y del
Río, Arzobi~po de México, todos los señon·s
Can6nigos de la Catedral, el Vicario General
de la Sagrada Mitra, miembros del clero regular y secular y una representaci6n del 8eminario C0nciliar.
Concluido el Te Deum se celebró el Santo
Sacrificio de la Misa en que, antes del Evangelio, se hi cieron voto, vor la prosperidad de

/
¡

'~
1

.. .....::___

.,

~

El voto femenino en Inglaterra.
chándose, lo tom6 muy cuidadomente en sus manos, y se lo acerc6 á los ojos. El gusanillo silb6 desesperadamente, y lanz6 un chorrillo de un líquido caliente y apestoso que se le meti6 por las narices.
- Es una cucaracha venenosal- exclam6 el gigante,-y la arroj6 al suelo, donde se hizo mil pe. &lt;lazos .
. Pas61.e el pie por encima, sin dejar rastro de
· ella, y prosigui6 su camino.
Llegado que hubo á la orilla del mar, sent6se
en un acantilado, y vi6 cruzar m\jy á lo lejos,
mar adentro, otro'animalillo para él desconocido.
E ra como un pececillo que se escurría á flote de
agua en línea recta, sin sumergirse; su concha, dura, al parecer, - era negra, y sobre su lomo ~e
erguían como unas púas de forma rara.
El señor Delegado Apostólico entrando á!Catedral.
Deeipués de haberlo observado por buen espacio
la IglesiaCat6lica, S. S. Pío X y por Monseñor 'Boggian.i, quien de tiempo cop. mucha atenci6n, alargó el brazo mar allá y cogi6
asisti6 á la ceremonia vistiendo el traje de su alta Dignidad Ecle- entre sus dedos el; animalillo, con el fin de exa,minarlo detenidamente. Pero no~bien se lo había colocado en la palma de la
siástica.
mano, el acorazado,-que no era otra cosa aquel bicho náutico,
-le
ciispar6 una andanada con todas las baterías de estribor.
Si no desearas mucho, hasta lás cosas pequeñas te parecerían
grandes.-PLAT6N.
Ei gigante, á pesar de la sorpresa que le causaron el estrépito

,'

•

..

X.

•1

�/
Aetaalidades.

TRABAJO FEMENINO

Aetaalidades

tudes empeñadas en la dificultad de vencer y presentadas con
la gracia de la debilidad.
La mujer que pinta «La Bachillera,, es seductora, porque sufre, lucha, batalla sin cesar, ama el estudio y,aunqueá menudo es vencida en la trinchera, nada la descorazona y vuelve de nuevo al ataque como
el i;oldado más ardiente.
De estas duras prnebas salen al fin tri un·
fante, con un carácter bien templado y
un atractivo conmovedor, porque ha gas·
1,1do sus esca$aS fuerzas y ha tenido múlti¡.;les sacrificios para ponerse al lado dtl
hombre, como su igual.
Una carrera es una serie no interrumpida de Facrificios, por eso no hay qu6
ue,alentar á la que la emprende, sino alrntarla con palabras y con indulgencia.

BOOAS DE ORO DE UN INIIENIERO
[Véase la página 131 ]
El martes 27 del pasado el Sr. Don J. Ram6n Ibarrola fué
obrnquiado en el Tívoli del Elíseo con un banquete con motivo
del -50? aniversario
de su examen profe,
sional de Ingeniero
Civil y Arquitecto.
El Señor Manuel
Alvarez, en cariñoso
brindis ofreci6 la co·
rnicia é hizo la biografía del Sr. IbarroJa.
Sus estudios preparatorios los hizo
en el Colegio Franco-1\lexicano, bajo la
dirección del licenciado don Luis Mén-

Es el asunto del día el trabajo de las mujeres, siendo un problema que aun no se ha resuelto, unos
opinan que debe s6lo sujetarse al hogar;
y otros que puede entrar en la· lid mundial como camarada del hombre.
Pór eso debe leerse con especial atenci6n el libro de. la señora Gabriela Rével,
titulado «La Bachillera.»
No es de una literatura descolorida ni
tiene el gusto de las aventura8 mps ó menos arbitrarias, sino que es una deseripci6n de los e1,tados de alma nuevoi;,, al drama que se·desarrolla en la vida cotidiana,
donde se desenvuelve el porvenir de multitud de mujt1res que quieren ganarse la
..
vida con probidad, con valor y con hon·
radez.
Los gatos de Londre~.
-~.~,
La autora alcanza ciertanotoriedad porque no cesa de preocuparseporlascarreraF,
Srgún un peri6dico inglés, Londres po·
aunque sean difícilea; pues por medio de
see do~cientos mil gatos. Necesítanse para
ellas luchan las más pobre@, aquellas indela 11limentaci6n de los mininoR no meno&amp;
pendientes que quieren organizar su medio
de ciento setenta caballos al día; Existen
de existencia, sin contar con el marido
para :iquellas carnicerías especiales Cat'8
problemático que tal vez no llegue nunca.
rneat-rnen, las cuales, para ~ervir á ¡:.us
La escritora, en una serie de artículos,
parroquiano1,1, cortan la carne de cab!lllo
ec,tudia valientemente las diversas profesioá pedacitos, que enfilan en pequeños pa·
nes á que puede dedicar.. e la mujer.
litoR de madera.
No ca be durla que la ruta universitaria
Y así venden la carne á los dueños de
ofrece obstáculos i&lt;in cesar, y el peligro de
Señor. Lic. don Manuel Alarcón
los gatos. Hállanse estos industriale@, en
no llenarla debidamente; pero rinde granNuevo Subsecretario de Justicia.
las calles de Londres,con un cesto al brazo,
des servicios á l~ legión de conquistadores
que provistos de un sonajero, agitan sin
del porvenir que, antes de lt brar batallas sobre las posiciones cesar,cuyo sonido conocen todos los gatos de la gran metrópoli.
ocupadas hasta el presente casi exclusivamente por los homApenas perciben los descendientes de J!icifuz yZapirón el tinbres, reúnen sus energías y acopian sus esfuerzos en inciertos tineo de h1.s campanillas,se agitan mayando compungidamente,
resultados.
hasta que una mano piadosa se compadece de ellos y les da la
Por supuesto, que al demostrar tal valentía presenta sus vir- anhelada pitanza de costumbre.

-----·---~

~

dtz.

•

son las grandiosas obras del Desagiie. Fué miembro del Ins,
tituto Americano de Ingenieros de Minas, donde fué admitido por aclamación. Doctor en ciencias de la Universidad de Pen,
sylvania, Miembro fundador de la Asociación de Ingenieros
civiles y Arquitectos de México.
Inspector del ll'e.
rrocarril Nacional,
y explor6 la líma
de Veracruz á Jala,
pa.

El poder del
cristianismo.
Sigue de la pág. 131.

seno de la religión
avergonzados de sus
errores y ha~ta EOr·
prendido~ de haber
podido o 1vi d a r á
una madre tan buena y amorosa. -«Al
observar-· decía Chateaubriand .. este sín·
toma de una gran
mudanza en la opini6n, háse alarmado
el espíritu del so·
fisma, creyendo y Señor Lic. don José M. Pino Suárez, nombrado
recelando queseacer- Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes
case ya el término
de su tan largo imperio. Ha recurrido, pues, á todas sus armas y
baterías y adoptado toda especie de formas y disfraces hasta encubrirse con el manto de la religi6n misma para atacar una obra
consagrada á defenderla." Pero todo fué inútil: renació en Francia
con todo su esplendor el sentimiento cristiano, y la pompa del
~ulto y el amor tributados á la Divinidad, fueron la única contestación d11.da por el pueblo á los esfuorzos de la filosofía incrédula.
De entonces acá han vuelto á renovarse los mismos ataques
contra el cristianismo: siendo de notar, que en nuestros días no
s6lo son lanzados por una filosofía atea, sino muy principalmente por la ciencia, que envanecida de sus progresos y sus
triunfos sobre la materia, intenta destruir por su base la firme
columna de las tradiciones relig~osas, exglicando. á s~ manera
los misterios q u e
.
Dios no ha qµerido
revelarno3. I gua ].
mente hay que obPervar que ninguno
de esos ataques es
nuevo, pues si tal
parecen, debido es
únicamente el ropaje:con que se presen·
ian revestidos. Y a
en otros tiempos han
sido formulados por
1
los enemigos de la
1 Iglesia y victoriosa• mente contestados
¡,or hijos insignes
uel catolicismo.
Nuestra religión
es eterna como su
Divino Fundador, y
pese á los filósofos
impíos, ella brillará
~iempre con pompa
y e:iplendor so b r e
Jos destinos de la
humanidad.

Los estudios para
ingeniero top6grafo
los hizo en el antiguo
Colegio de San Jacin to, obteniendo el
título de ingeniero
el 25 de Febrero de
1862. Los estudios
de ingeniero civil y
S:iior Lic. don Jesús Flores Magón,
arquitecto en la Aca
nnevo Secretario de Gobernacíón.
demia Nacional de
Bellas Artes, bajo la direcci6n del Profesor Cavallari.
Recién recibido fué á los Estados Unidos á estudiar la fa·
bricación del acero, viviendo algún tiempo en Pensy1vania. Estuvo en las principales acererías y fábricas de puentes.
Comisionado de México en la Exposici6n Universal de Nueva Orleans, donde construy6 el Pabellón Morisco que después
se armó en la Alameda de México. Construy6 el faro de Tampico é hizo un proyecto para Veracruz.
Form6 el proyecto y dirigi6 la construcción de las instalaciones hidráulicas para la luz eléctrica de Puebla.
Hizo la exploración y estudios para un camino carretero de
Moralia al Océano Pacifi00 á la- Barra de Zacatula.
Estudió y llev6 á cabo la reglamentaci6n de las aguas de
San Bartolo. Estuvo comisionado pa
ra el estudio y k
glamentación de las
aguas del Nazas,
habiendo formado
el reglamento de ...
1895.
Represent6á México en los Congre,
Ros de Irrigaci6n de
Denver, los Ange
les y Alburquerque.
En el Congreso de
Ferrocarriles de
Washington. .Fué
Delgado de México
para el estudio de
la presalnteroacional de "El Paso_ll
En la Comisi6n ele
Límites fl. u v ia lr.s
con los E5tados TJ .
nidos.
Como Director de
lit Comisi6n Hidro•
gráfica tiene pro·
yectadas .v a r i a s
obras de gran importancia, que se
e3tán fjecutando y
otras que ya vemos
- .
·.. • ¡
terminadas, como
Señor Lic. don Jesús González, nuevo Subsecrébrio de Gobernación.

VICTORIANO

AGtEROS.

�o

. 136

A etaalid&amp;-des

COMIDA A LOS PRESOS EN TAOUEA

El Jefe Político de Tacub:t prseidiendo la comida.·

Corrección

de

El

alcaide, Sr. R.· Aragón [X] y empleados de la:.:árccl sirviendo la comid:!

lavar con sangre de martirio, y había un pecado que apenas en
lo humano si podía alcanzar perdón.
- Ello fué-comenzó á decir la .tía-hace algunos afios; ni
tantos que no conociera el, telégrafo~eléctrico, ni,tan J?OCOs ~:?e
ya estuviera depurado, y a salvo de todo error o eqmvocac10n
el postrer trámite que se sigue para aplicar la última pena al
reo condenado á muerte por la justicia de los hombres.
En la fecha á que mi relato se remorita, Luis de Herrero era
lo que vulgarmente se di~e el oji!o de~e?ho del pundonoroso .é
ilustre general Peñaflor, a la sazon Mnustro de Guerra. El capitán Herrero era el niño mimado del Ministro de la Uuerra. E!
hombre de confianza para ·aquella~ empresas que requerían audacia o inteligencia: sagacidad ó de_sprecio de la vida.
.
Por su adhesión al veterano Peñaflor, por s~ acti-~idad infatigable por su caballerosidad exquisita y hasta por las nob~ezas
de sus 'atolondramientos juveniles,· Herrero era queridísimo, ya
no de su jefe superior, sino de todos cuantos le rode&lt;1ban . .
Fué por entonces cuando nuestra pacífica Córdoba .se conmovió una mañana con la noticia del atentado de que había sido
víctima el coronel del regimiento que prestabaserviciosde guarnición en esta plaza;
Un sargento, en arrebato de locura determinada por los celos,
dió muerte á su coronel. Conv~cto y confeso el reo, prontamen.te quedó juz~ado en juicio sumarüdmo; el consejo de guerra lo
'condenó á se~ pasado por las armas. La ejecución había de verificarse en plazo brevísimo.
.
.
No había tiempo que perder Desde el Obispo hasta el último
d.e los vecinos de la ciudad, todos alzamos nuestras voces implorando clemencia para el i-eo, todos solicitamos el indulto del
sargento Guevara.
-¿Luego el sargento Guevara-insinuó el ex-intendente Sr.
Vacas-es el sacerdote el cual nosotros conocimos y cuya muerte lamentamos?
- Nada de eso, amigo mío- repuso D~ Antonia. - Hágame
la merced de escuchar con paciencia, y pronto estará al ~bo de
la historia.

erratas..

Cuando mi tía, con acento tembloroso, nos comunicó la noticia del atroz suplicio y de la horrible muerte del P. Guevara,
todos, sin decírnoslo, penEamos á la vez lo que en ~Ita voz pen·
só el ex-intendente Sr. Vacas: ¡Tenía cara de mártir! ·
Yo no creo que se nazca teniendo cara de criminal ó de sábio,
de caudillo glorioso ó de traidor cobarde; no creo .en los "tipos"
de las escuelas criminalistas, y he negado que las almas se aso,
men á los semblantes por las ventanas de los ojos. Sin emb~rgo, siempre pensé y creí que el ·p, Guevara tenía rostro de martir.
Había en su semblante, pálido como el semblante de un
Cristo exangüe, la expresión dolorosamente resignada que. se
adivina en los sombríos lienzos de Ribera; había en sus pupilas
hundidas y subrayadas por obscurísimo livor, algo así como l~s
chispas de la hoguera que el sacrificio ~nciende, y en la hu.mi!,
de mansedumbre de la palabra del misionero, y en ~a nob1lís1ma caridad que resplandecía en todos sus actos, aspuabase algo
suavemente triste como aroma de pasionaria, algo como el per·
fume de las místicas flores de santidad que la fé hace brotar entre la sangre del martirio.
-Todos-exclamó el Dr. Fernández-llevamos dentro una
novela ó un sainete, una comedia ó un drama, y, t::&gt;dos, exte·
riorizándolas ó no exteriorizándPlas, vivimos en las escenas y
en las páginas de esa obra que se encierra en un rincón oculto
de nuP,stro sér donde el sentimiento tiene su biblioteca. Ahora
bien-prosiguió el perspicuo Galeno-yo he sospechado siempre que en el interior del P. Guevara vivía una tragedia con todos 1ms horrores.
-So~pechaba usted bien - interrumpió la señora de Cárdenas. - En la vida del que fué bizarro capitán D. Luis de Herre·
ro había una mancha sangrienta, que el P. Guevara acaba de

EXPOSIOION EN. UN.A. . ESCUELA

'.·

Detalle5 de la,Exposición de trabajos manuales en la Escuela Josefa Ortiz de Dominguez.

)

Aetaalidades.

13,7

-Las gestiones
2.0GO MILLAS 'EN A UTOMOVIL
'del capitán Herreque se practicaron
ro, y, gracias á las
en demanda del ininfluencias que se
dulto-prosiguió la
atravesaron y gra·
narradora-dieron,
cias á las muchas
por dicha ó por dessimpatías de que
disfrutaba la famigracia (no se espanten de la dislia de Luis, pudo
yuntiva, señores)
echarse tierra al
el resultado apeteasunto.... Y ahora
cido. El Consejo de
empieza algo inconMinistros, reunido
cebible,algo quepaen la noche víspera
ra muchos resultará
de la ejecución del
estupendo.
sargento Guevara,
El sargento Gueacordó conmutarle
vara dejó una viula pena, estimando
ria, enferma y poque existían cirbre, y dejó un pe·
cunstancias atettueñuelo sin amparo.
nuantes y teniendo
en cuenta la briLuis de Herrero,
liante hoja de sercon abnegación rnvicios del condenablime, se dedi~ó á
do.
cuidar á la enferma,
A las once de la
granjeándose el
noche quedó otorafecto de aquella
gado el indulto, y
infeliz criatura, y
luego, un día, tomó
á las once y minutos, al volver el gepor espo"a á la viuneral Peñaflor al
Llegada á México del automóvil que hizo el c:imino de Los Angeles á México en 6o días
&lt;la &lt;lel ajusticiado y
adoptó por hijo al
Ministerio de l a
Guerra, dió orden á Luis de Herrero para que telt&gt;grafi.á~e á huérfano del sargento.-Espóso por esposoi padre por padreCórdoba manda11&lt;lo suspender la ejecución y noticiando el in- exclamó el doctor Fernández- El capitán era hombre condulto.
1ciencia.
Al salir el capitán '.Herrero del de3pacho del Ministro, dióse I - Pocos meses des¡,ués del ca~amiento-continuó la señora
&lt;le manos á boca con su asistente, que, con el mayor recato, le , de·Cár&lt;lenas-la viuda de Guevara falleció bendiciendo á su
hizo entrega de un perfumado billetito.
segundo esposo, al cual antes había perdonado la imprudencia
Herrero, que era de suyo vehemente, sin detenerse, 8e plantó que costó la vida al primer marido. Luis de Herrero, después
en la calle, tomó el primer coche que halló al paso y se enea- de hncer donaci6n de su pingüe caudal en favor de su hijo adopminó á una aristocrática tertulia, en la que estaba aguardándo- ti vo, ingresó en el Seminario, recibió las Ordenes Sagradas, prolé la dueña y señora de sus pensamientos. La cita era decisiva: fesó como misionero y pidió y obtuvo la venia para marchará
se trata ha de la presentación del
las regiones asiáticas á difundir
novio i la familia de la _que pronlas verdades y las enseñanzas del
to había de ser de un modo ofiEvangelio......
.
cial la prometida del gallardo ca-~¿En qué quedamos?-obserpitán.
·
vé conf~~o.-¿Quién ha sufri~o
Cambiando ternezas) con su
el martmo y ha muerto en Asia
amada, haciendo con discreción
proclamando la fe católica, el cay con ingenio la conquista d.i loa
pitán Herrero ó el padre Guevafuturos suegro~, pasó Herrero la
ra ......... ?
velada retirándose á su hogar de
-Si me hubieses dejado consoltero' con las primeras luces del
cluír-exclam6 mi tía-ya estarías enterado de que al hacer IJ.
alba y durmiendo á pierna suelta
hasta bien entrada la mañana.
Luis su profesión religiosa conCuando el áspero vozarrón del
siguió, por especial favor, poder
asi5tente despertó al capitán·, un
1 :usar de por vida el apellido del
horror inmenso, de horror sin líjsfortunado sargento Guevara.
·mites, pasó por su alma, paralizó
Para; el capitán Herrero era deber
su pensamiento y heló su sangre.
de conciencia lograr que el apeLocamente, atropelladamente,
llido de su víctima mereciese las
con el cabello erizado, con el esbendiciones y respetos ganados
pant0 en las pupilas y con la depor el padre Guevara en una
RPSperación en el pecho, corrió a~
existencia ejemplar y en uua
Ministerio.
munte heroica.
Eq su amorosa precipitación
-;-R~su~lta;11ente ~dmiro á don
olvid0se la noche antes de teleLms- msmuo el exmtendente.Ji:l, como todos, incurrió en erragrafiar el indulto del sargento
Guevara. Cuando se dió cuenta
ta al escribir el libro qe la vida.
de su crimioai olvido, era dema-Cierto que sí-concluyó la
st-ñora de Cárdenas. - Pero no tosiado tarde para repararlo. A las
~iete de la mañana el ~argento
do~, cual el venerable padre GueGuevara había sido fu silado en
vara, tienen fuerza de volunlad
las murallas de Córdoba... . .
bastante para corregir, en su páIÍubo una gran pi;u~a. Luego,
gina postrera, las erratas del libro
con voz. triste, continuó mi tía:
de la vida.
M. R. BLANCO BELMONTE.
- No existía entonces l:l costum.bre que hoy exiete, de no
efectuarse Pjecución alguna sin
00000
q.11P. anteA se reciba el telegrama
El alarde de fral,lqueza es una
denegando el indulto. E-ta falta
Et mecánico y el chauffer indicando en el map.1 la ruta
ele las máscaras de la hipocre·
se invocó para disculpar la falta
seguida por el automóvii
sía.

�138

CtTÓniea ExttTajerra.

CRONICA EXrrRANJERA
· Hace treinta años, el 16 de Fdbrero do 1881, una expedición
francesa bajo las órdenes del Gral. Flatters cuyo peraonal con9·
taba del CapitG.n Ma.sson, el Sub-teniente Dianous, los Ingenieros Roche, Beroi.ger, el Dr. Guiard y otras perwnas, fué sor·
prandida y exterminada en los pozos de Tadjeoon Soudan
francé3 sin que las tropas francesas lograran averiguar quienes
fu~ron 103 asesinos y por lo tant0 aprehenderlos y castigarlos.
Hace pocos días que el Sub-teniente Sigonney siguiendo las
órdenes del Capitán Charlet se dirigió á explorar el Oasis de
Djrnet y á posesionarse de él contrariando las pretensiones de
las autoridades turcas de Fezzan que creían tener derecho á su
¡.,o~esión.
·
. En dicho Oasis fué sorprendido el campamento de d' Eteil:'Ai
que fué el autor directo de la tragedia en que perdieron la vida
el Gral. Flatters y demás miembros de la expedición.
Nuestro grabado representa al Cheikh ó Jefe Eteis3i y á dos
de sus eegundos.

Ctróniea E:xttTanjerra.

plarmente. Considerando las consecuencias de una inútil obstinación y convencido, por otra parte, que no contaba con el
apoyo del pueblo de Massalit para soportar la guerra, i\ndoko
avisó á su huesped que su presencia no era grata en sus dorni·
nios.
Nue3tro grabado representa la llegada del Sultán vencido á
Aheche, capital de Ouadai, donde rn unió con sus esposas y
hermanas para dirigirse á Fort-Lamy donde será desterrado recibiendo una pensión de mil francos mensuales del gobierno
frances.

~-·

Evocaci ón de un Drama A frican q .
/

sun"lisí6n de un Sultán,

/

=-;~

. ¡

***

El salvamento de los restos del Maine, crucero norteamericano hundido por una explosión en la Bahía de la Habana en el
afio de 1898 es un triunfo de la Ingeniería moderna.
La Bahía de la Habana es profunda; y si se tiene en cuenta
el peso enorme del crucero y los efectos de la explosión en su
hundimiento, será fácil imaginarse las dificultades con que se
tropezó para poner á flote esa masa de ruiñas.
Las obras hañ costado $ 900,000 oro, pero no importa, se ha
realizado un prodigio y se ha reconquistado el Maine.
Varios millonarios yankees han llegado á ofrecer un millón
de dólares por los restos del crucero para exponerlo de cindad
Ddspués de varios afios de luchas. Doudmourah el Sultán de en ciudad ó para venderlo en fragmentos como ee vendían en
Ou11dai, el Gran Imperio Negro, se ha rendido á Francia.
Waterloo las reliquias del ocaso de Napoleón, pero el MinistePara qué el Sultán se rindiera ha sido necesario para el Coro- rio de Marina de Washington ha desechado todas las propues·
nel francés Largeau, tEiner al mismo tiempo que una gran pa- tas y el Maine seguirá perteneciendo al Tio Samu-el.
·
ciencia diplomática. gran tenacidad · y energía. Refugiado en
Massabit, donde el Sultan Andoko le daba asilo, Doudmourah
hibía escapado á la persecución de las tropas francesas.
En sabiendo la pasión dominante de alguno, se puede eEta r
Fué preciso advertirá Anduko que si no expulsaba de sus do- seguro de agradarle. -Pasc:i.l.
minios al Sultán de Ouadai, se le castigaría pronta y ejem·
11 mejor escuela del niño es la madre. -Mechtlet.

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***

·---··----

EXHUMAOTON DEL "MAINE"

El acorazaJo americano "M:iine''

4 flote en la BJh ía de la Habana.

El "cheikh" Eteissi. Jefe de la tribu Hoggars que exterminó á !J
expedición Flatter; hace 30 años.
·

Doqdmourah, antiguo Sultán de Ouad,ii que acaba de rendirse
á: Francia.

UNA CONSULTA.

triste consignar que los cuidados que tri butan á los enfermos
confiados á su vigilancia ~ uelen estar en razón con directa de las
propinas que reciben. Los más pobres son las mayores vícti·
mas en este caso.
Si la propina es mal, como lo es evidentemente, pertenece al
número de los males indestructibles y fatales. Nadie acertará á
suprimirla. Reglamentarla es lo más que podrá hacerse.
La propina responde á una irregularidad ó desviación en el
orden económico, que la costumbre colocó en el nivel de lascosas normales. Dicen que tiende á desaparecer en 103 países del
Norte. En los de Mediodía seguirá arraigándose y acrecentándose.

u;;.ep0rter-p;risiense ha tenido la 'cúriosidacld1""hi'lormar á
sus lectore, de la opinión que acerca de las propinas profesan
as diferentes entidades que ordinariamente la reciben con son·
risa más ó meno3 die3tra, correcta ó atinada.
El asunto es de los que pueden incluirse en la categoría de
lloe candentes de esta época del año. Las respuestas obtenidas
por el interrogador hao sido para. todos los gustos, porque mientras uoo3 quieren la supresión de las propinas, otros piden que
subsistan y otros que ambas cosas permanezcan, aun cuando evidentemente se contradigan por flagrante modo.
L1s damas, rancias, por lo general, que en los teatros despo·
jan á las señoras de sus abrigos, manguitos demás accesorio~,
h_an declarado que nada apetecen de la pública generosidad,
s10mpre y cuando que se las asigne salario fijo. Pero no obstante la declaración, recibirán de muy buena gana cuantas finezas
benévolamente se las otorguen.
Estas damas experimentadas son de las que aspiran á lo necesario en pri'mer término, y ~n segundo lugar á lo superfluo; y
ª!anta.jan en previsión á la hormiga laboriorn, diligente y pre·
v1sora.
Los camareros de cafés y restaurants, menos condiciones, desean que la propina persiF.ta indefinidamente. Eocuéntranse
satisfechos del público y d.e los b!meficios que alcanzan de sus
largu~zas, pero se lamentan amargamente del proceder de los
patronos, el cual consideran por demás arbitrario y abusivo.
Eti efecto, los patronos sustraen de la sumas total de las propi·
nas ciertos gastos que debieran sufragar individualmente, como
son, entre otros, la sustitución de la vajilla rota; el costo del pa·
p~l y sobre3 que consumen los parroquianos: el de los mondad1ente3 y el de las cerillas, y hasta el .de los vigilante i nocturnos
que custodian los e3tableciniientos. Tal proceder es, en efecto,
abu~ivo. A la corporación de .camarerosasiste cabalderecho pa·
rala queja. Ningún economista heterodoxo y hortodoxo se
atrevería á aprobar semejante: proceder de parte de los patrono 3.
.O;rJ. c lteg,n ía de trab.tj idora3 perteneciente á loi dos sex·&gt;3
PLde también el ·manteni miento de las propinas; trátase de 103
enfermero3 y ·enfermeras en ho3pitales y sanatorios, cuyo3 emo·
lumentos soh insuficientes para las necesidades de la vida. Es

110 QUE PIBf'i{SAfl LlAS lVIAO~ES
Las madres, cuando sus hijos son pequefios, suspiran porque
crezcan; creen que ellas gozarán de la vida, rodeadas de ese
elemento amado que sabrá comprenderlas mejor.
Después pasan Jos años y no resulta lo que ellas imaginaron;
el espíritu independiente arrastra á los hijos y ellas sufren en
secreto y echan de menos aquellos alegres días de la infancia
en que la esperanza ha sucedido á la melancolía,
Cuando son grandes pasean y llegan tarde ; la madre, atenta
al menor ruido, no puede dormir; vigila la entrada de la oveja
&lt;leFcarri.ada y á menudo solloza en su habitación, exclamando:
~-¿Por qué no se quedaría todavía chiquito?;,
Su ternura está constantemente alarmada, porque esas almas
ya no se inclinan en su regazo para murmurar sus quejas, sino
qu'l vierten su pesadumbre en corazones extrafios.
, El mundo e3 todo para el joven, olvidado en aquella madre
smta es la única que nada. exige, que todo lo ofrece y que
oculta sus lágrimas para no hacerlo sentir.
Vuelan lo~ años; el joven ya ha sufrido; entonces respeta y
ami mejor á la que le &lt;lió el ser; pero, ya es tá de prestado
aquella sombra viviente, dulce, ~ndulgente y c·ariñosa. Cuando
ella recoge las indulgencias y el amor de la familia, que tanta
abnega~üón le h1 co.3tado se evapora como una nube ei::a madre
adorada ante sus hijos llenos de desolación.

�PASA TIEl'JIPOS
RAYOS DE SOL

I~L ASTRO DEL DIA
LOGROGRIFO

QUISICOSA.
_Arbol pequeño de madera olorosa.

5212

3545

1

4

1

2

Quitándole una letra al precedente significado, t&gt;xpre~ará:
Mes

2

5435

4

3

1

2

2

4

4

5431

...

-

54 3 1

"

-

••

u

**

CHARADAS
1rnr Pnsto1·.

I

Quitándole á é:;tfl otra, dará:
Rey de Etolia y Caledonia
Substrayéndole á esta otra, dará:

5214

.¡¡

Substituír los números por las letras
Nombre de una consonante
que les corresponden del todo, p&gt;ara que se
pueda leer.
Otra sustracción de una letra, y tendreEn la S, líneas orizontales: Constelacio- mos:
nes boreales. -Ascención de los astros por
Pre pos ici6n propia
el horizonte. - ( Bernardo y Diego de)
Y finalmente, quitándole otra letra,
padre é hijo, amhos pintores. en vit~la,
quedará:
que vivieron en Sevilla en el Siglo XVI, Levante
Líneas verticales: Metal precioso. - Cuadrúpedo hembra indígena de los países
fríos y montuosos.
ANAGRAMA,
En la O líneas horizontales: Constela+0000000
'
.
ci6n.-Adjetivo femenino.-Lineas Verti0+000000
cale~: Antigua ciudad del Asia Menor,
00+00000
cerca de Adana. - Marisco.
ooo+oooo
En la L, línea horizontal: Verbo, atre0000+000
verse, emprender algu°:a cosa con . atreooooofoo
vimiento. - Línea vertical: Especie de
000000+0
planta medicinal.
0000000+
El todo que, como se verá, consta de cinSustituir los ceros y pufitos por letras
co letras, expresa:
para que se lean horizontalmente y ~~·la
CUERPO CELESTE
linea de puntos ocho nombres de v1non.

***

Pepe, f:igue mi const&gt;jo
que no irás mál en tu vida;
tiened bnerrn cuarta dos
y 110 eres ya un lila ;
cuatro primera tercera.
con la gente adinerada
y no digas que eres todo
ni por nadie ni por nada.

II
Junto á la isla tres, dos
y prima segunda cuatro

de un velero bergantín
que se le llamaba ((Rápido,»
estaba prima tres cuarta
un marinero insoleLte
que fragu6 una rendición
que hubo todo felizmente.
Las soluciones en el pr6ximo número.

***

Soluciones á los pasatiempos insertos
en el número anterior:
A las charadas:

SALTO DE CABALLO.

I. TEMEROSO.
II. CABAÑA.
III. GUADIANA.

ron

y

.'
'

-

re-

no

sus

ti

-hlos

re-

•

el

de

"
tra-

-sas

- ,• "
her- -true-

'

'

la

.·ran

l..

•

, '

la

#

• •

~li- .. -ha-

1. '

1¡•......
• .......

ATA
E

-(o5J•
-nas -tes

I' l,,s

M
CAL
CAR I E
MARIANA
LIA ÑO
E NO

11
SOL
SOR I A
LLORE N TE
LIN FA

"

pue · -me- ,-gión

A los Rombos:

A

se

-nanti

-ge-

'
-jo

Al .Jeroglífico: .
Nada es la nobleza del nacimiento, sin
las virt udes del corazón.
Al logogrifo numérico.
ROSAL.
A los cuadrados:
MIC A

I BAS

CASA

ASAS

RO S A
OTON
S O 1 I
A N I S

Al J eroglífico comprimido:
TDILIO.

Pequeña en cierto modo, como rayito del sol de la bondad, es
la virtud de la benevolencia, virtud que, á semejanza del áureo
Es cierto desgraciadamente, que en la vida abunda más lo hilo de luz solar, rae sobre lo~ defectillos humanos, los bruñe
y los vi~te con brillanteces tales que, sin disfrazarlos, los hace
malo que l¿ bueno; también es cierto que eil mucho urayor l!l · aparecer
menos feos.
número de las personas desagradables qu-e t&gt; l de laRagrada.ble~.
,
;
La.fuerza
de la benevolencia no consiste en 8U gt&gt;nernsidad;
Pero no es menos cierto que hay mucho bui:mo d~sconoc1do y
consiste
muy
en que, con rli,rrPción fir.í irnn, ni
mucho malo por co- miente ·ni tratasingularmente
de ennoce~.
gañar.
Son incontables las
Las person;..s que se
personas buena~, vi rmueven
áimpuliso, de
tuosas ydignascieafee- malquerencia~,
comto que no disfrutan d'P. . plácense de poner rle
de nuestra sim patía manifiesto, casi ~iem por sus asperr zaH de
carácter y por la adu!&lt;- pre exagerándolos, los
n nares 6 defectos del
tez y severidad de su~ Jprójimo.
juicios sobre todo y so·
Las;que obran mobre todos.
vidas:por
afanes bené¿E~acaso prtf&lt;lribl~
volos,
no
han de dar
la adulación oficiosa.
y
no
dan
en
el extreque por lo común es
·mo opuesto.
máscara de la hipocreConozcamos á fondo
~ ia?... ...
las
debilidades y las
Nada de eso.
imperfecciones humaPero convengamos nas, y por lo mismo
en que todas 6 casi to- que las conocemos,
das Jas señora s, ¡,or procuremos encontrarexentas que estén del les
disculpa.
pecadillo de la vaniComprobemos por
dad , sienten el noble
experiencia
propia que
deseo de ser bien reel
mundo,
cual
grancibidas, de verse afadiosa
moneda
troqueblemente tratadas, y
de saber que se lai; lada por el Creador,
estima en lo que valen tiene anverso y reverv de estar convencidas so1 y hecha la como
;le que su presencia en ·probacióñ, apliquémocualquier parte es mo· nos á mirarla por su
Li vo de !-ittisfacción por cara más favorahle.
¿Verdad que nos
cua ntos las rodean.
¿Cómo se alc:mz,1 du~lemucho cercior11rese hermoso ideal, que, nos de que se ha inen i;urna, ea s6lo el terpretado tvrcidamen
¡.mmio á una exquisi- te un dicho nuestro ó
ta educación d.el fen- un acto desprovistos
de mitlicia y acaso lletimiento?.. ....
No hacen falta gran;- nos de nobie- deseo?.. .
~I
des sacrificios, m he- ¿81? Pues por lo que
roísmos sobrehuma- nos du11le, calculemos
nos, ni abnegac-ione:; ·lo que dolerá á los deextraordiMrias. Bas- má~ que juzguemos
ta, lisa ·y llanamente, desfavorablemente lo
con otorgar á todos lo que hablan 6 ejecutan,
quP. de todos deseamos tal vez con afanes tan
Rinceros y honrados ...~ e-e, I
recibir.
Partt que se nos tra- cual loe nuestros.
tP, con benevolencia,
Cuando nos juzguen
iseamos i:iempre bené- erróneamente, no sin·
volas. Bien entendido tamos rencor contra
que la benevolencia no nuestros jueces, y tenTraje de recepción para señorita
estriba en cerrar los gamos valor suñciente
ojos para no ver Jo que para rlisculparsu eguies reprobable y mere- v@caci6n y para olvi·
Traje de paseú
ce y debe ser reprobado. En el cielo de las almas honradas·hay · darla. Esto es lo que
por voluntad divina un sol e3plendoroso : la bondad. A-l calor
desearíamos que hicieran con nuestros errores. Esto es, en fin
de ese astro rutilante nacen, crecen y se desarrollan, florecien· el secreto de la benevolt}ncia.
·· , '
do y dando sazonados frutos, esas grandes virtudes que Ee 11~Pára las grandes faltas, para los mom entos supremos de la
man justicia , lealtad: abnegaci6n, paciencia, generosidad y heroísmo, virtudes que, por lo general, proporcionan como úni- vida, se necésita de la clemencia y de la piedad; ·para las moca recompensa á quien las practica la hermosa satisfacci6n que lestias, alfilera zos y desazones minúsculos á que nos expone· el
trato cotidiano, .no tenemos derecho á pedir más que lo que teemana de la serenidad del deber cumplido.
nemos el deber de dar: benevolencia.

....

~/

�Parra las damas.

11 trava~ura. de un niñJ, el aturdimiento de una jovencita,
h ligereza. de una señora ó la indiscreción de una anciana son,
para algunos, groserías, falta~.de educación, defectos i~tolerables y sin embargo, una sonnsa amable, una advertencia afectuo31a bastarían para.que el que claudicó se apresurase á ofrecerno's excusas de arrepentimiento leal.
En la intransigencia, antes que rectitud de carácter, suele haber la vanidad de pasar por observador sagaz y por persona
·
instruidísima y educadísima.
En la tolerancia cariñosa hay un perdón que no h11milla,
una limosna que J.a virtud hace, eECondiendo la mano, á los más
.
débiles ó á los más ignorantes.
¡Cuánto mejor y cuánto más caritativo es rectificar hábilmente un error, que abochornar á una señorita 6 á una señora por
unn distracción ó un olvido nada trascendentales! ...... De un
modoganaremo:iamistad y gratitud; del otro
nos expondremos á
á desdenes y á repre~alias. ,
Además, la benevolencia resulta la piedr,1 de toque que per·
mite aquilatar la elevación en el pensar, la
delicadeza en el sentir y el grado de edu·
ración de los que forman la sociedad en
quA vivimos.
Habrá quien observe que la benevolencia
t-R innata, y que se
nace benévola ó no be·
névola, como se nace
morena, rubia ó trigueña.
Verdad es que el .
temperamento influye
mucho en la mayor ó
menor tolerancia de
criterio. Mas no cal!e
desconocer que~ -be'nevolencia s~ auquiere
por fuerza de ·costumbre bien disciplinada.
. Quieren mis lectora s un modelo en qué
aprender tolerancia pa·
, . . '?
ra con el proJ1mo
...... .
Míreme en el espejo
de sus procederes co·
mo madres, si lo son,
ó en el espejo de cualquier madre buena, si
es que no han sentido
el alborozo de la maternidad.
La madre buena y
'.:liscreta conoce, aun
cuando no los diga,
los grados de belleza
física, entendimiento
y virtud de sus hijos.
Con blanduridad
aparente, pero con se·
veridad inflexible, en·
cauza y corrige lqs de·
fectos que nota en sus
pequeñuelos, y sin em·
bargo, al reprenderlos
Elegante abrigo de paño
lo hace siempre ha·
llando en su fuero interno disculpa para el goloso, para el alborotad?r, para el hol·
gazancíllo · corrige perdonando, y perdona olvidando la falta.
Al castigo' va unida la caricia; al regaño, la frase toda dulz1;1ra,
y los niños, con inconsciencia consciente, conocen y repiten
que su madre es muy bondadosa.
.
.
Seamos, pue~, como ~sas.madres q~e á medida que enveJe·
cen se van sintiendo mas dispuestas a ~xcusar las faltas de los

demáe; seamos como son las abuelitas que, á modo del sol de
invierno, embellecen con su sonrisa los campos yermos y las
almas Ein flores.
ARACELI.

00000

AFEITES PERJUDICIALES
Sometidas al examen de un Jurado de químicos las porque·
rías empleadas por damas y galanes para
embellecerse el físico y
taparse los arañazos
del tiempo, el verAdicto resultante ha sido
terrible. Si el tenorio
de cuarenta y pico diciembres que resiste á
jubilarse supiese que
la tintura que se da
para taparse lo rucio
de su cabellera tiene
sales de plomo ó cobre,
se le pondrían los pelos de punta. Pues a1,í
es, y poco á poco la
cabeza va absorviendo
el veneno y contrae,
el que no pasaba de
necio muy calificacio,
una vesania impulsiva,
demostrando la ~inraz6n del refrán que afirma que ningún tonto
se vuelve loco.
Los depilatorios que
usanlasmujeresbarbudas tienen cianuros
alcalinos que suelen
jugar muy malas partidas, y compuestos
arseniales, á los que el
más valiente les vuelve la espalda.
Como hay en las
mujeres grandísima
modestía,á muchas les
trae descontenta su fi.
sonomía de tal modo,
que el que pusiese un
almacén de caras nue·
vas haría un dineral.
Etio no es posible,y las
descontentas se envuelven la faz en una
masa blanquecina, en
cuya composición en·
tran dos peri,onajes de
malas entrañas: el carbonato de plomo y el
subnitrato de bismuto.
Para tetíirse la. cejas
de color ntigro es preciso apechugar con el
Vestido de calle
antimonio y se entra
á las consecuencias, y
es d e advertir que
.
.
según refieren serios tratados d_e Patología y Toxicología, ha
habido casos de ceguera debido á estos afeites, y en ellos tienen
también su origen bastantes neuralgias de esas que resisten á
todo tratamiento. No sería importuno el que uno de nuestros
químicos de primera fila, con la autoridad de. 8U ciencia, avisase á las que se dan mano de g:3-to y las pr?pmase un.a buena
jabonadura científica que las quitase el barntz y las deJase más
claras que el agua .

-- ~--- :; ;. ,-'

Consejos japoneses

Doblar la punta superi or derecha de la
tarjeta, significa «despedida ;» la de la iz quierda, «visita;» la inferior derecha, ccfe·
licitaciones;,&gt; la izquierda, ccpé~ame;1, do·
blar sus dos puntas superiores quiere
decir «comida ;i&gt; las dos inferíore,, ccbaile11
doblar las dos puntas superiores, «entierro.»
-Doblar un poco por la dencha , i:aralelamente al lad o vertical, «recomendación ;n
esto mismo por la parteizquierda, ((excusa. »

Poiciones sucesivas el folleto lleva ba ya
el título de Historia de John Bull.
John Bull era el nombre popular que se
aplicaba á lord Bulingbroke, ministro &lt;lA
la rllina Ana, en la época de la publicación
del folleto. Solía llamársele :mtes Bullin·
gbrook. Bull, en inglés Aignifica toro, y
en 171 5 los adversarios del ministro trarn rnn de rirlieulizarle en un escrito llomado Ox rt.nd Bnll (buey y toro).
Los ingleses son aficionadísimos á
abreviar en la
converBación · todo nombre largn.
y de ahí que á
Saint John Bulingbroke Je lh1.maron John Bnll.
El autor de la
obra de ou e Rfl
trata crey6se du rante algún tiempo que había sido el c é le bre
Swif; pere hoy
está!perfectamente d em osrtad o
(IUe fué J oh n
Arbutnoth. .Y,
por lo tanto, la
gloria de la invención no co. rrPRponde á I nQ'laterra, sino á
Escocia.

Las madres japonesas cuanqo caean
una hija, la aconsejan de la manera siguiente:
Desde el momento que seas casada,
dejas de ser mi hija.
Obedecerás en adelante á tus suegros
como hasta hora has obedecido á tus padres.
Tu esposo será tu wlo dui ño.
Serás humilde
y limpia.
La estricta obediencia de una
mujer á su marido es la más noble virtud que se
puede poseer.
Serás siempre
amable con tu
suegra, por q u e
andando el tiempo serás suegra
tú también .
No serás nunca celosa, porque
así matarías la
afición de tu marido hacia tí.
Si tu rrrarido
comete una injusticia, no por .
eso la has de cometer tú. Sé paciente, ten calma
y háblale noblemente.
Salvaos el alma
No hables demasiado, no has
, Un petulante, .
bles mal de tus
muy confiado de
vecinos y dí
fÍ mismo, acari·
siempre la ver·
ciaba en su ma·
dad.
gín ensueños de
Levántate temBaile de Máscaras celebrado en casa del señor Ingeniero Don Antonio Rivas Mercado,
gloria, honores,
el 20 de Febrero último.
prano, acuéstate
riquezas ... Mien.
tarde, no duer-.
tras un día con mas siestas, bebe poco y hasta los cm·
Doblarla desde el vertice supedor iz - fiaba sus proyectos á un amigo algo burcuenta años no visites reuniones públicas. quierdo hasta la mitad del lado opuesto, lón, este ie dijo:
No consultes jamás con las adivinado- ((cita;» el doblez desde el ángulo supnior
«Precirnmente, yo he conocido á un furas ni consientas que te digan la buena- derecho á la mitad del lado de enfrente, lano, joven robusto y de gran porvenir, el
ventura.
n1ega ti va.»
cual forjaba en su mente iguales proyecSerás económica en la administraci6n
Doblada verticalmente por mitad, ccde- tos ...... »
de tu casa.
»¿Y qué?»
safio;» enteramente negra, «luto riguroso; »
No frecuentes el teatro con gente de con orla negra, e.medio luto;» con uua
((Murió.»
más edad que la tuya.
esquina enlutada, «alivio d6 luto. »
Esta'última palabra fué para ese petuNo te vistas nunca de colores vivos llalante como. un jarro de agua en un brase·
mativos. Al contrario, siempre has de
ro de fuego.
vestir modesta., sencillamente.
Yo á estos granujas quisiera decirles:
A cada uno lo suyo
Si tu padre es rico, no ha¡¡:as jamás
Pensad, pensad en salvar vuestras almas.
alusión á sus riquezas delante de la fami·
Así lo repetía á menudo un buen cura
lia de tu esposo.
El nombre de John Bull, tipo imagin a- con mucho gracejo y una voz que destilario de la raza inglesa, tiene su nacimiento ba miel, á aquellos de sus feligreses que
en lo siguiente:
se desvivían por los negocios de esta tieEn 1712 apareció en Londres un folleto rra: cc¡ Salvaos el alma, hijos míos!»
El lenguaje de la tarjeta
satírico, que pintaba los sucesos &lt;lel año
. 1 anterior y que tenía cuatro figuraP, que
He aquí el lenguaje convencional que representaban á Luis XIV, España, Ro·
~Á\~
en sociedad se da á los pliegues 6 doble- landa é Inglaterra. A e~te último país le
Mejor es la novela que empieza que la
ces de la tarjeta:
simbolizaba John Bull, y por ello en las que acaba. -Montesquié.

.....,....~

�De todo an poe?o.

144

Cantares
I.
Cuando me das alegrías
solo duran un momento,
pero si me das pesares
me haces sufrir mucho tiempo.

Il.
Las nubes se'van y el campo
lo ilúmina .el nuevo sol;
pero' sus rayos no llegan
á al um braí· mi corai6n

III.
A la ,Virgen le he rogado
se compadezca de mí,
que en- un loco no .h ay pecado
y yo estoy loco por tí,
pero loco rematado

SIEMPRE LA VERDAD.
"Cuando estú U d. en duda diga la verdad." Fué un exoerimentado y 'viejo diplomiitico el
que así dijo á un principiante en
la carrera. La mentira puede
pasar en algunas cosas pero no
en los negocios. El fraude y engaño á menudo son ventajosos
mientra,s se ocultan; pe r~ tardo
ó temprano se descubrirán, y en,
tonces viene el fra&lt;:aso, y el castigo. Lo mejor y mús seguro es
el decir la verdad en todo tiempo, pues de esta manera so
hace uno de amigos constantes
y de una reputación que siem,
pre vale cien centavos por peso,
donde quiera que uno ofrezca efectos en venta. Estamos en situación de afirmar modestamente, que sobre esta base clescansa la universal popularidad de la
PREPARACION de W AMPO LE
El público ha descubierto que
esta medicina es exactamente lo
que pretende ser, y que produce
los resultados que siempre hemos
pretendido. Con toda franqueza
se ha dado á conocer su naturaleza. Es tan sabrosa como la
miel y contiene todos los principios nutritivos y curativos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, combinados con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo Silvestre.
Estos elementos forman una ,combinación de suprema excelencia
y méritos medicinales. Ningun
remedio ha tenido tal éxito 1m
los casos de Influenza, Pérdida
de Carnei:;, Debilidad y Mal Estado de los N errios, asi como todas las afecciones que proceden
de Sangre lmpura. "El Sr. Dr.
Porfirio Parra, Profe:-;or ele )Iedicina eu México, dice: La Preparación de Wampole está compuesta de los principios nutritivos del Aceite de Bacalao, Malta,
Hipofosfitos y Cerezo Silvestre.
En las personas debilitadas esta
medicina me ha. servido perfectamente." En todas las Boticas.

IV.
El cielo me parecía
como un espejo muy grande,
y en el centro dos estrellas
que eran tus ojos mirándome.
V

IX.
Pensé al conocer tu engaño
que la herida era de muerte,
!me acariciaron tus ojos
y me curé de repente!

---·---

Narciso Díaz de Escavar.

'

Tu cariño me hizo malo
pero si llego á olvidarte
el aprender á ser bueno
qué trabajo va á costarme.

Ramillete de Proverbios
•

VI.
A la fuente de mi calle
no vengas, niña, por agua,
que la mezcla con tu llanto
y me sabe muy amarga.

VII.
Mi cariño soñé muerto
y al ver tu olvido revive...
¡ojalá se hubiese muerto!

VIII.
Antes con verte soñaba
pero aquel tiempo ha pasado
y ahora me privo de verte
¡,or no llevar desengaños.

j

l

La palabra buena resplandece como
un brillante en una sortija.
El coraz6n del loco está sobre su lengua; la lengua del sabio está en su co·
razón.
Si las mujeres supieran que había una
co3a curiosa en el cielo, hallarían una escala de mano para subir á ver qué cosa
era aquello.
¿Quieres averiguar un secreto? Pregún·
taselo al niño, al loco, al borracho, á la
mujer.
A una raposa le preguntaron: «¿Quién
es tu testigo»? «Mi rabo,,&gt; respondi6 aquella.
Preguntáronle á un pez: cc¿Tienes notieias del mar?,&gt; Respondió: ccMuch3:s, pero
tengo la boca llena de agua. i&gt; ,
Un día el burro comenz6 á rebuznar, y
le dijeron: «¡qué voz tan bella¡,&gt; Desde
entonces ha rebuznado siempre.
Si no puedes llegará hacerte rico, acércate cuando menos á un hombre rico.
No hay árbol que no sea sacudido por
el viento.
El que ha visto una serpiente f:U asusta hasta de ver un palo negro. Y F.'i no,
que lo digan los toreros.

----·

,,

f ~-Reconocer que estaba uno equívoco
:iyer es hacerle saber al mundo que es uno
más sabio hoy que lo que era ayer.

CRIMINAL •
IN DI FE REN CIA!
Es una,verdadera desgracia·la
criminal indiferencia con que algunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y raquíticos á sus hijos sin comprender que labran su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedades, pero muy especialmente contra la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con remedios
asombro sos para evitarlo y
ocupa el primer lugar la medicina llamada ''Creosofosfatina, ''
que no solamente purifica la sangre, dá fuerzas, cría carnes y mejora las funciones digestivas, sino que, salva á más del 80 %de
los tísicos en el primero y segundo períodos. - •
Para los enfermos del pulmón/
pecho ó garganta, nada se ha conocido tan eficáz.
·
'

�</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fl
Ato XII.

MÉxrco, Dm,nNao 10 DE MARzo

DE

1912.

NUM.

ARTE FOTOGR.A FICO

T

•,

EN EL CAJY.I:FO.
Eatudio por R. Soaa,

10.

�Aetualidades .
.FIESTA
I!

'

I
Jedad, quién comprendería,-y aliviaría su t1isteza? ¡Oh Virgen
Allá, en Judea, en ]as risuefias campiñas regadas por el Jor- pura, c6mo no amarte si aún antes de la Pasión y Muerte de tu
dafi, en las esmaltadas ¡naderas que perfuma la flor de Jeric6, Divino Hijo, se sintió traspasado tu coraz6n por los dardos del
en las amenas orillas del mar de Galilea, en los callados montes dolor!
y las tranquilas flor.estas; en aquellas ciudades Jel Oriente llenas
JII
de grandeza y de tradiciones sublimes, donde resonaron las vo·
Jesús ge había hecho hombre 11or ,, IIH r· á-les hombr-es;-y·-por
ces de los profetas y gimieron Ezequiel y Jeremías, -Ja multi· .
amor
á ellos debía igualmente sujet&amp;ree, como lo habían añ'untud sigue á un hombre de aspecto sencillo y majestuoso, qu'0
ciado
los profétae, á todas las amarguraF, á todos los dolores, á
predica 'palabras de amor y de ensefianza que á todos consuetodas
las t1istezas y penas encerradas en este valle de lágrimafl.
lan. Viste la humilde y modesta túnica de los hebreos: son sus
maneras de una naturalidad casi primitiva, tienen sus miradas ¡Admirable prueba de amor que apenas puede concebirse por la
una expresion de dulce ternura que no puede explicarse, y es limitada inteligencia humana! ¿Quién LO se sorprende ante la
su fisonomía espejo limpio de bondad y misericordia. Diríase humildad de este Jmto, ante la complacencia inefable que sienque en la varonil belleza de ese hombre hay a]go divino que lo te su coraz6n cuando E&gt;e s:&gt;mete á la ley común?
Co~ienza su vida pública pidiendo con sencillo candor al
hace extranjero en este mundo.
Bautista
que derrame sobre sus sienes las agua1:1 del Jordán, y
¿Quién es este var6il que recorre sin ceear los lugares más
en
seguida
se comagra á cumplir la misión que le ha dado su
apartados de Judea y que atrae cerca de sí á cuantos le ven?
Padre.
¡Qué
v,ida desde ent6nces! El delicado pt:rfume de la
¿Por qué todos se sienten llenos de confianza á su Jado y le con·
inocencia
virginal
de sus primeros años, había pasado sin Hl'
templan con filial carifio? ¿Qué misterioso atractivo hay en su
palabra, que al mismo tiempo que· regala el oído, conmueve, notado por el mundo, y ahora era preciso que sus virtudes edicautiva y enternece los corazones? Ayer nadie le conocía; · hoy ficasen á los hombres y á los pueblo!'!.
Humildad como la suya jamás se había vhto en Judrn: y su
todos le aman. Se ignora de dónde viene, no se sabe qué misión
pobteza
no podía compararse con la del más infeliz de la tierra.
trae. Pero, ¿qué importa? ¡Ha hecho ya tanto bien, ha conEo·
lado tantos infortunios, ha devuelto el bienestar á tanta·s almas Aquella mansedumbre de sus ojos, aquella tiElrna y dulce exafligidas! ...... Su misi6n debe ser de paz, porque sus palabras presión de sus miradas, aquel acento blando y amororn de rn
envuelven conceptos que jamás se habían oído; ensalza la po· voz que no podía olvidarse una vez oí&lt;lo, todo revelaba á la mulbreza, aconseja el perd6n, da confianza á los tímidos, ensefia la titud el inmenso tesoro de amor y de bondad contenido en el
bondad y la mansedumbre. Los nifios se acercan á él para re· . corazón de Jesús. La sencillez de sus costumbres admiraba y
cibir sus caricias; los desvalidos le piden dulces consuelos y san· .confundía á cuantos las prfsenciaban, y era para los pobres y
.tas bendiciones; los ciegos y los paralíticos solicitan de su mise- los humildes prenda segura del interés qua le inspiraban. Por·
ricordia luz y movimiento, y los que han perdido á un sér que- que El no buscaba la compañía. de los poderosos, ni se detenía
rido van á donde está Jesús para pedirle en medio de amargo en las ciudades, ni Ee acercaba jamás al dintel de , palacios os·
llanto, que .le vuelva la vida y lo saque de la tumba. ¡Y los pro· tentosos; antee al contrario, amaba el campo, la soledad de su
digios se cumplen! El pobre olvida su miseria, el ciego ve, los retiro, el silencio de los desiertos, las s9segadas orillas de los laparalíticos andan, los muertos resucitan..... . ¿Quién es, pues, gos. Agradábale verse rodeado de nifios .inocentes ó de huérfaeste hombre? ¿Por qué las turbas lo aman como á un tierno pa· nos desvalidos; llamaba ~erca de sí á los desamparados, y gus·
dre? ¿Por qué lo buscan y lo ven como su único protector y taba de la conversaci6n de los que tenían una alma sencilla y
candorosa. La casa del pobre era su único refugio.
amigo?
¡Cuántas veces las floridas márgenes del mar de , Galilea le
El pueblp, admirado y sorprendido, recuerda entonces las
vieron
en medio de una turba numerosa, prodigando palabras
promesas de Jehová, aquellas promesas con que por muchos si.
glos le ha consolado en sus desdichas. Recuerda igualmente las de ensefianza! ¡Cuántas veces también, á la caída de la tardeó
solemnes palabras de los profetas de Israel, y por un poderoso al suave resplandor de la luna, iba Jesús por caminos solitarios,
instinto de sus almas sedientas de ventura, todos comprenden seguido de sus discípulos, como un padre acomp8ñado de sus
que aquel 'Var6n es el Mesías por quien suspiraron los patriar- hijos! Y unas veces reclinado en la barca de Pedro, otras en las
cas, los jueces y los reyes ; es el Cordero sin mancilla que esperó calles y alrededores de la ciudad; ya en el ameno campó del la·
David; es el Salvador del pueblo de Dios y del mundo, que vie· brador, ya en la morada humilde del hué1fano; t:n fin, donde
ne á aliviai; las desgracias, á derramar por la tierra inefables quiera que El estaba, tenía siempre para todos consuelos dulcí~iconsuelos, á abrir manantiales de pureza y de gracia para rege· mos y promesas de ventura, que hacían dichosos á cuantos creían
nerar al pecador, á dar, finalmente, dicha eterna y dulcísima á en su palabra. Hacía el bien por donde pasaba, dice el Evangelas almas adoloridas que en El creyeron y en El esperaron- lista.
IV
Aquel hombre es el Hijo de Dios.
II
¡Oh pueblo ingrato, que has tenido la dicha de abrigar en tu
Jesús naci6 en humilde cuna, y s6lo los ángeles del cielo y lo seno al Redentor de la humanidad! ¡Oh pérfida muchedumbre,
pobres de la tierra presenciaron la humildad del dichoso a!ber·, que acompañaste tantas veces á J esúe en sus pElregrinaciones por
gue de Betlem. Allí María, la más pura de todas las vírgenes· el desierto! ¡Oh corazones volubles, que hallásteis el consuelo en
la criatura inmaculáda que en los designios del Eterno f ué des- la predicación de este Justo? ¿Por qué habéis perdido la fe, por
tinada á ser la Madte de Dios, y recibió de Gabriel la sorpren- qué dudáis?
Ayer, todavía ayer resonaban por Jo¡;¡ aires gritos de entusiaedente nueva; allí, en ese establo olvidado del mundo y despremo
y de júbilo. El Hijo de David encontraba á su entrada ei1
ciado de los hombres, María dió á luz al Verbo Encarnado que
venía á salvará los pecadores, al Sefior que había creado los Jerusalén alfombras de flores, palmas de 1riunfo, corazones que
latían de piedad y de amor, rostros risuefios que se anima han
cielos y la tierra, las estrellas y los mares.
El inocente nifio creció y vivi6 en la oscuridad y la pobreza; con su sola presencia. Y hoy ... ... ¿qué son esos gritos de muerpero su venturosa Madre le vi6 desde sus primeros años discu- te que se oyen frente al palacio del gobernador de Judea? ¿Qué
tiendo con los doctores del templo: é inspirado por su amor, le quiere esa muchedumbre que se agita, ebria de sangre, de devi6 también hacer su primer milagro en las bodas de Canaan. sordeh y de maldades?
El pueblo judío no quiere, ya ver en aquel mamo Jesús al
¡Ay l Aquel hijo de sus entrañas no le pertenecía...... Había bajado á la tierra enviado por su Padre, para que ensefiara al hom- prometido de !@rae], al Rey que anunciaron los profetas, al Hibre la fiueva doctrina y le abriera con su muerte en la cruz las jo de Dios que debía bajar de los cielos. ¿D6nde están sus ejér·
citos, dónde su poder, d6nde aquel cetro que ha de dominar al
puertas de la cdestial Jerusalén.
Jesucristo dejó la morada en que se había deslizado su nifiez, mundo? ¿Cuáles son las hazafias de este Rey que se.presenta so·
y fué ai m·undo para predicar por todas partes la verdad y ex: lo en medio de su pueblo, rodeado de pobreza, y que en véz-de
plicar su divina ley: debía entrará las ciudades, recorrer las al- prepararse al combate, se sienta á conversar sobre el reino de
deas; atravesar desiertos, y descansará las eombras de las pal- Dios con los pobres y los desgraciados?- ¡JePús, grita el pueblo
meras ó dormir al arrullo del torrente. M81ía, entre tanto, enfurecido, es un impostor, y debe morir! ¡Que muera crucifi·
queda sola; resignada con su aislamiento, obediente y humilde cado!
¡Oh ceguedad humana, oh maldad inaudita! Jerusalén, Je·
ante los .decretos -de su Señor. ¿Quién la acompafiaría en su so-

Grupo dt! los concurrentes al dia de campo en Xochimilco en honor del señor Schmidt de la Comp- -· T 1 ' fi
..
.,
'
ama e egra ica YTelefomca Mexicana.

ruealen, ¿c6mo has podido olvidar tan pronto la palabra i::erena
hanquila y amorosa de este hombrequetodolo perdonab~? ¿Y~
no recuerd~s que El ha ern,eñado á "lvidar lae iojurias, á amar
á
ene.1tgos, á .hacer el bien sin ostentaci6n ni vanidad? ·No
;s d
n ha ed1fi?ado á la ~ultitud con el ejemplo de eme tir·

1;1 i~

~~:;:~J~;e;

!i~~~l~d~eef~~:~~~

r~ci~~do
J~irJ~:,e:;:1~~:rt~
tumo, el que ha en3ugado muchas lágrimas el que ha venido á
e~~ablecer u~a ley.que será por los eiglos de' los siglos la Falva;1i~ d~·~ª :u~a.mdddi El regeneró á Magdalena, sacó á Lázaro
quit6ª,
e airo e eepulcro, perdonó á la mujer adúltera y
a a muerte su poder. ¿Por qué hoy quieres que muera?...

?8

V
El sacrificio va ii c~mplirse, y pronto las promesas del Dios
d.e Israel y los anunmos de los profetas quedarán sellados para
siempre
J
?ºº 1a sangre del Cordero Inmaculado. - ¿Qoé falta ya?
esucr1sto ha se~brado .en el entendimiento de rudos escad~rfª [ en el corazon.s~nc1llo de algunos hijos del pueblo,Pla se·
m1 a ecunda de su d1vma doctrina: ella fructificará regada por
~~ sangbre y por ~ue lágrimas, para que sea árbol fr~ndoso que
som ra al umverso. El t-jemr,lo de su vida la eficacia de 6lUS
conceptos, e! r~cuerdo de los padecimientos que tuvo en la tierra par~ rrd1mu al hombn•, jamás se olvidarán, ni se borrarán
LUn&lt;'a e os anales del género humano. - Aquí queda ya una
ey Nueva, en la cual la virtud tiene un premio el sacrificio
un~blrecompensa? el entenciimiento una luz purísima é inextingui 13 que le guiará á través de las ti · b]
¡
,
nant' l d
bl
. .
me as, e corazon un maial e no es aspuac1ones, la desgracia una esperanza y un
~~Jsu1 ~
en fin. en. que se encierra la dicha que Dios cone a om re en esta vida y en la que la ha. de seguir
cilodo queda santificado en ella. Los beneficios de la .Redenn se exte~derán por el mundo como las olas de un inmenso
océano, y m1llarts de apóstoles. y discípulos sellarán con su san-

L6,

¡
· .,
re a pr!~IC~CIO~ de e~a celesti:tl doctrina. La familia vaáquen:r c~~" J UJ a, a muJer saldra de su abyección para ser la reidel~v tí.or~.del hogr, y l?s pue~los todos florecerán al amparo
Inst~~í~e io, ~ueb es ab~1rá homontes de luz y de ventura.
1
. consumar :/tbr: ;~~:J~~:~¡ef~~vt~r Santa, Jesús debe
VI
: Allí está, clavado en ignominiosa cruz 11
ndae, cubierto de E&gt;angre, rodeado de inf~m::uªc\~~~~~ de he
no se atrev.e á proclamar su triunfo. ¿Quién le acom afi re que
agonía, quién ha enjugado su rostro, hacia quién vu
la e::~ B~
Los que ayer le llamaban Maestro han h íd
e ve os OJOS
reci.~ieron co~suelos le han abandonado losuqu~' l l~s ~ue lde Ell
vac10n y la vida no se atreven á present~rse en e e en a.ªª ta y dolorosa escena
aquella Fangrien·
11 , , J
..... So' l0 María, Ja I nmaculada
Vir
evo a esús en sus entrafias y vive toda í
. gen que
aq~e!~os momentos la corona'del mártirio· :6~o ~!ªd rlcibir en
rec1b10 del Salvador el perdón de sus ec¡dos
g a ena, _que
pulo a~ado, el tierno amigo de Je~ús p e,tán 'a1t/uan, el d1scí·
s~s últimas palabras, sus últimas miradas y s pa~a recoger
piros.
us pos reros sus¿Quién no ve en esa agonía la agonía del JuQto d l .
y en eso c~adro e~desenJace de un drama que eólo e?E~!rJUStos,
doEcsonlacehbn? ¿Quién nlo ve en eFa muerte la _muerte &lt;le urtii~~?
.
ora en que e sol derrama sobre la tit&gt;rra s
á .
J1entes rayos. Los animales han huíd 0 á
us m s arpos están desiertos t · t 1 ,
eus cavernaR, lo~ camfofüJ' e de los ár,bole.sy r1s eTs, aª
torlltola gime solitada en f'l e~carn
...... o o ca a y desfallece
.
viera pr6xima alguna catástrofe
' como s1 eistu·
El Mártir de la Cruz inclin 1' b
é
,duesplearbdioons, YSupoúrlt~ltima ve~ :al:nc~e e:11~s~~l:b~~e J:º!ªmmoerntye
1mo sus
.
piro es un smpiro de misericoJdia.
VICTORI ANO AGÜEROS.

t

�Panetra1es de Nicnseñotr JVI&amp;nael Solé.

.

A et'aafid&amp;des.
..

148

tura gótica 'y que en medio siglo
de servicios han liLrado de la
muerte por hambre á más de un
millón de franceses."
El coro'' que tardíamente ento·
na parte de la Prensa radical francesa, alcanza por igual á las HijaB
de la Caridad, la admirable fnn·
dación de San Vicente de Paul,
"el hombre que . más Sfl ha parecido á los ángeles," según un co·
lega transµirenaico.
Y sin el más leve reproche á los
rigores dd régimen actual, se reeuerda que fué una Hija de la
C.trid11cl, So(Genoveva de Angers,
la que destinada á prestar servicio
á un leproso, cuyo cuerpo defor·
mado y cuyo ·rostro monstruoso,
inspiraba instintivamente, la más
tremenda repulsión, supo atarse
á los barrotes de la cama del en·
ferroo, para dominar así, aun los
i mpul~os más indomables del ins·
tinto de conservación y no alejar·
se ni un momento del lecho donde
n¡!onizaba aquél~ratacado de la
más espantosa de las enfermeda·
des.
Y poco á poco Ee va levantando
un grito robusto, potente, formidable. en favor de esas Hermanas
y He;manitas que, según Bonna·
fon, ri,·alizan en compartir el imperio del dolor, de la miseria y el
sufrimiE&gt;nto; de esas Hermanas y
Hermanitas que han l0grado el
ejemplo de una compafiéra de linajuila descendencia, de ·. hogar
acaudalado, que recorría las ·ca·
sas de París pidiendo lim?snae,
y al decirla un."ca·
riativo: ,. -¿ Ustedes piden pl\_ra el
con vento? -con tes·
to: - Yo pido para
mis amos.
-Y ¿quiénes son
vuestros amos?
-¡ Los enfermos
y los hambrientoe,
señor!

Los Angeles de la Caridad

'

La "superioridad" acaba de
h11cer pública una Memoria, de
cuyo texto se deduce terminantemente, que las actuales leyes de '
descatolizacion, sin llegar á expulsar del territo,rio francés á las
Hermanas de la Caridad y á las
Hermanitas de los Pobres, restringen de tal modo el desarrollo
de las Comunidades y su funcionamiento futuro, que de no ve·
ni r luego el· remedio eficaz, esas
beneméritas instituciones están
llamadas á desaparecer de Francia, como todo lo condenado á vi·
vir Rin dejarlo crecer ni renovarse.
Y ahora, después de la "razía' '
legislativa anticatólica.,cuando un
serio peligro amenaza la organi·
zación francesa de los ángeles de
In. caridad, es cuando la opinión
alarmada _ee dá cuenta de que,sólo
I
en Francia, las Hermanibs de
los Pobres, dan de comer diaria- '
menta, á 15,500 hambrie¿tos· es·
to 03, mucho má;, de la. ter~era
parte del total ( 40,000) de la·
obra caritativa que en toda Europa realizan las Hermanit0 s.
Y e3 ya la Prensa republicana.
la q~e dá el grito. de alerta y) a que
Asen be, que: ''.,n bueno y meritorio es salvar" las catedrales y los
templo~ artíeticos, m~j·1r y má~
meritorio ha de ser, cuidar de licadamente esos "parterres" de
divinas flores, las más hermosas
del gran jardín de la caridad.,,
Periódicos nada afectos al catoEl sefíor Presi:lente~de la Repú Jica en la Exposición Montenegro =
licismo, recuerdan
que un humilde vicario de provincias
de Pailleur, fundó
en 1840 las Hermanitas de los Pobre!il,
con dos humildísimas mujeres, .Juana
Lamais · y María
'l'ristan, que duran ·
te a1gún tiempo fueron las dos única s
Hermanitas.
Esto ocurrió en
Saint Servaus, dió·
cesis de Rennes y
aunque años después se extendió la
Orden llegando á establecer casas en
Rennés, Dinan ,
Tours y París, la !:&lt;ituación de las Hermanas era tan precaria, que una de
ellas, precisamente
de la resídencia de
París, lleg6 á morir
de hambre.
Tal es el espíritu
de injusticia con
las leyes actuales
que tratan á esas
santas mujeres, que
hay diario ''izquierdista" que tributa r
• 4i
un
homenaje
de«sead- ..._....:.:.=
'·, -~J!a. .............~....;._,-.............
miración
á esos
---·;;;.-----.....:;......-._.,;-...;;;;............;;.á;;..;::::.=i=
res que recuerdan
los santos de fac-

Grupo de asistentes al banquete que el señor Gobernador de Chiapas
amigos el 12 del actual

rx)

ofreció á"sus
-

0000

Pensamientos
Nuestra envidia
dura1 siempre más
que la dicha de
aquellos que envi·
di amos.
La Rochefoucauld.

***
El sabio se aver·
güenz&lt;t de sus defectos; pero no se
a vergüenza de co·
rregirloP.

Confucio

Pocas personas
hay que no tomen
la verdad como una
especie de injuria.
Segiir ·
B~nJicien¿o Ll fusa.-EI cortejo \legando al Tepeyoc.-Monseiior ~lllé en su lecho inortuor'10. L
.
• - a cap,·11a ardiente.

�áetuslidades

EL AOOID:EJNTE

i '

.Aetualidades

y me dijo:-Voy á avisar á mi hija, que está al lado de nues·

tro pobre nifio.
Al cabo de un instantfl Mme. Marechal salió de una habitación
Pasé una noohe atroz. Cuando fué de día cogí el periódico inmediata. Era una mujer todavía joven, de semblante _dulce y
que me acababa de entregar el criado, y ávidamente busqué en melanc61ico. Había debido llorar mucho, porque su_s OJOS estala tercera página la columna de los «Sucesos.» Un grito se esca- ban encendidos y en sus mejillas habían dejado las lágrimas su
pó de mis l1:1bios al apercibir en letra negrita el siguiente epí- brillo.
grafe: «Un niño.aplt1stado por un automóvil.»
-¿Deseabais hablarme, caballero?-murmuró.
~E;tUVd á punto de tirar el periódico. Si no hubiera llegado
La contemplé todavía algunos segundos, con el. corazón opri·
á mis manos, yo no sabría los detalles que precisaban la hora y mido de angustia.
el lugiu del accidente, rii si el niño que había atropellado la
Madama Marechal repitió su pregunta, y respondí balbuceanvíspera en el boulevard de Batignolles había muerto ó vivía.
do:
Dominando mi repugnancia, volví á desplegar el _periódico,
-Soy yo. señora ...... soy yo el que ayer aplastó ... ... sí,/sóy
y~í:
.
yo ........ .
ce Ayer, á las cuatro de la tarde, en el boulevard de BatignoElla dPjó eílcapar un gemido.
lles, un automóvil que marchaba á gran velocidad derribó á un
¡Ah!.:.... Sois vos ......
.
niño de cinco años, continuando su camino, sin que fuese poNo había ninguna cólera en su acento, ni en su semblante m
sible tomar su LÚmero.
en eu actituri nada que denotase repulsión ú odio, sino ?na
«La. pobre criatura fué trasladada al domicilio de eu madre, gran resignación, Jo cual acabó de :rnonadarme. Yo hubtera
Mme. viuda Marechal, 54, calle de las Damas, donde falleció á preferido m furor.
.
.
las pocas horas.,&gt;
.
-Oíd,sefiora,-la dijll-Yo no puedo hacer que lo que ha. ¡;¡1d_o
Durante nn m(·mento quedé anonadado. Desde la víspera ve· no se:t .. y no ignoro que lo que os ve11g.. á proponn no d1sm1nía luchando con
nuirá en nada vues·
la incertidumbre,
tro dc,lor de madre.
con la horrororn verUna madre, ¿no es
dad quetemíaconocierto? no vivl'l 1'l'lá11
cer; pero ¡á costa de
que para su hijo, y
cuánto e~fuerzo!
cuando su hijo ya
Ahora ya no tenía
no existe, nó hay
duda. ¿A qué eepe·
nada tampoco. que
raba para hacer alla con~uelt,. Sin emgo?
bargo.-- quil'iera
¡Y qué iba á hadeciros...... que.....
cer! Ir allá, ll11mar
que..... tomo á µii
á la puerta, asistir
cargo todos los gas. ,
á la dese1.&lt;peración
tos.. . .. la ceremode la madre, eer
nia .... la sepultublanco de su odio ...
ra, que yo cuidaEsto era exponerme·
ré ..... .
á reivindicaciones
Me pareció que
tan inevitables come miraba con sor-.
mo legítima¡¡; pa·
presa, como si no
gar ¿qué?.... Digáme comprendiera..
moslo crudame11te,
Yo seguí balbuceanpnrque dtspués de
do:
todo, ¡ay! nut'stra
-Por supuesto,
miserable naturideque no es esto todo,
za se deja guiar,
Vos misma fijaréis
aún en las circumel.. .. lo ...... eso es,
tanrias más trágila indemnización, la
cas, por el má~ in·
El señor Ministro de Instrucción Pública y la señora Sara P. de Madero, presidiendo una fiesta
suma anual, y mi ,
en la Escuela que dirige la señorita Carmen Marroquín.
noble interé,.
notario ..
De un violento
Verdaderamente,.
golpe del timbre llamé á mi criado.-Haz mi maltta-le dije- la, x1,retión de ,us ojus me deEConcertaba y me callé.
Me mar&lt;"ho.
Ambos teníamos el aspecto de dos per€onas que h11blan Jis- .
E-taba rei-uelto. Nadia adivinaría mi secreto. Con un peco tinto lenguaje. Me cogió de un brazo, arraetrándome hacia el ,
de -habilidad, con algunas distraccioneP, el juego, por ejemplo, interior. Llegarnos á una habitación en que había una camita,
cuya pasión tenía, me 1:,ería fácil arrojar de mi mente aquel te- cuyas cortinas descorrió.
,.
rrible recu·erdo.
Yo no me atrevía á. fijar ]os ojos en mi víctima; pero ella' me
Pensando en Monte Carlo, tomé de mi secreter una gruesa hizo sefias para que me acercara. Yví ¡oh adorable espectácu lo!
suma.
entre multitud de juguetes esparcidoi:1 sobre el lecho, un niño
Luego salí para hacer algunas visitas antes de mi marcha. que sonreía un hermosísimo nifio rnbio, algo palidillo, titl vez;
En aquella fría y clara mafiana de principio de Enero, las ca- pero ¡vivo! sí, ¡vivo!
lles e~taban animadíeimas, el aspecto de las gentes anunciaba
-He leído en los periódicos ...... -murmuré.
fiesta, las campanas tocaban á vuelo y sus vuces parecían salu- Sí; que había muerto, ¿verdad? Ba~tante miedo tuvimos;
dar alegremente al Divino Niño que acababa de nacer .... ..
pero no sufrió más que algunas contusiones ...... El médico que
¡Niños! Yo no veía más que nifios entre la multitud, como acaba de ealir, nos ha tranquilizado.
.
si ellos solos formaran la multitud entera, y al mi~mo tiempo
Me pareció que escapaba de las garras de un monstruo, ó que
pensaba en el otro, en el de la víspera. ¿Cómo sería? ¿Rubio, 8alia de un sut-fio abominable.
'
moreno, gracioso, bonito?
Dije al nifio:
De pronto me detuve; á peear mío había atravesado PI P,ar-¡Qué juguetee tan bonitos! ¿Quién te los ha traído?:
que Monceau y seguido el boulevard de Courcelles.. ... Estaba
-Los Reyes ...... Han venido por el tejado.
muy cerca del lugar .... .....
Fui hacia la chimema, me incline un poco, y, sacando la
Quise retroceder, pero no pude. Una fuerza extrafia me ha- car1er11. de mi bolsillo, hice como que la recogía del bo¡ar.
cia andar, andar siempre ...... A los_pocos minutos, estremecido
-¿Y eRte juguete que no has visto? Mira, qué bonit:o..·.. ;_ T_o;.
por la fiebre, me encontré en frente del número 54 de la ruedes ma ·· · ·· · E~ para tí, para tí.
Dames, una estrecha casa de pobre y triste aspecto. Pregunté á
MAURICIO LEBLANC.
la portera; luego subí hasta el quinto piso y llamé.
-¿Madame Marechal?-pregunté á una mujer anciana que
salió á abrir.
-· .. _-;,~ -- ~
La mujer me hizo pasar á un vestíbulo frío y mal amueblado,

das las más dulces ilusiones de su vida, lae más grata~ espe~¡nzas de su ventura.
T?davía en las tardes siguientes contempló á lo lejos las to,
rrec1llas de la.casa, los árboles del parque, las palomas que vo(NOVELlTA.)
laba~ por encima del tejado y se posaban luego en ]as salientes
El jardín estaba desi~rto, con su hermoso verdor1 sus árbo- cormsas Y molduras de los balcones· y siempre regresaba á su
casa lleno de morta! desaliento.
'
les, sus flores, sus avecillas dormidas en la enramad.._
.
Un día, desapareció del país.
Era una hermosa noche de verano, y paseaban or las an ostas ~ enredadas sendas, entre alfombras y ilanco ~ésped yJc
nast1lloe de laureles y mirto Cármen y R ·
1 d 4' amorados.
'
amiro, os os enaCarmen, ?asada con otro hombre, era virtuosa., honra dí+ ima ·
'
De p~onto se incli~ó el joven hacia una maceta
t'O dos pero n? olvidaba, no podía olvidar.
pensamientos: prendió
, Y cor
¡Olvidar! Toda la vida estamos ocupados en eso mismo en
uno en la rubi8 •cabe·
·- ....
.
olvidar; y tambié~ tollera de su 'amada, y
da la vida se nos apase puso el otro en el
recen
de pronto, como
ojal de la levita.
relámpagos de.luz briY poco d e s p u é s,
llantísima, Ja m'emocuando •volvían á la
ria de lo pasado, aquel
cercana' casa llamados
paeado
que anhelácon vo·z áspera por ]a
bamos olvidar para
madre de Carmen, el
siempre, borrar de
joven halló modo de
nuestra
mente y ·de
ocultarse·detrás de un
nuestro corazón. '
árbol, apoyar sus laCarmen no olvida bios en la ·frente· purí.
ba, no podía olvid.ar;
sima "de la gentil nifia
pero guardaba rns pey murmurar con apa~
as bajo su~ frente
sionado acentó:
siemprtftersa, como un
-¡Te amo! ¡Te amo!
fogo que aparece tranCHmPn sintió en sequilo en la superficie y
guida algo li!Uave, freResconde la muerte 'en
co y .1 perfumado que
su sene
se cefiía á su gargantll:
Y todas las noches
la humilde flor, el dfl·
al recogerse, abría su
licadopeosamieotoque I
libro de miPa, contelnse había de11prendido ¡
plaba aquel seco pende la levita de Ramiro; Í
samiento, y pedía• á
y éste á su vez recogió
Dios que la protegiera
el pensamiento de Caren su amnr.
men.
Una noche, cuando
-Volvamos-dijo la
sañuda tempestad esnifia-que madre me
ta11aba en el espacip,
llama.
anunciáronla que es-¿Hasta cuándo?taba sola en el mundo:
preguntó el joven con
su marido habíamuermdefinible angustia.
to en un ·desaffo ......
-¡Oh, no sé!-res¡Cuán largas horas
pondió la n i fi a •pasó Carmen, vestida
¡Adios ...... hasta que
de negro, en las angosDios quiera!
tas y enarenadas senCarmen amaba á Radas de su jardín, en
miro, quien ]a adoraaquellas sendas que
ba, y sus padres . la
había recorrido tantas
habí~n prometido á
veces con su amado
otro hombre ........ .
Ramiro! Y alretirarse
L.a niña entró en su
á su villa, cúande las
gabinete, y se arrodilló
sombras de la noche
ante un crucifij9, y
llenaban el frondoso
a que 1 pensamiento,
parque, dirigiendo al
aquella linda flor de
cielo uua triste mirasu amado que repre·
da, formulaba esta pleBentaba:esperanzasdulgaria:
císimas y también crue-¡ Dios mío! ¡Deles angustias, ]e impe·
cidme dónde está ·Radía
b .orar·1 "J entonces'
miro!J
·• ~ . ~
a riendo su libro de Señor Licenciado don M
I s' J M'
· · ·
Luego, la obs~inamisa, depositó la flor
anue anc iez armo!, d1stingu1do literato fall~cido el 6 del corriente.
ción de su pensam'iend!t;¡¿~~ págnas, Y confi6 su amor á. la custodia y protección ll b
. .
to en aquel hombre la
ena an de sm1estras ideas la mente y de lúgubres preeagios
el apenado corazón.
'
·

..

***

-¡Dios míol-:-murmuraba entonces, con fé ingenua y sencilla ~~labra.-¡D10s mío! ¿No he puesto mi amor bajo tu proteccion y salvaguardia?

se estremecían baJo el soplo del viento y las ventanas de la
cae:~baparecían envueltas en obscuridad p;of unda ¡Carmen no
a allí!
·
¿.No le h~bia dicho ¡Adiós! la contrariada nifia?
'
re 'U na lágrima brotó- de ·ios ?jos de Ramiro, y el infeliz amante
gresando á su morada, res,gnóse al sufrimiento de ver disipa-

¿Pero había !Duerto ~l amor en el corazón de Ramiro? ¡Ah l
Pues el!a tambté~ moriría, moriría sí, estrechando en' Bus man~s el hbro de misa y la hoja de pensamiento.
..

8 1En li noche siguiente _Ramiro se dirigió, como en la anterior
l~s°s a rededores de l_a villa en que Carmen habitaba: los árbo:
DWI,

***

LI ó I
eg e otofio, la estación melancólica que da color sombrío

~=======:;:================;:=:=======~==-~~~~=~

�A eta&amp;lid&amp;des

Aetaalidades
FIESTA EN LA- ESCUELA NORMAL,-LA KERMESSE.

FIESTA EN LA KSC'UKI.A NORMAL.-TURGOS DE SPORT.

El señor. Ministro de Instrucción Pública presjdiendo la fiesta la mañJna
del domingo.

Puesto de la Banca

Puesto de dulces.

;:.ci

6..las esperanzas más .dulcfs y nieblas de tristeza infinita á las
ilusiones máe halagiiefias.
.
~amiro estaba en su cuarto, solo y·pen¡:ativo, y tenía delante de su vaga mirada un recuerdo del día anteriór¡ la imágen
de Lázaro resudtado por Jesucristo: aquel mutrto que Sd le·
vantaba del sepulcro·á la voz dd amor, había impresionado
hondamente al joven, qua permaneció largo ·tiempo en muda
c.ontemplación ante la yacente figura escutµida en .un bajo re·
heve de antigua iglesia á donde la casualidad, más que la devoci6n, le hubo conducido.
El sol penetraba. por tasgitdas ventanas ojivales, inundando
de brillantes coloreH el s.. grado recinto, y quebrando bus rayos
en el cadá vn de piedra, que parecía" animarse y acudir al lla'º
mado del Maestro......
. E~te recuerdo le_perseguía, le atormentaba sin cesar¡ y ¿qué
s1gmficaba aquel recuerdo?
A los pensamientos de muette sucedieron los del amor, y am~

bos rn uníap y encadenaban: Ramiro sacó de -su ·mesa . de despacho un~ cajita blanca, y de ella tomó cartas uerfumadae, rt·
tratos de. mujnes, rizos uegros y rubios ...... ¡memo1ias de :rmores tan ·efímeros como eoglifiososl
Todo su pasado era mentira, todo estaba envuelto en inmensa
amargura como en tupido velo fúnebre, y el joven ahoga11do
imprecaciones de ira, lanzó al fuego aquellae men;i.orias de ' su
vida.
Mas un sobre diminuto y amarillento cayó fuera de la chime·
nea: Rami~o le cogió, le abri6, y eacó un pemamiento seco y
descolorido .......
- 1Carmenl-exclam6.-¡Carmenl ¡He aq~í la imágen de
Lázaro resucitado que vuelve á presentarse ante mis ojos!
¿Cómo no había pensado en ella, en la niña púdica, en la esposa honrada, en lll Carmen que tanto am6 y que tanto le ama-ba?
¡No sabía que Carmen era libre! Y sin embargo, parecióle

'

==~~ -·

Puesto de conffetl.

La señvrita;Angela Madéro presidiendo ia fiesta la tarde
del domingo.

de3de aquel momento que le llamaba, que el pensamiento de la
La manera de andar y el carácter.
jo~en llegaba, por misterioso modo, y acariciar propios pensarmentos.
-¡Oh! ¡Bendita seas!-exclamó Ramiro.
El carácter del individuo se manifüsta de muchos modos, y
Y partió en la noche del mismo día para el pueblo dC\r.de entre ellos es de nc,~ar la manera de andar [que tenga. Segúu
Carmen habitaba.
esto, se pueden clas1fl.car en cuatro grupo8 estas nuevas formas
del conocimiento del
'.***l
hombre. Los que an·
~... L1s ]:hojas ::amaridan con paso imenullentas caían de los
do y precipitado son
árboles, las monta·
gentes superficiales,
fias tenían sus cumpesimistas, intelec·
bres ceñidas de corotuales, y en las mu·
nasde nieve~, la.~ denjeres indica frivolisas nieblas precursottad. El andar á para.s deli nvierno inunsos cortos, pero desdaban lo!! valles y las
pacio, denota alma
colinas.
sencilla y serena. El
Y R'lmiro, cuando
andanlentamentema·
lleg6 al jardín Je la
nifiesta voluntad y
viUa de Carmen vió á
reflexión, cálculoprosq amada de rodillas
fundo . El paso largo
al pié del mismo áry rápido revela - arbol que había sido
dor,
decisión, tempetestigo de su de"lperamento
de batalla,
dida, de su primero
espíritu de combate.
y último bes o de
a.mor.
Los emprendedores,
Y corrió hacia ella
confiados en sí misUn asalto de Jiu-Jitsu,
con el corazón palpimos, y hombres de
tante de alegría y loe
.
,
.
decisión, caminan
ojos arrasados en dulces lágrimas, y arrodillándose á su lado r~ctos, fiJando el talo~ enérgwame~te en el sutlo: los traidores,
present61a el pensamiento que en aquel inolvidable lllbtaute &lt;l~ d1plomat1co~ y poco t!lnceros describen ondulaciones y curvas
despedida se desprendió de los C1Jbello::1 de la mfiu.
c~ando camrnan ¡ lus melancólicos y sin energías arrastran. los
Y Carme1:1, temblorolla de emoción, abrió su h bro de misa, pu~s¡ los enérgicos llevan ngidas lal:! piernas, y los tímidos van
tom6 el pensamfont, que su amado le of1ecía, devo:11tólo sobre rozaudo las ¡,aredes.
el otro pensamiento que ella guardaba ent1e 111.!! hojas del libro
Observad ~l modo de andar de vuestros amigos para mejor
y 'dej6 caer su mano en las manos trémulas de Ramiro, excla~ conocerlos: srn embargo, hay q11e tomarlo todo cum mica sal-i·s.
mih(io,:-¡GraciaR, DioR mío, ¡,orque habeis gu11rdado y }Jrotegido mi amorl-E. FLORES. '
La puerta falsa destruye la casa. -Segur,

Carreras en bicicleta.

�Aetaalidad'.es

DESDE LEJOS

La Novillada de los Periodistas
L.AS REINAS

:Para EL TIEMPO ILUSTRADO.

Dormita la ciudad ...... Por la ribera
del caudaloso río que la 1'afia,
se destaca imponente la montsfia
de mástiles formados en hilera.
Una luz refulgente rf'verbera
allá en la lejania ...... Es una ex1r11ña
forma de luminosa talaraña
que se extiende s1.1til y placenter11.
Me detengo á gozar de aquel paifaje,
eFcucbando el rumor del oleaje
del río que se cubre de reflejos,
mientras viene á mi mente ensombrecida
el recuerdo más dulce de mi vida:
el de mi único amor que está muy IE&gt;j~i::I

··

Lins LAGOS-Y LAGO~.
Kueva~Orlenn~, ·Febrero de 1912.·

La Cuadrilla l

El actor Beristáin partiendo plaza

h\atla Confsa, Directora de Cambio dé Suertes
Las Reinas en el ruedo

RIMA.S
No. te acuerdas de mí mientras la dicha
halague cariñosa tu existir,.
mientras siembres de rosas tu_ cammo
olvídate de mí!
Pero sí llega el desengaño un di.a
con safía cruel tu corazón á herir
y necesitas de.consuelo
..
entonces ...... acuérdate de mí! .....

DesdP. que en pleno siglo d~ las luces i:e dejó ver sobre las rocas dE( Ma~t111bielle una hndí..1m11 Si-ñura ro lt'ada dt' c1ivm111&lt; res·
µland,ore~ , y dtbajo de sus rosados pits tmp1 zó á brot11r casi
imperceplible raudal de crista1ina~ agua1&lt;, que wuy pronio ~e
convirtió en abundoso manantial, otra s, ñora. wuy orgullosa y
vana que se creía posee~ el dominio de los muudoi., y que ha·
cía ostentación de sus conquistas en la un1v,m111tad y en el colegio, en el hospital y en la academia! e11 el museo y en el laboratorio. en lo profundo de los mar..s y en los i-enos de la tinra,
en los elementos de la atmó,ferll y en los e~pacios donde giran
los 11strü@, atr... vida y arro~antfl salió al eocmmtro a la virgen
humilde de .MI\Rsabielle: le dió un f11rmidable ¡alto/ queriendo
darle mue,te en su mi15mo origen, y borntr i,ara siem11re sue
huellas y la fama de sU!l pretendidos prorligios. E&amp;ta sefi.ora or·
gullosa, presumi,la y vana era la ciencia de-crtiida, q•1e bautizó
al siglo XIX con el luminoso nombre de siglo de la11 luces.
Pt1ro ¿,:ómo hacer des I parecer l11s resplandore~ di vinos que
tran-f,,rmuon tantas veces el espíritu de lll pobre é ignorante
c:.mt.e~ma de Lourd.-s? Mil hombres técnicos acudie.on de re11ente á la br1Jl,rnte y ft'cunda imaginación de li!. org llosa señora. Alucinació11, locura, sugestión, cntalepsi.r,, be aquí el resumen de tius cientificos flillos, que .pronunció con sin igual desf.tchatez y con s,mri11a volteriana, Cúmo qmE&gt;n f)OPee el secreto
revelador de l,,s probltimas más árduos, sin cuidarse siquiera de
e;tudiarlos con detenimiento, c'omo .. n todo tiempo hicieron los
verdaderos sabios. Envió á LourdE&gt;s como men11ajeros suyos á
sus más fanáticos adictos, á los discípulos de Gnll, Mesmer y
Shopenhauer, qui11nes sujetan á la humilde vidente al más riguroso examen, analiz1U1 sus protuherancias craneanas, pero en
ninguna parte hallan el órgano revelador de la locura; in ve~tigan sus afdcciones psíquicts, fa relación de sus vh!ione~, los
sentimientos de su alma recta é inocent&gt;1, y sus palabra~ son
fieles mensajeras del buen orden con que funcionan sus facultades intelectuaiesi á la par que demut-stran evidentemente la
inocencia y sencillez de su alma ang,..Jical; y lo que má!l desconcierta y confunde á los ertl!iados de la orgullosa y de~creída señora, es la inquebrantuble entereza. de á111mo, junto con la
más discreta y snena pru 1en1 ia que manifiesta en i-us palabras
aquélla, al parecer, débil nifü1, que revt&lt;la un alma comciente
del papel importante que iba á de-1empefiar ante el tribunal de
la ciencia, la cual se estrellaría contra i,u entertza, cayendo desmayada y rendida ante sus pies. ·
Es verdad que estos desmayos y rendimientos transit,1rios no
eran suficientes para quede~aµarecina definit1v11mente su arraigado orgullo; por el contrario, de aqu .. Jla co1ifu-i611 del momento sacaría la ciencia bríos para ob~tinarse en su incredulidad
característica; y volviendo á recordar sus modnoae conquistas
é indiscutibles triunfos, se encastillaría da nuevo en la furtaleza
de su soberhia, negando rotunda.mente la realidad de las tan
discutidas ap,nicionef'!; y 11bnndo11a11do por el mome11to con so·
berano desdén á la Stfiora de las apariciones y á su invencible
protagonista, cual dama veleidosa que al verse desechada por
t,\ conocedor de eus miserias, busca nuevos admiradore5 que
f11Scinar con sus po-tizas g11las, busca ella también otro pu11to
de apoyo en qué afianzartie para llevar adelante sus pretendidas
conquiatas; y cual otro Arquímedes, creyó poder remover el
mundo eobrenatural con el detenido análii:,is de la.s aguas llamadas milagrosas, que producían al parecer tan admirablés tfec·
tos.
Llama en su auxilio á la Química, ciencia prodigiosa que,
con la exactitud de sus análhis y la ayuda que 111 pre1-ta el rey
de los instrumentos modernos llamado micrr,scopio, hace caer
bajo su acción maravillosa los cuerp;,s y moléculas mát1 imper·
cep~ibles, y le ordena que analice las aguas de la fuente de Mas·
sab1elle para ver si en sus elementos coni-titutivos existe alguno
q.ue tenga virtud curativa; logrado lo cu11l, las innE&gt;gables cura·
c1o~E'B verificadas con el auxilio de aquellas aguas, habría que
a_tnbuirlas tan sólo á sus propiedades hi&lt;iroterápicas, desapareciendo todo ve4igio de intervención eobrenatural. La ordt·n de
.señora orgullosa se cumplió al insta•ite; y Mr. Latour de
r1e fué en esta ocasión su fiel y devoto ejecutor; quien, con
~ay~r dosis de conciencia de sus pervereas intenciones que de
c1enc1a química, con gran regocijo de su ordenadora y de sus
adeptos, emitió un dictamen oficial, en la cual con'!:!igna que las

t

AspectCJ del tendido de sombra

----==---------- - - ---·

aguas dA Maesabielle contienPn gran cantidad de cloruros de so·
sa de cal y de magnesin; silicatos de cal y de alúmina¡ 6xido ele
hierro¡ ~ulfu.to y carbonato de sosa, ~te: en vititli de cuyo armonio·
so c,mjumo cree y 11.firma «4ue no pasará mucho til'mpo yin que
fa. cieucia médica recon11zca la virtud curativa de aquellas aguas
que veudrian á aumt-ntar la riqueza de los manantiales minera·
les en que tanto abundaba aquel país.»
.
Júbilo inmenso debió cau-ar e!lte dictamen en los alcázares y
círculos de la señora ciencia, pues en su virtud quedaban reduch!ai, á la esfora natural todas las curaciones que se creían pertenecer á i,¡obrenaturales horizont~s; la. incredulidad batió palmas en i.efial de triunfo, y loe resplandores despedidos por la
visión Mai;sabielle se afirmó resueltamente que habfan de8apa·
rec1do como fut&gt;gos fátuos, que alarman por el momento á las
geut~s tímidas, para no dejar huella. alguna de su paso fugaz
sCJbre la tierra. Atií lo publicaron los órganos oficiales de un
Gobierno descreído: que se hallaba muy bien sin recordar los
deberes que impone á todo hombre y á toda socit1dad el supremo L ·gislaJor; y para dar al público mayores pruebas de su
recto proceder, y no se creyera h11.ber procedido de ligero en un
asunto que preocupaba grandemente á los pueblos, creyó un
deber buecar en 1;u apoyo el eabio parecer del notable químico
&lt;le Tolosa Mr. Filhol, encargándole hiciera UIJ nuevo análisis
de las consabidas aguas, cuya virtud curativa est11ba. en litigio.
Y ¡cuál no sería el escándalo farisaico del mundo cientifico al
conocer el dictamen definitivo del doctor Filholl Este ilustre
quírnic,,, PJOfesor de la E~cuela de Medicina de Tolosa y Caba·
llero de la Ligión de Honor, certifi1Jó cchaber analizado el agua
de la Gruta de Lourdea, que considera como agua ordinaria po·
tabie, análoga á la mayor parte de las que existen en las montafias cuyo ~uelo es rico en rocas calcáreas... Los extraordina·
r10s t-fc::ctos-continúa-que, !'.legún se asPgura, se han obtenido
mediante el uso del agua referida no pueden explicarse en manera alguna ... por la naturaleza de las sales que revela el análi.
sis. El agua de que se trata no encierra substancia alguna acti.
va capaz de comunicarle las propiedades terapéuticas determi.
nadas.» E:!ta bomba, lanzada por una eminencia de la ciencia
química eu el muudo científico, produjo una terrible explosión
entre los enemigos de la intervención sobrenatural; explosi6n
que lanzo sus proyectiles á todas las redacciones de periodicos,
que atolondra.dos y eirantes bm1caban alguna salida honroEa
para justificar su conducta, 1:!in que por p1ute alguna pudieran
hallarla.
E..te triunfo solemne, que resonó lleno de majestad y gozo indec1 ble en el campo católico, induju al emperador Napole6n III
á dar orden terminante al ministro de Cultos, al Prefecto de
Tarbes y demás autoridades, parn que se dt'j11se de poner obstRculos á la devoción popuh1r, dando libntad á todo el mundo
para que visitara tl Santuario de Lourdes. La división más espantosa penetró entonces en el terreno cientifico; las curaciones
se multiµlicaban cada día con más pujanza, y mientras unos las
a.tribuían á la hidrot,erapia, otros como Bernhtin aseguraban
er.. n efecto de la psicoterapia, sugesti6n é hipnotismo; Charcot las
atribuyó á psicopatía ó persuación de ser curado, y no faltó
tampoco el novelista Zola que actuando de médico dijera que
esae curaciones eran producidas por los cánticos y soplo curativo que despiden las muchedumbres... Risum teneatisl!!
A todoa esos representantes de la falsa ciencia. replicó Boissarie con este argumentu convincente: «Las llagas que se curandice-cánceres que desaparecen, tísicos que resucitan, enfermedades orgánicas que ce~an como un dolor fugaz, paralíticos que
arrojan sus muletas y ciegos que veo, no }JUeden ser efecto de
la eficacia del agua, ni de la sugestión, ni del hipnotismo, ni
de los soplos curativos.,, Vemos asimismo enfermos cansados
ele hidroterapia como Amalia Gimard; nifios de pecho como
Bouhorts, incapaz de entusiasmo; ciegos desesperanzados de
recobrar la vista como Hersblick, y otros mil que de continuo
e,tán recobrando la salud; viniendo á dar valor definitivo á estíl.s curaciones el tribunal de comprobación formado por médiCJS católicos y anticatólicos, sin cuyo unánime consentimiento
no se extiende allí patente de curaci6n. La iglesia, siempre sabia y prudente, a~í Jo ha determinado para que la impiedad no
pueda alegar derecho alguno á criticar su conducta
WELMAN.

�~~A

LAS:/

DAMAS'"
LLANTO

CHARADAS
I\

CO MBINA CION DR !'UNTOS

JlrnOGLIFJCO C0~1PIUMIDO

+00000

Tercera cuatro se llama
al que tiene mucha guita,
y con primn cuatro astl:lt11n
al pequefio cuando grita;
es mi segunda un pronombre
y todo suelen llamar
al que está atacado y sufre
cierta epidemia mortal.
Primera-dos-tercia-cuatro
Púsose don Justo ayer
porque le gané dos duros
al juego del ajedrez.
II

Cuarta con tercera y otro
tercera prÍ'f!l:a primera
dos tres cuarta, prima dos
en el primera dos tercia.

o oooo• o o
1Joo+oooo
o+oooo

FRA

oo• oo
o. o o o
00000+

ooo+ooo
o o• o oo

ooo• o
• ooo ooo
O+ 0 - 0
00000+00

***
Las soluciones en el próximo número.

S ,luciones á los pasatiempos insertos
en el número anterior:
A la Quisicosa:

Sustituyan los puntos por letras de modo qne leídos los puntos centra.les verti·
calmente den el nombre de una naci6o.
Los demás horizontales, nombres distintos de var6n.

ENEBRO
ENERO

ENEO
ENE
EN
E

***
ROMPECABEZAS

III
Al astro del día (logogrifo)
Tiene mi prima dos tres
tal prima dos de tercera
segunda tres, que á mandarla
voy á la primera tercia.

ASTRO
1 23 4 5

IV

Cuarta primera dos cuarta
primn cuarta dos primera
segunda, tercera cuatro,
cuarta detrás de mi tercia.

OSAS

TORO

R

ORTO

A
R

S
T

S

R

ORTA

OTRA

s

A

s

A
R

·o SAR

A las charadas:

TRIANGULO NUMERICO.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 Nombre de varón.
4 2123539
Sirviente.
l 237289
Nombre de varón.
1 2 3 7 8 2

12198
6 5 9 8
3 9 8

35
4

Ordenar y unir estos cuadrados de casillas
para formar un tablero de ajedrez, pero
de modo que, eiguii&gt;ndo la marcha
que indica la ~iguiente línea,

Ohra teatral.
Nombre de rnr6n.
A11im11l.
Licor.
Nota musical.
Li,tra. consona ntr.

Al an~gram11:

***

F JWRRICO
RE CAREOO
l'I~ R IW RIN
DIO N ISIO
· B.\ LT A ASAR
RA Y ~11J N JlO
Bl~RNAR O O
GRIWORI O

T t\ UMf~RICA
1 i 3 4 5 H 7 8 9 Nombre &lt;le muj~r.
8 6 8 7 3 3 7 1? Pronombre. 2?
Río. 3? N, ,ta mui:;irnl
Nombre de mujer
929
Verbo
989
Pronombre
561
Ti.,mpo verbal
872
Tfompo verbal
34 7

I. ZAPATERO.
II. ABORTADO.

***
Al S tito de rnhnllo:

se lea con las Ee~enta y cuatro 'líneas
una máxima

Con la religión, la instrucción y el tra·.
bajo se regeneran los pueblo!!, no con va·
nas promesas de sus gobernantes.

.fas de plata, y sus frentes rugosas, que la calvicie hacia vastas
y claras como lunas.
-El hombre-opin6 el profesor de Antropología-no merece
¡Qué hermosa era la ¡;rince~ital Robadle á la ¡1rimavera los que nadie se moleste por él. Al hombre le quedan múltiples
matices de eus:ro~as pálidae, y ten&lt;lréi::; PU cútis; al mar {meri- rastros y estigmas ne su primitiva animalidad; el hombre es un
dional su azur líquido,~y
-=·
lobo para el hombre, y su
tendréis sus pupilas; á'.la
instinto y ley es la guerra
seda nativa su áureo: y
de todos contra todos por
fino tueón, y tendréis'. la
la existencia, E l hombre
mata de su pelo. Y to·
natural y verdadero es el
mad, (si ~abéis d6nde en·
sal va je, una fiera crimi ·
contrarlas ) las virtudes
nal.
dulces y frescas de una
-El hombre-opin6 el
alma de flor ; la piedad,
profesor de Sociologíala ternura, la generosise encuentra aún en los
dad, el amor ideal hacia
comienzos de su evolu·
todos loR humanos - y
ci6n lenta· y trabajosísi·
tendréis el espíritu celeste
ma, hacia un estado me·
de la princesita hermo!!a.
nos imperfecto que el acEsta perfecci6n era justual. Lo que se hace por
tamente lo que traía muy
mejorar su condici6n,
inquieto al rey su padre.
equivale á soltar un choNo tenía otra hija sino
rrillo de agua duice en
aquella, y habíala conse·
las olas del Océano para
p:uido tarde ya, cuando
desamargarlas. 'fransforllegaba al límite que semaciones incalculables,
para la madurez de la vela acci6n de siglos sin
jez. por lo cual hubiese
cuento, requerirá la obra
anhelado rePguardar con
de remediar en parte las
un fanal á la princesita,
deficiencias de nuestra orelevar a1redeoor suyo pa·
ganizaci6n social presenredes de acero, y sobre tot~. Y ¿quién sabe si mudo, recubrir eu coraz6n
chas de estas deficiencias
tierno, palpitante de pres on irremediable1-? L a
Pentimientos y de emocii&gt;ncia verdadera teme
ciones eagr~das, cor;i la
afirmar demwiado.
triple coraza del cuero b11-El hombre-opin6el
tido del egoísmo, la indinrofesor de Psicología y
ferencia y l.a rnbnbi.a.
Moral-paga con ingratt·
-Pad.re y señor-dijo
tud y á veces h~ con
un día la princesita, cc.lodio el bien que se intengáhdoFe d e 1 cuello del
ta hacerle Su instinto,
Rey.-Si es verdad que
en este particular muchas
me quieres, que ~ese11s
veces acflrt11do1 le dicta
complacnme y ha&lt;'ernie
que es rarfsimo el inter é~,
la vida dichosa, permítey que la baneficenria se
me que la dedique á con,
ejerce, por lo genn11l: con
solar tanta deF~racia coalgún fin útil al milimo
mo debe existir en e 1
bii&gt;nhe&lt;'hor. Y á los bienmundo. No las he viFto.
hPchorte dt&gt;l lodo altruis·
porque tú me rodeaR de
tas, les despr.,cia en el
esplendor y alegría y á mi
fondo de su 11lm::i, poralrededor Pe alza E&gt;l bullique la raz6n 1.. grita: «No
cio de las rieas y lae canserías tú tan inocenta. i&gt;
ciones, pl'lro yo adivino
-El homhri&gt;-opin6 el
que Jo habitual por ahí
prof.. sor de Higit-ne-es
fuera será la desgracia, y
nntt c101t1·a y u11a s11ntina.
que yo podría mitigarla
P,,ra gnardar la salu~.
qui z á e acerrándom~ á
nne-tra ép11ca ad1-la1 tilda
ella.
no ha Pabi&lt;lo di~curdr co-Ni lo imaginei::-grisa mejor qufl lo diBcurri·
tó el rey cnn violl'ncia
do p11r ,,u"stros abuelos:
amantf'.-Nada remediael ai~lamientn, F1-liz Pl
rías, y sufrirías en camElegante peinador,
qu+' puerlf', como nuestra
bio infinito dolor. Cree
en"a111a&lt;i, ,ra princesi ta
en mi experiencia. y vive por encima de la muchedumbre mi,P- habitar Hns de toda i1,f cci6n y de todo rontagio. respirando ai:
rable; vive alta, vive lejos ; ni la mires ni la oigas. ¿No tirnPs fo re á torrentes f'mb11l-am11do y puro, bebiendo agua de roca que
en tu padre? Pue11 ahora mismo van á venir los Fab1os para que conduren cañerías de cristal. Donde se reune gente pobre aceles consultes; IYª verás si su consejo flFtá de 11cuerdo con el mio! cha el ¡:{ermen m:.i léfico, el mortal bacilo.
'
Llegaron, en tfecto, los sabios, y se formaron en semicirculo
El hombre- opinó el profesor de Estética-es la cosa más re·
ante la prince~ita, que contemplaba con cinto asombro sus ca· pul si va que imagrnar1:1e puede, si le faltan condiciones para herras marchitas por el estudio, sus barbas desaliñadas y grises, mosear y robustecer su organiemo desde la nifiez. La educaci6n
sus &lt;&gt;dos hundidos: de párpados abolsados protegidos por las ga· griega era la única raciona]. La muchedumbre menesterosa cau-

)

�Patra las damas.
saría horror á la divina ·princesa si ella tuviese el mal gusto de
S8EREl OOQ-UETER.CA
aproximarse. Que se recre.e en el arte, en la belleza eterna, noble y pura de los cuadros y las estatuas, en la armonía de los
instrumentos, en la cadencia de los versos que se enlazan y se
Cuando se habla de coquetería sobreentiéndese una cualidad
hu yen como parejas de diestros danzadores.... .. Que no ·profane ó un defecto exclusivo de las mujeres.
HUS ojo'! posándol(ls en la ruindad y degradación de las forma s,
Un periodista)ngl és, sin embargo, acaba de hacer un sencillo
en Ja fealdad, en la desproporción, en ] a
experimento demostrativo de que los homchu3ma. :
bres comparten con las mujeres la coquetería
- ¿Has!oído?-advirti6 el Rey á"su hija ,
y aun á veces las superan.
la cual, con los ojos bajos, las manos opriEl experimento no pudo ser más sencillo.
miendo el agitado seno, los labios cerradofil,
Situ6se el periodista en Regent's street deescuchaba la sentencia silenciosamente.
lante de un almacén cuya fachada adornan
Aquella misma noche la anciana nodriza.
l·lúberbias lunas biseladas y observólos ge~tos
de la prin~esita, al acercarse á su cama para
de cuantos pasaban por delante del , stablearreglarle la ropa; advirtió que por las mejicimiento.
llas tersas de la virgen corrían lágrimas abun¿Cuántos hombres, · habíase preguntad o,
dantefl, un río de llanto.
se mirarán durante cinco minutos en e,t, s
-¿Quién te ha hecho mal, niña?-preguncriRtales complacient1&gt;e? ¿Cuántas mujere~?
t6 la vi,jezuela cariñoPamente.
La ide11 era original. El periodista pudo
-Nadie...... Nadie ha querido hacerme
quedar satisfecho de ello. Cuaderno en maPo,
mal. .. ...
como todo buen reportero, anot6 cuidadoi:a-Pues tú lloras ...... Es la primera vez que
mf'nte la actitud de los· transeúntel3.
te veo llorar así.
Y hfl aquí el resultado de esta curiosa y
-Es que estoy infinitam1&gt;nte triste, ama...
ligPra inVPt'ltigación. .
-contestó la princesita.-Y lloro por los maDe cincuenta hombres, dice, que paí:aron
los, por los feos, por los sucios, por los que
durante cinco minutos, diecinueve se miraron
no tienen qué comer.
en los espPjos.
Y sin reprimir las lágrimas, afiadi6:
De cincu1&gt;nta mujeres que deiifilaron } or
_ --También lloro por los sabios ...... Y todelante del almacén en orho minutos, veintidas las noches, ama, he de llorar así. No
dós ~olamente se detuvieron para .miranP.
puedo hacer otra cosa; no me d1&gt;jan asociarPero mientras las ladies y las .misses IJO Fe
me de otro modo al dolor ...... Nadie puede
paraban más que un imtante para _echar;una
impedirme que liore.
ojeada al sombrero 6 al traje, lc,s hombres se
Y la Princesita, en efecto, llor6 Pi11 tregua,
miraban· largamente, con aire ~atisft:cho, coya ap0yada en el barandal de su balcón cuanmo Ri fueran Ad6nises ó Narcisos.
do salía la luna, ya escondiendo el rostro en
Unos rectific11ban la posici6n de sus cor.baBlusa de encaje inglés.
la almohada de encajes, ya arrodillada en RU
ta s, otros se retorcían el bigote y Fe am'gla·
r1&gt;clinatorio para la plegaria nocturna. Nadie
han el pelo.
pudo explicarse en la corte del rey la enfermedad misteriosa que
De todo esto el reportero inglés concluye qne el sexo. fuerte
conflumi6 en un afio á la princesita, d1&gt;macrando su cuerpo y se· es por lo meno'l tan coqueto como el débil y a! mismo tiempo
cando su sangre. Los EZabios, consultados diariamente, amonto- mucho más fatuo.
·
·
naron remedioe sobre remedios, sin ningún fruto. La vi&lt;la de la
................. .........................
.......'. ...................................
Princesita se fundió, se derritió en el hilo de sus lágrimas de
Una obaervación.-«Cuando contemplo el auditorio,1i decía un
amor idPal y de piedad suprema, y hoy eneeñan en los reales vflnerable Pacerdote; ((me pregunto: ¿dónde están los pobre~?
jardines una fuente que dicen formada con ese llanto precioso. Pero cuando cuento las ofrendas, me pregunto: ¿d6nde están los
Los que beben de ella· contraen la locura de hacer el bien .
rico~?
·
Esto canta á las claras esta gran verdBd: ((Se gasta en lujo lo
EMTLIA PARDO BAZAN.
que se deberfa emplear en ejercer la cinidad cristiana. i&gt;
~·

-

* * "'

**•

Hay una epidemia de bauctolerismo en el
Norte de los Es,tados Umuos, que muchos
atribuyen á la: enseñanza objetiva de lo~ claematógrafos eu crím~ne.,;, deldtos y pilla,fa.s menores.

No necesita, el re.y Jorrre, dice un periód,!oo, repetir su conduro de: "f.nglate.r-ra, despiert a . Arriba!" Porqui' Inglaterra i.e ,ha1fa.
al presente demasiado av-ispada.

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
ID! oro es oro siempre, au,11 cuando caiga
en el lodo. dice un orove.l'bio ale.mMJ.

*t *

Parece que las buenas .m:meras son raras
mru; ,bien enrtre las sufrag,ista.s.

----·- --

* **
l&gt;ioe el "Vollm~eituug,'' de Colonia:

***

Aleman.ia ·debe estar satisfecha por t odos
conceptos, de sus maniobras militares de
P.S.te año. ffi-Yraineiia igua,Imente de.be f.'Star
romplacida, auruqu-0 memos q11e Aoleman1a;
()ero en Inglaterra deben pr:evailecer l'i(.ntlrnientos contrarios, porque sus maniobras
han i;ido un fraicaso doloroso, y mloot,ras no
introdiuzca el servlc:lo militar obligatorio,
no ha de .mejorair su ej.rclto.

Un p.eITo exi,s te en BerH.11 que p.ronuncia
su nombre, di-ce sr y illO, y pide 1)an en el

idioma del ,país.

***
En las C&lt;'isas de ,JiuéStP~es- de Viena, el
Gobierno ¡fija el : p1-ecio .de l~ ciruelas pasas.
que s,e s,irven de postre

* **
Una -noticia increíble viene de lowa, y es
Ulll sujeto de ahlá, pidió prestada una
de.ntadu-ra, post!m paira comerse HU pavo de
Día -de Graolas.

que

***

-Ayer publicó este periódico la noticia de que
la noche anterior entraren en mi casa los ladrones, llevándoseme el portamonedas y habiéndose
dejado la cartera con billetes, y vengo á quejarme·
esas noticias no deben publicarse.
'
··-¡ Cómo! ¿No era cierto?
-Por eso mismo. Anoche volvieron á er,tra;
en mi casa los ladrones y se me llevaron la car·
tera~

La verdadera delicia de invitar personas
á oomer, dice IUU solterón, se ex:perLmenta en
el mome.rrto de cerrarse la. puerta tras d
último invdtado.

* * :~
Solamente ht tie!'ra irriga11a por el Go-

hierno de los Estaidoo 1Urui.aos. produjo &lt;:o-

*

?

*

Quién sabe si como re.su.ta.do -de la mcha
eleotora.l i.ng,lesa .que se ha es&gt;taido d€Sano1lando, tenga,mos .q ue ve.r wna Cámara de
los Lores originada del mero 1mfragio ponu1ar.

lares.

Despué:; de que stts mismos barcos de guerra han hecho corirer al Br.aatl tan gra:ve peligro, es ,proba!bJ.e que en lo SllCHq,Jvo vac.&lt;ile

···1:'a.pa., nuestro pro.fesor &lt;!lee que los castores son ,mu,y fi,nn.us.tl'losus. ¿{lué !lacen
los castores?
--.¡I-gnoran&lt;te! No saber eso a tu edaid . . ..
Haoou sombreros. i. No ,ha5 oído uii.\mp1•e haola,1 de los sombrel'os de castoJ'?

El P res.jdente Taift oonsidórase ahora M iz

l&gt;Onque ti.ene un nuevo 1y excelente cocinero,
Y una ~a·ca. nueva y fecundfsima PU leche.

13

Sencillos modelos de blusas lavables.

El espada.-¡ Fuera de aquí too er mundo!
Toos me estorban y quiero estar solo.
Varios torm·os, desde lejos.- Pero si ya está

solo, maestro ... .
. El espada,-;¡Qué he de estar! ¿Pus qué, ese
bicho no es naide? ¡Que me quiten e1· toro!

'UBté

**

;j;

Pipiólez bombero :
---Mi jefe me ha dlicho que le espere aqur.
"Pero me ne. adelantado un poquito y rei;ultn. qu€- no vend,1·¡¡ hasta. dentro de d.nco

horas.
-Hom,b:re, se va usted

***

Eu el Estado de Jv.la¡ssachussetts, aumenu. ri modo .notable los depósitos ne los
bancos ·dl i ahorros, á pesa:r del costo r.h! la
vida, s{~n ,.pre en aumento !\'.egú.n los periódicos. · l
tan ,de

-- -Vamo1;, uo ll• 1·e usted. No es para tanto el dolor -de muelas. Ouando 11. mr me {luelen :n-0 me deseSlpe.ro.

* **

romprair .más.

Los crímenes, magistralmenite reproducidos pt I!' los ci,niemat.ó@rafos, despiertan P.Tl
al8iun0\ 1 j61v.enas i&amp;l des.,eo de o~ter o~ros
P.11 clrc:n ttE'tanc·ias miis rlrnm~tir1u;_

a. mi ca.sa.
-¿Y qué?
.....;Na,&lt;1a, señor ins-pector, -0.ue, como estoy
perdido y no s~ por -Oón-rle a.ndo, vengo a
sabér si estoy a¡qur.

·-Ya lo creo. Comu 1.!Ue, según -dkc s11
donceHa, cuando le duele n á usteld 99 la:s
ri::Un..

***

***

rompañras, señor d.ns.pee,tor. . . . . eso es ... . .
'Y ,ha(!-e dos días que no v0;y

se0has va,J uafas i&gt;n catorce millones ,fo dó-

(lD

NI inspectm.- ¿Qué se le orurre a ustea
aqut á. las tres ;¡fo la mad!'llga,da?
l1ll beodo.---iMirn usted, senor mspeotor ...
yo .soy un per.didio. . . . . no, no es eso; yo
mo he perdido. . . . . . seño1· i,nspector ... . . .
tampoco; a mí me ,han 11erqi&lt;lo las malas

Vn 11erito ha declarado que la aid,mm1stra,ci6n federal de los Esta.dos, Unidos puede
maroha, con trescientos mil,loues tle pesos
a'1 afio, y qu~ los !ferrocwnliles pueden mauejar.se con una econom,ra de mU millones.

a.

a;burr!r •• • •

:,X ·i p-o :l rí:L 0,u tretenermn "n algu,na.
cosa? . .. .

-.No sé ... .. Se me ocune u.na ddea. Vor
:á prender fuego á mf tlenda, para que tenga usted tcupaci6n durante esas horas. Pre-&lt;ilsa.mente es muy vteja y todo en ella lo
tengo ll.,Segurado.

~~-'---~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-======-~~~---~~~~-!

~ ~ --~.:----:;:---~-;;:,..,:.._~~~~~~-.::...!

�Oe todo un i,oeo.

160

Cantares.

y en, las ll1oches del invierno
se co-rufu,nden y ,se ibesan.

IV
Vimos el soJ que mo1·1a,
juntos. mu¡y juntos los ~os.
¡ hasta el isol se detenia
dállldote el último adir~'

Me

COlllUU ICO COllltUl:&lt;1

desde que lejos esta.s,
son oosos rquo va,11 ,y Vl'lnen,
besos que vienen ·y van.

V .
lI

La. amistad es uua planta
que n·aoe en .los corazouec;
y la siembra una mirada..

El amor y el vino bu'!'UO,
s~,ún .fücen por &lt;llht,
se suben á la ca'beza
poco a poco y sin sentir.

IlI

Nuestros cuerpos se a fA1arnn
pero las altnas se que-dan

VJ

Dos n0,mtnis llevo en P-1 pecho
que nunca se l&gt;orraráu.
la Virgen de la Victoria.
y la Virgiin d,el 'Pila11·.

UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.

Se creía antiguamente, que una
medicina era benéfica en propor.
cion á lo repugnante de su sabor
y olor; pero ya sabemos que tal
idea era un disparate. No hay
ninguna razón por la cual la medicina deba ofender á los sentidos más que los alimentos, y por
lo mismo, uno de los triunfo¡;
más grandes que ha alcanzado la
química en los últimos afios, consiste en lo que se puede llamar
la redención del aceite de hígado
de bacalao. Todo el mundo sabe
cuan asqueroso es el sabor y olor
de esta droga en su estado natural, y no es de extrafiarse que hi,
mayoría de la gente declare que
prefiere sufrir la enfermedad á
tomar el aceite de hígado de
bacalao puro. Ahora bien, es
una de las leyes de la naturaleza, que un remedio que es repugnante al olfato y al paladar, y
que tambien revuelve el estómago, no puede producir buenos resultados, pues el organismo se
rebela en su contra y á gritos
pide deshacerse de él. El milagro apetecido se encuentra en la

Vil
Suprime ya ,tus farnle&amp;,
¡ barrio c1e

Con, claveles 'Y l!llb8Jhacas
a.&lt;lornaré mis balcon,es,
pOT(lUe ,pa,\;ará esta tarde
la niña de mis amm:ei,,
NARiCLSO DlAZ DE .IDSOOVAR.

* *"'

'rodavla se eistan puMlcalildo nuevos lihros referentes á ,Napoleón, st.n embargo de
que ya, .nada ¡queda po-r decir ,del Ilustre
corso, que ta1nto ruido metiera ,y tanto.-; millares de seres .humanos dejai'a. teI1Jdidos
por todoH los campos de batal:Ja, fecu.n&lt;lan.do
la. tlei1ra co.n las substancias de sus tuerpos. Y tallllhién se siguen ha'Ciendo ret~.'ltos
·'' estatuas del .Emperador, con más cnt,u'-lasmo que cua.ndo él vlvleNJ..

la Trinidad!

¡ los oJos de tus muJores

ilumina.n mucho .mlis!

¡Oh los Valientes!

Vlll

En-vi'dia :r ca:lumnia juntas
te mrultratan y pprs.1gue,n,
que contTa. las malas lenguas
la tlefensa no es posible.

PREPARACION de WAMPOLE

en la cual tenemos la parte valiosa del aceite, sin los demás elementos. Este moderno y eficaz
remedio es tan sabroso c~mo la
miel y contiene todos los principios curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos, Malta y
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
de los alimentos, evita y cura la
Dispepsia Nerviosa, Afecciones
de los Pulmones y todas las enfermedades que se originan por
las impurezas de la sangre. "El
Sr. Dr. F. Zárraga, Profesor en la
Escuela Nacional de Medicina de
México, dice: He usado la Preparación de Wampole, como tónico
reconstituyente, con muy buen
resultado." Nadie sufre un desengaño con t-sta. En las Boticas.

Mira. que es trlstie, -ch,i¡quHla,
cuain&lt;lo nos 1queremos tanto,
que nos sepa.re la gent&lt;,
y no volver á encontrarnos.

€1 Rttrato dt
los Jf budUos
Nosotros lo hacemos á
co ciencia.
La delicadeza de nuestros
trab jos es la base de nue~tro
ex1to artlstico.

'ÜTiiSªT'
I~ DE NUEVO MEXICO Nº 6.
México, D, F.

Teléfonos:

Erlo. 2995, Mé1. 1034 Nerl.
H 11. Y ELEVADOR ,

No se crea q1.1e vamos á tratar
de aquellos que luchan en el campo de batalla, ' no, vamos á trntar de tipos que, por desgracia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se encuentra
con un fuerte e-atarro y up poco
de calentura; al preguntársele
qué ha hecho para combatir su
enfermedad, contéstará: Nada,
yo nunca me curo, 1;10 tengo mie'.o á las enfermedades. Y nues·o hombre se queda .~n satis·rho como si tal cosa.
' uince días más tarde nuestro
·ve no tiene catarro; solo le
quedado una tosecilla seca,
( puede dormir, ha perdido el
pe ' ito y se va adelgazando á
!; r1. , prisa; pero como es valienh, no quiere curnrse. Llega el
cáa en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonc:es se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
nolítíca que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tornar luego la "Creosofosfatina" .
''.quida,
Es querido lector, que el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera tomado }a.misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos· de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está ex·
puesto á contagiará toda su familia·.
Los catarros y las toses nunca son inocentes; deben cuidars'!
tomando la admirable médicina
que,dejamos nombrada; con ella
se evita y cura la.Tuberculosis y
todas las enfermedades del pulmón, pecho Y. garganta. Tunbien la hay en pastillas.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A~o

XII.

MÉXICO, DOMINGO

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17 DE

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NU?tl. 11.

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1

--

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...
NUESTRA SENORA DE LOS REMEDIOS,
QUE FUE TRAIDA EN SOLEMNE PROCESlON Dlt SU SANTUARIO
A

LA CATEDRAL METROPOLITANA.

�/

Aetaalidades

Fragmentos de un artículo publicado en 1897.

I
Libro admirable, cuyo estilo es majestuoso y sublime, elevado y magnífico; tierno unas veces como el canto de armonioeas
aves, dulces como los acentos de la arpa eólica y otras reposado
y solemne como la voz de los ancianos: ora lastimero y desgarrador, semejante. á los gritos de la adversidad, ora suave yapa·
cible como las brillas de la tarde, y los inocentes cantos de los
nifí.osl Libro que es la fuente misterioAa donde la humanidad
bebe sin cesar las saludables aguas de una moral pura, y cuyos
menores conceptos son por sí solos códigos perfectíeimos de
amor y ·de ensefianza. A él van los poetas que quieren conmover con sus cantos, y los artistas soñadores que buscan inspíración en la vtirdad y la belleza. De él dice Lamartine que son
sus caracteres estrellas y BUS páginas firmamentos ... . .. ¡La Biblia ...
monumento sagrado y eterno c@nstruído por las manos mismas
de Dios; luz purísima y siempre viva que guía los pasos de los
hombres; faro consolador de los corazónes que creen, conjunto
de verdades y de grandiosas bellezas, origen de vigoroFas aspiraciones y manantial de santísimos consuelos...... Al!í están
e.stampadas por el inspirado genio de Moisés las verdades hüit6ricas y científicas más admirables; verdades que el orgullo de
los adelantos modernos, queriendo desmentir1 sólo ha confirmado. Allí están referidos con maravillosa concisión, así el origen
del mundo y de los hombres, como las pompas y primeras galas de que se ravistió la naturaleza para deleitar á nuestros padres desde el primer instante de su sér. Allí están los más atrevidos vuelos del pensamiento y las conmociones y tempestades
que experimentar puede la inteligencia humana. Allí hablafi
todos los dolores, todas las dichas de la tierra, y se escuchan
también las más dulces é íntimas efusiones del amor y la amistad; allí, finalmente, en la Biblia-como dice el elocuente Mar·
qués de Valdegamas-,,están escritos los anales del cielo, de la
tierra y del género hm;nano; en ella, como en la divinidad misma, se contiene lo que fué, lo que es y lo que será: en su pri·
mera página se cuenta el principio de los tiempos y el de las
cosas; y en su última página el fin de las cosas y el de los tiempos. Comienza con el Génesis, que es un idilio; y acaba con el
Apocalipsis de San Juan, que es un himno fúnebre. El Génesis es bello como la primera brisa que refrei::có los mundos; como la primera aurora que se levantó en el cielo; como la
primera flor que brotó en lm1 campos; como la primera palabra
amorosa que pronunciaron los hombre,; como el primer sol que
apareció en el Oriente. El Apocalipsis de San Juan, es triste
como la última palpitación de la naturaleza; como el último rayo de luz; como la última mirada de un moribundo. Y entre
este himno fúnebre y aquel idilio, vénse pasar unas en pos de
otras á la vista de Dios todas las generaciones, y unos en pos de
otros todos los pueblos; las tribus van con sus patriarcas; las
repúblicae van con sus magistrados; las monarquías con sus re·
yes; y los imperios con sus emperadores. Babilonia pasa con su
abominación; Nínive con su pompa; Menfis con su sacerdocio;
Jerusalén con sus profetas y su templo; Aténas con sus artes y
con sus héroes; Roma con su diadema y con los despojos del
mundo. Nada está firme sino Dios: todo lo demás pasa y muAre, como pasa y muere la espuma que va deshaciendo Ia ola.,,
Pero, sobre todo, el ánimo queda embargado y el entendimiento suspenso. cuando se considera la Biblia como monu·
mento literario. Hay en sus resplandecientes páginas desde el
más tierno y conmovedor idilio hasta la más terrible de las tragedias; desde el himno guerrero más ardiente hasta la más triste y desgarradora de las elegías; desde los cantos más melodio·
sos y suaves hasta la epopeya más elevada y grandiosa. Ni Homero, ni Virgilio, ni el Dante, ni el Tasso, ni Shakespeare ni
otros grandes poetas, ofrecen en sus obras las maravillas que
encontramos en la Biblia. ¿Quién ha igualado jamás la bella y
conmovedora historia de José y sus hermanos, la de Tobías y
sus padres? ¿Cuándo la epopeya de los hombres ha llegado á la
altura en que está colocado el heroísmo sublime de los Maca·
beos? ¿Qué idilio de los bucólicos más célebres podrá compa·
rarPe con 101:1 risuefíos y apacibles cuadros de Ruth y de Booz,
de Tobías y de Sara, de Isaac y de Rebeca? Y finalmente, ¿dónde están las tragedias dignas de colocarse al lado de las que
abundan en las Santas Escrituras, tales como las de Dina y
Ata.lía?.. . . .. . . . . En este libro por excelencia se inspiraron
Rafael y Murillo para pintar sus vírgenes de sonrosada tez,

•

sus ángeles y sus niños; en él buscó también Miguel Angel
sus colores para ndmirar perpetuamente al mundo con su fresco
inmortal de la Capilla Sixtina. ¿Y de dónde también si no de
la Biblia, tomó Bossuet su elocuencia para hablamos de los
misterios del sepulcro? ¿En dónde aprendió aquel lenguaje se·
vero y majestuoso con que tantas veces conmovió á su audito·
rio? ¿Quién le inspiraba los solemnes apóstrofes que dirigía á
los g·randes? ¿Quién le enseñó á formular aquellas exclamaciones tristes y sombrías como la mi 0 ma tumba, que todavía. hoy
hacen estremecer y temblar? ...... Y los legisladores, ¿en dónde
se inspiran para formar las buenas y prudentes leyes que rigen
á los pueblos? Y los poetas, esos cantores eternos de las obras
del Criador, ¿en dónde aprenden á dar armonía y expresión delicada á sus estrofas? Y los historiadores ¿á dónde van cuando
quieren imprimir á sus narraciones energía, colorido y maj~stad? ......

II
La Biblia, como todo lo que tiene un indeleble sello de gran·
deza, ha sido pugnada y combatid¡¡, en todos tiempos por los
enemigos del Cristianismo; pero ante ellos puede colocarse también una brillante pléyade de defeornres apologistas, que siem·
pre la han sacado triunfante del examen á que tantas veces ha
sido sometidl'I.. Los Santos Padres, los filósofos y los sabios, y
en nue~tros días todas las ciencias han apoyado cuantas verdades se contienen en. el Antiguo TeEOtamento. Y en cuanto al
Nuevo, es tan puro y brillante el res¡,la.ndor de su divino len ·
guaje, de tal convicci6n y consuelo 1-1:1 llena el alma al leerlo,
que los mayores incrédulos jamás se han atrevido á dudar de su
autenticidad. Un ineigne y sabio ecle~iástico francés, Mr. Gai·
net, cura de Cormontreuil y miembro de la Academia de Reims,
ha escrito y publicado LA BIBLIA SIN LA BIBLIA, obra notabilísima y tal vez única en su género hasta hoy, en la cual e~tá la
historia de las Santas Escrituras, según aparece de testimonios
únicamente profanos. Causa admiraci6n ver la multitud y diversidad de autores consultados para elaborar eeta obra magna:
forma una biblioteca. Los comentadores de todas las edades,
los Santos Padres, los poetas y escritores de las antiguas literaturas latina y griega, los historiadores, astrónomos y geólogos,
hablan allí en ordenado concierto, para asegurar el respeto, la
veneración y autoridad de que está rodeada la Biblia: no es pos:ble defender la verdad con mayor acierto y lucimiento.
Entre los apologistas más ardientes que ha tenido el Evargelio, se cuenta á Juan Jacobo Rousseau, el famoso revolucionario y enemigo implacable del catolicismo. He aquí sµs palabras:
,,Confieso que la majestad de las E~crituraa me admira, y la
santidad ,iel Evangelio habla á mi corazón. ¡Ved cuán pequeños son al lado de este gran Libro, los libros de los filósofos con
toda su pompa! ¿Puede un libro, á la vez tan sencillo ser obra
de los hombres? ¿Y pueda ser que el héroe de esta historia no
sea más que un hombre? ¿Es este el tono de un entuiüasta ó de
un ambicioso sectario? ¡Qué dulzura, qué pureza en sus costumbres, qué gracia tan encantadora en sus instrucciones, qué
elevación en sus máximas, que profunda sabiduría en sus discursos, qué presencia de espíritu, delicadeza y exactitud en sus
respuestas; qué imperio sobre sus pa~iones!
«¿Dónde está el hombre, dónde el sabio que aepa obrar, sufrir
y morir sin ostentación? Cuando Platón en su República, pinta á
su justo imaginario cubierto de todo el oprobio del crimen y digno de todos los galardones de la virtud, retrata rasgo por rae~o
á Jesucristo. Es tan viva la semejanza, que todos los Padres la
han advertido,y es imposible engafiarse acerca de su original. Y
sin embargo, ¡cuánta preocupación, cuánta ceguedad se requieren para atreverse á comparar al hijo de Sofronisca con el Hijo
de Maríal-S6crates, muriendo sin dolor, sin ignominia, sostiene
sin dificultad hasta el fin su papel de gran personaje, y si esta
fácil muerte no hu hiera honrado su vida, se dudaría si Sócrates
con toda su grandeza de ánimo fué algo más que un sofista.
¿Diráse que inventó la moral? Otros, antes que él, la habían
practica.do, porque no hizo más que decir lo que aquellos ha·
bían hecho, y reducir á lecciones sus ejemplos. Arístides fué
justo antes que Sócrates'.dijese que era la jui,ticia; Leonidas había sucumbido por su país antes que Sócrates proclamase como
un deber el amor á la patria; Esparta era sobria antes que Só·

c~ates elogi~se la sobriedad, y antes que él hubiese definido la
Por últi mo, Donmio Cortés, en su elocuente y bellísimo /)ia.
virtud Greeta abundib:1. en h·imbres virtuo~os. Mas ¿"1n donde curso
sobre la Biblia, habla de este modo:
aprendió Jesús entre los judíos 111 moral pura. y elevada de que
«Libr?.
prodigioso aquel en que el género humano comenzó á
s6lo él se mo~tró maestro y dechado? Ddl seno del más fuii,jso
leer,
trernta
y tres siglos ha, y con leer en él todos los días, to·
fanatismo elevóse la más encumbrada sabiduría y la sencillez de
das
las
noch!ls
y todas las horas, aun no ha acabado su lectura
las virtudes má~ heroicas honró al más abyect~ de los pueblos.
~ibro
prodigio~o
aquel en que Re calcula todo antes de babera~
La muerte de Socrates, filosofando tranquilamente con sus ami1~-~e~tado
la
cienct~
~e los cálculos; en que sin estudios Iingos, es la más suave qu? s~ puede desear; la de Jesús, espirangu1s!1
co_s,
se
da
not1c1a
de las lenguas; en que sin estudios asdo entre tormentos, InJuriado, befado y maldito de todo un
t~onom1cos,
se
COJ?P,u~an
las revoluciones de los astros; en que
pueblo, es la más horrible que se puede temer. Sócrates tomansrn
_doc~D?entos
h1stoncos,
se cuenta la historia; en que sin 08•
do la copa envenenada, ·bendice al que se la presenta llorando.
tud103 f1s1cos se relevan las leyes del mundo. Libro prodigioso
J?sús, en me~io de nn espantoso suplicio, ruega por sus encar·
mzado~ enemigos. En verdad, si la vida y la muerte de Sócra- aquel que lo ve todo y que lo sabe todo; que sabe los pensamientes son de un sabio, la vida y la muerte de Jesú~ son de un tos que salen del ?oraz6n del hom~re, y los que están presentes.
Dios;-¿Diríase que la historia del Evangelio es inventada al en la mente de D10,; que ve lo que pasa en los abismos del mar
caprtch,,? No se inventa así por cierto, y los hachos de Sócra- Y lo que sucede,en los abismos de la tierra; que cuenta ó predites, de. los que nadie duda, están menos atestiguadoi que los de ce todas las catastrofes de las gentes, y en donde se encierran y
Je~~cr1sto. En el fo~do,. esto es ~squivar la dificultad y no des- atesor~fi ~o~os los tesoro~ de la misericordia, todos los tesoros
,tru,rla; i;ería aún mas 10conceb1 ble que muchos hombres de de la Justicia y to?os los tesoros de la venganza. Libro, en fin,
común acuerdo hubiesen forjado tal libro, que el pensar que un que ~uan~o los c1elc,s se repleguen sobre sí mismos con~o un
sólo hombre haya dado materia para formHle. Nunca autores abamco.g1gantesco, y cuando la tierra padezca desmayos, y el
judíos h_ubi.eran encontrado aqnel tono y aquella moral; y el sol re~oJa su luz y se apaguen las estrellat1, permanecerá él solo
con Dws, porque e9 su eterna palabra reaonando eternamenEvangelio tiene cate en las alturas.»
racteres de -verdad
tan evidentes y tan
III
perfectamPnte iniHemos concluido
mitables: que el inla
corta reseña que
ventor sería más
nos
propusimos haasombroso que el
cer
de
las grandiohéroe.,&gt;
Aas
y
sublimes
beChateaubriand se
llezas
de
la
Biblia:
expresa así:
los párrafos de es«Es sin duda alcritores
distinguiguna un cuerpo de
dos
que
hemos
col
obra bien singular
piado,
habrán
sin
el que principia por
duda 8upli&lt;lo con
el Gé11er,,is y termiventaja á la palidez
na vor el Apocalip·
y
pobreza de nuessis; el que empieza
tr~
palabras.
á darse á conocn
Por
lo demás, precon el estilo m'ás
ciFo es no olvidar
claro y sencjllo y
que nunca deben re·
acaba por el to110
correrse
las pá~inas
más figurado ¿Se
de
este
Li
hro divino
podrá dudar que
por mera ruriosidad
todo PS gr1rn&lt;le y
ni paPatiemr,oR. La
sencil o en ~ oi~és,
ler.turn
de lit Biblia
como iiquella crelldeba
haceri&gt;e
con
ción del mundo y
de
profune·píritu
l'lqnel la inocencia
da pieriad, con el
de lo~ hombres priBanquete en honor del Jc:fe del Estado Mayor, Capitán de Navío, Hilario Bodríguez Malpica
vivo
d..i:eo de insmiti vosque noFI pinensetruirse
ta? ¿Se dudará tampoco que todo es horrible y fuera del orden na- fianza de la RqJigi6n, ya meditando en los sucPsosenquela allí
se
tural en el ultimo prof.ita, como aquellas sociPdadPs corrompi- r~fü,ren, ya templnn&lt;lo nuestro flspfritu al fupgo de una convicdas yaqu~I fin d,.l mundo que nos reprtt~enti.i?-¡Co&lt;ia pro&lt;liJ?iO- etón profundA y vercladna : de esP. modo úniramente podrán cosa! Veinte autorPs de edaiies y érocas tan rPmotas han trab11ja- SPCharse abun danteR y prPciosos frutoR. Aparte de el'te saludado en los Libr,,s Santos; y i.in embargo de haber escrito en vt-in- bl&lt;1 bien, sahido e~ qnP Pn laR Santas Esrrituras se hallan los dete est.ilos distintos siempre han sido innimitahleR, y no se bl'llla l~iteR que á un hnmhr¡i iluqtrado y &lt;le buen i;?UfltO pueden proporen ninguna otra compo-,ici6n. El Nui-vo Testamento tan dife, ctornirla las diferentes formas litn11 riafl. Tal vez no será avenrente del Antiguo por el lenguaji:i, partir.ip1t, no obstsntP, como turado JPcir que quien ha leido la Bihlia no neceF1ita leer más
como éste, de tan admirable original1d11d.-Lo~ mismofl qu¡i no pnefl en ella Re contienP., en flfecto, lo máR Pxqui.~ito lo más de~
quieren cr~er en la autenticid11d de la Biblip., crPPn, "in Pmhar- licado, lo más conmoveiior que pnPile haber .-n Jite;atura ¿Qué
go, á pesar "uyo, en ci..rta coi,:a de ella mi..m~. Dei•faFI y atPos, poeta moderno será prt-ferihle á David y á J ob? ¿Dónde están
grandes y pequeños, atraído" toiios por no ~é qné cofla deqrono- las aF1cenaF1 camreQtrl's, comparabl ..s l'iquiera por RU inocente
cida, no d,-j"n de h()jear incesan temente la ohra, q•10 los unos sencillez, á las que hallamos en los tiempos patriarrales?
admiran y los otros d1-nigran. No hny en la viila una eola posis~bido es, por otra partP, que los poemas de los hombres han
c:ón para la cual no Re pueda encontrar en la Biblia un vnsfou- tomado RiPmprP. algo de aqm·l manantial fecundo y cristalino·
lo que parPzca PXpreFla y entnamente dictado al intento. SP1ía Y. que muchos da ell?s dt-ben ElU grandeza y !lU inmortalidad pre~
difícil persuadirnos de que todos los acontecimi1-ntos posibles, c1Ram~nte á lo que tienEin de le Biblia. (,En él aprendió Pf'trarfelices 6 de•graria&lt;ios, hubiesan sido previstos con toiias sus ca-d1cP. Vold1&gt;gam11s-á modular PUS gemidrs: en él vi6 Dante
consecuencias en un libro ei:icrito por manos de los hornbrPflj su~ terrifl.raR visione8: dP l'lquella fr¡¡gua encendida sacó el poepero lo cierto es que en la Escritura se hall~n-el ori~en del ta de Sorrento los espléndidos rel'.lplar doreR de eus cantos. Sin
mundo y el anuncio de su fin-la base de todas ll'ls ciencisR hu- él, l\,Jilton no hubiera snrprendido á la rnnjer en f!U primera fla·
manas-todos los preceptos políticos, desde el gobierno del pa· quezo,. al hom?re en su primera culra, á Luzbel en f!U primera
dre de familia hasta el despotismo; desde la edad pastoril haRta conqm~ta, á D10R en su primer cefio· ni hubiera podido decir á
los siglos de corrupción-todos los preceptos morales aplicados laR gentei:i la tragPdia del raraf so, ni cantar con C!lnto de dolor
á la proeperidad y al infortunio; á los más elev11,dos ra~goR y á la mala ventura y triste hitdo del humano linaje.,i -Igualmente
l~s coodici?nes más bumild~s-Finalmente toda especie de es- es digno de. citarRe Racine, autor de Atalía, la mejor tragdia'·
tilos conocidos; los cuales, sm embargo de formar un EÓlo cuer- del repEirtorrn francés y acaso una de las primeras del munedo
po de cien trozos diversos, no tienen semejanza alguna con los ¿Y qué se podrá decir del gran Bossuet, este apóstol Riempre
estilos de los hombres. ,,
Sigue en la p6gina 172,

�Aetua1idades
164
~~~~~~~~~---~~~~~~~-

El pianista Carlos Lozano.

bes velaban á ratos la luna. Sólo se escuchaba eI vuelo de al· llegaron á dos pasos de la choza, toscamente construída por ragunos murciélagos ó los extraño., chillidos de algunas aves noc· mas de árboles.
turnas.
· III
En cuanto á los guardae ...... ¡Cualquiera se encontraría con
los guardas á aquellaE horas y con aquel frío! Todos, hasta el
Roque no se había engañado: allí dentro hablaban á media
anciano Juan, que era el más vigilante, estarían descansando voz.
cómodamente entre sus mantas, y mucho más sabiendo que el
- ¡Vaya! ¡Eres un gallina!. ..... ¡Cuando te digo que el amo
Conde se había marchado á la capital la víspera ..... .
se ha marchado á la capital, ...... De eso hablaban por la tarde
Sin embargo, al final del palacio, y justamente muy cerca los criados, cuando me acerqué á pedir.
del hotel, Roque &lt;letuvo su marcha y se puso á examinar el te·
-¡Bueno, bueno!.. ... Que te prendan á tí; por mi parte ya
ireno. ¡No 30 había engañado! Las huellas de unos zapatos, y tengo bastante.
de unos zapatos viejos, se veían en dirección del bosque..... . Y
- ¿Pues y yo? No parece sino que no conozco el Abanico.
las huellas eran muy recientes ...... El hielo que las cubría no
- ¡ Ya! .... .. pero yo me escapé, y si me pescan voy á Ceu·

---'"M.!!!!~·ue Leonardo de Vinci: «El discípulo debe superará su maestro.» Elogio que á ambos enaltece, porque Meneses, padr~ intelectual de Lozano, todavía no
abandona el bien llevado cetro
de los maestros mexicanos.
Entretanto, se ob~ervará aquí
la falta de Lozano en los prime·
ros teatros y en los salones de la
gente culta, donde tanto.a aplau·
sos se le han prodigado.
¡ Ritc,rna vincitorI

F. G.

w,,,,;

CAZADOR YGUARDA
I

•

C)rupode los concurrentes al banquete en honor del señor Albino R. Nuncio, con motivo de su nombramiento
de Director General de Estad ística de la Secretaría de Fon,ento.

podía tener más de dos horas ...... ¿De quién podrían ser aque!las pisadas?
El cazador miró á su perro León, que también olfateaba las
huellas gruñendo y mostrando los dientes. ¡Mala sefiall
Hombre y perro se detuvieron, comprendiéndose mutuamen·
te, y olfatearon, escondiéndose detrás de unas matas, con su
poderoso instinto, superiormente desarrollado.
.
-Apostaría-murmuró Roque-que esos ciudadanos están
en la choza del carbonero al otro extremo de la plazoleta. Pero
¿quienes podrán ser?
'
E inclinándose hacia el perro, casi de rodillas, contraídas sus
rudas facciones levantando el pufio y fijando la mirada en los
ojos fosforescentes de León, murmuró en voz muy baja:
-¡Silencio!. ..••. León, ¿me entiendes? ...... ¡Silencio!
La consigna había sido comprendid~ perfe?tamente, y el perro del cazador no hubiera ladrado m grufi.Ido por nada .en el
-mundo. ·
Y, silenciosamente, dando un rodeo para evitar el cruce por
una plazoleta batiada por la luz de la. luna, bajo la sombra pro·
yectada por las copas de los árboles, que hacía mover el viento,

'

ta ...... Fractura...... noctum.idad .. ... . robo ...... Conozco bien
el Código para exponerme.
-·Si te digo que en la casa n.o hay más que viejos .... .. y el
golpe es seguro ...... Ya ves si hay distancia al pueblo más
próximo.:···· Subimos.por la escalera de la cuadra...... Corta·
mos. el cristal con un diamante ...... Levantam~s suavemente el
• pestillo y entramos...... Como estarán dormidos,. la casa es
nuestra.
·
-¿Y los perros?
-Al anochecer dejé caer morcillas de estricnina junto á las
casetas.
- Veo que tienes razón, y el que algo quiere, algo le cuesta.
Vamos allá,
Roque comprendió que ya había escuchado lo bastante, y de
un saltoª? escondió detrás de un montón de lefia, con la I?ano
en el hocico del perro Le6n y la escopeta sobre las rodilla,,
mientras los dos bandidos salían de su choza.

IV
Roque era un terrible cazador, una de esas naturalezas pri·

�166

Aetua1idades

\

MANIFESTAOION EN PRU D"EJ LA PAZ,

.·..

INS'I'RUCC ION MILITAR EN LA ESCUELA DE AGRICU LTURA

Lns m,mifestantes recorriendo las principales c:illes de ll ciuj;,;d.

mitivis y si1v1j~~ para quien los fondos de losbosque3, las cos- para pasar el brazo, y se dispuso á levantar el pestillo, mientra Q
nhre'3 dt1 11:1-! fi ra.s y loi fenómenos de la naturaleu no tenian que su compafiero empezaba á subir la escalera, llevando em·
secrtitos. Ae1so, en ocasione3, era un adversario peligroso, y si palmada una navaja.
al~ún guarda le disputaba. por la noche una liebre 6 un cervato,
De repente, en medio de la obscuridad y el silencio, y á veinin,.,tintiv&gt;ime:1te llevaba el delo al g,tillo de su escopeta infa- te pasos de distancia, se vi6 el brillo de un disparo y son6 una
libl~. Pero b1jo sus feroces instintos y su ruda cortez t existía detonación de escopeta, que fueron repitiendo los ecod.
un fondo de seosibili.lad y de abnegación, de gratitml y desinLos dos malvados, petrificados por el terror, no se habían
ttiré!'!.
atrevido á hacer el menor movimiento, cuando oyeron decir á
R~citintem·mte, su hija única había estado muy enferma, y una voz ruda :
, cnand1) la juzglba p~rdida, una tarde vi6 entrar en su cabafí.a á
-¡Si os movéis, ei bajáis un )6lo escal6n, sois hombres
!A.Condesa, á 111 &lt;lue·
m~ertosl
fia de aquel hotel
Le6n, obediente á
en persona. La beruna indicaci6n de
m1;sa dama h 1hía
su amo, ee había
dejado á sus pro·
lanzado al pie de la
¡,ios hijos jug,rndo
escalera, y con los
en .el camino con la
pelos erizados y ennifiera, y h a b í a
corvado, lanzaba
acudido á verla, lle•
amenazadores lavando unas medidridos.
cinas. De~pués ha·
Roque había dis·
bía ucariciado y beparado al aire, pero
sado á la enferma,
cuida~do de reemhabía mullido su alplazar en seguida el
mohada y arreglacartucho en el cado las c o 1e h a s ,
fi6n de su arma, y
mientras su hija,
siempre sin dejarse
en medio del deli,
ver, de modo que
rio, desgarraba los
los malhechores igencajes de su bien·
noraban cuántos
hechora. Y la iluseran y dónde estatre y hermosa daban sus adversama había vuf'lto en
rios, siendo sPguro
todos los díae sique si hubieran inguientes! ~iem pre
tentado aquél!oR bacon dulces sonrieas
jar 6 dffenderse,
y frases de consne·
les hubina c11zado
lo. con medicinas y
como cazaba á sus
alimentoe. Restaconfjos. Casi insblecida la niña, el
tantáneamente
En la Pin a Carios IV.
abriéron¡:e las vencazador había S(IO·
tido escr.úpuloA, y
tanaR del hotel; essh,mpre solía dirigir sus expediciones nocturnas en direcci6n cucháronse en su interior llamadas y gritos; sin1i6se abrir una
opuARla á la casa de 11:1 bitnhAch ,ra.
puerta, y los bandidos s6lo tuvi~ron tiempo de gritar:
-¡Nos entregamos!.. .... ¡No tiréis!
¿Y habían de asmtar y robar aquellos bribones á la sefiora y
á los nifios? ...... No, que allí estaba Roque para im¡,edirlo.
Ya era tiempo, porque tres criados de la casa, á. medio vestir,
armado el uno de una ei,copeta, otro de un rev6lver, y el tArceV
ro de un cuchillo de cocina, se hallaban como el perro Le6n al
Silenci11eamente, y procurando no rozar á las matas, se fué pie de la esralna.
acercando al hott&gt;l el cazador; y cnmo conocía adm irablemen1e
E11tonces, Roque, saliendo de su escobdite, y llamando por
el terreno, lleg6 mucho antes que los dos bandidos. Le!! vi6 su nombre á uno de los criados, dijo:
acercar 1sigilosa.mente, detennse detrás de un árbol corpulento
-No es nada, sefior Francisco; euy yo, Roque, que he dis·
para ver s1 eran i,spiados, dirigirse después á las cuadras, y vol- parado para hacer cogAr esas buenas piezas.
U no díl los criados i;iali6 en busca de la parE&gt;ja más pr6xima
ver lrayend., una e-caler" que St&gt;rvía para i-ubir al granero, y
que ellos utilizaron coloeándúla drbliju de la ventana que daba de Guardia Civil, y antes de una hora, los conoc1doe fJOr tl On,lr¡,ndrúi y el R,1sit(I,, conRPguían qm~ Sfl les dejara bajar de la esal tocador dt1 la sefiora.
J
Subi6 en seguida por e'la uno de los hanrlidos, y r,o d... bía calera, para ~er e~posadus por l·•A guardias.
ser aqmilla su !Jrimera h»zafia, pu sen muy breve8 in~tar1tes
VI
cort6 un crista.! sin el me,1or ruido; hizo un agujero capaz
Días después regresaba de la capital el Conde, y ofrecía á Ro·
tt1

van caminando' hacia atrás, como los
cangrejos: de donde
resulta que algunos
de aquellos fanáticos dan tal testera·
da en el suelo, que
por mucho tiempo
consllrvan · un reGuerdo de la romería.
Es, á la verdad
que digamos, algo
bochornoso que los
turcos nos den ejemplo del reepeto que
debemos á los templos.
Yo he visto á mu·
chos crietianos en
la Iglesi11, hablar,
reir, mirar a()á y
acullá, q u e d a r
siempre de pie, 6
sentados, permanecer mudos, distraídos, sin formular
una plegaria.
Y bien ¿sabéis
Los alumnos de la Escuela recibiendo instrucción.
c6mo los titulo yo
.
á esos tales?
q_ue un puesto de gu,uda con un jornal verdaderamente excep·
Hombres s1~ fe, que ~ erecían ser arrojados del templo á laticronal; pero é,te decía, dando vueltas en la mano á su gorra:
gazos; así arroJo en u n tiempo Jesús á los profanadores.
-No. ... Eeñor
-,,..~
Conde .. ya com.
prende usted que
La fe lici dad
no se puede campuede existir en
biar de vida .... ..
la misma aflicci6n.
Pero la hermo.
sa Condeea, acer-Hagamos
cándose en aquel
nuestra felici dad
momento, añahacibndo la de
los otros.
di6:-¿Y si yo se
lo suplicase á us-La principal
causa de la feli·
ted en nombrede
su hija ...... cuya
cidad 6 de la
educaci6n corre
desgracia de los
Paso redoblado.
ría á mi cargo?
hombres está en
ellos
mismos.
,c;-Port?ded .i .... Por. usted daré yo mi vida si;es preciso ......
--Para ser{felices, perfeccionemos nuestrascualidade., y ate·
O
' ?mo VI ar o que hizo por mi hija moribunda ! Seré guarda nuemos nuestro~ defectos.-GotJthe.
'
y Juro que 1o seré
bueno.
Y Roque ha sido
hombre de palabra.
I NOCENCIO.

Respeto en
los templos.
Dícese que los
tu reos cuando em ·
11 1 enden

su peregrió n religiosa,
e,inservan en ella
ta I compostura, que
~e parecen á. una
co mpafiía de monj .. 1&gt;, Y cuando se
h,11 la.n fren te al sepitlcro de Mahoma,
11,, hablan, no escupen, ni tosen, ni
m•ran á una y á
otra parte; y al salir de aquel templo
por no dar las espaldas al sepulcro
11 1 ei

Los alumnos en fila.

�Página AtTtístiea .

-

[a easa de la

5eryorita {T)ariposa

Una mariposilla, toda ~udanzas de voluntad, toda caprichos,
que más variedad de ellos tenía que de matices sus alitas, quiso
poner casa.
-Sí sefior, se dijo, no me tienen á mí por persona formal y
de arreglo, y piensan s6lo en que soy mny volandera y pizpireta,
y puede que se eng~ñen. Lo pdmerito que vny á hacer es buscar
un sitio que no esté muy lt·jos de las 'flores; luego comprnré
muebles y cachivaches, y al fin iré á ofrecer mi casita á mis
amigos.
El Sefior hace en el mundo los más curiosos contrastes: en
tanto que la mariposa inquieta, revoloteando por cima de las ro·
ea~, hacía sus prop6sitos, al pie dtl rosal se arrastraba un pardo
untuoso caracolillo con .,u casa á cuestas, y al ver á la mariµo·
silla, alarg6 los cuernecillos como se alarga un anteojo astron6·
mico y se dijo:
-¡Qué feliz, qué ligna, que hermosa y libre de cuidados es
aquella locuela, f:lin casa ni hogar que pesen sobre sus espaldaPl
Y el casero pro!'igui6 su mesurada march::1 llevandq sobre sí
su finca, como todo1,1 los ricos avaros suR riquezas. ·
-Pondré mi casa y nadie me vendrá á mí con que si la abeja, 1-i la hormiga, la araña y el caracol, son gentes laboriosaR,
honradas y prácticas. esto es. dotsdas de sentido práctico. Se
puP&lt;le vivir en sociedad, vestir las galas que yo vi.sto, aventajar
en bdlf'Zll á las flores y en la danz11 á las libélulas, y ¡.:er muchacha de orden: esto no lo puede entender la gente esa de la tierra,
el bajo pueb1o de gu~anilloR y hormigas.
El ca~o era que la casa de la señorita t1-nía que ser un palacio,
Ó por lo meno!,! como un camarín de un palacio. No poJíaeEtar
en la tierra, porque el polvo y el lodo mancharían la prerio•a
ve~tidura, Y porque los malvados grillotalpas, con su chillido
estridente, la aturdirían, y otros ma )vados insectos podrían dev?~arla ...... No podía ei,tar en lo alto de los árboles, porque los
paJa.ros voraces, en un abrir y cnrar el pico, se engullen á una
mar1 posa y se quedan tan frescos.
-Buscaré uua flor desalquilada, blanrla, llena de p*'1fume,
de tallo firme, para q ne el vh,nto no la doble, pero flt·xiblf', pa·
raque la bri..a la mut:va en placentero vaivén. Ea, recorramos
esta calle de rosas.
¡Cómo e~taba el jarrlín aquella mafiana ! ¿Qué sucesos importante~ habían ocurrido en él? Estos son puntos que es necesario
aclarar para comprPnrler bien el se11tido de e8ta hi-toria.
Ante todo, la guardia de la noche,los dondiego~ de uoche, habían sidt1 revdados por 108 dondiegotl de día, que, muy lozana·
mente abiertos, cumplían con sus ordenauzati caballen,scai:1. Co·
mo f:lÍ ~e hubinan pallado la nuche en un baile y á la madrugada aún no se hubier,m despojado de su-1 aderezos de ¡,edn,ría,
veíatoe 1:1ubre casi todas las flores un prufuso lujo de b, illantes
diminutos, diáfanos como Jo que eran, gotitas de rocioy fia1,jas
de plata de la escarcha.
Cumo brazos y mauos amorosamente enlazados, muchos arbustos tenían enlazadas sus ramas; al soplo del fresco maLinal
se habían 1:1aludadu gravemente los grandes árboles.

H ,bía gran murmullo y alboroto entre las abf'ja!l y las avis·
pas, gente plazolera y vulgH que va de flor Pn flor. como de
tiencfa en tit·nda, á hacer sus compras, y bullafigueaba monótonamente el populacho de los moscardones.
Lo de torios los días: el mur.do rueda, repitif'ndo siempre el
mismo seguido movim iento; la vida no es más que la rutinaria
sucesi6n de los hechos; esto es, ~in duda, Jo que produce:Ja in·
quietud y la desesperación de las mariposa¡¡; y no birn se supo
entre aquella población del jardín cuál era el propósito de 'la
mariposilla, cuando é,te fué el tema de todas las converAaciones.
-¡ Buena es ella vara hacerse monja I piaban burlescamente
los pájaros.
I No le durará mucho el deseo, pensaban lasarafias, símbólo
de la astucia y de la constancia.
La bella mariposilla ni atendía ni le importaban los juicios
de s111:1 enemigos 6 de suR envidiosos.
-He ~icho que pongo caea; y lo hago. ¡Bonita EOY yo para
volverme atrás luego de haber tomado una resoluci6n! Ahora se
verá si soy 6 no soy activa y diligente.
Y hermoseada. pnr la luz, que le daba luminosos reflejos, Y
llevando en sus lindas alai,, como las alas de los artistae, . la co·
pia fiel de lo bello de la naturaleza, luz del sol, color de las flo·
res ...... volaba cual si poralas hubiera tenido dos llamas y por
espíritu el pensamiento de un poeta.
Pas6 recorriendo todas las rosas: una era excesivament~ gran·
de, otra estrecha; aquella guardaba una avispa, esa otra 'una tri·
bu de pulgone~; los jacintos se marchitarían pronto, los lirios
aletngaban con la pujanza de su perfume ...... los pensamientos
están demasiado bajos, las dalias demasiado altas, las magno·
lias tienen duras las corolas ... ... No hallaba lugar á prop6óito
para hacer su casa la mariposilla.
Vo16 de rall.e en ca.lle, luego de jardín en jardín, decampo en_
campo, hasta que al anochecer vió brillar una estrella ...... y una·
loca alegrfa la encendió el deseo. Alli iría, á aquel hermoso lu·
gar de luz. Trat; ae la estrella brilló otra y otra, y al fin el cie·
lo se pobló de maravillosos puntos de luz en medio de la noche
...... y de1:1at~nta, ebria, ardiendo en deseo, vol6 de aquí para
allá, arrebatada por el delirio.
\
Y así vivió, trémula de asombro, á merced de grande é in sen·
sato pai,mo que produce la belleza del muudo y de los cielos.
Vag~ ba, vagaba por danza continua, abrazándose en ese amor
de las almas voladoras ...... que mueren al fin, perdiéndose en
la inmensidad de la belleza ..... . que jamás fügan á entrever los
oscuro1:1 caracvles, envueltos en su babosa codicia y ~on la casa
á cui,i-tas.
Sin embargo, la mariposilla se tramformó, se hizo idea. se in·
trodujn en mi cerebro ...... y me ha comunicado su afán. Héme
á mí buscando casa de estrella t:n estrella, ¡como ta11tos otros es·
pír1tui--mariposasl No haremos casa ...... pero, ¡qué diablos!
buscándola..... vivimos.
0

JOSÉ

ZAHONERO.

..., _.

- --·-·.. -- ·-

. ···-

EL CRISTO NIÑO .
CUADRO DE tt. EROTI,
.,Plea'¡ ... -.

~

�170

Crróniea Bxttrajetr&amp;.

LA CHINA VIEJA Y LANUEVA

Se cuiinta quf, un peraon11je chino que viajaha camino de Pekín á raíz de la muerte df'l !Cmperad,,r. Tao-Kuang, se detuvo
UN PA.lS B)N T~AN~F'O!-tMA~ION
un ,tía par.-1 reparnr sus fuerz¡¡s c,,n un"s sorbo .. de té, en una
ho8tería. Un is cu, 11toto1 bu·gu -se1:1 distraían sus ocio!', hablando
La China e-1 hoy, a.-1í f)H&gt;t fll turi,ta c&lt;Hll•l para el ,-o,:iól igo d&gt;i muy var111,lo-1 asunto¡,¡,
1
uno dti lo.¡ paÍ •es oá;¡ intrir.~"ªº'ª~ dt:!1 mund ,, acallo"! mas in'.
Uura ,te fll cur:-10 de 111 convers11ción, expu~o el pPrsonaje cbi·
terei!ante. de. tod::ª 8i,1 1!uda µ ,r c,,ntar con la ,m,mne ehergía Il'l sus dudas y temoree sob1e quién había de ascender al troao
de una c1v1ltzic1011 pro¡.H'\ a,:uinul1td1 al travé-1 de t&gt;1ntos sig, ..s de•pués que mur1e,.e el emperador.
hi re-1isti fo más que nin~ún o•r,, á la c1vil1zación occid"ntal'.
El personaje hablaba, y df'jaba entrRver PU su conver-ac1on
Ptiro a.l fin ~a llegado la h,,ra de que ésta empiece á pAn€trar en sus opinione'l y sus recelos á propósito del heredero y del gobier·
a9uel imperio, y la marcha de ei:1ta penetración parece rapidí- n0 que había de formarse. Pero los burgueses bebian el té y fu.
sima.
maban sus pipas sofioliento8, sin prestar atención á lo que el
Los chinos son una masa hum11na muy diferAnte de la euro· chino expresaba con tanto calor y vivacidad.
pea¡ pero no un pueblo bárbaro. Hay que tenerlo muy presenComo el personaje se irritase un poco al observar el silencio de
te: Se t~ata, por .el contrario, de una sociedarl que sum!l tres ó sfü compafieros, uno de ellos, pasándole la mano por el hombro
c.uatro cientos millones ~e individuos, civiliz,idos desde muyan- muy c1riñosamente, hubo de decirle:
tiguo, sumam~nte trabaJadores y muy inteligentes.
-Para qué has de fatigar tu cabe~a ó inquietarte con vanas
Por eso se viene hahlando del peligro amarillo porque Euro- prclcup:lCiones. Ya están los mandarines encargados de los nepa, aun antes de que China empezase á ponerse'
gocios del Estado, y para eso les pagan. Esos
á la altura de la época, tenía la ~eguridad de quP,
asuntos no nos at11:fien y sería necio que hiciétan.pronto _empufiase ese país armas de civilisemos política sin cobrar sueldo por ello.
zac1on de igual valor que las occidentales reLos demás burgueses asintieron á lo dicho
pre.ientarfa, sin duda alguna, una fuerza col~sal.
por su compañero.
Hoy la transformación ha empezado á verifiLos numerosos adeptos activos con que cuen·
carse, Y la China va ofreciendo ese aspecto de ta la actual revolución, demuestran que el puetransisión tan curioso que el Japón empezó á
blo ha empezado á pensar de otra manera; que
ofrecer en el último tercio del siglo pasado. A
ha empezado á tener idea de la patria y dd in tela p~reza de lo pintoresco, sucede la extravaré3 común.
gancia ?e los contrastes: En las grandes ciudaMuchos intelectuales chinos han·viajado ya
des, abiertas al comerc10 con los extranjeros
pnr el mundo occidental. Son ya numerosos los
e~tre los viejos carricoches indígenas pasa~
que han estudiado en las universidades de fo.
trmnfalmente el automóvil y el ferrocarril · junglaterra, de Alemania y de los Estados Unidos.
to á los tipicos juncos de vela cuadrada s~enan
Y muchos más aún los que en su propio país
SUN-YAT-SEN.
han leído las obras del pensamiento europeo y
las sirenas de los grandes vapores modernos·
por las puertas de las vetustas murallas se cru~
El jefe de la revolución china.
ª?lericano. Hoy la juventud china discute. ~tre·
zan con lo~ coletudos c~lestes figuras europeas;
vida mente los más sagrados dogmas del tao1smo,
con las miserables habitacioneB de campesinos
.... ·------~~ y se atreve sin reparo contra las mismas doctr~y cuIJes contrasta~ las grandes construcciones de las casas de co- nas de Confucio, sobre las cuales ha estado basada luengos s1lllercio alemanas, 10glesas ó americanas; y con la poética sola- glos toda la moral oficial del Celeste imperio.
Nada da tan clara medida de esta revolución en los espíritus,
dad de la tumba de Confucio, el bullicio y el humear de chimeneas de los c~ntr~s industriales.
,
_
como el hecho de que llegara hasta el mismo palacio imperia].
to~que la China tiene en su suelo l~ fuerza mágica de todos
El difunto emperad~r Kuang-~sü se quiso lanzar p~r ~l camilo~ triunfos modernos: la hulla y el hierro. Sus cuencas carbo- no de las reformas radicales, guiado por Kang-yu-we1, Jefe del
neras son tan vastas Y. ricas, que han podido parangonarse con entonces partido reformista; y acaso de haber podido seguir á
l~s de )os Estad~s U~idos; y esto basta para asegurar á las re- tiempo esta política hubiera podido evitar la revolución actual.
gionea en q~e se.extienden, un porvenir industrial tan seguro Pero en China, como en otros países, la autocracia es más concomo grandioso.
vencional que efectiva, y el llamado autócr:lta no es generalPe~o con las_costum.bres y la técnica europas, han penetrado mente sino el instrumento de una clase. Tal le sucedió á
también e~ 9hma las idea~ y las aspiraciones. Hace ya años Kuang· hsü.
1
que e~ta ~~ s1s del pensamiento mantiene á la China en profunLos reformistas contaban, ó creían contar, para su obra, con
da agitacion. A.ates los movimientos armados solían ser xen6fo· Yuan-shi·kai, á la sazón gobernador de Shan-tung y una de las
bos: Ho! el odio al. extranjero ha desaparecido entre los revo· más ilustre~ personalidades del mandarinato militar. Pero ~uaul~?ona~ws,. que, leJos de esto, lo que proclaman es la realiza- shi-kai juzgando con espiritu conservador, que aquello iba á
cton de}os ideales de occidente.
produdir perturbaciones graves, les traicionó y comunicó. po~
El mismo hecho d~ 9ue un movimiento revolucionario como intermedio del virrey de Pe-chi-li, á la emperatr~z viuda Tzu-hs1
el actual, haya ad9mr1do tan colosales proporciones, hasta el (tía del emperador), lo q~e se t:amaba. '.fzu-hs1, apoyada p~r
punto ~e lleg,use a tratar de la p·1z con los sublevados, como todos los tradicionalistas, mtervmo enérg,~amente. Kuang-hrn,
itcontec1ó, según el telégrafo, en Noviembre último dAmuestra abofeteado como un chicuelo por su tía, fué recluido en el secreya una profu~da modificación en la p~icología del pueblo chino. to de su palacio; y aquella mujer, de dotes realmente extra_ord!.Antes el chmo era en un todo indifereme á los asuntos pú- nnrias, asumió la regenci~ y la auto~idad, como la ?abía eJerm·
hcos.
do también durante el re10ado anter10r. Los conspiradores re-

---

La China Vieja.-Aspecto de una calle del barrio indigena en Shang-hal.

La China Vieja.-lmágenes de divinidades.

C.rróniea Exttr&amp;nietr&amp;.

171

formistas, excepto Kang-yu-wei, que logró evadirse, fueron de- disponía que cinco comi.iiones de int"l"ctuales chinos 8alieran á
capitados.
rec,,rrer las µrinc1 pales naciones de Eur11¡,a y lo~ E8tados Uni·
E:-1to ocurrió en 1898. Dos afi ,s má~ tarde Tzu hsi apoyaba dor1, con ohjl-lt,, de e&lt;turiiar la..; iustituci11ne" de estos países y
de~de.el trono el m ,vimient,, x ,11ófobo dti lus buxers co11tr11 los ver cuá, ..s "riln m.tt-l conveniPntefol µara ser implantadas en Chi·
extranjeros, y las legaciones d-1 Pek,ng Sd Vt1111n 11blig1td1:tEt á ht na. P11r otr11 se or,len.1ba á lo• virrey ..s y gobe,nadores qutt escer armas pira d.. fenderse. Pern Yu.a. ,-,,h1·kd1 tuvo t:luto11c.:i:1 la. tu.fia~e,, y prnµu-in,en h1r1 ri-formaR que crPye~en más o,,ortu ·
habilidad de mantenerse, con la J1visióu de ou cnaudo, apaitaJo nas p11ra el bien púb,ico. Y por otro Ne prometía al pueblo una
con-titución ...... µara cuando s~ h11 lla-e An aptitud cívica.
Eu 1907 "e al'ordó la formación de un S"n11do. que fuAse com,1 un em1ayo de Parlamento. Pero en realidad n11da más con·
trario á la idea de Parlamento que 'este Senado. En primer lu·
g&gt;1r; no se le d16 sino una misión consultiva. Y, por otra partA,
en vez de hacer de él uua representación del pueblo. se consti tuyó con los miembros del Gran SPcretariado, los dt&gt;l Gr11n Consejo y los ji-,fes de los departamentos administrativos. De más
valor ef"'ctivo fué otro edicto di-1 mismo afio dando al E-jército
una organización á la europea y mandando formar treinta y
seis ,iivisiones que debían estar ya perfectamente organizadas
en 1912. E'lta ref &gt;rma es de las que interesaban al poder central, y por eso se emprendió seriamente. En 1910 había ya organizadas así diez divhlionPS y veintidós brigadas mixtas, for ·
mando un total de 211,500 hombres, Los oficiales han pasado
por academias con profesores chinos, japoneses y europeos.
En 1908, .ano de la muerte del desgraciado Kuang-su, y dela
subida al trono de P' u-yi, bajo la regencia del príncipe Ch'un,
un nuevo edicto volvió á hablar de Parlamento y de ConstituLa China en transformación,-El mercado en las murallas de Pekín:
ción, prometiendo ambas cosas para nueve años más tarde. Cochin&lt;,s y manchúes acuden con sus carros de forma tradicional; en el
fondo la vía férrea y los postes del telégrafo.
mo concesión inmediata se dispuso la reunión de a~ambleas
provinciales; pero sin más oarácter que el consultivo.
En 1909 se reunieron por primera vez estas asambleas y el
de e~tas hostilidades, por lo cual resultó un personaje muy á
propósito para desempefiar, deepués de concluída la paz con las primer ejercicio pasó tranquilamente. Pero en las sesiones de
potencias, el cargo de virrey de Pe-ct.i-li, muy delicado si se 1910 empezó á manifestarse seriamente el espíritu de oposición.
tiene en cuenta que se halla en ese virreinato la capital del im- La de la provincia de Kuang- si se color.ó en abierta lucha con
perio. En este puo1sto Yuan-shi-kai, que ya, siendo gobernador el gobernador con motivo de un veto puesto por éste á un acuerde Shan-tung, había empezado á organiz¡¡r tropas al estilo occi- do del anterior período; y la actitud de la corporación fué tan
dental, empez·5 á ensayar ciertas reformas que lu"go fueron ge- enérgica, que llevado el asunto á las autoridades centrales, éstas
neralizadas como veremos, y por los motivos que se dirá, por la no osaron quitarle la razón.
En este mismo año de 1910 había empezado á funcionar una
corte im peria l.
nueva
asamblea nacional algo más amplia que el Senado de
En 11:108 murieron la emperatriz Tzu-h!Ji y el emperador
Kuang·hsü, y sucedió á é~te su sobrino P' u-yi, nifio de dos 1907. Esta concesión se puede considerar como una nueva me·
afios, bajo la regencia &lt;le su padre el príncipe Ch' un. Este su- dida á la vez de transigencia y de dilación para acallar las voce30 acarreó la desgracia de Yuan-shi-kai. El re¡!ente, deseoso ces de los que pedían la reunión de un Parlamento sin la espera
quizás de vengará su difunto hermano Kuang-hsü, á quien de los ocho afios que aún faltaban. A esta Asamblea se le conYuan-shi-kai había traicionado en 1898, despojó á é:;te de todos firió oficialmente el carácter de Parlamento provisario con. la
eus honores y le ordenó que se retirase á vivir á su provincia misión de preparar el definitivo; pero se dió intervención prenatal. Sólo al ver en peligro la dinastía, ante los avances de la ponderante en él á los elementos más conservadores. La mitad
revolución, el regente volvió á acordarse de Yuan-shi-kai, y á de sus miembro&amp; son designados por el emperador y consisten
rogarle que tornara á ponerse al frente de los negocios p6blicos. en dieci~éis príncipes imperiales, doce nobles manchúes y chi·
Yuan shí--kai accedió y al poco tiempo quedó convi::rtido en
verdadero dictador del imperio, acab6 por conseguir la deposición del mismo regente que le había llamado y sus emhiarios
son los que recientemente han tratado en Sh11ng hai con los de
la revolución, de potencia á potencia, par11 gestionar la paz.
Durante el desarrollo de estos aco ,tec1mientos, escuetamente
relata los, la hr..a de la emµeratriz Tzu hsi, del príncipe Ch'un
y de Yuan-shi-kai ha Pido en el fond,, la misma: re~istir á la revolución. Sólo que e~ta resistencia la han pue -to por obra mediantii un procedimiento ya muy en voga entre los pu.-blos occidentalell, que conshite en encargar de refnnnar el pais á aq uellos que más interés tienen en qu ... no se rt::Íl•rm~ nada, y i-cbar
mano de los rc1cur...os dilatorios y de l11s cambios de nombre que
no afecten gran cosa al cambio d... renliJad. Lai:1 úuicas r~forUJaS
llevadas á cab(} sinceramente han sido l11s que 1-e h11n juzgado
convenientes para el rubusteciwiento dd crntr&amp;lismo y del po·
dtlr im p, i'ial.
Aot,guamPnte, los más altos cu...rpos gubernativos eran el
Gran Secretar,ad,,, que c•m-t1tuía la autoridad suprema de la
La China nueva. - Cadetes instruUos por oficiales europeos.
a¡ilat!tante burocracitt china, y el Gran Consejo. compui-sto de
Beis miembros. En 1991 se creó con el nomhre de Cheng Wu,
Ch'u un nuevo co11F1· jo, auá1ogo poco mátJ ó menos al gabini::te
nos, catorce príncipes de los países sometidos, seis individuos
de los pueblo-1 occide11tales.
em¡.,areutados
la familia imperial, treinta y dos altos fun. E11 1905. dos 1m¡,11rtantes decretos imµeriale~ abolieron el an- cionar10s de loscon
ministerios,
dit:lz nutabli-s del mundo intelectual
tiguo si..¡tema de i11strucció11 públici. hasadu en d e,tu fío de la
l~twmura nacional, la .filosofía de c ,, nfueio y el Ta ('b'i,,g-hui (que el gobier110 se h1brá encargado de procurar que no sean de
t1eo 6 recopilación &lt;J .. l-1 · reglas de gob111r110 df-1 la dina-tía Ch' ,ng ideas muy 11v1.1nz11daH), y Jiez grande:i contri bu yentes ( quP, seYen un complicad,, 11i~1e,n I de exárnen ••, HXe.. le1ntt1 tin teuría, guramente teudrán muy puco iutnés en que se hag,in reformas
l)ero degenerado µrá t:t1c, m.. ,1te "º u1111 far¡¡11 . y ¡,roclawaruu la ecu11óm1cas en sentido 11 b.:ral ). La otra mitad es de elección,
pero p"r vía i11Jirecta; la comµo11en reprtil.it:lnta11tes de las atoamCaducida i de la a11tigua 11rga111zadón del ... jércno.
blea.i:1 l!rov1ucial.e~, las cu11les se formau, á su vtz, por un sufraEn 1906 se pub!icar11n como conctisión á los reformistas otros
tan restringido, quo sólo vienen á. existir unos mil electores
deoret11s no menos radicales en principio. Por uuo de ellos se gio
por caodhtatu.

I' /

1

- ,.,..___,.....,_,,,,_,,:::--..,......--..,.,..___,------~-·- ----------

-·---.

•

�C11óniea B:2tt11&amp;nje11&amp;.

172

El pensamiento de los reformistas chinos ha ido, sin embargu, mucho más lejos que las reformas oficiales; y los actuales
ravolucionaríos ya piden hoy (y con las armas en la mano), el
derrocamiento de la dinastía manchú y el establecimiento de la
república.
Más todavía. Sun-yat-sen, el misterioso jefe de la revoluciBn
china, ha hablado de aspiraciones de carácter económico, que
han hecho pensar á 109 occidentales si no será la China la tierra
de promisión del socialismo.
Sun7 yat-sen e3 la última expresión del chino moderno. Ausente largo tiempo hace da su paíe, donde su cabeza ha sido
puesta á precio, viste á la occidental, tiene una profunda cultilra europea, ha estudiado de visu las más im.portantes nacio·
ne; de Europa y los E;tado3 Unidos, y dirige desde lejos pero
co1 mano firme y gestión eficaz la revolución del Celeste Impe·
rio. L'&gt;s enormes gastos que ésta supone los ha sufraga.do en
gran parte la colonia china de los E,tados Unidos.
Y éste es el eshdo crítico é intere3ante en que se encuentra
hoy la patria de Confucio. Las peripecias dela revolución arm tda, con ser importantísimas, no son lo prlncipu.l. L') verdaderamente decisivo y transcendental es la revolución en la técnica y en las ideas. La exploración de las minas de carbón y la
m~talúrgica siguen desarrollándose rápidamente. En 1911 han
llegado á 8, 697 los kilómetros de longitud de las líneas de telé
grafo, por las cuales se transmitieron en 1909 la cantidad de
807,041 despachos. Debe advertirse que muchos de los ferroca·
rriles pertenecen al E;tado. En otro tiempo, el ejercicio de las
armas era mirado con cierto desprecio; un mandarín militar tenia menos categoría que uno civil del mismo grado, Y ni los comerciantes ni el pueblo se interesaban por los asuntos públicoe.
Hoy h9. empezado á existir un patriotismo chino, Y mientras
· una gran parte del pueblo empuña las armas por la revolución_,
las clases aristocráticas tíenen á gran honor el figurar en el ejér..
cito del imperio, y príncipes de la sangre integran el flamante
Tsai-Tao 6 Estado Mayor central, creado en 1909. Uno de los
pereonajes históricos más admirado por los chino3 modernos es
actualmente .Napole??· Los ¡Prejuicios que se O_Ponían á los P:O·
gresos de la mstrucct0n púb,tca han desaparecido, Y en la Chma

r

j

'
1

1

La China nueva.

A,pect0 del río Yang- Tsé y pue1to de H:m i&lt;eu ,

Ee ensef1an hoy las matemáticas y las ciencies físicas y naturales
con textos traducidos de las lenguas europeas. En Tien--tsin
funciona una universidad china, con cinco profesores extranjeros y siete chinos, un colegio superior anglo-chino; una escuela
indu,trial organizada por japoneses y un colegio de medici'na.
La Univeraidad Imperial de Peking es una institucióñ oficial
donde catedrático:1 japoneses y europeos ensefian las ciencias y
_ . . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

P A.SHTIElVIPOS

,; .· ,

GEROGLIFICOS BARAJADOS

La China nueva. - Los grandes establecimientos siderúrgicos de
Hang- Y.rng, ciudad donde se han desarrollado los suce5os más sangrientos de la revolución actual.

co3 (de los cmÍes sesenta y tres son chinos). En otras quince
capitales de provincia existen instituciones análogas. Pero el
afán por fundar escuelas elementales y superiores, ya de ense·
fiimza general, ya de especialidades profesionales, como agrfoul·
tura é ingeniería mecanica, se generaliza rápidamente por todo
el país. En la prefectura de Wu-chan se han abierto casi con--·
t9mporáoeamente sesenta. escuela9', y la dificultad de los locales
se resolvió de un modo completamente expeditivo: se confisca·
ron otros tantos templos budhistas y se entregaron á los maes·
tros.
· Bastan los ligeros datos apuntados para comprender que China ha emprendido el camino del progreso y se disporn, á mar·
char por él rápidamente.
Los libretistas de•opereta y los novelistas fantásticos lo senti·
rán; pero el bienestar de la humanidad no puede menos de ga·
nar con ello.
¿Qué ocurrirá cuando la China se haya puesto definitivamente
á la altura de la civilización moderna? Las predicciones son
expuestas; pero desde lu..go, no cabe la menor duda que la China nueva ha de pesar mucho en el mundo.
L0s diftmmtes cómputos sobre la población de la China (pues
no existen estadísticas completas) varían, como atrás queda expuesto, nada. menos que en 400 millones. Pero aun tomando
entre todas las cifras aventuradas como probables, la menor,
siempre resulta una masa humana igual en cantidad á toda Eo·
ropa, con excepción de Rusia, y triple que los Estados Unidos.
Esta m'lsa, puesta al trabajo con una técnica moderna, ha de
ejercer forzosamente una enorme influencia en la vida económica
del globo.
Pero deque esta influencia sea enorme, no se sigue que nece·
sariamente haya de ser funesta. El peligro amarillo es c9ncebido
por el vulgo como la posibilidad de una poderosa avalancha in·
vasora an~loga á la de las hordas de Gengis-Khan. Pero esto,
que sería lógico tratándose de una China bárbara, deja de tener
visos de verosimilitnd atribuído á una China civilizada.
Cualquiera que sea el enigma que el porvenir nos guarde, no
debe olvidarse que los males de la humanidad no han venido
nunca de la cultura y de la civilización, sino de la barbarie.
X Y Z.
• . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . w

LA BIBLIA
inspira.do y sublime? Todas sus obras infunden cierta tristeza,
cierto recogimiento de espíritu que conduce á la meditación:
hay en sus Oraciones fúnebres una unción religiosa tan marcada,
que el alma cristiana se siente llena de inefables y dulcísimos
consueloe. Y es que este insigne prelado bebió todas sus inspiraciones en la poesía bíblica: vivi6 con Dios en la soledad de
su coraz6n, estudiando sin cesar el alma humana hasta en sus
sentimientos más íntimos. hasta en sus arcanos más profundos

¡

~-·-..--... .

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•.................................... =.=....=
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...=..=....=...=
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....=....=....=....=................................................

Sigue de la página 163

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los idiomas de occidente, mientras la educación de los alumnos
está encomendada á pedagogos chinos. Desde 1906 funciona
también en dicha capital una Escuela Superior de Medicina costeada por una subscripción pública á la que han eontribuído
chinos y europeos. En Ché-fú hay un Colegio Imperial; y en
diferentes ciudades de la provincia otras diez escuelas superiores con mil novecientos estuctiantes y setenta y ocho catedráti-

y secretos: por eso sus palabras son majestuosas y elocuentes,
graves sus conceptos, y elevados sus discursos, impregnados to·
dos del e3pírito evangélico y de una filosofía verdaderamente
conmovedora.
Acudid, pues, á la Biblia; y al mismo tiempo que se regenerará vuei;tro e3pfritu, encontraréis inefables goces en la lect~ra
de ese Libro por excelencia, eterno é imperecedero como el D101
que lo dictó.
vrc•roRIANO AGÚEROS.

,.
Divídase el precedente jeroglífico en seis fragmentos, de modo que leyendo el 1?, 3? y 5? resulte un rejrán y leyertdo
el 2?, 4? y G?, otro
.JEROGUFlCO CO~iPRIMIDO

Rosa T na I
CHARADA
De los hermosos ojos
de mi morena
brota prima y segunda
con la tercera.
Y no exajero,
que son ojos de astuta
sus ojos negros.
La mitad de la tercia
son cuarta y quinta
de una diva en ln boca
nos electriza.
Y no c3Xajero,
que cierr&amp;s bocas tienen
dones eléctricos.
Arrópate, lectora
de mis entrafias,
si de mi todo llega
la aurora blanca.
Y no exajero,
que á mi todo acompaña
siempre el invierno.

***

JEROGLIFICO

/

ACROSTICO NUMERICO
18 7 63 8
23 2 7 6 8
3 614 3 8
43 38 l 8
52 18 38
6 74 18 3
734278
8I 81 28

Parte del cuerpo
Ctase de planta
Instrumento.
Pájaro.
Vasija.
Verbo.
Sacerdote galo
Arbol.

En la línea vertical den úmeros del uno

al ocho se leerá el nombre de un héroe.

***

CHARADAS
I
El prima prima de todo
u~a una dos primera
de tan largas dimensiones
que á los talones le llega ..
Que el verlo me causa risa
su hija todo ha notado;
por eso no me saluda
cuando pasa por mi lado.
II

' Primera y tercera, ala;
segunda, de; pero cuenta,
. !Actor, con no equivocarte,
pues mi todo no es aldea.

III
Primera y cuarta en mi pelo
cuarta y segunda en la copa
de mi desayuno lácteo;
mi todo rusa famosa.
IV
Es ré una segunda cuarta;
fruta la,tercia primera;
miembro de un ser prima dos
y planta dos tras tercera.
Dos he vieto mujer que
tenga una un cuarta de pelo
como la tiene mi todo
con su carita de cielo.

Solucion1:s á los Pasatiempoe inserto
en el número antnior:
A la combinación &lt;le puntos:
E MILIO
DIONI S IO
VIC T ORIO
D A NIEL
FI O EL
TO MAS
MARCOS
TIB U RCIO

BE N ITO
LUCIO
O OMINGO
J ·o SE
GERVA S IO

***

Al J1::roglífico Comprimido
PANTERA.

***
A las Charadas:
I COLERICO
II ESTANQUERO
III PORTERA
IV CAMISOLA

***
Al Triángulo numérico,
MARCE LINO.
A la T numérica:
ENRIQUETA.
Al Rompecabezas:

-~

�~~A LASr'
DAMAS'
La niña romántica.

'

al de ]a&lt;; manecillas de un reloj. Ya sé que todo esto no es de
palpitante interés; pero es preci!!o que lo explique.
Resulta que dicha ensalada llegó primero á Arístidt-s. Iba galantemente á ofrecerla á su promPtida, para que se sirviera pri·
mero; pero de pronto, cambió de idea y se "llenó" el plato.

¿La &lt;&lt;jettan?.: .... ¡No existe tal corn! .
Perdonen ustedes sobre todo si tienen empeño en lo contrario; pero me veo obligado á contradecirle1:1, y la prueba está en
contradecirles, y la prueba está en la aventura de Arístides
El padre del infortunado Arístides fué quien, al día siguiente
Beauminet. Héla aquí en toda su vulgar 1:1encillez:
'
le comunicó á su hijo la mala noticia.
Arístides Beauminet
-Todo está roto, ArMides.
amaba.:
Y como éste se lame tara:-Pero, hijo mío, le dijo el autor
No esperen que les de lilUS día.i;i, tú tienes n
hap-a el análisis de los . la culpa. Conoces la
mil pliegues de su al- delicadeza dA Yolanda,
ma, ni la autopsia mé- su susceptibilidad, é
dico-literaria de las di- incurres en semejante
ferentes preocupacio- falta contra todBs las
nes de su cerebro.
rt&gt;glas del buen tono .. .
Amaba. Y como es- ¡Es inconcebible!.. ... .
ta historia es verdade- ¡Servirse "l primero! ..
ra y á la verdad la
El sermón dur6 mupintan desnuda, no cho rato.
vestiré mi relato de
Al fin, exasperado,
ninguna especie de fra- gritó Arístides:
seología.
-¡Basta, papá!
Su amada era una ¿Quieres que te expliniña gótica que tenía que? ......
mucho del pavo 6 de la
-Habla.
pava, como mtedes
. - Si me serví el priquinan. 8610 el dia- mero la en11alada, fué
blo sabe la cantidad porquA no qui,-e paque de esas niñas hay sarle á Yolanrla la enen el mundo.
Paladna con lo que
-Y nunca me ca- había iientro.
sa, é con un hnmhre
-¿.Qué había?
sin ed ucaci6n- decía·
-Un
gusano enor·
, dPma¡.iia-'
un pant11 l on
me, papíi.
do cnrto ....... luto en
- Y lo pu~iste en
las uñas...... f-SO me tu plat,?
basta para j11zgar á
-SL. y para evitar
cualquiera. Pri-ti .. ro la qu" "']la 10 viPra, ro11muertA antes que ~er tinu6 Arfstid ..P c1or, sola ei.pol!la de un hom- lloz ,nte v, z, me ... lo...
bre que limpie la c·opa cumf. ..
con la snvil lPta al sen-¡Hijo míol-grit6
tarme á la me11a,
Beauminet padre,
Pu..den reírse cuan- abriAurlo lo-i brazmito quiera,,, queridos IEre&gt;l má,. grande que
lectortae; pero les ase- Eponinal
guro que aunque fueran ust"'d"'s bellos, msN11turaJ111ente, le
truídos inteligentes y c,,nt11 ron á Yolanda lo
patatín pats.tán, bas- sucedido De iuvitarlo
taría que 1.. s hubif'ra sin erlurac,ón, Arístivit,to m..jor el pulgar dt&gt;S p11F16 á héroe y se
para volver la hoja de creyó qn .. fll matrimouna rAvi~ta, para que nio se t-f, ctuHría; pero
Elegante traje de calle.
no hu hieran sido nun- la nifia gótica rom lJiÓ
Modelo de vestido:de:paseo.
ca aceptados &lt;'orno es- en sollozos.
posos por la SPfiorita Yolanda. ¿Que no l"'s importe? Bueno.
-¡Sí!-dijo - El h&gt;1 bersfl @ervido primno ... SP lo hubiera per·
Pero no era esa la opinión de Arí1.sti&lt;les Beauminf't. Moría por donado; haberRe puesto el gu~ano Pn el plato todBvfa podría pa·
ella. Ya he dicho que la amaba. Al amor no se le manda, ¿ver- sar; pero habérselu c1&gt;mido!. ..... ¡Qué asco! .... ¡Nunca me ca·
dad?
saré con 'ese hom brel
-¡Qué "jetta)) tengol-sus. iraba- Verán ustedes cómo esa
ESTEBAN JOLICLER..
boda no se lleva á cabo.
¡Y sin embargol-Arístides era herm0so, joven, instruido, inteligente, rico ...... ( véase la continuación en el diccionario); y
sobre todo, delicadísimo y muy bien educado. Su pretensión
había sido Bceptada. Todo iba á las m.il maravillas. Eotaban en
LAVADO DE MANOS -No e~ preciso encarecer la conveniencia
la comida de esponsales.
de ttmer siempre limpias las manoQ, y además de Jimpia11, suaEstaban aún más lejos. Era el momento en que la ensalada, ves; el frío las pone ásperas y también el mojarlas con frecuen·
P'-Sando de mano en mano daba vuelta la me11a.
cía. LavándoRelas en agua tibia, con el aditr.miento de una cu·
Arístides estaba .sentado á la izquierda de Yolanda, y la en· charadilla de borax é igual cantidad de amoniaco se quedarán
salada iba de izquierda á derecha, es decir, en sentido inverso limpias y muy suaves.

***

~

***

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

aisr

®! clieinte.-Muy m!lAI, muooo. Si sigo
mañana cuando usted venga. me dfc,e quie
me he muerto, crea que no me extrañará.
Y

-¿Qué mal instinto le guió á, usted d
guardars,e el portamoni,idas, en L'Ugrur de
res ti-tu irlo?
-El in,stiin,to de cons,e1wac1ón.

.... *
-Yo cambio de ai.res continuame11ille. Ya
V'é usted, sey vi:iaja.!lJte de coonercio.

-Pues Yo carrnbiio de aire.s todaw:,a más
q:u e usiteid.
,IDl médico.-¿Cóm,o &amp;e encuentra u.st.,e,d
hqy

DE LA MULTITUU
Que han usado nuestra preparación ó que la están usando
en la actualidad, jamás hemos
sabido de ninguno que no haya
quedado satisfecho del resultado.
No pretendemos nada que no
haya sido ámpliamente justifi.
cado por la experiencia. Al recomendarla á los enfermos no
tenemos más que haoer referencia á sus méritos. Se 1-um ,btenido grandes curaurones y de
seguro que se obtendrán muchas
más. No hay y podemos asegurarlo honradamente, ningun o·
tro medicamento, que pueda emplearse con mayor fé y confianza. Alimenta y sostiene las fuerz~s del enfermo durnnte esos pe·
r1odos en que falta el apetito
y los alimentos no pueden digerirse. Para evitar las falsificaciones ponemos esta marca de
fábrica en cada botella de la,

"Preparación de Wampole" y
sin ella ninguna es legítima. Es
tan sabrosa como la miel y contiene los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Bacalao
Puro, que extraemos de los hí·
gados frescos del bacalao, con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Malta y Cerezo Silvestre.
Tomada antes de las comidas,
aumenta el apetito, ayuda á la
digestión, y vuelve á los placeres
y tareas del mundo á muchos
que habían perdido ya toda esperanza. " El Profesor Adrian
de Garay, dice; Con buen éxito
he usado la Preparación de Wampole en los Anémicos, Cloróticos, Palúdicos, en la neurastenia
y en otras enfermedades que dejan al organismo débil y la sangro empobrecida, y los enfermos
se han vigorizado y aumentado
en peso. " En todas las Boticas.

que cl"ee oo burfa,n de él, agitam'!o los •brazos cormo si .s,e ha.llla.se vtElllldo la.,q jook~.

-J&gt;ero si usted no san.e nunica de esta
CaJP1ital. .....
-No ÍllllJpo!rta; soy organista.
Un tartamudo acude á. la farmacia p!l)ra
oompra,r hi.pec.acuana.
-¿Qué &lt;'!~ea ulSlted?~J.e Dl'.?,gunta.n.
-Hi¡p . . . . hip . . . . hi,p ....
-¿Pero cree usted ciue está en el h~r&gt;-0d.ro.mo?
-Hiip. . . . hi,p ....
-¡Hu1Ta! ¡hurra!-r,eplica el botica.r1o

Hay en unia oficina un ~ Ieado, q1Ue es,
en .su traje y en ,s,u persona, el colmo dlel
a.baindono y de J.a, simiedaxt ·
--ID2Jbe U·Siteld, ga,s.tar muQho en a.sea.me,
Y, 'Sotr.e tOldo, e,n el ve9tido,~ Je ·&lt;Ujo e1
otro dfa su jefe.
-iNo, ~fior, no. Ya Vé usted, con mt
suelido, e.so 'Serfa tm¡pósiihle.
......¡Pru:-,:s entonoes, ¿en -di6nde dfa,bfos ha·
l:Ja usltied tantas caandsa'S SIU&lt;lt~, que toldos
los dfas Ue veo con una diferente?

-

IIANANA ........
Es eI grito,' esperanza y refu.
gio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éx ito.
Es el manto con que se cubre la
cobard~a. la impotencia y la ig:l0ranc1a.
Tristes hogares donde imper.-i
esa palabra! Infelices seres aqu.c.
llos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
ang-ustias y dolores! ·
Hombre, mujer ó nif\o en cuvo
cerebro germinen tas ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
_Cuantas vidas segadas por esperar á mañana! En tre noso·
fros es muy común tratáridose
de negocios y sobre todo Lde la
salud. decir: maftana haré esto,
mafl.ana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y . .... no
hacemos caso, mañana me curo;
luego una laringitis)' .. . . maña·
na me curo. Despues viene la calentura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico nos
examina, se pone serio y fr~nce .
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obr!l, Entonces nos receta lo
meJor que todo médico honrado
conoce para la Tuberculosis·
"Creoso f os f at•ma.
Es cierto
que con ésto nos vamos á curar·
pero en un tiempo mucho mayo;
que e! empleado si desde que comenzo el cat arro "hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes del catarro. haciéndonos al mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis r tísis.)
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Mañana... Mañana .. . Mañana..

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I.LOTERIA NACIONAL I
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•: con premio principal de •:
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Para el Miércoles 27 de Marzo de 1912. A la11 9 A. M.
3,439 premio11, aproximscionPs y rPintegros
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que importan $ 574, 770.00
wl Billete entero ........... $20.00. Vigésimo........ . .... $1.00
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Miércoles 13.- Con prPmio principal d~ $20,000.
w} Billete entero............ $4.00.
Vigésimo ........... $0. 20.
Miércoles6 y 20. - Con premio principal de 10,000.00
Billete entero .... .. $2.00. Quinto ...... $0.10.
:
{9:
Lunes y VierneA premio principal de $1,000 00
~ Billete entero ......... $0.25.
Vigésimo ...... $0.05.

+

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Administrador,

:

Pedro Sandoval Y Gual.

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, barara._
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.L;:iu.,~ed er·,a meJorsur
I a vIaqueven demas
CARLOS ARElJ.AND YCIA.MEXICD

•*•*•*•*•*~*•*•*•*•*•*•*•*•*·--~--------~.......................
'

Una antcdota Balmtsiana
Entre las anécdotas que conowo de la
vida de Balmes, conservo una, recogi,da de
los autorizados !rubios del R. P. Pablo Parasoi-s, auxillal' que habla sido de la biblioteca de V1ch cuando BaJmes la frecuenta,ba,
cuyo detalle más pronunciado me había hecho sosp,eohosa la autenticidaid del relato.
Mas, lb.e .ahf que estudiando la biogrrufia de
monseñor A,frre, el arzobispo de Parls, ent usiasta de nuestro :tnósofo, he tenido que
ver corroborado el dato sospechoso, lo cual
me ha movido á darlo al púb1ico, aunque
sin abandonar del todo la !forma dJublta,Uva, ya, que no poseo bastamtes elementos
d~ juicio ,p ara formular el dec!si vo.
Contaba el .señor Parasois que, cuando
por Julio do 1846, Balmes llegaba á Vlrh
donde no haibra estado oinco años ba·%
recibió un recado del veneraible Padre Claret, pid1ióndole hora para visitarle. El ya
célehre esoritor, conocido en Europa por su
"l'rotestam.tismo,'' influyente en la poutica
española con su "Pensa•miento de la nación," agasajaido en París y en Malinas por
Hui.tres obispos, ,n o se creyó '{uperior al
populair y santo misionero A. quien había
tratado ail tiempo de s u ordenación ecle~i4stica, y respondió al estudianto enviado,
que no era el Padre Olaret quien debía vlslt.airle á él, sino él ail Padre Claret, y enterado die que se hallaba en su domicilio,
tom6 el sombrero y se dirigió á vfalitarle;
acto de cortesfa que pone mwy en a,lto lugar
la, virtud del gran filósofo.
.De la con-verS11.ci6n •que con el venerable
tuvo, ,tomó un apunte, y hOIY nos lo ha dado
A eO'Ilocer en su inaprecia,ble tomb de "Re-

1iquias Hterarias d e Ba,lmes," el Padre Casanovas, S. J. Pero d,e lo que Balmes habló
no queda. rastro li:terairio, más que el delallf'
"susp.ecto" á .que vengo refi.rlénd!Ome en este artfoulo. Pros.egu"&amp;t e1 R. P. PaTa.sots: el
Padre Clare,t le p¡,egunitó oon int~rés por
su estancia en París, ·Y en cparticular por
la im¡presión que le causara el Rey Luis Fe·
Jipe, á ,quien habla si d-0 presentado. BH ,mes
s,e sonrió y dijo que el IR!e~ no 1e ·h abla hablado m&amp;s qt:.e de lo mucho que ie gw,taba
el chocofate españuL .. . .
;, Quién aceptará po.r verdadero -ese dato,
sin ponderrurlo deb idamente? Que me Impresionó no haiy ,duda, y m&gt;P-nos la tlenP.
que yo no po&lt;l!a considerarlo corno una mv erución del R. P . Pal'asois, ni como sá.t1ra
de Balmes, pum no era aficiona,do á ellas,
ni como una "·boutaide" de Luis Fel1pe, puE&gt;.s
11n -escritor r.-0rno Ch~1:eanhri11,nr1 lo califica
de "hom1br.e de talento, que ha dominado ,
los hombres que se han aoeerca,do A. él," en-

!La vigilante -atJend6n de laia ma.d:rea die
faaniUa debe a!ViTil:l1l!e it11quieta. cuamdo tnll
,bJjftBl!! ostentan 'Una pet"Ver-eión dQIJ. gll!Sto.
.A. 'l!eices son preferetl!Cias inju,stifieadas por
los p~inil&lt;lOIS, en.s!!Jlatdais,, ~anos ~ erude~a;s. Ondas d·e sa:n¡g¡re su'ben de repenibe 8.
I,a caira de lais enfernnitais, i la.IS cuailies 10!!
dolOTe!! de caJbeza y de estómago, a.caiban
1por quitar e[ poco a.p¡e,tiito que 1€'! quedó.
IID11to1 sllntoma.s de la. an,emi.a induoe'n t
aicon.sejrur el u so siin dtscamso deil verdadJe·
ro Hl,erro Bravais, único antfdl()¡to d• la dec adencia orgtnica.

tre los cuales se ha;llaiba Guizot. :r,fo era.
pues, :verosímil tanta insulsez ,an el ref.
Puse, ¡mes, el dato en entre di®o, y lo con·
s.ervé sólo á tí,tuJo de curi-osidad.
!Mas, he ahí, lfe[)ito, que en, la blograffa
de monseñor AJifre se Telata,n a:1gunas est'e,nas ocurridas entre el iHustr,e .A,r1;0btspo
de París ~ Luok; Felipe, que han sido ¡,ara.
mf un r¡¡¡yo de luz, una verosfmil explica·
c1ón de la bufonada &lt;l~J rmr i1fl los f.ranceae,
al recibir al insigne publicista .español.
Léese allf que, cuaindo .monseñor Affre
aoudl6 A Luis Felipe para obtentlr .que 11u
fuese conculcada la libertad de la en,sefiansa
católica, no pudo obten€!!' jamás de éSlte una
respuesta, no ddré satisfactoria, pero ni 81quiera seria. Se conoce era costumbre 1181
de Orleans abusar de su majestad, per~·
tiéndase bufonadas y chocarrerías, indignas
de un prfnclpe. cuando le pla,cfa aes1···
u.na c01I1versaci6-n que estaJb a obligado a ad·
mitir. Así, cada vez que el celOSÓ arzobispo
le representaba las razones que mH!tabaD
en favor de aquella Jlb1&gt;rtad, Luis Felipe
le atajaba la palabra y des-via:ba la conversación con salidas de tono eomo la siguleii·
te:-Señor arzobispo: Vals ll pronu.a~tar
sentencia entre ml y mi mujer. ¿Cuántol
cirios ¡;on menester para un casamiento!
Yo sostengo que seis, pero m1 .muJer pretende que hay que poner doce.

El arzobispo, que ya había tenido .que su·
fri.r otras burlas por el -estilo cuantas vece&amp;
había abordn,&lt;io el asunto, se lncUnó respet uosamente, y con toda reverencia. rei&gt;l~:
·--....Beñor, nada importa que &amp;e ponga:n ,els
6 doce cirios en el altar en una, 'boda: clfgnAos, pues, escucharme en el punto de tflll
cuestión la más grave.
-¡Cómo, señor arzobispo: lo mfo .e e J!lllf
grave; es la tlMs.ión ,d e nil h~Í nif.11111•

�</text>
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Ato XII.

MÉXICO, DOMINGO

24 DE

MARZO DE

191 ::l.

NuM. 12.

ARTE FOTOGRA FIOO

1- -

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EFECTO DE LUZ.
Batudio poic A. Catcl'illo.

�Aetaalidades

1 79

La Dolorosa de Morales
..,.,.,,

.•.•.•.•.

Hacía tiempo que no visitaba á la joven condesa de X. ':.: .,,_'. ~ Enjug6se de repente)as_lágrimas, endenzó el busto, ; 6U voz
Aquella tarde era inexcusable. ¡Viernes de Dolores! Celebra- ádquiri6 un~timbre á'sper~-é"ási hom bruOO:-ieñtread ~s
ba su santo, y entre sus vanidades, todas inocentes, todas pue- secos me coloc6 un verdadero capítulo: de culpas:1 contra Dios
riles, ninguna tan acariciada como la de recibir en su fiesta ono· porque le había arrebatado su tesoro, su cariño, á ella que no
mástica mucha gente, ¡mucha gente!
escandalizaba, á pesar de que ... .. . ¡en fin! á ella que era!buena,
Tenía yo muchísimo que hacer. La víspera volviera de un que cumplía con Dios como el más etiquetero~ de los amigos,
largo viaje, y había encontrado la madeja de mis negocios en- que, que ...... En cambio Ja marquesa de tal y á la condesa de
redadísima. ¡Aún no había podido ni leer la balumbra de car- cual, y á Ja fulanita, y á .. ; .. . no les alcanzaba la ira celeste, y
tas, tarjetas, invitaciones y esquelas que en una bandeja se eso que bien merecida la tenían, bien ...... por, por, por .... .
amontonaban en mi despacho.
¡Ay! ¡Dios mío, si esto es irritante!
Al llegar á la elegante morada de la condesita, me extrafi6
Y volvi6 á llorar, largamente, sin ruido desconsoladamente: .
no oír el sordo rumor de las conversaciones, 110 ver la floresConfieso que me sublev6 la condeEita. Aquella_inconsciencia,
cencia de abrigos, hongos Y chisteras de otras veces, no trope- porque en lo que en otros iabios fuera blasfemia horrible, en
zar con los que entraban y salían...... el aspecto en fin, de
los suyos era inconsciencia, falta de sentido común, rabieta de
quietud, de soledad, de silencio que presentaba el palacio. Con- niña tan mimada por sus padres como por su marido, como por
sulté el reloj. Tarde era, pero no tanto para que ya hubiesen la suerte.
desfilado todos los invitados y visitantes.
·
No me gusta devanarme por averiguar lo que en breves insAquellos la habían llevado á los mejores colegios, habían
tantea me van á explicar punto por punto. No comprendo la puesto á su servicio las más distinguidas institutricee, -en:;iis
tontería de mirar y remirar dándole vueltas y preguntando: ;°1anos los mejores libros .... .. Su educaci6n, sin embargo, era
«¿De quién será?)) el sobre de una carta, cuando con abrirla sal- mcompleta, era nula. Faltádole había el gran eduoador, el dolor,
dríamos de dudas. Así que esperé á que mi amiga me pusiese • Y quien no sabe de dolores, ¿qué es lo que eabe?
en el secreto de la oquedad de sus salones, de Ja tristeza de su
¡Me cli6 penal Yo estimaba á aquella mujer nifia, que nacida
santo.
en la opulencia, criada en el regalo, acostumbrada á que ¡ sus
Un pesado cortin6n que se levanta, y la condesa que aparece caprichos fueran leyes; casada muy joven sin amor con un made luto riguroso. Toda de negro, desde la punta del zapato has- rido que n.o la amaba, que no veía en ella más que su dinero y
ta un tocado en la cabeza igual al que vemos en los retratos de su nombre; bella, cortejada, adulada ...... tenía muchísimas ocaMaría Estuardo.
siones de ser mala y sólo era ...... ¡chiquilla! Me di6 pena Ja in-¡Condesal.. .. .. ¿pero· qué es eso? ...... no sabía nada ... ... he digencia moral de aquella opulentísima dama.
llegado ayer . .... Venía á felicitarla y voy á tener que darla el
Desde el saloncito en que hablábamos se distinguía en elboiipésame..... .
doir de la condesa un riquísimo oratorio del siglo XV. En el
¿Has visto esos cielos preñados de nubes densas, negras, tris. paño del centro del)ríptico, una copia meritísima del divino
tes? Permanecen horas y horas como una cara fruncida, como Morales representaba á la Dolorosa, á María madre de dolor,
un rostro que hace pucheros y pugna por retener las lágrimas, pegada su cara lívida, desencajada, abrasada por las lágrimas,
hasta que una nonada, un golpecito de viento ¡zázl determina al rostro muerto de su divino Hijo.
una lluvia torrencial.
Mis preguntas fueron la ráfaga helada, Yla condesa rompió
á llorar en tal copia y desconsuelo que no fueran mayores si
allí á sus ojos asesinasen á su madre, á su marido.
Prediqué frases vulgarísimas de consuelo. Vulgaridad tanto
más disculpable cuanto que aún no sabía de qué se trataba, qué
de!lgracia era aquella.
Al fin, con voz. entrecortada, me dijo que un sobritio suyo,
al que amaba como á un hijo, pues lo quería como á tal, ella
que Do tenía hijos, acababa de morir, siete dÍ as antes, de menin¡itil.

Cuando la condesa se sereD6 un poco, me levanté en actitud
de despedirme. Ya de pie sefialé hacia el oratorio y dije á mi
amiga: ¿Se cree usted mejor que la Virgen Santísima? ¡Y fué
su hijo al que le mataron! ¿No se le ha ocurrido preguntará ese
tríptic@ por qué Dios le arrebató á usted su rnbrino?
El rostro de la condesa se transfigur6. Volvi6 á 1lorar con lágrimas mansas, tranquilas, resignadas.
Cuando el cortin6n pesado caía tras de mí, sentí ruido como
de un cuerpo que se desploma en un reclinatorio.
MARCIAL.

Aspecto del salón durante la inauguración de la ·'Liga de la Defensa
Social," el 17 de! presente.

PRENUNClOS DE UNA GRAN VICTORIA

El señor licenciado don Jorge Vera Estaño!, pronunciando
el discurso de apertura.

sanguinario de Isabel y Cromwell; pero todo fu é inútil; la Iglesia Cat61ica se mostraba cada día con más vida, más pujante y
vigorosa, como se ve en los siguientes datos:
DPspués de las primeras pnsecuciones de la Iglesia, apenas
En el afio 1780 1existían en I nglaterra y País de Gales, unas
si ha existido otra tan dura y cnnstante como la que, desde Enrique VIII, viernm sufriend·o los cat6lico8 fogleses. La sangre dor,cientas pequeñas capillas. En 1853, es decir, setenta y tres
crii-tiana corri6 allí á torrentes y lleg6 un momeuto en que se años después, se contaban ya ochocientas doce buenas iglesias.
s .,gún el último censo oficial, hoy en esos mi1,mos territocrey6 extirpada la Religi6n.
rios de Inglaterra y Gales, 1, 773 iglesias, con 3 747 sacerdotes,
Incrédulos, ateos, protestantee, judíos y cuantos no eran ca- es
decir que en cincuenta y ocho afios se han construirlo, por lo
t61icofl, Be unían
_
_
menos, 973 iglepara dar la hata1la
::---~~-.,.,...---:=~
sias.
contra la Iglesia
En el pasado
Católica y loe que
mes
de Junio se
profesa han s us
abrieron dos notacreencias, y no ha ·
bilísimos templos
b fa mitin donde
católicos. Uno en
no se agitara la
Live-1pool, nnriniopini6n pública
ciativa del Obispo
contra e11os y DO
de aquella ciudad,
se gritara: «¡ AbaWilliam Guigsen,
jo lo s cat6licos!
y
el otro, la mag¡Muera el papisnífica y grandiosa
mo !))
Catedral de. WestEl mismo promi nster, q ue se
testante Wi11i am
consagr6
con asisCoblett nos dice:
tencia de 35 obis«Loe cat6licos eran
pos. Este grandiotratados cua l si
so monumento del
fueran proscripcatolicismol pruetos, sin más motiba lo muy arraivo que el de pergada que está la
manecer fieles á la
fe en el pueblo;inreligi6n de sus paglés, pues fué cos·
dres y los nuesteado t o d o -por
tros .... .. Se les exsubscripci6n: p o cluía de los dere·
pular. t'!.:..{h
chos civiles... ... y
El número de
desde nuestra más
protestantes
que i:e
tierna infancia se
convierten
al
catonos ha ensefiado á
licismo e s t a n
mirarlos como á
grande, que comGru.)o de los concurrentes al banquete con motivo del 56Qaniversario de Ja fundación de la Sociedad
eeres perversos,
parando ]os me·
" Hijos de los Gregorianos ."
falsos, despreciadel afio 1911
ses
bles, y de tal macon
los de los a:tlos
nera aturdían nuestros oídos, que no se nos permitía ver en
anteriores, resulta por cada mes un exceso de 600 á 700 converellos sus virtudes públicas y privadas,))
La persecución se hacía no solamente de palabra y en la pren- siones. Van al frente de los convertidos los mismos ministros
sa, sino haeta en las Cámaras y con las leyes y decretos. ¡Cuán- protestantes, pues en solo Osrighton se conviriieron seis el afio
y algunos de ellos, que eran solteros, han recibido ya
tas multas h1m tenido que pagar los cat6licos por mostrarse ta. pa~ado,
órdenes sagradas para hacerse sacerdotes católicos.
les! Con tan dura y constante persecuci6n parece que no había
Con raz6n se dice que el catolicismo se extiende rápidamente
de existir ya rastro de sentimiento católico, y sin embargo, su- y arraiga
entre la raza sajona. Parece que se va hastiando del
cede todo lo contrario. Son católicos ingleses, no se asustan por protestantismo y de sus naturales frutos.
poco.
Con esto queda demostrado una vez más que la!1glesia es in·
La experiencia iba enseñando á los perseguidores de la Iglesia vencible.
que el Catolicismo era invencible, como lo habfa sido en tantos y
PRUDENCIO RAMOS.
tan fieros combates, sostenidos durante varios siglos. Cada vez
se iba extendiendo más y ganando nuevos adeptos. Apelaron
~
Pol:(&amp;,'eloe ministros anglicanos á los medios más viles para ata jar su
poetas dícen que la vida es una flor. ¿Por qué no agregan
marcha progresiva, hasta el punto de pedir el régimen feroz y queLos
el amor es su miel?

�Aetaalidades.

180

¿Para qué sirve la Cuaresma?

EXPOSICION DE TRABAJOS MANUAL EN LA ESCUELA "GERT -~U)!S .\RJ'Et'iDARlZ DE Hl DALGO"

¿Por qué la Religión Católi~a ba?la
tanto de privaciones, de mort1.ficac10nea de penitencias?
comprende la necesidad de ab~tenerse de lo malo; pero ¿á qué pn·
varse de lo que nada tiene en si de
censurable?
Las cosas buenas que Dioe ha creado ¿'lon, pues, únicamente, para los
malos?
He aquí la dificultad.
Las cosas buenas son para todo el
mundo, y, sin embargo, no se las damos á un enfermo; le damos otras que
detesta, pero que acepta al fin porque
debl:ln curarle.
Al niño á quien educamos nos g1;1ardamos bien de darle todo lo que pide.
y si ¡0 hacemoe, faltamos á n,uestros
deberes; haremos de él un ego1sta, un
sér incapaz del menor esfuerzo.
Demos á.nuestro cuer~o t~d? lo q~e
nos pide, y lo ~acemos mdocil, exi.
gente, rebelde, rngobernable por el al.

Se

La

rrocesión camino de los Remedios.

L!eg·tda de la procesión al pueblo.

LADY OLARE

lnnx ----:re

.}-·. J

La"rnujer en el hogar.

sin fe, Vo1taire, Dide~o~, consideraban como
ronveniente para la. h1g1ene ?elcuerpo,.acep·
témoslo nosotros como roed!º. de rn~r1ficar·
nos y de satisfacer á la just1c1a de D10s,. an·
tes que le rindamos cuenta de nuestra vida.
~APE1'8AMIKNTOS

Mimamos con exceso á los ~ifios, perj.u·
oicándolos y rara VPZ á los ancianos, á qme·
nes con ell~ no ocasionaríamos dafio alguno.
-En historia todo puede demostrarse, pe·
ro nana puede negar8e.
-El cuadro está concluido cu.ando toda
Rf'ríal de ]os medios puestos en 1uego para
nbtener el resultado ha dei:;ap~recido. El tra·
h:ijo bona la huella del trab!IJO.

deseo, y puesto que tu fdicidad está asegurada, ha llegado el
momento de que te haga una revelación.
-Has .:le eaber que tú no eres Lady Clare y que Lord Ronald
Era el tiempo en que florecen los lirios y en que las nubes se
no
es tn primo, y sí el legítimo heredero de todos los domin~os
agitan en lo mas elevado de de los aires.
que posees .
Lord Ronald al regresar de una cacería, regaló á su prima
-¡Nodriza, nodriza! ¿Has perdido la r1.1zón? ¿Qué cosas son
Lady Clare una cierva blanca como una azucena.
esas que estás diciendo?
Enamorados y prometidos los dos primos, debían unirse en
-Te digo la verdad, como se la digo á Dios, que sabe todo
matrimonio el día siguiente.
lo
que pasa en nuestro corazón, La hija del viejo Conde, á quien
¡Que Dios bendiga ese hermoso día!
has considerado como tu padre, murió en mis brazos; pero co·-· Mi prometido no me ama ni por el origen de mi cana, ni
por los vastos dominios que poseo. Me ama por lo que soy, y mo tú y ella apenas habíais cumplido el primer mes, enterré á
niña á quien criaba, como Bi fuera mi hija. y á ti·que eres la
esto es lo que más me satisface, pensaba Lady Ciare cuando la
hija
de mis entrañas, te puse en su lugar.
partió de su lado Lord Ronald.
-Obraste
indignamente. Si es verdad todo lo que cuentas,
En esto entró en la estancia la anciana Alicia, que había sido
madre
mía,
cometiste
una gran iniquidad, privando, por tanto,
su nodriza, y la preguntó:-¿Quién ha salido de aquí?
de su fortuna á Lord Ronald, que es el hombre más bueno de
-Mi primo, contestó Lady Clare. Mañana se celebrará nues- la tierra.
tra boda.
-¡ Bah, bah! --interrumpió la ñod:riza-- Déjate de esas cosas,
-!Dios sea loado! añadió Alicia. Todo sale á medida de mi guarda
el secreto, y como vas á unirte con Lord Ronald, sin

MoJ~s y h&lt;Hdados.

: Flores y cestas.

ma. De lo pnmitido se paea á cooi·
ciar lo prohibido, y no podemos, al ~n,
dominarnos, porque hemos concedido
demasiado á la naturaleza.
La igleeia nos quiere ca&amp;tol", pur?R,
sobriof, honrados. Para esto es preciso
dominar nuestra naturaleza. Y como los
coos~jos dado11 ~in precisión podria1:i ser
olvidados, la Iglesia determina la clase
de austeridades, fija días y épo&lt;!a~ .. la~
vigilias, las témpor~s, la cuare~mn. ~.
E~te período de tiempo es el ~~á~ solemne. Nuestro Señor se somet1~ a ~l
primero en el d.eº~:r;º· 1-l Igle~i~ primitiva la prescr1b10 a los fieles é hizo de
ella una. pregonaci6n para las fiestas pas·
cuales. La. penitencia, que e3 preserva·
tivo, es también expiación: se coloca naturalmente en los momentos en que pensamos pedir á Dios que nos perdone
nuestros pecados.
Lo que los hombres i11teligentss, pero
Exterior del Santuario de los Remedios .

Altar donde se venera la Imagen de la Virgen.

�Ae'ta ali dacJe s

~ettratos de &amp;etaalidad

•

Inauguración del Casino de Ingenieros Militares,

metido en cuanto Eepa que la fortu·
na que posees es suya.
-Y la recibirá de mis manos,
afiadi6 la joven, aun cuando muerta de dolor por perder su carifio. .
-Ten presente, hija mía, que s1
he cometido esa falta ha sido por tu
bien· al menos, perd6name, y para
que Ía desesperaci6n no me mate,
que imprima un beso en tu frente.
-¡Ah madre! ¡Cuánto dafio me
has hecho! Pero no importa. Besa
mi frente y recibo, con otr? beso en
tu mano la muestra de m1 respeto.
La bella joven se despojl'.&gt; de sus
galas, se visti6 un traje de aldeana,
prendi6 una ros~ en ~u.3 .cabellos y
se alej6 del castillo dmg1éndose al
parque.
La cervatilla, que retozaba, al verla corri6 á su encuentro, como para
implorar ms caricia~, y Lord Ronald, al contemplar aquel hermoPO
cuadro desde una de las torres del
Salón de billares.

El lunch·champagne el día de la inaugu·

ración.
que él sepa el engaño, le devuelves
de un modo indirecto su fortuna.
-No, madre. Si nací pobre, como odio la mentira, revelaré el se·
creto que has tenido guardado. Quítame este broche de oro y separa
también de mi cuello el collar de
diamantes.
-No, hija. Oye mis súplicas.
Guarda el secreto. Mereces ser feliz
y lo serás.
-De ningún modo. En medio de
mi profunda. pena, revelando lo que
acabo de saber, conseguiré dos cosas:
no manchar mi conciencia con la
mentira, y averiguar hasta donde
pueda llegar el carifio de un hombre.
-¡El carifiol dijo Alicia. No es.
peres gran cosa del carifio de un pro.

castillo, baj6 tambéin en busca tle su amada, diciéndole:
-¿Por qué te has disfrazado? ¿Por qué te has convertido en
humilde aldeana, j cuando eres la reina de estos contornos?
-Si me he vestido
de aldeana-contestó
la joven-es par a
presentarme con el
traje que corresponde á mi humilde condición; porque habéis de Eiaber que yo
no
soy Lady Ciare.
•.,
-¿Qué significa
I1 esta burla? exclamó
,. \ sorprendidoLordRonald. ¿No sabes que
¡ soy tuyo en cuerpo y
', alma? Explícame este enigma.
· Entonces ella, con
arrogancia v haciefido un grande esfuerzo, refirió á Lord Ronald el secreto que
poco antes le babi&amp;.
confiado la anciana
nodriza.
Lord Ronald, des.
puél!l de oírla, le tenSeñor Licenciado don Pedro Lascuráin,
dió los brazos, estrexuevo Sicretar!o de Relaciones Exteriores·
cbándola con efusión.
-Si no eres Lady Ciare, exclamó, como ma-nana van á unirl!le para siempre nuestras almas, serás Lady Ronald.
La joven no se había engañado. El verdadero carifio lo
puede todo. - A . TENNYSON,

\

~@~

La imprenta 1.600 ·años
antes de Jesucristo.
El doctor Pernier, de la misi6n
italiana, de!!cubri6 hace dos años,
durante unas interesantes exca·
vaciones, un disco de tierra lleno
de inscripciones circulares.
Este disco fué hallado en Creta
y su fecha es el año 1600, antes
de Jesucristo.
Desde luego se nota que las diferentes figuras que componen la
inscripción, son las mismas cuando se repiten, observándose que
no están grabadas sino realmente impresas por medio de rin sello
primiti,-o, comparable á los de
caucho que hoy utilizamos.
Puede, pues, asegurarse que se
ha encontrado uno de los orígenes de la imprenta.
'
La inscripción que figura en el
disco, pareció al principio indes·
cifrable; no se sabía si se trataba
de una escritura jeroglifica, silá·
bica 6 alfabética; ni si debía leerse de izquierda á derecha 6 vice·
versa.
Despué~ de largos estudios, el
profesor de Ervana, adquirió la
convicción de que el texto :debía
ser un canto religio~o, que no po·
día llegar á descifrar.
Si se examina minuciosamente
la inscripción, se ve que los signos tieneti una oblicuidad que
indica el sentido de la lectura de
derecha á izquierda; lo que permite numerarlos. Obsérvase entónces, que muchos caracteres se

'
.

e ncuentran repetidos y qne s6lo existen cuarenta y cinco dife.
rentes. EMte número es demasiado grande para corresponder á
la escritura alfabética, muy pequeño para la escritura jeróglífica
y casi justo para la
escriturasilábica. Un
minucioso análisis,
permite confirmar
esta hipótesis, y ha·
ce notar que un signo frecuente, p o r
ejemplo, una cabeza
de hombre, cu y o
nombre es "ner",
significa "alfa", la
primera letra de esta
palabra.
El profesor Hem pi
pudo, porestemedio,
identificar todos los
caracteres y obtener
un alfabeto con cuya
ayuda tradujo la inscripción del disco,
que es, sin duda alguna, el primer documento i~preso co·
nocido, hecho el año
1,600 antes de Jesucristo.
Señor Licenciado don Guillermo Obregón
Presidente de la Cámara de Diputados

HISTORIA DE UN DIAMANTE

Uno de los más opulentos joyeros del mundo acaba de co~prar por 200,000 pesos el dtamante conocido con el nombre
H ope, por la familia inglesa que
......., .
lo poseyó largo tiempo.
f La historia de este diamante,
uno de los más célebres del mundo, es sumamente accidentada y
pintoresca. Afines del siglo XVIII
pertenecía á la corona de Francia.
~'Tuvernier, céíebre:fi:ancés:-refiere en sus memorias que lo en·
contró en'Persia, y que á su vuelta
á Francia &amp;elovendió'áLuisXIV.
En 1792, con ocasión de los
trastornos revolucionarios que de·
rribaron el trono de Francia, el
diamante deeapareció y algunos
afios más tarde fué á parará ma·
nos de Lord Hope, Su forma era
entonces oval en vez de triangular
corno en un principio, por haberle
sido mutiladas las esquinas.
La familia Hope vendi6~el dia·
mante al banquero neoyorquino
Fraen kel que, cuando la crisis fi ·
nanciera. de 1907, ena.jen6 su propiedad mediante una fuerte suma
á un eunuco llamado Habbid alservicio del entonces sultán de
Turquía, Abdul Hamid.
El barco en que Habbid regresaba á su tierra naufragó en el estrecho de Malaca. El eunuco pereció y sus equipajes no pudieron
ser hallados. Todo el mundo creyó que el diamante Hope había.
encontrado sepultura en el fondo
del mar. Pero resultó después que
el eunuco turco lo había vendido
de nuevo antes de embarcarse.
Después de esta época el diaman•. te ha estado en posesión de dife.
---------.......... . . . .__ _ __, rentes personas hasta 1m última
Señor Licenciado J. de Jesús Anaya, candidato derrotado
adquisición por el joyero Carter,
para Presidente de la Cámara.
mediante la suma indicada.

,.

�El Ahogado
:
tló una sa.cud,ida eléctrica. "¡Vltv,e! ¡(Este

A HOGA DO

EL

\

Atacado de ·hipocon;dría y romo de tedio;
c~do d·el ln.uilldo, de los hombré·s. M las
mujeres y hasta de l-0s caballos; a.g-o·bados
lo&amp; nervios y va,c~1a el alma, •r,i,stán de,cl·
dió morir. ¡Bu.eno fuera q,ueda"lSe porqu'.l
si e·n un mundo tan pa.toso y de tan poca
luclla; un mundo en que lo·s goces se re·sue1ven en bost~s. y en aese11cantos las
!lus'ones! Acaibar d ~ una vei,:; d0rmir un

·sueño que no twvüise el contrap2s0 del
ides¡pe'l'tar probable.-Y 'l'r: stán, resue,1to
ya á la acción, empezó á. pensar en el "mo·
ij0i,"

.La ,verdad ha de decirse: el picaro "modo"
era como un hueso que se le atra¡ganitaJha
á Tris-M.n. Entre el sincero deseo de die·
j,a,r la v'.da y el acto de quitársela, :m€1d!ia
un rolo movimienito; ¡,pero que mov1m~in·
to, s,eñores! Uomparaido con 00112, parece
.!láo'll e.I de levantar en peso una montaña....... Las indecis.:oll,:&lt;S die Haimleto,
tol'taiSI y pan pintado e;n comparación de.
las de moohos inLelioes hijos, de este &amp;1·
glo, á un t :empo coodkioso&lt;;3 y temerooo,s
d~l no ser. Ni piz.ca de co1b.aro.2, tenfa Tristián; a&gt;ero el valor no es cantl,dnd flJa:
ha¡y quien no teme á un leOn y ,s,¡:¡ pone
~á;lido a,l v,e r una cucaraoha. Nervioso, ~e
ima¡gi!l1311':16n crui'1, •rmi;tJan se horrllplllruba
del instainte fugaicisimo en que la baila d,el
re,vól/ver destroz.asie la ma·sa de su e-ere·
lbro, ó la cuerda estrujaJSle 'Orutamente s.u
,garganta. Por ex.tral.1;3J cointr~Jón, ~11JV1e,ncido deil aniquilamiento fln,ruI, ha.sta le
¡preocll(pa.ba lo que sooz'II.erra "&lt;le'.!&gt;pu.~s" á
·i.•u cuer.po. y veia J.a, eooe.na póstuma, el
gru.po fo,ma,do alrededor 'de su ca&lt;t,a,ver, Y
of¡a. J:a,a fraise18 trlvdale.s, las l.nev1tables r.e·
flexione&amp; lasitiimos,a,s, de amigos y sil"Vienteis.
-ltodo ,eijlo ridicu,lo, semigrotesco, J:)3.radta
~e algo trlaJgko y grande no rearzado.-;~u
bu,e.n guisito s.e sulbJ~a.lJa oonitra seimeJanite
finail. "1Mol'llr, sr; pe,ro monr stn aar es·
~táoulo; irse de la vída como quic,n se
re.ilra de un sa!On &lt;Itscretiamente." Manuro
el prop,Osito, Tr.'istAn dis,curr16 que eI lugar

ma:s opcrtuno ct,e ponie1ilo po, o,!Jra era un
,viejo castillo que posefa a ar lla-s cte;l mar.
Rrno.gién&lt;los allí a!¡gú.n tle!riP-O, la s ·,l!Jt:·
dad, ·S·i al pronto Eixtrañar:a su f'.l.J,ta, y,, le
hi 1':)r .a o,lvi'da.do cuando csu&lt;:e:l!es,e lo q•iw
'Clsbfa suceder ..... El ca,so ra no ;,Eja
r.ástró alguuo. "Como ave-r4(ien 11 -ico.
Gonzalo y Man,olo Lan0afue te mi ¡r'.·ar¿ro, aJil se deSicuelgan á pretexto de cazar
0

ó pes·car ...... " Y rod€!6 su úlitlmo y ,so-

litario v;iaje del oomp,llorudo mlsterto propio de otras esca¡paitordas más grata~.
··cnz-errá.n que :mi fuga tien,e C.61Il!I),l!ce ... ··
s.e dij_o á sí propio, con i!'lónica tr,:mieiza, e:t
futuro $u.lcidia..
Al ·Verse fn el caistdllo, a.ntl¡guo solar 111::
~u f,amllia, Tr'. sllán OOilliprerudNi que no
ca.bfa mejor fondo pana el som,brío ou.a11.,.o
q,ue inteDJtaJba pintar. La9 rubrUJJ)tais ,monta·
fías, las denegr,:'d,ais piedr.a,s, !Jo,s, paredonc,
que la hde1dra wsaltruba; la costa er:'za;cfo de
,escol:ios, la ¡pla1Ya sie'lll1prie. azotada por ¡:,J
Tl:ici-0 oleaje, la torre do!lide anidaban le·
clhuzas y blliho,s, OO®iraba.n desolrucif,n y
fúne1b,re melancoUa. ·Acr€iee.ntl!Jba. eJ ohorr-01
di 1 paLswje liai estac:1ón, qu:e era la de! &lt;.&gt;quinoocio die otooo, coo ·SüS !,urlo~as t.e,m.pestaJd,2,s y tos fre;cmen.tes na.Ulfra.g.'o,s de Ia,s
embaroaciones que, extrM1' aid·a.s J&gt;Qr la nie·
lbla, ,alllJpujaida.s ,p or el tE!'Ill.'l)oral, ven·an a.
.eit.lcallar y á dl •sb.aice,r.se en lois traidores
lbajlips die 1a "Coovera," próximos a. la plalYa que se ·ex.tenldiia á los ples de la 11e,siitlencia de Tristiá:nl. ID! iI11cesa,11¡te ¡y ronco mu1gido del oil·aje; el ho;rlzonite cerrado en briu·
mal!f ,o su.rcaid-0 por lw.'ld'.a1s ex:haladones,;
la t' erra em11&gt;a¡pa,da en a:gu,a ; el arenal sem·
il&gt;raido ele ilie!iipoJo:,, talblas v bal'll1cais, cuan·
do no de cadlá.Jvlere.s, ammooizaba11 tan ,ble,n
CO'Il 121 estaid-0 de ánimo y lo~ proyecit.os de
Trlstlán, q.ue decidió buscar r,e;poso en el
fon-do d:e las 11,guas, haJCienldo creer qui\) le
ha'bfa arrebatado una ola. Y 'l)am familiarizarse -co·n la idea, baj8iba á. la pla.ya. d;a.
mameinltt', sintiendo qu·e se a,,podera!ba de
eu alma el rv.él't.l·go die lo desim.es,u.rado 1

la atracción d&amp;I hondo a,biamo. Su ·plan :1,e
suicidio se conc-eta•ta a.prisa y se le aga·
rra101t al eSioir'tu de tal rn·mera, q·ue )a
soñaba con él lo m'smo qui ~ sueña en 1a
prirruer cita ·nA una mui:sr hermosa y 11,(lorada.
Una tarde de hornblP tem¡pestad, en ~'lle
el hnra,oán s%cu1dia ta:~ v&lt;ilP..tas den caistllH::
y r to,rc a los á-l!Jo,Jpi; 11,,nrlftenando loe-a·
mente el ra1maje crevó Tri.sitán q.ue era
lle,rndo el momento de ,eierutar su d,eitermi~ión, y di s,cendió, ó mejor dicho, lle
-des.p2ñó a:l arenal. lu0l.Ian.do á. brazo JJartt·
do con el viento y ailnmbra-00 por ea rep'lll·
t'no fulgo~ de los reM,m~·){os. Uno que en·
cend ·ó e1 hori~onte, 11, m.ostró, 11obre Ja
cresta de e.norme ola, al·go qu,e pod:ia ser 6
ornfecra ó imagen fieJ d,e su destino: era
,·a cue.r,I)o de Ulll hombrfl. un 111hrn!'ado; Que
flotando vienta á ser d,es,pedddo contra los
e,:.collos. "Me ,pon,dr€ un hu.en 1&gt;eso á la gar·
ganta para no soibr.enruda.r," caliou11ó Tris·
t.á.1, al diviRar e1 muwto Que se aeerca,ba;
y tlos miniuto.s des.pués ,la ola gl!galllb-:roa.
rom¡pD~ rnd o,s.e en la,s rocais lá flor d-e ,tierm,
ya, de¡posita,ba sQbre 1a. arena al fllhogauo.
Tr'stán se przcLpit6 hacia él por tnsttn·
to, y afaando e1 cad:áver l-0 a.rrastuó !haela
el fondo dell are-nai1, raclinlárudicilo en una
peña. A Ja, claTiidad maicqen,tia, diel Ji{Jn!ent,P.
pudo obsenva.r que era un h0&lt;.1I1;bre Joven Y
rolbusto¡. "¡1CuláDJto ha:bm lulcillado ésoo-

pensó,-¡para e!Vltar lo que yo bUiSICo a. todo traIIJce!" Pa.Lpó el torso desnudo, m.ag,\t·
llaido por 1as piedras, } no crieyó axl'Vertir
,en él la rd¡gidez de 1ai Illiuerte. Hasta le pareció peiro'.ibir un rt"sto &lt;le calor vital Sin·

hombre vive aún!" Temblallida· de emocWn,
t"eeonl,ando lo.s prnmeros aocorro4il QUA 1foben prt sta.rse A Jo.s aillogado,s, colocó al
hombre con la oaibeza wl:ta, le lnic11no ha·
cte. el lado derooho, y le s·acud:o neiter"ada·
ment e hasta que hUJbo a.rrojaido un clllorro
4e 11.gua por la boca. Volvió a. n1ncar la
palma sobre la t, t illa ·z:i ul.erd.a, y creyó
notar un délbfil lat1do del com2JOn, que le
hizo iexha.lar un grito de a:legrla. Con so·
t&gt;Nmllima.no vigor, ca,l'lganido A hoimlb1'o s e!
cuerpo i,I11erte, se lanzó por la cuesta {!Uf&lt;
t-1 ¡p,rul}a al caistlllo. Eil ,peso era grande: ~
mitad de la. ~uesta notó Tristán que la r.espira&lt;i 'On J,e faLtaiba; detúvose un instante.
y con dOlb.Jaidos brfos ¡;jguió &lt;Le.s:pu~s. s~n
d,eteners-e ha:sta soltar al ruhogau.o en la
~loo. detl castillo, dond1, ardía un bu,~n
fuego de leña. "Pronto--,gr'tó Tristán á
sus sel'Vidores,--veng,an man.tas; ~ calen·
tar l•adirl!,!os y A. llenar botellas d€ agua
hi!"V'emlo; A. t"aer un cr«cibón: ¿ha~ agua~·
di,p,nit,· ?" y mil ntm'S corr i&gt;n l}ara. faci"i
tarle lo o·ue roolama.ba, Tristlln. inrlinadr
sobre el cuei,po, 'Vei'ra. con in-quietud la az:u·
Jalda p,a•lidez d·el rostro, seiial r.· P.rta de la
aisfixia, y 011 ia qUJe ¡,a chispa. d;e vida. la
IM.bll Haima. iba A. extln,guir.se. "Ifay qrue
Jn~tar el g~an remed'o." Y con más ilu··
aiffn que J110000 lmJbf:a, J}robado al aJOe'l'Car
sus laibfos ll los de ninguna. mujoc, pegff SIU
lbotea l. la. boca 'Yerta de1 aiho¡gado, aoeohan·
do ~1 pr.limer so¡plo de aire, mientras su11
manos !uerite.s y cM.sic.as 01&gt;rimtan rttm:·
ca.mente el esternón y el vtoentre. Pl'OIV'O'

cando por me.dio de e1llégicas traicciones la.
respiración artitficial. Pal,p'.tantle ae QSlperanza y die caridad, se regocljaJba cuanao
á. la boca frta asomruban !J,¡¡,ah·es de agua
amarga, mez.clados, &lt;ion impurez.as. ¿ Si era
que ya p.enetralba en los puLmo,nies el atM
bieniheob.or? De SJúb:to, p.srni:bi6 bajo ims

la'bio.s •un es,toomedmiento ligero: no ca·
,bía duda: ¡¡2[ hombre respiraba! Afano¡;o,
ned,O!bló 1a esip ración, en1Viam10 a,quella on. da t1b:a q1we era la existen'Cia., la re-sum~cción, la sa1va,ción del mori1b,unC10..... . Y
alSI~ qU'e el roruo de éste ·1!!3 co1oreO Jl,g,e.ra1mente, asf que S€ enitr,e,abrieron sus pra;r.
pados, 'l'rl.srtl§,n, 1iendi' do, sin darse c u.enta

de lo qun haicta, cayó die rodillas, cruzó
la;:; manos, y dos lá¡grl mas peqLieñas, d'Ul·
ces, frescas, S;e &lt;le1SCO,lgaron de sus lagn·
male.s . ..... .

.......... ....... ..... ............ . .. .... .. .
A estaJS horas, Trisúán no se ha 8'lltc1aia.-

do ni es de ,cr&lt;,er qu:~ piense en sui&lt;:idars.e.
¿Consistirá en q,ue apreció la vid,¡¡¡ cw8illldo
la ddó en.vuelta oo su al: ento? ¿Sera q,ue e.l tedio ~ ~ dÍISÍll)a con la primer
•bwana obra, cpimo el fanitasllla al canto del
g11Jll10?
Emi,lia Par,do Bazán.

--:-============ooo--·- - CONT.J-1:MPLANDO LA HOSTIA CONSAGRADA
~
De gloria un día, y majestad ceñido,

= ====~

el caos escuch6, y en el momento
unidos viste, bienhadada Trento,
fué ,..} cit-lo diamantino.
rayos lanzando contra el hijo espurio,
se ostent6 Jehová; y el rayo ardiente
Mas ¡ay! Cuando á la prole lastimosa
que á la iglesia caus6 llanto y dolores,
lanzando entonces su tetrible diestra,
quiso dejar su cuerpo sacrosanto
de la heregía fomentando el fuego.
hizo temblará la escogi&lt;ia gente.
en herencia preciosa;
¡Oh, si otra vez yo os viera congregados ...
Mas no, debil mortal: hoy no se muestra naci6 sobre unas pajas reclinado,
Hacedlo ¡cielos! que escucháis mi ruego.
aterrando al humano
quien se reclina en el paterno seno,
Ven, ven, tiempo feliz . .. ¡Himnos en tanto,
como dt&gt;l Sina en la gloriosa cumbrei:
himnos sin fin al Dios omnipotente!
· y reina ea el alcázar estrellado.
¡Ay! no: que el Dios del Sina
Y tú, gentil Valencia, patria mía,
Y de amargura lleno
en la hostia divina
fué ultraje de los hombres el Dios fuerte ensalza, ensalza la gloriosa frente;
e6lo es 11ios de piedad y mansedumbre.
¿no ves cual luce el suspirado día?
á cuyo soberano acatamiento
¡Y el hacedor del cielo
Tus vírgenes hermosas
se poRtra el Serafin, y de continuo
viene á habitar con el mllrtal mezquino? en cántico divino
loe dorados cabellos
¡Oh grandeza de amor! ¿Huésped divino, ens11lza al Hacedor del firm amento.
de lirios ciñan y jazmín y rosas.
tú desciendes al Ruelo?
Venturosa Valencia,
¡Noche de bend1ci6nl el alma mía
¿El Criador á la infeliz criatura
complácete en tu Dio¡¡ sacramentado:
se bafia en gozo al contemplarte·atenta :
se da en manjar de vida,
Hoy es su día: llega á los altares .....
y el numen que me alienta
que oculta blanco velo?
Su infinita clemencia
me eleva á las Olímpicas regiones.
Cuando sa encumbra de la tierra impura ¡Mas qué veo! ¡qué veo! ¿El hombre ¡ay triste! encarece en dulcísimos cantares.
el Olimpo esplendente,
¡.,ara el cielo uacido
¡Cuán grande es el Señor en quien confío!
tanto y más se levanta este mi11terio
contra el cielo, del crimen fementido
¿A quién temeré yo si me defiendes?
sobre la humana mente.
o~a ten&lt;ier lo,i negros pabellones?
¿Quién iguala tu inmenso poderío?
J11má~ hizo tal mui&gt;!\tra
¿E-cu· hái~ cnal convoca á las naciones? Del Olimpo desciendes:
el S,.fior de su inmPnPo poderío.
Y clama: "¿Tras un bieu no conocido
Te ofreces en manjar al triste humano:
Levanta ¡oh Dios! la omnipotentediei-tra: corré11-1 ansiosas? Despertad: sed libres:
¡Oh, c6mo el sacrificio soberano
Al v..rla conmovido el univnso
¿Q,,e,éi~acaRoun Dio!:!?Vue~tras pasiones.» están absortas las divinas huestes,
JtPmirá arrodillarlo.
As1 también cual tempet,tad horrenda y con aquella envidia eanta y pura
Dí, quiero: y 111..instantfl
qne. fil cielo cubre de ¡.,avor y eApanto,
que cabe en Jos espirituo celeste1,1,
mil cielos se alz 1 rán, d6 re~pla11d,..zra
1&lt;e ,dz6 Cal vino, v el mit!terio santo
envidian á los hombres tal ventura!
deastrossin cn,..nta t&gt;l l'ACtiacir6n brill11ntP, qui"'º ""gar .... .. ] ,i oy6 naturalez!l
Al ya dichoso suelo
Aun te PA &lt;lad11 h,1cer m~A .. t,.. quedan ,li-nas y g•mi6 ...... R tf&gt;1ublarun
no l1arné1s, no, morada de amargura:
dt1 tu pod~r IHS 1irc11s f&gt;t.. rn11ln1,
Ja. ¡,uerta" Ct'le1&lt;tia1i-t.,
Con 1an precioso don, es otro cielo.
ml\M ¡ohl que e-te 1•0 t~r j ,mÍIA medi ,lo
y arrnte,m, l,is á, ,g~le:i cl11maron
M1 D º", Dio:i de w1e padres, mi alegría,
iguala al rlnn que hH·iRt.. á 1 ·8 mort de·.
Ma· el S ñ ,r, que de su tletna Esposa
1Ayl ¿Qué te ofrece1 é, dulce amor mío?
¿Que no? C,1a11do le 1·lugo
"" la dt-Ít11 ,s11 v, la
bittwi,re eotaré clamando noche y día
011tf4ntar su grand za,
mi ,6 i,,d ~n11do 1:1 1 turbadc•r impío;
¡Cuáu grande es el Señor en quien confío l
el Hacedor divino
ruiro: y tn el momento
dijo: 11e11 ¡ el sagrado mandamiento
su~ celH,os P11~t1,red
ANTONIO APARISI y GUIJARRO.

y luz resplandeciente,

�~ 1

186

Un retrato
de Hidal~o.

A ettt&amp;lidades

UN RETRATO DE HIDALGO

Publicamos hoy
en esta plana una
fotografía de la co·
pia .del retrato del
Cura don Miguel Hi.
rlalgo y Co~tilla, cuyo original se conserva en la casa que
en Dolores Hidalgo
habitó el héroe de la
I nd1epPndencia.
Segúu datos históricos, el afio de
1866 el Emperador
Matimiliano comisiol\Ó al pintor mexicano don.Joaquín
Ra111írez, discipulo
de Clavé, para que
hiciera un cuadro
que representara al
üura de Dolores, y
una vez terminado,
el pintor Ramírez
recurrió á un hermano de aquel y á
otro pariente, quie·
nes certificaron la
exactitud del parecido.
Esta obra de Ramírez, como queda
dicho, se conserva
en Dolores Hidalgo.
Más tarde, por

cuenta del Gobierno se mandaron sacar copias de este
original, pero ninguna dió el resultado apetecido.
Finalmente el se:fior Director del Mu·
seo Nacional, por
acuerdo de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, comisionó al artista ;intor
don José Inés Tovilla, disci pulo de Peña y Rebull, para
que sacara una copia de la obra de
Ramírez, y el resultado ha sido verdaderamente satisfac·
torio.
Durante su permanencia en Dolores Hidalgo e) pin- .
tor Tovilla hizo además una copia del
retrato del Generalísimo don Ignacio
Allende y otra de
un.busto delmjsmo
retrato del Cura Hidalgo. Estas copiae
se exhibirán pr6xim_amen te en el departamento respecttvo del Museo Nacional de Historia y
Etnología.

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YO SOY LA COMPANI..A
Un Refrán

José Inés Tovilla, autor de la copia que se exhi·
birá en el Museo Nacional.

;

''

El señor Cura don Miguel Hidalgo y Costilla, copia del cuadro que se conserva en Dolores Hidalgo,

Haendel de proporciones hercúlean, era
un comilón y bebedor de primera. [na
vez entró en una fonda de Londres y encargó una comida para tres. Después de
haber esperado largo rato, amostazado
dijo al fin:
- ¿Por qué no se me trae el almuer·
zo? ........
-Lo traeremos cuando llegue la com·
pafiía, se le contestó.
- Pues bien, - agregó Haendel-traed
el almuP.rzo, yo soy la compafü,a.
Mis amados lectores, os encomiendo la
templanza en el comer y en el beber.
Hay un aviso que las Sagradas L&lt;ltras
repiten muy á menu~o, y es: Sed sobrios.
No comáis, pues, hasta hartaros ó á cuatro carrillos, no bebáis sino lo suficiente...
Antes, dice un refrán: «El bocado que
se deja en el plato es el que más aprovecha. ii
Lo que correepondemás6menoeá aquel
dicho del santo varón de Dios, Don Bos·
co: «Si os levantáis siempre de la mesa
Joaquín Ramfrez, autor del cuadro que se conser· con un poco de apetito, estaréis mejor de
va en Dolores Hidalgo.
alma y cuerpo.i,

;

Señorita An¡iela Rodrigue~ Peña,
Fot, Mae)c.

'

�/

~~A

LAS1/

DAMAS'

PASATIENIPOS

sefiorial de la Quinta Avenida 6 de ((L'Avenue d'Jena» con un
friso· de antigua tapicería alrededor del salón coronando las hi·
leras de libros.
LAS TAPICERIAS
Hermosísimos, también, son los entrepafios de tapicería con
El furor por las tapicerías como decoracion mural, no es, por escenas de cacería, paisajes sombríos ó simples ((naturalejas
cierto nada nuevo, aunque en estos últimos afios ha habido exa- muertaEi" como decoraciones para un comedor, y pueden emcerba~íón en la boga. Todos los elegantes del día están locos por plear.;e con el mejor efecto en las paredes de la anttcámara 6
pOdtlel' algún raro ejemplar _tejido en Flan~~s ó en F~an~ia, en galería .
los siglos XVI ó XVII, y s1 pueden adqumr una. ta¡:,1cena meNo á todo el mun.Jo le es dable invertir de veinte á cien mil
dioeval, su alegría no tiene límites.
peso~ en la aiqui -ición de un g,1belino legítimo, pero hay tapi·
Los precioso:! tapices labrados con arte tan sutil y pacienci,t ces d!i la factura m,,d,1rna dt1 gran b.,Ueza y magnífica aparieninfinita.1 siempre se han considerado como tesoros inestimablrii. cia, y au nqu:: algunos son Ct&gt;..stusos, los hay al alcance de las
Entre los maravillobot.. a~ mode~tas. Desde
sos regalos que Harounluego que no se debe
al - Rachid mandó á
tratH r de engHfiar, queCarlo Magno figuraban
riendo hacer pasar una
en primer término unas
imitación espuria por
suntuosas colgadura'H
un tejido antiguo de
orientales, digno ob~emarca famosa; es mejor
quio .de un Cahfa al Emv má" honr&lt;\do arf'pt11r
perador de Occidente.
fra ncamente una tapi·
La fábrica de los GobeCt&gt;1 ía mod,,rn¡i b.. J)a en
linos, en ParíEi, propit·))
sí, ~in f;¡llla- preten11io·
dad del Estado, trabaj6
ne~--11n() h11y que acidurante varios siglos
vertir "l rom,.radorqne
únicamente ¡ ara la colo-. em ""ri""' e11rop .. os
rona, y el rey, despuéi!
1&gt;stÁ11 r,. 1,let11ll
talt&gt;s
de destinar algunas de
f I li:ifi ·110ion~s. lo- te·
sus incomparables ta1&gt;iji I·•!&lt; 111, ... vos "" "' rne·e,,
cerías al 11dorno de los
á 1 11• u•n· ri,hle1&lt; ¡,r, Cf'·
regios alcazares, presen&lt;limi " o- " 11 ••1111,,tita ha los demás á loA Fo·
gu re h illn ci ... 1, ~ coberanos más poderorn~:
l11rP~ v d rl s J,. p tin11
era el presente má8 f'S·
(jp ' · f'mpn
A , f' fiQ
pléndido que un •'m-0- ·~
1,,11 nw,C\11rl1&gt;1e1:1 el ... : nti
narca podía ofrecer á .
gÜ"rill fip,; f f R t,p )11 ~ U
otro monarca.
·
rnficiP c,,n r11fP tinto 6
la frnflln &lt;'00 Ce1 •Íz11w rJp
Y se comprende: Fon
obras de arte: su" dibup11nPl qnPmHrl" ""rll sijos traz11dos por grandes
mular la arr.i6ll de· hn mil.estros; RU ejecución
mo, que obQrur•·re tirnconfiada á hombres que
to el color en lila nindadedicaron eu vida y su
deA del Norte. Rerotalento á perfeccionar
mit&gt;ndo muy ,,firazmentan delicada obra; 108
te el n~o dfl algunos
materiales para la texcn11rlroQ 6 1-ñtren11fios
tura y los colores para
de tapicArÍB en la dPCO·
tefiirlos preparados con
rnción de las casas meciencia y esmero. Cada
xicanas.
detalle de su manufac·
Elegantes modelos de blusas,
El tratamiento de lsl.s
tura es el resultado de
.
grandes paredes que re·
la pericia y del buen gusto, at-í es quP tapices hay que represen- sultan de la altura del puntal y delalam¡,litud
de las h11 bitacio·
tan una verdaclera. fortuna; otros no tienen precio, y, como los nfls tropicales, se resuelve fácilmente con un panrieau de tapicuadro~ de Rafael ó las estatuas de Miguel Angel, son los tro- cería. Ademáe, armoniza admirable::nente con la bellísima caofeos de una nac;6n.
ba mexicana y los tonos suaves de las preciosas:maderas del pafs.
En la E lad Media en muy frecuen te que una castellana noSin pretender rivalizar con los palecim,, es po¡.iihlA encontrar
ble, empr1&gt;ndiese con 1,,us doncellas una gran ta¡,icHía l'f'pn~en- á un precio aherdable tepiceríaR francflsas de algod6n, admiratando algún amnto histórico 6 caballeresco.
bles por el dibujo, el colorido y la textura, qne dan gran rPalce
La reina Matilde. trabajando durante largos años con sus da- á una galnía ó á un rico comedor. También hay tejido blanco
mas, llevó á cabo el enorme lienzo hoy coneerva&lt;lo en la Cate- donde h'ibiles artistas han pintado á guisa de cuadros asuntos
dral ele Caen , donde figura~ las hazañas &lt;le FU e8poso, Guiller· mil que rivalizan con los más bellos tapices.
mo el Conquistador.
Nuestro gusto se está afinando y la era de las tapicerías desLos telarei! flamencos adquirieron resonante fama y reprodu- punta .-BLANCHE Z. DE BARALT.
jeron con notable exactitud los cuadros del festivo Rubens ó del
;r,~
aristocrático Van Dyck. Es tal la perfección técnica de algunos
de estos trabajos, que sus retratos tejidos Pe confunden con las
Salsa de perejll.-En una tasa, con 18 6 20 gramos de vinapinturas al óleo, no siendo rerceptibles los hilos á la simple gre, se bafia y se deshace con la mano una rebanada de pan que
vistA..
tenga por lo menos un día.
Hoy los pudientes que aspiran á tener una casa lujosa y bien
Aparte, después de muy picado el perejil en gran cantidad
alhajada, necesitan á todo trance lucir en ella alguna antigua se machaca mucho, ayudándose con una tasa de caldo é incor:
colgadura ó cubrir con una tapiceria los muros de una de sus porando el pan desmenuzado. Se pasa por tamís la salsa para
piezas. Es muy frecuente decorar la biblioteca de una mansi6n que cueza diez minutos y se sirve con el cocido.

ARTES DECORATIVAS

.

JERuGLfFICO SUI GENERIS

,

Entre los precedentes fragmentos, colocar en el mismo orden' y convenientemente distribuidas, las sig~ientes letras:

DQ,UHANDMAQ,E
para que entonces todo jnnto PXprese un refrán.

Hizo mi amigo una dos
un mal cuatro dos teréera
y orgulloso se llam6
cuarta dos terci.a primera.
JTú ser todo! ¡Qué inocente!
Tres primera quitarás
del todo, y lo que te reste
toda tu vida serás.

***
CURIOSO CHARADISTICO
Hallar nna palabra que según fle le vayan quitando las sílabas 6 miembros de
que consta, vaya expresando:

1? 2° 3? 4? 5? 6?
'

•• •• .'• ;.•
•• •• ·•• ••
CUADRO

CHARADA

Género de arquitectura.
2º 3? 4? 5? 6?
Principio 6 tiempo en qne empifZl\ alguna cosa.
3? 4? 5? 6?
Principio ó raíz de alguna cosa.
3? 5? 6?

Número.
3? 5?
Adjetivo numeral.
5?
Preposición.

Sustituirlos por letras para formar:
1? Flor. -2° Vereo. -3? Nombre de
una habitaci6n. -4? Verbo.
Debe leerse horizontal y verticalmente.

***
ROMBO NU MERICO
1
N6mero romano.
87
Pronombre
17 2
Pronombre
3 7 82
Nombre de mujer.
En confiteríae.
8 23 8 2
4 56 7 8V
Para hacer guardia.
2 1 5 3 4 2 6 Verbo.
2 1 2 3 3 5 6 7 Verbo.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Nombr~ ele mujer.
7 3 6 7 8 2 3 2 Verbo.
2 1 2 3 4 5 6 Verbo.
2 4 9 3 3 2
Vllt bo.
1 2 3 7 9
N(\mbre de muj,,r.
1 7 3 2
Verho.
2 89
Verbo.
1 7
Nota musical.
7
Número romano.

***

QUISICOSA

----------

***
TARJETA ANAGRAMA

Lorenzo Al varad, ~o~ida

60

1

1

1

LEON

Con la anterior tarjeta, formar el título
du un drama antiguo en tres actos.

- - - - - -- -1
C,11nbinu la~ letras de lo quii hay en el
prrcedente cuadro y las &lt;le tres notas musicales, y fórmese el apellido de un aabio
quimico f rancéa.

CHARADA
Por demás es sabido que. el total
A prima dos tercera le debemos
Repitiendo la quinút encontraremos
A un gracioso y ridículo animal.
No hay duda que en la escala musical
Un tercia si se busca, lo hallaremos.
En tercera con cuarta no podremos
Ver más que un repugnante criminal.
O mucho me equivoco, 6 sexta pr·ima
Merced á la tijera, el labrador.
Un quinta cuarta tengo -que me estima.
Nada me irrita más que el deshonPr
De un quinta con sexta que lastima,
Osado, da una dama su pudor.
1 23 4 5
4 2 34
123
2 3
4

6
5
4
5
2
2

7
6
7
6
3
3
1

*** .

8 Nac16n.
7 Reptil.
8 En las casas
7 Insecto.
2 Cuadr6ped~
2 Metal.
2 Río.
8 Consonar te.

***

Liis eolucionPs en el próximo número.
Soluriones á los p11satiernpos insertos
en el número anterior:
A los jeroglícos barajado~:
Palabra y piedra suelta no tiene yuelta.
-Cada uno sabe d6nde le ap,rieta el za·
pato.
Al jerogHfico comprimido:
FLORENTINA.
•
A la charada:
.CANDELARIA.
Al jeroJ1;lífico:
CERCADO.
· Al acr6etico numérico:
ClRUJEDA.
A las characlas:
I PACA. JI ADELA. III CATALINA
IV MANOLITA .
..

º"

. ¡¡ ii/1

�Parra las damas.

Anécd8tas y Curi.osidadis.
--{Pap·A, como hoy es el aia de 1.11 sa,nto,
te rega,lamos esta _pjpa. Pero como t€ gusta
~nto 1qQe ~as pipas estén muy aiquilatafil1s y
11! vendedor nos ha ddoho que ésta 1o esta,~~ d.enmro &lt;le un mes, no drbes fumar
hasta entonces en e1la.

icon mi llanto lo regu~

'&lt;lon¡de

Y m~· di6 por fmto, olv'ido.

d,e nos q,wei ,sie quieren bien.

TI

sie

prueba el carifio

X

S i ,al &lt;l!esengatlo ll)revien,es,

Yo no temo el des~ngalfl.o,
ipues Jo q,ue temo es vivjr
tio'o.a la vida dudando.

m

Te des[)edf soor:endo,
;p,ero al rv,ernne tris,te y solo,
he lforado sin CO!li:!.u~lo
ry .si,n es¡peranzas lloro.

Narciso Díaz de Escovar.

La IbmOISIIla qu,e YO Ple!O
e.s limosna de esperan1za,s,
¡me ac~oo á toda1s la&lt;s puerta,s
;y to.das esl!fán ~,radalS !
V

Unos ojos q.ue :m'.ran
,tra!S u:nas f!Oil',es,
¡oonno tras 1a enramada
,bri11a,n dos. \!!Ole&amp; !

VI

--¿Quiere us~e.d comer con nosotros?
-Con much1s1mo gusto
Pues e~tonces haga usted el favor de enviar
por al.go a la fonda, pues acabamos de saber que
la cocmera se nos ha ido sin avisar.
Modelo de blusa ''jacquet," de paño.

***

LO QUE PUEDE UNA MUJER

Otro modelo de "jacquct," de paño.;
-· .- - ~ •. . _ .

díalla voluntad de su.mujer, y otro ase·
~ura qu.e .lo quiere Dios. ¡Ah, si las mu·
¿Quién convirtió para la Religión Cató·
Jeres
qms1eran I
lica al rey Clodoveo y á todo el pueblo de
,1Si
se
formara en nuestra sociedad la gran
los Francos?
Jiga de mujeres cat6licas, dispuestas á em·
-La reina Clotilde.
plear toda su dulzura por la santa causa ... 1
-¿Quién iluminó con la luz de la f(á
Hermenegildo, rey de los godos poblado,
~
res de España?
Un teólogo de cinco añ6s
-Indunda, joven de dieciocho años.
-¿Quién llamó para Jesucristo á San
Sí: nuestro teólogo no tiene más que ·
Esteban de Hungría, con todos los húncinco años. Toda su ciencia la ha adqui·
garos y búlgaros?
rido de una humilde Hermana de la Ca-La piadosa hermana de San Enrique,
ridad. en una escuela de Montreal, Cana·
Emperador.
dá. Se llama Pablo,
-¿Por quién abrazó la fe católica Míe·
Si Pablo viviera entre nosotroe, se es·
cislao con todo su pueblo, del ducado de
candalizaría á cada momento. ¿Quién no
Polonia?
sabe el ahuso que hoy se hace de esta pa·
-Por su esposa Bonbrowka.
labra tan santa:-- «adorar)&gt; no ya s6lo por
-¿Quiénes establecieron, en el siglo IV,
los novelistas, ni tampoco por los poetas,
el catolicismo en Inglaterra?
en un acceso de licencia de su apasionado
-Tres reinas: Berta de Ket, Ediberga
lenguaje, sino entre la gente más vulgar,
de Northumbria y Arcafleda de Mesrcia.
y aun los que más blasonan de escogida
-¿Quién elev6 al trono á Agilulfo, duModelo de traje de paño.
educación? Es poco decir que se quiere,
que de 'furín, haciéndole aceptar con el
se ama á una persona ó á un objeto; ahora
cetro la verdad católica: atrayendo á la
luz de la fe á los lombardos y piamonteses?--Teodolinda. · se dice que se le adora. Y se adora á una flor, se adora á la mú·
-¿Quién devolvió la Francia á su rey, lo hizo coronar y arro- sica, se adora hasta á un perro, y á un manjar, y á la pimienta.
Pablo no sabe todavía leer, pero sabe bastantes respuestas del
jó del suelo á los ingleses?
Catecismo que la Hermana le ha enseñado, á fuerza de repetir-La Beata Juana de Arco.
-¿Por quién recibieron la luz d~l Evangelio las naciones ame- la~ con la mayor paciencia, y explicarlas y hacerlas inteligiblel!I
á su infantil entendimiento. Sali6 un día Pablo de su escuela, Y
ricanas?-Por dofí.a Isabel de Castilla.
Por lo cual se ha dicho que el día que las mujeres quieran, ee entraba jugueteando en su casa: una mujer que cuidaba de él, al
acabarán las costumbres irreligiosas, volverá Cristo al hogar, á verle entrar, le abraz6 le acarició diciéndole: ((Querido Pablo
la sociedad, á las legislaciones y una nueva vida di frutará toda mío, te adoro.« Los ojos de Pablo se abrieron con ci1uto el!ltupor;
su contestación fué muy corta; levant6 su manita al cielo y dijo
la tierra.
con
la mayor solemnidad: «No se adora más que á Dios.&gt;1
Un refrán dice que el hombre más tirano hace 11iete veces al

~

.-:O-:-J,~~·

Rima

Yo 1sé bfien qoo e.'!! mi d~Sltino
,si eS!llá.s triste, S()l!¡pec'ha,r,
J' cua,nld,o te m'iiro aIDegr,e· ·
~eñirt.e t)Or:(lue ,l o es't!á~.

VII
i ~ests, qwé ,pien¡a e.s

\·----...........lo

_ , . . , __

En el nombre de ID!oo, LeSíbia, te Fido
que me digll.6 ail punto la. vevdad:
¿,Por qaé hrubiiéndome siempr,e abo1,recido
¿ me l(luieires ahora ya?

l.

,pe,ro,Nufío.

El hom:b re sa,b io y el neclo.- 'El ·Es!Pll)rlitu
Sa.n:to r,~ esitai diferencia ,entre el 'hOIID.·
lbne n:ecio y el •hoonb:re ,saJbiio lY sainito: el
11iecio múdaise como la J¡una, c~Fe:nit,e no¡y

tan g.ra.nde

&lt;J.Uerernoisl de ~ maniera
:v tener q¡u e ·Sl~rparar,s¡e !
VIIl

¡En el cuarto •sol'itarto,

te busqu'é ~in enoon~allte !
mo lhuoo sitio ni rlnoon
en donklé no .te'-M,orase !
IX

ªª

iHe' sa,bido que ausenc' a
la .piedra de toque e11,

-Y maflana. m elnjglUainte; hotv rre 'Ve?léfs wi-egre, malñana triste; ~o,ra de u;n tem¡ple,
I,u,e¡go d,e. otro, porlque :tieill.e ipooato su aJmor

'Y

~o se puede con él, señor doctor; no hay
quien le haga tomar Jo que usted mandó que tomase. ~as cataplasmas, menos mal aún se las
ha co~.1do á re~~ñ~ dientes, pero lo' que es las
sangu1Juelas, nJ a tiros se las toma.
.

... * *
Pensamientos.
iNo te pongas el parclie y á otros culpes
de aquel ertoc que dió frutos vi,J.Ia,nos,
pues por muoho ,que 1ncu1pes
Y ICJue con :an1d,uo aii'án itú te di s.,c uJp~is.
"toc1os en él pusimos nuestras mano,."

* **
.SI el hombre de co1mfllilo retorcio.o
Pudiera. hacerse joven, y á los veinte
(sin: olvidar :n,f un ¡punto lo aprendido)
pucHera, reg.r~, es oonolu1yent~
que, tocante :ti amor, fuera un ba,ndJido.

contenito en, 1as colgals del! mund.o, anuda-

"' * *

l&gt;Les ~ ¡p.erecoo&lt;erais: y a,s.1 atl!da oon ,la luna; oomo 1a mair -e'S \'U.nlMiico. Pero eJi j:ooto Y s.anito perman-aoo. COimo ,el !Ol, fJ'lem-

Rima

P'l'e de una mílSma manera iy e,n un mt..inro·
is.~r: n·o ña,y en, tJ1. c:r,e,ct:2:ntffi nt menguan·

tes.

Cantares
U.n mrutrimonio con ceilo.s,
~s como un perro y :un g&amp;to
metic.os en un elllCi~mo.

r
Yo arrojé dJi)• unia maceta

0

[a,

~ilJi .del ca,rlfio,

1

, · ·~ " '

Perdón, señorita. ¿Es usted, por casualidad la
hermana del hijo de la esposa de su señor padre?
·

¿Quieres saber la hl11toria de un suspiro?;
te la voy §. contar.
Nac,ió en tu alma á impulso de un deseo
tal vez pueril, gental;
le ft.'Car1ci6 tu mente soñadora:
'
le d!ó fuego voraz
tu corat.ón ardiente; quemó ail paso
tus labios de cor11¡J
l\ h:izo blanco en mi peoho, 'que hoy hei,ido
ue amor fnmenso Por tu amor e.su.,
Y cien 1111Sl)h'oe 4. tus ples en,vfa
&lt;'.OD .duko y tierno y a,nhel&lt;&gt;ao aiM.n.
PERO-NUNO.

�Oe todo un poeo.

Recetas útiles
CON:TRA. LA.S PECAS

.Para combattr las pecas, cooviene lavairse
cada dfa la cara durante dos semanas, con
agua. tibia y bicalrbonato de sosa, 20 gramos
por litro de agua; después se fricoionan las
oooas oon un poco de alcohol alca,nd'orado.
Es preciso prolongar 1os cuidaidos durante
algún tiempo.
UNA SOOSTANCIA. CONTRA EL POLVO
·Un qutmico die TarlJes, M. Pihilibert De.Jaér, ha encontrado que el cloruro de magnesfo sé o¡mlü! al hivanta,miento del ,polvo.
Siendo esta sa;l m11y d,elieues~ente, los cuer'POS que se Lmpre,g.nan de ella conserva·n de

manera durable una especie de li,gera hu1nedad, que les hace aptos 1&gt;ara detener el
polvo y los pequeños residuos de todas clases, d,ndole m~s ,p eswz. Por tanto, parece
in&lt;licado el ·empleo de esta sa,l contra el lewntam1ento de polvo en los pisos y vtais de
&lt;&gt;irculación.

En la Rambla ~ las Fllo!'eS
poc mt mal te oonou,,
~ de entonces flor de malvas
utoy totnat1,do por tt.

PARA PEGAR LA .~OThOELANA Y EL
VLDRIO
Se hace una solución acuosa de cola de
'{)€scado, á. la que s~ aiíade un p~o die alco,ho,l y goma amoniaco, 6 resina almásiga di•melta en alcohol. Tamb,ién puede emplt&gt;arse
una solución gelatinosa de cola de pescad,o y á:cido acético cristalizado. Hágase una
ipasta, y para s &amp;rviITe de ella, se ap.lica á ia
rotura y se unen las partes, comprimiéndolas fuertemente u.n buen rato.

Recetas culinarias

El lomo, sin huesos ni d€,._pe~.d idos, se
¡pondná en sal, ecihándole una cantidad re,:u~aT e:n Ja, cual se t 0n:dra .tres dtas, dleepu.é1
'1e 11c.s cuail~s s~ f-e1m en a;oeite. eolooa.ndo'lo
-en 'l:i1,,gu,Mia. en una &lt;11.la nut&gt;;va, &lt;l-OD. do11 cabezas de ajo ·POT cada dos lomos, unas hojas de laur,el, ,p1mtonta e'n granio. m'.,t&amp;ld de
aooit crudo y vinagre hasta que culbra e'1
lomó; s,e ipon!d~ á icooer a. foego lento ~or
espaJC'lo de cuatro horM, ·baJsta. que se luwa
-e1Va¡poradio toda la iparite id , :vinagre, qu.eda.n·
rolo el aceite. Como dP1S1p1:~s d~ entriado
mernna. b,a,sta,n te, ~ p,'"leic!BO 'halb'Pr cocl"1o
en un ¡pucll•e~o aiparte, taillJbl~n 4 fuego fon·
&lt;to; .ma,s ~ieite y ,v inagre, rn 1gualesi 1&gt;ro~rc1onies, para a!iadlrlo fl. aa. olla 6 va.llllla e.u
que se ha .d e guardar el escaibe.che, hasta
l(lue ,qu~cte iblen culMertc,.,
0

AI,1."ERACION DE LOS VINOS POR LOS
VI.AJES

-,,No SE DESCUIDE UD.
Los varios síntomas de una
condición debilitada que toda
persona recono_ce en si mis~a, es
una advertencia que por nmgun
concepto debería pasar desapercibida, pues de otra manera los
gérmenes de enfermedad tom~rán incremento con gran peligro de fatales consecuencias.
Los gérmenes de la tísis pueden ser absorvidos por los pulmones á cualquiera hora echan·
do raíces v multiplicándose, á no
EJ.' r que el sistema sea aliment :o hasta cierto punto que le
L d lite resistir sus ataques. La
¡ -:::PARACION de W AMPOLE
q ..1e es tan sabrosa como la miel
y contiene los principios _nutritivos y curat ivos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos directamente de los hígados frescos del bacalao, combimdos con Jarabe de Hipofosfitos
Compuesto, Extractos de Malta y
Cerezo Silvest re, fortifica el sistema contra todos los cambios de
temperatura, que producen invariablemente Tos, Catarro, Asma,
Gripa, Tísis y todas las enfermedades emanadas por debilidad de
los pulmones y const~tución r~quítica. Tomada á tiempo evita la tísis ; tomada á tiempo la
cura. "El Sr. Profesor Bernardo
Urueta, de la Botica Frizac en la
Ciudad de México, dice : Por la
presente tengo el gusto de parti:
cipar á Uds. que he usado en m1
hijo, enfermo de Mal de Pott y
pcr indicación del Sr. Dr. Rafael
Lavista la Preparación de Wampole, y además de que le ha hecho
mucho bien, su estóma6o la tolera
muchísimo mejor que las otras
preparaciones de aceite de bacalao. Igual cosa ha pasado con
algunos otros nifl.os á quienes
les he recomendado que usen la
medicina de Uds." Basta una
botella para convencerse. Eficaz
desde la primera d6sis. ,"Nadie
sufre.un desengafl.o con' esta."
De venta en todas las Boticas.

en menos de cuatro me&amp;e11
me ha:n conv~"tldo ien esp¡á.mico.

No todos los vinos resjsten los cambios
de temperatura y los movimientos que su: ren en ol transporte. Entonces se deter,loran, eS'l}ecialmente cuando son vJnos ligeros. Para prevenir esta alwrac!6,n ºse acostumbra añarllr dos 6 tres centrmetros de alcohol á los vinos que hayan dejado de viajar.

·

'°º

Cantares
El pecaldo de Qnflreric
y ta vi.rtud de oculta1,10,

Pobres Niños.....
Es común que los matrimonios
se vn ifiquen por la sola '.'1lun.
1
rle los contrayentes, sin to, ··~ nada en consideración
, '.sicas ni el est3.do de

E

STR es buena época para
hacer á la niña un retrato.
Contamos CQD todas las
facilidades necesarias. • ·
Nuestra! habilidad en ~~te
sentido nCI tiene superior,
TENDREMOS mucho gus, 1¡
to en most1arle nuestros ~
trabajos. • • • •
•

FOTOGRAFIA

ffiA~ST''
mea ,o.. ner1

CtlefOIOS1 Erlc. 2ttf

Sírvase tomar el Elevador.

' - - --

J

..;ta última condición debiera
1c gr:.i.nde importancia y has, " ley. Figúrese el lector, á
'.'l.upor:!::mos padre, que uno
:1ijos (hombreó mujer,)
• ~1 eontraer matrimonio con
, , ·~· enfermo de tuberculosis,
"' te por desgtacia abunda t.anto.
;da la descendencia tiene que
, r tuberculosa y servir de vehílo.,al contagio de millares d~1
,res. Los niños de es~ matnr..onio son a~émicos, delgados y
no pocas veces ij.acen con defec'.JS orgánicos: jorobados, tuerc., cojos, etc., etc., y todo por
~ complacenda ó amor culpa:,, Debían -antes los padres ó
s mismos· novios hacer que se
irara el enfermo, pues afortu-,
,adamente la ciencia cuenta hoy
con una medicina maravillosa.
para combatir ese )Jlal:.la' 'Creosofosfatina;" eón ella en poco
tiempo pueden contraer l!latripio
nio seguros de que sus pullf!.ones·
han sanado, de que su f?angre·
está pura y de que su generación· será sana y robusta.
Si ncdmbiera tanto egoísmo,
todos nuestros lectores recomendarran· por humanidad,la medicina que dejarnos nornbrada á los.
débiles, anémicos y á los enfermos delpuhr.Jn, pecho y gargan-

11
1

1

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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Ato XII.

MÉXICO, DOMINGO

31

DE MARZO DE

1912.

NuM. 13.
==::a===================================================-=-==-================
.......

JESUS ATADO A LA COLUMNA

�lla Semana Santa
digna de la predilección de Jehová, y brillan en su castísima
frente, como dijo el poeta espafiol:
De madre la diadema esplendorosa,
De virgen la guirnalda inmaculada,
Y la aurora inmortal, cándida y pura,
De la no merecida desventura.

La Semana Santa

I

Ha. llegado con sus días de luto y de tristeza, con sus horas
de recogimiento y de oración: días en que nuestra alma se sien·
te llena de suave y dulce melancolia, y en que buscamos la soledad y el silencio como necesarios para recordar los sucesos de
la redenci6n humana, sin duda los más maravillosos que se registran en la historia; días, en fin, en que acudimos á los templos á orar con esperanza y con fe, y en que nuestro corazón experimenta piadosas y profundas emociones.
Dejemos ya los eepectáculos del mundo, abandonemos los paseos, los teatros, los lugares todos de recreo á que íbam0s á bus·
car frívolos placeres y peligrosos pasatiempos. Lejos de nosotros
los halagos y encantos de las pasiones juveniles, los ardorosos
ensueños de la adolescencia, las alegrías, las amistades y los
a.mores que sólo traen inquietudes para el alma. Procuremo3
ahora olvidarlo todo, y preparémonos á la oración: acudamos
premrosos al solitario retiro de las casas de Dios; reconcentré·
mono3 en nosotros mismos, para poder qisfrutar del bienestar y
de la paz con que nos brinda la religi6n.
II

¡La Semana Santa! ¿Quién no siente su espíritu agitado por
los recuerdos al pronunciar esta palabra? ¿Qué pecho no se conmueve ante la poesía sencillamente grandiosa de estos días santos?-La. cándida fe de los primeros años, la dulce calma de la
inocencia, el infantil regocijo de nuea~ra nifiez; y lu@go la ado·
rada imagen de nuestra madre que nos conducía al templo, el
sacerdote absolviéndonos por primera vez, la virginal pureza de
nuestro corazón al acercarnos tímidamente á la mesa de la Eucaristía: ¡todo viene á nuestra memoria á recordarnos épocas
mejores y días serenos y tranquilos.
Hoy todos los pueblos cristianos se entregan á las íntimas
expansiones de su amor y de su fe: celebran el triunfo del Salvador del mundo, y buscan en la penitencia tesoroR de regeneradora gra&lt;Jia.-En las aldeas, donde siempre abundan los cora·
zones sanos y sencillos, donde el sentimiento religioso se mantiene vivo y puro, vénse acudir de todas partes montañeses y
campesinos, y pobres y piadosas mujeres, que dejan sus hogares, sus campos, sus montafias, sus labores, para asistir al modesto templo á escuchar de labios del sacerdote la grandiosa bis·
toria de la redención. Son sus miradas tímidas y humildes, su
fervor religioso hondo y verdadero, su fe y su piedad de una
unción casi primitiva: muéstranse conmovidos con la pasión de
Jesucristo, lloran sus faltas y extravíos con sinceridad, y en sus
plegarias hay recogimiento y angustias zozobras y esperanzas,
todo á un tiempo!
Es de ver en estas venturosas poblaciones la animación que
reina desde el Viernes de Dolores. Agítanee las familiae prepa·
rando sus íntimas fiestas de la casa, instruyendo al nifío que va
á hacer su primera comunión, disponiendo ramos y adornos
para el monumento de la iglesia. Las flores del campo engalanan
el ~antuario de la Virgen, y verdes ramos de pino, rosas encendidas por el sol de Abril, incienso nuevo tomado de los boRques
cercanos, perfumes el templo y los velos de los altares. Todos
abandonan sus trabajos desde el Domingo de Ramos, día en que
llevan á bendecir lae frescas palmas de los valles para conducirlas después á sus moradas y colocarlaR sobre la puerta 6 sobre
el techo; todos hablan de la sencilla plática del sacerdote, y con
su ignorancia y ilU candor casi infantil, ningún detalle deja de
interesarles, ningún pasaje del Evangelio de conmoverlos. ¿Con
qué respeto, con cuánto temor se acercan eiempre á los pies del
confesor! ¡Qué tranquila serenidad brilla después en sus semblantes! Los niños buscan también el atractivo de las ceremo·
nías de la igleia; se enternecen pronunciando sus oraciones á
.María, y hacen mil preguntas á sus madres sobre todo lo que
ven: el aroma de las flores y del incienso se une á sus plegarias,
y parecen éstas subir al cielo llevadas por los ángeles.
Durante las horas del Jueves y Viernes Santos¡ nada se oye

Desde que Jesús se aparta de su lado para irá predicar su
doctrina, María vive en la soledad, entregada á la oración y al
recogimiento: sólo los dolores de su hijo la apartan de su oscuro retiro, y la llevan á participar de ellos, en medio del pueblo
de Jeruealem, al pié mismo de la cruz en el Calvario. ¡Qué
ejempfo de amor y abnegación para. las madres!-Y es que la Vir- ,
g11n ama también al
hombre y quine su redención; debe sufrir como su Hijo, para que
así el prodigio sea más
milagro.so y meritorio.

en las aldeas: un triste y grave silencio convida á la -medita
ción ¡ todos callan y rezan, hasta que los alegres repiques del
Sábado de Gloria traen nuevos y ruidosos goces.
lII

En las ciudades hay también el mismo bullicio de las aldeas;
pero en ellas todo aparece grande y solemne. La concurrencia
es más compacta y numerosa, los templos más espaciosos, su
aspecto y las ceremonias de la religión, de imponente y magnífica suntuosidad. Brillan millares de luces en los altares, suben
hasta el cielo blancas nubes de aromoso incienso, resuenan en
las b6vedas los cantos maje~tuosos de los ancianos del coro, y la
riqueza misma de los ornamentos sagra&lt;los da más brillo y esplendor á esas fiestas de la religión.-¡ Cuántos misterios y cuánta
poesía se encierran en cada una de ellas, en cada frase que pro·
nuncian los sacerdotes! El recuerdo del pueblo de Israel les co·
munica su perfume, el espíritu de los profetas los anima, la
pompa oriental les dá su majestad: ora se oyen las imprecacio·
nes tremendas de !Eaías y Jeremias, ora los cantos lúgubres del
lúgubre Ezequiel¡ ya son los gritos que el dolor arranca al pecho
de David y los gemidos de su arrepentimiento, ya los indables
cantos de los nifíos de Jerusalén y de los querubines del cielo.
Os pareee escuchar el rumor suave de las olas del mar de Gali·
lea y la palabra tranquila del Salvador de los hombres; ver
aquellas campiñas de Judea perfumadas por'la flor de Jeric6,
regadas por las aguas cristalinas del Jordán, santificadas por la
presencia del Hijo de María y de la Virgen Inmaculada; con·
templar el regocijo del pueblo y luego sus iras y sus injustas
venganzas, su sed de sangre, su furor y su maldad. 0.:1 parece
estar presentes en aquellas escenas del Calvario, y vuestro cora·
z6n, vuestra alma, todo vuestro sér, ee sienten presa de crueles
y mortales angustias.
El Evangelio entero pasa entonces á vue.:üra vista con sus
hermosos y t·ranquílos episodios, con sus risueños paisajes, con
,:us escenas de caridad y de amor, recordáis el nacimiento de
Jesús en Betlem, los inocentes goces de su infancia y su nifiez,
en medio de la oscuridad y la pobreza. Vedle ahora recorriendo
las aldeas y los valles, los montes y las orillas de los lagos, pre·
dicando su celestial doctrina, acariciando á los nifios, perdonando
á los pecadores: ya seguido siempre de inmensa muchedumbre,
que le escucha con interés y con amor. Vedlo dando luz á los
ciegos, movimiento á los paralíticos, paz alos que sienten en su
pecho las crudas agitaciones.del remordimiento. Por todas partes su misericordiosa bondad derrama tesoros de gracia y de sa·
lud eterna, dejando á los justos y á los pecadores un testimonió
vivo del amor de su corazón: aquí consuela á un enfermo y le
recompensa su fe ; allí reprende con dulzura á un pecador, des·
cribiéndole su delito en sencilla parábola; ya le vemos encen·
diendo en el corazón de Magdalena aspiraciones á la vida del
cielo, ya perdonando á la mujer adúltera y confundiendo á sus
acusadores; en una palabra, va haciendo el bien púr donde quiera
qite pasa.
He aquí por qué aman á Jesús todos los desgraciados, y lo
buscan los niños, y lo solicitan los enfermos; he aquí por qué
sus palabras quedan grabadas en el coraz6n de la multitud. y
por qué los pobres sólo ven en él á un padre y un amigo. ccSus
milagros- dice Bossuet- más tienen de bondad que de poder,))
y Chateaubriand se expresa así cuando habla de Jesucristo:«Modelo de todas las virtudes, la amistad le ve dormido en el
seno de Juan, 6 encomendando á su Madre á este discípulo; la
caridad le admira en el juicio de la mujer adúltera, y en todo
le encuentra la piedad bendiciendo las tribulaciones del desdí·
chado. Su inocencia y su candor se descubren en su amor á los
niñoB; la fortaleza de su alma brilla en medio de los tormentos
de la cruz, y su último suspiro es un suspiro de misericordia.
¿Qué decir también de la Madre del Salvador? Su humildad
le da inmortales resplandores1 su virtud heroica la eleva sobre
todos los séres de la tierra, sus dolorosas tribulaciones la hacen

,

llar su predicación con el martirio, y dejar á la humanidad en
la Eucaristía una prenda eterna de su amor.
Y se acerca.por fin l~ hora i1uprema anunciada por los profet~s: la redenc1on com10nza. Jesús sale de la ciudad, seguido
siempre de los apostoles, y con 11emblante sereno y melancólico
les dice:
-ccMi alm~ está poseí?,ª de una tristeza mortal¡ esperad aquí
Y ora~ conm1go . ~-Volv10 después á sus discípulos y los halló
durmiendo, y d1Jo á Pedro:-cc¿Es posible que no hayas podido
velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en tentación. q?e si bien el espíritu está pronto, mas la carne es flaca.
-Volv10se de nuevo por segunda vez y oró diciendo: «Padre
mío, si no puede pasar
este cálizJsin que yo lo be·
( ba, hágase tu voluntad.)&gt;
-· Dió después otra vuel.
ta, y encontrólos dormidos porque sus ojos
estaban cargados de eueño. Y dejándolos, se retiró aún á orar por tercera vez, !'epitiendo las
mismas palabras. En
1,eguida volvió á sus discípulos y les dijo:c&lt;Dormid ahora y de!!·
cansad: he aquí que lleg6 ya la hora, y el Hijo
del Hom_bre va luego á
Fer entregado en manos
de los pecadores.»
Imposible es en verdad no conmoverse ante esta sublime 8encillez
del Evangelio. ¡Qué pa·
labras! Vemos aquí á
Jesucristo q u e j ar se
blandamente de la soledad en que le dejan
HUI únicos amigos; y
luego aquella tri~teza
que inunda su alma.
aquella mansedumbre y
resi~nación propias só1o
dt'l Justo de los justos.
Un sordo rumor se
o.ve á Jo lejos: ruido de
armas viene á turbar el
tranquilo silencio de la
noche...... He aquí á
los verdugos de Cristo:
hieren al pastor y las
ovejas se van descarriadas ..... .
1

IV
El &lt;lomingo de R11mos
la Iglesia recuerda la
entrada de Cristo en Jerusalem: el puebloF,eliena. de regocijo, sale al
, encuentro del rey de
Israel y,a.lfombra de flores el camino que conduce á la ciudad. cc¡Hos·
sana!-dicen todos-Sa·
lud y gloria al Hijo de
Daviii; bendito sea el que
viene en nombre del Señor; houana en lo mús
alw de los cielos. i,
¿Qué cuadro hay más
tierno é interesante que
éste?-La fé en las promesas que anunciaban
al Mesías, iluminando
los corazones de aquellos hijos de Judea, la
sencilltz y el candor de
los nifios, la inocente
alegría de las vírgenes,
el santo alborozo de los
ancianos y de las madres: todo anunciaba
prosperidad y ventura,
salvación y eterna dicha
al creyente pueblo de
Dios. Y sin embargo,
pronto l11s pasiones, y •
IV
el odio y la ira de los
¡El Viernes Santo!...
hombres llevarán á un
La Oración del Huerto.
«He aquí- dice el Viz·
patíbulo á este manso
conde Walsh- el día de
Jesús á quien Jerusa·
la grande tristeza crislem recibe ahora con verdes palmas &lt;le triunfo. Cumpliránse tiana, día que l11s campanas no anuncian, en que los altarew no
así la.s!profec1as, Y el pueblo de Judea vendrá á ser después por tienen sacrificios y en que los santuarios de luto no resuenan
todos los siglos el ludibrio de laltierra.
. _,,~ 1tino con lamentaciones; día en que las madree dicen á sus nifios:
Huy Nuestro Señor ha muerto, y es preciso hacer penitencia con noV
sotros. En este día el duelo no ha de reducirse en los alta.res
Poseído ya Jesucristo de aquella trúteza mortal de que habla F&gt;ino que ha de hallarse también en todas las casas cristianas'.
á sus discípulos en el Huerto de los Olivos, se dirige con ellos No es bastante que cesen los cánticos en las iglesias· es preciso
tranquilamente á la ciudad y penetran en la casa donde se ha quA no haya regocijo en los h&lt;1gares. ))
'
preparado la Pascua. Siéntase á la mesa por última vez; y en
En efecto, es tal la tristeza en este día; hay tanta aflxiión en
esta cena que las generaciones recordarán eternamente. inetitu· los espíritus, y tan vivamente se presentan en nuestra memoria
ye el más adorable y misterioso de los sacramentos. · ¡Cuánto los dolorosos episodios de la Pasión de Jesucristo, que todo nos
amor al hombre, qué predilección tan sefialada hacia la criatu· parece lúgubre y sombrío en la naturaleza.-En las iglesias vénra, qué encendida y sublime carida~ la del Hijo de María! No se fieles arrodillados esperando los oficios del día. Los altares
le balita haber bajado del cielo para revestirse de nuestra. natu- está~ deenudos¡ velos negros cubren las imágenes, y ni el órgaraleza y someterse gustoso al yugo que pesa sobre los hombres; no m los cantos de los Eacerdotes se oyen ya resonar bajo las
no le basta tampoco haber sembrado en los corazones la divina bóvedas. ¡Todo es silencio y soledad! Entonces nuestros pensemilla de su doctrina, ni haber orado por nosotros y aliviado samientos son graves Y, tr!stes, gime nuestra alma de dolor, y
nuestros quebrantos. Su pobreza y su humildad habían edifi- el bálsamo del arrepent1m1ento derrama sobre ella preciosos y
cado al mundo; y sin emhargo~ todavia esa noche ensalza estas dulces consuelos. ¡Cómo se desea la lectura de los libros sanvirtudes con su ejemplo. Su ensefíanza había comenzado á tos, que apropiado nos parece su lenguaje para expresar nuesfructificar, la fe iluminaba las almas¡ y no obstante, quiere seS!gue en la p6gina 199,

�lla CrraeiUxión

lla Calle de la Rmarigatra

decir á los montes: c1ed sobra nosotros· y á los collados: sepul'
tadnos. i&gt;
Gólgota significa osario ó calvario: cuando llegó la comitiva
al lugar de aquel nombre, los soldados crucificaron á Jesús entre dos ladrones. Según la tradición más gmeralmente admitid_a, tuestro Re~entor que~ó de espaldas hacia Jerusalem, como
s1 e. favor del ,malo se hubiese retirado de aquella ciudad delincuente, sorda a las profecías, ciega á la luz y ase3ina del DiosHombre. Las t~es cruces no quedaron en línea recta sino que
fo:maban un triángulo, según las investigaciones de' los peregrinos europeos.
,Cuando ,elevaban á Jesucristo en la cruz, exclamó: «Padre
mio, perdonales, porque no saben lo que hacen. i&gt;
ElL'ls soldados echaron suertes sobre los ve3tidos de la víctima
pueblo ss burlaba de Jesús y decía: cc Puesto que ha salvad~
á otro~, sál ve3e á,sí mis~o si. es .~l Cristo, el e3cogido de Dios. »
Sobre la cruz, hab1a una mscr1pc10n en griego, en Jatín y en hebreo·q ue decia: «Jesús Nazareno rey de los judíos. »
d.1!ª 0/e lo~ ladrones crucificados, blasfemaba c0ntra Jesús
1c1en o: ccS1 tú eres Cristo, sálvate á tí mismo y sálvanos á no~
sotr~s;n pero su compañero, á quien había llegado la luz de la
gdraeta, l~ reprendió Y. pidió á Jesús que se acordase de él cuanestuviese en su remo. Jesús le dijo:
.~ ccHotestarás conmigo en el paraíso.i&gt;
f _Hab1endose Dios he9ho hombre por salvarnos, sus padecimientos Yamarguras debían ser los mismos de la t.umanidad
~a en la noche anterior su espíritu se acongojó en el huerto d~
G-ethsemaní, al ver el cáliz amarguísimo que iba á apurar El
que había cre~d~}a lu~, _encadenado el rayo y contenido ei mar
en su lecho, smt1~se deb1l en el suplicio y á la aproximación de
la mu::rte. Nece,1tó de auxilio y d,,; consuelo como nosotros

º

l

'

,

Y clamando ~ su Eterno Padre, dijo. ·«Dios mío, Dios mío ¿por
qué me habéis desamparado?,&gt;
'
A!~unos de los circunstantes creyeron que llamaba á Elías y
se diJe~on: ccVeamos si viene á bajarle de la cruz.ii
'
Al pie de ella estaba María Santísima acompañada de Máría
Ma~dalena y otras piadosas mujeres. T~mbién se hallaba Juan
el d!s?ípul~ amado: viéndole Jesucristo, dijo á aquella en cuy¿
P,uris1mo vientre había encarnado: «He ahí á tu hijo ii y al disc1pulo: «He ahí á tu Madre.i&gt;
,
Después, para que se cumpliesen todas las profecías exclam6
J ~sús: n~ed tengo.» Los soldados empaparon una esponja en
hiel Y ~ma~r~, que era costumbre dar como calmante á los reos
al se: aJust1c1ados, y poniéndola en la extremidad de una cafí.a
de hisopo, la aplicaron á los divinos labios del Redentor quien
luego que la gustó, dijo : «Todo está consumado.»
'
'
Desde la hora de sexta se cubrió toda la tierra de tinieblas
hasta la hora de nona. J~sús, da~do u°:a gran voz, dijo: ,,Padre, en tu.s _!llanos encomiendo m1 espír1tu,ii é inclinando la cabeza, expiro.
Rasgóse ~ntonces de arriba abajo el velo del templo; sobrevino un horrible terremoto, y el centurión exclamó conmovido:
ceVerdader~mente este hombre era el Hijo de Dios. i: Los sepul·
eros se abrieron y muchos santos resucitaron viniendo á Jerusalem, donde se aparecieron á diversas gent;s, ¡La naturaleza
no podía permane?er indiferente en la muerte del Justo!
Entretanto, la ciu~a~ deicida no conoció su crimen. Cuando
bamboleaban PUS edrficios como ébrios y sus moradores se pal·
paban llenos de espanto en medio de las tinieblas de una noche
inesperada,. Jerusalem no advirtió que había dado muerte al
Hombre -D1?s, y ~s~e fué su mayor castigq. Jerusalem, árida y
desolada baJo el lat1go musulmán, es hoy una tierra inhospita

Jesús es condenado á muerte,

LA CALLE DE LA AMARGURA

bien los Lugares que señal6 el Salvador con cada una de sus
caídas durante este paeaje doloroso. Prescindiendo que el amor
de los primeros cristianos tuvo cuidado de señalarlos, como lu
acreditan los escombros de templos, las columnas rotas y las
hendiduras mismas abiertas en murallas seculares, aquellos los
convirtieron en inmundas cloacas, creyendo llenar un deber religioso cada vez que arrojaban inmundicias sobre aquellas co1umnas ó sobre aquellos escombros de los arruinados edifiéios.
A tanto llega su preocupacion, que hasta ahora se nota que nin·
g6n judío atraviesa la calle de la Amargura sin arrojar salivas
sobre los lugares donde se señalan las caídas del Salvadar. Por
este motivo les estuvo prohibido entrar en el templo del Santo
Sepulcro hasta el año de 1840. Pero ese mismo desprecio que
un puehlo ingrato y obcecado hace desu Salvador, viene á contribuir á su triunfo, cofiservando fresca la memoria de los lugares salpicados con la sangre que cayó sobre la cabeza de los
que la derramaron. La generaci6n fiel que adora esa Víctima
inocente viene á postrarse en los sitios por donde fué conducida
al sacrificio y sella con sus labios la tierra que roció con 11u
sangre.

,cJesús, condenado á muerte, salió cargando su cruz con dirección al Calvario. Como mil trescientos veinte pasos distan
uno de otro estos dos lugares, y su tránsito es el camino que
llamamos de la Amargura 6 Vía Crucis. Seguido de sus acusa ·
dores y por una multitud de pueblo, salió del palacio, pasó debajo del arco donde acababa de ser presentado, y marchó bajando
una especie de pendiente hasta desembocar la calle que viene
de la puerLa de Damasco. A la izquierda de esta misma calle se
ve el lugar donde, siguiendo la tradici6n, le salió al encuentro
su Santísima Madre,' que luego vemos al pie de la cruz acompafí.ándole hasta su muerte. Existió antes en él un monasterio de
religiosas, cuyos restos son aún bastante perceptibles. Al fin de
la calle oprimido el Salvador por el peso de la Cruz, cayó por
primer~ vez, y el sitio está se:ñalado por una columna de mármol colorado quebrada, y cuya mitad cubre en parte la tierra,
pero sabe muy bien descubrir la piedad de los cristianos fervorosos. En este mismo lu~ar parece haber forzado los judíos áSi·
m6n Cireneo á cargar la cruz con Jesús. Simón venía del campo, y
~
probablemente había entrado por la puerta de Damasco. Se sube luego á mano derecha una calle pendiente: en su parte baja
los cristianos han hecho en la muralla un hueco que indica la
segunda caída del Salvador, y el sitio donde encontró á las mu•
jeres que le lloraban; en la parte alta se encuentra la puerta JuCuando Jesús marchaba hacia el Gólgota, los judíos obliga·
diéiaria, donde concluía la ciudad en tiempo de Jesucristo.
Aquí comienza el Gólgota, sitio destinado para la ejecución de ron á un vecino de Cyrene, llamado Simón, á que le ayudase á
los sentenciados á muerte. Varios edificios construído1, sobre él, conducir ia cruz. Seguíales gran muchedumbre de pueblo y de
algunos de los que pertenecen á los monjes griegos, impiden mujeres, quienes se deshacían en llanto, según la expresión del
continuar la calle de la Amargura. En la parte alta del Calva- evangelista San Lucas. Jesús volvióse á ellas diciéndolas: &lt;cHi·
rio se eleva la iglesia del Santo Sepulcro; desde la puerta Judi· jas de J erusalem, no lloréis por mí, sino por vosotras misma!! y
ciaria hasta allí habrá como doscientos pasos, y toda la calle de por vuestros hijos. Porque presto vendrán días en que se diga:
dichosas las estériles y dichosos los vientres que fio concibieron
la Amargura podrá teper una milla de largo.
Los judíos han contribuído sin pensará que conozcamos más y los pechos que no dieron de mamar. Entonces comenzarán á

197

LA CRUCIFIXION

La Crucifixión.

�lla Semana Santa

fl(atría al pie de la etroz
)aria para sus hijos, y estos vagan disp_er~os por el ~undo, cre·
yendo que aún no se cumplen las pred1cc1ones relativas al Mesfas.
el'
us
La Iglesia en los oficios del Viernes Santo, a1 pe ir por s
propias necesidades, por sus P.astor~s, por los reyes, por los catecúmenos, por los herejes y cismát_1c)s, por lo~ paganos Y por
los id6latras, pide tambíén por los Judíos .que dieron m.uerte al
Hijo de Dios; pero no fueron ellos sus únicos verdugm1• los pe·

199

LA SEMANA SANTA

cados de todos loe hombres causaron la pasi6~ Y la ~uerte de
.A:quel que vino á la tierra por salvarnos y abrnnos, a coa~ .de
su preciosísima sangre, las puei:tas de la ! erusalem celestial, Y
hasta á las más remotas generaciones venideras, alcanzarán estas sublimes palabras de Lista:
«Gemid, humanos:
'fü ln, en JJ.; i pusísteis vueatras manos.»

=====-=CE&gt;===============

MARIA AL PlE DE LA CRUZ
O vos omnes qui transitis per viam

attendite et videte si est dolor
sictu dolor meus.-Thren. I. 12.
ú
dad: si dirige sus ojos de pen•grina esmeralda en busca de alg n
msol se ha obscurecido. Densas tiniebla~ p~oyectan sobr? la sér
que le baje al Señor de la Cruz, sólo halla junto así al Evan·
ciudad deicida y en sus estrechas y sohtar1as calles rema
gelista y á las San·
triste y sepulcral
tas Mujeres, que su·
silencio. Si tiende
ta'm bi é n
cumben
uno la mirada hacia
el
J!e.so
del, d.o·
bajo
el Templo, ve el
lor · si dmge la, visgran velo partido de
ta hacia el cielo, lo
arriba á abajo; si la
encuentra
por c9in ·
dirige hacia la tiepleto
encapotado
Y
rra, llénase de paamenazando con la
vor al verla temcólera divina; más,
blar; si se vuelve
al fin, unos homhacia los montes,
bre3 juqto8, discf pu·
vé!e• arrojar de su
los
de su Hijo San·
seno enormes peñas,
tísimo
han venido Y
que chocándose en·
bajando
el yerto ca·
tre sí se hacen pe·
dáver
desuMaestro,
dazos: toda la natu·
le han depositado'en
raleza, en fin, se
sus brazofl. La Vir·
conmueve á la
gen Purísima baña
muerte del Reden·
con lágrimas aquel
tor del mundo.
cuerpo
adorable Y
En efecto, allá en
estrechándole conel Calvario, en me·
tra. su pecho, se desdio de los más cruepide de él con frases
les suplicios, ago·
del más sentido do·
niza el Salvador,
lor.
ofreciéndoPe á 1:1U
Luego que aqueEterno Padre, cual
lla madre afligida
víctima de inmenso
tuvo por algunos
valor que vendría á
instantes
al Salva·
lavar las manchas
doren
su
regazo
roa·
de la humanidad
ternal, acercáronee
entera.
los Santos Varones
~ntre todos lo~
para darle !!epultu·
séres que presencia·
ra: San Juan y las
ron la muerte de JeSantas Mujeres ensucristo, había uno
camináJonse c o n
cu y O coraz6n era
ellos á la gruta; Y
agitado por cruel é
al depositar entreinmenso dolor: este
llanto8 y suspiros el
sér era María. Du·
Santísimo cuerpo de
rante la predicaci6n
Jesús, María, .ha·
de su Divino Hijo,
ciendo un último
el Evangelio casi no ,
esfuerzo de prodihace mención de
gioso valor, aproxi·
ella, pero al referirmóse é imprimió en
nos 'los sucesos del
aquella
frente ya
Calvario, al de~apa·
helada
por
la muer·
recer los ap6stolf's
te,
tierno
beso de
con excepci6n de
maternal
amor
.....
San Juan, yalexha·
Ya se aleja del
lar Jesússusúltimos
Calvario; el astro
suspiroP, encontra·
silencioso
de la no·
mos á María que,
chE:
envía
su
tímida
aunque llena de la
y
melancólica
luz
mayor angustia, llosobre la ingrata ~era. lágrimas de ar·
La Virgen al Pie de la Cruz.-Cuadro de Paul Delaroche.
r~ealem. María disdiente amor, s i n
tingue sus muros,
embargo sus sufrí·
f
mientos no Jla ablten, sino que sabe ~encerlo~ con or- sus ojus no la miran con rencor, ni sus labios la ~irige~
taleza admirable: dígalo si no aquella presencia de ámmo con que Jabras de reproche· s6lo sí, al abarcar con profética m1r11
asistió á la crucifixi6n de su Hijo: los tormentos de Jesús au· sus altas torres y ~levados edificio&amp;, llor6 por ella, como poco
mentaban sua penae, y la ignominia de su muerte partíale el co· antes lo había hecho el Dulcísimo Jesús: tal fué la manera
como entr6 María á la Ciudad, para dirigirse á caBa de San
raz6n.
á
l t
1
Muerto el Salvador, María queda en la m s comp e a so e- Juan.

P;~

-

es Dios diciendo á Israel: que el impío abandone su senda y el
malvado sus pensamientos de injusticia, para que vuelv~n á
Dios, que tendrá misericordia. de ellos, porque los pensamien_8igue de la página 19 5.
tos de Dios no son los pensamientos de los hombres; y como la
tras ideas y sentimieutos, cuánta elocuencia y arcror encontra- lluvia y las nieves cayendo de las nubes no vuelven á eubir, simos en sus páginr.s!
·
no que humedecen los campos y los fertilizan, así la palabra
Abandonado Jesús por sus discípulos, entregado por Judas á del Señor, una vez salida de su boca, clebe fructificar.)&gt; (*)
la negrn perfidia de los escribas y fariseos, eólo en medio de
En este día, las calles y los paseos públicos se ven concurriaquella multitud ávida de sangre; víctima de las burlas é injus- dísimos: hay por todas parte!:! verdes y frescas enramadas, se
ticias de todos, no levanta su voz para quejarse; sufre los u~tra- adornan las tiendas y los establecimientos de comercio, y en las
jes, sin que la ira aparezca en su bondadoso semblante. 81 le- casas la madre de familia se agita inquieta disponien1Ío el ban·
vanta los ojos para verá sus verdugos, s61o se lee en ellos la quet; del día 6 preparando á los nifios para su paseo; y lee en
dulzura inagotable y la santa mansedumbre de su coraz6n:
la tarde rodeada de sus hijos y sus criados el Evangelio y El
por qué de las ceremonias:-¡Oh recuerdos del hogar y de la fa.
Ojos llororns que piedad inspiran
milia, de la religión y de los primeros afios de la vida! ¡Oh ~ías
Ojos sin ira que el perdón predicen,
de tristeza y de oración, en qus nos entregamos todos á meditar
Ojos que tristes al mirar suspiran,
en ll,ltos y profundos misterios! ¡Cuánto se deleita el alma en
Ojos que tiernos al mirar bendicen.
aspirar la dulcísima poesía que los llena! Porque nada hay tan
En la tremenda cumbre del Calvario aparece María, la virgP,n hermoso, tan tierno y tan CQnsolador como las emociones que
sin mancilla visitada por los ángeles; de pureza. inmaculada, de producen los días de la Semana Santa: cadanna de sus ceremocoraz6n más tierno
nias tiene un alto
y más hermoso que
significativo moral,
el de la cándida paenvuelve una enseloma de los vergelf's
ñanza 6 trae consuede Judea: madre
los á las almas atri·
amorosisima cuyo
buladas: sus horas
dolor no puedecomestán llenas de re·
parar:;e al que sucogimiento yde trisfren los humanos.
teza, excitan á la
Ve á su Hijo suspiedad, avivan la fe
pendido de la cruz,
y como obligan á
cuando los ardores
los corazones a redel sol de mediodía
concentrarse en sí
marchitan las flores
mismos, para sacar
de los valles, ve su
mayor fruto de la
cuerpo cubierto de
meditación que en
heridas y de sangre,
este tiempo se conpenm,amente abatisagra á la Pasi6n
do por agudos sufridel Redentor.-Mumientos ....
chos, que en el resu Desde la hora de
to del afio la tienen
sexta hasta la hora
olvidada, la recuerde nona - dice el
dan ahora conmo·
JiJvangelista--qued6
vidos y fervorosos,
toda la tierra llena
sorprendidos de que
de tinieblas ...... Ensucesos tan sublitonces Jesúa, cla ·
mes no tengan á la
mando de nuevo con
humanidad en peruna voz gra·lide yso·
petua adoraci6n y
nora, entregó su es·
confusi6n.
-..
píritu. Y al momenDe aquí que los
to
El descend1m1ento
. .
de Ia Cruz.-Cuadro de Jaco bo Robust1,. 11 amado eI r·mtoreto,
creyentes, y aun los
plo elsevelo
ra8gódelentemdos
que no lo son, sien·
partes de arriba á
tan renacer en su
abajo, y la tierra tembló, y se partieron las piedras, y los sepul- alma en estos días santos la fe de la primera edad, se entreguen
cros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos, que habían á la oraci6n y á las prácticas piadoeas, y olviden las disipacio- .
muerto, resucitaron ...... ),
nes y los compromisos del siglo. Los templos se ven más conEl ánimo se suspende ante esta terrible escena: preséntanse curridos que nunca, crece el auditorio al rededor de los oradovivos en nuestra memoria la agonía del Hijo de Dios y los dolo- res sagrados, y por millares de millares se cuentan los que se
res de María, y palpita nuestro corazón enternecido y angustia- acercan al tribunal de la penitencia y á la Mesa de los Angeles.
do.-¡ Quién podrá expresar lo que se siente en tales momentos
Estas maravillas, obra de la gracia, demuestran además que
al oír los salmos de David y los acentos inmortales de los pro- la humanidad está firmemente adherida al Arbol augusto de la
fetas! Tan s6lo aciertan á hablar el arrepentimiento y la fe, el Religi6n, y que para separarla de él no bastarán nunca ni el
dolor y la esperanza .. ...
hurncán de la impiedad, ni los vaivenes y vacilaciones de los
hombres.
VII
VICTORIANO AGÜEROS.
Al día siguiente, Sábado de Gloria, ((los sacerdotes lean las
pr0fecías, y en eatas páginas inspiradas, ¡qué sucesión de mag- ·
níficos cuadros!
[* J Walsh, Piestas Oristicinas.
Es Dios sentado en su podet, antes del tiempo, fecundando el
~~~
caos para sacar de él al mundo: la tierra con sus árboles, montes
y ríos; la mar con sus profundidades y abismos; el firmamento
EN JERUSALEN
con sus estrellas, la luna y el sol; la luz naciendo con una sola
palabra;-es el patriarca Noé salvado del diluvio, las aguas que Jerqsalén, por tus polvosas vías
No hay un indicio de pasión insana;
suben, el arca que flota, el cuervo que se pierde y la paloma que viene el pueblo en tropel alborozado, canta en losaireselsoberbiohossana
vuelve con el ramo de olivo ;-es Dios que pide á Abraha.m un sa- tras un pollino que mujeres pías
queinunda.en mieles las dol1da1 alm11.
crificio que no hubiera pedido á una madre: el ángel que tletie· con sencilla gualdrapa han adornado.
ne el brazo del padre, é Isaac salvado¡ es el mismo Dios de los Hay un clamor inmenso. Mantas ruines Ysobre el asno, ye! mirar muy hondo,
ejércitos, Jehová el eterno entre una nube luminosa, extendien- tienden las gentes á su paso undosas, pasaJesús,comOllas mieses, blondo,
bajo un sonante tremolar de palmas,
do el terror y la muerte entre los egipcios, y sumergiendo entre y traídas de rústicos jardines
las ondas hombres y caballos, carros y rey, y todo su ejército;- ríegan el suelo con purpúreas rosas.
JAVIER SORONDO.

'1

�Aetualidades

200

IA etu&amp;lidade s

201

FUNERALES DEL GENERAL GONZALEZ SALAS.

RASGC1S DE SINCERIDAD

L:i

Con motivo de la excursi6n que el pasado verano hizo este
sefior á Bélgica para visitar la Exposici6n de Bruselas y otras
poblaciones, le fué ofrecido por la Cámara de Comercio de la ca·
I
pital un banquete. Pues bien: antes de dar comienzo á la comi·
Anualmente, y con· motivo de la solemnidad de todos los San- da, puestos de pie todos los invitados, y siguiendo el ejemplo
tos, los padres redentoristas de Amberes, invitan á los militares del lord mayor, hicieron la sefial de la cruz y rezaron las oraciode la guarnici6n de esta plaza á una comuni6n general. Este nes de la bendici6n de la mesa.
afi 1 último la ceremonia ha resultado ex:traordinariameate mag·
En Amberes también le fué ofrecido un banquete en el jardín
nífica. Cuatrocientos cincuenta soldados han respondido al lla- zool6gico. Allí, á una sefial del maestro de ceremonias, los comamiento, acercándose exponmensales invocaron al Dador de
táneamente á la sagrada mesa.
todo bien, al comenzar la refacCifra bastante comiderable si se
ci6n.
tiene en cuenta que anteriorAsimismo en Bruselas, en un
mente habían sido licenciados y
día festivo, asisti6 á la misa
enviados á sus casas muchos re·
mayor de la parroquia de Notre
elutas.
Dame de Sablon, en uni6n de
Además, en el domingo 13 de
su familia, y á la tarde del misnoviembre se celebr6 en la igle·
mo día estuvo presente en la
sia de los mismos padres una
reuni6n de una de las secciones
s~lemne funci6n en sufragio de
de la Conferencia de San Vicenlos militares fallecidos, tanto en
te de Paúl, dando así muestras
Bélgica como en la colonia del
en todal:l partes de ser convenciCongo. El templo, al que acudo, práctico y fervientecat6lico,
di6 numeroso público, se hallaá pesar de ser alcalde de la gran
ba también repleto de militare@,
metr6poli protestante.
destacándose entre los soldados
III
muchos oficiales y jefes de todos
Muy al revés del alcalde de
los grados. La nota simpática
Londres es el de Roma, Ernesto
la dieron los cantores, también
Nathan, empedernido mas6n,
militares, ejecutando con maes·
cuyas blasfemias públicas con
tría la ccMisa de Haller;,1 Al
motivo del aniversario de la
Evangelio, el padre Didier, en
apertura de la brecha en la Puercorto y elocuente discurso, Pn ta Pía de esta ciudad, han llecarg6 á los soldados que ayudagado á conocimiento de todos.
ran con sus plegarias á las al·
El alcalde, en su afán de crimas de sus compafieros ya fa.
ticarlo todo, injuri6 á nuestro
ll~cidoe, para proporcionarles
bondadoso Pío X, ridiculizando
cuanto antes el eterno descanso
i::us sabias disposiciones contra
de la gloria.
la propaganda del modernismo
Tódo esto dice mucho en pro
y las precauciones mandadas
de los j6venes belgaP, que sirtomar á este fin en los seminaviendo á la patria con las armas
rios eclesiásticos por el novísimo
en la mano, no olvidan las prácdecreto «Sacrorum Antistitum.,,
ticas religiosas que en sus pueEn todas partes han surgido
blos aprendieron: así como tamGeneral de Brigada don Victoriano Huerta,
expontáneas protestas, especial1
bién revela que por ahora en
que tendrá el mando di: las Fu rzas Federales en el Norte.
mente en ¡talia, Austria y Alebalde llamarán á la puerta de
mania. También el Ayuntasus cuarteles los sociafüitas y otros agitadores, quienes con su miento de Montreal, (Canadá), y los estudiantes de Amberes
propaganda antim11itariata proporcionan á los reclutas la doble han protestado enérgicamente contra tales desplantes, como así
ponzofia de la indisciplina y la irreligiosidad.
se ha sabido por el telégrafo y esto ha bastado para sacar de
II
sus casillas al alcalde de Roma antes que haya podido recibir
Ignoramos qué ha sido el gesto que habrá asomado al rostro el texto oficial de las protestas.
de los anticlericales europeos al enterarse de las declaraciones
A fin de que se vea c6mo á toda persona honrada que tenienbebas recientemente por el emperador de Alemania en la ciudad do conocimiento del hecho ha ofendido el modo de proceder de
de Breslavia, toda vez que manifestaba su deseo de que los eol- Nathan, copiamos á continuaci6n la carta enviada al peri6dico
dados, por lo menos en cada semana, rezaran la oraci6n del Pa- alemán ccSchlesiche Volkllzetung,1 por el profesor judío Arturo
drenuestro.
Sachs, del claustro de la universidad de Breslavia, el cual con
Maa, en cuanto á dar muestras públicas de tener arraigaaos franqueza y sinceridad que le honran, se expresa así:
sentimientos religiosos, no queda atr&amp;s otro gran pe~&amp;onaje, el
((Ilustre sefior director: Ayer he leído la resefia de la manifes·
lord mayor 6 alcalde de Londres, fervoroso cat61ico, á quien Su taci6n de prote,ta celebrada por los cat61icos de Berlín en con·
Santidad Pío X, hace muy pocos días, concedió la encomienda tra del discurrn del alcalde de Roma, Ernesto Nathan. Me veo
con placa de la orden de San Gregorio Magno.
en la necesidad de manifestará usted que yo, no siendo cat61i-

capilla ardiente.

30 AÑOS DE COQUETERIA

El cortejo pasando por Santa Maria.

Las ofrendas florales.

Los cuerpos de voluntarios formados por don Alberto Braniff, haciendo ejercicios militares en Anzures.

�202

co, antes bien práctico y convencido judío, estoy sumamente sí solo, y con la protección de la Madre de Dios. Su confianza
conforme con tal protesta. He tenido ocasión de conversar hace la inspir6 á todos los demás, incluso el capitán, que consinti6
pocos días con uno de los miembros más influyentes de la colo· en lo que se le pedía.
Partieron todos muy de mafiana, quedándose a6lo Antonio:
nia israelita de Breslavia acerca &lt;lel discurso del alcalde Nathan,
Y nos hemos hallado de acuerdo en manifestar que eso constitu- al cabo de poco tiempo observó algunos buques mayo¡es que
ye un injustificado insulto á la iglesia católica y á su jefe. Yo iban acercándose á velas tendidas, y reconoció que eran turcos
tengo asimismo el atrevimiento de declarar á usted abiertamen- que avanzaban para apoderarse de los barcos, de los cuales él
te que lamento desde lo íntimo de mi alma las injurias diarias solo era el guarda.
que ciertos periódicos liberales se atreven á lanzar contra el ca·
En aquel apuro se encomendó con todo fervor á la Virgen
tolicismo. Puedo declarar, en honor de la verdad, que todo Santísima, recordándole que las tripulaciones lo habían abancuanto he podido estudiar para conocer el catolicismo, redunda donado todo con el- santo fin de honrarla en su santuario. Lue·
en su honor. He podido admirar la alta cultura y tolerancia de go se colocó sobre)a cubierta del barco que estaba más expues·
los sacerdotes católicos y la de mis comprofesores católicos de la to: se tendi6; y se agach6 tras de la borda para no ser visto, te·
Uuiversidad. Médicos
·
niendo un hacha en la
ta m b i é n católicos, á
roa.no: á poco rato sin·
quien yo he consultarlo,
tió que el barco se meme han curado con gran
neaba: era un ~urco que
abnegación y caridad,
había puesto las manos
á pesar de constarles
sobre la borda.
que yo soy israelita, y
Antonio se incorpora
nada se diga acerca de
quedándose de rodillas
las obras católicas de
y do un hachazo corta
beneficencia. Todo lo
la mano al turco que cacual es digno de mayor
yó dentro de la borda.
admiración al considP·
Se agitaba de nuevo, al
rar que este amor. á la
paso que el turco da un
humanidad se extiende
grito espantorn que intambién á los que, sien·
funde terror á todos rns
do de otras creencias,
compafieroii. ,,Ei,to es
se atreven á ofender el
un lazo que se nos qui€catolicismo.
re tender, exclama: esos
barcos están llenos de
Prueba elocuente del
gente
armada que se
alto grado de cultura á
mantiene oculta para
que ha llegado la comu sorprendernos. &gt;i
nidad Cbtólica. Le auA t-stas ¡,alabras se es·
torizo para servirse de
capan
los turcos llenos
esta carta en la forma y
p!l.vor.
Antonio levanmodo que le plazca, así
tando la cabeza observa
El G~neral Aureliano Blanquet en su lecho.
como también para hacómo van marchándose
cer uso de mi nombre.
Suyo atento, etc., doctor en filosofía, Arturo Sacha, profesor y puesto de rodillas da gracias á su poderosa libertadora por la
visible protección que acababa de disprn~arle.
•
uníversitario. »
Al mismo tiempo sus compafieros, que regresan de Loreto,
· Quiera Dios Nuestro Sefior. conceder al distinguido profesor
la gracia de ingresar pronto al seno de la Iglesia Católica, de la viendo al arma turca que iba retirándose, se llenaron de co~sque tan brillante y sincero panegirista acaba de mostrarse.-Q. teroación, no dudando que Antonio y todo el convoy había sido
presa del enemigo .
...........................................
.........................................
Pero ¡cuál fué su agradable sorpresa cuando Antonio acercánLA CONFIANZA EN MARIA~~ dose á ellos con el hacha levantada, de la cual colgaba la mano
del turco, les refirió lo que había pasado!
Entonces todos juntos se pusieron á cantar las letanías de la
Un convoy de diez 6 doce barcos que iban á Venecia ee hallaba en alta mar á algunas leguas de distancia del santuario de Virgen Santísima.
Nuestra Sefiota de Loreto, en la víspera de una fiesta de la vir·
gen.
Entre amigos.-Yo ceno cada noche en distinto Hestaurant.»
Todos los pasajeros deseabah ir al santuario el día siguiente
- Pues yo también, nunca ceno en casa.
para oír misa: el capitán del buque principal se oponía por te-Creí que usted no salía de noche.
mor de los corsarios turcos.
- No, si es que me acuesto siempre sin cenar.
Un marinero llamado Antonio, lleno de confianza en la virGenerosidad.--Tome usted eeta moneda que acabo de encon·
gan Santísima, dijo que él se obligaba á guardar el convoy por
~~ , •.
trarme tirada.
-Si es falsa... .. .
·~~ !-:·.-e--',
- Claro. ¿Cree usted que de otro modo se la daría?

DAMAS MEXIOAN AS

-

ÍÍ&lt;

~'&gt;~/

I

Kilómetro 13· 13, dondeJueron derrotadas las fuerzas federales.

La Estación del Central momentos antes de la llegada de los heridos.

8eñorita LUCIA ZA VALETA ,
Fot Mack .

�P ftSATIElVIPOS
Corazón de madre
CHARADAS
I
Convéncete de que es cuartti
quinta detrás de mi prima
una quinta cinco una
segunda tres cuarta quinta.

JI
Es cardinal mi dos con mi primera
y prima dos artística carrera.

PROSA CHARADISTICA

COMBINACION

• • • •
•

Sustituir los puntos por letras que combinadas expresen:
1? Animal.
2? Apodo de un banderillero de toros.
3? Tiempo de verbo.
4? Alabanz~.

Cuarta quinta, Adelaida-decia C~nrado á su mujer,~no me agrada tu amistad
con prima dos tercia quinta, porque es. muy
quinta quinta y temo te bagas lo mismo.
Te llevaré á casa de todo, donde pasarú
la tarde agradablemente.
.
Allí es muy posiblequetedenelprima¡
y mientras, yo tomaré café en el idem de
cuarta quinta.

III
Cuando yo estuve en primera
segunda tercera cuarta,
prima segunda primera
una preciosa muchacha,
prirnera segunda tres
cuarta quinta. muy salada.
y tercera cuarta prima
qt¿inta de nombre llamada.

***
RO~IBO NU~IERICO

Consonante.
Negación.
Licor.
1953
Animal.
8678 9
Vegetal.
134973
Apellido.
4 6 8 3 9 6 9 Nombre de varón.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Idem id.
1 2 3 4 8 6 3 Nación.
1
49
2 U4

8956 43

49 26 3
23 4 3
343
13
9

En caRa.

En la. huerta.
Auimal.
Nombre de mujer.
Nota musical.
Voral.

.JERC&gt;GLIFICO CO~IPRIMIDO

TORO

TARJETA ANAGRAMA

Darás chascos á Pedro Vellona

Formar con estas letras el titulo de un
&lt;lranu español y el nombre de su a11t ,r.

***
ACROST[CO

12345678
4537851
436587
67428
4287
678
65
2

3 '.l
l 76
67 12
4 51 7 8
123 5 67

2342~12
12347851

Hombre ilustr,·.
Fruto.
C0lor.
Nombre de varón.
Pi1.rte del cuerpo.
Licor,
Nota musical.
Vocal.
Artículo.
Religioso.
En un jardín.
Nombre de posada.
En la mesa.
Ciudad.
E·1 tal mar.

OOMFUSIOION JEROGLIF10A

Soluciont!.S á los Pasatiempo!! inserto11
en el número anterior:
Al Jeroglífico sui géneris:
Los fragmentos expresan:
Da me Don-mes i en te-eyo·re do
Distribuyendo las letras del modo ~iguiente:
D-QU-HA-NDMAQE
y c,,locándolae jeroglíficamente como ri·
gue:

( Da Me-Don)-De-(mesi en te)-Qu (Eyn)
Hll.·(Ré do) ·N Deme a cu e3te.
Se verá que expresa todo:
Danie donde me siente, que yo haré donde
me acueste.
A ltt Ch nncl»:
ROMANCERO.
Al curioso charadístico:
Re-na-ci-mi-en· to
Na-ci-mi-en-to
ci-mi-ento
ci,en-to
ci-en
en
A b tarjeta anagrama:
·d)on Alvaro 6 la fuerza del sino.,&gt;
Al cu1dro:
R O S A

O R A R
S A L A
A R A R

Al Rombo numérico:
MARGARITA
A la Quisicosa:

v~~

lttJ la si

1 Lavoisin.

)
A la charada:
DA GUER REOT l PO
Al J0gngr.fo numérico:
PORTUGAL
TORTUGA
PORTAL
ORUGA
TORO
ORO
PO
L

Iacro.neS de los heridO! que desembarcaiban
puer:to.s pr6ximoG al lugar d6l cOllllbate
A.quellae dos mujeres, qt'.~ apenas se ha-

en 1118

-,u hUo, y. . .

necesidad de cooven.oorse de la vérdida del
s!r aitn&amp;To.
Y lilora,ba en, su,s s,oled.a:des. . . y lloraba
e,n coni¡p.vñfa de su sefíora. en los mUC'hos
ra~· que ésta acu,dfa
consoilarla.
·
¡ Y el dolor l'enito y contiooo. que destrou mas que las p.en.as repentima.s, iba. mlna.ndo hi. e:dstencia de ~edios. . • • i&gt;ba
hacienido eaJdai V-E!Q: más &lt;'m•oiles los laitidos
de axiuél cora.mn. ta:n ·l1leno de áiriOII', tan
11letórico de cariño y taill falto del hicto a.
a,uien desruhogair a,quel1os ~entlimifen,tos ...
en quie,n d,aposita.r tain. &amp;ubliimes alfeccfones !
l ,a !eftoirai ha JeMo que entM los heridos,
~i&lt;aves en un prin.oilpio, COIIl esperanzas de
.:uraiclón em:toneea, esM A.r,t-011 10, el hijo de
Remedios. . . y a,nslosa de eom,unicar -¡¡na
nueva. tam, a,g:ra.daible baja á. la. porterfai,
don.de la. n.Oldhe anterior d~jarai á. la. infel'!t
ma;dire sumida. en una. g,rrun postl'lalción.
No ha qUJerldo leer mláis. . . Con el iperi&lt;ld,ico en la. ma,no l:tega á. la, cama. donde ya.ce
Remedios, le t()IIl)¡a, las manos, procura ani~

a

mamla., y caisV~ gritos le dice:
-¡Su hi,jo vJrv:e!... ¡Está pa,ra llegar y
ven ir ,á ai'brazaiflla. !
Pero la m.a,d-re de Antonio ha perd,ido sus

..

enengfM. . . su vi,da, es tenue, su cerebro
está diébil, su. ooraoon siin fuerza.
Sin éfülba.rgo, :remedios se ha, incOJ1porado, ha la,nzaJdo un. gr,i to esbriden,t,e ... y ha.
dl,bujl!Jdo en rn1s 1abios uina sonrtm que
queda marca.da, tllltensamen,te en su rostro,
cuaindo su ca.beza crue d~loma.da, la expres!,óu. 11igu,lbre de su\SI ojos conJtraiSlta poderosa/lílelllte con la satisitaoción y la felicida,d, que da1t1 á eirutenider aquellos laibios enlJl'eaibiertos &lt;:on la. 1UtLma y fuerte demostración de ,los mls gran.def'. cariños.

Llegó el moJMnto d:oloroso de la. Pt;rtida,
el i·n.staillte ain~stioso de ~a SfEU)aJl'a.clón, y
mientras la. ma,d.r e del r ~ besaba
I&lt;lllltlllIMnlte A. su 'hi~o, demlJinainKlo copiosas
~ por cad,a; tbeso, la ma.:dJre del ca¡pi·
mn, pr.Lva.'da. de ita.D.lbo consuelo, 8&lt;'l)r~t&amp;'b&amp;
con.tr.a su·pooño el rellra.to de Jailllle, lo abr&amp;za:ba. y ex:hailaiba un gemido ,por Ollld.a a.bra-

zo.
.....¡Ya. se tué! . . . ¿Lo volveré ti. ver?-M
p,re~ta.ba.n aquellas dos a.tmais mail'ltires.
- ¡Ou!'Illto estara. sufriendo! .. . ¡Cómo echa-

rá de men0$ mt carHlo! . . .. ¿Haibrá

•••
Un .ara taltaron á Remedios noticias de
1'ft1S8Jl'O.n cuatro día.e,, y una
l:lenm/Ila.. , y !ruego un mes . . . siin redbir
oart.a d~ A.ntondo, y Rem~os morfa de tristeza. y de pena., peme.trándose ya, de la. ne-

Casi al mismo tiempo se recfüier-0n las
dos ,noticlaB ....
Jaime es&lt;mLbfa á su madre diciéndQlle que
el .baltall,loo de que lfor,maib:l. pa.rite la oompaftfa que bl nmmidiaJba, halbfa. r~ibdo or11ffi11 de sa.lf.r illlmed,ia.taanente á. illKlOi:,porar.se al ~iito .7 e opera.elones de Mrfoa.
En la J)Ol'terta. de la mimna. caisa. una madr~ aima.ntt:e 1 ,u n ,Mjo cariño.so eran personajes a~ una, esoena. sentl,manta/1. Aintonlo,
reservista 1la.mrudó a. 11!las, traitia1ba de coneola.r 1 su lll3Jdire ain.clama que v!ivta. de trabe.jo :de su hldo, del que alem!pl'le decfal ufaua, que erai más bueno que el pain bendito,
qu~ Dlllnca le habla dado un diagu.sto.
· ¡!Las dos madres 'llora'ba.111. . . ¡Los dos
t-'Ol'azones pa:]ll)ibaiOOIIl á. Lmpulsos del mismo
temor die unai de,sgraicla!
Loe dos h.1,joa, uno afüm. eni la OOI'lte, otro
114ut, -en el pueblo, sellltfan ellltusiasmo su,bUme por el hOllll'oso pa,pel que diba.n a. deet.1.11,pelia.r ein deten-sa. de tdeailes gra.nd&gt;lollO'I,. • • • en, ailas de un allll&lt;&gt;r que seres degen,ea,ados d'esoomooon 'Y lJJ!egan, pero que
en: eora.zones fluerrooe, an: aJ1mas bien templadu, se mamdttlesta. con brtos tailllto mayor~, cuanito ma¡yores son las d~chaa
que a&gt;baten a;l sujeto &amp;lllla,do. Tal es el sa.n,to
amor l la Pwla.

..

Jloriosais enca.ri/8,JCla¡; de vengar al u1trzjado
h&lt;Jnor de la varora.

muer-

:to?.... ¿JiaibrA. tdmado pairte en. uin hedho

•••

berofoo, y la ail~a. y el orfJU]lo de Ter
su 111ombre !Lustre y glonllfl.oaidO c.otn1peuat'án las penas y angustias &lt;1ue esto.Y puan-

El affiin de prodigar consuelos a. un ser
d,es,gra.oia.do, ha, b.eoho ol'Vidar iA la. seño,r a
111e eHa también está muy necemtaida de

do,? ....

elloe.

Con t'riecuenci.a; irieclbfe.n. cai11tas de J a.ime
1 de A,ntonio, y M leetura les prdl)O.riclonailx!: treguas de !l)a.z y de oonsuelo.

Y es tan gener-0&amp;, ti.ene ta.u 1
buen corazón,
q1.1e las lág.ri,mas ,de sü,s ojo,s se vierten
más pm- el dolor aijeno, que por la iranqutli:d.ad ;&gt;rdpia; mJA..s por la OOlülJPa,Slión de

En,tre Jos na.turnJle6 rooeil.os y a.dora.nza1,
~ro.ores é l·llld)8,0ien.cias, rurgta. un sentimiento de aait.lsfa.cclón y de noble Ol'lglillo:

Elegante traje de Primavera.

el ,d~ bai&gt;er contributdo con su sa.ng,r.e A. I,a
erearuón: ·dé solidados, volerosos pa.Ta defend~r ~a 1pa1tmla.
.A.mb'M1 madres pasaibiain Sl!S oJos con avidez· por · las Unea,s de J.os r,eriódfoos, todos
los &lt;tías, en,tel'lán,dos.e ,pel'lfP.Cta.melllte de la
ma,roha; de le. gu.em·a, de -los combaites habidos de Oae ba,ja,s &gt;OeaJSionwdlas, Y sus aitencloues .más itra,uqu,Ha.s é impa.cl.en.tes eran
IPft.l'la llls ttst' as de los llllllertos; ipa,ra las re-

,bfan J1ablaido en dos 6 b"€f; a,ños: qu e pa·
sa,e&gt;11n ..:em11;na,s enteras s1in dfri~1rse la pal abra m.á.s q'Ue l)a,ra. Ml'Uda.:r.se c.r ·
setlora "n,traiba 6 sa,!fa y encon;tr;a,ba en la.
p.utfrta á Remedios, la madre del reservista,
departTIW ruho1ra en aimAg,a1bles y tiernos diálOgO!, ee coim¡ullllk~ajn \multruírumen1le
hn,¡&gt;reslones desd,e que los dios ¡pedau.os de
s,u-, almas fueron á en-gr&lt;&gt;Sair lais h'llestes

r4u;

las pen·a,s &lt;iue no ,son su,yaG, que por la. tiristeza. que le agobia runte el temor de ooa.
desgraioia. que la. ip,rive de lo ,que m§s a,ma.
&lt;1n el mundo.
Tulmolén lilega,n ,Para ella momentos de
:i.ngu.stta: ISU.pr,e'ma! ¡Taimbién su ·cora.z6n
eotaJba destinado n;l 9Ulrimlenito!
La pena Ien•ta. ,lllalt6 á. Remedios. . . . la.
pen,a rAI&gt;ida summrge el ai'l ma de Ja sefl.tOn
en un profoodo mar de a,margu.r as ! . . .
La. prlitnera 1t1otiola que lee la ,madre del
eáipll'á.n , un dfa &lt;lie los que ma,yor wnqui-

�Parra las Damas

206

lidad di,s,.fruta·,- es el relato de la muerte heroLca de Ja.ime.
¡La paitr.ia ha perdido nn héroe! pero la.
historia. lo ha ganado .... ¡la. faima ha suma.do un· soldaidio más á los mucl10s que fwma,ñ su ,eg,p1eñdenrte l&lt;&gt;gión de gloria! ....
¡la madre 'ha; ].)erdido ,u,n hjjo! ¡la márti.r
ha, llega,do a,i oolmo ael s1J·rlmiento, á la.
cúspide del d01lo.r!

"'

..

fill pueblo. entero, hacfondo verd~ero,s derr.oohes d,e entusiasmo, grandes demostraciones de júlbilo y si.mpá,tica.s protestas de
ad'miraici.ón·, á la. vuelta de Antonio, aidorna.do .COID. los p,r~mio.s de la pat11a ag,radeC'ida, ha. ve.nido á la estación, paira recibirle y triibutamle lo,s a;p.Ia,usos que merece.
El puebilo entero ib.aice taimbién ma,ndoosltaciones de serntimdento a,1 1'elflexiona,r en la

LAS CRIATURAS
debcrian estar medianamente gordas y criar grasa á medida que la
consumen ; pues la grasa es un
combustible y su consumo produce fuerzas. Las criaturas delgadas, aun cuando lleguen á la edad de 18 6 20 años, conen peligro de contraer la tísis ú otra enfermedad agotante. Es una cosa
espantosa cuando reflexionamos
sebre el número de criaturas de
ambos sexos, quienes mueren por
mala asimilación de sus alimentos. El alimento, aunque se tome en abundancia, no los nutre,
no cria grasa ni imparte fuerzas.
Para evitar este mal, pa,r a curarlo, para salvar las criaturas que
las madres acarician, y los simpáticos muchachos y muchachas
que principian á mirar al mun do con ojos llenos de esperanzas
y ambición, debe emplearse la
PREPARACION de WAMPOLE
Su exito, es cosa decidida y resuelta. Miles de personas le deben su vida y salud. Es tan sabrosa como la. miel y contiene
todos los principios curatívos
del Aceite de Hígado de Bacalao puro, combinados con J arabe de Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre. Para .la reposición de
niños pálidos, que sufren de Anemia, Escrófula, Raquitismo y En
fermedades de los Huesos y la
Sangre, nada hay tan bueno como nuestra preparación. "El Sr.
Dn. M. Sánchez Rodriguez, Director de la Casa Amiga de la
Obrera de México, dice: La Preparacíon de Wampole me ha dado los mejores resultados en los
niños á quienes la apliqué, á
pesar de lo avanzado de su enfermedad están ya perfectamente
curados, habiendo desaparecido
las escrófulas que la terrible anemia les produjera y su estado general es de lo más satisfactorio."
Eficaz desde la primera dósis.
Nadie sufre un desengaflo con
esta. De venta en las Boticas.

dolorosa soopresa que va á suifrir el hombre
t1ue vueLve peni~ñldo que va a. o.treoor !i su
ma'&lt;ire tod:a.s las a!egrfa1s, todas sua cruoos,
todbs .sus gala.monea y toda su glorfa ....
Oyese ya eil ptto de la m.áqu,i,na; a. poco se perc~be el rumor del tren que se acerca; luego se ve aivanz.an: madestu,osa la
.!a.rga fila de cocihes; por una ventanilla.
rusotna una ca,ra 1)'ál1i'&lt;ia y sonrjen.te... lue~·' um mamo ,,ll:e a,g1rn \T pa'i.elo .... y
vor fin el busto entero da AiMOO.IP oue safoda. á sus pa¡is,a,n os con las mayores muesitras &lt;fe regocijo,
Ouairud.o el tren se ha l'iietenldo, ya no son1ríe el wlidadio. . . . ya con &amp;u or~o-no agita el pañuelo.... y ap01Ya.&lt;tas attnbas ma.nos
en 1JJ venta,n:iLla, buooa con amsledad algo
que no enouenitrn; sus ojos d.~rlgen ml·rada!I
en tod31S &lt;1ire.ooiorues. . . . y una erprest~n
,de i~u.!etud es la que domfaa aquél rostro, que am,tes pregonara felicidad y dicha.
Anrt.onio ooha de menoo á. su IlUlldre Y
no sooi· bama.n,tes paira d,f.si¡pa,r wu ang,ustia,
ni los vftoroo d•el pueb1o, ni los a¡plauso1'
d.e sus paimnos. . . . que hwblera cambia.o&lt;&gt;
1Jor una sola tl'l!$. . . l)()r W1A s:o~a vm: ....
lJor un ¡Hijo de mi a,Ima! dioho óor la auro-ra de sus dtas.
ID! rudivína que su matt,r.e si v1vte:rtr no
0011m4t1a·ia oue otl'O$ 1&gt;1-aaos Que los ,!:JU,yo.s
fueran J,os p11i,mei10;s en. estrecha,rle ... cma1ndo ella no está aillí, no está en e;l mtmdo.
Y el hombre que había rescistido, con gran
&lt;1nfore.7,a. a·noo tanfas pena!lidades, ante tantos disgustos, ante tantos marti.rlos snfrt-

dos en camlnaña, llora coro-0 uu ulño a.ntc

la fa,Jta, de la que quería que !uooe la úu,iea en rec!,blr la ofrenda de los honores l
•1ue se h.albía hecho a.oreedor.
Llora, '3 su lla.nfu conmueve a. todos lot
,que esperá,ndoff.e están, ,q¡ue cesa,11 r~~tuoso:s él\ sus aclaimaJCionies para aceroairse a
~l y estrechar su mano; ai)gunoo para
a;bmza.rle y - 5én,ti.r um momento lo ~rande

y fi'eñmoso que es tener entre lo!! brazos
un héroe .... á un ooraz6n tain a.fligido por
la failta de una maidrre
Y cua.rudio. maiyor era el sileIM:io prodiucido
por el encuentro de tain violentais y t.le-rnas
emociones, se ve á la ma,dir,e del ca.ptta,n
,q,ue viene haieia donde esbá Allitonro, oolitenlenrdo la, ma,n,!ifelltaeión ele ,un de.seo qUt'
qulere reprl,mlir , hasta. qu~ rodeawdo con
sus orazos el cuello del p,a,friota. aerP.d.ltado,
p.ronr,u~ en los ~s sentMOll sollozOII dl-

('!éndol.e:
-.¡Un b.itjo i)el'df e1.1 la guerra, Qiue a.l morir se Mevó toda.9 mis ilus!ones! . . . . ¡ una
ma,d,re pexid·t ste a.qui. . . y el llegar te ~ncueintra:s en el desa1mparo del más abnegado
y el miás sublime de los ca.rifios ! . . . Al !!11.ber el triste y heroi.co ftn d,e mi hiio, dt:St)u.és l1ie haiber pr,es,encia,do h dotor·,~a mue· ·
tede tu ma,d,re, ofrect á. Dios Ull prop6s'.•c
firme y dec!dido. . . . ¡ L,:~ pe,lt q .&lt;.e ace.pta ·
,as el Olfre,!imien.to q,.1e ,ent;o II baeetite! ...
;Quiero ser tu maidre! ¿quieres tú ser mt
hij-0? ...• ¡Yo deseo ¡que eil reser.vista. A,n-

to,uio ame á la; ma,cl;re del capitán, Jaime
con el mismo a,mor que ella te iprol'esa (1015de Qll(' Dios aca[)tó mi volwntad de quererte!..... ¡Sé, como lo rué J,a!lne !)ara mt.
un hi,jo cairiñoso, y em mí tendrás una buena m&amp;dre, una. mad,re rumorosa, como Remedios, pa.ra tf!
JOSE OOUVIRON DmL RlO.

EL DEBER.

Odeje Ud. de retratarse

N
1 inmediatalllente después

de esta soleinne. oeremonia.
íllllll

olvide aue nosotros po·
NOdemos
hacer ese retrato
en su casa ó en l).uestro estudio.
ambos lugares garantiENzamos
la calidad de nues-

tro trabajo. =====

fotografla

"M~RST"
1a. de Nuevo México "núm .. 6
Teléfonos Mex., 1034 Neri.
Ericsson, 2995.
Hay Elevador

¡1
I

Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
todo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes. pero
entre éstos, uno de los más im·
portantes, y tal vez el más des·
cuidado, es el que tenemos de
procui:ar la conservaci.ón y m~
ioramtento de la especie.
· Hay hombres que. consumien..
do todas sus energías en el de·
sempefto de sus diarias obliga·
ciones, se sienten contentos Y
creen no tener nada que repro·
charse. Ellos están equívocados
si descuidan hi:- salud y olvidan
que es necesario ser fuerte p~ra
poder crear un hogar feliz. ¡Po·
bre de aquel que engendt;~ s~res
débiles y que solo sirvan pat~ mspirar lástim?,! Su meI_nor1~ no
será respetada por propios m ex,
traños.
Si Ud. se siente fatigatló del
pulmón ó pecho por el exceso de
trabajo, debe atenderse inme·
diatamente. Podemos recomen·
dar como el mejor 1·emedio Y. pr~ventivo para la tuberculosis, la
','Creosofosfatina '' ,

¡

'
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El más ¡rande surtido de México en Calzado
,. fino francés, en botones 6 con cintas, nosotros á
$9.50 igual al que otras casas venden á 13y 14

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Para medida, el contorno de la planta del pie,
como se ve en el dibujo.

Zapatilla charol 6 glacé, forma americana 6
auténticos franceses, desde $8.50 con gran
surtido en hebillas finas francesas.

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en charol 6 piel Rusia, color, en una
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ANECDOTAS Y CURIOSiílADES

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Botín resorte para Señora, muy có·
modo, sin puntera, suela sencilla.
moda y de gran duración, suela
Nosotros $7.50, otra¡¡ easas $10.00. doble 6 sencilla.

,oo 1mamo á tí, te la cnento,
y te ,!)iclo la reiserva..
Q,uiEl!'o muJer clliqumia,
gue A la&amp; mu¡jeres c,cnozco .

-,'No, señor j uez; mi p2l!'ll'o no es.tá ra:bio80; me aeuSlaJil fullsa,m me.
-,¿C6mo lo p1m€1ba usted?
--&amp;ncmamerute, dállldole un pootrupié todas la,s mañana,s:. El ca.n ,se enfad,a y muiArde siem¡pre §. mi sue,gira. Voog,a ustoo, si
l!uiere A. ca,sa, y ve,11á Ci6mo mi -!!IUe.g:ra aun
est.t !,lena. d,e. .saih1kt

,y- sl hru d.e salJiT1I11e m a.lla,

'de lo malo quiero poc-0.
IMlelll!t.lf porqru e no s u,ptere
la. mu,jer que ta.ruto qufo,tso,
~ D.alClÓ d,e la IllfllliÜM
-1 mayor de SUs tormentos

!No diej-0 d,e pa,diecer,
aum¡,1uie 1llO lloren mte clos;

comell'clo se va. haici€'Il.,(1o ca.dia. dia
IIWAs (llilf:Jcfil 0Ili ieete bwrrto. F.iigúrese uSlteid
Qne ~,er d~lllbr1 á um. inldi'vM,uo en el molllenlto die rol&gt;ainme, géneros die la itiien/d'8..
-:¿ 1POII' qué no ~,e 1J11a.tlldó us.ted premt•er !
~or.Quie es mi mejOll' ofümte,
-@!

¡1a.s

'lá,gl.riima.s ,má,s h 01lid.a·s
&amp;&amp;3!S .no sa,I e,n del fond&lt;0!

* **

Cantares.

- ¡Tu 1ha,s batido! Y viuelVle,s sdlo ... ... .
OOlnljp(r,e®o; tu en,Nm1go iruoe ~xánime ein e!I. CiaJmJpo del h.ono1' .....

e1. r~1oj d1escoq,¡uesrt.o
¡pu-el! no tentemklo q,uie vrni.~.
tOtdia.:s la,s horas diell. dla

1f~ ie.nemi,g o es tain buen tiraidOO' oocm,c, yo;
et coo,~ mio ell'ai :t¡i,rar los dos a,l rniS1tno ti-emp,oi; nuestras 'Wla.s, dil'!gl'1ia.1$ á. n'lleisibros
coraizones, se ñ am. halfauo en el! caimino y
~ han hoobo po,llvo, saJLViánidonoo la vid.a.

Y&amp; me ,s,on 1Dld.tferentes.

¡ Afh.!

-lNo te a;pe,sarlulll!bres; naJda hazy- de eso.

;Oji'llo.s que tal!lJfJa.s vooes

l!le ooplairon en m11~ oaos.
~t(llgos qui,!.i€11"1a. mill'aroe

am.tes qlile flj os en otros!
· ,81 quiero qoo nn,l!, n,o,t.tcl.a.

' ~ ~ .u pat1tes s,e sepa,

q1B

la tO'man co,n

1·

**

1Pél!l'a hOlmbr,e, un bonf:to 01h,eq¡ulo es un
estuohe de cosas últil,IS, die I)'1aita. El est&lt;uoh~ corut:-ene un co.ntrudoir de puro,s. un cortaJI&gt;Q1mmas y d-0,s !laiv,el!'os; y va.le $10.50.

Narciso Dfaz.

* *•

To•

'ra~i on. ha.y !llluchos gaws

eoxc,eso, dlállldooeles un ,p~a.tlllo de leche car
da vez qu,e lo p:idem. Es,te es un JDJ:ido fácil
tlie aili,men,tairlo,s,; pero no co.n,vicinie d,e n,i,n ·
guna. manera, ¡&gt;orque la leohe tiene un e&lt;feC·
to llliUiY laxativo en los gatos, y á m,111uido
les p¡rdduoo dia.'l'a"eas pertLnaices. Un po.q,uito d,e. a.:oúcwr, meoo1aldo con la. leohe, metlor-ai mucllJo la 3lPa.rien.da d,e las gatas

,1:

**

LOS GATOS Y LA L'!:.CH&lt;E
!A!ll.!J)que á los g,a,tos 1ies gU1sta m'tloba la
1€1dhe ¡y les aip,rweclla ,si S1e ,les da con ,mo&lt;I e-

"' * *

Un juego de a.rttf]oolos &lt;te tocador, ooloca·
do sobtN) mn so¡porte a.n.gositJo,, tJeine d,os ¡¡ie·
u!l!s. La pai1ain,g,ana foinma un cfrculo a'blerto, Y el pieihel. en :60nma de blaJ!'r!l, -se ,mueve sobre Ulll esil.albón giiratorlo, de manera

que no haiy niece,s,idarl de lev.a.riita.rlo, y a. los
la/d os h,¡¡¡y barras ·J)laJI'a. ooa,g:aJr las tohail~als.
Este es un ainreglo muy coiillV'en1ente y Qllle
ocu¡pa poco es!I)aclo

Un reg.afo enca.nll:a.d,c!I" para. una OOl?!IVMei&amp;c!ell!te, 6 pa,r a toda. mujell' que a,me 1'&lt;118 cosas bon¡itals, elS un kLmono íla.Tgo, d~ abt.r'á.z
b1airuco, OCID. l~n.e-as azu~e,s d-e];galdfslm8JS. Este SUÍaJVe cdlor d.el forndo 'eS·tá r~a.do con
ranntHeltetS de fVddleltaJs. I.la!s oll'flla!f dfl! kimono esffln rod'éadws de ciin.ta. arw1 pMi'do.

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Tel. Ericsson 2247
México, O. F.

Sorteo Extraordinario, 40, con Premio Principal de

Para el Domingo 5de lllayo de 1912.

' '

Alas 9 A. M.

3,439 premios, aproximaciones y reintegros que
importan .............................................. $549,550.00
Billete entero . . . .. . .. . . . . . .. . . .. .. .. . . . . . .. . ... . . . . ..
40. 00
Vigésimo..... .............. ......... ... ....... ... ... . .
2.00
OTROS SORTEOS
Miércole1117de Abril.·Con premio principal de$ 30,000.00
Billete entero .. .. . . . .. .. . . .. . . . . . .. . .. . .. .. . .. . ..
6. 00
Vigésimo............. . .. .. . . . .. . . . .. . . . . . .. . . ... .. . . .
O. 30
Miércoles 8 de Mayo-Con premio principal de$ 20,000.00
Billete entero............... .. .. ..... .. . ..... .. .. ....
4.00
Vigésimo..... . . .. . .. . . .. . .. .. . . ... .. . .. . .. . . .. . .. . .
O. 20
Miércoles 10 y 24 de Abril.-Con JJremio principal de........... ... ................ .. . . .. ........ $ 10,000.00
Billete entero........................ . ... ... . . . . .. . ..
2.00
Vigésimo........ ... . .. . .. .. . .. . .. .. . .. .. . .. . .. . . . .
0.10
Lunes y Viernes premio principal de .............. $ 1,000 00
Billete entero................... . . .. ... .. . . .. . . . . .
O. 25

ll~uinW . . .... ···;~~~tiiiti~tl' Y G::: 1
•

ILa Sedería mejor surtida vla que vende más barato I

______.........______

..._

1

1

CARLOS ARELLAND YCIA.MEXICD'

~

'

Recetas culinarias

mi.ida se lli!D(Pi.aJ '3 s,a'Zona á. gu.slto; se. Jnta
•bien la manb€ca .fres,ca y en ei1. horno fueinte
•sie ¡ponte á asair pOtl' e'Sjpaicfo d.e quince milllu,t.QíSI; se saica. paira tr:&lt;nC'har, ry el jll!go que
ihlll wltaldo .slel td€&lt;Semigra'Sa, ruñaliLM,n dole un
,pooo -de call&lt;l.,o, d-eil pucll.oero ,Pair:a que ~ una
·V'l.u~Lta á iiuego vivo ~ se eoha soibire Qa cairne, p,onien:do en la fuierute, a:lrede'dor, ocano
adorno, los macarronoo. El sol1onniblo al n&gt;a·
&lt;turall se haK,e ldel mtffimJo, modo; :pero ha¡y
,qUJe t~merlo en oo!Sa ,POll' aintiei!Pa.d'O.
1

En manteca de vaca. .mUJY ea:Uen.te Bie reogan dos cebolteiba:a sin ¡ptcaJr y •l&gt;&lt;&gt; retiram
ouando está.n. dora.da.!.
!Sel •alfl.aJde una cuchalra(la. d,e hairlna sin
que wme co.lor, afteim:a.s l~iche i,u!fi~ieTllte, Y
s.e rugl'tia el l!Jquido con una cuohaira 11~ me.·

Dt:ez minutos mas die

cocción y ya €Sit1

hedb11..

* * "'
SOL-OIMJIL,LO CON M1AOA·RRONE·S

,Se c11,ecen macamoines sin partir con c:1~do de pudhero, fo islutflcwrute ¡pa,r~ que iestén
jugd,Sitosi; C1Urundo siei vue,1'veu i,:esrnos, ~ les
adl:adiem. peldwcitf:.00, c,omo para. croqu~tas, de
,taanlón c,ru,do. F.r1es,e tomaite aipa,rte, se• pasa. por talmiz y se aiñalda á. :lOIS macanrom~.
r.e!Vol/Vl~diO•los con cuMa.do pa,ra qiu.e no s-e
diesh:agan. ,Un ,poco a,ntes de presenitar1lo1S á
tal mesa, se eSipO!llvore.an con quei:s&lt;&gt; rallaidK&gt;
m01JC'llado oon po1vo de pan y el jug,o ciue
ihai soltaoo el solomillo aJ! a1sa~ en manteca de oerldo. Si. se lhaoo el plato die lomo
·ballo de vaica •ésibe· ha de ,estar en la cruga
tres 6 cuatTo dias anties y en el de la co·
1

---·

*••

LA DAMA NEGRA

d,era.
¡A¡pamte se ma.cihaca,n, dos doc~nSJ!!i die a:1meijaJs oocid1a1s, dlc\9 laJJJgolsrtinos grandes, un
fiMe die- lenguirud&lt;&gt; y ureLnta gra.rnos de se,tais, los qiue coo aJY!Uda de leCihe s,e tamizan

solhre la sal-s'a.

Conchita toma un enorme pedazo _de
azúcar del azucarero y pide á su madre
el permiso de comérselo.
-No, ese no, hija mía; es demasiado
grande.
De un bocado Conchita se come la
mitad, y presentando el resto á su mami,
Je dice:
-¿Y ahora que es más chico puedo
comérmelo. verdad?

.seg,dn se trae la. .])e,rugua &lt;Le la. plaza, s·e
IJ)one en una ca~ueta grande, frofi\n~oiai por
1u,no y oitrio laido con ¡a SIUil'l.cten,t~- sa,1 de nitro-no ,se ne,oe.stta. m.1:s de '!,a; cantidal! que

dan ,por d/~z cienta.vos y se le echa bastante sru1 natura,,1, .dlaján-dJoll.a Mllii un ll)ar 'de
d!as, :cuii&lt;ianllo de '&lt;l.a.l'le vuelta.9 y e~rr11'1e
el aigua que .queda, añadiéndole más sal.
ir,uego ~ ¡pon!e á icooer en la misma caz.uie,
la, icon illn ,cua.Ttillo de rvtno b1anieo v ,m€'(f1-r.&gt;
de vinagre", una cebolla, á la que Sé} a:dioiona.n &lt;los o1a&gt;vltos die esp-oo1a; un·a oabeza, de
aij'OS, dK&gt;s !hojaJ!!I de la.'llrel IY' ,un p0eo de aneJa·
rana, lllenando la camuela. de agua, 'J)Ue!&gt; tlen~ gue cocer mu'Oho.
Si iel rugua s,e con.sume antas -de que la le11:
gmt esM t1,erna, ~e li! aña.~e ruáis agua ~ sal
si 10 neiees1ta, ll)udténdole añaJdir un '1501rvito
de ;l)imienta. Luegio 11e pone en una fülente,
y antes que oo enlfrié ,se le q,u,¡ta, e1. ipeUe.jo,
que ,sale entero, 'eDJVol'vién'dola des1pués en un
;pafio 'frfo ¡para ;ponerla. en 'PTelllSa unas cua.ntae horaB.

l

un grtto ,reson:o Bn la m'U,oheidu,mbre.
El aooonetiido CaJY'Ó ID! 1suefo herido ·mortal·

m.en.te.
]!]J ag,resoil', no isaclaJdo en su vellf;al11111
se rublalarnz(&gt; á 1a v)lotilma y le hundió e1 pu·
tia! en el ¡pieoho uma, d·o·s, cien vece5. coll f~
rnz alegrta, con ra¡pidez ve1't1glnosa.
:CVLuclhos grita,ron: ¡detenedle!
Y el ais2,sin-0, dirigié,mks:e i,mp.á.v:tto al

lugar de donld,e saran quenas ,voc.€1'!, d!JO:
-,pOII' ventura ¿!l)ienso en esiooJPar? ¡Yo
he sido, y.o! ¡Yo lo .ml\t~!
u

Suf.rió que 1! 0 annarirasen l o•s brazos cod0
con codo, -s,in ,c¡poner resistetlic1a, y A 8111'
p,eNonle'S fué ~l.eivaido á. !&amp; cA.Nlel, rie¡uldo lie
1100 tiooba quo vociferaba:
-¡)Miuiea-a, e[ a.selsiino !
Y él, sereno, tm,p.ast:t&gt;l~, sonreta. ilia cu!·
da,l'Se

&lt;te los

gtl'i tos d~ t&gt;Ott&gt;U1a.cllo...

·

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fL
MÉXICO, DOMINGO

7 DE

ABRIL DE

1912.

NuM. 14 .

•

, El señotr PtTesidente de le ~epáblie&amp; leyendo su infotrrne en 1&amp; Cám&amp;tra de Diputados
el día 1Q de los eotr.ttientes.

�Domingo de J:(&amp;mos

tecer. ¿Quién no lo desea con ansiti? ¿Quién no susmra un
poco por tener otra vida, otras costumbres· ver otros ot&gt;ietos
y tener distintos pasatiempos?-Las flores qu¿ aquí tenemos ban
sido plantadas y cultivadas en macetas, regadas por asma que
ha traído un sirviente, han estado dtf,mdidas de los ardores del
sol poi; gruesas cortinas de trapo, y ni el rocío de la nocne ha.
fecundado sus cálices, ni la aurora les ha mandado su nnmer
~ese,, ni las brisas de la tarde han agitado blandamente sus delicados pétalos. ¿Qué extrafí.o, pues, que carezcan de oeriume,
de frescura y lozanía? ¿Qué extrafio que sus colores sean nálido~ y que apenas de_sprendidas de sus tallos, cemiencen a. languidecer y á marchitarse? No así las flores del gran jara1n de
la naturaleza:" el calor del sol las fecundiza; el rocío del meto las
~efresca; la luz aviva y enciende sus colores· el manso ,i11tiro
Juega con sus hojitas, y les comunicll anim!l~ión y vida. Allí
~o abierto aún el botón del nardo, del clavel, de la rosa ae Ca.s~
till~, percíbense_Ya sus delicados aroruas; y las mariposas v Jas
abeJas pueden libremente gustar la miel escondida en su !!eno.
En la ciudad jamás vemos la salida del sol, porque acostumnrados á desvelarnos todas las noches en frívolas diversiones. nrolongamos nuestro descanso hasta pasadas las primeras noras de
la mañana; nunca vemos tampoco la poética y melancóuca caí·
da de la tarde, ni escuchamos los trinos melodiosos de 1as avecillas que de ella se despiden, ni contemplamos las capr1cnosas
figuras que nubes de oro, de grana y de violeta forman en nue3tro horizonte. De nada de esto gozamos; todo pasa inadvertido
para nosotros.
En el campo sucede lo contrario, y hasta parece que cambian
nuestr?s condiciones físicas; pues instantáneamente nos sen ti·
mos bien, muy bien: se robustece nuestro cuerpo, se alieeran
nuestros movimientos, y una actividad maravillosa se apodera
de nosotros. Ya no hay en nuestros pasos aquella lentitud perezosa que nos robaba tiempo; ya no tiene nuestro rostro aque·
color ~maril~ento y pálido 9ue nos daba el aspecto de enfermos
anémicos, m en nuestros OJOB hay, por último, aquella enfadosa expresión ,de fastidio y de indiferencia. Todo esto desapare·
ce bajo la saludable ir.fluencia de los aires puros, del aroma de
las flores, de las encantadoras perspectivas que por todas partes
'le ofrecen á nuestra vista: dormimos poco, y nuestro smño es
tranquilo y profundo. Ningún cuadro campestre, ninguno de
sus detalles queremos dejar de examinar.-Entonces, sí, el hombre se contempla rey de la creación, y en medio del silencio que
lo rode!, llega á coi:nprender. que todo ha sido para él, para. su
beneficio y su deleite. Admirado ante la obra de Dios sus labios pronuncian cánticos de gratitud y de alabanza. L~ majesII
Los moradores de las ciudades, donde ~l µolvo ahoga y mo· tad de los bosques y la grandeza imponente de las montafias
lesta, el estru6ndo de los carruajes ensordece, el ruido aleja á los astros que brillan en el cielo, la luna que alumbra el firma:
las golondrinae, y las calles impiden ver el cielo, como las pa· mento, los prodigios de la tierra; todo parece asociarse en feliz
redes de una cárcel, los moradores de las ciudade,s, digo, no sa- oncierto, para recrear su espíritu y alimentarle de elevados y
ben á la verdad lo que es la llegada de la primavera, esta risue· ublimes pensamientos.
fía y pr6diga deidad que es la alegría del campesino; ni conocen
III
tampocp las armonías _con q?e se anuncia, las esplénaidas galas
Los alrededores de México son á propósito para pasar en ellos
con que ~e presenta, m el luJo que desplega durante su reinado
esta
temporada. San Angel y Mixcoac, Tlalpam y Coyoacán•
sobre l~ tierra. Pa.ra eso es necesario estar en el campo, en la
rp.ontafia, en medio de bosques y hondonadas. Aqui j;oooes con sus hnertas y sus jardines, sus hermosas alamedas sus
'igual siempre, y no se diffruta de los goces inocentes¿-sencillos quintas cómodas y elegantes, su cielo trasparente y purí~imo
que ofrece la naturaleza: la agitación COI!tinua eiJ."qfie vivimos convidan siempre á buscar allí un ameno y delicioso retiro. Lo;
no nos permite ver los cambios y tr11,sformacione!J de la tierra en vientos del Ajusco bajan hasta esos verjeles de flores, trayendo
l~s distintas épocas del año; y además, hay otros cuadros y los olo~osos ,perfumes d.e la sierra y la frescura de sus nieves que
:otras escenas que entretienen nuestra atención. Al aire embal- se derriten ya; las avecillas que han mudado de plumaje ensa.·
samado de los campos, parece que preferimos los vapores del yan de nuevo sus cantos, siempre viejos v siempre agradablet! á
vino, del tabaco y del café; á las risueñas y hermosas campifias quien los oye, y todo anuncia una época de ventura y;de:placeres.
¡Ay! al ver todo esto y presenciar los preparativos de las fabordadas de flores, las ridículas y extravagante9 decoraciones
milias
que van á pasar allí algunos meses, ¿cómo no suspirar
de un teatro; al canto melodioso y lleno de misterio .de los pádoméstica, todos los que, como el autor de estas lí·
por
la
vida
j~ros, los irritantes acentos de uha mÚ;sica sensual· y á las honeas,
eetán
lejos
de su hogar y de sus paisajes queridos? ¿cómo
ras de meditación á que convida la soledad de los bosques las
no
lamentar
esta
soledad en que vivimos, esta tristeza que nun·
'
largas conversaciones con gente frívola y vana,
ca
nos
deja,
esta
cansada
monotonía con que se desliza nuestra.
¡Cuán dichosos son en cambio los que viven lejos de estos
existencia?
¿cómo
no
olvidar,
por último, á los que van á decentros populosos, libres de las trabas que á nosotros tanto nos
leitarse
con
las
inocentes
alegrías
del campo, con las sombras
estorban para obrar bien y emplear las hor11s que tenemos de
descanso en honestos entretenimientos! Allí es puro y sano el de los huertos, con el apartamiento silencioso de escondidos so·
aire qne se respira ; las flores convidan á gozar de su perfume· tos?...... ¡Y cuán deliciosamente debe deslizarse allí la vida!
las montafias ofrecen perspectivas majestuosas, y fácilmente s~ Ni teatros ni visitas de cumplimiento, ninguna de las exigencias
encuentran distracciones en las escenas más comunea en los que en la ciudad nos hacen esclavos de los demás, irán á turbar
objetos más sencillos é insignificantes. Ir, pues, á pasa; al cam· allí nuestro reposo: podrán dividirse las horas del día entre el
po la. temporada de primavera, después de haberse fastidiado en estudio y la contemplación, entre la lectura de libros recreati·
la ciudad, es indudablemente el goce mayor que se puede ape- vos y largos paseos por lugares solitarios: se hallará gusto en
I
Hermosa época del afio esta época de la primaveral Ha llegado ya á nuestro hermosísimo valle la estación de las flores y
de las perfumadas brisas, del canto de las aves y de las campestres alegrías. Los vientos, refrescados todavía por las últimas nieves del invierno, llévanse en-sus alas las secas hojas de
los árboles, esas hojas que fueron gala y adorno de la naturaleza; .las ~olondrinas vuelv.en de sus viaj~s, y llenas de alborozo y
de mqmetud buscan el mdo de sus últimos amores, en las ven·
tanaR, en las paredes de las iglesias ó en las escondidas grietas
de las torres; las delicadas plantas de los jardines recobran su
natural vigor y lozanía1 para ostentar después, en medio de sa·
no verdor, rojos y encendidos claveles, blancas azucenas, frescas
marg_aritas y rosas, tulipanes y jacintos; hínchanse las yemas de
los árboles, se cubren de verde alfombra los prados, la corona
de plata de las montañas desaparece cediendo su lugar á vistosas diademas de esmeralda, y todo, en fin, cambia y se trasforma, y renace á una nueva vida.
El cierzo helado despojó á los bosques de su galano follaje·
pero ahora viene la primavera á dárselos floridos y frescos pa~
raque el viajero tenga sombra donde refugiarse del abr¡sado
sol de medio día. Las fértiles campifias, antes tristes amarilleo·
tas, vánse á ver ahora poéticamente engalanadas de diversas y
pintadas flores; los vergeles en que sólo se oían susurros de enfadosos instictos, repetirán en sus altas bóvedas de verdura el
,amoroso gorjeo del ruiseñor, el blando arrullo de la t6rtula; el
alegre.canto .con que otras aves s~luden el nuevo día, y los melanc6hcos trmos con que ~e despiden de la tarde. Las mariposas, encerradas por tanto tiempo en su cárcel, al sentir las tibias
caricias del sol de primavera. saldrán gozosas y ufanas á disfrutar de la existencia, sumergiéndose en verdaderos océanos de
dorada luz, vagando por jardines y llanuras donde liben la miel
exquisita de las flores, y ostentando, en fin, ante grupos de can·
doroaos niños, los colorAs de sus alas, haciendo alarde, al parecer, de su ligereza y dando giros caprichosos á sus vuelos. En
las apartadas soledades donde antes no se percibía ningún perfome, nos regalará ahora el aroma embriagador de la violeta,
del azahar y la mosqueta;; y allí donde había silencio, tristeza
y soledad, reinarán luego el animador bullicio de la naturaleza
la alegría de los pájaros, las múltiples armonías y canticos d¿
la creaci6n.-¿Quién, pues, no se regocija con estos días de esplendorosa luz? ¿Quién no se siente renacer á una nueva vida
cuando á su derrador todo florece y se reanima?
'

'

211

�~et11atos de aett.talidad

· Aett.ta1idades

Grupo de periodistas que se reunió para protestar contra el atentado á "El Heraldo Mexicano."
teriormente los huevos que se emplearon en aquella ceremonia
palatina eran, no solo dorados ni plate:,dos, sino precioódades
artísticas debidas al pincel de famosos pintores.
·
El céleb,e Watteau, por ejemplo. y también Lancret, pintaLa costumbre de loa Huevos de Pascua es general en tod0s los
pueblos cristianos, y parece se: tradición simbólica, desde los ron Huevos de Pascua para el canastillo de los Reyes franceses, y
primeros tiempos de la Iglesia, quizá del cruel tormento que se entre las curio3idades de la biblioteca Je! palacio de Versa.Hes,
coneérvanse todavía lindísimos
bacía sufrir á los mártires de la
huevo'3 pintados que un artista
fe de Jesucristo con los Ova igniinsigne
ofreció á la princesa Victa, 6 huevos de hierro incandes·
toria, de Francia, hija del Rey
cente con que se les abrasaban
Luis XV.
las carnes.
En varias comarcas de BélgiYa en los siglosfXIII y XIV,
ca, las novias dan á sus novios,
en las ciudades popuJoi,as, lo
en el día de Pascua, un ramito
mismo en París que en Roma,
de las más tempranas flores pri,
en Montpeller como en Salamanmaverales; pero en cambio los
ca: al amanecer el Domingo de
novios deben dar á sus novias,
Pascua se reunían los clérigos y
en justa reciprocidad, un Huevo
los estudiantes en la plaza prinde Pascua primorosamente pincipal, formando numerosa comitado y adornado con cintas y
tiva, y precedidos de estandartes
leyendas poéticas y sentimen·
y banderas, tambores y clarines,
tales.
dirigíanse al atrio de la iglesia
Hasta en la cismática Rusia
catedral, cantaban Laudlls, y se
existe
la costumbre de los Huevos
dispersaban por las calles para
de Pascua: los de las.clases popu·
a.:;_=:___ _ ___:....
:::.·.:..
· ·-··"'-'...:.-.------~--.:::.:::.:~
hacer la colecta de los Buevos de
lares son de color, rojos, azules,
Pascua que habían de ser hende.
.. . ..
.
,
"
cidos por el preste en la misa ma·
'. La pohc1ai1mp1d1er,do la mculacion de El Heraldo Mexicano."
amarillos; pero los de las clases
nobles del Imperio, y singular·
yor, y luego los regala han á sus
·
familias, parientes y amigos; y en esta cobtumbre tuvo origen la mente los de la corte, son objetos artísticos de gran valía.
En Polonia, ninguna familia cristiana come huevos durante la
popular frase: Dar los hue1Jos de Pascua.
En el siglo XVII se usaba ya, después de la misa pascual. la Cuaresma, y todas los guardan para el día de Pascua, en que se
presentación de uu canastillo de huevos dorados al monarca, practica la antigua costumbre de la bienvenida: todo jefe de fami·
quien los distribuía á !as dama11 y dignatarios de la corte; y pos- lia, así el noble castellano como el humilde campesino, ofrece en

LA COSTUMBRE DE LOS HUEVOS DE PASCUA

.

'

__ j
Los voluntarios ferrocarrileros ejercitándose en el tiro al blanco en la Escuela de Tiro.

Señor Mayor Nicolás Martínez
Jefe del Estado Mayor del Genernl González Sala~, muerto en la ba·
talla de RelLtno.
el lunes de Pascua un huevo duro
á.c~da una de las personas que le
v1s1ta~, y c~me la mi.tad del regalo de bienvenida, al mi.imo tiempo
que la persona recién llegada come la otra mitad; y esta costum·
bre ha sido conservada en la emig.ración por los polacos nobles y
ricos.
Sabido es, en efecto, que una de
las curiosidades del palacio de
Czartoryski, en París, consistía,
no hace aún muchos afios en la
recepción del lunes de Pas~ua: el
noble Príncipe de Czartoryeki
que recibía la visita de numeroso~
compatricios, como él, desterrados
P?r el Gobierno ruso, estaba de
p1e· á la entrada del salón de ho·
nor de su palacio, ofrecía el tradicional huevo duro á cada una
de las personas que iban á felici·
tarle, partíale en dos mitade?,
acercaba una á sus labios y daba
la otra al recién llegado, quien se
la comía antes de entrar en el sa16n.
Nuestros hijos se alegran del advenimiento de la Pascua, después
de loa tristes días de la Semana
Mayor, en que la Iglesia conmemora la Pasión y Muerte del Redentor del mundo; para ellos es la
Pascua de los hu€vos, de los ricos
huevos de azúcar y caramelo ca·
prichosameitte engalanados ylle·
nos de sabrosos confites.
IBien venida sea la Pascua! Es
)a fiesta de la Resurrección del HiJo de Dios, del Mártir del Gólgota; es la fiesta de la primavera,

Señor Teniente Coronel Ricardo Galván ,
muerto en el combate de Rellano.
Fot. A.M. May a.

qu,e da ~l cielo Fere~irlad augusta
y a la tierra fecundidad vigorosa·
e~ )a fiesta de las auras dulces
tibias que atraen á las golondri·
nas á sus abandonados mdos, que
evocan las flores, que aumentan
los ~fectos del corazón y la fuerza
lummosa de la inteligencia.

y

***

Señor Coronel Alberto Canseco
nombrado nuevo Jefe del Batallón de Za padores.
1

Fot.de El Tiempo nmtrado.

También la fie~ta de los Huevos
de Paecua tiene su leyenda.
En un~ ciudad (cuyo nombre
no mencionan las crónicas) había
h~ce ~uchos años un joven mitnmomo: la mujererabuenayhermosa, Y el marido, un ricacho de
g:an fortuna, la amaba con deli·
no.
Y sin e~bargo, aquella pareja
no era fehz.
. ¿Por qué'? Porque· no tenía hiJ~s, Y habría querido tener una
mdada de pequeñuelos.
.JAh! El hogar doméstico sin
hiJos está muy triste, faltando en
la casa los queridos seres que estrechan los vínculos de amor de
sus padres: la mujer piensa más
de lo debido en lujosas toilettes en
teatr~s, en bailes, y el marido; no
necesitando hacer economías derrocha el dinero en frívolas' dis·
tra?ciones, en banquetes con sus
amigos, en la profunda sima de
las mesas de juego... ..
;: E8to hacía Dionisia el marido
de Matilde: iba todas' las noches
al casino (á un casino de aquella
época, por supuesto), jugaba mucho y perdía siempre· perdía sí
. ' que hast
' ..'
con tanta ' constancia,

�Aetualidades

Y Me.tilde ech6 los brazos al cuell o de Dionisio y con voz conmovida, muy conmovida, le reveló al oído el misterioso secreto ..
Dionisio lanzó una exclamaci6n de alegría, estrech6 con am·
bas manos la cabecita de su mujer, bes6la amorosamente, y díjo:
-¡Cuánto t¡i amo!
A los pocos mases, Matilde era madre de un hermoso nifio y
la felicidad reinaba en la casa del joven matrimon10.
Y, en memoria de aquel dichoso día, todos los 1u1 es de Pñs·
cua regalan á cada pobre que les pide limosna un duro y un
Huevo de Pascua.
EMILIA DE

S**

Horrores de la Guerra.
Miembros de la J un ta del P:.11tido Liberal.

Los Delegarlos dd Partido Liberal saliendo dtl Tt·,,tro Lírico.

Agusanado vivo.
Del Iibrn inédito "Horrores de la Guerra."

Dionisia, que tenía coraz6n de buenos sentimitntos, rf'gistr6sus compañeros de tapete verde, aquf'llo3 mismoA que le ganaban el oro y los billetes de Banco, se asombraban de la tenac1Jad se los bolsillos con mano couvulsa, por si acaso encontraba otra
moneda escondida entre algún
con que le perseguía ince!:antepliegue; mas sólo tenfa aquel
mentt; el adverso destino.
duru,
aquel último duro que le
Dionisio regrt:saba de pésimo
palpaba y acariciaba cou verdahumor á s : caba tn las primeias
dero cleleite.
hul'al'! de la madrugr,da: si esta-Mafiana, hermosa, mafíaba su mujer re"og1da, regañábana
... contest6 á la pubre men·
la 1wr IJO haberle espera.to, y si
diga.
ebtaha esperándole, aunque renY ech6 'á correr hacia otro
dida de sueño y también de anconfitt-ría,
á. fin de que la nifia
siedad, regafiábala más durano
observase
que tenía dinero
mentP. por no habe1se recogido
para
comprar
el Huevo de Pasen la hora de costumbre.
cua y no para darla una limosna.
Así es que la pobre Maiil&lt;le,
Atravf's6 por calles y plazas,
aunque virtuosa y amante, coy
pasó
delante de una iglesia,
mo no obtenía ningún prowcho
en
cuyo
ancho p6,tico, envuelto
de rn docilidad y cristiana resig·
en las sombras de la noche, vió
naci6o, empez6 á moetraree anuua mujer que mecía en su re·
l11jn111za, H8bdlJJe, ntrVÍOS:1, y
gazo
á un mño de pocos meE&gt;es,
wntestaba á Hl urnri&lt;lu con fra ·
y
alargaba
sus descarnadas mases más durae to:lav'a que las
nos hacia lo:i transeunte,:, rn ur·
que él la prodig:1b11 en rn~ accemu rimel o:
•OS de mal butll•,r; y aeí f l!lfia-¡Una limosna por amor de
ron meses y mese~, tramformaDios
y por mi hijo!
do d h, ,gar Jc111 ,é,1irn, :;qu, 1 ho·
Dionisio exuerimentG una r1 ·
gar sin hijo8, en 11·on11la d~ ditcia sacudida en su c0razón y pa·
cordia y .1-&gt;erpt'ttJ&lt;, &lt;li -gu,t11.
róse un mom,mto á contemplar
La nocb~ de P t1F&lt;'t1&gt;1
R•s:11á aquella i,,feliz madrn que pe·
rreccion, el incorregible Dionisio
día una limosna por Dios y por
acord6iae de que todos los afios
BU hijo
1egalaba á PU mujer, en la ma·
-¿Yo derrocho una furtu1 a
d,ugada dtl luneti, el Huevo de
en el fango de lo~ vicio¡., y hay
l'n.scua, un enorme huevo de conmadrt'S que no tienen pan, y hay
fileria., repleto de caramt-lo" y
niños inocentes que dP&gt;Í dlec• 11
pastillas, y adornado con liudos
de hambre? ¡ No, por D¡osl
dibujos aleg6ricos y finos colo·
Ai,í exclamó Dionieio1 y sa·
res; y !'Or tiada del mu1 duque·
rando
del bnbillo el dur(l que
1ía intf'.rrumpir entonCt'S aque·
destinaba
al tra,liciollal HUtVO
lla su antigua costumbre.
de
Pascun
para
ob,eqniar á FU
Mas al salir de la casa de jueespo~a
Matilde,
le puso en la
go, después de haber perdido somano
trémula
de
la m€1J&lt;l1ga, á
hre el tapete venlt' un buen pe·
quien
dijo
es,as
palabras:
dnzo de su fortui,a, observó que
-Tome usteci, pobre madre,
f6lo t~mía en el bolsi'lo una mopor
Dios y por su hijo ..... y re·
11e&lt;ia, un duro, f'l ú timo que hace
por
mi.
bía sido re;petado por su mala
suerte.
f
-¿Cómo no te has acoetado?
Er11u las dil z de la no&lt; hP, y ~
-preguntó
Dionisioentrando t n
las confiterías estaban abiert:.is
·
su
casa
á
la
buena Matilde.
aún¡ mas cuando fuéáent1ar en ~
-Porque
...
.. . porque ...... ¿ea·
una de las mt1jores para combes
que
tengo
que revelarte un
prar con aquel duro el Huevo de
secreto?-respondi6le
rn mujer.
Pascua, una pobre nifi.a de ocho
-¡Ah,
ya!
¿PienEias
en que
afios, al mismo tiempo que le
mañana
es
lunes
,.le
Pascua
y es·
ofrecía un ramito de violetas y ja·
parabas
el
regalito
mfo?
cintos, pidióle,con voz lastimera
-No, no es f'SO ......
una limosna para m mamá, que
Señor don Fema r do Iglesias Calderón
-¿Puel!! qué el!!, Matildt?
Presidente del Centro Directivo del Partido Liberal.
esta.ha enferma.

El sitio pueeto á la ciudad de Cuautla entraba en su quinto
día, pavoroso como los cuatro anteriores. Las calles de la histórica población hedían ya á sepultura entreabierta, porque los
cadáveres se pudrían en ellas, toda vez que era imposible que
fueran levantados, ni por los federales, porque aquellos heroicos
333 dragones del 5° Regimiento á penas si se daban abasto para
contener los ataques de 103 revolucionarios¡ ni por estos, porque
no se atrevían, por ninguna causa, á introducirse en los lugares
vigilados.por los leales servidores del Gobierno.
Cuautla era, pues, un sitio de desolaci6n y de angustia. Sus
caea1.1, poco tiempo antes hermoseadas exteriormente con motivo
del Centenario de la. Independencia, veíanse ahora medio destmídas por el choque de millares de proyectiles, 6 por la explo·
si6n de centenares de bombas de dinamita, y presentaban., por
lo tanto, el lúgubre aspecto de ruinas recientemente encaladas.
• Sus calles, solas, abandonadas, sombrías, mostraban en su pa·
vimento trágicos manchones de sangre fresca, y, de trecho en
trecho, como para :i.centuar aquel cuadro de muerte y_ de amar·

gura, los incendios alzaban el brillo de sus llamas, más pavoro·
sas aún al destacarse lívidas en medio de una atmósfera caldea·
da por un sol ardiente, por un sol terri ble, por un sol cuyos ra·
yoe quemaban casi tanto como las lenguas de fuego que se le·
vantaban de los edificios incendiados.
Todo era pavor y tristeza en la ciudad inmortalizada por el
gran Morelos. La guarnici6n que la defendía, casi ya exhausta
por cuatro días de lucha sangrienta, encontr~base, no obstante,
todavía dispuesta-orgullosa en medio desu debilida.d-á reptt·
ler una vez más, el empuje de los tres mil revolucionarios de
Zapata, y éstos, en cambio, seguros, al recordar su número, de
que tardeó temprano, la hermosa ciudad suriana, caería en su·
poder, preparábanse á intentar un nuevo asalto sobre la gloriosa
~j
y desolada ciudad.
Sitiados y sitiadores estaban, pues, dispuestos á que de nueva
cuenta la muerte cirniera sus alas negras sobre aqut1l campo de
fratricidas odios, á que de nuevo los alarid-0s de angustia vibraran en aquella atmósfera deletérea, á que otra vez la sangre se
encharcara en aquellas calles, ahítas ya del líquido rojo, líquido
que saldría á borbotoIJes de las abiertas líendas... .. . ¡Oh, la
guerra ei; el más terrible de los azotes que puede 1tfügir á un
pueblo, y Cuautla estaba enteramente agobiada por tan terrible
calamidad. La lucha entablada en la épica ciudad suriana no
llevaba trazas de terminar sino con el aniquilamiento de una de
las dos fuerzas enemigas!. .....

***

º"

••••••••••••• •

•••••• •

fJJ

Serían las once de la mañana· de aquel día, ( 17 ~de mayo de
1911 ;) cuando un grupo como de ochenta revolucionarios 1:1e decidi6 á asaltar la poblaci6n siguiendo la hilera de cci.llt,ll que
desemboca directamente en la Phza del Mercad0, punto del que
pensaban apoderarse· los rebeldes. Avanzando con toda Cll-Uteü1,
primero por los cañaverales y en seguida por las callejuelal!l suburbianas, sitios que se hallaban indefensos debido á lo pequeño de la p-uarnici6n ~federal, los za patistas "llegaron á posesionarse de una calle que sólo dista cuatro ó cinco cuadras del punto de que deseaban aduefiarse. Pero de allí no lograron padar.
Un pelot6n,iformado por.diez dragones, salió con audacia á su
encuentro, y se?e.ntabl6 inmediatamente un rudisimo combate.

•••••• 1 ••••••••••••

Comisionados de Paz en San Antonio, Texas, con el señor Licenciado Emilio Vázquez Gómez,

�Teatttos

Teatrros

como todos sus compañeroe del 5?, bien apellidado de ORO,
prefirió luchar sin defensa alguna, á retroceder un solo paso,
así es que con todo valor se arrodilló en ~edio. del arroyo, y
continuó su terrible duelo con el revolucionano oculto en la
próxima esquina.
El rebelde al ver vendido, puede decirse, á su enemigo, sonrió burlona~ente y tendiendo su carabina, hizo fuego ...... pero
erró el tiro; entodces el dragón echóse el maüsser á la cara y
disparó también; una bala atravesó el ala del anch? sombrero
del maderista, á pesar de haberse ocultado éste rápidamente al
hacer fuego el impávido federal.
¡Hubo un momento de honda espectación! El maderista, carabina en mano espiaba atentamente al dragón, mientras que
éste, con el maüsser tendido, esperaba solamente el momento
en que se asomara su enemigo para disparar sobre él.. .... Movióse el rebelde, y un nuevo proyectil arranc_ó el ~oncreto de la
esquina, bafiando de cal el rostro d~l revoluc1onar10. ~l federal,
que con aquel cartucho había agotado su «parada)), sm retroceder, como casi lo exigían las circunstancias, para volverá poner
su arma en aptitud de servirle, sacó tranquilamente un &lt;&lt;carga,
dor)) y lo introdujo en la recámara de la carabina. Es!a operación fué ej ..cmtadá con toda prontitud; pero por rápidamente
que hubiese sido llevarla á c~bo, el ma?erista supo ap~ovecharse
de la ocasión que se le ofrec1a, y, tendiendo su carabina, apun·
tó con precisión y disparó ...... El estoico soldado, que en aquellos momAnto:i iba á echarse de nnevo el fusil á la cara, ya no
pudo hacerlo, sino que abrió los brazos, dió un gAmido bronco
y cayó de espaldas sobre bl pavimento. ¡El rebelde, por su parte, lanzó un alegre grito de triunfo: se había salvado de un enemigo terriblemente peligroso! ......
Y continuó el combate por cerca de seis horas; pero por más
que se empefiaron los asaltantes, no l?graron hacer ~etroce,der á
los defensores, y, al fin, aquellos tuvieron que replegarse a sus
posiciones.
En la noche, á la hora del descanso, el revolucionario refería
á sus compafieros el peligro que había corrido al batirse con el
bravo federal.

•

Teatro Col6n.-Virginia ~evarez.

Los maderistas, fiados en su número. pretendieron arrollará los
federales pero é3tos se sostuvieron Ptl sus posiciones, rechazan·
do varia~ veces á los grupos más audaces que llegaron á atrever·
se á desafiar osadamente el fu ego del enemigo.
Oonvenddos, por fin, los revolucionariOíl de que no harían
retroceder jamás al pequeño grupo de dragones, variaron enton·
ce; de táctica, y, ocultándose en los huecos de las pu~rtas, en
las esquinas de las calles, en los postes de la luz eléctrica, empezaron á di,parar sobre los soldados leales, procurando hacer
blanco á toda cm,ta, pensando que de esa manera acabarían por
destruirlos á todos, uno á uno, y entonces podrían entrar ellos
al sitio ambicionado.
Pero se equivocaron redondamente. Lo3 federales, al notar el
cambio ds táctica de los enemigos, hicieron otro tanto, y procurando desde ese instante guarecerse también con los sitios que
les brindaban algún abrigo, pusieron todo su esmero en que sus
disparos hicieran siempre víctimas en las filas contrarias.
Entonces la lucha cambió de faz: bien puede decir~e que se
convirtió en una serie de combates singulares y terriblee. Cada
federal ó cada revolucionario había elegido inconscientemente á
su rival y disparaba sobre él, procurando á la vez, y por cuantos medios le sugería su ingenio, libertarse de los tiros que se le
dirigían.
En meJio ele aquella ordenada confusión (valga la fras~) un
revolucionario de los que más se habían adelantado ha~1a los
feder,1les, diósc cuenta de que un dragón, apenas prolegid? con
el marco de una puerta, le hacía fuego, procurando rectificar
con toda conciencia su puntería. El rebelde, que á su vez separapetaba con la esquina de la calle, 8acaba, de cuando en cuando, parte del cuerµo solamente, y hacía fuego _sobre el dragón
con absoluta calma, buscando el bliLnco con OJO certero y cop
tranquilo pulso.
.
.
Diez ó doce veces se habrían disparado ya los dos enemigos,
sin que hubiera resultado alguno, cuando el dragón, en su inmoderado deseo de avanzar salió de la puerta que lo defendía y
caminó violentamente unos cuantos metros hacia adelante.
Esto fué su perdición, porque en el lugar á que había llegado
no existían ni puertas, ni ventanas, ni postes; la calle esta~a
limitada por una enorme barda, sin hueco de ninguna es::&gt;ecie
que pudiera servir de refugio; pero el federal no vaciló, bravo

217

otro valientemer.te, esa misma madrugada, por la pequeña guar·
nición federal:
Con la alegria propia del que se ve triunfante, y á la vez libre
de graves peligros, á lo menos por algún tiempo, el maderista,
á la vanguardia de los suyos, ·penetró tranquilamente en la devastada ,ciudad.
Precisamente por el camino que tenían que recorrer aquellos
hombres para, llegar al punto de reunión, hallábase la calle donde había tenido lugar la escar11muza del día anterior, así es que,
al desembocar en ella, el revolucionario lanzó una mirada al sitio en que había estado su fltlemigo de la víspera. Allí pudo ver
el euerpo del federal, tendido boca arriba, en la misma posición
en que había caído veinticuatro horas antes. Aquel cadáver que
había recibido el sol, el terrible sol de Ouautla, el formidable
sol1del Sur, durante tan largo tiempo, debía estar ya caei en
putrefacción porque es bien conocido que el calor de aquellas
ª?rasada~ regiones, descompone rápidamente las materia.. orgánICas. Bien sabía. esto el revolucionario, no ob~tante, cuando 8e
en.contró·como á ·Unos diez pasos del cuerpo del que fué su enemigo, una curiosidad maleana lo impelió á aproximarse todavía
más.
:-¿Dónde le pegaría yo?-se preguntaba el rebelde mientras
Re iba.acercando al cadáver. - Sólo recuerdo que apunté al bulto ...... ¡La cosa no efltaba para menos!. ..... Sin embargo, estoy
seguro de haberlo herido en un !'litio dt'mal'liado noble ......
Y haciéndose estas lúgubrPs refl.f'xiones, llegó hasta donde estaba el cuerpo, y vió ..... ¡Más le valiera no haberse acercado! ...
El revolucionario, con los ojos enormemente abiertos, hasta el
grado de querer rnltarse de l'lUB órbitas, diose cuenta de una cosa,mac~bra, de una cosa horrible, de una cosfl que hizo que se
l~ paralizara la sangre en las venas y dejara de latirle e! corazon ...... .
Boca arriba, con los ojo"! semicerrados, yacía el cuerpo del
federal con un agujero en mitad de la frente. Por la boca de la
herida y.en medio de coágulos de sangre negrusca y hedionda,
apa~ecía parte de la ma!la encdálica, y entre aquel asqueroso
conJunto de sesos y de sangre, una millonada de gusanos, peqaefios, blancuzcos, horriblefl, se movían, entran&lt;lo y saliendo

***

Teatro Arbeu.-Esperanza Iris.

El día siguiente, á eso de las diPz de la mañ1ma, la part_ida
de que formgba parte el revolucionario que había m11tado al
dragón, recibía orden de entrar en Cuautla, cuyo sitio habías.ido

por la e~pnntof111 oq1wcliid; y como para. que 11quf'llo t.raFraE&gt;ara
lo;.i l111d.., &lt;lt- lo triig en, el hon.bre que yi,crn cara 111 ~ol y con
el cer, bro ·1t,truz do, nu tFh1ba nllle,t .. todttv1a. ' ¡Bit'11 lu probaba t-l qu"' u1111 de ·UR I razos, el d,reC'ho, si- leva111aha di- cuando en cua do, c1 ,mo i-i el agnnizanti- qu sii-r11 am,ncar dti eu
frent.- aq1Hh1 c..,a 4ue 1.. hacía 1111 to 111. J. .. ..
.El r"'volu,·io ario, al ver 114u¡.,Jlo, si, ,tió q11e ~U!l CH bellos r:e
n1z ,b .,, y, 1111!' ' c, ,rro un gemido bronc1, s111 1ó de su garganta...
Cerro e, to11c1-s l s &lt;•j, s f.mra ya no V&lt;-t niá"", f't'TO no ¡,ud,endo
arra,1car...... del pt-nsam e11t1, 11q11el lúgubre C'Uadro, vo!viólos á
abr,r 11erv1,,sam .. nte, y ei·hán 10:ie 111 car11bin11 á la cara disparó
sobre el de.. ve1 ,turado fi-dernl. .. ......
~l cu~rpo &lt;le ~ste qued6 ya deti ,11tiv111nentA inmóvil y el rPvoluc1011a;H&gt;, co.n a bou~ seca, &lt;'On el ro11tro borri blerrrente pálido
y ~n fno ternble corriéndole vor t1,do el cuerpo, siguió su camino .....
Es fama que pocos días despué~, un rebeld e era separado de
las filas por haber perdido la raz6n.
( Rigurosamente hist6rico. )
ALBERTO HERRERA.
1

~º~

LAS OBRAS DE MOLIERE

Teatro Col6n.-Miguel Muñoz.

Teatro María Guerrero.· -Maríil Cavallé.
Fol . (ribc

El Mikado ha prohibido con todo rigor las obras de Moliére
en el Japón, porqu~ con ellas se quebrantan los cimientos del
orden social. «Las trapisondas de Scapin» son un intolerable
atentado contra la autoridad paterna, en un país donde la creencia filial es deber sagrado más que virtud. La mujer debe total
a~s?luta obedien~ia al marido, sin que ni aun la voz le sea per~
:°1tida, y en Mohér~ hay mujeres 9~~ gritan y hasta que enianan al_esposo. El cnado debe sum1s10n. al amo, y en Moliére
~ay criados que qra, ya! Por todos estos motivos y otros de
igual trascendencia y alcance se declaró en entredicho al revo·
lucionario autor de comedias. El Japón revolucionario inno.
'
'
vador y ta1, no qmere
que se vean minados
los susodichos
cimientos sociales, y para lograrlo lo mismo ahorca á Kotok11 y
sus compafieros que promulga «reformas" como esta si no miente un diario inglés.
'

�\

Teattros

"218

FEMENINAS

LA LUCHA POR LA IIDA

Con frecuencia se publican noticias de i ucesos novel1311co~, en
los cuales algún modesto músico, humilde obrero 6 vendedor
de periódicos, se ve
repentinamente tll·
cumbrado por un Cll·
µricho de la fortu·
na.
En cambio se suele guardar;[silencio
acerca de otras novelas sociales, ' de más
profundas enseñanzas quizás, en las cua·
leí!, gente mimada
durante mucho tiempo por la fortuna,
gente que vivió en
la» altas cumbres so·
ciales, cayó en la miseria.
De una novela de
éstas pudiéramos dar
hoy extensa reseña;
si no nos lo vedara la
discreción. Concrete·
mos el argumento en
una sencilla noticia,
qu13 no hurtamos á
la publicidad por sn
el caso enaltticedor
Ahora t'H &lt;lama
para la persona inte·
francesa acaba de re·
Teatro Princi~al.-Mada Higares.
resada.
cibir la cinta del Mé.
Se trata de una se·
rito agrícola en Fran·
cia. Parece genAralmente que el cullivo de la tirrra e;; extrnfio ñorita aristo~rática, descendit&gt;nte de una ilustre y nobilísima
á las muj~res. Se olvida que, sin duda, en la a-ntigü~da&lt;l-d~bió familia, que ~e mcuentra en un conocido hotel madrilefio, pres·
tando servicio como humi1dísima
Fer una delicada manecita de mucriada.
Alguna eefiora de las que
jer la primera que &lt;lepositó una BP,f,
ecuentan
aquel hotel ha podido
milla en "l surco abierto tin la tieenl'o1 tr: r.-e sorpr, ndida c1 n la
rra par~ hacerla g· rrninar. mienpresencia de la sirvi, nte dti sito
tras los boro brell i-t· t:,ll trt'ga han 6,
linaje,
cuya cara no le fuestl d08rolas luchas, llis guerras y las cacenocida,
y·camb.iar con elia rápido
rías.
diálogo:
La labor agrícola E&gt;S labor de mu-Pero ¡usted! ... ¡U~ted aquil
j"r, salvo en las durati tareaHque
¡Con ese traje! ..... .
s1mpl1fican las máquinas ó las
En efecto. Se trataba dE&gt; la ni1 •
gri:tndes labranza~. E.-tán unidns á
ta de la duquesa, señora di' grsn
111 agricultura mil µ~quefias indusfortuna, que fué muy conocida en
tria.. y mil p11eientes cuidados que
Madrid, y llamó la atenci6n por
rt&gt;,,l-1ma11 la sutileza de la mujer.
su riqueza, especialmente p( r ~us
En Inglaterra, Holanda, Italia y
trenes.
A ema,iia, entrP otros países, exisAzares de la suerte y noveleeras
ten e~cu~las d" agricultura que pro ·
circumtancias hicieron sufrir á tBIII
ducen excelente re::1ultado y cuyae
noble familia graves quebranti e.
,.nMPfi.linzas se relacionan estrechaLa
ruina se ensefioreó eobre los
m... nte con el arte decorativo.
que fueron dominios podnofo~.
E.~ rle aplaudir quE&gt; las damas
Y al llegar á la pubertad los ac·
11.lient... 11 est-, a.fieión á la vida agrítuales descendientes de la gran Ca·
c,,la, fuente de un 11ano panteismo,
sa
se han encontrado en plena mi·
qu... habria de vivificar los espíritus
eeria.
y las razas. PuEis como dijo TolsLa nieta de la rica duqueFa, jo·
toi tm «Ana Karenine,» al retratar
ven, trabajadora, honrada, ha te·
la tristeza de la vida en las grande,
nido necesidad dt- ganllr con ,eA·
ciudade:;; ts en el campo, en el le·
fuerzo el sustento de cada día. Y
no de la Naturaleza, en la tierrfl ,
con la frente levantada, digna y
ccdonde hemos de hallar la reeududorosa, sin sentir vergüE&gt;nza an·
rrección y la vida.»
te la desgracia presente, no ha ve·
cilado en aceptar una plaza de ca·
marera en un aristocrático hotel
Una orquesta. formada exclusimadrilefio, segura deque el tra~a·
vamente por mujeres está en esjo enaltece.
Teatro
Pri
ncipal.
AmpJro
Romo.
to, momentos causando las delicias
Y digna y sPncilla, acE&gt;ptará á
de los amantes de la buena mú:;ica
aristocrática
las propinas que la ofrf'Z·
d
iario
esta
camarera
en lo:1 principales coliseos de Europa, en una toitrnée arLísti_ca.
Es la música la primera de las bellas artes que se han atrevido can los deecendientes de los que frecuentar(ln la capa de su
á cultivar las mujeres; en el seno de la intimidad, en el miste· abuela.
rio, quizás, como disculpándose de atreverse á salir de los oficios doméjticos á que se las dAdicaba.

Loe enemigos del feminismo van siendo batidos en todas sus
trincheras. Hace poco sdfaq f'IA ha abierto en Londresuna expo'
sición de inventoe femeninoi:t, y las damas
no se han limitado á
presE&gt;ntar los mil objetos de uso diario
que Rimplifican y dan·
comodidad en las fae·
nas domésticae, como
la\'adoras, máquinas
de picar. ·ek, sino
que han abordado las
difíciies invenciones
de máquinas movidas
á vapor 6 por electricidad, instrumentos
gunreros y de deportes.
Se h11bía dicho que
las muj .. res no inven·
taban nada, y ya se
ha dado una prueba
de los inventos feme·
ninos, bien probados
ya Pn Pl terre110 de la
fantasía.

f

-~~~}j

.,

:1

~~--"'.·"""""~......:..J,

***

S e ffo'r . to lie r m inia P ére~ d .;

,-·

r eon.
F"t, :\lt111k,

-

�~~A LAS,/

DAMAS .

LA irnn:R EDUCADORA SOCIAL
PARTIOULAR_IDA2J DE UNA FA.LABRA.

RELOJ DE ARENA NUMJrnICO

Afélfesis y Apóeope silábleas,

A ve de rapiña.
Enfermo peligroso.
Sport agradable.
Dios nos libre de él.
Verbo.
Río importantísimo.
96 7
Animal doméstico.
32
Nota musical.
H78
Mineral.
5467
Dignidad india.
17342
Alimento.
6 7 4 l 2 ;{
Enfermedad grave.
:&amp; 3 1 5 8 8 7 Antiguo poeta e3pafiol.
1 2 4 5 6 :&amp; 3 ~ Util para fumadores.
6 7 3 4 5 1 '2 3 9 Industrial.

1234567 89
l 9823569
1762357
6 9823 7
62473
45 8 9

Hallar una palabra que se compone de las tres sílabas siguientes:

PREPOSICION
I
INSEPARABLE I

PREPOSICION

ADJETIVO:
(Tgual, semejante)

PROPIA

1

que expresa PÓRTICO.
Eita palabra tiene la particularidad que eegún se le van quitando sílnbas de delante
ó detrás, van quedando otros significarlos que HprPsan:
Pórtico .... ........... .......

1

l~ 2·~ 3?

,
Zaguan..............
...... ...... 1 2n. 3ª.

~---- -· ____ __
____ --3~

~ Adjetivo........
- . .. .. ...., . . . . . .. .

1- Frase J eroglífic.:&gt;,

1

······ ·········· ... ... , Pórtico
1~ 2i_i. 1 .. ......... Adormec1miPnto
Prep11sici6n inRPprtrnhle
- 1~ 1 ..........
l~L 21.l 3? 1

2-Jeroglífico.

L,is soluciones á los pasatiempos en el
próximo número.

Suluciones á los pasatiempos insertos
en el número anterior:
A las charadaE:

3-Acertij,, J ernglífico.

I. Caricatura.

II. Tenor.
III. Americana.
Al rombo numérico:
Colocar los tres precedentes sig11ificados de manera que se pueda leer jeroglíficamente, con ellos, una palabra caste·
llana.

***

FRANCISCO.
Al jeroglífico comprimido:
TRASTORNADA.
A la com¡:;osición jeroglífica:

CHARADA

PROPAGANDA.

Prima tercia es un árbol,
tercia ~ólo negación
y ¡:rima dos lo hace el ave
al tialir del cascarón.
Con lo dicho anteriormente
queda demostrado ya
ser el todo un instrumento
que á mí me gusta tocar.

- A la tarjeta anagrama:
«La verdad sospechoea.,,-Alarcón.
Al acr6stico:
SALMERON.
A la prosa charadística:

.T EROG LIFICO

•
JO

o

TEODOMIRA.
A la combinación.

1

LORO.

con.tenido en el¡corazón de una ma&lt;ire digna de su misión. Necesita valor, porqut&gt; con mucha f1f'cueucia~obra á exprnsas de
ella misma; paciencia, porque rn empresa no termina nunca,
pereeverancia, porque su acrión rncial ce mirnza al pie de la cuna de sus hijos, la conti, úa sin interrupción y rn iufl.u nrin
se nota, no sólo en las
·
grandes decisiones que
debe tmer en lo referer.te á la escuela, á la carrera, á los establecimirntos de instrucci6n; sino
tarn bién efi esos mil detalles de la vida, causas
segundas que hacen de
nuestras existencias lo
que son. Estemos seguros de que el día en que
la familia responda al fin
que se propuso Cristo, al
fundar la familia cristiana, nuestra patria no
volverá á estar enferma,
sino que recuperará su
vigor de otros tiempos,
su puesto entre las naciones y el porvenir de nuestros hijos, como el de la
sociedad, sino tal como
puede desearlo nuestro
coraz6n de patriotas y de
cristianos.
Debajo de la sociedad
política hay la doméstica, de bajo de la patria la
familia. Lo primero depende tan radicalm~te
de lo segundo, que los
progre ·
sos y
la decaden.
Modelo de blusa de tira bordada
cia de
la una es tan indisolublemente unidos á los
progresos y decadencia de la otra. El río de
la vida social brota de la vida doméstica,
la familia es la fuente, lfrota de la patria. Una sociedad compuesta de familias
pervertidas por la inteligencia, corrompidas
por el corazón, enfermizas por la sangre. será siempre una sociedad miserable, dispuesta á la servidumbre, pronta á la degradación,
poJ grande que sea á la superioridad de sus
leyes y Pl genio de sus invenciones. Se hahri multiplicado la corrupción por la corrupci6n, el vicio por el vicio, y esos seres
ya pervertidos al salir de la familia, Ee con·
vierten en criminales al entrar en la sociedad, tendréis una sociedad en decadencia;
· una sociedad sumida en la barbarie.
Por el contrario, euponed en la sociedad
""'--'••u-.., todas las familias semPjiintes á fuentes vivas
vP1rtiendo doctrinas sin erroreF, costumbres
sin depravación, i:angre limpia de toda corrupción. el rPsultrtdo sná una gennacióñ,
grande, fuerte por la inteligPncia, grande y
fuerte por el coraz6n, grande y funte por la
sangre,
Pa~reR y ma&lt;ires ne familfa,cumplid vuestra misión, para no preparará vuestros hijos
una vida enojosa, negra y rastrera.

La influencia de la madre e&lt;lucadora no se detiene en los límite~ de su hogar. Quizás sin darse cuenta de la importancia
considerable de sus enseñanzas, ha trabajado para la Sociedad educando
hijos para la lucha de la
vida, haciéndolos capaces de aumentar el patrimonio de las tradiciones
y de ser los depositarios
de las virtudes domésticas.
Toda la fuerza vital &lt;ie
un país, su prosperidad,
eu honor, su grandeza
nacional radican en ger·
men en la familia, y se
fe~undizan por la educa·
ción. La madre apartlctentonces más grande en
·,u papel, porque más allá
~
'í de sus hijos que crecen
~~
puede ver la patria que
confía en ellos y los espera.
Ella es la proveedora
de sus fuerzas vivas, de
sus anhelos.de progreso,
de esas vastas organizaciones que tienen por oh·
jeto la dicha del pueblo
y aseguran su duraci6n.
Gloriosa y á la vez humilde t!! esta misión, y
precisamen·
Elegante blusa de raso.
te por
que
fué olvidada hay tantos malos quA crecen
sin cesar, desvastan nuestro organismo social y comprometen la seguridad del maña·
na.
Tienen, pues, la madre una empresa su·
blime que llevar á cabo. Su acción es de una
importancia inmensa, y los efectos de su in·
fluencia se extienden indefinidamente, se
ramifican, se prolongan en el porvenir y
afectan los intereses generales del género humano.
¡Ah, qué patria tan hermosa tendríamos
si todas las mujeres quisieran aceptar su rt&gt;s·
ponsabilidad y penetrarse del principio evidente, de que tanto vale la familia, tanto
vale la sociedad 1 ¡Si comprendieran que tienen en sus manos la ealvación, la reg~nera·
ción, la redención. Bastaría que dieran á Ja ·
patria caracteres y, convencidas de que nada ''l'.l!twA'(f.N.\'ll.,.,,,~,,.,
es tan hermoso ni tan bueno, como esto, para la grandeza de una naci6n, prepararle
hombres y mujeres de valer, qu1i no teman
de la carga de una familia nnmeroFa, ni los
cuidados de una profesión que exige esfuer·
zos animosos.
¿Cµándo sabrán, pueP, las madres, ver almas en los niños que nacen, es decir, es·
fuerzos, luz para lo porvenir?
Nadie, excepto Dios puede apreciar el tesoro de ternura y de inteligente solicitud
Blusa estilo irlandés.

~=

$::

0

M. B. C.

�Parra las damas.

222

¿Todas las mujeres son iguales?

Alemana: Sentimental, llorona, amante de la música y enemiga de los animales, especialmente del gato.
Francesa: Elegante, zalamera, imperativa y voluble.
Según un sabio alemán, el doctor Shultz, n© todas las mujeInglesa: Testaruda, sentimental y amante de los animalee, esres son igúales físicamente consideradas. El clima, las costum· pecialmeJ1te del perro.
bres J los alimento.:::, influyen de una manera eficacísima en la
Española: Celosa, akgre, imitadora y enfadadiza.
constituci6n del cuerpo · Mextcana: Despreocufemenino, y de creer al pada, ind6mita, orgusabio aiemán, un régi· llosa y burlona.
men a.limenlicio puede
Norteamericuna: Ca-.
hacer de una bella una rácter independiente,
fea y viceversa.
amante del sport y del
El doctor Shultz ha peligro.
Japonesa: Tímida,
hecho el siguiente estado comparativo:
acariciadora é inafntil.
Italiana: Soñadora,
Alemana: corazón 1
y fantástica.
idealista
kil6gramo; cerebro 25
gramos, hígado 1 kiloX.
gramo y medio; Qabe·
llos, 70 centímetros;pies
30centímetros; (!) nariz, aplastada; manos
grandes.
Frar;,cesa: coraz6n,
300 gramos; cerebro,
900: hígado, 1 kilo y 10 .
gramos; ca bello~, 65 centímetros; pies, 30 centí·
metros ecomo la al~maI.-Ama el hogar EO·
na) ; nariz, respingosa; bre todas las cosas, y á
manos largas.
..
tu esposo como á tí mis·
EsTXJ,ñol.as: coraz6n, ·1 ma.
kilogramo y medio; ceII.-No le ocultarás
rebro, 600 gramos; hí· ninguno de tus pensa·
gado, 900; cabellos, 75 mientos y tratarás de
centímetros; nariz corta adivinar los suyos.
y fina; pies, 15centíme·
III.· En los conflictros; manos, pequeñitas tos de la vida domésti·
y gordas.
ca, defiende 6 disculpa
Inglesa: corazón, 420 al que no tenga ,raz6n,
gramos; cerebro, 1 kilo; pero sin dár1,ela.
IV.-Vigila, sin es·· •
hígado, 2 kilos y medio;
cabellos, 35 á 40 centí- piar, sé activa, sin esmetros, pies, 40 centí- trépito; ama, sin zala_metros; nariz, acaballa- merías, y en vez de castigar, pArdona.
da; manos, flacas.
V.-Haz por comMexicana: coraz6n, 1
kilogramo 400; cerebro, partir las grandes penas
900 gramos; hígado, de tu esposo, sin hacer·
410; cabellos, 1 metro; le partícipe de tus nipit&gt;s, 16 centímetros; ~ias contrariedade1:1.
VI-Destruye los ce·
nariz corta y sen11ual;
manos perfectae. Esta· los en cuanto !!.parezcan
en tu coraz6n. con el
tura, 1.60.
· Norteamericana: cora- amor y la confianza.
VII.--Quiere á tus
z6n, 425 gramos; cerebro 1 kilo 25 gramos; padres políticos como
hígado,·· 2 kilos; cabe- una verdadera bija; prollo~, 80 centímetros; cura que lo~ tuyo~ quienariz ·fina y recta; pies, ran á tu es¡.,oso como
25 1·entímetr11¡1¡ ma11os, un hijo prAdilecto.
huA"'Udits. ' Es ta tura,
VIII.-J»más, ni en
en broma, ¡.,ermitas que
I.70.
.Japonesa: c11raz6n. 225 t&lt;e deí'&lt;conozcan en tu
gramo~; &lt;'erebro, 150; hogar la aut,,ridad conbíga 10; 600; c11 bel lo·, 2 yugal.
IX. -Si tienes hijos.
mt&gt;tro~; pies, 10 centím· tros; mano"', peque- e!.lfuérzate porque el pa·
ñit., s y gordas. Estatu- dre sea tan querido y
respetado como la mara: 1.10.
Traje de mañana.
Elegante traje de casa.
4-ustriac(I,; coraz6n. 1 dre; y l'i no los tuvie·
kilogramo; cerebro, 800 res, esmérate en reemgramos; hígado 2 kilos; cabellos, 65 centímetros; nariz, gordita plazar los gorjeos de los nifios por inceEantes y sanas ale"y respingona; pies, 25 centímetros; manos, gruesas y grandes. grías.
X. -No olvidéis nunca que la buena esposa, para ser felfi ha
Estatura, 1. 70.
Itlliana: coraz6n, 950 gramos; cerebro, 550; hígado, 1 16.lo- de saber regir su casa con economía y prudencia, y cuidar de
gramo· cabellos, 75 centímetros; nariz fina; pies, 20 centíme- los suyos con incansable v ammoso celo, logrando ver an cada
tros; ~anos aristocráticas. Estatura, 1. 60.
dolor un necesario contra!lte á la fugaz dicha humana, y en el
Esto asegura e! doctor Shultz en lo que respecta á la parte fj.- bienestar un suave preludio á las mil contrariedades y tristezas
sica. Veamos lo que dice de sus cualidades características. de la vida.

Cantares

II

1Mle d.ls-oo en la {l,es¡ped!da.
,e,l naroo qu-e te ¡p,edf,
¡y;a está ma-reh¡to !Y ~ln vida
a.J verse lejos éle tfi,!

Nunca .! la luna en'Vld1~
y ho,y con ,el alma la envidio,
¡~Jla mirará. tu.s lágri.ma.s
IF vert tu sa;crificlo!

-~El decálogo
de la esposa

•

NO SCRA USTED ,
engafl.ado. Que siempre hay fu.
Herias y fraudes en abundancia,
es cosa que todo el mundo sabe;
pero rara vez ó nunca se encc.entra que una importante casa
comercial los cometa, sea cual
fuere la clase de su giro. No
puede haber éxito permanente de
alguna clase, cuando esté basado en la mala fé ó engafio. Los
que intenten los fraudes, son
sencillamente tontos y pronto
sufren el castigo que se merecen. Sin embargo, hay muchas
personas que temen comprar
ciertos artículos anunciados por
temor de ser embaucados y engallados; especialmente se resisten á dar confianza á las manifestaciones que se publican sobre
los méritos de ciertas medicinas.
El eficaz remedio denominado la
PREPARACJON de W AMPOLE
es un artículo que se puede comprar con tanta seguridad y garantía.cómo la harina; artefactos de
seda ó algodón, siempre que proéedan de una fábrica con reconocida reputación. No nos con vendría exagerar de manera alguna
sus buenas cualidades ó representarla como con las que no le
correspondan; pero tampoco necesitamos de tal ardid. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
todos los principios nutritivos y
curativos de} .Aceite de Hígado
de Bacalao Puro, combinados con
Jarabe de- Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre, y cuan valiosa debe ser
tal combinación de estos importantes reactivos medicinales, es
éosa patente á todo el mundo.
Es de inapreciable valor en casos
de Anemia, Insomnio, Mala Di·
gestión, Afecciones de la Sangre
Ylos Pulmones. "El Dr. Fernando López, de México, dice: Tengo
el gusto de decirles, que considero la. Preparación de Wampole de
mucha •utilidad, para •restaurar
el organismo por su fácil asimilación." De venta en las Boticas.

m

V

Llora:ndo tJe llamo I!. :voces,
¡J}ero te llamo y no Ile¡g•a s;
¡q_ ué foJ os -d€1b'es h.a!Uart'C,
,pue's Hor-0 y no m,e r.onS\Ue'la~!

***
.(

¡·A¡y, qué stlenclo tan !!rande.
es este que me rod'€ia ! ,
¡ hasta el mismo IVi,ento ca1111.
1.X&gt;r no initenum1plr mi pen:i!

í"Es.tá igual m1 poibre nido,
igual lo encu 0 ntra.n mis ojo·s,
¡,p ero como fanas tú,
S1€Jllto QU·e me falta todo!

EL BUS·ILIS

CID! ,honorruMe RosaMI, célebre abogaxlo
raidi.cal, escri1b¡6 un artícufo que o¡jallá 1e'G'"&gt;eran los radica1es taJllllbién de otros par·Se1s. Dice·:
··s.e grita oontra. las mon1as, los réli·
,g!osos, qos sa.oerdo:tes; sie 'tes eseu¡pe en
,Ia .cara, ,pret®dlend'O e~d·a.r.s,e, con la voluntad PolPUJlar que asalta á la !lgll•esda.; se
·g rita qtte• sean para st,ean¡pr,e an¡quifa&lt;Los
~os asi10ts, oonw-entos y fas •eSiCiielas de religi.c,sos y s,e v·r·eternde y se quiere qu,e s,e
1
les niegue e'1 derecllo d,e ·educar. ·
IS\lJponga.mos que s.e sa/1,ga V'elllCe&lt;tores -en
esta .ca.mi!)aña; pero c,e.rrados los oomen·
tos, lais ·escue,las reliigiosa1s, desteTra~o de
-eso,s lugar,es el traJbajo y la oouicactón,
¿ se ha p,ensaido ta,l vez en o,tros wsnos,
oonJvtenws, en otraiS ,escue1la$.'en su subgtf·
tuición dond•e• ·Se pueda a,co,g·e r tanta muche,dumbre de njño,s y n iñas a:bandona·aos
en la ca.JI.e?
"Hé aqu.t el if'ondo de la a.rgwmentaclón,
bé a¡qut la parte más graive y ,&lt;lelfo"a;d-a.."

CRI Mt·NAL
INDIFERENCIA!
A la composici6n, alumbrado y postura artísticas de cada
retrato, damos la atenci6n individual necesaria para así ha·
cer un estudio de la más atrae.
tiva personalidad. Por eso
agradan nuestros retratos.
FOfOGRAFIA

Marst
1~ de Nuevo México No. 6

Tel. Mex. 1034 Neri
Ericsson 2995
México, D. F.
Sírvase tomar el elevador.

Es una verdadera desgracia la
criminal indiferencia con que al·
gunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y ra·
quíticos á sus hijos sin compren·
der que labran su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedades, pero muy especialmente contra la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con reme d i os
asombrosos para evitarlo y
ocupa el primer Jugar la medicina llamada "Creosofo!-fatina/'
que no solamente purifica la sangre, dá' fuerzas, cría carnes y mejora las funciones digestivas. sino que, salva á' más del 80% de
los tísicos en el primero y segun·
do períodos.
Para los enfermos del pulmón,
pecho ó garganta, nada se ha co.
nocido tan clic:áz.

�1

~

1

oterta Nac·

~

,..,

'º11éJ/....,

Oficinas: 5a. Donceles 121.
Tel. Ericsson 224 7

México, D. F.

Sorteo Extraordinario, 40, con Premio Principal de

Para el Domingo 5 de ·•ayo de 1912.
Alas 9 A. M.
3,439 pr.. mios, aproximaciones y reintegros que
importan ......................................... ..... $549,550 00
Billete entero . . . . . . . . .. . .. . . .. .. . .. . .. ... .. .. .. .. .. ..
40 Oü
Vigéoimo..... .............. ................... ........
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OTROS SORTEOS
Miércoles 17 de Abril. Con premio prmcipal de S 30,000.00
B1lll.\te entero............ ......... ........ ........
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O 30
Vigésimo.............. . ................. ... ........ .. .
Miércoles 8 de Mayo-Con premio principal de $ 20 000 UO
B!ll~t~ entero............... .. ....... .......... ......
' 4.00
V1ges1mo..... .... ....... ....... ........... .........
0.20
Miércoles 10 y 24 de Abril.-Con [Jrémio ¡irincipal de ............................................ $ 10,000.00
Btllete entero............. .... . .. . .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..
2 Oo
Vigésimo........ . . .. . .. .. .. .. . . .. . . .. .. . . .. .. .. . ..
O lü
Lunes y Viernes premio principal de .............. $ 1 000 Oo
Billete entero................... .. .. .. . .. .. . .. . ..
' O. 25
Quinto.................................. .. ...... .....
0.05

Jla .Sedería mejor surrida v1a9uevendemásbarato!
CARLOS ARELLAND YCIA.ME.XICD .

• . • • •Y 1CON Ei.L MIAZO DAN1DO
'1

Ultima:m~nte, el &lt;1Istlngu1&lt;J:o escritor ca·
tólilco y .miemlw'o del Instituto de Fran.tcia,
Eurl,qu.e Joliy, tfu.é rec1'bido En a,ud:encia
Por Pfo X. De~ués d,e lhaiber haibfado d·e
l•a rege,n.eraJción caibóltca que se está n~
va.n&lt;lo á &lt;ialbo, eSIJ}ec1allu:nlente ie,n lMl gran&lt;l,e.s c¡ulclad.es de Franic!a, Su Santida.d aña·
d,i6: 'Wo confalfnoo con llll..nigiún a.coofoci·
miento extraordinario; no ¡pretenidemos ni
hlacer ni aflcan.zar milagro.s.. J.. calda &lt;lfa
basta su ¡prO[&gt;io rufán. Ll€.'Vare,mos, á caJbo
los des'ignios Id-e• iDios por la acc¡ón continua oo los saoerdoteis aOibre los fiel~ Y
,nor la uilllón OOD1Staiite de los fieles enitre

sir."
Si ]as naic;on,es catól'cais han d~ Hbrar.

yrugo d-e l,a, ,masonerf,a, ser'd por la
ry ¡pontlica d•e tos católicos.
no todo híC d:e-Cfll'0Clair libl'a'd'o á 1,a
¡prQfVÍ&lt;lente die Dios.
¿O es que 'los cat6ftcos pretenxloo s,eguir
p!Jácidamente sesteailido el a1•:rullo die un
tienestar econ6imko, egci.ata, que ene:rva
,siu, aoción: y esteirLliza la oibra social y r,e-

se &lt;lel
~tón
Que
e.cción

1

social

&lt;tentor.a.? .••..•
¡ Has.ta

cu'Ml~O vamo.s á. s,e',guir iIIJdcifen-

l!'il1S a-ntJe, Jois a,vances ~,e la ilIIII&gt;' e,dad y ~,e

~a,

NW10Iucjón social, Slin OTganlzaciones ca·

,tf&gt;Jm,s g¡wfi,ei,entes pa.ra ~ooor á. las ar·

mu anni,qutcas, ¡y sln p,,enSiaJ debi'daimente organ1iada, para. pualV'ertzar el error.
la. elllVldia. y 1,11¡ cal'l.l,mnia, que lfOil fa arti1lerílal gruesa de ilos diarlos so,litlarizados
~· t la dleivoclón de las S€1Ctais.
1Bien esiOO. la oonm.anza. en mos, 1111 e®e-

,Nl,IJ¡Za sen sm :o,rmidencla, stn la. _OUi8:l e'l
trllmfo· es lirn¡posfül.e; pero no está cJ,eds,
sino. que antes es justo 8 n«Je1Sarlo que
obr.émos tamt¡,én to•s catói.tcos, ~n Muel

antiguo refrán oaste'Ilano que eDJC!erra en
sintesis toda ,fa filosofía de la accie&gt;n so·
cla.l cr1sttam,a.: "A DtOlS rogando y oon el
.maz.o dando."

BAI.JMIES Y EiL ?ROTElSTANT1E
1M1R. GUISOT

iIDsti,mula.i!lo •Ba,tmes por ta Ieictura de 1a
oibrai &lt;l·e JM. Gu1sot sob're la eivi]'zta1ción
de ,E uropa é inldigna.do, po,r la injusticia
con qUie trata á la. ig,lesla. católica, esori·
lb,¡,6: ''lfill proteSita'lltlsmo OOlllllt)arado con et
ca.tolilcismo en sus rE1~aciooes con la ci·
wmzación euroip,ea" que fu'~ tra:diooida 1nmediatann,ente en fra.m,és cy fu111d6 ,su ream·
taclón al dtro, laido de los l'lr¡neos. Es és·
ta una de la,s me,jo1'1€1S Olbras .uue se ban es·
crlto solbre el pnooeisfan.ti,smo, ry, al leer·
fa, q.ueda uno a!S'Omlbraldo al yer la con·
oe¡pclón sintéstica. de los necihos h!stór!coa
,y de la maroha i)rogreslva d,e fas nacioDI~.

í©lla fué un go,l¡p,e. mortal paira el pr.ote,stan,tismo y ,a un ho¡y dta se ¡pulblican anual·
mente ,en A:lem¡a,nia ceintena:res ,de mH1a~s de \follll~s ~l'OidnncienJdo owpfltulos
'énteros del gran Ubro ae Ba'tme,s . .Amn no
5e conterut6 con ooimbatir oor ~scrlto á
Gulzot: se va á Pa11&amp;s, q&gt;ide 3Jlldienicia a
aquel eS&lt;lritor y entaibla con él -vPvia dlrou··
sión. En medio de ella le dice Guisot:
"Ust d es Baim1es.-1Sí, le contesta.; y he
-Yemído a.qm para OOil!Veinoorle •ele la fwls~
1181&lt;1 del ;prote.stantimoo ,y vierdia.d del catontclsmo.-Tiiene usted mucha ra,~n, repli·
c6 Guisot; ,pero yo no ¡puedo creer.-lEstJá
:t&gt;l.en; luego es iprooiso reoon.ooeir Que 1a
0

1

te es un don de Dlos.

LA ORACION DE lA TARDE EN ALTAMl~
iEI ca¡¡&gt;itián está sohre ,c,UÍMel'ta, oon el
rel-0\1 en :la ma:no, eSJ)ia.nJdo. en sil€ooi0 el
•t.msitanite preciso oo qoo el dJsco d,el so-1 ~a·
rece toca.r en I.ais ,a:gua;s y flota.r un m,omen·
to antes de is,ume,rgir.se po:r com¡pQE'llo. Alzai de pxoiilllo la v.o~ y dioe:
-¡Señores, la OII'aic!On ! .....
'f()'da;s 1ais .coruversa,ciones oesan; loa jutgio·s que.tlain en sus¡penso; lo.s mairi.nerO'I
arrogan a1 mrur eil cigairrillo enoen'&lt;lldO tilaama, se quitan s,oo ¡gorras de ,1ana. y van A
airrodillaJme junto a1 pialo ma;y,ol!', El DJ4.!
joven de el'los ai'bll'e su lilbro die oracton~ 1
canta. el "Avie, Ma:ría Stel11a" y Jas Jeta.nfas,
en un tomio üe.rno, quejuimhroso ry grave.
Las ti'nie1blas van á. bajiair s01b-re las o1as
y a enrvotrer en sa ·ob:sc111ridaid peligirosa el
camino del b,uque y la· vid~ die tanitos seree
quie n,o uen,en ma.s ifwvor que la Pravid&gt;eD·
eta, ni otJro a~a;r.o que e'! 11\IV.i:siblle a1Ue lo•
so.st! elli0 S10ibre las o1a.JS.
Si la OO'lalCl'6n llJO hwblera. nacido con el
hombre, haibria s~o in.rventa.da a,lli por los
hollllbres que se ven soloo. oon sus v,e:nes·
m1,em.to'S y su debilidad, enf.r.ente diel a¡!l,i9111~~ 1
ele!. cle1o en que s:e p!erdelll sus mtrad-a.s, 1· ·
del alb!.&amp;'IIlo &lt;le Jo,s m11111ee, d~l qu,e s6lO una
Jirá,g!,I embairoa.ción Io·s sep,a.ra., al nug:dO
~a,nto:so de las ola.s, á. iJ.¡jS g,olJ¡pes del r!en·.
to que hace dar una nota parecida A un
g01II11do á. cada ouerda; en 1a'S ¡pro:x,Jmf,d,##
die 1lal n,oiclhe que ag,rooda los pe1lgT-0s Y nrut·
trip1tca los t:elm'Oll'es.
A. dt:: Lamarttne

�</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>Talleres Tipográficos de El Tiempo</text>
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S~;NOR LIC. DON FRANCISCO LEON DE LA BARR.A, ·
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Ex- Presidente de la R e pública,

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�Cambios en el Gabinete

de Abril y
•

fantil alegría, ó animadas tal vez por el candor virginal de sus
I
primeros amores, ¿á quién no cautivan? ¿Quién resiste á sus
Mafianae de Abril y Mayo! ¡qué bellas son en nuestro valle gracias.- Y ciertamente, dejando aparte todo lo que esto pueda
de Mexicol ¡qué sucesión de magníficos cuadros se presenta á tener de poético, creo que nada hay tan á prop6sito para la sa·
la vista del observador amante de la naturaleza I El cielo sereno lud y mayor belleza de las jóvenes de nuestra sociedad, que la
y despejado; el horizonte limitado por azules ltlontanas; la ex· vida un poco agitada por los ejercicios físicos en el campo: su
tensa campifia sembrada de pueblecitos y de jardines, dépala· naturaleza se desarrolla prontamente, adquieren agilidad sus
cios, de quintas y de casas de recreo; por todas partes hermosos movimientos, se purifica la sangre al influjo de los aires fresco!!
paisajes, perspectivas encantadoras, florestas delicioEas, ribue- y sanos, y lejos de palidecer los colores del rostro, se limpian y
ños y misteriosos retiros que convid!ln á la felicidad con su si- se avivan más y más. ¿Por qué no adoptan las señoritas este
lencio y apartada soledad.-A la hora en que las flores abren genero de vida? Permaneciendo siempre encerradas en sus casu broche para perfumar el ambiente, la ténue claridad del al· sas, sin salir, visitando únicamente las tiendas de modas y los
ba anuncia en el Oriente la proximidad del nuevo día; y enton- cajones de ropa, marchitan su existencia, se entristecen y fas·
ces lae aves cantan regocijadas e.n sus nidos y comienza el con· tidian, pierden su color y bU salud, -y luego vienen la anemia
cierto animadísimo de la mañana, alegre, entusiasta cual nin· y la clorosis á enflaquecerlas, debilitarlas y matarlas. P6nense
guno; las estrellas del cielo palidecen y se ocultan; tífiese de como las floree que se cultivan en las macetas: el sol lae mal·
grana la cándida nieve del Popocatepe,tl y del Ixtacihuatl; hu· trata, el aire las molesta, están delicadas y mustias, y nada
yen por el ancho firmamento las ligeras nubecillas, sonrosadas pueden resistir. De aquí que una inJisposici6n cualquiera las
y humildes como niños á quienes fuera á sorprender un gran destruya en unas cuantas horas, de aquí esas enfermedades de
señor; y en la tierra todo despierta, todo se mueve, todo apare- nervios, de la sangre, de falta de apetito y de sueño; de aquí
ce revestido de nueva vida y hasta de nuevos colores. Más blan- también que á algunas se les agrie el carácter, que sean por esto
cos y gallardos parecen los edificios, más clara y transparente la inconstantes y caprichosas, que todo se fa~tidien y lo vean con
atmósfera, limpio y purísimo el follaje de los árboles, y el azul desdén 6 indiferencia. Siendo su vida mon6tona, se habitúan á
de las lejanas montañas se ha convertido en un morado oscuro,
ella y huyen del movimiento.
que al recibir las primeras tintas del sol naciente produce exNo todas han de creer esto que digo; pexo es la verdad. La
trafios y varia.dos matices. Sobre la alfombra de los campos vida física influye mucho, de una manera poderosa y acaso de·
brillan en confuso desorden las gotas de rocío, y se apagan, se cisiva, en la vida mNal: si somos perezosos para obrar, lo serán
multiplican 6 se mueven como un enjambre de insectos de cris- también nuestro entendimiento y nuestra imaginación para
tal, inquietos é irritados.
pensar y concebir; si nuestro cuerpo está débil y enfermo, lo esEn los alrededores de la ciudad, en San Cosme, en Chapulte- tarán igualmente nuestras facultades: si á causa de una quietud
pec, en las calzadas del Paseo, y aun en la misma Alameda, es continua y prolongada son torpes nuestros movimientos, nues.
encantador el aspecto que presentan las risuefias mañanas de tro carácter se resenthá de cierta acritud, de cierto fastidio y
Abril. Vénse allí ligeros y gallardos ginetes, bellas y graciosas
aspereza desagradables.
amazonas que animan el magnífico cuadro, ora haciendo alarde
Importa, pues, adoptar y seguir puntua1mente un régimen
de su habilidad en el arte, ora traveseando con sus compañeros que aleje todos sus males; un régimen higiénico propio para el
en momentos de confianza y de alegría, 6 ya recorriendo sim- desarrollo físico y que haga desaparecer la ·blancura mate de las
plemente aquellas pintorescas soledades. Se ven también algu- j6venes en esa encantadora edad en que, como dice un e1:1critor,
nas simpáticas parejas á pie. conversando en el seno de la más «truécase la crisálida efi mariposa, la niña en mújer, y Ee en·
franca: intimidad, tal vez haciendo recuerdos de la nifiez y de trega á los halagos de suaves ensue:fi.os, de vaga dicha y de fan·
la infancia, de los primeros inocentes amores, de la amada y tástico am-0r. »-El movimiento, y no el reposo; largos paseos al ·
ajena patria, los que no han nacido en esta tierra de bendici6n aire libre por nuestras extcmsas calzadas; respirar el fresco
y de cariño. ¡Qué agradables son estos paseos, cuando la amis- y perfumado ambiente matinal, á horas en que el sol no caldea
tad y un tierno afecto les dan sus atractivos! ¡Cuánto se goza la atmósfera todavía; y sobre todo buscar con frecuencia los
con estas distracciones sencillas, con eetas horas de aire fresco y placeres de la equitación, como se hace en Inglaterra, Francia
puro, con estos regocijos de la mafiana y de la naturaleza! Pa· y otros países donde se cuida de la educaci6n física á la par de
rece que nuestra alma se reanima y vivifica; que nuestro cora- la moral: be aquí los medios que deben procurarse para adqui·
zón se abre á las más dulces afecciones de la vida, que nuestros rir el vigor, la frescura y hasta el donaire propios de la edad.
sentimientos se suavizan y fortalecen, que nuestra imaginación,
Acaso repugnará á la timidez y modestia de nuestras jóvenes
en fin, se enciende y adquiere bellos colores, para hermosear esa vida que la higiena les aconseja; su encantadora delicadeza
todos los cuadros de nuestra existencia. ¡Ah! ¿quién no piensa é instintiva pulcritud las hará huír de los ejercicios á caballo;
en el amor y la felicidad al ver retratados el contento y el so- temerán que estos animales sean briosos con ellas y que las fa·
siego en los semblantes de los que allí se pasean? ¿C6mo no aca- tigas de la equitación las perjudiquen. Pero no haya temores:
riciar inmediatamente hermosos ensueños de ventura, ante dos decisión es lo que se necesita, y ya irán viendo que vivían en·
j6venes esposoil que van á aquellos lugares, y hablan de su amor gañadas. El tiempo convida á prolongados paseos ma·tinales, á
y de su dicha ....... ..
juegos y conversaciones al aire libre, á inocefites carreras y tra·
II
vesuras como en la niñez. ¡Que vuelvan los tiempos de la ex·
Uno de los más gratos atractivos que para muchos tienen es- pansi6n y la alegría, de los regocijos infantiles y la tranquila
tas excursiones matinales, es sin duda el que ofrecen las bellas dicha! Dejen nuestras jóvenes de ser señoritas en las primeras
amazonas mexicanas. Ellas, tan esbeltas y graciosas, ¿c6mo no horas de la mafiana y vuelvan á ser nifias: vayan á los paseos,
han de verse bien con el traje de montar? ¿c6mo no ha de ha· rían, corran y derramen á su derredor miradas y sonrisas. - De
her donaire y gentileza en sus movimientos. Vestidas de fresca este modo agr_egarán atractivos y darán mayor encanto á las
y morena holanda, sonrojadas sus mejillas por las caricias del ma:fi.anas de Abril y Mayo.
VICTORIANO AGÚEROS,
airecillo de la mafiana, encendidas sus miradas por cierta in-

Señor Lic. don Pedro Lascuráin, nuevo Srio · de Relac1'ones Extenvres.
,

UNA VENGANZA AMARGA

==----

s~ñor Lic. dun Manuel Ca!ero, nuevo Embajador de México en li. u.·•

Hace ya muchos añoe de lo
qu~ voy á referir; tantos, que di·
f1cilme~te podré reunir en mi
memoria todos los detalles de
aquella historia que nos cont6
don Bruno una noche alrededor
de la mesa del café, donde solíamos pasar ese tiempo que media
entre la salida del teatro y la ho·
ra de recogerse. Todos en aquella época, excepto don Bruno
éramos j6venes, llenos de espe:
ranzas ! de proyectos para el
porvemr, y muy convencidos
de que si el mundo no se había
hecho para que cada cual gozase
en él lo más posible, por lo menos tampoco ee había formado
para sufrir penas y disgustos
que seguramente ninguno de no:
sotros conocía aún.
Don Bruno formaba un verdadero contraste- con nosotros y
quizásdeestemismo contraste~acía lasimpatíaquehaciaélsentiamoEi. Mientras que el mayor de
nosotros no había cumplido aún
los veinticinco, don Bruno había
pasado ya de los sesenta• su ca•
rácter serio y reflexivo ~ntras~ba notablemente con lo expans1vo_y alegre de sus contertulios
Y mientras nuestra posición er~
desahogada, y aun en algunos
opulenta, la suya no parécía pasar de una decorosa medianía.
Por lo demás, su conversaci6n
amena é instructiva y su raro co·
nochpiento del mundo nos pro. pore1onaba eontinull,S lecciones
bien.dignas de ser apro,echadas.' El nuevo Secretario de Relaciones rindiendo la protesta el 9 del actual.
Fot. de EL TIEMPO lLUSTlUDO.

E1, día e~ que sucedió lo que
voy a referir, la cohversaci6n ha.
bía versado sobre ese tema tan
i:ocorrido y jamás agotado, el
amor. Habíanse expuesto mul·
tit ud de teorías. formado proyectos, Y hasta por uno de los pre·
sentes se formuló el axioma de
que el hombre, lo mismo que la
mujer, solo se enamora cuando
qu!ere, como quiere y de quién
quiere, sin admitir que pueda.
llegarse á querer á otra persona
aun contra la voluntad del inta.
resado.
-Pido la palabra-exclam6
don Bruno, al terminar de expo·
neree aquella teoría.
.Y sin e~perar á que se la concediesen, b1edsegurodelinterés con
que habíamos de oírle, comenz6
á hablar con tono reposado.
-Lo que voy á referirles usátedes, am!gos míos, es el capitulo más importante de mi vida
Y con él solo contestaré á la afir~
maci6n que acaba de hacer Luis
afirmaci?n que me parece un po~
co atrev1~a, .aunque muy propia
de sus vemt1ún afios.
Pablo Y yo éramos hermanos
silno ~orla sangre, !al menos po~
el canfio. Nos conocimos en la
cuna, juntos crecimos y juntos
~ompartimos las alegrías y los
Juegos de la nifiez. En el pueblo
~os llamaban los inseparables, y
Jamás e~a palabra fué mejor apli·
c~da. _Sm embargo, nuestras in·
clmac1ones eran completamente
diferentes. Mientras que él solo
pensaba en. vivir siempre en el
pueblo cmdando y mejoran-

�.... . , ~...... --.w ,. - ··-·· '~ -~

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o, ·.

l..ta Semana Santa en lVIéxieo

1
1

1¡

su 'hacienda, mis deseos me arrastraban lejos del sitio en que
! nací, sofiando con recorrer el mundo, con hacerme famoso en
cualqúier ramo de la ciencia y con adquirir una posición y una
. fortuna brillante. Arra~trado por estos ideales, al cumplir los
: dit ciruie_v13. 'afios, y
¡pn·viq' el...consenti' miento de mi madre
-mi' padre había
, muerto dos afio s
¡ antes- resolví ·ir á
I
Madrid p·ara empe!
. zar en seno mis estudios ......
Recuerdo perfectamente· la impreRión de tristeza qu\J
me produjo el des:pedirme de Pablo.
Si es yerdad q u e
· existen los presenti mientos, es incueF_tionaJ;&gt;le que yo tu_ve el de que alguna
deFgracÍll .hab_fa' d,e
, ocurrir _á m,i am_ig9
duran.te mi auser~cia; y ~llste.4es verá{1
más adelante si eran
fundados rriis rece'-

l

1 ~o

pueblo, pero constantemento recibía noticias de Pablo y de mi
madre. Esta última me hablaba con frecuencia de una joven
que se había establecido con;su familia en unt1 quinta cerca del
pueblo. Pablo no la nombraba nunca en sus cartas. No sé por
yué este silencio llamaba mi atención,
y cada vez que recibía una carta espe·
raba con curiosidad
que se me diesen en
ella noticias de
aquella Julia que
sin poderlo reme-:ctiar me interesaba.
Por fin, un dia adi·
viné la verdad. Pablo estaba enamorado de Julia. Confie.
so á ustedes que
sentí &amp;lgo de despecho ante la idea de
que mi amigo me
hubiera ocultado
una cosa tan natural, y en este sentile escribí una
carta recriminándole por su conducta:
&lt;
pero
en lugár d~ Ja
"1os. ·, ·
' ~
contestación qué ,esNo voy á refrrir·
·peraba, recibí á los
Je3 las emocioi-i'~~
dos días un telegraque recibí aplegar
La ceremonia del Lavatorio en el templo de San Seb:;stián.-Fot. El Tiempo Ilicstrado.
ma d.e mi madre,
á Madrid. :figúren~· ..
concebido en estos
, se á un aldeani;i; ~acid9 junto al .mar, educado en la escuela del términos: cc Pablo ahogado. Ven en seguida.ii Vi á mi pobre ami. pueblo y acostúmbrado á ir, cuando más, una vez al afio á la ca.- go muerto y lo acompañé hasta el cementerio, y al volverá mi
pital de nü provincfa, que erá Valencia, y comprenderán las casa leí las siguientes líneas que había escrito para mí antes '.de
sensaciones por que pasé desde que entré en Madrid hasta que morir:
· conseguí que Madrid entrara en m1, como suele decirse.
e&lt;Si quieres saber la causa de mi muerte1 pregúntaseloá Julia.
Transcurri6 un año, durar.te el cual no pude volver por mi -Pn.blo.i&gt;
e !

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...

do

1

uJ:l

:?

EM qiA SA. ,1.TA EN lVIEXlCo

I - Ceremonia de la Consagración de los Santos
Oleos en CaceJral.

11. -Vi numento Jel templo de Jesús María.
!11 -.V\ 1n.iinento de1 templo de Santa Catalina de

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::,~na.

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IV. -Monumento de Cat~dral,

1

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· ,·•

.Los i, jqdas" en las· calles de México ~I sábado de Glor;a.- Fots. El Tiempo llu strq,do.

1

�Aetuatidades

Astualidades

Señor Teniénte Coronel Vito Akssio Robles,
nombrado Subdirector General de Obras Públicas.

Señor Mayor de E. M. E. Etniliauo López Figueroa,
r.uevo Inspector General de Policía.

DAspués de leer esto, para-mí la
ex('l1cación de todo era bien cla·
ra. Mi pobre amigo había caído
en mimos de uua coqueta, que
despuéd de haher jugado con su
cor11zón le había impulsado hasta
el l:!Uic1dio. Aquella misma noche
abandoné el pueblo, pues tenía
miedo de porlerme enr.ontrarfren·
t" á frente con la mujer que me
había arrebatado á mi hermano;
pero en d fondo &lt;le mi alma juré
vengarlo si algún dfa hallaba la
ocasión.
Cinco afí.os delilpués los médicos
me mandaron á Santander para
tomar los bafios de mar. Eocon·
trábame allí hacía quince días, y
una mafiana paseaba con otros
amigos en una lancha cuando vimos otra que, impulsada por una
ola, había zozobrado. No!! dirigimos á ella á fuerza de remos, y
conseguimos salvará dos sefíoras
y al marinero que la tripulaban.
Este hecho trajo naturalmente
una presentación, y entonces conocí á Julia, pues ella y su ma·
dre eran las doR sefioras.
Los afios no habían borrado de
mi memoria el recuerdo de mi
amigo, y todo el horror de su
muerte se presentó de nuevo ante
mí al conocer á la mujer que la
había causado. Mi primer impulso fué el de darme á conocer,
echarle en cara todo lo horrible
de su crimen y arrojarla. al desprecio de todos los presentes. Pero este c11,ati¡o no me pareció bas-

El nuevo Inspector General de Policía rindiendo la protesta
el lunes 8 del actual.

tanta. ¿No podía yo hacer 11lgo mejor? Era joven eutonct1s, m1 prt1·
sencia era agradablP, hllllábame
rodeado de la aureola de u1111 p, •
~ición política quefle ml:l prefled11·
ba y que muchos hubieran euvidiado. ¿Por qué no h11 bía de intentar castiitar á aquella muj"r en
la mi,...ma forma que ella ha.bia
pecado? Tal vez me arrai.:traha sigo de prt-sunción al i1itentarlo;
pero de todas maneras mi resolu·
ci6n estaba formada. y al saltará.
tierra tenía resuelto que ,aquella
mujer llegase á qunermecomo Pablo la había querido á ella.
Desde aquel instante no. me se·
paré un momento de Julia, .y· co·
meneé mi corte sin perdonar ningún detalle ni sacrificio alguno.
Yo, que hasta entonces no me ha·
bía ocupa.do de una. mujer, aprendí la manera de agradar y de ha- ·
cerse el ''indispensable; conseguí
que Ee me echase de menos en los
salones á donde ella concurría para halagar su vanidad, al ver que
el hombre de moda, el que todos
se disputaban, no pensaba más
que en ella y á ella s6lo dedicaba
sus atenciones; procuré asimilarme sus pensamientos y su modo
, de ser, y la ensefié poco á. poco á
amar, hasta que conseguí que su
coraz6n y su cabeza sólo se ocuparan de mí, y por mí latieran y
pensasen.
Condenarán ustedes mi conduc·
ta, seguramente. Lo comprendo;
pero al juzgarme, deben tener pre·

231

se~te gue yo también me conde~o á mí mismo, y que cuanto gracia de .aquella mujer, había causado al mismo tiempo la mía,
mas pienso en lo que entonces hice, ahora que los afios han pa- porque, sm saberlo, la adoraba con todo mi corazón.
sado y que, las canas cubren mi cabeza, más criminal me enY al decir estas palabras se levantó don Bruno y se march6
cuentro. ,¡Ah! si á los veiuticinco afios se viera la vida como á P:ecipitadamente sin despedirse, pero no tan pronto que no pulos sesenta, .¡qué de co~as dejaría uno de hacer, qué diferente diéramos todos observar dos gruesas lágrimas que resbalaban
sería nuestra. conducta!
por sus mejillas.
Pero prosigo mi historia. En los últimos días de Septiembre
LADY BELGRAVIA.
mi conquista estaba terminada. Una noche, poco antes del día
EL DUELO
sefialado para su regreso á Madrid, paseábamos Julia y yo por
la playa, mientras su madre con otras sefiorae conver~aban senAunque el duelo en estos tiempos ha degenerado deede la altadas no muy lejos. Hasta entonces yo no había exigido una
d?claración á Julia da sus sentimientos para conmigo, aunque ta. tragedia de antaño, á la categoría de burlesco sainete de hobien seguro estaba de ellos, y aunque entre los dos existía esa gafio, no por eso ea menos censurable, en cuanto es un desacato á
i.1teligencia tácita que se establece en SPguida entre dos perso· ley positiva divina, á la moral, al derecho natural y á las le·
nas que se aman; pero aquella nochP, delante del mar al quA yes positivas eclesiástica y civil.
La ley positiva divina. prohíbe el duelo en el quinto mandatomé por testigo, y 11:t luz de las estrt1llas, que no11 alu~braban
la ?eclaré mi rne,,tida pasión con tales argumentos que come: miento de la ley de Dios.
La moral y el derecho natural porque aunque no existiere
gu1 convencerla y 01r de su: labios que también me amaba.
Entonces, Ete pa.
aquella prohibición
enseñan que el
rándome d,e e 11 a
bruscam~ntt&gt;, 111 ihombre tiene el deber de com:ervación
ráodole cara á c"ra:
-Era el'.~n, goy perfección, y no
la dij ..-de P11blo;
puede disponer de
más que el amigo,
la vida porque no es
el hermano; aqµel
propietario de ella,
y e~ injusta y a.bsur·
hombre. la adoró á
da la venganza, y
u,¡¡ted, ysin 'P1áséd
deQproporcionada la
pa queª"ª le conde·.
pena con la real ó
nó usted á. la muerte. Sobre su tumba
supuel!ta ofensa in·
' ferida.
juré vengarJe, y hoy
La ley eclesiástica
mi veng1rnza ~stá saprohibe á los católitisfecha, porque yo
cos el batirse en dueno la amo á usted.
lo y cooperar de al·
y usted me ama ft
guna manera á él,
mí, y porque adeaunque sea por acmás deno ser correstos negativos y lo
pondido su amor,
tiene que llevar conprohibe bajo pena de
excomunión, reser·
sigo la idea del deAvada á Su Santidad.
precio de aquel á
quien usted ama.
Finalmente, los c6digos penales de Jae
Mientras yo pronaciones penan conunciaba estas pa.,
mo delito contra.. las
labras pude ver la
personas, el delito
cara de Julia tor·
El señor InspectorlGeneral de Policía, el Teniente Coronel Vito Alessio Robles y Comisarios
de duelo. Por otra
narse pálida como la
y Prefectos Politicos del Distrito Federal.
parte la equidad y
cera; calló un mo(Fot. d El Tiempo Ilustrado)
el sentimiento comento. y luego dijo:
mún, son contrarios
--¿Usted también
creyó. en mi culpa? Está bien, sólo le diré una palabra má'3. P~- al d~elo y su impunidad. La equidad porque en caso de
blo me quiso sin que yo lo supiera; el día en que lo supe, ese a~tonzarse el ?uel? entre caballeros, no puede prohibirse lómismo día le dije que uunca podría quererle; aquella misma tar· gtcameote la rifía o combate entre los obreros teniendo además
éi~e la ventaja s.obr~ aquél, de qu~ es más esp~ntánea, y concude se suicidó. ¿Dónde está mi delito?
-En ninguna parte, según el Código-contesté brutalmente; rrir en ~lla.,ordmanamente, las mrcunstancias agravantes de la
- pero á mis ojos, ante los ojos de este homhre que no la cree, premed1tac10n y la alevosía, que siempre acompafian al duelo.
El duelo además es contrario á la raz6n y al sentido común,
e3e delito tiene un nombre: se llama un asesinato, y usted es la
porque repugna someter el derecho al bárbaro juicio de un heque lo ha cometido.
Al oír estas palabras, J nlia me dirigió nna mirada de un se· cho brutal de fuerza ó de habilidad. Porque es absurdo colocar
gundo, una mirada en la cual lei toda su inocencfa y todo lo el honor en la punta de un florete, en el corte de una espada ó
infame de mi conducta; luego la vi balanqearse un momento, y en el cañ6n de una pistola, ni menos puede inyectarse ni re;tiante!'! de que pudiera acudir á sostenerla cayó pegadamente so· tuirse con una herida dada. 6 recihida, ni borrarse con sangre.
Sobre todo es atrozmente absurdo suponer que la honra se rebre la arena.
para, si el ofendido, sobre la ofensa recibe de su contrario la
yapa de u~a herida.
'
' por qué no me he
- Ahora comprenderán
ustedes, señores,
Además,· que tienen de ordinario una fa.lsaidea del honor y del
casado nunca y por qué mi vida quedó truncada desde entonces valor, 10:1.que se ~edican. á duelistas 6 pa~rinos, y no son pocos
á pesar del brillante porvenir que se me presentaba.
' los caballeros ~~ mdustria ~on el honor hipotecado, que se dedi-'
Y al decir eeto, don Bruno apoyó su cabeza en la mano que· can á la profesion de espadmes, para obtener de la profesi6n 1a
dando sumergido en eus pensamientos.
'
única fuente de ~ngre.sos en su presupuesto de gastos personales.
-¿Pero ella, qué fué de ella?-se atrevió á preguntar Luis al
El honor, meJor dicho la honra, con la cual ordinariamente
cabo.de un rato;- ¿acas9 murió?
confunden ~quél, los duelistas, es cosa persona.lista; y nadie
Don Bruno levantó la cabeza. trietemente.
puede mancillada más que los actos propios deshonrosos.
-Es verdad que no he acabado mi historia. No 1 .Julia no muEl valor no es la impulsión arrebatadora. del irascible, sino la
rió, mejor hubiera sido que muriese.
energía de la voluntad en el máximo de la resistencia heroica.
-¿Pues qué ocurrió?
El valor no sie~pre es activo, hay también el valor pasivo y
-Que al volverá la vida, todos los que la 'rodeábamos pudi- éste se llama resignación, una admira.ble virtud cristiana que
mos ver que había perdido la razón, y ..... ,
a~e,ta voluntari~mente toda~ las resistencias y torturas, una
-¿Y qué?-:preguntamos todos ácoro.
virtud desva.nec1da de los mfieles y de los profesionales del
-Que entonces comp!endí yo también que, al causar la des- duelo.

***

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Semana teatrral

SEMANA TEATRAL

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'Será cierto que aquí tod.o va de mal en peor, que las dificul: ¡ tades crecen, que ~a estrechez de l~s familias es grande, que es: ¡ tamos, en fin, casi todos los mexicanos con el agua al cuello;
: 1 mae aunque todo ello sea verdad, no lo ee menos que la gente,
: j sin ~uda_para olvidar sus penas, apenas piensa en otra cosa que
.. en d1verttrse y poner al mal tiempo buena cara. Por de pronto,
, ¡ no se tiene más obstáculo que l'embarras de chofa;. Sin hablar
: , del Circo Trevifio, del Frontón, de las novilladas, etc., allí están
abfe~tos más ~e tre~nta salones de cinematógrafo y todos los teatros ele la capital, a los que pronto va á sumarse el Politeama
de la calle de Donceles.
'
l
En el «Principal,» al cabo de quince largos y tdstes días, ha
1
; reaparecido la insu,stituible vestal María Conesa, la única artista
· _: cap.az de mantener y avivar en ese teatro el fuego sacro del en. tusiasmo. Cuando se presentó de
; nuevo el viernes en «La Nifia de
¡ los Besos» y en la «Novela de Ahol r~,i, se le prodigó tal ovación, que
¡ ells curóla mejor que las drogas de
! lqs físi??s, y en pocos minutos le
¡ devolv10 completos el calor, la gra1 cia y la alegría, menoscabados por
I traid?ra dolencia. La .fiUe gatée del
púbhoo mexicano recordará siem·
pre-noR lo dijo-aquella ovación.

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***

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FRANCISCO

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GANDARA.

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La conversión del Maroués de Ripon.
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A consecuencia de haber prohibido el jefe del gabineh: inglés

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11:l pr?cesión del Santísimo por las calles de LondreH el marqués

I

de R1pón, lord guardasello privado y jefe con el duque de Norfolk del partido católico inglés, presentó la dimisión de su cargo, de3~ués de cincuenta y seis años de vida política.
De origen protestante, fué elegido en mayo de 1870 maestro
de Ia ~ asonaría inglesa, y como tal tuvo que redactar la contestación á la condenación que lanz6 el Papa Pio IX en una
bula contra la masonería en 1874.
¿~ué pasaría en el ánimo del gran maestro? ¿Qué combates
se hbrarian en su alma? ¿Qué efecto le causarian las palabras
de Pío IX? Nadie lo sabe, pero el hecho es que la contestaci6n
que esperaban con impaciencia todos los masones del Reino Uni·
do, fue la dim.isión de s~ cargP y adjuración pocos días después
&lt;iel protestantismo y su rngreso en el seno de la iglesia católica .

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1·.

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Liszt, etc.,-en un concierto preparatorio al examen profesional
de la talentosa ejecutante.
La galan~ería obliga á de?ir, muchas veces sin raz6n, que actos ~e ei,;ta rndole son un trmnfo para el que los celebra. En la
º ?as1?n presente la justicia no1:1 hace afirmar, fuera de todo elog10 h1ver~~l1co, que la se~orita Rivero Noriega ha obtenido su
con~agrac100. Alma sentnble! tt&gt;mperamento de sensitiva, ha
afi~ad~ ,i,u:i facultades sometida á un metodo riguroso y á una
aphcac10n constante. De ello di6 pruebas evidentes, al punto que
en .el teatro de Al varado, no se había oído antes una ovación
m~s ~strepit?sa, parte de la cual corresponde al mentor de la
senor1ta Noriega, el Profesor don César del Castillo.
fa exquisita artista tiene fuerte3 alas para ir lejos y pronto.

1,

***

. Don Gaspar de Alva-qué bien
Las operetas vieneslas están siencuadra su nombre sonoro á este
do
presenciadas y ap audidas por
cumplido tipo de empri&gt;sarios-nos
el México encopetado y elegantfl
¡ ha traido al Teatro Colón una comque llena el Arbeu noche á noche.
pañía dramática bastante aceptaEl espectáculo favorito hace olvidar
¡ ble en la que de~cuella, muchos co·
por unas·breves horas el otro es! l dos por encima de SUR compañepectáculo, el de la lucha cainesca
, ' ros1 el primer actor Miguel Mufioz.
interminable,
fruto maldito y úni, ~J repertorio de su compañia es
co
de
la
revuelta
de 1910.
. i bastante variado y ofrece especial
En
este
período
trágico-bufo de
: : atractivo la representación de vala
dificultosa
vida
nacional,
la múrias obras modernas francesas é ita·
sica
austriaca
debe
parecernos
CO·
! li lianas, que se alternan con las dd
roo
las
operetas
de
Offenbach,
tan
! teatro clásico español, el máa oritristemente célebres en la época:del
1 ; ginal y ameno, elevado y chispeansegundo
imperio en Francia,· ya
j ¡ te, después del griego y del inglés.
que
ellas
fueron
como el canto de
: i Esa musa de oro, fecunda educaorgía
en
que
el
pueblo
francés se
. qora de artistas, ha dado á Mufioz,
precipitó
en
la
vergüenza
de Sedán.
l j: especialmente, la pureza de la dicMás
qu-e
desnudeces
y
patochación, los matices y las tonalidades.
das, más que grotescos an acronis.: ·
t
ccLa Vida es Sueño,» ese inmos, pasos de can-cán y valses fo.
¡ mortal poema filos6fico de Calderiosoe, aquello se compone de ar·
, 1 rón de la Barca, ofreció el sábado
tísticas fiestae, de bellas decoracio· ; á Muñoz un campo abierto á sus
nes, de inocentes pero deliciosas
¡ cualidades excepcionales de recitamajaderías pimentadas á la Pierre
r ! dor, como más antes las luciera
Louys
y, fijarse bien, de mujeres
Emilio
Cabello,
¡ s9rprendiéndonos y arrobándonos
bellas
y
con gracia. (Aqui responbarítono
de
la
Compañía
dé
Opereta
"Esperanza
Iris."
, 1 en ccTraidor, Inconfeso y Mártir,»
de
á
la
evocación
Lolita Vargas,
I donde Zorrilla, canú;r entre los cantores que saben cantar mejor, pone arrullos y armonfos en rada un clavel de Sevilla· á cuyo aroma aspiran un centenar de pollos
,
uno de sus versos musicales. En esa obra, Muñoz cobra la talla y más de una docena de roncos gallos).
El
vestuario,
el
decorado,
la
lujosa
mise
en
scéne
que
tanto
d~ todo un primer actor, de cuerpo entero, no sólo por la facul·
tad apuntada, más aún, por la naturalidad de la acción y la halagan el mád exigente de los 6rganos, prueban la esplendid~z
. ¡ verdad en la expresi6n del afecto y de las pasiones. Así lo he· de la empresa muy en consonancia con los sonantes duros que
' ¡µos visto en su calidad de vagabundo infortunado, que pugna en tan buena lid ha sabido ganarse. Acerca de la orquesta, es
por esconder su secreto, que por un voto dado pretende ocultar justo clecir que pocas veces hemos oido una con tan buenos elesu alcurnia y, empero, en cada actitud, muestra, lo mismo que mentos y tan disciplinada como la que obedece á la briosa ba·
e~ sm I?alabras, aquello de que no puede despojarse: la majes- tu~a del exquisito y talentoso Maestro don Mario Sáncbez.
Vengamos ahora á la revista de las más ~alientes operi&amp;tas. En·
tad, el ·sello altivo y nobilísimo del Rey Don Sebastián, el hetre
las donnas, está por privilegio inatacable nuestra Eepe.ranza
róico rey portugués asombro de su tiempo. En la obra citada
Iris,
que en la ccViuda Alegre)&gt; y más todavía en «La Princesa
t"ambién gan6 muchos aplausos la primera actriz señora Nevarez.
del
Dollar,»:luce,
canta y viste de una manera encantadora. Es·
· Pero donde la labor de Muñoz ha satisfecho plenamente es en
ccJaan José» y en ccLa Vida es sueño.i, En la conmovedora obra peranza, que á su gracia ingénita añade lo que Tirso de· Mo1ina
de Diuenta, en que se asimila por completo el carácter del per- llamaba «la ciencia de los ojosi,, conoce y desarrolla á maravilla
sonaje creado por el dramaturgo, Borrás no le supera en vigor en la escena los secretos de la seducción. Y su ·arte -trasciendede intetpretación. Vive su personaje &lt;letal modo que sin esfuer-· más allá del coraz6n de los personajes del tablado: enamorazo las lágrimas acuden á sus ojos, ó la rabia y el despecho, los no sé si más que momentáneamente--á quienes la ven y á quie·
óe1os y la trizteza se asoman á su semblante y tiemblan ó vaci- nes sienten las caricias de iU vocecita cálida y vibradora. En
la~ 1en sus puñós, como si las penas finjidas fuesen sue propias cuanto á su porte y dicción ha aventajado notablemente. Mu·
cho aprendió del arte que cultiva en los teatros de Europa.
penas'.
Esperanza resulta incomparable en las últimas es,cenas_~e los
: En .el poema calderoniahO se ve que los complicados discrlnieos del teatro clásico han sido para Mnñoz éomo un ejerci- actos segundo y último· de ce La Princesa.» ,:La música _que· ·ella
cio continuo: las piedrecillas de Dem6stenes. El estudio ha coro- canta-que suspira y llora y grita Espéranza- encierra·,lis'·t-res
.

.

pletado a.l actor; su temperamento ardoroso y buen gusto le hari
hecho salvar los escollos. Cuán "bien se oyen de sus labios las ·
sentencias envueltas en ritmo? tersos de admirable ~nncisión; y
cómo suenan grato las endechas suaves 6 los dísticos graves. y
atronadores como rachas de devastador huracán......
'
· El debut de la Compañía Muñoz se hizo con ce EL Tribuno.»
u·no de lós pocos grandes aciertos artísticos en Francia el afio
pasado y que ha valido un nuevo lauro á la alta frente del exquisito, del profundo psicólogo Bourget.
La traducción del francés es de lo mejor qufl suele hacerse al
español de este género de producciones. En cuanto al éxito ha-'
blan elocuentemente la caja de la Contaduría y la caja acústica
del teatro sacudida por aplausos ruidosísimos, sobre todo en la
difícil escena final del" segundo acto.
ccAmores y Amoríos,i, c&lt;Arlequín))
y ccLa Garra,)&gt; con las obras m~n·
ci 0nadas, han sido fü:vadas á eH•e·
na en el Colón, desde el sábado de·
(}lOTia. Las tandas de moda, á las
siett- de a noche, se ven muy concurridas l por familias de la buen a
soC1eclad á las que generalmente se
ofrtcen fábulas poéticas muy· fen ·
cillas y agradables , adornadas con
mucho clair de l11,ne, como ccLa Rima Eterna,» Canci6n de Cuna,,, etc.

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María Luisa Labal, ~iple que d.:bu,tó con.gran éxito en el Teatro Ar' eu.

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de la pasión: deseo, seducción, goce. Y no se mbe ci la
l: I! gamas
cant,an.te triunfa de la mujer ó.ésta de la cantante, porque esun

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sol?·tnunfo el.del amor femenmo expresado con gracia, dolor y
i J funa, alternativamente.
! Cabello es un barítono de primo cartello que tiene ya ganados
' ~or absoluto el favor y las simpatías del público. Su voz de
· t1mb~e hermosísimo é i~po~taci6n segura, y su estilo, cla~o y
a~p¡10, gus~an extraordmaname~te. En la premiére de &lt;cLa Princesa¡, alcanzo una verdadera ovación. Esperanza J él fueron llamad¡0s á em:?ª cinco veces al ~nal del acto segundo, coronán. 1 dos~ la ovacion con la alegre diana pedida á gritos por el soberano.
PQ.diera decirse del dúo final que el público está pendiente de
un cabeUo cuando Espera~za da á besar ai dulce y fogoso baríto·
no sµ cabellera de Beremce. Entonces el frío amor americano
se tor~a meridional, napolitano, cuyo fuego comparable al del
• ! Ve.•mb10, es una brasa que no apagan las aguas del Adriático ...
1
,J qsefina Peral, la de voz voluttata y correcto estilo de canto
ncompa~ada del elega_nt~ y ~impátiéo tenor Pinazo (ya de má~
popularidad que su d1mmutivo) ganan estrepitosos aplausos en
; sus d,úos.
1
Maria Luisa Labal, cuya arquitectura é indumentaria se muestran .a~mirables en ccLa Casta Susana), ha adquirido completo
I do,mm10 de la escen~, lo que aumenta su gallardía y hace lucir
, , mas su doble argentma voz. (Ma-ria Luisa nació en Buenos Aire8, hace tres décadas. )
Con qué pe1;1a me reservo para el pr6ximo número la impre:i1ón del trabaJo de cada uno de los aplaudidos artistas del Arbeu. Y como lo merecen, pronto hablaré de todos porque ahora
falta espacio donde ccmorder el polvo. ,,
Ent.retanto, regocijémonos de poder disfrutar cada noche de
un espectáculo brillante, muy grato al oido y á los ojos.
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Engalana esta págma el retrato de una bella señorita Car.men )livero Noriega, una de las más halagüefi.as promes~a del
arte pianístico en Mexico.
U1,1 público selecto de inteligentes acudió el miércoles último
al teatro -del ·Conservatorio para -deleitarse oy-e.ndo-.Ja fiel interpretación de varios de los .clásicos--Beethoven! Bach., Chopin,
1

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María del Camien Rivero Noriega, pianista que dió--un concierto
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con gran lucimiento.

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Exposieión de A11qtteo1ogía y Etnología.

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DAMIAS

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Vista parcial del Salón de la Exposición en uno de lós Departamentos del Museo Nacional.

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Seí"1orita CAROLINA VEL.AZQURZ y SU:SlKU.RSKI,

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P Pi$ A T l E~lVI P ():$=~;-;~,..:~::·~~
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LA SOB':RBIA DE LA MUJER

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J..;

CHARADAS
La tercera repetida
t-S obra de autor francés,
y en los árboles verás
la segunda prima y tres.
II
Cierto día vi que á un todu
cuatro dos dos muy cortés
un sujeto muy extraño
al pie de mi prima tres.

I

lII
En una prima segunda
está una segunda prima;
fíjate un poco y verás
á la charada vencida.
IV
Vengo de prima dos cuartri
que foé donde cuarta tres
á estudiar todo á la cort@
para poderla ejercer.

LOLA DE ROS

101 .. 101

Verbo, verM, verbo,.verbo, gverbo.
CABALLO

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A la particularidad de una palabra:
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SO-POR~TA.L

'"' '

So-por-tal
So-por-tal
Por-tal
So-por
tal
so '
A la frase-jProglífi.co:
AL PIE DE LA LETRA
Al Jeroglífico:
DAMASCENO.
Al acertijo jeroglffico:
La_ colocación de }os significados es Ct')·
ID_? !ligue:

li ~ ~
P
.as
'Bla~o
A la ChAracla:

·-

Y se verá que se
. puede leer.
PASAJERO:
.,r- ·

PIANO.

en.

Empieza en la casilla número .1 y acaba en la.número 48.

...

Soluciones á los ' pasatiempos insertos
en el número anterior:

mas

pu-

r'

Vocal.
Nota musí~al.
272
Animal.
3 5 83
Verbo.
7 2 3 8. 9
Pobla~i6n.
756493
Verbo.
4 8 3 9 3 9' 7
Verbo (tiempo).
153393· 97 Verbo (tiempo).
·
12345678\-J Flor.
457.2°35.32 En palacio.
3 5' 4 3 9 4.9
Verbo (tiempo).
Nombre de mujer.
45357f)
Apellido.
2 453'2°
Verbo.
2393
.; 1'
5 7 ,5
Conson¡rntf&gt;.
:
3 ¡)
Nota. musical.
9
V.ocal.

JEROGLIFICO COMPRIMIDO

,
•
-grar ' lle - -de
pa- '
,
• •• , y ' '-gue•
•, •• ,
-mar,
me
' ,.
'
'
eo- Tráder.
-~e
~NO~-REZ
.. ,
1-.ue •
'
,
'
~
.
• -RA· PE-' a- •.,é 'con· -lar·'
·pre u,,
.. •
•
•SER·' -a- , "-ven•• 11 a,• ••
' . '
' •r ~ ' qui e-

2

78

Cun estas letras, debidamedte combina·
das, formar el titulo·de una zarzuela cas·
tellana.
·

DE

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LOGOGRIFO NUMERICO

1

V

#

KRE ' .

LAR~

PETRA

, Dofl prima que es una pri1nii
primera segunda primera,
pero aún es más prima tre.~
prima ~egunda tercera.

SALTO

JEROGLIFICO CO~PRDÜDO

• !

Al jeroglifico comprimido:

ANTEOJO.

'

.: ·.,OERNICALO.

'I . ...

li :

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6:

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Al relox de arena numérico:·-"': .. ,,...1 1 •.-· .....

La mujer elebe sab,,r que cuando el hombre funda ufi hoga,r,
no es solamente porque ama á la q·1 bll eeqogido, para señora
. de su ca~a, es porq~e
mcei:ita tener. un hngar
propio, un sitio á donde
junto con el pan de ca, da día, llev11rá RUS afanes. sus ar gustia11, ttistPza~, y Pn,:ontrará un
ser querido que d· besa, ber conRolarle, alf&gt;nt11r·
Je, compr~n&lt;lerle. La
mnj*'r se casa gennal·
mente en ·11uestra tierra
porque Ama &lt;'On torio su
corazón á uu h· mbre y
rle,ea pARltr to1lo d re-to
rle RU vi l,i á su l~do;
paraei h ,,nhre (per 11ádan,e
.¡,.. f&gt;,-to lat1 n ñ , )
, -el Hmor t'S '-0Ct1 1,dar\ü;
imte'- qne él t-srán 1-Ul!l
amb cinne-, su poi;: ición
flO&lt;"Í .I, -u- com,·didadei-.
E • ( \fl primnos • nt11~i11s
mo· del n1,vio, quien
jura q11e durarán tn&lt;la
la vi&lt;ia, pl\i-a rán; rem pril nn ó fa rde p»sa1 án,
an nqu »segure qut1 on
es a1'lí ; p ro si en ,..u J;iogar t-nc11e11tra Hiem pre
un ~ni;!el de p '-'Z q111: 1h)
'"'X'!l;'"' 1., inrpnH1b e, que
no p de l que 1111 ¡,ue
&lt;le t x • ir e11 1&gt;l crazón
·I , r
m&gt;1sruli1,&lt;; si la e"'p ,
t&gt;· p.c1. ,. el , arii1 0 i ·1di ~
pe a hlfl o rqlw ba rn·
:.·, ' }:;
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hi&lt;l, r•, orc•onar:1 una
1\1 ch~ t ta II q u 1 11 .;m
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t~·t ptHflQt':l, ...¡ '»gri• 1
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go semejante á la mostaza que hace má , pwv.ntt el s,, b, r de a~ '
¡ ni111'Nada
1:
d ·.dE'i&lt;¡•1lfarro, hProo~ dicho, aunque sean grandes las salsas.
Casi todas las excentricidades vienen de los Estados U11ido~; !
riqiwz,,Mcle que gozl:I. ; uunca tamf.JuCo mauife¡,,tará mezquindad
. y avaricia, aunque sufra pobreza. Con orden, cou método se lo- tierra nueva con plétora de oro y que sin aholengo hist6riw
1
grará siempre que el interior del hogar pre~ente un aspt-&gt;cto agra- artístico quiere hacerse notar por su extravagancia y por su ri!
dabie; no es por medio del lujo que los aposPntos parecerán be- queza y asombrará las mujeres de la vit·ja Europa cuya distinf
1
llos. E-tos, como la persona de la muj ... r y d~ Jo¡,¡ 1,irvie11tf'e, ción envidia en secreto.
1
ii be
•a,· t&lt;Jer11prtl lirupioe, jamái,1 se Vt rá u1 1 111t , un 11mrn ·6n
Tocio•, 6 rai-i todo!&lt; los accesorios ele la toilette son i~ve11tadoj

.

1

TARJETAS ANAGRAMAS

Formar con estas letraR debidamente
combinadas el nombre de una 6per11 1española. .
'

una mancha; P.a'ra'remediar esto debemos tener siempre á mano '
aguj~, hilo, agua y jab6n en abundancia.
Jamás una mujer coi,sentirá en ciertas familiaridades que vie·
nl:'n_á parar en que se les pier&lt;la el respflto, ni ~e presentará de. lante de su marido con vestidós suciOii y rle•aliñ11Clo•, Pi no quiere que máll pronto éRte
vea caída la aureola que
hacía poético y bello el
ídolo de sus ,maños de
la luna de miel. Aunque
al fin se obscurecPrá é&lt;1ta, la esposa debe tratar
de prolongarla dur11nte
1
elm11yortiempopoi;:ible,
y en su mano ei;:tá el que
suceda, por med io &lt;lf&gt; rn
pruelenei11, su tranquila
ab,wgaci6n y oculto, sacrificios. D;;.be procurar
que con los añoR efle
¡
amnr vehPmente ee con vierta en una a mistacl
tir·rPa y ,, mab1e. la cua I
durar~ to•la la viria; qu "
el marido com pr... nd t
qui' nadie puerlµ tPner
m~q c11riño y mÁRin~e
ré~ por él que la compañ11ra de su Pxistencia;
qnP 110 en&lt;'ue ~tre eri su
cas·~ ja má.., tem u,Qtád s
!'
domé1-ticas, di,.gu. . to y
mole:,1 t1a&lt;1, y quP sepa l
!
1 .
mujer qut&gt; lhi F-i•mprp
ti1H1f&gt; q111:1 sa•'l' fi&lt;'11.r -ns
gn~tns-:a unque sin ha
:
e r 111-, rdf&gt; ele Pll, y t--Í I
que AU ma rido lo ~Pp 11
: '
,1qniPra - en 11 ra.: el , u
dichA domésticá. Ró
. 1!
1
' 1
•·
a~í I~ mnj r ráto11 d11 ••n
. 1 !1 ;
&lt;lrá una felll'id1111 ver "
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'. !¡1 :
11Fu llllll Ps n u f,,.

!

••
1

'I

�Pa:11a las t&gt;amas

• '"11¡

por las da.mas yankees. Entre loa grabados de modas que vienen de Nueva. York aparece la moda. de llevar sobre la media
de seda. tornasol una enorme liga con lazo y fleco, atravesada.
con un largo pufial. Pero no es esto todo y esas
mujeres de pufial en la
liga, que apareéen por
ese s6lo hecho celosas y
terribles. quieren a.pa·
recer al mismo tiempo
sentimentales y sobre
los 'lindos ·zapatitos de
charol se destaca, como
broche precioso, el retrato del novio 6 del
esposo.
P11ra· dar impresi6n
de·fuerza allí está la co·
1oFal bolsa, que es más
gran&lt;ie que la boh•a de
las alemanai:i, y esto que
parece un colmo da idea
de FU tamafio.
Má~ que una delicarla
MÚJs, se necesita para
lh·vsrlas un maso de
cordel-Lo más curioQo
del c11so es que una bolSR. de tan df'sromunal
tam11fio tienP quP ir ne·
cesariamentPvací11, ¡111P-s
de ot,o modo l'ería im·
posible moveree con su
pei:io.
La mano no ha que·
dado olvidada. La doble
sort,ja. , joya de moda
por excelencia., consti·
tuye el emblema da la
feliüidad y consiste en
dos s01tijas enlazadas
una con otra por medio
·•
de doe sutiles cadeni·ttts.
Elegante traje d visita
'Fuerza es confesar que
en este punto las damas
americanas no se divorciaron de la estética.
El relox de pulsera, sostenido por su comodidad, adquiere
el doble carácter de porte·bonheu,· y sobre su tapa se graban los
aímbolos de los amuletos: una flor 6 un signo del Zodiaco.
Al mismo tiempo que rebuscan y complican de esa manera
los adornos, simplifican los trajes
Una blusa «práctica» que se abrocha sin alfileres ni botones,
anudándose sobre la cintura, un tocado con el cual pretenden

prescindir del sombrero, y que no es más que un trozo de encaje colocado sobre la ca,l¡~a.
::

-·~ l a r e ) El lujo y la ostentácfón en ·el vestir.
}

'.

Decía Jesucristo en el
serm6n de la Montafia,
refiriéndose sin duda alguna, á las sefioras de
entonces y á las que se
esclavizan con las mo·
das, en el porvenir, pre·
sentes en la sabiduría
infinita de Dios, las si·
guientes oportuníeimas
palabras, nunca de mayor actualidad que en
nuefltra época:
((Acerca del vestido,
¿oor qué os habéis de
inquietar? Contemplad
Jo; lirios del campo c6mo crecen y se cubren
de flore:1: ello!! no labran
ni tampoco hilan. Sin
emb11rgo. yo os dign que
ni S11lom6n en medio de
to&lt;la sn glnria se vi~ti6
con tanto primor como
uno de e4os lirios.»
Apren&lt;lan, pUf'S, las
sefioras del lino campestre á contentarse con la
hermosura que Dios les
dió, sin bmcar esos
otros adornos postizos y
fantáPticos que ofrecen
ca~i siempre el sentido
estético, y muchas veces
la modet-tia y hasta el
recato y el pudor, que
es el perfume e~piritual
de la mujer. RecuerModelo da traje de tarde
den aque1la pregunta
de Jesucristo que sonará á sus oídos como un reproche;
ccAceica del vestido, ¿por qué os habéis de inquietar?»
Que una sefi.ora se inquiete por sus impacienciae, por sus de- •
fectos y pecados, pase; pero que le dé más cuidado el pliegue
del vestido y el último figurín, que la limpieza de la conciencia
y el adorno de las virtudes, eso es indigno de una mujer cria- ,
tia.na y hasta de una mujer sensata.

.MODELOS DE BLUSAS

MIATRIIM,0,NIO AL VAPOiR

&lt;tel oa~o &lt;le ~u rutu.ro J&gt;adrC' i,otíttco por
toda palaib,ra l~t!I. IDl .e;entlema.n tomó la
m1,c1,at1v12..
-;.1M1 h iJa,r

~e cuenta cJ.e lliD, ~Tao. comerciante tn·
gtéis, am.igo (le alhor.rar "l ~iill.lUm de
tlem'l)O en todos loo aietos ile ]J¡, Vláa, que
r«iliC~l&gt;ló l a JViisilta ·l!Je un J10,vien que i'ba :t
· pedir~e la mamo de su hija única.
IEI ,pl'élt~dlen:te haíllfa ~!do ya avlsooo

En un resta:ru·am.t de estación die 1le1T0cairrt1 u.n viaj€:ro se dirige con tono mis·

~ r.

-¿Renta,?

terroso ,a, m11r&gt; &lt;fo ,los oo.mair.eros y le di~:
-~Muooo ca&amp;é. Ya l~ o]®Jical'€ á usteld
· el motivo .. . .. Bten; an-ora muoha leahe.
Ya divé á. usted por qw!!.
-Usted dirá--00ntesta el caimrurem espemn&lt;Io la ~xip,lioocion.
-&lt;PU'01S..... es
.fl011Que 'I&gt;IO'Illi:'O
mu,oha
a.z.1lcar.

--'l'l"eschmt111s Ubna,11 ll.Ilua.1.e1.
-/Caliá;cteir!
-'1'1¡,l l·mer,o l .

··-i Amor!

·-PaJalbra de honor.
-1,!Buen ·e.$¡posoT

BASADO EN EL HONOR.
Sin duda habrá Ud. visto en
los periódicos, con relación á algun remedio, algun anuncio como este : "Si despues de un ensayo, Ud. nos escribe que este
remedio no le ha surtido buenos
efectos, le reembolsaremos á Ud.
su dinero." Pues. nunca hemos
tenido motivo pará hablar de esta manera con relación al remedio designado en este artículo.
En un comercio que se extiende
por todo el mundo, nadie se ha
quejado jamás de que nuestro
remedio haya fallado ó ha pedí. do la devolución de su dinero.
El público nunca murmura de
pan honrado y habilmente elaborado 6 de una medicina que
produce los efectos para los
cualés se ha elaborado. La
PREPARACION de WAMPOLE
está basada en la lealtad y el honor, y el conocimiento de este
hecho de parte del pueblo, explica &amp;u popularidad y gran éxito. No es el resultado de un
suefl.o 6 de una casualidad, sino
de afanosos estudios fundados en
los conocidos principios de la
ciencia médica aplicada. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
todos los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Hígado
de Bacalao Puro, que extraemos
directamente de los hígados frescos del bacalao, con J arabe de
Hipofosfitos, Extractos de Malta
y Cerezo Silvestre. Este remedio
ha merecido los elogios de todos
los que lo han empleado en cualquiera de las enfermedades para
las cuales se recomienda como
alivio y curación. En los casos
de Escrófula, Anemia, Resfriados
y Tísis, es un específico. "El
Dr. Manuel Dominguez, Profesor
de Medicina en México, dice:
He encontrado la Preparación de
Wampole de acción eficaz, como
reconstituyente. La seguiré empleando con plena confianza en
los casos de su indicación." Ca1a
dósis es efectiva. En las Boticas.

--Jto jur&lt;&gt;.
- 1 ~ 0•

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La fotografía puede ó no
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ser un arte, según la habilidad
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del fotógrafo. Un artista pue.~
de aumentar la belleza de una
bella mujer, haciendo resaltar f +
W:
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ciertas líneas en la composi·
~
ción y aumentando ó dismi ·
-+w;
nuyendo la intensidad de la
~
luz y de las sombras.
~
Nosotros somos artistas.
Nuestros trabajos I o de·
muestran.

FOTO GR AFIA

"MARST"

+
+
º
w:
+

!
w:

[~ NUEvo:MEXJCO, 6

•

MEXICO, D. F.

:

Teléfono~: { M~x. Io34 Neri.
Ene. 2995.

Hay elevador continuo,

i1.t.

~

:

·• ··············· ••11:•
=
··~·*···~·-~···~·

¡Oh los Valientes!
No se crea qµe vamos á tratar
de aquellosqu~luchan en el campo de batalla, no, vamos á tratar de tipos que, por desg-racia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se eneuentra
con un fuerte eatarro y uri poco
de calentura; a) preguntársele
qué ha hecho para combatir su
enfermedad, contestará: Nada.
yo nunca me curo, no tengo mie·
do á las enfermedades. Y nuestro hombre se queda tan satisfecho como SÍ tal COSa. ,
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro: solo le
ha quedado· una tosecilla seca.
no puede dormir, ha perdido el
apetito y se va adelgazando á
gran prisa; pero como es valien·
te, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tornar luego la "Creosofosfatina"
líquida,
Es querido lector, que' el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera tomado la misma medicina cuando
comenzó con el catarro. se hubiera curado con menos· de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está ex·
puesto á contagiará toda su fa.
rnilia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes; deben cuidarse
tom:rndo la admirable medicina
que,&lt;lejamos nombrada; con ella
se evita y cura la.Tuberculosis y
todas las enfermedades del pulmón, pecho Y. garganta. Tam·
bien la hay en pastillas.

,

�NOTAS CO MICAS

i.

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)
1'

'
¡
i

l'

!

Un baturro tuvo wecesidad de hacer un
viaje die Matam~as á la Habana, con objeto
de ha..oer ailgrunas compras.
ICumpJ' do ~ móvil que á esa capital 1º
nevara, trató de regr,esar á la ciudad d
los dos ,Ios.
'll}l h-e,011,C o.cul'rl(l t-i'll dom·n,go. La. ellllPre·
•t~· ferrocarrilera h aJbiia dispu,ssto un:a i:oc·
r.ur,siión en ruquel d'a, á lull C11e'Vas die Be
lla:m0&gt;r, y en ta ¡pared ct&lt;et &lt;tes,o,a.oho d Ml1ete·S fij'6 una taJbli,lla en Quf' "'P 1,e1a:
"Haiy billetes d,e id,a y Vll'etlta."
N,uBstro baturo d,el &lt;Jueinto s ooeroo
!i. la taiauilla, y, mUO' serio 'Y muv filliClllado,
excl,aimo:
__.o·ga, gllen 'hommre: 4ieme usted un
hilletlco de vuclta.
-¿ A. d,6nde ,Vtt, u,sc,ed" -lA contesto el
oue se 'hrullaiba en el deSiDOObio.
-·Rldlez, ¡,á onde bJe, d'ir, gilen b 01mbre,
roáis ou,e !i. Matain~ws,
-,'Pu.es enwn.c· s-1dUo el iJS.Qui.111erollevar'á. u,s,ted u,n b;Uete de Ida.
-.¿Oómo de !&lt;ta ! ~ resDOllldló ~1 baturro
ma,f ümmomdo.-,Si YO v,11,e,lv,o ·oar.a Mata'Il·
Za!!!.

-Po" ,lo mismu, tiene que 1hm1.T un btllet,3 de Ida.
,Después de machacar un poco. Y comnrendiendo el de Ja, taiqull-la que naida i:ba
á. ,saicar en Urn¡p10 ucn g,us exolicaiciones,
Ofl&gt;ti6 ,por dieg¡p,aooar el bnt,ete.
y ,111.1,e,s,tro ,ba.tuirro del ,;:uento. mu.y orondo y satisfoo'ho, eocolamO.

-¡No· te \o, "iota" yo, bor:r:(lum, que re·
gresalba para 1Mwtanzais? .•.
'Per o haibra ¡pa¡_!¡'aldo ,el &lt;biUelte ite ida Y
vue,100, ..•.•

- *.
.mn ,un,a ba11berna:
,Joslé Anitonio.--lPutes, '®too, á Illl1 me

cuesta cortarme el pelo un duro, porque l,e
do¡y propinas al b"clTbfTo que, po~ l e r·egu·
¡ar, l rompo dos peines.
G:eo'rglto•.- Te lo creo. po:,que: te pelas
una, vez aa año.

cólera.- ¿Y por qué Francia? Has de sa·
mozalvete, que la primera nación
del mundo, la más bella, la más ilustre,
es AJ.emain•ia.
1Jlll niño, pálido, pet'o'"-Í'eSUA1tO, rep!1oa,:
~Franda y nada m'as que Franeta.
~P.ero tní, pillate. ¿ sa'oes s,!Quier,a dOn·
de N,00. F1ranclaT
1E1 a,lsaio' a,no se irgu1~ 11 ·no d-e .emO:C!6n,
e nrQ\1ecldo el ro.&lt;1tr.o. !u!lle:ura,nt,e ,l a mira·
·&lt;la, y m•ent~as los oom~añeros 1e 0011-

ber,

tem,p,faibum. estup,etaetos, &lt;1esru1Yr-0eb,!lse, da

escolar 11).Insa y ~TannO 11:oL'!&gt;eánd!o&amp;e el
pecino,
- ¡ A&gt;qur.

***
ANECDOT,AS

Un peri6ñ!,co fran,c~s. pUJb11c11 la si·
,gu-'.erute amécdota, qu,e d~ue.sh a: CJUJ~ll vi
vo y pertinall e,s en Ailsaicia, y L ~, • · E&gt; 1
l'e,ru.er-no d,e Franda.
Un 'nspedor ale-min, visitó una esicuie,la en 1,as inme·dla.ciones- d, Str.a,slbu!rgo, Y
viendo en prime'!' término un niño aJ.s,a'ciano de inteliiemte figura. twvo dieseos de
examinarlo.
- ¿Sa,bes geogralffa? dijo con voz graJV'e
el ins:pector.
- Sf. señon·.
-A v€'r. ¿. Culailie,s son las prlncloale.si nac:ones de Euro!Pa?
- T,as ,pr;1D,'Ol~a,L2s n81Clones sOtll: Fr!llllcla .... . .

--¿·Francia?- gril!G e,l alemán, rojo de

...

!lKIUt

&lt;!entro. esta. Fran·

Cia.!

***
Camioob·a n jun,tos dos batiu,r.ros lJIOf
UJila ca,rretera. .ne Tep¡e nte um.o de ~il198
tropie2:,a y :exclaima:
- ¡Ridim, qu&lt;é tr0ft&gt;€Z'ón ! ¡ Si hi v1tto
Ins ·C'Sitre-Mrua,!
·- rPlaw ;a111lma,l, m:ás te v·ailta que, hll·
bie.se,s vis1,o la I&gt;iedr'!II en que, has tr®"
zau!

Una joiven ,asl)irlllllte 3 ti1t&gt;l e ·p·r.~'llntá. .4
un médico:
....,l)icctor, ¿e.s cierto que los hueivos fr,eScos a,c,Jrur·a'Il Ja, voz y favor.ec~n la, emis1611
.die. lo,s sonidos?
-Jndü.dwblemente. F~jc1se usted en la8
g,a,Hi·nas•; en c·uaintQ \l)(l'~'n. ~ ~a.n A. can·
,t,ar.

.

. . . ..

•

,-

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                <text>El Tiempo Ilustrado,  1912. Año 12. No. 15. Abril</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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